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    <title><![CDATA[elDiario.es - Exilio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/exilio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Exilio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La publicación de nuevos archivos saca a la luz que hubo 173 talaveranos exiliados en Francia tras la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/publicacion-nuevos-archivos-saca-luz-hubo-173-talaveranos-exiliados-francia-guerra-civil_1_13133120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0eb64e3-453d-43f0-b994-0d66773ffde7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La publicación de nuevos archivos saca a la luz que hubo 173 talaveranos exiliados en Francia tras la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una búsqueda extendida sobre pueblos cercanos ha dado como resultado la existencia de 88 fichas de Calera y Chozas, 37 de Malpica, 22 de Lucillos, 22 de Carpio de Tajo, 19 de Montearagón, 13 de Cazalegas, 13 de Lagartera, 10 de Mejorada, 3 de Segurilla y 2 de Velada</p><p class="subtitle">La Asociación Manuel Azaña identifica 978 víctimas de la represión franquista en Talavera de la Reina</p></div><p class="article-text">
        Los datos de espa&ntilde;oles exiliados en Francia despu&eacute;s de la Guerra Civil, recientemente publicados en l&iacute;nea por el Fondo de la Oficina Francesa para los Refugiados y los Ap&aacute;tridas, recogen que 173 personas procedentes de Talavera de la Reina y Gamonal tuvieron que refugiarse en Francia tras la contienda b&eacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Los datos han sido recabados por la Asociaci&oacute;n Manuel Aza&ntilde;a, que ha realizado un rastreo de los hombres y mujeres que figuran en el fichero como nacidos en Talavera de la Reina y Gamonal y el resultado ha sido el de 173 fichas ordenadas por orden alfab&eacute;tico. De ellas 162 corresponden a nacidos en Talavera y 11 a nacidos en Gamonal.
    </p><p class="article-text">
        El profesor David Morales ha dado cuenta de la presencia de Isabelo L&oacute;pez Jurado quien impuls&oacute; el nacimiento de la agrupaci&oacute;n local socialista en 1906.
    </p><p class="article-text">
        Una b&uacute;squeda extendida sobre pueblos cercanos ha dado como resultado la existencia de 88 fichas de Calera y Chozas, 37 de Malpica, 22 de Lucillos, 22 de Carpio de Tajo, 19 de Montearag&oacute;n, 13 de Cazalegas, 13 de Lagartera, 10 de Mejorada, 3 de Segurilla y 2 de Velada.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;peque&ntilde;a historia&rdquo; de cada uno</h2><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n en l&iacute;nea de estos archivos franceses, realizada a finales del pasado mes de marzo, va a &ldquo;facilitar much&iacute;simo&rdquo; la consulta de estos documentos para poder reconstruir la historia de quienes se exiliaron en Francia despu&eacute;s de la Guerra Civil, seg&uacute;n explica Ignacio Cabello, de la Asociaci&oacute;n Manuel Aza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Te dan acceso a numerosas fuentes, que son las que tomamos nosotros, para poder tirar del hilo y hacer una peque&ntilde;a historia de cada uno de ellos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Cabello tambi&eacute;n se&ntilde;ala la necesidad de estudiar la historia de las personas exiladas: &ldquo;La importancia es la p&eacute;rdida relativa de poblaci&oacute;n que supuso el exilio espa&ntilde;ol. Se marcharon personas que estaban, aparte en edad de procrear y de generar m&aacute;s poblaci&oacute;n, muy cualificadas. Esa p&eacute;rdida supuso, entre otros factores, un atraso considerable de lo que es el desarrollo de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/publicacion-nuevos-archivos-saca-luz-hubo-173-talaveranos-exiliados-francia-guerra-civil_1_13133120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 11:13:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La publicación de nuevos archivos saca a la luz que hubo 173 talaveranos exiliados en Francia tras la Guerra Civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Talavera de la Reina,Franquismo,Exilio,Guerra Civil Española,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Diputación de Cáceres dedica el ciclo 'Tiempo Negro' a rescatar la memoria y el legado del exilio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-democratica/diputacion-caceres-dedica-ciclo-tiempo-negro-rescatar-memoria-legado-exilio_1_13124303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e390a514-ef03-46ad-83d5-d04209ea8b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Diputación de Cáceres dedica el ciclo &#039;Tiempo Negro&#039; a rescatar la memoria y el legado del exilio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa de Memoria Democrática de la institución provincial arranca este jueves con una agenda que incluye a Manuel Gerena y diversas exposiciones para acercar el "desarraigo" a las nuevas generaciones</p><p class="subtitle">La Diputación de Cáceres recuerda en un homenaje a las 49 víctimas del franquismo de la Mina Terría
</p></div><p class="article-text">
        La Diputaci&oacute;n de C&aacute;ceres pondr&aacute; en marcha una nueva edici&oacute;n del ciclo &lsquo;Tiempo Negro&rsquo;, un programa que combinar&aacute; an&aacute;lisis hist&oacute;rico, m&uacute;sica, exposiciones y artes esc&eacute;nicas para abordar la memoria democr&aacute;tica, con especial atenci&oacute;n en esta ocasi&oacute;n al exilio.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, impulsada por el Servicio de Memoria Hist&oacute;rica y Democr&aacute;tica de la instituci&oacute;n provincial, se desarrollar&aacute; entre el 9 de abril y el 30 de septiembre con una programaci&oacute;n diversa orientada a la reflexi&oacute;n, la divulgaci&oacute;n y la participaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n, la vicepresidenta primera de Territorio, Igualdad y Cultura, Esther Guti&eacute;rrez, ha subrayado la importancia de preservar la memoria democr&aacute;tica en un contexto en el que existen intentos de &lsquo;ocultar parte de la historia y de la verdad&rsquo;. En este sentido, ha destacado que el eje tem&aacute;tico de esta edici&oacute;n ser&aacute; el exilio, al considerarlo &lsquo;una de las grandes deudas pendientes de la democracia&rsquo;, poniendo el foco en las personas que se vieron obligadas a abandonar su pa&iacute;s y en la necesidad de reconocer y dignificar sus historias.
    </p><p class="article-text">
        El responsable del servicio, Fernando Ayala, ha explicado que el programa pretende recuperar una memoria silenciada y acercar a la ciudadan&iacute;a tanto las trayectorias personales como el legado cultural, cient&iacute;fico y pol&iacute;tico de quienes vivieron el desarraigo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pilares del ciclo ser&aacute; el programa de conferencias, que contar&aacute; con la participaci&oacute;n de especialistas de distintas universidades y que ofrecer&aacute; una mirada rigurosa sobre el exilio vinculado a la Guerra Civil y la dictadura, con sus consecuencias sociales y econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n incluir&aacute; tambi&eacute;n propuestas culturales como la actuaci&oacute;n &lsquo;Un cantaor para la Memoria&rsquo;, protagonizada por Manuel Gerena, cuya trayectoria ha estado marcada por el compromiso social y la defensa de la libertad a trav&eacute;s del flamenco.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito esc&eacute;nico, el ciclo acoger&aacute; la representaci&oacute;n de la obra &lsquo;Que en Espa&ntilde;a empieza a amanecer&rsquo;, dirigida por Juan Sa&uacute;l Salom&oacute;n, as&iacute; como distintas exposiciones, entre ellas una muestra bibliogr&aacute;fica sobre extreme&ntilde;os en el exilio y el proyecto art&iacute;stico &lsquo;Memoria y cenizas&rsquo;, del creador Jos&eacute; Manuel Ciria.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la iniciativa refuerza su apuesta por implicar a la poblaci&oacute;n joven, con actividades en colaboraci&oacute;n con centros educativos y la Universidad de Extremadura, con el objetivo de fomentar el conocimiento y la reflexi&oacute;n sobre la memoria hist&oacute;rica entre las nuevas generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-democratica/diputacion-caceres-dedica-ciclo-tiempo-negro-rescatar-memoria-legado-exilio_1_13124303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 12:38:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Diputación de Cáceres dedica el ciclo 'Tiempo Negro' a rescatar la memoria y el legado del exilio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Diputaciones,Cáceres,Cultura,Memoria Histórica,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de medio millón de hijos y nietos de españoles siguen en un limbo por la nacionalidad: "Es un auténtico colapso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/medio-millon-hijos-nietos-espanoles-siguen-limbo-nacionalidad-autentico-colapso_1_13098010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d17f6609-7d2c-474e-9dfc-cff55091bda2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de medio millón de hijos y nietos de españoles siguen en un limbo por la nacionalidad: &quot;Es un auténtico colapso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El atasco en los consulados de países como Argentina, Cuba, Brasil o México por el aluvión de solicitudes en base a la Ley de Memoria Democrática hace que 632.760 peticiones estén aún pendientes y solo un 25% hayan sido inscritas, según los datos a los que ha accedido elDiario.es</p><p class="subtitle">Los 'niños de la Guerra Civil' españoles llevan un año sin cobrar su pensión de Rusia: “No podemos esperar más”
</p></div><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os ha estado en vigor la v&iacute;a extraordinaria abierta por la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ilegalidad-dictadura-nuevo-nombre-valle-caidos-claves-futura-ley-memoria-democratica_1_9141770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Memoria Democr&aacute;tica</a> para que los hijos y nietos de espa&ntilde;oles que se hubieran exiliado o emigrado pudieran adquirir la nacionalidad espa&ntilde;ola. El aluvi&oacute;n de solicitudes fue tal que el Gobierno tuvo que ampliar un a&ntilde;o el plazo, cerrado definitivamente el pasado octubre con un enorme flujo de peticiones pendiente de tramitar por los consulados, que se han visto desbordados: en total, m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas (1.170.999) han ejercido este derecho desde 2021, de las que m&aacute;s de la mitad, en concreto 632.670, siguen esperando una decisi&oacute;n. Solo el 25% del total de solicitudes est&aacute;n a d&iacute;a de hoy finalmente inscritas.
    </p><p class="article-text">
        Son los datos que maneja el Ministerio de Asuntos Exteriores a febrero de 2026, los &uacute;ltimos disponibles, a los que elDiario.es ha accedido a trav&eacute;s de una solicitud de acceso a la informaci&oacute;n realizada a trav&eacute;s del Portal de Transparencia. Las cifras revelan la incapacidad de los consulados de Espa&ntilde;a en el extranjero para gestionar el volumen de solicitudes. Argentina, Cuba, Brasil y M&eacute;xico concentran el mayor n&uacute;mero de peticiones y tambi&eacute;n la mayor cifra de inscripciones: solo entre los cuatro pa&iacute;ses acumulan el 72% de las personas que han pedido la nacionalidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="El 54% de las solicitudes están pendientes de ser tramitadas" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-YPdry" src="https://datawrapper.dwcdn.net/YPdry/6/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="236" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Del total de peticiones ya resueltas, la pr&aacute;ctica totalidad han sido aceptadas hasta la fecha y solo hay un 1,32% de denegaciones. El cuello de botella est&aacute; en que un 54% de las solicitudes esperan todav&iacute;a en un caj&oacute;n y por eso, el paso siguiente, el de hacer la nacionalidad plenamente efectiva y que sea anotada definitivamente en el Registro Civil consular, va con tanto retraso. La situaci&oacute;n mantiene en un limbo a miles de personas, que llevan en muchos casos esperando m&aacute;s de un a&ntilde;o solo para lograr pedir cita y que denuncian sentirse atrapados en un laberinto que parece no tener fin. Preguntado por la situaci&oacute;n, el Ministerio de Exteriores no ha respondido a este medio, pero fuentes del Gobierno apuntan a que se ha hecho &ldquo;un esfuerzo enorme&rdquo; para reforzar el personal de los consulados como medida para atajar la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto se ha convertido para muchas familias en una pesadilla burocr&aacute;tica y un v&iacute;a crucis de papeleos, silencios administrativos y desgaste emocional&rdquo;, se&ntilde;ala desde La Habana Roberto, que ha pedido la nacionalidad junto a su madre, sus hermanas y sus primos y que est&aacute; en contacto con decenas de afectados a trav&eacute;s de los grupos de Telegram en los que se han organizado. Las experiencias de unos y otros, dice, son &ldquo;muy similares&rdquo; y retratan esperas &ldquo;interminables&rdquo; para obtener la credencial con la que despu&eacute;s podr&aacute;n pedir cita, expedientes &ldquo;que desaparecen&rdquo; o solicitudes que &ldquo;son devueltas para empezar de cero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, inici&oacute; el proceso en junio de 2024 con la reclamaci&oacute;n de una credencial v&iacute;a correo electr&oacute;nico, que era la v&iacute;a estipulada antes de que el sistema cambiara a un formulario telem&aacute;tico. En la respuesta, el consulado advert&iacute;a: &ldquo;IMPORTANTE. Tenemos una cantidad muy alta de solicitantes, lo que provoca unos tiempos de espera mayores. Es posible que reciba sus credenciales con una demora de HASTA SEIS MESES&rdquo;, reza el correo electr&oacute;nico autom&aacute;tico que recibi&oacute;. Lo que iba a ser medio a&ntilde;o, sin embargo, se ha convertido en m&aacute;s de a&ntilde;o y medio y no ha sido hasta este febrero cuando ha recibido la clave con la que ya ha tenido una cita para entregar la documentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dicen que ahora tendremos que esperar otro a&ntilde;o y medio&rdquo;, apunta este hombre, nieto de un canario que sali&oacute; de Espa&ntilde;a hacia Cuba en 1908<strong> </strong>huyendo del servicio militar obligatorio y de &ldquo;una situaci&oacute;n pol&iacute;tica compleja&rdquo; que en esa &eacute;poca &ldquo;castigaba a las clases humildes&rdquo;. La familia intent&oacute; acogerse a la Ley de Memoria Hist&oacute;rica de 2007, que ya abri&oacute; por primera vez una v&iacute;a excepcional para otorgar la nacionalidad en estos casos, pero no logr&oacute; encontrar la partida de nacimiento de los abuelos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Argentina, donde más solicitudes de nacionalidad se han presentado" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-WGlDP" src="https://datawrapper.dwcdn.net/WGlDP/9/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="1172" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script><br>
    </figure><p class="article-text">
        La ley de 2022 <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aprobada-definitivamente-nueva-ley-memoria-democratica-declara-ilegal-dictadura-franquista_1_9597256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naci&oacute; con vocaci&oacute;n</a> de superar las lagunas que de la anterior legislaci&oacute;n y reconoce varios supuestos: podr&aacute;n acogerse a ella los hijos y nietos de exiliados por &ldquo;razones pol&iacute;ticas, ideol&oacute;gicas, de creencia o de orientaci&oacute;n e identidad sexual&rdquo; que perdieran o renunciaran a la nacionalidad, tambi&eacute;n los hijos de mujeres que la perdieron por casarse con un extranjero &mdash;algo que ocurr&iacute;a antes de la entrada en vigor de la Constituci&oacute;n de 1978&mdash; y los hijos de quienes adquirieran la nacionalidad en virtud de la ley de 2007. Sin embargo, la instrucci&oacute;n posterior que desarrolla la norma extiende su aplicaci&oacute;n a los &ldquo;nacidos de padres o abuelos originariamente espa&ntilde;oles&rdquo;, es decir, de quienes emigraron independientemente del motivo. 
    </p><h2 class="article-text">Argentina, a la cabeza</h2><p class="article-text">
        Las peticiones de nacionalidad salpican pr&aacute;cticamente a todos los pa&iacute;ses, pero unos pocos concentran la inmensa mayor&iacute;a de las mismas. A la cabeza est&aacute; Argentina, donde hay registradas 462.815 peticiones en los cinco consulados de Espa&ntilde;a en el pa&iacute;s, seguida de Brasil (137.322), M&eacute;xico (116.785) y Cuba, en cuyo &uacute;nico consulado en La Habana se acumulan 137.770 expedientes. Estados Unidos y Chile tambi&eacute;n registran por encima de las 50.000 solicitudes y Francia supera las 25.000. 
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos son igualmente los pa&iacute;ses que m&aacute;s demandas tienen pendientes de gestionar. &ldquo;Se ha generado una avalancha internacional de solicitudes y saturaci&oacute;n de oficinas consulares con especial incidencia en Am&eacute;rica Latina. Es un aut&eacute;ntico colapso que est&aacute; provocando que haya grandes bolsas de solicitantes a la espera de cita. Har&aacute;n falta muchos a&ntilde;os para que puedan completarse todos los expedientes y se llegue al &uacute;ltimo paso, el de la inscripci&oacute;n, en todos los casos&rdquo;, lamenta Estela Marina P&eacute;rez, presidenta de la Asociaci&oacute;n de Descendientes en el Mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="El mapa de las solicitudes presentadas para adquirir la nacionalidad española por la Ley de Memoria Democrática" aria-label="Mapa del símbolo" id="datawrapper-chart-KCgQg" src="https://datawrapper.dwcdn.net/KCgQg/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="773" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
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    </figure><p class="article-text">
        De los pa&iacute;ses con m&aacute;s solicitudes sin tramitar, Estados Unidos, Cuba y M&eacute;xico tienen entre 54.000 y 64.000 peticiones pendientes, M&eacute;xico supera las 100.000 y Argentina es el pa&iacute;s con m&aacute;s atasco con 229.653 instancias sin respuesta. Sin embargo, la proporci&oacute;n de personas que han podido finalmente inscribirse var&iacute;a, aunque casi ninguno de los pa&iacute;ses supera la mitad de inscripciones, solo Cuba, que roza el 52%. En Argentina, &uacute;nicamente han sido anotadas de forma definitiva el 16% de todas las peticiones y le siguen Chile, Uruguay y Brasil como pa&iacute;ses con menor porcentaje de inscripciones.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Camejo, abogado de Camejo Law Firm, est&aacute; asesorando a muchas de estas personas en Buenos Aires, un consulado en el que &ldquo;hay un caos total&rdquo;, asegura. Los obst&aacute;culos principales tienen que ver con personas a las que no les llegan las credenciales reclamadas o con quienes, una vez que las tienen, &ldquo;no est&aacute;n pudiendo acceder a un turno&rdquo; mientras que las peticiones que se est&aacute;n ahora resolviendo fueron presentadas en el verano de 2023, se&ntilde;ala el abogado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="¿En qué países hay más solicitudes pendientes de inscripción?" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-u5Yh6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/u5Yh6/6/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="619" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Consciente del atasco, el consulado reconoce que los sistemas inform&aacute;ticos &ldquo;no permiten procesar con la velocidad necesaria&rdquo; el n&uacute;mero de solicitudes y apunta a que &ldquo;se est&aacute;n ampliando la velocidad y la capacidad de las l&iacute;neas de conectividad existentes&rdquo;, se&ntilde;ala en un <a href="https://www.exteriores.gob.es/Consulados/buenosaires/es/Comunicacion/Noticias/Paginas/Articulos/20260318_NOT01.aspx" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">bolet&iacute;n informativo</a> publicado el pasado marzo, en el que el consulado avanza que ha decidido externalizar &ldquo;la carga de los datos en papel de los expedientes&rdquo; y que actualmente &ldquo;se est&aacute;n cerrando los detalles&rdquo; de este nuevo sistema, que entrar&aacute; en vigor &ldquo;en breve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la situaci&oacute;n que atraviesan los tr&aacute;mites de nacionalidad ha alertado el Defensor del Pueblo por segundo a&ntilde;o consecutivo <a href="https://www.defensordelpueblo.es/informe-anual/informe-anual-2025/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en su informe anual</a>, publicado la semana pasada. En &eacute;l apunta a que el funcionamiento de los registros civiles consulares ha sido &ldquo;un a&ntilde;o m&aacute;s&rdquo; la cuesti&oacute;n que ha provocado un mayor n&uacute;mero de quejas ciudadanas debido en parte al &ldquo;impacto&rdquo; que ha tenido la aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, por la que el organismo abri&oacute; una actuaci&oacute;n de oficio ante la Subsecretar&iacute;a de Asuntos Exteriores, Uni&oacute;n Europea y Cooperaci&oacute;n del ministerio.
    </p><p class="article-text">
        El Defensor del Pueblo recalca el &ldquo;indudable esfuerzo&rdquo; del personal de las oficinas y se&ntilde;ala algunas medidas que se han ido adoptando en los distintos consulados para acelerar los tr&aacute;mites, incluyendo &ldquo;la habilitaci&oacute;n de nuevos espacios y el aumento de plantillas&rdquo;. Esto sumado a la plena implementaci&oacute;n del plan de digitalizaci&oacute;n consular &ldquo;podr&iacute;a permitir a medio plazo resolver algunas de las dificultades identificadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, al cierre del informe, el organismo remarca que las actuaciones ante el Gobierno siguen abiertas a la espera de recibir informaci&oacute;n sobre el sistema de citas, las &ldquo;demoras&rdquo; en el env&iacute;o de credenciales, los obst&aacute;culos para que todas las personas puedan presentar solicitudes en plazo y sobre el n&uacute;mero de expedientes pendientes y la gran cantidad de inscripciones que est&aacute;n a&uacute;n en el aire.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz, Yuly Jara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/medio-millon-hijos-nietos-espanoles-siguen-limbo-nacionalidad-autentico-colapso_1_13098010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:05:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de medio millón de hijos y nietos de españoles siguen en un limbo por la nacionalidad: "Es un auténtico colapso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nacionalidad,Registro Civil,Ley de Memoria Histórica,Memoria Histórica,Extranjeros,Exilio,Argentina,Cuba,Brasil,México,Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nicolás Sánchez-Albornoz cumple 100 años: tres exilios, fuga de Cuelgamuros y toda una vida dedicada a la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nicolas-sanchez-albornoz-cumple-100-anos-tres-exilios-fuga-cuelgamuros-vida-dedicada-memoria_1_13081322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dba26da-4f0f-49fc-aecb-80ec36870cb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nicolás Sánchez-Albornoz cumple 100 años: tres exilios, fuga de Cuelgamuros y toda una vida dedicada a la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador ha recibido en los últimos días múltiples homenajes por la efeméride que marca un nuevo hito en su biografía, en la que destacan también haber impulsado la editorial Ruedo Ibérico y ser el primer director del Instituto Cervantes</p><p class="subtitle">La exhumación de Franco en casa de Mercedes y Nicolás: la emoción y la impaciencia de las víctimas, 40 años después
</p></div><p class="article-text">
        Sus piernas soportan el peso de tres exilios; en sus manos queda la memoria esculpida a base de honradez; sus ojos han visto la c&aacute;rcel, la huida, el compa&ntilde;erismo y el retorno; y su cabeza es testigo de todo un siglo de lucha, represi&oacute;n y buen hacer. El pasado 11 de febrero, Nicol&aacute;s S&aacute;nchez-Albornoz y Abo&iacute;n cumpli&oacute; 100 a&ntilde;os. Los homenajes oficiales y oficiosos se sucedieron y el cansancio lleg&oacute; a &eacute;l, al igual que la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio. As&iacute; lo cuenta a elDiario.es una ma&ntilde;ana de marzo, cuando el sol comienza a calentar las calles, por tel&eacute;fono. Su voz tintinea como lo hacen aquellas golpeadas por el tiempo. Sin embargo, la firmeza de su expresi&oacute;n no deja lugar a dudas: la historia sigue viva en sus palabras. &ldquo;Yo contesto lo que pueda, usted pregunte&rdquo;, invita a explorar.
    </p><p class="article-text">
        Su apellido procede del liberal republicano Claudio S&aacute;nchez-Albornoz, tambi&eacute;n historiador, que ejerci&oacute; como presidente del Gobierno de la Rep&uacute;blica en el exilio desde 1962 hasta 1970. D&eacute;cadas antes, Nicol&aacute;s ya hab&iacute;a vivido junto a &eacute;l su primer exilio tras el estallido de la Guerra Civil, en 1936. Sus pies, en crecimiento todav&iacute;a, pisaron las calles de Lisboa y Burdeos. En 1940, volvi&oacute; a Espa&ntilde;a junto a sus hermanas ante el avance del nazismo en el pa&iacute;s galo. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s, ya militaba en la Federaci&oacute;n Universitaria Escolar (FUE).
    </p><p class="article-text">
        El 23 de marzo de 1947 es una de las primeras fechas clavadas en la retina de Nicol&aacute;s. &ldquo;Hac&iacute;amos la pintada de madrugada y hasta las 6 o 7 horas del amanecer no se ve&iacute;a&rdquo;, cuenta. Se refiere al nitrato de plata que utilizaron para escribir &ldquo;&iexcl;Viva la universidad libre!&rdquo; en la fachada de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad Complutense de Madrid, que solo se activaba con los primeros rayos de sol. &ldquo;Llegu&eacute; a la Facultad como si nada y me encontr&eacute; con el revuelo. Pero yo, a silbar, a hacerme el loco&rdquo;, rememora el que tambi&eacute;n llegar&iacute;a a ser docente universitario y que, una y otra vez, asegura que poco m&aacute;s de lo que ya escribi&oacute; en <em>C&aacute;rceles y exilios</em> (Anagrama, 2012) puede a&ntilde;adir. Casi prof&eacute;ticamente, en ellas dej&oacute; por escrito reflexiones como que &ldquo;la memoria no se circunscribe al pasado, sino que es garante del futuro&rdquo;.
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                La ministra Milagros Tolón hace entrega de la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio al historiador Nicolás Sánchez Albornoz                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De la c&aacute;rcel de Alcal&aacute; a Cuelgamuros</h2><p class="article-text">
        No le detuvieron el mismo d&iacute;a. Una investigaci&oacute;n posterior a la pintada condujo a la Polic&iacute;a hasta su paradero semanas despu&eacute;s. Lo mismo les pas&oacute; a otros compa&ntilde;eros de la FUE. Los llevaron a la Direcci&oacute;n General de Seguridad, en la actual Puerta del Sol. Tras los interrogatorios, fueron conducidos a la prisi&oacute;n de Alcal&aacute; de Henares, que, d&eacute;cadas despu&eacute;s, Nicol&aacute;s ver&iacute;a ya convertida en Parador cuando &eacute;l ocupe el cargo de primer presidente del Instituto Cervantes.
    </p><p class="article-text">
        Para eso todav&iacute;a quedaba mucho camino por recorrer. Recluido vio c&oacute;mo tras los muros hab&iacute;a palabras que no se pod&iacute;an pronunciar fuera de ellos. &ldquo;Las libertades de pensamiento y expresi&oacute;n quedaron por lo tanto reducidas al &aacute;mbito de la c&aacute;rcel&rdquo;, recogen sus memorias. &ldquo;Solo en prisi&oacute;n cab&iacute;a hablar a calz&oacute;n quitado. Preso no se pod&iacute;a caer. Ya se estaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Alcal&aacute; &eacute;ramos unos 800 presos que militaban en todos los partidos, en todas las organizaciones y de todas las corrientes. All&iacute; esper&aacute;bamos el consejo de guerra&rdquo;, comenta al tel&eacute;fono. El coronel Enrique Eymar instruy&oacute; la causa que el 12 de diciembre de 1947 conden&oacute; a 14 miembros de la FUE a penas de entre cuatro y ocho a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Esa sentencia significaba para Nicol&aacute;s, que ten&iacute;a 21 a&ntilde;os entonces, perder seis de algunos de los mejores a&ntilde;os de su vida. &ldquo;Sin comerlo ni beberlo, a Manolo Lamana y a m&iacute; nos destinaron a Cuelgamuros&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">La huida exitosa</h2><p class="article-text">
        Lleg&oacute; al valle el 20 de marzo de 1948 y estuvo obligado a levantar el mausoleo franquista hasta el 8 de agosto del mismo a&ntilde;o. As&iacute; se convirti&oacute; en uno de los cientos presos opositores al r&eacute;gimen incluidos en la redenci&oacute;n de penas por el trabajo, aunque su paso por el destacamento no pasar&iacute;a desadvertido: Nicol&aacute;s y Lamana fueron las dos &uacute;nicas personas que lograron escapar del valle de Cuelgamuros con vida. &ldquo;Pensaba que estar&iacute;a mi juventud sin poder hacer nada, ni estudiar, ni nada de lo que quer&iacute;a&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Consigui&oacute; entrar en contacto con la FUE en el exterior, en Francia, para ver si les pod&iacute;an ayudar. &ldquo;Nos dijeron que ir&iacute;an a por nosotros, y lo hicieron. Vinieron dos chicas norteamericanas en un coche junto con un compa&ntilde;ero que conoc&iacute;a de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras para identificarles, Paco Benet. Lamana y yo nos acercamos a San Lorenzo de El Escorial, y all&iacute; nos encontramos&rdquo;, se explaya el cumplea&ntilde;ero para relatar su segundo exilio, inmortalizado en la pel&iacute;cula de 1998<em> Los a&ntilde;os b&aacute;rbaros</em>, dirigida por Fernando Colomo.
    </p><h2 class="article-text">La editorial Ruedo Ib&eacute;rico, a caballo con el tercer exilio</h2><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s todav&iacute;a recuerda lo primero que hizo al verse en Francia, liberado de la opresi&oacute;n de las garras franquistas: telegrafiar a su padre, que estaba exiliado en Argentina. El progenitor le mand&oacute; un pasaje de barco para encontrarse en el pa&iacute;s del tango nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de su &uacute;ltima separaci&oacute;n. &ldquo;Imagina las ganas que ten&iacute;amos de vernos&rdquo;, exclama. En el pa&iacute;s latinoamericano desarroll&oacute; parte de su carrera acad&eacute;mica como historiador y profesor de universidad.
    </p><p class="article-text">
        La tranquilidad dur&oacute; unas dos d&eacute;cadas. En 1968, el golpe de Estado de Ongan&iacute;a en el pa&iacute;s latinoamericano le oblig&oacute; a volver a hacer las maletas y abandonar el que hasta ese momento hab&iacute;a sido su hogar. &ldquo;Me ofertaron un trabajo como docente en Nueva York. Fue mi tercer exilio&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        El sello editorial Ruedo Ib&eacute;rico fue otra de las grandes haza&ntilde;as que marcaron la vida de Nicol&aacute;s. Junto a Vicente Girbau y Elena Romo, pero sobre todo Jos&eacute; Mart&iacute;nez, desde Nueva York apoy&oacute; la creaci&oacute;n en 1961 de este proyecto literario radicado en Par&iacute;s. &ldquo;Yo ayud&eacute; en todo lo que pude, incluso financieramente. Estaban en Francia y recuerdo hacer exposiciones en media Europa de la editorial&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Publicaron libros en castellano nunca antes vistos y que entraban clandestinamente por la porosidad de la frontera espa&ntilde;ola. Pusieron sobre la mesa debates sobre historia, pol&iacute;tica, sociolog&iacute;a, con una gran atenci&oacute;n al movimiento anarquista, pero tambi&eacute;n dejaron espacio para la poes&iacute;a a trav&eacute;s de plumas como las de Gabriel Celaya, Blas de Otero y Alfonso Sastre. En sus Cuadernos escribieron Le&oacute;n Felipe, Vicente Aleixandre, Jos&eacute; Bergam&iacute;n y Agust&iacute;n Goytisolo, y por sus portadas se pasearon los pinceles de Antonio Saura, Antonio T&agrave;pies, Genov&eacute;s y Manuel Millares. El Gobierno espa&ntilde;ol franquista intent&oacute; cerrar la editorial y librer&iacute;a que ten&iacute;an en el barrio Latino de Par&iacute;s, sin &eacute;xito. Tambi&eacute;n sufrieron un atentado. El declive y muerte de Ruedo Ib&eacute;rico lleg&oacute; en 1981, justamente, con el asentamiento del nuevo periodo democr&aacute;tico en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la New York University Nicol&aacute;s imparti&oacute; clases de Historia de Espa&ntilde;a y de Am&eacute;rica Latina Contempor&aacute;nea y lleg&oacute; a ser catedr&aacute;tico en 1972. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, sus pies, ya crecidos y con paso firme, volvieron a pisar Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Vuelta a Alcal&aacute; como director del Instituto Cervantes</h2><p class="article-text">
        Casualidades del destino, fue un 23 de abril el d&iacute;a en que tanto su padre, Claudio S&aacute;nchez-Albornoz, como &eacute;l, Nicol&aacute;s, retornaron desde Buenos Aires al pa&iacute;s que los vio nacer. En la fotograf&iacute;a que la agencia EFE conserva del momento aparece un Claudio de 83 a&ntilde;os, con sombrero y gafas, que realiza un amago de saludo con su mano izquierda nada m&aacute;s dejar atr&aacute;s la puerta del avi&oacute;n de Iberia, antes de bajar la escalinata que le llevar&aacute; a tierra firme. El pie de foto informa que volv&iacute;a de 40 a&ntilde;os de exilio y llegaba a la capital junto a su hijo Nicol&aacute;s y nietos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces no lleg&oacute; para quedarse. &ldquo;Me establec&iacute; en Madrid cuando me convert&iacute; en director del Instituto Cervantes&rdquo;, expone. Con la sede de esta instituci&oacute;n en Alcal&aacute; de Henares, Nicol&aacute;s se conoc&iacute;a bien las calles centenarias de la ciudad cervantina. &ldquo;Paradojas de la vida, muchas veces com&iacute;a en la Hoster&iacute;a del Estudiante, justo en frente del Parador, que antes fue la c&aacute;rcel en la que estuve unos meses&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos a&ntilde;os al frente del Instituto, desde 1991 hasta 1996, recuerda su labor en Alcal&aacute;, su despacho en la calle Libreros y el &ldquo;buen cocido que hac&iacute;an en un restaurante al lado de la Universidad, que me lo tomaba y volv&iacute;a a trabajar&rdquo;, dice con cierta sorna.
    </p><h2 class="article-text">Preocupaci&oacute;n por el porvenir del mundo</h2><p class="article-text">
        Con un siglo de vida a sus espaldas, Nicol&aacute;s se muestra agradecido por todos los eventos que han celebrado la efem&eacute;ride. &ldquo;Pero tambi&eacute;n ha sido una paliza. Muchos discursos, muchos abrazos, y todo eso cansa cuando uno tiene 100 a&ntilde;os&rdquo;, admite. Los homenajes se han sucedido en enclaves tan rese&ntilde;ables como la Residencia de Estudiantes, la Casa de Am&eacute;rica y el propio Instituto Cervantes. Asimismo, la ministra de Educaci&oacute;n, Formaci&oacute;n Profesional y Deportes, Milagros Tol&oacute;n, le entreg&oacute; el d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X El Sabio.
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                Homenaje Instituto Cervantes                            </span>
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        Ese cansancio no es &oacute;bice para que muestre sus reflexiones sobre c&oacute;mo &ldquo;el mundo est&aacute; patas arriba&rdquo;. Su mensaje va cargado de consciencia y conciencia: &ldquo;La gente se est&aacute; matando y todo de forma gratuita. Es peligroso el mundo actual, y posiblemente comience un enfrentamiento m&aacute;s amplio. Estoy preocupado por el porvenir del mundo&rdquo;. Sobre el avance y auge de la extrema derecha y discursos de odio, el historiador asevera que &ldquo;eso tambi&eacute;n es preocupante pero no es esencial, porque es algo que puede fluctuar mucho en un sentido o el contrario, no es algo definitivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lanza sus &uacute;ltimos pensamientos para esta entrevista desde su casa, cerca del parque de El Retiro, tras tener el tel&eacute;fono pegado a la oreja durante una media hora. Preguntado por qu&eacute; piensa de s&iacute; mismo si echa la vista atr&aacute;s, Nicol&aacute;s responde que eso apenas tiene inter&eacute;s. &ldquo;Lo importante es lo que la gente piensa de m&iacute;, y ah&iacute; hay diversidad de opiniones que en los &uacute;ltimos tiempos se han manifestado muy amablemente y con aprecio&rdquo;, a&ntilde;ade. A pesar de intentar sonsacar una respuesta m&aacute;s concisa y autorreferencial, Nicol&aacute;s se despide con la humildad que siempre le precede: &ldquo;Que qu&eacute; pienso de m&iacute;. Pues nada. Yo no soy un torero para presumir de guapo o de feo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nicolas-sanchez-albornoz-cumple-100-anos-tres-exilios-fuga-cuelgamuros-vida-dedicada-memoria_1_13081322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nicolás Sánchez-Albornoz cumple 100 años: tres exilios, fuga de Cuelgamuros y toda una vida dedicada a la memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Memoria Histórica,Exilio,Instituto Cervantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arniches y Domínguez, los arquitectos que imaginaron otra España y acabaron fuera de plano por el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/arniches-dominguez-arquitectos-imaginaron-espana-acabaron-fuera-plano-franquismo_1_13003816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/600d7c13-0805-431e-88bf-9f19c7e5d388_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arniches y Domínguez, los arquitectos que imaginaron otra España y acabaron fuera de plano por el franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fueron dos de los arquitectos más relevantes de la modernidad republicana española y presenciaron cómo la dictadura expurgaba del archivo oficial aquel trabajo en el que apostaban por un país renovado</p><p class="subtitle">Entrevista - Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”</p></div><p class="article-text">
        Carlos Arniches y Mart&iacute;n Dom&iacute;nguez Esteban fueron dos de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/antonio-palacios-arquitecto-circulo-bellas-artes-sacrifico-carrera-casarse-ama-llaves_1_12938729.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectos m&aacute;s relevantes</a> de la modernidad republicana espa&ntilde;ola, coautores de piezas arquitect&oacute;nicas como el Hip&oacute;dromo de la Zarzuela o el Instituto-Escuela. Sin embargo, sus trayectorias quedaron truncadas tras la Guerra Civil: uno <a href="https://www.eldiario.es/cultura/podcast-entrelaza-exilio-republicano-palestino-vas-no-piensas_1_12783433.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se recluy&oacute; en un exilio</a> interior que lo llev&oacute; de Madrid a los poblados de colonizaci&oacute;n, y el otro continu&oacute; su carrera en Cuba y EEUU, condenado a un doble destierro. Ambos conocieron la misma fatalidad: presenciar c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/libro-jovenes-espana-creen-dictadura-mejor-democracia_1_12880098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dictadura</a> expurgaba del archivo oficial aquella arquitectura en la que la forma nueva y el pa&iacute;s imaginado hab&iacute;an constituido un solo proyecto.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n profesional entre Arniches y Dom&iacute;nguez comenz&oacute; en 1924, cuando se conocieron en el estudio de arquitectura de Secundino Zuazo, mentor de toda una generaci&oacute;n de j&oacute;venes arquitectos comprometidos con la modernidad. Arniches, hijo del prestigioso escritor Carlos Arniches, se hab&iacute;a formado en un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/no-habria-querido-vivir-madrid-javier-marias_129_9307800.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambiente culto de la burgues&iacute;a madrile&ntilde;a</a> y hab&iacute;a estudiado arquitectura entre 1911 y 1923 en una escuela todav&iacute;a marcada por el academicismo. Dom&iacute;nguez, por su parte, proced&iacute;a de una familia de la alta burgues&iacute;a de San Sebasti&aacute;n y hab&iacute;a residido entre 1918 y 1925 en la Residencia de Estudiantes, donde entabl&oacute; amistad con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/victor-monte-canta-historia-amor-lorca-dali-saldar-deuda-gente-vivio-represion_1_12771825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Garc&iacute;a Lorca</a>, con quien coincid&iacute;a en el deseo de transformar la vieja Espa&ntilde;a agraria y caciquil.
    </p><p class="article-text">
        A ese mismo ecosistema intelectual regresar&iacute;a en 1928 como joven arquitecto para asistir a las conferencias que Le Corbusier imparti&oacute; en la Residencia: <em>Arquitectura, mobiliario y obras de arte</em> y <em>Una casa-un palacio</em>, un encuentro que marcar&iacute;a a toda su generaci&oacute;n. Ambos compartieron estudio y desarrollaron una arquitectura que buscaba despegarse del historicismo para acercarse a las corrientes centroeuropeas sin renunciar a la tradici&oacute;n cultural espa&ntilde;ola. Su trabajo conjunto se inscrib&iacute;a en el esp&iacute;ritu humanista de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, pues quer&iacute;an transformar la sociedad en otra m&aacute;s justa, moderna e ilustrada a trav&eacute;s del lenguaje arquitect&oacute;nico.
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                Hipódromo de la Zarzuela                            </span>
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        En 1928, Arniches y Dom&iacute;nguez ganaron el Concurso de Albergues para Automovilistas convocado por el Patronato Nacional de Turismo, un proyecto que buscaba fomentar el turismo automovil&iacute;stico y actualizar las infraestructuras hosteleras del interior del pa&iacute;s. El encargo consist&iacute;a en construir doce peque&ntilde;os hoteles de carretera distribuidos por las principales v&iacute;as espa&ntilde;olas, en parajes escogidos por su belleza natural. Su propuesta planteaba soluciones que se adaptar&iacute;an a las necesidades y caracter&iacute;sticas de cada zona en la elecci&oacute;n de materiales, garantizando la armon&iacute;a con el entorno.
    </p><p class="article-text">
        Su prestigio se consolid&oacute; al ganar en 1934 el Concurso del Nuevo Hip&oacute;dromo de Madrid, junto al ingeniero Eduardo Torroja. El proyecto presentado para la Zarzuela combinaba deporte y espect&aacute;culo utilizando el viejo tema de la plaza como leitmotiv, ahora lineal y abierta a la pista de carreras mediante arquer&iacute;as que, con las viseras de las gradas, acompa&ntilde;an con sus ondulaciones el m&aacute;ximo esfuerzo del caballo al galope. La estructura de las tribunas constitu&iacute;a una proeza t&eacute;cnica: un sistema de p&oacute;rticos separados cinco metros, con l&aacute;minas de hormig&oacute;n armado que permit&iacute;an un vuelo de 12,80 metros y un espesor m&iacute;nimo de cinco cent&iacute;metros en los bordes.
    </p><p class="article-text">
        Arniches y Dom&iacute;nguez quisieron recrear un pueblo en fiestas, donde se mezclaba lo elitista con lo popular. Los muros encalados y las cubiertas de teja &aacute;rabe desataron cr&iacute;ticas de los ortodoxos de la vanguardia, pero los arquitectos no quer&iacute;an romper con el pasado: se trataba de ir al futuro partiendo de las propias tradiciones. Cuando estall&oacute; la Guerra Civil en 1936, la obra se hallaba pr&aacute;cticamente terminada, y aunque sufri&oacute; fuertes impactos por hallarse en pleno frente de batalla, logr&oacute; resistir.
    </p><h2 class="article-text">El compromiso con la renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        Paralelamente a sus grandes encargos, ambos arquitectos se volcaron en el proyecto de renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica de la Rep&uacute;blica. Arniches fue nombrado en 1927 arquitecto de la Junta de Ampliaci&oacute;n de Estudios, para la que construy&oacute; la Secci&oacute;n Preparatoria del Instituto Escuela, el auditorio y biblioteca de la calle Serrano, el nuevo pabell&oacute;n de la Residencia de Se&ntilde;oritas Estudiantes, el Parvulario del Instituto Escuela y la Fundaci&oacute;n Nacional. En estos edificios, trabajando con muy pocos recursos, termin&oacute; afinando una arquitectura de gran precisi&oacute;n t&eacute;cnica y una ejecuci&oacute;n especialmente cuidada, donde la luz, la ventilaci&oacute;n y los espacios comunes se pensaban a escala humana, como lugares para la conversaci&oacute;n y el encuentro m&aacute;s que para el lucimiento monumental. El tema de la plaza adoptaba ahora la variante del claustro como foro de estudio y reflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su evoluci&oacute;n ideol&oacute;gica y profesional qued&oacute; reflejada en los art&iacute;culos que Arniches public&oacute; quincenalmente en el diario <em>El Sol</em> entre 1926 y 1928, bajo el ep&iacute;grafe <em>La Arquitectura y la Vida</em>, donde defend&iacute;a que los edificios tambi&eacute;n educan: en la escuela, en la ciudad o en el ocio, ense&ntilde;an una manera de estar en el mundo, de habitar el espacio p&uacute;blico. All&iacute; explicaba que la nueva arquitectura deb&iacute;a modernizar la sociedad no solo por sus formas, sino porque incorporaba recorridos claros, estancias bien ventiladas y &aacute;mbitos de relaci&oacute;n que hac&iacute;an de la vida cotidiana el verdadero centro del proyecto.
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                Susana Landrove. Fundación Docomomo Iberico 2018                            </span>
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        Cuando estall&oacute; la guerra, Mart&iacute;n Dom&iacute;nguez se ofreci&oacute; a dise&ntilde;ar las defensas de Madrid junto a otros arquitectos, pensando en levantar obras con parados, pero el rechazo sindical le hizo ver que la contienda estaba perdida. En diciembre de 1936 cruz&oacute; a pie la frontera francesa con un salvoconducto y, tras pasar por Amberes rumbo a Veracruz, decidi&oacute; quedarse en La Habana, donde acabar&iacute;a firmando proyectos como el Radiocentro CMQ o el FOCSA. Arniches, en cambio, permaneci&oacute; en Espa&ntilde;a como &ldquo;arquitecto de trincheras&rdquo;, renunci&oacute; al exilio para casarse y asumir la depuraci&oacute;n profesional, mientras durante d&eacute;cadas el Hip&oacute;dromo de la Zarzuela se atribu&iacute;a casi en exclusiva a Eduardo Torroja y sus nombres quedaban fuera de foco.
    </p><h2 class="article-text">Arniches: exilio interior y arquitectura de lo peque&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Carlos Arniches vivi&oacute; sus &uacute;ltimas d&eacute;cadas en un exilio interior que se prolong&oacute; hasta su muerte en Madrid, en 1958, desplazado de los grandes focos pero no de la pr&aacute;ctica cotidiana del oficio. En esos a&ntilde;os levant&oacute; los poblados de colonizaci&oacute;n de Algallar&iacute;n, en C&oacute;rdoba, y G&eacute;vora, en Badajoz, adem&aacute;s del Centro de Estudios del Tabaco en Sevilla, piezas discretas si se comparan con el Hip&oacute;dromo de la Zarzuela pero decisivas para entender la deriva final de su obra. En estos asentamientos rurales, alejados de la escena madrile&ntilde;a de entreguerras, traslad&oacute; a un paisaje agr&iacute;cola sus ideas de escala humana, jerarqu&iacute;a de espacios y centralidad del &aacute;mbito p&uacute;blico, articulando plazas, calles y equipamientos como una suerte de peque&ntilde;o teatro comunitario al aire libre.
    </p><p class="article-text">
        La arquitectura del r&eacute;gimen lo hab&iacute;a arrinconado en los m&aacute;rgenes administrativos, derivando su trabajo hac&iacute;a encargos menores en apariencia, en los que en cualquier caso, persisti&oacute; en depurar el mismo vocabulario que hab&iacute;a guiado su etapa republicana: vol&uacute;menes n&iacute;tidos, pureza de l&iacute;neas, una expresividad contenida basada en muy pocos elementos.
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                Pabellón de la Residencia de Señoritas de la Junta de Ampliación de Estudios                            </span>
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        Por otro lado, la Cuba que encontr&oacute; Mart&iacute;n Dom&iacute;nguez era un pa&iacute;s en plena ebullici&oacute;n, con una econom&iacute;a expansiva y una vida cultural particularmente intensa. Sin embargo, el Colegio de Arquitectos, en un gesto de cerrada l&oacute;gica corporativa, se neg&oacute; a reconocer su t&iacute;tulo y lo oblig&oacute; a ejercer bajo la etiqueta de &ldquo;decorador de interiores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, Dom&iacute;nguez empez&oacute; a hacerse un lugar en muy poco tiempo. Se asoci&oacute; con otros arquitectos, como Miguel Gast&oacute;n y Emilio del Junco, y junto a ellos proyect&oacute; para el grupo de comunicaci&oacute;n CMQ el edificio Radiocentro, en el barrio del Vedado, inaugurado en 1947 y considerado el primer gran complejo multifuncional de Cuba, con sala de cine, estudios de radio y televisi&oacute;n, oficinas y locales comerciales integrados en una sola pieza urbana. En 1949, durante una visita a La Habana, Walter Gropius, fundador de la Bauhaus, se fij&oacute; en esa obra y la cit&oacute; como un ejemplo mod&eacute;lico de arquitectura concebida como trabajo en equipo.
    </p><h2 class="article-text">Dom&iacute;nguez: La Habana y el segundo exilio</h2><p class="article-text">
        El proyecto m&aacute;s audaz de Dom&iacute;nguez en Cuba fue el edificio FOCSA (Fomento de Obras y Construcciones, SA), dise&ntilde;ado junto a Ernesto G&oacute;mez Sampera. El edificio, de 39 plantas, se plante&oacute; como una peque&ntilde;a ciudad autosuficiente siguiendo los par&aacute;metros de Le Corbusier. El inmueble se estructuraba en dos alas que part&iacute;an de una charnela central, y su juego de niveles constitu&iacute;a un alarde t&eacute;cnico. Sentidamente le sucedi&oacute; con este edificio lo mismo que con el Hip&oacute;dromo, tambi&eacute;n ser&iacute;a borrado de su biograf&iacute;a: tras la revoluci&oacute;n de 1959, el r&eacute;gimen castrista lo conden&oacute; al olvido y asign&oacute; el edificio oficialmente a G&oacute;mez Sampera.
    </p><p class="article-text">
        Dom&iacute;nguez se hab&iacute;a implicado en la construcci&oacute;n de viviendas sociales para sindicatos, pero pronto identific&oacute; los discursos de Fidel Castro como autoritarios, sus cr&iacute;ticas a Castro lo llevaron a no poder construir en Cuba nunca m&aacute;s. A finales de abril de 1960, con 62 a&ntilde;os, parti&oacute; de La Habana y se instal&oacute; en Estados Unidos donde consigui&oacute; una plaza como profesor en la Universidad de Cornell, en Ithaca, ejerci&oacute; como consultor en programas de vivienda en Latinoam&eacute;rica y proyect&oacute; la casa Lennox en Rochester, su &uacute;ltima obra, antes de morir en Nueva York en 1970.
    </p><p class="article-text">
        Un premio anual con su nombre recuerda a Mart&iacute;n Dom&iacute;nguez en la Universidad de Cornell, que le dedic&oacute; una gran exposici&oacute;n. Arniches, por su parte, est&aacute; enterrado en Madrid, la ciudad en la que decidi&oacute; permanecer tras la guerra. Dos arquitectos que imaginaron otra Espa&ntilde;a posible y acabaron, cada uno a su manera, fuera de plano. Sus edificios siguen ah&iacute;: el Hip&oacute;dromo de la Zarzuela resisti&oacute; los impactos de la guerra y el borrado oficial, el FOCSA contin&uacute;a en pie frente a la bah&iacute;a habanera. Son testigos de una modernidad interrumpida y de dos trayectorias que pusieron la arquitectura al servicio de un proyecto de pa&iacute;s que nunca lleg&oacute; a cumplirse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurora Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/arniches-dominguez-arquitectos-imaginaron-espana-acabaron-fuera-plano-franquismo_1_13003816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:31:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arniches y Domínguez, los arquitectos que imaginaron otra España y acabaron fuera de plano por el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,República,Guerra Civil Española,Arquitectura,Exilio,Arte,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Óscar Martínez, periodista perseguido por Bukele: “Todavía no hemos visto su etapa más violenta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oscar-martinez-periodista-perseguido-bukele-todavia-no-hemos-visto-etapa-violenta_1_12958023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5d64c0a-91ee-42d9-874e-4771b019f605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1178y259.jpg" width="1200" height="675" alt="Óscar Martínez, periodista perseguido por Bukele: “Todavía no hemos visto su etapa más violenta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El redactor jefe de El Faro publica desde el exilio 'Bukele, el rey desnudo' en el que describe el ascenso al poder y los orígenes del líder autoritario más viral de Latinoamérica</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Bukele se ceba con los periodistas en su deriva autoritaria en El Salvador: “La gente renuncia por temor”</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a antes de publicar una exclusiva que demostraba c&oacute;mo el l&iacute;der de El Salvador, Nayib Bukele, hab&iacute;a negociado y pactado con las bandas que ten&iacute;an a todo el pa&iacute;s sometido, el periodista &Oacute;scar Mart&iacute;nez se exili&oacute; a M&eacute;xico. &ldquo;Pens&aacute;bamos que ser&iacute;a una salida preventiva, ya hab&iacute;amos hecho algunas previamente&rdquo;, recuerda por videoconferencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a antes de regresar a su casa, Mart&iacute;nez descubri&oacute; que el Gobierno hab&iacute;a preparado una emboscada para plantarles drogas a su regreso tanto a &eacute;l como a sus colegas y que la Fiscal&iacute;a pretend&iacute;a acusarles de agrupaci&oacute;n il&iacute;cita. Desde mayo de 2025 no puede volver a su hogar. &ldquo;La salida preventiva ahora ya se ha convertido en nuestra realidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El reportero es redactor jefe de El Faro, un peri&oacute;dico fundado en El Salvador a finales de los 90 en el que se han publicado las mejores investigaciones period&iacute;sticas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en Latinoam&eacute;rica. En 2023, el medio traslad&oacute; su sede a Costa Rica y actualmente toda la plantilla que estaba en El Salvador (22 personas) est&aacute; en el exilio.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez acaba de publicar <em>Bukele</em>,<em> el rey desnudo </em>(Cuadernos Anagrama), un interesante perfil-reportaje sobre el &ldquo;dictador&rdquo; m&aacute;s viral de la actualidad, un aut&oacute;crata que cuenta con el respaldo del 80% de la poblaci&oacute;n tras acabar con la violencia de las bandas en El Salvador a costa de suprimir pr&aacute;cticamente cualquier derecho civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una popularidad real, pero atravesada por el miedo&rdquo;, opina Mart&iacute;nez. Y da un dato: seis de cada diez salvadore&ntilde;os creen que pueden sufrir represalias si critican a Bukele.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro describe c&oacute;mo, entre seguridad y democracia, buena parte de los salvadore&ntilde;os han elegido la primera tras lustros bajo el yugo de las bandas. El resultado es que, en un pa&iacute;s de seis millones de personas, hay casi 100.000 salvadore&ntilde;os encarcelados. &ldquo;No ser&iacute;a extra&ntilde;o decir que el 50% de las personas que est&aacute;n en prisi&oacute;n no pertenecen ni han pertenecido nunca a ninguna pandilla&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras llegar a tasas de 106 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015, Mart&iacute;nez describe El Salvador como un pa&iacute;s &ldquo;sembrado de cad&aacute;veres&rdquo;, con una poblaci&oacute;n empobrecida y &ldquo;desesperada&rdquo; que s&oacute;lo se preocupa por sobrevivir. &ldquo;La sociedad necesitar&iacute;a que m&aacute;s gente tuviera el privilegio de reflexionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese contexto que aparece Bukele, con un mensaje &ldquo;simplista&rdquo; que logra convencer a la poblaci&oacute;n de que la democracia ya se ha probado y no ha funcionado. &ldquo;Ven&iacute;amos de la paz m&aacute;s violenta que el mundo ha conocido&rdquo;, recuerda Mart&iacute;nez. &ldquo;Y nos vendieron que la democracia no serv&iacute;a cuando realmente nunca hubo democracia de verdad&rdquo;.
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El ascenso al poder del &ldquo;dictador&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El texto dibuja a Bukele como un hijo de una familia acomodada, descendiente de inmigrantes &aacute;rabes que llegaron al pa&iacute;s a finales del siglo pasado y lograron enriquecerse a base de trabajo. &ldquo;&Eacute;l ya nace privilegiado, en una familia rica que tiene empresas de publicidad, concesiones, negocios de alimentaci&oacute;n e inmobiliarios&hellip;&rdquo;, explica el autor. 
    </p><p class="article-text">
        Bukele entra en contacto con la pol&iacute;tica de bien joven, trabajando en las campa&ntilde;as del principal partido progresista de El Salvador encargadas a la empresa de publicidad de su familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro presidente demostrar&aacute; una gran capacidad de adaptaci&oacute;n, pasando de alabar al Che Guevara y al r&eacute;gimen de Nicaragua a convertirse en punta de lanza del movimiento MAGA y de las criptomonedas. Tambi&eacute;n sabr&aacute; controlar los resortes que apuntalar&aacute;n la actual ola reaccionaria: utiliza las redes, busca la viralidad y es capaz de simular que tiene una conversaci&oacute;n con Dios ante miles de personas que lo aclaman.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bukele es, sin duda, un gran publicista. Tiene sentido de la oportunidad y sabe adaptarse&rdquo;, se&ntilde;ala Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Su ascenso al poder, sin embargo, no se explica sin los pactos que alcanza con las principales bandas del pa&iacute;s a partir de 2012. El texto explica c&oacute;mo Bukele acuerda con ellas reducir los homicidios a cambio de dinero y votos, primero para obtener una peque&ntilde;a alcald&iacute;a, despu&eacute;s para gobernar la capital y posteriormente el pa&iacute;s entero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer paso importante en su carrera como pol&iacute;tico nacional lo da de la mano de las pandillas&rdquo;, explica Mart&iacute;nez, que describe el pacto como un &ldquo;complot criminal&rdquo; que inclu&iacute;a que las bandas pudieran elegir a qui&eacute;n deb&iacute;a asesinarse dentro de las prisiones salvadore&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Esa relaci&oacute;n de conveniencia salta por los aires en 2022, cuando las maras asesinan a 72 personas en apenas 24 horas y Bukele decide ir a por ellas. &ldquo;Suena muy fr&iacute;o decirlo as&iacute;, pero ese fin de semana [las bandas] mataron de m&aacute;s&rdquo;, rememora Mart&iacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bukele necesita en ese momento un cambio de narrativa y opta por un Estado policial, en el que todav&iacute;a estamos a d&iacute;a de hoy&rdquo;, prosigue el reportero. &ldquo;La actual ministra de Educaci&oacute;n es una capitana del Ej&eacute;rcito y cualquier soldado puede hacerte lo que le d&eacute; la gana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en ese Estado policial que Bukele adquiere un tono mesi&aacute;nico para justificar su perpetuaci&oacute;n en el poder. Paralelamente, &eacute;l y su familia amplian su patrimonio: el 80% de las tierras de la familia han sido adquiridas desde que es jefe del gobierno, las empresas de sus parientes han pasado de tener miles de d&oacute;lares a millones y su residencia privada est&aacute; siendo reformada con fondos p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero a la poblaci&oacute;n no parece importarle esto ahora mismo&rdquo;, lamenta el periodista. &ldquo;El tejido social estaba tan roto por la violencia de las pandillas, que se celebra en colectivo que no haya m&aacute;s bandas, pero se sufre individualmente por la p&eacute;rdida de libertades&rdquo;.
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                Martínez tuvo que abandonar El Salvador por las informaciones de &#039;El Faro&#039; sobre Bukele.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La dificultad de cubrir un pa&iacute;s desde el exilio</strong></h2><p class="article-text">
        A medida que Bukele se perpetuaba en el poder y se iban desmontando las pocas garant&iacute;as democr&aacute;ticas en El Salvador, los periodistas de <em>El Faro</em> fueron abandonando el pa&iacute;s ante el aumento de las amenazas y de las visitas policiales a los domicilios de los reporteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el pasado mayo, el medio cubre lo que ocurre en El Salvador desde el exilio. &ldquo;Todav&iacute;a nos estamos adaptando&rdquo;, apunta Mart&iacute;nez que, como buena parte de sus compa&ntilde;eros, fue espiado a trav&eacute;s de su m&oacute;vil con el <em>spyware</em> Pegasus.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos enteramos [del espionaje] de casualidad, porque a una colega del peri&oacute;dico se le calentaba mucho el tel&eacute;fono&rdquo;, recuerda. &ldquo;Entonces descubrimos que todos los miembros de la redacci&oacute;n ten&iacute;amos el tel&eacute;fono infectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez explica que, desde su huida, han aprendido que el exilio era m&aacute;s grande de lo que pensaban y que, en ocasiones, resulta incluso m&aacute;s sencillo obtener informaci&oacute;n desde el extranjero de antiguos funcionarios, fiscales y jueces que cayeron en desgracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El exilio fue como una de las &uacute;ltimas consecuencias antes que la muerte o la c&aacute;rcel&rdquo;, apunta. &ldquo;Nos puso en una posici&oacute;n bien rara, pero fue la &uacute;ltima muestra de que est&aacute;bamos dispuestos a hacer lo que hab&iacute;a que hacer para seguir informando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez no es nada optimista respecto al futuro de su pa&iacute;s. Bukele solo tiene 44 a&ntilde;os y no tiene intenci&oacute;n de abandonar la presidencia. El a&ntilde;o pasado redujo en 130 millones el presupuesto en salud y educaci&oacute;n y aument&oacute; el del Ej&eacute;rcito, a pesar de que las pandillas est&aacute;n desarticuladas a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Para el periodista, esto solo indica que prepara el terreno para cuando le toque reprimir a los ciudadanos. &ldquo;A&uacute;n no conocemos a un Bukele impopular. Cuando dejen de sonar los aplausos en la plaza, van a sonar las botas militares&rdquo;, concluye. &ldquo;No creo que hayamos visto todav&iacute;a la etapa m&aacute;s violenta de Bukele&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oscar-martinez-periodista-perseguido-bukele-todavia-no-hemos-visto-etapa-violenta_1_12958023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Óscar Martínez, periodista perseguido por Bukele: “Todavía no hemos visto su etapa más violenta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Salvador,Nayib Bukele,Dictadura,Latinoamérica,Periodistas,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las 1.500 cartas que María escribió durante el franquismo a su hijo en el exilio: "Las he guardado como un tesoro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/1-500-cartas-maria-escribio-durante-franquismo-hijo-exilio-he-guardado-tesoro_1_12890963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/870065f6-113f-44a0-a494-4e128bdfa227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las 1.500 cartas que María escribió durante el franquismo a su hijo en el exilio: &quot;Las he guardado como un tesoro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición 'El cuerpo errante' recupera historias y objetos cotidianos custodiados por las familias de quienes tuvieron que huir de España en la dictadura de Franco, desde las postales en las que parecían turistas a la escultura de un médico republicano que los sublevados fusilaron al no poder encarcelarle a él</p><p class="subtitle">Los 'niños de la Guerra Civil' españoles llevan un año sin cobrar su pensión de Rusia: “No podemos esperar más”
</p></div><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a hab&iacute;a partido. Espa&ntilde;a estaba jugando un amistoso de f&uacute;tbol contra Argentina cuando dos hombres vestidos de polic&iacute;a irrumpieron en casa de Manuel Laguna para detenerle. A su hermano mellizo Emilio y a su madre, Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez Grandizo, les capturar&iacute;an pocas horas despu&eacute;s por haber acogido en casa a un familiar trotskista. Los tres fueron llevados a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sede-comunidad-madrid-kilometro-0-violencia-franquista-debe-lugar-memoria_129_12732191.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sede de la Direcci&oacute;n General de Seguridad</a> de la Puerta del Sol y Manuel fue trasladado a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/carcel-carabanchel-estrella-muerte-dictadura-franco-no-inaugurar_1_12241407.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;rcel de Carabanchel</a>, donde llegar&iacute;a a estar nueve meses por haber participado en &ldquo;cuatro o cinco&rdquo; reuniones organizadas por su pariente. El 24 de septiembre de 1953, aprovechando un permiso penitenciario, huy&oacute; del pa&iacute;s y no volvi&oacute; nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l y otro amigo salieron en el maletero de un coche hacia Francia, donde estuvo casi todo un a&ntilde;o hasta que parti&oacute; hacia M&eacute;xico, el pa&iacute;s en el que vivi&oacute; desde entonces. &ldquo;Mi madre removi&oacute; cielo y tierra para que me dieran el permiso antes del juicio, pero el juez, que era el t&eacute;trico coronel Enrique Eymar, le advirti&oacute; de que volver&iacute;a a prisi&oacute;n adelantando que iba a ser condenado&rdquo;, recuerda Manuel para explicar por qu&eacute; sali&oacute; de Espa&ntilde;a de forma sobrevenida. A sus 92 a&ntilde;os, las fechas permanecen intactas en su memoria: lleg&oacute; al pa&iacute;s latinoamericano el 12 de diciembre de 1954, con tan solo 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid se qued&oacute; su madre, que entre agosto y noviembre de 1936 hab&iacute;a visto c&oacute;mo su marido y su padre eran asesinados por los franquistas. Desde all&iacute; Mar&iacute;a escribi&oacute; a Manuel 1.500 cartas, una o dos por semana, durante toda su vida. Miles y miles de palabras para intentar sortear la distancia que ahora forman parte de la exposici&oacute;n <em>El cuerpo errante</em>, que estar&aacute; hasta el 14 de febrero en Casa de Am&eacute;rica (Madrid), donde los visitantes pueden caminar entre algunas de las cartas de Mar&iacute;a, todas encabezadas por un ineludible &ldquo;querid&iacute;simo hijo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartas y cintas originales que María Fernández Grandizo escribió a su hijo Manuel desde España."
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                Cartas y cintas originales que María Fernández Grandizo escribió a su hijo Manuel desde España.                            </span>
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        La muestra ahonda en la experiencia del exilio de una forma poco com&uacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cajetilla-tabacos-despedida-fusilados-franquismo_1_1170933.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de las peque&ntilde;as cosas</a> cotidianas que enlazaron la memoria y los afectos a ambos lados del mundo. El objetivo es trascender de los grandes nombres y apellidos con los que suele contarse el exilio y aterrizar en aquello que no suele verse: las cartas que mantuvieron unidos a una madre y un hijo a 9.000 kil&oacute;metros, las postales en las que un represaliado se hac&iacute;a pasar por turista para sortear la censura o el recetario que una mujer empez&oacute; con comida manchega y acab&oacute; con platos mexicanos.
    </p><h2 class="article-text">Una vida de palabras</h2><p class="article-text">
        Por eso no es una exposici&oacute;n al uso, sino un viaje que invita al visitante a abrir armarios, mirar lo que esconden los paneles o ponerse unos cascos y sentarse a escuchar. &ldquo;As&iacute; se genera una intimidad que hace que la emoci&oacute;n llegue de otra forma. Lo que hacemos es proponer un di&aacute;logo con el espectador&rdquo;, esgrime el antrop&oacute;logo Jorge Moreno, comisario de la muestra junto a Juli&aacute;n L&oacute;pez. &ldquo;Pocas veces hemos encontrado una expresi&oacute;n social, pol&iacute;tica y emocional de esa &eacute;poca durante tanto tiempo. Es una vida hecha palabras&rdquo;, apunta Moreno sobre las cartas de Mar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La correspondencia arranca cuando Manuel llega a M&eacute;xico a finales de los a&ntilde;os 50 y termina a mediados de los 90, pocos a&ntilde;os antes de que Mar&iacute;a fallezca con 102 a&ntilde;os. Solo hay un hueco en el env&iacute;o durante un a&ntilde;o en el que la mujer hizo el intento de vivir en M&eacute;xico, pero acab&oacute; regresando a Espa&ntilde;a, donde estaba su hijo Emilio. Su delicada caligraf&iacute;a va debilit&aacute;ndose con el paso del tiempo: &ldquo;opto por el rotulador&rdquo;, le dice a su hijo en una de sus misivas, porque &ldquo;estoy escribiendo sin ver&rdquo;. Las &uacute;ltimas comunicaciones son grabaciones en cintas que le env&iacute;a por correo postal, cuando ya no puede escribir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una parte important&iacute;sima de mi vida y creo que lo fue para los dos. No s&eacute; si hay muchos ejemplos de personas que hayan pasado 40 a&ntilde;os separados teniendo una correspondencia tan asidua. Era la presencia de mi madre aqu&iacute;&rdquo;, describe Manuel, que asegura haber guardado las misivas &ldquo;como un tesoro&rdquo; durante toda su vida y recuerda &ldquo;lo bien que escrib&iacute;a&rdquo; Mar&iacute;a, farmac&eacute;utica de profesi&oacute;n. 
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                Emilio y Manuel, en una foto de 1944.                            </span>
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        Las cartas son una cr&oacute;nica personal y pol&iacute;tica del momento: &ldquo;Quer&iacute;a imbuirte la rebeld&iacute;a contra el R&eacute;gimen de Espa&ntilde;a y que os hicierais consciente de que nuestra dignidad depend&iacute;a de vuestra actitud&rdquo;, le dice el 3 de noviembre de 1959. &ldquo;Hijo m&iacute;o: esta tarde me he acordado mucho de cosas de nuestra vida [...] Fuimos al cine Padilla. Tuvimos que salir antes de que la pel&iacute;cula terminase porque hac&iacute;a mucho fr&iacute;o. &iquest;Te acuerdas?&rdquo;, le escribe. El 20 de noviembre de 1975, le da cuenta de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vivieron-espanoles-muerte-franco-emborrachamiento-esperanza-miedo-sostenido_1_12773110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte de Franco</a>: &ldquo;Querid&iacute;simo hijo &iexcl;al fin se fue!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otra de las misivas, Mar&iacute;a le explica a su hijo que ha recibido el testimonio de un sacerdote que certifica el asesinato de su padre en Llerena (Badajoz) tras la sublevaci&oacute;n franquista. Lo describe as&iacute;: &ldquo;Sub&iacute; con &eacute;l a la plataforma de un cami&oacute;n. Llegamos al triste lugar, testigo de su muerte (puerta del cementerio en la carretera de Sevilla). Testigos solo cuatro hombres, dos agentes, el chofer y un servidor&hellip; record&oacute; &uacute;ltimamente a los suyos tan queridos&hellip; y de un solo disparo en las sienes cay&oacute; en la tierra, donde le administr&eacute; el sacramento de la Extremaunci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Como si fueran turistas</h2><p class="article-text">
        En la exposici&oacute;n pueden verse tambi&eacute;n las postales enviadas por el socialista Adri&aacute;n Escudero Sand&aacute; durante su periplo por Par&iacute;s, Marsella, Or&aacute;n y Argel antes de llegar a Caracas en 1944, donde se instal&oacute;. Se trata de t&iacute;picas tarjetas de recuerdo con mensajes sencillos como los que podr&iacute;a enviar cualquier turista. &ldquo;Era la mejor manera de resultar poco sospechoso y evitar que las cartas fueran censuradas&rdquo;, explica Moreno. Las postales fueron guardadas por la madre de Tom&aacute;s Ballesteros, que era prima de Adri&aacute;n. &ldquo;Iban dirigidas a una t&iacute;a suya, Cloromida, y aunque aparentemente no dec&iacute;an nada porque parec&iacute;a que estuviera de ocio, en realidad era una prueba de vida&rdquo;, sostiene el hombre.
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                Las postales que envió Adrián Escudero en su periplo antes de llegar a Caracas.                            </span>
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        Evitar que las autoridades franquistas interceptaran las comunicaciones fue una preocupaci&oacute;n habitual. Algunas, de hecho, nunca llegaron. Es el caso de las misivas &ldquo;muertas&rdquo; como las que Nemesio Garc&iacute;a envi&oacute; a su vuelta del exilio a sus compa&ntilde;eros que permanec&iacute;an fuera y que aparecieron 40 a&ntilde;os despu&eacute;s en una saca de correos olvidada. La exposici&oacute;n da cuenta tambi&eacute;n de la carta que Marino Saiz recibi&oacute; en 1939 desde Espa&ntilde;a, dirigida a &ldquo;Marina&rdquo; y en la que le anunciaban que sus hermanas Eladia y Silveria estaban &ldquo;de vacaciones&rdquo; y sus amigos Robles, Correal y Juanito hab&iacute;an participado en una &ldquo;peregrinaci&oacute;n a un santuario&rdquo;. En realidad, eran sus hermanos Eladio y Silverio, que no estaban de veraneo, sino en la c&aacute;rcel, mientras que a sus compa&ntilde;eros los hab&iacute;an fusilado en la saca del 15 de julio.
    </p><p class="article-text">
        La muestra recupera la historia de Jos&eacute; Luis L&oacute;pez de Haro, m&eacute;dico republicano exiliado en la Rep&uacute;blica Dominicana que hab&iacute;a trabajado en el Hospital Minero de Almad&eacute;n (Ciudad Real). En agradecimiento a su labor, el pueblo erigi&oacute; una escultura con su busto que coloc&oacute; all&iacute; y que fue literalmente tiroteada por los franquistas al no poder detenerle y fusilarle a &eacute;l. Optaron por encerrar a su hija en la c&aacute;rcel y disparar a la escultura, que una mujer que trabajaba en casa de su hermana recogi&oacute; y guard&oacute; durante a&ntilde;os junto a las escobas. Los agujeros fueron restaurados, pero la exposici&oacute;n muestra una r&eacute;plica fusilada de Fernando S&aacute;nchez Castillo como una forma de &ldquo;mantener el rastro del da&ntilde;o&rdquo; con el que vivi&oacute; durante buena parte de la dictadura.
    </p><h2 class="article-text">La cara B del exilio</h2><p class="article-text">
        Los visitantes pueden tambi&eacute;n deambular por un desv&aacute;n &ldquo;mestizo&rdquo; en el que conviven objetos de Espa&ntilde;a y de los pa&iacute;ses de acogida, una sala que &ldquo;est&aacute; hecha de capas que transitan tiempos y geograf&iacute;as diversas&rdquo;, describen los comisarios. En ella se pueden ver r&eacute;plicas de las cintas de m&uacute;sica de zarzuela que acompa&ntilde;aron siempre a Marino Sainz en su exilio, entre otras referencias constantes a su pa&iacute;s de origen. &ldquo;La geograf&iacute;a de su casa era una ciencia que solo describ&iacute;a Espa&ntilde;a y los caminos para volver a ella&rdquo;, recordar&iacute;a su yerno tras su muerte en M&eacute;xico en 1982.
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                Cintas de zarzuela que acompañaron a Marino Saiz en el exilio en México.                            </span>
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        Casi todo en <em>El cuerpo errante</em> esconde una cara B del exilio pocas veces narrado. La frase de Max Aub a su regreso del exilio &ldquo;soy un turista al rev&eacute;s; vengo a ver lo que no existe&rdquo; da la bienvenida a los visitantes. Una gran pared en otra de las salas est&aacute; inundada de postales de la Espa&ntilde;a del desarrollismo, con im&aacute;genes amables de playas, monumentos, bailes, colores, flores... Una especie de tienda de souvenirs muestra del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/seat-600-playas-benidorm-represion-libros-texto-edulcoran-segundo-franquismo-aulas_1_11675596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boom</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/seat-600-playas-benidorm-represion-libros-texto-edulcoran-segundo-franquismo-aulas_1_11675596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tur&iacute;stico del momento</a> que, al ser cruzada, revela otra realidad: la del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dificil-retorno-exiliados_1_12769589.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retorno de los exiliados</a> cuando ya era posible o los viajes de sus familias a los pa&iacute;ses en los que se encontraban.
    </p><p class="article-text">
        Entre estas historias est&aacute; la de Lucio Caballero, que huy&oacute; a M&eacute;xico en 1946 despu&eacute;s de que los sublevados hubieran asesinado a su padre a su madre y a su hermano. En los 70, cuando algunas personas intentaban casi clandestinamente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fusilados-siguen-tierra-espana-hay-exhumar-2-000-fosas-guerra-civil-franquismo_1_12820701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhumar los cuerpos</a> de sus familiares, Lucio regres&oacute; a Villanueva de la Serena para unirse a los trabajos en busca de sus seres queridos. 
    </p><p class="article-text">
        La voz de Felisa Almad&eacute;n rompe el silencio de la habitaci&oacute;n. A trav&eacute;s de un v&iacute;deo, cuenta uno de esos encuentros, el de su hermano Emiliano, que fue a Niza a buscar a su padre, exiliado cuando &eacute;l ten&iacute;a dos a&ntilde;os. Lleg&oacute; a un bar en el que sab&iacute;a que sol&iacute;a estar, pregunt&oacute; por &eacute;l con una foto en la mano y el franc&eacute;s que hab&iacute;a aprendido para ello. &ldquo;Le dijeron que era el se&ntilde;or que estaba all&iacute; en aquella mesa comiendo y mi hermano, que ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, se desmay&oacute;&rdquo;. Tras &ldquo;espabilarse&rdquo;, Emiliano fue hacia &eacute;l y le dijo: &ldquo;Usted no me conoce, &iquest;verdad? Soy su hijo&rdquo;. &ldquo;Mira que mi padre era un hombre de esos duros, de campo, pero empez&oacute; a llorar y a llorar&rdquo;, recuerda Felisa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/1-500-cartas-maria-escribio-durante-franquismo-hijo-exilio-he-guardado-tesoro_1_12890963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las 1.500 cartas que María escribió durante el franquismo a su hijo en el exilio: "Las he guardado como un tesoro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Exilio,Franquismo,Represión franquista]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Hijos del exilio republicano en el norte de África: “Mi padre escapó de un infierno para meterse en otro mucho peor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/hijos-exilio-republicano-norte-africa-padre-escapo-infierno-meterse-peor_1_12840520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25931be9-b2be-4058-a9b2-1f7cb326acc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hijos del exilio republicano en el norte de África: “Mi padre escapó de un infierno para meterse en otro mucho peor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1939, miles de españoles cruzaron el Estrecho huyendo de la cárcel o el fusilamiento. En el Magreb encontraron campos de concentración, enfermedades y un camino que en muchos casos nunca volvió a pasar por España. Los descendientes de esas vidas trastocadas por la diáspora reivindican su memoria</p><p class="subtitle">Infografía - Tres vidas, un mismo exilio </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El exilio nos ha marcado la vida a todos los que pertenecemos a esta generaci&oacute;n tan extra&ntilde;a, a los nacidos en el Magreb sin que ninguno de nosotros supiera qu&eacute; era el exilio ni por qu&eacute; nuestros padres viv&iacute;an tan lejos de Espa&ntilde;a. Es un dolor a veces imperceptible que atraviesa a cientos de familias. Yo tambi&eacute;n soy exiliada, aunque naciera varios a&ntilde;os despu&eacute;s de la Guerra Civil. Siempre he dicho que soy un poco de ninguna parte, una unidad compuesta por tres pa&iacute;ses, Marruecos, donde nac&iacute; y crec&iacute;, Francia, donde hice mi vida adulta, y Espa&ntilde;a. Mi padre nunca quiso volver a saber nada de Espa&ntilde;a. Quiso pasar p&aacute;gina, olvidarse de todo lo que hab&iacute;a sufrido. Pero este pa&iacute;s, del que &eacute;l fue expulsado a patadas cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os, est&aacute; en mis entra&ntilde;as. Por eso he venido a vivir aqu&iacute;: para decirles a todos los que quisieron matarlo que aqu&iacute; estamos sus descendientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la casa de Cristine Hern&aacute;ndez, en Santiago de la Ribera, los &aacute;lbumes de fotos en blanco y negro apilados en las estanter&iacute;as hablan por s&iacute; solos: ropas finas y sucias de polvo, tierra seca, sudor en la piel, un sol incisivo, un hombre joven y delgado que posa en la puerta de una ambulancia muy antigua, en pleno desierto. La noche del 30 de marzo de 1939, dos d&iacute;as despu&eacute;s de haber huido para siempre de Espa&ntilde;a desde Alicante a bordo del buque&nbsp;<em>Stanbrook&nbsp;</em>junto a otros 3.000 desconocidos, ese hombre, un m&eacute;dico extreme&ntilde;o llamado Arturo Hern&aacute;ndez, observa recostado sobre la cubierta la silueta de Or&aacute;n, en la prometedora Argelia francesa. En dos d&iacute;as de traves&iacute;a por el Mediterr&aacute;neo nadie ha pronunciado su nombre. Ninguna de esas personas, perseguidas todas por el franquismo, es consciente de que ese viaje que al principio no saben o no quieren llamar exilio ser&aacute; una pesadilla que dejar&aacute; huella en todas las generaciones que vengan detr&aacute;s.
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                    alt="Cristine Hernández, hija del exiliado Arturo Hernández, nació en Bou Arfa, Marruecos, junto al campo de concentración. Vivió sus primeros años en Uchda. Se mudó a Annecy, en Francia, en los 70, y allí hizo su vida hasta que vino a vivir a España en 2023."
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                Cristine Hernández, hija del exiliado Arturo Hernández, nació en Bou Arfa, Marruecos, junto al campo de concentración. Vivió sus primeros años en Uchda. Se mudó a Annecy, en Francia, en los 70, y allí hizo su vida hasta que vino a vivir a España en 2023.                            </span>
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        Qui&eacute;n puede o se atreve a irse de un d&iacute;a para otro de su propio pa&iacute;s, a romper con todo, con la vida que uno ha tenido siempre, con tal de no ser asesinado. Arturo Hern&aacute;ndez cree, ingenuamente, que en Argelia nadie podr&aacute; averiguar su pasado, ni la raz&oacute;n por la que ha tenido que escapar a toda prisa, ni que su nombre figura ya escrito a m&aacute;quina en una lista de futuros fusilados. Piensa que all&iacute; podr&aacute; estar a salvo y recuperar la libertad que despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de guerra ya no sabe imaginar. &ldquo;Pero se equivoca. Y solo tarda unas pocas horas en darse cuenta&rdquo;, afirma Cristine, su hija, que ahora tiene 72 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Exiliados y prisioneros</strong></h2><p class="article-text">
        La historiadora Victoria Fern&aacute;ndez cifra en unas 12.000 las personas que abandonaron Espa&ntilde;a rumbo al exilio en el norte de &Aacute;frica, la mayor parte desde Cartagena y Alicante. Todas ellas fueron tratadas all&iacute; por las autoridades francesas como delincuentes. Primero fueron detenidas. Despu&eacute;s, transportadas como ganado a decenas de campos de concentraci&oacute;n. Aquel calvario dur&oacute; cuatro a&ntilde;os, hasta que en 1943 las tropas aliadas devolvieron la legalidad y los derechos humanos. La pregunta de por qu&eacute; se trat&oacute; as&iacute; a los exiliados espa&ntilde;oles sigue sobrevolando al cabo de tant&iacute;simo tiempo una de las di&aacute;sporas m&aacute;s desconocidas de la historia reciente de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
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			<p class="g-pstyle0">Tres vidas, un mismo exilio </p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:12.163%;left:49.9751%;margin-left:-33.6719%;width:67.3438%;">
			<p class="g-pstyle1">En marzo de 1939, cuando las tropas franquistas penetran de lleno en el sureste español, tres hombres deciden dejar toda su vida atrás para exiliarse en el norte de África. <span class="g-cstyle0">Bonifacio Caparrós</span>, <span class="g-cstyle0">Juan Alcaraz</span> y <span class="g-cstyle0">Arturo Hernández</span> nunca se llegaron a conocer, pero compartieron destino. </p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:27.665%;margin-top:-11.6px;left:74.1931%;margin-left:-36px;width:72px;">
			<p class="g-pstyle2">Alicante</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:29.8501%;margin-top:-11.7px;left:64.0302%;margin-left:-27px;width:54px;">
			<p class="g-pstyle3">Elche</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:33.9551%;left:91.0575%;margin-left:-8.0469%;width:16.0938%;">
			<p class="g-pstyle1">El 28 de marzo de 1939, Hernández embarca rumbo a Orán (Argelia) junto a 3.000 personas en el buque Stanbrook  </p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:37.8418%;margin-top:-11.7px;left:27.4841%;margin-left:-31.5px;width:63px;">
			<p class="g-pstyle3">Murcia</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.3909%;margin-top:-11.6px;left:39.7751%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle2">Cartagena</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:50.4063%;left:39.5929%;margin-left:-8.6719%;width:17.3438%;">
			<p class="g-pstyle1">Ambos parten hacia Bizerta el 5 de marzo de 1939</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:53.0962%;left:27.9743%;margin-left:-8.0469%;width:16.0938%;">
			<p class="g-pstyle1">Caparrós, con 27 años, a bordo del buque militar Almirante Valdés</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:53.0962%;left:50.4988%;margin-left:-7.5%;width:15%;">
			<p class="g-pstyle1">Alcaraz, con 18, en el  crucero militar Miguel de Cervantes</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:64.7525%;left:44.0345%;margin-left:-10%;width:20%;">
			<p class="g-pstyle1">Tras un mes retenido en la cubierta del buque sin poder bajar, pasa por campos de concentración de Argelia y Marruecos</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:67.7153%;left:71.4479%;margin-left:-8.2031%;width:16.4063%;">
			<p class="g-pstyle1">Es sometido a trabajos forzados</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:68.3254%;margin-top:-11.6px;left:89.9708%;margin-left:-32.5px;width:65px;">
			<p class="g-pstyle2">Bizerta</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.7288%;margin-top:-11.6px;left:53.7516%;margin-left:-26px;width:52px;">
			<p class="g-pstyle4">Argel</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:70.0796%;margin-top:-11.6px;left:95.1852%;margin-left:-27.5px;width:55px;">
			<p class="g-pstyle4">Túnez</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-16" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:70.7813%;margin-top:-11.6px;left:34.2477%;margin-left:-26px;width:52px;">
			<p class="g-pstyle2">Orán</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-17" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.0542%;margin-top:-7.6px;left:75.0217%;margin-left:-34px;width:68px;">
			<p class="g-pstyle5">Jenchela</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-18" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.7559%;margin-top:-14.6px;left:52.1642%;width:69px;">
			<p class="g-pstyle6">Camp</p>
			<p class="g-pstyle6">Morand </p>
		</div>
		<div id="g-ai0-19" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.522%;margin-top:-7.6px;left:50.4382%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle7">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-20" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.717%;margin-top:-7.6px;left:75.0912%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle7">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-21" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:72.1068%;margin-top:-7.6px;left:85.568%;margin-left:-38px;width:76px;">
			<p class="g-pstyle5">Kasserine</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-22" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:72.4187%;margin-top:-11.6px;left:25.0726%;margin-left:-29px;width:58px;">
			<p class="g-pstyle4">Melilla</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-23" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:72.6916%;margin-top:-7.6px;left:85.6219%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle7">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-24" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:73.2373%;margin-top:-7.6px;left:88.4253%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle7">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-25" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:73.0171%;left:16.354%;margin-left:-6.5625%;width:13.125%;">
			<p class="g-pstyle1">Se dedica a curar a sus compañeros en cautiverio</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-26" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.056%;margin-top:-7.6px;left:72.9963%;width:114px;">
			<p class="g-pstyle6">Meheri-Zebbeus</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-27" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.4848%;margin-top:-11.6px;left:4.3606%;margin-left:-27.5px;width:55px;">
			<p class="g-pstyle4">Rabat</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-28" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.8357%;margin-top:-8.6px;left:54.5283%;margin-left:-36.5px;width:73px;">
			<p class="g-pstyle8">ARGELIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-29" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.9137%;margin-top:-7.6px;left:90.4195%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle7">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-30" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:75.5764%;margin-top:-7.6px;left:87.6947%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle6">Gabès</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-31" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.4343%;margin-top:-7.7px;left:30.8079%;width:70px;">
			<p class="g-pstyle6">Hadjerat</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-32" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.7849%;margin-top:-7.6px;left:16.6013%;width:72px;">
			<p class="g-pstyle6">Bou Arfa</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-33" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.8239%;margin-top:-7.6px;left:26.8023%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle7">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-34" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.1747%;margin-top:-7.6px;left:34.0508%;margin-left:-15px;width:30px;">
			<p class="g-pstyle7">4</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-35" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.2527%;margin-top:-8.6px;left:7.7966%;margin-left:-49px;width:98px;">
			<p class="g-pstyle8">MARRUECOS</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-36" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.272%;margin-top:-9.1px;left:90.4839%;margin-left:-31.5px;width:63px;">
			<p class="g-pstyle8">TÚNEZ</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-37" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:78.2663%;margin-top:-7.6px;left:13.4511%;width:70px;">
			<p class="g-pstyle6">Kenadsa</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-38" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:78.3053%;margin-top:-7.6px;left:22.6036%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle7">5</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-39" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:78.3832%;margin-top:-7.6px;left:25.4768%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle7">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-40" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:78.3832%;margin-top:-7.6px;left:27.0329%;width:108px;">
			<p class="g-pstyle6">Colomb-Béchar</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-41" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:78.5918%;left:52.9298%;margin-left:-9.5312%;width:19.0625%;">
			<p class="g-pstyle1">Logra sobrevivir a pesar de las torturas recibidas</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-42" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:86.9734%;left:18.3526%;margin-left:-9.7656%;width:19.5313%;">
			<p class="g-pstyle1">En 1944, una vez liberado, Caparrós se queda a vivir en Túnez donde se reúne con su familia. Fallece en el exilio en 1955</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-43" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:86.9734%;left:49.1127%;margin-left:-11.7969%;width:23.5938%;">
			<p class="g-pstyle1">Tras la liberación, Alcaraz se instala en Orán. Allí conoce a su mujer y forma una familia. No regresa a España hasta que Franco muere. Fallece en 2011</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-44" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:86.9734%;left:81.7297%;margin-left:-12.5781%;width:25.1563%;">
			<p class="g-pstyle1">Una vez libre, trabaja en un hospital de Marruecos. En 1971, Hernández se muda con su familia a Francia. Muere allí veinte años después</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-45" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:92.4701%;left:49.9837%;margin-left:-26.0156%;width:52.0312%;">
			<p class="g-pstyle1">Muchos murieron en el olvido. Sus travesías dejaron un sinfín de cicatrices que hoy, 86 años después, siguen doliendo de la misma manera</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-46" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:98.3984%;margin-top:-14.1px;left:0.3125%;width:527px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
			<p class="g-pstyle9">FUENTE: MAPA DE DESPLAZAMIENTOS 1939-62 /  "DEL ÉXODO Y DEL VIENTO&rdquo; - JUAN VALBUENA (ED.)</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 2599px" data-aspect-ratio="0.139" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 721.9125% 0;"></div>
		<img id="g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M-img" class="g-grafico_tres-vidas-un-mismo-exilio-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/6dc817c1-a404-4afb-964b-b9977e2370be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:1.7661%;margin-top:-11.9px;left:0.1379%;width:258px;">
			<p class="g-pstyle0">Tres vidas, un mismo exilio </p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:11.6973%;left:49.663%;margin-left:-35.9722%;width:71.9444%;">
			<p class="g-pstyle1">En marzo de 1939, cuando las tropas franquistas penetran de lleno en el sureste español, tres hombres deciden dejar toda su vida atrás para exiliarse en el norte de África. <span class="g-cstyle0">Bonifacio Caparrós</span>, <span class="g-cstyle0">Juan Alcaraz</span> y <span class="g-cstyle0">Arturo Hernández</span> nunca se llegaron a conocer, pero compartieron destino. </p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:29.2106%;margin-top:-8.1px;left:63.8603%;margin-left:-36px;width:72px;">
			<p class="g-pstyle2">Alicante</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:33.4374%;left:23.3534%;margin-left:-12.5%;width:25%;">
			<p class="g-pstyle3">Caparrós, con 27 años, a bordo del buque militar Almirante Valdés</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:33.4374%;left:86.3972%;margin-left:-12.2222%;width:24.4444%;">
			<p class="g-pstyle3">El 28 de marzo de 1939, Hernández embarca rumbo a Orán (Argelia) junto a 3.000 personas en el buque Stanbrook  </p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:36.7081%;left:23.3358%;margin-left:-11.8056%;width:23.6111%;">
			<p class="g-pstyle3">Alcaraz, con 18, en el crucero militar Miguel de Cervantes</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:39.5554%;left:23.3956%;margin-left:-11.3889%;width:22.7778%;">
			<p class="g-pstyle3">Ambos parten hacia Bizerta el 5 de marzo de 1939</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:42.447%;margin-top:-8.1px;left:23.388%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle2">Cartagena</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:52.4456%;left:23.8898%;margin-left:-15%;width:30%;">
			<p class="g-pstyle3">Tras un mes retenido en la cubierta del buque sin poder bajar, pasa por campos de concentración de Argelia y Marruecos</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:55.5623%;left:68.1994%;margin-left:-11.9444%;width:23.8889%;">
			<p class="g-pstyle3">Es sometido a trabajos forzados</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:56.8378%;margin-top:-8.1px;left:88.4805%;margin-left:-32.5px;width:65px;">
			<p class="g-pstyle2">Bizerta</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:57.6786%;margin-top:-8px;left:44.0363%;margin-left:-22.5px;width:45px;">
			<p class="g-pstyle4">Argel</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.3327%;margin-top:-8px;left:91.5575%;margin-left:-24px;width:48px;">
			<p class="g-pstyle4">Túnez</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.529%;margin-top:-8.1px;left:19.5965%;margin-left:-25px;width:50px;">
			<p class="g-pstyle5">Orán</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-15" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.7425%;margin-top:-7.7px;left:70.3672%;margin-left:-34px;width:68px;">
			<p class="g-pstyle6">Jenchela</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-16" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.2793%;margin-top:-14.6px;left:42.0968%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle7">Camp</p>
			<p class="g-pstyle7">Morand </p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.0446%;margin-top:-5.5px;left:39.9955%;margin-left:-13px;width:26px;">
			<p class="g-pstyle8">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-18" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.1985%;margin-top:-5.5px;left:70.1797%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle8">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-19" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.3331%;margin-top:-8px;left:4.4373%;margin-left:-25px;width:50px;">
			<p class="g-pstyle4">Melilla</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-20" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.3947%;margin-top:-5.6px;left:83.1148%;margin-left:-36px;width:72px;">
			<p class="g-pstyle9">Kasserine</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-21" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:59.8526%;margin-top:-5.5px;left:83.1042%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle8">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-22" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:60.2374%;margin-top:-5.5px;left:86.657%;margin-left:-13px;width:26px;">
			<p class="g-pstyle8">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-23" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:60.8184%;margin-top:-5.6px;left:60.2858%;width:107px;">
			<p class="g-pstyle10">Meheri-Zebbeus</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-24" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.3532%;margin-top:-5.5px;left:89.0624%;margin-left:-13px;width:26px;">
			<p class="g-pstyle8">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-25" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.4129%;margin-top:-6.1px;left:45.014%;margin-left:-32.5px;width:65px;">
			<p class="g-pstyle11">ARGELIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-26" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.8958%;margin-top:-5.6px;left:84.5327%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle10">Gabès</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-27" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.2036%;margin-top:-5.6px;left:4.9885%;width:68px;">
			<p class="g-pstyle10">Bou Arfa</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-28" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.623%;margin-top:-5.5px;left:10.9176%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle8">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-29" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.8539%;margin-top:-5.5px;left:19.5585%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle8">4</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-30" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.9296%;margin-top:-6.5px;left:89.1682%;margin-left:-28.5px;width:57px;">
			<p class="g-pstyle11">TÚNEZ</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-31" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:63.6619%;margin-top:-5.5px;left:5.764%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle8">5</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-32" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:63.7042%;margin-top:-5.6px;left:11.2547%;width:102px;">
			<p class="g-pstyle10">Colomb-Béchar</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-33" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:63.7004%;margin-top:-5.5px;left:9.2919%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle8">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-34" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.2814%;margin-top:-5.6px;left:4.5303%;width:66px;">
			<p class="g-pstyle10">Kenadsa</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-35" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:64.2968%;left:53.2727%;margin-left:-16.9444%;width:33.8889%;">
			<p class="g-pstyle1">Logra sobrevivir a pesar de las torturas recibidas</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-36" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:72.7235%;left:23.53%;margin-left:-17.7778%;width:35.5556%;">
			<p class="g-pstyle1">En 1944, una vez liberado, Caparrós se queda a vivir en Túnez donde se reúne con su familia. Fallece en el exilio en 1955</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-37" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:72.7235%;left:75.3062%;margin-left:-18.4722%;width:36.9444%;">
			<p class="g-pstyle1">Tras la liberación, trabaja en un hospital de Marruecos. En 1971, Hernández se muda con su familia a Francia. Muere allí veinte años después</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-38" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:85.1904%;left:48.0168%;margin-left:-21.8056%;width:43.6111%;">
			<p class="g-pstyle1">Una vez libre, Alcaraz se instala en Orán. Allí conoce a su mujer y forma una familia. No regresa a España hasta que Franco muere. Fallece en 2011</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-39" class="g-Capa_8 g-aiAbs" style="top:91.4238%;left:49.6089%;margin-left:-38.1944%;width:76.3889%;">
			<p class="g-pstyle1">Muchos murieron en el olvido. Sus travesías dejaron un sinfín de cicatrices que hoy, 86 años después, siguen doliendo de la misma manera</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-40" class="g-Capa_8 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:98.2986%;margin-top:-20.7px;left:0.5554%;width:281px;">
			<p class="g-pstyle12">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
			<p class="g-pstyle12">FUENTE: MAPA DE DESPLAZAMIENTOS 1939-62 /  </p>
			<p class="g-pstyle12">"DEL ÉXODO Y DEL VIENTO&rdquo; - JUAN VALBUENA (ED.)</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-12-15 09:36 -->
    </figure><p class="article-text">
        La respuesta, para la investigadora Eliane Ortega, nieta de Gerardo Bernab&eacute;u, exiliado desde Alicante a Argelia y nacida en Or&aacute;n en los a&ntilde;os cincuenta, es simple. &ldquo;En Espa&ntilde;a se hizo correr la mentira de que todos los republicanos eran comunistas. Los franceses tuvieron miedo ante la horda de supuestos comunistas que llegaba a su pa&iacute;s. Se creyeron un aut&eacute;ntico bulo. Para evitar el peligro, los encerraron y los sometieron a trabajos forzados, torturas y palizas&rdquo;. Ortega lleva m&aacute;s de dos d&eacute;cadas tratando de averiguar lo que vivieron los espa&ntilde;oles en el Magreb en aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Solo 24 horas despu&eacute;s de llegar a Or&aacute;n, Arturo Hern&aacute;ndez se convierte en un prisionero an&oacute;nimo. Recorre dentro de cajas de camiones abarrotadas de exiliados la inmensidad des&eacute;rtica de un pa&iacute;s mucho m&aacute;s grande que Espa&ntilde;a. Primero lo llevan a la prisi&oacute;n de Morand. All&iacute; los franceses eligen su destino: ser&aacute; m&eacute;dico en los campos de Colomb-B&eacute;char (Argelia) y Bou Arfa (Marruecos). En ambos los republicanos, cuenta Ortega, construyeron tendidos ferroviarios bajo un calor asfixiante con apenas un litro de agua al d&iacute;a para beber y lavarse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografías de Arturo Hernández durante el exilio. Algunas corresponden a cuando estaba preso en los campos de Colomb-Béchar y Bou Arfa, de los que se encargó de ser médico."
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                Fotografías de Arturo Hernández durante el exilio. Algunas corresponden a cuando estaba preso en los campos de Colomb-Béchar y Bou Arfa, de los que se encargó de ser médico.                            </span>
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        Hern&aacute;ndez muere en 1991 en Annecy, Francia, sin volver a vivir nunca en Espa&ntilde;a. Tras la liberaci&oacute;n de los campos consigue trabajo en el hospital marroqu&iacute; de Uchda. En esa ciudad forma su familia. Su historia, el testimonio de su hija, son un espejo del vendaval de desgracia y desarraigo que persigui&oacute; a los espa&ntilde;oles que cruzaron el mar para no ser encarcelados o ejecutados por Franco.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4.000 expedientes de la di&aacute;spora&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Durante su investigaci&oacute;n, Eliane Ortega ha recopilado 4.000 expedientes de prisioneros espa&ntilde;oles en los campos de concentraci&oacute;n norteafricanos. Comenz&oacute; a bucear en archivos argelinos tras leer el diario de su abuelo, en el que narra paso a paso el espanto. Gente com&uacute;n que sufri&oacute; sin compasi&oacute;n el hambre, la infecci&oacute;n, la debilidad muscular, la tortura, el esfuerzo f&iacute;sico extremo, el fr&iacute;o, el calor, la muerte. &ldquo;Hab&iacute;a campos que eran como c&aacute;rceles; hab&iacute;a explotaciones agr&iacute;colas y minas t&oacute;xicas; hab&iacute;a campos donde se constru&iacute;an las v&iacute;as del tren o carreteras o puentes en pelotones de 250 trabajadores; hab&iacute;a otros concebidos directamente para matar, en los que se pegaban palizas o se enterraban prisioneros vivos&rdquo;, enumera.
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                    alt="A la izquierda, marinos españoles trabajan a destajo en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus (Túnez) y pican piedra en el de Gabès (Túnez). A la derecha, un grupo de exiliados españoles posa en el vagón del tren que los transporta, en algún lugar indeterminado entre Túnez y Argelia / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)"
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                A la izquierda, marinos españoles trabajan a destajo en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus (Túnez) y pican piedra en el de Gabès (Túnez). A la derecha, un grupo de exiliados españoles posa en el vagón del tren que los transporta, en algún lugar indeterminado entre Túnez y Argelia / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)                            </span>
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        &ldquo;Hay muchas personas &ndash;prosigue Ortega&ndash; sepultadas en estos tres pa&iacute;ses sin que sus familias lo sepan. No se puede conocer con exactitud cu&aacute;nta gente muri&oacute; porque no se hac&iacute;an listas de defunciones. El objetivo de las autoridades era tapar lo m&aacute;ximo posible aquella barbaridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ortega es hija del exilio. En Or&aacute;n tuvo una ni&ntilde;ez y una adolescencia apacibles en las que evit&oacute; las penurias de la posguerra espa&ntilde;ola. &ldquo;Toda mi familia tiene la condici&oacute;n tan desagradable de ser exiliada. Es una herida abierta, muy dolorosa, que una lleva dentro. Te obligan material, sentimental, pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente a dejarlo todo atr&aacute;s, a cancelar tus ra&iacute;ces, a cambio de sobrevivir. Duele y no se puede camuflar, por mucho que pase el tiempo&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Morir en el olvido</strong></h2><p class="article-text">
        A muchos refugiados espa&ntilde;oles, ni siquiera despu&eacute;s de la muerte se les acab&oacute; el exilio. Manuel L&oacute;pez Pinal, radiotelegrafista de la Armada republicana que escap&oacute; el 5 de marzo de 1939 de Cartagena con la flota naval, compuesta por 12 buques, un submarino y 4.093 personas, muri&oacute; de tifus en agosto de ese mismo a&ntilde;o debido a las condiciones del primer campo de concentraci&oacute;n al que lo llevaron, una mina de fosfato en Meheri-Zebbeus, en la zona central de T&uacute;nez. Muri&oacute; sin saber si alguien le recordar&iacute;a, si sus padres o su novia llegar&iacute;an a enterarse alguna vez de su desgracia.
    </p><p class="article-text">
        El rastro de alguien que muere en un campo de concentraci&oacute;n desaparece. A d&iacute;a de hoy, su sobrino, Xos&eacute; Manuel L&oacute;pez, no ha logrado encontrar sus restos, que yacen enterrados en la negrura de alguna fosa com&uacute;n. Lo &uacute;nico que conserva de &eacute;l es un simple certificado de defunci&oacute;n del hospital m&aacute;s cercano al campo. &ldquo;Lo recluyeron en una mina rodeada por alambre de espino, vigilada a todas horas por soldados senegaleses armados. Lo hac&iacute;an dormir sobre paja llena de piojos. El agua era insalubre. Era todo tan extremo que pronto comenzaron a proliferar las enfermedades. Mi t&iacute;o fue v&iacute;ctima de fiebres tifoideas. Hubo decenas de muertos como &eacute;l&rdquo;, relata.
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                    alt="En el centro de la imagen, cargando su maleta, el radiotelegrafista exiliado Manuel López Pinal, antes de tomar en Bizerta (Túnez) el tren que lo conducirá sin saberlo al campo de concentración de Meheri-Zebbeus, el 12 de marzo de 1939."
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            <span class="title">
                En el centro de la imagen, cargando su maleta, el radiotelegrafista exiliado Manuel López Pinal, antes de tomar en Bizerta (Túnez) el tren que lo conducirá sin saberlo al campo de concentración de Meheri-Zebbeus, el 12 de marzo de 1939.                            </span>
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        Xos&eacute; Manuel y su familia entera perdi&oacute; a Manuel L&oacute;pez Pinal a los 27 a&ntilde;os y desde entonces lo dan por desaparecido. &ldquo;No hemos podido ni pasar el duelo. Lo hemos buscado por todas partes. Quer&iacute;amos llevarle flores, sentarnos un rato a su lado, hacer nuestro propio luto. El exilio es una marca indeleble de mi infancia y de mi vida. Es convivir con la idea o la carga de que hay algo que no est&aacute; resuelto. Cuando hablamos de Espa&ntilde;a y de descendientes de exiliados no hablamos del pasado, porque para nosotros sigue siendo el presente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sobrevivir al campo de la muerte</strong></h2><p class="article-text">
        En la misma flota naval de la que formaba parte Manuel L&oacute;pez Pinal, y un mes antes de que Arturo Hern&aacute;ndez pasara a ser designado m&eacute;dico de los campos, curando a sus compatriotas sin apenas medios, Juan Alcaraz, miembro de la CNT, huy&oacute; de Cartagena a los 18 a&ntilde;os en el&nbsp;<em>Miguel de Cervantes,&nbsp;</em>el &uacute;ltimo barco militar que escapa del puerto cuando las tropas franquistas rodean la ciudad por los costados. Fue de los pocos civiles que logr&oacute; internarse entre los marinos. Tambi&eacute;n hubo, apunta Victoria Fern&aacute;ndez, 20 mujeres y sus hijos peque&ntilde;os. Fueron alojadas en un antiguo manicomio medio derruido de Bizerta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que mi padre consiguiera una plaza en la flota fue 'una suerte'. Y digo esta &uacute;ltima palabra entre comillas, porque &eacute;l nunca se imagin&oacute; lo que iba a vivir. En Espa&ntilde;a dos de sus hermanos mayores fueron detenidos y pasaron cuatro a&ntilde;os en la c&aacute;rcel. Pero mi padre, que era muy joven y no ten&iacute;a ataduras, se fue sin avisar a nadie. &Eacute;l cre&iacute;a que iba a la Francia de la igualdad, la libertad y la fraternidad. Pero se hab&iacute;a escapado de un infierno para meterse en otro mucho peor&rdquo;, dice Jeannine Alcaraz, una de las hijas de Juan, de 79 a&ntilde;os. Ense&ntilde;a una foto de su padre en uno de los campos, la mirada ya algo fatigada, incluso perdida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jeannine Alcaraz, hija del exiliado Juan Alcaraz, posa en su casa de Cartagena. Ella nació en Orán, y nunca escuchó a su padre decir ni una palabra de los cuatro años que pasó aprisionado en los peores campos del Magreb."
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            <span class="title">
                Jeannine Alcaraz, hija del exiliado Juan Alcaraz, posa en su casa de Cartagena. Ella nació en Orán, y nunca escuchó a su padre decir ni una palabra de los cuatro años que pasó aprisionado en los peores campos del Magreb.                            </span>
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        Pas&oacute; primero, en T&uacute;nez, por Meheri-Zebbeus, de donde sali&oacute; ileso, y por Gab&egrave;s, campo ubicado a las puertas del S&aacute;hara que el historiador tunecino B&eacute;chir Yazidi califica &ldquo;de castigo&rdquo;. Los franceses utilizaban vagones de trenes destinados a caballos para transportar a los detenidos espa&ntilde;oles. En Gab&egrave;s picaban piedra soportando temperaturas de m&aacute;s de 50 grados durante el d&iacute;a y bajo cero por la noche. Para las autoridades francesas, profundiza Yazidi, los exiliados no eran personas: eran despojos, figuras humanas sin identidad ni derechos.
    </p><p class="article-text">
        Del desierto, Juan Alcaraz fue llevado a Argelia. Primero al campo de Khenchela, en las monta&ntilde;as del nordeste del pa&iacute;s, y luego al de Kenadza, al oeste. All&iacute;, explica Jeannine, conoci&oacute; el verdadero miedo. &ldquo;Mi padre, con su &iacute;mpetu de juventud, era de los que m&aacute;s protestaba contra las injusticias que todos estaban viviendo. Para intentar callarlo lo sometieron a torturas, como la tumba. Le obligaron a cavar un hueco en la tierra y a permanecer acurrucado en &eacute;l durante siete d&iacute;as, sin poder moverse, alimentado de agua y pan duro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Juan Alcaraz lo trasladaron despu&eacute;s a Hadjerat. Ese nombre a&uacute;n resuena con fuerza en la memoria y los apuntes de Eliane Ortega. Era conocido como el campo de la muerte. &ldquo;Los altos mandos les promet&iacute;an a los presos que no iban a salir vivos de all&iacute;. Les obligaban a ver c&oacute;mo reventaban a latigazos a los dem&aacute;s&rdquo;, explica la investigadora. El joven logr&oacute; sobrevivir. No se sabe c&oacute;mo. Nunca mencion&oacute; a su familia ni una sola palabra de todo ese periplo. El silencio es un factor com&uacute;n en cada exiliado que despu&eacute;s intenta recuperar una vida ya trastocada para siempre.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dibujos de torturas en el campo argelino de Hadjerat, conocido como el &#039;de la muerte&#039;. No se conservaron instantáneas de aquel horror. Debajo, la fotografía del entierro de un exiliado republicano en el campo de Bou Arfa / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)"
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                Dibujos de torturas en el campo argelino de Hadjerat, conocido como el &#039;de la muerte&#039;. No se conservaron instantáneas de aquel horror. Debajo, la fotografía del entierro de un exiliado republicano en el campo de Bou Arfa / &quot;Del Éxodo y del Viento” - Juan Valbuena (ed.)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Juan Alcaraz fue camarero de bares y&nbsp;<em>ma&icirc;tre&nbsp;</em>de hoteles de Or&aacute;n y Francia el resto de su vida. Se mud&oacute; a Avi&ntilde;&oacute;n en 1964 tras la independencia argelina. No regres&oacute; a Espa&ntilde;a hasta 1976, cuando Franco ya hab&iacute;a muerto. Ten&iacute;a hermanos peque&ntilde;os a los que dej&oacute; en Cartagena siendo unos ni&ntilde;os y no hab&iacute;a vuelto a ver desde el 39. Muri&oacute; en 2011, a los 91 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reencuentro 11 a&ntilde;os despu&eacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        El exilio tambi&eacute;n pod&iacute;a engullir el porvenir de una familia entera varios a&ntilde;os despu&eacute;s de su comienzo. El teniente de nav&iacute;o Bonifacio Caparr&oacute;s, cuyo hijo mayor, del mismo nombre, tiene hoy 85 a&ntilde;os y vive en Cartagena, muri&oacute; exiliado en T&uacute;nez en 1955 a los 43 a&ntilde;os sin volver a pisar Espa&ntilde;a. Estuvo cuatro a&ntilde;os apresado en los campos de Meheri-Zebbeus y Kasserine y enferm&oacute; all&iacute; del coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Caparr&oacute;s eludi&oacute; un seguro asesinato march&aacute;ndose a bordo del acorazado&nbsp;<em>Almirante Vald&eacute;s.&nbsp;</em>Su hijo Bonifacio, ahora parado junto al mar en el puerto de Cartagena, naci&oacute; un mes despu&eacute;s de que su padre huyera. Creci&oacute; sin saber qui&eacute;n era ni d&oacute;nde estaba. Las cartas que &eacute;ste intentaba mandar a su mujer cuando estaba preso fueron censuradas por el r&eacute;gimen. Logr&oacute; comunicarse con ellos despu&eacute;s de la liberaci&oacute;n, en 1943. Se qued&oacute; a vivir en T&uacute;nez capital. Encontr&oacute; un empleo en un barco mercante y ahorr&oacute; todo lo que pudo para traer a su familia consigo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La familia de Bonifacio Caparrós, durante su etapa en el exilio en Túnez, a comienzos de los años cincuenta, antes de su muerte a los 43 años. Acababan de nacer sus dos hijos pequeños y su primogénito, Bonifacio, ya enfilaba la adolescencia. Fue la mejor época que vivieron."
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            <span class="title">
                La familia de Bonifacio Caparrós, durante su etapa en el exilio en Túnez, a comienzos de los años cincuenta, antes de su muerte a los 43 años. Acababan de nacer sus dos hijos pequeños y su primogénito, Bonifacio, ya enfilaba la adolescencia. Fue la mejor época que vivieron.                            </span>
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        Durante ese tiempo, su mujer sirvi&oacute; como criada a un coronel franquista. Era una parte de la humillaci&oacute;n que el franquismo, cuenta Caparr&oacute;s, hizo pasar a mujeres de los marinos huidos. En 1950 se hab&iacute;an cumplido 11 a&ntilde;os desde su exilio, pero al fin lograron reencontrarse los tres en T&uacute;nez.&nbsp; &ldquo;Nos dimos un abrazo eterno nada m&aacute;s vernos. Acababa de conocer a mi padre. Estar all&iacute; era como haber ingresado en otro mundo de libertad. Recuerdo los desayunos de la pensi&oacute;n donde vivimos al principio, el olor del caf&eacute;, la consistencia del pan blanco, el sabor de la leche, del pescado o de la carne. Fue algo m&aacute;s sorprendente para m&iacute;, porque yo no conoc&iacute;a otra cosa. Fue sin duda la etapa m&aacute;s feliz de nuestra vida&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El bienestar dur&oacute; pocos a&ntilde;os. &ldquo;Despu&eacute;s de todo lo que pas&oacute;, del tiempo que tard&oacute; en reunirse con mi madre y conmigo, se puso mucho peor del coraz&oacute;n y muri&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bonifacio Caparr&oacute;s fue enterrado en el cementerio de El Kram, en la capital. La familia regres&oacute; a Espa&ntilde;a en 1962, tras la independencia de T&uacute;nez. El reci&eacute;n instaurado gobierno traslad&oacute; sus restos en el a&ntilde;o 1970 sin dar ninguna informaci&oacute;n al respecto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Le destrozaron la vida por defender la democracia&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;El exilio es una cosa que te cambia el mundo, que ha impactado en la forma en que cada uno de nosotros, mis hermanos, que nacieron en T&uacute;nez, mis hijos, mis sobrinos, mis nietos, nos hemos ido abriendo camino en la vida. Toda la familia ha crecido con la pregunta de &lsquo;d&oacute;nde estar&aacute; el abuelo&rsquo;&rdquo;, narra Bonifacio Caparr&oacute;s. Esa pregunta, por fin, en el verano de 2023, encontr&oacute; respuesta.
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                    alt="Bonifacio Caparrós, hijo de un teniente de navío republicano exiliado de Cartagena a Túnez en marzo de 1939, posa en el puerto en el que embarcó su padre, que murió en el exilio en 1955 sin regresar a España."
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            <span class="title">
                Bonifacio Caparrós, hijo de un teniente de navío republicano exiliado de Cartagena a Túnez en marzo de 1939, posa en el puerto en el que embarcó su padre, que murió en el exilio en 1955 sin regresar a España.                            </span>
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        Cuando lleg&oacute; a la tumba de su padre despu&eacute;s de d&eacute;cadas de b&uacute;squeda, ya no una tumba, como &eacute;l recordaba, sino una fosa com&uacute;n abandonada en la esquina de otro cementerio de la capital, Caparr&oacute;s estaba nervioso. Dice que, al verla, sinti&oacute; un alivio inmenso. Compr&oacute; un ramo de flores en una tienda cercana al cementerio. Hab&iacute;a tra&iacute;do de Espa&ntilde;a una tela con los colores de la bandera republicana. La coloc&oacute; junto a la placa de hormig&oacute;n de la fosa en la que no hay inscrito ning&uacute;n nombre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sent&iacute; que ten&iacute;a que dejar la bandera ah&iacute; con &eacute;l. A mi padre le destrozaron la vida por defender esa bandera, esa legalidad democr&aacute;tica&rdquo;, concluye. En el horizonte del puerto de Cartagena, un puerto bastante m&aacute;s luminoso que aquel de 1939, hay buques acorazados de guerra. Es imposible apreciarlo, porque lo borra la curvatura del mundo y la distancia, pero a lo lejos, a tan solo 200 kil&oacute;metros, est&aacute; el Magreb de los migrantes: el Magreb de aquel exilio espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/hijos-exilio-republicano-norte-africa-padre-escapo-infierno-meterse-peor_1_12840520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 20:10:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hijos del exilio republicano en el norte de África: “Mi padre escapó de un infierno para meterse en otro mucho peor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Exilio,República,Franquismo,Campos de concentración,Marruecos,Argelia,Túnez,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arantzazu Amezaga, bibliotecaria y expolítica: "No conozco la palabra odio, ni al hablar de Franco ni de ETA, porque el odio te consume"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/arantzazu-amezaga-bibliotecaria-expolitica-mujeres-sostienen-vida-hombres-guerra_128_12780162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c2dc770-1da5-4cbb-8eda-54494d33f14a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arantzazu Amezaga, bibliotecaria y expolítica: &quot;No conozco la palabra odio, ni al hablar de Franco ni de ETA, porque el odio te consume&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacida en el exilio, Arantzazu Amezaga fundó la Biblioteca del Parlamento Vasco y participó de forma activa en la política ligada al PNV tanto en la transición como a partir de finales de los 90. "En Euskadi se han subsanado horrores y errores, como los años de ETA, que yo también los padecí", reconoce</p><p class="subtitle">Leire Bilbao o cómo contarle una guerra a un niño: “Ven imágenes de chicos de su edad asesinados y se hacen preguntas”
</p></div><p class="article-text">
        Arantzazu Amezaga (Buenos Aires, 1943) es probablemente la persona que mejor conozca los secretos que se esconden en la Biblioteca del Parlamento Vasco, puesto que ella la fund&oacute; en los a&ntilde;os 80. Naci&oacute; en Argentina despu&eacute;s del exilio de sus padres en la Guerra Civil, por ser, como ella dice sin tapujos, &ldquo;fusilables&rdquo;. De Argentina pronto se trasladaron a Uruguay, donde pas&oacute; su infancia y, despu&eacute;s a Venezuela, donde pudo estudiar en la universidad la carrera de Biblioteconom&iacute;a y Archiv&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Amezaga se cas&oacute; con Pello Irujo, sobrino de Manuel Irujo, y ambos decidieron regresar en los a&ntilde;os 70 para que sus cuatro hijos aprendieran euskera y estudiaran en una ikastola, aunque en aquella &eacute;poca a&uacute;n estaba prohibido por el franquismo. Se instalaron en Navarra, donde desde dentro del PNV, impulsaron el Napar Buru Batzar&nbsp;(NBB) &eacute;l y el grupo&nbsp;Nafarroa Bai, ella, coalici&oacute;n de nacionalistas vascos y partidos de izquierda. Su legado, adem&aacute;s de sus escritos, es su trabajo al frente de la Biblioteca del Parlamento Vasco, que fund&oacute; en 1980 y que en 1985 ya albergaba m&aacute;s de 10.000 libros sobre historia, pol&iacute;tica y cultura vasca, muchos de ellos en euskera, los que sobrevivieron tras el saqueo franquista. A pesar de ello, el mensaje que quiere lanzar a la sociedad es que no cree en el odio. &ldquo;No conozco la palabra odio, ni al hablar de Franco ni de ETA, porque el odio te consume. Es muy diferente vivir con ganas de hacer cosas, de empujar proyectos. Eso es muy bonito, es energ&iacute;a. Yo no conozco el odio porque te consume y no quiero eso en mi vida&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus padres se exiliaron a Argentina durante la Guerra Civil, donde usted naci&oacute;. Meses despu&eacute;s se trasladaron a Uruguay donde pas&oacute; su infancia &iquest;qu&eacute; le contaban de aquello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se exiliaron cuando cay&oacute; Bilbao en 1937. Mi padre era fusilable porque era un empe&ntilde;ado en la ense&ntilde;anza y el resurgimiento del euskera. Ese era su gran pecado. Era un hombre de una familia rica de Algorta y extraordinariamente culto. Fue abogado, hizo la carrera a distancia en la Universidad de Valladolid y &eacute;l dedic&oacute; toda su vida a amar a Euskadi. As&iacute; nos lo ense&ntilde;&oacute; en el exilio, a amar lo vasco, nuestras tradiciones y el euskera. Yo en mi casa nunca o&iacute; una palabra de odio. Los vascos en el exilio se reun&iacute;an, hac&iacute;an bromas y hablaban de lo bueno de Euskadi, pero jam&aacute;s hubo palabras de odio y eso nos ayud&oacute; a las generaciones posteriores a levantarnos con m&aacute;s optimismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo era la vida de los vascos exiliados en Am&eacute;rica Latina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuvimos mucha suerte, porque despu&eacute;s de la Segunda Guerra Carlista, en 1877, muchos vascos llegan a Argentina y lo primero que hacen es crear un centro vasco para que ninguna persona se quedara en la calle pasando hambre o muriera sin nada, porque ese era el destino de much&iacute;simos. Gente de Europa que llegaba a toda Am&eacute;rica mor&iacute;a en la calle, en los bancos, en los parques, y eso horroriz&oacute; a la comunidad vasca as&iacute; que formaron una sociedad donde se daba empleo y se ayudaban los unos a los otros. Muchos vascos tambi&eacute;n fueron a Estados Unidos a ser criadores de ovejas. Hijos de esos inmigrantes fueron dos presidentes de la Rep&uacute;blica de Argentina y de Uruguay, Roberto Marcelino Ortiz Lizardi y Juan Jos&eacute; de Am&eacute;zaga Landabaso, con quien comparto apellido, pero no es mi familiar. Los hijos de esos migrantes tambi&eacute;n fuimos migrantes econ&oacute;micos, porque la guerra nos dej&oacute; sin nada, pero ellos ven la universidad como una prioridad para sus hijos. Por eso hay que hablar con admiraci&oacute;n porque aunque hab&iacute;a necesidad en las casas, tambi&eacute;n hab&iacute;a mucho orden y fundamento en la crianza de los hijos. La prioridad era levantarnos bien. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si los libros se habían comprado con dinero público, el público tenía que saber que había una Biblioteca en el Parlamento Vasco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted tambi&eacute;n fue a la universidad cuando se trasladaron a Venezuela. &iquest;De d&oacute;nde surgi&oacute; su inter&eacute;s para estudiar Biblioteconom&iacute;a y Archiv&iacute;stica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo nac&iacute; para escribir. Para m&iacute; es algo que no tiene ning&uacute;n m&eacute;rito, es un gen que tengo ah&iacute;. El primer d&iacute;a que fui al colegio volv&iacute; a casa llorando porque no me hab&iacute;an ense&ntilde;ado a leer y escribir, yo esperaba que de un plumazo en un d&iacute;a iba a aprender. Las monjas del colegio en Uruguay llamaban a mis padres porque de peque&ntilde;a me escapaba a la biblioteca y menos mal que tuve un padre que fue excelente como educador y dijo que me ten&iacute;an que dejar ir a la biblioteca. Cuando llegu&eacute; a Venezuela tuve la suerte inmensa de que ya hab&iacute;a ca&iacute;do el dictador Marcos P&eacute;rez Jim&eacute;nez y se abri&oacute; un periodo democr&aacute;tico muy bueno, ayudado por el auge petrolero, claro. Crearon la carrera de Biblioteconom&iacute;a y Archiv&iacute;stica en la Universidad Central de Venezuela y no tuve dudas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando regres&oacute; fund&oacute; la Biblioteca del Parlamento Vasco. &iquest;Qu&eacute; tesoros esconde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fund&eacute; la biblioteca porque cuando llegu&eacute; no hab&iacute;a nada. Cuando las tropas franquistas llegan a Tolosa saquean y queman la biblioteca de Isaac L&oacute;pez Mendizabal, quien pas&oacute; toda su vida recolectando y guardando libros, sobre todo diccionarios en euskera y primeras ediciones de libros sobre cultura vasca. Aquello fue el s&iacute;mbolo del odio. Se compr&oacute; el fondo editorial de lo que quedaba de esa biblioteca y cuando lo vi me volv&iacute; loca con aquello. Tuve la idea de crear la biblioteca, pero con mucha ayuda. Todo lo que he hecho en la vida ha sido con ayuda de muchas personas. Tuve una ayuda inmensa del por aquel entonces presidente del Parlamento Vasco, Juan Jos&eacute; Pujana y de much&iacute;sima gente para levantar, catalogar, clasificar y montar los cat&aacute;logos bibliogr&aacute;ficos. Mi idea era que si ese fondo se hab&iacute;a comprado con dinero p&uacute;blico, el p&uacute;blico ten&iacute;a que saber que hab&iacute;a una biblioteca. Fue toda una aventura porque yo quer&iacute;a crear una biblioteca como la del Congreso de Estados Unidos, ese era mi sue&ntilde;o desde que trabaj&eacute; en la embajada de Venezuela con la Alianza para el Progreso del presidente John F. Kennedy. 
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            <span class="title">
                Arantzazu Amezaga con su esposo Pello Irujo                            </span>
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        <strong>&iquest;Y lo consigui&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, porque la biblioteca del Congreso de Estados Unidos cuenta con la mitad de Washington en forma de t&uacute;neles subterr&aacute;neos que unen el Capitolio con la biblioteca. Es incre&iacute;ble lo que ellos tienen, pero nosotros es cierto que tenemos un fondo bibliogr&aacute;fico de Literatura e Historia y Lengua Vasca que no hab&iacute;a existido hasta la fecha, porque estaba prohibido. Entonces, Espa&ntilde;a estaba en una necesidad cultural tremenda, hab&iacute;a mucha sed de cultura porque la cultura es algo que a las dictaduras no les interesa. El hombre o la mujer cultos, piensan y eso no interesa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Euskadi se han subsanado horrores y errores, como los años de ETA, que yo también los padecí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se encontr&oacute; el pa&iacute;s a su regreso del exilio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Terrible. Ven&iacute;a de una Venezuela que estrenaba democracia, hab&iacute;a oportunidades y mucha gente nos pregunt&oacute; si est&aacute;bamos locos por querer volver con Franco a&uacute;n vivo, pero mi marido, que su familia vivi&oacute; una situaci&oacute;n parecida a la m&iacute;a, con padres exiliados, quer&iacute;a que nuestro hijo estudiara en una ikastola donde le ense&ntilde;aran el euskera. Nos quitaron el euskera, pero quer&iacute;amos que volviera a nosotros, no como una distinci&oacute;n ni como algo precioso, sino por ser parte de nuestra herencia cultural. As&iacute;, regresamos en diciembre de 1972, con un cielo gris, fr&iacute;o y la gente muy tosca. Hab&iacute;a mucho miedo, el miedo que infunden las dictaduras. En 1975 vi morir a Franco y nos metimos en un partido pol&iacute;tico, el PNV. Mi marido lo restaura en Navarra e hicimos lo que nosotros creemos que es hacer pa&iacute;s, que es que nos respeten la lengua y las tradiciones, que son buenas para todos. El fuero vasco es admirable en su concepto y es bueno que nos rija, pero tambi&eacute;n que los dem&aacute;s lo vean, entiendan e imiten, como nosotros tenemos mucho que imitar de otros. La humanidad es un intercambio de cosas culturales y de hermandad. En nuestra familia nunca hubo odio, ni siquiera a Franco, pero en estos a&ntilde;os est&aacute; floreciendo un odio que me llama la atenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque considero que en Euskadi se han subsanado horrores y errores. Euskadi tuvo los a&ntilde;os de ETA que fueron horribles, yo tambi&eacute;n los padec&iacute;. Fui concejala del Ayuntamiento de Eguesibar por Nafarroa Bai y la Polic&iacute;a me ten&iacute;a que examinar el coche antes de entrar o salir. Pero yo no hablo de ETA con odio, hablo con horror de que eso pudo pasar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El odio igual hace m&aacute;s da&ntilde;o a la persona que odia que a la odiada. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es verdad, porque el odio te consume. Es muy diferente vivir con ganas de hacer cosas, de empujar proyectos. Eso es muy bonito, es energ&iacute;a. Yo no conozco el odio porque te consume y no quiero eso en mi vida. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Arantzazu Amezaga, junto a Iñaki Anasagasti, recibe el XVI Premio Manuel Irujo Saria en 2016"
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            <span class="title">
                Arantzazu Amezaga, junto a Iñaki Anasagasti, recibe el XVI Premio Manuel Irujo Saria en 2016                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; destacar&iacute;a de su trayectoria pol&iacute;tica? Porque fueron much&iacute;simos a&ntilde;os, primero en la Transici&oacute;n tras la muerte de Franco y despu&eacute;s a partir de 1998 con Nafarroa Bai. &iquest;C&oacute;mo recuerda esos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fueron a&ntilde;os muy felices. Estaba con mi marido, que ya no est&aacute; conmigo y pudimos hablar de nuestra idea de pa&iacute;s. Llevo escribiendo desde ni&ntilde;a, me expreso a trav&eacute;s de mis escritos y a d&iacute;a de hoy sigo public&aacute;ndolos. Para m&iacute; eso es la felicidad. No busco la fama ni el dinero. He criado a cuatro hijos, que no es f&aacute;cil y han salido brillantes los cuatro. A mi marido se le ocurri&oacute; venir a vivir al monte, en Alzuza y no fue f&aacute;cil desde aqu&iacute; levantar un proyecto pol&iacute;tico. Me siento muy afortunada porque he vivido bien, con amor, ajena a todo odio posible y trabajando en un partido pol&iacute;tico en el que me he podido expresar con libertad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Siente que alguna vez le han podido llegar a hacer sentir inferior por ser mujer en la pol&iacute;tica en aquella &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Estoy segura de que si hubiera sido hombre, mis escritos tendr&iacute;an m&aacute;s eco, m&aacute;s resonancia u oportunidades. Est&aacute; claro que no hubiera escrito lo mismo, porque considero que los hombres y las mujeres somos diferentes, con los mismos derechos y obligaciones, pero diferentes. Toda mi vida he tratado de luchar para que no me cerraran puertas, porque no estaba dispuesta. En la Biblioteca del Parlamento Vasco tuve que protestar porque como jefa de la biblioteca ganaba menos que un t&eacute;cnico. No pele&eacute; por dinero, sino porque sab&iacute;a que si hubiera sido un hombre bibliotecario me habr&iacute;an pagado m&aacute;s. Las mujeres tenemos una trayectoria de quitarse el sombrero. Hemos dado vida, trabajado, educado a los ni&ntilde;os, cuidado a los ancianos. Somos el sost&eacute;n de la vida, mientras que los hombres han hecho la guerra. Deber&iacute;an pedirnos perd&oacute;n. Los hombres tienen que meditar y darse cuenta de que no han hecho las cosas tan bien como pretenden hacer ver. Las mujeres hemos hecho mucho por la humanidad, pero siempre en segundo plano y no, debemos ser primeras. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nunca debemos dar por sentada la democracia, porque las democracias también enferman, solo hace falta mirar a Estados Unidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Comentaba que cuando fund&oacute; la Biblioteca del Parlamento Vasco hab&iacute;a mucha sed de cultura. &iquest;Considera que esa sed de cultura se ha ido apagando con los a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que los j&oacute;venes de ahora siguen sin saber de d&oacute;nde vienen o a d&oacute;nde van, pero hay m&aacute;s tranquilidad. Lo veo en mis nietos de 20 a&ntilde;os. Est&aacute;n m&aacute;s tranquilos sobre lo que son y sobre el mundo que les rodea. No tienen que elegir. Mi marido y yo tuvimos que elegir entre ser vascos o latinoamericanos. Cuando regresamos, nuestros hijos fueron a una ikastola alegal que no ten&iacute;a permisos y que si la cerraban se quedaban sin poder estudiar. Yo creo que las nuevas generaciones ven el mundo de una manera m&aacute;s tranquila, m&aacute;s segura, aunque nunca debemos dar por sentada la democracia, porque las democracias tambi&eacute;n enferman, solo hace falta mirar a Estados Unidos. Veo a mis nietos y me da miedo la guerra, lloro por Gaza y por Ucrania, vivimos muy cerca del terror.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo valora la situaci&oacute;n del euskera a d&iacute;a de hoy? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo dir&iacute;a que el euskera ha resucitado, porque en los a&ntilde;os 60 se daba por muerto, era una persecuci&oacute;n total y absoluta. Decir agur en los a&ntilde;os 70 en Pamplona era una barbaridad, te miraban como para llevarte a prisi&oacute;n. Es importante conocer las lenguas y la cultura de otras gentes, yo hablo castellano, un castellano rico de Am&eacute;rica, pero tambi&eacute;n hablo franc&eacute;s o ingl&eacute;s por ser los idiomas del trabajo. A veces me pregunto por qu&eacute; no sabr&eacute; hablar catal&aacute;n o gallego. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y por qu&eacute; cree que cuesta interesarse por otros idiomas o culturas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuesta aprender idiomas porque es trabajo y cuesta interesarse por otras culturas porque hay mucha incultura. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/arantzazu-amezaga-bibliotecaria-expolitica-mujeres-sostienen-vida-hombres-guerra_128_12780162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 20:55:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arantzazu Amezaga, bibliotecaria y expolítica: "No conozco la palabra odio, ni al hablar de Franco ni de ETA, porque el odio te consume"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Parlamento Vasco,PNV,Políticas,Política,Guerra Civil Española,Franquismo,Dictadura,Exilio,Dictadura franquista,Venezuela,Bibliotecarios,Bibliotecas,mujeres,Mujer,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Victorina Durán, la pionera del teatro olvidada de la generación del 27 que tuvo que exiliarse por ser lesbiana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/victorina-duran-pionera-teatro-olvidada-generacion-27-tuvo-exiliarse-lesbiana_1_12786701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1a1e4d8-2bce-4bb7-a640-392264d5effa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x84y26.jpg" width="1200" height="675" alt="Victorina Durán, la pionera del teatro olvidada de la generación del 27 que tuvo que exiliarse por ser lesbiana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una biografía de la profesora Eva Moreno-Lago descubre a esta dramaturga, escenógrafa, pintora, escritora, crítica de arte, figurinista, directora de teatro y catedrática</p><p class="subtitle">Xavi Puig, cofundador de 'El Mundo Today': “El cómico cínico es una especie de ‘criptobro’ de la risa”
</p></div><p class="article-text">
        No en vano la biograf&iacute;a que acaba de publicar la profesora Eva Moreno-Lago se titula <em>Victorina Dur&aacute;n. Una vida llamada teatro</em> (Renacimiento). &ldquo;Su vida y su profesi&oacute;n caminaron siempre de la mano&rdquo;, se&ntilde;ala esta joven docente de Literatura Espa&ntilde;ola de la Universidad de Sevilla que ha dedicado m&aacute;s de una d&eacute;cada a investigar sobre uno de los personajes m&aacute;s apasionantes y vanguardistas de la llamada generaci&oacute;n de 1927. Victorina Dur&aacute;n (Madrid, 1899-1993), Victor, Vito o Vic para su c&iacute;rculo &iacute;ntimo, fue figurinista, escen&oacute;grafa, directora teatral y dramaturga, am&eacute;n de cr&iacute;tica de arte y catedr&aacute;tica de Indumentaria del conservatorio de Madrid. Adem&aacute;s fue una mujer valiente que reivindic&oacute; su lesbianismo, fund&oacute; hace un siglo el C&iacute;rculo S&aacute;fico de Madrid y tuvo multitud de amantes. &ldquo;Su car&aacute;cter libre, transgresor y atrevido, junto a sus ideas republicanas&rdquo;, afirma su bi&oacute;grafa, &ldquo;la han condenado a un olvido que solo en fechas muy recientes comienza a romperse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hija y nieta de bailarinas, criada en un ambiente culto y burgu&eacute;s, padre militar, mostr&oacute; desde muy ni&ntilde;a inclinaciones art&iacute;sticas y se interes&oacute; por la escenograf&iacute;a y el figurinismo, tanto en sus facetas te&oacute;ricas como pr&aacute;cticas. Pero a principios del siglo XX estas disciplinas no respond&iacute;an a profesiones concretas. &ldquo;De hecho&rdquo;, relata Moreno-Lago, &ldquo;las propias actrices llevaban su propio vestuario y de ah&iacute; aquello del ba&uacute;l de la Piquer. Poco a poco estas tareas se profesionalizaron, pese a la reticencia de los empresarios teatrales que hab&iacute;an de asumir esos gastos. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente con la renovaci&oacute;n teatral que se vivi&oacute; en la Rep&uacute;blica el dise&ntilde;o art&iacute;stico y el figurinismo cobraron la importancia debida en el teatro. Y a prop&oacute;sito de ese impulso de la escena en los a&ntilde;os republicanos Victorina Dur&aacute;n se codear&aacute; con los mejores autores y directores de la &eacute;poca, comenzando por Federico Garc&iacute;a Lorca y Cipriano Rivas Cherif. Con este &uacute;ltimo, cu&ntilde;ado de Manuel Aza&ntilde;a, y con primeras actrices como Margarita Xirgu participar&aacute; en la creaci&oacute;n del Teatro Escuela de Arte (TEA). No obstante, la hegemon&iacute;a masculina en la generaci&oacute;n del 27, que marc&oacute; el canon literario y cultural conden&oacute; al ostracismo a mujeres que formaron parte de aquel movimiento de la llamada Edad de Plata. Revistas, editoriales y tertulias estaban por supuesto monopolizadas por poderosos varones, como el fil&oacute;sofo Ortega y Gasset, recelosos de que sus compa&ntilde;eras ocuparan puestos de responsabilidad.
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                Fiesta de disfraces en el Lyceum Club en 1934. Victorina Durán en el centro vestida de caballero romántico                            </span>
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        La autora de esta biograf&iacute;a comenta que la escritora Rosa Chacel confesaba en esos a&ntilde;os que se sent&iacute;a intimidada en las tertulias, ya que los hombres la observaban como mujer y no como una intelectual. &ldquo;Creo&rdquo;, opina Moreno-Lago, &ldquo;que los hombres eran conscientes de la discriminaci&oacute;n de sus colegas femeninas, pero no estaban dispuestos a ceder parcelas de poder. Ahora bien, la Rep&uacute;blica fue cambiando la mentalidad de algunos varones que, como el propio Rivas Cherif, consideraban que no era posible el regeneracionismo del pa&iacute;s sin la presencia de las mujeres. De ah&iacute; que la cultura republicana empezara a romper el clich&eacute; machista sobre las mujeres intelectuales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, la figura de Dur&aacute;n se enmarca en una brillante generaci&oacute;n de mujeres que desfilan por las p&aacute;ginas de esta biograf&iacute;a y que fueron pioneras en la pol&iacute;tica (Margarita Nelken, Clara Campoamor, Victoria Kent), en el arte (Maruja Mallo), en la literatura (Elena Fort&uacute;n, Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n) o en el teatro (Mar&iacute;a Guerrero, Margarita Xirgu), entre otras manifestaciones. La docente e investigadora Moreno-Lago ha escrito esta biograf&iacute;a, concebida como una obra de teatro y no ficcionada, desde la pasi&oacute;n por su personaje. Su exhaustiva labor se ha basado tanto en libros, prensa y documentos como en los testimonios de personas que conocieron a Dur&aacute;n y en la visita a todos los lugares que marcaron su vida.
    </p><h2 class="article-text">Guerra civil y exilio en Argentina</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, una vez m&aacute;s, la sublevaci&oacute;n militar y la Guerra Civil segaron multitud de vidas y de carreras, las de Victorina Dur&aacute;n incluidas. Amiga y colaboradora de Lorca, esta militante lesbiana tuvo mucho miedo tras conocer el fusilamiento del poeta en el verano de 1936 en Granada. Agobiada por los bombardeos y por la escasez en un Madrid sitiado, marcada por su orientaci&oacute;n sexual y consciente de que corr&iacute;a peligro, Victorina decidi&oacute; marchar al exilio, al sexilio como subraya su bi&oacute;grafa. Y para ese prop&oacute;sito se sirvi&oacute; de su amistad con Margarita Xirgu, que se encontraba de gira con su compa&ntilde;&iacute;a por Am&eacute;rica durante la guerra civil. La gran diva del teatro republicano se mostr&oacute; solidaria con sus amistades y envi&oacute; contratos a algunas de ellas, como Dur&aacute;n, de modo que pudieran salir legalmente de Espa&ntilde;a. Cruz&oacute; Victorina el Atl&aacute;ntico con destino a Buenos Aires en compa&ntilde;&iacute;a de Mar&iacute;a del Carmen Vernacci, viuda de un sobrino suyo y gran amor de su vida, y de sus cuatro hijos. &ldquo;Margarita Xirgu&rdquo;, explica la profesora Eva Moreno-Lago, &ldquo;fue una mujer bisexual y amante de Victorina, pero como esclava de su imagen p&uacute;blica no pod&iacute;a confesar su orientaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Victorina Durán, con Sara Montiel hacia 1960                            </span>
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        En cualquier caso la artista Dur&aacute;n se instal&oacute; en la capital argentina en 1937, donde hall&oacute; a muchos compatriotas, entre ellos, a muy destacadas gentes del teatro como Irene L&oacute;pez Heredia, Lola Membrives o Alejandro Casona. Su talento, su &iacute;mpetu y su gran capacidad de adaptaci&oacute;n permitieron a Victorina triunfar tambi&eacute;n en Buenos Aires, donde vivi&oacute; 26 a&ntilde;os. All&iacute; fue dise&ntilde;adora de vestuario de varios montajes y responsable de relaciones culturales del famoso teatro Col&oacute;n, al tiempo que organiz&oacute; varias exposiciones de pintura. Su actividad se convirti&oacute; de hecho en una prolongaci&oacute;n de sus trabajos anteriores en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        A juicio de su bi&oacute;grafa, nunca sinti&oacute; el desarraigo y la amplia colonia espa&ntilde;ola facilit&oacute; una amable integraci&oacute;n en c&iacute;rculos culturales argentinos. A pesar de ello, a principios de la d&eacute;cada de los sesenta la inestable situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Argentina y crecientes dificultades para los exiliados la aconsejaron volver a Espa&ntilde;a tras unas visitas previas de tanteo. Por aquellos a&ntilde;os tambi&eacute;n abandonaron Argentina otros ilustres exiliados como Clara Campoamor, Rafael Alberti y Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Margarita Xirgu y Victorina Durán, en Buenos Aires en 1938                            </span>
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        Ecl&eacute;ctica en todas las facetas de su vida, con amigos y contactos en ambientes muy distintos, la escen&oacute;grafa, gestora teatral y dramaturga no tuvo problemas para encontrar trabajo en Madrid. No exist&iacute;an cargos contra ella por su pasado republicano y Luis Escobar, entonces uno de los popes del teatro en la dictadura, la nombra encargada de vestuario del teatro Espa&ntilde;ol. Poco despu&eacute;s conoce a la cantante y actriz Nati Mistral y empieza a trabajar para ella como escen&oacute;grafa y asesora de vestuario. Ya como veterana mujer de teatro, Victorina ve acercarse la hora de su jubilaci&oacute;n. Pero creadora incansable como era, intensifica su actividad como pintora y realiza varias exposiciones de sus obras figurativas. Vivi&oacute; ciega sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, muri&oacute; nonagenaria, pero ni siquiera esa limitaci&oacute;n le impidi&oacute; seguir pintando. Personaje infatigable, Dur&aacute;n quiso dejar huella de su legado y de su opci&oacute;n de vida y por ello escribi&oacute; su autobiograf&iacute;a, dividida en tres partes, y que se public&oacute; en 2018 en la Residencia de Estudiantes. Para Eva Moreno-Lago, que ha seguido esas huellas durante una d&eacute;cada, desde que escribiera su tesis doctoral sobre Victorina, esta mujer de teatro total, artista poli&eacute;drica, que aguarda un reconocimiento mayor de la cultura espa&ntilde;ola. &ldquo;Quiz&aacute; esta biograf&iacute;a sirva para esa causa&rdquo;, concluye esperanzada la bi&oacute;grafa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/victorina-duran-pionera-teatro-olvidada-generacion-27-tuvo-exiliarse-lesbiana_1_12786701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 21:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Victorina Durán, la pionera del teatro olvidada de la generación del 27 que tuvo que exiliarse por ser lesbiana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Escritores,Guerra Civil Española,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La diputada republicana Matilde de la Torre vuelve del exilio: el coro que fundó hace cien años impulsa el regreso de sus restos desde México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/diputada-republicana-matilde-torre-vuelve-exilio-coro-fundo-cien-anos-impulsa-regreso-restos-mexico_1_12738929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/415793e3-0fde-4d4b-83ac-6246ca7805c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La diputada republicana Matilde de la Torre vuelve del exilio: el coro que fundó hace cien años impulsa el regreso de sus restos desde México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora, política y folklorista cántabra, que murió en la pobreza y el olvido, días después fue expulsada del Partido Socialista por su afinidad con Juan Negrín</p><p class="subtitle">Antecedentes - El Congreso aprueba colgar retratos de 'Pasionaria' y el resto de diputadas de la República sin el apoyo del PP</p></div><p class="article-text">
        Las cenizas de la escritora y pol&iacute;tica socialista Matilde de la Torre (1884-1946) regresan del prolongado y amargo exilio de la dictadura a su 'Villacaciques' natal, apodo ir&oacute;nico que acu&ntilde;&oacute; para la burgues&iacute;a local que boicote&oacute; su academia de ense&ntilde;anza y el coro campesino que inspir&oacute;. Despu&eacute;s de 79 a&ntilde;os enterrada en el olvido del pante&oacute;n espa&ntilde;ol de la Ciudad de M&eacute;xico, el grupo de danzas Virgen del Campo de su pueblo, Cabez&oacute;n de la Sal (Cantabria), ha tomado la iniciativa de cumplir el &uacute;ltimo deseo de la diputada republicana: descansar en su tierra. 
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n c&aacute;ntabra que lleva su nombre ya ha recibido el permiso para exhumar sus restos que llegar&aacute;n a Cantabria el a&ntilde;o que viene, junto a los de su hermano Carlos que yacen en la misma fosa, gracias a la intercesi&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Monta&ntilde;esa en M&eacute;xico. 
    </p><p class="article-text">
        Escritora, folclorista, pedagoga y pol&iacute;tica, Matilde de la Torre fue protagonista de un entusiasta y ef&iacute;mero liderazgo intelectual en la sociedad espa&ntilde;ola. En sinton&iacute;a con Ortega y Gasset aspir&oacute; a modernizar Espa&ntilde;a y destac&oacute; por su compromiso con los derechos sociales. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica c&aacute;ntabra fue una de las nueve mujeres ocuparon un esca&ntilde;o durante la Rep&uacute;blica junto a Dolores Ib&aacute;rruri, Clara Campoamor, Margarita Nelken, Victoria Kent, Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga, Francisca Bohigas, Veneranda Garcia Manzano y Julia &Aacute;lvarez Resano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Matilde de la Torre.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El jard&iacute;n de mujeres rebeldes</h2><p class="article-text">
        Matilde de la Torre creci&oacute; en un jard&iacute;n de mujeres rebeldes, en la generosa biblioteca de sus padres. La casa familiar de Cabez&oacute;n de la Sal donde se crio en el recreo de la infancia con sus primas, la prodigiosa pintora Mar&iacute;a Blanchard y la maestra y traductora Consuelo Berges. Una generaci&oacute;n de mujeres de exultante talento art&iacute;stico e intelectual nacidas a finales del siglo XIX en la misma familia y en el mismo entorno rural. A ellas se uni&oacute;, por matrimonio, la escritora Concha Espina cuando se cas&oacute; con otro primo suyo. Fueron amigas &iacute;ntimas hasta que la guerra les separ&oacute; en una trinchera ideol&oacute;gica sin retorno. La escritora de Luzmela arremeti&oacute; contra ella en hirientes escritos cuando se alist&oacute; en la Secci&oacute;n Femenina y proclam&oacute; su adhesi&oacute;n a la Falange.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a la actividad intelectual y narrativa, Matilde dirig&iacute;a funciones de teatro local en Cabez&oacute;n &ndash;su prima Mar&iacute;a Blanchard pintaba los decorados- e impuls&oacute; la Academia Torre, un centro educativo mixto y laico inspirado en la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza. Su gran proyecto educativo que desarrolla en los a&ntilde;os 20. Las clases de la Academia Torre se imparten en la biblioteca y en el jard&iacute;n de su casa. All&iacute; junto a otra prima, Consuelo Berges, instru&iacute;an a j&oacute;venes de toda condici&oacute;n. Recurri&oacute; a ella porque ten&iacute;a el t&iacute;tulo oficial de maestra que hubo que aportar para que le permitiesen abrir su academia dedicada a la formaci&oacute;n preuniversitaria. 
    </p><p class="article-text">
        La casa de Matilde, ya convertida en feminista y en una gran humanista, fue refugio y centro de reuni&oacute;n de intelectuales y pol&iacute;ticos como Indalecio Prieto o el doctor Madrazo, una persona altamente influyente en su pensamiento con el que comparti&oacute; una estrecha y profunda amistad.
    </p><h2 class="article-text">Fundadora de un coro que sigue activo</h2><p class="article-text">
        De la Torre destac&oacute; tambi&eacute;n en el campo de la m&uacute;sica, talento que hered&oacute; de su madre. En 1924 form&oacute; el Coro Campesino Voces C&aacute;ntabras para recuperar cantos y danzas populares de Cantabria. Un coro que sigue vivo -ya ha celebrado su centenario- y que lleg&oacute; a actuar en el Royal Albert Hall de Londres, en la Fiesta anual de la Sociedad Inglesa de Danzas Folkl&oacute;ricas. A la emoci&oacute;n por esta oportunidad se uni&oacute; un problema: c&oacute;mo conseguir el dinero para hacer el viaje. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Cabez&oacute;n no solo no les concedi&oacute; ni una peseta, sino que les quit&oacute; la subvenci&oacute;n ordinaria que ten&iacute;an. Matilde recurri&oacute; entonces al Ministerio de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica a trav&eacute;s de Fernando de los R&iacute;os quien, ante su insistencia, lleg&oacute; a decir: &ldquo;Har&eacute; lo posible por atender a la se&ntilde;ora De la Torre. Es conveniente que conserve esa inclinaci&oacute;n hacia la m&uacute;sica para que se dedique lo menos posible a la pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el Ayuntamiento y la Diputaci&oacute;n cedieron una modesta cantidad que complet&oacute; con mil pesetas el entonces propietario del Hotel Royalty.  Al fin, en 1932, el coro c&aacute;ntabro se subi&oacute; al escenario del Royal Albert Hall de Londres ante 12.000 espectadores e interpret&oacute; la baila de Ibio, que Matilde hab&iacute;a rescatado y adaptado al son del b&iacute;garo y el tambor. 
    </p><p class="article-text">
        Llev&oacute; el folclore c&aacute;ntabro al coraz&oacute;n de Gran Breta&ntilde;a. Fue una actuaci&oacute;n hist&oacute;rica. Los ingleses estaban fascinados con la calidad del espect&aacute;culo y no se creyeron que eran trabajadores del campo hasta que no les mostraron sus manos callosas.
    </p><h2 class="article-text">Enfrentamiento con la burgues&iacute;a local</h2><p class="article-text">
        Matilde escribi&oacute; casi una decena de libros - 'Mares en la sombra' y 'Las Cortes Republicanas', entre otros- y numerosos art&iacute;culos en peri&oacute;dicos y revistas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mejor monumento son las escuelas donde se forja la nueva generaci&oacute;n&rdquo;, proclamaba. Era ya una activista cultural que funda ateneos y bibliotecas en los pueblos. Est&aacute; convencida de que la cultura tiene que llegar a toda la poblaci&oacute;n. Su compromiso social se va fortaleciendo en una sociedad poco acostumbrada a la iniciativa femenina. Ella pide el voto para las mujeres e insiste en que accedan al terreno p&uacute;blico, que tengan protagonismo social y pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Va tejiendo un profundo compromiso pol&iacute;tico que empez&oacute; por reivindicar la organizaci&oacute;n de las casas campesinas. Circunstancia que enfrent&oacute; a la burgues&iacute;a local de su &lsquo;Villacaciques&rsquo; natal con la &lsquo;viuda soltera&rsquo;, como la llamaban tras abandonar a su marido en Per&uacute; a los diez d&iacute;as de la boda. Al parecer, Matilde se cas&oacute; por poderes con un pariente que ya ten&iacute;a su propia familia al otro lado del Atl&aacute;ntico y se volvi&oacute; a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La actividad de Matilde en las casas campesinas y en la organizaci&oacute;n de sociedades obreras para garantizar la libertad de voto de los campesinos en las elecciones del 31, supuso un enfrentamiento con la burgues&iacute;a del pueblo, que lo tom&oacute; como una afrenta. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de los integrantes del coro eran afines a las organizaciones agrarias que defend&iacute;a Matilde. As&iacute; que empezaron a retirar su apoyo econ&oacute;mico al coro, el ayuntamiento les prohibi&oacute; ensayar en el teatro municipal y amenazaron con despedir a los obreros que perteneciesen a ese coro, que pas&oacute; de contar con trescientas personas entre coralistas y danzantes a una treintena. 
    </p><p class="article-text">
        Los recelos en el pueblo tambi&eacute;n se llevaron por delante su proyecto pedag&oacute;gico. &ldquo;Mi academia se ve&iacute;a concurrid&iacute;sima (&hellip;) pero cuando me afili&eacute; al Partido Socialista ya comprender&aacute;n ustedes que&hellip;, al fin, tuve que cerrarla&rdquo;, reconoci&oacute; la propia afectada.
    </p><h2 class="article-text">Su etapa como pol&iacute;tica socialista</h2><p class="article-text">
        Pero no se dej&oacute; intimidar. Cuando est&aacute; a punto de cumplir 50 a&ntilde;os, en noviembre de 1933, se presenta a las elecciones generales con el Partido Socialist, pero por la circunscripci&oacute;n de Oviedo, al parecer por las cr&iacute;ticas que hab&iacute;a hecho sobre algunos dirigentes socialistas c&aacute;ntabros, como Bruno Alonso. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se produce la huelga revolucionaria del 34, Matilde de la Torre, ya como diputada, dedica todos sus esfuerzos en defender a los huelguistas asturianos. Visita las c&aacute;rceles donde son torturados, vali&eacute;ndose de su condici&oacute;n de diputada, y exige que les den un trato humano. Repite como candidata en 1936 con las izquierdas unidas en el Frente Popular. Obtuvo m&aacute;s de 170.000 votos, algunos pocos m&aacute;s que la propia Pasionaria. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Largo Caballero la nombra directora de Comercio y Pol&iacute;tica Arancelaria en el 37 y sigui&oacute; entregando gran parte de su tiempo a la solidaridad con los obreros asturianos. Incluso, tras el golpe de estado, cuando sobreponi&eacute;ndose a su miedo a volar trata de visitar el frente de Asturias con cierta asiduidad a bordo de un destartalado bimotor.
    </p><p class="article-text">
        Matilde creci&oacute; junto a sus primas en la libertad de la biblioteca familiar que ya no existe. Cuando las tropas falangistas -capitaneadas por un hijo de Concha Espina- llegaron a Cabez&oacute;n, en agosto de 1937, saquearon la casa de Matilde de la Torre, pinturas y mobiliario de gran valor, y quemaron sus libros en el patio formando una pira con un retrato suyo en lo alto. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aquella biblioteca hecha cenizas ya viv&iacute;a dentro de ella, el fuego destruy&oacute; el papel, pero no pudo borrar el efecto de aquellas lecturas. Sobre aquellas cenizas del hogar que le expropiaron durante su exilio se erige hoy el Instituto Valle del Saja como s&iacute;mbolo de su victoria moral. El conocimiento y la cultura vencieron la censura del fuego.
    </p><h2 class="article-text">Exilio en M&eacute;xico</h2><p class="article-text">
        La Guerra Civil lo trunc&oacute; todo. Matilde se traslad&oacute; con el Gobierno a Valencia y m&aacute;s tarde al exilio desde Francia. La diputada republicana muri&oacute; pr&aacute;cticamente en la pobreza repudiada por su propio partido. Malvivi&oacute; en Cuernavaca casi ciega, enferma y cuidando de su hermano Carlos atado a una silla de ruedas. Aun en esas circunstancias pidi&oacute; ayuda para su amiga y diputada socialista Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga, exiliada en Francia en un estado tan precario como el suyo propio. 
    </p><p class="article-text">
        Matilde vio con certeza que Espa&ntilde;a libraba la primera batalla contra el fascismo, en sinton&iacute;a con el denostado dirigente socialista Juan Negr&iacute;n y escribe que la &ldquo;cacer&iacute;a&rdquo; contra &eacute;l es &ldquo;uno de los m&aacute;s grandes errores que se han podido cometer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde sus profundas convicciones humanistas tuvo la visi&oacute;n de formular los conceptos universalismo y europe&iacute;smo, y de reivindicar la ciencia frente al involucionismo. Sus textos reivindican libertad, la abolici&oacute;n de la esclavitud, la solidaridad universal y el pacifismo frente a la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Ingresada muy grave en el Hospital Espa&ntilde;ol de M&eacute;xico acuden a visitarla unos conocidos espa&ntilde;oles. Los m&eacute;dicos les comentan que no entienden c&oacute;mo sigue viva. <em>&ldquo;No me muero porque no me da la gana&rdquo;, </em>replica contundente. 
    </p><p class="article-text">
        La vida de Matilde de la Torre se apag&oacute; el 19 de marzo de 1946 en la amargura del exilio. No ten&iacute;a dinero ni para pagar los gastos de su entierro en el pabell&oacute;n espa&ntilde;ol del Cementerio Nacional de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Unas semanas despu&eacute;s de haber fallecido la expulsaron del Partido Socialista por su postura af&iacute;n a Juan Negr&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De todo lo que le arrebataron, el carn&eacute; pol&iacute;tico fue lo que &uacute;nico que le devolvieron en 2008. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/diputada-republicana-matilde-torre-vuelve-exilio-coro-fundo-cien-anos-impulsa-regreso-restos-mexico_1_12738929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2025 20:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La diputada republicana Matilde de la Torre vuelve del exilio: el coro que fundó hace cien años impulsa el regreso de sus restos desde México]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,República,PSOE,Exilio,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Ruibal, la resurrección del olvidado dramaturgo antifranquista gallego que triunfó en Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/jose-ruibal-resurreccion-olvidado-dramaturgo-antifranquista-gallego-triunfo-estados-unidos_1_12748245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfb68161-da37-4f39-a2e8-1f4dac3fe4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Ruibal, la resurrección del olvidado dramaturgo antifranquista gallego que triunfó en Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirigente clandestino del Partido Comunista en Madrid, llegó a estrenar en Broadway, impartió docencia en el mítico Actor's Studio y triunfó con una escritura simbolista y política; un investigador exhuma ahora la única novela en gallego, inédita, de un autor borrado por el tiempo</p><p class="subtitle">Entrevista - Travis y Erin Wilkerson, cineastas: “Necesitamos desesperadamente celebrar nuestra historia común de resistencia y rebelión” </p></div><p class="article-text">
        Su nombre ha desaparecido del canon teatral espa&ntilde;ol y sin embargo un d&iacute;a estren&oacute; en Broadway, disert&oacute; en el Actor's Studio y su obra se public&oacute; en portugu&eacute;s, ingl&eacute;s, franc&eacute;s, b&uacute;lgaro o gallego. Fue, a las &oacute;rdenes de Federico S&aacute;nchez, dirigente del legendario comit&eacute; de intelectuales del Partido Comunista en el Madrid previo al fusilamiento de Grimau. Su &ldquo;teor&iacute;a del arquetipo&rdquo; y su teatro simbolista y pol&iacute;tico, marcado por su militancia antifranquista, suscitaron atenci&oacute;n de cr&iacute;ticos, periodistas y acad&eacute;micos durante a&ntilde;os. Pero el tiempo ha desfigurado a Jos&eacute; Ruibal, nacido hace 100 a&ntilde;os en Xeve (Pontevedra) y muerto en 1999. El investigador Xos&eacute; Enrique Acu&ntilde;a busca reparar este olvido y ha exhumado su &uacute;nica obra escrita en gallego, la novela <em>Triqui&ntilde;&oacute;ns</em>, in&eacute;dita desde 1956. Adem&aacute;s, comisar&iacute;a una exposici&oacute;n en el Museo de Pontevedra, realizada a partir de los materiales del archivo de Ruibal, conservados por su hija.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un autor totalmente olvidado&rdquo;, concede de entrada Acu&ntilde;a, &ldquo;sobre todo si pensamos en la enorme repercusi&oacute;n que tuvo desde finales de los 60, en los 70 y en los 80&rdquo;. Representado en teatros y f&aacute;bricas, en caf&eacute;s, pubs y universidades, el teatro de Jos&eacute; Ruibal, no exactamente populista, era piedra de toque de la oposici&oacute;n cultural y pol&iacute;tica a la dictadura. La prensa generalista y la especializada lo recib&iacute;an con inter&eacute;s y, en ocasiones, entusiasmo. Y la censura le puso la proa m&aacute;s de una vez, como era de esperar. Ya en democracia, el propio dramaturgo no cejaba en su posici&oacute;n contestataria: &ldquo;En teatro seguimos perteneciendo al partido &uacute;nico&rdquo;. Obras como <em>El asno</em> (1962) &ndash;sobre el colonialismo&ndash; o <em>El hombre y la mosca</em> (1968) &ndash;en torno a Franco y su entonces sucesor, Carrero Blanco&ndash; fueron populares, cruzaron el charco, atravesaron el tel&oacute;n de acero. Pero su trayecto hasta el &eacute;xito literario fue sinuoso.
    </p><h2 class="article-text">Memoria de la Rep&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Uno de los recuerdos m&aacute;s antiguos que guardaba Ruibal, relata Acu&ntilde;a en su extensa introducci&oacute;n a la recuperada <em>Triqui&ntilde;&oacute;ns</em> (Galaxia, 2025), fue la proclamaci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica. Apenas ten&iacute;a seis a&ntilde;os. &ldquo;Desde la infancia hab&iacute;a tenido inclinaci&oacute;n a no pasar desapercibido y a ser el centro de atenci&oacute;n entre mis amigos&rdquo;, se&ntilde;ala en unas notas memorial&iacute;sticas in&eacute;ditas a las que ha accedido el investigador, &ldquo;por mi inventiva siempre un tanto disparatada, por mi capacidad de buf&oacute;n o por mi coraje an&iacute;mico&rdquo;. La guerra la pasa en la misma Pontevedra en la que fusilar&aacute;n a Alexandre B&oacute;veda, secretario general del Partido Galeguista, y en 1940 se marcha a Santiago de Compostela a estudiar ebanister&iacute;a en la Escuela de Artes y Oficios. Ser&aacute; la &uacute;nica formaci&oacute;n reglada en la vida de Ruibal. 
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de Santiago resultan clave. Es cuando entra en contacto con los reducidos n&uacute;cleos intelectuales que, sin todav&iacute;a ejercer una oposici&oacute;n frontal a la dictadura, s&iacute; eran m&aacute;s o menos desafectos. Bohemia nocturna y poes&iacute;a existencialista, su primer texto aparece en <em>La Noche</em>, un vespertino en el que iban publicando los dem&oacute;cratas supervivientes. El servicio militar lo arranca de Galicia. Pero en Madrid completa su inmersi&oacute;n en el mundo literario. Conoce a Buero Vallejo, condenado a muerte en 1939 y que pas&oacute; siete a&ntilde;os en las c&aacute;rceles franquistas, o a Juan Benet, que lo introdujo &ndash;a menudo materialmente, le prestaba los libros tra&iacute;dos de Argentina&ndash; en el <em>Ulises </em>y en los novelistas estadounidenses. Su primer libro ve la luz en 1950 en la m&iacute;tica colecci&oacute;n pontevedresa Benito Soto: <em>El Dios de los precipicios</em>, poemas, con pr&oacute;logo del hist&oacute;rico galeguista reconvertido en franquista Vicente Risco. Al a&ntilde;o siguiente, distanciado de las esferas galleguistas por un art&iacute;culo en el que menospreciaba las capacidades literarias de su idioma, Ruibal se marcha a Argentina.
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                    alt="Representación de &#039;El hombre y la mosca&#039;, de José Ruibal, en 1971 en Estados Unidos"
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                Representación de &#039;El hombre y la mosca&#039;, de José Ruibal, en 1971 en Estados Unidos                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">En gallego en las Am&eacute;ricas</h2><p class="article-text">
        Es precisamente entre Buenos Aires y Montevideo donde, parad&oacute;jicamente, se decide a escribir en gallego. Los motivos de su reconsideraci&oacute;n, apunta Xos&eacute; Enrique Acu&ntilde;a, los encontr&oacute; en el acceso a los libros de &Aacute;nxel Fole &ndash;uno de los grandes autores de relatos del XX&ndash; y, sobre todo, en el <em>Merl&iacute;n e familia</em> (1955) de &Aacute;lvaro Cunqueiro. &ldquo;Fue su ca&iacute;da del caballo. Ahora el gallego s&iacute; le parec&iacute;a apto para escribir literatura&rdquo;, se&ntilde;ala. Durante seis meses de 1955, encerrado en su apartamento uruguayo, escribe <em>Triqui&ntilde;&oacute;ns</em>. &ldquo;El mundo que recrea transcurre en la guerra del 36 para, desde este conflicto crucial, armar varias y cruzadas historias imaginadas en una negra retaguardia b&eacute;lica&rdquo;, la define Acu&ntilde;a. La novela, cuya publicaci&oacute;n hab&iacute;a comprometido el pintor, editor y poeta Lu&iacute;s Seoane en alguna de las editoras que promovi&oacute; durante su exilio argentino, no lleg&oacute; en su d&iacute;a a la imprenta. De haberlo hecho, habr&iacute;a sido pionera: nunca hasta entonces la Guerra Civil hab&iacute;a aparecido en la literatura gallega. Ese lugar lo acab&oacute; ocupando <em>Non agardei por ningu&eacute;n</em> (1957), de otro exiliado, Ram&oacute;n de Valenzuela.
    </p><p class="article-text">
        Ruibal hab&iacute;a llegado a Uruguay por motivos de salud &ndash;menos humedad&ndash; y all&iacute;, mientras se ganaba el pan con trabajos period&iacute;sticos, entra en contacto con los exiliados republicanos, colabora en el peri&oacute;dico <em>Espa&ntilde;a Popular</em>, participa muy activamente en el boicot a la presencia franquista en la Conferencia General de la Unesco de 1954. Su proximidad al Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE) resulta cada vez mayor. A Galicia regresa en 1960, de nuevo por prescripci&oacute;n m&eacute;dica, y se involucra en la reconstrucci&oacute;n clandestina de la organizaci&oacute;n. En 1962 cae detenido en Vigo. De sus 18 d&iacute;as en prisi&oacute;n escribi&oacute; un texto, <em>18 d&iacute;as a la sombra</em>, que Acu&ntilde;a incluye en su exhumaci&oacute;n editorial de <em>Triqui&ntilde;&oacute;ns</em> y que es un in&eacute;dito testimonio de la vida cotidiana en una prisi&oacute;n franquista. Sale de la c&aacute;rcel y se marcha a Madrid.
    </p><h2 class="article-text">Sempr&uacute;n, Sastre, Celaya</h2><p class="article-text">
        Su militancia comunista lo compromete de forma cada vez m&aacute;s intensa. Javier Pradera, entonces dirigente del PC, lo convence para integrarse en el Comit&eacute; de Intelectuales del Partido. Lo hace como secretario. Sus camaradas se llaman Eva Forest, Alfonso Sastre, &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, Amparo Gast&oacute;n, Gabriel Celaya o Juan Garc&iacute;a Hortelano. La resistencia <a href="https://www.eldiario.es/politica/fusilamiento-grimau-crimen-dictadura-franquista-pp-justicia-niegan-revisar_129_10170578.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al fusilamiento de Grimau</a> &ndash;que la dictadura defendi&oacute; por medio de las artima&ntilde;as del ministro Fraga Iribarne&ndash; fue el desaf&iacute;o de mayor envergadura al que se enfrent&oacute; el organismo. Pero las tensiones internas &ndash;son los a&ntilde;os de las famosas discusiones de Claud&iacute;n y Sempr&uacute;n, alias Federico S&aacute;nchez, con la direcci&oacute;n en el exilio&ndash; enseguida lo alejaron del comunismo organizado. Seg&uacute;n su versi&oacute;n, apunta Acu&ntilde;a, fue el mism&iacute;simo Enrique L&iacute;ster quien, en una reuni&oacute;n en Par&iacute;s, lo amenaz&oacute; &ldquo;con enviarle un grupo de camaradas y darle una paliza&rdquo;. &ldquo;Este potente activismo pol&iacute;tico&rdquo;, se&ntilde;ala el estudioso, &ldquo;era muy desconocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego mucho m&aacute;s que la escritura dram&aacute;tica que, en esa &eacute;poca, comenz&oacute; a practicar. Aunque la historia de su obra literaria es una historia de obst&aacute;culos y dificultades, editoriales y esc&eacute;nicas, tambi&eacute;n lo es de triunfos intempestivos. Con su paisano Valle&ndash;Incl&aacute;n como referente y un inter&eacute;s desbocado por Calder&oacute;n de la Barca &ndash;a quien dedicar&iacute;a varios estudios ya en el tramo final de su vida&ndash;, sus piezas circulan por los ambientes <em>underground </em>y fracasan en algunos cert&aacute;menes. Hasta que los descubre el profesor estadounidense George Wellwarth, que hab&iacute;a investigado el teatro de oposici&oacute;n en Espa&ntilde;a. Hispanista de izquierdas que llega a Ruibal gracias a la mujer de este, Consuelo V&aacute;zquez de Parga, encarga la traducci&oacute;n al ingl&eacute;s de <em>Los mendigos</em> y <em>El bacalao</em>. La puerta de Estados Unidos se entreabre. 
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                    alt="José Ruibal (en el centro) junto al novelista Norman Mailer (izquierda) y Frank Corsaro, director del Actor&#039;s Studio, en una imagen de los años 80"
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                José Ruibal (en el centro) junto al novelista Norman Mailer (izquierda) y Frank Corsaro, director del Actor&#039;s Studio, en una imagen de los años 80                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Escribir con dinamita&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <em>Los mendigos</em> &ldquo;la escrib&iacute; con dinamita, al socaire del mayo franc&eacute;s!&rdquo; y se estren&oacute; en la Pennsylvania State University en 1968. La versi&oacute;n inglesa se publica en la revista especializada en teatro <em>Drama &amp; Theatre</em>. &ldquo;Su &eacute;xito fue en Estados Unidos&rdquo;, explica Enrique Acu&ntilde;a, &ldquo;estrena en universidades de todo el pa&iacute;s. La cr&iacute;tica reconoce la importancia de su obra <em>El hombre y la mosca</em> [quiz&aacute;s la m&aacute;s conocida], e incluso llega a Broadway, Nueva York, aunque en una sala menor&rdquo;. En Espa&ntilde;a, mientras, permanece in&eacute;dito. Pero no desconocido. &ldquo;El teatro de Ruibal escapa del teatro del absurdo y, m&aacute;s que nada, parece emparentado al de la sorpresa&rdquo;, escribe entonces Francisco Nieva en <em>Primer Acto</em>. Padece vetos gubernamentales y problemas materiales que, poco a poco, van cediendo: <em>El asno</em> se representa en su ciudad natal, Pontevedra, en 1970.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo, se&ntilde;or, soy gallego, tierra de buen humor y carente de leyes sensatas, naci&oacute;n situada a contramano Norte de la p&uacute;blica o no s&eacute; si rep&uacute;blica Ib&eacute;rica&rdquo;, explicaba en la <em>Semblanza del autor</em> con la que abr&iacute;a la edici&oacute;n de su <em>Teatro sobre teatro</em> en C&aacute;tedra. Era el a&ntilde;o de la muerte de Franco. A caballo entre Estados Unidos y Espa&ntilde;a, la censura todav&iacute;a no lo dejaba en paz. En 1976 le escribe directamente a Fraga, ministro de Gobernaci&oacute;n de Arias Navarro y su paisano: &ldquo;Ahora que anda usted empe&ntilde;ado en poner en &oacute;rbita los partidos pol&iacute;ticos de la oposici&oacute;n, me resulta incongruente pensar que mi obra pueda ser censurada, d&aacute;ndose la paradoja de que se temiese m&aacute;s al teatro de Pepe Ruibal que a dichos partidos&rdquo;. Aquel era un Ruibal figura p&uacute;blica de la oposici&oacute;n al franquismo terminal &ndash;tan terminal que el propio dictador ya hab&iacute;a muerto. Y sus obras llegaban a los teatros, aunque no siempre en las condiciones que &eacute;l deseaba (&ldquo;malfornicadas por grupos independientes, devotos en su entusiasmo, pero raqu&iacute;ticos art&iacute;sticamente&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Ruibal nunca volvi&oacute; a la disciplina de partido, pero tampoco renunci&oacute; a la pol&iacute;tica. Fue uno de los invitados a la otrora c&eacute;lebre bodeguilla de Moncloa por Felipe Gonz&aacute;lez &ndash;presidente del Gobierno desde 1982&ndash; y en 1983, junto al escritor Jos&eacute; Luis Sampedro y al dibujante Forges, dio la rueda de prensa en la que se lanzaba la campa&ntilde;a <em>El cambio en la cultura</em>. Fue tambi&eacute;n cuando estren&oacute; <em>El hombre y la mosca</em> en el Mar&iacute;a Guerrero de Madrid, representada por Teatro Itinerante de Puerto Rico. &ldquo;Las cr&iacute;ticas fueron dur&iacute;simas con &eacute;l. 'Este teatro ya no es para ahora', ven&iacute;an a decir&rdquo;, relata Acu&ntilde;a, &ldquo;Madrid ya estaba con la Movida y aquel texto pol&iacute;tico y contra la dictadura no gustaba. <em>El Pa&iacute;s</em>, con Haro Tecglen, fue especialmente duro. Hubo incluso cierto olor neocolonial en los ataques a la compa&ntilde;&iacute;a puertorrique&ntilde;a&rdquo;. Y, pese a todo, sus escritos te&oacute;ricos continuaban reedit&aacute;ndose. A&uacute;n en 1989 el c&eacute;lebre Actor's Studio lo invita a Nueva York a impartir conferencias sobre su teor&iacute;a del arquetipo.
    </p><h2 class="article-text">La Celestina, estaci&oacute;n t&eacute;rmino</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida &ndash;muri&oacute; en Cuenca, en una residencia de mayores, en 1999&ndash; se entreg&oacute; al &ldquo;estudio obsesivo&rdquo; de Calder&oacute;n, lo que, sumado a los cl&aacute;sicos grecolatinos, imprimi&oacute; cierto giro en su escritura. Su &uacute;ltimo &eacute;xito consisti&oacute;, recuerda Acu&ntilde;a, en una adaptaci&oacute;n de <em>La Celestina</em>, con Amparo Soler como protagonista. Su singular concepci&oacute;n del vanguardismo, sat&iacute;rica y simbolista, altamente politizada, hab&iacute;a quedado definitivamente atr&aacute;s. Las razones de su relativo olvido como dramaturgo no son, sin embargo, esot&eacute;ricas. No hubo complots, acierta a concluir Acu&ntilde;a: &ldquo;Cierto olvido es natural. Sus obras teatrales eran obras para el franquismo. Muy potentes, pero dif&iacute;ciles de representar. Despu&eacute;s de su muerte, apenas he encontrado funciones de las mismas&rdquo;. El Jos&eacute; Ruibal traducido al ingl&eacute;s, al alem&aacute;n, al franc&eacute;s, al polaco, al b&uacute;lgaro, al gallego, al &aacute;rabe o al portugu&eacute;s se desvaneci&oacute;. Hasta este, el a&ntilde;o de su centenario y de la restauraci&oacute;n de su obra en gallego, <em>Triqui&ntilde;&oacute;ns</em>.
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            <span class="title">
                Imagen de la exposición sobre José Ruibal en el Museo de Pontevedra                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/jose-ruibal-resurreccion-olvidado-dramaturgo-antifranquista-gallego-triunfo-estados-unidos_1_12748245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 21:09:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Ruibal, la resurrección del olvidado dramaturgo antifranquista gallego que triunfó en Estados Unidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Cultura,Teatro,Exilio,Estados Unidos,Transición,PCE - Partido Comunista de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Homenajean en Bilbao a Carmen Castellote, una 'niña de Rusia' y la última poeta viva del exilio de la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/homenajean-bilbao-carmen-castellote-nina-rusia-ultima-poeta-viva-exilio-guerra-civil_1_12699931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18807f0a-d8f1-458a-9697-c9bcd55a3f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Homenajean en Bilbao a Carmen Castellote, una &#039;niña de Rusia&#039; y la última poeta viva del exilio de la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La vergüenza es de ellos, de los que nos expulsaron de España, los que nos mataban, los que nos perseguían con bombardeos, con aviones...De ellos es la vergüenza, nuestra no, nuestro es el dolor. El exilio es devorador", sostiene la poeta desde México a sus 93 años</p><p class="subtitle">'Karmele', un amor entre dos guerras, dos exilios y la lucha contra la represión franquista en Euskadi a través la música
</p></div><p class="article-text">
        En junio de 1937 las tropas franquistas estaban a punto de tomar Bilbao. Y apenas dos meses antes hab&iacute;an bombardeado Gernika. Muchos padres, en un desesperado intento de ponerlos a salvo, enviaron a sus hijos a diferentes pa&iacute;ses, entre ellos a Rusia. Fueron miles, ten&iacute;an entre 5 y 13 a&ntilde;os. Lo que iban a ser solo unas semanas o meses, se transform&oacute; en 20 a&ntilde;os de obligada y en ocasiones definitiva separaci&oacute;n. 'Kil&oacute;metros de tiempo' es el t&iacute;tulo de uno de los poemas de la poeta Carmen Castellote (Bilbao,&nbsp;1932), la &uacute;ltima poeta viva del exilio republicano que fue una de esas 'ni&ntilde;as de Rusia'. El aquel poema, al igual que muchos de sus trabajos, recuerda el dolor que esos ni&ntilde;os sintieron en el exilio, donde, como ella escribe, &ldquo;la distancia no se mide en metros, sino en a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Castellote estudi&oacute; Historia en&nbsp;Mosc&uacute;. Tras contraer matrimonio con un socialista polaco en 1956, traslad&oacute; su residencia a&nbsp;Polonia. Le persigui&oacute; la guerra durante buena parte de su vida, primero en Euskadi, despu&eacute;s en la Ucrania y en la Siberia sovi&eacute;ticas, donde sufri&oacute; la invasi&oacute;n nazi. Sin embargo, en 1958, se march&oacute; junto a su marido y su hijo a M&eacute;xico para reencontrarse con su padre, tambi&eacute;n exiliado durante la Guerra Civil y decidi&oacute; quedarse all&iacute;. Es una de las &uacute;ltimas voces del exilio republicano. &ldquo;Presume de dos patrias porque como dice ella, 'los p&aacute;jaros se ven obligados a volar sin poder detenerse, las alas son ya su propia casa'&rdquo;, ha reconocido Carmina Gustr&aacute;n, historiadora y comisionada en el programa 'Espa&ntilde;a 50 a&ntilde;os en Libertad' que este lunes ha homenajeado a Castellote en el Museo Mar&iacute;timo de su Bilbao natal. 
    </p><p class="article-text">
        A sus 93 a&ntilde;os, la poeta no ha estado presente en el acto de forma f&iacute;sica, pero s&iacute; que ha estado presente con un v&iacute;deo grabado en su casa de Ciudad de M&eacute;xico en el que ha hablado del dolor de la guerra y del exilio. &ldquo;No es verg&uuml;enza lo que se siente; es dolor, un dolor involuntario que ellos nos hicieron. La verg&uuml;enza es de ellos, de los que nos expulsaron de Espa&ntilde;a, los que nos mataban, los que nos persegu&iacute;an con bombardeos, con aviones...De ellos es la verg&uuml;enza, nuestra no, nuestro es el dolor. Cuando una hace poes&iacute;a del dolor, la hace porque solo as&iacute; puede sobrevivir. Yo me siento sobreviviente en todos los sentidos. Yo recuerdo los bombardeos, eran tan seguidos que ya hasta dorm&iacute;amos con la ropa puesta. Y ese d&iacute;a recuerdo que nos estaba ba&ntilde;ando mi mam&aacute; y nos llev&oacute; al refugio envueltos en una manta. Fue terrible. Recuerdo que me dijeron que no soltara la mano de mi hermano, pero todo pas&oacute; muy r&aacute;pido. Pienso que a la mujer siempre le ha tocado m&aacute;s carga de sufrimiento. Ella sufre por ella y sufre por los otros. Todo de alguna manera, todo se sufre. El exilio es devorador. En el exilio no eres ni de aqu&iacute; ni de all&aacute;, pero tambi&eacute;n he de decir que eres un poco de aqu&iacute; y un poco de all&aacute;. A los espa&ntilde;oles de ahora, a los que est&aacute;n en todo lo que es la memoria democr&aacute;tica, los amo. Siento que me rescataron, dieron resonancia a mi voz y han acogido con mucho cari&ntilde;o todo mi dolor y mi poes&iacute;a. Tengo una gran gratitud a esta Espa&ntilde;a&rdquo;, ha se&ntilde;alado la poeta. 
    </p><p class="article-text">
        Castellote ha querido recordar a todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que como ella se vieron obligados a abandonar sus hogares por la guerra. &ldquo;Agradezco el honroso reconocimiento con inmensa emoci&oacute;n y en nombre de quienes, como yo, durmieron en el piso de la escuela de una aldea perdida en la inmensidad de Siberia, sin luz el&eacute;ctrica, sin agua potable y con 45 grados bajo cero. Una historia dram&aacute;tica de unos menores que salieron de una guerra para sufrir las atrocidades de otra todav&iacute;a m&aacute;s cruel. Hago patente mi lealtad a todos los que se entregan sin reserva a rescatar el patrimonio cultural del exilio. Labor m&aacute;s que encomi&aacute;stica&rdquo;, ha apuntado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los españoles de ahora, a los que están en todo lo que es la memoria democrática, los amo. Siento que me rescataron, dieron resonancia a mi voz</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La poeta ha aprovechado la ocasi&oacute;n para leer el poema 'Los nombres', una de sus obras que forma parte del ciclo 'Cartas a m&iacute; misma'. &ldquo;Nac&iacute; en una regi&oacute;n donde crecen globos y fantasmas, en una casa imaginada por m&iacute;, con balcones al c&eacute;sped y cuartos que iluminaba con mis manos. Tendida sobre una hierba cepillada por aves y con los ojos en el cielo, el otro mar, toqu&eacute; comarcas donde los nombres d&oacute;ciles se ataban a las cosas. Fueron las flores mis primeras preguntas. El columpio, ese viaje primario al espacio, el miedo jubiloso que me puso cara a cara con el mundo. Crecer fue tarea involuntaria. Espont&aacute;nea fueron los sue&ntilde;os. Ajustaba el adulto en mis historias. Coleccionaba huesos de frutas. Tej&iacute;a coronas con margaritas infantiles y era feliz. Invento ser cautiva en alg&uacute;n armario. Cre&iacute;a que la noche la construyeron los dioses para que yo so&ntilde;ara. En la honda oscuridad habitaban otros seres que me mostraban sus &aacute;rboles m&aacute;s humanos que los nuestros, r&iacute;os donde los peces jugaban a ser sombras y unas ardillas que hablaban mi idioma. Un mundo encantado donde volar de cumbre en cumbre, era ejercicio hacedero&rdquo;, ha narrado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Oriunda de la infancia, en las pausas de silencio escucho las ni&ntilde;as que brotaron dentro de m&iacute; como rumor de hojas de otros a&ntilde;os, que se mueven con el roce del sol y del centeno. Lo distante es aliento de ahora, remuevo cosas y lugares. Lo crecido en m&iacute; lo pongo en un lugar distinto al que creci&oacute;, pero jam&aacute;s lo aparto. Soy alterando el tiempo. Lo que conmigo fue el juego a la cuerda, la tapia amasada con uvas verdes y ovalada, el arroyo que abre sus campanillas en mi alfombra, empujado por alg&uacute;n recuerdo y el tren llenando mis peque&ntilde;os bolsillos con pasajeros y pl&aacute;ticas que nunca anduvieron conmigo. Amo las casas de madera con un abuelo dentro que suelta fantasmas en la tarde. Sus relatos crujen con la lumbre del hogar y es como si un forastero rompiera el bosque con sus botas. Amo a la gente sencilla, su forma de dar voz a las cosas. Y creo en los milagros, en los sue&ntilde;os que cre&iacute;a cuando, tendida sobre la hierba primera, esper&eacute; la llegada de un mago que me ense&ntilde;ara el arca donde oculta yac&iacute;an todas las respuestas. En todo estuve con mi nombre, con &eacute;l me ung&iacute; de ramas frescas, quietud de crep&uacute;sculos y veranos de lunas rotundas. Aunque cambie de casa, de fantasma, mi nombre siempre es el mismo&rdquo;, ha concluido Castellote. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso que a la mujer siempre le ha tocado más carga de sufrimiento. Ella sufre por ella y sufre por los otros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gustr&aacute;n ha querido recordar a las mujeres en el exilio que en su mayor&iacute;a han sido relegadas a un segundo plano por culpa del patriarcado. &ldquo;En la poes&iacute;a de Carmen hay heridas hist&oacute;ricas, alejadas kil&oacute;metros de tiempo, que se olvidan recordando. De ah&iacute; la reivindicaci&oacute;n de su escritura como acto de resistencia colectiva contra el olvido, porque su obra permite recuperar im&aacute;genes y espacios de su pasado desde los que generar un nuevo lugar de enunciaci&oacute;n no solo para ella, sino tambi&eacute;n para otras tantas mujeres y ni&ntilde;as que se vieron obligadas a dejar su pa&iacute;s tras el golpe de Estado de 1936. Mujeres y ni&ntilde;as que en demasiadas ocasiones han quedado en un segundo plano, relegadas a ese exilio menor del que habla la Academia. Y es que si los escritores espa&ntilde;oles forzados al exilio perdieron su patria, ellas, sufrieron una doble penalizaci&oacute;n por ser v&iacute;ctimas tambi&eacute;n del patriarcado. Esa indiferencia y desconsideraci&oacute;n demasiadas veces ejercida sobre las mujeres&rdquo;, ha detallado la historiadora. 
    </p><p class="article-text">
        En el acto, adem&aacute;s de las palabras en honor a la poeta y del v&iacute;deo de ella misma relatando su historia, ha tenido lugar el espect&aacute;culo esc&eacute;nico sobre la trayectoria de la Castellote&nbsp;'Kil&oacute;metros de tiempo', dirigido por el actor Carlos Olalla, que visiblemente emocionado ha recordado a &ldquo;los ni&ntilde;os de aquella guerra y de las de hoy, de la de Ucrania o del genocidio de Palestina&rdquo;, ha recalcado entre l&aacute;grimas. 'Kil&oacute;metros de tiempo' es una obra que combina narraciones dramatizadas, m&uacute;sica en directo y recursos audiovisuales para transmitir de forma sensible y accesible la trayectoria vital y literaria de la poeta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/homenajean-bilbao-carmen-castellote-nina-rusia-ultima-poeta-viva-exilio-guerra-civil_1_12699931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 19:39:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Guerras,Guerra Civil Española,Poetas,Cultura,Exilio,Segunda Guerra Mundial,Franquismo,Dictadura franquista,Francisco Franco,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Obligado a dejar tu hogar por ser quien eres: un tercio de las personas LGTBI lo han hecho o se lo han planteado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/obligado-hogar-tercio-personas-lgtbi-han-hecho-han-planteado_1_12640428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3b369ec-03bc-451f-8561-d0c72fd3253c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Obligado a dejar tu hogar por ser quien eres: un tercio de las personas LGTBI lo han hecho o se lo han planteado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Federación Estatal LGTBI+ analiza por primera vez el fenómeno del sexilio y revela que no es exclusivo de las zonas rurales, al contrario: un 43% de quienes se han tenido que desplazar procede de grandes ciudades</p><p class="subtitle">'Sexilio' rural: cuando las personas LGTBIQ+ abandonan su lugar de origen por su orientación sexual
</p></div><p class="article-text">
        Una de cada tres personas LGTBI han abandonado su hogar o se lo han planteado seriamente alguna vez por la &uacute;nica raz&oacute;n de ser quienes son. Es la principal conclusi&oacute;n del informe Estado del Odio LGTBI+, elaborado por la Federaci&oacute;n Estatal LGTBI+ (FELGTB) y la Universidad de Salamanca hecho p&uacute;blico este lunes. El estudio analiza por primera vez el fen&oacute;meno del sexilio, un t&eacute;rmino que hace referencia a la huida forzosa del lugar de residencia debido al rechazo, la violencia o la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este fen&oacute;meno no pertenece al pasado, el sexilio sigue ocurriendo en la actualidad, de forma persistente y en distintos contextos&rdquo;, esgrime el informe, que dibuja una radiograf&iacute;a de esta realidad en base a 800 entrevistas a cargo de la consultora 40DB. De ellas, el 13% declara haberse tenido que ir de su hogar, del lugar en el que se hubieran quedado si no fuera por este motivo, y el 21,5% lo ha pensado en alg&uacute;n momento: en total, un 34,5% de personas LGTBI ha vivido o contemplado el sexilio como &uacute;nica v&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta la investigaci&oacute;n, son varios elementos los que confluyen y que cristalizan en &ldquo;la falta de entornos seguros&rdquo;, el miedo y la violencia o &ldquo;la persistencia&rdquo; de discursos de odio, lo que acaba en muchos casos por motivar la decisi&oacute;n. &ldquo;Lejos de tratarse de una opci&oacute;n voluntaria, esta huida constituye una expulsi&oacute;n forzada que contin&uacute;a operando de manera silenciosa y sistem&aacute;tica en numerosos rincones del pa&iacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala el informe.
    </p><h2 class="article-text">De d&oacute;nde vienen y a d&oacute;nde van</h2><p class="article-text">
        El estudio revela que, al contrario de lo que suele pensarse, el sexilio no es &uacute;nica ni exclusivamente un &eacute;xodo del campo hacia las grandes ciudades: los resultados de las encuestas muestran que casi la mitad, el 43,4%, de quienes se han desplazado proced&iacute;a de grandes ciudades. El informe engloba en el sexilio tambi&eacute;n los procesos migratorios desde otros pa&iacute;ses debido al rechazo por ser LGTBI, una situaci&oacute;n en la que se encuentra el 26,9% de los encuestados. Adem&aacute;s, el 16% llega de una ciudad media y solo el 13,5% <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/sexilio-tienes-pueblo-ciudad-orientacion-sexual_1_8930193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procede de zonas rurales. </a>
    </p><p class="article-text">
        El destino elegido tambi&eacute;n var&iacute;a, pero las grandes ciudades son la elecci&oacute;n preferida. El 31,7% de los encuestados eligi&oacute; una capital de comunidad aut&oacute;noma como nuevo lugar en el que vivir mientras que el 22,1% opt&oacute; por una ciudad de gran tama&ntilde;o aunque no capital y el 14,4% lleg&oacute; a una ciudad aunque no necesariamente grande. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al g&eacute;nero de quienes se exilian, el informe apunta a que el 52% son hombres y detecta una sobrerepresentaci&oacute;n de personas trans, lo que a su juicio &ldquo;confirma su vulnerabilidad&rdquo;, y de las personas racializadas. A&uacute;n as&iacute;, remarca que con estos datos &ldquo;procede actuar con cautela&rdquo; debido al tama&ntilde;o reducido de algunas submuestras pero le sirven para analizar como el rechazo, la violencia o la discriminaci&oacute;n por ser LGTBI &ldquo;se entrelaza con otros ejes de desigualdad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Violencia, soledad, discriminaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El estudio analiza pormenorizadamente cu&aacute;les son las motivaciones para desplazarse, entre las que destaca la necesidad de vivir sin ocultarse, algo que nombra un 41% de los encuestados, que en esta pregunta pod&iacute;an elegir varias respuestas. Est&aacute; tambi&eacute;n la discriminaci&oacute;n del entorno (26%), la violencia (25%), la soledad (19%) o la ausencia de oportunidades &ldquo;de emancipaci&oacute;n&rdquo;, una raz&oacute;n que elige el 14% de las personas LGTBI encuestadas. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, otra clave de la investigaci&oacute;n es que no siempre el desplazamiento &ldquo;garantiza una vida mejor&rdquo;. El 17,3% de las personas que han experimentado el sexilio han vivido en la calle frente al 5,5% de la poblaci&oacute;n LGTBI general, de acuerdo con otros an&aacute;lisis hechos por la FELGTB. Los indicadores de salud mental, adem&aacute;s, &ldquo;reflejan una carga emocional fuerte&rdquo; con un 11,5% que vive con miedo y un 8,7% que lo hace &ldquo;con depresi&oacute;n continua&rdquo; frente al 2,3% y 3,4% respectivamente de quienes no se han exiliado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sexilio no es una elecci&oacute;n, es una expulsi&oacute;n silenciosa que sigue operando en nuestro pa&iacute;s. Miles de personas han tenido que dejar atr&aacute;s su hogar para poder vivir sin esconderse. Hablamos de derechos humanos que deber&iacute;an estar garantizados en cualquier rinc&oacute;n de Espa&ntilde;a&rdquo;, concluye Jes&uacute;s A. Mu&ntilde;oz, miembro de la Comisi&oacute;n Ejecutiva de la Federaci&oacute;n Estatal LGTBI+.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/obligado-hogar-tercio-personas-lgtbi-han-hecho-han-planteado_1_12640428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Sep 2025 10:51:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Obligado a dejar tu hogar por ser quien eres: un tercio de las personas LGTBI lo han hecho o se lo han planteado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,Discriminación,Exilio,Homofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de un distrito y el regreso a una Usera que no reconoces: adiós al cine de barrio, hola a las casas de apuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-exilio-regreso-usera-no-reconoces-adios-cine-barrio-hola-casas-apuestas_1_12608014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82d53da1-7336-48a6-9486-57dce9c1c38f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125910.jpg" width="649" height="365" alt="Una de las imágenes de la colección familiar de Alejandra que aparecen en el fanzine &#039;Todo esto era campo&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Todo esto era campo' es un fanzine creado por Alejandra García Guerrero que narra los cambios del distrito madrileño entre los años 50 y la actualidad. El hilo conductor es la propia historia de sus abuelos, que vinieron desde Cantabria y León para montar una carnicería en el barrio donde crecerían varias generaciones. Pero ha cambiado mucho desde entonces</p><p class="subtitle">Mirar hacia arriba en busca de los relojes de sol de la primera colonia municipal de casas 'ultrabaratas'</p></div><p class="article-text">
        Los abuelos de Alejandra emigraron en los a&ntilde;os 50 a una Usera muy distinta de la actual. Llegados desde Le&oacute;n y Cantabria, montaron una carnicer&iacute;a de barrio y se asentaron en el lugar donde crecer&iacute;an varias generaciones familiares. &Eacute;l muri&oacute; en 1982 sin conocer a su nieta, que a&uacute;n no hab&iacute;a nacido. Aunque su esposa vivi&oacute; algo m&aacute;s, termin&oacute; desarrollando alzheimer y falleci&oacute; sin el recuerdo de aquellos a&ntilde;os lejos del distrito de Madrid. Alejandra sigue en el mismo barrio al que se mudaron sus antepasados: ahora es una mujer multitarea. Doctora en Literatura, editora, correctora o con trabajos entre manos para traducir textos del franc&eacute;s, compagina estos empleos con clases en una universidad privada y dar cuerda a su afici&oacute;n por la guitarra. Pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sacado tiempo para investigar con lupa c&oacute;mo el lugar en el que vive dista mucho de aquel que dejaron sus abuelos. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Todo esto era campo</em> es el resultado de largas conversaciones con su madre y un extenso repaso entre &aacute;lbumes de fotos, recuerdos casi perdidos o lugares m&iacute;ticos en los 50 que hoy resultan irreconocibles. Con tanto material a su disposici&oacute;n y algo de experiencia narrativa, Alejandra Garc&iacute;a Guerrero decidi&oacute; rememorar la historia de sus abuelos Paco y Beatriz, pero tambi&eacute;n del barrio y la sociedad cambiante a la que qued&oacute; expuesto. &ldquo;De peque&ntilde;a, me gustaba que mi madre me contara historias de cuando ella ten&iacute;a mi edad. Me encantaba mirar sus &aacute;lbumes de entonces para poder  imaginar sus relatos en blanco y negro&rdquo;, escribe en un fanzine que dibuja la vida en Usera durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas a trav&eacute;s de su propia cronolog&iacute;a familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Los fanzines son publicaciones hechas centradas en un mismo tema y sin depender de editoriales, pues su elaboraci&oacute;n es casera. Esta vecina de Usera ha decidido reescribir la vida de su familia a trav&eacute;s de recortes, dibujos a color, im&aacute;genes antiguas olvidadas en el caj&oacute;n o reflexiones escritas a mano sobre el cambio de un barrio durante m&aacute;s de medio siglo. El antiguo tranv&iacute;a que dejaba en Atocha y que dej&oacute; de usarse en 1958, cuando por Marcelo de Usera comenzaron a circular los primeros autobuses de la l&iacute;nea 47; los cines de barrio como el Copacabana (actualmente vac&iacute;o despu&eacute;s de usarse como sal&oacute;n de bodas) e incluso los Cines Liceo; los recuerdos en la zona del Moscard&oacute;... En 12 l&aacute;minas repletas de detalles, Alejandra traza un retrato de las vidas de ayer y hoy.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOEM4GNDHI6/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una parte de denuncia: muchos sitios importantes en la Usera de mis abuelos ya no existen, como algunos cines o parroquias, pero es que actualmente en algunos de esos lugares lo que vemos son <strong>cadenas y sobre todo casas de apuestas</strong>&rdquo;, relata la autora del fanzine en una conversaci&oacute;n con Somos Madrid. Quer&iacute;a que el hilo conductor de todos estos espacios se representara en papel vegetal superpuesto con fotograf&iacute;as, as&iacute; que en 2023 empez&oacute; a fotografiar aquellas zonas que aparec&iacute;a en los &aacute;lbumes de fotos de su familia para recrearlos junto con la historia que albergaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las imágenes de la colección familiar de Alejandra que aparecen en el fanzine &#039;Todo esto era campo&#039;                            </span>
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        A lo largo de esta lectura visual se cuentan momentos importantes para la familia de Alejandra que tuvieron lugar en el barrio, como el bautizo de su t&iacute;a Bego&ntilde;a en la Parroquia Cristo Rey. Era el a&ntilde;o 1956 y lo que queda es una foto familiar en tonos sepia y a las puertas de la iglesia, con una beb&eacute; en el centro tapada con un manto blanco. Con los a&ntilde;os se convertir&iacute;a en ni&ntilde;a, luego en mujer y tendr&iacute;a una sobrina: la propia autora. Alejandra public&oacute; hace unos a&ntilde;os esta recopilaci&oacute;n de instant&aacute;neas y lo movi&oacute; por peque&ntilde;os festivales de cine como el PichiFest, celebrado en un conocido centro social okupado de Carabanchel, el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/eko-carabanchel-denuncia-amenazas-coaccion-fondo-acoso-empresa-desokupacion_1_12560339.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EKO</a>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde cre&oacute; junto a su pareja un proyecto llamado <em>Al Retortero</em>, desde el que impulsaron esta u otras obras de fanzine conjuntas adornadas con collages o refranes sobre temas hiperlocales como la gentrificaci&oacute;n en el distrito. En <em>Todo esto era campo</em> se remonta, en ocasiones, a hitos fundacionales en el &aacute;rea de Usera: por ejemplo, la construcci&oacute;n de la Parroquia Nuestra Se&ntilde;ora de la Soledad, en el actual barrio de Almendrales. Fue uno de los primeros edificios del distrito junto a las escuelas y sobrevivi&oacute; incluso a la Guerra Civil. 
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                Foto de familia en la Parroquia Cristo Rey durante el bautizo de Begoña, la tía de Alejandra. Año 1956                            </span>
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        Otro de los negocios ic&oacute;nicos retratados que perduran hasta hoy es el mercado municipal de Usera, punto &aacute;lgido del comercio local. En el fanzine se menciona c&oacute;mo los vecinos conocen mejor esta lonja como &ldquo;el mercado de arriba&rdquo;, una acepci&oacute;n popular que Alejandra recuerda en sus notas. En los a&ntilde;os cincuenta se edific&oacute; a las puertas de la colonia del Moscard&oacute;, aislado de otras construcciones salvo algunas tiendas o casas contadas. El Mercado de Usera ha atravesado varias reformas con el tiempo, y actualmente se halla a pocos pasos de la estaci&oacute;n de metro que lleva el nombre del distrito. 
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                    alt="Recortes del fanzine &#039;Todo esto era campo&#039;, por Alejandra García Guerrero"
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                Recortes del fanzine &#039;Todo esto era campo&#039;, por Alejandra García Guerrero                            </span>
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        En algunas p&aacute;ginas tambi&eacute;n aparece la imagen antigua de Beatriz y Elena, t&iacute;a y madre de la autora, cuando eran unas ni&ntilde;as. Ambas miran a la c&aacute;mara frente a la carnicer&iacute;a de su padre, el abuelo de Alejandra, en una foto 1953. La familia vivi&oacute; unos a&ntilde;os en el piso de arriba y, cuando abandonaron el negocio, en el edificio abri&oacute; una &ldquo;tienda de se&ntilde;oras&rdquo;. La calle de Marcelo Usera, epicentro comercial, tambi&eacute;n ocupa un lugar destacado en el fanzine. Por aquel entonces era &ldquo;la &uacute;nica del barrio&rdquo;, como se cuenta en las p&aacute;ginas finales. 
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            <span class="title">
                Alejandra García Guerrero, autora de &#039;Todo esto era campo&#039;                            </span>
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        En otra imagen de Beatriz y Elena tomada unos a&ntilde;os despu&eacute;s, en el 56, se aprecia al fondo la transitada v&iacute;a con el aspecto que ten&iacute;a por aquel entonces. Al fondo estaba la perfumer&iacute;a El Cerrillo, cuyo caracter&iacute;stico toldo a&uacute;n sobrevive; tambi&eacute;n se aprecia la casa familiar, en una infraestructura que a d&iacute;a de hoy tiene las ventanas tapiadas. La Usera que ha conocido Alejandra es distinta a la que vivieron sus abuelos o, despu&eacute;s, su madre y sus t&iacute;as. Ella ahora vive en Carabanchel aunque asegura volver mucho al barrio y comer en alguno de sus restaurantes chinos favoritos. 
    </p><p class="article-text">
        La migraci&oacute;n ha dado una vuelta de tuerca al barrio. &ldquo;La llegada de muchos migrantes chinos tambi&eacute;n ha dado otro sentido al barrio y ha creado comunidades fuertes, aunque estemos como Lavapi&eacute;s cuando empez&oacute; a gentrificarse. Siento que hay cosas que hemos perdido pero otras que vamos recuperando e incluso creamos de cero: tal vez ese sea el sentido de guardarlo todo en una galer&iacute;a de im&aacute;genes&rdquo;, concluye. Algo muy en sinton&iacute;a con la dedicatoria que inicia su fanzine: &ldquo;<strong>De Usera, a&ntilde;os 50, a la Usera de 2023</strong>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/historia-exilio-regreso-usera-no-reconoces-adios-cine-barrio-hola-casas-apuestas_1_12608014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 04:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia de un distrito y el regreso a una Usera que no reconoces: adiós al cine de barrio, hola a las casas de apuestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Usera,Guerra Civil Española,Historia,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno español concede la nacionalidad española a más de 200.000 descendientes de exiliados republicanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/descendientes-exiliados-republicanos-nacionalidad-espanola-ley-de-memoria-democratica_1_12617328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec01022f-40a4-428b-a183-d33e49713a5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126185.jpg" width="1917" height="1078" alt="El Gobierno español concede la nacionalidad española a más de 200.000 descendientes de exiliados republicanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante una visita a las Oficinas de Extranjería de Las Palmas de Gran Canaria, el ministro de Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha señalado que las solicitudes benefician "a los nietos e hijos de personas que tuvieron que salir de España a otros países, fundamentalmente a América Latina, en los años de la Guerra (Civil)  y la dictadura"</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de <strong>Espa&ntilde;a</strong> ha concedido hasta el momento 237.145 <strong>nacionalidades </strong>a descendientes de<strong> exiliados republicanos</strong> en virtud de lo dispuesto en la <strong>Ley de Memoria Democr&aacute;tica</strong>, seg&uacute;n ha anunciado este viernes en Canarias el ministro responsable de ese &aacute;rea, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones realizadas durante una visita a las Oficinas de Extranjer&iacute;a de Las Palmas de Gran Canaria, Torres ha detallado que las solicitudes de nacionalidad concedidas hasta la fecha representan el 27% de todas las presentadas, que son 876.321. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En la imagen, Torres conversa con una funcionaria, acompañado por el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana (d)."
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            <span class="title">
                En la imagen, Torres conversa con una funcionaria, acompañado por el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana (d).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Y benefician, ha recordado, &ldquo;a los nietos e hijos de personas que tuvieron que salir de Espa&ntilde;a a otros pa&iacute;ses, fundamentalmente a Am&eacute;rica Latina, en los a&ntilde;os de la Guerra (Civil) y la dictadura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de ellas, ha detallado, se han cursado desde Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento lo abri&oacute; la Ley de Memoria Democr&aacute;tica de 2022, que establece lo siguiente en una de sus disposiciones adicionales: &ldquo;Los nacidos fuera de Espa&ntilde;a de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido espa&ntilde;oles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones pol&iacute;ticas, ideol&oacute;gicas o de creencia o de orientaci&oacute;n e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad espa&ntilde;ola, podr&aacute;n optar a la nacionalidad espa&ntilde;ola, a los efectos del art&iacute;culo 20 del C&oacute;digo Civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se&ntilde;ala otros supuestos como, por ejemplo, para los desdencientes nacidos en el exterior de mujeres espa&ntilde;olas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros, antes de la entrada en vigor de la Constituci&oacute;n de 1978.
    </p><p class="article-text">
        Para formalizar las solicitudes se marc&oacute; un plazo de dos a&ntilde;os desde la entrada en vigor de la Ley, aunque se estableci&oacute; una pr&oacute;rroga de un a&ntilde;o, que finaliza el pr&oacute;ximo 24 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Las encargadas de llevar a cabo la tramitaci&oacute;n de estos expedientes son las oficinas consulares de Espa&ntilde;a en los distintos pa&iacute;ses, ha recordado el ministro Torres.
    </p><p class="article-text">
        Hasta finales de noviembre de 2024, se recibieron un total de 351.266 solicitudes, casi 125.000 m&aacute;s que desde la entrada en vigor a finales de 2023.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un 95% de estas solicitudes se presetaron en las oficinas consulares de Espa&ntilde;a en Iberoam&eacute;rica y en el Consulado General de Espa&ntilde;a en Miami (Estados Unidos).
    </p><p class="article-text">
        En concreto, los cinco consulados en Argentina representan un 40% de las solicitudes totales. Si se suman las cursadas en La Habana, las peticiones procedentes de Argentina y Cuba, superan el 53%.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/descendientes-exiliados-republicanos-nacionalidad-espanola-ley-de-memoria-democratica_1_12617328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 15:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno español concede la nacionalidad española a más de 200.000 descendientes de exiliados republicanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exilio,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El testimonio de Syra Alonso: la gallega que frecuentó a Siqueiros o Carpentier, y relató el 'paseo' de su marido en 1936]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/testimonio-syra-alonso-gallega-frecuento-siqueiros-carpentier-relato-paseo-marido-1936_1_12595540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/811e09a0-63fa-4b88-9479-8a8c02911933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El testimonio de Syra Alonso: la gallega que frecuentó a Siqueiros o Carpentier, y relató el &#039;paseo&#039; de su marido en 1936"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su diario, recuperado con material inédito por Editora Alvarellos, es una estremecedora narración del encarcelamiento y asesinato a manos del fascismo en A Coruña del pintor vanguardista Francisco Miguel, padre de sus tres hijos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - José Suárez, el fotógrafo vanguardista gallego que se exilió y trabó amistad con Akira Kurosawa</p></div><p class="article-text">
        La Casa de la Felicidad dej&oacute; de serlo el 3 de agosto de 1936. Ese d&iacute;a, los alzados contra la democracia republicana secuestraron en A Coru&ntilde;a a su inquilino, el pintor vanguardista Francisco Miguel. Dos meses m&aacute;s tarde, tras una fugaz puesta en libertad, lo asesinaron. &ldquo;El eco repite mis palabras all&aacute; en el calabozo&rdquo;, escribe dos a&ntilde;os despu&eacute;s Syra Alonso, su compa&ntilde;era, refugiada en una aldea del interior de Galicia, &ldquo;&iquest;qu&eacute; hab&eacute;is hecho con Francisco Miguel?&rdquo;. Los diarios de Alonso, in&eacute;ditos hasta el a&ntilde;o 2000 y ahora recuperados por la Editora Alvarellos, constituyen un testimonio estremecedor sobre los primeros d&iacute;as tras el golpe, la represi&oacute;n violenta e indiscriminada, los cr&iacute;menes fascistas. &ldquo;En las noches, a trav&eacute;s del rumor del mar, se o&iacute;a a lo lejos el ruido de los disparos, el ladrido de los perros, los '&iexcl;alto!' con voz fuerte que lanzaban los soldados&rdquo;, anota.
    </p><p class="article-text">
        Alonso redact&oacute; su pliego de cargos en dos per&iacute;odos. En 1938 refugiada en Tordoia (A Coru&ntilde;a) y en 1945 exiliada en Actopan, M&eacute;xico, pa&iacute;s donde ya hab&iacute;a residido junto a Miguel y donde hab&iacute;an frecuentado a pintores como David Alfaro Siqueiros o Diego Rivera, escritores como el cubano Alejo Carpentier, cineastas como el sovi&eacute;tico Sergei Einsenstein. El documento permaneci&oacute; oculto durante 55 a&ntilde;os, y eso que ella lo hab&iacute;a elaborado con la intenci&oacute;n de dejar constancia de la barbarie y publicarlo. As&iacute; lo explica en varios tramos de un escrito que adem&aacute;s posee voluntad de estilo literaria. Pero no fue hasta que la periodista Carme Vidal, entonces en el hist&oacute;rico semanario nacionalista <em>A Nosa Terra</em>, tropez&oacute; con uno de sus fragmentos que la obra sali&oacute; a la luz. Sucedi&oacute; en el cat&aacute;logo de la exposici&oacute;n dedicada por el C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid a Francisco Miguel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s del C&iacute;rculo conseguimos el contacto de su hijo Juan Ram&oacute;n [el del medio de los tres que Alonso tuvo con Miguel] que en seguida se prest&oacute;&rdquo;, recuerda Vidal en conversaci&oacute;n con elDiario.es. Dos cuadernos manuscritos, pasados a ordenador por la nieta de la autora, tambi&eacute;n Syra de nombre, conforman el diario. Vidal promovi&oacute; su traducci&oacute;n al gallego &ndash;con el aplauso entusiasta del hijo; el trabajo lo realiz&oacute; la escritora Anxos Sumai&ndash; y lo public&oacute; en la desaparecida editorial A Nosa Terra hace un cuarto de siglo. Su repercusi&oacute;n, en una &eacute;poca en que todav&iacute;a no hab&iacute;a legislaci&oacute;n sobre memoria hist&oacute;rica y solo agentes particulares &ndash;la propia A Nosa Terra, los proyectos de Isaac D&iacute;az Pardo&ndash;, no fue menor en Galicia. Poetas e intelectuales como Chus Pato, Arturo Casas o Miguel Anxo Fern&aacute;n&ndash;Vello prestaron atenci&oacute;n a una obra que enseguida agot&oacute; dos ediciones.
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                Syra Alonso y su marido, el pintor vanguardista Francisco Miguel, en Madrid hacia 1934                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Exhumado en 2023</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Son las palabras de Miguel las que me ayudan a descorrer el velo de mentiras en el que me quieren enredar&rdquo;, escribe Alonso en una narraci&oacute;n sobre el abuso de poder y el laberinto de embustes con el que los alzados fascistas ocultaban sus acciones, &ldquo;t&uacute; vendr&aacute;s un d&iacute;a como vienen aqu&iacute; a preguntar por los suyos infinidad de mujeres y te van a enga&ntilde;ar igual que a ellas. No te dir&aacute;n a d&oacute;nde me llevan. Si alg&uacute;n guardia te da junto con mis cosas este peine, pongo esto como marca de que corro la misma suerte que los que han desaparecido estos d&iacute;as&rdquo;. El cad&aacute;ver de Francisco Miguel apareci&oacute; en B&eacute;rtoa, Carballo, el 29 de septiembre de aquel 1936. Alonso lo consigna, como consigna el proceso por el que averigua lo qu&eacute; ha sucedido y lo escribe. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; me ha enga&ntilde;ado con su libertad para despu&eacute;s recibir el m&aacute;s cruel de los dolores?&rdquo; dice sobre un guardia civil que le da, adrede, una pista falsa, &ldquo;hoy puedo decir que siento un gran desprecio por vosotros. &iexcl;Y os llam&aacute;is defensores de Espa&ntilde;a y propagandistas de la paz cuando vert&eacute;is la sangre de tantos inocentes con la palabra de Dios en los labios!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los diarios de Syra Alonso mencionan hasta siete veces el lugar de B&eacute;rtoa. &ldquo;Es como si hubiese se&ntilde;alado d&oacute;nde estaba enterrado&rdquo;, considera Vidal. Hace dos a&ntilde;os, y gracias al impulso de la Asociaci&oacute;n por la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica, sus restos y los de otros tres asesinados que aparecieron en la misma fosa &ndash;Juan Boedo, Andr&eacute;s Pinilla y Pedro Pinilla&ndash; fueron exhumados. El 29 de septiembre, 89 a&ntilde;os despu&eacute;s de su martirio, el cementerio de San Amaro, en su A Coru&ntilde;a natal, acoger&aacute; los restos de Francisco Miguel. &ldquo;La luz de tenues colores que Miguel am&oacute; en Galicia luc&iacute;a con toda su belleza&rdquo;, escribe Alonso cuando recuerda su viaje a Carballo tras la pista de su esposo.
    </p><h2 class="article-text">Una pareja &ldquo;realmente brillante&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Carme Vidal todav&iacute;a hoy se asombra de &ldquo;la capacidad de borrado&rdquo; de la dictadura. Francisco Miguel y Syra Alonso hab&iacute;an sido &ldquo;una pareja realmente brillante, singular, con una vida apasionante&rdquo;. Y durante d&eacute;cadas, nadie habl&oacute; de ellos, nadie parec&iacute;a conocer su historia, nadie era consciente de aquellos dos gallegos que se hab&iacute;an paseado por el M&eacute;xico Rebelde de los a&ntilde;os 20 y entablado relaciones con la vanguardia art&iacute;stica del pa&iacute;s norteamericano. Lo cuenta la propia Vidal en la introducci&oacute;n que acompa&ntilde;a la nueva edici&oacute;n de los diarios &ndash;que incluye material in&eacute;dito: un ep&iacute;logo del profesor Conrado J. Arranz, estudioso de la figura de Alonso, y un relato literario de esta.
    </p><p class="article-text">
        Alonso y Miguel residieron en M&eacute;xico entre 1926 y 1933. Antes tambi&eacute;n hab&iacute;a pasado largas temporadas en Par&iacute;s o Cuba. &ldquo;Los nombres de Siqueiros, Diego Rivera, Blanca Luz Brum, Alejo Carpentier, Mar&iacute;a Izquierdo, Rufino Tamayo, Einsenstein, Fern&aacute;ndez Maza o Georges Braque coinciden con ellos en algunos episodios de sus biograf&iacute;as, una historia de artistas que los llev&oacute; a la b&uacute;squeda de ambientes de agitaci&oacute;n cultural&rdquo;, explica Vidal. La relaci&oacute;n m&aacute;s estrecha es la que construyen con Sequeiros y su compa&ntilde;era, la poeta uruguaya Luz Brum, con los que conviven en un convento abandonado en Taxco (Guerrero). &ldquo;En aquel espacio la propiedad desaparece&rdquo;, asegura Vidal, y all&iacute; llegan a conocer al director de <em>Acorazado Potemkin</em>, que &ldquo;se apasiona por Syra&rdquo;. El propio Siqueiros, uno de los grandes del gran muralismo mexicano, se inspira en los gallegos, se&ntilde;ala la periodista, para dos &oacute;leos, <em>Retrato de la mujer del artista</em> y <em>Retrato de hombre</em>.
    </p><p class="article-text">
        Su periplo americano acaba en 1934. Regresan a Europa, viven un a&ntilde;o en Madrid, con Miguel pintando edificios p&uacute;blicos, y en 1935 regresan a Galicia. Se instalan en la Casa de la Felicidad, en Santa Cruz de Oleiros, a pocos kil&oacute;metros de A Coru&ntilde;a, ya con tres hijos nacidos al otro lado del oc&eacute;ano. El 3 de agosto, los golpistas detienen a Miguel en una pensi&oacute;n de A Coru&ntilde;a. Lo acusan de acciones contra el incipiente r&eacute;gimen militar. Lo liberan el 19 de septiembre pero lo vuelven perder y lo asesinan el 29. Ten&iacute;a 39 a&ntilde;os. Syra Alonso y sus hijos lo sobreviven y, en 1942, se exilian en M&eacute;xico. Alonso muere en D.F. a los 71 a&ntilde;os. Ni siquiera ella misma conserv&oacute; sus diarios, que llegaron a manos de su hijo gracias a la c&eacute;lebre coleccionista mexicana Dolores Olmedo, a quien se los hab&iacute;a entregado la propia autora. &ldquo;De vieja, Syra continuaba caminando ligero y vistiendo ropas coloridas&rdquo;, rememora Vidal al final de su introducci&oacute;n a los diarios, &ldquo;le&iacute;a mucho. Siempre animosa, hechizaba con sus historias a quien escuchaba. Hac&iacute;a empanadas y a menudo recordaba el &uacute;ltimo retrato que Francisco Miguel le hiciera en Oleiros&rdquo;. Y en el que, sol&iacute;a a&ntilde;adir, ella hab&iacute;a salido con los ojos tristes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/testimonio-syra-alonso-gallega-frecuento-siqueiros-carpentier-relato-paseo-marido-1936_1_12595540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 19:42:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El testimonio de Syra Alonso: la gallega que frecuentó a Siqueiros o Carpentier, y relató el 'paseo' de su marido en 1936]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Memoria Histórica,Guerra Civil Española,Arte,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela que acuñó el término "exilio interior" y había pasado al olvido: el rescate del único libro de Miguel Salabert]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-acuno-termino-exilio-interior-habia-pasado-olvido-rescate-unico-libro-miguel-salabert_1_12575265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b407cba4-d540-4277-9a90-f31017d808dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125041.jpg" width="640" height="360" alt="La novela que acuñó el término &quot;exilio interior&quot; y había pasado al olvido: el rescate del único libro de Miguel Salabert"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Publicada en Francia en primer lugar, adonde el autor había huido del franquismo, tardó 27 años en publicarse en España y ahora, este cáustico relato de los derrotados, busca nuevos lectores de la mano de la editorial Hoja de Lata</p><p class="subtitle">El club de lectura de Dua Lipa convierte en fenómeno pop un reportaje de tribunales australianos
</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1961 cuando el escritor, periodista y traductor Miguel Salabert (Madrid, 1931-2007), exiliado en Francia, public&oacute; <em>El exilio interior</em>, la novela que popularizar&iacute;a el concepto que &eacute;l mismo hab&iacute;a acu&ntilde;ado unos a&ntilde;os antes, en un art&iacute;culo, para referirse al estado de desamparo intelectual que sufrieron muchos creadores que, dentro o fuera de Espa&ntilde;a, durante la dictadura se encontraron con la negaci&oacute;n de su marco cultural e ideol&oacute;gico, las alas cortadas a la hora de crear y, por extensi&oacute;n, de realizarse, de vivir. Ante ese panorama, no les qued&oacute; otra alternativa que &ldquo;exiliarse&rdquo; dentro de s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        La novela, la &uacute;nica que public&oacute; el autor, no vio la luz en Espa&ntilde;a hasta el a&ntilde;o 1988, un hecho que contrasta con la buena acogida que tuvo en otros pa&iacute;ses, despu&eacute;s del inter&eacute;s despertado por su traducci&oacute;n al franc&eacute;s. Escribir en el exilio le dio la libertad de narrar la miseria de la posguerra con m&aacute;s libertad que los novelistas que permanecieron en el pa&iacute;s; adem&aacute;s, Salabert expresa el punto de vista de la clase obrera, los derrotados entre los derrotados, una conciencia rebelde que no se achanta ante la autoridad ni cuando se sabe vencida.
    </p><p class="article-text">
        Con su tard&iacute;a llegada al mercado editorial espa&ntilde;ol, la sociedad se perdi&oacute; mucho m&aacute;s que una radiograf&iacute;a de aquellos a&ntilde;os; se perdi&oacute; una novela picaresca corrosiva y entretenida, muy f&aacute;cil de disfrutar, que parece haberse escrito con una carcajada ir&oacute;nica de fondo. La buena noticia es que ha envejecido bien, y Hoja de Lata, la misma editorial que rescat&oacute; del olvido a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/luisa-carnes-escritora-obrera-republicana-teatro-descubrio-tea-rooms-regresa-natacha_1_12060118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luisa Carn&eacute;s</a>, ha tenido el acierto de recuperarla en una edici&oacute;n que cuenta con una introducci&oacute;n exhaustiva de los estudiosos Isabelle Touton y Germ&aacute;n Labrador, y un ep&iacute;logo de la hija del autor, la tambi&eacute;n escritora Juana Salabert.
    </p><h2 class="article-text">Venturas y desventuras de un ni&ntilde;o de la posguerra</h2><p class="article-text">
        En la primera parte, &ldquo;Los a&ntilde;os inhabitables&rdquo;, el narrador, Ram&oacute;n, relata su infancia en Madrid entre 1936 y 1951. Con su padre en el frente, la figura de la madre gana poder en casa, una autoridad que mantendr&aacute; tras el final de la guerra. La mujer tiene el talante agrio de quien ha tenido que poner valor para salir adelante, lo que se traduce en dureza en la crianza de los hijos. All&iacute;, cada cual trata de sobrevivir como puede: el hermano de Ram&oacute;n se revelar&aacute; el verdadero p&iacute;caro que no duda en sacarse un sobresueldo de forma poco &eacute;tica, mientras la madre se mantiene honrada en su pobreza, trabajadora abnegada sin esperanza en el porvenir.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a29272b6-b61a-4d37-b955-2187c5c55e92_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El protagonista es el estudioso, aunque eso no significa que tengan demasiada confianza en su futuro. Y tambi&eacute;n tiene su faceta de pillo: no le importa mezclarse con maleantes, es un ni&ntilde;o con mucha calle. En su mundo, la violencia est&aacute; normalizada: la de la guerra, y la del hogar, la del colegio, la del barrio, la de los hombres hacia las mujeres. Es subrayable esta temprana atenci&oacute;n a la violencia machista, desde la perspectiva del muchacho que toma conciencia de ello al ser testigo de una violaci&oacute;n. Las dem&aacute;s violencias las tiene asumidas; en ese contexto, la violencia, f&iacute;sica y verbal, est&aacute; normalizada. No la narra desde el victimismo, sino como quien cuenta qu&eacute; ha comido ese mediod&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es la gran virtud del autor: el tono, un humor socarr&oacute;n que blasfema, se r&iacute;e de todo, es &aacute;spero y crudo pero sin llantinas, como una risotada de mala leche; picaresca espa&ntilde;ola en estado puro. La religi&oacute;n le sirve para ironizar sobre el catolicismo; y lo mismo vale para la diferencia de clases, la tiran&iacute;a de los profesores o el embrutecimiento materno. El propio narrador anda (verbalmente) desatado: parece hablar a lo bruto, solo que en realidad juega, y muy bien, con los giros verbales y el humorismo. No hay nada m&aacute;s inteligente que tirar de gracia para retratar las penurias sin autocompasi&oacute;n ni dramas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El muchacho toma conciencia de la violencia machista al ser testigo de una violación. Las demás violencias las tiene asumidas; en ese contexto, la violencia, física y verbal, está normalizada. No la narra desde el victimismo, sino como quien cuenta qué ha comido ese mediodía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta primera parte, la m&aacute;s extensa, re&uacute;ne los dos grandes pilares de la formaci&oacute;n de un muchacho: la familia y el colegio. Este &uacute;ltimo, un internado de capuchinos: Ram&oacute;n no tiene vocaci&oacute;n, pero entrar ah&iacute; es una oportunidad para los pobres, de formarse sin pagar y de escapar de una casa asfixiante. Solo que no tarda en comprobar que lo de &ldquo;irrespirable&rdquo; se aplica asimismo al centro; las travesuras ser&aacute;n su rebeld&iacute;a, mientras desgrana la influencia tan dispar que tienen los frailes en &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Adultos heridos por la guerra</h2><p class="article-text">
        Salabert sobresale en su retrato de personajes: la madre, una costurera sacrificada por los hijos, dura, visceral, una mujer enfadada con el mundo que, como tantas otras, se gu&iacute;a por el instinto de supervivencia. Es una percepci&oacute;n de la maternidad tan diferente de la actual, sin cari&ntilde;o (o un cari&ntilde;o menos evidente) y con el azote siempre a mano. Es una mujer humilde, trabajadora, cansada, cabreada, al l&iacute;mite. Encarna el enquistamiento del sufrimiento, de la lucha de las mujeres con el marido ausente. El autor reivindica a esa generaci&oacute;n sin idealizarla: su persistencia fue clave, pero tambi&eacute;n despiadada.
    </p><p class="article-text">
        El padre, condenado tras la guerra, tarda en regresar. El hecho de crecer sin la figura paterna es otro tema fundamental, con una impactante escena en la que le dicen qui&eacute;n es, pero no lo reconoce. Poco a poco, se revela m&aacute;s de este hombre: era catedr&aacute;tico de instituto, un profesor idealista que se implic&oacute; en la resistencia y lo pag&oacute;. Su naturaleza tranquila y cultivada crea un contraste interesante con la madre, que descubre a Ram&oacute;n otra forma de estar en el mundo. Los tramos m&aacute;s reflexivos &ndash;sobre la estancia del padre en la c&aacute;rcel o el campo de prisioneros, o la falta de noticias suyas en casa&ndash; se refieren a &eacute;l; una mirada rica a m&aacute;s vertientes del conflicto armado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La segunda mitad del libro está más concentrada, tiene una carga política más evidente, no es de extrañar que no pasara el filtro. El autor va por delante de muchos coetáneos; con el exilio adquirió, al menos, esa libertad de denuncia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Salabert es un escritor incisivo, mordaz, pero bajo esa voz correosa, trabajada de manera excepcional, hay un retablo social espl&eacute;ndido en el que tienen cabida el afecto (la prima Andrea, que despierta en el narrador sentimientos que nadie m&aacute;s de la familia le inspira) o las reflexiones, sobre todo a medida que el narrador va madurando, algo que se refleja por ejemplo en la evoluci&oacute;n del trato con su madre o en la meditaci&oacute;n sobre la dificultad de los hombres para reintegrarse en la sociedad a su regreso de la guerra. A esa madre sola, de hecho, est&aacute; dedicado el breve interludio.
    </p><h2 class="article-text">El joven inconformista</h2><p class="article-text">
        En la tercera parte, &ldquo;El tiempo estancado&rdquo;, el protagonista retoma su relato, convertido ahora en un joven estudiante desencantado. Siguiendo la m&aacute;xima de Dickens de que, si un libro ha de tener una parte c&oacute;mica, que sea la primera, adopta ahora un registro m&aacute;s serio, acorde con la conciencia cr&iacute;tica del narrador. El di&aacute;logo con sus compa&ntilde;eros de estudios marca el ritmo: compromiso pol&iacute;tico, cr&iacute;ticas a la educaci&oacute;n franquista, a la instituci&oacute;n del matrimonio, a la Iglesia, al yugo sexual sobre las mujeres, al conflicto interno entre dejarse corromper o mantenerse &iacute;ntegro a pesar de todo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;El exilio interior&#039; da vida a un protagonista vivaz, que se expresa con una voz enérgica, mordaz y penetrante que revela la posguerra en toda su sordidez y su hipocresía social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y la vida perra de cada cual. Aunque el narrador sea uno, a trav&eacute;s de su mirada abarca a muchas v&iacute;ctimas de su tiempo; hasta los secundarios se perfilan en pocas pinceladas. La segunda mitad del libro est&aacute; m&aacute;s concentrada, tiene una carga pol&iacute;tica m&aacute;s evidente, no es de extra&ntilde;ar que no pasara el filtro. El autor va por delante de muchos coet&aacute;neos; con el exilio adquiri&oacute;, al menos, esa libertad de denuncia. Es h&aacute;bil en m&uacute;ltiples registros &ndash;del realismo social a la comicidad pura, de lo escatol&oacute;gico a lo filos&oacute;fico, de la ternura a la ferocidad&ndash;; y, no menos importante, terriblemente ameno y din&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <em>El exilio interior</em> da vida a un protagonista vivaz, que se expresa con una voz en&eacute;rgica, mordaz y penetrante que revela la posguerra en toda su sordidez y su hipocres&iacute;a social. Es un chico inteligente y le&iacute;do, con aptitudes para el estudio, pero est&aacute; embrutecido por el entorno; esa combinaci&oacute;n de talento y ordinariez que es la marca de quienes intentan ser desclasados. Elementos simb&oacute;licos como los zapatos, por ejemplo &ndash;tenerlos o no, en qu&eacute; estado de conservaci&oacute;n est&aacute;n, el tipo de ocasiones en los que se llevan&ndash; denotan una meticulosidad para detectar esos detalles que en su sencillez expresan mucho.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El canon de la Generación del 50 es espléndido, pero quedaría incompleto si olvidamos a los más incómodos, los marginados, los iconoclastas como Miguel Salabert</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta novela es un triunfo del punto de vista, con uno de los protagonistas narradores m&aacute;s logrados de la literatura espa&ntilde;ola de la segunda mitad del siglo XX. Ram&oacute;n, este muchacho al que acompa&ntilde;amos al crecer, merece entrar en esa tradici&oacute;n tan nutrida de los p&iacute;caros, m&aacute;s que en la de un inocent&oacute;n Oliver Twist o Pip (por mucho que se tenga la tentaci&oacute;n de tildar esta ni&ntilde;ez de <em>dickensiana</em>). Salabert comparte con Luisa Carn&eacute;s la conciencia de clase, pero desde una concepci&oacute;n del hecho literario muy distinta. 
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute;do hoy, <em>El exilio interior</em> es un libro muy recomendable para clubes de lectura e institutos de secundaria: no deja de ser el relato de un viaje inici&aacute;tico &ndash;argumento por excelencia de la narrativa juvenil&ndash;, los adolescentes disfrutar&iacute;an con su humor y hasta se identificar&iacute;an con esa falta de expectativas que asola a la generaci&oacute;n del protagonista. Con suerte, hasta despertar&iacute;a alguna conciencia aletargada. Sea como sea, la novela, en esta segunda vida, merece tener un largo recorrido entre los lectores, j&oacute;venes o adultos. El canon de la Generaci&oacute;n del 50 es espl&eacute;ndido, pero quedar&iacute;a incompleto si olvidamos a los m&aacute;s inc&oacute;modos, los marginados, los iconoclastas como Miguel Salabert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-acuno-termino-exilio-interior-habia-pasado-olvido-rescate-unico-libro-miguel-salabert_1_12575265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Sep 2025 20:21:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Franquismo,Historia de España,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Ballester, el buen republicano, regresa a España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/jose-ballester-buen-republicano-regresa-espana_1_12570296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/160cd25d-c098-4d99-b142-7d9af5cedd4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x468y276.jpg" width="1200" height="675" alt="José Ballester, el buen republicano, regresa a España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este valenciano fue el primer alcalde de Toledo durante la II República. Falleció en 1970 en el exilio. El Estadi Ciutat de València se convertirá el sábado 6 de septiembre en capilla ardiente para recibir a quien fuera el fundador y primer presidente del Levante U.D. </p><p class="subtitle">Hemeroteca - El primer alcalde republicano de Toledo era valenciano, murió exiliado y ahora piden repatriar sus restos
</p></div><p class="article-text">
        Enclavado en el barrio de Orriols, el Estadi Ciutat de Val&egrave;ncia es el campo donde el Levante U.D. juega sus partidos oficiales. El pr&oacute;ximo s&aacute;bado, d&iacute;a 6, este recinto va a acoger un acontecimiento singular. L&rsquo;Alqueria, su palco VIP, se convertir&aacute; durante unas horas en capilla ardiente para los restos de Jos&eacute; Ballester Gozalvo, fundador del club en 1909 y primer alcalde de Toledo durante la II Rep&uacute;blica, y Teresa Molins Gausach, su esposa. Ambos fallecieron en 1970 en el exilio de Par&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, tal y como quisieron en vida, regresar&aacute;n a Espa&ntilde;a. Antes de ser inhumados en intimidad familiar, en su a&ntilde;orado barrio del Cabanyal, se celebrar&aacute; un acto institucional de homenaje y recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        En un tiempo en el que suele discutirse sobre si los deportistas profesionales deben posicionarse pol&iacute;ticamente o no, pidi&eacute;ndoles mantener una asepsia que no perjudique los intereses econ&oacute;micos de los clubes y de las marcas comerciales que les patrocinan, o soliviante a sus seguidores, es muy loable que la iniciativa de repatriar los restos del republicano Ballester y su esposa haya sido liderada por el Levante U.D.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Delegación del Levante U.D. que se ha desplazado a París para recoger los restos de su fundador y primer presidente"
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                Delegación del Levante U.D. que se ha desplazado a París para recoger los restos de su fundador y primer presidente                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una delegaci&oacute;n del club, en la que tambi&eacute;n participan familiares, historiadores, profesores del IES Jos&eacute; Ballester Gozalvo de Val&egrave;ncia y representantes de las pe&ntilde;as granotas, ya est&aacute; en Par&iacute;s para recoger sus restos. Antes de volver a Valencia, en el cementerio de Villiers-Adam se descubrir&aacute; una placa recordando que all&iacute; permanecieron enterrados, hasta ahora, Jos&eacute; y Teresa. 
    </p><h2 class="article-text">Fundador y primer presidente del Levante U.D.</h2><p class="article-text">
        Nacido el uno de marzo de 1893, Jos&eacute; era hijo del maestro Vicente Ballester Fand&oacute;s, quien realiz&oacute; una extraordinaria labor educativa en el Cabanyal, siendo a&uacute;n recordado como &ldquo;mestre Visantico&rdquo;. Aficionado a jugar al f&uacute;tbol en la playa del Cabanyal, en septiembre de 1909 fund&oacute; el Levante Foot-Ball Club, siendo su primer presidente y contribuyendo a la redacci&oacute;n de los estatutos de la Federaci&oacute;n Valenciana de F&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Titulado por la Escuela Superior de Magisterio y en Derecho por la Universidad de Valencia, tras ejercer en Soria y Segovia, donde coincidi&oacute; con Antonio Machado, Jos&eacute; lleg&oacute; a Toledo en 1928 como catedr&aacute;tico en la Escuela de Normal, compaginando la labor docente con la asistencia letrada a personas sin recursos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bando de José Ballester proclamando la II República en Toledo                            </span>
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        Presidente del Centro Republicano de Toledo, en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, fue elegido concejal del ayuntamiento, siendo designado alcalde por sus compa&ntilde;eros de la Conjunci&oacute;n Republicano Socialista. En la tarde del 14 de abril, desde el balc&oacute;n de las Casas Consistoriales toledanas, proclam&oacute; la II Rep&uacute;blica en la ciudad. En las horas siguientes dict&oacute; dos emotivos bandos. Uno, anunciando el cambio de r&eacute;gimen, y otro, pidi&eacute;ndoles que se comprometiesen con la Rep&uacute;blica, trabajando para hacerla viable.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Una nueva era con el resurgir de las regiones a la libertad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a &mdash;dec&iacute;a en el primero de ellos&mdash; nace hoy a la Rep&uacute;blica, como r&eacute;gimen de su liberaci&oacute;n. Festejadla con j&uacute;bilo, que ella se&ntilde;ala un momento decisivo en el despertar de la ciudadan&iacute;a y marca una nueva era con el resurgir de las regiones a la libertad [&hellip;] Demostrad con vuestros actos que pod&eacute;is ostentar con justicia el t&iacute;tulo de ciudadanos de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo, tras felicitar a los toledanos por su civismo durante las celebraciones por la proclamaci&oacute;n, les exhortaba a arrimar el hombro: &ldquo;De hoy en adelante, nuestro amor a la Rep&uacute;blica que, ya conquistada, tenemos el deber de sostener y fecundar, debe manifestarse ofrend&aacute;ndole con el trabajo cotidiano y el anhelo de nuestro mejoramiento la aportaci&oacute;n de nuestras m&aacute;s cordiales efusiones pol&iacute;ticas. Pensad que ayer comenzasteis a ser ciudadanos de un pueblo que ha conquistado sus libertades. &iexcl;Sois ciudadanos de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola! Y si ello es garant&iacute;a de que ser&aacute;n respetados todos vuestros derechos, os obliga, m&aacute;s que nunca, a la efectividad de vuestros deberes. Tengo la evidencia de que vuestra ciudadan&iacute;a ser&aacute; el mejor sost&eacute;n del r&eacute;gimen pol&iacute;tico que comenzamos a vivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Ballester solo permaneci&oacute; unos meses en la Alcald&iacute;a de Toledo, renunciando tras ser elegido diputado en las Cortes Constituyentes de la Rep&uacute;blica, desde ella dio sobradas muestras de su compromiso con el nuevo r&eacute;gimen y la esperanza regeneradora que para la sociedad espa&ntilde;ola supon&iacute;a.
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                    alt="&quot;Qué es ser buen republicano”, artículo de Ballester publicado en &#039;Vanguardia&#039;, periódico semanal de la Juventud Republicana Radical de Toledo, en mayo de 1931 ("
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                &quot;Qué es ser buen republicano”, artículo de Ballester publicado en &#039;Vanguardia&#039;, periódico semanal de la Juventud Republicana Radical de Toledo, en mayo de 1931 (                            </span>
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        El 19 de mayo de 1931, en las p&aacute;ginas de 'Vanguardia', peri&oacute;dico semanal de la Juventud Republicana Radical de Toledo, public&oacute; un elocuente art&iacute;culo bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Qu&eacute; es ser buen republicano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser verdadero republicano hoy &mdash;dec&iacute;a&mdash;, no es gritar en medio de la calle: &iexcl;viva la Rep&uacute;blica! Es algo m&aacute;s. Es ver en la Rep&uacute;blica un r&eacute;gimen pol&iacute;tico que ha de hacer posible la transformaci&oacute;n del orden social, para la cual transformaci&oacute;n necesita ganar total y plenamente la confianza del pa&iacute;s. Y esto se consigue fundamentalmente procurando que la vida se desarrolle dentro de la Rep&uacute;blica ordenadamente, en orden que no es quietud, pero s&iacute; din&aacute;mica ciudadana, por entero encajada en los mandatos de la ley, que en la Rep&uacute;blica, por el hecho de serlo, obliga a todos por igual, sin distinci&oacute;n de or&iacute;genes, posiciones ni jerarqu&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso &mdash;conclu&iacute;a&mdash;, si en estos momentos se me preguntara por el deber de todo buen republicano, yo responder&iacute;a que el primordial estriba en cumplir cada uno con su deber y vigilar tan solo a los enemigos de la Rep&uacute;blica para oponernos con toda energ&iacute;a a cualquiera intentona de restauraci&oacute;n mon&aacute;rquica. &iexcl;Contra esos, contra los que tal cosa intenten, toda nuestra energ&iacute;a; pero para la Rep&uacute;blica, camino llano y el amor y el sacrificio hasta de la vida de todos los que son honda y conscientemente republicanos!&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                José Ballester, abogado y pedagogo, primer alcalde de Toledo durante la II República                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una bandera del pueblo para el Ej&eacute;rcito</h2><p class="article-text">
        Antes de su renuncia al cargo en septiembre de 1931, Ballester dict&oacute; otro bando invitando a los toledanos y toledanas a contribuir a la donaci&oacute;n de la nueva bandera republicana a la Academia Militar. &ldquo;Ej&eacute;rcito y Pueblo, en una democracia como la que con la Rep&uacute;blica hemos instaurado &ndash;dec&iacute;a&ndash;, deben ser una misma cosa. De la entra&ntilde;a del pueblo se recluta el Ej&eacute;rcito, y este no es sino el propio pueblo, t&eacute;cnicamente preparado para su defensa. Si hubo un tiempo en que no fue as&iacute;, no se culpe de ello al Ej&eacute;rcito, sino a quienes, pretendiendo tenerlo a su exclusivo servicio, le alejaban cada vez m&aacute;s de su verdadera misi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La nueva bandera tricolor &ndash;continuaba&ndash;, s&iacute;mbolo de la patria republicana, bajo cuyos pliegues han de educarse las nuevas generaciones de oficiales, debe ser Toledo quien la costee y la regale a la Academia&rdquo;. A la vez que ped&iacute;a contribuciones para tal fin, invitaba a las mujeres toledanas a participar en su bordado, como expresi&oacute;n de su patriotismo. El coste de la ense&ntilde;a se estim&oacute; en 2.000 pesetas, encarg&aacute;ndose los trabajadores de la F&aacute;brica de Armas de hacer el asta y la moharra. La entrega se materializ&oacute; el 7 de octubre, siendo presidida por el entonces ministro de la Guerra, Manuel Aza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Dejada atr&aacute;s su etapa municipal, Ballester se centr&oacute; en sus responsabilidades como diputado y otros cargos en la administraci&oacute;n republicana: vocal nacional del Patronato de las Misiones Pedag&oacute;gicas y director general de Ense&ntilde;anza Primaria. Como tal, el 12 de julio de 1936, una semana antes del golpe de Estado, asisti&oacute; en el Teatro de Rojas a la inauguraci&oacute;n de la Asamblea Pedag&oacute;gica del Magisterio Toledano. Fue la &uacute;ltima vez que estuvo en nuestra ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ballester (primero por arriba, a la izquierda), director general de Enseñanza Primaria, en la escalinata del Teatro de Rojas junto a participantes en la Asamblea Pedagógica de Toledo, celebrada días antes de iniciarse la guerra civil"
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            <span class="title">
                Ballester (primero por arriba, a la izquierda), director general de Enseñanza Primaria, en la escalinata del Teatro de Rojas junto a participantes en la Asamblea Pedagógica de Toledo, celebrada días antes de iniciarse la guerra civil                            </span>
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        Durante la guerra civil particip&oacute; en la organizaci&oacute;n de las milicias de Izquierda Republicana, llegando a ser presidente comandante del Comit&eacute; de Milicias Populares. 
    </p><p class="article-text">
        Fue, tambi&eacute;n, fiscal militar de la Auditor&iacute;a de Valencia, asesor jur&iacute;dico de la Presidencia del Consejo de Ministros y auditor general de la Guerra para la Comandancia Militar de Catalu&ntilde;a. Terminada la misma, se exili&oacute; en Francia, donde continu&oacute; desarrollando una gran actividad vinculado al Gobierno republicano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Constitución de 1931, propiedad de José Ballester, donada por él al Archivo Municipal en abril de 1932                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Amigo personal del presidente Herriot, trabaj&oacute; como asesor de los servicios extranjeros de la Asamblea Nacional Francesa. Tambi&eacute;n fue presidente de la Liga de los Derechos del Hombre, vocal del Ateneo Iberoamericano en Par&iacute;s, miembro de la Gran Logia Espa&ntilde;ola y del Grand Oriente de Francia. Trabaj&oacute; en la editorial Quillet, siendo responsable de sus ediciones en castellano, traduciendo a nuestro idioma algunas obras de Camus, de quien fue amigo. Colabor&oacute; con publicaciones hispanoamericanas y con las emisiones de Radio Par&iacute;s para Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Por su vinculaci&oacute;n con la masoner&iacute;a, en 1942, y pese a encontrarse en Francia, el gobierno de Franco le conden&oacute; a treinta a&ntilde;os de reclusi&oacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        En 1945 public&oacute; el libro <em>En el destierro</em>, como homenaje a los exiliados. Al a&ntilde;o siguiente, como presidente de la organizaci&oacute;n de Izquierda Republicana en Francia, presidi&oacute; y organiz&oacute; los actos de homenaje a Manuel Aza&ntilde;a en Montauban.
    </p><h2 class="article-text">Carta a Eisenhower denunciando la tiran&iacute;a de Franco</h2><p class="article-text">
        En diciembre de 1959, d&iacute;as antes de que el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, visitase Espa&ntilde;a, respaldando internacionalmente con ello el r&eacute;gimen de Franco, le remiti&oacute; una carta pidi&eacute;ndole que no viniese a nuestro pa&iacute;s. &ldquo;Los espa&ntilde;oles &mdash;dec&iacute;a&mdash; viven como galeotes. Y la primera mano que usted estrechar&aacute; cuando aterrice sobre suelo espa&ntilde;ol ser&aacute; la de su tirano, que dejar&aacute; caer moment&aacute;neamente, para que usted no pueda verlo, el l&aacute;tigo que usa para azotarlos [&hellip;] &iexcl;No vaya usted a Espa&ntilde;a! No contribuya a hacer el calvario de los espa&ntilde;oles m&aacute;s amargo. Ya ha hecho usted suficiente [&hellip;] con sus repetidos obsequios en d&oacute;lares que Franco utiliza principalmente para obtener rifles, ametralladoras y ca&ntilde;ones que le permitan reforzar su tiran&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Hasta el final de sus días, José Ballester desempeñó distintas responsabilidades en el republicanismo español del exilio                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Ballester falleci&oacute; en Par&iacute;s el 25 de julio de 1970 a la edad de setenta y siete a&ntilde;os. Unos d&iacute;as antes hab&iacute;a escrito una carta al general De Gaulle reproch&aacute;ndole sus relaciones con Franco, que no lleg&oacute; a ser franqueada. 
    </p><p class="article-text">
        Su f&eacute;retro fue cubierto con las banderas de su Valencia natal y de la Rep&uacute;blica, ech&aacute;ndose en su tumba un pu&ntilde;ado de arena de la playa del Cabanyal, donde transcurri&oacute; su infancia. El futuro presidente franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Mitterrand envi&oacute; un telegrama de condolencia. Sus restos, junto a los de su esposa, Teresa Molins, han reposado hasta ahora en el cementerio de Villiers-Adam (Val d&rsquo;Oise).
    </p><h2 class="article-text">Colof&oacute;n a una vida plena de compromiso, &eacute;tica y coherencia</h2><p class="article-text">
        Como tantos otros hombres y mujeres fallecidos en el exilio, mostr&oacute; su deseo de que, cuando nuestro pa&iacute;s recuperase la democracia, sus restos regresasen a Espa&ntilde;a. Ese anhelo fue recogido hace unos meses por el club de f&uacute;tbol que fund&oacute; y dos profesores del IES 'Jos&eacute; Ballester', de Val&egrave;ncia, contando con la colaboraci&oacute;n econ&oacute;mica de la Diputaci&oacute;n valenciana y el apoyo de sus familiares. El pr&oacute;ximo s&aacute;bado se har&aacute; realidad tal deseo, poniendo digno colof&oacute;n a una historia personal plena de compromiso, &eacute;tica y coherencia con unos ideales, los republicanos, que, como alcalde de Toledo y como pedagogo, siempre defendi&oacute; e intent&oacute; inculcar en sus conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Descansen por fin, en tierra espa&ntilde;ola y en libertad, los restos de Jos&eacute; y Teresa. Y con ellos, parte de la historia reciente de Toledo permanecer&aacute; para siempre junto a la luminosa playa del Cabanyal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/jose-ballester-buen-republicano-regresa-espana_1_12570296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 19:08:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Ballester, el buen republicano, regresa a España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Segunda República,Valencia,Valencianos,Fútbol,Exilio,Alcaldes,Guerra Civil Española,Franquismo,Paris]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristina Farré, la estudiante que tiró por la ventana un busto de Franco en 1969: “Lo tenemos peor hoy que entonces”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cristina-farre-estudiante-tiro-ventana-busto-franco-1969-peor-hoy_1_12449044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d488cda8-f506-49ff-9fb9-874874f06bd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121419.jpg" width="4520" height="2543" alt="Cristina Farré, la estudiante que tiró por la ventana un busto de Franco en 1969: “Lo tenemos peor hoy que entonces”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La militante antifranquista, que estuvo exiliada durante casi 15 años en Argelia, Colombia y Cuba, rememora toda su actividad política y las represiones vividas en su autobiografía</p><p class="subtitle">La resistencia antifranquista organizada en los montes: “La Guerra Civil no se acabó en 1939”</p></div><p class="article-text">
        Siete a&ntilde;os. Ese es el tiempo que ha tardado Cristina Farr&eacute; (Barcelona, 1948) en poder hacer memoria y recopilar toda una vida en una extensa biograf&iacute;a que ha titulado <em>Ho vam donar tot </em>[Lo dimos todo], publicada por Manifest Llibres. No es de extra&ntilde;ar que le costara tanto: el manuscrito empieza antes de su nacimiento, explicando la vida de su familia y c&oacute;mo su militancia pol&iacute;tica la acab&oacute; convirtiendo en una hist&oacute;rica militante antifranquista. 
    </p><p class="article-text">
        Farr&eacute; se convirti&oacute; en una de las mujeres m&aacute;s relevantes de la resistencia contra la dictadura en Barcelona, lo que tambi&eacute;n la hizo un blanco f&aacute;cil para la polic&iacute;a. Vivi&oacute; buena parte de su juventud en la clandestinidad, despu&eacute;s de haber participado en diversas acciones pol&iacute;ticas y protestas. Una de ellas la llev&oacute; a defenestrar el busto de Franco que presid&iacute;a el despacho del rector de la Universitat de Barcelona, en 1969. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces empez&oacute; la persecuci&oacute;n y la vida en la sombra, que la llev&oacute; a la c&aacute;rcel de Alcal&aacute; de Henares (Madrid) y, posteriormente, al exilio en Argelia, Colombia y Cuba. Consigui&oacute; volver en plena Transici&oacute;n, aunque no sin problemas. Ahora, a&ntilde;os despu&eacute;s, rememora toda esa etapa y el precio que tuvo que pagar por escoger una vida de lucha. Aunque asegura, contundente, que &ldquo;vali&oacute; la pena&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuenta en el libro que, con el paso de los a&ntilde;os y tras estar exiliada en tres pa&iacute;ses distintos, ha tenido diversos nombres: Cris, Mar&iacute;a Cristina, Ana o do&ntilde;a. &iquest;C&oacute;mo prefiere que la llame?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [Risas] Ya me da igual. Cada qui&eacute;n me llama como quiere y no me preocupa. Tambi&eacute;n hay quien me llama Mar&iacute;a, que es como se refer&iacute;an a m&iacute; en Argelia, y hay antiguos camaradas que todav&iacute;a usan ese nombre. Han sido tantos a&ntilde;os y tantos nombres que ya ni me doy cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos esos a&ntilde;os los cuenta en esta autobiograf&iacute;a, pero asegura que hay cosas que no pod&iacute;a explicar. &iquest;Por no herir a nadie o por cuestiones pol&iacute;ticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambas. Hay cosas que todav&iacute;a no se pueden explicar, lamentablemente. Pero tambi&eacute;n he querido evitar herir sensibilidades. En parte por eso he estado siete a&ntilde;os escribiendo el libro. Siete a&ntilde;os, &iquest;eh?. No me arrepiento para nada de haberlo hecho, pero es un ejercicio de profundidad muy grande que te hace revivir muchas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro se remonta hasta antes de nacer usted y nos explica c&oacute;mo era su familia, su padre, que se libr&oacute; de ser fusilado, y su madre, una maestra republicana depurada por la dictadura. &iquest;C&oacute;mo le determina nacer en este ambiente militante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo era mi padre el que estaba politizado; mi madre le acompa&ntilde;&oacute; en su militancia. Me marc&oacute; profundamente. Vengo de una familia en la que se defend&iacute;a el catal&aacute;n y no se permit&iacute;a que obligaran a sus hijos a cantar el <em>Cara al Sol</em>. Mi padre me hablaba de su exilio y de su condena a muerte. Mi primera manifestaci&oacute;n fue un 30 de abril, de la mano de mi padre, con 15 a&ntilde;os y junto a mis hermanos. Ahora bien, de los cuatro hermanos que &eacute;ramos, solo me politic&eacute; yo. Es algo para lo que no tengo respuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su primera manifestaci&oacute;n acab&oacute; participando en la defenestraci&oacute;n del busto de Franco de la Universitat de Barcelona. &iquest;C&oacute;mo fue aqu&eacute;l episodio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a [17 de enero de 1969] fue diferente. Hasta entonces la Universidad hab&iacute;a sido un lugar sagrado, como los lugares de culto, y la polic&iacute;a no entraba. Pero aquel d&iacute;a entraron y fue porque lo hab&iacute;a autorizado el rector. Hicimos una asamblea muy tensa y decidimos ir al rectorado para echarle. Empezamos siendo m&aacute;s de 150 y, cuando llegamos a la puerta ya s&oacute;lo qued&aacute;bamos 10. Todos se hab&iacute;an acojonado. Hasta el rector se acojon&oacute; y se fue. 
    </p><p class="article-text">
        Nos colamos dentro del despacho y nos quedamos boquiabiertos con esas alfombras, las cortinas rojas y los marcos dorados. De repente, en un pedestal, vimos el busto de Franco. No me preguntes de qui&eacute;n fue la idea, pero la cuesti&oacute;n es que abrimos las ventanas y sali&oacute; volando. Cuando o&iacute;mos el &ldquo;catacrac&rdquo; y miramos hacia abajo entendimos que la hab&iacute;amos liado. Salimos huyendo, pero yo era de las pocas chicas en el movimiento y la &uacute;nica dentro del rectorado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la polic&iacute;a no le cost&oacute; encontrarla. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Correcto. Me encuentran en Madrid, m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio m&aacute;s tarde. Yo hab&iacute;a dejado la Universidad y hab&iacute;a pasado a la clandestinidad, pero me encontraron y me enviaron a la c&aacute;rcel de Alcal&aacute; de Henares. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es doloroso de recordar, pero a la vez me hace sentir orgullosa: torturándome querían doblegarme, pero conseguí mantener mi dignidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero antes, sufri&oacute; torturas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. La memoria es algo bastante curioso. Pensaba que era un episodio que ten&iacute;a bastante superado, pero cuando me puse a escribir el libro, me vinieron a la cabeza los olores, las miradas, los abrazos&hellip; Y tantas otras sensaciones no tan agradables. Empec&eacute; a revivir esos recuerdos como si los estuviera viviendo en ese momento. A ratos escrib&iacute;a en presente en lugar de en pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando acab&eacute; ese cap&iacute;tulo, respir&eacute; profundamente para calmarme e igual hasta me cay&oacute; alguna l&aacute;grima. Es doloroso de recordar, pero a la vez me hace sentir orgullosa de m&iacute; misma. Tortur&aacute;ndome quer&iacute;an doblegarme, pero consegu&iacute; mantener mi dignidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>No se dobleg&oacute; durante las torturas ni una vez dentro de la c&aacute;rcel, donde empez&oacute; a organizar a algunas reclusas y se convirti&oacute; en militante.&iquest;Cu&aacute;les eran sus luchas all&iacute; dentro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando decides que este mundo no te gusta y que lo quieres cambiar, la militancia y la vida se convierten en la misma cosa. Yo soy madre y milito. Estudio y milito. Pues estoy en la c&aacute;rcel y milito. Me enfoqu&eacute; en las presas sociales, que considero que son v&iacute;ctimas del capitalismo, y en las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. Intent&eacute; mejorar sus condiciones de vida en todo lo posible. Las luchas que se pueden plantear en la c&aacute;rcel son limitadas, pero en ese a&ntilde;o y medio hice lo que pude. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hice todo lo que pude para no traumatizar a mis hijos, plantear el exilio y la clandestinidad como un juego</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cuando sale, vuelve a la clandestinidad durante casi 10 a&ntilde;os porque se niega a ir a firmar semanalmente a comisar&iacute;a. En esa d&eacute;cada, escondida, tuvo a sus hijos. &iquest;C&oacute;mo es criar en esas circunstancias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue muy dif&iacute;cil. Hab&iacute;amos vuelto a Barcelona porque quer&iacute;amos estar en casa y criamos a nuestros hijos en un barrio obrero. El primero fue de carambola y la segunda ya fue buscada, porque yo no quer&iacute;a tener a un ni&ntilde;o todo el d&iacute;a enganchado, con la vida que ten&iacute;amos. As&iacute; que se entretuvieron entre ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Hice todo lo que pude para no traumatizarlos, plantear la situaci&oacute;n como un juego. Quiz&aacute;s no lo consegu&iacute; tanto como habr&iacute;a querido, pero el tiempo que les dediqu&eacute; era de calidad. Me encantaba estar con ellos, jugar, cantar y todas las animaladas que hiciera falta. Lo que fue dif&iacute;cil no fue la crianza, sino la angustia de pensar qu&eacute; les pasar&iacute;a si me cog&iacute;an. De ah&iacute; mi obsesi&oacute;n para que fueran aut&oacute;nomos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para evitar que la cogieran, recorri&oacute; medio mundo huyendo. Argelia, Cuba, Colombia&hellip; &iquest;Ha hablado de esa &eacute;poca con sus hijos ahora que ya son adultos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute; fue muy traum&aacute;tico. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil para ellos fue tener que irse y dejar a sus amigos. Y no por una decisi&oacute;n propia, sino porque segu&iacute;an a sus padres. La primera vez fuimos a Argelia y all&iacute; se arabizaron completamente. Llegaron a considerarse argelinos y aquella separaci&oacute;n fue muy muy traum&aacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La militante antifranquista Cristina Farré, durante la entrevista en Barcelona                            </span>
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        <strong>Adem&aacute;s se fueron debido a la guerra civil que empieza en Argelia, con lo que dejaron a sus seres queridos atr&aacute;s en un momento de peligro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Cuesta hablarlo, todav&iacute;a hoy. Para nosotros era consecuencia de nuestra militancia, que nos pod&iacute;a llevar a la c&aacute;rcel o al exilio. Pero lo ten&iacute;amos asumido porque sab&iacute;amos que pod&iacute;a pasar. Pero ellos&hellip; Hace unos a&ntilde;os me dijeron que pagaron las consecuencias de mi militancia y yo les respond&iacute; que s&iacute;, pero hay quien nace en una chabola, en un barrio obrero. Eso tambi&eacute;n son consecuencias de ser hijos de quienes somos y tenemos que aceptarlo porque no lo podemos cambiar. 
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que ha habido momentos traum&aacute;ticos, pero tambi&eacute;n quiero que vean que han sido unos privilegiados por haber podido vivir culturas y experiencias diferentes que les han enriquecido como personas. Pero para que eso pase todav&iacute;a faltan a&ntilde;os. Si yo hasta los 76 no he podido hacer balance de mi vida, pues imag&iacute;nate ellos. Quiz&aacute;s yo no estar&eacute; viva cuando eso pase, pero no importa, porque s&eacute; que no ser&iacute;an quienes son hoy si no hubieran vivido todo lo que han vivido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo al exilio: &iquest;Por qu&eacute; Argelia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, cualquier pa&iacute;s del Europa estaba vetado por la extradici&oacute;n. Y mi compa&ntilde;ero hab&iacute;a estado en el S&aacute;hara y hab&iacute;a participado en la Guerra de Liberaci&oacute;n de Argelia y para &eacute;l volver era incre&iacute;ble. Adem&aacute;s, que a ese pa&iacute;s se le conoc&iacute;a como la Meca de los revolucionarios del mundo. Y los ni&ntilde;os tambi&eacute;n estaban encantados porque nos &iacute;bamos, por primera vez, de viaje. Aqu&iacute; la &uacute;nica que estaba jodida era yo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para una feminista convencida como yo, estar all&iacute; 12 a&ntilde;os supuso una lucha diaria para no perder la identidad, para no desfallecer, no pasarme y no quedarme corta. En un momento aprend&iacute; a surfear ciertas situaciones y a saber cu&aacute;ndo tragarme ciertas cosas y cu&aacute;ndo dar un golpe sobre la mesa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para una feminista convencida como yo, estar en Argelia 12 años supuso una lucha diaria para no perder la identidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y luego llega la guerra civil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Nos fuimos muy al l&iacute;mite. No s&eacute; c&oacute;mo no nos mataron. Hab&iacute;a una facci&oacute;n m&aacute;s radical de los islamistas que dec&iacute;a que la culpa de todo era de los extranjeros, que no pod&iacute;a ser que sus propios hermanos les hubieran traicionado. Y empezaron a matar a religiosos, a franceses, periodistas&hellip; Por muy integrados que estuvieran, no distingu&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Nos ten&iacute;amos que ir s&iacute; o s&iacute;, pero no pod&iacute;amos volver [a Espa&ntilde;a] porque, aunque quedaba poco para que prescribieran, todav&iacute;a ten&iacute;a causas pendientes. Empezamos a preguntar d&oacute;nde pod&iacute;amos ir y un amigo en la embajada colombiana nos dijo que all&iacute; respetaban el estatus de los refugiados, as&iacute; que para all&aacute; que fuimos. Pero fue ir de Guatemala a Guatepeor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llegan el a&ntilde;o en que matan a Pablo Escobar&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue terrible. La gente es maravillosa, pero viven en un pa&iacute;s con una violencia end&eacute;mica espantosa. Cada d&iacute;a, es que cada d&iacute;a pasaba algo. S&oacute;lo duramos dos a&ntilde;os y fuimos a pasar el tiempo que nos quedaba de exilio a Cuba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llegaron en pleno Periodo Especial. &iquest;C&oacute;mo fue para una militante comunista como usted llegar a Cuba en ese momento de desencanto con el socialismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio estaba s&uacute;per emocionada. Conoc&iacute;a toda la historia, no hab&iacute;a estado nunca pero era como si hubiera vivido all&iacute;. Pero claro, en ese momento con el derrumbe de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y el embargo bestial de los Estados Unidos, la situaci&oacute;n era dur&iacute;sima. No dec&iacute;an que ten&iacute;an apagones sino que, de vez en cuando, ten&iacute;an &lsquo;alumbrones&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue duro y decepcionante, pero claro, &iquest;c&oacute;mo iban a mantener el socialismo? Ellos solos, en un pa&iacute;s embargado que, adem&aacute;s, es una isla y est&aacute; en medio de una zona subdesarrollada. Tampoco pod&iacute;amos esperar que pasara otra cosa que la que acab&oacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A Cuba fueron a pasar los &uacute;ltimos meses antes de que prescribieran sus delitos. Pero no fue tan f&aacute;cil volver. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues que cuando estuvimos en Argelia conseguimos que ACNUR nos diera documentaci&oacute;n de refugiados. Somos un caso extra&ntilde;&iacute;simo porque aunque s&iacute; hubo refugiados de la Guerra Civil, nosotros fuimos de los poqu&iacute;simos de la Transici&oacute;n. Y eso nos puso en problemas, porque claro, Espa&ntilde;a no nos reconoc&iacute;a porque la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica no generaba refugiados. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, despu&eacute;s de meses, conseguimos que las autoridades espa&ntilde;olas en Cuba nos dieran un pasaporte, pero cuando volvimos y fuimos a buscar el DNI que nos hab&iacute;an prometido que tendr&iacute;amos, nos dijeron que no nos lo daban. Se ve que les saltaron sapos rojos en la pantalla del ordenador. De hecho, ni siquiera llegaron a reconocer el pasaporte que ten&iacute;amos, porque dijeron que lo hab&iacute;amos comprado en el mercado negro cubano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es totalmente absurdo, lo s&eacute;. La cuesti&oacute;n es que quisimos volver a irnos, pero nuestro abogado nos advirti&oacute; de que nos hab&iacute;amos convertido en ap&aacute;tridas. Nos pod&iacute;an echar del pa&iacute;s e incluso hacernos desaparecer porque no exist&iacute;amos. Era muy peligroso, as&iacute; que inundamos de cartas los peri&oacute;dicos. Y conseguimos, con presi&oacute;n, que nos dieran la documentaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La represión no acabó con el fin de la dictadura. Aquí no hay democracia y no la habrá mientras siga habiendo torturas y se siga encarcelando a presos políticos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Eso fue en 1996.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ni Transici&oacute;n ni hostias. La represi&oacute;n no acab&oacute; con el fin de la dictadura. La disidencia sigue sin aceptarse a d&iacute;a de hoy. Aqu&iacute; no hay democracia ni nada que se le parezca y no lo habr&aacute; mientras siga habiendo torturas y se siga encarcelando a presos pol&iacute;ticos. Es una l&iacute;nea continua desde la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Pero seguiremos trabajando y luchando, organiz&aacute;ndonos, hasta que salte la chispa y volvamos a las barricadas. Porque eso pasar&aacute;, inevitablemente. &iquest;Cu&aacute;ndo? Pues cuando nos hartemos de aguantar esta situaci&oacute;n de injusticia. Nos costar&aacute; mucho, much&iacute;simo, pero es que no hay otro camino, porque lo que estamos viviendo ahora es sumamente bestial. Hasta cierto punto, puede que lo tengamos m&aacute;s dif&iacute;cil ahora que antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una afirmaci&oacute;n contundente viniendo de una mujer que fue torturada y obligada a vivir en el exilio. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, seamos realistas. Cuando yo era joven &iquest;sabes cu&aacute;nta gente &eacute;ramos d&aacute;ndolo todo? Muchos y de muchos partidos que pod&iacute;an tener diferencias, pero est&aacute;bamos todos all&iacute;. Pero tras tantos a&ntilde;os vendi&eacute;ndonos el cuento de la Transici&oacute;n, la lucha antifranquista ha desaparecido. Y &iquest;qu&eacute; nos queda? Hemos dejado que eliminaran a la resistencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que escribir este libro la ha enfrentado a sus errores. &iquest;Qu&eacute; cree que podr&iacute;an haber hecho mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil hablar ahora de errores pol&iacute;ticos, porque hac&iacute;amos lo que se decid&iacute;a org&aacute;nicamente y lo que nos parec&iacute;a correcto entonces. Pero es cierto que, a veces, he sido demasiado visceral, y eso me ha hecho cometer errores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vali&oacute; la pena?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin ning&uacute;n tipo de duda. Es de lo que m&aacute;s claro tengo en la vida, que vali&oacute; la pena y sigue valiendo la pena. Lo tenemos que intentar y dejarnos la piel. Creo que dejamos un legado, una escuela de lucha, y la garant&iacute;a de que las pr&oacute;ximas generaciones podr&aacute;n mirar atr&aacute;s sin tener que avergonzarse de que no luch&aacute;ramos. Dimos la cara por muchas causas justas y las defendimos hasta el final. Y esa semilla crecer&aacute;. Seguro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Aug 2025 19:39:09 +0000]]></pubDate>
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