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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ansiedad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ansiedad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ansiedad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: "Me ha hecho encerrarme en mí mismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/actor-irlandes-barry-keoghan-denuncia-sufre-campana-acoso-redes-hecho-encerrarme_1_13089316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a91b782c-7b1b-46d0-925d-8345b2750a95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: &quot;Me ha hecho encerrarme en mí mismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intérprete de 'Saltburn' y 'Peaky Blinders' confiesa que las constantes críticas que ha recibido por su físico le han generado una gran ansiedad: “Hay muchos insultos sobre mi aspecto", ha detallado</p><p class="subtitle">El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?</p></div><p class="article-text">
        Para muchos, las redes sociales han pasado de ser un nexo de uni&oacute;n entre personas y colectivos repartidas por todo el mundo a un caladero de cr&iacute;ticas y odio. De forma fugaz se van difundiendo discursos c&iacute;clicos, en los que las figuras p&uacute;blicas, para bien o para mal, son objeto de discusi&oacute;n. As&iacute; le ha ocurrido al actor irland&eacute;s Barry Keoghan, que ha denunciado que se ha convertido en objeto de burla a lo largo y ancho de la red. 
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista que Keoghan ha concedido a la revista estadounidense <a href="https://ew.com/barry-keoghan-hiding-away-from-public-after-online-abuse-over-his-looks-11931704" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Entertainment Weekly</em></a><em>,</em> el int&eacute;rprete ha confesado que las constantes cr&iacute;ticas que ha recibido por su f&iacute;sico le han generado una gran ansiedad: &ldquo;Hay muchos insultos sobre mi aspecto&rdquo;, ha detallado. El acoso en redes es algo a lo que lamentablemente Keoghan est&aacute; acostumbrado, pero ha confesado que la situaci&oacute;n ha escalado en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        El actor irland&eacute;s teme que el acoso acabe afectando a su carrera. Acaba de estrenar proyecto con Peaky Blinders: <em>El hombre inmortal</em>, y ahora se encuentra inmerso en el proyecto de Sam Mendes sobre The Beatles, en el que encarnar&aacute; a Ringo Starr. Antes de eso, particip&oacute; en pel&iacute;culas como<em> The Killing of a Sacred Deer</em>, <em>The Batman</em> o <em>Saltburn</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eso empieza a filtrarse en tu arte, se convierte en un problema, porque entonces ya ni siquiera quieres aparecer en pantalla&rdquo;, ha explicado, incidiendo en que el acoso en redes sociales podr&iacute;a acabar interfiriendo en su libertad creativa como int&eacute;rprete.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucho odio en internet&rdquo;, lamenta el actor, que ha abandonado las redes sociales despu&eacute;s de que su aspecto f&iacute;sico se haya convertido en objeto de discusi&oacute;n. El odio vertido por usuarios an&oacute;nimos no solo le han afectado en su vida online, tambi&eacute;n asegura que le han convertido en un recluso: &ldquo;Me ha hecho encerrarme en m&iacute; mismo, no querer ir a sitios, no querer salir&rdquo;. La exposici&oacute;n constante a comentarios negativos sobre &eacute;l, denuncia, se ha traducido en problemas de autoestima y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se est&aacute; convirtiendo en un problema. No tengo que esconderme porque ya me estoy escondiendo. De hecho, no voy a ciertos lugares por estas cosas&rdquo;, ha abundado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el actor se ha retirado de forma parcial de las redes sociales, un equilibrio delicado, puesto que se encuentra involucrado en numerosos proyectos. Por el momento, solo consulta para ver &ldquo;c&oacute;mo se reciben&rdquo; las reacciones de estrenos y eventos importantes. A menudo, ha lamentado, encuentra reacciones a sus apariciones p&uacute;blicas que son &ldquo;nada agradables&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/actor-irlandes-barry-keoghan-denuncia-sufre-campana-acoso-redes-hecho-encerrarme_1_13089316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 10:09:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El actor Barry Keoghan denuncia que sufre una campaña de acoso en redes: "Me ha hecho encerrarme en mí mismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Actores,Acoso,Redes sociales,Ansiedad,Salud mental,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: "Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/resiliencia-psicologa-clara-canas-resiliente-no-significa-no-sufrir-adaptarse-seguir-adelante-xp_1_12840603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/072b557b-91aa-4d33-8fbf-f6bd2015d1de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: &quot;Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hace que dos personas actúen y se enfrenten de manera distinta a un mismo problema? La resiliencia tiene buena parte de la respuesta</p><p class="subtitle">Amparo Calandín, psicóloga, sobre el enfado: “Puede estar relacionado con experiencias pasadas no resueltas”
</p></div><p class="article-text">
        La vida es un camino de contratiempos, ya sea porque ha llegado el final de una relaci&oacute;n, por problemas de salud, por la p&eacute;rdida de un trabajo o cualquier otro cambio significativo que genere estr&eacute;s. Todos experimentamos giros inesperados y adversidades, desde el reto m&aacute;s cotidiano hasta acontecimientos traum&aacute;ticos con mayor impacto, como la muerte de alguien querido o una enfermedad grave, y todos pueden poner a prueba nuestros l&iacute;mites. 
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de estos cambios nos afecta de manera distinta y suponen un torrente &uacute;nico de pensamientos, emociones o incertidumbre. Lo que es m&aacute;s importante es c&oacute;mo respondemos a estos retos inevitables. En la mayor&iacute;a de los casos, nos adaptamos bien con el tiempo a situaciones que nos cambian la vida, y es en parte gracias a la resiliencia. <a href="https://psicologaclinicamadrid.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Ca&ntilde;as Iglesias</a>, psic&oacute;loga cl&iacute;nica, nos explica c&oacute;mo nos ayuda a afrontar problemas y recuperarnos de los contratiempos y nos da pistas sobre c&oacute;mo podemos trabajarla.
    </p><h2 class="article-text">El poder adaptativo de la resiliencia</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; una persona acepta momentos dif&iacute;ciles mientras que otra se derrumba? &ldquo;La resiliencia es la capacidad que tenemos las personas para afrontar, adaptarnos y recuperarnos de situaciones adversas, como el estr&eacute;s intenso o experiencias traum&aacute;ticas&rdquo;, explica Ca&ntilde;as. Podr&iacute;amos afirmar que las personas que mantienen la calma frente a una adversidad tienen una fuerte resiliencia. Alguien resiliente tiene unas fuertes habilidades para afrontar y organizar los recursos disponibles, pedir ayuda cuando hace falta y encontrar maneras de gestionar la situaci&oacute;n a la que se enfrenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo mejor podr&iacute;amos crear un s&iacute;mil con lo que significa esta palabra en agronom&iacute;a: hablamos de la capacidad del suelo para regenerarse tras una inundaci&oacute;n o un incendio, es decir, la flora y la fauna son las que se recuperan, pero de manera distinta a la de antes. En las personas ocurre algo similar: es nuestra capacidad de recuperarnos tras un trauma o un reto vital.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como aclara la experta, &ldquo;ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante a pesar de los momentos complicados&rdquo;. En lugar de caer en la desesperaci&oacute;n o esconderse de los problemas mediante estrategias de enfrentamiento poco saludables, las personas resilientes lo hacen de frente. No solo sobreviven a situaciones dif&iacute;ciles, sino que tambi&eacute;n las gestionan y las asimilan de forma m&aacute;s saludable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La resiliencia no es una cualidad especial que se encuentre en una persona, sino que se trata de algo que emerge a trav&eacute;s de la interacci&oacute;n de la persona con otros factores. &ldquo;Esta habilidad surge de la combinaci&oacute;n de distintos factores personales y sociales que ayudan a mantener el equilibrio emocional. Gracias a ello, la resiliencia se considera una pieza clave para el bienestar psicol&oacute;gico y la salud mental, por lo que nos ayuda a afrontar las situaciones de mejor forma y, por tanto, a vivir mejor&rdquo;, aclara Ca&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">Cuando aprendemos de los cambios sin negar la realidad</h2><p class="article-text">
        Las personas resilientes buscan maneras de resolver o, al menos, de mejorar la situaci&oacute;n. No suelen gastar su energ&iacute;a en repetir por qu&eacute; el problema es dif&iacute;cil o injusto, sino que canalizan este tiempo, energ&iacute;a mental y emocional para encontrar soluciones. Lo explica Ca&ntilde;as, seg&uacute;n la cual &ldquo;una persona resiliente es aquella que, ante la adversidad, logra adaptarse, aprender y salir fortalecida de las experiencias dif&iacute;ciles. No significa que no sufra, como ya hemos comentado, sino que encuentra la manera de seguir adelante y darle un sentido positivo a lo vivido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene una persona resiliente? Sin duda, y seg&uacute;n la experta, &ldquo;su fortaleza se basa en varios rasgos y habilidades: sabe regular sus emociones, mantiene una autoestima positiva y encuentra sentido a lo vivido, incluso en momentos de dolor&rdquo;. Pero es que, adem&aacute;s, y gracias a su experiencia en la consulta, ha podido comprobar que se trata de personas &ldquo;perseverantes, emp&aacute;ticas y con confianza en s&iacute; mismas que cuentan con v&iacute;nculos afectivos seguros y redes de apoyo que refuerzan su bienestar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta capacidad por resolver problemas y aprender de los cambios no les aleja de la realidad, ni les lleva a negarla. Como explica Ca&ntilde;as, una persona resiliente se caracteriza por tener estas habilidades:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Buen autoconocimiento gracias al cual puede comprender sus emociones, l&iacute;mites y fortalezas.</li>
                                    <li>Flexibilidad cognitiva, que le permite reinterpretar las situaciones y adaptarse al cambio.</li>
                                    <li>Valor del apoyo social. Estas personas no est&aacute;n solas, sino que buscan y aceptan el apoyo social cuando lo necesitan.</li>
                                    <li>Sentido de prop&oacute;sito que les da direcci&oacute;n y motivaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque en algunos casos pueda dar la sensaci&oacute;n de que una persona vive alejada de la realidad o solo ve el lado bueno de las cosas, nada m&aacute;s lejos. &ldquo;Las personas no viven todo de forma positiva; tambi&eacute;n sienten dolor, tristeza o frustraci&oacute;n, pero no se quedan atrapadas en esas emociones&rdquo;, matiza Ca&ntilde;as. Lo que empodera a este tipo de personas es que reconocen el sufrimiento, lo procesan y aprenden de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, una persona resiliente &ldquo;combina autonom&iacute;a, empat&iacute;a, perseverancia y confianza en uno misma, y es capaz de regular las emociones, resolver problemas y mantener v&iacute;nculos seguros&rdquo;, concluye la experta.
    </p><h2 class="article-text">Construyendo la resiliencia</h2><p class="article-text">
        La resiliencia no es una cualidad o un atributo con el que se nace. M&aacute;s bien se trata de un conjunto de habilidades que se pueden desarrollar repitiendo comportamientos espec&iacute;ficos. La resiliencia &ldquo;no es una cualidad innata, sino una capacidad que se entrena a trav&eacute;s de la experiencia y el trabajo personal&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta que ser resiliente requiere un conjunto de habilidades que se pueden trabajar y desarrollar con el tiempo. No es tan solo un rasgo fijo, sino que estamos frente a un proceso que se desarrolla y fortalece a lo largo de la vida. Construir resiliencia requiere tiempo, fuerza y ayuda. &ldquo;Trabajar la resiliencia implica promover la salud mental, las competencias socioemocionales y la capacidad de adaptaci&oacute;n frente a la adversidad&rdquo;, matiza Ca&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Da igual si somos j&oacute;venes o mayores, la resiliencia la podemos fortalecer en cualquier etapa de la vida. &iquest;C&oacute;mo? Para Ca&ntilde;as lo primero y esencial es el autoconocimiento y la autoconfianza, que nos ayudan a &ldquo;reconocer nuestros recursos internos, nuestros l&iacute;mites y logros&rdquo;. Otro aspecto fundamental es &ldquo;reformular los pensamientos negativos, sustituyendo las interpretaciones catastrofistas por otras m&aacute;s realistas y equilibradas&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as. El conjunto de todas estas habilidades cognitivas es lo que permite &ldquo;afrontar las dificultades con una perspectiva m&aacute;s constructiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo por conseguir ser m&aacute;s resilientes no acaba aqu&iacute;. Otro pilar clave, seg&uacute;n la especialista, es la autorregulaci&oacute;n emocional, es decir, a aprender a lidiar con el estr&eacute;s, la frustraci&oacute;n o el miedo. &ldquo;En la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica se usan t&eacute;cnicas como el <em>mindfulness</em>, la respiraci&oacute;n consciente, la escritura terap&eacute;utica o la relajaci&oacute;n progresiva, que ayudan a mejorar el autocontrol y reducir la reactividad emocional&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos visto que una de las cualidades de una persona resiliente es el valor de la conexi&oacute;n social. Por tanto, si queremos trabajarla debemos ser conscientes de la necesidad de &ldquo;fomentar v&iacute;nculos afectivos s&oacute;lidos, con la familia o los amigos, ya que contar con una red de apoyo act&uacute;a como factor protector frente a la adversidad&rdquo;, matiza Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De nada servir&iacute;a todo esto si no se trabaja a encontrar un sentido en lo vivido, &ldquo;a integrar las experiencias dolorosas y transformarlas en oportunidades de aprendizaje. Esta b&uacute;squeda de prop&oacute;sito y significado facilita la reconstrucci&oacute;n personal tras el trauma o la p&eacute;rdida&rdquo;, afirma Ca&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La resiliencia no sustituye la salud mental, pero s&iacute; la sostiene: nos ense&ntilde;a que no se trata de no caer, sino de aprender a levantarnos con m&aacute;s sabidur&iacute;a y fortaleza cada vez&rdquo;, concluye Ca&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/resiliencia-psicologa-clara-canas-resiliente-no-significa-no-sufrir-adaptarse-seguir-adelante-xp_1_12840603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 11:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es la resiliencia, según la psicóloga Clara Cañas: "Ser resiliente no significa no sufrir, sino adaptarse y seguir adelante"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Estrés,Ansiedad,Salud,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La logopeda Sara Berger explica qué ocurre cuando una persona tartamudea: "Sabe lo quiere decir, solo necesita más tiempo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-sara-berger-explica-ocurre-persona-tartamudea-quiere-decir-necesita-tiempo-xp_1_12798687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67a66d21-6fa1-4a49-965e-aa353d75a54d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tartamudez en adultos, cuando se interrumpe el flujo natural del discurso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque durante muchos tiempo hemos asociado este trastorno a los nervios y el estrés, hoy sabemos que la tartamudez tiene una base neurobiológica</p><p class="subtitle">Perder el tiempo para ganar salud mental, según una psicóloga: “Nos falta conexión con lo que verdaderamente necesitamos"</p></div><p class="article-text">
        Muchos de nosotros nos tropezamos de vez en cuando al hablar y seguramente habremos tenido dificultades para pronunciar una palabra alguna vez. Un peque&ntilde;o inconveniente que pasa al momento. Pero esto no tiene nada que ver con la tartamudez, un trastorno que, pese a que a menudo se asocia solo a los ni&ntilde;os, ya que suele aparecer entre los tres y los cinco a&ntilde;os y medio, tambi&eacute;n pueden sufrir algunos adultos. En Espa&ntilde;a, aproximadamente el 1% de la poblaci&oacute;n tartamudea, lo que dificulta su confianza y, en muchos casos, perjudica sus habilidades de comunicaci&oacute;n y hace que su entorno social y profesional se conviertan en algo inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos frente a un &ldquo;trastorno del neurodesarrollo y de la fluidez del habla que interrumpe el flujo natural del discurso&rdquo;, explica <a href="https://www.sarabergerlogopeda.com/sobre-sara-berger-logopeda/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Berger</a>, logopeda especializada en la tartamudez. A menudo estas interrupciones se manifiestan a trav&eacute;s de &ldquo;repeticiones de sonidos, s&iacute;labas o palabras, prolongaciones de sonidos o bloqueos en los que el flujo de aire y de palabras se detiene moment&aacute;neamente&rdquo;, aclara Berger.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tartamudez en adultos: diferencias sutiles en el cerebro</h2><p class="article-text">
        Si bien la tartamudez no afecta a todo el mundo por igual, &ldquo;s&iacute; hay caracter&iacute;sticas comunes, aunque su manifestaci&oacute;n es distinta en cada persona&rdquo;, aclara la experta. Algunas presentan m&aacute;s bloqueos, mientras que en otras son m&aacute;s habituales las repeticiones o prolongaciones. Y, aunque la tartamudez no se cura, s&iacute; aparecen fluctuaciones con el tiempo, es decir, &ldquo;una misma persona puede atravesar periodos con m&aacute;s o menos tartamudez. Y es que uno de los rasgos m&aacute;s importantes de la tartamudez es su variabilidad&rdquo;, afirma Berger.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando una persona tartamudea? Esta dificultad implica una &ldquo;p&eacute;rdida moment&aacute;nea de control: la persona sabe lo que quiere decir, pero no consigue que las palabras salgan de la manera prevista&rdquo;, aclara Berger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si nos preguntamos por las causas de la tartamudez, la logopeda habla de &ldquo;un d&eacute;ficit en la planificaci&oacute;n o ejecuci&oacute;n del acto motor del habla, de causas multifactoriales, pero con una fuerte correlaci&oacute;n con la gen&eacute;tica&rdquo;. Los estudios muestran que las personas que tartamudean tienen diferencias sutiles en las bases neurol&oacute;gicas ya que se han identificado numerosos genes relacionados con la tartamudez, que influyen en el desarrollo y funcionamiento del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que se denomine un trastorno del neurodesarrollo, con implicaciones por la manera c&oacute;mo el cerebro coordina de manera simult&aacute;nea muchos procesos distintos para comunicarse de manera eficaz. Es este componente gen&eacute;tico el que afecta al desarrollo y funcionamiento de las &aacute;reas cerebrales implicadas en el habla. &ldquo;Seg&uacute;n el tipo de mutaci&oacute;n gen&eacute;tica, la tartamudez puede manifestar de formas distintas: hablamos de subtipos, lo que tambi&eacute;n explica la gran variabilidad entre las personas&rdquo;, matiza Berger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto echa por tierra la idea de que detr&aacute;s de la tartamudez hay una causa psicol&oacute;gica, movida por el estr&eacute;s, la ansiedad o situaciones traum&aacute;ticas. &ldquo;La ansiedad, el estr&eacute;s o la baja autoestima no causan la tartamudez, pero s&iacute; pueden ser consecuencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se ha demostrado es que este trastorno del habla es un problema comunicativo y social que puede tener un impacto en la salud emocional y en varios aspectos de la vida de los adultos. Por tanto, en la mayor&iacute;a de los casos se ven afectadas las actividades diarias, como realizar una simple llamada telef&oacute;nica o hablar delante de otras personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con el tiempo, estas experiencias negativas llevan a anticipar dificultades y a desarrollar conductas de evitaci&oacute;n o de lucha, como forzar la salida de las palabras, a&ntilde;adir sonidos o movimientos, evitar determinadas palabras o situaciones, desviar la mirada, tensar el cuerpo o incluso evitar hablar en momentos importantes&rdquo;, explica Berger, que concluye que &ldquo;estas experiencias pueden generar miedo, verg&uuml;enza, frustraci&oacute;n, enojo o culpa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se trata la tartamudez</h2><p class="article-text">
        La tartamudez no es una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gica, sino que es m&aacute;s compleja y cada persona lo vive de una manera distinta. Por tanto, y aunque se puede tratar, no &ldquo;se cura en el sentido tradicional, pero s&iacute; puede mejorar de manera significativa con la intervenci&oacute;n de un logopeda especializado&rdquo;, afirma Berger.
    </p><p class="article-text">
        Como cualquier otro trastorno del habla, requiere terapia y pr&aacute;ctica para tratarla o controlarla. Y, pese a que no hay ninguna p&iacute;ldora m&aacute;gica que la pare, s&iacute; existen herramientas efectivas, como trabajar con un logopeda. En este sentido, Berger afirma que la terapia puede ayudar a:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reducir la frecuencia e intensidad de la tartamudez mediante estrategias de control y modificaci&oacute;n del habla.</li>
                                    <li>Comprender mejor su propia tartamudez y perderle el miedo.</li>
                                    <li>Mejorar la comunicaci&oacute;n en situaciones como entrevistas de trabajo, hablar en p&uacute;blico, reuniones o conversaciones con personas nuevas.</li>
                                    <li>Desarrollar habilidades comunicativas para favorecer una forma de hablar m&aacute;s c&oacute;moda, libre y eficaz.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo principal es que la persona logre una comunicaci&oacute;n m&aacute;s libre, tranquila y efectiva, reduciendo el impacto emocional y social de la tartamudez&rdquo;, concluye Berger.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos ser unos buenos oyentes</h2><p class="article-text">
        Si nos encontramos en una conversaci&oacute;n con alguien que tartamudea, debemos tratar la situaci&oacute;n como har&iacute;amos con cualquier otra persona. La mejor ayuda que podemos dar es escuchar. 
    </p><p class="article-text">
        Berger nos da unas recomendaciones para ayudar a una persona que tartamudea:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el contacto visual, sin desviar la mirada.</li>
                                    <li>Escuchar con paciencia.</li>
                                    <li>Evitar interrupciones o completar las frases porque puede provocar frustraci&oacute;n o inseguridad.</li>
                                    <li>Evitar frases como &ldquo;respira&rdquo;, &ldquo;c&aacute;lmate&rdquo; o &ldquo;tranquil&iacute;zate&rdquo; ya que la tartamudez no est&aacute; causada por nervios ni por problemas respiratorios.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;La persona sabe perfectamente lo que quiere decir. Simplemente necesita un poco m&aacute;s de tiempo para expresarlo&rdquo;, matiza Berger.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-sara-berger-explica-ocurre-persona-tartamudea-quiere-decir-necesita-tiempo-xp_1_12798687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Dec 2025 07:59:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La logopeda Sara Berger explica qué ocurre cuando una persona tartamudea: "Sabe lo quiere decir, solo necesita más tiempo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67a66d21-6fa1-4a49-965e-aa353d75a54d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Estrés,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ansiedad del sueño: ¿qué hacer cuando el miedo a no dormir te impide descansar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-sueno-miedo-no-dormir-impide-descansar_1_12807917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ff0d9df-0aa2-46e9-a864-99e045457b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ansiedad del sueño: cuando el miedo a no dormir nos impide dormir, y qué hacer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miedo a no quedarnos dormidos puede ser lo que precisamente no deje pegar ojo, un problema con el que muchas personas se enfrentan, y que tiene solución</p><p class="subtitle">Qué es la parálisis del sueño y cómo podemos evitarla</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Pasar la noche en blanco&rdquo; o m&aacute;s coloquialmente &ldquo;comer techo&rdquo; describe la desagradable experiencia de estar en la cama sin poder dormir, atrapados por los propios pensamientos en una rueda incesante, mirando c&oacute;mo las horas avanzan en el reloj. Uno de estos pensamientos circulares habituales es &ldquo;necesito dormir&rdquo;. Pero desgraciadamente, la ansiedad que nos provoca no dormir es, en s&iacute; misma, una causa de insomnio.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad anticipada ante la posibilidad de no dormir bien puede convertirse en una triste paradoja: el miedo al insomnio termina provocando justamente aquello que queremos evitar. Este c&iacute;rculo vicioso es conocido entre los especialistas en sue&ntilde;o y es el objeto de numerosos estudios. El resultado final es el insomnio, un problema que puede afectar gravemente a la salud mental y f&iacute;sica. Afortunadamente, existen tratamientos para salir de esta trampa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las causas m&aacute;s comunes del insomnio</h2><p class="article-text">
        Las causas del insomnio son variadas y van desde causas org&aacute;nicas hasta cambios emocionales. En medicina se distingue entre insomnio primario, que surge sin una causa aparente, y secundario, que est&aacute; vinculado a causas m&eacute;dicas, psicol&oacute;gicas y a menudo a situaciones de estr&eacute;s o cambios vitales. Entre las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6983700/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causas m&aacute;s frecuentes</a> est&aacute;n los trastornos de ansiedad, la depresi&oacute;n, el consumo de sustancias estimulantes, cambios de horario, problemas m&eacute;dicos o dolor cr&oacute;nico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desgraciadamente, la ansiedad que nos provoca no dormir es, en sí misma, una causa de insomnio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los trastornos de ansiedad se produce adem&aacute;s una <a href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1137-66272007000200011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activaci&oacute;n corporal</a> (palpitaciones, tensi&oacute;n muscular, pensamientos recurrentes) que altera la arquitectura del sue&ntilde;o, es decir, dificulta que entremos en las <a href="https://www.eldiario.es/era/aumentar-sueno-profundo-reparador_1_11327931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fases profundas del sue&ntilde;o</a> durante la noche. En personas que experimentan <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38154150/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques de p&aacute;nico</a>, los despertares s&uacute;bitos en fases profundas del sue&ntilde;o son habituales, generando largos periodos de vigilia nocturna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que pasa es que a quienes tienen miedo a no dormir, y eso les genera ansiedad, les llamamos insomnes, y a quienes no duermen porque tienen ansiedad les llamamos ansiosos. Pero son dos caras de la misma moneda&rdquo;, explica la doctora Francesca Ca&ntilde;ellas, psiquiatra especializada en medicina del sue&ntilde;o e investigadora del Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria Illes Balears.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil entender que existe un c&iacute;rculo vicioso entre ansiedad e insomnio. La privaci&oacute;n de sue&ntilde;o incrementa la respuesta de estr&eacute;s del cerebro, mientras que la ansiedad cr&oacute;nica dificulta la conciliaci&oacute;n y el mantenimiento del sue&ntilde;o. <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006322322012835" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudios sobre el cerebro</a> han mostrado que la falta de descanso exagera la respuesta de los centros emocionales del cerebro, como la am&iacute;gdala, ante situaciones de preocupaci&oacute;n, lo que los investigadores denominan <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20207692/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad anticipatoria</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A quienes tienen miedo a no dormir, y eso les genera ansiedad, les llamamos insomnes, y a quienes no duermen porque tienen ansiedad les llamamos ansiosos. Pero son dos caras de la misma moneda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesca Cañellas</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pandemia fue un laboratorio para muchos aspectos de la salud mental y un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9271489/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio durante ese tiempo</a> encontr&oacute; que quienes dorm&iacute;an menos de lo necesario o se acostaban tarde presentaban mayor ansiedad y depresi&oacute;n. Estos hallazgos concuerdan con la teor&iacute;a de que la falta de sue&ntilde;o REM, durante el que se producen los sue&ntilde;os y se procesan las emociones, produce alteraciones del estado de &aacute;nimo.
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad por no poder dormir</h2><p class="article-text">
        La llamada ansiedad del sue&ntilde;o es, como hemos visto, la preocupaci&oacute;n anticipada por no poder dormir, que se manifiesta a menudo en personas que han vivido episodios de insomnio previo o personas que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32992229/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sufrido traumas</a>. Es un c&iacute;rculo vicioso: a medida que nos preocupamos por el miedo a descansar mal, el sistema nervioso se activa y nos aleja del propio estado de relajaci&oacute;n necesario para dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es uno de los factores que m&aacute;s perpet&uacute;a el problema del insomnio, porque al final el propio insomnio genera un estado de ansiedad&rdquo;, comenta la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga de la Cl&iacute;nica Cisne especialista en sue&ntilde;o y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;Cuando llega la noche el paciente est&aacute; muy activado y lo vive incluso como una amenaza, como un momento desagradable y se pone m&aacute;s alerta todav&iacute;a, con lo cual va a dormir peor o va a tardar m&aacute;s en quedarse dormido&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Investigaciones recientes destacan que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27810176/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o</a>, incluso solo una noche, puede aumentar sustancialmente la tendencia a la preocupaci&oacute;n y la ansiedad anticipada. En los casos m&aacute;s graves, se desarrolla algo llamado <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0005796717301638?via=ihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identidad de insomnio</a>, que es la convicci&oacute;n de que se padece insomnio, lo cual, por s&iacute; solo, puede causarlo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo tratar la ansiedad por insomnio</h2><p class="article-text">
        El tratamiento del insomnio y la ansiedad asociada tiene dos vertientes: la farmacol&oacute;gica y la no farmacol&oacute;gica. La elecci&oacute;n depende de la gravedad, cronicidad y del contexto de cada persona.
    </p><p class="article-text">
        Los somn&iacute;feros y ansiol&iacute;ticos pueden ser &uacute;tiles en intervenciones breves, pero no deber&iacute;an constituir la primera ni &uacute;nica respuesta y, sobre todo, no deben usarse nunca sin supervisi&oacute;n m&eacute;dica. No es el caso en Espa&ntilde;a, donde una de cada diez personas los utilizan habitualmente, con o sin receta, seg&uacute;n un <a href="https://pnsd.sanidad.gob.es/noticiasEventos/agoraDGPNSD/2023/Agora16/231010_XVI_AGORA_Cristina_Teruel.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del Ministerio de Sanidad</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ansiol&iacute;ticos funcionan porque lo que hacen es bajar la ansiedad&rdquo;, explica la doctora Ca&ntilde;ellas. &ldquo;Lo que pasa es que crean dependencia, tolerancia y si los dejas de tomar, s&iacute;ndrome de abstinencia, y este es el grave problema. Solamente pueden tomarse durante un tiempo muy limitado porque, si no, dejan de hacer efecto. Y luego ya no solamente no hacen efecto, sino que son peligrosos. En los casos de pacientes ansiosos, m&aacute;s a largo plazo, utilizamos inhibidores selectivos de la recaptaci&oacute;n de serotonina [antidepresivos], que no act&uacute;an enseguida pero que a la larga s&iacute;, y que de alguna forma act&uacute;an sobre las v&iacute;as generadoras de ansiedad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/tratamientos-de-los-trastornos-del-sueno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terapia cognitivo-conductual</a> para el insomnio (CBT-I) es la intervenci&oacute;n &ldquo;sin pastillas&rdquo; m&aacute;s habitual. Hay investigaciones que muestran mejoras duraderas y, a diferencia de los f&aacute;rmacos, no tiene efectos secundarios importantes. Esta terapia trata los pensamientos, creencias y comportamientos relacionados con el sue&ntilde;o en cada persona. Por ejemplo, se trabaja cambiar la forma en que la persona enfoca sus preocupaciones antes de dormir, a menudo usando t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n y rutinas de refuerzo positivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es volver a replantear el sue&ntilde;o como una parte m&aacute;s de la vida normal. Al igual que las personas tienen hambre y comen, pues tienen sue&ntilde;o y duermen, &iquest;no?&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;A veces se usan t&eacute;cnicas de control atencional, como la meditaci&oacute;n o contar series de n&uacute;meros hacia atr&aacute;s, vigilar los est&iacute;mulos y las asociaciones que se generan. A veces se hace tambi&eacute;n restricci&oacute;n de tiempo en cama, es decir, evitar que est&eacute;n mucho tiempo despiertos en la cama, porque generalmente lo &uacute;nico que hacen es pensar y agobiarse m&aacute;s&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces se hace también restricción de tiempo en cama, es decir, evitar que estén mucho tiempo despiertos en la cama, porque generalmente lo único que hacen es pensar y agobiarse más</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este enfoque trata no solo el insomnio, sino tambi&eacute;n la ansiedad con la que est&aacute; relacionado. Otra intervenci&oacute;n habitual en combinaci&oacute;n con la CBT-I es el ejercicio f&iacute;sico regular, especialmente el de intensidad moderada (como caminar, yoga, Pilates), que favorece la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y mejora la calidad y cantidad de sue&ntilde;o, regulando los ritmos circadianos y favoreciendo el sue&ntilde;o profundo.
    </p><p class="article-text">
        La meditaci&oacute;n de atenci&oacute;n plena (<em>mindfulness</em>) es otra de las herramientas que ha mostrado beneficios para <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38312915/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir la ansiedad anticipatoria y la rumiaci&oacute;n</a>, es decir, los pensamientos circulares, que a menudo se acompa&ntilde;an de hipervigilancia y sabotean el sue&ntilde;o. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34734052/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicios de&nbsp;respiraci&oacute;n consciente</a> y la relajaci&oacute;n progresiva funcionan no solo en el momento de acostarse, sino tambi&eacute;n durante el d&iacute;a, ayudando a rebajar la activaci&oacute;n cerebral.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, la <a href="https://www.eldiario.es/era/nueve-cosas-debes-chequear-falla-descanso_1_12762799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">higiene del sue&ntilde;o</a>, el conjunto de h&aacute;bitos que facilitan el sue&ntilde;o reparador, es la base de la que partir cuando hay dificultades para dormir: mantener horarios regulares, <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar pantallas</a> y luces brillantes, reducir el consumo de cafe&iacute;na y alcohol, mantener el dormitorio fresco, oscuro y silencioso, y usar la cama solo para dormir o la actividad sexual. Estas pautas, aunque sencillas, pueden marcar una gran diferencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-sueno-miedo-no-dormir-impide-descansar_1_12807917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2025 21:11:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ansiedad del sueño: ¿qué hacer cuando el miedo a no dormir te impide descansar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Insomnio,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El educador Carlos Carrasco, sobre los perros con ansiedad por separación: “Castigarlos es un parche, no ataja el problema"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/educador-carlos-carrasco-perros-ansiedad-separacion-hay-normalizar-entradas-salidas-xp_1_12730124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bd13784-4fef-415a-aa9e-fc1eaa258dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué hacer (y qué no) si tu perro tiene ansiedad por separación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los perros que ladran, aúllan y rompen cosas cuando los dueños salen de casa están sufriendo, pero hay formas de cambiar este comportamiento
</p><p class="subtitle">Tres métodos sencillos y eficientes para eliminar los pelos de tu mascota de la ropa </p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;s con tu perro en casa y todo es paz y tranquilidad. Pero tienes que salir, cierras la puerta y al cabo de unos minutos, tu vecino te llama para decirte que tu perro no ha dejado de ladrar desde que saliste. Cuando vuelves a casa, encuentras los cojines del sof&aacute; destrozados y charcos de pis en el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es el d&iacute;a a d&iacute;a para muchos due&ntilde;os de perros que padecen ansiedad por separaci&oacute;n, un trastorno de conducta que afecta <a href="https://journal.iaabcfoundation.org/revision-de-literatura-modificacion-de-conducta-para-perros-con-ansiedad-por-separacion/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta a un 40%</a> de los perros que son llevados a consulta del veterinario por problemas de comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad por separaci&oacute;n canina es un estado de angustia extrema que se manifiesta cuando se separa al animal de sus figuras de apego. No es un capricho ni un intento de venganza, sino una respuesta a la soledad que lleva al perro a un aut&eacute;ntico ataque de p&aacute;nico. Comprender esto es el primer paso para abordar el problema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte de los problemas de comportamiento de los perros tienen que ver con la ansiedad por separaci&oacute;n con hiperapego&rdquo;, explica Carlos Carrasco, educador canino de DOS Adiestramiento. &ldquo;La gente, guiada por su mejor intenci&oacute;n, por el m&aacute;s absoluto cari&ntilde;o a los animales, al final les genera esto&rdquo;, afirma. 
    </p><h2 class="article-text">Los s&iacute;ntomas de la ansiedad por separaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de la ansiedad por separaci&oacute;n comienzan a manifestarse en los primeros 15 a 30 minutos despu&eacute;s de que el due&ntilde;o se marcha, y pueden variar en intensidad y tipos de comportamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s evidentes es la conducta destructiva. El perro puede morder puertas, ventanas o muebles, sobre todo dirigiendo la destrucci&oacute;n hacia los puntos de salida, y puede conllevar riesgos de autolesi&oacute;n. Los ladridos, aullidos y llantos persistentes pueden durar durante toda la ausencia del due&ntilde;o. Suelen ser mon&oacute;tonos y angustiosos, diferentes a los ladridos de alerta o de juego.
    </p><p class="article-text">
        Otros signos incluyen orinarse o defecar dentro de casa, a pesar de estar educado, salivaci&oacute;n excesiva, temblores e hiperventilaci&oacute;n. En los casos m&aacute;s graves, el perro puede dejar de comer o beber mientras est&aacute; solo. Por desgracia, estos s&iacute;ntomas contribuyen al abandono o la entrega del perro a refugios, que se estima que ocurre hasta en un 30% de los casos relacionados con problemas de comportamiento.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; mi perro tiene ansiedad por separaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El hiperapego es un componente central de este trastorno. Los perros que siguen a sus due&ntilde;os por toda la casa, muestran ansiedad ante se&ntilde;ales de salida (como coger las llaves) y saludan efusivamente en el reencuentro, est&aacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11518171/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrando una dependencia emocional excesiva</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los perros son animales sociales que est&aacute;n dise&ntilde;ados para vivir en grupo, pero al mismo tiempo, la madre ense&ntilde;a a los cachorros desde muy temprana edad a ser aut&oacute;nomos. A partir de los 25 d&iacute;as empieza el destete, y la madre se va separando de los cachorros progresivamente, y as&iacute; van ganando en autonom&iacute;a&rdquo;, explica Carlos Carrasco.
    </p><p class="article-text">
        El problema de los perros que adoptan las familias, seg&uacute;n Carrasco, es que reciben una atenci&oacute;n constante que desactiva esa autonom&iacute;a. &ldquo;Desde que el cachorro llega a casa tiene el 100% de la atenci&oacute;n de la familia, que lo mima constantemente, que lo sube en brazos, no dejamos a ese perro ser aut&oacute;nomo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay otros factores que influyen en la ansiedad por separaci&oacute;n, como las mudanzas, la p&eacute;rdida de un miembro de la familia o incluso cambios en los horarios laborales, ya que los perros valoran la estabilidad. La historia previa del animal, si han sufrido abandono o desalojo, o fueron separados de la madre demasiado pronto, contribuye a los s&iacute;ntomas. Los estudios identifican factores de riesgo sorprendentes: los perros que viven en hogares con un solo adulto tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11518171/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2,5 veces m&aacute;s probabilidades</a> de padecer ansiedad por separaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no hay que hacer ante la ansiedad por separaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Algunos due&ntilde;os caen en la tentaci&oacute;n de castigar al perro por los destrozos o ladridos, pero el animal no puede relacionar el castigo con una acci&oacute;n que ocurri&oacute; horas antes. En su mente, el due&ntilde;o est&aacute; mostrando agresividad de forma impredecible, lo que solo aumenta su inseguridad y agravando el problema. Confinar al perro en un cuarto o una jaula aumenta a&uacute;n m&aacute;s su p&aacute;nico y pueden llegar a autolesionarse.
    </p><p class="article-text">
        Atajar los s&iacute;ntomas tampoco es una soluci&oacute;n. &ldquo;El perro ladra, le pones un collar antiladridos y el perro ya no ladra, pero &iquest;por qu&eacute; ladra? Ladra por ansiedad. &iquest;Estamos curando la ansiedad? No. El perro entonces se dedica a morder muebles o hacer agujeros en la pared, es un parche que no ataca la base del problema&rdquo;, explica Carrasco. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante que el perro tenga en casa una &ldquo;guarida&rdquo;, un lugar que identifique como propio. Seg&uacute;n Carrasco, este espacio es &ldquo;una zona de calma, un lugar de descanso en casa, que en la naturaleza ser&iacute;a la guarida. Si el perro tiene ese espacio, le va a ser mucho m&aacute;s f&aacute;cil entender que se tiene que quedar tranquilo cuando t&uacute; te vas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El perro tiene que asociar estar en casa con un lugar seguro y tranquilo. Como explica Carrasco, &ldquo;el perro se debe quedar en casa en el estado emocional correcto. Tienes que darle el suficiente ejercicio f&iacute;sico y mental pero en casa hay que evitar jugar con el perro, excitarlo y volverlo loco. En casa todo tiene que ser calma y tranquilidad&rdquo;. &ldquo;Tampoco puedes estar mimando al perro todo el d&iacute;a en casa. Si le prestas esa atenci&oacute;n, cuando t&uacute; te vayas, el perro lo va a pasar mal. No est&aacute;s ayudando precisamente a que el perro sea aut&oacute;nomo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Crees que es amor, pero est&aacute;s empeorando el problema</h2><p class="article-text">
        Las buenas intenciones no siempre conducen a buenos resultados. Uno de los errores m&aacute;s frecuentes son los rituales de despedida y bienvenida demasiado efusivos. Los abrazos, caricias y frases cari&ntilde;osas al irse o al llegar de casa pueden parecer un gesto de amor, pero en realidad marcan un contraste emocional demasiado brusco para el perro. El mensaje que el animal recibe es: &ldquo;la salida del due&ntilde;o es un evento trascendental y terrible&rdquo; y &ldquo;el regreso es el momento m&aacute;s emocionante del d&iacute;a&rdquo;. Esta monta&ntilde;a rusa emocional intensifica su ansiedad. &ldquo;Hay que normalizar las entradas y las salidas. Cuando me voy o cuando entro, no le doy importancia, tengo que ense&ntilde;ar a mi perro con el ejemplo&rdquo;, enfatiza Carrasco.
    </p><p class="article-text">
        Olvidar la importancia del ejercicio y estimulaci&oacute;n mental es otro error com&uacute;n. Un perro con exceso de energ&iacute;a acumulada y aburrimiento tendr&aacute; mucha m&aacute;s dificultad para mantenerse tranquilo durante las ausencias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nuestro perro ya sufre de ansiedad por separaci&oacute;n, el tratamiento m&aacute;s com&uacute;n es la desensibilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica. Consiste en acostumbrar gradualmente al perro a nuestras ausencias, comenzando por per&iacute;odos muy breves, de segundos, y aumentando progresivamente la duraci&oacute;n. La ayuda de un profesional puede ser de mucha utilidad en este proceso, que es lento y dif&iacute;cil para el perro y el due&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo en los casos m&aacute;s graves se puede recurrir a la medicaci&oacute;n, bajo la supervisi&oacute;n de un veterinario, pero sabiendo que no resolver&aacute; el problema, solo los s&iacute;ntomas. La modificaci&oacute;n de la conducta, en concreto la conducta de los due&ntilde;os, es el principio de la soluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/educador-carlos-carrasco-perros-ansiedad-separacion-hay-normalizar-entradas-salidas-xp_1_12730124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2025 09:53:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El educador Carlos Carrasco, sobre los perros con ansiedad por separación: “Castigarlos es un parche, no ataja el problema"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9bd13784-4fef-415a-aa9e-fc1eaa258dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mascotas,Perros,Ansiedad,Animales domésticos,Animales de compañía,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, a la cabeza en Europa en trabajadores con estrés o depresión debido al trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/espana-cabeza-europa-trabajadores-estres-depresion-debido-trabajo_1_12626020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ed7f211-3b1f-4089-8a8d-691f529e1258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, a la cabeza en Europa en trabajadores con estrés o depresión debido al trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 40% de los empleados afirma que el trabajo le ha provocado o agravado estrés, ansiedad o depresión, recoge una encuesta de la Agencia Europea para la Salud y Seguridad en el Trabajo. La media en la UE es del 29%</p><p class="subtitle">Por qué España casi ha duplicado las bajas laborales desde 2016: los datos que alejan el mantra del “absentismo” </p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses europeos con m&aacute;s trabajadores que se&ntilde;alan el &aacute;mbito laboral como causa de estr&eacute;s, ansiedad o depresi&oacute;n. Lo hace el 40% de los trabajadores entrevistados por la Agencia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo, que acaba de publicar una encuesta con resultados de 28.000 personas empleadas por cuenta ajena en todos los Estados miembros de la UE, adem&aacute;s de Islandia, Noruega y, por primera vez, Suiza.&nbsp;Por encima de este 40% de Espa&ntilde;a solo figuran cuatro pa&iacute;ses: Grecia (49%), Finlandia (45%), Chipre y Polonia, ambas con un 41%. 
    </p><p class="article-text">
        La encuesta <em>OSH Pulse 2025. La seguridad y la salud en el trabajo en la era del cambio clim&aacute;tico y digital</em>, <a href="https://osha.europa.eu/es/about-eu-osha/press-room/climate-risks-1-3-workers-are-exposed-and-raise-concerns-over-health-and-safety-impacts-new-osh-pulse-survey-reveals?utm_campaign=SN%3A%20Climate%20risks%3A%201%20in%203%20workers%20da740b&amp;utm_content=Climate%20risks%3A%201%20in%203%20workers%20are%20exposed%2C%20new%20OSH%20Pulse%20survey%20reveals&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=Dynamics%20365%20Customer%20Insights%20-%20Journeys&amp;utm_term=N/A" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">publicada este martes</a>, examina varios efectos de <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresa-previene-estres-ansiedad-trabajo-son-cosas-deberia-revisar_1_10595259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los llamados &ldquo;riesgos psicosociales&rdquo;</a>, del cambio clim&aacute;tico y del uso de tecnolog&iacute;as digitales en el &aacute;mbito laboral sobre la salud de las personas trabajadoras. Tambi&eacute;n, aborda las medidas preventivas que se toman en los lugares de trabajo. Las entrevistas tuvieron lugar en abril de este a&ntilde;o y suceden a una encuesta previa de 2022, que ha sido ampliada en esta edici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que acapara una enorme atenci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-duplicado-bajas-laborales-datos-alejan-mantra-absentismo_1_12580699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gran aumento de las bajas laborales en Espa&ntilde;a, que casi se han duplicado desde 2016</a>, la macroencuesta europea pone cifras a una de las denuncias habituales de los sindicatos y delegados de salud laboral: los numerosos problemas de salud mental originados o agravados por el trabajo.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="España, entre los países europeos donde el trabajo provoca más estrés, ansiedad y depresión" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-aYQt0" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aYQt0/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="707" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}})}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Respecto los problemas de salud de los &uacute;ltimos 12 meses &ldquo;provocados o agravados&rdquo; por el trabajo, la Agencia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo (EU-OSHA, por sus siglas en ingl&eacute;s) se&ntilde;ala a Espa&ntilde;a entre el grupo de pa&iacute;ses con peores indicadores en &ldquo;estr&eacute;s, depresi&oacute;n o ansiedad&rdquo; de sus trabajadores. Lejos de los cinco pa&iacute;ses con niveles por encima del 40%, la media en la Uni&oacute;n Europea es del 29% de trabajadores. Los pa&iacute;ses con resultados m&aacute;s bajos son Dinamarca (19%), Alemania (20%) y Eslovenia y Bulgaria, ambos con un 21%. 
    </p><p class="article-text">
        Ante el estallido de los problemas de salud mental tras la pandemia, el Ministerio de Trabajo cre&oacute; en 2022 una comisi&oacute;n de personas expertas para analizar su relaci&oacute;n con el trabajo. Esta estim&oacute; que un tercio de los cuadros de depresi&oacute;n en la poblaci&oacute;n activa&nbsp;<a href="https://elpais.com/economia/2023-03-17/menos-horas-y-mas-salario-la-formula-de-los-expertos-de-trabajo-para-combatir-la-depresion-ligada-a-la-precariedad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se deb&iacute;an a la precariedad</a>. Las bajas m&eacute;dicas por salud mental no han dejado de crecer y se sit&uacute;an como la tercera patolog&iacute;a con m&aacute;s aumento en las incapacidades de trabajadores entre 2024 y 2016, seg&uacute;n los datos de la Seguridad Social a los que ha accedido elDiario.es a trav&eacute;s de Transparencia. 
    </p><p class="article-text">
        La tabla recoge tambi&eacute;n otros problemas de salud causados en el &aacute;mbito laboral, en los que en general Espa&ntilde;a presenta peores valores que la media europea. Por ejemplo, un 45% de los trabajadores en nuestro pa&iacute;s afirma sufrir fatiga generalizada por el trabajo, frente al 37% de media en la UE, y un 42% sufre dolores de cabeza, vista cansada (35% a nivel europeo). Otra patolog&iacute;a en la que sobresale Espa&ntilde;a son los dolores musculares y de huesos originados por el trabajo, con un 37% de trabajadores, el segundo resultado m&aacute;s elevado tras Polonia (39%) y a una gran distancia de la media de la UE (28%). 
    </p><h2 class="article-text">En Espa&ntilde;a, se previene menos</h2><p class="article-text">
        La encuesta europea no solo se&ntilde;ala el alcance de los problemas de salud mental relacionados con el trabajo, sino que pone cifras tambi&eacute;n a varios de los riesgos psicosociales que los provocan. Por ejemplo, la mitad de los trabajadores en Espa&ntilde;a (un 49%) sostiene que est&aacute; expuesto en su trabajo a &ldquo;presiones de tiempo o sobrecarga de trabajo&rdquo;. En la UE, la media es del 44%. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n un 21% de las personas trabajadoras entrevistadas en nuestro pa&iacute;s afirma sufrir &ldquo;violencia o agresiones verbales de parte de clientes, pacientes, alumnos, etc.&rdquo;, frente al 16% de media en la UE, y un 10% responde que sufre acoso laboral (8% de media europea). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la agencia europea pregunta a los trabajadores sobre las medidas que se toman en sus centros de trabajo para prevenir el estr&eacute;s. Y, de nuevo, los resultados de Espa&ntilde;a sobresalen. En este caso, por ser uno de los pa&iacute;ses donde menos iniciativas se aplican para prevenirlo, <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresa-previene-estres-ansiedad-trabajo-son-cosas-deberia-revisar_1_10595259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una obligaci&oacute;n de todos los empleadores, como ocurre con cualquier riesgo laboral</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Las empresas en España destacan por sus escasas medidas contra el estrés en el trabajo" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-YVyJ6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/YVyJ6/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="720" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}})}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras que en &ldquo;sensibilizaci&oacute;n, informaci&oacute;n y formaci&oacute;n sobre el bienestar y la gesti&oacute;n del estr&eacute;s&rdquo; Espa&ntilde;a no sale demasiado mal parada, con un 49% de trabajadores que se&ntilde;ala que existe en su &aacute;mbito laboral (respecto al 53% de media en la UE), en el resto de medidas Espa&ntilde;a se sit&uacute;a a la cola de los pa&iacute;ses europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, solo un 34% de los trabajadores en Espa&ntilde;a afirma que se les consulta sobre aspectos estresantes de su trabajo, lo que se suele denominar evaluaciones de riesgos psicosociales, muy lejos del 45% de media en la UE. Se trata de uno de los valores m&aacute;s bajos, con el peor registro de Portugal (30%). En el lado contrario, un 65% de los trabajadores en Alemania dice disponer de este tipo de consultas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al &ldquo;acceso a asesoramiento psicol&oacute;gico&rdquo; por parte de los centros de trabajo, en Espa&ntilde;a solo alcanza el 28% de las personas encuestadas, frente al 40% de media en la UE, y el 78% de Finlandia, el pa&iacute;s donde m&aacute;s lo ofrecen los empleadores. Por &uacute;ltimo, solo un 25% de los trabajadores en Espa&ntilde;a se&ntilde;ala tener a su disposici&oacute;n &ldquo;otras medidas para gestionar el estr&eacute;s en el trabajo&rdquo;, como por ejemplo &ldquo;cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo, definici&oacute;n de prioridades, mejora de la comunicaci&oacute;n&rdquo;, frente al 35% de media en la UE. 
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo advierte de que &ldquo;los resultados tambi&eacute;n apuntan a un estigma continuo en relaci&oacute;n con la salud mental&rdquo;, ya que el 48% cree que revelar un problema de salud mental podr&iacute;a repercutir negativamente en su carrera profesional. &ldquo;Esta percepci&oacute;n es especialmente frecuente entre las personas m&aacute;s j&oacute;venes y las que desempe&ntilde;an funciones peor remuneradas o precaria&rdquo;, se&ntilde;ala la EU-OSHA. En Espa&ntilde;a, el registro es a&uacute;n peor: el 54% de los trabajadores encuestados cree que revelar estos problemas podr&iacute;a perjudicarle en su carrera. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/espana-cabeza-europa-trabajadores-estres-depresion-debido-trabajo_1_12626020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 20:40:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España, a la cabeza en Europa en trabajadores con estrés o depresión debido al trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Ansiedad,Depresión,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a64f2e0c-7f52-45cf-b6ff-c1281212b32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudios y usuarios coinciden en que estamos dejando de compartir nuestros pensamientos y experiencias en redes sociales; ahora las usamos en mayor medida como espectadores: "Se están convirtiendo cada vez más en una forma de entretenimiento pasivo producido por unos pocos"</p><p class="subtitle">Todo el día “gestionando emociones”: por qué no paramos de hablar como si estuviéramos en la consulta del psicólogo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En Instagram rara vez me suelen salir cosas de mis amigos. No suelen subir fotos. Sobre todo lo que me aparece es contenido. Y yo a d&iacute;a de hoy me meto, pero no publico&rdquo;, dice Isabel, de 55 a&ntilde;os. &ldquo;Tengo solo una publicaci&oacute;n, una foto m&iacute;a. Antes ten&iacute;a cero&rdquo;, cuenta Anna, de 18 a&ntilde;os. &ldquo;Tengo cuatro publicaciones en Instagram, pero son fotos que sub&iacute; hace mucho tiempo&rdquo;, expresa Lucas, de la misma edad que Anna. Cristina (35 a&ntilde;os) analiza tambi&eacute;n su perfil digital, y expone: &ldquo;El a&ntilde;o pasado sub&iacute; seis <em>posts</em>. Antes eran much&iacute;simos m&aacute;s. Ha cambiado mucho mi manera de consumir redes y tambi&eacute;n de mostrarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos testimonios resumen un cambio en la forma de usar las redes sociales, marcado por un hast&iacute;o cr&oacute;nico y generalizado, que este verano se&ntilde;alaba el analista de cultura digital Kyle Chayka desde su columna en el<em> </em><a href="https://www.newyorker.com/culture/infinite-scroll/are-you-experiencing-posting-ennui" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>New Yorker</em></a>. Y es tambi&eacute;n uno de los fen&oacute;menos que el mismo periodista pon&iacute;a encima de la mesa con <em>Mundofiltro: C&oacute;mo los algoritmos han aplanado la cultura </em>(Gatopardo Ediciones). &ldquo;Instagram ha dejado de ser una corriente lineal de fotos subidas por amigos para convertirse en un chorro de v&iacute;deos, anuncios y publicaciones recomendadas&rdquo;, analiza Chayka en uno de los cap&iacute;tulos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hoy Facebook es una autopista fren&eacute;tica con desv&iacute;os e incorporaciones cada pocos segundos, en la d&eacute;cada de 2000 era m&aacute;s bien como una sala de recreo de instituto donde solo pueden reunirse unas cuantas personas a la vez&rdquo;, cita tambi&eacute;n en el ensayo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Instagram ha dejado de ser una corriente lineal de fotos subidas por amigos para convertirse en un chorro de vídeos, anuncios y publicaciones recomendadas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kyle Chayka</span>
                                        <span>—</span> ‘Mundofiltro’ (Gatopardo Ediciones)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Isabel, por ejemplo, explica que para ella actualmente Instagram es como &ldquo;una especie de revista&rdquo;, y que sus amigas la usan de forma similar. Cristina lo expresa de forma parecida: &ldquo;Mi generaci&oacute;n<em> [millenial] </em>la usa para ver contenido, <a href="https://www.eldiario.es/era/libros-redes-sociales-tendencia_1_11387485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>posts </em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/libros-redes-sociales-tendencia_1_11387485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre libros</a>, sobre noticias... Digamos que antes le&iacute;as un peri&oacute;dico, y ahora entras en Instagram. All&iacute; sigues a diferentes medios. Es una fuente de &lsquo;conocimiento&rsquo; y adem&aacute;s te sugiere cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, efectivamente, estas plataformas ya no son aquellos espacios virtuales a trav&eacute;s de los que meramente nos relacion&aacute;bamos con nuestros amigos, profundiza Liliana Arroyo, doctora en sociolog&iacute;a especializada en innovaci&oacute;n social digital y docente de ESADE (Escuela Superior de Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas). &ldquo;A&uacute;n seguimos a nuestros amigos, pero es cierto que sobre todo usamos las redes como lugares donde descubrir contenidos que nos interesen, que nos entretengan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la &lsquo;plaza p&uacute;blica digital&rsquo; al entretenimiento pasivo</h2><p class="article-text">
        La empresa estadounidense de an&aacute;lisis de datos y sondeos de opini&oacute;n Morning Consult, public&oacute; <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio en 2023</a> que mostraba que en torno al 60% de los usuarios de redes sociales afirmaba haberse vuelto m&aacute;s selectivo con lo que publicaba. Este a&ntilde;o, <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/who-is-posting-on-social-media-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra encuesta de la misma empresa</a> sostiene que un 28% de los adultos declara haber <em>posteado</em> menos en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Es en la Generaci&oacute;n Z en la que m&aacute;s se observa esta tendencia: el 33% as&iacute; lo asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ambici&oacute;n original de las redes sociales podr&iacute;a haber sido servir como una plaza p&uacute;blica digital, pero [...] se est&aacute;n convirtiendo cada vez m&aacute;s en una forma de entretenimiento pasivo producido por unos pocos. Cada vez m&aacute;s, los usuarios las ven como un pasatiempo, en lugar de como un medio para compartir proactivamente sus propios pensamientos, opiniones y experiencias&rdquo;, se razona en el informe.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cada vez más, los usuarios ven las redes como un pasatiempo, en lugar de como un medio para compartir proactivamente sus propios pensamientos, opiniones y experiencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Mundofiltro</em> desgrana c&oacute;mo se han ido transformando redes como Instagram o Facebook. Al principio el contenido era &ldquo;m&aacute;s o menos cronol&oacute;gico&rdquo;, pero a partir de la d&eacute;cada de 2010 la llamada <em>algoritmizaci&oacute;n</em> comenz&oacute; a intensificarse. &ldquo;En 2015 Instagram incorpor&oacute; publicidad [...] y pas&oacute; de ser un flujo de im&aacute;genes fijas a a&ntilde;adir las historias, unas publicaciones ef&iacute;meras que imitaban a Snapchat; Instagram TV, para v&iacute;deos m&aacute;s largos; y finalmente Reels, para v&iacute;deos cortos que copian a TikTok&rdquo;, relata Chayka.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer gran cambio fue el del <em>feed</em> cronol&oacute;gico al personalizado porque de repente las redes empiezan a ofrecernos solamente contenido que nos interesa, por lo que se originan las c&aacute;maras de eco y las &lsquo;burbujas de filtro&rsquo; [estado de aislamiento intelectual provocado por los algoritmos de las plataformas de Internet] y cambia nuestra percepci&oacute;n sobre lo que hay dentro y lo que hay fuera de las redes&rdquo;, desarrolla la soci&oacute;loga Liliana Arroyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El primer gran cambio fue el del &#039;feed&#039; cronológico al personalizado porque de repente las redes empiezan a ofrecernos solamente contenido que nos interesa, por lo que se originan las cámaras de eco y las ‘burbujas de filtro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Liliana Arroyo</span>
                                        <span>—</span> socióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; cada vez publicamos menos</h2><p class="article-text">
        Con todos estos cambios, y con la expansi&oacute;n de las comunidades de usuarios, nace un tipo de v&eacute;rtigo: &ldquo;Al principio yo no ten&iacute;a el conocimiento de que esas fotos, al tener el perfil p&uacute;blico, las pod&iacute;a llegar a ver, por ejemplo, toda Espa&ntilde;a. Ahora me da respeto, pudor. Es mi vida privada. Eso de que personas que no conozco de nada del otro lado del mundo puedan ver que yo estoy, por ejemplo, de viaje, no me gusta. Puede llegar a seguirte y a hablarte alg&uacute;n desaprensivo&rdquo;, explica Isabel. &ldquo;Instagram y Facebook se han hecho ya algo muy grande, demasiado grande&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Al principio yo no tenía el conocimiento de que esas fotos, al tener el perfil público, las podía llegar a ver, por ejemplo, toda España. Ahora me da respeto, pudor. Es mi vida privada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel </span>
                                        <span>—</span> usuaria de Instagram, 55 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que antes el alcance de Instagram era limitado, por lo que sab&iacute;as que solo unos cuantos amigos ver&iacute;an tus publicaciones, pero ahora es diferente. &ldquo;Hemos desarrollado expectativas sobre c&oacute;mo viaja por la red el contenido que publicamos; es decir, por lo general esperamos que viaje lo m&aacute;s lejos posible&rdquo;, reflexiona el periodista en el ensayo. Ahora existe la posibilidad, o la amenaza, de la fama viral.
    </p><p class="article-text">
        Con ello se perdi&oacute; cierta espontaneidad. &ldquo;Antes no ten&iacute;an un prop&oacute;sito, no hab&iacute;a <em>influencers</em>. Se trataba de subir tu d&iacute;a a d&iacute;a y ya est&aacute;. No te pensabas tanto el qu&eacute; subo, c&oacute;mo lo subo. Ahora todo se planifica m&aacute;s&rdquo;, detalla Cristina. &ldquo;En redes como Instagram la construcci&oacute;n de la identidad ya est&aacute; muy manufacturada&rdquo;, sostiene Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        Y subraya que tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha ido agrandando la presi&oacute;n est&eacute;tica</a> y social a la par que lo ha hecho la ventana de exposici&oacute;n, un problema que se agudiz&oacute; con la llegada de los filtros, contin&uacute;a la experta. Anna lo ratifica: &ldquo;Influye el hecho de que haya tantas personas dedic&aacute;ndose profesionalmente a las redes sociales, subiendo fotos muy profesionales y cuidadas. Cada d&iacute;a en el instituto mis amigas me dicen que cuando ven a una <em>influencer</em> que publica fotos y que sale guap&iacute;sima, eso les baja mucho la autoestima&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo siento que las publicaciones ya no tienen sentido cuando existen las historias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucas</span>
                                        <span>—</span> 18 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora se opta, por tanto, por lo vol&aacute;til y se huye de la permanencia. Muchos tambi&eacute;n tienen m&aacute;s presente la privacidad. &ldquo;Yo siento que las publicaciones ya no tienen sentido cuando existen las historias. Adem&aacute;s, si subo alguna historia un pel&iacute;n m&aacute;s seria, de algo m&aacute;s personal, la subo a &lsquo;Mejores amigos&rsquo;. Mis <em>stories</em> p&uacute;blicas suelen ser m&aacute;s impersonales&rdquo;, explica Lucas.
    </p><p class="article-text">
        En una generaci&oacute;n se ha reducido el volumen de contenido que los usuarios publican sobre su d&iacute;a a d&iacute;a: <a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 20% de los </a><a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>millenials </em></a><a href="https://pro.morningconsult.com/analysis/social-media-posting-frequency-preferences-survey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiende a publicar fotos o v&iacute;deos sobre sus actividades cotidianas</a>, en comparaci&oacute;n con el 13% de los<em> Gen Z.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las publicaciones a veces tienen que cumplir con ciertos est&aacute;ndares que nosotras mismas nos hemos impuesto&rdquo;, prosigue Anna. A Cristina, pese a ser casi 20 a&ntilde;os mayor, le pasa lo mismo: &ldquo;La mayor&iacute;a de fotos que hago no quiero que se queden en el <em>feed</em> porque muchas de ellas no siento que me definan. Sin embargo, las historias son ef&iacute;meras. Solo subo como publicaci&oacute;n cosas muy concretas. Por ejemplo: fotos de mi cumplea&ntilde;os, o momentos clave (si he hecho una excursi&oacute;n con amigas, etc.)&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad asociada a las redes sociales</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de una fuerte dependencia, las redes tambi&eacute;n pueden generar ansiedad: &ldquo;Antes no ocurr&iacute;a, pero ahora s&iacute;, porque te comparas todo el rato. Piensas: &lsquo;Cu&aacute;nto va esta de viaje, o cu&aacute;nto lee, o cu&aacute;nto hace en su d&iacute;a a d&iacute;a&hellip;&rsquo;. Nos causa mucha m&aacute;s angustia porque la red ahora todo el rato te lleva a pensar sobre c&oacute;mo puedes hacer mejor tu vida&rdquo;, profundiza Cristina.
    </p><p class="article-text">
        Las enfermedades mentales en j&oacute;venes de hasta 20 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, a partir de 2012, han sufrido un ascenso explosivo, en especial en ni&ntilde;as, y hay estudios que lo correlacionan directamente con el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salud-mental-menores-redes-sociales-ruleta-no-le-tocar-hijo_1_12236857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(mal) uso de Internet y las redes sociales</a>. En la encuesta de Morning Consult citada, el 27% de aquellos que publicaban menos lo atribu&iacute;a a problemas de salud mental.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En la encuesta de Morning Consult el 27% de aquellos que publicaban menos lo atribuía a problemas de salud mental</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Antes era todo m&aacute;s espont&aacute;neo. Sub&iacute;as una foto sin pensarlo mucho. Ahora hay mucha m&aacute;s comparaci&oacute;n, m&aacute;s presi&oacute;n por <em>likes</em>, por cuidar la est&eacute;tica del <em>feed</em> y por mantener una imagen. Eso genera dudas en una misma&rdquo;, prosigue Anna. Chayka lo resume de esta forma: &ldquo;Echaba de menos la vieja sensaci&oacute;n de intimidad, Internet como lugar privado, como escondite frente a la vida real, y no como una fuerza que la condiciona. [...] Todo se produc&iacute;a a menor escala. No hab&iacute;a ej&eacute;rcitos de <em>trolls</em> o <em>bots</em> que hostigasen al usuario individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienen una afectaci&oacute;n directa en el estado de &aacute;nimo y la autoestima, porque juegan con los contenidos que podemos ver, con los referentes, con los c&aacute;nones de belleza y de lo que es esperable. Est&aacute; demostrado que el 30% de las personas que tienen alg&uacute;n cuadro de ansiedad o depresi&oacute;n, especialmente las chicas, cuando tienen un tiempo de larga exposici&oacute;n a redes sociales, se sienten todav&iacute;a peor. Pero cada vez es m&aacute;s importante para los chicos tambi&eacute;n la presi&oacute;n est&eacute;tica ejercida por ellas (sobre todo en cuanto a lo que tiene que ver con la musculatura)&rdquo;, abunda Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como construir una presa en un r&iacute;o altera todo un ecosistema, todos estos cambios del mundo virtual han tenido &ldquo;consecuencias culturales vastas, inesperadas para los usuarios y tal vez tambi&eacute;n para las propias empresas&rdquo;, sintetiza Chayka.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 20:11:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De publicar hasta el desayuno a las cero fotos: por qué mucha gente ya no comparte su vida en redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Relaciones,Publicaciones,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco hábitos para sentirnos mejor y estar menos cansados durante todo el año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-habitos-sentirnos-mejor-cansados-durante-ano_1_12591732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4390f590-91de-45e2-baa4-549eacd08ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco hábitos para sentirnos mejor y estar menos cansados durante todo el año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos deseamos mejorar nuestra sensación de bienestar, de la mano de pequeños pero eficaces hábitos podemos acercarnos</p><p class="subtitle">Las claves de un psicólogo para una vuelta al trabajo más llevadera: “Hay una relación insostenible y disfuncional con lo laboral”</p></div><p class="article-text">
        El concepto de felicidad es ambiguo y subjetivo, cada uno de nosotros puede tener su propia definici&oacute;n. Pero hay ciertos elementos que coinciden en el imaginario colectivo y, por tanto, podr&iacute;amos hacer una aproximaci&oacute;n bastante fiel si dij&eacute;ramos que se trata de una combinaci&oacute;n de factores como cierta sensaci&oacute;n de control sobre nuestra vida y de conexi&oacute;n con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes tenemos que ser conscientes de que nuestro estado de &aacute;nimo puede verse afectado por todo lo que nos rodea: la situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, el clima, la luz, la alimentaci&oacute;n e incluso las actividades que realizamos. Aun as&iacute;, hay peque&ntilde;os gestos que nos pueden acercar a esa sensaci&oacute;n de bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves estar&iacute;a en adoptar una serie de microh&aacute;bitos, comportamientos y actividades cotidianas y pr&aacute;cticas, al menos es lo que dice la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4566873/#cit0071" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> en este campo, que sugiere que son los peque&ntilde;os cambios positivos en nuestra vida diaria los que nos ayudan a sentirnos bien y a mantenernos en forma con el tiempo. Y casi nunca las personas que dicen ser m&aacute;s felices son las m&aacute;s ricas o laboralmente exitosas, sino las que cuidan sus relaciones y su bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Peque&ntilde;os pero valiosos h&aacute;bitos para sentirnos mejor</h2><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.worldhappiness.report/news/world-happiness-report-2025-people-are-much-kinder-than-we-expect-research-shows/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conclusiones</a> del <em>Informe Mundial de la Felicidad 2025</em>, publicado por el Centro de Investigaci&oacute;n sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford, reafirman y constatan un hecho: la sensaci&oacute;n de felicidad se basa en las peque&ntilde;as cosas, como la confianza, la amabilidad y la conexi&oacute;n social. Unas conclusiones a las que llega tambi&eacute;n este exhaustivo <a href="https://news.harvard.edu/gazette/story/2017/04/over-nearly-80-years-harvard-study-has-been-showing-how-to-live-a-healthy-and-happy-life/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> desarrollado por la Universidad de Harvard sobre el desarrollo de adultos, que ha durado d&eacute;cadas. En &eacute;l se citan algunos h&aacute;bitos que nos pueden ayudar:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mimar las amistades</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352250X21001123?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Compartir nuestro tiempo</a> con los dem&aacute;s y valorar la interacci&oacute;n social puede mejorar nuestro estado de &aacute;nimo o cambiar nuestra perspectiva, a la vez que puede reducir la sensaci&oacute;n de soledad y fomentar el apoyo emocional. El <a href="https://www.worldhappiness.report/ed/2024/happiness-and-age-summary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Mundial de la Felicidad 2024</a> define este factor, el de tener amigos, familia y otras relaciones sociales, como la posibilidad de tener a alguien en quien confiar o a quien recurrir en caso de necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios demuestran que pasar m&aacute;s tiempo con amigos y familiares o, simplemente, pasar m&aacute;s tiempo con otras personas, crea una conexi&oacute;n para tener una mayor sensaci&oacute;n de felicidad. Y esto no va de solo recibir, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo tratamos a los dem&aacute;s y qu&eacute; ofrecemos. Cada vez hay m&aacute;s evidencia que demuestra el <a href="https://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1000316" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder transformador de las conexiones sociales</a> y de c&oacute;mo la calidad de nuestras amistades es tambi&eacute;n una se&ntilde;al de nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no debe ser un impedimento para aprender tambi&eacute;n a estar solos: saber disfrutar de nuestra compa&ntilde;&iacute;a puede ser tambi&eacute;n una poderosa herramienta para sentirnos mejor. Quienes comprenden el valor de la soledad porque se sienten c&oacute;modas y saben aprovechar este tiempo para dedicarlo a sus intereses personales. Es una buena manera de recargar energ&iacute;as y reflexionar. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que estar c&oacute;modos con la soledad no significa evitar las interacciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Realizar actividades que nos gusten</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio de la universidad estadounidense es clave llevar a cabo actividades que nos gusten porque conectan nuestras neuronas. Nuestro cerebro secreta dopamina y serotonina, hormonas que pueden aumentar la motivaci&oacute;n y mejorar nuestro bienestar general. Por tanto, dedicar tiempo a una actividad que nos proporcione placer es beneficioso para el cuerpo y la mente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuidar de la salud f&iacute;sica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La salud f&iacute;sica y mental est&aacute;n estrechamente relacionadas. Si prestamos atenci&oacute;n al sue&ntilde;o, la alimentaci&oacute;n y el ejercicio<strong> </strong>es m&aacute;s f&aacute;cil sentirnos bien. Las personas con mayor sensaci&oacute;n de felicidad comprenden este v&iacute;nculo y, por tanto, priorizan su salud f&iacute;sica e integran el ejercicio regular, una alimentaci&oacute;n equilibrada y un sue&ntilde;o adecuado en sus rutinas diarias. M&aacute;s que tareas rutinarias, las considera componentes esenciales de su bienestar general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Basta con incorporar peque&ntilde;os cambios, como dar un paseo cada d&iacute;a o sustituir esa bebida azucarada por una pieza de fruta, as&iacute; como dormir lo suficiente. Parecen consejos sencillos, pero a menudo se pasan por alto. Un sue&ntilde;o reparador, por ejemplo, nos ayuda a regular el sistema nervioso y el estado de &aacute;nimo y es fundamental para encontrar el equilibrio. Practicar ejercicio, por ejemplo, nos podr&iacute;a llegar a aportar m&aacute;s sensaci&oacute;n de felicidad que la riqueza, seg&uacute;n un estudio publicado en <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30227-X/abstract#seccestitle10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a>, lo que nos llevar&iacute;a a pensar que la creencia de que el &ldquo;el dinero no da la felicidad&rdquo; tiene cierto sentido.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute;, m&aacute;s que en adoptar cambios dr&aacute;sticos, en incorporar h&aacute;bitos que se prolonguen en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tratar de reducir el estr&eacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mantener el estr&eacute;s alejado tambi&eacute;n puede ser un factor determinante en nuestro nivel de bienestar. Y disponer de tiempo libre es una de las maneras de conseguirlo. Al menos es lo que dice una <a href="https://www.apa.org/pubs/journals/releases/psp-pspp0000391.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de la Asociaci&oacute;n Americana de Psicolog&iacute;a, seg&uacute;n la cual disponer de menos de dos horas diarias de tiempo libre se traduce en unos niveles m&aacute;s bajos de bienestar y concluye que lo ideal son de dos a cinco horas diarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ser amables</strong>
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.worldhappiness.report/news/world-happiness-report-2025-people-are-much-kinder-than-we-expect-research-shows/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bondad est&aacute; estrechamente relacionada con la sensaci&oacute;n de felicidad</a>, m&aacute;s de lo que cabr&iacute;a esperar. Practicar la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8867461/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gratitud y la amabilidad</a> se ha relacionado con mayores niveles de bienestar y menores de depresi&oacute;n y estr&eacute;s porque este h&aacute;bito nos permite concentrarnos en lo que va bien en nuestra vida, en lugar de hacerlo en lo negativo, y este enfoque puede marcar una gran diferencia en nuestra sensaci&oacute;n de felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser algo tan simple como valorar una taza de caf&eacute; caliente o tan profundo como el amor de la familia. Las personas que manifiestan un mayor bienestar suelen tener un don para reconocer y apreciar lo bueno de su vida, no dan nada por sentado, demuestran gratitud y este acto de agradecimiento les aporta satisfacci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-habitos-sentirnos-mejor-cansados-durante-ano_1_12591732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco hábitos para sentirnos mejor y estar menos cansados durante todo el año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Felicidad,Salud mental,Estrés,Ansiedad,Depresión,Ejercicio físico,Sueño,Descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'burnout' del ocio: por qué las vacaciones también pueden ser otra forma de agotamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fd42c8d-7b8d-4fc8-b98e-8e078283316c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;burnout&#039; del ocio: por qué las vacaciones también pueden ser otra forma de agotamiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presión por vivir momentos 'instagrameables' alimenta un síndrome del “no me puedo perder nada” (fear of missing out o FOMO, por sus siglas en inglés), que lleva a muchos a sobrecargar sus días libres con planes y excursiones, en lugar de dejar espacio para la improvisación o el descanso genuino</p><p class="subtitle">Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo
</p></div><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, las vacaciones son ese par&eacute;ntesis en el que uno deja atr&aacute;s la rutina laboral, apaga las alarmas y se entrega al descanso. Sin embargo, cada vez m&aacute;s personas vuelven de sus d&iacute;as libres sinti&eacute;ndose tan &mdash;o incluso m&aacute;s&mdash; cansadas que antes de marcharse. Esta paradoja, que puede sonar absurda a primera vista, tiene un nombre y es el llamado <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-mental-2024-palabra-ano-diccionario-oxford_1_11869165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>burnout</em></a><em> </em>del ocio. Y no, no se trata de que la playa o la monta&ntilde;a se hayan vuelto hostiles, sino de que <a href="https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manera de concebir y vivir el tiempo libre</a> se ha contagiado de las mismas din&aacute;micas que nos agotan en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <em>burnout </em>del ocio describe un fen&oacute;meno creciente en el que las actividades que se suponen placenteras, relajantes o recreativas terminan generando estr&eacute;s, presi&oacute;n y cansancio emocional. Al igual que el <em>burnout </em>laboral, este tipo de agotamiento no surge de la noche a la ma&ntilde;ana, sino de una acumulaci&oacute;n de expectativas y autoexigencias.
    </p><h2 class="article-text">Cuando descansar se convierte en otra tarea pendiente</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La esclavitud de documentar cada instante y cumplir todos y cada uno de los planes organizados                            </span>
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        Quien lo padece no necesariamente est&aacute; atrapado en un despacho ni revisa correos fuera de su horario laboral, sino que puede estar &ldquo;de vacaciones&rdquo; en un destino id&iacute;lico, pero sintiendo que debe aprovechar cada minuto, documentar cada instante y cumplir una lista de planes que, en lugar de liberar, agobia.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno est&aacute; relacionado con una intensificaci&oacute;n del ocio donde<strong> </strong>el tiempo libre deja de ser simplemente un espacio para descansar y se transforma en un escenario donde medir la productividad personal, ya no en t&eacute;rminos de trabajo, sino de experiencias acumuladas.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la hiperconexi&oacute;n juega un papel importante. Un informe de DE-CIX muestra que el acceso a Internet durante las vacaciones se ha convertido en algo casi autom&aacute;tico: el 88% de los espa&ntilde;oles admiten mantenerse conectados durante sus d&iacute;as de descanso, y entre aquellos que viajan en verano, este porcentaje asciende al 93%. Este nivel de dependencia digital interfiere con la capacidad de estar realmente presentes en el momento y eleva el riesgo de experimentar agotamiento incluso durante las escapadas.
    </p><h2 class="article-text">La tiran&iacute;a de la agenda tambi&eacute;n en vacaciones</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El fenómeno conocido como FOMO (miedo a perderse algo) se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad                            </span>
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        La era de las redes sociales ha convertido el ocio en un escaparate. Lo que antes era un momento privado ahora se planifica casi como una campa&ntilde;a de marketing personal en la que elegir el lugar &ldquo;perfecto&rdquo;, buscar el &aacute;ngulo &ldquo;correcto&rdquo; para la foto y asegurarse de que la experiencia parezca envidiable.
    </p><p class="article-text">
        Esa presi&oacute;n por vivir momentos que fotografiar y compartir despu&eacute;s alimenta un s&iacute;ndrome del &ldquo;no me puedo perder nada&rdquo; <em>(fear of missing out</em> o FOMO, por sus siglas en ingl&eacute;s), que lleva a muchos a sobrecargar sus d&iacute;as libres con planes y excursiones, en lugar de dejar espacio para la improvisaci&oacute;n o el descanso genuino. De este modo, lo que se supon&iacute;a una escapada para desconectar puede acabar siendo una marat&oacute;n de desplazamientos, colas, reservas y actividades encadenadas.
    </p><h2 class="article-text">Del ocio como placer al ocio como rendimiento</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Según un estudio publicado por la revista BMC Psychology, el FOMO se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad."
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            <span class="title">
                Según un estudio publicado por la revista BMC Psychology, el FOMO se ha relacionado directamente con niveles elevados de depresión y ansiedad.                            </span>
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        El <em>burnout</em> del ocio no solo se da en viajes o vacaciones largas. Tambi&eacute;n puede aparecer en fines de semana, salidas culturales o incluso en aficiones. Un ejemplo claro son quienes transforman un <em>hobby </em>relajante &mdash;como la fotograf&iacute;a, el deporte o la cocina&mdash; en una actividad con metas, m&eacute;tricas y expectativas que lo vuelven casi tan exigente como un empleo.
    </p><p class="article-text">
        Como explic&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/era/exigencia-hiperproductiva-disfrutar-tiempo-libre-culpa_1_10423017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la psic&oacute;loga Ainhoa Plata a elDiario.es</a>, detr&aacute;s de la hiperproductividad, a menudo se esconden motivos como la ambici&oacute;n y la b&uacute;squeda de validaci&oacute;n social, o incluso una combinaci&oacute;n de ambos, cuando lo &uacute;nico que realmente deseamos es ser reconocidos por los dem&aacute;s. Seg&uacute;n la psic&oacute;loga, &ldquo;esto ocurre porque nos han 'malense&ntilde;ado' a creer que el &eacute;xito solo se alcanza a trav&eacute;s del sacrificio y el esfuerzo, dejando de lado la importancia de mantener una buena salud mental y vivir en equilibrio&rdquo;. Asimismo, apuntaba que, si bien &ldquo;ser productivo est&aacute; genial&rdquo;, el problema surge cuando esta actitud nos impide concedernos el permiso para descansar o disfrutar sin sentir culpa.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el ocio deja de ser un fin en s&iacute; mismo para convertirse en una fuente de presi&oacute;n autoimpuesta. Se mide por su &ldquo;rentabilidad&rdquo; emocional, por las an&eacute;cdotas que genera, por las fotos que produce o por el n&uacute;mero de experiencias acumuladas.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de que est&aacute;s sufriendo <em>burnout</em> del ocio</h2><p class="article-text">
        Detectar el <em>burnout </em>del ocio no siempre resulta f&aacute;cil, ya que culturalmente las actividades y las vacaciones suelen estar vinculadas a la diversi&oacute;n y el descanso. No obstante, existen algunas se&ntilde;ales que pueden alertarnos sobre la presencia de este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, regresar de las vacaciones con la sensaci&oacute;n de necesitar &ldquo;unas vacaciones de las vacaciones&rdquo; es un indicio claro. Tambi&eacute;n es com&uacute;n experimentar ansiedad o culpa cuando se pasa tiempo libre sin hacer algo considerado &ldquo;productivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro s&iacute;ntoma es planificar los d&iacute;as de descanso con una agenda tan rigurosa como la de un d&iacute;a laboral, o sentir que las actividades recreativas han dejado de ser un disfrute para convertirse en obligaciones. Incluso, puede darse el caso de que la preparaci&oacute;n y realizaci&oacute;n del ocio genere m&aacute;s estr&eacute;s que el propio trabajo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo romper el ciclo del ocio agotador</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Es necesario aceptar que descansar también es hacer nada"
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            <span class="title">
                Es necesario aceptar que descansar también es hacer nada                            </span>
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        Combatir el <em>burnout </em>del ocio no implica renunciar a viajar, explorar o disfrutar de aficiones. Se trata, m&aacute;s bien, de redefinir la relaci&oacute;n con el tiempo libre. Algunos pasos &uacute;tiles incluyen:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aceptar que descansar tambi&eacute;n es hacer nada: el descanso no necesita justificarse con logros. Dormir una siesta, leer sin objetivo o pasear sin rumbo son formas v&aacute;lidas de recuperar energ&iacute;a.</li>
                                    <li>Practicar el ocio no planificado: dejar huecos en la agenda vacacional para la improvisaci&oacute;n puede ayudar a evitar la sensaci&oacute;n de saturaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Reducir la presi&oacute;n de documentar todo: no todo momento necesita ser fotografiado o compartido. A veces, lo m&aacute;s valioso es disfrutarlo sin una c&aacute;mara de por medio.</li>
                                    <li>Establecer l&iacute;mites con la tecnolog&iacute;a: desconectar de redes sociales, correos electr&oacute;nicos o del trabajo durante el tiempo libre permite una experiencia m&aacute;s inmersiva y menos comparativa.</li>
                                    <li>Priorizar calidad sobre cantidad: el turismo se ha mercantilizado hasta el punto de que las experiencias se venden como productos de alto valor simb&oacute;lico. Cuantas m&aacute;s acumules, mejor. Esto alimenta la idea de que un buen descanso es aquel que viene acompa&ntilde;ado de un itinerario completo y variado. Sin embargo, no se trata de ver el mayor n&uacute;mero posible de monumentos o realizar todas las actividades de una gu&iacute;a, sino de disfrutar a fondo de unas pocas.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurora López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2025 12:22:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'burnout' del ocio: por qué las vacaciones también pueden ser otra forma de agotamiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones,Ocio,verano,Estrés,Ansiedad,Redes sociales,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hospital de Calahorra compra gafas de realidad virtual para reducir la claustrofobia de pacientes en las resonancias magnéticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/hospital-calahorra-compra-gafas-realidad-virtual-reducir-claustrofobia-pacientes-resonancias-magneticas_1_12527260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0969cd0e-5404-4148-bf20-95a7e4fcc6c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Hospital de Calahorra compra gafas de realidad virtual para reducir la claustrofobia de pacientes en las resonancias magnéticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se han adquirido equipos de diagnóstico y de apoyo al diagnóstico por cerca de 330.000 euros </p></div><p class="article-text">
        El Hospital de Calahorra dispone de nuevos equipos de diagn&oacute;stico y de apoyo al diagn&oacute;stico que acaba de adquirir por un total de 329.000 euros. En concreto, se trata de dos ec&oacute;grafos para el Servicio de Radiodiagn&oacute;stico por imagen; un ecocardiografo para diagn&oacute;stico del coraz&oacute;n; un aparato de ecograf&iacute;a con especial resoluci&oacute;n para rehabilitaci&oacute;n, utilizado para evaluar tejidos blandos, articulaciones y guiar terapias; y gafas de realidad virtual para reducir la ansiedad y la claustrofobia durante la realizaci&oacute;n de pruebas de resonancia magn&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Esta inversi&oacute;n forma parte de la partida global de 700.000 euros que el Gobierno de La Rioja consign&oacute; en los Presupuestos de 2025 para inversiones en el hospital comarcal, que se integr&oacute; el a&ntilde;o pasado en el Servicio Riojano de Salud como un centro m&aacute;s de su red asistencial. En ese momento, en 2024, se invirtieron otros 700.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el total de 1,4 millones de euros en dos anualidades constituyen la prueba evidente de la apuesta de la Consejer&iacute;a de Salud y Pol&iacute;ticas Sociales por la modernizaci&oacute;n y mejora de la calidad asistencial del Hospital de Calahorra, que adem&aacute;s va incrementando su cartera de servicios y reforzando su plantilla de profesionales. En global, el Presupuesto del hospital referente de La Rioja Baja para 2025 alcanz&oacute; los 48 millones de euros, la cifra m&aacute;s elevada de su historia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el cap&iacute;tulo de inversiones, en este ejercicio destaca la dotaci&oacute;n de nuevos ec&oacute;grafos para los servicios de Radiodiagn&oacute;stico y Cardiolog&iacute;a, una cuna t&eacute;rmica, una citocentrifugadora para anatom&iacute;a patol&oacute;gica, un motor de mano quir&uacute;rgico para peque&ntilde;as cirug&iacute;as&hellip; Y, en concreto, los equipos adquiridos ahora son dos nuevos ec&oacute;grafos de rayos x por 145.200 euros; gafas de realidad virtual para resonancia magn&eacute;tica en pac con claustrofobia, por un importe de 66.550 euros; un ecocardiografo, por valor de 78.650 euros; y un ec&oacute;grafo de rehabilitaci&oacute;n por 38.768 euros. Asimismo, a lo largo del a&ntilde;o se est&aacute;n realizando algunas obras de renovaci&oacute;n en las instalaciones del centro.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, los 700.000 euros de la partida presupuestaria para la mejora del equipamiento del centro se destinaron a 50 nuevas camas de hospitalizaci&oacute;n, dos ec&oacute;grafos para Ginecolog&iacute;a, una torre de laparoscopia, una mesa quir&uacute;rgica o la central de monitorizaci&oacute;n de la Unidad de Recuperaci&oacute;n Postanest&eacute;sica, entre otro equipamiento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/hospital-calahorra-compra-gafas-realidad-virtual-reducir-claustrofobia-pacientes-resonancias-magneticas_1_12527260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 09:42:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Hospital de Calahorra compra gafas de realidad virtual para reducir la claustrofobia de pacientes en las resonancias magnéticas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Inversiones,Sanidad pública,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7660d28-8dd9-49d8-8d41-4229b6cfb0a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las altas expectativas sobre nuestro bienestar en este periodo del año pueden ser más un riesgo que un beneficio; al aspirar a una desconexión demasiado exigente y perfeccionista podemos, a veces, conseguir el efecto contrario invocando ciertas emociones de difícil gestión</p><p class="subtitle">Entrevista - Juan Evaristo, filósofo: “La libertad tiene que ver con descansar a pierna suelta y no con moverse como pollos sin cabeza”</p></div><p class="article-text">
        Psicol&oacute;gicamente, uno de los mayores desaf&iacute;os del verano es gestionar la ansiedad que acompa&ntilde;a a la frustraci&oacute;n generada por las expectativas, esas que nos ponemos ante la planificaci&oacute;n y disfrute de nuestro tiempo libre.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/era/sociedad-hiper-capitalismo-hizo-vivir-deprisa-robo-pausa-silencio_1_11547815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estaci&oacute;n de la hiperplanificaci&oacute;n</a>, la nostalgia por lo no vivido dispara nuestras autoexigencias ante la posibilidad de alcanzar cotas de mayor felicidad, a veces simplemente inalcanzables. Es ah&iacute; donde debemos centrarnos en ajustar nuestras expectativas y aferrarnos a la renuncia como bandera y convertirla en el eje de una &eacute;poca donde parece que la tristeza, el malestar o la ansiedad, no son bien vistos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y si hay algo mejor?&rdquo;, parece que nos dice nuestro yo del futuro, m&aacute;ster en autoboicot. El bienestar rutinario ha pasado a ser el enemigo p&uacute;blico n&uacute;mero uno y la exponencialidad infinita de las posibilidades, no solo vacacionales, dispara las aspiraciones de una poblaci&oacute;n agotada y frustrada, pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/banco-espana-senala-productividad-crece-pais-europa_1_12314851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s productiva</a> que nunca. 
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s donde, en plena <a href="https://www.eldiario.es/temas/burbuja-inmobiliaria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis inmobiliari</a>a, el sector del <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-bate-record-historico-turistas-94-millones-visitantes-2024-gastaron-126-000-millones-euros_1_11965405.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turismo no cesa en batir r&eacute;cords</a>, nadie quiere quedarse atr&aacute;s y hasta la pausa se penaliza cuando tenemos que descansar &ndash;en el caso de poder permitirnos parar; casi dos de cada diez trabajadores con empleo en Espa&ntilde;a, un 18%, <a href="https://efe.com/euro-efe/2025-07-11/trabajadores-espanoles-no-puede-permitirse-semana-vacaciones/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pueden permitirse una semana de vacaciones</a>. Superando as&iacute; a la media europea, situada en el 15%&ndash;.
    </p><h2 class="article-text">El FOMO y el peligro de las altas expectativas</h2><p class="article-text">
        Ya inmersos en mitad de la campa&ntilde;a estival, somos testigos de c&oacute;mo a nuestro entorno se agita a causa de la gesti&oacute;n vacacional &ndash;en el mejor de los casos&ndash; que cada vez nos somete y nos ahoga m&aacute;s, ya sea <a href="https://www.eldiario.es/viajes/escapada-fin-de-semana-precios-mas-barato-belgica-que-sevilla_1_12419256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por los precios</a> o por la urgencia cada vez m&aacute;s apremiante que tenemos por reservar aquello de lo que queremos disfrutar, ante la posibilidad de perdernos algo y enfrentarnos <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/fomo-miedo-perderse-internet-aumenta-vulnerabilidad-adolescencia-estudio_1_12239947.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al temido FOMO</a>, un fen&oacute;meno psicol&oacute;gico caracterizado por la angustia ante la posibilidad de perder oportunidades, experiencias o beneficios que otros est&eacute;n viviendo como gratificantes. Y una de las herramientas m&aacute;s eficaces del marketing emocional de las sociedades modernas, cuyas consecuencias negativas m&aacute;s comunes, seg&uacute;n indican distintos <a href="https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-023-01184-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>, est&aacute;n relacionadas con la ansiedad, la depresi&oacute;n y el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La capitalizaci&oacute;n del deseo por parte de los mercados es una de las fuentes m&aacute;s rentables de inter&eacute;s econ&oacute;mico y cualquier experiencia se nos presenta como una proyecci&oacute;n m&aacute;s positiva y placentera de nosotros mismos. Ante esta posibilidad puede surgir tambi&eacute;n un sentimiento de rechazo, despertando sentimientos de no pertenencia y afectando as&iacute; a nuestra autoestima, generando sentimientos de tristeza, verg&uuml;enza o inseguridad. 
    </p><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n de nuestro bienestar hacia un futuro a corto plazo, en una &eacute;poca ligada hist&oacute;ricamente con el descanso vacacional, correlaciona con las expectativas que depositamos en ello y a las que nos exponemos. Alcanzar un estado elevado de desconexi&oacute;n en vacaciones se vincula directamente con lo laboral, ya que las aspiraciones de recuperaci&oacute;n<strong>, </strong>la b&uacute;squeda del reseteo y la puesta a punto para combatir el estr&eacute;s acumulado durante el a&ntilde;o, tienen que ver en muchos casos con la posterior vuelta a la rutina: debemos <a href="https://www.eldiario.es/era/renunciar-al-ocio-para-seguir-trabajando_1_11420394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar preparados y volver a ser &lsquo;funcionales&rsquo;</a>, para volver a agotarnos una y otra vez. Un nuevo mantra del capitalismo vacacional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La búsqueda del reseteo y la puesta a punto para combatir el estrés acumulado durante el año, tienen que ver en muchos casos con la posterior vuelta a la rutina: debemos estar preparados y volver a ser ‘funcionales’, para volver a agotarnos una y otra vez</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fracaso-avaricia_129_12338391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si consumir nos a&iacute;sla</a> y nos hace competir, lo mismo ocurre con la productividad. Si no damos pie al descanso y a la desconexi&oacute;n, a la pausa y al aburrimiento, corremos el riesgo de exponernos a nuevos sentimientos de insuficiencia. Estos sentimientos de no val&iacute;a pueden ser un problema mayor si lo que pretendemos es precisamente lo contrario: descansar. 
    </p><p class="article-text">
        Hacer un curso en vacaciones, aprovechar el fin de semana para liberarnos carga, quitarnos tareas de encima renunciando al contacto social, cuidar nuestra dieta en exceso, o ponernos en forma en los m&aacute;rgenes de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, quiz&aacute; tenga m&aacute;s que ver con la posibilidad de encontrarnos ante un residuo de ese capitalismo en el que estamos inmersos, que nos exprime y explota buscando sacar lo mejor de nosotros mismos, <a href="https://www.eldiario.es/era/renunciar-al-ocio-para-seguir-trabajando_1_11420394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renunciando al ocio y al disfrute para mantenernos al 100% en el trabajo</a>, que de los autocuidados. Cuando esto ocurre, probablemente estemos ante una se&ntilde;al de que todav&iacute;a faltan l&iacute;mites por marcar para el cuidado de nuestra salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio del Global Wellness Institute, el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/son-calmaciones-bienestar-emocional-necesitamos_1_12370675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turismo de bienestar</a> se define como &ldquo;viajar para mantener, gestionar o mejorar la salud y el bienestar, motivado por el deseo de una forma de vida sana, la prevenci&oacute;n de enfermedades, la reducci&oacute;n del estr&eacute;s y la gesti&oacute;n de h&aacute;bitos poco saludables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Convertido el bienestar en mercanc&iacute;a, debemos volvernos disidentes del positivismo t&oacute;xico, y desconfiar tambi&eacute;n de un itinerario que suele estar lleno de experiencias proactivas, voluntarias, no invasivas y medicinales, que buscan a toda costa establecer as&iacute; un equilibrio mente-cuerpo. Estas expectativas sobre nuestro bienestar, en este per&iacute;odo del a&ntilde;o, pueden ser m&aacute;s un riesgo que un beneficio y pueden estar movidas por la adaptaci&oacute;n de la conducta; la adquisici&oacute;n de destrezas y habilidades de normalizaci&oacute;n,  entendiendo por normal aquello que dictan los intereses del capital.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos ante la adaptaci&oacute;n <a href="https://www.elsaltodiario.com/el-blog-de-el-salto/psiquiatria-mercantilizacion-malestar" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un estilo de vida</a> gobernado por el consumo y la competencia que nos dice c&oacute;mo o a qui&eacute;n querer, c&oacute;mo comportarnos o incluso c&oacute;mo o con qu&eacute; fantasear.
    </p><h2 class="article-text">Las oportunidades perdidas y el pensamiento contrafactual</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el investigador Dominik Neumann, especializado en medios, marketing psicol&oacute;gico y  comportamientos del consumidor, las normas y tendencias sociales influyen en nuestra toma de decisiones. En <a href="https://dl.acm.org/doi/book/10.5555/AAI28087558" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio, publicado en 2020 para la Universidad Estatal de Michigan</a>, el autor explica c&oacute;mo las personas experimentamos el FOMO cognitiva y afectivamente, fragmentando esta percepci&oacute;n en un proceso din&aacute;mico que comprende cuatro mecanismos: la comparaci&oacute;n social, las oportunidades previas perdidas y el pensamiento contrafactual, el afecto negativo y dos formas distintas de afrontamiento, la paralizaci&oacute;n o la motivaci&oacute;n para la acci&oacute;n. Este proyecto fue el primero en vincular la experiencia FOMO con el comportamiento de b&uacute;squeda de riesgos. Esto tiene implicaciones para la investigaci&oacute;n del comportamiento del consumidor, ya que el riesgo percibido es fundamental en los procesos de toma de decisiones en el acto de consumir.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no damos pie al descanso y a la desconexión, a la pausa y al aburrimiento, corremos el riesgo de exponernos a nuevos sentimientos de insuficiencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La posibilidad de crear situaciones alternativas imaginarias sobre lo que podr&iacute;a haber sido es lo que llamamos pensamiento contrafactual, un tipo de pensamiento que se encarga de la producci&oacute;n de situaciones imaginarias y que es una de las bases de la creatividad humana. En este sentido, comparar la realidad con una versi&oacute;n hipot&eacute;tica de la misma puede ayudarnos a aprender de errores pasados y a optimizar la toma de decisiones futuras, reduciendo la culpa o el arrepentimiento. Sin embargo, tambi&eacute;n <a href="https://ethic.es/pensamiento-contrafactual-esto-pudo-ser-otra-manera#:~:text=Todos%20imaginamos%20escenarios%20alternativos%20a,contraproducentes%20para%20la%20salud%20mental." target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede generar frustraci&oacute;n, ansiedad, culpa o incluso obsesi&oacute;n</a> si se centra demasiado en escenarios negativos o inalcanzables. 
    </p><p class="article-text">
        Conviene subrayar que hoy en d&iacute;a lo rutinario tiende a confundirse con el conformismo, en una sociedad donde las cotas de productividad est&aacute;n disparadas y las dificultades para desconectar de los entornos laborales son cada vez m&aacute;s complejas, debido entre otros factores, a la hiperconexi&oacute;n digital y a la necesidad de autorrealizaci&oacute;n constante. En este sentido, algunos estudios afirman que <a href="https://www.cignasalud.es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/el-67-de-los-espanoles-afirma-que-es-incapaz-de-desconectar-del#:~:text=EL%2067%25%20DE%20LOS%20ESPA%C3%91OLES,DURANTE%20LAS%20VACACIONES%20%7C%20Cigna%20Salud" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 67% de los espa&ntilde;oles es incapaz de desconectar del trabajo durante las vacaciones de verano</a>. Aunque estemos de vacaciones, muchas veces seguimos atados al trabajo: contestamos correos, respondemos llamadas y no dejamos de pensar en asuntos pendientes. Esto se conoce coloquialmente como &ldquo;s&iacute;ndrome de la tumbona&rdquo;, una sensaci&oacute;n de no poder desconectar del todo, que puede generar estr&eacute;s, ansiedad, problemas para dormir o concentrarse, e incluso afectar el apetito.
    </p><p class="article-text">
        Aspirar a una desconexi&oacute;n demasiado exigente y perfeccionista o vivir el descanso con una urgencia desmedida puede, a veces, conseguir el efecto contrario y generar un efecto llamada invocando ciertas emociones de dif&iacute;cil gesti&oacute;n, como la ansiedad, que a su vez nos acercar&aacute; a una rumiaci&oacute;n est&eacute;ril provocando <a href="https://garnelopsicologia.com/blog/distorsiones-cognitivas-pensamientos-irracionales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distorsiones cognitivas como la anticipaci&oacute;n de cat&aacute;strofe, la generalizaci&oacute;n o el pensamiento dicot&oacute;mico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta paradoja recibe el nombre casual de &ldquo;<a href="https://elpais.com/smoda/bienestar/intentas-relajarte-pero-te-acecha-la-ansiedad-tiene-una-explicacion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>stresslaxation</em></a><em>&rdquo;</em> o ansiedad inducida por relajaci&oacute;n. Un t&eacute;rmino que describe un fen&oacute;meno que puede afectar a entre un 30% y 50% de las personas <a href="https://www.weforum.org/stories/2022/04/streelaxation-stressed-relax" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que practican t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>. Algunos estudios sugieren que las personas con ansiedad pueden ser incluso <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/23311908.2020.1800262" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s propensas a sufrirla</a> dando lugar a una teor&iacute;a <a href="https://www.psypost.org/psychology-research-uncovers-how-relaxation-can-induce-anxiety-in-those-with-generalized-anxiety-disorder/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denominada Modelo de Evitaci&oacute;n de Contraste</a>, que explica c&oacute;mo algunas personas sienten rechazo y un aumento repentino de ansiedad en momentos de calma y usan la preocupaci&oacute;n como una forma de prevenir estos estados de ansiedad. De forma similar, la teor&iacute;a tambi&eacute;n explica que practicar la relajaci&oacute;n puede dar lugar a un aumento de las probabilidades de experimentar mayores cotas de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, a las puertas de las vacaciones del descanso, la desconexi&oacute;n del mundo laboral se nos presenta como la posibilidad de dar carpetazo a un curso que se encuentra en un momento psicol&oacute;gicamente cr&iacute;tico. Nos encontramos en ese instante en el que ante la posibilidad de alcanzar la cima, debemos hacer un &uacute;ltimo esfuerzo, irracionalmente el m&aacute;s importante de todos. El que, seg&uacute;n nuestro <em>Yo,</em> <em>m&aacute;ster en autoboicot</em>, nos permitir&aacute; empezar las vacaciones con las expectativas cubiertas de una etapa anterior y proyectarnos a otras nuevas expectativas. El problema es que, una vez llegados a la cima, corremos el riesgo de tener que buscar otra cima mayor para satisfacer as&iacute; nuestra ambici&oacute;n. Una inercia peligrosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque estemos de vacaciones, muchas veces seguimos atados al trabajo: contestamos correos, respondemos llamadas y no dejamos de pensar en asuntos pendientes. Esto se conoce coloquialmente como “síndrome de la tumbona”, una sensación de no poder desconectar del todo, que puede generar estrés, ansiedad o problemas para dormir</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Algunas ideas para un descanso m&aacute;s seguro</h2><p class="article-text">
        Lejos de hacer de esto un espacio terap&eacute;utico, aqu&iacute; van algunos de los ejes a tener en cuenta para que nuestro descanso sea algo m&aacute;s seguro:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Gesti&oacute;n en el uso de las pantallas:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Podemos reubicar la tensi&oacute;n de nuestro Sistema Nervioso Aut&oacute;nomo huyendo de la hiperconexi&oacute;n digital. Esto lo podemos hacer eliminando temporalmente aplicaciones del m&oacute;vil; si no queremos o no podemos, otra opci&oacute;n es dejar el m&oacute;vil en modo avi&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuidado con los mensajes que asocias al descanso: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ten muy en cuenta d&oacute;nde empiezan las distorsiones irracionales de pensamiento. Muchas veces son consecuencias del marketing encubierto y la publicidad del miedo. Cuidado con los mensajes que capitalizan nuestro descanso. No vas a tener las mejores experiencias. No vas a vivir momentos inolvidables. Lo que vas a experimentar es un periodo de descanso y desconexi&oacute;n, no un viaje a la luna. Nuestro descanso no pasa por disfrutar de todas y cada una de las ofertas posibles que nos encontraremos, no consiste en ir a todos los festivales de m&uacute;sica, no pasa por ahogar nuestros bolsillos convencidos de que lo mejor est&aacute; por experimentar. Date tiempo para procesar cada una de las experiencias que vas a vivir. Y ese tiempo no es una hora.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Lecturas en papel:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Preferiblemente de contenido distendido. Que la velocidad de la lectura vaya dirigida org&aacute;nicamente por la rapidez en la que tus ojos pueden procesar la informaci&oacute;n le&iacute;da y no mediante el <em>scroll</em> de una red social o a trav&eacute;s de una pantalla, exponiendo nuestra atenci&oacute;n a las vicisitudes o querencias del cibermundo. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ajusta expectativas:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Que estas sean realistas y concretas a la hora de tomar decisiones, dando cabida a la renuncia y a la frustraci&oacute;n, convirtiendo esta crisis en una nueva oportunidad para entrenar nuestra tolerancia al malestar. Pon en pr&aacute;ctica el pensamiento contrafactual.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En verano, rutina:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dentro de una desconexi&oacute;n vacacional tambi&eacute;n pueden tener cabida distintos tipos de rutina. Si la rutina en el trabajo es efectiva, aplicarla al descanso ser&aacute; &uacute;til tambi&eacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Presta atenci&oacute;n a lo m&aacute;s inmediato: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando nuestro Sistema Nervioso se recupera, puede lanzarnos se&ntilde;ales de activaci&oacute;n y nos sentimos con energ&iacute;as para volver a proyectarnos hacia el futuro. Ah&iacute; es cuando comenzamos a pensar en nuevas oportunidades (laborales, financieras, emocionales...) echa el freno y pon las cortas. Utiliza los sentidos para conectar con tu entorno. Presta atenci&oacute;n a tu realidad m&aacute;s inmediata.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Delega (si puedes).</li>
                                    <li>Establece pautas y l&iacute;mites claros ante el productivismo: </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No se trata necesariamente de desconectar con plenitud, sino de regular la desconexi&oacute;n. La dicotom&iacute;a del todo y del nada no es una buena gu&iacute;a en este caso y ese tipo de pensamiento suele estar m&aacute;s asociado a ideas distorsionadas m&aacute;s propias de corrientes de ansiedad, a evitar si es posible. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Silencia las Stories de Instagram:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Huye de las tendencias y de la proyecci&oacute;n digital de los dem&aacute;s. Seg&uacute;n <a href="https://ejournal.ipinternasional.com/index.php/ijec/article/view/1006" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> recientes, la combinaci&oacute;n de motivaci&oacute;n hedonista y urgencia social genera una fuerte intenci&oacute;n y deseo de compra. Esa motivaci&oacute;n externa, en la gran mayor&iacute;a de los casos, tiene intereses comerciales y no es fruto del azar. Conviene centrarnos e identificar d&oacute;nde terminan nuestros deseos y d&oacute;nde comienzan los de los dem&aacute;s para establecer l&iacute;mites y no excedernos ante lo inabarcable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Garnelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 20:20:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Psicología,Descanso,verano,Vacaciones,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ansiedad por las noticias y comisarias con kits de supervivencia que pueden multiplicarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/ansiedad-noticias-comisarias-kits-supervivencia-multiplicarla_129_12333877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86ffd5f9-57c4-4bd3-971b-84ba428f2b5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ansiedad por las noticias y comisarias con kits de supervivencia que pueden multiplicarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pacientes angustiados por la amenaza de guerras o catástrofes climáticas llegan a las consultas de psicólogos que empiezan a restringir el consumo abusivo de información. Expertos en comunicación social alertan de que la dieta informativa empeora cuando los algoritmos pesan más que la jerarquización de los medios</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Michael J. Sandel: "Clinton, Blair y Schröder tienen gran parte de culpa por el auge de la extrema derecha"</p></div><p class="article-text">
        De repente, un d&iacute;a aparece en Instagram una comisaria europea sonriente, con traje informal y zapatillas deportivas, sacando objetos del bolso para avisar a 448 millones de personas, la poblaci&oacute;n aproximada de la Uni&oacute;n (el 5,8% del planeta) de que conviene guardar en casa un kit de supervivencia que nos permita aguantar 72 horas: pastillas potabilizadoras de agua, navaja suiza, una radio a pilas, latas de conservas, un hornillo para calentarlas y dinero en efectivo. Para caso de guerra o cat&aacute;strofe.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9iaxdk" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Un momento&hellip; &iquest;Hemos dicho de repente? En realidad, no fue tan de repente&hellip; Antes hab&iacute;amos visto a centenares de ni&ntilde;os amputados o directamente muertos en el regazo de sus madres en Gaza&hellip; Y la masacre de civiles de Bucha en Ucrania, y aquellas fotos de los ajusticiados (civiles, hay que insistir en esto) con las mu&ntilde;ecas atadas detr&aacute;s de la cintura&hellip; Y aqu&iacute; m&aacute;s cerca, una riada que se llev&oacute; por delante a 228 personas y tambi&eacute;n el d&iacute;a a d&iacute;a de miles de personas que han perdido hijos, padres y madres, casas, negocios&hellip; Algunos, todo eso junto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace semanas se repiten, adem&aacute;s, bater&iacute;as de titulares sobre una guerra de aranceles que amenazan con arrastrar a la econom&iacute;a de todo el globo a una recesi&oacute;n econ&oacute;mica de consecuencias impredecibles&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todo eso, cuando todav&iacute;a est&aacute;n por conocer los efectos para varias generaciones de la peor pandemia en un siglo que se cobr&oacute; siete millones de vidas en 195 pa&iacute;ses (seg&uacute;n los datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud que todav&iacute;a sigue estudiando los traumas derivados para la poblaci&oacute;n.)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s del v&iacute;deo de la comisaria y de la cascada de informaciones, reportajes y listas digitales sobre el kit de supervivencia, Roberto, nombre ficticio de un paciente real, var&oacute;n por encima de la cincuentena, llam&oacute; por tel&eacute;fono a su psic&oacute;logo para decirle que no pod&iacute;a dormir porque de repente (otra vez) le urge resolver las diferencias que tiene con sus hijos. Lleva tiempo sin hablarse con ellos y ya no puede soportarlo porque ve m&aacute;s cerca una guerra en Europa y no se perdonar&iacute;a que pasase algo sin tratar con ellos. Roberto asegura que ha visto en la televisi&oacute;n lo del kit de supervivencia y por primera vez ve pr&oacute;xima la posibilidad de un conflicto b&eacute;lico, como los que hab&iacute;a o&iacute;do contar a sus padres y abuelos. No descansa por las noches, le aterra la posibilidad de no arreglar las cosas con sus hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquellas mismas semanas, una mujer tambi&eacute;n por debajo de los 60, telefonea al mismo gabinete de psic&oacute;logos angustiada por si sus hijos tendr&aacute;n que ir a la guerra, un escenario que nunca hab&iacute;a contemplado pero que ahora empieza a vislumbrar y que se retroalimenta cada vez que busca noticias sobre el tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los psic&oacute;logos tienen un nombre para todo esto. Llaman &ldquo;visi&oacute;n t&uacute;nel&rdquo; a lo que sufren sus pacientes cuando se encierran en un pensamiento circular del que no ven salida.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de las pantallas que leen esas personas que se atiborran de noticias sobre cat&aacute;strofes, conflictos y calamidades, est&aacute;n los periodistas que las escriben y que reciben documentos, im&aacute;genes y testimonios en bruto para luego traducirlos a la audiencia. Son espectadores de una realidad sin filtros, en contacto permanente con esos dramas, que muchas veces dedican jornadas de muchas horas a leer y escribir sobre un mundo donde se multiplican las inseguridades. Una mezcla explosiva que amenaza su salud mental. Lo vivi&oacute; en primera persona Alberto, pseud&oacute;nimo de un periodista a&uacute;n en la treintena, empleado en un medio digital y al que se le vino el mundo encima con la invasi&oacute;n de Ucrania. Entonces, como ahora, viv&iacute;a en pareja, ten&iacute;a una hija de tres a&ntilde;os y un segundo beb&eacute; en camino. Este es su relato.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio vi la invasi&oacute;n de Ucrania como un conflicto lejano, pero cuando todos los medios empezaron a publicar an&aacute;lisis sobre una posible guerra mundial, me empec&eacute; a angustiar mucho. Lleg&oacute; al punto que me paraliz&oacute; a la hora de relacionarme con el trabajo o con mi familia, me resultaba muy chocante ver a la gente tranquila a mi alrededor. Yo buscaba y no encontraba la validaci&oacute;n en mi entorno respecto de las informaciones que le&iacute;a. Estaba casi todas las horas del d&iacute;a, y esto es literal, enganchado al ordenador o al m&oacute;vil, leyendo medios y blogs cada vez m&aacute;s remotos, tratando de tranquilizarme. Lo que me encontraba era justo lo contrario. Entr&eacute; en una espiral diab&oacute;lica. Hac&iacute;a el desayuno a mi hija leyendo en el m&oacute;vil la amenaza de la tercera guerra mundial. Llegu&eacute; al convencimiento de que ella no llegar&iacute;a a cumplir los diez a&ntilde;os. Entonces lo cont&eacute; en el peri&oacute;dico y decid&iacute; parar. Me dieron la baja, un psiquiatra me prescribi&oacute; unos ansiol&iacute;ticos para rebajar la ansiedad y un psic&oacute;logo me paut&oacute; nuevas formas para relacionarme con la informaci&oacute;n de manera m&aacute;s sana. No har&iacute;a noticias sobre conflictos b&eacute;licos, tampoco sobre el cambio clim&aacute;tico ni sobre la escasez energ&eacute;tica. Con el paso de las semanas la cosa empez&oacute; a mejorar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, George Gebner, psic&oacute;logo, soci&oacute;logo, periodista y estudioso de los medios de comunicaci&oacute;n acu&ntilde;&oacute; la &ldquo;teor&iacute;a del cultivo&rdquo;, que ven&iacute;a a decir que la exposici&oacute;n prolongada a la televisi&oacute;n afectaba a la percepci&oacute;n de la realidad por parte de los espectadores y contribu&iacute;a a moldear su visi&oacute;n del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de Gebner se cerraba con una conclusi&oacute;n: el ser humano es la &uacute;nica especie condicionada por las historias que cuenta, de ah&iacute; el poder de qui&eacute;n las cuenta. Por supuesto, la teor&iacute;a tambi&eacute;n ten&iacute;a culpables: los medios de masas, esencialmente la televisi&oacute;n de la &eacute;poca, que transformaron aquellos relatos artesanales en procesos industriales a base de marketing y mensajes elaborados que serv&iacute;an para cultivar determinados efectos en los telespectadores. Entre las consecuencias, Gerbner identific&oacute; &ldquo;el s&iacute;ndrome del mundo cruel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Investig&oacute; c&oacute;mo la proliferaci&oacute;n de historias sobre cat&aacute;strofes y cr&iacute;menes, los que m&aacute;s impactan sobre el ser humano y hurgan en sus instintos de defensa -ya sean las muertes y accidentes, acontecimientos reales o mera ficci&oacute;n- empuja al espectador a concebir el mundo como un lugar inh&oacute;spito y modifica sus actitudes a la hora de moverse en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        A las teor&iacute;as de Gerbner le salieron numerosos cr&iacute;ticos que acusaron al investigador de la Universidad de Pensilvania de sobrevalorar los efectos de los medios sobre la audiencia entendida como un grupo homog&eacute;neo y f&aacute;cilmente influenciable, y de despreciar otros factores como la edad, la posici&oacute;n socioecon&oacute;mica o la educaci&oacute;n que contribuyen a que un mismo mensaje tenga distintos efectos seg&uacute;n las circunstancias sociales de quien lo reciba.
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de Gerbner se bas&oacute; en el modo en que los norteamericanos consum&iacute;an televisi&oacute;n en los a&ntilde;os 60 -siete horas los adultos, m&aacute;s de dos horas los ni&ntilde;os, algunos antes incluso de aprender a hablar- y culpaba a los intereses de las grandes cadenas y su negocio de manipular a la poblaci&oacute;n hasta moldear su visi&oacute;n del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las teor&iacute;as sobre la dieta informativa impuesta por los grandes medios de comunicaci&oacute;n y sus intereses -unidireccional que impacta sobre una masa homog&eacute;nea-, la bala m&aacute;gica o la aguja hipod&eacute;rmica y hasta el viejo paradigma de Lasswel -&ldquo;qui&eacute;n dice qu&eacute;, a qui&eacute;n, por qu&eacute; canal, con qu&eacute; efectos?&rdquo; son en la era de Internet y la Inteligencia Artificial poco m&aacute;s que recuerdos en los libros de comunicaci&oacute;n social o asignaturas de Periodismo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la sociedad actual, de la supuesta democratizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, de la fragmentaci&oacute;n de las audiencias, el consumo de las noticias, dice la sociolog&iacute;a moderna, no se parecer&iacute;a tanto al men&uacute; que imponen grandes cadenas sobre una audiencia indefensa, sino m&aacute;s bien a un autoservicio con buffet libre donde cada individuo elige qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;nta informaci&oacute;n consume. &iquest;Hemos dicho buffet libre? Esa ser&iacute;a la teor&iacute;a. En la pr&aacute;ctica, son los algoritmos basados en las experiencias de navegaci&oacute;n, los que determinan qu&eacute; va a seguir consumiendo cada uno. Y esos algoritmos tampoco son inocentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Silvia Mart&iacute;nez es profesora de Ciencia de la Informaci&oacute;n y de la Comunicaci&oacute;n de la Universidad Oberta de Catalunya, investigadora del grupo GAME y directora del M&aacute;ster de Social Media. Atiende a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> por tel&eacute;fono y explica as&iacute; el cambio en el consumo de la informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estudi&aacute;bamos Periodismo, se nos recomendaba combinar la publicaci&oacute;n de noticias duras y blandas. Y esto condicionaba la estructura de los informativos y de los peri&oacute;dicos: hab&iacute;a temas m&aacute;s duros y temas m&aacute;s ligeros, tambi&eacute;n hab&iacute;a secciones. Este equilibrio se ha roto porque ya no se hace un consumo de las noticias como antiguamente. En un diario digital la gente ya no suele entrar por la portada. No ves la selecci&oacute;n que hace el periodista. Esa aproximaci&oacute;n ha cambiado y se han modificado los roles. Ya no es el periodista el que te hace ese dibujo de lo que debes saber. Llegan muchas cosas a trav&eacute;s de las redes. Y est&aacute; el efecto de los algoritmos que te proporcionan m&aacute;s contenidos en funci&oacute;n de lo que buscas. As&iacute; llega m&aacute;s y m&aacute;s contenido asociado a las b&uacute;squedas. Eso crea una saturaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esther L&oacute;pez Zafra es catedr&aacute;tica de Psicolog&iacute;a Social en la Universidad de Ja&eacute;n y a la vez presidenta de la Sociedad cient&iacute;fica espa&ntilde;ola de Psicolog&iacute;a Social. A&ntilde;ade al debate un par de conceptos: &ldquo;el contagio emocional&rdquo;, que producen aquellos entornos que retroalimentan determinados an&aacute;lisis, y &ldquo;la rumiaci&oacute;n&rdquo;, ese pensamiento circular que no se va y que puede acabar aislando a la persona. Aunque todo tiene grados, avisa de que los episodios m&aacute;s graves pueden acabar produciendo depresi&oacute;n en personas vulnerables que se lanzan a consumir sin freno noticias negativas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero hablan todo el rato sobre lo mismo y cuando se sienten incomprendidos, van generando una mayor ansiedad y lo que ocurre es que se centran en grupos que les prestan atenci&oacute;n. O eso o directamente se a&iacute;slan. &lsquo;No voy a ir a tales sitios porque son peligrosos, dejo de viajar a determinados lugares&rsquo;. Ah&iacute; empiezan las conductas de evitaci&oacute;n. Y a medio plazo, los pensamientos incapacitantes que pueden derivar en depresi&oacute;n. Cuando se produce situaci&oacute;n de aislamiento, pensar solo en eso que temes, lo llamamos la indefensi&oacute;n aprendida, cuando la conclusi&oacute;n es que no puedes cambiar nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Era m&aacute;s sana la dieta informativa cuando la jerarquizaci&oacute;n de las noticias era monopolio de los periodistas y de esos medios que, como estudi&oacute; Gerbner, ten&iacute;an tambi&eacute;n sus propios intereses, o ahora cuando cada uno supuestamente decide lo que quiere leer, a&uacute;n con la influencia de las redes sociales y sus algoritmos?
    </p><p class="article-text">
        No hay una &uacute;nica respuesta para esta pregunta, pero L&oacute;pez Zafra, la experta en Psicolog&iacute;a Social, anticipa la necesidad de regular las redes sociales, a la vista de los efectos perniciosos que est&aacute;n generando en m&uacute;ltiples campos, adem&aacute;s de en los adolescentes que no est&aacute;n preparados para tanto est&iacute;mulo. Esta cient&iacute;fica recurre a un nuevo t&eacute;rmino: &ldquo;la infoxicaci&oacute;n&rdquo;, una especie de intoxicaci&oacute;n por sobredosis de noticias, muchas de ellas con una trazabilidad dudosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Regular las redes es nuestra responsabilidad como sociedad democr&aacute;tica. Los medios de comunicaci&oacute;n han sido importantes, pero &iquest;qu&eacute; entendemos por medio de comunicaci&oacute;n? &iquest;una red social lo es?&nbsp;Hasta ahora, no s&eacute; en el futuro, ha habido una falta de responsabilidad que se ha convertido en un monstruo. Y los m&aacute;s afectados son aquellos que est&aacute;n todo el d&iacute;a sometidos a la infoxicaci&oacute;n. Se ha visto un aumento muy evidente de los problemas en psicolog&iacute;a emocional sobre todo tras la pandemia porque en aquel momento nosotros no pod&iacute;amos salir de casa pero en las casas estaba entrando de todo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la consulta en Madrid de Sergio Garc&iacute;a Soriano, psic&oacute;logo con m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de experiencia, especializado en el tratamiento de la ansiedad y las adicciones, est&aacute;n llegando &uacute;ltimamente pacientes afligidos que verbalizan miedos indeterminados, no directamente relacionados con sus entornos familiares, laborales o de pareja, sino temores et&eacute;reos sobre el mundo que nos espera y que perciben b&aacute;sicamente a trav&eacute;s de los medios.
    </p><p class="article-text">
        En su despacho, Garc&iacute;a Soriano no solo asume la met&aacute;fora de la dieta informativa, admite que ha tenido que poner a algunos pacientes a r&eacute;gimen. R&eacute;gimen de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, claro que pautamos un consumo de los medios de comunicaci&oacute;n a esas personas que vemos vulnerables. Elaboramos un cuadrante con los factores que le est&aacute;n generando esta perspectiva de su propia vida y a partir de ah&iacute; reducimos la informaci&oacute;n que ellos puedan captar y vamos tomando decisiones para ir mejorando su estado an&iacute;mico y su manera de estar en el mundo. A partir de ah&iacute; podr&aacute;n volver a consumir m&aacute;s noticias. Pero si se est&aacute; quejando de un factor que produce ese estado an&iacute;mico negativo, pues tendr&aacute; que hacer una reducci&oacute;n de la televisi&oacute;n o de la radio&hellip; En realidad, es lo mismo que har&iacute;amos si lo que afecta negativamente es el contacto con el suegro, la suegra, o un compa&ntilde;ero de trabajo t&oacute;xico. Pautamos evitar el contacto. Para ellos pensar que lo que le est&aacute; pasando [esa ansiedad que sienten] viene originado por el consumo de noticias es un descubrimiento y a partir de ah&iacute; les proponemos dosificar esa exposici&oacute;n a los medios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, algunos ejemplos reales de alternativas que este psic&oacute;logo ha propuesto a pacientes enganchados a las noticias negativas: jugar al mus, salir a pasear, hacer deporte, llenar con otros contenidos esas horas muertas que se dan sobre todo por las tardes.Todo combinado con sesiones de psicoterapia, que en muchos casos acaban aflorando otros malestares ocultos, pero compatibles con la ansiedad que generan la catarata de titulares sobre tragedias, guerras y dem&aacute;s desastres que ocurren en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se rasca un poco, avisa este psic&oacute;logo, es habitual comprobar que tras esos miedos que puede avivar una comisaria recomendando un kit de supervivencia para 72 horas, hay, en la mayor&iacute;a de ocasiones, problemas personales que el paciente no logra identificar en su primera llamada: conflictos de pareja, laborales, una vida que no les gusta&hellip; Situaciones m&aacute;s acuciantes en sus c&iacute;rculos directos que en las primeras consultas permanecen soterradas y que en la terapia acaban viendo la luz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Alberto, el periodista del medio digital que se vio obligado a parar, le recomendaron no leer noticias nada m&aacute;s levantarse, acudir al puesto de trabajo, hacer all&iacute; un repaso del resto de medios, trabajar durante su jornada en sus reportajes y desconectar a una hora decente, en su caso no m&aacute;s all&aacute; de las cinco de la tarde, para ocupar el resto del d&iacute;a en otras actividades y en su vida familiar hasta la ma&ntilde;ana siguiente. Tambi&eacute;n se le paut&oacute; desconectar las aplicaciones instant&aacute;neas y las alertas de los medios. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella crisis, que pr&aacute;cticamente lo inhabilit&oacute;, ahora lo cuenta as&iacute;: &ldquo;Me resultaba muy parad&oacute;jico y frustrante que a un periodista le recetasen no leer noticias. Pero los mecanismos psicol&oacute;gicos que operan en los miedos y ansiedades no tienen tanto que ver con comprender una realidad, sino con saber manejar la dieta informativa, con ser capaz de desconectar, de buscar aquello que te hace sentir bien, de no estar sometido a ese bombardeo. Aprend&iacute; que no estamos preparados para recibir inputs negativos constantes durante 24 horas al d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Alberto pudiera parece una an&eacute;cdota. No lo es. El Instituto Reuters y la Universidad de Oxford celebraron hace unas semanas un evento sobre salud mental y periodismo. All&iacute; presentaron las conclusiones de una encuesta realizada entre 268 periodistas que cubren cambio clim&aacute;tico: el 22% de los consultados sufre s&iacute;ntomas de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. En la mesa redonda, una periodista ambiental filipina, Jhesset O. Enano, resumi&oacute; as&iacute; el problema: &ldquo;Los periodistas sentimos empat&iacute;a hacia la gente sobre la que informamos porque nos importan estos temas, pero a veces no extendemos esa empat&iacute;a a nosotros mismos&rdquo;. <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/calendar/journalists-we-fail-extend-empathy-ourselves-how-climate-reporting-impacting-mental-health?utm_source=Reuters+Institute+-+en+espa%C3%B1ol&amp;utm_campaign=b7c56bdb08-EMAIL_CAMPAIGN_2025_05_23_11_00&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-b7c56bdb08-356312304" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El v&iacute;deo puede verse aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta de Reuters arroja cifras alarmantes: el 16% de los periodistas que cubren cambio clim&aacute;tico y respondieron a la encuesta se vieron obligados a parar por problemas mentales. Y casi la mitad admiti&oacute; s&iacute;ntomas moderados de ansiedad (el 48%) y de depresi&oacute;n (el 42%).
    </p><p class="article-text">
        Hoy sabemos adem&aacute;s que millones de personas en todo el mundo han decidido vivir al margen de las noticias, una desconexi&oacute;n que va a m&aacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que afecta directamente a nuestro pa&iacute;s. El estudio<a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Digital News Report</a>, tambi&eacute;n del Instituto Reuters y la Universidad de Oxford, concluye que tres de cada diez personas en Espa&ntilde;a evita consumir noticias &ldquo;a veces o a menudo&rdquo;. Y que m&aacute;s de un tercio (el 36%) de quienes han decidido desconectarse apelan a la salud mental, &ldquo;para no sufrir efectos negativos en su estado de &aacute;nimo, un 43% lo hacen por lo reiterativo de la agenda informativa, y un 29% por la cantidad de noticias que difunden los medios de comunicaci&oacute;n. La inercia se mantiene desde hace unos a&ntilde;os y no hay indicios de que vaya a darse la vuelta. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses donde m&aacute;s se nota esta tendencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una peque&ntilde;a confesi&oacute;n: la ma&ntilde;ana del pasado 28 de abril cambi&oacute; el rumbo de este reportaje. Ya estaban casi todas las entrevistas a expertos realizadas, los primeros p&aacute;rrafos escritos y la l&iacute;nea argumental encarrilada. El texto se centrar&iacute;a en el alarmismo de los medios de comunicaci&oacute;n que est&aacute; acrecentando los problemas de salud mental de una sociedad ya muy castigada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Por supuesto, tambi&eacute;n los de sus periodistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero de repente -y esto s&iacute; sucedi&oacute; de repente, no se trata de una trampa narrativa, como tampoco hay forma de demostrarlo, el lector aqu&iacute; tendr&aacute; que confiar- se fue la luz en casi todo el pa&iacute;s. El apag&oacute;n general pill&oacute; a este periodista -que como la mayor&iacute;a de ciudadanos europeos hab&iacute;a visto, le&iacute;do y repasado las recomendaciones de la comisaria sobre el kit de supervivencia- con ocho euros de dinero en efectivo, el dep&oacute;sito de la moto en la reserva y ni rastro de hornillo de gas ni de ning&uacute;n otro dispositivo capaz de calentar alimentos sin luz el&eacute;ctrica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Debe el reportaje tomar otro cariz? &iquest;Qui&eacute;n le llama ahora catastrofista a la comisaria de Instagram? &iquest;Cu&aacute;nto han tardado en reaccionar y c&oacute;mo les ha afectado a esos ciudadanos que decidieron aislarse voluntariamente de los medios y las noticias?
    </p><p class="article-text">
        Un par de confidencias m&aacute;s antes de continuar con el texto: los periodistas sabemos que las malas noticias se leen m&aacute;s y durante m&aacute;s tiempo y, tampoco vamos a ocultarlo llegados a este punto, los medios de comunicaci&oacute;n acostumbran a pecar de ventajismo. As&iacute; que estaba la tentaci&oacute;n de cambiar el enfoque: con un pa&iacute;s entero desconcertado tras el apag&oacute;n estaba la posibilidad de cerrar el reportaje con una moraleja facilona -y rentable para un diario digital que vive sobre todo gracias a sus suscriptores-: la informaci&oacute;n es imprescindible para sobrevivir en este mundo de guerras, apagones y pandemias.
    </p><p class="article-text">
        Olvidemos esas tentaciones y volvamos a los expertos y a las entrevistas que se hab&iacute;an grabado antes de que un pa&iacute;s casi entero se quedase a oscuras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La directora del M&aacute;ster de Social Media de la Universidad Oberta de Catalunya, Silvia Mart&iacute;nez, es quien hab&iacute;a puesto primero el acento en el problema de la desinformaci&oacute;n. Aqu&iacute; surge otra met&aacute;fora seg&uacute;n la cual igual que en una inundaci&oacute;n lo primero que falta es agua potable, el exceso de noticias sin contrastar acaba generando desconocimiento e incertidumbre. Mart&iacute;nez alerta sobre los medios -cita tambi&eacute;n los partidos pol&iacute;ticos- &ldquo;que buscan exacerbar estados de &aacute;nimo, polarizar, buscar un enemigo para actuar, en momentos electorales&rdquo;. &ldquo;Se construye un mensaje muy centrado en lo emocional: sentirse identificado con determinadas cosas, enemigos a los que culpar&hellip; Se sabe que el enfoque negativo hace reaccionar antes&rdquo;, dice esta experta que analiza el comportamiento de los medios y de esos otros actores que han proliferado en las redes sociales. Pone como ejemplo otro episodio que nos hel&oacute; a todos: &ldquo;En la DANA vimos contenidos para manipular emociones, este tipo de contextos generan oportunidades para ello&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero su reflexi&oacute;n contin&uacute;a: &ldquo;No enterarnos de las cosas malas que pasan no nos va a ayudar. Habr&iacute;a que cambiar el relato. Necesitamos conocer algunas informaciones&rdquo;. Y mantiene el ejemplo de la gran inundaci&oacute;n en la Comunitat Valenciana: &ldquo;Si hubi&eacute;semos tenido informaci&oacute;n y hubiese en las casas esos productos de primera necesidad, no habr&iacute;amos estado tan ansiosos en Valencia en los d&iacute;as posteriores a la inundaci&oacute;n por salir a comprar a tiendas que l&oacute;gicamente no estaban abiertas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez subraya que consejos como los de la comisaria del kit de supervivencia, pueden resultar muy &uacute;tiles pero pide que &ldquo;la manera de construir el relato debe ser muy diferente: se puede comunicar sin alarmar y sin generar rechazo&rdquo;. Lo mismo recomienda para los medios de comunicaci&oacute;n: &ldquo;Estamos en un momento cr&iacute;tico en el que el periodismo debe reivindicar su utilidad e incluso las administraciones deber&iacute;an promover la educaci&oacute;n medi&aacute;tica. Si no conoces las cosas negativas de la vida, no conoces las herramientas para hacerles frente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica y presidenta de la Sociedad Cient&iacute;fica Espa&ntilde;ola de Psicolog&iacute;a Social, Esther L&oacute;pez Zafra, defiende tambi&eacute;n que la desconexi&oacute;n total no es una opci&oacute;n y aboga por el consumo equilibrado de las noticias. &ldquo;Venimos hablando del 's&iacute;ndrome del mundo cruel', desde hace d&eacute;cadas. El ser humano tiene una tendencia al morbo, a intentar enterarse de todo y cuando hay una sobreexposici&oacute;n, el cerebro se empieza a da&ntilde;ar. Eso impacta muy fuerte en el aspecto emocional. Pero aislarse totalmente tambi&eacute;n es un riesgo, porque perdemos la conexi&oacute;n con la realidad. Deber&iacute;a combinarse el conocimiento de la noticia, con el contraste porque atender solo a un tipo de medios hace que la gente se pierda una parte de la realidad, lo m&aacute;s sano es conocer lo que est&aacute; pasando pero mantener una postura cr&iacute;tica. Estar todos los d&iacute;as con las mismas noticias es negativo para la salud mental, genera ansiedad e incluso puede derivar en depresi&oacute;n. Es la des-sensibilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica, acostumbrarnos a que algo malo va a suceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s de las teor&iacute;as de Gebner, los estudiosos de los mass media rebajan mucho su influencia a la hora de imponer una visi&oacute;n negativa del mundo. La contrapartida es que el mismo efecto pueden crearlo (y lo est&aacute;n haciendo) los algoritmos cuando mucha gente cree que es por fin libre para decidir la informaci&oacute;n que recibe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los libros de historia contaban la segunda mitad del siglo XX y el principio del XXI en Europa como una gigantesca anomal&iacute;a: sin guerras mundiales, ni mort&iacute;feras pandemias. Hasta que lleg&oacute; la Covid en 2020. Ah&iacute; cambiaron muchas cosas, seg&uacute;n Silvia Mart&iacute;nez, la directora del m&aacute;ster de la Universidad Oberta de Catalunya: &ldquo;Desde entonces hay personas que buscan activamente noticias negativas porque quieren&nbsp;ser las primeras en encontrar lo malo que puede venir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Superada la crisis que le oblig&oacute; a parar, Alberto, el periodista del medio digital abrumado por las noticias, est&aacute; recuperado y ha vuelto a cubrir todo tipo de informaciones, pero no baja la guardia: &ldquo;Llevo dos a&ntilde;os ya mucho mejor, pero sigue el temor a que las cosas empeoren y que no sepa gestionarlo, puesto que en el d&iacute;a a d&iacute;a seguimos rodeados de advertencias relacionadas con todo tipo de crisis. De todos modos, he aprendido a desconectar mejor y voy a terapia de vez en cuando, aunque es cierto que tengo a veces tengo la sensaci&oacute;n de estar procrastinando, de no haberlo resuelto del todo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, con apag&oacute;n o sin &eacute;l, el reportaje se cierra sin moraleja. Tal vez podamos concluir que el fondo del mensaje de la comisaria en zapatillas de deporte fue correcto, pese a sus formas desastrosas.&nbsp;Todos los expertos consultados para este reportaje sostienen que atiborrarse de noticias negativas va a castigar tu salud mental y puede tener efectos grav&iacute;simos hasta derivar en depresi&oacute;n. Pero desconectarse de la informaci&oacute;n tampoco es una salida. Queda la v&iacute;a intermedia: una dieta informativa saludable que huya de la polarizaci&oacute;n y fomente el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. Una dieta que se recomienda no solo a los lectores, tambi&eacute;n a los periodistas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Precedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/ansiedad-noticias-comisarias-kits-supervivencia-multiplicarla_129_12333877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 20:25:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ansiedad por las noticias y comisarias con kits de supervivencia que pueden multiplicarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Apagón,UE - Unión Europea,Periodismo,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diógenes digital: ¿qué pasa cuando almacenas cosas compulsivamente en tu móvil?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/diogenes-digital-pasa-almacenas-cosas-compulsivamente-movil_1_12329417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1b0022-5d6b-4311-97f0-ffa4f4841e7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diógenes digital: ¿qué pasa cuando almacenas cosas compulsivamente en tu móvil?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acumular fotos, vídeos, capturas de pantalla, pestañas y archivos se ha convertido en una trampa cotidiana que puede aumentar la ansiedad
</p><p class="subtitle">Y ahora, ¿qué hacemos con sus cosas? El trabajo emocional de vaciar las casas de nuestros padres y abuelos</p></div><p class="article-text">
        Desde que recuerda, Carmen, de 28 a&ntilde;os, acumula informaci&oacute;n digital. Tiene decenas de alarmas, paga unos cinco euros al mes para que Apple le deje espacio infinito en su nube, ha superado el l&iacute;mite de pesta&ntilde;as abiertas en el navegador y nunca ha borrado una conversaci&oacute;n de WhatsApp. &ldquo;Con la acumulaci&oacute;n de objetos f&iacute;sicos da m&aacute;s angustia, porque es dif&iacute;cil convivir con ello y eso te obliga a tirar m&aacute;s cosas, pero en el m&oacute;vil puedo tener absolutamente cualquier cosa&rdquo;, explica. Su caso no es excepcional, desde hace tiempo circula por Internet un t&eacute;rmino para definir esa acumulaci&oacute;n constante de informaci&oacute;n en nuestros dispositivos: Di&oacute;genes digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nombre lo toma prestado del s&iacute;ndrome que se caracteriza, entre otras cosas, por la acumulaci&oacute;n de objetos inservibles. Y aunque no se trata de un trastorno de conducta, el psic&oacute;logo Gabriel Pozuelo aventura una definici&oacute;n que comparte caracter&iacute;sticas con el s&iacute;ndrome cl&aacute;sico: &ldquo;Acumular informaci&oacute;n digital de manera descontrolada y sentir angustia al tener que desprendernos de eso que hemos ido guardando&rdquo;. Juan Antonio Rom&aacute;n, psic&oacute;logo de Acierta Psicolog&iacute;a, considera esto m&aacute;s un &ldquo;trastorno de acumulaci&oacute;n&rdquo;, porque el s&iacute;ndrome de Di&oacute;genes &ldquo;tambi&eacute;n implica suciedad&rdquo;, y ese no es el problema de una persona que acumula decenas de pesta&ntilde;as abiertas. La psic&oacute;loga Sonia Caldera tambi&eacute;n asocia este trastorno al FOMO <em>(Fear of Missing Out</em>, traducido como &ldquo;miedo a perderse algo&rdquo;): &ldquo;Es ese miedo obsesivo a estar ausente, a no enterarse de algo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; acumulamos?</strong></h2><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno est&aacute; muy extendido entre la poblaci&oacute;n. Una encuesta del Instituto de Marketing Digital TEDKI, realizada entre m&aacute;s de 1.000 alumnos de 25 a 50 a&ntilde;os en 2021 se&ntilde;alaba que m&aacute;s del 70% no recordaba haber borrado archivos en el &uacute;ltimo mes, y a nueve de cada 10 les costaba diferenciar entre lo que quer&iacute;an conservar y lo que no necesitaban. Un estudio realizado a principios de a&ntilde;o por <a href="https://laopcenter.com/mental-health/digital-hoarding/#:~:text=Approximately%2050%25%20of%20Americans%20admit,to%20Tolin%2C%20D.%20F.%20et%20al." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Angeles Outpatient Center</a>, centro especializado en ese tipo de trastornos, apunta que cerca del 50% de los estadounidenses admite acumular archivos digitales, y el 25% se siente desbordado por ello. Y una encuesta de <a href="https://www.highspeedinternet.com/resources/cyber-hoarding-statistics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">High Speed Internet</a> realizada a 1.000 estadounidenses en 2022 determin&oacute; que un 62% de la poblaci&oacute;n siente cierto grado de ansiedad o estr&eacute;s debido al exceso de archivos digitales que acumula.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que comienza como algo aparentemente inocente puede convertirse en una fuente real de estrés y ansiedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriel Pozuelo</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carla Mouri&ntilde;o es periodista, escritora y experta en comunicaci&oacute;n de <em>startups</em> de 30 a&ntilde;os. Acumula por muchas razones, pero, seg&uacute;n cuenta a elDiario.es, sobre todo por FOMO: &ldquo;As&iacute; tengo m&aacute;s sensaci&oacute;n de control, me lo guardo para cuando pueda. Por ejemplo, guardo todas las pel&iacute;culas que quiero ver porque quiero verlas en alg&uacute;n momento, aunque luego nunca tenga tiempo&rdquo;. La pasi&oacute;n de Gloria, de 25 a&ntilde;os, son las capturas de pantalla: &ldquo;De eventos a los que quiero ir, pero tambi&eacute;n cosas que me inspiran, una persona vestida de cierta manera, o hago capturas de pantallas de las historias de un artista que me obsesiona&rdquo;, cuenta. Tiene dos cuentas en Instagram, as&iacute; que se manda cosas a s&iacute; misma constantemente. &ldquo;A lo mejor estoy perdiendo el tiempo&rdquo;, reflexiona, &ldquo;porque luego nunca lo uso, lo tengo por si acaso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La revista <em>Psychology Today</em> ha hecho un repaso de los rasgos que pueden determinar que una persona tiene el trastorno de acumulaci&oacute;n digital <em>(digital hoarding</em>, en ingl&eacute;s): acumular archivos digitales aunque no sean importantes, dificultad para borrar archivos que no usas, dificultad para encontrar los que necesitas, apego emocional a los archivos y guardar en varios dispositivos y plataformas. Este tipo de pr&aacute;cticas puede generar, seg&uacute;n Caldera, sobrecarga cognitiva, fatiga mental, estr&eacute;s, sensaci&oacute;n de caos, ansiedad, y otros problemas como la procrastinaci&oacute;n a la hora de realizar una tarea que requiera de esos archivos que se han guardado de forma desorganizada.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede afectar a nuestra salud? &ldquo;Claro que s&iacute;&rdquo;, contesta Pozuelo. &ldquo;Lo que comienza como algo aparentemente inocente puede convertirse en una fuente real de estr&eacute;s y ansiedad&rdquo;. Pozuelo explica que la acumulaci&oacute;n excesiva de informaci&oacute;n en las distintas plataformas digitales que habitamos &mdash;la secci&oacute;n de &ldquo;elementos guardados&rdquo; de Instagram, las pesta&ntilde;as abiertas en el ordenador pendientes de lectura, los cientos de correos sin abrir&mdash; pueden llevar a la &ldquo;frustraci&oacute;n al no encontrar lo que buscamos, puede afectar nuestra tranquilidad, concentraci&oacute;n e incluso llegar a da&ntilde;ar nuestra autoestima porque agrava nuestra sensaci&oacute;n de que no llegamos, de que no tenemos tiempo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El impacto en el medioambiente</strong></h2><p class="article-text">
        La acumulaci&oacute;n digital no solo afecta a la salud mental o la productividad: tambi&eacute;n tiene un coste ambiental real. Aunque parece que los archivos digitales 'no ocupan espacio', todo lo que almacenamos &mdash;fotos, correos, v&iacute;deos, documentos&mdash; se guarda en servidores f&iacute;sicos ubicados en centros de datos. Estas infraestructuras utilizan una cantidad masiva de electricidad para funcionar las 24 horas del d&iacute;a, mantener temperaturas estables y garantizar el acceso constante a sus servidores. Los centros de datos consumen aproximadamente 400 teravatios-hora al a&ntilde;o, una cantidad equivalente a la producci&oacute;n de 30 centrales nucleares y que representa el 1,5% del consumo el&eacute;ctrico mundial, seg&uacute;n la <a href="https://www.iea.org/news/ai-is-set-to-drive-surging-electricity-demand-from-data-centres-while-offering-the-potential-to-transform-how-the-energy-sector-works" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Internacional de la Energ&iacute;a</a>. Es much&iacute;sima energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gustaría que estuviera todo más ordenado, y de vez en cuando tengo arrebatos de intentar ordenar. Pero siempre acabo volviendo al caos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carla Mouriño</span>
                                        <span>—</span> periodista, escritora y experta en comunicación de startups
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el 60% y el 70% de los datos almacenados nunca se vuelve a consultar, seg&uacute;n <a href="https://www.netapp.com/blog/data-sustainability-dirty-secret/#:~:text=Matt%20Watts&amp;text=Did%20you%20know%20that%2068,Aston%20Martin%20F1%C2%AE%20Team." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NetApp</a>. Esa &ldquo;basura digital&rdquo; se convierte en una fuente silenciosa pero persistente de emisiones contaminantes. Hoy en d&iacute;a, los centros de datos consumen aproximadamente el 2% de la electricidad mundial, y el almacenamiento representa entre el 15% y el 20% de ese consumo, seg&uacute;n c&aacute;lculos de la misma empresa tecnol&oacute;gica. El impacto de este almacenamiento inconsciente es tal que las fotos digitales no deseadas generan 10,6 kg de di&oacute;xido de carbono al a&ntilde;o por adulto en Reino Unido, seg&uacute;n un <a href="https://news.sky.com/story/dirty-data-posting-pictures-online-and-storing-emails-are-contributing-to-climate-crisis-says-report-12444665#:~:text=report%20%7C%20Sky%20News-,Climate%20change%3A%20Posting%20pictures%20online%20and%20storing%20emails%20are%20contributing,flights%20from%20London%20to%20Australia." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de 2021 del Instituto de Ingenier&iacute;a y Tecnolog&iacute;a (IET por siglas en ingl&eacute;s). El consumo energ&eacute;tico de los centros de datos ya <a href="https://www.oneninenine.agency/articles/the-cloud-now-has-a-greater-carbon-footprint-than-the-airline-industry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supera</a> al de toda la industria de la aviaci&oacute;n, y muchas de estas instalaciones est&aacute;n alimentadas por fuentes de energ&iacute;a no renovable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen formas sencillas de empezar a reducir el ruido digital. Una de las m&aacute;s efectivas es establecer rutinas de limpieza peri&oacute;dicas, igual que se hace con el armario o la casa: borrar archivos obsoletos, vaciar la carpeta de descargas, organizar documentos y eliminar lo que ya no sirve. Pozuelo recomienda la regla del 80/20: asumir que el 80% de lo que guardamos probablemente no volveremos a utilizarlo nunca. Tambi&eacute;n hay herramientas que facilitan el proceso: programas como TreeSize o Duplicate Cleaner permiten detectar archivos duplicados y liberar espacio. Un peque&ntilde;o pensamiento antes de hacer clic en &ldquo;guardar&rdquo; tambi&eacute;n puede marcar la diferencia: preguntarse si realmente va a hacer falta esa &uacute;ltima captura de pantalla en el futuro puede evitar muchas capas innecesarias de desorden.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Guardar como acto rom&aacute;ntico</strong></h2><p class="article-text">
        Mouri&ntilde;o, sin embargo, defiende su postura: &ldquo;Guardo en un intento de que la vida no se me escape. Mientras trabajo, me cruzo con informaci&oacute;n interesante a la que no puedo prestar atenci&oacute;n porque estoy haciendo otras cosas, as&iacute; que guardo. Para retenerlo, para hacerlo eterno en esta vida acelerada que nos ha tocado vivir&rdquo;. Como al resto de personas preguntadas para este reportaje, no le molesta la pesta&ntilde;a abierta en el ordenador. &ldquo;Es una herramienta de trabajo&rdquo;. Pero confiesa que a veces sue&ntilde;a con una vida menos ca&oacute;tica. &ldquo;Me gustar&iacute;a que estuviera todo m&aacute;s ordenado, y de vez en cuando tengo arrebatos de intentar ordenar. Pero siempre acabo volviendo al caos&rdquo;. Carmen, pese a todo, defiende a ultranza el guardar: &ldquo;Creo que es algo muy rom&aacute;ntico, es dar importancia a algo por tonto o insignificante que parezca&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Alonso Viña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/diogenes-digital-pasa-almacenas-cosas-compulsivamente-movil_1_12329417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 20:13:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diógenes digital: ¿qué pasa cuando almacenas cosas compulsivamente en tu móvil?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Digital,Móviles,Ansiedad,Tecnología,Redes sociales,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autolesiones, tristeza y malos tratos: lo que esconden las llamadas al teléfono de atención a la infancia en Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/autolesiones-tristeza-malos-tratos-esconden-llamadas-telefono-atencion-infancia-euskadi_1_12238154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4b56d04-4686-475f-a46b-ef243b64d601_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Autolesiones, tristeza y malos tratos: lo que esconden las llamadas al teléfono de atención a la infancia en Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A lo largo de 2024 el servicio de atención a la infancia y la adolescencia de Euskadi recibió 2.197 consultas (572 más que el año anterior), la mayoría de menores con problemas de ansiedad, depresión, tristeza o con necesidad de hablar</p><p class="subtitle">¿Qué impacto tiene el “terror sexual” en los medios? La escuela de Emakunde enseña a informar sin ser machista
</p></div><p class="article-text">
        Una chica de 14 a&ntilde;os, preocupada, marca en su tel&eacute;fono el n&uacute;mero 116111 de atenci&oacute;n a la infancia y la adolescencia de Euskadi. Lo hace porque cree que una amiga suya se autolesiona. Detr&aacute;s del tel&eacute;fono, est&aacute; el servicio 'Zeuk Esan' compuesto por profesionales de la psicolog&iacute;a y la educaci&oacute;n, y ofrece informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n y asesoramiento a quienes llaman con un problema o duda acerca de un suceso relacionado con menores de edad. Otra chica, de 16 a&ntilde;os, llama porque acaba de romper la relaci&oacute;n con su novio, una relaci&oacute;n en la que cuenta que ha sufrido maltrato psicol&oacute;gico por parte del chico. Tambi&eacute;n para hablar sobre malos tratos llama una persona adulta, para alertar preocupada de que su vecina del piso de arriba trataba mal a su hija de 3 a&ntilde;os. En otro de los casos, un ni&ntilde;o de 13 a&ntilde;os llama porque se siente triste y desplazado, lleva dos meses teniendo problemas para relacionarse con su cuadrilla. Este &uacute;ltimo es uno de los casos m&aacute;s comunes de j&oacute;venes que han llamado al servicio en 2024. 
    </p><p class="article-text">
        En total, a lo largo de 2024, 'Zeuk Esan' recibi&oacute; 2.197 consultas (572 m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior) y 1.345 personas (97 m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior) contactaron con el servicio. Se trata del mayor n&uacute;mero de contactos en los &uacute;ltimos 12 a&ntilde;os, siendo los meses de mayo y junio los que m&aacute;s contactos y consultas han generado. De las 2.197 consultas 1.290 fueron realizadas por personas menores y 907 por personas adultas. De las personas menores que han llamado a 'Zeuk Esan' el 62% tiene entre 16 y 17 a&ntilde;os, el 30% entre 12 y 15 a&ntilde;os y un 8% es menor de 12 a&ntilde;os. Adem&aacute;s, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe del programa, presentado este martes en Bilbao, ha aumentado relativamente el n&uacute;mero de menores de 12 a&ntilde;os que han utilizado el servicio pasando de ser 17 ni&ntilde;os en 2023 a 68 ni&ntilde;os en 2024.
    </p><p class="article-text">
        El 39% de las consultas realizadas por menores de edad fueron por malestar psicol&oacute;gico (ansiedad, depresi&oacute;n, necesidad de hablar, tristeza&hellip;). El 14% de las consultas fueron motivadas por acoso entre iguales (insultos, violencia f&iacute;sica, aislamiento). Adem&aacute;s, 145 consultas ten&iacute;an su origen en las relaciones familiares (poco amor por parte de los/as progenitores, falta de comunicaci&oacute;n, procesos de separaci&oacute;n&hellip;). En menor porcentaje aparecen motivaciones como dudas o preocupaciones sobre la sexualidad&nbsp;(81 casos) o denuncias de violencia de g&eacute;nero (12 casos). &ldquo;La violencia contra menores y adolescentes es una violencia contra los derechos humanos. Es un ataque directo a uno de los colectivos m&aacute;s desprotegidos de nuestra sociedad: los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as. Este tipo de violencia adem&aacute;s erosiona, mitiga y rompe proyectos de vida de personas inocentes&rdquo; ha subrayado la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demogr&aacute;fico, Nerea Melgosa, durante la presentaci&oacute;n del informe. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rueda de prensa en Bilbao para presentar el último balance del servicio &#039;Zeuk Esan&#039; de atención telefónica a menores"
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            <span class="title">
                Rueda de prensa en Bilbao para presentar el último balance del servicio &#039;Zeuk Esan&#039; de atención telefónica a menores                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una de las cuestiones por las que los menores m&aacute;s llaman al tel&eacute;fono es la necesidad que tienen de hablar y la falta de personas con las que hacerlo. &ldquo;No tienen a nadie o tienen a pocas personas en su entorno cercano con las que compartir esas cuestiones. Eso supone la derivaci&oacute;n a un servicio presencial, porque son chavales que necesitan un sost&eacute;n, un apoyo emocional y una empat&iacute;a. Necesitan a alguien que sepa poner en palabras lo que les pasa y con eso les vale&rdquo;, ha explicado Kepa Torrealdea, psic&oacute;logo y coordinador de 'Zeuk Esan'.
    </p><p class="article-text">
        Torrealdea ha detallado que tras las llamadas el primer paso de los profesionales es &ldquo;calmar la ansiedad&rdquo; del ni&ntilde;o o del padre o madre preocupados. A partir de ah&iacute; se les deriva al servicio que necesiten. &ldquo;Nos encontramos temas como enfados en entornos familiares, temas que salen de la puerta de casa y tienen que ver con la forma que tienen de relacionarse. Es un gabinete de atenci&oacute;n psicopedag&oacute;gica, pero telef&oacute;nica, la ventaja que tiene es que no hace falta ninguna cita previa, estamos abiertos las 24 horas del d&iacute;a y es an&oacute;nimo. Es an&oacute;nimo porque el anonimato da cierta tranquilidad al menor que llama a la hora de contar su relato&rdquo;, ha reconocido Torrealdea, quien ha preferido no entrar en detalles concretos de casos debido a que, a pesar de no dar los nombres, las personas que han llamado pueden reconocerse en los relatos. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la forma en la que los menores deciden contactar con el servicio, Melgosa ha aclarado que la mayor&iacute;a, el 95%, que contacta con 'Zeuk Esan' lo hace por llamada telef&oacute;nica. Sin embargo, en 2024 por primera vez 22 menores han contactado con el servicio mediante la red social Instagram. En cuanto a los adultos, el 90% llama por tel&eacute;fono y el 10% restante contacta por correo electr&oacute;nico. &ldquo;El incremento en el n&uacute;mero de llamadas y contactos percibido en el servicio telef&oacute;nico durante el pasado a&ntilde;o es en gran parte porque 'Zeuk Esan' es cada vez m&aacute;s conocido y adem&aacute;s desde hace un a&ntilde;o opera las 24 horas y los 365 d&iacute;as. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, como dice la Ley de Infancia de Euskadi aprobada en 2024, son sujetos activos de derechos y descolgar un tel&eacute;fono para recibir una atenci&oacute;n necesaria es la constancia de todo ello&rdquo; ha concluido la consejera sobre el servicio que cumple ya 15 a&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/autolesiones-tristeza-malos-tratos-esconden-llamadas-telefono-atencion-infancia-euskadi_1_12238154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Apr 2025 19:45:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Autolesiones, tristeza y malos tratos: lo que esconden las llamadas al teléfono de atención a la infancia en Euskadi]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Menores,Protección de menores,Gobierno vasco,Ansiedad,Depresión,Salud mental,La emergencia de la salud mental,Salud,Violencia,Violencia doméstica,Violencia machista,Violencia de género,Acoso escolar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El multilateralismo ha muerto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salud/multilateralismo-muerto_132_12194966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84da1ee9-ae79-45a4-bdd6-4b0e777a25e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El multilateralismo ha muerto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, nuestro boletín '¡Salud!' te trae las novedades de la actualidad sanitaria y científica que afectan a tu día a día</p><p class="subtitle">Recibe el boletín  - Te enviamos '¡Salud!' todas las semanas si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-estados-unidos-escenario-mundial-rearme-arruina-oms_1_12179485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute; pasando por un momento malo.</strong></a>&nbsp;Hace una semana, la agencia Reuters public&oacute; un<a href="https://www.reuters.com/business/healthcare-pharmaceuticals/who-proposing-cut-jobs-slash-budget-by-fifth-memo-shows-2025-03-29/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;documento interno&nbsp;</strong></a>que revelaba los recortes que se avecinan en el organismo de Naciones Unidas. Se meter&aacute; la tijera en la plantilla de personas, pero tambi&eacute;n en los &aacute;mbitos donde act&uacute;an porque simple y llanamente no hay dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al leer la informaci&oacute;n de Reuters me llam&oacute; la atenci&oacute;n otra cosa: no solo hablaban de Estados Unidos, que va a retirar completamente su aportaci&oacute;n a la OMS (1.300 millones de euros, el 18% de la contribuci&oacute;n de los pa&iacute;ses), sino de c&oacute;mo las nuevas prioridades de los pa&iacute;ses, como la defensa, dejaban en un lugar muy secundario &ndash;prescindible casi&ndash; los fondos para garantizar la salud global. Como si no hubi&eacute;ramos aprendido a golpe de muertos y colapso sanitario hace cinco a&ntilde;os que solo se puede estar a salvo si todos los estamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El multilateralismo ha muerto? &iquest;Vamos a un escenario donde cada pa&iacute;s se va a poner las orejeras para procurarse &uacute;nicamente lo suyo? Me da escalofr&iacute;os. Te comparto tres datos:
    </p><p class="article-text">
        -Reino Unido (gobernado por los laboristas) subir&aacute; el gasto en defensa del 2,3% al 2,5% del PIB en dos a&ntilde;os&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/reino-unido-aumenta-presupuesto-defensa-reduce-ayudas-sociales_1_12164396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a costa de recortar el gasto social</strong></a>, y concretamente la inversi&oacute;n en ayuda a la cooperaci&oacute;n y el desarrollo, que ser&aacute; reducida del 0,5% a 0,3%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -El Ejecutivo franc&eacute;s tiene previsto recortar en su plan de austeridad&nbsp;<a href="https://www.rfi.fr/en/france/20250205-france-proposed-budget-cuts-slash-overseas-development-aid-coordinationo-sud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el 40% del presupuesto a ayuda al desarrollo</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        -El nuevo Gobierno de Pa&iacute;ses Bajos encabezado por la extrema derecha prescindir&aacute; en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os de&nbsp;<a href="https://www.government.nl/latest/news/2024/11/11/first-development-budget-cuts-announced-overhaul-of-grants-for-ngos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>1.000 millones de euros que dedicaba a cooperaci&oacute;n</strong></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa se est&aacute; desarrollando una tendencia conservadora, incluso reaccionaria, respecto a la legitimidad de los estados para colaborar y abordar problemas de salud que son globales. Cada vez se pone m&aacute;s en cuesti&oacute;n y es una simplificaci&oacute;n burda de lo que es la pol&iacute;tica internacional&rdquo;, me dec&iacute;a Adri&aacute;n Alonso,&nbsp;responsable de Incidencia Pol&iacute;tica de Salud por Derecho. En su lugar, toman protagonismo otros t&eacute;rminos: &ldquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica&rdquo;, &ldquo;reducci&oacute;n de la dependencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos en una etapa donde la equidad o el derecho a la salud de las personas van a quedarse orillados en favor de la seguridad?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mientras estabas a otras cosas...&nbsp;</strong></h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El Imserso ha creado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-impulsa-tarifa-plana-50-euros-viajes-imserso-pensiones-bajas_1_12181249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>una nueva tarifa plana de 50 euros&nbsp;</strong></a>en sus viajes para las pensiones m&aacute;s bajas. Se han dado cuenta de que hay un sesgo de clase en los viajeros y los que ingresan apenas 500 euros al mes ni los solicitan.</li>
                                    <li>Sanidad quiere abrir el debate sobre prohibir las encimeras de cuarzo. &iquest;Por qu&eacute;?&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-recomienda-abrir-debate-prohibir-cuarzo-encimeras-hecho-australia_1_12186462.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>La silicosis est&aacute; reemergiendo</strong></a>&nbsp;y Espa&ntilde;a&nbsp;es una de las&nbsp;<em>zonas cero</em>&nbsp;de la epidemia entre los trabajadores que&nbsp;manipulan los aglomerados.&nbsp;</li>
                                    <li>Tenemos un nuevo plan de salud mental. Al segundo intento, todas las comunidades aut&oacute;nomas han apoyado el texto que el PP tumb&oacute; hace un mes y medio por detalles menores.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-plan-salud-mental-sale-adelante-respaldo-pp-segundo_1_12193700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Aqu&iacute; las medidas</strong></a>.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; nos pasa cuando tenemos ansiedad?</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>&iquest;Alguna vez te ha pasado que, en medio de una situaci&oacute;n de desborde, sientes que se acelera el coraz&oacute;n? Que parece que te va a dar algo, vaya.<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12147476.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;El psic&oacute;logo Baltasar Rodero ha escrito un libro</strong></a>&nbsp;para que, de la mano de la evidencia cient&iacute;fica, entendamos qu&eacute; est&aacute; pasando en nuestro cuerpo. Y, sobre todo, sepamos que ese pico bajar&aacute; y no nos pasar&aacute; nada fisiol&oacute;gico. No habr&aacute; ataque al coraz&oacute;n ni ahogo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rodero se refiere a estos episodios intensos de ansiedad como ataques de p&aacute;nico. Aparecen cuando como seres humanos percibimos una amenaza (puede ser real o ficticia, es decir, creada por nuestro cerebro sobre la base de malas experiencias pasadas) y nuestro cuerpo se activa para tratar de salir lo m&aacute;s airosos posible de ella. &iquest;C&oacute;mo? Metiendo ox&iacute;geno dentro. Tanto que nos emborrachamos y empezamos a tener percepciones alteradas: mareo, hormigueos... M&eacute;dicamente, a esto se le llama hiperventilar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        'La ansiedad del esquimal' &ndash;as&iacute; se titula el libro&ndash; me ha parecido interesante porque da en un punto que duele. En este mundo capitalista e hiperproductivo en el que nunca nada es suficiente nuestros cuerpos est&aacute;n &ldquo;predispuestos&rdquo; a tener la emoci&oacute;n de la ansiedad &ndash;una emoci&oacute;n b&aacute;sica&ndash; disparada, dice Rodero. Yo dir&iacute;a, m&aacute;s bien, sometidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cierro as&iacute; esta semana. Te espero la que viene con m&aacute;s cositas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salud/multilateralismo-muerto_132_12194966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 08:06:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El multilateralismo ha muerto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,OMS - Organización Mundial de la Salud,Salud pública,Ansiedad,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diseccionar la ansiedad para entenderla: "Es como una borrachera de oxígeno"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12147476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/064c5f85-23cc-42e4-be29-9f963f3dee10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diseccionar la ansiedad para entenderla: &quot;Es como una borrachera de oxígeno&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo Baltasar Rodero ofrece en 'La ansiedad del esquimal' una guía divulgativa que busca dar herramientas para enfrentar, con más conocimiento, lo que le pasa a nuestro cuerpo cuando se dispara esta emoción en una intensidad, duración y repetición que afecta a la vida diaria 
</p><p class="subtitle">La respuesta a la salud mental en la sanidad pública es lenta: solo un 14% de las personas tuvieron cita antes de un mes</p></div><p class="article-text">
        Diseccionar la ansiedad en una sociedad que &ldquo;predispone&rdquo; a ella. El psic&oacute;logo Baltasar Rodero (Santander, 1977) ha puesto esta emoci&oacute;n &ndash;que si es intensa, repetida y duradera puede desembocar en un trastorno&ndash; al microscopio en<em> La ansiedad del esquimal </em>(Arpa Editores). El resultado es una gu&iacute;a divulgativa, con un lenguaje sencillo, para entender qu&eacute; le pasa a nuestro cuerpo y tener m&aacute;s herramientas para hacer frente a los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos. Parte de una premisa interesante: lo que nos genera m&aacute;s sufrimiento no son tanto las sensaciones vinculadas a los ataques de p&aacute;nico &ndash;la manifestaci&oacute;n m&aacute;s extrema de la ansiedad&ndash; sino el desconocimiento sobre lo que est&aacute; pasando. El miedo, por ejemplo, a ahogarnos o a tener un ataque al coraz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Rodero, doctorado europeo en Psicolog&iacute;a y miembro de la <em>Association for Contextual Behavioral Science,</em> atiende a elDiario.es por videoconferencia desde su consulta en Cantabria. La entrevista, reconoce, le ha activado la ansiedad porque no est&aacute; acostumbrado a atender a los medios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por empezar por lo m&aacute;s b&aacute;sico, &iquest;qu&eacute; es la ansiedad? &iquest;Sentirla es siempre un trastorno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad realmente es una emoci&oacute;n y si est&aacute; en nosotros, est&aacute; en nuestras c&eacute;lulas y en nuestro ADN, es porque tiene una funci&oacute;n precisamente adaptativa. Nadie me ha planteado en la consulta que su objetivo es quitarse la tristeza pero s&iacute; la depresi&oacute;n, que es una respuesta exagerada de esa emoci&oacute;n en cuanto a intensidad. Sin embargo, s&iacute; vienen personas que entienden que la ansiedad es algo completamente antinatural y buscan quitarla. Igual que la alegr&iacute;a, la tristeza, la ira o el asco, la ansiedad forma parte de nosotros y est&aacute; bien que as&iacute; sea. Por ejemplo, como no estoy acostumbrado a hablar con los medios me siento ansioso. Si hago muchas m&aacute;s entrevistas probablemente dejar&eacute; de estarlo. 
    </p><p class="article-text">
        En general, esta emoci&oacute;n viene a visitarnos cuando hemos detectado una potencial amenaza y busca aportarnos los medios necesarios para salir airosos de la mejor manera. Puede aparecer en momentos muy variados en funci&oacute;n de d&oacute;nde pongamos la atenci&oacute;n, como hacer una publicaci&oacute;n en redes sociales y que nadie le haya dado a 'me gusta'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; l&iacute;nea para considerarlo un desorden?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como pasa con cualquier desorden, el trastorno significa que nos causa un deterioro significativo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a por ser una respuesta demasiado intensa, frecuente y duradera. Como el dolor, que significa que puede haber infecci&oacute;n o algo roto. En este caso, cuando se presenta ansiedad hay que preguntarse por qu&eacute;. Pongo en el libro algunos ejemplos de estudiantes con un perfil de mucha autoexigencia que terminan teniendo dificultades para hacer una vida normal (para ir al instituto o incluso para salir a la calle) y es necesario bajar el ritmo porque lo que se pretende no es posible. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es frecuente pensar que cuando tenemos un ataque de ansiedad nos ahogamos o vamos a tener un ataque al coraz&oacute;n. &iquest;Realmente hay riesgo de que eso pase? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A mis pacientes les digo que cualquier persona puede tener un ataque de p&aacute;nico, que es como la manifestaci&oacute;n m&aacute;s fuerte de la ansiedad. Ahora, si nosotros sabemos interpretar lo que nos est&aacute; pasando y entendemos por qu&eacute; tenemos todos esos s&iacute;ntomas, nos vamos a ahorrar sufrimiento. A veces lo que explica el origen del problema es precisamente esa mala interpretaci&oacute;n. Es la idea que da t&iacute;tulo al libro: si un esquimal viene a estas latitudes y coge la gripe se va a asustar mucho porque no la conoce. Sin embargo, nuestra sociedad s&iacute; est&aacute; acostumbrada a esos s&iacute;ntomas. As&iacute; que el meollo del asunto no es tanto lo que pasa, sino la interpretaci&oacute;n de lo que est&aacute; pasando. El cerebro lo que m&aacute;s ama es la seguridad, la certeza y la rutina<strong>.</strong> Cuando nos pasa algo interno que desconocemos y puede ser una amenaza, es natural pensar que es algo malo y hay que buscar una soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; pasa en nuestro cuerpo entonces cuando tenemos un ataque de ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de hiperventilaci&oacute;n es muy frecuente, por ejemplo, en ataques de p&aacute;nico. Cuando se detecta una amenaza, mi sistema nervioso simp&aacute;tico se pone en marcha con adrenalina y eso requiere mucha gasolina. O sea, ox&iacute;geno, y empezamos a palpitar. Cuando metemos mucho de este gas cambia la proporci&oacute;n entre ox&iacute;geno y di&oacute;xido de carbono y eso nos hace sentirnos raros. Es como si tuvi&eacute;ramos una borrachera de ox&iacute;geno y, como pasa con el etanol cuando se bebe alcohol, vamos a ver las cosas de una manera alterada. Es inc&oacute;modo y desagradable pero no peligroso. Por eso recomendamos, y lo hemos visto en series americanas, respirar en una bolsa o respirar sobre nuestras manos cerr&aacute;ndolas para restablecer el equilibrio qu&iacute;mico. Eso permite que aspiremos el propio di&oacute;xido de carbono que estamos expulsando. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestro organismo está muy bien preparado para responder a estresores puntuales de días, semanas o meses, pero no para estar permanentemente activo. Es nocivo y puede terminar alterando el sistema inmune</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Que estemos sobreactivados de esta manera no es malo a nivel org&aacute;nico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los estresores son de muy diferente tipo: no es lo mismo un estudiante que tiene muchos nervios por un examen que una persona que est&aacute; pasando un duelo por una ruptura sentimental o por un fallecimiento. Pueden ser m&aacute;s o menos intensos, pero normalmente tienen un inicio y un final. Lo que es malo para nuestra salud es lo que se conoce como estresor cr&oacute;nico, un estresor que dura dos, tres, cuatro a&ntilde;os. Por ejemplo, que est&eacute;s desbordado en el trabajo durante mucho tiempo porque tendr&iacute;a que haber cinco personas y hay tres. Nuestro organismo est&aacute; muy bien preparado para responder a estresores puntuales de d&iacute;as, semanas o meses, pero no para estar permanentemente activo aunque sea a m&aacute;s baja intensidad durante mucho tiempo. Es nocivo y puede terminar alterando el sistema inmune. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cerebro, dice, puede reescribirse y terminar respondiendo de una manera neutra a est&iacute;mulos que grabamos como peligrosos (aunque no siempre lo sean). &iquest;C&oacute;mo se hace esa reescritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para sustituir una experiencia traum&aacute;tica hace falta un c&uacute;mulo de experiencias, digamos neutras, en las que no pase nada. Con la conducci&oacute;n se ve muy claro: personas que llevan 20 a&ntilde;os al volante y un d&iacute;a tienen un accidente de tr&aacute;fico. Seguramente esa persona cuando vuelva a coger el coche despu&eacute;s de tres meses estar&aacute; nerviosa porque su mente no se queda en las dos d&eacute;cadas que no ha ocurrido nada sino en esa &uacute;ltima experiencia. En que la &uacute;ltima vez que se subi&oacute; al coche casi no lo cuenta. A medida que contin&uacute;o conduciendo y todo est&aacute; bien, el miedo va a disminuir y aqu&iacute; va a ser poco importante si lo hacemos con medicaci&oacute;n o sin medicaci&oacute;n. El cerebro se va a modificar igualmente. Lo que no funciona es tomar medicaci&oacute;n y no conducir. Ah&iacute; estamos en las mismas, porque no estamos ense&ntilde;ando al cerebro que conducir no es tan peligroso como pensaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Propone ejercicios para acelerar el coraz&oacute;n o hiperventilar, incluso apretarse la garganta, para emular s&iacute;ntomas t&iacute;picos de los ataques de p&aacute;nico. Hay quien pueda pensar que esto es un poco masoquista, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo comparo con el fisioterapeuta. Cuando vamos por un esguince o una lesi&oacute;n nos dan un masaje muchas veces doloroso, salimos, pagamos y nos dicen que es bueno que vayas a casa y sigas haciendo estos otros ejercicios. Y las personas los aceptan porque cient&iacute;ficamente est&aacute; probado que son buenos para mejorar a medio o largo plazo. Esa es la clave. Como seres humanos buscamos el cortoplacismo, pero los problemas complejos no tienen soluciones sencillas. Estos ejercicios, como dar vueltas, permiten que nuestro cerebro reaprenda. Hacer esa reescritura de la que habl&aacute;bamos. Solo se puede cambiar as&iacute;, con la experiencia. As&iacute; que inevitablemente el tratamiento pasa por ense&ntilde;ar a ese cerebro que esas sensaciones que en su d&iacute;a malinterpret&oacute; como amenazantes no lo son. Pero claro, hay que pasar por eso para recuperar la autonom&iacute;a, para estar mejor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay rasgos de personalidad que predisponen m&aacute;s a sufrir problemas de ansiedad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay descritos algunos rasgos o formas de ser que conviven m&aacute;s con problemas de ansiedad. Uno de ellos es el perfeccionismo, la autoexigencia, la competitividad. Ocurre en personas que buscan est&aacute;ndares irrealizables y est&aacute;n abocadas a sufrir bastante. Tambi&eacute;n pasa con rasgos de neuroticismo, es decir, perfiles emocionalmente m&aacute;s inestables, m&aacute;s impulsivos, m&aacute;s an&aacute;rquicos. Para quien el miedo est&aacute; muy presente tambi&eacute;n suele ser un problema porque conduce a ser poco asertivos, a tener dificultad para imponer l&iacute;mites, a decir que no. Esto est&aacute; vinculado tambi&eacute;n con la alta amabilidad, cuando se dan relaciones de mucha bondad y generosidad de un lado y eso, al no ser equitativo, de alg&uacute;n modo te chupa la energ&iacute;a. Pienso, por ejemplo, en mujeres que cuidan, que preparan comida a toda la familia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad que nos rodea es tan exigente y tan competitiva, tiene esa permanente presión por la productividad que nos lleva al límite y a poder tener potencialmente problemas de ansiedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vincular los trastornos de ansiedad con c&oacute;mo son los individuos no se puede considerar un poco reduccionista? Es decir, desvincular a las personas de su contexto para explicar los problemas de salud mental. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En el libro doy espacio a las variables de contexto. El factor del contexto actual en el que vivimos predispone a mucha ansiedad. Hace unos a&ntilde;os todo estaba m&aacute;s establecido: nac&iacute;as en un lugar, los roles estaban m&aacute;s marcados, no sol&iacute;as cambiar de sitio. La vida era menos sedentaria, m&aacute;s social, nos aliment&aacute;bamos mejor. No hablo en t&eacute;rminos de si se era m&aacute;s feliz o menos, sino de ansiedad. La sociedad que nos rodea es tan exigente y tan competitiva, tiene esa permanente presi&oacute;n por la productividad que nos lleva al l&iacute;mite y a poder tener potencialmente problemas de ansiedad. Tenemos que formarnos m&aacute;s, viajar m&aacute;s, tener m&aacute;s experiencias. Estamos permanentemente sobreestimulados a trav&eacute;s de notificaciones que nos hacen ir a toda prisa por miedo a perdernos algo. Hay una ansiedad financiera o econ&oacute;mica tambi&eacute;n: una persona para poder desarrollarse necesita una m&iacute;nima infraestructura. Son todo circunstancias que predisponen a las personas a estar insatisfechas o frustradas y ese estado es un caldo de cultivo para la ansiedad o la mala salud mental en general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dir&iacute;a entonces que la sociedad actual es un disparador de problemas de ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un disparador es un predisponente en el cual el disparador puede ser que no me han cogido en esta oferta de trabajo, o tuve una bronca con mi jefe. En cualquier caso, estos problemas se desencadenan normalmente por la mezcla de al menos dos variables: personalidad y contexto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay estudios que confirman que los trastornos de ansiedad han aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y en Espa&ntilde;a somos l&iacute;deres en consumo de benzodiazepinas. A la vez, la estructura de la sanidad p&uacute;blica para ofrecer psicoterapia es escasa. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto no se puede entender. Si queremos que una intervenci&oacute;n sea lo m&aacute;s eficaz posible tambi&eacute;n deber&iacute;a ser lo m&aacute;s temprana posible porque cuantas m&aacute;s experiencias acumuladas, m&aacute;s dif&iacute;cil va a ser trabajarlo. Por otro lado, tambi&eacute;n entiendo a los m&eacute;dicos y m&eacute;dicas de familia que mandan medicaci&oacute;n cuando llega un paciente que tiene ataques de ansiedad que no le dejan hacer una vida normal. Si la persona no trabaja esas sensaciones, cuando deje de tomar la medicaci&oacute;n volver&aacute;n a aparecer. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nuestra mente no es nuestra amiga ni su principal objetivo es hacernos felices&rdquo;, dice en el libro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendemos a interpretar las cosas que nos pasan con la informaci&oacute;n del medio y en el medio nos hablan de una cierta <em>happycracia</em>, de que hay soluci&oacute;n para todo, de que siempre tenemos que estar bien. Vemos t&iacute;tulos sugerentes como &ldquo;el secreto de la felicidad&rdquo; o &ldquo;c&oacute;mo hacer que te pasen cosas buenas&rdquo; y podemos dejarnos seducir. Pero en el fondo estamos buscando cosas que no son posibles y eso genera m&aacute;s insatisfacci&oacute;n y m&aacute;s frustraci&oacute;n. Entiendo que esa persona puso el t&iacute;tulo para vender libros, pero nuestra finalidad como seres vivos no es ser felices sino la supervivencia. Aunque es cierto que en nuestro contexto las amenazas son singulares y est&aacute;n configuradas por la sociedad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12147476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 19:27:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diseccionar la ansiedad para entenderla: "Es como una borrachera de oxígeno"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pequeños contratiempos, grandes consecuencias: el impacto de los ‘hassles’ en la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pequenos-contratiempos-grandes-consecuencias-impacto-hassles-salud_1_11874847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62742ad0-b470-4756-85bb-3c2d8363ac33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pequeños contratiempos, grandes consecuencias: el impacto de los ‘hassles’ en la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque los eventos traumáticos o estresores mayores tienen un impacto obvio, es la suma de pequeños contratiempos lo que puede desgastarnos poco a poco, especialmente si ocurren a diario</p><p class="subtitle">Mitos y verdades sobre el cortisol, la hormona del estrés</p></div><p class="article-text">
        Es lunes por la ma&ntilde;ana y, tras un atasco de tr&aacute;fico, tres correos electr&oacute;nicos urgentes y una m&aacute;quina de caf&eacute; estropeada, el d&iacute;a ya se est&aacute; haciendo largo. Estos peque&ntilde;os inconvenientes, conocidos en psicolog&iacute;a como&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>, parecen insignificantes, pero su acumulaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a, la semana o incluso el a&ntilde;o puede tener un impacto considerable en nuestra salud mental y f&iacute;sica. &iquest;Qu&eacute; estrategias podemos adoptar para gestionarlos mejor?
    </p><h2 class="article-text">Agotamiento emocional</h2><p class="article-text">
        El concepto fue desarrollado por los psic&oacute;logos Richard Lazarus y Susan Folkman en los a&ntilde;os 80. En&nbsp;<a href="https://search.worldcat.org/es/title/Stress-appraisal-and-coping/oclc/609341596" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su investigaci&oacute;n</a>, diferenciaron entre&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;&mdash;esos peque&ntilde;os inconvenientes que nos agotan emocionalmente&mdash; y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>uplifts</em></span>, las peque&ntilde;as experiencias positivas que elevan nuestro &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Lazarus y Folkman propusieron que, aunque los eventos traum&aacute;ticos o estresores mayores tienen un impacto obvio, es la suma de peque&ntilde;os contratiempos lo que puede desgastarnos poco a poco, especialmente si ocurren a diario.
    </p><h2 class="article-text">Incordios para gusto de todos</h2><p class="article-text">
        Los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;pueden ser muy variados, adapt&aacute;ndose a las circunstancias y sensibilidades de cada individuo. Para algunos, el tr&aacute;fico es una fuente inagotable de frustraci&oacute;n, especialmente cuando se enfrentan a atascos interminables que les hacen llegar tarde al trabajo o a eventos importantes.
    </p><p class="article-text">
        Para otros, los problemas con la tecnolog&iacute;a, como los fallos de internet o los problemas con el correo electr&oacute;nico, pueden desencadenar un ciclo de estr&eacute;s que corta su productividad y genera una sensaci&oacute;n de urgencia.
    </p><p class="article-text">
        Incluso peque&ntilde;as interrupciones, como que se acabe la bater&iacute;a del tel&eacute;fono cuando m&aacute;s se necesita o no encontrar las llaves justo antes de salir, pueden desencadenar una respuesta desproporcionada, especialmente cuando se suman a otras preocupaciones.
    </p><p class="article-text">
        En general, los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;son capaces de desbaratar nuestros planes y provocar una sensaci&oacute;n de descontrol, lo cual puede minar nuestra paciencia y afectar nuestro estado emocional a lo largo del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, pueden tener m&aacute;s impacto en nuestro estado de &aacute;nimo que eventos m&aacute;s significativos, en parte porque no solemos estar mentalmente preparados para lidiar con ellos.
    </p><h2 class="article-text">Se dispara el cortisol</h2><p class="article-text">
        Sabemos que la acumulaci&oacute;n de incordios tiene un efecto considerable en el bienestar mental y f&iacute;sico.&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/11453632_The_Daily_Inventory_of_Stressful_Events" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algunos estudios</a>&nbsp;han demostrado que los peque&ntilde;os estresores diarios pueden desencadenar respuestas de estr&eacute;s prolongadas que aumentan los niveles de cortisol en el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Esta&nbsp;<a href="https://theconversation.com/el-estres-enemigo-o-aliado-168929" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hormona</a>&nbsp;funciona para ayudarnos en situaciones de emergencia; sin embargo, su presencia constante puede alterar nuestro sistema inmunol&oacute;gico y afectar la calidad de sue&ntilde;o, la presi&oacute;n arterial y la salud cardiovascular.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones sugieren que los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;tienen un efecto negativo especialmente significativo en quienes ya afrontan altos niveles de estr&eacute;s en sus vidas, como cuidadores o personas con profesiones demandantes. Seg&uacute;n un&nbsp;<a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3654031/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a>, quienes experimentan un mayor n&uacute;mero de estos fastidios diarios tienen mayor probabilidad de reportar s&iacute;ntomas de ansiedad y agotamiento emocional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, contribuyen a crear un c&iacute;rculo vicioso: al estar agotados, nuestra tolerancia al estr&eacute;s disminuye, lo que hace que nuevos contratiempos sean a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles de manejar.
    </p><h2 class="article-text">Consecuencias en la salud mental y f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con&nbsp;<a href="https://psycnet.apa.org/record/1988-16854-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios trabajos</a>, estas peque&ntilde;as molestias pueden agravar problemas de salud mental, incluyendo la ansiedad y la depresi&oacute;n. Tambi&eacute;n tienen el potencial&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17673531/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de afectar la memoria y la capacidad de concentraci&oacute;n</a>, lo cual dificulta a&uacute;n m&aacute;s la tarea de gestionar el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos f&iacute;sicos, los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;prolongados pueden contribuir al desarrollo de enfermedades cr&oacute;nicas. Por ejemplo,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24417575/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio reciente de la Universidad de California</a>&nbsp;mostr&oacute; que el estr&eacute;s cotidiano puede influir en el sistema inmunol&oacute;gico, aumentando la susceptibilidad a infecciones y problemas inflamatorios.
    </p><p class="article-text">
        Y por si fuera poco, la acumulaci&oacute;n de ese estr&eacute;s incrementa el riesgo de hipertensi&oacute;n y otras afecciones cardiovasculares, sobre todo en personas con estilos de vida sedentarios.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo gestionar los &lsquo;hassles&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Afortunadamente, existen estrategias pr&aacute;cticas y efectivas para gestionar los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;respaldadas por la evidencia cient&iacute;fica, como las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Mindfulness</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&nbsp;y regulaci&oacute;n emocional</span>. El&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>mindfulness</em></span>, o atenci&oacute;n plena, es una t&eacute;cnica que nos puede ayudar.&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20350028/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Algunos estudios</a>&nbsp;demuestran que permite que las personas observen sus emociones sin reaccionar autom&aacute;ticamente ante ellas, lo cual disminuye el impacto emocional de los estresores diarios.</li>
                                    <li>Por otra parte, la regulaci&oacute;n emocional, es decir, la habilidad de gestionar nuestras respuestas emocionales, tambi&eacute;n&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12916575/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">se asocia con menores niveles de cortisol</a>&nbsp;y mayor bienestar general.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">Organizaci&oacute;n y priorizaci&oacute;n</span>. Planificar y organizar el d&iacute;a puede ser una estrategia simple pero efectiva para reducir el n&uacute;mero de incordios. Por ejemplo,&nbsp;<a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/2158244018824506" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">priorizar y dividir tareas grandes en otras peque&ntilde;as reduce el estr&eacute;s</a>&nbsp;y proporciona una sensaci&oacute;n de control sobre el tiempo y las obligaciones.</li>
                                    <li>Adem&aacute;s, destinar tiempo a relajarse y desconectar puede hacer que los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>&nbsp;no nos afecten tanto, ya que estamos m&aacute;s preparados mentalmente para abordarlos.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;">Apoyo social</span>. Un&nbsp;<a href="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2F0033-2909.98.2.310" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estudio</a>&nbsp;concluy&oacute; que contar con amigos o familiares a quienes recurrir durante momentos de estr&eacute;s puede disminuir la percepci&oacute;n del impacto de los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>, aumentando el bienestar. Compartir nuestras preocupaciones y recibir empat&iacute;a tambi&eacute;n nos ayuda a ganar perspectiva y restar importancia a esos peque&ntilde;os problemas diarios.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si estamos m&aacute;s atentos a c&oacute;mo respondemos a los&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>hassles</em></span>, podremos mejorar nuestra calidad de vida y cultivar un estado mental m&aacute;s resiliente frente a los retos del d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/242314/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />

    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em><strong>. Puedes leerlo&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/pequenos-contratiempos-grandes-consecuencias-el-impacto-de-los-hassles-en-la-salud-242314" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oliver Serrano León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pequenos-contratiempos-grandes-consecuencias-impacto-hassles-salud_1_11874847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Dec 2024 10:53:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pequeños contratiempos, grandes consecuencias: el impacto de los ‘hassles’ en la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Estrés,Ansiedad,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis de cada diez jóvenes vascos y navarros han pensado en suicidarse y el 25% toma antidepresivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/seis-diez-jovenes-vascos-navarros-han-pensado-suicidarse-25-toma-antidepresivos_1_11857421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9292039a-4c9d-4f7d-ad68-fd0f5f752fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seis de cada diez jóvenes vascos y navarros han pensado en suicidarse y el 25% toma antidepresivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los niveles de felicidad entre los y las jóvenes de Euskadi y Navarra son preocupantemente bajos, con casi la mitad de los encuestados sintiéndose “nada” o “poco” felices", recoge el informe presentado en el Parlamento Vasco y en el que se han encuestado a 3.763 jóvenes de entre 16 y 30 años </p><p class="subtitle">Entrevista - Elena Aldasoro, médica: “Hay adicciones a psicofármacos, sobre todo en mujeres, por tratar males cotidianos con química”
</p></div><p class="article-text">
        Seis de cada diez j&oacute;venes de Euskadi y Navarra ha tenido pensamientos suicidas o autolesivos en alg&uacute;n momento de su vida y la falta de emancipaci&oacute;n, los pocos ingresos o el no saber gestionar los sentimientos est&aacute;n relacionados con esos pensamientos e incluso con las autolesiones. Adem&aacute;s, el 26% de esos j&oacute;venes ha consumido antidepresivos o ansiol&iacute;ticos en el &uacute;ltimo mes, el 20% de ellos sin prescripci&oacute;n m&eacute;dica. Estas son algunas de las conclusiones del informe <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>&iquest;C&oacute;mo afecta la salud mental a los j&oacute;venes?&nbsp;</em></a><em> </em>presentado este mi&eacute;rcoles en el Parlamento Vasco por la plataforma Gurea Geroa y el soci&oacute;logo Santi Pisonero en el que han preguntado a 3.763 j&oacute;venes de entre 16 y 30 a&ntilde;os cuestiones como si se sienten felices, c&oacute;mo afrontan su futuro, c&oacute;mo gestionan sus sentimientos o los h&aacute;bitos que tienen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de este estudio, se exploran temas clave como los niveles de felicidad, tristeza, angustia, pensamientos suicidas, el manejo de problemas cotidianos y la percepci&oacute;n sobre las relaciones sociales y el apoyo emocional. Adem&aacute;s, el informe examina el uso de ansiol&iacute;ticos, la influencia de las redes de apoyo, la ansiedad relacionada con la tecnolog&iacute;a, y c&oacute;mo estos factores afectan el bienestar general&rdquo;, recoge el informe que tiene como objetivo &ldquo;ofrecer una visi&oacute;n clara de los desaf&iacute;os emocionales que tiene la juventud vasca y navarra, resaltar las desigualdades territoriales y demogr&aacute;ficas en la experiencia de la salud mental y proponer recomendaciones para mejorar el acceso a servicios de apoyo psicol&oacute;gico y fomentar h&aacute;bitos de vida que promuevan el bienestar&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Unas de las cuestiones m&aacute;s alarmantes del informe son las respuestas de los j&oacute;venes a la pregunta <em>&iquest;Alguna vez has tenido alg&uacute;n pensamiento suicida o autolesivo?. </em>En este caso, el 60% de los encuestados reconocen haber pensado suicidarse en alg&uacute;n momento, aunque hay algunas varibales de g&eacute;nero, edad y lugar en el que viven. &ldquo;Los hombres son ligeramente m&aacute;s propensos a reportar pensamientos autodestructivos (60%) que las mujeres (57%). Los j&oacute;venes de 16 a 20 a&ntilde;os son el grupo m&aacute;s afectado (74%). Las personas en municipios peque&ntilde;os (&amp;lt;10.000 habitantes) son m&aacute;s propensas a haber tenido pensamientos autodestructivos (62%), mientras que las personas en municipios grandes (&amp;gt;100.000 habitantes) presentan una incidencia menor (56%). En cuanto a los territorios, Navarra muestra la mayor proporci&oacute;n de personas que han tenido pensamientos autodestructivos (63%), mientras que Gipuzkoa tiene la menor (54%)&rdquo;, recoge el documento. 
    </p><p class="article-text">
        El documento sostiene que el 46% de los j&oacute;venes vascos y navarros se siente &ldquo;nada&rdquo; o &ldquo;poco&rdquo; feliz en su d&iacute;a a d&iacute;a, frente al 20% que dice serlo &ldquo;bastante &rdquo; o &ldquo;mucho&rdquo;. Las mujeres reportan mayores niveles de ansiedad y tristeza que los hombres. &ldquo;Los niveles de felicidad entre los y las j&oacute;venes de Euskadi y Navarra son preocupantemente bajos, con casi la mitad de los encuestados sinti&eacute;ndose &rdquo;nada&ldquo; o &rdquo;poco&ldquo; felices. Este indicador es clave para entender el malestar emocional generalizado en la poblaci&oacute;n juvenil. A pesar de que el 59% de los encuestados valoran positivamente sus relaciones sociales, una mayor&iacute;a significativa (66%) siente que no tiene suficiente apoyo cuando lo necesita. Esto muestra que, aunque las interacciones sociales pueden ser satisfactorias, existe un d&eacute;ficit en el nivel de apoyo percibido. La alta prevalencia de tristeza y angustia, que afecta a m&aacute;s del 80%, destaca que los problemas emocionales son una experiencia com&uacute;n, especialmente entre los mayores de 21 a&ntilde;os. Esto sugiere que, a medida que los j&oacute;venes avanzan en la vida adulta, se enfrentan a mayores presiones que afectan su bienestar emocional&rdquo;, indica la investigaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> El 44% de los encuestados experimenta ansiedad cuando no tiene su teléfono móvil</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta falta de redes de apoyo emocional efectivas sugiere un aislamiento social creciente, lo que podr&iacute;a agravar problemas como la angustia y los pensamientos suicidas. Especialmente entre aquellos que sienten que no tienen a qui&eacute;n recurrir, hay un riesgo mayor de que los problemas emocionales pasen desapercibidos o sin tratar&rdquo;, sostiene el documento, que en uno de sus apartados se centra en el uso de las redes sociales. &ldquo;Un aspecto importante es la relaci&oacute;n de los y las j&oacute;venes con las relaciones sociales sociales y la tecnolog&iacute;a. El 44% de los encuestados experimenta ansiedad cuando no tiene su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Esto subraya el impacto de la vida digital en la salud mental y la dependencia de la tecnolog&iacute;a para el bienestar emocional, algo que puede generar m&aacute;s estr&eacute;s y problemas a largo plazo. Las mujeres, en particular, tienen una tendencia mayor a usar filtros en redes sociales, lo que puede estar relacionado con problemas de autoimagen y autoestima. El impacto de las redes sociales en la salud mental, especialmente en t&eacute;rminos de presi&oacute;n est&eacute;tica y ansiedad social, es un tema que debe ser abordado en pol&iacute;ticas de salud&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n preocupa uno de los resultados obtenidos que apunta el acceso &ldquo;insuficiente&rdquo; a servicios de salud mental. Un dato preocupante es que el 55% de los encuestados ha sentido la necesidad de tomar ansiol&iacute;ticos en alg&uacute;n momento, y un 26% ha consumido antidepresivos o ansiol&iacute;ticos en el &uacute;ltimo mes. Adem&aacute;s, un 20% de los que consumieron estos f&aacute;rmacos lo hicieron sin prescripci&oacute;n m&eacute;dica, lo que indica un uso no controlado de medicamentos para el manejo de la ansiedad y la depresi&oacute;n. Las barreras econ&oacute;micas son un obst&aacute;culo clave en el acceso a atenci&oacute;n psicol&oacute;gica. El coste de estos servicios es una barrera significativa para muchos j&oacute;venes, que no pueden acceder a terapia o a consultas profesionales cuando lo necesitan. Esto refuerza la necesidad de mejorar la accesibilidad y la asequibilidad de los servicios de salud mental&ldquo;, recoge el documento. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe una necesidad urgente de implementar políticas de salud mental accesibles, mejorar las redes de apoyo y fomentar actividades de bienestar como el deporte y el ocio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A modo de conclusi&oacute;n, el informe recalca la necesidad de &ldquo;implementar pol&iacute;ticas de salud mental accesibles&rdquo;. &ldquo;El informe expone un panorama preocupante sobre el estado de la salud mental de los y las j&oacute;venes en Euskadi y Navarra, con altos niveles de angustia, tristeza y pensamientos suicidas. Las desigualdades territoriales, la falta de apoyo social y el acceso limitado a servicios de salud mental son barreras importantes para el bienestar. Existe una necesidad urgente de implementar pol&iacute;ticas de salud mental accesibles, mejorar las redes de apoyo y fomentar actividades de bienestar como el deporte y el ocio para reducir la prevalencia de los problemas emocionales entre los j&oacute;venes. Adem&aacute;s, se deben abordar las implicaciones del uso de la tecnolog&iacute;a, las redes y las relaciones sociales en la salud mental juvenil&rdquo; y emplaza a las instituciones a &ldquo;tomar acciones inmediatas y concertadas para mejorar el acceso y la calidad de los servicios de salud mental, junto con la promoci&oacute;n de estilos de vida saludables que incluyan actividades recreativas y un uso equilibrado de la tecnolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras escuchar las conclusiones del informe, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, ha dado las gracias a sus autores porque este tipo de iniciativas les acercan a las &ldquo;inquietudes&rdquo; de la juventud. &ldquo;La salud mental, en general, y la de la juventud, en particular, representa una parte esencial de la salud y del bienestar de las personas y las sociedades, y, como tal, se encuentra entre las prioridades sanitarias de las instituciones vascas. Vivimos en una sociedad cada vez m&aacute;s compleja, caracterizada por la incertidumbre. Es necesario seguir impulsando pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que promuevan la prevenci&oacute;n, la detecci&oacute;n precoz, el tratamiento eficaz y la rehabilitaci&oacute;n e integraci&oacute;n social de las personas que, en mayor o menor medida, sufran alg&uacute;n tipo de trastorno mental&rdquo;, ha concluido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/seis-diez-jovenes-vascos-navarros-han-pensado-suicidarse-25-toma-antidepresivos_1_11857421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Nov 2024 20:46:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis de cada diez jóvenes vascos y navarros han pensado en suicidarse y el 25% toma antidepresivos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Navarra,Salud mental,Parlamento Vasco,Ansiedad,Depresión,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo afrontar la 'ansiedad climática' a la que nos enfrenta la tragedia de la DANA: "Es como un proceso de duelo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/afrontar-ansiedad-climatica-enfrenta-tragedia-dana-proceso-duelo_1_11782879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2b7414b-347f-4598-9ffc-47e5ca59455f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo afrontar la &#039;ansiedad climática&#039; a la que nos enfrenta la tragedia de la DANA: &quot;Es como un proceso de duelo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La catástrofe que se vive estos días en España puede generar emociones difíciles de manejar en relación a la crisis climática: “Es una toma de conciencia de que el futuro tal y como se imaginaba, no existe ya", dicen los expertos, que recomiendan "no quedarse en el bloqueo y la tristeza" sino pasar a la acción</p><p class="subtitle">No es solo una DANA: es una escalada de eventos extremos por una atmósfera “enloquecida”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hemos talado la mitad de los irremplazables bosques primarios del mundo en un tiempo r&eacute;cord, hemos matado a la mitad de todos los vertebrados salvajes en un solo ciclo de vida y nos enfrentamos a un mundo m&aacute;s c&aacute;lido, m&aacute;s turbulento e implacable clim&aacute;ticamente, &iquest;no ser&iacute;a err&oacute;neo no sentir esto precisamente como ansiedad y dolor? &iquest;No es la alternativa a ello, acaso, algo delirante?&rdquo;. As&iacute; explicaba Ed Gillespie, bi&oacute;logo marino y activista medioambiental, el estado emocional en el que se halla mucha gente ante la crisis clim&aacute;tica, la acci&oacute;n humana, y sus desoladoras consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Es el prefacio de un libro publicado en Reino Unido en el a&ntilde;o 2020 por la psic&oacute;loga Anouchka Grose titulado <em>Una gu&iacute;a para la ansiedad clim&aacute;tica</em>. Gillespie contin&uacute;a su reflexi&oacute;n asegurando que ese dolor tiene mucho que ver &ldquo;con el amor y con la conexi&oacute;n que sentimos hacia aquello que ya hemos perdido (y seguimos perdiendo)&rdquo;. &ldquo;Sufrimos porque amamos, y el dolor es tambi&eacute;n el proceso din&aacute;mico que nos lleva a un nuevo lugar&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as todos los espa&ntilde;oles estamos sintiendo una especie de &ldquo;shock colectivo&rdquo; al estar viviendo en primera persona o de forma retransmitida las consecuencias de las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/inundaciones-causadas-dana-son-mortiferas-siglo-xxi-espana_1_11777560.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inundaciones m&aacute;s mort&iacute;feras del siglo XXI</a> en nuestro pa&iacute;s, pero no somos un caso aislado. Un total de 220 personas fallecieron en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/magnitud-inundaciones-alemania-impacta-cientificos_1_8142666.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania</a> y B&eacute;lgica en 2021 a consecuencia de las intensas lluvias que se produjeron durante el mes de julio; en 2022 una terrible lluvia monz&oacute;nica arras&oacute; el noroeste de la India y Bangladesh, matando tambi&eacute;n a cientos de ciudadanos; y ese mismo a&ntilde;o perdieron la vida en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/imagenes-satelite-muestran-tercio-pakistan-inundado_1_9281268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pakist&aacute;n</a> alrededor de 1.700 personas por otras inundaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que abrir los ojos, comprender la situación histórica absolutamente excepcional en la que nos encontramos. Debemos asumir la realidad (climática, energética, y alimentaria)</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Reichmann</span>
                                        <span>—</span> filósofo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos son tan solo algunos de los numerosos ejemplos recientes. La crisis clim&aacute;tica ha llegado para quedarse, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-dana-escalada-eventos-extremos-atmosfera-enloquecida_1_11778704.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando e intensificando los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos</a>. &ldquo;Tenemos duelos por elaborar acerca de la destrucci&oacute;n presente&rdquo;, se&ntilde;ala Jorge Riechmann, matem&aacute;tico, fil&oacute;sofo y doctor en ciencias pol&iacute;ticas.
    </p><h2 class="article-text">Miedo, rabia, y tristeza</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La emoci&oacute;n predominante en todos nosotros al ver retransmitida esta cat&aacute;strofe &mdash;es importante hacer esta distinci&oacute;n porque el proceso emocional de los afectados es algo mucho m&aacute;s complejo&mdash; seguramente va a ser el miedo, pero cada persona al final va a reaccionar en base a su &lsquo;tendencia&rsquo;. Podemos experimentar emociones que nos resulten desagradables o habr&aacute; personas que inevitablemente por mecanismos de defensa se disocien de lo que les puedan provocar estas situaciones. Ante emociones que son muy desagradables y realidades que no pueden controlar, piensan: &lsquo;A m&iacute; esto no me afecta', y lo viven desde la distancia. La emoci&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, pero no est&aacute;n tocando con ella&rdquo;, explica Laura Ar&aacute;nega, psic&oacute;loga que lleva a&ntilde;os especializ&aacute;ndose en todo el abanico de emociones que genera la crisis clim&aacute;tica y sus consecuencias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un proceso muy parecido al del duelo: una toma de conciencia de que la vida, tal y como la imaginabas en el futuro, tal y como nos la habían presentado, no existe ya. Es una pérdida de un &#039;ideal&#039; y de la sensación de tranquilidad que nos aportaría un futuro estable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Aránega</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asegura que es absolutamente normal sentir tristeza, miedo, o rabia ante desastres medioambientales. Son emociones &ldquo;adaptativas&rdquo;: &ldquo;Hay ciertas emociones que es 'sano' que est&eacute;n asociadas, porque esto nos habla de que hay una toma de conciencia del entorno&rdquo;. Y a ellas puede sumarse la famosa &ldquo;ansiedad clim&aacute;tica&rdquo; o &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ecoansiedad-afecta-cambio-climatico-salud-mental_1_8553351.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ar&aacute;nega explica que hay que, por fin, dejar atr&aacute;s la trivializaci&oacute;n con la que se ha tratado este t&eacute;rmino, ya que ese tipo de ansiedad no tiene que ver con algo que no existe, sino que guarda relaci&oacute;n con algo muy real: &ldquo;Si toman conciencia de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio-climatico-peores-frecuentes-tormentas-destructivas-atraviesa-espana_1_11776622.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que le est&aacute; ocurriendo al planeta</a> es normal que tengan esta sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida, este proceso de duelo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad clim&aacute;tica, otro tipo de duelo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas que transitan estas emociones viven un proceso muy parecido al del duelo: es una toma de conciencia de que la vida, tal y como esa persona la imaginaba en el futuro, tal y como nos la hab&iacute;an presentado, no existe ya de esa forma. Es una p&eacute;rdida de un 'ideal' y de la sensaci&oacute;n de paz y tranquilidad que nos aportar&iacute;a un futuro 'estable'&rdquo;. La persona que est&aacute; pasando por ello, explica, tendr&aacute; que adecuarse a la idea de que el futuro es incierto, como siempre lo ha sido, pero, adem&aacute;s, &ldquo;tal y como nos dicen los estudios, parece que esa incertidumbre viene cargada de diferentes eventos que muy posiblemente van a ser bastante catastr&oacute;ficos. Ah&iacute; hay un duelo en el que la persona tiene que soltar ese ideal para poder integrar todo esto&rdquo;, ahonda Ar&aacute;nega.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El miedo no puede transformarse en desesperanza. Si la ciencia lo que nos está diciendo es que todavía podemos evitar lo peor de lo peor, pero hay que hacer un esfuerzo enorme, pues apretemos los dientes y pongámoslo todo de nuestra parte</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sera Huertas</span>
                                        <span>—</span> educador ambiental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En referencia a este duelo, Riechmann explica que hay que &ldquo;abrir los ojos, comprender <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/380-expertos-cambio-climatico-explican-ven-futuro-aterrados-dicen-no-rendiran_1_11677930.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la situaci&oacute;n hist&oacute;rica absolutamente excepcional en la que nos encontramos</a>. Debemos asumir la realidad (clim&aacute;tica, energ&eacute;tica, y alimentaria)&rdquo;, pero cuidando de &ldquo;no caer en la desesperanza&rdquo;, apunta Ar&aacute;nega. La psic&oacute;loga subraya que es importante &ldquo;no vivir esta sensaci&oacute;n de incertidumbre desde la necesidad de control, o que ello nos lleve a quedarnos demasiado tiempo en el futuro en lugar de pensar qu&eacute; podemos hacer aqu&iacute; y ahora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tiene sentido tampoco pelearnos con nuestras emociones porque nos vienen a decir algo sobre el entorno en el que estamos y sobre el mundo en el que vivimos y c&oacute;mo nos sentimos con eso. No necesitamos reprimir el miedo, sino <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-cambiar-mundo_132_10461339.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder darle un espacio</a>. Para potenciar la parte sana y adaptativa de estas emociones tenemos que poder hablarlo, tenemos que encontrar espacios que sean seguros para poder hablar de todo esto&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">Emprender acci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga asegura, adem&aacute;s, que para el miedo puede ser muy terap&eacute;utico &ldquo;emprender acci&oacute;n&rdquo;, porque &ldquo;no te quedas en el bloqueo y en la tristeza&rdquo;. &ldquo;Yo aqu&iacute; lo relacionar&iacute;a con los dos polos a los que tendemos las personas cuando emocionalmente estamos afectadas por estas situaciones: uno es m&aacute;s depresivo y el otro es m&aacute;s ansioso, y se relacionan con las respuestas ante el miedo de huida o lucha. Tenemos que buscar una respuesta que est&eacute; dentro de todo el espectro intermedio que existe entre estos dos polos&rdquo;. Si nuestra tendencia toca alguno de esos dos extremos, esas emociones, en principio sanas porque nos vienen a decir algo, pueden acabar patologiz&aacute;ndose. &ldquo;Cada persona se va a posicionar en ese espectro en base a sus circunstancias, caracter&iacute;sticas, y necesidades&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por mucho dolor que sintamos, no podemos dejar que esa emoción nos deje en casa. Si permitimos esa parálisis, no vamos a poder enfrentarnos a lo que viene. Necesitamos millones de manos para hacerle frente a esta emergencia climática</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Reboul</span>
                                        <span>—</span> activista y portavoz de Greenpeace
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De emprender acci&oacute;n saben mucho Laura Reboul (activista y una de las voces de Greenpeace) y Sera Huertas (educador ambiental). Ambos coinciden en que la clave para que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el miedo ante la crisis clim&aacute;tica</a> no se convierta en algo paralizante es transformarlo, primero, en acci&oacute;n directa al movilizarnos para <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ayudar-victimas-dana_1_11780706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ofrecer ayuda a los afectados</a>, y, despu&eacute;s, en rabia encauzada hacia la lucha clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una peque&ntilde;a dosis de rabia es &uacute;til, y ese miedo no puede transformarse en desesperanza, tampoco en &lsquo;ya no hay nada que hacer&rsquo;, sino que a ese miedo se le puede dar la vuelta y transformarlo en una rabia bien dirigida a conseguir darle sentido al discurso de la esperanza. Si realmente la ciencia lo que est&aacute; diciendo es que todav&iacute;a podemos evitar lo peor de lo peor, pero hay que hacer un esfuerzo enorme, pues apretemos los dientes y, con eso, trabajemos y pong&aacute;moslo todo de nuestra parte&rdquo;, se&ntilde;ala Huertas. 
    </p><p class="article-text">
        Reboul incide en que &ldquo;no nos podemos permitir&rdquo; como sociedad paralizarnos ante estas cat&aacute;strofes, porque &ldquo;esto es solo el principio y llevamos ya muchos a&ntilde;os de par&aacute;lisis, tambi&eacute;n pol&iacute;tica, en cuanto a la acci&oacute;n clim&aacute;tica. Est&aacute; claro que, si no lo demandamos nosotros y nosotras, no se va a actuar. Las personas, y sobre todo los colectivos m&aacute;s vulnerables, tenemos que unirnos, porque al final los m&aacute;s expuestos a ello seremos los que m&aacute;s sufriremos. Tenemos que salir a la calle a denunciar que nuestro modo de vida est&aacute; en juego. Por mucho dolor que sintamos, no podemos dejar que esa emoci&oacute;n nos deje en casa. Si permitimos esa par&aacute;lisis, no vamos a poder enfrentarnos a lo que viene. Necesitamos millones de manos para hacerle frente a esta emergencia clim&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alianza por el Clima junto a Greenpeace han adelantado a elDiario.es que el 17 de noviembre habr&aacute; movilizaciones en toda Espa&ntilde;a para presionar en torno a la <a href="https://www.eldiario.es/temas/cumbre-del-clima/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cumbre del Clima</a> de este a&ntilde;o, la COP29.
    </p><p class="article-text">
        Debemos exigir a nuestros gobiernos m&aacute;s medidas de prevenci&oacute;n y de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio-climatico-corre-capacidad-humanos-adaptarnos-impactos-salud_1_11774633.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica</a> y unirnos a las movilizaciones que surjan en este sentido sin perder m&aacute;s tiempo, se&ntilde;ala Reboul: &ldquo;Un plan de acci&oacute;n contundente de adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica es algo que ya deber&iacute;a estar plenamente ejecutado a nivel estatal y a nivel internacional. Deber&iacute;a existir una coordinaci&oacute;n entre todos los pa&iacute;ses, porque no va a dejar de ocurrir esto, no va a ser un caso aislado. La pregunta es: &iquest;qu&eacute; vamos a hacer cuando vengan las siguientes cat&aacute;strofes?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante no quedarnos solos al asumir esta realidad clim&aacute;tica. El peso al &lsquo;abrir los ojos&rsquo; es insoportable para individuos aislados. Hemos de acompa&ntilde;arnos y tejer lazos junto al grupo de ayuda mutua. Preguntarnos qu&eacute; espacios tenemos cerca para poder sostenernos en ellos. Si no hay ninguno, podemos preguntarnos si tenemos la posibilidad de crearlos junto a compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras. Podemos organizarnos, adem&aacute;s, mediante asambleas ciudadanas. Tenemos ejemplos recientes de organizaci&oacute;n colectiva, como la pandemia de la Covid-19&rdquo;, apunta Riechmann. &ldquo;La idea b&aacute;sica es la de la ayuda mutua desde abajo y desde lo cercano: barrios, pueblos&hellip; Para resistir a la realidad pero tambi&eacute;n para (en la medida de c&oacute;mo nos encontremos a nivel de fortaleza) transformarla&rdquo;, remata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/afrontar-ansiedad-climatica-enfrenta-tragedia-dana-proceso-duelo_1_11782879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Nov 2024 21:48:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo afrontar la 'ansiedad climática' a la que nos enfrenta la tragedia de la DANA: "Es como un proceso de duelo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DANA,Crisis climática,Emergencia climática,Inundaciones,Valencia,Ansiedad,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desencanto con la lucha climática de la 'generación Thunberg': "Con mi gesto no basta, hace falta un cambio sistémico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/desencanto-lucha-climatica-generacion-thunberg-gesto-no-basta-falta-cambio-sistemico_1_11678052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2278f28-38ca-4caa-a191-93274f8566bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desencanto con la lucha climática de la &#039;generación Thunberg&#039;: &quot;Con mi gesto no basta, hace falta un cambio sistémico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueve de cada diez jóvenes españoles viven preocupados por la crisis medioambiental pero solo un tercio recicla y mucho menos se moviliza o milita en grupos ecologistas, según un estudio de FAD Juventud: "Se ha perdido fe en la política y en que se pueden conseguir cambios estructurales"

</p><p class="subtitle">Tras un verano “muy cálido”, la Aemet prevé que el otoño también traiga temperaturas más altas que la media</p></div><p class="article-text">
        Una desaz&oacute;n que acaba por paralizarles. Una eterna nube negra sobre sus cabezas con la que han convivido, y seguir&aacute;n haci&eacute;ndolo, el resto de sus vidas. Y ya no saben qu&eacute; hacer, &ldquo;por d&oacute;nde tirar&rdquo;, aseguran. Nueve de cada diez j&oacute;venes espa&ntilde;oles est&aacute;n muy preocupados por la crisis clim&aacute;tica, pero solo el 35% tiene h&aacute;bitos de baja implicaci&oacute;n como reciclar, y el 75% reconoce que ni siquiera habla de ello con su entorno. A Mario Aguilar no le sorprenden estos datos. Este estudiante de 22 a&ntilde;os describe la sensaci&oacute;n de &ldquo;callej&oacute;n sin salida&rdquo; de una generaci&oacute;n que parec&iacute;a volcada a defender otro tipo de mundo detr&aacute;s de las pancartas de &ldquo;No hay un planeta B&rdquo; o los discursos de Greta Thunberg.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde instituciones como la universidad se nos bombardea con medidas de acci&oacute;n individual que son importantes, pero que no hacen la diferencia. Veo a mucha gente confundida porque no entienden que se les pidan medidas tan peque&ntilde;as cuando se trata de algo tan grande&rdquo;, opina Aguilar. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la impotencia que se&ntilde;alan los j&oacute;venes y la aparente desafecci&oacute;n que describen las cifras del estudio <em>Posturas juveniles ante el cuidado de su salud y la sostenibilidad medioambiental</em> del Centro Reina Sof&iacute;a de Fad Juventud y la Fundaci&oacute;n Pfizer, los y las j&oacute;venes s&iacute; adoptan algunos h&aacute;bitos sostenibles. &ldquo;Separar la mayor&iacute;a de los residuos para reciclar&rdquo; es el m&aacute;s popular (35%) entre los encuestados, seguido de &ldquo;comer frutas y verduras de temporada&rdquo;, al que se apunta el 33%, y &ldquo;caminar, ir en bicicleta o usar el transporte p&uacute;blico en lugar de conducir o circular en coche particular&rdquo;, mencionado por el 31%. 
    </p><p class="article-text">
        El matiz es que estas tres rutinas son las &uacute;nicas que implican a un porcentaje mayor al 30%. &ldquo;Junto con 'reducir el consumo de agua y energ&iacute;a en casa', son h&aacute;bitos muy institucionalizados y posiblemente la mayor parte de la juventud ya ha convivido desde la infancia con algunos de ellos en su entorno familiar y est&aacute;n m&aacute;s sensibilizados&rdquo;, se&ntilde;alan los autores. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los hábitos relacionados con la participación sociopolítica son los menos incorporados por la juventud y ante los que se muestran menos dispuestos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los h&aacute;bitos relacionados con la participaci&oacute;n sociopol&iacute;tica son los menos incorporados por la juventud y ante los que se muestran menos dispuestos. S&oacute;lo el 13,3% ha sentido el impulso de unirse a asociaciones, entidades u ONG contra el cambio clim&aacute;tico.<strong> </strong>Anna Sanmart&iacute;n, directora del Centro Reina Sof&iacute;a de Fad Juventud, ha incidido en la presentaci&oacute;n del informe en que &ldquo;pese a los resultados, no hay que atribuir a la ligera estas cuestiones &uacute;nicamente a la juventud. La mayor&iacute;a son comunes a la poblaci&oacute;n general&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="¿Qué hacen los jóvenes para ser más sostenibles?" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-Afekm" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Afekm/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="794" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Respecto a la lucha clim&aacute;tica, dir&iacute;a que m&aacute;s que en un punto medio estoy en un punto muerto. Estoy concienciado, doy mis peque&ntilde;os pasos, pero tampoco me implico en mi d&iacute;a a d&iacute;a en la lucha aunque tenga ganas. Estoy en un punto muerto porque yo, y siento que mucha m&aacute;s gente, no sabemos por d&oacute;nde tirar para llevar a cabo todo esto de una forma m&aacute;s intensa. Soy consciente de que mi gesto no basta, lo que hace falta es un cambio sist&eacute;mico, del tipo de sociedad en la que vivimos y del tipo de modelo de consumo. Pero eso se ve gigante, se ve imposible&rdquo;, explica Aguilar. 
    </p><h2 class="article-text">La gran responsabilidad la tienen otros </h2><p class="article-text">
        Los y las j&oacute;venes expresan durante el estudio un fuerte acuerdo en cuanto a la responsabilidad de las grandes industrias en la crisis clim&aacute;tica: a esta afirmaci&oacute;n le dan 4 puntos sobre 5.<strong> </strong>&ldquo;Una persona da un paso hacia adelante y la sociedad da 50 para atr&aacute;s. &iquest;Te has comprado un cepillo de dientes de bamb&uacute;? Seguramente no valga para nada, porque <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/moda-tirar-800-000-toneladas-ropa-acaba-ano-quemada-vertedero_1_11443790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n quemando toneladas de ropa en alguna zona del mundo</a>. Por cada paso que damos, en las sombras, se est&aacute;n haciendo mil retrocesos&rdquo;, afirma Alicia Garc&iacute;a (22 a&ntilde;os).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha perdido fe en la política y en que se pueden conseguir cambios estructurales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Reboul</span>
                                        <span>—</span> Activista de Greenpeace y técnica de transición ecológica en UGT
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Casi el 100% de los encuestados est&aacute; de acuerdo con esta afirmaci&oacute;n: existen importantes barreras para adoptar un estilo de vida sostenible. El alto coste de productos sostenibles y la falta de incentivos econ&oacute;micos o pol&iacute;ticas gubernamentales que apoyen la sostenibilidad son los principales obst&aacute;culos se&ntilde;alados. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Reboul (27 a&ntilde;os), t&eacute;cnica de transici&oacute;n ecol&oacute;gica de UGT y activista de Greenpeace, se&ntilde;ala que &ldquo;se ha perdido fe en la pol&iacute;tica y en que se pueden conseguir cambios estructurales. Cuando ocurri&oacute; el 15M hab&iacute;a mucha esperanza de que las cosas cambiaran pero, debido a c&oacute;mo funciona el sistema, no ha servido para cambiar todo aquello que se necesita. La juventud <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/50-jovenes-quiere-papel-activo-creacion-politicas-crisis-climatica_1_10759474.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no acaba de confiar en las instituciones y/o en el poder de la sociedad</a>, en lo que las personas somos capaces de hacer cuando nos movilizamos&rdquo;. Una de las conclusiones de la investigaci&oacute;n es que los j&oacute;venes aluden a la corresponsabilidad en la b&uacute;squeda de soluciones, que van desde la actuaci&oacute;n de las grandes industrias, pasando por las acciones individuales, hasta la actuaci&oacute;n de los gobiernos, que no consideran est&eacute;n haciendo lo suficiente. 
    </p><p class="article-text">
        La juventud, analiza Reboul, se encuentra en un punto &ldquo;delicado&rdquo; respecto a la lucha clim&aacute;tica ya que &ldquo;est&aacute; claro que la primavera clim&aacute;tica del 2019 ha pasado. La pandemia pas&oacute; factura a la mayor&iacute;a de movimientos sociales. Desde entonces ha costado mucho sacar a la gente a la calle. El volumen de gente que entra en Greenpeace sigue siendo constante pero lo dif&iacute;cil es mantener el compromiso&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="El precio, la principal barrera de los jóvenes para ser más sostenibles" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-sJjJN" src="https://datawrapper.dwcdn.net/sJjJN/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="694" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En este momento las petroleras est&aacute;n usando la estrategia de expandir el retardismo y el negacionismo entre la sociedad, y los partidos de extrema derecha lo est&aacute;n haciendo con la desinformaci&oacute;n. Ambas cosas est&aacute;n funcionando&rdquo;, afirma. &ldquo;Buena parte de la juventud se ha dirigido hacia la acci&oacute;n directa no violenta por el puro hartazgo de sentir que no se nos hace caso, como los de Extinction Rebelion, pero las <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/carcel-quita-sueno-activista-futuro-vegetal-puertas-banquillo-pegarse-jet-privado_1_11282594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">represalias legales</a> que se est&aacute;n tomando, las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/activistas-climaticos-no-son-ninos-no-extranaria-recibieran-penas-desproporcionadas-protestas_1_9734617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenciones o las penas de c&aacute;rcel </a>est&aacute;n sirviendo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/criminalizacion-activismo-climatico-causa-efecto-disuasorio-han-asustado_1_10839051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como forma de reprimir a la sociedad</a>. Tengo la sensaci&oacute;n de que no va a tardar mucho en llegar un punto de inflexi&oacute;n, que es lo que se necesita. Un buen paralelismo me parece el tema de la vivienda. Tiene que haber algo que nos haga decir: 'hasta aqu&iacute;'&rdquo;, declara la joven, que asegura que hay todo un &ldquo;trabajo de fondo&rdquo; que sigue haci&eacute;ndose desde los grupos de activismo.
    </p><h2 class="article-text">El 86,8% est&aacute;n &ldquo;muy&rdquo; o &ldquo;bastante&rdquo; preocupados</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez con 15 a&ntilde;os le&iacute; que si para 2050 no hac&iacute;amos que las temperaturas no subieran m&aacute;s de dos grados, no habr&iacute;a vuelta atr&aacute;s. Me genera mucha ansiedad clim&aacute;tica y es muy paralizante. Ese dato me hizo sentir un pesimismo brutal hacia la vida&rdquo;, explica Garc&iacute;a. El 86,8% de los j&oacute;venes aseguran estar &ldquo;muy&rdquo; o &ldquo;bastante&rdquo; preocupados por el medio ambiente y tan solo el 13,2% de los j&oacute;venes est&aacute;n poco o nada preocupados. El 25,2% indica un aumento del nivel de estr&eacute;s y ansiedad en consecuencia. Este resultado subraya el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/cambio-climatico-salud-emocion-ecoansiedad_132_10921424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impacto psicol&oacute;gico del cambio clim&aacute;tico</a> en un cuarto de j&oacute;venes, que ven el futuro con incertidumbre y preocupaci&oacute;n. &ldquo;Sociol&oacute;gicamente, esto puede reflejar la presi&oacute;n de vivir en una era de crisis ambiental constante y la carga emocional de ser conscientes de los posibles escenarios adversos&rdquo;, apuntan los autores. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El perfil de persona joven que más preocupada está por el medioambiente es una mujer con estudios universitarios o que está estudiando. En contraste, ellos reflejan un cierto escepticismo y optimismo tecnológico: tienen más confianza en que la ciencia será capaz de prevenir crisis graves en el futuro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El perfil de persona joven que m&aacute;s preocupada est&aacute; por el medioambiente es una mujer con estudios universitarios o que est&aacute; estudiando. Ellas est&aacute;n 8,2 puntos m&aacute;s preocupadas que ellos. En contraste, los hombres j&oacute;venes tienden a mostrar posturas que reflejan, en comparaci&oacute;n, un cierto escepticismo y optimismo tecnol&oacute;gico respecto al cambio clim&aacute;tico. Son m&aacute;s propensos a estar de acuerdo con la idea de que la gravedad de la crisis clim&aacute;tica se exagera, y tienen m&aacute;s confianza en que la ciencia ser&aacute; capaz de prevenir crisis graves en el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque los hombres tambi&eacute;n reconocen la necesidad de cambios en las pol&iacute;ticas y en los h&aacute;bitos de consumo personal, su grado de acuerdo es menor en comparaci&oacute;n con las mujeres, lo que sugiere una menor sensaci&oacute;n de urgencia o responsabilidad personal en la respuesta al cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n incide en que la juventud suele entender la relaci&oacute;n que tiene el medioambiente con la salud. Tres de cada diez dice conocer el concepto &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/one-health-enfrentar-futuras-crisis_129_2266438.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">One Health</a>&rdquo; (una sola salud). As&iacute;, el 64,8% de las personas j&oacute;venes que se preocupan mucho por el medioambiente tambi&eacute;n est&aacute;n muy preocupadas por su salud. En el lado opuesto, las personas j&oacute;venes poco preocupadas por el medioambiente est&aacute;n poco/nada preocupadas por su salud en un 22,9%, y las personas j&oacute;venes nada preocupadas por el medioambiente est&aacute;n poco/nada preocupadas por su salud en un 53%.
    </p><h2 class="article-text">Los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos que m&aacute;s han experimentado</h2><p class="article-text">
        El 67% declara haber sufrido las consecuencias de las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/olas-calor-2022-2023-superaron-variaciones-climaticas-ultimos-1-000-anos_1_11677221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">olas de calor</a>, lo que denota un gran impacto de las temperaturas extremas en la vida diaria de las personas j&oacute;venes. Le siguen los incendios (31,8%), y las plagas de insectos y animales (24,8%), especialmente en &aacute;reas rurales. Por el contrario, la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/paradoja-anular-zonas-bajas-emisiones-proteger-rentas-bajas-son-sufren-contaminacion_1_11661105.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaminaci&oacute;n del aire</a> afecta m&aacute;s a los y las j&oacute;venes en grandes ciudades. Solo el 8% de los j&oacute;venes no ha experimentado las consecuencias personales de estos eventos, lo que subraya la prevalencia de las consecuencias medioambientales extremas en la vida de los y las j&oacute;venes. De igual manera, en torno a un cuarto de la poblaci&oacute;n joven cree que el cambio clim&aacute;tico afectar&aacute; a su salud f&iacute;sica (27,7%), que puede aumentar las posibilidades de tener m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/europa-sufre-impacto-cambio-climatico-salud-crecen-muertes-calor-infecciones-tropicales_1_9652690.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades infecciosas</a> (23,1%) y enfermedades respiratorias (22%), que bajar&aacute; la calidad de su alimentaci&oacute;n (21%) y que puede afectar a su salud mental (20%).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Dos de cada tres jóvenes han sufrido olas de calor" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-IPZWN" src="https://datawrapper.dwcdn.net/IPZWN/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="611" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El 53% de la juventud presenta un grado de impacto medio. Es decir: ha sufrido a lo largo de su vida entre dos y tres fen&oacute;menos medioambientales extremos. El 12% de los y las j&oacute;venes han sufrido un impacto alto, es decir, m&aacute;s de cuatro fen&oacute;menos extremos a lo largo de su vida. 
    </p><h2 class="article-text">Pena, miedo e impotencia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La juventud ha demostrado una conciencia clara sobre los retos que plantea el cambio clim&aacute;tico. Su preocupaci&oacute;n no es solo un reflejo de las adversidades que ya enfrentan, sino tambi&eacute;n una llamada a la acci&oacute;n para toda la sociedad. Es crucial que se implementen pol&iacute;ticas efectivas que eliminen las barreras que les impiden adoptar un estilo de vida m&aacute;s sostenible. No podemos permitir que la falta de apoyo institucional frene su voluntad de cambio&rdquo;, analiza Beatriz Mart&iacute;n Padura, directora general de Fad Juventud.  
    </p><p class="article-text">
        La pena (26%), el miedo (24%) y la impotencia (24%) son las emociones m&aacute;s extendidas entre los y las j&oacute;venes cuando piensan en la emergencia clim&aacute;tica. &ldquo;Estos sentimientos indican <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una profunda tristeza y preocupaci&oacute;n por el estado del planeta y su futuro</a>. El miedo puede estar relacionado con la incertidumbre y los posibles desastres clim&aacute;ticos, mientras que la impotencia refleja la percepci&oacute;n de que las acciones individuales son insuficientes frente a la magnitud del problema. Psicosocialmente, esto puede llevar a un estado de par&aacute;lisis emocional, donde la magnitud del problema abruma o coarta la capacidad de respuesta&rdquo;, se especula en el informe. La tristeza (23%) y la frustraci&oacute;n (22%) tambi&eacute;n son sentimientos relevantes. En menor medida, por debajo del 15%, aparecen sentimientos como la rabia, la culpabilidad, el estr&eacute;s, la ansiedad, el pesimismo o la confusi&oacute;n. Tan solo el 9% asegura tener esperanza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde la organización insisten en que la juventud lleva tiempo reclamando que se les escuche y que se les implique en la toma de las decisiones políticas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Siento un gran desencanto a nivel global: hacia el sistema, hacia el capitalismo. Cuando la sociedad parece que se est&aacute; concienciando sobre algo y tirando de un lado de la cuerda, por ejemplo con el tema de la ganader&iacute;a intensiva, por el otro lado de la cuerda est&aacute;n empresas como Shein y Temu. Es muy frustrante&rdquo;, lamenta Alicia Garc&iacute;a. Desde Fad insisten en que la juventud lleva tiempo reclamando que se les escuche y que se les implique en la toma de las decisiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y en qu&eacute; creen estos j&oacute;venes? En una escala del 1 al 5, la afirmaci&oacute;n con la que m&aacute;s se identifican reza: &ldquo;Es necesaria  la acci&oacute;n individual y que cambiemos nuestros h&aacute;bitos de consumo para frenar el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, con 3,82 puntos. Le sigue muy de cerca otra, con 3,74 de media, y que pone la pelota en el campo de las insitutuciones: &ldquo;Se requieren cambios dr&aacute;sticos y urgentes en nuestras pol&iacute;ticas actuales para evitar los peores efectos del cambio clim&aacute;tico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s aparecen en el ranking el des&aacute;nimo y el retardismo: &ldquo;El colapso ecol&oacute;gico es inevitable y estamos perdiendo la batalla por el medioambiente&rdquo; obtiene un 3,21 de aceptaci&oacute;n y &ldquo;a&uacute;n disponemos de tiempo suficiente para abordar eficazmente los problemas medioambientales&rdquo; alcanza el 3,14. Las posturas que obtienen un menor consenso son las que subestiman el problema: &ldquo;La gravedad de la crisis clim&aacute;tica se est&aacute; exagerando&rdquo; (2,56), &ldquo;No me preocupa el cambio clim&aacute;tico porque la ciencia evitar&aacute; que se produzca una crisis grave&rdquo; (2,18) y &ldquo;no veo el cambio clim&aacute;tico como un problema real que debamos abordar&rdquo; (2,10).
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones de este estudio est&aacute;n basadas en los resultados obtenidos de una encuesta realizada a una muestra representativa de 1.219 j&oacute;venes de entre 15 y 29 a&ntilde;os en toda Espa&ntilde;a, que tuvo lugar entre el 19 de abril y el 6 de mayo de 2024<span class="highlight" style="--color:initial;">.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/desencanto-lucha-climatica-generacion-thunberg-gesto-no-basta-falta-cambio-sistemico_1_11678052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Sep 2024 20:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desencanto con la lucha climática de la 'generación Thunberg': "Con mi gesto no basta, hace falta un cambio sistémico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Cambio climático,Sostenibilidad,Jóvenes,Ansiedad,Consumo sostenible,Moda sostenible,Movilidad sostenible]]></media:keywords>
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