<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Abuelos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/abuelos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Abuelos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1013024/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abuelos-ponen-limites-cuidado-nietos-disfruto-no-quiero-volver-dia-marcado-horarios_1_13134312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchos hogares, contar con los abuelos se ha convertido en algo que se da por sentado. Recoger a los niños, cubrir imprevistos o ayudar algunas tardes se integra en la organización diaria, a veces, sin hablarlo previamente</p><p class="subtitle">Consultorio - “Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?”</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la implicaci&oacute;n de los abuelos en el cuidado de los nietos ha sido algo habitual. Sin embargo, no ocurre igual en todos los casos. Hay abuelos que siguen en activo, otros que tienen problemas de salud o que viven lejos, y tambi&eacute;n quienes prefieren dedicar esta etapa vital a proyectos propios.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estas formas de entender ese apoyo no coinciden con lo que los hijos esperan, aparecen fricciones que no siempre se han abordado previamente: incomodidad, malentendidos o la sensaci&oacute;n de que las responsabilidades no est&aacute;n claras dentro del entorno familiar.
    </p><h2 class="article-text">Una ayuda muy presente en la organizaci&oacute;n familiar</h2><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n de los abuelos en la crianza sigue siendo habitual en Europa. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10519902/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en 2023 por la revista <em>European Journal of Ageing</em>, a partir de datos de personas mayores de distintos pa&iacute;ses europeos, se&ntilde;ala que una proporci&oacute;n relevante colabora en el d&iacute;a a d&iacute;a con sus nietos. Seg&uacute;n este trabajo, cerca de la mitad lo hace de forma ocasional, mientras que aproximadamente uno de cada cuatro asume un papel m&aacute;s continuado. Este tipo de apoyo es especialmente frecuente en los pa&iacute;ses del sur de Europa, donde las redes familiares siguen teniendo un peso importante en la organizaci&oacute;n cotidiana. Otro <a href="https://cms.aldeasinfantiles.es/uploads/2023/07/Abuelos-y-crianza.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> sobre abuelos y crianza de Aldeas Infantiles, publicado en 2023, indica que en Espa&ntilde;a el 35% de los mayores de 65 se encarga del cuidado de los nietos varias veces por semana (muy por encima de la media europea del 14,9%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante muchos años viví pendiente del trabajo y de la familia, y ahora necesito que esta etapa sea un poco diferente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cándida</span>
                                        <span>—</span> 67 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n no se da siempre de la misma manera ni se vive igual en todos los hogares. En algunos casos se limita a momentos puntuales, mientras que en otros adopta formas m&aacute;s estables o se descarta por completo.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;ndida, de 67 a&ntilde;os, decidi&oacute; desde el principio no asumir una rutina fija con sus dos nietos. &ldquo;Estoy con ellos y disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el d&iacute;a marcado por horarios. Durante muchos a&ntilde;os viv&iacute; pendiente del trabajo y de la familia, y ahora necesito que esta etapa sea un poco diferente&rdquo;, explica. Aunque lo habl&oacute; en casa, sinti&oacute; que se daba por hecho que estar&iacute;a m&aacute;s disponible y que no fue f&aacute;cil cambiar esa idea.
    </p><h2 class="article-text">Lo que se espera de los abuelos</h2><p class="article-text">
        Lo que empieza de forma puntual puede ir convirti&eacute;ndose en una responsabilidad m&aacute;s regular. Y ah&iacute; suelen aparecer los primeros roces. Antonio, de 70 a&ntilde;os, se encontr&oacute; con esa situaci&oacute;n cuando su hija le propuso encargarse de recoger a los ni&ntilde;os del colegio todos los d&iacute;as. &ldquo;Para ella era algo normal, pero para m&iacute; no lo era. Sigo trabajando algunas ma&ntilde;anas y tengo mis propios horarios. No pod&iacute;a reorganizar todo mi d&iacute;a para asumir ese compromiso fijo&rdquo;, recuerda. Durante un tiempo se interpret&oacute; as&iacute;, como si no quisiera ayudar. 
    </p><p class="article-text">
        El papel de los abuelos en la crianza ha ido cambiando en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Como afirma Gerardo Meil, catedr&aacute;tico de Sociolog&iacute;a en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid y especialista en sociolog&iacute;a de la familia, este papel est&aacute; relacionado con la transformaci&oacute;n del modelo familiar y con la incorporaci&oacute;n de las mujeres al trabajo en un contexto de familias m&aacute;s peque&ntilde;as. &ldquo;Muchas abuelas, en su mayor&iacute;a no empleadas y relativamente j&oacute;venes, asumieron un rol activo en el cuidado&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas abuelas, en su mayoría no empleadas y relativamente jóvenes, asumieron un rol activo en el cuidado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gerardo Meil</span>
                                        <span>—</span> catedrático de Sociología en la UAM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el tiempo, ese rol tambi&eacute;n ha cambiado. Meil subraya que se ha pasado de un modelo de &ldquo;cuidado sustitutivo&rdquo; a otro de &ldquo;cuidado complementario&rdquo; o &ldquo;cuidado de emergencia&rdquo;, m&aacute;s ocasional y limitado a determinadas tareas o momentos, como cuando est&aacute;n enfermos o para recogerlos del colegio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no en todos los hogares se cuenta con esa ayuda. Seg&uacute;n datos de la <a href="https://quidan-project.com/resultados-list" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta QUIDAN</a> 2 (2025), elaborada por Meil a familias con hijos menores de siete a&ntilde;os, &ldquo;el n&uacute;mero de familias que no recibe ning&uacute;n tipo de ayuda puede estimarse en alrededor de una de cada cuatro&rdquo;. Adem&aacute;s, en ese mismo estudio se observa que ha aumentado la proporci&oacute;n de padres que perciben que los abuelos no muestran demasiada disposici&oacute;n para cuidar. 
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, esta ausencia de apoyo no responde a una negativa directa. Tal y como apunta Meil, &ldquo;las razones en la gran mayor&iacute;a de los casos son objetivas&rdquo;, y est&aacute;n relacionadas con factores como la distancia, problemas de salud, la situaci&oacute;n laboral o el cuidado de otros nietos.
    </p><p class="article-text">
        Esa evoluci&oacute;n tambi&eacute;n se refleja en c&oacute;mo algunos abuelos deciden estar presentes. Eladio, de 69 a&ntilde;os, no participa en el cuidado diario de su nieta, pero mantiene un v&iacute;nculo regular en su vida. &ldquo;No estoy para el d&iacute;a a d&iacute;a ni para asumir responsabilidades fijas, pero s&iacute; para verla cuando surge&rdquo;, expresa. &ldquo;Nos vemos los fines de semana, en momentos concretos, y as&iacute; lo disfrutamos m&aacute;s. Para m&iacute; es importante que ese tiempo no est&eacute; ligado a una obligaci&oacute;n&rdquo;, remata.
    </p><h2 class="article-text">Negociar l&iacute;mites sin romper la relaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s que la falta de apoyo, lo que suele tensar estas situaciones es el desajuste entre lo que cada uno espera y lo que realmente ocurre.
    </p><p class="article-text">
        Desde la mediaci&oacute;n familiar, este tipo de conflictos suele estar relacionado con un desajuste entre lo que cada generaci&oacute;n espera de la otra. Seg&uacute;n la mediadora familiar y abogada especializada en conflictos familiares Ana Criado Inchausp&eacute;, los hijos tienden a mirar a sus padres desde sus propias necesidades (la conciliaci&oacute;n, el trabajo o la crianza) sin atender a que ellos tambi&eacute;n se encuentran en una etapa vital distinta, con proyectos propios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mediadora familiar Ana Criado insiste en que una de las claves es &#039;transformar expectativas implícitas en acuerdos claros&#039;, ya que muchas tensiones nacen de lo que nunca se ha hablado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese sentido, sostiene que no se trata tanto de ego&iacute;smo como de una falta de conciencia sobre las diferencias entre generaciones. Criado habla de la aparici&oacute;n de &ldquo;un nuevo modelo de tercera edad, m&aacute;s activo y aut&oacute;nomo&rdquo;, en el que muchas personas mayores priorizan su tiempo y no necesariamente desean asumir un cuidado continuado de sus nietos.
    </p><p class="article-text">
        Si estas expectativas no se ponen en com&uacute;n, aclara, pueden surgir sentimientos de decepci&oacute;n en los hijos y, al mismo tiempo, presi&oacute;n o p&eacute;rdida de libertad en los abuelos. Asimismo, indica que esto suele dar lugar a malentendidos sobre si ese cuidado es una ayuda puntual o una obligaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Desde su experiencia, Criado insiste en que una de las claves es &ldquo;transformar expectativas impl&iacute;citas en acuerdos claros&rdquo;, ya que muchas tensiones nacen de lo que nunca se ha hablado. Para evitarlo, propone exponer abiertamente lo que cada parte espera, delimitar responsabilidades (recordando que el cuidado corresponde a los padres) y concretar cu&aacute;ndo y c&oacute;mo puede darse la colaboraci&oacute;n de los abuelos. Tambi&eacute;n subraya la importancia de tener en cuenta las necesidades de ambas generaciones: la conciliaci&oacute;n de los hijos y la autonom&iacute;a de los mayores.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, la especialista en conciliaci&oacute;n familiar concluye que &ldquo;el reto no es decidir si los abuelos deben cuidar o no a los nietos&rdquo;, sino abrir un di&aacute;logo que permita ajustar esas expectativas para que la colaboraci&oacute;n sea una elecci&oacute;n y no una imposici&oacute;n, sin deteriorar el v&iacute;nculo familiar.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, el problema no est&aacute; tanto en la falta de ayuda como en lo que no se llega a decir a tiempo. Isabel, de 68 a&ntilde;os, reconoce que durante un tiempo asumi&oacute; que deb&iacute;a estar disponible para cuidar de sus nietas sin plantearse si realmente pod&iacute;a o quer&iacute;a hacerlo en esas condiciones. Con el paso de los meses, esa disponibilidad empez&oacute; a resultarle inc&oacute;moda, como si tuviera poco margen para decidir por s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio no dije nada, porque parec&iacute;a lo normal, pero cada vez me sent&iacute;a m&aacute;s inc&oacute;moda, como si no pudiera elegir&rdquo;, asegura. Eso, relata, cambi&oacute; cuando lo hablaron en familia. &ldquo;Cuando lo compartimos, result&oacute; un alivio para todos. Pudimos recolocar las cosas y empezar a entendernos mejor. Ahora s&eacute; que ayudar tambi&eacute;n implica poder decidir&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        A medida que cambian las formas de vida, tambi&eacute;n se reordenan los acuerdos dentro de las familias. Lo que durante d&eacute;cadas se dio por hecho empieza a dejar paso a decisiones m&aacute;s habladas y menos asumidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abuelos-ponen-limites-cuidado-nietos-disfruto-no-quiero-volver-dia-marcado-horarios_1_13134312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 20:20:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81590" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81590" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Padres,Madres,Crianza,Cuidados familiares,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta Jiménez Serrano, escritora: "Mis abuelas vivieron casi toda su vida en la misma casa y yo a los 30 años me había mudado once veces"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/marta-jimenez-serrano-escritora-abuelas-vivieron-vida-casa-30-anos-habia-mudado-once-veces_1_12937063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a278628-fe32-46e6-bd45-839c1ea4597f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135065.jpg" width="3588" height="2018" alt="Marta Jiménez Serrano, escritora: &quot;Mis abuelas vivieron casi toda su vida en la misma casa y yo a los 30 años me había mudado once veces&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El casi, el 'estar a punto de' pero salvarte por los pelos, por una serie de coincidencias, han dado fuelle a la autora madrileña para escribir ‘Oxígeno’, un libro sobre cómo sobrevivir a la muerte
</p><p class="subtitle">“No vas a heredar la empresa”: por qué es urgente que asumamos que el trabajo no lo es todo
</p></div><p class="article-text">
        El gato se fue. Un felino que se marcha y se esconde cuando, en apariencia, todo est&aacute; bien. Un gato color mostaza que se acurruca contigo en una manta, tambi&eacute;n color mostaza, cuando te duele la cabeza, cuando est&aacute;s enferma, y que esta vez no lo hace. Esta vez desaparece y, esa desaparici&oacute;n, se convierte en una de las obsesiones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-salman-rushdie-han-kang-memorias-gisele-pelicot-libros-esperados-2026_129_12870777.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Jim&eacute;nez Serrano</a> (Madrid, 1990) cuando rebusca en su memoria, con precisi&oacute;n de cirujana, todo lo que pas&oacute; aquella ma&ntilde;ana de s&aacute;bado que casi le cost&oacute; la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un c&uacute;mulo de casualidades que la dejaron al borde la muerte. Un c&uacute;mulo de casualidades que, tambi&eacute;n, le salvaron la vida. &iquest;Qu&eacute; hubiera pasado si aquello hubiera ocurrido por la noche, mientras ella y su pareja dorm&iacute;an? &iquest;Y si hubiera estado en casa sola? &iquest;Y si Juan, su novio, no hubiera bajado a por una Coca Cola y a que le diera el aire unos diez minutos? &iquest;Y si &eacute;l se hubiera desmayado tambi&eacute;n y entonces nadie habr&iacute;a llamado a emergencias? La respuesta a todas esas preguntas es la misma y Serrano la sabe bien. Ella, hoy, no estar&iacute;a aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Marta Jim&eacute;nez Serrano sobrevivi&oacute; y relata aquella circunstancia que le cambi&oacute; la vida el 7 de noviembre de 2020 en <em>Ox&iacute;geno </em>(Alfaguara, 2026), un libro testimonial sobre lo que a ella le supuso intoxicarse por la aspiraci&oacute;n continuada de mon&oacute;xido de carbono en su casa, un piso min&uacute;sculo en el que viv&iacute;a de alquiler y cuya caldera no hab&iacute;a pasado las revisiones oportunas, tal y como marca la ley. Pero, claro, eso entonces no lo sab&iacute;a. Lo supo despu&eacute;s, tras esquivar la tragedia, tras no poder dormir en su casa y obsesionarse con la ventilaci&oacute;n de los cuartos. Tras querer llevar siempre a cuestas el aparatito que mide la concentraci&oacute;n de mon&oacute;xido en un ambiente y que llevan los equipos de emergencia cuando un hombre les llama angustiado desde su casa porque su pareja est&aacute; tirada en el suelo del ba&ntilde;o, con las bragas por los tobillos, y no responde a ning&uacute;n est&iacute;mulo. Un aparatito que pita como lo hac&iacute;a el canario en la mina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a tomar notas casi de inmediato, en cuanto pude hacerlo&rdquo;, confiesa Jim&eacute;nez Serrano en una entrevista con elDiario.es frente a un vaso de agua, en la sede madrile&ntilde;a del grupo editorial Penguin Random House. Notas para escribir una historia que no le apetec&iacute;a demasiado. &ldquo;Creo que si hubiera podido&nbsp;escoger el tema, sacarlo de una chistera, probablemente hubiera escogido otro. Pero es que esto es lo que me pas&oacute;, era lo que ten&iacute;a dentro&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/23b902fe-840e-495d-aeea-48114c887e7a_source-aspect-ratio_default_1135218.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Jim&eacute;nez Serrano, que hab&iacute;a transitado la poes&iacute;a y la autoficci&oacute;n en sus anteriores trabajos, <em>La edad ligera</em>&nbsp;(Rialp, 2021),&nbsp;<em>Los nombres propios</em>&nbsp;(Sexto Piso, 2021) y&nbsp;<em>No todo el mundo</em>&nbsp;(Sexto Piso, 2023),&nbsp;apuesta, en esta ocasi&oacute;n, por desnudarse del todo y ponerse a s&iacute; misma como personaje de una historia que, confiesa, es una forma de entender lo que le ocurri&oacute;, de sac&aacute;rselo de la cabeza. &ldquo;He dejado pasar el tiempo desde que ocurri&oacute; aquello hasta que me puse de verdad con el libro&rdquo;, contin&uacute;a la autora para comentar que se le antoj&oacute; como una experiencia &ldquo;rara&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era como estar hablando, de repente, de otra vida, de rutinas que ya no tengo, de amigos que ya no tengo&rdquo;, comparte Serrano para se&ntilde;alar que uno de los descubrimientos que ella ha hecho con esta vivencia y su deseo de desmenuzarla sobre las p&aacute;ginas es la poca tolerancia que se tiene hacia el dolor ajeno. &ldquo;Muchas veces, nos relacionamos con los problemas de los dem&aacute;s intentando resolverlos y hay problemas que solo hay que acompa&ntilde;ar&rdquo;. La escritora madrile&ntilde;a se sinti&oacute; muy presionada por parte de su entorno cuando cont&oacute; que iba a escribir un libro sobre lo ocurrido, cuando empez&oacute; a hacer entrevistas para recabar todo lo que pas&oacute; mientras ella yac&iacute;a inconsciente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me sent&iacute;a muy incomprendida, hab&iacute;a gente que me met&iacute;a mucha prisa. Siento que vivimos con una urgencia sobre que pase cuanto antes el dolor de los dem&aacute;s, y hay cosas que requieren su tiempo. Adem&aacute;s, se puede estar bien y mal a la vez&rdquo;. A juicio de Jim&eacute;nez Serrano, vivimos una obsesi&oacute;n colectiva en la b&uacute;squeda de la felicidad liderada por los colores brillantes de los <em>Feed </em>de Instagram. &ldquo;Todo el mundo espera que te pongas muy bien muy r&aacute;pido, sobre todo cuando no hay heridas visibles, y la vida no es as&iacute;&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a dormir, no pod&iacute;a pensar en otra cosa y no fue capaz de procesar lo que le hab&iacute;a ocurrido hasta que por fin llor&oacute; en consulta frente a su psic&oacute;logo. Despu&eacute;s ya s&iacute;, escribi&oacute; por fin el libro en 2025. &ldquo;Cuando me despert&eacute; no estaba en shock y me cost&oacute; muchas horas de terapia procesar y aceptar todo lo que me hab&iacute;a pasado y los miedos que se hab&iacute;an despertado con ello&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Homicidio imprudente</h2><p class="article-text">
        Como toda historia, la suya tambi&eacute;n tiene un villano. Una villana en su caso: la Arrendadora de su departamento. La responsable directa de su accidente que bien podr&iacute;a haber acabado convertido en un homicidio imprudente. &ldquo;Ella tambi&eacute;n tuvo suerte, no creo que sea consciente de lo que se le hubiera venido encima si nosotros hubi&eacute;ramos muerto&rdquo;, ironiza la autora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vivienda es un problema social y económico transversal, que afecta a nuestra intimidad, afecta a nuestra vida, afecta a nuestra noción de hogar, a todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Jiménez Serrano</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El personaje de la Arrendadora, descrito entre la rabia y la caricatura, es el &uacute;nico que no tiene nombre, el &uacute;nico que no se identifica. Por si acaso, por las posibles consecuencias. &ldquo;Nos dijeron que la denunci&aacute;semos, que le &iacute;bamos a sacar una buena tajada, que era una negligencia terrible lo que hab&iacute;a ocurrido y ella era la principal responsable. Pero nosotros solo quer&iacute;amos dejarlo todo atr&aacute;s&rdquo;, sostiene la autora quien, como peque&ntilde;a venganza, se imagina que le llegue el libro, que lo lea, que se vea y sienta verg&uuml;enza. Verg&uuml;enza por no encargarse de que aquel piso fuera habitable y cumpliera sus funciones. &ldquo;Una cosa que nos dijo y que escribo en el libro es que, ella, lo &uacute;nico que quer&iacute;a era no encargase de nada&rdquo;, critica la escritora. Y, efectivamente, de nada se encarg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vuestros caseros son unos hijos de puta&rdquo;, es la frase que pronuncia C&eacute;sar, el t&eacute;cnico que va a revisar su caldera tras el incidente. Hasta ese momento, Marta y Juan pensaban que todo hab&iacute;a sido un error, que una mala combusti&oacute;n era un riesgo contemplado por la vida. Pero aquello result&oacute; ser una negligencia grave. La &uacute;ltima revisi&oacute;n de aquella caldera databa de 2014. Hac&iacute;a seis a&ntilde;os de entonces y, escribe Jim&eacute;nez Serrano, las calderas hay que revisarlas cada cinco a&ntilde;os y normalmente todas se someten a una revisi&oacute;n protocolaria anual. Pero lo peor no era eso, lo peor era el veredicto emitido en 2014; ya entonces desped&iacute;a mon&oacute;xido de carbono. Ya entonces hab&iacute;a un aviso de cambiarla, de que nadie pod&iacute;a vivir all&iacute;. Pero nadie la cambi&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">La crisis de vivienda como escenario</h2><p class="article-text">
        El problema de la vivienda que asola Occidente es, a la vez, el tel&oacute;n de fondo de novela y causa de todo lo que ocurre en ella. &ldquo;Mis abuelas vivieron casi toda su vida en la misma casa y yo a los 30 a&ntilde;os ya me hab&iacute;a mudado once veces&rdquo;, rememora la autora para se&ntilde;alar que, eso, el no tener un lugar propio, una ra&iacute;z, condiciona mucho las relaciones y la vida de uno. &ldquo;He intentado que el libro refleje que este es un problema social y econ&oacute;mico transversal, que afecta a nuestra intimidad, afecta a nuestra vida, afecta a nuestra noci&oacute;n de hogar, a todo&rdquo;, declara Jim&eacute;nez Serrano para insistir en que es un virus mundial: &ldquo;Adem&aacute;s, nos despersonalizada, porque ya nadie conoce a sus vecinos, vivimos muy aisladas y esto tambi&eacute;n hace que vivamos m&aacute;s desprotegidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La desprotecci&oacute;n del inquilino que baja la cabeza, asiente ante el abuso y es despose&iacute;do de su dinero&nbsp;por un techo que, muchas veces, ni siquiera tiene una ventana al exterior y el ba&ntilde;o lleno de humedades, es el escenario principal sobre el que una pareja formada por dos adultos j&oacute;venes llamados Juan y Marta casi pierden la vida. Cincuenta metros cuadrados en los que esperaban, por fin, pasar mucho tiempo, construir algo. Pero aquello no pudo ser.
    </p><p class="article-text">
        La suya es una historia real sobre la cadena de precariedad, ego&iacute;smo y cosas mal hechas que hicieron que una mujer de treinta a&ntilde;os casi se abriera la cabeza al golpearse contra las baldosas del ba&ntilde;o al desmayarse justo despu&eacute;s de hacer pis. Completamente intoxicada. &ldquo;Un rato m&aacute;s y no lo cuentas, no lo cont&aacute;is&rdquo;, les dijo la del SUMMA que los atendi&oacute;, pero Marta Jim&eacute;nez Serrano lo ha contado partiendo de una pregunta: &iquest;c&oacute;mo se puede seguir viviendo despu&eacute;s de haber estado a punto de morir?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/marta-jimenez-serrano-escritora-abuelas-vivieron-vida-casa-30-anos-habia-mudado-once-veces_1_12937063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0a278628-fe32-46e6-bd45-839c1ea4597f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135065.jpg" length="1704927" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0a278628-fe32-46e6-bd45-839c1ea4597f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135065.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1704927" width="3588" height="2018"/>
      <media:title><![CDATA[Marta Jiménez Serrano, escritora: "Mis abuelas vivieron casi toda su vida en la misma casa y yo a los 30 años me había mudado once veces"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0a278628-fe32-46e6-bd45-839c1ea4597f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135065.jpg" width="3588" height="2018"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Muerte,Vivienda,Vivienda asequible,Abuelos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me siento juzgada y ninguneada por las abuelas de mi hija, especialmente por mi suegra, ¿qué puedo hacer?"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-ninguneada-abuelas-hija-especialmente-suegra_1_12890793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05c15491-d52b-46bb-95ca-2418cde4123f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me siento juzgada y ninguneada por las abuelas de mi hija, especialmente por mi suegra, ¿qué puedo hacer?&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Respondemos a la pregunta de una madre primeriza a través del consultorio de Nidos con la ayuda de dos expertas</p><p class="subtitle">“Mi vida es trabajar y criar, nada más”: así es ser madre sin apoyo familiar</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pues yo me siento juzgada y ninguneada por las abuelas de mi hija, especialmente por mi suegra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta</span>
                                        <span>—</span> lectora de elDiario.es
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Marta tiene una beb&eacute; de poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. Despu&eacute;s de leer el <a href="https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultorio de Nidos en el que una abuela</a> contaba que se sent&iacute;a juzgada por su hija cuando cuidaba de sus nietos, contest&oacute; con el punto de vista opuesto: &ldquo;Pues yo me siento juzgada y ninguneada por las abuelas de mi hija, especialmente por mi suegra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ampliando informaci&oacute;n, Marta cuenta que su situaci&oacute;n es esta: &ldquo;Me llevo genial con la madre de mi pareja, pero es una mujer que dej&oacute; de trabajar para criar a sus hijos y se lo sabe todo sobre la crianza. Desde que naci&oacute; mi hija est&aacute; empe&ntilde;ada en corregirme. Cuestiona la alimentaci&oacute;n, el sue&ntilde;o, hasta la lactancia. Ha llegado incluso a agarrarme el pecho para corregirme la toma cuando estaba amamantando&rdquo;, cuenta. En cuanto a su madre, pese a que esperaba m&aacute;s conflicto con ella, no se ha sentido tan juzgada, aunque s&iacute; ha habido que hacer ajustes. &ldquo;Con ella soy capaz de marcar mis l&iacute;mites, pero con mi suegra me cuesta m&aacute;s porque siento que si lo hago va a ser con mucho conflicto&rdquo;, explica. Marta trabaja y estudia, por lo que las abuelas le ayudan en el cuidado de la ni&ntilde;a cuando ni ella ni su pareja pueden hacerse cargo.
    </p><p class="article-text">
        Su situaci&oacute;n no es excepcional: en la actualidad, son muchos los abuelos y, especialmente, abuelas que cuidan. Un <a href="https://cms.aldeasinfantiles.es/uploads/2023/07/Abuelos-y-crianza.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Aldeas Infantiles</a> asegura que el 35% de las personas mayores de 65 a&ntilde;os cuida a sus nietos y nietas varios d&iacute;as por semana, dedicando de media 16 horas semanales al cuidado de menores. En Espa&ntilde;a, m&aacute;s del 30% de los abuelos y abuelas suponen la primera opci&oacute;n de apoyo al cuidado infantil, seg&uacute;n una encuesta europea elaborada por <a href="http://makemothersmatter.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Make Mothers Matter</a>. Y seg&uacute;n <a href="https://media.yonorenuncio.com/app/uploads/2024/05/06225840/Informe-Sin-Madres-No-Hay-Futuro.pdf?_gl=1*1nlsu85*_up*MQ..*_ga*MTIwNzE2ODExOS4xNzYyNDI1MDU1*_ga_RRSJH4Q4M5*czE3NjI0MjUwNTQkbzEkZzAkdDE3NjI0MjUwNTQkajYwJGwwJGgw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malasmadres</a>, siete de cada 10 mujeres recurre a las abuelas y abuelos cuando ellas o su pareja (si la tienen) no pueden atender los cuidados de la infancia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde que nació mi hija está empeñada en corregirme. Cuestiona la alimentación, el sueño, hasta la lactancia. Ha llegado incluso a agarrarme el pecho para corregirme la toma cuando estaba amamantando</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ocasiones, esto conlleva conflictos entre abuelos y progenitores, debido a las diferencias en los estilos de educaci&oacute;n o las pautas b&aacute;sicas de crianza, tal y como corroboran desde la Uni&oacute;n de Asociaciones Familiares (UNAF). &ldquo;Es com&uacute;n que aparezcan tensiones incluso en familias que funcionan bien&rdquo;. Y hacen referencia al caso concreto de Marta: &ldquo;Esto incluye situaciones donde las abuelas o suegras interfieren en la crianza, ya sea desde el afecto o desde el miedo, sin darse cuenta de que la madre puede sentirse evaluada o infravalorada&rdquo;, explica Susana Piedra, psic&oacute;loga y coordinadora de programas de familia en UNAF.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga sanitaria Violeta Alcocer confirma que los conflictos entre madres y abuelas son frecuentes. &ldquo;En consulta lo vemos habitualmente, cuando trabajamos sobre todo con madres primerizas. Es una fuente de tensi&oacute;n emocional y relacional&rdquo;, expone Alcocer. &ldquo;La maternidad es un territorio donde se activan muchas lealtades, expectativas y modelos heredados. Por eso, las madres y suegras, a veces sin mala intenci&oacute;n, pueden proyectar en sus hijas o nueras la forma en la que ellas criaron, lo que consideran correcto o normal; y tambi&eacute;n lo que desearon haber hecho y no pudieron&rdquo;. El juicio aparece, seg&uacute;n la psic&oacute;loga, en frases como &ldquo;no le cojas tanto en brazos&rdquo;, &ldquo;yo lo hac&iacute;a as&iacute; y bien que salisteis&rdquo; o &ldquo;est&aacute;s criando un tirano&rdquo;. Este tipo de afirmaciones pueden generar una sensaci&oacute;n de &ldquo;evaluaci&oacute;n constante&rdquo; para una mujer que acaba de ser madre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susana Piedra, de UNAF, coincide en el diagn&oacute;stico: &ldquo;Es bastante com&uacute;n en algunos estilos de crianza m&aacute;s tradicionales que las madres recientes se sientan juzgadas por sus propias madres o suegras, y que estas proyecten en su hija o nuera la forma en que ellas mismas vivieron la maternidad. Las madres de generaciones anteriores pueden tener expectativas claras sobre la forma que ellas consideran correcta de criar. Esta postura r&iacute;gida puede derivar en forma de cr&iacute;ticas negativas o consejos no solicitados, lo cual puede percibirse como un juicio, un cuestionamiento y generar dificultades comunicativas y otros conflictos entre las nuevas madres y las abuelas&rdquo;, resalta Piedra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es común que aparezcan tensiones incluso en familias que funcionan bien (...) situaciones donde las abuelas o suegras interfieren en la crianza, ya sea desde el afecto o desde el miedo, sin darse cuenta de que la madre puede sentirse evaluada o infravalorada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana Piedra</span>
                                        <span>—</span> psicóloga y coordinadora de programas de familia en UNAF
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Buscar formas de entendimiento</h2><p class="article-text">
        Una de las claves para afrontar este tipo de situaciones y resolver conflictos consiste, seg&uacute;n las expertas, en buscar las formas de entendimiento. Y para eso hay que reflexionar sobre los roles que ocupa cada persona en el sistema familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Reorganizar roles en la familia tras la llegada de un beb&eacute; es clave para evitar tensiones y favorecer v&iacute;nculos sanos&rdquo;, explica desde UNAF Susana Piedra. Y ofrece algunas pautas que pueden ayudar a superar las dificultades de esta etapa: &ldquo;Por un lado, la nueva madre ha de asumir el papel protagonista en la crianza y tomar decisiones propias junto a su pareja, si la tiene. Es importante establecer desde el inicio qu&eacute; tipo de ayuda se necesita (pr&aacute;ctica, emocional, log&iacute;stica) respecto a su madre o suegra para no dar pie a malentendidos que acaben generando conflictos expl&iacute;citos&rdquo;, comienza. &ldquo;Tambi&eacute;n es positivo que reconozcan el valor de la experiencia de las abuelas, pero sin ceder en la toma de decisiones. Y hay que buscar un espacio de di&aacute;logo para exponer con claridad las necesidades que se desea que cubran las abuelas&rdquo;, asegura Piedra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde UNAF proponen expresar con claridad las necesidades de la madre, por ejemplo:&nbsp;&ldquo;Necesito que me escuch&eacute;is sin juzgar si estoy cansada o insegura&rdquo;, o &ldquo;me gustar&iacute;a que las visitas sean por la tarde y que me avis&eacute;is con tiempo para organizarme&rdquo;. Por parte de las abuelas, Susana Piedra apunta que deben &ldquo;aceptar un rol de acompa&ntilde;amiento en la crianza, m&aacute;s que directivo, con el objetivo de apoyar sin invadir&rdquo;. E incide en esa idea: &ldquo;Es decir, el papel de las abuelas y abuelos ya no es la autoridad, sino una influencia afectiva y apoyo pr&aacute;ctico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo fundamental es entender que el nacimiento de un beb&eacute; tambi&eacute;n es el nacimiento de nuevas identidades y funciones. No solo llega un hijo: nace una madre, nace un padre, y tambi&eacute;n nace una abuela. La familia entera necesita recolocarse&rdquo;, explica Violeta Alcocer. Una de las claves seg&uacute;n ella pasa por asumir el cambio de roles, entendiendo qui&eacute;n marca las pautas en la crianza. &ldquo;Cuando los abuelos y abuelas cuidan de forma puntual, pueden tener ciertos matices personales en su estilo, es natural. Pero la l&iacute;nea general educativa la marca la pareja parental. No porque sepan m&aacute;s, sino porque son quienes sostienen la coherencia en el d&iacute;a a d&iacute;a y quienes conocen mejor las necesidades actuales del ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a&rdquo;, asegura Alcocer. En este punto, Susana Piedra propone diferenciar entre lo &ldquo;no negociable&rdquo; &ndash; como las normas de seguridad, la salud, los l&iacute;mites b&aacute;sicos o las rutinas principales&ndash; y lo &ldquo;flexible&rdquo; &ndash;como pueden ser las formas de juego, las tradiciones o los planes puntuales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo fundamental es entender que el nacimiento de un bebé también es el nacimiento de nuevas identidades y funciones. No solo llega un hijo: nace una madre, nace un padre, y también nace una abuela. La familia entera necesita recolocarse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Violeta Alcocer</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, las expertas proponen consensuar unas normas b&aacute;sicas para evitar conflictos. &ldquo;No se trata de negociar cada detalle, sino de acordar unas l&iacute;neas maestras que expresen los valores educativos de la familia. Por ejemplo, no usar gritos, amenazas o chantajes emocionales, respetar rutinas b&aacute;sicas, evitar ciertos contenidos o pantallas seg&uacute;n la edad o mantener un trato respetuoso incluso en momentos de conflicto&rdquo;. Seg&uacute;n la experta, este consenso &ldquo;reduce la confusi&oacute;n en el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a, evita tensiones entre adultos y da seguridad a todas las partes&rdquo;. &ldquo;Adem&aacute;s, genera un mensaje impl&iacute;cito muy sano: &lsquo;Estamos en el mismo equipo aunque cada uno tenga su estilo&rdquo;, asegura Alcocer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde UNAF proponen un ejercicio pr&aacute;ctico para establecer m&iacute;nimos consensuados. &ldquo;Por ejemplo, podemos comunicar a abuelos y abuelas lo siguiente: &lsquo;Nos gustar&iacute;a que cuando cuid&eacute;is de la ni&ntilde;a se mantenga la siesta y que evit&eacute;is darle dulces, especialmente antes de cenar. En lo dem&aacute;s, como juegos o cuentos, pod&eacute;is elegir lo que m&aacute;s os guste y cre&aacute;is que es positivo en la educaci&oacute;n de la ni&ntilde;a&rdquo;. Explicitar este tipo de ideas de manera clara ayuda a evitar conflictos y a unir esfuerzos en el cuidado de la infancia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Procesos de transparencia ps&iacute;quica</h2><p class="article-text">
        En su libro <a href="https://www.eldiario.es/nidos/crianza-vinculo-hijos-psicologia_1_12051019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Atender lo invisible</em></a> (Planeta, 2025), Beatriz Cazurro explica un concepto psicol&oacute;gico que opera en este tipo de situaciones: la transparencia ps&iacute;quica. &ldquo;Es el proceso por el cual, a lo largo del embarazo y la maternidad, se reactivan asuntos y duelos pasados no resueltos&rdquo;, expone la autora. En el <a href="https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultorio sobre la abuela</a> que se sent&iacute;a juzgada, Cazurro ahond&oacute; en esa idea: &ldquo;Muchos padres y madres se empiezan a dar cuenta de c&oacute;mo ha sido su infancia al ver que a ellos les sale una forma de tratar a sus propios hijos muy diferente a la que han vivido en sus propias carnes, y desde ah&iacute; empiezan a hacerse visibles conflictos que hasta el momento no se ve&iacute;an con claridad. Pero tambi&eacute;n ocurre al contrario, algunos padres sufren mucho al ver c&oacute;mo los abuelos cuidan del nieto de la forma que desear&iacute;an que les hubieran cuidado a ellos. Con m&aacute;s cari&ntilde;o, paciencia, menos exigencia&hellip; Las relaciones son verdaderamente complejas y no hay pautas generales&rdquo;, apuntaba la experta.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Violeta Alcocer tambi&eacute;n cree que esto influye en los posibles conflictos intergeneracionales y en la forma de resolverlos: &ldquo;La maternidad es un reactivador biogr&aacute;fico: pone delante de nosotras experiencias, heridas o patrones que muchas veces est&aacute;n silenciados. Muchas madres me dicen en consulta: &lsquo;No quiero repetir lo que viv&iacute;, pero tampoco s&eacute; a&uacute;n c&oacute;mo hacerlo distinto&rsquo;, reconoce Alcocer.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01JSMC6YJSZACG48VBPGK17J6X"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-ninguneada-abuelas-hija-especialmente-suegra_1_12890793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 21:15:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05c15491-d52b-46bb-95ca-2418cde4123f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1070635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05c15491-d52b-46bb-95ca-2418cde4123f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1070635" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Me siento juzgada y ninguneada por las abuelas de mi hija, especialmente por mi suegra, ¿qué puedo hacer?"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05c15491-d52b-46bb-95ca-2418cde4123f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Niños,Madres,Padres,Abuelos,Psicología,Consultorio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Carazo rinde el mejor homenaje a su abuela Facunda con un fotolibro sobre su alzhéimer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-carazo-rinde-mejor-homenaje-abuela-facunda-fotolibro-alzheimer_1_12856807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/017e614f-080a-4895-b4f3-9232cbd346d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133012.jpg" width="3895" height="2191" alt="Guillermo Carazo rinde el mejor homenaje a su abuela Facunda con un fotolibro sobre su alzhéimer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La familia y los cuidados vertebran el fotolibro del comunicador visual y periodista en el que abre la puerta de la suya en un ejercicio de generosa "arqueología doméstica"</p><p class="subtitle">Del cigarrillo al gimnasio: la reinvención del artista maldito en la era del bienestar
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Las <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-que-hacemos-con-sus-cosas_1_12177928.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abuelas</a> deber&iacute;an ser eternas&rdquo; es una frase que much&iacute;simas querr&iacute;amos habernos tatuado, o llevamos tatuada &ndash;literal o figuradamente&ndash;, porque su impacto en nuestras vidas es efectivamente eterno, por su influencia, por las tant&iacute;simas preguntas que nos respondieron, lo que nos <a href="https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidaron</a>, lo que descubrimos de su mano, las veces que vinieron a buscarnos, las tardes que pasamos en el parque con ellas, las meriendas que nos prepararon y alguna que otra bronca que nos echaron. Siempre con raz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Son eternas porque tienen la capacidad de trascender y acompa&ntilde;ar hasta cuando la vida nos obliga a intercambiar los papeles, de ni&ntilde;os a cuidadores, el paso de la inocencia a la consciencia m&aacute;s completa de que nos necesitan, hasta cuando no nos recuerden, hasta el &uacute;ltimo de sus preciados d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/suzanne-et-louise-libro-herve-guibert-interpelo-mirada-vejez-cuerpo-memoria_1_12669195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotolibro</a> que mi nieto ha hecho sobre m&iacute;&rdquo;, es la frase, escrita a mano, que abre <em>Facunda</em> (ediciones comisura), el fotolibro en el que <a href="https://www.eldiario.es/autores/guillermo-jimenez-carazo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillermo Carazo</a> ha reconstruido la historia de su abuela, y con ella la de su familia, marcada por su alzh&eacute;imer, que encarna a su vez la memoria de todo un pa&iacute;s. El comunicador visual y periodista ha construido un volumen &uacute;nico, delicado y peque&ntilde;o en cuanto a forma, pero inmenso en cuanto a intimidad, que permite ahondar poco a poco en la vida de una mujer, siendo a la vez la suya propia. Y la de tantas familias, tantos lazos familiares, tantas injusticias perpetradas en el hogar de quienes nos criaron, de a quienes m&aacute;s queremos, de a quienes debemos en gran parte ser como somos, con quienes tenemos el recuerdo de haber llorado por primera vez, como le pas&oacute; a este comunicador visual y periodista.
    </p><p class="article-text">
        <em>Facunda</em> puede leerse y tambi&eacute;n verse en una exposici&oacute;n que recoge sus fotograf&iacute;as en el Centre C&iacute;vic de Barcelona, que podr&aacute; visitarse hasta este martes 23 de diciembre. 
    </p><p class="article-text">
        Guillermo Carazo firma una obra de arte, por supuesto, pero tambi&eacute;n un ejercicio de sinceridad que conmociona porque habla de muchos. En &eacute;l ha puesto imagen y texto a la a&ntilde;oranza de unos ojos que, debido al <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-realizar-ejercicio-fisico-factor-riesgo-alzheimer_1_12737750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alzh&eacute;imer</a>, dejaron de mirar igual, de orientarse igual, de reconocerse y reconocer igual. Y no solo por rendir homenaje a su Facunda, sino tambi&eacute;n por hablar de lo que duele, de lo inc&oacute;modo por muy habitual que sea. Se dice &ndash;a ciencia cierta&ndash; que las herencias rompen familias, pero antes que estas, las rompen los cuidados. Por eso este libro tiene un componente tan universal, sin perder un &aacute;pice de belleza, habla y luce desde dentro para quedarse en lo interno, en lo que nos marca, en lo que conocemos, realidades con las que convivimos, en dolores que identificamos, a&ntilde;oranzas que querr&iacute;amos no entender, realidades que experimentamos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_50p_1133015.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_50p_1133015.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_75p_1133015.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_75p_1133015.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_default_1133015.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_default_1133015.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/91ef4c9d-7d94-4758-a326-d0388e294530_16-9-aspect-ratio_default_1133015.jpg"
                    alt="La portada de &#039;Facunda&#039; el fotolibro de Guillermo Carazo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La portada de &#039;Facunda&#039; el fotolibro de Guillermo Carazo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las abuelas te confiesan cosas que no le cuentan a tu madre&rdquo;, reconoce Guillermo Carazo al remontarse al origen de este personal proyecto. Su abuela estuvo muy presente en su crianza, y esto hizo que, en realidad, documentara su vida &ldquo;desde siempre&rdquo;. Fue en la pandemia, en una etapa m&aacute;s notoria del alzh&eacute;imer de su abuela, en la que tom&oacute; m&aacute;s consciencia del &ldquo;relato&rdquo; que quer&iacute;a registrar: &ldquo;Empec&eacute; a hacerle m&aacute;s fotos, a grabarla, a seguir creando un archivo, compartir las cosas que me dec&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El plan por aquel entonces no era que todo ese material acabara tomando forma de libro, pero lo acab&oacute; siendo. Un tesoro de &ldquo;arqueolog&iacute;a dom&eacute;stica&rdquo;, como &eacute;l la define, que arranca con una fotograf&iacute;a de su abuela que se repite para pasar de una imagen borrosa a una n&iacute;tida, haciendo contrapeso con los recuerdos que a su abuela cada vez le cuesta m&aacute;s experimentar. <em>Facunda</em> es un ejercicio de memoria con el que Carazo ha encontrado la manera de contrarrestar una enfermedad que opera precisamente de forma contraria.
    </p><h2 class="article-text">Antes que la herencia, los cuidados</h2><p class="article-text">
        Los cuidados son uno de los grandes protagonistas del libro, porque adem&aacute;s de documentar la vida de su abuela, este periodista ha abierto las puertas de su casa, que podr&iacute;a ser la de tantos, para tambi&eacute;n contar c&oacute;mo es el entorno de esta mujer. En concreto, de su madre y su t&iacute;a, que son quienes m&aacute;s se han hecho cargo de Facunda. Ellas son las grandes &lsquo;presentes&rsquo; de un libro que tambi&eacute;n aborda las ausencias, siendo las m&aacute;s notorias las de sus t&iacute;os, varones, que obviaron el cuidado de su madre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decid&iacute; no preguntarles nada, porque qu&eacute; les iba a decir, &iquest;por qu&eacute; no pasasteis m&aacute;s tiempo con la abuela? No era el camino, no era constructivo ni real. Yo quer&iacute;a contar nuestra historia, y eso ya iba a reflejar cosas que me han ca&iacute;do a m&iacute;, como ser m&aacute;s desapegado de la familia, porque he tenido muchos tab&uacute;es con ciertos t&iacute;os&rdquo;, comparte. Carazo ha dejado que sea el testimonio de la geriatra de Facunda el que hable por ellos, en uno de sus informes, en los que relata una visita en la que la abuela apareci&oacute; con uno de sus hijos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7ce5f87-bdd6-4feb-99db-6f475dc01ea2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las manos de Facunda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las manos de Facunda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Reconoce que &eacute;l no se ocupa de las citas y papeles de su madre. Tampoco aporta medicaci&oacute;n actualizada y desconoce qu&eacute; est&aacute; tomando, si ha habido cambios. Su madre con deterioro cognitivo no es valorable a trav&eacute;s de ella saber la medicaci&oacute;n actual. Tiene una cuidadora que se ocupa de ella, pero que no pasa a la consulta porque el hijo no quiere, a pesar de que la madre insiste en que entre&rdquo;, escribi&oacute; la doctora, y plasma el comunicador visual en su libro.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n cuida a nuestros mayores</h2><p class="article-text">
        Carazo relata la historia de una familia que es a la vez la de tantas otras, por en qui&eacute;n recaen estos cuidados, fuera de los c&iacute;rculos cong&eacute;nitos. En el caso de Facunda, fueron quince las cuidadoras que fueron contratadas de forma irregular. Menos una, proced&iacute;an de Latinoam&eacute;rica, con una media de treinta y cinco a&ntilde;os. En los once a&ntilde;os que recurrieron a ellas, &ldquo;una estuvo casi tres. Tras ella, solo una super&oacute; el a&ntilde;o de continuidad. Ninguna hab&iacute;a recibido formaci&oacute;n espec&iacute;fica para trabajar con personas con demencia&rdquo;. Carazo explica que esta limitaci&oacute;n estuvo marcada por los recursos econ&oacute;micos de su familia, y motivo de discusi&oacute;n entre los hijos de Facunda &ldquo;en la que nunca existi&oacute; consenso ni una situaci&oacute;n especialmente favorecedora para la empleada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas ellas asumieron lo que define como situaci&oacute;n de 'neoesclavitud', que lamenta porque es &ldquo;una econom&iacute;a sumergida&rdquo;. Y, m&aacute;s all&aacute; de lo relativo a sus condiciones laborales, tampoco era el mejor contexto para Facunda y su enfermedad. &ldquo;En las primeras etapas fue un problema porque ten&iacute;a a una persona desconocida cada pocos meses en su casa, su zona de seguridad, y se ve&iacute;a obligada a compartir con ellas su intimidad y sus cuidados. Cuesti&oacute;n que provoc&oacute; diversas situaciones en las que reaccion&oacute; con violencia verbal contra la persona cuidadora y contra nosotrxs, su familia&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cfa57aef-00a4-4fdc-97df-ab7d020f158f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El periodista y comunicador visual Guillermo Carazo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El periodista y comunicador visual Guillermo Carazo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Carazo relata que en aquellos primeros meses, Facunda expresaba &ldquo;inseguridad hacia su situaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;, y que pensaba que le estaban &ldquo;robando el dinero del banco y cosas de la casa&rdquo;. Una noche desemboc&oacute; en un episodio por el que terminaron prescindiendo de dos de las personas que acabaron cuidando de su abuela, porque una de ellas &ldquo;crey&oacute; oportuno que tomase el f&aacute;rmaco antipsic&oacute;tico una de las noches en las que meti&oacute; en su habitaci&oacute;n&rdquo;. Algo que descubrieron por una c&aacute;mara que ten&iacute;an colocada en la casa para saber c&oacute;mo estaba Facunda.
    </p><h2 class="article-text">La &uacute;ltima tortilla de patatas</h2><p class="article-text">
        El fotolibro es crudo y muy directo, s&iacute;, pero tambi&eacute;n luminoso. Y precisamente por eso funciona como homenaje, emotivo, sincero y bello. Una belleza que est&aacute; en los textos, pero sobre todo en las fotograf&iacute;as. En especial, la que tom&oacute; sin saber que acababa de ser testigo de la &uacute;ltima vez que ver&iacute;a a Facunda cocinar tortilla de patatas. Tambi&eacute;n es emotivo por su continua reflexi&oacute;n, entre otros temas sobre el aprendizaje sobre los silencios y gestiones dentro de las familias, el margen de mejora, sobre asuntos que acabar&aacute;n ata&ntilde;&eacute;ndonos a todos, porque llegar&aacute; el d&iacute;a en el que toque invertir los papeles con nuestros mayores, empezando por nuestros abuelos, y sobre todo siguiendo por nuestros padres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ojal&aacute; la siguiente generaci&oacute;n no la caguemos tanto. Yo soy hijo &uacute;nico y llevo mucho tiempo hablando con mi madre y mi padre sobre qu&eacute; querr&aacute;n hacer. Ellos siempre me dicen que no quieren ser una carga. Y yo s&eacute; que es una decisi&oacute;n  que no se puede tomar ahora, pero lo l&oacute;gico es que en alg&uacute;n momento te acabes volviendo dependiente&rdquo;, afirma. Es verdad que en el caso de Facunda a esta dependencia se le suma una enfermedad tan cruel como el alzh&eacute;imer, que ha llevado a que su abuela sea &ldquo;un caparaz&oacute;n de lo que fue&rdquo;, y que esto ha implicado que en sus m&aacute;s de diez a&ntilde;os de malestar: &ldquo;Hay pocas que impliquen este tipo de duelo en vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-carazo-rinde-mejor-homenaje-abuela-facunda-fotolibro-alzheimer_1_12856807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2025 21:29:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/017e614f-080a-4895-b4f3-9232cbd346d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133012.jpg" length="4717489" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/017e614f-080a-4895-b4f3-9232cbd346d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133012.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4717489" width="3895" height="2191"/>
      <media:title><![CDATA[Guillermo Carazo rinde el mejor homenaje a su abuela Facunda con un fotolibro sobre su alzhéimer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/017e614f-080a-4895-b4f3-9232cbd346d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133012.jpg" width="3895" height="2191"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Memoria Histórica,familias,Abuelos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Extremadura vuelve a convocar ayudas para contratar personal doméstico pese a la baja demanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/extremadura-vuelve-convocar-ayudas-contratar-personal-domestico-pese-baja-demanda_1_12814257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Extremadura vuelve a convocar ayudas para contratar personal doméstico pese a la baja demanda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La subvención por el cuidado de menores de 14 años o personas con discapacidad, que puede llegar a los 1.100 euros mensuales, se amplía a los abuelos y tíos</p></div><p class="article-text">
        A pesar de la baja demanda, la Junta de Extremadura ha vuelto a aprobar la convocatoria de ayudas la contrataci&oacute;n de personas empleadas de hogar para el cuidado de menores o personas con discapacidad, que ir&aacute;n de 222 hasta 1.100 euros al mes como m&aacute;ximo al subvencionar el 80% del salario. En total, se destinar&aacute;n 600.000 euros y en esta ocasi&oacute;n se ampl&iacute;a la posibilidad de recibir ayudas por la contrataci&oacute;n de abuelos que cuiden de sus nietos.
    </p><p class="article-text">
        Facilitar la conciliaci&oacute;n de la vida personal, familiar y laboral es el objetivo de estas ayudas, cuya cuant&iacute;a de la ayuda se calcular&aacute; en funci&oacute;n de las bases de cotizaci&oacute;n por contingencias comunes de las personas empleadas y las horas trabajadas, y no podr&aacute; superar los 1.100 euros mensuales en 12 pagas.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz del Ejecutivo extreme&ntilde;o, Elena Manzano, ha especificado que los beneficiarios ser&aacute;n personas f&iacute;sicas que contraten a personas en situaci&oacute;n de desempleo y/o en riesgo de vulnerabilidad y que est&eacute; empadronada en cualquier municipio de la regi&oacute;n. Adem&aacute;s, se podr&aacute; subvencionar la contrataci&oacute;n de familiares desde el primer grado inclusive, por consanguinidad o afinidad, y en los grados ulteriores, siempre que quede acreditado el pago del salario, exceptuando el o la c&oacute;nyuge o pareja conviviente.
    </p><p class="article-text">
        El objeto del trabajo ser&aacute; el cuidado, a domicilio, de hijos menores de 14 a&ntilde;os, as&iacute; como de familiares de primer o segundo grado de consanguinidad o afinidad con discapacidad reconocida igual o superior al 33 por ciento.
    </p><p class="article-text">
        El importe de la subvenci&oacute;n se incrementar&aacute; en un 10 por ciento en los supuestos en los que la persona solicitante resida en un municipio de menos de 5.000 habitantes y podr&aacute; incrementarse tambi&eacute;n en otro 10 por ciento si la persona a la que se contrata para el cuidado en el domicilio es v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero y si la unidad familiar es monoparental.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otros asuntos del consejo de gobierno</strong></h2><p class="article-text">
        Por otra parte, se ha firmado un convenio entre la Secretar&iacute;a de Estado de Seguridad y la Comunidad Aut&oacute;noma de Extremadura para la incorporaci&oacute;n de distintos &oacute;rganos, entidades, organismos y unidades de la regi&oacute;n extreme&ntilde;a al 'Sistema de Seguimiento Integral de los Casos de Violencia de G&eacute;nero' (Sistema VioG&eacute;n). Estas instituciones ser&aacute;n seleccionadas por los firmantes de dicho convenio con vigencia de cuatros a&ntilde;os y la posibilidad de prorrogarlo otros cuatro m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha autorizado el encargo a la Sociedad de Gesti&oacute;n P&uacute;blica de Extremadura (GPEX) la gesti&oacute;n de los cuatro Centros de Atenci&oacute;n Integral 24 horas a V&iacute;ctimas de Violencia Sexual en Extremadura -ubicados en Badajoz, M&eacute;rida, C&aacute;ceres y Plasencia- para el a&ntilde;o 2026, con un presupuesto de 1.194.874 euros.
    </p><p class="article-text">
        Los fondos se destinar&aacute;n a actividades de informaci&oacute;n, formaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n para la erradicaci&oacute;n de las violencias sexuales; la atenci&oacute;n integral a todas las v&iacute;ctimas que hayan sufrido violencia sexual en el pasado o presente.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n a familiares que lo necesiten o a personas del entorno &iacute;ntimo de la v&iacute;ctima; acompa&ntilde;amiento a las v&iacute;ctimas incluyendo apoyo jur&iacute;dico especializado; atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y atenci&oacute;n social son otras de las funciones de estos centros.
    </p><p class="article-text">
        Otro encargo a GPEX que se ha aprobado es el de la gesti&oacute;n de im&aacute;genes, la elaboraci&oacute;n del dossier de prensa, el tratamiento y la documentaci&oacute;n de material audiovisual, as&iacute; como para el mantenimiento de la sala de prensa de Presidencia de la Junta de Extremadura, entre el 2026 y el 2029, por un importe de 1.710.655,82 euros.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/extremadura-vuelve-convocar-ayudas-contratar-personal-domestico-pese-baja-demanda_1_12814257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 13:21:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2036018" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2036018" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Extremadura vuelve a convocar ayudas para contratar personal doméstico pese a la baja demanda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Ayudas públicas,Conciliación,Abuelos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecc6298b-2000-4cc8-b5c5-6add30cb9d20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Respondemos a la pregunta de una abuela a través del consultorio de Nidos con la ayuda de dos expertos</p><p class="subtitle">Adolescentes con solo once años: 'skin care', peluquería y mucha frustración</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo 64 años y estoy prejubilada. Mi hija tiene dos hijos, dos nietos preciosos a los que cuido a menudo. Pero siento que a veces ella cuestiona mi forma de cuidarlos: dice que les doy mucho dulce y que por qué les dejo ver tanto la tele. Yo quiero echar una mano pero no me apetece discutir con ella ni con su pareja. ¿Cómo lo hablo para no tener conflictos?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pilar</span>
                                        <span>—</span> lectora de elDiario.es
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abuelos y abuelas se encargan a menudo del cuidado de la infancia, seg&uacute;n demuestran diversos estudios. El 35% de las personas mayores de 65 a&ntilde;os cuida a sus nietos y nietas varios d&iacute;as por semana, seg&uacute;n un <a href="https://cms.aldeasinfantiles.es/uploads/2023/07/Abuelos-y-crianza.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Aldeas Infantiles</a>. Estos abuelos y abuelas dedican de media 16 horas semanales al cuidado de menores. Otro estudio reciente de <a href="http://makemothersmatter.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Make Mothers Matter</a> apunta que, a nivel europeo, abuelos y abuelas u otros familiares suponen la primera opci&oacute;n de apoyo al cuidado infantil en un 27% de los casos. En el caso concreto de Espa&ntilde;a, ese porcentaje supera el 30%. Y un <a href="https://media.yonorenuncio.com/app/uploads/2024/05/06225840/Informe-Sin-Madres-No-Hay-Futuro.pdf?_gl=1*1nlsu85*_up*MQ..*_ga*MTIwNzE2ODExOS4xNzYyNDI1MDU1*_ga_RRSJH4Q4M5*czE3NjI0MjUwNTQkbzEkZzAkdDE3NjI0MjUwNTQkajYwJGwwJGgw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de Malasmadres</a> de 2024 apuntaba que siete de cada 10 mujeres recurre a las abuelas y abuelos cuando ellas o su pareja (si la tienen) no pueden atender los cuidados de la infancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un contexto laboral en que la conciliaci&oacute;n familiar es un complicado juego de malabares, los cuidados de ni&ntilde;os y personas dependientes son generalmente asumidos por las redes familiares. Es aqu&iacute; donde la labor de estos abuelos es pieza clave para nuestra econom&iacute;a y nuestra sociedad&rdquo;, apunta el estudio de Aldeas Infantiles. Aunque no todas las personas mayores tienen descendencia ni todas est&aacute;n dispuestas a cuidar, en el caso de que lo hagan pueden surgir conflictos con los cuidadores principales (padres, madres o tutores legales).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Pilar, la abuela que env&iacute;a su pregunta el Consultorio de Nidos. Antes de dar una respuesta concreta, la psic&oacute;loga y terapeuta Beatriz Cazurro intenta contextualizar este tipo de situaciones: &ldquo;Las condiciones de vida actuales hacen muy dif&iacute;cil la conciliaci&oacute;n y muchos padres y madres recurren a sus propios padres para poder cubrir los tiempos que ellos no pueden cubrir. Algunos abuelos est&aacute;n muy dispuestos a hacer esta labor y otros est&aacute;n empezando a decir que no&rdquo;, explica. En el caso de que surjan conflictos relacionados con el cuidado, aclara que &ldquo;no hay una norma general&rdquo; para resolverlos, sino que se trata de buscar &ldquo;acuerdos de familia que tengan en cuenta las necesidades de cada una de las partes&rdquo;. La psic&oacute;loga cree que, aunque en la teor&iacute;a esto pueda parecer sencillo, en la pr&aacute;ctica no lo es&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No creo que en ningún caso sea cuestión de acatar órdenes, sino de escuchar los motivos por los que su hija pide lo que pide, y poder decir con sinceridad si bien por falta de energía, recursos o por una diferencia de opiniones lo van a poder sostener o no</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Beatriz Cazurro</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cazurro hace una propuesta a Pilar: &ldquo;Lo que puede hacer es ser honesta con sus l&iacute;mites, sus necesidades y con lo que puede y no puede cumplir. No creo que en ning&uacute;n caso sea cuesti&oacute;n de acatar &oacute;rdenes, sino de escuchar los motivos por los que su hija pide lo que pide, y poder decir con sinceridad si bien por falta de energ&iacute;a, recursos o por una diferencia de opiniones lo van a poder sostener o no&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Equilibrio y negociaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Gregorio Gull&oacute;n Arias es terapeuta y mediador familiar de la Uni&oacute;n de Asociaciones Familiares (UNAF). Por su experiencia profesional ha visto a menudo casos como este: &ldquo;Muchas abuelas y abuelos se encuentran en la situaci&oacute;n de cuidar a sus nietos y nietas bajo pautas o estilos de crianza muy diferentes a los que ellos mismos aplicaron como progenitores. Ajustarse puede ser un reto, pero hay formas de hacerlo sin perder su propio criterio ni el v&iacute;nculo afectivo con los nietos y nietas, o que se genere conflicto con los progenitores&rdquo;, asegura Gull&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El experto apunta algunos consejos pr&aacute;cticos para abuelos y abuelas: &ldquo;Escuchar y comprender las expectativas de los progenitores, pidiendo que te expliquen con claridad qu&eacute; cosas son importantes para ellos (rutinas, alimentaci&oacute;n, uso de pantallas, normas, etc.); negociar con cari&ntilde;o y respeto, entendiendo que el papel de abuelos y abuelas no es ahora decidir, sino acompa&ntilde;ar; entender los nuevos modelos de crianza sin sentirte juzgado, evitando cr&iacute;ticas directas o comparaciones con c&oacute;mo se hac&iacute;an las cosas antes; cuidar tambi&eacute;n de ti misma, entendiendo que atender a los nietos y nietas no debe implicar sobrecarga y que a veces necesitar&aacute;s descansar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el mediador familiar apunta una clave para relacionarse entre abuelos y abuelas y padres y madres: &ldquo;Debemos recordar el objetivo com&uacute;n, lo que todos queremos, que es el bienestar de los menores. Mantener ese objetivo compartido ayuda a sobrellevar las diferencias con m&aacute;s comprensi&oacute;n y menos tensi&oacute;n&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas abuelas y abuelos se encuentran en la situación de cuidar a sus nietos y nietas bajo pautas o estilos de crianza muy diferentes a los que ellos mismos aplicaron</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gregorio Gullón Arias</span>
                                        <span>—</span> mediador familiar (UNAF)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gull&oacute;n cree que el objetivo debe ser conseguir un punto intermedio, buscando el equilibrio entre &ldquo;el respeto a los progenitores, que son los que marcan la pauta como cuidadores principales&rdquo;, y una autonom&iacute;a &ldquo;razonable&rdquo; para abuelos y abuelas, &ldquo;como figura de apoyo con su propio criterio y experiencia&rdquo;. Pone dos ejemplos de ese equilibrio: &ldquo;Si los progenitores no permiten gritos o no usan castigos f&iacute;sicos, la abuela y el abuelo no deber&iacute;an hacerlo, aunque en su &eacute;poca eso fuera normal. Y si los padres dicen que los ni&ntilde;os no coman golosinas, el abuelo puede respetar eso pero ofrecerles un postre casero o una merienda especial&rdquo;, ilustra.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Beatriz Cazurro tambi&eacute;n cree que lo ideal ser&iacute;a llegar a acuerdos, pero reconoce que en la pr&aacute;ctica eso no siempre se consigue. &ldquo;La comunicaci&oacute;n en muchas familias no es sencilla y existen muchos conflictos sin resolver, necesidades sin cubrir y din&aacute;micas sin desvelar que hacen que esta labor sea complicada. Cuando las normas y los l&iacute;mites son diferentes con los padres y los abuelos, Cazurro cree que es importante que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as sepan &rdquo;qui&eacute;n est&aacute; al mando&ldquo;. &rdquo;[Deben] saber que sus pap&aacute;s est&aacute;n de acuerdo con dejarles a cargo de los abuelos con lo que se haya pactado con ellos, incluso si en ese pacto los l&iacute;mites son un poco diferentes en un sitio que en otro, siempre que no suponga un perjuicio para el bienestar del ni&ntilde;o. Se trata de evitar que&nbsp;se sientan en medio de un conflicto expl&iacute;cito o impl&iacute;cito entre padres y abuelos, viendo c&oacute;mo unos compiten con otros por imponer sus normas o sus din&aacute;micas&ldquo;, asegura Cazurro.
    </p><p class="article-text">
        El mediador Gregorio Gull&oacute;n tambi&eacute;n apunta otra clave a tener en cuenta cuando los abuelos son m&aacute;s permisivos que los padres y madres. &ldquo;Los abuelos y abuelas est&aacute;n para acompa&ntilde;ar y reforzar la educaci&oacute;n de los progenitores, transmitir valores y tradiciones familiares y dar amor, estabilidad y calma, sin tener que ser los principales responsables de poner l&iacute;mites todos los d&iacute;as&rdquo;, aclara. Y asegura que &ldquo;consentir&rdquo; no puede significar &ldquo;permitir cualquier cosa&rdquo;. &ldquo;Los abuelos y abuelas son una segunda red de afecto, no una segunda autoridad ni un contramodelo. Su papel no es oponerse a los progenitores, sino complementar la crianza desde el afecto y la experiencia&rdquo;, redunda.
    </p><p class="article-text">
        En su libro <a href="https://www.eldiario.es/nidos/crianza-vinculo-hijos-psicologia_1_12051019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Atender lo invisible</em></a> (Planeta, 2025), Beatriz Cazurro explica un concepto psicol&oacute;gico clave en este tipo de situaciones: la transparencia ps&iacute;quica. &ldquo;Es el proceso por el cual, a lo largo del embarazo y la maternidad, se reactivan asuntos y duelos pasados no resueltos&rdquo;, detalla en su libro. Y ampl&iacute;a as&iacute; el concepto aplic&aacute;ndolo a este caso concreto: &ldquo;Muchos padres y madres se empiezan a dar cuenta de c&oacute;mo ha sido su infancia al ver que a ellos les sale una forma de tratar a sus propios hijos muy diferente a la que han vivido en sus propias carnes, y desde ah&iacute; empiezan a hacerse visibles conflictos que hasta el momento no se ve&iacute;an con claridad. Pero tambi&eacute;n ocurre al contrario, algunos padres sufren mucho al ver c&oacute;mo los abuelos cuidan del nieto de la forma que desear&iacute;an que les hubieran cuidado a ellos. Con m&aacute;s cari&ntilde;o, paciencia, menos exigencia&hellip; Las relaciones son verdaderamente complejas y no hay pautas generales&rdquo;, concluye Cazurro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01JSMC6YJSZACG48VBPGK17J6X"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/siento-juzgada-abuela-cuido-nietos-hablo-hija-evitar-conflictos_1_12759457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 20:47:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ecc6298b-2000-4cc8-b5c5-6add30cb9d20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1158595" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ecc6298b-2000-4cc8-b5c5-6add30cb9d20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1158595" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ecc6298b-2000-4cc8-b5c5-6add30cb9d20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Niños,Abuelos,Padres,Madres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teatro contra el olvido: la obra de un nieto para transformar la depresión de su abuela en un homenaje a los mayores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/teatro/teatro-olvido-obra-nieto-transformar-depresion-abuela-homenaje-mayores_1_12693898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b97df588-05ed-4c2e-aa18-e6befdfa4da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teatro contra el olvido: la obra de un nieto para transformar la depresión de su abuela en un homenaje a los mayores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor y director Selu Nieto y Teatro a la Plancha llevan a escena este fin de semana su montaje 'Soledad: vida y obra de mi abuela’ en sala La Fundición de Sevilla</p><p class="subtitle">Lo que la abuela le cuenta a la nieta: un podcast para celebrar el Día del Libro a través de la palabra viva de los mayores
</p></div><p class="article-text">
        La sala La Fundici&oacute;n de la capital hispalense acoge este fin de semana un montaje en el que el actor y director sevillano Selu Nieto hace memoria de su abuela, poniendo el foco en un momento en que &eacute;l atravesaba una mala racha y ella luchaba contra las sombras de la depresi&oacute;n. Tras su fallecimiento, sola en un hospital, el actor se propuso escribir una obra de teatro con la intenci&oacute;n de devolverla a la vida, reuni&eacute;ndose con ella en escena dentro del mismo cuerpo &ldquo;para limpiar los errores del pasado&rdquo; y &ldquo;reescribir juntos un final&rdquo;. El resultado lleva por t&iacute;tulo <a href="https://fundiciondesevilla.es/soledad-vida-y-obra-de-mi-abuela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S</a><a href="https://fundiciondesevilla.es/soledad-vida-y-obra-de-mi-abuela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>oledad: vida y obra de mi abuela</em></a>, y podr&aacute; verse en la citada sala este s&aacute;bado a las 20:00 y el domingo a las 19:00 horas. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Premios Lorca Revelaci&oacute;n en 2016 por <em>Los perros</em> y al Mejor Autor en 2018 por <em>La &uacute;ltima </em>boque&aacute;, Nieto recuerda que de ni&ntilde;o pasaba mucho tiempo con aquella mujer que llevaba una vida perfectamente normal hasta que cay&oacute; en la depresi&oacute;n. &ldquo;A partir de la historia real de mi abuela, escog&iacute; episodios de su vida y me invent&eacute; muchos otros, con el objeto de construir el relato de la relaci&oacute;n entre un nieto y su abuela, en relaci&oacute;n con el tema de la salud mental&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque se cuente en primera persona, y sacamos elementos personales de ella, fotos que le hice y hasta alguna grabaci&oacute;n de audio real, podemos decir que la obra no va &uacute;nicamente de ella: hablamos de muchas abuelas y de muchas generaciones diferentes&rdquo;, asevera. Adem&aacute;s, agrega, &ldquo;se da la circunstancia de que, a consecuencia de la depresi&oacute;n, mi abuela ten&iacute;a visiones que le imped&iacute;an distinguir a veces la realidad de lo que no es real. Me apetec&iacute;a plantearle al espectador ese doble juego, que &eacute;l tambi&eacute;n llegara a dudar si lo que le contaban era verdad o no&rdquo;, desvela el director. 
    </p><h2 class="article-text">Un tab&uacute; vigente</h2><p class="article-text">
        Una de las reflexiones que Selu Nieto ha querido plantear en este trabajo con sus compa&ntilde;eros de Teatro a la Plancha es la mirada de la sociedad en general hacia los ancianos: &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n de que a las personas mayores se las deja de escuchar. Dejan de tener raz&oacute;n, parece que ya no son &uacute;tiles para nada. En lugar de escucharlos, algo que necesitan ellos y nosotros, porque son una fuente de sabidur&iacute;a incre&iacute;ble, los silenciamos. Los nietos estamos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, en nuestras cosas, y no nos damos cuenta a veces de lo mucho que podemos hacer por ellos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el sevillano considera que el tema de la salud mental, &ldquo;para estas madres y abuelas, era un tab&uacute;, y en cierto modo lo sigue siendo. Pero en sus tiempos era a&uacute;n peor, porque no ten&iacute;an a qui&eacute;n acudir, ni recursos de ninguna clase. No hab&iacute;a ayuda ni personal ni profesional para quienes ca&iacute;an en la depresi&oacute;n, y eso tambi&eacute;n hemos querido ponerlo sobre el escenario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello obliga a los art&iacute;fices del montaje a mantener un equilibrio entre los hechos reales y el respeto a la intimidad del personaje. &ldquo;Tenemos claro que la autoficci&oacute;n no puede ser un diario personal para desahogarte, hay que ir m&aacute;s all&aacute;. Todos los escritores del mundo han partido de sucesos personales para elaborar sus historias, pero hay muchas maneras de moldear ese material o disfrazarlo. En este caso, supe que para que el mensaje encajara bien ten&iacute;a que contarlo desde m&iacute;&rdquo;, cuenta el actor y director sevillano. 
    </p><h2 class="article-text">Humor disfrazado</h2><p class="article-text">
        Con estas premisas, Selu Nieto es un firme defensor de la funci&oacute;n del teatro como herramienta para &ldquo;culturizar&rdquo;, en el sentido de &ldquo;hacer pasar al espectador por un choque, un &iquest;esto qu&eacute; es?&rdquo;. &ldquo;Se parece mucho a cuando te das un golpe, de entrada te duele pero solo despu&eacute;s vas siendo poco a poco consciente de lo que te ha pasado. Esto es lo que queremos provocar en el p&uacute;blico. Fuera de eso, no hay otra intenci&oacute;n que la de hacer que vengan, lo pasen bien y, a ser posible, tomen conciencia de un asunto que nos concierne a todos&rdquo;, a&ntilde;ade Selu Nieto. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, a lo largo del recorrido que S<em>oledad: vida y obra de mi abuela </em>lleva ya realizado por la geograf&iacute;a nacional, el actor ha podido comprobar el efecto que produce su actuaci&oacute;n en el respetable. &ldquo;Es incre&iacute;ble la cantidad de gente que se acerca emocionada tras la funci&oacute;n, cont&aacute;ndome que se han acordado de sus t&iacute;as, de sus abuelas&hellip; La medida de edad suele ser de unos 60 a&ntilde;os, pero hay de todo, y cada cual entra de una manera distinta en los c&oacute;digos. Un se&ntilde;or mayor vino a darme la mano y me dijo <em>acabas de contar la vida</em>, mientras que un adolescente que vino se emocion&oacute; tanto, que quiso repetir al d&iacute;a siguiente viniendo con sus propios abuelos&rdquo;, rememora emocionado. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque Nieto ha levantado este montaje junto a sus compa&ntilde;eros Susana Hern&aacute;ndez (codirecci&oacute;n, dramaturgia, adaptaci&oacute;n y coreograf&iacute;a), Paloma de Alba (vestuario) o Guillermo Jim&eacute;nez Aguilar (iluminaci&oacute;n), ten&iacute;a claro desde el primer momento que deb&iacute;a estar solo sobre las tablas: &ldquo;Pero me lo paso muy bien, se respira una mirada muy amorosa, hay humor cuando tiene que haberlo, y emoci&oacute;n cuando corresponde, tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Humor, trat&aacute;ndose de un tema tan duro? El actor asiente con rotundidad: &ldquo;De cada dos frases, la tercera es un chiste, y algunos con muy mala leche&rdquo;, confiesa. &ldquo;Es una forma de hacer comedia, desde la convicci&oacute;n de que los mejores golpes se dan disfrazadas de chiste. Esta obra contiene muchas dagas que a simple vista parecen bromas&rdquo;, sentencia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/teatro/teatro-olvido-obra-nieto-transformar-depresion-abuela-homenaje-mayores_1_12693898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Oct 2025 17:51:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b97df588-05ed-4c2e-aa18-e6befdfa4da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="354663" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b97df588-05ed-4c2e-aa18-e6befdfa4da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="354663" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Teatro contra el olvido: la obra de un nieto para transformar la depresión de su abuela en un homenaje a los mayores]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b97df588-05ed-4c2e-aa18-e6befdfa4da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Abuelos,Artes escénicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No se conoce tanto su existencia, pero también se celebra el Día de los abuelos y en España es en julio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-conoce-existencia-celebra-dia-abuelos-espana-julio-pm_1_12492656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76d58b09-03e7-45b7-a871-4138ead1ee27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No se conoce tanto su existencia, pero también se celebra el Día de los abuelos y en España es en julio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una efeméride no tan conocida en nuestros calendarios </p><p class="subtitle">¿Por qué el Día de la Madre no se celebra el mismo día en todo el mundo?</p></div><p class="article-text">
        Las temporadas comerciales van muy ligadas a efem&eacute;rides como son <strong>San Valent&iacute;n</strong> o <strong>Halloween</strong>, pero tambi&eacute;n con d&iacute;as en los que celebramos a la familia como son el <strong>D&iacute;a del Padre</strong> o <strong>D&iacute;a de la Madre</strong>, que son de sobra conocidos cuando llegan porque los anuncios publicitarios y distintas campa&ntilde;as as&iacute; lo recuerdan antes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que cuentan con una tradici&oacute;n m&aacute;s arraigada en nuestra cultura popular y eso las ha hecho fechas de sobra conocidas en detrimento de las efem&eacute;rides que celebran a otros miembros de la familia como sucede <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/feliz-dia-abuelo-personajes-tv_1_7533505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con los abuelos</a>, cuyo d&iacute;a tiene lugar este julio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>26 de julio: D&iacute;a de los abuelos en Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 26 de julio se celebra el <strong>D&iacute;a de los Abuelos</strong> en Espa&ntilde;a como un d&iacute;a para conmemorar la labor que realizan en las familias y dedicarles una fecha para que se reconozca su papel en la crianza de sus nietos y nietas.
    </p><p class="article-text">
        Esta fecha del D&iacute;a de los Abuelos no solo tiene lugar en <strong>Espa&ntilde;a</strong> el 26 de julio, sino que tambi&eacute;n se comparte con otros pa&iacute;ses, en su gran mayor&iacute;a de Latinoam&eacute;rica como es el caso de <strong>Argentina</strong> o <strong>Cuba</strong>, mientras en otros es totalmente en una fecha distinta. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso se debe a una propuesta de la organizaci&oacute;n<strong> Mensajeros de la Paz </strong>que se dio en 1998 y desde entonces este d&iacute;a forma parte del calendario de efem&eacute;rides. Esta celebraci&oacute;n se da, como sucede con varias fechas, por el calendario cat&oacute;lico pues el 26 de julio en el santoral se recuerda a<strong> Santa Ana</strong> y <strong>San Joaqu&iacute;n</strong>, los padres de la <strong>Virgen Mar&iacute;a</strong> y abuelos de Jesucristo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;ndo es el d&iacute;a de los abuelos en otros pa&iacute;ses?</strong></h2><p class="article-text">
        Al no haber una clara fecha internacional sucede como en el caso del D&iacute;a del Padre o D&iacute;a de la Madre que en cada pa&iacute;s o zona geogr&aacute;fica se celebra en momentos distintos. As&iacute;, en <strong>Canad&aacute;</strong> y <strong>Estados Unidos</strong> tiene lugar a principios de septiembre, en el caso del primero es el segundo domingo del mes, mientras en el otro es el domingo posterior <a href="https://www.eldiario.es/spin/celebra-dia-trabajador-1-mayo-huelga-chicago-pm_1_12261973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al D&iacute;a del Trabajo</a>, Labor Day, que es el primer lunes de este mes.
    </p><p class="article-text">
        En gran parte de Europa tiene lugar al comienzo de octubre, siendo en <strong>Italia</strong> el 2 de octubre, en<strong> Reino Unido</strong> el primer domingo de este mes y en <strong>Alemania</strong> el segundo domingo, mientras el 1 de octubre se celebra en Chile.
    </p><p class="article-text">
        Otras fechas en las que tiene lugar el D&iacute;a de los Abuelos son el primer domingo de marzo en <strong>Francia</strong>, en <strong>Polonia</strong> el 21 de enero, en <strong>Uruguay</strong> el 19 de junio, en <strong>Venezuela</strong> el 29 de mayo o en <strong>M&eacute;xico</strong> el 28 de agosto. Si bien no est&aacute; del todo relacionado, el &uacute;nico d&iacute;a que parece haber consenso es en el establecido por la <strong>Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU) </strong>para recordar a las personas mayores el 1 de octubre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-conoce-existencia-celebra-dia-abuelos-espana-julio-pm_1_12492656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 15:00:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76d58b09-03e7-45b7-a871-4138ead1ee27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="102770" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76d58b09-03e7-45b7-a871-4138ead1ee27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="102770" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No se conoce tanto su existencia, pero también se celebra el Día de los abuelos y en España es en julio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76d58b09-03e7-45b7-a871-4138ead1ee27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Efemérides,Calendario,Catolicismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Margarita y Gregorio, los abuelos centenarios de Logroño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/gregorio-abuelos-centenarios-logrono-margarita_1_12492783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/713193db-1631-4bbb-9372-fc6c811454c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Margarita y Gregorio, los abuelos centenarios de Logroño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Margarita Domínguez Díez y Gregorio Pacheco Pacheco junto  a otros 19 logroñeses de más de 100 años han celebrado este 25 de julio el Día de los Abuelos en el Ayuntamiento de Logroño con un homenaje a los 'abuelos de Logroño' más numeroso de lo habitual</p></div><p class="article-text">
        Margarita Dom&iacute;nguez D&iacute;ez y Gregorio Pacheco han celebrado el D&iacute;a de los Abuelos en el Ayuntamiento de Logro&ntilde;o junto a otros 19 logro&ntilde;eses y logro&ntilde;esas mayores de cien a&ntilde;os. El alcalde de Logro&ntilde;o, Conrado Escobar, junto a la concejal de Familia, Servicios Sociales y Discapacidad, Patricia Sainz, ha participado  en el acto celebrado por el Ayuntamiento de Logro&ntilde;o para celebrar el D&iacute;a de los Abuelos, cuyos protagonistas principales han sido los &lsquo;abuelos de Logro&ntilde;o&rsquo;, Margarita Dom&iacute;nguez D&iacute;ez, de 106 a&ntilde;os, y a Gregorio Pacheco Pacheco, de 105 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Margarita Dom&iacute;nguez D&iacute;ez naci&oacute; en Cenzano el 14 de enero de 1919, vivi&oacute; en Ventas Blancas y se desplaz&oacute; a Logro&ntilde;o en 2002; tiene 4 hijos y todav&iacute;a lee sin gafas. Por su parte, Gregorio Pacheco naci&oacute; el 24 de noviembre de 1919 en un pueblo de Soria y se traslad&oacute; a los veinte a&ntilde;os a Logro&ntilde;o. Trabaj&oacute; en el Banco Espa&ntilde;ol de Cr&eacute;dito y tiene dos hijos.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, el reconocimiento ha sido mayor de lo habitual, puesto que a los m&aacute;s veteranos se han sumado 19 logro&ntilde;eses y logro&ntilde;esas m&aacute;s mayores de cien a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las otras personas homenajeadas han sido Natividad Reinares Mart&iacute;nez, Gregoria Andr&eacute;s &Iacute;&ntilde;iguez, Concepci&oacute;n Arcos Ledesma, Timoteo Garc&iacute;a Ruiz, Juana Mart&iacute;nez Fern&aacute;ndez, M&ordf; &Aacute;ngeles de Prado Gonz&aacute;lez, Ascensi&oacute;n Ca&ntilde;as Mart&iacute;nez, Celsa S&aacute;iz Poza, Ana M&ordf; L&oacute;pez Cazorla, M&ordf; Carmen Terroba Ruiz, V&iacute;ctor Ochoa Rodr&iacute;guez, Manuel Gil Miranda, Aurea Gonz&aacute;lez San Mart&iacute;n, Amparo Benito M&iacute;nguez, Jos&eacute; Casto Alonso Romo, Julio Delgado Guerra, Trinidad S&aacute;ez Alesanco, Esperanza Aydillo Pinedo y Antonia Romano Ganuza.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este d&iacute;a es ofrecer un reconocimiento a las personas mayores de nuestra ciudad, a los que el alcalde ha entregado, unas rosas y un ejemplar facs&iacute;mil de Diario La Rioja correspondiente a su d&iacute;a de nacimiento. Adem&aacute;s, los dos abuelos de Logro&ntilde;o han recibido una escultura con la reproducci&oacute;n de la Dama de la Fuente.
    </p><p class="article-text">
        Rodeados de familiares, portavoces de los grupos municipales y representantes del Consejo de Personas Mayores de Logro&ntilde;o, todos ellos han recibido, emocionados, &ldquo;el cari&ntilde;o de la ciudad de Logro&ntilde;o&rdquo; de la mano de su primer edil.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde ha destacado que &ldquo;d&iacute;a tras d&iacute;a vamos consiguiendo entre todos que Logro&ntilde;o sea cada vez m&aacute;s amable y acogedora en general y especialmente con las personas mayores. El objetivo -ha concluido- es promover un envejecimiento cada vez m&aacute;s activo de las personas mayores y crear las condiciones para que cada vez tengan m&aacute;s oportunidad de participar en las actividades de la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los programas del Consistorio destinados a promover la autonom&iacute;a de la tercera edad son los de Ayuda a domicilio, Siempre acompa&ntilde;ados y Vida sana y los talleres de promoci&oacute;n de un envejecimiento activo y con buena salud, adem&aacute;s de la programaci&oacute;n deportiva que se organiza a trav&eacute;s de Logro&ntilde;o Deporte, con m&uacute;ltiples actividades a disposici&oacute;n de las personas mayores en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a de los Abuelos y Abuelas es una iniciativa promovida por Mensajeros de la Paz en el a&ntilde;o 1988. Seg&uacute;n datos de la unidad de Estad&iacute;stica, en Logro&ntilde;o hab&iacute;a, a 31 de diciembre de 2024, 24.446 personas mayores de 70 a&ntilde;os, que representan el 16,06% de los habitantes. Asimismo, estaban registrados como residentes 86 personas centenarias (72 mujeres y 14 hombres).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/gregorio-abuelos-centenarios-logrono-margarita_1_12492783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 14:51:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/713193db-1631-4bbb-9372-fc6c811454c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="212929" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/713193db-1631-4bbb-9372-fc6c811454c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="212929" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Margarita y Gregorio, los abuelos centenarios de Logroño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/713193db-1631-4bbb-9372-fc6c811454c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Logroño,Ayuntamientos,Municipalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que la abuela le cuenta a la nieta: un podcast para celebrar el Día del Libro a través de la palabra viva de los mayores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/abuela-le-cuenta-nieta-podcast-celebrar-dia-libro-traves-palabra-viva-mayores_1_12240913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b77387da-460e-4f48-b417-fda878b912ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1821y1467.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que la abuela le cuenta a la nieta: un podcast para celebrar el Día del Libro a través de la palabra viva de los mayores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el marco del ciclo 'Lecturas de proximidad', el centro de mayores Amedara de Sevilla ha acogido una grabación en directo protagonizada por Rosa 'la del delantal' y su nieta Claudia GR Moneo, en la que reivindican la tradición oral, la memoria compartida y las historias de vida que no están escritas</p><p class="subtitle">De los pucheros a los libros: cómo las amas de casa impulsaron los clubes de lectura en los 80
</p></div><p class="article-text">
        Los libros beben de historias que trascienden el papel. Algunas viajan a trav&eacute;s del tiempo, de abuela a nieta, de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Esa palabra viva es lo que ha querido reivindicar la grabaci&oacute;n en directo del <a href="https://www.instagram.com/unposcaconmiabuela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podcast-show </a><a href="https://www.instagram.com/unposcaconmiabuela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Qu&eacute; le dice la abuela a la nieta?</em></a><a href="https://www.instagram.com/unposcaconmiabuela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> protagonizado por Claudia GR Moneo y su abuela <a href="https://www.instagram.com/rosaladeldelantal/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa 'la del delantal</a>', celebrado este mi&eacute;rcoles 23 de abril en el centro de d&iacute;a de mayores Amedara con motivo del D&iacute;a del Libro. 
    </p><p class="article-text">
        Esta actividad &ndash;organizada por la agencia de comunicaci&oacute;n y gesti&oacute;n cultural &Eacute;dere con la ayuda del <a href="https://www.cultura.gob.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Cultura</a>&ndash; pone en valor &ldquo;el legado de las historias y vivencias personales que no han sido contadas o que se han perdido&rdquo;. De ah&iacute; que la conversaci&oacute;n se convirtiera en un homenaje a la tradici&oacute;n oral, los relatos de la infancia, la memoria compartida y &ldquo;la palabra que nos conecta con la vida&rdquo;, como ha se&ntilde;alado la poeta Mar Gallego, invitada especial del <a href="https://www.youtube.com/@claudiagonzalezromero5722/podcasts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;posc&aacute;&rdquo; que comparten nieta y abuela</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los libros no solo son algo material, la palabra nos conecta con la vida y las personas mayores son libros vivos&rdquo;, ha defendido la autora de <em>Como vaya yo y lo encuentre </em>(2020). El episodio sonoro arranc&oacute; precisamente con la lectura de un fragmento de este ensayo de Mar Gallego <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sororidad-comadreo-claves-revolucion-transversal-surgio-andalucia-femenino_1_10947826.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre feminismo andaluz</a>, que inmortaliza voces reales de mujeres andaluzas de todas las edades. Entre ellas, la de la propia Rosa &ndash;de 86 a&ntilde;os&ndash; quien le confes&oacute; que hubiese sido su &ldquo;delirio&rdquo; saber leer.
    </p><p class="article-text">
        Porque Rosa no sabe leer ni escribir, pero no se reconoce a s&iacute; misma como analfabeta: &ldquo;Yo s&eacute; muchas cosas&rdquo;. Saberes cotidianos que no caben en los m&aacute;rgenes de una libreta, como &ldquo;guisar&rdquo;, seguir el comp&aacute;s &ndash;se declara &ldquo;gitana hasta los huesos&rdquo;&ndash; o&nbsp;aguantar &ldquo;carros y carretas&rdquo; para sacar adelante a su familia. Pues mientras sus hermanos iban a la escuela y su madre dedicaba la ma&ntilde;ana a <em>vender gandinga&nbsp;</em>(lo que hoy llamamos casquer&iacute;a) en un puesto de la plaza de Jerez de la Frontera, ella se dedicaba a preparar la comida y a <em>bregar&nbsp;</em>con todas las faenas de la casa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99984cb8-cf15-4cf8-844e-29f0d83158a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los usuarios del centro de mayores han intervenido durante la grabación, compartiendo sus propias vivencias personales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los usuarios del centro de mayores han intervenido durante la grabación, compartiendo sus propias vivencias personales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Glosario de la literatura oral</h2><p class="article-text">
        Las palabras de esta abuela jerezana resonaron en la memoria de Araceli, de Carmen y de otras tantas usuarias del centro, que no dudaron en intervenir durante un podcast marcado por la cercan&iacute;a, la emoci&oacute;n y la espontaneidad. Un encuentro que ha puesto de manifiesto la necesidad de contar y de ser escuchadas; de reconocerse en los relatos de otras mujeres, de poner en valor historias de vida en torno a los patios de vecinos, las costumbres en la cocina, las formas de ponerse un delantal (atado al cuello o con alfileres, como Rosa). 
    </p><p class="article-text">
        Porque Rosa no sabe leer ni escribir, pero &ldquo;tiene una boca para com&eacute;rsela&rdquo;, como dice su nieta desde la devoci&oacute;n que le profesa. Por eso, Claudia GR Moneo y Mar Gallego &ndash;ambas periodistas y ambas gaditanas&ndash; han aprovechado la ocasi&oacute;n para reivindicar que esa literatura oral, espont&aacute;nea y poderosa, tiene su propio l&eacute;xico y su propio recopilatorio de &ldquo;citas c&eacute;lebres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo: la abuela del delantal con alfileres no dice charlar con las amigas,<em> </em>dice &ldquo;parlamentar&rdquo;. Ella no se esclaviz&oacute; voluntariamente para cuidar de su marido enfermo: &ldquo;Me <em>esclavitu&eacute;</em>&rdquo;, dice ella. De su propia cosecha es tambi&eacute;n la c&eacute;lebre frase: &ldquo;El viento no sabe leer&rdquo;, que viene a significar &ldquo;que si vas acelerada por la vida, te pierdes muchas cosas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Conectar los libros con lo cotidiano</h2><p class="article-text">
        Con esta actividad enmarcada en el ciclo&nbsp;<em>Lecturas de proximidad</em>, &Eacute;dere ha tratado de &ldquo;llevar la lectura y las narraciones a p&uacute;blicos diferentes y espacios no convencionales&rdquo;. Con este af&aacute;n, durante toda la semana han organizado una programaci&oacute;n para acercar la importancia de la literatura a otro p&uacute;blico alejado de los c&iacute;rculos acad&eacute;micos o culturales tradicionales, como son los presos de la c&aacute;rcel Sevilla I, donde tuvo lugar este martes una charla sobre novela negra con Benito Olmo y Berna Gonz&aacute;lez Harbour. 
    </p><p class="article-text">
        La literatura tambi&eacute;n se ha colado en un sal&oacute;n de u&ntilde;as, donde se ha celebrado un taller de escritura creativa de la mano de la escritora Rosario Izquierdo. Al ejercicio de di&aacute;logo generacional, y de puesta en valor de las experiencias de las personas mayores celebrado la ma&ntilde;ana del mi&eacute;rcoles, le ha seguido una gymkana&nbsp;literaria a cargo de Alejandra Vanessa en un parque infantil dirigida a los m&aacute;s peque&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Amedara agradecen que el centro de mayores haya sido uno de los escenarios escogidos para celebrar este ciclo de actividades por el D&iacute;a del Libro. &ldquo;Todo lo que se salga de la rutina, a ellos les viene muy bien&rdquo;, afirma Sandra Silva, una de las terapeutas ocupacionales de Amedara. A juzgar por la expresi&oacute;n de los usuarios tras escuchar el podcast (concepto que tradujeron por &ldquo;teatrillo&rdquo; para hacerlo accesible a las personas mayores), Sandra valora que la experiencia ha sido muy &ldquo;enriquecedora&rdquo; para ellos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ejercitar la memoria, revivir momentos, transportarse a sus propios recuerdos son actividades que les vienen muy bien&rdquo;, asegura la profesional del centro, aludiendo a la emoci&oacute;n y las risas que ha provocado el encuentro. M&aacute;s all&aacute; de compartir y poner en valor esas historias de vida que no aparecen en los libros, conocer a Rosa les ha servido como referente de vitalidad, de seguir con ganas de &ldquo;jaleo&rdquo; en la tercera edad. &ldquo;Hay que vivir&rdquo;, ha concluido la abuela de 86 a&ntilde;os. Porque, como recuerda Claudia, &ldquo;en lo cotidiano reside lo importante&rdquo;. Y en la palabra viva, la esencia de la literatura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/abuela-le-cuenta-nieta-podcast-celebrar-dia-libro-traves-palabra-viva-mayores_1_12240913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2025 16:13:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b77387da-460e-4f48-b417-fda878b912ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1821y1467.jpg" length="1373317" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b77387da-460e-4f48-b417-fda878b912ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1821y1467.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1373317" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que la abuela le cuenta a la nieta: un podcast para celebrar el Día del Libro a través de la palabra viva de los mayores]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b77387da-460e-4f48-b417-fda878b912ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1821y1467.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Día del Libro,Sant Jordi,Abuelos,Personas mayores,Lectura,Libros,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La edad no siempre define tu sabiduría": lo que los chicos y chicas piden a los adultos para mejorar su relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/edad-no-define-sabiduria-chicos-chicas-piden-adultos-mejorar-relacion_1_12222480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68898a44-8371-4c38-9238-9e600035849f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La edad no siempre define tu sabiduría&quot;: lo que los chicos y chicas piden a los adultos para mejorar su relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Santi Morales y Marta Martínez, sociólogos especializados en infancia y adolescencia, han hecho una investigación sobre adultocentrismo en la que niños, niñas y adolescentes son protagonistas. Ellos hablan y explican cómo se ven respecto a los adultos</p><p class="subtitle">Entrevista - Andrea Ros: “Tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traumático”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A las chicas, chicos y chiques que, desde muy dispares latitudes geogr&aacute;ficas, nos convidaron sus saberes y experiencias&rdquo;. As&iacute; empieza la dedicatoria que Santi Morales y Marta Mart&iacute;nez han elegido para abrir su libro <a href="https://octaedro.com/libro/adultocentrismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Adultocentrismo. &iquest;Qu&eacute; piensan chicos y chicas?</em></a> (Octaedro, 2025). A partir de ah&iacute;, esta obra ofrece un ejercicio pr&aacute;ctico &ldquo;antiadultista&rdquo; en el que el autor y la autora ceden el altavoz a infancias y adolescencias para que expliquen en primera persona c&oacute;mo perciben la diferencia estructural determinada por la edad, y para que se dirijan directamente a las personas adultas con consejos para relacionarnos mejor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los adultos ven desde su punto de vista y no desde el de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&rdquo;, explica una chica de 12 a&ntilde;os nacida en Huelva. &ldquo;Para m&iacute; el adultocentrismo es que lxs adultxs crean que son superiores o que tienen la raz&oacute;n en todo solo por ser mayores&rdquo;, asegura otra de origen argentino.
    </p><p class="article-text">
        Esta definici&oacute;n tan completa la aporta una chica de 18 a&ntilde;os de Bogot&aacute;, Colombia: &ldquo;La dominaci&oacute;n del mundo adulto hacia el mundo infantil y juvenil es una pr&aacute;ctica social arraigada en distintas &eacute;pocas, sociedades y culturas, que ha ido transmutando y tomando distintas versiones, pero el razonamiento de fondo es el mismo. El adulto es el modelo referencial, el que posee la verdad absoluta, el que nunca se equivoca, el proveedor y due&ntilde;o del espacio dom&eacute;stico y el que posee el control de los cuerpos de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Si lo tienen tan claro y son los protagonistas de esta discriminaci&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; nunca les escuchamos? &ldquo;Eso es lo que se preguntan ellas y ellos, y eso es lo que nos demandan&rdquo;, explica uno de los autores de la investigaci&oacute;n, Santi Morales. Y contin&uacute;a: &ldquo;Cuando les preguntamos qu&eacute; consejos nos dar&iacute;an a las personas adultas para mejorar las relaciones intergeneracionales, nos piden que escuchemos m&aacute;s y juzguemos menos, que escuchemos con atenci&oacute;n y paciencia, abiertos a nuevos aprendizajes. Como dijo una chica que respondi&oacute; al cuestionario, &lsquo;la edad no siempre define tu sabidur&iacute;a&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando les preguntamos qué consejos nos darían a las personas adultas para mejorar las relaciones intergeneracionales, nos piden que escuchemos más y juzguemos menos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Santi Morales</span>
                                        <span>—</span> sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La 'perspectiva ni&ntilde;a'</strong></h2><p class="article-text">
        El libro parte de la realizaci&oacute;n de 170 entrevistas<em> online</em> a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, adolescentes y j&oacute;venes en Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina. Marta Mart&iacute;nez es coautora y resume as&iacute; el enfoque metodol&oacute;gico: &ldquo;Partimos de la base de que adem&aacute;s de ser sujetos de derecho tambi&eacute;n pueden ser sujetos de investigaci&oacute;n. En los estudios sobre las vidas de las ni&ntilde;eces que apuestan por un enfoque de derechos humanos, aunque lo pareciera, no hay un &uacute;nico posicionamiento. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute; entrando con fuerza lo que se conoce como estudios cr&iacute;ticos donde no s&oacute;lo las chicas y chicos son escuchados y participan en una investigaci&oacute;n. Adem&aacute;s de una dimensi&oacute;n diagn&oacute;stica, se necesita un componente emancipador, una apuesta pol&iacute;tica, y reconocer la interseccionalidad&rdquo;, asegura Mart&iacute;nez, que aparte de investigadora es profesora y consultora en Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora de definir el concepto &ldquo;adultocentrismo&rdquo; o &ldquo;adultismo&rdquo;, los autores prefieren de nuevo ceder la palabra a quienes protagonizan la investigaci&oacute;n. &ldquo;Para m&iacute; se refiere al car&aacute;cter estructural de la dominaci&oacute;n pol&iacute;tica, social, econ&oacute;mica, cultural y moral que ejercemos las personas adultas sobre las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os, ni&ntilde;es y j&oacute;venes. Pero la definici&oacute;n intergeneracional que publicamos en este libro es con creces superadora&rdquo;, asegura Santi Morales. Marta Mart&iacute;nez ahonda en esa idea: &ldquo;Quer&iacute;amos visibilizar un sistema de opresi&oacute;n basado en la edad que, pese a su omnipresencia, sigue siendo bastante invisible. Y quer&iacute;amos hacerlo desde una perspectiva antiadultista, incorporando las subjetividades de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os, ni&ntilde;es y adolescentes para enriquecer los conocimientos existentes acerca del adultocentrismo y sus formas de expresi&oacute;n&rdquo;, cuenta Mart&iacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro dedica tambi&eacute;n un apartado amplio a recoger algunas de las recomendaciones o consejos que lanzan los protagonistas a las personas adultas que lo lean. &ldquo;Charlarlo todo, no dar por sentado lo que sabemos o lo que no sabemos&rdquo;, propone una ni&ntilde;a argentina de seis a&ntilde;os. Un adolescente mexicano pone el acento en el entendimiento intergeneracional: &ldquo;Que comprendan la situaci&oacute;n que tenemos los adolescentes&rdquo;, reclama. Una joven veintea&ntilde;era de Madrid a&ntilde;ade: &ldquo;Que no crean que saben todo lo que pensamos solo porque ellos fueron j&oacute;venes, porque cada uno tiene una manera de pensar y unas vivencias propias que les hacen actuar de una manera o de otra&rdquo;, recomienda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que no crean que saben todo lo que pensamos solo porque ellos fueron jóvenes, porque cada uno tiene una manera de pensar y unas vivencias propias que les hacen actuar de una manera o de otra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En un ap&eacute;ndice final, se enumeran algunas de las propuestas para embarcarse en lo que ellos denominan la &ldquo;aventura antiadultista&rdquo;: descolonizar la mirada, establecer di&aacute;logos intergeneracionales, poner en valor la ternura, ceder el protagonismo a los m&aacute;s j&oacute;venes y aplicar la &ldquo;perspectiva ni&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;reinventando el modo en que nuestras sociedades definen lo infantil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la importancia de resignificar el concepto &ldquo;infantil&rdquo; en su acepci&oacute;n peyorativa: &ldquo;Se suele utilizar como un desprecio, como insulto o como argumento de irracionalidad. Pero la realidad nos demuestra que la inmadurez no es patrimonio de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os&rdquo;, explica Marta Mart&iacute;nez. Tomando estas medidas &ndash;y algunas m&aacute;s&ndash;, se podr&iacute;a empezar a superar un modelo desigual. &ldquo;No podemos seguir teniendo sociedades que excluyen a una buena parte de su poblaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las decisiones que afectan a sus vidas&rdquo;, concluyen los autores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/edad-no-define-sabiduria-chicos-chicas-piden-adultos-mejorar-relacion_1_12222480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2025 20:31:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/68898a44-8371-4c38-9238-9e600035849f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="497381" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/68898a44-8371-4c38-9238-9e600035849f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="497381" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["La edad no siempre define tu sabiduría": lo que los chicos y chicas piden a los adultos para mejorar su relación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/68898a44-8371-4c38-9238-9e600035849f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Niños,Menores,Adolescentes,Jóvenes,Educación,Relaciones,Padres,Madres,Abuelos,familias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fallece Marcelina López, la abuela de Logroño, a los 105 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/fallece-marcelina-lopez-abuela-logrono-105-anos_1_11691982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" width="1995" height="1122" alt="Fallece Marcelina López, la abuela de Logroño, a los 105 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado mes de julio fue homenajeada en el Ayuntamiento de Logroño con motivo del Día de los Abuelos</p><p class="subtitle">Marcelina y Gregorio, con 105 y 104 años, repiten como abuelos de Logroño por segundo año
</p></div><p class="article-text">
        Marcelina L&oacute;pez, una de las abuelas de Logro&ntilde;o, ha fallecido este s&aacute;bado a los 105 a&ntilde;os. El Ayuntamiento de Logro&ntilde;o ha lamentado su p&eacute;rdida recordando el reciente homenaje que recibi&oacute; en el consistorio el pasado mes de julio, junto a Gregorio Pacheco, con motivo del D&iacute;a de los Abuelos. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces fue el segundo reconocimiento consecutivo que recib&iacute;a Marcelina por esta efem&eacute;ride. Rodeada de familiares, portavoces de los grupos municipales y representantes del Consejo de Personas Mayores de Logro&ntilde;o, recibi&oacute; entonces el carino de toda la ciudad de la mano del alcalde, Conrado Escobar.
    </p><p class="article-text">
        Marcelina L&oacute;pez naci&oacute; en Soria el 5 de abril de 1919, trabaj&oacute; en una f&aacute;brica de conservas y a los 40 a&ntilde;os vino a vivir a Logro&ntilde;o. Tiene una amplia familia con 2 hijas, 7 nietos y 4 biznietos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1840424575999398136?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/fallece-marcelina-lopez-abuela-logrono-105-anos_1_11691982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Sep 2024 16:50:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" length="305705" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" type="image/jpeg" fileSize="305705" width="1995" height="1122"/>
      <media:title><![CDATA[Fallece Marcelina López, la abuela de Logroño, a los 105 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" width="1995" height="1122"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Ancianos,Fallecimientos,Logroño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extinción de los hijos o por qué tres de cada diez españoles ya crecen sin hermanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/extincion-hijos-tres-diez-espanoles-crecen-hermanos_132_11610167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La extinción de los hijos o por qué tres de cada diez españoles ya crecen sin hermanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor de Gestión Internacional de Recursos Humanos en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Alcalá, Ignacio García de Leániz, aborda en su último libro la baja natalidad que atribuye, entre otras cuestiones, al “nihilismo” social imperante desde finales de los años 70</p></div><p class="article-text">
        El declive de la natalidad en Espa&ntilde;a es un hecho. Los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) indican que, el 1 de enero de 2024, Espa&ntilde;a ten&iacute;a 48,5 millones de habitantes. En 2050 se prev&eacute; llegar a los 53 millones, pero la reducci&oacute;n en la tasa de nacimientos se confirma. En toda Europa y en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La tasa de 2,1 hijos por mujer, el promedio m&iacute;nimo que garantiza la estabilidad poblacional, no se cumple en nuestro pa&iacute;s desde 1980. Por poner un ejemplo, en comunidades aut&oacute;nomas como <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/cantabria-actualmente-veces-media-perros-ninos_1_11321664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabria ya hay dos veces y media m&aacute;s perros que ni&ntilde;os. </a>
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Garc&iacute;a de Le&aacute;niz Caprile (Madrid, 1961) es profesor de Gesti&oacute;n Internacional de Recursos Humanos en la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH) y cuenta con varias publicaciones relacionadas, entre otras cuestiones, con la Antropolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro <em>La extinci&oacute;n de los hijos. El retorno del flautista de Hamel&iacute;n </em>aborda el impacto de la crisis demogr&aacute;fica en todo el planeta. &ldquo;Tres de cada diez espa&ntilde;oles ya crecen sin hermanos. Hay ocho millones de hijos &uacute;nicos&rdquo;, apunta, porque cada vez m&aacute;s personas renuncian de forma voluntaria a ser padre o madre. Cree que eso est&aacute; alterando de forma inexorable la estructura misma de la vida humana, con pocos hijos, pero tambi&eacute;n con vez menos hermanos o abuelos. &ldquo;No tener hijos es ya algo cultural&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su teor&iacute;a apunta a que hay un nuevo <em>flautista de Hamelin</em> que vac&iacute;a las calles de forma silenciosa. La extinci&oacute;n humana es un concepto que ve factible a medio plazo.<strong> </strong>&ldquo;Puede parecer apocal&iacute;ptico, pero ya es posible pensar en que el fin de la Humanidad no llegue por una cat&aacute;strofe mundial, sino por algo puramente end&oacute;geno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 200 a&ntilde;os eso es posible, asegura, porque est&aacute;n cayendo las tasas de reemplazo de poblaci&oacute;n, el n&uacute;mero de beb&eacute;s que nacen. Ocurre no solo en Occidente. &ldquo;Sucede en cualquier lugar salvo en &Aacute;frica, aunque en Kenia ya est&aacute;n en un 2,2 de tasa de reemplazo en algunas zonas. En China ya es necesario un tercer hijo para hablar de crecimiento. El experimento sociol&oacute;gico del hijo &uacute;nico ha sido un fracaso&rdquo;, asevera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El profesor lo ve como un fen&oacute;meno trasversal independientemente de ideolog&iacute;as, sexo o condiciones econ&oacute;micas de cada persona. &ldquo;La tesis que manejo es que es la consecuencia del nihilismo. Frente al nuevo ser humano que es el hijo, se apuesta por la nada y por la compulsi&oacute;n consumista. Elegimos tener mascotas y no hijos. Ellas no juzgan. A eso se suma la inexistencia de un relato cultural de los misterios de la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Viene ocurriendo, dice, desde finales de los a&ntilde;os 70 del siglo XX. La media de hijos por familia en Espa&ntilde;a entonces era de 2,8. &ldquo;El hijo ha pasado a ser visto algo pernicioso para el medio ambiente porque aumenta la huella de carbono&rdquo;. El profesor introduce el concepto de la &ldquo;ecoansiedad&rdquo;, es decir, &ldquo;el hombre visto no como lobo para el hombre, sino para la naturaleza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Influye tambi&eacute;n la comodidad o la falta de posibilidades econ&oacute;micas para tener hijos?, preguntamos. &ldquo;No hablo de comodidad en el libro, aunque es tambi&eacute;n una actitud nihilista. El concepto de sacrificio se considera in&uacute;til. Quienes tienen todav&iacute;a hijos son las sociedades m&aacute;s religiosas&rdquo;. Por otro lado, reconoce que influye la capacidad econ&oacute;mica. &ldquo;S&iacute;, aunque cada vez m&aacute;s los Estados intentan que se pueda conciliar. Y luego tambi&eacute;n influye la vivienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cree que las pol&iacute;ticas para incentivar econ&oacute;micamente la natalidad no funcionan. &ldquo;Se lo digo de primera mano, el poder pol&iacute;tico est&aacute; asustado. Se le ha ido de las manos&rdquo;. Garc&iacute;a de Le&aacute;niz habla de &ldquo;suicidio demogr&aacute;fico&rdquo; y critica que no se tomen &ldquo;medidas pol&iacute;ticas&rdquo; de calado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos hablar de conjura, pero s&iacute; de la suma de elementos que permiten la tormenta perfecta. No soy optimista en revertir la situaci&oacute;n, y desde luego la gente no tiene hijos por dinero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora la gente se pregunta, &iquest;y qui&eacute;n me va a cuidar?&rdquo;, comenta este profesor que deja sobre la mesa la cuesti&oacute;n de si la sociedad est&aacute; o no dispuesta &ldquo;a pagar el precio de no tener hijos&rdquo;. Es algo que, recuerda, est&aacute; llevando a una sociedad cada vez m&aacute;s envejecida. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy hay muchos abuelos sin nietos y eso desde su punto de vista supone &ldquo;quitar al ser humano la posibilidad de una experiencia mutua, del abuelo con el ni&ntilde;o y viceversa. M&aacute;s all&aacute; de la vida profesional, a los 70 u 80 a&ntilde;os supone una ilusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Garc&iacute;a de Le&aacute;niz tambi&eacute;n analiza c&oacute;mo influye la baja natalidad en el &aacute;mbito empresarial y augura que habr&aacute; falta de mano de obra cualificada. Este experto en recursos humanos apela a la Filosof&iacute;a. &ldquo;Hace falta pensar y tambi&eacute;n hablar de lo que est&aacute; ocurriendo. &iquest;Se est&aacute; <em>jibarizando</em> la vida humana?&rdquo;, se pregunta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/extincion-hijos-tres-diez-espanoles-crecen-hermanos_132_11610167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2024 21:59:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2036018" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2036018" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La extinción de los hijos o por qué tres de cada diez españoles ya crecen sin hermanos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/271d140e-fab0-4782-bc8d-231dd94961b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Libros,Universidad de Alcalá,Natalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marcelina y Gregorio, con 105 y 104 años, repiten como abuelos de Logroño por segundo año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/marcelina-gregorio-105-104-anos-repiten-abuelos-logrono-segundo-ano_1_11550933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" width="1995" height="1122" alt="Marcelina y Gregorio, con 105 y 104 años, repiten como abuelos de Logroño por segundo año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el homenaje a Marcelina López y Gregorio Pacheco, el Ayuntamiento de Logroño trata de reconocer a todas las personas mayores de la ciudad en su día</p></div><p class="article-text">
        El alcalde de Logro&ntilde;o, Conrado Escobar, acompa&ntilde;ado de varios miembros de la Corporaci&oacute;n municipal, ha participado hoy en el acto celebrado por el D&iacute;a de los Abuelos en el Ayuntamiento de Logro&ntilde;o, que ha contado con un homenaje a los &lsquo;abuelos de Logro&ntilde;o&rsquo;, que por segundo a&ntilde;o consecutivo son Marcelina L&oacute;pez Poza, de 105 a&ntilde;os, y Gregorio Pacheco Pacheco, de 104 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este d&iacute;a es ofrecer un reconocimiento a las personas mayores de nuestra ciudad, que en esta ocasi&oacute;n han estado representadas por estos dos abuelos logro&ntilde;eses, a los que el alcalde ha entregado un ramo de flores y una escultura de la Dama de la Fuente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marcelina L&oacute;pez naci&oacute; en Soria el 5 de abril de 1919, trabaj&oacute; en una f&aacute;brica de conservas y vino a los cuarenta a&ntilde;os a vivir a Logro&ntilde;o y tiene dos hijas. Por su parte, Gregorio Pacheco naci&oacute; el 24 de noviembre de 1919 en un pueblo de Soria y se traslad&oacute; a los veinte a&ntilde;os a Logro&ntilde;o. Trabaj&oacute; en el Banco Espa&ntilde;ol de Cr&eacute;dito y tiene dos hijos.
    </p><p class="article-text">
        Rodeados de familiares, portavoces de los grupos municipales y representantes del Consejo de Personas Mayores de Logro&ntilde;o, ambos han recibido, emocionados, &ldquo;el cari&ntilde;o de la ciudad de Logro&ntilde;o&rdquo; de la mano de su primer edil.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trabajar por un envejecimiento activo</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos mucho que aprender de la experiencia de nuestros abuelos, que han conocido la evoluci&oacute;n de nuestra ciudad en el &uacute;ltimo siglo&rdquo;, ha manifestado Escobar. Por ello, ha continuado, &ldquo;como Ayuntamiento debemos exigirnos m&aacute;s para que Logro&ntilde;o siga siendo una ciudad amable y acogedora para todas las personas, pero fundamentalmente para las personas mayores, porque si hacemos ciudad amable para las personas mayores lo hacemos para todos&rdquo;, ha destacado Escobar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Logro&ntilde;o&rdquo;, ha detallado el primer edil, &ldquo;cuenta con diferentes programas y actuaciones que persiguen facilitar y promover un envejecimiento cada vez m&aacute;s activo de las personas mayores, con el objetivo de que participen de las actividades de la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los programas del Consistorio destinados a promover la autonom&iacute;a de la tercera edad son los de Ayuda a domicilio, Siempre acompa&ntilde;ados y Vida sana y los talleres de promoci&oacute;n de un envejecimiento activo y con buena salud, adem&aacute;s de la programaci&oacute;n deportiva que se organiza a trav&eacute;s de Logro&ntilde;o Deporte, con m&uacute;ltiples actividades a disposici&oacute;n de las personas mayores en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En ese orden de cosas, la iniciativa &lsquo;Logro&ntilde;o Vivo. Bailando en Plata&rsquo;, que el Ayuntamiento de Logro&ntilde;o ha impulsado para ampliar la oferta de ocio dirigida a las personas mayores de la ciudad ha vuelto este verano con un amplio programa de m&uacute;sica en vivo. Asimismo, El Ayuntamiento de Logro&ntilde;o puso en marcha el 1 de julio una nueva edici&oacute;n de la iniciativa &lsquo;Despierta con Logro&ntilde;o Acompa&ntilde;a&rsquo;, que propone diversas actividades dirigidas a las personas mayores durante los meses de verano con el objetivo de mejorar su condici&oacute;n f&iacute;sica y estimular sus relaciones sociales frente a la soledad no deseada.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a de los Abuelos y Abuelas es una efem&eacute;ride promovida por Mensajeros de la Paz en el a&ntilde;o 1988. Seg&uacute;n datos de la unidad de Estad&iacute;stica, en Logro&ntilde;o, a 26 de julio de 2024, hay 34.106 personas mayores de 65 a&ntilde;os, 14.265 hombres y 19.831 mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/marcelina-gregorio-105-104-anos-repiten-abuelos-logrono-segundo-ano_1_11550933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2024 09:48:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" length="305705" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" type="image/jpeg" fileSize="305705" width="1995" height="1122"/>
      <media:title><![CDATA[Marcelina y Gregorio, con 105 y 104 años, repiten como abuelos de Logroño por segundo año]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bba4cd64-8452-4db5-85c0-b1ae6ca191da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099565.jpg" width="1995" height="1122"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Logroño,Conrado Escobar,Personas mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rescatan las historias de las abuelas de pueblos de Álava para atraer turistas a las zonas rurales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/rescatan-historias-abuelas-pueblos-alava-atraer-turistas-zonas-rurales_1_11380601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e448cac6-afc5-4923-bab1-630cd34206dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rescatan las historias de las abuelas de pueblos de Álava para atraer turistas a las zonas rurales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora y antropóloga Inma Roiz y la periodista especializada en turismo Itziar Herrán rescatan la historia de las mujeres mayores de las zonas rurales de Álava para atraer a un viajero 'lento': "Los propios alaveses no conocen sus pueblos y hay una riqueza impresionante"</p><p class="subtitle">Cultura - Vidarte se va del Guggenheim con “la espinita” de no haber expuesto en Bilbao el ‘Guernica’ de Picasso
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Pas&aacute;bamos hambre, cuando la labranza era peque&ntilde;a, y no llegaba el trigo&rdquo;, recuerda Esther Ciri&oacute;n, vecina de la localidad alavesa de Artziniega. Esther naci&oacute; en el 1932, cuando en su peque&ntilde;o pueblo no hab&iacute;a m&aacute;s que un centenar de caser&iacute;os dedicados a la labranza y al cultivo del ma&iacute;z, el trigo o el forraje y algunas alubias. &ldquo;Aqu&iacute; viven unas dos mil personas durante todo el a&ntilde;o, pero cuando llega el verano la poblaci&oacute;n aumenta considerablemente&rdquo;, explica. En el siglo XVIII en Artziniega solo viv&iacute;an 67 personas. Cuando Esther naci&oacute; se contaban unas 800 y cinco colegios. En la actualidad el municipio cuenta con 1.832 vecinos. &ldquo;En mi &eacute;poca nos conoc&iacute;amos desde que nac&iacute;amos, y habl&aacute;bamos. Ahora es un poco diferente&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de 15 kil&oacute;metros de all&iacute;, cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde &ndash;en plena Guerra Civil&ndash; naci&oacute; Margari Jauregui en un municipio tambi&eacute;n rural aunque bastante m&aacute;s poblado: Amurrio. La madre de Margari falleci&oacute; cuando ella ten&iacute;a doce a&ntilde;os, dejando hu&eacute;rfanos de madre a siete hijos, por lo que ella y sus hermanas mayores tuvieron que hacerse cargo del resto. En su casa, un caser&iacute;o ubicado en la calle Aldaiturriaga, solo sus dos hermanos varones pudieron estudiar. Mientras que ellas se encargaban de plantar y recoger alimentos, de las tareas del hogar y de coser. Hasta que en la d&eacute;cada de los 60 Margari se casa con un chico del pueblo. &ldquo;Me cas&eacute; con 23 a&ntilde;os porque &eacute;l no ten&iacute;a padres y hubo que hacer el apa&ntilde;o antes. Sali&oacute; todo bien. En mi &eacute;poca las cosas funcionaban, no nos separ&aacute;bamos tan f&aacute;cilmente&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la boda Margari y su marido trabajaron en una ferreter&iacute;a. Amurrio nunca hab&iacute;a sido un pueblo esencialmente industrial, pero comenzaron a llegar algunas empresas importantes como Tubacex o Tubos Reunidos y todo evolucion&oacute; de forma natural. Con la llegada de estas empresas, los vecinos de la localidad alavesa comenzaron a instalar calefacciones en las casas, a adquirir electrodom&eacute;sticos y otros productos que hasta la fecha no exist&iacute;an en las casas de Amurrio, lo que supuso mayores ingresos para la ferreter&iacute;a de Margari. &ldquo;Se hab&iacute;a vivido siempre de otra manera, y de pronto hab&iacute;a trabajo y las mujeres tambi&eacute;n empezaban a participar en la vida laboral, incluso despu&eacute;s de casadas y de ser madres, cosa que antes, cuando te casabas, ten&iacute;as que dejar el trabajo o directamente te echaban. La libertad es esa, si ganas tu propio dinero no tienes que aguantar a un mal marido; antes no quedaba otra que aguantar&rdquo;, reconoce. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_50p_1095513.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_50p_1095513.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_75p_1095513.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_75p_1095513.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_default_1095513.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_default_1095513.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31625f7a-d77b-4628-8c79-2920adb4393d_16-9-aspect-ratio_default_1095513.jpg"
                    alt="Margari Jauregui junto a sus compañeras en el colegio de Amurrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Margari Jauregui junto a sus compañeras en el colegio de Amurrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En otra localidad alavesa, Salvatierra&ndash;Agurain, en el a&ntilde;o 1935 naci&oacute; Emilia Garc&iacute;a de Vicu&ntilde;a. A diferencia de las otras dos, la familia de Emilia no ten&iacute;a casa ni tierras propias, por lo que la vida era mucho m&aacute;s complicada para ellos. &ldquo;Hemos vivido pobres, y hemos trabajado siempre mucho. Mi padre no sal&iacute;a de casa y nosotras tampoco. Quienes ten&iacute;an campo y tierras en propiedad iban al mercado a Vitoria, los jueves, y a tomarse un cafecito y jugar a las cartas. Se distingu&iacute;an&rdquo;, explica a sus 89 a&ntilde;os mientras se acuerda de su madre, que trabaj&oacute; todos los d&iacute;as de su vida y no pudo disfrutar de lo que ella ha ha podido vivir tras jubilarse, como los viajes o la posibilidad de conocer otras culturas. 
    </p><p class="article-text">
        En Salvatierra&ndash;Agurain, las familias pudientes y las menos pudientes se distingu&iacute;an notablemente, hasta a la hora de ir a la iglesia. &ldquo;Hab&iacute;a que dejar las capillas para ellos, los bancos y las sillas los ocupaban las personas m&aacute;s pudientes, mientras que nosotras nos coloc&aacute;bamos donde pod&iacute;amos&rdquo;, detalla Emilia, que en invierno, cuando no hab&iacute;a tanto trabajo en el campo, ya que trabajaban las tierras de otros, iba a limpiar las grandes casonas de las familias ricas del municipio. Tras el trabajo, las familias pagaban a su padre directamente, ella no ve&iacute;a nada de aquel dinero. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_50p_1095516.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_50p_1095516.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_75p_1095516.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_75p_1095516.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_default_1095516.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_default_1095516.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0f02e26-b2bd-4a8f-a43e-c29343eb56a1_16-9-aspect-ratio_default_1095516.jpg"
                    alt="Fotografía del álbum familiar de Emilia García"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía del álbum familiar de Emilia García                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La historia de los pueblos de &Aacute;lava, y en concreto la del Valle Salado de A&ntilde;ana no puede entenderse sin los salineros y las salineras. Oficio que Asunci&oacute;n Iturralde comenz&oacute; con 10 a&ntilde;os. Al principio, solo mov&iacute;a el agua, pero con 14 ya sacaba la sal en sacos hasta los almacenes. Cada d&iacute;a realizaba 20 viajes. Primero llevando 25 kg. Despu&eacute;s, cuando tuvo fuerza, 50 kg. As&iacute; pas&oacute; su vida, trabajando sin un d&iacute;a de descanso durante el tiempo de cosecha, de abril a octubre. &ldquo;Con el paso de los a&ntilde;os y la sabidur&iacute;a que da una vida vivida, trabajada y bien explotada, Asunci&oacute;n sabe que la sal tambi&eacute;n duele, que corroe, que a ella, que ha pasado su existencia moj&aacute;ndose los pies con la salmuera de la era, le ha dejado marcas imborrables. Despu&eacute;s de todo, est&aacute; un poco harta de la sal que ha llenado los d&iacute;as de su vida. La misma huella que no se puede borrar de las casas de antes. All&iacute; donde se colgaban los jamones envueltos en sal tras la matanza, todo alrededor se transformaba en algo viejo y ajado, completamente agrietado. La sal lo estropeaba. La misma que hoy cocineros de renombre ensalzan como una de las mejores del mundo&rdquo;, recoge el libro <em>Pueblos de &Aacute;lava: de abuelas a nietas, </em>que narra las historias de las mujeres que han vivido en las zonas rurales alavesas con el objetivo de que no queden en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un proyecto que se compone de diez cuadernos&ndash;gu&iacute;a con testimonios de abuelas y nietas sobre los municipios de A&ntilde;ana, Amurrio, Artziniega, Asparrena (Araia), Barrundia, Santa Cruz de Campezo, Labastida, Pe&ntilde;acerrada, Salvatierra&ndash;Agurain y Valdegov&iacute;a, redactados por la escritora y antrop&oacute;loga Inma Roiz y la periodista especializada en turismo de Euskadi, Itziar Herr&aacute;n. Los cuadernos han sido creados en formato papel y sus historias se pueden consultar en la p&aacute;gina web pueblosdealava.com.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e6d55e4-ffa4-466a-890e-b9f552f35777_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía de las Salinas de Añana"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía de las Salinas de Añana                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dimos cuenta de que los propios alaveses no conocen sus pueblos. Hay una riqueza impresionante dirigida a un turista que le gusta es turismo lento. Es muy importante la curiosidad, el contacto con las personas y la naturaleza. En la pandemia empezamos a ir a los pueblos y nos acordamos de la gente mayor. Nos dimos cuenta de que hay muchas historias de mujeres que se iban a perder, porque no estaban registrados en ning&uacute;n lado. Por eso decidimos contar el relato de los pueblos desde el punto de vista de la mujer rural y, con ellos, acercarlos a un p&uacute;blico que pueda recorrer &Aacute;lava con calma, en coche, conociendo desde el respeto cada rinc&oacute;n de esta tierra&rdquo;, explican Roiz y Herr&aacute;n en una entrevista con este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ambas comenzaron a viajar por el territorio alav&eacute;s para conocer las historias de las mujeres que all&iacute; han vivido toda su vida, desde dentro. &ldquo;Hemos entrado hasta sus cocinas. Ninguna de ellas nos ha dicho que no. Nos han abierto encantadas las puertas de sus casas y nos han dado sus &aacute;lbumes de fotos. Empezamos a viajar y a ver que hay mucho patrimonio inmaterial, mucho conocimiento disperso. Son unas personas con mucha sinceridad y ganas de vivir a la vez. Se han dado cuenta de que la vida ha cambiado y la disfrutan al m&aacute;ximo. Me ha llamado la atenci&oacute;n la capacidad de adaptaci&oacute;n que tienen. Han vivido situaciones duras y, a pesar de ello, tienen un discurso optimista. Han trabajado muy duro y han conseguido lo que tienen con mucho esfuerzo. Hablan de sus recuerdos con mucha generosidad. Es muy gratificante que te lo cuenten con naturalidad&rdquo;, reconoce Herr&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si algo les ha sorprendido gratamente durante la realizaci&oacute;n de este proyecto, ha sido el respeto y cari&ntilde;o que se tienen las abuelas y las nietas y nietos. &ldquo;Para todas las nietas el discurso de sus abuelas era admirable. Les escuchaban en silencio, tanto si conoc&iacute;an la historia como si no. Hay mucho respeto entre ellas a pesar de tener vidas muy distintas. Eso me ha dado esperanza&rdquo;, detalla Roiz. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_50p_1095600.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_50p_1095600.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_75p_1095600.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_75p_1095600.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_default_1095600.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_default_1095600.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87dc0b47-8deb-4dba-a0e7-6ee7331db1b0_16-9-aspect-ratio_default_1095600.jpg"
                    alt="Presentación del proyecto &#039;Pueblos de Álava. De abuelas a nietas y nietos&#039; que da a conocer la historia y el patrimonio de la zona rural"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Presentación del proyecto &#039;Pueblos de Álava. De abuelas a nietas y nietos&#039; que da a conocer la historia y el patrimonio de la zona rural                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Casualmente, todas las mujeres entrevistadas para este proyecto son viudas. &ldquo;Muchas se quedaron viudas muy j&oacute;venes y han tenido que sacar a sus hijos adelante ellas solas. En algunos casos incluso se puede hablar de que en la familia hab&iacute;a un matriarcado, porque una sola mujer se hac&iacute;a cargo del hogar, del ganado y del caser&iacute;o. Otra, por ejemplo, fue la primera del pueblo en sacarse el carnet de conducir. O la primera en atreverse a llevar pantalones. Pero todas tienen algo en com&uacute;n y es que son unas luchadoras&rdquo;, concluyen.  
    </p><p class="article-text">
        Cada publicaci&oacute;n finaliza con informaci&oacute;n pr&aacute;ctica y datos sobre el municipio acerca de la localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica, pueblos que lo confirman, superficie, habitantes hoy y en el pasado, distancias a capitales de provincia y otras referencias curiosas e interesantes. Los cuadernos&ndash;gu&iacute;a y el portal web incluyen instant&aacute;neas de fot&oacute;grafos alaveses como L&oacute;pez de Guere&ntilde;u, O&ntilde;ate Reynares y E. Guinea entre otros, cedidas por 'Photo&ndash;Araba' y el Archivo Municipal de Vitoria, adem&aacute;s de &aacute;lbumes familiares de las abuelas e im&aacute;genes recogidas en asociaciones y tomadas por gente de las localidades a reflejar. <em>Pueblos de &Aacute;lava. De abuelas a nietas y nietos</em> es un proyecto que cuenta con el apoyo del Departamento de Empleo, Comercio y Turismo de la Diputaci&oacute;n Foral de &Aacute;lava y la colaboraci&oacute;n de los Ayuntamientos de A&ntilde;ana, Amurrio, Artziniega, Asparrena, Barrundia, Campezo, Pe&ntilde;acerrada, Salvatierra&ndash;Agurain y Valdegov&iacute;a, y el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/rescatan-historias-abuelas-pueblos-alava-atraer-turistas-zonas-rurales_1_11380601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2024 19:46:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e448cac6-afc5-4923-bab1-630cd34206dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="155130" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e448cac6-afc5-4923-bab1-630cd34206dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="155130" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rescatan las historias de las abuelas de pueblos de Álava para atraer turistas a las zonas rurales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e448cac6-afc5-4923-bab1-630cd34206dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Historia,Memoria Histórica,mujeres,Personas mayores,Abuelos,Zonas rurales,Casas rurales,Desarrollo rural,Despoblación rural,Turistas,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La abuela centenaria de Los Molinos de Ocón: 7 hijos, 25 nietos y 13 bisnietos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/abuela-centenaria-molinos-ocon-7-hijos-25-nietos-13-bisnietos_1_11381468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb361546-68b2-4071-ba8b-e42ae40d2413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La abuela centenaria de Los Molinos de Ocón: 7 hijos, 25 nietos y 13 bisnietos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Felisa Burgos cumplió cien años el pasado sábado rodeada de su familia en Los Molinos de Ocón, el pueblo en el que ha pasado toda su vida y al que espera volver en verano. </p><p class="subtitle">Regalo de cumpleaños: la Guardia Civil localiza y auxilia a un hombre de 80 años que se había desorientado en Enciso
</p></div><p class="article-text">
        18 de mayo de 1924. Es el a&ntilde;o de nacimiento de Felisa Burgos quien el pasado s&aacute;bado cumpli&oacute; cien a&ntilde;os junto a los suyos; siete hijos, 25 nietos y 13 bisnietos. Y como cada 18 de mayo, desde hace diez a&ntilde;os, esta familia se re&uacute;ne en Los Molinos de Oc&oacute;n para celebrar el cumplea&ntilde;os de la abuela. Azucena L&oacute;pez es una de los 25 nietos y cuenta que cuando su abuela cumpli&oacute; 90 a&ntilde;os acordaron juntarse toda la familia. &ldquo;Desde que mi abuela cumpli&oacute; 90 a&ntilde;os nos juntamos todos para comer y pasar el d&iacute;a en Los Molinos de Oc&oacute;n, comida que desde el principio sigue pagando la abuela a pesar de que cada a&ntilde;o refunfu&ntilde;a, protesta y dice, con la boca peque&ntilde;a, que ya no va a pagar m&aacute;s&rdquo;. Y este a&ntilde;o con m&aacute;s motivo. Un 18 de mayo que una vez m&aacute;s logr&oacute; reunir a la familia de Burgos y que tambi&eacute;n son&oacute; a jotas por parte del grupo V&aacute;lgame el son
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-HrbhSmcLU1Q-1722', 'youtube', 'HrbhSmcLU1Q', document.getElementById('yt-HrbhSmcLU1Q-1722'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-HrbhSmcLU1Q-1722 src="https://www.youtube.com/embed/HrbhSmcLU1Q?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Cien a&ntilde;os a lo largo de los cuales Felisa Burgos ha logrado formar una bonita y extensa familia muy arraigada a Los Molinos de Oc&oacute;n. &ldquo;Para su 100 cumplea&ntilde;os organizamos un acto muy bonito en la ermita del pueblo donde, entre otros, el Ayuntamiento le entreg&oacute; una placa, pero quiz&aacute;s el momento m&aacute;s emotivo fue cuando mi abuela se despidi&oacute; de la virgen a la que le dijo que igual no la volv&iacute;a a ver aunque este verano seguro que volver&aacute; a al pueblo porque cuatro de sus hijos tienen casa en Los Molinos de Oc&oacute;n&rdquo;. Y all&iacute; volver&aacute;, asegura su nieta, &ldquo;con su taca taca para recorrer el huerto y el pueblo en el que ha vivido toda la vida&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_50p_1095541.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_50p_1095541.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_75p_1095541.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_75p_1095541.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_default_1095541.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_default_1095541.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00b3a845-d86d-4d2d-833c-3a3aa464756a_16-9-aspect-ratio_default_1095541.jpg"
                    alt="El Ayuntamiento entregó a Felisa Burgos una placa por su 100 cumpleaños"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Ayuntamiento entregó a Felisa Burgos una placa por su 100 cumpleaños                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su nieta cuenta que la vida de Felisa Burgos no ha sido nada f&aacute;cil. &ldquo;Se qued&oacute; hu&eacute;rfana de padre cuando era muy joven, fue pastora y aunque sabemos que no ha tenido una vida dif&iacute;cil, nunca nos ha contado detalles de lo mal que lo pasaron&rdquo;. Burgos tuvo adem&aacute;s 4 hermanos y, en estos momentos, vive con una de ellas, Ramitos, en la residencia de personas mayores de Santa Justa. &ldquo;Hasta hace tres meses, mi abuela segu&iacute;a viviendo en casa de sus hijos, pero hace tres meses ya pidi&oacute; ir a una residencia y, desde entonces, all&iacute; vive con su hermana, que tambi&eacute;n ronda la centena, en la residencia de personas mayores San Justa de Logro&ntilde;o&rdquo;. Un secreto de longevidad que L&oacute;pez aventura &ldquo;quiz&aacute;s est&aacute; en el agua de la fuente del pueblo&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Esta nieta describe a su abuela como &ldquo;una persona muy activa que siempre se estaba moviendo y con mucho temperamento, no se le pon&iacute;a nada por delante&rdquo;. De hecho &ldquo;la recuerdo siempre haciendo cosas, me encantaba el pur&eacute; de patatas con chorizo y zanahoria o las rosquillas cuya receta todav&iacute;a guarda en su memoria. La recuerdo preparando la masa de rosquillas para las fiestas del pueblo o preparando comida para la gente que estaba vendimiando cuando era la &eacute;poca, no paraba quieta, era una mujer muy activa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Siete hijos, 25 nietos y 13 bisnietos. Es el balance de la vida de esta abuela centenaria de Los Molinos de Oc&oacute;n, una familia &ldquo;que ha logrado sacar adelante a base de mucho esfuerzo y trabajo&rdquo;, concluye su nieta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olave Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/abuela-centenaria-molinos-ocon-7-hijos-25-nietos-13-bisnietos_1_11381468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2024 16:55:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cb361546-68b2-4071-ba8b-e42ae40d2413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="316674" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cb361546-68b2-4071-ba8b-e42ae40d2413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="316674" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La abuela centenaria de Los Molinos de Ocón: 7 hijos, 25 nietos y 13 bisnietos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cb361546-68b2-4071-ba8b-e42ae40d2413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,La Rioja,Homenajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la edad no acompaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/edad-no-acompana_132_10091292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57c3d4cc-37ba-4332-8095-7ab5830d4140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la edad no acompaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Creo que la maternidad está sobrevalorada, y sé que me estoy metiendo y me voy a meter a lo largo de todo el texto en un jardín muy florido"</p><p class="subtitle">No todo el contenido que nos llega es información y mucho menos conocimiento
</p></div><p class="article-text">
        No paso por aqu&iacute; para criticar, ni mucho menos, cada uno con su responsabilidad y sus motivos que haga lo que quiera o crea m&aacute;s conveniente, y en el peor de los casos, lo que le dejen hacer ya que a veces no es f&aacute;cil hacer aun queriendo. Sin embargo, para el tema que traigo no solamente se trata de querer sino de cumplir, cumplir con una legislaci&oacute;n existente en Espa&ntilde;a (Ley 14/2006, de 26 de mayo sobre t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n humana asistida y Ley/Org&aacute;nica 1/2023, de 28 de febrero sobre salud sexual y reproductiva y de la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo), que si bien como con cualquier otra legislaci&oacute;n, presenta ciertas lagunas quiz&aacute;s no intr&iacute;nsecas a la propia Ley pero s&iacute; relacionadas, ya que estando prohibida en Espa&ntilde;a la gestaci&oacute;n subrogada s&iacute; se permite registrar al beb&eacute; siempre y cuando exista un documento o una sentencia judicial que acredite la filiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, atendiendo a la Ley correspondiente, la gestaci&oacute;n subrogada ser&iacute;a considerada una forma grave de violencia reproductiva contra las mujeres que se sigue produciendo (tanto por mujeres como por hombres) ya que existe un vac&iacute;o legal considerable ante el hecho de una regulaci&oacute;n internacional que s&iacute; lo permite haciendo posible, curiosamente, que puedas subrogar la gestaci&oacute;n fuera de Espa&ntilde;a y registrar a t&uacute; beb&eacute; en este pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que la maternidad est&aacute; sobrevalorada, y s&eacute; que me estoy metiendo y me voy a meter a lo largo de todo el texto en un jard&iacute;n muy florido, pero dejen que me explique. Quiz&aacute;s (o seguramente) hace ya algunas d&eacute;cadas ser madre era lo l&oacute;gico, en una &eacute;poca en la que las mujeres solamente pod&iacute;amos tener valor en el plano dom&eacute;stico y que nuestra &uacute;nica fuente de satisfacci&oacute;n era la de mantener el hogar familiar, criar y cuidar a nuestros/as hijos/as y atender a los esposos (legalmente casados), pero de un tiempo a esta parte, las mujeres vamos acometiendo tambi&eacute;n el plano p&uacute;blico, accedemos al mundo laboral (aunque en muchos casos no en las mismas condiciones que nuestros compa&ntilde;eros los hombres) que nos permite ser independientes econ&oacute;micamente, tenemos la ley de divorcio (desde 1981) que nos permite no tener que aguantar determinadas situaciones dom&eacute;sticas o simplemente separarnos en caso de desamor, y las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n humana asistida (inseminaci&oacute;n artificial, Fecundaci&oacute;n in Vitro e inyecci&oacute;n intracitopl&aacute;smica de espermatozoides y con transferencia de preembriones y transferencia intratub&aacute;rica de gametos) que nos permite gestar sin necesidad de tener pareja masculina o si decidimos estar solas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, vivimos en un continuo debate. Si encontramos a una mujer que no desea ser madre o en el caso de serlo y no querer dar el pecho a su beb&eacute;, incluso ante el hecho de ser madre por ces&aacute;rea (he llegado a leer y o&iacute;r que no sabe lo que es ser madre una madre que ha parido por ces&aacute;rea, que eso no es parir), se la acribilla sin piedad, sin respeto, sin empat&iacute;a, incluso por otras mujeres lo que es mucho peor todav&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de hijos medio ha pasado de 2,77 en 1975 a 1,19 en 2021. La edad a la que se es madre es cada vez mayor, de los 25 a&ntilde;os en 1975 a los 32 a&ntilde;os en 2021, la esperanza de vida de las mujeres es cada vez mayor tambi&eacute;n, de los 76 a&ntilde;os en 1975 a los 85 a&ntilde;os en 2021, y surgen nuevos modelos de familia, nuevas necesidades, en fin, que antes de juzgar deber&iacute;amos pensar y repensar en todos estos factores sociales que est&aacute;n latentes en nuestra sociedad, ya que en otras no ser&iacute;an ni cuestionables.
    </p><p class="article-text">
        Pero dicho esto, s&iacute; que me gustar&iacute;a invitaros a hacer una reflexi&oacute;n, ya que estos d&iacute;as he le&iacute;do de todo por parte de todo el mundo&hellip; Y poco he le&iacute;do del hecho de la necesidad de acometer la pobreza en la que siguen viviendo muchas mujeres en muchos pa&iacute;ses (Espa&ntilde;a tambi&eacute;n) que si bien no justifica los hechos si es importante reflexionar sobre ello, la incongruencia de prohibir la gestaci&oacute;n subrogada mientras se permite el registro del beb&eacute;, la mercantilizaci&oacute;n de pr&aacute;cticamente todo, mejor dicho de todo (incluido personas), del poco juicio que se hace cuando la gestaci&oacute;n subrogada viene de la mano de los hombres, del nulo juicio que se hace a un hombre de avanzada edad que es padre por el hecho de tener una mujer joven a su lado que se convierte en madre&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y sobre todo el cuestionamiento de la edad para criar a un beb&eacute; que sin ser lo mismo es cuestionable tanto como el hecho de que las abuelas cr&iacute;en a sus nietos/as, ya que nadie ha juzgado el hecho de que muchas abuelas (y abuelos) de este pa&iacute;s est&aacute;n ayudando d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n a sus hijos/as para que &eacute;stos puedan ir a trabajar ya que los bajos sueldos les impiden dejarles en guarder&iacute;as o bajo la atenci&oacute;n de una persona remunerada. Es decir, en Espa&ntilde;a est&aacute; bien visto que abuelas (y abuelos) de m&aacute;s de 68 a&ntilde;os est&eacute;n al cargo de beb&eacute;s y menores, en sus casas, en los parques, para recogerles en la guarde o el colegio, para hacerles la comida, la merienda, incluso para llevarlos a la cama, es m&aacute;s, no solamente est&aacute; bien visto, sino que alardeamos de ello, como si hici&eacute;ramos un favor a nuestras mayores y les di&eacute;ramos una &ldquo;utilidad&rdquo; social. Y no me refiero a aquellas abuelas (y abuelos) que pueden y quieren sino a las que no les queda m&aacute;s remedio. Y tampoco me vale que sea por pensar que estas abuelas est&aacute;n exentas de la responsabilidad materna.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que antes de juzgar, pensemos, analicemos y contrastemos si bien en este caso lo principal ser&iacute;a lo legal hay factores sociales importantes a tener en consideraci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Simón Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/edad-no-acompana_132_10091292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Apr 2023 08:22:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/57c3d4cc-37ba-4332-8095-7ab5830d4140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2061384" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/57c3d4cc-37ba-4332-8095-7ab5830d4140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2061384" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando la edad no acompaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/57c3d4cc-37ba-4332-8095-7ab5830d4140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bebés,Maternidad,Abuelos,Gestación subrogada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez beneficios para los adultos de contar cuentos a los niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/diez-beneficios-adultos-contar-cuentos-ninos_1_9278306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez beneficios para los adultos de contar cuentos a los niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas veces se habla de los beneficios que contar cuentos a los niños tiene para estos últimos; pocas veces, en cambio, se hace referencia a las ventajas que esta actividad tiene para los adultos</p><p class="subtitle">Qué cuentos son más apropiados para los niños pequeños, y cómo narrarlos</p></div><p class="article-text">
        Con mucha frecuencia se habla de los beneficios para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de que les <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/madres_y_padres/claves-contar-mejor-cuentos-ninos_1_2200166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenten cuentos</a> y los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/madres_y_padres/beneficios-ninos-acerquen-lectura-pequenos_1_3261812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acerquen a la lectura</a> desde bien temprano en sus vidas. En general, esta pr&aacute;ctica hace que los ni&ntilde;os sean <strong>m&aacute;s atentos y creativos</strong>, que puedan adquirir un vocabulario m&aacute;s rico e incluso que puedan pensar con mayor claridad.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, ese acercamiento a los relatos, los libros y la literatura desde peque&ntilde;os propicia que sean <strong>lectores &aacute;vidos</strong> cuando lleguen a la juventud y a la adultez, con las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/beneficios-lectura-cerebro-ancianos-ninos_1_1339961.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosas ventajas</a> que esto a su vez conlleva.
    </p><p class="article-text">
        Mucho menos se habla, sin embargo, de los beneficios que contar cuentos tiene <strong>para los adultos</strong>. Y es que no se trata de una actividad meramente altruista por el bienestar de los peque&ntilde;os: sus efectos positivos tambi&eacute;n alcanzan a quienes narran historias. Los m&aacute;s importantes se detallan a continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Fortalece el v&iacute;nculo y el apego con los ni&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es el beneficio m&aacute;s claro y evidente: contar cuentos a los ni&ntilde;os permite &ldquo;afianzar de manera estupenda e incre&iacute;ble&rdquo; el v&iacute;nculo con ellos, pues &ldquo;ese momento de encuentro supone un verdadero regalo, <strong>un espacio m&aacute;gico</strong>&rdquo; tanto para los peque&ntilde;os como para los adultos.
    </p><p class="article-text">
        Con esas palabras lo explica <a href="https://www.tamarachubarovsky.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Chubarovsky</a>, maestra, pedagoga y especialista en el estudio de los cuentos como <strong>herramienta terap&eacute;utica y pedag&oacute;gica</strong>. Ese &ldquo;espacio m&aacute;gico&rdquo;, apunta, se logra cuando un adulto le lee un cuento en voz alta a un ni&ntilde;o, pero mucho m&aacute;s si lo narra sin leerlo.
    </p><p class="article-text">
        Al narrar sin leer, el adulto tiene a su disposici&oacute;n no solo su voz, sino todo el resto de su cuerpo: puede hacer contacto visual con el ni&ntilde;o, gesticular, mover las manos, etc. De esa manera, el cuento funciona como una puerta o una llave de entrada para la <strong>conexi&oacute;n con el ni&ntilde;o</strong>, y la &ldquo;calidad&rdquo; de esa conexi&oacute;n es enorme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ese v&iacute;nculo es inquebrantable</strong>&rdquo;, asegura la cuentacuentos Amaia del Campo, responsable de la web <a href="https://www.cuentosenlanube.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuentos en la Nube</a>. &ldquo;Quien escucha est&aacute; dispuesto a acompa&ntilde;ar a quien cuenta y a sumergirse en ese mundo, siempre que no se aburra, del mismo modo que el narrador o narradora est&aacute; deseando contar y que le acompa&ntilde;en en el viaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento &ldquo;se hace la magia -a&ntilde;ade Del Campo-, el v&iacute;nculo que los une forja un lazo robusto&rdquo;. Para los ni&ntilde;os, adem&aacute;s, los padres, los abuelos u otros adultos cercanos &ldquo;son <strong>los mejores cuentistas del universo</strong>, y en ese momento, el de la hora del cuento, todo se detiene para poder adentrarse juntos en otros mundos inimaginables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Permite transmitir valores positivos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos permiten a los adultos transmitir valores positivos a los ni&ntilde;os <strong>de una forma indirecta</strong>. Es decir, no se trata de inculcar a los peque&ntilde;os que deben ser buenos, portarse bien, etc., lo cual a menudo genera resistencia y rechazo, sino que la importancia de estos valores se puede ense&ntilde;ar a trav&eacute;s de las historias que se cuentan.
    </p><p class="article-text">
        Esto para los ni&ntilde;os resulta mucho m&aacute;s ameno y respetuoso, y en &uacute;ltima instancia es &ldquo;m&aacute;s <strong>afectivo y efectivo</strong>&rdquo;, enfatiza Chubarovsky. Y m&aacute;s amable para ambas partes, porque al ser una forma indirecta se evitan confrontaciones y peleas.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, esto implica tambi&eacute;n una gran responsabilidad, ya que &ldquo;puedes estar sembrando en los ni&ntilde;os unos valores que van a <strong>influir sobre su personalidad</strong>, sobre su forma de ver la vida&rdquo;, como destaca por su parte la tambi&eacute;n cuentacuentos <a href="http://cristiguti.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Guti&eacute;rrez</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Estimula la imaginaci&oacute;n y la creatividad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos son un gran incentivo para la imaginaci&oacute;n y la creatividad de los ni&ntilde;os, pero tambi&eacute;n para las de los adultos. &ldquo;Conectar con los ni&ntilde;os es volverse un poco ni&ntilde;o tambi&eacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Guti&eacute;rrez, &ldquo;y eso es algo necesario: permitirnos <strong>jugar, divertirnos, crear</strong>, pues de ese modo se desarrolla mucho la creatividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Amaia del Campo sostiene que la persona que narra &ldquo;tiene que disfrutar con el cuento, sin presi&oacute;n, haciendo suya la historia y dando rienda suelta a su creatividad e imaginaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en este caso, el beneficio es mucho mayor cuando se narra de forma libre, sin leer, pues se puede improvisar, <strong>&ldquo;conectar con nuestra parte m&aacute;s intuitiva</strong>&rdquo;, dice Chubarovsky, adecuar la extensi&oacute;n y los contenidos de la historia a cada situaci&oacute;n y momento en particular. La creatividad del adulto se &ldquo;entrena&rdquo; de esta manera.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tambi&eacute;n hay que recordar que a los ni&ntilde;os les gusta mucho que les cuenten (o leer) <a href="https://www.eldiario.es/nidos/ninos-empenan-leer-mismo-cuento_1_1735954.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una y otra vez la misma historia</a>, lo cual a su vez tiene sus propios beneficios. En cualquier caso, se puede procurar el respeto por la exactitud en los datos fundamentales de las historias y, en aspectos secundarios, a&ntilde;adir variantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Ayuda a acompa&ntilde;ar a los ni&ntilde;os en momentos dif&iacute;ciles</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen situaciones dolorosas o traum&aacute;ticas, para las cuales muchas veces es dif&iacute;cil <strong>encontrar las palabras justas</strong> para hablar con los ni&ntilde;os. &ldquo;Situaciones en las que el adulto se siente desamparado -indica Chubarovsky- porque no tiene herramientas ni recursos para, con sus palabras de adulto, explicar a los ni&ntilde;os qu&eacute; ha pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En tales casos (como pueden ser una enfermedad, un accidente, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/claves-superar-duelo-perdida-querido_1_1837639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de un ser querido</a>, etc.) los cuentos pueden echar una mano y funcionar como &ldquo;intermediarios&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;A trav&eacute;s de im&aacute;genes o de met&aacute;foras, los cuentos ayudan a entender o a reparar, de forma suave, situaciones dif&iacute;ciles y traum&aacute;ticas&rdquo;, a&ntilde;ade la pedagoga, &ldquo;es impresionante c&oacute;mo los cuentos nos permiten eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Contribuyen a crear rutinas y a dormir mejor</strong>
    </p><p class="article-text">
        La rutina del cuento de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/leer-dormir-son-principales-beneficios_1_9110827.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes de dormir</a> resulta una herramienta de enorme valor para la transici&oacute;n del d&iacute;a a la noche: brinda a los ni&ntilde;os una seguridad y una serenidad que los ayuda a relajarse y dormir. Pero esto no es bueno solo para ellos, sino tambi&eacute;n para sus cuidadores, que <strong>evitan el estr&eacute;s y las peleas</strong> de cuando los ni&ntilde;os no se duermen.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Chubarovsky recomienda respetar la <strong>regla de contar solo un cuento</strong>. De lo contrario, el momento del cuento antes de dormir puede extenderse demasiado y no solo perder eficacia, sino lograr el efecto contrario: que el adulto termine exhausto y menos relajado que antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Aumenta la autoestima</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lograr esa conexi&oacute;n con los ni&ntilde;os y advertir que asimilan el mensaje que el adulto les quiere transmitir es algo muy satisfactorio. Como subraya Guti&eacute;rrez: &ldquo;Es <strong>una emoci&oacute;n muy grande</strong>: saber que t&uacute; puedes influir sobre esas personitas que se est&aacute;n formando, que puedes aportarles algo muy positivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La experta a&ntilde;ade que esto resulta &ldquo;muy positivo para la autoestima&rdquo; del adulto que narra. Un aspecto que puede ser fundamental para los abuelos de los ni&ntilde;os u otros otros <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/beneficios-lectura-viejos-adultos-mayores-tercera-edad_1_8563312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adultos mayores</a>, quienes tras jubilarse -en muchos casos- deben buscar nuevas <strong>actividades que den sentido a sus d&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Promueve el autoconocimiento</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando selecciono una tem&aacute;tica, o un cuento que habla de una tem&aacute;tica en particular, me pregunto por qu&eacute; me tengo la necesidad de hablar de eso&rdquo;, describe Guti&eacute;rrez. &ldquo;Me paro a pensar <strong>qu&eacute; me motiva</strong>, y eso tambi&eacute;n me ayuda a mi autoconocimiento: qu&eacute; hay all&iacute;, detr&aacute;s de esa elecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Ejercita la memoria</strong>
    </p><p class="article-text">
        Memorizar nuevos cuentos para poder narrarlos sin leerlos es un excelente ejercicio para el cerebro, una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/neurobic-gimnasia-mental-mantener-cerebro_1_3220131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;gimnasia mental</a>&rdquo; que contribuye a mantenerse activos. Esto tambi&eacute;n resulta de especial valor para los adultos mayores, pues reduce el riesgo de sufrir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. Mejora la capacidad de expresi&oacute;n y la oratoria</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contar cuentos a los ni&ntilde;os es una estupenda manera de &ldquo;entrenarse&rdquo; en el arte de la oratoria y de hablar con los dem&aacute;s. Chubarovsky explica que los ni&ntilde;os son &ldquo;un p&uacute;blico bueno&rdquo;: suelen generar menos timidez que los adultos, pero tambi&eacute;n <strong>son muy sinceros y exigentes</strong>, y &ldquo;a la m&iacute;nima en que no seamos buenos o veraces, se van a portar peor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, contar cuentos a los ni&ntilde;os (sobre todo, a varios a la vez) ense&ntilde;a a proyectar la voz, tener fluidez en el habla, ganarse la atenci&oacute;n de los oyentes, expresar <strong>sin ser mon&oacute;tono ni aburrido</strong> pero al mismo tiempo con cuidado de no exagerar. &ldquo;Los ni&ntilde;os nos hacen de espejo -dice Chubarovsky-: reflejan si lo estamos haciendo m&aacute;s o menos bien o si se desconectan de nosotros porque no hay quien nos escuche&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Proporciona felicidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Casi como un resultado natural de todo lo anterior, contar cuentos a los ni&ntilde;os <strong>aumenta la sensaci&oacute;n de bienestar y felicidad</strong> en los adultos. &ldquo;Conectar con los ni&ntilde;os es algo especial, porque los ni&ntilde;os son seres especiales -dice Guti&eacute;rrez-. Son pureza, inocencia, amor. Y todo eso es lo que tambi&eacute;n te transmiten: mucha alegr&iacute;a, mucha felicidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del Campo, por su parte, habla de las <strong>&ldquo;carcajadas interminables</strong> que en ocasiones auguran un sue&ntilde;o tard&iacute;o&rdquo;, como un s&iacute;ntoma de la felicidad cuando se cuenta el cuento de antes de dormir. Ese &ldquo;espacio m&aacute;gico&rdquo; del que habla Chubarovsky, el modo de forjar un v&iacute;nculo de apego y cari&ntilde;o que probablemente durar&aacute; para siempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos,&nbsp;</strong><a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suscr&iacute;bete a nuestros boletines</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/diez-beneficios-adultos-contar-cuentos-ninos_1_9278306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 20:16:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="72844" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72844" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diez beneficios para los adultos de contar cuentos a los niños]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e3bddbf-2a4f-443f-ab14-801d1e695f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Educación infantil,Abuelos,Cuentos,Cuentos infantiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué la bajada de la natalidad de hoy es la crisis de cuidados del mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/bajada-natalidad-hoy-crisis-cuidados-manana_1_9267083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a83eee9-2308-4601-861b-29e70a536406_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054917.jpg" width="4432" height="2493" alt="Por qué la bajada de la natalidad de hoy es la crisis de cuidados del mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hace años la sociología acuñó el término 'generación sándwich' para referirse a las personas, especialmente a las mujeres, atrapadas en el cuidado de sus padres e hijos, los datos muestran un futuro en el que esa situación será aún más acuciante</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La familia ya no es lo que era: historias que nuestros abuelos no imaginaban</p></div><p class="article-text">
        Una y otra vez, los datos de natalidad alarman. No es nuevo, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/precariedad-emancipacion-tardia-cambio-cultural-jovenes-vez-hijos_1_7982024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los nacimientos</a> llevan tiempo cayendo, aunque las cifras de los &uacute;ltimos trimestres marcan un m&iacute;nimo hist&oacute;rico que no remonta tras la pandemia. M&aacute;s all&aacute; del diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n y de qu&eacute; hacer para fomentar que quien quiera tener hijos pueda hacerlo, el panorama actual de la natalidad dibuja un futuro oscuro para los cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        Si hace a&ntilde;os la sociolog&iacute;a acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino 'generaci&oacute;n s&aacute;ndwich' para referirse a las personas, especialmente a las mujeres, atrapadas en el cuidado de sus padres e hijos, los datos muestran un futuro en el que la necesidad de cuidados ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s acuciante. Ya no ser&aacute; una generaci&oacute;n s&aacute;ndwich, sino una sociedad entera. 
    </p><p class="article-text">
        Primero, algunos datos. Si en los setenta y los ochenta las pir&aacute;mides de poblaci&oacute;n ten&iacute;an bases j&oacute;venes amplias que sosten&iacute;an peque&ntilde;as c&uacute;spides envejecidas, conforme avanzaron los noventa y los dos mil la tendencia se invirti&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Mínimo histórico de nacimientos en 2021" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-rPgxd" src="https://datawrapper.dwcdn.net/rPgxd/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="450"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        En 1971, solo un 14% de poblaci&oacute;n estaba por encima de los 60 a&ntilde;os. Por contra, las franjas de edad m&aacute;s numerosas eran las inferiores a 20 a&ntilde;os (representaban el 36% del total). Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, quienes estaban por encima de los 60 eran ya el 19% del total, mientras que los menores de 20 a&ntilde;os bajaban al 29%. A 2021, el patr&oacute;n hab&iacute;a cambiado ya por completo: el 27% de la poblaci&oacute;n est&aacute; por encima de los 60 y el 19%, por debajo de los 20. 
    </p><p class="article-text">
        Que la natalidad est&eacute; bajo m&iacute;nimos augura que la tendencia se agudizar&aacute;: la proporci&oacute;n de poblaci&oacute;n mayor va a seguir aumentando, mientras que las cohortes m&aacute;s j&oacute;venes continuar&aacute;n menguando. &ldquo;Ya estamos dentro de una crisis de cuidados, pero la crisis de natalidad plantea nuevos retos. Se compromete la sostenibilidad del <a href="https://www.eldiario.es/economia/invertir-igualdad-sostenible-sistema-pensiones_1_5689202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de pensiones</a> y del estado del bienestar en general. Son m&aacute;s las personas mayores que las que van naciendo y va a haber una gran necesidad de cuidados asociados a enfermedades cr&oacute;nicas, a dependencia, al envejecimiento largo&rdquo;, diagnostica la dem&oacute;grafa y profesora de la UNED Marta Seiz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto+Slab:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<br>

<h4 style="font-family:'Roboto',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">El envejecimiento de la población en cincuenta años</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Distribución de la población por grupos de edad el primer año de cada década. Haciendo clic en cada barra se muestra el porcentaje</p>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/11006301"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente: INE</p>


<br>
    </figure><p class="article-text">
        El director del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos, Albert Esteve, confirma que la transformaci&oacute;n de nuestra estructura demogr&aacute;fica har&aacute; que aumente la ratio de personas mayores por personas j&oacute;venes, y eso, entre otras cosas, &ldquo;tendr&aacute; implicaciones sobre el n&uacute;mero de potenciales cuidadores dentro de la familia&rdquo;. Tanto Seiz como Esteve describen nuestra sociedad como un sistema familiarista, en el que, frente al Estado o al mercado, son las familias las que asumen el peso de los cuidados. &ldquo;No se ha facilitado la corresponsabilidad entre los &aacute;mbitos p&uacute;blico y privado. El sistema de dependencia se ha encontrado con muchos l&iacute;mites. La insuficiencia de los servicios p&uacute;blicos es manifiesta y quien est&aacute; pagando el precio son las mujeres&rdquo;, dice Marta Seiz.
    </p><p class="article-text">
        Lo que suceder&aacute; es, por un lado, que habr&aacute; m&aacute;s poblaci&oacute;n mayor que necesite cuidados, que esas personas tendr&aacute;n menos parientes vivos y j&oacute;venes y que el aumento de la esperanza de vida har&aacute; que haya dolencias que requieran m&aacute;s a&ntilde;os de atenci&oacute;n. Por otro, tambi&eacute;n habr&aacute; m&aacute;s personas en las franjas de edad de 60 y 70 a&ntilde;os, &ldquo;pero la mayor&iacute;a no necesitar&aacute;n muchos cuidados, m&aacute;s bien ser&aacute;n potenciales cuidadores&rdquo; tanto de quienes est&eacute;n por encima como por debajo, apunta Esteve. Los datos de fecundidad no solo muestran que cada vez se tienen menos hijos sino que se tienen m&aacute;s tarde, y eso aumenta la distancia entre las generaciones. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto+Slab:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<br>

<h4 style="font-family:'Roboto',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">Así ha cambiado la distribución por edades de la población desde 1971</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Distribución de la población por grupos de edad cada año. Haciendo clic en cada barra se muestra el porcentaje</p>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/11006049"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente: INE</p>


<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La postergaci&oacute;n de los nacimientos va a hacer que muchas personas vayan a tener que afrontar el cuidado de ascendentes y descendientes de manera simult&aacute;nea, va a suponer una sobrecarga, especialmente para las mujeres, que son las que mayoritariamente cuidan&rdquo;, explica Marta Seiz. En los 80, la edad media de las mujeres al tener el primer hijo rondaba los 25 a&ntilde;os y su crecimiento ha sido constante: ahora est&aacute; en 31,5 a&ntilde;os. El porcentaje de mujeres que son <a href="https://www.eldiario.es/nidos/madres-anos-frecuente-40-25-problema-demografico_1_1725354.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">madres m&aacute;s all&aacute; de los 40</a> es ahora se ha duplicado y es de casi el 11%.
    </p><p class="article-text">
        Esa distancia entre generaciones har&aacute; que cuando los padres necesiten cuidados, sus hijos a&uacute;n est&eacute;n exigidos por el mercado laboral. Tambi&eacute;n que los abuelos ser&aacute;n m&aacute;s viejos y estar&aacute;n menos disponibles o durante menos tiempo para cuidar a sus nietos. Por su parte, los nietos ser&aacute;n peque&ntilde;os cuando sus abuelos requieran esos cuidados.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="La tasa de fecundidad vuelve a cifras de finales de los noventa" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-aJr7l" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aJr7l/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="450"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>
<br>
    </figure><h3 class="article-text">Otros cambios</h3><p class="article-text">
        No es solo, por tanto, que las mujeres tengan cada vez menos hijos, sino que cada vez hay y habr&aacute; menos mujeres en las franjas de edad de 20 y 30 a&ntilde;os, en las que la fecundidad es mayor. La catedr&aacute;tica de sociolog&iacute;a de la Universidad Carlos III de Madrid Constanza Tob&iacute;o explica que el envejecimiento de la estructura de poblaci&oacute;n puede hacer que los cuidados a menores mejoren por una raz&oacute;n puramente aritm&eacute;tica. &ldquo;Eso, si se mantienen los recursos y no se cae en la tentaci&oacute;n de reducirlos porque hay menos ni&ntilde;os. De hecho, deber&iacute;an aumentarse porque ya hab&iacute;a una situaci&oacute;n deficitaria&rdquo;, prosigue. Por eso, y porque la evidencia muestra que la escasez de recursos, apoyos y e infraestructuras p&uacute;blicas influye en que haya menos nacimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Tob&iacute;o a&ntilde;ade que los cambios en la propia estructura de las familias propiciar&aacute;n otro tipo de redes. Por ejemplo, los nuevos parentescos resultado de las recomposiciones familiares. &ldquo;Los divorcios dan lugar a nuevas familias. Por ejemplo, los padres de un hombre que ha tenido un hijo con una mujer que ya ten&iacute;a otro ejercer&aacute;n en la pr&aacute;ctica de abuelos de las dos criaturas&rdquo;. Lo que s&iacute; ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil es el cuidado de los mayores porque el d&eacute;ficit &ldquo;sigue aumentando&rdquo; y tendr&aacute; que atenderse &ldquo;a trav&eacute;s de recursos institucionales y p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así ha aumentado la edad media de las madres primerizas" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-DEhpT" src="https://datawrapper.dwcdn.net/DEhpT/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="400"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        En 2018, el Instituto de Estudios Fiscales public&oacute; <a href="https://www.ief.es/docs/destacados/publicaciones/papeles_trabajo/2018_05.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el trabajo</a> de varias investigadoras en el que calculaban cu&aacute;nto costar&iacute;a y qu&eacute; implicar&iacute;a aplicar en Espa&ntilde;a un sistema de atenci&oacute;n a la dependencia basado en el derecho universal de atenci&oacute;n suficiente por parte de los servicios p&uacute;blicos, al estilo del que ya existe en Suecia. El estudio trabajaba en dos propuestas diferentes, pero en ambas la inversi&oacute;n necesaria superaba los 7.000 millones de euros. El 40% de ese gasto volver&iacute;a al Estado en forma de generaci&oacute;n de empleo, cotizaciones e impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus autoras, Mercedes Sastre, de la Universidad Complutense de Madrid, explica que se tratar&iacute;a de un modelo totalmente diferente al actual, un sistema basado &ldquo;en servicios prestados por entidades p&uacute;blicas y profesionalizados, y no en prestaciones econ&oacute;micas&rdquo;. &ldquo;Ahora tenemos un problema de dise&ntilde;o y de financiaci&oacute;n. Es un sistema que tiene prestaciones que llegan a poca gente, que es complicado de solicitar y que tiene listas de espera importantes. Es adem&aacute;s un sistema de poca intensidad, ofrece ayuda de dos o tres horas a personas que necesitan atenci&oacute;n 24 horas al d&iacute;a. Se basa sobre todo en 'paguitas' muy precarias a cuidadoras familiares, algo que tiene un gran impacto de g&eacute;nero. No hay una buena red p&uacute;blica de atenci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Sastre subraya que el gasto en dependencia en Espa&ntilde;a est&aacute; claramente por debajo de la media de la OCDE, a pesar de que su poblaci&oacute;n est&aacute; m&aacute;s envejecida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Una de cada cuatro personas en España tiene más de 60 años" aria-label="Interactive area chart" id="datawrapper-chart-iLBT1" src="https://datawrapper.dwcdn.net/iLBT1/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="450"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Las expertas coinciden en que se trata de poner urgentemente los cuidados en el centro. &ldquo;Est&aacute; en juego la calidad de vida, la atenci&oacute;n a la discapacidad, a la enfermedad, a la vejez. Hay que repensar ya las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas&rdquo;, reclama Marta Seiz. Constanza Tobio insiste en la universalizaci&oacute;n de los cuidados como cuarta pata del estado de bienestar. Y Mercedes Sastre a&ntilde;ade: &ldquo;El envejecimiento se ve como un problema y no tiene por qu&eacute; serlo, lo malo es que vivamos en malas condiciones y precariamente. Es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/bajada-natalidad-hoy-crisis-cuidados-manana_1_9267083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Aug 2022 20:03:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a83eee9-2308-4601-861b-29e70a536406_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054917.jpg" length="4650821" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a83eee9-2308-4601-861b-29e70a536406_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054917.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4650821" width="4432" height="2493"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué la bajada de la natalidad de hoy es la crisis de cuidados del mañana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a83eee9-2308-4601-861b-29e70a536406_16-9-discover-aspect-ratio_default_1054917.jpg" width="4432" height="2493"/>
      <media:keywords><![CDATA[Natalidad,Maternidad,Paternidad,familias,Crianza,Abuelos,Población,Demografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La abuelita de chocolate', el cuento que ayuda a explicar a las criaturas la muerte inesperada de un ser querido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abuelita-chocolate-cuento-ayuda-explicar-criaturas-muerte-inesperada-querido_1_8902400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ce150c7-bd6b-469c-931d-b60f77abe96e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La abuelita de chocolate&#039;, el cuento que ayuda a explicar a las criaturas la muerte inesperada de un ser querido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escribir el cuento le ha servido a la autora, Emilia Arias, tanto para su propio proceso de duelo, como para tener un instrumento con el que conversar con sus criaturas sobre la muerte de su madre</p><p class="subtitle">Cómo gestionar la muerte con los niños: hagámosles partícipes de los ritos y evitemos los “está en un lugar mejor”</p></div><p class="article-text">
        La madre de la periodista y escritora Emilia Arias, la abuelita de chocolate, era divertida y juguetona, le encantaba pasar tiempo con su nieta y preparar bizcochos y pasteles. Cuando Nina naci&oacute;, a Maribel, nombre verdadero de la abuelita de chocolate, se le &ldquo;volvieron los brazos m&aacute;s r&aacute;pidos para inventar recetas de dulces&rdquo;. Cuando lleg&oacute; Jota en acogida familiar, Maribel se hizo abuela por segunda vez: &ldquo;M&aacute;s abuela, m&aacute;s caramelo en la mirada, m&aacute;s recetas de bizcochos y m&aacute;s chocolate, su preferido. Ahora para dos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, en mitad del confinamiento, despu&eacute;s de que Maribel oliera flores y cogiera cerezas en su parcela, se le par&oacute; el coraz&oacute;n. Llevaban mucho tiempo sin verla, con inmensas ganas de hacerlo, y nunca m&aacute;s pudieron. 'La abuelita de chocolate' (Babid&uacute;-b&uacute;, 2021) es el cuento que ha escrito Emilia Arias para explicarle a sus hijos el fallecimiento de su abuela, as&iacute; como parte de un ritual para recordarla y seguir teni&eacute;ndola presente. Porque seg&uacute;n el cuento de Arias, la abuela escal&oacute; medio mundo para subirse a una estrella y ser la &ldquo;abuelita estrella&rdquo; cada vez que la echen de menos y miren al cielo, o la &ldquo;abuelita chocolate&rdquo; cada vez que saboreen un dulce.
    </p><p class="article-text">
        Maribel iba a ir a Bilbao a casa de su hija, a estar con su nieta Nina y a conocer a su nuevo nieto, Jota, de tres a&ntilde;os, reci&eacute;n llegado en acogimiento familiar. Pero aterriz&oacute; la pandemia y con ella el confinamiento. &ldquo;Mi madre era servidora p&uacute;blica, limpiaba en un centro sociosanitario las zonas en las que los pacientes COVID-19 se aislaban. As&iacute; que los planes de desbarataron&rdquo;, cuenta Emilia Arias. Las criaturas confinadas y la abuela Maribel trabajando. &ldquo;Para salvar la distancia conect&aacute;bamos el tel&eacute;fono a la tele y hac&iacute;amos videollamadas. Ella les cantaba canciones, les contaba cuentos y les ense&ntilde;aba c&oacute;mo hab&iacute;an salido las flores&rdquo;, apunta. Jota conoci&oacute; a su nueva abuela solo de forma digital pero gracias a las fotos, a la memoria viva y al cuento, tanto Jota como Nina la tienen presente y es constante su recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando falleci&oacute; mi madre, me qued&eacute; en shock, fue repentino y totalmente inesperado. Con el agravante de una pandemia de por medio. Se lo cont&eacute; a Nina y se llev&oacute; un disgusto horroroso&rdquo;, asegura la periodista. Dice que el fallecimiento lo trat&oacute; de explicar &ldquo;utilizando las palabras de la ni&ntilde;a&rdquo;, que entonces ten&iacute;a tres a&ntilde;os, pero empleando alguna met&aacute;fora para que pudiese serle m&aacute;s f&aacute;cil. Arias se dio cuenta de que ni Nina ni Jota lo acababan de entender porque pensaban que en alg&uacute;n momento Maribel iba a volver.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora, con cinco y seis a&ntilde;os, s&iacute; comprenden que cuando se para el coraz&oacute;n dejas de vivir. Y dejar de vivir es dejar de re&iacute;r, de hablar o de estar. Pero en aquel entonces no ten&iacute;an herramientas para entenderlo&rdquo;, cuenta. La periodista inici&oacute; una b&uacute;squeda de palabras y herramientas con las que contarles a sus criaturas el hecho de la muerte, pero no encontr&oacute;, y afirma: &ldquo;Es complejo porque ni nosotros los adultos acabamos de comprender y explicarnos qu&eacute; es la muerte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Escribir el cuento le ha servido a la autora tanto para su propio proceso de duelo, como para tener un instrumento con el que conversar sobre la muerte de Maribel. &ldquo;Las personas adultas, incluso entre nosotras, no hablamos de la muerte ni del dolor que nos trae. Hay un rechazo a los procesos de duelo y una cultura a lo Mr.Wonderful de estar siempre bien&rdquo;, dice.
    </p><h3 class="article-text">Hablar con sinceridad</h3><p class="article-text">
        Y la pregunta es: &iquest;nos hace bien? &iquest;Nos sana el silencio autoimpuesto o impuesto socialmente? &iquest;Nos ayuda a procesar la p&eacute;rdida? Carmen Mateo es psic&oacute;loga y escritora de literatura infantil y se muestra tajante: &ldquo;El silencio no repara. Necesitamos hablar sobre lo que nos pasa y sentirnos arropados como parte del proceso de duelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mateo pasa consulta en su propio centro en Ca&ntilde;ada del Rosal, en Sevilla, y est&aacute; formada en duelo infantil. Cuenta que a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as hay que hablarles sobre la muerte &ldquo;con sinceridad&rdquo; y adaptando la informaci&oacute;n al nivel madurativo de las criaturas. &ldquo;Si el ni&ntilde;o tiene una edad en la que cognitivamente entiende que en las estrellas no pueden estar personas, ni siquiera cuando se mueren, la informaci&oacute;n que se le debe trasladar tiene que ser real&rdquo;, dice. Explicado con tacto, amor y cuidado, pero acerc&aacute;ndolo en la mayor medida posible a la situaci&oacute;n existente.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga se&ntilde;ala que &ldquo;en la primera parte de la infancia hay una informaci&oacute;n m&aacute;s m&iacute;stica y fantasiosa, pero luego hay que trasladarles mensajes que se ajusten a lo verdadero&rdquo;. Mateo considera que el recurso estrella, contarles que las personas que fallecen est&aacute;n all&iacute;, es v&aacute;lido para el campo de la literatura e imaginaci&oacute;n, pero que, una vez le&iacute;do el cuento, si el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a puede cognitivamente entender, el adulto tiene que acompa&ntilde;ar la lectura de una explicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recomiendo que se adapte el mensaje pronto. Tengo una hija de dos a&ntilde;os y cuando mi padre falleci&oacute; no le cont&eacute; que est&aacute; en la estrella. La verdad por delante: el abuelo no est&aacute;&rdquo;. Porque, &iquest;qu&eacute; pasa cuando entiendan que no est&aacute; en la estrella o que de las estrellas no van a bajar a verlos? He ah&iacute; lo que le pasa al protagonista del libro infantil 'El viaje del abuelo' (Diego Pun Ediciones).
    </p><p class="article-text">
        La literatura es un veh&iacute;culo de comunicaci&oacute;n, es una excusa para sentarte con el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a y abordar un tema. &ldquo;'La abuelita de chocolate' es un libro buen&iacute;simo para hablar de la muerte, pero luego hay que separar la met&aacute;fora de la realidad y seguir trabaj&aacute;ndolo con los ni&ntilde;os&rdquo;, afirma. Para paliar el dolor de la ausencia, la psic&oacute;loga recomienda elaborar rituales del duelo como visitar el lugar en el que est&aacute; enterrado o escribirle una carta y le&eacute;rsela. &ldquo;Los humanos necesitamos que los procesos se cierren de la mejor manera posible. Los rituales de los duelos son para cerrar y asumir la irreversibilidad de la perdida&rdquo;, dice. Emilia Arias, con sus hijos, sembr&oacute; un olivo en el lugar donde el coraz&oacute;n de Maribel se par&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Apartar a las criaturas de los momentos posteriores al fallecimiento o contarles medias verdades puede resultar contraproducente. La psic&oacute;loga recomienda que si el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a est&aacute; preparado est&eacute; presente, pero junto a un adulto que le atienda y le escuche. &ldquo;Acompa&ntilde;arles en las emociones es importante y darles espacio para que puedan expresar lo que sienten. Darles confianza para que, si necesitan, puedan llorar o hablar y contarles que es normal estar enfadado o sentirse triste&rdquo;, relata. 
    </p><p class="article-text">
        Carmen Mateo ha recomendado el cuento de Emilia Arias a varios de sus pacientes y en sus redes sociales por &ldquo;el respeto con el que trata la muerte&rdquo; y porque &ldquo;siembra el camino&rdquo; para hablar sobre el proceso de p&eacute;rdida de un familiar querido. La literatura abriga y arropa el di&aacute;logo para que el abrazo madre/padre-hijo/hija reconforte y repare.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abuelita-chocolate-cuento-ayuda-explicar-criaturas-muerte-inesperada-querido_1_8902400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Apr 2022 20:27:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ce150c7-bd6b-469c-931d-b60f77abe96e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="18467745" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ce150c7-bd6b-469c-931d-b60f77abe96e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="18467745" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['La abuelita de chocolate', el cuento que ayuda a explicar a las criaturas la muerte inesperada de un ser querido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ce150c7-bd6b-469c-931d-b60f77abe96e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[familias,Crianza,Infancia,Muerte,Muertos,Abuelos,familia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
