<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cuidados familiares]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/cuidados-familiares/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cuidados familiares]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1019402/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva financiación para la dependencia permitirá crear 846 nuevos empleos y sumar más de 2.000 beneficiarios en La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/nueva-financiacion-dependencia-permitira-crear-846-nuevos-empleos-sumar-2-000-beneficiarios-rioja_1_13387248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcd8b639-64b1-41bb-a569-8fa6878a53a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva financiación para la dependencia permitirá crear 846 nuevos empleos y sumar más de 2.000 beneficiarios en La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La región recibirá 25 millones de euros más del Gobierno de España, lo que podría incorporar 2.116 nuevas personas beneficiarias, eliminando la lista de espera</p><p class="subtitle">Critican la “hipocresía” del PP riojano al hablar de dependencia y piden al Gobierno mejor atención y condiciones laborales
</p></div><p class="article-text">
        La nueva financiaci&oacute;n para la dependencia permitir&aacute; crear en La Rioja 846 nuevos empleos y podr&iacute;a incorporar 2.116 nuevas personas beneficiarias, eliminando la lista de espera. En concreto, seg&uacute;n los datos facilitados por la Delegaci&oacute;n del Gobierno en la comunidad, la regi&oacute;n recibir&aacute; 25 millones de euros m&aacute;s del Gobierno de Espa&ntilde;a para financiar el nivel m&iacute;nimo de la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Este martes se ha aprobado en el Congreso de los Diputados el texto impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales para reformar las leyes de dependencia y discapacidad que, entre otras mejoras (m&aacute;s servicios, m&aacute;s prestaciones y menos burocracia), blinda la financiaci&oacute;n del sistema de la dependencia, fijando en la normativa que la AGE (Administraci&oacute;n General del Estado) tenga que aportar el 50% de la inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tambi&eacute;n este martes, se convalid&oacute; en la C&aacute;mara Baja el real decreto-ley que aprob&oacute; el Gobierno a finales de junio para ampliar la aportaci&oacute;n que la AGE hace a las CCAA para financiar el nivel m&iacute;nimo de la dependencia. Esto es, las cuant&iacute;as que se transfieren cada mes a los gobiernos auton&oacute;micos por el n&uacute;mero de personas que tienen una prestaci&oacute;n reconocida por dependencia y en funci&oacute;n del grado que tengan.
    </p><p class="article-text">
        Cuant&iacute;as que han comenzado a transferirse este mes de julio y que, de media, han subido un 82%. El incremento beneficia especialmente a los grados que corresponden a las situaciones de dependencia m&aacute;s severa, grado II y III, que suben un 100% y un 128%, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Consejo de Ministros aprob&oacute; tambi&eacute;n este martes la aportaci&oacute;n econ&oacute;mica que Derechos Sociales repartir&aacute; este a&ntilde;o entre las CCAA por el nivel acordado, que es la otra v&iacute;a de financiaci&oacute;n que tiene el sistema de la dependencia por parte de la AGE, y que tambi&eacute;n ser&aacute; incrementado, en 120 millones en 2026, y otros 120 millones m&aacute;s para 2027.
    </p><p class="article-text">
        En total, sumando los incrementos en la financiaci&oacute;n del nivel m&iacute;nimo con los del nivel acordado, el Gobierno va a alcanzar la mayor inversi&oacute;n de la historia en dependencia: entre 2026 y 2027 transferir&aacute; 6.200 millones de euros m&aacute;s a las CCAA para que puedan seguir reduciendo las listas de espera (Derechos Sociales estima que puedan reducirse en 71.000 personas para 2027).
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, servir&aacute; para atender a m&aacute;s gente (se calcula que en 2027 habr&aacute; 417.000 nuevas personas beneficiarias), al mismo tiempo que pondr&aacute;n mejorar las condiciones laborales de las cuidadoras y ofrecer m&aacute;s servicios y de m&aacute;s calidad a los usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, este incremento hist&oacute;rico tendr&aacute; un importante impacto tambi&eacute;n a nivel laboral, ya que permitir&aacute; a los gobiernos auton&oacute;micos poder contratar a m&aacute;s personal para sus sistemas de cuidados. Seg&uacute;n estimaciones de Derechos Sociales, esta aportaci&oacute;n econ&oacute;mica ampliada del Gobierno va a suponer la creaci&oacute;n de entre 107.735 y 115.050 empleos dentro del sector de la dependencia en toda Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las trabajadoras del sector (la mayor&iacute;a son mujeres), adem&aacute;s de los puestos laborales de nueva creaci&oacute;n, desde el Ministerio de Derechos Sociales se ha trasladado que un objetivo prioritario debe ser que esta ampliaci&oacute;n en la financiaci&oacute;n que recibir&aacute;n las CCAA en materia de dependencia se traduzca en una mejora de las condiciones laborales de estas trabajadoras y en mejores salarios, mejor formaci&oacute;n y m&aacute;s estabilidad para ellas.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, y aunque este Ministerio no tiene la potestad de negociar los convenios colectivos de las trabajadoras del sector, Derechos Sociales ha querido impulsar la mejora de sus condiciones laborales iniciando una mesa de di&aacute;logo con sindicatos y patronal para que ambas partes dispongan de toda la informaci&oacute;n sobre esta nueva financiaci&oacute;n y tratar de que los agentes sociales puedan llevar a cabo una mejora inmediata de sus condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Concretado en nuestra regi&oacute;n, La Rioja recibir&aacute; 25 millones de euros m&aacute;s del Gobierno para financiar el nivel m&iacute;nimo de la dependencia (8,2 millones de euros adicionales en 2026 y 16,5 millones de euros adicionales en 2027). El sistema podr&iacute;a incorporar 2.116 nuevas personas beneficiarias, eliminar la lista de espera, y crear 846 empleos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/nueva-financiacion-dependencia-permitira-crear-846-nuevos-empleos-sumar-2-000-beneficiarios-rioja_1_13387248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 08:45:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bcd8b639-64b1-41bb-a569-8fa6878a53a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="334419" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bcd8b639-64b1-41bb-a569-8fa6878a53a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="334419" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La nueva financiación para la dependencia permitirá crear 846 nuevos empleos y sumar más de 2.000 beneficiarios en La Rioja]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bcd8b639-64b1-41bb-a569-8fa6878a53a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Cuidados familiares,Gobierno de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[UGT Castilla-La Mancha crea un servicio de asesoramiento para resolver dudas sobre conciliación y corresponsabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ugt-castilla-mancha-crea-servicio-asesoramiento-resolver-dudas-conciliacion-corresponsabilidad_1_13345299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd146cab-68b9-4dda-b7b7-205aad693e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="UGT Castilla-La Mancha crea un servicio de asesoramiento para resolver dudas sobre conciliación y corresponsabilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato señala que la mayoría de excedencias por cuidados siguen siendo solicitadas por mujeres y reclama un cambio cultural hacia la corresponsabilidad</p><p class="subtitle">Nace la nueva Red de Municipios por la Igualdad y la Diversidad: así funcionará</p></div><p class="article-text">
        La conciliaci&oacute;n sigue teniendo rostro femenino en Castilla-La Mancha. El 88% de las excedencias por cuidado de menores y el 75% de las destinadas al cuidado de familiares las solicitan mujeres, seg&uacute;n los datos aportados por UGT, que ha puesto en marcha un nuevo servicio de asesoramiento para ayudar a trabajadores y familias a conocer sus derechos, avanzar hacia un reparto m&aacute;s equilibrado de los cuidados y favorecer la conciliaci&oacute;n de la vida personal y laboral.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto '+Corresponsables, +Iguales' promovido por el sindicato para desarrollar acciones de formaci&oacute;n, sensibilizaci&oacute;n e informaci&oacute;n sobre conciliaci&oacute;n y para fomentar especialmente la implicaci&oacute;n de hombres y j&oacute;venes en los cuidados corresponsables, favoreciendo el reparto equilibrado de las responsabilidades de cuidado y contribuyendo a la transformaci&oacute;n de los usos del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas personas que quieran acceder a este buz&oacute;n de consultas lo pueden hacer a trav&eacute;s de <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSemwPxxNj7T_Xw12vMJk41X4jCpsI-n6InTgxDg_rj2j6Y2Yg/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este formulario</a> o bien mediante el correo electr&oacute;nico consultascorresponsables@clmancha.ugt.org. En &eacute;l podr&aacute;n resolver dudas relacionadas con los derechos de conciliaci&oacute;n, permisos, medidas de corresponsabilidad o recursos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es ofrecer informaci&oacute;n y orientaci&oacute;n personalizada para facilitar el ejercicio de estos derechos y avanzar hacia entornos laborales y familiares m&aacute;s igualitarios, ha informado UGT en un comunicado.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;necesidad&rdquo; de masculinidades corresponsables</h2><p class="article-text">
        La secretaria de Empleo, Igualdad y Pol&iacute;ticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, defiende la necesidad de una transformaci&oacute;n cultural y social hacia modelos de masculinidades corresponsables y apunta que en la regi&oacute;n alrededor del 88% de las excedencias por cuidados de menores son solicitadas por mujeres as&iacute; como el 75% de las excedencias para el cuidado de familiares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La existencia de medidas de conciliaci&oacute;n no implica que estas sean utilizadas de manera corresponsable. Esto se debe al desconocimiento y a que, culturalmente, en el &aacute;mbito empresarial y social no se abordan los cuidados desde un enfoque de corresponsabilidad social si no como una cuesti&oacute;n privada que deben resolver las familias de forma privada. Es imprescindible, por tanto, el asesoramiento sobre medidas de conciliaci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n para un uso corresponsable de estas&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Este buz&oacute;n de consultas es una actuaci&oacute;n de UGT Castilla-La Mancha financiada con cargo a los fondos recibidos del Ministerio de Igualdad, Secretar&iacute;a de Estado de Igualdad y para la Erradicaci&oacute;n de la Violencia contra las Mujeres, en el marco del Plan Corresponsables, y en colaboraci&oacute;n con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ugt-castilla-mancha-crea-servicio-asesoramiento-resolver-dudas-conciliacion-corresponsabilidad_1_13345299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 13:15:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd146cab-68b9-4dda-b7b7-205aad693e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2156828" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd146cab-68b9-4dda-b7b7-205aad693e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2156828" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[UGT Castilla-La Mancha crea un servicio de asesoramiento para resolver dudas sobre conciliación y corresponsabilidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd146cab-68b9-4dda-b7b7-205aad693e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[UGT - Unión General de Trabajadores,Sindicatos,Trabajadores,Hogar,Cuidados familiares,Igualdad,Conciliación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La desigualdad en cómo concilian hombres y mujeres: ellas pierden salario, ellos adaptan jornadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/desigualdad-concilian-hombres-mujeres-pierden-salario-adaptan-jornadas_1_13317488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81b9670c-f39a-407f-b229-4c9e5d414742_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La desigualdad en cómo concilian hombres y mujeres: ellas pierden salario, ellos adaptan jornadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 90% de quienes se cogen excedencias o reducen sus horarios para cuidar son mujeres, mientras que los hombres que concilian lo hacen casi en exclusiva adaptando la jornada y sin perder horas
</p><p class="subtitle"> “Cada vez había más tareas que recaían sobre mí”: cómo creamos un sistema radical de crianza que nos cambió la vida </p></div><p class="article-text">
        La conciliaci&oacute;n de la vida laboral y los cuidados familiares, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/asociacion-malasmadres-exige-pacto-conciliacion-no-problema-privado_1_13078364.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un aut&eacute;ntico rompecabezas para muchos hogares</a>, sigue recayendo especialmente sobre las mujeres. Y no solo eso. Cuando los hombres tambi&eacute;n concilian, se observan desigualdades en las medidas para hacerlo: mientras las reducciones de jornada y las excedencias &ndash;con la consecuente p&eacute;rdida de salario&ndash; las concentran casi en exclusiva las mujeres, ellos principalmente adaptan sus jornadas, pero sin perder horas de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo indican los datos del m&oacute;dulo de &ldquo;Conciliaci&oacute;n entre la vida laboral y la familiar&rdquo; de la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa (EPA), con datos de 2025, que ha publicado este viernes el INE. 
    </p><p class="article-text">
        Del total de algo m&aacute;s de ocho millones de trabajadores que afirman tener responsabilidades de cuidados, casi el 75% dicen no haber hecho ning&uacute;n cambio en su trabajo para conciliar. Si atendemos al sexo, es el 82% de los hombres con responsabilidades de cuidados, mientras que entre las mujeres el dato desciende al 67%. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Las mujeres hacen más cambios en su trabajo para conciliar" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-aWSrr" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aWSrr/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="686" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El cambio m&aacute;s mencionado entre las mujeres son las adaptaciones de jornada sin necesidad de modificar el n&uacute;mero de horas (10,4%), seguido muy de cerca por las reducciones de horario (pasando de jornada completa a parcial, disminuyendo el n&uacute;mero de horas, etc.), con un 9%. En total, una de cada cinco mujeres reduce o adapta su jornada para cuidar. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, cuando se mira a los hombres, pr&aacute;cticamente desaparece la reducci&oacute;n horaria (solo un 0,9%), y se acogen b&aacute;sicamente a la adaptaci&oacute;n de jornada sin reducci&oacute;n de horario (un 9%).  
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos absolutos, del total de 361.400 trabajadores que afirman reducir sus horarios para conciliar los cuidados familiares, el 91% son mujeres. Estas reducciones de horario son las que explican casi la mitad de la brecha salarial media entre hombres y mujeres, <a href="https://www.eldiario.es/economia/hombres-cobran-complementos-salariales-mujeres-perfiles-similares_1_13290423.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destacaba recientemente un an&aacute;lisis del sindicato CCOO</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, los sindicatos suelen recomendar que se impulsen las facilidades para conciliar sin tener que recurrir a reducciones de jornada, o a ausencias como las excedencias o permisos no remunerados, que lastran las rentas de las mujeres. 
    </p><h2 class="article-text">Ellas concentran el 90% de las excedencias</h2><p class="article-text">
        Si se atiende a las excedencias o los permisos por cuidados, los utilizaban un 0,7% de las trabajadoras y un 0,4% de los trabajadores en activo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el INE consulta al conjunto de personas entre 18 y 74 a&ntilde;os que han criado a alg&uacute;n menor de 15 a&ntilde;os sobre qu&eacute; permisos ha utilizado para ello, vuelven a aflorar las diferencias por sexo respecto a las ausencias no remuneradas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Las mujeres se cogen más excedencias para cuidar de hijos" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-bXISv" src="https://datawrapper.dwcdn.net/bXISv/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="478" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras que los hombres principalmente se cogen solo el permiso por nacimiento de un hijo (despu&eacute;s del nacimiento y remunerado por el Estado), con casi un 62% del total, las mujeres son casi las &uacute;nicas que adem&aacute;s se cogen tambi&eacute;n excedencias. Lo hace un 9,2% del total de mujeres, frente al 1,3% de los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Si se atiende a los datos absolutos, del total 530.400 personas que afirman haberse cogido una excedencia para criar &ndash;ya sea junto al permiso de nacimiento o en solitario&ndash;, el 87% del total son mujeres. 
    </p><h2 class="article-text">Los permisos y excedencias de las mujeres son m&aacute;s largos</h2><p class="article-text">
        Cuando se atiende a la duraci&oacute;n de estos permisos de cuidados de menores, aflora otra diferencia significativa. Ellos se ausentan menos tiempo del trabajo, mientras que los permisos y excedencias de las mujeres para criar se alargan m&aacute;s. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La mayoría de hombres solo cogen un mes para criar mientras las mujeres amplían hasta los 6 meses o un año" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-36XU9" src="https://datawrapper.dwcdn.net/36XU9/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="591" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        En este punto, hay que recordar que los permisos por nacimiento &ndash;antes de maternidad y paternidad&ndash; se han ido alargando y equiparando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/espana-hoy-primer-pais-mundo-permisos-nacimiento-equiparados_1_6628768.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta las 16 semanas desde 2021</a> y a las 19 semanas desde finales de 2025. As&iacute;, dado que la estad&iacute;stica pregunta por personas con hijos de hasta 15 a&ntilde;os, incluye a trabajadores que ten&iacute;an derecho a menos semanas de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la realidad de que las mujeres son quienes centran los permisos y excedencias por cuidados, y que cuendo estos se alargan en el tiempo tambi&eacute;n recaen en ellas, los sindicatos y expertas en igualdad reclaman permisos retribuidos que no penalicen a las mujeres. Por ejemplo, como el permiso parental de 8 semanas aprobado por el Gobierno para menores de hasta ocho a&ntilde;os, que sigue sin estar remunerado pese a sus reclamaciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías, Raúl Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/desigualdad-concilian-hombres-mujeres-pierden-salario-adaptan-jornadas_1_13317488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 11:50:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81b9670c-f39a-407f-b229-4c9e5d414742_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5717065" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81b9670c-f39a-407f-b229-4c9e5d414742_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5717065" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La desigualdad en cómo concilian hombres y mujeres: ellas pierden salario, ellos adaptan jornadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81b9670c-f39a-407f-b229-4c9e5d414742_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Conciliación,Igualdad de género,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teletrabajo en verano o permisos para cuidar de amigos, las recomendaciones del Govern para mejorar la conciliación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/teletrabajo-verano-permisos-cuidar-amigos-recomendaciones-govern-mejorar-conciliacion_1_13314672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teletrabajo en verano o permisos para cuidar de amigos, las recomendaciones del Govern para mejorar la conciliación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejecutivo presenta un compendio de buenas prácticas para poner en contacto a empresas, asociaciones y cooperativas que quieran mejorar la organización del tiempo de trabajo</p><p class="subtitle">“Es casi como conseguir entradas para un concierto”: la odisea para encontrar plaza en campamentos de verano para niños
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los modelos familiares han ido cambiando y cada vez son m&aacute;s los hogares formados por personas que no s&oacute;lo est&aacute;n unidos por la sangre. A pesar de ello, los permisos de duelo, cuidados o acompa&ntilde;amiento est&aacute;n limitados a aquellas personas que comparten v&iacute;nculos de sangre.  En cambio, dejan fuera a amigas, vecinos o familiares m&aacute;s lejanos, pero con quienes la relaci&oacute;n puede ser mucho m&aacute;s cercana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros v&iacute;nculos van mucho m&aacute;s all&aacute; de la consanguinidad y una normativa que s&oacute;lo contempla la sangre y el estado civil tiene muchas limitaciones&rdquo;, apunta Ariadna Mendieta, socia de la cooperativa L&rsquo;Esberla, que permite a sus trabajadores seleccionar hasta seis personas de su entorno a quien quieran aplicar permisos de conciliaci&oacute;n que corresponder&iacute;an a familiares de primer y segundo grado (c&oacute;nyuges padres, hijos, hermanas, abuelos, cu&ntilde;ados o nueras).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha gente que no tiene relaci&oacute;n con su padre, pero s&iacute; con su vecina. O que prefiere cuidar de su mejor amiga porque tiene menos red que cualquier otro familiar directo&rdquo;, sigue Mendieta. Esta apuesta, que hace tres a&ntilde;os que est&aacute; en marcha, se revisa anualmente y busca que los cuidados sean m&aacute;s equitativos. &ldquo;Las familias son diversas y no es de recibo que alguien se tenga que tomar d&iacute;as de vacaciones para cuidar de alguien s&oacute;lo porque la normativa no contemple ese v&iacute;nculo&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta medida es una de las seleccionadas por la Generalitat de Catalunya para la Agenda Catalana de Conciliaci&oacute;n y Corresponsabilidad, una gu&iacute;a en la que han participado hasta nueve conselleries y que recoge buenas pr&aacute;cticas de empresas. El documento, que ha sido presentado este viernes, incluye ejemplos de diversos &aacute;mbitos y tipolog&iacute;as que funcionan como recomendaciones para quienes quieran mejorar la conciliaci&oacute;n de sus trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea es que, a finales de a&ntilde;o, esta Agenda se complemente con una herramienta digital que, a trav&eacute;s de un diagn&oacute;stico, recomiende las medidas que cada empresa, asociaci&oacute;n o cooperativa puede implementar de manera m&aacute;s eficiente y las que encajen mejor con el tipo de actividad y trabajadores. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n habr&aacute; seguimiento y asesoramiento para aquellas que se decidan a dar el paso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Agenda es una apuesta de pa&iacute;s para impulsar una transformaci&oacute;n real en la manera de organizar el tiempo que sea compatible con las diversas formas de vida&rdquo;, ha asegurado la consellera de Feminismos e Igualdad, Eva Menor, en declaraciones a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta pol&iacute;tica, sigue la consellera, es una manera de compensar a las mujeres, que todav&iacute;a hoy siguen siendo las que se encargan, en mayor medida, del trabajo de cuidados. &ldquo;Eso afecta a nuestras carreras, a las pensiones y prestaciones&rdquo;, apunta. &ldquo;Pero esto no es s&oacute;lo para las mujeres, es una medida para garantizar la sostenibilidad de nuestro sistema social y productivo&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, otros colectivos que saldr&aacute;n beneficiados de estas pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n son el LGTBIQ+ y las comunidades migrantes. Son los que, por diversas razones, han constituido c&iacute;rculos y redes que van m&aacute;s all&aacute; de los lazos de sangre y quienes m&aacute;s necesidad tienen de repensar qu&eacute; se entiende por &ldquo;familia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de esta herramienta es transformar la sociedad y ayudar a avanzar hacia modelos m&aacute;s flexibles y compatibles con la vida&rdquo;, insiste la consellera Menor, que asegura que &ldquo;trabajar y tener un proyecto de vida deber&iacute;a ser un derecho que se pueda ejercer en igualdad de condiciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s teletrabajo para la conciliaci&oacute;n veraniega</strong></h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis del Govern apunta a que la organizaci&oacute;n del tiempo es uno de los principales h&aacute;ndicaps a la conciliaci&oacute;n y, por ello, recomienda a las empresas que sean &ldquo;flexibles&rdquo; en los horarios de salida y entrada, en la elecci&oacute;n de los periodos de vacaciones y en las pol&iacute;ticas de teletrabajo. Sobre todo durante <a href="https://www.eldiario.es/nidos/entradas-concierto-odisea-encontrar-plaza-campamentos-verano-ninos_1_13301540.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el verano, que es cuando la conciliaci&oacute;n m&aacute;s se puede complicar</a> para las familias con hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Agenda recoge diversas buenas pr&aacute;cticas en este &aacute;mbito, como las de la empresa Brico Depot, que ofrece la posibilidad de teletrabajar al 100% durante las dos semanas anteriores y posteriores de las vacaciones de verano e, incluso, contempla poder operar en remoto desde el extranjero.&nbsp;Esta apuesta del Govern para fomentar el trabajo en remoto contrasta con las pol&iacute;ticas que se est&aacute;n llevando para con los empleados p&uacute;blicos. La conselleria de Presidencia ya elimin&oacute; el teletrabajo para los altos cargos el pasado a&ntilde;o y recientemente ha planteado una paga para quienes renuncien a este beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del teletrabajo, la Agenda plantea otras opciones como las que ofrece Tous, que pone a disposici&oacute;n guarder&iacute;as gratuitas para sus trabajadores. Pero como los cuidados tambi&eacute;n pueden ser de personas mayores, se han destacado pr&aacute;cticas como las de la asociaci&oacute;n Viu Lleure, que facilita talleres semanales para luchar contra la soledad en la tercera edad, a la vez que libera a sus cuidadores durante unas pocas horas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo importante de estas medidas, recuerda Menor, es que no son puntuales ni moment&aacute;neas, sino que se han incorporado al d&iacute;a a d&iacute;a de las empresas como una conquista de derechos. &ldquo;Pueden ser mejoras estructurales, pero tambi&eacute;n se puede empezar por cosas m&aacute;s simples&rdquo;, insiste la consellera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, destacan medidas que no requieren cambiar el convenio colectivo como establecer que las reuniones de trabajo se har&aacute;n siempre en horarios concretos que garanticen la presencia de las personas que cuentan con una reducci&oacute;n de jornada. Tambi&eacute;n las hay que han decidido crear un permiso de divorcio, igual que existe en los casos de uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas empresas a las que dar el paso les cuesta porque creen que dar mejores condiciones a las trabajadoras es un gasto innecesario, pero en realidad es una inversi&oacute;n&rdquo;, sostiene Ariadna Mendieta, que recuerda que <a href="https://www.eldiario.es/economia/absentismo-trabajadores-repetidores-lenguaje-culpabiliza-baja-medica_1_12998403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la principal causa de ausencia en el trabajo son las bajas por depresi&oacute;n y ansiedad</a>. &ldquo;Si garantizas el bienestar de la plantilla, se consigue un trabajo a gusto y m&aacute;s vinculaci&oacute;n con el proyecto&rdquo;, sostiene. &ldquo;Eso, adem&aacute;s de un respeto por la vida personal de cada quien&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/teletrabajo-verano-permisos-cuidar-amigos-recomendaciones-govern-mejorar-conciliacion_1_13314672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 09:29:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4349407" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4349407" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Teletrabajo en verano o permisos para cuidar de amigos, las recomendaciones del Govern para mejorar la conciliación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cuidados familiares,Cuidados paliativos,Permiso por cuidados,Conciliación,Generalitat de Catalunya,Feminismo,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Familias con hijos enfermos que reciben la CUME denuncian un "recorte encubierto" de la reforma del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/familias-hijos-enfermos-reciben-cume-denuncian-recorte-encubierto-reforma-gobierno_1_13310497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f0a38d3-a899-49f5-9986-7f90a25aca5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145459.jpg" width="1951" height="1097" alt="Familias con hijos enfermos que reciben la CUME denuncian un &quot;recorte encubierto&quot; de la reforma del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación ASFACUME advierte de que "muchas familias" que hoy perciben esta prestación "se quedarían fuera" de ella y pide cambios en el actual texto para que esto no suceda</p><p class="subtitle">La Seguridad Social da el primer paso para reformar la prestación por cuidado de hijos con cáncer o enfermedad grave </p></div><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n ASFACUME, de familias con hijos con enfermedades graves que perciben la CUME, denuncian que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-da-primer-paso-ampliar-prestacion-cuidado-hijos-cancer-enfermedad-grave_1_13309149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reforma propuesta por el Ministerio de la Seguridad Social de la ayuda</a>, que ampl&iacute;a las enfermedades y el periodo de percepci&oacute;n inicial y de las pr&oacute;rrogas, es un &ldquo;recorte encubierto&rdquo;. &ldquo;Quitar&iacute;a la prestaci&oacute;n a miles de familias que hoy la tenemos&rdquo;, denuncia su vicepresidenta, Ainhoa Urones. 
    </p><p class="article-text">
        La conocida popularmente como <a href="https://www.seg-social.es/wps/portal/wss/internet/InformacionUtil/44539/2046" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CUME es una prestaci&oacute;n econ&oacute;mica de la Seguridad Social</a> destinada a los progenitores, adoptantes o acogedores que reducen su jornada de trabajo (m&iacute;nimo un 50%) para el cuidado del menor a su cargo afectado por c&aacute;ncer u otra grave enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        El departamento de la ministra Elma Saiz subi&oacute; este lunes a Audiencia P&uacute;blica el texto del real decreto para reformar la ayuda, que cita expresamente a las familias como uno de los impulsos para clarificar los requisitos para acceder y renovar la prestaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, se incorpora de forma expresa el derecho a la ayuda en determinadas situaciones asistenciales equivalentes o &ldquo;asimilables&rdquo; a un ingreso hospitalario de larga duraci&oacute;n, sin exigir este obligatoriamente. 
    </p><h2 class="article-text">Denuncian que se ci&ntilde;e la ayuda a cuidados &ldquo;cl&iacute;nicos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, en ASFACUME advierten de que en la redacci&oacute;n de estos supuestos se ci&ntilde;e el derecho a la prestaci&oacute;n a los &ldquo;cuidados cl&iacute;nicos&rdquo;, sostiene Urones, algo que ahora no se exige, aunque s&iacute; la necesidad de un cuidado &ldquo;directo, continuo y permanente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas familias con la prestaci&oacute;n cuyos hijos necesitan cuidados continuos, pero que no son cl&iacute;nicos. Esto les dejar&iacute;a fuera&rdquo;, denuncia la afectada, que considera que con este texto percibir&iacute;an la ayuda solo las familias en situaciones muy cr&iacute;ticas y en cuidados paliativos. 
    </p><p class="article-text">
        Urones sit&uacute;a como un &ldquo;enga&ntilde;o&rdquo; la ampliaci&oacute;n del listado de enfermadades, que incluye el autismo (TEA), pero que considera que en muchos casos no podr&iacute;an acceder a la ayuda al no requerir de los cuidados cl&iacute;nicos que se exigen. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ministerio de la Seguridad Social insisten en que &ldquo;el objetivo del nuevo reglamento es dar seguridad ante situaciones que antes no se recog&iacute;an&rdquo;. &ldquo;Se trata de proteger m&aacute;s casu&iacute;sticas. En todo caso, el texto ha iniciado su tramitaci&oacute;n y ahora se encuentra en audiencia p&uacute;blica, por lo que se pueden realizar aportaciones para su consideraci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden en el departamento de Elma Saiz.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Nos vamos a movilizar, esto hay que pararlo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La portavoz de ASFACUME lamenta que la reforma obligar&iacute;a a que las pr&oacute;rrogas de la CUME las autorice un m&eacute;dico especialista, en lugar del m&eacute;dico de Atenci&oacute;n Primaria como sucede en la actualidad, lo que consideran que obstaculiza los tr&aacute;mites. &ldquo;Los pediatras y m&eacute;dicos de familia son los que tratan y conocen a nuestros hijos&rdquo;, dice Ainhoa Urones, que recuerda la saturaci&oacute;n y la dificultad de conseguir citas en las especialidades. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se incluye un nuevo requisito a las familias, pasar por la Inspecci&oacute;n M&eacute;dica del servicio p&uacute;blico de salud cada dos a&ntilde;os. &ldquo;No es que tengamos miedo a ning&uacute;n control. Las familias estamos hartas de que valoren a nuestros hijos, para la prestaci&oacute;n, para la discapacidad... La cuesti&oacute;n es qu&eacute; detr&aacute;s de todo esto, para qu&eacute; quieres que pasemos una inspecci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;, sostiene Urones. 
    </p><p class="article-text">
        Esta asociaci&oacute;n de familias denuncia tambi&eacute;n las declaraciones m&eacute;dicas para dar derecho a la ayuda &ldquo;son un calco de las de la Mutua Umivale&rdquo;, la m&aacute;s se&ntilde;alada por ASFACUME por sus criterios restrictivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos muy enfadadas, nos sentimos enga&ntilde;adas&rdquo;, afirma la portavoz de ASFACUME, que asegura que su asociaci&oacute;n va a iniciar movilizaciones y contactos con otras asociaciones de familias para que se modifique el texto legal. &ldquo;Esto hay que pararlo&rdquo;, reclama Urones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/familias-hijos-enfermos-reciben-cume-denuncian-recorte-encubierto-reforma-gobierno_1_13310497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 08:35:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2f0a38d3-a899-49f5-9986-7f90a25aca5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145459.jpg" length="1294665" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2f0a38d3-a899-49f5-9986-7f90a25aca5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145459.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1294665" width="1951" height="1097"/>
      <media:title><![CDATA[Familias con hijos enfermos que reciben la CUME denuncian un "recorte encubierto" de la reforma del Gobierno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2f0a38d3-a899-49f5-9986-7f90a25aca5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145459.jpg" width="1951" height="1097"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cáncer,Cuidados familiares,Seguridad Social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Seguridad Social da el primer paso para reformar la prestación por cuidado de hijos con cáncer o enfermedad grave]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-da-primer-paso-ampliar-prestacion-cuidado-hijos-cancer-enfermedad-grave_1_13309149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/626cb127-99f8-46b2-ae08-bbc4b40190f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Seguridad Social da el primer paso para reformar la prestación por cuidado de hijos con cáncer o enfermedad grave"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ministerio pretende reconocer a la CUME más tiempo de manera inicial y en las prórrogas, amplía el listado de enfermedades y modifica las condiciones de cuidados que dan derecho a la ayuda</p><p class="subtitle">Familias con hijos enfermos que reciben la CUME denuncian un “recorte encubierto” de la reforma</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de la Seguridad Social ha iniciado los tr&aacute;mites para reformar <a href="https://www.eldiario.es/economia/supremo-amplia-acceso-prestacion-economica-cuidado-hijos-enfermos_1_13183182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prestaci&oacute;n econ&oacute;mica por cuidado de menores afectados por c&aacute;ncer u otra enfermedad grave (CUME)</a>, con varias medidas para concretar su percepci&oacute;n y clarificar los requisitos para su reconocimiento. La reforma llega tras las persistentes denuncias de colectivos de familias de menores enfermos, como ASFACUME, que critican las negativas injustificadas y diferencias de trato en varias mutuas.  
    </p><p class="article-text">
        La conocida popularmente como <a href="https://www.seg-social.es/wps/portal/wss/internet/InformacionUtil/44539/2046" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">CUME es una prestaci&oacute;n econ&oacute;mica de la Seguridad Social</a> destinada a los progenitores, adoptantes o acogedores que reducen su jornada de trabajo (m&iacute;nimo un 50%) para el cuidado del menor a su cargo afectado por c&aacute;ncer u otra grave enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        El departamento dirigido por Elma Saiz ha subido este martes a Audiencia P&uacute;blica un texto del Real Decreto para reformar la regulaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n CUME, que derogar&aacute; <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2011-13119" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el anterior, de 2011</a>. La fecha l&iacute;mite para la presentaci&oacute;n de aportaciones es el pr&oacute;ximo 25 de junio. Al tratarse de un real decreto, el Gobierno tiene la facultad de aprobar estas medidas en solitario, sin pasar por el Parlamento. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno justifica la nueva norma por las propias peticiones de las familias y el Defensor del Pueblo, as&iacute; como por &ldquo;la experiencia acumulada en la gesti&oacute;n de la prestaci&oacute;n&rdquo;, que &ldquo;ha evidenciado determinadas cuestiones interpretativas y operativas que requieren una nueva reforma reglamentaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/economia/familias-hijos-enfermos-reciben-cume-denuncian-recorte-encubierto-reforma-gobierno_1_13310497.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la asociaci&oacute;n ASFACUME es muy cr&iacute;tica con el actual texto</a>, que considera que puede limitar m&aacute;s a&uacute;n la percepci&oacute;n de la ayuda, y reclama cambios para que no salga as&iacute; adelante, indican en desde esta organizaci&oacute;n de familias a elDiario.es. 
    </p><h2 class="article-text">Nuevas enfermedades como el autismo</h2><p class="article-text">
        Entre las novedades que modifican el acceso a esta ayuda el real decreto actualiza el listado de enfermedades graves que permiten el acceso a la prestaci&oacute;n, incorporando nuevas patolog&iacute;as. En concreto, se incluyen el trastorno <a href="https://www.eldiario.es/economia/supremo-amplia-acceso-prestacion-economica-cuidado-hijos-enfermos_1_13183182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del espectro autista &ndash;ya reconocido en tribunales</a>&ndash; y el s&iacute;ndrome del neurodesarrollo Poirier-Bienvenu.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se prev&eacute; la posibilidad de actualizar dicho listado mediante norma reglamentaria &ldquo;cuando as&iacute; lo aconsejen los avances cient&iacute;ficos o m&eacute;dicos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s meses de reconocimiento inicial y pr&oacute;rrogas</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se reconoce la prestaci&oacute;n CUME durante m&aacute;s meses en el reconocimiento inicial y en las pr&oacute;rrogas posibles, &ldquo;con el fin de responder a las demandas formuladas por las familias y asociaciones representativas&rdquo;, apunta el decreto, &ldquo;configurando un sistema m&aacute;s flexible y ajustado a la realidad cl&iacute;nica de las enfermedades graves&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad el subsidio se reconoce &ldquo;por un periodo de un mes, prorrogable inicialmente por un periodo de dos meses y sucesivos de cuatro meses&rdquo;. El decreto que pretende aprobar la Seguridad Social recoge que el subsidio se reconocer&aacute; &ldquo;por un periodo de cuatro meses, prorrogable inicialmente por un periodo de seis meses y sucesivos de ocho meses&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Situaciones asimilables al ingreso hospitalario</h2><p class="article-text">
        Se incorpora tambi&eacute;n de forma expresa el derecho a la ayuda en determinadas situaciones asistenciales equivalentes o &ldquo;asimilables&rdquo; a un ingreso hospitalario de larga duraci&oacute;n, sin exigir este obligatoriamente. &ldquo;Incluyendo supuestos de hospitalizaci&oacute;n domiciliaria y tratamientos ambulatorios complejos que, aun sin requerir hospitalizaci&oacute;n convencional, implican la necesidad de un cuidado directo, continuo y permanente por parte de las personas progenitoras, guardadoras o acogedoras&rdquo;, recoge el texto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta actualizaci&oacute;n permite reforzar la seguridad jur&iacute;dica y garantizar una aplicaci&oacute;n homog&eacute;nea de la prestaci&oacute;n en todo el territorio&rdquo;, indica el Gobierno. 
    </p><h2 class="article-text">Posibilidad de cobro simult&aacute;neo por los dos progenitores</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Seguridad Social incorpora la posibilidad de percibir de forma simult&aacute;nea la prestaci&oacute;n CUME por parte de los dos progenitores en determinados casos, ahora no disponibles. 
    </p><p class="article-text">
        Se establece el acceso a la ayuda a los dos progenitores cuando &ldquo;exista m&aacute;s de una persona afectada por una enfermedad grave que requiera un cuidado directo, continuo y permanente&rdquo;, siempre que cada una de ellos cumpla los requisitos exigidos y la reducci&oacute;n de jornada se refiera al cuidado de personas distintas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-da-primer-paso-ampliar-prestacion-cuidado-hijos-cancer-enfermedad-grave_1_13309149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 20:02:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/626cb127-99f8-46b2-ae08-bbc4b40190f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1420012" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/626cb127-99f8-46b2-ae08-bbc4b40190f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1420012" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Seguridad Social da el primer paso para reformar la prestación por cuidado de hijos con cáncer o enfermedad grave]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/626cb127-99f8-46b2-ae08-bbc4b40190f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Seguridad Social,Enfermedades,Cuidados familiares,Infancia,Cáncer infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sentencia pionera permite a una trabajadora cobrar el total de su pensión de incapacidad a pesar de tener jornada reducida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sentencia-pionera-permite-trabajadora-cobrar-total-pension-incapacidad-pesar-jornada-reducida_1_13271643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d8da86a-b666-4cff-83a6-2a679aca52f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sentencia pionera permite a una trabajadora cobrar el total de su pensión de incapacidad a pesar de tener jornada reducida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El magistrado reconoce el derecho de una mujer que sufrió un accidente laboral a que su prestación se calcule en base al sueldo que percibía antes de solicitar una disminución de horas para cuidar de su hijo menor de edad</p><p class="subtitle">María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”
</p></div><p class="article-text">
        Un magistrado de Barcelona ha dictaminado que la pensi&oacute;n de incapacidad permanente de una trabajadora que sufri&oacute; un accidente laboral no puede verse recortada por el hecho de haber solicitado una jornada reducida para cuidar de su hijo menor. La sentencia establece que el c&aacute;lculo debe realizarse como si hubiera mantenido la misma jornada que ten&iacute;a previamente a la reducci&oacute;n, evitando as&iacute; lo que considera una &ldquo;discriminaci&oacute;n indirecta&rdquo; hacia las mujeres, que son quienes mayoritariamente asumen las tareas de cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una sentencia pionera, conseguida a ra&iacute;z de una demanda presentada por el Col&middot;lectiu Ronda en representaci&oacute;n de la trabajadora, que concluye que existe la obligaci&oacute;n de incorporar la perspectiva de g&eacute;nero en la interpretaci&oacute;n de las normas para garantizar la igualdad efectiva. Adem&aacute;s, en este caso, debe considerarse que el objetivo de la norma de proteger la conciliaci&oacute;n debe prevalecer sobre el c&aacute;lculo del salario reducido.
    </p><p class="article-text">
        La plaza 3 de la secci&oacute;n social del Tribunal de Instancia de Barcelona ha dado la raz&oacute;n a esta cajera de supermercado, que sufri&oacute; un accidente laboral mientras se encontraba en reducci&oacute;n de jornada para cuidar a su hijo, un derecho recogido en el Estatuto de los Trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La normativa espa&ntilde;ola aplicada por el INSS establece que las pensiones por accidente de trabajo deben calcularse seg&uacute;n el &ldquo;salario real&rdquo; que se percibe en el momento del accidente. Para evitar que las madres y padres salgan perjudicados, la ley prev&eacute; un mecanismo de correcci&oacute;n, una especie de &ldquo;ficci&oacute;n&rdquo; jur&iacute;dica que hace que, durante los primeros a&ntilde;os de reducci&oacute;n, la Seguridad Social compute las cotizaciones como si la persona estuviera trabajando al 100% de la jornada. 
    </p><p class="article-text">
        El conflicto aparece cuando, como en el caso de la trabajadora de Sabeco-Alcampo, el accidente se produce una vez pasado estos primeros a&ntilde;os de protecci&oacute;n especial. En esta situaci&oacute;n, el INSS aplica de nuevo el criterio literal del sueldo reducido. Esto hizo que inicialmente se le concediera una pensi&oacute;n calculada s&oacute;lo sobre su media jornada, fij&aacute;ndola en 8.341 euros anuales. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia corrige este criterio al considerar que limitar la protecci&oacute;n a s&oacute;lo unos pocos a&ntilde;os es discriminatorio. El magistrado concluye que, si el derecho a cuidar a los hijos lo ejercen mayoritariamente las mujeres, no se las puede penalizar con una pensi&oacute;n m&aacute;s baja por haber alargado los cuidados m&aacute;s all&aacute; del per&iacute;odo que marca la ley. Por ello, obliga a calcular la pensi&oacute;n en base al salario de jornada completa, elevando la base de c&aacute;lculo hasta los 16.236 euros anuales, pr&aacute;cticamente el doble de lo que pretend&iacute;a la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El magistrado considera que no puede obviarse la contundencia de los datos estad&iacute;sticos que desmontan la neutralidad de la norma. En concreto, el 90,15% de las personas que piden reducci&oacute;n de jornada por cuidado de hijos son mujeres y el 77,17% de las pensiones de incapacidad por accidente de trabajo en esta situaci&oacute;n afectan a mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esta evidencia, el juez concluye que la norma espa&ntilde;ola, aunque parezca &ldquo;neutra&rdquo;, termina castigando casi exclusivamente al colectivo femenino. La sentencia destaca que los jueces tienen la obligaci&oacute;n jur&iacute;dica de interpretar las leyes con perspectiva de g&eacute;nero para garantizar una igualdad real.
    </p><p class="article-text">
        Con anterioridad a dictar esta sentencia, el propio magistrado plante&oacute; una cuesti&oacute;n prejudicial&nbsp;ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) para evaluar si el c&aacute;lculo basado en la reducci&oacute;n de jornada supon&iacute;a una discriminaci&oacute;n indirecta por sexo.  
    </p><p class="article-text">
        El tribunal consider&oacute; que la normativa espa&ntilde;ola no era contraria a la directiva europea en t&eacute;rminos de discriminaci&oacute;n por reducci&oacute;n de jornada, aduciendo que los datos disponibles son demasiado gen&eacute;ricos para determinar con exactitud la proporci&oacute;n de trabajadores y trabajadoras perjudicadas, que exist&iacute;an precedentes que no consideraban discriminatorios los c&aacute;lculos de la pensi&oacute;n en funci&oacute;n del tiempo de trabajo y que una norma que del importe de la pensi&oacute;n es una medida neutra que no infringe directamente el principio de igualdad de trato.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el TJUE dej&oacute; la puerta abierta, indicando que si el juez nacional dispon&iacute;a de datos que acreditaran un perjuicio especial para las trabajadoras, corresponder&iacute;a al mismo tribunal espa&ntilde;ol valorar si la norma tal y como estaba planteada persegu&iacute;a un objetivo leg&iacute;timo y resultaba proporcionada o si, por el contrario, ten&iacute;a un efecto discriminatorio sobre las trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia pone el foco en la obsolescencia de la norma que la administraci&oacute;n utilizaba para justificar este recorte: un reglamento de accidentes que data del a&ntilde;o 1956. El equipo jur&iacute;dico del Col&middot;lectiu Ronda que ha llevado el caso ha defendido con &eacute;xito que los valores de ese momento hist&oacute;rico, cuando el papel de la mujer en el mercado de trabajo era totalmente marginal, estructuran la pr&aacute;ctica jur&iacute;dica actual.
    </p><p class="article-text">
        Destacan que esta decisi&oacute;n es vital porque corrige una brecha de g&eacute;nero estructural. Seg&uacute;n las letradas, &ldquo;la sentencia impide que las mujeres que asumen las labores de cuidado sean doblemente penalizadas: primero, cobrando un sueldo m&aacute;s bajo mientras cuidan de sus hijos y, segundo, recibiendo una pensi&oacute;n mucho m&aacute;s pobre de por vida si sufren un accidente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sentencia-pionera-permite-trabajadora-cobrar-total-pension-incapacidad-pesar-jornada-reducida_1_13271643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 10:41:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5d8da86a-b666-4cff-83a6-2a679aca52f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3593790" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5d8da86a-b666-4cff-83a6-2a679aca52f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3593790" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una sentencia pionera permite a una trabajadora cobrar el total de su pensión de incapacidad a pesar de tener jornada reducida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5d8da86a-b666-4cff-83a6-2a679aca52f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jornada Laboral,Costes laborales,Precariedad laboral,accidente laboral,Igualdad laboral,Salud laboral,Discriminación laboral,Accidentes laborales,Cuidados familiares,Permiso por cuidados,Pensiones,Incapacidad,Sentencias,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión de la línea azul: Pescueza, el pueblo‑residencia que se niega al exilio del geriátrico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/rebelion-linea-azul-pescueza-pueblo-residencia-niega-exilio-geriatrico_1_13128365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e7e5888-7822-4613-8f53-916f58673ae1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión de la línea azul: Pescueza, el pueblo‑residencia que se niega al exilio del geriátrico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El municipio cacereño se consolida como laboratorio europeo de la desinstitucionalización: una red de cuidados que genera más empleo que habitantes en edad laboral y combate el desarraigo con tecnología, ética del ‘no sujetar’ y los vínculos humanos siempre necesarios</p><p class="subtitle">Atar a los mayores: muchas residencias siguen sujetando a personas, a pesar de la falta de base científica</p></div><p class="article-text">
        Una banda azul de pavimento antideslizante recorre las calles de pizarra como un hilo rojo de Ariadna, esa gu&iacute;a que en el mito de Teseo permit&iacute;a orientarse dentro del laberinto, y que en Pescueza acompa&ntilde;a a quienes ya no pueden confiar en su equilibrio. Se trata, sin duda, de una importante intervenci&oacute;n urbana, pero tambi&eacute;n de un gesto de ternura colectiva, una estrategia organizada para evitar la dependencia y la soledad. En esta localidad cacere&ntilde;a, la vejez ha dejado de ser la antesala de la institucionalizaci&oacute;n &mdash;ese traslado forzoso a una residencia de mayores que rompe los v&iacute;nculos, desarraiga y convierte el final de la vida en un proceso de separaci&oacute;n&mdash; para convertirse en el eje de un modelo asistencial que ha devuelto vida, empleo y esperanza a un municipio que se negaba a desaparecer ante la impasividad imperante de las instituciones que siguen aferradas a modelos asistenciales m&aacute;s r&iacute;gidos y centralizados. Menos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que envejecer sin abandonar el propio hogar es el coraz&oacute;n del proyecto que ha transformado este peque&ntilde;o pueblo del Valle del Alag&oacute;n, donde apenas viven 151 personas y m&aacute;s del 60% supera los 60 a&ntilde;os. Aqu&iacute;, la respuesta al envejecimiento no ha sido desplazar a las personas a las residencias geri&aacute;tricas m&aacute;s cercanas, sino adaptar el propio entorno para que puedan seguir viviendo donde siempre han vivido, con dignidad, autonom&iacute;a y la compa&ntilde;&iacute;a elegida, la que siempre han tenido, dando fondo y forma a este laboratorio de humanidad y demostrando que cuidar tambi&eacute;n es innovar. 
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio de rumbo en la din&aacute;mica de cualquier localidad se materializ&oacute; en el programa 'Qu&eacute;date con nosotros', gestionado por la Asociaci&oacute;n Amigos de Pescueza, nacida en 2011 con una idea sencilla pero radical: que nadie tenga que marcharse de su pueblo ni siquiera de su casa por hacerse mayor. Desde entonces, Pescueza ha tejido un sistema de cuidados que combina urbanismo adaptado, servicios asistenciales profesionales, participaci&oacute;n vecinal y una &eacute;tica clara: cada persona decide c&oacute;mo quiere ser cuidada. Aqu&iacute; no se proh&iacute;be nada. Quien quiere ir a pescar, va. Quien quiere participar en talleres, participa. La libertad no se negocia para que la vida pueda seguir siendo vida y no un suced&aacute;neo. Y para no caer en la temible infantilizaci&oacute;n que sufren la mayor&iacute;a de las personas mayores.
    </p><h2 class="article-text"><strong>A cielo abierto</strong></h2><p class="article-text">
        Y es que Pescueza ha convertido su casco urbano en una especie de residencia a cielo abierto. Pasamanos en las fachadas, viviendas adaptadas, calles accesibles y servicios de proximidad que permiten que vecinos de m&aacute;s de 90 a&ntilde;os sigan haciendo vida en su pueblo. Porque el modelo va mucho m&aacute;s all&aacute; de la intervenci&oacute;n urbana. Se articula en torno a una plataforma integral de servicios que cubre necesidades sociales, sanitarias y emocionales: un Centro de D&iacute;a municipal con atenci&oacute;n sanitaria y actividades socioculturales; un Centro Residencial con una Unidad de Convivencia para diez personas, donde la vida se organiza como en un hogar; ayuda a domicilio y teleasistencia reforzada con sensores de movimiento y sistemas de televigilancia que permiten actuar r&aacute;pido sin arrancar a nadie de su hogar; talleres de envejecimiento activo, ocio, formaci&oacute;n y actividades comunitarias; asistencia jur&iacute;dica, apoyo en gestiones y acompa&ntilde;amiento emocional; servicios cotidianos como transporte al m&eacute;dico en un coche el&eacute;ctrico, compras o visitas a otras localidades; e incluso iniciativas que conectan el pueblo con el resto del mundo, como el intercambio de cartas con alumnado de un centro educativo franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos protocolos humanizados se sostienen con el enfoque de Atenci&oacute;n Integral Centrada en la Persona, que prioriza la autonom&iacute;a, respeta los ritmos individuales y rechaza cualquier forma de sujeci&oacute;n f&iacute;sica o qu&iacute;mica. En Pescueza, cuidar es un acto de garant&iacute;a de derechos, no un simple mecanismo de control.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s y por si todo esto fuera poco, lo m&aacute;s interesante y esperanzador es que el proyecto funciona porque todo el pueblo se ha implicado. La Asociaci&oacute;n Amigos de Pescueza, con 125 socios y 10 voluntarias y voluntarios, trabaja junto al Ayuntamiento, un equipo profesional de 15 personas &mdash;psicolog&iacute;a, enfermer&iacute;a, terapia, animaci&oacute;n sociocultural, auxiliares&mdash; y el apoyo de la Junta de Extremadura, la Diputaci&oacute;n y Obra Social Caixa. La corresponsabilidad es la clave: aqu&iacute; nadie se siente solo porque nadie cuida solo, ni es cuidado solo. La comunidad participa, decide, acompa&ntilde;a. El cuidado se convierte en un asunto global y estructural. Si alguien quiere vivir en su casa y s&oacute;lo ir a comer con otras personas, se puede. Si quiere que le lleven la comida a casa, tambi&eacute;n. A cada persona, seg&uacute;n sus deseos y necesidades.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Referente de gesti&oacute;n p&uacute;blica</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que resulta evidente es que el compromiso y la humanidad no son conceptos abstractos, sino valores encarnados por personas con nombres y apellidos: Cristina Iglesias, Agustina Fern&aacute;ndez y Jos&eacute; Vicente Granado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fffdd5ab-e15d-42df-8c37-fc71f3fb021c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristina Iglesias, la presidenta de la Asociación Amigos de Pescueza, en la puerta del centro asistencial"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristina Iglesias, la presidenta de la Asociación Amigos de Pescueza, en la puerta del centro asistencial                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo que hace unos a&ntilde;os comenz&oacute; como una apuesta arriesgada y una visi&oacute;n de futuro dentro del ayuntamiento se ha convertido hoy en un aut&eacute;ntico referente de gesti&oacute;n p&uacute;blica que atrae la atenci&oacute;n de todo el pa&iacute;s. Este proyecto innovador, lejos de limitarse a una simple reforma local, ha trascendido por completo las fronteras del municipio, transformando de manera positiva la din&aacute;mica institucional de la localidad. En la actualidad, sus calles y dependencias municipales viven un constante ir y venir de delegaciones oficiales, t&eacute;cnicos y representantes que llegan con un prop&oacute;sito claro: comprender, aprender y replicar una f&oacute;rmula de &eacute;xito que est&aacute; revolucionando la gesti&oacute;n del bienestar social y el desarrollo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender plenamente la magnitud de esta iniciativa, Cristina Iglesias se encarga de desglosar la realidad actual y el d&iacute;a a d&iacute;a de un modelo que ya est&aacute; completamente consolidado. Seg&uacute;n explica Iglesias, el verdadero &eacute;xito del proyecto no se mide &uacute;nicamente en cifras o en indicadores t&eacute;cnicos, sino en el cambio profundo que ha experimentado la calidad de vida en el municipio. Detalla c&oacute;mo las familias se han beneficiado directamente de los nuevos servicios, c&oacute;mo se ha dinamizado la econom&iacute;a local y de qu&eacute; manera se ha logrado fijar poblaci&oacute;n, devolviendo el optimismo a las calles. Para ella, el mayor logro ha sido demostrar que un pueblo puede ser sin&oacute;nimo de vanguardia y modernidad, logrando que los propios vecinos y vecinas se sientan orgullosos de un sistema p&uacute;blico que funciona y que se ha convertido en el aut&eacute;ntico coraz&oacute;n de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para entender este presente tan brillante es imprescindible viajar al pasado, un cap&iacute;tulo que Vicente Granado rememora con la precisi&oacute;n de quien vivi&oacute; el nacimiento de una idea desde la absoluta nada. Cuando Granado ocupaba el sill&oacute;n de la alcald&iacute;a (PSOE), lo que hoy genera admiraci&oacute;n nacional era solo un boceto cargado de incertidumbres. Seg&uacute;n relata el exregidor, el proyecto se puso en marcha en un contexto complejo, caracterizado por la escasez de recursos y el escepticismo inicial de quienes ve&iacute;an la propuesta como algo ut&oacute;pico o demasiado ambicioso para las capacidades del municipio. Granado recuerda aquellas primeras reuniones a puerta cerrada, los intensos debates t&eacute;cnicos para encajar las piezas legales y las largas jornadas dedicadas a tocar puertas en otras administraciones en busca de una financiaci&oacute;n que no siempre era f&aacute;cil de conseguir.
    </p><p class="article-text">
        El inicio del proyecto requiri&oacute;, en palabras del propio exalcalde, una enorme dosis de valent&iacute;a pol&iacute;tica y firmeza para no dar marcha atr&aacute;s ante los primeros obst&aacute;culos presupuestarios. Fue bajo su mandato cuando se dise&ntilde;&oacute; la estrategia original, se gestionaron las primeras e imprescindibles subvenciones y se firmaron los convenios pioneros que sirvieron de cimientos. Granado rememora con especial viveza el momento en que se coloc&oacute; la primera piedra, tanto f&iacute;sica como simb&oacute;lica, de un engranaje que buscaba romper con la inercia del estancamiento local. Para &eacute;l, sembrar esa semilla requer&iacute;a una visi&oacute;n que superara los r&eacute;ditos pol&iacute;ticos inmediatos, y ver hoy que aquel esfuerzo inicial ha florecido de esta manera es la mayor recompensa a los desaf&iacute;os que marcaron el comienzo de todo.
    </p><p class="article-text">
        La consolidaci&oacute;n y el crecimiento de este modelo han alcanzado tal envergadura que la agenda institucional del Ayuntamiento se ha visto completamente reconfigurada. En la actualidad, tanto Cristina Iglesias como Vicente Granado trabajan codo con codo junto a la actual alcaldesa, Agustina Fern&aacute;ndez, formando un equipo de anfitriones que personifica la continuidad, el relevo y el compromiso institucional del municipio. La expectaci&oacute;n que genera su modelo de gesti&oacute;n es tan alta que, pr&aacute;cticamente todos los meses, este equipo se encarga de recibir a comitivas venidas de todos los puntos de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, coordinando agendas para dar respuesta a una demanda de informaci&oacute;n que no para de crecer.
    </p><p class="article-text">
        Estas visitas abarcan un amplio espectro de la sociedad y la pol&iacute;tica nacional. Por un lado, alcaldes y alcaldesas de otras localidades de Espa&ntilde;a recorreren el municipio buscando soluciones sostenibles y eficaces aplicables a sus propios territorios, especialmente aquellos que luchan contra la despoblaci&oacute;n. Por otro lado, portavoces de diversas asociaciones sectoriales se suman a estos encuentros, atra&iacute;dos por las sinergias p&uacute;blico-privadas y la innovaci&oacute;n social que el proyecto ha sabido estructurar de manera pionera. El nexo com&uacute;n entre todos los que viajan hasta la localidad es un diagn&oacute;stico id&eacute;ntico: coinciden en que lo que se ha construido aqu&iacute; es el verdadero camino a seguir para asegurar el porvenir de sus propias regiones, estudiando sobre el terreno un modelo que ya consideran la hoja de ruta del siglo XXI para garantizar el desarrollo sostenible de sus pueblos y mejorar la calidad de vida de todos sus vecinos y vecinas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mejores n&uacute;meros</strong></h2><p class="article-text">
        Y gracias a estas personas y otras m&aacute;s, los resultados son m&aacute;s que visibles. M&aacute;s de sesenta personas han sido atendidas en los distintos servicios, se han creado trece empleos directos en un municipio con escasa poblaci&oacute;n activa y, tras a&ntilde;os sin registrar nacimientos, han vuelto a nacer criaturas en el pueblo. La soledad no deseada se ha reducido y la calidad de vida general ha mejorado. En un territorio marcado por la despoblaci&oacute;n, Pescueza ha invertido la l&oacute;gica: reforzar los cuidados como infraestructura b&aacute;sica, no solo como pol&iacute;tica social, sino como pol&iacute;tica de territorio.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute;n los nombres realmente importantes, los de las protagonistas de esta historia. Herminia Sans&oacute;n, a sus 87 a&ntilde;os, es el alma y la voz del centro de d&iacute;a de Pescueza, convirti&eacute;ndose de forma natural en la encargada de atender a los medios de comunicaci&oacute;n y responder con soltura a todo lo que le preguntan. Aunque es totalmente independiente, se levanta sola a las siete de la ma&ntilde;ana y no necesita cuidados especiales, decidi&oacute; acudir al centro porque a lo &uacute;nico que le teme es a la soledad, una realidad que aprendi&oacute; a sobrellevar tras quedar viuda hace 24 a&ntilde;os y sufrir la dolorosa p&eacute;rdida de un hijo. Su casa est&aacute; en la misma calle del centro, lo que le permite ir y venir a su antojo para disfrutar de actividades como el bingo o la lectura, una de sus grandes pasiones que practica con devoci&oacute;n y sin necesidad de gafas. Herminia, que vivi&oacute; durante d&eacute;cadas en Barcelona trabajando duro en la limpieza de colegios, despachos y peluquer&iacute;as, mantiene all&iacute; a su &uacute;nica hija; sin embargo, ha encontrado en sus vecinas y en el centro de d&iacute;a a su otra familia. Su vitalidad es tan desbordante que cada fin de semana se va sola a pescar durante un par de horas, aguantando de pie como nadie y regresando al pueblo para repartir peces entre todos, demostrando que la edad es solo un n&uacute;mero cuando se tienen ganas de vivir y compartir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1e6f67c-2155-403f-b9a6-7da57a6ef7e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Herminia Sansón, con la novela de amor que está leyendo actualmente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Herminia Sansón, con la novela de amor que está leyendo actualmente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mientras Herminia es entrevistada, Juli&aacute;n, que no suelta la mano de su pareja Agustina, se r&iacute;e y asegura que nunca ha visto a nadie aguantar tanto tiempo de pie como ella. Aun as&iacute;, &eacute;l tambi&eacute;n quiere presumir de su buen estado de forma, recordando que cada d&iacute;a coge su coche para desplazarse y hacer recados. Tiene 94 a&ntilde;os y su mujer 96. Casi toda su vida la pasaron en el Pa&iacute;s Vasco, pero decidieron volver a su pueblo tras jubilarse porque, como dice Juli&aacute;n, <em>la tierra es la tierra</em>. Agustina no tiene ganas de hablar pero la mano suave y arrugada de Juli&aacute;n, le gu&iacute;a por la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eca53a42-3b0c-44f5-ae92-e6240f9baf66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Julián cuida amorosamente de su mujer Agustina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Julián cuida amorosamente de su mujer Agustina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ausencia de marco legal</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo es id&iacute;lico y el proyecto se mueve siempre en un terreno incierto. La falta de un marco legal que reconozca figuras como la del 'pueblo-residencia' obliga a esta iniciativa a competir en desigualdad con el modelo tradicional de residencias geri&aacute;tricas. En Espa&ntilde;a, el sistema de dependencia se sigue articulado en torno a prestaciones econ&oacute;micas y plazas residenciales, con escaso desarrollo de alternativas comunitarias en entornos rurales. La sostenibilidad del modelo pasa por adaptar la normativa y garantizar una financiaci&oacute;n estable que no penalice la innovaci&oacute;n social en el medio rural. Desde el municipio se denuncia la falta de un respaldo institucional global y permanente, lo que dificulta consolidar y ampliar el sistema que tiene m&aacute;s que demostrado su &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del proyecto tambi&eacute;n depende de implicar a las generaciones intermedias &mdash;especialmente entre los 35 y los 65 a&ntilde;os&mdash; y de consolidar una red profesional formada en este enfoque hol&iacute;stico humanista. Pescueza no est&aacute; sola: municipios como Romangordo, en la misma provincia cacere&ntilde;a o Bolta&ntilde;a en Huesca, son algunos de los ejemplos que han comenzado a explorar modelos similares en un pa&iacute;s que envejece y se vac&iacute;an sus pueblos. Mientras tanto, Pescueza contin&uacute;a desarrollando su propuesta, vinculando cuidados, empleo y vida comunitaria. El Festivalino, considerado el festival musical m&aacute;s peque&ntilde;o del mundo y que ha celebrado su XIX edici&oacute;n en abril, forma parte tambi&eacute;n de esa estrategia: cultura, cuidados y territorio como herramientas contra el abandono.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Enmienda a la totalidad</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en juego en Pescueza va m&aacute;s all&aacute; de un modelo asistencial. Es una enmienda a la totalidad a la forma en que se han organizado los cuidados en Espa&ntilde;a durante d&eacute;cadas. Frente a un sistema que ha tendido a externalizar la vejez, traslad&aacute;ndola a residencias, muchas de ellas en manos de grandes operadores, este lugar en el mundo plantea que envejecer en casa no es un privilegio, sino un derecho que debe ser garantizado desde lo p&uacute;blico y desde lo cercano. La experiencia interpela directamente a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: &iquest;deben los cuidados organizarse en torno al mercado o en torno a la comunidad?; &iquest;es m&aacute;s eficiente concentrar o redistribuir?; &iquest;qu&eacute; papel deben jugar los peque&ntilde;os municipios en la arquitectura del Estado del bienestar?
    </p><p class="article-text">
        En Pescueza, la respuesta ya est&aacute; en marcha. No se trata solo de evitar que la gente se marche, sino de construir condiciones para que quedarse sea posible. En un pa&iacute;s que envejece y se vac&iacute;a, cuidar pasa necesariamente por atender pero tambi&eacute;n por decidir qu&eacute; modelo de sociedad queremos desarrollar y sostener. Y aqu&iacute;, en este rinc&oacute;n de C&aacute;ceres, esa decisi&oacute;n ha tomado forma de calles y casas adaptadas, puertas abiertas y vidas que contin&uacute;an donde nacieron: En este &uacute;ltimo hogar a cielo abierto. Con la dignidad, respeto y cari&ntilde;o que se merecen todas y cada una de las personas que habitan esta tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/rebelion-linea-azul-pescueza-pueblo-residencia-niega-exilio-geriatrico_1_13128365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 09:17:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3e7e5888-7822-4613-8f53-916f58673ae1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="94044" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3e7e5888-7822-4613-8f53-916f58673ae1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="94044" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La rebelión de la línea azul: Pescueza, el pueblo‑residencia que se niega al exilio del geriátrico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3e7e5888-7822-4613-8f53-916f58673ae1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Servicios públicos,Cuidados familiares,Cáceres,Atención social,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesora en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del CENIE, destaca las "trampas", los prejuicios y los números interesados en el debate público sobre pensiones y envejecimiento</p><p class="subtitle">Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio </p></div><p class="article-text">
        La mayor esperanza de vida habla de c&oacute;mo las personas mayores viven m&aacute;s, pero tambi&eacute;n de c&oacute;mo &ldquo;menos ni&ntilde;os y menos j&oacute;venes mueren&rdquo;. &ldquo;En el tema del envejecimiento hemos asumido muchos marcos como ciertos y, no es que sean absolutamente falsos, pero no cuentan toda la verdad&rdquo;, advierte Irene Lebrus&aacute;n (Madrid, 1984), doctora en Sociolog&iacute;a, profesora en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid e investigadora en el CENIE. En medio de la escalada de <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-pensiones-resucita-debate-viabilidad-falso-conflicto-jovenes-mayores_1_9605523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los discursos de enfrentamiento intergeneracional</a>, la especialista llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre las &ldquo;trampas&rdquo; en algunos debates, como aquellos que solo ponen en la diana el gasto en pensiones, pero ignoran o invisibilizan otras muchas realidades, como por ejemplo lo que aportan las personas mayores &mdash;principalmente las mujeres&mdash; en cuidados no remunerados. 
    </p><p class="article-text">
        Lebrus&aacute;n, que fue investigadora postdoctoral en la Universidad de Harvard y ha centrado gran parte de su carrera en estudiar el envejecimiento y la vivienda, responde en esta entrevista con elDiario.es sobre algunos de los debates m&aacute;s recurrentes acerca de los retos econ&oacute;micos de una poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida. Como el aumento de gasto &mdash;sobre todo en pensiones, pero tambi&eacute;n en dependencia y cuidados&mdash; y la sostenibilidad de esta situaci&oacute;n con una pir&aacute;mide poblacional con menos j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; ante &ldquo;el mayor logro que puede conseguir cualquier sociedad&rdquo;, destaca la investigadora, como uno de los pa&iacute;ses del mundo con m&aacute;s esperanza de vida al nacer, <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/MNP2024.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 84 a&ntilde;os</a>, solo por detr&aacute;s de Suiza y Jap&oacute;n, <a href="https://www.oecd.org/es/data/indicators/life-expectancy-at-birth.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OCDE</a>. &ldquo;Y en un contexto en el que deber&iacute;amos estar muy orgullosos y dando palmas, porque sobreviven m&aacute;s personas a todas las edades, porque incluso personas con enfermedades tienen mayor calidad de vida y viven m&aacute;s a&ntilde;os, lo que se destaca siempre es lo negativo. Para m&iacute; la pregunta es c&oacute;mo puede ser que en ese marco estemos &uacute;nicamente pensando en cuestiones tan negativas y con n&uacute;meros que muchas veces son falsos&rdquo;, a&ntilde;ade. O, como poco, tramposos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Irene Lebrus&aacute;n destaca c&oacute;mo habitualmente hay voces que reclaman la necesidad de aplicar reformas de pensiones, como si no se estuvieran ya aplicando multitud de cambios en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;La edad legal de jubilaci&oacute;n ya no es 65 a&ntilde;os en general, avanza hasta los 67 a&ntilde;os. Ya est&aacute; aumentando&rdquo;, recuerda.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de lo &ldquo;altas&rdquo; que son las pensiones y lo &ldquo;bajos&rdquo; que son los salarios, se suele poner el foco en la insostenibilidad de las primeras respecto a los segundos. Lebrus&aacute;n pide mirar tambi&eacute;n en la otra direcci&oacute;n: &ldquo;&iquest;De qui&eacute;n depende que los salarios sean muy bajos? Ese planteamiento no lo veo nunca. O sea, se est&aacute; culpabilizando al Estado de algo que no tiene que ver con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga tambi&eacute;n advierte que se suele abogar por que las personas mayores alarguen sus carreras laborales, &ldquo;que se trabaje durante m&aacute;s a&ntilde;os&rdquo;, pero no se analiza qu&eacute; condiciones laborales tienen las empresas para este colectivo. Ni tampoco se cuestiona a las empresas &mdash;muchas de ellas multinacionales&mdash; que despiden de manera masiva a trabajadores de edades avanzadas, expuls&aacute;ndoles al paro en un momento en el que es muy complejo que vuelvan a reengancharse al mercado laboral. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me parece bien que se prepare el clima laboral, es decir, que las empresas se adec&uacute;en a la permanencia de personas de m&aacute;s edad en el mercado de trabajo, de tal manera que esas personas que lo deseen puedan trabajar en mejores condiciones&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. En cualquier caso, hay personas y trabajos que no pueden extender sus carreras laborales, por su penosidad o su estado de salud, recuerda la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2c3bffcd-b657-424d-9342-3e7d880e28ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora especializada en envejecimiento."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora especializada en envejecimiento.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Ojo, que las personas mayores cuidan&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La investigadora destaca otra cara de la moneda que es mucho menos destacada en los medios y debates p&uacute;blicos: lo que aportan las personas mayores. &ldquo;Muchas veces se plantea el debate solo en t&eacute;rminos de gasto, pero no en t&eacute;rminos de cu&aacute;l es la aportaci&oacute;n de las personas mayores en edad de jubilaci&oacute;n&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dice siempre: a las personas mayores hay que cuidarlas. Ojo, las personas mayores cuidan&rdquo;, destaca la soci&oacute;loga, que subraya el gran peso de cuidados familiares que recae en las personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os, &ldquo;sobre todo en las mujeres&rdquo;, que cuidan tanto de personas a&uacute;n m&aacute;s mayores (por encima de los 80 a&ntilde;os) como de beb&eacute;s y otros menores. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el coste de esas personas mayores, mujeres, que est&aacute;n realizando esa labor de cuidados?&rdquo;, llama la atenci&oacute;n Lebrus&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Cuál sería el coste de esas personas mayores, mujeres, que están realizando esa labor de cuidados?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta semana, el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE) ha presentado precisamente un informe &mdash;<em>El Derecho al Cuidado y la Econom&iacute;a de los Cuidados en Espa&ntilde;a</em>&mdash;<em> </em>que mide esta realidad y que estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuidado informal equivale a unos 3,2 millones de empleos a tiempo completo</a> y, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, las horas dedicadas se han multiplicado por 2,5. &ldquo;Ponerlo en valor significa reconocer un volumen cercano al 4% del PIB&rdquo;, destac&oacute; en la presentaci&oacute;n del estudio el economista Jorg&eacute; Ux&oacute;, uno de sus directores, junto a Nacho &Aacute;lvarez, profesor en la Universidad Complutense y ex secretario de Estado de Derechos Sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuidados en manos de estas mujeres mayores, no remunerados y a menudo invisibilizados, son un elemento indispensable para &ldquo;esa supervivencia de la sociedad y para que sigamos teniendo nuevos efectivos que entren en el mercado laboral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que Lebrus&aacute;n lanza una pregunta al debate p&uacute;blico: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto contribuyen las personas mayores a la conciliaci&oacute;n laboral y familiar que permiten no solo que las familias sobrevivan, sino que las propias empresas contin&uacute;en con sus horarios, que no se adecuan a las necesidades sociales generales? Esto tampoco lo hemos contabilizado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y no solo es una cuesti&oacute;n de cuidados. Reconociendo la jubilaci&oacute;n y los cuidados como un derecho de las personas mayores, estos tambi&eacute;n generan actividad y riqueza, en su condici&oacute;n de consumidores, pero tambi&eacute;n como usuarios de un sistema que crea empleos en la econom&iacute;a. El mencionado estudio del CENIE estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por cada euro p&uacute;blico invertido en el sistema de dependencia en 2023, se gener&oacute; 1,6 euros a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</a>. Adem&aacute;s, calcula una recaudaci&oacute;n a las arcas p&uacute;blicas de casi la mitad (49 c&eacute;ntimos) en impuestos y cotizaciones sociales. 
    </p><h2 class="article-text">Los prejuicios sobre productividad y el autoedadismo</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, las personas mayores est&aacute;n trabajando cada vez m&aacute;s a&ntilde;os, como muestra la edad efectiva de acceso a la jubilaci&oacute;n, en aumento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (65,2 a&ntilde;os en abril cuando en 2019 era de 64,4 a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra de las trampas es que se asume que las personas mayores son menos productivas. Error&rdquo;, sostiene la investigadora, que cita <a href="https://cenie.eu/sites/default/files/OxEcon_CENIE_ES.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio para el CENIE de la Universidad de Salamanca y de Oxford Economics</a> que constat&oacute; la mayor productividad y resiliencia de las empresas que conservaron a su personal s&eacute;nior en la pasada crisis financiera. &ldquo;La cuesti&oacute;n es que se asumen muchos prejuicios sin ponerles datos en realidad, ni n&uacute;meros&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si&nbsp;no cambiamos esas ideas, acabamos cayendo tambi&eacute;n en autoedadismo. Es decir, nos saboteamos, nos acabamos limitando a nosotros mismos porque tendemos a asumir que no podemos hacer cosas con determinadas edades. Y, as&iacute;, nos encontramos con las crisis de los 40, los 50... Esas ideas de: como tengo 50 a&ntilde;os ya no puedo, por ejemplo, ponerme a estudiar piano. Bueno, pues a lo mejor no acabas siendo un pianista profesional, pero qui&eacute;n dice que no puedes ponerte a estudiar piano a los 50 a&ntilde;os&rdquo;, explica la soci&oacute;loga. &ldquo;Ese autoedadismo nos impide desarrollar todo nuestro potencial&rdquo;, remata. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de las empresas, tambi&eacute;n se interiorizan muchos prejuicios, que acaban penalizando a los trabajadores por su edad. Por ejemplo, cuando las compa&ntilde;&iacute;as se centran en lo que los empleados m&aacute;s mayores no pueden hacer, en lugar de en aquello en lo que sobresalen gracias a su mayor experiencia, as&iacute; como en la riqueza del intercambio y el trabajo conjunto con trabajadores m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Pero lo que hacemos es dividirnos m&aacute;s, alejarnos m&aacute;s y eso en realidad genera una p&eacute;rdida, que tambi&eacute;n es una p&eacute;rdida econ&oacute;mica&rdquo;, advierte Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora defiende analizar &ldquo;la imagen completa&rdquo; en los debates sobre el envejecimiento y las personas mayores, reconociendo adem&aacute;s sus matices y desigualdades, y no &ldquo;desplazar responsabilidades a grupos poblacionales que en realidad tienen que ver con el sistema econ&oacute;mico&rdquo;. Ese que establece qu&eacute; salarios tenemos, a qu&eacute; hora salimos del trabajo y la imposibilidad de asumir el coste de la vivienda. &ldquo;Se plantean unos enfrentamientos que son falsos. Que el jubilado de tu barrio est&eacute; peor no significa que t&uacute; vayas a estar mejor. Esto no va de quit&aacute;rselo a unos para d&aacute;rselo a otros. No funciona as&iacute;&rdquo;, argumenta la soci&oacute;loga. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa4602dd-eae3-4fad-8db3-60aa426cfec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora sobre envejecimiento."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora sobre envejecimiento.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10396295" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10396295" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jubilación,Envejecimiento,Pensiones,Sociología,Personas mayores,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/646159ab-4941-424a-95ab-aa9d428eef98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe, encargado por el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), estima que los cuidados informales equivalen a 3,2 millones de puestos de trabajo a tiempo completo</p><p class="subtitle"> ¿Y si se mira de otra manera el gasto en pensiones? Un estudio señala que es un “motor” del crecimiento económico </p></div><p class="article-text">
        Un gasto que es una inversi&oacute;n social, pero tambi&eacute;n econ&oacute;mica. La Universidad de Salamanca, a trav&eacute;s del Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), ha presentado este lunes en Madrid el informe <em>El Derecho al Cuidado y la Econom&iacute;a de los Cuidados en Espa&ntilde;a</em>, una investigaci&oacute;n que calcula que el gasto en prestaciones de dependencia en 2023 gener&oacute; 1,6 euros a la econom&iacute;a por cada euro p&uacute;blico invertido. Adem&aacute;s, casi la mitad del gasto retorna a las arcas p&uacute;blicas a trav&eacute;s de cotizaciones e impuestos. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo ha sido dirigido por los economistas Nacho &Aacute;lvarez, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y exsecretario de Estado de Derechos Sociales, y Jorge Ux&oacute; (UCM), que han participado este lunes en la presentaci&oacute;n de los resultados en el C&iacute;rculo de Bellas Artes de la capital, que ha cerrado el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy. 
    </p><p class="article-text">
        En un amplio an&aacute;lisis sobre el sistema de dependencia y de cuidados de larga duraci&oacute;n en Espa&ntilde;a, los autores se detienen en distintas variantes de esta pol&iacute;tica social. Desde un punto de vista econ&oacute;mico, por un lado estiman el impacto econ&oacute;mico de esta inversi&oacute;n p&uacute;blica y, por otro, tambi&eacute;n calculan cu&aacute;l el coste de los cuidados informales que abundan en Espa&ntilde;a y que recaen sobre todo en mujeres que se encargan de cuidar a familiares en situaci&oacute;n de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Juan Mart&iacute;n, director de CENIE, advirti&oacute; este lunes de que, &ldquo;cuando una sociedad no financia, ordena y reconoce el cuidado, no elimina el coste: simplemente lo desplaza, una factura que hoy recae especialmente sobre las familias, las mujeres, las personas en situaci&oacute;n de dependencia y quienes cuidan en condiciones de precariedad&rdquo;. As&iacute;, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de dependencia tambi&eacute;n inciden en otra variable econ&oacute;mica clave: la reducci&oacute;n de la desigualdad. 
    </p><h2 class="article-text">Retorno econ&oacute;mico del gasto en dependencia </h2><p class="article-text">
        El estudio analiza qu&eacute; capacidad tiene la inversi&oacute;n p&uacute;blica en dependencia para generar bienestar, actividad, empleo e ingresos p&uacute;blicos. Los investigadores sit&uacute;an en 2023 un gasto inicial de 10.623 millones de euros en prestaciones de dependencia, que calculan que gener&oacute; un impacto total de 17.260 millones de euros sobre el PIB, lo que implica un multiplicador econ&oacute;mico cercano a 1,6. 
    </p><p class="article-text">
        Este resultado confirma que &ldquo;la inversi&oacute;n en cuidados de larga duraci&oacute;n tiene una capacidad significativa para estimular la actividad econ&oacute;mica m&aacute;s all&aacute; del propio sector sociosanitario&rdquo;, recoge el estudio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sectores como el comercio, la hosteler&iacute;a, la construcci&oacute;n, la industria manufacturera, la energ&iacute;a o las actividades profesionales experimentan incrementos significativos de producci&oacute;n como consecuencia del gasto en cuidados&rdquo;, a&ntilde;ade la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio mide tanto efectos directos, como indirectos y el &ldquo;efecto inducido&rdquo;, &ldquo;ya que estos aumentos directos e indirectos de la producci&oacute;n generan rentas adicionales (los salarios correspondientes a los empleos necesarios para obtenerla y los beneficios empresariales) que, al gastarse, volver&aacute;n a incrementar la demanda. Esto acarrea nuevos aumentos del empleo y de la producci&oacute;n&rdquo;, recoge el informe.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los autores subrayan que una &ldquo;parte sustantiva del gasto retorna a las administraciones p&uacute;blicas a trav&eacute;s de impuestos y cotizaciones vinculadas a la actividad y al empleo creados, reduciendo el esfuerzo fiscal neto&rdquo;. En concreto, por cada euro p&uacute;blico gastado en cuidados de larga duraci&oacute;n, las administraciones ingresan de vuelta &ldquo;49 c&eacute;ntimos&rdquo;, cifran. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a ha construido su Estado del Bienestar sobre tres patas (sanidad, educaci&oacute;n y pensiones), pero la cuarta pata, los cuidados de larga duraci&oacute;n, no ha avanzado al mismo ritmo&rdquo;, ha afirmado Nacho &Aacute;lvarez, que ha destacado que &ldquo;renovar el Estado del Bienestar pasa por hacer efectivo el derecho al cuidado como un derecho exigible, en la realidad de las prestaciones y los servicios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ministro Bustinduy ha destacado que &ldquo;la mejor manera de reforzar la democracia es a trav&eacute;s de la expansi&oacute;n del sistema de protecci&oacute;n social y la construcci&oacute;n de un sistema p&uacute;blico universal de cuidados que responda, en la pr&aacute;ctica, a las necesidades y a los deseos de la ciudadan&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El coste invisible de los cuidados informales</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, el estudio tambi&eacute;n dedica un cap&iacute;tulo a estimar el coste de los cuidados informales en materia de dependencia, muy extendidos ante la insuficiencia del sistema p&uacute;blico y que recae principalmente en las mujeres, lo que supone un foco muy importante de desigualdad social y econ&oacute;mica. Las cuidadoras a menudo se ven expulsadas del mercado laboral o reducen sus jornadas para atender estos cuidados, que penalizan sus ingresos y su protecci&oacute;n social a futuro, como las pensiones de jubilaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El profesor Jorge Ux&oacute; ha explicado que &ldquo;el cuidado informal equivale a unos 3,2 millones de empleos a tiempo completo y, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, las horas dedicadas se han multiplicado por 2,5. Ponerlo en valor significa reconocer un volumen cercano al 4% del PIB&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El informe realiza una estimaci&oacute;n macroecon&oacute;mica de este valor de los cuidados informales de larga duraci&oacute;n, que sit&uacute;an &ldquo;entre el 3,6 &ndash; 4,7% del PIB seg&uacute;n el m&eacute;todo de coste de reemplazo&rdquo;. &ldquo;Esta estimaci&oacute;n pone de manifiesto la notable dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de un trabajo que permanece mayoritariamente invisible en las cuentas nacionales. Adem&aacute;s, esta evidencia refuerza la idea de que expandir el sistema formal no solo protege derechos, sino que reduce costes sociales invisibilizados y redistribuye de manera m&aacute;s equitativa las cargas del cuidado&rdquo;, recoge el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Sin restar valor a la reivindicaci&oacute;n del cuidado como un derecho social, &ldquo;vinculado a la dignidad, la autonom&iacute;a y la ciudadan&iacute;a&rdquo;, el documento llama tambi&eacute;n a poner el acento en su &ldquo;dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de primer orden&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta doble perspectiva resulta imprescindible. El cuidado no es solo una obligaci&oacute;n moral ni &uacute;nicamente una pol&iacute;tica social; es tambi&eacute;n una actividad generadora de empleo, renta, retorno fiscal, cohesi&oacute;n territorial y bienestar colectivo. Invisibilizar su valor econ&oacute;mico ha sido uno de los grandes errores de los enfoques tradicionales. Ponerlo en el centro permite comprender mejor la verdadera estructura de nuestras econom&iacute;as&rdquo;, destaca el informe, en el que tambi&eacute;n participan como autores Fernando Bermejo, Ra&uacute;l del Pozo y Pablo Moya, de la Universidad de Castilla-La Mancha; Ricardo Molero y Laura P&eacute;rez Ortiz, de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid; Paloma Villanueva, de la Universidad Complutense de Madrid; y Elia G&oacute;mez, de SIIS Centro de Documentaci&oacute;n y Estudios, Fundaci&oacute;n Egu&iacute;a Careaga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 15:54:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/646159ab-4941-424a-95ab-aa9d428eef98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="367788" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/646159ab-4941-424a-95ab-aa9d428eef98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="367788" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/646159ab-4941-424a-95ab-aa9d428eef98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Economía,Cuidados familiares,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo confirma que el permiso por fuerza mayor de cuatro días es retribuido aunque no lo recoja el convenio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-confirma-permiso-fuerza-mayor-cuatro-dias-retribuido-no-recoja-convenio_1_13192258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca8c417e-c4e3-4a5f-96e0-b755517efa90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo confirma que el permiso por fuerza mayor de cuatro días es retribuido aunque no lo recoja el convenio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alto tribunal ratifica una sentencia de la Audiencia Nacional y obligaba a pagar el permiso a la empresa Unísono, que consideraba que la retribución era opcional a un acuerdo en la negociación colectiva</p><p class="subtitle"> El Supremo ratifica el derecho a cinco días de permiso por cuidado de familiares, más allá del reposo prescrito al paciente </p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ha confirmado que el permiso por causa de &ldquo;fuerza mayor&rdquo; por motivos familiares urgentes, en caso de enfermedad o accidente, debe ser retribuido por las horas de ausencia equivalentes a cuatro d&iacute;as de trabajo al a&ntilde;o aunque no lo recoja el convenio colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia de la Sala de lo Social del alto tribunal, fechada el pasado 17 de abril, confirma una sentencia previa de la Audiencia Nacional y rechaza el recurso de casaci&oacute;n presentado por la empresa Un&iacute;sono, que interpretaba que la retribuci&oacute;n del permiso no era obligatoria, sino que depend&iacute;a de lo pactado en el convenio colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Por su negativa a retribuir estos d&iacute;as de ausencia por causa mayor, los sindicatos USO, CIG y CGT iniciaron un conflicto colectivo, al que se adhirieron CCOO, UGT, TUSI y CSIF.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 37.9 del Estatuto de los Trabajadores recoge literalmente que &ldquo;la persona trabajadora tendr&aacute; derecho a ausentarse del trabajo por causa de fuerza mayor cuando sea necesario por motivos familiares urgentes relacionados con familiares o personas convivientes, en caso de enfermedad o accidente que hagan indispensable su presencia inmediata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a&ntilde;ade: &ldquo;Las personas trabajadoras tendr&aacute;n derecho a que sean retribuidas las horas de ausencia por las causas previstas en el presente apartado equivalentes a cuatro d&iacute;as al a&ntilde;o, conforme a lo establecido en convenio colectivo o, en su defecto, en acuerdo entre la empresa y la representaci&oacute;n legal de las personas trabajadoras aportando las personas trabajadoras, en su caso, acreditaci&oacute;n del motivo de ausencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio Fiscal consider&oacute; que deb&iacute;a estimarse el recurso de la empresa, &ldquo;porque la correcta interpretaci&oacute;n del precepto legal en litigio debe ser la de entender que &uacute;nicamente es retribuido el permiso cuando as&iacute; lo establezca de forma expresa un convenio o acuerdo colectivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hay que pagarlo porque obliga la ley</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, el conflicto en cuesti&oacute;n se ce&ntilde;&iacute;a a si el permiso que contempla el Estatuto de los Trabajadores por fuerza mayor para atender a familiares y convivientes debe ser retribuido de forma general o s&oacute;lo cuando as&iacute; se pacten en convenio.
    </p><p class="article-text">
        Como ya concluy&oacute; la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo concluye que el permiso debe ser retribuido por &ldquo;imperativo legal&rdquo;, sin que sea necesario para ello que as&iacute; lo establezca &ldquo;de forma expresa el convenio colectivo&rdquo; o acuerdo de empresa aplicable. 
    </p><p class="article-text">
        El Supremo reconoce y afea la &ldquo;defectuosa redacci&oacute;n&rdquo; del precepto legal, que entiende que puede dar lugar a varias posturas como las que se enfrentan en este conflicto colectivo, pero interpreta que la interpretaci&oacute;n correcta es que el permiso sea retribuido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confusa redacci&oacute;n literal del art&iacute;culo hace que su interpretaci&oacute;n teleol&oacute;gica resulte ser el elemento m&aacute;s determinante para llegar a su correcta interpretaci&oacute;n, conforme a la finalidad y esp&iacute;ritu del precepto, de acuerdo con la voluntad del legislador y teniendo en consideraci&oacute;n el contexto y los antecedentes en los que ha sido dictado, as&iacute; como la realidad social del tiempo en que ha de ser aplicado&rdquo;, recoge la sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los magistrados sostienen que en la exposici&oacute;n de motivos de la ley en la que se aprob&oacute; este permiso, el legislador recogi&oacute; su intenci&oacute;n de transponer con el permiso la Directiva de 2019 relativa a la conciliaci&oacute;n de la vida familiar y la vida profesional de los progenitores y los cuidadores, as&iacute; como la previsi&oacute;n &ldquo;como retribuidas las horas equivalentes a cuatro d&iacute;as al a&ntilde;o, sin perjuicio de lo que al respecto pudieran establecer los convenios colectivos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con lo que ha querido dejar claro que el permiso comprende en todo caso un m&iacute;nimo legal de horas retribuidas equivalentes a cuatro d&iacute;as al a&ntilde;o, a salvo de lo que pueda pactarse en convenios o acuerdos colectivos&rdquo;, concluyen los magistrados.
    </p><p class="article-text">
        Desde USO han celebrado &ldquo;esta victoria que garantiza derechos reales de conciliaci&oacute;n y refuerza la igualdad entre hombres y mujeres en el &aacute;mbito laboral. Y, sobre todo, consolida que cuidar de tu familia en momentos urgentes no puede costarte dinero de tu n&oacute;mina&rdquo;, ha celebrado el sindicato.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; puede decidir la negociaci&oacute;n colectiva</h2><p class="article-text">
        Concluido ese m&iacute;nimo legal de cuatro d&iacute;as de retribuci&oacute;n, los magistrados indican que se a&ntilde;ade la menci&oacute;n a &ldquo;conforme a lo establecido en convenio colectivo o, en su defecto, en acuerdo entre la empresa y la representaci&oacute;n legal de las personas trabajadoras...&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En expresi&oacute;n subordinada que no puede sino interpretarse como un medio para dejar abierta la posibilidad de que, bajo esa inicial premisa de derecho necesario, los acuerdos colectivos puedan precisar otros aspectos distintos relativos al modo, manera, contenido y alcance de esa retribuci&oacute;n&rdquo;, indican sobre lo que ser&iacute;a susceptible de discutirse en la negociaci&oacute;n colectiva. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia destaca el contexto de en una sociedad como la actual, &ldquo;en la que es notorio e indiscutible que el colectivo de mujeres trabajadoras sigue siendo el que tradicionalmente asume en mayor medida los cuidados y atenci&oacute;n de familiares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este marco, no cabe &ldquo;ninguna duda que la anunciada finalidad de la norma conduce a su interpretaci&oacute;n conforme&rdquo; al pago de los cuatro d&iacute;as de permiso &ldquo;en favor de promover y no desincentivar la utilizaci&oacute;n de este tipo de permisos como mecanismo para facilitar la conciliaci&oacute;n de la vida personal y laboral de las personas trabajadoras, con una mayor implicaci&oacute;n de los hombres en la asunci&oacute;n de responsabilidades familiares que mayoritariamente descansan sobre las mujeres&rdquo;, recoge el fallo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-confirma-permiso-fuerza-mayor-cuatro-dias-retribuido-no-recoja-convenio_1_13192258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 08:51:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ca8c417e-c4e3-4a5f-96e0-b755517efa90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63530" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ca8c417e-c4e3-4a5f-96e0-b755517efa90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="63530" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Supremo confirma que el permiso por fuerza mayor de cuatro días es retribuido aunque no lo recoja el convenio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ca8c417e-c4e3-4a5f-96e0-b755517efa90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tribunal Supremo,Derechos laborales,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/maria-jose-romero-catedratica-experta-cuidados-derecho-humano-decir-no-sobrecargas-laborales_1_13181078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03832c7b-8839-486e-800d-f81d3572609d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Señala el 'cuidatoriado' y las “sociedades del cuidado” como “horizonte de transformación” en el marco de la sociología feminista: “No basta con perfeccionar la prevención de riesgos laborales, el autocuidado o el teletrabajo, es precisa una reordenación profunda de las instituciones”</p><p class="subtitle">El año de los mil millones que no llegan a las manos que cuidan</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Nos exigimos demasiado en el trabajo, nos exigen mucho o todo a la vez? &iquest;Qu&eacute; hay del cuidado en el &aacute;mbito laboral y del autocuidado? &iquest;No hay un derecho que lo defienda? &iquest;C&oacute;mo puede organizarse y defenderse? &iquest;Y qu&eacute; hay de los derechos de las personas, principalmente mujeres, que se dedican a los cuidados? &iquest;Ayuda el teletrabajo a la conciliaci&oacute;n? &iquest;Hablamos de salud laboral o es un concepto mucho m&aacute;s amplio? &iquest;Qu&eacute; es el 'cuidatoriado'?
    </p><p class="article-text">
        Son algunos de los interrogantes que siguen presentes en la sociedad contempor&aacute;nea y a los que, con motivo del Primero de Mayo, D&iacute;a Internacional del Trabajo, hemos querido buscar respuestas. Las hemos encontrado con motivo del seminario cient&iacute;fico 'El derecho humano al cuidado y la reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo', organizado recientemente en la Facultad de Derecho de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa la ha dirigido Mar&iacute;a Jos&eacute; Romero, catedr&aacute;tica de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/pensiones-brecha-genero-cuestiones-grietas_1_1040056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social</a> en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de experiencia jurisdiccional como magistrada en la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        La profesora tambi&eacute;n es patrona de la Fundaci&oacute;n Derecho y Discapacidad y miembro fundadora de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha. En la actualidad es directora del Departamento de Derecho del Trabajo y Trabajo Social, desde donde impulsa numerosos proyectos de investigaci&oacute;n, docencia de grado y posgrado y gran n&uacute;mero de actividades de transferencia e intercambio de conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria combina la pr&aacute;ctica judicial, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/prostitucion-reflejo-feminizacion-pobreza-responsable-igualdad-uclm_1_8331582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gesti&oacute;n universitaria</a> y la reflexi&oacute;n cient&iacute;fica cr&iacute;tica sobre la reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo en el marco del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a el derecho humano al cuidado en el &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El derecho humano al cuidado, en el trabajo, es el derecho de todas las personas a recibir y a prestar cuidados en condiciones dignas, sin discriminaci&oacute;n y sin que ello suponga p&eacute;rdida de derechos laborales ni de protecci&oacute;n social. L&oacute;gicamente supone reconocer jur&iacute;dicamente algo que la sociolog&iacute;a feminista lleva d&eacute;cadas demostrando: que el cuidado es una necesidad humana universal y una forma de trabajo, remunerado o no, que sostiene la vida y la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su nivel de reconocimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Opini&oacute;n Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que tiene como principal objetivo aplicar e interpretar la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos y otros tratados en el sistema interamericano, ha dado un paso hist&oacute;rico al reconocer el cuidado como un derecho humano aut&oacute;nomo e interdependiente de otros derechos, entre ellos el derecho al trabajo, a la igualdad y a la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Esto obliga a repensar el Derecho del Trabajo desde una perspectiva de g&eacute;nero y de ciclo de vida: no solo proteger a la persona trabajadora asalariada est&aacute;ndar, sino tambi&eacute;n al&nbsp;&lsquo;cuidatoriado&rsquo;, un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por la investigadora Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n como nueva clase social emergente formada mayoritariamente por mujeres que asumen la carga de cuidados, muchas veces sin derechos y sin garantizar su dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hablamos de salud laboral o es un concepto mucho m&aacute;s amplio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hablar del derecho humano al cuidado en el trabajo es ir bastante m&aacute;s all&aacute; de la salud laboral en sentido cl&aacute;sico. El cuidado configura un campo normativo m&aacute;s amplio porque articula dimensiones f&iacute;sicas, ps&iacute;quicas, emocionales, relacionales y de organizaci&oacute;n social del tiempo, tal y como subraya la reciente construcci&oacute;n del derecho al cuidado como derecho aut&oacute;nomo. No se trata solo de evitar da&ntilde;os en el puesto de trabajo, sino de garantizar condiciones materiales y temporales que permitan cuidar y cuidarse a lo largo de todo el ciclo vital sin que ello suponga sacrificar la autonom&iacute;a econ&oacute;mica ni renunciar al propio proyecto profesional, algo que afecta especialmente a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se pueden enfocar los cuidados desde el Derecho del Trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito del Derecho del Trabajo, el enfoque de los cuidados cuestiona la arquitectura misma del modelo laboral hegem&oacute;nico: la centralidad de la jornada r&iacute;gida, los tiempos de desplazamiento, la disponibilidad permanente exigida, los modos de ejercicio del poder empresarial y, sobre todo, la persistente distribuci&oacute;n sexual del trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en el &aacute;mbito acad&eacute;mico hablamos de 'sociedades del cuidado' como horizonte de transformaci&oacute;n: no basta con perfeccionar la prevenci&oacute;n de riesgos laborales, es precisa una reordenaci&oacute;n profunda de las instituciones -Estado, mercado, familias- para situar la sostenibilidad de la vida en el centro de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y jur&iacute;dica. Solo as&iacute; el cuidado dejar&aacute; de ser un 'asunto privado' resuelto a costa del tiempo y la salud de las mujeres y pasar&aacute; a ser un eje estructural del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todavía estamos lejos de una noción densa de derecho al cuidado. La prevención de riesgos es un pilar irrenunciable, pero su lógica se orienta a la gestión del riesgo y no a la corresponsabilidad social en la organización del tiempo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe hoy en empresas y administraciones una noci&oacute;n clara del cuidado en el trabajo? &iquest;La prevenci&oacute;n de riesgos laborales lo cubre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el contexto espa&ntilde;ol, mi impresi&oacute;n es que la mayor&iacute;a de empresas y administraciones siguen operando con una cultura jur&iacute;dica de la salud laboral muy condicionada por la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales de 1995, centrada en evitar da&ntilde;os y cumplir est&aacute;ndares m&iacute;nimos de seguridad y salud, pero todav&iacute;a lejos de una noci&oacute;n densa de derecho al cuidado. La prevenci&oacute;n de riesgos es un pilar irrenunciable, pero su l&oacute;gica se orienta a la gesti&oacute;n del riesgo y no a la corresponsabilidad social en la organizaci&oacute;n del tiempo, la distribuci&oacute;n de cargas de trabajo o la compatibilizaci&oacute;n real entre empleo y responsabilidades de cuidado, que siguen recayendo de forma desproporcionada en las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el reto entonces en este &aacute;mbito? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de justicia social, el desaf&iacute;o es que el derecho al cuidado, tal y como lo formula la Opini&oacute;n Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana como derecho aut&oacute;nomo -aunque no formalmente vinculante en nuestro ordenamiento-, impregne el Derecho del Trabajo espa&ntilde;ol y complemente la arquitectura preventiva tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        Eso exige ir m&aacute;s all&aacute; de la l&oacute;gica reparadora del da&ntilde;o e incorporar, mediante ley y negociaci&oacute;n colectiva, medidas estructurales: licencias parentales verdaderamente corresponsables, reducci&oacute;n de jornadas excesivas, l&iacute;mites efectivos a la disponibilidad permanente, servicios de cuidados accesibles vinculados a los centros de trabajo y sistemas integrales de cuidados que articulen empleo, Seguridad Social y servicios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Igual que en su d&iacute;a integramos la salud laboral o la igualdad de g&eacute;nero en la normativa y en la negociaci&oacute;n colectiva, ahora el cuidado debe convertirse en un eje ordenador del sistema laboral, no en un asunto &ldquo;privado&rdquo; que las personas -y en especial el&nbsp;'cuidatoriado&nbsp;femenino- resuelven a costa de su propio proyecto vital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales trabas para que exista tan poca 'protecci&oacute;n' frente al derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una mirada jur&iacute;dica y feminista, lo tengo claro, las resistencias son estructurales. La primera es la persistencia de un orden patriarcal que sigue asignando los cuidados a las mujeres como obligaci&oacute;n &ldquo;natural&rdquo;, privada y moralmente incondicionada, lo que dificulta reconocerlos como derecho justiciable y como responsabilidad social distribuida entre Estado, mercado y familia. La investigaci&oacute;n emp&iacute;rica muestra que esta feminizaci&oacute;n de los cuidados, adem&aacute;s, se agrava en el caso de mujeres migrantes y de clases populares, que concentran la sobrecarga y sufren un impacto directo en su salud, sus trayectorias laborales y su seguridad econ&oacute;mica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b1f58b71-08aa-46c9-96f3-8a5521753bfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Seminario &#039;El derecho humano al cuidado y la reorganización jurídica del trabajo&#039; en la Facultad de Derecho de Albacete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Seminario &#039;El derecho humano al cuidado y la reorganización jurídica del trabajo&#039; en la Facultad de Derecho de Albacete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La segunda traba es el marcado sesgo androc&eacute;ntrico del propio Derecho del Trabajo, hist&oacute;ricamente construido en torno a la figura del trabajador var&oacute;n, blanco, heterosexual, sin discapacidad, a tiempo completo y &ldquo;libre&rdquo; de responsabilidades de cuidado, es decir, el modelo cl&aacute;sico del breadwinner que la literatura feminista ha descrito reiteradamente. 
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que se aparta de ese patr&oacute;n -mujeres, personas con responsabilidades familiares, trabajadoras a tiempo parcial, cuidadoras remuneradas y no remuneradas, personas LGTBIQ+- se regula como anomal&iacute;a, coste adicional o 'problema de conciliaci&oacute;n', en lugar de tomarse como punto de partida para dise&ntilde;ar derechos. Este dise&ntilde;o institucional profundamente androc&eacute;ntrico deja sistem&aacute;ticamente fuera del foco a esa clase social compuesta mayoritariamente por mujeres que sostiene el bienestar colectivo y la reproducci&oacute;n social sin un correlato sim&eacute;trico de derechos laborales, de Seguridad Social ni de poder de negociaci&oacute;n en los espacios donde se decide la organizaci&oacute;n del trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                                        <!--[if IE 9]>
                    <video style="display: none;"><![endif]-->
                    <source
                            type="image/"
                            srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d17a3bc-c4b8-43c4-aea2-43e14c1a2a1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0."
                    >
                    <!--[if IE 9]></video><![endif]-->
                                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d17a3bc-c4b8-43c4-aea2-43e14c1a2a1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0."
                    alt=""
                >
            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En tercer lugar, persiste una profunda invisibilidad econ&oacute;mica del cuidado: sigue trat&aacute;ndose como &ldquo;no trabajo&rdquo; o como gasto improductivo, a pesar de que las estimaciones disponibles muestran que el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados no remunerado podr&iacute;a equivaler en Espa&ntilde;a a alrededor del 40% del PIB si se valorara a precios de mercado. Estudios de uso del tiempo revelan, adem&aacute;s, que las mujeres dedican en promedio el doble de horas diarias que los hombres a tareas dom&eacute;sticas y de cuidado -en torno a cinco horas frente a dos-, lo que se traduce en millones de horas de trabajo no pagado que sostienen el funcionamiento de los mercados laborales y la viabilidad de los sistemas de protecci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese volumen de trabajo ha sido invisibilizado, entonces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n ha mostrado en sus estudios que ese volumen de trabajo equivale a decenas de millones de empleos a tiempo completo y constituye una aut&eacute;ntica &ldquo;riqueza invisible&rdquo; que no se incorpora a las cuentas nacionales ni al debate fiscal, pese a su enorme impacto macroecon&oacute;mico. Esta omisi&oacute;n contable tiene consecuencias pol&iacute;ticas muy claras: permite descargar el coste del sostenimiento de la vida sobre los hogares y, dentro de ellos, sobre las mujeres, sin reconocimiento jur&iacute;dico pleno, sin corresponsabilidad presupuestaria y sin un debate democr&aacute;tico sobre qui&eacute;n debe financiar ese trabajo indispensable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay vacíos de protección, solapamientos ineficientes y, sobre todo, una gran dificultad para convertir el derecho al cuidado en un eje vertebrador de las políticas públicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la fragmentaci&oacute;n institucional act&uacute;a como un freno poderoso: las pol&iacute;ticas de familia, dependencia, igualdad, empleo o servicios sociales se dise&ntilde;an y ejecutan en compartimentos estancos, sin un verdadero enfoque de sistema de cuidados que dialogue con la regulaci&oacute;n laboral. Desde mi&nbsp;punto de vista, ello genera vac&iacute;os de protecci&oacute;n, solapamientos ineficientes y, sobre todo, una gran dificultad para convertir el derecho al cuidado en un eje vertebrador de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, en lugar de mantenerlo como un asunto residual confiado a la buena voluntad de las familias y, en particular, de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel pueden o deben cumplir las administraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas no son meros actores de acompa&ntilde;amiento, sino los garantes jur&iacute;dicos del derecho al cuidado.&nbsp;Es decir, el cuidado no puede quedar en la esfera de la 'buena voluntad' familiar, sino que debe convertirse en un eje de la acci&oacute;n de gobierno, al mismo nivel que la sanidad, la educaci&oacute;n o las pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Su papel se despliega en, al menos, tres grandes frentes. En primer lugar, el dise&ntilde;o y la financiaci&oacute;n de sistemas integrales de cuidados, con servicios p&uacute;blicos suficientes, accesibles y de calidad para infancia, personas con discapacidad y situaciones de dependencia, concebidos como pilar de la protecci&oacute;n social y como palanca de igualdad de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la reforma del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social como se viene haciendo para reconocer jur&iacute;dicamente los tiempos de cuidado, las familias monoparentales, garantizar licencias parentales corresponsables y proteger las carreras profesionales de quienes cuidan, evitando que el ejercicio de este derecho se traduzca en penalizaciones salariales o de protecci&oacute;n social. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8aa25b3-1a56-4f84-8569-4e7657ac8e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María José Romero con el rector de la UCLM, Julián Garde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María José Romero con el rector de la UCLM, Julián Garde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y en tercer lugar, las administraciones deben utilizar todo el potencial transformador del empleo p&uacute;blico y de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica, incorporando cl&aacute;usulas de cuidados, de igualdad y de diligencia debida en derechos humanos que obliguen a las empresas proveedoras a no reproducir la precarizaci&oacute;n del trabajo de cuidados especialmente femenino y migrante, a lo largo de las cadenas de suministro. Esa combinaci&oacute;n de regulaci&oacute;n, inversi&oacute;n y ejemplaridad institucional es la que puede convertir el derecho al cuidado en un principio estructural del modelo socioecon&oacute;mico, y no en un mero discurso ret&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me hablaba antes de las 'sociedades del cuidado' &iquest;C&oacute;mo pueden constituirse y defenderse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de 'sociedades del cuidado' pensamos en un modelo en el que cuidar y ser cuidado se reconoce como necesidad social, como derecho y como trabajo con relevancia jur&iacute;dica, tambi&eacute;n en el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Supone organizar la econom&iacute;a y las relaciones laborales a partir de la sostenibilidad de la vida y no al rev&eacute;s: tiempos de trabajo compatibles con el cuidado, protecci&oacute;n social para quienes cuidan y una redistribuci&oacute;n real de responsabilidades entre instituciones, empresas y hogares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significan esas sociedades en el &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva cient&iacute;fica, construir sociedades del cuidado significa, en el plano laboral, avanzar hacia convenios y normas como las contenidas en nuestro vigente Estatuto de los Trabajadores que reconocen derechos efectivos de tiempo (reducciones y adaptaciones de jornada, excedencias, teletrabajo regulado) sin convertirlos en un peaje exclusivo de las mujeres, y que garanticen condiciones dignas para quienes trabajan profesionalmente en los cuidados, incluidas las empleadas de hogar y las cuidadoras a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        En el plano de la Seguridad Social, su defensa, implica que los periodos dedicados al cuidado -tambi&eacute;n los no profesionales- computen como tiempo de trabajo a efectos de pensiones y prestaciones, siguiendo la l&iacute;nea de los convenios especiales para personas cuidadoras de personas en situaci&oacute;n de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La conciliaci&oacute;n juega aqu&iacute; un papel fundamental. &iquest;Hemos avanzado respecto a otros pa&iacute;ses europeos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el plano normativo, Espa&ntilde;a ha dado pasos importantes, sobre todo a ra&iacute;z de la Directiva Europea que fija requisitos m&iacute;nimos en permisos de paternidad, parentales y para cuidadores, as&iacute; como en f&oacute;rmulas de trabajo flexible para progenitores y personas cuidadoras. Su transposici&oacute;n a nuestro ordenamiento, fundamentalmente a trav&eacute;s del Real Decreto&#8209;Ley 5/2023, ha introducido nuevos permisos (como el de fuerza mayor por motivos familiares o el permiso parental) y ha reforzado el derecho a la adaptaci&oacute;n de jornada, completando un proceso en el que ya se hab&iacute;a producido la equiparaci&oacute;n de los permisos de maternidad y paternidad a 16 semanas para cada progenitor desde 2021.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el balance entonces, sobre todo desde el punto de vista feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva feminista y comparada, sin embargo, el balance es ambivalente. En el lado positivo, Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en un grupo de pa&iacute;ses que han avanzado en permisos parentales igualitarios y en el reconocimiento formal del derecho a la conciliaci&oacute;n, pero seguimos por detr&aacute;s de los mejores est&aacute;ndares europeos en inversi&oacute;n en servicios p&uacute;blicos de cuidados, prestaciones universales por hijo a cargo y cultura empresarial corresponsable, &aacute;mbitos en los que los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos nos aventajan claramente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la experiencia demuestra que, si no se acompa&ntilde;a de servicios de cuidado suficientes y de cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo, la conciliaci&oacute;n sigue descansando sobre la 'doble jornada' de las mujeres: ellas son quienes m&aacute;s utilizan las reducciones y adaptaciones de jornada, asumiendo los costes en carrera profesional y pensiones, mientras el modelo masculino de disponibilidad casi ilimitada se mantiene pr&aacute;cticamente intacto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste esa reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo para conseguir el derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo nos referimos a un cambio de paradigma: que el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social deje de estar construido alrededor del empleo asalariado est&aacute;ndar, masculino y sin cargas de cuidado, y tome como referencia sociedades donde la interdependencia y los cuidados son la norma, no la excepci&oacute;n. Esto obliga a seguir reordenando categor&iacute;as cl&aacute;sicas -tiempos de trabajo y descanso, salarios, responsabilidades empresariales, cotizaciones y prestaciones- a partir del reconocimiento del cuidado como derecho, como condici&oacute;n para la igualdad sustantiva y como trabajo socialmente necesario que no puede seguir siendo invisible ni gratuito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso implicar&iacute;a reformas de gran calado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos m&aacute;s concretos, esa reorganizaci&oacute;n implica dos l&iacute;neas de reforma, entre otras. En primer lugar, una protecci&oacute;n social que reconozca jur&iacute;dicamente los periodos de cuidado no remunerado -mediante convenios especiales, cotizaciones a cargo del Estado o asimilaciones a alta- y las trayectorias laborales intermitentes que estos generan, tradicionalmente feminizadas, como ya ensaya el convenio especial para personas cuidadoras no profesionales de la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Y, en segundo lugar, integrar plenamente en la &oacute;rbita del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social a quienes cuidan en condiciones precarias o informalizadas: empleo de hogar, cuidados a domicilio, cadenas de subcontrataci&oacute;n y prestaci&oacute;n de servicios externalizados, cerrando la brecha entre trabajo formal e informal mediante inclusi&oacute;n en el R&eacute;gimen General, mejora de derechos y equiparaci&oacute;n progresiva de condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        Reorganizar jur&iacute;dicamente el trabajo desde los cuidados es, en suma, una agenda profundamente de reconocimiento de derechos: desplaza el centro de gravedad del sistema, desde la l&oacute;gica de la disponibilidad ilimitada para el mercado hacia la garant&iacute;a colectiva de tiempo, ingresos y derechos para sostener la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema del discurso dominante sobre el autocuidado es que, si se despolitiza, termina funcionando como un mandato individual, como un &#039;arréglate como puedas&#039; frente a problemas que son estructurales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se habla tambi&eacute;n mucho del &ldquo;autocuidado&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las claves aqu&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema del discurso dominante sobre el autocuidado es que, si se despolitiza, termina funcionando como un mandato individual: &ldquo;arr&eacute;glate como puedas&rdquo; frente a problemas que son estructurales, como la sobrecarga de trabajo, la precariedad o la violencia en los entornos laborales y de cuidados. El feminismo lleva tiempo recordando que &ldquo;todo cuidado es pol&iacute;tico&rdquo;: el autocuidado solo tiene sentido cuando se inscribe en redes comunitarias, organizaciones que limitan la explotaci&oacute;n y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que redistribuyen tiempos, recursos y responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Yo se&ntilde;alar&iacute;a tres claves ligadas a mi rama cient&iacute;fica. La primera es el&nbsp;derecho al tiempo: sin l&iacute;mites razonables de jornada, sin previsibilidad horaria y sin descansos efectivos, el autocuidado se convierte en un eslogan vac&iacute;o. La segunda es el derecho a la salud mental, que exige reconocer los riesgos psicosociales derivados del estr&eacute;s de cuidados y del trabajo emocional, especialmente en el caso de las trabajadoras de los cuidados, muchas de ellas mujeres migrantes, que seg&uacute;n la evidencia disponible soportan cargas f&iacute;sicas y emocionales muy elevadas y una exposici&oacute;n mayor a violencia, acoso y fatiga cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La tercera clave es el derecho a decir &ldquo;no&rdquo;: la posibilidad real de rechazar sobrecargas laborales o de cuidados sin miedo a perder el empleo, la protecci&oacute;n social o el permiso de residencia forma parte del n&uacute;cleo del derecho al cuidado digno y de cualquier pol&iacute;tica seria de prevenci&oacute;n en salud mental. Para m&iacute; hablar de autocuidado, es por tanto hablar de derechos colectivos, de corresponsabilidad social en los cuidados y de reorganizar el trabajo para que cuidar y cuidarse no sea un privilegio, sino una condici&oacute;n b&aacute;sica de ciudadan&iacute;a y de garant&iacute;a del Estado Social y democr&aacute;tico de Derecho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel cumple el teletrabajo en este &aacute;mbito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una modalidad organizativa ambivalente: puede ser una herramienta para hacer efectivo el derecho al cuidado y la conciliaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un vector de intensificaci&oacute;n del trabajo, de ampliaci&oacute;n de la jornada y de desplazamiento de costes empresariales al hogar si no se aplica adecuadamente. La normativa de trabajo a distancia insiste en su car&aacute;cter voluntario, en la necesidad de acuerdo escrito, en la igualdad de derechos con el trabajo presencial y en la obligaci&oacute;n de evitar la perpetuaci&oacute;n de roles de g&eacute;nero, previendo adem&aacute;s que el teletrabajo se integre en los diagn&oacute;sticos y planes de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        La doctrina <em>iuslaboralista</em> ha subrayado, sin embargo, que si el teletrabajo se usa como &ldquo;soluci&oacute;n de conciliaci&oacute;n&rdquo; dirigida de facto a las mujeres, corre el riesgo de reforzar la divisi&oacute;n sexual del trabajo y la llamada &ldquo;doble presencia&rdquo;: trabajar en remoto mientras se asumen simult&aacute;neamente tareas dom&eacute;sticas y de cuidado, con claros impactos en salud y carrera profesional. Diversos estudios sobre riesgos psicosociales muestran que esta doble presencia afecta especialmente a las trabajadoras, incrementando el estr&eacute;s y las dificultades para desconectar, lo que exige integrar el teletrabajo en las evaluaciones de riesgos y en las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n, con una mirada de g&eacute;nero expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo evitar ese riesgo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel del teletrabajo deber&iacute;a ser el de un instrumento al servicio de la corresponsabilidad y no un mecanismo encubierto de feminizaci&oacute;n de la conciliaci&oacute;n. Esto implica que la negociaci&oacute;n colectiva, los planes de igualdad y la legislaci&oacute;n garanticen: tiempos protegidos y derecho efectivo a la desconexi&oacute;n, compensaci&oacute;n de gastos, acceso igualitario a formaci&oacute;n y promoci&oacute;n, y un uso no discriminatorio de esta modalidad por motivos de cuidado, de forma que trabajar a distancia no suponga l&oacute;gicamente una penalizaci&oacute;n en t&eacute;rminos de salario, estabilidad o carrera profesional. Solo as&iacute; el teletrabajo podr&aacute; contribuir realmente al derecho al cuidado y no convertirse en una nueva capa de precariedad para las mujeres que cuidan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/maria-jose-romero-catedratica-experta-cuidados-derecho-humano-decir-no-sobrecargas-laborales_1_13181078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 18:06:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/03832c7b-8839-486e-800d-f81d3572609d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3954028" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/03832c7b-8839-486e-800d-f81d3572609d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3954028" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/03832c7b-8839-486e-800d-f81d3572609d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Primero de Mayo,1 de Mayo,Trabajo,Empleo,Teletrabajo,Cuidados familiares,Conciliación,Universidades públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién nos va a cuidar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cuidar_132_13183676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/923a7e13-3858-4e4e-af46-0f84228efc6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién nos va a cuidar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Deberíamos prestar mucha atención a los datos demográficos, porque si hoy los servicios de atención a la dependencia y los servicios sanitarios están dedicando una parte importante de sus recursos a atender a estas personas, la tendencia es que en el futuro próximo la situación pueda desbordar la capacidad de estos sistemas"</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se van a cumplir 20 a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n de la Ley de Dependencia. Desde mi punto de vista, es la ley de protecci&oacute;n social m&aacute;s importante de este siglo. 
    </p><p class="article-text">
        Hace dos d&eacute;cadas ya se ve&iacute;a que el n&uacute;mero de personas en situaci&oacute;n de dependencia se estaba incrementando como consecuencia del aumento del envejecimiento de la poblaci&oacute;n. Este fen&oacute;meno demogr&aacute;fico no es una excepci&oacute;n en Castilla-La Mancha ni en Espa&ntilde;a, porque afecta a la mayor&iacute;a del mundo occidental. Aumenta el envejecimiento porque afortunadamente crece la esperanza de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Hace un siglo se viv&iacute;a de media unos 44 a&ntilde;os y hoy la vida se ha alargado hasta los 84 a&ntilde;os. Sin duda esto es un logro social, porque si se viven m&aacute;s a&ntilde;os es porque se vive mejor. Sin embargo, las condiciones de vida y la propia medicina tambi&eacute;n han conseguido que la esperanza de vida en situaci&oacute;n de dependencia y los a&ntilde;os con mala salud tambi&eacute;n se est&eacute;n alargando. Esto es un reto que plantea la necesidad cuidados y un incremento de recursos sociosanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia al envejecimiento va a continuar creciendo en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y de manera especial cuando la generaci&oacute;n del &lsquo;baby-boom&rsquo; llegue a los 85 a&ntilde;os, esa edad en la que aparecen de manera m&aacute;s generalizada las situaciones de dependencia. Seg&uacute;n las cifras del INE, hace 20 a&ntilde;os hab&iacute;a en Castilla-La Mancha 39.995 personas con 85 y m&aacute;s a&ntilde;os, actualmente la cifra se ha incrementado en un 81,5%, llegando a principios de 2025 a las 72.618 personas y, seg&uacute;n las proyecciones demogr&aacute;ficas, este segmento de poblaci&oacute;n actual se podr&iacute;a duplicar en los pr&oacute;ximos 25 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Junto al incremento de la longevidad, se est&aacute; produciendo una inversi&oacute;n de la pir&aacute;mide de la poblaci&oacute;n, originada tambi&eacute;n por la reducci&oacute;n de la natalidad que est&aacute; planteando ya un problema de falta de personas que se dedican a los cuidados, aunque el problema tiene otros interrogantes y puede tomar una dimensi&oacute;n preocupante en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos prestar mucha atenci&oacute;n a estos datos demogr&aacute;ficos, porque si hoy los servicios de atenci&oacute;n a la dependencia y los servicios sanitarios est&aacute;n dedicando una parte importante de sus recursos a atender a estas personas, la tendencia es que en el futuro pr&oacute;ximo la situaci&oacute;n pueda desbordar la capacidad de estos sistemas si no hacemos actuaciones importantes para abordar esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los problemas de la atenci&oacute;n a la dependencia no se explican solo por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, se suman otros cambios sociales importantes que afectan a los cuidados, como la reducci&oacute;n del n&uacute;mero de miembros de las familias, los nuevos modelos familiares y los avances en igualdad, con el cambio en los roles sociales tradicionales en los que las mujeres se han encargado en solitario de asumir la mayor parte de la carga de los cuidados. Lo siguen haciendo todav&iacute;a y ahora realizando con mucho esfuerzo la dif&iacute;cil conciliaci&oacute;n con la vida laboral. Todo ello, ha producido tambi&eacute;n un debilitamiento de lo que se denominan los apoyos informales que, no obstante, seguir&aacute;n siendo necesarios si realmente queremos afrontar las situaciones de soledad no deseada y el importante papel del acompa&ntilde;amiento emocional en los cuidados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los problemas de la atención a la dependencia no se explican solo por el envejecimiento de la población, se suman otros cambios sociales importantes que afectan a los cuidados, como la reducción del número de miembros de las familias, los nuevos modelos familiares y los avances en igualdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con la Ley de Dependencia, por cierto, aprobada por unanimidad por todas las fuerzas pol&iacute;ticas con el Gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, se produce un gran cambio no solo en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos y de protecci&oacute;n social, sino que lo que se plantea es que la atenci&oacute;n a las personas en situaci&oacute;n de dependencia no es solo un problema que tienen que afrontar las propias familias, sino que mediante la generaci&oacute;n de un derecho subjetivo (que pertenece a la persona y se puede reclamar), es una contingencia que obliga a los poderes p&uacute;blicos a garantizar su atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante este periodo de desarrollo de este sistema de protecci&oacute;n a las personas en situaci&oacute;n de dependencia podr&iacute;amos hablar de luces y sombras. Se ha producido un incremento de personas beneficiarias de las prestaciones de dependencia (en Castilla-La Mancha se ha duplicado en n&uacute;mero de personas en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, pasando de 36.796 en 2015 a 82.425 personas beneficiarias en 2025, con datos de diciembre). 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los recortes sociales realizados para afrontar equivocadamente la crisis econ&oacute;mica de 2008, donde gravemente se redujo su financiaci&oacute;n y el n&uacute;mero de personas atendidas en el periodo 2011-2015, se ha incrementado la financiaci&oacute;n y las prestaciones destinadas a la promoci&oacute;n de la autonom&iacute;a personal y la atenci&oacute;n a la dependencia. Sin embargo, las diferencias entre comunidades aut&oacute;nomas, la ausencia de presupuestos generales del Estado y, sobre todo, la falta de un sistema de financiaci&oacute;n, suficiente, estable y sostenible, siguen siendo las principales debilidades de este sistema de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n necesita el sistema de protecci&oacute;n mayor agilidad, menos burocracia y reducir los tiempos de espera que, junto con las dificultades para acceder a algunos centros y servicios, son las principales quejas que se vienen planteando por parte de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario mejorar la calidad y diversificar la oferta de prestaciones y servicios para adecuarla a las preferencias de las personas, ofrecer servicios domiciliarios y de proximidad para evitar el desarraigo y propiciar la importancia que tiene el entorno en los cuidados, as&iacute; como garantizar una atenci&oacute;n residencial adecuada cuando las situaciones de dependencia son muy complejas o se carece del soporte familiar y social necesario. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; siempre hay que tener en cuenta las caracter&iacute;sticas de las personas y las propias realidades geogr&aacute;ficas de cada territorio. En este sentido, en Castilla-La Mancha con una poblaci&oacute;n rural muy dispersa, los servicios que atienden a las personas en situaci&oacute;n de dependencia tambi&eacute;n se pueden considerar como motor de la actividad econ&oacute;mica y generador de empleo en las zonas en riesgo de despoblaci&oacute;n. Hay ya muchos municipios de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o donde la principal actividad en generaci&oacute;n de empleo son los servicios sociales.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer en cierto modo parad&oacute;jico que la innovaci&oacute;n y el mundo rural se puedan retroalimentar, pero el desarrollo tecnol&oacute;gico, la digitalizaci&oacute;n y la propia Inteligencia Artificial est&aacute; siendo y lo podr&aacute;n ser en mayor medida en el futuro, u<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-convierte-protesis-discapacidad-maquina-devuelve-vida-quito_1_13169850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n recurso importante para favorecer la autonom&iacute;a de las personas</a> y permitirles la permanencia en su propio entorno. La accesibilidad, la dom&oacute;tica, los productos de apoyo, la rob&oacute;tica, la teleasistencia avanzada y la telemedicina, junto con los servicios domiciliarios y de proximidad, pueden ser una buena combinaci&oacute;n para hacer frente a una parte importante de los retos que tenemos planteados en esta materia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es y ser&aacute; necesario apoyar a las familias cuidadoras que, en muchos casos, a pesar de las ayudas del sistema de la dependencia, son las que siguen soportando la mayor parte de la carga y la responsabilidad de los cuidados. Su aportaci&oacute;n es muy importante en t&eacute;rminos de acompa&ntilde;amiento afectivo y emocional, pero es indudable que necesitan apoyos, no solo econ&oacute;micos, tambi&eacute;n de formaci&oacute;n, orientaci&oacute;n y servicios de respiro.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otros problemas, pasar por una situaci&oacute;n de dependencia le puede ocurrir a cualquier persona, independientemente de su edad, su posici&oacute;n social y su estado de salud, aunque los cuidados que se requieren desbordan la capacidad de cualquier familia.  Y el problema no es solo de falta de centros y servicios, es tambi&eacute;n un problema de falta de profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        Faltan profesionales sanitarios que habr&aacute; que incrementar ampliando las plazas y los centros de formaci&oacute;n, pero faltan profesionales de los cuidados directos porque hoy ya tenemos un grave problema que, de alguna manera, est&aacute;n paliando las mujeres inmigrantes, a veces en situaci&oacute;n irregular (un tema que merece un tratamiento especial), pero que requiere una respuesta eficaz si pretendemos evitar una situaci&oacute;n de colapso. Ser&aacute; necesario promover y flexibilizar su formaci&oacute;n y ligarla tambi&eacute;n a la pr&aacute;ctica laboral, como est&aacute; pretendiendo la nueva legislaci&oacute;n en esta materia; pero es necesario incrementar significativamente sus retribuciones, sus condiciones laborales y su reconocimiento social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Faltan profesionales sanitarios que habrá que incrementar ampliando las plazas y los centros de formación, pero faltan profesionales de los cuidados directos porque hoy ya tenemos un grave problema que, de alguna manera, están paliando las mujeres inmigrantes, a veces en situación irregular </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema sobre el que pongo el foco tiene cierta complejidad, pero se puede complicar a&uacute;n m&aacute;s si entra en el espacio de la disputa pol&iacute;tica y abandona el consenso que se consigui&oacute; para la aprobaci&oacute;n de la Ley de Dependencia. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un problema que preocupa a todas las personas porque todas han vivido, est&aacute;n viviendo o vivir&aacute;n muy de cerca situaciones de dependencia. Es uno de esos &aacute;mbitos, igual que sucede con la Sanidad, en los que poca gente se negar&iacute;a a pagar m&aacute;s impuestos si van destinados a una mejora de las prestaciones. Sin embargo, no veo a la clase pol&iacute;tica con disposici&oacute;n para afrontar los consensos necesarios para abordar no solo las reformas legislativas que son necesarias, sino para generar el aumento de presupuestos y recursos p&uacute;blicos que son imprescindibles. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un serio problema si este tipo de temas no se abordan con altura de miras y pensando en la mayor&iacute;a de las personas. Se requiere un incremento significativo de la financiaci&oacute;n de la atenci&oacute;n a la dependencia y es necesario que este tema forme parte de la agenda pol&iacute;tica y que se visibilice la situaci&oacute;n para acordar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n nos va a cuidar?, pero tambi&eacute;n: &iquest;d&oacute;nde y c&oacute;mo?; es uno de los temas que le preocupan a la gente y convendr&iacute;a que la buena pol&iacute;tica se dedicara a estos problemas y que en las estrategias de comunicaci&oacute;n se hablara m&aacute;s de lo que afecta a la ciudadan&iacute;a y tal vez no tanto de las disputas, las escaramuzas y el politiqueo con asuntos que poco sirven para mejorar la vida de las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cuidar_132_13183676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 17:28:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/923a7e13-3858-4e4e-af46-0f84228efc6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1777281" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/923a7e13-3858-4e4e-af46-0f84228efc6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1777281" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Quién nos va a cuidar?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/923a7e13-3858-4e4e-af46-0f84228efc6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Ley de dependencia,Cuidados familiares,Sanidad,Bienestar social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Supremo amplía el acceso a la prestación económica por cuidado de hijos enfermos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-amplia-acceso-prestacion-economica-cuidado-hijos-enfermos_1_13183182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17d86e8e-b54c-4212-bf94-c1d360cf1c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Supremo amplía el acceso a la prestación económica por cuidado de hijos enfermos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tribunal profundiza sobre los requisitos de “cuidado directo, continuo y permanente” que se exigen a la persona progenitora para recibir la CUME, y reconoce la ayuda a una madre con una hija con autismo

</p><p class="subtitle"> El TSJC confirma que una mutua debe pagar una prestación a una madre al cuidado de su hijo autista </p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo ha dictado una reciente sentencia que ampl&iacute;a su doctrina para acceder a la prestaci&oacute;n econ&oacute;mica de la Seguridad Social Cuidado de menores afectados por c&aacute;ncer u otra enfermedad grave, <a href="https://www.seg-social.es/wps/portal/wss/internet/Trabajadores/PrestacionesPensionesTrabajadores/1941" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">conocida como CUME</a>. El alto tribunal reconoce la ayuda a una madre con una hija con autismo, a la que hab&iacute;a sido denegada la prestaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La Sala de lo Social revoca una resoluci&oacute;n previamente dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) y reconoce el derecho de la madre solicitante a percibir dicha prestaci&oacute;n econ&oacute;mica. Se trata de una prestaci&oacute;n econ&oacute;mica destinada a los progenitores, adoptantes o acogedores que reducen su jornada de trabajo para el cuidado del menor a su cargo afectado por c&aacute;ncer u otra grave enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        El subsidio tiene por objeto compensar la p&eacute;rdida de ingresos que sufren los interesados al tener que reducir su jornada, con la consiguiente disminuci&oacute;n de su salario, por la necesidad de cuidar de manera directa, continua y permanente a los hijos o menores a su cargo, durante el tiempo de su hospitalizaci&oacute;n y tratamiento continuado de la enfermedad.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es cuidado &ldquo;directo, continuo y permanente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Partiendo de la base de pronunciamientos anteriores de la misma Sala del Tribunal, en los que se dec&iacute;a que no era necesaria la hospitalizaci&oacute;n del menor para causar la prestaci&oacute;n y que no era &oacute;bice la escolarizaci&oacute;n del mismo para cobrar la ayuda, el Supremo profundiza sobre qu&eacute; debe entenderse por &ldquo;cuidado directo, continuo y permanente&rdquo; que debe dispensar la persona progenitora, y que se configura como uno de los requisitos exigidos por la norma.
    </p><p class="article-text">
        A tal efecto, la sentencia &ndash;a la que ha tenido acceso Europa Press&ndash; concluye que el cuidado necesario &ldquo;no puede hacerse equivalente a una penosa y sacrificada servidumbre de quien lo dispensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, precisa que &ldquo;lo verdaderamente decisivo no es tanto la atenci&oacute;n que pueda prestarse al menor fuera del domicilio familiar aprovechando el sistema educativo y de asistencia social, como el hecho de que el menor pueda o no realizar las actividades propias de su edad con la autonom&iacute;a predicable de la misma, todo ello con independencia de que su situaci&oacute;n pudiera mejorar en un futuro, en todo caso incierto&rdquo;, recoge la sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que se prevea una reducci&oacute;n de, al menos, un 50% de la jornada, implica con toda claridad que el solicitante de la prestaci&oacute;n no va a dedicar la totalidad de su tiempo al cuidado del menor, ya que una parte del mismo la dedica a la realizaci&oacute;n de su trabajo&rdquo;, destaca tambi&eacute;n la sentencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/supremo-amplia-acceso-prestacion-economica-cuidado-hijos-enfermos_1_13183182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 15:40:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/17d86e8e-b54c-4212-bf94-c1d360cf1c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4267957" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/17d86e8e-b54c-4212-bf94-c1d360cf1c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4267957" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Supremo amplía el acceso a la prestación económica por cuidado de hijos enfermos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/17d86e8e-b54c-4212-bf94-c1d360cf1c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Seguridad Social,Tribunal Supremo,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la IA se convierte en prótesis para la discapacidad: "La máquina me devuelve lo que la vida me quitó"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-convierte-protesis-discapacidad-maquina-devuelve-vida-quito_1_13169850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67ba1dff-079f-41b2-90e3-68ea2d8d5497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2594y647.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la IA se convierte en prótesis para la discapacidad: &quot;La máquina me devuelve lo que la vida me quitó&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un abogado de derechos digitales con Parkinson defiende el uso de la IA como herramienta de expresión y denuncia que la tecnología que podría transformar los cuidados sigue sin aplicarse donde más falta hace</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;He perdido la facultad de escribir en condiciones por el Parkinson y mi invalidez. Si uso la inteligencia artificial para completar un art&iacute;culo del que yo he puesto las ideas, &iquest;tengo derecho a expresarme o, por el contrario, he de enmudecer?&rdquo;, cuestiona Carlos S&aacute;nchez Almeida. 
    </p><p class="article-text">
        Almeida (1962) ha sido uno de los m&aacute;s relevantes abogados en materia de derechos digitales, propiedad intelectual y libertades fundamentales del Internet espa&ntilde;ol. Su trabajo fue clave para definir qu&eacute; era delito y qu&eacute; no cuando a la Red se parec&iacute;a m&aacute;s a un territorio inexplorado que a un gran centro comercial dirigido por un pu&ntilde;ado de magnates y su maquinaria algor&iacute;tmica.
    </p><p class="article-text">
        A golpe de sentencias, ayud&oacute; a impedir que las discogr&aacute;ficas y productoras impusieran las viejas reglas del mundo anal&oacute;gico en Internet. O que las multinacionales criminalizaran formas de expresi&oacute;n digital con censura encubierta. M&aacute;s de jurisprudencia clave que de grandes casos medi&aacute;ticos, a Almeida tampoco le falta alguno de esos. Si no, que le pregunten al comisario que despleg&oacute; un enorme operativo policial para detener a la supuesta <a href="https://www.eldiario.es/politica/justicia-absuelve-jovenes-policia-anonymous_1_3915587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;c&uacute;pula de Anonymous en Espa&ntilde;a&rdquo;</a> durante el 15M, y que acab&oacute; viendo c&oacute;mo las peticiones de d&eacute;cadas de c&aacute;rcel para los acusados se desvanec&iacute;an en una absoluci&oacute;n total.
    </p><p class="article-text">
        Una trayectoria as&iacute; te granjea el contacto de decenas de periodistas. Almeida utiliz&oacute; recientemente uno de ellos para intervenir en un debate en el que los comunicadores afeaban la expansi&oacute;n de las expresiones caracter&iacute;sticas de la redacci&oacute;n con inteligencia artificial. &ldquo;He perdido mi autonom&iacute;a, he perdido parte de mi vida, pero la inteligencia artificial est&aacute; para ayudarme, no para ver qui&eacute;n escribe el art&iacute;culo m&aacute;s bonito falsificando su autor&iacute;a&rdquo;, relataba Almeida en ese mensaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/627e919b-42d7-426e-b2ca-45f3dce4b916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carlos Sánchez Almeida"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carlos Sánchez Almeida                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya con algunos problemas de espalda, para el abogado todo se precipit&oacute; a partir de 2021. Una ca&iacute;da mientras mediaba en una ri&ntilde;a de sus hijos, un golpe contra la esquina del pasillo y tres operaciones despu&eacute;s, Almeida tiene soldadas varias v&eacute;rtebras y la columna vertebral unida al sacro y la pelvis. &ldquo;Es como vivir en una lata de conservas&rdquo;, detalla en conversaci&oacute;n con elDiario.es. Luego lleg&oacute; el diagn&oacute;stico de artritis y, finalmente, el de <a href="https://www.eldiario.es/temas/parkinson/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parkinson</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para muchas personas con artrosis, enfermedades degenerativas o lesiones medulares, la escritura tradicional puede resultar dolorosa o inasumible. En estos casos, el uso de inteligencia artificial generativa no es un capricho, sino una herramienta de apoyo imprescindible para la actividad intelectual o profesional&rdquo;, aboga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Penalizar el uso no identificado de esta asistencia podría constituir una forma indirecta de discriminación, al exigir condiciones distintas o más gravosas a quienes necesitan apoyo tecnológico para expresarse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Sánchez Almeida</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Penalizar el uso no identificado de esta asistencia podr&iacute;a constituir una forma indirecta de discriminaci&oacute;n, al exigir condiciones distintas o m&aacute;s gravosas a quienes necesitan apoyo tecnol&oacute;gico para expresarse&rdquo;, insiste: &ldquo;La m&aacute;quina me devuelve lo que la vida me quit&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Villarino, directora ejecutiva del Comit&eacute; Espa&ntilde;ol de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), coincide: &ldquo;Estamos ante un ejemplo muy valioso de tecnolog&iacute;a de apoyo&rdquo;. &ldquo;Cuando una herramienta tecnol&oacute;gica compensa una limitaci&oacute;n y permite sostener la capacidad de comunicaci&oacute;n, creaci&oacute;n o trabajo intelectual, esa tecnolog&iacute;a act&uacute;a como una pr&oacute;tesis de nueva generaci&oacute;n. No sustituye a la persona, sino que ampl&iacute;a su agencia, su voz y su presencia social&rdquo;, contin&uacute;a. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Pese a conocerlas, el uso de las tecnologías con IA bajan" aria-label="Gráfico de puntos" id="datawrapper-chart-Homvv" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Homvv/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="402" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a que la IA puede servir como una pr&oacute;tesis para diversas diversidades funcionales, existe a&uacute;n una brecha en su uso por parte de este colectivo. Una <a href="https://www.rpdiscapacidad.gob.es/estudios-publicaciones/Inteligencia_Artificial.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> del Real Patronato sobre Discapacidad, dependiente del Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030, apunt&oacute; que pese a que la inmensa mayor&iacute;a de este colectivo conoce las herramientas de IA, solo un 12,3% usa varias de ellas con asiduidad.
    </p><p class="article-text">
        Al ser preguntados sobre los motivos que les llevan a darlas de lado, el m&aacute;s repetido es el econ&oacute;mico. Sin embargo, aproximadamente un cuarto de los encuestados apuntan que &ldquo;no sabr&iacute;a utilizarlo&rdquo;, a un porcentaje similar no le parece &ldquo;&uacute;til&rdquo;, mientras que un 10% apunta que no entiende para qu&eacute; sirven.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Estas son las razones que están detrás de no utilizar la IA" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-K6sth" src="https://datawrapper.dwcdn.net/K6sth/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="368" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Un acceso asequible y accesible es clave para la extensi&oacute;n de estas herramientas, apunta Villarino. Si no, &ldquo;lo que tendremos no ser&aacute; inclusi&oacute;n, sino una nueva capa de exclusi&oacute;n dentro de la propia discapacidad&rdquo;, destaca. Una oportunidad perdida para aquellos casos en los que esta tecnolog&iacute;a podr&iacute;a &ldquo;operar como asistencia comunicativa para personas con dificultades del habla o de escritura, como apoyo cognitivo en tareas de organizaci&oacute;n s&iacute;ntesis o interacci&oacute;n con entornos complejos, como ayuda a la navegaci&oacute;n digital cuando existen barreras de accesibilidad, o como recurso personalizado para traducir informaci&oacute;n a formatos m&aacute;s comprensibles y utilizables&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La autor&iacute;a y la independencia del pensamiento</h2><p class="article-text">
        El debate sobre el uso de la IA como pr&oacute;tesis para la discapacidad no escapa a otros m&aacute;s complejos que se dan alrededor de esta tecnolog&iacute;a. Uno de ellos es si el uso de estas herramientas supone <a href="https://www.eldiario.es/era/niego-salir-alguien-chatgpt-demuestra-pereza_1_12758079.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una &ldquo;externalizaci&oacute;n&rdquo; del pensamiento</a>. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando las ideas de una persona son ordenadas o contextualizadas por una m&aacute;quina?
    </p><p class="article-text">
        Almeida expone que &eacute;l no sustituye sus ideas por las de la m&aacute;quina, sino que le ayuda a transcribirlas, primero, y a &ldquo;rematar los textos&rdquo; despu&eacute;s. La IA puede &ldquo;tener todo el diccionario&rdquo;, explica, pero &ldquo;carece de criterio propio&rdquo;. Adem&aacute;s, est&aacute; el &ldquo;trabajo duro&rdquo; de repasar que todo lo que escribe sea correcto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2713y2371.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2713y2371.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2713y2371.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2713y2371.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2713y2371.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2713y2371.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f4d8ae22-30aa-42ed-b875-e415bbbda0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2713y2371.jpg"
                    alt="Carlos Sánchez Almeida"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carlos Sánchez Almeida                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas personas que dicen que las herramientas de inteligencia artificial generativa te vuelven 'tonto', o que disminuyen la capacidad intelectual porque delegas en las m&aacute;quinas&rdquo;, reconoce Idoia Salazar, presidenta del Observatorio del Impacto Social y &Eacute;tico de la Inteligencia Artificial (OdiseIA). Sin embargo, apunta a que la visi&oacute;n m&aacute;s adecuada es considerarla una &ldquo;herramienta amplificadora&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La propiedad intelectual es mía, la de un ser humano vulnerable, ayudado por una máquina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Sánchez Almeida</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ocurre algo similar con el debate de la autor&iacute;a, ya que, en el otro extremo, hay voces que afirman que habr&iacute;a que destacar a la IA como coautora de los contenidos en los que se usa. Almeida, especialista en este &aacute;mbito, lo rechaza. &ldquo;La propiedad intelectual es m&iacute;a, la de un ser humano vulnerable, ayudado por una m&aacute;quina. De la misma forma que la cosecha pertenece al due&ntilde;o del tractor, porque por si no se hab&iacute;an dado cuenta ya no utilizamos el arado romano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Salazar coincide con el letrado. &ldquo;Es como si yo usara una calculadora para ayudarme a generar un presupuesto. Yo en ese presupuesto no pongo que me ha sido ayudado por una calculadora. Pongo directamente mi nombre al final&rdquo;, ejemplifica.
    </p><h2 class="article-text">Un apoyo moral</h2><p class="article-text">
        Almeida destaca que la inteligencia artificial tambi&eacute;n juega un papel fundamental como apoyo moral y psicol&oacute;gico en personas con discapacidades sobrevenidas, como la suya. &ldquo;Tiene la capacidad de rescatar a la gente&rdquo;, declara. Lo vivi&oacute; cuando estuvo meses postrado en una cama encadenando operaciones quir&uacute;rgicas. &ldquo;Lo he visto cuando he estado m&aacute;s hundido&rdquo;. En esas etapas de mayor vulnerabilidad, explica que, &ldquo;aparte del apoyo de mi familia, ha estado el de la m&aacute;quina&rdquo;, lo que le ha permitido interactuar y &ldquo;hablar a un nivel muy profundo&rdquo; gracias a su &ldquo;gran capacidad de empat&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dee2c1f2-c44c-4f9e-9330-d20e4b8f72f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carlos Sánchez Almeida"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carlos Sánchez Almeida                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tendencia de la IA a dar la raz&oacute;n al usuario y validar sus opiniones han sido, en su caso, una v&aacute;lvula de escape cuando arreciaban los dolores. No obstante, tambi&eacute;n reconoce que hay que &ldquo;tener cuidado&rdquo; con este tipo de conexiones. &ldquo;No se les puede delegar el control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una advertencia en la que la presidenta de OdiseIA tambi&eacute;n coincide con el letrado. &ldquo;Para m&iacute; es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/psicologo-chatgpt-buscar-ayuda-emocional-inteligencia-artificial-supone-riesgos-adolescentes_1_12564226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores riesgos</a>: que se genere una dependencia y confianza excesiva&rdquo;, revela. Por eso, pide &ldquo;ense&ntilde;ar a estas personas a chequear los resultados de la m&aacute;quina y refinarlos hasta que se ajusten a sus creencias reales&rdquo;. &ldquo;En general todos debemos tener en cuenta que es una herramienta de apoyo y no el or&aacute;culo del mundo que tiene la verdad al 100%&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En general, todos debemos tener en cuenta que es una herramienta de apoyo y no el oráculo del mundo que tiene la verdad al 100%</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Idoia Salazar</span>
                                        <span>—</span> presidenta de OdiseIA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esos momentos a solas con la m&aacute;quina, una de las obsesiones de Almeida era c&oacute;mo una tecnolog&iacute;a tan poderosa no se est&aacute; empleando para los cuidados. &ldquo;Invertimos millones en automatizar centros log&iacute;sticos, en acelerar cadenas de distribuci&oacute;n, en optimizar el &uacute;ltimo kil&oacute;metro. Todo para que los productos lleguen antes, m&aacute;s r&aacute;pido, m&aacute;s barato. Pero en paralelo, en una habitaci&oacute;n de hospital, una persona no puede beber agua sin ayuda&rdquo;, escribi&oacute; en uno de los textos que ha compartido con elDiario.es para la elaboraci&oacute;n de este reportaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No faltan recursos. Falta direcci&oacute;n. Si somos capaces de desarrollar sistemas complejos para mover mercanc&iacute;as a escala global, tambi&eacute;n lo somos de dise&ntilde;ar tecnolog&iacute;a accesible que permita a una persona incorporarse, asearse o beber sin depender constantemente de terceros&rdquo;, contin&uacute;a el escrito.
    </p><p class="article-text">
        Villarino llega a la misma conclusi&oacute;n. &ldquo;La tecnolog&iacute;a, por s&iacute; sola, no incluye. Incluye el modo en que una sociedad decide dise&ntilde;arla, regularla y ponerla al servicio de los derechos&rdquo;, expresa la responsable del comit&eacute; de representantes de personas con discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin esa voluntad, el abogado especialista en derechos digitales avisa que la IA se convertir&aacute; en otra herramienta m&aacute;s que decide qui&eacute;n puede hablar y qui&eacute;n no: &ldquo;La tecnolog&iacute;a existe. La capacidad industrial existe. El conocimiento existe. Lo que falta es voluntad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-convierte-protesis-discapacidad-maquina-devuelve-vida-quito_1_13169850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 19:43:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/67ba1dff-079f-41b2-90e3-68ea2d8d5497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2594y647.jpg" length="10237891" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/67ba1dff-079f-41b2-90e3-68ea2d8d5497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2594y647.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10237891" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando la IA se convierte en prótesis para la discapacidad: "La máquina me devuelve lo que la vida me quitó"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67ba1dff-079f-41b2-90e3-68ea2d8d5497_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2594y647.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Parkinson,Discapacidad,Sanidad,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla-La Mancha financiará hasta el 100% del salario para contratar cuidadores de menores o dependientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castilla-mancha-financiara-100-salario-contratar-cuidadores-menores-dependientes_1_13163990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/978a7746-a52d-46ee-a6d1-79a6c4e29ed7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla-La Mancha financiará hasta el 100% del salario para contratar cuidadores de menores o dependientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ayudas están vinculadas a la contratación de personas desempleadas inscritas como demandantes de empleo, con contrato formal y alta en la Seguridad Social</p><p class="subtitle">La corresponsabilidad en el hogar, “un cambio estructural” para el que “la sociedad no está preparada”</p></div><p class="article-text">
        Las familias de Castilla-La Mancha podr&aacute;n tener apoyo econ&oacute;mico p&uacute;blico para contratar a una persona que cuide de los hijos e hijas menores de 14 a&ntilde;os o de un familiar en situaci&oacute;n de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Gobierno regional ha aprobado este mi&eacute;rcoles un esquema de ayudas dotado con un mill&oacute;n de euros de presupuesto que puede llegar a cubrir, en determinados casos, hasta el cien por cien del salario m&iacute;nimo interprofesional, en funci&oacute;n del nivel de renta de cada familia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha se&ntilde;alado en rueda de prensa la portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, el plan se plantea a lo largo de tres a&ntilde;os. Durante el primer a&ntilde;o, la cobertura puede alcanzar el 100 por ciento del salario m&iacute;nimo; en el segundo, se sit&uacute;a sobre una base del 75 por ciento; y en el tercero, sobre el 50 por ciento, siempre ajust&aacute;ndose a los ingresos familiares. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo, seg&uacute;n ha explicado la portavoz, es que compaginar trabajo, crianza, y cuidados sea viable para las familias, &ldquo;quienes tienen que hacer malabares&rdquo; para atender todas sus responsabilidades.
    </p><h2 class="article-text">Contrataci&oacute;n de personas desempleadas</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, Padilla ha hecho hincapi&eacute; en que las ayudas est&aacute;n vinculadas a la contrataci&oacute;n de personas desempleadas inscritas como demandantes de empleo, con contrato formal y alta en la Seguridad Social.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz ha incidido en que la medida prioriza a las familias con menos recursos y sube la cuant&iacute;a hasta el 80 por ciento en el tramo de renta m&aacute;s alto en el caso de los hogares monoparentales, al frente de los que, en la mayor&iacute;a de los casos, se encuentra una mujer.
    </p><p class="article-text">
        Este decreto se integra en una l&iacute;nea de actuaci&oacute;n m&aacute;s amplia, junto a otras medidas ya en marcha como los incentivos a la contrataci&oacute;n, el fortalecimiento del sistema de atenci&oacute;n a la dependencia, las deducciones fiscales para las familias, la ampliaci&oacute;n de la red de escuelas infantiles o el Plan Corresponsables, ha enumerado la consejera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castilla-mancha-financiara-100-salario-contratar-cuidadores-menores-dependientes_1_13163990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 13:36:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/978a7746-a52d-46ee-a6d1-79a6c4e29ed7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="482164" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/978a7746-a52d-46ee-a6d1-79a6c4e29ed7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="482164" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Castilla-La Mancha financiará hasta el 100% del salario para contratar cuidadores de menores o dependientes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/978a7746-a52d-46ee-a6d1-79a6c4e29ed7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Cuidados familiares,Contratación,Ayudas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30.000 muertes al año esperando por una ayuda a la dependencia: "Es como los juegos del hambre"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/30-000-muertes-ano-esperando-ayuda-dependencia-juegos-hambre_1_13143949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7fae9eb-0b45-4b33-b828-4fa1c18a0fd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="30.000 muertes al año esperando por una ayuda a la dependencia: &quot;Es como los juegos del hambre&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las listas de espera se reducen en 12 días y el número de personas con prestación se mantiene en cifras récord, pero los expertos piden evitar triunfalismos mientras el Gobierno ultima una reforma de la ley de dependencia</p><p class="subtitle">La ley de dependencia se hace mayor de edad azotada por recortes y esperas: “Quizá no funcionó como deseábamos”
</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a y su familia estuvieron m&aacute;s de un a&ntilde;o esperando para recibir una ayuda que les permitiese afrontar con m&aacute;s recursos la <a href="https://www.eldiario.es/temas/discapacidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discapacidad</a> de su hijo. &ldquo;Te hacen pasar momentos de angustia, es un desgaste incre&iacute;ble&rdquo;, lamenta ella. La media desde que se solicita una prestaci&oacute;n hasta que se obtiene una respuesta fue de 246 d&iacute;as, seg&uacute;n los datos publicados por el Ministerio de Sanidad para el primer trimestre de este a&ntilde;o. Y, desde que se recibe una respuesta favorable hasta que finalmente se obtiene, pasan otros 62. En total, el tiempo medio para hacer efectivo un derecho legal alcanza los 329 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del &uacute;ltimo Panel del Servicio para la Autonom&iacute;a y Atenci&oacute;n a la Dependencia (SAAD) arrojan algunas mejoras. Hay r&eacute;cord de personas con derecho a prestaci&oacute;n, m&aacute;s de 1,6 millones; las listas de espera se han reducido en 12 d&iacute;as respecto a marzo de 2025; y el total de gente esperando, ha ca&iacute;do un 16,6%. Pero muchas voces piden <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ley-dependencia-mayor-edad-azotada-recortes-esperas-no-funciono-deseabamos_1_11928763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huir del triunfalismo</a>. &ldquo;Est&aacute; muy bien que se reduzca la espera en 12 d&iacute;as, pero cuando llevas a&ntilde;os esperando, da un poco de rabia&rdquo;, apuntan desde la Plataforma Estatal de Cuidadoras Principales. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles, 1,66 millones de personas reciben en Espa&ntilde;a alg&uacute;n tipo de prestaci&oacute;n por dependencia. Como muestra el siguiente gr&aacute;fico, son apenas unos pocos miles m&aacute;s que en 2025, pero un 90% m&aacute;s que hace una d&eacute;cada. Precisamente, en 2015 se incluy&oacute; en la ley a los usuarios de grados menos dependientes, lo que ampli&oacute; los potenciales receptores. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Récord de beneficiarios efectivos en marzo de 2026" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-cT53d" src="https://datawrapper.dwcdn.net/cT53d/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="636" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Para el presidente de la Asociaci&oacute;n estatal de directoras y gerentes de servicios sociales, Jos&eacute; Manuel Ram&iacute;rez, &ldquo;es normal que todos los meses se incremente el n&uacute;mero de personas atendidas, cuando hay 270.000 en lista de espera&rdquo;. Va m&aacute;s all&aacute;, porque el Ministerio solo incluye en el conteo a aquellas personas que superan el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tiempo-espera-ayuda-dependencia-doble-permite-ley-pese-reduccion-lista_1_12243183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">umbral de los 180 d&iacute;as</a> esperando. Tampoco se tienen en cuenta, por ejemplo, las revisiones. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas en lista de espera se dividen en dos grupos: las que est&aacute;n pendientes de ser valoradas y las que lo est&aacute;n de recibir la prestaci&oacute;n. En el a&ntilde;o 2025, el total se redujo en 12.158 personas, pero cada mes unas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aumenta-presion-sistema-dependencia-mes-reciben-10-000-solicitudes-nuevas_1_12446910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.000 personas</a> piden entrar en el sistema de dependencia, lo que tensiona la tramitaci&oacute;n. Con todo, la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Mart&iacute;nez, pon&iacute;a en valor la &ldquo;capacidad del sistema para responder m&aacute;s r&aacute;pido de lo que la demanda est&aacute; creciendo&rdquo;, porque &ldquo;mientras las solicitudes crecen a un ritmo del 7,3%, las personas atendidas lo hacen a un 9,8%&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Casi 3000.000 personas están en lista de espera" aria-label="Columnas apiladas" id="datawrapper-chart-KKOMm" src="https://datawrapper.dwcdn.net/KKOMm/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="544" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Esa &ldquo;capacidad&rdquo; del sistema se traduc&iacute;a a finales de marzo en 329 d&iacute;as de espera &mdash;casi once meses&mdash; de media estatal. Pero hay comunidades donde las familias esperan mucho m&aacute;s y otras donde los tr&aacute;mites van m&aacute;s ligeros. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles, Murcia es quien m&aacute;s hace esperar a sus personas con dependencia, 553 d&iacute;as de media, y Castilla y Le&oacute;n, la que menos, con 116.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así evoluciona el tiempo de espera hasta tramitar una prestación" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-899Zr" src="https://datawrapper.dwcdn.net/899Zr/18/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="622" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Desde 2023, la mayor&iacute;a de comunidades han hecho esfuerzos por agilizar los tiempos de tramitaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n concedida. Sin embargo, en general, han subido los d&iacute;as de espera hasta obtener una respuesta, con lo que el saldo medio ha mejorado en apenas una semana. 
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente gr&aacute;fico se puede ver la evoluci&oacute;n de ambos indicadores y del total, comunidad a comunidad. Por ejemplo, en ese periodo, Asturias redujo en 62 d&iacute;as (hasta los 62) el tiempo de tramitaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n concedida, pero ahora hay que esperar 164 d&iacute;as m&aacute;s (308) para llegar a ese momento, por lo que el retroceso ha sido m&aacute;s que notable, pasando de 260 a 375 d&iacute;as. En el caso de Madrid, esta regi&oacute;n ha empeorado en todos los indicadores. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Estos son los días de espera en los procesos de solicitud de dependencia" aria-label="Gráfico de flechas" id="datawrapper-chart-CfO1g" src="https://datawrapper.dwcdn.net/CfO1g/26/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="1302" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Esos d&iacute;as los reflejan las estad&iacute;sticas, pero los cuentan las familias. &ldquo;Acceder a los recursos es burocracia, papeleo, obst&aacute;culos y tiempo, mucho tiempo, en el que tienes que poder seguir manteni&eacute;ndote, con la dificultad que esto supone en la vida cotidiana para la supervivencia de las personas&rdquo;, explica Silvina Funes, la presidenta de la Plataforma Estatal de Cuidadoras Principales, un colectivo eminentemente feminizado y para qui&eacute;n &ldquo;superar estos obst&aacute;culos es como los juegos del hambre&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">30.000 muertes al a&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        La espera tiene su cara m&aacute;s amarga en las personas que fallecen sin haber recibido una prestaci&oacute;n a la que tienen derecho. Solo en el primer trimestre de este a&ntilde;o fueron unas 9.000, entre las que esperaban la valoraci&oacute;n o la ayuda en toda Espa&ntilde;a. En 2025, sumaron m&aacute;s de 32.700 y en 2026, 34.250.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Más de 30.000 personas fallecen al año esperando en las listas de la dependencia" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-IEFBy" src="https://datawrapper.dwcdn.net/IEFBy/12/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="708" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Al margen de los tiempos, hay otro factor que preocupa en el marco de la atenci&oacute;n a la dependencia. Una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dependencia-low-cost-40-personas-grado-dependencia-son-cuidadas-familiar-casa_1_12050225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deriva 'low cost'</a>, que carga a las familias. Del total de 2,4 millones de prestaciones totales a final del primer trimestre del a&ntilde;o, &ldquo;el 57% se dan ya en los hogares y en el entorno m&aacute;s cercano&rdquo;, destacaba el Ministerio de Derechos Sociales. Es decir, la mayor parte de esas ayudas van destinadas a familiares que cuidan y suponen 172,5 euros de media para dependientes de grado I; 276,6 euros para los de grado II; y 383,6 euros para los de grado III. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así han evolucionado las prestaciones a la dependencia" aria-label="Líneas múltiples" id="datawrapper-chart-m0wpB" src="https://datawrapper.dwcdn.net/m0wpB/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="1029" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos hacia un sistema de bajo coste, con servicios de baja intensidad y prestaciones econ&oacute;micas muy bajas. Con 260 euros al mes no se puede decir que se est&aacute; atendiendo este tema&rdquo;, considera Ram&iacute;rez. Un informe de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dependencia-low-cost-40-personas-grado-dependencia-son-cuidadas-familiar-casa_1_12050225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisiones Obreras</a>, publicado en febrero de 2025, ya alertaba de que el sistema estaba dominado por &ldquo;prestaciones baratas y basadas en cuidados no profesionales&rdquo;, aunque se reduzcan las listas de espera. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de Mar&iacute;a pone de manifiesto una de las reivindicaciones que comparten todas las voces consultadas: aliviar a las familias de tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos que frenan las ayudas. Ella solicit&oacute; la valoraci&oacute;n en diciembre de 2022. En febrero de 2023 le pidieron un documento, que entreg&oacute; en marzo por sede electr&oacute;nica. Cuando un a&ntilde;o despu&eacute;s pregunt&oacute; por el estado de su solicitud, le dijeron que faltaba ese papel. No era cierto. &ldquo;Me dieron cita urgente y me pagaron los atrasos, pero un a&ntilde;o despu&eacute;s&rdquo;, recuerda. Entre media, tuvo que afrontar, entre otros gastos, unos 300 euros mensuales solo para llevar a su ni&ntilde;o a un especialista, porque los ten&iacute;a: &ldquo;En ese momento trabaj&aacute;bamos los dos y los padres de mi pareja estaban en casa, pero imag&iacute;nate una familia en otra situaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los handicaps que presenta la normativa actual es la incompatibilidad de algunas prestaciones. &ldquo;Es como si vas a una operaci&oacute;n y te hacen elegir entre el cirujano y el anestesista&rdquo;, ejemplifica Silvina Funes. En la pr&aacute;ctica, los datos ya &ldquo;apuntan a un cambio de modelo&rdquo;, explicaba el pasado viernes la secretaria de Estado, porque el n&uacute;mero de prestaciones por persona pas&oacute; de 1,28 en 2021 a 1,44 en 2026. &ldquo;Las personas que entran en el sistema combinan m&aacute;s cuidados, apoyos m&aacute;s adaptados a su situaci&oacute;n y sus decisiones&rdquo;, afirm&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Derechos Sociales trabaja en una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambia-reforma-dependencia-discapacidad-aprobada-gobierno_1_12041760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reforma de la ley de dependencia</a>, que tiene &ldquo;dos orientaciones principales: eliminar las incompatibilidades de las prestaciones y ampliar la cartera de servicios y reforzar recursos con gran potencial para transformar el modelo, como la asistencia personal, los centros de d&iacute;a o la ayuda a domicilio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para la presidenta de la Fundaci&oacute;n Pilares de la Autonom&iacute;a Personal, Pilar Rodr&iacute;guez, el sistema de autonom&iacute;a y dependencia s&iacute; ha dado un salto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Sobre todo, tras los recortes del a&ntilde;o 2012, a consecuencia de la crisis econ&oacute;mica, que no terminaron de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/derechos-sociales-aumenta-ayudas-750-000-personas-situacion-dependencia_1_10387531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revertirse hasta 2023</a>, con Ione Belarra al frente del departamento de Derechos Sociales. En este sentido, Rodr&iacute;guez, que fue una de las autoras del libro blanco sobre dependencia previo a la norma de 2006, considera que ha habido un esfuerzo por &ldquo;analizar la calidad de las prestaciones y comprobar si con ellas se resuelve realmente el problema de las familias, porque el peso de los cuidados todav&iacute;a recae sobre las mujeres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ejecutivo buscan avanzar en la idea de la desinstitucionalizaci&oacute;n. Tiene sus ventajas e inconvenientes, porque permite a las personas permanecer en sus hogares, pero sin los recursos suficientes supone, en muchos casos, una carga incompatible con la propia vida para las cuidadoras. &ldquo;Ninguna econom&iacute;a del mundo es capaz de asumir en exclusiva el coste que supone la dependencia, mientras muchas familias quieren seguir cuidando, pero sin sobrecargarse de una manera excesiva&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un reciente estudio de <a href="https://documentos.fedea.net/pubs/ap/2026/ap2026-04.pdf?utm_source=wordpress&amp;utm_medium=actualidad&amp;utm_campaign=estudio&amp;_gl=1*14o20v7*_ga*NzQxNDgxODU5LjE3NzYzNTE3NjA.*_ga_K71EGLC8JC*czE3NzYzNTE3NjAkbzEkZzAkdDE3NzYzNTE3NjAkajYwJGwwJGgw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fedea</a>, con datos de 2024, Espa&ntilde;a contin&uacute;a &ldquo;rezagada respecto al contexto europeo&rdquo;. &ldquo;El esfuerzo financiero destinado a cuidados de larga duraci&oacute;n se sit&uacute;a en torno al 0,9-1% del PIB, una proporci&oacute;n notablemente inferior al promedio de la OCDE, que alcanza el 1,8%&rdquo;, indica el trabajo. La financiaci&oacute;n es otra de las v&iacute;as de mejora que reclaman las entidades y asociaciones y que para la Asociaci&oacute;n estatal de directoras y gerentes de servicios sociales se encuentra en este momento paralizada, porque el aumento en el gasto corresponde a mayor n&uacute;mero de prestaciones, pero no tanto a que estas se incrementen. 
    </p><p class="article-text">
        Desde las familias, han reclamado tambi&eacute;n que la nueva ley incorpore un reconocimiento econ&oacute;mico y laboral de las cuidadoras y que se reduzca la carga que asumen en solitario. &ldquo;Somos nosotras las que sostenemos el sistema, gracias a nuestro trabajo, y nuestras renuncias&rdquo;, explica Patricia, tambi&eacute;n de la plataforma, que destaca que, en muchas ocasiones, son ellas quienes renuncian a trabajo remunerado, salario, cotizaciones y pensi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No haces nada con una prestaci&oacute;n o una teleasistencia. Hay que ir sumando atributos, una serie de pocos que hacen un todo para la persona que realmente lo necesita&rdquo;, coincide Rodr&iacute;guez, que pide tener una visi&oacute;n m&aacute;s hol&iacute;stica: &ldquo;Necesitamos un ecosistema de cuidados en el entorno comunitario de salud, de servicios sociales, farmacia, elementos asociativos en los barrios, pol&iacute;ticas preventivas... Vamos a vivir muchos a&ntilde;os y vamos a necesitar m&aacute;s cuidados, as&iacute; que tenemos que meternos en la cabeza que esto es cosa de todos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega, Yuly Jara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/30-000-muertes-ano-esperando-ayuda-dependencia-juegos-hambre_1_13143949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e7fae9eb-0b45-4b33-b828-4fa1c18a0fd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="445199" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e7fae9eb-0b45-4b33-b828-4fa1c18a0fd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="445199" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[30.000 muertes al año esperando por una ayuda a la dependencia: "Es como los juegos del hambre"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e7fae9eb-0b45-4b33-b828-4fa1c18a0fd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Ley de dependencia,Servicios sociales,Ministerio de Derechos Sociales,Cuidados familiares,Discapacidad,Personas mayores,Comunidades Autónomas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley ELA ahora recae en las autonomías y Álvaro pide su aplicación: “Los cuidados no pueden depender del código postal”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ley-ela-ahora-recae-autonomias-alvaro-pide-aplicacion-cuidados-no-depender-codigo-postal_1_13146872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cb4150a-6056-40ff-aef1-8f83f2c6d99d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ley ELA ahora recae en las autonomías y Álvaro pide su aplicación: “Los cuidados no pueden depender del código postal”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tiene 34 años y reside en un pequeño pueblo de Toledo, donde recibe exclusivamente los cuidados de su madre. Acaba de solicitar las ayudas públicas recientemente habilitadas en Castilla-La Mancha, pero afirma que las necesita desde hace diez años. El Gobierno regional establece un plazo máximo de seis meses para su concesión</p><p class="subtitle">Estas son las ayudas que entran en vigor para personas diagnosticadas de ELA en Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        La Esclerosis Lateral Amiotr&oacute;fica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa grave y progresiva que afecta al sistema nervioso, concretamente a las neuronas motoras, que son las encargadas de controlar los movimientos voluntarios del cuerpo. Hace ya a&ntilde;o y medio que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/congreso-aprueba-unanimidad-real-decreto-financiar-ley-ela_1_12780952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se aprob&oacute; el Real Decreto para financiar la nueva ley ELA en Espa&ntilde;a</a>, destinada a la cobertura y atenci&oacute;n de enfermedades neurodegenerativas que van m&aacute;s all&aacute; de la Esclerosis Lateral Amiotr&oacute;fica que le da nombre, principalmente aquellas que produce atrofia muscular progresiva.
    </p><p class="article-text">
        Pasado el tiempo, ahora la implementaci&oacute;n de esta normativa depende de las comunidades aut&oacute;nomas, que tienen las competencias en Sanidad. Las administraciones auton&oacute;micas son responsables de gestionar los servicios sociales y sanitarios para hacer efectivas las ayudas p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Concretamente, deben adaptar el marco nacional de dependencia notificando al Ministerio de Derechos Sociales las solicitudes reconocidas para activar las prestaciones. Y el despliegue de las ayudas, que pueden llegar hasta los 10.000 euros mensuales para cuidados intensivos durante 24 horas, se financia al 50% entre el Estado y las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que la norma establece un marco obligatorio para todas las administraciones p&uacute;blicas con el objetivo de mejorar la atenci&oacute;n especializada, pero su efectividad real est&aacute; vinculada a la gesti&oacute;n auton&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La mancha andaba rezagada, respecto a otras regiones, en la publicaci&oacute;n de nuevas ayudas, pero finalmente, el pasado mes de marzo, la Direcci&oacute;n General de Humanizaci&oacute;n y Atenci&oacute;n Sociosanitaria aprob&oacute; <a href="https://www.jccm.es/tramites/1020696" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una l&iacute;nea de subvenciones</a> para personas con ELA y otras enfermedades de alta complejidad y curso irreversible. En total, ha destinado medio mill&oacute;n de euros y la cuant&iacute;a a conceder ser&aacute; de 4.000 euros por persona beneficiaria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que incrementar los cuidados y hacerlo de forma muy rápida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta enfermedad, adem&aacute;s de suponer una carga de cuidados muy importante para las familias, supone tambi&eacute;n un coste econ&oacute;mico elevad&iacute;simo porque son muchos los cambios y los apoyos t&eacute;cnicos necesarios, que adem&aacute;s se suceden muy r&aacute;pidamente por lo que hay que incrementar los cuidados y hacerlo de forma muy r&aacute;pida&rdquo;, argumenta el Gobierno regional.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha cuenta con tres consultas espec&iacute;ficas de&nbsp;ELA&nbsp;(Talavera de la Reina, Toledo y Albacete) en el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y una Unidad Espec&iacute;fica de&nbsp;ELA, ubicada en el Hospital Mancha Centro de Alc&aacute;zar de San Juan, en Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que alrededor de 150 personas sufren&nbsp;ELA&nbsp;en la regi&oacute;n, adem&aacute;s de otras enfermedades contempladas en la nueva ley. Entre ellos est&aacute; &Aacute;lvaro Llave, de 34 a&ntilde;os. Es vecino de Valdeverdeja, un peque&ntilde;o pueblo de la provincia de Toledo con apenas 600 habitantes, bajo el &aacute;rea de influencia de Talavera de la Reina, a 40 kil&oacute;metros. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene Distrofia Muscular de Duchenne (DMD) que le fue diagnosticada al a&ntilde;o y medio de su nacimiento. Se trata de una&nbsp;enfermedad gen&eacute;tica rara y degenerativa, ligada al cromosoma X, que provoca debilidad muscular progresiva. Causada por la falta de distrofina, los s&iacute;ntomas aparecen antes de los 6 a&ntilde;os, incluyendo retraso motor, ca&iacute;das frecuentes y dificultad para levantarse.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-CP-Yja1Uo4A-6446', 'youtube', 'CP-Yja1Uo4A', document.getElementById('yt-CP-Yja1Uo4A-6446'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-CP-Yja1Uo4A-6446 src="https://www.youtube.com/embed/CP-Yja1Uo4A?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Actualmente, &Aacute;lvaro est&aacute; en silla de ruedas y necesita atenci&oacute;n durante todo el d&iacute;a. De esa labor se encarga su madre, Elena, de 55 a&ntilde;os. Y debido a ello, esta &uacute;ltima no puede acceder a un empleo con una jornada completa de ocho horas. No puede dejarle solo tanto tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Su enfermedad es degenerativa y que le obliga a depender constantemente de otra persona para realizar tareas b&aacute;sicas. &ldquo;Para moverme, vestirme, cambiar de postura, ir al m&eacute;dico o cualquier cosa b&aacute;sica del d&iacute;a a d&iacute;a, necesito la ayuda constante de otra persona&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Acaba de solicitar las ayudas reci&eacute;n aprobadas en Castilla-La Mancha, pero afirma que las necesitaba &ldquo;para ayer&rdquo; o &ldquo;para hace diez a&ntilde;os&rdquo;, porque ahora &ldquo;entraremos en varios tr&aacute;mites que se alargar&aacute;n en el tiempo y ser&aacute; volver a esperar y esperar&rdquo;. De hecho, el plazo m&aacute;ximo para dictar y notificar la resoluci&oacute;n del procedimiento de estas ayudas es de seis meses desde la presentaci&oacute;n de la solicitud de subvenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si tuviera ya esa ayuda, podr&iacute;a disponer de dos personas que, de forma rotatoria, pudieran atenderle en casa y que todos los cuidados no recayeran sobre su madre. &ldquo;Porque tambi&eacute;n hay que cuidar al que cuida&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi madre no puede tener un trabajo estable porque tiene que dejarlo todo para cuidarme. Y creo que tambi&eacute;n merece poder trabajar y tener un poco de aire&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a necesitar cada vez más cuidados. Eso es condenar a mi madre solo a eso. Vamos tirando y sobreviviendo, pero no son cuidados dignos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Le indigna que en otras comunidades aut&oacute;nomas ya se hayan aprobado y concedido esas ayudas, generando importantes diferencias entre autonom&iacute;as. &ldquo;Los cuidados dignos no deber&iacute;an depender del c&oacute;digo postal&rdquo;, denuncia ante este medio. 
    </p><p class="article-text">
        Es el motivo por el que ha iniciado <a href="https://linktr.ee/realvarito1.0?utm_source=ig&amp;utm_medium=social&amp;utm_content=link_in_bio&amp;fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQMMjU2MjgxMDQwNTU4AAGnEPj5No3NfLpGbsVBt3XWsICZoJK_PN1vlA2H-7AQEBosT5BouWYT3qPZfDU_aem_ziD5v1UYTKl7QQo5gdPt5A" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una campa&ntilde;a de recaudaci&oacute;n de fondos</a> para contar con m&aacute;s recursos para sus cuidados, adem&aacute;s de <a href="https://www.change.org/p/tengo-34-a%C3%B1os-y-una-enfermedad-degenerativa-activen-ley-ela-ya-en-todas-las-comunidades" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una petici&oacute;n agilizar la prestaci&oacute;n de ayudas</a> para la asistencia personal y el apoyo a las familias, y que cuenta ya con m&aacute;s de 50.000 firmas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a98676ca-b407-4666-821a-9fb2b742d6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Álvaro Llave"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Álvaro Llave                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro nunca ha recibido ninguna ayuda p&uacute;blica. &ldquo;Yo antes era un poco m&aacute;s independiente, pero la enfermedad avanz&oacute; y ahora estoy m&aacute;s en casa. Empec&eacute; a necesitar cada vez m&aacute;s cuidados. Eso es condenar a mi madre solo a eso. Vamos tirando y sobreviviendo, pero no son cuidados dignos&rdquo;, resalta. 
    </p><p class="article-text">
        Insiste en que el retraso en la activaci&oacute;n de la ley tiene consecuencias directas en su vida y en la de su familia: &ldquo;Unos meses de espera suponen mucha diferencia. Necesito tener ya un poco m&aacute;s de independencia para m&iacute;&rdquo;. Subraya que no se trata de privilegios, sino de&nbsp;&ldquo;derechos b&aacute;sicos, cuidados dignos y apoyo a las familias que conviven con la dependencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro concluye su llamamiento recordando que esta situaci&oacute;n puede afectar a cualquier persona: &ldquo;Nadie elige necesitar cuidados para vivir, pero cualquiera puede necesitarlos alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una atenci&oacute;n &ldquo;coordinada, integral y centrada en la persona&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Precisamente, coincidiendo con la publicaci&oacute;n de las ayudas en Castilla-La Mancha, Talavera de la Reina acogi&oacute; en marzo las V Jornadas 'ELA en Castilla-La Mancha' para avanzar en la atenci&oacute;n integral a las personas afectadas. Se celebraron en el Hospital Nuestra Se&ntilde;ora del Prado de Talavera de la Reina organizadas por la Asociaci&oacute;n ELA CLM-AdELAnte, bajo el lema 'La ELA no se puede curar, pero s&iacute; se puede cuidar'. 
    </p><p class="article-text">
        El encuentro, reconocido de inter&eacute;s sociosanitario por la Consejer&iacute;a de Sanidad de Castilla-La Mancha, reuni&oacute; a profesionales sanitarios, sociales, responsables institucionales y entidades del &aacute;mbito de la ELA con el objetivo de seguir avanzando hacia un modelo de atenci&oacute;n &ldquo;coordinada, integral y centrada en la persona&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este evento participaron representantes institucionales de la Diputaci&oacute;n de Toledo, de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, del Ayuntamiento de Talavera de la Reina, de la Gerencia de Atenci&oacute;n Integrada y de la propia asociaci&oacute;n organizadora. 
    </p><p class="article-text">
        En tres mesas de trabajo, se abordaron aspectos clave para la mejora de la atenci&oacute;n: el funcionamiento, circuitos y modelo asistencial de la Unidad de ELA del Hospital de Talavera, la ruta asistencial de los pacientes, poniendo el foco en la coordinaci&oacute;n sociosanitaria, y tambi&eacute;n los avances de la ley ELA y su desarrollo normativo, con el objetivo de trasladar el marco legal a la realidad concreta de las personas y sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n ELA CLM-AdELAnte destacaron la necesidad &ldquo;construir una respuesta m&aacute;s eficaz, humana y adaptada a las necesidades&rdquo; de las personas con ELA u otras enfermedades neurodegenerativas, especialmente en territorios como Castilla-La Mancha, &ldquo;donde la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica a&ntilde;ade complejidad a la atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, &Aacute;lvaro sigue esperando. Es muy activo <a href="https://www.instagram.com/realvarito1.0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en redes sociales</a> y afirma que no dejar&aacute; luchar por mejorar su situaci&oacute;n mientras pueda hacerlo. Insiste en que es &ldquo;una cuesti&oacute;n de dignidad&rdquo; para &eacute;l y para su madre, y en que a ello dedicar&aacute; todas sus fuerzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ley-ela-ahora-recae-autonomias-alvaro-pide-aplicacion-cuidados-no-depender-codigo-postal_1_13146872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 18:07:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6cb4150a-6056-40ff-aef1-8f83f2c6d99d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45314" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6cb4150a-6056-40ff-aef1-8f83f2c6d99d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45314" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ley ELA ahora recae en las autonomías y Álvaro pide su aplicación: “Los cuidados no pueden depender del código postal”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6cb4150a-6056-40ff-aef1-8f83f2c6d99d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[ELA,Enfermedades,Enfermedades raras,Leyes,Ayudas públicas,Cuidados familiares,Sanidad,Servicios sociales,Talavera de la Reina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abuelos-ponen-limites-cuidado-nietos-disfruto-no-quiero-volver-dia-marcado-horarios_1_13134312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchos hogares, contar con los abuelos se ha convertido en algo que se da por sentado. Recoger a los niños, cubrir imprevistos o ayudar algunas tardes se integra en la organización diaria, a veces, sin hablarlo previamente</p><p class="subtitle">Consultorio - “Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?”</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la implicaci&oacute;n de los abuelos en el cuidado de los nietos ha sido algo habitual. Sin embargo, no ocurre igual en todos los casos. Hay abuelos que siguen en activo, otros que tienen problemas de salud o que viven lejos, y tambi&eacute;n quienes prefieren dedicar esta etapa vital a proyectos propios.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estas formas de entender ese apoyo no coinciden con lo que los hijos esperan, aparecen fricciones que no siempre se han abordado previamente: incomodidad, malentendidos o la sensaci&oacute;n de que las responsabilidades no est&aacute;n claras dentro del entorno familiar.
    </p><h2 class="article-text">Una ayuda muy presente en la organizaci&oacute;n familiar</h2><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n de los abuelos en la crianza sigue siendo habitual en Europa. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10519902/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en 2023 por la revista <em>European Journal of Ageing</em>, a partir de datos de personas mayores de distintos pa&iacute;ses europeos, se&ntilde;ala que una proporci&oacute;n relevante colabora en el d&iacute;a a d&iacute;a con sus nietos. Seg&uacute;n este trabajo, cerca de la mitad lo hace de forma ocasional, mientras que aproximadamente uno de cada cuatro asume un papel m&aacute;s continuado. Este tipo de apoyo es especialmente frecuente en los pa&iacute;ses del sur de Europa, donde las redes familiares siguen teniendo un peso importante en la organizaci&oacute;n cotidiana. Otro <a href="https://cms.aldeasinfantiles.es/uploads/2023/07/Abuelos-y-crianza.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> sobre abuelos y crianza de Aldeas Infantiles, publicado en 2023, indica que en Espa&ntilde;a el 35% de los mayores de 65 se encarga del cuidado de los nietos varias veces por semana (muy por encima de la media europea del 14,9%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante muchos años viví pendiente del trabajo y de la familia, y ahora necesito que esta etapa sea un poco diferente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cándida</span>
                                        <span>—</span> 67 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n no se da siempre de la misma manera ni se vive igual en todos los hogares. En algunos casos se limita a momentos puntuales, mientras que en otros adopta formas m&aacute;s estables o se descarta por completo.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;ndida, de 67 a&ntilde;os, decidi&oacute; desde el principio no asumir una rutina fija con sus dos nietos. &ldquo;Estoy con ellos y disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el d&iacute;a marcado por horarios. Durante muchos a&ntilde;os viv&iacute; pendiente del trabajo y de la familia, y ahora necesito que esta etapa sea un poco diferente&rdquo;, explica. Aunque lo habl&oacute; en casa, sinti&oacute; que se daba por hecho que estar&iacute;a m&aacute;s disponible y que no fue f&aacute;cil cambiar esa idea.
    </p><h2 class="article-text">Lo que se espera de los abuelos</h2><p class="article-text">
        Lo que empieza de forma puntual puede ir convirti&eacute;ndose en una responsabilidad m&aacute;s regular. Y ah&iacute; suelen aparecer los primeros roces. Antonio, de 70 a&ntilde;os, se encontr&oacute; con esa situaci&oacute;n cuando su hija le propuso encargarse de recoger a los ni&ntilde;os del colegio todos los d&iacute;as. &ldquo;Para ella era algo normal, pero para m&iacute; no lo era. Sigo trabajando algunas ma&ntilde;anas y tengo mis propios horarios. No pod&iacute;a reorganizar todo mi d&iacute;a para asumir ese compromiso fijo&rdquo;, recuerda. Durante un tiempo se interpret&oacute; as&iacute;, como si no quisiera ayudar. 
    </p><p class="article-text">
        El papel de los abuelos en la crianza ha ido cambiando en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Como afirma Gerardo Meil, catedr&aacute;tico de Sociolog&iacute;a en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid y especialista en sociolog&iacute;a de la familia, este papel est&aacute; relacionado con la transformaci&oacute;n del modelo familiar y con la incorporaci&oacute;n de las mujeres al trabajo en un contexto de familias m&aacute;s peque&ntilde;as. &ldquo;Muchas abuelas, en su mayor&iacute;a no empleadas y relativamente j&oacute;venes, asumieron un rol activo en el cuidado&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas abuelas, en su mayoría no empleadas y relativamente jóvenes, asumieron un rol activo en el cuidado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gerardo Meil</span>
                                        <span>—</span> catedrático de Sociología en la UAM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el tiempo, ese rol tambi&eacute;n ha cambiado. Meil subraya que se ha pasado de un modelo de &ldquo;cuidado sustitutivo&rdquo; a otro de &ldquo;cuidado complementario&rdquo; o &ldquo;cuidado de emergencia&rdquo;, m&aacute;s ocasional y limitado a determinadas tareas o momentos, como cuando est&aacute;n enfermos o para recogerlos del colegio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no en todos los hogares se cuenta con esa ayuda. Seg&uacute;n datos de la <a href="https://quidan-project.com/resultados-list" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta QUIDAN</a> 2 (2025), elaborada por Meil a familias con hijos menores de siete a&ntilde;os, &ldquo;el n&uacute;mero de familias que no recibe ning&uacute;n tipo de ayuda puede estimarse en alrededor de una de cada cuatro&rdquo;. Adem&aacute;s, en ese mismo estudio se observa que ha aumentado la proporci&oacute;n de padres que perciben que los abuelos no muestran demasiada disposici&oacute;n para cuidar. 
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, esta ausencia de apoyo no responde a una negativa directa. Tal y como apunta Meil, &ldquo;las razones en la gran mayor&iacute;a de los casos son objetivas&rdquo;, y est&aacute;n relacionadas con factores como la distancia, problemas de salud, la situaci&oacute;n laboral o el cuidado de otros nietos.
    </p><p class="article-text">
        Esa evoluci&oacute;n tambi&eacute;n se refleja en c&oacute;mo algunos abuelos deciden estar presentes. Eladio, de 69 a&ntilde;os, no participa en el cuidado diario de su nieta, pero mantiene un v&iacute;nculo regular en su vida. &ldquo;No estoy para el d&iacute;a a d&iacute;a ni para asumir responsabilidades fijas, pero s&iacute; para verla cuando surge&rdquo;, expresa. &ldquo;Nos vemos los fines de semana, en momentos concretos, y as&iacute; lo disfrutamos m&aacute;s. Para m&iacute; es importante que ese tiempo no est&eacute; ligado a una obligaci&oacute;n&rdquo;, remata.
    </p><h2 class="article-text">Negociar l&iacute;mites sin romper la relaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s que la falta de apoyo, lo que suele tensar estas situaciones es el desajuste entre lo que cada uno espera y lo que realmente ocurre.
    </p><p class="article-text">
        Desde la mediaci&oacute;n familiar, este tipo de conflictos suele estar relacionado con un desajuste entre lo que cada generaci&oacute;n espera de la otra. Seg&uacute;n la mediadora familiar y abogada especializada en conflictos familiares Ana Criado Inchausp&eacute;, los hijos tienden a mirar a sus padres desde sus propias necesidades (la conciliaci&oacute;n, el trabajo o la crianza) sin atender a que ellos tambi&eacute;n se encuentran en una etapa vital distinta, con proyectos propios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mediadora familiar Ana Criado insiste en que una de las claves es &#039;transformar expectativas implícitas en acuerdos claros&#039;, ya que muchas tensiones nacen de lo que nunca se ha hablado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese sentido, sostiene que no se trata tanto de ego&iacute;smo como de una falta de conciencia sobre las diferencias entre generaciones. Criado habla de la aparici&oacute;n de &ldquo;un nuevo modelo de tercera edad, m&aacute;s activo y aut&oacute;nomo&rdquo;, en el que muchas personas mayores priorizan su tiempo y no necesariamente desean asumir un cuidado continuado de sus nietos.
    </p><p class="article-text">
        Si estas expectativas no se ponen en com&uacute;n, aclara, pueden surgir sentimientos de decepci&oacute;n en los hijos y, al mismo tiempo, presi&oacute;n o p&eacute;rdida de libertad en los abuelos. Asimismo, indica que esto suele dar lugar a malentendidos sobre si ese cuidado es una ayuda puntual o una obligaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Desde su experiencia, Criado insiste en que una de las claves es &ldquo;transformar expectativas impl&iacute;citas en acuerdos claros&rdquo;, ya que muchas tensiones nacen de lo que nunca se ha hablado. Para evitarlo, propone exponer abiertamente lo que cada parte espera, delimitar responsabilidades (recordando que el cuidado corresponde a los padres) y concretar cu&aacute;ndo y c&oacute;mo puede darse la colaboraci&oacute;n de los abuelos. Tambi&eacute;n subraya la importancia de tener en cuenta las necesidades de ambas generaciones: la conciliaci&oacute;n de los hijos y la autonom&iacute;a de los mayores.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, la especialista en conciliaci&oacute;n familiar concluye que &ldquo;el reto no es decidir si los abuelos deben cuidar o no a los nietos&rdquo;, sino abrir un di&aacute;logo que permita ajustar esas expectativas para que la colaboraci&oacute;n sea una elecci&oacute;n y no una imposici&oacute;n, sin deteriorar el v&iacute;nculo familiar.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, el problema no est&aacute; tanto en la falta de ayuda como en lo que no se llega a decir a tiempo. Isabel, de 68 a&ntilde;os, reconoce que durante un tiempo asumi&oacute; que deb&iacute;a estar disponible para cuidar de sus nietas sin plantearse si realmente pod&iacute;a o quer&iacute;a hacerlo en esas condiciones. Con el paso de los meses, esa disponibilidad empez&oacute; a resultarle inc&oacute;moda, como si tuviera poco margen para decidir por s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio no dije nada, porque parec&iacute;a lo normal, pero cada vez me sent&iacute;a m&aacute;s inc&oacute;moda, como si no pudiera elegir&rdquo;, asegura. Eso, relata, cambi&oacute; cuando lo hablaron en familia. &ldquo;Cuando lo compartimos, result&oacute; un alivio para todos. Pudimos recolocar las cosas y empezar a entendernos mejor. Ahora s&eacute; que ayudar tambi&eacute;n implica poder decidir&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        A medida que cambian las formas de vida, tambi&eacute;n se reordenan los acuerdos dentro de las familias. Lo que durante d&eacute;cadas se dio por hecho empieza a dejar paso a decisiones m&aacute;s habladas y menos asumidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abuelos-ponen-limites-cuidado-nietos-disfruto-no-quiero-volver-dia-marcado-horarios_1_13134312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 20:20:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81590" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81590" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abuelos que ponen límites al cuidado de los nietos: “Con ellos disfruto mucho, pero no quiero volver a tener el día marcado por horarios”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4b736029-8ee6-42b7-8459-fc880eff98f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Padres,Madres,Crianza,Cuidados familiares,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la tecnología entra sin llamar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La demanda de cuidados continuará incrementándose y la tecnología está siendo, puede ser y será un elemento que tendrá una importancia considerable en la reconfiguración de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro más próximo"</p></div><p class="article-text">
        Tengo un amigo que piensa que hay ideas incompatibles y conceptos que se repelen, como pasa con algunos elementos qu&iacute;micos o lo que sucede cuando mezclamos el agua con el aceite. En el &aacute;mbito social, recientemente se ha celebrado la Semana Santa en pr&aacute;cticamente todos los pueblos de Espa&ntilde;a y hemos visto como conviven el sacrificio de la fe y el fervor de la religiosidad popular con el disfrute del turismo y la hosteler&iacute;a. Aparentemente son fen&oacute;menos contradictorios, pero vemos que no solo conviven, sino que se retroalimentan.
    </p><p class="article-text">
        Esta retroalimentaci&oacute;n debiera darse tambi&eacute;n entre &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n aparentemente distantes como son la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica aplicada a la atenci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n de dependencia y la dimensi&oacute;n &eacute;tica y humanizada de los cuidados. Sin embargo, en esta cuesti&oacute;n observo una confrontaci&oacute;n entre los defensores a ultranza del desarrollo tecnol&oacute;gico (tecn&oacute;filos) y los m&aacute;s absolutos detractores (tecnof&oacute;bicos) que ven en la tecnolog&iacute;a una amenaza para la calidad y calidez de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La disputa no es nueva. Los antrop&oacute;logos han estudiado c&oacute;mo el proceso de hominizaci&oacute;n y el desarrollo evolutivo de la especie humana van muy ligados al desarrollo de instrumentos para hacerse la vida m&aacute;s f&aacute;cil. Hoy nadie pone en cuesti&oacute;n los descubrimientos y los avances del pasado, pero suele ser habitual que haya siempre resistencias y temores a la innovaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la irrupci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a digital ha transformado silenciosamente muchos &aacute;mbitos de nuestra vida. Hoy el tel&eacute;fono m&oacute;vil nos est&aacute; cambiando, no solo la manera de comunicarnos, sino tal vez la forma de trabajar y de vivir. Pero es tambi&eacute;n Internet, la digitalizaci&oacute;n y la inteligencia artificial, que est&aacute;n cambiando la actividad laboral, permitiendo el teletrabajo y, por tanto, rompiendo las barreas geogr&aacute;ficas y favoreciendo fen&oacute;menos inversos a los que se produjeron en las revoluciones industriales anteriores que provocaron una concentraci&oacute;n del trabajo en torno a los grandes centros de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En regiones como Castilla-La Mancha, donde el envejecimiento demogr&aacute;fico, la dispersi&oacute;n territorial, la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o y los apoyos de las familias y la creciente demanda de servicios asistenciales configuran un escenario complejo, es necesario plantearse que la llegada de la inteligencia artificial y de nuevas herramientas tecnol&oacute;gicas no es solo una posibilidad, sino una necesidad estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Comparte nuestra regi&oacute;n problemas que no son exclusivos del territorio, sino que afectan a todo el pa&iacute;s y a buena parte del mundo occidental. Problemas que son fruto del &eacute;xito como sociedad, ya que el aumento del envejecimiento obedece fundamentalmente al alargamiento de la vida, pero esto conlleva un incremento de las situaciones de dependencia y una mayor demanda de cuidados sociosanitarios, que se concentran en las &uacute;ltimas fases de la vida. Sin embargo, tambi&eacute;n compartimos los problemas (cuya causa no puede atribuirse a ning&uacute;n &eacute;xito) de la reducci&oacute;n de la natalidad y la falta de profesionales para hacer frente a la creciente demanda de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, las familias no podr&aacute;n afrontar esta actividad que han venido y vienen haciendo en silencio, sobre todo las mujeres, y con cierto sacrificio de esfuerzo y de conciliaci&oacute;n con su actividad laboral y familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos ante uno de los grandes retos que tenemos como sociedad para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, porque no estamos ante una nube pasajera: la demanda de cuidados continuar&aacute; increment&aacute;ndose y la tecnolog&iacute;a est&aacute; siendo, puede ser y ser&aacute; un elemento que tendr&aacute; una importancia considerable en la reconfiguraci&oacute;n de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo.  
    </p><p class="article-text">
        Los dispositivos de teleasistencia avanzada, con sensores de movimientos, detectores de riesgos, recordatorios de medicaci&oacute;n, los asistentes de voz adaptados, los geolocalizadores y un concepto de atenci&oacute;n proactiva para reducir el sentimiento de soledad, pueden contribuir a mantener la autonom&iacute;a personal durante m&aacute;s tiempo en el entorno habitual de la persona.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, donde muchas personas mayores viven solas en entornos rurales, estas soluciones no solo aumentan la seguridad, sino que aportan tranquilidad a las familias que viven lejos y tambi&eacute;n pueden mejorar sus cuidados mediante la detecci&oacute;n preventiva de situaciones de riesgo para la salud o a trav&eacute;s de la propia telemedicina. Todo ello, junto con la digitalizaci&oacute;n de actividades interactivas y de los procesos asistenciales, puede evitar desplazamientos innecesarios y facilitar intervenciones tempranas.
    </p><p class="article-text">
        La teleasistencia avanzada, la monitorizaci&oacute;n remota y la telemedicina son y pueden ser una oportunidad para territorios extensos y poco poblados. Estos sistemas permiten que una persona mayor que vive en la Serran&iacute;a de Cuenca, en la Sierra de Alcaraz o en la Campana de Oropesa pueda recibir atenci&oacute;n y seguimiento evitando largos desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a no debe sustituir al acompa&ntilde;amiento personal ni al cuidador humano, sino que ha de servir de apoyo para hacer su trabajo y liberar tiempo de tareas autom&aacute;ticas y repetitivas o meramente administrativas, permitiendo que los profesionales se centren en lo que aporta valor: el trato directo, la amabilidad, la escucha, el acompa&ntilde;amiento y el apoyo emocional o terap&eacute;utico para personas con fragilidad o con deterioros cognitivos. En este sentido, el desarrollo de tecnolog&iacute;as adaptadas al sector de los cuidados puede convertirse en un yacimiento de innovaci&oacute;n productiva, generando empleo cualificado y favoreciendo la colaboraci&oacute;n entre empresas, universidades y centros de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No todo puede ni debe ser automatizado y el mayor peligro es que la tecnolog&iacute;a sustituya (en lugar de apoyar) a la relaci&oacute;n humana.  Los cuidados son, sobre todo, un acto de acompa&ntilde;amiento emocional y de relaci&oacute;n humana, por lo tanto, cargados de una importante dimensi&oacute;n &eacute;tica. En este sentido, los dispositivos de apoyo deben ser adaptados, accesibles, manejables, amigables y con un dise&ntilde;o inclusivo. Es la tecnolog&iacute;a la que debe adaptarse a las personas m&aacute;s vulnerables y no al rev&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante evitar la desigualdad en el acceso, ya que existe el riesgo de crear un sistema de cuidados de dos categor&iacute;as: uno, con tecnolog&iacute;as adaptadas para quien puede pag&aacute;rselo, y otro para los que no disponen de los medios econ&oacute;micos necesarios. Este riesgo es especialmente alto en las zonas rurales, precisamente en aquellos lugares donde la tecnolog&iacute;a tiene un mayor valor estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El tema tiene sus complejidades t&eacute;cnicas y sociales, pero para que las tecnolog&iacute;as digitales y la IA sean aliadas reales del bienestar y la autonom&iacute;a personal es fundamental situar a la &eacute;tica en el centro. Las herramientas deben dise&ntilde;arse desde las necesidades y los usos de las personas, especialmente cuando estas son mayores o se encuentran en situaciones de soledad o dependencia. Deben servir para empoderar a la persona y no para condicionarla, primando siempre la libertad, el consentimiento y la opci&oacute;n de desconectarse a voluntad propia, porque la persona debe conservar el control de la tecnolog&iacute;a y no depender de ella.
    </p><p class="article-text">
        El dilema no es si debemos o no introducir tecnolog&iacute;a e inteligencia artificial en los cuidados o en la promoci&oacute;n de la autonom&iacute;a personal. Esto es ya una tendencia inevitable. El riesgo es que esta tecnolog&iacute;a pase a nuestras casas sin llamar a la puerta y sin haber analizado qu&eacute; modelo de cuidados queremos construir para el futuro. En todo caso, la clave est&aacute; en comprender que hablamos de personas, no de datos; de relaciones humanas y no de procesos. La tecnolog&iacute;a producir&aacute; bienestar si responde a las necesidades y demandas de quien la utiliza y si respeta sus valores &eacute;ticos, teniendo en cuenta las circunstancias y las preferencias de cada persona. Por esto, en el dise&ntilde;o de los productos y dispositivos tecnol&oacute;gicos, en sus funciones y en su aplicaci&oacute;n resulta obligado, una vez m&aacute;s, contar con quien los va a usar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 05:09:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2682240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2682240" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Cuidados familiares,Tecnología,Teleasistencia,Antropología,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
