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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hippies]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/hippies/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hippies]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No es país para 'hippies': más de 200 multas a miembros de la Comunidad Arcoíris por su asentamiento en Huesca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/no-pais-hippies-200-multas-miembros-comunidad-arcoiris-asentamiento-huesca_1_12432807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/503556bf-a132-464b-8b05-0677e7273983_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es país para &#039;hippies&#039;: más de 200 multas a miembros de la Comunidad Arcoíris por su asentamiento en Huesca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Guardia Civil hace balance del operativo al que ha sometido a las más de 100 personas que se instalaron en el núcleo deshabitado de Abellada</p><p class="subtitle">La controvertida Comunidad Arcoíris se instala sin permiso en un pueblo abandonado de Huesca para su acto anual</p></div><p class="article-text">
        El paso de la denominada Comunidad Arco&iacute;ris por el n&uacute;cleo deshabitado de Abellada, en Huesca, les ha salido caro a sus m&aacute;s de cien integrantes. La Guardia Civil ha hecho balance este mi&eacute;rcoles del operativo que ha desplegado en las &uacute;ltimas semanas para controlar el asentamiento y ha informado de que ha interpuesto m&aacute;s de 200 multas en infracciones en materia medioambiental y de seguridad ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        El municipio, situado en el coraz&oacute;n de la sierra de Aineto, a 1.221 metros de altitud, fue refugio durante el mes de mayo -en concreto, 28 d&iacute;as para coincidir con el ciclo lunar- de la controvertida Comunidad Arco&iacute;ris ('The Rainbow Family'). All&iacute; se reunieron m&aacute;s de un centenar de personas sin recabar los permisos oficiales, lo que gener&oacute; preocupaci&oacute;n entre los vecinos de la zona y que mantuvo en alerta a las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un movimiento internacional, asimilable a los movimientos 'hippies' de los a&ntilde;os sesenta, que elige peri&oacute;dicamente encuentros en lugares remotos y silvestres que atraen a personas de todo el mundo, desde trabajadores que aprovechan sus vacaciones hasta quienes viven de ahorros acumulados tras a&ntilde;os de empleo. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, la Guardia Civil ha explicado que, desde que se tuvo conocimiento el pasado 30 de abril del asentamiento, se activ&oacute; un dispositivo en el que participaron diferentes unidades de Seguridad Ciudadana de las Compa&ntilde;&iacute;as de Huesca y de Jaca, as&iacute; como de la Unidad de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Uprona ) de la Comandancia de Huesca, la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) o la Unidad A&eacute;rea con base en Huesca. Durante las cuatro semanas realizaron un seguimiento permanente del asentamiento que permitiese un control ante posibles infracciones administrativas en materia de conservaci&oacute;n del medio ambiente y en materia de protecci&oacute;n de la seguridad ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        En esos 28 d&iacute;as, agentes del Instituto Armado identificaron a 105 personas y 170 veh&iacute;culos y formularon un total de 208 denuncias por infracciones administrativas en materia de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente &ndash;acampadas ilegales, hacer fuego en zonas del asentamiento, estacionamientos en lugares no autorizados&ndash; y en materia de Protecci&oacute;n de la Seguridad Ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, a ra&iacute;z de la denuncia interpuesta por propietarios de la finca donde se estableci&oacute; el campamento, la Uprona de Huesca instruy&oacute; diligencias que fueron remitidas al Juzgado de Guardia de Jaca y ampliadas posteriormente y se pudo informar a la autoridad judicial de las personas participantes que fueron identificadas para que, si as&iacute; se considerase por los propietarios de las fincas como potenciales perjudicados, puedan ejercer sus derechos por la v&iacute;a penal y/o civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/no-pais-hippies-200-multas-miembros-comunidad-arcoiris-asentamiento-huesca_1_12432807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 12:33:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es país para 'hippies': más de 200 multas a miembros de la Comunidad Arcoíris por su asentamiento en Huesca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hippies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La caótica generación perdida que creó el mito libertario de Ibiza mucho antes que los ‘hippies’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/caotica-generacion-perdida-creo-mito-libertario-ibiza-hippies_1_12382703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e65fd193-b3f3-44a7-aa56-eb67b1c2c1f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119794.jpg" width="2849" height="1602" alt="La caótica generación perdida que creó el mito libertario de Ibiza mucho antes que los ‘hippies’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los 'beatniks' llegaron durante la década de los 50 huyendo del capitalismo salvaje emergente en EEUU y del engaño del sueño americano. Su presencia manchaba la imagen de la isla en un momento de posguerra en que era necesario potenciar la zona como destino turístico</p><p class="subtitle">Amnesia, la discoteca que montó el filósofo Antonio Escohotado para contribuir a la ‘mafia hippie'</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A los habituales del Domino se les llama a veces los <em>beatniks</em> de Eivissa, pero la etiqueta s&oacute;lo se aplica a unos pocos. Altamente individualistas y extrovertidos, los peores oyentes del mundo, todos son demasiado at&iacute;picos para tener un denominador com&uacute;n, salvo en nimiedades pr&aacute;cticas: todos son pobres&rdquo;. El retrato sobre los asiduos del bohemio bar del puerto de Vila (Eivissa) lo hac&iacute;a el escritor londinense Patrick Pringle en su libro <em>Four Fair Isles</em>, donde dej&oacute; registradas todas sus impresiones de las cuatro Balears. 
    </p><p class="article-text">
        Hac&iacute;a apenas unos a&ntilde;os que Clive Clocker (fallecido en 2024), procedente de Bristol, hab&iacute;a fundado el antro donde se terminaron reuniendo personajes de todo tipo, casi todos extranjeros. Los clientes habituales del Domino constitu&iacute;an -describe Pringle- una de las &ldquo;coincidencias humanas m&aacute;s extra&ntilde;as que se puedan encontrar&rdquo;. A sus ojos, consist&iacute;a en un simposio de los exc&eacute;ntricos y egoc&eacute;ntricos m&aacute;s &ldquo;extravagantes&rdquo; de Greenwich Village, ST-Germain-des-Pr&egrave;s y la taberna londinense de Fitzroy antes de la Segunda Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Era el principio de la d&eacute;cada de los sesenta y, para entonces, los aut&eacute;nticos miembros de la generaci&oacute;n <em>beat, </em>heraldos del movimiento <em>hippie</em>, ya iban dejando paso a los europeos &lsquo;hijos de pap&aacute;&rsquo; que llegaban a la isla buscando libertad, paz, amor y drogas. Un combo que caracterizar&iacute;a a Eivissa hasta hace poco. Pero, antes, a mediados de los 50, un ecosistema particular ya se hab&iacute;a empezado a caldear en la isla: apareci&oacute;, sobre todo en la ciudad, gente a la que los ibicencos poco estaban acostumbrados. Casi todos, norteamericanos y europeos de buenas familias y con algunas aspiraciones art&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        En la pitiusa encontraron r&aacute;pido el refugio bohemio que buscaban desde su perspectiva dominada por la cultura existencialista. La premisa era desobedecer a los c&aacute;nones que se empezaban a imponer en Europa y en Estados Unidos. All&iacute; hab&iacute;a surgido la cultura bautizada como <em>beat</em> que provoc&oacute; un vasto movimiento migratorio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Domino era el lugar de referencia de la época. Allí se reunían los &#039;beats&#039;, era su refugio bohemio desde una perspectiva dominada por la cultura existencialista. ¿Su premisa? Desobedecer a los cánones de EEUU y Europa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De ellos se dec&iacute;a que lo menos extra&ntilde;o era su forma de vestir (con chanclas y bermudas), que les diferenciaba, a&uacute;n as&iacute;, de los espa&ntilde;oles entre el gent&iacute;o del Domino, local de referencia de la &eacute;poca junto al Clive&rsquo;s, tambi&eacute;n situado al lado del mar y propiedad de Clocker. Pero lo m&aacute;s bizarro eran sus costumbres derivadas del rechazo del &lsquo;sue&ntilde;o americano&rsquo; que les hab&iacute;a vendido su pa&iacute;s, as&iacute; como del modelo del capitalismo salvaje emergente en el mundo Occidental. 
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                Uno de los reportajes en revistas alternativas estadounidenses que promocionaban la isla con imágenes de chicas desnudas.                            </span>
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                    alt="Las publicaciones hablaban de la pitiusa como un “pequeño paraíso español” con habitaciones y whisky baratos."
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            <span class="title">
                Las publicaciones hablaban de la pitiusa como un “pequeño paraíso español” con habitaciones y whisky baratos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una imagen perjudicial para Eivissa</strong></h2><p class="article-text">
        En ese momento la isla buscaba potenciarse como destino tur&iacute;stico despu&eacute;s del periodo de posguerra, que trunc&oacute; las aspiraciones de los a&ntilde;os 30 (cuando se construyeron los primeros hoteles en la zona de Sant Antoni), y la imagen no le ven&iacute;a nada bien. &ldquo;Eivissa empezaba a despertar internacionalmente y el retrato del ambiente 'chungo' que mostraba la prensa le afectaba&rdquo;, explica el cineasta ibicenco Enrique Villalonga a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        La atm&oacute;sfera se achacaba a esa generaci&oacute;n de <em>beatniks</em> que, por distintos motivos, hab&iacute;a recalado en el lugar. Atra&iacute;dos, en muchos casos, por la lectura de reportajes sobre Eivissa en revistas estadounidenses de corte alternativo. Los reporteros que la hab&iacute;an visitado la describ&iacute;an como &ldquo;un peque&ntilde;o para&iacute;so espa&ntilde;ol donde una habitaci&oacute;n cuesta dos d&oacute;lares al mes y las mujeres son gratis&rdquo;. &iquest;Qui&eacute;n no iba a querer venir? Los textos, para m&aacute;s inri, iban acompa&ntilde;ados de im&aacute;genes de mujeres desnudas fotografiadas en el &ldquo;para&iacute;so&rdquo;. Fue entonces cuando naci&oacute; el concepto de la isla como un destino tur&iacute;stico donde pod&iacute;an entregarse al m&aacute;s puro hedonismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vinieron atraídos por el hedonismo que vendía la prensa estadounidense: &#039;[Eivissa] es un pequeño paraíso español donde una habitación cuesta dos dólares al mes y las mujeres son gratis&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estilo de vida de los nuevos ciudadanos proven&iacute;a de la inspiraci&oacute;n de figuras como Jack Kerouac y Burroughs, con una visi&oacute;n introspectiva y existencial y un rechazo del materialismo y el conformismo imperantes. Todo esto, sin llegar a organizarse pol&iacute;ticamente. La rebeld&iacute;a <em>beatnik</em> era m&aacute;s personal que social o activista, muy distinta a la de la siguiente generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso les llevaba a no tener ni lo m&aacute;s m&iacute;nimo para sobrevivir. Por lo menos, en el caso de aquellos que hab&iacute;an recalado en Eivissa (en muchas ocasiones desde Barcelona). Para hacerlo, se prestaban dinero unos a otros de modo que casi todos y casi siempre se encontraban en una situaci&oacute;n permanente de cr&eacute;dito y deuda. Y lo mismo ocurr&iacute;a con los escritores cuya principal producci&oacute;n literaria consist&iacute;a en &ldquo;escribir a casa para pedir dinero&rdquo;, ironiza su libro Pringle. Por otro lado, la mayor&iacute;a estaban convencidos de que en Eivissa se pod&iacute;a hacer fortuna con su arte. Viv&iacute;an del mismo modo en que, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, vivi&oacute; Escohotado, una especie de <em>beat</em> a la espa&ntilde;ola: con talante experimental, sobre todo en referente a las sustancias estupefacientes. El madrile&ntilde;o se mantuvo de sus traducciones literarias hasta la fundaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnesia-discoteca-monto-filosofo-antonio-escohotado-contribuir-mafia-hippie_1_10499333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnesia</a> (&lsquo;El taller del olvido&rsquo;), que inesperadamente s&oacute;lo le condujo a tener p&eacute;rdidas econ&oacute;micas, como cuenta en &lsquo;Mi Ibiza Privada&rsquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un momento durante la grabación de Hallutination Generation en una cala de Eivissa."
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                Un momento durante la grabación de Hallutination Generation en una cala de Eivissa.                            </span>
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        Desde Europa tambi&eacute;n llegaron otra multitud de personalidades -como el falsificador de arte h&uacute;ngaro Elmyr de Hory- a la isla con la intenci&oacute;n de refugiarse. &ldquo;Los turistas europeos que ven&iacute;an en esa &eacute;poca prefer&iacute;an hospedarse en Vila o en Sant Antoni porque en Santa Eul&agrave;ria ten&iacute;a fama de haber habladur&iacute;as, de que la gente era muy cotilla y no se pod&iacute;a actuar con libertad&rdquo;, relata el editor brit&aacute;nico Martin Davies a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las obras que ha editado Davies es &lsquo;El camino de Sant Vicent&rsquo;, de Leif Borthen. El noruego abandon&oacute; en 1932 sus estudios de historia del arte en la Universidad de Oslo para dirigirse a Espa&ntilde;a, donde la mayor parte del tiempo la pas&oacute; en Balears. En el libro describe su primera visita prolongada a Eivissa en 1933 y su retorno a la isla en 1960, justo cuando los esfuerzos para crear un territorio atractivo para los turistas volv&iacute;an a aparecer.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La mayoría de ellos eran pobres y se prestaban dinero los unos a los otros y casi siempre se encontraban en deuda</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Una generaci&oacute;n de &ldquo;perdedores&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se trataba de una generaci&oacute;n de perdedores, con un trasfondo m&aacute;s traum&aacute;tico y de car&aacute;cter muy individualista&rdquo;, explica Villalonga. De ese modo de ser se desmarcan los <em>hippies</em> cuando llegan a Eivissa a mediados y finales de los 60 con un activismo pol&iacute;tico m&aacute;s expl&iacute;cito. Sobre todo, en contra de la intervenci&oacute;n de Estados Unidos en la guerra civil de Vietnam y tambi&eacute;n con protestas en contra del maltrato del medio ambiente. El &uacute;nico punto en com&uacute;n entre ambas generaciones era el elevado consumo de drogas: era la &eacute;poca en la que se empez&oacute; a popularizar el LSD descubierto por el qu&iacute;mico Alfred Hofmann a&ntilde;os antes y en que las sustancias psicod&eacute;licas hab&iacute;an cobrado protagonismo.
    </p><p class="article-text">
        No se hab&iacute;a ni estrenado la d&eacute;cada de los setenta cuando los peri&oacute;dicos nacionales ya empezaban hablar del ascenso en Espa&ntilde;a tanto del tr&aacute;fico como del uso de sustancias. La nueva tendencia, se conclu&iacute;a, se daba la mano con el incremento del turismo en el pa&iacute;s. En un art&iacute;culo del diario ABC se retrataban las consecuencias m&aacute;s crudas de la nueva realidad, en la que se produc&iacute;an las &ldquo;muertes m&aacute;s absurdas&rdquo;, as&iacute; como asesinatos o suicidios cuyos protagonistas eran j&oacute;venes extranjeros v&iacute;ctimas de los efectos alucin&oacute;genos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un reportaje explica las curiosidades del film que narró la realidad de mediados de los años 50.                            </span>
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        &ldquo;Los polic&iacute;as afectos de las plantillas de Mallorca, de Ibiza, y de los m&aacute;s afamados rincones de nuestro litoral se ven obligados a intervenir en el esclarecimiento de unos hechos que, adem&aacute;s de alarmar, indignan [...]&rdquo;, expresaba el art&iacute;culo. La estampa no es muy diferente a la que se vive hoy, temporada tras temporada, en las zonas de ocio nocturno como Magaluf, Sant Antoni o Platja d'en Bossa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jun 2025 20:06:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La caótica generación perdida que creó el mito libertario de Ibiza mucho antes que los ‘hippies’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Hippies,Ibiza,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Parque Natural de Guara pide desmantelar la acampada no autorizada de la Comunidad Arcoíris en Huesca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/parque-natural-guara-pide-desmantelar-acampada-no-autorizada-comunidad-arcoiris-huesca_1_12316982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d46ce513-64d0-468e-a684-7b551141c7b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Parque Natural de Guara pide desmantelar la acampada no autorizada de la Comunidad Arcoíris en Huesca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Patronato requiere a la Subdelegación del Gobierno en Huesca que ordene el desalojo del campamento instalado en un núcleo abandonado

</p><p class="subtitle">La controvertida Comunidad Arcoíris se instala sin permiso en un pueblo abandonado de Huesca para su acto anual
</p></div><p class="article-text">
        Durante este mes de mayo, la Comunidad Arco&iacute;ris se ha instalado en un pueblo abandonado de Huesca, Abellada. Esta agrupaci&oacute;n de personas, conocida internacionalmente como The Rainbow Family, ha elegido este remoto enclave de la comarca del Alto G&aacute;llego para celebrar su encuentro anual, un campamento de 28 d&iacute;as que coincide con el ciclo lunar. El Patronato del Parque Natural de la Sierra y los Ca&ntilde;ones de Guara ha solicitado a la Subdelegaci&oacute;n del Gobierno en Huesca que ordene el desmantelamiento de la acampada, con el objeto de que no siente precedente que anime a futuras repeticiones.
    </p><p class="article-text">
        Subdelegaci&oacute;n de Gobierno confirma que se van a reunir con el Patronato, aunque recuerda que son las comarcas las entidades competentes en esta materia, y quienes tienen la competencia en cuanto a la autorizaci&oacute;n, inspecci&oacute;n, levantamiento y, en su caso, reparaci&oacute;n de da&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El Patronato ha expresado en un acuerdo su rechazo &ldquo;firme e inequ&iacute;voco ante la ocupaci&oacute;n ilegal, reprobando que este tipo de actuaciones se hayan vuelto a repetir en el Parque Natural&rdquo; y condena &ldquo;la conducta del colectivo implicado, cuyas acciones, amparadas bajo un discurso de pacifismo, constituyen una transgresi&oacute;n directa del marco legal y suponen una invasi&oacute;n de la propiedad privada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el acuerdo, firmado el pasado 19 de mayo, esta entidad solicita la reparaci&oacute;n &ldquo;de los da&ntilde;os ocasionados con cargo a las personas responsables&rdquo;. Sin embargo, desde la Guarcia Civil de Huesca no han reportado ning&uacute;n da&ntilde;o al medio ambiente ni incidente relativo a la seguridad ciudadana. Concluyen solicitando a las autoridades &ldquo;la elaboraci&oacute;n y aprobaci&oacute;n de un protocolo espec&iacute;fico de actuaci&oacute;n, que permita responder de forma r&aacute;pida, eficaz y coordinada ante situaciones similares que puedan producirse en el futuro, garantizando as&iacute; la protecci&oacute;n efectiva del Parque Natural y el respeto al orden legal establecido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil controla desde el primer momento esta acampada, y, tal y como informa Subdelegaci&oacute;n de Gobierno, se cursar&aacute;n las procedentes propuestas de sanci&oacute;n administrativa &ldquo;en cuestiones como la negativa a identificaci&oacute;n, el estacionamiento indebido, acampada prohibida, realizaci&oacute;n de fuego entre otras&rdquo;. Se ha interpuesto por parte del Patronato una denuncia que ha sido remitida al Juzgado de Jaca junto con el informe de Guardia Civil.&nbsp;El control y vigilancia del asentamiento va a continuar hasta su previsible disoluci&oacute;n, el 27 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        The Rainbow Family es una comunidad que promueve valores como amor a la naturaleza, crecimiento espiritual o convivencia colectiva. Se fund&oacute; en 1972 en Estados Unidos y celebran encuentros en lugares remotos y silvestres, como Abellada. No es la primera vez que escogen este pueblo aragon&eacute;s, en 2016, unas 150 personas se reunieron en un campamento sin autorizaci&oacute;n. Este n&uacute;cleo deshabitado, compuesto por tres viviendas y una iglesia dispuestas transversalmente, se encuentra a los pies del barranco de Abellada, afluente del r&iacute;o Guatizalema. Seg&uacute;n el censo de 1842, Abellada y Azpe contaban con 17 hogares y 126 habitantes, pero el municipio desapareci&oacute; entre 1842 y 1857 al integrarse en Bara y Miz. Durante los a&ntilde;os 60, el despoblamiento se complet&oacute;, dejando el lugar como un vestigio de la historia rural de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad Arco&iacute;ris ha celebrado encuentros similares en otros puntos de Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, consolidando su presencia en el pa&iacute;s. En 2021, se reunieron en La Rioja; en 2023, en la sierra de Grazalema (C&aacute;diz); y en 2024, en Cerulleda (Le&oacute;n). En cada ocasi&oacute;n, la llegada de decenas o cientos de personas ha generado debates sobre el equilibrio entre la libertad de reuni&oacute;n y el respeto por las normativas locales. Estos eventos, que suelen congregar a participantes de todo el mundo, destacan por su car&aacute;cter internacional y por la diversidad de sus asistentes, desde j&oacute;venes en busca de experiencias alternativas hasta adultos que han adoptado este estilo de vida de manera permanente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/parque-natural-guara-pide-desmantelar-acampada-no-autorizada-comunidad-arcoiris-huesca_1_12316982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 May 2025 10:52:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Parque Natural de Guara pide desmantelar la acampada no autorizada de la Comunidad Arcoíris en Huesca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huesca,Zonas rurales,Hippies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nazario, pintor y dibujante: "El turismo ha arrasado la memoria de la Barcelona underground de los 70 y los 80"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nazario-pintor-dibujante-turismo-borrado-totalmente-memoria-barcelona-underground-70-cat_1_12202232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49f001b5-9442-40f1-9f50-f588110c9ca4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nazario, pintor y dibujante: &quot;El turismo ha arrasado la memoria de la Barcelona underground de los 70 y los 80&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Padre del cómic LGTBI en España y uno de los referentes de la contracultura de la Transición en la capital catalana, acaba de publicar 'Crónicas del gran tirano', donde repasa su relación con un grupo de personas sin techo de la plaza Real</p><p class="subtitle">Javier Cercas, tras escribir el libro sobre el Papa Francisco: “He vuelto ateo y más anticlerical de lo que era”</p></div><p class="article-text">
        Hace 46 a&ntilde;os que Nazario (Castilleja del Campo,&nbsp;provincia de Sevilla, 1944) vive en el mismo apartamento de la plaza Real de Barcelona &mdash;donde se realiza esta entrevista&mdash;, con vistas por un lado al carrer del Vidre y, por el otro, a una de las esquinas de la citada plaza. Primero con su marido, el escultor Alejandro Molina, y m&aacute;s tarde solo, tras enviudar. 
    </p><p class="article-text">
        Desde una de esas ventanas, Nazario se ha dedicado a fotografiar la vida que transcurre a sus pies, dando testimonio del paso de las d&eacute;cadas en este enclave emblem&aacute;tico de Barcelona. El dibujante y pintor, padre del c&oacute;mic gay patrio y cofundador de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_V%C3%ADbora" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El V&iacute;bora</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_Rrollo_enmascarado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Rrollo enmascarado</a>, confiesa que la fotograf&iacute;a es la &uacute;nica vocaci&oacute;n art&iacute;stica que no ha abandonado jam&aacute;s. Conserva, por tanto, instant&aacute;neas del lugar desde los tiempos de la lejana Barcelona underground y posfranquista hasta hoy, cuando m&aacute;s parece un parque tem&aacute;tico del turismo que una parte de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Fue gracias a la fotograf&iacute;a que conoci&oacute; a un grupo de personas sin techo que beb&iacute;a en los bancos de la plaza. &ldquo;Segu&iacute; su evoluci&oacute;n durante diez a&ntilde;os y un d&iacute;a me par&eacute; a hablar con uno de ellos, cosa que siempre hab&iacute;a evitado hacer&rdquo;, confiesa el autor, que explica que a partir de entonces se dedicar&iacute;a a atender al grupo llev&aacute;ndoles la comida que cocinaba &ndash;Nazario es un gran aficionado a la cocina&ndash; y acompa&ntilde;&aacute;ndoles a los locales de la fundaci&oacute;n Arrels cuando lo precisaban. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos &ndash;Mich, Omar, Mois&eacute;s y Helga&ndash; establecieron una relaci&oacute;n de dependencia con &eacute;l, pero Nazario, a su vez, tambi&eacute;n consigui&oacute;, con los cuidados dispensados a sus nuevos &ldquo;amigos&rdquo;, pasar el duelo por la muerte de su pareja, a la que se uni&oacute; en poco tiempo la de su hermano. As&iacute; se estableci&oacute; una simbiosis cuyos pormenores se cuentan en <a href="http://www.anagrama-ed.es/libro/cronicas/cronicas-del-gran-tirano/9788433929334/CR_138" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cr&oacute;nicas del gran tirano</em></a> (Anagrama, 2025), unas concret&iacute;simas memorias de aquellos a&ntilde;os, que terminaron con el confinamiento pand&eacute;mico y con la muerte de varios de los integrantes del grupo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podemos considerar que </strong><em><strong>Cr&oacute;nicas del gran tirano</strong></em><strong> forma parte de sus memorias?</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c82e769c-a9f8-4358-90aa-e5d7f117e60b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Sin duda es una nueva entrega, la que llega pr&aacute;cticamente hasta hoy. Antes vinieron <em>Un pacto con el placer</em>, <em>La vida cotidiana de un dibujante underground</em> y <em>Sevilla y la casita de las pira&ntilde;as</em>. En ellos voy narrando desde mi despertar al sexo en Sevilla, a mis a&ntilde;os de estudiante universitario [Nazario tiene la carrera de maestro] cuanto tocaba la guitarra, mis primeros c&oacute;mics, mi primer novio en las milicias universitarias, mi salto a Barcelona y el encuentro con Oca&ntilde;a [del pintor] y Camilo. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, cuento mi vida con Alejandro en esta casa hasta su muerte y la de mi hermano. Es entonces cuando me vengo abajo y a la vez establezco relaci&oacute;n con Mich [el &ldquo;gran tirano&rdquo; del t&iacute;tulo del libro], Helga, Omar, Mois&eacute;s y otros amigos que les frecuentan. Eso es lo que cuento en esta &uacute;ltima entrega. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras muchos a&ntilde;os ignorando a estas personas, al final se decide a hablar con ellos, &iquest;por qu&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros pasa de largo ante ellos y teme decirles nada para que no te pidan cosas y se enrollen, los vemos como una molestia. A m&iacute; me pasaba lo mismo, pero un d&iacute;a decid&iacute; pararme a hablar con Mich y all&iacute; empez&oacute; nuestra relaci&oacute;n. Estaba muy solo tras la muerte de Alejandro y el volcarme con ellos, el cocinarles, ayudarles en las gestiones, acompa&ntilde;arles... llen&oacute; el vac&iacute;o que ten&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Les frecuent&eacute; desde 2015 a 2019, pero tras la muerte de Helga y Mich y el ingreso en residencias de Omar y Mois&eacute;s, consider&eacute; que se cerraba esa etapa. As&iacute; que saqu&eacute; los diarios escritos esos a&ntilde;os, porque yo llevo un diario desde los 14 a&ntilde;os donde apunto todo, y comenc&eacute; a redactar <em>Cr&oacute;nicas del gran tirano. </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro no emite ning&uacute;n juicio moral sobre ellos: los describe, o parece, como una especie de seres benditos, algo infantiles en su comportamiento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada es as&iacute;, lo que sucede es que les describo de un modo superficial, sin entrar en la complejidad de cada uno de ellos, porque en realidad la desconozco igual que ellos desconoc&iacute;an la m&iacute;a. La nuestra fue una relaci&oacute;n de calle en la que ni ellos me preguntaban por mi pasado ni yo por el suyo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de benditos ni ni&ntilde;os; la mayor&iacute;a de ellos han pasado por la c&aacute;rcel por delitos que han cometido, algo que por cierto se menciona en el libro. Pero solo hago menci&oacute;n a lo que ellos han querido contarme. Tampoco se cuenta en las memorias que en aquellos a&ntilde;os hice diversas exposiciones, una de ellas en Getxo, y estuve escribiendo un libro sobre mis amantes que todav&iacute;a no he terminado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El pintor e historietista Nazario, durante la entrevista con elDiario.es                            </span>
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        <strong>Por lo que cuenta, por otro lado, la relaci&oacute;n entre ellos era muy tormentosa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eran como los matrimonios viejos, que dependen el uno del otro, pero se soportan poco. Llevaban demasiados a&ntilde;os juntos en la plaza, todo el d&iacute;a bebiendo, degradados por el alcohol... Pero, por otro lado, aparte del grupo, no ten&iacute;an a nadie. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se muestra usted esc&eacute;ptico en el libro con las fundaciones y ONG que trabajan a nivel de calle con estas personas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante que reconozco el tremendo esfuerzo que hacen para sacar a esta gente de la calle y la bebida, en especial en este caso Arrels. Pero no comparto en absoluto su enfoque, que consiste en empecinarse en creer que con desintoxicarlos volver&aacute;n a tener una vida normal, dejar&aacute;n la calle y comenzar&aacute;n a cuidarse. 
    </p><p class="article-text">
        Como exalcoh&oacute;lico, s&eacute; lo mucho que cuesta desengancharse de la bebida, que no basta con dejar de beber: hay que dejar de frecuentar los ambientes donde se bebe. Por lo tanto, si ellos, una vez desintoxicados, regresaban a la calle, volv&iacute;an a estar con personas que pasan todo el d&iacute;a bebiendo y, por tanto, volv&iacute;an a beber. De este modo Helga y Mich terminaron por morir, pero Mois&eacute;s y Omar, que terminaron en residencias, lejos del ambiente, han sobrevivido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto tiempo lleva viviendo en este apartamento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevo desde 1979, 46 a&ntilde;os ya. Llegamos aqu&iacute; Alejandro y yo cuando esta planta era un piso de 200 metros cuadrados compartimentado en peque&ntilde;os estudios. Recuerdo que nosotros nos quedamos varios estudios y tiramos tabiques hasta hacer el piso actual, de 70 metros cuadrados. Hacia el fondo estaban los estudios de Oca&ntilde;a y Camilo. Nos conocimos aqu&iacute;; Oca&ntilde;a ya estaba cuando llegamos y pintaba en sus estudios. Aquella fue la &eacute;poca en que nos disfraz&aacute;bamos y sal&iacute;amos travestidos a las Ramblas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tiempos vibrantes...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos de la Barcelona underground en los que la plaza Real, las Ramblas o el Raval estaban llenos de vida. Nos pas&aacute;bamos la vida en la calle y &eacute;ramos muy creativos. Yo ten&iacute;a mi grupo con la gente de El Rrollo enmascarado y luego El V&iacute;bora, que eran sobre todo Javier Mariscal y los hermanos Farriol. Luego tambi&eacute;n con Oca&ntilde;a y Camilo, aunque eso se acaba con la muerte de Oca&ntilde;a en el 83. Tambi&eacute;n frecuentaba a Miquel Barcel&oacute;. Y me hice menos con gente de las letras como Monz&oacute; o P&agrave;mies, por ejemplo, aunque a Monz&oacute; le he tratado algo, e incluso dise&ntilde;&eacute; un cartel para pirul&iacute; [poste cil&iacute;ndrico donde se pegan carteles de conciertos y otros eventos] publicitando <em>El tango de don Juan</em>, una obra teatral que escribi&oacute; &eacute;l y dirigi&oacute; Ger&ocirc;me de Savary. Pero nuestra pe&ntilde;a era la de las artes pl&aacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; queda de esa Barcelona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Buff... Nada, ya lo puedes ver t&uacute; mismo si paseas por la plaza; solo quedan tiendas de souvenirs, de fundas para m&oacute;viles y restaurantes para turistas. Ni siquiera hay colmados pakistan&iacute;es donde comprar una Coca-Cola, porque los alquileres se han vuelto car&iacute;simos. Y en las calles solo ver&aacute;s riadas de turistas, m&aacute;s ahora que ha empezado la temporada. Y los fines de semana, las despedidas de solteras y solteros y los hooligans gritones... El turismo ha arrasado la memoria de la Barcelona underground de los 70 y los 80. Es como la pata de Trump, que ah&iacute; donde pisa no vuelve a crecer la hierba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sigue haciendo vida por el barrio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, por aqu&iacute; solo voy al banco y poca cosa m&aacute;s. Antes me llegaba hasta la calle Comer&ccedil; para visitar a Mariscal, pero se mud&oacute; y no he vuelto por all&iacute;. Ahora cruzo las Ramblas y hago vida en el otro lado, el Raval, donde sigue habiendo restaurantes pakistan&iacute;es donde te puedes comprar una samosa, o un ramo de flores o cortarte el pelo, porque este lado est&aacute; muerto. Tambi&eacute;n los amigos de Mich que quedan, se han pasado al Raval presionados por la guardia urbana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco salt&oacute; la noticia de que ha puesto varios lotes de su colecci&oacute;n de obras de arte a la venta en Madrid. &iquest;Le falta liquidez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Lo que me falta es espacio! Resulta que la mayor&iacute;a de lo que he enviado a subasta eran cosas que me regalaban mis amigos por mi cumplea&ntilde;os: litograf&iacute;as, muchas fotograf&iacute;as y algunas cosas m&aacute;s. Hay alguna cosa de Mariscal y una pintura de Barcel&oacute; que encontr&eacute; en los Encantes, pero la mayor&iacute;a del material lo ten&iacute;a en carpetas, guardado en el altillo. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; de lo que me gustar&iacute;a desprenderme es de la colecci&oacute;n de 15.000 postales que tengo de la semana santa de Sevilla, pero no hay manera, ni la Junta de Andaluc&iacute;a las quiere. Y por cierto, me han llamado esta ma&ntilde;ana de la casa de subastas para decirme que ha ido muy bien, se ha vendido m&aacute;s de la mitad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nazario-pintor-dibujante-turismo-borrado-totalmente-memoria-barcelona-underground-70-cat_1_12202232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Apr 2025 20:11:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nazario, pintor y dibujante: "El turismo ha arrasado la memoria de la Barcelona underground de los 70 y los 80"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Anarquismo,Cómic,Hippies,LGTBI,Sin techo,Libros,Literatura,Diarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hippies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hippies_132_11931028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5c839ab-070b-43d9-807f-9b898dbc0a08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hippies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cierto que las grandes utopías hace tiempo que desaparecieron, pero para dar sentido de nuevo a nuestras monótona vidas, de todo lo que podría rescatarse del pasado llama la atención que se rescate ahora al fascismo"</p></div><p class="article-text">
        Los multimillonarios tecn&oacute;cratas que gobiernan este planeta han decidido que la democracia ya no sirve a sus intereses, as&iacute; que est&aacute;n aupando a los fascistas a todos los p&uacute;lpitos para que nos larguen el discurso de la libertad individual, la de los ricos, en contraposici&oacute;n al legendario discurso revolucionario de la libertad, la igualdad y la fraternidad. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado es un ba&uacute;l de recuerdos. En su interior, entre trastos, canciones, creencias religiosas, relojes quietos, dioses destruidos y muertos, muchos, muchos muertos, duermen el sue&ntilde;o de los justos tambi&eacute;n las modas que fueron y las ideolog&iacute;as que en un momento determinado de la historia sustentaron el mundo. Cierto que las grandes utop&iacute;as hace tiempo que desaparecieron, pero para dar sentido de nuevo a nuestras mon&oacute;tona vidas, de todo lo que podr&iacute;a rescatarse de ese ba&uacute;l llama la atenci&oacute;n que se rescate ahora al fascismo, cuando puestos a rescatar algo bien se podr&iacute;a haber rescatado, por ejemplo, a los hippies que a fin de cuentas con su pacifismo de sandalias de esparto no hac&iacute;an da&ntilde;o a nadie, m&aacute;s all&aacute; de tener que soportar, con una sonrisa bobalicona en los labios, su costumbre de filosofar con un racimo de uvas colgado de las orejas, margaritas enredadas en la abismal profundidad de sus largas cabelleras y su virginal desnudez como un desaf&iacute;o est&eacute;tico a los chandals con los que ahora vestimos nuestros cuerpos minuciosamente trabajados en los gimnasios. 
    </p><p class="article-text">
        La consigna de los hippies era haz el amor y no la guerra. La de los fascistas lo contrario. En esa contradicci&oacute;n, en la vigencia de la consigna fascista, la humanidad ha perdido el humanismo, pero, eso s&iacute;, hemos ganado la soledad que proporciona haber renunciado a la amorosa compa&ntilde;&iacute;a de nuestros semejantes para vivir dentro de las pantallas. El ya desaparecido soci&oacute;logo polaco Zygmunt Bauman escribi&oacute; que &ldquo;todo es m&aacute;s f&aacute;cil en la vida virtual pero hemos perdido el arte de las relaciones sociales y la amistad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si los hippies regresaran tal vez los belicosos himnos fascistas quedar&iacute;an sepultados bajo los dulzones himnos pacifistas, ayud&aacute;ndonos, as&iacute;, a abandonar la agresiva vida que desarrollamos en el violento mundo virtual, para descubrir, de nuevo, la luz del mundo, la bondad del coraz&oacute;n, la ensalada de apio, la ternura ante el dolor y la necesidad de mantener una agradable conversaci&oacute;n con los amigos en una terraza frente al mar donde, con suerte, vislumbrar, en el &uacute;ltimo horizonte de la tarde, un rayo verde, o en el mejor de los casos un porvenir menos oscuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hippies_132_11931028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Dec 2024 20:45:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hippies]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hippies,Fascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'ciutat instantània' aixecada a Eivissa el 1971: un milió de grapes i 15.000 metres quadrats de plàstic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/ciutat-instantania-aixecada-eivissa-1971-milio-grapes-i-15-000-metres-quadrats-plastic_1_11878468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6c46816-90c3-4675-9e55-f978c5d10575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;ciutat instantània&#039; aixecada a Eivissa el 1971: amb un milió de grapes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Centenars de joves, hippies i bohemis van construir en dies una gegantina estructura inflable a Eivissa. Cinc dècades després, Raquel Victoria, curadora d'art, investiga la història</p><p class="subtitle">La història de la cultura hippie a Eivissa: “Hi havia molta repressió per Franco i l'illa ens donava llibertat”
</p></div><p class="article-text">
        Des de fa dues setmanes, Raquel Victoria pren caf&egrave;s i cerveses en un quiosc d'una cala deserta. El quiosc canvia en temporada baixa als guiris de la temporada alta pels ve&iuml;ns que viuen a les cases que m&eacute;s a prop queden de la cala. Molts s&oacute;n senyores i senyors que superen els setanta anys. &Eacute;s la franja d'edat que cerca Raquel Vict&ograve;ria. Prou grans per haver vist les imatges que ella ha anat a buscar a aquest rac&oacute; del nord d'Eivissa. Prou joves perqu&egrave; els estralls de l'edat no hagin esborrat el record d'aquelles setmanes en qu&egrave; a Port de Sant Miquel es va assajar la utopia dins d'una ciutat de pl&agrave;stic.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Victoria, graduada en Belles Arts per la Universitat de Granada, curadora art&iacute;stica i doctoranda, va topar-se amb la hist&ograve;ria. De forma literal: quan se li pregunta per l'inici de la curiositat utilitza un verb molt prec&iacute;s per concretar la casualitat: topar. &ldquo;Em vaig topar amb la <em>instant city</em> d'Eivissa&rdquo;, diu, i retrocedeix el 2020, el curs acad&egrave;mic del confinament. Ella estava immersa en el seu treball de final de grau. Buscant refer&egrave;ncies es van desplegar davant dels seus ulls 15.000 quadrats de PVC. &ldquo;Fins aleshores no havia sentit parlar de la <em>instant city</em>. Vaig al&middot;lucinar amb totes les coses que vaig comen&ccedil;ar a llegir i veure sobre aquell projecte. Amb ra&oacute;, el van anomenar el Woodstock espanyol. I havia passat molt a prop de casa meva, just a l'illa del costat on, a m&eacute;s, havia estat diverses vegades de nena perqu&egrave; all&agrave; van emigrar uns oncles dels meus pares. La<em> instant city </em>es va convertir en una obsessi&oacute; i, ara, tinc el privilegi de poder dedicar-li temps a investigar-ho. Em sento afortunada&rdquo;.
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                L&#039;interior de la ciutat instantània recorda un fotograma d&#039;una pel·lícula de ciència-ficció. El disseny es va fer just després que hagués culminat la carrera espacial.                            </span>
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                    alt="Alguns joves eivissencs van entrar a viure a la comuna. Pels nens de la zona, els plàstics de colors es van convertir en una font de diversió."
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            <span class="title">
                Alguns joves eivissencs van entrar a viure a la comuna. Pels nens de la zona, els plàstics de colors es van convertir en una font de diversió.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ciutat instant&agrave;nia. Aquest &eacute;s el nom que va rebre la gran estructura que es va al&ccedil;ar a Port de Sant Miquel entre finals de setembre i mitjans d'octubre del 1971. Era de pl&agrave;stic i inflable, tant ef&iacute;mera com pr&agrave;ctica. D'on va sortir? Qui la va posar all&agrave;, en una cala que havia estat gaireb&eacute; verge fins que, uns quants anys abans, havien constru&iuml;t tres mastod&ograve;ntics hotels en un dels seus vessants? I, sobretot, per qu&egrave; es va inflar aquella estructura? Moltes de les persones que van tenir a veure amb aquell experiment s&oacute;n mortes. L'edat, en els casos m&eacute;s feli&ccedil;os; sobredosi o la SIDA, en els m&eacute;s tristos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ciutat instantània. Aquest és el nom que va rebre la gran estructura que es va alçar a Eivissa entre finals de setembre i mediats d&#039;octubre de 1971. Era de plàstic i inflable, tant efímera com pràctica. Moltes de les persones que van tenir a veure amb aquell experiment estan mortes. L&#039;edat, en els casos més feliços; sobredosi o la SIDA, en els més tristos</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un mili&oacute; de grapes i sis grapadores</h2><p class="article-text">
        Per&ograve; una de les dues ments que la van imaginar abans que ning&uacute; segueix tant viva com l&uacute;cida. Aixeca el tel&egrave;fon des d'un despatx situat a l'Eixample i contesta amb una precisi&oacute; incre&iuml;ble a tot all&ograve; que se li pregunta. &Eacute;s minuci&oacute;s amb els detalls i, en el to de veu, s'intueix tanta nost&agrave;lgia com orgull.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Els organitzadors estaven molt espantats fins que van veure les fotos de la prova pilot. 'Ah, quedar&agrave; m&eacute;s bonic que posar unes tendes de campanya'. Ens van assignar 10.000 de pressupost&hellip; ni una m&eacute;s; que arribarien, &eacute;s clar, a poc a poc, a mesura que an&eacute;ssim justificant les despeses. Ens busquem la vida, no ens en quedava cap altra: pensa que nosaltres, que acab&agrave;vem de terminar Arquitectura a la Universitat Polit&egrave;nica de Catalunya, &eacute;rem part de la generaci&oacute; que havia viscut tan intensament tot el que va passar despr&eacute;s de Maig del 68. La imaginaci&oacute; al poder .
    </p><p class="article-text">
        Per a Carlos Ferrater Lambarri (Barcelona, 1944) la <em>instant city </em>eivissenca va ser la primera gran criatura que va dissenyar, el toc d'una carrera que d&egrave;cades m&eacute;s tard el portaria a dibuixar els pl&agrave;nols de tres pomes de la Vila Ol&iacute;mpica o de l'estaci&oacute; de tren de Saragossa, i a aconseguir importants premis per diversos dels seus projectes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carlos Ferrater, en una imatge actual.                            </span>
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        Els organitzadors a qu&egrave; es refereix Ferrater eren els directius de l'ICSID, les sigles, en angl&egrave;s, del Consell Internacional de Societats de Disseny Industrial. El seu congr&eacute;s, bianual, es va celebrar a Eivissa just quan arribava la tardor de 1971. La prova pilot va ser el primer m&ograve;dul de la ciutat instant&agrave;nia que es va fabricar, en una planta de Cerdanyola del Vall&egrave;s, i gr&agrave;cies a la complicitat d'Aiscondel, l'empresa que va acabar facilitant a aquells joves amb grenyes &ndash;com George Harrison&ndash; la ingent quantitat de pl&agrave;stic que necessitaven.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;imaginaci&oacute; al poder&rdquo; van ser el mili&oacute; de grapes i les sis grapadores que van aconseguir, gratu&iuml;tament, per acoblar totes les peces de l'inflable. El &ldquo;nosaltres&rdquo;, el pronom que involucra els vells companys que el van acompanyar en una aventura que, tot i ser molt avantguardista, tenia un objectiu molt prosaic: allotjar els centenars d'estudiants que, des de tot el m&oacute;n, viatjarien a una illa que ja havia esdevingut <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de les meques per als hippies fugits de la Guerra del Vietnam</a>. El congr&eacute;s de l'ICSID no deixava de ser una excusa, que ni pintada, per reunir-los a tots en aquella ciutat instant&agrave;nia. 
    </p><p class="article-text">
        Pensar-la, dissenyar-la, instal&middot;lar-la, i omplir-la d'&agrave;nimes hedonistes i boh&egrave;mies, va ser una contrarellotge. Carlos Ferrater es va tancar amb un bon amic i company de promoci&oacute;, Fernando Bendito, en un &ldquo;amagatall&rdquo; del barri barcelon&iacute; de Sant Gervasi. En aquella oficina van escriure un manifest al qual va donar la seva aprovaci&oacute; Luis Racionero. L'escriptor, una mica major que ells, havia recorregut de dalt a baix les comunes de Berkeley, Calif&ograve;rnia. D'aquell esperit es van xopar Ferrater i Bendito.
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                L&#039;arquitecte barceloní Carlos Ferrater, en una imatge presa a principis dels setanta.                            </span>
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        Racionero va compartir amb ells la seva agenda. Estava plena de les adreces postals a qu&egrave; molts hippies i lliurepensadors acudien per recollir les cartes que els manaven. All&iacute;, ja les facultats d'Arquitectura i Disseny d'universitats neerlandeses, alemanyes, brit&agrave;niques, japoneses, &iacute;ndies, xilenes o argentines van arribar multituds de sobres. Dins d'elles, el manifest, i el cartell del congr&eacute;s, un arc de Sant Mart&iacute; sobre fons negre &ndash;dos anys abans que Pink Floyd l'estampara a la coberta de <em>The Dark Side of The Moon</em>&ndash; que va dissenyar Jos&eacute; Manuel Ferrater, germ&agrave; de Carlos i, en el futur, prestigi&oacute;s fot&ograve;graf de moda. Tot estava impr&egrave;s sobre un material at&iacute;pic. Seda; com que pesava molt poquet, abaratia aquell spam anal&ograve;gic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La invitació per allotjar-se a l&#039;enorme inflable va ser un disseny psicodèlic de José Manuel Ferrater, germà de Carlos.                            </span>
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        &ldquo;La resposta va ser magn&iacute;fica. Tothom va voler venir i se les va enginyar per ser a Eivissa al setembre&hellip; per&ograve;, &eacute;s clar, no pel congr&eacute;s&rdquo;, diu Ferrater. &ldquo;Nosaltres no vol&iacute;em rebentar-ho, ni de bon tros. Amb els anys crec que els directius de la ICSID ens van acabar perdonant. &Eacute;rem amics o deixebles dels ponents que parlarien a l'hotel, per&ograve; s&iacute; que sent&iacute;em que es podien fer les coses de manera diferent. Consider&agrave;vem que hi havia massa immobilisme al m&oacute;n del disseny i, tant Fernando com jo, igual que altres amics que ens van donar un cop de m&agrave;, &eacute;rem ferms militants antifranquistes. La <em>instant city</em> va ser l'oportunitat de llen&ccedil;ar un missatge&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta proclama era la col&middot;lectivitat. Sota aquest prisma, explica Ferrater, es va escriure &ldquo;la gram&agrave;tica, senzilla, per&ograve; essencial&rdquo;, que va convertir el PVC en una s&egrave;rie d'inflables interconnectats (un llarg m&ograve;dul central, espai com&uacute;, del qual sorgien c&egrave;l&middot;lules laterals, les habitacions). Aquesta &ldquo;gram&agrave;tica&rdquo; &ndash;Ferrater no fa servir cap altre terme&ndash; va ser obra de Jos&eacute; Miguel de Prada Poole, un dels arquitectes espanyols m&eacute;s reconeguts de la segona meitat del segle XX.
    </p><p class="article-text">
        Els dos catalans sabien que el val&middot;lisolet&agrave; ja havia fet &ndash;i continuaria fent despr&eacute;s de l'experi&egrave;ncia eivissenca&ndash; els seus primers passos en aquest tipus de construccions et&egrave;ries. Li van enviar una carta i van rebre de tornada, m&eacute;s que un pla, un esb&oacute;s amb aspecte d'instruccions d'&uacute;s. &ldquo;La gram&agrave;tica&rdquo;. Segons es baixaven de les furgonetes i els cotxes amb qu&egrave; van arribar a Port de Sant Miquel &ndash;una cala a la qual era molt m&eacute;s f&agrave;cil accedir per mar que per terra&ndash;, els joves es posaven a cavar una rasa. All&iacute; es grapava un extrem del pl&agrave;stic, per fixar-lo al terreny. A l'altre extrem, la pe&ccedil;a es connectava amb la pe&ccedil;a seg&uuml;ent. Es formava un arc.
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                L&#039;esbós de De Prada Poole, un senzill manual d&#039;instruccions.                            </span>
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                    alt="Els mateixos participants al congrés van ajudar a cavar les rases per clavar les lones."
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            <span class="title">
                Els mateixos participants al congrés van ajudar a cavar les rases per clavar les lones.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La tensi&oacute; membrana d'un inflable va en funci&oacute; del radi de curvatura: com m&eacute;s radi de curvatura, m&eacute;s tensi&oacute; a la membrana. &Eacute;s aix&iacute; de senzill&rdquo;, recita Ferrater, &ldquo;i et permet arribar a inflables grans, com la nau comunit&agrave;ria de la <em>instant city</em>. No entenc per qu&egrave; aquest tipus de construcci&oacute; no es fa servir m&eacute;s: seria molt &uacute;til en casos d'emerg&egrave;ncia en qu&egrave; calgui reallotjar, temporalment, una gran quantitat de persones, com ha passat despr&eacute;s de la DANA de Val&egrave;ncia. &Eacute;s molt m&eacute;s c&ograve;mode i m&eacute;s digne una casa inflable que un pavell&oacute;, on sembla que ens emmagatzemen&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La tensió membrana d&#039;un inflable va en funció del radi de curvatura: a més radi de curvatura, més tensió en la membrana. No entenc per què aquest tipus de construcció no s&#039;utilitza més: seria molt útil en casos d&#039;emergència en els quals calgui reallotjar, temporalment, a una gran quantitat de persones, com ha ocorregut després de la DANA de València. És molt més còmode i més digne una casa inflable que un pavelló, on sembla que ens emmagatzemen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Manuel Ferrater</span>
                                        <span>—</span> Fotògraf de moda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tan &uacute;tils com la funcionalitat amb qu&egrave; De Prada Poole va plasmar la idea van ser els contactes de l'arquitecte barcelon&iacute; a l'illa. Coneixia Raimon Torres, que era alhora l'arquitecte que havia dissenyat els dos hotels on es realitzaria el congr&eacute;s i l'arquitecte de l'Ajuntament d'Eivissa. El seu favor va ser imprescindible perqu&egrave; tot el que passaria durant aquells vint-i-sis dies no fos qualificat de subversiu per les autoritats franquistes que manaven a l'illa.
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                15.000 quadrats de PVC van ser necessaris per alçar la ciutat instantània al nord d&#039;Eivissa.                            </span>
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                    alt="La influència de festivals com el de l&#039;illa de Wight o Woodstock va ser essencial per configurar el projecte."
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            <span class="title">
                La influència de festivals com el de l&#039;illa de Wight o Woodstock va ser essencial per configurar el projecte.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Drogues, quines drogues?</h2><p class="article-text">
        A Raquel Victoria, durant les entrevistes, li han explicat que una parella de la Gu&agrave;rdia Civil s'acostava cada mat&iacute; fins a l'inflable. Buscaven droga. Pel que sembla, no la van trobar. Ferrater no es mulla quan se li pregunta si all&agrave; dins es va consumir LSD, haixix, marihuana, altres subst&agrave;ncies. S&iacute; que explica, fel&iacute;, que en tornar a Barcelona, acabada la utopia, va rebre una trucada a casa seva.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Senyor Ferrater, en diem per ordre de la Brigada E.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La Brigada E? Qu&egrave; significa l'E?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Estupefaents.
    </p><p class="article-text">
        Va deixar la seva dona, i un nad&oacute;, la seva filla, que acabava de n&eacute;ixer, i es va presentar sense perdre temps a la sinistra comissaria de Via Laietana. &ldquo;Vost&egrave;s comprendran que jo el que he fet ha estat dissenyar aquella ciutat de pl&agrave;stic, el que pass&eacute;s all&agrave; dins&hellip;&rdquo;. L'arquitecte va sortir indemne.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="L&#039;instant city&#039; es va convertir en l&#039;epicentre de l&#039;oci eivissenc durant aquells dies, un moment en què l&#039;illa no tenia grans discoteques."
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                L&#039;instant city&#039; es va convertir en l&#039;epicentre de l&#039;oci eivissenc durant aquells dies, un moment en què l&#039;illa no tenia grans discoteques.                            </span>
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                    alt="Un milió de grapes es van utilitzar per cosir una ciutat que va integrar la vegetació del terreny a la seva estructura."
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                Un milió de grapes es van utilitzar per cosir una ciutat que va integrar la vegetació del terreny a la seva estructura.                            </span>
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        Potser al comissari de Barcelona li hauria arribat not&iacute;cia d'un moment molt concret del festival eivissenc. Un dia, el que van veure els policies en baixar a es Port de Sant Miquel va ser un tricorni inflable. Era la resposta dels melenuts, un dels <em>happenings </em>que es van organitzar (hi va haver m&uacute;sica, teatre, art en viu, paelles multicolor) en un campament aeroest&agrave;tic que va acabar menjant-se els actes del congr&eacute;s oficial de disseny industrial. &ldquo;Les fotografies que es conserven s&oacute;n incre&iuml;bles. A mi em fascina imaginar-me una de les performances que m'han explicat: un tub de pl&agrave;stic baixant des de la muntanya fins a arribar al mar, on sura mentre desenes de persones es banyen amb la cara oculta per m&agrave;scares de pl&agrave;stic. Avui ens resulta surrealista, en aquella &egrave;poca era plena avantguarda&rdquo;, explica la Raquel Victoria.
    </p><p class="article-text">
        L'estada eivissenca de la curadora mallorquina conclou aquest cap de setmana. A Ses Dotze Naus &ndash;un espai de creaci&oacute; i de resid&egrave;ncia art&iacute;stica, el benefactor que l'ha becat per investigar la<em> instant city</em>&ndash; imparteix un taller aquest cap de setmana que constar&agrave; de dues parts. La primera, te&ograve;rica, ser&agrave; un di&agrave;leg sobre la hist&ograve;ria del gegant&iacute; inflable. La segona, pr&agrave;ctica, un intent col&middot;lectiu de construir, entre les alumnes i ella, un esqueix de la fantasia acolorida que es van imaginar De Prada Poole, Bendito i Ferrater. &ldquo;Per&ograve; no de la primera ciutat instant&agrave;nia... sin&oacute; de la segona, que em sembla m&eacute;s interessant. Descobrir-la va ser el que realment em va trencar el cap&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A qu&egrave; et refereixes amb la segona ciutat instant&agrave;nia, Raquel?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &Eacute;s la part oculta m&eacute;s interessant de tot aquest assumpte perqu&egrave; no la solen esmentar en els reportatges que hi han escrit. La vaig sentir anomenar en alguna lli&ccedil;&oacute; que ha donat Carlos Ferrater sobre el tema [al principi es va negar a parlar de la<em> instant city</em> davant d'universitaris, molts anys despr&eacute;s, acabaria acceptant, com a homenatge a Yago Conde, un professor i arquitecte amic seu, que sempre els ho va demanar, per&ograve; a qui mai va complaure en vida], i ha canviat totalment la meva manera d'enfocar aquesta hist&ograve;ria. Qu&egrave; va passar? Entre concerts, paelles multitudin&agrave;ries, altaveus, festes&hellip; en aquella comuna van acabar establint-se normes. Que si calia treure's les sabates, que si no es podia fer soroll a partir de certa hora&hellip; &Eacute;s a dir, les assemblees d'aquella utopia que pretenia viure al marge del capitalisme es van capitalitzar.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Per qu&egrave; no va funcionar la utopia?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &Eacute;s una cosa que m'agradaria continuar investigant, per&ograve; intueixo que hi va tenir molt a veure que, encara que es va sumar gent jove eivissenca, la majoria dels participants al congr&eacute;s eren fills i filles de fam&iacute;lies burgeses. Si no, com van poder viatjar a Eivissa i estar-hi tres setmanes passant-s'ho tan b&eacute;? Aix&ograve; cal tenir-ho en compte. Qu&egrave; van fer alguns, per&ograve;, entre ells Ferrater? Recollir el pl&agrave;stic que havia sobrat i anar-se'n a uns metres de dist&agrave;ncia per aixecar una altra ciutat amb canyes i altres materials que van trobar per la platja. Aix&iacute; que el que farem al taller, sense gaires refer&egrave;ncies pr&egrave;vies, perqu&egrave; vull que la imaginaci&oacute; voli, ser&agrave; un homenatge a aquest segon inflable, que va ser la contra de la contra.
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                    alt="La curadora mallorquina Raquel Victoria estudia el projecte de Ferrater i De Prada Poole com a part de la investigació sobre la seva tesi doctoral."
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                La curadora mallorquina Raquel Victoria estudia el projecte de Ferrater i De Prada Poole com a part de la investigació sobre la seva tesi doctoral.                            </span>
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                    alt="Raquel Victoria prepara els materials per a l&#039;activitat que conduirà a Ses Dotze Naus sobre l&#039;instant city."
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                Raquel Victoria prepara els materials per a l&#039;activitat que conduirà a Ses Dotze Naus sobre l&#039;instant city.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Desapareix la <em>instant city</em></h2><p class="article-text">
        Miquel Escandell, de Can Miquel Mar&egrave;s, va ser ve&iacute; de la ciutat instant&agrave;nia. Ca seva estava just al costat i el tel&egrave;fon est&agrave; apuntat a l'agenda de Raquel Victoria: &eacute;s una de les &uacute;ltimes entrevistes que li queden per fer. Va veure com la van aixecar, es va estranyar davant del que estava passant, va fer c&agrave;bales sobre si aquella estructura podria mantenir-se dreta, li va produir curiositat el que passava, per&ograve; no va participar de l'assumpte. Estar i deixar estar, la cl&agrave;ssica actitud&nbsp;que van adoptar molts pagesos eivissencs davant l'aparici&oacute; dels <em>hippies </em>durant el boom tur&iacute;stic d'Eivissa.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que va entrar aquest agricultor &ndash;i ramader, recol&middot;lector, pescador: les habilitats imprescindibles de tot minifundista insular&ndash; al terreny ve&iacute; quan els cilindres es van desinflar. Va tallar diversos trossos i se'ls va emportar als seus corrals per emmagatzemar-los. Durant molts, molts anys, li van servir per tapar garrofes o gra. El PVC, un material totalment revolucionari per a ell, era un fant&agrave;stic a&iuml;llant. La seva neta Neus, enginyera, ha sentit des que era una nena hist&ograve;ries sobre el que va passar durant aquells dies d'octubre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Esbossos de Raquel Victòria per al taller que impartirà a Eivissa.                            </span>
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        Hi ha an&egrave;cdotes similars en moltes altres cases de camp. Una de les fotos d'aquella hist&ograve;ria que ha sobreviscut mostra a dues dones d'una certa edat, vestit de treball, p&egrave;l cobert i trenat, mirant l'inflable. Estan d'esquena al fot&ograve;graf i, segons diu, amb un deix de mal&iacute;cia, Raquel Victoria semblen preguntar-se: &ldquo;Aix&ograve;&nbsp;qu&egrave;&nbsp;carai&nbsp;&eacute;s?&rdquo;.
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            <span class="title">
                Dues dones eivissenques miren curioses la ciutat de plàstic.                            </span>
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        Acabats els <em>happenings</em>, van apar&egrave;ixer desenes de carros tirats per cavalls. Venien des Rubi&oacute; i de Benirr&agrave;s, les dues zones m&eacute;s properes a es Port de Sant Miquel. S'havia corregut la veu; tots els pagesos volien el seu pl&agrave;stic. Com si fos una Moby Dick multicolor que s'hagu&eacute;s quedat encallada en aquella cala del nord d'Eivissa, la <em>instant city</em> va anar desapareixent tallada pel tall de navalles i tisores.
    </p><p class="article-text">
        Durant d&egrave;cades &ndash;han passat gaireb&eacute; cinc i mitja&ndash;, el PVC va ser vist aqu&iacute; i all&iacute; en moltes finques del municipi de Sant Joan de Labritja, al qual pertany aquest port natural de la costa eivissenca. Sempre amb una utilitat agr&iacute;cola. Miquel d'en Mar&eacute;s recorda que, ja en els noranta, dos tipus amb accent catal&agrave; &ldquo;i molt ben vestits&rdquo; es van acostar a la seva casa preguntant-li pel pl&agrave;stic. Volien veure-ho. Ell els ho va ensenyar i ells es van alegrar: es conservava de manera admirable. Els catalans ben vestits eren delegats de l'empresa que havia fabricat aquelles lones perqu&egrave;, despr&eacute;s, la contracultura arquitect&ograve;nica aixequ&eacute;s una ciutat instant&agrave;nia a la qual Miquel d'en Mar&egrave;s sempre es refereix d'una manera molt diferent de la qual van usar els seus creadors: &ldquo;Sa xabola&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/ciutat-instantania-aixecada-eivissa-1971-milio-grapes-i-15-000-metres-quadrats-plastic_1_11878468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Dec 2024 11:21:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'ciutat instantània' aixecada a Eivissa el 1971: un milió de grapes i 15.000 metres quadrats de plàstic]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Hippies,Ibiza,Arquitectura,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'ciudad instantánea' levantada en Ibiza en 1971: un millón de grapas y 15.000 metros cuadrados de plástico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ciudad-instantanea-levantada-ibiza-1971-millon-grapas-15-000-metros-cuadrados-plastico_1_11876275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6c46816-90c3-4675-9e55-f978c5d10575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;ciudad instantánea&#039; levantada en Ibiza en 1971: con un millón de grapas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de jóvenes, ‘hippies’ y bohemios construyeron en días una gigantesca estructura inflable en Eivissa. Cinco décadas después, Raquel Victoria, curadora de arte, está investigando la historia</p><p class="subtitle">La historia de la cultura hippie en Eivissa: “Había mucha represión por Franco y la isla nos daba libertad”
</p></div><p class="article-text">
        Desde hace dos semanas, Raquel Victoria toma caf&eacute;s y cervezas en un chiringuito de una cala desierta. El chiringuito cambia en temporada baja a los guiris de la temporada alta por los vecinos que viven en las casas que m&aacute;s cerca quedan de la cala. Muchos son se&ntilde;oras y se&ntilde;ores que superan los setenta a&ntilde;os. Es la franja de edad que busca Raquel Victoria. Suficientemente mayores para haber visto las im&aacute;genes que ella ha ido a buscar a este rinc&oacute;n del norte de Eivissa. Suficientemente j&oacute;venes para que los estragos de la edad no hayan borrado el recuerdo de aquellas semanas en las que en es Port de Sant Miquel se ensay&oacute; la utop&iacute;a dentro de una ciudad de pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Victoria, graduada en Bellas Artes por la Universidad de Granada, curadora art&iacute;stica y doctoranda, tropez&oacute; con la historia. De forma literal: cuando se le pregunta por el inicio de su curiosidad utiliza un verbo muy preciso para concretar la casualidad: topar. &ldquo;Me top&eacute; con la <em>instant city</em> de Ibiza&rdquo;, dice, y retrocede a 2020, el curso acad&eacute;mico del confinamiento. Ella estaba inmersa en su trabajo de final de grado. Buscando referencias se desplegaron ante sus ojos 15.000 cuadrados de PVC. &ldquo;Hasta entonces no hab&iacute;a escuchado hablar de la <em>instant city</em>. Alucin&eacute; con todas las cosas que empec&eacute; a leer y ver sobre aquel proyecto. Con raz&oacute;n, lo llamaron el Woodstock espa&ntilde;ol. Y hab&iacute;a sucedido muy cerca de mi casa, justo en la isla de al lado donde, adem&aacute;s, hab&iacute;a estado varias veces de ni&ntilde;a porque all&iacute; emigraron unos t&iacute;os de mis padres. La<em> instant city </em>se convirti&oacute; en una obsesi&oacute;n y, ahora, tengo el privilegio de poder dedicarle tiempo a investigarlo. Me siento afortunada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El interior de la ciudad instantánea recuerda a un fotograma de una película de ciencia ficción. El diseño se realizó justo después de que hubiera culminado la carrera espacial."
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            <span class="title">
                El interior de la ciudad instantánea recuerda a un fotograma de una película de ciencia ficción. El diseño se realizó justo después de que hubiera culminado la carrera espacial.                            </span>
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                    alt="Algunos jóvenes ibicencos entraron a vivir en la comuna. Para los niños de la zona, los plásticos de colores se convirtieron en una fuente de diversión."
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                Algunos jóvenes ibicencos entraron a vivir en la comuna. Para los niños de la zona, los plásticos de colores se convirtieron en una fuente de diversión.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ciudad instant&aacute;nea. Ese es el nombre que recibi&oacute; la gran estructura que se alz&oacute; en es Port de Sant Miquel entre finales de septiembre y mediados de octubre de 1971. Era de pl&aacute;stico e inflable, tan ef&iacute;mera como pr&aacute;ctica. &iquest;De d&oacute;nde sali&oacute;? &iquest;Qui&eacute;n la puso all&iacute;, en una cala que hab&iacute;a permanecido casi virgen hasta que, unos pocos a&ntilde;os antes, hab&iacute;an construido tres mastod&oacute;nticos hoteles en una de sus laderas? Y, sobre todo, &iquest;por qu&eacute; y para qu&eacute; se hinch&oacute; aquella estructura? Muchas de las personas que tuvieron que ver con aquel experimento est&aacute;n muertas. La edad, en los casos m&aacute;s felices; sobredosis o el SIDA, en los m&aacute;s tristes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ciudad instantánea. Ese es el nombre que recibió la gran estructura que se alzó en Eivissa entre finales de septiembre y mediados de octubre de 1971. Era de plástico e inflable, tan efímera como práctica. Muchas de las personas que tuvieron que ver con aquel experimento están muertas. La edad, en los casos más felices; sobredosis o el SIDA, en los más tristes</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un mill&oacute;n de grapas y seis grapadoras</h2><p class="article-text">
        Pero una de las dos mentes que la imaginaron antes que nadie sigue tan viva como l&uacute;cida. Levanta el tel&eacute;fono desde un despacho situado en el Eixample y contesta con una precisi&oacute;n incre&iacute;ble a todo lo que se le pregunta. Es minucioso con los detalles y, en su tono de voz, se intuye tanta nostalgia como orgullo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Los organizadores estaban muy asustados hasta que vieron las fotos de la prueba piloto. &lsquo;Ah, quedar&aacute; m&aacute;s bonito que poner unas tiendas de campa&ntilde;a&rsquo;. Nos asignaron 10.000 de presupuesto&hellip; ni una m&aacute;s; que llegar&iacute;an, claro, poco a poco, a medida que fu&eacute;ramos justificando los gastos. Nos buscamos la vida, no nos quedaba otra: piensa que nosotros, que acab&aacute;bamos de terminar Arquitectura en la Universitat Polit&egrave;nica de Catalunya, &eacute;ramos parte de la generaci&oacute;n que hab&iacute;a vivido tan intensamente todo lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s de Mayo del 68. La imaginaci&oacute;n al poder.
    </p><p class="article-text">
        Para Carlos Ferrater Lambarri (Barcelona, 1944) la <em>instant city </em>ibicenca fue la primera gran criatura que dise&ntilde;&oacute;, el aldabonazo de una carrera que d&eacute;cadas m&aacute;s tarde le llevar&iacute;a a dibujar los planos de tres manzanas de la Vila Ol&iacute;mpica o de la estaci&oacute;n de tren de Zaragoza, y a conseguir importantes premios por varios de sus proyectos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carlos Ferrater, en una imagen actual.                            </span>
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        Los &ldquo;organizadores&rdquo; a los que se refiere Ferrater eran los directivos del ICSID, las siglas, en ingl&eacute;s, del Consejo Internacional de Sociedades de Dise&ntilde;o Industrial. Su congreso, bianual, se celebr&oacute; en Eivissa justo cuando llegaba el oto&ntilde;o de 1971. La &ldquo;prueba piloto&rdquo; fue el primer m&oacute;dulo de la ciudad instant&aacute;nea que se fabric&oacute;, en una planta de Cerdanyola del Vall&egrave;s, y gracias a la complicidad de Aiscondel, la empresa que acab&oacute; facilitando a aquellos j&oacute;venes con gre&ntilde;as &ndash;a lo George Harrison&ndash; la ingente cantidad de pl&aacute;stico que necesitaban.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;imaginaci&oacute;n al poder&rdquo; fueron el mill&oacute;n de grapas y las seis grapadoras que consiguieron, gratuitamente, para ensamblar todas las piezas del inflable. El &ldquo;nosotros&rdquo;, el pronombre que involucra a los viejos compa&ntilde;eros que le acompa&ntilde;aron en una aventura que, pese a ser muy vanguardista, ten&iacute;a un objetivo muy prosaico: alojar a los cientos de estudiantes que, desde todo el mundo, viajar&iacute;an a una isla que ya se hab&iacute;a convertido en<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una de las mecas para los hippies huidos de la Guerra de Vietnam</a>. El congreso de la ICSID no dejaba de ser una excusa, que ni pintada, para reunirlos a todos en aquella ciudad instant&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Pensarla, dise&ntilde;arla, instalarla, y llenarla de almas hedonistas y bohemias, fue una contrarreloj. Carlos Ferrater se encerr&oacute; con un buen amigo y compa&ntilde;ero de promoci&oacute;n, Fernando Bendito, en un &ldquo;zulo&rdquo; del barrio barcelon&eacute;s de Sant Gervasi. En aquella oficina escribieron un manifiesto al que dio su aprobaci&oacute;n Luis Racionero. El escritor, algo mayor que ellos, hab&iacute;a recorrido de arriba a abajo las comunas de Berkeley, California. De aquel esp&iacute;ritu se empaparon Ferrater y Bendito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El arquitecto barcelonés Carlos Ferrater, en una imagen tomada a principios de los setenta.                            </span>
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        Racionero comparti&oacute; con ellos su agenda. Estaba llena de las direcciones postales a las que muchos hippies y librepensadores acud&iacute;an para recoger las cartas que les mandaban. All&iacute;, y a las facultades de Arquitectura y Dise&ntilde;o de universidades neerlandesas, alemanas, brit&aacute;nicas, japonesas, indias, chilenas o argentinas llegaron multitudes de sobres. Dentro de ellas, el manifiesto, y el cartel del congreso, un arco&iacute;ris sobre fondo negro &ndash;dos a&ntilde;os antes de que Pink Floyd lo estampara en la cubierta de <em>The Dark Side of The Moon</em>&ndash; que dise&ntilde;&oacute; Jos&eacute; Manuel Ferrater, hermano de Carlos y, en el futuro, prestigioso fot&oacute;grafo de moda. Todo estaba impreso sobre un material at&iacute;pico. Seda; como pesaba muy poquito, abarataba aquel spam anal&oacute;gico.
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                    alt="La invitación para alojarse en el enorme inflable fue un diseño psicodélico de José Manuel Ferrater, hermano de Carlos."
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            <span class="title">
                La invitación para alojarse en el enorme inflable fue un diseño psicodélico de José Manuel Ferrater, hermano de Carlos.                            </span>
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        &ldquo;La respuesta fue magn&iacute;fica. Todo el mundo quiso venir y se las ingeni&oacute; para estar en Eivissa en septiembre&hellip; pero, claro, no por el congreso&rdquo;, dice Ferrater. &ldquo;Nosotros no quer&iacute;amos reventarlo, ni mucho menos. Con los a&ntilde;os creo que los directivos de la ICSID acabaron perdon&aacute;ndonos. &Eacute;ramos amigos o disc&iacute;pulos de los ponentes que iban a hablar en el hotel, pero s&iacute; sent&iacute;amos que se pod&iacute;an hacer las cosas de manera diferente. Consider&aacute;bamos que hab&iacute;a demasiado inmovilismo en el mundo del dise&ntilde;o y, tanto Fernando como yo, igual que otros amigos que nos echaron una mano, &eacute;ramos firmes militantes antifranquistas. La <em>instant city</em> fue la oportunidad de lanzar un mensaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa proclama era la colectividad. Bajo ese prisma, explica Ferrater, se escribi&oacute; &ldquo;la gram&aacute;tica, sencilla, pero esencial&rdquo;, que convirti&oacute; el PVC en una serie de inflables interconectados (un largo m&oacute;dulo central, espacio com&uacute;n, del que surg&iacute;an c&eacute;lulas laterales, las habitaciones). Esa &ldquo;gram&aacute;tica&rdquo; &ndash;Ferrater no usa otro t&eacute;rmino&ndash; fue obra de Jos&eacute; Miguel de Prada Poole, uno de los arquitectos espa&ntilde;oles m&aacute;s reconocidos de la segunda mitad del siglo XX.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dos catalanes sab&iacute;an que el pucelano ya hab&iacute;a hecho &ndash;y continuar&iacute;a haciendo tras la experiencia ibicenca&ndash; sus pinitos en este tipo de construcciones et&eacute;reas. Le enviaron una carta y recibieron de vuelta, m&aacute;s que un plano, un boceto con aspecto de instrucciones de uso. &ldquo;La gram&aacute;tica&rdquo;. Seg&uacute;n se bajaban de las furgonetas y los coches con los que llegaron a es Port de Sant Miquel &ndash;una cala a la que era mucho m&aacute;s f&aacute;cil acceder por mar que por tierra&ndash;, los j&oacute;venes se pon&iacute;an a cavar una zanja. All&iacute; se grapaba un extremo del pl&aacute;stico, para fijarlo al terreno. En el otro extremo, la pieza se conectaba con la pieza siguiente. Se formaba un arco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El boceto de De Prada Poole, un sencillo manual de instrucciones."
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                El boceto de De Prada Poole, un sencillo manual de instrucciones.                            </span>
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            <span class="title">
                Los propios participantes en el congreso ayudaron a cavar las zanjas para clavar las lonas.                            </span>
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        &ldquo;La tensi&oacute;n membrana de un inflable va en funci&oacute;n del radio de curvatura: a m&aacute;s radio de curvatura, m&aacute;s tensi&oacute;n en la membrana. Es as&iacute; de sencillo&rdquo;, recita Ferrater, &ldquo;y te permite llegar a inflables grandes, como la nave comunitaria de la <em>instant city</em>. No entiendo por qu&eacute; ese tipo de construcci&oacute;n no se utiliza m&aacute;s: ser&iacute;a muy &uacute;til en casos de emergencia en los que haya que realojar, temporalmente, a una gran cantidad de personas, como ha ocurrido despu&eacute;s de la DANA de Valencia. Es mucho m&aacute;s c&oacute;modo y m&aacute;s digno una casa inflable que un pabell&oacute;n, donde parece que nos almacenan&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La tensión membrana de un inflable va en función del radio de curvatura: a más radio de curvatura, más tensión en la membrana. No entiendo por qué ese tipo de construcción no se utiliza más: sería muy útil en casos de emergencia en los que haya que realojar, temporalmente, a una gran cantidad de personas, como ha ocurrido después de la DANA de Valencia. Es mucho más cómodo y más digno una casa inflable que un pabellón, donde parece que nos almacenan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Manuel Ferrater</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo de moda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tan &uacute;tiles como la funcionalidad con la que De Prada Poole plasm&oacute; la idea fueron los contactos del arquitecto barcelon&eacute;s en la isla. Conoc&iacute;a a Raimon Torres, que era, a la vez, el arquitecto que hab&iacute;a dise&ntilde;ado los dos hoteles donde se realizar&iacute;a el congreso y el arquitecto del Ajuntament d'Eivissa. Su favor fue imprescindible para que todo lo que suceder&iacute;a durante aquellos veintis&eacute;is d&iacute;as no fuera calificado de subversivo por las autoridades franquistas que mandaban en la isla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="15.000 cuadrados de PVC fueron necesarios para alzar la ciudad instantánea en el norte de Eivissa."
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                15.000 cuadrados de PVC fueron necesarios para alzar la ciudad instantánea en el norte de Eivissa.                            </span>
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                La influencia de festivales como el de la isla de Wight o Woodstock fue esencial para configurar el proyecto.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Drogas, &iquest;qu&eacute; drogas?</h2><p class="article-text">
        A Raquel Victoria, durante sus entrevistas, le han contado que una pareja de la Guardia Civil se acercaba todas las ma&ntilde;anas hasta el inflable. Buscaban droga. Al parecer, no la encontraron. Ferrater no se moja cuando se le pregunta si all&iacute; dentro se consumi&oacute; LSD, hach&iacute;s, marihuana, otras sustancias. S&iacute; explica, felino, que al volver a Barcelona, terminada la utop&iacute;a, recibi&oacute; una llamada en su casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Se&ntilde;or Ferrater, le llamamos por orden de la Brigada E.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;La Brigada E? &iquest;Qu&eacute; significa la E?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Estupefacientes.
    </p><p class="article-text">
        Dej&oacute; a su mujer, y a un beb&eacute;, su hija, que acababa de nacer, y se present&oacute; sin perder tiempo en la siniestra comisar&iacute;a de Via Laietana. &ldquo;Ustedes comprender&aacute;n que yo lo que he hecho ha sido dise&ntilde;ar aquella ciudad de pl&aacute;stico, lo que ocurriera all&iacute; dentro&hellip;&rdquo;. El arquitecto sali&oacute; indemne.
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                La &#039;instant city&#039; se convirtió en el epicentro del ocio ibicenco durante aquellos días, un momento en que la isla no tenía grandes discotecas.                            </span>
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                    alt="Un millón de grapas se utilizaron para coser una ciudad que integró la vegetación del terreno en su estructura."
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                Un millón de grapas se utilizaron para coser una ciudad que integró la vegetación del terreno en su estructura.                            </span>
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        Quiz&aacute;s, al comisario de Barcelona le hubiera llegado noticia de un momento muy concreto del festival ibicenco. Un d&iacute;a, lo que vieron los <em>picoletos </em>al bajar a es Port de Sant Miquel fue un tricornio inflable. Era la respuesta de los melenudos, uno de los <em>happenings </em>que se organizaron (hubo m&uacute;sica, teatro, arte en vivo, paellas multicolor) en un campamento aeroest&aacute;tico que acab&oacute; comi&eacute;ndose los actos del congreso oficial de dise&ntilde;o industrial. &ldquo;Las fotograf&iacute;as que se conservan son incre&iacute;bles. A m&iacute; me fascina imaginarme una de las performances que me han contado: un tubo de pl&aacute;stico bajando desde la monta&ntilde;a hasta llegar al mar, donde flota mientras decenas de personas se ba&ntilde;an con la cara oculta por m&aacute;scaras de pl&aacute;stico. Hoy nos resulta surrealista, en aquella &eacute;poca era plena vanguardia&rdquo;, cuenta Raquel Victoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estancia ibicenca de la curadora mallorquina concluye este fin de semana. Su proyecto sali&oacute; adelante cuando gan&oacute; la convocatoria de una residencia de investigaci&oacute;n lanzado por Ses12Naus. Esta fundaci&oacute;n que fomenta la creaci&oacute;n, la producci&oacute;n y el disfrute del arte contempor&aacute;neo en Eivissa, ha cubierto el desplazamiento y el alojamiento de la investigadora, adem&aacute;s de concederle una dotaci&oacute;n econ&oacute;mica y ayudarle con el trabajo de campo (contactos clave y acompa&ntilde;amiento continuo). En uno de los espacios de Ses12Naus, Raquel Victoria imparte un taller este fin de semana que constar&aacute; de dos partes. La primera, te&oacute;rica, ser&aacute; un di&aacute;logo sobre la historia del gigantesco inflable. La segunda, pr&aacute;ctica, un intento colectivo de construir, entre sus alumnas y ella, un esqueje de la fantas&iacute;a colorida que imaginaron De Prada Poole, Bendito y Ferrater. &ldquo;Pero no de la primera ciudad instant&aacute;nea&hellip; sino de la segunda, que me parece m&aacute;s interesante. Descubrirla fue lo que realmente me rompi&oacute; la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;A qu&eacute; te refieres con la segunda ciudad instant&aacute;nea, Raquel?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es la parte oculta m&aacute;s interesante de todo este asunto porque no la suelen mencionar en los reportajes que han escrito sobre ella. La escuch&eacute; nombrar en alguna lecci&oacute;n que ha dado Carlos Ferrater sobre el tema [al principio se neg&oacute; a hablar de la<em> instant city</em> ante universitarios, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, acabar&iacute;a aceptando, como homenaje a Yago Conde, un profesor y arquitecto amigo suyo, que siempre se lo pidi&oacute;, pero al que nunca complaci&oacute; en vida], y ha cambiado totalmente mi manera de enfocar esta historia. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? Entre conciertos, paellas multitudinarias, altavoces, fiestas&hellip; en aquella comuna acabaron estableci&eacute;ndose normas. Que si hab&iacute;a que quitarse los zapatos, que si no se pod&iacute;a hacer ruido a partir de cierta hora&hellip; Es decir, las asambleas de aquella utop&iacute;a que pretend&iacute;a vivir al margen del capitalismo se capitalizaron.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Por qu&eacute; no funcion&oacute; la utop&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es algo que me gustar&iacute;a seguir investigando, pero intuyo que tuvo mucho que ver que, aunque se sum&oacute; gente joven ibicenca, la mayor&iacute;a de los participantes en el congreso eran hijos e hijas de familias burguesas. Si no, &iquest;c&oacute;mo pudieron viajar a Ibiza y estar tres semanas all&iacute; pas&aacute;ndoselo tan bien? Eso hay que tenerlo en cuenta. &iquest;Qu&eacute; hicieron algunos, sin embargo, entre ellos Ferrater? Recoger el pl&aacute;stico que hab&iacute;a sobrado e irse a unos metros de distancia para levantar otra ciudad con ca&ntilde;as y otros materiales que encontraron por la playa. As&iacute; que lo que haremos en el taller, sin demasiadas referencias previas, porque quiero que la imaginaci&oacute;n vuele, ser&aacute; un homenaje a ese segundo inflable, que fue la contra de la contra.
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                La curadora mallorquina Raquel Victoria estudia el proyecto de Ferrater y De Prada Poole como parte de la investigación sobre su tesis doctoral.                            </span>
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                    alt="Raquel Victoria prepara los materiales para la actividad que conducirá en Ses Dotze Naus sobre la &#039;instant city&#039;."
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                Raquel Victoria prepara los materiales para la actividad que conducirá en Ses Dotze Naus sobre la &#039;instant city&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Desaparece la <em>instant city</em> a cachos</h2><p class="article-text">
        Miquel Escandell, de Can Miquel Mar&egrave;s, fue vecino de la ciudad instant&aacute;nea. Su casa estaba justo al lado y su tel&eacute;fono est&aacute; apuntado en la agenda de Raquel Victoria: es una de las &uacute;ltimas entrevistas que le quedan por hacer. Vio c&oacute;mo la levantaron, se extra&ntilde;&oacute; ante lo que estaba sucediendo, hizo c&aacute;balas sobre si aquella estructura podr&iacute;a mantenerse erguida, le produjo curiosidad lo que suced&iacute;a, pero no particip&oacute; del asunto. Estar y dejar estar, la cl&aacute;sica pose que adoptaron muchos payeses ibicencos ante la aparici&oacute;n de los <em>hippies </em>durante el boom tur&iacute;stico de Eivissa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; entr&oacute; este agricultor &ndash;y ganadero, recolector, le&ntilde;ador, pescador: las habilidades imprescindibles de todo minifundista insular&ndash; en el terreno vecino cuando los cilindros se desinflaron. Cort&oacute; varios pedazos y se los llev&oacute; a sus corrales para almacenarlos. Durante muchos, muchos a&ntilde;os, le sirvieron para tapar algarrobas o grano. El PVC, un material totalmente revolucionario para &eacute;l, era un aislante fant&aacute;stico. Su nieta Neus, ingeniera, ha escuchado desde que era una ni&ntilde;a historias sobre lo que sucedi&oacute; durante aquellos d&iacute;as de octubre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Bocetos de Raquel Victoria para el taller que impartirá en Eivissa."
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                Bocetos de Raquel Victoria para el taller que impartirá en Eivissa.                            </span>
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        Hay an&eacute;cdotas similares en muchas otras casas de campo. Una de las fotos de aquella historia que ha sobrevivido muestra a dos mujeres de cierta edad, vestido de trabajo, pelo cubierto y trenzado, mirando el inflable. Est&aacute;n de espaldas al fot&oacute;grafo y, seg&uacute;n dice, con un deje de malicia, Raquel Victoria parecen preguntarse: &ldquo;Aix&ograve; qu&egrave; carai &eacute;s?&rdquo; [&ldquo;&iquest;Esto qu&eacute; leches es?&rdquo;, en castellano].
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos mujeres ibicencas miran curiosas la ciudad de plástico.                            </span>
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        Terminados los <em>happenings</em>, aparecieron decenas de carros tirados por caballos. Ven&iacute;an de es Rubi&oacute; y de Benirr&agrave;s, las dos zonas m&aacute;s cercanas a es Port de Sant Miquel. Se hab&iacute;a corrido la voz; todos los payeses quer&iacute;an su pl&aacute;stico. Como si fuera una Moby Dick multicolor que se hubiera quedado varada en aquella cala del norte de Eivissa, la <em>instant city</em> fue desapareciendo cortada por el filo de navajas y tijeras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas &ndash;han pasado casi cinco y media&ndash;, el PVC fue visto aqu&iacute; y all&iacute; en muchas fincas del municipio de Sant Joan de Labritja, al que pertenece este puerto natural de la costa ibicenca. Siempre con una utilidad agr&iacute;cola. Miquel d'en Mar&eacute;s recuerda que, ya en los noventa, dos tipos con acento catal&aacute;n &ldquo;y muy bien vestidos&rdquo; se acercaron a su casa pregunt&aacute;ndole por el pl&aacute;stico. Quer&iacute;an verlo. &Eacute;l se lo ense&ntilde;&oacute; y ellos se alegraron: se conservaba de forma admirable. Los catalanes bien vestidos eran delegados de la empresa que hab&iacute;a fabricado aquellas lonas para que, despu&eacute;s, la contracultura arquitect&oacute;nica levantara una ciudad instant&aacute;nea a la que Miquel d'en Mar&egrave;s siempre se refiere de una manera muy diferente a la que usaron sus creadores: &ldquo;Sa xabola&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ciudad-instantanea-levantada-ibiza-1971-millon-grapas-15-000-metros-cuadrados-plastico_1_11876275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Dec 2024 21:42:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'ciudad instantánea' levantada en Ibiza en 1971: un millón de grapas y 15.000 metros cuadrados de plástico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Hippies,Ibiza,Arquitectura,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pepe Ribas, fundador de 'Ajoblanco': "En los 70, Madrid y Barcelona colaboraban pero ahora compiten descaradamente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas-pepe-ribas-ajoblanco-libro-memorias-cat_1_11794040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61b03f31-61e5-4250-85aa-55c970359139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pepe Ribas, fundador de &#039;Ajoblanco&#039;: &quot;En los 70, Madrid y Barcelona colaboraban pero ahora compiten descaradamente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El editor de la mítica revista, que articuló la contestación libertaria en los setenta, publica 'Ángeles bailando en la cabeza de un alfiler', un vertiginoso relato de la primera de etapa de Ajoblanco</p><p class="subtitle">Muere Quincy Jones, el legendario productor de 'Thriller', a los 91 años</p></div><p class="article-text">
        Tras lanzar en 2011 &ndash;en plena resaca del 15M&ndash; <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-70-a-destajo/59029" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los 70 a destajo</em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-70-a-destajo/59029" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">,</a> Pepe Ribas (Barcelona, 1951) regresa ahora con unas nuevas memorias de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/aquesta-canco-no-libro-muestra-sorprendente-perfil-censores-cultura-catalana-durante-franquismo_1_11730282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tiempo tan fascinante como injustamente olvidado</a>. Incluso en Barcelona, que fue <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/zeleste-local-ilumino-noche-underground-barcelona-franquista_1_11773431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ciudad que lo capitaliz&oacute;</a>. Se trata de la explosi&oacute;n libertaria que tuvo lugar entre 1976 y 1977 y que comenz&oacute; a manifestarse ya a finales de la d&eacute;cada de los 60. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo de <a href="https://www.librosdelko.com/products/angeles-bailando-en-la-cabeza-de-un-alfiler" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>&Aacute;ngeles bailando en la cabeza de un alfiler</em></a><a href="https://www.librosdelko.com/products/angeles-bailando-en-la-cabeza-de-un-alfiler" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>(Libros del K.O., 2024), Ribas relata los sucesos que acompa&ntilde;aron a la creaci&oacute;n de la obra de su vida: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/vuelve-ajoblanco-revista-contracultura_1_3676268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ajoblanco</a>. Fue esta revista, junto a otra publicaci&oacute;n seminal llamada Star, la que vertebr&oacute; la contestaci&oacute;n contracultural en Espa&ntilde;a en un tiempo de cambios tan veloces como profundos. 
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, tal como reivindica Ribas en conversaci&oacute;n con elDiario.es, Ajoblanco dio voz por vez primera a v&iacute;as de pensamiento tan importantes como el ecologismo, el feminismo radical o la reivindicaci&oacute;n de los derechos LGTBI. &ldquo;Llegamos a tener durante cinco meses de 1977 tiradas de 100.000 ejemplares, y el resto de meses alcanz&aacute;bamos los 50.000&rdquo;, presume el fundador de la publicaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las horas veloces de la contracultura espa&ntilde;ola</h2><p class="article-text">
        El tempo narrativo de <em>&Aacute;ngeles bailando en la cabeza de un alfiler </em>recuerda<em> </em>en ocasiones<em> </em>al de <em>Cuando las horas veloces</em> (Tusquets Editores), las memorias que escribiera Carlos Barral sobre su experiencia en los 60 y los 70 al frente de la editorial Seix Barral. Tienen ambos libros un comp&aacute;s endemoniado que transmite al lector la sensaci&oacute;n de estar atrapado en un vendaval de sucesos determinantes para el futuro del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Y esta sensaci&oacute;n se acrecienta cuando caemos en la cuenta de que sus autores nos confiesan que se dejaron llevar por dicho vendaval, deviniendo protagonistas de aquellos fascinantes tiempos. &ldquo;Se habla mucho de Carmen Balcells como centro de la revoluci&oacute;n editorial que tuvo lugar en Barcelona en los 70, pero el verdadero motor fue Barral&rdquo;, asegura Ribas al respecto de la importancia del editor frente a la que fuera agente literaria de Garc&iacute;a M&aacute;rquez y Vargas Llosa. 
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            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e17f5cc4-8d53-4a81-a304-f46b9a0d60dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explica que el libro <a href="https://www.editorialkairos.com/catalogo/p/california-trip" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>California Trip</em></a><em>,</em> que Mar&iacute;a Jos&eacute; Ragu&eacute; public&oacute; en 1971, supuso la primera gu&iacute;a sobre la contracultura para una generaci&oacute;n que, asegura, &ldquo;creci&oacute; a base de mitos pero sin maestros&rdquo;, pues su nexo ideol&oacute;gico con el pasado hab&iacute;a sido cercenado por la Guerra Civil. No obstante, Ribas reconoce en el texto el peso del escritor Luis Racionero &ndash;que fue el primer compa&ntilde;ero de Ragu&eacute;&ndash; como mentor intelectual de aquella generaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una llamada a la movilizaci&oacute;n para las nuevas generaciones</h2><p class="article-text">
        Ribas desgrana la cadena de sucesos que le empujaron a escribir <em>&Aacute;ngeles bailando en la cabeza de un alfiler</em>. &ldquo;En primer lugar, est&aacute; el &eacute;xito de la exposici&oacute;n <a href="https://www.centrocentro.org/exposicion/underground-y-contracultura-en-la-cataluna-de-los-70" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Underground y contracultura en la Catalunya de los &rsquo;70</em></a>, de la que soy comisario y que, tras estar en el Palau Robert de Barcelona, viaja a Madrid a finales de 2021&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella exposici&oacute;n, cuenta, puso en conocimiento de muchas personas j&oacute;venes la existencia de una contracultura que desconoc&iacute;an completamente y que les sorprendi&oacute; &ldquo;porque hab&iacute;a quedado convenientemente tapada por el sistema&rdquo;. &ldquo;Es en este contexto&rdquo;, prosigue, &ldquo;que Libros del K.O. me propone escribir sobre aquellos a&ntilde;os, en especial sobre la explosi&oacute;n libertaria que tuvo lugar entre 1976 y 1977 y que culmin&oacute; en las Jornadas Libertarias Internacionales de junio de 1977&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero finalmente <em>&Aacute;ngeles bailando en la cabeza de un alfiler</em> abarca toda la primera etapa de Ajoblanco, desde 1973. El motivo, seg&uacute;n aclara su fundador, es que &ldquo;quer&iacute;a hacer un libro que pudiera llegar a la juventud de hoy y motivarla para tomar las riendas su vida y organizarse para crear una sociedad alternativa y libertaria&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Pepe Ribas, fundador de la revista Ajoblanco, durante la entrevista                            </span>
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        &ldquo;Dadas las expectativas actuales, no tienen nada que perder&rdquo;, conviene Ribas, que a&ntilde;ade: &ldquo;A m&iacute; me gustar&iacute;a que este libro les incentivara a dejar su actual situaci&oacute;n, irse a vivir juntos en pisos compartidos, ser solidarios y dedicarse a la creaci&oacute;n de teatro y de cultura desde los m&aacute;rgenes&rdquo;. Porque para &eacute;l la cultura verdadera, no la comercial, &ldquo;se crea desde la independencia de los m&aacute;rgenes, no bajo la influencia del capitalismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Termina Ribas asegurando que su propuesta no es papel mojado, que siente que algo se est&aacute; moviendo por debajo del sustrato del sistema: &ldquo;Ya hay numerosos colectivos cuestionando el sistema y trabajando en este sentido en todo el Estado, desde Catalunya a Extremadura&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un &aacute;gora libertaria en pleno franquismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora vivimos en una permanente linealidad&rdquo;, suelta Ribas y se explica: &ldquo;Hoy han sido las lluvias [en Val&egrave;ncia], antes fue el volc&aacute;n [en la Palma] o el terremoto de Lorca y mucho antes  el 15M, pero estos acontecimientos aportan hoy en d&iacute;a muy poca transformaci&oacute;n social, seguimos en una linealidad capitalista que nos lleva donde nos lleva...&rdquo;. Quiere con ello resaltar la diferencia con el tardofranquismo y la Transici&oacute;n donde, como cuenta en el libro, cada mes pod&iacute;a acontecer un cambio fundamental. 
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente, matiza: &ldquo;El 15M fue una reivindicaci&oacute;n muy esperanzadora de libertarismo y democracia directa, pero por desgracia termin&oacute; capitalizado por algunos partidos que canalizaron el movimiento hacia el sistema de democracia representativa contra el que precisamente se luchaba&rdquo;. Se&ntilde;ala en especial a Podemos, porque &ldquo;presenta una estructura jer&aacute;rquica muy marcada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Reivindica seguidamente que Ajoblanco fue un espacio no solo para las voces libertarias, sino tambi&eacute;n para otras formas de pensamiento: &ldquo;Aquello estaba lleno de marxistas aunque yo era libertario&rdquo;. &ldquo;Hab&iacute;a que dialogar con los situacionistas, con los anarquistas, con los marxistas&rdquo;, apostilla y presume de que &ldquo;en el segundo Ajoblanco, pr&aacute;cticamente toda la cultura nueva de los 80 y de los 90 escribi&oacute; all&iacute;&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Barcelona era un hervidero </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Barcelona era en los a&ntilde;os 70 la capital cultural de Espa&ntilde;a y lo fue hasta los a&ntilde;os 80&rdquo;, sentencia Ribas. &ldquo;Aqu&iacute; estaban las editoriales, las discogr&aacute;ficas, las agencias de publicidad, el teatro experimental&rdquo;, dice y destaca tambi&eacute;n &ldquo;la recuperaci&oacute;n de las fiestas populares mediterr&aacute;neas tras la Guerra Civil, Els Comediants, Els Joglars, etc&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade a directores de cine como Pere Portabella, o arquitectos como Ricardo Bofill, al elenco de personajes inquietos que destacaban en una Espa&ntilde;a que en t&eacute;rminos culturales era un erial: &ldquo;Claro que hab&iacute;a colectivos en Madrid, Sevilla, Bilbao, Val&egrave;ncia y otras ciudades, pero eran comparativamente menos gente&rdquo;. Destaca en el libro de Madrid a Ceesepe y de Val&egrave;ncia a Javier Valenzuela y Amadeu Fabregat, que participaron en la escritura del dosier sobre las Fallas que provoc&oacute; el cierre de Ajoblanco en 1976. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tal como reconoce Ribas, tras la culminaci&oacute;n que supusieron las Jornadas Internacionales Libertarias de junio de 1977, toda aquella efervescencia termin&oacute; diluy&eacute;ndose con sorprendente rapidez. &ldquo;Pasaron varias cosas&rdquo;, responde Ribas para tratar de explicar aquel desvanecimiento. &ldquo;Muchas personas del movimiento libertario se movieron al entorno rural&rdquo;, desvela. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cita la hero&iacute;na, que no afect&oacute; a su generaci&oacute;n pero s&iacute; a las siguientes, dejando el movimiento sin continuidad. A&ntilde;ade que el desarrollo del nacionalismo, que apostaba solo por el catal&aacute;n, hizo que muchos artistas y gestores culturales se mudaran a Madrid, que estaba despertando. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De todos modos&rdquo;, advierte, &ldquo;a diferencia de lo que sucedi&oacute; en la Barcelona contracultural de los 70, la cultura de Madrid de los 80 [la movida madrile&ntilde;a] fue una cultura subvencionada&rdquo;. Y cierra la conversaci&oacute;n lamentando que &ldquo;hemos acabado con dos ciudades, Madrid y Barcelona, que en vez de colaborar como se colabor&oacute; en los 70, est&aacute;n compitiendo descaradamente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas-pepe-ribas-ajoblanco-libro-memorias-cat_1_11794040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Nov 2024 23:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pepe Ribas, fundador de 'Ajoblanco': "En los 70, Madrid y Barcelona colaboraban pero ahora compiten descaradamente"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Periodismo,Cómic,Poesía,Hippies,Anarquismo,Ecologismo,Feminismo,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebel·lió de 'El Cristo de los hippies': com un desallotjament va acabar en una batalla campal amb la Guàrdia Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rebel-lio-cristo-hippies-com-desallotjament-acabar-batalla-campal-amb-guardia-civil_1_11531170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c26de61-ffea-49e5-9322-0cfde0cfd5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099104.jpg" width="1310" height="737" alt="La rebel·lió de &#039;El Cristo de los hippies&#039;: com un desallotjament va acabar en una batalla campal amb la Guàrdia Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En els darrers anys del franquisme, la Guàrdia Civil va sufocar una rebel·lió de 300 hippies a Eivissa, després que haguessin causat malestar entre la població local a causa de robatoris, brutícia i “escàndol públic”. “Encara ho penso i no m'ho explico”, afirma un dels agents que va aturar la revolta</p><p class="subtitle">La història de la cultura hippie a Eivissa: “Hi havia molta repressió per Franco i l'illa ens donava llibertat”</p></div><p class="article-text">
        Entre els dies 16 i 17 de juliol de 1971, els darrers anys del franquisme, va tenir lloc un dels episodis m&eacute;s surrealistes de la hist&ograve;ria hippie d'Eivissa. En aquesta &egrave;poca, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'illa era un dels pols de m&eacute;s efervesc&egrave;ncia d'aquest moviment contracultural globalment</a>, al costat de Goa i Amsterdam. A finals de la d&egrave;cada dels 60 ja hi havia hippies a tot arreu d'Eivissa, encara que tenien prefer&egrave;ncia per la zona nord-est de l'illa: Santa Eul&agrave;ria des Riu i Sant Joan de Labritja. En un d'aquests nuclis es va produir una aut&egrave;ntica rebel&middot;li&oacute; hippie que va acabar en un enfrontament entre ells i la Gu&agrave;rdia Civil, que va comptar amb el suport de la poblaci&oacute; local.
    </p><p class="article-text">
        Aleshores, les cases de camp tenien poc valor per als eivissencs. La majoria no disposaven d'aigua corrent ni llum el&egrave;ctrica, per&ograve; als hippies els encantaven. La poblaci&oacute; local va aprofitar aquesta circumst&agrave;ncia per llogar-les a la poblaci&oacute; estrangera que, en general, tenia un poder adquisitiu molt elevat. Un va ser Robert Jack Berg, un enginyer nord-americ&agrave;, que s'havia autoproclamat com &ldquo;el crist dels hippies&rdquo;. El 1971 tenia llogada una casa pagesa, Sa Rota, a tres quil&ograve;metres del nucli de Santa Eul&agrave;ria, segons l'historiador Jos&eacute; Luis Mir, que l'ha documentat al llibre <em>Santa Eul&agrave;lia Eivissa 1971: La rebel&middot;li&oacute; dels hippies</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Recreació de Robert Jack Berg, el Crist dels hippies                            </span>
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        Quan arribava l'estiu, hippies com Robert i altres rellogaven les diferents habitacions de les cases, i fins i tot vells corrals, per pagar el lloguer o treure'n algun benefici econ&ograve;mic. Altres dividien les despeses entre tots per pagar el lloguer i el manteniment de la casa i s'organitzaven per dur a terme les tasques dom&egrave;stiques i la feina al camp (alguns cultivaven els seus propis aliments o compraven gallines per despr&eacute;s alimentar-se de la carn o dels ous). Aix&iacute; &eacute;s com es van formar les &ldquo;comunes&rdquo; hippies.
    </p><p class="article-text">
        Sa Rota era una casa de nou estances (entre habitacions i corrals) on s'allotjaven els membres de la comuna hippie, ja fos en llits, sacs de dormir o mantes a terra. Robert &ldquo;El Cristo&rdquo; era l'arrendatari legal, juntament amb dos alemanys m&eacute;s, als quals a poc a poc es van anar sumant m&eacute;s hippies. Els propietaris van acceptar que an&eacute;s entrant m&eacute;s gent amb la condici&oacute; que es &ldquo;mantingu&eacute;s la casa i rodalies netes&rdquo;. Van arribar tants que van comen&ccedil;ar a ocupar els terrenys que envoltaven la casa perqu&egrave; a l'interior ja no hi cabien m&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Robert &#039;El Crist&#039; era l&#039;arrendatari legal de Sa Rota, una casa de camp de l&#039;illa. Els propietaris van acceptar que anessin entrant nous inquilins amb la condició que es &#039;mantingués la casa i voltants nets&#039;. Així es va crear una comuna hippie. Van arribar tants que van començar a ocupar els terrenys que envoltaven la casa perquè a l&#039;interior ja no cabien més</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Furts, brut&iacute;cia i festes</strong></h3><p class="article-text">
        Els problemes van comen&ccedil;ar a mesura que s'anaven sumant m&eacute;s i m&eacute;s hippies a casa. &ldquo;All&agrave; hi havia la porqueria m&eacute;s gran que et puguis imaginar. (...) No tenien bany ni res, ho feien a qualsevol lloc, es baixaven els pantalons on els enxampava i davant de qualsevol, per&ograve; tant homes com dones&rdquo;, segons ho descriu una de les ve&iuml;nes que el va viure. Segons ella, quan es quedaven sense aigua, anaven a la cisterna dels ve&iuml;ns.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ara hi ha aigua corrent per tot arreu, per&ograve; abans les cases de pag&egrave;s nom&eacute;s tenien l'aigua de les seves cisternes, i &eacute;s clar, a l'estiu ja saps que plou poc, aix&iacute; que havies de pagar un cami&oacute; cisterna perqu&egrave; et port&eacute;s, i aix&ograve; costava uns diners&rdquo;, assegura. Segons ella, quan es quedaven sense menjar, agafaven tot el que podien dels camps del voltant: ametlles, figues, garrofes&hellip; A m&eacute;s, molestaven fins a altes hores de la matinada perqu&egrave; &ldquo;gran part de la nit la passaven fent m&uacute;sica de la seva, amb llaunes, paelles, qu&egrave; s&eacute; jo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A poc a poc, els ve&iuml;ns es van anar cansant de les mol&egrave;sties, els furts i els desordres que els hippies de la comuna estaven causant. El 15 de juliol van decidir acudir a les autoritats, ja fos a l'ajuntament o a la Gu&agrave;rdia Civil. Entre els fets dels quals es queixaven, afirmaven que els robaven la fruita, causaven danys a les collites, robaven aigua de les cisternes, i fins a altes hores de la nit feien m&uacute;sica amb llaunes, tambors i altres instruments, &ldquo;molestant aquells que havien de matinar per anar a treballar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els veïns es van queixar davant les autoritats perquè, segons la seva versió, els hippies els robaven la fruita, causaven danys en les collites, robaven aigua de les cisternes, i fins a altes hores de la nit feien música amb llaunes, tambors i altres instruments</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Se'ls veia molt sovint completament nus, tant homes com dones, provocant el corresponent esc&agrave;ndol, veient-se obligats a tancar els seus fills menors perqu&egrave; no haguessin de presenciar aquest espectacle immoral&rdquo;, s'afirmava en una d'aquestes queixes. D'altres, en canvi, tenien a veure amb la manca d'higiene, ja que els hippies &ldquo;feien les seves necessitats&rdquo; al camp o als voltants de les cases. Despr&eacute;s que els ve&iuml;ns es queixessin, l'alcalde es va comprometre que tant la Policia Municipal com la Gu&agrave;rdia Civil es desplacessin a la finca perqu&egrave;, en cas que fossin certes les den&uacute;ncies, fos desallotjada. Tres gu&agrave;rdies civils i dos policies locals van anar a Sa Rota, tot i aix&ograve;, els hippies van fer cas om&iacute;s a les peticions de desallotjament de les autoritats locals. Es creu que hi havia m&eacute;s de 200 persones quan la finca va ser inspeccionada el 16 de juliol del 1971.
    </p><p class="article-text">
        En vista que havien de ser desallotjats de Sa Rota, Robert Jack i altres hippies van proposar un sopar de comiat a la casa de camp. Els que no van poder anar-hi per falta d'espai van quedar al restaurant La Bota, ubicat al centre de Santa Eul&agrave;ria, on van ser convidats hippies d'altres parts de l'illa. Quan va acabar el sopar es van anar concentrant en una pla&ccedil;a del carrer principal, on la Gu&agrave;rdia Civil va calcular que es van arribar a concentrar 300 hippies.
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            <span class="title">
                Recreació de l&#039;antiga caserna de la Guàrdia Civil, avui seu de l&#039;Ajuntament                            </span>
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        Va ser en aquest context quan van comen&ccedil;ar realment els problemes. Els hippies estaven molt enfadats pel &ldquo;desallotjament&rdquo; de Sa Rota, aix&iacute; que van comen&ccedil;ar a entrar en grup als comer&ccedil;os, sostreien el que podien, tiraven petards a terra, escopien els transe&uuml;nts i increpaven la gent gran.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S'asseien a les entrades dels comer&ccedil;os i no deixaven ni entrar ni sortir, tirats per les voreres. (...) Les dones s'aixecaven les samarretes, ensenyaven els pits i els seus amics els tocaven davant de tothom, fins i tot nens. Tamb&eacute; orinaven a les cantonades i als portals de les cases, vaja, sense miraments&rdquo;, descriu un ve&iacute; que el va viure. Tot i les queixes, els hippies seguien igual, i la gent es cabrejava cada vegada m&eacute;s. En altres episodis m&eacute;s desagradables, hi va haver ve&iuml;ns que van haver d'intervenir per rescatar dones o gent gran.
    </p><p class="article-text">
        Entre la multitud hi havia, per exemple, una dona, molt nerviosa, asseguda a terra, a qui havien emp&egrave;s i aixecat la faldilla. &ldquo;Vaig agafar la furgoneta (...) i em vaig acostar. Em va costar arribar perqu&egrave; hi havia molta gent pel mig. (...) Vam carregar la dona, que estava tremolant, per&ograve; al moment ja ens havien envoltat i no em deixaven sortir&rdquo;, assegura, i va tenir molts problemes per sortir del carrer. Mentrestant, els ve&iuml;ns van comen&ccedil;ar a armar-se amb pals i pedres d'una obra que hi havia al davant. Demanaven perm&iacute;s a la Gu&agrave;rdia Civil per carregar contra els hippies, que alhora responia que no podien autoritzar una cosa aix&iacute;. Estaven esperant rebre ordres de la Comand&agrave;ncia i de la Delegaci&oacute; del Govern.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Refor&ccedil;os per sufocar la &ldquo;rebel&middot;li&oacute;&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Els refor&ccedil;os que necessitaven estaven trigant a arribar perqu&egrave; el 16 de juliol se celebra la Mare de D&eacute;u del Carme, patrona dels mariners, i per aix&ograve; les autoritats civils i militars estaven concentrades al port de la ciutat d'Eivissa. Hores despr&eacute;s va arribar el capit&agrave; de la Gu&agrave;rdia Civil, F&eacute;rvida Cort&eacute;s, amb altres refor&ccedil;os. Amb l'ajuda dels altres gu&agrave;rdies civils van comen&ccedil;ar a envoltar la pla&ccedil;a, per&ograve; els hippies encara no acataven les ordres del capit&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, F&eacute;rvida Cort&eacute;s dona l'ordre de carregar-hi. R&agrave;pidament, es va produir una estampida i van comen&ccedil;ar a fugir mentre eren perseguits per ve&iuml;ns armats amb pals, aix&iacute; com per agents de la Gu&agrave;rdia Civil. Al principi van ser detinguts 27 hippies, mentre que la resta van fugir cap a la muntanya o es van amagar on van poder.
    </p><p class="article-text">
        Durant el mat&iacute; del 17 de juliol, voluntaris van acompanyar la policia a les cases de pag&egrave;s on sabien que vivien hippies amb l'objectiu de trobar la resta. Casa per casa van anar detenint m&eacute;s hippies als qui despr&eacute;s traslladaven a la caserna de la Gu&agrave;rdia Civil. &ldquo;Es van fer batudes durant tota la nit per trobar-ne m&eacute;s. (...) Vam anar a Sa Rota i no vam trobar ning&uacute;, per&ograve; al bosc proper a la casa vam trobar uns deu o dotze amagats, tirats a terra, i ens els vam endur&rdquo;, detalla Antonio Dom&iacute;nguez, un dels policies locals que va presenciar els fets.
    </p><p class="article-text">
        Durant aquest mat&iacute;, 18 hippies m&eacute;s van ser detinguts. &ldquo;Com que ja est&agrave;vem cansats de fer viatges amb els uns i els altres, els agaf&agrave;vem els passaports i els man&agrave;vem a la caserna. (...) Despr&eacute;s de ser interrogats se'ls deixava marxar, o b&eacute;, si hi havia indicis que haguessin participat en la manifestaci&oacute;, quedaven detinguts&rdquo;, explica Emilio Gonz&aacute;lez, un dels gu&agrave;rdies civils que va participar en l'operatiu.
    </p><p class="article-text">
        A mig mat&iacute; es va donar per finalitzada l'operaci&oacute;. En total, hi va haver 46 detencions. Van ser traslladats al Jutjat d'Instrucci&oacute; i tot seguit van ingressar a la pres&oacute;. Durant aquell dia tamb&eacute; van declarar els ve&iuml;ns de Sa Rota per testificar sobre els suposats perjudicis que els hippies els havien causat. El jutge va ordenar, aquella mateixa nit, que els detinguts fossin traslladats a Palma per quedar a disposici&oacute; del Jutjat Especial de Perillositat i Rehabilitaci&oacute; Social, acusats d'esc&agrave;ndol p&uacute;blic, resist&egrave;ncia a l'autoritat i atemptat i van ser ingressats durant uns dies. El 22 de juliol van ser posats en llibertat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Guàrdia Civil va carregar contra els hippies. Acompanyats per voluntaris, van anar a les cases de camp a la cerca dels hippies. En total, va haver-hi 46 detencions</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un dels gu&agrave;rdies civils que va presenciar tot all&ograve;, Emilio Gonz&aacute;lez, no s'explica com van poder tenir lloc els successos del 17 de juliol. &ldquo;Encara ho penso i no m'ho explico&rdquo;, afirma. &ldquo;La vida hippie aqu&iacute; era una vida tranquil&middot;la. No solien ficar-se amb ning&uacute;. S&iacute; que de vegades estaven llen&ccedil;ats per les voreres o als bancs de les places i, &eacute;s clar, si alg&uacute; volia passar o seure, la veritat, molestava, perqu&egrave; no feien ni ganes d'aixecar-se. Eren gent que anaven vestits com anaven i portaven les pintes que portaven, per&ograve; s&iacute; que alguns tenien una certa cultura&rdquo;, argumenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Encara ho penso i no m&#039;ho explico. La vida hippie aquí era una vida tranquil·la. No solien ficar-se amb ningú</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emilio González</span>
                                        <span>—</span> Guàrdia civil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En general, no hi havia cap problema. L'agent Gonz&aacute;lez recorda tamb&eacute; que molts dels eivissencs que es queixaven -amb ra&oacute;, afegeix- del que van fer els hippies aquests dies tamb&eacute; havien fet molt de negoci amb ells. &ldquo;Estava Anita, la de Sant Carles, que tenia una ganga amb els hippies. Al bar els guardava el correu, els feia gestions, els venia truites a la francesa i amanida, i aix&iacute; es guanyava uns bons calerons&rdquo;, recorda.
    </p><p class="article-text">
        En aquells anys, recorda Gonz&aacute;lez, se n'anaven a la platja de s'Aigua Blanca &ndash;molt a prop del nucli de Sant Carles- on &ldquo;es banyaven en pilotes, que en aquell temps no es podia&rdquo;. &ldquo;Nosaltres an&agrave;vem all&agrave;, els mir&agrave;vem des del penya-segat i quan ens veien es vestien o se n'anaven, per&ograve; tan normal&rdquo;, assegura. &ldquo;Feien la seva vida, les seves festes de tambors a Cala Boix les nits de lluna plena (...). Per aix&ograve;, quan va passar all&ograve;, l'endem&agrave; pensava: Com es va poder arribar a aquest extrem?&rdquo;, es pregunta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rebel-lio-cristo-hippies-com-desallotjament-acabar-batalla-campal-amb-guardia-civil_1_11531170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jul 2024 07:58:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rebel·lió de 'El Cristo de los hippies': com un desallotjament va acabar en una batalla campal amb la Guàrdia Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Hippies,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión de 'El Cristo de los hippies': cómo un desalojo acabó en una batalla campal con la Guardia Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/rebelion-cristo-hippies-desalojo-acabo-batalla-campal-guardia-civil_1_11529316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3080869-13a9-4dfd-9e0a-093ae8dee178_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión de &#039;El Cristo de los hippies&#039;: cómo un desalojo acabó en una batalla campal con la Guardia Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años del franquismo, la Guardia Civil sofocó una rebelión de 300 hippies en Eivissa, después de que hubieran causado malestar entre la población local debido a robos, suciedad y “escándalo público”. “Aún lo pienso y no me lo explico”, afirma uno de los agentes que detuvo la revuelta</p><p class="subtitle">La historia de la cultura hippie en Ibiza: “Había mucha represión por Franco y la isla nos daba libertad”</p></div><p class="article-text">
        Entre los d&iacute;as 16 y 17 de julio de 1971, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo, tuvo lugar uno de los episodios m&aacute;s surrealistas de la historia hippie de Eivissa. En esa &eacute;poca, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la isla era uno de los polos de mayor efervescencia de este movimiento contracultural a nivel global</a>, junto a Goa y &Aacute;msterdam. A finales de la d&eacute;cada de los 60 ya hab&iacute;a hippies en todos los lugares de Eivissa, aunque ten&iacute;an preferencia por la zona noreste de la isla: Santa Eul&agrave;ria des Riu y Sant Joan de Labritja. En uno de estos n&uacute;cleos se produjo una aut&eacute;ntica rebeli&oacute;n hippie que termin&oacute; en un enfrentamiento entre ellos y la Guardia Civil, que cont&oacute; con el apoyo de la poblaci&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, las casas de campo ten&iacute;an poco valor para los ibicencos. La mayor&iacute;a de ellas no contaban con agua corriente ni luz el&eacute;ctrica, pero a los hippies les encantaban. La poblaci&oacute;n local aprovech&oacute; esta circunstancia para alquilarlas a la poblaci&oacute;n extranjera que, en general, ten&iacute;a un poder adquisitivo muy elevado. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos fue Robert Jack Berg, un ingeniero estadounidense, que se hab&iacute;a autoproclamado como &ldquo;el cristo de los hippies&rdquo;. En 1971 ten&iacute;a alquilada una casa payesa, Sa Rota, a tres kil&oacute;metros del n&uacute;cleo de Santa Eul&agrave;ria, seg&uacute;n el historiador Jos&eacute; Luis Mir, quien lo ha documentado en el libro <em>Santa Eulalia Ibiza 1971: La rebeli&oacute;n de los hippies</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recreación de Robert Jack Berg, el Cristo de los hippies                            </span>
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        Cuando llegaba el verano, hippies como Robert y otros realquilaban las diferentes habitaciones de las casas, e incluso viejos corrales, para pagar el alquiler o sacar alg&uacute;n beneficio econ&oacute;mico. Otros divid&iacute;an los gastos entre todos para pagar el alquiler y el mantenimiento de la casa y se organizaban para realizar las tareas dom&eacute;sticas y el trabajo en el campo (algunos cultivaban sus propios alimentos o compraban gallinas para luego alimentarse de la carne o de los huevos). As&iacute; es como se formaron las &ldquo;comunas&rdquo; hippies.
    </p><p class="article-text">
        Sa Rota era una casa de nueve estancias (entre habitaciones y corrales) donde se alojaban los miembros de la comuna hippie, ya fuera en camas, sacos de dormir o mantas en el suelo. Robert 'El Cristo' era el arrendatario legal, junto a dos alemanes m&aacute;s, a los que poco a poco se fueron sumando m&aacute;s hippies. Los propietarios aceptaron que fuera entrando m&aacute;s gente con la condici&oacute;n de que se &ldquo;mantuviera la casa y alrededores limpios&rdquo;. Llegaron tantos que empezaron a ocupar los terrenos que rodeaban la casa porque en el interior ya no cab&iacute;an m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Robert &#039;El Cristo&#039; era el arrendatario legal de Sa Rota, una casa de campo de la isla. Los propietarios aceptaron que fueran entrando nuevos inquilinos con la condición de que se &#039;mantuviera la casa y alrededores limpios&#039;. Así se creó una comuna hippie. Llegaron tantos que empezaron a ocupar los terrenos que rodeaban la casa porque en el interior ya no cabían más</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Hurtos, suciedad y fiestas</strong></h3><p class="article-text">
        Los problemas empezaron a medida que se iban sumando m&aacute;s y m&aacute;s hippies a la casa. &ldquo;All&iacute; hab&iacute;a la porquer&iacute;a m&aacute;s grande que te puedas imaginar. (...) No ten&iacute;an ba&ntilde;o ni nada, lo hac&iacute;an en cualquier sitio, se bajaban los pantalones donde les pillaba y delante de cualquiera, pero tanto hombres como mujeres&rdquo;, seg&uacute;n lo describe una vecina que lo vivi&oacute;. Seg&uacute;n ella, cuando se quedaban sin agua, acud&iacute;an a la cisterna de los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora hay agua corriente por todos lados, pero antes las casas de campo solo ten&iacute;an el agua de sus cisternas, y claro, en verano ya sabes que llueve poco, as&iacute; que ten&iacute;as que pagar un cami&oacute;n cuba para que te trajera, y esto costaba un dinero&rdquo;, asegura. Seg&uacute;n ella, cuando se quedaban sin comida, cog&iacute;an todo lo que pod&iacute;an de los campos de alrededor: almendras, higos, algarrobas&hellip; Adem&aacute;s, molestaban hasta altas horas de la madrugada porque &ldquo;gran parte de la noche se la pasaban haciendo m&uacute;sica de la suya, con latas, sartenes, qu&eacute; s&eacute; yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, los vecinos se fueron cansando de las molestias, los hurtos y los des&oacute;rdenes que los hippies de la comuna estaban causando. El 15 de julio decidieron acudir a las autoridades, ya fuera al ayuntamiento o a la Guardia Civil. Entre los hechos de los que se quejaban, afirmaban que les robaban la fruta, causaban da&ntilde;os en las cosechas, robaban agua de las cisternas, y hasta altas horas de la noche hac&iacute;an m&uacute;sica con latas, tambores y otros instrumentos, &ldquo;molestando a aquellos que ten&iacute;an que madrugar para ir a trabajar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los vecinos se quejaron ante las autoridades porque, según su versión, los hippies les robaban la fruta, causaban daños en las cosechas, robaban agua de las cisternas, y hasta altas horas de la noche hacían música con latas, tambores y otros instrumentos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Se les ve&iacute;a muy a menudo completamente desnudos, tanto hombres como mujeres, provocando el correspondiente esc&aacute;ndalo, vi&eacute;ndose obligados a encerrar a sus hijos menores para que no tuvieran que presenciar este espect&aacute;culo inmoral&rdquo;, se afirmaba en una de estas quejas. Otras, en cambio, ten&iacute;an que ver con la falta de higiene, ya que los hippies &ldquo;hac&iacute;an sus necesidades&rdquo; en el campo o en los alrededores de las casas. Despu&eacute;s de que los vecinos se quejaran, el alcalde se comprometi&oacute; a que tanto la Polic&iacute;a Municipal como la Guardia Civil se desplazaran a la finca para que, en caso de que fueran ciertas las denuncias, fuera desalojada. Tres guardias civiles y dos polic&iacute;as locales acudieron a Sa Rota, sin embargo, los hippies hicieron caso omiso a las peticiones de desalojo de las autoridades locales. Se cree que hab&iacute;a m&aacute;s de 200 personas cuando la finca fue inspeccionada el 16 de julio de 1971.
    </p><p class="article-text">
        En vistas a que iban a ser desalojados de Sa Rota, Robert Jack y otros hippies propusieron una cena de despedida en la casa de campo. Quienes no pudieron acudir por falta de espacio quedaron en el restaurante La Bota, ubicado en el centro de Santa Eul&agrave;ria, donde fueron invitados hippies de otras partes de la isla. Cuando termin&oacute; la cena se fueron concentrando en una plaza de la calle principal, donde la Guardia Civil calcul&oacute; que llegaron a concentrarse 300 hippies.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recreación del antiguo cuartel de la Guardia Civil, hoy sede del Ayuntamiento"
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            <span class="title">
                Recreación del antiguo cuartel de la Guardia Civil, hoy sede del Ayuntamiento                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fue en este contexto cuando empezaron realmente los problemas. Los hippies estaban muy enfadados por el &ldquo;desalojo&rdquo; de Sa Rota, as&iacute; que empezaron a entrar en grupo en los comercios, sustra&iacute;an lo que pod&iacute;an, tiraban petardos al suelo, escup&iacute;an a los transe&uacute;ntes e increpaban a las personas mayores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se sentaban en las entradas de los comercios y no dejaban ni entrar ni salir, tirados por las aceras. (...) Las mujeres se levantaban las camisetas, ense&ntilde;aban los pechos y sus amigos se los tocaban delante de todo el mundo, incluso ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n orinaban en las esquinas y en los portales de las casas, vamos, sin miramientos&rdquo;, describe un vecino que lo vivi&oacute;. Pese a las quejas, los hippies segu&iacute;an igual, y la gente se cabreaba cada vez m&aacute;s. En otros episodios m&aacute;s desagradables, hubo vecinos que tuvieron que intervenir para rescatar a mujeres o personas mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre la multitud hab&iacute;a, por ejemplo, una mujer, muy nerviosa, sentada en el suelo, a quien hab&iacute;an empujado y levantado la falda. &ldquo;Cog&iacute; la furgoneta (...) y me acerqu&eacute;. Me cost&oacute; llegar porque hab&iacute;a mucha gente por el medio. (...) Cargamos a la mujer, que estaba temblando, pero al momento ya nos hab&iacute;an rodeado y no me dejaban salir&rdquo;, asegura, por lo que tuvo muchos problemas para salir de la calle. Entre tanto, los vecinos empezaron a armarse con palos y piedras de una obra que hab&iacute;a enfrente. Ped&iacute;an permiso a la Guardia Civil para cargar contra los hippies, que a su vez respond&iacute;a que no pod&iacute;an autorizar algo as&iacute;. Estaban a la espera de recibir &oacute;rdenes de la Comandancia y de la Delegaci&oacute;n del Gobierno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Refuerzos para sofocar la &ldquo;rebeli&oacute;n&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Los refuerzos que necesitaban estaban tardando en llegar porque el 16 de julio se celebra la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, por lo que las autoridades civiles y militares estaban concentradas en el puerto de la ciudad de Eivissa. Horas despu&eacute;s lleg&oacute; el capit&aacute;n de la Guardia Civil, F&eacute;rvida Cort&eacute;s, junto a otros refuerzos. Con la ayuda de los otros guardias civiles empezaron a rodear la plaza, pero los hippies segu&iacute;an sin acatar las &oacute;rdenes del capit&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, F&eacute;rvida Cort&eacute;s da la orden de cargar contra ellos. R&aacute;pidamente se produjo una estampida y empezaron a huir mientras eran perseguidos por vecinos armados con palos, as&iacute; como por agentes de la Guardia Civil. Al principio fueron detenidos 27 hippies, mientras que el resto huyeron hacia el monte o se escondieron donde pudieron.
    </p><p class="article-text">
        Durante la ma&ntilde;ana del 17 de julio, voluntarios acompa&ntilde;aron a la polic&iacute;a a las casas de campo donde sab&iacute;an que viv&iacute;an hippies con el objetivo de encontrar al resto. Casa por casa fueron deteniendo a m&aacute;s hippies a los que luego trasladaban al cuartel de la Guardia Civil. &ldquo;Se hicieron batidas durante toda la noche para encontrar m&aacute;s. (...) Fuimos a Sa Rota y no encontramos a nadie, pero en el bosque cercano a la casa encontramos unos diez o doce escondidos, tirados en el suelo, y nos los llevamos&rdquo;, detalla Antonio Dom&iacute;nguez, uno de los polic&iacute;as locales que presenci&oacute; los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Durante esa ma&ntilde;ana, otros 18 hippies fueron detenidos. &ldquo;Como ya est&aacute;bamos cansados de hacer viajes con unos y otros, les cog&iacute;amos los pasaportes y los mand&aacute;bamos al cuartel. (...) Tras ser interrogados se los dejaba marchar, o bien, si hab&iacute;a indicios de que hubieran participado en la manifestaci&oacute;n, quedaban detenidos&rdquo;, explica Emilio Gonz&aacute;lez, uno de los guardias civiles que particip&oacute; en el operativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A media ma&ntilde;ana se dio por finalizada la operaci&oacute;n. En total, hubo 46 detenciones. Fueron trasladados al Juzgado de Instrucci&oacute;n y acto seguido ingresaron en prisi&oacute;n. Durante ese d&iacute;a tambi&eacute;n declararon los vecinos de Sa Rota para testificar sobre los supuestos perjuicios que los hippies les hab&iacute;an causado. El juez orden&oacute;, esa misma noche, que los detenidos fueran trasladados a Palma para quedar a disposici&oacute;n del Juzgado Especial de Peligrosidad y Rehabilitaci&oacute;n Social, acusados de esc&aacute;ndalo p&uacute;blico, resistencia a la autoridad y atentado, siendo ingresados durante unos d&iacute;as. El 22 de julio fueron puestos en libertad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Guardia Civil cargó contra los hippies. Acompañados por voluntarios, fueron a las casas de campo a la búsqueda de los hippies. En total, hubo 46 detenciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los guardias civiles que presenci&oacute; todo aquello, Emilio Gonz&aacute;lez, no se explica c&oacute;mo pudieron tener lugar los sucesos del 17 de julio. &ldquo;A&uacute;n lo pienso y no me lo explico&rdquo;, afirma. &ldquo;La vida hippie aqu&iacute; era una vida tranquila. No sol&iacute;an meterse con nadie. S&iacute; que a veces estaban tirados por las aceras o en los bancos de las plazas y, claro, si alguien quer&iacute;a pasar o sentarse, la verdad, molestaba, porque no hac&iacute;an ni amago de levantarse. Eran gente que iban vestidos como iban y llevaban las pintas que llevaban, pero s&iacute; que algunos ten&iacute;an cierta cultura&rdquo;, argumenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aún lo pienso y no me lo explico. La vida hippie aquí era una vida tranquila. No solían meterse con nadie</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emilio González</span>
                                        <span>—</span> Guardia civil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En general, no hab&iacute;a problemas. El agente Gonz&aacute;lez recuerda tambi&eacute;n que muchos de los ibicencos que se quejaban &ndash;con raz&oacute;n, a&ntilde;ade&ndash; de lo que hicieron los hippies esos d&iacute;as tambi&eacute;n hab&iacute;an hecho mucho negocio con ellos. &ldquo;Estaba Anita, la de San Carlos, que ten&iacute;a un chollo con los hippies. En su bar les guardaba el correo, les hac&iacute;a gestiones, les vend&iacute;a tortillas a la francesa y ensalada, y as&iacute; se ganaba un buen dinerito&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os, recuerda Gonz&aacute;lez, se iban a la playa de s&rsquo;Aigua Blanca &ndash;muy cerca del n&uacute;cleo de Sant Carles&ndash; donde &ldquo;se ba&ntilde;aban en pelotas, que en aquel tiempo no se pod&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Nosotros &iacute;bamos all&iacute;, los mir&aacute;bamos desde el acantilado y cuando nos ve&iacute;an se vest&iacute;an o se iban, pero tan normal&rdquo;, asegura. &ldquo;Hac&iacute;an su vida, sus fiestas de tambores en Cala Boix las noches de luna llena (...). Por eso, cuando pas&oacute; aquello, al d&iacute;a siguiente pensaba: &iquest;C&oacute;mo se pudo llegar a ese extremo?&rdquo;, se pregunta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/rebelion-cristo-hippies-desalojo-acabo-batalla-campal-guardia-civil_1_11529316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 20:46:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rebelión de 'El Cristo de los hippies': cómo un desalojo acabó en una batalla campal con la Guardia Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Hippies,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sexo, drogas y psicodelia en 'Rock Bottom', la película de animación española que sorprende en Annecy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/sexo-drogas-psicodelia-rock-bottom-pelicula-animacion-espanola-sorprende-annecy_1_11441214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/134d546c-1df1-4905-ac62-48191b50e76d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sexo, drogas y psicodelia en &#039;Rock Bottom&#039;, la película de animación española que sorprende en Annecy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">María Trénor compite en el festival más importante para el cine animado (donde el año pasado ganó 'Robot Dreams') con esta película inspirada en Robert Wyatt y su música</p><p class="subtitle">El Padre Llanos, el cura que abandonó el franquismo y acabó levantando el puño junto a la Pasionaria en un mitin del PCE
</p></div><p class="article-text">
        La vida del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/progresivos-peligrosos-lado-bestia-underground_1_4316656.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sico Robert Wyatt </a>escapa de cualquier convencionalismo, y por tanto de las normas r&iacute;gidas y convencionales que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcan el biopic sobre artistas</a>, siempre con su estructura de auge y ca&iacute;da y su conveniente moralina final. Seguro que a Wyatt le horrorizar&iacute;a saber que su vida se traslada a una sucesi&oacute;n de im&aacute;genes sin alma. El fundador de Soft Machine cre&oacute; hace 50 a&ntilde;os uno de los discos m&aacute;s apreciados por los amantes del rock m&aacute;s psicod&eacute;lico y experimental, <em>Rock Bottom</em>. Es ese disco, precisamente, el que ha servido a la directora espa&ntilde;ola Mar&iacute;a Tr&eacute;nor para acercarse a la figura de Wyatt desde algo completamente ajeno al biopic convencional.
    </p><p class="article-text">
        Tr&eacute;nor deja claro todo el rato que esta no es una pel&iacute;cula sobre Robert Wyatt, sino m&aacute;s bien un homenaje inspirado por las canciones de aquel m&iacute;tico disco, canciones que han sido remasterizadas y que suenan en un filme que ha usado la animaci&oacute;n adulta y hasta experimental para acercarse a esta figura indescifrable. No solo a &eacute;l, sino tambi&eacute;n a su pareja, la artista Alfreda Benge. Tras ver <em>Rock Bottom</em> es imposible no pensar en que ellos son el alma de los dos protagonistas de una pel&iacute;cula que tambi&eacute;n es regalo para los mel&oacute;manos y que intenta captar la esencia de una generaci&oacute;n que vivi&oacute; en sus carnes el t&oacute;pico de sexo, drogas y rock and roll.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo hace con una animaci&oacute;n adulta, a contracorriente de lo que marcan los algoritmos y que busca sumergir al espectador en ese viaje de &aacute;cido que viven los protagonistas. Una propuesta que ha hecho que <em>Rock Bottom </em>sorprenda en el Festival de Annecy, donde se ha presentado a competici&oacute;n. Es el mismo sitio donde el a&ntilde;o pasado estuvo <em>Robot Dreams</em>, que tras ganar uno de los principales premios comenz&oacute; su carrera internacional hasta la nominaci&oacute;n al Oscar.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9054zm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Annecy es el festival m&aacute;s prestigioso del cine de animaci&oacute;n, y de aqu&iacute; salen las obras a tener en cuenta este a&ntilde;o. Por eso, su directora Mar&iacute;a Tr&eacute;nor, responde al tel&eacute;fono con una mezcla de &ldquo;emoci&oacute;n de nervios&rdquo;. Lo hace despu&eacute;s de atender a una mesa redonda organizada por Variety, donde el metraje del filme ha sido muy bien recibido. En esa mesa redonda hab&iacute;a gente de estudios como Pixar, lo que confirma que <em>Rock Bottom </em>est&aacute; llamando la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora hab&iacute;a hecho cortos, pero este largometraje le hace mucha ilusi&oacute;n porque nota que tiene &ldquo;una entidad m&aacute;s comercial&rdquo;. &ldquo;Esto significa que se puede estrenar en cines, que la puede ver m&aacute;s gente. El cortometraje es un formato que a m&iacute; me gusta mucho, porque te da pie a a much&iacute;sima libertad. Precisamente esa falta de entidad comercial te da much&iacute;sima m&aacute;s libertad, pero por otro lado es muy dif&iacute;cil ver un corto sino es en festivales especializados. Ahora mismo est&aacute;n las plataformas y YouTube, pero no tiene la entidad que tiene hacer un largometraje, y para m&iacute; es un paso muy importante&rdquo;, valora la cineasta.
    </p><h3 class="article-text">Un 'no biopic' sobre Wyatt</h3><p class="article-text">
        A pesar de que el esp&iacute;ritu de Wyatt est&eacute; presente, se le mencione desde las cartelas iniciales, y que la pel&iacute;cula tome el nombre de su disco, Mar&iacute;a Tr&eacute;nor subraya de nuevo que &ldquo;esta pel&iacute;cula no es un biopic, sino que est&aacute; inspirada en artistas de esa generaci&oacute;n, aunque s&iacute; hay pinceladas de su vida&rdquo;. Lo define m&aacute;s como una &ldquo;recreaci&oacute;n bastante libre&rdquo; y como un &ldquo;homenaje creando personajes parecidos a ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, Robert Wyatt es &ldquo;el elemento m&aacute;s importante de esta pel&iacute;cula&rdquo;. &ldquo;Lo que me hizo querer hacer una pel&iacute;cula fue conocerlo personalmente. Tuve la oportunidad, por casualidad, de acompa&ntilde;ar a unas personas que iban a hacerle una entrevista para un programa de televisi&oacute;n. Me imaginaba a un autor de culto, a alguien con cierta distancia, y para nada. Fue una persona s&uacute;per cercana. Una persona que ha vivido de todo y que es capaz de entenderlo todo. Esa cercan&iacute;a fue la que me hizo atreverme a preguntarle si le parecer&iacute;a bien que yo hiciera una pel&iacute;cula con su &aacute;lbum y me dijo que por supuesto, que hiciera lo que quisiera&rdquo;, cuenta sobre el proceso de creaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Representar el estado de embriaguez o de una persona drogada o un viaje de ácido ha sido mucho más fácil con animaciones precisamente por eso, porque no hay límites</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Trenor</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Wyatt no ha visto la pel&iacute;cula, ya que el montaje final se acab&oacute; hace poco. La semana pasada Mar&iacute;a Tr&eacute;nor estaba todav&iacute;a apurando los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito para llegar al festival. Le hubiera gustado no solo que la vieran, sino que tanto &eacute;l como Alfreda Benge hubieran ido con ella a presentarla. De alguna forma ambos han estado, porque esta pel&iacute;cula solo se entiende como una &ldquo;creaci&oacute;n bastante libre que viene directamente de sus canciones, de su m&uacute;sica y de sus letras, que son muy po&eacute;ticas, muy locas, muy dram&aacute;ticas y a la vez muy divertidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Letras que tambi&eacute;n le han sugerido ese estilo visual &ldquo;para hacer la pel&iacute;cula con partes muy abstractas y muy experimentales&rdquo;. Siempre sin descuidar la coherencia narrativa que encontr&oacute; contando la historia de una pareja muy similar a la de ellos, miembros de esa &ldquo;generaci&oacute;n de artistas europeos que encontraron en las costas espa&ntilde;olas, en sitios como Ibiza y Mallorca, una especie de California de los hippies norteamericanos&rdquo;. &ldquo;Es curioso, porque buscaban la libertad en un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, donde hab&iacute;a con una dictadura militar&rdquo;, subraya Mar&iacute;a Tr&eacute;nor.
    </p><p class="article-text">
        Una pel&iacute;cula animada que rompe con prejuicios, con esa imagen naif que tiene la t&eacute;cnica. Aqu&iacute; hay viajes alucin&oacute;genos, sexo, desnudos y muchas escenas que con la animaci&oacute;n adquieren un tono distinto, porque, como se&ntilde;ala Tr&eacute;nor, &ldquo;con la animaci&oacute;n no hay l&iacute;mites&rdquo;. &ldquo;Recrear los a&ntilde;os 70 hubiera costado infinitamente m&aacute;s hacerlo en acci&oacute;n real. Y representar el estado de embriaguez o de una persona drogada o un viaje de &aacute;cido ha sido mucho m&aacute;s f&aacute;cil con animaciones precisamente por eso, porque no hay l&iacute;mites&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que hay &ldquo;poco cine de animaci&oacute;n que represente el sexo&rdquo;, pero para ella no es la primera vez, ya que en su primer cortometraje apost&oacute; por el sexo homosexual expl&iacute;cito en forma animada. Por eso valora un cine que define como &ldquo;independiente y arriesgado&rdquo; y con una norma clara: &ldquo;No pienso cortarme, tengo claro que es una pel&iacute;cula para adultos y no me lo planteo de otra forma, porque la libertad es fundamental para que salga algo diferente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/sexo-drogas-psicodelia-rock-bottom-pelicula-animacion-espanola-sorprende-annecy_1_11441214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jun 2024 20:15:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sexo, drogas y psicodelia en 'Rock Bottom', la película de animación española que sorprende en Annecy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Cine de animación,Música,Rock,Sexo,Drogas,Hippies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los artesanos de un mercadillo hippie de Ibiza denuncian a un ayuntamiento del PP por presuntas irregularidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/artesanos-mercadillo-hippie-ibiza-denuncian-ayuntamiento-pp-presuntas-irregularidades_1_10612235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9214d0e2-b589-4a4b-a668-d9c82bedbfc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los artesanos de un mercadillo hippie de Ibiza denuncian a un ayuntamiento del PP por presuntas irregularidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueve vendedores y comerciantes que han perdido su puesto de trabajo han presentado un recurso contra el Consistorio; "Se ha cometido una injusticia. Hay que buscar una solución para todo este desaguisado”, comenta una afectada</p><p class="subtitle">Más de 25 artesanos se quedan sin trabajo en un mercadillo hippie de Ibiza y acusan al PP de irregularidades: “Es injusto”</p></div><p class="article-text">
        Nueve de casi una treintena de artesanos y comerciantes afectados por el proceso de adjudicaci&oacute;n de las autorizaciones para vender en el mercadillo hippie de Sant Joan de Labritja (Eivissa) han presentado un recurso en el Juzgado de lo Contencioso Administrativo n&uacute;mero 3 de Palma contra el Consistorio, en manos del PP. En el escrito, el letrado de los vendedores pide que los recurrentes sean incluidos entre las autorizaciones para el ejercicio de la venta en el mercado y denuncian presuntas irregularidades por parte del Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        En un <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/25-artesanos-quedan-trabajo-mercadillo-hippie-ibiza-acusan-pp-irregularidades-injusto_1_10497767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer reportaje</a>, los afectados narraron a elDiario.es que, en un inicio, fueron admitidos provisionalmente en una resoluci&oacute;n de alcald&iacute;a del 18 de julio de 2023 -seg&uacute;n consta en el expediente para la concesi&oacute;n de las autorizaciones del Ajuntament de Sant Joan al cual accedi&oacute; este diario- pero que luego, el 5 de agosto, quedaron fuera. &ldquo;Me siento realmente afectado&rdquo;, lament&oacute; Carlos Y&aacute;&ntilde;ez, vocal de la Asociaci&oacute;n de Vendedores de Sant Joan, para quien la p&eacute;rdida de su puesto de trabajo supone una reducci&oacute;n del 80% de sus ingresos. &ldquo;Tengo 61 a&ntilde;os y estoy en una situaci&oacute;n delicada&rdquo;, reconoci&oacute; Carlos, quien se plantea abandonar la isla despu&eacute;s de casi cuatro d&eacute;cadas. &ldquo;Se ha cometido una injusticia. Hay que buscar una soluci&oacute;n para todo este desaguisado&rdquo;, afirm&oacute; con emoci&oacute;n Lola Hern&aacute;ndez, una de las m&aacute;s veteranas. El resto de los aut&oacute;nomos lamentan que este mercadillo les supon&iacute;a el 50% de sus ingresos.
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                Carlos Yáñez y Lola Hernández.                            </span>
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        Los artesanos y vendedores denunciaron a esta redacci&oacute;n una serie de presuntas irregularidades durante la adjudicaci&oacute;n de las autorizaciones, motivo por el cual presentaron un recurso de reposici&oacute;n ante el gobierno municipal del PP que, seg&uacute;n su versi&oacute;n, fue desestimado. Este extremo no ha podido ser contrastado con el Ejecutivo local, que no responde a las preguntas de elDiario.es. Concretamente, los vendedores aseguraron que se han vulnerado los art&iacute;culos 40.2 y 88.3 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Com&uacute;n de las Administraciones P&uacute;blicas -LPACAP-, as&iacute; como la Directiva 2006/123/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el mercado interior. Por este motivo, solicitaron la adopci&oacute;n de una medida cautelar que permitiera la admisi&oacute;n inmediata de los nueve recurrentes, &ldquo;cuanto menos de forma provisional hasta la resoluci&oacute;n definitiva del presente recurso&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los afectados ten&iacute;an licencia</strong></h3><p class="article-text">
        Los problemas en el mercadillo de Sant Joan empezaron en el a&ntilde;o 2022. Los dos a&ntilde;os anteriores fueron complicados debido a la pandemia sanitaria de la COVID-19, ya que el mercadillo permaneci&oacute; cerrado durante largos periodos de tiempo. Cuando estuvo abierto, en estos dos a&ntilde;os, los artesanos trabajaron sin licencia, seg&uacute;n contaron a este diario. Sin embargo, durante los a&ntilde;os anteriores, siempre obtuvieron su correspondiente licencia. En una notificaci&oacute;n del Ajuntament de Sant Joan a la Asociaci&oacute;n Cultural de Mercaderes del municipio, a cuyo expediente accedi&oacute; esta redacci&oacute;n, el Consistorio reconoce que se eximi&oacute; a los comerciantes del pago de la tasa municipal, &ldquo;con el fin de ayudar a los mercaderes a recuperarse econ&oacute;micamente despu&eacute;s de los largos periodos de inactividad y sin ingresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo local anunci&oacute;, en dicho comunicado del 31 de enero de 2022, la reapertura del mercado para el 27 de febrero, &ldquo;manteniendo ciertas limitaciones mientras perdure la incidencia de la COVID-19 y la situaci&oacute;n sanitaria lo permita&rdquo;. El Consistorio, en dicha notificaci&oacute;n, autorizaba a la Asociaci&oacute;n de Comerciantes y Vendedores de Sant Joan (diferente a los que reclaman su vuelta al mercadillo, integrados en otra asociaci&oacute;n) llevar a cabo la gesti&oacute;n cultural del mercado. Mediante dicho acuerdo, la entidad deb&iacute;a encargarse de recoger toda la documentaci&oacute;n requerida para la &ldquo;solicitud y tramitaci&oacute;n de las licencias de venta artesana para la temporada 2022&rdquo;, previo pago de 100 euros en concepto de &ldquo;gesti&oacute;n, tramitaci&oacute;n de expedientes y gastos de apertura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio, por su parte, deb&iacute;a emitir las &ldquo;licencias definitivas&rdquo;, una vez finalizado el proceso de &ldquo;distribuci&oacute;n y ubicaci&oacute;n de los puestos&rdquo;, adem&aacute;s de cobrar los 80 euros de la tasa municipal correspondiente a la ocupaci&oacute;n de la v&iacute;a p&uacute;blica. Todos los artesanos y comerciantes consultados para este reportaje abonaron los 100 euros en concepto de tramitaci&oacute;n de expedientes y otras gestiones pero, seg&uacute;n sus testimonios, no les fueron tramitadas las licencias por parte del Ejecutivo local. Por este motivo, el letrado de los recurrentes considera que siguen vigentes, ya que no les consta que hayan sido &ldquo;revocadas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cierre temporal del mercadillo</strong></h3><p class="article-text">
        El Ajuntament aprob&oacute; el cierre temporal del mercadillo el 29 de agosto de 2022, durante la celebraci&oacute;n de un pleno municipal. Seg&uacute;n consta en el expediente, al que tuvo acceso este diario, el Consistorio justificaba que &ldquo;se considera conveniente el cierre temporal de la actividad del mercadillo con el fin de reorganizar los puestos, su ubicaci&oacute;n y gesti&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno municipal aseguraba, aunque no detallaba los motivos, que por diferentes razones los lugares habilitados para los puestos de venta &ldquo;no podr&aacute;n ocuparse&rdquo;, por lo que se deb&iacute;an buscar &ldquo;alternativas&rdquo;. El acuerdo se hizo efectivo a partir del 2 de octubre de ese mismo a&ntilde;o. El mercadillo no volvi&oacute; hasta el 20 de agosto de 2023, una vez finalizado el proceso de adjudicaci&oacute;n de autorizaciones para la venta no sedentaria, que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/25-artesanos-quedan-trabajo-mercadillo-hippie-ibiza-acusan-pp-irregularidades-injusto_1_10497767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finaliz&oacute; con m&aacute;s de 25 artesanos y comerciantes veteranos sin su puesto de trabajo</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El Consistorio desestima el recurso de los artesanos</strong></h3><p class="article-text">
        En el recurso que presentaron los artesanos, el letrado argument&oacute; que cuando finaliz&oacute; el proceso de adjudicaci&oacute;n, dicha resoluci&oacute;n municipal no especificaba &ldquo;los recursos ni los plazos para recurrirla&rdquo;, lo cual genera, seg&uacute;n lo establecido por el Tribunal Supremo, &ldquo;indefensi&oacute;n e invalidez&rdquo; del acto administrativo. El art&iacute;culo 40.2 de la Ley 39/2015 se&ntilde;ala que toda notificaci&oacute;n deber&aacute; cursarse &ldquo;dentro del plazo de diez d&iacute;as a partir de la fecha en que el acto haya sido dictado&rdquo;, junto al texto &iacute;ntegro de la resoluci&oacute;n, indicando si pone fin o no a la v&iacute;a administrativa, qu&eacute; recursos se pueden presentar y, si procede, el &oacute;rgano al que pueden presentarse y en qu&eacute; plazos, en caso de querer acudir a la v&iacute;a administrativa y/o judicial, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, el art&iacute;culo 88.3 insiste en que las resoluciones &ldquo;expresar&aacute;n (...) los recursos que contra la misma procedan, &oacute;rgano administrativo o judicial ante el que hubieran de presentarse y plazo para interponerlos, sin perjuicio de que los interesados puedan ejercitar cualquier otro que estimen oportuno&rdquo;. Por otro lado, el recurso apunta a que el Ajuntament ha infringido normas que &ldquo;protegen la continuidad y expectativa de negocio de las autorizaciones&rdquo; ya que, si no hay causa de revocaci&oacute;n, son por un m&iacute;nimo de 15 a&ntilde;os, periodo que se considera como el m&iacute;nimo para &ldquo;amortizar la inversi&oacute;n&rdquo;, de acuerdo con el marco legislativo de la Directiva Comunitaria 123/2006/CEE, as&iacute; como &ldquo;por la jurisprudencia que legitima el derecho&rdquo;. Seg&uacute;n consta en el recurso contencioso administrativo presentado en el juzgado de Palma, el informe jur&iacute;dico municipal argumenta que el recurso de reposici&oacute;n presentado en el Ajuntament de Sant Joan por los afectados estaba &ldquo;fuera de plazo&rdquo; y que &ldquo;indirectamente se est&aacute;n impugnando unas bases para el concurso que no fueron en su d&iacute;a impugnadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la duraci&oacute;n de las licencias es compleja. La Ley 11/2014, de 15 de octubre, de comercio de las Illes Balears, establece en su art&iacute;culo 49, para el ejercicio de la venta ambulante o no sedentaria en mercados peri&oacute;dicos, que la duraci&oacute;n de la autorizaci&oacute;n &ldquo;no puede ser superior a un a&ntilde;o&rdquo;. Excepcionalmente, afirma, la autorizaci&oacute;n puede ser superior a este plazo, &ldquo;en caso de inversiones, en los supuestos establecidos por cada ayuntamiento&rdquo;. Sin embargo, a&ntilde;ade, &ldquo;no puede ser superior a siete a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el letrado argumenta que la legislaci&oacute;n balear implica &ldquo;p&eacute;rdida de inversi&oacute;n y clientela&rdquo; y recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a ya estableci&oacute; que las ordenanzas municipales del Ayuntamiento de M&aacute;laga &ldquo;perd&iacute;an su validez cuando limitaban a menos de quince a&ntilde;os la duraci&oacute;n de las autorizaciones&rdquo;. Asimismo, el abogado indica que sus representados obtuvieron autorizaci&oacute;n de venta en el mercadillo con anterioridad, los m&aacute;s veteranos en 2012, a&ntilde;o de su inauguraci&oacute;n. Adem&aacute;s, solicitaron la renovaci&oacute;n de dicha licencia en 2022 (...) &ldquo;previo abono de cien euros, pago que la totalidad de los recurrentes realizaron infructuosamente, para la renovaci&oacute;n anual de sus autorizaciones&rdquo;, ya que no recibieron, seg&uacute;n su testimonio, &ldquo;respuesta de dicha solicitud de renovaci&oacute;n&rdquo;. Posteriormente, el Consistorio fij&oacute; unas bases para la ya solicitada renovaci&oacute;n, &ldquo;entre las cuales existen dudas, a criterio de la propia jurisprudencia, de que no sean susceptibles de ser consideradas discriminatorias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, se&ntilde;alan especialmente una: la especial puntuaci&oacute;n por ser residente en el municipio (como se establece en las bases reguladoras) cuando &ldquo;la venta no sedentaria tiene especialmente prohibido el establecimiento de condiciones al acceso de la autorizaci&oacute;n que discriminen&rdquo;, ya sea por raz&oacute;n de raza, procedencia, religi&oacute;n, etc. En cuanto a los criterios de adjudicaci&oacute;n, establecidos en el art&iacute;culo 6 de las bases reguladoras, las solicitudes se valoraron con un m&aacute;ximo de 100 puntos: tipolog&iacute;a del producto a vender, hasta 40; formaci&oacute;n del vendedor, 30; creaci&oacute;n de empleo, 20 (si el solicitante es residente del municipio tambi&eacute;n obtiene 20 puntos); y experiencia, 10.
    </p><h3 class="article-text">La versi&oacute;n del Ajuntament de Sant Joan</h3><p class="article-text">
        El Ajuntament de Sant Joan de Labritja ha mandado este mediod&iacute;a un escrito de aclaraci&oacute;n con la versi&oacute;n del Consistorio a trav&eacute;s de la portavoz municipal, Carmen Rodr&iacute;guez. Es decir, ha dado su versi&oacute;n de los hechos una vez ha sido publicado el art&iacute;culo, aunque elDiario.es intent&oacute; ponerse en contacto con la entidad un d&iacute;a antes. 
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l, afirman que no tienen &ldquo;ning&uacute;n problema&rdquo; en continuar por la v&iacute;a contenciosa-administrativa. &ldquo;Por el momento, no nos consta que se haya admitido el recurso contencioso-administrativo presentado por los 9 recurrentes, puesto que desde el Juzgado Contencioso-Administrativo n.&ordm; 3 de Palma les han requerido que subsanen su solicitud&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por otro lado, s&iacute; que nos consta que han denegado la medida cautelar que ellos solicitaban, entre otros motivos, porque en el escrito de interposici&oacute;n del recurso no se indica de forma clara cu&aacute;l es el objeto de la medida que solicitan, adem&aacute;s de no aportar la resoluci&oacute;n de alcald&iacute;a en la que conste que los 9 recurrentes est&eacute;n excluidos&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio afirma que &ldquo;ninguno de los 9 recurrentes est&aacute; excluidos, est&aacute;n en situaci&oacute;n de reserva, lo que significa que podr&iacute;a entrar en el mercadillo si se producen bajas&rdquo;. &ldquo;De hecho, 2 de los 9 recurrentes han pasado a la situaci&oacute;n de suplentes, por lo que una vez que presenten la documentaci&oacute;n requerida dentro del plazo concedido, se les expedir&aacute; la correspondiente licencia para que puedan ejercer la venta ambulante en el mercadillo de Sant Joan&rdquo;, comentan.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento confirma que desestimaron el recurso de reposici&oacute;n que presentaron los denunciantes, adem&aacute;s de denegar tambi&eacute;n la medida cautelar solicitada &ldquo;en base a un informe jur&iacute;dico emitido&rdquo;. De &eacute;l dicen sacar varias conclusiones, como que los recurrentes manifiestan que las bases son injustas, pero &ldquo;al no impugnarlas en su debido momento y adem&aacute;s presentar su solicitud para participar en el proceso, se someten a sus determinaciones&rdquo;. &ldquo;Una vez que recurren indirectamente las bases tras no haber resultado adjudicatarios en un primer momento, se produce una ruptura de buena fe por parte de los recurrentes, tal como se&ntilde;ala la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 28/06/2024&rdquo;, afirman.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, asegura Rodr&iacute;guez Tur, los recurrentes se acogen a preceptos de normativa de otras comunidades aut&oacute;nomas para defender su postura &ldquo;que no son aplicables en las Islas Baleares&rdquo;, ya que &ldquo;cuenta con una normativa propia en materia de mercados ambulantes&rdquo;. La concejala recuerda que, seg&uacute;n el art&iacute;culo 49 de la Ley 11/2014, de 15 de octubre, de comercio de las Illes Balears y el art&iacute;culo 8.2 de la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio, la duraci&oacute;n de las autorizaciones municipales para el ejercicio de la venta ambulante o no sedentaria se limita a un a&ntilde;o. &ldquo;No da lugar a un procedimiento de renovaci&oacute;n autom&aacute;tica una vez extinguida la autorizaci&oacute;n&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez Tur.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la denegaci&oacute;n de la medida cautelar, la concejala explica que concurre &ldquo;un evidente inter&eacute;s p&uacute;blico en que se contin&uacute;e con la explotaci&oacute;n&rdquo;, ya que con la misma se pretende asegurar la continuidad del mercado, &ldquo;adem&aacute;s de ponderarse las circunstancias y los intereses en juego&rdquo;. Al tratarse de un procedimiento de concurrencia competitiva, ahonda Rodr&iacute;guez Tur, &ldquo;la estimaci&oacute;n de tal medida conllevar&iacute;a efectos a los terceros que est&aacute;n actualmente explotando los puestos de parada&rdquo;. Por este motivo, el Consistorio procede a denegar la medida solicitada.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la concejala quiere aclarar, respecto a la publicaci&oacute;n de una lista provisional de admitidos y excluidos, que dicha lista inclu&iacute;a a los participantes en el proceso de la concesi&oacute;n de autorizaciones, pero no para recibir la autorizaci&oacute;n. &ldquo;Seguidamente, se han publicando listados de solicitantes en situaci&oacute;n de autorizados, suplentes, reserva o excluidos&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez Tur.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cabe destacar, respecto a las puntuaciones incluidas en las bases, que se valoraba &ldquo;la creaci&oacute;n de empleo local&rdquo;, no el hecho, asegura la concejala, de &ldquo;estar empadronado en el municipio de Sant Joan de Labritja propiamente dicho, aunque sea la forma de acreditarlo&rdquo;. &ldquo;El objetivo que se persigue es promocionar la artesan&iacute;a local del municipio&rdquo;, insiste Rodr&iacute;guez Tur, quien menciona que puntuaba m&aacute;s ofrecer producto local de la isla, mientras que los nueve recurrentes traen sus productos de India o &Aacute;frica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/artesanos-mercadillo-hippie-ibiza-denuncian-ayuntamiento-pp-presuntas-irregularidades_1_10612235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2023 20:34:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los artesanos de un mercadillo hippie de Ibiza denuncian a un ayuntamiento del PP por presuntas irregularidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Hippies,PP - Partido Popular,Ayuntamientos,Mercadillo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 25 artesanos se quedan sin trabajo en un mercadillo hippie de Ibiza y acusan al PP de irregularidades: "Es injusto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/25-artesanos-quedan-trabajo-mercadillo-hippie-ibiza-acusan-pp-irregularidades-injusto_1_10497767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c22b6ab-b865-45fe-afeb-f80f3790e0cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 25 artesanos se quedan sin trabajo en un mercadillo hippie de Ibiza y acusan al PP de irregularidades: &quot;Es injusto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los comerciantes con más antigüedad han perdido su licencia entre acusaciones al ayuntamiento por la forma en que ha adjudicado las concesiones. “Tengo 61 años y estoy en una situación delicada”, asegura Carlos, uno de los afectados</p><p class="subtitle">La historia de la cultura hippie en Ibiza: “Había mucha represión por Franco y la isla nos daba libertad”</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura hippie</a> trajo a Eivissa, durante la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/pacha-discoteca-monto-loco-ibiza-hippies-censura-franquista_1_10404398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70</a>, los famosos mercadillos artesanales donde, a d&iacute;a de hoy, se sigue vendiendo ropa, art&iacute;culos de joyer&iacute;a y cuero con dise&ntilde;o propio, cosm&eacute;tica natural, productos de decoraci&oacute;n o instrumentos musicales, entre otros. No todo es original o de fabricaci&oacute;n propia: tambi&eacute;n hay quien compra a bajo coste para luego vender a precio m&aacute;s alto con el objetivo de conseguir buenos m&aacute;rgenes de beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, Sant Joan de Labritja, en la zona norte de la isla, acoge cada domingo su propio mercadillo, donde unos 95 comerciantes venden sus productos. &ldquo;Eivissa tiene una submoda, que es la de los mercadillos, de la cual se han inspirado grandes dise&ntilde;adores. Incluso Zara tiene colecciones inspiradas en la moda hippie&rdquo;, explica Paola Podesta, que tiene m&aacute;s de 25 a&ntilde;os de experiencia en la venta no sedentaria.
    </p><p class="article-text">
        Ella es una de las m&aacute;s de 25 personas que, desde la reapertura del mercadillo el 20 de agosto de 2023 (se anunci&oacute; su cierre temporal en octubre del a&ntilde;o pasado), se ha quedado sin su puesto de vendedora en Sant Joan, despu&eacute;s de que el gobierno municipal del Partido Popular sacara, por primera vez, a concurso p&uacute;blico la instalaci&oacute;n de las paradas. En un primer momento, tanto Paola como el resto de sus compa&ntilde;eros afectados fueron admitidos provisionalmente en una primera resoluci&oacute;n de alcald&iacute;a del 18 de julio de 2023, seg&uacute;n consta en el expediente para la concesi&oacute;n de las autorizaciones del Ajuntament de Sant Joan al cual ha accedido elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En la resoluci&oacute;n definitiva de agosto, sin embargo, quedaron fuera del proceso. &ldquo;Me siento realmente afectado&rdquo;, lamenta Carlos Y&aacute;&ntilde;ez, vocal de la Asociaci&oacute;n de Vendedores de Sant Joan, para quien la p&eacute;rdida de su puesto de trabajo supone una reducci&oacute;n del 80% de sus ingresos. &ldquo;Tengo 61 a&ntilde;os y estoy en una situaci&oacute;n delicada&rdquo;, reconoce Carlos, quien se plantea abandonar la isla despu&eacute;s de casi cuatro d&eacute;cadas. &ldquo;Se ha cometido una injusticia. Hay que buscar una soluci&oacute;n para todo este desaguisado&rdquo;, afirma con emoci&oacute;n Lola Hern&aacute;ndez, una de las m&aacute;s veteranas. Lola est&aacute; a punto de jubilarse, pero tendr&aacute; una pensi&oacute;n muy baja, lo cual la dejar&aacute; en una situaci&oacute;n precaria. &ldquo;El mercadillo me iba bien para ponerme al d&iacute;a&rdquo;, asegura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carlos Yáñez y Lola Hernández.                            </span>
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        Paola, que ha tenido licencia en el mercadillo desde 2016, hace muchos a&ntilde;os que viaja a la India, donde hace sus propias producciones. &ldquo;Cada colecci&oacute;n que hago para cada temporada tiene un sello personal m&iacute;o&rdquo;, detalla. Ahora es madre, por lo que tiene menos tiempo para ausentarse de la isla. Hace sus colecciones, sobre todo, con seda de la India, y las termina en unas tres semanas de trabajo fren&eacute;tico. &ldquo;Tambi&eacute;n trabajo con algod&oacute;n &lsquo;block print&rsquo;, que es una forma de imprimaci&oacute;n de la ciudad de Jaipur&rdquo;, que se produce de manera artesanal, con bloques de madera.
    </p><p class="article-text">
        Entre las afectadas tambi&eacute;n hay quien realiza producciones mixtas. Violeta Kaul, con licencia desde el a&ntilde;o 2015, ten&iacute;a un puesto mixto. &ldquo;Fabrico ropa en la India pero tambi&eacute;n tengo un taller artesanal en casa. El 90% del cuero que utilizo es de curtici&oacute;n vegetal con denominaci&oacute;n de origen y certificado ecol&oacute;gico&rdquo;, destaca. &ldquo;Esto no se ha tenido en cuenta&rdquo;, lamenta. Esta artesana considera, adem&aacute;s, que no se ha priorizado la artesan&iacute;a frente a la compraventa. &ldquo;Cuando inauguraron el mercado (...) comprob&eacute; que hab&iacute;a much&iacute;simos puestos con compraventa&rdquo;, asegura, y a&ntilde;ade que la selecci&oacute;n de los puestos ha sido llevada a cabo por personas que no tienen &ldquo;las suficientes nociones para distinguir si algo est&aacute; hecho por un artesano o por una f&aacute;brica&rdquo;. Ni siquiera han distinguido, considera, el tipo de material o su procedencia.&nbsp;
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            <span class="title">
                Soledad García y Violeta Kaul.                            </span>
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        Esto le ocurri&oacute;, por ejemplo, a Savina Vaquero, quien asegura que pese a vender &ldquo;joyas de plata y plata chapada en oro&rdquo;, ha sido asignada en la categor&iacute;a de bisuter&iacute;a, cuando deber&iacute;a estar en la de joyer&iacute;a. &ldquo;En mis antiguas licencias constaba como joyer&iacute;a. Si hubiera estado en la categor&iacute;a que me corresponde hubiera tenido m&aacute;s posibilidades de entrar&rdquo;, asevera.<strong> </strong>Carlos, por su parte, vende dos l&iacute;neas. &ldquo;Elaboro una en hierro para el herraje tradicional de la casa payesa&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, empez&oacute; a viajar por el norte de &Aacute;frica (Marruecos y Argelia) y el continente asi&aacute;tico en busca de mercanc&iacute;a exclusiva para &ldquo;vestir puertas y ventanas&rdquo;. &ldquo;Siempre he pensado que vendo un producto singular&rdquo;, manifiesta Carlos, quien dice tener clientes europeos que acuden exclusivamente a &eacute;l porque &ldquo;no encuentran este material&rdquo;. &ldquo;Nadie recopila tanto en una sola l&iacute;nea&rdquo;, indica.
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                Savina Vaquero, vendedora en el mercadillo de Sant Joan de Labritja.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Los artesanos denuncian presuntas irregularidades</strong></h3><p class="article-text">
        Los nueve comerciantes y artesanos afectados han narrado a este diario, adem&aacute;s, una serie de presuntas irregularidades que se habr&iacute;an producido durante la adjudicaci&oacute;n de las autorizaciones, motivo por el cual han presentado un recurso de reposici&oacute;n en el Consistorio. El documento, al cual ha tenido acceso este diario, asegura que se han vulnerado los art&iacute;culos&nbsp;40.2 y 88.3 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Com&uacute;n de las Administraciones P&uacute;blicas -LPACAP-, as&iacute; como la Directiva 2006/123/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el mercado interior. Por este motivo, han solicitado la adopci&oacute;n de una medida cautelar que permita la admisi&oacute;n inmediata de los nueve recurrentes, &ldquo;cu&aacute;nto menos de forma provisional hasta la resoluci&oacute;n definitiva del presente recurso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En dicho recurso, el letrado de los afectados argumenta que cuando finaliz&oacute; el proceso de adjudicaci&oacute;n, dicha resoluci&oacute;n municipal no especificaba &ldquo;los recursos ni los plazos para recurrirla&rdquo;, lo cual genera, seg&uacute;n lo establecido por el Tribunal Supremo, &ldquo;indefensi&oacute;n e invalidez&rdquo; del acto administrativo. El art&iacute;culo 40.2 de la Ley 39/2015 se&ntilde;ala que toda notificaci&oacute;n deber&aacute; cursarse &ldquo;dentro del plazo de diez d&iacute;as a partir de la fecha en que el acto haya sido dictado&rdquo;, junto al texto &iacute;ntegro de la resoluci&oacute;n, indicando si pone fin o no a la v&iacute;a administrativa, qu&eacute; recursos se pueden presentar y, si procede, el &oacute;rgano al que pueden presentarse y en qu&eacute; plazos, en caso de querer acudir a la v&iacute;a administrativa y/o judicial, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, el art&iacute;culo 88.3 insiste en que las resoluciones &ldquo;expresar&aacute;n (...) los recursos que contra la misma procedan, &oacute;rgano administrativo o judicial ante el que hubieran de presentarse y plazo para interponerlos, sin perjuicio de que los interesados puedan ejercitar cualquier otro que estimen oportuno&rdquo;. Por otro lado, el recurso apunta a que el Ajuntament ha infringido normas que &ldquo;protegen la continuidad y expectativa de negocio de las autorizaciones&rdquo;, ya que, si no hay causa de revocaci&oacute;n, son por un m&iacute;nimo de 15 a&ntilde;os, periodo que se considera como el m&iacute;nimo para &ldquo;amortizar la inversi&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n el marco legislativo de la Directiva Comunitaria 123/2006/CEE, as&iacute; como &ldquo;por la jurisprudencia que legitima el derecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la duraci&oacute;n de las licencias es compleja. La Ley 11/2014, de 15 de octubre, de comercio de las Illes Balears, establece en su art&iacute;culo 49, para el ejercicio de la venta ambulante o no sedentaria en mercados peri&oacute;dicos, que la duraci&oacute;n de la autorizaci&oacute;n &ldquo;no puede ser superior a un a&ntilde;o&rdquo;. Excepcionalmente, afirma, la autorizaci&oacute;n puede ser superior a este plazo, &ldquo;en caso de inversiones, en los supuestos establecidos por cada ayuntamiento&rdquo;. Sin embargo, a&ntilde;ade, &ldquo;no puede ser superior a siete a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el letrado argumenta que la legislaci&oacute;n balear implica &ldquo;p&eacute;rdida de inversi&oacute;n y clientela&rdquo; y recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a ya estableci&oacute; que las ordenanzas municipales del Ayuntamiento de M&aacute;laga &ldquo;perd&iacute;an su validez cuando limitaban a menos de quince a&ntilde;os la duraci&oacute;n de las autorizaciones&rdquo;. Asimismo, el abogado se&ntilde;ala que sus representados obtuvieron autorizaci&oacute;n de venta en el mercadillo con anterioridad, los m&aacute;s veteranos en 2012, a&ntilde;o de su inauguraci&oacute;n. Adem&aacute;s, solicitaron la renovaci&oacute;n de dicha licencia en 2022 (...) &ldquo;previo abono de cien euros, pago que la totalidad de los recurrentes realizaron infructuosamente, para la renovaci&oacute;n anual de sus autorizaciones&rdquo;, ya que no recibieron, seg&uacute;n su testimonio, &ldquo;respuesta de dicha solicitud de renovaci&oacute;n&rdquo;. Posteriormente, el Consistorio fij&oacute; unas bases para la ya solicitada renovaci&oacute;n, &ldquo;entre las cuales existen dudas, a criterio de la propia jurisprudencia, de que no sean susceptibles de ser consideradas discriminatorias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, se&ntilde;alan especialmente una: la especial puntuaci&oacute;n por ser residente en el municipio (como se establece en las bases reguladoras) cuando &ldquo;la venta no sedentaria tiene especialmente prohibido el establecimiento de condiciones al acceso de la autorizaci&oacute;n que discriminen&rdquo;, ya sea por raz&oacute;n de raza, procedencia, religi&oacute;n, etc. En cuanto a los criterios de adjudicaci&oacute;n, establecidos en el art&iacute;culo 6 de las bases reguladoras, las solicitudes se valoraron con un m&aacute;ximo de 100 puntos: tipolog&iacute;a del producto a vender, hasta 40; formaci&oacute;n del vendedor, 30; creaci&oacute;n de empleo, 20 (si el solicitante es residente del municipio tambi&eacute;n obtiene 20 puntos); y experiencia, 10.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los artesanos critican que el Ayuntamiento de una especial puntuación por ser residente en el municipio, cuando “la venta no sedentaria tiene prohibido establecer condiciones al acceso discriminatorias”, ya sea por raza, procedencia, religión, etc.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Los <strong>afectados ten&iacute;an licencia</strong></h3><p class="article-text">
        Los problemas en el mercadillo de Sant Joan empezaron en el a&ntilde;o 2022. Los dos a&ntilde;os anteriores fueron complicados debido a la pandemia sanitaria de la COVID-19, ya que el mercadillo permaneci&oacute; cerrado durante largos periodos de tiempo. Cuando estuvo abierto, en estos dos a&ntilde;os, los artesanos trabajaron sin licencia, seg&uacute;n cuentan a este diario. Sin embargo, durante los a&ntilde;os anteriores, siempre contaron con su correspondiente licencia. En una notificaci&oacute;n del Ajuntament de Sant Joan a la Asociaci&oacute;n Cultural de Mercaderes del municipio, a cuyo expediente ha accedido esta redacci&oacute;n, el Consistorio reconoce que se eximi&oacute;&nbsp;a los comerciantes del pago de la tasa municipal, &ldquo;con el fin de ayudar a los mercaderes a recuperarse econ&oacute;micamente despu&eacute;s de los largos periodos de inactividad y sin ingresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo local anunci&oacute;, en dicho comunicado del 31 de enero de 2022, la reapertura del mercado para el 27 de febrero, &ldquo;manteniendo ciertas limitaciones mientras perdure la incidencia de la COVID-19 y la situaci&oacute;n sanitaria lo permita&rdquo;. El Consistorio, en dicha notificaci&oacute;n, autorizaba a la Asociaci&oacute;n de Comerciantes y Vendedores&nbsp;de Sant Joan (diferente a los que reclaman su vuelta al mercadillo, integrados en otra asociaci&oacute;n) llevar a cabo la gesti&oacute;n cultural del mercado. Mediante dicho acuerdo, la entidad deb&iacute;a encargarse de recoger toda la documentaci&oacute;n requerida para la &ldquo;solicitud y tramitaci&oacute;n de las licencias de venta artesana para la temporada 2022&rdquo;, previo pago de 100 euros en concepto de &ldquo;gesti&oacute;n, tramitaci&oacute;n de expedientes y gastos de apertura&rdquo;.
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                Paola Podesta, afectada por las licencias del mercadillo.                            </span>
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        El Consistorio, por su parte, deb&iacute;a emitir las &ldquo;licencias definitivas&rdquo;, una vez finalizado el proceso de &ldquo;distribuci&oacute;n y ubicaci&oacute;n de los puestos&rdquo;, adem&aacute;s de cobrar los 80 euros de la tasa municipal correspondiente a la ocupaci&oacute;n de la v&iacute;a p&uacute;blica. Todos los artesanos y comerciantes consultados para este reportaje abonaron los 100 euros en concepto de tramitaci&oacute;n de expedientes y otras gestiones, pero, seg&uacute;n su testimonio, no les fueron tramitadas las licencias por parte del Ejecutivo local. Por este motivo, el letrado de los recurrentes considera que siguen vigentes, ya que no les consta que hayan sido &ldquo;revocadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Todos los artesanos y comerciantes consultados para este reportaje abonaron 100 euros en concepto de tramitación de expedientes y otras gestiones, pero, según su testimonio, no les fueron tramitadas las licencias por parte del Ejecutivo local</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Cie<strong>rre temporal del mercadillo</strong></h3><p class="article-text">
        El Ajuntament aprob&oacute; el cierre temporal del mercadillo el 29 de agosto de 2022, durante la celebraci&oacute;n de un pleno municipal. Seg&uacute;n consta en el expediente, al que ha tenido acceso este diario, el Consistorio justificaba que &ldquo;se considera conveniente el cierre temporal de la actividad del mercadillo con el fin de reorganizar los puestos, su ubicaci&oacute;n y gesti&oacute;n&rdquo;. El gobierno municipal aseguraba, aunque no detallaba los motivos, que por diferentes razones los lugares habilitados para los puestos de venta &ldquo;no podr&aacute;n ocuparse&rdquo;, por lo que se deb&iacute;an buscar &ldquo;alternativas&rdquo;. El acuerdo se hizo efectivo a partir del 2 de octubre de ese mismo a&ntilde;o. El mercadillo no volvi&oacute; hasta el 20 de agosto de 2023, una vez finalizado el proceso de adjudicaci&oacute;n de autorizaciones para la venta no sedentaria, que ha acabado con m&aacute;s de 25 artesanos y comerciantes veteranos sin su puesto de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos cabe ninguna duda de que con voluntad pol&iacute;tica esto se va a poder solucionar porque nuestro recurso es de car&aacute;cter amistoso&rdquo;, afirma Paola, que insiste en que no tienen intenci&oacute;n de ir a un &ldquo;choque de trenes&rdquo; con el Consistorio. &ldquo;Estamos pidiendo, de buena fe, resolver esta situaci&oacute;n tan problem&aacute;tica para nosotros&rdquo;, defiende Paola. Y es que tanto para ella como para el resto de sus compa&ntilde;eros afectados quedarse sin el mercadillo les supone, afirman, perder al menos la mitad de sus ingresos.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;S<strong>e inicia una etapa con m&aacute;s transparencia&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        elDiario.es se puso en contacto el lunes 4 de septiembre con el Ajuntament de Sant Joan para recoger, a trav&eacute;s de la portavoz, Carmen Rodr&iacute;guez, o la alcaldesa del municipio, Tania Mar&iacute;, la versi&oacute;n del gobierno municipal respecto al contenido del recurso de reposici&oacute;n que han presentado los recurrentes y que se&ntilde;alan una serie de presuntas irregularidades. El Ajuntament respondi&oacute; que no les constaba haber recibido dicho recurso, que fue enviado por carta certificada el viernes 1 de septiembre. Esta redacci&oacute;n no ha recibido la versi&oacute;n municipal en el momento en que se publica este reportaje. &ldquo;El mercado de Sant Joan inicia una nueva etapa con m&aacute;s transparencia, seguridad jur&iacute;dica y originalidad&rdquo;, afirm&oacute; Tania Mar&iacute;, alcaldesa del municipio, en redes sociales, el d&iacute;a de la reapertura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/25-artesanos-quedan-trabajo-mercadillo-hippie-ibiza-acusan-pp-irregularidades-injusto_1_10497767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Sep 2023 20:26:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 25 artesanos se quedan sin trabajo en un mercadillo hippie de Ibiza y acusan al PP de irregularidades: "Es injusto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Hippies,PP - Partido Popular,Mercadillo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un centenar de guardias civiles desalojan la comuna de Benaocaz (Cádiz)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/centenar-guardias-civiles-desalojan-comuna-benaocaz-cadiz_1_10278276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c70ef8ee-ae2e-41f2-b8ac-95298fa6393e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un centenar de guardias civiles desalojan la comuna de Benaocaz (Cádiz)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dispositivo se ha puesto en marcha tras obtener una orden dictada por un juzgado de Ubrique con la que se procede al desalojo del asentamiento, en el que hay también más de cien personas</p><p class="subtitle">Una comuna rompe la paz de Benaocaz: “Son educados y nada pobretones, pero no pueden acampar allí”
</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de un centenar de agentes de la Guardia Civil en la provincia de C&aacute;diz est&aacute;n participando desde este jueves por la ma&ntilde;ana en un dispositivo para desmantelar y desalojar la comuna hippie que, motivados por el ciclo lunar, el pasado mes de mayo se asent&oacute; ilegalmente en una finca privada dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, a unos tres kil&oacute;metros del municipio de Benaocaz.
    </p><p class="article-text">
        El dispositivo se ha puesto en marcha tras obtener una orden dictada por el Juzgado de Instrucci&oacute;n de Ubrique con la que se procede al desalojo de este asentamiento, en el que hay tambi&eacute;n m&aacute;s de 100 personas y la retirada de los enseres, y que, seg&uacute;n han indicado a Europa Press fuentes del operativo, se est&aacute; desarrollando de forma pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n es que a lo largo del d&iacute;a de hoy el asentamiento sea desmantelado completamente y la zona quede libre de nuevo, aunque estas mismas fuentes han advertido que el proceso puede ser &ldquo;largo&rdquo; ya que &ldquo;hay m&aacute;s de un centenar de personas y muchos enseres&rdquo;, por lo que no descartan que el operativo se prolongue hasta la noche.
    </p><p class="article-text">
        En el dispositivo participan agentes de diversas especialidades de la Guardia Civil, como Seguridad Ciudadana, GRS, del equipo Pegaso con un dron y tambi&eacute;n del servicio Cinol&oacute;gico, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que el pasado mes de mayo, coincidiendo con el inicio del ciclo lunar que finaliza el 16 de junio, medio centenar de personas acamparon de manera ilegal en la zona subida a Fardela, en el t&eacute;rmino municipal de Benaocaz y enmarcado dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema.
    </p><p class="article-text">
        Una vez se supo de su establecimiento en esos terrenos, la Guardia Civil mont&oacute; un dispositivo para evitar el acceso a la zona y que acudieran m&aacute;s personas para unirse a esta comuna. Como medida de persuasi&oacute;n, se han interpuesto numerosas sanciones por hacer fogatas y acampar, y se han ido desmontando las estructuras que montaban para evitar que se sintieran &ldquo;c&oacute;modos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante estas m&aacute;s de dos semanas, integrantes de la comuna hippie y vecinos de Benaocaz han convivido de manera tranquila, aunque con la presencia constante de la Guarcia Civil, ante un asentamiento pretend&iacute;a mantener su presencia en esta zona hasta el 16 de junio, coincidiendo con el fin del ciclo lunar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EP]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/centenar-guardias-civiles-desalojan-comuna-benaocaz-cadiz_1_10278276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jun 2023 14:23:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un centenar de guardias civiles desalojan la comuna de Benaocaz (Cádiz)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grazalema,Hippies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una comuna rompe la paz de Benaocaz: "Son educados y nada pobretones, pero no pueden acampar allí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/comuna-rompe-paz-benaocaz-son-educados-pobretones-no-acampar_1_10238551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d768c9cf-8429-457c-ba12-0b32873c1253_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una comuna rompe la paz de Benaocaz: &quot;Son educados y nada pobretones pero no pueden acampar allí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Familia Arcoíris acampa sin permiso en una finca particular dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema y no se irá hasta que acabe el ciclo lunar en una actividad que está abierta para todos los que cumplan con sus estrictas normas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La rave ilegal de Granada termina de forma pacífica seis días después con el desalojo voluntario de los asistentes
</p></div><p class="article-text">
        Benaocaz tiene censados 700 habitantes, pero no viven m&aacute;s de 300 en el pueblo. Todos se conocen y por eso ha causado tanto revuelo la llegada de la Familia Arco&iacute;ris, una comuna que ha acampado ilegalmente en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Y no es porque causen problemas, sino porque el asunto ha tenido una gran repercusi&oacute;n medi&aacute;tica y se ha roto la paz habitual.
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil est&aacute; trabajando en ello junto a la alcaldesa, Olivia Venegas, la &uacute;nica de Ciudadanos en toda la provincia. El objetivo es controlar todo lo que se pueda una situaci&oacute;n en la que solo pueden aconsejar a los acampados que abandonen la finca El M&iacute;tano, propiedad de Rodrigo Mangana, vecino de la localidad. La benem&eacute;rita ya ha propuesto varias multas por acampada ilegal y Rodrigo ha interpuesto una denuncia por la ocupaci&oacute;n de sus tierras. Las multas debe ponerlas finalmente la Delegaci&oacute;n Territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Econom&iacute;a Azul en C&aacute;diz, que es quien tramita las denuncias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me est&aacute;n haciendo mucho da&ntilde;o porque tengo 50 vacas y 300 cabras y no las puedo llevar al abrevadero porque est&aacute;n estas personas. En ning&uacute;n momento les he dado permiso para estar all&iacute; porque est&aacute; prohibido acampar en un Parque Natural. A ver si el Gobierno central hace algo, pero lo dudo mucho&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico junto al Ayuntamiento de Benaocaz. Fuentes de la Guardia Civil se&ntilde;alan que no pueden desalojar a la fuerza al medio centenar de personas que duerme en tiendas de campa&ntilde;a. Est&aacute;n todos identificados y no dejan pasar por el sendero que empieza en la Fuente del T&eacute;jar a nadie que no presente su documentaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rodrigo Mangana, dueño de la finca donde se han instalado los miembros de la comuna                            </span>
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        Para llegar desde all&iacute; a la zona de las Nueve Pilas, que es donde se encuentra el asentamiento, hay que andar una hora y media por un camino de gran desnivel. Y all&iacute; se encuentran desde el pasado viernes 19 de mayo. Sab&iacute;an de la ilegalidad de su acci&oacute;n, pero siguieron adelante despu&eacute;s de pedir permiso sin &eacute;xito tanto al Ayuntamiento como al propietario. Ya han avisado de que no se marchar&aacute;n hasta el 17 de junio, cuando concluya el ciclo lunar de 28 d&iacute;as. El d&iacute;a m&aacute;s fuerte ser&aacute; el 4 de junio porque habr&aacute; luna llena y una gran fiesta.
    </p><h3 class="article-text">Medio siglo de vida y unas normas muy estrictas</h3><p class="article-text">
        La Familia Arco&iacute;ris tiene medio siglo de historia y sigue existiendo con la premisa del &ldquo;amor a la naturaleza por encima de todo&rdquo;. Cuenta con muchos grupos en todo el mundo, pero son &ldquo;grupos abiertos&rdquo;, aseguran. Cualquiera puede acceder a sus acampadas, aunque hay unas normas. En Benaocaz ya todo el pueblo sabe que aquellos que han hecho el camino de hora y media hasta llegar a la acampada se han encontrado con un punto de recibimiento y bienvenida. All&iacute; reciben un vaso de t&eacute; y un trozo de bizcocho.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Guardia Civil pide documentación a los acampados                            </span>
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        Y all&iacute; explican a los visitantes que no se pueden usar c&aacute;maras, m&oacute;viles ni beber alcohol. El que quiera quedarse ya sabe a qu&eacute; atenerse. Se financian a trav&eacute;s del <em>magic hat </em>o sombrero m&aacute;gico,<em> </em>un sistema por el que cada miembro aporta lo que puede. En este asentamiento hay algunos m&eacute;dicos e ingenieros. Acuden a estos encuentros porque lo consideran una v&iacute;a de escape a su d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando acabe el ciclo lunar se ir&aacute;n y el siguiente lugar elegido ser&aacute; una ciudad de Italia que no quieren desvelar. Tienen unos <em>scouters</em>  o exploradores que van ojeando lugares ideales que deben reunir unos requisitos como tener un punto de agua, que el entorno no sea demasiado abrupto, pero s&iacute; de un acceso complicado para estar tranquilos y lejos de las miradas de los curiosos.
    </p><h3 class="article-text">Desmienten el sexo libre y las org&iacute;as</h3><p class="article-text">
        Los miembros de la comuna bajan al pueblo a comprar con cierta frecuencia y comentan que est&aacute;n sorprendidos de tanta repercusi&oacute;n medi&aacute;tica. Pese a estar te&oacute;ricamente aislados, saben todo lo que se publica y comentan que se cuentan muchas mentiras sobre ellos. Consideran que Inglaterra y Espa&ntilde;a siguen teniendo muchos prejuicios contra el movimiento hippie y ensalzan c&oacute;mo se les trata en pa&iacute;ses como Francia o Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es verdad que practiquemos sexo libre y que hagamos org&iacute;as. Hay muchas leyendas urbanas sobre nosotros. Estamos en familia y solo practicamos naturismo. Venimos a esta zona porque su naturaleza es maravillosa&rdquo;, dice una de las personas de la acampada que quiere mantener su anonimato.
    </p><p class="article-text">
        Si vas sin c&aacute;maras te reciben bien y son pac&iacute;ficos hasta que traspasas sus l&iacute;mites. Eso dicen los que han pasado algunas horas con ellos en sus celebraciones. El abrevadero destinado al ganado de Rodrigo ha sido tomado y se duchan con unas mangueras que consideran &uacute;tiles en el caso de que se produzca alg&uacute;n incendio con sus fogatas. La Guardia Civil est&aacute; muy pendiente de esa situaci&oacute;n y varias veces sobrevuelan la zona helic&oacute;pteros que hacen un seguimiento diario para apagar cualquier intento de hacer fuego.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Les protegen m&aacute;s a ellos que al due&ntilde;o de la finca&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Entre los vecinos hay opiniones para todos los gustos, aunque todos saben que los reci&eacute;n llegados incumplen una norma b&aacute;sica. &ldquo;Lo vemos fatal. All&iacute; tiene Rodrigo todo el ganado y el bebedero y ahora tiene que buscarles agua por otro lado. Est&aacute;n en un parque natural y en una finca privada. Por lo que se ve, la Guardia Civil les protege m&aacute;s a ellos que al due&ntilde;o de la finca, que es el que paga&rdquo;, lamenta Manuel, un vecino de la zona.
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            </figure><p class="article-text">
        In&eacute;s no tiene una mala palabra para estos turistas tan especiales: &ldquo;Son muy educados y nada pobretones. Bajan cada d&iacute;a al pueblo a hacer la compra y no han causado ning&uacute;n problema. Yo creo que incluso les vamos a coger cari&ntilde;o porque se ve que son buenas personas, aunque es verdad que est&aacute;n en una zona donde no puede acampar ni el due&ntilde;o de la parcela&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El asunto de los menores</h3><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Benaocaz ha estado mediando para impedir que el efecto llamada de la acampada provocara una llegada descontrolada de personas. Pero quien se ha personado en el asentamiento es la responsable de Bienestar Social, Isabel Ram&iacute;rez. En cuanto supo que hab&iacute;a ni&ntilde;os, acudi&oacute; para ver en qu&eacute; condiciones se encontraban.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vimos a dos ni&ntilde;os. Uno estaba escolarizado, era espa&ntilde;ol y se iba al colegio y despu&eacute;s volv&iacute;a. Tambi&eacute;n un beb&eacute;. Otros se fueron con sus hijos cuando nos vieron. Yo les dec&iacute;a que no &iacute;bamos con intenci&oacute;n de quitarles a los ni&ntilde;os porque no tenemos la potestad. Fuimos a verlos porque son menores y ellos no se pueden cuidar en plena naturaleza y con las lluvias que ha habido estos d&iacute;as&rdquo;, explica Isabel.
    </p><p class="article-text">
        Quedan tres semanas de presencia de extra&ntilde;os en Benaocaz. Pero ya se est&aacute;n acostumbrando a verlos por sus calles e incluso aseguran que algunos de ellos, supuestamente veganos, han comprado embutidos en alguna tienda local. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J. Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/comuna-rompe-paz-benaocaz-son-educados-pobretones-no-acampar_1_10238551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 May 2023 18:51:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una comuna rompe la paz de Benaocaz: "Son educados y nada pobretones, pero no pueden acampar allí"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Grazalema,Hippies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fiestas 'neohippies' en Ibiza: un riesgo para la isla a golpe de tambores, puestas de sol e Instagram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/fiestas-neohippies-ibiza-riesgo-isla-golpe-tambores-puestas-sol-e-instagram_1_9147748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f4c174c-67ad-40e7-93d2-d9d91d2613ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fiestas &#039;neohippies&#039; en Ibiza: un riesgo para la isla a golpe de tambores, puestas de sol e Instagram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Eivissa proliferan los encuentros de 'neohippies' en espacios naturales: antes de la puesta de sol, el sonido de los tambores ameniza estas reuniones que, lejos de ser un modelo alternativo de hacer turismo, se han convertido en una forma más de masificar el territorio</p><p class="subtitle">Cuando hippies y anarquistas ocuparon una isla balear para salvarla de los ricos</p></div><p class="article-text">
        El 22 de agosto de 2010 fue uno de los d&iacute;as m&aacute;s negros de la historia reciente de Eivissa. Aquel d&iacute;a, un domingo de agosto, empez&oacute; un incendio que termin&oacute; por calcinar unas 400 hect&aacute;reas de bosque en la playa de Benirr&agrave;s (Sant Joan de Labritja). Es el segundo incendio m&aacute;s grave de Eivissa en la &uacute;ltima d&eacute;cada, despu&eacute;s del incendio que se inici&oacute; el 25 de mayo de 2011 en la sierra de Morna, en Sant Carles, que arras&oacute; m&aacute;s de 1.500 hect&aacute;reas. Durante este tiempo tambi&eacute;n se ha producido el peor incendio de la historia de Balears. El 26 de julio de 2013 comenzaron las llamas que arrasaron unas 2.400 hect&aacute;reas en Andratx.
    </p><p class="article-text">
        El incendio de Benirr&agrave;s se podr&iacute;a haber evitado: se origin&oacute; por una negligencia en una cueva cerca de la playa, habitada por una peque&ntilde;a comunidad 'hippie', explic&oacute; entonces la Guardia Civil y Gabriel Vicens, conseller de Medio Ambiente en aquel momento, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n que hicieron sobre el terreno los agentes de la Conselleria de Medio Ambiente y el Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza del Instituto Armado (SEPRONA).
    </p><p class="article-text">
        Se produjo, adem&aacute;s, en un d&iacute;a en que la playa est&aacute; especialmente concurrida: los domingos de Benirr&agrave;s son famosos porque un rato antes de que llegue la puesta de sol empieza la conocida como fiesta de los tambores (cuyo origen data de la &eacute;poca hippie), en la cual suele participar un peque&ntilde;o grupo de hippies. Para muestra de la masificaci&oacute;n que hubo ese d&iacute;a en la playa, un dato: 1.500 personas fueron evacuadas por tierra y mar, mientras que el municipio de Sant Joan solo ten&iacute;a 5.477 personas censadas, seg&uacute;n datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) del 1 de enero de 2010.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dif&iacute;cilmente caben 1.500 personas tumbadas en la playa. Pueden caber 250 o 300 personas, de manera c&oacute;moda, pero no creo que muchas m&aacute;s, teniendo en cuenta que en ese momento hab&iacute;a una concesi&oacute;n de hamacas que ocupaba un 20 o 30% de la playa&rdquo;, explica a elDiario.es Joan Carles Palerm, presidente del GEN-GOB Eivissa.
    </p><p class="article-text">
        El problema, seg&uacute;n Palerm, podr&iacute;a haber sido m&aacute;s grave si el incendio se hubiera producido en una playa con un &uacute;nico punto de entrada y salida, como Cala Salada (Sant Antoni). &ldquo;Hay un camino alternativo desde Benirr&agrave;s hasta el puerto de Sant Miquel para salir con el coche por el litoral. Caminando, en 15 minutos, la gente tambi&eacute;n pudo salir. El fuego estaba en el aparcamiento, en el lugar de salida hacia la carretera. Podr&iacute;a haber sido muy grave&rdquo;, lamenta Palerm.
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                Aparcamiento de Benirràs.                            </span>
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            <span class="title">
                Entrada al mercado hippie de Benirràs.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Contaminaci&oacute;n del mar</h3><p class="article-text">
        El problema que tienen este tipo de fiestas en la playa, cuando se junta much&iacute;sima gente, es la cantidad de residuos s&oacute;lidos que se generan. &ldquo;Latas, bebidas y much&iacute;simas colillas. Y, evidentemente, est&aacute; el mar. La aportaci&oacute;n de materia org&aacute;nica puede provocar problemas de eutrofizaci&oacute;n, es decir, pueden aparecer las manchas verdes que tenemos en otras playas como Cala Vedella o Cala Tarida. Si no hay una depuraci&oacute;n correcta, las corrientes aportan muchos nutrientes hacia la costa, cuanto menos profundidad hay m&aacute;s se calienta el agua, las bacterias ganan terreno y eso puede <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/posidonia-mediterraneo-baleares_1_3213126.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectar a la posidonia</a> y al resto de las especies. No ha pasado nunca, pero no quiere decir que no pueda pasar&rdquo;, asegura Palerm.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquel desastre y como consecuencia de la masificaci&oacute;n que se generaba cada domingo, el Ajuntament de Sant Joan empez&oacute; a controlar la entrada y salida de veh&iacute;culos a la playa. Este a&ntilde;o, ese control se ejerce desde las 15:00 hasta las 23:00 horas cada domingo, explican fuentes municipales a elDiario.es.
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            <span class="title">
                Playa de Benirràs.                            </span>
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        Adem&aacute;s, hay una patrulla con dos polic&iacute;as locales que vigila que no se incumpla la normativa municipal de uso y aprovechamiento de las playas, que, en su art&iacute;culo 51, recuerda el Consistorio, proh&iacute;be &ldquo;el uso de aparatos sonoros que alteren la tranquilidad de la playa y/o que molesten al resto de usuarios&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;la realizaci&oacute;n de actividades no autorizadas y, en especial, fiestas, botellones y pernoctar&rdquo;. Infracciones que, adem&aacute;s, la ordenanza municipal considera graves.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cualquier d&iacute;a, excepto el domingo, el sonido de los tambores empieza a sonar minutos antes de la puesta de sol, ritual que es captado por cientos de c&aacute;maras cuyas im&aacute;genes acaban llenando los muros de Instagram.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8cax0x" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tambores en Benirràs.                            </span>
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        Oskar, residente en Eivissa desde hace casi 30 a&ntilde;os, cuenta, sin embargo, una historia diferente. Trabajador aut&oacute;nomo del sector de la fontaner&iacute;a y la climatizaci&oacute;n, ha tocado los tambores en Benirr&agrave;s durante unos 20 a&ntilde;os. &ldquo;Al principio solo en luna llena, para pasar un buen rato, siempre respetando el medio ambiente&rdquo;, explica. Despu&eacute;s, se pas&oacute; de tocar en luna llena a hacerlo los domingos. Seg&uacute;n su relato, estas reuniones fueron generando una gran &ldquo;armon&iacute;a&rdquo; en la playa, por lo que, &ldquo;cada vez eran m&aacute;s las personas que ven&iacute;an a disfrutar de la magia&rdquo;. Esto, seg&uacute;n Oskar, fue aprovechado por los negocios de Benirr&agrave;s, incluido el Ajuntament de Sant Joan, para empezar a publicitar la fiesta como reclamo tur&iacute;stico, &ldquo;incluso dentro del aeropuerto&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a sus vivencias, fue as&iacute; c&oacute;mo se empez&oacute; a ensuciar y masificar Benirr&agrave;s. &ldquo;Ve&iacute;amos c&oacute;mo quedaba la playa despu&eacute;s y se nos ca&iacute;a el alma de ver tanta suciedad y gente irresponsable con nuestro medioambiente&rdquo;, lamenta. Oskar insiste en que se responsabiliza injustamente a los grupos de personas que se han ido reuniendo para compartir su arte, incluso, del incendio de agosto de 2010. &ldquo;Precisamente, somos los primeros en detener a quienes hacen malabares con fuego, somos los primeros que queremos una playa limpia y segura, sin masificaci&oacute;n&rdquo;, afirma. Oskar termina argumentando que hace unos 4 a&ntilde;os que dej&oacute; de tocar los domingos por &ldquo;la cantidad de gente que se aglutina en nuestro entorno&rdquo;. &Eacute;l -y otros muchos de sus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras- prefiere hacerlo otros d&iacute;as, incluso en otras &eacute;pocas del a&ntilde;o. &ldquo;A m&iacute;, personalmente, me gusta m&aacute;s tocar en&nbsp;invierno, sin tanta gente, sin tantos m&oacute;viles, sin tanta presi&oacute;n medi&aacute;tica&rdquo;, subraya.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Fiestas en espacios naturales, un &ldquo;impacto&rdquo; real para la flora y la fauna</strong></h3><p class="article-text">
        Estas fiestas <em>neohippies</em> en espacios naturales, sin embargo, llevan d&eacute;cadas produci&eacute;ndose. &ldquo;En los a&ntilde;os 90 hubo muchas 'raves' en los Amunts, la parte monta&ntilde;osa que va desde Sant Joan hasta Sant Antoni. Pueden tener su origen en los 60, con el movimiento hippie y la gente alternativa, pero evolucionan de manera que acaban siendo fiestas con generadores y motores de combusti&oacute;n, con reserva de gasolina para poder mantener la fiesta durante tres, cuatro o cinco d&iacute;as&rdquo;, sostiene Palerm, que recuerda que estas fiestas, adem&aacute;s de conllevar un riesgo de incendio, tambi&eacute;n pueden suponer un problema para diferentes especies de aves, as&iacute; como de contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puesta de sol en Benirràs.                            </span>
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        &ldquo;Si la fiesta se produce en &eacute;poca de nidificaci&oacute;n, muy cerca de las parejas de &lsquo;falc&oacute; mar&iacute;' o del &lsquo;&agrave;guila peixatera&rsquo; (&aacute;guila pescadora), es un problema porque la poblaci&oacute;n se va y la nidificaci&oacute;n se pierde. Es un impacto real&rdquo;, afirma el presidente del GEN-GOB. Y recuerda que fiestas de este tipo se han realizado incluso en la isla de s'Espalmador (Formentera), espacio natural protegido que forma parte del Parque Natural de ses Salines, un lugar important&iacute;simo para las poblaciones de 'virot' (pardela balear).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fiestas se hac&iacute;an en verano, cuando m&aacute;s afectan a la reproducci&oacute;n de esta ave marina, que es la m&aacute;s amenazada de Europa, tanto que ha sido catalogada como una especie en peligro cr&iacute;tico de extinci&oacute;n&rdquo;, remarca Palerm. Era una fiesta tipo <em>flower power</em> que se hac&iacute;a encima del sistema dunar m&aacute;s importante del mediterr&aacute;neo europeo occidental. &ldquo;Generaban un gran impacto y la gente no era consciente&rdquo;, lamenta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En los a&ntilde;os 30 empieza a formarse el &ldquo;mito&rdquo; de Eivissa</strong></h3><p class="article-text">
        Este tipo de fiestas o eventos multitudinarios, as&iacute; como la gran evoluci&oacute;n tur&iacute;stica que ha experimentado la isla en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se han ido conformando alrededor de un mito. El mito de Eivissa, una imagen muy potente. &ldquo;El turismo cuando surge es minoritario y cultural. Viene gente con formaci&oacute;n cultural e ideolog&iacute;a progresista (como Walter Benjamin), que visita la isla entre los a&ntilde;os 20 y, sobre todo, los a&ntilde;os 30. Eivissa es un lugar arcaico, que representa las esencias perdidas que la industrializaci&oacute;n ha hecho desaparecer de muchos sitios de Europa&rdquo;, explica a elDiario.es Maurici Cuesta, historiador e investigador en el campo de la historia contempor&aacute;nea de la geograf&iacute;a y la historia del turismo en las Piti&uuml;ses y Balears.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El turismo cuando surge es minoritario y cultural. Viene gente con formación cultural e ideología progresista (como Walter Benjamin), que visita la isla entre los años 20 y, sobre todo, los años 30</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maurici Cuesta</span>
                                        <span>—</span> Historiador e investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; que, en sus inicios, en el contexto de la Rep&uacute;blica de Weimar y el periodo de entreguerras, los primeros turistas son intelectuales que llegan a la isla fascinados por esta Eivissa primitiva, con un estilo de vida tranquilo y poco exigente para un extranjero, desde el punto de vista econ&oacute;mico. &ldquo;Hab&iacute;a una arquitectura muy bien conservada y con unas tipolog&iacute;as muy interesantes desde el punto de vista funcionalista y de la Escuela de la Bauhaus&rdquo;, afirma Cuesta.
    </p><p class="article-text">
        Para estos primeros visitantes, Eivissa era un lugar ideal para entrar en contacto con la naturaleza y estar una temporada realizando trabajos art&iacute;sticos. Tambi&eacute;n hubo muchos alemanes que hu&iacute;an del nazismo y sab&iacute;an que en Eivissa podr&iacute;an abrir un negocio. Un ejemplo es el famoso restaurante ca n'Alfredo, que fue adquirido por la familia Riera a la familia Hanauer, de origen jud&iacute;o-alem&aacute;n. &ldquo;Es un turismo minoritario, pero suficientemente numeroso como para que empiecen a surgir hoteles como el Bellavista, Montesol o ses Salines. Esto va asociado, como siempre, a una fama que empieza a tener Eivissa como imagen tur&iacute;stica&rdquo;, apunta Cuesta. El pintor, escritor y dramaturgo catal&aacute;n, Santiago Rusi&ntilde;ol, lo acu&ntilde;&oacute; con un t&eacute;rmino: &ldquo;s'Illa Blanca&rdquo; (La Isla Blanca).
    </p><h3 class="article-text"><strong>Durante los a&ntilde;os 50, los &lsquo;beatniks&rsquo; dan forma al &ldquo;mito&rdquo; Eivissa</strong></h3><p class="article-text">
        No es hasta los a&ntilde;os 50, despu&eacute;s de la Guerra Civil y de la Segunda Guerra Mundial, cuando Eivissa comienza a recuperarse tur&iacute;sticamente, momento en que empieza a haber un incipiente movimiento de escritores estadounidenses, conocido posteriormente como los <em>beatniks</em>, entre ellos Allen Ginsberg, Jack Kerouac o William S. Burroughs. Este movimiento contracultural, explica Cuesta, descubre Eivissa, donde ven que &ldquo;pueden vivir tranquilamente, consumir drogas como el LSD o la marihuana o abrir bares: el puerto estaba lleno de bares abiertos por los beatniks&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los beatniks (escritores estadounidenses) ven que en Eivissa pueden vivir tranquilamente, consumir drogas como el LSD o la marihuana o abrir bares</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maurici Cuesta</span>
                                        <span>—</span> Historiador e investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuesta los describe como un grupo de gente con fuertes convicciones culturales, pero que va a lo suyo, &ldquo;muy alternativos, muy drogadictos y aficionados al jazz&rdquo;. Alquilaban casas payesas a los ibicencos y se pod&iacute;an desfasar completamente, ya que el r&eacute;gimen franquista no les persegu&iacute;a. &ldquo;El r&eacute;gimen no les persigue porque es muy hip&oacute;crita: les ignora porque son pocos&rdquo;, opina Cuesta.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es c&oacute;mo se empieza a formar tambi&eacute;n, seg&uacute;n el historiador ibicenco, el mito de la Eivissa abierta y tolerante. &ldquo;La gente local ve que es gente que viene de fuera, que es tranquila, no molesta y que, mientras pague, no pasa nada&rdquo;, prosigue, destacando que el car&aacute;cter insular es un car&aacute;cter muy reservado: la poblaci&oacute;n local ibicenca no se met&iacute;a en la vida de los dem&aacute;s, porque no quer&iacute;a que los dem&aacute;s husmearan en la suya.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En Eivissa buscan fiesta, drogas y sexo porque &ldquo;no te pasa nada&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Llega la d&eacute;cada de los 60. En 1958 comienza a operar el aeropuerto de Eivissa, que en el verano de 1966 ya es aeropuerto internacional. Empieza a llegar un incipiente turismo de masas, los operadores tur&iacute;sticos que traen turistas de sol y playa, se abren m&aacute;s hoteles y aparecen los hippies, otro movimiento contracultural que termina conformando en buena medida la imagen tur&iacute;stica ibicenca, sostiene Cuesta.
    </p><p class="article-text">
        El historiador los describe como &ldquo;un tipo de contracultura que viene aparejada de una forma de vestir: por ejemplo, llevar el pelo largo e ir descalzo (porque eso quiere decir que est&aacute;s en contacto con la naturaleza)&rdquo;. Muchos de estos estadounidenses, contin&uacute;a, empiezan a encontrar conexiones a&eacute;reas entre &Aacute;msterdam (donde ya exist&iacute;an los <em>coffeeshops</em> en los que consum&iacute;an marihuana y hach&iacute;s), Eivissa y Goa, la ciudad m&aacute;s europea de la India. En estos viajes por el mundo escucharon hablar de &ldquo;esa isla perdida en la que puedes vivir en una casa payesa, en comuna, cultivando el campo&rdquo;. Esta filosof&iacute;a del amor libre y del <em>vive y deja vivir</em>, en Eivissa, es magn&iacute;fica, afirma Cuesta.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas no llegaron hasta los primeros a&ntilde;os de los 70, cuando la poblaci&oacute;n local empez&oacute; a quejarse, por ejemplo, del nudismo que practicaban y la Guardia Civil empez&oacute; a perseguirlos. Sin embargo, el mito que origina el producto Eivissa, que continu&oacute; siendo explotado por el turismo, ya estaba asent&aacute;ndose: &ldquo;A Eivissa puedes ir de fiesta, drogarte, hacer el amor, nudismo y no te pasa nada&rdquo;, destaca Cuesta, quien detalla que muchos de los hippies que llegaban en verano viajaban por el mundo en invierno, contando las maravillas de la isla: &ldquo;Esto es una promoci&oacute;n tur&iacute;stica brutal&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text">La &eacute;poca de las discotecas</h3><p class="article-text">
        Los hippies desaparecen como movimiento y en los 80 llega <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/ibiza-recupera-discotecas-miticas-pandemia-hay-ganas-rozarse-darse-besos_1_9031350.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el auge de las discotecas</a>, despu&eacute;s de la apertura de Pach&aacute; en una casa payesa en 1973. &ldquo;Las discotecas explotan esta vena hippie, <em>laissez faire, laissez passer</em>. La fama tur&iacute;stica actual de Eivissa, en buena parte, est&aacute; alimentada por el mito de los hippies, pero esto no quiere decir que lo hayan hecho expresamente&rdquo;, aclara el historiador ibicenco. Con la progresiva apertura de las discotecas se empieza a alimentar tambi&eacute;n el mito de Eivissa como lugar de fiesta las 24 horas del d&iacute;a, relata Cuesta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las discotecas explotan esta vena hippie, laissez faire, laissez passer. La fama turística actual de Eivissa, en buena parte, está alimentada por el mito de los hippies, pero esto no quiere decir que lo hayan hecho expresamente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maurici Cuesta</span>
                                        <span>—</span> Historiador e investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 1975 muere Franco y Espa&ntilde;a quiere entrar en la UE, con lo cual, ten&iacute;a que convertirse en un pa&iacute;s abierto y esa apertura, dice Cuesta, viene ligada a abrir totalmente la puerta al turismo. &ldquo;La mayor&iacute;a de los empresarios y pol&iacute;ticos deseaban que vinieran familias&rdquo;, explica, como as&iacute; acab&oacute; siendo, algunos de los cuales acaban adquiriendo una segunda residencia y son bien vistos por los locales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impacto todav&iacute;a es cuantitativamente poco, aunque se empieza a notar&rdquo;, manifiesta. No obstante, la cara oscura de la d&eacute;cada de los 80, puerta de entrada del libertinaje en la isla, fue la circulaci&oacute;n de drogas m&aacute;s duras, como la coca&iacute;na y la hero&iacute;na, signo de la &eacute;poca. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil ponerle freno porque llega mucha gente tanto por v&iacute;a a&eacute;rea como mar&iacute;tima&rdquo;, lamenta Cuesta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Fiestas como la de Benirr&agrave;s forman parte del &ldquo;producto Eivissa&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de pandemia, con menor actividad tur&iacute;stica que la de este a&ntilde;o, el mito de Eivissa ha vuelto a revivir. Ivan Murray, doctor en Geograf&iacute;a por la Universitat de les Illes Balears (UIB) y experto en sostenibilidad medioambiental, considera que fiestas como la de los tambores en Benirr&agrave;s &ldquo;forman parte de lo que es el producto Eivissa. Una combinaci&oacute;n de factores que provoca masificaci&oacute;n, incluso en pr&aacute;cticas que puedan ser entendidas como m&aacute;s alternativas o contrahegem&oacute;nicas&rdquo;.
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                Fiesta de los tambores en Benirràs.                            </span>
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        A pesar de ello, para Murray, parad&oacute;jicamente, &ldquo;acaban siendo mucho m&aacute;s perjudiciales que las que est&aacute;n conducidas por el capital&rdquo;. Este investigador de la UIB describe este tipo de fen&oacute;menos como parte de un proceso de producci&oacute;n tur&iacute;stica en el cual &ldquo;todo se va mercantilizando sobre los mismos par&aacute;metros&rdquo;. Un fen&oacute;meno que, seg&uacute;n Murray, se ha ampliado a trav&eacute;s de redes sociales como Instagram.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que han hecho es ampliar la mirada desde la mercantilizaci&oacute;n tur&iacute;stica&rdquo;, expone. Es decir, las redes sociales promueven que los turistas vayan a los sitios a los que ya ha ido todo el mundo, que encuentran previamente en las b&uacute;squedas, &ldquo;lo cual genera un bucle terror&iacute;fico porque no hace m&aacute;s que destruir aquello que est&aacute; evocando&rdquo;, asegura Murray. Esta din&aacute;mica, en sus palabras, &ldquo;genera una violencia sobre los espacios y las sociedades terrible&rdquo;. Ocurre tambi&eacute;n con otros lugares donde se buscan estas im&aacute;genes buc&oacute;licas, como en Cala d&rsquo;Hort o Platges de Comte, donde tambi&eacute;n se ven las puestas de sol.
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                Cala Comte (Creative Commons).                            </span>
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                Cala d&#039;Hort (Creative Commons)                            </span>
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        Para solucionar estos problemas de masificaci&oacute;n en espacios naturales, Murray propone restringir el uso del transporte privado, porque cuanta m&aacute;s gente y veh&iacute;culos haya, m&aacute;s se incrementa el riesgo de que se produzcan accidentes o cat&aacute;strofes m&aacute;s graves como un incendio. &ldquo;Si a&ntilde;adimos la situaci&oacute;n de cambio clim&aacute;tico que vivimos, periodos m&aacute;s extremos de sequ&iacute;a estival, olas de calor, estr&eacute;s h&iacute;drico... Los elementos est&aacute;n ah&iacute;, y combinados, forman un c&oacute;ctel explosivo&rdquo;, enumera.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de control, vigilancia y normas, estas medidas, para Murray, deben ir vinculadas a pol&iacute;ticas de transporte p&uacute;blico serias. &ldquo;Nuestras islas son lugares extraordinarios para hacer un sistema de transporte p&uacute;blico en el cual se pueda integrar el territorio de una manera eficaz y, en cambio, tenemos todo lo contrario&rdquo;, lamenta. Y ello debe ir tambi&eacute;n unido, opina, a cambios en el sistema fiscal, porque se deber&iacute;a adaptar a esta explosi&oacute;n de poblaci&oacute;n flotante estival, &ldquo;ya que los turistas no deber&iacute;an circular de esta manera. No se tiene que entender como un atentado contra la libertad, sino como una medida para preservar los bienes comunes y disfrutar de ellos&rdquo;, asegura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/fiestas-neohippies-ibiza-riesgo-isla-golpe-tambores-puestas-sol-e-instagram_1_9147748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jul 2022 20:25:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fiestas 'neohippies' en Ibiza: un riesgo para la isla a golpe de tambores, puestas de sol e Instagram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hippies,Ibiza,Islas Baleares,Contaminación,Incendios,Turismo,Instagram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de la cultura hippie en Ibiza: "Había mucha represión por Franco y la isla nos daba libertad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a74c4fce-5e75-4af7-a523-97612f2074b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1050045.jpg" width="2048" height="1152" alt="La historia de la cultura hippie en Ibiza: &quot;Había mucha represión por Franco y la isla nos daba libertad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los primeros hippies llegaron a finales de la dictadura franquista y se asentaron, sobre todo, en la zona norte. "Ibiza ha cambiado tanto...", explica emocionada Ángela en referencia al consumismo desenfrenado</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los turistas consumen uno de cada cuatro litros de agua en Illes Balears: “Debemos repensar el modelo de turismo 'low cost'”</p></div><p class="article-text">
        Cuando los primeros hippies llegaron a Ibiza, ca n'Anneta, un bar situado en el centro del pueblo de Sant Carles, era un lugar al que acud&iacute;a la gente local para tomarse una copa de hierbas ibicencas (un licor elaborado a base de an&iacute;s y diferentes hierbas mediterr&aacute;neas, siguiendo la receta tradicional) y echar unas partidas de cartas. Pocos se pod&iacute;an imaginar entonces que la guerra de Vietnam, que hab&iacute;a empezado unos a&ntilde;os atr&aacute;s, iba a traer a la isla a un nuevo tipo de visitante, que encontrar&iacute;a en ca n'Anneta uno de sus principales puntos de encuentro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al r&eacute;gimen de Franco no le gustaban los hippies: una nueva cultura &ndash;o contracultura&ndash; que supon&iacute;a una amenaza para los valores del nacionalcatolicismo. Y aun as&iacute;, hubo una cierta desidia a la hora de perseguir las costumbres que los nuevos lugare&ntilde;os tra&iacute;an porque ven&iacute;an con mucho dinero. O mejor dicho, lo que para los ibicencos era mucho dinero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ca n'Anneta, punto de encuentro hippie</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esa &eacute;poca un refresco pod&iacute;a costar una o dos pesetas pero estos hippies te pagaban con un d&oacute;lar. La gente que trabajaba en la hosteler&iacute;a pod&iacute;a cobrar 200 o 300 pesetas, pero se sacaban un bote de propinas de 800 o 1000 pesetas al mes&rdquo;, explica Vicent, empresario que regenta el bar en la actualidad. Vicent, que era un ni&ntilde;o cuando los hippies llegaron a la isla, explica que los vecinos de Sant Carles no saben exactamente por qu&eacute; escogieron este punto de la isla como una de las principales zonas en las que se asentaron. Pero s&iacute; ten&iacute;a sentido por qu&eacute; escogieron ca n'Anneta. &ldquo;El bar era la oficina de Correos. Ellos recib&iacute;an las cartas y el dinero que les enviaban sus padres&rdquo;, asegura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ca n&#039;Anneta, probablemente a finales de los 70.                            </span>
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        &Aacute;ngela es una hippie asturiana que lleg&oacute; a la isla por primera vez en 1973, cuando ten&iacute;a 26 a&ntilde;os. &ldquo;Porque en aquel tiempo hab&iacute;a mucha represi&oacute;n en Espa&ntilde;a e Ibiza era una isla de libertad y un sitio en el que nos pod&iacute;amos expresar en todos los sentidos&rdquo;, argumenta. Aquel a&ntilde;o empez&oacute; a funcionar el mercadillo de Es Canar, el m&aacute;s antiguo y grande de la isla. &ldquo;Unos amigos nos dijeron que iban a empezar a vender en el mercadillo. El primer d&iacute;a ya est&aacute;bamos all&iacute;&rdquo;, recuerda.
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            <span class="title">
                Ángela, hippie asturiana residente en Ibiza.                            </span>
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        &Aacute;ngela, como muchos j&oacute;venes de su tiempo, vino en busca de libertad, armon&iacute;a y m&uacute;sica. Ibiza, al ser isla perif&eacute;rica, parec&iacute;a un lugar menos asfixiante que la Espa&ntilde;a de la dictadura. Noelle, francesa de origen polaco, vino por primera vez en 1969. &ldquo;Ibiza era muy salvaje&rdquo;, cuenta, ri&eacute;ndose. Era un lugar &ldquo;generoso, muy cosmopolita, al que ven&iacute;a gente de muchos pa&iacute;ses. Se pod&iacute;a vivir y eso atra&iacute;a&rdquo;, explica. Para ella, representaba una oportunidad para vivir de manera diferente, una b&uacute;squeda de lo espiritual. &ldquo;Y hemos encontrado aqu&iacute; esa manera alternativa de vivir&rdquo;, sostiene.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ibiza era muy salvaje. Era un lugar generoso, muy cosmopolita, al que venía gente de muchos países. Hemos encontrado aquí esa manera alternativa de vivir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Noelle</span>
                                        <span>—</span> Francesa residente en Ibiza
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dirk, pintor y bater&iacute;a de origen alem&aacute;n, pis&oacute; suelo ibicenco por primera vez en 1975, a sus 32 a&ntilde;os. Estaba en Barcelona y su intenci&oacute;n era viajar hasta Marruecos, pero al viajar en autostop, resultaba muy caro llegar hasta su destino, as&iacute; que finalmente se fue hacia D&eacute;nia, desde d&oacute;nde cogi&oacute; un billete en barco hasta Ibiza que le cost&oacute; 250 pesetas. Al principio no le gust&oacute;, pero despu&eacute;s de algunas idas y venidas, se instal&oacute; en Ibiza definitivamente en 1977.
    </p><p class="article-text">
        Este pintor alem&aacute;n recuerda que cuando visit&oacute; la isla por primera vez asisti&oacute; a una gran fiesta hippie en una casa payesa de la zona de Can Curreu, entre Santa Eul&agrave;ria y Sant Carles. &ldquo;No hab&iacute;a electricidad en la casa, estaba todo iluminado con velas, pero era preciosa&rdquo;, explica. En esa &eacute;poca, cuenta Dirk, los ibicencos no daban valor a las casas payesas, as&iacute; que para los extranjeros era muy f&aacute;cil alquilar una. &ldquo;Estaban muy contentos y nos tomaban por idiotas porque les parec&iacute;a que pag&aacute;bamos mucho dinero, pero eran muy baratas&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber vivido en varios sitios, acab&oacute; residiendo en esa misma casa, en la cual sigue, por casualidad. Ocurri&oacute; durante un d&iacute;a en la playa de s'Aigua Blanca, en la que los hippies sol&iacute;an hacer nudismo. All&iacute; se encontr&oacute; con el inquilino de la casa que buscaba a alguien que ocupara su lugar: un hippie franc&eacute;s que ten&iacute;a que dejar la isla. A lo largo de casi 50 a&ntilde;os, Dirk ha pintado unos 300 cuadros. Puede tardar varios meses en terminar el trabajo. Un trabajo que, explica, le da para vivir &ldquo;si sigues la f&oacute;rmula hippie, es decir, no consumir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comienza la d&eacute;cada de los 80, el auge del movimiento hippie llega a su ocaso y a Ibiza, igual que a otros muchos puntos del pa&iacute;s, llega el <em>boom</em> de la construcci&oacute;n. Fue en el verano de 1981 cuando lleg&oacute; a la isla Mar&iacute;a Angeles, m&aacute;s conocida como Pelush. Ella trabajaba en la Escuela de Arte de Florencia dando clases de dise&ntilde;o de vestuario teatral. Al principio quer&iacute;a irse a trabajar a San Francisco, pero finalmente decidi&oacute; irse de vacaciones con unas amigas a Ibiza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Maria Ángeles &#039;Pelush&#039; en su taller.                            </span>
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        &ldquo;Sant Antoni ya no era lo que me dijeron que era: la bah&iacute;a era preciosa, pero ya hab&iacute;a edificios gigantescos. Se respiraba algo que yo sigo respirando aunque ahora cuesta m&aacute;s&rdquo;, explica en referencia a esa Ibiza salvaje de los 70 y al clima de libertad que los hippies buscaban. Con 24 a&ntilde;os y 10.000 pesetas, empez&oacute; a trabajar como camarera en un agroturismo, donde tambi&eacute;n le daban alojamiento. M&aacute;s tarde, empez&oacute; en la discoteca Es Parad&iacute;s, en Sant Antoni, donde preparaba el vestuario de las fiestas que se hac&iacute;an. &ldquo;Cos&iacute;a todo a mano porque no ten&iacute;a m&aacute;quina. Cuando terminaba la fiesta, el due&ntilde;o me permit&iacute;a dormir all&iacute;&rdquo;, recuerda. En lugar de volver a Italia a estudiar unas oposiciones para trabajar en la Escuela de Arte de Florencia, se qued&oacute; en Ibiza, donde m&aacute;s tarde, termin&oacute; dise&ntilde;ando su propia marca de ropa.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Desde el primer d&iacute;a, &ldquo;la m&uacute;sica son&oacute; en Las Dalias&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando Juan Mar&iacute; Juan (Sant Carles, 1927) abri&oacute; el bar de Las Dalias en 1954, sus clientes eran principalmente ibicencos, gente del pueblo de Sant Carles. Carpintero y agricultor, anteriormente hab&iacute;a intentado construir un hotel en Es Canar (actualmente Hotel Panorama), pero algo no funcion&oacute;. &ldquo;Nunca me aclar&oacute; qu&eacute; pas&oacute; realmente. Ten&iacute;a un socio, no s&eacute; si es que no se entendieron, pero al final les ofrecieron dinero, muy poco, aunque a ellos les debi&oacute; parecer una millonada y lo vendieron&rdquo;, explica su hijo, tambi&eacute;n, Juan Mar&iacute;, m&aacute;s conocido como Juanito de Las Dalias, actual propietario.
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            <span class="title">
                Jarana en el puesto de zumos del bar Las Dalias.                            </span>
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        Por este motivo, cuenta Juanito entre risas, su padre ten&iacute;a mucho miedo de perder tambi&eacute;n el bar, as&iacute; que mientras lo constru&iacute;a, enga&ntilde;aba a vecinos y curiosos asegurando que aquello que estaba montando no era un bar, sino una alfarer&iacute;a. En aquella &eacute;poca, hab&iacute;a muchas dalias frente al bar (flores con infinidad de variedades), que terminaron poniendo nombre al negocio que unas d&eacute;cadas despu&eacute;s acab&oacute; siendo famoso por las<em> jam session</em> que se hac&iacute;an. &ldquo;A finales de los 70, sobre todo con la m&uacute;sica, Las Dalias se empieza a convertir en un sitio multicultural, muy cosmopolita&rdquo;, narra Juanito.
    </p><p class="article-text">
        Por Las Dalias tambi&eacute;n pasaron, aunque nunca tocaron, los miembros fundadores de Pink Floyd (Nick Mason, Richard Wrigth, Roger Waters y Syd Barret), que veraneaban, sobre todo, en Formentera. De hecho, su estancia sirvi&oacute; como inspiraci&oacute;n para rodar la pel&iacute;cula <em>More</em>, en la Ibiza de 1969, dirigida por Barbet Schroeder, en cuya portada aparece el Mol&iacute; d'en Teuet, molino del siglo XVIII situado en el pueblo de Sant Ferran de Formentera. M&aacute;s tarde, entre otros muchos, llegaron Robert Plant y Jimmy Page, de Led Zeppelin, Ron Wood de los Rolling Stones y en los 80, los integrantes de Queen.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 70 y principios de los 80, Juanito empez&oacute; a tener relaci&oacute;n con la galerista inglesa Helga Watson-Todd, quien le propuso abrir una galer&iacute;a de arte en Las Dalias. &ldquo;Yo no ten&iacute;a ni idea&rdquo;, reconoce Juanito. Ten&iacute;an cuadros de un mont&oacute;n de artistas de la &eacute;poca: Erwin Bechtold, Penelope Fulljames, James Taylor... Sin embargo, econ&oacute;micamente, la idea no funcion&oacute; y la galer&iacute;a cerr&oacute;.
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                    alt="Fiesta hippie en el jardín del bar Las Dalias a finales de los años 70."
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                Fiesta hippie en el jardín del bar Las Dalias a finales de los años 70.                            </span>
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        Pero Juanito, empresario inquieto, tuvo una nueva idea. En 1984 contact&oacute; con los reci&eacute;n creados Estudios Mediterr&aacute;neos, que empezaron a traer grupos como UB40, Nina Hagen, Bar&oacute;n Rojo, Medina Azahara, Ob&uacute;s o Barricada, entre otros. En 1985, junto a Helga Watson-Todd, tuvo la idea de abrir un mercadillo hippie, parecido al de Es Canar, con cuatro o cinco puestos (ahora hay m&aacute;s de 200). Una idea que no gust&oacute; nada al padre de Juanito. &ldquo;En mi casa me quer&iacute;an colgar. Mi padre me dec&iacute;a que est&aacute;bamos locos, que esto solo eran ideas de <em>peluts</em> (melenudos, como llamaban los ibicencos a los hippies) fumando porros&rdquo;, cuenta entre risas. En el pueblo tambi&eacute;n estaban enfadados, consideraban que esa idea iba a arruinar Las Dalias. &ldquo;Pero, de momento, no hemos arruinado a nadie&rdquo;, concluye Juanito, con cierto orgullo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El cura &ldquo;indignado&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las an&eacute;cdotas curiosas que dej&oacute; el paso de los hippies en Sant Carles fue la indignaci&oacute;n que aquellos visitantes generaban en el cura del pueblo. Al lado de ca n'Anneta est&aacute; la iglesia, cuyo porche era frecuentado por los hippies. &ldquo;El cura nos mandaba a despertar a los hippies que dorm&iacute;an en el porche con sacos de dormir para que la gente pudiera ir a misa. Se cabreaba mucho. Los escuch&aacute;bamos cantando y haciendo m&uacute;sica con los tambores. Tambi&eacute;n com&iacute;an all&iacute; y, a veces, la imagen por la ma&ntilde;ana era bastante impresentable&rdquo;, recuerda Vicent, que era monaguillo en aquella &eacute;poca y vivi&oacute; durante dos meses con el cura. Iban con sus guitarras, beb&iacute;an cerveza y fumaban marihuana y hach&iacute;s. &ldquo;El cura, harto de los <em>peluts</em>, puso un cartel que dec&iacute;a: &rdquo;Prohibido cantar, comer y dormir bajo estos porches&ldquo;, explica Juanito, que tambi&eacute;n cuenta el mismo relato cuando se le pregunta por una historia que le quedar&aacute; grabada en la memoria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cura, harto de los hippies, puso un cartel que decía: &#039;Prohibido cantar, comer y dormir bajo estos porches&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Marí</span>
                                        <span>—</span> Propietario de bar de Las Dalias  
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El cura, adem&aacute;s, estaba enfadado tambi&eacute;n con el padre de Juanito. &Eacute;l se dedicaba a hacer cine de la &eacute;poca de Franco, mientras que en Las Dalias hab&iacute;a m&uacute;sica, la gente iba para bailar y divertirse y aquello no entraba en los c&aacute;nones de la moral cat&oacute;lica. Un d&iacute;a, cuenta Juanito, el cura le dijo a su padre que ten&iacute;a que dejar de hacer m&uacute;sica. Como no lo consigui&oacute;, le exigi&oacute; que firmara por escrito que nunca iba a haber cine en Las Dalias. El padre de Juanito, cuenta su hijo, simplemente le dijo que &eacute;l ir&iacute;a a ver su cine y que el cura era bienvenido en el bar cuando quisiera visitarlo. Pero el cura estaba enfadado. Tanto, que durante un par de a&ntilde;os, cuando llegaba la Semana Santa y realizaba la <em>salpassa</em> (una tradici&oacute;n en la cual cada familia del pueblo esperaba la bendici&oacute;n del cura), no se present&oacute; en casa de la familia Mar&iacute;. &ldquo;Mi madre y mi abuela estaban preocupadas. Se cogieron un buen disgusto. Pero el cura estaba realmente enfadado: para &eacute;l, Las Dalias eran un foco del demonio&rdquo;, explica Juanito.
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                El bar Las Dalias en los años 60.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Menorca, a diferencia de Ibiza, &ldquo;se rebel&oacute; contra el turismo masivo&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo medio siglo, Ibiza ha cambiado mucho. Espa&ntilde;a tambi&eacute;n. El turismo vino de la mano del desarrollismo franquista, luego lleg&oacute; la transici&oacute;n espa&ntilde;ola y la primera etapa de la modernizaci&oacute;n. El auge de la construcci&oacute;n de los 80, los Juegos Ol&iacute;mpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla, en el 92. Contin&uacute;a la borrachera constructora durante las siguientes d&eacute;cadas y en 2007 estalla una crisis inmobiliaria cuyas consecuencias todav&iacute;a estamos padeciendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ibiza ha cambiado tanto...&rdquo;, explica &Aacute;ngela, visiblemente emocionada. Para ella, se ha ca&iacute;do en un consumismo desenfrenado: interesa hacer negocios, en detrimento de la naturaleza y la identidad de la isla. Por eso, est&aacute; pensando en abandonar Ibiza y llevar su tienda en la que vende productos aloe vera a otro sitio. &ldquo;Ya no me identifico con todo esto&rdquo;, lamenta. Pelush habla del acceso a la vivienda para ejemplificar ese cambio. &ldquo;Conozco algunos de los aut&eacute;nticos hippies de esa &eacute;poca, pero cada vez somos menos. Si ahora ser hippie es vivir en una casa de campo, en Ibiza tienes que ser millonario para poderla pagar&rdquo;, argumenta. Por su parte, Dirk contrapone la evoluci&oacute;n que ha hecho Ibiza con la elecci&oacute;n que hizo Menorca: &ldquo;Ellos se rebelaron contra el turismo masivo. Quer&iacute;an mantener sus peque&ntilde;as industrias del queso y los zapatos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jun 2022 20:37:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de la cultura hippie en Ibiza: "Había mucha represión por Franco y la isla nos daba libertad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hippies,Ibiza,Islas Baleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de los 'hippies' soviéticos ayuda a entender la reacción de los jóvenes en Rusia ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/historia-hippies-sovieticos-ayuda-entender-reaccion-jovenes-rusia-ahora_129_8886706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7972df9d-aa29-4822-897f-e7fa5e8183d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de los &#039;hippies&#039; soviéticos ayuda a entender la reacción de los jóvenes en Rusia ahora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los movimientos juveniles desempeñaron un papel en la caída del sistema soviético en la retaguardia. Fueron expertos en crear universos paralelos sin enfrentarse directamente al orden político. Eran excelentes supervivientes, pero malos revolucionarios</p><p class="subtitle">Opinión - Ni la OTAN ni Ucrania pueden “desputinizar” Rusia: lo tenemos que hacer los rusos</p></div><p class="article-text">
        Estudio la historia de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, un pa&iacute;s que ya no existe. Estudio la historia de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/underground-historia-perdida-hippies-sovieticos_1_1291169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>hippies </em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/underground-historia-perdida-hippies-sovieticos_1_1291169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sovi&eacute;ticos</a>, un fen&oacute;meno que tambi&eacute;n pertenece al pasado. Durante el periodo de la<em> perestroika</em>, en los a&ntilde;os 80, las reformas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas condujeron a una mayor libertad de prensa, de expresi&oacute;n y de reuni&oacute;n. El sentimiento nacional irredentista creci&oacute; en las rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas, incluida <a href="https://www.eldiario.es/temas/ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ucrania</a>, lo que finalmente condujo a la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inevitable-breve-historia-guerra-rusia-ucrania_129_8825481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La guerra de Putin en Ucrania</a> es tambi&eacute;n una guerra contra esta historia: quiere revertir todo el proyecto de la <em>perestroika</em>, restableciendo la primac&iacute;a y la ideolog&iacute;a del Estado ruso.
    </p><p class="article-text">
        En el centro de la crisis de <a href="https://www.eldiario.es/temas/rusia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia</a>, tanto antes como ahora, se encuentra un complejo conflicto generacional. Una &eacute;lite de edad avanzada, con valores anclados en el pasado, se ha enfrentado a una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/consuelo-jovenes-rusos-putin-cavando-propia-tumba-ucrania_129_8793236.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poblaci&oacute;n m&aacute;s joven deseosa de promover una identidad nacional diferente</a>. El r&eacute;gimen de Putin no ser&aacute; derrocado por los j&oacute;venes, al igual que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no se derrumb&oacute; por la <em>Beatleman&iacute;a</em>. Pero los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/madre-cree-traicionando-rusia-ataque-ucrania-genera-tension-distintas-generaciones-rusos_1_8826637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">j&oacute;venes rusos</a> est&aacute;n minando el terreno en el que Putin se sustenta.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto ideol&oacute;gico de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica ten&iacute;a problemas mucho antes de que se desintegrara en 1991. La <em>perestroika</em> solo fue posible porque la poblaci&oacute;n estaba harta de la incompetencia, la corrupci&oacute;n, la pomposidad, los esl&oacute;ganes vac&iacute;os y el liderazgo de una gerontocracia. Nadie ejemplific&oacute; mejor esta tensi&oacute;n que los hippies sovi&eacute;ticos, j&oacute;venes que amaban sin complejos la m&uacute;sica, la ropa y las ideas occidentales. Los<em> hippies </em>organizaban sus propios campamentos de verano, creaban sus propios canales de informaci&oacute;n y hac&iacute;an autostop por todo el pa&iacute;s. Su propia existencia era un acto de rebeld&iacute;a. Para los <em>hippies</em> sovi&eacute;ticos, la <em>perestroika</em> supuso que el peque&ntilde;o rinc&oacute;n de libertad que se hab&iacute;an labrado en su vida privada se extendiera a toda la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">Silencio ante la guerra</h3><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as me preguntan con frecuencia qu&eacute; opinan mis amigos y colegas<em> hippies </em>de la guerra de Rusia contra Ucrania. Est&aacute; impl&iacute;cita la expectativa de que deben estar horrorizados y deben encontrarse entre los manifestantes m&aacute;s comprometidos. La realidad es m&aacute;s compleja, al igual que la realidad de los <em>hippies </em>sovi&eacute;ticos en las d&eacute;cadas de los 70 y 80. Los <em>hippies </em>amaban y siguen amando la paz. Pero amar la paz es distinto a oponerse a la guerra, igual que amar la m&uacute;sica occidental es distinto a oponerse a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Los <em>hippies</em> sovi&eacute;ticos adoptaron el signo de la paz como s&iacute;mbolo. Pero los <em>hippies </em>sovi&eacute;ticos, a diferencia de sus hom&oacute;logos estadounidenses, no nacieron de un movimiento antib&eacute;lico. Eran pacifistas sin guerra. Y cuando la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica emprendi&oacute; la guerra en <a href="https://www.eldiario.es/temas/afganistan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afganist&aacute;n</a> en 1979, optaron por permanecer en silencio.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica era sucia. La guerra no siempre lo es. &iquest;No hab&iacute;a derrotado la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica al fascismo en 1945 y liberado a los pueblos de Europa? &iquest;No eran los soldados sovi&eacute;ticos h&eacute;roes y no agresores? No es casualidad que Putin, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que es contempor&aacute;neo de los </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>hippies</em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> sovi&eacute;ticos</a> e incluso creci&oacute; en el mismo complejo de viviendas que algunos de los l&iacute;deres del movimiento, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/no-ucrania-no-pais-nazi-mentiras-putin-justificar-invasion_1_8816912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invoque constantemente a los nazis en sus discursos</a>. Tambi&eacute;n &eacute;l es hijo del culto a la &ldquo;gran guerra patri&oacute;tica&rdquo;, como se llama en Rusia a la Segunda Guerra Mundial, de la &eacute;poca de Br&eacute;zhnev. La victoria del fascismo est&aacute; en el centro de su identidad como ruso. Quienes se oponen a Rusia son &ldquo;nazis&rdquo; por el solo hecho de oponerse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los <em>hippies </em>sovi&eacute;ticos se mostraron ambivalentes respecto al pacifismo. Prefer&iacute;an hablar de m&uacute;sica, vida y espiritualismo. Su silencio permiti&oacute; disimular sus diferencias: ayud&oacute; a los <em>hippies</em> rusos a ignorar el hecho de que los sentimientos antisovi&eacute;ticos de sus hom&oacute;logos lituanos y letones eran diferentes a los de sus amigos moscovitas. Mientras que los primeros estaban arraigados en un deseo de independencia pol&iacute;tica, los segundos expresaban su desprecio por el sistema sovi&eacute;tico, pero no una cr&iacute;tica a su naturaleza imperial.
    </p><h3 class="article-text">Malos revolucionarios</h3><p class="article-text">
        Los movimientos juveniles desempe&ntilde;aron un papel en la ca&iacute;da del sistema sovi&eacute;tico. Pero desempe&ntilde;aron este papel en la retaguardia, no en primera l&iacute;nea. Fueron expertos en crear universos paralelos sin enfrentarse directamente al orden pol&iacute;tico. Esta habilidad los convirti&oacute; en excelentes supervivientes pero en malos revolucionarios. Les permit&iacute;a dar cabida a una gran variedad de opiniones, pero les imped&iacute;a adoptar una posici&oacute;n pol&iacute;tica unificada. La antigua comunidad de <em>hippies</em> sovi&eacute;ticos alberga ahora opiniones de todo el espectro, que van desde la oposici&oacute;n a la guerra hasta el apoyo total.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de ellos practican el mismo escapismo que caracterizaba su existencia hace 40 a&ntilde;os. Han pasado de Facebook, una red social que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8847324_1087068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; prohibida en Rusia</a> pero a la que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8806174_1086088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede acceder con una VPN</a>, a plataformas como VKontakte y Telegram casi sin rechistar. Se preocupan m&aacute;s por el trato que reciben los rusos en el extranjero que por sus compa&ntilde;eros <em>hippies</em> en Ucrania. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8841284_1086907.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tras el mitin de Putin del 18 de marzo</a>, surgi&oacute; algo m&aacute;s: el <em>stiob</em> (imitaciones sat&iacute;ricas) al estilo sovi&eacute;tico. El <em>stiob </em>denota la burla que la gente hace de los gobernantes pomposos a trav&eacute;s de imitaciones. En la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, el <em>stiob</em> se convirti&oacute; en una de las principales formas de comunicaci&oacute;n. Los <em>hippies </em>sovi&eacute;ticos de Rusia no se burlaron inicialmente de Putin hasta el mitin, en el que su chaqueta fue objeto de burlas implacables; al igual que los invitados &ldquo;internacionales&rdquo; del mitin, todos ellos procedentes de Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Esta postura distante y apol&iacute;tica se convirti&oacute; en el sello de toda una generaci&oacute;n. Despu&eacute;s de 1991, acab&oacute; traduci&eacute;ndose en apat&iacute;a. Pero las nuevas generaciones de j&oacute;venes rusos han crecido desde los a&ntilde;os 70 y 80. Durante la primera d&eacute;cada de los a&ntilde;os 2000, los j&oacute;venes acudieron a Putin, a la Iglesia Ortodoxa y a organizaciones juveniles afines al r&eacute;gimen, <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2011/dec/08/putin-russia-elections" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como Nashi</a>, en un intento de encontrar una alternativa al predominio de la cultura comercial occidental. Desde 2011, los j&oacute;venes han constituido la columna vertebral de los movimientos de protesta que siguen las estrategias de la disidencia sovi&eacute;tica, apoy&aacute;ndose en actuaciones y eventos de protesta llamativos (<a href="https://www.theguardian.com/books/2012/aug/20/pussy-riot-punk-prayer-lyrics" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el m&aacute;s famoso de ellos, la oraci&oacute;n anti-Putin de Pussy Riot</a>), en creaciones art&iacute;sticas, musicales y medi&aacute;ticas, y en la creaci&oacute;n de espacios individuales de libertad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Componentes del grupo Pussy Riot durante una protesta en la plaza Roja de Moscú el 20 de enero de 2012. "
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            <span class="title">
                Componentes del grupo Pussy Riot durante una protesta en la plaza Roja de Moscú el 20 de enero de 2012.                             </span>
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        En estos momentos, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/caza-brujas-rusia-periodistas-grafiteros-profesores-nueva-ley-putin_1_8875567.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la presi&oacute;n represiva del Estado</a> es tan alta que pr&aacute;cticamente han dejado de celebrarse manifestaciones masivas. En las encuestas de opini&oacute;n oficiales, <a href="https://jordanrussiacenter.org/news/russias-tricky-opinion-polling-sociologist-alexey-bessudnov-shares-five-charts-that-help-explain-how-to-read-the-kremlins-survey-data-on-support-for-the-war-in-ukraine/#.YkcCnpPMIbl" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cerca de la mitad de los menores de 30 a&ntilde;os</a> en Rusia se oponen a la guerra, y muchos otros evitan la cuesti&oacute;n. El escapismo del &uacute;ltimo periodo sovi&eacute;tico se ha traducido en un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/carrera-salir-rusia-huir-censura-aislamiento_1_8801521.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;xodo de muchos j&oacute;venes intelectuales</a> rusos hacia Occidente y los pa&iacute;ses vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos j&oacute;venes rusos buscan pr&aacute;cticas alternativas, h&eacute;roes alternativos, canales de informaci&oacute;n alternativos, temas de conversaci&oacute;n alternativos, formas de ver el mundo y de relacionarse con Occidente. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mujeres-detenidas-rusia-protestar-guerra-palabras-no-crean-propaganda_1_8833036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las j&oacute;venes feministas han surgido como una de las fuerzas motrices de la resistencia organizada</a>. Los j&oacute;venes inform&aacute;ticos est&aacute;n creando nuevas empresas en las antiguas rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas. Los j&oacute;venes periodistas escriben desde Riga, Tallin y Berl&iacute;n. Cuando el r&eacute;gimen de Putin termine, ya existir&aacute; un peque&ntilde;o mundo ruso alternativo. Y entonces los historiadores escribir&aacute;n sobre los n&uacute;cleos de cambio que se detectaron por primera vez en el apogeo del r&eacute;gimen de Putin.
    </p><p class="article-text">
        * Juliane F&uuml;rst es directora del departamento de Comunismo y Sociedad del Centro de Historia Contempor&aacute;nea de Potsdam, Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juliane Fürst]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/historia-hippies-sovieticos-ayuda-entender-reaccion-jovenes-rusia-ahora_129_8886706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Apr 2022 20:24:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de los 'hippies' soviéticos ayuda a entender la reacción de los jóvenes en Rusia ahora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania,Rusia,Vladímir Putin,Historia,Hippies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La década en que hippies, urbanitas, nómadas y universitarios bailaron juntos en las 'raves']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/decada-hippies-urbanitas-nomadas-universitarios-bailaron-raves_1_8455373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3fd88a9-40f2-4308-80df-61dc28d07593_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La década en que hippies, urbanitas, nómadas y universitarios bailaron juntos en las &#039;raves&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director británico Aaron Trinder presenta en el festival IN-EDIT de Barcelona la primera parte del documental  'Free Party: A Folk History'</p><p class="subtitle">El techno exige recuperar su trono perdido en la música de baile</p></div><p class="article-text">
        Urbanitas, hippies, n&oacute;madas, j&oacute;venes del campo<em> </em>y personas de todas las condiciones y etnias se unieron a finales de los 80 y principios de los 90 en el Reino Unido para hacer frente a la frustraci&oacute;n que supon&iacute;a no poder pagarse la entrada a los clubs nocturnos y a las fiestas m&aacute;s comerciales. Fue as&iacute;, en las <em>raves</em>, como naci&oacute; el movimiento <em>Free Party</em>, que el director Aaron Trinder ha querido inmortalizar en el documental <em>Free Party: A Folk History of the Free Party Movement.</em>
    </p><p class="article-text">
        Trinder explica, en una entrevista concedida a elDiario.es<em>,</em> que &eacute;l estaba estudiando cine en Birmingham cuando se produjo el boom de las <em>raves </em>y las fiestas gratuitas. &ldquo;Ning&uacute;n veintea&ntilde;ero pod&iacute;a ignorar o quedarse indiferente ante esta gran explosi&oacute;n de creatividad, de cultura y de nuevas actitudes&rdquo;, asegura el director.
    </p><p class="article-text">
        Una de las actitudes m&aacute;s importantes fue, para el director, la emergencia del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/publico-hace-arte-do-yourself_1_5770265.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Do it yourself</em></a><em>, </em>que aboga por hacer todo aquello que quieres hacer mediante tus propios medios. De hecho, este documental es heredero directo de esta mentalidad, ya que se trata de un proyecto propio y personal, algo que Trinder siempre hab&iacute;a querido hacer.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<p><a href="https://vimeo.com/376697048">Free Party: A Folk History</a> from <a href="https://vimeo.com/aarontrinder">TRINDER FILMS</a> on <a href="https://vimeo.com">Vimeo</a>.</p>
    </figure><p class="article-text">
        El cineasta afirma que todo comenz&oacute; al preguntar en las redes sociales si alguien recordaba aquellas fiestas y festivales gratuitos. Con el tiempo, se cre&oacute; una comunidad donde la gente intercambiaba sus experiencias e inclu&iacute;a fotograf&iacute;as y v&iacute;deos. Entonces, Trinder decidi&oacute; comenzar a producir este proyecto en forma de corto. Tras realizar algunas entrevistas, se dio cuenta de que nadie hab&iacute;a hecho antes nada parecido y que el tema merec&iacute;a ser explicado en un largometraje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte del material que forma parte del documental fue aportado por personas de la propia comunidad. Es decir, por los protagonistas de aquellas fiestas, aunque tambi&eacute;n se incluyen muchas im&aacute;genes de archivo de los informativos de la &eacute;poca e, incluso, hay pasajes explicados mediante animaciones para aquellas partes de la historia de las que no hay im&aacute;genes.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El fen&oacute;meno</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no fui a muchas de estas fiestas gratuitas, pero siempre que iba a una ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que aquello era algo incre&iacute;ble y que iba m&aacute;s all&aacute; de las fiestas y de la m&uacute;sica&rdquo;, asegura Trinder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llegar a las <em>raves </em>era toda una aventura: t&uacute; cog&iacute;as el coche con tus amigos y te dirig&iacute;as al lugar pero, en realidad, pod&iacute;as conducir por el campo durante horas y llegar a un sitio y que hubiese 10 personas o, incluso, que no llegase a celebrarse ninguna fiesta&rdquo;, dice. &ldquo;La sensaci&oacute;n que ten&iacute;as cuando llegabas y ve&iacute;as la mezcla de gente es dif&iacute;cil de describir: no est&aacute;bamos acostumbrados a ver a gente rica, pobre, blancos, negros, los que ven&iacute;an de la ciudad, los que ven&iacute;an del campo en un mismo lugar y pas&aacute;ndoselo en grande&rdquo;, aclara Trinder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pienso que, en cierto sentido, todo era una gran idea ut&oacute;pica: juntar a personas muy diferentes a trav&eacute;s de la m&uacute;sica, sobre todo del acid house, y hacer grandes festivales gratuitos y colaborativos&rdquo;, explica el director del documental <em>Free Party: A Folk History.</em>
    </p><p class="article-text">
        En el Reino Unido, que es donde se centra la primera parte del documental y cuya <a href="https://es.in-edit.org/in-progress/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">versi&oacute;n in progress (todav&iacute;a en desarrollo) </a>fue proyectada en el marco del festival IN-EDIT de Barcelona el pasado martes, el movimiento de las fiestas gratuitas fue reprimido, pero esto no impidi&oacute; que este se extendiera primero por Europa y, a continuaci&oacute;n, por el mundo entero.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trinder cree que los festivales actuales son, en parte, descendientes de aquellas fiestas de los 90, aunque asegura que &ldquo;se ha perdido el ingrediente principal que era la gratuidad y la colaboraci&oacute;n&rdquo;. No obstante, &eacute;l defiende que &ldquo;el movimiento no est&aacute;, en absoluto, perdido pues una parte se ha dirigido al <em>underground</em>, otra ha sido absorbida por la m&uacute;sica comercial y otra se ha reconvertido en movimientos sociales y de protesta&rdquo;. Como ejemplo de ello, explica que &ldquo;hoy todo el mundo tiene claro que debemos cuidar el medio ambiente, estas ideas se han integrado en el pensamiento <em>mainstream</em>, pero entonces esto era revolucionario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El movimiento<em> Free Party </em>era an&aacute;rquico y, en el mundo, la anarqu&iacute;a es vista como un arma y no como una forma m&aacute;s de organizar la sociedad, por eso fue tan perseguido&rdquo;, explica Trinder. &ldquo;Los <em>travellers </em>[poblaci&oacute;n itinerante], por ejemplo,<em> </em>ten&iacute;an su propia forma de vivir, no pagaban impuestos, estaban fuera del sistema y eso para el sistema supon&iacute;a un peligro&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta espera que el documental completo pueda verse en primavera del a&ntilde;o que viene para celebrar que se cumplen treinta a&ntilde;os del <em>CastleMorton Common Festival</em> y para &ldquo;poner de nuevo bajo los focos un tema que en aquella &eacute;poca estaba todos los d&iacute;as en las portadas de los peri&oacute;dicos, pero que con el tiempo se ha ido malinterpretando y distorsionando&rdquo;, explica el cineasta. &ldquo;Hasta ahora, la respuesta ha sido muy positiva, as&iacute; que creo que esta pel&iacute;cula llega en el momento adecuado&rdquo;, concluye Trinder.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lúa Pena Dopazo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/decada-hippies-urbanitas-nomadas-universitarios-bailaron-raves_1_8455373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Nov 2021 21:20:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La década en que hippies, urbanitas, nómadas y universitarios bailaron juntos en las 'raves']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Documental,Fiestas,Música,Cine,Hippies,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El alcalde de un pueblo de La Palma pide medidas contra los "hippies" que viven su "vida alternativa" en la isla e "infringen la ley"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/municipios/tijarafe/tomar-medidas-hippies-infringen-ley-lapalma_1_1182847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4da08c75-26df-4e70-b764-07c9be6beb36_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marcos Lorenzo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alcalde de Tijarafe, Marcos Lorenzo, asegura que algunas de estas personas de vida alternativa supuestamente “cometen hurtos, ocupan pajeros y molestan a los vecinos”</p></div><p class="article-text">
        Reconoce que no es &ldquo;un tema c&oacute;modo&rdquo;, pero el alcalde de Tijarafe,&nbsp; Marcos Lorenzo (CC), considera que &ldquo;en La Palma hay que tomar medidas con los hippies que infringen la ley&rdquo;, seg&uacute;n ha se&ntilde;alado a este digital. &ldquo;Este tema lo he planteado en las reuniones insulares de la Federaci&oacute;n Canaria de Municipios (Fecam), lo hice en la pasada legislatura y tambi&eacute;n en esta, y s&eacute; que con este problema poco podemos hacer, m&aacute;s all&aacute; de intentar que no infrinjan la ley porque el tr&aacute;nsito de personas es libre&rdquo;. &ldquo;Si los propietarios de los pajeros y terrenos que ocupan no denuncian, no podemos ir a una finca particular a llamar la atenci&oacute;n porque es un asunto privado&rdquo;, admite. &ldquo;Una vez que se comete un delito, como la hoguera que hicieron el pasado viernes en la zona de Las Cabezadas, o ponen en peligro la seguridad de las personas, entonces s&iacute; podemos actuar&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lorenzo se&ntilde;ala que la presencia de estos hippies, en su mayor&iacute;a de nacionalidad extranjera, que supuestamente &ldquo;cometen hurtos y molestan a los vecinos, no afecta por igual a todos los municipios de La Palma, pero s&iacute; es un problema en la comarca noroeste, en Tijarafe, Puntagorda y Garaf&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Este tipo de visitantes ni nos interesa desde el punto de vista tur&iacute;stico, ni da buena imagen en la Isla, ni se integra, por lo que hay que tomar cartas en el asunto&rdquo;, afirma. &ldquo;Parece que nos hemos acostumbrado a que esto sea normal, a que vengan unos se&ntilde;ores a vivir su vida alternativa en La Palma, que yo respeto, pero sin incumplir la ley y conculcando los derechos de otras personas&rdquo;, subraya. &ldquo;El derecho a la propiedad, que yo sepa, en este pa&iacute;s est&aacute; reconocido, pero parece que para esta gente no, y entiendo a los cuerpos de seguridad porque muchas veces instruyen diligencias, hacen una detenci&oacute;n, lo llevan al juzgado, y tarda la Guardia Civil m&aacute;s en volver al cuartel que ellos a donde estaban ocupando un pajero o un terreno&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una situaci&oacute;n problem&aacute;tica que va a m&aacute;s, porque entre ellos tienen redes por las que se comunican y se invitan a venir a La Palma porque aqu&iacute; no pasa nada; nos ponemos las pilas todas las administraciones o vamos mal, porque un ayuntamiento solo no hace nada, en Tijarafe lo que tenemos son dos polic&iacute;as locales en plantilla&rdquo;, se queja Marcos Lorenzo. &ldquo;Debe ser que a otros municipios no les afecta tanto, yo soy uno de los alcaldes que m&aacute;s se ha quejado y me sigo quejando porque molestan a los vecinos y la mayor&iacute;a de ellos, no digo todos, infringen constantemente la ley porque cometen hurtos, roban fruta, herramientas y ocupan pajeros y terrenos&rdquo;, afirman. &ldquo;A m&iacute; me parece bien que vengan aqu&iacute; a tener una experiencia vital, pero que lo hagan conforme a las leyes&rdquo;, recalca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Tijarafe resalta que &ldquo;no se pueden normalizar los peque&ntilde;os hurtos&rdquo; y &nbsp;critica que &ldquo;muchos tienen dispositivos m&oacute;viles de alta gama, tarjetas de cr&eacute;dito y encima vienen a pedir el carn&eacute; para viajar en guagua, y nosotros como administraciones se lo facilitamos y aqu&iacute; creo que pod&iacute;amos hacer algo no d&aacute;ndole facilidades&rdquo;. &ldquo;Entiendo que no es un tema c&oacute;modo, pero es mejor denunciarlo p&uacute;blicamente que quejarnos por detr&aacute;s&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/municipios/tijarafe/tomar-medidas-hippies-infringen-ley-lapalma_1_1182847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Dec 2019 10:38:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El alcalde de un pueblo de La Palma pide medidas contra los "hippies" que viven su "vida alternativa" en la isla e "infringen la ley"]]></media:title>
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