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    <title><![CDATA[elDiario.es - Naomi Klein]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/naomi-klein/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Naomi Klein]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Naomi Klein, Susan Sarandon, Javier Bardem o Residente defienden a la relatora de la ONU para Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/naomi-klein-susan-sarandon-javier-bardem-residente-defienden-relatora-onu-palestina_1_12991705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbf5f62c-2260-4b77-9241-3121aaf979d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x953y542.jpg" width="1200" height="675" alt="Naomi Klein, Susan Sarandon, Javier Bardem o Residente defienden a la relatora de la ONU para Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Amnistía Internacional, juristas, diputados franceses y más de cien artistas internacionales defienden a Francesca Albanese ante los ataques de varios gobiernos europeos </p><p class="subtitle">Francia y Alemania piden la dimisión de la relatora de la ONU para Palestina por unos comentarios sobre Israel manipulados
</p></div><p class="article-text">
        Los ataques contra la relatora de Naciones Unidas para Palestina, Francesca Albanese, se <a href="https://www.eldiario.es/internacional/francia-alemania-piden-dimision-relatora-onu-palestina-comentarios-israel-manipulados_1_12989773.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han recrudecido</a> esta semana y han provocado reacciones en su defensa de juristas, artistas, escritores y organizaciones de derechos humanos internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        La Oficina de Derechos Humanos de la ONU, la organizaci&oacute;n Amnist&iacute;a Internacional, <a href="https://x.com/JURDIasso/status/2021947400542114025?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juristas de Francia por el Derecho Internacional</a>, <a href="https://x.com/manonaubryfr/status/2022350844667310534?s=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diputados</a> y <a href="https://x.com/edwyplenel/status/2022741461842923927?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodistas franceses</a>, <a href="https://x.com/MartinKonecny/status/2022664436272513375?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expertos</a> y relatores de Naciones Unidas, la representaci&oacute;n de <a href="https://x.com/palestineunog/status/2022371686687859165?s=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palestina en la ONU</a> y m&aacute;s de un centenar de escritores y artistas con proyecci&oacute;n internacional han emitido <a href="https://x.com/gabriellecthl/status/2022037364344852505?s=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraciones</a> o comunicados alertando de la tergiversaci&oacute;n de las palabras de Albanese y pidiendo la protecci&oacute;n de su trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los escritores y artistas que firman <a href="https://artistespourlapalestine.fr/tribune-de-soutien-a-francesca-albanese/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los manifiestos en defensa de la relatora de la ONU</a>, destacan Naomi Klein, Mark Ruffalo, Residente, Susan Sarandon, Javier Bardem, Annie Lennox, Brian Eno, Judith Butler, Brian Cox, Annie Ernaux, Massive Attack, Ana Tijoux o Eric Cantona, entre otros muchos. 
    </p><p class="article-text">
        En su escrito, se centran en responder a las acusaciones vertidas por el ministro de Exteriores franc&eacute;s, Jean-No&euml;l Barrot, quien esta semana pidi&oacute; la dimisi&oacute;n de la relatora de la ONU, bas&aacute;ndose en una frase atribuida a Albanese &ldquo;que se hizo viral&rdquo;, pero &ldquo;que, en realidad, ella nunca pronunci&oacute;&rdquo;: que &ldquo;Israel es el enemigo com&uacute;n de la humanidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras esas declaraciones de Barrot, los ministros de Exteriores <a href="https://x.com/AussenMinDE/status/2021970644582207724?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2021970644582207724%7Ctwgr%5E8b0d7e168598bf047e655d220d12b2e09cd8859d%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fes.euronews.com%2F2026%2F02%2F13%2Fla-ue-critica-las-declaraciones-de-francesca-albanese-y-francia-piensa-pedir-su-dimision" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Alemania</a>, Austria y Rep&uacute;blica Checa se expresaron en t&eacute;rminos parecidos. &ldquo;Esas palabras se convirtieron en una cita viral, por supuesto. Solo que ella nunca dijo eso. Barrot y sus numerosos apoyos mienten abiertamente&rdquo;, se&ntilde;alan los firmantes de ese manifiesto de actores, m&uacute;sicos y escritores. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, subrayan que la relatora de la ONU para Palestina act&uacute;a defendiendo el derecho internacional y &ldquo;los derechos de los pueblos&rdquo;, mientras que el Gobierno franc&eacute;s ha &ldquo;incumplido todas sus obligaciones legales&rdquo;, al no adoptar medidas contra &ldquo;un Estado [Israel] que abierta &mdash;y hasta orgullosamente&mdash; pisotea el derecho internacional&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tres gobiernos europeos me acusan -basándose en declaraciones que nunca hice- con una virulencia y convicción que NUNCA han usado contra quienes han masacrado a más de 20.000 niños en 858 días.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesca Albanese, relatora de la ONU para Palestina</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n indican que Francia, &ldquo;como muchos de sus hom&oacute;logos europeos&rdquo;, ha facilitado &ldquo;apoyo pol&iacute;tico, diplom&aacute;tico, moral y material&rdquo; a Israel, lo que &ldquo;ha permitido que contin&uacute;e esta masacre sin sentido&rdquo;. Otros de los firmantes, adem&aacute;s de los mencionados, son Asia Argento, Michael Barenboim, Juan Diego Botto, Cyril Dion, Peter Gabriel, Denise Gough, Yorgos L&aacute;nthimos, Mike Leigh, Miriam Margolyes, Gabor Mat&eacute;, Fernando Meirelles, Laura Morante, Peter Mullan, Rosa Salazar, Yann Tiersen, entre m&aacute;s de un centenar. 
    </p><p class="article-text">
        Su comunicado recuerda que en julio de 2025 se present&oacute; una demanda judicial contra el presidente franc&eacute;s, Emmanuel Macron, su ministro de Exteriores y otros integrantes del Ejecutivo franc&eacute;s &ldquo;por complicidad en el genocidio en Gaza&rdquo;. &ldquo;Seg&uacute;n el propio Ej&eacute;rcito israel&iacute;, al menos el 83% de los muertos en la Franja de Gaza son civiles&rdquo;, prosigue el escrito, en el que se acusa a Francia de no haber hecho nada para impedirlo. &ldquo;Israel puede, por tanto, seguir con su obra mort&iacute;fera ante nuestros propios ojos&rdquo;, se&ntilde;alan los firmantes.
    </p><p class="article-text">
        Este texto, dado a conocer este fin de semana, tambi&eacute;n se pregunta, &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hace Francia?&rdquo;, ante el anuncio de una mayor anexi&oacute;n israel&iacute; de Cisjordania o la intenci&oacute;n de aprobar la pena de muerte para presos palestinos. Lo que hace, indican, es &ldquo;atacar a la relatora Francesca Albanese&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://x.com/franceskalbs/status/2022119192087212038?s=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propia relatora escribi&oacute;</a> este pasado viernes, en sus redes sociales, que &ldquo;tres gobiernos europeos me acusan, bas&aacute;ndose en declaraciones que nunca hice, con una virulencia y convicci&oacute;n que NUNCA han usado contra quienes han masacrado a m&aacute;s de 20.000 ni&ntilde;os en 858 d&iacute;as&rdquo;, en referencia al Ej&eacute;rcito israel&iacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A nosotros, ciudadanos y artistas, todavía nos importa la verdad. Por eso ofrecemos todo nuestro apoyo a Francesca Albanese, defensora del derecho de los pueblos, incluido el pueblo palestino, a existir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Más de un centenar de actores, escritores y artistas internacionales </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los firmantes del manifiesto de artistas aclaran que &ldquo;lo que la relatora dijo exactamente&rdquo; fue lo siguiente: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que, en lugar de contener a Israel, la mayor parte del mundo lo haya armado, le haya proporcionado excusas pol&iacute;ticas, refugio pol&iacute;tico y apoyo econ&oacute;mico y financiero, es un desaf&iacute;o. El hecho de que la mayor&iacute;a de los medios en el mundo occidental hayan amplificado la narrativa pro-apartheid y pro-genocidio es un desaf&iacute;o. Y, al mismo tiempo, aqu&iacute; reside una oportunidad. Porque, aunque el derecho internacional haya sido apu&ntilde;alado en el coraz&oacute;n, tambi&eacute;n es cierto que nunca antes la comunidad global se hab&iacute;a enfrentado a los desaf&iacute;os que enfrentamos todos. Quienes no controlamos grandes cantidades de capital financiero, algoritmos o armas, ahora vemos que nosotros, como humanidad, tenemos 'un enemigo com&uacute;n'.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en un <a href="https://www.youtube.com/watch?app=desktop&amp;v=neTio_ofLlw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo posteriormente editado</a> y manipulado&mdash;por una organizaci&oacute;n que lleva tiempo haciendo campa&ntilde;a contra Albanese, dirigida por Hillel Neuer&mdash; se omiten dos frases y media de sus declaraciones y se presentan sus palabras bajo el t&iacute;tulo: &ldquo;La humanidad tiene un 'enemigo com&uacute;n' en Israel, dice Francesca Albanese&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022119192087212038?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ante ello, la relatora de la ONU <a href="https://x.com/FranceskAlbs/status/2020983308818186721?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2020983308818186721%7Ctwgr%5E8b0d7e168598bf047e655d220d12b2e09cd8859d%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fes.euronews.com%2F2026%2F02%2F13%2Fla-ue-critica-las-declaraciones-de-francesca-albanese-y-francia-piensa-pedir-su-dimision" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">continu&oacute; en sus redes sociales</a>, afirmando que ese 'enemigo com&uacute;n' &ldquo;es EL SISTEMA que permiti&oacute; que ocurriera el genocidio&rdquo;. &ldquo;Y lo repiti&oacute;: capital, algoritmos, armas&rdquo;, a&ntilde;ade el manifiesto ahora publicado en su apoyo. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, el 11 de febrero, el ministro de Exteriores franc&eacute;s verti&oacute; esas acusaciones contra Albanese y pidi&oacute; su dimisi&oacute;n. Y el d&iacute;a 13 hicieron lo mismo sus hom&oacute;logos alem&aacute;n y checo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Pero qu&eacute; importa la verdad?&rdquo;, se preguntan los artistas firmantes. &ldquo;A nosotros, ciudadanos y artistas, todav&iacute;a nos importa. Por eso ofrecemos todo nuestro apoyo a Francesca Albanese, defensora del derecho de los pueblos, incluido el pueblo palestino, a existir&rdquo;, subrayan. 
    </p><p class="article-text">
        El manifiesto finaliza con este p&aacute;rrafo: &ldquo;Este orden internacional criminal, este sistema, no puede tener la &uacute;ltima palabra. Se trata, simplemente, de una cuesti&oacute;n de supervivencia colectiva. Somos infinitamente m&aacute;s, en todos los rincones de la Tierra, quienes queremos que la fuerza deje de ser la ley. Quienes queremos saber qu&eacute; significa realmente la palabra 'derechos'.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha recalcado que Albanese &#039;no calificó a ningún Estado como enemigo de la humanidad&#039; y ha señalado que estas campañas distraen y evitan que se ponga el foco en &#039;cuestiones graves de derechos humanos&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La <a href="https://x.com/DropSiteNews/status/2022366456747315668?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina de Derechos Humanos de la ONU</a> tambi&eacute;n ha reaccionado en defensa de la relatora de Naciones Unidas para Palestina, recalcando que Albanese &ldquo;no calific&oacute; a ning&uacute;n Estado como enemigo de la humanidad&rdquo;. &ldquo;Los invito a ver sus declaraciones&rdquo;, ha se&ntilde;alado la portavoz de la Oficina, Marta Hurtado, quien ha a&ntilde;adido que su departamento est&aacute; &ldquo;muy preocupado&rdquo; por la escalada de &ldquo;ataques personales, amenazas y desinformaci&oacute;n&rdquo; contra funcionarios de la ONU y expertos independientes. Adem&aacute;s, esta agencia de Naciones Unidas alerta de que estas acusaciones y campa&ntilde;as distraen y evitan que se ponga el foco sobre &ldquo;cuestiones graves de derechos humanos&rdquo; en Palestina.  
    </p><p class="article-text">
        En un sentido parecido se han expresado varios expertos y relatores independientes de Naciones Unidas, m&aacute;s de un centenar de diputados franceses y organizaciones como Juristas de Francia por el Derecho Internacional. La organizaci&oacute;n de derechos humanos <a href="https://x.com/amnestypress/status/2022386364625432748?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional</a> tambi&eacute;n ha salido en defensa de Albanese, se&ntilde;alando que &ldquo;es reprensible que ministros europeos hayan atacado a la Relatora Especial, Francesca Albanese, bas&aacute;ndose en un v&iacute;deo deliberadamente truncado para tergiversar y malinterpretar gravemente sus mensajes, como queda claro al ver su discurso original en su totalidad&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022386364625432748?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por su parte, el <a href="https://x.com/ClaFrancavilla/status/2022028021692346775?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">director de Human Rights Watch para la Uni&oacute;n Europea</a>, Claudio Francavilla, ha contestado al <a href="https://x.com/Antonio_Tajani/status/2022019909690028427?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ministro de Exteriores italiano</a>, Antonio Tajani, resaltando que &ldquo;no movi&oacute; un dedo para defender a la relatora italiana&rdquo; cuando Estados Unidos anunci&oacute; sanciones contra ella &mdash;un castigo que sigue vigente y que le impide acceder a sus propios ingresos econ&oacute;micos&mdash; y que ahora &ldquo;la condena por declaraciones que no hizo, difundidas en un v&iacute;deo claramente manipulado&rdquo;. &ldquo;Mientras, sobre los verdaderos cr&iacute;menes israel&iacute;es, [el ministro Tajani] permanece en silencio&rdquo;, a&ntilde;ade Francavilla. 
    </p><p class="article-text">
        Daniel Levy, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/daniel-levy-judios-mundo-respondemos-no-nombre-pedimos-sanciones-israel_128_12714788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analista y ex negociador de paz israel&iacute;</a> y presidente del grupo de expertos US Middle East Project, tambi&eacute;n ha exigido disculpas al ministro de Exteriores franc&eacute;s y ha resaltado que &ldquo;el ministro Barrot est&aacute; distorsionando los hechos y tergiversando todo el trabajo&rdquo; de la relatora Albanese. &ldquo;Si estaba mal informado, deber&iacute;a retirar sus acusaciones y disculparse&rdquo;, ha a&ntilde;adido Levy.  
    </p><p class="article-text">
        La relatora de Naciones Unidas para Palestina, Francesca Albanese, al igual que varios jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional, sufre sanciones de Estados Unidos por realizar su trabajo de investigaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n en los Territorios Ocupados Palestinos. Como denunciaba hace unos d&iacute;as en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/francesca-albanese-democracias-liberales-dirigen-modelo-israeli-vigilancia-control-exclusion_128_12971781.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta entrevista</a> realizada por elDiario.es, esto le impide acceder a sus propios ingresos, usar cuentas de correo electr&oacute;nico o portales de reserva de vuelos u hoteles de empresas estadounidenses. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/naomi-klein-susan-sarandon-javier-bardem-residente-defienden-relatora-onu-palestina_1_12991705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 20:49:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[ONU - Organización de las Naciones Unidas,Gaza,Genocidio,Francia,Alemania,Israel,Javier Bardem,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Shock 2. La tormenta y la guerra': así se consagró el neoliberalismo según Andrés Lima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/shock-tormenta-guerra-consagro-neoliberalismo-andres-lima_1_7909330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/637755a8-6a07-4b0f-a93e-8e2894e94d97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Shock 2. La tormenta y la guerra&#039;: así se consagró el neoliberalismo según Andrés Lima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se estrena la obra dirigida por Andrés Lima, basada en 'La doctrina del shock' de Naomi Klein, que representa los episodios clave para la instauración de la política económica de mercado</p></div><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo nazi Carl Schmitt nos mira desafiante desde el Teatro Valle-Incl&aacute;n de Madrid: &ldquo;Si en el dominio de lo &eacute;tico la distinci&oacute;n primera es entre el bien y el mal, si en el de lo est&eacute;tico lo es entre lo bello y lo feo, si en el de lo econ&oacute;mico lo es entre lo rentable y lo no rentable, &iquest;cu&aacute;l es la distinci&oacute;n primera en el dominio de lo pol&iacute;tico?&rdquo;. As&iacute; arranca <em>Shock II La tormenta y la guerra </em>dirigido por Andr&eacute;s Lima, con dramaturgia del director y de Albert Boronat. 
    </p><p class="article-text">
        Este brillante primer mon&oacute;logo interpretado por Antonio Dur&aacute;n &ldquo;Morris&rdquo; est&aacute; escrito por Juan Mayorga y la respuesta que se da el fil&oacute;sofo nazi tiene mucho eco en nuestros d&iacute;as: en pol&iacute;tica, o eres amigo o eres enemigo. Prosigue Carl Schmitt-Morris desde un escenario que gira sobre s&iacute;: &ldquo;La esencia de la acci&oacute;n pol&iacute;tica es que siempre tiene a la vista un enemigo. Esto vale tambi&eacute;n para esas acciones que son los conceptos pol&iacute;ticos, los cuales se convierten en abstracciones fantasmales cuando decae el antagonismo en que nacieron. Me refiero, por ejemplo, a conceptos como igualdad, soberan&iacute;a o libertad. Son palabras incomprensibles cuando se olvida qu&eacute; se intentaba combatir con ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la escena siguiente vemos a Willy Toledo interpretando a Ronald Reagan (maestr&iacute;a en la caracterizaci&oacute;n) y proclamando: &ldquo;Hemos ganado&rdquo; (risas sarc&aacute;sticas en sala). Y s&iacute;, el liberalismo campa a sus anchas y las urnas le acaban de dar la raz&oacute;n. Pero la escena nos traslada a noviembre de 1980 cuando, con la elecci&oacute;n de Reagan, la Revoluci&oacute;n Conservadora se expande.
    </p><p class="article-text">
        Margaret Thatcher, la dama antiestado del bienestar interpretada por Mar&iacute;a Morales, sentada a su lado, afirma: &ldquo;Nosotros los conservadores creemos en el capitalismo popular. Creemos en una democracia de posesi&oacute;n de propiedad. La gran reforma pol&iacute;tica del &uacute;ltimo siglo fue dar el voto a m&aacute;s gente. Ahora la gran reforma conservadora de este siglo es permitirle a m&aacute;s gente ser due&ntilde;os de propiedad. El capitalismo popular no es nada menos que una cruzada para empoderar a la mayor&iacute;a en la vida econ&oacute;mica de la naci&oacute;n&rdquo;. Luego contar&aacute; Deng Xiaoping c&oacute;mo, durante la masacre en 1989 de Tiananmen, China abr&iacute;a campo al liberalismo econ&oacute;mico, para darle paso a la escena de Boris Yeltsin, interpretado tambi&eacute;n por Antonio Dur&aacute;n &ldquo;Morris&rdquo;, en la que narra c&oacute;mo maniobr&oacute; para que el capitalismo salvaje salude hasta en Rusia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los dos obras de &#039;Shock&#039; son un colosal retrato de la historia del liberalismo económico, así de cómo los intereses materiales han machacado pueblos e ideas</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe width="643" height="362" src="https://www.youtube.com/embed/Bo_Ph9kAA-8" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Shock II La tormenta y la guerra </em>es la continuaci&oacute;n de <em>Shock I El C&oacute;ndor y la pluma </em>que estos d&iacute;as tambi&eacute;n se puede ver en Madrid. Los <em>Shocks</em> hacen honor y se gu&iacute;an por el <em>best seller</em> de la periodista canadiense Naomi Klein <em>La doctrina del Shock. </em>Los dos obras (dos horas y media cada una) son un colosal retrato de la historia del liberalismo econ&oacute;mico, as&iacute; de c&oacute;mo los intereses materiales han machacado pueblos, ideas y a sus portavoces, adem&aacute;s de condenar al hambre y a la violencia a millones de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Son dos piezas teatrales de lo que se considera como nuevo teatro-documento ya que los textos est&aacute;n creados a partir de discursos pol&iacute;ticos, de fuentes documentales/documentadas y, en caso de las escenas de lo que ocurri&oacute; en el Hotel Palestina y en la Guerra de Irak, de textos del libro <em>El hombre mojado no teme a la lluvia </em>de la periodista Olga Rodr&iacute;guez. Juan Cavestany ha participado tambi&eacute;n escribiendo una sublime escena entre Aznar y Bush en el rancho de Crawford cuando ya ten&iacute;an decidido masacrar Irak.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dramaturgo Albert Boronat nos cuenta sobre <em>Shock que </em>&ldquo;en los a&ntilde;os 50 se realizan unos experimentos psiqui&aacute;tricos financiados por la CIA basados en la privaci&oacute;n sensorial y el electroshock. La idea fuerza era que ante cualquier patolog&iacute;a lo necesario es vaciar la mente para poder construir algo nuevo y sano de cero&rdquo;. La obra y el libro narra que a la vez que se hac&iacute;an estos experimentos, en la Facultad de Econom&iacute;a de Chicago, Milton Friedman abandera una serie de teor&iacute;as ultraliberales. La Escuela de Chicago consideraba que para que un pa&iacute;s sea libre debe tener un mercado libre, y para ello, se debe eliminar cualquier intervenci&oacute;n estatal. Para hacer realidad las teor&iacute;as de Friedman se necesita desmontar el estado del bienestar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En las obras &#039;Shock&#039; contamos cómo mediante el miedo y la violencia, algunos dirigentes aprobaron paquetes de leyes que destruyeron el estado del bienestar y privatizaron los servicios públicos básicos</p>
          </div>

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                Representación de &#039;Shock 2 (La Tormenta y la Guerra)&#039;. Foto: Centro Dramático Nacional.                            </span>
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        &ldquo;En las obras <em>Shock</em> contamos c&oacute;mo poniendo un pa&iacute;s en shock mediante dictaduras, violencias, miedo o aprovechando la devastaci&oacute;n de cat&aacute;strofes medioambientales, algunos dirigentes aprobaron paquetes de leyes que destruyeron el estado del bienestar y privatizaron los servicios p&uacute;blicos b&aacute;sicos&rdquo;, se&ntilde;ala Albert Boronat. El dramaturgo reflexiona c&oacute;mo frente a la confusi&oacute;n, al temor o al dolor (asesinatos, desapariciones, torturas), lo que ser&iacute;a el momento de conmoci&oacute;n para muchos es para algunos el tiempo de la destrucci&oacute;n de derechos, dado que los ciudadanos no tienen margen de maniobra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paco Ochoa, actor de <em>Shock I y Shock II </em>que interpreta a casi diez personajes, cuenta que &ldquo;en<em> Shock I El C&oacute;ndor y la pluma </em>llevamos a escena las t&aacute;cticas que utiliza el capital para introducir en las sociedades las medidas neoliberales. El primer campo de experimentaci&oacute;n fue Chile. Frente a un Salvador Allende que plant&oacute; cara a las grandes empresas que usurpaban y explotaban los recursos de todos, la CIA y las multinacionales perpetraron el golpe de Estado de Pinochet&rdquo;. <em>Shock I </em>es un viaje hist&oacute;rico por la Operaci&oacute;n C&oacute;ndor que recorr&iacute;a toda Latinoam&eacute;rica para acabar con el socialismo y las pol&iacute;ticas sociales. Paco Ochoa cree que el neoliberalismo ha ganado y que la Doctrina del shock sigue hoy en d&iacute;a en auge: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute; cuando la crisis del 2008? Se vino todo abajo, se perdieron trabajos, la estabilidad, los buenos sueldos. Y hubo un shock, que aprovecharon para plantarnos la Ley Mordaza y las reformas laborales. Y cuando salimos de la conmoci&oacute;n de la p&eacute;rdida del poder adquisitivo ten&iacute;amos menos derechos y nuevas leyes a favor del mercado&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En Shock II hablamos de cómo empresas cobran por reconstruir países que esas mismas empresas acaban de destruir</p>
          </div>

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                Representación de &#039;Shock 2 (La Tormenta y la Guerra)&#039;. Foto: Centro Dramático Nacional.                            </span>
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        <em>Shock II</em> empieza con las Revoluciones Conservadoras de los 80 y narra lo sucedido hasta la guerra de Irak. &ldquo;Esa l&oacute;gica ultraliberal en Irak se desborda&rdquo;, explica Ochoa. En aquel momento &ldquo;la propia guerra se convierte en un negocio. Los instrumentos de la guerra y el personal pasan a ser privados y parte de un negocio. As&iacute; que lo menos beneficioso econ&oacute;micamente es que termine&rdquo;. Para el int&eacute;rprete, todo eso &ldquo;es de lo que hablamos en <em>Shock II:</em> c&oacute;mo empresas cobran por reconstruir pa&iacute;ses que esas mismas empresas acaban de destruir y c&oacute;mo siguen cayendo bombas despu&eacute;s de volverlo a construir, para seguir construyendo y haciendo negocio&rdquo;, cuenta Paco Ochoa. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que para unos la guerra es un infierno, para otros es la gallina de los huevos de oro. Y mientras el dinero y el libre mercado est&eacute;n por medio, no hay medio humano que lo pare.&nbsp;<em>Shock I </em>se representar&aacute; en el Teatro Valle-Incl&aacute;n de Madrid en mayo y junio. <em>Shock I I </em> tambi&eacute;n podr&aacute; verse en el mismo teatro madrile&ntilde;o, del 6 de mayo al 13 de junio. Y partir del 1 de octubre de 2021 a febrero 2022 <em>Shock I y Shock II</em> har&aacute;n gira por Espa&ntilde;a. M&aacute;s informaci&oacute;n <a href="https://dramatico.mcu.es/evento/shock-2-la-tormenta-y-la-guerra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>. 
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                Representación de &#039;Shock 2 (La Tormenta y la Guerra)&#039;. Foto: Centro Dramático Nacional.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/shock-tormenta-guerra-consagro-neoliberalismo-andres-lima_1_7909330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 May 2021 20:31:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Shock 2. La tormenta y la guerra': así se consagró el neoliberalismo según Andrés Lima]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Naomi Klein,Centro Dramático Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[VÍDEO | Naomi Klein: "La crisis del clima llegó en el peor momento, el del fanatismo por el libre mercado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/naomi-klein-green-new-deal_1_1324818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Diálogo entre Amy Goodman y la periodista, escritora y activista canadiense Naomi Klein con motivo de su nuevo libro</p><p class="subtitle">On Fire: The (Burning) Case for a Green New Deal</p><p class="subtitle">[En llamas: el (candente) argumento a favor de un 'Green New Deal'], Klein plantea una transfomación radical y sistémica para hacer frente a la crisis climática</p><p class="subtitle">"Se trata de luchar contra la pobreza, el racismo, contra todas las manifestaciones de desigualdad y marginación a la vez que disminuimos drásticamente las emisiones"</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe width="643" height="362" src="https://www.democracynow.org/es/embed/story/2019/9/17/naomi_klein_on_fire_green_new" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En medio de los crecientes desastres clim&aacute;ticos en todo el planeta, desde los voraces <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Incendios-Amazonas-tragedia-ve_0_935456501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios en el Amazonas</a> hasta el destructivo paso del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/huracan-Dorian-Bahamas-millones-dolares_0_940705962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hurac&aacute;n Dorian</a> por Bahamas, hablamos con la reconocida periodista, escritora y activista Naomi Klein.
    </p><p class="article-text">
        En su nuevo libro <em>On Fire: The (Burning) Case for a Green New Deal</em> [En llamas: el (candente) argumento a favor de un 'Green New Deal'], Klein analiza sin miramientos el surgimiento del ecofascismo en momentos que los pa&iacute;ses occidentales refuerzan sus fronteras y la supremac&iacute;a blanca aumenta en todo el mundo como respuesta a la crisis clim&aacute;tica. Pero adem&aacute;s plantea otro camino que la humanidad puede recorrer para hacer frente al desaf&iacute;o del calentamiento global por medio de una transformaci&oacute;n radical y sist&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que si disminuimos nuestras emisiones a tiempo se requerir&aacute;n transformaciones en nuestro modo de vida en la ciudades, nuestro modo de desplazarnos, nuestro modo de cultivar nuestros alimentos y de obtener la energ&iacute;a que utilizamos&rdquo;, dice Klein. &ldquo;En esencia, lo que plantea el 'Green New Deal' es que si vamos a hacer todo esto, &iquest;por qu&eacute; no solucionar a la vez todas estas crisis sist&eacute;micas de car&aacute;cter social y econ&oacute;mico? Porque vivimos en una era en la que se solapan m&uacute;ltiples crisis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Amy Goodman:</strong> el t&iacute;tulo del libro es <em>On Fire: The (Burning) Case for a Green New Deal</em>. Se est&aacute; hablando mucho de esto. Desde luego los candidatos a las elecciones a lo largo del espectro pol&iacute;tico hablan de ello, ya sea a favor o en contra. &iquest;Qu&eacute; significa para usted el 'Green New Deal'? &iquest;A qu&eacute; tipo de crisis nos estamos enfrentando?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naomi Klein:</strong> Es cierto que el 'Green New Deal' se ha convertido en una especie de eslogan que ha sido tergiversado m&aacute;s por la cadena de noticias Fox de lo que ha sido descrito de forma correcta por los llamados medios de comunicaci&oacute;n progresistas. As&iacute; que hay mucha confusi&oacute;n sobre qu&eacute; quiere decir. B&aacute;sicamente, es una estrategia transformadora para abordar la crisis clim&aacute;tica de una forma acorde con la magnitud de la crisis. Un acercamiento que afirma que los pasos que tomemos deben estar basados en la ciencia. Los cient&iacute;ficos nos est&aacute;n diciendo que necesitamos reducir a la mitad las emisiones globales en tan solo 11 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        [El 'Green New Deal'] no es una pol&iacute;tica aislada enfocada en las emisiones de carbono, como un impuesto, o una fijaci&oacute;n de l&iacute;mites m&aacute;ximos e intercambio de los derechos de emisi&oacute;n. Su objetivo es transformar la econom&iacute;a, hacerla m&aacute;s equitativa. Se trata de luchar contra la pobreza, contra el racismo, contra todas las manifestaciones de desigualdad y marginaci&oacute;n a la vez que disminuimos dr&aacute;sticamente las emisiones. Porque sabemos que si disminuimos nuestras emisiones a tiempo se requerir&aacute;n transformaciones en nuestro modo de vida en la ciudades, nuestro modo de desplazarnos, nuestro modo de cultivar nuestros alimentos y de obtener la energ&iacute;a que utilizamos. En esencia, lo que plantea el 'Green New Deal' es que, si vamos a hacer todo esto, &iquest;por qu&eacute; no solucionar a la vez todas estas crisis sist&eacute;micas de car&aacute;cter social y econ&oacute;mico? Porque vivimos en una era en la que se solapan m&uacute;ltiples crisis.
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        <strong>Juan Gonz&aacute;lez:</strong> una de las cosas que usted se&ntilde;ala es que&hellip; en primer lugar, los cr&iacute;ticos est&aacute;n diciendo que el 'Green New Deal' es demencialmente ambicioso y que tiene un coste prohibitivo para la econom&iacute;a estadounidense y para la de otros pa&iacute;ses. Pero usted indica que en el pasado hubo momentos en los que el Gobierno de Estados Unidos emple&oacute; grandes cantidades de dinero y de efectivos para afrontar problemas. Usted menciona el 'New Deal' original del presidente Franklin D. Roosevelt y el Plan Marshall luego de la Segunda Guerra Mundial. Se trat&oacute; de dos intentos de lo que algunos llamar&iacute;an capitalistas ilustrados de afrontar el hecho de que algunos pa&iacute;ses &ndash;Europa, tras la Segunda Guerra Mundial, y EEUU&ndash; se encaminaban hacia una posible revoluci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naomi Klein:</strong> Exacto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juan Gonz&aacute;lez:</strong> &hellip;y tuvieron que responder a los movimientos populares llevando a cabo inversiones y cambios dr&aacute;sticos. H&aacute;blenos m&aacute;s sobre eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naomi Klein:</strong> Por supuesto. Llevo m&aacute;s de una d&eacute;cada escribiendo acerca de la crisis clim&aacute;tica e intentado comprender por qu&eacute;, a pesar de todas las advertencias cient&iacute;ficas, a pesar de que, en efecto, resulta costoso afrontar la crisis &ndash;aunque sabemos que la inacci&oacute;n no solo resulta costosa sino que tiene unas consecuencias humanas devastadoras&ndash;, por qu&eacute; hemos estado hablando y hablando&hellip; por qu&eacute; nuestros Gobiernos han estado hablando durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de reducir las emisiones y, sin embargo, las emisiones han aumentado un 40% a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        Una raz&oacute;n es que, como especie, esta crisis nos lleg&oacute; en el peor momento posible de la evoluci&oacute;n humana en que una crisis colectiva de esta naturaleza podr&iacute;a llegarnos, esto es, a finales de la d&eacute;cada de 1980, el punto culminante del fanatismo por el libre mercado, justo cuando se derrumba el muro de Berl&iacute;n, justo cuando se declara el fin de la historia, justo cuando Margaret Thatcher dice que no hay alternativa posible a este sistema, que el concepto de sociedad no existe. Esto fue un gran problema porque, por un lado, nos han estado diciendo que en realidad no somos capaces de hacer nada colectivamente, as&iacute; que debemos reducir la acci&oacute;n colectiva, recortar programas gubernamentales ya existentes, que hay que privatizarlo todo, cuando lo que estamos enfrentando es una crisis que necesita de una acci&oacute;n y una inversi&oacute;n colectivas sin precedentes. Sin embargo, lo que estamos haciendo es entreg&aacute;ndoles las herramientas a empresas privadas con fines de lucro, ya se trate del agua, la electricidad o el transporte.
    </p><p class="article-text">
        El valor real de llamarle el 'Green New Deal' y evocar una &eacute;poca anterior, es que nos recuerda que, de hecho, s&iacute; es posible solucionar crisis colectivas. Hay tanto derrotismo y ret&oacute;rica apocal&iacute;ptica que realmente&hellip; apelar a la naturaleza humana&hellip; sin duda, Jonathan Franzen es el m&aacute;s destacado y reciente ejemplo, pero escuchamos este argumento constantemente: la humanidad no puede lograr algo de esa magnitud; los humanos son incapaces de hacer algo m&aacute;s all&aacute; de satisfacer sus propios instintos m&aacute;s elementales e inmediatos. Las personas escuchan esto. Escuchan que esto es todo lo que somos. Y se sienten desalentadas.
    </p><p class="article-text">
        Y creo que es importante recordarnos a nosotros mismos que ante la Gran Depresi&oacute;n, ante la crisis econ&oacute;mica m&aacute;s grave que este pa&iacute;s ha enfrentado, hubo una gran acci&oacute;n colectiva, ya fueran los miembros del Cuerpo Civil de Conservaci&oacute;n plantando 2.300 millones de &aacute;rboles, estableciendo cientos de campamentos a lo largo del pa&iacute;s, reduciendo la erosi&oacute;n del suelo, creando 800 nuevos parques estatales, o ya fueran los cientos de miles de piezas de arte creados durante ese primer 'New Deal', o, como dijo Juan, el Plan Marshall, que nos recuerda otro momento de acci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        No solo fueron las buenas intenciones las que motivaron a los gobiernos a crear estos programas. Fueron las vicisitudes del conflicto social, las huelgas, el activismo y el alza del socialismo. Estas pol&iacute;ticas se entendieron como un compromiso. Es necesario que recordemos esta historia, porque nos recuerda que aquello que llamamos naturaleza humana, que se evoca para decirnos que estamos destinados al fracaso, no es algo inamovible. Los seres humanos somos muchas cosas. Hemos sido diferentes en el pasado, y podemos ser diferentes otra vez.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Amy Goodman:</strong> Naomi Klein, usted usa la expresi&oacute;n &ldquo;barbarismo clim&aacute;tico&rdquo;. Explique a qu&eacute; se refiere.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naomi Klein:</strong> utilizo esa frase para describir el hecho de que a menudo hablamos de algunos Gobiernos, como el de Trump, y los describimos como Gobiernos que niegan el cambio clim&aacute;tico. No creo que nieguen que el cambio clim&aacute;tico sea real. Donald Trump ha tenido que adaptar la construcci&oacute;n de sus campos de golf debido al aumento del nivel del mar. Ellos saben que est&aacute; sucediendo, pero piensan que van a estar bien. Piensan que sus familias estar&aacute;n bien. Piensan que los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos estar&aacute;n bien. Son Gobiernos que se est&aacute;n adaptando al cambio clim&aacute;tico. No lo est&aacute;n haciendo como la ONU quisiera que lo hicieran: reduciendo las emisiones, construyendo rompeolas, o lo que fuere. Est&aacute;n construyendo muros fronterizos. Se est&aacute;n adaptando a trav&eacute;s del desencadenamiento de una ideolog&iacute;a supremacista blanca y de la creaci&oacute;n de la justificaci&oacute;n intelectual que permita que millones de personas mueran. Eso es lo que quiero decir con &ldquo;barbarismo clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya estamos viendo como se est&aacute; dejando morir a miles de personas en el Mediterr&aacute;neo. Estamos viendo a personas abandonadas en centros de detenci&oacute;n para migrantes que se parecen mucho a campos de concentraci&oacute;n, ya sea en campos fuera del propio pa&iacute;s como hace el Gobierno australiano o ya sea en campos de detenci&oacute;n en Libia como hace la Uni&oacute;n Europea, y ahora el Gobierno de Trump estableciendo sus propios campos de detenci&oacute;n. Creo que esto deber&iacute;a entenderse como una especie de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico. Esa es la propuesta de esos Gobiernos para lidiar con un mundo en el que millones de personas se est&aacute;n viendo forzadas a abandonar sus pa&iacute;ses de origen. Acabamos de enterarnos, justo ayer, a trav&eacute;s del Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno, que durante los primeros seis meses de 2019 siete millones de personas tuvieron que desplazarse debido a inundaciones, sequ&iacute;as y otros desastres, muchos de ellos vinculados a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juan Gonz&aacute;lez:</strong> hablando de algunos de estos desastres, uno de los ensayos m&aacute;s impactantes del libro &ndash;que para aclarar, se trata de una recopilaci&oacute;n de ensayos que usted ha escrito a lo largo de 10 a&ntilde;os en materia de cambio clim&aacute;tico&ndash; se titula <em>La temporada de humo</em>. Habla de cuando en 2017 usted viaj&oacute; al hogar de su familia en British Columbia para sus habituales vacaciones de verano y se vio sorprendida por los cambios que estaban ocurriendo a su alrededor como resultado de los incendios forestales que envolv&iacute;an el oeste de EEUU y Canad&aacute;. &iquest;Ser&iacute;a posible que nos hablara m&aacute;s sobre eso?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naomi Klein:</strong> s&iacute;. Ese ensayo es un intento de plasmar lo implacable de algunas de las formas en que la crisis clim&aacute;tica se est&aacute; materializando porque, obviamente, son los graves desastres como las tormentas sin precedentes los que captan nuestra atenci&oacute;n, como debe ser. Pero parte de la raz&oacute;n por la que estamos viendo un cambio en encuestas al respecto de la crisis clim&aacute;tica&hellip; y estamos viendo un cambio en Estados Unidos, donde no solo cada vez m&aacute;s personas est&aacute;n entendiendo que s&iacute;, el cambio clim&aacute;tico es real, y s&iacute;, los humanos son los responsables, sino que la gente est&aacute; situando al cambio clim&aacute;tico como su primera o segunda preocupaci&oacute;n. Hay una verdadera sensaci&oacute;n de urgencia, y la raz&oacute;n principal de que eso ocurra es sencillamente que las vidas de muchas personas se est&aacute;n viendo afectadas por tormentas, inundaciones y sequ&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Pero el humo afecta a much&iacute;sima gente. Incluso si no est&aacute;s tan cerca del incendio forestal como para tener que abandonar el lugar. Durante los pasados veranos toda la regi&oacute;n del Pac&iacute;fico Noroeste &ndash;y del que escribo fue en 2017, pero tambi&eacute;n ocurri&oacute; en 2018&ndash; ha estado envuelta en humo durante m&aacute;s de un mes. Y se han visto los efectos en la salud respiratoria, adem&aacute;s de generar una intensa sensaci&oacute;n de inquietud, que es lo que intentaba plasmar en el ensayo, causada por el extra&ntilde;o aspecto del sol y la luna y esos peque&ntilde;os puntos rojos o anaranjados en el cielo y, por supuesto, hemos visto las desigualdades que siempre acompa&ntilde;an estos eventos. As&iacute; que los migrantes que recolectaban frutas, por ejemplo, al otro lado de la frontera, en el estado de Washington, ten&iacute;an que recoger frutas en estas espantosas condiciones. Condiciones que ya desde un inicio no son buenas. Y a medida que los trabajadores se desplomaban durante su jornada laboral, los enviaban de vuelta a sus hogares como si fueran bienes defectuosos. As&iacute; que parte de lo que estoy explorando en ese ensayo es, por supuesto, lo que la ONU ahora llama &ldquo;apartheid clim&aacute;tico&rdquo;, en el que vemos estos impactos extremadamente desiguales.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Ile&aacute;n P&eacute;rez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amy Goodman, Naomi Klein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/naomi-klein-green-new-deal_1_1324818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2019 19:19:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[VÍDEO | Naomi Klein: "La crisis del clima llegó en el peor momento, el del fanatismo por el libre mercado"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hombre del Papa en materia de medioambiente: "Los hechos ya no se pueden negar y el camino lo está marcando la Providencia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vaticano-climatico-camino-marcando-providencia_128_1479443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4a9a49a-498c-4790-8f42-4ba019b0bff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hombre del Papa en materia de medioambiente: &quot;Los hechos ya no se pueden negar y el camino lo está marcando la Providencia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marcelo Sánchez Sorondo es el hombre del Papa que desde la Academia Pontificia de las Ciencias tratar de evitar el empeoramiento de la crisis climática</p><p class="subtitle">"Las mismas petroleras son conscientes de los problemas que tienen y están viendo cómo invertir en energías renovables", apunta en una entrevista con eldiario.es</p><p class="subtitle">"Los que están cada vez más convencidos son los ciudadanos (...) de modo que va a llegar un momento en que se lo exijan a los gobiernos", confía</p></div><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os desde '<a href="https://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laudato si'</a>, la enc&iacute;clica radicalmente ecologista del Papa Francisco que llev&oacute; a la intelectual y activista Naomi Klein a considerar al Vaticano como un aliado, tambi&eacute;n para los ateos, en la lucha contra el calentamiento global. Desde entonces, el Papa y su <a href="http://www.pas.va/content/accademia/en.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Academia Pontificia de las Ciencias</a> no han dejado de trabajar contra el cataclismo medioambiental, llamando a los fieles a detener &ldquo;el suicidio colectivo&rdquo; y organizando cumbres peri&oacute;dicas con gerentes de multinacionales petroleras y pol&iacute;ticos electos, responsables por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n del desastre que se avecina.
    </p><p class="article-text">
        Argentino como Francisco, Marcelo S&aacute;nchez Sorondo (76) fue designado canciller de la Academia Pontificia de las Ciencias en 1998 y por orden de Juan Pablo II. Licenciado en Teolog&iacute;a y en Filosof&iacute;a, es el hombre del Papa que preside las reuniones con directores ejecutivos y ministros de Finanzas en el Vaticano. Ahora tiene la mira puesta en la COP25, la pr&oacute;xima conferencia de la ONU por el clima que se celebrar&aacute; entre el 2 y el 13 de diciembre en Santiago de Chile. Seg&uacute;n S&aacute;nchez Sorondo la cumbre de Chile puede ser tan trascendental para el planeta como la COP21, donde se negoci&oacute; el Acuerdo de Par&iacute;s. Como explic&oacute; a eldiario.es durante una entrevista telef&oacute;nica desde Roma, su optimismo tiene que ver con los ministros de Finanzas que la organizan: &ldquo;Est&aacute;n muy decididos, empezando por el chileno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por grande que sea su decisi&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo convencer a pol&iacute;ticos y ejecutivos de ir m&aacute;s all&aacute; del corto plazo donde se generan sus votos y beneficios empresariales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que convencerlos porque la situaci&oacute;n es cada vez peor. Supongo que Espa&ntilde;a tambi&eacute;n ha sufrido la ola de calor que han sufrido Europa y <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/foto-muestra-Groenlandia-peor-junio_6_911368860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Groenlandia</a>. No es que no se convenzan, sino que les cuesta hacerlo por los problemas econ&oacute;micos. Pero tienen que darse cuenta de que esto es una ocasi&oacute;n para dar trabajo. Renovar el sistema de la energ&iacute;a del mundo es una gran oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una oportunidad que los pol&iacute;ticos no parecen estar aprovechando, &iquest;cu&aacute;nto cree que es atribuible al lobby de las empresas de hidrocarburos?</strong><em>lobby</em>
    </p><p class="article-text">
        Algunos pol&iacute;ticos s&iacute; lo est&aacute;n haciendo. No lo est&aacute;n haciendo todos porque tampoco tienen el apoyo que tendr&iacute;an que tener desde los pa&iacute;ses m&aacute;s importantes. Pero algunos lo est&aacute;n haciendo. El &uacute;ltimo encuentro que hemos tenido [en la Academia Pontificia de las Ciencias] con ministros de Finanzas fue encabezado por el ministro de Finanzas de Chile, donde hay mucho inter&eacute;s por el tema. Eso demuestra que no depende de un modelo de derecha o de izquierda, porque no se puede decir que el Gobierno de Chile sea de izquierda. Sin embargo, son muy conscientes del problema. Y con los otros ministros que vinieron, lo mismo. El reconocimiento es cada vez mayor, la toma de posici&oacute;n con relaci&oacute;n al problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el mejor de los casos, parece que estamos en la fase de reconocimiento del problema, pero ning&uacute;n gobierno ha tomado a&uacute;n las decisiones dram&aacute;ticas que har&iacute;an falta para dejar de agravar el problema.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, no se est&aacute; haciendo todo lo que hay que hacer. Eso lo sabemos todos. Yo creo que lo que m&aacute;s va a convencer son los hechos. Lo ocurrido este verano en Europa ha sido terrible, y lo que est&aacute; pasando en Groenlandia es terrible. Cada vez ocurre algo nuevo. Lo que est&aacute; claro es que los que est&aacute;n cada vez m&aacute;s convencidos son los ciudadanos, incluso los estadounidenses, de modo que va a llegar un momento en que se lo exijan a los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos he visto un encuentro de los candidatos presidenciales del Partido Dem&oacute;crata y, para todos ellos, el primer problema es el del clima. Esto va a depender mucho de qui&eacute;nes sean los presidentes m&aacute;s importantes. Si tenemos la suerte de tener a presidentes que creen en lo que dice la ciencia, el cambio se har&aacute; m&aacute;s r&aacute;pido. Para promover un cambio es evidente que hace falta un empuje. El Papa ha reunido tambi&eacute;n en la Academia a todos los directores ejecutivos de las petroleras. Todos ellos prometieron que iban a cambiar. Las promesas est&aacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Pero son dif&iacute;ciles de creer...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; otra soluci&oacute;n propone usted? No hay otra cosa. No se puede ir con un ej&eacute;rcito para que cambien. No hay otra soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me interesa lo que propone usted</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pienso eso. A la larga, los hechos van a tener una influencia decisiva. Porque los hechos ya no se pueden negar. Lo que es m&aacute;s dif&iacute;cil de entender es d&oacute;nde est&aacute;n las causas. Pero las mismas petroleras son conscientes de los problemas que tienen y est&aacute;n viendo c&oacute;mo invertir en energ&iacute;as renovables. No hay otro camino. El camino lo est&aacute; marcando la Providencia con lo que est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estamos a tiempo de evitar un calentamiento de proporciones catastr&oacute;ficas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es una cosa ya m&aacute;s complicada de decir porque se trata del futuro. Yo pienso que s&iacute;. Gracias a Dios est&aacute; la Providencia que nos va a salvar. No por los pol&iacute;ticos, sino por los hechos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una creencia inconsciente de que, pase lo que pase, el hombre va a estar siempre en el planeta, &iquest;viene del cristianismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se puede atribuir eso a la religi&oacute;n. Lo que dice la religi&oacute;n es que va a haber un fin del mundo y el fin del mundo implica un cambio tambi&eacute;n de planeta. As&iacute; como sabemos que lo que est&aacute; influyendo en el calentamiento es la actividad humana, el uso del combustible f&oacute;sil y la deforestaci&oacute;n, tambi&eacute;n sabemos que el sol tiene sus a&ntilde;os contados. Por supuesto, hablamos de miles de millones de a&ntilde;os, pero un d&iacute;a el sol se va a apagar como estrella. Evidentemente, no vamos a estar en el mismo planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los medios tienen parte de responsabilidad por las deficiencias en comunicar la urgencia del problema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, los medios de comunicaci&oacute;n no siempre dicen la verdad, como ya sabemos con todo lo de las noticias falsas. En el caso del problema con el clima, creo que cada vez est&aacute;n m&aacute;s asustados por lo que est&aacute; pasando y lo est&aacute;n diciendo. Cada vez que aparece algo lo atribuyen al problema del calentamiento. El calor de este verano en Europa lo han atribuido en seguida. Los mismos diarios estadounidenses est&aacute;n furiosos con Trump porque no se ocupa del clima y lo est&aacute;n diciendo. Yo creo que los medios ya est&aacute;n diciendo algo, dentro de lo que son, porque ya sabemos que necesitan dinero, dependen de eso y por eso no siempre dicen la verdad. En todo caso, no creo que sean los principales responsables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco de Zárate]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vaticano-climatico-camino-marcando-providencia_128_1479443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Aug 2019 19:41:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hombre del Papa en materia de medioambiente: "Los hechos ya no se pueden negar y el camino lo está marcando la Providencia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Vaticano,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las descargas de 'La doctrina del shock' contra el neoliberalismo siguen vigentes también en el teatro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/vigencia-doctrina-shock_1_1557600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cb4503a-bec5-46d6-bc18-a2f9c61114a7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de la función &#039;Shock. El cóndor y el puma&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Andrés Lima lleva al Teatro Valle-Inclán de Madrid (Centro Dramático Nacional) la obra</p><p class="subtitle">Shock. El cóndor y el puma</p><p class="subtitle">, inspirada en el ensayo de Naomi Klein</p><p class="subtitle">La doctrina del shock</p><p class="subtitle">La obra está basada en documentos desclasificados de la CIA, imágenes de la televisión y diversas aportaciones gráficas</p><p class="subtitle">Consta de cuatro partes en las que se narran los experimentos con electroshock de Ewen Cameron y su relación con las teorías neoliberales de Milton Friedman, el golpe de estado en Chile, la dictadura argentina y las consecuencias actuales</p></div><p class="article-text">
        En 2007, la canadiense <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/Naomi-Klein-carga-ideologia-neoliberal_0_576743121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naomi Klein public&oacute; el ensayo La doctrina del shock</a> que en pocos meses se convertir&iacute;a en un fen&oacute;meno. La musa generacional de los movimientos antiglobalizaci&oacute;n de finales de los noventa, que ya hab&iacute;a sacudido a las librer&iacute;as con <em>No Logo</em>, narraba la relaci&oacute;n directa entre los experimentos con electroshock del psiquiatra Ewen Cameron en los a&ntilde;os cincuenta y las teor&iacute;as econ&oacute;micas neoliberales de Milton Friedman y sus correligionarios de la Escuela de Chicago. Los famosos Chicago Boys.
    </p><p class="article-text">
        El trazado intelectual del ensayo relataba c&oacute;mo la CIA y los gobiernos estadounidenses hab&iacute;an probado esta doctrina en el golpe de Estado de Chile &ndash;que hizo caer a Salvador Allende en 1973- y en la dictadura de Jorge Videla en Argentina (entre 1976 y 1983), adem&aacute;s de en otras zonas del mundo como Indonesia. En 2009, el libro se hizo carne f&iacute;lmica en el documental hom&oacute;nimo dirigido por Michael Winterbottom con guion de la propia Klein.
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, las ideas de la canadiense han inspirado el nuevo montaje teatral de Andr&eacute;s Lima, <em>Shock. El c&oacute;ndor y el puma</em>, estrenado en el teatro Valle-Incl&aacute;n (Centro Dram&aacute;tico Nacional) de Madrid y que permanecer&aacute; en cartelera hasta el pr&oacute;ximo 9 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Lima parte de textos de Albert Boronat, Juan Cavestany, Juan Mayorga y uno propio para estructurar un puzle que consta de cuatro partes en los que se cuentan las conversaciones entre Cameron y los agentes de la CIA, el bombardeo del Palacio de la Moneda, la operaci&oacute;n C&oacute;ndor en Argentina y, finalmente, las consecuencias &ndash;como dijo Donald Rumsfeld, secretario de Defensa con George Bush hijo- que tienen todav&iacute;a las teor&iacute;as de Friedman. Todo a partir de fuentes documentales reales. Documentos desclasificados. Y mucha televisi&oacute;n. Si algo caracteriza a esta doctrina es que fue televisada.
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        &ldquo;La crisis econ&oacute;mica solo era una parte de la doctrina del shock. La crisis se aprovecha para aplicar la doctrina, pero la pr&oacute;xima crisis ser&aacute; provocada&rdquo;, comenta Lima a eldiario.es sobre la vigencia de este ensayo una d&eacute;cada despu&eacute;s &ndash;se public&oacute; cuando tuvo lugar el gran crac mundial- y su idea de que llegara a las tablas. &ldquo;Hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os en Brasil la revoluci&oacute;n de los generales impuso la dictadura por las armas, pero ahora todo el apoyo se hace por las urnas. Y eso me desespera, me hace pensar que todos somos corresponsables. En s&iacute; mismo el gobierno Trump es un shock&rdquo;, a&ntilde;ade el director teatral.
    </p><h3 class="article-text">Una reivindicaci&oacute;n de Salvador Allende</h3><p class="article-text">
        El director perge&ntilde;aba esta obra desde hac&iacute;a a&ntilde;os. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una cuesti&oacute;n personal. Con doce a&ntilde;os se compr&oacute; el disco de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/revolucion-incognitas-silenciaron-Victor-Jara_0_857414980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">V&iacute;ctor Jara</a>, poco antes del golpe de Estado de Pinochet. Y la figura de Allende siempre estuvo en su mente. &ldquo;Creo que hay seguirla reivindicando. Es uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s importantes del siglo XX y que m&aacute;s puede influir en el futuro&rdquo;, admite Lima, que recuerda una de sus frases: &ldquo;Est&aacute; muy bien que le hombre ponga los pies en la luna, pero estar&iacute;a muy bien que tambi&eacute;n los ponga en la tierra para darnos cuenta de lo que nos pasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, para este director a d&iacute;a de hoy hay pocas semblanzas pol&iacute;ticas parecidas al presidente chileno. &ldquo;Por edad y por sentido Manuela Carmena tiene algo. Los grupos de izquierda como Podemos o Izquierda Unida lo pueden tener. Pero Allende, aparte de ser un socialista humanista cargado de izquierdas, ten&iacute;a una honestidad brutal para con la gente y lo demostr&oacute; hasta su muerte. Su carisma no lo tiene mucha gente&rdquo;, asegura.
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        Por la obra, protagonizada por los actores Ernesto Alterio, Ram&oacute;n Barea, Natalia Hern&aacute;ndez, Mar&iacute;a Morales, Paco Ochoa y Juan Vinuesa, pululan numerosos personajes reales. Desde el propio Allende a Nixon, Margaret Thatcher, Pinochet, Elvis Presley, Henry Kissinger, Mario Kempes, Jorge Videla y, por supuesto, Milton Friedman y Ewen Cameron.
    </p><p class="article-text">
        Los textos parten de conversaciones reales. Y aportaciones de personas que vivieron de cerca aquellos acontecimientos &ndash;las torturas y desapariciones en Argentina- como el jurista Joan Garc&eacute;s, quien fuera asesor de Allende. El patio de butacas se convierte, adem&aacute;s, en el Estadio Nacional de Chile, escenario de torturas durante el r&eacute;gimen de Pinochet.
    </p><p class="article-text">
        Lima quer&iacute;a que el montaje tuviera este sustrato documental por varios motivos. Uno de ellos es que quer&iacute;a ponerse &ldquo;en el lugar de unos y de otros. Es decir, ellos cuentan lo que hicieron. No es ninguna suposici&oacute;n. No somos conspiranoicos&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, todo lo que ocurri&oacute; en aquellos a&ntilde;os no pas&oacute; desapercibido para los medios de masas de la &eacute;poca, como era la televisi&oacute;n. El bombardeo en el Palacio de la Moneda se pudo ver. Tambi&eacute;n el lavado de cara a Videla con el Mundial de 1978 mientras se torturaba a gente en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada. Y tambi&eacute;n se retransmiti&oacute; la entrevista entre Thatcher y Pinochet en 1999.&nbsp; &ldquo;Se trataba de hacer un espect&aacute;culo sobre la sociedad del espect&aacute;culo&rdquo;, sostiene el director.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s teatro documental</h3><p class="article-text">
        <em>Shock. El c&oacute;ndor y el puma</em> no es el primer montaje de lo que se denomina teatro documental o verbatim, como prefieren los anglosajones, los primeros en poner en marcha este tipo de teatro hace ya algunas d&eacute;cadas. En Espa&ntilde;a se han estrenado obras como <em>B&aacute;rcenas</em>, sobre el interrogatorio al que fue sometido el extesorero del Partido Popular,<em> Las guerras correctas</em>, <em>sobre los GAL</em>, o <em>Jaur&iacute;a</em>, que versa sobre el juicio de La Manada, y que hasta no hace muchos d&iacute;as se pod&iacute;a ver en el teatro Pav&oacute;n de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que hay una curiosidad o hambre por parte del p&uacute;blico por saber lo que nos sucede. Desde la Transici&oacute;n ten&iacute;amos ganas de estar alejados. Al cabo del tiempo las nuevas generaciones quieren saber y veo hambre de que se debatan las cosas&rdquo;, sostiene Lima para quien el teatro es &ldquo;una forma interesante de revisar lo que nos pasa desde otro punto de vista no tan mediatizado. Estar dentro del juego teatral hace que eso est&eacute; vivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el director no excluye a la emoci&oacute;n y por eso el relato tambi&eacute;n est&aacute; ficcionalizado, teatralizado. &ldquo;Lo que intento es que el p&uacute;blico no se quede s&oacute;lo con la informaci&oacute;n fr&iacute;a, con los datos. Los actos de todos estos personajes han tenido consecuencias en la vida de la gente, no solo en la pol&iacute;tica y econom&iacute;a del pa&iacute;s, sino tambi&eacute;n en el sufrimiento de muchas personas&rdquo;, apunta.
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        Y &eacute;l las sigue observando. &ldquo;No es casual que en Brasil que el ministro de finanzas sea un ex Chicago boy. No es extra&ntilde;o que en Vox uno de los portavoces [Iv&aacute;n Espinosa de los Monteros] alabe a la escuela de Chicago. No es casual que Trump apoye las pol&iacute;ticas neoliberales y que parte de su gobierno sean milmillonarios&rdquo;, resume Lima.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, una de las frases finales de la obra pertenece a Warren Buffett, una de las mayores fortunas del planeta y asesor de Trump: &ldquo;Durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os se ha estado librando una guerra y la ha ganado mi clase, la clase adinerada&rdquo;. &ldquo;Ante esto hay que estar alerta. Hay mucho m&aacute;s poder en los que somos la clase media y baja para poder reflexionar sobre eso y saber hacia d&oacute;nde dirigirnos&rdquo;, zanja el director.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/vigencia-doctrina-shock_1_1557600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 May 2019 19:09:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las descargas de 'La doctrina del shock' contra el neoliberalismo siguen vigentes también en el teatro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos quieren convencer de que no hay alternativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/quieren-convencer-alternativa_129_1860011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4049b0d-3ba0-4e0d-aa27-fea31a11fe97_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jair Bolsonaro."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario arrimarse y nutrirse de proyectos y crónicas solventes donde se usan las lógicas de los cuidados que nos entrelazan y nos dan herramientas para defender, sin distinciones, los derechos de todas y de todos</p></div><p class="article-text">
        A las &eacute;lites econ&oacute;micas y financieras parece que no les basta ocupar su propio sill&oacute;n y, ahora, llegada la edad de jubilaci&oacute;n, deber&iacute;an empezar a plantearse eso de entrar en pol&iacute;tica. &iquest;Para qu&eacute;?<a href="https://www.eldiario.es/economia/presidente-Acciona-desacredita-CEOE-empresarios_0_830117986.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Para aportar valores humanos y experiencia&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Esta fue la consigna que Jos&eacute; Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, dio hace unos d&iacute;as a quienes asist&iacute;an al <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresa-familiar-reclama-incentive-aumento_0_830467141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso de Empresa Familiar</a>. Podr&iacute;a ser una buena noticia que desde los espacios empresariales se reconozca que son las urnas las que deben decidir qui&eacute;n dirige la vida pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s, pero lo cierto es que detr&aacute;s hay algo m&aacute;s. Su motivaci&oacute;n para meterse en pol&iacute;tica ser&iacute;a la falta de reconocimiento y legitimidad que dan a los actuales interlocutores sociales y pol&iacute;ticos que aceptan medidas como la subida del salario m&iacute;nimo sin primar la mentalidad empresarial. Vamos que aceptan las reglas porque no hay otras, pero no a los equipos que juegan el partido, aunque sean de su propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Imagino que para Entrecanales lo que acaba de pasar en Brasil debe resultar doblemente inspirador. Por un lado, el pr&oacute;ximo ministro de Econom&iacute;a del nuevo presidente Bolsonaro, el ultraliberal Paolo Gaudes, es un experimentado empresario millonario de 69 a&ntilde;os que lo primero que va a hacer es sanear las finanzas brasile&ntilde;as, aunque para ello tenga que vender todas las empresas estatales &ndash;algo que a Bolsonaro no le parece del todo mal mientras no sea las venda a los chinos. Por otro lado, tambi&eacute;n debe ser estimulante lo que representa el triunfo del exmilitar: la vuelta a ese pasado que, a su juicio, fue mejor. La victoria de los valores tradicionales que ponen orden a esta decadencia en la que, seg&uacute;n Entrecanales, est&aacute; inmersa Occidente. Imagino que en esa decadencia tendr&aacute; que ver el acceso universal a los derechos y la defensa de las libertades colectivas e individuales.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, la victoria de Bolsonaro esconde muchas e inquietantes paradojas. La principal es que su victoria ha sido en las urnas. Es decir, que buena parte del pueblo brasile&ntilde;o, convencido de que no hay otra alternativa a la crisis que viven, le elige a pesar de ser un abierto defensor de la dictadura militar, de su ret&oacute;rica de odio y de ser el candidato de las &eacute;lites financieras y econ&oacute;micas que algo habr&aacute;n tenido que ver con la corrupci&oacute;n que tiene en la quiebra al pa&iacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Ronaldinho-Rivaldo-exfutbolistas-ultraderechista-Bolsonaro_0_828017655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero pensar&aacute;n como el exfutbolista del Barcelona, Rivaldo</a>: qu&eacute; m&aacute;s da lo que haga, diga o piense Bolsonaro si es un buen gestor que pondr&aacute; orden y solucionar&aacute; los problemas econ&oacute;micos de Brasil. Inmensa tristeza tanta ceguera.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s perturbador de esta elecci&oacute;n (al igual que pas&oacute; con Trump) &ndash;tal y como cuenta Naomi Klein en su libro &ldquo;Decir No, no basta&rdquo; (que hay que leer)&ndash; es el rol que est&aacute;n adoptando los medios. Estos, anestesiados por el autobombo y las cifras de audiencia, apuestan por mantener a la gente en permanente estado de shock con un c&oacute;ctel envenenado de noticias donde se mezcla el entretenimiento de masas con la vida pol&iacute;tica. Intencionadamente o no, terminan haci&eacute;ndole la portavoc&iacute;a a l&iacute;deres pol&iacute;ticos que, para alcanzar el poder, construyen relatos apocal&iacute;pticos sobre la ruptura de Espa&ntilde;a, el comunismo diab&oacute;lico y los golpes de Estado sin armas. Pero no es menos inquietante que quienes de una u otra forma colaboramos o participamos en alg&uacute;n medio, hemos mordido el anzuelo de la confrontaci&oacute;n y el fatalismo. Nosotras y nosotros tambi&eacute;n vamos poniendo nuestro granito de arena a esta muerte lenta por crispaci&oacute;n a la que est&aacute;n siendo sometidas las democracias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alternativa? Claro que la hay. Siempre la hay. Para empezar, es imprescindible dejar de contribuir a esos an&aacute;lisis y relatos catastrofistas, competitivos, injustos y belicistas. Para continuar, quiz&aacute; es tiempo de plantearse no participar en las mentiras que se vierten en nuestros entornos profesionales y que banalizamos para seguir ocupando un lugar en ese mediocre mundo del postureo. Pero, sobre todo, es necesario arrimarse y nutrirse de proyectos y cr&oacute;nicas solventes donde se usan las l&oacute;gicas de los cuidados que nos entrelazan y nos dan herramientas para defender, argumentar y activar, sin distinciones, los derechos de todas y de todos (un buen ejemplo son<a href="http://www.pikaramagazine.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los relatos que ofrecen desde P&iacute;kara cada semana</a>).
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de que, y me inspiro en el libro de Naomi Klein, sin crispaci&oacute;n y con inteligencia emocional, cuestionemos los cuentos que inevitablemente fabrican a sujetos como Trump, Salvini y ahora Bolsonaro. Cuentos que tambi&eacute;n est&aacute;n fabricando a un Pablo Casado &ldquo;sin filtros&rdquo;, a un Vox cada d&iacute;a m&aacute;s presente y a colectivos que se identifican como vulnerables cuando realmente no lo son. Cuentos que nos toman por tontos porque realmente estamos actuando como tales cuando nuestra mayor preocupaci&oacute;n es tener una vida que mostrar en Instagram. Estamos como hechizados y tragamos con ruedas de molino insolidarias, crueles y ego&iacute;stas que no tienen nada de ficci&oacute;n, que est&aacute;n generando much&iacute;simo sufrimiento y dolor. No es otra serie de Neftlix, es la vida real. Visto esto, solo cabe afirmar que no hay mejor momento para pensar en alternativas que cuando nos dicen que solo hay una. Porque si eso fuera as&iacute; tiene nombre y se llama&hellip; dictadura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/quieren-convencer-alternativa_129_1860011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Nov 2018 19:03:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos quieren convencer de que no hay alternativa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jair Bolsonaro,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No soy fatalista": Naomi Klein habla sobre Puerto Rico, la austeridad y la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/naomi-klein-puerto-rico-austeridad_1_1986757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aec7ee25-d8c3-438c-b799-77e2d7ae350d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La periodista y ensayista canadiense Naomi Klein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su nuevo libro, Naomi Klein argumenta que Puerto Rico es víctima tanto de la economía como de una tragedia natural</p></div><p class="article-text">
        El libro m&aacute;s reciente de Naomi Klein, <em>La Batalla por el Para&iacute;so: Puerto Rico y el Capitalismo del Desastre</em>, analiza los esfuerzos de recuperaci&oacute;n tras el hurac&aacute;n Mar&iacute;a. Es la primera vez que la reconocida periodista y escritora estudia el caso de Puerto Rico, bas&aacute;ndose en un viaje que realiz&oacute; a principios de a&ntilde;o. Klein convers&oacute; con el periodista de <em>the Guardian</em> Oliver Laughland sobre su libro y sobre el futuro de la isla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estuve en Puerto Rico poco despu&eacute;s del hurac&aacute;n Mar&iacute;a y me result&oacute; un trabajo especialmente fuerte. Me record&oacute; a cuando tuve que cubrir la crisis del agua en Flint, Michigan, y observ&eacute; una poblaci&oacute;n entera sin infraestructura, abandonada por el gobierno. &iquest;Qu&eacute; impacto personal tuvo en usted el haber visitado la isla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando estuve en Puerto Rico, conoc&iacute; gente de Detroit, Michigan, que estaban all&iacute; para dar charlas sobre gesti&oacute;n de emergencias y el impacto en las escuelas. Tambi&eacute;n hab&iacute;a personas de Nueva Orleans, que compart&iacute;an informaci&oacute;n sobre lo que sucedi&oacute; en el sistema educativo luego del hurac&aacute;n Katrina. Eso me pareci&oacute; conmovedor y diferente: que este tipo de intercambios de base, de una comunidad a la otra, estuvieran sucediendo tan pronto tras el desastre.
    </p><p class="article-text">
        Donde existen comunidades mayoritariamente de color, cualquier crisis econ&oacute;mica o desastre natural se convierte en un pretexto para desarmar cualquier intenci&oacute;n de autogobierno, de democracia, e imponer medidas de austeridad. Los llamados &ldquo;programas de ajuste estructural&rdquo; a menudo se llevan a cabo justo despu&eacute;s de un desastre natural, para aprovecharse del estado de emergencia de la gente. La realidad es que es muy dif&iacute;cil promover la participaci&oacute;n pol&iacute;tica cuando la gente tiene que hacer una fila de tres horas para conseguir agua y alimentos. Mantenerse con vida se convierte en un trabajo de tiempo completo. Es una t&aacute;ctica pol&iacute;tica incre&iacute;blemente c&iacute;nica, y a&uacute;n as&iacute; la gente se las arregla para resistirla, incluso bajo estas circunstancias tan extremas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que realmente me conmovi&oacute; en Puerto Rico fue ver la capacidad de organizaci&oacute;n en circunstancias casi imposibles, y creo que eso habla de la profunda historia de resistencia a la colonizaci&oacute;n que tiene la isla, y la infraestructura activista que ya exist&iacute;a antes de Mar&iacute;a, en t&eacute;rminos de resistencia a lo que los puertorrique&ntilde;os llaman 'La Junta', el consejo de control fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Yo no sab&iacute;a que el movimiento antiausteridad en Puerto Rico hab&iacute;a alcanzado su punto m&aacute;ximo justo unos meses antes de Mar&iacute;a. Las Festividades de los Mayos del a&ntilde;o pasado fueron la segunda manifestaci&oacute;n m&aacute;s masiva de Puerto Rico, siendo la mayor las protestas contra la base de la Marina estadounidense en Vieques.
    </p><p class="article-text">
        Fueron capaces de reconstruir esa infraestructura, no s&oacute;lo de resistir, sino de unirse y decir: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que queremos?&rdquo; Y yo eso no lo hab&iacute;a visto nunca. He visto resistencia ante un impacto. &ldquo;Basta. No pagaremos por vuestra crisis&rdquo;, si piensas en los movimientos masivos en las plazas en el sur de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que nunca antes hab&iacute;a visto lo que vi en Puerto Rico, que es gente reuni&eacute;ndose en comunidades como Mariana, sin agua, sin electricidad, para so&ntilde;ar juntos y decir: &ldquo;Vale. Por supuesto que no queremos que cierren nuestras escuelas, y no queremos que se venda nuestro tendido el&eacute;ctrico, y no queremos m&aacute;s austeridad, pero tambi&eacute;n sabemos que diciendo solamente 'No', no llegaremos donde queremos llegar, y las cosas como est&aacute;n son inaceptables. Entonces, &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;a ser nuestro sistema el&eacute;ctrico, en un mundo ideal? &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos transformar nuestro sistema alimentario? &iquest;C&oacute;mo deber&iacute;amos transformar nuestro sistema educativo?&rdquo; Esto es lo que me pareci&oacute; m&aacute;s emocionante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Batalla por el Para&iacute;so trata muchos temas que usted ha analizado en escritos anteriores &ndash;capitalismo del desastre, las batallas contra el neocolonialismo y la discriminaci&oacute;n arraigada&ndash;, por eso me pregunto si &eacute;sta es la primera vez que pens&oacute; en Puerto Rico en el contexto de un trabajo m&aacute;s amplio.</strong><em>La Batalla por el Para&iacute;so</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando publiqu&eacute;<em> La Doctrina del Shock</em>, comenc&eacute; a recibir invitaciones para visitar Puerto Rico y cr&iacute;ticas de puertorrique&ntilde;os por no haber hablado de la isla en mi libro. El a&ntilde;o en que se public&oacute; el libro, 2007, fue un a&ntilde;o crucial para Puerto Rico.
    </p><p class="article-text">
        En 2006, los puertorrique&ntilde;os experimentaron un shock extremo cuando caducaron las tasas impositivas que se les hab&iacute;an ofrecido a empresas estadounidenses para construir f&aacute;bricas en Puerto Rico. &Eacute;se fue el comienzo de la actual crisis de deuda. As&iacute; que ya estaban con muchos problemas, cuando encima lleg&oacute; la crisis financiera mundial, haciendo tambalear la econom&iacute;a de Puerto Rico. Y eso se convirti&oacute; en el pretexto para poner en pr&aacute;ctica severas medidas de austeridad. Peor que en Grecia, peor de lo que se llev&oacute; a cabo en el sur de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero no, no hab&iacute;a visitado Puerto Rico. Estaba gestionando las cosas para ir, y luego supe de un grupo de acad&eacute;micos de la Universidad de Puerto Rico, que formaron una organizaci&oacute;n llamada PAReS, que me invitaron m&aacute;s o menos un mes despu&eacute;s del paso de Mar&iacute;a, dici&eacute;ndome: &ldquo;Tienes que venir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las im&aacute;genes m&aacute;s recordadas de los d&iacute;as posteriores al paso del hurac&aacute;n es la de Donald Trump visitando San Juan y lanzando rollos de papel a una multitud de gente mientras se paralizaban los esfuerzos de recuperaci&oacute;n en la isla. Fue un momento que enfureci&oacute; a mucha gente. &iquest;Qu&eacute; cree usted que dice esa imagen sobre la respuesta del actual gobierno ante el desastre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que toda la respuesta de este gobierno ha expresado una indiferencia total hacia la vida de los puertorrique&ntilde;os, incluido aquel momento en que el presidente lanz&oacute; rollos de papel, pero tambi&eacute;n el show que mont&oacute; con el gobernador Ricardo Rossell&oacute; sobre lo afortunados que fueron los puertorrique&ntilde;os porque supuestamente casi no hab&iacute;a muerto gente.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, creo que el n&uacute;mero oficial de fallecidos era de 16. El d&iacute;a siguiente eran 64, lo cual es significativo, porque Rossell&oacute; fue completamente c&oacute;mplice del gobierno de Trump en el encubrimiento del n&uacute;mero oficial de muertos al detener activamente el conteo de fallecidos.
    </p><p class="article-text">
        Creo que, m&aacute;s que el momento en que lanz&oacute; rollos de papel, el momento que mejor lo define fue cuando durante esa visita dijo: &ldquo;Qu&eacute; afortunados sois. Esto no ha sido como Katrina&rdquo;. Y ahora sabemos, gracias a un estudio reciente de Harvard que se public&oacute; en el <em>New England Journal of Medicine</em>, que el n&uacute;mero de muertos probablemente ascendi&oacute; a 5.000 o m&aacute;s. Creo que toda la respuesta del gobierno fue insultante y un encubrimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por supuesto que es dif&iacute;cil hablar de forma contraf&aacute;ctica, pero me pregunto, dada la larga historia de explotaci&oacute;n de la isla, si usted piensa que un gobierno dem&oacute;crata hubiera actuado de otra forma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una buena pregunta, pero no s&eacute; si puedo responderla. S&iacute; pienso que el enchufismo en muchos contratos parece ser peor durante gobiernos republicanos. Algunos de estos contratos fueron entregados como si fueran huchas para contratistas con conexiones pol&iacute;ticas aunque no tuvieran ninguna experiencia o fueran incre&iacute;blemente ineptos.
    </p><p class="article-text">
        Esto ya lo hemos visto en Irak, o en Nueva Orleans tras el hurac&aacute;n Katrina. Pero fue Obama quien aprob&oacute; la Ley Promesa. Fue Obama quien firm&oacute; las designaciones de los siete miembros de La Junta. Est&aacute; muy pero muy claro que la mayor causa de muerte no fue el impacto inicial de la tormenta, sino el colapso de la infraestructura, y el colapso no hubiera sucedido sin m&aacute;s de una d&eacute;cada de asfixiante austeridad econ&oacute;mica. No se puede culpar s&oacute;lo a Trump por eso. Es una culpa absolutamente compartida con los dem&oacute;cratas y con Obama.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estamos muy cerca de las elecciones de mitad de legislatura y cientos de miles de puertorrique&ntilde;os est&aacute;n abandonando la isla para asentarse en Estados Unidos, la mayor&iacute;a elige Florida, un estado clave pol&iacute;ticamente. &iquest;Usted cree que el tratamiento de Puerto Rico tendr&aacute; peso en este ciclo electoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, eso espero. Los republicanos han hecho enfadar a mucha gente de Florida, porque adem&aacute;s all&iacute; vive una comunidad muy grande de haitianos y el gobierno de Trump les ha quitado el estatus de &ldquo;inmigrantes temporalmente protegidos&rdquo; a decenas de miles de haitianos. Eso no s&oacute;lo afecta a esas personas, que de todas formas no tienen derecho a votar porque no son ciudadanos estadounidenses, sino que son parte de redes, son parte de comunidades y muchos haitianos s&iacute; votan.
    </p><p class="article-text">
        Muchos puertorrique&ntilde;os que ya viven en Florida ahora est&aacute;n recibiendo a familiares que, si est&aacute;n registrados, podr&aacute;n votar, y creo que ellos tambi&eacute;n est&aacute;n muy enfadados. Es una situaci&oacute;n muy ventajosa para los que quieren despoblar parcialmente a la isla y les da oportunidades para apropiarse de tierras para desarrollos tur&iacute;sticos, pero s&iacute; que cambia la demogr&aacute;fica electoral de una forma significativa, en un estado clave como Florida que puede definir elecciones. As&iacute; que creo que esto puede derivar en repercusiones pol&iacute;ticas importantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este momento, la dicotom&iacute;a central en Puerto Rico es entre un movimiento de base que busca una forma de recuperaci&oacute;n radical e innovadora y el gobierno actual, con su agenda de austeridad y privatizaciones. </strong><strong>Como le dijo a usted Manuel Laboy Rivera, secretario de comercio puertorrique&ntilde;o, las decisiones pol&iacute;ticas que se tomen durante el pr&oacute;ximo a&ntilde;o determinar&aacute;n el futuro de la isla durante los pr&oacute;ximos 50 a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; lado de la dicotom&iacute;a cree usted que &ldquo;ganar&aacute;&rdquo;? &iquest;Tiene esperanzas en lo que pueda suceder en el futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo esperanzas en una nueva formaci&oacute;n pol&iacute;tica en Puerto Rico representada por JunteGente, una coalici&oacute;n que surgi&oacute; tras Mar&iacute;a y que est&aacute; generando reuniones por todo el archipi&eacute;lago para presentar una plataforma que sea realmente popular y coherente.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la alcaldesa Carmen Yul&iacute;n Cruz es una importante voz pol&iacute;tica en Puerto Rico, que de muchas formas est&aacute; recogiendo estas voces y enfrent&aacute;ndose a las fuerzas que quieren privatizar la isla. Pero es realmente muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Mercedes Mart&iacute;nez, directora de la Federaci&oacute;n de Maestros de Puerto Rico, dice: &ldquo;Los capitalistas nunca duermen&rdquo;. Ella dice mucho esa frase, porque cuando los sindicatos o los grupos progresistas logran alguna victoria, deben volver a pelear las mismas batallas una y otra vez. Los sindicatos han ganado varias veces y han logrado detener varios intentos de cerrar las mismas escuelas, pero la lucha no se detiene nunca.
    </p><p class="article-text">
        No suelo definirme como una optimista, pero tampoco soy fatalista. No soy fatalista porque veo que los movimientos populares est&aacute;n aprendiendo de otros movimientos e intentando ver c&oacute;mo pueden hacer mejor las cosas, y evolucionar, y convertirse en nuevas formaciones pol&iacute;ticas, y meterse en la pol&iacute;tica electoral. En Puerto Rico veo esto a un nivel que no lo he visto en ninguna otra situaci&oacute;n post desastre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oliver Laughland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/naomi-klein-puerto-rico-austeridad_1_1986757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Aug 2018 18:22:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No soy fatalista": Naomi Klein habla sobre Puerto Rico, la austeridad y la izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naomi Klein,Puerto Rico,Huracanes,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo llaman "conflicto catalán" y no lo es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llaman-conflicto-catalan_132_3061665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es muy impactante la forma en la que las sociedades de forma mayoritaria pueden normalizar e incluso banalizar la corrupción, la precariedad, la desigualdad, las carencias de participación democrática y la represión</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defender&eacute; hasta la muerte tu derecho a decirlo&rdquo;</em>: c&eacute;lebre frase que se atribuye err&oacute;neamente al ilustrado franc&eacute;s, Voltaire, pero que en realidad es de su bi&oacute;grafa, Evelyn Beatrice Hall y que define atemporalmente ese principio democr&aacute;tico b&aacute;sico que sigue siendo necesario reivindicar a&uacute;n hoy en pleno siglo XXI y que a las autoras nos sirve de perfecta introducci&oacute;n al presente art&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado estos d&iacute;as de lo que diagnostic&oacute; Naomi Klein a trav&eacute;s de su &ldquo;Doctrina del shock&rdquo; y que es necesario repetir para llegar a asimilar que, efectivamente, estamos siendo v&iacute;ctimas de ello. Klein demostr&oacute; c&oacute;mo circunstancias excepcionales -sea una cat&aacute;strofe natural o, por ejemplo, el miedo infundido por la posesi&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva- que sucedan en un momento determinado ante una poblaci&oacute;n desorientada, son elementos id&oacute;neos para que el poder se atreva a aplicar duras medidas econ&oacute;micas o pol&iacute;ticas que, en otras circunstancias, no tendr&iacute;an &eacute;xito. Por ejemplo, el hurac&aacute;n Katrina no s&oacute;lo se llev&oacute; por delante a la ciudad de Nueva Orleans, sino que se aprovech&oacute; la gran cat&aacute;strofe para implementar recortes de derechos b&aacute;sicos y pol&iacute;ticas neoliberales, que en otros momentos no habr&iacute;an sido posibles: sobre la destrucci&oacute;n, la creaci&oacute;n de un sistema nuevo, el neoliberalismo m&aacute;s vergonzante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la aplicaci&oacute;n de esta Doctrina del capitalismo m&aacute;s salvaje la que se comenz&oacute; a poner en pr&aacute;ctica, aqu&iacute;, durante la crisis financiera de 2006 -sin obviar que no fuimos las &uacute;nicas v&iacute;ctimas de un cataclismo econ&oacute;mico con consecuencias a gran escala. Gracias a la crisis y apelando a ella se arras&oacute; con las condiciones de nuestro modelo econ&oacute;mico y social previo basado en los principios del llamado &ldquo;estado del bienestar&rdquo;, como concesi&oacute;n temporal a quienes hist&oacute;ricamente hab&iacute;an conquistado los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos. El capitalismo a ultranza acechaba el momento m&aacute;s oportuno para imponerse, de ah&iacute; que no s&oacute;lo no nos hayamos recuperado de la crisis sino todo lo contrario, hemos sido despojados poco a poco de servicios p&uacute;blicos, que han sido traspasados a las empresas acechantes. Los recortes en educaci&oacute;n y sanidad p&uacute;blicas han sido explicados, por ejemplo, desde criterios de necesidad, de escasez de fondos. Las empresas se hab&iacute;an arruinado, nos dec&iacute;an, por eso fue necesario bajar salarios y, sin embargo, los miles de millones de euros de ganancias, a costa de precarizar el trabajo, fueron aprovechados por algunos empresarios para realizar cuantiosas donaciones para la investigaci&oacute;n de enfermedades sin que faltara una buena campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n para encumbrarlos; un miserable proceso de privatizaci&oacute;n del derecho a la salud al que s&oacute;lo se puede acceder a trav&eacute;s del favor del millonario oportuno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estas injustas pol&iacute;ticas, la gente se ech&oacute; a la calle, pues su organizada voz colectiva fue la &uacute;nica herramienta que quedaba para protestar. El 15 M fue una clara muestra de que la gente podr&iacute;a lograr grandes cambios desde el leg&iacute;timo ejercicio del derecho a la libertad de expresi&oacute;n y de manifestaci&oacute;n. A este fen&oacute;meno social le siguieron numerosas y multitudinarias manifestaciones ciudadanas que se intentaron criminalizar por parte del poder a trav&eacute;s de todos los medios posibles. Mediante la denominada &ldquo;ley mordaza&rdquo;, para impedir y obstaculizar derechos fundamentales a trav&eacute;s de multas administrativas -forma discreta y da&ntilde;ina de disuadir- y la mordaza penal -reguero de procedimientos penales atentatorios contra la libertad de expresi&oacute;n-. El intento de reprimir derechos y libertades p&uacute;blicas obtuvo una amplia contestaci&oacute;n social y una opini&oacute;n p&uacute;blica mayoritariamente contraria a esta represi&oacute;n de derechos fundamentales. Muchos jueces tampoco estaban dispuestos a enjuiciar hechos no delictivos, como la concentraci&oacute;n &ldquo;Rodea el Congreso&rdquo; o los escraches a los representantes pol&iacute;ticos. No sucedi&oacute; lo mismo con la Audiencia Nacional que pas&oacute; de enjuiciar a terroristas a investigar a tuiteros, titiriteros y artistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto social, emergi&oacute; &ldquo;la cuesti&oacute;n catalana&rdquo;: un conflicto pol&iacute;tico de grand&iacute;sima envergadura que ha provocado un enorme shock como consecuencia del lamentable nivel pol&iacute;tico de nuestros gobernantes quienes, haciendo dejaci&oacute;n de sus funciones se parapetaron tras los jueces, judicializando un problema pol&iacute;tico y, contribuyendo as&iacute;, a criminalizar social y penalmente una opci&oacute;n pol&iacute;tica leg&iacute;tima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese preparado caldo de cultivo provoc&oacute; las circunstancias id&oacute;neas para generar un <em>estado de shock</em> que acometiera una involuci&oacute;n democr&aacute;tica sin precedentes desde la Transici&oacute;n. Hemos asistido a una devastaci&oacute;n de los pilares b&aacute;sicos del Estado de derecho. Sin tapujos y sin disimulos porque, recordemos, es tras la destrucci&oacute;n de las estructuras preexistentes, cuando emerge sin pudor el talante de un estado con tendencia al autoritarismo que acecha el momento propicio para abordar medidas autoritarias, recentralizadoras, con ayuda de las fuerzas policiales y del Fiscal General. Sin olvidar el papel de la Audiencia Nacional. Todos estos elementos se pusieron a la labor de reprimir violentamente lo que se debi&oacute; haber resuelto a trav&eacute;s de los cauces oportunos existentes en una democracia, como el di&aacute;logo y el reconocimiento del derecho a decidir de los pueblos. Sin embargo, el gobierno de Rajoy persigui&oacute; desde el principio las condiciones &oacute;ptimas para una polarizaci&oacute;n social dinamitadora de la convivencia y propiciadora del &ldquo;shock&rdquo; que necesitaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el revestimiento aparentemente judicial de la acci&oacute;n represiva, monitoreada desde el Gobierno, a trav&eacute;s del reprobado Fiscal General del Estado, hemos asistido a una de las mayores cargas policiales de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Europa: la jornada del 1 de octubre en Catalunya, con cerca de 1.000 personas que requirieron asistencia m&eacute;dica, contra una poblaci&oacute;n que sali&oacute; a votar en una consulta popular, previamente anulada. No hubo ning&uacute;n detenido, lo que demuestra lo gratuita y desproporcionada que fue la carga policial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto al Fiscal General del Estado anunciar detenciones a 400 alcaldes catalanes; tambi&eacute;n anunci&oacute; que pedir&iacute;a la prisi&oacute;n provisional para quienes hab&iacute;an impulsado el Proc&eacute;s catal&aacute;n desde el Parlament. Y por fin, present&oacute; una querella contra los miembros del Govern y de la Mesa del Parlament. Previamente, la Fiscal&iacute;a hab&iacute;a impulsado acciones penales contra dos activistas que organizaron las manifestaciones de los d&iacute;as 20 y 21 de septiembre, consiguiendo que ingresaran en prisi&oacute;n provisional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni los delitos de rebeli&oacute;n y sedici&oacute;n pueden calificar estos hechos, consistentes en ejercer el derecho de representaci&oacute;n pol&iacute;tica y cumplir el programa pol&iacute;tico para el que fueron elegidos los ahora querellados ni debieran haberse considerado como sedici&oacute;n las movilizaciones de cerca de dos millones de personas, las mismas que eligieron libremente a su gobierno cuando concurrieron a las elecciones auton&oacute;micas all&aacute; por el 27 de octubre de 2017.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Inquietante parece el hecho de que se incluya en la querella del fiscal que los escraches, las movilizaciones ciudadanas y la organizaci&oacute;n de la protesta social sean insurrecciones violentas para perseguir un objetivo pol&iacute;tico.&nbsp; Muy alarmante que el Tribunal Supremo haya asumido todos y cada uno de los elementos de esta represi&oacute;n, reescribiendo, de paso, el significado de los derechos fundamentales en juego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se equivocan cuando lo llaman &ldquo;la cuesti&oacute;n catalana&rdquo; y puede que fuera as&iacute; antes, pero no ahora. Un Estado de Derecho debe garantizar la separaci&oacute;n de poderes y los hechos demuestran una actuaci&oacute;n judicial basada en interpretaciones de car&aacute;cter pol&iacute;tico. Hace tan s&oacute;lo unos a&ntilde;os nadie habr&iacute;a cre&iacute;do posible que gran parte de un gobierno pudiera acabar en prisi&oacute;n en nuestro pa&iacute;s. Un esc&aacute;ndalo que, sin embargo, no s&oacute;lo ha sido normalizado sino justificado. El estado de shock ha propiciado el proceso de involuci&oacute;n democr&aacute;tica que nos ha llevado a situaciones tan lacerantes como que en un plat&oacute; de televisi&oacute;n en prime time el p&uacute;blico arranque a aplaudir al anunciar el env&iacute;o a prisi&oacute;n de Carme Forcadell, la presidenta del Parlamento catal&aacute;n, por una decisi&oacute;n parlamentaria y adoptada en el ejercicio de su cargo. Eso hace unos a&ntilde;os no habr&iacute;a sido posible. Sin embargo, a pesar de las grandes manifestaciones pidiendo la libertad de los presos pol&iacute;ticos, sigue siendo una gran mayor&iacute;a del Estado la que justifica y aplaude medidas que cre&iacute;amos relegadas a las cr&oacute;nicas de otros tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy impactante la forma en la que las sociedades de forma mayoritaria pueden normalizar e incluso banalizar la corrupci&oacute;n, la precariedad, la desigualdad, las carencias de participaci&oacute;n democr&aacute;tica y la represi&oacute;n. Pero, adem&aacute;s de Naomi Klein, sobre este proceso social de &ldquo;banalizaci&oacute;n del mal&rdquo; ya nos alert&oacute; d&eacute;cadas atr&aacute;s otra mujer, Hannah Arendt, para explicar el proceso de aceptaci&oacute;n de la barbarie nazi en toda una sociedad culta y adelantada, como lo era la alemana. Tal vez por lo extremo del caso sea m&aacute;s sencillo aplicarlo a cualquier proceso social de p&eacute;rdida de derechos y valores, en los que la sumisi&oacute;n y aceptaci&oacute;n de las situaciones conducen al peligro de la <em>banalizaci&oacute;n del mal</em>, que ya se est&aacute; dando en otros pa&iacute;ses de Europa a trav&eacute;s de un ascenso inusitado de la extrema derecha que ha llegado a ocupar este fin de semana masivamente las calles de Varsovia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El terreno pues, se ha vuelto f&eacute;rtil para que germinen las peores actitudes y talantes que acechaban a la espera del momento oportuno. Mientras la mayor parte de la sociedad acepta de buen grado esta inusitada represi&oacute;n. Pero que nadie se lleve a enga&ntilde;o: cuando la represi&oacute;n se activa ya no hay qui&eacute;n la grad&uacute;e. La represi&oacute;n tiene, adem&aacute;s, car&aacute;cter expansivo: ni se detendr&aacute; en el territorio catal&aacute;n ni se limitar&aacute; a la cuesti&oacute;n soberanista. O lo enfrentamos como lo que es, una involuci&oacute;n democr&aacute;tica que puede plasmarse en los pr&oacute;ximos meses en una nueva reforma reaccionaria de la Constituci&oacute;n o sufriremos en nuestras propias carnes ser las pr&oacute;ximas v&iacute;ctimas de esta escalada represiva. Y entonces, quiz&aacute;s, ya no quede nadie para salvarnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Elbal, Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llaman-conflicto-catalan_132_3061665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2017 20:32:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo llaman "conflicto catalán" y no lo es]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Corrupción,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naomi Klein: "No podemos ganar a los nacionalistas siendo mejores nacionalistas que ellos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/naomi-klein-podemos-nacionalistas-mejores_128_3074438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fafe301c-b756-4ff1-b1d2-6f28315a6c45_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Naomi Klein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora canadiense está en Barcelona para hablar de su libro, del independentismo y del Gobierno de Mariano Rajoy, al que acusa de estar practicando la "doctrina del shock" con la población española</p><p class="subtitle">Ser independiente sin más no cambia el poder hegemónico del capital transnacional. No cambia tu destino, no cambia el hecho de que el cambio climático va a redibujar las fronteras por ti, no cambia las desigualdades</p><p class="subtitle">El jueves participa en un único acto público de apoyo a la alcaldesa Ada Colau</p></div><p class="article-text">
        Viene de comer con Yanis Varoufakis, que <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/politica/Varoufakis-exconsellers-encarcelados-politicos-avergonzado_0_705879710.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; en Barcelona para hablar del conflicto catal&aacute;n</a>. Est&aacute;n de acuerdo en <a href="https://diem25.org/catalunya-es-un-problema-europeo-que-exige-una-solucion-europea-yanis-varoufakis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi todo</a>: &ldquo;Creo que se deber&iacute;a suprimir el art&iacute;culo 155 y liberar a las personas que han sido encarceladas, llevar a cabo un proceso democr&aacute;tico y que el conflicto se solucione a trav&eacute;s de la no violencia&rdquo;, ha dicho esta ma&ntilde;ana en la presentaci&oacute;n de su &uacute;ltimo libro, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-decir-no-no-basta/257362" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Decir NO no basta</em></a>, editado por Paid&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha dicho que Rajoy est&aacute; practicando la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_doctrina_del_shock" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doctrina del shock</a> que describi&oacute; en su segundo libro, y que consiste en inyectar pol&iacute;ticas neoliberales, como la privatizaci&oacute;n o la austeridad, aprovechando o produciendo una cat&aacute;strofe que deje aterrorizada a la poblaci&oacute;n. Puede ser un tsunami, una crisis financiera o, aparentemente, la crisis catalana. Klein asegura que Rajoy ha creado &ldquo;una atm&oacute;sfera de crisis nacional permanente&rdquo; y que se trata de una estrategia premeditada &ldquo;para desviar la atenci&oacute;n de los fracasos de su Gobierno centr&aacute;ndose en una ret&oacute;rica hipernacionalista&rdquo;.
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         La canadiense se declara defensora de la autodeterminaci&oacute;n de los pueblos y observa que ser&iacute;a inimaginable que el Gobierno de Justin Trudeau arrestara al de Quebeq por organizar un refer&eacute;ndum independentista. Su &uacute;ltimo libro es un manifiesto urgente para contrarrestar, precisamente, las &ldquo;pol&iacute;ticas del shock&rdquo;, con Donald Trump como modelo protagonista. Klein lo considera una especie de obra de arte dist&oacute;pico que nos muestra el mundo en el que vivimos, llevado a su conclusi&oacute;n l&oacute;gica y devastadora.
    </p><p class="article-text">
        Como Adam Curtis, que <a href="http://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/Adam-Curtis-necesitamos-combatir-nacionalismo_0_705180457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estuvo en Madrid esta semana</a>, la famosa autora de <em>No Logo</em> piensa que la &uacute;nica manera de combatir la ola nacionalista pasa por ofrecer una visi&oacute;n ut&oacute;pica del futuro, un plan que complemente la resistencia (a la guerra, a los recortes, a las pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n) con un pacto ilusionante que limpie el desencanto de la poblaci&oacute;n. Sus ejemplos en este sentido son Bernie Sanders y Jeremy Corbyn, l&iacute;der del Partido Laborista brit&aacute;nico. Y Ada Colau, con la que comparte cartel en <a href="https://barcelonaencomu.cat/es/node/2782" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una esperada conferencia</a> que tendr&aacute; lugar este jueves 9 de noviembre a las 19h en el Auditori del Centre C&iacute;vic Cotxeres de Sants.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El t&iacute;tulo del libro viene de una conversaci&oacute;n con Alexis Tsipras justo antes de ser elegido como presidente de Grecia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tsipras estaba seguro de que era el momento de decir no, de oponer resistencia. Pero yo creo que ya no basta: necesitamos nuestra propia estrategia, nuestras propias soluciones. Y creo que lo que ha sucedido en Grecia es un ejemplo del peligro que corremos si no establecemos una visi&oacute;n alternativa de futuro y conseguimos traer a la ciudadan&iacute;a a ese lugar. No basta con estar furiosos contra las &eacute;lites y resistir a un gobierno injusto. El gran triunfo del neoliberalismo ha sido convencernos de que sin ellos no hay alternativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nosotros o el caos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto: sin nosotros es el caos: terrorismo, inflaci&oacute;n, colapso econ&oacute;mico. Expulsi&oacute;n de la UE.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Usted encuentra esas visiones alternativas en Bernie Sanders y Jeremy Corbyn.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero tambi&eacute;n en ciertas pol&iacute;ticas municipalistas. Creo que la energ&iacute;a que ha puesto a Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona es una pol&iacute;tica diferente, una nueva pol&iacute;tica, un nuevo espacio h&iacute;brido entre la pol&iacute;tica tradicional y los movimientos por los derechos civiles. En Italia tambi&eacute;n, a nivel municipal, hay algunas alternativas, al menos en lo que respecta al tratamiento de los refugiados. El alcalde de Palermo [Leoluca Orlando] es un gran ejemplo: estar en la primera fila de lo que llaman una crisis de refugiados puede ser una magn&iacute;fica expresi&oacute;n de humanidad, solidaridad. En EEUU tenemos a Pittsburgh, Pennsylvania. Cuando Trump dijo p&uacute;blicamente que sacaba a los EEUU del Acuerdo de Paris porque le hab&iacute;a elegido la gente de Pittsburgh, no la gente de Par&iacute;s, el alcalde de Pittsburgh sali&oacute; a declarar que, de hecho, hab&iacute;an votado por Hillary Clinton, y present&oacute; un plan de 100% energ&iacute;as renovables para 2030.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los estados, tambi&eacute;n hay esperanza. El partido verde holand&eacute;s tuvo unos prometedores resultados en las &uacute;ltimas elecciones [ganaron 14 esca&ntilde;os en 2017] y es un ejemplo de partido que no est&aacute; centrado en la personalidad de un l&iacute;der. Por otra parte, Corbyn es m&aacute;s bien un antil&iacute;der, y cuando cantan el himno en un estadio lo hacen de manera ir&oacute;nica. &iexcl;Si parece un profesor de geograf&iacute;a!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha dicho que la respuesta de Rajoy a la crisis entre Catalunya y el estado es un ejemplo cl&aacute;sico de Doctrina del Shock. &iquest;Qu&eacute; ha querido decir con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que ha visto una oportunidad de mejorar su fortuna pol&iacute;tica haci&eacute;ndose pasar por un l&iacute;der fuerte, cambiando la conversaci&oacute;n hacia el ultranacionalismo. Este es un terreno en el que claramente se siente mucho m&aacute;s c&oacute;modo y seguro de s&iacute; mismo, donde no se discute la econom&iacute;a ni el paro ni el fracaso de sus medidas. Y est&aacute; por verse c&oacute;mo aprovecha el m&eacute;todo, a&uacute;n no hemos visto el efecto que va a tener a largo plazo. Lo que est&aacute; claro es que no est&aacute; reduciendo el shock de la poblaci&oacute;n sino que aprovecha cada paso para subirlo al m&aacute;ximo posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha comparado el movimiento independentista quebequ&eacute;s con el catal&aacute;n, y ha dicho que las medidas tomadas por Rajoy le parecen incendiarias e impensables en otros sitios. Pero su cr&iacute;tica principal es a la Uni&oacute;n Europea. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente, porque es una postura moralmente corrupta. Y coincido con Varoufakis en que no es una posici&oacute;n sostenible por parte de la UE. Las fronteras cambian y cambiar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s, hay otros movimientos independentistas. Tiene que haber una manera de gestionar eso que no sea tomar partido por el Estado, independientemente de lo que haga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted misma ha dicho esta ma&ntilde;ana que la Uni&oacute;n Europea ha hecho cosas que el propio Trump no se atrever&iacute;a a hacer, como dejar morir a decenas de miles de inmigrantes en sus costas o colaborar para que los manden a sitios que son lo m&aacute;s parecido que tenemos a campos de concentraci&oacute;n. &iquest;Podemos esperar que defiendan la autodeterminaci&oacute;n de Catalunya cuando han asimilado y burocratizado estos procesos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad. El linaje progresista del proyecto europeo se ha ca&iacute;do en pedazos. Y lleva mucho tiempo cay&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay un futuro para la Uni&oacute;n Europea? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estar&iacute;a dispuesta a darle a Varoufakis una oportunidad. Est&aacute;n construyendo un movimiento para transformar la Uni&oacute;n Europea. Es muy ilusionante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y una nueva visi&oacute;n del futuro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. &iexcl;Hoy he aceptado formar parte de su gabinete de asesores!
    </p><p class="article-text">
        <strong>La independencia catalana tambi&eacute;n ofrece una visi&oacute;n, pero no es nueva.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dentro del proyecto independentista catal&aacute;n hay m&aacute;s de una visi&oacute;n. Y es peligroso asumir que la que a ti te gusta es la que va a prevalecer al final. No podemos ganar a los nacionalistas siendo mejores nacionalistas que ellos. Est&aacute; pasando en toda Europa. Como [Jean-Luc] Melenchon visti&eacute;ndose con la bandera con este discurso de ser el m&aacute;s franc&eacute;s de los franceses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sentido tiene crear nuevas fronteras cuando sabemos que el cambio clim&aacute;tico las va a cambiar de manera poco democr&aacute;tica en un futuro no muy lejano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy agn&oacute;stica en lo que se refiere a la independencia. Un movimiento independiente es excitante siempre que se trate de liberar a un grupo grande de gente para recuperar el poder en este contexto de crisis que vivimos ahora. Ser independiente sin m&aacute;s -tener tus propias fronteras- no cambia el poder hegem&oacute;nico del capital transnacional. No cambia tu destino, no cambia el hecho de que el cambio clim&aacute;tico va a redibujar esas fronteras por ti, no cambia las desigualdades. Solo si cambias estas estructuras, entonces la independencia ser&aacute; liberadora.
    </p><p class="article-text">
        Pensar que la independencia sola puede hacerte fuerte contra los poderes transnacionales es una fantas&iacute;a peligrosa. Especialmente ahora que la gente necesita desesperadamente algo que les haga recuperar el control de sus vidas. Eso fue lo que pas&oacute; con el Brexit, con Trump. Un intento desesperado de una poblaci&oacute;n desesperada por demostrar que todav&iacute;a pueden tener poder sobre algo. El sistema est&aacute; roto y te quieres salir. Pero lo que importa no es c&oacute;mo sales sino lo que haces despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/naomi-klein-podemos-nacionalistas-mejores_128_3074438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Nov 2017 21:10:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naomi Klein: "No podemos ganar a los nacionalistas siendo mejores nacionalistas que ellos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naomi Klein,Referéndum 1-O,Cambio climático,Libros,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva doctrina del shock: en un mundo en crisis, todavía puede vencer la moralidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctrina-crisis-todavia-vencer-moralidad_129_3163874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9bb7d97-d71c-42c1-bb58-abc79f6215f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva doctrina del shock: en un mundo en crisis, todavía puede vencer la moralidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jeremy Corbyn, Bernie Sanders y Podemos en España han demostrado que puede tener éxito una estrategia audaz y decente. Esta verdad debe empoderar a la izquierda</p><p class="subtitle">En todo el mundo, la izquierda tiene el imperativo moral de ganar. Hay mucho en juego y queda muy poco tiempo como para conformarnos con menos.</p></div><p class="article-text">
        Vivimos tiempos aterradores. Desde jefes de Estado que <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/aug/09/trump-brink-nuclear-war-stop" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuitean amenazas nucleares</a>, a regiones enteras arrasadas por desastres naturales, pasando por&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2017/jun/03/mediterranean-refugees-migrants-deaths" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de migrantes</a> que se ahogan en las costas de Europa y por&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/sep/24/germany-elections-afd-europe-immigration-merkel-radical-right" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos abiertamente racistas</a> que avanzan electoralmente: pareciera que hay muchas razones para ser pesimistas sobre nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Por poner un ejemplo, el Caribe y el sur de Estados Unidos se encuentran&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/sep/11/threat-climate-change-hurricane-harvey-irma-droughts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en medio de una temporada de huracanes sin precedentes</a> y son golpeados por tormenta tras tormenta. Puerto Rico &ndash;arrasado por Irma y luego por Mar&iacute;a&ndash;&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2017/sep/22/puerto-rico-hurricane-maria-dam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tiene electricidad</a> y la situaci&oacute;n podr&iacute;a extenderse durante meses. Adem&aacute;s, sus sistemas de agua corriente y de comunicaci&oacute;n se han visto muy afectados. Sin embargo, igual que sucedi&oacute; tras el <a href="https://www.theguardian.com/us-news/ng-interactive/2015/aug/17/hurricane-katrina-timeline" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hurac&aacute;n Katrina</a>, el gobierno brilla por su ausencia. Donald Trump est&aacute; demasiado ocupado intentando que echen a los atletas que se atreven a hacer visible la violencia racial. Todav&iacute;a no se ha anunciado ning&uacute;n <a href="https://www.nbcnews.com/news/us-news/hurricane-maria-puerto-ricans-plead-more-federal-aid-devastated-island-n804671" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paquete de ayudas federales a Puerto Rico</a>. Y los buitres ya sobrevuelan la isla: la prensa sugiere que la &uacute;nica forma que tiene Puerto Rico de&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2016/02/02/business/dealbook/puerto-rico-power-authoritys-debt-is-rooted-in-free-electricity.html?_r=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volver a tener electricidad</a> es vendiendo las empresas de servicio el&eacute;ctrico. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es el fen&oacute;meno que yo llamo <a href="https://www.theguardian.com/books/2007/sep/15/politics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Doctrina del Shock</a>: el aprovechamiento de crisis desgarradoras para introducir pol&iacute;ticas que destruyen los recursos p&uacute;blicos y enriquecen a&uacute;n m&aacute;s a una peque&ntilde;a &eacute;lite. Hemos visto este c&iacute;rculo repetirse una y otra vez: despu&eacute;s de la crisis financiera del 2008 y ahora en el Reino Unido, donde los conservadores planean aprovechar el Brexit para lograr que se aprueben desastrosos acuerdos corporativos sin debate alguno. 
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            </figure><p class="article-text">
        Vivimos en una &eacute;poca en la que es imposible separar una crisis de las otras. Todas son parte de un mismo proceso en el que se refuerzan y se profundizan, igual que una bestia de muchas cabezas que se arrastra por el suelo. Podr&iacute;amos pensar de la misma manera sobre el actual presidente de Estados Unidos. Es dif&iacute;cil definirlo con pocas palabras. &iquest;Hab&eacute;is visto esa cosa horrible que est&aacute; tapando las cloacas de Londres, el llamado &ldquo;fatberg&rdquo;? Trump es el equivalente pol&iacute;tico de eso. Una mezcla de todo lo que es nocivo en la cultura, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica, todo junto en una masa auto-adhesiva. Y ahora nos damos cuenta de que es muy dif&iacute;cil deshacernos de ella.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los momentos de crisis no tiene por qu&eacute; seguir siempre el camino de la Doctrina del Shock: no tienen por qu&eacute; convertirse en oportunidades para que los m&aacute;s ricos acumulen a&uacute;n m&aacute;s. Tambi&eacute;n pueden ser momentos en los que encontremos lo mejor de nosotros mismos. 
    </p><p class="article-text">
        Todos vimos qu&eacute; pas&oacute; despu&eacute;s del incendio de la torre Grenfell. Cuando los responsables hicieron mutis por el foro, <a href="https://www.theguardian.com/voluntary-sector-network/2017/jun/26/grenfell-tower-fire-residents-donations-support-community-foundations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comunidad se uni&oacute;</a>, se cuid&oacute; entre s&iacute;, organizaron donaciones y protegieron tanto a los supervivientes como a los fallecidos. Y esto contin&uacute;a, a 100 d&iacute;as del incendio, cuando &ndash;escandalosamente&ndash; <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2017/sep/13/the-grenfell-residents-still-living-in-hotels-this-is-no-normal-life" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&oacute;lo unos pocos supervivientes han sido realojados</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto no s&oacute;lo sucede a nivel de las bases: tenemos muchos y enorgullecedores antecedentes de crisis que provocaron transformaciones progresistas en toda la sociedad. Pensemos en los triunfos de los trabajadores para lograr viviendas sociales tras la Primera Guerra Mundial, o la instauraci&oacute;n de la Sanidad P&uacute;blica tras la <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2011/oct/07/nhs-uk-uncut-protest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Mundial</a>. Esto deber&iacute;a recordarnos que los momentos de profundas crisis no tienen por qu&eacute; derribarnos: tambi&eacute;n pueden ser un empuj&oacute;n para avanzar. 
    </p><h3 class="article-text">Tenemos que imaginar un mundo mejor</h3><p class="article-text">
        Pero estos triunfos transformadores nunca llegan con s&oacute;lo resistir o decirle &ldquo;No&rdquo; a la &uacute;ltima atrocidad. Para ganar en un momento de crisis, tambi&eacute;n necesitamos un audaz y vanguardista &ldquo;S&iacute;&rdquo;: un proyecto sobre c&oacute;mo reconstruir y responder a las causas subyacentes. Y ese proyecto debe ser convincente, cre&iacute;ble y, sobre todo, cautivante. Tenemos que ayudar a que la poblaci&oacute;n, recelosa y agotada, se pueda imaginar en un mundo mejor.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, <a href="https://www.theguardian.com/politics/2017/sep/22/the-inside-story-of-labours-election-shock-jeremy-corbyn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Partido Laborista nos ha demostrado que existe otro camino</a>. Un camino que habla el idioma de la decencia y la justicia, que nombra a los verdaderos responsables de este desastre, aunque sean muy poderosos. Un camino que no le teme a algunas ideas que nos hab&iacute;an dicho que hab&iacute;an desaparecido, como la distribuci&oacute;n de la riqueza y la nacionalizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos elementales. Gracias a la valent&iacute;a del laborismo, ahora sabemos que &eacute;sta no es s&oacute;lo una estrategia moral. Es una estrategia ganadora. Moviliza a las bases y activa a sectores de la poblaci&oacute;n que hac&iacute;a a&ntilde;os que hab&iacute;an dejado de participar en elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas elecciones tambi&eacute;n demostraron otra cosa: que los partidos pol&iacute;ticos no tienen que tenerle miedo a la creatividad y a la independencia de los movimientos sociales, y los movimientos sociales tienen mucho por ganar al involucrarse en la pol&iacute;tica partidaria. Esto es muy importante, porque los partidos pol&iacute;ticos tienden a ser bastante controladores, y los movimientos sociales de base cuidan mucho su independencia. Pero&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/jun/22/momentum-labour-power-socialist-values-derby-noth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la relaci&oacute;n entre el laborismo y Momentum</a> demuestra que es posible combinar lo mejor de ambos mundos y generar una fuerza m&aacute;s potente y m&aacute;s veloz que lo que podr&iacute;an lograr los partidos o movimientos por separado. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucedi&oacute; aqu&iacute; en Reino Unido es parte de un fen&oacute;meno global. Lo vimos durante <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2016/apr/18/bernie-sanders-movement-larger-than-election" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la hist&oacute;rica campa&ntilde;a de Bernie Sanders en las primarias estadounidenses</a>, alimentada por una Generaci&oacute;n Y que sabe que la pol&iacute;tica de centro no le ofrece ning&uacute;n futuro. Vimos algo parecido en Espa&ntilde;a, con el todav&iacute;a joven partido Podemos, que se construy&oacute; desde el primer d&iacute;a con el poder de los movimientos de masas. Estas campa&ntilde;as electorales ganaron fuerza r&aacute;pidamente y estuvieron cerca de llegar al poder, m&aacute;s cerca que cualquier otro programa pol&iacute;tico realmente transformador en Europa o Am&eacute;rica del Norte que yo haya visto. Pero no fue suficiente. As&iacute; que en este per&iacute;odo entre elecciones, tenemos que pensar en c&oacute;mo asegurarnos totalmente de que, la pr&oacute;xima vez, todos nuestros movimientos lleguen a la meta.
    </p><p class="article-text">
        En nuestros pa&iacute;ses, podemos y debemos hacer m&aacute;s por hacer visible la relaci&oacute;n entre la injusticia econ&oacute;mica, la injusticia racial y la injusticia de g&eacute;nero. Debemos hacer visible la conexi&oacute;n entre la macroeconom&iacute;a &ndash;que trata a las personas como un recurso descartable&ndash; y la econom&iacute;a medioambiental en la que la industria de extracci&oacute;n trata a los recursos naturales tambi&eacute;n como si fueran de usar y tirar. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos mostrar que se puede pasar de esta econom&iacute;a de usar y tirar a una sociedad basada en los principios del cuidado: cuidado del planeta y de nosotros mismos. Una sociedad donde se respete y se valore el trabajo de los cuidadores y de los que protegen a la tierra y el agua. Un mundo donde no se permita que nadie ni ning&uacute;n sitio sea descartado, ya sea mediante viviendas sociales que son trampas mortales o por huracanes que arrasan islas enteras. 
    </p><p class="article-text">
        Luchar contra el cambio clim&aacute;tico es una oportunidad &uacute;nica para construir una econom&iacute;a m&aacute;s justa y m&aacute;s democr&aacute;tica. Podemos y debemos dise&ntilde;ar un sistema en el que aquellos que contaminan paguen gran parte del costo de dejar los combustibles f&oacute;siles. Y, en pa&iacute;ses ricos como el Reino Unido y Estados Unidos, necesitamos leyes migratorias y financiaci&oacute;n internacional que reflejen cu&aacute;nto le debemos al sur del mundo, dado el papel que tuvimos hist&oacute;ricamente en desestabilizar las econom&iacute;as y el medio ambiente de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres, y dada la enorme riqueza que obtuvimos de estos pa&iacute;ses a trav&eacute;s de la esclavitud de sus ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s ambicioso, coherente y hol&iacute;stico sea el Partido Laborista en pintar un cuadro del mundo transformado, m&aacute;s cre&iacute;ble ser&aacute; un gobierno laborista. 
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo, la izquierda tiene el imperativo moral de ganar. Hay mucho en juego y queda muy poco tiempo como para conformarnos con menos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este texto es parte del discurso pronunciado por Naomi Klein en el congreso del Partido Laborista</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naomi Klein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctrina-crisis-todavia-vencer-moralidad_129_3163874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Oct 2017 17:52:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nueva doctrina del shock: en un mundo en crisis, todavía puede vencer la moralidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Naomi Klein,Estados Unidos,Puerto Rico,Europa,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naomi Klein, la madrina del movimiento antisistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/naomi-klein-madrina-movimiento-antisistema_1_3754450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79b3c6cf-aef4-48e6-b7a1-9ba89794dcfe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La autora canadiense Naomi Klein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Salvados' ha visitado este domingo a la escritora y activista, icono y portavoz del movimiento antiglobalización</p></div><p class="article-text">
        Naomi Klein estaba en Seattle cuando empezaron las manifestaciones. Era finales de noviembre de 1999 y m&aacute;s de 1.400 organizaciones, incluyendo sindicatos, organizaciones medioambientales, humanitarias, libertarias, campesinas, etc. se hab&iacute;an unido para boicotear la tercera cumbre ministerial de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, desarticulando el encuentro. Seattle fue un incendio que se extendi&oacute; a Washington, DC, donde miles de personas se manifestaron contra el Banco Mundial y el FMI.  El siglo XX con im&aacute;genes de pancartas, de caras pintadas y de brutalidad policial. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_Mundial_del_Comercio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p><p class="article-text">
        Muchos dicen que Seattle fue el principio de todo, del movimiento antiglobalizaci&oacute;n, de la resistencia anticapitalista, del 15M, de todo. Y <em>No Logo</em>, el libro que escribi&oacute; Klein a ra&iacute;z de los disturbios, fue el primer contacto con el activismo de una generaci&oacute;n entera. Diecis&eacute;is a&ntilde;os m&aacute;s tarde, podemos decir que es uno de los libros m&aacute;s influyentes del siglo XXI. Cuando Knopf lo public&oacute; en el 2000, Klein ten&iacute;a 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la canadiense se ha convertido en una de las voces m&aacute;s carism&aacute;ticas y estables del movimiento anticapitalista. Su firma aparece regularmente en el New York Times, The Nation o Democracy Now. Es normal ver su cara en los documentales sobre los abusos corporativos y los derechos civiles. Las tesis de sus libros se han convertido en parte del lenguaje, un lugar com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aprovechando la visita de Jordi Evole, que <a href="http://www.lasexta.com/programas/salvados/avances/jordi-evole-entrevista-a-naomi-klein-estamos-en-un-momento-en-que-es-una-postura-mayoritaria-ser-antisistema_201610315817764d0cf24962cc0faa5e.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista a Klein en su casa de Toronto</a>, recordamos los t&iacute;tulos que componen su trilog&iacute;a anticapitalista, tres iconos de los movimientos sociales que cambiaron el mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em><strong>No Logo: el poder de las marcas</strong></em> se titulaba en realidad <em>Taking Aim at the Brand Bullies</em> (meti&eacute;ndonos con los abusones corporativos) y es el libro que hizo que todo occidental mayor de 35 a&ntilde;os se sienta culpable entrando en un Startbucks. El primer libro de Klein se&ntilde;alaba las estrategias colonialistas de la casta del <em>global branding</em>, como Starbucks eliminando a los caf&eacute;s locales o Barnes &amp; Noble, a los libreros. O empresas como Nike o Wall-Mart, que destruyen los movimientos obreros y dinamitan el mercado llevando sus talleres a pa&iacute;ses del tercer mundo.
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo era period&iacute;stico: Klein estaba convencida de que la chispa de la resistencia a estas pr&aacute;cticas era darlas a conocer. Era el libro necesario en el momento justo. Y fue una bomba. Para muchos, su iniciaci&oacute;n a la pol&iacute;tica.
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        <em><strong>La Doctrina del Shock</strong></em> trata de explicar c&oacute;mo y en qu&eacute; momento dejamos que el capitalismo m&aacute;s exacerbado cogiera las riendas de la econom&iacute;a global. Si hoy la doctrina del shock es un lugar com&uacute;n, es gracias a este libro donde Klein describe  la estrategia de provocar o aprovechar una crisis profunda en un pa&iacute;s -un golpe militar, un desastre natural, un colapso financiero- que deje a la poblaci&oacute;n lo suficientemente vulnerable para inyectar medidas neoliberales que nadie aceptar&iacute;a en otro contexto. Del golpe de Pinochet en Chile al hurac&aacute;n Katrina, que el ide&oacute;logo Milton Friedman describi&oacute; como &ldquo;una oportunidad para reformar radicalmente el sistema educativo&rdquo; de Nueva Orleans.
    </p><p class="article-text">
        A ella se le ocurri&oacute; mientras cubr&iacute;a la segunda guerra de Irak para Harper's Bazaar. Aunque <a href="http://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/Naomi-Klein-carga-ideologia-neoliberal_0_576743121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista descarta que Espa&ntilde;a fuera un buen ejemplo</a>, era demasiado pronto. Si hubiera esperado un poco tendr&iacute;amos un cap&iacute;tulo propio en su segundo libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En <em><strong>Esto lo cambia todo</strong></em>, Klein le da la vuelta a la tortilla, y propone ingeniosamente ejecutar la doctrina del shock desde la izquierda, aprovechando la urgente crisis medioambiental para imponer medidas progresistas que reduzcan el consumo de recursos y nos ayuden a vivir de manera m&aacute;s saludable. Un plan Marshall para la tierra.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia es singular pero las pol&iacute;ticas son las de siempre: energ&iacute;as renovables, fomento del transporte p&uacute;blico y redise&ntilde;o de ciudades para acabar con el imperio del coche, paquetes de ayuda para los desastres naturales. Regulaci&oacute;n. Lee nuestra <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/plan-Marshall-salvar-tierra-dentro_0_370613033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra</a> entrevista con ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/naomi-klein-madrina-movimiento-antisistema_1_3754450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Nov 2016 18:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naomi Klein, la madrina del movimiento antisistema]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naomi Klein carga de nuevo contra la ideología neoliberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/naomi-klein-carga-ideologia-neoliberal_1_3750781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aec7ee25-d8c3-438c-b799-77e2d7ae350d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La periodista y ensayista canadiense Naomi Klein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rescatamos esta entrevista realizada por Marta Peirano a Naomi Klein en 2007</p><p class="subtitle">La economista será entrevistada en el programa 'Salvados'</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Lee <a href="http://www.eldiario.es/documentos/ladoctrina_EDIFIL20161104_0001.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">el primer cap&iacute;tulo de La doctrina del shock</a> (PDF) en el que la canadiense vincula la econom&iacute;a y los grandes desastres</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si <em>No Logo</em> (2000), el libro insignia del movimiento antiglobalizaci&oacute;n, hablaba del abuso de las multinacionales sobre los pa&iacute;ses en desarrollo y su efecto sobre la econom&iacute;a y la cultura local, el libro de Naomi Klein es la historia de otra invasi&oacute;n, la de la econom&iacute;a neoliberal en el mundo, a trav&eacute;s de una filosof&iacute;a de poder. Se llama <em>La doctrina del shock. </em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&oacute;lo una crisis, real o percibida, da lugar a un cambio verdadero -observa Milton Friedman, padre de la escuela de Chicago y superh&eacute;roe de la teor&iacute;a neoliberal- cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que flotan en el ambiente. Nuestra funci&oacute;n es desarrollar esas ideas y mantenerlas vivas hasta que lo pol&iacute;ticamente imposible se vuelve pol&iacute;ticamente inevitable&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;En ese momento -explica Klein- se abre una ventana de oportunidad en la que las normas de una sociedad democr&aacute;tica desaparecen&rdquo;. La guerra contra el terror es una guerra contra las libertades civiles de todos los norteamericanos, disfrazada de proteccionismo paternal.
    </p><h3 class="article-text">La necesidad de la crisis</h3><p class="article-text">
        En su libro, la economista canadiense compara la f&oacute;rmula de Friedman, aplicada a lo largo del mundo desde Chile a California, con las t&eacute;cnicas de interrogaci&oacute;n de la CIA en los a&ntilde;os 50. Es una analog&iacute;a dif&iacute;cil pero conceptualmente eficaz. &ldquo;Cuando la sociedad resiste a la primera ola del shock, la invasi&oacute;n, los cambios legislativos y la p&eacute;rdida de derechos civiles -contin&uacute;a- llega la segunda ola: la picana, la pistola, las bombas&rdquo;. Es el caso de Irak.
    </p><p class="article-text">
        Para Klein, la revelaci&oacute;n lleg&oacute; en Irak -donde cubr&iacute;a la invasi&oacute;n para Harper's Bazaar- y fue tomando forma durante los a&ntilde;os posteriores. La escritora not&oacute; que &ldquo;los mismos que impusieron la terapia neoliberal en Rusia despu&eacute;s de la debacle econ&oacute;mica llegaron a Bagdad a impartir sus ense&ntilde;anzas a los ministros iraqu&iacute;es&rdquo;. Mientras los otros medios contaban las bajas, ella se interesaba por los reci&eacute;n llegados y sus t&aacute;cticas insidiosas de recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el nombre de la operaci&oacute;n era ex&aacute;ctamente ese, la terapia de choque. Klein se di&oacute; cuenta de que el proceso de reconstrucci&oacute;n que impon&iacute;an las fuerzas norteamericanas ten&iacute;a poco que ver con el que necesitaban los civiles: en lugar de reconstruir el pa&iacute;s, los reci&eacute;n llegados acababan de destruirlo para poner sus franquicias sobre las ruinas. La conexi&oacute;n con los m&eacute;todos de tortura lleg&oacute; m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe id="1940724_1478277266168" src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9349/1940724/643/362/0/0/0/100/1/1" allowfullscreen="true" webkitallowfullscreen="true" mozallowfullscreen="true" scrolling="no" width="643" height="362" frameborder="0"></iframe>
    </figure><h3 class="article-text">Madrid no entr&oacute; en shock</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Los manuales de la CIA explican de manera exhaustiva c&oacute;mo crear un estado tal que devuelve al individuo a un estado infantil deshaciendo la l&oacute;gica de s&iacute; mismo, desintegr&aacute;ndole para volver a componerlo en sus propios t&eacute;rminos. Y de pronto me d&iacute; cuenta de que era lo mismo que estaban haciendo en Irak: si se puede rehacer una personalidad -argumenta Klein- tambi&eacute;n se puede rehacer un pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Klein no cree -como Friedman- que ese proceso es en verdad inevitable. La doctrina del shock no es s&oacute;lo un recuento del proceso que describe sino, sobre todo, un manual de resistencia contra el mismo. &ldquo;Identificar los signos, evitar la sorpresa, esa es la &uacute;nica forma&rdquo;. Como ejemplo, Klein cita Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los madrile&ntilde;os no estaban en estado de shock, probablemente por su experiencia en ataques terroristas y supieron reaccionar. Es un ejemplo que siempre cito en mis conferencias y que siempre asombra a todo el mundo&rdquo;.
    </p><h5 class="article-text">Esta entrevista tuvo lugar el 25 de octubre de 2007 y fue publicada originalmente en el diario ADN, hoy desaparecido.</h5><p class="article-text">
        <em>Esta entrevista tuvo lugar el 25 de octubre de 2007 y fue publicada originalmente en el diario ADN, hoy desaparecido.</em><a href="https://web.archive.org/web/20090531032527/http://www.adn.es/cultura/20071026/NWS-0752-Naomi-Klein-neoliberal-ideologia-carga.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el diario ADN</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/naomi-klein-carga-ideologia-neoliberal_1_3750781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2016 07:50:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naomi Klein carga de nuevo contra la ideología neoliberal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naomi Klein,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya no nos queda tiempo para luchar contra el cambio climático y se lo debemos, en parte, a Hillary Clinton]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tiempo-climatico-debemos-hillary-clinton_1_4061274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/161cef1d-8189-4dfd-8b04-6b455f588ab4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Clinton se equivoca al creer que puede poner a las empresas de combustibles fósiles de su lado. La situación no se puede resolver convenciendo a los megamillonarios para que hagan lo correcto.</p></div><p class="article-text">
        En la carrera presidencial de EEUU ya no quedan demasiadas certezas, pero hay algo de lo que podemos estar absolutamente seguros: a los partidarios de Clinton no les gusta nada hablar acerca del dinero de las empresas de hidrocarburos. La semana pasada, cuando una joven activista de Greenpeace cuestion&oacute; a Hillary Clinton por aceptar donaciones de empresas de combustibles f&oacute;siles, la candidata acus&oacute; a Bernie Sanders de hacer una campa&ntilde;a &ldquo;mentirosa&rdquo; de la que dijo estar &ldquo;harta&rdquo;. Mientras el intercambio verbal se volv&iacute;a viral en Internet, una sucesi&oacute;n de partidarios de peso de Clinton se apresuraban a decir que all&iacute; no hab&iacute;a pasado nada y que todos deber&iacute;amos olvidarnos del tema.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la senadora por California Barbara Boxer, la sugerencia de que ese dinero puede afectar a las pol&iacute;ticas de Clinton es &ldquo;infundada y deber&iacute;a terminar&rdquo;. &ldquo;Completamente falsas&rdquo;, &ldquo;inapropiadas&rdquo; y &ldquo;sin sustento&rdquo;, dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. Paul Krugman fue m&aacute;s lejos. En su columna del peri&oacute;dico <em>The New York Times </em>lanz&oacute; unas &ldquo;pautas generales del buen y mal comportamiento&rdquo; para el ala Sanders. &iquest;Y qu&eacute; eligi&oacute; como primera norma? Terminar con las &ldquo;insinuaciones, sin evidencia alguna, de que Clinton es corrupta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mucha artiller&iacute;a pesada para acallar un tema sin importancia. &iquest;En qu&eacute; quedamos? &iquest;Es un tema importante o no? Primero, algunos datos. La campa&ntilde;a de Clinton, incluido su Super Pac (s&uacute;per comit&eacute; de acci&oacute;n pol&iacute;tica), ha recibido una gran cantidad de dinero proveniente de empleados y lobistas registrados de empresas de hidrocarburos. De ah&iacute; viene la tan mencionada cifra de 4,5 millones de d&oacute;lares que calcul&oacute; Greenpeace, en la que se incluyen las contribuciones de los lobistas.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no es todo. Adem&aacute;s, hay una gran cantidad de dinero proveniente de otras fuentes que no se tom&oacute; en cuenta en esos c&aacute;lculos. Por ejemplo, uno de los financiadores m&aacute;s conocidos y activos de la campa&ntilde;a de Clinton es Warren Buffet. Aunque es due&ntilde;o de una gran variedad de recursos, Buffet est&aacute; metido hasta el cuello en la industria del carb&oacute;n: desde el transporte del mineral hasta la gesti&oacute;n de las centrales de carb&oacute;n m&aacute;s contaminantes del pa&iacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">"El verdadero problema no es el dinero que las corporaciones aportan a la campaña de Clinton, sino su ideología totalmente a favor de las corporaciones"</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute; todo el dinero que las empresas de hidrocarburos han inyectado directamente en la fundaci&oacute;n Clinton. Exxon, Shell, ConocoPhillips y Chevron han hecho contribuciones a la fundaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hace poco, una investigaci&oacute;n del <em>International Business Times</em> revel&oacute; que por lo menos dos de esas petroleras formaron parte de una campa&ntilde;a para presionar al Departamento de Estado, cuando Clinton era la principal responsable, por el tema de las<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/petroleo-barato-esconde-ventajas-ambiente_0_477352884.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> arenas bituminosas</a> de Alberta (Canad&aacute;), una variedad de petr&oacute;leo mucho m&aacute;s contaminante. Cient&iacute;ficos pioneros del clima, como James Hansen, han explicado que si no impedimos que ese CO2 llegue a la atm&oacute;sfera, desencadenaremos niveles catastr&oacute;ficos de calentamiento.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tuvieron estas donaciones algo que ver con el resultado de la investigaci&oacute;n? La conclusi&oacute;n del informe fue que Clinton, como secretaria de Estado, aprobaba el proyecto Alberta Clipper, un controvertido oleoducto para transportar enormes cantidades de arenas bituminosas desde Alberta hasta Wisconsin. &ldquo;Seg&uacute;n el registro federal de lobismo al que tuvo acceso el IBT&rdquo;, escriben David Sirota y Ned Resnikoff, &ldquo;tanto Chevron como ConocoPhillips ejercieron presi&oacute;n en el Departamento de Estado espec&iacute;ficamente con respecto al tema de las 'arenas petrol&iacute;feras' en los meses previos a obtener la aprobaci&oacute;n del departamento; lo mismo hizo una asociaci&oacute;n comercial financiada por ExxonMobil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lograron estas donaciones que Hillary Clinton estuviera m&aacute;s dispuesta a pensar que, a pesar de las muchas advertencias de los cient&iacute;ficos, esos oleoductos de arenas bituminosas no eran tan malos para el medio ambiente como parec&iacute;an concluir los primeros estudios del Departamento de Estado sobre el oleoducto Keystone XL? No hay ninguna prueba o, como les gusta decir a los defensores de Clinton, no se encontr&oacute; el arma homicida. Como tampoco hay ninguna prueba de que el dinero que recibi&oacute; su campa&ntilde;a de los lobistas del gas natural y de los inversores en la industria del fracking haya moldeado la (peligrosa) forma de pensar que hoy tiene Clinton, para la que este sistema se puede usar de forma segura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Es importante reconocer que la plataforma de campa&ntilde;a de Clinton incluye algunas pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas muy buenas que seguramente no le hacen ninguna gracia a los que contribuyen en su campa&ntilde;a. Esa es la raz&oacute;n por la que el sector de hidrocarburos aporta m&aacute;s dinero a los republicanos, que niegan completamente el cambio clim&aacute;tico. Aun as&iacute;, todo este caos de la financiaci&oacute;n huele muy mal, y parece empeorar d&iacute;a a d&iacute;a. Est&aacute; muy bien que el ala Sanders no se atenga a las &ldquo;pautas generales del buen y mal comportamiento&rdquo; dictadas por Krugman y no deje de hablar de dinero, en un a&ntilde;o en el que el cambio clim&aacute;tico ha contribuido a tener las temperaturas m&aacute;s altas de las que se tiene registro. Las elecciones primarias a&uacute;n no han terminado. Antes de tomar una decisi&oacute;n con la que todos deberemos vivir por un largo tiempo, los votantes del Partido Dem&oacute;crata necesitan y merecen saber todo lo que puedan.
    </p><p class="article-text">
        Eva Resnick-Day, la activista de Greenpeace de 26 a&ntilde;os que la semana pasada hizo decir a Clinton que estaba &ldquo;harta&rdquo;, tiene una perspectiva coherente y conmovedora de lo sumamente trascendental que es esta elecci&oacute;n y de todo lo que hay en juego. En respuesta a las declaraciones de Clinton de que los j&oacute;venes &ldquo;no hacen sus propias investigaciones&rdquo;, Resnick-Day explica en Democracy Now!: &ldquo;Al ser un movimiento de j&oacute;venes, hemos hecho nuestra propia investigaci&oacute;n, y es por eso que el futuro nos aterra. Los cient&iacute;ficos est&aacute;n diciendo que tenemos la mitad del tiempo que pens&aacute;bamos que ten&iacute;amos para enfrentar el cambio clim&aacute;tico antes de pasar el punto de no retorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso los j&oacute;venes (las personas que van a tener que heredar y enfrentar este problema) est&aacute;n muy preocupados. Lo que suceda en los pr&oacute;ximos cuatro u ocho a&ntilde;os podr&iacute;a determinar el futuro de nuestro planeta y el de la raza humana. Por eso estamos presentes, haciendo las preguntas dif&iacute;ciles a todos los candidatos: para asegurarnos de que quien est&eacute; en el poder no siga haciendo las cosas como se ven&iacute;an haciendo, sino que tome una posici&oacute;n firme para enfrentar el cambio clim&aacute;tico de manera significativa y profunda por el futuro de nuestro planeta&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Resnick-Day son la mejor explicaci&oacute;n de por qu&eacute; esta elecci&oacute;n presidencial no es una m&aacute;s en el ciclo electoral y de por qu&eacute; la red de relaciones empresariales de Clinton es muy alarmante, con o sin &ldquo;arma homicida&rdquo;. Independientemente de quien gane en noviembre, el pr&oacute;ximo presidente asumir&aacute; el cargo con la espalda contra la pared en lo que respecta al cambio clim&aacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En pocas palabras, nos hemos quedado sin tiempo. Los cambios est&aacute;n sucediendo m&aacute;s r&aacute;pido de lo que los modelos cient&iacute;ficos hab&iacute;an anticipado. Los hielos se derriten m&aacute;s r&aacute;pido. Los oc&eacute;anos crecen m&aacute;s r&aacute;pido. Y eso significa que los gobiernos deber&aacute;n actuar m&aacute;s r&aacute;pido. Los &uacute;ltimos datos contrastados de cient&iacute;ficos nos informan que si queremos tener la posibilidad de proteger a las ciudades costeras en este siglo (entre ellas, Nueva York, el lugar en donde Bernie y Hillary est&aacute;n peleando actualmente), debemos dejar de utilizar los combustibles f&oacute;siles a una velocidad casi inhumana.
    </p><h3 class="article-text">El Mundo Clinton</h3><p class="article-text">
        Un reciente estudio de la Universidad de Oxford publicado en la revista <em>Applied Energy</em>, llega a la conclusi&oacute;n de que, para que la humanidad tenga el 50% de probabilidades de alcanzar los objetivos de las temperaturas acordadas en Par&iacute;s, las nuevas centrales el&eacute;ctricas deben dejar de emitir carbono a la atm&oacute;sfera a partir del a&ntilde;o que viene.
    </p><p class="article-text">
        Eso es dif&iacute;cil. Muy dif&iacute;cil. Como m&iacute;nimo, se necesita la voluntad de enfrentarse cara a cara con las dos industrias m&aacute;s poderosas del planeta: las empresas de hidrocarburos y los bancos que las financian. Hillary Clinton est&aacute; totalmente incapacitada para esta tarea monumental.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Clinton es muy buena combatiendo a los republicanos, enfrentarse a corporaciones poderosas va completamente en contra de su cosmovisi&oacute;n, de todo lo que ha construido y de todo lo que representa. En otras palabras, el verdadero problema no es el dinero que las corporaciones aportan a la campa&ntilde;a de Clinton, sino su ideolog&iacute;a totalmente a favor de las corporaciones. Una ideolog&iacute;a en la que aceptar dinero de lobistas y desorbitantes sumas de bancos a cambio de discursos es algo tan natural que a la candidata de verdad le cuesta entender por qu&eacute; es algo digno de hacerse p&uacute;blico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">En el Mundo Clinton, la relación es siempre ganar-ganar-ganar: los gobiernos parecen eficaces, las corporaciones parecen honestas, y las celebridades parecen serias. Y la última victoria: los Clinton se vuelven cada vez más poderosos.</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Para entender esta cosmovisi&oacute;n no se necesita m&aacute;s que ver la fundaci&oacute;n en la que trabaja Hillary Clinton con el nombre de su familia. La misi&oacute;n de la fundaci&oacute;n se puede condensar as&iacute;: hay tanta riqueza del sector privado fluyendo alrededor de nuestro planeta (en gran parte, gracias al frenes&iacute; desregulador y privatizador desatado por Bill Clinton durante su presidencia) que, cualquier problema de la Tierra, no importa cu&aacute;n grande, puede solucionarse convenciendo a los megamillonarios para que hagan lo correcto con su dinero suelto. Como es natural, las personas encargadas de convencer a los megamillonarios para que hagan estas buenas acciones son los Clinton, dioses de la intermediaci&oacute;n y de las relaciones p&uacute;blicas, ayudados por un s&eacute;quito de celebridades de primer nivel.
    </p><p class="article-text">
        El problema del Mundo Clinton es estructural. Es la manera en que estas relaciones profundamente enredadas (aceitadas por el intercambio de dinero, favores, posici&oacute;n social y notoriedad medi&aacute;tica) le dan forma a lo que, en primer lugar, se propone como pol&iacute;tica. Por ejemplo, bajo la supervisi&oacute;n de Clinton, las empresas farmac&eacute;uticas trabajan a la par de su fundaci&oacute;n para bajar los precios en &Aacute;frica (evitando convenientemente la verdadera soluci&oacute;n: cambiar el sistema de patentes que les permite cobrar precios monstruosos a los pobres).
    </p><p class="article-text">
        La multinacional Dow Chemical Company financia proyectos de abastecimiento de agua en la India (pero no debemos mencionar la conexi&oacute;n entre la multinacional y el desastre humanitario que a&uacute;n hoy persiste en Bhopal, del que Dow todav&iacute;a se niega a hacerse responsable). Por &uacute;ltimo, fue en una asamblea anual de la Iniciativa Global Clinton donde el magnate de la aviaci&oacute;n Richard Branson hizo la ostentosa promesa de invertir miles de millones de d&oacute;lares para resolver el cambio clim&aacute;tico (casi una d&eacute;cada despu&eacute;s, mientras Virgin Airlines se sigue expandiendo, seguimos esperando).
    </p><p class="article-text">
        En el Mundo Clinton, la relaci&oacute;n es siempre ganar-ganar-ganar: los gobiernos parecen eficaces, las corporaciones parecen honestas, y las celebridades parecen serias. Y la &uacute;ltima victoria: los Clinton se vuelven cada vez m&aacute;s poderosos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">"Nos dijeron que la reducción de emisiones tenía que ser una situación en la que "todos ganaran" y en "sintonía con los mercados"</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        En el centro de todo est&aacute; la creencia can&oacute;nica de que el cambio no viene de la mano de confrontar a los ricos y poderosos, sino de asociarnos con ellos. Si lo vemos desde la l&oacute;gica de lo que Thomas Frank recientemente llam&oacute; &ldquo;el mundo del dinero&rdquo;, todas las decisiones controvertidas que tom&oacute; Hillary Clinton tienen sentido. &iquest;Por qu&eacute; no aceptar dinero de los lobistas de los combustibles f&oacute;siles? &iquest;Por qu&eacute; no aceptar cobrar cientos de miles de d&oacute;lares a cambio de discursos en Goldman Sachs? No hay conflictos de intereses; es una asociaci&oacute;n beneficiosa para todos y forma parte del infinito tiovivo del toma y daca entre pol&iacute;ticos y corporaciones.
    </p><p class="article-text">
        Los libros est&aacute;n llenos de los fracasos del filantrocapitalismo que propone Clinton. Cuando se habla del cambio clim&aacute;tico, todos tenemos las pruebas necesarias para saber que este modelo es un desastre a escala mundial. Esa l&oacute;gica permiti&oacute; que el mundo tenga mercados de carbono infestados de fraude y dudosas compensaciones en las emisiones de carbono, en lugar de una regulaci&oacute;n m&aacute;s dura para los que contaminan: nos dijeron que la reducci&oacute;n de emisiones ten&iacute;a que ser una situaci&oacute;n en la que &ldquo;todos ganaran&rdquo; y en &ldquo;sinton&iacute;a con los mercados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si el pr&oacute;ximo presidente pierde m&aacute;s tiempo con estas estrategias, se nos acaba el tiempo, as&iacute; de simple. Si queremos tener alguna esperanza de evitar la cat&aacute;strofe, las medidas que se tomen deben ser de una velocidad y alcance sin precedentes. Si se dise&ntilde;a de manera adecuada, la transici&oacute;n a una econom&iacute;a post-carbono puede generar una gran cantidad de situaciones en las que &ldquo;todos ganen&rdquo;. No solo significar&iacute;a un futuro m&aacute;s seguro, sino un gran n&uacute;mero de trabajos bien remunerados; un transporte p&uacute;blico mejorado y econ&oacute;mico; ciudades m&aacute;s habitables; as&iacute; como tambi&eacute;n justicia racial y ambiental para las comunidades que se encuentran en la primera l&iacute;nea de la extracci&oacute;n de contaminantes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">"Sanders y sus partidarios entienden algo fundamental: no todos van a salir ganando. Para que algo de esto ocurra, las empresas de hidrocarburos, que por décadas han hecho una cantidad obscena de dinero, van a tener que empezar a perder"</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Precisamente, la campa&ntilde;a de Bernie Sanders est&aacute; construida alrededor de esta l&oacute;gica: no la de darle caricias a los ricos esperando un poco de nobleza por su parte, sino la l&oacute;gica de que el ciudadano com&uacute;n se organice y los desaf&iacute;e, obteniendo regulaciones m&aacute;s severas, y la de obtener como resultado un sistema m&aacute;s justo.
    </p><p class="article-text">
        Sanders y sus partidarios entienden algo fundamental: no todos van a salir ganando. Para que algo de esto ocurra, las empresas de hidrocarburos, que por d&eacute;cadas han hecho una cantidad obscena de dinero, van a tener que empezar a perder. Y perder mucho m&aacute;s que la reducci&oacute;n de los impuestos y subsidios que Clinton prometi&oacute; recortar. Tendr&aacute;n que perder tambi&eacute;n las nuevas concesiones mineras y petroleras que tanto desean; se les tendr&aacute;n que denegar los permisos para los conductos y terminales de exportaci&oacute;n que tanto quieren construir. Tendr&aacute;n que dejar donde est&aacute;n billones de d&oacute;lares en reservas de combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, si los paneles solares se multiplican sobre los techos de las casas, las grandes empresas de servicios el&eacute;ctricos perder&aacute;n una parte importante de sus ganancias: sus antiguos consumidores entrar&aacute;n en el negocio de la producci&oacute;n de energ&iacute;a. Esto crear&iacute;a oportunidades para una econom&iacute;a m&aacute;s equitativa y, en &uacute;ltima instancia, para bajar las facturas de los servicios p&uacute;blicos. Pero, una vez m&aacute;s, algunos intereses poderosos tendr&aacute;n que perder (ese es el motivo por el que la central de carb&oacute;n de Warren Buffett en Nevada le ha declarado la guerra a la energ&iacute;a solar).
    </p><p class="article-text">
        Un presidente dispuesto a infligir esta clase de p&eacute;rdidas a las empresas de combustibles f&oacute;siles y a sus aliados tiene que ser mucho m&aacute;s que alguien que no participa en actos de corrupci&oacute;n. Tiene que estar a la altura de la batalla del siglo, completamente seguro de qu&eacute; lado tiene que ganar. Mirando las elecciones primarias dem&oacute;cratas, no hay duda de cu&aacute;l de los dos da la talla en este momento hist&oacute;rico. &iquest;Las buenas noticias? Acaba de ganar en Wisconsin. Y, adem&aacute;s, no sigue las pautas de buen comportamiento de nadie.
    </p><p class="article-text">
        <em>Una versi&oacute;n de este art&iacute;culo se public&oacute; primero en&nbsp;The Nation</em><a href="http://www.thenation.com/article/the-problem-with-hillary-clinton-isnt-just-her-corporate-cash-its-her-corporate-worldview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Nation</a>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naomi Klein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tiempo-climatico-debemos-hillary-clinton_1_4061274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Apr 2016 18:58:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ya no nos queda tiempo para luchar contra el cambio climático y se lo debemos, en parte, a Hillary Clinton]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hillary Clinton,Bernie Sanders,Estados Unidos,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez ensayos de 2015 para repensar 2016]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ensayos-repensar_1_2276874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c405635-8e57-4d55-88c8-1d9b3ace6836_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Economía para el 99%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lista de ensayos de César Rendueles incluye grandes crisis del año que nos deja: la crisis de los refugiados, la crisis medioambiental, Isis, la pobreza y las consecuencias del capitalismo</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>1. Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima (Paid&oacute;s)    Naomi Klein</strong><a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/plan-Marshall-salvar-tierra-dentro_0_370613033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima</a>
    </p><p class="article-text">
        No creo que nadie haya hecho tanto como Naomi Klein por convertir la cr&iacute;tica del capitalismo en una perspectiva pol&iacute;tica cercana y amigable. Su nuevo ensayo denuncia la incapacidad de las econom&iacute;as de mercado para solucionar los desaf&iacute;os medioambientales que ellas mismas han creado pero, sobre todo, aborda cuestiones complejas relacionadas con el modo en que la salida al proceso de autodestrucci&oacute;n ecol&oacute;gica que padecemos es congruente con pol&iacute;ticas igualitarias de justicia social. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Ver, o&iacute;r y callar. Un a&ntilde;o con la mara Salvatrucha (Pepitas de Calabaza)    Juan Jos&eacute; Mart&iacute;nez D&rsquo;aubuisson</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <a href="http://www.eldiario.es/cultura/ano-Mara-Salvatrucha_0_456004492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ver, o&iacute;r y callar. Un a&ntilde;o con la mara Salvatrucha</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ver, o&iacute;r y callar </em>es un testimonio crudo y sobrio de la guerra de baja intensidad que viven los barrios populares de Centroam&eacute;rica desde hace a&ntilde;os a causa de los conflictos entre las bandas juveniles. Es un ejemplar c&oacute;ctel de etnograf&iacute;a, periodismo de guerra y ensayo que consigue mostrar la cotidianidad de los j&oacute;venes pandilleros con empat&iacute;a pero sin dulcificar ni mitificar en ning&uacute;n momento las maras.
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        <strong>3. Econom&iacute;a para el 99% de la poblaci&oacute;n (Debate)    Ha-Joon Chang </strong><em>Econom&iacute;a para el 99% de la poblaci&oacute;n </em>
    </p><p class="article-text">
        Los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os pasar&aacute;n a la historia de las ciencias sociales como el momento en el que empez&oacute; a agrietarse la hegemon&iacute;a de la econom&iacute;a neocl&aacute;sica. En este tiempo han ido apareciendo un buen n&uacute;mero de propuestas te&oacute;ricas alternativas muy solventes. Aqu&iacute; Ha-Joon Chang, uno de los economistas heterodoxos m&aacute;s respetados e inteligentes de nuestro tiempo, recoge algunas de esas propuestas y las expone de un modo comprensible, sensato y generoso.
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        <strong>4. Islamofobia (Icaria)    Santiago Alba Rico</strong><em>Islamofobia </em>
    </p><p class="article-text">
        Santiago Alba Rico, tal vez el mejor ensayista espa&ntilde;ol vivo junto con Rafael S&aacute;nchez Ferlosio, es adem&aacute;s un gran experto en el mundo isl&aacute;mico. Su posici&oacute;n, matizada y nada dogm&aacute;tica, sobre las transformaciones pol&iacute;ticas que est&aacute;n teniendo lugar en esos pa&iacute;ses le ha valido la antipat&iacute;a no s&oacute;lo de la derecha sino tambi&eacute;n de la izquierda m&aacute;s casposa. En este libro urgente reflexiona sobre el nuevo racismo islamof&oacute;bico que amenaza nuestras sociedades.
    </p><p class="article-text">
        [Lee nuestra selecci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/historia/Historia-libros-vacunarse-islamofobia_0_453905100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libros para vacunarse contra la islamofobia</a>]
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        <strong>5. No hay dos iguales. Individualidad humana y naturaleza humana (Funambulista)    Judith Rich Harris</strong><em>No hay dos iguales. Individualidad humana y naturaleza humana</em>
    </p><p class="article-text">
        Judith Rich Harris se dio a conocer con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Judith_Rich_Harris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El mito de la educaci&oacute;n</a>, un ensayo que hizo saltar por los aires uno de los consensos m&aacute;s s&oacute;lidos de las ciencias sociales contempor&aacute;neas al defender la escasa influencia que tienen los padres en c&oacute;mo acaban siendo sus hijos. No hay dos iguales es la continuaci&oacute;n l&oacute;gica de aquella primera obra. Al fin y al cabo la socializaci&oacute;n es un proceso que contribuye a que los ni&ntilde;os se parezcan entre s&iacute;. &iquest;Qu&eacute; es lo que hace, entonces, que nos diferenciemos? &iquest;Por qu&eacute; incluso los gemelos id&eacute;nticos tienen personalidades diferentes?
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        <strong>6. Anatom&iacute;a de una epidemia. Medicamentos psiqui&aacute;tricos y el asombroso aumento de las enfermedades mentales (Capit&aacute;n Swing) Robert Whitaker</strong><em>Anatom&iacute;a de una epidemia. Medicamentos psiqui&aacute;tricos y el asombroso aumento de las enfermedades mentales</em>
    </p><p class="article-text">
        Anatom&iacute;a de una epidemia es una investigaci&oacute;n acerca de c&oacute;mo la evoluci&oacute;n en nuestras sociedades de las enfermedades mentales y su tratamiento han seguido una trayectoria inversa a la que cabr&iacute;a esperar. El desarrollo de un amplio corpus de conocimiento psiqui&aacute;trico experto y de medicamentos &ldquo;revolucionarios&rdquo; no ha disminuido la incidencia de esas enfermedades en la poblaci&oacute;n, al contrario, parece haberlas incrementado exponencialmente. En este ensayo riguroso y divertido, Whitaker explica el modo en el que la medicina ha patologizado malestares y conflictos personales y sociales, generando una aut&eacute;ntica pandemia cuya principal beneficiaria es la industria farmac&eacute;utica.
    </p><p class="article-text">
        [Su autor <a href="http://www.eldiario.es/carnecruda/lacarniceria/Oigo-Voces-lado-medicina-psiquiatrica_6_448715141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pas&oacute; por Carne Cruda!</a>]
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>7. El hambre (Anagrama)    Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong><em>El hambre</em>
    </p><p class="article-text">
        Un ensayo-r&iacute;o ambicioso, profundo y muy literario elaborado a partir de una gran cantidad de historias personales que hablan sobre las formas m&aacute;s extremas de pobreza. <em>El hambre</em> es el resultado de los viajes de Mart&iacute;n Caparr&oacute;s por India, Bangladesh, N&iacute;ger, Kenia, Sud&aacute;n y, finalmente, Espa&ntilde;a. En cada uno de esos lugar se encontr&oacute; con gente que pasa hambre y se pregunt&oacute; por los mecanismos sociales que llevan a esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        [En eldiario.es somos tan fans que le entrevistamos no una sino dos veces sobre este libro [<a href="http://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/martin_caparros-el_hambre-ensayo-ONU_0_394410840.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil vivir sabiendo que el hambre lo van a pasar otros&rdquo;</a> + <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Martin-Caparros-suficiente-quieren-darsela_0_315669145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los bancos son indispensables para que el capitalismo funcione; los hambrientos, no&rdquo;</a>] y otra sobre <em>Lacr&oacute;nica</em> [<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Querer escribir sin leer es como querer tocar la guitarra sin haber escuchado m&uacute;sica&rdquo;</a>].
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        <strong>8. La vida me sienta mal. Argumentos a favor del arte rom&aacute;ntico previos a su triunfo (El Desvelo)   Alberto Santamar&iacute;a</strong><em>La vida me sienta mal. Argumentos a favor del arte rom&aacute;ntico previos a su triunfo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La vida me sienta mal</em> es un gran ensayo de arqueolog&iacute;a literaria que consigue plantear cuestiones profundas acerca del romanticismo hist&oacute;rico sin una pizca de pedanter&iacute;a ni academicismo. Alberto Santamar&iacute;a logra que nos sintamos profundamente interpelados en pleno siglo XXI por el gran descubrimiento est&eacute;tico del romanticismo: que la comprensi&oacute;n de la realidad s&oacute;lo es posible gracias la potencia expresiva de nuestra subjetividad, que nuestra sensibilidad inyecta sentido en un mundo que as&iacute; se vuelve comprensible.
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        <strong>9. El Establishment. La casta al desnudo (Seix Barral)   Owen Jones</strong><a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Owen-Jones_0_394411476.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Establishment. La casta al desnudo</em></a>
    </p><p class="article-text">
        Owen Jones se dio a conocer en 2011 con <a href="http://www.eldiario.es/internacional/concentracion-Reino-Unido-niveles-victorianos_0_115488657.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Chavs</em></a>. La demonizaci&oacute;n de la clase obrera, un ensayo en el que denunciaba la estigmatizaci&oacute;n neolibeal de las clases populares. Complementa perfectamente aquel primer texto al plantear que la desregulaci&oacute;n econ&oacute;mica ha producido una subordinaci&oacute;n de las &eacute;lites pol&iacute;ticas a los poderes econ&oacute;micos y una oligarquizaci&oacute;n extrema de los instrumentos de representaci&oacute;n democr&aacute;tica. A trav&eacute;s de entrevistas, datos y un uso inteligente de la teor&iacute;a pol&iacute;tica, Jones hace un retrato brutal de la estructura de privilegios que sostiene el poder de las &eacute;lites.
    </p><p class="article-text">
        [Le hemos entrevistado varias veces, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Owen-Jones_0_394411476.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por este libro y</a> <a href="http://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/Owen-Jones-empeorado-escribi-Chavs_0_262124428.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por el anterior</a>]
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        <strong>10. Espectros del capitalismo (Capit&aacute;n Swing)      Arundhati Roy</strong><em>Espectros del capitalismo</em>
    </p><p class="article-text">
        En este breve panfleto Arundati Roy plantea cuestiones cruciales y de m&aacute;xima actualidad acerca de la relaci&oacute;n entre democracia e igualdad. Describe la India &ndash;un pa&iacute;s elogiado habitualmente en los medios de comunicaci&oacute;n por su crecimiento econ&oacute;mico y por ser la mayor democracia del mundo&ndash; como el escenario de una guerra sin cuartel contra 800 millones de pobres en el que las megacorporaciones no dejan de incrementar su poder con la complicidad del Ej&eacute;rcito, el Gobierno y numerosas ONG. Una imprescindible apolog&iacute;a de las v&iacute;ctimas del capitalismo contempor&aacute;neo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Rendueles]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ensayos-repensar_1_2276874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Dec 2015 18:40:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez ensayos de 2015 para repensar 2016]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Martín Caparrós,Owen Jones,Naomi Klein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un plan Marshall para salvar la Tierra (y a todos los que estamos dentro)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/plan-marshall-salvar-tierra-dentro_128_4312548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aec7ee25-d8c3-438c-b799-77e2d7ae350d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La periodista y ensayista canadiense Naomi Klein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los lobbies neoconservadores aseguran que el cambio climático es un caballo de Troya verde con la barriga llena de doctrina socioeconómica roja y Naomi Klein está de acuerdo con ellos.</p><p class="subtitle">La autora de 'No Logo' (2000) y 'La doctrina del shock' (2007) cierra su trilogía contra el capitalismo con un ensayo sobre el cambio climático</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las negociaciones sobre el clima presentan trilemas, no dilemas -dec&iacute;a hace unas semanas el ministro de Desarrollo Rural de India, Jairam Ramesh, en un evento paralelo al Foro Econ&oacute;mico Mundial de Davos-. Tienes que conseguir algo que sea pol&iacute;ticamente posible, econ&oacute;micamente deseable y adem&aacute;s &oacute;ptimo para el medio ambiente&rdquo;. En su &uacute;ltimo libro, <em>Esto lo cambia todo</em>, Naomi Klein asegura que no se trata de un trilema sino de una contradicci&oacute;n. &ldquo;&Oacute;ptimo para el medio ambiente&rdquo; y &ldquo;econ&oacute;micamente deseable&rdquo; son conceptos autoexcluyentes, al menos dentro del modelo capitalista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que necesita el clima para evitar el colapso es una contracci&oacute;n en el consumo de recursos, lo que necesita nuestro modelo econ&oacute;mico actual es expansi&oacute;n sin trabas -explica Klein en su libro-. S&oacute;lo uno de estos modelos se puede cambiar, y no son las leyes de la naturaleza&rdquo;. Esa contradicci&oacute;n es la culpable de que, despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os de negociaciones y acuerdos para proteger el medio ambiente, las emisiones hayan crecido un 61%, una cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica irreparable y posiblemente irreversible. Es precisamente la inminencia de esa cat&aacute;strofe lo que convierte la lucha contra el cambio clim&aacute;tico &ldquo;sin duda en el mejor argumento que ha habido nunca para cambiar de modelo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El movimiento contra el cambio clim&aacute;tico ofrece una narrativa fuerte en la que aspectos como la lucha por un trabajo digno y la justicia para inmigrantes hasta las reparaciones por perjuicios hist&oacute;ricos como la esclavitud y el colonialismo pueden ser parte del gran proyecto de construcci&oacute;n de una nueva econom&iacute;a, no t&oacute;xica, a prueba de shocks, antes de que sea demasiado tarde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones de Klein son vieja escuela: cambio a energ&iacute;as renovables, fomento del transporte p&uacute;blico sobre el coche y del tren sobre el avi&oacute;n. Redise&ntilde;o de las ciudades para la reducci&oacute;n del uso del coche, paquetes de ayuda para los desastres que est&aacute;n por venir. Agroecolog&iacute;a. Regulaci&oacute;n. Un plan Marshall para salvar la tierra. Pero toda su estrategia est&aacute; centrada en los movimientos sociales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue esto lo que aprendimos despu&eacute;s del fiasco de Copenhague?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Copenhague fue un fiasco. No s&oacute;lo porque no conseguimos sustituir los protocolos de Kioto por otros m&aacute;s duros, incluyendo consecuencias para aquellos gobiernos que no cumplen los objetivos pactados. Los cient&iacute;ficos aseguran que el margen acordado de dos grados de temperatura es una cifra demasiado alta. Los delegados africanos se opusieron frontalmente a este acuerdo porque esos dos grados en Europa, en partes de &Aacute;frica ser&iacute;an probablemente 3,5, y esto ser&iacute;a devastador. Los niveles del oc&eacute;ano subir&iacute;an, trag&aacute;ndose islas y varios pa&iacute;ses quedar&iacute;an sepultados bajo el nivel del mar. Peor a&uacute;n, el acuerdo ni siquiera es coercitivo.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que la raz&oacute;n principal del fiasco no fueron s&oacute;lo los lobbies sino tambi&eacute;n la actitud. Los pa&iacute;ses afectados adoptaban una posici&oacute;n suplicante, suplicando a Obama y Merkel que por favor hicieran algo para cambiar la situaci&oacute;n. Creo que desde entonces ha habido un cambio sustancial en el movimiento contra el cambio clim&aacute;tico. Han entendido que el liderazgo debe crecer desde abajo y presionar a los l&iacute;deres, no tanto para que firmen acuerdos sino para que incorporen los cambios necesarios a su agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>All&iacute; fue donde se puso la fecha l&iacute;mite de 2017. &iquest;Es realmente significativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        2017 es la fecha que estableci&oacute; la Agencia Internacional de Energ&iacute;a para dar la vuelta al proceso de destrucci&oacute;n del planeta. Despu&eacute;s de esa fecha ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil permanecer por debajo de los dos grados de temperatura que se acordaron en la cumbre de Copenhague. Lo que la Agencia dice es que seguimos construyendo infraestructuras para el mercado de los combustibles f&oacute;siles. Estas infraestructuras est&aacute;n fuertemente subvencionadas con dinero p&uacute;blico y est&aacute;n dise&ntilde;adas para durar otros 50 a&ntilde;os, contraviniendo todos los buenos prop&oacute;sitos de estos encuentros.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el movimiento contra el cambio clim&aacute;tico est&aacute; tan preocupado por las infraestructuras, como los proyectos para conducir arenas bituminosas desde Alberta. Estos conductos est&aacute;n dise&ntilde;ados para durar varias d&eacute;cadas y, una vez hayan sido construidos, ser&aacute; imposible impedir que fluya por ellos el alquitr&aacute;n. 
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        <strong>&iquest;Espera grandes cambios en la XXI Conferencia sobre Cambio Clim&aacute;tico en Par&iacute;s?</strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/XXI_Conferencia_sobre_Cambio_Clim%C3%A1tico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> XXI Conferencia sobre Cambio Clim&aacute;tico en Par&iacute;s</a>
    </p><p class="article-text">
        Francia es un pa&iacute;s fuertemente nuclear, con un mont&oacute;n de compa&ntilde;&iacute;as de agua privadas y todo esto ser&aacute; presentado como soluciones al cambio clim&aacute;tico. Privatizaci&oacute;n de agua, cultivo de transg&eacute;nicos. Por eso ya no basta con decir que necesitamos que se haga <em>algo</em> porque hay muchas compa&ntilde;&iacute;as haciendo <em>algo</em>. Ese algo tiene que ser justo y tiene que ser apropiado.
    </p><p class="article-text">
        En el antepen&uacute;ltimo cap&iacute;tulo de <em>La doctrina del shock</em> hablo precisamente de lo que sucedi&oacute; despu&eacute;s del hurac&aacute;n Katrina, una cat&aacute;strofe producida por el cambio clim&aacute;tico, porque cuando los oc&eacute;anos se calientan el resultado son huracanes m&aacute;s fuertes. Es <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un caso ejemplar de la doctrina</a>: hoy Nueva Orleans tiene el sistema educativo m&aacute;s privatizado de Estados Unidos, ha cerrado todos los proyectos de viviendas de protecci&oacute;n oficial y han tirado casas que no estaban da&ntilde;adas para poner zonas residenciales de lujo y cadenas hoteleras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted dice que el principal obst&aacute;culo contra el movimiento no son los negacionistas del Tea Party ni las fundaciones neoconservadoras creadas y patrocinadas por las grandes empresas petrol&iacute;feras, sino &ldquo;el fetiche del centrismo&rdquo; que afecta a gran parte de la izquierda: la idea de ser razonable, ser profesional, saber negociar y no perder la calma.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud es especialmente predominante en los medios de comunicaci&oacute;n, donde tienes a grandes columnistas que se enorgullecen de ser capaces de llegar a un punto medio y encuentran que cualquier reacci&oacute;n extrema es mala. El problema con el cambio clim&aacute;tico es que, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, nos hemos quedado sin opciones. Nos encaminamos hacia un futuro muy extremo y las &uacute;nicas medidas que podemos tomar son tambi&eacute;n extremas. Por eso se nos ocurren <a href="http://www.newsreview.com/sacramento/geoengineering-an-earthly-gamble-to/content?oid=10107962" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planes disparatados de geoingenier&iacute;a</a>, como lanzar millones de peque&ntilde;os espejos al espacio para tratar de bloquear el Sol. Nos parece m&aacute;s f&aacute;cil hacer eso que poner paneles solares en todos los tejados de Norteam&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las partes m&aacute;s interesantes del libro es el repaso que hace a esas soluciones cient&iacute;ficas y otros mitos de salvaci&oacute;n que nos contamos a nosotros mismos como excusa para no hacer nada. Desde el optimista &ldquo;que nos salven los cient&iacute;ficos&rdquo; al nihilista &ldquo;ya no hay nada que hacer&rdquo;, parece guardar un lugar especial en su coraz&oacute;n para el &ldquo;que nos salven los multimillonarios&rdquo;. Concretamente, gente como Bill Gates y Richard Branson.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>[Nota: La fundaci&oacute;n Gates patrocina varios grupos medioambientales, pero al mismo tiempo Bill Gates invierte en BP y ExxonMobil (1.200 millones de d&oacute;lares en 2013). Richard Branson, due&ntilde;o de la compa&ntilde;&iacute;a de aviones Virgin, vio la luz despu&eacute;s de una charla con Al Gore y prometi&oacute; invertir 3.000 millones de d&oacute;lares en la b&uacute;squeda de soluciones energ&eacute;ticas sostenibles para su negocio. Tambi&eacute;n cre&oacute; un premio de 25 millones de d&oacute;lares para la tecnolog&iacute;a capaz de eliminar de manera segura los 1.000 millones de toneladas de carbono que sus aviones generan cada a&ntilde;o y hasta fund&oacute; una ONG, Carbon War Room, que busca soluciones al cambio clim&aacute;tico. Seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la inversi&oacute;n se ha quedado en un 10% de lo prometido, sin ninguna soluci&oacute;n a la vista. Mientras tanto, las emisiones de Virgin han subido un 40%.]</em>
    </p><p class="article-text">
        El principio de que aquellos que m&aacute;s contaminan deber&iacute;an hacerse responsables de buscar maneras de limpiar es una gran idea, pero hacerlo de manera voluntaria, por su buen coraz&oacute;n, es un problema. La deuda verde hay que legislarla, como hicimos en EEUU con la Superfund Act en 1980, el &uacute;ltimo trozo de legislaci&oacute;n verde antes de la era Reagan. Era una tasa que deb&iacute;an pagar las industrias m&aacute;s sucias para limpiar su propio estropicio. Creo que ese deber&iacute;a ser el principio de nuestra transici&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles. Muy buena idea la del se&ntilde;or Branson pero ahora tenemos que legislarlo, no puede ser voluntario. Y tiene que ser contrastado: no tiene sentido que seamos yo y mi equipo los que vayamos a ver si Richard Branson ha cumplido su promesa. Por la que recibi&oacute;, por cierto, millones de d&oacute;lares en publicidad. [Nota: Y no cumpli&oacute;]
    </p><p class="article-text">
        Branson hizo su promesa en la Clinton Global Iniciative y esto es lo que pasa todos los a&ntilde;os all&iacute;. Es una reuni&oacute;n de ricos donde todos los a&ntilde;os llegan cr&iacute;os que prometen salvar al mundo de la malaria, del sida y de otras amenazas con una App. Y nadie se ocupa de mirar qu&eacute; ha pasado con estos proyectos, y si se ha hecho algo con el dinero invertido. Lo que demuestra el ejemplo de Branson es la falacia de esta &ldquo;era de la filantrop&iacute;a&rdquo; que nace del capitalismo y pertenece a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hipocres&iacute;a o esquizofrenia, no es la &uacute;nica paradoja que se destaca en el libro. Los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados en materia de energ&iacute;a verde, como Alemania y Finlandia, son los mismos que explotan recursos negros en otros lugares, la nueva ola de colonialismo energ&eacute;tico que destruye los &uacute;ltimos pulmones y ri&ntilde;ones del planeta, del &Aacute;frica al Amazonas pasando por la India. Y el concepto de la deuda verde ha fallado a los pa&iacute;ses bolivarianos, que han emprendido una pol&iacute;tica de extracciones. Especialmente el caso de Ecuador que, a pesar de su Plan Nacional para el Buen Vivir, ha empezado a extraer en el Yasun&iacute;, el &uacute;nico tramo de la Amazon&iacute;a ecuatoriana que estaba libre de extracci&oacute;n petrolera. </strong><a href="http://www.buenvivir.gob.ec/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan Nacional para el Buen Vivir</a>
    </p><p class="article-text">
        Son paisajes muy complejos. En sus primeras elecciones, Rafael Correa tuvo el apoyo del movimiento ind&iacute;gena y su gobierno deb&iacute;a reflejar ese apoyo. Hubo una asamblea constitucional en la que se constituy&oacute; ese Plan Nacional del Buen Vivir. No fue Correa sino la asamblea la que escribi&oacute; esta constituci&oacute;n y, aunque no era perfecta, es al menos m&aacute;s inclusiva que la democracia participativa que hay en la mayor parte de los pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Casi inmediatamente, el gobierno de Correa entr&oacute; en conflicto con las partes de esa constituci&oacute;n que estaban en contra de la extracci&oacute;n. Y Correa, que siempre ha sido un progresista tradicional, jug&oacute; con la idea de la deuda ecol&oacute;gica, que tambi&eacute;n vino de las bases y ese modelo de proteger el Parque Nacional de Yasun&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo medioambiental Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica tuvo la idea de hacer que el planeta entero ayudara a Ecuador a mantener el Yasun&iacute; libre de extracciones, por ser un patrimonio de la humanidad. Correa recogi&oacute; el guante y cre&oacute; una fundaci&oacute;n en la que el resto de los pa&iacute;ses podr&iacute;a contribuir, no con todo el dinero que habr&iacute;an ganado extrayendo el petr&oacute;leo sino la mitad. El gobierno ecuatoriano pondr&iacute;a el resto. Fue una propuesta visionaria, pero el resto del planeta no respondi&oacute; y Correa dijo a la mierda. Y procedi&oacute; a la extracci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Brasil, que no tiene un plan del buen vivir, se ha convertido en la superpotencia de Sudam&eacute;rica gracias a su pol&iacute;tica de extracci&oacute;n pero tambi&eacute;n a su industria ganadera, una industria que por cierto contribuye m&aacute;s al cambio clim&aacute;tico que todas las dem&aacute;s juntas. Usted argumenta que las soluciones individuales no bastan pero es nuestro gusto cultural por la prote&iacute;na animal -cuyo consumo hemos cuadruplicado en los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os- el que produce m&aacute;s emisiones que los coches, los aviones y las f&aacute;bricas juntos. &iquest;Por qu&eacute; no ocupa m&aacute;s espacio en su libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un poco en el libro sobre la agricultura industrial y agro&eacute;tica en mi libro y creo que algunos de los c&aacute;lculos que se hacen alrededor del comsumo de carne tienen que ver con c&oacute;mo se produce esa carne. El modelo que seguimos es sin duda un desastre. Pero creo que es una buena cr&iacute;tica del libro, creo que deber&iacute;a haber m&aacute;s en el libro sobre agricultura en general y la producci&oacute;n de carne en particular.
    </p><p class="article-text">
        Pero no veo una dicotom&iacute;a entre enfatizar la acci&oacute;n individual y las agendas pol&iacute;ticas que creo que deber&iacute;amos conseguir. Porque la ganader&iacute;a industrial est&aacute; fuertemente subvencionada por el Estado. Si queremos solucionar eso, la respuesta no es convencer a todo el mundo de que se haga vegetariano sino tratar de eliminar los subsidios a esa industria. Creo que deber&iacute;amos cambiar nuestras estructuras alimentarias de la misma manera que vamos a cambiar nuestras estructuras energ&eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Peirano]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2015 18:19:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un plan Marshall para salvar la Tierra (y a todos los que estamos dentro)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naomi Klein,Cambio climático,Libros,Entrevistas,Medio ambiente]]></media:keywords>
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