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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/carlos-hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Respuesta desde el más acá a Carlos Hernández]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/respuesta-carlos-hernandez_129_12993904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6a7b380-aa25-4717-befb-3591fb1ae24b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x500y109.jpg" width="1200" height="675" alt="Respuesta desde el más acá a Carlos Hernández"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tus dos últimos posts, apenas dos días antes de irte, descubrí mi nombre. Me habías defendido y apoyado ante la jauría, y habías respaldado mi decisión de no acudir a las famosas jornadas de Sevilla</p><p class="subtitle">Carta desde el más allá, por Carlos Hernández</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as antes de que soltaras la cuerda y volaras lejos, un ej&eacute;rcito de hombres &mdash;blancos, heterosexuales, de mediana edad, letraheridos pero frustrados, equidistantes y conservadores&mdash;, y acaso un par de mujeres entre la treintena de alfas, se dedicaron a acosarme, insultarme y humillarme, buscando en principio el derribo de mi oficio como escritor. Con mayor o menor efecto &mdash;en mi opini&oacute;n, pr&aacute;cticamente nulo&mdash;, s&iacute; lograron agrietar el dique que hab&iacute;a edificado a mi alrededor para protegerme del odio del que amigos, libreros y compa&ntilde;eros de trabajo me hab&iacute;an advertido tantas veces. No me importa hacerlo manifiesto, fueron d&iacute;as angustiosos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No le&iacute; ninguno de los dardos, pero mis conocidos me iban dando cuenta de ellos. De hecho, me dol&iacute;a m&aacute;s ver c&oacute;mo les afectaba a ellos que el propio dolor. La tristeza se me fue acumulando durante tres semanas en el centro de una diana en la que nunca quise estar, de un juego macabro y sin escr&uacute;pulos. Y no consegu&iacute;a soltar la sensaci&oacute;n de impotencia y malestar. Me imaginaba el p&aacute;ncreas inflamado y mis ganglios h&uacute;medos y llenos de sal.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he podido llorar casi con la misma facilidad que un buen actor. Pero conforme voy cumpliendo a&ntilde;os, me cuesta cada vez m&aacute;s. Parece como si me fuera habituando a convivir con el dolor y el cuerpo viera con escepticismo la funci&oacute;n paliativa del llanto. Ten&iacute;a la pena atragantada, hasta que dos d&iacute;as despu&eacute;s de tu muerte, volviendo en un tren nocturno de Barcelona a Madrid, varios amigos me pasaron tu carta desde el m&aacute;s all&aacute;, publicada en este peri&oacute;dico. Tus palabras me provocaron sensaciones muy dispares: un des&aacute;nimo de ra&iacute;z, una mayor incomprensi&oacute;n hacia esta existencia carente de sentido, el &aacute;nimo para seguir intentando cambiar las cosas, alegr&iacute;a al saberme todav&iacute;a vivo&hellip; Las l&aacute;grimas tampoco me brotaron entonces. El bloqueo era total.
    </p><p class="article-text">
        No ten&iacute;a Facebook instalado en el tel&eacute;fono. Aprovech&eacute; la parada en Zaragoza para descarg&aacute;rmelo. Quer&iacute;a ver cu&aacute;les hab&iacute;an sido tus &uacute;ltimas publicaciones. Te busqu&eacute; y sent&iacute; un estremecimiento en la nuca, la piel erizada en la espalda. Junto a tu nombre, Facebook me preguntaba si aceptaba la petici&oacute;n de amistad. Apart&eacute; el tel&eacute;fono y hund&iacute; la vista en el suelo. Ten&iacute;a el m&oacute;vil lleno de mensajes de desconocidos y no hab&iacute;a visto tu solicitud. Not&eacute; la inmensa necesidad de apretar el bot&oacute;n y que, de alguna forma, supieras que te hab&iacute;a aceptado. Y deseaba volver atr&aacute;s en el tiempo. No sin esfuerzo, volv&iacute; los ojos a la pantalla y le&iacute; tu muro. En tus dos &uacute;ltimos posts, apenas dos d&iacute;as antes de irte, descubr&iacute; mi nombre. Me hab&iacute;as defendido y apoyado ante la jaur&iacute;a, y hab&iacute;as respaldado mi decisi&oacute;n de no acudir a las famosas jornadas de Sevilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me subieron las pulsaciones y me empez&oacute; a faltar el aire ante la imposibilidad de darte las gracias. Abandon&eacute; el vag&oacute;n. Me sent&eacute; en el escal&oacute;n de unas de las puertas del tren, me hice una bola, me baj&eacute; la boina hasta rozar la nariz, queri&eacute;ndome ocultar del mundo de los vivos, y al fin llor&eacute;. Llor&eacute; como un ni&ntilde;o chico. Y me qued&eacute; as&iacute; buena parte del trayecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a en el suelo, llam&eacute; a uno de los amigos que ten&iacute;amos en com&uacute;n, al historiador memorialista Arc&aacute;ngel, y volv&iacute; a leer tu carta de despedida. Esta vez llor&eacute; tanto que el tren fue dejando un reguero de barro.
    </p><p class="article-text">
        Carlos&hellip; Llevo dos a&ntilde;os defendiendo la objetividad frente a la neutralidad, y la empat&iacute;a ante la libertad. Veo que son las dos m&aacute;ximas period&iacute;sticas principales que defendiste en tu vida. Ahora me siento m&aacute;s capaz y animado. Tu carta pasa a ser una especie de juramento hipocr&aacute;tico para m&iacute;, un faro c&iacute;vico y humano. La colgar&eacute; en casa para tenerla presente y la compartir&eacute; como evangelio sensato; pensar&eacute; en ti cada vez que me flojeen las fuerzas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tu cuerpo muri&oacute;, pero tu luz sigue lleg&aacute;ndonos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias, amigo. Ahora ya nos conocemos los dos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Uclés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/respuesta-carlos-hernandez_129_12993904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:02:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Respuesta desde el más acá a Carlos Hernández]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Hernández, el periodista que quiso ser corresponsal de paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-periodista-quiso-corresponsal-paz_129_12959343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6a7b380-aa25-4717-befb-3591fb1ae24b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108357.jpg" width="799" height="449" alt="Carlos Hernández, el periodista que quiso ser corresponsal de paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carlos amó el periodismo y lo ejerció con honestidad, siempre fue fiel a sus principios y exprimió la vida hasta el final. Supo vivir y ha sabido despedirse, con cartas e instrucciones para sus seres queridos
</p><p class="subtitle">'Carta desde el más allá', por Carlos Hernández</p><p class="subtitle">Muere el periodista y escritor Carlos Hernández a los 56 años</p></div><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, en enero de 2024, Carlos Hern&aacute;ndez me envi&oacute; una carpeta Drive con cartas e instrucciones para abrir en el momento de su fallecimiento, no antes. Me la entreg&oacute; el mismo d&iacute;a en el que me cont&oacute; que le hab&iacute;an detectado un c&aacute;ncer y que ten&iacute;a que someterse a una larga operaci&oacute;n, de la que esperaba salir bien, &ldquo;pero por si acaso&rdquo;. &ldquo;No quiero dejarle ese marr&oacute;n a Conchi&rdquo;. Conchi es su compa&ntilde;era de vida, su amor desde su primera juventud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Carlos pudo disfrutar de dos a&ntilde;os m&aacute;s de vida y los exprimi&oacute; como siempre hac&iacute;a: a tope. La semana pasada regresaba de un viaje por Tanzania, con su inseparable Conchi. Am&oacute; la vida hasta el final, con pasi&oacute;n, con mucha honestidad y compromiso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Menudo marr&oacute;n que te dejo, Rodr&iacute;guez&rdquo;, leo al abrir la carpeta Drive. &ldquo;Es lo que tiene que seas mi amiga, jajaja&rdquo;, contin&uacute;a. En el archivo, que actualiz&oacute; recientemente, hay cartas para Conchi, su familia, sus amigos y tambi&eacute;n un texto para sus lectores, &ldquo;para que lo publique elDiario.es&rdquo;, bajo el t&iacute;tulo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carta_129_12959795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Carta desde el m&aacute;s all&aacute;'</a>, y &ldquo;para que lo difund&aacute;is a trav&eacute;s de mis redes sociales, con esta frase: 'Mi despedida escrita antes de irme para el otro barrio. Hasta siempre'.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Supo c&oacute;mo vivir y ha sabido c&oacute;mo despedirse. En sus instrucciones me pide que recuerde algunos de los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles que vivimos juntos en Bagdad, durante la invasi&oacute;n ilegal de Irak en 2003. All&iacute; soport&oacute; bombardeos muy duros, fue testigo de asesinatos de ni&ntilde;os y de nuestro propio compa&ntilde;ero, el c&aacute;mara gallego Jos&eacute; Couso. 
    </p><h2 class="article-text">Irak y Couso</h2><p class="article-text">
        Carlos fue una figura clave entre los periodistas espa&ntilde;oles en Bagdad, actu&oacute; como un pegamento, nos mantuvo unidos y tuvo claro que ten&iacute;amos que quedarnos pese a las exigencias del Pent&aacute;gono y del Gobierno espa&ntilde;ol de Aznar para que nos fu&eacute;ramos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el Ej&eacute;rcito estadounidense dispar&oacute; contra nuestro hotel y mat&oacute; a Couso y a otro periodista de Reuters, escribimos a medias una nota anunciando que, como testigos, demand&aacute;bamos investigaci&oacute;n judicial y solicit&aacute;bamos rendici&oacute;n de cuentas, porque los ataques contra la prensa no solo matan a civiles, tambi&eacute;n contribuyen a apagar el flexo informativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos declar&oacute; dos veces ante la Audiencia Nacional dando detalles de aquel <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/couso-investigacion-autoridades-eeuu-encubrimiento_1_5135698.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crimen de guerra</a>, y se posicion&oacute; p&uacute;blicamente contra la postura complaciente del Gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, que no exigi&oacute; m&aacute;s explicaciones a la Administraci&oacute;n Bush sobre <a href="https://www.eldiario.es/politica/audiencia-nacional-indemnizar-couso-diplomatica_1_1087564.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el asesinato</a> de un ciudadano espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos meses despu&eacute;s de regresar de Irak, fue despedido de Antena 3 Televisi&oacute;n, tras catorce a&ntilde;os de trabajo. As&iacute; termin&oacute; su etapa como cronista parlamentario y corresponsal en varios conflictos internacionales &ndash;Kosovo, Palestina, Afganist&aacute;n e Irak&ndash; y comenz&oacute; otra, en la que sigui&oacute; ejerciendo el periodismo, con excelentes reportajes primero en la revista La Clave y, despu&eacute;s, en elDiario.es. Tambi&eacute;n trabaj&oacute; como asesor pol&iacute;tico y empresarial. 
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2011 tuvo claro que varios testigos del asesinato de Couso ten&iacute;amos que acompa&ntilde;ar a la comitiva judicial de la Audiencia Nacional que iba a viajar a Bagdad para realizar una &ldquo;inspecci&oacute;n ocular <em>in situ</em>&rdquo;. Apoy&oacute; hasta el final la investigaci&oacute;n de ese caso y denunci&oacute; p&uacute;blicamente su cierre, provocado por la derogaci&oacute;n de la Ley de Justicia Universal. Siempre fue fiel a sus principios, sin importarle las consecuencias. 
    </p><h2 class="article-text">Memoria hist&oacute;rica </h2><p class="article-text">
        Una noche de bombardeos en Bagdad, en 2003, hablando de otras cosas para intentar abstraernos, descubrimos que ambos proced&iacute;amos de familias represaliadas por el franquismo. &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a tendremos que escribir sobre eso, Rodr&iacute;guez&rdquo;, me dijo. Empez&oacute; a hacerlo tiempo despu&eacute;s, con varios libros y una cuenta en redes sociales en la que se hac&iacute;a pasar por su t&iacute;o abuelo, <a href="https://x.com/deportado4443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Hern&aacute;ndez</a>, quien estuvo apresado en un campo de concentraci&oacute;n nazi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivi&oacute; su compromiso con la memoria hist&oacute;rica con la misma intensidad y entrega que antes hab&iacute;a dedicado a las coberturas internacionales: con un enfoque cr&iacute;tico, valiente y centrado en los derechos humanos y el derecho internacional. Realiz&oacute; varias investigaciones sobre la represi&oacute;n franquista y el nazismo y las materializ&oacute; en tres excelentes libros:<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/franco-hitler-deportaciones-espanoles-concentracion_1_4412874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen</em></a>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-entrevista-campos-concentracion_128_1653758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los campos de concentraci&oacute;n de Franco</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/deportado-espanol-campos-concentracion-nazis_1_3428732.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deportado 4443</em></a>, este &uacute;ltimo un c&oacute;mic ilustrado por Ioannes Ensis. <em>Los campos de concentraci&oacute;n de Franco, </em>al igual que los anteriores, tuvo una gran repercusi&oacute;n, porque a trav&eacute;s de &eacute;l mucha gente se enter&oacute; de que en sus localidades hab&iacute;a habido campos franquistas en los que se hab&iacute;a asesinado a gente. 
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de esa publicaci&oacute;n, &eacute;l y Conchi nos ayudaron a <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/exhumaciones-villadangos-finalizan-recuperacion-10-cuerpos-71-victimas_1_8790493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhumar la fosa</a> en la que yacen los restos de m&aacute;s de sesenta personas &ndash;entre ellas, mi bisabuelo&ndash; en Villadangos del P&aacute;ramo (Le&oacute;n), acompa&ntilde;ando al equipo de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica. Solo se pudieron extraer los restos de seis desaparecidos &ndash;dos han sido identificados por ADN&ndash; y est&aacute; pendiente otra exhumaci&oacute;n para intentar localizar los dem&aacute;s. Carlos ayud&oacute; mucho en ese proceso, acompa&ntilde;ando a todas las familias y contactando con la prensa para denunciar <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/22-vecinos-pueblo-detienen-memoria-historica_1_8253821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los obst&aacute;culos</a> que se crearon para impedir la exhumaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los zarpazos de las guerras le permitieron aprender pronto que todo lo que tenemos es un tiempo finito y, en el mejor de los casos, amistad, amor y comunidad para intentar mejorar el mundo.</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vivir con honestidad </h2><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez estuvo en primera l&iacute;nea como testigo de algunos de los acontecimientos m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. El futuro era de las pocas cosas que le faltaban por cubrir, y lo quiso hacer antes de irse, con <a href="https://noesunanovela.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una novela</a> de ficci&oacute;n &ndash;pero con mucha realidad&ndash; en la que una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/creeme-mensaje-futuro-anne-watts-envia-carlos-hernandez_1_11913654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista, Anne Watts</a>, una especie de alter ego de Hern&aacute;ndez en 2149, escribe un email a Carlos con un mensaje de advertencia sobre lo que viviremos en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre fue un tipo &uacute;nico, vitalista, genuino, &iacute;ntegro y leal. Se atrevi&oacute; a buscar otra forma de vivir en un mundo en el que a&uacute;n se nos trata, demasiado a menudo, seg&uacute;n el cargo profesional que desempe&ntilde;amos o las posesiones que tenemos. Tras d&eacute;cadas entregado al periodismo, decidi&oacute; prescindir de contratos y compromisos laborales fijos y ser como un p&aacute;jaro al libre vuelo. &ldquo;Puedo vivir con poco dinero, pero no puedo vivir sin perderme lo que m&aacute;s me gusta&rdquo;, dec&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los zarpazos de las guerras le permitieron aprender pronto que todo lo que tenemos es un tiempo finito y, en el mejor de los casos, amistad, amor y comunidad para intentar mejorar el mundo. A ello quiso dedicarse: a estar m&aacute;s con Conchi, a viajar por todo el planeta de mochilero &ndash;conoc&iacute;a los hostales m&aacute;s baratos de los cinco continentes&ndash;, a seguir escribiendo y a contar todo lo que ve&iacute;a. No pod&iacute;a evitar dedicar unas horas desde un pa&iacute;s lejano para enviar una cr&oacute;nica a elDiario.es sobre memoria hist&oacute;rica, sobre la muerte de alg&uacute;n superviviente de la represi&oacute;n franquista, sobre los retrocesos de la justicia universal o los bulos de la extrema derecha. Fue periodista hasta el final.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En sus instrucciones de la carpeta Drive pide que termine este texto con una historia que le gustaba escuchar: la del brindis en Bagdad por poder ser corresponsales de paz </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Public&oacute; su &uacute;ltimo art&iacute;culo el pasado mes de septiembre: <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/decalogo-contestar-expertos-deportes-genocidio_129_12605258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dec&aacute;logo para contestar a los expertos en deportes y genocidio</a>, sobre la importancia de presionar ante la impunidad israel&iacute; en Palestina. Su pen&uacute;ltima publicaci&oacute;n, que escribimos juntos, es <a href="https://www.eldiario.es/internacional/muere-maribel-permuy-madre-jose-couso-impunidad-armas_129_12521595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una despedida a Maribel Permuy,</a> la madre de Jos&eacute; Couso, fallecida el pasado verano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos Hern&aacute;ndez deja un profundo poso en mucha gente: en su familia, en sus compa&ntilde;eros de trabajo, en sus amigos del barrio de toda la vida y tambi&eacute;n en sus lectores. En sus instrucciones de la carpeta Drive pide que termine este texto con una historia que le gustaba escuchar. Ah&iacute; va:
    </p><p class="article-text">
        Una noche de febrero de 2003, estando en Bagdad, decenas de periodistas de varias nacionalidades nos reunimos en una habitaci&oacute;n del hotel Al Rashid para barajar planes ante la inminencia de la invasi&oacute;n y los bombardeos. Corrieron las cervezas y el ron, y ya de madrugada varios reporteros confesaron que ten&iacute;an ganas de que empezara la guerra, &ldquo;la adrenalina&rdquo;, &ldquo;la acci&oacute;n&rdquo;. Carlos y yo nos miramos desconcertados y dijimos que la noticia m&aacute;s espectacular que podr&iacute;amos narrar no ser&iacute;a la de una invasi&oacute;n ilegal, sino la del triunfo del &ldquo;no a la guerra&rdquo; que clamaban tantas personas en el mundo. Est&aacute;bamos en un piso alto y a trav&eacute;s de los cristales se ve&iacute;a todo el centro de la capital iraqu&iacute;, iluminada, aguardando los bombardeos. Miramos por la ventana, acercamos nuestros vasos y compartimos un deseo com&uacute;n, con el griter&iacute;o de fondo: &ldquo;Poder ser corresponsales de paz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Han pasado veintitr&eacute;s a&ntilde;os de aquello, pero en cada encuentro siempre hemos brindado por ese anhelo de paz compartido en una noche previa al infierno en Bagdad. Carlos siempre quiso ser eso, y siempre lo fue, hasta el final. Te queremos, amigo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-periodista-quiso-corresponsal-paz_129_12959343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Hernández, el periodista que quiso ser corresponsal de paz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Memoria Histórica,Irak,José Couso,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta desde el más allá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carta_129_12959795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/274039b8-812a-4309-b499-f23a5c170a3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135702.jpg" width="3724" height="2095" alt="Carta desde el más allá"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Carlos Hernández, que ha fallecido este martes a los 56 años, dejó este texto escrito para que fuera publicado en elDiario.es tras su muerte</p><p class="subtitle">Muere el periodista y escritor Carlos Hernández a los 56 años</p><p class="subtitle">Todos los reportajes y artículos de Carlos Hernández en elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desear&iacute;a que no estuvieras leyendo mi art&iacute;culo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo est&aacute;s haciendo es que ya no ando por este mundo&hellip; ni por ning&uacute;n otro. Me he muerto. &iexcl;Joder!, qu&eacute; fuerte resulta escribir esto, pero es as&iacute;. Me he muerto y no quiero marcharme sin despedirme y compartir unas &uacute;ltimas reflexiones con vosotr@s.
    </p><p class="article-text">
        He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nac&iacute;, porque lo hice en un pa&iacute;s europeo que, aunque a&uacute;n estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenz&oacute; a progresar econ&oacute;mica, social y pol&iacute;ticamente hasta convertirse en una naci&oacute;n del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente m&aacute;s c&oacute;modo y f&aacute;cil que el de cientos de millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. &iquest;C&oacute;mo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias hist&oacute;ricas? &iquest;C&oacute;mo puedo lamentar mi suerte viendo lo que est&aacute; ocurriendo, ahora mismo, en &Aacute;frica, Afganist&aacute;n, Ucrania, Yemen, Ir&aacute;n o Gaza? Gaza, Cisjordania&hellip; Palestina&hellip; No te lo puedo asegurar porque no s&eacute; qu&eacute; ocurrir&aacute;, pero creo que mi &uacute;ltimo pensamiento, la &uacute;ltima imagen que pasar&aacute; por mi cerebro antes de apagarse ser&aacute; la de los ni&ntilde;os masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Lo que s&iacute; s&eacute; es que me ir&eacute; sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices&hellip; transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre.
    </p><p class="article-text">
        He sido una persona muy afortunada porque mis padres y mi hermano me educaron para ser libre y tener una mentalidad cr&iacute;tica. Crecer en una familia humilde, en un barrio obrero de Madrid, me inculc&oacute; unos valores que me marcaron para siempre. Unos valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compa&ntilde;era de vida. Decid&iacute; ser periodista porque realmente cre&iacute;a que informando con rigor y honestidad se pod&iacute;a mejorar este mundo. Lo cre&iacute;a y lo sigo creyendo. Soy consciente de que en mi carrera profesional he cometido errores, he tragado con algunas cosas (creo que pocas) que deber&iacute;a haber rechazado y que no he sido, ni mucho menos, un periodista perfecto. Pese a ello, miro hacia atr&aacute;s y lo que veo no me disgusta. Puedo decir que nunca, nunca he mentido ni he manipulado ni he ocultado informaci&oacute;n. Siempre que he informado, ya fuera desde Madrid, Bilbao, Sevilla, Kabul, Jerusal&eacute;n o Bagdad, he intentado ser cr&iacute;tico con el poder, he intentado contar lo que pasaba y he intentado dar voz a quienes no la ten&iacute;an. Voz a las v&iacute;ctimas, cr&iacute;tica para los verdugos. Sin equidistancias. Sin ambig&uuml;edades. Por ello, estoy especialmente orgulloso de no haber ascendido todo lo que habr&iacute;a podido ascender e incluso de haber sido despedido por intentar ser fiel a mis principios. De veteranos colegas de profesi&oacute;n aprend&iacute; las, que yo considero, dos m&aacute;ximas del periodismo:
    </p><p class="article-text">
        1.- Objetividad no es sin&oacute;nimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misi&oacute;n es describir esa situaci&oacute;n con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versi&oacute;n de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y m&aacute;s frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona.
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre a&ntilde;ado una tercera m&aacute;xima. El periodismo no es una profesi&oacute;n m&aacute;s. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de &eacute;l, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. En caso de hacerlo se nos deber&iacute;an exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deber&iacute;amos ser como los jueces (l&eacute;ase &ldquo;como deber&iacute;an ser los jueces&rdquo;), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricaci&oacute;n, pero, para ello, tambi&eacute;n tendr&iacute;amos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad. En cualquier caso y por muy precaria que sea su situaci&oacute;n, aqu&iacute; va mi &uacute;ltimo consejo a mis colegas, especialmente a los m&aacute;s j&oacute;venes: no toler&eacute;is la manipulaci&oacute;n, no os autocensur&eacute;is, no os refugi&eacute;is bajo la excusa del miedo a perder el trabajo&hellip; luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los periodistas que act&uacute;an as&iacute;, contra viento y marea. Tengo el privilegio de que algunos de ellos y de ellas sean, adem&aacute;s, amigos. A todos y todas os mando un enorme abrazo y, sobre todo, os doy las gracias por ser como sois. No cambi&eacute;is nunca. Merece la pena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al resto, a los mercenarios de la informaci&oacute;n, solo os lanzo dos preguntas: &iquest;Os compensa el dinero y/o la fama que gan&aacute;is a cambio del da&ntilde;o que provoc&aacute;is? &iquest;Pod&eacute;is dormir tranquilos despu&eacute;s de hacer lo que hac&eacute;is? Nunca es tarde para hacer lo correcto.
    </p><p class="article-text">
        He sido afortunado porque he conocido la pol&iacute;tica desde dentro y desde fuera. He visto miserias, egos desorbitados y sectarismo, pero tambi&eacute;n grandeza. Si algo aprend&iacute; en mi vida es que &iexcl;no!, no todos los pol&iacute;ticos son iguales. Hay hombres y mujeres que, realmente, creen que su misi&oacute;n es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas que les votaron y que no les votaron. Para ellos, estar en pol&iacute;tica no es ning&uacute;n chollo: estar expuesto permanentemente al foco medi&aacute;tico, a los insultos, al escrutinio de cada uno de sus actos, al acoso a sus familias&hellip; Casi todos podr&iacute;an ganar m&aacute;s dinero en la empresa privada sin tener que soportar ese desorbitado precio personal que les supone el cargo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que hay tambi&eacute;n otros pol&iacute;ticos, demasiados, movidos por intereses mucho m&aacute;s espurios como la corrupci&oacute;n y el ansia infinita de poder. Hay que luchar contra ellos, cambiar innumerables cosas y mejorar todo el sistema, pero hay que hacerlo desde la propia pol&iacute;tica. Hay que hacerlo desde la pol&iacute;tica porque todo en la vida es pol&iacute;tica o est&aacute; condicionado por ella. Cuidado, por tanto, con quienes arremeten contra ella, contra los partidos, los sindicatos y la democracia. La alternativa a la democracia es la dictadura, aunque la bauticen con cualquier atractivo eufemismo. La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido &uacute;nico y el sindicato vertical. Hay mucho, much&iacute;simo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial.
    </p><p class="article-text">
        He sido afortunado por dedicar la &uacute;ltima etapa de mi vida profesional a investigar y difundir la historia reciente de nuestro pa&iacute;s. Conocer a supervivientes de los campos de concentraci&oacute;n nazis y de los campos de concentraci&oacute;n franquistas, as&iacute; como a sus familiares, ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la vida. Las v&iacute;ctimas del nazismo y de otras dictaduras no dejaron de repetir que el fascismo no hab&iacute;a muerto, que segu&iacute;a agazapado esperando el momento de resurgir. Por eso era, es y ser&aacute; tan importante conocer la Historia. Mirar atr&aacute;s es la mejor forma de afrontar el presente, no repetir errores y estar preparado para las amenazas futuras. Mirar atr&aacute;s te demuestra que la libertad, la vida y la democracia nunca est&aacute;n garantizadas y, por tanto, debemos luchar, cada d&iacute;a, por preservarlas. De alguna manera, ese convencimiento es el que me llev&oacute; a escribir la que ser&aacute; mi &uacute;nica novela. En ella intento advertir de lo que se os viene encima si no lo remedi&aacute;is. Aunque se public&oacute; recientemente, la pens&eacute; y redact&eacute; cuando Trump a&uacute;n no hab&iacute;a ganado las elecciones y yo cre&iacute;a tener una larga vida por delante. Repas&aacute;ndola ahora, me suena a testamento del que no tocar&iacute;a ni una coma. Por favor, por vuestro bien, creed a Anne Watts.
    </p><p class="article-text">
        Termino ya. Una persona joven, muy querida, que era consciente de que su final pod&iacute;a llegar en cualquier momento, me dijo: &ldquo;La vida es un privilegio&rdquo;. Entonces no supe valorar sus palabras. Querido lector, lectora: exprime la vida, s&eacute; feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo t&oacute;xico y practica la empat&iacute;a&hellip; mucha empat&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me voy dando las gracias a todo el personal de la sanidad p&uacute;blica espa&ntilde;ola que personifico en la que ha sido mi onc&oacute;loga hasta el final, una persona admirable y una profesional inmensa, la doctora Ver&oacute;nica Calderero. Gracias a todos y todas por el trato y la atenci&oacute;n exquisita que me hab&eacute;is dado. Me concedisteis una pr&oacute;rroga que he aprovechado al m&aacute;ximo. Gracias tambi&eacute;n a los cient&iacute;ficos que trabajan para mejorar y alargar nuestra existencia. Gracias, en general, a lo que llamamos &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo;. La sanidad, la educaci&oacute;n y el resto de servicios p&uacute;blicos marcan la diferencia entre una sociedad justa e igualitaria y una masa de individuos gobernados por la ley de la selva.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a concluir este art&iacute;culo diciendo que voy a reunirme con Jos&eacute; Couso, con Ricardo Ortega, con Mayka, con Jes&uacute;s Mart&iacute;n, con Ram&oacute;n Lobo, con Bel&eacute;n Miguel, con Paloma y con tantos amigos, amigas y familiares que he perdido en estos a&ntilde;os. Me gustar&iacute;a decirlo, pero no creo en ning&uacute;n dios. Mientras escribo estas &uacute;ltimas l&iacute;neas soy consciente de que solo tengo por delante un fundido a negro. Un fundido a negro que, parad&oacute;jicamente, es el que le da sentido a nuestra existencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Os deseo lo mejor y disfrutad porque, s&iacute;, la vida es un enorme privilegio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carta_129_12959795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 16:16:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta desde el más allá]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Periodismo,Memoria Histórica,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el periodista y escritor Carlos Hernández a los 56 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/muere-periodista-escritor-carlos-hernandez-56-anos_1_12958021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dae26a29-216c-4a7f-a217-ad20a346255d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere el periodista y escritor Carlos Hernández a los 56 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colaborador de elDiario.es, que fue corresponsal de guerra y arrojó luz sobre los miles de españoles deportados a campos nazis, ha fallecido a unos días de cumplir 57 años </p><p class="subtitle">Carta desde el más allá, la despedida que Carlos Hernández dejó escrita para publicar tras su muerte
</p><p class="subtitle">Obituario - 'Carlos Hernández, el periodista que quiso ser corresponsal de paz', por Olga Rodríguez
</p><p class="subtitle">Lee todos los artículos y reportajes de Carlos Hernández en elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        El periodista y colaborador de elDiario.es Carlos Hern&aacute;ndez de Miguel (Madrid, 1969) ha muerto en Huesca a los 56 a&ntilde;os. Hern&aacute;ndez, que ha fallecido a causa de una enfermedad, era Licenciado en Ciencias de la Informaci&oacute;n por la Universidad Complutense de Madrid y un destacado cronista y escritor que dedic&oacute; parte de su vida a investigar sobre los horrores de la dictadura franquista y los miles de espa&ntilde;oles republicanos deportados a los campos nazis.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez comenz&oacute; su carrera en Antena 3 Televisi&oacute;n como cronista parlamentario en el Congreso de los Diputados y fue tambi&eacute;n corresponsal de guerra en conflictos clave como Kosovo, Palestina, Afganist&aacute;n e Irak. Estando all&iacute; junto a otros periodistas fue asesinado el reportero espa&ntilde;ol Jos&eacute; Couso y desde entonces, Hern&aacute;ndez <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/20-anos-couso-lucha-ignonimia-continuan_129_10057154.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se implic&oacute;</a> para pedir justicia y evitar que su muerte cayera en el olvido. Lo hizo en reiteradas ocasiones desde elDiario.es, medio en el que era columnista. En su &uacute;ltimo art&iacute;culo, publicado el pasado 15 de septiembre, el periodista <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/decalogo-contestar-expertos-deportes-genocidio_129_12605258.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute;</a> la guerra israel&iacute; contra Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez continu&oacute; su carrera profesional como redactor jefe del semanario La Clave y trabaj&oacute; tambi&eacute;n como asesor de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica y empresarial. El periodista ha fallecido a punto de cumplir 57 a&ntilde;os el pr&oacute;ximo 11 de febrero. &ldquo;Disfrut&oacute; de la vida hasta el final&rdquo;, trasladan fuentes de su entorno. Hern&aacute;ndez acababa de volver de un viaje familiar a Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        Comprometido con la memoria hist&oacute;rica y las v&iacute;ctimas del franquismo, el periodista consagr&oacute; buena parte de su tiempo a rescatar del olvido a los miles de espa&ntilde;oles que fueron deportados desde el exilio a los campos de concentraci&oacute;n nazis. Investig&oacute; esta dimensi&oacute;n de la represi&oacute;n franquista y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/franco-hitler-deportaciones-espanoles-concentracion_1_4412874.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revel&oacute; en su libro</a> <em>Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen </em>(2015) que Franco hab&iacute;a colaborado con Adolf Hitler para encerrar a 9.000 republicanos en los campos. Para ello accedi&oacute; a documentos hasta ese momento in&eacute;ditos. 
    </p><p class="article-text">
        Contando con la voz de las v&iacute;ctimas y siguiendo paso a paso y con atenci&oacute;n sus recorridos vitales, Hern&aacute;ndez dibuj&oacute; a trav&eacute;s de sus art&iacute;culos e investigaciones la trayectoria de los supervivientes, para los que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/auge-fascismo-planea-80o-aniversario-liberacion-campo-nazi-mauthausen_1_12265905.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre reclam&oacute;</a> la necesidad de que fueran recordados. En mayo de 2025, hace menos de un a&ntilde;o, cubri&oacute; desde Austria el 80&ordm; aniversario de la liberaci&oacute;n de Mauthausen con la presencia de los reyes, que acud&iacute;an all&iacute; por primera vez, un lustro despu&eacute;s de que fallciera el &uacute;ltimo deportado espa&ntilde;ol, lamentaba en un art&iacute;culo. Fue tambi&eacute;n coautor del c&oacute;mic&nbsp;<em>Deportado4443.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez tambi&eacute;n investig&oacute; los campos de concentraci&oacute;n creados por el dictador en Espa&ntilde;a y public&oacute; <em>Los campos de concentraci&oacute;n de Franco </em>(2019), <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/franco-campos-concentracion-espana-calculado_1_1164756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un libro</a> en el que document&oacute; la existencia de casi 300 campos. <em>Cr&eacute;eme. No es una novela, es vuestro futuro </em>fue su primer libro de ficci&oacute;n, publicado hace menos de un a&ntilde;o y en el que describe un futuro dist&oacute;pico con inquietantes conexiones con el actual avance de la extrema derecha populista. &ldquo;Si algo nos ense&ntilde;aron los a&ntilde;os 30 es que a la ultraderecha no se la apacigua, se la combate&rdquo;, advert&iacute;a en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-si-ensenaron-anos-30-ultraderecha-no-apacigua-combate_128_12045786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltima entrevista con elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        Su fallecimiento ha causado conmoci&oacute;n en el mundo del periodismo, la cultura y la memoria hist&oacute;rica. El presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, ha destacado de &eacute;l que &ldquo;fue un hombre honesto&rdquo; y que &ldquo;supo hacer compatible el respeto con el cari&ntilde;o, el compromiso con la profesionalidad&rdquo;. &ldquo;Nos ha dejado Carlos Hern&aacute;ndez, que quiso tanto como fue querido. Echaremos de menos su integridad&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2018652061601329487?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/muere-periodista-escritor-carlos-hernandez-56-anos_1_12958021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 10:20:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el periodista y escritor Carlos Hernández a los 56 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Carlos Hernández,Fallecimientos,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Créeme', un mensaje desde el futuro que Anne Watts envía a Carlos Hernández]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/creeme-mensaje-futuro-anne-watts-envia-carlos-hernandez_1_11913654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6a7b380-aa25-4717-befb-3591fb1ae24b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x500y109.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodista y escritor Carlos Hernández"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y escritor divulga el libro que una presentadora le envía desde el año 2149, con la voluntad de evitar la desaparición de la memoria del futuro y de advertir de los riesgos de nuestro presente</p><p class="subtitle">Michel Nieva despedaza a Elon Musk y otros magnates tecnológicos en 'Ciencia ficción capitalista', su nuevo ensayo
</p></div><p class="article-text">
        Carlos Hern&aacute;ndez lo ha vivido casi todo como periodista. Cubri&oacute; informaci&oacute;n parlamentaria durante a&ntilde;os, la guerra de Kosovo, la de Afganist&aacute;n, la invasi&oacute;n y ocupaci&oacute;n ilegal de Irak, fue testigo directo del asesinato del periodista Jos&eacute; Couso en Bagdad por tropas estadounidenses y, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha realizado investigaciones sobre la represi&oacute;n del franquismo y las v&iacute;ctimas republicanas de la dictadura espa&ntilde;ola y del nazismo, materializadas en tres excelentes libros:<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/franco-hitler-deportaciones-espanoles-concentracion_1_4412874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen</em></a><em>, </em><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-entrevista-campos-concentracion_128_1653758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los campos de concentraci&oacute;n de Franco</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/deportado-espanol-campos-concentracion-nazis_1_3428732.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deportado 4443</em></a><em>,</em> este &uacute;ltimo un c&oacute;mic ilustrado por Ioannes Ensis. Adem&aacute;s, es <a href="https://www.eldiario.es/autores/carlos_hernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaborador</a> habitual de elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez ha estado en primera l&iacute;nea de algunos de los acontecimientos m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. El futuro es de las pocas cosas que le faltaban por cubrir. No hay forma de hacerlo para un periodista de hoy, a no ser que cuente con una fuente de informaci&oacute;n capaz de enviarle datos desde el a&ntilde;o 2149. Y eso es lo que le ha ocurrido. O lo que ha imaginado. O, quiz&aacute;, ambas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        En una novela &uacute;nica, tan &uacute;nica que &ldquo;no es una novela&rdquo;, se lanza un mensaje de advertencia desde el futuro, escrito en torno al a&ntilde;o 2149 por Anne Watts y enviado por email a Carlos Hern&aacute;ndez, que dice haberlo recibido este 2024 y ejercer de simple mensajero, traslad&aacute;ndonoslo en forma de libro. Su t&iacute;tulo, <a href="https://noesunanovela.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cr&eacute;eme. No es una novela. Es vuestro futuro</em></a><em>.</em> Ya est&aacute; <a href="https://x.com/demiguelch/status/1870723445241307502" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponible</a> en varias <a href="https://www.amazon.es/%C2%A1Cr%C3%A9eme-una-novela-vuestro-futuro/dp/B0DQ4G35BR/ref=sr_1_1?crid=1QV5OOO8V6WIB&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.L2vCyEYK0cd-iBKdh0C7Lg.GVTpGJzNcSADx00KChDBvNxYqTHQiIgz2vmrQscQcjQ&amp;dib_tag=se&amp;keywords=creeme+no+es+una+novela&amp;nsdOptOutParam=true&amp;qid=1734567283&amp;sprefix=creeme+n%2Caps%2C96&amp;sr=8-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a> y el 1 de enero llegar&aacute; a las librer&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text">Vuestro futuro</h2><p class="article-text">
        En esa fecha, mediados del siglo XXII, el 15% de la poblaci&oacute;n se ha injertado un microprocesador que les permite integrar su cerebro en la Red. Las estad&iacute;sticas oficiales indican que el 99,9% de ellos no solo han incrementado su rendimiento laboral, sino que manifiestan sentirse mucho m&aacute;s felices en su vida cotidiana. La gente se cree libre, pero las cosas no son como la narrativa oficial del futuro les cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el fondo, todos sabemos que las democracias se están yendo a la mierda, pero quizás necesitamos que alguien nos lo diga &#039;desde el futuro&#039; para ser realmente conscientes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Hernández</span>
                                        <span>—</span> Periodista y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Anne es una periodista conocida, presentadora de un informativo de televisi&oacute;n, con &eacute;tica y sentido de la responsabilidad social. Vive contrariada por algunas de las mismas inquietudes que afectan a Carlos Hern&aacute;ndez en la vida real, sobre los retos y obst&aacute;culos del periodismo. Ella siente que &ldquo;el verdadero periodismo muri&oacute; hace m&aacute;s de un siglo&rdquo;, cuando a&uacute;n se informaba y se analizaban los hechos como si se &ldquo;escribieran libros de Historia&rdquo;. Anne admira aquel &ldquo;periodismo en estado puro&rdquo;, como el que practicaron &ldquo;los compa&ntilde;eros que cubrieron las guerras que se sucedieron en aquellos siglos&rdquo;. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9b1rm2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        En 2149 los dirigentes operan en la sombra, y uno de sus grandes logros ha sido el de reescribir la Historia, el de borrar informaci&oacute;n real y la memoria colectiva, herramientas esenciales para el periodismo y el conocimiento, instrumentos con los que Watts y Hern&aacute;ndez han trabajado toda su vida. Una sociedad mal informada y sin memoria hist&oacute;rica es f&aacute;cilmente manipulable. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si sabes que pueden hacerlo, ¿por qué crees que no lo harán? </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anne Watts</span>
                                        <span>—</span> Presentadora y autora de &#039;Créeme&#039;, escrito en 2149
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carlos Hern&aacute;ndez ha indagado sobre esto a lo largo de su carrera, y ahora lo hace, de la mano de Watts, en el tiempo futuro, convencido de que la larga carta que ella le env&iacute;a desde 2149, con apariencia de distop&iacute;a, puede acabar &ldquo;siendo una predicci&oacute;n realista de lo que est&aacute; por venir&rdquo;, como explica a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez cree en el relato de Anne Watts, y por eso ha publicado &ldquo;esta no novela&rdquo;, en la que &ldquo;todo lo que ella cuenta es tan terrible como factible&rdquo;. Como buenos periodistas, ambos se preocupan por la defensa de los hechos frente a los bulos y las mentiras, en dos contextos, nuestro presente y el a&ntilde;o 2149, marcados por numerosos riesgos. &ldquo;Hemos normalizado que, encuesta tras encuesta, cada vez haya m&aacute;s ciudadanos a los que no les importar&iacute;a vivir en una dictadura. Hemos asumido como algo inevitable el odio, los insultos y el tsunami de bulos que nos impide, cada vez m&aacute;s, distinguir la mentira de la verdad&rdquo;, reflexiona en conversaci&oacute;n con este medio. 
    </p><p class="article-text">
        La historia del futuro en <em>Cr&eacute;eme</em> obliga a pensar en los retos del presente sobre los l&iacute;mites de nuestra intimidad, las redes sociales, la capacidad de las empresas tecnol&oacute;gicas para conocer nuestra ubicaci&oacute;n, nuestros gustos, vicios, virtudes y tambi&eacute;n nuestra ideolog&iacute;a con todos sus matices. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Información facilitada por la editorial que publica &quot;Créeme&quot;"
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            <span class="title">
                Información facilitada por la editorial que publica &quot;Créeme&quot;                            </span>
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        &ldquo;Queremos pensar, porque es lo m&aacute;s c&oacute;modo, que toda esa informaci&oacute;n y ese poder tecnol&oacute;gico nunca se va a utilizar para hacer el mal; nunca se va a usar contra nosotros. Quiz&aacute;s hoy no, pero &iquest;y ma&ntilde;ana? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si ese casi infinito poder fuera controlado por un r&eacute;gimen tir&aacute;nico? A esa pregunta responde detalladamente Anne Watts y lo que relata es m&aacute;s que inquietante&rdquo;, se&ntilde;ala Hern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Cr&eacute;eme</em> es una continuaci&oacute;n de su trabajo sobre la memoria hist&oacute;rica. En sus anteriores libros el autor indag&oacute; en nuestro pasado reciente, el de Espa&ntilde;a y el de Europa. Ahora profundiza en un futuro en el que el pasado ha sido borrado o manipulado para que la gente no conozca la magnitud de la tiran&iacute;a en la que vive, ni el dram&aacute;tico y violento camino que condujo hasta ella. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, la importancia de la memoria y de la verdad configuran el eje vertebral del relato de Hern&aacute;ndez, que invita a reflexionar sobre los retos y obst&aacute;culos de nuestra actualidad. &ldquo;En el fondo, todos sabemos que las democracias se est&aacute;n yendo a la mierda, pero quiz&aacute;s necesitamos que alguien nos lo diga &rdquo;desde el futuro&ldquo; para ser realmente conscientes de lo que est&aacute; por venir si no lo evitamos&rdquo;, advierte el autor. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de su carrera Hernández ha trabajado para transmitir los hechos y la memoria histórica de nuestro presente; ahora indaga en ellos en el futuro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Cr&eacute;eme </em>invita tambi&eacute;n a reflexionar sobre el mal uso que puede hacerse de la tecnolog&iacute;a, sobre qui&eacute;n controla al controlador. Una frase clave en el relato de Anne Watts lo resume as&iacute;: &ldquo;Si sabes que pueden hacerlo, &iquest;por qu&eacute; crees que no lo har&aacute;n?&rdquo;. El libro cuenta con su propia p&aacute;gina web (<a href="https://noesunanovela.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noesunanovela.com</a>) y ya tiene promoci&oacute;n en redes sociales a trav&eacute;s de <a href="https://x.com/demiguelch/status/1868731064136667360" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo</a> en el que Watts habla a la sociedad de nuestro presente. 
    </p><p class="article-text">
        Watts es una periodista lista, h&aacute;bil, con olfato, dispuesta a todo por desentra&ntilde;ar los hechos y rescatar la memoria sepultada. Quienes conocemos o hemos trabajado con Hern&aacute;ndez en situaciones de alto riesgo, bajo proyectiles y bombas, sabemos que se puede confiar en &eacute;l, que har&aacute; cualquier cosa para contar lo que ocurre, para denunciar la injusticia, para proteger a sus compa&ntilde;eros. Es probable que, por eso, Watts lo eligiera como destinatario de su env&iacute;o desde el a&ntilde;o 2149, sabiendo que &eacute;l no dudar&iacute;a en entenderlo y divulgarlo. Yo, como ella, tambi&eacute;n le habr&iacute;a elegido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/creeme-mensaje-futuro-anne-watts-envia-carlos-hernandez_1_11913654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Dec 2024 21:26:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Créeme', un mensaje desde el futuro que Anne Watts envía a Carlos Hernández]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Carlos Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escurridiza restauración de la memoria en los campos y cárceles franquistas que hoy son hoteles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/escurridiza-restauracion-memoria-campos-carceles-franquistas-hoy-son-hoteles_1_8054061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdad3cc5-995a-4f2c-8b5c-576781a954b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escurridiza restauración de la memoria en los campos y cárceles franquistas que hoy son hoteles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La memorialización de estos edificios es desigual: la Red de Paradores aborda con lentitud la recuperación histórica de sus instalaciones utilizadas por la represión franquista, mientras otros alojamientos modestos priorizan la información a los clientes sobre su pasado marcado por la dictadura</p><p class="subtitle">El turista indignado ante el olvido del Parador de León como campo de concentración: "Debería dejar de ser un hotel"</p></div><p class="article-text">
        El libro de Carlos Hern&aacute;ndez, <em>Los campos de concentraci&oacute;n de Franco,</em> comienza hablando de dos hu&eacute;spedes del Parador de Le&oacute;n. Uno de ellos, Pere Gra&ntilde;&eacute;n, se aloj&oacute; all&iacute; en 1975. El otro, Wilfried Stuckmann, lo hizo en 2014. Ambas historias son ya bien conocidas. La segunda <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/turismo-lleva-mal-memoria-historica_1_4825735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la hemos contado ampliamente en este diario</a>. Sobre la primera, recordaremos que Pere aparc&oacute; su Seat en la puerta en el Hostal de San Marcos, entr&oacute; y solicit&oacute; una habitaci&oacute;n. Por azar, le recibi&oacute; el mism&iacute;simo director del hotel, que le pregunt&oacute; si se hab&iacute;a alojado all&iacute; anteriormente. Pere contest&oacute; que s&iacute;, que hac&iacute;a m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, a lo que el director le respondi&oacute; que aquello era imposible, pues solo llevaba diez a&ntilde;os abierto. El cliente le replic&oacute; que cuando &eacute;l estuvo all&iacute; &ldquo;no pag&oacute; la cuenta&rdquo;. Gra&ntilde;&eacute;n hab&iacute;a sido una de las 20.000 personas que sufrieron &ldquo;carencias, torturas y humillaciones&rdquo;, como escribe Hern&aacute;ndez, durante la etapa en la que el edificio fue campo de concentraci&oacute;n del franquismo, entre 1936 y 1939. Pere subi&oacute; a su habitaci&oacute;n, se puso c&oacute;modo y pidi&oacute; al servicio de habitaciones un plato de fiambre y una botella de champ&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El director del ya entonces hotel nacional desconoc&iacute;a &mdash;y tampoco quer&iacute;a saber, como dice el autor del libro&mdash; lo que hab&iacute;a sucedido en aquel antiguo monasterio, c&eacute;lebre por haber tenido encarcelado en &eacute;l a Quevedo, cuarenta a&ntilde;os antes. Otros cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando Stuckmann pas&oacute; all&iacute; dos noches durante sus vacaciones espa&ntilde;olas, nada hab&iacute;a cambiado demasiado y no fue sino por casualidad que se enter&oacute; que aquel hab&iacute;a sido uno de los peores campos de concentraci&oacute;n del franquismo. Le disgustaba que fuera un hotel y no un lugar de memoria, pero m&aacute;s le molestaba la falta de informaci&oacute;n y de recuerdo. Stuckmann es alem&aacute;n, sabe de lo que habla en lo que respecta a reparar heridas de la violencia del pasado. &ldquo;Estos dos episodios reflejan lo poco que han cambiado las cosas desde la muerte del dictador&rdquo;, escribe Carlos Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de este periodista es esencial no solo para la documentaci&oacute;n de los 300 campos que gener&oacute; tanto el bando sublevado como la represi&oacute;n franquista durante la Guerra Civil y los primeros a&ntilde;os posteriores, sino tambi&eacute;n para la asunci&oacute;n colectiva de que efectivamente hubo campos de concentraci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Estos lugares fueron la &ldquo;primera pata&rdquo; de un sistema represivo &ldquo;que convirti&oacute; Espa&ntilde;a en una inmensa c&aacute;rcel llena de fosas&rdquo;, dice Hern&aacute;ndez. Muchos de los recintos que se usaron eran iglesias, conventos, colegios, dotaciones militares o prisiones. Algunos ya no existen, otros se desconoce su ubicaci&oacute;n exacta, muchos otros se destinan hoy a otros usos. La petici&oacute;n de Wilfried Stuckmann o de asociaciones como la de la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica es que aquellos lugares que est&aacute;n abiertos al p&uacute;blico, lo est&eacute;n tambi&eacute;n a la memoria, que cuando un viajero se aloja en un hotel conozca qu&eacute; signific&oacute; ese lugar para las v&iacute;ctimas del franquismo y sus familiares, qu&eacute; padecieron all&iacute; y a causa de qui&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir del <a href="http://www.loscamposdeconcentraciondefranco.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">completo trabajo de Carlos Hern&aacute;ndez</a>, adem&aacute;s del Parador de Le&oacute;n, aparecen otros hoteles que no tienen una memorializaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/homenaje-prisioneros-campo-concentracion-san-marcos-leon_1_8016450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como est&aacute; teniendo lugar en Le&oacute;n</a>. Seg&uacute;n Paradores, la empresa estatal que lo gestiona, cuando se estrene la nueva web con la que quieren sustituir la actual (no hay fecha) se incluir&aacute; la informaci&oacute;n que hoy no se puede encontrar online sobre el Parador de Le&oacute;n como campo de concentraci&oacute;n. En torno al a&ntilde;o 2007, la web de Paradores ten&iacute;a una secci&oacute;n llamada Museo Paradores con informaci&oacute;n hist&oacute;rica de cada uno de ellos, incluyendo el papel de San Marcos durante la Guerra Civil. Hace a&ntilde;os que esta secci&oacute;n no est&aacute; disponible.
    </p><h3 class="article-text">Otros dos Paradores: Lerma y Sig&uuml;enza</h3><p class="article-text">
        El Palacio Ducal de Lerma, en Burgos, tuvo capacidad para 500 hombres pero lleg&oacute; a doblar esa cifra. Principalmente, eran los prisioneros considerados &ldquo;in&uacute;tiles&rdquo;. Estuvo en funcionamiento desde julio de 1937 a noviembre de 1939.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente no tiene ninguna placa que recuerde a las v&iacute;ctimas del franquismo pero Paradores afirma que cuando relancen el proyecto Parador Museo, har&aacute;n una investigaci&oacute;n y una actualizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n que ya ten&iacute;an para contar, in situ, &ldquo;todas las p&aacute;ginas de la historia del monumento&rdquo;. Para eso, habr&aacute; que esperar.
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                    alt="El campo de concentración de Lerma acogió a prisioneros considerados &#039;inútiles&#039; por los militares franquistas"
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                El campo de concentración de Lerma acogió a prisioneros considerados &#039;inútiles&#039; por los militares franquistas                            </span>
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        Lo mismo sucede con el Parador de Sig&uuml;enza, donde se us&oacute; en parte las ruinas del castillo medieval del siglo XII en el que se ubica el hotel como campo de concentraci&oacute;n. Juan Jos&eacute; Lasa pas&oacute; temporadas en prisiones, campos de concentraci&oacute;n y batallones de trabajadores. Antes de mandarle a construir el Aeropuerto de Lavacolla, pas&oacute; un tiempo en el castillo de Sig&uuml;enza, donde tambi&eacute;n le hicieron trabajar. Su viuda Karmele Laboa, recuerda en <em>Gudaris y rehenes de Franco,</em> que all&iacute; &ldquo;el trato fue muy malo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Dos casos gallegos de respeto al pasado</h3><p class="article-text">
        En el Monasterio de Santa Mar&iacute;a, en Oia (Pontevedra) se instal&oacute; un campo que lleg&oacute; a congregar a 3.000 prisioneros de manera intermitente: primero durante los &uacute;ltimos meses de 1937 y despu&eacute;s entre febrero de 1939 y, al menos, mayo de ese a&ntilde;o. un lugar monumental, frente al mar y con dos patios, uno de naranjos y otro de limones. En su reciente novela hist&oacute;rica<em> Romanza de los naranjos en flor</em>, Juan Gal&aacute;n escribe: &ldquo;El hermoso patio de los naranjos era el centro de la vida carcelaria: el lugar de las arengas, de las pesadas misas dominicales, del encuentro y las charlas con los compa&ntilde;eros, pero tambi&eacute;n de los frecuentes castigos de aquellos presos que inclumpl&iacute;an las &oacute;rdenes&rdquo;.
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                    alt="De cara al mar se encuentra el antiguo monasterio de Oia, en Pontevedra, donde se han memorializado las pinturas que hicieron los presos cuando fue utilizado como campo de concentración franquista"
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            <span class="title">
                De cara al mar se encuentra el antiguo monasterio de Oia, en Pontevedra, donde se han memorializado las pinturas que hicieron los presos cuando fue utilizado como campo de concentración franquista                            </span>
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        El edificio lleva a&ntilde;os en ruinas pero, entre las piedras, todav&iacute;a se encontraban los dibujos que los presos hab&iacute;an hecho en sus muros. &ldquo;Lo ideal es que un edificio hist&oacute;rico de esta categor&iacute;a fuera un centro p&uacute;blico de interpretaci&oacute;n y lugar de memoria&rdquo;, explica Carmen Garc&iacute;a Rodeja, de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH), pero desde la desamortizaci&oacute;n, el edificio est&aacute; en manos privadas. No obstante, su actual propietario tiene proyectado un ambicioso proyecto urban&iacute;stico en el que la empresa est&aacute; trabajando junto a las administraciones, ya que el lugar es Bien de Inter&eacute;s Cultural. El proyecto consta de 72 plazas de hotel y unas edificaciones en el per&iacute;metro del recinto del monasterio, colindantes con otras viviendas que ya existen. Mientras se desbloquea ese proyecto, la intervenci&oacute;n en el Mosteiro de Oia ya ha comenzado con una programaci&oacute;n cultural que dinamiza el espacio y<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/contemplarse-realizados-prisioneros-concentracion-oia_1_6079119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la memorializaci&oacute;n del lugar</a>. Para ello, se extrajeron de las paredes los dibujos y se resguardaron en vitrinas. Son m&aacute;s de cien fragmentos que rotan para ser exhibidos en una <a href="https://www.mosteirodeoia.com/exposicion-permanente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exposici&oacute;n permanente</a> y que pueden verse dentro de la visita al monasterio, que tiene un precio de 6 euros.
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                    alt="Visita a la exposición permanente de los dibujos a lápiz que se extrajeron de las habitaciones donde dormían los presos"
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                Visita a la exposición permanente de los dibujos a lápiz que se extrajeron de las habitaciones donde dormían los presos                            </span>
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        &ldquo;Quer&iacute;amos estar a la altura de la historia&rdquo;, explica el director de Mosteiro de Oia, Xo&aacute;n Mart&iacute;nez, sobre el trabajo de preservaci&oacute;n de los dibujos. &ldquo;Es nuestra obligaci&oacute;n proteger y difundir el legado que recibimos, y esta etapa y sus testimonios por su importancia en muchos sentidos debe ser cuidada y mostrada&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A 16 kil&oacute;metros de all&iacute;, en la pen&iacute;nsula desde la que se ve Portugal al otro lado del Mi&ntilde;o, se encuentra Camposancos, otro lugar que fue prisi&oacute;n y campo de concentraci&oacute;n en un convento y colegio de jesuitas. Aunque su capacidad oficial era de 868 hombres, super&oacute; con creces los 2.000 internos. Se utiliz&oacute; como c&aacute;rcel a partir de julio de 1936 y como campo de concentraci&oacute;n entre octubre de 1937 y noviembre de 1939, para luego volver a ser una prisi&oacute;n. El edificio est&aacute; abandonado y ruinoso. Seg&uacute;n se&ntilde;ala la ARMH no hay ni una placa que recuerde lo que sucedi&oacute; all&iacute;, aunque en la plaza del pueblo s&iacute; instalaron una en recuerdo de los republicanos.
    </p><p class="article-text">
        En la provincia gallega de Ourense se encuentra en Leiro el Monasterio de San Clodio, un campo provisional de prisioneros que funcion&oacute;, al menos, desde abril de 1939. De estilo barroco, en realidad comenz&oacute; a construirse en la segunda mitad del siglo XII y se convirti&oacute; en un importante conjunto monacal. Hoy es un lujoso hotel de 25 habitaciones de la cadena Eurostars que solo abre en fin de semana. En su folleto informativo, se habla del monasterio como &ldquo;El Escorial gallego&rdquo;. Tambi&eacute;n dice la informaci&oacute;n que se proporciona en el hotel que los dos momentos m&aacute;s importante de su historia sucedieron en 1835 (cuando se fueron los monjes con la desamortizaci&oacute;n) y en 1925 (cuando regresaron), durante ese siglo entre medias se destin&oacute; a acuartelamiento. No hay ninguna menci&oacute;n al uso durante la Guerra Civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando las documentalistas Coral Pi&ntilde;eiro, Laura Pi&ntilde;eiro, Clara Mi&ntilde;&aacute;n y Maite Mart&iacute;nez quisieron rodar su documental Dores sobre los campos de concentraci&oacute;n en Galicia, no obtuvieron permiso para grabar en el hotel de San Clodio, seg&uacute;n dijeron, por &ldquo;la reputaci&oacute;n&rdquo; que pudiera traerle al establecimiento. <a href="https://www.elsaltodiario.com/memoria-historica/asociamos-campos-concentracion-reconeceron-sua-historia-espana-nunca-existiu-intencion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No interesa que se sepa</a>&rdquo;, explic&oacute; Pi&ntilde;eiro.
    </p><h3 class="article-text">La mano esclava del aeropuerto compostelano</h3><p class="article-text">
        El aeropuerto de Lavacolla en Santiago de Compostela se construy&oacute; con trabajo esclavo. Dos mil prisioneros republicanos estaban encerrados en un terreno y unas viejas naves cercanas a la obra, de manera que el lugar funcion&oacute; primero como campo de concentraci&oacute;n entre marzo y noviembre de 1939 y se reconvirti&oacute; posteriormente en alojamiento para los batallones de trabajadores. &ldquo;All&iacute; se cometieron las canalladas m&aacute;s grandes&rdquo;, escribe Rafael Torres en <em>Los esclavos de Franco,</em> &ldquo;aquello lo mandaba un comandante de Ingenieros, el hombre m&aacute;s desalmado que he conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos barracones es hoy el hotel y restaurante San Paio, en el final del Camino de Santiago, cuya due&ntilde;a se jubil&oacute; hace poco y est&aacute; temporalmente cerrado, a la espera de una pr&oacute;xima reapertura. A diferencia de otros lugares m&aacute;s lujosos, en el <a href="http://www.hostalsanpaio.com/un-poco-de-historia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apartado de historia de la p&aacute;gina web de este modesto hostal</a>, pr&aacute;cticamente de lo &uacute;nico que se habla es de sus d&iacute;as como campo de concentraci&oacute;n. Ah&iacute; se recuerda a Casimiro Jabonero, un teniente del Ej&eacute;rcito Popular condenado a trabajos forzados en las obras del aeropuerto. Se recogen unas l&iacute;neas de <a href="http://www.f10m.org/nova/297" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su diario</a>, que fue publicado en facs&iacute;mil en 2004. Casimiro recordaba c&oacute;mo dorm&iacute;an amontonados unos sobre otros, la f&eacute;rrea disciplina y el golpe de fusta para quien no obedec&iacute;a, el izado de la bandera cada d&iacute;a entonando el Cara al sol, los piojos y la sarna.
    </p><h3 class="article-text">Hotel Convento Santa Clara en Alc&aacute;zar de San Juan</h3><p class="article-text">
        Vicente L&oacute;pez fue un hombre fuerte y valiente al que no consiguieron doblegar nunca. Eso es lo que le transmiti&oacute; su hijo a la hija de este &uacute;ltimo, Lina L&oacute;pez. Estaba afiliado al Partido Comunista y trabajaba en el campo, en Argamasilla de Alba (Ciudad Real). Lo detuvieron, le sentenciaron a muerte y finalmente le conmutaron la pena, por la que pas&oacute; por varias c&aacute;rceles hasta acabar en la de Alc&aacute;zar de San Juan. La represi&oacute;n en la comarca fue tan grande que hubo hasta cuatro recintos carcelarios y un campo de concentraci&oacute;n en el Convento de la Sant&iacute;sima Trinidad. Vicente estuvo en el convento de Santa Clara, construido para las monjas clarisas en el siglo XVI. &ldquo;Nos contaban c&oacute;mo era de solidario y que ayudaba a otros compa&ntilde;eros y camaradas compartiendo lo poco que mi abuela consegu&iacute;a hacerle llegar&rdquo;, recuerda Lina. La esposa de Vicente caminaba 30 kil&oacute;metros de ida y otros tanto de vuelta para llevarle comida, tabaco o lo que necesitara.
    </p><p class="article-text">
        Vicente vivi&oacute; despu&eacute;s una larga vida, hasta los 82 a&ntilde;os, pero no pudo llegar a ver legalizado el Partido Comunista solo por un d&iacute;a, que es lo que &eacute;l hubiera deseado. Su hijo Teo transmiti&oacute; a la familia los recuerdos y la fortaleza del padre. Teo L&oacute;pez falleci&oacute; hace cinco a&ntilde;os pero, un tiempo antes de morir, visi&oacute; con la familia el Convento de Santa Clara. &ldquo;Mi padre se emocion&oacute; mucho&rdquo;, recuerda Lina, &ldquo;nos di&oacute; mucha rabia que no haya una placa o algo que diga todo lo que all&iacute; pas&oacute;&rdquo;. Lina escribi&oacute; una carta al Ayuntamiento haciendo esta solicitud, ya que es de titularidad municipal, pero nunca le contestaron.
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            <span class="title">
                Teo López, el hijo de Vicente López, explicando a su familia en una visita al Hotel Santa Clara los recuerdos que guardaba su padre cuando estuvo allí preso.                            </span>
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        El hotel est&aacute; cerrado desde marzo de 2020 ya que se le fue retirada la adjudicaci&oacute;n a la empresa que la ten&iacute;a por deficiencias en la gesti&oacute;n. Est&aacute; a punto de acometerse una reforma financiada por la Diputaci&oacute;n de Ciudad Real. Cuando reabra, el hotel formar&aacute; parte de la Red de Hosteler&iacute;as de Castilla-La Mancha. En ese momento, Lina volver&aacute; a intentar que el Ayuntamiento coloque una placa recordando a todos los que, como su abuelo, intentaron ser doblegados por el franquismo.
    </p><h3 class="article-text">Fraude en Salamanca</h3><p class="article-text">
        Esta es otra historia que financieramente tampoco ha ido bien. A finales de 2015, el monasterio de la Caridad de Ciudad Rodrigo (Salamanca) fue vendido para ser convertido en un hotel de lujo &mdash;35 habitaciones con spa&mdash; por la empresa Hotel Abadia N.100 SL, comenzaron las obras de reforma pero quedaron paralizadas. Seg&uacute;n el juez que instruy&oacute; el caso de la trama iDental, el monumento se hab&iacute;a comprado con &ldquo;documentaci&oacute;n ficticia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este antiguo monasterio del siglo XVIII fue ocupado por el ej&eacute;rcito de Napole&oacute;n durante la Guerra de Independencia para expulsar de la pen&iacute;nsula a las tropas inglesas. Como ocurri&oacute; con Oia, el de Ciudad Rodrigo tambi&eacute;n pas&oacute; a manos privadas con la desamortizaci&oacute;n. Con la Guerra Civil, primero fue utilizado como centro de detenci&oacute;n a partir de agosto de 1936 y como campo de concentraci&oacute;n entre marzo y septiembre de 1939. Ten&iacute;a una capacidad para 2.000 prisioneros. El estado en el que se encuentra es tan ruinoso que ha entrado a formar parte de la Lista Roja de Patrimonio de Hispania Nostra.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Spa de lujo en C&aacute;ceres</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Refugio de so&ntilde;adores que buscan nuevas experiencias&rdquo; es de uno de los esl&oacute;ganes que utiliza la cadena de hoteles de lujo Hospes para anunciar en su web el Palacio de Arenales &amp; Spa, rodeado de olivos centenarios y 81 nidos de cig&uuml;e&ntilde;as. En la escueta informaci&oacute;n hist&oacute;rica, la empresa indica que esta fue &ldquo;la antigua residencia de verano de Los Golfines&rdquo;, el linaje de Sancho de Paredes Golf&iacute;n, camarero de Isabel la Cat&oacute;lica. De lo que no se informa en ella es que este cortijo del siglo XVII fue un campo de larga duraci&oacute;n que form&oacute; parte de un complejo concentracionario que tambi&eacute;n ten&iacute;a un importante <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/represion-franquista-caceres-fusilados-inventados_1_4330893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destacamento de prisioneros en la plaza de toros</a>, que sigue en uso. Su ocupaci&oacute;n oficial no super&oacute; los 2.500 prisioneros pero el trabajo de investigaci&oacute;n de Carlos Hern&aacute;ndez indica que se super&oacute; considerablemente esa cifra. Funcion&oacute;, al menos, desde noviembre del 37 hasta, como poco, septiembre de 1939.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/escurridiza-restauracion-memoria-campos-carceles-franquistas-hoy-son-hoteles_1_8054061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jun 2021 20:13:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escurridiza restauración de la memoria en los campos y cárceles franquistas que hoy son hoteles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paradores,Hoteles,Campos de concentración,Represión franquista,Prisiones,Carlos Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Todos los prisioneros del franquismo coinciden en que lo peor era el miedo a ser asesinados en cualquier momento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/carlos-hernandez-voragine-investigacion-franco_128_1260476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ecf16ed-a742-425b-bd9b-09aad39b2ddc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El periodista Carlos Hernández, autor de &#039;Los campos de concentración de Franco&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Carlos Hernández, en su investigación sobre los campos de concentración franquistas, revela que en Cantabria hubo 10 con 50.000 prisioneros</p><p class="subtitle">"En España hemos normalizado situaciones que serían inconcebibles en otros lugares del mundo, como mantener la simbología franquista'', sostiene</p><p class="subtitle">Sobre el auge de la extrema derecha en España, Hernández cree que "muchos votan porque no saben lo que supuso realmente el franquismo"</p></div><p class="article-text">
        El periodista Carlos Hern&aacute;ndez de Miguel ha publicado en el pasado mes de marzo su&nbsp;trabajo 'Los campos de concentraci&oacute;n de Franco', una exhaustiva investigaci&oacute;n a la que ha dedicado tres a&ntilde;os de forma exclusiva.&nbsp;''Todos los prisioneros a los que he entrevistado coinciden en que lo peor era el miedo a ser asesinados en cualquier momento, especialmente por las noches'',&nbsp;desvela en conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Este especialista en la materia protagonizar&aacute; el primer acto del ciclo sobre 'Las violencias, los relatos, las v&iacute;ctimas', que se celebrar&aacute; en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine este viernes 15 de noviembre a las 19.30 horas, en el marco de unas jornadas que se prolongar&aacute;n hasta febrero.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez explica que decidi&oacute; llevar a cabo esta investigaci&oacute;n por dos motivos: el &ldquo;&aacute;nimo recibido&rdquo; por algunos supervivientes de los campos nazis, y porque, a ra&iacute;z de la investigaci&oacute;n que inici&oacute; personalmente para indagar acerca de la historia de su t&iacute;o abuelo &ndash;uno de los prisioneros del campo de concentraci&oacute;n de Mauthausen-, descubri&oacute; &ldquo;el enga&ntilde;o al que se ha sometido a la sociedad espa&ntilde;ola respecto a la Segunda Guerra Mundial y la dictadura franquista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su trabajo, de los 296 campos de concentraci&oacute;n &ndash;denominados y reconocidos as&iacute; de forma oficial- que hubo en Espa&ntilde;a, regidos por el ej&eacute;rcito franquista, 10 de ellos se encontraban en Cantabria &ndash; tres en Santo&ntilde;a (uno en el Cuartel de Infanter&iacute;a, otro en el penal del Dueso, y el &uacute;ltimo dividido entre el Fuerte de San Mart&iacute;n y el Instituto Manzanedo), dos en Santander (uno en el Palacio de la Magdalena de Santander y otro formado por varios edificios como la plaza de toros, los Campos de Sport de El Sardinero y el viejo Hip&oacute;dromo de Bellavista), uno en Torrelavega, otro en Castro Urdiales, uno en Laredo, uno en el aer&oacute;dromo de Pontejos y&nbsp;otro en el seminario de Santa Catalina en Corb&aacute;n-.
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        As&iacute; pues, casi un mill&oacute;n de personas fueron prisioneras de estos campos en todo el pa&iacute;s &ndash;m&aacute;s de 50.000 en Cantabria-, entre los que se encontraban combatientes del bando republicano, as&iacute; como civiles que hab&iacute;an sido capturados solo por pertenecer a organizaciones republicanas.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, seg&uacute;n se&ntilde;ala Hern&aacute;ndez, hay que hablar casi exclusivamente de prisioneros, porque la ''mentalidad machista'' de aquella &eacute;poca consideraba que ''los campos de concentraci&oacute;n no eran para mujeres''. &ldquo;Su presencia solo consta en tres de ellos&rdquo;, ha apuntado, y&nbsp;eran trasladadas a estos recintos junto a sus hijos. Los campos,&nbsp;cuya apertura se inici&oacute; tan solo 48 horas despu&eacute;s de la sublevaci&oacute;n&nbsp;del 19 de julio de 1936, se&nbsp;ubicaban lejos de los n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n y ten&iacute;an unos ''objetivos marcados y unas caracter&iacute;sticas predeterminadas''.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Ni eran homog&eacute;neos ni funcionaban de la misma manera'', apunta el periodista, puesto que ten&iacute;an objetivos muy diversos,&nbsp;entre ellos, &rdquo;el exterminio selectivo, la clasificaci&oacute;n de los prisioneros &ndash;es decir, investigar los antecedentes pol&iacute;ticos de cada uno de ellos-, el castigo y la reeducaci&oacute;n&ldquo;. Adem&aacute;s, ''en estos campos de concentraci&oacute;n se formaban los batallones de trabajadores, que se encargaban de construir infraestructuras, como carreteras, puentes o trincheras, por todo el pa&iacute;s'', recalca Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Desde un tiro en la nuca hasta el hambre, pasando por el fusilamiento o las enfermedades, fueron las principales causas de muerte de las ''decenas de miles de v&iacute;ctimas mortales'' que hubo en esos campos del terror, seg&uacute;n el periodista. Sin embargo, Hern&aacute;ndez asegura que, aunque se hable de 10.000 v&iacute;ctimas, esta cifra es ''imposible de concretar'', ya que ''no hay datos registrados''.
    </p><p class="article-text">
        En alusi&oacute;n a las condiciones en las que viv&iacute;an dichos prisioneros, el periodista incide en que ''el hambre que pasaron al estar durante d&iacute;as sin comer, las enfermedades que padecieron y las plagas de piojos que tuvieron debido a la falta de higiene'' son los peores recuerdos que m&aacute;s han marcado a los presos de los campos de concentraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">El voto de la ignorancia</h3><p class="article-text">
        Carlos Hern&aacute;ndez ha sido muy contundente respecto a la actualidad pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a y el auge de la extrema derecha &ndash;que se ha convertido en la tercera fuerza pol&iacute;tica del pa&iacute;s en las elecciones del 10N-. El periodista considera que existen dos perfiles del votante del partido de la ultraderecha: las personas ''que saben lo que votan porque comparten los valores de la dictadura, y ''las que, en un gran porcentaje, votan por ignorancia, ya que no son conscientes de lo que hay detr&aacute;s y lo que supuso realmente el franquismo''.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez cree que ''lo m&aacute;s grave es que todav&iacute;a no se estudia la historia real''. ''En Alemania, el Estado asumi&oacute; su historia y hoy en d&iacute;a los centros educativos llevan a los estudiantes a los campos de concentraci&oacute;n'', ha contado el periodista con indignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Hern&aacute;ndez tambi&eacute;n asigna cierta ignorancia a aquellos que crecieron durante la dictadura, puesto que ''vivieron bajo propaganda con una realidad oculta, como la vinculaci&oacute;n de Franco y Hitler, una historia falsa y datos e im&aacute;genes irreales''. Adem&aacute;s, el periodista destaca que ''Espa&ntilde;a sigue siendo una anomal&iacute;a en la Europa democr&aacute;tica, ya que hemos normalizado situaciones que ser&iacute;an inconcebibles en otros lugares del mundo, como calles dedicadas a personas c&eacute;lebres del r&eacute;gimen, simbolog&iacute;a franquista&hellip;''.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Celia Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/carlos-hernandez-voragine-investigacion-franco_128_1260476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2019 14:24:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Todos los prisioneros del franquismo coinciden en que lo peor era el miedo a ser asesinados en cualquier momento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Campos de concentración,Francisco Franco,Carlos Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los canarios Carlos Hernández y Oliver Herrera terminan terceros en Hawai]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/nauticos/carlos-hernandez-oliver-herrera-hawai-vela-maserati-transpacific-race-travesia_1_1433453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0609d02-f25a-4f54-bbc5-d71e6ab81c01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Los canarios Carlos Hernández y Oliver Herrera en las aguas hawaianas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dúo insular logra el bronce, a bordo del trimarán MOD70 'Maserati'</p></div><p class="article-text">
        El trimar&aacute;n MOD70 'Maserati' con el lanzarote&ntilde;o Carlos Hern&aacute;ndez y el majorero Oliver Herrera en la tripulaci&oacute;n se ha clasificado en tercera posici&oacute;n de la Transpacific Race, la traves&iacute;a entre Los Angeles y Honolulu (Hawai) con un recorrido de unas 2.500 millas n&aacute;uticas (4.632 km).
    </p><p class="article-text">
        El 'Maserati', con Giovanni Soldini como patr&oacute;n, ha invertido 4 d&iacute;as, 18 horas, 26 minutos y 51 segundos en cubrir el recorrido, a pesar de las graves aver&iacute;as en la direcci&oacute;n del tim&oacute;n que sufri&oacute; el pasado lunes al impactar con un objeto flotante no identificado.
    </p><p class="article-text">
        El vencedor de la carrera ha sido el trimar&aacute;n estadounidense 'Argos', al mando de Jaso Carroll, con un tiempo de 4 d&iacute;as, 11 horas, 20 minutos y 32 segundos, seguido del 'Power Play' de Peter Cunninghan, con un registro de 4 d&iacute;as, 11 horas, 51 minutos y 51 segundos.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones climatol&oacute;gicas del recorrido y el escaso viento a la salida de la regata, ha sido el h&aacute;ndicap por el cual ninguno de los trimaranes participante han conseguido batir el r&eacute;cord de la prueba establecido en el a&ntilde;o 2017, por el tambi&eacute;n trimar&aacute;n estadounidense 'Mighty Merloe', que lo estableci&oacute; en 4 d&iacute;as, 6 horas, 32 minutos y 30 segundos.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima cita del Maserati ser&aacute; ya en el mes de Octubre para establecer el r&eacute;cord de la traves&iacute;a Hong Kong - Vietnam.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/nauticos/carlos-hernandez-oliver-herrera-hawai-vela-maserati-transpacific-race-travesia_1_1433453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 10:50:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los canarios Carlos Hernández y Oliver Herrera terminan terceros en Hawai]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Hawai]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La magnitud de la represión franquista fue tan grande que los campos de concentración quedaron olvidados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-entrevista-campos-concentracion_128_1653758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ecf16ed-a742-425b-bd9b-09aad39b2ddc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La magnitud de la represión franquista fue tan grande que los campos de concentración quedaron olvidados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carlos Hernández publica este viernes el libro</p><p class="subtitle">Los campos de concentración de Franco</p><p class="subtitle">, una investigación que revela la existencia de casi 300 en toda España</p><p class="subtitle">"Toda España fue un gran campo de concentración franquista: los presos quedaron bajo permanente amenaza, incluso en libertad"</p><p class="subtitle">"Que un gobierno democrático no haya sido capaz de exhumar a un dictador fascista demuestra que algo falla en este país, que aquel atado y bien atado sigue vigente"</p></div><p class="article-text">
        Franco <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Franco-campos-concentracion-Espana-calculado_0_876663097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cre&oacute; 296 campos de concentraci&oacute;n en toda Espa&ntilde;a</a> que estuvieron abiertos desde horas despu&eacute;s de su golpe de Estado hasta bien entrada la dictadura. Pasaron por ellos entre 700.000 y un mill&oacute;n de espa&ntilde;oles que sufrieron torturas f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas, enfermedades, hambre extrema y lavado de cerebro. Incontables personas fueron asesinadas o no sobrevivieron a la falta de alimentos, higiene y atenci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora se cre&iacute;a que hab&iacute;an existido m&aacute;s de un centenar de centros, pero una investigaci&oacute;n del periodista, colaborador de eldiario.es, Carlos Hern&aacute;ndez, a partir de la apertura de nuevos archivos y plasmada en su libro <em>Los campos de concentraci&oacute;n de Franco</em>, ha revelado estos nuevos datos de un episodio de nuestra Historia en ocasiones olvidado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; ignoramos los detalles de tanta represi&oacute;n de los campos de concentraci&oacute;n franquistas? &iquest;Por qu&eacute; su magnitud ha sorprendido a tanta gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay principalmente dos motivos. El m&aacute;s importante es que el franquismo, dentro de su estrategia encaminada a borrar las huellas de sus innumerables cr&iacute;menes, puso especial hincapi&eacute; en eliminar cualquier prueba de su estrecha relaci&oacute;n con la Alemania nazi que le permiti&oacute;, entre otras cosas, ganar la guerra. Cuando Hitler fue derrotado, Franco trat&oacute; de congraciarse con los aliados y, a partir de 1945, el t&eacute;rmino campo de concentraci&oacute;n comenz&oacute; a vincularse a los campos de exterminio nazi, especialmente a Auschwitz. Los sistemas concentracionarios espa&ntilde;ol y alem&aacute;n ten&iacute;an algunas similitudes y no pocas diferencias. Para investigarlos tenemos que huir de comparaciones absolutas, aunque es obvio que el sufrimiento de los presos, la &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo;, los lavados de cerebro, el hambre extrema y, en muchos casos, incluso la est&eacute;tica era muy similar. En cualquier caso, el concepto campo de concentraci&oacute;n vinculaba al franquismo con algo muy negativo, tanto internacionalmente como ante los propios espa&ntilde;oles y por eso trataron de borrar lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        El otro motivo es la propia magnitud de la represi&oacute;n. Tuvo tantas patas, tantos trabajadores esclavos, c&aacute;rceles&hellip; que esto qued&oacute; en parte olvidado, mezclado y confundido con otras estructuras, como las prisiones. Ya me est&aacute;n preguntando de hecho en Twitter por qu&eacute; en este estudio no aparece, por ejemplo, recintos como Valdenoceda o la Isla de San Sim&oacute;n. Ambos fueron terribles, pero oficialmente fueron c&aacute;rceles y no campos. Eso no le quita ni un &aacute;pice de crueldad a estos y muchos otros lugares, pero mi trabajo se ha centrado en los campos de concentraci&oacute;n oficiales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Da la sensaci&oacute;n de que, en general, no conocemos la verdadera escala, de que mucha informaci&oacute;n se nos qued&oacute; por el camino.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mucha. Para empezar, resulta imposible saber el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas de los campos porque no se registraban los asesinatos ni la mayor&iacute;a de las muertes por hambre o enfermedades. Tambi&eacute;n sol&iacute;an liberar, en ocasiones, a los prisioneros en estado terminal para que murieran en sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se ha hablado de la &uacute;ltima etapa de la represi&oacute;n que sufr&iacute;an los prisioneros, parad&oacute;jicamente, cuando obten&iacute;an la libertad. Pasaban a una situaci&oacute;n de libertad siempre controlada, ten&iacute;an que presentarse regularmente ante la Guardia Civil, eran vigilados por vecinos y falangistas y eran constantemente humillados. Se condicionaba su vida, estaban condenados a la pobreza, les expoliaron, no pod&iacute;an encontrar trabajo o solo los empleos m&aacute;s duros o ingratos. Por poner solo uno de los muchos ejemplos, me estremeci&oacute; encontrar un escrito del Ayuntamiento de Madrid pidiendo informaci&oacute;n sobre los antecedentes pol&iacute;ticos de un vecino que solo pretend&iacute;a abrir un bar. Como la informaci&oacute;n que recibi&oacute; dec&iacute;a que no era af&iacute;n al Movimiento, no le dieron la licencia de apertura. Esto no era la excepci&oacute;n, sino la norma.
    </p><p class="article-text">
        Se produjeron incluso suicidios de hombres que volvieron a su pueblo marcados, sin trabajo, con sus casas y terrenos expropiados. Ni siquiera con la libertad, si es que llegaba, hab&iacute;a verdadera libertad. Toda Espa&ntilde;a era un gran campo de concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fueron los presos esclavos los que construyeron el Valle de los Ca&iacute;dos, &iquest;de qu&eacute; es partidario, de resignificarlo, demolerlo, abandonarlo...?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Valle de los Ca&iacute;dos es un monumento que fue construido exclusivamente para ensalzar al tirano, a la dictadura y a sus verdugos: no tiene resignificaci&oacute;n posible. Quiz&aacute; en otra naci&oacute;n europea se podr&iacute;a hacer, pero en Espa&ntilde;a no estamos preparados, no hay suficiente madurez democr&aacute;tica. Generar&iacute;a un nuevo debate que seguramente derivar&iacute;a en la conversi&oacute;n en un museo en el que se tratase a v&iacute;ctimas y verdugos por igual, as&iacute; que soy de los que cree que demolerlo es la &uacute;nica salida. Se debe hacerlo de acuerdo a la legalidad y con la mayor&iacute;a necesaria en el Congreso, claro. Pero el Valle de Cuelgamuros debe volver a ser ocupado por la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Antes de dar ese paso, hay que sacar de ah&iacute; todos los cuerpos que reposan all&iacute;. A los combatientes fallecidos, republicanos y franquistas, hay que darles un entierro digno. Eso no puede significar una equiparaci&oacute;n entre la dictadura y una rep&uacute;blica, con sus defectos y virtudes, pero democr&aacute;tica. Al dictador hay que sacarlo de all&iacute; cuanto antes y entreg&aacute;rselo a su familia para que lo entierre en un lugar discreto, en el que no se permitan homenajes p&uacute;blicos ni la exaltaci&oacute;n del fascismo. Lo contrario ser&iacute;a contravenir la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Y creo que hay que hacer lo mismo con Primo de Rivera, es un error tomar una decisi&oacute;n sobre ellos por separado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;S&iacute; ser&iacute;a posible resignificar los campos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; soy partidario de que se resignifiquen algunos de los campos y convertirlos en museos. Y en todos ellos que se instalen placas informativas informando lo que all&iacute; sucedi&oacute; y recordando a las v&iacute;ctimas. En algunos sitios ya se ha empezado a hacer y hay que generalizarlo. Ser&aacute; doloroso, iremos a un concierto, a una corrida o a un partido de f&uacute;tbol y nos lo encontraremos, porque en esa plaza de toros o en ese estadio sufrieron miles de prisioneros, pero es imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Se suele comparar el Valle de los Ca&iacute;dos con Auschwitz para justificar su resignificaci&oacute;n. Sin embargo, Auschwitz no era un monumento fascista, era precisamente un campo de concentraci&oacute;n. El Valle es un monumento fascista, enaltecedor de la dictadura, que ha perdurado durante 80 a&ntilde;os como tal, no es comparable a un campo. Ojal&aacute; no hubieran destruido, por ejemplo, la c&aacute;rcel de Carabanchel que era un edificio realmente simb&oacute;lico y que ser&iacute;a el lugar perfecto para albergar un gran museo de la Memoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo analiza el aplazamiento de la exhumaci&oacute;n de Franco estos meses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sacar a Franco era imprescindible, es un proceso que debi&oacute; iniciarse hace much&iacute;simos a&ntilde;os. Ya que no se hizo, mejor es ahora que nunca, pero he echado en falta estudios previos, tanto legales como pol&iacute;ticos, que evitaran que se diera esta demora y que el tema se enquiste en los tribunales. Se deber&iacute;a haber hecho de tal modo que, una vez anunciado, ya fuese absolutamente irreversible, habiendo cambiado las leyes que hicieran falta.
    </p><p class="article-text">
        Espero que hayamos extra&iacute;do alguna lecci&oacute;n de todo esto, hemos sido incapaces de hacer lo que se hizo hace 70 a&ntilde;os en Europa. Que un gobierno democr&aacute;tico no haya sido capaz de exhumar a un dictador fascista demuestra la poca calidad de nuestra democracia, demuestra que algo falla en este pa&iacute;s y que aquel &ldquo;atado y bien atado&rdquo; sigue vigente. Quedan resortes en una parte de la judicatura que, aunque minoritaria, proviene o es heredera del fascismo. Y hay herederos en el poder pol&iacute;tico, en el econ&oacute;mico y en el period&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n se ve, supongo, en el peso y aceptaci&oacute;n de la opini&oacute;n de la familia Franco en todo el proceso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; vinculado a esa falta de madurez democr&aacute;tica de la que hablamos. Durante y despu&eacute;s de la Transici&oacute;n, en Espa&ntilde;a no se reconstruy&oacute; un relato hist&oacute;rico fiel de la guerra y la dictadura y por tanto la sociedad no conoce su historia. No se ha estudiado en el colegio, tambi&eacute;n porque a muchos profesores les ha supuesto un problema abordar el tema en sus clases.
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros 30 a&ntilde;os tras la muerte de Franco en los medios no se hablaba de esto. Y por eso ahora la gente se sorprende al o&iacute;r hablar de campos de concentraci&oacute;n en Espa&ntilde;a, porque aqu&iacute; no hemos tenido un proceso de revisi&oacute;n hist&oacute;rica como el de Alemania, Chile o Argentina. En este pa&iacute;s se han dado por normales cosas que no lo son, como que la Familia Franco tenga el poder que tiene, o que est&eacute; en posesi&oacute;n de un ducado, un t&iacute;tulo nobiliario. Eso es un insulto a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este marzo se cumplen tres a&ntilde;os de la sentencia que dicataba la exhumaci&oacute;n de los hermanos Lape&ntilde;a del Valle de los Ca&iacute;dos tras pasar incluso por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. &iquest;C&oacute;mo se explica una tramitaci&oacute;n tan farragosa? </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/familias-enterrados-Valle-Caidos-exhumacion_0_877012371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se cumplen tres a&ntilde;os de la sentencia que dicataba la exhumaci&oacute;n de los hermanos Lape&ntilde;a</a>
    </p><p class="article-text">
        Es algo sintom&aacute;tico lo que ha pasado con las familias de los enterrados en el Valle de los Ca&iacute;dos, todos los obst&aacute;culos judiciales y eclesi&aacute;sticos que se han encontrado para recuperar los restos de sus seres queridos. El papel de la Justicia ha sido lamentable, pero tambi&eacute;n el de la Iglesia Cat&oacute;lica. Si no tuviera las reminiscencias franquistas que tienen, el prior habr&iacute;a sido cesado. Cada cosa que ha hecho el prior tenemos que achac&aacute;rsela a &eacute;l, pero la Conferencia Episcopal, el Vaticano y en &uacute;ltima instancia el Papa Francisco lo han permitido. Son tambi&eacute;n responsables, no s&eacute; si llamarlos pol&iacute;ticos o espirituales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quedan muchas cosas pendientes en esta legislatura, arrastradas desde hace demasiado tiempo: las fosas comunes sin abrir, las medallas de Billy el Ni&ntilde;o o por supuesto la exhumaci&oacute;n de Franco. &iquest;Las resolveremos alg&uacute;n d&iacute;a?</strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Memoria-Historica-Gobierno-Pedro-Sanchez_0_874912745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas cosas pendientes en esta legislatura</a>
    </p><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as que soy m&aacute;s esc&eacute;ptico y tengo esa postura que se resume en: 'este pa&iacute;s no tiene soluci&oacute;n'. Pero en general creo de verdad que vamos a conseguir resolverlo. Es esencial para ello dar informaci&oacute;n sobre lo que ocurri&oacute;, es eso lo que va a permitir que la sociedad reciba de forma natural medidas necesarias que ya se tomaron en Europa hace d&eacute;cadas. Siempre habr&aacute; reacciones negativas, pero ser&aacute;n cada vez m&aacute;s marginales y poco a poco lo aplaudir&aacute; el grueso de los espa&ntilde;oles. Lo que no es normal es que en este pa&iacute;s pase lo que no ocurre en ninguna otra naci&oacute;n del mundo, as&iacute; que quiero creer que, paso a paso, lo superaremos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hace falta una reforma de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica? &iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a ser?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Ley de Memoria Hist&oacute;rica naci&oacute; con buenas intenciones, se fue edulcorando a lo largo de su tramitaci&oacute;n por presiones externas y tambi&eacute;n internas en el PSOE, y finalmente se qued&oacute; en una norma a medias, claramente insuficiente. Supuso un avance, desde luego, pero peque&ntilde;o, y eso a la larga ha creado un problema que era evitable, y por eso tenemos que modificarla.
    </p><p class="article-text">
        Se qued&oacute; corta en todo, pero sobre todo porque se centr&oacute; en el &aacute;mbito te&oacute;rico. No se establecieron medidas pr&aacute;cticas: pide acabar con los s&iacute;mbolos franquistas pero no pone plazos ni competencias ni sanciones. Tampoco resolvi&oacute; el tema fundamental de la exhumaci&oacute;n de Franco ni el del Valle de los Ca&iacute;dos, ni las sentencias de los tribunales franquistas. Creo que fue debido a cierta cobard&iacute;a del gobierno socialista de entonces. Espero que el PSOE haya aprendido de aquel error. Me preocupa que contin&uacute;en esas presiones internas porque he constatado que algunas de las comunidades que menos han avanzado en temas de memoria hist&oacute;rica est&aacute;n gobernadas desde hace d&eacute;cadas por socialistas, como Extremadura o Castilla-La Mancha. A&uacute;n as&iacute;, espero y quiero creer que entre todos alg&uacute;n d&iacute;a exhumaremos a Franco y enterraremos el franquismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Remacha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-hernandez-entrevista-campos-concentracion_128_1653758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Mar 2019 20:23:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La magnitud de la represión franquista fue tan grande que los campos de concentración quedaron olvidados"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Campos de concentración,Carlos Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La UCO acorrala el discurso de Susana Díaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/uco-acorrala-susana-diaz_129_3390652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbc479fb-1df2-4fa1-b62d-5ffac0bf146a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La UCO acorrala el discurso de Susana Díaz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UCO y jueces como Eloy Velasco están aguando la campaña a Díaz: cada nuevo escándalo hace que buena parte de la España progresista se pregunte por qué los socialistas que ella representa situaron a Rajoy en la Moncloa</p></div><p class="article-text">
        Si no puedes explicar una medida, una ley o una iniciativa&hellip; no la tomes. Este es el primer mandamiento de la pol&iacute;tica y su incumplimiento suele conducir, directamente, al infierno de la derrota. Ese axioma est&aacute; siendo determinante durante la campa&ntilde;a electoral de las primarias socialistas. Tal y como muchos predijimos, Susana D&iacute;az ha tenido que afrontar esta carrera con el m&aacute;s pesado de los lastres: haber liderado una operaci&oacute;n para derrocar a un secretario general elegido por la militancia y, lo que es a&uacute;n m&aacute;s grave, para permitir que el partido m&aacute;s corrupto de la historia de nuestra democracia siguiera gobernando Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta andaluza, en el debate del lunes, y el ej&eacute;rcito de dirigentes que la apoya, en cualquier ocasi&oacute;n que se le presenta, esgrimen numerosas razones para seguir justificando aquella hist&oacute;rica abstenci&oacute;n. Su problema es que todas ellas se entienden mejor en Ferraz o en las plantas nobles de las distintas federaciones que en las casas del pueblo que hay repartidas por Espa&ntilde;a. Las consignas de que &ldquo;nadie, ni siquiera Zapatero se f&iacute;a ya de S&aacute;nchez&rdquo;, el reproche de que &ldquo;iba por libre y no nos ten&iacute;a en cuenta&rdquo; o el mantra de que &ldquo;repetir elecciones habr&iacute;a permitido que el PP mejorara sus resultados&rdquo;, pueden ser grandes argumentos para una reuni&oacute;n de una gestora o de un Comit&eacute; Federal, pero no cala entre unos militantes que contemplan at&oacute;nitos c&oacute;mo una mafia de pol&iacute;ticos, empresarios, fiscales y periodistas se dedica a barrenar los cimientos democr&aacute;ticos de este pa&iacute;s gracias a la abstenci&oacute;n c&oacute;mplice de su PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Es la UCO y jueces como Eloy Velasco los que le est&aacute;n aguando la campa&ntilde;a a Susana D&iacute;az. Cada nuevo esc&aacute;ndalo, cada vergonzosa conversaci&oacute;n entre corruptos que trasciende, cada nuevo imputado hace que buena parte de la Espa&ntilde;a progresista vuelva a preguntarse por qu&eacute; los socialistas que ella representa situaron a Rajoy en la Moncloa.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto es dif&iacute;cil pensar que vayan a surtir efecto alguno acciones desesperadas de &uacute;ltima hora como la propuesta program&aacute;tica que present&oacute; este mi&eacute;rcoles en Madrid. Prometer ahora, solo 90 horas antes de que vote la militancia, una renta-cr&eacute;dito para j&oacute;venes de 24.000 euros o subirse (not&aacute;ndose demasiado que no se quiere subir) al carro de sus adversarios proponiendo, desde la m&aacute;s absoluta inconcreci&oacute;n, regular las consultas a la militancia, demuestra la improvisaci&oacute;n, la inseguridad y los bandazos que ha dado Susana D&iacute;az durante estas &uacute;ltimas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que no ha sido la &uacute;nica en hacerlo. Los otros dos candidatos tambi&eacute;n han demostrado sus contradicciones y su camaleonismo pol&iacute;tico. S&aacute;nchez pretende hacer olvidar aquel enamoramiento inicial con Albert Rivera levantando el pu&ntilde;o en sus actos como si no hubiera un ma&ntilde;ana. L&oacute;pez intenta, mientras tanto, desmarcarse de su exsecretario general con el que, sin embargo, sigue compartiendo el 99% del discurso y de la estrategia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Todos tienen puntos d&eacute;biles, errores graves en su haber y un sinf&iacute;n de razones para ser criticados. Sin embargo, la inercia de este periodo pol&iacute;tico y los odios viscerales en la &ldquo;familia&rdquo; socialista han colocado a cada uno en un sitio; y D&iacute;az, lo quiera o no, est&aacute; tan cerca de Rajoy que hasta ha recibido el apoyo un&aacute;nime y fervoroso de la caverna medi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda, como dijo la pol&iacute;tica de Triana, de que &ldquo;el partido est&aacute; malito&rdquo;. La enfermedad comenz&oacute; en 2010, tras el dram&aacute;tico volantazo que Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero dio a sus pol&iacute;ticas sociales y econ&oacute;micas como consecuencia de la crisis. El debate de fondo que deber&iacute;a dirimirse en estos d&iacute;as estriba en determinar si la medicina que necesita el PSOE es roja o azul. D&iacute;az y los suyos juegan a una equidistancia entre el PP y Podemos que acaba sonando m&aacute;s a gran coalici&oacute;n que a pacto de progreso. Por eso miran m&aacute;s a Francia o a Alemania que a Portugal. Todas las encuestas coinciden en que esa visi&oacute;n no coincide con los deseos de los fieles y potenciales votantes socialistas. Susana D&iacute;az estar&iacute;a muerta como candidata si de unas elecciones generales se tratara. El pr&oacute;ximo domingo veremos si tambi&eacute;n lo est&aacute; a los ojos de su militancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/uco-acorrala-susana-diaz_129_3390652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 May 2017 18:58:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La UCO acorrala el discurso de Susana Díaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Susana Díaz,Carlos Hernández,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un debate clarificador sin efecto alguno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debate-clarificador-efecto-alguno_129_3396283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1e7544b-50a1-4d9e-aa32-b5ff5e45e206_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un debate clarificador sin efecto alguno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si algo hay que agradecer a los tres candidatos socialistas a la secretaría general del PSOE es que no ha habido máscaras ni paños calientes</p></div><p class="article-text">
        No ha habido m&aacute;scaras ni pa&ntilde;os calientes. Si algo hay que agradecer a los tres candidatos socialistas a la secretar&iacute;a general del PSOE ha sido la claridad con que han hablado durante el debate. M&aacute;s all&aacute; de los virulentos ataques personales en los que Susana D&iacute;az hizo valer su larga experiencia org&aacute;nica, tanto ella como Pedro S&aacute;nchez y Patxi L&oacute;pez dejaron claro cu&aacute;l es su modelo ideal de partido y la estrategia pol&iacute;tica que desarrollar&iacute;an si vencen el pr&oacute;ximo domingo.
    </p><p class="article-text">
        Ya en sus preparad&iacute;simas intervenciones iniciales, la presidenta andaluza opt&oacute; por marcar las diferencias entre su proyecto y el de Podemos, mientras que S&aacute;nchez eligi&oacute; a Mariano Rajoy como el &uacute;nico y verdadero adversario a derrotar. A partir de ah&iacute;, entre ataque y ataque, ambos ense&ntilde;aron sus cartas sin demasiados complejos ante un Patxi L&oacute;pez que brill&oacute; con luz propia en su papel de esforzado e incansable &ldquo;cosedor&rdquo; de un partido que sigue abierto en canal.
    </p><p class="article-text">
        Susana D&iacute;az, pese a calificar de &ldquo;t&oacute;xico e infame&rdquo; al Partido Popular, defendi&oacute; la abstenci&oacute;n con que el PSOE permiti&oacute; gobernar a Rajoy y no quiso desmarcarse de una posible gran coalici&oacute;n entre socialistas y populares. Igual de clara fue al defender el partido de siempre, en el que las grandes decisiones las toman los dirigentes y no los militantes: &ldquo;No me esconder&eacute; detr&aacute;s de los militantes&rdquo;, asegur&oacute; la candidata en una de sus promesas m&aacute;s significativas. Su oferta en estas primarias se limita a una idea y un acto de fe: la idea de que con ella el partido dejar&aacute; de dar bandazos y la profec&iacute;a de que su liderazgo les conducir&aacute; a la victoria electoral. De hecho la principal propuesta de la l&iacute;der andaluza fue la de dimitir en caso de no obtener un buen resultado en las pr&oacute;ximas elecciones generales.
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez plante&oacute; todo lo contrario y as&iacute; su primer compromiso, en caso de ser elegido, fue el de exigir la dimisi&oacute;n de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. El exsecretario general defendi&oacute; abiertamente el modelo portugu&eacute;s y, por tanto, dej&oacute; m&aacute;s que abierta la puerta a un acuerdo con Podemos para llegar a la Moncloa. En las ant&iacute;podas del pensamiento de D&iacute;az, S&aacute;nchez apost&oacute; por dar m&aacute;s poder a la militancia, convocando consultas para que sea ella la que tenga la &uacute;ltima palabra en asuntos determinantes de la estrategia pol&iacute;tica del partido. M&aacute;s izquierda y m&aacute;s democracia interna fueron, por tanto, sus dos ofertas estrella.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes menos le conocen, Patxi L&oacute;pez fue la sorpresa del debate. Su discurso fue de lejos el m&aacute;s sobrio y el que son&oacute; m&aacute;s espont&aacute;neo. Frente a las intervenciones memorizadas y/o preparadas de sus adversarios, el exlehendakari habl&oacute;, por momentos, desde las entra&ntilde;as. M&aacute;s all&aacute; de los gestos y las formas, L&oacute;pez demostr&oacute; que sigue coincidiendo ideol&oacute;gica y estrat&eacute;gicamente en casi todo con Pedro S&aacute;nchez. Por ello trat&oacute; de dejar en evidencia el elemento que le diferencia de &eacute;l y de su otra rival: ser el &uacute;nico que no levanta una profunda animadversi&oacute;n entre las filas enemigas.
    </p><p class="article-text">
        El debate deja por tanto un escenario muy similar al que ten&iacute;amos antes de su celebraci&oacute;n. Estrat&eacute;gicamente todo est&aacute; en el mismo sitio que estaba y no es previsible que los militantes socialistas cambien su voto por los ataques y las descalificaciones que se han cruzado los tres candidatos. S&aacute;nchez sale como entr&oacute;, acusado de ser el culpable de las derrotas electorales y de dar bandazos ideol&oacute;gicos, en funci&oacute;n de sus intereses personales, que le llevaron a pactar con Ciudadanos y luego a coquetear con Podemos. D&iacute;az sigue teniendo en la mochila su apoyo a la investidura de Rajoy y las deslealtades que promovi&oacute; contra el anterior secretario general. L&oacute;pez contin&uacute;a con el discurso de la unidad caminando por tierra de nadie. Est&aacute; por ver, por tanto, si la militancia castiga m&aacute;s la abstenci&oacute;n al PP o los bandazos, la deslealtad o las derrotas, el PSOE de siempre o el que quiere acercarse a eso que se suele llamar la nueva pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debate-clarificador-efecto-alguno_129_3396283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 May 2017 17:45:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un debate clarificador sin efecto alguno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El señor Francisco Franco, el pucherazo del 36 y la democracia acomplejada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/francisco-franco-pucherazo-democracia-acomplejada_129_3405182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8faa812c-9a94-400a-bb93-84e042a2ccf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El señor Francisco Franco, el pucherazo del 36 y la democracia acomplejada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros políticos democráticos han tardado 41 años en decidir que Franco, el sátrapa genocida, no puede estar enterrado con los honores de un faraón y que las víctimas merecen salir de las cunetas</p><p class="subtitle">El PP acusa al PSOE de romper el "pacto constitucional" por querer sacar a Franco del Valle de los Caídos</p></div><p class="article-text">
        El Parlamento exigir&aacute; al Gobierno que saque del Valle de los Ca&iacute;dos los restos mortales del dictador. Igualmente decidir&aacute; que se establezca el 11 de noviembre como d&iacute;a de homenaje a las v&iacute;ctimas del franquismo y plantear&aacute;, entre otras medidas, la necesidad de que la Administraci&oacute;n colabore en la localizaci&oacute;n y exhumaci&oacute;n de las fosas en que yacen m&aacute;s de 100.000 hombres y mujeres asesinados por la dictadura. Si fu&eacute;ramos v&iacute;rgenes e ingenuos y no tuvi&eacute;ramos memoria, hoy estar&iacute;amos celebrando por todo lo alto las decisiones debatidas este martes por el Congreso de los Diputados, para reactivar la Ley de Memoria Hist&oacute;rica, que&nbsp;a pesar de las diferencias que existen entre los grupos de izquierda todo apunta que se aprobar&aacute;n este jueves.
    </p><p class="article-text">
        Si lo fu&eacute;ramos, no dar&iacute;amos importancia a la fecha en que se ha producido este debate: mayo de 2017. S&iacute;; nuestros pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos han tardado 41 a&ntilde;os en decidir que Franco, el s&aacute;trapa genocida, no puede estar enterrado con los honores de un fara&oacute;n; han tenido que pasar cuatro d&eacute;cadas para darse cuenta de que las v&iacute;ctimas merecen salir de las cunetas en que siguen enterradas como si fueran perros.
    </p><p class="article-text">
        Si lo fu&eacute;ramos, no analizar&iacute;amos el porqu&eacute; de la negativa del Partido Popular a apoyar esta iniciativa. No nos preguntar&iacute;amos las razones por las que su portavoz en el debate parlamentario busc&oacute; mil y una excusas, hasta llegar a Stalin y a Venezuela, para oponerse a la propuesta. No nos rechinar&iacute;an los dientes al escuchar a Alicia S&aacute;nchez Camacho eludir la palabra dictador y preferir referirse a &eacute;l como &ldquo;el se&ntilde;or Francisco Franco&rdquo;. No nos indignar&iacute;a comprobar c&oacute;mo la formaci&oacute;n pol&iacute;tica que nos gobierna se niega a liberarse de sus v&iacute;nculos con el franquismo. No nos avergonzar&iacute;amos de que, con su voto y su discurso, el partido con m&aacute;s apoyo popular en Espa&ntilde;a reafirme su distancia con la derecha europea representada por Angela Merkel y se sit&uacute;e a un paso de las tesis revisionistas del Frente Nacional o de Alianza por Alemania. Apenas hay diferencias entre quienes cuestionan la existencia de las c&aacute;maras de gas y los que niegan el car&aacute;cter totalitario y criminal del r&eacute;gimen franquista. El discurso del PP suena igual que el de historiadores condenados por su infame blanqueo del nazismo como David Irving.
    </p><p class="article-text">
        Si lo fu&eacute;ramos, no recordar&iacute;amos que este tipo de decisiones suelen quedarse en un llamativo titular y una bonita fotograf&iacute;a. Por poner solo un ejemplo de esos fuegos artificiales que tanto gustan a nuestros pol&iacute;ticos: hace ya dos a&ntilde;os que el Congreso de los Diputados aprob&oacute; por unanimidad reconocer y homenajear a los 9.300 espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que fueron deportados a campos de concentraci&oacute;n nazis. 24 meses despu&eacute;s no se ha cumplido este mandato; el Gobierno se ha declarado insumiso y la oposici&oacute;n no ha ejercido su papel de recordarle, diariamente, su repugnante incumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        Si lo fu&eacute;ramos, preferir&iacute;amos olvidar que Felipe Gonz&aacute;lez tuvo 15 a&ntilde;os para desmantelar los vestigios de la dictadura y no quiso hacerlo. Tres mayor&iacute;as absolutas consecutivas en las que no se atrevi&oacute; a sacar al dictador de su mausoleo ni a dar un entierro digno, entre otros, a sus compa&ntilde;eros socialistas que hab&iacute;an muerto por defender la democracia republicana frente al eje Franco-Hitler-Mussolini. El gran Felipe estaba en otras cosas, sin duda importantes, y no le pareci&oacute; relevante que como pa&iacute;s, realiz&aacute;ramos una revisi&oacute;n hist&oacute;rica rigurosa que habr&iacute;a acabado, de una vez por todas, con la historiograf&iacute;a franquista que a&uacute;n contamina los libros de texto que estudian nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        Si lo fu&eacute;ramos, ignorar&iacute;amos que Zapatero permiti&oacute; a la parte m&aacute;s conservadora de su partido descafeinar su Ley de Memoria Hist&oacute;rica y olvidar&iacute;amos que tuvo siete a&ntilde;os para llevar a cabo las iniciativas que ahora plantea desde la oposici&oacute;n. Si lo fu&eacute;ramos, no nos vendr&iacute;a a la cabeza la casi lasciva satisfacci&oacute;n que emanaba Mariano Rajoy al explicar orgulloso que su Gobierno hab&iacute;a asesinado y enterrado la Ley en otra cuneta, al dotarla de un presupuesto anual de cero euros.
    </p><p class="article-text">
        Para nuestra suerte o nuestra desgracia no somos v&iacute;rgenes, ingenuos ni desmemoriados. Vemos cada d&iacute;a el letal fruto de la cobard&iacute;a y los complejos con que los pol&iacute;ticos dem&oacute;cratas han abordado este tema durante los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. Esa es la raz&oacute;n por la que hoy vivimos un auge del revisionismo franquista. El negacionismo de nuestro Holocausto viaja a trav&eacute;s de Internet, contamina ondas de radio y televisi&oacute;n y alcanza las portadas de los peri&oacute;dicos de papel. Basta con que unos supuestos historiadores se quiten moment&aacute;neamente sus camisas azules y escriban un libro repleto de falsedades y medias verdades para que el producto consiga calar en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ocurri&oacute; recientemente con <em>1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular</em> en el que Manuel &Aacute;lvarez Tard&iacute;o y Roberto Villa legitiman el golpe de Estado franquista demostrando un supuesto pucherazo electoral de la izquierda en las elecciones de febrero del 36.&nbsp;Sin cuestionarse m&iacute;nimamente el sesgo que ya hab&iacute;an demostrado los autores en obras anteriores, ni contrastar sus conclusiones con otros historiadores de, estos s&iacute;, reconocido rigor y prestigio, numerosos medios dieron por buenas sus tesis y las reprodujeron como si de verdades absolutas se tratara. Dos meses despu&eacute;s, tras analizar detalladamente la obra, el catedr&aacute;tico de Historia de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona Jos&eacute; Luis Mart&iacute;n Ramos la ha desmontado punto por punto <a href="http://blogs.publico.es/dominiopublico/19753/las-elecciones-de-1936-y-el-frente-popular-el-triunfo-de-la-democracia-frente-a-las-alternativas-autoritarias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en P&uacute;blico</a>. Lamentablemente, su estudio no llegar&aacute; a las portadas y los espacios que, por mala fe o por pura ignorancia de los periodistas de turno, cop&oacute; el sesgado relato de Villa y Tard&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; la &uacute;ltima vez que ocurran cosas similares. La democracia acomplejada ha permitido que varias generaciones de espa&ntilde;oles crecieran en la ignorancia, cuando no en la tergiversaci&oacute;n franquista, de nuestra historia reciente. Nuestros pol&iacute;ticos socialistas, centristas y comunistas han tolerado que uno de los lugares tur&iacute;sticos de la capital del Reino sea la tumba de un criminal que secuestr&oacute; nuestras libertades durante 40 a&ntilde;os. Nuestro r&eacute;gimen de libertades no ha querido evitar que se siga equiparando a v&iacute;ctimas y a verdugos.
    </p><p class="article-text">
        El terreno est&aacute; abonado, pues, para que el revisionismo franquista siga creciendo hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;. Lo har&aacute; si no arrancamos de cuajo sus ra&iacute;ces. Podr&iacute;amos pensar que la iniciativa debatida este martes en el Congreso de los Diputados es un paso decisivo para realizar esa poda sanadora con unas tijeras de democracia, cultura y verdad. Podr&iacute;amos pensarlo&hellip; si fu&eacute;ramos v&iacute;rgenes e ingenuos y no tuvi&eacute;ramos memoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/francisco-franco-pucherazo-democracia-acomplejada_129_3405182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 May 2017 19:16:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El señor Francisco Franco, el pucherazo del 36 y la democracia acomplejada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Ley de Memoria Histórica,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Deportado 4443’, un grito español desde los campos de concentración nazis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/deportado-espanol-campos-concentracion-nazis_1_3428732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09834380-7247-49aa-9348-3bc5ea6628c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Deportado 4443 portada.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Carlos Hernández de Miguel y el ilustrador Ioannes Ensis reviven en cómic el relato de Antonio Hernández, español que pasó cuatro años en Mauthausen</p></div><p class="article-text">
        A veces, el corte del papel puede doler m&aacute;s que el de un cuchillo. Tiene una explicaci&oacute;n f&iacute;sica. La cuchilla es recta y su corte limpio, mientras que el corte de un papel flexible es irregular y sucio. Pero tambi&eacute;n existe en ocasiones una raz&oacute;n de ra&iacute;z m&aacute;s po&eacute;tica: hay hojas que al leerlas, duelen.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de <em>Deportado 4443</em>, un c&oacute;mic que remite a un dolor hist&oacute;rico con referentes de altura que van de Art Spiegelman a <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Descubriendo-Frederic-Pajak-inventor-grafico_0_537196405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fr&eacute;deric Pajak</a> pasando por <a href="http://www.eldiario.es/temas/joe_sacco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Sacco</a>. Y lo hace tanto por la dur&iacute;sima historia real que narra como por la obliteraci&oacute;n hist&oacute;rica a la que esta y muchas otras ha sido sometidas durante demasiados a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del testimonio de Antonio Hern&aacute;ndez Mar&iacute;n, uno de los 9.300 espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que sufrieron en sus carnes lo que significaba vivir y morir en un campo de concentraci&oacute;n nazi. Estuvo cuatro a&ntilde;os y medio en Mauthausen, donde se estima que fueron asesinadas m&aacute;s de 100.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, su relato revive gracias a la uni&oacute;n de fuerzas de su sobrino, el periodista y colaborador de eldiario.es <a href="http://www.eldiario.es/autores/carlos_hernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Hern&aacute;ndez de Miguel</a>, y del ilustrador e historiador Ioannes Ensis en <a href="http://www.edicionesb.com/catalogo/libro/deportado-4443_4447.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deportado 4443</em></a>. El libro, publicado por Ediciones B, se presentar&aacute; este mi&eacute;rcoles 3 de mayo a las 19 horas en la <a href="http://planet.swintonandgrant.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galer&iacute;a Swinton &amp; Grant</a>, en un debate con familiares de las v&iacute;ctimas moderado por Ignacio Escolar.
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            </figure><h3 class="article-text">La historia de una voz que son muchas voces</h3><p class="article-text">
        Antes de habitar las p&aacute;ginas de este c&oacute;mic, el testimonio de Antonio Hern&aacute;ndez lleg&oacute; a Twitter. En enero de 2015, la voz del prisionero espa&ntilde;ol tom&oacute; la forma de <a href="https://twitter.com/deportado4443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@deportado4443</a>, una cuenta que durante tres meses y medio narr&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/el-holocausto-espa%C3%B1ol/desventuras-prisionero-Mauthausen-tuit-libro-Historia_6_406369370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en directo su experiencia</a> en el campo de concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras combatir en la Guerra Civil, Hern&aacute;ndez tuvo que exiliarse. M&aacute;s tarde se alist&oacute; en el Ej&eacute;rcito franc&eacute;s para combatir el nazismo, pero fue capturado y termin&oacute; en Mauthausen, donde se convirti&oacute; en un n&uacute;mero: 4443.
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n en Twitter de lo vivido all&iacute; lleg&oacute; a tener una gran repercusi&oacute;n, con m&aacute;s de 40.000 personas que siguieron su testimonio. Su perfil era un agujero en el tiempo que nos trasladaba a otra &eacute;poca para narrarnos en primera persona y en presente qu&eacute; estaba viendo. Su historia luego <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/prisionero-tuiteaba-Mauthausen-convierte-documental_0_477353231.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se convirti&oacute; en documental</a> y ahora se ha transformado en un c&oacute;mic.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/590617816253902848?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo era imaginar que le hab&iacute;amos dado un m&oacute;vil a un prisionero de Mauthausen y que tuiteaba lo que ve&iacute;a&rdquo;, cuenta a eldiario.es Carlos Hern&aacute;ndez, el art&iacute;fice de la iniciativa para divulgar las vivencias de su t&iacute;o en la red social. &ldquo;Era una mirada al pasado pero que contaba lo que pasaba en tiempo real y que pod&iacute;as leer comiendo o en el bus&rdquo;, cuenta el periodista. &ldquo;Convert&iacute; a @deportado4443 en el portavoz de todos sus compa&ntilde;eros e iba contando cosas que realmente pasaron a todo un colectivo de nada menos que 9.300 espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas&rdquo;.
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        Su voz lleg&oacute; hasta los o&iacute;dos de <a href="https://twitter.com/ioannesensis?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ioannes Ensis</a>, dibujante e historiador. &ldquo;Me llam&oacute; y me dijo: 'Me ha emocionado tanto esta historia que adem&aacute;s no conoc&iacute;a, que tengo la necesidad de ilustrarlo'&rdquo;, explica Hern&aacute;ndez. &ldquo;Cuando narr&eacute; esto en Twitter cont&eacute; con im&aacute;genes hist&oacute;ricas pero... de los campos de concentraci&oacute;n hay muy pocas referencias gr&aacute;ficas, casi todo lo que hay es sobre la liberaci&oacute;n pero no sobre su funcionamiento. Ioannes me ofrec&iacute;a tapar los agujeros que exist&iacute;an en mi relato de lo que eran los campos nazis&rdquo;. As&iacute; naci&oacute; <em>Deportado 4443</em>, un c&oacute;mic que es hijo directo de la iniciativa en la red social, que a su vez desciende del anterior libro de Hern&aacute;ndez, <a href="http://www.edicionesb.com/catalogo/libro/los-ultimos-espanoles-de-mauthausen_3401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de lanzar la iniciativa ten&iacute;a una inmensa duda de c&oacute;mo funcionar&iacute;a algo tan in&eacute;dito: un relato tan duro y tan real, pero a la vez novedoso... no sab&iacute;a c&oacute;mo los usuarios de Twitter iban a reaccionar ante eso&rdquo;, explica el autor. &ldquo;As&iacute; que lo que hice fue prepararme con mucha antelaci&oacute;n y con mucho rigor hist&oacute;rico, para que nadie pudiera acusar a esa historia de que no era real: hab&iacute;a pasado de verdad&rdquo;, explica. &ldquo;Nac&iacute;a de informaci&oacute;n que yo ten&iacute;a acumulada y que ven&iacute;a de dos fuentes: la documentaci&oacute;n que recab&eacute; en archivos hist&oacute;ricos de toda Europa y la de los testimonios de los supervivientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/deportado4443?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El impacto del relato en Twitter</a> sirvi&oacute; exactamente para lo que se hab&iacute;a pensado: visibilizar el manto de olvido que a&uacute;n existe sobre los espa&ntilde;oles que estuvieron en campos de concentraci&oacute;n nazis y cuya experiencia condensa y transmite el c&oacute;mic que ahora llega a nuestras librer&iacute;as.
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                </figure><h3 class="article-text">Un combate contra el olvido</h3><p class="article-text">
        En <em>Deportado 4443</em>, la pluma del periodista carga de gravedad el peso del relato de un c&oacute;mic en blanco y negro perpetuo. El rigor hist&oacute;rico con el que relata el calvario de Antonio Hern&aacute;ndez lleva al lector hasta las profundidades de lo que significar&iacute;a el infierno si existiese. Ensis centra este ambiente en los personajes, dibujados con una cercan&iacute;a y un realismo que pone los pelos de punta. Antonio fue uno entre tantos, que, <a href="http://blocs.mesvilaweb.cat/belzaballa/2009/01/24/un-entre-tants/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como aquel poema de Estell&eacute;s</a>, no esper&oacute; y luch&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La lucha antifascista le hizo dar con sus huesos en un campo de concentraci&oacute;n nazi. Su historia, y la del resto de espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas cautivas en campos de concentraci&oacute;n siguen hoy siendo grandes desconocidos de nuestro pasado reciente y com&uacute;n. Algo que no es, de ning&uacute;n modo, una casualidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un olvido premeditado y absolutamente teledirigido por el poder&rdquo;, explica el autor. En primer lugar por el empe&ntilde;o consciente del franquismo en borrar sus huellas, pues al fin y al cabo estas personas son tambi&eacute;n fueron sus v&iacute;ctimas. &ldquo;Si estos espa&ntilde;oles acabaron en campos de concentraci&oacute;n nazis fue exclusivamente porque Franco quiso que estuvieran all&iacute;. De esto hay multitud de documentaci&oacute;n que inclu&iacute; en mi primer libro y que tambi&eacute;n apuntaba a la responsabilidad de Serrano Su&ntilde;er&rdquo;, explica Hern&aacute;ndez de Miguel.
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        &ldquo;Francisco Franco fue responsable directo de esto, pero es obvio que una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, intent&oacute; borrar todo rastro de complicidad con la Alemania nazi, y en ese &lsquo;trabajo&rsquo; se incluy&oacute; barrer de la historia a estos espa&ntilde;oles que hab&iacute;an sido v&iacute;ctimas del franquismo c&oacute;mplice de Adolf Hitler&rdquo;, defiende el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Es decir que durante 40 a&ntilde;os, este tema fue ignorado deliberadamente, algo entendible dentro de la l&oacute;gica dictatorial. Lo que no resulta tan l&oacute;gico es que con la llegada de la democracia, el sistema pol&iacute;tico espa&ntilde;ol no hiciese acopio de revisi&oacute;n hist&oacute;rica de los deportados y exiliados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es evidente que la Transici&oacute;n tuvo cosas buenas y cosas malas, pero debemos recordar que a cambio de que los militares levantaran la amenaza permanente de golpe de estado, los dem&oacute;cratas redactaron una Constituci&oacute;n con una pistola en la cabeza&rdquo;, explica Carlos Hern&aacute;ndez. &ldquo;En ese clima de coacciones se pag&oacute; un alto precio en el que se incluy&oacute; el echar un manto de olvido sobre los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os y con el que se taparon todas las v&iacute;ctimas de la dictadura, tanto a los que estaban en las cunetas como a estas personas que segu&iacute;an en Francia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por eso, leer un c&oacute;mic como este es tambi&eacute;n combatir el olvido, reescribir los libros de historia contando con la voz acallada de todos ellos. &ldquo;Una de las cosas que m&aacute;s te desgarra cuando hablas con los supervivientes de Mauthausen y otros campos es que tras sufrir muchas traiciones a lo largo de su vida, la que m&aacute;s les doli&oacute; fue la de nuestra democracia&rdquo;, explica el autor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos pensaban que a partir del 75 les hab&iacute;a llegado el momento del reconocimiento por haber terminado en campos de concentraci&oacute;n luchando contra el fascismo. Pero cuando se dieron cuenta de que no iba a ser as&iacute;, les doli&oacute; profundamente&rdquo;, dice el periodista. &ldquo;Ahora, 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Franco, tenemos que seguir peleando para que esto se conozca, para que aparezca en los libros de historia y nuestros hijos sepan lo qu&eacute; les pas&oacute; a sus abuelos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la Transici&oacute;n, el franquismo hizo como que nos devolv&iacute;a algo que era nuestro, la libertad. A cambio le tuvimos que dar demasiadas cosas, entre tantas el olvido de los cr&iacute;menes que hab&iacute;a cometido los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os&rdquo;, cuenta Carlos Hern&aacute;ndez de Miguel. Olvidar el testimonio de su t&iacute;o es seguir bajo ese manto que ha tapado nuestra historia demasiado tiempo. No olvidemos u olvidar&aacute;n por nosotros. Aunque recordar duela, claro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 May 2017 17:32:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Deportado 4443’, un grito español desde los campos de concentración nazis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Españoles en campos nazis,Holocausto,Carlos Hernández,Mauthausen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Horario laboral sueco con condiciones de Bangladesh]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horario-laboral-sueco-condiciones-bangladesh_129_3667582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¡Sí, expertos y políticos de la madre patria!, el meollo de nuestro trascendental debate es si mantenemos o no el huso horario de Berlín que el dictador Franco adoptó, durante la II Guerra Mundial, para contentar a su amigo Adolf</p></div><p class="article-text">
        Confieso que, visto lo visto en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, nunca pens&eacute; que acabar&iacute;a diciendo esto: F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez acaba el a&ntilde;o con un acierto. Atr&aacute;s queda una legislatura en la que, agarrada al sant&iacute;simo manto de la Virgen del Roc&iacute;o, la ministra de Empleo se ha dedicado a liquidar inmisericordemente los derechos laborales de los espa&ntilde;oles. A partir de ahora, sin duda, seguir&aacute; con esa divina misi&oacute;n de condenar a la pobreza a miles de trabajadores, pero al menos tendr&aacute; en su haber una iniciativa de gran calado social. Su propuesta, aunque vaga e incipiente, de racionalizar la jornada laboral pretende acabar con las perniciosas consecuencias de una de las muchas e inexplicables taras hist&oacute;ricas que tiene nuestra querida Espa&ntilde;a. Lo incre&iacute;ble no es que B&aacute;&ntilde;ez plantee esta iniciativa, lo sorprendente es que haya que debatir un tema tan obvio como es este.
    </p><p class="article-text">
        La ministra pareci&oacute; casi una revolucionaria cuando puso sobre la mesa la posibilidad de adelantar 60 minutos nuestros relojes para regresar al huso horario que nos corresponde por ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica. La prensa internacional, afortunadamente, nos inyect&oacute; un chute de realidad cuando inform&oacute; de la iniciativa de B&aacute;&ntilde;ez con titulares como el del brit&aacute;nico The Telegraph: &laquo;Espa&ntilde;a plantea abandonar la zona horaria nazi&raquo;. &iexcl;S&iacute;, expertos y pol&iacute;ticos de la madre patria!, el meollo de nuestro trascendental debate es si mantenemos o no el huso horario de Berl&iacute;n que el dictador Franco adopt&oacute;, durante la II Guerra Mundial, para contentar a su amigo Adolf. &iquest;De verdad hace falta un pacto de Estado para modificar esta aberraci&oacute;n? Esto no es ni siquiera Memoria Hist&oacute;rica, se llama normalidad solar.
    </p><p class="article-text">
        El segundo aspecto es m&aacute;s complejo de solucionar aunque su origen es igual de anacr&oacute;nico. La &ldquo;espa&ntilde;ol&iacute;sima&rdquo; tradici&oacute;n de comer a las tres de la tarde y tomarse una o dos horas de sobremesa para seguir trabajando hasta las ocho o las nueve proviene de la m&iacute;sera situaci&oacute;n que vivi&oacute; nuestro pa&iacute;s durante la dictadura. Mientras las mujeres estaban condenadas por ley a ejercer Sus Labores, los hombres necesitaban dos y hasta tres empleos para poder mantener a la familia. De facto, el d&iacute;a qued&oacute; dividido en dos jornadas laborales completas separadas por la hora de la comida. La obligaci&oacute;n acab&oacute; generando una costumbre que se mantiene 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte f&iacute;sica, que no espiritual, del dictador.
    </p><p class="article-text">
        La ministra B&aacute;&ntilde;ez acert&oacute; tambi&eacute;n, por tanto, al marcar como objetivo una hora l&iacute;mite para acabar la jornada laboral: las seis de la tarde. A partir de ah&iacute;, el debate, como suele ocurrir en nuestra tierra, se desmadr&oacute;. Demasiados medios de comunicaci&oacute;n y no pocos expertos se centraron en destacar la supuesta imposibilidad material de lograr esa meta. Las televisiones y radios entrevistaron a camareros, due&ntilde;os de hoteles, incluso bomberos y sanitarios para demostrar que no hab&iacute;a nada que hacer. Llegamos a ver a algunos espa&ntilde;oles (y mucho espa&ntilde;oles) mof&aacute;ndose de la iniciativa: &iquest;Nosotros parecernos a Europa? &iexcl;Nosotros disfrutamos de la comida y de la sobremesa! &iexcl;Espa&ntilde;a&hellip; Fiesta!
    </p><p class="article-text">
        Quienes han llevado la discusi&oacute;n por esos derroteros demostraban desconocimiento o mala fe. &iquest;Alguien piensa que en Finlandia o Suecia no hay m&eacute;dicos o polic&iacute;as trabajando 24 horas al d&iacute;a? &iquest;Alguien cree que en Par&iacute;s, Londres o Amsterdam no puedes cenar despu&eacute;s de medianoche o escuchar un programa de radio en directo durante la madrugada? Igual de retorcida es la excusa de que estamos condenados a que nada cambie porque somos un pa&iacute;s eminentemente tur&iacute;stico. Claro que lo somos, pero recibimos menos turistas que Francia y Estados Unidos donde resulta complicado encontrar un comercio, una instituci&oacute;n p&uacute;blica o una empresa abierta m&aacute;s all&aacute; de las seis de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que la finalizaci&oacute;n de la jornada a una hora tan razonable no es una norma absoluta, sino una imprescindible referencia para mejorar la tan cacareada pero siempre ninguneada conciliaci&oacute;n de la vida laboral y familiar. Si se promueve con leyes, determinaci&oacute;n e incentivos la racionalizaci&oacute;n de los horarios, la inmensa mayor&iacute;a de nuestras empresas se subir&aacute;n al carro porque si en algo coinciden todos los expertos, es en que la actual jornada partida es la ant&iacute;tesis de la productividad.
    </p><p class="article-text">
        La gran falacia de la propuesta de B&aacute;&ntilde;ez es otra bien diferente a las que se han planteado durante estos &uacute;ltimos d&iacute;as: no podemos intentar equipararnos en horarios a Suecia mientras legislamos para imitar las condiciones laborales de Bangladesh. La precariedad laboral, los salarios de miseria, los contratos de horas o d&iacute;as, la criminalizaci&oacute;n de la negociaci&oacute;n colectiva&hellip; no han llegado de forma casual a nuestras vidas. El Gobierno del PP decidi&oacute; que la forma de crear empleo en nuestro pa&iacute;s era la competitividad, s&iacute;, pero no basada en la calidad, en el I+D+I o en la excelencia, sino en el abaratamiento de la mano de obra. Esa estrategia unida a la liberalizaci&oacute;n total de los horarios comerciales es lo que, probablemente, llevar&aacute; a B&aacute;&ntilde;ez a guardar en un caj&oacute;n la &uacute;nica buena iniciativa que ha planteado durante su mandato. No se trata solo de acabar con el horario nazi, el reto es decidir si nuestro modelo productivo y laboral imitar&aacute; al de la Europa m&aacute;s avanzada o el de los pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo. Todo indica que Rajoy y B&aacute;&ntilde;ez ya tomaron su decisi&oacute;n hace cinco a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horario-laboral-sueco-condiciones-bangladesh_129_3667582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Dec 2016 15:36:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Horario laboral sueco con condiciones de Bangladesh]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Huso horario,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rita, sé fuerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rita-fuerte_129_3710456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ha aflorado con la muerte de Rita demuestra que cualquier medida o declaración del PP sobre la corrupción era, es y será pura ficción</p></div><p class="article-text">
        El paso de los d&iacute;as y otra muerte de mayor calado hist&oacute;rico y pol&iacute;tico han servido para detener la espiral de demencia que provoc&oacute; el inesperado fallecimiento de Rita Barber&aacute;. En aquellas horas, el Partido Popular y sus portavoces medi&aacute;ticos nos hicieron recordar los tiempos en que acusaban al PSOE y a la polic&iacute;a de estar detr&aacute;s del atentado del 11M. Volvimos a ver las formas de esa parte de la derecha espa&ntilde;ola que, durante la tregua de ETA, llamaba terrorista a cualquier pol&iacute;tico, periodista o ciudadano que apostara por la paz. La desmesura quiz&aacute;s sirva para calentar al electorado m&aacute;s radical, pero tambi&eacute;n provoca un efecto no deseado para el que la practica, ya que deja al descubierto los verdaderos intereses que oculta tanta sobreactuaci&oacute;n. Si en los a&ntilde;os de la tregua etarra, ese deseo inconfesable era preferir la continuidad de la violencia a que su cese pudiera llegar de la mano de un Gobierno socialista, ahora lo que ha quedado demostrado es que cualquier medida o declaraci&oacute;n del PP sobre la corrupci&oacute;n era, es y ser&aacute; pura ficci&oacute;n. Tras las horas de incontenida ira y pasado el luto oficial, llega el momento de aparcar el ruido para centrarnos en los grav&iacute;simos hechos que han aflorado con su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Hemos conocido que el presidente del Gobierno habl&oacute; con una imputada por corrupci&oacute;n d&iacute;as antes de que esta prestara declaraci&oacute;n ante el Tribunal Supremo. Fue &eacute;l mismo quien lo revel&oacute;, sin medir las consecuencias de sus palabras: &laquo;Yo tuve la oportunidad de hablar con ella hace muy pocas fechas, cuando&hellip; en fin&hellip; tuvo que ir a declarar&raquo;. Rajoy no puede escudarse en que lo hizo a t&iacute;tulo personal, como un simple amigo. Primero porque se es presidente del Gobierno 24 horas al d&iacute;a; no es posible despojarse a conveniencia de un cargo pol&iacute;tico, y menos a&uacute;n del de presidente, para convertirse puntualmente en un simple ciudadano que puede hacer impunemente lo que le venga en gana. La segunda raz&oacute;n es, si cabe, m&aacute;s grave: Rajoy forma parte de la causa por la que iba a declarar Barber&aacute;; &eacute;l es el presidente del PP a nivel nacional y lo que se juzga en el Supremo es la supuesta financiaci&oacute;n irregular de su grupo municipal valenciano. En un pa&iacute;s normal, el jefe del Ejecutivo dimitir&iacute;a por haber hecho algo as&iacute;; aqu&iacute;, al menos deber&iacute;a dar explicaciones en el Congreso. Hasta ese momento, planear&aacute; la sospecha de si el presidente intent&oacute; influir o no en el contenido de la declaraci&oacute;n judicial de una imputada.
    </p><p class="article-text">
        La revelaci&oacute;n involuntaria de Rajoy demuestra tambi&eacute;n que, una vez m&aacute;s, ha mentido a la ciudadan&iacute;a. El pasado 16 de septiembre se desentendi&oacute; de la negativa de la exalcaldesa a renunciar a su esca&ntilde;o: &laquo;Ha abandonado el partido y el presidente del PP ya no tiene autoridad sobre ella&raquo;. Rajoy marcaba unas distancias con Barber&aacute; que ahora sabemos que eran ficticias. Mientras sus j&oacute;venes vicesecretarios arremet&iacute;an contra Rita en las televisiones, el presidente del Gobierno segu&iacute;a conversando con su musa valenciana y, por tanto, bendiciendo su decisi&oacute;n de atrincherarse en el Senado para mantener el aforamiento.
    </p><p class="article-text">
        Esta impostura presidencial no era unilateral ni espont&aacute;nea; respond&iacute;a a la estrategia dise&ntilde;ada en G&eacute;nova y en Moncloa para afrontar los casos de corrupci&oacute;n que les asedian. Las declaraciones de dirigentes y ministros populares como Cospedal, Catal&aacute;, Villalobos o Hernando han convertido en certeza la extendida sospecha de que el PP y el Gobierno tienen una doble cara frente a la corrupci&oacute;n: se derrocha dureza de cara a la opini&oacute;n p&uacute;blica, pero de puertas adentro se apoya a los corruptos y se intenta obstaculizar los procesos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que ha quedado en evidencia cuando el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, revelaba que solo pidieron a Rita abandonar la militancia con la finalidad de protegerla. O cuando el propio Hernando, secundado por Villalobos y Posadas tacharon de &ldquo;cacer&iacute;a&rdquo; el trabajo de denuncia de la corrupci&oacute;n que realizan los medios de comunicaci&oacute;n. La guinda la puso todo un ministro de Justicia que pisote&oacute; la separaci&oacute;n constitucional de poderes al afirmar que Barber&aacute; hab&iacute;a sido &laquo;un ejemplo de honradez&raquo;; el titular de Justicia ninguneaba as&iacute; a la polic&iacute;a, que la hab&iacute;a investigado, y al mism&iacute;simo Tribunal Supremo que la estaba juzgando tras hallar indicios delictivos en su comportamiento. El resumen de esta org&iacute;a declarativa dejar&aacute;, sin duda, buenas sensaciones a los corruptos y una profunda inquietud en polic&iacute;as, fiscales, jueces y periodistas.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido, sin embargo, servir&aacute; para algo si tenemos presentes todos estos hechos cuando, en el futuro, oigamos a los dirigentes del PP hablar de corrupci&oacute;n. Nos servir&aacute; para deducir cu&aacute;l es la realidad que esconden sus contundentes palabras, al igual que nos permite ahora comprender mejor el pasado: aquel rotundo apoyo inicial a B&aacute;rcenas, las mentiras del finiquito en diferido, la cacer&iacute;a (esta s&iacute;) que Trillo organiz&oacute; contra Garz&oacute;n, la destrucci&oacute;n de los discos duros, la amnist&iacute;a fiscal, el cambio de denominaci&oacute;n de &ldquo;imputado&rdquo; a &ldquo;investigado&rdquo;, la designaci&oacute;n de Barber&aacute; como miembro de la Diputaci&oacute;n Permanente del Senado y el mensaje que Rajoy envi&oacute; a B&aacute;rcenas y que, sin ning&uacute;n lugar a dudas, trasmiti&oacute; tambi&eacute;n a Rita en su &uacute;ltima conversaci&oacute;n: &laquo;S&eacute; fuerte&raquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rita-fuerte_129_3710456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Nov 2016 18:13:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Rita, sé fuerte]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Rita Barberá,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Me fastidia dejar el Kiosco Eliseo pero necesito descansar y estar con la familia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/kiosco-eliseo-carlos-hernandez-jubilacion_128_4122461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5311e0c-c3cc-4d25-9572-b37e6b2bd12f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carlos Hernández en la cocina del Kiosco Eliseo. Foto: LUZ RODRÍGUEZ"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carlos Hernández Díaz se jubila después de 53 años de camarero en el emblemático local de Santa Cruz de La Palma, que ha cerrado temporalmente sus puertas. “Dejé la escuela a los 12 años para trabajar con mi padre y la cultura que tengo me la han dado los clientes míos”, asegura con orgullo.</p></div><p class="article-text">
        El momento de la partida es agridulce. &ldquo;Me fastidia dejar a mis clientes, que son mis amigos, pero estoy cansado, llevo 53 a&ntilde;os metido dentro del kiosco y necesito descansar y estar con mi familia&rdquo;. Carlos Hern&aacute;ndez D&iacute;az se jubila a los 65 a&ntilde;os despu&eacute;s de pasar pr&aacute;cticamente toda su vida &ndash;desde los 12- trabajando como camarero en el Kiosco Eliseo de Santa Cruz de La Palma, un emblem&aacute;tico local famoso por sus tapas &ndash;especialmente los callos-, sus tertulias pol&iacute;ticas y futbol&iacute;sticas y sus ensayos y encuentros de &lsquo;divinos&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El Kiosco Eliseo inici&oacute; su andadura, en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los sesenta del pasado siglo, a la altura del bar Tajurgo, en la Avenida de El Puente, regentado por el padre de Carlos, Eliseo Hern&aacute;ndez Guti&eacute;rrez, y desde el 8 de octubre de 1972, &eacute;l y sus hermanos Eliseo y Nieves se pusieron al frente del negocio familiar en la actual ubicaci&oacute;n, en la Plaza Jos&eacute; Mata. &ldquo;Mi hermana Nieves, que llevaba la cocina, se jubil&oacute;, y Eliseo, que falleci&oacute; el 4 de agosto del pasado a&ntilde;o, tambi&eacute;n estaba jubilado; ahora me toca a m&iacute;&rdquo;, ha relatado a <strong>La Palma Ahora</strong>. &ldquo;Me fastidia dejarlo pero estoy cansado, me levantaba todos los d&iacute;as a las 05.30 horas y estaba aqu&iacute; hasta la cuatro de la tarde; despu&eacute;s ven&iacute;a a las seis y estaba hasta las diez o las once; sal&iacute;a de casa con mi mujer dormida y cuando llegaba tambi&eacute;n estaba dormida la mayor&iacute;a de las veces; solo descansaba los domingos&rdquo;, cuenta. 
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        Pero Carlos se apresura en aclarar que el Kiosco Eliseo no cierra. &ldquo;Hay gente que me ha dicho que si no vuelvo a abrir se suicida&rdquo;, dice entre risas. &ldquo;Quiero tranquilizar a la clientela porque esto va a continuar y, quiz&aacute;s, mejor, porque llega gente que tiene m&aacute;s ganas de trabajar, van a hacer m&aacute;s cosas: piensan montar una churrer&iacute;a, asar de nuevo pollos, hacer bolas de carne; es gente joven con ilusi&oacute;n, que es lo bueno, son amigos pero es como si fueran de la familia&rdquo;, asegura. &ldquo;Yo voy a seguir vinculado supervisando la cocina, sobre todos los callos, porque hay un compromiso de que tienen que seguir con el mismo sabor&rdquo;. &ldquo;A mediados de mes posiblemente ya estar&aacute; a abierto de nuevo&rdquo;, adelanta. 
    </p><p class="article-text">
        Carlos deja el negocio familiar &ldquo;por la edad, porque estoy cansado y tengo ganas de estar un rato con la familia; nunca he estado con ellos, toda la vida metido dentro del kiosco&rdquo;, dice. Pero no es f&aacute;cil poner punto y final. &ldquo;Me fastidia dejar a los amigos, especialmente a Jos&eacute; Ayut, que ha sido siempre mi gran colaborador, en Los Divinos y en todo; a Jos&eacute; Eduardo, que ha hecho un buen trabajo, ha sido un valedor tremendo, es un maestro, un profesional que siempre dice que las cosas se hacen con seriedad o no se hacen; el pobre de Francis Brito, una gran persona y un buen amigo, y Gonzalito Castro, y Julito&hellip; Son tantos que no puedo nombrarlos a todos&rdquo;. 
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        Las tapas del Kiosco Eliseo siempre han sido afamadas. &ldquo;Lo que m&aacute;s les gusta a los cliente son los callos, la carne en salsa con papas, la merluza encebollada, los bistec empanados y la ensaladilla, que dicen que es la mejor del mundo&rdquo;, subraya Carlos, y deja claro que &ldquo;voy a seguir colaborando  porque quiero que el kiosco siga vivo, con las mismas tapas y el grupo de Los Divinos, que son todos muy buena gente, dejan dinero y crean un buen ambiente&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        A la clienta Carlos muestra su &ldquo;agradecimiento eterno&rdquo;. &ldquo;Toda mis vida les estar&eacute; agradecidos a mis clientes porque hemos vivido del negocio, una veces mejor y otras peor, pero siempre bien&rdquo;. &ldquo;Aqu&iacute; hice muchas amistades y pas&eacute; muy buenos ratos que no podr&eacute; olvidar nunca&rdquo;, apunta, y recuerda que &ldquo;a los 12 a&ntilde;os dej&eacute; el colegio para venir a trabajar con mi padre, llevo 53 a&ntilde;os en el kiosco, y la cultura que tengo me la han dado los clientes m&iacute;os, la gente m&iacute;a&rdquo;, recalca. 
    </p><p class="article-text">
        La profesi&oacute;n de camarero, sostiene, &ldquo;es la mejor del mundo, y yo he tenido la suerte de que el &uacute;nico jefe que he tenido fue mi padre y toda la vida mi familia ha vivido de esto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A todos sus cliente quiere agradecerles p&uacute;blicamente &ldquo;los a&ntilde;os que han estado conmigo, y no los nombro porque son muchos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Carlos, aunque ya ha dejado de trabajar en el kiosco, a&uacute;n no ha asimilado su nueva situaci&oacute;n de jubilado. Durante la entrevista que mantuvo con este digital, se expres&oacute; casi siempre con tiempo verbales en presente, como si a&uacute;n continuara en la &lsquo;batalla&rsquo;. Y es que son nada menos que 53 a&ntilde;os dentro de este emblem&aacute;tico local, a lo largo de los cuales ha demostrado profesionalidad y bonhom&iacute;a.
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      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/kiosco-eliseo-carlos-hernandez-jubilacion_128_4122461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Mar 2016 21:04:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Me fastidia dejar el Kiosco Eliseo pero necesito descansar y estar con la familia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Jubilación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Está desapareciendo el estigma que antes había con el cáncer"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/carlos-hernandez-dificil-hermano-terminado_128_4204667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe96fd67-66ee-4958-9417-79ad87f55336_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carlos hernández, autor de &#039;Un intruso en la familia&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carlos Hernández presentará el día 11 en la librería Estvdio su libro 'Un intruso en la familia", donde explica sus experiencias familiares frente al cáncer</p><p class="subtitle">"Era muy difícil saber que mi hermano no iba a ver este libro terminado", cuenta sobre un trabajo editado por el sello cántabro 'Montañas de Papel'</p></div><p class="article-text">
        El periodista y escritor Carlos Hern&aacute;ndez presentar&aacute; el pr&oacute;ximo 11 de febrero en la Librer&iacute;a Estvdio de Santander su libro 'Un intruso en la familia', una obra en la que cuenta sus experiencias familiares frente al c&aacute;ncer y que est&aacute;&nbsp;editado por el sello c&aacute;ntabro 'Monta&ntilde;as de Papel' y financiado &iacute;ntegramente mediante <em>crowdfunding</em>.&nbsp;El autor&nbsp;es una persona dedicada a la formaci&oacute;n y a la motivaci&oacute;n de diferentes colectivos profesionales. Es experto en comunicaci&oacute;n, licenciado en Sociolog&iacute;a y en Periodismo y diplomado en Trabajo Social, adem&aacute;s de contar en su curr&iacute;culum&nbsp;con el Premio Excelencia de la Universidad Carlos III de Madrid por su trayectoria emprendedora y profesional. Ha escrito, entre otros libros, 'Ser feliz, una cuesti&oacute;n de actitud', 'Optimismo para torpes' o 'Gafas, br&uacute;julas y herramientas. Gu&iacute;a pr&aacute;ctica para desarrollar tus habilidades sociales'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo decidi&oacute; escribir un libro sobre un tema tan sensible y complicado como el c&aacute;ncer en el &aacute;mbito familiar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se juntaron dos cosas. Por un lado, por mi profesi&oacute;n, tengo experiencia en comunicaci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento y, por otro lado, porque tambi&eacute;n lo estaba viviendo. En el libro cuento la experiencia de un hermano que ha fallecido y una hermana que casi no sobrevive al c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue terap&eacute;utico escribir el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no me lo plante&eacute; as&iacute;, pero es verdad que lo ha sido. Sobre todo, digamos que el libro lo he escrito en dos momentos principales: antes del fallecimiento de mi hermano y despu&eacute;s del fallecimiento de mi hermano. La parte posterior a su muerte, aunque yo no me lo plante&eacute; como un tema terap&eacute;utico para m&iacute;, creo que s&iacute; que lo fue y me ayudo mucho a vivir y a elaborar el duelo. De hecho, me paso una cosa muy curiosa: el d&iacute;a que yo entregu&eacute; el libro a la imprenta fue uno de los d&iacute;as que m&aacute;s angustia pas&eacute;. Fue un poco como cortar el hilo que me un&iacute;a con la historia, lo que me demostr&oacute; que hab&iacute;a sido muy terap&eacute;utico y muy &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo m&aacute;s dif&iacute;cil de escribir sobre una experiencia personal como esta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estando mi hermano con vida, lo m&aacute;s dif&iacute;cil era escribir un libro que yo sab&iacute;a que iba a terminar mal. Yo hablaba con mi hermano del libro, de hecho, hay textos en el libro que mi hermano me escribi&oacute; para que lo publicara: &ldquo;Toma, para tu <em>best seller</em>&rdquo;, dec&iacute;a. Para m&iacute; era muy dif&iacute;cil saber que mi hermano no iba a ver ese libro terminado. Y luego ha habido otra parte dif&iacute;cil , aunque &uacute;til, que ha sido escribir los ultimos dos cap&iacute;tulos donde he tenido que recordar el momento del fallecimiento de mi hermano y del momento de los rituales funerarios. C&oacute;mo le incineramos, c&oacute;mo echamos las cenizas, etc&eacute;tera. Eso ha sido dif&iacute;cil pero ha sido bonito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que el libro es un buen medio de autoayuda para las personas enfermas de c&aacute;ncer y sus familias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estoy plenamente convencido. De hecho, ese fue el esp&iacute;ritu del libro.&nbsp;Creo que va a ser muy &uacute;til, sobre todo para los familiares. Adem&aacute;s, tiene el prop&oacute;sito de que sea &uacute;til para toda persona que tenga dificultades en la vida. A lo mejor el lector nunca tiene c&aacute;ncer, pero si tienes un despido, un divorcio, si te suspenden todo, si tienes un accidente, lo que yo he aprendido del c&aacute;ncer te va a servir para aplicarlo ah&iacute;, en cualquier otra experiencia negativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree usted que est&aacute; bien gestionado el trato emocional que se le da a los enfermos y a sus familias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Rotundamente no. Creo que est&aacute; empezando a haber una sensibilizaci&oacute;n, pero queda mucho por hacer. El paciente es un sujeto pasivo y no un sujeto activo de su propia evoluci&oacute;n, positiva o negativa. Creo que hay much&iacute;simo que hacer para&nbsp;humanizar la salud. No hay ninguna asignatura de inteligencia emocional o de comunicaci&oacute;n en la mayor&iacute;a de las facultades de Medicina o, por lo menos, no hay ninguna obligatoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No hay profesionales&nbsp;con ese cometido&nbsp;espec&iacute;fico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Nosotros estuvimos en un hospital especialista en oncolog&iacute;a donde hab&iacute;a un solo psicoonc&oacute;logo y en ning&uacute;n momento nos recomendaron ir a &eacute;l. La figura del psicoonc&oacute;lgo existe, pero no hay una atenci&oacute;n integral al acompa&ntilde;amiento emocional del paciente de c&aacute;ncer y, sobre todo, de los familiares.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; una de las cosas que siempre me llama la atenci&oacute;n cuando&nbsp;que ha fallecido alg&uacute;n familiar cercano en un hospital es que no hay una sala de duelo donde puedas recibir al se&ntilde;or de la funeraria. Lo recibes en un pasillo o en la cafeter&iacute;a. El momento m&aacute;s duro de tu vida y lo tienes que hacer expuesto ante todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cada cap&iacute;tulo del libro hay un anexo llamado 'Para la vida'. &iquest;Qu&eacute; objetivo tiene?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en cada cap&iacute;tulo saco una especie de moraleja, que se llama 'Para la vida'. Ah&iacute; escribo: &ldquo;Tengas o no tengas un familiar con c&aacute;ncer, esto te va a servir&rdquo; y cuento todas las cosas que he aprendido y que le puedan servir al lector. Cuento c&oacute;mo enfrentarse a malas noticias y momentos dif&iacute;ciles, tanto para cuando tengas que darlas como para cuando tengas que recibirlas. &ldquo;Esto te va a servir y esto no&rdquo;. &ldquo;As&iacute; debes de gestionar tus emociones para que no jueguen en tu contra&rdquo;. Por eso creo&nbsp;que es muy &uacute;til para enfermos de c&aacute;ncer, pero mi intenci&oacute;n es que tambi&eacute;n le pueda servir a cualquier persona que un momento de su vida pueda tener una dificultad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que las campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n contra el c&aacute;ncer est&aacute;n haciendo que la sociedad espa&ntilde;ola est&eacute; m&aacute;s comprometida con la enfermedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;, que todas las campa&ntilde;as son &uacute;tiles y que empieza a haber sensibilizaci&oacute;n en el tema de la prevenci&oacute;n. Como ejemplo, mi hermana se ha podido salvar porque estaba muy concienciada. Al contrario que mi hermano, porque los hombres no estamos tan concienciados con que hay&nbsp;que hacerse colonoscopias, por ejemplo, y por eso se lo detectaron&nbsp;tarde. Creo que se est&aacute; empezando a concienciar y que en la parte humana est&aacute; desapareciendo el estigma que antes hab&iacute;a con el c&aacute;ncer. Una persona que salga calva a la calle, con un pa&ntilde;uelo o con una peluca, antes sent&iacute;a mucho&nbsp;m&aacute;s miedo y m&aacute;s verg&uuml;enza de la que siente&nbsp;ahora. Antes ve&iacute;as a alguien enfermo por la calle y la gente le miraba casi con compasi&oacute;n. Eso se est&aacute; normalizando. Tambi&eacute;n&nbsp;creo que hay que ir m&aacute;s all&aacute;, no basta con ponerse un lazo rosa o una vela verde en tu foto de perfil, sino que hay que hablar sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siendo un libro tan personal, &iquest;cree que el lector va a sentir cercan&iacute;a a sus vivencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. En broma, digo a mis amigos que me desnudo un poco. Hay unas partes m&aacute;s fr&iacute;as, en las que doy consejos, pero hay cap&iacute;tulos en los que cuento el final de la enfermedad de mi hermano que son muy muy personales. Hablo, adem&aacute;s, en primera persona del singular, que es algo que me plantee desde el principio. Te hablo de t&uacute; y creo que eso va a acercar mucho no a m&iacute;, sino a mi familia. Quiero que la persona que lo lea, aunque no nos conozca, tenga esa cercan&iacute;a y esa conexi&oacute;n que hace que sea &uacute;til para el lector.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido&nbsp;la experiencia de financiar el libro a trav&eacute;s de crowdfunding?</strong><em>crowdfunding</em>
    </p><p class="article-text">
        El libro ha sido 100% financiado a trav&eacute;s de <em>crowdfunding</em>. Me lo plante&eacute; como un tema econ&oacute;mico, pero m&aacute;s que nada afectivo. Para m&iacute; era como decirle a toda la gente que me hab&iacute;a dado el p&eacute;same, que hab&iacute;a&nbsp;estado conmigo&hellip; que me ayudasen para hacer el libro entre todos. Adem&aacute;s de no tener que adelantar un dinero que igual no hubiera tenido. Ha&nbsp;funcionado fenomenal, conseguimos nuestro prop&oacute;sito antes de que finalizase el plazo e, incluso, lo superamos. Una parte del dinero de las ventas ir&aacute; a la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Lucha contra el C&aacute;ncer. El 90% de la gente que ha colaborado s&eacute; qui&eacute;nes son, son amigos m&iacute;os y de mi hermano, conocidos, familiares... Hay muy pocas personas que hayan colaborado sin saber qui&eacute;nes &eacute;ramos nosotros porque simplemente les interesara el proyecto. Quiz&aacute; esa es la cruz del <em>crowdfunding</em>, pero yo estoy content&iacute;simo con la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; mensaje de apoyo le transmitir&iacute;a a los enfermos y a sus familias en este D&iacute;a Mundial contra el C&aacute;ncer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre digo que luchen, que peleen, que la lucha no es sin&oacute;nimo de supervivencia pero ayuda mucho a llevarlo de la mejor forma posible. Creo que el &aacute;nimo y mantener emociones positivas es fundamental para superar&nbsp;algunas terapias. Pensamiento positivo, seguir a delante e intentar adaptarse al c&aacute;ncer para superarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alesander García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/carlos-hernandez-dificil-hermano-terminado_128_4204667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Feb 2016 15:39:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Está desapareciendo el estigma que antes había con el cáncer"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carlos Hernández,Librerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["400 murcianos pasaron por los campos de concentración nazis; sólo uno de cada tres sobrevivió"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcianos-pasaron-campos-concentracion-sobrevivio_1_4363616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/689e6ca9-3374-4c0c-8c96-f3f59f2752b3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Prisioneros en el campo de concentración de Buchenwald / Holocaust Education Archive Research Team."></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Carlos Hern&aacute;ndez, autor de &lsquo;Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen&ldquo; y de un&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/el-holocausto-espa%C3%B1ol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">blog</a> en eldiario.es</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El libro de Carlos Hern&aacute;ndez, 'Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen', ha sido presentado en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia con la asistencia de familiares de dos de los deportados a Alemania, Luis Esta&ntilde; y Antonio Hern&aacute;ndez Mar&iacute;n, t&iacute;o-abuelo del autor.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de recabar testimonios de la tragedia vivida por m&aacute;s de 9.000 espa&ntilde;oles que pasaron por los campos de concentraci&oacute;n nazis, y de los que 400 eran murcianos, Hern&aacute;ndez quiere tambi&eacute;n, seg&uacute;n ha dicho, &ldquo;darles voz y se&ntilde;alar con el dedo a los culpables de su sufrimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mitad del libro est&aacute; dedicado, seg&uacute;n ha explicado Carlos Hern&aacute;ndez, a reconstruir la historia de estos hombres que vivieron un aut&eacute;ntico calvario, primero la Guerra Civil en Espa&ntilde;a, y luego en su huida a Francia, la Guerra Mundial, los campos de concentraci&oacute;n y lo que Hern&aacute;ndez califica como &ldquo;la ultima traici&oacute;n&rdquo;, que se produjo &ldquo;cuando la democracia lleg&oacute; a nuestro pa&iacute;s y se olvid&oacute; de ellos&rdquo;. &ldquo;Lo que entonces se llam&oacute; reconciliaci&oacute;n, en su caso se confundi&oacute; con olvido&rdquo;, ha proclamado.
    </p><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n del libro, Carlos Hern&aacute;ndez ha mostrado un v&iacute;deo documental con el testimonio del &uacute;nico superviviente, Francisco Grieguez, de 96 a&ntilde;os vive en el sur de Francia, y que seg&uacute;n &eacute;l mismo reconoce, a pesar del paso de los a&ntilde;os todav&iacute;a no puede dormir por las noches: &ldquo;Sue&ntilde;o con Mathausen y el olor a carne quemada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Alarcón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcianos-pasaron-campos-concentracion-sobrevivio_1_4363616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2015 21:45:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["400 murcianos pasaron por los campos de concentración nazis; sólo uno de cada tres sobrevivió"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Españoles en campos nazis,Holocausto,Carlos Hernández,Murcia,Mauthausen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un espacio para los prisioneros españoles de Mauthausen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/el-holocausto-espanol/espacio-prisioneros-espanoles-mauthausen_132_4406322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6a6284a-efc8-409a-ad93-da54b9e90aa3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Supervivientes en el campo de concentración de Mauthausen / Foto: United States Holocaust Memorial Museum"></p><p class="article-text">
        Este 2015 se cumplen 70 a&ntilde;os de la liberaci&oacute;n de los campos de concentraci&oacute;n nazis y 75 de la llegada de los primeros prisioneros republicanos a Mauthausen. Por este motivo, eldiario.es ha abierto este espacio dedicado a la historia y la memoria de los m&aacute;s de 9.000 espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que acabaron entre las alambradas de Buchenwald, Dachau, Ravensbr&uuml;ck o Mauthausen. Cerca de 5.500 de ellos solo pudieron salir de all&iacute; convertidos en humo y cenizas.
    </p><p class="article-text">
        Cada martes, el periodista <a href="http://www.eldiario.es/autores/carlos_hernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Hern&aacute;ndez</a> nos acerca a estos hombres y mujeres cuyas historias fueron condenadas al olvido, primero por el franquismo y, m&aacute;s tarde, por el llamado &laquo;esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n&raquo;.  Hern&aacute;ndez es autor del libro Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen, publicado recientemente por Ediciones B; adem&aacute;s, es sobrino del prisionero murciano de Mauthausen Antonio Hern&aacute;ndez Mar&iacute;n y es el creador de la web sobre la deportaci&oacute;n espa&ntilde;ola <a href="http://www.deportados.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.deportados.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este rinc&oacute;n del Holocausto espa&ntilde;ol permanecer&aacute; abierto hasta el pr&oacute;ximo 5 de mayo, fecha en que se celebrar&aacute; el 70 aniversario de la liberaci&oacute;n de Mauthausen, el campo de los espa&ntilde;oles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/el-holocausto-espanol/espacio-prisioneros-espanoles-mauthausen_132_4406322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2015 17:34:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un espacio para los prisioneros españoles de Mauthausen]]></media:title>
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    </item>
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