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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ansiedad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ansiedad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ansiedad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13455829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149548.jpg" width="6630" height="3729" alt="Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo sanitario José Antonio Tamayo explica cómo diferenciar la respuesta biológica al miedo de la incapacidad de tolerar la duda y la búsqueda compulsiva de certezas</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo lidiar con la frustración: “Nos avisa cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas”</p></div><p class="article-text">
        Aunque es frecuente escuchar los t&eacute;rminos obsesi&oacute;n o ansiedad casi como sin&oacute;nimos en un lenguaje cotidiano para hablar de comportamientos o man&iacute;as, tanto en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos como en la pr&aacute;ctica, padecer un trastorno obsesivo es diferente a convivir con ansiedad, y cada mecanismo requiere adem&aacute;s un abordaje espec&iacute;fico por parte de un profesional. Hablamos con un psic&oacute;logo para esclarecer las claves que distinguen la ansiedad del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La diferencia entre la ansiedad y el TOC no radica tanto en que aparezcan pensamientos desagradables o miedo, que es algo que puede ocurrir en ambos casos, sino en c&oacute;mo funciona ese miedo y, especialmente, en la relaci&oacute;n que la persona establece con sus pensamientos y en lo que hace para intentar sentirse segura&rdquo;, explica Jos&eacute; Antonio Tamayo, psic&oacute;logo sanitario en <a href="https://www.activapsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Activa Psicolog&iacute;a Madrid</a>, 
    </p><p class="article-text">
        Ante cualquier duda, Tamayo insiste en la importancia de que cualquier diagn&oacute;stico sea realizado por un especialista para que pueda identificar correctamente el trastorno y el tratamiento correspondiente en cada caso.
    </p><h2 class="article-text">Diferencias entre ansiedad y TOC</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ansiedad es una respuesta normal de nuestro organismo ante situaciones que percibimos como amenazantes, inciertas o dif&iacute;ciles de manejar&rdquo;, aclara en primer lugar el psic&oacute;logo, que explica que se convierte en patol&oacute;gica solo cuando su intensidad o frecuencia limitan la vida del individuo. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el TOC introduce un mecanismo m&aacute;s complejo y espec&iacute;fico, &ldquo;no es simplemente tener mucha ansiedad, es un problema en el que se establece un c&iacute;rculo entre obsesiones, ansiedad y conductas destinadas a neutralizarlas o conseguir tranquilidad&rdquo;, diferencia.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, ciertas ideas o dudas adquieren un car&aacute;cter intrusivo y generan una necesidad imperiosa de llevar a cabo &ldquo;compulsiones&rdquo;, que pueden ser visibles, como lavarse o revisar una puerta, o mentales, como contar o repasar sucesos, con el objetivo de tener una sensaci&oacute;n de certeza. 
    </p><h2 class="article-text">Los pensamientos asociados a la ansiedad y al TOC</h2><p class="article-text">
        El tipo de pensamientos que surgen tambi&eacute;n son diferentes en cada uno de los casos. Mientras que en la ansiedad las preocupaciones suelen girar en torno a problemas cotidianos posibles, como el miedo a perder el empleo o a una enfermedad, el psic&oacute;logo apunta que las obsesiones del TOC tienden a ser m&aacute;s intrusivas y dif&iacute;ciles de ignorar. &ldquo;Por ejemplo: &iquest;Y si atropell&eacute; a alguien sin darme cuenta?, &iquest;y si este pensamiento significa que puedo hacer da&ntilde;o a mi hijo? o &iquest;y si realmente no quiero a mi pareja?&rdquo;, ejemplifica. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la diferencia no es solo el tipo de ocurrencia, como se&ntilde;ala Tamayo, &ldquo;en el TOC muchas veces el verdadero problema no es tener el pensamiento, sino sentir que hay que resolverlo&rdquo;. &ldquo;Lo caracter&iacute;stico es la importancia que se concede al pensamiento, la dificultad para tolerar la duda que genera y la necesidad de comprobar, analizar o neutralizarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto clave para el diagn&oacute;stico es la funci&oacute;n de la conducta. &ldquo;En la ansiedad, una persona puede evitar volar porque tiene miedo a hacerlo, hablar en p&uacute;blico porque teme hacer el rid&iacute;culo o acudir a determinados lugares porque teme sufrir una crisis de ansiedad&rdquo;, analiza el psic&oacute;logo. &ldquo;En el TOC, la conducta suele estar vinculada a una obsesi&oacute;n y pretende prevenir una consecuencia temida, neutralizar el pensamiento o conseguir certeza&rdquo;, compara. &ldquo;Una compulsi&oacute;n no tiene por qu&eacute; parecer absurda desde fuera&rdquo;, precisa el experto, ya que actos como buscar informaci&oacute;n en internet o preguntar reiteradamente a otros pueden ser rituales si se usan para resolver una duda obsesiva. 
    </p><h2 class="article-text">Las causas compartidas de la ansiedad y el TOC</h2><p class="article-text">
        Respecto a las causas, ambos trastornos comparten una base multifactorial en la que influyen factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y ambientales. &ldquo;Existe cierta vulnerabilidad gen&eacute;tica, pero heredar una vulnerabilidad no significa heredar inevitablemente un trastorno&rdquo;, destaca Tamayo, que incluye &ldquo;el aprendizaje, las experiencias vitales, el modelado de otras personas significativas, determinadas formas de afrontar el miedo y la incertidumbre y, en algunas personas, acontecimientos estresantes que pueden precipitar o intensificar los s&iacute;ntomas&rdquo; entre los factores considerados de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, adem&aacute;s, cobran especial relevancia la dificultad para tolerar la incertidumbre y un sentido exacerbado de la responsabilidad, seg&uacute;n el experto. Por ese motivo, uno de los mayores obst&aacute;culos para la superaci&oacute;n del trastorno es que &ldquo;las compulsiones proporcionan alivio a corto plazo y precisamente por eso se mantienen: cuando la persona se tranquiliza, aumenta la probabilidad de volver a hacerlo&rdquo;, asegura el psic&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales de alerta incluyen dedicar excesivo tiempo a analizar pensamientos, sentir la necesidad de estar &ldquo;completamente seguro&rdquo; de todo o notar que los rituales interfieren en el trabajo y las relaciones. Tamayo recomienda no esperar a que el problema sea extremo para consultar con un especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una evaluaci&oacute;n profesional permite identificar qu&eacute; funci&oacute;n cumplen los pensamientos y las conductas en esa persona concreta&rdquo; para aplicar el tratamiento adecuado, sostiene el psic&oacute;logo, que desaconseja el autodiagn&oacute;stico mediante b&uacute;squedas en internet o inteligencia artificial.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13455829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 07:46:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Atención psicológica,Salud,Trastornos mentales,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belén González: "A los responsables de la crisis climática les interesa mucho que sea un problema de salud mental"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/belen-gonzalez-responsables-crisis-climatica-les-interesa-sea-problema-salud-mental_128_13425461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/139d1115-7a27-4262-a256-01a5528acf6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1025y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Belén González: &quot;A los responsables de la crisis climática les interesa mucho que sea un problema de salud mental&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta médica ha impulsado la Unidad de Salud Mental de Emergencias, que moviliza a 52 profesionales para dar asistencia psicológica continuada a las víctimas de desastres como incendios o inundaciones</p><p class="subtitle">Así frenó esta macrofinca de Ávila el avance del peor incendio de la historia: “Tiene que servir de lección”
</p></div><p class="article-text">
        El trauma infantil de la psiquiatra Bel&eacute;n Gonz&aacute;lez ocurri&oacute; el d&iacute;a que cumpli&oacute; cinco a&ntilde;os, el 7 de agosto de 1994. Un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/superincendios-desata-emergencia-espana_1_13403895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendio forestal</a> arras&oacute; cerca de 14.000 hect&aacute;reas y marc&oacute; para siempre a la poblaci&oacute;n de Yeste (Albacete), a la que ella pertenece. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, Gonz&aacute;lez repasa el impacto que tuvieron las llamas sobre ella, su familia y todo su pueblo: &ldquo;Pasamos un duelo relacionado con ver todo nuestro hogar, la Sierra del Segura, calcinado; ver que est&aacute;bamos muy solos, nadie hablaba entonces de los incendios. Y ver c&oacute;mo hacer, c&oacute;mo colaborar en revertir el dolor que hab&iacute;a supuesto aquello, c&oacute;mo transitar el enfado por la inacci&oacute;n, acompa&ntilde;arse en la comunidad para cuidarnos entre todos, fue dificil&iacute;simo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su momento, no hubo un acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico para quienes viv&iacute;an en el territorio afectado por el fuego ni medidas estructurales para evitar que se repitiera la cat&aacute;strofe: &ldquo;De nada sirve que a m&iacute; me dijeran que ten&iacute;a una depresi&oacute;n infantil secundaria, lo que pasaba era que estaba muy triste porque se hab&iacute;a quemado mi pueblo, mi sierra&rdquo;, rememora Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, como comisionada de Salud Mental del Ministerio de Sanidad desde 2024, esta m&eacute;dica ha impulsado la Unidad de Salud Mental de Emergencias, que moviliza a 52 profesionales para dar asistencia psicol&oacute;gica continuada a las v&iacute;ctimas de desastres como incendios o inundaciones. La primera intervenci&oacute;n tuvo lugar con personas impactadas por la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/factura-emocional-dana-unidades-trauma-atienden-2-000-personas_1_12706055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dana</a> de 2024. Desde hace un a&ntilde;o, opera un servicio con 12 equipos en Valencia y uno en Letur. La respuesta, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez, &ldquo;est&aacute; siendo incre&iacute;ble&rdquo;, a juzgar por las cartas de agradecimiento que env&iacute;an las asociaciones de v&iacute;ctimas a su departamento. Y asegura que la unidad se estructurar&aacute; para acompa&ntilde;ar en el duelo colectivo tras otras situaciones de desastre, pero no poniendo el foco en lo individual, sino siempre desde una perspectiva comunitaria y psicosocial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Defiende cambiar de perspectiva para abordar el problema de la crisis clim&aacute;tica y sus impactos en la salud mental, por ejemplo rechazando el t&eacute;rmino &lsquo;ecoansiedad&rsquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que entender esa ansiedad como una alarma que el cuerpo nos da para ponernos sobre aviso de que alg&uacute;n problema est&aacute; ocurriendo. Nos informa de manera que tenemos que dirigir la mirada hacia cu&aacute;l es ese problema para poder solucionarlo. Para eso sirve la ansiedad. Y es muy &uacute;til si lo entendemos con el sentido que tiene. El problema es la crisis clim&aacute;tica que estamos viviendo. Y esa ansiedad es perfectamente comprensible. No hace falta convertirla en un diagn&oacute;stico, la podemos entender todos. Si viene una ola de calor y la anuncian en televisi&oacute;n y sabemos que vamos a tener que quedarnos encerrados en casa y que salir va a ser un infierno, por supuesto que nos va a entrar angustia, pero es una angustia perfectamente comprensible y razonable.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace falta es solucionar el problema, poner en marcha medidas estructurales para, por ejemplo, que todas las casas dispongan de aire acondicionado o sistemas de refrigeraci&oacute;n, que haya <a href="https://www.eldiario.es/viajes/refugios-climaticos-ciudades-europeas-parques-urbanos-grandes-escapar-calor-disfrutar-verano-pm_1_13430750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugios clim&aacute;ticos</a>, que las ciudades tengan suficientes espacios verdes para refrigerar la propia ciudad y que no se conviertan en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/consecuencias-vivir-islas-calor-urbanas-termometro-marca-11-grados_1_10286971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">islas de calor</a>, que se determinen pol&iacute;ticas para la construcci&oacute;n de nuevas viviendas, para reformar viviendas y que nos protejan m&aacute;s de estos cambios de temperatura tan da&ntilde;inos. 
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos que hay mucho paro. En esa situaci&oacute;n nos podemos angustiar, y hablar mucho del paro y nos vamos a poner mal por ello. Entonces podemos hacer dos cosas: decir que tenemos 'paroansiedad' o hacer una huelga. Si decimos que tenemos 'paroansiedad', el resultado ser&aacute; que vamos a ir a terapia o vamos a recibir psicof&aacute;rmacos. Si hacemos una huelga, puede haber un cambio estructural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy en d&iacute;a la ansiedad que vivimos relacionada con la crisis clim&aacute;tica ya no es una proyecci&oacute;n, una falta de perspectiva de futuro. Tambi&eacute;n los acontecimientos clim&aacute;ticos extremos que vivimos provocan ese pavor.  &iquest;Tienen el mismo tipo de impacto a nivel psicol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. Hay dos maneras de enfocarlo. Por un lado, est&aacute; lo que tiene que ver con este t&eacute;rmino de &lsquo;ecoansiedad&rsquo;: la angustia que nos produce la perspectiva de los desastres y del mundo que vamos a tener que afrontar debido a la crisis clim&aacute;tica. No se puede quedar en ese t&eacute;rmino de concienciaci&oacute;n y en un t&eacute;rmino diagn&oacute;stico, sino que deber&iacute;a llevarnos a identificar los problemas y a reivindicar soluciones para esos problemas que nos provocan esa angustia. Por otro lado, habr&iacute;a una serie de cuestiones m&aacute;s inmediatas que ya est&aacute;n ocurriendo y que producen un incremento de problemas de salud mental: los incendios y las inundaciones, que son cat&aacute;strofes vinculadas a la crisis clim&aacute;tica; las sequ&iacute;as y las olas de calor, que no son exactamente cat&aacute;strofes porque no ocurren de manera repentina y no producen este desbordamiento de la capacidad de respuesta de las poblaciones y las comunidades, pero s&iacute; que tienen un efecto importante.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras, los incendios y las inundaciones, cuando se manifiestan en forma de cat&aacute;strofes, pueden producir muchos muertos, como fue el caso de la dana de Valencia o los que estamos contando ahora dentro de los &uacute;ltimos incendios de este mismo a&ntilde;o. No solamente producen fallecidos directos por el propio evento, sino que adem&aacute;s producen una destrucci&oacute;n del medio que tiene un impacto econ&oacute;mico, material y emocional tambi&eacute;n. Se forma toda una complejidad del sistema en la que termina habiendo un impacto emocional muy alto, como, por ejemplo, el que estamos viendo en Valencia y en Letur, con una afectaci&oacute;n de duelo colectivo, complicado de transitar. Para eso s&iacute; hay que poner apoyos y podemos hacer una intervenci&oacute;n directa desde la perspectiva de salud mental, pero siempre desde lo psicosocial y comunitario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Imaginemos que hay mucho paro. Podemos hacer dos cosas: decir que tenemos &#039;paroansiedad&#039; o hacer una huelga. Si decimos que tenemos &#039;paroansiedad&#039;, el resultado será que vamos a ir a terapia o vamos a recibir psicofármacos. Si hacemos una huelga, puede haber un cambio estructural</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Belén González</span>
                                        <span>—</span> Comisionada de Salud Mental del Ministerio de Sanidad 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto lo que quiere decir es que no debemos patologizar &mdash;no debemos convertir en una enfermedad&mdash; las reacciones emocionales despu&eacute;s de una cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, despu&eacute;s del hurac&aacute;n Katrina hubo un estudio que determin&oacute; que m&aacute;s del 90% de la poblaci&oacute;n ten&iacute;a un trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico y nosotros dec&iacute;amos: &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; le pasa al otro porcentaje de la poblaci&oacute;n?&rdquo;. Quienes me preocupan son aquellos que no est&aacute;n durmiendo mal, que no tienen pensamientos intrusivos, que est&aacute;n completamente tranquilos, felices y teniendo una vida normal despu&eacute;s de eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluso sin haber sufrido una cat&aacute;strofe directamente tambi&eacute;n podemos sufrir ansiedad por ser conscientes de lo que ocurre y lo que viene. &iquest;Cu&aacute;l es el riesgo de patologizar ese malestar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando patologizamos algo lo que venimos a decir es que alguien est&aacute; teniendo una reacci&oacute;n no adaptada, digamos, o que excede una respuesta normal a las circunstancias. Y ahora mismo cualquier reacci&oacute;n emocional que tengamos frente a la crisis clim&aacute;tica no va a exceder el problema que tenemos. Estamos batiendo r&eacute;cords constantemente, estamos viviendo a&ntilde;o a a&ntilde;o el empeoramiento de las circunstancias. Si lo nombramos &lsquo;ecoansiedad&rsquo; lo que decimos es que estamos teniendo una reacci&oacute;n patol&oacute;gica a unas circunstancias. Si decimos &ldquo;el problema lo tenemos nosotros, que estamos teniendo una reacci&oacute;n patol&oacute;gica&rdquo;, habr&aacute; que tratar esta reacci&oacute;n patol&oacute;gica. Si lo que decimos es &ldquo;estamos teniendo una reacci&oacute;n proporcional al problema que estamos viviendo, y hay que tomar unas medidas dr&aacute;sticas y que probablemente no tengan precedentes para poder abordar esta situaci&oacute;n&rdquo;, entonces el problema lo estamos poniendo donde tiene que estar y el tratamiento lo ponemos donde tiene que estar: en el abordaje de las cuestiones estructurales que pueden hacer que estemos m&aacute;s protegidos frente a lo que ya est&aacute; ocurriendo y que puedan ralentizar o revertir ese cambio que prevemos que ocurra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hoy en d&iacute;a c&oacute;mo se aborda en consulta? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cl&iacute;nicamente no aparece esto mucho en consulta, sino que es m&aacute;s un t&eacute;rmino que se utiliza para nombrar la angustia dentro de, sobre todo, colectivos activistas. No parece que de momento sea un problema que est&eacute; llegando a consultas en forma cl&iacute;nicamente significativa. A veces los t&eacute;rminos de salud mental se utilizan para explicar absolutamente todos los sufrimientos que nos provoca el mundo actual. Es normal que utilicemos t&eacute;rminos diagn&oacute;sticos para nombrar angustias que tienen que ver con lo cotidiano de la vida de cada uno y a veces eso cotidiano es un activismo contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay que entender que no es una enfermedad. Sabemos que en olas de calor aumentan un 43% los diagn&oacute;sticos de ansiedad, un 26% los de depresi&oacute;n y las incapacidades temporales por ansiedad un 65%. Y esto tiene un gradiente social. No es lo mismo que yo pueda venir a un despacho con aire acondicionado a quien que tenga que trabajar en plena calle. Y la persona que tiene un aire acondicionado en casa y puede hacer teletrabajo tranquilamente y mantenerse ah&iacute; refugiado va a tener mucha menos ansiedad que el que tiene un hijo peque&ntilde;o, tiene que salir a la compra s&iacute; o s&iacute;, tiene que ir a trabajar y adem&aacute;s no ha dormido porque no tiene aire acondicionado en casa. No hay patolog&iacute;a aqu&iacute;, no hay enfermedad, no es un problema de salud mental: es un enorme problema social que tenemos que abordar de forma estructural y colectiva. 
    </p><p class="article-text">
        No es justo que les estemos colocando este diagn&oacute;stico precisamente a quienes est&aacute;n luchando con m&aacute;s fuerza y con m&aacute;s inversi&oacute;n por revertir esta situaci&oacute;n y que los dem&aacute;s se desentiendan y digan: &ldquo;Ah, no, es que estos est&aacute;n exagerando. Es que f&iacute;jate, est&aacute;n malitos y por eso se ponen as&iacute;&rdquo;. No, no est&aacute;n malitos y se ponen as&iacute;. Es que el problema es de unas proporciones que necesita intervenciones sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a qu&eacute; responde esta respuesta por parte de algunos medios, que abrazan este enfoque? &iquest;Es cultural? &iquest;Es un mecanismo psicol&oacute;gico el aferrarse a ese argumento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es multidimensional, como todas las cosas sociales y complejas. Creo que, por una parte, estar&iacute;a la tendencia a explicarlo todo y cualquier tipo de sufrimiento a trav&eacute;s de la salud mental, que se est&aacute; convirtiendo ahora mismo en un problema en s&iacute; mismo porque no nos est&aacute; dejando ver el origen. No nos est&aacute; dejando ver cu&aacute;l es realmente el problema para poder solucionarlo. Cuando ponemos un diagn&oacute;stico, dejamos de buscar qu&eacute; es lo que hay detr&aacute;s de ese diagn&oacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las explicaciones es que a los grandes responsables de la crisis clim&aacute;tica y a quienes tienen que poner medidas contundentes y quienes m&aacute;s tienen que perder con esas medidas les interesa mucho que esto se convierta en un problema de salud mental, en la ansiedad de algunos que est&aacute;n por ah&iacute; y que est&aacute;n teniendo reacciones desproporcionadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/belen-gonzalez-responsables-crisis-climatica-les-interesa-sea-problema-salud-mental_128_13425461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Belén González: "A los responsables de la crisis climática les interesa mucho que sea un problema de salud mental"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Salud mental,Ansiedad,Cambio climático,Catástrofes,Incendios,Inundaciones,DANA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Tienes que irte | Carne Cruda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-tienes-irte-carne-cruda_132_13386260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12a4b26b-ab5b-42e3-8ce8-ed26700064e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Tienes que irte | Carne Cruda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escuchamos el primer episodio del serial de Carne Cruda, una ficción sonora que se llama: 'Nacional II: la ruta del exilio'</p><p class="subtitle">Un tema Al día, ¡en el teatro! Ven a verlo en directo el 3 de octubre en Madrid. Consigue ya tus entradas</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/tienes-que-irte-carne-cruda/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Tienes que irte | Carne Cruda"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Te recomendamos un podcast de Carne Cruda que se llama: &lsquo;Nacional II: la ruta del exilio&rsquo;. Es una ficci&oacute;n sonora que une el exilio republicano y el palestino. En este episodio se profundiza en torno a un momento que nadie olvida: cuando tiene que coger su maleta y huir. Dejar todo atr&aacute;s, elegir qu&eacute; llevarte a un viaje incierto y despedirse. De todo y de todos. Las dudas sobrevuelan el momento: &iquest;volver&aacute;s a ver a esa persona otra vez? Lola tiene que dejar Barcelona ante el avance de las tropas franquistas. Duha debe recoger lo que puede de su casa en Gaza despu&eacute;s de que su padre pronuncie una frase que no ha podido olvidar &ldquo;nos vamos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enlace al episodio: </strong><a href="https://larepublicaindependiente.es/nacional-ii-1-tienes-que-irte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tienes que irte</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
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                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-tienes-irte-carne-cruda_132_13386260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Tienes que irte | Carne Cruda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Autismo,Ansiedad,Discapacitat,Discapacidad,Diversidad funcional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Quevedo, escritora: "Muchas personas con ansiedad se preguntan: 'Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?'"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/eva-quevedo-escritora-personas-ansiedad-preguntan-si_1_13385975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d31e0366-527d-48bd-9568-1685bc726143_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x443y220.jpg" width="1200" height="675" alt="Eva Quevedo, escritora: &quot;Muchas personas con ansiedad se preguntan: &#039;Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?&#039;&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela ‘Ansiosos anónimos’ utiliza el humor y el realismo mágico para desmontar los prejuicios sobre un trastorno que puede permanecer oculto cuando, desde fuera, todo parece ir bien</p><p class="subtitle">Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad no siempre llega despu&eacute;s de una gran tragedia. Tampoco convierte necesariamente la vida en un caos. Puede instalarse en personas con trabajo, pareja, amigos y una rutina aparentemente tranquila. De hecho, esa aparente normalidad es, muchas veces, lo que la vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil de entender. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esa idea construye la publicista y escritora Eva Quevedo (Madrid, 1974) <em>Ansiosos an&oacute;nimos </em>(Penguin Random House), una novela ambientada en una terapia de grupo en un centro de salud que recurre al humor y al realismo m&aacute;gico para poner palabras a una experiencia que millones de personas viven en silencio. 
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad tambi&eacute;n aparece cuando &ldquo;todo va bien&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Miranda L&oacute;pez Quintana ronda los cuarenta a&ntilde;os. Tiene un trabajo estable, una pareja que la quiere y la apoya, amigos, salud y una vida que, vista desde fuera, parece completamente normal. Aun as&iacute;, ninguna de esas certezas basta para mantener a raya la ansiedad. La novela arranca cuando recibe un correo de su centro de salud en el que la convocan a una terapia grupal para &ldquo;tratar la ansiedad generalizada y cr&oacute;nica que padece&rdquo;. Ser&aacute; en esas once sesiones donde conozca a otros pacientes cuyas historias permitir&aacute;n a Quevedo explorar distintas formas de convivir con este trastorno.
    </p><p class="article-text">
        La escritora construye a Miranda precisamente desde esa aparente contradicci&oacute;n: se siente &ldquo;querida, valorada y acompa&ntilde;ada&rdquo;; no es rica, pero puede permitirse unas vacaciones; est&aacute; sana&hellip; Y, sin embargo, como reconoce en la novela, &ldquo;nada vale cuando el cami&oacute;n de la tristeza bascula su volquete con un movimiento hidr&aacute;ulico y vuelca toneladas de mierda sobre mis hombros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con ella, la autora cuestiona una de las ideas m&aacute;s extendidas sobre la ansiedad: que siempre debe existir un gran acontecimiento que la explique. Cuando es una guerra, una cat&aacute;strofe o una gran p&eacute;rdida el motivo que despierta la ansiedad, Quevedo cree que es m&aacute;s sencillo reconocer que la padecemos. Tenemos una especie de respaldo que permite a la sociedad entender la causa del problema. Sin embargo, sin esta explicaci&oacute;n la cosa cambia. &ldquo;Muchas veces yo misma, amigas m&iacute;as o conocidos nos hemos preguntado: &lsquo;Si lo tengo todo, &iquest;c&oacute;mo es posible que est&eacute; as&iacute; de nerviosa?&rsquo;, &lsquo;Si en realidad no me pasa nada, &iquest;c&oacute;mo es posible que no pueda dormir por las noches o que cualquier cosa me haga llorar?&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela parte de esta contradicci&oacute;n. La ansiedad no siempre irrumpe como una emergencia visible ni responde a una l&oacute;gica f&aacute;cil de explicar. A veces se instala en la rutina y acompa&ntilde;a a quien la padece incluso en los momentos que, sobre el papel, deber&iacute;an ser felices. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El humor es casi mi única forma de poder enfrentarme a los problemas y a prácticamente todo en la vida. Es como si a un monstruo muy grande, en el momento en que eres capaz de reírte de él, lo hicieras pequeñito</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El &ldquo;enano&rdquo; que se sienta en el pecho </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sensaci&oacute;n constante o frecuente de inquietud interna; mal estado general con molestias generalizadas o localizadas; pensamientos rumiativos; sensaci&oacute;n de inutilidad o vulnerabilidad; autoestima baja con sensaciones de tristeza, de desesperanza, de apat&iacute;a&rdquo;... La ansiedad puede tener muchas caras, pero en <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em> deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una presencia corp&oacute;rea. Miranda la bautiza como &ldquo;el enano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de este &ldquo;enano&rdquo; se encuentra en las propias experiencias personales de la autora. &ldquo;Yo hablaba de mi enano cuando sufr&iacute;a un episodio de ansiedad a las siete u ocho de la tarde, de repente y sin que nada lo provocara. Lo llamaba as&iacute; porque me costaba respirar y era efectivamente como si tuviera a una persona subida o sentada encima de mis costillas. Quise hacerlo corp&oacute;reo en la novela precisamente por eso, porque como dice la terapeuta de Miranda: &lsquo;si yo lo siento, para m&iacute; es real&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al convertir la ansiedad en un personaje, Quevedo desplaza el foco de los ataques puntuales &mdash;la parte m&aacute;s visible del trastorno&mdash; a esa presencia constante con la que muchas personas conviven sin que su entorno llegue a percibirla. &ldquo;Una persona con ansiedad probablemente sea perfectamente funcional. No es igual que una depresi&oacute;n profunda que te paraliza en la cama (...) Hay gente que a lo mejor no puede subirse en el metro pero puede ir caminando a trabajar, o gente que no es capaz de subirse a un avi&oacute;n pero busca una alternativa para poder viajar&rdquo;, explica. Todos estos casos pueden pasar desapercibidos. Por eso, asegura, &ldquo;somos muchas las personas con enanos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;enano&rdquo; funciona as&iacute; como una met&aacute;fora: una compa&ntilde;&iacute;a inc&oacute;moda que no siempre desaparece, pero que tampoco impide necesariamente seguir adelante. Quevedo utiliza el humor no para restar importancia a la ansiedad, sino para hacerla m&aacute;s cercana y poder hablar de ella. 
    </p><h2 class="article-text">Re&iacute;rse del monstruo para hacerlo m&aacute;s peque&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Este enano es solo uno de los recursos de los que se vale la autora para retratar las verdades y experiencias de los pacientes que acompa&ntilde;an a Miranda en sus sesiones de terapia grupal. Quevedo nos presenta a Maril&oacute; &mdash;que despu&eacute;s de un desenga&ntilde;o amoroso ha perdido la capacidad de escuchar a los hombres&mdash;, Olga &mdash;que poco a poco se ha ido volviendo invisible y es capaz de viajar gratis en los taxis y comer sin pagar en los bares&mdash; o Casandra &mdash;a quien le crece la cabeza cuando est&aacute; muy preocupada o tiene que procesar mucha informaci&oacute;n&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay ningún tipo de pudor en contar a toda la oficina que has tenido cólicos y te has quedado sentado en el váter toda la noche. Sin embargo, a nadie le cuentas que llevas seis meses sin poder dormir o con taquicardias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abordar la ansiedad desde el humor era una decisi&oacute;n imprescindible para la autora.<strong> </strong>&ldquo;El humor es para m&iacute; casi mi &uacute;nica forma de poder enfrentarme a los problemas y a pr&aacute;cticamente todo en la vida. Porque es como si a un monstruo muy grande, en el momento en que eres capaz de re&iacute;rte de &eacute;l, lo hicieras peque&ntilde;ito. Es una forma de quitarle hierro&rdquo;, explica. En la novela, esa mirada permite hablar de una realidad inc&oacute;moda de una manera m&aacute;s cercana: &ldquo;Ya es dif&iacute;cil una conversaci&oacute;n sobre la ansiedad, pues hag&aacute;moslo de la forma m&aacute;s agradable posible&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dejar de esconder al &ldquo;enano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La ansiedad no solo se enfrenta a trav&eacute;s de herramientas para gestionarla, tambi&eacute;n contra el silencio que todav&iacute;a la rodea. En <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em>, los personajes no solo aprenden a convivir con sus s&iacute;ntomas, sino tambi&eacute;n a hablar de ellos en voz alta y compartirlos con otros. Para Quevedo, romper ese aislamiento es una parte fundamental del proceso, demostrando c&oacute;mo uno de los grandes obst&aacute;culos sigue siendo la verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay ning&uacute;n tipo de pudor en contar a toda la oficina que has tenido c&oacute;licos y te has quedado sentado en el v&aacute;ter toda la noche, aun con el riesgo de que la gente te imagine en esa situaci&oacute;n; es algo que consideramos normal. Sin embargo, a nadie le cuentas que llevas seis meses sin poder dormir o con taquicardias&rdquo;, explica la escritora. En el caso de un alimento en mal estado o una enfermedad hay &ldquo;un tercero&rdquo; al que echarle la culpa, pero cuando se trata de un problema de salud mental, parece que &ldquo;el fallo est&aacute; en ti, que no sabes gestionar bien tus sentimientos&rdquo;, y esto hace que lo ocultemos.
    </p><p class="article-text">
        Esa presi&oacute;n se intensifica, seg&uacute;n Quevedo, en una sociedad marcada por la exigencia constante. &ldquo;Nuestro d&iacute;a a d&iacute;a tal y como hemos construido nuestro sistema social nos obliga a ser los mejores en todo. Todo son obligaciones (...) Adem&aacute;s, ves lo que est&aacute; pasando en tant&iacute;simas partes del mundo que se te cae el alma los pies. Todo esto tambi&eacute;n hace una presi&oacute;n sobre la propia persona. La sociedad est&aacute; construida ahora mismo con unas prisas y exigencias constantes. Todo eso son clavitos que nos generan m&aacute;s ansiedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cree que debemos eliminar &ldquo;el estigma de pensar que por tener ansiedad eres una persona d&eacute;bil&rdquo;. M&aacute;s aun viviendo en un &ldquo;mundo de &lsquo;tiburones empresariales&rsquo; donde no se nos permite ser d&eacute;biles, porque al d&eacute;bil se le rechaza&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La gente que llora o empatiza no es m&aacute;s d&eacute;bil, al contrario, esa sensibilidad podr&iacute;a hacer del mundo un lugar mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no es casualidad que <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em> transcurra en un centro de salud p&uacute;blico y alrededor de una terapia de grupo. Para Quevedo, igual que acudimos al m&eacute;dico ante una dolencia f&iacute;sica, deber&iacute;amos poder encontrar en nuestro ambulatorio un lugar donde pedir ayuda cuando la ansiedad se convierte en una compa&ntilde;era permanente. La novela no busca ofrecer un manual sobre salud mental, sino recordar a quienes conviven con ese &ldquo;enano&rdquo; que no est&aacute;n solos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/eva-quevedo-escritora-personas-ansiedad-preguntan-si_1_13385975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eva Quevedo, escritora: "Muchas personas con ansiedad se preguntan: 'Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?'"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Salud mental,Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e189fe-1675-420b-8e75-83cdd85ed88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x867y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: &quot;Las benzodiacepinas no dan un sueño natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en sueño defiende la importancia de tratar de determinar cuál es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la raíz y resolver el problema</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Dormir las horas necesarias y que este sue&ntilde;o sea de calidad es de vital importancia para nuestra salud en general. Si no conseguimos dormir bien, se resiente la calidad de vida y, a largo plazo, se pueden agravar y hay mayor riesgo de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, problemas mentales, demencia, hipertensi&oacute;n arterial, diabetes tipo 2 u obesidad. Tambi&eacute;n nuestras funciones cognitivas se ven afectadas, ya que baja la concentraci&oacute;n y la capacidad de atenci&oacute;n, mientras que el tiempo de reacci&oacute;n aumenta.  
    </p><p class="article-text">
        El insomnio es uno de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuentes: <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link182.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 25-35% de la poblaci&oacute;n adulta</a> padece insomnio transitorio y entre un 10-15% de los espa&ntilde;oles &mdash;m&aacute;s de cuatro millones de adultos&mdash;, sufre insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN). Para estas personas, pasar la noche, dormir y descansar bien se convierte en todo un reto. En la mayor&iacute;a de los casos, y con el fin de tener una noche de sue&ntilde;o, muchas recurrir&aacute;n a un tratamiento farmacol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas medicinas usadas alteran las fases de sue&ntilde;o&rdquo;, explica <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, que apuesta por tratar de determinar siempre cu&aacute;l es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la ra&iacute;z y resolver el problema.  
    </p><h2 class="article-text">Tratar la ra&iacute;z detr&aacute;s del insomnio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otras opciones m&aacute;s fisiol&oacute;gicas respecto a c&oacute;mo se va regulando el sue&ntilde;o&rdquo;, dice Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade que no siempre es necesario recurrir a medicamentos como las benzodiacepinas. Muchas veces, explica, detr&aacute;s del insomnio puede haber un origen psicol&oacute;gico relacionado con trastornos del estado de &aacute;nimo, ansiedad o depresi&oacute;n, incluso con enfermedades neurol&oacute;gicas como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> o trastornos respiratorios como la <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apnea del sue&ntilde;o</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar el insomnio, como pasa con cualquier otra enfermedad, es clave conocer primero la causa concreta e ir al origen del problema para descubrir qu&eacute; es lo que lo est&aacute; provocando. Sea cual sea de donde proceda, ya es posible iniciar el tratamiento, que en la mayor&iacute;a de los casos incluir&aacute; medidas como ajustes en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o, como&nbsp;mantener unos horarios regulares de sue&ntilde;o o evitar el uso de pantallas antes de acostarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tratamiento recomendado es la terapia cognitivo-conductual, un tipo de tratamiento que las <a href="https://speciality.medicaldialogues.in/european-guideline-for-the-diagnosis-and-treatment-of-insomnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;as cl&iacute;nicas europeas</a> recomiendan como opci&oacute;n de tratamiento de primera l&iacute;nea para el insomnio cr&oacute;nico. El <a href="https://www.infocop.es/wp-content/uploads/2026/03/Guia-Practica-TCCIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> es restaurar la autorregulaci&oacute;n natural del sue&ntilde;o y, para ello, se act&uacute;a en los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse a tratar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de tratamiento integra estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas y logra abordar el insomnio no solo como un s&iacute;ntoma aislado, sino como un trastorno con m&aacute;s implicaciones, lo que permite desarrollar un modelo de atenci&oacute;n m&aacute;s preventivo y sostenible.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites del tratamiento farmacol&oacute;gico para dormir</h2><p class="article-text">
        Cuando nada de esto funciona, los profesionales pueden barajar la posibilidad de recurrir a los f&aacute;rmacos, en concreto benzodiacepinas, que son efectivos siempre y cuando se usen bien.&nbsp;Lejos de lo que dice la creencia popular, &ldquo;las benzodiacepinas no dan un sue&ntilde;o natural&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hacemos una comparaci&oacute;n con polisomnograf&iacute;a, una prueba usada para diagnosticar trastornos del sue&ntilde;o y que registra las ondas cerebrales, los niveles de ox&iacute;geno en sangre, la frecuencia card&iacute;aca y respiratoria y los movimientos de los ojos y las piernas, sin &lsquo;benzos&rsquo; y con &lsquo;benzos&rsquo;, veremos que el sue&ntilde;o es mucho m&aacute;s superficial con &lsquo;benzos&rsquo; y la arquitectura del sue&ntilde;o no es la misma que la sin &lsquo;benzos&rdquo;, advierte la neur&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es verdad que estos medicamentos son &uacute;tiles para periodos de tiempo cortos, as&iacute; como cuando hay crisis de insomnio por ansiedad o por circunstancias estresantes concretas, pero nunca deber&iacute;an tomarse durante m&aacute;s de cuatro semanas porque a medio y largo plazo la calidad del sue&ntilde;o se empobrece mucho&rdquo;, aclara Garc&iacute;a acerca de un medicamento que siempre se debe consumir bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica y que requiere de una valoraci&oacute;n profesional &mdash;tanto al iniciar el tratamiento como al interrumpirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si bien pueden tratar r&aacute;pidamente el insomnio grave, interfieren con los patrones naturales del sue&ntilde;o y alteran las etapas cruciales del descanso. Y, aunque tengamos la sensaci&oacute;n de que dormimos m&aacute;s tiempo, no nos sentiremos descansados del todo porque reducen el sue&ntilde;o profundo y alteran el ritmo natural de sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las benzodiacepinas act&uacute;an sobre el sue&ntilde;o como hipn&oacute;ticos, pero lo que hacen es favorecer un sue&ntilde;o superficial y quitan sue&ntilde;o profundo&rdquo;, explica la neur&oacute;loga. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, seg&uacute;n la experta, algunas personas que las usan para dormir &ldquo;no descansan, y esto ocurre porque muchas veces la propia benzodiacepina altera la arquitectura del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra limitaci&oacute;n de este tipo de tratamiento es que pueden <a href="https://www.mdpi.com/2035-8377/13/4/59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar tolerancia</a> si su uso se prolonga en el tiempo, lo que a la larga se convertir&aacute; en un problema grave porque cada vez se tendr&aacute;n que usar dosis mayores si no se trata la causa subyacente. Esta dependencia, lejos de mejorar la situaci&oacute;n, puede crear nuevas dificultades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta alerta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayo consumo de benzodiacepinas del mundo, tal como demuestra este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1547488/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, a pesar de las <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosusohumano/seguridad-5/2000/circular-3-2000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> existentes destinadas a prevenir su mal uso de la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo sobre lo que estamos intentando hacer un llamamiento para controlarlo. La creencia de que &lsquo;me tomo un f&aacute;rmaco para dormir desde hace 20 a&ntilde;os' y lo consideramos normal no es la soluci&oacute;n para tratar el insomnio, ni mucho menos, porque debemos ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, declara la neur&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 14:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Salud,Medicina,Salud mental,Ansiedad,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13343698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146372.jpg" width="4893" height="2752" alt="¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación a partir de más de 3,7 millones de pacientes en Noruega revela que la inmensa mayoría de adolescentes que acuden al médico por malestar emocional son registrados con simples “síntomas” y no con diagnósticos de trastornos clínicos formales</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Han arruinado los móviles la salud mental de los jóvenes? La ciencia busca explicaciones a un problema universal
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la percepci&oacute;n de que existe una epidemia de problemas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> entre los m&aacute;s j&oacute;venes ha encendido las alarmas a nivel mundial. Sin embargo, muchos especialistas insisten en que la evidencia disponible no respalda esta idea. Un nuevo estudio basado en los registros m&eacute;dicos de 3,7 millones de ciudadanos de entre 10 y 46 a&ntilde;os en Noruega entre 2010 y 2024 ofrece datos muy interesantes y llama a la tranquilidad: aunque las consultas de salud mental crecieron un 62% de forma general, la inmensa mayor&iacute;a se registraron bajo la etiqueta de &ldquo;s&iacute;ntomas&rdquo;, en lugar de diagnosticarse como &ldquo;trastornos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos del trabajo, publicado este mi&eacute;rcoles en la revista <a href="https://jech.bmj.com/lookup/doi/10.1136/jech-2026-226059" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Epidemiology &amp; Community Health</a>, muestran una enorme divergencia. Mientras las consultas por s&iacute;ntomas de ansiedad aumentaron en Noruega un 286% y las de s&iacute;ntomas depresivos un 147%, los diagn&oacute;sticos por trastornos de ansiedad crecieron de forma mucho m&aacute;s modesta (46%) y los trastornos depresivos incluso experimentaron una leve ca&iacute;da del 4%. Esta tendencia es especialmente aguda entre las mujeres de 16 a 20 a&ntilde;os, donde las visitas por s&iacute;ntomas de ansiedad se dispararon un 475% frente a un aumento del 64% en diagn&oacute;sticos de trastornos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos datos, los autores concluyen que los principales motores de este aumento no son necesariamente un deterioro en la salud mental de la poblaci&oacute;n, sino cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n diagn&oacute;stica. Esto indicar&iacute;a que los j&oacute;venes actuales tienen un umbral mucho m&aacute;s bajo para acudir al m&eacute;dico ante cuadros de malestar emocional y, al mismo tiempo, que los m&eacute;dicos prefieren cada vez m&aacute;s registrar estas visitas como s&iacute;ntomas en lugar de etiquetar a los pacientes con trastornos cl&iacute;nicos, algo que podr&iacute;a considerarse estigmatizante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave son los cambios en el comportamiento de búsqueda de ayuda y/o en el registro de diagnósticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los aumentos observados podr&iacute;an reflejar cambios en el malestar subyacente, pero tambi&eacute;n cambios en el reconocimiento, la disposici&oacute;n a revelar los s&iacute;ntomas, la b&uacute;squeda de ayuda y las pr&aacute;cticas de registro cl&iacute;nico&rdquo;, se&ntilde;alan los autores. &ldquo;Los resultados sugieren que los cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y/o en el registro de diagn&oacute;sticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente, son factores clave del aumento de los contactos con los servicios de salud mental en atenci&oacute;n primaria&rdquo;, concluyen.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los investigadores se muestran prudentes y advierten de que su estudio se basa &uacute;nicamente en datos de atenci&oacute;n primaria, que no incluyen la gravedad de los s&iacute;ntomas. Por otro lado, &ldquo;no se pueden excluir explicaciones alternativas, como un aumento real de problemas de salud mental menos graves entre los j&oacute;venes, por ejemplo, debido al mayor uso de las redes sociales, la experiencia de la pandemia u otros factores&rdquo;, a&ntilde;aden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los investigadores recalcan que el creciente volumen de consultas basadas en s&iacute;ntomas supone un reto organizativo para los m&eacute;dicos de cabecera, que &ldquo;se enfrentan a una demanda cada vez mayor que podr&iacute;a gestionarse de forma m&aacute;s adecuada mediante psicoeducaci&oacute;n o breves intervenciones digitales, en lugar de las v&iacute;as cl&iacute;nicas tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los datos de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/porcentaje-personas-depresion-espana-triplicado-tres-anos_1_12333034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima Encuesta Nacional de Salud</a>&nbsp;indican que el porcentaje de personas con cuadros depresivos ha crecido del 5,4% al 14,6% entre 2020 y 2023 en todas las edades, aunque es mayor entre las personas con m&aacute;s a&ntilde;os. Los n&uacute;meros escalan mucho m&aacute;s cuando se pregunta cu&aacute;l es severidad de los s&iacute;ntomas depresivos; el porcentaje de personas que aseguran tener alguno &ndash;de leve a grave&ndash; aumenta hasta el 29,8%, pero el resultado se mide por la percepci&oacute;n, no por el diagn&oacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">Sin evidencia de una &lsquo;epidemia&rsquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/jose-cesar-perales-lopez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; C&eacute;sar Perales</a>, catedr&aacute;tico en el departamento de Psicolog&iacute;a Experimental de la Universidad de Granada (UGR), coautor del libro&nbsp;<em>Ni fr&aacute;giles ni idiotas. C&oacute;mo la mala ciencia ha construido el estereotipo adolescente</em>&nbsp;(Shackleton Books), cree que una interpretaci&oacute;n plausible de estos datos es que el incremento reciente de las consultas relacionadas con la salud mental se podr&iacute;a deber a cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda por parte de las personas y a modificaciones en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n cl&iacute;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los últimos años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José César Perales</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Psicología Experimental de la Universidad de Granada (UGR) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, subraya Perales en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>.&nbsp;&ldquo;Desde esta perspectiva, el aumento registrado reflejar&iacute;a menos un cambio en la incidencia subyacente de los trastornos que una transformaci&oacute;n en c&oacute;mo se detectan, se nombran y se registran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, advierte, esto no excluye otras explicaciones posibles. &ldquo;Que exista este fen&oacute;meno de inflaci&oacute;n diagn&oacute;stica no elimina por completo la posibilidad de que tambi&eacute;n se haya producido un incremento en los problemas de salud mental subyacentes&rdquo;, comenta. &ldquo;S&iacute; que explicar&iacute;a, no obstante, por qu&eacute; esas tendencias subyacentes parecen ser menos n&iacute;tidas y universales de lo que se defiende desde determinadas posturas, no siempre estrictamente cient&iacute;ficas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicológicos se registran</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier José Pérez Flores</span>
                                        <span>—</span> Profesor del área de Psicobiología de la Universidad de La Laguna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://portalciencia.ull.es/investigadores/1010510/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Jos&eacute; P&eacute;rez Flores</a>, profesor del &aacute;rea de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de La Laguna, destaca la fortaleza del estudio en cuanto al tama&ntilde;o de la muestra y la amplitud temporal. &ldquo;Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicol&oacute;gicos se registran, se codifican y posiblemente se abordan dentro del sistema sanitario noruego&rdquo;, explica al SMC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el experto recuerda que la divergencia entre la prevalencia de s&iacute;ntomas y diagn&oacute;sticos no es una novedad y ya hab&iacute;a sido se&ntilde;alada en la &uacute;ltima d&eacute;cada, adem&aacute;s de que en otros trabajos se hab&iacute;a identificado la posibilidad de que la clave estuviera en la pr&aacute;ctica de codificaci&oacute;n por parte de los m&eacute;dicos y muchos protocolos de actuaci&oacute;n. &ldquo;Visto as&iacute;, el aumento de los registros de s&iacute;ntomas no tendr&iacute;a por qu&eacute; interpretarse &uacute;nicamente como una se&ntilde;al de alarma epidemiol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n como el reflejo de una decisi&oacute;n organizativa: identificar antes el malestar, atenderlo en dispositivos m&aacute;s pr&oacute;ximos y no esperar necesariamente a que adopte la forma de un trastorno plenamente codificado&rdquo;, explica P&eacute;rez Flores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con Espa&ntilde;a tambi&eacute;n invita a la prudencia, en opini&oacute;n del experto, aunque el estudio muestra patrones que recuerdan, al menos parcialmente, a los observados en nuestro pa&iacute;s. Y conviene no perder de vista, advierte, la soluci&oacute;n que se est&aacute; dando a estos casos. Estudios recientes han encontrado un aumento muy marcado de las prescripciones de antidepresivos, muy superior al incremento de los diagn&oacute;sticos de depresi&oacute;n. &ldquo;Este tipo de hallazgo plantea una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta qu&eacute; punto importa que el sistema codifique s&iacute;ntomas o trastornos si, en la pr&aacute;ctica, el abordaje acaba siendo el mismo?&rdquo;, plantea P&eacute;rez Flores.&nbsp;&ldquo;El debate no deber&iacute;a limitarse a si aumentan los s&iacute;ntomas o aumentan los diagn&oacute;sticos, sino a qu&eacute; se hace con las personas que llegan a la atenci&oacute;n primaria con malestar psicol&oacute;gico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13343698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 22:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Salud mental,Jóvenes,Psicología,Salud psicológica,Atención psicológica,Depresión,Ansiedad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia obliga a readmitir a una panadera en Balaguer (Lleida) despedida tras coger la baja por ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/justicia-obliga-readmitir-panadera-balaguer-lleida-despedida-coger-baja-ansiedad_1_13343809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d5c073-8e8d-42cc-a04b-9e55dc0b318d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia obliga a readmitir a una panadera en Balaguer (Lleida) despedida tras coger la baja por ansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tribunal mantiene la nulidad del despido y una indemnización de 20.000 euros al constatar que el gerente de la empresa amenazó al resto de la plantilla con despedirles si cogían bajas de larga duración</p><p class="subtitle">Un juzgado reconoce como baja laboral la ansiedad de un trabajador sometido a “presión constante”
</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha confirmado la nulidad del despido de una trabajadora de una panader&iacute;a de Balaguer, en la provincia de Lleida, al considerar que la empresa la discrimin&oacute; por encontrarse de baja m&eacute;dica por ansiedad. La Sala de lo Social ha desestimado &iacute;ntegramente el recurso de la empresa y ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Social de Lleida, que ordenaba la readmisi&oacute;n de la empleada y el pago de una indemnizaci&oacute;n de 20.000 euros por da&ntilde;os morales.
    </p><p class="article-text">
        La dependienta, que trabajaba en la empresa desde mayo de 2019, fue despedida disciplinariamente en enero de 2024 despu&eacute;s de que la direcci&oacute;n la acusara de insultar al gerente y a una encargada durante una reuni&oacute;n, unos hechos que los tribunales han considerado no probados.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia avala los indicios que vinculan el despido con la situaci&oacute;n de incapacidad temporal de la trabajadora &mdash;de baja por un trastorno de ansiedad desde octubre de 2023&mdash;, como un mensaje que el gerente envi&oacute; a la plantilla a finales de 2022 advirtiendo de que los trabajadores que cogieran bajas largas &ldquo;sin justificaci&oacute;n&rdquo; acabar&iacute;an como otra empleada despedida anteriormente.
    </p><p class="article-text">
        Para el TSJC, ese mensaje pone de manifiesto una pol&iacute;tica empresarial contraria a las bajas m&eacute;dicas de larga duraci&oacute;n y constituye un indicio de &ldquo;discriminaci&oacute;n&rdquo;. En este contexto, se&ntilde;ala que correspond&iacute;a a la empresa acreditar que exist&iacute;a una causa ajena a la baja m&eacute;dica que justificara el despido, algo que considera que no ha quedado probado.
    </p><p class="article-text">
        El alto tribunal catal&aacute;n tambi&eacute;n confirma la indemnizaci&oacute;n de 20.000 euros fijada por el Juzgado de lo Social de Lleida en febrero de 2025 al considerarla proporcionada a la vulneraci&oacute;n de los derechos fundamentales de la trabajadora. La sentencia no es firme y todav&iacute;a puede recurrirse ante el Tribunal Supremo mediante un recurso de casaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/justicia-obliga-readmitir-panadera-balaguer-lleida-despedida-coger-baja-ansiedad_1_13343809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 07:47:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Justicia obliga a readmitir a una panadera en Balaguer (Lleida) despedida tras coger la baja por ansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Ansiedad,Salud mental,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologo-explica-gestionar-ansiedad-examenes-dificulta-recuperar-informacion-aprendida-xp_1_13312591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f345e21-db52-42b1-ab48-905b8834be91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Valentín Martínez-Otero explica por qué “darse un atracón” o estudiar sin descanso es el mayor enemigo de tu memoria ante un examen </p><p class="subtitle">Cómo funciona Yoga Nidra, la técnica de relajación que ayuda a combatir el insomnio, según una psicóloga</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada del fin de curso miles de estudiantes se enfrentan, no solo a los ex&aacute;menes finales, sino al enemigo invisible que puede suponer la ansiedad. Entre el 15% y el 25% de los estudiantes presentar&iacute;a niveles elevados de ansiedad ante este tipo de pruebas, seg&uacute;n <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=186666" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de 1996</a> que, pese a su antig&uuml;edad, los expertos siguen citando como referencia a falta de datos m&aacute;s recientes. Lejos de tratarse de un mero nerviosismo, puede comprometer el bienestar y el futuro acad&eacute;mico si no se gestiona a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los nervios son normales e incluso &uacute;tiles cuando activan la atenci&oacute;n y ayudan a concentrarse. Se convierten en ansiedad perturbadora cuando esa activaci&oacute;n es excesiva y empieza a interferir en el rendimiento; si provoca bloqueo, dificultades para pensar con claridad o s&iacute;ntomas f&iacute;sicos intensos como insomnio, taquicardia o malestar significativo&rdquo;, advierte Valent&iacute;n Mart&iacute;nez-Otero, doctor en psicolog&iacute;a y pedagog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">P&aacute;nico a quedarnos en blanco</h2><p class="article-text">
        Uno de los mayores temores de quienes estudian es sufrir el fen&oacute;meno de quedarse en blanco a la hora de la verdad. &ldquo;Suele producirse por una activaci&oacute;n elevada generada por el estr&eacute;s&rdquo;, explica Mart&iacute;nez-Otero, que a&ntilde;ade que &ldquo;en ese estado, el cerebro reduce el acceso a la memoria de trabajo y prioriza la respuesta de alarma, lo que dificulta recuperar la informaci&oacute;n aprendida en ese momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diversas investigaciones sugieren adem&aacute;s que este problema no afecta a todos por igual: las mujeres son quienes suelen presentar s&iacute;ntomas m&aacute;s intensos, una tendencia que aumenta en funci&oacute;n de la presi&oacute;n educativa, es decir, si se necesita pasar cierta nota de corte, quedar entre los primeros para conseguir plaza, o cuando ya se llevan varias convocatorias a las espaldas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Factores como las altas expectativas, propias o familiares, el miedo al fracaso, la falta de planificaci&oacute;n o la tendencia al pensamiento negativo influyen en este malestar, aclara el experto. &ldquo;Uno de los errores m&aacute;s frecuentes es estudiar de forma intensiva hasta el &uacute;ltimo momento sin descanso, &lsquo;darse un atrac&oacute;n&rsquo;, lo que aumenta la saturaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala el psic&oacute;logo, que tambi&eacute;n recomienda evitar entrar &ldquo;en din&aacute;micas de catastrofismo, como pensar &lsquo;voy a suspender seguro&rsquo;, y evitaci&oacute;n, que incrementan el malestar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para gestionar la ansiedad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n intentar eliminar completamente la ansiedad en lugar de aprender a gestionarla&rdquo;, apunta como otro error frecuente Mart&iacute;nez-Otero. La clave es alejarse del perfeccionismo y centrarse en la organizaci&oacute;n, la regulaci&oacute;n emocional y el autocuidado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las recomendaciones ya citadas, de evitar los excesos de &uacute;ltima hora y la autocr&iacute;tica o negatividad de pensamiento, el especialista asegura: &ldquo;Las estrategias m&aacute;s eficaces incluyen una preparaci&oacute;n distribuida en el tiempo, la realizaci&oacute;n de simulacros de examen, el cuidado del sue&ntilde;o y t&eacute;cnicas breves de regulaci&oacute;n como la respiraci&oacute;n o la relajaci&oacute;n. Tambi&eacute;n es clave reinterpretar la activaci&oacute;n como algo no necesariamente negativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las familias y los docentes tambi&eacute;n tienen un rol esencial a la hora de no aumentar la presi&oacute;n sobre los estudiantes y valorar el esfuerzo. Con todo, a veces las herramientas al alcance de uno no son suficientes y es necesario recurrir a ayuda profesional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la ansiedad es frecuente e intensa, interfiere de forma significativa en el rendimiento acad&eacute;mico o genera un malestar elevado que lleva a evitar situaciones de evaluaci&oacute;n, es recomendable buscar apoyo psicol&oacute;gico especializado&rdquo;, valora Mart&iacute;nez-Otero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologo-explica-gestionar-ansiedad-examenes-dificulta-recuperar-informacion-aprendida-xp_1_13312591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 08:12:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estudiantes,Ansiedad,Psicología,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: "Me ha hecho encerrarme en mí mismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/actor-irlandes-barry-keoghan-denuncia-sufre-campana-acoso-redes-hecho-encerrarme_1_13089316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a91b782c-7b1b-46d0-925d-8345b2750a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: &quot;Me ha hecho encerrarme en mí mismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intérprete de 'Saltburn' y 'Peaky Blinders' confiesa que las constantes críticas que ha recibido por su físico le han generado una gran ansiedad: “Hay muchos insultos sobre mi aspecto", ha detallado</p><p class="subtitle">El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?</p></div><p class="article-text">
        Para muchos, las redes sociales han pasado de ser un nexo de uni&oacute;n entre personas y colectivos repartidas por todo el mundo a un caladero de cr&iacute;ticas y odio. De forma fugaz se van difundiendo discursos c&iacute;clicos, en los que las figuras p&uacute;blicas, para bien o para mal, son objeto de discusi&oacute;n. As&iacute; le ha ocurrido al actor irland&eacute;s Barry Keoghan, que ha denunciado que se ha convertido en objeto de burla a lo largo y ancho de la red. 
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista que Keoghan ha concedido a la revista estadounidense <a href="https://ew.com/barry-keoghan-hiding-away-from-public-after-online-abuse-over-his-looks-11931704" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Entertainment Weekly</em></a><em>,</em> el int&eacute;rprete ha confesado que las constantes cr&iacute;ticas que ha recibido por su f&iacute;sico le han generado una gran ansiedad: &ldquo;Hay muchos insultos sobre mi aspecto&rdquo;, ha detallado. El acoso en redes es algo a lo que lamentablemente Keoghan est&aacute; acostumbrado, pero ha confesado que la situaci&oacute;n ha escalado en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        El actor irland&eacute;s teme que el acoso acabe afectando a su carrera. Acaba de estrenar proyecto con Peaky Blinders: <em>El hombre inmortal</em>, y ahora se encuentra inmerso en el proyecto de Sam Mendes sobre The Beatles, en el que encarnar&aacute; a Ringo Starr. Antes de eso, particip&oacute; en pel&iacute;culas como<em> The Killing of a Sacred Deer</em>, <em>The Batman</em> o <em>Saltburn</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eso empieza a filtrarse en tu arte, se convierte en un problema, porque entonces ya ni siquiera quieres aparecer en pantalla&rdquo;, ha explicado, incidiendo en que el acoso en redes sociales podr&iacute;a acabar interfiriendo en su libertad creativa como int&eacute;rprete.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucho odio en internet&rdquo;, lamenta el actor, que ha abandonado las redes sociales despu&eacute;s de que su aspecto f&iacute;sico se haya convertido en objeto de discusi&oacute;n. El odio vertido por usuarios an&oacute;nimos no solo le han afectado en su vida online, tambi&eacute;n asegura que le han convertido en un recluso: &ldquo;Me ha hecho encerrarme en m&iacute; mismo, no querer ir a sitios, no querer salir&rdquo;. La exposici&oacute;n constante a comentarios negativos sobre &eacute;l, denuncia, se ha traducido en problemas de autoestima y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; convirtiendo en un problema. No tengo que esconderme porque ya me estoy escondiendo. De hecho, no voy a ciertos lugares por estas cosas&rdquo;, ha abundado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el actor se ha retirado de forma parcial de las redes sociales, un equilibrio delicado, puesto que se encuentra involucrado en numerosos proyectos. Por el momento, solo consulta para ver &ldquo;c&oacute;mo se reciben&rdquo; las reacciones de estrenos y eventos importantes. A menudo, ha lamentado, encuentra reacciones a sus apariciones p&uacute;blicas que son &ldquo;nada agradables&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/actor-irlandes-barry-keoghan-denuncia-sufre-campana-acoso-redes-hecho-encerrarme_1_13089316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 10:09:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: "Me ha hecho encerrarme en mí mismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Actores,Acoso,Redes sociales,Ansiedad,Salud mental,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: "Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/resiliencia-psicologa-clara-canas-resiliente-no-significa-no-sufrir-adaptarse-seguir-adelante-xp_1_12840603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/072b557b-91aa-4d33-8fbf-f6bd2015d1de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: &quot;Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hace que dos personas actúen y se enfrenten de manera distinta a un mismo problema? La resiliencia tiene buena parte de la respuesta</p><p class="subtitle">Amparo Calandín, psicóloga, sobre el enfado: “Puede estar relacionado con experiencias pasadas no resueltas”
</p></div><p class="article-text">
        La vida es un camino de contratiempos, ya sea porque ha llegado el final de una relaci&oacute;n, por problemas de salud, por la p&eacute;rdida de un trabajo o cualquier otro cambio significativo que genere estr&eacute;s. Todos experimentamos giros inesperados y adversidades, desde el reto m&aacute;s cotidiano hasta acontecimientos traum&aacute;ticos con mayor impacto, como la muerte de alguien querido o una enfermedad grave, y todos pueden poner a prueba nuestros l&iacute;mites. 
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de estos cambios nos afecta de manera distinta y suponen un torrente &uacute;nico de pensamientos, emociones o incertidumbre. Lo que es m&aacute;s importante es c&oacute;mo respondemos a estos retos inevitables. En la mayor&iacute;a de los casos, nos adaptamos bien con el tiempo a situaciones que nos cambian la vida, y es en parte gracias a la resiliencia. <a href="https://psicologaclinicamadrid.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Ca&ntilde;as Iglesias</a>, psic&oacute;loga cl&iacute;nica, nos explica c&oacute;mo nos ayuda a afrontar problemas y recuperarnos de los contratiempos y nos da pistas sobre c&oacute;mo podemos trabajarla.
    </p><h2 class="article-text">El poder adaptativo de la resiliencia</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; una persona acepta momentos dif&iacute;ciles mientras que otra se derrumba? &ldquo;La resiliencia es la capacidad que tenemos las personas para afrontar, adaptarnos y recuperarnos de situaciones adversas, como el estr&eacute;s intenso o experiencias traum&aacute;ticas&rdquo;, explica Ca&ntilde;as. Podr&iacute;amos afirmar que las personas que mantienen la calma frente a una adversidad tienen una fuerte resiliencia. Alguien resiliente tiene unas fuertes habilidades para afrontar y organizar los recursos disponibles, pedir ayuda cuando hace falta y encontrar maneras de gestionar la situaci&oacute;n a la que se enfrenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo mejor podr&iacute;amos crear un s&iacute;mil con lo que significa esta palabra en agronom&iacute;a: hablamos de la capacidad del suelo para regenerarse tras una inundaci&oacute;n o un incendio, es decir, la flora y la fauna son las que se recuperan, pero de manera distinta a la de antes. En las personas ocurre algo similar: es nuestra capacidad de recuperarnos tras un trauma o un reto vital.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como aclara la experta, &ldquo;ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante a pesar de los momentos complicados&rdquo;. En lugar de caer en la desesperaci&oacute;n o esconderse de los problemas mediante estrategias de enfrentamiento poco saludables, las personas resilientes lo hacen de frente. No solo sobreviven a situaciones dif&iacute;ciles, sino que tambi&eacute;n las gestionan y las asimilan de forma m&aacute;s saludable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La resiliencia no es una cualidad especial que se encuentre en una persona, sino que se trata de algo que emerge a trav&eacute;s de la interacci&oacute;n de la persona con otros factores. &ldquo;Esta habilidad surge de la combinaci&oacute;n de distintos factores personales y sociales que ayudan a mantener el equilibrio emocional. Gracias a ello, la resiliencia se considera una pieza clave para el bienestar psicol&oacute;gico y la salud mental, por lo que nos ayuda a afrontar las situaciones de mejor forma y, por tanto, a vivir mejor&rdquo;, aclara Ca&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">Cuando aprendemos de los cambios sin negar la realidad</h2><p class="article-text">
        Las personas resilientes buscan maneras de resolver o, al menos, de mejorar la situaci&oacute;n. No suelen gastar su energ&iacute;a en repetir por qu&eacute; el problema es dif&iacute;cil o injusto, sino que canalizan este tiempo, energ&iacute;a mental y emocional para encontrar soluciones. Lo explica Ca&ntilde;as, seg&uacute;n la cual &ldquo;una persona resiliente es aquella que, ante la adversidad, logra adaptarse, aprender y salir fortalecida de las experiencias dif&iacute;ciles. No significa que no sufra, como ya hemos comentado, sino que encuentra la manera de seguir adelante y darle un sentido positivo a lo vivido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene una persona resiliente? Sin duda, y seg&uacute;n la experta, &ldquo;su fortaleza se basa en varios rasgos y habilidades: sabe regular sus emociones, mantiene una autoestima positiva y encuentra sentido a lo vivido, incluso en momentos de dolor&rdquo;. Pero es que, adem&aacute;s, y gracias a su experiencia en la consulta, ha podido comprobar que se trata de personas &ldquo;perseverantes, emp&aacute;ticas y con confianza en s&iacute; mismas que cuentan con v&iacute;nculos afectivos seguros y redes de apoyo que refuerzan su bienestar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta capacidad por resolver problemas y aprender de los cambios no les aleja de la realidad, ni les lleva a negarla. Como explica Ca&ntilde;as, una persona resiliente se caracteriza por tener estas habilidades:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Buen autoconocimiento gracias al cual puede comprender sus emociones, l&iacute;mites y fortalezas.</li>
                                    <li>Flexibilidad cognitiva, que le permite reinterpretar las situaciones y adaptarse al cambio.</li>
                                    <li>Valor del apoyo social. Estas personas no est&aacute;n solas, sino que buscan y aceptan el apoyo social cuando lo necesitan.</li>
                                    <li>Sentido de prop&oacute;sito que les da direcci&oacute;n y motivaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque en algunos casos pueda dar la sensaci&oacute;n de que una persona vive alejada de la realidad o solo ve el lado bueno de las cosas, nada m&aacute;s lejos. &ldquo;Las personas no viven todo de forma positiva; tambi&eacute;n sienten dolor, tristeza o frustraci&oacute;n, pero no se quedan atrapadas en esas emociones&rdquo;, matiza Ca&ntilde;as. Lo que empodera a este tipo de personas es que reconocen el sufrimiento, lo procesan y aprenden de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, una persona resiliente &ldquo;combina autonom&iacute;a, empat&iacute;a, perseverancia y confianza en uno misma, y es capaz de regular las emociones, resolver problemas y mantener v&iacute;nculos seguros&rdquo;, concluye la experta.
    </p><h2 class="article-text">Construyendo la resiliencia</h2><p class="article-text">
        La resiliencia no es una cualidad o un atributo con el que se nace. M&aacute;s bien se trata de un conjunto de habilidades que se pueden desarrollar repitiendo comportamientos espec&iacute;ficos. La resiliencia &ldquo;no es una cualidad innata, sino una capacidad que se entrena a trav&eacute;s de la experiencia y el trabajo personal&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta que ser resiliente requiere un conjunto de habilidades que se pueden trabajar y desarrollar con el tiempo. No es tan solo un rasgo fijo, sino que estamos frente a un proceso que se desarrolla y fortalece a lo largo de la vida. Construir resiliencia requiere tiempo, fuerza y ayuda. &ldquo;Trabajar la resiliencia implica promover la salud mental, las competencias socioemocionales y la capacidad de adaptaci&oacute;n frente a la adversidad&rdquo;, matiza Ca&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Da igual si somos j&oacute;venes o mayores, la resiliencia la podemos fortalecer en cualquier etapa de la vida. &iquest;C&oacute;mo? Para Ca&ntilde;as lo primero y esencial es el autoconocimiento y la autoconfianza, que nos ayudan a &ldquo;reconocer nuestros recursos internos, nuestros l&iacute;mites y logros&rdquo;. Otro aspecto fundamental es &ldquo;reformular los pensamientos negativos, sustituyendo las interpretaciones catastrofistas por otras m&aacute;s realistas y equilibradas&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as. El conjunto de todas estas habilidades cognitivas es lo que permite &ldquo;afrontar las dificultades con una perspectiva m&aacute;s constructiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo por conseguir ser m&aacute;s resilientes no acaba aqu&iacute;. Otro pilar clave, seg&uacute;n la especialista, es la autorregulaci&oacute;n emocional, es decir, a aprender a lidiar con el estr&eacute;s, la frustraci&oacute;n o el miedo. &ldquo;En la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica se usan t&eacute;cnicas como el <em>mindfulness</em>, la respiraci&oacute;n consciente, la escritura terap&eacute;utica o la relajaci&oacute;n progresiva, que ayudan a mejorar el autocontrol y reducir la reactividad emocional&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos visto que una de las cualidades de una persona resiliente es el valor de la conexi&oacute;n social. Por tanto, si queremos trabajarla debemos ser conscientes de la necesidad de &ldquo;fomentar v&iacute;nculos afectivos s&oacute;lidos, con la familia o los amigos, ya que contar con una red de apoyo act&uacute;a como factor protector frente a la adversidad&rdquo;, matiza Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De nada servir&iacute;a todo esto si no se trabaja a encontrar un sentido en lo vivido, &ldquo;a integrar las experiencias dolorosas y transformarlas en oportunidades de aprendizaje. Esta b&uacute;squeda de prop&oacute;sito y significado facilita la reconstrucci&oacute;n personal tras el trauma o la p&eacute;rdida&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La resiliencia no sustituye la salud mental, pero s&iacute; la sostiene: nos ense&ntilde;a que no se trata de no caer, sino de aprender a levantarnos con m&aacute;s sabidur&iacute;a y fortaleza cada vez&rdquo;, concluye Ca&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/resiliencia-psicologa-clara-canas-resiliente-no-significa-no-sufrir-adaptarse-seguir-adelante-xp_1_12840603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 11:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: "Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/072b557b-91aa-4d33-8fbf-f6bd2015d1de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Estrés,Ansiedad,Salud,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La logopeda Sara Berger explica qué ocurre cuando una persona tartamudea: "Sabe lo quiere decir, solo necesita más tiempo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-sara-berger-explica-ocurre-persona-tartamudea-quiere-decir-necesita-tiempo-xp_1_12798687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67a66d21-6fa1-4a49-965e-aa353d75a54d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tartamudez en adultos, cuando se interrumpe el flujo natural del discurso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque durante muchos tiempo hemos asociado este trastorno a los nervios y el estrés, hoy sabemos que la tartamudez tiene una base neurobiológica</p><p class="subtitle">Perder el tiempo para ganar salud mental, según una psicóloga: “Nos falta conexión con lo que verdaderamente necesitamos"</p></div><p class="article-text">
        Muchos de nosotros nos tropezamos de vez en cuando al hablar y seguramente habremos tenido dificultades para pronunciar una palabra alguna vez. Un peque&ntilde;o inconveniente que pasa al momento. Pero esto no tiene nada que ver con la tartamudez, un trastorno que, pese a que a menudo se asocia solo a los ni&ntilde;os, ya que suele aparecer entre los tres y los cinco a&ntilde;os y medio, tambi&eacute;n pueden sufrir algunos adultos. En Espa&ntilde;a, aproximadamente el 1% de la poblaci&oacute;n tartamudea, lo que dificulta su confianza y, en muchos casos, perjudica sus habilidades de comunicaci&oacute;n y hace que su entorno social y profesional se conviertan en algo inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos frente a un &ldquo;trastorno del neurodesarrollo y de la fluidez del habla que interrumpe el flujo natural del discurso&rdquo;, explica <a href="https://www.sarabergerlogopeda.com/sobre-sara-berger-logopeda/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Berger</a>, logopeda especializada en la tartamudez. A menudo estas interrupciones se manifiestan a trav&eacute;s de &ldquo;repeticiones de sonidos, s&iacute;labas o palabras, prolongaciones de sonidos o bloqueos en los que el flujo de aire y de palabras se detiene moment&aacute;neamente&rdquo;, aclara Berger.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tartamudez en adultos: diferencias sutiles en el cerebro</h2><p class="article-text">
        Si bien la tartamudez no afecta a todo el mundo por igual, &ldquo;s&iacute; hay caracter&iacute;sticas comunes, aunque su manifestaci&oacute;n es distinta en cada persona&rdquo;, aclara la experta. Algunas presentan m&aacute;s bloqueos, mientras que en otras son m&aacute;s habituales las repeticiones o prolongaciones. Y, aunque la tartamudez no se cura, s&iacute; aparecen fluctuaciones con el tiempo, es decir, &ldquo;una misma persona puede atravesar periodos con m&aacute;s o menos tartamudez. Y es que uno de los rasgos m&aacute;s importantes de la tartamudez es su variabilidad&rdquo;, afirma Berger.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando una persona tartamudea? Esta dificultad implica una &ldquo;p&eacute;rdida moment&aacute;nea de control: la persona sabe lo que quiere decir, pero no consigue que las palabras salgan de la manera prevista&rdquo;, aclara Berger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si nos preguntamos por las causas de la tartamudez, la logopeda habla de &ldquo;un d&eacute;ficit en la planificaci&oacute;n o ejecuci&oacute;n del acto motor del habla, de causas multifactoriales, pero con una fuerte correlaci&oacute;n con la gen&eacute;tica&rdquo;. Los estudios muestran que las personas que tartamudean tienen diferencias sutiles en las bases neurol&oacute;gicas ya que se han identificado numerosos genes relacionados con la tartamudez, que influyen en el desarrollo y funcionamiento del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que se denomine un trastorno del neurodesarrollo, con implicaciones por la manera c&oacute;mo el cerebro coordina de manera simult&aacute;nea muchos procesos distintos para comunicarse de manera eficaz. Es este componente gen&eacute;tico el que afecta al desarrollo y funcionamiento de las &aacute;reas cerebrales implicadas en el habla. &ldquo;Seg&uacute;n el tipo de mutaci&oacute;n gen&eacute;tica, la tartamudez puede manifestar de formas distintas: hablamos de subtipos, lo que tambi&eacute;n explica la gran variabilidad entre las personas&rdquo;, matiza Berger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto echa por tierra la idea de que detr&aacute;s de la tartamudez hay una causa psicol&oacute;gica, movida por el estr&eacute;s, la ansiedad o situaciones traum&aacute;ticas. &ldquo;La ansiedad, el estr&eacute;s o la baja autoestima no causan la tartamudez, pero s&iacute; pueden ser consecuencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se ha demostrado es que este trastorno del habla es un problema comunicativo y social que puede tener un impacto en la salud emocional y en varios aspectos de la vida de los adultos. Por tanto, en la mayor&iacute;a de los casos se ven afectadas las actividades diarias, como realizar una simple llamada telef&oacute;nica o hablar delante de otras personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con el tiempo, estas experiencias negativas llevan a anticipar dificultades y a desarrollar conductas de evitaci&oacute;n o de lucha, como forzar la salida de las palabras, a&ntilde;adir sonidos o movimientos, evitar determinadas palabras o situaciones, desviar la mirada, tensar el cuerpo o incluso evitar hablar en momentos importantes&rdquo;, explica Berger, que concluye que &ldquo;estas experiencias pueden generar miedo, verg&uuml;enza, frustraci&oacute;n, enojo o culpa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se trata la tartamudez</h2><p class="article-text">
        La tartamudez no es una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gica, sino que es m&aacute;s compleja y cada persona lo vive de una manera distinta. Por tanto, y aunque se puede tratar, no &ldquo;se cura en el sentido tradicional, pero s&iacute; puede mejorar de manera significativa con la intervenci&oacute;n de un logopeda especializado&rdquo;, afirma Berger.
    </p><p class="article-text">
        Como cualquier otro trastorno del habla, requiere terapia y pr&aacute;ctica para tratarla o controlarla. Y, pese a que no hay ninguna p&iacute;ldora m&aacute;gica que la pare, s&iacute; existen herramientas efectivas, como trabajar con un logopeda. En este sentido, Berger afirma que la terapia puede ayudar a:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reducir la frecuencia e intensidad de la tartamudez mediante estrategias de control y modificaci&oacute;n del habla.</li>
                                    <li>Comprender mejor su propia tartamudez y perderle el miedo.</li>
                                    <li>Mejorar la comunicaci&oacute;n en situaciones como entrevistas de trabajo, hablar en p&uacute;blico, reuniones o conversaciones con personas nuevas.</li>
                                    <li>Desarrollar habilidades comunicativas para favorecer una forma de hablar m&aacute;s c&oacute;moda, libre y eficaz.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo principal es que la persona logre una comunicaci&oacute;n m&aacute;s libre, tranquila y efectiva, reduciendo el impacto emocional y social de la tartamudez&rdquo;, concluye Berger.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos ser unos buenos oyentes</h2><p class="article-text">
        Si nos encontramos en una conversaci&oacute;n con alguien que tartamudea, debemos tratar la situaci&oacute;n como har&iacute;amos con cualquier otra persona. La mejor ayuda que podemos dar es escuchar. 
    </p><p class="article-text">
        Berger nos da unas recomendaciones para ayudar a una persona que tartamudea:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el contacto visual, sin desviar la mirada.</li>
                                    <li>Escuchar con paciencia.</li>
                                    <li>Evitar interrupciones o completar las frases porque puede provocar frustraci&oacute;n o inseguridad.</li>
                                    <li>Evitar frases como &ldquo;respira&rdquo;, &ldquo;c&aacute;lmate&rdquo; o &ldquo;tranquil&iacute;zate&rdquo; ya que la tartamudez no est&aacute; causada por nervios ni por problemas respiratorios.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;La persona sabe perfectamente lo que quiere decir. Simplemente necesita un poco m&aacute;s de tiempo para expresarlo&rdquo;, matiza Berger.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-sara-berger-explica-ocurre-persona-tartamudea-quiere-decir-necesita-tiempo-xp_1_12798687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Dec 2025 07:59:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La logopeda Sara Berger explica qué ocurre cuando una persona tartamudea: "Sabe lo quiere decir, solo necesita más tiempo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Estrés,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ansiedad del sueño: ¿qué hacer cuando el miedo a no dormir te impide descansar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-sueno-miedo-no-dormir-impide-descansar_1_12807917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ff0d9df-0aa2-46e9-a864-99e045457b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ansiedad del sueño: cuando el miedo a no dormir nos impide dormir, y qué hacer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miedo a no quedarnos dormidos puede ser lo que precisamente no deje pegar ojo, un problema con el que muchas personas se enfrentan, y que tiene solución</p><p class="subtitle">Qué es la parálisis del sueño y cómo podemos evitarla</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Pasar la noche en blanco&rdquo; o m&aacute;s coloquialmente &ldquo;comer techo&rdquo; describe la desagradable experiencia de estar en la cama sin poder dormir, atrapados por los propios pensamientos en una rueda incesante, mirando c&oacute;mo las horas avanzan en el reloj. Uno de estos pensamientos circulares habituales es &ldquo;necesito dormir&rdquo;. Pero desgraciadamente, la ansiedad que nos provoca no dormir es, en s&iacute; misma, una causa de insomnio.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad anticipada ante la posibilidad de no dormir bien puede convertirse en una triste paradoja: el miedo al insomnio termina provocando justamente aquello que queremos evitar. Este c&iacute;rculo vicioso es conocido entre los especialistas en sue&ntilde;o y es el objeto de numerosos estudios. El resultado final es el insomnio, un problema que puede afectar gravemente a la salud mental y f&iacute;sica. Afortunadamente, existen tratamientos para salir de esta trampa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las causas m&aacute;s comunes del insomnio</h2><p class="article-text">
        Las causas del insomnio son variadas y van desde causas org&aacute;nicas hasta cambios emocionales. En medicina se distingue entre insomnio primario, que surge sin una causa aparente, y secundario, que est&aacute; vinculado a causas m&eacute;dicas, psicol&oacute;gicas y a menudo a situaciones de estr&eacute;s o cambios vitales. Entre las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6983700/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causas m&aacute;s frecuentes</a> est&aacute;n los trastornos de ansiedad, la depresi&oacute;n, el consumo de sustancias estimulantes, cambios de horario, problemas m&eacute;dicos o dolor cr&oacute;nico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desgraciadamente, la ansiedad que nos provoca no dormir es, en sí misma, una causa de insomnio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los trastornos de ansiedad se produce adem&aacute;s una <a href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1137-66272007000200011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activaci&oacute;n corporal</a> (palpitaciones, tensi&oacute;n muscular, pensamientos recurrentes) que altera la arquitectura del sue&ntilde;o, es decir, dificulta que entremos en las <a href="https://www.eldiario.es/era/aumentar-sueno-profundo-reparador_1_11327931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fases profundas del sue&ntilde;o</a> durante la noche. En personas que experimentan <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38154150/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques de p&aacute;nico</a>, los despertares s&uacute;bitos en fases profundas del sue&ntilde;o son habituales, generando largos periodos de vigilia nocturna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que pasa es que a quienes tienen miedo a no dormir, y eso les genera ansiedad, les llamamos insomnes, y a quienes no duermen porque tienen ansiedad les llamamos ansiosos. Pero son dos caras de la misma moneda&rdquo;, explica la doctora Francesca Ca&ntilde;ellas, psiquiatra especializada en medicina del sue&ntilde;o e investigadora del Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria Illes Balears.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil entender que existe un c&iacute;rculo vicioso entre ansiedad e insomnio. La privaci&oacute;n de sue&ntilde;o incrementa la respuesta de estr&eacute;s del cerebro, mientras que la ansiedad cr&oacute;nica dificulta la conciliaci&oacute;n y el mantenimiento del sue&ntilde;o. <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006322322012835" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudios sobre el cerebro</a> han mostrado que la falta de descanso exagera la respuesta de los centros emocionales del cerebro, como la am&iacute;gdala, ante situaciones de preocupaci&oacute;n, lo que los investigadores denominan <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20207692/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad anticipatoria</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A quienes tienen miedo a no dormir, y eso les genera ansiedad, les llamamos insomnes, y a quienes no duermen porque tienen ansiedad les llamamos ansiosos. Pero son dos caras de la misma moneda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesca Cañellas</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pandemia fue un laboratorio para muchos aspectos de la salud mental y un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9271489/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio durante ese tiempo</a> encontr&oacute; que quienes dorm&iacute;an menos de lo necesario o se acostaban tarde presentaban mayor ansiedad y depresi&oacute;n. Estos hallazgos concuerdan con la teor&iacute;a de que la falta de sue&ntilde;o REM, durante el que se producen los sue&ntilde;os y se procesan las emociones, produce alteraciones del estado de &aacute;nimo.
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad por no poder dormir</h2><p class="article-text">
        La llamada ansiedad del sue&ntilde;o es, como hemos visto, la preocupaci&oacute;n anticipada por no poder dormir, que se manifiesta a menudo en personas que han vivido episodios de insomnio previo o personas que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32992229/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sufrido traumas</a>. Es un c&iacute;rculo vicioso: a medida que nos preocupamos por el miedo a descansar mal, el sistema nervioso se activa y nos aleja del propio estado de relajaci&oacute;n necesario para dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es uno de los factores que m&aacute;s perpet&uacute;a el problema del insomnio, porque al final el propio insomnio genera un estado de ansiedad&rdquo;, comenta la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga de la Cl&iacute;nica Cisne especialista en sue&ntilde;o y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;Cuando llega la noche el paciente est&aacute; muy activado y lo vive incluso como una amenaza, como un momento desagradable y se pone m&aacute;s alerta todav&iacute;a, con lo cual va a dormir peor o va a tardar m&aacute;s en quedarse dormido&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Investigaciones recientes destacan que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27810176/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o</a>, incluso solo una noche, puede aumentar sustancialmente la tendencia a la preocupaci&oacute;n y la ansiedad anticipada. En los casos m&aacute;s graves, se desarrolla algo llamado <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0005796717301638?via=ihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identidad de insomnio</a>, que es la convicci&oacute;n de que se padece insomnio, lo cual, por s&iacute; solo, puede causarlo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo tratar la ansiedad por insomnio</h2><p class="article-text">
        El tratamiento del insomnio y la ansiedad asociada tiene dos vertientes: la farmacol&oacute;gica y la no farmacol&oacute;gica. La elecci&oacute;n depende de la gravedad, cronicidad y del contexto de cada persona.
    </p><p class="article-text">
        Los somn&iacute;feros y ansiol&iacute;ticos pueden ser &uacute;tiles en intervenciones breves, pero no deber&iacute;an constituir la primera ni &uacute;nica respuesta y, sobre todo, no deben usarse nunca sin supervisi&oacute;n m&eacute;dica. No es el caso en Espa&ntilde;a, donde una de cada diez personas los utilizan habitualmente, con o sin receta, seg&uacute;n un <a href="https://pnsd.sanidad.gob.es/noticiasEventos/agoraDGPNSD/2023/Agora16/231010_XVI_AGORA_Cristina_Teruel.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del Ministerio de Sanidad</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ansiol&iacute;ticos funcionan porque lo que hacen es bajar la ansiedad&rdquo;, explica la doctora Ca&ntilde;ellas. &ldquo;Lo que pasa es que crean dependencia, tolerancia y si los dejas de tomar, s&iacute;ndrome de abstinencia, y este es el grave problema. Solamente pueden tomarse durante un tiempo muy limitado porque, si no, dejan de hacer efecto. Y luego ya no solamente no hacen efecto, sino que son peligrosos. En los casos de pacientes ansiosos, m&aacute;s a largo plazo, utilizamos inhibidores selectivos de la recaptaci&oacute;n de serotonina [antidepresivos], que no act&uacute;an enseguida pero que a la larga s&iacute;, y que de alguna forma act&uacute;an sobre las v&iacute;as generadoras de ansiedad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/tratamientos-de-los-trastornos-del-sueno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terapia cognitivo-conductual</a> para el insomnio (CBT-I) es la intervenci&oacute;n &ldquo;sin pastillas&rdquo; m&aacute;s habitual. Hay investigaciones que muestran mejoras duraderas y, a diferencia de los f&aacute;rmacos, no tiene efectos secundarios importantes. Esta terapia trata los pensamientos, creencias y comportamientos relacionados con el sue&ntilde;o en cada persona. Por ejemplo, se trabaja cambiar la forma en que la persona enfoca sus preocupaciones antes de dormir, a menudo usando t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n y rutinas de refuerzo positivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es volver a replantear el sue&ntilde;o como una parte m&aacute;s de la vida normal. Al igual que las personas tienen hambre y comen, pues tienen sue&ntilde;o y duermen, &iquest;no?&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;A veces se usan t&eacute;cnicas de control atencional, como la meditaci&oacute;n o contar series de n&uacute;meros hacia atr&aacute;s, vigilar los est&iacute;mulos y las asociaciones que se generan. A veces se hace tambi&eacute;n restricci&oacute;n de tiempo en cama, es decir, evitar que est&eacute;n mucho tiempo despiertos en la cama, porque generalmente lo &uacute;nico que hacen es pensar y agobiarse m&aacute;s&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces se hace también restricción de tiempo en cama, es decir, evitar que estén mucho tiempo despiertos en la cama, porque generalmente lo único que hacen es pensar y agobiarse más</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este enfoque trata no solo el insomnio, sino tambi&eacute;n la ansiedad con la que est&aacute; relacionado. Otra intervenci&oacute;n habitual en combinaci&oacute;n con la CBT-I es el ejercicio f&iacute;sico regular, especialmente el de intensidad moderada (como caminar, yoga, Pilates), que favorece la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y mejora la calidad y cantidad de sue&ntilde;o, regulando los ritmos circadianos y favoreciendo el sue&ntilde;o profundo.
    </p><p class="article-text">
        La meditaci&oacute;n de atenci&oacute;n plena (<em>mindfulness</em>) es otra de las herramientas que ha mostrado beneficios para <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38312915/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir la ansiedad anticipatoria y la rumiaci&oacute;n</a>, es decir, los pensamientos circulares, que a menudo se acompa&ntilde;an de hipervigilancia y sabotean el sue&ntilde;o. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34734052/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicios de&nbsp;respiraci&oacute;n consciente</a> y la relajaci&oacute;n progresiva funcionan no solo en el momento de acostarse, sino tambi&eacute;n durante el d&iacute;a, ayudando a rebajar la activaci&oacute;n cerebral.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, la <a href="https://www.eldiario.es/era/nueve-cosas-debes-chequear-falla-descanso_1_12762799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">higiene del sue&ntilde;o</a>, el conjunto de h&aacute;bitos que facilitan el sue&ntilde;o reparador, es la base de la que partir cuando hay dificultades para dormir: mantener horarios regulares, <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar pantallas</a> y luces brillantes, reducir el consumo de cafe&iacute;na y alcohol, mantener el dormitorio fresco, oscuro y silencioso, y usar la cama solo para dormir o la actividad sexual. Estas pautas, aunque sencillas, pueden marcar una gran diferencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-sueno-miedo-no-dormir-impide-descansar_1_12807917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2025 21:11:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ansiedad del sueño: ¿qué hacer cuando el miedo a no dormir te impide descansar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Insomnio,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El educador Carlos Carrasco, sobre los perros con ansiedad por separación: “Castigarlos es un parche, no ataja el problema"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/educador-carlos-carrasco-perros-ansiedad-separacion-hay-normalizar-entradas-salidas-xp_1_12730124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bd13784-4fef-415a-aa9e-fc1eaa258dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué hacer (y qué no) si tu perro tiene ansiedad por separación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los perros que ladran, aúllan y rompen cosas cuando los dueños salen de casa están sufriendo, pero hay formas de cambiar este comportamiento
</p><p class="subtitle">Tres métodos sencillos y eficientes para eliminar los pelos de tu mascota de la ropa </p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;s con tu perro en casa y todo es paz y tranquilidad. Pero tienes que salir, cierras la puerta y al cabo de unos minutos, tu vecino te llama para decirte que tu perro no ha dejado de ladrar desde que saliste. Cuando vuelves a casa, encuentras los cojines del sof&aacute; destrozados y charcos de pis en el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es el d&iacute;a a d&iacute;a para muchos due&ntilde;os de perros que padecen ansiedad por separaci&oacute;n, un trastorno de conducta que afecta <a href="https://journal.iaabcfoundation.org/revision-de-literatura-modificacion-de-conducta-para-perros-con-ansiedad-por-separacion/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta a un 40%</a> de los perros que son llevados a consulta del veterinario por problemas de comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad por separaci&oacute;n canina es un estado de angustia extrema que se manifiesta cuando se separa al animal de sus figuras de apego. No es un capricho ni un intento de venganza, sino una respuesta a la soledad que lleva al perro a un aut&eacute;ntico ataque de p&aacute;nico. Comprender esto es el primer paso para abordar el problema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte de los problemas de comportamiento de los perros tienen que ver con la ansiedad por separaci&oacute;n con hiperapego&rdquo;, explica Carlos Carrasco, educador canino de DOS Adiestramiento. &ldquo;La gente, guiada por su mejor intenci&oacute;n, por el m&aacute;s absoluto cari&ntilde;o a los animales, al final les genera esto&rdquo;, afirma. 
    </p><h2 class="article-text">Los s&iacute;ntomas de la ansiedad por separaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de la ansiedad por separaci&oacute;n comienzan a manifestarse en los primeros 15 a 30 minutos despu&eacute;s de que el due&ntilde;o se marcha, y pueden variar en intensidad y tipos de comportamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s evidentes es la conducta destructiva. El perro puede morder puertas, ventanas o muebles, sobre todo dirigiendo la destrucci&oacute;n hacia los puntos de salida, y puede conllevar riesgos de autolesi&oacute;n. Los ladridos, aullidos y llantos persistentes pueden durar durante toda la ausencia del due&ntilde;o. Suelen ser mon&oacute;tonos y angustiosos, diferentes a los ladridos de alerta o de juego.
    </p><p class="article-text">
        Otros signos incluyen orinarse o defecar dentro de casa, a pesar de estar educado, salivaci&oacute;n excesiva, temblores e hiperventilaci&oacute;n. En los casos m&aacute;s graves, el perro puede dejar de comer o beber mientras est&aacute; solo. Por desgracia, estos s&iacute;ntomas contribuyen al abandono o la entrega del perro a refugios, que se estima que ocurre hasta en un 30% de los casos relacionados con problemas de comportamiento.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; mi perro tiene ansiedad por separaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El hiperapego es un componente central de este trastorno. Los perros que siguen a sus due&ntilde;os por toda la casa, muestran ansiedad ante se&ntilde;ales de salida (como coger las llaves) y saludan efusivamente en el reencuentro, est&aacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11518171/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrando una dependencia emocional excesiva</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los perros son animales sociales que est&aacute;n dise&ntilde;ados para vivir en grupo, pero al mismo tiempo, la madre ense&ntilde;a a los cachorros desde muy temprana edad a ser aut&oacute;nomos. A partir de los 25 d&iacute;as empieza el destete, y la madre se va separando de los cachorros progresivamente, y as&iacute; van ganando en autonom&iacute;a&rdquo;, explica Carlos Carrasco.
    </p><p class="article-text">
        El problema de los perros que adoptan las familias, seg&uacute;n Carrasco, es que reciben una atenci&oacute;n constante que desactiva esa autonom&iacute;a. &ldquo;Desde que el cachorro llega a casa tiene el 100% de la atenci&oacute;n de la familia, que lo mima constantemente, que lo sube en brazos, no dejamos a ese perro ser aut&oacute;nomo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay otros factores que influyen en la ansiedad por separaci&oacute;n, como las mudanzas, la p&eacute;rdida de un miembro de la familia o incluso cambios en los horarios laborales, ya que los perros valoran la estabilidad. La historia previa del animal, si han sufrido abandono o desalojo, o fueron separados de la madre demasiado pronto, contribuye a los s&iacute;ntomas. Los estudios identifican factores de riesgo sorprendentes: los perros que viven en hogares con un solo adulto tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11518171/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2,5 veces m&aacute;s probabilidades</a> de padecer ansiedad por separaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no hay que hacer ante la ansiedad por separaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Algunos due&ntilde;os caen en la tentaci&oacute;n de castigar al perro por los destrozos o ladridos, pero el animal no puede relacionar el castigo con una acci&oacute;n que ocurri&oacute; horas antes. En su mente, el due&ntilde;o est&aacute; mostrando agresividad de forma impredecible, lo que solo aumenta su inseguridad y agravando el problema. Confinar al perro en un cuarto o una jaula aumenta a&uacute;n m&aacute;s su p&aacute;nico y pueden llegar a autolesionarse.
    </p><p class="article-text">
        Atajar los s&iacute;ntomas tampoco es una soluci&oacute;n. &ldquo;El perro ladra, le pones un collar antiladridos y el perro ya no ladra, pero &iquest;por qu&eacute; ladra? Ladra por ansiedad. &iquest;Estamos curando la ansiedad? No. El perro entonces se dedica a morder muebles o hacer agujeros en la pared, es un parche que no ataca la base del problema&rdquo;, explica Carrasco. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante que el perro tenga en casa una &ldquo;guarida&rdquo;, un lugar que identifique como propio. Seg&uacute;n Carrasco, este espacio es &ldquo;una zona de calma, un lugar de descanso en casa, que en la naturaleza ser&iacute;a la guarida. Si el perro tiene ese espacio, le va a ser mucho m&aacute;s f&aacute;cil entender que se tiene que quedar tranquilo cuando t&uacute; te vas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El perro tiene que asociar estar en casa con un lugar seguro y tranquilo. Como explica Carrasco, &ldquo;el perro se debe quedar en casa en el estado emocional correcto. Tienes que darle el suficiente ejercicio f&iacute;sico y mental pero en casa hay que evitar jugar con el perro, excitarlo y volverlo loco. En casa todo tiene que ser calma y tranquilidad&rdquo;. &ldquo;Tampoco puedes estar mimando al perro todo el d&iacute;a en casa. Si le prestas esa atenci&oacute;n, cuando t&uacute; te vayas, el perro lo va a pasar mal. No est&aacute;s ayudando precisamente a que el perro sea aut&oacute;nomo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Crees que es amor, pero est&aacute;s empeorando el problema</h2><p class="article-text">
        Las buenas intenciones no siempre conducen a buenos resultados. Uno de los errores m&aacute;s frecuentes son los rituales de despedida y bienvenida demasiado efusivos. Los abrazos, caricias y frases cari&ntilde;osas al irse o al llegar de casa pueden parecer un gesto de amor, pero en realidad marcan un contraste emocional demasiado brusco para el perro. El mensaje que el animal recibe es: &ldquo;la salida del due&ntilde;o es un evento trascendental y terrible&rdquo; y &ldquo;el regreso es el momento m&aacute;s emocionante del d&iacute;a&rdquo;. Esta monta&ntilde;a rusa emocional intensifica su ansiedad. &ldquo;Hay que normalizar las entradas y las salidas. Cuando me voy o cuando entro, no le doy importancia, tengo que ense&ntilde;ar a mi perro con el ejemplo&rdquo;, enfatiza Carrasco.
    </p><p class="article-text">
        Olvidar la importancia del ejercicio y estimulaci&oacute;n mental es otro error com&uacute;n. Un perro con exceso de energ&iacute;a acumulada y aburrimiento tendr&aacute; mucha m&aacute;s dificultad para mantenerse tranquilo durante las ausencias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nuestro perro ya sufre de ansiedad por separaci&oacute;n, el tratamiento m&aacute;s com&uacute;n es la desensibilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica. Consiste en acostumbrar gradualmente al perro a nuestras ausencias, comenzando por per&iacute;odos muy breves, de segundos, y aumentando progresivamente la duraci&oacute;n. La ayuda de un profesional puede ser de mucha utilidad en este proceso, que es lento y dif&iacute;cil para el perro y el due&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo en los casos m&aacute;s graves se puede recurrir a la medicaci&oacute;n, bajo la supervisi&oacute;n de un veterinario, pero sabiendo que no resolver&aacute; el problema, solo los s&iacute;ntomas. La modificaci&oacute;n de la conducta, en concreto la conducta de los due&ntilde;os, es el principio de la soluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/educador-carlos-carrasco-perros-ansiedad-separacion-hay-normalizar-entradas-salidas-xp_1_12730124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2025 09:53:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El educador Carlos Carrasco, sobre los perros con ansiedad por separación: “Castigarlos es un parche, no ataja el problema"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mascotas,Perros,Ansiedad,Animales domésticos,Animales de compañía,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, a la cabeza en Europa en trabajadores con estrés o depresión debido al trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/espana-cabeza-europa-trabajadores-estres-depresion-debido-trabajo_1_12626020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ed7f211-3b1f-4089-8a8d-691f529e1258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, a la cabeza en Europa en trabajadores con estrés o depresión debido al trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 40% de los empleados afirma que el trabajo le ha provocado o agravado estrés, ansiedad o depresión, recoge una encuesta de la Agencia Europea para la Salud y Seguridad en el Trabajo. La media en la UE es del 29%</p><p class="subtitle">Por qué España casi ha duplicado las bajas laborales desde 2016: los datos que alejan el mantra del “absentismo” </p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses europeos con m&aacute;s trabajadores que se&ntilde;alan el &aacute;mbito laboral como causa de estr&eacute;s, ansiedad o depresi&oacute;n. Lo hace el 40% de los trabajadores entrevistados por la Agencia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo, que acaba de publicar una encuesta con resultados de 28.000 personas empleadas por cuenta ajena en todos los Estados miembros de la UE, adem&aacute;s de Islandia, Noruega y, por primera vez, Suiza.&nbsp;Por encima de este 40% de Espa&ntilde;a solo figuran cuatro pa&iacute;ses: Grecia (49%), Finlandia (45%), Chipre y Polonia, ambas con un 41%. 
    </p><p class="article-text">
        La encuesta <em>OSH Pulse 2025. La seguridad y la salud en el trabajo en la era del cambio clim&aacute;tico y digital</em>, <a href="https://osha.europa.eu/es/about-eu-osha/press-room/climate-risks-1-3-workers-are-exposed-and-raise-concerns-over-health-and-safety-impacts-new-osh-pulse-survey-reveals?utm_campaign=SN%3A%20Climate%20risks%3A%201%20in%203%20workers%20da740b&amp;utm_content=Climate%20risks%3A%201%20in%203%20workers%20are%20exposed%2C%20new%20OSH%20Pulse%20survey%20reveals&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=Dynamics%20365%20Customer%20Insights%20-%20Journeys&amp;utm_term=N/A" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">publicada este martes</a>, examina varios efectos de <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresa-previene-estres-ansiedad-trabajo-son-cosas-deberia-revisar_1_10595259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los llamados &ldquo;riesgos psicosociales&rdquo;</a>, del cambio clim&aacute;tico y del uso de tecnolog&iacute;as digitales en el &aacute;mbito laboral sobre la salud de las personas trabajadoras. Tambi&eacute;n, aborda las medidas preventivas que se toman en los lugares de trabajo. Las entrevistas tuvieron lugar en abril de este a&ntilde;o y suceden a una encuesta previa de 2022, que ha sido ampliada en esta edici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que acapara una enorme atenci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-duplicado-bajas-laborales-datos-alejan-mantra-absentismo_1_12580699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gran aumento de las bajas laborales en Espa&ntilde;a, que casi se han duplicado desde 2016</a>, la macroencuesta europea pone cifras a una de las denuncias habituales de los sindicatos y delegados de salud laboral: los numerosos problemas de salud mental originados o agravados por el trabajo.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="España, entre los países europeos donde el trabajo provoca más estrés, ansiedad y depresión" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-aYQt0" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aYQt0/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="707" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}})}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Respecto los problemas de salud de los &uacute;ltimos 12 meses &ldquo;provocados o agravados&rdquo; por el trabajo, la Agencia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo (EU-OSHA, por sus siglas en ingl&eacute;s) se&ntilde;ala a Espa&ntilde;a entre el grupo de pa&iacute;ses con peores indicadores en &ldquo;estr&eacute;s, depresi&oacute;n o ansiedad&rdquo; de sus trabajadores. Lejos de los cinco pa&iacute;ses con niveles por encima del 40%, la media en la Uni&oacute;n Europea es del 29% de trabajadores. Los pa&iacute;ses con resultados m&aacute;s bajos son Dinamarca (19%), Alemania (20%) y Eslovenia y Bulgaria, ambos con un 21%. 
    </p><p class="article-text">
        Ante el estallido de los problemas de salud mental tras la pandemia, el Ministerio de Trabajo cre&oacute; en 2022 una comisi&oacute;n de personas expertas para analizar su relaci&oacute;n con el trabajo. Esta estim&oacute; que un tercio de los cuadros de depresi&oacute;n en la poblaci&oacute;n activa&nbsp;<a href="https://elpais.com/economia/2023-03-17/menos-horas-y-mas-salario-la-formula-de-los-expertos-de-trabajo-para-combatir-la-depresion-ligada-a-la-precariedad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se deb&iacute;an a la precariedad</a>. Las bajas m&eacute;dicas por salud mental no han dejado de crecer y se sit&uacute;an como la tercera patolog&iacute;a con m&aacute;s aumento en las incapacidades de trabajadores entre 2024 y 2016, seg&uacute;n los datos de la Seguridad Social a los que ha accedido elDiario.es a trav&eacute;s de Transparencia. 
    </p><p class="article-text">
        La tabla recoge tambi&eacute;n otros problemas de salud causados en el &aacute;mbito laboral, en los que en general Espa&ntilde;a presenta peores valores que la media europea. Por ejemplo, un 45% de los trabajadores en nuestro pa&iacute;s afirma sufrir fatiga generalizada por el trabajo, frente al 37% de media en la UE, y un 42% sufre dolores de cabeza, vista cansada (35% a nivel europeo). Otra patolog&iacute;a en la que sobresale Espa&ntilde;a son los dolores musculares y de huesos originados por el trabajo, con un 37% de trabajadores, el segundo resultado m&aacute;s elevado tras Polonia (39%) y a una gran distancia de la media de la UE (28%). 
    </p><h2 class="article-text">En Espa&ntilde;a, se previene menos</h2><p class="article-text">
        La encuesta europea no solo se&ntilde;ala el alcance de los problemas de salud mental relacionados con el trabajo, sino que pone cifras tambi&eacute;n a varios de los riesgos psicosociales que los provocan. Por ejemplo, la mitad de los trabajadores en Espa&ntilde;a (un 49%) sostiene que est&aacute; expuesto en su trabajo a &ldquo;presiones de tiempo o sobrecarga de trabajo&rdquo;. En la UE, la media es del 44%. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n un 21% de las personas trabajadoras entrevistadas en nuestro pa&iacute;s afirma sufrir &ldquo;violencia o agresiones verbales de parte de clientes, pacientes, alumnos, etc.&rdquo;, frente al 16% de media en la UE, y un 10% responde que sufre acoso laboral (8% de media europea). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la agencia europea pregunta a los trabajadores sobre las medidas que se toman en sus centros de trabajo para prevenir el estr&eacute;s. Y, de nuevo, los resultados de Espa&ntilde;a sobresalen. En este caso, por ser uno de los pa&iacute;ses donde menos iniciativas se aplican para prevenirlo, <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresa-previene-estres-ansiedad-trabajo-son-cosas-deberia-revisar_1_10595259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una obligaci&oacute;n de todos los empleadores, como ocurre con cualquier riesgo laboral</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Las empresas en España destacan por sus escasas medidas contra el estrés en el trabajo" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-YVyJ6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/YVyJ6/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="720" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}})}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras que en &ldquo;sensibilizaci&oacute;n, informaci&oacute;n y formaci&oacute;n sobre el bienestar y la gesti&oacute;n del estr&eacute;s&rdquo; Espa&ntilde;a no sale demasiado mal parada, con un 49% de trabajadores que se&ntilde;ala que existe en su &aacute;mbito laboral (respecto al 53% de media en la UE), en el resto de medidas Espa&ntilde;a se sit&uacute;a a la cola de los pa&iacute;ses europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, solo un 34% de los trabajadores en Espa&ntilde;a afirma que se les consulta sobre aspectos estresantes de su trabajo, lo que se suele denominar evaluaciones de riesgos psicosociales, muy lejos del 45% de media en la UE. Se trata de uno de los valores m&aacute;s bajos, con el peor registro de Portugal (30%). En el lado contrario, un 65% de los trabajadores en Alemania dice disponer de este tipo de consultas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al &ldquo;acceso a asesoramiento psicol&oacute;gico&rdquo; por parte de los centros de trabajo, en Espa&ntilde;a solo alcanza el 28% de las personas encuestadas, frente al 40% de media en la UE, y el 78% de Finlandia, el pa&iacute;s donde m&aacute;s lo ofrecen los empleadores. Por &uacute;ltimo, solo un 25% de los trabajadores en Espa&ntilde;a se&ntilde;ala tener a su disposici&oacute;n &ldquo;otras medidas para gestionar el estr&eacute;s en el trabajo&rdquo;, como por ejemplo &ldquo;cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo, definici&oacute;n de prioridades, mejora de la comunicaci&oacute;n&rdquo;, frente al 35% de media en la UE. 
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo advierte de que &ldquo;los resultados tambi&eacute;n apuntan a un estigma continuo en relaci&oacute;n con la salud mental&rdquo;, ya que el 48% cree que revelar un problema de salud mental podr&iacute;a repercutir negativamente en su carrera profesional. &ldquo;Esta percepci&oacute;n es especialmente frecuente entre las personas m&aacute;s j&oacute;venes y las que desempe&ntilde;an funciones peor remuneradas o precaria&rdquo;, se&ntilde;ala la EU-OSHA. En Espa&ntilde;a, el registro es a&uacute;n peor: el 54% de los trabajadores encuestados cree que revelar estos problemas podr&iacute;a perjudicarle en su carrera. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/espana-cabeza-europa-trabajadores-estres-depresion-debido-trabajo_1_12626020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 20:40:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6ed7f211-3b1f-4089-8a8d-691f529e1258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="351442" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[España, a la cabeza en Europa en trabajadores con estrés o depresión debido al trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Ansiedad,Depresión,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a64f2e0c-7f52-45cf-b6ff-c1281212b32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudios y usuarios coinciden en que estamos dejando de compartir nuestros pensamientos y experiencias en redes sociales; ahora las usamos en mayor medida como espectadores: "Se están convirtiendo cada vez más en una forma de entretenimiento pasivo producido por unos pocos"</p><p class="subtitle">Todo el día “gestionando emociones”: por qué no paramos de hablar como si estuviéramos en la consulta del psicólogo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En Instagram rara vez me suelen salir cosas de mis amigos. No suelen subir fotos. Sobre todo lo que me aparece es contenido. Y yo a d&iacute;a de hoy me meto, pero no publico&rdquo;, dice Isabel, de 55 a&ntilde;os. &ldquo;Tengo solo una publicaci&oacute;n, una foto m&iacute;a. Antes ten&iacute;a cero&rdquo;, cuenta Anna, de 18 a&ntilde;os. &ldquo;Tengo cuatro publicaciones en Instagram, pero son fotos que sub&iacute; hace mucho tiempo&rdquo;, expresa Lucas, de la misma edad que Anna. Cristina (35 a&ntilde;os) analiza tambi&eacute;n su perfil digital, y expone: &ldquo;El a&ntilde;o pasado sub&iacute; seis <em>posts</em>. Antes eran much&iacute;simos m&aacute;s. Ha cambiado mucho mi manera de consumir redes y tambi&eacute;n de mostrarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos testimonios resumen un cambio en la forma de usar las redes sociales, marcado por un hast&iacute;o cr&oacute;nico y generalizado, que este verano se&ntilde;alaba el analista de cultura digital Kyle Chayka desde su columna en el<em> </em><a href="https://www.newyorker.com/culture/infinite-scroll/are-you-experiencing-posting-ennui" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>New Yorker</em></a>. Y es tambi&eacute;n uno de los fen&oacute;menos que el mismo periodista pon&iacute;a encima de la mesa con <em>Mundofiltro: C&oacute;mo los algoritmos han aplanado la cultura </em>(Gatopardo Ediciones). &ldquo;Instagram ha dejado de ser una corriente lineal de fotos subidas por amigos para convertirse en un chorro de v&iacute;deos, anuncios y publicaciones recomendadas&rdquo;, analiza Chayka en uno de los cap&iacute;tulos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hoy Facebook es una autopista fren&eacute;tica con desv&iacute;os e incorporaciones cada pocos segundos, en la d&eacute;cada de 2000 era m&aacute;s bien como una sala de recreo de instituto donde solo pueden reunirse unas cuantas personas a la vez&rdquo;, cita tambi&eacute;n en el ensayo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Instagram ha dejado de ser una corriente lineal de fotos subidas por amigos para convertirse en un chorro de vídeos, anuncios y publicaciones recomendadas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kyle Chayka</span>
                                        <span>—</span> ‘Mundofiltro’ (Gatopardo Ediciones)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Isabel, por ejemplo, explica que para ella actualmente Instagram es como &ldquo;una especie de revista&rdquo;, y que sus amigas la usan de forma similar. Cristina lo expresa de forma parecida: &ldquo;Mi generaci&oacute;n<em> [millenial] </em>la usa para ver contenido, <a href="https://www.eldiario.es/era/libros-redes-sociales-tendencia_1_11387485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>posts </em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/libros-redes-sociales-tendencia_1_11387485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre libros</a>, sobre noticias... Digamos que antes le&iacute;as un peri&oacute;dico, y ahora entras en Instagram. All&iacute; sigues a diferentes medios. Es una fuente de &lsquo;conocimiento&rsquo; y adem&aacute;s te sugiere cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, efectivamente, estas plataformas ya no son aquellos espacios virtuales a trav&eacute;s de los que meramente nos relacion&aacute;bamos con nuestros amigos, profundiza Liliana Arroyo, doctora en sociolog&iacute;a especializada en innovaci&oacute;n social digital y docente de ESADE (Escuela Superior de Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas). &ldquo;A&uacute;n seguimos a nuestros amigos, pero es cierto que sobre todo usamos las redes como lugares donde descubrir contenidos que nos interesen, que nos entretengan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la &lsquo;plaza p&uacute;blica digital&rsquo; al entretenimiento pasivo</h2><p class="article-text">
        La empresa estadounidense de an&aacute;lisis de datos y sondeos de opini&oacute;n Morning Consult, public&oacute; <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio en 2023</a> que mostraba que en torno al 60% de los usuarios de redes sociales afirmaba haberse vuelto m&aacute;s selectivo con lo que publicaba. Este a&ntilde;o, <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/who-is-posting-on-social-media-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra encuesta de la misma empresa</a> sostiene que un 28% de los adultos declara haber <em>posteado</em> menos en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Es en la Generaci&oacute;n Z en la que m&aacute;s se observa esta tendencia: el 33% as&iacute; lo asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ambici&oacute;n original de las redes sociales podr&iacute;a haber sido servir como una plaza p&uacute;blica digital, pero [...] se est&aacute;n convirtiendo cada vez m&aacute;s en una forma de entretenimiento pasivo producido por unos pocos. Cada vez m&aacute;s, los usuarios las ven como un pasatiempo, en lugar de como un medio para compartir proactivamente sus propios pensamientos, opiniones y experiencias&rdquo;, se razona en el informe.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez más, los usuarios ven las redes como un pasatiempo, en lugar de como un medio para compartir proactivamente sus propios pensamientos, opiniones y experiencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Mundofiltro</em> desgrana c&oacute;mo se han ido transformando redes como Instagram o Facebook. Al principio el contenido era &ldquo;m&aacute;s o menos cronol&oacute;gico&rdquo;, pero a partir de la d&eacute;cada de 2010 la llamada <em>algoritmizaci&oacute;n</em> comenz&oacute; a intensificarse. &ldquo;En 2015 Instagram incorpor&oacute; publicidad [...] y pas&oacute; de ser un flujo de im&aacute;genes fijas a a&ntilde;adir las historias, unas publicaciones ef&iacute;meras que imitaban a Snapchat; Instagram TV, para v&iacute;deos m&aacute;s largos; y finalmente Reels, para v&iacute;deos cortos que copian a TikTok&rdquo;, relata Chayka.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer gran cambio fue el del <em>feed</em> cronol&oacute;gico al personalizado porque de repente las redes empiezan a ofrecernos solamente contenido que nos interesa, por lo que se originan las c&aacute;maras de eco y las &lsquo;burbujas de filtro&rsquo; [estado de aislamiento intelectual provocado por los algoritmos de las plataformas de Internet] y cambia nuestra percepci&oacute;n sobre lo que hay dentro y lo que hay fuera de las redes&rdquo;, desarrolla la soci&oacute;loga Liliana Arroyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer gran cambio fue el del &#039;feed&#039; cronológico al personalizado porque de repente las redes empiezan a ofrecernos solamente contenido que nos interesa, por lo que se originan las cámaras de eco y las ‘burbujas de filtro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Liliana Arroyo</span>
                                        <span>—</span> socióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; cada vez publicamos menos</h2><p class="article-text">
        Con todos estos cambios, y con la expansi&oacute;n de las comunidades de usuarios, nace un tipo de v&eacute;rtigo: &ldquo;Al principio yo no ten&iacute;a el conocimiento de que esas fotos, al tener el perfil p&uacute;blico, las pod&iacute;a llegar a ver, por ejemplo, toda Espa&ntilde;a. Ahora me da respeto, pudor. Es mi vida privada. Eso de que personas que no conozco de nada del otro lado del mundo puedan ver que yo estoy, por ejemplo, de viaje, no me gusta. Puede llegar a seguirte y a hablarte alg&uacute;n desaprensivo&rdquo;, explica Isabel. &ldquo;Instagram y Facebook se han hecho ya algo muy grande, demasiado grande&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio yo no tenía el conocimiento de que esas fotos, al tener el perfil público, las podía llegar a ver, por ejemplo, toda España. Ahora me da respeto, pudor. Es mi vida privada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel </span>
                                        <span>—</span> usuaria de Instagram, 55 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que antes el alcance de Instagram era limitado, por lo que sab&iacute;as que solo unos cuantos amigos ver&iacute;an tus publicaciones, pero ahora es diferente. &ldquo;Hemos desarrollado expectativas sobre c&oacute;mo viaja por la red el contenido que publicamos; es decir, por lo general esperamos que viaje lo m&aacute;s lejos posible&rdquo;, reflexiona el periodista en el ensayo. Ahora existe la posibilidad, o la amenaza, de la fama viral.
    </p><p class="article-text">
        Con ello se perdi&oacute; cierta espontaneidad. &ldquo;Antes no ten&iacute;an un prop&oacute;sito, no hab&iacute;a <em>influencers</em>. Se trataba de subir tu d&iacute;a a d&iacute;a y ya est&aacute;. No te pensabas tanto el qu&eacute; subo, c&oacute;mo lo subo. Ahora todo se planifica m&aacute;s&rdquo;, detalla Cristina. &ldquo;En redes como Instagram la construcci&oacute;n de la identidad ya est&aacute; muy manufacturada&rdquo;, sostiene Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        Y subraya que tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha ido agrandando la presi&oacute;n est&eacute;tica</a> y social a la par que lo ha hecho la ventana de exposici&oacute;n, un problema que se agudiz&oacute; con la llegada de los filtros, contin&uacute;a la experta. Anna lo ratifica: &ldquo;Influye el hecho de que haya tantas personas dedic&aacute;ndose profesionalmente a las redes sociales, subiendo fotos muy profesionales y cuidadas. Cada d&iacute;a en el instituto mis amigas me dicen que cuando ven a una <em>influencer</em> que publica fotos y que sale guap&iacute;sima, eso les baja mucho la autoestima&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo siento que las publicaciones ya no tienen sentido cuando existen las historias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucas</span>
                                        <span>—</span> 18 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora se opta, por tanto, por lo vol&aacute;til y se huye de la permanencia. Muchos tambi&eacute;n tienen m&aacute;s presente la privacidad. &ldquo;Yo siento que las publicaciones ya no tienen sentido cuando existen las historias. Adem&aacute;s, si subo alguna historia un pel&iacute;n m&aacute;s seria, de algo m&aacute;s personal, la subo a &lsquo;Mejores amigos&rsquo;. Mis <em>stories</em> p&uacute;blicas suelen ser m&aacute;s impersonales&rdquo;, explica Lucas.
    </p><p class="article-text">
        En una generaci&oacute;n se ha reducido el volumen de contenido que los usuarios publican sobre su d&iacute;a a d&iacute;a: <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 20% de los </a><a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>millenials </em></a><a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiende a publicar fotos o v&iacute;deos sobre sus actividades cotidianas</a>, en comparaci&oacute;n con el 13% de los<em> Gen Z.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las publicaciones a veces tienen que cumplir con ciertos est&aacute;ndares que nosotras mismas nos hemos impuesto&rdquo;, prosigue Anna. A Cristina, pese a ser casi 20 a&ntilde;os mayor, le pasa lo mismo: &ldquo;La mayor&iacute;a de fotos que hago no quiero que se queden en el <em>feed</em> porque muchas de ellas no siento que me definan. Sin embargo, las historias son ef&iacute;meras. Solo subo como publicaci&oacute;n cosas muy concretas. Por ejemplo: fotos de mi cumplea&ntilde;os, o momentos clave (si he hecho una excursi&oacute;n con amigas, etc.)&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad asociada a las redes sociales</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de una fuerte dependencia, las redes tambi&eacute;n pueden generar ansiedad: &ldquo;Antes no ocurr&iacute;a, pero ahora s&iacute;, porque te comparas todo el rato. Piensas: &lsquo;Cu&aacute;nto va esta de viaje, o cu&aacute;nto lee, o cu&aacute;nto hace en su d&iacute;a a d&iacute;a&hellip;&rsquo;. Nos causa mucha m&aacute;s angustia porque la red ahora todo el rato te lleva a pensar sobre c&oacute;mo puedes hacer mejor tu vida&rdquo;, profundiza Cristina.
    </p><p class="article-text">
        Las enfermedades mentales en j&oacute;venes de hasta 20 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, a partir de 2012, han sufrido un ascenso explosivo, en especial en ni&ntilde;as, y hay estudios que lo correlacionan directamente con el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salud-mental-menores-redes-sociales-ruleta-no-le-tocar-hijo_1_12236857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(mal) uso de Internet y las redes sociales</a>. En la encuesta de Morning Consult citada, el 27% de aquellos que publicaban menos lo atribu&iacute;a a problemas de salud mental.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la encuesta de Morning Consult el 27% de aquellos que publicaban menos lo atribuía a problemas de salud mental</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Antes era todo m&aacute;s espont&aacute;neo. Sub&iacute;as una foto sin pensarlo mucho. Ahora hay mucha m&aacute;s comparaci&oacute;n, m&aacute;s presi&oacute;n por <em>likes</em>, por cuidar la est&eacute;tica del <em>feed</em> y por mantener una imagen. Eso genera dudas en una misma&rdquo;, prosigue Anna. Chayka lo resume de esta forma: &ldquo;Echaba de menos la vieja sensaci&oacute;n de intimidad, Internet como lugar privado, como escondite frente a la vida real, y no como una fuerza que la condiciona. [...] Todo se produc&iacute;a a menor escala. No hab&iacute;a ej&eacute;rcitos de <em>trolls</em> o <em>bots</em> que hostigasen al usuario individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienen una afectaci&oacute;n directa en el estado de &aacute;nimo y la autoestima, porque juegan con los contenidos que podemos ver, con los referentes, con los c&aacute;nones de belleza y de lo que es esperable. Est&aacute; demostrado que el 30% de las personas que tienen alg&uacute;n cuadro de ansiedad o depresi&oacute;n, especialmente las chicas, cuando tienen un tiempo de larga exposici&oacute;n a redes sociales, se sienten todav&iacute;a peor. Pero cada vez es m&aacute;s importante para los chicos tambi&eacute;n la presi&oacute;n est&eacute;tica ejercida por ellas (sobre todo en cuanto a lo que tiene que ver con la musculatura)&rdquo;, abunda Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como construir una presa en un r&iacute;o altera todo un ecosistema, todos estos cambios del mundo virtual han tenido &ldquo;consecuencias culturales vastas, inesperadas para los usuarios y tal vez tambi&eacute;n para las propias empresas&rdquo;, sintetiza Chayka.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 20:11:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Relaciones,Publicaciones,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco hábitos para sentirnos mejor y estar menos cansados durante todo el año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-habitos-sentirnos-mejor-cansados-durante-ano_1_12591732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4390f590-91de-45e2-baa4-549eacd08ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco hábitos para sentirnos mejor y estar menos cansados durante todo el año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos deseamos mejorar nuestra sensación de bienestar, de la mano de pequeños pero eficaces hábitos podemos acercarnos</p><p class="subtitle">Las claves de un psicólogo para una vuelta al trabajo más llevadera: “Hay una relación insostenible y disfuncional con lo laboral”</p></div><p class="article-text">
        El concepto de felicidad es ambiguo y subjetivo, cada uno de nosotros puede tener su propia definici&oacute;n. Pero hay ciertos elementos que coinciden en el imaginario colectivo y, por tanto, podr&iacute;amos hacer una aproximaci&oacute;n bastante fiel si dij&eacute;ramos que se trata de una combinaci&oacute;n de factores como cierta sensaci&oacute;n de control sobre nuestra vida y de conexi&oacute;n con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes tenemos que ser conscientes de que nuestro estado de &aacute;nimo puede verse afectado por todo lo que nos rodea: la situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, el clima, la luz, la alimentaci&oacute;n e incluso las actividades que realizamos. Aun as&iacute;, hay peque&ntilde;os gestos que nos pueden acercar a esa sensaci&oacute;n de bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves estar&iacute;a en adoptar una serie de microh&aacute;bitos, comportamientos y actividades cotidianas y pr&aacute;cticas, al menos es lo que dice la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4566873/#cit0071" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> en este campo, que sugiere que son los peque&ntilde;os cambios positivos en nuestra vida diaria los que nos ayudan a sentirnos bien y a mantenernos en forma con el tiempo. Y casi nunca las personas que dicen ser m&aacute;s felices son las m&aacute;s ricas o laboralmente exitosas, sino las que cuidan sus relaciones y su bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Peque&ntilde;os pero valiosos h&aacute;bitos para sentirnos mejor</h2><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.worldhappiness.report/news/world-happiness-report-2025-people-are-much-kinder-than-we-expect-research-shows/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conclusiones</a> del <em>Informe Mundial de la Felicidad 2025</em>, publicado por el Centro de Investigaci&oacute;n sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford, reafirman y constatan un hecho: la sensaci&oacute;n de felicidad se basa en las peque&ntilde;as cosas, como la confianza, la amabilidad y la conexi&oacute;n social. Unas conclusiones a las que llega tambi&eacute;n este exhaustivo <a href="https://news.harvard.edu/gazette/story/2017/04/over-nearly-80-years-harvard-study-has-been-showing-how-to-live-a-healthy-and-happy-life/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> desarrollado por la Universidad de Harvard sobre el desarrollo de adultos, que ha durado d&eacute;cadas. En &eacute;l se citan algunos h&aacute;bitos que nos pueden ayudar:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mimar las amistades</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352250X21001123?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compartir nuestro tiempo</a> con los dem&aacute;s y valorar la interacci&oacute;n social puede mejorar nuestro estado de &aacute;nimo o cambiar nuestra perspectiva, a la vez que puede reducir la sensaci&oacute;n de soledad y fomentar el apoyo emocional. El <a href="https://www.worldhappiness.report/ed/2024/happiness-and-age-summary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Mundial de la Felicidad 2024</a> define este factor, el de tener amigos, familia y otras relaciones sociales, como la posibilidad de tener a alguien en quien confiar o a quien recurrir en caso de necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios demuestran que pasar m&aacute;s tiempo con amigos y familiares o, simplemente, pasar m&aacute;s tiempo con otras personas, crea una conexi&oacute;n para tener una mayor sensaci&oacute;n de felicidad. Y esto no va de solo recibir, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo tratamos a los dem&aacute;s y qu&eacute; ofrecemos. Cada vez hay m&aacute;s evidencia que demuestra el <a href="https://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1000316" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder transformador de las conexiones sociales</a> y de c&oacute;mo la calidad de nuestras amistades es tambi&eacute;n una se&ntilde;al de nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no debe ser un impedimento para aprender tambi&eacute;n a estar solos: saber disfrutar de nuestra compa&ntilde;&iacute;a puede ser tambi&eacute;n una poderosa herramienta para sentirnos mejor. Quienes comprenden el valor de la soledad porque se sienten c&oacute;modas y saben aprovechar este tiempo para dedicarlo a sus intereses personales. Es una buena manera de recargar energ&iacute;as y reflexionar. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que estar c&oacute;modos con la soledad no significa evitar las interacciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Realizar actividades que nos gusten</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio de la universidad estadounidense es clave llevar a cabo actividades que nos gusten porque conectan nuestras neuronas. Nuestro cerebro secreta dopamina y serotonina, hormonas que pueden aumentar la motivaci&oacute;n y mejorar nuestro bienestar general. Por tanto, dedicar tiempo a una actividad que nos proporcione placer es beneficioso para el cuerpo y la mente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuidar de la salud f&iacute;sica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La salud f&iacute;sica y mental est&aacute;n estrechamente relacionadas. Si prestamos atenci&oacute;n al sue&ntilde;o, la alimentaci&oacute;n y el ejercicio<strong> </strong>es m&aacute;s f&aacute;cil sentirnos bien. Las personas con mayor sensaci&oacute;n de felicidad comprenden este v&iacute;nculo y, por tanto, priorizan su salud f&iacute;sica e integran el ejercicio regular, una alimentaci&oacute;n equilibrada y un sue&ntilde;o adecuado en sus rutinas diarias. M&aacute;s que tareas rutinarias, las considera componentes esenciales de su bienestar general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Basta con incorporar peque&ntilde;os cambios, como dar un paseo cada d&iacute;a o sustituir esa bebida azucarada por una pieza de fruta, as&iacute; como dormir lo suficiente. Parecen consejos sencillos, pero a menudo se pasan por alto. Un sue&ntilde;o reparador, por ejemplo, nos ayuda a regular el sistema nervioso y el estado de &aacute;nimo y es fundamental para encontrar el equilibrio. Practicar ejercicio, por ejemplo, nos podr&iacute;a llegar a aportar m&aacute;s sensaci&oacute;n de felicidad que la riqueza, seg&uacute;n un estudio publicado en <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30227-X/abstract#seccestitle10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a>, lo que nos llevar&iacute;a a pensar que la creencia de que el &ldquo;el dinero no da la felicidad&rdquo; tiene cierto sentido.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute;, m&aacute;s que en adoptar cambios dr&aacute;sticos, en incorporar h&aacute;bitos que se prolonguen en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tratar de reducir el estr&eacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mantener el estr&eacute;s alejado tambi&eacute;n puede ser un factor determinante en nuestro nivel de bienestar. Y disponer de tiempo libre es una de las maneras de conseguirlo. Al menos es lo que dice una <a href="https://www.apa.org/pubs/journals/releases/psp-pspp0000391.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de la Asociaci&oacute;n Americana de Psicolog&iacute;a, seg&uacute;n la cual disponer de menos de dos horas diarias de tiempo libre se traduce en unos niveles m&aacute;s bajos de bienestar y concluye que lo ideal son de dos a cinco horas diarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ser amables</strong>
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.worldhappiness.report/news/world-happiness-report-2025-people-are-much-kinder-than-we-expect-research-shows/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bondad est&aacute; estrechamente relacionada con la sensaci&oacute;n de felicidad</a>, m&aacute;s de lo que cabr&iacute;a esperar. Practicar la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8867461/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gratitud y la amabilidad</a> se ha relacionado con mayores niveles de bienestar y menores de depresi&oacute;n y estr&eacute;s porque este h&aacute;bito nos permite concentrarnos en lo que va bien en nuestra vida, en lugar de hacerlo en lo negativo, y este enfoque puede marcar una gran diferencia en nuestra sensaci&oacute;n de felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser algo tan simple como valorar una taza de caf&eacute; caliente o tan profundo como el amor de la familia. Las personas que manifiestan un mayor bienestar suelen tener un don para reconocer y apreciar lo bueno de su vida, no dan nada por sentado, demuestran gratitud y este acto de agradecimiento les aporta satisfacci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-habitos-sentirnos-mejor-cansados-durante-ano_1_12591732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco hábitos para sentirnos mejor y estar menos cansados durante todo el año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Felicidad,Salud mental,Estrés,Ansiedad,Depresión,Ejercicio físico,Sueño,Descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'burnout' del ocio: por qué las vacaciones también pueden ser otra forma de agotamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fd42c8d-7b8d-4fc8-b98e-8e078283316c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;burnout&#039; del ocio: por qué las vacaciones también pueden ser otra forma de agotamiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presión por vivir momentos 'instagrameables' alimenta un síndrome del “no me puedo perder nada” (fear of missing out o FOMO, por sus siglas en inglés), que lleva a muchos a sobrecargar sus días libres con planes y excursiones, en lugar de dejar espacio para la improvisación o el descanso genuino</p><p class="subtitle">Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo
</p></div><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, las vacaciones son ese par&eacute;ntesis en el que uno deja atr&aacute;s la rutina laboral, apaga las alarmas y se entrega al descanso. Sin embargo, cada vez m&aacute;s personas vuelven de sus d&iacute;as libres sinti&eacute;ndose tan &mdash;o incluso m&aacute;s&mdash; cansadas que antes de marcharse. Esta paradoja, que puede sonar absurda a primera vista, tiene un nombre y es el llamado <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-mental-2024-palabra-ano-diccionario-oxford_1_11869165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>burnout</em></a><em> </em>del ocio. Y no, no se trata de que la playa o la monta&ntilde;a se hayan vuelto hostiles, sino de que <a href="https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manera de concebir y vivir el tiempo libre</a> se ha contagiado de las mismas din&aacute;micas que nos agotan en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <em>burnout </em>del ocio describe un fen&oacute;meno creciente en el que las actividades que se suponen placenteras, relajantes o recreativas terminan generando estr&eacute;s, presi&oacute;n y cansancio emocional. Al igual que el <em>burnout </em>laboral, este tipo de agotamiento no surge de la noche a la ma&ntilde;ana, sino de una acumulaci&oacute;n de expectativas y autoexigencias.
    </p><h2 class="article-text">Cuando descansar se convierte en otra tarea pendiente</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La esclavitud de documentar cada instante y cumplir todos y cada uno de los planes organizados                            </span>
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        Quien lo padece no necesariamente est&aacute; atrapado en un despacho ni revisa correos fuera de su horario laboral, sino que puede estar &ldquo;de vacaciones&rdquo; en un destino id&iacute;lico, pero sintiendo que debe aprovechar cada minuto, documentar cada instante y cumplir una lista de planes que, en lugar de liberar, agobia.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno est&aacute; relacionado con una intensificaci&oacute;n del ocio donde<strong> </strong>el tiempo libre deja de ser simplemente un espacio para descansar y se transforma en un escenario donde medir la productividad personal, ya no en t&eacute;rminos de trabajo, sino de experiencias acumuladas.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la hiperconexi&oacute;n juega un papel importante. Un informe de DE-CIX muestra que el acceso a Internet durante las vacaciones se ha convertido en algo casi autom&aacute;tico: el 88% de los espa&ntilde;oles admiten mantenerse conectados durante sus d&iacute;as de descanso, y entre aquellos que viajan en verano, este porcentaje asciende al 93%. Este nivel de dependencia digital interfiere con la capacidad de estar realmente presentes en el momento y eleva el riesgo de experimentar agotamiento incluso durante las escapadas.
    </p><h2 class="article-text">La tiran&iacute;a de la agenda tambi&eacute;n en vacaciones</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El fenómeno conocido como FOMO (miedo a perderse algo) se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad"
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                El fenómeno conocido como FOMO (miedo a perderse algo) se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad                            </span>
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        La era de las redes sociales ha convertido el ocio en un escaparate. Lo que antes era un momento privado ahora se planifica casi como una campa&ntilde;a de marketing personal en la que elegir el lugar &ldquo;perfecto&rdquo;, buscar el &aacute;ngulo &ldquo;correcto&rdquo; para la foto y asegurarse de que la experiencia parezca envidiable.
    </p><p class="article-text">
        Esa presi&oacute;n por vivir momentos que fotografiar y compartir despu&eacute;s alimenta un s&iacute;ndrome del &ldquo;no me puedo perder nada&rdquo; <em>(fear of missing out</em> o FOMO, por sus siglas en ingl&eacute;s), que lleva a muchos a sobrecargar sus d&iacute;as libres con planes y excursiones, en lugar de dejar espacio para la improvisaci&oacute;n o el descanso genuino. De este modo, lo que se supon&iacute;a una escapada para desconectar puede acabar siendo una marat&oacute;n de desplazamientos, colas, reservas y actividades encadenadas.
    </p><h2 class="article-text">Del ocio como placer al ocio como rendimiento</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Según un estudio publicado por la revista BMC Psychology, el FOMO se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad."
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                Según un estudio publicado por la revista BMC Psychology, el FOMO se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad.                            </span>
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        El <em>burnout</em> del ocio no solo se da en viajes o vacaciones largas. Tambi&eacute;n puede aparecer en fines de semana, salidas culturales o incluso en aficiones. Un ejemplo claro son quienes transforman un <em>hobby </em>relajante &mdash;como la fotograf&iacute;a, el deporte o la cocina&mdash; en una actividad con metas, m&eacute;tricas y expectativas que lo vuelven casi tan exigente como un empleo.
    </p><p class="article-text">
        Como explic&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/era/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10423017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la psic&oacute;loga Ainhoa Plata a elDiario.es</a>, detr&aacute;s de la hiperproductividad, a menudo se esconden motivos como la ambici&oacute;n y la b&uacute;squeda de validaci&oacute;n social, o incluso una combinaci&oacute;n de ambos, cuando lo &uacute;nico que realmente deseamos es ser reconocidos por los dem&aacute;s. Seg&uacute;n la psic&oacute;loga, &ldquo;esto ocurre porque nos han 'malense&ntilde;ado' a creer que el &eacute;xito solo se alcanza a trav&eacute;s del sacrificio y el esfuerzo, dejando de lado la importancia de mantener una buena salud mental y vivir en equilibrio&rdquo;. Asimismo, apuntaba que, si bien &ldquo;ser productivo est&aacute; genial&rdquo;, el problema surge cuando esta actitud nos impide concedernos el permiso para descansar o disfrutar sin sentir culpa.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el ocio deja de ser un fin en s&iacute; mismo para convertirse en una fuente de presi&oacute;n autoimpuesta. Se mide por su &ldquo;rentabilidad&rdquo; emocional, por las an&eacute;cdotas que genera, por las fotos que produce o por el n&uacute;mero de experiencias acumuladas.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de que est&aacute;s sufriendo <em>burnout</em> del ocio</h2><p class="article-text">
        Detectar el <em>burnout </em>del ocio no siempre resulta f&aacute;cil, ya que culturalmente las actividades y las vacaciones suelen estar vinculadas a la diversi&oacute;n y el descanso. No obstante, existen algunas se&ntilde;ales que pueden alertarnos sobre la presencia de este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, regresar de las vacaciones con la sensaci&oacute;n de necesitar &ldquo;unas vacaciones de las vacaciones&rdquo; es un indicio claro. Tambi&eacute;n es com&uacute;n experimentar ansiedad o culpa cuando se pasa tiempo libre sin hacer algo considerado &ldquo;productivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro s&iacute;ntoma es planificar los d&iacute;as de descanso con una agenda tan rigurosa como la de un d&iacute;a laboral, o sentir que las actividades recreativas han dejado de ser un disfrute para convertirse en obligaciones. Incluso, puede darse el caso de que la preparaci&oacute;n y realizaci&oacute;n del ocio genere m&aacute;s estr&eacute;s que el propio trabajo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo romper el ciclo del ocio agotador</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Es necesario aceptar que descansar también es hacer nada                            </span>
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        Combatir el <em>burnout </em>del ocio no implica renunciar a viajar, explorar o disfrutar de aficiones. Se trata, m&aacute;s bien, de redefinir la relaci&oacute;n con el tiempo libre. Algunos pasos &uacute;tiles incluyen:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aceptar que descansar tambi&eacute;n es hacer nada: el descanso no necesita justificarse con logros. Dormir una siesta, leer sin objetivo o pasear sin rumbo son formas v&aacute;lidas de recuperar energ&iacute;a.</li>
                                    <li>Practicar el ocio no planificado: dejar huecos en la agenda vacacional para la improvisaci&oacute;n puede ayudar a evitar la sensaci&oacute;n de saturaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Reducir la presi&oacute;n de documentar todo: no todo momento necesita ser fotografiado o compartido. A veces, lo m&aacute;s valioso es disfrutarlo sin una c&aacute;mara de por medio.</li>
                                    <li>Establecer l&iacute;mites con la tecnolog&iacute;a: desconectar de redes sociales, correos electr&oacute;nicos o del trabajo durante el tiempo libre permite una experiencia m&aacute;s inmersiva y menos comparativa.</li>
                                    <li>Priorizar calidad sobre cantidad: el turismo se ha mercantilizado hasta el punto de que las experiencias se venden como productos de alto valor simb&oacute;lico. Cuantas m&aacute;s acumules, mejor. Esto alimenta la idea de que un buen descanso es aquel que viene acompa&ntilde;ado de un itinerario completo y variado. Sin embargo, no se trata de ver el mayor n&uacute;mero posible de monumentos o realizar todas las actividades de una gu&iacute;a, sino de disfrutar a fondo de unas pocas.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurora López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2025 12:22:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'burnout' del ocio: por qué las vacaciones también pueden ser otra forma de agotamiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones,Ocio,Verano,Estrés,Ansiedad,Redes sociales,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hospital de Calahorra compra gafas de realidad virtual para reducir la claustrofobia de pacientes en las resonancias magnéticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/hospital-calahorra-compra-gafas-realidad-virtual-reducir-claustrofobia-pacientes-resonancias-magneticas_1_12527260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0969cd0e-5404-4148-bf20-95a7e4fcc6c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Hospital de Calahorra compra gafas de realidad virtual para reducir la claustrofobia de pacientes en las resonancias magnéticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se han adquirido equipos de diagnóstico y de apoyo al diagnóstico por cerca de 330.000 euros </p></div><p class="article-text">
        El Hospital de Calahorra dispone de nuevos equipos de diagn&oacute;stico y de apoyo al diagn&oacute;stico que acaba de adquirir por un total de 329.000 euros. En concreto, se trata de dos ec&oacute;grafos para el Servicio de Radiodiagn&oacute;stico por imagen; un ecocardiografo para diagn&oacute;stico del coraz&oacute;n; un aparato de ecograf&iacute;a con especial resoluci&oacute;n para rehabilitaci&oacute;n, utilizado para evaluar tejidos blandos, articulaciones y guiar terapias; y gafas de realidad virtual para reducir la ansiedad y la claustrofobia durante la realizaci&oacute;n de pruebas de resonancia magn&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Esta inversi&oacute;n forma parte de la partida global de 700.000 euros que el Gobierno de La Rioja consign&oacute; en los Presupuestos de 2025 para inversiones en el hospital comarcal, que se integr&oacute; el a&ntilde;o pasado en el Servicio Riojano de Salud como un centro m&aacute;s de su red asistencial. En ese momento, en 2024, se invirtieron otros 700.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el total de 1,4 millones de euros en dos anualidades constituyen la prueba evidente de la apuesta de la Consejer&iacute;a de Salud y Pol&iacute;ticas Sociales por la modernizaci&oacute;n y mejora de la calidad asistencial del Hospital de Calahorra, que adem&aacute;s va incrementando su cartera de servicios y reforzando su plantilla de profesionales. En global, el Presupuesto del hospital referente de La Rioja Baja para 2025 alcanz&oacute; los 48 millones de euros, la cifra m&aacute;s elevada de su historia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el cap&iacute;tulo de inversiones, en este ejercicio destaca la dotaci&oacute;n de nuevos ec&oacute;grafos para los servicios de Radiodiagn&oacute;stico y Cardiolog&iacute;a, una cuna t&eacute;rmica, una citocentrifugadora para anatom&iacute;a patol&oacute;gica, un motor de mano quir&uacute;rgico para peque&ntilde;as cirug&iacute;as&hellip; Y, en concreto, los equipos adquiridos ahora son dos nuevos ec&oacute;grafos de rayos x por 145.200 euros; gafas de realidad virtual para resonancia magn&eacute;tica en pac con claustrofobia, por un importe de 66.550 euros; un ecocardiografo, por valor de 78.650 euros; y un ec&oacute;grafo de rehabilitaci&oacute;n por 38.768 euros. Asimismo, a lo largo del a&ntilde;o se est&aacute;n realizando algunas obras de renovaci&oacute;n en las instalaciones del centro.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, los 700.000 euros de la partida presupuestaria para la mejora del equipamiento del centro se destinaron a 50 nuevas camas de hospitalizaci&oacute;n, dos ec&oacute;grafos para Ginecolog&iacute;a, una torre de laparoscopia, una mesa quir&uacute;rgica o la central de monitorizaci&oacute;n de la Unidad de Recuperaci&oacute;n Postanest&eacute;sica, entre otro equipamiento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/hospital-calahorra-compra-gafas-realidad-virtual-reducir-claustrofobia-pacientes-resonancias-magneticas_1_12527260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 09:42:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Hospital de Calahorra compra gafas de realidad virtual para reducir la claustrofobia de pacientes en las resonancias magnéticas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Inversiones,Sanidad pública,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7660d28-8dd9-49d8-8d41-4229b6cfb0a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las altas expectativas sobre nuestro bienestar en este periodo del año pueden ser más un riesgo que un beneficio; al aspirar a una desconexión demasiado exigente y perfeccionista podemos, a veces, conseguir el efecto contrario invocando ciertas emociones de difícil gestión</p><p class="subtitle">Entrevista - Juan Evaristo, filósofo: “La libertad tiene que ver con descansar a pierna suelta y no con moverse como pollos sin cabeza”</p></div><p class="article-text">
        Psicol&oacute;gicamente, uno de los mayores desaf&iacute;os del verano es gestionar la ansiedad que acompa&ntilde;a a la frustraci&oacute;n generada por las expectativas, esas que nos ponemos ante la planificaci&oacute;n y disfrute de nuestro tiempo libre.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/era/sociedad-hiper-capitalismo-hizo-vivir-deprisa-robo-pausa-silencio_1_11547815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estaci&oacute;n de la hiperplanificaci&oacute;n</a>, la nostalgia por lo no vivido dispara nuestras autoexigencias ante la posibilidad de alcanzar cotas de mayor felicidad, a veces simplemente inalcanzables. Es ah&iacute; donde debemos centrarnos en ajustar nuestras expectativas y aferrarnos a la renuncia como bandera y convertirla en el eje de una &eacute;poca donde parece que la tristeza, el malestar o la ansiedad, no son bien vistos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y si hay algo mejor?&rdquo;, parece que nos dice nuestro yo del futuro, m&aacute;ster en autoboicot. El bienestar rutinario ha pasado a ser el enemigo p&uacute;blico n&uacute;mero uno y la exponencialidad infinita de las posibilidades, no solo vacacionales, dispara las aspiraciones de una poblaci&oacute;n agotada y frustrada, pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/banco-espana-senala-productividad-crece-pais-europa_1_12314851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s productiva</a> que nunca. 
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s donde, en plena <a href="https://www.eldiario.es/temas/burbuja-inmobiliaria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis inmobiliari</a>a, el sector del <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-bate-record-historico-turistas-94-millones-visitantes-2024-gastaron-126-000-millones-euros_1_11965405.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turismo no cesa en batir r&eacute;cords</a>, nadie quiere quedarse atr&aacute;s y hasta la pausa se penaliza cuando tenemos que descansar &ndash;en el caso de poder permitirnos parar; casi dos de cada diez trabajadores con empleo en Espa&ntilde;a, un 18%, <a href="https://efe.com/euro-efe/2025-07-11/trabajadores-espanoles-no-puede-permitirse-semana-vacaciones/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pueden permitirse una semana de vacaciones</a>. Superando as&iacute; a la media europea, situada en el 15%&ndash;.
    </p><h2 class="article-text">El FOMO y el peligro de las altas expectativas</h2><p class="article-text">
        Ya inmersos en mitad de la campa&ntilde;a estival, somos testigos de c&oacute;mo a nuestro entorno se agita a causa de la gesti&oacute;n vacacional &ndash;en el mejor de los casos&ndash; que cada vez nos somete y nos ahoga m&aacute;s, ya sea <a href="https://www.eldiario.es/viajes/escapada-fin-de-semana-precios-mas-barato-belgica-que-sevilla_1_12419256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por los precios</a> o por la urgencia cada vez m&aacute;s apremiante que tenemos por reservar aquello de lo que queremos disfrutar, ante la posibilidad de perdernos algo y enfrentarnos <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/fomo-miedo-perderse-internet-aumenta-vulnerabilidad-adolescencia-estudio_1_12239947.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al temido FOMO</a>, un fen&oacute;meno psicol&oacute;gico caracterizado por la angustia ante la posibilidad de perder oportunidades, experiencias o beneficios que otros est&eacute;n viviendo como gratificantes. Y una de las herramientas m&aacute;s eficaces del marketing emocional de las sociedades modernas, cuyas consecuencias negativas m&aacute;s comunes, seg&uacute;n indican distintos <a href="https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-023-01184-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>, est&aacute;n relacionadas con la ansiedad, la depresi&oacute;n y el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La capitalizaci&oacute;n del deseo por parte de los mercados es una de las fuentes m&aacute;s rentables de inter&eacute;s econ&oacute;mico y cualquier experiencia se nos presenta como una proyecci&oacute;n m&aacute;s positiva y placentera de nosotros mismos. Ante esta posibilidad puede surgir tambi&eacute;n un sentimiento de rechazo, despertando sentimientos de no pertenencia y afectando as&iacute; a nuestra autoestima, generando sentimientos de tristeza, verg&uuml;enza o inseguridad. 
    </p><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n de nuestro bienestar hacia un futuro a corto plazo, en una &eacute;poca ligada hist&oacute;ricamente con el descanso vacacional, correlaciona con las expectativas que depositamos en ello y a las que nos exponemos. Alcanzar un estado elevado de desconexi&oacute;n en vacaciones se vincula directamente con lo laboral, ya que las aspiraciones de recuperaci&oacute;n<strong>, </strong>la b&uacute;squeda del reseteo y la puesta a punto para combatir el estr&eacute;s acumulado durante el a&ntilde;o, tienen que ver en muchos casos con la posterior vuelta a la rutina: debemos <a href="https://www.eldiario.es/era/renunciar-al-ocio-para-seguir-trabajando_1_11420394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar preparados y volver a ser &lsquo;funcionales&rsquo;</a>, para volver a agotarnos una y otra vez. Un nuevo mantra del capitalismo vacacional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La búsqueda del reseteo y la puesta a punto para combatir el estrés acumulado durante el año, tienen que ver en muchos casos con la posterior vuelta a la rutina: debemos estar preparados y volver a ser ‘funcionales’, para volver a agotarnos una y otra vez</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fracaso-avaricia_129_12338391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si consumir nos a&iacute;sla</a> y nos hace competir, lo mismo ocurre con la productividad. Si no damos pie al descanso y a la desconexi&oacute;n, a la pausa y al aburrimiento, corremos el riesgo de exponernos a nuevos sentimientos de insuficiencia. Estos sentimientos de no val&iacute;a pueden ser un problema mayor si lo que pretendemos es precisamente lo contrario: descansar. 
    </p><p class="article-text">
        Hacer un curso en vacaciones, aprovechar el fin de semana para liberarnos carga, quitarnos tareas de encima renunciando al contacto social, cuidar nuestra dieta en exceso, o ponernos en forma en los m&aacute;rgenes de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, quiz&aacute; tenga m&aacute;s que ver con la posibilidad de encontrarnos ante un residuo de ese capitalismo en el que estamos inmersos, que nos exprime y explota buscando sacar lo mejor de nosotros mismos, <a href="https://www.eldiario.es/era/renunciar-al-ocio-para-seguir-trabajando_1_11420394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renunciando al ocio y al disfrute para mantenernos al 100% en el trabajo</a>, que de los autocuidados. Cuando esto ocurre, probablemente estemos ante una se&ntilde;al de que todav&iacute;a faltan l&iacute;mites por marcar para el cuidado de nuestra salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio del Global Wellness Institute, el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/son-calmaciones-bienestar-emocional-necesitamos_1_12370675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turismo de bienestar</a> se define como &ldquo;viajar para mantener, gestionar o mejorar la salud y el bienestar, motivado por el deseo de una forma de vida sana, la prevenci&oacute;n de enfermedades, la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y la gesti&oacute;n de h&aacute;bitos poco saludables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Convertido el bienestar en mercanc&iacute;a, debemos volvernos disidentes del positivismo t&oacute;xico, y desconfiar tambi&eacute;n de un itinerario que suele estar lleno de experiencias proactivas, voluntarias, no invasivas y medicinales, que buscan a toda costa establecer as&iacute; un equilibrio mente-cuerpo. Estas expectativas sobre nuestro bienestar, en este per&iacute;odo del a&ntilde;o, pueden ser m&aacute;s un riesgo que un beneficio y pueden estar movidas por la adaptaci&oacute;n de la conducta; la adquisici&oacute;n de destrezas y habilidades de normalizaci&oacute;n,  entendiendo por normal aquello que dictan los intereses del capital.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos ante la adaptaci&oacute;n <a href="https://www.elsaltodiario.com/el-blog-de-el-salto/psiquiatria-mercantilizacion-malestar" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un estilo de vida</a> gobernado por el consumo y la competencia que nos dice c&oacute;mo o a qui&eacute;n querer, c&oacute;mo comportarnos o incluso c&oacute;mo o con qu&eacute; fantasear.
    </p><h2 class="article-text">Las oportunidades perdidas y el pensamiento contrafactual</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el investigador Dominik Neumann, especializado en medios, marketing psicol&oacute;gico y  comportamientos del consumidor, las normas y tendencias sociales influyen en nuestra toma de decisiones. En <a href="https://dl.acm.org/doi/book/10.5555/AAI28087558" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio, publicado en 2020 para la Universidad Estatal de Michigan</a>, el autor explica c&oacute;mo las personas experimentamos el FOMO cognitiva y afectivamente, fragmentando esta percepci&oacute;n en un proceso din&aacute;mico que comprende cuatro mecanismos: la comparaci&oacute;n social, las oportunidades previas perdidas y el pensamiento contrafactual, el afecto negativo y dos formas distintas de afrontamiento, la paralizaci&oacute;n o la motivaci&oacute;n para la acci&oacute;n. Este proyecto fue el primero en vincular la experiencia FOMO con el comportamiento de b&uacute;squeda de riesgos. Esto tiene implicaciones para la investigaci&oacute;n del comportamiento del consumidor, ya que el riesgo percibido es fundamental en los procesos de toma de decisiones en el acto de consumir.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no damos pie al descanso y a la desconexión, a la pausa y al aburrimiento, corremos el riesgo de exponernos a nuevos sentimientos de insuficiencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La posibilidad de crear situaciones alternativas imaginarias sobre lo que podr&iacute;a haber sido es lo que llamamos pensamiento contrafactual, un tipo de pensamiento que se encarga de la producci&oacute;n de situaciones imaginarias y que es una de las bases de la creatividad humana. En este sentido, comparar la realidad con una versi&oacute;n hipot&eacute;tica de la misma puede ayudarnos a aprender de errores pasados y a optimizar la toma de decisiones futuras, reduciendo la culpa o el arrepentimiento. Sin embargo, tambi&eacute;n <a href="https://ethic.es/pensamiento-contrafactual-esto-pudo-ser-otra-manera#:~:text=Todos%20imaginamos%20escenarios%20alternativos%20a,contraproducentes%20para%20la%20salud%20mental." target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede generar frustraci&oacute;n, ansiedad, culpa o incluso obsesi&oacute;n</a> si se centra demasiado en escenarios negativos o inalcanzables. 
    </p><p class="article-text">
        Conviene subrayar que hoy en d&iacute;a lo rutinario tiende a confundirse con el conformismo, en una sociedad donde las cotas de productividad est&aacute;n disparadas y las dificultades para desconectar de los entornos laborales son cada vez m&aacute;s complejas, debido entre otros factores, a la hiperconexi&oacute;n digital y a la necesidad de autorrealizaci&oacute;n constante. En este sentido, algunos estudios afirman que <a href="https://www.cignasalud.es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/el-67-de-los-espanoles-afirma-que-es-incapaz-de-desconectar-del#:~:text=EL%2067%25%20DE%20LOS%20ESPA%C3%91OLES,DURANTE%20LAS%20VACACIONES%20%7C%20Cigna%20Salud" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 67% de los espa&ntilde;oles es incapaz de desconectar del trabajo durante las vacaciones de verano</a>. Aunque estemos de vacaciones, muchas veces seguimos atados al trabajo: contestamos correos, respondemos llamadas y no dejamos de pensar en asuntos pendientes. Esto se conoce coloquialmente como &ldquo;s&iacute;ndrome de la tumbona&rdquo;, una sensaci&oacute;n de no poder desconectar del todo, que puede generar estr&eacute;s, ansiedad, problemas para dormir o concentrarse, e incluso afectar el apetito.
    </p><p class="article-text">
        Aspirar a una desconexi&oacute;n demasiado exigente y perfeccionista o vivir el descanso con una urgencia desmedida puede, a veces, conseguir el efecto contrario y generar un efecto llamada invocando ciertas emociones de dif&iacute;cil gesti&oacute;n, como la ansiedad, que a su vez nos acercar&aacute; a una rumiaci&oacute;n est&eacute;ril provocando <a href="https://garnelopsicologia.com/blog/distorsiones-cognitivas-pensamientos-irracionales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distorsiones cognitivas como la anticipaci&oacute;n de cat&aacute;strofe, la generalizaci&oacute;n o el pensamiento dicot&oacute;mico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta paradoja recibe el nombre casual de &ldquo;<a href="https://elpais.com/smoda/bienestar/intentas-relajarte-pero-te-acecha-la-ansiedad-tiene-una-explicacion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>stresslaxation</em></a><em>&rdquo;</em> o ansiedad inducida por relajaci&oacute;n. Un t&eacute;rmino que describe un fen&oacute;meno que puede afectar a entre un 30% y 50% de las personas <a href="https://www.weforum.org/stories/2022/04/streelaxation-stressed-relax" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que practican t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>. Algunos estudios sugieren que las personas con ansiedad pueden ser incluso <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/23311908.2020.1800262" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s propensas a sufrirla</a> dando lugar a una teor&iacute;a <a href="https://www.psypost.org/psychology-research-uncovers-how-relaxation-can-induce-anxiety-in-those-with-generalized-anxiety-disorder/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denominada Modelo de Evitaci&oacute;n de Contraste</a>, que explica c&oacute;mo algunas personas sienten rechazo y un aumento repentino de ansiedad en momentos de calma y usan la preocupaci&oacute;n como una forma de prevenir estos estados de ansiedad. De forma similar, la teor&iacute;a tambi&eacute;n explica que practicar la relajaci&oacute;n puede dar lugar a un aumento de las probabilidades de experimentar mayores cotas de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, a las puertas de las vacaciones del descanso, la desconexi&oacute;n del mundo laboral se nos presenta como la posibilidad de dar carpetazo a un curso que se encuentra en un momento psicol&oacute;gicamente cr&iacute;tico. Nos encontramos en ese instante en el que ante la posibilidad de alcanzar la cima, debemos hacer un &uacute;ltimo esfuerzo, irracionalmente el m&aacute;s importante de todos. El que, seg&uacute;n nuestro <em>Yo,</em> <em>m&aacute;ster en autoboicot</em>, nos permitir&aacute; empezar las vacaciones con las expectativas cubiertas de una etapa anterior y proyectarnos a otras nuevas expectativas. El problema es que, una vez llegados a la cima, corremos el riesgo de tener que buscar otra cima mayor para satisfacer as&iacute; nuestra ambici&oacute;n. Una inercia peligrosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque estemos de vacaciones, muchas veces seguimos atados al trabajo: contestamos correos, respondemos llamadas y no dejamos de pensar en asuntos pendientes. Esto se conoce coloquialmente como “síndrome de la tumbona”, una sensación de no poder desconectar del todo, que puede generar estrés, ansiedad o problemas para dormir</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Algunas ideas para un descanso m&aacute;s seguro</h2><p class="article-text">
        Lejos de hacer de esto un espacio terap&eacute;utico, aqu&iacute; van algunos de los ejes a tener en cuenta para que nuestro descanso sea algo m&aacute;s seguro:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Gesti&oacute;n en el uso de las pantallas:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Podemos reubicar la tensi&oacute;n de nuestro Sistema Nervioso Aut&oacute;nomo huyendo de la hiperconexi&oacute;n digital. Esto lo podemos hacer eliminando temporalmente aplicaciones del m&oacute;vil; si no queremos o no podemos, otra opci&oacute;n es dejar el m&oacute;vil en modo avi&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuidado con los mensajes que asocias al descanso: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ten muy en cuenta d&oacute;nde empiezan las distorsiones irracionales de pensamiento. Muchas veces son consecuencias del marketing encubierto y la publicidad del miedo. Cuidado con los mensajes que capitalizan nuestro descanso. No vas a tener las mejores experiencias. No vas a vivir momentos inolvidables. Lo que vas a experimentar es un periodo de descanso y desconexi&oacute;n, no un viaje a la luna. Nuestro descanso no pasa por disfrutar de todas y cada una de las ofertas posibles que nos encontraremos, no consiste en ir a todos los festivales de m&uacute;sica, no pasa por ahogar nuestros bolsillos convencidos de que lo mejor est&aacute; por experimentar. Date tiempo para procesar cada una de las experiencias que vas a vivir. Y ese tiempo no es una hora.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Lecturas en papel:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Preferiblemente de contenido distendido. Que la velocidad de la lectura vaya dirigida org&aacute;nicamente por la rapidez en la que tus ojos pueden procesar la informaci&oacute;n le&iacute;da y no mediante el <em>scroll</em> de una red social o a trav&eacute;s de una pantalla, exponiendo nuestra atenci&oacute;n a las vicisitudes o querencias del cibermundo. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ajusta expectativas:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Que estas sean realistas y concretas a la hora de tomar decisiones, dando cabida a la renuncia y a la frustraci&oacute;n, convirtiendo esta crisis en una nueva oportunidad para entrenar nuestra tolerancia al malestar. Pon en pr&aacute;ctica el pensamiento contrafactual.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En verano, rutina:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dentro de una desconexi&oacute;n vacacional tambi&eacute;n pueden tener cabida distintos tipos de rutina. Si la rutina en el trabajo es efectiva, aplicarla al descanso ser&aacute; &uacute;til tambi&eacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Presta atenci&oacute;n a lo m&aacute;s inmediato: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando nuestro Sistema Nervioso se recupera, puede lanzarnos se&ntilde;ales de activaci&oacute;n y nos sentimos con energ&iacute;as para volver a proyectarnos hacia el futuro. Ah&iacute; es cuando comenzamos a pensar en nuevas oportunidades (laborales, financieras, emocionales...) echa el freno y pon las cortas. Utiliza los sentidos para conectar con tu entorno. Presta atenci&oacute;n a tu realidad m&aacute;s inmediata.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Delega (si puedes).</li>
                                    <li>Establece pautas y l&iacute;mites claros ante el productivismo: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No se trata necesariamente de desconectar con plenitud, sino de regular la desconexi&oacute;n. La dicotom&iacute;a del todo y del nada no es una buena gu&iacute;a en este caso y ese tipo de pensamiento suele estar m&aacute;s asociado a ideas distorsionadas m&aacute;s propias de corrientes de ansiedad, a evitar si es posible. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Silencia las Stories de Instagram:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Huye de las tendencias y de la proyecci&oacute;n digital de los dem&aacute;s. Seg&uacute;n <a href="https://ejournal.ipinternasional.com/index.php/ijec/article/view/1006" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> recientes, la combinaci&oacute;n de motivaci&oacute;n hedonista y urgencia social genera una fuerte intenci&oacute;n y deseo de compra. Esa motivaci&oacute;n externa, en la gran mayor&iacute;a de los casos, tiene intereses comerciales y no es fruto del azar. Conviene centrarnos e identificar d&oacute;nde terminan nuestros deseos y d&oacute;nde comienzan los de los dem&aacute;s para establecer l&iacute;mites y no excedernos ante lo inabarcable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Garnelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 20:20:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Psicología,Descanso,Verano,Vacaciones,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ansiedad por las noticias y comisarias con kits de supervivencia que pueden multiplicarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/ansiedad-noticias-comisarias-kits-supervivencia-multiplicarla_129_12333877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86ffd5f9-57c4-4bd3-971b-84ba428f2b5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ansiedad por las noticias y comisarias con kits de supervivencia que pueden multiplicarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pacientes angustiados por la amenaza de guerras o catástrofes climáticas llegan a las consultas de psicólogos que empiezan a restringir el consumo abusivo de información. Expertos en comunicación social alertan de que la dieta informativa empeora cuando los algoritmos pesan más que la jerarquización de los medios</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Michael J. Sandel: "Clinton, Blair y Schröder tienen gran parte de culpa por el auge de la extrema derecha"</p></div><p class="article-text">
        De repente, un d&iacute;a aparece en Instagram una comisaria europea sonriente, con traje informal y zapatillas deportivas, sacando objetos del bolso para avisar a 448 millones de personas, la poblaci&oacute;n aproximada de la Uni&oacute;n (el 5,8% del planeta) de que conviene guardar en casa un kit de supervivencia que nos permita aguantar 72 horas: pastillas potabilizadoras de agua, navaja suiza, una radio a pilas, latas de conservas, un hornillo para calentarlas y dinero en efectivo. Para caso de guerra o cat&aacute;strofe.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9iaxdk" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Un momento&hellip; &iquest;Hemos dicho de repente? En realidad, no fue tan de repente&hellip; Antes hab&iacute;amos visto a centenares de ni&ntilde;os amputados o directamente muertos en el regazo de sus madres en Gaza&hellip; Y la masacre de civiles de Bucha en Ucrania, y aquellas fotos de los ajusticiados (civiles, hay que insistir en esto) con las mu&ntilde;ecas atadas detr&aacute;s de la cintura&hellip; Y aqu&iacute; m&aacute;s cerca, una riada que se llev&oacute; por delante a 228 personas y tambi&eacute;n el d&iacute;a a d&iacute;a de miles de personas que han perdido hijos, padres y madres, casas, negocios&hellip; Algunos, todo eso junto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace semanas se repiten, adem&aacute;s, bater&iacute;as de titulares sobre una guerra de aranceles que amenazan con arrastrar a la econom&iacute;a de todo el globo a una recesi&oacute;n econ&oacute;mica de consecuencias impredecibles&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todo eso, cuando todav&iacute;a est&aacute;n por conocer los efectos para varias generaciones de la peor pandemia en un siglo que se cobr&oacute; siete millones de vidas en 195 pa&iacute;ses (seg&uacute;n los datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud que todav&iacute;a sigue estudiando los traumas derivados para la poblaci&oacute;n.)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s del v&iacute;deo de la comisaria y de la cascada de informaciones, reportajes y listas digitales sobre el kit de supervivencia, Roberto, nombre ficticio de un paciente real, var&oacute;n por encima de la cincuentena, llam&oacute; por tel&eacute;fono a su psic&oacute;logo para decirle que no pod&iacute;a dormir porque de repente (otra vez) le urge resolver las diferencias que tiene con sus hijos. Lleva tiempo sin hablarse con ellos y ya no puede soportarlo porque ve m&aacute;s cerca una guerra en Europa y no se perdonar&iacute;a que pasase algo sin tratar con ellos. Roberto asegura que ha visto en la televisi&oacute;n lo del kit de supervivencia y por primera vez ve pr&oacute;xima la posibilidad de un conflicto b&eacute;lico, como los que hab&iacute;a o&iacute;do contar a sus padres y abuelos. No descansa por las noches, le aterra la posibilidad de no arreglar las cosas con sus hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquellas mismas semanas, una mujer tambi&eacute;n por debajo de los 60, telefonea al mismo gabinete de psic&oacute;logos angustiada por si sus hijos tendr&aacute;n que ir a la guerra, un escenario que nunca hab&iacute;a contemplado pero que ahora empieza a vislumbrar y que se retroalimenta cada vez que busca noticias sobre el tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los psic&oacute;logos tienen un nombre para todo esto. Llaman &ldquo;visi&oacute;n t&uacute;nel&rdquo; a lo que sufren sus pacientes cuando se encierran en un pensamiento circular del que no ven salida.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de las pantallas que leen esas personas que se atiborran de noticias sobre cat&aacute;strofes, conflictos y calamidades, est&aacute;n los periodistas que las escriben y que reciben documentos, im&aacute;genes y testimonios en bruto para luego traducirlos a la audiencia. Son espectadores de una realidad sin filtros, en contacto permanente con esos dramas, que muchas veces dedican jornadas de muchas horas a leer y escribir sobre un mundo donde se multiplican las inseguridades. Una mezcla explosiva que amenaza su salud mental. Lo vivi&oacute; en primera persona Alberto, pseud&oacute;nimo de un periodista a&uacute;n en la treintena, empleado en un medio digital y al que se le vino el mundo encima con la invasi&oacute;n de Ucrania. Entonces, como ahora, viv&iacute;a en pareja, ten&iacute;a una hija de tres a&ntilde;os y un segundo beb&eacute; en camino. Este es su relato.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio vi la invasi&oacute;n de Ucrania como un conflicto lejano, pero cuando todos los medios empezaron a publicar an&aacute;lisis sobre una posible guerra mundial, me empec&eacute; a angustiar mucho. Lleg&oacute; al punto que me paraliz&oacute; a la hora de relacionarme con el trabajo o con mi familia, me resultaba muy chocante ver a la gente tranquila a mi alrededor. Yo buscaba y no encontraba la validaci&oacute;n en mi entorno respecto de las informaciones que le&iacute;a. Estaba casi todas las horas del d&iacute;a, y esto es literal, enganchado al ordenador o al m&oacute;vil, leyendo medios y blogs cada vez m&aacute;s remotos, tratando de tranquilizarme. Lo que me encontraba era justo lo contrario. Entr&eacute; en una espiral diab&oacute;lica. Hac&iacute;a el desayuno a mi hija leyendo en el m&oacute;vil la amenaza de la tercera guerra mundial. Llegu&eacute; al convencimiento de que ella no llegar&iacute;a a cumplir los diez a&ntilde;os. Entonces lo cont&eacute; en el peri&oacute;dico y decid&iacute; parar. Me dieron la baja, un psiquiatra me prescribi&oacute; unos ansiol&iacute;ticos para rebajar la ansiedad y un psic&oacute;logo me paut&oacute; nuevas formas para relacionarme con la informaci&oacute;n de manera m&aacute;s sana. No har&iacute;a noticias sobre conflictos b&eacute;licos, tampoco sobre el cambio clim&aacute;tico ni sobre la escasez energ&eacute;tica. Con el paso de las semanas la cosa empez&oacute; a mejorar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, George Gebner, psic&oacute;logo, soci&oacute;logo, periodista y estudioso de los medios de comunicaci&oacute;n acu&ntilde;&oacute; la &ldquo;teor&iacute;a del cultivo&rdquo;, que ven&iacute;a a decir que la exposici&oacute;n prolongada a la televisi&oacute;n afectaba a la percepci&oacute;n de la realidad por parte de los espectadores y contribu&iacute;a a moldear su visi&oacute;n del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de Gebner se cerraba con una conclusi&oacute;n: el ser humano es la &uacute;nica especie condicionada por las historias que cuenta, de ah&iacute; el poder de qui&eacute;n las cuenta. Por supuesto, la teor&iacute;a tambi&eacute;n ten&iacute;a culpables: los medios de masas, esencialmente la televisi&oacute;n de la &eacute;poca, que transformaron aquellos relatos artesanales en procesos industriales a base de marketing y mensajes elaborados que serv&iacute;an para cultivar determinados efectos en los telespectadores. Entre las consecuencias, Gerbner identific&oacute; &ldquo;el s&iacute;ndrome del mundo cruel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Investig&oacute; c&oacute;mo la proliferaci&oacute;n de historias sobre cat&aacute;strofes y cr&iacute;menes, los que m&aacute;s impactan sobre el ser humano y hurgan en sus instintos de defensa -ya sean las muertes y accidentes, acontecimientos reales o mera ficci&oacute;n- empuja al espectador a concebir el mundo como un lugar inh&oacute;spito y modifica sus actitudes a la hora de moverse en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        A las teor&iacute;as de Gerbner le salieron numerosos cr&iacute;ticos que acusaron al investigador de la Universidad de Pensilvania de sobrevalorar los efectos de los medios sobre la audiencia entendida como un grupo homog&eacute;neo y f&aacute;cilmente influenciable, y de despreciar otros factores como la edad, la posici&oacute;n socioecon&oacute;mica o la educaci&oacute;n que contribuyen a que un mismo mensaje tenga distintos efectos seg&uacute;n las circunstancias sociales de quien lo reciba.
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de Gerbner se bas&oacute; en el modo en que los norteamericanos consum&iacute;an televisi&oacute;n en los a&ntilde;os 60 -siete horas los adultos, m&aacute;s de dos horas los ni&ntilde;os, algunos antes incluso de aprender a hablar- y culpaba a los intereses de las grandes cadenas y su negocio de manipular a la poblaci&oacute;n hasta moldear su visi&oacute;n del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las teor&iacute;as sobre la dieta informativa impuesta por los grandes medios de comunicaci&oacute;n y sus intereses -unidireccional que impacta sobre una masa homog&eacute;nea-, la bala m&aacute;gica o la aguja hipod&eacute;rmica y hasta el viejo paradigma de Lasswel -&ldquo;qui&eacute;n dice qu&eacute;, a qui&eacute;n, por qu&eacute; canal, con qu&eacute; efectos?&rdquo; son en la era de Internet y la Inteligencia Artificial poco m&aacute;s que recuerdos en los libros de comunicaci&oacute;n social o asignaturas de Periodismo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la sociedad actual, de la supuesta democratizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, de la fragmentaci&oacute;n de las audiencias, el consumo de las noticias, dice la sociolog&iacute;a moderna, no se parecer&iacute;a tanto al men&uacute; que imponen grandes cadenas sobre una audiencia indefensa, sino m&aacute;s bien a un autoservicio con buffet libre donde cada individuo elige qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;nta informaci&oacute;n consume. &iquest;Hemos dicho buffet libre? Esa ser&iacute;a la teor&iacute;a. En la pr&aacute;ctica, son los algoritmos basados en las experiencias de navegaci&oacute;n, los que determinan qu&eacute; va a seguir consumiendo cada uno. Y esos algoritmos tampoco son inocentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Silvia Mart&iacute;nez es profesora de Ciencia de la Informaci&oacute;n y de la Comunicaci&oacute;n de la Universidad Oberta de Catalunya, investigadora del grupo GAME y directora del M&aacute;ster de Social Media. Atiende a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> por tel&eacute;fono y explica as&iacute; el cambio en el consumo de la informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estudi&aacute;bamos Periodismo, se nos recomendaba combinar la publicaci&oacute;n de noticias duras y blandas. Y esto condicionaba la estructura de los informativos y de los peri&oacute;dicos: hab&iacute;a temas m&aacute;s duros y temas m&aacute;s ligeros, tambi&eacute;n hab&iacute;a secciones. Este equilibrio se ha roto porque ya no se hace un consumo de las noticias como antiguamente. En un diario digital la gente ya no suele entrar por la portada. No ves la selecci&oacute;n que hace el periodista. Esa aproximaci&oacute;n ha cambiado y se han modificado los roles. Ya no es el periodista el que te hace ese dibujo de lo que debes saber. Llegan muchas cosas a trav&eacute;s de las redes. Y est&aacute; el efecto de los algoritmos que te proporcionan m&aacute;s contenidos en funci&oacute;n de lo que buscas. As&iacute; llega m&aacute;s y m&aacute;s contenido asociado a las b&uacute;squedas. Eso crea una saturaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esther L&oacute;pez Zafra es catedr&aacute;tica de Psicolog&iacute;a Social en la Universidad de Ja&eacute;n y a la vez presidenta de la Sociedad cient&iacute;fica espa&ntilde;ola de Psicolog&iacute;a Social. A&ntilde;ade al debate un par de conceptos: &ldquo;el contagio emocional&rdquo;, que producen aquellos entornos que retroalimentan determinados an&aacute;lisis, y &ldquo;la rumiaci&oacute;n&rdquo;, ese pensamiento circular que no se va y que puede acabar aislando a la persona. Aunque todo tiene grados, avisa de que los episodios m&aacute;s graves pueden acabar produciendo depresi&oacute;n en personas vulnerables que se lanzan a consumir sin freno noticias negativas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero hablan todo el rato sobre lo mismo y cuando se sienten incomprendidos, van generando una mayor ansiedad y lo que ocurre es que se centran en grupos que les prestan atenci&oacute;n. O eso o directamente se a&iacute;slan. &lsquo;No voy a ir a tales sitios porque son peligrosos, dejo de viajar a determinados lugares&rsquo;. Ah&iacute; empiezan las conductas de evitaci&oacute;n. Y a medio plazo, los pensamientos incapacitantes que pueden derivar en depresi&oacute;n. Cuando se produce situaci&oacute;n de aislamiento, pensar solo en eso que temes, lo llamamos la indefensi&oacute;n aprendida, cuando la conclusi&oacute;n es que no puedes cambiar nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Era m&aacute;s sana la dieta informativa cuando la jerarquizaci&oacute;n de las noticias era monopolio de los periodistas y de esos medios que, como estudi&oacute; Gerbner, ten&iacute;an tambi&eacute;n sus propios intereses, o ahora cuando cada uno supuestamente decide lo que quiere leer, a&uacute;n con la influencia de las redes sociales y sus algoritmos?
    </p><p class="article-text">
        No hay una &uacute;nica respuesta para esta pregunta, pero L&oacute;pez Zafra, la experta en Psicolog&iacute;a Social, anticipa la necesidad de regular las redes sociales, a la vista de los efectos perniciosos que est&aacute;n generando en m&uacute;ltiples campos, adem&aacute;s de en los adolescentes que no est&aacute;n preparados para tanto est&iacute;mulo. Esta cient&iacute;fica recurre a un nuevo t&eacute;rmino: &ldquo;la infoxicaci&oacute;n&rdquo;, una especie de intoxicaci&oacute;n por sobredosis de noticias, muchas de ellas con una trazabilidad dudosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Regular las redes es nuestra responsabilidad como sociedad democr&aacute;tica. Los medios de comunicaci&oacute;n han sido importantes, pero &iquest;qu&eacute; entendemos por medio de comunicaci&oacute;n? &iquest;una red social lo es?&nbsp;Hasta ahora, no s&eacute; en el futuro, ha habido una falta de responsabilidad que se ha convertido en un monstruo. Y los m&aacute;s afectados son aquellos que est&aacute;n todo el d&iacute;a sometidos a la infoxicaci&oacute;n. Se ha visto un aumento muy evidente de los problemas en psicolog&iacute;a emocional sobre todo tras la pandemia porque en aquel momento nosotros no pod&iacute;amos salir de casa pero en las casas estaba entrando de todo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la consulta en Madrid de Sergio Garc&iacute;a Soriano, psic&oacute;logo con m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de experiencia, especializado en el tratamiento de la ansiedad y las adicciones, est&aacute;n llegando &uacute;ltimamente pacientes afligidos que verbalizan miedos indeterminados, no directamente relacionados con sus entornos familiares, laborales o de pareja, sino temores et&eacute;reos sobre el mundo que nos espera y que perciben b&aacute;sicamente a trav&eacute;s de los medios.
    </p><p class="article-text">
        En su despacho, Garc&iacute;a Soriano no solo asume la met&aacute;fora de la dieta informativa, admite que ha tenido que poner a algunos pacientes a r&eacute;gimen. R&eacute;gimen de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, claro que pautamos un consumo de los medios de comunicaci&oacute;n a esas personas que vemos vulnerables. Elaboramos un cuadrante con los factores que le est&aacute;n generando esta perspectiva de su propia vida y a partir de ah&iacute; reducimos la informaci&oacute;n que ellos puedan captar y vamos tomando decisiones para ir mejorando su estado an&iacute;mico y su manera de estar en el mundo. A partir de ah&iacute; podr&aacute;n volver a consumir m&aacute;s noticias. Pero si se est&aacute; quejando de un factor que produce ese estado an&iacute;mico negativo, pues tendr&aacute; que hacer una reducci&oacute;n de la televisi&oacute;n o de la radio&hellip; En realidad, es lo mismo que har&iacute;amos si lo que afecta negativamente es el contacto con el suegro, la suegra, o un compa&ntilde;ero de trabajo t&oacute;xico. Pautamos evitar el contacto. Para ellos pensar que lo que le est&aacute; pasando [esa ansiedad que sienten] viene originado por el consumo de noticias es un descubrimiento y a partir de ah&iacute; les proponemos dosificar esa exposici&oacute;n a los medios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, algunos ejemplos reales de alternativas que este psic&oacute;logo ha propuesto a pacientes enganchados a las noticias negativas: jugar al mus, salir a pasear, hacer deporte, llenar con otros contenidos esas horas muertas que se dan sobre todo por las tardes.Todo combinado con sesiones de psicoterapia, que en muchos casos acaban aflorando otros malestares ocultos, pero compatibles con la ansiedad que generan la catarata de titulares sobre tragedias, guerras y dem&aacute;s desastres que ocurren en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se rasca un poco, avisa este psic&oacute;logo, es habitual comprobar que tras esos miedos que puede avivar una comisaria recomendando un kit de supervivencia para 72 horas, hay, en la mayor&iacute;a de ocasiones, problemas personales que el paciente no logra identificar en su primera llamada: conflictos de pareja, laborales, una vida que no les gusta&hellip; Situaciones m&aacute;s acuciantes en sus c&iacute;rculos directos que en las primeras consultas permanecen soterradas y que en la terapia acaban viendo la luz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Alberto, el periodista del medio digital que se vio obligado a parar, le recomendaron no leer noticias nada m&aacute;s levantarse, acudir al puesto de trabajo, hacer all&iacute; un repaso del resto de medios, trabajar durante su jornada en sus reportajes y desconectar a una hora decente, en su caso no m&aacute;s all&aacute; de las cinco de la tarde, para ocupar el resto del d&iacute;a en otras actividades y en su vida familiar hasta la ma&ntilde;ana siguiente. Tambi&eacute;n se le paut&oacute; desconectar las aplicaciones instant&aacute;neas y las alertas de los medios. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella crisis, que pr&aacute;cticamente lo inhabilit&oacute;, ahora lo cuenta as&iacute;: &ldquo;Me resultaba muy parad&oacute;jico y frustrante que a un periodista le recetasen no leer noticias. Pero los mecanismos psicol&oacute;gicos que operan en los miedos y ansiedades no tienen tanto que ver con comprender una realidad, sino con saber manejar la dieta informativa, con ser capaz de desconectar, de buscar aquello que te hace sentir bien, de no estar sometido a ese bombardeo. Aprend&iacute; que no estamos preparados para recibir inputs negativos constantes durante 24 horas al d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Alberto pudiera parece una an&eacute;cdota. No lo es. El Instituto Reuters y la Universidad de Oxford celebraron hace unas semanas un evento sobre salud mental y periodismo. All&iacute; presentaron las conclusiones de una encuesta realizada entre 268 periodistas que cubren cambio clim&aacute;tico: el 22% de los consultados sufre s&iacute;ntomas de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. En la mesa redonda, una periodista ambiental filipina, Jhesset O. Enano, resumi&oacute; as&iacute; el problema: &ldquo;Los periodistas sentimos empat&iacute;a hacia la gente sobre la que informamos porque nos importan estos temas, pero a veces no extendemos esa empat&iacute;a a nosotros mismos&rdquo;. <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/calendar/journalists-we-fail-extend-empathy-ourselves-how-climate-reporting-impacting-mental-health?utm_source=Reuters+Institute+-+en+espa%C3%B1ol&amp;utm_campaign=b7c56bdb08-EMAIL_CAMPAIGN_2025_05_23_11_00&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-b7c56bdb08-356312304" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El v&iacute;deo puede verse aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta de Reuters arroja cifras alarmantes: el 16% de los periodistas que cubren cambio clim&aacute;tico y respondieron a la encuesta se vieron obligados a parar por problemas mentales. Y casi la mitad admiti&oacute; s&iacute;ntomas moderados de ansiedad (el 48%) y de depresi&oacute;n (el 42%).
    </p><p class="article-text">
        Hoy sabemos adem&aacute;s que millones de personas en todo el mundo han decidido vivir al margen de las noticias, una desconexi&oacute;n que va a m&aacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que afecta directamente a nuestro pa&iacute;s. El estudio<a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Digital News Report</a>, tambi&eacute;n del Instituto Reuters y la Universidad de Oxford, concluye que tres de cada diez personas en Espa&ntilde;a evita consumir noticias &ldquo;a veces o a menudo&rdquo;. Y que m&aacute;s de un tercio (el 36%) de quienes han decidido desconectarse apelan a la salud mental, &ldquo;para no sufrir efectos negativos en su estado de &aacute;nimo, un 43% lo hacen por lo reiterativo de la agenda informativa, y un 29% por la cantidad de noticias que difunden los medios de comunicaci&oacute;n. La inercia se mantiene desde hace unos a&ntilde;os y no hay indicios de que vaya a darse la vuelta. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses donde m&aacute;s se nota esta tendencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una peque&ntilde;a confesi&oacute;n: la ma&ntilde;ana del pasado 28 de abril cambi&oacute; el rumbo de este reportaje. Ya estaban casi todas las entrevistas a expertos realizadas, los primeros p&aacute;rrafos escritos y la l&iacute;nea argumental encarrilada. El texto se centrar&iacute;a en el alarmismo de los medios de comunicaci&oacute;n que est&aacute; acrecentando los problemas de salud mental de una sociedad ya muy castigada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Por supuesto, tambi&eacute;n los de sus periodistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero de repente -y esto s&iacute; sucedi&oacute; de repente, no se trata de una trampa narrativa, como tampoco hay forma de demostrarlo, el lector aqu&iacute; tendr&aacute; que confiar- se fue la luz en casi todo el pa&iacute;s. El apag&oacute;n general pill&oacute; a este periodista -que como la mayor&iacute;a de ciudadanos europeos hab&iacute;a visto, le&iacute;do y repasado las recomendaciones de la comisaria sobre el kit de supervivencia- con ocho euros de dinero en efectivo, el dep&oacute;sito de la moto en la reserva y ni rastro de hornillo de gas ni de ning&uacute;n otro dispositivo capaz de calentar alimentos sin luz el&eacute;ctrica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Debe el reportaje tomar otro cariz? &iquest;Qui&eacute;n le llama ahora catastrofista a la comisaria de Instagram? &iquest;Cu&aacute;nto han tardado en reaccionar y c&oacute;mo les ha afectado a esos ciudadanos que decidieron aislarse voluntariamente de los medios y las noticias?
    </p><p class="article-text">
        Un par de confidencias m&aacute;s antes de continuar con el texto: los periodistas sabemos que las malas noticias se leen m&aacute;s y durante m&aacute;s tiempo y, tampoco vamos a ocultarlo llegados a este punto, los medios de comunicaci&oacute;n acostumbran a pecar de ventajismo. As&iacute; que estaba la tentaci&oacute;n de cambiar el enfoque: con un pa&iacute;s entero desconcertado tras el apag&oacute;n estaba la posibilidad de cerrar el reportaje con una moraleja facilona -y rentable para un diario digital que vive sobre todo gracias a sus suscriptores-: la informaci&oacute;n es imprescindible para sobrevivir en este mundo de guerras, apagones y pandemias.
    </p><p class="article-text">
        Olvidemos esas tentaciones y volvamos a los expertos y a las entrevistas que se hab&iacute;an grabado antes de que un pa&iacute;s casi entero se quedase a oscuras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La directora del M&aacute;ster de Social Media de la Universidad Oberta de Catalunya, Silvia Mart&iacute;nez, es quien hab&iacute;a puesto primero el acento en el problema de la desinformaci&oacute;n. Aqu&iacute; surge otra met&aacute;fora seg&uacute;n la cual igual que en una inundaci&oacute;n lo primero que falta es agua potable, el exceso de noticias sin contrastar acaba generando desconocimiento e incertidumbre. Mart&iacute;nez alerta sobre los medios -cita tambi&eacute;n los partidos pol&iacute;ticos- &ldquo;que buscan exacerbar estados de &aacute;nimo, polarizar, buscar un enemigo para actuar, en momentos electorales&rdquo;. &ldquo;Se construye un mensaje muy centrado en lo emocional: sentirse identificado con determinadas cosas, enemigos a los que culpar&hellip; Se sabe que el enfoque negativo hace reaccionar antes&rdquo;, dice esta experta que analiza el comportamiento de los medios y de esos otros actores que han proliferado en las redes sociales. Pone como ejemplo otro episodio que nos hel&oacute; a todos: &ldquo;En la DANA vimos contenidos para manipular emociones, este tipo de contextos generan oportunidades para ello&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero su reflexi&oacute;n contin&uacute;a: &ldquo;No enterarnos de las cosas malas que pasan no nos va a ayudar. Habr&iacute;a que cambiar el relato. Necesitamos conocer algunas informaciones&rdquo;. Y mantiene el ejemplo de la gran inundaci&oacute;n en la Comunitat Valenciana: &ldquo;Si hubi&eacute;semos tenido informaci&oacute;n y hubiese en las casas esos productos de primera necesidad, no habr&iacute;amos estado tan ansiosos en Valencia en los d&iacute;as posteriores a la inundaci&oacute;n por salir a comprar a tiendas que l&oacute;gicamente no estaban abiertas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez subraya que consejos como los de la comisaria del kit de supervivencia, pueden resultar muy &uacute;tiles pero pide que &ldquo;la manera de construir el relato debe ser muy diferente: se puede comunicar sin alarmar y sin generar rechazo&rdquo;. Lo mismo recomienda para los medios de comunicaci&oacute;n: &ldquo;Estamos en un momento cr&iacute;tico en el que el periodismo debe reivindicar su utilidad e incluso las administraciones deber&iacute;an promover la educaci&oacute;n medi&aacute;tica. Si no conoces las cosas negativas de la vida, no conoces las herramientas para hacerles frente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica y presidenta de la Sociedad Cient&iacute;fica Espa&ntilde;ola de Psicolog&iacute;a Social, Esther L&oacute;pez Zafra, defiende tambi&eacute;n que la desconexi&oacute;n total no es una opci&oacute;n y aboga por el consumo equilibrado de las noticias. &ldquo;Venimos hablando del 's&iacute;ndrome del mundo cruel', desde hace d&eacute;cadas. El ser humano tiene una tendencia al morbo, a intentar enterarse de todo y cuando hay una sobreexposici&oacute;n, el cerebro se empieza a da&ntilde;ar. Eso impacta muy fuerte en el aspecto emocional. Pero aislarse totalmente tambi&eacute;n es un riesgo, porque perdemos la conexi&oacute;n con la realidad. Deber&iacute;a combinarse el conocimiento de la noticia, con el contraste porque atender solo a un tipo de medios hace que la gente se pierda una parte de la realidad, lo m&aacute;s sano es conocer lo que est&aacute; pasando pero mantener una postura cr&iacute;tica. Estar todos los d&iacute;as con las mismas noticias es negativo para la salud mental, genera ansiedad e incluso puede derivar en depresi&oacute;n. Es la des-sensibilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica, acostumbrarnos a que algo malo va a suceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s de las teor&iacute;as de Gebner, los estudiosos de los mass media rebajan mucho su influencia a la hora de imponer una visi&oacute;n negativa del mundo. La contrapartida es que el mismo efecto pueden crearlo (y lo est&aacute;n haciendo) los algoritmos cuando mucha gente cree que es por fin libre para decidir la informaci&oacute;n que recibe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los libros de historia contaban la segunda mitad del siglo XX y el principio del XXI en Europa como una gigantesca anomal&iacute;a: sin guerras mundiales, ni mort&iacute;feras pandemias. Hasta que lleg&oacute; la Covid en 2020. Ah&iacute; cambiaron muchas cosas, seg&uacute;n Silvia Mart&iacute;nez, la directora del m&aacute;ster de la Universidad Oberta de Catalunya: &ldquo;Desde entonces hay personas que buscan activamente noticias negativas porque quieren&nbsp;ser las primeras en encontrar lo malo que puede venir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Superada la crisis que le oblig&oacute; a parar, Alberto, el periodista del medio digital abrumado por las noticias, est&aacute; recuperado y ha vuelto a cubrir todo tipo de informaciones, pero no baja la guardia: &ldquo;Llevo dos a&ntilde;os ya mucho mejor, pero sigue el temor a que las cosas empeoren y que no sepa gestionarlo, puesto que en el d&iacute;a a d&iacute;a seguimos rodeados de advertencias relacionadas con todo tipo de crisis. De todos modos, he aprendido a desconectar mejor y voy a terapia de vez en cuando, aunque es cierto que tengo a veces tengo la sensaci&oacute;n de estar procrastinando, de no haberlo resuelto del todo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, con apag&oacute;n o sin &eacute;l, el reportaje se cierra sin moraleja. Tal vez podamos concluir que el fondo del mensaje de la comisaria en zapatillas de deporte fue correcto, pese a sus formas desastrosas.&nbsp;Todos los expertos consultados para este reportaje sostienen que atiborrarse de noticias negativas va a castigar tu salud mental y puede tener efectos grav&iacute;simos hasta derivar en depresi&oacute;n. Pero desconectarse de la informaci&oacute;n tampoco es una salida. Queda la v&iacute;a intermedia: una dieta informativa saludable que huya de la polarizaci&oacute;n y fomente el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. Una dieta que se recomienda no solo a los lectores, tambi&eacute;n a los periodistas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Precedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/ansiedad-noticias-comisarias-kits-supervivencia-multiplicarla_129_12333877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 20:25:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ansiedad por las noticias y comisarias con kits de supervivencia que pueden multiplicarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Apagón,UE - Unión Europea,Periodismo,Ansiedad]]></media:keywords>
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