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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rohingya]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/rohingya/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rohingya]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Quisimos entrevistar a esta exdirectiva de Facebook. Mark Zuckerberg no lo ha permitido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/quisimos-entrevistar-exdirectiva-facebook-mark-zuckerberg-no-permitido_1_12453707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/210a640d-a926-42d8-8018-d36e7eb919ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quisimos entrevistar a esta exdirectiva de Facebook. Mark Zuckerberg no lo ha permitido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sarah Wynn-Williams, ex jefa de Políticas Públicas de Facebook, ha publicado un libro sobre el comportamiento "irresponsable" de la empresa y de su fundador. Pero la compañía ha logrado vetar legalmente que hable sobre él
</p><p class="subtitle">Directivos trumpistas y narrativa ultra: el giro de Zuckerberg que va más allá del fin de los verificadores</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Trabaj&eacute; all&iacute; durante siete a&ntilde;os y, si tuviera que resumirlos en una sola frase, dir&iacute;a que empez&oacute; siendo una farsa esperanzadora y acab&oacute; en una tragedia llena de oscuridad y arrepentimiento. Yo era una de las personas que asesoraban a la c&uacute;pula de la empresa, Mark Zuckerberg y Sheryl Sandberg, mientras ellos ingeniaban c&oacute;mo negociar&iacute;a Facebook con los Gobiernos del planeta. Al final contempl&eacute; desesperanzada c&oacute;mo se plegaban ante reg&iacute;menes autoritarios como China y enga&ntilde;aban a la opini&oacute;n p&uacute;blica como si nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un fragmento de las memorias de Sarah Wynn-Williams, la que fuera directora de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas de Facebook de 2011 a 2018, su momento de m&aacute;xima expansi&oacute;n. Esta diplom&aacute;tica neozelandesa acaba de publicar <em>Los irresponsables</em> (<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-irresponsables/422072" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Editorial Pen&iacute;sula</a>), donde denuncia la cultura de poder, encubrimiento y abuso dentro de la compa&ntilde;&iacute;a hoy renombrada como Meta.
    </p><p class="article-text">
        La autobiograf&iacute;a de Wynn-Williams habla de las ambiciones de poder de Mark Zuckerberg, del falso idealismo de la c&uacute;pula y buena parte de la plantilla, de las presiones pol&iacute;ticas, de la censura y de c&oacute;mo todo esto se mezcl&oacute; para crear Facebook, una corporaci&oacute;n que prioriz&oacute; el crecimiento y el beneficio econ&oacute;mico por encima de cuestiones &eacute;ticas que afectaban a miles de millones de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Su valor es el de testimonio directo, una mirada desde dentro y con abundantes detalles tanto a una empresa tecnol&oacute;gica clave en la revoluci&oacute;n digital, como a su fundador, la segunda persona m&aacute;s rica del mundo, y sus principales colaboradores. &ldquo;Volaba en el jet privado de Mark el d&iacute;a en que por fin entendi&oacute; que probablemente Facebook hab&iacute;a colocado a Donald Trump en la Casa Blanca&rdquo;, resume la propia autora.
    </p><p class="article-text">
        El libro, sin embargo, no incluye ning&uacute;n hecho que no hubiera salido ya a la luz. Facebook ha sido una de las empresas m&aacute;s escrutadas del planeta y sus verg&uuml;enzas han sido levantadas tanto desde fuera como desde dentro. No hay noticias escabrosas en las p&aacute;ginas de <em>Los irresponsables</em>. Pese a ello, la compa&ntilde;&iacute;a ha prohibido a Wynn-Williams hablar del libro o hacer cualquier declaraci&oacute;n sobre &eacute;l. El d&iacute;a siguiente a su publicaci&oacute;n en ingl&eacute;s (12 de marzo) invoc&oacute; una cl&aacute;usula de no difamaci&oacute;n que la autora firm&oacute; al salir de la compa&ntilde;&iacute;a para censurarla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La autora no est&aacute; disponible para entrevistas a causa de la orden provisional de un tribunal de arbitraje estadounidense que, a petici&oacute;n de Mark Zuckerberg, le proh&iacute;be hacer cualquier tipo de promoci&oacute;n del libro&rdquo;, lamenta la editorial. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces Wynn-Williams se ha mantenido en silencio. Meta lo ha hecho todo por ella, generando un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Streisand" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto Streisand</a> de manual sobre su libro: se convirti&oacute; en un <em>best seller </em>del New York Times llegando al n&uacute;mero 1 de su lista de no ficci&oacute;n, fue n&uacute;mero 3 en biograf&iacute;as Amazon o n&uacute;mero 2 de Apple Books en la lista de libros de pago. En el Reino Unido ha vendido m&aacute;s de 100.000 copias y ha sido traducido al castellano en tiempo r&eacute;cord: ha salido a la venta esta semana.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; ahora?</h2><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de ocho a&ntilde;os desde la salida de Wynn-Williams de la corporaci&oacute;n de redes sociales. Su libro, sin duda, habr&iacute;a sido mucho m&aacute;s &uacute;til entonces que ahora. El esc&aacute;ndalo de manipulaci&oacute;n electoral de Facebook y Cambridge Analytica estall&oacute; en marzo de 2018. &ldquo;En Estados Unidos, pusieron a trabajadores de Facebook a disposici&oacute;n de la campa&ntilde;a de Trump para ayudarlo a organizar la guerra de la desinformaci&oacute;n, el troleo y las mentiras que le dieron la victoria en las elecciones&rdquo;, revela.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en verano de ese mismo a&ntilde;o la ONU empez&oacute; a documentar que la red social tampoco hab&iacute;a sido capaz de detectar los llamamientos a la violencia contra los rohingya en Myanmar. Su algoritmo amplific&oacute; el odio y permiti&oacute; que el ej&eacute;rcito birmano usara la plataforma para incitar al genocidio. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa tard&oacute; meses en reaccionar y <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/facebook-reconoce-responsabilidad-genocidio-rohingya_1_1856129.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acab&oacute; reconociendo que no hizo lo suficiente</a>, entre otras cosas porque no contaba con suficientes moderadores que hablaran birmano. La violencia contra los rohingya termin&oacute; con m&aacute;s de 25.000 muertos y cerca de 700.000 personas obligadas a huir a Banglad&eacute;s, seg&uacute;n estimaciones de Naciones Unidas. Un genocidio retransmitido en directo en la mayor red social del mundo sin que esta se diera cuenta de lo que ocurr&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La responsable del caso me dijo que no creía que infringiera nuestras normas, pero que no podía encontrar a nadie que hablara birmano y Google Translate no traducía del birmano, así que no podía asegurarlo a ciencia cierta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Wynn-Williams tambi&eacute;n habla de estos hechos en el libro, con informaci&oacute;n que habr&iacute;a sido muy relevante en su momento. &ldquo;Estaban provocando violencia real &mdash;segu&iacute;a habiendo disturbios, las turbas budistas estaban atacando los negocios musulmanes, hab&iacute;a muertos&mdash;, as&iacute; que parec&iacute;a estar claro que infring&iacute;an nuestros est&aacute;ndares. Pero el equipo de operaciones de contenidos, con sede en Dubl&iacute;n, no quer&iacute;a eliminar las publicaciones. La responsable del caso me dijo que no cre&iacute;a que infringiera nuestras normas, pero que no pod&iacute;a encontrar a nadie que hablara birmano y Google Translate no traduc&iacute;a del birmano, as&iacute; que no pod&iacute;a asegurarlo a ciencia cierta&rdquo;, narra. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recurr&iacute; a su superior, un hombre que se puso en contacto con el mismo trabajador externo que hab&iacute;an contratado hac&iacute;a unos meses &mdash;un birmano con residencia en Dubl&iacute;n&mdash; para que revisara el material. Pasaron cinco horas&rdquo;, contin&uacute;a: &ldquo;<em>&iquest;Cu&aacute;nto crees que tardar&aacute;?</em>, pregunt&eacute;. Hab&iacute;a disturbios en las calles por culpa de aquello. Necesitaba que se eliminaran esas publicaciones. <em>Me temo que no lo s&eacute;</em> &mdash;respondi&oacute; mi contacto en Dubl&iacute;n&mdash;. <em>No est&aacute; conectado. Le he mencionado en Facebook y espero que lo vea y se ponga en contacto conmigo</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hay gente muriendo, ese no puede ser el sistema al que tenga que recurrir Facebook&rdquo;, lamenta su ex directora de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, hay incluso un aspecto m&aacute;s en el libro sobre el que Wynn-Williams podr&iacute;a haber alertado al resto de la sociedad. Es un problema que est&aacute; revel&aacute;ndose ahora en su gravedad real: la voluntad de parte de la junta directiva de Facebook de potenciar los discursos de extrema derecha en su beneficio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los miembros de la junta sugirió a nuestra cúpula, en su mayoría judía, que a Facebook le conviene estrechar lazos con los partidos políticos de la extrema derecha en Europa porque el poder se está desplazando hacia ahí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los miembros de la junta sugiri&oacute; a nuestra c&uacute;pula, en su mayor&iacute;a jud&iacute;a, que a Facebook le conviene estrechar lazos con los partidos pol&iacute;ticos de la extrema derecha en Europa porque el poder se est&aacute; desplazando hacia ah&iacute;&rdquo;, revela: &ldquo;En su propuesta, el susodicho miembro de la junta suger&iacute;a aprovechar el apoyo electoral y las herramientas para hacer campa&ntilde;a que ofrec&iacute;amos a los candidatos presidenciales estadounidenses (y que Donald Trump estaba usando de manera agresiva en su campa&ntilde;a de 2016) y ofert&aacute;rselos a Alternativa por Alemania, la extrema derecha alemana, y a Marine Le Pen y el Frente Nacional, la extrema derecha francesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acercarse a estos partidos pol&iacute;ticos y ayudarlos a llegar al poder ser&iacute;a la manera m&aacute;s eficaz de evitar que los Gobiernos regularan Facebook&rdquo;, propuso el directivo, seg&uacute;n el relato de Wynn-Williams. La autora tambi&eacute;n escribe que la plataforma sab&iacute;a de la existencia de m&aacute;s de doscientos grupos extremistas en la plataforma que violaban las normas de discurso de odio, pero que hizo &ldquo;apenas nada&rdquo; para eliminarlos.
    </p><p class="article-text">
        Si Wynn-Williams ten&iacute;a toda esta informaci&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; ha esperado ocho a&ntilde;os para alertar de ello al resto de la sociedad? Esta ser&iacute;a una de las principales preguntas a realizar en una entrevista, que Meta no permite que se celebre. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siguen siendo gente descuidada. Le han cambiado el nombre a la empresa, de Facebook a Meta. Pero los leopardos no cambian de manchas. El ADN de la empresa sigue siendo el mismo. Y cuanto más poder tienen, más irresponsables se vuelven</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La exdirectiva argumenta en el libro que la motivaci&oacute;n para publicarlo en 2025 es impedir que Meta siga comport&aacute;ndose como hasta ahora, tambi&eacute;n durante la revoluci&oacute;n de la inteligencia artificial. &ldquo;Siguen siendo gente descuidada. Le han cambiado el nombre a la empresa, de Facebook a Meta. Pero los leopardos no cambian de manchas. El ADN de la empresa sigue siendo el mismo. Y cuanto m&aacute;s poder tienen, m&aacute;s irresponsables se vuelven&rdquo;, avisa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuve presente en los primeros encuentros de tanteo entre Mark y los mandatarios mundiales. Y fui testigo de la exploraci&oacute;n y del acopio de un poder que ha seguido expandi&eacute;ndose. En la actualidad, Meta es una de las empresas m&aacute;s poderosas del mundo. Y avanzamos por la direcci&oacute;n que ha se&ntilde;alado. Vivimos en un mundo al que han dado forma estas personas y su indiferencia letal. Por no hablar del futuro. Si no abordamos lo que ya se ha encubierto, repetiremos los errores de Facebook&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; dice Meta? </h2><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, que todo lo escrito en <em>Los irresponsables</em> es mentira o est&aacute; sacado de contexto. Preguntada por elDiario.es, la compa&ntilde;&iacute;a se remite al comentario oficial que hizo cuando pidi&oacute; al Tribunal de Arbitraje que lo parara. &ldquo;Esta sentencia confirma que el libro falso y difamatorio de Sarah Wynn-Williams nunca debi&oacute; publicarse. Esta urgente acci&oacute;n legal se hizo necesaria porque Williams, m&aacute;s de ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de ser despedida por la empresa, ocult&oacute; deliberadamente la existencia de su proyecto de libro y evit&oacute; el proceso est&aacute;ndar de verificaci&oacute;n de datos de la industria con el fin de apresurarse a publicarlo en las estanter&iacute;as despu&eacute;s de esperar ocho a&ntilde;os&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que afirma Meta en esa declaraci&oacute;n no est&aacute; sustentado por <a href="https://about.fb.com/wp-content/uploads/2025/03/Arbitration-Interim-Award.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lo que dice la resoluci&oacute;n de arbitraje publicada</a>. El &aacute;rbitro no ha entrado a valorar la validez del contenido, solo determin&oacute; que exist&iacute;a un riesgo contractual y legal por incumplimiento de la cl&aacute;usula de no difamaci&oacute;n, lo cual justific&oacute; la medida cautelar de bloquear las entrevistas de Wynn-Williams. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/61d7b462-42f7-4893-a259-d2c77bd23dad_source-aspect-ratio_default_0.webp" alt="100%" width="250" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En concreto, el laudo proh&iacute;be a Sarah Wynn&#8209;Williams promocionar el libro y hacer &ldquo;comentarios despectivos, cr&iacute;ticos o perjudiciales&rdquo; sobre Meta, sus ejecutivos o sus trabajadores. Tambi&eacute;n le obliga a eliminar los comentarios en esta l&iacute;nea que haya realizado previamente y est&eacute;n bajo su control. Pero no hace valoraciones sobre la veracidad de la obra. La resoluci&oacute;n es, adem&aacute;s, temporal, solo hasta que se resuelva si <em>Los irresponsables </em>viola efectivamente la cl&aacute;usula que su autora firm&oacute; con Meta.
    </p><p class="article-text">
        Andy Stone, el jefe del equipo de Comunicaci&oacute;n de Meta, <a href="https://x.com/andymstone/status/1899108417282674805" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recopil&oacute; en su momento</a> las impresiones de una decena de ejecutivos y trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a que apoyaron en redes sociales el posicionamiento de esta, destacando las &ldquo;exageraciones&rdquo; de libro o contradiciendo el punto de vista de su autora en algunos aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones de Wynn-Williams, no obstante, est&aacute;n en l&iacute;nea con otros ex ejecutivos de la compa&ntilde;&iacute;a que han decidido levantar la voz. Filtradores como <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/arturo-bejar-ex-ingeniero-meta-instagram-mayor-acoso-sexual-historia-humanidad_128_10767446.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arturo B&eacute;jar</a>, que destap&oacute; en entrevistas y en el Congreso de EEUU la desprotecci&oacute;n de Meta con los menores de edad; o <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/sociedad-beneficios-facebook-opto-dinero_1_8364241.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frances Haugen</a>, cuyo testimonio sirvi&oacute; de base para lanzar una investigaci&oacute;n a gran escala contra la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resulta llamativo que la compa&ntilde;&iacute;a evoque a la &ldquo;verificaci&oacute;n de datos de la industria&rdquo; para afear la publicaci&oacute;n del libro. Se trata del mismo mecanismo que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/zuckerberg-elimina-verificacion-datos-facebook-e-instagram-modelo-elon-musk-x_1_11946159.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Zuckerberg ha eliminado de todas sus redes sociales</a> para congraciarse con Donald Trump y la extrema derecha internacional, que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/periodismo-verificacion-espana-bolsonaro-trump_1_2259069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llevaban a&ntilde;os con profesionales en su punto de mira</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Una comedia tr&aacute;gica</h2><p class="article-text">
        Wynn-Williams escribe sobre un per&iacute;odo clave en la historia de Internet. Los movimientos de Facebook en la pasada d&eacute;cada han ayudado a definir la red de hoy y la redistribuci&oacute;n del poder hacia las manos de uno pocos tecno-oligarcas, inmortalizados en <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/pichai-bezos-cook-corte-tecnologica-trump-musk_1_11980945.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fotograf&iacute;a de la toma de posesi&oacute;n de Donald Trump</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay &eacute;pica en su relato. M&aacute;s bien, como ella misma reconoce, su historia es una comedia tr&aacute;gica. &ldquo;La mayor&iacute;a de los d&iacute;as, trabajar en temas pol&iacute;ticos para Facebook ten&iacute;a mucho menos de interpretar cap&iacute;tulos que parec&iacute;an redactados por Maquiavelo y mucho m&aacute;s de cuidar de una pandilla de chavales de catorce a&ntilde;os a los que les hab&iacute;an dado superpoderes y una suma imp&iacute;a de dinero mientras volaban alrededor del mundo intentando comprender qu&eacute; les hab&iacute;a otorgado y comportado ese poder&rdquo;, avisa.
    </p><p class="article-text">
        El libro de Wynn-Williams est&aacute; lleno de an&eacute;cdotas y situaciones que justifican esa declaraci&oacute;n, pero ella no puede hablar abiertamente de ellas. Meta dice que todo es falso, pero que haya tratado su libro como una amenaza puede que termine revelando m&aacute;s sobre la empresa que muchas de sus p&aacute;ginas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/quisimos-entrevistar-exdirectiva-facebook-mark-zuckerberg-no-permitido_1_12453707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 20:18:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Facebook,Meta,Mark Zuckerberg,Redes sociales,Cambridge Analytica,Rohingya,Extrema derecha,Donald Trump,Políticas de privacidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los refugiados convertidos en fotógrafos para acabar con el olvido de los rohingya: "Queremos que el mundo nos escuche"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-convertidos-fotografos-acabar-olvido-rohingya-queremos-mundo-escuche_1_10779645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/229bfaa2-e4b2-4821-8ad3-11bab3d0c1b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los refugiados convertidos en fotógrafos para acabar con el olvido de los rohingya: &quot;Queremos que el mundo nos escuche&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ganadores regionales de Asia y el Pacífico del Premio Nansen para los Refugiados de ACNUR 2023 hablan con elDiario.es sobre la vida en uno de los campos de refugiados más grande del mundo y la situación de la comunidad rohingya</p><p class="subtitle">La vida en los campos de refugiados en Bangladesh cinco años después del éxodo rohingya
</p></div><p class="article-text">
        Si Sahat Zia Hero sube a lo alto de una de las colinas del campo de refugiados de Kutupalong, en la localidad de Cox&acute;s Bazar en Bangladesh, puede ver el pueblo en el que vivi&oacute; y creci&oacute; en Myanmar, muy cerca de la frontera entre ambos pa&iacute;ses. Reconoce los &aacute;rboles, los edificios y una torre telef&oacute;nica cercana a su casa. &ldquo;Incluso puedo sentir que percibo los sonidos y olores de mi pueblo&rdquo;, dice Zia, refugiado rohingya, a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando ve a los ni&ntilde;os jugando al f&uacute;tbol en el campo de refugiados, recuerda su infancia y se imagina a &eacute;l mismo &ndash;&ldquo;era buen jugador&rdquo;&ndash; con sus amigos y compa&ntilde;eros en Myanmar, en ese mismo pueblo que puede ver desde la cima de la colina, del que le separa un r&iacute;o, la frontera entre ambos pa&iacute;ses <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/persecucion-musulmanes-myanma-rohingya_1_3208511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y toda una historia de violencia contra la comunidad rohingya, que le hizo huir de Myanmar en 2017</a> y que le hace imposible volver.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/sahatzia_hero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zia</a>, de 29 a&ntilde;os, es uno de los cuatro ganadores regionales para Asia y el Pac&iacute;fico del Premio Nansen para los Refugiados de ACNUR 2023. Junto a <a href="https://twitter.com/Rohingyasalimkh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mohammed Salim Khan</a> (31), <a href="https://twitter.com/ShahidaWin2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shahida Win</a> (27) y <a href="https://twitter.com/Abdulla_AH7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abdullah Habib</a> (29), todos fot&oacute;grafos y refugiados rohingyas, ha recibido el premio por su labor documentando la vida de su comunidad en Kutupalong. Seg&uacute;n ACNUR, &ldquo;si los 33 campamentos que forman Kutupalong y otros dos asentamientos de Cox's Bazar fueran una ciudad, ser&iacute;a la quinta m&aacute;s poblada de Bangladesh, con alrededor de 930.000 personas refugiadas repartidas en 24 kil&oacute;metros cuadrados&rdquo;. Los cuatro premiados hablan con elDiario.es desde una de las oficinas de ACNUR en el campo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sahat Zia Hero enseña a un joven rohingya.                            </span>
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        Shahida, Abdullah y Zia huyeron de su pa&iacute;s tras el estallido de violencia contra la comunidad rohingya en agosto de 2018, cuando la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-establece-elementos-intencional-myanmar_1_1966181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONU identific&oacute; elementos de genocidio</a> contra la poblaci&oacute;n rohingya. Seg&uacute;n <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/10/myanmar-new-evidence-of-systematic-campaign-to-terrorize-and-drive-rohingya-out/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Amnist&iacute;a Internacional</a>, las Fuerzas Armadas de Myanmar llevaron a cabo cr&iacute;menes de lesa humanidad contra esta comunidad, entre los que se encuentran:<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>asesinato, deportaci&oacute;n y desplazamiento forzado, tortura, violaci&oacute;n y otro tipo de violencia sexual, persecuci&oacute;n y otros actos inhumanos como negar el alimento y otros suministros necesarios para la vida.
    </p><p class="article-text">
        Desde el estallido, llegaban una media de 8.000 personas cada d&iacute;a al pa&iacute;s vecino y se calcula que m&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-rohingyas-incertidumbre-despues-bangladesh_1_1968154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">700.000 rohingyas huyeron</a> del estado de Rakhine (Myanmar) buscando protecci&oacute;n en Bangladesh. La mayor&iacute;a lleg&oacute; en los tres primeros meses de la crisis. 
    </p><h3 class="article-text">Su propia voz</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nac&iacute; y crec&iacute; en el campo de refugiados y, desde mi experiencia, puedo decir que la vida de un refugiado es dif&iacute;cil y dolorosa&rdquo;, dice Khan. En 1992, seg&uacute;n ACNUR, cerca de 14.000 rohingyas llegaron a los campos de refugiados de Cox&acute;s Bazar huyendo de Myanmar. Muchos se quedaron y all&iacute; nacieron segundas y terceras generaciones, mientras que otros permanecieron en su pa&iacute;s natal, en el estado de Rakhine, viviendo en condici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/supone-apatrida-espana_1_4505193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ap&aacute;tridas</a>.
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                Salim Khan fotografía a un hombre rohingya preparando comida.                            </span>
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        La violencia, las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/rohingyas-lluvias_1_2106843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inundaciones</a>, la falta de acceso a la educaci&oacute;n o <a href="https://www.acnur.org/noticias/historias/personas-refugiadas-rohingyas-se-enfrentan-al-hambre-y-la-desesperacion-tras-los" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la actual crisis alimentaria</a> &ndash;a principios de este a&ntilde;o, el Programa Mundial de Alimentos recort&oacute; las raciones de comida para los refugiados rohingyas por la falta de financiaci&oacute;n&ndash; que se vive en Kutupalong son algunas de las dificultades a las que se enfrenta la comunidad rohingya. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro fot&oacute;grafos documentan la vida en el campo de refugiados para mostrar al mundo las condiciones en las que viven. Coinciden en la necesidad de contar su historia. &ldquo;La situaci&oacute;n del campo de refugiados se est&aacute; volviendo m&aacute;s dif&iacute;cil. Y esa es la raz&oacute;n por la que empezamos a tomar fotos y contar historias de las dificultades con las que viven los refugiados, de su vida diaria y de su sufrimiento. Para que el mundo pueda escuchar la historia de los rohingyas a trav&eacute;s de sus propias voces, de sus lentes, y puedan sentir nuestra vida, la manera en que estamos sobreviviendo en el campo&rdquo;, cuenta Abdullah.
    </p><p class="article-text">
        Para contar la vida en el campo de refugiados, Zia fund&oacute; la revista colectiva <a href="https://www.rohingyatographer.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Rohingyaphotographer</a>, publicada por fot&oacute;grafos refugiados rohingyas. Ya han publicado el <a href="https://www.rohingyatographer.org/shop" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">primer y segundo n&uacute;mero</a> &ndash;centrados en la identidad de la comunidad y su relaci&oacute;n con la naturaleza en el campo respectivamente&ndash;, con el apoyo del dise&ntilde;ador y artista visual espa&ntilde;ol <a href="https://twitter.com/DavidPalazoni" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">David Palaz&oacute;n</a>, y est&aacute;n trabajando en el <a href="https://www.gofundme.com/f/rohingyatographer-magazine-3-food-for-thought" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tercero</a> &ndash;centrado en la crisis alimentaria&ndash;. &ldquo;Mantenemos nuestro trabajo para empoderar a nuestra comunidad y conseguir cambios, marcando la diferencia juntos, para que la gente del resto del mundo pueda saber de nuestra experiencia y que nunca seamos olvidados&rdquo;, dice sobre la revista su fundador, que tambi&eacute;n imparte clases y talleres de fotograf&iacute;a en el campo.
    </p><p class="article-text">
        La vida en Kutupalong es a&uacute;n m&aacute;s complicada para las mujeres rohingyas. La falta de espacios privados es uno de los grandes problemas. Antes ten&iacute;an sus casas, ahora tienen que salir al exterior para utilizar las letrinas u otras instalaciones y recorrer largas distancias para ello. &ldquo;Como mujer no te puedes mover libremente, tienes un tiempo l&iacute;mite, porque por la noche es peligroso caminar. Hay instalaciones a las que no pueden ir&rdquo;, explica Sahida, quien adem&aacute;s de tomar fotograf&iacute;as escribe poemas sobre la vida en el campo.
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            <span class="title">
                Shahida Win fotografía a una mujer rohingya en el asentamiento de refugiados de Kutupalong.                            </span>
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        La falta de oportunidades y de educaci&oacute;n hace que muchos j&oacute;venes abandonen el campo de refugiados y se lancen al mar en busca de una vida mejor. &ldquo;Est&aacute;n arriesgando su vida&rdquo;, dice Zia. Ante la falta de una educaci&oacute;n formal, la mayor&iacute;a de los chicos en edad escolar est&aacute; fuera del colegio buscando trabajo para ayudar a su familia.
    </p><h3 class="article-text">Dolor y olvido</h3><p class="article-text">
        En el campo de refugiados de Kutupalong el sol sale por la frontera con Myanmar, al este de Bangladesh. &ldquo;Cada vez que vemos el amanecer recordamos nuestro hogar&rdquo;, dice Abdullah. &ldquo;Es muy doloroso para todos nosotros&rdquo;.
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            <span class="title">
                Abdullah Habib mira un libro de fotografías de su trabajo en su casa en el campo de refugiados de Kutupalong.                            </span>
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        Sahida, que naci&oacute; en otra parte del pa&iacute;s pero creci&oacute; en el estado de Rakhine, expresa el sentir general de los refugiados rohingyas tras seis a&ntilde;os en el campo: &ldquo;Tengo muchos recuerdos de all&iacute; y cada vez que me siento sola o estoy en el campo y me vienen a la mente esos recuerdos. Me siento muy triste. Quiero volver a mi pa&iacute;s lo m&aacute;s pronto posible y vivir esos momentos de nuevo all&iacute;. Pero la situaci&oacute;n no es buena y no es posible volver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos quieren volver a Myanmar y seguir documentando la vida de su comunidad. Su hogar est&aacute; cruzando un r&iacute;o y la frontera entre ambos pa&iacute;ses para algunos incluso es visible desde el campo, pero la distancia real que los separa es mucho mayor. &ldquo;Es el pa&iacute;s donde hemos nacido y donde pertenecemos, pero no es f&aacute;cil porque el conflicto todav&iacute;a est&aacute; activo. Es una situaci&oacute;n cr&iacute;tica para los rohingyas y no es un buen momento para volver&rdquo;, explica Abdullah. Insisten en que no pueden volver hasta que no haya una garant&iacute;a de derechos, justicia hacia su comunidad y que sean reconocidos como ciudadanos de Myanmar. &ldquo;Nacimos en Myanmar y pertenecemos all&iacute;. No somos ap&aacute;tridas&rdquo;, dice Zia.
    </p><p class="article-text">
        Los ganadores se sienten agradecidos por el premio y lo ven como una posibilidad de visibilizar las duras condiciones en las que viven en el campo de refugiados y de recordar al mundo la situaci&oacute;n en la que se encuentra la comunidad rohingya. &ldquo;Sentimos que el mundo nos est&aacute; olvidando entre las numerosas crisis globales. Despu&eacute;s de seis a&ntilde;os en el campo de refugiados, la comunidad internacional ha fallado en proporcionar una soluci&oacute;n sostenible&rdquo;, expone Zia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-convertidos-fotografos-acabar-olvido-rohingya-queremos-mundo-escuche_1_10779645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2023 21:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los refugiados convertidos en fotógrafos para acabar con el olvido de los rohingya: "Queremos que el mundo nos escuche"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados,Rohingya,Myanmar,Bangladesh]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un gran incendio en un campo de refugiados rohingyas deja a 12.000 personas sin hogar en Bangladesh]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gran-incendio-campo-refugiados-rohingyas-deja-12-000-personas-hogar-bangladesh_1_10007158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eabb58e7-6bdb-4bb4-82f0-928e1dad0264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un gran incendio en un campo de refugiados rohingyas deja a 12.000 personas sin hogar en Bangladesh"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades han iniciado este lunes una investigación para esclarecer las causas de un masivo incendio que arrasó la tarde de este domingo con más de un tercio de las viviendas provistas en uno de los campamentos 
</p></div><p class="article-text">
        Las autoridades de Bangladesh han iniciado este lunes una investigaci&oacute;n para esclarecer las causas de un masivo incendio que arras&oacute; la tarde de este domingo con m&aacute;s de un tercio de las viviendas provistas en uno de los campamentos rohingya de Bangladesh, dejando 12.000 personas sin hogar.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n est&aacute; formada por representantes de la Oficina del Comisionado de Ayuda y Repatriaci&oacute;n de Refugiados, el Batall&oacute;n de Polic&iacute;a Armada (APBn), la Polic&iacute;a local, la Polic&iacute;a de distrito de Cox's Bazar y los bomberos y Protecci&oacute;n Civil se reunir&aacute;n para investigar el origen de este incendio, seg&uacute;n ha informado este lunes el medio banglades&iacute; Dhaka Tribune.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de analizar las causas de este siniestro, el comit&eacute; espera esclarecer en los pr&oacute;ximos d&iacute;as si hubo alg&uacute;n intento de sabotaje en el masivo incendio, que se produce cuando los recortes de ayuda humanitaria complican la ayuda de los refugiados.
    </p><h3 class="article-text">Una situaci&oacute;n cada vez m&aacute;s compleja</h3><p class="article-text">
        De acuerdo con la agencia de la ONU para los refugiados, el resultado dej&oacute; unos 12.000 refugiados desplazados, m&aacute;s de un tercio de los 32.200 habitantes en el campo 11, m&aacute;s de 2.000 viviendas destruidas, y m&aacute;s de 90 instalaciones da&ntilde;adas, incluidos hospitales y centros de aprendizaje.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1632403154737455104?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/he-vuelto-perder-rohingya-relatan-horror-incendio-campamento-refugiados-cox-s-bazar_1_7349975.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masificados campamentos de refugiados rohingyas son muy vulnerables</a> a incendios por la deficiencia de las instalaciones, su masificaci&oacute;n, y las fr&aacute;giles chozas de madera, bamb&uacute; y pl&aacute;stico que cubren el &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los refugiados de Bangladesh es cada vez m&aacute;s compleja. La ONU ha hecho numerosos llamados a los donantes debido a la escasez de fondos que oblig&oacute; a recortar la asistencia alimentaria en los campamentos
    </p><p class="article-text">
        Unos 738.000 rohingyas llegaron a los campamentos del sureste de Bangladesh tras el estallido en agosto de 2017 de una campa&ntilde;a de persecuci&oacute;n y violencia por parte del Ej&eacute;rcito de la vecina Birmania, que la ONU calific&oacute; de ejemplo de limpieza &eacute;tnica y un posible genocidio, algo que investigan las cortes internacionales.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gran-incendio-campo-refugiados-rohingyas-deja-12-000-personas-hogar-bangladesh_1_10007158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Mar 2023 09:52:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un gran incendio en un campo de refugiados rohingyas deja a 12.000 personas sin hogar en Bangladesh]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rohingya,Refugiados,ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados,Bangladesh]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refugiados rohinyas demandan 150.000 millones a Facebook por tolerar el odio que desembocó en su genocidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/refugiados-rohinyas-demandan-facebook-150-000-millones-difundir-mensajes-odio_1_8557888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5929a66-45c4-433b-93dd-f507d1da972f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refugiados rohinyas demandan 150.000 millones a Facebook por tolerar el odio que desembocó en su genocidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La multinacional ha reconocido que no contaba con suficientes moderadores capaces de hablar el idioma local y frenar los mensajes que llamaban a la violencia étnica en Myanmar</p><p class="subtitle">"He visto a mujeres rohingyas con mordiscos, niñas que dicen que solo las han violado tres veces"</p></div><p class="article-text">
        Refugiados rohinyas han demandado a Facebook en Estados Unidos y el Reino Unido de manera coordinada por haber permitido y aumentado algor&iacute;tmicamente la difusi&oacute;n de mensajes de odio en su plataforma en Myanmar, los cuales jugaron un papel en la represi&oacute;n &eacute;tnica y posterior genocidio sucedido, seg&uacute;n ha evidenciado la investigaci&oacute;n de la ONU. Los refugiados reclaman a la multinacional 150.000 millones de d&oacute;lares (unos 132.000 millones de euros).
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, la demanda presentada en un tribunal de San Francisco pide la multimillonaria indemnizaci&oacute;n a Meta, la compa&ntilde;&iacute;a matriz de Facebook, como compensaci&oacute;n por la violencia y la persecuci&oacute;n sufrida por los rohinyas. Los encargados de personarse en el juzgado han sido los bufetes Edelson y Fields Law en nombre de Jane Dow, una refugiada rohinya, y otros miembros de esta minor&iacute;a, mientras que en el Reino Unido la demanda ha sido presentada por los abogados de McCue Jury &amp; Partners en representaci&oacute;n de una veintena de denunciantes rohiny&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras que los rohiny&aacute;s han sido desde hace tiempo v&iacute;ctimas de discriminaci&oacute;n y persecuci&oacute;n, el alcance y la violencia de la persecuci&oacute;n cambi&oacute; en la &uacute;ltima d&eacute;cada, pasando de violencia espor&aacute;dica y abusos de los derechos humanos a terrorismo y genocidio en masa&rdquo;, alega la demanda de Edelson y Fields Law.
    </p><p class="article-text">
        Los abogados de Estados Unidos alegan que la introducci&oacute;n de la red social de Facebook en 2011 en Myanmar alent&oacute;, mediante sus algoritmos, &ldquo;la diseminaci&oacute;n de mensajes de odio, desinformaci&oacute;n e incitaci&oacute;n a la violencia&rdquo;, lo que, a su juicio, condujo al &ldquo;genocidio de los rohinyas&rdquo;. Los demandantes se refieren a las operaciones militares que en 2016 y 2017 que causaron al menos 10.000 muertos y el &eacute;xodo de m&aacute;s de 800.000 rohinyas a Bangladesh, donde contin&uacute;an <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/he-vuelto-perder-rohingya-relatan-horror-incendio-campamento-refugiados-cox-s-bazar_1_7349975.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacinados en los mayores campos de refugiados del mundo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los militares del pa&iacute;s han sido acusados de cr&iacute;menes contra la humanidad ante la Corte Penal Internacional y de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia, ambos tribunales en La Haya.
    </p><h3 class="article-text">Facebook reconoci&oacute; que no estaba preparado</h3><p class="article-text">
        Tras realizar una investigaci&oacute;n interna, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/facebook-reconoce-responsabilidad-genocidio-rohingya_1_1856129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook reconoci&oacute; en 2018 que no hab&iacute;a hecho suficiente para frenar los mensajes de odio en Myanmar</a> y se comprometi&oacute; a realizar cambios. El principal problema es que la multinacional no contaba con suficientes moderadores para controlar la conversaci&oacute;n en birmano, el idioma local, y se vio absolutamente sobrepasada por los acontecimientos.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el gigante de Silicon Valley, due&ntilde;o tambi&eacute;n de Whatsapp e Instagram, ha establecido acuerdos con medios de comunicaci&oacute;n y agencias para combatir los bulos y la desinformaci&oacute;n en las redes sociales. No obstante, los demandantes en Estados Unidos y el Reino Unido lo acusan de haber actuado tarde, pese a los avisos de ONG y de los medios de comunicaci&oacute;n, para limitar los mensajes de odio contra los rohinyas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar del reconocimiento de culpabilidad de Facebook y sus declaraciones sobre su papel en el mundo, no ha pagado ni un c&eacute;ntimo de compensaci&oacute;n ni otra forma de reparaci&oacute;n o apoyo a ning&uacute;n superviviente&rdquo;, indica McCue Jury en una carta citada por<a href="https://www.theguardian.com/technology/2021/dec/06/rohingya-sue-facebook-myanmar-genocide-us-uk-legal-action-social-media-violence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el peri&oacute;dico brit&aacute;nico </a><a href="https://www.theguardian.com/technology/2021/dec/06/rohingya-sue-facebook-myanmar-genocide-us-uk-legal-action-social-media-violence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos consternados por los cr&iacute;menes cometidos contra el pueblo rohingya en Myanmar&rdquo;, ha asegurado una portavoz de Meta a elDiario.es. &ldquo;Hemos creado un equipo especializado de hablantes de birmano, hemos prohibido el Tatmadaw [nombre del Ej&eacute;rcito de Myanmar], hemos interrumpido las redes que manipulan el debate p&uacute;blico y hemos tomado medidas contra la desinformaci&oacute;n perjudicial para ayudar a mantener a la gente a salvo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hemos invertido en tecnolog&iacute;a en lengua birmana para reducir la prevalencia de contenidos infractores. Este trabajo est&aacute; guiado por la retroalimentaci&oacute;n de los expertos, las organizaciones de la sociedad civil y los informes independientes, incluidos los hallazgos de la Misi&oacute;n de Investigaci&oacute;n de la ONU sobre Myanmar y la Evaluaci&oacute;n de Impacto de Derechos Humanos independiente que encargamos y publicamos en 2018&rdquo;, contin&uacute;an las mismas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Los letrados de Edelson y Fields Law alegan que la desinformaci&oacute;n a trav&eacute;s de Facebook contin&uacute;a &ldquo;hasta hoy en d&iacute;a&rdquo; en Myanmar, que se encuentra bajo una junta militar desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero. &ldquo;En el n&uacute;cleo de esta demanda est&aacute; la comprensi&oacute;n de que Facebook estaba dispuesto a intercambiar la vida de los rohinyas por penetrar el mercado de un pa&iacute;s peque&ntilde;o en el Sudeste Asi&aacute;tico&rdquo;, indica el documento legal presentado en San Francisco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es / EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/refugiados-rohinyas-demandan-facebook-150-000-millones-difundir-mensajes-odio_1_8557888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Dec 2021 09:31:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Refugiados rohinyas demandan 150.000 millones a Facebook por tolerar el odio que desembocó en su genocidio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rohingya,Myanmar,Facebook]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El horror del incendio en el campamento de refugiados de Bangladesh contado por una superviviente: "Lo he vuelto a perder todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/he-vuelto-perder-rohingya-relatan-horror-incendio-campamento-refugiados-cox-s-bazar_1_7349975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee3b095a-2c81-4632-8da3-a48d772cd448_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El horror del incendio en el campamento de refugiados de Bangladesh contado por una superviviente: &quot;Lo he vuelto a perder todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los refugiados de la minoría rohinyá estaban en barracones en Bazar de Cox que arrasó el fuego. Son parte del millón de personas que han huido de la represión de Myanmar</p><p class="subtitle">Al menos 15 muertos y miles de viviendas arrasadas en el incendio de un campo de refugiados rohinyá en Bangladesh</p></div><p class="article-text">
        Marium Khatun, de 40 a&ntilde;os, estaba en casa alimentando a su hijo de 10 meses cuando vio por primera vez las llamas y el humo. Al darse cuenta de que un enorme incendio estaba arrasando el campo de refugiados de Bazar de Cox, en Bangladesh, a pocos metros de su barrac&oacute;n de dos estancias, entr&oacute; en p&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente, me di cuenta de que una multitud corr&iacute;a en todas direcciones por la carretera frente a mi casa. Me acerqu&eacute; a la puerta y vi este enorme incendio a unos 30 metros de distancia. No pod&iacute;a pensar con claridad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cog&iacute; a mi hijo y empec&eacute; a correr en direcci&oacute;n contraria a las llamas&rdquo;, explica Khatun. Su marido y sus otros cuatro hijos no estaban en casa en ese momento, as&iacute; que tuvo que escapar de las llamaradas sola, con su beb&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El fuego arras&oacute; varios campamentos de la zona de Balukhali este lunes por la tarde y ardi&oacute; hasta la noche. Al menos 15 personas, entre ellas tres ni&ntilde;os, murieron. Este martes, por lo menos 400 personas segu&iacute;an desaparecidas. ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) ha indicado que unas 45.000 personas se han visto obligadas a dejar atr&aacute;s sus hogares y a desplazarse. 
    </p><p class="article-text">
        Khatun es una de ellas. Las llamas alcanzaron su hogar, hecho con bamb&uacute; y lona, mientras ella hu&iacute;a. &ldquo;De repente, las llamas estaban por todas partes. En cualquier direcci&oacute;n que corriera, el fuego nos bloqueaba el camino. Pensaba en mi marido y en mis otros cuatro hijos, que estaban afuera jugando, y pens&eacute; 'esto es el final, hoy vamos a morir todos'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En alg&uacute;n momento estuve a una distancia segura y no recuerdo c&oacute;mo llegu&eacute; all&iacute; con mi hijo. Pero lo &uacute;nico en lo que pod&iacute;a pensar entonces era en el resto de mi familia. Lloraba y gritaba. No ten&iacute;a forma de contactar con ellos. Estaba en shock. Pens&eacute; que los hab&iacute;a perdido&rdquo;, recuerda. Finalmente, un familiar consigui&oacute; encontrar a Khatun y la puso a salvo: &ldquo;Uno de mis sobrinos me encontr&oacute; entre la multitud y me llev&oacute; a casa de mi hermana. Pude llamar a mi marido, que estaba bien, pero tampoco sab&iacute;a nada de mis hijos. Estaba tan preocupada que sent&iacute;a que me mor&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de unas horas, sus hijos llegaron a casa de su hermana y la familia volvi&oacute; a estar junta, pero su hogar ya no existe. El martes volvi&oacute; al solar donde hasta hace poco estaba su barrac&oacute;n y sus hijos rebuscaron entre los escombros para ver si encontraban algo que llevarse. &ldquo;Ya lo perdimos todo en Myanmar. Vinimos a Bangladesh y volvimos a empezar. Ahora lo he vuelto a perder todo. Solo cog&iacute; a mi hijo y escap&eacute; del fuego. No tuve tiempo de llevarme nada m&aacute;s. No s&eacute; qu&eacute; haremos ahora&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Khatun, su marido y sus hijos pidieron a familiares ca&ntilde;as de bamb&uacute; y lona y construyeron una caba&ntilde;a improvisada para dormir. Su hermana les ha tra&iacute;do comida y han recibido un paquete de provisiones del Programa Mundial de Alimentos. &ldquo;Siempre hemos contado con el gobierno de Bangladesh y las organizaciones de ayuda humanitaria. Seguimos contando con ellos&rdquo;, dice Khatun.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades de Bangladesh y ACNUR se est&aacute;n apresurando a proporcionar apoyo y las protecci&oacute;n fundamentales a los 45.000 refugiados rohiny&aacute; que han perdido sus refugios y pertenencias en el incendio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una niña refugiada rohinyá se encuentra entre los restos carbonizados tras el gran incendio en el campo de refugiados de Balukhali, en Bazar de Cox."
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            <span class="title">
                Una niña refugiada rohinyá se encuentra entre los restos carbonizados tras el gran incendio en el campo de refugiados de Balukhali, en Bazar de Cox.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Solo Dios sabe cu&aacute;ntos de ellos no consiguieron escapar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Mohammad Selim, de 38 a&ntilde;os, se desplaz&oacute; hasta el lugar del incendio cuando se produjo. Explica que el fuego avanzaba demasiado r&aacute;pido como para que la gente pudiera llevarse algunas de sus pertenencias mientras hu&iacute;a del lugar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era una situaci&oacute;n ca&oacute;tica. Reinaba el p&aacute;nico. Todos corr&iacute;an para salvar sus vidas. El fuego se extendi&oacute; tan r&aacute;pido que la gente apenas pudo recoger sus pertenencias&rdquo;. &ldquo;Solo Dios sabe cu&aacute;ntos de ellos no pudieron huir de las llamas&rdquo;, dice Selim, que cree que la p&eacute;rdida de vidas humanas y de bienes habr&iacute;a sido mucho peor si el incendio se hubiera producido por la noche.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por suerte todav&iacute;a era de d&iacute;a y pudimos reaccionar r&aacute;pidamente. Todo el mundo se apresur&oacute; a ayudar y trat&oacute; de apagar el fuego. Muy pronto llegaron los bomberos. Los refugiados y los voluntarios unieron sus fuerzas con los bomberos, la polic&iacute;a y el ej&eacute;rcito. Pero el viento era tan desfavorable que se tard&oacute; horas en controlar el fuego&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1374739875027693571?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Bangladesh se ha convertido en el pa&iacute;s de acogida de m&aacute;s de un mill&oacute;n de musulmanes rohiny&aacute;, que viven en <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/piden-bangladesh-internet-rohingya-coronavirus_1_6016303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campos de refugiados abarrotados</a>. La mayor&iacute;a de ellos huyeron de la vecina Myanmar en 2017 por la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/acusan-ejercito-myanmar-eliminar-reporteros_1_3043551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">represi&oacute;n por parte del ej&eacute;rcito</a> de ese pa&iacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/onu-establece-elementos-intencional-myanmar_1_1966181.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n Naciones Unidas</a>, la represi&oacute;n ten&iacute;a una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/limpieza-etnica-manual-myanmar_1_2102154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalidad genocida</a>; una acusaci&oacute;n que Myanmar rechaza.
    </p><p class="article-text">
        El enorme incendio se produce a pocos meses de la temporada de monzones en Bangladesh, cuando los ciclones y las fuertes lluvias entre junio y octubre azotan la regi&oacute;n y a menudo provocan inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redwan Ahmed]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/he-vuelto-perder-rohingya-relatan-horror-incendio-campamento-refugiados-cox-s-bazar_1_7349975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Mar 2021 20:58:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Rohingya,Bangladesh]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bangladesh prohíbe el acceso a Internet a un millón de personas en un campo de refugiados lleno de rumores sobre el virus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/piden-bangladesh-internet-rohingya-coronavirus_1_6016303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd40e710-b7d4-48ee-9383-3a9d6b17b01e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bangladesh prohíbe el acceso a Internet a un millón de personas en un campo de refugiados lleno de rumores sobre el virus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los rohingya piden a Bangladesh que permita el acceso a Internet para que puedan contenerse bulos como que hay médicos que usan inyecciones letales para las personas en cuarentena</p><p class="subtitle">PODCAST |'Exodum': la vida de los Roghingya antes y durante la pandemia</p></div><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres rohingya est&aacute;n pidiendo a las autoridades de Bangladesh que levanten la prohibici&oacute;n de usar Internet impuesta a un mill&oacute;n de refugiados en la ciudad bengal&iacute; de Cox's Bazar. Dicen que los rumores y el p&aacute;nico sobre la COVID-19&nbsp;est&aacute;n disuadiendo a la gente de hacerse el test.
    </p><p class="article-text">
        Las restricciones para comunicarse est&aacute;n exacerbando las ya de por s&iacute; dif&iacute;ciles <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Escucha-podcast-Exodum_0_1032397477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condiciones de los refugiados rohingya procedentes de Myanmar</a>. Familias de hasta ocho personas viven en la misma habitaci&oacute;n de unas estrechas chozas de bamb&uacute;, usando inodoros y grifos comunitarios. En algunas zonas, hay escasez de elementos tan b&aacute;sicos como el jab&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta ciudad de Bangladesh sudoriental, a 20 millas de la frontera con Myanmar, los organismos de ayuda <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/may/15/fears-rohingya-refugees-face-disaster-after-covid-19-reaches-coxs-bazar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han advertido una y otra vez</a>&nbsp;por la facilidad con que que el virus podr&iacute;a propagarse por los campamentos sin capacidad m&eacute;dica para enfrentarlo. Seg&uacute;n los datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud hasta el 10 de junio, 35 refugiados dieron positivo en las pruebas de la COVID-19. Tres personas han muerto y hay 30&nbsp;en cuarentena, aunque se teme que haya m&aacute;s casos no detectados.
    </p><p class="article-text">
        El brote ha coincidido con la temporada de gripe, aumentando la confusi&oacute;n sobre los s&iacute;ntomas, pero desde la comunidad explican que la gente est&aacute; evitando acudir a los centros m&eacute;dicos porque temen ser trasladados a instalaciones de aislamiento. Se ha informado de dos personas que huyeron de la cuarentena la semana pasada porque cre&iacute;an que los enviar&iacute;an a centros alejados de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los desplazados rohingya refugiados en Cox's Bazar huyeron a Bangladesh en 2017, despu&eacute;s de que Myanmar iniciara una represi&oacute;n militar contra ellos, una minor&iacute;a musulmana, con &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/ONU-publica-detallado-informe-vejaciones_0_815768554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intenci&oacute;n genocida</a>&rdquo;, seg&uacute;n la ONU.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones son cada vez m&aacute;s desesperadas <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/FOTOS-Rohingyas_12_743445650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despu&eacute;s de tres a&ntilde;os en los campamentos</a>, con personas sin acceso a la educaci&oacute;n o a un medio de subsistencia. Desde principios de a&ntilde;o, muchos han intentado huir de Cox's Bazar embarc&aacute;ndose en peligrosos viajes mar&iacute;timos hacia Malasia, a m&aacute;s de mil quinientos kil&oacute;metros distancia. Entre ellos ha habido muchos <a href="https://www.theguardian.com/global/2020/apr/17/malaysia-and-thailand-urged-to-help-stranded-rohingya-refugees" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atrapados en el mar</a>&nbsp;durante meses debido al cierre de fronteras con que los pa&iacute;ses reaccionaron a la pandemia del coronavirus. Esta semana, Malasia ha detenido a 270 refugiados&nbsp;despu&eacute;s de que su pesquero de arrastre, con da&ntilde;os, fuera interceptado por la guardia costera del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Bangladesh intercept&oacute; otro barco que transportaba a cientos de refugiados de Cox's Bazar y <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/may/08/bangladesh-takes-rohingya-refugees-to-de-facto-detention-island" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo escolt&oacute; hasta Bhasan Char</a>, una remota isla de cieno, aparentemente para reducir el riesgo de introducir el virus en Cox's Bazar.
    </p><p class="article-text">
        Otros refugiados temen correr la misma suerte aunque el Organismo de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) haya dicho que hay 200 camas en centros de aislamiento y de tratamiento de infecciones respiratorias graves, adem&aacute;s de cientos m&aacute;s en proceso de instalaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mohammad Shaiful tiene 25 a&ntilde;os y vive con su esposa, su t&iacute;o y su hija de un a&ntilde;o en el campamento. La desinformaci&oacute;n, dice, se ha propagado&nbsp;a toda velocidad. &ldquo;Corre el rumor de que van a matar a la gente en cuarentena&rdquo;, explica. &ldquo;Como si los m&eacute;dicos les estuvieran inyectando algo que causa las muertes. Adem&aacute;s, los m&eacute;dicos est&aacute;n 'contagiando' el coronavirus a personas que ni siquiera lo tienen y mat&aacute;ndolas. La gente tiende a creer en esos rumores en lugar de pensar un poco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los refugiados les piden que mantengan una buena higiene y el distanciamiento social, pero al mismo tiempo se han reducido los trabajos de las ONGs para minimizar&nbsp;el riesgo de transmisi&oacute;n. Aunque siguen los servicios esenciales, como la alimentaci&oacute;n y el saneamiento, un dirigente comunitario se queja de que en su zona los retretes se hab&iacute;an vuelto inutilizables por falta de mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Honestamente, no estamos practicando el lavado de manos y las medidas de sanidad porque las ONGs responsables del lavado de manos y de la higiene y el saneamiento no vienen al campamento&rdquo;, dijo Mohammad Jaffa, l&iacute;der comunitario en el campamento 7 de Cox's Bazar.
    </p><p class="article-text">
        Tun Khin, presidente de la Organizaci&oacute;n Rohingya de Myanmar en el Reino Unido, menciona el agradecimiento de los rohingya a Bangladesh por haberlos acogido en Cox's Bazar, pero pide&nbsp;que permitan la conexi&oacute;n a Internet para que la gente pueda recibir informaci&oacute;n y noticias fiables sobre la pandemia. &ldquo;No pueden seguir lo que est&aacute; pasando en el mundo y saber cu&aacute;ntas personas han muerto. Necesitan saber lo que est&aacute; sucediendo con la COVID-19 para poder aprender y entender que es un peligro para toda la comunidad&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno bengal&iacute; ha dicho una y otra vez que hace mucho m&aacute;s por los rohingya que el resto de pa&iacute;ses y que la prohibici&oacute;n de Internet se debe a razones de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Abu Tahir, de 37 a&ntilde;os, que vive con su esposa y tres hijos, dice&nbsp;que se hab&iacute;an cerrado los mercados y las tiendas pero que la gente no pod&iacute;a permanecer aislada todo el d&iacute;a dentro de sus peque&ntilde;as habitaciones. &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; pasar&aacute; si doy positivo en el test de coronavirus. No estoy tan seguro de esto de la cuarentena. Si algo me va a pasar, me gustar&iacute;a tener a mis hijos y a mis seres queridos cerca. Dicen que no hay tratamiento para esta enfermedad, &iquest;entonces qu&eacute; sentido tiene aislar? Ya hemos pasado por mucho. Pero sobrevivimos porque el Todopoderoso tiene un lugar especial para nosotros. Va a cuidar de nosotros&rdquo;, explica Tahir.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebecca Ratcliffe y Redwan Ahmed]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/piden-bangladesh-internet-rohingya-coronavirus_1_6016303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2020 18:54:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bangladesh prohíbe el acceso a Internet a un millón de personas en un campo de refugiados lleno de rumores sobre el virus]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd40e710-b7d4-48ee-9383-3a9d6b17b01e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Coronavirus,Rohingya,Bangladesh,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Corte Internacional de Justicia ordena a Myanmar aplicar medidas para proteger a los rohingyas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/corte-internacional-justicia-myanmar-rohinyas_1_1067742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/284e6256-090c-4d1d-81af-d964f2d2ce81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Corte Internacional de Justicia ordena a Myanmar aplicar medidas para proteger a los rohingyas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alto tribunal de la ONU ha emitido un fallo preliminar en el que solicita que el país asiático evite los crímenes contra la minoría musulmana en Myanmar</p><p class="subtitle">En diciembre, Aung San Suu Kyi negó las acusaciones de abusos de los derechos humanos y crímenes de guerra que Gambia presentó contra su país</p><p class="subtitle">La CIJ ha pedido que se apliquen todas las medidas a su alcance para proteger a los 600.000 rohingyas de la violencia militar y que dé cuenta de ellas en cuatro meses</p></div><p class="article-text">
        La Corte Internacional de Justicia (CIJ), el principal &oacute;rgano judicial de la ONU, ha ordenado este jueves a Myanmar la aplicaci&oacute;n de medidas cautelares para proteger a la minor&iacute;a musulmana rohingyas de un supuesto genocidio. El alto tribunal de la ONU ha decidido, por unanimidad, obligar a Myanmar a tomar &ldquo;todas las medidas a su alcance&rdquo; para prevenir cr&iacute;menes contra los rohingyas en su territorio, como el asesinato de sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n publica The Guardian, la corte ha determinado que los 600.000 rohingyas que todav&iacute;a permanecen en el pa&iacute;s son &ldquo;extremadamente vulnerables&rdquo; a la violencia militar.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito tambi&eacute;n deber&aacute; evitar otros delitos que puedan cometerse contra la minor&iacute;a musulmana, como que sus miembros sean v&iacute;ctimas de &ldquo;da&ntilde;os mentales o corporales&rdquo; o la imposici&oacute;n de medidas &ldquo;que prevengan el nacimiento&rdquo; de rohingyas. Asimismo, tanto el Ej&eacute;rcito de Myanmar como &ldquo;grupos armados irregulares&rdquo; no podr&aacute;n cometer actos que supongan la comisi&oacute;n del delito de genocidio o de intento de genocidio, seg&uacute;n recoge EFE.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas &ldquo;deber&aacute;n ser efectivas&rdquo;, ha dicho el presidente de la CIJ Abdulqawi Ahmed Yusuf, que ha le&iacute;do la decisi&oacute;n. Ha a&ntilde;adido que las autoridades de Myanmar tendr&aacute;n que &ldquo;preservar las evidencias relacionadas con las alegaciones&rdquo; de genocidio, las cuales se estudiar&aacute;n cuando se juzgue el fondo del asunto.
    </p><p class="article-text">
        El fallo llega despu&eacute;s de que la antigua Nobel de la Paz y l&iacute;der birmana, Aung San Suu Kyi, que encabeza la defensa contra su pa&iacute;s <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Suu-Kyi-Ejercito-CIJ-distorsionado_0_972903168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negara las acusaciones de violaciones de derechos humanos y los cr&iacute;menes de guerra que se presentaron contra ella</a> durante las vistas preliminares que tuvieron lugar en el mes de diciembre. 
    </p><p class="article-text">
        Este dictamen hace referencia solamente a la petici&oacute;n de Gambia de aplicar medidas preliminares, pero en ning&uacute;n caso es la decisi&oacute;n final del alto tribunal, que podr&iacute;a tardar a&ntilde;os en llegar. Por unanimidad, los 17 jueces han solicitado a Myanmar que tome las medidas que est&eacute;n a su alcance para prevenirlos da&ntilde;os a la minor&iacute;a musulmana y dar cuenta de ello en cuatro meses. Una vez entregado ese primer informe, Myanmar deber&aacute; entregar otro cada seis meses con un seguimiento del cumplimiento de esas medidas hasta que los jueces se pronuncien sobre el fondo del caso.
    </p><p class="article-text">
        En la vista de diciembre, Suu Kyi defendi&oacute; como &ldquo;conflicto armado&rdquo; la violencia en el estado de Rakhine, al oeste del pa&iacute;s , y explic&oacute; que el t&eacute;rmino &ldquo;operaciones de limpieza&rdquo; utilizado por los militares para las actuaciones de respuesta en Rakhine &ldquo;ha sido distorsionado&rdquo;, porque &ldquo;en la lengua de Myanmar significa 'liberaci&oacute;n de localidades en busca de terroristas'&rdquo;. &ldquo;En mi pa&iacute;s no se toleran las violaciones de derechos humanos&rdquo;, afirm&oacute; en diciembre quien fuera galardonada con el Nobel de la Paz en 1991.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Justicia de Gambia, Abubacarr Tambadou, por su parte, explic&oacute; que &ldquo;otro genocidio est&aacute; sucediendo ante nosotros, pero no hemos hecho nada para pararlo&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;lo &uacute;nico que pide Gambia es que le diga a Myanmar que detenga estos asesinatos sin sentido, estos actos de barbarie que siguen escandalizando nuestra conciencia colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gambia, bas&aacute;ndose en la Convenci&oacute;n contra el genocidio, denuncia el intento de exterminio de los rohingyas en nombre de los 57 pa&iacute;ses de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n Isl&aacute;mica, bas&aacute;ndose <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ONU-publica-detallado-informe-vejaciones_0_815768554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en informes elaborados por la ONU</a>, que document&oacute; la violencia sufrida por unos 700.000 rohiny&aacute;s que huyeron de Myanmar a Bangladesh tras dos oleadas de brutales operaciones militares en 2016 y 2017, donde murieron miles de civiles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE/eldiario.es, Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/corte-internacional-justicia-myanmar-rohinyas_1_1067742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jan 2020 11:23:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Corte Internacional de Justicia ordena a Myanmar aplicar medidas para proteger a los rohingyas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aung San Suu Kyi,Myanmar,Justicia,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU reconoce un "fracaso sistémico" en su respuesta ante la persecución de los rohingya en Myanmar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/onu-reconoce-sistematico-comportamiento-myanmar_1_1498964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee1e2bfc-691e-4f5c-9898-35ade60cb005_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU reconoce un &quot;fracaso sistémico&quot; en su respuesta ante la persecución de los rohingya en Myanmar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Uno solo puede especular que el entonces secretario general, Ban Ki-Moon no estaba dispuesto o fue incapaz de fijar una posición común", señala el informe al que ha tenido acceso The Guardian antes de su publicación</p><p class="subtitle">"La responsabilidad general es de naturaleza colectiva. En otras palabras, se puede caracterizar como un fracaso sistémico de la ONU"</p></div><p class="article-text">
        Un informe de la ONU sobre su comportamiento en Myanmar condena un &ldquo;obvio desempe&ntilde;o disfuncional&rdquo; durante la &uacute;ltima d&eacute;cada y apunta a un &ldquo;fracaso sist&eacute;mico&rdquo;. The Guardian ha tenido acceso al informe antes de su publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El informe <a href="https://www.theguardian.com/world/2019/feb/27/un-investigates-conduct-myanmar-rohingya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue&nbsp;encargado por el secretario general, Ant&oacute;nio Guterres</a>, tras las acusaciones de que la ONU ignor&oacute; las se&ntilde;ales de advertencia sobre el aumento de la violencia contra la minor&iacute;a rohingya de Myanmar.
    </p><p class="article-text">
        El informe, redactado por Gert Rosenthal, exministro de Exteriores de Guatemala, concluye que hubo fallos perjudiciales. Entre ellos, competencia entre las diferentes agencias de la ONU, as&iacute; como una &ldquo;cultura de desconfianza&rdquo; entre las relaciones con el Gobierno de Myanmar y las &ldquo;se&ntilde;ales contradictorias procedentes del terreno&rdquo;. El informe se har&aacute; p&uacute;blico esta semana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda, el sistema de la ONU cometi&oacute; errores graves y desperdici&oacute; oportunidades tras seguir una estrategia fragmentada en lugar de un plan de acci&oacute;n com&uacute;n&rdquo;, escribe Rosenthal. &ldquo;La responsabilidad general es de naturaleza colectiva. En otras palabras, se puede caracterizar como un fracaso sist&eacute;mico&nbsp;de la ONU&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El ej&eacute;rcito de Myanmar lanz&oacute; una campa&ntilde;a contra la poblaci&oacute;n rohingya en el estado de Rakhine en agosto de 2017. La ONU ha descrito la violencia empleada como&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ONU-advierte-Myanmar-produciendose-limpieza_0_685581589.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limpieza &eacute;tnica</a> y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ONU-establece-elementos-intencional-Myanmar_0_808069258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posible genocidio</a>. M&aacute;s de 700.000 rohingya han huido a Bangladesh.
    </p><p class="article-text">
        El informe denuncia el impacto da&ntilde;ino de las diferentes estrategias empleadas por las agencias de la ONU, que a menudo compet&iacute;an unas contra otras. La polarizaci&oacute;n entre la diplomacia silenciosa con el Gobierno de Myanmar y las condenas p&uacute;blicas se intensificaron a medida que empeoraba la situaci&oacute;n. &ldquo;Incluso al nivel m&aacute;s alto de la organizaci&oacute;n no hab&iacute;a una estrategia com&uacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala el texto. Como resultado, la ONU result&oacute; &ldquo;impotente&rdquo; para luchar de forma efectiva contra la violencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno solo puede especular que el entonces secretario general, Ban Ki-Moon no estaba dispuesto o fue incapaz de fijar una posici&oacute;n com&uacute;n entre esas dos perspectivas en pugna&rdquo;. El informe tambi&eacute;n indica que hubo episodios en los que se &ldquo;infravaloraron los hechos en informes preparados por el coordinador residente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece ser que el Gobierno y el Ej&eacute;rcito de Myanmar tienen una pol&iacute;tica establecida con los altos cargos de la ONU en la que tratan de influir en a qui&eacute;n se contrata, trabajan con ellos mientras juegan a su juego y luego cortan lazos y piden su expulsi&oacute;n cuando hacen algo que no les gusta&rdquo;, se&ntilde;ala Rosenthal. &ldquo;La ONU, por supuesto, se rinde a sus demandas y luego vuelve a empezar el ciclo de nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Knut Ostby, el coordinador residente actual, dejar&aacute; el cargo tras la no renovaci&oacute;n de su contrato presuntamente como resultado de las presiones del Gobierno de Myanmar.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hannah Ellis-Petersen / Emanuel Stoakes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/onu-reconoce-sistematico-comportamiento-myanmar_1_1498964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jun 2019 10:06:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU reconoce un "fracaso sistémico" en su respuesta ante la persecución de los rohingya en Myanmar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Myanmar,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["He visto a mujeres rohingyas con mordiscos, niñas que dicen que solo las han violado tres veces"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-rohingyas-mordiscos-decian-violado_128_1719894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/803a88ac-1994-4385-8b99-1b0bd5822678_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;He visto a mujeres rohingyas con mordiscos, niñas que dicen que solo las han violado tres veces&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista a la abogada y profesora rohingya Razia Sultana, de visita en España para denunciar la violencia contra las mujeres de esta etnia apátrida que huyeron en 2017 de la ofensiva del Ejército birmano</p><p class="subtitle">Con su ONG brinda apoyo a las supervivientes de violencia sexual en los campos de Bangladesh y ha documentado decenas de historias de mujeres refugiadas</p><p class="subtitle">"En los campos, muchas mujeres se recluyen en una habitación, a veces no saben quiénes son sus vecinos, no hablan con nadie por miedo, desesperación o trauma"</p></div><p class="article-text">
        Los ojos de Razia Sultana solo se iluminan en un momento de la conversaci&oacute;n: cuando habla de Arakan. Es el antiguo nombre del estado de Rajine, al este de Myanmar, habitado por la poblaci&oacute;n rohingya, etnia a la que pertenece. Sultana sonr&iacute;e. &ldquo;Era una tierra hermosa&rdquo;, dice sobre el lugar que la vio nacer. Su tierra. Aquella que dej&oacute; atr&aacute;s junto a sus padres cuando a&uacute;n era una ni&ntilde;a para instalarse en Bangladesh. 
    </p><p class="article-text">
        El resto del tiempo, su rostro se ensombrece. Entorna los ojos hasta casi cerrarlos. Revive sus recuerdos, que se repiten como flashes. Habla de la gente a la que ha visto llegar desesperada desde el otro lado de la frontera. Llorando. Asustados. Hambrientos. Heridos. Embarazadas. Varados &ldquo;en tierra de nadie&rdquo;. Huyendo sin parar de la violenta campa&ntilde;a desatada por el Ej&eacute;rcito de Myanmar contra la poblaci&oacute;n rohingya el 25 de agosto de 2017, que provoc&oacute; el &eacute;xodo de m&aacute;s de 700.000 personas al vecino Bangladesh y fue calificada por la ONU de &ldquo;limpieza &eacute;tnica de manual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sultana cierra los ojos para poder poner palabras a la crudeza de lo presenciado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Porque, insiste, la violencia contra esta minor&iacute;a musulmana y ap&aacute;trida no estall&oacute; de un d&iacute;a para otro. &ldquo;No es algo que explotara de repente. Lleva ocurriendo desde 2012. Fue poco a poco. En 2016 era masiva, y en 2017 estaba fuera de todo l&iacute;mite. Matan, violan... simplemente los empujan a irse. Si te quedas en tu tierra, tienes que soportar este tipo de atrocidades&rdquo;, sostiene en una entrevista con eldiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Abogada, investigadora y profesora. En 2016, comenz&oacute; a recabar los testimonios de mujeres que se marcharon de Myanmar tras sufrir violencia sexual o la p&eacute;rdida de sus maridos y sus hijos. Pero fue un a&ntilde;o despu&eacute;s cuando, dice, &ldquo;se rompi&oacute; por completo&rdquo;. &ldquo;Sent&iacute;a que ten&iacute;a que hacer algo, es mi comunidad. Renunci&eacute; a todo lo que ten&iacute;a y me instal&eacute; en una zona del campo&rdquo;, confiesa, antes de reconocer que su labor no ha estado exenta de restricciones. Se centr&oacute; en el trabajo con las mujeres porque asegura que han sido las m&aacute;s afectadas por la violencia contra los rohingyas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, ha conocido de primera mano y documentado las historias de mujeres y ni&ntilde;as refugiadas en Bangladesh. Historias que coinciden con las numerosas<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/violencia-sexual-rohingya_0_696780719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> denuncias de &ldquo;violaciones y </a><a href="https://www.eldiario.es/desalambre/violencia-sexual-rohingya_0_696780719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia sexual a escala masiva&rdquo;</a> por parte del Ej&eacute;rcito birmano lanzadas por ONG internacionales y expertos de Naciones Unidas. El resultado son dos informes: <em>Testigo del horror</em>, de 2017, y <em>La violencia sexual como arma contra los rohingya</em>, publicado el a&ntilde;o pasado. Este jueves, ha estado en Madrid para contar su experiencia en<a href="https://www.lacasaencendida.es/encuentros/rohinyas-genocidio-era-digital-razia-sultana-9598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La Casa Encendida, en una conferencia organizada</a> por la asociaci&oacute;n Mujeres de Guatemala. 
    </p><h3 class="article-text">Un espacio para recuperarse de la violencia sexual</h3><p class="article-text">
        Sultana las escucha y les proporciona un espacio seguro. Fund&oacute; la ONG Rohingya Women Welfare, con la que brinda apoyo en los campamentos de Cox's Bazar a las mujeres supervivientes de violencia sexual para luchar contra el trauma. &ldquo;Si sabemos que son v&iacute;ctimas, tratamos de no hacerles muchas preguntas. He llegado a ver en un solo d&iacute;a a m&aacute;s de 15 chicas violadas. Solo me sentaba a su lado&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A una ni&ntilde;a le pregunt&eacute; cu&aacute;ntas veces la hab&iacute;an violado y dijo: 'Solo tres, y por eso pude sobrevivir'. Hab&iacute;a otras chicas que hab&iacute;an sido violadas 12, 14 veces. Son ni&ntilde;as que iban al colegio. Un grupo entero de militares las viol&oacute;, a veces enfrente de familiares. La violaci&oacute;n est&aacute; siendo usada como un arma, una m&aacute;quina asesina, para empujar a las mujeres a morir desangradas. Vienen mujeres con mordiscos, con cortes en la cara...muchas&rdquo;, asevera la activista. 
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        Sultana se muestra preocupada, adem&aacute;s, por las dimensiones que ha alcanzado el acoso y el hostigamiento que, dice, llevan tiempo sufriendo las mujeres rohingyas en Myanmar, pa&iacute;s de mayor&iacute;a budista donde la etnia no tiene reconocida la ciudadan&iacute;a ni la libertad de movimiento en un sistema que organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional califican de &ldquo;apartheid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El acoso se ha vuelto una cosa normal. En nombre de la seguridad, todo el rato, rodean a las mujeres, las registran. Es un tipo de acoso, porque lo que describen las mujeres no son cacheos, porque a lo mejor les tocan las partes &iacute;ntimas. Esto tambi&eacute;n hace que las mujeres se sientan desnudas. No tienen ning&uacute;n respeto por ellas. 'Llegan, ponen sus manos en nuestros cuerpos. &iquest;Por qu&eacute; tenemos que soportar esto?', dicen ellas&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, desde su organizaci&oacute;n tratan de combatir la violencia machista, la trata o los matrimonios infantiles. O hacer m&aacute;s llevadera la precariedad de la vida en los campos. &ldquo;Muchas mujeres se recluyen en una habitaci&oacute;n, a veces incluso no saben qui&eacute;nes son sus vecinos, no hablan con nadie por miedo, desesperaci&oacute;n o trauma. Se quedan en casa, haciendo tareas dom&eacute;sticas o nada. Tratamos de que se recuperen, que cojan aire fresco y que compartan experiencias unas con otras, porque es una vida de desastre&rdquo;. Y recuerda lo que le dijo una de las habitantes del campo: &ldquo;Un d&iacute;a es como un a&ntilde;o para nosotras&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Para el mundo no somos seres humanos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En abril del a&ntilde;o pasado, <a href="http://www.womenpeacesecurity.org/resource/statement-unsc-sexual-violence-open-debate-april-2018/?fbclid=IwAR2UXOqZyAQyAlNbVZ0IGjmSDeMG1DyIQZaPpPAOCrtDZAvB-f-2uQ0iayE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llev&oacute; todas estas historias al Consejo de Seguridad de la ONU.</a> &ldquo;Hoy hablo en nombre de mi pueblo, que han sido expulsados de nuestra patria. De donde vengo, las mujeres y ni&ntilde;as, han sido violadas, torturadas y asesinadas por el Ej&eacute;rcito de Myanmar, por ninguna otra raz&oacute;n que por ser rohingya&rdquo;, dijo en su presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A los pocos meses, en agosto, la misi&oacute;n de investigaci&oacute;n de la ONU, a la que Sultana asegura que tambi&eacute;n present&oacute; &ldquo;muchas pruebas&rdquo;, identificaba &ldquo;elementos de genocidio intencional&rdquo;. Un mes despu&eacute;s, la Fiscal&iacute;a de la Corte Penal Internacional (CPI) abr&iacute;a un examen preliminar para investigar la supuesta comisi&oacute;n de delitos como desplazamientos forzados, homicidios, desapariciones forzadas, destrucciones y saqueos. Tambi&eacute;n estaba la violencia sexual. En noviembre, Facebook reconoc&iacute;a el papel clave de su plataforma en la difusi&oacute;n del discurso del odio contra los rohingyas.
    </p><p class="article-text">
        Sultana celebra estos pasos, pero considera que no son suficientes. &ldquo;En Myanmar es como si nos dijeran que no tenemos derecho a vivir, que somos como insectos o lo que sea, que no somos seres humanos. Los rohingya, para el mundo, no somos seres humanos. Si lo fu&eacute;ramos, quiz&aacute;s ya se habr&iacute;a pasado a la acci&oacute;n o presionado al Gobierno&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay miles y miles de pruebas que muestran un plan ideado para asesinar a la gente, de genocidio, de violencia contra las mujeres. Tienen que pasar a la acci&oacute;n, no est&aacute;n haciendo nada, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s necesitan? Deber&iacute;an frenarse los negocios con Myanmar, la vida de la gente est&aacute; por encima, pero no. Es simplemente un: 'Fuera, no os necesitamos'. Pero tenemos derechos y esto debe terminar&rdquo;, critica la abogada.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora suelta un suspiro profundo de evidente resignaci&oacute;n cuando se le menciona un nombre: Aung San Suu Kyi, Nobel de la Paz y l&iacute;der de facto del Gobierno birmano. Su actitud tras la ofensiva del Ej&eacute;rcito birmano fue la gota que colm&oacute; el vaso para muchos que hasta entonces eran sus admiradores. Sultana estaba entre ellos. &ldquo;Ha sido una gran decepci&oacute;n. Hablamos de una Nobel de la paz, mujer, una luchadora. Muchos dicen que no tiene autoridad, que no tiene poder, que no puede decir nada, pero est&aacute; negando cada acusaci&oacute;n. Antes la admiraba, ahora me siento decepcionada&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Tras meses de negociaciones, las autoridades birmanas y banglades&iacute;es acordaron iniciar el pasado noviembre la repatriaci&oacute;n de los desplazados, pero nadie quiere regresa. Sultana advierte de lo mismo que varias agencias de la ONU: a&uacute;n no se dan las condiciones para que vuelvan a Rajine.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienen que regresar con ciudadan&iacute;a. No pueden volver para quedarse en campos de refugiados. Se les debe asegurar que tienen su propia tierra&rdquo;, apunta la mujer. &ldquo;Recuerdo que cada vez que sab&iacute;a que iba, bailaba. Aunque esa tierra nunca me acept&oacute;, siempre era una turista. Ojal&aacute; pudiera ir como una ciudadana, aunque a&uacute;n no es posible. Pero espero que mis hijos puedan. Es nuestra tierra&rdquo;, concluye con los paisajes de Rajine clavados en la memoria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-rohingyas-mordiscos-decian-violado_128_1719894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Jan 2019 20:21:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["He visto a mujeres rohingyas con mordiscos, niñas que dicen que solo las han violado tres veces"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,Myanmar,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bangladesh prepara en una isla viviendas que parecen prisiones para reubicar a los rohingyas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bangladesh-viviendas-prisiones-reubicar-rohingyas_1_1814499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22f6f65f-f045-4a54-8f23-4c8410b0dfb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bangladesh prepara en una isla viviendas que parecen prisiones para reubicar a los rohingyas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un vídeo filtrado por un activista muestra las duras condiciones que les esperan a los rohingyas que terminen siendo reubicados en una isla en medio de un río</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes en exclusiva obtenidas por <em>The Guardian</em> revelan que en momentos se est&aacute;n construyendo viviendas de hormig&oacute;n para los rohingya en una <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2017/feb/02/bangladesh-government-plan-move-rohingya-remote-island-human-catastrophe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">isla fluvial de Bangladesh</a>, como parte de un pol&eacute;mico plan para reubicar a cientos de miles de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Las obras en la isla de Bhasan Char se han producido en secreto, pero las im&aacute;genes filtradas al <em>Guardian</em> revelan las condiciones de vida de 100.000 refugiados rohingya, que podr&iacute;an terminar en esa isla a principios del a&ntilde;o que viene.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un plan de Gobierno de Bangladesh, algunos de los 70.000 refugiados rohingya que huyeron de una brutal represi&oacute;n militar y que ahora viven en campos de Cox'x Bazar ser&aacute;n reubicados en dicha isla. Bhasan Char es una isla de barro sin habitantes y lejana en medio del r&iacute;o Meghna, a la que solo se puede llegar por barco.
    </p><p class="article-text">
        Como se puede ver en el v&iacute;deo, que se grab&oacute; este mes, las familias se alojar&aacute;n en cuartos de bloques de hormig&oacute;n, de dos metros por dos metros y medio, con peque&ntilde;as ventanas con rejas. Hay un ba&ntilde;o por bloque y cada bloque est&aacute; compuesto por unas 25 unidades, cada una para una familia. Aunque la reubicaci&oacute;n de los refugiados deb&iacute;a comenzar en octubre, parece que las construcciones no han terminado.
    </p><p class="article-text">
        Si no eres trabajador, est&aacute; estrictamente prohibido acceder a la zona y la isla bajo estricto control de la marina. Solo algunas autoridades de la ONU y del Gobierno de Bangladesh han podido ver las condiciones de las construcciones en la isla. No se han publicado detalles o fotos oficiales del lugar.
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            </figure><p class="article-text">
        La fuente, un activista que se hizo con las im&aacute;genes y ha pedido permanecer en el anonimato, describi&oacute; de este modo las condiciones en Bhasan Char: &ldquo;Es espeluznante. Se trata de cientos de cuartos similares a celdas de prisi&oacute;n para toda una ciudad de rohingyas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La isla la gobiernan los militares y los &uacute;nicos que entran son los obreros&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Se parece m&aacute;s a un campo de prisioneros que a un hogar para refugiados&rdquo;. Los grupos de derechos humanos y las ONG no han dejado de manifestar su preocupaci&oacute;n por la reubicaci&oacute;n y los rohingya han dicho varias veces que no quieren ir a ning&uacute;n sitio por miedo a su seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Bhasan Char, que se encuentra a 30 kil&oacute;metros del territorio continental, se ha formado en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La propuesta es muy pol&eacute;mica porque, adem&aacute;s de estar a m&aacute;s de tres horas del continente, suele sufrir graves inundaciones y ciclones. Tambi&eacute;n preocupa el nivel de libertad de circulaci&oacute;n que podr&iacute;an tener aquellas personas que habitasen la isla.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, diferentes ONG han hecho hincapi&eacute; en la dificultad y el gran riesgo que implicar&iacute;a evacuar a cientos de miles de personas de la isla en caso de que se produjera un desastre natural. La fecha para la finalizaci&oacute;n de los trabajos se ha retrasado a principios del a&ntilde;o que viene, tras las elecciones generales de diciembre en Bangladesh.
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                </figure><p class="article-text">
        El comisionado para los refugiados de Bangladesh, Abul Kalam, se neg&oacute; a comentar todo este proyecto. Human Rights Watch advirti&oacute; hace poco que el aislamiento del lugar &ldquo;convert&iacute;a a la isla en un centro de detenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El plan de Bangladesh de transformar una isla inh&oacute;spita en un asentamiento para rohingyas, para que se alojen en bloques de duro hormig&oacute;n preocupa tanto por su libertad de movimiento como por la sostenibilidad a largo plazo&rdquo;, ha dicho el subdirector para Asia de HRW.
    </p><p class="article-text">
        Los bloques de viviendas parecen robustos, pero &iquest;qu&eacute; ser&aacute; de ellos si llega un tif&oacute;n? &iquest;Daca permitir&aacute; a todo el que se mude salir y entrar libremente?
    </p><p class="article-text">
        Marbru Ahmed, codirector de la organizaci&oacute;n Restless Beings, cuyo trabajo se ha centrado en los rohingyas, dijo que el campamento de la isla era una soluci&oacute;n &ldquo;in&uacute;til&rdquo; que se estaba imponiendo a la minor&iacute;a &eacute;tnica sin consultarles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de trasladar a cientos y miles de rohingyas de su comunidad actual a una isla que ha cambiado de forma seis veces en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os parece m&aacute;s un experimento que una oferta seria de ayuda del Gobierno de Bangladesh&rdquo;, ha dicho Ahmed.
    </p><p class="article-text">
        El mill&oacute;n de refugiados rohingya que vive en los campos de Cox's Bazar, 700.000 de los cuales han llegado en los &uacute;ltimos 18 meses, permanecen en un limbo despu&eacute;s de que el plan para repatriarlos a Myanmar se desmoronara hace dos semanas. Nadie quiso volver voluntariamente al pa&iacute;s que los persigui&oacute;. Un portavoz de la ONU dijo que, aunque hab&iacute;a dudas sobre la idoneidad de la isla, daban la bienvenida a cualquier intento de &ldquo;descongestionar los asentamientos superpoblados de Cox's Bazar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hannah Ellis-Petersen]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bangladesh-viviendas-prisiones-reubicar-rohingyas_1_1814499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Nov 2018 19:14:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bangladesh prepara en una isla viviendas que parecen prisiones para reubicar a los rohingyas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Myanmar,Bangladesh,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aung San Suu Kyi ha vuelto la espalda a los principios por los que fue distinguida por Amnistía Internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/aung-san-suu-amnistia-internacional_132_1836990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bb56b57-1a80-41ff-82a7-cc29cc638c50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aung San Suu Kyi ha vuelto la espalda a los principios por los que fue distinguida por Amnistía Internacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aung San Suu Kyi pidió una vez a Amnistía Internacional que “no apart[as]en sus ojos ni su mente” de Myanmar mientras lideraba la lucha contra el represivo gobierno militar del país.</p><p class="subtitle">Hemos hecho exactamente lo que nos pidió.</p></div><p class="article-text">
        Y cuando finalmente se convirti&oacute; en la lideresa de facto del gobierno civil de Myanmar, en abril de 2016, seguimos mirando; primero con esperanza y luego con horror.
    </p><p class="article-text">
        Vimos que<strong> la excarcelaci&oacute;n de decenas de presos y presas de conciencia dio paso a nuevas detenciones pol&iacute;ticas y restricciones a la libertad de expresi&oacute;n.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Vimos que Aung San Suu Kyi y su partido, la Liga Nacional para la Democracia &mdash;elegidos de forma arrolladora por votantes de todas las condiciones&mdash; cultivaron <strong>discursos de odio</strong> que han fomentado la discriminaci&oacute;n y la intolerancia en lugar de celebrar la diversidad del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y vimos que <strong>no conden&oacute; o ni siquiera reconoci&oacute; las atrocidades cometidas contra la poblaci&oacute;n rohingya en el estado de Rajine</strong>, cuando los militares mataron a miles de personas, torturaron a hombres y ni&ntilde;os, violaron a mujeres y ni&ntilde;as, y expulsaron a cientos de miles de personas de sus casas y su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Vimos con inter&eacute;s, pero nunca en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Desde que Aung San Suu Kyi lleg&oacute; al poder, <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/myanmar-lamentable-aniversario-pone-de-relieve-ausencia-de-rendicion-de-cuentas-por-atrocidades-co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a ha documentado cr&iacute;menes de guerra y otras violaciones de derechos humanos</a> cometidas por las fuerzas armadas en los estados de Kachin y de Shan del Norte, en el norte del pa&iacute;s. Como suele ocurrir, la poblaci&oacute;n civil es la que sufre la peor parte. Pero en lugar de aliviar su sufrimiento, <strong>el gobierno de Aung San Suu Kyi se ha unido a las fuerzas armadas para restringir el acceso humanitario a las personas necesitadas de ayuda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos denunciado c&oacute;mo la poblaci&oacute;n rohingya est&aacute; atrapada en un cruel sistema de <strong>discriminaci&oacute;n institucionalizada</strong>, auspiciado por el Estado, que equivale a <strong>apartheid</strong>, ha sido despojada de su ciudadan&iacute;a y segregada de la sociedad, y se le impide circular libremente y acceder a escuelas y hospitales. La situaci&oacute;n se ve agravada por la administraci&oacute;n, que fomenta la hostilidad hacia la poblaci&oacute;n rohingya calificando a sus miembros de &ldquo;terroristas&rdquo; y acus&aacute;ndolos de quemar sus propias casas y de denunciar &ldquo;violaciones falsas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Hemos recabado &mdash;y publicado&mdash; numerosos datos cre&iacute;bles que implican al <strong>comandante en jefe de las fuerzas armadas de Myanmar, general Min Aung Hlaing</strong>, y a otras 12 personas cuyos nombres se citan, en su mayor&iacute;a militares o polic&iacute;as de alto rango, en <strong>cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos contra la poblaci&oacute;n rohingya</strong>. Un informe de la ONU concluy&oacute; que estos cr&iacute;menes podr&iacute;an constituir tambi&eacute;n <strong>genocidio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y esta semana,<a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/aung-san-suu-kyi-despojada-de-la-maxima-distincion-de-amnistia-internacional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> retiramos la m&aacute;xima distinci&oacute;n de Amnist&iacute;a Internacional &mdash;el Premio Embajadora de Conciencia</a>&mdash; a la propia Aung San Suu Kyi.
    </p><p class="article-text">
        Fue al recibir este galard&oacute;n en persona en 2012, <strong>dos a&ntilde;os despu&eacute;s de recuperar la libertad tras largos a&ntilde;os de arresto domiciliario, cuando pidi&oacute; que observ&aacute;semos lo que iba a suceder.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.amnesty.org/en/press-releases/2009/07/daw-aung-san-suu-kyi-amnesty-internationale28099s-e2809cambassador-consciencee2809d-200/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irene Khan, que entonces ocupaba el cargo que desempe&ntilde;o yo ahora de secretaria general de Amnist&iacute;a Internacional</a>, calific&oacute; a Aung San Suu Kyi de<strong> &ldquo;s&iacute;mbolo de esperanza, valent&iacute;a y defensa imperecedera de los derechos humanos&rdquo;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Pero mientras Amnist&iacute;a trabaj&oacute; para cumplir su parte del trato, Aung San Suu Kyi no cumpli&oacute; la suya. Por el contrario, <strong>ha vuelto la espalda a los mismos principios &mdash;derechos humanos, justicia, dignidad&mdash; por los que fue galardonada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Permitir que Aung San Suu Kyi contin&uacute;e llevando el t&iacute;tulo de Embajadora de Conciencia de Amnist&iacute;a Internacional <strong>ser&iacute;a una burla no s&oacute;lo del premio, sino de todas las personas que dedican su vida a reivindicar los derechos humanos universales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque tomamos nuestra decisi&oacute;n de retirar este premio con gran tristeza, no lo hicimos sin esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Al haber crecido como activista en Sud&aacute;frica, yo mismo he tomado parte de la lucha contra un r&eacute;gimen brutal de apartheid. <strong>Me detuvieron varias veces, encarcelaron a mi hermano peque&ntilde;o, asesinaron a mi mejor amigo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Cada uno de nosotros y de nosotras hicimos sacrificios, algunos mucho mayores que otros. <strong>Pero la lucha nunca se refiere &uacute;nicamente a una sola persona</strong>. La batalla por los derechos humanos no es nunca as&iacute;. Del mismo modo, <strong>la lucha por la justicia en Myanmar es mucho mayor que Aung San Suu Kyi. Continuar&aacute; &mdash;y contin&uacute;a&mdash; en aldeas, pueblos y ciudades de todo el pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mundo no debe olvidar que los problemas de derechos humanos de Myanmar van m&aacute;s all&aacute; de la poblaci&oacute;n rohingya. Otras personas siguen sufriendo abusos, discriminaci&oacute;n y una pobreza extrema y sus repercusiones, muchas de las cuales se derivan de las omnipotentes fuerzas armadas y su poder sobre casi todos los aspectos de la vida pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su partido no controla a las fuerzas armadas, Aung San Suu Kyi ha permitido que ella misma y su gobierno se conviertan en un escudo para los abusos de los militares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca supe a cu&aacute;ntas personas les import&aacute;bamos, nosotros y nuestra causa. Este galard&oacute;n me muestra que no estar&eacute; sola&rdquo;, dijo Aung San Suu Kyi en 2012. 
    </p><p class="article-text">
        A las personas a las que entonces les importaba les sigue importando ahora, y por eso el pueblo de Myanmar no estar&aacute; nunca solo en su lucha contra la  represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A su lado, Amnist&iacute;a Internacional redoblar&aacute; nuestros esfuerzos para luchar contra la injusticia, con o sin Aung San Suu Kyi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kumi Naidoo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/aung-san-suu-amnistia-internacional_132_1836990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Nov 2018 18:26:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aung San Suu Kyi ha vuelto la espalda a los principios por los que fue distinguida por Amnistía Internacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Amnistía Internacional,Myanmar,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Facebook reconoce su responsabilidad en el genocidio contra los rohingya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/facebook-reconoce-responsabilidad-genocidio-rohingya_1_1856129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bea40bf7-f692-472f-bbea-6af796a7850d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Dos hermanos de la minoría musulmana rohingya cruzan un pequeño canal en un campamento improvisado &quot;en tierra de nadie&quot;, en el área fronteriza entre Birmania y Bangladesh. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe independiente encargado por la red social confirma su rol en la difusión de la violencia étnica y el discurso del odio en Myanmar</p><p class="subtitle">Facebook se extendió rápidamente por el país gracias a un servicio gratuito, pero no desarrolló herramientas ni contrató personal para vigilar contenidos en birmano</p><p class="subtitle">Diputados de Argentina, Australia e Irlanda se suman a la sesión extraordinaria de los parlamentos británico y canadiense que insta a Zuckerberg a comparecer</p></div><p class="article-text">
        Facebook ha admitido que su plataforma tuvo un papel clave en la difusi&oacute;n de la violencia &eacute;tnica contra los rohingya en Myanmar. La red social se ha visto obligada a ello despu&eacute;s de que un informe independiente que encarg&oacute; a una ONG de San Francisco arrojar&aacute; los mismos resultados que adelant&oacute; el pasado marzo la ONU. &ldquo;La situaci&oacute;n del discurso de odio e incitaci&oacute;n a la violencia en los medios sociales es desenfrenada, especialmente en Facebook&rdquo;, denunciaron los investigadores de Naciones Unidas enviados al pa&iacute;s del sureste asi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tras recibir el informe de la ONG, Facebook ha emitido un comunicado pidiendo disculpas. La red social intenta dejar claro, no obstante, que ya ha implementado cambios para corregir la situaci&oacute;n. &ldquo;El informe concluye que, antes de este a&ntilde;o, no est&aacute;bamos haciendo lo suficiente para evitar que nuestra plataforma se use para fomentar la divisi&oacute;n e incitar a la violencia offline. Estamos de acuerdo en que podemos y debemos hacer m&aacute;s&rdquo;, recoge <a href="https://newsroom.fb.com/news/2018/11/myanmar-hria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comunicado</a>, firmado por el responsable de pol&iacute;ticas de producto de Facebook, Alex Warofka.
    </p><p class="article-text">
        La ONU <a href="https://news.un.org/es/story/2018/08/1440382" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha denunciado</a> que la violencia contra los rohingya ha provocado que 700.000 personas se vieran obligadas a huir de sus casas. <a href="https://www.researchgate.net/publication/326912213_Forced_Migration_of_Rohingya_The_Untold_Experience" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un informe independiente</a> de acad&eacute;micos de Australia, Noruega, Bangladesh, Canad&aacute; y Filipinas pone la cifra de asesinados en 25.000. Adem&aacute;s, apunta que otras 19.000 mujeres y adolescentes de esta etnia fueron violadas y hasta 48.000 han sufrido heridas de bala.  
    </p><p class="article-text">
        La red social afirma que el informe de la ONG cita &ldquo;el complejo contexto social y pol&iacute;tico en Myanmar&rdquo;. Enumera que no se respetan los derechos humanos b&aacute;sicos y en la sociedad ya exist&iacute;a una tensi&oacute;n cultural, religiosa y &eacute;tnica antes de que Facebook se expandiera por el pa&iacute;s. &ldquo;Facebook solo no puede lograr los cambios generales necesarios para abordar la situaci&oacute;n de los derechos humanos en Myanmar&rdquo;, se&ntilde;ala el comunicado, citando el estudio de la ONG.
    </p><h3 class="article-text">Extensi&oacute;n de Internet por el pa&iacute;s </h3><p class="article-text">
        Tanto esta organizaci&oacute;n como Facebook se&ntilde;alan que la r&aacute;pida conexi&oacute;n a Internet de los ciudadanos de Myanmar contribuy&oacute; a que las llamadas masivas a la violencia contra los rohingya se hicieran incontrolables. Lo que no cita es que fue una estrategia empresarial de la red social la que contribuy&oacute; a que el pa&iacute;s pasara de tener menos de un 1% de poblaci&oacute;n conectada en 2014 a ser el que <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/discurso-Facebook-disparo-rohingya-Myanmar_0_756975084.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s usuarios de Facebook ten&iacute;a de todo el sureste asi&aacute;tico</a> en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Fue el plan de Mark Zuckerberg para llevar Internet a los pa&iacute;ses desconectados, presentado en 2013. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/proyecto-Facebook-conectar-Internet-fachada_0_808769412.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook lleg&oacute; a acuerdos con m&uacute;ltiples gobiernos y teleoperadores</a> para instalar servicios de Internet gratuitos que tuvieran la app de la red social como servicio estrella. La aparici&oacute;n de estos servicios sin coste extendi&oacute; la conectividad a muchos pa&iacute;ses, que aumentaron vertiginosamente sus porcentajes de usuarios de Facebook.
    </p><p class="article-text">
        Esto no tuvo una correlaci&oacute;n por parte de la compa&ntilde;&iacute;a a la hora de implantar estructuras para controlar los contenidos que se publicaban en la plataforma. Tras el informe de la ONU, <a href="https://newsroom.fb.com/news/2018/08/update-on-myanmar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook reconoci&oacute;</a> que en las primeras etapas del conflicto no ten&iacute;a las herramientas ni el personal necesarios que detectar el discurso de odio en birmano, el idioma oficial de Myanmar. 
    </p><p class="article-text">
        Su papel en el genocidio del pa&iacute;s asi&aacute;tico es solo una de las causas que han provocado que parlamentos de todo el mundo exijan explicaciones a la compa&ntilde;&iacute;a este 2018. Al esc&aacute;ndalo sobre manipulaci&oacute;n electoral que llev&oacute; a Zuckerberg al Congreso y Senado de EEUU y al Parlamento Europeo, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/Parlamento-britanico-canadiense-Zuckerberg-explicaciones_0_830817289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han sumado ahora las c&aacute;maras de Reino Unido y Canad&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1060107821012926464?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por primera vez en la historia, diputados de ambas pa&iacute;ses han organizado una sesi&oacute;n conjunta para investigar a la red social y han instado a Zuckerberg a declarar. Parlamentarios de Argentina, Australia e Irlanda han solicitado participar en esta sesi&oacute;n extraordinaria, que se celebrar&aacute; el 27 de noviembre en el el Palacio de Westminster (Londres).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/facebook-reconoce-responsabilidad-genocidio-rohingya_1_1856129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Nov 2018 11:28:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Facebook reconoce su responsabilidad en el genocidio contra los rohingya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Facebook,Myanmar,Rohingya,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía de la Corte Penal Internacional abre un examen preliminar por el desplazamiento forzado de los rohingyas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-corte-penal-internacional-desplazamiento_1_1933842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a1455c1-8f04-47de-a7bc-3e1ec25a1bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía de la Corte Penal Internacional abre un examen preliminar por el desplazamiento forzado de los rohingyas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El examen del fiscal jefe se centrará en la supuesta comisión de delitos como "desplazamientos forzados, homicidios, violencia sexual, desapariciones forzadas, destrucciones y saqueos"</p><p class="subtitle">No se trata de una investigación plena, sino un paso previo en el que se analizan cuestiones como la gravedad del caso o una evaluación completa sobre si los delitos entran en su jurisdicción</p><p class="subtitle">La ONU ha confirmado elementos de "genocidio internacional" por parte de los altos mandos de las Fuerzas Armadas birmanas contra esta minoría apátrida</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de la&nbsp;Corte&nbsp;Penal&nbsp;Internacional (CPI)&nbsp;ha abierto este martes un examen preliminar por las supuestas deportaciones y desplazamientos forzados de la minor&iacute;a musulmana rohingya&nbsp;de Myanmar a Bangladesh, seg&uacute;n ha anunciado el tribunal en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La fiscal jefe de la CPI, Fatou Bensouda,&nbsp;ha indicado que el examen preliminar se centrar&aacute; en la supuesta comisi&oacute;n de delitos como &ldquo;desplazamientos forzados, privaci&oacute;n de derechos fundamentales, homicidios, violencia sexual, desapariciones forzadas, destrucciones y saqueos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a&nbsp;se produce dos semanas despu&eacute;s de que una Sala de Cuestiones Preliminares confirmara que la CPI tiene competencia para tratar el caso.
    </p><p class="article-text">
        Las dudas legales se deb&iacute;an a que Birmania nunca ha aceptado someterse a la jurisdicci&oacute;n de la Corte, pero los jueces manifestaron que los delitos se habr&iacute;an terminado de cometer en territorio de Bangladesh, pa&iacute;s que s&iacute; ha ratificado el Estatuto de Roma, carta fundacional de este tribunal con sede en La Haya.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La decisi&oacute;n es un paso significativo en la direcci&oacute;n correcta que abre un claro camino a la justicia para los rohiny&aacute;&rdquo;, celebr&oacute; entonces el director para el Sur de Asia de Amnist&iacute;a Internacional, Biraj Patnaik. &ldquo;La corte ha enviado una clara se&ntilde;al a los militares birmanos de que tendr&aacute;n que rendir cuentas&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El examen preliminar abierto no es una investigaci&oacute;n plena, sino un paso previo en el que se analizan cuestiones como la complementariedad del caso (comprobar si la justicia nacional ha investigado de forma seria los hechos denunciados), su gravedad o una evaluaci&oacute;n completa sobre si los delitos entran en su jurisdicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo examen preliminar requiere una evaluaci&oacute;n rigurosa de la informaci&oacute;n disponible, un an&aacute;lisis f&aacute;ctico y legal exhaustivo y una evaluaci&oacute;n irreprochable de los criterios del Estatuto de Roma. Es lo menos que debemos a las v&iacute;ctimas&rdquo;, se&ntilde;ala Bensouda.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades birmanas han rechazado en varias ocasiones las pesquisas de la CPI y denuncian que invade su principio de soberan&iacute;a, pues, al no ser el pa&iacute;s signatario del Estatuto de Roma, consideran que no tendr&iacute;an obligaci&oacute;n de acatar su jurisdicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 700.000 personas rohingy&aacute;s han huido de Birmania a la vecina Bangladesh desde agosto de 2017 a ra&iacute;z de una campa&ntilde;a militar en respuesta a un supuesto ataque de un grupo insurgente contra puestos policiales y fronterizos.
    </p><h3 class="article-text">La ONU&nbsp;identifica elementos de genocidio</h3><p class="article-text">
        El anuncio se produce escasos d&iacute;as despu&eacute;s de que la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n de la ONU sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas en Birmania (Myanmar) publicara el mayor y m&aacute;s detallado informe sobre las atrocidades y abusos cometidos contra la minor&iacute;a musulmana rohingya durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El documento, de 444 p&aacute;ginas, detalla las vejaciones y abusos perpetrados contra esta comunidad ap&aacute;trida -el Estado no los reconoce como nacionales- desde 2011 en los estados de Kachin, Shan y, especialmente, en el norte de Rak&aacute;in.
    </p><p class="article-text">
        El informe pone sobre todo el acento en los distintos estallidos de violencia que ha habido a lo largo de los a&ntilde;os y especialmente en el ocurrido a partir del 25 de agosto de 2017 en el estado de Rak&aacute;in y que provoc&oacute; la huida de&nbsp;cientos de miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n m&aacute;s relevante del informe es que se confirmaron elementos de &ldquo;genocidio intencional&rdquo; por parte de los altos mandos de las Fuerzas Armadas birmanas en dicha operaci&oacute;n contra los rohingya.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n considera que &ldquo;los cr&iacute;menes cometidos en el estado de Rak&aacute;in y la manera en la que fueron perpetrados, son similares en su naturaleza, gravedad y alcance a aquellos que han permitido establecer un genocidio intencional en otros contextos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se ha basado en m&aacute;s de 800 entrevistas de supervivientes de las masacres pero tambi&eacute;n en v&iacute;deos, fotograf&iacute;as e im&aacute;genes satelitales que demuestran la campa&ntilde;a de tierra quemada perpetrada por las autoridades, tal y como han documentado ONG como Amnist&iacute;a Internacional o Human Rights Watch.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con toda esta informaci&oacute;n pudimos reconstruir lo que sucedi&oacute; en once lugares. Y nos muestra un patr&oacute;n de comportamiento del Ej&eacute;rcito totalmente desproporcionado en que separaban a hombres y mujeres, a los hombres los mataban directamente, a las mujeres y a los ni&ntilde;os los violaban y despu&eacute;s los mataban quemados en sus casas&rdquo;, sostuvo en rueda de prensa una de los miembros de la comisi&oacute;n, Radhika Coomaraswamy.&nbsp;&ldquo;Bas&aacute;ndonos en este patr&oacute;n llegamos a la determinaci&oacute;n de que (los militares) deber&iacute;an ser perseguidos por genocidio&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Los miembros de la comisi&oacute;n subrayan que &ldquo;la demolici&oacute;n en masa y la pol&iacute;tica de destrucci&oacute;n en el estado de Rak&aacute;in levanta serias preocupaciones sobre la destrucci&oacute;n de evidencias y sus efectos en futuras investigaciones de los cr&iacute;menes, incluyendo los m&aacute;s graves bajo la ley internacional&rdquo;, como el genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, est&aacute;n pidiendo que se establezca alg&uacute;n tipo de mecanismo que pueda preservar las evidencias y poder prepararlas para ser usadas por el ministerio fiscal cuando haya un tribunal susceptible de juzgar dichos cr&iacute;menes.&nbsp;Los expertos hab&iacute;an instado al Consejo de Seguridad de la ONU a referir el caso a la Corte Penal Internacional o a crear un tribunal internacional penal &ldquo;ad hoc&rdquo; para juzgar esos cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        El texto tambi&eacute;n analiza la represi&oacute;n y denegaci&oacute;n de derechos aplicadas como pol&iacute;tica de Estado contra los rohingyas durante &ldquo;medio siglo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los m&uacute;ltiples elementos de opresi&oacute;n est&aacute;n basados en pol&iacute;ticas de estado que ocurren en un contexto de ret&oacute;rica y pr&aacute;ctica discriminatoria. La misi&oacute;n concluye que esta sistem&aacute;tica, severa e institucionalizada opresi&oacute;n, desde el nacimiento hasta la muerte constituye persecuci&oacute;n&rdquo;, subraya la comisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El documento, adem&aacute;s, explicita centenas de violaciones, culpa claramente al Ej&eacute;rcito de la gran mayor&iacute;a de las atrocidades cometidas y nombra p&uacute;blicamente a los mandos que deber&iacute;an ser investigados y juzgados por un tribunal internacional por haber cometido el peor crimen, el de querer eliminar, suprimir a una comunidad entera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los expertos han elaborado una exhaustiva lista con los presuntos responsables de los cr&iacute;menes cometidos durante la campa&ntilde;a militar contra los rohingyas,&nbsp;empezando por su m&aacute;ximo cargo, el general Min Aung Hlaing.&nbsp;Pero tambi&eacute;n condenan a la l&iacute;der de facto birmana, la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, porque &ldquo;no utiliz&oacute; su cargo (...) ni su autoridad moral para frenar o prevenir los acontecimientos en el estado de Rak&aacute;in&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del &ldquo;genocidio intencional&rdquo; en Rak&aacute;in, la comisi&oacute;n ha recabado pruebas de cr&iacute;menes de guerra y contra la humanidad en los tres estados perpetrados por el Ej&eacute;rcito.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE/Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscalia-corte-penal-internacional-desplazamiento_1_1933842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Sep 2018 09:53:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fiscalía de la Corte Penal Internacional abre un examen preliminar por el desplazamiento forzado de los rohingyas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corte Penal Internacional,Myanmar,Bangladesh,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cara oculta del plan de Facebook para llevar Internet a todo el mundo y que lo volvió "una bestia" en Myanmar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/proyecto-facebook-conectar-internet-fachada_1_1964373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94063ee0-ae72-4dec-b492-87488e06e90a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mark Zuckerberg presenta el proyecto internet.org"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mark Zuckerberg llegó a acuerdos con las operadoras para que el acceso a Facebook fuera gratuito (o muy barato) en países emergentes</p><p class="subtitle">La red social se ha convertido en la única herramienta digital disponible en países como Myanmar, que pasó de tener un 1% de población conectada a tener más usuarios de Facebook que cualquier otro país del sureste asiático</p><p class="subtitle">Facebook extendió su negocio al país pero no fue capaz de controlar lo que ocurría en la plataforma. La ONU lo acusa de ser clave en la difusión de la violencia contra los rohinyá</p></div><p class="article-text">
        Mark Zuckerberg quiere que Facebook sea Internet. No quiere que su red social sea un canal m&aacute;s de la nueva televisi&oacute;n, quiere ser toda la televisi&oacute;n. Primero, Facebook fue solo para contactos y sentimientos. Luego llegaron las fotos, chats, gesti&oacute;n de comunidades, juegos, aplicaciones, informaci&oacute;n, v&iacute;deos, directos, retransmisiones de f&uacute;tbol. La red social ha ido absorbiendo competidores para que los usuarios no tengan necesidad de salir de ella. En los pa&iacute;ses occidentales esto no ha ocurrido de repente, pero s&iacute; en los que se est&aacute;n en v&iacute;as de desarrollo, donde millones de personas ni siquiera saben que usando Facebook est&aacute;n navengado por Internet. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; (a ser p&uacute;blico) en 2013. Lejos de las cr&iacute;ticas actuales, Mark Zuckerberg surfeaba entonces la cresta de la ola. No hab&iacute;a cumplido los 30 y dominaba una empresa con ingresos equiparables a los de Portugal. Todav&iacute;a con la tez adolescente con la que <em>Time</em> le hab&iacute;a retratado como &ldquo;personaje del a&ntilde;o&rdquo; en 2010, decidi&oacute; que hab&iacute;a llegado la hora de que Facebook tuviera un impacto verdaderamente global: ser&iacute;a la empresa que cerrar&iacute;a la brecha digital y llevar&iacute;a Internet a todo el mundo, incluidos aquellos que se estaban quedando fuera por motivos econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Visti&oacute; su plan como una iniciativa altruista. Al igual que Bill y Melinda Gates colaboraban para llevar medicinas al tercer mundo, &eacute;l llevar&iacute;a la conexi&oacute;n a la red de redes, al mundo del siglo XXI. Llam&oacute; a la iniciativa &ldquo;<a href="https://info.internet.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">internet.org</a>&rdquo; (con la extensi&oacute;n que suelen utilizar organizaciones sin &aacute;nimo de lucro, a pesar de estar integrada en Facebook Inc.) y llam&oacute; a la acci&oacute;n al resto de grandes tecnol&oacute;gicas para que se unieran a su proyecto. Ninguna lo hizo y no se tard&oacute; demasiado en intuir por qu&eacute;.
    </p><h3 class="article-text">Un jard&iacute;n vallado </h3><p class="article-text">
        <strong>Un jard&iacute;n vallado </strong>Zuckerberg no quer&iacute;a conectar a Internet a todo el mundo. Zuckerberg quer&iacute;a que todo el mundo usara Facebook. Su plan era convencer a los operadores de datos que operaban fuera de los pa&iacute;ses occidentales de que permitieran a sus usuarios en pa&iacute;ses en desarrollo conectarse gratis, o por muy poco dinero, a una app con funciones limitadas. Les convenci&oacute; de que muchas personas no podr&iacute;an conformarse con ese peque&ntilde;o chute de conectividad y en seguida querr&iacute;an m&aacute;s, por lo que contratar&iacute;an paquetes de datos, esta vez s&iacute;, pagando. Lo consigui&oacute;. 
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                </figure><p class="article-text">
        Esa app es Free Basics. Solo incluye Facebook y servicios como informaci&oacute;n del tiempo, gubernamental o de salud. Seg&uacute;n explica una portavoz de la red social a este medio, el servicio Free Basics est&aacute; disponible en m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses. &ldquo;Estamos comprometidos a conectar a los m&aacute;s de 3.800 millones de personas que no est&aacute;n en Internet actualmente. Nuestros esfuerzos de conectividad han ayudado a conectar a m&aacute;s de 100 millones de personas en l&iacute;nea hasta la fecha&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Facebook asegura que Free Basics incluye 1.500 servicios adem&aacute;s de la propia red social en todo el mundo, lo cierto es que las &uacute;nicas concesiones a agentes externos suelen ser la Wikipedia y el buscador de Google. En este, para pinchar en los resultados de las b&uacute;squeda, hay que tener contratado un paquete de datos. El impacto de esta situaci&oacute;n en los usuarios de los pa&iacute;ses desarrollados no se hizo esperar. Seg&uacute;n <a href="https://qz.com/333313/milliions-of-facebook-users-have-no-idea-theyre-using-the-internet/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta de Quartz</a> en 2015, un 65% de los entrevistados en Nigeria, un 61% en Indonesia, un 58% en India y un 55% en Brasil estuvieron de acuerdo con la afirmaci&oacute;n de que &ldquo;Facebook es Internet&rdquo;. En EEUU, la cifra fue del 5%.
    </p><h3 class="article-text">Los datos, siempre los datos </h3><p class="article-text">
        <strong>Los datos, siempre los datos</strong>Los datos personales de los usuarios en pa&iacute;ses en desarrollo dejan ingresos mucho menores a Facebook que los de ciudadanos estadounidenses, los m&aacute;s valiosos. Sin embargo, los paquetes de informaci&oacute;n que puede recopilar sobre ellos eran mucho m&aacute;s amplios. Todo el tr&aacute;fico de Free Basics pasa a trav&eacute;s de internet.org y es controlado por Facebook.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este sistema proporciona a Facebook un &uacute;nico nodo a trav&eacute;s del cual recolectar y almacenar temporalmente los metadatos de los usuarios. Esto significa que los usuarios, ya sea accediendo a Facebook o a otro servicio dentro del programa Free Basics, est&aacute;n compartiendo datos con Facebook sobre qu&eacute; sitios visitan, cu&aacute;ndo y durante cu&aacute;nto tiempo&rdquo;, <a href="https://advox.globalvoices.org/2017/07/27/facebooks-free-basics-doesnt-connect-you-to-the-global-internet-but-it-does-collect-your-data/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avis&oacute;</a><a href="https://advox.globalvoices.org/2017/07/27/facebooks-free-basics-doesnt-connect-you-to-the-global-internet-but-it-does-collect-your-data/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de Global Voices</a>: &ldquo;Free Basics otorga a Facebook acceso a flujos &uacute;nicos de datos sobre los h&aacute;bitos e intereses de los usuarios en los pa&iacute;ses en desarrollo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con internet.org (que para entonces ya se llamaba &ldquo;internet.org by Facebook&rdquo;), la red social se coloc&oacute; como el &uacute;nico servicio digital disponible para millones de usuarios. Se convirti&oacute; en su &uacute;nica ventana al mundo. No existe actividad fuera de Facebook para ellos. Gracias a ello, el perfilado que la multinacional tecnol&oacute;gica tiene de ellos es completo. Entonces Facebook hace lo que la ha convertido en una de las empresas m&aacute;s valiosas del mundo: hace negocio al vender paquetes de datos a agentes que quieran influir en esos usuarios. Estos suelen ser agencias publicitarias, empresas que quieren colocar sus productos o campa&ntilde;as pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Hasta qu&eacute; punto puedan influir estos actores en los usuarios de Facebook usando los datos recopilados por Facebook no es problema de Facebook. 
    </p><h3 class="article-text">Odio descontrolado </h3><p class="article-text">
        <strong>Odio descontrolado</strong>2018 ha demostrado que ni siquiera Mark Zuckerberg era capaz de controlar la capacidad de influencia que puede llegar a tener un agente dopado con la informaci&oacute;n la propia red social vende. Donald Trump, Cambridge Analytica, las granjas de bots rusas y las elecciones de EEUU manipuladas han sido la gran alerta en el mundo occidental sobre esta situaci&oacute;n. Pero no la &uacute;nico, ni la m&aacute;s grave.
    </p><p class="article-text">
        En 2014 menos del 1% de la poblaci&oacute;n de Myanmar ten&iacute;a acceso a Internet. En 2016, Myanmar ten&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/discurso-Facebook-disparo-rohingya-Myanmar_0_756975084.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s usuarios de Facebook que ning&uacute;n otro pa&iacute;s del sureste asi&aacute;tico</a>. A principios de marzo, el equipo de investigaci&oacute;n de la ONU para investigar la violencia contra los rohiny&aacute; advirti&oacute; de que Facebook &ldquo;se ha convertido en una bestia&rdquo; y tiene un papel clave en la limpieza &eacute;tnica que se da en el pa&iacute;s. &ldquo;La situaci&oacute;n del discurso de odio e incitaci&oacute;n a la violencia en los medios sociales es desenfrenada, especialmente en Facebook. En gran parte, pasa desapercibida&rdquo;, <a href="https://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/Pages/NewsDetail.aspx?NewsID=22798&amp;LangID=E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; Marzuki Darusman</a>, jefe del equipo de investigadores.
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Facebook es posiblemente la &uacute;nica fuente de informaci&oacute;n online para la mayor&iacute;a de Myanmar&rdquo;, denunci&oacute; un analista de ciberseguridad a <em>The Guardian</em>. Zuckerberg intent&oacute; disculparse alegando la falta de personal que pudiera comprender birmano y anunciando contrataciones. En agosto <a href="https://newsroom.fb.com/news/2018/08/update-on-myanmar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la red social reconoci&oacute;</a> en un comunicado oficial que &ldquo;tard&oacute; demasiado&rdquo; en actuar para evitar que ser usada como para plataforma de difusi&oacute;n del genocidio contra los rohiny&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Free Basics no est&aacute; disponible en Myanmar desde finales de 2017 debido a una regulaci&oacute;n que el Gobierno pact&oacute; con los operadores para prohibir los servicios gratuitos. No obstante, el horror que ha provocado que la &uacute;nica herramienta digital con implantaci&oacute;n en el pa&iacute;s no cuente con capacidad de controlar lo que se publica en ella ha aumentado las cr&iacute;ticas contra el plan de Facebook de convertirse en el Internet de los pa&iacute;ses en desarrollo. &ldquo;Free Basics necesita ser prohibido en todo el mundo&rdquo;, denuncia a<em> The Wired </em><a href="https://www.wired.com/story/what-happened-to-facebooks-grand-plan-to-wire-the-world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Wired</a>Nikhil Pahwa<em>,</em> periodista reconvertido a activista digital tras ser una de las voces clave que impulsaron que la India prohibiera la aplicaci&oacute;n en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Pahwa defiende que es preferible dejar que Internet se desarrolle localmente a entregar las llaves de la conexi&oacute;n a la red Facebook y someterse a ese colonialismo digital: &ldquo;Facebook cre&oacute; esta elecci&oacute;n enga&ntilde;osa entre el acceso y la neutralidad de la red. Eso es esencialmente una mierda&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/proyecto-facebook-conectar-internet-fachada_1_1964373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Aug 2018 18:20:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cara oculta del plan de Facebook para llevar Internet a todo el mundo y que lo volvió "una bestia" en Myanmar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Facebook,Myanmar,Rohingya,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy una refugiada rohingya y nos convertiremos en animales si nos tenemos que quedar en estos campos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/refugiada-rohingya-convertiremos-animales-quedamos_1_1963501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bea40bf7-f692-472f-bbea-6af796a7850d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy una refugiada rohingya y nos convertiremos en animales si nos tenemos que quedar en estos campos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras meses de persecución, en agosto de 2017 el ejército de Myanmar disparó durante horas y de forma indiscriminada contra el pueblo de Noor Ilyas, que desde entonces se convirtió en refugiada</p><p class="subtitle">"Queremos volver a Myanmar, pero solo con la ciudadanía y nuestros derechos", cuenta en este artículo</p></div><p class="article-text">
        Vengo de un pueblo llamado Nga Sarkyue. Es un sitio rom&aacute;ntico con muchos jardines verdes y muchos tipos de &aacute;rboles y flores. Est&aacute; rodeado por tres lados por un peque&ntilde;o r&iacute;o y en la parte oriental hay monta&ntilde;as muy altas. All&iacute; sol&iacute;a subir con mis amigos para coger aire fresco y debatir. Tambi&eacute;n est&aacute; rodeado por tierras de cultivo. Pero en octubre de 2016 <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ONU-establece-elementos-intencional-Myanmar_0_808069258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno de Myanmar hizo desaparecer casi todo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, me fui convirtiendo cada vez m&aacute;s en un prisionera en mi pueblo. No me pod&iacute;a mover con libertad a otros lugares sin el permiso de las autoridades. Y conseguirlo siempre cuesta mucho dinero.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas empeoraron a partir de 2012. En junio de ese a&ntilde;o, un grupo de personas de Rakhine mat&oacute; a 10 rohingyas en un pueblo llamado Toung Gu. Despu&eacute;s escuchamos que tanto ellos como el Gobierno estaban involucrados en el asesinato de centenares de rohingyas en otros pueblos y distritos. Les quemaban vivos y les mataban a tiros. Muchas mujeres fueron violadas en grupo. Prendieron fuego a la gente y los rohingya fueron detenidos de manera arbitraria. Muchos murieron en la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando ten&iacute;a 26 a&ntilde;os, el ej&eacute;rcito de Myanmar prendi&oacute; fuego a cerca de 300 aldeanos. Mezquitas y escuelas isl&aacute;micas tambi&eacute;n fueron incendiadas. Detuvieron y condenaron a prisi&oacute;n a much&iacute;simos rohingyas.
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n tem&iacute;a ser arrestado, por lo que en torno a octubre de 2016, dej&eacute; de dormir en casa. Muchas veces dorm&iacute;a en el lodo, en la maleza o arriba en las monta&ntilde;as. El Gobierno de Myanmar llevaba mucho tiempo intentando echarnos de Arakan (el nombre rohingya para Rakhine). Y el a&ntilde;o pasado lo consiguieron.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, en agosto de 2017, llegaron hombres armados. Dispararon de forma indiscriminada contra el pueblo durante horas. Hab&iacute;amos escuchado historias de lo que estaba pasando en otros lugares. Sab&iacute;amos que nos ten&iacute;amos que ir.
    </p><p class="article-text">
        Dej&eacute; mi querido pueblo el 31 de agosto. Eran las 8.10 de la ma&ntilde;ana &ndash;escrib&iacute; la hora exacta&ndash;. Estaba con mi familia, vecinos y familiares. Nuestros ojos estaban llenos de l&aacute;grimas. Nuestros corazones, llenos de miedo.
    </p><p class="article-text">
        Anduvimos durante un d&iacute;a y llegamos a un pueblo llamado Singgri Para. Algunos de nosotros descansamos all&iacute; durante una semana. Nos dec&iacute;amos que la situaci&oacute;n se calmar&iacute;a y que no habr&iacute;a necesidad de huir a Bangladesh.
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as escuch&aacute;bamos la radio esperando buenas noticias sobre el Gobierno de Myanmar, pero no recibimos ninguna. Cuando el despiadado ej&eacute;rcito incendi&oacute; los pueblos de Duden y Lambaguna, cerca de Singgri Para, pudimos ver el humo. Finalmente decidimos ir a la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Fue un viaje dif&iacute;cil. Tuvimos que cruzar r&iacute;os y atravesar largos trayectos de lodo. Murieron ancianos delante de nosotros y muchas familias tuvieron que dejar atr&aacute;s a seres queridos en una situaci&oacute;n d&eacute;bil porque no pod&iacute;an cargar con ellos. Una noche dormimos en una mezquita en el pueblo de Shilhali. No hab&iacute;a nada para comer.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegamos a la frontera, tuvimos que cruzar a Bangladesh en barco y al ver la costa de Bangladesh al otro lado, todo el miedo sali&oacute; de mi coraz&oacute;n. Los banglades&iacute;es nos dieron comida. Est&aacute;bamos muy hambrientos.
    </p><p class="article-text">
        Pas&eacute; la primera noche en el campo de refugiados de Unsiparag, en la caba&ntilde;a de un familiar que vino antes que yo. Estaba llena de barro. No pude dormir en toda la noche. Simplemente me tumb&eacute; all&iacute;, en el suelo fangoso.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, me constru&iacute; mi propia caba&ntilde;a, buscando por todas partes trozos de pl&aacute;stico para cubrir el tejado y las paredes. Me qued&eacute; all&iacute; con mi familia durante dos semanas, entonces nos mudamos al campo de Moinaghuna. All&iacute; constru&iacute; otra caba&ntilde;a en medio de un arrozal h&uacute;medo. No ten&iacute;amos nada que beber ni un sitio adecuado para dormir.
    </p><p class="article-text">
        Dos meses despu&eacute;s de llegar a Bangladesh me cas&eacute;. La boda hab&iacute;a sido acordada en Myanmar. Nos casamos en la caba&ntilde;a en la que estaba viviendo. No hubo ceremonia y tampoco felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Grupos humanitarios nos est&aacute;n dando raciones como arroz, aceite y lentejas. Estamos agradecidos, pero no es suficiente para alimentar a mi familia. No tenemos agua potable ni protecci&oacute;n del sol. El campo ni siquiera tiene un solo &aacute;rbol verde. Por mucho que busques, no lo encontrar&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tengo muchos problemas dirigiendo mi gran familia de 12 personas. Cuando consigo una comida, tengo que empezar a pensar sobre c&oacute;mo conseguir&eacute; la siguiente. Sin embargo, cuando viv&iacute;a en Myanmar era f&aacute;cil gestionar mi familia porque era profesor y recib&iacute;a un salario.
    </p><p class="article-text">
        Si nos quedamos en estos campos durante mucho tiempo, nuestra comunidad perder&aacute; su religi&oacute;n y su unidad. Nuestros hijos no recibir&aacute;n educaci&oacute;n. Por eso, a pesar de todo, queremos volver a Myanmar, pero <a href="https://www.hrw.org/reports/2000/burma/burm005-02.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo con la ciudadan&iacute;a y nuestros derechos</a>. Nunca aceptaremos la repatriaci&oacute;n sin los derechos que el Gobierno de Myanmar nos arrebat&oacute; hace mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        A menudo pienso en el futuro de los ni&ntilde;os, incluso en los que yo tenga alg&uacute;n d&iacute;a. Aqu&iacute; no tenemos educaci&oacute;n ni escuelas. Me temo que nosotros y nuestros hijos nos convertiremos en animales si tenemos que seguir viviendo esta vida de refugiado.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noor Ilyas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/refugiada-rohingya-convertiremos-animales-quedamos_1_1963501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Aug 2018 18:11:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy una refugiada rohingya y nos convertiremos en animales si nos tenemos que quedar en estos campos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Myanmar,Bangladesh,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU identifica elementos de genocidio contra los rohingya en Myanmar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/onu-establece-elementos-intencional-myanmar_1_1966181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd40e710-b7d4-48ee-9383-3a9d6b17b01e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU identifica elementos de genocidio contra los rohingya en Myanmar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los crímenes cometidos en el estado de Rakhine, y la manera en la que fueron perpetrados son similares a aquellos que han permitido establecer genocidio intencional en otros contextos", señala un informe de la ONU</p><p class="subtitle">los expertos instan al Consejo de Seguridad a referir el caso a la Corte Penal Internacional (CPI) o a crear un tribunal internacional penal ad hoc</p></div><p class="article-text">
        La ONU ha establecido que existen elementos de &ldquo;genocidio intencional&rdquo; en la operaci&oacute;n militar efectuada hace un a&ntilde;o en el estado birmano de Rakhine (oeste) contra la minor&iacute;a rohingya, y que los responsables de las Fuerzas Armadas deben ser investigados y juzgados por un tribunal internacional, adem&aacute;s de criticar a la l&iacute;der de facto de Birmania, Aung San Suu Kyi, de pasividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cr&iacute;menes cometidos en el estado de Rakhine, y la manera en la que fueron perpetrados son similares en su naturaleza, gravedad y alcance a aquellos que han permitido establecer un genocidio intencional en otros contextos&rdquo;, se&ntilde;ala&nbsp;un <a href="https://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/Pages/NewsDetail.aspx?NewsID=23475&amp;LangID=E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la Misi&oacute;n Internacional de Investigaci&oacute;n de la ONU</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los factores que apuntan a esta intencionalidad incluyen, a juicio de la misi&oacute;n de Naciones Unidas, el &ldquo;contexto opresivo m&aacute;s amplio y la ret&oacute;rica del odio&rdquo; contra la minor&iacute;a musulmana rohingya, as&iacute; como &ldquo;declaraciones espec&iacute;ficas&rdquo; de mandos y autores directos.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;ximo responsable de las Fuerzas Armadas o &ldquo;Tatmadaw&rdquo;, el general Min Aung Hlaing, dijo durante la fase m&aacute;s intensa de la ofensiva militar contra los rohingyas en Rakhine que el problema de esa minor&iacute;a &eacute;tnica se hab&iacute;a convertido &ldquo;en un trabajo sin terminar&rdquo; y que su gobierno tomaba mucho inter&eacute;s en &ldquo;resolverlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;ala la Misi&oacute;n como elementos que pueden equivaler a un genocidio intencional las pol&iacute;ticas excluyentes hacia los rohingyas para, entre otras cosas, &ldquo;alterar la composici&oacute;n demogr&aacute;fica del estado de Rakhine&rdquo;; el nivel de organizaci&oacute;n de la operaci&oacute;n militar en agosto del a&ntilde;o pasado, que apunta a &ldquo;un plan para la destrucci&oacute;n&rdquo;; y el &ldquo;alcance extremo de la brutalidad de la violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de agosto de 2017 se produjo un ataque de insurgentes del Ej&eacute;rcito de Salvaci&oacute;n rohingya de Arakan (ARSA), contra puestos policiales y militares en la zona que caus&oacute; m&aacute;s de un centenar de muertos (la mayor parte guerrilleros), y que desat&oacute; una nueva campa&ntilde;a militar en esa regi&oacute;n de la que han huido unos 725.000 rohingyas en el &uacute;ltimo a&ntilde;o a la vecina Bangladesh.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Suficiente informaci&oacute;n para procesar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay suficiente informaci&oacute;n para investigar y procesar a altos funcionarios en la cadena de mando de las Fuerzas Armadas o 'Tatmadaw', de manera que un tribunal competente pueda determinar su responsabilidad en cuanto al crimen de genocidio en relaci&oacute;n al estado de Rakhine&rdquo;, sostiene&nbsp;el informe.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos, que tambi&eacute;n han establecido cr&iacute;menes de guerra y contra la humanidad en Rakhine y los estados de Kachin y Shan &ndash;tambi&eacute;n objeto de estudio&ndash; han elaborado una lista de presuntos autores de las atrocidades cometidas contra los rohingya.
    </p><p class="article-text">
        Apuntan a Min Aung Hlaing, y a su n&uacute;mero dos, Soe Win; al comandante de la Oficina de Operaciones Especiales, el teniente general Aung Kyaw Zaw; al responsable del Mando Militar de la Regi&oacute;n Occidental, general Maung Maung Soe; al general de brigada de la 33 Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a Ligera, Aung Aung; y a su hom&oacute;logo de la 99 Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a, Than Oo.
    </p><p class="article-text">
        La Misi&oacute;n ha entregado una lista m&aacute;s larga al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para que la custodie.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos critican adem&aacute;s a la l&iacute;der de facto birmana, la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, al afirmar que &ldquo;no utiliz&oacute; su cargo&rdquo;, &ldquo;ni su autoridad moral para frenar o prevenir los acontecimientos en el estado de Rakhine&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, los expertos instan al Consejo de Seguridad de la ONU a referir el caso a la Corte Penal Internacional (CPI) o a crear un tribunal internacional penal ad hoc para juzgar los cr&iacute;menes cometidos por las Fuerzas Armadas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, afirman, debe crearse un mecanismo independiente e imparcial para consolidar, preservar y analizar las pruebas reunidas. Los expertos abogan tambi&eacute;n por imponer sanciones individuales contra los presuntos responsables, as&iacute; como un embargo armament&iacute;stico contra Myanmar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/onu-establece-elementos-intencional-myanmar_1_1966181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Aug 2018 08:36:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ONU identifica elementos de genocidio contra los rohingya en Myanmar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Myanmar,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada ha cambiado para los refugiados rohingyas un año después del gran éxodo a Bangladesh]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-rohingyas-incertidumbre-despues-bangladesh_1_1968154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/962997e1-7261-4f65-a93a-0a519649eb2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nada ha cambiado para los refugiados rohingyas un año después del gran éxodo a Bangladesh"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumple un año del inicio de la violenta campaña militar del Ejército birmano que provocó la huida de más de 700.000 personas a campos en condiciones muy precarias que ahora enfrentan el riesgo de ciclones</p><p class="subtitle">"Llevan en la mochila la violencia, el peligroso viaje, el estrés de vivir aquí y la incertidumbre de no saber qué va a pasar", explica la coordinadora de MSF</p><p class="subtitle">Las ONG exigen condiciones seguras para las repatriaciones, mientras 130 parlamentarios asiáticos piden llevar el caso a la Corte Penal Internacional</p></div><p class="article-text">
        Abu Ahmad repite un nombre: Rukia. Es su hija de 11 a&ntilde;os. Se qued&oacute; paralizada poco antes de que, hace justo un a&ntilde;o, la violencia estallara en el estado de Rakhine, al oeste de Myanmar. &ldquo;Entonces comenz&oacute; el conflicto. Combates, apu&ntilde;alamientos y quema de casas&rdquo;, recuerda este refugiado rohingya en un testimonio recogido por M&eacute;dicos Sin Fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Decidi&oacute; huir junto a sus esposa a Bangladesh para buscar un lugar seguro en el que pudieran atender a la menor, pero sus otros siete hijos se quedaron atr&aacute;s. Un d&iacute;a le contaron que hab&iacute;an incendiado su casa y ellos tambi&eacute;n hab&iacute;an escapado. Finalmente, consiguieron localizarlos en Kutupalong, el mayor campo de refugiados del mundo, con m&aacute;s de 600.000 personas. Era como buscar una aguja en un pajar, pero lo lograron.
    </p><p class="article-text">
        Cada pocos d&iacute;as, Ahmad empuja la silla de ruedas de su hija o la lleva en brazos entre las colinas escarpadas y el barro del campo de refugiados para trasladarla al hospital. Ya lleva un a&ntilde;o all&iacute; y le preocupa qu&eacute; va a ser de su familia. &ldquo;Siempre tengo preocupaciones sobre el futuro. &rdquo;Pienso en la comida, la ropa, la paz y nuestro sufrimiento. Si tengo que permanecer en este lugar durante 10 a&ntilde;os, cinco a&ntilde;os, cuatro a&ntilde;os o incluso un mes, tendr&eacute; que sufrir este dolor&ldquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de agosto de 2017, el Ej&eacute;rcito birmano emprendi&oacute;, tras el ataque de un grupo insurgente, una violenta campa&ntilde;a militar contra cientos de aldeas habitadas por la minor&iacute;a musulmana ap&aacute;trida que Naciones Unidas ha calificado de &ldquo;limpieza &eacute;tnica de manual&rdquo;. Fue el inicio del &eacute;xodo multitudinario de m&aacute;s de 720.000 personas al pa&iacute;s vecino. Cruzaban la frontera con lo puesto, enfermos, exhaustos. Sus testimonios sobre el horror vivido en Myanmar coincid&iacute;an. Seg&uacute;n las estimaciones existentes, de MSF, 6.700 personas fueron asesinadas en un solo mes.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Estamos igual, o peor&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Cientos de refugios improvisados comenzaron a poblar desde entonces Cox&rsquo;s Bazar, al sur de Bangladesh. Los mismos que hoy siguen en pie, porque, un a&ntilde;o despu&eacute;s, miles de personas siguen viviendo en las mismas casas de pl&aacute;stico y bamb&uacute; que fabricaron hace un a&ntilde;o. Donde no tienen luz por la noche, no pueden cerrar sus puertas con llave y muchos no se sienten seguros.
    </p><p class="article-text">
        Bajo estas viviendas han tenido que soportar<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/rohingyas-lluvias_0_775172765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las lluvias torrenciales propias de la &eacute;poca del monz&oacute;n</a>, que ha obligado a las organizaciones humanitarias a reforzar las instalaciones y evacuar a las personas en mayor riesgo a otras zonas. Los asentamientos, en colinas entremezcladas con cultivos de arroz, se han inundado y al menos cinco ni&ntilde;os han muerto a causa de los deslizamientos de tierra, seg&uacute;n las autoridades locales.
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        Aunque las lluvias parece que empiezan a remitir, a la &eacute;poca del monz&oacute;n le sigue otra no menos insegura: la de riesgo de ciclones, a partir de octubre. &ldquo;Un a&ntilde;o despu&eacute;s estamos igual o peor porque la situaci&oacute;n en los campos sigue siendo muy mala&rdquo;, resume en pocas palabras Mar&iacute;a Sim&oacute;n, coordinadora de emergencias de MSF, en una conversaci&oacute;n con eldiario.es desde Bangladesh. De todo, recalca, hay poco: letrinas, puntos de agua potable, puntos para repartir comida, estructuras m&eacute;dicas. Todos son insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        Estas &ldquo;inaceptables&rdquo; condiciones de los campos los convierten, seg&uacute;n ha alertado la ONG, en una &ldquo;bomba de relojer&iacute;a&rdquo;. MSF ha atendido m&aacute;s de 6.000 casos de difteria, tambi&eacute;n de sarampi&oacute;n. Pero la mayor&iacute;a de personas llegan a sus consultas con diarreas, infecciones y enfermedades en la piel. &ldquo;Todas est&aacute;n directamente relacionadas con las pobres condiciones de vida&rdquo;, puntualiza Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos logrado muchas cosas: que haya un reparto de comidas regular, asistencia sanitaria, apoyo psicosocial... Pero todav&iacute;a hay grietas y estamos trabajando para mejorar los servicios. Una parte enorme de la poblaci&oacute;n a&uacute;n vive en &aacute;reas muy congestionadas&rdquo;, explica por su parte Caroline Gluck, portavoz de Acnur, desde Cox&rsquo;s Bazar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, los pa&iacute;ses donantes apenas han aportado un 34% de los fondos reclamados por Naciones Unidas para dar poder dar respuesta a la situaci&oacute;n de estas personas en Bangladesh. &iquest;Se ha olvidado el mundo de los rohingyas? &ldquo;Al principio hubo mucha atenci&oacute;n medi&aacute;tica, porque fue uno de los mayores &eacute;xodos en poco tiempo. Todo el mundo miraba a Bangladesh, pero ahora ya no, se ha olvidado un poco&rdquo;, responde Sim&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Incertidumbre ante las futuras repatriaciones</h3><p class="article-text">
        En medio de este olvido, miles de personas tratan de salir adelante y recuperarse de la violencia que les forz&oacute; a huir, as&iacute; como de las consecuencias de llevar un a&ntilde;o en precarias condiciones. &ldquo;Llevan la mochila de la violencia vivida, la del viaje peligroso y lleno de dificultad, m&aacute;s el estr&eacute;s diario de vivir en los campos: no tener comida suficiente, no poder ganarse la vida trabajando, tener restricci&oacute;n de movimientos, sentir inseguridad&hellip;&rdquo;, relata la coordinadora de MSF. &ldquo;Atendemos muchos pacientes con flashback, ansiedad, ataques de p&aacute;nico, depresi&oacute;n... Es la consecuencia de todo esto que llevan en la mochila. Y de una situaci&oacute;n perdurable en el tiempo con la incertidumbre de no saber qu&eacute; va a pasar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es la incertidumbre de la que habla Abu Ahmad, la que se abre ante las futuras repatriaciones a Myanmar, aunque el proceso permanece estancado. En junio, Acnur y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD firmaron un memorando de entendimiento con Birmania como &ldquo;primer paso&rdquo; sobre el retorno desde Bangladesh a su pa&iacute;s. &ldquo;Volveremos si el pa&iacute;s se vuelve pac&iacute;fico, pero volveremos con condiciones. Volveremos si recuperamos nuestra libertad; si devuelven nuestra casa, nuestra tierra, nuestro ganado y nuestras cabras&rdquo;, sostiene el refugiado.
    </p><p class="article-text">
        Es lo mismo que han reivindicado las organizaciones que operan en la zona, entre ellas MSF: que los retornos sean seguros. &ldquo;Toda repatriaci&oacute;n tiene que ser segura, voluntaria y digna y de momento, en un principio, estas condiciones no est&aacute;n listas para poderse realizar&rdquo;, recalca Sim&oacute;n. Desde Acnur reclaman al Gobierno birmano &ldquo;progresos tangibles&rdquo; para mejorar las condiciones de vida en el estado de Rakhine, donde esta etnia ha sido hist&oacute;ricamente discriminada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos quieren volver a sus pueblos, a pesar de todo lo que han vivido all&iacute; y quieren asegurarse de que lo puedan hacer con seguridad, sin violencia, y   que se respeten sus derechos. Tenemos gente que sigue huyendo de Myanmar, no tanto de la violencia como al principio, sino de las duras restricciones: los ni&ntilde;os pueden ir a colegio, no pueden moverse con libertad. Acnur no cree actualmente que estas sean condiciones para regresar de momento&rdquo;, explica Gluck.
    </p><p class="article-text">
        La representante de MSF, por su parte, recuerda la situaci&oacute;n de &ldquo;limbo legal total&rdquo; en el que a d&iacute;a de hoy se encuentran estas personas, que ni son reconocidas como ciudadanas en Myanmar, ni como refugiadas en Bangladesh. &ldquo;Es una situaci&oacute;n realmente dif&iacute;cil porque hay una falta de voluntad pol&iacute;tica de resolverla. Bajo el pretexto de que volver&aacute;n pronto a Myanmar, falta una respuesta humanitaria con soluciones a m&aacute;s largo plazo, porque ha pasado un a&ntilde;o y la situaci&oacute;n sigue igual&rdquo;, recalca.
    </p><h3 class="article-text">Parlamentarios asi&aacute;ticos piden llevar el caso a la CPI</h3><p class="article-text">
        En este primer aniversario siguen resonando las cr&iacute;ticas al Gobierno birmano por su responsabilidad en el &eacute;xodo de centenares de personas. M&aacute;s de 130 parlamentarios de cinco pa&iacute;ses del Sudeste Asi&aacute;tico quieren llevar los cr&iacute;menes contra los rohingya ante la Corte Penal Internacional. Se trata de la primera gran condena un&aacute;nime que se produce en la regi&oacute;n y piden que el Ej&eacute;rcito del pa&iacute;s, que ejerce presiones directas sobre su l&iacute;der de facto Aung San Suu Kyi, responda por sus cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        En una declaraci&oacute;n conjunta emitida por Asean Parliamentarians for Human Rights (APHR), la organizaci&oacute;n exige que el Ej&eacute;rcito de Myanmar se &ldquo;enfrente a la justicia&rdquo; por su &ldquo;operaci&oacute;n asesina en el Estado de Rakhine&rdquo;. APHR es una organizaci&oacute;n compuesta por diez pa&iacute;ses de la regi&oacute;n que fue acusada el a&ntilde;o pasado por no adoptar una posici&oacute;n firme en este conflicto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dado que Myanmar claramente no est&aacute; dispuesto ni es capaz de investigarse a s&iacute; mismo, nos encontramos ahora en una etapa en la que la comunidad internacional debe intervenir para garantizar la rendici&oacute;n de cuentas&rdquo;, dijo el pol&iacute;tico malayo Charles Santiago en unas declaraciones recogidas por the Guardian. A&ntilde;ade que espera que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas remita inmediatamente la situaci&oacute;n de Myanmar a la Corte Penal Internacional. &ldquo;Los responsables de estos horribles cr&iacute;menes en Myanmar deben rendir cuentas, no se les puede dejar en libertad para que vuelvan a cometer los mismo abusos en el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo han pedido organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional, que ha asegurado que este 25 de agosto &ldquo;conmemora un hito vergonzoso&rdquo; y ha criticado a la comunidad internacional, por &ldquo;su inacci&oacute;n a la hora de exigir cuentas a los responsables de cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo;.  &ldquo;Corre el riesgo de transmitir el mensaje de que las fuerzas armadas de Myanmar no solo gozar&aacute;n de impunidad, sino que podr&aacute;n cometer de nuevo esas atrocidades&rdquo;, ha dicho Tirana Hassan, directora de Respuesta a las Crisis de AI.
    </p><p class="article-text">
        Quemaron sus aldeas y las im&aacute;genes por sat&eacute;lite lo demuestran. Derribaron sus casas y destruyeron sus cultivos. Les arrinconaron en las playas, mientras el propio Ej&eacute;rcito sembraba de minas antipersona los caminos que les devolv&iacute;an a sus aldeas. Sin agua y sin comida, se lanzaron al mar para escapar del horror dirigido y ejecutado por el Ej&eacute;rcito, bajo el silencio del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hizo que una activista por los derechos humanos se convirtiera en la gran c&oacute;mplice del &uacute;ltimo repunte violento contra la minor&iacute;a musulmana? Aung San Suu Kyi no quiere perder el poder que tantos a&ntilde;os le cost&oacute; lograr y sabe que si se opone al Ej&eacute;rcito, este la podr&iacute;a derrocar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez, Cristina Armunia Berges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-rohingyas-incertidumbre-despues-bangladesh_1_1968154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Aug 2018 19:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Suu Kyi no está dispuesta a perder el poder y por eso consiente que el Ejército cometa atrocidades"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/masegosa-libro-suu-kyi-ejercito-atrocidades_128_2068889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8c57dc3-08d9-4cd9-bdd2-3980bd123a1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Suu Kyi no está dispuesta a perder el poder y por eso consiente que el Ejército cometa atrocidades&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Alberto Masegosa acaba de publicar 'Rohingya, el drama de los innombrables y la leyenda de Aung San Suu Kyi'</p><p class="subtitle">"La experiencia para ellos (los rohingya) ha sido peor con Suu Kyi que con los regímenes militares anteriores"</p><p class="subtitle">"Lo que es sorprendente es que la opinión pública mayoritaria piense que el budismo es una religión bondadosa y cándida"</p></div><p class="article-text">
        Aung San Suu Kyi pas&oacute; de ser una activista por los derechos humanos a una pol&iacute;tica de corte autoritario en apenas unos a&ntilde;os. Comprender su metamorfosis o el significado de la etnia y la religi&oacute;n en el Sudeste Asi&aacute;tico son las claves para abordar la actual crisis de la minor&iacute;a musulmana rohingya. Alberto Masegosa, corresponsal de EFE en Bangkok acaba de publicar <a href="https://www.catarata.org/libro/rohinya_80882/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rohingya, el drama de los innombrables y la leyenda de Aung San Suu Kyi</em></a>, un libro breve que se centra en el papel de La Se&ntilde;ora y en la facci&oacute;n violenta del budismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; diferencia a los rohingyas de las otras etnias de Myanmar y por qu&eacute; ellos nunca conseguir&aacute;n la nacionalidad birmana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que diferencia a los rohingyas de los otros musulmanes de Myanmar es que tienen una identidad &eacute;tnica propia. Hay un 5% de birmanos que son musulmanes, pero no tienen identidad &eacute;tnica, tienen identidad religiosa. En el caso de los rohingyas, no solo tienen identidad religiosa sino que tambi&eacute;n tienen identidad &eacute;tnica y eso les distingue tanto del resto de los musulmanes birmanos, entre los que no son muy populares, como de la mayor&iacute;a budista. Yo creo que este binomio identitario, religioso y &eacute;tnico, es lo que puede explicar que los rohingyas nunca lleguen a ser reconocidos como una etnia local y aut&oacute;ctona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede explicar la transformaci&oacute;n pol&iacute;tica de Aung San Suu Kyi?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la transformaci&oacute;n de alguien que era una activista, que era una luchadora por los derechos humanos, por la libertad y por la justicia, al ejercicio del poder. De la militancia pasa a formar parte del liderazgo pol&iacute;tico. Ahora esta mujer no est&aacute; dispuesta a perder el poder y es lo que explica que est&eacute; dispuesta a consentir que bajo su mandato el Ej&eacute;rcito siga cometiendo las atrocidades que ya hab&iacute;a cometido en los 70 a&ntilde;os anteriores desde la independencia. Ella sabe que si se opone a la l&iacute;nea pol&iacute;tica del Ej&eacute;rcito, el Ej&eacute;rcito la puede descabalgar. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/anuncia-Myanmar-represion-minoria-rohingya_0_683132512.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La clave est&aacute; sencillamente en que no quiere perder el poder</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>En el libro, se cuenta que ella quer&iacute;a dar la nacionalidad a los rohingyas pero que el Ej&eacute;rcito lo impide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que ella prometi&oacute; a los l&iacute;deres musulmanes en las elecciones de 2015 que son las que le encumbran al poder. Lo que dice en ese momento a los l&iacute;deres musulmanes es que le voten a ella, que en ese momento no va a poder incluir en las listas a musulmanes porque se lo impide el Ej&eacute;rcito y porque tiene miedo de que el Ej&eacute;rcito le acuse entonces de islamizar el pa&iacute;s, pero que m&aacute;s adelante contar&iacute;a con candidatos musulmanes para desempe&ntilde;ar actividades dentro de las altas responsabilidades del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una promesa que se rompe cuando se desata la crisis rohingya y por eso aplaza ese plan que ella hab&iacute;a dicho a los musulmanes. Todo esto explica que las minor&iacute;as musulmanas y tambi&eacute;n la cristiana le apoyaran en las elecciones de 2015 y que, aun as&iacute;, sigan siendo uno de sus soportes, porque tienen miedo de que se produzca una involuci&oacute;n todav&iacute;a mayor y que la mayor&iacute;a budista les niegue derechos que mantienen a duras penas. Estoy hablando ahora de la minor&iacute;a musulmana en general. El tema rohingya es m&aacute;s espec&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Suu Kyi nunca se ha declarado abiertamente sobre este asunto, ha pasado de puntillas. Lo que s&iacute; ha dicho a los l&iacute;deres musulmanes es que le dieran tiempo para calmar el miedo del Ej&eacute;rcito a la islamizaci&oacute;n del pa&iacute;s y que m&aacute;s adelante contar&iacute;a con la minor&iacute;a musulmana en mayor grado de lo que lo ha hecho hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para los rohingyas, &iquest;qu&eacute; diferencia hay entre vivir bajo un r&eacute;gimen militar o el Gobierno de Suu Kyi?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay una gran diferencia. Es peor. La experiencia para ellos ha sido peor con Suu Kyi que con los reg&iacute;menes militares anteriores. La Administraci&oacute;n de Suu Kyi es la que les ha sacado del pa&iacute;s y apenas quedan un 10% en Myanmar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Son los rohingyas una especie de arma con la que se golpean entre unos y otros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son el elemento aglutinador del resto de etnias, de la mayor&iacute;a budista. La crisis rohingya lo que ha hecho es apretar las filas en la comunidad budista. Ha servido para unir al resto del pa&iacute;s que han fijado un enemigo com&uacute;n que son los rohingya. 
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        <strong>&iquest;Hay prohibiciones al estilo rohingya que se apliquen sobre otras minor&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No de manera sistem&aacute;tica, aunque de manera pr&aacute;ctica s&iacute;. Los rohingyas por ley no tienen acceso a la sanidad o a la educaci&oacute;n, que el Estado s&iacute; ofrece a otras minor&iacute;as en teor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo nace el movimiento religioso budista que se identifica con el n&uacute;mero 969? &iquest;Es antag&oacute;nico hablar de budismo radical?</strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_969" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el n&uacute;mero 969?</a>
    </p><p class="article-text">
        Todas las religiones tienen una vertiente radical e integrista. Lo que es sorprendente es que la opini&oacute;n p&uacute;blica mayoritaria piense que el budismo es una religi&oacute;n bondadosa y c&aacute;ndida y, aunque en parte es as&iacute;, hay reductos integristas igual que en el resto de religiones, igual que hay sectores integristas cristianos y musulmanes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha demostrado esta crisis es que existe este sector integrista budista. El budismo que se practica en Myanmar es diferente al que se practica en T&iacute;bet por ejemplo. El clero radical budista es tan radical como el clero m&aacute;s radical musulm&aacute;n o los sectores m&aacute;s integristas de la Iglesia cat&oacute;lica.
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        <strong>&iquest;Qui&eacute;n es Wirathu, el l&iacute;der que se defini&oacute; a s&iacute; mismo como el Bin Laden del budismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Wirathu es un l&iacute;der religioso radical comparable a Al-Bagdadi, l&iacute;der de ISIS en Siria e Irak. Es un iluminado, es un tipo que impone su religi&oacute;n con los medios que haga falta. Es un ejemplo bastante desconocido de este budismo radical que no encaja en la mentalidad de la opini&oacute;n p&uacute;blica, de los que pensaban que el budismo era una revisi&oacute;n de paz y amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel social y pol&iacute;tico tienen la religi&oacute;n y la etnia en el Sudeste Asi&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son dos factores de identidad muy fuertes. El Sudeste Asi&aacute;tico ha sido tradicionalmente budista pero, en los &uacute;ltimos siglos, gracias al proselitismo musulm&aacute;n ha dejado de ser la religi&oacute;n mayoritaria. Ahora mismo, principalmente por Indonesia y Malasia que son mayoritariamente musulmanes, apenas el 30% o 35% de la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n sigue profesando el budismo, el resto son mayoritariamente musulmanes. Esto ha exacerbado el radicalismo en los sectores budistas.
    </p><p class="article-text">
        La etnia y la religi&oacute;n son dos factores de identidad, y cuando se sienten amenazadas ya sabemos c&oacute;mo reaccionan. Es un fen&oacute;meno universal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si el papa hubiera mencionado a los rohingyas en su visita al pa&iacute;s, &iquest;habr&iacute;a habido represi&oacute;n contra las minor&iacute;as cristianas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto precisamente era lo que tem&iacute;an los cristianos birmanos, que le pidieron que no citase por su nombre a los rohingya porque pensaban que esto podr&iacute;a provocar una reacci&oacute;n en su contra por parte del Ej&eacute;rcito y del sector radical budista.<a href="https://www.eldiario.es/internacional/marcha-Myanmar-pronunciar-palabra-rohingya_0_713578805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lo que hubiera podido pasar, no lo podemos saber</a>.
    </p><p class="article-text">
        El ascenso al poder de Suu Kyi se contempl&oacute; en el resto del mundo, en 2015, como la llegada de la democracia a Myanmar, y no es cierto. Fue el inicio de un proceso democr&aacute;tico que ha quedado interrumpido con la crisis rohingya y que ha registrado una deriva hacia un proceso involucionista en el que el Ej&eacute;rcito vuelve a tomar el mando sin ning&uacute;n complejo y vuelve a manejar las riendas del poder efectivo en el pa&iacute;s. La l&iacute;nea pol&iacute;tica del Estado la sigue marcando el Ej&eacute;rcito y Suu Kyi lo &uacute;nico que hace es obedecer la l&iacute;nea oficial que sigue marcando el Ej&eacute;rcito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Armunia Berges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/masegosa-libro-suu-kyi-ejercito-atrocidades_128_2068889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jun 2018 18:27:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Suu Kyi no está dispuesta a perder el poder y por eso consiente que el Ejército cometa atrocidades"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudeste asiático,Myanmar,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las intensas lluvias del monzón ponen en riesgo la vida de miles de refugiados rohingyas en Bangladesh]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/rohingyas-lluvias_1_2106843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a38f822-6329-4865-9d79-4ae7471cb3c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las intensas lluvias del monzón ponen en riesgo la vida de miles de refugiados rohingyas en Bangladesh"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de la temporada de lluvias es una nueva amenaza para las miles de personas que subsisten en condiciones críticas, hacinadas y sin suficiente comida en los campamentos del sur del país</p><p class="subtitle">Las organizaciones humanitarias trabajan a contrarreloj para reforzar los cimientos de los refugios, rehabilitar pozos de agua e instalar sistemas de alcantarillado para reducir el impacto de las inundaciones</p><p class="subtitle">Casi 700.000 rohingyas han huido a Bangladesh desde el estallido de la violencia el pasado agosto en Myanmar</p></div><p class="article-text">
        El papelito azul se desti&ntilde;e entre los dedos fr&aacute;giles de Halima. La lluvia se abate sobre el campo de refugiados rohingyas de Kutupalong; es mediod&iacute;a y la hilera de personas que espera la distribuci&oacute;n de alimentos ya no responde a ning&uacute;n orden. Halima aguanta junto a su madre para poder comer ella y sus hermanos, aunque en la cartilla de racionamiento ya no se distinga si se trata de tres o seis personas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La lluvia hizo desvanecer la mitad de los integrantes de su familia de la burocracia administrativa humanitaria, con la misma facilidad con la que cientos de vidas fueron borradas en masacres al otro lado del r&iacute;o Naf, en Birmania.
    </p><p class="article-text">
        Al menos 9.000 rohingyas murieron en Myanmar entre el 25 de agosto y el 24 de septiembre de 2017, seg&uacute;n M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF). 730 eran menores de cinco a&ntilde;os. Casi&nbsp;700.000 personas de esta etnia musulmana llegaron al sur de Bangladesh buscando refugio. Las mismas que ahora ven sus precarias condiciones agravadas por&nbsp;las intensas lluvias y el viento que ha&nbsp;arrasado algunos de&nbsp;sus refugios.&nbsp;Las mismas que huyeron de&nbsp;la persecuci&oacute;n y la masacre.
    </p><p class="article-text">
        Rozia recuerda. Tiene los ojos color bet&uacute;n, velo violeta y con la mirada busca explicaci&oacute;n a lo que sucedi&oacute;, se limpia las l&aacute;grimas con la mano derecha y las mira como si fueran ajenas. &ldquo;Hab&iacute;a preparado verduras, <em>naan</em>&nbsp;[pan], y estaba toda la familia preparada para desayunar. Fue a principios de agosto, el sol ya secaba el arroz cortado el d&iacute;a anterior en Kalaywa&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        La refugiada piensa en esa ma&ntilde;ana, en las nubes monz&oacute;nicas que asomaban amenazantes en el horizonte. &ldquo;Era temprano para escuchar truenos, por sus sonidos parec&iacute;a estar llegando tormenta&nbsp;&ndash;dice&ndash;, pero los estruendos empezaron a ser r&iacute;tmicos&rdquo;. La cadencia no respond&iacute;a a la naturaleza. A lo lejos, aparecieron aviones, luego helic&oacute;pteros. Primero, dice, fueron bombas, despu&eacute;s morteros, tiros, cuchillos; luego fuego, gritos y llanto desgarrador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La lluvia no paraba, caminamos quince d&iacute;as en el barro&rdquo;. Atravesaron pueblos arrasados camino a los confines de Birmania, para cruzar el r&iacute;o Naf, la &uacute;ltima frontera con Bangladesh. &ldquo;Hui con la ropa que ten&iacute;a&rdquo;, dice Rozia y acomoda el cuerpito de Zubair entre sus piernas. Su hijo de dos meses solo pesa gramos.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no se han iniciado las repatriaciones acordadas el pasado enero por las autoridades birmanas y banglades&iacute;es y muy cuestionadas por las ONG y Naciones Unidas. Aseguran&nbsp;que a&uacute;n no se dan las condiciones para el regreso seguro de los refugiados rohingya a Myanmar, que no los considera sus ciudadanos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La comunidad rohingya se asent&oacute; en Birmania durante la colonia brit&aacute;nica.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/persecucion-musulmanes-Myanma-rohingya_0_683831912.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La dictadura militar&nbsp;instaurada en 1962 les deneg&oacute; la nacionalidad</a> y los convirti&oacute; en ap&aacute;tridas, sin derechos civiles ni pol&iacute;ticos: no tienen derecho a la libre circulaci&oacute;n, a escolarizarse ni a recibir asistencia sanitaria; no tienen derecho a trabajar, ni a casarse, ni a poseer tierras.
    </p><p class="article-text">
        Los rohingyas, ap&aacute;tridas entre los ap&aacute;tridas, se instalaron en campos como Kutupalong, Jatmoli o Teknaf de Bangladesh: asentamientos precarios que nacieron en la d&eacute;cada de los noventa. Los tres campos ahora conforman uno. Donde antes hab&iacute;a miles de personas, hoy se cuentan cientos de miles.
    </p><p class="article-text">
        Un oc&eacute;ano de chozas de lona y ca&ntilde;as de bamb&uacute; disputan metros de tierra roja. No hay carreteras. Peque&ntilde;os senderos funcionan como los &uacute;nicos vasos comunicantes: pasillos cenagosos donde mujeres llevan ni&ntilde;os a cuestas y los hombres trepan cargando sacos de arroz.
    </p><p class="article-text">
        En la cama n&uacute;mero&nbsp;cuatro del hospital de MSF de Goyalmara, Rozia&nbsp;cuenta las horas para que su peque&ntilde;o se recupere. Desea volver a la choza que est&aacute; al otro lado de la colina. All&iacute; la espera su marido y sus cinco hijos.
    </p><p class="article-text">
        Rozia acaricia a Zubair y mira por la ventana. Piensa en los que se quedaron en el campo y los est&aacute;n esperando. Hace nueve meses llegaron a Jatmoli y las esperanzas de alg&uacute;n tipo de futuro comienzan a diluirse.
    </p><p class="article-text">
        Escasean los puntos de acceso al agua que, de por s&iacute;, no es potable. Las charcas, legado de lluvias caprichosas, son las fuentes donde ba&ntilde;an a los hijos e hijas. Las pocas letrinas aumentan la insalubridad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Suelos de tierra, techos de pl&aacute;sticos, paredes de bamb&uacute;, refugios atravesados por el desag&uuml;e de las escasas letrinas, sin agua, sin luz y rodeados de charcos de agua estancadas.&nbsp;En Myanmar, las mujeres rohingyas par&iacute;an en sus hogares de pie y, si sal&iacute;a todo bien, la familia crec&iacute;a. Hoy los partos&nbsp;tienen lugar en estos refugios y las condiciones higi&eacute;nicas amenazan la vida de los reci&eacute;n nacidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salem Ullah, de tres meses, recibe asistencia respiratoria en el hospital de MSF. Su madre Ansar imita el gesto mientras cubre su boca con&nbsp;su velo. &ldquo;Las sepsis neonatales son estados de infecci&oacute;n generalizada y es uno de los diagn&oacute;sticos m&aacute;s extendidos desde que abrimos este hospital&rdquo;, apunta Alejandro Vargas Piek, pediatra de la organizaci&oacute;n humanitaria. &ldquo;Llegan con cuadros de fiebre extrema, han perdido el apetito y tienen muy bajo peso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Salem le esperan dos semanas de antibi&oacute;ticos por vena y sesiones de respirador para limpiar sus pulmones y mantener encendida su esperanza de vida.
    </p><p class="article-text">
        La temporada de lluvia se presenta puntual a su cita anual del ritual monz&oacute;nico, inundando los asentamientos de Kutupalong, Jatmoli y Balukahli, que desbordan en todo sentido. Los deslizamientos de tierra se llevan chozas y vidas. La ONU y las ONG que trabajan en la zona llevan meses alertando del riesgo de&nbsp;la situaci&oacute;n de los refugiados ante la llegada del monz&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Reasentamiento cr&iacute;tico por las fuertes lluvias</h3><p class="article-text">
        Lila Begum se asoma por &uacute;ltima vez en la puerta de su refugio. Se siente afiebrada y con la ayuda de Faisal, un voluntario de Acnur, empieza a empacar los pocos enseres: una esterilla, un balde, dos mantas humedecidas, una olla magullada, dos cucharas y una cajita de especias que atesora con devoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sus dos hijas apoyan la decisi&oacute;n de abandonar la choza, situada al borde del precipicio. Ser&aacute;n recolocadas en otro refugio, dentro del mismo campo pero a unos cuantos kil&oacute;metros de all&iacute;. Abdu, de catorce a&ntilde;os, se niega. Llora, grita y cuestiona tartamudeando a su madre. No quiere dejar esa zona del campo donde permanecer&aacute; parte de su familia, y sus afectos: otros adolescentes que vieron, sufrieron y sobrevivieron a lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        El acceso agua limpia ser&aacute; otro desaf&iacute;o para los pr&oacute;ximos meses. El riesgo de propagaci&oacute;n de enfermedades por el contacto o consumo de agua en mal estado es excesivamente alto. Organizaciones humanitarias como Oxfam trabajan con escaso margen de tiempo para reforzar los cimientos de los refugios; construir y rehabilitar pozos de agua, e instalar sistemas de alcantarillado para reducir el impacto de las inundaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tormentas ser&aacute;n una nueva amenaza para las miles de personas vulnerables que subsisten en condiciones cr&iacute;ticas, hacinadas y sin suficiente comida. En Bangladesh, m&aacute;s de un mill&oacute;n requieren ayuda humanitaria con urgencia. Familias como la de Halima intentan hacer acopio de alimentos, porque las lluvias tornan intransitables los caminos para la asistencia.
    </p><p class="article-text">
        Halima a&uacute;n mantiene su lugar en la hilera pese a la lluvia. Con sus dedos fr&aacute;giles &ndash;la mirada inabordable, la ropa empapada&ndash; sostiene el papel para recibir el saco de arroz que asegure el alimento de su familia por esta semana. Es solo una ni&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Tosco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/rohingyas-lluvias_1_2106843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 May 2018 19:34:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las intensas lluvias del monzón ponen en riesgo la vida de miles de refugiados rohingyas en Bangladesh]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Inmigración,Birmania,Bangladesh,Rohingya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Limpieza étnica de manual en Myanmar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/limpieza-etnica-manual-myanmar_1_2102154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cb12688-3536-4dc8-9c21-6a283aebbab7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Limpieza étnica de manual en Myanmar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alberto Masegosa cuenta la historia de la persecución sufrida por la minoría rojinya en Myanmar en el libro 'Rojinya. El drama de los innombrables y la leyenda de Aung San Suu Kyi', publicado por Ediciones La Catarata</p></div><p class="article-text">
        El agujero negro que ha encontrado sitio junto al jard&iacute;n del Ed&eacute;n es el residuo de un tenebroso big bang. Un big bang que estall&oacute; tras el ataque sincronizado del ARSA el 25 de agosto de 2017, que expandi&oacute; la pol&iacute;tica de la tierra quemada y el delito impune. Las autoridades birmanas expulsaron de Arakan a las organizaciones humanitarias y cerraron a cal y canto la regi&oacute;n a la prensa nacional y extranjera. Fotograf&iacute;as tomadas por sat&eacute;lite no tardaron en mostrar que en el norte de Arakan hab&iacute;an aparecido inquietantes manchas de sombra, seccionadas del resto del territorio con la precisi&oacute;n quir&uacute;rgica con que se extirpa un cuerpo extra&ntilde;o. El ganado pac&iacute;a, los cultivos esperaban la cosecha, los aldeanos prosegu&iacute;an con normalidad la vida en los poblados rak&eacute;in. No se acertaba a distinguir nada en las manchas de sombra, ni ganado, ni cultivos, ni casas, ni gente. Los poblados rohiny&aacute; hab&iacute;an sido arrasados por un v&oacute;rtice de exterminio que hab&iacute;a acabado con todo g&eacute;nero de vida humana, animal y vegetal.
    </p><p class="article-text">
        Tras el ataque, las autoridades birmanas informaron de que trece uniformados hab&iacute;an muerto. Y de que en la operaci&oacute;n de respuesta los militares hab&iacute;an causado la baja de m&aacute;s de 400 atacantes, todos terroristas. El Ej&eacute;rcito abri&oacute; una investigaci&oacute;n que concluir&iacute;a que los soldados &ldquo;no han disparado un solo tiro contra civiles&rdquo;, que esa era&nbsp;la orden que hab&iacute;a recibido la tropa, y que la tropa la hab&iacute;a cumplido sin excepci&oacute;n alguna.
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        En una visita a Arakan, el general Hlaing felicit&oacute; a los soldados por &ldquo;preservar la paz y la seguridad&rdquo;. Recurri&oacute; a un refr&aacute;n birmano que dice que &ldquo;una raza no puede ser borrada de la faz de la tierra si no es por otra raza&rdquo;. El general Hlaing no precis&oacute; a qu&eacute; razas se refer&iacute;a. La Se&ntilde;ora tambi&eacute;n visit&oacute; la franja costera. Fue salom&oacute;nica. &ldquo;Hay alegaciones y contraalegaciones&rdquo;, coment&oacute; Suu Kyi. Las contraalegaciones del Gobierno de Naipyid&oacute; inclu&iacute;an que los rohiny&aacute; se hab&iacute;an inmolado y quemado sus poblados en un siniestro ritual para presentarse como v&iacute;ctimas propiciatorias de verdugos inexistentes.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad internacional no dio cr&eacute;dito. Ni a la investigaci&oacute;n del Tatmadaw, ni a palabras del general Hlaing, ni a los comentarios de la Se&ntilde;ora, ni a las contraalegaciones del Gobierno de Naipyid&oacute;. Los testigos hablaban de miles de muertos entre los rohiny&aacute;, desarmados o armados con aperos y utillaje de labranza. M&eacute;dicos sin Fronteras calcul&oacute; su n&uacute;mero en m&aacute;s de 6.700. Muertos por disparos, machetes, quemados vivos tras prenderse fuego a viviendas en las que se hab&iacute;an escondido discapacitados, viejos, ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n los testigos hablaban de m&aacute;s de 300 aldeas incendiadas y convertidas en manchas de sombra, y de violaciones m&uacute;ltiples de mujeres por los militares.
    </p><p class="article-text">
        Dos semanas despu&eacute;s del big bang, el Alto Comisionado la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra&rsquo;ad Al Hussein, hab&iacute;a desgranado en Ginebra ante el consejo del organismo una &ldquo;operaci&oacute;n brutal, generalizada y sistem&aacute;tica&rdquo; de las fuerzas de seguridad birmanas y las milicias rak&eacute;in, que &ldquo;posiblemente&rdquo; merec&iacute;an la consideraci&oacute;n de criminales de guerra. Apunt&oacute; indicios de genocidio. Dijo que lo incuestionable era que se hab&iacute;a cometido una &ldquo;limpieza &eacute;tnica de manual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zeid Ra&rsquo;ad al Hussein denunci&oacute; que, tras incendiar los poblados rohiny&aacute;, el Ej&eacute;rcito birmano hab&iacute;a sembrado de minas la frontera con Banglad&eacute;s. Pero que la colocaci&oacute;n de los artefactos explosivos no hab&iacute;a frenado un &eacute;xodo imparable al pa&iacute;s lim&iacute;trofe, entre otros motivos porque los habitantes de los poblados arrasados no se planteaban el retorno. No les quedaba nada que rescatar de sus aldeas en Birmania. Al diplom&aacute;tico y funcionario jordano le sobraban argumentos. Podr&iacute;a haber a&ntilde;adido que la limpieza &eacute;tnica hab&iacute;a comenzado hac&iacute;a d&eacute;cadas, aunque en su inicio no hubiera sido de manual.
    </p><p class="article-text">
        En Kutupalong y su galaxia de campos hay refugiados que han llegado en 1978, en 1991, en 2011, en 2012, en 2015, en 2017. Cerca de 700.000 rohiny&aacute; huyeron de Arakan tras el &uacute;ltimo ataque del ARSA. Pero el distrito acoge a m&aacute;s de 200.000 inquilinos m&aacute;s, y se empez&oacute; a poblar mucho antes. Con mareas de desplazados que avanzaban en Kutupalong conforme lo hac&iacute;an en Arakan, las operaciones de acoso y las implacables campa&ntilde;as militares de los reg&iacute;menes de los generales Ne Win, Saw Maung, Than Shwe y Thein Sein. Khurshida Begum lleg&oacute; en 1991, con 16 a&ntilde;os. Lo hizo con sus hermanos y sus padres, con los que hasta entonces viv&iacute;a en la aldea de Mingkhasi. Su chamizo en Kutupalong es de barro y ca&ntilde;a, ya no es una chabola reci&eacute;n perge&ntilde;ada, Kurshida pertenece al grupo de 34.000 refugiados que llegaron a principios de la d&eacute;cada de los noventa del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Dice que ella y su familia huyeron porque la cacer&iacute;a que sufr&iacute;an en Birmania era insoportable. Su madre le te&ntilde;&iacute;a de noche la cara con un aceite oscuro, para que no resultara atractiva a los soldados. Por la noche, su madre obligaba a Kurshida a mantenerse despierta, para no ser violada por los soldados, que entraban por la noche en las casas en busca de adolescentes.
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        En Kutupalong, Kurshida conoci&oacute; a otro joven rohiny&aacute;, Narul Alam. Se casaron y tuvieron seis hijos. Narul no ganaba suficiente para mantener a todos. En 2012 Narul huy&oacute; de nuevo, en un barco de inmigrantes que se dirigieron sin papeles a Malasia. Narul tuvo suerte y lleg&oacute; a Malasia, otros barcos naufragaron y se fueron a pique con sus ocupantes sin papeles. En Malasia el marido de Kurshida encontr&oacute; trabajo y, desde entonces, manda todos los meses dinero para Kurshida y sus hijos, que no le han podido seguir porque no ven futuro fuera del agujero negro. Kurshida se ha hecho a la idea de continuar en Kutupalong hasta el fin de sus d&iacute;as. A los 41 a&ntilde;os no vislumbra otra opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los militares banglades&iacute;es han desplegado un rosario de puestos de control alrededor del campo de refugiados. El acento de Kurshida la delatar&iacute;a en los puestos de control. Ser&iacute;a devuelta al campo. Y Kurshida no puede volver a Arakan. No tiene papeles que la identifiquen como ciudadana de su pa&iacute;s de nacimiento, su &uacute;nica documentaci&oacute;n es la que le ha expedido la ONU, que la acredita como refugiada.
    </p><p class="article-text">
        Kurshida se siente rohiny&aacute;. Desde el punto de vista religioso dice que se siente cerca de los banglades&iacute;es. Y como nacida en Arakan no renuncia a su derecho de ser reconocida como birmana, aunque no sepa cu&aacute;ndo sus antepasados emigraron a la franja costera que el r&eacute;gimen de los generales rebautiz&oacute; con el nombre de Rak&eacute;in. &ldquo;Mis padres nunca me hablaron de eso&rdquo;, dice. Para ella, sus antepasados hab&iacute;an estado all&iacute; siempre.
    </p><p class="article-text">
        Quienes han estado siempre a este lado de la frontera son sus seis hijos, nacidos en Kutupalong, y que componen la segunda generaci&oacute;n de la familia que padece el exilio, sin ciudadan&iacute;a ni nacionalidad. El mayor se llama Shafike y tiene 21 a&ntilde;os. Ha estudiado en Banglad&eacute;s, lo que le permite salir del campo para trabajar en un proyecto de desarrollo de una agencia de auxilio. Pero sigue viviendo en el campo, con su madre y sus hermanos, y sabe que solo podr&aacute; casarse con una rohiny&aacute;, no con una banglades&iacute;, pues la legislaci&oacute;n local impide que adquiera derechos en el pa&iacute;s de acogida a trav&eacute;s de matrimonio. Sabe tambi&eacute;n que tiene que tener cuidado en el trato con los locales, los rohiny&aacute; ya no son bien recibidos en Banglad&eacute;s, donde han adquirido fama de privilegiados por las organizaciones de ayuda en un pa&iacute;s paup&eacute;rrimo, sobrepoblado y sobreexplotado.
    </p><p class="article-text">
        Shafike nunca ha estado en Arakan, aunque se siente tan rohiny&aacute; como su madre. O m&aacute;s. Asegura que si hubiera estado en la franja costera se habr&iacute;a unido al ARSA sin pens&aacute;rselo dos veces.
    </p><p class="article-text">
        Sherushu Alam tiene 17 a&ntilde;os, es de la generaci&oacute;n de Shafike y estaba en la franja costera cuando se produjo el big bang, aunque mantiene que no militaba en ning&uacute;n grupo armado. Relata que estaba fuera de su casa cuando los militares se presentaron en su poblado de Buthidaung. Al verlos venir, Sherushu corri&oacute; hacia su casa para esconderse. Pero antes de llegar a su casa los soldados le dispararon en un pie para impedir que siguiera corriendo. Cay&oacute; al suelo. Familiares y amigos le recogieron y se turnaron para cargarle al hombro. Le trajeron hasta Kutupalong, donde los m&eacute;dicos le sometieron a examen, y a las pocas horas le amputaron la extremidad. La gangrena hab&iacute;a avanzado sin remisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos le dijeron que si hubiera llegado unos d&iacute;as antes le habr&iacute;an podido salvar el pie. Shereshu dice que, en su huida, el grupo que le cargaba al hombro fue detenido varias veces por los soldados birmanos, que esa fue la raz&oacute;n de que cuando lleg&oacute; a Banglad&eacute;s fuera demasiado tarde. Shereshu tampoco ve futuro. &ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo voy a salir adelante en estas condiciones&rdquo; musita, mirando al mu&ntilde;&oacute;n, que cubre con un trapo.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Shafika Noor es la de muchas en el agujero negro, su marido Mohd fue asesinado por los militares del Tatmadaw. Shafika recuerda que estaba en su vivienda con Mohd cuando oyeron disparos y gritos en su aldea, junto al mercado de Tanng. Salieron y vieron que los soldados empezaban a quemar casas y a disparar a lo que se mov&iacute;a. Sin margen de reacci&oacute;n, su marido fue alcanzado por disparos de armas autom&aacute;ticas. &ldquo;Le acribillaron delante de m&iacute;&rdquo; asegura. A Shafika le preocupa que no pudiera enterrar a Mohd. &ldquo;Todav&iacute;a no s&eacute; qu&eacute; hicieron los soldados con el cad&aacute;ver de mi marido. El &uacute;ltimo recuerdo que conservo de &eacute;l es que estaba agonizando. Los soldados nos apartaron a los vecinos, no nos dejaron atender a los heridos ni recoger a los muertos para enterrarlos y que tuvieran un funeral&rdquo;, dice. Shafika es madre de tres hijos. Los dos primeros tienen siete a&ntilde;os y cinco a&ntilde;os; el tercero, tres meses, naci&oacute; en Kutupalong. Cuando Mohd fue acribillado, Shafika estaba embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Noor Ayesha tambi&eacute;n es viuda. Y por el mismo motivo que Shafika. Tiene 28 a&ntilde;os y tres hijos, de cinco y tres a&ntilde;os, y, el &uacute;ltimo, de ocho meses, acababa de nacer cuando estall&oacute; el big bang. Explica que en su aldea de Maungdaw los radicales rak&eacute;in ayudaron a los soldados en la labor de exterminio, y que antes de hacerlo hab&iacute;an pedido dinero a los habitantes del poblado. Sostiene que tambi&eacute;n antes los militares hab&iacute;an ido de noche a las casas en busca de chicas. Y que tras violarlas les disparaban en el sexo. Noor asegura que un d&iacute;a su marido se rebel&oacute; y se enfrent&oacute; a los soldados y a los radicales rak&eacute;in. Y que los soldados le dispararon en la garganta. Ella le reanim&oacute; y emprendi&oacute; con &eacute;l el camino hacia la frontera. Su marido muri&oacute; en el camino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 May 2018 16:42:39 +0000]]></pubDate>
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