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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pueblos bonitos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/pueblos-bonitos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pueblos bonitos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Refugios climáticos: diez pueblos de España que permiten huir del calor y abrigarse por la noche]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/refugios-climaticos-diez-pueblos-espana-permiten-huir-calor-abrigarse-noche_1_13335912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2df1ef40-cb20-4473-afa1-2aee437db93a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refugios climáticos: diez pueblos de España que permiten huir del calor y abrigarse por la noche"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras media España busca sombra y ventiladores, todavía quedan rincones donde el verano se vive de otra manera. Pueblos de montaña, rodeados de bosques, embalses o cumbres donde las noches siguen siendo frescas y el calor no ahoga durante el día</p><p class="subtitle">Entre fortalezas imposibles y pueblos medievales: así es la ruta que sigue las huellas de los cátaros en el sur de Francia</p></div><p class="article-text">
        Da la sensaci&oacute;n de que los veranos son cada vez m&aacute;s largos y calurosos, y salir a la calle se vuelve todo un sacrificio. Durante el d&iacute;a el calor es intenso y durante la noche cuesta encontrar alivio incluso con las ventanas abiertas. Es cierto que, cuando eso ocurre, la playa suele ser la primera alternativa que aparece en la mente de muchos. Pero no es la &uacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Hay pueblos de monta&ntilde;a ideales para dormir tapados aunque sea con una s&aacute;bana fina, salir a pasear despu&eacute;s de cenar sin sentir que el aire sigue caliente o aprovechar el d&iacute;a sin tener que refugiarse constantemente en interiores. No es que haga fr&iacute;o, ni mucho menos, pero el calor al menos no lo ocupa todo.
    </p><p class="article-text">
        Repartidos entre Pirineos, Cordillera Cant&aacute;brica, Sistema Central o las monta&ntilde;as gallegas, estos pueblos tienen algo en com&uacute;n: altitud, agua, bosques, sombra o un microclima que ayuda a mantener las temperaturas a raya. Desde Sallent de G&aacute;llego hasta Ria&ntilde;o, pasando por O Cebreiro, Sotres o Espot, son destinos donde las tardes suelen ser m&aacute;s llevaderas y donde, cuando cae el sol, todav&iacute;a hay noches que invitan a sacar una rebequita. Aut&eacute;nticos refugios clim&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">Sallent de G&aacute;llego (Huesca)</h2><p class="article-text">
        Sallent de G&aacute;llego es uno de esos pueblos que parecen pensados para el verano. Situado en pleno Valle de Tena y a m&aacute;s de 1.300 metros de altitud, este rinc&oacute;n del Pirineo oscense combina monta&ntilde;a, agua y sombra para hacer que incluso en julio o agosto las temperaturas se vivan de otra manera. Durante el d&iacute;a rara vez se alcanzan registros extremos y, cuando cae el sol, el ambiente cambia lo suficiente como para volver a disfrutar de una cena al aire libre sin mirar constantemente el term&oacute;metro. A eso ayuda tambi&eacute;n la cercan&iacute;a del embalse de Lanuza, que aporta una sensaci&oacute;n de frescor muy agradecida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “El puente del Paco” sobre el río Aguas Limpias, en Sallent de Gállego.                            </span>
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        Pero Sallent no es solo un lugar donde dormir mejor. Merece la pena perderse por su casco de piedra y tejados de pizarra, cruzar el hist&oacute;rico Puente del Paco sobre el r&iacute;o Aguas Limpias y subir hasta la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n para entender la importancia que tuvo el pueblo siglos atr&aacute;s. Tambi&eacute;n es una buena base para caminar por el entorno, recorrer el camino junto al embalse o acercarse a algunos de los paisajes de alta monta&ntilde;a m&aacute;s espectaculares del Pirineo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Ria&ntilde;o (Le&oacute;n)</h2><p class="article-text">
        Rodeado por las monta&ntilde;as de la Cordillera Cant&aacute;brica y situado a unos 1.130 metros de altitud, Ria&ntilde;o es una de esas escapadas donde el verano del interior parece otra cosa. Aqu&iacute; el gran protagonista es el agua. El enorme embalse suaviza el ambiente y las corrientes de aire que bajan de la monta&ntilde;a ayudan a que el calor no llegue a hacerse tan pesado como en otras zonas de la meseta. El paisaje ha hecho que muchos hablen de los llamados &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/viajes/fiordos-leoneses-riano_1_10980848.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiordos leoneses</a>&rdquo;, aunque en realidad se trate de antiguos valles inundados.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El columpio más alto de España, o casi. En Riaño."
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                El columpio más alto de España, o casi. En Riaño.                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; del clima, Ria&ntilde;o tiene una historia que acompa&ntilde;a cada paseo. El actual pueblo naci&oacute; despu&eacute;s de que el antiguo quedara sumergido con la construcci&oacute;n del embalse en los a&ntilde;os ochenta, junto a otros n&uacute;cleos del valle. Hoy ese recuerdo convive con una nueva vida ligada al turismo de naturaleza. Se puede recorrer el embalse en barco, buscar vistas desde los miradores del entorno o hacer rutas sencillas entre bosques y monta&ntilde;as, siempre con la sensaci&oacute;n de estar en uno de esos lugares donde el paisaje nos envuelve por los cuatro costados.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">O Cebreiro (Lugo)</h2><p class="article-text">
        Si hay un lugar donde el verano todav&iacute;a puede venir acompa&ntilde;ado de niebla, ese es O Cebreiro. Esta peque&ntilde;a aldea lucense, situada a 1.330 metros de altitud y puerta de entrada del Camino de Santiago Franc&eacute;s en Galicia, tiene un clima muy particular gracias a su altura y a la influencia de los vientos atl&aacute;nticos. Incluso en plena can&iacute;cula es habitual encontrarse ma&ntilde;anas frescas y noches que obligan a taparse m&aacute;s de lo esperado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las pallozas de O Cebreiro.                            </span>
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        Su tama&ntilde;o es peque&ntilde;o, muy peque&ntilde;o, pero tiene mucho que ver. El gran s&iacute;mbolo del pueblo son las pallozas, antiguas construcciones circulares con cubierta vegetal que muestran c&oacute;mo se adaptaba la vida al clima de monta&ntilde;a. Tambi&eacute;n merece una visita la iglesia de Santa Mar&iacute;a la Real, vinculada a leyendas y al Camino, adem&aacute;s de los miradores sobre Os Ancares. Y si hay algo que no conviene dejar pasar es probar el queso do Cebreiro y la gastronom&iacute;a local antes de seguir la ruta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Pola de Somiedo (Asturias)</h2><p class="article-text">
        No es el pueblo m&aacute;s alto de esta lista, pero s&iacute; uno de los que mejor demuestra que el frescor no depende &uacute;nicamente de la altitud. Pola de Somiedo, situada a unos 700 metros, est&aacute; rodeada por uno de los paisajes m&aacute;s verdes y mejor conservados del norte peninsular. Bosques, r&iacute;os y relieve cant&aacute;brico crean un microclima que hace que el verano aqu&iacute; tenga poco que ver con el de buena parte del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Parque Natural de Somiedo.                            </span>
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        Adem&aacute;s, funciona como puerta de entrada al <a href="https://www.eldiario.es/viajes/parque-natural-somiedo-que-ver_1_10470464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parque Natural de Somiedo</a>. El pueblo se puede recorrer con calma, cruzar su puente de piedra sobre el r&iacute;o Somiedo o visitar el centro de interpretaci&oacute;n para entender mejor el territorio. Desde aqu&iacute; salen rutas sencillas entre hayas y robles y tambi&eacute;n se puede visitar la Casa del Oso, uno de los animales m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la Cordillera Cant&aacute;brica. Es un destino c&oacute;modo para quien busca naturaleza sin necesidad de grandes esfuerzos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sotres (Asturias)</h2><p class="article-text">
        En pleno coraz&oacute;n de los Picos de Europa aparece Sotres, considerado uno de los pueblos m&aacute;s altos de Asturias. A unos 1.050 metros de altitud, el verano aqu&iacute; cambia completamente respecto a la costa o a otras zonas del norte. Los d&iacute;as suelen ser suaves y las noches mantienen ese punto fresco que hace que uno vuelva a pensar en la manga larga.&nbsp;
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                El Cabrales, buen representante del concejo donde se encuentra Sotres.                            </span>
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        Sotres tiene adem&aacute;s el atractivo de conservar el ambiente de los pueblos de monta&ntilde;a que siguen viviendo a otro ritmo. Es una base habitual para quienes quieren caminar por los Picos de Europa o acercarse al entorno del Picu Urriellu, pero tambi&eacute;n merece la pena simplemente quedarse en el pueblo, pasear al fresco sin prisas y probar el queso Cabrales en el concejo de donde toma su nombre.
    </p><h2 class="article-text">Bronchales (Teruel)</h2><p class="article-text">
        A m&aacute;s de 1.500 metros de altitud, Bronchales lleva d&eacute;cadas siendo una referencia para quienes buscan escapar del calor sin salir del interior peninsular. En la Sierra de Albarrac&iacute;n, este pueblo turolense ha sido tradicionalmente conocido por la calidad de su aire y por sus veranos suaves. Incluso hoy sigue siendo uno de esos lugares donde por la noche una camiseta se queda corta.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Panorámica de Bronchales.                            </span>
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        Su gran atractivo est&aacute; alrededor del casco urbano. Los pinares del Puerto forman uno de los paisajes m&aacute;s caracter&iacute;sticos de la zona y ofrecen rutas sencillas, sombra abundante y rincones donde pasar horas sin mirar el reloj. En el pueblo tambi&eacute;n se puede visitar la iglesia parroquial o subir hasta la ermita de Santa B&aacute;rbara, aunque aqu&iacute; el verdadero plan consiste en caminar, respirar y bajar revoluciones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Hoyos del Espino (&Aacute;vila)</h2><p class="article-text">
        En la Sierra de Gredos hay varios lugares donde refugiarse del calor, pero Hoyos del Espino es probablemente uno de los m&aacute;s conocidos. Situado a 1.440 metros de altitud, este pueblo abulense se convierte cada verano en campamento base para quienes buscan monta&ntilde;a y temperaturas mucho m&aacute;s amables que las del resto de Castilla.&nbsp;
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                Santuario de Nuestra Señora del Espino.                            </span>
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        Desde aqu&iacute; parte la carretera que lleva a la Plataforma de Gredos, punto de inicio de algunas de las rutas m&aacute;s conocidas del macizo, como la Laguna Grande o el Almanzor. Pero tambi&eacute;n merece la pena quedarse en el propio pueblo, recorrer sus calles, acercarse a la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora del Espino o pasar por el hist&oacute;rico Puente del Duque junto al r&iacute;o Tormes.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tresviso (Cantabria)</h2><p class="article-text">
        Tresviso tiene algo de destino escondido. Encajado entre monta&ntilde;as y con poco m&aacute;s de 900 metros de altitud, este peque&ntilde;o pueblo c&aacute;ntabro aprovecha la influencia de los Picos de Europa para mantener un verano mucho m&aacute;s llevadero.
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                Tresviso entre las nubes.                            </span>
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        Llegar hasta aqu&iacute; ya forma parte de la experiencia. No en vano, es uno de los pueblos m&aacute;s aislados de Cantabria. Una vez arriba, el premio son las vistas, el ambiente tranquilo y esa sensaci&oacute;n de haber encontrado un lugar donde el tiempo va m&aacute;s despacio. Es tambi&eacute;n tierra de tradici&oacute;n quesera, con su D.O. Pic&oacute;n Bejes-Tresviso, y un buen sitio para combinar caminatas cortas con sobremesas largas sin el calor como protagonista.
    </p><h2 class="article-text">Rascafr&iacute;a (Madrid)</h2><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de una hora de la capital, aparece uno de los refugios cl&aacute;sicos del verano madrile&ntilde;o. Rascafr&iacute;a, en el Valle del Lozoya y a m&aacute;s de 1.100 metros de altitud, demuestra que no siempre es necesario huir a la costa para encontrar noches m&aacute;s frescas y temperaturas m&aacute;s suaves.
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                Puente del Perdón, en Rascafría.                            </span>
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        Su combinaci&oacute;n de naturaleza y patrimonio hace que funcione muy bien para una escapada corta. Las Presillas y sus piscinas naturales siguen siendo uno de los lugares m&aacute;s buscados cuando aprieta el calor, mientras que el Monasterio de El Paular aporta el contrapunto hist&oacute;rico. Entre paseos junto al r&iacute;o, sombra y aire de monta&ntilde;a, es f&aacute;cil entender por qu&eacute; tantos vuelven cada verano.
    </p><h2 class="article-text">Espot (Lleida)</h2><p class="article-text">
        Cerrar esta lista en Espot es hacerlo en uno de los grandes cl&aacute;sicos del verano de monta&ntilde;a. Este pueblo del Pallars Sobir&agrave;, situado a unos 1.300 metros de altitud, vive mirando al Parque Nacional de Aig&uuml;estortes i Estany de Sant Maurici y tiene un clima de alta monta&ntilde;a donde el verano suele ser suave y relativamente h&uacute;medo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Parc Nacional d&#039;Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Espot es sobre todo una puerta de entrada a uno de los paisajes m&aacute;s espectaculares del Pirineo. Desde aqu&iacute; salen excursiones hacia el lago de Sant Maurici, rutas entre bosques y <em>estanys</em> y recorridos m&aacute;s exigentes para quienes buscan caminar durante horas. Aunque si el senderismo no va contigo y lo &uacute;nico que quieres es que el calor no condicione constantemente tus planes, Espot tambi&eacute;n es un acierto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/refugios-climaticos-diez-pueblos-espana-permiten-huir-calor-abrigarse-noche_1_13335912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Refugios climáticos: diez pueblos de España que permiten huir del calor y abrigarse por la noche]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pueblos bonitos,Ola de calor,verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa de las tres mentiras, Santillana del Mar: la población cántabra que ni es «santa», ni «llana», ni tiene «mar»]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-tres-mentiras-santillana-mar-poblacion-cantabra-santa-llana-mar-pm_1_13295319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08357f5d-1635-4719-867a-8a8eea8a8b73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La villa de las tres mentiras, Santillana del Mar: la población cántabra que ni es «santa», ni «llana», ni tiene «mar»"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Considerada una de las localidades histórico-artísticas más importantes de España, esta villa medieval esconde tras su curioso apodo siglos de patrimonio, arte y tradición</p><p class="subtitle">Los siete miradores más espectaculares de Cantabria</p></div><p class="article-text">
        Hay pueblos que se hacen famosos <a href="https://www.eldiario.es/viajes/puente-diablo-martorell-2-000-anos-prueba-viviente-imperio-romano-cataluna-pm_1_12567592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por un monumento concreto</a>, otros por un paisaje espectacular y algunos por una historia tan peculiar que termina eclipsando todo lo dem&aacute;s. A veces basta una frase ingeniosa para despertar la curiosidad de miles de viajeros y convertir una localidad en una parada obligatoria. Sin embargo, detr&aacute;s de esos lemas populares suele esconderse una realidad mucho m&aacute;s rica y compleja que merece ser descubierta con calma.
    </p><p class="article-text">
        Eso es precisamente lo que ocurre con&nbsp;<strong>Santillana del Mar, una de las localidades m&aacute;s visitadas de Cantabria</strong>. Quien escucha hablar de ella por primera vez suele encontrarse con un <strong>apodo tan llamativo como famoso: la&nbsp;villa de las tres mentiras</strong>. Una expresi&oacute;n que se ha repetido durante d&eacute;cadas y que ha contribuido a hacer todav&iacute;a m&aacute;s conocida una poblaci&oacute;n que, mucho antes de convertirse en un reclamo tur&iacute;stico, ya era uno de los grandes referentes hist&oacute;ricos y culturales del norte de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">La villa de las tres mentiras</h2><p class="article-text">
        As&iacute; lo recoge <a href="https://turismodecantabria.com/disfrutala/cultura/los-pueblos-mas-bonitos-de-cantabria/santillana-del-mar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propia web oficial de Turismo de Cantabria</a>. Es all&iacute; donde se explica que&nbsp;<strong>Santillana del Mar</strong>&nbsp;es conocida como &ldquo;la villa de las tres mentiras&rdquo; porque&nbsp;<strong>ni es santa, ni es llana, ni tiene mar:</strong>  
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Ni es santa</strong>. La primera de las supuestas mentiras tiene que ver con su nombre. Aunque muchos podr&iacute;an pensar que hace referencia a una santa llamada Santillana, en realidad el origen est&aacute; vinculado a&nbsp;<strong>Santa Juliana</strong>, una m&aacute;rtir cristiana cuyos restos llegaron a la zona durante la Alta Edad Media. Con el paso de los siglos, el nombre evolucion&oacute; fon&eacute;ticamente hasta convertirse en Santillana.</li>
                                    <li><strong>Ni es llana</strong>. La segunda alude a su relieve. Quien visite la localidad comprobar&aacute; r&aacute;pidamente que no se trata de una poblaci&oacute;n especialmente llana. Sus calles presentan desniveles y pendientes propias de la geograf&iacute;a c&aacute;ntabra, muy alejadas de la imagen que podr&iacute;a sugerir su nombre.</li>
                                    <li><strong>Ni tiene mar</strong>. La tercera mentira tampoco es completamente cierta. Aunque el municipio posee costa y playas como Santa Justa o Ubiarco, el casco hist&oacute;rico de&nbsp;<strong>Santillana del Mar</strong>&nbsp;no se encuentra junto al mar <a href="https://www.eldiario.es/viajes/playa-espanola-parece-catedral-baja-marea-visita-as-catedrais-pm_1_13241116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ni posee un puerto mar&iacute;timo.</a> De ah&iacute; nace la popular broma que ha terminado acompa&ntilde;ando a la villa durante generaciones.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>reducir&nbsp;Santillana del Mar&nbsp;a su famoso apodo ser&iacute;a injusto</strong>. Turismo de Cantabria la define como una de las localidades de mayor valor hist&oacute;rico-art&iacute;stico de Espa&ntilde;a, hasta el punto de afirmar que pr&aacute;cticamente todo en ella puede considerarse monumento. El origen de la poblaci&oacute;n actual se remonta al siglo IX, cuando ya exist&iacute;a el Monasterio de Santa Juliana. Posteriormente, durante el siglo XII, se levant&oacute; la actual&nbsp;<strong>colegiata de Santa Juliana</strong>, considerada uno de los mejores ejemplos del arte rom&aacute;nico de Cantabria. En torno a este edificio fue creciendo un n&uacute;cleo urbano que alcanz&oacute; una notable prosperidad econ&oacute;mica durante la Edad Media.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Claustro de la Colegiata de Santillana del Mar                            </span>
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        Ese esplendor todav&iacute;a puede apreciarse hoy en las <strong>numerosas casonas, palacios y torres nobiliarias que se conservan en sus calles empedradas</strong>. Entre las construcciones m&aacute;s destacadas figuran las torres de Don Borja y del Merino, consideradas algunas de las edificaciones civiles m&aacute;s antiguas de la localidad. A ellas se suman palacios como los de Velarde, Barreda o Tagle, que ayudan a explicar la importancia hist&oacute;rica que alcanz&oacute; la villa. Recorrer el centro hist&oacute;rico a pie es <strong>una de las experiencias m&aacute;s recomendables para </strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/2-patrimonios-humanidad-no-debes-perderte-cantabria-pm_1_12161250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>quienes buscan&nbsp;qu&eacute; ver en Cantabria</strong></a>. Las calles conservan gran parte de su trazado medieval y ofrecen una de las im&aacute;genes urbanas mejor preservadas del norte peninsular.
    </p><h2 class="article-text">La sombra de la&nbsp;Cueva de Altamira</h2><p class="article-text">
        Hablar de&nbsp;<strong>Santillana del Mar&nbsp;implica tambi&eacute;n hablar de la&nbsp;Cueva de Altamira</strong>, uno de los yacimientos arqueol&oacute;gicos m&aacute;s importantes del mundo. Turismo de Cantabria recuerda que esta cavidad alberga algunas de las pinturas rupestres m&aacute;s famosas del planeta y que ha sido descrita en numerosas ocasiones como la &ldquo;Capilla Sixtina&rdquo; del arte prehist&oacute;rico.
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                Archivo - La Neocueva iluminada con la luz original de Altamira                            </span>
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        Su descubrimiento a finales del siglo XIX provoc&oacute; una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n cient&iacute;fica. Durante a&ntilde;os, muchos investigadores se resistieron a aceptar que aquellas pinturas pudieran tener m&aacute;s de 14.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad. Hoy constituyen una de las grandes referencias del patrimonio mundial y <strong>uno de los principales atractivos culturales de Cantabria</strong>. Para garantizar su conservaci&oacute;n, la cueva original permanece protegida y el p&uacute;blico puede visitar la conocida Neocueva, una reproducci&oacute;n inaugurada en 2001 que permite contemplar con enorme fidelidad las pinturas y comprender mejor la importancia hist&oacute;rica del yacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello,&nbsp;<strong>Santillana del Mar&nbsp;es mucho m&aacute;s que la&nbsp;villa de las tres mentiras</strong>. Es un lugar donde conviven patrimonio medieval, arte rom&aacute;nico, historia prehist&oacute;rica y tradici&oacute;n c&aacute;ntabra. Un pueblo que juega con su famoso apodo, pero que en realidad guarda algunas de las mayores verdades culturales y patrimoniales de toda Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-tres-mentiras-santillana-mar-poblacion-cantabra-santa-llana-mar-pm_1_13295319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 07:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La villa de las tres mentiras, Santillana del Mar: la población cántabra que ni es «santa», ni «llana», ni tiene «mar»]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Pueblos bonitos,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, los famosos barcos de colores de Aveiro no nacieron para los turistas: esta era su función original en la ría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/no-famosos-barcos-colores-aveiro-no-nacieron-turistas-funcion-original-ria-pm_1_13280203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c31330e-6f5e-4157-a377-edf69b88aeba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, los famosos barcos de colores de Aveiro no nacieron para los turistas: esta era su función original en la ría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas embarcaciones se han convertido en uno de los grandes símbolos de la ciudad portuguesa</p><p class="subtitle">Este es el destino portugués que está conquistando a todos los españoles que quieren salir del país en verano</p></div><p class="article-text">
        Cuando alguien piensa en&nbsp;<strong>Aveiro</strong>, es probable que imagine primero sus famosos barcos de colores recorriendo tranquilamente los canales de la ciudad &ndash;no, no todo es Venecia&ndash;. Estas embarcaciones, conocidas como&nbsp;<strong>moliceiros de Aveiro</strong>, se han convertido en una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de Portugal y en uno de los principales atractivos para quienes buscan&nbsp;<strong>qu&eacute; ver en Aveiro</strong>. Sin embargo, lo que muchos visitantes desconocen es que estos barcos no nacieron para pasear turistas <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/turismo-masivo-ciudad-habitable_132_12192188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni para hacer fotograf&iacute;as</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>ciudad portuguesa se encuentra junto al oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico y la</strong>&nbsp;<strong>r&iacute;a de Aveiro</strong>, un amplio estuario que ha condicionado hist&oacute;ricamente la forma de vivir de sus habitantes. Seg&uacute;n explica la web oficial de Turismo de Portugal, la ciudad est&aacute; atravesada por una red de canales por los que navegan los moliceiros, estas famosas embarcaciones estrechas y alargadas. Pero lejos del turismo, su origen est&aacute; estrechamente ligado a una actividad econ&oacute;mica que durante siglos fue fundamental para la vida de la regi&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El verdadero origen de los&nbsp;barcos de Aveiro</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.visitportugal.com/en/content/visit-aveiro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propia web oficial de Turismo de Aveiro</a> recuerda &ldquo;estas embarcaciones estrechas y coloridas se utilizaban antiguamente para recoger algas y plantas marinas, y hoy se emplean para realizar paseos tur&iacute;sticos&rdquo;. Esa sencilla frase resume siglos de historia. Los&nbsp;<strong>moliceiros de Aveiro </strong>fueron dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente para navegar por las aguas poco profundas de la laguna y recoger el llamado &ldquo;moli&ccedil;o&rdquo;, una mezcla de algas y vegetaci&oacute;n acu&aacute;tica que posteriormente se utilizaba como fertilizante agr&iacute;cola.
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                Canales de Aveiro.                            </span>
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        Durante generaciones, esta actividad result&oacute; esencial para las comunidades que viv&iacute;an alrededor de la&nbsp;<strong>r&iacute;a de Aveiro</strong>. Con el paso del tiempo, la recogida de moli&ccedil;o perdi&oacute; importancia econ&oacute;mica. Sin embargo, las embarcaciones sobrevivieron y terminaron convirti&eacute;ndose en uno de los principales s&iacute;mbolos culturales de la ciudad. Hoy, los&nbsp;<strong>barcos de Aveiro</strong>&nbsp;contin&uacute;an navegando por los canales, aunque ya no transportan algas, sino viajeros interesados en descubrir la historia y el paisaje de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que los&nbsp;<strong>moliceiros de Aveiro</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque los canales y los barcos son la imagen m&aacute;s conocida de la ciudad, hay<strong> muchos otros motivos para incluir&nbsp;Aveiro en una ruta por Portugal</strong>. La propia oficina de turismo destaca la presencia de numerosos edificios de estilo Art Nouveau repartidos por el centro urbano. Muchas de estas construcciones se concentran junto al canal principal y ayudan a explicar la prosperidad que vivi&oacute; la ciudad entre finales del siglo XIX y principios del XX.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los lugares imprescindibles para quienes buscan&nbsp;<strong>qu&eacute; ver en Aveiro</strong>&nbsp;es el Museo de Aveiro, situado en el antiguo Convento de Jes&uacute;s. All&iacute; se conserva el mausoleo de Santa Juana, una de las figuras religiosas m&aacute;s importantes de la ciudad. Tambi&eacute;n destacan los retablos dorados de la iglesia conventual y otros ejemplos de arte sacro que muestran la relevancia hist&oacute;rica que tuvo este enclave dentro de Portugal.
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        Hoy, los&nbsp;<strong>moliceiros de Aveiro</strong>&nbsp;siguen recorriendo los canales igual que lo hac&iacute;an hace siglos, aunque con una funci&oacute;n muy distinta. Lo que comenz&oacute; como una herramienta de trabajo para recoger algas acab&oacute; transform&aacute;ndose en uno de los grandes iconos tur&iacute;sticos de Portugal. Subirse a uno de estos barcos permite contemplar la ciudad desde una perspectiva diferente, pero tambi&eacute;n recordar que detr&aacute;s de cada postal existe una historia mucho m&aacute;s antigua, ligada al trabajo, al mar y a la relaci&oacute;n que los habitantes de&nbsp;<strong>Aveiro</strong>&nbsp;han mantenido durante generaciones con su singular paisaje de agua.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/no-famosos-barcos-colores-aveiro-no-nacieron-turistas-funcion-original-ria-pm_1_13280203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 08:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, los famosos barcos de colores de Aveiro no nacieron para los turistas: esta era su función original en la ría]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Venecia,Agua,Viajes,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los pueblos más bonitos de España: los requisitos para formar parte de esta selección privilegiada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-bonitos-espana-requisitos-formar-parte-seleccion-privilegiada_1_13253317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8de06cf2-d63a-4c38-986a-9d41b258c216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los pueblos más bonitos de España: los requisitos para formar parte de esta selección privilegiada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las exigencias estéticas y culturales son las que convierten a un pueblo en un destino de excelencia certificado</p><p class="subtitle">Murallas, monasterios y calles donde el tiempo se detuvo: así son los cuatro ‘nuevos’ pueblos más bonitos de España</p></div><p class="article-text">
        Desde su fundaci&oacute;n en 2010, la Asociaci&oacute;n <a href="https://lospueblosmasbonitosdeespana.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Pueblos m&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a</a> se ha consolidado como una entidad sin &aacute;nimo de lucro fundamental para proteger, promover y desarrollar el valioso patrimonio rural de nuestro pa&iacute;s. Integrada a nivel global en la prestigiosa red internacional Les Plus Beaux Villages de la Terre (junto a pa&iacute;ses como Francia, Italia, B&eacute;lgica, Suiza o Jap&oacute;n), esta organizaci&oacute;n naci&oacute; con el prop&oacute;sito de impulsar un turismo sostenible y de calidad que sirva de motor econ&oacute;mico para la conservaci&oacute;n de enclaves &uacute;nicos que, de otro modo, podr&iacute;an caer en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Para pon&eacute;rselo f&aacute;cil a quienes buscan planificar una escapada de fin de semana, un viaje cultural o unas vacaciones en familia, la asociaci&oacute;n agrupa estos destinos en un total de 38 colecciones tem&aacute;ticas muy espec&iacute;ficas. De este modo, los viajeros pueden explorar los <a href="https://www.eldiario.es/viajes/siete-pueblos-bonitos-historia-viajero-experto-recomienda-escapada-no-son-tipicos_1_12841594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblos</a> de piedra, descubrir imponentes fortalezas en la secci&oacute;n de pueblos con castillo, sumergirse en la historia a trav&eacute;s de villas amuralladas o con juder&iacute;as, perderse en peque&ntilde;os rincones de menos de 100 habitantes, o bien decantarse por <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-bonitos-espana-castellon-centro-historico-fortificado-castillo-mar_1_12640141.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblos junto al mar</a>, municipios de alta monta&ntilde;a, enclaves situados en islas o bellas localidades de cine que han servido de escenario para grandes rodajes. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se obtiene el codiciado sello de calidad?</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cantavieja catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España donde Templarios, San Juanistas, y Carlistas entre otros han dejado su sello y sus recuerdos en forma de edificaciones, historias, gastronomía, caminos y sendas"
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            <span class="title">
                Cantavieja catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España donde Templarios, San Juanistas, y Carlistas entre otros han dejado su sello y sus recuerdos en forma de edificaciones, historias, gastronomía, caminos y sendas                            </span>
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        Con la llegada de 2026, esta red de excelencia ha alcanzado la exclusiva cifra de 126 pueblos certificados, repartidos de forma estrat&eacute;gica a lo largo de las 17 comunidades aut&oacute;nomas del territorio nacional. Formar parte de esta selecci&oacute;n tan privilegiada no es un reconocimiento vitalicio que se otorgue a la ligera ni por una elecci&oacute;n al azar, sino que funciona como un <a href="https://lospueblosmasbonitosdeespana.org/el-sello" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aut&eacute;ntico sello</a> de garant&iacute;a tur&iacute;stica, est&eacute;tica y cultural respaldado por un compromiso con la excelencia. Para colgar este distintivo en sus accesos, las localidades candidatas deben superar una estricta auditor&iacute;a basada en lo que dicta su <a href="https://media.lospueblosmasbonitosdeespana.org/documentos-sello/2c77f81e-3aef-4b5b-840d-a3a8014f0b1d.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta de Calidad</a> (el documento oficial que rige la asociaci&oacute;n), garantizando que solo los rincones con una belleza y conservaci&oacute;n excepcionales logren la certificaci&oacute;n. A grandes rasgos, este proceso de selecci&oacute;n se divide en tres etapas fundamentales que todo ayuntamiento debe recorrer de manera obligatoria:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Petici&oacute;n formal: el primer paso nace del propio municipio. El Ayuntamiento debe manifestar su voluntad de adherirse a la red mediante una solicitud formal que tiene que ser aprobada previamente por el pleno municipal.</li>
                                    <li>Evaluaci&oacute;n e inspecci&oacute;n: una vez recibida la petici&oacute;n, los t&eacute;cnicos de la asociaci&oacute;n se desplazan al lugar para realizar una exhaustiva auditor&iacute;a f&iacute;sica. Durante esta fase se graba un reportaje videofotogr&aacute;fico completo, se analiza cada rinc&oacute;n y se mantienen entrevistas clave con el equipo de gobierno local para evaluar su implicaci&oacute;n.</li>
                                    <li>El veredicto de la Comisi&oacute;n de Calidad: con todo el expediente redactado, una comisi&oacute;n compuesta por siete expertos se re&uacute;ne a finales de a&ntilde;o. Este &oacute;rgano analiza minuciosamente los informes y determina de forma inapelable si el pueblo cumple con los est&aacute;ndares exigidos para otorgarle el sello.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Para superar el examen, los inspectores analizan el municipio bas&aacute;ndose en pilares fundamentales que garantizan que la experiencia del viajero sea completamente aut&eacute;ntica y respetuosa con el entorno. Sin embargo, antes de evaluar estos criterios, existe un primer filtro eliminatorio y demogr&aacute;fico completamente inflexible: cualquier municipio que aspire a entrar en la red debe tener una poblaci&oacute;n m&aacute;xima de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/unica-ciudad-patrimonio-humanidad-numero-habitantes-pueblo-pm_1_12247692.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15.000 habitantes</a>, permiti&eacute;ndose &uacute;nicamente un margen excepcional del 10% bajo la estricta validaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Calidad. Una vez cumplido este requisito, la localidad es examinada con lupa bajo los siguientes puntos clave:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Patrimonio arquitect&oacute;nico y riqueza hist&oacute;rica: se eval&uacute;a la conservaci&oacute;n del conjunto urbano, los monumentos y las edificaciones tradicionales, as&iacute; como el mantenimiento vivo de su legado cultural, su identidad y sus tradiciones.</li>
                                    <li>Calidad urban&iacute;stica y arquitect&oacute;nica: este es uno de los puntos m&aacute;s dif&iacute;ciles. Se busca armon&iacute;a en las fachadas, los tejados, los materiales y los colores de las puertas y ventanas. Se analiza la homogeneidad de la masa construida y se penaliza el impacto visual de l&iacute;neas el&eacute;ctricas a&eacute;reas o carteles publicitarios estridentes.</li>
                                    <li>Valorizaci&oacute;n y sostenibilidad: los pueblos deben demostrar una pol&iacute;tica activa de cuidado. Es obligatorio contar con un plan de peatonalizaci&oacute;n del casco antiguo, aparcamientos organizados a las afueras, renovaci&oacute;n de iluminaci&oacute;n p&uacute;blica y un cuidado de las <a href="https://www.eldiario.es/viajes/tardes-verano-jardines-historicos-paseos-verdes-refrescarse-pueblo-ciudad_1_12534233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">zonas verdes</a> y las flores.</li>
                                    <li>Entorno natural e integraci&oacute;n: se mide el respeto por el medio ambiente circundante y c&oacute;mo el n&uacute;cleo urbano se integra de manera arm&oacute;nica con el paisaje que lo rodea.</li>
                                    <li>Desarrollo, animaci&oacute;n y acogida: el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-nuevos-pueblos-bonitos-espana_1_12928492.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">pueblo</a> debe estar vivo. Se audita la existencia de una poblaci&oacute;n residente activa, as&iacute; como una infraestructura tur&iacute;stica de calidad: oficinas de informaci&oacute;n, visitas guiadas, se&ntilde;alizaci&oacute;n clara, oferta de restauraci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de eventos culturales originales a lo largo del a&ntilde;o.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Sello internacional: Un est&aacute;ndar de calidad mundial</h2><p class="article-text">
        La rigurosidad de este distintivo no es exclusiva de nuestras fronteras. Al obtener este sello, los municipios espa&ntilde;oles pasan a formar parte de una prestigiosa alianza global a trav&eacute;s de la federaci&oacute;n internacional Les Plus Beaux Villages de la Terre.
    </p><p class="article-text">
        Esta red conecta a Espa&ntilde;a con las asociaciones hom&oacute;logas de otros seis pa&iacute;ses miembros oficiales que comparten los mismos criterios de excelencia tur&iacute;stica y conservaci&oacute;n rural: <a href="https://www.eldiario.es/viajes/siete-destinos-franceses-paso-espana-merece-pena-visitar_1_12547289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia </a>(la red pionera nacida en 1982 con 176 pueblos), Italia (con 334 localidades), Valonia en B&eacute;lgica (32 pueblos), Canad&aacute; (con 43 municipios en la regi&oacute;n de Quebec), Suiza (44 pueblos) y Jap&oacute;n (64 pueblos). Adem&aacute;s, el modelo sigue expandi&eacute;ndose por el mundo con la incorporaci&oacute;n de nuevos pa&iacute;ses observadores como Alemania, China, Rusia, L&iacute;bano y Bosnia-Herzegovina, consolidando una marca internacional que defiende el valor de la vida rural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-bonitos-espana-requisitos-formar-parte-seleccion-privilegiada_1_13253317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 14:05:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los pueblos más bonitos de España: los requisitos para formar parte de esta selección privilegiada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pueblos,Pueblos bonitos,Viajes,Turismo,Turismo nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una villa medieval, una colegiata fortificada y pasarelas colgantes: Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-medieval-colegiata-fortificada-pasarelas-colgantes-alquezar-pueblos-bonitos-aragon_1_13228779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a830e1-0f1c-4f2f-b400-9920d9c367f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una villa medieval, una colegiata fortificada y pasarelas colgantes: Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Situado a los pies de la sierra de Guara, este pequeño municipio combina historia, cultura y naturaleza en la provincia de Huesca. Su casco histórico, sus miradores y la ruta del río Vero lo hacen un destino imprescindible del Somontano
</p><p class="subtitle">La villa medieval extremeña con un castillo del siglo XIV y perfecta para una escapada de fin de semana</p></div><p class="article-text">
        Alqu&eacute;zar, por lo general, no suele estar en el radar de quienes visitan Arag&oacute;n. Est&aacute; en el Somontano de Barbastro, al abrigo de la sierra de Guara, y quiz&aacute; por eso muchos pasan de largo sin darse cuenta de lo que aqu&iacute; se pierden. Basta con asomarse un poco para entender por qu&eacute; este pueblo est&aacute; considerado uno de los m&aacute;s bonitos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El nombre ya da alguna pista: viene del &aacute;rabe <em>al-Qasr</em>, que significa &lsquo;fortaleza&rsquo;. Y as&iacute; naci&oacute;, como un castillo en lo alto de un espol&oacute;n rocoso que vigilaba el r&iacute;o Vero. A partir de ah&iacute; fue creciendo el pueblo, primero como basti&oacute;n musulm&aacute;n y m&aacute;s tarde como villa cristiana. Hoy, esa historia se nota en cada rinc&oacute;n, desde la colegiata que domina el casco antiguo hasta las callejuelas que nos llevan arriba y abajo.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor, adem&aacute;s, es que Alqu&eacute;zar ofrece un plan redondo: por un lado est&aacute; el propio pueblo, con su trazado medieval, su colegiata y sus miradores; y por otro, justo al lado, est&aacute; la ruta de las pasarelas del Vero, que se ha convertido en una de las m&aacute;s populares de Arag&oacute;n. Por lo que tenemos patrimonio y naturaleza en una misma escapada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Panorámica de Alquézar.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Calles que suben y bajan</h2><p class="article-text">
        El casco hist&oacute;rico est&aacute; declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, y con raz&oacute;n. No hace falta ning&uacute;n mapa, aqu&iacute; basta con dejarse llevar por las calles empedradas para llegar a peque&ntilde;as plazas y rodearse de casas de piedra con balcones de madera. Ver&aacute;s que hay rincones donde el pueblo se cubre con pasadizos que conectan una vivienda con otra: son los callizos, una de las se&ntilde;as de identidad de Alqu&eacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        La plaza principal, antes Plaza Mayor y hoy conocida como Rafael Ayerbe, fue durante siglos lugar de ferias y mercados. All&iacute; todav&iacute;a se siente ese ambiente de punto de encuentro, rodeada de edificios de piedra y ladrillo construidos en los siglos XVI, XVII y XVIII.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La plaza Mosén Rafael Ayerbe de Alquézar.                            </span>
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        No dejes de callejear de un lado a otro, pasar&aacute;s por un llamativo portal&oacute;n g&oacute;tico (&uacute;nica puerta de acceso a la villa medieval que a&uacute;n se conserva) y llegar&aacute;s hasta el Museo Etnogr&aacute;fico Casa Fabi&aacute;n, cuya sede se encuentra en una casa tradicional aragonesa del siglo XVII.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, para apreciar el pueblo en todo su conjunto, lo mejor es acercarse al mirador&nbsp;de la Sonrisa del Viento. Est&aacute; un poco antes de llegar al pueblo y desde &eacute;l tienes una panor&aacute;mica perfecta tanto de la monumentalidad de Alqu&eacute;zar como del ca&ntilde;&oacute;n del r&iacute;o Vero. Aunque si quieres apreciar el desfiladero sin salir del pueblo, entonces lo mejor es recurrir al mirador de O&rsquo;Bic&oacute;n, pues desde &eacute;l tienes una magn&iacute;fica vista del &uacute;ltimo tramo del ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Interior de la colegiata de Alquézar.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La colegiata que lo domina todo</h2><p class="article-text">
        Si hay un edificio que define a Alqu&eacute;zar es la Colegiata de Santa Mar&iacute;a la Mayor. No solo porque se ve desde cualquier parte del pueblo, sino porque explica buena parte de su historia. Naci&oacute; como fortaleza musulmana en el siglo IX y, tras la conquista cristiana, se convirti&oacute; en un conjunto religioso que fue creciendo con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s llamativo es c&oacute;mo mezcla estilos: del rom&aacute;nico primitivo todav&iacute;a quedan restos en la iglesia y en los capiteles; el g&oacute;tico y el renacimiento se dejan ver en el claustro, con pinturas murales que narran escenas b&iacute;blicas; y la entrada completa el conjunto con su estilo barroco. La sensaci&oacute;n es curiosa al encontrarnos en un lugar que fue al mismo tiempo fortaleza y templo.
    </p><p class="article-text">
        La colegiata alberga tambi&eacute;n un museo de arte sacro con piezas procedentes de diferentes iglesias del entorno. A su lado, la iglesia de San Miguel, de principios del siglo XVIII, completa el patrimonio religioso del pueblo, junto a ermitas como la de San Gregorio o la de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La iglesia de San Miguel, en Alquézar.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Las pasarelas sobre el Vero</h2><p class="article-text">
        Tras la dosis cultural e hist&oacute;rica del pueblo, podemos adentrarnos en la naturaleza a trav&eacute;s de la ruta de las pasarelas del Vero. Es un itinerario circular de unos tres kil&oacute;metros que baja desde lo alto de Alqu&eacute;zar hasta el cauce del r&iacute;o, para despu&eacute;s bordearlo por pasarelas met&aacute;licas fijadas en la roca. No es un sendero largo ni complicado, pero s&iacute; muy entretenido: escaleras, caminos de tierra, tramos suspendidos sobre el agua&hellip; Todo en poco m&aacute;s de hora y media de paseo.
    </p><p class="article-text">
        El arranque suele hacerse desde la parte baja del pueblo, donde un camino desciende hacia el ca&ntilde;&oacute;n. Poco a poco se van descubriendo rincones que no se ven desde arriba, como paredes verticales, pozas de agua transparente y peque&ntilde;as cascadas.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s llamativos es la llegada a la antigua central hidroel&eacute;ctrica, construida en el siglo XIX para abastecer de electricidad a la zona. Hoy est&aacute; en desuso pero su estructura se mantiene como parte del recorrido y aporta un toque hist&oacute;rico a la ruta. M&aacute;s adelante, el sendero asciende de nuevo hasta conectar con miradores naturales que ofrecen panor&aacute;micas espectaculares del ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La ruta de pasarelas sobre el río Vero.                            </span>
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        Lo bueno de este itinerario es que no exige experiencia en monta&ntilde;a, aunque s&iacute; conviene llevar calzado adecuado porque hay tramos con desnivel. Aqu&iacute; el consejo que te damos es simple: ir sin prisa, porque es un camino que pide detenerse a cada poco.
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o Vero, adem&aacute;s, es un lugar privilegiado para observar aves rapaces. No es raro ver buitres leonados sobrevolando el ca&ntilde;&oacute;n mientras se camina por las pasarelas. Esa mezcla de naturaleza, aventura y patrimonio convierte la ruta en un plan perfecto para completar la visita a Alqu&eacute;zar.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s rutas desde Alqu&eacute;zar</h2><p class="article-text">
        Aunque la de las pasarelas es la m&aacute;s conocida, no es la &uacute;nica. Desde Alqu&eacute;zar parten senderos que conectan con otros pueblos del Somontano o que se adentran en barrancos cercanos. El Parque Natural de la Sierra y los Ca&ntilde;ones de Guara es famoso por el barranquismo y la escalada, pero tambi&eacute;n tiene caminos se&ntilde;alizados para quienes prefieren caminar tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso sin salir del entorno m&aacute;s cercano, se puede llegar a abrigos con arte rupestre prehist&oacute;rico, declarados Patrimonio de la Humanidad. Una prueba m&aacute;s de que este rinc&oacute;n de Huesca no solo tiene un pueblo bonito, sino tambi&eacute;n paisaje e historia que van mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que se ve a simple vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-medieval-colegiata-fortificada-pasarelas-colgantes-alquezar-pueblos-bonitos-aragon_1_13228779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 08:29:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una villa medieval, una colegiata fortificada y pasarelas colgantes: Alquézar, uno de los pueblos más bonitos de Aragón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Aragón,Huesca,Turismo nacional,Edad Media,Pueblos,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El singular pueblo catalán aislado y rodeado de territorio francés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-espanol-isla-rodeada-territorio-frances-pm_1_13198146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86595ac-f1c3-4212-ad1c-e62ac4dcd1a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El singular pueblo catalán aislado y rodeado de territorio francés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El municipio de Llívia lleva más de trescientos años dentro de Francia por un detalle legal</p><p class="subtitle">El pueblo medieval del Pirineo catalán que enamoró a Gaudí</p></div><p class="article-text">
        En medio de los <strong>Pirineos</strong>, donde las fronteras suelen seguir la l&oacute;gica de las monta&ntilde;as y los r&iacute;os, hay una excepci&oacute;n que rompe cualquier mapa mental: un <strong>pueblo catal&aacute;n </strong>completamente <strong>rodeado por territorio franc&eacute;s</strong>. No es una met&aacute;fora ni una exageraci&oacute;n, sino una realidad geogr&aacute;fica que lleva m&aacute;s de tres siglos existiendo y que convierte a Ll&iacute;via en uno de los enclaves m&aacute;s curiosos de Europa, una especie de isla administrativa que, aunque pertenece a Espa&ntilde;a, vive literalmente dentro de Francia.
    </p><p class="article-text">
        Ubicado en la <strong>comarca de la Cerdanya</strong>, a m&aacute;s de 1.200 metros de altitud, este municipio catal&aacute;n forma parte de la <strong>provincia de Girona</strong> y mantiene todas sus competencias como territorio espa&ntilde;ol, desde la administraci&oacute;n hasta la participaci&oacute;n en elecciones, a pesar de que, para llegar a &eacute;l, hay que atravesar suelo franc&eacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        Es una de esas rarezas que no se entienden sin mirar al pasado, concretamente a un momento muy preciso en el que una palabra cambi&oacute; el destino de todo un pueblo. Ellos mismos, <a href="https://llivia.org/es/que-hacer.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la web de su Ayuntamiento</a>, se describen de esta forma: &ldquo;<strong>Ll&iacute;via es como una isla de Catalunya </strong>en territorio franc&eacute;s. Un pueblo acogedor en la falda del pico del Carlit, que se construy&oacute; a los pies del que fue un castillo imponente hoy en ruinas&rdquo;.<em>&nbsp;</em>As&iacute;, dan paso a su historia.
    </p><h2 class="article-text">El error &mdash;o acierto&mdash; que lo dej&oacute; en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El origen de esta anomal&iacute;a se remonta al&nbsp;Tratado de los Pirineos, el pacto que puso fin a la guerra entre las coronas espa&ntilde;ola y francesa y que supuso la cesi&oacute;n de numerosos territorios a Francia, especialmente en la <strong>zona de la Cerdanya</strong>. En ese reparto, decenas de pueblos cambiaron de soberan&iacute;a, pero Ll&iacute;via no entr&oacute; en la lista, y la raz&oacute;n no fue geogr&aacute;fica ni estrat&eacute;gica, sino puramente jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        El tratado hablaba expl&iacute;citamente de la <strong>cesi&oacute;n de &ldquo;pueblos&rdquo;</strong>, pero Ll&iacute;via no ten&iacute;a ese estatus, sino el de &ldquo;villa&rdquo;, un t&iacute;tulo que hab&iacute;a recibido siglos antes. Esa diferencia terminol&oacute;gica, que podr&iacute;a parecer menor, fue suficiente para que el municipio quedara fuera del acuerdo y permaneciera bajo soberan&iacute;a espa&ntilde;ola, dando lugar a la situaci&oacute;n actual. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, el llamado Tratado de Ll&iacute;via de 1660 termin&oacute; de concretar los l&iacute;mites y fij&oacute; definitivamente esta singularidad.
    </p><h2 class="article-text">Una isla administrativa en plena frontera</h2><p class="article-text">
        Hoy, Ll&iacute;via sigue siendo plenamente espa&ntilde;ola, pero su ubicaci&oacute;n obliga a <strong>convivir constantemente con Francia</strong>, tanto en lo pr&aacute;ctico como en lo simb&oacute;lico. El acceso principal se realiza a trav&eacute;s de una carretera internacional que conecta con Puigcerd&agrave;, una v&iacute;a que garantiza la comunicaci&oacute;n directa con el resto del territorio espa&ntilde;ol sin necesidad de controles fronterizos, algo que durante d&eacute;cadas fue clave para la vida diaria de sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esa conexi&oacute;n, la sensaci&oacute;n de estar en<strong> un territorio &ldquo;encajado&rdquo; dentro de otro pa&iacute;s</strong> sigue siendo evidente, especialmente al observar cualquier mapa, donde el t&eacute;rmino municipal aparece completamente rodeado por Francia. Es una de esas curiosidades que, aunque bien documentadas, siguen sorprendiendo incluso a quienes conocen la historia de las fronteras europeas.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que una rareza geogr&aacute;fica</h2><p class="article-text">
        Reducir Ll&iacute;via a su condici&oacute;n de enclave ser&iacute;a quedarse corto, porque el municipio tambi&eacute;n <strong>destaca por su patrimonio y su entorno natural</strong>, elementos que lo convierten en un destino atractivo m&aacute;s all&aacute; de la curiosidad inicial. Uno de sus puntos m&aacute;s conocidos es la antigua farmacia de Esteve, considerada por instituciones patrimoniales catalanas como una de las boticas m&aacute;s antiguas de Europa, con documentaci&oacute;n que se remonta al siglo XVI, lo que a&ntilde;ade otra capa hist&oacute;rica a un lugar ya de por s&iacute; singular.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7429402557572828448"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su ubicaci&oacute;n en la Cerdanya lo sit&uacute;a <strong>en un entorno privilegiado</strong>, rodeado de monta&ntilde;as, rutas de senderismo y estaciones de esqu&iacute;, lo que facilita una combinaci&oacute;n poco habitual entre turismo cultural y naturaleza. Esa dualidad explica por qu&eacute; el pueblo atrae tanto a visitantes espa&ntilde;oles como franceses, convirti&eacute;ndose en un punto de encuentro m&aacute;s que en una frontera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-espanol-isla-rodeada-territorio-frances-pm_1_13198146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 06:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pueblos,Pueblos bonitos,Cataluña,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La plaza con más edificios históricos de toda Europa está en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/plaza-edificios-historicos-europa-espana-pm_1_13085968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abe6af5c-e60c-4d05-91c0-11a9a0df78a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza con más edificios históricos de toda Europa está en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Úbeda, en pleno corazón de Jaén, se encuentra uno de los conjuntos renacentistas mejor conservados del continente, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO</p><p class="subtitle">La única ciudad Patrimonio de la Humanidad que por número de habitantes se considera pueblo
</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; llena de plazas con historia, pero hay una que juega en otra liga. No por tama&ntilde;o ni por fama, sino por concentraci&oacute;n. En apenas unos metros cuadrados re&uacute;ne algunos de los edificios m&aacute;s importantes del Renacimiento espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>, en&nbsp;<strong>&Uacute;beda Ja&eacute;n</strong>, un espacio que muchos expertos consideran uno de los conjuntos m&aacute;s completos de&nbsp;<strong>arquitectura renacentista en Espa&ntilde;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que forma parte del listado de&nbsp;<strong>Patrimonio de la Humanidad &Uacute;beda</strong>&nbsp;desde 2003, junto con la cercana Baeza.
    </p><p class="article-text">
        Un lugar donde, m&aacute;s que pasear, parece que est&aacute;s atravesando directamente el siglo XVI.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;todo en uno&rdquo; del Renacimiento</h2><p class="article-text">
        Lo que hace &uacute;nica a la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>&nbsp;es algo muy concreto: la densidad hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        En esta plaza se concentran hasta siete edificios monumentales, todos ellos construidos entre los siglos XVI y XVII, lo que la convierte en una de las&nbsp;<strong>plazas hist&oacute;ricas de Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        Es, en cierto modo, un resumen perfecto de lo que fue el Renacimiento en el pa&iacute;s: orden, simetr&iacute;a, poder pol&iacute;tico y una clara inspiraci&oacute;n en la antig&uuml;edad cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Caminar por la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>&nbsp;no es solo ver edificios bonitos. Es entender c&oacute;mo la&nbsp;<strong>arquitectura renacentista en Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;transform&oacute; las ciudades.
    </p><h2 class="article-text">La Sacra Capilla del Salvador, el gran icono de la plaza</h2><p class="article-text">
        Si hay un edificio que domina la escena en la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>, ese es la Sacra Capilla del Salvador.
    </p><p class="article-text">
        Esta capilla funeraria, mandada construir por Francisco de los Cobos &mdash;uno de los hombres m&aacute;s poderosos del Imperio de Carlos V&mdash;, es uno de los grandes s&iacute;mbolos de&nbsp;<strong>&Uacute;beda Ja&eacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Su fachada est&aacute; llena de detalles escult&oacute;ricos y representa a la perfecci&oacute;n el nivel art&iacute;stico que alcanz&oacute; la&nbsp;<strong>arquitectura renacentista en Espa&ntilde;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es, adem&aacute;s, el edificio que mejor explica por qu&eacute; la plaza forma parte del&nbsp;<strong>Patrimonio de la Humanidad &Uacute;beda</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Palacios, poder y arquitectura civil</h2><p class="article-text">
        Pero la plaza no se entiende sin sus palacios.
    </p><p class="article-text">
        Justo al lado de la capilla se encuentra el Palacio del De&aacute;n Ortega, hoy convertido en Parador Nacional. Es uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura civil renacentista y uno de los alojamientos m&aacute;s singulares de&nbsp;<strong>&Uacute;beda Ja&eacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A pocos metros aparece el Palacio V&aacute;zquez de Molina, tambi&eacute;n conocido como Palacio de las Cadenas. Construido en 1565, es uno de los edificios m&aacute;s imponentes de la plaza y actualmente alberga el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Ambos edificios refuerzan la idea de que la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>&nbsp;no es solo un espacio religioso, sino tambi&eacute;n pol&iacute;tico y administrativo, algo muy habitual en las grandes&nbsp;<strong>plazas hist&oacute;ricas de Espa&ntilde;a</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una mezcla de estilos que cuenta la historia de la ciudad</h2><p class="article-text">
        Frente al Ayuntamiento se levanta la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a de los Reales Alc&aacute;zares.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su apariencia encaja dentro de la&nbsp;<strong>arquitectura renacentista en Espa&ntilde;a</strong>, en realidad es un edificio que mezcla varios estilos. Fue construida sobre una antigua mezquita y combina elementos rom&aacute;nicos, g&oacute;ticos, barrocos y neocl&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Este detalle es clave para entender la historia de&nbsp;<strong>&Uacute;beda Ja&eacute;n</strong>, una ciudad marcada por distintas etapas culturales y arquitect&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        A su alrededor, la plaza se completa con otros edificios como el Palacio del Marqu&eacute;s de Mancera, la antigua C&aacute;rcel del Obispo o el P&oacute;sito, que antiguamente funcionaba como almac&eacute;n de grano.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello convierte a la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>&nbsp;en una especie de museo al aire libre.
    </p><h2 class="article-text">Una de las plazas m&aacute;s impresionantes de Europa</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que diferencia a la&nbsp;<strong>Plaza V&aacute;zquez de Molina</strong>&nbsp;de otras&nbsp;<strong>plazas hist&oacute;ricas de Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;es su coherencia. Aqu&iacute; no hay edificios dispersos ni estilos desordenados. Todo responde a una misma &eacute;poca y a una misma idea de ciudad. Por eso, cuando fue declarada&nbsp;<strong>Patrimonio de la Humanidad &Uacute;beda</strong>, no se valor&oacute; solo la belleza de sus monumentos, sino el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Un espacio donde la&nbsp;<strong>arquitectura renacentista en Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;alcanza uno de sus puntos m&aacute;s altos y donde, en apenas unos pasos, se concentra una parte esencial de la historia del pa&iacute;s. Porque hay plazas que se visitan&hellip; y otras que se estudian. Y esta, sin duda, es de las segundas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/plaza-edificios-historicos-europa-espana-pm_1_13085968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 08:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Pueblos bonitos,UNESCO,Jaén,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta por cuatro de los pueblos blancos más bonitos de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cinco-pueblos-blancos-espana-pm_1_13064273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8932b067-2423-4c43-a4ca-f8fe8c450526_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta por cuatro de los pueblos blancos más bonitos de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre rocas gigantes, castillos árabes y calles que serpentean por la sierra, estos pueblos blancos de Andalucía representan una de las imágenes más reconocibles del sur del país</p><p class="subtitle">Este es el motivo del origen de encalar los pueblos blancos de Andalucía</p></div><p class="article-text">
        Viajar por el sur de Espa&ntilde;a es encontrarse una y otra vez con una imagen que parece repetirse como una postal: pueblos enteros pintados de blanco que trepan por las laderas de las monta&ntilde;as. Son los famosos&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>, una tradici&oacute;n arquitect&oacute;nica que naci&oacute; por motivos pr&aacute;cticos &mdash;reflejar el calor y desinfectar las casas con cal&mdash; y que hoy forma parte del paisaje cultural del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos pueblos se encuentran repartidos por las sierras de C&aacute;diz y M&aacute;laga, donde las calles estrechas, los balcones llenos de flores y las fachadas encaladas crean algunos de los pueblos m&aacute;s fotog&eacute;nicos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre todos ellos hay algunos que destacan especialmente por su historia, su entorno natural o su forma de integrarse en el paisaje. Estos son algunos de los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>&nbsp;m&aacute;s espectaculares que se pueden visitar.
    </p><h2 class="article-text">Setenil de las Bodegas, el pueblo que vive bajo la roca</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Si hay un lugar que rompe todos los esquemas cuando uno piensa en los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>, ese es&nbsp;<strong>Setenil de las Bodegas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este peque&ntilde;o municipio gaditano se caracteriza por algo muy poco habitual: muchas de sus casas est&aacute;n construidas directamente bajo enormes rocas que forman parte del propio paisaje. En lugar de eliminar la monta&ntilde;a, el pueblo se adapt&oacute; a ella.
    </p><p class="article-text">
        Las calles m&aacute;s famosas de&nbsp;<strong>Setenil de las Bodegas</strong>&nbsp;son Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra, donde los bares y restaurantes se alinean bajo grandes paredes de piedra que parecen abrazar el pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por estas calles es una experiencia &uacute;nica, uno de esos lugares donde la arquitectura y la naturaleza se mezclan de una forma sorprendente. 
    </p><h2 class="article-text">Zahara de la Sierra, el pueblo blanco que vigila el valle</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Otro de los grandes iconos de los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>&nbsp;es&nbsp;<strong>Zahara de la Sierra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo se levanta sobre la ladera del Monte del Jaral y est&aacute; dominado por las ruinas de un castillo de origen &aacute;rabe que recuerda su pasado medieval.
    </p><p class="article-text">
        Las calles de&nbsp;<strong>Zahara de la Sierra</strong>&nbsp;serpentean entre casas encaladas hasta llegar a distintos miradores desde los que se puede contemplar el embalse de Zahara-El Gastor y buena parte de la sierra. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su belleza, el pueblo conserva una fuerte tradici&oacute;n gastron&oacute;mica donde destacan desayunos t&iacute;picos andaluces como la zurrapa de lomo, la manteca color&aacute; o los chicharrones.
    </p><h2 class="article-text">Arcos de la Frontera, el balc&oacute;n de la sierra gaditana</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Entre los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>, pocos tienen una ubicaci&oacute;n tan espectacular como&nbsp;<strong>Arcos de la Frontera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El municipio se alza sobre un impresionante pe&ntilde;&oacute;n que domina el valle del r&iacute;o Guadalete. Desde lo alto, los miradores ofrecen algunas de las vistas m&aacute;s impresionantes de la provincia de C&aacute;diz.
    </p><p class="article-text">
        El casco antiguo de&nbsp;<strong>Arcos de la Frontera</strong>&nbsp;est&aacute; formado por un laberinto de calles empinadas, plazas escondidas y peque&ntilde;as tiendas de artesan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Muchos viajeros consideran que este pueblo resume perfectamente el esp&iacute;ritu de los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>, donde historia, paisaje y arquitectura se mezclan constantemente.
    </p><h2 class="article-text">Grazalema, el pueblo blanco rodeado de naturaleza</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Entre monta&ntilde;as cubiertas de vegetaci&oacute;n aparece&nbsp;<strong>Grazalema</strong>, uno de los pueblos m&aacute;s conocidos de la sierra gaditana.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras zonas del sur,&nbsp;<strong>Grazalema</strong>&nbsp;tiene un clima muy particular. De hecho, es uno de los lugares donde m&aacute;s llueve de toda Espa&ntilde;a, algo que explica la riqueza natural del entorno.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo se encuentra dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema, uno de los espacios protegidos m&aacute;s importantes de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde&nbsp;<strong>Grazalema</strong>&nbsp;parten numerosas rutas de senderismo que recorren monta&ntilde;as, bosques y miradores naturales, lo que convierte el lugar en un destino muy apreciado por quienes disfrutan del turismo activo.
    </p><h2 class="article-text">Un paisaje &uacute;nico que define el sur de Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Aunque cada pueblo tiene su propia historia, todos comparten una caracter&iacute;stica com&uacute;n: las casas encaladas que reflejan la luz del sol y dan forma a los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Localidades como&nbsp;<strong>Setenil de las Bodegas</strong>,&nbsp;<strong>Zahara de la Sierra</strong>,&nbsp;<strong>Arcos de la Frontera</strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>Grazalema</strong>&nbsp;muestran c&oacute;mo la arquitectura tradicional supo adaptarse al clima y al paisaje del sur.
    </p><p class="article-text">
        Hoy estos pueblos no solo conservan su identidad hist&oacute;rica, sino que tambi&eacute;n se han convertido en algunos de los destinos m&aacute;s atractivos para una escapada tranquila entre monta&ntilde;as, calles empedradas y miradores que parecen suspendidos sobre el paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Y es que recorrer los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>&nbsp;sigue siendo una de las mejores formas de descubrir una parte esencial de la cultura y la historia del sur de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cinco-pueblos-blancos-espana-pm_1_13064273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 09:30:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ruta por cuatro de los pueblos blancos más bonitos de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Cádiz,Andalucía,Pueblos,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el motivo del origen de encalar los pueblos blancos de Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/motivo-origen-encalar-pueblos-blancos-andalucia-pm_1_13061036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09ce509f-5b79-4b99-b430-0584d9c0c95d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el motivo del origen de encalar los pueblos blancos de Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de la estética, cubrir las fachadas con cal fue durante siglos una solución sanitaria y climática que terminó definiendo la arquitectura de muchos pueblos del sur</p><p class="subtitle">Esta es la perla azul de Andalucía que se parece al famoso Chefchouen marroquí</p></div><p class="article-text">
        Quien haya viajado por C&aacute;diz, M&aacute;laga o la sierra de Huelva habr&aacute; visto un paisaje que se repite una y otra vez: casas completamente blancas que trepan por las laderas de las monta&ntilde;as. Son los famosos&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>, uno de los rasgos m&aacute;s reconocibles del paisaje del sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese color blanco tan caracter&iacute;stico no naci&oacute; por una cuesti&oacute;n est&eacute;tica. La tradici&oacute;n de&nbsp;<strong>encalar las casas</strong>&nbsp;tiene un origen mucho m&aacute;s pr&aacute;ctico que decorativo.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, cubrir las fachadas con cal fue una forma sencilla de combatir enfermedades, reflejar el calor del sol y mantener las viviendas m&aacute;s frescas en los veranos del sur.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando se habla del&nbsp;<strong>origen de los pueblos blancos</strong>, en realidad se est&aacute; hablando de una mezcla de clima, higiene y arquitectura popular.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; se encalan las casas en Andaluc&iacute;a</h2><p class="article-text">
        La primera raz&oacute;n que explica&nbsp;<strong>por qu&eacute; se encalan las casas</strong>&nbsp;es el clima.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a es una de las regiones m&aacute;s calurosas de Europa durante el verano. La cal blanca refleja gran parte de la radiaci&oacute;n solar, lo que ayuda a que las viviendas acumulen menos calor.
    </p><p class="article-text">
        Este efecto convierte el interior de las casas en espacios m&aacute;s frescos, algo especialmente importante antes de la aparici&oacute;n del aire acondicionado.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido,&nbsp;<strong>encalar las casas</strong>&nbsp;era una soluci&oacute;n sencilla y barata dentro de la&nbsp;<strong>arquitectura andaluza</strong>, adaptada a un clima seco y muy soleado.
    </p><p class="article-text">
        Pero el motivo no era solo t&eacute;rmico.
    </p><h2 class="article-text">La cal como soluci&oacute;n sanitaria</h2><p class="article-text">
        Otro elemento fundamental para entender&nbsp;<strong>por qu&eacute; se encalan las casas</strong>&nbsp;tiene que ver con la salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La cal tiene propiedades desinfectantes naturales. Durante siglos se utiliz&oacute; para eliminar bacterias, insectos y malos olores.
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;pocas en las que las epidemias eran frecuentes, las autoridades obligaban a&nbsp;<strong>encalar las casas</strong>&nbsp;como medida higi&eacute;nica. De hecho, tras brotes de enfermedades como el c&oacute;lera en el siglo XIX, muchas poblaciones reforzaron esta pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el&nbsp;<strong>origen de los pueblos blancos</strong>&nbsp;tambi&eacute;n est&aacute; ligado a una forma primitiva de control sanitario.
    </p><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo, los vecinos renovaban la capa de cal en las fachadas, lo que ayudaba a mantener las calles m&aacute;s limpias y luminosas.
    </p><h2 class="article-text">El paisaje que define la arquitectura andaluza</h2><p class="article-text">
        Con el paso de los siglos, lo que empez&oacute; como una necesidad pr&aacute;ctica termin&oacute; convirti&eacute;ndose en una se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>&nbsp;forman hoy una de las im&aacute;genes m&aacute;s ic&oacute;nicas del sur del pa&iacute;s. Localidades como Grazalema, Zahara de la Sierra o Vejer de la Frontera han construido parte de su identidad alrededor de estas fachadas blancas.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la&nbsp;<strong>arquitectura andaluza</strong>, el contraste entre las paredes encaladas, las tejas rojizas y las flores de colores se ha convertido en un rasgo caracter&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el gesto de&nbsp;<strong>encalar las casas</strong>&nbsp;ha pasado de ser una pr&aacute;ctica funcional a un elemento est&eacute;tico y cultural.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Un legado que sigue vivo hoy</h2><p class="article-text">
        Hoy muchos visitantes se preguntan&nbsp;<strong>por qu&eacute; se encalan las casas</strong>&nbsp;cuando recorren los&nbsp;<strong>pueblos blancos de Andaluc&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que esta tradici&oacute;n sigue manteniendo algunas de sus ventajas originales: ayuda a reflejar el calor, protege las fachadas y mantiene viva una t&eacute;cnica que forma parte del patrimonio arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchos ayuntamientos fomentan que los vecinos contin&uacute;en&nbsp;<strong>encalando las casas</strong>&nbsp;para preservar el aspecto tradicional de los pueblos.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, el&nbsp;<strong>origen de los pueblos blancos</strong>&nbsp;no solo explica una pr&aacute;ctica antigua, sino tambi&eacute;n un paisaje cultural que sigue formando parte de la&nbsp;<strong>arquitectura andaluza</strong>&nbsp;actual.
    </p><p class="article-text">
        Un gesto sencillo &mdash;una brocha y cal blanca&mdash; que termin&oacute; definiendo algunos de los pueblos m&aacute;s bellos de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/motivo-origen-encalar-pueblos-blancos-andalucia-pm_1_13061036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 07:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este es el motivo del origen de encalar los pueblos blancos de Andalucía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la perla azul de Andalucía que se parece al famoso Chefchouen marroquí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/perla-azul-andalucia-parece-famoso-chefchouen-marroqui-pm_1_13048178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8965cb29-0ca0-4814-a02d-f9c62d3b3b44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la perla azul de Andalucía que se parece al famoso Chefchouen marroquí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pequeño pueblo malagueño que cambió para siempre su color en 2011 y hoy se ha convertido en uno de los destinos más curiosos de la Serranía de Ronda</p><p class="subtitle">Qué pueblos visitar en Andorra -un viaje mucho más allá que su lujosa capital-</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de la&nbsp;<strong>Serran&iacute;a de Ronda</strong>, entre monta&ntilde;as cubiertas de casta&ntilde;os y carreteras serpenteantes, hay un lugar que sorprende incluso antes de llegar. Desde la distancia ya se distingue algo extra&ntilde;o: un peque&ntilde;o pueblo completamente azul que parece sacado de un cuento.
    </p><p class="article-text">
        Ese lugar es&nbsp;<strong>J&uacute;zcar</strong>, un rinc&oacute;n de la provincia de M&aacute;laga que muchos viajeros comparan inevitablemente con la famosa ciudad marroqu&iacute; de Chefchaouen. Las fachadas azules, las calles empinadas y el contraste con la naturaleza verde que lo rodea crean una estampa que parece m&aacute;s del norte de &Aacute;frica que del sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo curioso es que este&nbsp;<strong>pueblo azul de Andaluc&iacute;a</strong>&nbsp;no siempre fue as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El origen del pueblo de los pitufos</h2><p class="article-text">
        Durante siglos,&nbsp;<strong>J&uacute;zcar</strong>&nbsp;fue un pueblo blanco m&aacute;s de los muchos que salpican la&nbsp;<strong>Serran&iacute;a de Ronda</strong>. Casas encaladas, tejados rojizos y un urbanismo adaptado a las pendientes de la monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; en 2011, cuando la productora Sony Pictures eligi&oacute; el municipio para promocionar el estreno de la pel&iacute;cula&nbsp;<em>Los Pitufos 3D</em>. La idea era sencilla: pintar el pueblo entero de azul para recrear la famosa aldea de estos personajes.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos aceptaron la propuesta pensando que ser&iacute;a algo temporal. Sin embargo, el resultado fue tan llamativo que el lugar empez&oacute; a atraer visitantes de toda Espa&ntilde;a. Lo que deb&iacute;a ser una campa&ntilde;a publicitaria se transform&oacute; en un fen&oacute;meno tur&iacute;stico inesperado.
    </p><p class="article-text">
        Durante varios a&ntilde;os&nbsp;<strong>J&uacute;zcar</strong>&nbsp;fue conocido oficialmente como el&nbsp;<strong>pueblo de los pitufos</strong>, con esculturas, murales y referencias a los personajes repartidas por sus calles. Con el tiempo, y debido a cuestiones de derechos de autor, el municipio tuvo que abandonar ese nombre.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces se conoce simplemente como la&nbsp;<strong>Aldea azul</strong>, pero la esencia sigue siendo la misma: un peque&ntilde;o pueblo completamente te&ntilde;ido de azul en mitad de la monta&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Miradores, murales y naturaleza en la Serran&iacute;a de Ronda</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su llamativo color,&nbsp;<strong>J&uacute;zcar</strong>&nbsp;tambi&eacute;n merece una visita por su ubicaci&oacute;n. El pueblo se levanta sobre una elevaci&oacute;n del Valle del Genal, lo que ha creado una especie de anfiteatro natural con miradores desde los que se contempla buena parte de la&nbsp;<strong>Serran&iacute;a de Ronda</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Entre los puntos m&aacute;s conocidos est&aacute;n el mirador de San Jos&eacute;, uno de los mejores lugares para observar el conjunto del&nbsp;<strong>pueblo azul de Andaluc&iacute;a</strong>, o el mirador del Jard&oacute;n, desde donde se aprecia la profundidad de los valles que rodean el municipio.
    </p><p class="article-text">
        El paseo por sus calles tambi&eacute;n tiene un componente l&uacute;dico. A lo largo del casco urbano aparecen esculturas y murales relacionados con el antiguo&nbsp;<strong>pueblo de los pitufos</strong>, muchos de ellos acompa&ntilde;ados de c&oacute;digos QR que explican su historia o el significado de cada ilustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En medio del entramado urbano destaca la iglesia de Santa Catalina, un templo del siglo XVI que tambi&eacute;n fue pintado de azul. Su interior conserva restos de una antigua armadura mud&eacute;jar, testimonio de la historia del lugar antes de convertirse en la actual&nbsp;<strong>Aldea azul</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un pueblo peque&ntilde;o con una historia industrial inesperada</h2><p class="article-text">
        El entorno de&nbsp;<strong>J&uacute;zcar</strong>&nbsp;tambi&eacute;n guarda curiosidades hist&oacute;ricas poco conocidas. A unos dos kil&oacute;metros del pueblo se encuentran restos de antiguos edificios industriales que tuvieron gran importancia en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es la llamada tener&iacute;a, donde en &eacute;poca &aacute;rabe se procesaban taninos vegetales para curtir pieles. El complejo inclu&iacute;a molinos y sistemas hidr&aacute;ulicos vinculados al r&iacute;o Genal.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a m&aacute;s sorprendente es la historia de la Real F&aacute;brica de Hojalata, considerada la primera de su tipo en Espa&ntilde;a. Se instal&oacute; en este lugar debido a la abundancia de madera en la&nbsp;<strong>Serran&iacute;a de Ronda</strong>&nbsp;y al acceso al agua del valle.
    </p><p class="article-text">
        Como en Espa&ntilde;a no se conoc&iacute;a la t&eacute;cnica de producci&oacute;n, llegaron hasta treinta t&eacute;cnicos alemanes para poner en marcha la f&aacute;brica. La tradici&oacute;n local cuenta incluso que algunos ingenieros salieron clandestinamente de su pa&iacute;s escondidos dentro de barriles para poder trabajar aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, pasear por&nbsp;<strong>J&uacute;zcar</strong>&nbsp;es una mezcla curiosa de naturaleza, historia y color. Lo que comenz&oacute; como una campa&ntilde;a publicitaria termin&oacute; convirti&eacute;ndose en uno de los pueblos m&aacute;s singulares del sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque ya no se llame oficialmente&nbsp;<strong>pueblo de los pitufos</strong>, lo cierto es que la&nbsp;<strong>Aldea azul</strong>&nbsp;sigue teniendo ese aire de cuento que hace que quien llega por primera vez piense inevitablemente en otro lugar del mundo: las calles azules de Chefchaouen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/perla-azul-andalucia-parece-famoso-chefchouen-marroqui-pm_1_13048178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 07:30:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta es la perla azul de Andalucía que se parece al famoso Chefchouen marroquí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Andalucía,Pueblos,Pueblos bonitos,Málaga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos localidades de Navarra que acaban de consolidarse entre los pueblos más bonitos de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/localidades-navarra-acaban-consolidarse-pueblos-bonitos-espana_1_13006470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/807f4939-df67-404e-a43a-9ddc90df0460_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos localidades de Navarra que acaban de consolidarse entre los pueblos más bonitos de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Roncal y Ujué refuerzan su relevancia dentro del turismo rural navarro gracias a la conservación de su patrimonio histórico y la gestión de sus núcleos urbanos</p><p class="subtitle">Murallas medievales con vistas al Cantábrico y patrimonio histórico en esta villa con una oferta gastronómica única</p></div><p class="article-text">
        Navarra cuenta con m&uacute;ltiples municipios que destacan por la conservaci&oacute;n de su patrimonio y la configuraci&oacute;n de sus n&uacute;cleos urbanos, entre los que se encuentran Roncal y Uju&eacute;. Ambos forman parte de la red de&nbsp;Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a, un sello de calidad reconocido a nivel nacional e internacional que acredita a las localidades por su patrimonio, su gesti&oacute;n tur&iacute;stica y la accesibilidad de sus espacios. La marca garantiza que cualquier poblaci&oacute;n adherida cumple criterios de valor hist&oacute;rico, atractivo urbano y coherencia con el entorno, ofreciendo al visitante una experiencia que combina patrimonio y turismo rural.
    </p><p class="article-text">
        Estos municipios presentan elementos que reflejan la historia y la identidad de la regi&oacute;n. En Roncal, la disposici&oacute;n del valle y la adaptaci&oacute;n a la orograf&iacute;a monta&ntilde;osa definen su car&aacute;cter; en Uju&eacute;, el conjunto monumental y la organizaci&oacute;n de las calles en altura muestran su origen defensivo y medieval. La inclusi&oacute;n en la red pone de relieve la importancia de estas localidades dentro del patrimonio rural navarro y su papel en la conservaci&oacute;n de tradiciones y arquitectura hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Entre los municipios vecinos que ya forman parte de la red destacan localidades pr&oacute;ximas en los valles pirenaicos y zonas fronterizas. Ans&oacute;, en el Pirineo aragon&eacute;s, limita al norte con Francia y al sur con Navarra, mientras que Sos del Rey Cat&oacute;lico, situado en la comarca de las Cinco Villas en la provincia de Zaragoza, se encuentra cercano a la frontera navarra. 
    </p><p class="article-text">
        El atractivo de estas localidades tambi&eacute;n se vincula al car&aacute;cter hist&oacute;rico y medieval que conservan sus calles y edificios, as&iacute; como al entorno en el que se asientan, que combina paisaje natural con arquitectura tradicional. Esta relaci&oacute;n entre el espacio construido y el territorio contribuye a la singularidad de cada villa, reforzando su identidad cultural y su valor dentro del patrimonio de Navarra.
    </p><h2 class="article-text">Roncal, arquitectura tradicional en el Pirineo navarro</h2><p class="article-text">
        Roncal&nbsp;se ubica en el Pirineo navarro, en el valle que lleva su nombre, un entorno de monta&ntilde;a caracterizado por la presencia de cumbres y bosques. El municipio est&aacute; atravesado por el r&iacute;o Esca y ejerce como capital administrativa del valle, integrado por siete localidades: Burgui, Vid&aacute;ngoz, Garde, Roncal, Urzainqui, Isaba y Uzt&aacute;rroz. Adem&aacute;s, el municipio est&aacute; compuesto por tres lugares habitados: Enaquesa, Molino de Garde y Roncal, que completan la estructura poblacional del valle.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales elementos patrimoniales figura la iglesia de San Esteban, edificio cuya construcci&oacute;n se remonta al siglo XIII y que combina rasgos g&oacute;ticos y renacentistas. En su interior alberga un retablo y mantiene una torre de origen medieval. Este templo constituye uno de los referentes hist&oacute;ricos del municipio y forma parte del conjunto monumental del casco urbano. La localidad conserva adem&aacute;s calles empedradas y edificaciones de car&aacute;cter se&ntilde;orial, como la Casa Sanz, la Casa Gambra o la Casa L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los espacios destacados es la Casa-Museo Juli&aacute;n Gayarre, instalada en la vivienda natal del tenor roncal&eacute;s. El museo re&uacute;ne objetos personales y documentaci&oacute;n vinculada a su trayectoria profesional. En el denominado barrio del Castillo, con viviendas de piedra y calles estrechas, se localiza la ermita dedicada a Nuestra Se&ntilde;ora del Castillo. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lugares m&aacute;s visitados del entorno natural es la cascada de las Xanas, un salto de agua de aproximadamente 70 metros, que se suma al atractivo del valle sin restar protagonismo al patrimonio hist&oacute;rico. Roncal tambi&eacute;n es conocido por ser la cuna del queso hom&oacute;nimo, con denominaci&oacute;n de origen reconocida. Desde su incorporaci&oacute;n a la red de Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a en 2021, el municipio refuerza la representaci&oacute;n del Pirineo dentro de la asociaci&oacute;n, ofreciendo un perfil vinculado al patrimonio, la arquitectura tradicional y el entorno natural.
    </p><h2 class="article-text">Uju&eacute;, conjunto hist&oacute;rico en torno a Santa Mar&iacute;a</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ujué, Navarra.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Uju&eacute;&nbsp;se localiza en la comarca de Tafalla, en la Zona Media de Navarra, en una posici&oacute;n estrat&eacute;gica que se encuentra entre el valle del Ebro y los Pirineos. Su ubicaci&oacute;n elevada y su trazado medieval indican que la villa cumpli&oacute; hist&oacute;ricamente funciones defensivas en el antiguo reino de Navarra. Las viviendas, construidas con piedra caliza, se organizan alrededor de calles estrechas y empedradas que ascienden hacia el conjunto monumental situado en la parte alta del n&uacute;cleo urbano.
    </p><p class="article-text">
        El edificio m&aacute;s emblem&aacute;tico es la iglesia-fortaleza de Santa Mar&iacute;a de la Real, construcci&oacute;n de origen medieval que combina elementos rom&aacute;nicos y g&oacute;ticos asentados sobre el terreno de forma caracter&iacute;stica. Declarada Monumento Nacional, la iglesia ha sido hist&oacute;ricamente un punto de defensa y un espacio religioso central para la localidad. Su relevancia arquitect&oacute;nica y estrat&eacute;gica la convierte tambi&eacute;n en uno de los principales atractivos tur&iacute;sticos de la villa, alrededor de la cual se organiza gran parte del casco hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Uju&eacute; est&aacute; vinculada a una leyenda seg&uacute;n la cual la villa surgi&oacute; gracias a un pastor que, mientras cuidaba su reba&ntilde;o, fue guiado por el vuelo de una paloma hasta un lugar donde encontr&oacute; una imagen de Santa Mar&iacute;a. Tras el hallazgo, las personas de poblaciones cercanas decidieron asentarse en ese punto para cuidar y honrar la virgen, dando origen al asentamiento que posteriormente se consolid&oacute; como municipio. Esta tradici&oacute;n, conocida como la leyenda de la Virgen de Uju&eacute;, forma parte de la identidad hist&oacute;rica y cultural del municipio.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio local se complementa con los restos del castillo medieval, la iglesia de San Miguel y la ermita de la Virgen Blanca, situados en distintos puntos del n&uacute;cleo urbano y sus accesos. Uju&eacute; forma parte de la red de Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a desde 2017 y fue la &uacute;nica localidad navarra integrada hasta la incorporaci&oacute;n de Roncal en 2021, consolidando su presencia dentro del turismo rural y patrimonial de la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/localidades-navarra-acaban-consolidarse-pueblos-bonitos-espana_1_13006470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 11:25:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos localidades de Navarra que acaban de consolidarse entre los pueblos más bonitos de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Pueblos bonitos,Patrimonio,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ruta por el Alentejo: siete pueblos con encanto para descubrir Portugal entre casas blancas y castillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/alentejo-siete-pueblos-encanto-descubrir-portugal-casas-blancas-castillos_1_12944208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b9473d6-9189-44ce-9bb5-31ebdbbe7d7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ruta por el Alentejo: siete pueblos con encanto para descubrir Portugal entre casas blancas y castillos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde joyas como Marvão o Monsaraz hasta villas artesanas como Arraiolos, esta ruta propone un viaje por algunos de los pueblos más bonitos del Alentejo, una de las regiones más extensas y variadas de Portugal
</p><p class="subtitle">Los siete pueblos bonitos y con historia que un viajero experto recomienda para una escapada (y no son los típicos)</p></div><p class="article-text">
        El Alentejo es una de las regiones m&aacute;s grandes de Portugal y tambi&eacute;n una de las menos transformadas por el turismo. Se extiende al sur del r&iacute;o Tajo y se divide en cuatro &aacute;reas principales (Alto Alentejo, Alentejo Central, Baixo Alentejo y Alentejo Litoral), con paisajes muy distintos entre s&iacute;. Aqu&iacute; conviven sierras, enormes llanuras, pueblos en lo alto de colinas y villas que crecen junto a r&iacute;os como el Guadiana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El propio nombre de la regi&oacute;n explica bien su posici&oacute;n en el mapa. Alentejo significa literalmente &ldquo;m&aacute;s all&aacute; <em>(al&eacute;m)</em> del Tajo<em> (Tejo)</em>&rdquo;, y durante siglos fue territorio de frontera y paso. Por eso muchos de sus pueblos se levantaron en lugares elevados y protegidos, con castillos y murallas, y hoy conservan cascos hist&oacute;ricos muy reconocibles: casas blancas, calles empedradas, chimeneas y plazas donde comerciar. Pero eso s&iacute;, el Alentejo es tan amplio que poco tienen que ver los pueblos de la costa con los del interior.
    </p><p class="article-text">
        En esta ruta nos centramos en pueblos de tama&ntilde;o peque&ntilde;o o medio, f&aacute;ciles de recorrer a pie y con mucha personalidad. Ciudades como &Eacute;vora o Elvas, ambas Patrimonio Mundial y visitas imprescindibles en el Alentejo, se quedan fuera de esta selecci&oacute;n por una raz&oacute;n sencilla: aqu&iacute; buscamos lugares m&aacute;s recogidos, peque&ntilde;os pueblos con encanto. En este recorrido pasaremos por Marv&atilde;o, Castelo de Vide, Monsaraz, Estremoz, Vila Vi&ccedil;osa, Arraiolos y M&eacute;rtola, para as&iacute; llevarnos una buena muestra de la diversidad y variedad de esta regi&oacute;n portuguesa.
    </p><h2 class="article-text">Marv&atilde;o</h2><p class="article-text">
        Marv&atilde;o se alza en lo alto de la Serra de S&atilde;o Mamede, muy cerca de la frontera con Espa&ntilde;a, y su ubicaci&oacute;n lo convierte en uno de los pueblos m&aacute;s espectaculares del Alentejo. Construido sobre la roca y rodeado de murallas, domina el paisaje de los alrededores con vistas amplias sobre la llanura. Durante siglos fue un enclave estrat&eacute;gico, y ese pasado defensivo sigue muy presente en su trazado y en la forma en la que el pueblo se adapta al terreno.
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                Marvão y sus callejuelas.                            </span>
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        El recorrido por Marv&atilde;o es sencillo y muy agradable. Sus calles estrechas y empedradas discurren entre casas blancas y peque&ntilde;os comercios, hasta llegar al castillo, uno de los m&aacute;s bonitos de Portugal, desde donde se obtiene una fant&aacute;stica panor&aacute;mica de la regi&oacute;n. Marv&atilde;o tambi&eacute;n sorprende por su vida cultural, con festivales de m&uacute;sica y cine, como el Periferias, que se celebran en distintos momentos del a&ntilde;o y que animan este tranquilo pueblo de monta&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Castelo de Vide</h2><p class="article-text">
        A pocos kil&oacute;metros de Marv&atilde;o, Castelo de Vide ofrece un ambiente distinto, m&aacute;s abierto y m&aacute;s activo. El pueblo se extiende por la ladera de una colina y destaca por su casco hist&oacute;rico bien conservado, sus calles empedradas y su importante pasado jud&iacute;o, visible sobre todo en la antigua juder&iacute;a. Es un lugar que invita a pasear sin rumbo, con cuestas suaves (y no tan suaves), peque&ntilde;as plazas y rincones muy cuidados.
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                La Fonte da Vila, en Castelo de Vide.                            </span>
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        En lo alto se encuentra el castillo, desde donde se obtienen buenas vistas del entorno y del propio pueblo. En la parte baja, la Fonte da Vila y la plaza que la rodea son puntos muy agradables para hacer una pausa. Castelo de Vide tiene fama de ser uno de los pueblos m&aacute;s bonitos del Alto Alentejo, y no solo por su patrimonio, sino tambi&eacute;n por el ambiente tranquilo y acogedor que se respira en sus calles. Adem&aacute;s, aqu&iacute; tienes buenos restaurantes para sumergirte en la gastronom&iacute;a t&iacute;pica de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Estremoz</h2><p class="article-text">
        Estremoz es uno de los grandes nombres del Alentejo Central y una parada que combina patrimonio, vida local y tradici&oacute;n. El pueblo est&aacute; marcado por el m&aacute;rmol, presente en edificios, calles y plazas, y por su historia ligada a la realeza portuguesa. Su silueta destaca por la Torre del Homenaje del castillo, visible desde buena parte de la llanura que lo rodea.
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                Atravesando la muralla de Estremoz.                            </span>
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        El casco hist&oacute;rico se organiza en torno a la ciudad alta, amurallada, y la parte baja, donde se encuentra la amplia plaza de Rossio. Aqu&iacute;, los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana se celebra uno de los mercados m&aacute;s conocidos de la regi&oacute;n, muy animado y frecuentado tanto por locales como por viajeros. Estremoz es un buen ejemplo del Alentejo m&aacute;s aut&eacute;ntico, donde lo monumental convive con la vida cotidiana de su gente.
    </p><h2 class="article-text">Vila Vi&ccedil;osa</h2><p class="article-text">
        Vila Vi&ccedil;osa sorprende por su aire elegante y se&ntilde;orial, muy distinto al de otros pueblos del Alentejo. Fue residencia de la Casa de Bragan&ccedil;a y ese pasado se refleja en su trazado urbano y en el protagonismo del Pa&ccedil;o Ducal, que preside una gran plaza abierta y luminosa. El m&aacute;rmol vuelve a estar muy presente, aportando una est&eacute;tica firme y noble.
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                    alt="Vila Viçosa, con la iglesia de São João Evangelista al fondo."
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            <span class="title">
                Vila Viçosa, con la iglesia de São João Evangelista al fondo.                            </span>
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        Adem&aacute;s del palacio, merece la pena recorrer el centro hist&oacute;rico, visitar el castillo y pasear sin prisas por sus calles tranquilas y desordenadas. Vila Vi&ccedil;osa no es un pueblo grande, pero transmite una sensaci&oacute;n de equilibrio muy agradable, entre lo rural y lo se&ntilde;orial. Es una parada perfecta para entender la otra cara del Alentejo, m&aacute;s ligada al poder y a la historia nobiliaria.
    </p><h2 class="article-text">Arraiolos</h2><p class="article-text">
        Arraiolos es conocido en todo Portugal por sus alfombras artesanales, una tradici&oacute;n que sigue muy viva y que forma parte de la identidad del pueblo. El casco urbano se extiende en pendiente hacia lo alto de una colina, creando un conjunto irregular y muy fotog&eacute;nico. Aqu&iacute; el ambiente es claramente rural, con un ritmo tranquilo y una fuerte conexi&oacute;n con el entorno.
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                El castillo circular de Arraiolos.                            </span>
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        En lo alto se alza su castillo circular, sin duda singular, desde donde se obtienen vistas abiertas sobre la llanura alentejana. En el centro del pueblo, peque&ntilde;as tiendas y talleres muestran el trabajo artesanal que ha dado fama a Arraiolos. Es una parada sencilla, sin grandes monumentos, pero muy aut&eacute;ntica y coherente con el esp&iacute;ritu de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Monsaraz</h2><p class="article-text">
        Monsaraz es, sin duda, uno de los pueblos m&aacute;s ic&oacute;nicos del Alentejo. Situado sobre una colina y rodeado de murallas pr&aacute;cticamente intactas, ofrece una imagen muy reconocible: casas blancas, calles empedradas y vistas directas sobre el Guadiana y el embalse de Alqueva. A pesar de su popularidad, conserva un ambiente tranquilo, sobre todo fuera de los meses de verano.
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                Monsaraz desde su castillo.                            </span>
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        El paseo por la Rua Direita, donde se concentran los edificios m&aacute;s interesantes de la localidad, conduce hasta el castillo, uno de los mejores miradores de la zona. Desde aqu&iacute;, el paisaje se abre en todas direcciones. Monsaraz es un pueblo peque&ntilde;o, f&aacute;cil de recorrer, ideal para detenerse, sentarse en una terraza y simplemente dejar pasar el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;rtola</h2><p class="article-text">
        M&eacute;rtola marca un cambio claro de paisaje y de atm&oacute;sfera. Situada a orillas del r&iacute;o Guadiana, en el Baixo Alentejo, su historia est&aacute; profundamente ligada al pasado isl&aacute;mico de la regi&oacute;n. El pueblo se adapta a la colina de forma escalonada, con calles empinadas que conducen hasta el castillo y el n&uacute;cleo hist&oacute;rico.
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                El castillo y sus murallas dando cobijo a Mértola.                            </span>
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        Uno de sus edificios m&aacute;s singulares es la antigua mezquita, hoy convertida en iglesia, un ejemplo poco com&uacute;n en Portugal. M&eacute;rtola forma parte del Parque Natural del Valle del Guadiana, lo que refuerza su v&iacute;nculo con la naturaleza y el entorno fluvial. Es un final de ruta perfecto, distinto a los pueblos del norte, y una buena muestra de la diversidad hist&oacute;rica y paisaj&iacute;stica del Alentejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/alentejo-siete-pueblos-encanto-descubrir-portugal-casas-blancas-castillos_1_12944208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ruta por el Alentejo: siete pueblos con encanto para descubrir Portugal entre casas blancas y castillos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Pueblos bonitos,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murallas, monasterios y calles donde el tiempo se detuvo: así son los cuatro ‘nuevos’ pueblos más bonitos de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-nuevos-pueblos-bonitos-espana_1_12928492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a63614b-f9b5-4946-b7cd-1489934b9a62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murallas, monasterios y calles donde el tiempo se detuvo: así son los cuatro ‘nuevos’ pueblos más bonitos de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alpuente, Oseira, Santa Gadea del Cid y Vilanova dos Infantes son los cuatro municipios que, gracias a su valioso patrimonio y cuidada conservación, se incorporan en 2026 a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España
</p><p class="subtitle">Llena de historia y rodeada por una muralla con forma de estrella: así es la ciudad con el carnaval más antiguo de España</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s de pueblos bonitos. Basta con desviarse unos kil&oacute;metros de las grandes carreteras para encontrar plazas tranquilas, cascos hist&oacute;ricos bien conservados o calles que relajan hasta al urbanita m&aacute;s estresado. Pero entre todos ellos hay algunos que destacan no solo por su est&eacute;tica, sino tambi&eacute;n por el cuidado con el que han sabido mantener su patrimonio, su entorno y su forma de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ese esp&iacute;ritu naci&oacute; la asociaci&oacute;n de Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a, una red que reconoce a aquellas localidades que cumplen con m&aacute;s de 40 requisitos relacionados con la conservaci&oacute;n arquitect&oacute;nica, la integraci&oacute;n en el paisaje, la calidad urbana o la oferta cultural. No basta con tener un bonito casco hist&oacute;rico, sino que los pueblos deben demostrar un compromiso real y sostenido con su identidad y su entorno, adem&aacute;s de superar auditor&iacute;as peri&oacute;dicas una vez forman parte de la red.
    </p><p class="article-text">
        En 2026, cuatro nuevas localidades se suman a esta asociaci&oacute;n: Alpuente, en el interior de Valencia; Oseira y Vilanova dos Infantes, en Ourense; y Santa Gadea del Cid, en la provincia de Burgos. Se incorporan as&iacute; a una lista en la que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han entrado pueblos como Comillas, Trujillo, Castrojeriz, Berlanga de Duero o Puentedey, reforzando una red que prioriza la calidad antes que la cantidad.
    </p><h2 class="article-text">Alpuente (Valencia)</h2><p class="article-text">
        Alpuente se encuentra en el interior de la provincia de Valencia, en la comarca de Los Serranos, y es uno de esos pueblos que sorprenden desde lejos. Asentado sobre una gran mole de roca y rodeado de paisaje de monta&ntilde;a, conserva un trazado medieval que se recorre sin rumbo fijo. No es casualidad que sea el primer municipio de la provincia de Valencia en incorporarse a la asociaci&oacute;n, pues aqu&iacute; la historia se percibe en las calles, en las fachadas y en c&oacute;mo la arquitectura se adapt&oacute; a la orograf&iacute;a del terreno.&nbsp;
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                Alpuente integrado en el paisaje.                            </span>
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        El gran referente patrimonial de Alpuente es su castillo, de origen andalus&iacute;, cuyos restos dominan el casco urbano desde lo alto. A su alrededor se extiende un antiguo recinto amurallado y un entramado de calles estrechas que forman parte de un conjunto declarado Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico. A nuestro paso van apareciendo elementos como la Torre de la Aljama, antiguas casas se&ntilde;oriales, hornos medievales o la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Piedad, reflejo de las distintas etapas hist&oacute;ricas que ha vivido la localidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero Alpuente no es solo piedra y pasado medieval. Su t&eacute;rmino municipal guarda uno de los conjuntos de huellas de dinosaurio m&aacute;s importantes de la Comunitat Valenciana, adem&aacute;s de un museo paleontol&oacute;gico que ayuda a entender ese legado. A todo ello se suma un entorno natural ideal para el senderismo, antiguos huertos escalonados y un acueducto medieval que sigue marcando el paisaje. Un equilibrio poco com&uacute;n entre patrimonio, naturaleza y vida rural que explica su entrada en la red de Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Oseira (Ourense)</h2><p class="article-text">
        Oseira es una peque&ntilde;a aldea del interior de Ourense donde el paisaje y la historia van de la mano. Rodeada de montes, bosques y silencio, su nombre est&aacute; ligado de forma inseparable al Monasterio de Santa Mar&iacute;a la Real de Oseira, uno de los grandes conjuntos mon&aacute;sticos de Galicia. El pueblo creci&oacute; a su alrededor y a&uacute;n hoy mantiene ese aire pausado y recogido que invita a recorrerlo sin prisas.
    </p><p class="article-text">
        Fundado en el siglo XII, el monasterio cisterciense es conocido como &ldquo;El Escorial gallego&rdquo; por sus dimensiones y su monumentalidad. Su arquitectura, sobria y s&oacute;lida, combina elementos rom&aacute;nicos, g&oacute;ticos y barrocos, con espacios tan destacados como la iglesia abacial, los claustros o la sala capitular. M&aacute;s all&aacute; de los detalles art&iacute;sticos, el conjunto impresiona por la sensaci&oacute;n de equilibrio entre el edificio y el entorno natural que lo rodea.
    </p><p class="article-text">
        La vida en Oseira sigue marcada por ese legado mon&aacute;stico. El ritmo tranquilo, los caminos que parten del monasterio y el paisaje verde que lo envuelve hacen de este lugar un destino ideal para quienes buscan calma y autenticidad. Senderos, antiguos molinos y el discurrir del r&iacute;o completan una experiencia muy ligada a la Galicia interior.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Santa Gadea del Cid (Burgos)</h2><p class="article-text">
        Santa Gadea del Cid es una de esas villas castellanas que conservan intacto su car&aacute;cter medieval. Se encuentra en el norte de la provincia de Burgos, muy cerca del l&iacute;mite con Araba, en un entorno marcado por el valle del Ebro y los Montes Obarenes. Su tama&ntilde;o es peque&ntilde;o, pero su patrimonio es importante, y basta cruzar una de sus antiguas puertas para darse cuenta de que aqu&iacute; la historia sigue muy presente.
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            <span class="title">
                Plaza porticada de Santa Gadea del Cid, en Burgos.                            </span>
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        El casco hist&oacute;rico, declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, mantiene parte de su antiguo sistema defensivo, con restos de muralla y dos puertas medievales que a&uacute;n marcan el acceso a la villa. En el centro destaca la iglesia fortificada de San Pedro, un edificio imponente para las dimensiones del pueblo, que preside una plaza porticada donde tradicionalmente se celebraban los mercados. A pocos pasos, las calles empedradas y las casas de piedra con escudos nobiliarios refuerzan esa sensaci&oacute;n de viaje al pasado.
    </p><p class="article-text">
        En lo alto del pueblo, las ruinas del castillo recuerdan el papel estrat&eacute;gico que tuvo Santa Gadea del Cid como enclave fronterizo durante la Edad Media. En los alrededores, ermitas, antiguos monasterios y campos abiertos completan un paisaje sereno y muy ligado a la vida rural. Un conjunto bien conservado y respetado que explica su incorporaci&oacute;n a la red de Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a en 2026.
    </p><h2 class="article-text">Vilanova dos Infantes (Ourense)</h2><p class="article-text">
        Vilanova dos Infantes es un peque&ntilde;o n&uacute;cleo medieval situado en el municipio de Celanova, en el interior de la provincia de Ourense. Antiguamente fue una villa independiente, y ese pasado se percibe todav&iacute;a en la forma del pueblo y en el cuidado de su conjunto hist&oacute;rico. Desde la distancia ya se reconoce su silueta, con las casas de piedra agrupadas en torno a su Torre da Homenaxe.
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            <span class="title">
                El Conjunto Historico de Vilanova dos Infantes, en Ourense.                            </span>
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        La torre es el elemento m&aacute;s destacado del antiguo castillo, &uacute;nico vestigio de la fortaleza que proteg&iacute;a el burgo medieval. Reconstruida y bien conservada, hoy alberga un espacio expositivo dedicado a la historia y la vida de la comarca. A su alrededor se extiende un entramado de calles empedradas, plazas peque&ntilde;as y viviendas tradicionales en las que predominan la piedra, la madera y los h&oacute;rreos, en un ejemplo muy cuidado de conservaci&oacute;n patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        La vida cultural y las tradiciones siguen teniendo un peso importante en Vilanova dos Infantes. Fiestas como la romer&iacute;a etnogr&aacute;fica Raigame o la devoci&oacute;n a la Virxe do Cristal mantienen vivo el v&iacute;nculo entre pasado y presente. Todo ello, junto a su entorno rural y su coherencia urbana, han hecho merecer su reconocimiento como uno de los pueblos m&aacute;s bonitos del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-nuevos-pueblos-bonitos-espana_1_12928492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 22:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murallas, monasterios y calles donde el tiempo se detuvo: así son los cuatro ‘nuevos’ pueblos más bonitos de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pueblos bonitos,Turismo nacional,Pueblos,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los pueblos de la Arquitectura Negra: una ruta por la Sierra Norte de Guadalajara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-arquitectura-negra-ruta-sierra-norte-guadalajara_1_12881726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed67b596-2e25-45c7-8712-9509b5017cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los pueblos de la Arquitectura Negra: una ruta por la Sierra Norte de Guadalajara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pueblos pequeños, casas de pizarra y carreteras que se adentran en la Sierra Norte de Guadalajara. Esta ruta recorre localidades como Tamajón, Campillo de Ranas, Majaelrayo o Valverde de los Arroyos y propone una escapada tranquila por algunas de las localidades más singulares de la provincia
</p><p class="subtitle">12 meses, 12 destinos: los mejores sitios que visitar este 2026 según un viajero experimentado</p></div><p class="article-text">
        En el norte de la provincia de Guadalajara hay un grupo de pueblos que, por su historia, su arquitectura y su entorno, bien merecen una visita. Son localidades peque&ntilde;as, tranquilas, muy ligadas a la monta&ntilde;a, que forman parte del Parque Natural de la Sierra Norte y se reparten alrededor del pico Ocej&oacute;n. Es una zona claramente rural, con carreteras secundarias y pueblos dispersos, donde todo invita a bajar el ritmo y a recorrerla sin prisas.
    </p><p class="article-text">
        La pizarra negra es el elemento que une a todos estos pueblos. Con ella se han levantado casas, tejados, muros, calles y todo tipo de construcciones auxiliares, siempre aprovechando el material que ofrec&iacute;a el propio terreno. El resultado es una arquitectura sencilla, muy ligada a la vida ganadera y agr&iacute;cola, pensada para soportar inviernos duros y que, con el paso del tiempo, ha acabado convirti&eacute;ndose en la gran se&ntilde;a de identidad de la zona. No es algo puntual: aqu&iacute; la pizarra lo marca todo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se suele hablar de la Ruta de la Arquitectura Negra como un &uacute;nico recorrido, en la pr&aacute;ctica son dos rutas distintas. Tamaj&oacute;n act&uacute;a como punto de partida y tambi&eacute;n como lugar donde el camino se divide. Hacia un lado, la ladera oeste del Ocej&oacute;n, con pueblos como Retiendas, Campillejo, El Espinar, Roblelacasa, Campillo de Ranas, Robleluengo y Majaelrayo. Hacia el otro, la ladera este, que lleva a Almiruete, Palancares y Valverde de los Arroyos. Dos itinerarios cortos en kil&oacute;metros, f&aacute;ciles de combinar, y que permiten conocer esta parte de Guadalajara con calma y sin necesidad de hacer grandes desplazamientos.
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                    alt="Valverde de los Arroyos, en Guadalajara."
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                Valverde de los Arroyos, en Guadalajara.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La ruta por la ladera oeste del pico Ocej&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Desde Tamaj&oacute;n y poniendo rumbo norte, la carretera se adentra hacia la ladera izquierda del Ocej&oacute;n y empieza a mostrar, poco a poco, el paisaje que define esta parte de la Sierra Norte de Guadalajara. El entorno se vuelve m&aacute;s monta&ntilde;oso y la pizarra empieza a aparecer de forma constante en muros, tejados y cercados. Es un recorrido corto en kil&oacute;metros, pero con muchas paradas posibles, porque los pueblos aparecen uno tras otro y cada uno tiene algo que justifica detenerse.
    </p><p class="article-text">
        La primera parada es Retiendas, donde el principal punto de inter&eacute;s est&aacute; a las afueras del casco urbano: las ruinas del monasterio cisterciense de Bonaval, fundado en el siglo XII. De la antigua construcci&oacute;n se conserva parte de la iglesia, en un estado que le da un aire muy evocador y que la ha convertido en uno de los lugares m&aacute;s fotografiados de la ruta. El monasterio se encuentra en proceso de rehabilitaci&oacute;n y solo puede visitarse en actividades guiadas, pero incluso desde el exterior merece la pena la parada.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, el recorrido enlaza varias peque&ntilde;as pedan&iacute;as que dependen de Campillo de Ranas: Campillejo, El Espinar y Roblelacasa. Son pueblos muy peque&ntilde;os, con una arquitectura negra especialmente homog&eacute;nea, donde la pizarra lo cubre pr&aacute;cticamente todo. Las calles son irregulares y las casas se agrupan sin orden. En Campillejo, adem&aacute;s, llaman la atenci&oacute;n los encalados en puertas y ventanas y algunos detalles decorativos integrados en la propia mamposter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Roblelacasa es uno de los ejemplos m&aacute;s singulares de esta vertiente. El pueblo parece construido al rev&eacute;s, con la entrada por una zona m&aacute;s alta desde la que no se aprecia el conjunto hasta que se empieza a bajar por sus callejuelas. Muchas de sus casas han sido restauradas respetando los materiales y la forma original, y recorrerlo con calma permite entender bien c&oacute;mo era la vida en estos pueblos de monta&ntilde;a, donde la arquitectura estaba pensada para compartir espacio con los animales y adaptarse a una econom&iacute;a de subsistencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Arquitectura negra, pizarra sobre pizarra.                            </span>
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        El siguiente n&uacute;cleo importante es Campillo de Ranas, que act&uacute;a como centro de la zona y cabeza del concejo. Aqu&iacute; el caser&iacute;o es algo m&aacute;s amplio y se concentran servicios, alojamientos rurales y actividad durante buena parte del a&ntilde;o. La arquitectura mantiene el patr&oacute;n de pizarra, madera y barro, con construcciones de una o dos plantas y cubiertas de lajas superpuestas. La iglesia parroquial de Santa Mar&iacute;a Magdalena y el reloj de sol son algunos de los puntos m&aacute;s reconocibles del pueblo, que tambi&eacute;n se ha hecho conocido por acoger celebraciones y eventos.
    </p><p class="article-text">
        Desde Campillo de Ranas se contin&uacute;a hacia Robleluengo, otro peque&ntilde;o n&uacute;cleo donde el conjunto de edificios de pizarra conserva una gran coherencia visual, y finalmente se llega a Majaelrayo. Situado a los pies del Ocej&oacute;n, es uno de los pueblos m&aacute;s conocidos de la ruta y uno de los que mejor resume el esp&iacute;ritu de la Arquitectura Negra. Sus casas son algo m&aacute;s grandes, organizadas en manzanas amplias, y el pueblo se ha convertido en punto de partida para la subida al pico Ocej&oacute;n, una ruta de unos 13 kil&oacute;metros y dificultad media (siempre que no haya nieve, claro). Adem&aacute;s de su entorno natural, Majaelrayo conserva tradiciones como las fiestas del Santo Ni&ntilde;o, en septiembre, declaradas de inter&eacute;s tur&iacute;stico regional.
    </p><h2 class="article-text">La ruta por la ladera este del pico Ocej&oacute;n</h2><p class="article-text">
        De vuelta a Tamaj&oacute;n y mirando al norte, la carretera toma la otra bifurcaci&oacute;n y se dirige hacia la ladera derecha del Ocej&oacute;n. El paisaje cambia ligeramente, con valles algo m&aacute;s abiertos en algunos tramos, pero la pizarra sigue marcando el aspecto de los pueblos. Esta ruta es m&aacute;s corta en n&uacute;mero de localidades, aunque concentra algunos de los lugares m&aacute;s conocidos de la Arquitectura Negra guadalajare&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El primer pueblo que aparece es Almiruete, una pedan&iacute;a de Tamaj&oacute;n desde la que ya se tienen buenas vistas del Ocej&oacute;n. El caser&iacute;o mantiene el uso de la pizarra en muros y tejados y es conocido, adem&aacute;s, por sus tradiciones populares, especialmente las botargas y mascaritas que recorren sus calles durante el Carnaval, una celebraci&oacute;n muy arraigada en la zona.
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            <span class="title">
                Botargas y mascaritas en Almiruete.                            </span>
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        Unos kil&oacute;metros m&aacute;s adelante se encuentra Palancares, uno de los pueblos m&aacute;s peque&ntilde;os de toda la ruta. Su tama&ntilde;o reducido y su escasa poblaci&oacute;n no le restan inter&eacute;s, al contrario, pues recorrerlo permite apreciar con claridad la arquitectura negra en su versi&oacute;n m&aacute;s sencilla y austera. Es una parada breve, pero muy representativa de c&oacute;mo eran estos asentamientos de monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La ruta termina en Valverde de los Arroyos, uno de los pueblos m&aacute;s visitados de la Sierra Norte de Guadalajara y, para muchos, uno de los m&aacute;s bonitos de Espa&ntilde;a. Situado a m&aacute;s de 1.200 metros de altitud, su casco urbano forma un conjunto muy cuidado, con calles empedradas, casas de pizarra bien conservadas y una plaza mayor amplia para lo que es habitual en pueblos de este tama&ntilde;o. Destacan la iglesia de San Ildefonso, construida en pizarra en el siglo XIX, y el museo etnogr&aacute;fico, que ayuda a entender la vida tradicional de la comarca.
    </p><p class="article-text">
        Desde Valverde de los Arroyos parte una de las excursiones m&aacute;s conocidas de la zona: el sendero hasta las Chorreras de Despe&ntilde;alagua. Se trata de una cascada de m&aacute;s de ochenta metros de altura, cuyo caudal depende de las lluvias, y que se ha convertido en uno de los grandes atractivos naturales de la ruta. El recorrido es sencillo y, llegados aqu&iacute;, merece mucho la pena darse el paseo.
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                Valverde de los Arroyos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de los pueblos</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de recorrer los pueblos, la Ruta de la Arquitectura Negra permite disfrutar de un entorno natural muy variado. La zona cuenta con formaciones boscosas diversas, como hayedos, robledales, pinares o encinares, y una fauna en la que destacan aves rapaces como el &aacute;guila real, el buitre leonado o el halc&oacute;n peregrino. Todo ello refuerza la sensaci&oacute;n de estar en un territorio poco alterado, por lo que los aficionados al senderismo tienen a su alcance un paisaje id&iacute;lico en el que estirar las piernas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca de la ruta principal se encuentran tambi&eacute;n otros puntos de inter&eacute;s, como el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/hayedo-tejera-negra-reserva_1_10591102.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hayedo de Tejera Negra</a>, declarado Patrimonio de la Humanidad, o localidades como Cogolludo, donde merece la pena detenerse para visitar su Palacio Ducal y su plaza mayor. Son complementos que encajan bien en una escapada de uno o dos d&iacute;as por la zona.
    </p><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a forma parte tambi&eacute;n de la experiencia. Asados de cabrito o cordero, calderetas, platos de caza o elaboraciones tradicionales a base de productos del cerdo son habituales en la comarca. En oto&ntilde;o, las setas ganan protagonismo, y no faltan los postres elaborados con miel de La Alcarria, que los m&aacute;s golosos sabr&aacute;n que es una de las m&aacute;s reconocidas de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Recorrer la Ruta de la Arquitectura Negra de Guadalajara es, en el fondo, una forma sencilla de conocer una parte muy concreta de la provincia, donde todo a&uacute;n sigue pareciendo muy aut&eacute;ntico. Pueblos peque&ntilde;os, arquitectura tradicional y un paisaje boscoso que lo envuelve todo. Dos rutas cortas, f&aacute;ciles de combinar, que sin duda invitan a disfrutar del camino tanto como de cada parada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-arquitectura-negra-ruta-sierra-norte-guadalajara_1_12881726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 21:11:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los pueblos de la Arquitectura Negra: una ruta por la Sierra Norte de Guadalajara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Pueblos bonitos,Guadalajara,Turismo nacional,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo desconocido de los mil retratos: no podrás andar por sus calles sin que te miren]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-desconocido-mil-retratos-no-podras-andar-calles-miren-pm_1_12849566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9db63a0-e400-42dc-887c-6a3ae688fd5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo desconocido de los mil retratos: no podrás andar por sus calles sin que te miren"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Sierra de Francia se esconde un pueblo detenido en el tiempo, famoso por sus fachadas retratadas</p><p class="subtitle">Los tres pueblos con el nombre más largo de España: una curiosidad geográfica</p></div><p class="article-text">
        Hay rincones en Espa&ntilde;a que parecen jugar al escondite, como si se resistieran a que el turismo masivo les arranque el misterio. Entre los pliegues de la&nbsp;<strong>Sierra de Francia</strong>, en Salamanca, hay un lugar que encaja exactamente en esa definici&oacute;n: un municipio diminuto, precioso y desconcertante, que muchos consideran el&nbsp;<strong>pueblo m&aacute;s bonito de Espa&ntilde;a </strong>pero que, sin embargo, sigue pasando inadvertido para gran parte del pa&iacute;s. Se llama&nbsp;<strong>Mogarraz</strong>, aunque muchos visitantes lo rebautizan inmediatamente como &ldquo;el pueblo de los mil retratos&rdquo;. Y basta una primera caminata para entender por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        La escena sorprende incluso a los viajeros m&aacute;s curtidos: calles empedradas, balcones de madera, soportales de aire medieval&hellip; y, de pronto, una colecci&oacute;n de rostros que te observa desde cada esquina. Hombres y mujeres de otro tiempo, agricultores, comerciantes, ancianos con pa&ntilde;uelo al cuello, j&oacute;venes que ya no lo son. Es una exposici&oacute;n permanente al aire libre que convierte cada fachada en un peque&ntilde;o altar a la memoria. Y s&iacute;, aqu&iacute; literalmente no podr&aacute;s dar dos pasos sin sentir que alguien te mira.
    </p><h2 class="article-text">Mogarraz, el secreto mejor guardado de la Sierra de Francia</h2><p class="article-text">
        Lo curioso es que Mogarraz no siempre fue conocido por sus&nbsp;<strong>retratos en las fachadas</strong>. De hecho, este proyecto art&iacute;stico naci&oacute; en 2012, cuando el pintor local Florencio Ma&iacute;llo recuper&oacute; m&aacute;s de 800 fotograf&iacute;as correspondientes al antiguo censo de 1967 y decidi&oacute; transformarlas en cuadros colocados sobre las casas de sus protagonistas. Lo que comenz&oacute; como un homenaje puntual termin&oacute; definiendo la identidad visual del pueblo. Hoy, pasear por sus calles es recorrer un &aacute;lbum familiar gigantesco donde cada vecino &mdash;vivo o no&mdash; sigue ocupando su lugar.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la belleza de Mogarraz va mucho m&aacute;s all&aacute; del impacto de sus retratos. Su estructura urbana se conserva casi intacta desde la Edad Media, con un trazado irregular, casas de entramado de madera y piedra, y una sensaci&oacute;n de quietud que cuesta encontrar en otros&nbsp;<strong>pueblos medievales</strong>&nbsp;que ya han sucumbido al turismo. Forma parte de la red de Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a desde 2013 y fue declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural en 1998, aunque muchos viajeros siguen llegando aqu&iacute; casi por accidente, atra&iacute;dos por el boca a boca.
    </p><h2 class="article-text">Un museo vivo que no deja de crecer</h2><p class="article-text">
        Lo que hace &uacute;nico a Mogarraz no es solo la est&eacute;tica, sino la relaci&oacute;n emocional entre el pueblo y sus retratos. Los cuadros no son meros adornos, sino un testimonio de quienes dieron forma a la identidad local: familias enteras colgadas en silencio sobre los muros, miradas que se pierden hacia la calle, gestos capturados en blanco y negro que narran historias de trabajo, emigraci&oacute;n, resistencia y vida rural.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto contin&uacute;a sumando nuevas piezas y se ha convertido en un recurso para frenar la despoblaci&oacute;n, impulsando una forma de turismo cultural respetuoso. Y en medio de ese recorrido art&iacute;stico, el visitante sigue encontrando la esencia original del pueblo: aromas de cocina serrana, peque&ntilde;as tiendas de productos locales, y ese ritmo lento que tanto echamos de menos en las ciudades.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; Mogarraz deber&iacute;a estar en tu lista</h2><p class="article-text">
        El encanto de Mogarraz radica en su contradicci&oacute;n: es peque&ntilde;o, recogido y humilde, pero guarda un legado art&iacute;stico &uacute;nico en Espa&ntilde;a. Su paisaje de retratos lo convierte en algo m&aacute;s que un destino tur&iacute;stico; es un viaje por la memoria de una comunidad que se niega a desaparecer. Y para quien lo visite por primera vez, el impacto es inmediato. No es solo que el&nbsp;<strong>pueblo m&aacute;s bonito de Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;pueda pasar desapercibido: es que, cuando por fin das con &eacute;l, te preguntas c&oacute;mo no lo descubriste antes.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s lleno de pueblos fotog&eacute;nicos, Mogarraz juega en otra liga. No presume de grandes monumentos ni de una plaza monumental. Su poder est&aacute; en la piel, en esos rostros que cuelgan en silencio y que convierten a este rinc&oacute;n de la&nbsp;<strong>Sierra de Francia</strong>&nbsp;en uno de los&nbsp;<strong>pueblos medievales</strong>&nbsp;m&aacute;s peculiares y emocionantes del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si buscas un lugar distinto, capaz de mezclar historia, arte y memoria colectiva, este es el destino. Y no, no exageramos: en Mogarraz el pasado te mira directamente a los ojos&hellip; y es dif&iacute;cil olvidar la sensaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-desconocido-mil-retratos-no-podras-andar-calles-miren-pm_1_12849566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 08:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pueblos,Pueblos bonitos,España,Salamanca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los siete pueblos bonitos y con historia que un viajero experto recomienda para una escapada (y no son los típicos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/siete-pueblos-bonitos-historia-viajero-experto-recomienda-escapada-no-son-tipicos_1_12841594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34ff00a9-d99f-461e-930a-d51ee1e6dc30_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132883.jpg" width="5184" height="2916" alt="Los siete pueblos bonitos y con historia que un viajero experto recomienda para una escapada (y no son los típicos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ujué, Sepúlveda, Peñalba de Santiago o Pals comparten algo en común: un conjunto histórico sorprendentemente bien conservado y mucho menos conocido de lo que merece</p><p class="subtitle">Erik Harley y la disparatada España de las rotondas: “Hemos decorado nuestras ciudades con demasiada alegría”</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; llena de pueblos que todos tenemos en mente cuando pensamos en un casco antiguo bien cuidado. Lugares que aparecen una y otra vez en listas, recomendaciones y reportajes. Pero, m&aacute;s all&aacute; de esos nombres tan repetidos y trillados, hay un mont&oacute;n de destinos menos conocidos que tambi&eacute;n conservan un patrimonio incre&iacute;ble y un ambiente que merece ser disfrutado con calma.
    </p><p class="article-text">
        Lugares como Albarrac&iacute;n, La Alberca, Pedraza, A&iacute;nsa, Alqu&eacute;zar, Cudillero, Sig&uuml;enza, Santillana del Mar, Frigiliana o Trujillo no necesitan presentaci&oacute;n. Probablemente has estado ya en alguno de ellos o los tienes anotados para futuras escapadas, porque son valores seguros. Esta vez, sin embargo, queremos alejarnos de esos cl&aacute;sicos para mirar a otros pueblos m&aacute;s discretos, quiz&aacute; menos populares, pero que sorprenden much&iacute;simo cuando los recorres.
    </p><p class="article-text">
        Hoy te traemos siete ejemplos que lo demuestran: Uju&eacute;, Mondo&ntilde;edo, Herv&aacute;s, Sep&uacute;lveda, Morella, Pe&ntilde;alba de Santiago y Pals. Todos tienen en com&uacute;n un conjunto hist&oacute;rico muy bien conservado, personalidad propia y ese encanto que hace que un paseo por sus calles se convierta en la escapada perfecta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Uju&eacute; (Navarra)</strong></h2><p class="article-text">
        En lo alto de una atalaya natural se levanta Uju&eacute;, un pueblo que conserva la esencia de su pasado medieval. Su iglesia-fortaleza, mezcla de rom&aacute;nico y g&oacute;tico, domina todo el caser&iacute;o y marca la silueta del lugar. A su alrededor se dibuja un conjunto de calles empinadas y estrechas, flanqueadas por casas de piedra caliza que mantienen una imagen homog&eacute;nea y muy cuidada. Es imposible no fijarse en c&oacute;mo la localidad sigue el perfil de la ladera, creando un entramado que invita a recorrerlo con calma (especialmente cuando la cuesta es hacia arriba).
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                    alt="Ujué, uno de los pueblos más bonitos de Navarra."
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                Ujué, uno de los pueblos más bonitos de Navarra.                            </span>
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        A Uju&eacute; no se viene solo por su arquitectura. Tambi&eacute;n por las vistas, que alcanzan desde los Pirineos hasta la Ribera del Ebro. O por su historia, marcada por la leyenda del pastor y la paloma que dio origen al santuario. Y, por supuesto, su gastronom&iacute;a m&aacute;s popular: las migas de pastor que aqu&iacute; se sirven en brasero y que forman parte de la identidad del pueblo. Si te sobra tiempo, la visita a San Mart&iacute;n de Unx es un buen complemento. Por eso se encuenta entre <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-bonitos-navarra-10-lugares-encanto-cautivan-viajero_1_8964180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pueblos m&aacute;s bonitos de Navarra</a>. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mondo&ntilde;edo (Lugo)</strong></h2><p class="article-text">
        El casco hist&oacute;rico de Mondo&ntilde;edo bien merece una visita. Declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, es f&aacute;cil entender por qu&eacute;. La Catedral-Bas&iacute;lica de la Asunci&oacute;n, que mezcla rom&aacute;nico, g&oacute;tico y barroco, es el n&uacute;cleo de todo su urbanismo. A su alrededor se suceden edificios como el palacio episcopal, la Fonte Vella, el Seminario de Santa Catalina, restos de muralla, conventos y plazas donde se nota la huella de siglos de historia. Claramente, pasear por estas calles es viajar atr&aacute;s en el tiempo.
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                Catedral de Mondoñedo (Lugo).                            </span>
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        Mondo&ntilde;edo tambi&eacute;n tiene otros motivos para justificar la visita. Es Camino de Santiago, tiene una relaci&oacute;n especial con figuras como el escritor &Aacute;lvaro Cunqueiro y conserva tradiciones muy arraigadas, como su propio pan artesano, que tiene renombre. El barrio de Os Mu&iacute;&ntilde;os, con sus antiguos molinos y canales de agua, es perfecto para salir del centro. A esto se suma su entorno natural, con lugares tan curiosos como la Cova do Rei Cintolo, que puede ser visitada.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Herv&aacute;s (C&aacute;ceres)</strong></h2><p class="article-text">
        El barrio jud&iacute;o de Herv&aacute;s es uno de los conjuntos hist&oacute;ricos mejor conservados de Espa&ntilde;a. Declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, sus casas de adobe con entramados de madera, sus balconadas y sus calles estrechas forman un escenario muy singular. El trazado, lleno de recodos y pendientes, mantiene vivo el recuerdo de las familias jud&iacute;as que vivieron aqu&iacute; antes de su expulsi&oacute;n. Calles como la Sinagoga, Rabilero o Cofrad&iacute;a conservan ese sabor antiguo que tanto llama la atenci&oacute;n.
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                El barrio judío de Hervás.                            </span>
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        Adem&aacute;s de su valor patrimonial, Herv&aacute;s tiene una vida cultural muy activa. Cada verano, el Festival de los Conversos llena el barrio jud&iacute;o de representaciones en las que participa todo el pueblo. La iglesia castillo de Santa Mar&iacute;a, levantada sobre un antiguo castillo templario, ofrece una de las mejores vistas de la localidad. Y si te apetece completar la escapada con naturaleza, el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/otono-valle-ambroz-castanos-colores-pueblos-tranquilos-escapada_1_12685057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valle del Ambroz</a> lo pone f&aacute;cil en cualquier estaci&oacute;n, pero especialmente en oto&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sep&uacute;lveda (Segovia)</strong></h2><p class="article-text">
        Sep&uacute;lveda es sin&oacute;nimo de rom&aacute;nico. Su conjunto hist&oacute;rico, declarado desde 1951, re&uacute;ne algunos de los ejemplos m&aacute;s importantes de este estilo en la provincia. La iglesia de El Salvador, de 1093, preside una zona llena de patrimonio: murallas, puertas medievales, el castillo y la iglesia de Santa Mar&iacute;a de la Pe&ntilde;a, levantada sobre una de las hoces del Durat&oacute;n. Las calles empedradas, las casas blasonadas y las plazas irregulares terminan de componer un pueblo con mucha personalidad.
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                Sepúlveda iluminada.                            </span>
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        A todo esto se suma un entorno natural espectacular. El Parque Natural de las Hoces del r&iacute;o Durat&oacute;n est&aacute; a un paso y permite combinar historia y paisaje sin moverse demasiado. All&iacute; te esperan la ermita de San Frutos y varios miradores. En el pueblo tambi&eacute;n se encuentran el Museo de los Fueros y rutas que pasan por antiguos barrios como el de la Morer&iacute;a o la zona junto a la Puerta del R&iacute;o. Da para un d&iacute;a entero sin problema.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Morella (Castell&oacute;n)</strong></h2><p class="article-text">
        Morella impone desde lejos. Sus murallas rodean todo el casco antiguo y el castillo, en lo alto del pe&ntilde;&oacute;n, deja claro que aqu&iacute; la historia se escribi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/viajes/viajar-vertical-pueblos-colgados-ciudades-alto-casas-asoman-vacio_1_12689570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en vertical</a>. El conjunto est&aacute; muy bien conservado y ofrece un recorrido completo por su pasado medieval: la Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a la Mayor, con su escalera del coro y su &oacute;rgano monumental; el convento de San Francisco, con la Danza de la Muerte; y las calles del centro, como Blasco de Alag&oacute;n y el barrio de la Juder&iacute;a, llenas de rincones con encanto.
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                Panoramica de Morella.                            </span>
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        Pero Morella no es solo patrimonio. Tiene museos para todos los gustos, desde el de los dinosaurios hasta el de las antiguas c&aacute;rceles o el dedicado al Sexenni, la gran fiesta local. La gastronom&iacute;a es otro punto fuerte, con productos como los <em>flaons</em> o las variedades de queso de la zona. Y si te queda tiempo, a pocos kil&oacute;metros est&aacute;n las pinturas rupestres de Morella la Vella, un buen a&ntilde;adido para la visita.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pe&ntilde;alba de Santiago (Le&oacute;n)</strong></h2><p class="article-text">
        Pe&ntilde;alba es un pueblo peque&ntilde;o, pero su conjunto hist&oacute;rico es de los que se quedan grabados. La arquitectura tradicional berciana est&aacute; perfectamente conservada: casas de piedra y pizarra, corredores de madera y un caser&iacute;o compacto alrededor de la iglesia de Santiago, una joya moz&aacute;rabe del siglo X que da sentido al pueblo. Todo el n&uacute;cleo mantiene una armon&iacute;a que sorprende desde el primer minuto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La arquitectura tradicional de Peñalba de Santiago.                            </span>
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        El entorno es igual de especial. El Valle del Silencio, que hace honor a su nombre, rodea la localidad con monta&ntilde;as y senderos que permiten conocer lugares como la Cueva de San Genadio. Aqu&iacute; han vivido eremitas desde hace siglos y el paisaje ayuda a entender por qu&eacute;. La ruta circular del valle es una de las m&aacute;s recomendables, aunque hay opciones m&aacute;s exigentes para quien busque monta&ntilde;a de verdad. Un destino tranquilo y con mucha historia detr&aacute;s que, sin duda, es uno de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/desconexion-asegurada-15-pueblos-perderse-montanas-leon_1_12054746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pueblos m&aacute;s bonitos de Le&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pals (Girona)</strong></h2><p class="article-text">
        Pals es uno de los pueblos medievales mejor conservados del Baix Empord&agrave;. Su recinto g&oacute;tico, levantado sobre una peque&ntilde;a colina, mantiene calles empedradas, arcos de medio punto y casas nobles que dan cohesi&oacute;n a todo el n&uacute;cleo. La Torre de las Horas, el tramo de muralla con sus torres y la iglesia de Sant Pere muestran un patrimonio variado, con elementos rom&aacute;nicos, g&oacute;ticos y barrocos que conviven sin perder la unidad est&eacute;tica.
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                Panorámica de Pals, en Girona.                            </span>
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        El paseo puede continuar hacia el mirador Josep Pla, desde donde se ven los campos del Ampurd&agrave; y las islas Medes. Ca Pruna, hoy Casa de la Cultura, ayuda a entender mejor la historia local. Y si te apetece ampliar la visita, la playa de Pals est&aacute; muy cerca, igual que los arrozales que han marcado la econom&iacute;a de la zona durante siglos. Aqu&iacute; se come muy bien, as&iacute; que es f&aacute;cil redondear la escapada con un buen arroz.
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                Las calles de Pals.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/siete-pueblos-bonitos-historia-viajero-experto-recomienda-escapada-no-son-tipicos_1_12841594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 21:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los siete pueblos bonitos y con historia que un viajero experto recomienda para una escapada (y no son los típicos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Patrimonio Histórico,Pueblos bonitos,Turismo nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La costa en su momento más tranquilo: siete destinos para disfrutar del mar en temporada baja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/costa-momento-tranquilo-siete-destinos-disfrutar-mar-temporada-baja_1_12838736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8211c0c0-3446-4a48-9d7d-0b79b6749878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La costa en su momento más tranquilo: siete destinos para disfrutar del mar en temporada baja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay pueblos junto al mar que en verano son un no parar, pero que en invierno recuperan su lado más auténtico. Lugares como Cudillero, Calella de Palafrugell o El Rompido, entre otros, que estos meses se disfrutan con otra luz, otro ritmo y otro ambiente
</p><p class="subtitle">Viajar en invierno como si fuera primavera: siete destinos para huir del frío</p></div><p class="article-text">
        Los destinos junto al mar los solemos relacionar con el verano. Son pueblos bonitos, con puerto, barquitas y buen pescado, pero que en los meses centrales del a&ntilde;o reciben a medio pa&iacute;s. Y claro, disfrutar su esencia se hace m&aacute;s dif&iacute;cil. Lo bueno es que, cuando baja el ruido y vuelve la vida de siempre, muchos recuperan un encanto que a veces pasa desapercibido entre tanta visita estival.
    </p><p class="article-text">
        En invierno, aunque haya que abrigarse un poco m&aacute;s, estos destinos tienen algo que engancha. La luz es distinta, las playas se convierten en paseos agradables, el puerto vuelve a ser de los vecinos y su autenticidad se aprecia mejor. No falta nada de lo que los hace especiales: el olor a mar, el paisaje, la actividad diaria de la gente del lugar y una gastronom&iacute;a marinera llena de sabor.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si apetece disfrutar de la costa sin agobios, este es un buen momento para hacerlo. Y no hace falta irse muy lejos: El Rompido, Isleta del Moro, Costa da Morte, Castro Urdiales, Lekeitio, Cudillero y Calella de Palafrugell son siete destinos perfectos para redescubrir el mar en plena temporada baja.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Rompido (Huelva)</strong></h2><p class="article-text">
        El Rompido es uno de esos pueblos que ganan cuando baja el ajetreo veraniego. Su n&uacute;cleo antiguo, con casitas blancas y un puerto que siempre huele a marisma, invita a recorrerlo sin prisas. Detr&aacute;s est&aacute;n los pinares y las dunas. Delante, el r&iacute;o Piedras y las barquitas que se mueven con la marea. Es un sitio sencillo, muy ligado al mar, que en invierno se disfruta de otra manera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Rompido, en Huelva.                            </span>
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        La naturaleza lo es casi todo aqu&iacute;. El Paraje Natural Marismas del R&iacute;o Piedras y Flecha del Rompido ofrece paseos largos junto al agua, y la propia Flecha, esa lengua de arena que va creciendo frente al pueblo. El paisaje es bonito hasta en los meses fr&iacute;os. Tambi&eacute;n est&aacute;n los faros, los senderos y ese sabor a pescado fresco que nunca falla. Un destino marinero que, en temporada baja, muestra su esencia m&aacute;s tranquila y cercana.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Isleta del Moro (Almer&iacute;a)</strong></h2><p class="article-text">
        La Isleta del Moro es peque&ntilde;a, pero tiene una personalidad enorme. En invierno se nota a&uacute;n m&aacute;s ese aire de pueblo de pescadores que vive pegado al mar, con sus casas blancas mirando a los pe&ntilde;ones y las barcas sobre la arena. El paisaje volc&aacute;nico del Cabo de Gata lo rodea todo y crea una sensaci&oacute;n de quietud que cuesta encontrar en otros momentos del a&ntilde;o.
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                Isleta del Moro, en Almería.                            </span>
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        Estos meses son perfectos para caminar tranquilamente por el paseo, acercarse al Pe&ntilde;&oacute;n Blanco o seguir alg&uacute;n tramo costero hacia Los Escullos. El mar suele estar claro, el ambiente es calmado y la vida se concentra en lo m&aacute;s fundamental: el puerto, los senderos y un pescado fresco con sabor a Mediterr&aacute;neo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Costa da Morte (A Coru&ntilde;a)</strong></h2><p class="article-text">
        La Costa da Morte es uno de esos lugares donde no tiene sentido elegir solo un pueblo. Es una zona llena de rincones marineros, cada uno con su car&aacute;cter, y en invierno se aprecia mejor esa mezcla de acantilados, faros y puertos peque&ntilde;os que define esta parte de Galicia. El mar marca el paisaje y tambi&eacute;n la forma de vivir.
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                Faro de Finisterre, Costa de la Muerte                            </span>
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        Pueblos como Malpica, Laxe, Camari&ntilde;as, Mux&iacute;a o Fisterra muestran ahora su cara m&aacute;s serena. Los faros, los paseos junto al agua y los miradores se disfrutan sin apenas gente. Y la gastronom&iacute;a, muy centrada en el producto del Atl&aacute;ntico y con marisco de primera, acompa&ntilde;a cualquier plan. Es una costa para recorrer sin prisa, parando donde apetezca y dej&aacute;ndose llevar por lo que ofrece cada tramo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Castro Urdiales (Cantabria)</strong></h2><p class="article-text">
        Castro Urdiales es una villa con historia, puerto y un conjunto monumental que impresiona desde lejos. En verano suele haber bastante movimiento, pero en invierno se vuelve mucho m&aacute;s agradable para pasear por el puerto, asomarse a las vistas del Cant&aacute;brico o recorrer su casco antiguo sin necesidad de esquivar multitudes.
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                Castro Urdiales, en Cantabria.                            </span>
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        Su iglesia g&oacute;tica, el castillo-faro y el puente medieval forman una estampa muy particular. A eso se suman peque&ntilde;os paseos costeros, rincones con buenas panor&aacute;micas y un ambiente local que sale a relucir estos meses. Y como en cualquier pueblo marinero del norte, el pescado y las conservas tienen un papel importante en la mesa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lekeitio (Bizkaia)</strong></h2><p class="article-text">
        Lekeitio es otro de esos pueblos que en verano se llenan de visitantes, pero cuando baja la temporada vuelve a su ser marinero. El puerto, el caser&iacute;o antiguo y la bas&iacute;lica forman un conjunto muy bonito que ahora es m&aacute;s f&aacute;cil de disfrutar. Las barquitas, las fachadas de colores y el ir y venir del puerto marcan el d&iacute;a a d&iacute;a.
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                Lekeitio, en Bizkaia.                            </span>
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        Estos meses se puede disfrutar de sus paseos junto al mar y, si la marea lo permite, incluso cruzar a pie hasta la isla de San Nicol&aacute;s. Tambi&eacute;n est&aacute; el camino que lleva al faro de Santa Catalina, con vistas amplias del Cant&aacute;brico. Es un destino c&oacute;modo, bonito y con una gastronom&iacute;a que siempre gira alrededor del pescado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cudillero (Asturias)</strong></h2><p class="article-text">
        Cudillero tiene una imagen muy reconocible: casas de colores escalonadas sobre el puerto formando una especie de anfiteatro natural. En invierno, con menos visitantes, se puede recorrer con mucha m&aacute;s tranquilidad, disfrutar de sus miradores y fijarse en detalles que en verano pasan desapercibidos.
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                Cudillero, en Asturias.                            </span>
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        El puerto sigue teniendo actividad, los alrededores ofrecen paseos cortos con vistas y, para qu&eacute; negarlo, su esencia es m&aacute;s f&aacute;cil de apreciar. La gastronom&iacute;a destaca por su sabor marinero, con pescado del Cant&aacute;brico como protagonista y marisco del bueno. Es un destino ideal para apreciar ese ambiente de pueblo pegado al mar, sin el bullicio habitual de los meses c&aacute;lidos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Calella de Palafrugell (Girona)</strong></h2><p class="article-text">
        Calella de Palafrugell es uno de los pueblos m&aacute;s bonitos de la Costa Brava, pero tambi&eacute;n uno de los que m&aacute;s gente recibe en verano. Pero en invierno es otra cosa: las calas est&aacute;n casi vac&iacute;as, las casitas blancas ganan protagonismo y las barcas en la arena crean una estampa muy reconocible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Calella de Palafrugell, en Girona.                            </span>
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        Los paseos por el litoral y los tramos del Cam&iacute; de Ronda se agradecen especialmente ahora, cuando no hay agobios. El n&uacute;cleo antiguo conserva su encanto de siempre y la gastronom&iacute;a mediterr&aacute;nea mantiene ese v&iacute;nculo directo con el mar. Un lugar perfecto para disfrutar del Mediterr&aacute;neo en su momento m&aacute;s tranquilo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/costa-momento-tranquilo-siete-destinos-disfrutar-mar-temporada-baja_1_12838736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 20:33:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La costa en su momento más tranquilo: siete destinos para disfrutar del mar en temporada baja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pueblos bonitos,Costas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Considerado hace años conjunto histórico-artístico, este pequeño pueblo ha sido ahora elegido el más mágico de Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/considerado-anos-conjunto-historico-artistico-pequeno-pueblo-sido-ahora-elegido-magico-andalucia-pm_1_12791679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32a3b4fe-8fbc-4eeb-8953-aeca41a68680_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Considerado hace años conjunto histórico-artístico, este pequeño pueblo ha sido ahora elegido el más mágico de Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alcalá de los Gazules, pequeña y encantadora localidad enclavada en la sierra gaditana, ha logrado todo un reconocimiento de prestigio nacional</p><p class="subtitle">Ni Setenil de las Bodegas ni Frigiliana: este es el pueblo blanco que tienes que visitar</p></div><p class="article-text">
        <strong>Alcal&aacute; de los Gazules</strong>, una peque&ntilde;a y encantadora localidad de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>, hace ya tiempo que deja m&aacute;s que encantados a todos los que la visitan. Peque&ntilde;a localidad enclavada en la sierra de la provincia gaditana, su encanto adem&aacute;s ha logrado un reconocimiento de prestigio nacional, al ser galardonada como el <strong>Pueblo m&aacute;s m&aacute;gico de Andaluc&iacute;a 2026</strong>. Este distintivo, otorgado por la organizaci&oacute;n 'Pueblos M&aacute;gicos', resalta la belleza natural del municipio, su rico patrimonio hist&oacute;rico y la dedicaci&oacute;n constante de su ciudadan&iacute;a en favor de un turismo con identidad propia y sostenible. El anuncio l&oacute;gicamente ha sido recibido con gran entusiasmo tanto por el consistorio municipal como por sus cinco mil vecinos, quienes consideran que este premio es todo un logro colectivo que premia el esfuerzo continuo.
    </p><p class="article-text">
        Situada en el coraz&oacute;n del <strong>Parque natural de Los Alcornocales</strong>, entre dehesas, pe&ntilde;as legendarias y bosques, Alcal&aacute; de los Gazules se alza como uno de los pueblos m&aacute;s hermosos del sur de nuestra pen&iacute;nsula. Esta localidad gaditana, declarada en su momento como Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, es un destino altamente recomendable para quienes buscan un lugar que regale a la vez historia, belleza y naturaleza. Su entorno natural es una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s destacadas, permitiendo a visitantes y habitantes disfrutar de paisajes espectaculares desde varios puntos del municipio. El trazado urbano de Alcal&aacute;, por ejemplo, es un testimonio vivo de su pasado, conservando el estilo blanco, encalado y empedrado de <strong>origen andalus&iacute;</strong> tan t&iacute;pico de esta zona. De ah&iacute; que sus calles estrechas y empedradas, junto a sus caracter&iacute;sticas casas blancas, confieren al municipio un aspecto muy pintoresco.&nbsp;
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                El jurado ha reconocido la belleza natural del municipio, su rico patrimonio histórico y un turismo con identidad propia y sostenible                            </span>
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        En concreto y respecto a los or&iacute;genes de su nombre, los romanos la llamaron Regina y los &aacute;rabes Al-Qal&aacute;, que significa &laquo;castillo&raquo; o &laquo;fortaleza&raquo;. El rey de Granada cedi&oacute; esta ciudad a la estirpe de los Gazula, de origen bereber, de la cual toma su nombre. En poder de los &aacute;rabes durante m&aacute;s de 500 a&ntilde;os, fue conquistada por Fernando III en 1248, pasando finalmente a formar parte de los dominios del duque de Medinaceli. Tuvo un papel protagonista durante la guerra de la Independencia, creando en el 1809 la Milicia Montada para combatir a las tropas francesas. Sin embargo, en 1810, la poblaci&oacute;n fue masacrada por las tropas napole&oacute;nicas. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, <strong>en 1876, la villa adquiere el t&iacute;&shy;tulo de ciudad</strong>. Y, gracias a la conservaci&oacute;n de su pasado, fue declarada Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;&shy;stico en el a&ntilde;o 1984.
    </p><p class="article-text">
        Este precioso y ahora m&aacute;gico pueblo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a</a> es un lugar de encuentro de culturas milenarias, donde la historia y la naturaleza se respiran en cada rinc&oacute;n: desde los vestigios romanos hasta los aromas de la reposter&iacute;a tradicional y la caza. Y es que coronando este entramado hist&oacute;rico se encuentra la majestuosa <strong>Torre del homenaje del castillo</strong>, el gran emblema de Alcal&aacute; de los Gazules. Construida sobre un espol&oacute;n rocoso, esta fortaleza medieval data de los tiempos de la frontera nazar&iacute; y simboliza la fuerza y el esp&iacute;ritu noble de la localidad. Desde sus almenas, los visitantes pueden contemplar una de las mejores panor&aacute;micas del parque natural, observando un aut&eacute;ntico mar de alcornoques y las cumbres de los Montes Propios, constituyendo una parada obligada para entender la historia defensiva del lugar.
    </p><p class="article-text">
        La riqueza hist&oacute;rica del municipio se extiende m&aacute;s all&aacute; de la Edad Media, abarcando sus profundas ra&iacute;ces romanas. Los dep&oacute;sitos romanos de La Salada, excavados en la roca, son un ejemplo &uacute;nico de arqueolog&iacute;a hidr&aacute;ulica que vincula al municipio con la antigua industria de la sal. Asimismo, la localidad es depositaria del legado del Bronce de Lascuta, considerado uno de los documentos jur&iacute;dicos romanos m&aacute;s antiguos de toda la pen&iacute;nsula. Aunque el original fue hallado cerca y hoy se custodia en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/louvre/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo del Louvre</a>, una r&eacute;plica luce en el sal&oacute;n de plenos del ayuntamiento, formando parte del orgullo cultural alcalare&ntilde;o y de toda la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>. Historia aparte, hoy el <strong>centro neur&aacute;lgico</strong> de la vida alcalare&ntilde;a es la <strong>Plaza Alta</strong>, un espacio vivo que re&uacute;ne igualmente patrimonio, historia y belleza. En este conjunto monumental imponente conviven siglos de historia con el pulso cotidiano del pueblo, destacando la iglesia parroquial de San Jorge, la antigua Casa del Cabildo y el Palacio de los Enr&iacute;quez de Ribera.
    </p><h2 class="article-text">Y nueve r&eacute;plicas de dinousarios</h2><p class="article-text">
        A las afueras de la localidad, rodeado de naturaleza, se encuentra el <strong>santuario de la Virgen de los Santos</strong>, un lugar de profunda devoci&oacute;n mariana. Este santuario acoge a miles de fieles durante su romer&iacute;a celebrada en septiembre, ofreciendo una atm&oacute;sfera serena y un gran valor espiritual que lo convierten en una visita imprescindible. Adem&aacute;s de su patrimonio inmemorial, Alcal&aacute; de los Gazules ofrece propuestas de ocio m&aacute;s modernas, como el <strong>parque tem&aacute;tico de dinosaurios de La Coracha</strong>. En este mirador se puede realizar un recorrido con nueve r&eacute;plicas de dinosaurios a gran escala, combinando aprendizaje, entretenimiento e historia con incre&iacute;bles vistas a la Sierra del Aljibe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La distinci&oacute;n sit&uacute;a a <strong>Alcal&aacute; de los Gazules</strong> una vez m&aacute;s entre los principales destinos tur&iacute;sticos del interior gaditano, con un notable auge tur&iacute;stico experimentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>, que ya vio a Bornos ostentar este premio en 2025, vuelve a posicionarse con este nuevo galard&oacute;n. El reconocimiento como Pueblo m&aacute;s m&aacute;gico de Andaluc&iacute;a 2026 es el resultado de un trabajo conjunto y la implicaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, de ah&iacute; que desde el consistorio destacan que &ldquo;este premio es del pueblo, de los empresarios que buscan ofrecer calidad y experiencias &uacute;nicas, de las asociaciones que mantienen viva la cultura alcala&iacute;na, y de cada vecino, cuya amabilidad, orgullo y compromiso hacen de Alcal&aacute; de los Gazules un lugar que enamora&rdquo;. El galard&oacute;n de todos los pueblos m&aacute;gicos es una distinci&oacute;n para los municipios que logran conjugar naturaleza, historia y hospitalidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/considerado-anos-conjunto-historico-artistico-pequeno-pueblo-sido-ahora-elegido-magico-andalucia-pm_1_12791679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2025 12:11:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Considerado hace años conjunto histórico-artístico, este pequeño pueblo ha sido ahora elegido el más mágico de Andalucía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Cádiz,Turismo,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Setenil de las Bodegas ni Frigiliana: este es el pueblo blanco que tienes que visitar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/setenil-bodegas-frigiliana-pueblo-blanco-tienes-visitar-pm_1_12781090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44eaaff5-a708-4549-96a0-30feea3fff95_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130757.jpg" width="2945" height="1656" alt="Ni Setenil de las Bodegas ni Frigiliana: este es el pueblo blanco que tienes que visitar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un balcón blanco sobre la Sierra de Cádiz
</p><p class="subtitle">Una ruta para conocer 10 de los pueblos blancos más bonitos de Andalucía
</p></div><p class="article-text">
        En la falda de la Sierra del Jaral, acompa&ntilde;ada por el sonido del Guadalete y el Bocaleones, Zahara de la Sierra levanta su silueta blanca sobre un paisaje donde domina el verde. Tal y como describe <a href="https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/pueblos-blancos-cadiz_20604" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">National Geographic </a>en su reportaje sobre la zona, este <strong>municipio gaditano</strong> se ha convertido en uno de los pueblos m&aacute;s bonitos para visitar en 2025, un destino que combina naturaleza, historia y tranquilidad en pleno coraz&oacute;n de la Sierra de C&aacute;diz.
    </p><p class="article-text">
        Su comunidad re&uacute;ne apenas a un millar y medio de habitantes que viven entre <strong>la agricultura y el turismo </strong>de naturaleza, un ritmo pausado que sigue inspirando a quienes buscan escapar del ruido. La serenidad del paisaje y la vida sencilla del pueblo mantienen vivo ese car&aacute;cter rural que muchos vienen a buscar bajo el cielo andaluz.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>historia andalus&iacute;</strong> de Zahara se nota en su estructura, sus calles empedradas y su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica. Parte de su pasado est&aacute; recogido por el Instituto Andaluz del Patrimonio Hist&oacute;rico, que documenta su castillo del siglo XIII, la torre del Homenaje y los restos de la villa medieval que a&uacute;n se conservan sobre el pe&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese pasado tambi&eacute;n vive en el propio nombre del pueblo. Aunque su origen etimol&oacute;gico no es del todo claro, algunas teor&iacute;as lo relacionan con el t&eacute;rmino &aacute;rabe <em><strong>shara</strong></em><strong> </strong>(&ldquo;roca&rdquo;), mientras que otras lo asocian a &ldquo;flor&rdquo;, quiz&aacute; por la abundancia hist&oacute;rica de azahar en la zona.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CLpngp5JEl-/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>El embalse, su paisaje azul m&aacute;s inesperado</strong></h2><p class="article-text">
        El rasgo m&aacute;s llamativo de Zahara de la Sierra no es solo su blanco radiante, sino el azul del embalse que se abre a sus pies. Aunque est&eacute; lejos del mar, el agua colorea el valle como si fuera una playa de interior. Este embalse, alimentado por <strong>el Guadalete,</strong> tiene un papel clave como reserva h&iacute;drica para la agricultura local, adem&aacute;s de ser un espacio para actividades como el pirag&uuml;ismo.
    </p><p class="article-text">
        Desde lo alto, el castillo domina todo el paisaje. Subir hasta &eacute;l es uno de los paseos imprescindibles: desde arriba, el embalse se extiende entre monta&ntilde;as y el pueblo se ve escalonado, con sus casas blancas trepando la ladera. Es uno de los enclaves m&aacute;s recomendables de la Sierra de C&aacute;diz para disfrutar de la fotograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Al bajar, l<strong>a Iglesia de Santa Mar&iacute;a de la Mesa</strong> espera con su fachada de m&aacute;rmol rosa y una c&uacute;pula que brilla al sol. El patrimonio religioso del municipio est&aacute; documentado por la <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/culturaydeporte/areas/cultura/bienes-culturales/catalogo-pha.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Junta de Andaluc&iacute;a</a>, que la considera una de las piezas arquitect&oacute;nicas clave del barroco serrano.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier visita termina, inevitablemente, en alguno de sus miradores. El del <strong>Pe&ntilde;&oacute;n de la Horca y el del Arco de la Villa</strong> son dos de los m&aacute;s conocidos, ideales para ver c&oacute;mo el atardecer ti&ntilde;e de dorado el pueblo. Desde all&iacute;, Zahara de la Sierra es una postal: un mar azul, una fortaleza medieval y un caser&iacute;o blanco abrazado por las monta&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/setenil-bodegas-frigiliana-pueblo-blanco-tienes-visitar-pm_1_12781090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 12:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni Setenil de las Bodegas ni Frigiliana: este es el pueblo blanco que tienes que visitar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Cádiz,Pueblos bonitos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pueblos visitar en Andorra -un viaje mucho más allá que su lujosa capital-]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-visitar-andorra-viaje-lujosa-capital-pm_1_12768187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e5d05ee-4227-4df3-bad4-72fb3bd859e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130381.jpg" width="1021" height="575" alt="Qué pueblos visitar en Andorra -un viaje mucho más allá que su lujosa capital-"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recorrido por los pueblos más encantadores y con más historia de los Pirineos</p><p class="subtitle">El balneario más visitado de toda Europa está a tan solo una hora en coche de España</p></div><p class="article-text">
        Andorra no es solo nieve, compras y luces de escaparate en Andorra la Vella. Detr&aacute;s de esa imagen de lujo y tiendas libres de impuestos se esconde un pa&iacute;s min&uacute;sculo pero profundamente rural, lleno de pueblos que parecen haberse detenido en el tiempo. Casas de piedra, tejados de pizarra, monta&ntilde;as que lo envuelven todo y un silencio que solo rompe el sonido del r&iacute;o o el cencerro de una vaca. Quien se atreve a dejar atr&aacute;s la capital descubre el Andorra aut&eacute;ntico, el que vive entre valles, curvas y pueblos de postal.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es:&nbsp;<strong>&iquest;qu&eacute; pueblos visitar en Andorra para conocer su verdadera esencia?</strong>&nbsp;Aqu&iacute; van algunos imprescindibles para entender por qu&eacute; el pa&iacute;s m&aacute;s peque&ntilde;o de los Pirineos tiene tanto que ofrecer m&aacute;s all&aacute; del esqu&iacute; y las compras.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7434968974837796129"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">1.Fontaneda</h2><p class="article-text">
        El viaje puede empezar en&nbsp;<strong>Fontaneda</strong>, un rinc&oacute;n escondido que bien podr&iacute;a ser el decorado de una pel&iacute;cula medieval. Sus callejones empedrados, sus casas de piedra gris y la diminuta iglesia que se asoma al valle forman una de las estampas m&aacute;s bonitas del pa&iacute;s. No hay monumentos ni museos, solo el placer de caminar despacio y respirar el aire puro de la monta&ntilde;a. Llegar hasta aqu&iacute; requiere paciencia &mdash;la carretera es estrecha y serpenteante&mdash;, pero cuando el paisaje se abre y aparece el pueblo, el esfuerzo se olvida.
    </p><h2 class="article-text">2.Bixessarri</h2><p class="article-text">
        Si contin&uacute;as hacia el sur, el camino del&nbsp;<strong>Coll de la Gallina</strong>&nbsp;te lleva a&nbsp;<strong>Bixessarri</strong>, un pueblecito diminuto que parece colgar sobre el r&iacute;o d&rsquo;Os. Su puente de piedra, las casas pegadas al cauce y la iglesia de Sant Esteve forman una imagen que resume la sencillez de la vida rural andorrana. Apenas se tarda unos minutos en recorrerlo, pero es imposible no detenerse en su entorno natural, donde las monta&ntilde;as se levantan casi verticales y los prados verdes se funden con el agua del r&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">3.Os de Civ&iacute;s</h2><p class="article-text">
        No muy lejos de all&iacute;, y aunque t&eacute;cnicamente pertenece a Espa&ntilde;a, hay un lugar que los andorranos sienten como propio:&nbsp;<strong>Os de Civ&iacute;s</strong>. Es uno de esos curiosos pueblos fronterizos que solo se puede visitar desde Andorra, y precisamente eso lo hace tan especial. Las casas de madera y pizarra se alinean junto a un arroyo y la iglesia rom&aacute;nica de Sant Pere domina el valle. Desde el aparcamiento del pueblo se obtienen unas vistas espectaculares del conjunto, y los alrededores son ideales para hacer rutas de senderismo entre bosques de abetos. Aqu&iacute; el tiempo parece haberse detenido, y eso, en un mundo que corre, es un lujo.
    </p><h2 class="article-text">4.Pal</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s al norte,&nbsp;<strong>Pal</strong>&nbsp;es la joya del rom&aacute;nico andorrano. Sus calles estrechas conservan el trazado original y la&nbsp;<strong>iglesia de Sant Climent de Pal</strong>, del siglo XI, es una de las m&aacute;s antiguas del pa&iacute;s. Pasear por Pal es como adentrarse en una maqueta viva de la Edad Media: balcones de madera, flores colgando en verano y chimeneas humeantes en invierno. El&nbsp;<strong>Centro de Interpretaci&oacute;n Andorra Rom&aacute;nica</strong>&nbsp;permite entender c&oacute;mo esta arquitectura ha sobrevivido casi intacta entre monta&ntilde;as, mientras que los alrededores del valle invitan a perderse entre rutas naturales y miradores.
    </p><h2 class="article-text">5.Ordino</h2><p class="article-text">
        Y si lo que buscas es ambiente, cultura y un toque de vida moderna entre tanto silencio,&nbsp;<strong>Ordino</strong>&nbsp;es tu parada. Es el pueblo m&aacute;s animado de Andorra y tambi&eacute;n el m&aacute;s cultural. Aqu&iacute; se concentran algunos de los museos m&aacute;s interesantes del pa&iacute;s, como la&nbsp;<strong>Casa d&rsquo;Areny-Plandolit</strong>, que muestra c&oacute;mo viv&iacute;a la nobleza local, o el&nbsp;<strong>Museo Postal</strong>, que recorre la historia de las comunicaciones entre los valles andorranos. Ordino tambi&eacute;n tiene una fuerte conexi&oacute;n con la m&uacute;sica y la tradici&oacute;n: en verano acoge festivales al aire libre y, en invierno, se convierte en punto de partida para rutas por los valles nevados.
    </p><p class="article-text">
        Caminar por sus calles empedradas, entre terrazas y casas se&ntilde;oriales, es la mejor forma de entender por qu&eacute; muchos consideran a Ordino la &ldquo;capital cultural&rdquo; de Andorra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-visitar-andorra-viaje-lujosa-capital-pm_1_12768187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Nov 2025 08:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué pueblos visitar en Andorra -un viaje mucho más allá que su lujosa capital-]]></media:title>
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