eldiario.es

9
Menú

DESALAMBRE

FOTOS | La vida en pausa de los refugiados rohingyas

Se cumplen seis meses del estallido de la campaña militar en el estado birmano de Rakhine que ha expulsado a más de 680.000 personas de esta etnia musulmana a la vecina Bangladesh

Los refugiados se establecen en campos superpoblados cuyas precarias condiciones han provocado la aparición de miles de casos de enfermedades como el sarampión y la difteria

Myanmar y Bangladesh han pactado repatriar a miles de rohingyas, pero la población sigue huyendo y narrando la violencia en Rakhine: arrestos, desapariciones, saqueos, incendios premeditados de sus casas y agresiones sexuales

- PUBLICIDAD -
Una refugiada rohingya en el campamento improvisado de Jamptoli, donde viven más de 50.000 personas.

Una refugiada rohingya en el campamento improvisado de Jamptoli, donde viven más de 50.000 personas. Foto: Anna Surinyach.

El último éxodo de los rohingyas comenzó el 25 de agosto de 2017, tras un ataque de un grupo insurgente de esta etnia musulmana contra instalaciones policiales y militares en el estado occidental birmano de Rakhine, una acción que fue respondida por el Ejército con una ofensiva militar que la ONU ha calificado de "limpieza étnica de manual"Desde aquel día, más de 688.000 refugiados rohingya han llegado al distrito de Cox's Bazar en el sureste de Bangladesh huyendo de la violencia. 

Un niño cargando bambú en el asentamiento improvisado de Jamtoli.

Un niño cargando bambú en el asentamiento improvisado de Jamtoli. Foto: Anna Surinyach

Los refugiados rohingyas se han asentado en campos existentes en Bangladesh, así como en asentamientos provisionales y nuevos campamentos establecidos por las autoridades. Se han unido a otros miles que hicieron el mismo viaje en crisis anteriores: entre 300.000 y 500.000 rohingyas vivían ya en el país. 

Refugiados en el asentamiento improvisado de Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Refugiados en el asentamiento improvisado de Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Seis meses después del estallido de la ola de violencia, cientos de rohingyas siguen cruzando la frontera de Myanmar a Bangladesh. Los recién llegados procedentes del estado de Rakhine siguen narrando de restricciones de movimientos, redadas militares, arrestos arbitrarios, desapariciones forzadas, violencia sexual, confiscaciones de tierras, saqueos, incendios premeditados de sus viviendas y violencia y hostigamiento constantes. MSF calcula que al menos 6.700 rohingyas han muerto asesinados en Myanmar desde el 25 de agosto.

Dos niños rohingyas en el asentamiento improvisado de Hakimpara, donde viven más de 32.000 personas. Foto: Anna Surinyach.

Dos niños rohingyas en el asentamiento improvisado de Hakimpara, donde viven más de 32.000 personas. Foto: Anna Surinyach.

Los desastres naturales tales como inundaciones, ciclones, huracanes, marejadas ciclónicas y mareas son frecuentes en el cinturón costero de Bangladesh donde se ubica el distrito de Cox’s Bazar. La inminente temporada de monzones y de lluvias intensas sitúa a miles de refugiados en riesgo ante la posibilidad de inundaciones y deslizamientos de tierra.

Este punto de distribución está situado junto a la clínica de MSF, al lado del área de expansión del asentamiento provisional de Nayapara. La gente viene aquí para recibir ropa y otros artículos esenciales como sal, aceite, arroz y azúcar. Foto: Anna Surinyach.

Este punto de distribución está situado junto a la clínica de MSF, al lado del área de expansión del asentamiento provisional de Nayapara. La gente viene aquí para recibir ropa y otros artículos esenciales como sal, aceite, arroz y azúcar. Foto: Anna Surinyach.

Según Unicef, más de la mitad de los menores rohingya que han huido de Myanmar sufren desnutrición aguda, anemia y otras enfermedades.

Vista del asentamiento improvisado de Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Vista del asentamiento improvisado de Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Bangladesh y Myanmar firmaron un acuerdo en noviembre para que se iniciaran los trámites de repatriación de miles de rohingyas a tierras birmanas. Ambos gobiernos coinciden en que "el proceso" iba a empezar "muy pronto". Varias ONG consideran que el retorno de los rohingyas es, por el momento, imposible. También lo dice el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, quien ha confirmado que el movimiento de población continua y que en los primeros 15 días de febrero habían llegado a Bangladesh otros 1.500 refugiados.

Humaira (al fondo) con sus hijos en el centro de atención primaria de salud de MSF en Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Humaira (al fondo) con sus hijos en el centro de atención primaria de salud de MSF en Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Humaira y sus hijos fueron encontrados en estado de shock por los equipos de MSF en su tienda de campaña en Jamtoli, un asentamiento improvisado. Cuando estalló la violencia en su ciudad natal, en el estado de Rakhine, Myanmar, Humaira perdió a su esposo y se vio obligada a huir a pesar de su embarazo avanzado. Era octubre de 2017. Caminó durante días por el bosque con su hijo de siete años, Mohamed Faisal. Luego, mientras estaba a bordo de un barco que se dirigía hacia Bangladesh, se puso de parto. Nació Ruzina, una niña. Humaira no ha podido amamantarla durante estos últimos meses, y el niño está desnutrido.

Pacientes esperando durante una consulta médica en el centro de atención primaria de MSF en Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

Pacientes esperando durante una consulta médica en el centro de atención primaria de MSF en Jamtoli. Foto: Anna Surinyach.

A esta minoría, considerada apátrida, se les ha negado la ciudadanía y otros derechos en Myanmar durante décadas. Su acceso a la salud era casi nula. La densidad de los campos, el acceso limitado a la asistencia sanitaria y la vacunación de rutina en Myanmar, y las malas condiciones de vida en los asentamientos sitúan a los rohingyas en riesgo de padecer una emergencia de salud pública. 

Kausara, una niña de 13 años, está siendo atendida en el centro de tratamiento de difteria de MSF en Moynarghona. Vive en un asentamiento improvisado de Hakimpara. "Tenía dolor en el cuerpo, fiebre, dolor de garganta... No podía comer nada. Después de tomar los medicamentos, ahora me siento mucho mejor". Foto: Anna Surinyach.

Kausara, una niña de 13 años, está siendo atendida en el centro de tratamiento de difteria de MSF en Moynarghona. Vive en un asentamiento improvisado de Hakimpara. "Tenía dolor en el cuerpo, fiebre, dolor de garganta... No podía comer nada. Después de tomar los medicamentos, ahora me siento mucho mejor". Foto: Anna Surinyach.

Los campos siguen estando superpoblados con el riesgo que conlleva de aparición de enfermedades, como ya ha sucedido con el brote de sarampión y de difteria, una enfermedad prácticamente erradicada en el mundo. Las principales patologías están relacionadas directamente con la precariedad de los asentamientos y las deficientes condiciones de agua y saneamiento. 

Boshir Ullah, un refugiado rohingya de 25 años, acaba de llegar de Myanmar junto con su esposa, su madre y sus tres hijos. En la foto, Ferungada, su hijo menor, está siendo inmunizado por un equipo de MSF en el punto de entrada de Sabrang. Foto: Anna Surinyach/MSF
Boshir Ullah, un refugiado rohingya de 25 años, acaba de llegar de Myanmar junto con su esposa, su madre y sus tres hijos. En la foto, Ferungada, su hijo menor, está siendo inmunizado por un equipo de MSF en el punto de entrada de Sabrang. Foto: Anna Surinyach/MSF
Vista del río Naf, que separa Myanmar y Bangladesh. Decenas de miles de refugiados rohingya han cruzado el río desde el estallido de la violencia a finales de agosto de 2017, pero muchos otros han hecho el viaje en las últimas décadas durante períodos de conflicto y persecución. Foto: Anna Surinyach.

Vista del río Naf, que separa Myanmar y Bangladesh. Decenas de miles de refugiados rohingya han cruzado el río en los últimos seis meses, pero muchos otros han hecho el viaje en las últimas décadas durante períodos de conflicto y persecución. Foto: Anna Surinyach.

Según Acnur, al menos 200 refugiados rohingya se han ahogado en naufragios y accidentes en embarcaciones desde el inicio de la crisis el 25 de agosto. 

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha