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    <title><![CDATA[elDiario.es - Abelardo de la Espriella]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/abelardo-de-la-espriella/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Abelardo de la Espriella]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las primeras purgas de De la Espriella: nombramientos fugaces y vetos a funcionarios ajenos a su núcleo duro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/primeras-purgas-espriella-nombramientos-fugaces-vetos-funcionarios-nucleo-duro_1_13492552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0f8088b-8665-454a-ac86-b62df7d41e91_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150635.jpg" width="1920" height="1080" alt="Las primeras purgas de De la Espriella: nombramientos fugaces y vetos a funcionarios ajenos a su núcleo duro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La marcha atrás del presidente en al menos cuatro cargos de alto perfil expone fisuras en la gestión institucional del nuevo Gobierno de extrema derecha
</p><p class="subtitle">El cortocircuito en el traspaso de poderes en Colombia complica la gestión del terremoto para el ultra De La Espriella</p></div><p class="article-text">
        El presidente ultra Abelardo de la Espriella ha convertido el ejercicio de nombrar y destituir a funcionarios de forma instant&aacute;nea en parte de su guion en las primeras semanas de gobierno en Colombia. Al menos cuatro cargos t&eacute;cnicos, incluida la direcci&oacute;n del organismo encargado de trazar los planes de desarrollo del pa&iacute;s (similar a la espa&ntilde;ola <a href="https://futuros.gob.es/pagina-de-inicio" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia</a>), fueron nombrados y destituidos en cuesti&oacute;n de horas o d&iacute;as, sin mediar explicaci&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n retrata a un Ejecutivo que toma algunas decisiones sin un an&aacute;lisis previo. Luego las corrige en p&uacute;blico, sobre la marcha, y deja a profesionales acreditados bajo el foco medi&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El caso que desnud&oacute; la fisura del nuevo Gobierno de extrema derecha ocurri&oacute; en el Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n (DNP), que funciona como un <em>think tank</em> estatal en temas econ&oacute;micos. Carlos Eduardo Sep&uacute;lveda, exdecano de la reputada Universidad del Rosario y activo en el dise&ntilde;o de los planes de desarrollo de los expresidentes Santos, Duque y Petro, fue nombrado director el 12 de agosto. Estuvo en el cargo apenas 48 horas. Sin explicaci&oacute;n oficial, De la Espriella revirti&oacute; el nombramiento y eligi&oacute; a Juli&aacute;n Buitrago, un activista digital sin ninguna experiencia en el Estado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La improvisación delata desacuerdos internos no resueltos antes del anuncio de cada nombramiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Yann Basset</span>
                                        <span>—</span> politólogo de la Universidad del Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo indica que detr&aacute;s de la remoci&oacute;n oper&oacute; un veto silencioso. Seg&uacute;n reconstruy&oacute; el portal independiente La Silla Vac&iacute;a, dos factores jugaron en contra de Sep&uacute;lveda: su paso por el DNP de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Administraci&oacute;n del progresista Gustavo Petro</a> y su orientaci&oacute;n sexual. La presencia de un tecn&oacute;crata casado con otro hombre activ&oacute; las alarmas de sectores ultras y religiosos, que presionaron hasta tumbarlo.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el vicepresidente, Jos&eacute; Manuel Restrepo, neg&oacute; cualquier discriminaci&oacute;n. Pero el golpe fue tan certero que sacudi&oacute; las propias filas del oficialismo: el senador Andr&eacute;s Forero, del derechista Centro Democr&aacute;tico, calific&oacute; el veto como &ldquo;un gran desacierto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Despidos fulminantes</h2><p class="article-text">
        El episodio no fue aislado. El 11 de agosto, el Ministerio de Trabajo design&oacute; como secretaria general encargada a Soraya Pino, que ten&iacute;a experiencia como directora de Pensiones en el Gobierno de Petro. Nueve d&iacute;as despu&eacute;s, el exministro progresista Antonio Sanguino celebr&oacute; el nombramiento en la red social X, destacando su labor en el anterior Ejecutivo de izquierdas. Horas m&aacute;s tarde, el Palacio de Nari&ntilde;o (sede del Gobierno en Bogot&aacute;) revoc&oacute; el encargo mediante decreto y nombr&oacute;, de forma definitiva, a Eduardo Jos&eacute; Pineda, abogado y coterr&aacute;neo del presidente De la Espriella. Pino no lleg&oacute; a cumplir 24 horas en el puesto desde la publicaci&oacute;n del mensaje en X.
    </p><p class="article-text">
        Para Yann Basset, polit&oacute;logo de la Universidad del Rosario, lo an&oacute;malo no es que un gobierno entrante prefiera perfiles afines. Eso, a&ntilde;ade, &ldquo;no es particularmente sorprendente&rdquo; en ninguna administraci&oacute;n. Lo ins&oacute;lito es la sucesi&oacute;n de decisiones tomadas y deshechas en p&uacute;blico, una improvisaci&oacute;n que delata desacuerdos internos no resueltos antes de cada anuncio. El caso del Ministerio de Trabajo ilustra esa din&aacute;mica: no fue una revisi&oacute;n previa de antecedentes lo que forz&oacute; la salida de la funcionaria, sino un mensaje de un pol&iacute;tico de izquierdas en redes sociales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.                             </span>
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        El polit&oacute;logo Camilo Cruz explica que la supervivencia de esos funcionarios dependi&oacute;, al final, del term&oacute;metro digital. Lejos de una doctrina ideol&oacute;gica planificada desde la presidencia, el Gobierno someti&oacute; cada nombramiento a una evaluaci&oacute;n de afinidad pol&iacute;tica, medida en tiempo real por la reacci&oacute;n de sus bases en plataformas como X. De acuerdo con esa l&oacute;gica, el Ejecutivo ultra obvi&oacute; en primera instancia el pasado de los servidores p&uacute;blicos y, posteriormente, deleg&oacute; el filtro en un influenciador radical o un funcionario del anterior Gobierno para forzar las destituciones.
    </p><p class="article-text">
        Hay un caso, sin embargo, que rompe con ese patr&oacute;n. Hanna Escobar no proven&iacute;a del Gobierno de Petro. Era, en realidad, su n&eacute;mesis p&uacute;blica. La qu&iacute;mica farmac&eacute;utica construy&oacute; su prestigio en las redes oponi&eacute;ndose con dureza al Ejecutivo de izquierdas y a su gesti&oacute;n de la salud. Quiz&aacute;s por todo eso, el 24 de agosto asumi&oacute; la Direcci&oacute;n de Medicamentos del actual Gobierno, que prometi&oacute; revertir el caos en la prestaci&oacute;n de servicios del sector sanitario.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio, sin embargo, tambi&eacute;n dur&oacute; pocas horas. Facciones cercanas a De la Espriella inundaron las redes sociales con un expediente que result&oacute; ser, en su mayor&iacute;a, falso. Una fotograf&iacute;a manipulada mostraba a Escobar con el pa&ntilde;uelo verde del movimiento a favor del derecho al aborto. Ella asegur&oacute; que nunca us&oacute; ese s&iacute;mbolo. La imagen, adem&aacute;s, iba acompa&ntilde;ada de un fragmento de un viejo p&oacute;dcast que estaba fuera de contexto. En &eacute;l, de hecho, defend&iacute;a la candidatura del actual presidente. 
    </p><h2 class="article-text">Una estructura vulnerable</h2><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de este fen&oacute;meno va m&aacute;s all&aacute; de los nombres propios y responde a una realidad institucional. Laura Bonilla, investigadora de la Fundaci&oacute;n Paz y Reconciliaci&oacute;n (Pares), se&ntilde;ala al sistema colombiano: a diferencia de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, el pa&iacute;s jam&aacute;s construy&oacute; un cuerpo de funcionarios estable ni un r&eacute;gimen de oposiciones blindadas. Sin ese escudo legal, cada cambio de presidente puede amenazar la continuidad de buena parte de quienes sostienen el aparato p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Para hacerse una idea de la situaci&oacute;n, en 2020, el 69,4% de las vinculaciones estatales correspond&iacute;a a contratos de prestaci&oacute;n de servicios: personal temporal, ajeno a la carrera administrativa y dependiente de renovaciones peri&oacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        Bonilla sit&uacute;a la agudizaci&oacute;n de esta l&oacute;gica de tierra arrasada durante el mandato de Iv&aacute;n Duque (2018-2022), el primero en este siglo en aplicar la estrategia expl&iacute;cita de purgar a los t&eacute;cnicos por su pasado pol&iacute;tico. De la Espriella no invent&oacute; el mecanismo, pero hered&oacute; una estructura vulnerable donde el empleo estatal funciona como un espacio de libre remoci&oacute;n y la estabilidad laboral depende del gobernante de turno. 
    </p><p class="article-text">
        La misma Bonilla a&ntilde;ade una segunda capa de an&aacute;lisis: puertas adentro, el gabinete de De la Espriella opera como una colcha de retazos. Un ala t&eacute;cnica y, quiz&aacute;s, minoritaria convive con reservas con el sector m&aacute;s conservador, vinculado a grupos evang&eacute;licos, que ha ganado de momento cada disputa interna. Al no compartir objetivos comunes, el mandatario ultra de 48 a&ntilde;os, sin experiencia en la gesti&oacute;n de equipos de esta magnitud, ha cedido ante el sector que ejerce mayor presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Edwin Palma, exministro de Minas y Energ&iacute;a con Petro, ve el resultado del pulso desde la &oacute;ptica de ese sector: cita el caso de una vicepresidenta de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, con 12 a&ntilde;os de trayectoria t&eacute;cnica, destituida &ldquo;de un d&iacute;a para otro&rdquo;. La iron&iacute;a, a&ntilde;ade el sindicalista, es que la misma cartera apenas ha logrado reunir en 21 d&iacute;as un comit&eacute; de seguimiento de la crisis energ&eacute;tica por el fen&oacute;meno clim&aacute;tico de El Ni&ntilde;o. Sin embargo, s&iacute; encontr&oacute; tiempo en su agenda, seg&uacute;n Palma, para recibir visitas en sus instalaciones de sacerdotes que hicieron ritos de bendici&oacute;n y exorcismo.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico freno a todo este proceso de recambio lleg&oacute; de forma imprevista. Fuentes en varios ministerios coinciden en que, de no haber sido por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-confirma-muerte-273-personas-terremoto-espanol_1_13446341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terremoto del pasado 10 de agosto</a> &mdash;el peor en una d&eacute;cada en Colombia, con m&aacute;s de 300 muertos&mdash;, la purga habr&iacute;a corrido a un ritmo m&aacute;s vertiginoso. El sismo en el suroeste del pa&iacute;s oblig&oacute; al Gobierno de la 'Patria Milagro' a ralentizar la marcha en el remez&oacute;n por pura necesidad operativa: en plena emergencia nacional, congelar los despidos de los equipos de t&eacute;cnicos de gesti&oacute;n de la crisis, en carteras como Vivienda o Hacienda, fue el peaje obligado para no comprometer la respuesta a una tragedia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/primeras-purgas-espriella-nombramientos-fugaces-vetos-funcionarios-nucleo-duro_1_13492552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Extrema derecha,Instituciones,Nombramientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Espriella pasea entre cadáveres para presumir de mano dura contra los guerrilleros y desata la indignación en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-pasea-cadaveres-guerrilleros-presumir-mano-dura-desata-indignacion-colombia_1_13488404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de8f2427-f77b-4f7c-a11e-5d17f49c6866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1061y359.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Espriella pasea entre cadáveres para presumir de mano dura contra los guerrilleros y desata la indignación en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Les prometí enfrentar el terrorismo y lo estoy haciendo”, afirma De la Espriella en un vídeo difundido en redes sociales, en el que se le ve entre las bolsas blancas que contienen los cuerpos de 23 muertos en un bombardeo del ejército colombiano</p><p class="subtitle">Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción</p></div><p class="article-text">
        El presidente colombiano, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ultra Abelardo De la Espriella</a>, hab&iacute;a prometido durante su campa&ntilde;a electoral endurecer las pol&iacute;ticas de seguridad contra los grupos violentos en Colombia. Pero pocos pensaron que tambi&eacute;n endurecer&iacute;a el formato en el que mostrar&iacute;a los resultados del conflicto interno. Fue el mi&eacute;rcoles de esta semana cuando el mandatario, de 48 a&ntilde;os, public&oacute; en su cuenta de X un largo v&iacute;deo en el que, tras informar de la muerte de 23 presuntos delincuentes en un bombardeo del ej&eacute;rcito sobre una zona de la selva del sur del pa&iacute;s, se pod&iacute;a ver como &eacute;l mismo paseaba entre las filas de bolsas blancas con los cad&aacute;veres de los supuestos criminales muertos en el departamento del Guaviare.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del tercer bombardeo letal contra grupos criminales en menos de un mes de gobierno de De la Espriella. La ofensiva forma parte de una nueva fase de la guerra para combatir organizaciones violentas y el narcotr&aacute;fico, llevada a cabo por el nuevo Ejecutivo de extrema derecha. &ldquo;Les promet&iacute; enfrentar el terrorismo y lo estoy haciendo&rdquo;, afirm&oacute; De la Espriella en el v&iacute;deo. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2095157958887809199?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n ha generado cr&iacute;ticas de organizaciones de derechos humanos, acad&eacute;micos y la oposici&oacute;n colombiana. Emily Dickinson, directora para Am&eacute;rica Latina del <em>think tank</em> International Crisis Group, expres&oacute; su rechazo p&uacute;blicamente, se&ntilde;alando que el acto glorifica la violencia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Exhibidos como trofeos de guerra&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El experto en seguridad Hugo Acero traza a elDiario.es la frontera del &ldquo;monopolio leg&iacute;timo de la fuerza&rdquo;. El Estado colombiano, recuerda, tiene la obligaci&oacute;n ineludible de proteger a la ciudadan&iacute;a y esa obligaci&oacute;n lo habilita, seg&uacute;n la ley, a emplear una &ldquo;fuerza proporcional y letal&rdquo; contra quienes la infrinjan. El quiebre &eacute;tico y legal, sin embargo, no ocurre en el momento del uso de la fuerza, sino en la fase posterior. Tras los protocolos de &ldquo;investigaci&oacute;n judicial y an&aacute;lisis forenses&rdquo;, el Estado debe restituir los cuerpos a sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        Es la &uacute;nica manera, a&ntilde;ade Acero, de garantizar sus derechos en materia de &ldquo;procesos religiosos y culturales&rdquo;. Por ello advierte de que los restos humanos no pueden ser &ldquo;exhibidos como trofeos de guerra&rdquo; ni instrumentalizados con fines pol&iacute;ticos o medi&aacute;ticos. Y deja claro que la acci&oacute;n estatal no opera bajo la l&oacute;gica de la &ldquo;retaliaci&oacute;n&rdquo;, sino bajo la premisa de la seguridad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo viernes, el presidente ultra <a href="https://x.com/ABDELAESPRIELLA/status/2095876228729213126" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha mostrado en X la imagen</a> de otros cuatro cad&aacute;veres, despu&eacute;s de una operaci&oacute;n contra el narcotr&aacute;fico, llevada a cabo por la Polic&iacute;a Nacional colombiana, en la que asegur&oacute; que fue abatido alias Na&iacute;m o &ldquo;Bendito Menor&rdquo;, que De la Espriella calific&oacute; como &ldquo;uno de los criminales m&aacute;s peligrosos del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde mi posesi&oacute;n impart&iacute; una instrucci&oacute;n perentoria a la c&uacute;pula militar y policial: convertir a este criminal en objetivo de alto valor y perseguirlo sin descanso&rdquo;, escribi&oacute; el mandatario. &ldquo;Hoy, con la Operaci&oacute;n Centinela de la Patria, demostramos que las &oacute;rdenes se cumplen y que cuando el Estado act&uacute;a con determinaci&oacute;n, inteligencia y contundencia, el crimen retrocede&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva militar de De la Espriella, que se enmarca en el Escudo de las Am&eacute;ricas impulsado por la Administraci&oacute;n de Donald Trump, ha chocado esta semana con una decisi&oacute;n judicial contundente. Un juzgado orden&oacute; al Estado colombiano detener los bombardeos contra grupos armados hasta que las fuerzas armadas ajusten sus protocolos para garantizar que menores de edad no sean blanco de los ataques a&eacute;reos. La medida responde a m&uacute;ltiples denuncias de presuntas v&iacute;ctimas civiles en operaciones previas.
    </p><h2 class="article-text">Discurso de mano dura</h2><p class="article-text">
        El freno legal llega justo cuando De la Espriella ha querido acelerar su discurso de firmeza militar: 26 combatientes muertos durante sus primeras semanas de gobierno. Sin embargo, el contraste ha inquietado a los observadores del conflicto interno. Mientras el presidente reporta las ofensivas en sus redes sociales, detallando bajas, alias de combate e incautaciones de arsenal por parte del ej&eacute;rcito, el Instituto Nacional de Medicina Legal ha confirmado que cuatro menores fallecieron en los dos primeros bombardeos &mdash;dos adolescentes de 15 a&ntilde;os y otros dos de 16 a&ntilde;os&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de la oposici&oacute;n ha trascendido las redes sociales. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-enfrentara-izquierdista-cepeda-segunda-vuelta-colombia-petro-cuestiona-resultado_1_13264548.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Cepeda, excandidato presidencial</a>, senador y una de las principales figuras de la izquierda colombiana, critic&oacute; con fuerza las medidas de seguridad anunciadas por el Gobierno para los primeros cien d&iacute;as de mandato. Entre otras, calific&oacute; el resurgimiento del ESMAD (pol&eacute;mico cuerpo antidisturbios de la Polic&iacute;a) como preocupante y una amenaza para la democracia en Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/abelardo-espriella-jura-presidente-colombia-fervor-religioso-liturgia-cuartel_1_13435590.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la toma de posesi&oacute;n de De la Espriella el 7 de agosto</a>, Cepeda pas&oacute; de la denuncia a la acci&oacute;n. Anunci&oacute; la creaci&oacute;n de un &ldquo;gabinete en la sombra&rdquo;, inspirado en el modelo brit&aacute;nico, con voceros especializados por sectores desde la oposici&oacute;n de izquierdas. Su misi&oacute;n: vigilar de cerca cada Ministerio del Gobierno ultraderechista. As&iacute;, la colaci&oacute;n del Pacto Hist&oacute;rico del expresidente Gustavo Petro busca armar una oposici&oacute;n t&eacute;cnica y constante que cuestione las decisiones presidenciales, que mantenga viva un discurso pol&iacute;tico independiente a la de la ofensiva militar y otros proyectos que De la Espriella ha puesto en marcha.
    </p><p class="article-text">
        El c&iacute;rculo cercano de De la Espriella est&aacute; formado por militares retirados que moldean la estrategia sobre el terreno y frente a las c&aacute;maras, aseguran fuentes cercanas al mundo castrense. El Ministerio de Defensa, por ejemplo, fue entregado a Jorge Mora L&oacute;pez, un general retirado con 30 a&ntilde;os de experiencia en crimen transnacional, y la Comandancia de las Fuerzas Militares recay&oacute; en el general Erik Rodr&iacute;guez, quien hab&iacute;a sido retirado por Petro meses antes. 
    </p><p class="article-text">
        La revista The New Yorker identific&oacute; recientemente c&oacute;mo la maquinaria digital de Nayib Bukele se expande por Am&eacute;rica Latina a trav&eacute;s de v&iacute;deos, s&iacute;mbolos e influenciadores que buscan transformar la seguridad en una experiencia emocional. De la Espriella ha replicado ese modelo en Colombia. En en el v&iacute;deo, el mandatario se refiere a &ldquo;Tigre o Pintado&rdquo;, uno de los cabecillas de la facci&oacute;n liderada por Iv&aacute;n Mordisco, el guerrillero m&aacute;s buscado de Colombia. Est&aacute; al frente de un grupo disidente de las desaparecidas FARC que rechaz&oacute; el acuerdo de paz de 2016, opera en la Amazon&iacute;a traficando con droga y controlando territorios. De la Espriella afirma en el v&iacute;deo que &ldquo;ese narcoterrorista fue dado de baja&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La difusi&oacute;n de las im&aacute;genes oficiales marca, quiz&aacute;s, un quiebre en la comunicaci&oacute;n institucional de Colombia. La puesta en escena que muestra cad&aacute;veres de supuestos disidentes abatidos vulnera la dignidad de los muertos, se&ntilde;ala el editorial publicado el viernes en el diario colombiano El Espectador.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, expertos y observadores han recordado en los &uacute;ltimos d&iacute;as que existen otros m&eacute;todos eficaces para comunicar el &eacute;xito operativo de las fuerzas de Colombia. Se trata de estrategias que respetan el marco &eacute;tico, evitan el terreno de la venganza y se ci&ntilde;en estrictamente al cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario, que proh&iacute;be la instrumentalizaci&oacute;n de los cuerpos de las personas desarmadas o ca&iacute;das en combate. Ariel &Aacute;vila, analista de seguridad y de derechos humanos opositor, resumi&oacute;: &ldquo;Una cosa es actuar con contundencia ante los violentos; otra, la necropol&iacute;tica y la espectacularizaci&oacute;n de la muerte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-pasea-cadaveres-guerrilleros-presumir-mano-dura-desata-indignacion-colombia_1_13488404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 16:37:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Espriella pasea entre cadáveres para presumir de mano dura contra los guerrilleros y desata la indignación en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Narcotráfico,Seguridad,Abelardo de la Espriella,Extrema derecha,Comunicación política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia ante De la Espriella: seguridad, soberanía y recursos naturales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/el-blog-de-apdha/colombia-espriella-seguridad-soberania-recursos-naturales_132_13479707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18c26bf1-fdd0-47d3-8d1a-b18556f1455f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150264.jpg" width="1897" height="1067" alt="Colombia ante De la Espriella: seguridad, soberanía y recursos naturales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verdadero desafío será construir un Estado fuerte sin convertir la autoridad en autoritarismo y una economía abierta sin convertir la soberanía nacional en una mercancía</p></div><p class="article-text">
        La llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de Colombia representa un giro pol&iacute;tico profundo para el pa&iacute;s y Am&eacute;rica Latina. M&aacute;s que una alternancia entre izquierda y derecha, expresa el avance de un proyecto basado en autoridad, seguridad, liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y mayor acercamiento a Estados Unidos. Colombia, despu&eacute;s de a&ntilde;os como referente regional de la pol&iacute;tica de paz y de los gobiernos progresistas, se convierte ahora en uno de los nuevos polos de la derecha latinoamericana.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de De la Espriella recuerda inevitablemente al gobierno de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez y su pol&iacute;tica de &ldquo;Seguridad Democr&aacute;tica&rdquo;. No se trata solo de una semejanza ideol&oacute;gica: existen elementos comunes, como la centralidad de la ofensiva militar y la recuperaci&oacute;n del control territorial mediante la fuerza. Las primeras semanas del nuevo Gobierno ya generan preocupaci&oacute;n por los asesinatos de l&iacute;deres sociales, ind&iacute;genas y campesinos, as&iacute; como por operaciones militares y bombardeos que han provocado denuncias de afectaciones a poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con el uribismo debe hacerse desde la memoria hist&oacute;rica. La &ldquo;Seguridad Democr&aacute;tica&rdquo; estuvo acompa&ntilde;ada de graves violaciones de Derechos Humanos, entre ellas los llamados &ldquo;falsos positivos&rdquo;: ejecuciones extrajudiciales de civiles presentados como guerrilleros muertos en combate, masacres y desapariciones. Por ello, la pregunta no es solamente si el nuevo Gobierno recuperar&aacute; el control territorial, sino qu&eacute; precio humano tendr&aacute; esa estrategia y qu&eacute; mecanismos impedir&aacute;n que la seguridad vuelva a situarse por encima de la vida y la dignidad de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Colombia necesita un Estado capaz de enfrentar a las organizaciones armadas, el narcotr&aacute;fico y el crimen organizado. Pero la autoridad debe estar sometida a la Constituci&oacute;n, la justicia y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Seguridad no puede significar represi&oacute;n, ni autoridad impunidad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate no debería limitarse a decidir si Colombia necesita petróleo, gas o minerales. La verdadera pregunta es: ¿quién controla esos recursos, quién obtiene los beneficios y quién asume los costes ambientales y sociales?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este modelo se relaciona directamente con otro aspecto fundamental: la explotaci&oacute;n de los recursos naturales. De la Espriella apuesta por recuperar el petr&oacute;leo, el gas y la miner&iacute;a como motores del crecimiento, incluyendo el fracking y una mayor explotaci&oacute;n de minerales estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Colombia posee una enorme riqueza en petr&oacute;leo, carb&oacute;n, oro, cobre y n&iacute;quel, adem&aacute;s de una biodiversidad excepcional. Esta riqueza podr&iacute;a financiar empleo, derechos sociales y desarrollo, pero tambi&eacute;n profundizar un modelo hist&oacute;rico en el que Am&eacute;rica Latina exporta materias primas mientras las grandes econom&iacute;as controlan capital, tecnolog&iacute;a y mercados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el debate no deber&iacute;a limitarse a decidir si Colombia necesita petr&oacute;leo, gas o minerales. La verdadera pregunta es: &iquest;qui&eacute;n controla esos recursos, qui&eacute;n obtiene los beneficios y qui&eacute;n asume los costes ambientales y sociales?
    </p><p class="article-text">
        En este contexto adquiere especial importancia el acercamiento a Estados Unidos. El riesgo no est&aacute; en la inversi&oacute;n extranjera en s&iacute; misma, sino en que Colombia termine convertida principalmente en proveedora de materias primas y reciba a cambio productos y tecnolog&iacute;as de mayor valor a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        En el escenario internacional actual, petr&oacute;leo, gas y minerales estrat&eacute;gicos son tambi&eacute;n instrumentos de poder geopol&iacute;tico. La soberan&iacute;a del siglo XXI no consiste solamente en defender las fronteras: significa tener capacidad para decidir sobre el agua, la energ&iacute;a, los minerales, la biodiversidad y el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Por ello ser&aacute; fundamental observar qu&eacute; ocurre con Ecopetrol y el cambio producido en su Junta Directiva. La cuesti&oacute;n ser&aacute; determinar si continuar&aacute; siendo un instrumento de soberan&iacute;a energ&eacute;tica y generaci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos o avanzar&aacute; hacia un modelo cada vez m&aacute;s orientado a la rentabilidad y al capital privado y extranjero.
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n ambiental es especialmente preocupante. El fracking plantea interrogantes sobre el consumo de agua y los ecosistemas, mientras la posible reactivaci&oacute;n de la aspersi&oacute;n a&eacute;rea con glifosato vuelve a enfrentar la lucha contra el narcotr&aacute;fico con la protecci&oacute;n de la salud, la biodiversidad y los derechos de las poblaciones rurales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La decisión sobre el futuro de Colombia debe ser democrática, soberana y profundamente comprometida con los Derechos Humanos, la justicia ambiental, la defensa del territorio y las generaciones que todavía no han nacido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Muchos territorios donde se encuentran estos recursos est&aacute;n habitados por comunidades ind&iacute;genas, afrodescendientes y campesinas. Su explotaci&oacute;n exige participaci&oacute;n efectiva, consulta previa y garant&iacute;as ambientales y sociales. La recuperaci&oacute;n militar de un territorio no deber&iacute;a convertirse autom&aacute;ticamente en la apertura de ese territorio a la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Colombia necesita inversi&oacute;n, empleo y crecimiento, pero tambi&eacute;n proteger el agua, los p&aacute;ramos, la Amazon&iacute;a y los bosques. Necesita seguridad, pero no militarizaci&oacute;n permanente; cooperaci&oacute;n internacional, pero no subordinaci&oacute;n; relaciones con Estados Unidos y otros Estados, pero tambi&eacute;n autonom&iacute;a y v&iacute;nculos s&oacute;lidos con Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Los recursos naturales no renovables pertenecen al presente, pero comprometen el futuro. El petr&oacute;leo que se extrae hoy no volver&aacute; a existir; el mineral que se exporta no podr&aacute; recuperarse; un ecosistema destruido puede tardar siglos en regenerarse.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la pregunta que Colombia debe hacerse no es solamente cu&aacute;nto crecer&aacute; su econom&iacute;a, sino qu&eacute; pa&iacute;s quedar&aacute; cuando sus recursos hayan sido explotados. 
    </p><p class="article-text">
        El verdadero desaf&iacute;o ser&aacute; construir un Estado fuerte sin convertir la autoridad en autoritarismo y una econom&iacute;a abierta sin convertir la soberan&iacute;a nacional en una mercanc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n sobre el futuro de Colombia debe ser democr&aacute;tica, soberana y profundamente comprometida con los Derechos Humanos, la justicia ambiental, la defensa del territorio y las generaciones que todav&iacute;a no han nacido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Reyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/el-blog-de-apdha/colombia-espriella-seguridad-soberania-recursos-naturales_132_13479707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia ante De la Espriella: seguridad, soberanía y recursos naturales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran giro proisraelí en América Latina: cómo la ultraderecha busca complacer a EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gran-giro-proisraeli-america-latina-ultraderecha-busca-complacer-eeuu_1_13472871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a96b35d8-bb52-4c48-b28b-11f2ccbccda2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x689y275.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran giro proisraelí en América Latina: cómo la ultraderecha busca complacer a EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Países como Colombia, Argentina, Chile o Ecuador han impuslado un cambio radical en sus relaciones diplomáticas con Israel y el mundo árabe a raíz de la llegada al poder de los gobiernos de extrema derecha</p><p class="subtitle">Una ola reaccionaria y trumpista gobierna América Latina: vasallos vestidos de ultras</p></div><p class="article-text">
        La misma ma&ntilde;ana en que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-busca-victimas-peor-terremoto-ultima-decada-deja-110-muertos_1_13439142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia remov&iacute;a entre los escombros los cientos de muertos que dej&oacute; el terremoto en el departamento del Choc&oacute;</a>, el 10 de agosto, el presidente ultraderechista Abelardo de la Espriella romp&iacute;a el consenso internacional al reconocer la soberan&iacute;a de Israel sobre los Altos del Gol&aacute;n, el territorio sirio que ocupa desde la Guerra de los Seis D&iacute;as de 1967 y que, pese al rechazo de la comunidad internacional, anexion&oacute; en los a&ntilde;os ochenta.
    </p><p class="article-text">
        Colombia se convert&iacute;a as&iacute; en el segundo pa&iacute;s del mundo, despu&eacute;s de Estados Unidos durante la primera Administraci&oacute;n de Donald Trump, en reconocer la soberan&iacute;a israel&iacute; sobre el territorio. Benjam&iacute;n Netanyahu agradeci&oacute; el gesto, mientras que una veintena de pa&iacute;ses &aacute;rabes &mdash;entre ellos Egipto, Arabia Saud&iacute;, Qatar o Turqu&iacute;a&mdash; rechazaron la decisi&oacute;n del nuevo gobierno colombiano y recalcaron que viola &ldquo;resoluciones de la legitimidad internacional&rdquo; de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        El de Colombia ha sido el &uacute;ltimo episodio de un giro de varios pa&iacute;ses latinoamericanos que, con la llegada de la ultraderecha al poder en la regi&oacute;n, han volteado su pol&iacute;tica exterior hacia Israel mientras buscan los favores y la simpat&iacute;a de Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este giro se explica por las nuevas narrativas de las nuevas derechas de la regi&oacute;n &mdash;en algunos casos conservadoras, en otros casos radicales&mdash; que comparten elementos como, por ejemplo, priorizar las relaciones con Israel&rdquo; para, seg&uacute;n el experto en Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile Gilberto Aranda, &ldquo;lograr una buena sinton&iacute;a&rdquo; con Estados Unidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Colombia había un consenso que duró muchos años sobre la necesidad de no hacer demasiadas declaraciones sobre la relación con Israel, pero no había compromisos tan explícitos como los que ha asumido De La Espriella</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra Borda</span>
                                        <span>—</span> Profesora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de Los Andes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A diferencia de Gustavo Petro, que impuls&oacute; una diplomacia de defensa de los derechos del pueblo palestino, De la Espriella se reuni&oacute; incluso antes de asumir el cargo con el ministro israel&iacute; de Exteriores, Gideon Sa'ar, para &ldquo;retomar&rdquo; los v&iacute;nculos entre ambos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Como nuevo presidente, restableci&oacute; las relaciones diplom&aacute;ticas con Israel, rotas por su predecesor en respuesta al genocidio en Gaza, nombr&oacute; embajadores, elimin&oacute; los visados entre ambos pa&iacute;ses y traslad&oacute; la Embajada de Colombia de Tel Aviv a Jerusal&eacute;n. En su agenda tambi&eacute;n hay nuevos acuerdos de cooperaci&oacute;n con Israel en seguridad, tecnolog&iacute;a, inversi&oacute;n y defensa y la reanudaci&oacute;n de las exportaciones colombianas de carb&oacute;n a Israel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Colombia hab&iacute;a un consenso que dur&oacute; muchos a&ntilde;os sobre la necesidad de no hacer demasiadas declaraciones sobre la relaci&oacute;n con Israel, era una relaci&oacute;n de cooperaci&oacute;n militar, pero no hab&iacute;a compromisos tan expl&iacute;citos como los que ha asumido la administraci&oacute;n de De La Espriella&rdquo;, explica la profesora del Departamento de Ciencia Pol&iacute;tica y Estudios Globales de la Universidad de Los Andes Sandra Borda, quien recuerda que Petro, por su lado, tambi&eacute;n instal&oacute; una agenda de apoyo a la causa palestina.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, este giro se debe a razones tanto estrat&eacute;gicas, en materia de seguridad, como ideol&oacute;gicas. Sobre estas &uacute;ltimas, menciona que las nuevas ultraderechas &ldquo;se gestaron al amparo del proyecto de Trump&rdquo; y eso implica apoyar su pol&iacute;tica de alianzas con Israel. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2086442101227610423?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Milei y &ldquo;los amigos de Washington&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Colombia es, junto con Argentina, uno de los casos m&aacute;s evidentes del giro proisrael&iacute; en la regi&oacute;n. Desde su llegada al poder en 2023, Milei ha convertido su alineamiento con Israel en uno de los ejes de su pol&iacute;tica exterior.
    </p><p class="article-text">
        El presidente ultra expres&oacute; p&uacute;blicamente un apoyo pr&aacute;cticamente incondicional a Israel durante el genocidio en Gaza y present&oacute; a Netanyahu como un aliado en la defensa de &ldquo;la libertad&rdquo; y contra el terrorismo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pa&iacute;ses que con estos giros han tenido una atenci&oacute;n preferente de Estados Unidos, como la Argentina de Milei, uno de los m&aacute;s beneficiados con la postura que ha tenido el presidente argentino&rdquo;, se&ntilde;ala Aranda.
    </p><p class="article-text">
        Milei tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/milei-anuncia-durante-visita-israel-2026-trasladara-embajada-argentina-tel-aviv-jerusalen_1_12376833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; que trasladar&aacute; su Embajada a Jerusal&eacute;n en 2026</a> y, junto con el primer ministro israel&iacute;, impuls&oacute; un memor&aacute;ndum de cooperaci&oacute;n contra el terrorismo y el antisemitismo, con una dimensi&oacute;n espec&iacute;fica de colaboraci&oacute;n en defensa y seguridad.
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                    alt="El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto al presidente argentino Javier Milei, el presidente israelí de la Knéset, Amir Ohana, y el presidente israelí Isaac Herzog, durante una sesión plenaria especial en honor a la visita de Milei a la Knéset, en Jerusalén, el 11 de junio de 2025."
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            <span class="title">
                El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto al presidente argentino Javier Milei, el presidente israelí de la Knéset, Amir Ohana, y el presidente israelí Isaac Herzog, durante una sesión plenaria especial en honor a la visita de Milei a la Knéset, en Jerusalén, el 11 de junio de 2025.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Argentina ha tenido siempre un componente proisrael&iacute; muy importante porque hay una comunidad jud&iacute;a muy destacada y tambi&eacute;n es fuerte la presencia de argentinos en Israel&rdquo;, apunta la investigadora del CIDOB Anna Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo y polit&oacute;logo argentino Atilio Bor&oacute;n recuerda que, tras proclamarse ganador, Milei viaj&oacute; a Estados Unidos y mantuvo estrechos contactos con la comunidad jas&iacute;dica neoyorquina. &ldquo;Milei ha viajado hasta ahora tres veces a Israel y 17 veces a los Estados Unidos, mientras no ha visitado a nueve de las 23 provincias de la Argentina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para Milei, a&ntilde;ade, los amigos de Washington son los amigos de Argentina, y sus enemigos son los enemigos de este pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Tambi&eacute;n Chile y Ecuador, pero con otros matices</h2><p class="article-text">
        Tres meses despu&eacute;s de llegar al poder, el presidente chileno, Jos&eacute; Antonio Kast, design&oacute; un nuevo embajador de Chile en Israel, tras dos a&ntilde;os sin representaci&oacute;n diplom&aacute;tica en el pa&iacute;s. Cuando en agosto, Gabriel Zaliasnik present&oacute; sus cartas credenciales al presidente Isaac Herzog en Jerusal&eacute;n, habl&oacute; expl&iacute;citamente de &ldquo;reactivar los v&iacute;nculos institucionales, acad&eacute;micos, empresariales y cient&iacute;ficos&rdquo; entre ambos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Esto supone un vuelco en el tono respecto a la administraci&oacute;n del izquierdista Gabriel Boric, que mantuvo una relaci&oacute;n mucho m&aacute;s cr&iacute;tica con el Gobierno de Netanyahu y conden&oacute; reiteradamente sus operaciones en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Este agosto, el Gobierno ultraderechista chileno tambi&eacute;n ha cerrado la embajada de Ir&aacute;n en Santiago, pero sin suspender las relaciones diplom&aacute;ticas entre ambos pa&iacute;ses, que datan de 1942.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El giro en Chile es de corte ideol&oacute;gico y de alineaci&oacute;n con EEUU, no es por una tradici&oacute;n (proisrael&iacute;) en el pa&iacute;s, como en Argentina, y est&aacute; m&aacute;s vinculado a temas de seguridad y lucha contra el terrorismo&rdquo;, dice Ayuso. 
    </p><p class="article-text">
        Ya sea en Colombia como en el Brasil de la &eacute;poca del ultra Jair Bolsonaro, a&ntilde;ade Aranda, la victoria de la ultraderecha lleg&oacute; precedida por el crecimiento de la poblaci&oacute;n evang&eacute;lica, &ldquo;en versiones cercanas al relato veterotestamentario israel&iacute;&rdquo;. Tanto De la Espriella como Bolsonaro han experimentado &ldquo;un proceso de conversi&oacute;n (religiosa) personal&rdquo;, al igual que Milei, que se ha acercado al juda&iacute;smo. Sin embargo, precisa, &ldquo;en Chile hablamos m&aacute;s bien de una versi&oacute;n hiperconservadora donde el presidente es parte de lo que es la tradici&oacute;n ultracat&oacute;lica del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El giro en Chile es está más vinculado a temas de seguridad y lucha contra el terrorismo”
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Ayuso</span>
                                        <span>—</span> Investigador del CIDOB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/chile-hogar-mayor-comunidad-palestina-fuera-mundo-arabe-alza-voz-genocidio-gaza_1_12465199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chile alberga la comunidad palestina m&aacute;s numerosa del mundo fuera de los pa&iacute;ses &aacute;rabes</a>, con cerca de 500.000 personas, y reconoci&oacute; a Palestina como un Estado &ldquo;libre, independiente y soberano&rdquo; en 2011, durante el primer Gobierno del conservador Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el pa&iacute;s sudamericano tambi&eacute;n convive una comunidad jud&iacute;a &ldquo;muy influyente&rdquo;, dice Aranda, &ldquo;la premisa hist&oacute;rica del pa&iacute;s ha sido siempre no importar el conflicto desde Medio Oriente a Chile y equilibrar (posiciones)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Ecuador, Noboa recibi&oacute; el 5 de agosto al canciller israel&iacute;, algo que no suced&iacute;a desde hace m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas. El caso ecuatoriano es parecido al chileno en el sentido de que la apuesta de Noboa por cooperar con Israel est&aacute; muy vinculada a la seguridad, una de las principales preocupaciones en el pa&iacute;s, y a la lucha contra el crimen organizado, en la misma l&iacute;nea en que se inscribe ahora la pol&iacute;tica exterior de Donald Trump. 
    </p><p class="article-text">
        En Honduras, el nuevo presidente, Nasri Asfura, ha firmado este mes un acuerdo de cooperaci&oacute;n en defensa. 
    </p><h2 class="article-text">El peso de EEUU</h2><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que el giro hacia Israel de los gobiernos ultraderechistas de Am&eacute;rica Latina busca tambi&eacute;n alinearse con la diplomacia estadounidense y sumarse a su bloque de aliados, encabezado por Israel. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De la Espriella casi sobreact&uacute;a para demostrar su inter&eacute;s de mantenerse como aliado de EEUU porque, para lograr m&aacute;s legitimidad, busca logros tempranos que deriven de estas buenas relaciones con Washington&rdquo;, dice Sandra Borda. 
    </p><p class="article-text">
        Bor&oacute;n asegura que, en Argentina, Estados Unidos e Israel ejercen una influencia &ldquo;decisiva&rdquo; en el Gobierno de Milei, &ldquo;en materia econ&oacute;mica, financiera, geopol&iacute;tica y militar&rdquo;. El embajador de EEUU, a&ntilde;ade, &ldquo;se entromete a diario&rdquo; en los asuntos internos del pa&iacute;s &ldquo;ante la indiferencia&rdquo; del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Chile busca<strong> </strong>generar las mejores relaciones posibles con Estados Unidos a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas &ldquo;que sean del agrado de Washington o que sigan sus pasos&rdquo;, apunta Gilberto Aranda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tanto desde el mundo &aacute;rabe como desde Israel &ndash;a&ntilde;ade&ndash; se advierte que hay un conjunto de pa&iacute;ses (en Am&eacute;rica Latina) que han decidido tomar una postura distinta&rdquo;, por eso las elecciones de octubre en Brasil ser&aacute;n seguidas &ldquo;con mucho inter&eacute;s&rdquo; tanto por el mundo &aacute;rabe como por el mundo israel&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la polarizaci&oacute;n alcanza a la pol&iacute;tica exterior, concluye Borda, las decisiones en esta &aacute;rea &ldquo;se convierten en una plataforma pol&iacute;tica y electoral&rdquo; y, cuando llega un gobierno de signo distinto, &ldquo;simplemente, las echa para atr&aacute;s&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Freixas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gran-giro-proisraeli-america-latina-ultraderecha-busca-complacer-eeuu_1_13472871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:57:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gran giro proisraelí en América Latina: cómo la ultraderecha busca complacer a EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Estados Unidos,Chile,Argentina,Colombia,Ultraderecha en América Latina,Palestina,Javier Milei,Benjamin Netanyahu,Donald Trump,José Antonio Kast,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Espriella anuncia la expulsión inmediata de Colombia de todos los migrantes sin papeles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/espriella-anuncia-operacion-masiva-expulsar-colombia-migrantes-papeles_1_13465304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9b63a78-a19b-49da-bba0-ccf9062f3630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x856y252.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Espriella anuncia la expulsión inmediata de Colombia de todos los migrantes sin papeles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente ultraderechista emula la retórica de Trump y asegura que el operativo comenzará esta semana</p><p class="subtitle">De la Espriella impone su filtro ideológico a la entrada de ayuda tras el terremoto y veta a los rescatistas de México </p></div><p class="article-text">
        El presidente de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, ha anunciado una campa&ntilde;a de represi&oacute;n contra los inmigrantes y ha ordenado a las autoridades que detengan y deporten a quienes se encuentren en el pa&iacute;s de forma irregular o que hayan cometido delitos.
    </p><p class="article-text">
        De la Espriella, abogado millonario que solo lleva dos semanas en el cargo, hizo el anuncio el domingo, mientras el pa&iacute;s sigue lidiando con las consecuencias del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espriella-impone-filtro-ideologico-entrada-ayuda-terremoto-veta-rescatistas-mexico_1_13447649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terremoto de magnitud 7,4</a> del 10 de agosto, que se cobr&oacute; la vida de m&aacute;s de 300 personas y destruy&oacute; m&aacute;s de 30.000 viviendas.
    </p><p class="article-text">
        De la Espriella afirm&oacute; que las primeras operaciones conjuntas entre la polic&iacute;a y la autoridad migratoria deber&iacute;an comenzar &ldquo;esta misma semana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que comiencen las operaciones coordinadas para localizar a los inmigrantes ilegales: en primer lugar, a quienes cometan delitos; en segundo lugar, a quienes no hayan regularizado su situaci&oacute;n y que tendr&aacute;n que ser deportados de inmediato&rdquo;, declar&oacute; De la Espriella durante una reuni&oacute;n del Consejo de Ministros celebrada el domingo en Barranquilla, la ciudad caribe&ntilde;a que, en la pr&aacute;ctica, se ha convertido en una capital alternativa.
    </p><p class="article-text">
        El jefe del Ejecutivo se hizo eco de la ret&oacute;rica de &ldquo;los estadounidenses primero&rdquo; del presidente de EEUU, Donald Trump, al afirmar que, a partir de ahora, ser&iacute;a &ldquo;los colombianos primero, los colombianos segundo y los colombianos tercero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente colombiano se ha sumado a otros l&iacute;deres de la regi&oacute;n alineados con Trump que tambi&eacute;n han endurecido las normas migratorias, entre ellos el argentino Javier Milei y el chileno Jos&eacute; Antonio Kast.
    </p><p class="article-text">
        La orden de De la Espriella est&aacute; recibiendo cr&iacute;ticas de la oposici&oacute;n y de activistas por los derechos humanos, quienes afirman que pondr&aacute; fin a una pol&iacute;tica migratoria que se ha mantenido durante m&aacute;s de una d&eacute;cada tanto bajo gobiernos de derecha como de izquierda y que benefici&oacute; sobre todo a los migrantes que hu&iacute;an de la crisis humanitaria en la vecina Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Aunque durante su campa&ntilde;a utiliz&oacute; la ret&oacute;rica antiinmigraci&oacute;n caracter&iacute;stica de otros candidatos de extrema derecha, el programa de De la Espriella se centr&oacute; principalmente en la mano dura contra los grupos criminales.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo comunicado, tambi&eacute;n declar&oacute; que todas las bandas implicadas en el narcotr&aacute;fico, la miner&iacute;a ilegal, la extorsi&oacute;n y el contrabando eran &ldquo;terroristas&rdquo; y que las tratar&iacute;a &ldquo;como tales&rdquo;. &ldquo;Pase lo que pase, las derrotaremos, por la raz&oacute;n o por la fuerza&rdquo;, lanz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente no mencion&oacute; directamente a los venezolanos al hablar de inmigraci&oacute;n, pero estos representan aproximadamente el 90% de todos los migrantes en el pa&iacute;s. De los 2,8 millones de venezolanos que viven en Colombia, unos 848.000 se encuentran en situaci&oacute;n irregular, entre ellos 193.000 ni&ntilde;os y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        La senadora de izquierdas Mar&iacute;a Jos&eacute; Pizarro Rodr&iacute;guez comparti&oacute; el anuncio del presidente y le pregunt&oacute; si estaba &ldquo;propuso un ICE colombiano contra otros latinoamericanos&rdquo;, en referencia al Servicio de Inmigraci&oacute;n y Control de Aduanas de EEUU (ICE). A&ntilde;adi&oacute; que la &ldquo;orden de deportar a los migrantes en situaci&oacute;n irregular es pura xenofobia y aporofobia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En lugar de perseguir a las personas que huyen de la pobreza y la violencia, regularicen su situaci&oacute;n. Hay miles de migrantes que trabajan duro y contribuyen a las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses que los acogen&rdquo;, escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico colombiano <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/paz-y-derechos-humanos/presidente-abelardo-de-la-espriella-ordena-operativos-contra-migrantes-y-abre-el-debate-sobre-el-manejo-del-fenomeno-en-colombia-3580573" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Tiempo inform&oacute;</a> de que fuentes del departamento de migraci&oacute;n consideran que la agencia no cuenta con personal suficiente para llevar a cabo las operaciones que De la Espriella ha prometido.
    </p><p class="article-text">
        Algunos analistas tambi&eacute;n han se&ntilde;alado que, seg&uacute;n la legislaci&oacute;n colombiana, no existe la categor&iacute;a de inmigrante &ldquo;ilegal&rdquo;, tal y como afirm&oacute; De la Espriella, sino la de migrantes en situaci&oacute;n &ldquo;irregular&rdquo;, ya que encontrarse en el pa&iacute;s sin la documentaci&oacute;n adecuada no constituye delito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tiago Rogero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/espriella-anuncia-operacion-masiva-expulsar-colombia-migrantes-papeles_1_13465304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 09:39:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Espriella anuncia la expulsión inmediata de Colombia de todos los migrantes sin papeles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/asesinato-humorista-jaime-garzon-retumba-colombia-vuelve-ultraderecha_1_13451246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4152040c-9135-4776-b42d-706320db5a72_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149406.jpg" width="1373" height="772" alt="El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su hermano Alfredo Garzón dibuja 'Yo quiero no morir' (Astiberri), un cómic que pretende que no se olviden las circunstancias de la muerte del activista, periodista y locutor de radio en 1999. Pero tras el triunfo de Abelardo de la Espriella, la Biblioteca Nacional le devolvió los ejemplares que custodiaba por miedo a que fueran destruidos</p><p class="subtitle">Muere Víctor Coyote, músico, dibujante y creador imposible de etiquetar</p></div><p class="article-text">
        Humorista, periodista, abogado, pedagogo, actor, locutor de radio, activista y, desde su asesinato, inspiraci&oacute;n para miles de personas que encontraron en &eacute;l un ejemplo de di&aacute;logo y resistencia contra el odio. La muerte de Jaime Garz&oacute;n en Bogot&aacute;, el 13 de agosto de 1999, todav&iacute;a retumba en un pa&iacute;s que ve c&oacute;mo aquellos que intentaron frenar la investigaci&oacute;n de lo sucedido ocupan de nuevo el poder. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la calle, los muros, los estandartes no olvidan que hubo culpables a&uacute;n impunes: narcoparamilitares que actuaron con la connivencia de agentes del Estado. <em>Yo quiero no morir</em> (Astiberri, 2026) es la voluminosa novela gr&aacute;fica dibujada por su hermano Alfredo y guionizada por la dramaturga Ver&oacute;nica Ochoa que ahonda en el duelo colectivo de todo un pa&iacute;s a partir de la experiencia del propio Alfredo.
    </p><p class="article-text">
        Se pone al habla un 10 de agosto, casi 27 a&ntilde;os despu&eacute;s del d&iacute;a del asesinato de su hermano. Un terremoto de magnitud 7,4 ha agitado hace pocas horas el pa&iacute;s, por lo que la comunicaci&oacute;n se corta en varias ocasiones. &ldquo;La vigencia de Jaime sigue siendo impresionante. A lo largo de sus diez a&ntilde;os como personaje de medios, se convirti&oacute; en una voz muy inc&oacute;moda para el r&eacute;gimen, especialmente para el estamento militar, aliado con sectores del narcotr&aacute;fico&rdquo;, recuerda Alfredo a sus 67 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un mural dedicado a Jaime Garzón en Bogotá, a los 15 años de su asesinato                            </span>
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        A d&iacute;a de hoy, &eacute;l se dedica a la caricatura pol&iacute;tica. Muy diferente es el trabajo que realiza en la novela gr&aacute;fica, donde relata en primera persona la historia de dos hermanos a trav&eacute;s del duelo de uno de ellos, el suyo propio. &ldquo;Lo importante es que la gente sepa qu&eacute; fue lo que produjo una persona como Jaime en Colombia y cu&aacute;les fueron las circunstancias pol&iacute;ticas e hist&oacute;ricas que terminaron en su asesinato&rdquo;, apunta Alfredo. Y como Jaime, otros tantos amigos de la familia m&aacute;s. &ldquo;El libro es un homenaje a ellos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Convertido en uno de los grandes defensores de los derechos humanos en Colombia, logr&oacute; la liberaci&oacute;n de m&aacute;s de un centenar de secuestrados. A su entierro acudieron dos millones de personas. Todos los avances que se han realizado en torno a su asesinato han sido simb&oacute;licos. El caricaturista pol&iacute;tico recalca que ha sido considerado crimen de Estado y de lesa humanidad. Colombia como Estado asumi&oacute; su responsabilidad durante el anterior mandato, con Gustavo Petro al frente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Página del cómic &#039;Yo quiero no morir&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La &uacute;nica condena que existe recae sobre el comandante paramilitar Carlos Casta&ntilde;o. No lleg&oacute; a pisar la c&aacute;rcel debido a su fallecimiento en 2004. El exsubdirector del Departamento Administrativo de Seguridad, Jos&eacute; Miguel Narv&aacute;ez, fue se&ntilde;alado como culpable durante la investigaci&oacute;n. &ldquo;Es un asesor de las Fuerzas Armadas que contin&uacute;a en su trabajo&rdquo;, subraya Alfredo.
    </p><h2 class="article-text">Retorna el miedo con la extrema derecha</h2><p class="article-text">
        Alfredo logra embarcar al lector en un viaje emocional en el que visita aquellos aspectos clave para entender la realidad colombiana y la violencia que la rodea. La vigencia de lo ocurrido con Jaime es tal que hasta revuelve las tripas. &ldquo;Con el triunfo de la extrema derecha, aparece Jaime como alternativa&rdquo;, sostiene su hermano. No es balad&iacute; esta postura. Seg&uacute;n agrega, d&iacute;as antes de la toma de posesi&oacute;n del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, la Biblioteca Nacional de Colombia les entreg&oacute; todos los ejemplares de <em>Yo quiero no morir</em> por miedo a que nuevas &oacute;rdenes dictaran su destrucci&oacute;n. Tambi&eacute;n la radio y televisi&oacute;n p&uacute;blicas le entregaron el archivo que guardaban sobre Jaime por temor a que el nuevo Gobierno lo intentara ocultar de alguna manera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/72351c56-3ae1-4394-9d8c-6b18b9ebc4de_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El hermano de Jaime Garz&oacute;n afirma con pesar que el Estado colombiano ha sido totalmente permeado por el fen&oacute;meno del narcotr&aacute;fico y sus sectores m&aacute;s reaccionarios. &ldquo;Y muchos de ellos ahora vuelven al Gobierno&rdquo;, se queja. Sin embargo, ah&iacute; queda la memoria de tantas miles de personas que todos los domingos a las siete de la tarde sintonizaban la televisi&oacute;n para ver su programa de s&aacute;tira pol&iacute;tica en el que hac&iacute;a una suerte de deconstrucci&oacute;n de las noticias a trav&eacute;s de 22 personajes inventados.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a 38 a&ntilde;os. Primero le amenazaron. En una entrevista realizada poco antes de su asesinato pronunci&oacute; las cuatro palabras que dan t&iacute;tulo al c&oacute;mic: &ldquo;Yo quiero no morir&rdquo;. Se sab&iacute;a en peligro, pues formaba parte de una comisi&oacute;n gubernamental para facilitar el di&aacute;logo con una de las guerrillas, el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional. Tambi&eacute;n hab&iacute;a hecho labores de intermediaci&oacute;n humanitaria en casos de secuestrados por las FARC. &ldquo;Fue una muerte anunciada&rdquo;, recalca Alfredo.
    </p><p class="article-text">
        Jaime incluso lleg&oacute; a entrevistarse en la c&aacute;rcel con Carlos Casta&ntilde;o, jefe de las autodefensas de Colombia, ej&eacute;rcitos privados de narcotraficantes, seg&uacute;n las define Alfredo, y posteriormente condenado. &ldquo;Le dijo que la orden estaba dada. Fue asesinado mientras se desplazaba al estudio de radio en el que ten&iacute;a un programa el 13 de agosto a las 5:45 horas por unos sicarios que hab&iacute;an llegado desde Medell&iacute;n y que pertenec&iacute;an a un grupo de delincuencia com&uacute;n llamado La Terraza. Actuaron con la ayuda de algunos militares&rdquo;, relata el hermano.
    </p><h2 class="article-text">Construcci&oacute;n de la conciencia pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica Ochoa, guionista de la novela gr&aacute;fica, descuelga el tel&eacute;fono mientras todav&iacute;a procesa el sismo que acaba de golpear Colombia y que ha dejado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-confirma-muerte-273-personas-terremoto-espanol_1_13446341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 280 fallecidos</a>. Aun as&iacute;, est&aacute; dispuesta a hablar de Jaime: &ldquo;Su muerte vuelve c&iacute;clicamente y nos hace muchas preguntas&rdquo;. Ahora ella tiene 49 a&ntilde;os, por lo que cuando Jaime aparec&iacute;a en la televisi&oacute;n todav&iacute;a era una ni&ntilde;a. &ldquo;Es algo que nos cuesta imaginar desde el presente, pero en aquella &eacute;poca Jaime se daba unas licencias incre&iacute;bles a la hora de realizar cr&iacute;tica pol&iacute;tica. Muchos construimos nuestra conciencia pol&iacute;tica, de agudeza a la hora de abordar esta completa realidad, junto a &eacute;l&rdquo;, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la encarnaci&oacute;n de personajes procedentes de las clases populares, trabajadores, Jaime fue capaz de poner en tensi&oacute;n a los poderosos. &ldquo;Cuando lo mataron sentimos que todos los l&iacute;mites se hab&iacute;an traspasado, que este pa&iacute;s hab&iacute;a ca&iacute;do en un abismo muy dif&iacute;cil de comprender&rdquo;, rememora Ochoa. Como tantas otras, ella engrosa la lista de esas personas que todav&iacute;a ven en el humorista un ejemplo a seguir: &ldquo;Somos legi&oacute;n, varias generaciones inspiradas por Jaime, por su capacidad de transformar conciencias, pero tambi&eacute;n por ser capaz de desescalar el conflicto y la polarizaci&oacute;n&rdquo;.
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                    alt="El dibujante Alfredo Garzón muestra la edición colombiana &#039;Yo quiero no morir&#039;, en una imagen de 2024"
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            <span class="title">
                El dibujante Alfredo Garzón muestra la edición colombiana &#039;Yo quiero no morir&#039;, en una imagen de 2024                            </span>
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        Desde el punto de vista de esta dramaturga, Colombia enfrent&oacute; unas atrocidades, silenciamiento y neutralizaci&oacute;n de las luchas sociales que ahora se est&aacute;n dando en otros contextos y latitudes. &ldquo;Las luchas del pueblo colombiano tienen mucho que decirles a otros pueblos en estos momentos. Me gusta pensar que el arte, libros como este, tiene esa funci&oacute;n de restaurar el tejido&rdquo;, se explaya.
    </p><p class="article-text">
        Muchos j&oacute;venes que no hab&iacute;an nacido en 1999 rescatan ahora la memoria de Jaime de m&uacute;ltiples maneras. &ldquo;Jaime tiene un aura que ha generado afectos intergeneracionales. En un pueblo tan dividido como el colombiano, &eacute;l es un punto de confluencia&rdquo;, sostiene la propia Ochoa. Por otro lado, la guionista de <em>Yo quiero no morir</em> apunta que los c&oacute;micos son de vital importancia para una sociedad sana. &ldquo;Ah&iacute; tenemos a Trump, que ha arremetido precisamente contra ellos&rdquo;, recalca.
    </p><h2 class="article-text">Un dibujo real</h2><p class="article-text">
        La novela gr&aacute;fica publicada hace dos a&ntilde;os en Colombia y que ahora llega a Espa&ntilde;a de la mano de Astiberri ocupa m&aacute;s de 550 p&aacute;ginas en las que florece un dibujo realista: &ldquo;Est&aacute;bamos construyendo sobre la verdad. Me interesaba que las cosas se parecieran a las cosas, que no hubiera de parte del lector ning&uacute;n esfuerzo de interpretaci&oacute;n, que pudiera llegar de manera sencilla y directa al mensaje&rdquo;, dice Alfredo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Página de &#039;Yo quiero no morir&#039;, cómic sobre Jaime Garzón                            </span>
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        Licenciado en Bellas Artes en 1982 y autor de un dibujo semanal caricaturesco que publica en El Espectador, Alfredo incide en la importancia de los colores, algo que se aprecia en aquellos pasajes que suceden de d&iacute;a o de noche. &ldquo;Nos llev&oacute; mucho tiempo llegar hasta estas paletas. Elegimos una algo m&aacute;s pastel porque quer&iacute;amos conseguir una experiencia sin tropiezos, que el libro se pudiera disfrutar de forma fluida&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Ochoa destaca que el c&oacute;mic se cre&oacute; de una manera experimental, casi liminal. &ldquo;No quise ce&ntilde;irme a un guion inicial, sino ir reaccionando a las coyunturas que Colombia nos pone en frente una y otra vez&rdquo;. De esta forma, logr&oacute; responder a las tres premisas con las que parti&oacute; su labor de guion: &ldquo;Abordar el duelo complejo, aquel que deriva de una violencia desencadenada por un Estado que en teor&iacute;a est&aacute; llamado a proteger a sus ciudadanos; revisar las potencias del pa&iacute;s, de donde emergen genios como Jaime y otros tantos liderazgos; y por qu&eacute; Colombia insiste en cercenar y aniquilar esas potencias, por qu&eacute; insiste en asesinar lo mejor que emerge de su tierra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esas premisas dejaron el espacio suficiente para que brotara la vulnerabilidad de Alfredo, autor del dibujo. El resultado es un ejemplo de recuerdo, homenaje y memoria hacia uno de los grandes defensores de los derechos humanos en Colombia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/asesinato-humorista-jaime-garzon-retumba-colombia-vuelve-ultraderecha_1_13451246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 20:03:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El asesinato del humorista Jaime Garzón retumba en la Colombia que vuelve a la ultraderecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Colombia,Ultraderecha,Abelardo de la Espriella,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Espriella impone su filtro ideológico a la entrada de ayuda tras el terremoto y veta a los rescatistas de México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-impone-filtro-ideologico-entrada-ayuda-terremoto-veta-rescatistas-mexico_1_13447649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0eb86cd7-c96a-4259-b3ee-e3ee366502f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x654y132.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Espriella impone su filtro ideológico a la entrada de ayuda tras el terremoto y veta a los rescatistas de México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente ultra prioriza la ayuda de países afines ideológicamente como Estados Unidos, Ecuador, Israel o El Salvador</p><p class="subtitle">Una pareja abrazada bajo los escombros y horas de rescates en una de las ciudades más golpeadas por el terremoto
</p></div><p class="article-text">
        La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum confirm&oacute; este jueves lo que ya era una sospecha: el contingente militar de rescate enviado por M&eacute;xico no pudo desplegarse en Colombia. El portazo administrativo frena la ayuda en una semana donde <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-busca-victimas-peor-terremoto-ultima-decada-deja-110-muertos_1_13439142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terremoto que sacudi&oacute; al suroccidente del pa&iacute;s</a> ya suma 288 muertos, 202 desaparecidos y m&aacute;s de 45.000 familias afectadas. Deja adem&aacute;s 4.018 personas heridas, as&iacute; como 354 rescatadas de entre los escombros.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella bloque&oacute; el ingreso de la brigada alegando la falta de un aval internacional: una certificaci&oacute;n t&eacute;cnica que los rescatistas en realidad s&iacute; pose&iacute;an y que se constat&oacute; horas despu&eacute;s. Se trata de una criba burocr&aacute;tica impuesta a un pa&iacute;s gobernado por la izquierda, en un repentino giro diplom&aacute;tico que contrasta con la inmediata apertura de Bogot&aacute; hacia las delegaciones de Estados Unidos, Israel o El Salvador.
    </p><p class="article-text">
        El consultor en gesti&oacute;n del riesgo y exsubdirector de la Unidad Estatal de Emergencias, Juan Carlos Orrego, resume a elDiario.es la primera regla del oficio con un lema que hoy suena lejano: los desastres no se deben gestionar pol&iacute;ticamente. El Gobierno de Abelardo de la Espriella hizo exactamente lo contrario en su primera semana al mando. El mi&eacute;rcoles, el canciller Omar Bula asegur&oacute; en rueda de prensa que la selecci&oacute;n de rescatistas internacionales obedec&iacute;a a criterios rigurosos y sin ideolog&iacute;a. Su mapa de ayuda, sin embargo, calc&oacute; de forma n&iacute;tida el bloque de aliados del nuevo Ejecutivo. La decisi&oacute;n desaf&iacute;a la l&oacute;gica humanitaria universal: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cortocircuito-traspaso-poderes-colombia-complica-gestion-terremoto-ultra-espriella_1_13441536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una cat&aacute;strofe, el socorro lo dictan las necesidades del terreno y no las simpat&iacute;as de la diplomacia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Frente a las c&aacute;maras, Bula sostuvo el libreto oficial: el manejo de la emergencia carec&iacute;a de cualquier consideraci&oacute;n pol&iacute;tica. Los t&eacute;cnicos mostraron que la realidad era otra. El criterio, adem&aacute;s, cambi&oacute; en menos de veinticuatro horas. El martes, Javier Pava, cercano al expresidente Gustavo Petro, a&uacute;n dirig&iacute;a la Unidad Nacional de Gesti&oacute;n del Riesgo en interinidad bajo una l&oacute;gica log&iacute;stica. Ten&iacute;a activados 20 de los 23 grupos de rescate del pa&iacute;s en las ciudades de Pereira, Cali y el departamento del Choc&oacute;, tres de los puntos m&aacute;s afectados. Su balance de esa tarde era el de un t&eacute;cnico que sab&iacute;a sus horas contadas en el cargo: la capacidad nacional daba abasto para la b&uacute;squeda y no hac&iacute;an falta grandes contingentes extranjeros sobre los escombros. Pero la foto de la tragedia cambi&oacute; con el paso de las horas.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la tarde del lunes el &uacute;nico vac&iacute;o real era de coordinaci&oacute;n, un asunto de un software faltante para unificar las frecuencias de radio y planificar los cuadrantes de b&uacute;squeda donde encajaba con precisi&oacute;n un ofrecimiento de Estados Unidos que fue aceptado de inmediato. Pero a los dos d&iacute;as la log&iacute;stica cedi&oacute; su lugar a la geopol&iacute;tica. Con el desembarco de David Tamayo en la direcci&oacute;n de la Unidad por orden del nuevo Ejecutivo de extrema derecha, el abanico internacional se redujo de golpe a una lista exclusiva: Estados Unidos, Israel, El Salvador y Ecuador. Los cuatro mandatarios detr&aacute;s de esos env&iacute;os (Donald Trump, Benjam&iacute;n Netanyahu, Nayib Bukele y Daniel Noboa) coinciden con el bloque de aliados ideol&oacute;gicos que hab&iacute;an arropado a De la Espriella el 7 de agosto en su toma de posesi&oacute;n en Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s y hoy uno de los epicentros de la cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente de izquierdas Gustavo Petro, l&iacute;der del Pacto Hist&oacute;rico, lo dijo en X sin rodeos: poner un filtro ideol&oacute;gico a la ayuda internacional es un error. Y celebr&oacute; la llegada por su propia cuenta de otros grupos de rescatistas mexicanos que han ido desembarcando en Colombia.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2087605315529523266?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para justificar la criba, Tamayo se apoy&oacute; en el sello de INSARAG, el sistema de Naciones Unidas que clasifica a los equipos de rescate de &eacute;lite. La coartada t&eacute;cnica, sin embargo, exhibi&oacute; pronto sus costuras. Bajo ese mismo est&aacute;ndar internacional, Bogot&aacute; acept&oacute; al contingente de El Salvador, con una &uacute;nica unidad internacional, pero bloque&oacute; a M&eacute;xico, cuya brigada acumula misiones en 98 pa&iacute;ses y un largo historial en se&iacute;smos. Y a los rescatistas mexicanos se les exigi&oacute; un requisito adicional: una certificaci&oacute;n imprevista que la propia presidenta Claudia Sheinbaum desconoc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La internacionalista Sandra Borda expuso la contradicci&oacute;n oficial al difundir en X el directorio regional de INSARAG. En el registro de Naciones Unidas figuran los equipos acreditados de la regi&oacute;n, incluido M&eacute;xico, desmantelando el argumento de la falta de avales t&eacute;cnicos. Presionado por la evidencia, Tamayo cambi&oacute; la narrativa y esgrimi&oacute; un motivo estrictamente operativo: los contingentes extranjeros ya no llegaban a reforzar la b&uacute;squeda, sino a relevar a los rescatistas colombianos tras jornadas consecutivas de trabajo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2087600877720785088?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Orrego pone sobre la mesa un matiz: el criterio de exigir la clasificaci&oacute;n internacional a los equipos de rescate le parece correcto. Es un est&aacute;ndar t&eacute;cnico, p&uacute;blico y verificable, remata. El error del nuevo Gobierno, sostiene, no radic&oacute; en el rigor del sello, sino en su ceguera frente al terreno. Mientras la diplomacia se enredaba en disputas de aduana con los contingentes extranjeros, Colombia dejaba sin activar a buena parte de sus propios bomberos locales, desviando el debate hacia donde no hac&iacute;a falta.
    </p><p class="article-text">
        El experto distingue dos realidades operativas en esta cat&aacute;strofe. El rescate en el precario y olvidado departamento del Choc&oacute;, con estructuras ligeras de madera, requiere brazos y log&iacute;stica b&aacute;sica. El escenario en Pereira, la capital departamental y mejor acomodada, en cambio, con edificios colapsados y sobrevivientes atrapados en espacios confinados, exige herramientas hidr&aacute;ulicas de alta tecnolog&iacute;a para cortar piezas de concreto y varilla, adem&aacute;s de personal altamente especializado. En su opini&oacute;n, desplegar cientos de soldados extranjeros para realizar tareas que pueden ejecutar los propios ciudadanos carece de sentido log&iacute;stico. Convocar unidades de &eacute;lite, remata el experto, s&iacute; es necesario.
    </p><p class="article-text">
        Everardo Murillo, director ejecutivo durante la reconstrucci&oacute;n del terremoto de Armenia, en el Eje Cafetero (1999), evoca la experiencia humanitaria con una imagen exacta: ante un incendio, un bombero arroja el agua donde el fuego est&aacute; m&aacute;s vivo, no donde la gente vot&oacute; por &eacute;l o por su jefe. &ldquo;Ni usted ni yo sabemos a qui&eacute;n est&aacute; sacando un rescatista de esos escombros al costo de su propia vida&rdquo;, advierte en conversaci&oacute;n con elDiario, al recordar que bajo las placas colapsadas puede estar un familiar, un vecino o un desconocido que solo pasaba por all&iacute;. Ese impulso solidario, concluye, es el &uacute;nico patrimonio real de una sociedad en crisis: salvar una vida sin detenerse antes a preguntar por el color de su militancia. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo dictamen no apunta a los despachos de Bogot&aacute; ni de Ciudad de M&eacute;xico, sino a las poblaciones que quedaron fuera de la foto oficial. Lo advierte el exdirector nacional de Gesti&oacute;n del Riesgo y Premio Sasakawa de las Naciones Unidas, Omar Dar&iacute;o Cardona: mientras el pa&iacute;s se desgasta discutiendo la bandera de las brigadas de rescate, hay municipios perif&eacute;ricos que siguen incomunicados y sin v&iacute;as de acceso tras el terremoto. &Eacute;l centra su cr&iacute;tica en una carencia estructural mucho m&aacute;s profunda: la falta de idoneidad institucional y la alarmante incapacidad para aprender de las lecciones de cat&aacute;strofes pasadas. Recuerda, as&iacute; mismo, que atender una emergencia siempre es un desaf&iacute;o extremo y ning&uacute;n Estado est&aacute; blindado. Por ello la diferencia radica en no transformar la urgencia del terreno en una tarima pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-impone-filtro-ideologico-entrada-ayuda-terremoto-veta-rescatistas-mexico_1_13447649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Espriella impone su filtro ideológico a la entrada de ayuda tras el terremoto y veta a los rescatistas de México]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Terremotos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Espriella autoriza "operaciones militares" de EEUU en Colombia "para destruir terroristas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-autoriza-operaciones-militares-eeuu-colombia-destruir-terroristas_1_13444330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58e930df-7d02-4624-8fd5-3e2ccdd09c49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1103y396.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Espriella autoriza &quot;operaciones militares&quot; de EEUU en Colombia &quot;para destruir terroristas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anuncia que el nuevo presidente colombiano, de ultraderecha, ha permitido "operaciones militares conjuntas" con EEUU en Colombia para combatir el narcoterrorismo, dando un polémico giro a la política exterior y de seguridad del país sudamericano</p><p class="subtitle">El cortocircuito en el traspaso de poderes en Colombia complica la gestión del terremoto para el ultra De La Espriella
</p></div><p class="article-text">
        El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha anunciado este mi&eacute;rcoles que el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha autorizado &ldquo;operaciones militares conjuntas&rdquo; con EEUU en Colombia para combatir el narcoterrorismo y apunta que el pa&iacute;s sudamericano se sumar&aacute; a la Coalici&oacute;n contra los Carteles de las Am&eacute;ricas (A3C).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me enorgullece anunciar que Colombia se unir&aacute; a la A3C, convirti&eacute;ndose en el miembro n&uacute;mero diecinueve, y a trav&eacute;s del reci&eacute;n investido presidente, como le gusta decir a nuestro presidente, el presidente El Tigre, Colombia ya solicit&oacute; que el Departamento de Guerra se sume a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir terroristas y redes terroristas&rdquo;, afirm&oacute; Hegseth durante una reuni&oacute;n de la colaci&oacute;n en Ciudad de Panam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del triunfo en Colombia del l&iacute;der ultraderechista Abelardo de la Espriella, Washington ha expresado al pa&iacute;s latino apoyo pol&iacute;tico, cooperaci&oacute;n en seguridad y ayuda tras el terremoto del lunes, al volver a consolidar una alianza cercana y af&iacute;n entre ambos gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        El Departamento de Estado de EEUU dijo con anterioridad que prev&eacute; destinar mil millones de d&oacute;lares a Colombia como parte de un paquete de asistencia en seguridad, algo de lo que se congratul&oacute; el pasado 8 de agosto el nuevo vicepresidente colombiano, Jos&eacute; Manuel Restrepo. El paquete contempla robustecer las fuerzas de seguridad colombianas en la lucha contra organizaciones terroristas y criminales transnacionales, mediante tecnolog&iacute;a estadounidense, una mayor operatividad y operaciones coordinadas con las fuerzas estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Medidas en&eacute;rgicas y concretas como estas ejemplifican el tipo de participaci&oacute;n activa y operativa que buscamos en nuestros socios para convertir a la A3C en una coalici&oacute;n potente y letal. S&iacute;, tenemos reuniones, coordinaremos, pero en &uacute;ltima instancia, se trata de las operaciones que podemos llevar a cabo conjuntamente para proteger la soberan&iacute;a individual y la totalidad del hemisferio&rdquo;, resalt&oacute; el titular de la cartera estadounidense de Guerra durante su discurso.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;Escudo de las Am&eacute;ricas&rdquo; contra los carteles</h2><p class="article-text">
        Previo a ello, Hegseth felicit&oacute; a Ecuador por ser el &ldquo;primer miembro&rdquo; de esa coalici&oacute;n contra los carteles en &ldquo;asociarse con Estados Unidos en una operaci&oacute;n&rdquo; contra &ldquo;narcoterroristas&rdquo;, de igual manera celebr&oacute; que Honduras y Guatemala aceptaran &ldquo;participar en operaciones combinadas&rdquo; contra narcos en sus pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Ecuador, Honduras y Guatemala son parte de los pa&iacute;ses que en marzo pasado se suscribieron al llamado &ldquo;Escudo de las Am&eacute;ricas&rdquo;, impulsado por EEUU, junto con Argentina, Bolivia, Costa Rica, Rep&uacute;blica Dominicana, El Salvador, Guyana, Panam&aacute;, Paraguay, Trinidad y Tobago Bahamas, Belice, Chile, Jamaica y Per&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Coalici&oacute;n contra los Carteles de las Am&eacute;ricas (A3C) es la principal herramienta del Escudo de las Am&eacute;ricas para coordinar acciones contra el narcotr&aacute;fico y el crimen organizado, y busca reforzar la seguridad fronteriza, desarticular finanzas criminales y actuar conjuntamente ante amenazas regionales compartidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con todos ustedes, Estados Unidos forjar&aacute; un Hemisferio Occidental seguro, estable y pr&oacute;spero. No buscamos ni dominaci&oacute;n ni dependencia. Solo buscamos (...) una colaboraci&oacute;n genuina con sus gobiernos para lograr seguridad, estabilidad y prosperidad&rdquo;, subray&oacute; el secretario de Guerra estadounidense. Unas palabras, las de Hegseth, que pueden sonar relativamente 'bien' pero que sugieren un margen de maniobra muy amplio para Estados Unidos, un pa&iacute;s con una larga historia &ndash;pasada y presente&ndash; de dominaci&oacute;n y subyugaci&oacute;n, especialmente de pa&iacute;ses del sur.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la oposici&oacute;n colombiana ha criticado con dureza dicho anuncio, que consideran una &ldquo;renuncia a la soberan&iacute;a&rdquo;. La izquierda apunta adem&aacute;s que &ldquo;la invitaci&oacute;n formulada por De la Espriella&rdquo; es inconstitucional al entender que &ldquo;corresponde al Senado permitir el tr&aacute;nsito de tropas extranjeras en territorio&rdquo; colombiano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-autoriza-operaciones-militares-eeuu-colombia-destruir-terroristas_1_13444330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 06:36:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Espriella autoriza "operaciones militares" de EEUU en Colombia "para destruir terroristas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Gustavo Petro,Estados Unidos,Donald Trump,Ultraderecha,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cortocircuito en el traspaso de poderes en Colombia complica la gestión del terremoto para el ultra De La Espriella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cortocircuito-traspaso-poderes-colombia-complica-gestion-terremoto-ultra-espriella_1_13441536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74c0c1b6-381b-4621-82ba-9bbdb7b2df41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1002y564.jpg" width="1200" height="675" alt="El cortocircuito en el traspaso de poderes en Colombia complica la gestión del terremoto para el ultra De La Espriella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos cuestionan la hoja de ruta para la rehabilitación del país. La gestión del riesgo y los temas ambientales apenas estaban presentes en el programa de gobierno del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella</p><p class="subtitle">Una pareja abrazada bajo los escombros y horas de rescates en una de las ciudades más golpeadas por el terremoto</p></div><p class="article-text">
        Abelardo de la Espriella ha tenido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/abelardo-espriella-jura-presidente-colombia-fervor-religioso-liturgia-cuartel_1_13435590.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estreno fren&eacute;tico y accidentado en la presidencia de Colombia</a>. Dos d&iacute;as despu&eacute;s de tomar posesi&oacute;n, un sismo de magnitud 7,4 en el Choc&oacute;, en el suroeste del pa&iacute;s, ha causado m&aacute;s de 200 muertes hasta el momento y ha obligado a declarar la emergencia nacional. El desastre tambi&eacute;n ha empezado a revelar la fragilidad log&iacute;stica del gabinete entrante, que en julio rompi&oacute; el di&aacute;logo de transici&oacute;n con el Gobierno saliente del progresista Gustavo Petro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin un equipo propio en funciones en la Unidad Nacional de Gesti&oacute;n de Riesgos y Desastres (UNGRD), el nuevo mandatario afronta la mayor crisis de la d&eacute;cada en medio de tensiones y desconfianza con el director de emergencias que ha heredado del Gobierno de Petro.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la respuesta inmediata de la UNGRD ha sido eficaz. A las pocas horas del terremoto del lunes, los equipos de rescate ya trabajaban en las labores de desescombro y los servicios de urgencias segu&iacute;an los protocolos establecidos. Lo que est&aacute; bajo la lupa de los expertos son los pasos siguientes: qui&eacute;n dirigir&aacute; la operaci&oacute;n y qu&eacute; nivel de coordinaci&oacute;n habr&aacute; entre las dependencias del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Omar Dar&iacute;o Cardona, veterano ingeniero civil que dirigi&oacute; la Unidad de Emergencias, recuerda la lecci&oacute;n que le dej&oacute; el gran se&iacute;smo de 1994, que sepult&oacute; bajo el lodo el suroeste del pa&iacute;s. Mientras buscaba noticias de las localidades cercanas al epicentro, se top&oacute; con un muro de silencio absoluto. &ldquo;Me dec&iacute;an que nadie reportaba da&ntilde;os&rdquo;, rememora para elDiario.es. &ldquo;Y era precisamente porque no ten&iacute;an c&oacute;mo comunicarse: se hab&iacute;a venido abajo la iglesia, se hab&iacute;a derrumbado la alcald&iacute;a y el pueblo entero hab&iacute;a quedado sepultado&rdquo;. Aquel silencio no era sin&oacute;nimo de calma, era la peor de las se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        La UNGRD, encargada, por ejemplo, de decidir a qu&eacute; municipio llegan primero las ayudas, afront&oacute; el terremoto del lunes sin un jefe titular. Mientras el presidente De la Espriella se puso al frente del puesto de mando unificado, ofreci&oacute; balances sobre las v&iacute;ctimas y viaj&oacute; a las zonas afectadas, el organismo t&eacute;cnico contin&uacute;a bajo el control interino de un funcionario del Gobierno anterior. Su relevo, anunciado por el nuevo Ejecutivo en julio, no ha tomado posesi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La gesti&oacute;n de cat&aacute;strofes, poco presente</h2><p class="article-text">
        Por eso algunos analistas alertan de que la gesti&oacute;n de cat&aacute;strofes y la agenda clim&aacute;tica ha ocupado un lugar marginal en la bit&aacute;cora del nuevo Gobierno desde la campa&ntilde;a electoral. De hecho, en el discurso de investidura, pronunciado el 7 de agosto en Cali, apenas se mencionaron. La explicaci&oacute;n es pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica: como parte de su programa para recortar ministerios y organismos p&uacute;blicos, en un plan de austeridad y reducci&oacute;n del Estado, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-busca-victimas-peor-terremoto-ultima-decada-deja-110-muertos_1_13439142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mandatario hab&iacute;a incluido la supresi&oacute;n de la UNGRD</a> y su fusi&oacute;n con otra entidad. Tres d&iacute;as despu&eacute;s, la realidad ha dinamitado la idea.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los ministros reci&eacute;n nombrados carecen de experiencia en la gesti&oacute;n de desastres. Juan Carlos Orrego, ex subdirector de la UNGRD, lo confirma: &ldquo;Tienen muy poco entrenamiento en el manejo de este tipo de situaciones&rdquo;, dice. &ldquo;Y la posibilidad de perderse en estas coyunturas es considerable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una cat&aacute;strofe, la emergencia exige un orden milim&eacute;trico. Las primeras horas pertenecen exclusivamente al rescate y los asuntos de sanidad; despu&eacute;s llega el turno de restablecer las comunicaciones, el agua y los albergues; finalmente, se eval&uacute;a si los edificios que resisten el sismo aguantar&aacute;n las r&eacute;plicas. Cada fase tiene su propio comp&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera prueba para el nuevo Ejecutivo, coinciden Orrego y Cardona, no ser&aacute; estas semanas, sino en los pr&oacute;ximos meses. Levantar un pa&iacute;s destruido es una hoja en blanco donde Colombia ya suma un historial de errores burocr&aacute;ticos: tras el gran terremoto que asol&oacute; la regi&oacute;n cafetera en 1999, el censo de da&ntilde;os tuvo que repetirse seis veces en dos a&ntilde;os porque las cinco primeras estimaciones fueron inexactas. Se aprendi&oacute; a base de errores. 
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es que esa misma experiencia, forjada a golpe de tragedias, ha convertido al sistema colombiano en un referente respetado en el exterior. En un informe reciente, la Oficina de Naciones Unidas para la Reducci&oacute;n del Riesgo de Desastres destaca a Colombia como modelo regional de gobernanza del riesgo, con su Unidad Nacional en el centro de una red de 178 ciudades que trabajan en resiliencia. Es una pol&iacute;tica de Estado, anota el informe, levantada a lo largo de d&eacute;cadas, que ha sobrevivido a Gobiernos de todos los signos. Cardona, que dirigi&oacute; esa oficina, la cuenta entre sus fortalezas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la instituci&oacute;n tambi&eacute;n arrastra una profunda herida estructural al haber sido utilizada de manera cr&oacute;nica como bot&iacute;n pol&iacute;tico por distintos gobiernos. De hecho, en el sector se asume que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-pone-primer-gobierno-izquierdas-historia-traspaso-manchado-bucle-corrupcion_1_13432519.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ninguna Administraci&oacute;n se ha librado de un esc&aacute;ndalo de corrupci&oacute;n ligado a esta oficina</a> y, bajo el mandato de Gustavo Petro, toc&oacute; techo con un caso que hoy sigue en los tribunales. 
    </p><p class="article-text">
        Esa es la doble amenaza que preocupa a los expertos: la entidad vive atrapada entre el clientelismo rapaz y la politizaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Llamamiento a la unidad</h2><p class="article-text">
        Lo cierto es que hasta el mediod&iacute;a de este martes en Colombia, el balance oficial era de al menos 240 muertos. Se trata de una cifra que no ha dejado de aumentar con las horas, y graves da&ntilde;os estructurales en cinco departamentos: Valle del Cauca, Choc&oacute;, Quind&iacute;o, Risaralda y Caldas. Tres de ellas, las que conforman la regi&oacute;n del Eje Cafetero, en el centro del pa&iacute;s, ya hab&iacute;an padecido tragedias parecidas.
    </p><p class="article-text">
        El gran terremoto de Armenia en 1999 mat&oacute; a 1.185 personas y oblig&oacute; al pa&iacute;s a construir bajo estrictas normas sismorresistentes. Mucho antes, en 1983, la ciudad de Popay&aacute;n se hab&iacute;a venido abajo un Jueves Santo dejando m&aacute;s de 250 v&iacute;ctimas mortales. Ya en este siglo, las catastr&oacute;ficas inundaciones de 2010 anegaron la mitad del territorio. 
    </p><p class="article-text">
        En Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s y una de las m&aacute;s golpeadas por el terremoto, el presidente De la Espriella ha escenificado una tregua pol&iacute;tica este martes. Mientras los equipos de rescate retiraban toneladas de tierra y hormig&oacute;n, el mandatario ha apelado a la unidad nacional: &ldquo;Aqu&iacute; no hay divisiones ideol&oacute;gicas cuando se trata de defender a nuestra gente; solo hay una bandera, la de Colombia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El desastre ha evaporado as&iacute; el sectarismo de las semanas previas, cuando el propio presidente congel&oacute; el traspaso de carteras descalificando al anterior Gobierno progresista. Hoy, la gesti&oacute;n operativa de la peor tragedia de la d&eacute;cada depende de que la realidad aterrice en los despachos oficiales: frente a los escombros y la zozobra ciudadana, ya no hay margen para pulsos pol&iacute;ticos y la maquinaria del Estado debe funcionar a una sola marcha.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xawux8u" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cortocircuito-traspaso-poderes-colombia-complica-gestion-terremoto-ultra-espriella_1_13441536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 20:05:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cortocircuito en el traspaso de poderes en Colombia complica la gestión del terremoto para el ultra De La Espriella]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Terremotos,Abelardo de la Espriella,Gustavo Petro,Emergencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Radiografía del poder en Colombia: cómo un centenar de familias llegaron a dirigir todo un país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/radiografia-colombia-centenar-familias-llegaron-dirigir-pais_1_13369017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78571f3d-51a6-4359-ad4c-b78bc5baf830_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1526y903.jpg" width="1200" height="675" alt="Radiografía del poder en Colombia: cómo un centenar de familias llegaron a dirigir todo un país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro '¿Quién manda en Colombia?' retrata las estructuras que deciden el destino de 50 millones de habitantes en una de las sociedades más desiguales del mundo</p><p class="subtitle">Abelardo de la Espriella jura como presidente de Colombia entre el fervor religioso y la liturgia de cuartel
</p></div><p class="article-text">
        Las tres p&aacute;ginas del programa de Gobierno del presidente electo de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, omiten la palabra &ldquo;desigualdad&rdquo;. Aunque sus propuestas mencionan la pobreza rural, el hambre, la exclusi&oacute;n financiera o la informalidad laboral, no profundizan en por qu&eacute; una naci&oacute;n con medio siglo de crecimiento casi sostenido sigue arrastrando una de las mayores brechas sociales del planeta (la cuarta, seg&uacute;n el Banco Mundial). Su hoja de ruta para los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os es, sin buscarlo, un manifiesto revelador: resume con fidelidad la manera en que las &eacute;lites colombianas han entendido tradicionalmente el progreso del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo explicar entonces la peculiaridad de un Estado que ha resistido las tentaciones autoritarias, pero no logra desprenderse de las desigualdades o de una violencia que se renueva generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n? El libro <em>&iquest;Qui&eacute;n manda en Colombia?</em> (Mediapluma Editorial, 2026), de los acad&eacute;micos Jenny Pearce (Inglaterra, 1956) y Juan David Velasco Montoya (Colombia, 1990), ofrece un debate poco complaciente. Sus autores rechazan la idea de que se trate de una paradoja hist&oacute;rica. En su lugar, hablan de una &ldquo;singularidad&rdquo;. Para sostenerlo, dedicaron cinco a&ntilde;os a desentra&ntilde;ar qui&eacute;nes son las &eacute;lites colombianas, c&oacute;mo han ejercido el poder y qu&eacute; idea de naci&oacute;n han impuesto.
    </p><p class="article-text">
        Una de las ra&iacute;ces de su investigaci&oacute;n consisti&oacute; en resolver por qu&eacute; en Colombia la pobreza est&aacute; mejor cartografiada que el poder. Mientras existen mapas detallados de la miseria y diagn&oacute;sticos minuciosos de la exclusi&oacute;n, el perfil de quienes han moldeado el pa&iacute;s ha pasado desapercibido. &iquest;Qu&eacute; papel juegan, por ejemplo, los seis individuos m&aacute;s ricos del pa&iacute;s y por qu&eacute; su patrimonio equivale al 12% del PIB nacional? 
    </p><p class="article-text">
        Para romper ese y otros vac&iacute;os, Pearce y Velasco Montoya, los dos vinculados a la London School of Economics, identificaron a 932 personas en sectores pol&iacute;ticos, empresariales, gremiales o judiciales, junto a 119 familias con el poder de alterar el rumbo de una naci&oacute;n de 50 millones de habitantes. Muchos de ellos rechazaron hablar. No sorprende: mencionar la palabra &ldquo;oligarqu&iacute;a&rdquo; o las cifras de concentraci&oacute;n de la riqueza a&uacute;n incomoda (el coeficiente de Gini oficial, que mide la desigualdad, llega a 0,89 sobre 1 en la tierra y a 0,657 sobre 1 en el ingreso de los hogares).
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es conversa con los autores por separado: con Pearce, que ha investigado la violencia en Am&eacute;rica Latina, mediante una videollamada que atiende desde la costa inglesa. El encuentro con Velasco, polit&oacute;logo e investigador de la Universidad Javeriana, se da una ma&ntilde;ana de un d&iacute;a festivo en un caf&eacute; de Chapinero Alto, en Bogot&aacute;. Ambos coinciden en el diagn&oacute;stico esencial: las &eacute;lites colombianas no ignoran su papel en la construcci&oacute;n del pa&iacute;s con sus virtudes y sus fracturas. 
    </p><h2 class="article-text">Proteger los privilegios</h2><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan que, en general, cada vez hay m&aacute;s consciencia en torno a la realidad que, en buena medida, han forjado. Por eso, Pearce precisa que el nudo gordiano no es la ausencia de propuestas de reforma, que las ha habido desde las &eacute;lites, sino la pregunta de por qu&eacute; aquellas que eran viables y deseables terminaron fracasando. La respuesta, advierte la autora, no apunta a una disfunci&oacute;n accidental del Estado colombiano, sino a un sistema que funciona a la perfecci&oacute;n para quienes lo han controlado. Cada vez que una iniciativa pol&iacute;tica ha amenazado con corregir problemas de fondo, la reacci&oacute;n de los sectores dominantes ha sido la misma: cerrar filas para proteger sus privilegios. 
    </p><p class="article-text">
        Lo anterior no es un diagn&oacute;stico aislado. Desde los a&ntilde;os veinte del siglo pasado, Colombia ha intentado democratizar la tenencia de la tierra &mdash;motor hist&oacute;rico del conflicto armado&mdash;, descentralizar un Estado hiperconcentrado en Bogot&aacute; o desactivar circuitos institucionales que limitan la participaci&oacute;n ciudadana (como impulsar la educaci&oacute;n p&uacute;blica de calidad). Esos intentos, sin embargo, se toparon siempre con un techo. Por eso la llegada al poder de Gustavo Petro, como primer presidente de izquierda, fue singular, aunque tampoco escap&oacute; a las l&oacute;gicas de resistencia estructural. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay unos consensos mínimos casi inalterables sobre cómo manejar el Estado y la economía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan David Velasco Montoya</span>
                                        <span>—</span> Autor del libro &#039;¿Quién manda en Colombia?&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras cuatro a&ntilde;os marcados por el desgaste de sus reformas, en general fallidas, y por transgresiones simb&oacute;licas &mdash;como gobernar a golpe de tuit o romper etiquetas tradicionales&mdash;, el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">electorado volvi&oacute; a virar: el pasado 21 de junio, en la segunda vuelta m&aacute;s ajustada de la historia reciente del pa&iacute;s,</a> el derechista radical De la Espriella se impuso por menos de un punto porcentual.
    </p><p class="article-text">
        El ADN conservador reaccion&oacute; contra un posible segundo Gobierno de izquierdas en l&iacute;nea. &ldquo;Hay unos consensos m&iacute;nimos casi inalterables sobre c&oacute;mo manejar el Estado y la econom&iacute;a&rdquo;, resume Velasco. &iquest;En qu&eacute; consisten? Los acad&eacute;micos detectan &mdash;a lo largo de casi 800 p&aacute;ginas&mdash; tres palancas hist&oacute;ricamente intocables para las distintas &ldquo;constelaciones de &eacute;lites&rdquo;: la propiedad de la tierra, la tributaci&oacute;n progresiva y el monopolio de la fuerza. &ldquo;La historia de Colombia es la posposici&oacute;n indefinida de cambios sociales necesarios&rdquo;, se lee en el libro.
    </p><h2 class="article-text">Contener la miseria extrema</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n revela, en todo caso, que las &eacute;lites colombianas no conforman un solo bloque monol&iacute;tico. Ha habido voces progresistas. Petro, que adem&aacute;s estuvo tres legislaturas en el Congreso, es una de ellas. Y, por momentos, han logrado abrir v&aacute;lvulas de escape para descomprimir el sistema. Un hito de esta apertura fue la Constituci&oacute;n de 1991, que integr&oacute; al sistema pol&iacute;tico a la guerrilla del M-19, donde milit&oacute; el presidente saliente, y cre&oacute; una Corte Constitucional garante de los derechos de las minor&iacute;as. Dos d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) desafi&oacute; la ola militarista de inicios del milenio con un proceso de paz con las FARC, el grupo insurgente m&aacute;s poderoso, que estableci&oacute; un sistema de verdad, justicia y reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas de la violencia. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esos esfuerzos, advierten los autores, han sido limitados. Las &eacute;lites se han concentrado en defender con firmeza la seguridad jur&iacute;dica de la propiedad y de los contratos, han preservado una macroeconom&iacute;a s&oacute;lida a ojos de los organismos multilaterales y han mantenido una subordinaci&oacute;n sin fisuras a las pol&iacute;ticas de Washington. Al mismo tiempo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/legado-social-politico-deja-primer-gobierno-izquierdas-historia-colombia_1_13261225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han mostrado escaso inter&eacute;s en construir el bienestar que, en Europa occidental o en parte del Cono Sur, ha facilitado acelerar la movilidad social</a>. El resultado: crecimiento sostenido del PIB en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos que nunca ha desembocado en el viejo anhelo liberal de un Estado social de derecho de verdad equilibrado.
    </p><p class="article-text">
        Ese espejo un tanto roto obedece a una hoja de ruta ideol&oacute;gica deliberada que los autores trazan con claridad. El modelo vigente, consolidado durante las dos presidencias de &Aacute;lvaro Uribe (2002-2010), uni&oacute; ortodoxia neoliberal y programas asistenciales focalizados hacia poblaciones vulnerables. Pero, una vez m&aacute;s, no buscaba ampliar derechos universales, sino contener la miseria extrema. Al igual que en otras democracias, los autores analizan c&oacute;mo una serie de decisiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas se afianz&oacute; a trav&eacute;s del lenguaje neutro de la tecnocracia, present&aacute;ndose como la &uacute;nica f&oacute;rmula de gesti&oacute;n pol&iacute;tica posible y no como una opci&oacute;n m&aacute;s entre varias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotografía de archivo del expresidente de Colombia, Álvaro Uribe.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Blindaje securitario y alivio financiero</h2><p class="article-text">
        En Colombia opera una paradoja: las &eacute;lites pol&iacute;ticas y gremiales que han controlado el poder han carecido de una visi&oacute;n compartida de pa&iacute;s, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n. Ante la ausencia de un proyecto nacional predomina lo que Velasco llama &ldquo;unidad en la dispersi&oacute;n&rdquo;: acuerdos b&aacute;sicos para garantizar la estabilidad econ&oacute;mica y la viabilidad del Estado. Detr&aacute;s de ese consenso formal, subyace una tensi&oacute;n permanente entre diferentes facciones que se alternan en el poder seg&uacute;n el momento pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Esta disputa soterrada, seg&uacute;n el libro, se dirime en tres tableros. Primero, una confrontaci&oacute;n program&aacute;tica sobre las visiones de progreso econ&oacute;mico y social. Segundo, un debate de fondo sobre la representatividad nacional entre la ciudadan&iacute;a liberal, la movilizaci&oacute;n popular o la concepci&oacute;n conservadora de la patria. Tercero, y m&aacute;s cruento, el de la paz y la seguridad. En este terreno, la falta de acuerdo para cerrar el conflicto armado ha perpetuado una suerte de doble moral: frente al narcotr&aacute;fico coexisten la ret&oacute;rica oficial de la guerra frontal con la tolerancia pragm&aacute;tica o la complicidad a distintos niveles de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe un factor tangible detr&aacute;s de esa indiferencia que rara vez se se&ntilde;ala: la guerra interna colombiana apenas alcanz&oacute; a las &eacute;lites. &ldquo;El conflicto armado afecta de forma desproporcionada a las poblaciones m&aacute;s pobres, a mujeres, minor&iacute;as &eacute;tnicas y campesinos que habitan zonas rurales y periferias urbanas&rdquo;, explica Velasco. Salvo contadas excepciones, la violencia esquiv&oacute; el cuerpo de quienes concentran el poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay unos consensos mínimos casi inalterables sobre cómo manejar el Estado y la economía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan David Velasco Montoya</span>
                                        <span>—</span> Autor del libro &#039;¿Quién manda en Colombia?&#039; 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y si bien es cierto que hubo momentos de ruptura &mdash;como la ofensiva del cartel de Medell&iacute;n entre los ochenta y los noventa, o la oleada de secuestros contra terratenientes y ganaderos&mdash;, las estad&iacute;sticas desmitifican el alcance general de esos episodios. Los datos del tribunal de la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz (JEP) son tajantes: el grueso de las v&iacute;ctimas de secuestro perteneci&oacute; a comerciantes, trabajadores y propietarios de peque&ntilde;as empresas. En definitiva, el golpe recay&oacute; sobre la clase media urbana y rural y no sobre las rentas m&aacute;s altas.
    </p><p class="article-text">
        Al blindaje securitario de los estratos altos se suma el alivio financiero y humano. El esfuerzo b&eacute;lico en Colombia no desangr&oacute; los bolsillos ni los hogares de renta m&aacute;s alta. Por un lado, una parte sustancial del financiamiento militar provino de la cooperaci&oacute;n internacional, en particular de Estados Unidos. Por otro, tal como recuerda Velasco, las familias dominantes consiguieron esquivar hist&oacute;ricamente que sus hijos cumplieran, por ejemplo, el servicio militar obligatorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, en Bogotá (Colombia).                             </span>
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        Con todo, pase lo que pase con el nuevo proyecto pol&iacute;tico bautizado como &ldquo;Patria Milagro&rdquo; de De la Espriella, Velasco insiste en que algo ya ha cambiado de manera irreversible. El presidente Petro puso a Colombia a debatir preguntas de fondo que el pa&iacute;s jam&aacute;s se hab&iacute;a hecho en voz alta: si el crecimiento econ&oacute;mico basta por s&iacute; solo para garantizar bienestar, si subir el salario m&iacute;nimo es siempre nocivo o puede reactivar el consumo, si tiene sentido seguir dependiendo de la renta petrolera cuando el resto del mundo intenta desengancharse para migrar a otras fuentes de energ&iacute;a limpia.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, esos interrogantes ni se formulaban: la ortodoxia, consensuada por casi todo el arco pol&iacute;tico, los daba por resueltos de antemano. &ldquo;No hay verdades reveladas en ninguna de estas discusiones&rdquo;, concluye Velasco, &ldquo;y eso es precisamente lo valioso: son debates que antes apenas exist&iacute;an porque hab&iacute;a una unanimidad intelectual casi total&rdquo;. En esta historia siguen presentes un centenar de familias acaudaladas o las &eacute;lites gremiales que el libro retrata a fondo. Hoy, sin embargo, por primera vez en generaciones, medio pa&iacute;s cuestiona aquellos mantras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/radiografia-colombia-centenar-familias-llegaron-dirigir-pais_1_13369017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 20:22:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Radiografía del poder en Colombia: cómo un centenar de familias llegaron a dirigir todo un país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abelardo de la Espriella jura como presidente de Colombia entre el fervor religioso y la liturgia de cuartel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abelardo-espriella-jura-presidente-colombia-fervor-religioso-liturgia-cuartel_1_13435590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3572944c-04fb-4181-928e-15863038576d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1058y141.jpg" width="1200" height="675" alt="Abelardo de la Espriella jura como presidente de Colombia entre el fervor religioso y la liturgia de cuartel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo mandatario ultra traslada el Congreso a Cali y su toma de posesión se lleva a cabo fuera de Bogotá por primera vez en 134 años
</p><p class="subtitle">Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción
</p></div><p class="article-text">
        Rompiendo el molde de 134 a&ntilde;os de centralismo bogotano, el penalista Abelardo de la Espriella, de 49 a&ntilde;os, jur&oacute; este viernes como presidente de Colombia en Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s. Tras recibir la banda presidencial en un sobrio auditorio universitario, el escenario mut&oacute; al rigor marcial: el nuevo mandatario ultra se traslad&oacute; al Batall&oacute;n Pichincha para pronunciar su primer discurso frente a una austera formaci&oacute;n de gala. Los soldados, firmes a pesar de los 29 grados de la tarde cale&ntilde;a, asistieron en primera fila a una alocuci&oacute;n de una hora y diecisiete minutos que marc&oacute; el inicio de su era con promesas tajantes y varios dardos a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-pone-primer-gobierno-izquierdas-historia-traspaso-manchado-bucle-corrupcion_1_13432519.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la herencia recibida del izquierdista Gustavo Petro</a>: &ldquo;He venido a cerrar un cap&iacute;tulo de resignaci&oacute;n nacional y a emprender junto al pueblo la transformaci&oacute;n m&aacute;s profunda de nuestro destino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su llegada al poder es el triunfo de un forastero absoluto de la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Antes de enfundarse la banda presidencial, la vida de este caribe&ntilde;o criado en la norte&ntilde;a ciudad de Monter&iacute;a transcurri&oacute; entre el lujo de Miami, los litigios de criminales de alto perfil y una agresividad judicial que le vali&oacute; el apodo de &ldquo;El Tigre&rdquo;. De la Espriella no necesit&oacute; carrera pol&iacute;tica: le bast&oacute; una plataforma radical que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espirella-margina-derecha-uribe-colombia_129_13418654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dej&oacute; tibio al tradicional Centro Democr&aacute;tico del expresidente &Aacute;lvaro Uribe</a> para sintonizar con la desafecci&oacute;n de media Colombia. As&iacute;, en la segunda vuelta del pasado 21 de junio, logr&oacute; una victoria sobre el oficialista Iv&aacute;n Cepeda con un residual 0,96% que, sin embargo, bast&oacute; para cambiar el p&eacute;ndulo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la liturgia de la jura de De la Espriella estuvo llena de misticismo religioso. Rodeado de rabinos, pastores y obispos que se turnaron para bendecir su mandato, el nuevo presidente se cobij&oacute; bajo la mirada de unos 2.500 asistentes y una estatuilla de la Virgen Mar&iacute;a que presidi&oacute; el escenario del auditorio universitario durante la primera parte de su investidura. Tras invocar a Dios y a Jesucristo en buena parte de su discurso, el mandatario cerr&oacute; su intervenci&oacute;n sobre las 18.55 (la 1.55 de la madrugada en Madrid) con un grito fervoroso: &ldquo;&iexcl;Que viva Cristo Rey!&rdquo;.
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                Abelardo de la Espriella tras jurar ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, quien le impuso la banda presidencial.                            </span>
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        Esa frase no es una simple consigna en Colombia: es un eco que remite a la militancia cat&oacute;lica radical y a los fantasmas de otros tiempos, cuando la batalla por la laicidad centr&oacute; la violencia bipartidista de la primera mitad del siglo pasado. El discurso traz&oacute; una l&iacute;nea recta hacia las ra&iacute;ces del conservadurismo. Cit&oacute; una y otra vez a Marco Fidel Su&aacute;rez, presidente tradicionalista de 1918, rescatando su viejo mandato de proteger los fondos p&uacute;blicos bajo &ldquo;siete llaves&rdquo;. Y otro pilar de su relato fue el expresidente coste&ntilde;o Rafael N&uacute;&ntilde;ez, arquitecto de la Regeneraci&oacute;n del siglo XIX. Con ello dej&oacute; claro el alcance de su ambici&oacute;n: prometi&oacute; una r&eacute;plica de aquella suerte de refundaci&oacute;n moral, institucional, administrativa y econ&oacute;mica dise&ntilde;ada para barrer de golpe con la huella de Petro.
    </p><h2 class="article-text">Megac&aacute;rceles en la Patria Milagro </h2><p class="article-text">
        Con una sola frase, De la Espriella dinamit&oacute; el legado de su antecesor en materia de seguridad. &ldquo;La opci&oacute;n del di&aacute;logo est&aacute; completamente agotada&rdquo;, sentenci&oacute;, sepultando el modelo de la &ldquo;paz total&rdquo; que Gustavo Petro arm&oacute; como eje de su Gobierno para desmontar el reguero de grupos criminales que delinquen en la Colombia de hoy. De hecho, la ofensiva del ultraconservador apunt&oacute; m&aacute;s alto al prometer una revisi&oacute;n con &ldquo;absoluto rigor&rdquo; del tribunal especial que juzga desde hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada los cr&iacute;menes de la guerra en Colombia.
    </p><p class="article-text">
        La maniobra sintoniza con una derecha colombiana que siempre ha descre&iacute;do del pacto firmado con la guerrilla marxista en 2016. Un escepticismo que De la Espriella sell&oacute; con un lac&oacute;nico: &ldquo;No habr&aacute; impunidad&rdquo;. Con ese mismo tono tajante, el nuevo mandatario no esper&oacute; a pisar su despacho para ejercer el mando e imparti&oacute; sus primeras directrices militares desde la tribuna. Revestido como comandante supremo ante las tropas del Batall&oacute;n Pichincha, orden&oacute; a las Fuerzas Militares y de Polic&iacute;a combatir sin tregua a todas las estructuras criminales en una hoja de ruta que combin&oacute; la promesa inminente de una lista negra de &ldquo;grupos narcoterroristas&rdquo; con la edificaci&oacute;n de megac&aacute;rceles y un blindaje judicial dise&ntilde;ado para que los uniformados no sean perseguidos por actos de servicio.
    </p><p class="article-text">
        De las &oacute;rdenes de cuartel, el discurso salt&oacute; sin transiciones a los dogmas ultraortodoxos de la econom&iacute;a de libre mercado. De la Espriella se erigi&oacute; como el guardi&aacute;n de la empresa privada: prometi&oacute; firmar en cuesti&oacute;n de horas el decreto de congelamiento del desbordado gasto p&uacute;blico, as&iacute; como blindar la independencia del Banco de la Rep&uacute;blica frente a las &ldquo;tentaciones populistas&rdquo;, en alusi&oacute;n al enfoque del Gobierno saliente. Para formarse una idea, adelant&oacute; que su cruzada fiscal incluye aliviar el impuesto al patrimonio, que grava las mayores fortunas del pa&iacute;s, y reconfigurar el sistema tributario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Abelardo de la Espriella llega con su familia a la ceremonia de posesión como presidente de Colombia, este viernes en Cali (Colombia).                            </span>
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        Pero el cl&iacute;max de su oferta econ&oacute;mica lleg&oacute; al abordar el declive de la petrolera de mayor&iacute;a estatal Ecopetrol, el mayor activo de la Naci&oacute;n que, seg&uacute;n denunci&oacute;, vio c&oacute;mo sus ganancias se hund&iacute;an de 32 a 9 billones de pesos entre 2022 y 2025 (de 8.000 millones de euros a 2.250 millones). &iquest;Su receta para resucitarla? Revertir de golpe la agenda verde y de descarbonizaci&oacute;n de su predecesor e inaugurar la era del fracking bajo un sello de &ldquo;responsabilidad ambiental&rdquo; que tendr&aacute; que justificar ante los tribunales que lo han prohibido.
    </p><h2 class="article-text">Revanchismo ideol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        De la Espriella prometi&oacute; que no impulsar&aacute; cambios a la Constituci&oacute;n. Y que la lucha anticorrupci&oacute;n dejar&aacute; de ser &ldquo;una declaraci&oacute;n de buenas intenciones&rdquo; para convertirse en &ldquo;un m&eacute;todo permanente de gobierno&rdquo;, con tecnolog&iacute;as de trazabilidad digital para vigilar el dinero estatal &ldquo;desde su origen hasta su destino&rdquo;. Su tono fue en ascenso. Y vino una advertencia contra el Ejecutivo saliente. Tras asegurar que su equipo documenta lo que llam&oacute; &ldquo;el vasto entramado de corrupci&oacute;n&rdquo; que deja el Gobierno de Petro, avis&oacute; de que llevar&aacute; las pruebas ante tribunales nacionales e internacionales: &ldquo;No habr&aacute; impunidad; no habr&aacute; escondite; a los corruptos no los despachamos con una simple condena moral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio chirri&oacute; con las garant&iacute;as que &eacute;l mismo hab&iacute;a ofrecido minutos antes. El mandatario acababa de jurar que &ldquo;nadie ser&aacute; perseguido por pensar distinto&rdquo; y prometi&oacute; no &ldquo;atacar ni desafiar a los jueces&rdquo;, pero dej&oacute; claro que volcar&iacute;a la fuerza del Estado contra su antecesor. Por eso, mientras el presidente se despachaba en Cali, al suroccidente del pa&iacute;s, la bancada del ahora opositor Pacto Hist&oacute;rico se plantaba en las escalinatas del Capitolio en Bogot&aacute; como se&ntilde;al de protesta. Desde all&iacute;, el progresismo acus&oacute; al Gobierno entrante de camuflar el revanchismo ideol&oacute;gico bajo la m&aacute;scara de la justicia.
    </p><h2 class="article-text">Desaires y desplantes </h2><p class="article-text">
        La pasarela de invitados dibuj&oacute; el mapa ideol&oacute;gico del nuevo Gobierno: un retrato definido tanto por las lealtades como por los desaires de la jornada. Al amparo del rey Felipe VI de Espa&ntilde;a, la primera l&iacute;nea en la arena universitaria la ocup&oacute; la plana mayor de la nueva derecha latinoamericana: el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa y el chileno Jos&eacute; Antonio Kast. Entre monarcas y dignatarios se acomod&oacute; tambi&eacute;n el pol&eacute;mico presidente de la FIFA: Gianni Infantino. 
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                El rey Felipe VI durante la ceremonia de investidura de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia.                            </span>
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        No obstante, las sombras de la foto de familia tambi&eacute;n fueron evidentes: el desplante del izquierdista Gustavo Petro al esquivar la cita cale&ntilde;a y la meticulosa purga en la lista de exmandatarios colombianos. Aunque acudieron tres conservadores y un liberal, De la Espriella vet&oacute; expl&iacute;citamente a Ernesto Samper (1994-1998), l&iacute;der con posturas socialdem&oacute;cratas y marcado por los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n, y a Juan Manuel Santos (2010-2018), el arquitecto del proceso de paz con la guerrilla de las FARC. La Casa Blanca, cuyo respaldo de Donald Trump hab&iacute;a avalado abiertamente la campa&ntilde;a del ultra colombiano, prefiri&oacute; restar peso diplom&aacute;tico a su delegaci&oacute;n enviando al fiscal general interino Todd Blanche en lugar de a su secretario de Estado, Marco Rubio.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo presidente reivindic&oacute; su geograf&iacute;a caribe&ntilde;a. Sostuvo que ning&uacute;n &ldquo;hijo verdadero del Caribe&rdquo; ocupaba el solio de Bol&iacute;var, el primer presidente del pa&iacute;s, desde el XIX. Minutos antes, a su costado, hab&iacute;a tomado juramento su vicepresidente, Jos&eacute; Manuel Restrepo, el acad&eacute;mico y exministro de Hacienda elegido para imprimir un acento ejecutivo al novel proyecto pol&iacute;tico del reci&eacute;n creado partido Defensores de la Patria. Fue entonces cuando el mandatario desarm&oacute; su perfil combativo para mirar a su familia. Agradeci&oacute; a su esposa, Ana Luc&iacute;a Pineda, y a sus cuatro hijos: Luc&iacute;a, Salvador, Filippo y Francesca, de cuatro a&ntilde;os, cuyos brincos le quitaron algo de solemnidad a una ceremonia marcada por la publicidad con el lema de campa&ntilde;a: &ldquo;Bienvenidos a la Patria Milagro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ceremonia mir&oacute; dos veces a Espa&ntilde;a y sac&oacute; dos lecciones distintas. Mientras De la Espriella se apropi&oacute; del m&iacute;tico &ldquo;puedo prometer y prometo&rdquo; de Adolfo Su&aacute;rez para sellar su compromiso de gobernar desde las regiones, el presidente del Senado, Honorio Henr&iacute;quez, recurri&oacute; a la Transici&oacute;n como s&iacute;mbolo de conciliaci&oacute;n. El jefe del legislativo, del derechista Centro Democr&aacute;tico, evoc&oacute; el fin de la dictadura franquista para sugerir que el consenso debe primar sobre la trinchera. &ldquo;El ejercicio pol&iacute;tico no se mide por la intensidad de las confrontaciones&rdquo;, desliz&oacute; Henr&iacute;quez ante un jefe de Estado que poco despu&eacute;s, ya en la segunda parte del acto en el Batall&oacute;n Pichincha, se presentar&iacute;a ante sus tropas como &lsquo;El Tigre&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y de paso le dej&oacute; una advertencia &ldquo;en tono menor pero con firmeza&rdquo;. No faltar&aacute;, avis&oacute; Henr&iacute;quez, quien aconseje al nuevo Gobierno &ldquo;debilitar los partidos para imponer la voz oficial, lo que termina destruyendo la democracia y fortaleciendo el caudillismo&rdquo;. La hizo con cortes&iacute;a. Desde una bancada pol&iacute;tica que, a pesar de haberse declarado coalici&oacute;n de Gobierno, ya ha mostrado algunas fisuras con el presidente radical al que acababa de jurar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abelardo-espriella-jura-presidente-colombia-fervor-religioso-liturgia-cuartel_1_13435590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 06:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abelardo de la Espriella jura como presidente de Colombia entre el fervor religioso y la liturgia de cuartel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-pone-primer-gobierno-izquierdas-historia-traspaso-manchado-bucle-corrupcion_1_13432519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15d656a9-fd31-41ea-a3aa-907c6e69d3b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2286y792.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ultraderechista Abelardo de la Espriella asume el cargo este viernes y ha anunciado que dirigirá un bloque técnico diseñado para combatir la red de desfalcos, pero los expertos apuntan a la necesidad de abordar reformas estructurales menos mediáticas y personalistas</p><p class="subtitle">El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país</p></div><p class="article-text">
        Colombia pone fin al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer gobierno de izquierdas de su historia</a> y gira a la extrema derecha con la toma de posesi&oacute;n este viernes del ultra Abelardo de la Espriella, quien gan&oacute; por un estrech&iacute;simo margen al candidato oficialista de izquierdas, Iv&aacute;n Cepeda, bajo la promesa de una lucha firme contra la corrupci&oacute;n sist&eacute;mica del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Gustavo Petro deja la presidencia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/legado-social-politico-deja-primer-gobierno-izquierdas-historia-colombia_1_13261225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con un legado complejo</a>. Ha cumplido algunos de los pilares de su programa, como el aumento de salario m&iacute;nimo o las reformas tributaria y de pensiones, pero se va sin haber logrado su ambiciosa &ldquo;paz total&rdquo; con los grupos armados y rodeado de varias denuncias que van desde el desv&iacute;o de fondos de emergencia hasta la compra de votos en el Congreso. Con dos expresidentes del Congreso en prisi&oacute;n y dos exministros acusados y en libertad a la espera de juicio, adem&aacute;s de una denuncia de &uacute;ltima hora contra el mandatario saliente por parte de su exjefa de despacho, el pa&iacute;s cierra cap&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, el ultraderechista Abelardo de la Espriella asume el mando rompiendo una tradici&oacute;n centenaria: no jurar&aacute; el cargo en el c&eacute;ntrico Capitolio de Bogot&aacute;, sino en una universidad privada de Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s. As&iacute;, el penalista asciende a la presidencia con la promesa de crear un bloque especializado anticorrupci&oacute;n: &ldquo;Voy a revisar obra por obra, licitaci&oacute;n por licitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Colombia cambia de manos bajo un guion que se repite cada cuatro a&ntilde;os. El mayor esc&aacute;ndalo del cuatrienio de Petro se orquest&oacute; en la entidad estatal dise&ntilde;ada para mitigar los estragos de terremotos, inundaciones e incendios: la Unidad Nacional para la Gesti&oacute;n del Riesgo de Desastres (UNGRD). Los recursos destinados a socorrer a las poblaciones m&aacute;s vulnerables habr&iacute;an terminado convertidos<strong> </strong>en moneda de cambio para comprar el respaldo de partidos, de todo el arco pol&iacute;tico en el Congreso, a las reformas del Ejecutivo. El entramado criminal, seg&uacute;n la Fiscal&iacute;a, habr&iacute;a desviado m&aacute;s de 166 millones de euros (612.000 millones de pesos colombianos) mediante el direccionamiento il&iacute;cito de contratos p&uacute;blicos para asegurar mayor&iacute;as legislativas.
    </p><p class="article-text">
        Incluso Cepeda, el candidato presidencial que aspiraba a salvar el legado del oficialismo, lo reconoci&oacute; meses antes de perder las elecciones en segunda vuelta por un margen m&iacute;nimo de 0,96 puntos frente a De la Espriella. En una entrevista, el senador del izquierdista Pacto Hist&oacute;rico acept&oacute; los desmanes de la Administraci&oacute;n saliente y confes&oacute; sentir &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, lejos de blindarse con promesas electorales, declar&oacute; con crudeza que erradicar el problema de ra&iacute;z ser&iacute;a una utop&iacute;a: &ldquo;Ser&iacute;a incurrir en demagogia, dado el arraigo del fen&oacute;meno en las instituciones colombianas&rdquo;. Su conclusi&oacute;n, le&iacute;da a la luz de este 7 de agosto, retrata el terreno que hereda su rival: &ldquo;La corrupci&oacute;n en Colombia es un sistema y est&aacute; presente en todas las entidades y en todos los niveles. Cada Gobierno viene a administrarla&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El 10% del presupuesto </h2><p class="article-text">
        Los &iacute;ndices internacionales le ponen cifra al problema: el fen&oacute;meno le cuesta a Colombia unos 50 billones de pesos colombianos (alrededor de 10.700 millones de euros y casi el 10% del presupuesto del Estado de 2025), de acuerdo con datos oficiales de 2017. Sin embargo, la consultora para Colombia del programa de Defensa y Seguridad de Transparencia Internacional Adriana Romero sit&uacute;a el punto de partida en dos term&oacute;metros globales que retratan una realidad inm&oacute;vil. El primero es el <a href="https://transparenciacolombia.org.co/indice-de-percepcion-de-la-corrupcion-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Percepci&oacute;n de la Corrupci&oacute;n</a>: Colombia obtuvo 39 puntos sobre 100 cuando Petro asumi&oacute; el poder y cerr&oacute; 2025 con 37. Una ca&iacute;da de dos puntos en un indicador que, por su naturaleza, se mueve a paso de tortuga.
    </p><p class="article-text">
        El segundo es el<a href="https://worldjusticeproject.org/rule-of-law-index/global" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &Iacute;ndice del Estado de Derecho del World Justice Project</a>, que mide realidades institucionales m&aacute;s que opiniones. En este caso, aunque el pa&iacute;s se ha mantenido estancado en los 48 puntos, aparece un hallazgo: una de las peores calificaciones no la recibe la Presidencia, ni los jueces, ni los militares. La nota m&aacute;s baja recae, de forma cr&oacute;nica, sobre los hombros del Congreso de la Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un term&oacute;metro directo a la hora de entender uno de los nudos de esta historia. El Congreso peor evaluado del pa&iacute;s, aunque renovado este a&ntilde;o en las urnas y reci&eacute;n instalado el 20 de julio, sigue operando bajo las mismas din&aacute;micas que lo desacreditan: financiaci&oacute;n opaca de campa&ntilde;as, una fragmentaci&oacute;n de partidos que encarece el precio de cada voto y el trueque permanente de contratos por respaldo pol&iacute;tico. No obstante, para la periodista Paula Bol&iacute;var, que destap&oacute; el desfalco de la UNGRD, esas redes van m&aacute;s all&aacute; del Capitolio.
    </p><p class="article-text">
        El director del Instituto Internacional de Estudios Anticorrupci&oacute;n, Camilo Enciso, exsecretario de Transparencia durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, dice a elDiario.es: &ldquo;Lo novedoso [en el Ejecutivo saliente] no es el mecanismo, sino la escala&rdquo;. Recuerda que Colombia ya dominaba el abecedario de la corrupci&oacute;n: la financiaci&oacute;n irregular de campa&ntilde;as, la captura de entidades p&uacute;blicas, el clientelismo y el intercambio de contratos inflados por apoyos pol&iacute;ticos. Pero en este cuatrienio, subraya el experto, la gravedad radica en que las piezas se articularon, por momentos, en un patr&oacute;n m&aacute;s organizado.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si nadie paga, sale barato robar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Bol&iacute;var, autora del libro de investigaci&oacute;n <em>El desastre de los decentes,</em> define con nitidez el &ldquo;oficio del corrupto&rdquo; en Colombia. Su trabajo destapa un engranaje asentado en el coraz&oacute;n de ciertas dependencias del Estado, manejado por redes criminales que preceden al propio Petro. Seg&uacute;n Bol&iacute;var, este entramado cuenta con su propia normalidad laboral: desde reuniones de contabilidad y el reparto de comisiones a contratistas, hasta visitas sigilosas entre parlamentarios y actores privados. Se trata de un sistema blindado por la connivencia empresarial, marcado de vez en cuando por las mafias, y que incluye sus propios mecanismos de previsi&oacute;n: dentro del bot&iacute;n, los implicados reservan la cuota necesaria para costear la defensa jur&iacute;dica y asegurar su libertad &ldquo;en caso de que los agarren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; se reproduce este flagelo, hay que asomarse a la arquitectura pol&iacute;tica colombiana. A diferencia de Espa&ntilde;a, el modelo es presidencialista: el Ejecutivo es elegido por sufragio directo, goza de un mandato fijo de 4 a&ntilde;os y no depende del Parlamento para sostenerse, aunque s&iacute; necesita mayor&iacute;as legislativas para aprobar cada reforma. Por eso, al verse obligado a forjar esos respaldos desde fuera, sin la disciplina que aporta una coalici&oacute;n previa s&oacute;lida, el Gobierno debe negociar en un tablero atomizado: una veintena de partidos con representaci&oacute;n en el Congreso, alianzas fr&aacute;giles y ning&uacute;n bloque hegem&oacute;nico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal problema de Colombia no es la falta de operativos, sino la ausencia de instituciones independientes y de mecanismos reales de prevención</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Camilo Enciso</span>
                                        <span>—</span> Director del Instituto Internacional de Estudios Anticorrupción 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese dise&ntilde;o no es nuevo. Desde hace d&eacute;cadas, cada cuatro a&ntilde;os se repite el mismo desfile de cargos p&uacute;blicos salpicados mientras el Congreso se niega a tocar los mecanismos para blindarse del desv&iacute;o de dinero o de fondos sucios. La financiaci&oacute;n electoral sigue siendo opaca y la laxitud de los organismos de control, seg&uacute;n Enciso, &ldquo;eleva la impunidad y reduce el coste esperado de la corrupci&oacute;n: si nadie paga, sale barato robar&rdquo;. As&iacute;, las cloacas denunciadas por Bol&iacute;var permanecen intactas: los esc&aacute;ndalos estallan en la prensa, encienden la indignaci&oacute;n y terminan durmiendo en juzgados saturados mientras la sociedad asume la factura.
    </p><h2 class="article-text">Un bloque de b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        Contra ese engranaje mide, a partir de este viernes, sus fuerzas el ultra Abelardo de la Espriella al asumir la Presidencia de Colombia. El medi&aacute;tico penalista de 49 a&ntilde;os ha convertido la lucha contra la corrupci&oacute;n en uno de los ejes de su discurso. Su apuesta pasa por una herramienta in&eacute;dita: un bloque de b&uacute;squeda especial subordinado a su mando directo para perseguir los desfalcos mediante inteligencia financiera, polic&iacute;a judicial y procesos expr&eacute;s de embargo de bienes. &ldquo;Aqu&iacute; no se va a tolerar la corrupci&oacute;n&rdquo;, dijo el 20 de julio en Medell&iacute;n, reiterando lo que ya hab&iacute;a resumido semanas antes: &ldquo;Aqu&iacute; nadie tiene corona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Enciso, la iniciativa puede ser &uacute;til, pero no debe confundirse con una pol&iacute;tica anticorrupci&oacute;n. &ldquo;El principal problema de Colombia no es la falta de operativos, sino la ausencia de instituciones independientes y de mecanismos reales de prevenci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Sin reformas estructurales, advierte, un &oacute;rgano supeditado directamente al presidente se expone a la politizaci&oacute;n: el peligro de seleccionar los casos por conveniencia pol&iacute;tica, contra el Gobierno saliente u opositores, mientras se obvian otros. Adriana Romero coincide y anticipa en la propuesta el enfoque previsible de un penalista: castigar el delito cuando ya se ha cometido, en lugar de evitar que ocurra.
    </p><p class="article-text">
        Frente a los operativos de choque del nuevo presidente, sin embargo, existe un camino menos vistoso. Romero apunta a reformas de calado que ya encadenan una d&eacute;cada congeladas, o encalladas, en el Congreso: la protecci&oacute;n legal a los denunciantes, la regulaci&oacute;n de grupos de presi&oacute;n o lobbies y la obligaci&oacute;n de transparentar qu&eacute; nombres se esconden detr&aacute;s de las empresas que contratan con el Estado. Son medidas silenciosas, sin embargo, advierte la analista, son pilares b&aacute;sicos sin los cuales cualquier bloque de b&uacute;squeda estar&aacute; condenado a perseguir el humo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Las cosas sí cambian cuando pones el foco en el lugar correcto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paula Bolívar</span>
                                        <span>—</span> Periodista de investigación 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del domin&oacute; que ha sacudido al pa&iacute;s desde febrero de 2024 comenz&oacute; con un hilo sutil: la llamada de un ciudadano desde La Guajira, la olvidada pen&iacute;nsula des&eacute;rtica, al extremo norte de Colombia, donde los ni&ntilde;os ind&iacute;genas mueren de sed. El Estado hab&iacute;a enviado una flota de camiones cisterna para mitigar la sequ&iacute;a, pero los veh&iacute;culos permanec&iacute;an averiados, inservibles. Era un monumento al abandono. Cuando Paula Bol&iacute;var decidi&oacute; investigar aquel rastro, casi nadie recordaba la existencia de la oficina nacional encargada de socorrer las emergencias del pa&iacute;s. Tirar de aquella manta desvel&oacute; el saqueo. &ldquo;Las cosas s&iacute; cambian cuando pones el foco en el lugar correcto&rdquo;, concluye la reportera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-pone-primer-gobierno-izquierdas-historia-traspaso-manchado-bucle-corrupcion_1_13432519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:18:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/elefante-habitacion-colombia-elegido-paquidermo-senador-denunciar-corrupcion-pais_1_13429862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18b18ad4-c6a3-44f6-b337-0c276c1279f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x752y915.jpg" width="1200" height="675" alt="El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El activista Luis Carlos Rúa reveló su identidad como el elefante blanco apenas tres días antes de las elecciones. Ahora lucha contra la corrupción desde el pleno del Senado</p><p class="subtitle">Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia</p></div><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima sesi&oacute;n parlamentaria de Colombia, 102 senadores prestaron juramento. Fueron 32 mujeres, 69 hombres, y un elefante como de dibujos animados. Zigzagueando entre sus compa&ntilde;eros senadores, ellas y ellos con vestidos y trajes impecables, al peluche blanco y barrig&oacute;n le cost&oacute; un poco abrirse paso por el estrecho pasillo central de la sala de actos del Congreso para prestar juramento.
    </p><p class="article-text">
        Pasar desapercibido nunca fue una opci&oacute;n para Luis Carlos R&uacute;a, el nuevo senador de 34 a&ntilde;os que hizo su campa&ntilde;a electoral sin descubrir, hasta tres d&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/internacional/legislativas-colombianas-situan-partido-petro-principal-fuerza-pais_1_13051661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes de las elecciones</a>, que era &eacute;l quien llevaba cinco a&ntilde;os publicando v&iacute;deos en las redes con el disfraz del elefante blanco, el mismo t&eacute;rmino que se emplea en Colombia para las obras p&uacute;blicas infladas de precio, abandonadas o in&uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        Las denuncias que R&uacute;a hac&iacute;a de esas obras <a href="https://www.instagram.com/elefantescol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en sus v&iacute;deos en redes</a> lograron cientos de miles de visualizaciones y, en ocasiones, tuvieron consecuencias directas sobre su destino. Ahora, <a href="https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026/el-elefante-blanco-logro-obtener-su-curul-como-senador-en-el-periodo-2026-2030-vamos-a-hacer-historia-3538563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el apoyo de unos 124.000 votantes</a>, R&uacute;a figura entre los senadores con m&aacute;s respaldo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a de la toma de posesi&oacute;n fue espectacular porque en ninguna parte del mundo hab&iacute;a ocurrido nunca algo parecido&rdquo;, dijo R&uacute;a, que durante la ceremonia de juramento solo se quit&oacute; la m&aacute;scara en un par de ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n senador hab&iacute;a jurado el cargo de esa manera&rdquo;, explic&oacute; vestido con traje de gala durante una videoconferencia desde los pasillos del Congreso. &ldquo;Estoy a punto de entrar en una sesi&oacute;n plenaria, no llevo el disfraz porque es para ocasiones espec&iacute;ficas y no todos los debates son tan importantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los or&iacute;genes del personaje de R&uacute;a se remontan a 2019, cuando trabajaba para el ayuntamiento de la ciudad de Pereira, de casi medio mill&oacute;n de habitantes y a unos 330 kil&oacute;metros de Bogot&aacute;. Durante ese trabajo fue testigo de las presiones que ejerc&iacute;a la administraci&oacute;n para que los empleados consiguieran votos para un determinado candidato. R&uacute;a grab&oacute; una conversaci&oacute;n y la filtr&oacute; a los medios. &ldquo;Tuve que marcharme de la ciudad porque recib&iacute; amenazas de muerte&rdquo;, dijo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luis Carlos Rúa reveló su identidad como el elefante blanco apenas tres días antes de las elecciones.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Desde su nuevo hogar en Medell&iacute;n, decidi&oacute; continuar con la denuncia de irregularidades solo que de forma an&oacute;nima. &ldquo;Aqu&iacute; en Colombia, si no haces las cosas como quieren los corruptos, no eres bienvenido&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Encarg&oacute; a un ilustrador que le dibujara el elefante y a una costurera que le confeccionara el disfraz, <a href="https://www.tiktok.com/@elefantescol/video/7026856149542522117" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y en noviembre de 2021 public&oacute; su primer v&iacute;deo disfrazado</a> denunciando las obras de una carretera que hab&iacute;a quedado sin terminar.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, ha publicado decenas de v&iacute;deos en los que se escucha una voz distorsionada hablar de puentes, colegios, t&uacute;neles y hospitales. En algunos, puede verse al <a href="https://www.tiktok.com/@elefantescol/video/7564106227353963796" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elefante blanco avanzando con dificultad por el barro,</a> o el traje blanco manch&aacute;ndose mientras vadea aguas turbias (R&uacute;a tiene otro traje de repuesto).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace much&iacute;simo calor dentro, pero hay que hacerlo de todos modos porque voy a lugares a los que el Estado no llega&rdquo;, dijo R&uacute;a, que sol&iacute;a financiar sus viajes trabajando como aut&oacute;nomo, vendiendo peluches del elefante blanco, y organizando campa&ntilde;as de micromecenazgo. Hasta que se dio cuenta de que no podr&iacute;a sostenerlo mucho m&aacute;s y se present&oacute; a las elecciones para continuar su labor de supervisi&oacute;n con el sueldo de senador.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre anunci&oacute; su candidatura sin descubrir qui&eacute;n era. &ldquo;<a href="https://www.instagram.com/p/DVgc4eWE-f1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revelar mi rostro solo tres d&iacute;as antes de las elecciones </a>me dio tiempo suficiente para garantizar mi propia seguridad&rdquo;, dijo. En casi todos los 1.100 municipios de Colombia hubo al menos una persona que vot&oacute; por &eacute;l.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2079337558929220010?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del analista pol&iacute;tico Gabriel Cifuentes, la elecci&oacute;n del elefante blanco es un reflejo de la creciente influencia que las redes ejercen sobre las elecciones y del &ldquo;cansancio creciente con la pol&iacute;tica tradicional&rdquo;. &ldquo;La pol&iacute;tica se percibe como una actividad corrupta y, en ese sentido, activistas como &eacute;l, sin vinculaci&oacute;n con los partidos pol&iacute;ticos, pueden atraer la atenci&oacute;n de un p&uacute;blico que usa cada vez m&aacute;s las redes como forma de estar conectado&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Una de las intenciones de R&uacute;a es aprobar una ley que obligue a los ayuntamientos a dotar presupuestos espec&iacute;ficos para la reparaci&oacute;n de baches. Llevar&iacute;a el nombre de su padre, Dar&iacute;o R&uacute;a, que en 2024 falleci&oacute; a los 85 a&ntilde;os tras caerse en una calle con baches.
    </p><p class="article-text">
        El senador sostiene que vot&oacute; en blanco en la segunda vuelta de las presidenciales en las que se presentaban el senador Iv&aacute;n Cepeda, de izquierdas, y el abogado millonario de extrema derecha Abelardo de la Espriella, que sali&oacute; vencedor. &ldquo;No soy de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, soy independiente&rdquo;, dijo R&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, al nuevo senador ya lo han criticado por ayudar con su voto a aprobar la propuesta que hizo el presidente electo de la Espriella de trasladar la ceremonia de investidura del viernes a Cali, a unos 450 kil&oacute;metros de distancia de Bogot&aacute;, donde estaba originalmente programada. El Senado aprob&oacute; la propuesta con 58 votos a favor y 30 en contra.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas a R&uacute;a ten&iacute;an que ver con su mensaje de campa&ntilde;a, en contra de despilfarrar dinero p&uacute;blico y aparentemente incoherente con el traslado de la investidura presidencial, con cientos de invitados y todo el personal, para una ceremonia de solo un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        R&uacute;a dijo que lo hizo para enviar &ldquo;una se&ntilde;al de presencia del Estado a una regi&oacute;n hist&oacute;ricamente desatendida&rdquo;. Tambi&eacute;n, que la investidura costar&aacute; menos que la del presidente de izquierdas Gustavo Petro en 2022, incluso con los costes del cambio de sede.
    </p><p class="article-text">
        R&uacute;a dijo que asistir&iacute;a a la investidura del nuevo presidente disfrazado de elefante blanco. &ldquo;Mi relaci&oacute;n con &eacute;l ser&aacute; b&aacute;sicamente de supervisi&oacute;n pol&iacute;tica; exactamente la misma que si hubiera ganado el otro candidato [Cepeda]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tiago Rogero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/elefante-habitacion-colombia-elegido-paquidermo-senador-denunciar-corrupcion-pais_1_13429862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 19:56:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espirella-margina-derecha-uribe-colombia_129_13418654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb90575f-4728-4e08-9a34-33175a134049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x961y376.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fricciones del Centro Democrático con el presidente electo ultraderechista han gatillado una disputa por la hegemonía de su espacio político y el control del poder</p><p class="subtitle">El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraderechista Abelardo de la Espriella, de 49 a&ntilde;os</a>, asumir&aacute; la presidencia de Colombia este 7 de agosto con una in&eacute;dita investidura en una universidad privada de Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s. Respaldado por 12,9 millones de votos, pero sin bancada propia en el Congreso. Su mandato arranca en un ambiente de crispaci&oacute;n pol&iacute;tica: el proceso de empalme institucional con el Gobierno saliente del progresista Gustavo Petro qued&oacute; roto por las peleas entre ambos. Y, aunque los choques con la izquierda estaban previstos, la verdadera sorpresa radica en las fisuras dentro de su propia coalici&oacute;n, evidenciadas en algunos desencuentros con la derecha tradicional del expresidente &Aacute;lvaro Uribe.
    </p><p class="article-text">
        La cronolog&iacute;a es la siguiente: dos d&iacute;as despu&eacute;s de la segunda vuelta presidencial, incluso antes de que se oficializara el triunfo del radical, el Centro Democr&aacute;tico se declar&oacute; &ldquo;partido de Gobierno&rdquo; y le entreg&oacute; a De la Espriella una lista de prioridades legislativas. La colectividad de &Aacute;lvaro Uribe, con una bancada consolidada de 47 congresistas entre Senado y C&aacute;mara, ratific&oacute; as&iacute; una alianza parlamentaria que ya se daba por descontada desde la campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la armon&iacute;a dur&oacute; poco. La primera derrota pol&iacute;tica del presidente electo lleg&oacute; antes de su investidura. Durante la instalaci&oacute;n del Congreso el pasado 20 de julio, la presidencia del Senado qued&oacute; en manos de Honorio Henr&iacute;quez (Centro Democr&aacute;tico) y no de Alfredo Deluque (Partido de la U), la ficha respaldada por De la Espriella. Por tradici&oacute;n, el cargo correspond&iacute;a al uribismo como fuerza mayoritaria de la coalici&oacute;n oficialista. Y aunque el &lsquo;Tigre&rsquo; intent&oacute; romper esa norma no escrita para imponer a su favorito, el pulso termin&oacute; en fracaso.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las advertencias de Uribe no se hicieron esperar. Si bien reiter&oacute; su apoyo a las iniciativas del nuevo Gobierno que coincidieran con sus principios, tambi&eacute;n lanz&oacute; una pulla con su sello: &ldquo;Si el tigre ruge para acabar con el Centro Democr&aacute;tico, nos toca defendernos como abejas laboriosas&rdquo;. Lejos de retroceder ante el exmandatario, el presidente electo replic&oacute; y redobl&oacute; la apuesta con una frase pol&iacute;tica: &ldquo;Hay pulgas que tienen el insignificante derecho de picar a los tigres, pero los tigres no detendr&aacute;n la marcha por esa tonter&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La vieja guardia resiste </h2><p class="article-text">
        La fisura en el bloque derechista, sin embargo, no es de momento program&aacute;tica. En seguridad, econom&iacute;a o el desmantelamiento de la obra de Petro, las coincidencias son casi absolutas. La batalla se libra en otro terreno, menos ideol&oacute;gico y m&aacute;s pragm&aacute;tico: una disputa por la hegemon&iacute;a y el control del poder.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Yann Basset lee el conflicto como una grieta generacional en la derecha. En una orilla resiste la corriente tradicional, con Uribe como pilar, a sus 74 a&ntilde;os. En la otra, emerge una facci&oacute;n radicalizada, cercana al libertarianismo, que mira a Trump, Bukele o Milei, y que ya no necesita la bendici&oacute;n del expresidente. De la Espriella, al mando del joven movimiento Defensores de la Patria, reclama la jefatura de este nuevo orden. Por eso el nudo se halla en la pugna por el liderazgo entre dos vertientes de una misma familia que se necesitan, pero no siempre hablan el mismo lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Salvado el terreno ideol&oacute;gico, la distancia es sobre todo de formas. Camilo Cruz, polit&oacute;logo de la Universidad del Valle, resume que se trata del choque entre una fuerza institucional y una emergente. El Centro Democr&aacute;tico, a&ntilde;ade, opera como una maquinaria hecha al consenso parlamentario: doce a&ntilde;os de partido y toda la experiencia del uribismo en un Congreso donde casi todo se negocia mediante pactos, transacciones y clientelismo. De la Espriella, en cambio, irrumpe como un advenedizo que aspira a prescindir, en lo posible, de esa diplomacia y se presenta con un tono que promete confrontaci&oacute;n cuando las cosas no fluyan.
    </p><p class="article-text">
        Basset a&ntilde;ade un factor sociol&oacute;gico. Al volverse un partido tradicional, el Centro Democr&aacute;tico se elitiz&oacute;, pas&oacute; de aquella gran base popular que adoraba a Uribe a comienzos del milenio a convertirse en una fuerza urbana de clase alta. De la Espriella entendi&oacute; el vac&iacute;o y recogi&oacute; a esa parte de la militancia de derecha popular que el uribismo dej&oacute; ir.
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                El expresidente de Colombia entre 2002 y 2010, Álvaro Uribe Vélez, al intervenir este martes, 21 de octubre, durante una rueda de prensa, en Llanogrande (Colombia). EFE/STR                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El conflicto cultural</h2><p class="article-text">
        Discursos, publicaciones en redes y el ajedrez de los ministerios han sido los term&oacute;metros habituales para medir el rumbo de la nueva derecha. Sin embargo, la polit&oacute;loga Laura Wills, de la Universidad de los Andes, sugiere afinar la mirada hacia el terreno cultural. A su juicio, el gabinete de De la Espriella carga una impronta mucho m&aacute;s religiosa y doctrinaria que la del uribismo hist&oacute;rico. De hecho, ya existe una agenda de recortes a conquistas sociales que se consideraban consolidadas &mdash;como el derecho al aborto, la educaci&oacute;n laica o los asuntos de g&eacute;nero&mdash;. Es una lectura prudente, pero que asoma un dilema inevitable: descifrar si la ret&oacute;rica del Gobierno entrante marca una ruptura real con el pasado y si la coalici&oacute;n oficialista terminar&aacute; partida entre la vieja guardia y la nueva extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        El retrato se complica al mirar los pilares que llevaron a De la Espriella al poder. Las fuerzas que lo respaldaron son heterog&eacute;neas: junto al Movimiento de Salvaci&oacute;n Nacional &mdash;un claro escudero que, pese a contar con apenas cuatro congresistas, aporta el sello radical de una colectividad familiar de honda cultura cat&oacute;lica y f&eacute;rrea defensa del orden&mdash; conviven estructuras regionales y barones electorales de corte m&aacute;s moderado. De ah&iacute; que los analistas aguarden con paciencia a ver c&oacute;mo compaginar&aacute; su ret&oacute;rica extremista con una coalici&oacute;n que, en la pr&aacute;ctica, empuja de vez en cuando hacia el pragmatismo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos dilemas tiene un final escrito. En una Colombia bajo un sistema presidencialista, con fortines regionales fragmentados, altas cortes diversas, gremios y sindicatos, mover las l&iacute;neas del poder es una tarea tit&aacute;nica. La primera inc&oacute;gnita apunta a si el presidente electo usar&aacute; el poder para arrastrar a la derecha tradicional hacia sus tesis radicales. O si la necesidad de coalici&oacute;n moderar&aacute; su discurso. La segunda duda recae en el uribista Centro Democr&aacute;tico: si optar&aacute; por endurecerse para evitar ser absorbido o si terminar&aacute; abrazado al ala fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Para el analista Gustavo Duncan, de la universidad EAFIT de Medell&iacute;n, el primer gran reto de De la Espriella no es constitucional, sino aritm&eacute;tico: armar mayor&iacute;as en el Congreso. M&aacute;s all&aacute; de su promesa de respetar la Constituci&oacute;n de 1991, el verdadero peligro radica en que, ante la falta de apoyo legislativo, el mandatario opte por gobernar a golpe de decreto en materias que exigen reformas de fondo, en la misma l&iacute;nea de Petro. En todo caso, su margen de maniobra es corto.
    </p><h2 class="article-text">Entre Fujimori y Bolsonaro</h2><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Camilo Cruz matiza incluso la etiqueta ideol&oacute;gica y prefiere hablar de &ldquo;nueva derecha&rdquo; antes que de &ldquo;ultra&rdquo; a la hora de referirse al presidente electo. Para sustentarlo, identifica una combinaci&oacute;n de personalismo, negacionismo clim&aacute;tico, batalla cultural, religiosidad y descalificaci&oacute;n del adversario. Propone, adem&aacute;s, una imagen que ilustra el relevo pol&iacute;tico mejor que cualquier fecha: Uribe se mir&oacute; siempre en la derecha latinoamericana de su generaci&oacute;n (Fujimori o Collor de Mello), mientras que De la Espriella se proyecta en la de la suya (Milei, Bukele y Bolsonaro).
    </p><p class="article-text">
        Esta mutaci&oacute;n, que hoy amenaza al uribismo hist&oacute;rico, evoca el eclipse de algunas maquinarias tradicionales europeas. En la Italia de 1994, Silvio Berlusconi fund&oacute; Forza Italia sobre las ruinas de la Democracia Cristiana, el gigante que gobern&oacute; el pa&iacute;s durante casi medio siglo. Con esa estrategia absorbi&oacute; su espacio, hered&oacute; sus votantes y asimil&oacute; a sus cuadros. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, su partido qued&oacute; reducido a socio menor de la ultraderecha de Giorgia Meloni, a la que el propio Berlusconi hab&iacute;a abierto la puerta. El reflejo italiano deja una advertencia clara: las fuerzas erigidas alrededor de un solo hombre suelen tener fecha de caducidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora De la Espriella asume el poder con toda la arquitectura del Estado a su favor, pero sin m&uacute;sculo propio en el Congreso. Su movimiento, Defensores de la Patria, ya est&aacute; en fila para convertirse en partido formal: un remedio tard&iacute;o para una bancada que, de lograrlo, no existir&iacute;a hasta 2030, cuando su l&iacute;der entregue el poder. Hasta entonces, el abogado penalista que gan&oacute; publicitandose como ajeno al sistema tendr&aacute; que negociar y adaptarse al juego de tronos del Congreso que desde&ntilde;a si quiere sacar adelante su proyecto, la llamada &ldquo;Patria Milagro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espirella-margina-derecha-uribe-colombia_129_13418654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38cc62c0-7719-4baa-b112-404d182ce7e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x873y381.jpg" width="1200" height="675" alt="El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente electo plantea el acto de investidura el 7 de agosto en una guarnición en zona de conflicto mientras el mandatario saliente, aún al frente de las Fuerzas Militares, prohíbe ceder las instalaciones</p><p class="subtitle">De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia </p></div><p class="article-text">
        El presidente electo de Colombia, el radical de derecha <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abelardo de la Espriella</a>, pretende quebrar siglo y medio de tradici&oacute;n republicana. Quiere jurar su cargo el pr&oacute;ximo 7 de agosto en un cuartel militar en una zona de conflicto al sur del pa&iacute;s, a casi 600 kil&oacute;metros de la c&eacute;ntrica Plaza de Bol&iacute;var de Bogot&aacute; donde siempre se ha llevado a cabo. La respuesta del mandatario saliente, el izquierdista Gustavo Petro, ha sido enf&aacute;tica: no estrechar&aacute; la mano de su sucesor.
    </p><p class="article-text">
        En un &uacute;ltimo pulso de poder, adem&aacute;s, prohibi&oacute; usar instalaciones castrenses para la ceremonia antes de las 15.00 horas, momento en que dejar&aacute; de ser comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Se trata de un encontronazo in&eacute;dito que eleva al m&aacute;ximo la temperatura de un pa&iacute;s ya fracturado tras las elecciones m&aacute;s re&ntilde;idas de su historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        Popay&aacute;n, capital del Cauca y epicentro de una violencia cr&oacute;nica, es uno de los escenarios de la discordia. Al exigir su investidura all&iacute;, De la Espriella env&iacute;a un mensaje pol&iacute;tico desde un territorio cercado por disidencias guerrilleras, narcotraficantes y extorsiones que asfixian a la poblaci&oacute;n y el comercio local. La Presidencia ha dejado claro el marco jur&iacute;dico: solo el Congreso puede cambiar la sede de la toma de posesi&oacute;n, lo cual deja al Ejecutivo sin facultades para autorizar el traslado. Pero Petro tambi&eacute;n fij&oacute; su postura en redes sociales y advirti&oacute; que, mientras sea comandante de las Fuerzas Militares, ninguna base se prestar&aacute; para una ceremonia que, a su juicio, no les corresponde albergar.
    </p><p class="article-text">
        El gesto expone riesgos institucionales a los que apuntan juristas y analistas de distintas orillas. &ldquo;Un presidente civil debe entregar el poder a otro presidente civil. Los militares no tienen por qu&eacute; estar en el centro&rdquo;, advierte Mauricio Garc&iacute;a Villegas, profesor de la Universidad Nacional. Lo que m&aacute;s desconcierta al acad&eacute;mico es la puesta en escena: &ldquo;El presidente no es militar, ni ha sido militar, ni tiene origen militar. En el mejor de los casos, esto es una confusi&oacute;n&rdquo;. Pero el contraste ha sido una de las marcas de De la Espriella desde la campa&ntilde;a presidencial: el abogado penalista que molde&oacute; su carrera y su fortuna en los estrados judiciales se ha rodeado de militares retirados y reservistas, y se ha publicitado con sus saludos de visera y juramentos a la bandera.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El presidente no es militar, ni ha sido militar, ni tiene origen militar. En el mejor de los casos, esto es una confusión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mauricio García Villegas</span>
                                        <span>—</span> Profesor de la Universidad Nacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la polit&oacute;loga Laura Bonilla, subdirectora de la Fundaci&oacute;n Pares para la paz y la reconciliaci&oacute;n, el traslado de la posesi&oacute;n a un cuartel invierte la l&oacute;gica republicana: subordina el poder civil a un escenario dominado por las armas. &ldquo;Ah&iacute; conviven dos mensajes que se anulan&rdquo;, dice. Por un lado, el homenaje a las Fuerzas; por otro, el desd&eacute;n por el Congreso de la Rep&uacute;blica. Y es justo all&iacute; donde De la Espriella necesita asegurar apoyos para su coalici&oacute;n y, en paralelo, se trata del &uacute;nico &oacute;rgano con potestad para autorizar un cambio de sede.
    </p><p class="article-text">
        El constitucionalista Rodrigo Uprimny rescataba el domingo en <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/posesion-presidencial-en-guarnicion-militar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Espectador</a> una lecci&oacute;n esencial sobre la salud democr&aacute;tica del pa&iacute;s: la liturgia presidencial en Colombia ya tiene sus propios tiempos, pues existe una ceremonia posterior a la investidura en la que las Fuerzas Militares reconocen en el acuartelamiento a su nuevo jefe. Luego la comparaba con el modelo estadounidense. Los tres generales que llegaron a ocupar la Casa Blanca &ndash;Washington, Grant y Eisenhower&ndash; jam&aacute;s volvieron a vestir el uniforme, nunca retomaron el saludo militar y menos a&uacute;n contemplaron jurar el cargo en una guarnici&oacute;n. Aquellos hombres entend&iacute;an perfectamente que la verdadera legitimidad de su poder nac&iacute;a de las urnas y no de las armas.
    </p><h2 class="article-text">Los militares, inc&oacute;modos</h2><p class="article-text">
        La regi&oacute;n del Cauca es, quiz&aacute;, el mejor term&oacute;metro del fracaso acumulado del Estado colombiano. Tras el acuerdo de paz de 2016, que desmoviliz&oacute; las FARC, dos estrategias presidenciales antag&oacute;nicas buscaron institucionalizar el vac&iacute;o territorial dejado por la guerrilla. El conservador Iv&aacute;n Duque (2018-2022) opt&oacute; por una ofensiva total. Acto seguido, Gustavo Petro (2022-2026) impuls&oacute; un modelo de negociaci&oacute;n con todos los grupos violentos en paralelo bajo el r&oacute;tulo de la &ldquo;paz total&rdquo;. Los dos enfoques fallaron, seg&uacute;n los analistas, y en el &uacute;ltimo cuatrienio las mafias usaron los ceses al fuego para expandirse. &ldquo;Todo el mundo percibe que el Estado perdi&oacute; la batalla&rdquo;, resume Laura Bonilla. &ldquo;No sirve la militarizaci&oacute;n, no sirve la negociaci&oacute;n. Estamos en un momento en que, al parecer, nada sirve&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo el mundo percibe que el Estado perdió la batalla. No sirve la militarización, no sirve la negociación. Estamos en un momento en que al parecer nada sirve</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Bonilla</span>
                                        <span>—</span> Subdirectora de la Fundación Pares
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los m&aacute;s inc&oacute;modos con el plan de la ceremonia en el Cauca, de hecho, podr&iacute;an ser los propios homenajeados por De la Espriella. El Ej&eacute;rcito colombiano carga con varias deudas hist&oacute;ricas que condicionan su papel p&uacute;blico. Arrastra, por ejemplo, el lastre de los mal llamados falsos positivos: m&aacute;s de 6.402 civiles ejecutados y camuflados como bajas guerrilleras, seg&uacute;n la justicia transicional. Solo as&iacute; se entiende que ahora midan cada paso que dan. 
    </p><p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os, se&ntilde;alan los analistas, los mandos han extremado precauciones. En los cuarteles ha arraigado lo que Bonilla describe como &ldquo;obediencia reflexiva&rdquo;, y los altos oficiales advierten con severidad a sus subalternos sobre los l&iacute;mites legales de sus operativos o acciones. Pedro Medell&iacute;n, polit&oacute;logo y profesor de la Universidad Nacional, matiza y recuerda, en todo caso, que la responsabilidad no ha sido solo castrense: distintos gobiernos civiles presionaron para lograr resultados y, cuando surgieron los esc&aacute;ndalos porque se extralimitaron en sus funciones o violaron los derechos humanos, gran parte de la carga pol&iacute;tica y penal recay&oacute; en los uniformados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, este turbulento traspaso de poderes ha dejado una paradoja institucional que Medell&iacute;n subraya: &ldquo;Ver a los militares defendiendo los resultados electorales y exigiendo al gobierno civil que cumpla con los principios de la democracia es un hecho que fortalece el sistema&rdquo;. Al mismo hilo recuerda que, hace unas semanas, cuando Petro desliz&oacute; la idea de no reconocer la derrota electoral de su candidato, Iv&aacute;n Cepeda, fue su propio Ministro de Defensa quien garantiz&oacute; p&uacute;blicamente que el relevo se har&iacute;a bajo el imperio de la ley. &ldquo;No es un cheque en blanco&rdquo;, zanja Bonilla. &ldquo;Ning&uacute;n presidente en Colombia ha logrado apropiarse del todo de las Fuerzas Militares&rdquo;, recuerda.
    </p><h2 class="article-text">Egolatr&iacute;a frente a seguridad</h2><p class="article-text">
        Un dato electoral suma simbolismo: el sure&ntilde;o departamento del Cauca vot&oacute; mayoritariamente en contra del proyecto radical De la Espriella. El candidato, de 48 a&ntilde;os, perdi&oacute; all&iacute; de forma contundente en unas elecciones tan ajustadas que la diferencia nacional se resolvi&oacute;, en buena medida, por los votos de los colombianos en el exterior. &ldquo;Es un mensaje de golpe de mano en una zona adversa&rdquo;, interpreta Bonilla. La analista, no obstante, relativiza el impacto operativo: ning&uacute;n grupo criminal va a retroceder porque la toma de posesi&oacute;n ocurra en una guarnici&oacute;n. El valor pr&aacute;ctico del mensaje, agrega, favorece m&aacute;s al &ldquo;ego&rdquo; del mandatario electo que la seguridad real de la regi&oacute;n, marcada por las econom&iacute;as cocaleras, los conflictos sociales y la salida estrat&eacute;gica al oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.
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                El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en Bogotá (Colombia).                             </span>
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        Ahora queda por ver d&oacute;nde se celebrar&aacute; la ceremonia. La v&iacute;a legal a&uacute;n existe, pero es angosta: el nuevo Congreso tiene menos de tres semanas para aprobar el traslado de la toma de posesi&oacute;n fuera de Bogot&aacute;, un hito in&eacute;dito en las investiduras colombianas. Incluso si Senado y C&aacute;mara alcanzaran un acuerdo, el &uacute;ltimo candado administrativo y log&iacute;stico estar&iacute;a, mientras Petro permanezca en funciones, en la decisi&oacute;n del Ejecutivo. Y del alto mando militar. Uprimny avisa de un tercer frente: el acto podr&iacute;a ser impugnado ante los tribunales por desconocer principios constitucionales que ordenan jurar ante el Congreso. Bonilla, habituada a los pulsos institucionales del pa&iacute;s, lo interpreta con realismo: &ldquo;Es bastante improbable que ocurra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sea en una guarnici&oacute;n regional o en la Plaza de Bol&iacute;var de Bogot&aacute;, rodeada por el Palacio de Justicia o el Capitolio Nacional, algo ya se ha roto. A menos de dos semanas del relevo, Colombia sabe que su presidente saliente y el entrante no se dar&aacute;n la mano, un viejo gesto de convivencia y valor civil: el progresista considera ileg&iacute;timo al sucesor, mientras el ultra de derecha tilda de criminal al mandatario que se va. La banda presidencial cambiar&aacute; de pecho, de todos modos, pero, como se&ntilde;ala el soci&oacute;logo Eduardo Pizarro Leong&oacute;mez, la idea de mudar la toma de posesi&oacute;n del &aacute;mbito civil al militar deja un mensaje inquietante: el de la primac&iacute;a &ldquo;de la fuerza sobre la ley&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Abelardo de la Espriella,Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer cuando la extrema derecha se apropia de la camiseta de tu selección?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/extrema-derecha-apropia-camiseta-seleccion_1_13354416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a85184a4-169d-4725-badd-0bd439e7c7cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146691.jpg" width="1920" height="1080" alt="¿Qué hacer cuando la extrema derecha se apropia de la camiseta de tu selección?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente colombiano, sigue los pasos de Jair Bolsonaro en Brasil para identificar los colores de la selección con sus propuestas mientras las izquierdas se debaten entre no usarlas o elegir la segunda equipación
</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas una semana, Abelardo de la Espriella, candidato de extrema derecha, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue elegido presidente de Colombia en una segunda vuelta </a>en la que apenas 250.000 votos lo separaron del candidato de izquierdas, Iv&aacute;n Cepeda. Suficiente, en todo caso, para <a href="https://www.tiktok.com/@delaespriella_style/video/7653997648894037268" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparecer celebrando la victoria en redes sociales</a> con la camiseta de la selecci&oacute;n de f&uacute;tbol de su pa&iacute;s. O, al menos, algo casi id&eacute;ntico: una prenda amarilla con tres l&iacute;neas rojas sobre los hombros que en vez del escudo de la Federaci&oacute;n Colombiana de F&uacute;tbol muestra la imagen de un tigre (De la Espriella se hace llamar el Tigre) y que en vez del logo de Adidas, en el lado derecho del pecho, muestra un lema: Firme por la patria. 
    </p><p class="article-text">
        Al abogado ultraderechista, que hace a&ntilde;os reconoci&oacute; que detestaba el f&uacute;tbol, su versi&oacute;n ligeramente alterada de la camiseta de Colombia le convence incluso m&aacute;s que la original. Lleva meses tratando de asociar la camiseta de la selecci&oacute;n a sus propuestas pol&iacute;ticas: no solo la viste &eacute;l, en sus m&iacute;tines quienes la llevan son legi&oacute;n, y entre su c&iacute;rculo pr&oacute;ximo casi no hubo quien se atreviera a no ponerla para celebrar su victoria.
    </p><p class="article-text">
        Ese intento de apropiaci&oacute;n no ha pasado desapercibido. A Cristhian Alexander, un periodista colombiano de 28 a&ntilde;os que reside en Madrid, esto le indigna: &ldquo;Es un robo a un s&iacute;mbolo de unidad nacional por parte de la derecha. Como no soy af&iacute;n a la derecha, he decidido no ponerme la camiseta de la selecci&oacute;n durante el Mundial. No quiero que la gente piense que apoyo a De la Espriella&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez, colombiano de 34 que lleva cinco en Espa&ntilde;a trabajando en una consultora, no es partidario de llegar tan lejos, aunque s&iacute; que ha empezado a sentir cierto rechazo: &ldquo;Ver en los noticieros a gente usando la camiseta de la selecci&oacute;n mientras profiere insultos racistas, pide bombardear a comunidades enteras y expresa deseos antidemocr&aacute;ticos me hace perder las ganas de usarla. Con todo, pocas cosas unen a Colombia como su apoyo fiel a la selecci&oacute;n. Yo la quiero seguir usando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo est&aacute; de acuerdo con estos an&aacute;lisis. Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Uribe, trabajador de 29 a&ntilde;os de una multinacional de comercio, opina que el debate se ha sacado de contexto: &ldquo;Creo que la izquierda exager&oacute;, ya que muchas otras veces se ha visto a candidatos de la izquierda usar la camiseta de la selecci&oacute;n. Adem&aacute;s de que ni la derecha ni nadie en ning&uacute;n momento dijo que cierto tipo de personas no pudieran usar la camiseta, ergo no hubo apropiaci&oacute;n alguna. Siempre me voy a poner la camiseta de la selecci&oacute;n. No importa cu&aacute;nto se intente politizar, la pasi&oacute;n del f&uacute;tbol siempre ser&aacute; m&aacute;s grande que la pol&iacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Pe&ntilde;a, comunicadora social de 31 a&ntilde;os que vive en Bogot&aacute;, la capital colombiana, subraya al respecto que ha habido incluso un intento de contraataque: &ldquo;Hay una manipulaci&oacute;n, un intento de generar divisi&oacute;n con s&iacute;mbolos que pertenecen a todos y a nadie al mismo tiempo. Pero se dio una reacci&oacute;n muy interesante por parte de gente que precisamente por no apoyar a la derecha empez&oacute; a llevar la camiseta de la selecci&oacute;n. Al principio, a los seguidores de De la Espriella se los identificaba r&aacute;pido porque eran los que llevaban la camiseta de la selecci&oacute;n de Colombia, pero al final de la campa&ntilde;a no estaba tan claro&rdquo;. Con todo, Pe&ntilde;a tambi&eacute;n tiene claro su veredicto: &ldquo;Yo hoy no llevar&iacute;a la camiseta de la selecci&oacute;n de Colombia, incluso aunque se empiece a usar como s&iacute;mbolo de rebeld&iacute;a contra la derecha&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tras los pasos de Bolsonaro</strong></h2><p class="article-text">
        De la Espriella no es, ni mucho menos, el primer candidato de extrema derecha que protagoniza una maniobra similar. Hace diez a&ntilde;os, el expresidente brasile&ntilde;o Jair Bolsonaro logr&oacute; una identificaci&oacute;n tal entre la <em>verdeamarela</em> y su partido que colgar una camiseta de la selecci&oacute;n brasile&ntilde;a en un balc&oacute;n se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo de apoyo a sus pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Este cobr&oacute; tanta fuerza que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/brasilenos-piden-cambiar-colores-camiseta-seleccion-futbol-convertirse-simbolo-extrema-derecha_1_6096859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hubo intentos por parte de intelectuales progresistas de que la pentacampeona cambiara sus colores</a>. &ldquo;Siempre pens&eacute; que nuestra bandera y nuestros colores ten&iacute;an una gran belleza, pero ahora simbolizan la intolerancia, la ignorancia pol&iacute;tica, incluso el fascismo&rdquo;, dec&iacute;a entonces el cineasta y guionista brasile&ntilde;o Lucas Justiniano. Coincid&iacute;a el escritor Jo&atilde;o Carlos Assump&ccedil;&atilde;o: &ldquo;En mi opini&oacute;n, ahora mismo vestir de color amarillo es como pegarse un tiro en el pie porque se identifica con Bolsonaro. Y de esta realidad no se escapa nadie. Necesitamos usar el blanco y el azul para distanciarnos de Bolsonaro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n todav&iacute;a colea. Hace un a&ntilde;o, Nike, la marca que viste a la selecci&oacute;n brasile&ntilde;a, filtr&oacute; que preparaba para el equipo una segunda equipaci&oacute;n de color rojo. Aunque esta estaba inspirada en la madera del &aacute;rbol que da nombre al pa&iacute;s, falt&oacute; tiempo para que los movimientos de derechas la rechazaran por juzgar que ese era el color de la izquierda. Finalmente, la federaci&oacute;n brasile&ntilde;a dio marcha atr&aacute;s al proyecto: la segunda equipaci&oacute;n de Brasil en este Mundial es azul el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La extrema derecha se ha centrado en dar la batalla cultural para conquistar el sentido com&uacute;n de la gente&rdquo;, empieza explicando al respecto a elDiario.es Steven Forti, historiador, profesor de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona y autor de <em>Extrema derecha 2.0. Qu&eacute; es y c&oacute;mo combatirla</em> (Siglo XXI). Lo hace, explica Forti, tratando de apropiarse palabras, ideas o conceptos que son aceptadas socialmente o tienen cierto tir&oacute;n. En Francia, por ejemplo, Marine le Pen lleva tiempo reivindicando los valores laicos de la Revoluci&oacute;n Francesa, algo que hasta ahora no hab&iacute;a interesado a la extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        A esto, a&ntilde;ade Forti, se suma un elemento m&aacute;s: el nacionalismo, el coraz&oacute;n de los movimientos de extrema derecha, pone f&aacute;cil remitirse a s&iacute;mbolos que apelan al pa&iacute;s. Ah&iacute; entran, en su opini&oacute;n, las camisetas de las selecciones nacionales: &ldquo;De la Espriella intenta lo que ya intent&oacute; Bolsonaro. Entiendo que haya gente que no quiera llevar la camiseta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el rechazo a la camiseta de la selecci&oacute;n nacional se circunscribe hoy casi en exclusiva al &aacute;mbito del independentismo. Hace unos d&iacute;as, por ejemplo, Ernai, parte de las juventudes de Sortu, rob&oacute; camisetas de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola para reivindicar a la selecci&oacute;n vasca de f&uacute;tbol. Por lo dem&aacute;s, la camiseta de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola es un &eacute;xito de ventas, aunque este a&ntilde;o lo sea especialmente la segunda equipaci&oacute;n, de color blanco. 
    </p><p class="article-text">
        No siempre fue as&iacute;. Lo sabe Gregorio Casanova, historiador y redactor jefe de Cultura en Vozp&oacute;puli que lleva a&ntilde;os analizando qu&eacute; significa el nacionalismo y que recuerda que, por esas curiosidades que trae a veces el destino, Andr&eacute;s Iniesta marc&oacute; el gol m&aacute;s importante del f&uacute;tbol espa&ntilde;ol vistiendo no de rojo, <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/roja-no-destine_129_13318393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino de azul, el color que tuvo que adoptar la selecci&oacute;n tras la Guerra Civil por imposici&oacute;n de la Falange</a>. Porque el color del equipo nacional de f&uacute;tbol no ha sido nunca solo un color.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda tambi&eacute;n que hasta el ciclo ganador de los a&ntilde;os 2008 a 2012, a la camiseta de la selecci&oacute;n se la contemplaba desde la izquierda con el mismo recelo con el que se observa la bandera nacional. &ldquo;La victoria en la Eurocopa de 2008 sirvi&oacute; para despojar a los s&iacute;mbolos nacionales de sus connotaciones franquistas y reconstruir una reivindicaci&oacute;n patri&oacute;tica basada en el orgullo de ser espa&ntilde;ol, superando la dicotom&iacute;a entre izquierda y derecha. Hay incluso quien sostiene que ayud&oacute; lograrlo mediante un estilo de juego refinado e inteligente, antag&oacute;nico a esa cosa a&ntilde;eja de la furia espa&ntilde;ola&rdquo;, explica Casanova.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que una de las mejoras definiciones de las naciones la dej&oacute; Benedict Anderson al describirlas como comunidades imaginadas. Dentro de esta profunda abstracci&oacute;n en la que millones de personas creen pertenecer a una naci&oacute;n determinada, el deporte juega un valor fundamental en la plasmaci&oacute;n de la naci&oacute;n&rdquo;, ahonda el historiador. &ldquo;En cualquier partido de este mundial vemos a 11 compatriotas j&oacute;venes, atl&eacute;ticos, admirados y ataviados con emblemas y colores nacionales compitiendo frente a frente contra otra naci&oacute;n. Es una guerra en miniatura. Si un mapa meteorol&oacute;gico en el que ensombrecemos a la pobre Portugal durante el informativo ayuda a recordar la naci&oacute;n mientras cenamos, imagina un partido de f&uacute;tbol. Se produce la encarnaci&oacute;n deportiva de una de las aspiraciones de todo nacionalista, crear el ellos y el nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer, entonces? &iquest;Son estos procesos de apropiaci&oacute;n de la extrema derecha inevitables? Forti tiene una propuesta: &ldquo;La izquierda deber&iacute;a disputarlo. &iquest;Por qu&eacute; tenemos que avergonzarnos de llevar la camiseta de nuestro pa&iacute;s? Si lo abandonamos, recuperarlo va a ser muy dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Vázquez Baciero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/extrema-derecha-apropia-camiseta-seleccion_1_13354416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer cuando la extrema derecha se apropia de la camiseta de tu selección?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Jair Bolsonaro,Brasil,Abelardo de la Espriella,Fútbol,Ultraderecha en América Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así fue como el voto exterior dio el triunfo a la derecha y la extrema derecha en Perú y Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/voto-exterior-dio-triunfo-derecha-extrema-derecha-peru-colombia_1_13354885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a99f1f2-8653-4e83-ace3-5d1a1d91c83a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y258.jpg" width="1200" height="675" alt="Así fue como el voto exterior dio el triunfo a la derecha y la extrema derecha en Perú y Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sufragios en el extranjero inclinaron la balanza de una segunda vuelta en empate técnico: dieron la victoria a Keiko Fujimori, que había perdido en territorio peruano, y ampliaron la escasa diferencia a favor del ultra colombiano Abelardo de la Espriella: "El voto migrante es muy conservador"
</p><p class="subtitle">Derecha y extrema derecha han ganado las diez últimas elecciones en Latinoamérica, y van a por más
</p></div><p class="article-text">
        Lima, 3 de julio. Casi un mes despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de la segunda vuelta electoral en Per&uacute;, finalmente Keiko Fujimori es proclamada presidenta de su pa&iacute;s. En unos comicios m&aacute;s que diputados, el recuento fue especialmente lento y sigue siendo cuestionado: el candidato de la izquierda, Roberto S&aacute;nchez, ha anunciado que recurrir&aacute; a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos para denunciar irregularidades en el escrutinio del voto exterior. Y esto no es un detalle: las papeletas contabilizadas fuera de territorio peruano son las que han dado la victoria final, por menos de 50.000 votos, a la hija del condenado y fallecido Alberto Fujimori. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado lunes,<a href="https://resultadosegundavuelta.onpe.gob.pe/main/resumen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE)</a> concluy&oacute; el escrutinio que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/avance-escrutinio-sella-triunfo-keiko-fujimori-elecciones-peru-izquierda-rechaza-resultado_1_13330725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confirm&oacute; la victoria de Fujimori</a> (50,135%) sobre S&aacute;nchez (49,865%). Pero sucede que el recuento en Per&uacute; deja a S&aacute;nchez por delante, con 9.060.022 votos y 32.014 de diferencia sobre Keiko. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el resultado es muy diferente en las urnas de los consulados: la hija del presidente Alberto Fujimori, que muri&oacute; condenado por delitos contra los derechos humanos y corrupci&oacute;n, se queda con el 63% de los votos, y m&aacute;s de 81.000 de diferencia. As&iacute; es como toma la delantera, para imponerse por apenas 49.641 papeletas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Fujimori ganó las elecciones en Perú gracias al voto extranjero" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-p34mV" src="https://datawrapper.dwcdn.net/p34mV/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="490" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        La segunda vuelta en Colombia result&oacute; igualmente re&ntilde;ida, con un duelo inesperado: el candidato del presidente Gustavo Petro, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Cepeda, se enfrent&oacute; (y perdi&oacute;)</a> frente al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extravagante abogado y empresario Abelardo de la Espriella</a>, que no aparec&iacute;a como el mejor posicionado en las encuestas previas a la primera vuelta. Con el apoyo expl&iacute;cito de Donald Trump, el millonario se impuso en el <em>ballotage</em> por una diferencia de 250.000 votos y menos de un punto porcentual. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si el voto dentro de las fronteras de Colombia le daba una ventaja de poco m&aacute;s de 73.000 papeletas, el emitido en los consulados colombianos inclin&oacute; la balanza definitivamente. En algunos pa&iacute;ses, como Estados Unidos, Venezuela o Panam&aacute;, De la Espriella obtuvo entre el 77 y el 81% del escrutinio.
    </p><p class="article-text">
        El 63% de los migrantes colombianos con derecho a voto se inclinaron a la derecha, y un 65% de los peruanos. En la comunidad peruana en el exterior la derechizaci&oacute;n del electorado fue tan evidente que en la primera vuelta el candidato de izquierdas apareci&oacute; en octavo lugar. El m&aacute;s votado fue <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-caras-ultraderecha-america-latina_1_13066758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael L&oacute;pez Aliaga</a>, un candidato a la derecha de Keiko, ultraconservador, de la esfera del Opus Dei y que confes&oacute; estar enamorado de la virgen Mar&iacute;a. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="El conservador De la Espriella aumentó su ventaja gracias al voto en el extranjero en Colombia" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-Yr5SR" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Yr5SR/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="516" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En elecciones altamente polarizadas y decididas por m&aacute;rgenes m&iacute;nimos, el voto exterior puede funcionar como bisagra&rdquo;, concede Lisa Zanotti, investigadora asociada del Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha (Ultra-Lab). Zanotti, sin embargo, cree que hay diferencias entre estas dos elecciones y pide distinguir entre decisivo y relevante: &ldquo;En Per&uacute;, el voto exterior no reforz&oacute; una tendencia, sino que cambi&oacute; el resultado; en Colombia no parece haber decidido al ganador, pero s&iacute; fue fundamental para transformar una ventaja m&iacute;nima en una victoria m&aacute;s pol&iacute;ticamente legible&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un voto decisivo (y a veces diverso)</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ya podemos hablar de un giro reaccionario en la pol&iacute;tica latinoamericana. Otras veces fue conservador, pero en esta ocasi&oacute;n es reaccionario&rdquo;, analiza Jorge Resina, profesor de Ciencia Pol&iacute;tica en la Universidad Complutense de Madrid y estudioso de los procesos electorales en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ese giro que apunta Resina es a&uacute;n m&aacute;s pronunciado fuera de las fronteras de los pa&iacute;ses: &ldquo;En general, el voto migrante latinoamericano est&aacute; escorado a la derecha&rdquo;, explica, un hecho que para Anna Ayuso, investigadora para Am&eacute;rica latina en el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), puede tener que ver con sus caracter&iacute;sticas sociol&oacute;gicas. &ldquo;En estos pa&iacute;ses hay mucha diferencia entre el votante de las ciudades y el rural; y eso, que se ve en los resultados generales, es todav&iacute;a m&aacute;s evidente en el escrutinio de los consulados, porque se trata sobre todo de personas de clase media urbana&rdquo;, detalla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los conflictos internos del país se reproducen fuera, pero filtrados por la experiencia migratoria y por el contexto político del país de residencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lisa Zanotti</span>
                                        <span>—</span> investigadora - Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hay un sesgo de selecci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Zanotti. &ldquo;Quienes votan desde el exterior no son una muestra representativa del electorado nacional. Tienen trayectorias migratorias, redes y consumos medi&aacute;ticos espec&iacute;ficos&rdquo;, detalla. Para ella, no hay un &uacute;nico voto migrante. &ldquo;No vota igual una di&aacute;spora marcada por exilio pol&iacute;tico, inseguridad o rechazo al chavismo que una di&aacute;spora estudiantil, profesional o integrada en contextos europeos. Entonces s&iacute; el voto exterior permite ver c&oacute;mo la pol&iacute;tica nacional se desterritorializa: los conflictos internos del pa&iacute;s se reproducen fuera, pero filtrados por la experiencia migratoria y por el contexto pol&iacute;tico del pa&iacute;s de residencia&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Realidades diferentes </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es interesante analizar el voto exterior porque muestra c&oacute;mo las divisiones ideol&oacute;gicas nacionales viajan y se reorganizan en la di&aacute;spora&rdquo;, reflexiona Zanotti. Los temas que han dominado las campa&ntilde;as electorales pueden adquirir un peso diferente o recibir una mirada particular desde una distancia de miles de kil&oacute;metros. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados coinciden en que el af&aacute;n de estabilidad econ&oacute;mica y pol&iacute;tica entre los migrantes peruanos pudo encontrar una respuesta en la visi&oacute;n neoliberal de Keiko y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fujimorismo-vuelve-gobernar-peru-reaviva-fantasma-autoritarismo-coalicion-mafiosa_1_13344336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el poder intr&iacute;nseco del fujimorismo</a>. &ldquo;Muchos de los que est&aacute;n enviando remesas desde otros pa&iacute;ses consideran que las pol&iacute;ticas de apertura van a potenciar el crecimiento del pa&iacute;s&rdquo;, sostiene Resina. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Cuánto sacó cada candidato en cada país y en Perú" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-wVJa6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/wVJa6/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="349" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        El tema de la estabilidad juega un papel importante en Per&uacute;, que ha tenido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-peru-record-candidatos-derecha-cabeza-pais-expresidentes-encarcelados_1_13132788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueve presidentes en la &uacute;ltima d&eacute;cada</a>. &ldquo;Es curioso, porque el propio fujimorismo ha fomentado esa ingobernabilidad. Es el que ha hecho caer la mayor parte de los gobiernos&rdquo;, se&ntilde;ala Anna Ayuso. &ldquo;As&iacute; que, finalmente, mucha gente ha dicho &lsquo;si queremos estabilidad hay que darles el poder a ellos&rsquo;. Pero esto es realmente muy peligroso, porque en Per&uacute; hay una corrupci&oacute;n sumamente arraigada, incrustada en el sistema&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Para Ayuso, Fujimori parte con un d&eacute;ficit de legitimidad por lo ajustado del resultado y el origen de los votos decisivos. &ldquo;Tendr&aacute; que lidiar con la frustraci&oacute;n en los sectores que votaron a S&aacute;nchez, e inicialmente se ver&aacute; obligada a hacer algunas concesiones, a ser un poco m&aacute;s dialogante&rdquo;, pero su triunfo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fujimorismo-vuelve-gobernar-peru-reaviva-fantasma-autoritarismo-coalicion-mafiosa_1_13344336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reaviva el fantasma del autoritarismo</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Keiko Fujimori.                            </span>
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        El sistema peruano otorga ventajas de representaci&oacute;n legislativa al candidato presidencial m&aacute;s votado, pero todav&iacute;a hay que ver c&oacute;mo se mover&aacute;n las fuerzas pol&iacute;ticas en un parlamento que vuelve a ser bicameral despu&eacute;s de 34 a&ntilde;os. La anulaci&oacute;n del Senado es parte del legado de Alberto Fujimori, a quien su hija ha reivindicado en campa&ntilde;a como el art&iacute;fice de una &eacute;poca de bonanza y seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        La seguridad es, precisamente, otro de los ejes que han marcado estas elecciones. &ldquo;Lima sobre todo lleva unos a&ntilde;os horribles, y es posible que eso desde fuera se perciba como ciudad sin ley&rdquo;, asegura Resina. En Colombia, adem&aacute;s del desgaste del gobierno de Petro, pesan los problemas con el narcotr&aacute;fico y el conflicto con las FARC. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El voto migrante latino en EEUU se ha derechizado. Creo que tiene que ver con el tema de la seguridad y con la influencia de las iglesias protestantes y pentecostales </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Ayuso</span>
                                        <span>—</span> investigadora - Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mucha gente sigue considerando que hubo muchos beneficios para la guerrilla y que el pa&iacute;s no mejor&oacute;&rdquo;, apunta Resina. Y en esta percepci&oacute;n tambi&eacute;n hay un sesgo, el de los que lo miran desde la distancia de la ciudad o incluso desde otro pa&iacute;s, y los que viven en contacto con el conflicto, sobre todo en determinadas zonas rurales. Las opciones en campa&ntilde;a iban de la promesa de &ldquo;paz total&rdquo; mediante el di&aacute;logo promovida por la izquierda al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;militarismo&rdquo; de la ultraderecha</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &lsquo;amigo&rsquo; americano </strong></h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; Resina introduce otro elemento de an&aacute;lisis: el peso de Estados Unidos en la regi&oacute;n. El apoyo de Donald Trump a los candidatos de derecha y ultraderecha los convierte para muchos en una opci&oacute;n pragm&aacute;tica. &ldquo;Como pas&oacute; en las &uacute;ltimas elecciones legislativas en Argentina, el razonamiento es que si gobiernan Milei, Fujimori o De la Espriella, Estados Unidos dar&aacute; m&aacute;s facilidades y eso contribuir&aacute; a la estabilidad&rdquo;, sostiene. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Cuánto sacó cada candidato en cada país y en Colombia" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-nlVW6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/nlVW6/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="517" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        La promesa de esas ventajas econ&oacute;micas y del apoyo internacional para acabar con la inseguridad han tenido repercusi&oacute;n en los votos. Si se observa el porcentaje de votos por pa&iacute;ses, los peruanos y colombianos afincados en Estados Unidos se han decantado fuertemente por los candidatos a la derecha: en un 76% en el caso de Per&uacute; y el 81% en el de Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El pa&iacute;s de residencia condiciona tambi&eacute;n la mirada migrante? &ldquo;Si hablamos de Estados Unidos, la inclinaci&oacute;n hacia la derecha probablemente combina varios factores: la composici&oacute;n espec&iacute;fica de la di&aacute;spora, las razones de la migraci&oacute;n, el peso del antiizquierdismo en comunidades latinoamericanas y un ecosistema pol&iacute;tico-medi&aacute;tico donde discursos de seguridad, orden, anticomunismo y liderazgo duro circulan con mucha fuerza&rdquo;, analiza Lisa Zanotti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Abelardo de la Espriella, en campaña.                            </span>
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        &ldquo;Est&aacute; claro que el voto migrante latino en EEUU se ha derechizado. Creo que tiene que ver con el tema de la seguridad, que se ha convertido en uno de los asuntos centrales de las dos elecciones&rdquo;, sugiere Ayuso, que tambi&eacute;n apunta a la influencia de las iglesias protestantes y pentecostales que han proliferado en Am&eacute;rica latina y tienen su origen en muchos casos en Estados Unidos. &ldquo;No dir&iacute;a que el pa&iacute;s de acogida determina el voto exterior, sino que puede reforzar ciertas tendencias&rdquo;, resume Zanotti.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los peruanos votaron mayoritariamente a Keiko Fujimori: un 60%. Pero en el caso de los colombianos, triunf&oacute; la izquierda por la m&iacute;nima. Si en la primera vuelta muchos no acudieron a las urnas, en la segunda la comunidad se moviliz&oacute; frente a la posibilidad de un triunfo de la ultraderecha. &ldquo;Lo vi en los foros en los que participo, y entre mis amigos. Yo mismo viaj&eacute; a Madrid desde Gij&oacute;n para votar&rdquo;, confirma Luis, fisioterapeuta de 36 a&ntilde;os que lleva cinco fuera de su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vives en Colombia est&aacute;s constantemente bombardeado por los mismos mensajes, sobre todo en los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales. Vivir fuera te obliga a indagar, a buscar la informaci&oacute;n. Y en cuestiones como el conflicto con las FARC, la distancia te demuestra que, como en cualquier guerra, hay quien se enriquece con ella&rdquo;, explica. Luis confiesa sentir nostalgia y dolor tras el triunfo de De la Espriella. &ldquo;La promesa de mano dura no es nueva. Eso ya lo vivimos, y sabemos c&oacute;mo termin&oacute;&rdquo;, lamenta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Chientaroli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/voto-exterior-dio-triunfo-derecha-extrema-derecha-peru-colombia_1_13354885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:33:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así fue como el voto exterior dio el triunfo a la derecha y la extrema derecha en Perú y Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Ultraderecha,Ultraderecha en América Latina,Extrema derecha,Keiko Fujimori,Abelardo de la Espriella,Perú,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aac0fa48-1dc3-45df-84d3-d43b1e7d837c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La política de seguridad del presidente electo de extrema derecha da un giro radical hacia la mano dura con un ejército debilitado y escasos recursos para financiarlo</p><p class="subtitle">Una ola reaccionaria y trumpista gobierna América Latina: vasallos vestidos de ultras</p></div><p class="article-text">
        En el Putumayo, una zona selv&aacute;tica junto a la frontera con Ecuador, el Gobierno de Gustavo Petro instal&oacute; en las &uacute;ltimas semanas un centro para la Coordinadora Nacional de Combatientes. Se trata de un centenar de guerrilleros que esperan all&iacute; desde el 14 de junio bajo una profunda incertidumbre. El proceso de paz con el Ejecutivo progresista los condujo a este confinamiento provisional, donde ya entregaron sus armas sin un marco legal s&oacute;lido ni un horizonte claro para su transici&oacute;n a la vida civil. Los negociadores oficiales, adem&aacute;s, tienen los d&iacute;as contados: el pr&oacute;ximo 7 de agosto est&aacute; previsto que asuma el poder el presidente electo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ultraderechista Abelardo De la Espriella</a>, quien ha prometido una guerra sin cuartel.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta de Petro por la pol&iacute;tica de &ldquo;paz total&rdquo;, con la que lleg&oacute; al poder en 2022, termina sin acuerdos definitivos y con los grupos armados m&aacute;s fuertes que al inicio del proceso. El ELN, guerrilla de ra&iacute;z castrista, mantiene control sobre zonas en la frontera con Venezuela; las disidencias de las antiguas FARC se han expandido; y el secuestro, casi erradicado a&ntilde;os atr&aacute;s, vuelve a registrar alrededor de 350 casos al a&ntilde;o. De la Espriella, abogado penalista de 47 a&ntilde;os, gan&oacute; las elecciones el pasado fin de semana con una promesa simple: retomar el enfoque militar en lugar de las concesiones del &uacute;ltimo cuatrienio. No ha precisado, sin embargo, c&oacute;mo ni con qu&eacute; recursos lo har&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, Washington ya ha venido moviendo fichas antes de que el presidente electo detallara sus planes. La estrategia que el secretario de Estado, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-infiltrando-ejercito-america-latina-nueva-coalicion-militar-narcotrafico_1_13266553.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marco Rubio, bautiz&oacute; como SHIELD of the Americas</a> reordena la regi&oacute;n bajo una l&oacute;gica de seguridad continental y sit&uacute;a a Colombia en el centro. Ecuador, gobernado por su aliado derechista Daniel Noboa, suscribi&oacute; primero un acuerdo de cooperaci&oacute;n militar con Estados Unidos para combatir el narcotr&aacute;fico y el crimen organizado. Y De la Espriella llega a la presidencia como nuevo socio natural de ese circuito que pone fin a cuatro a&ntilde;os de enfriamiento entre Bogot&aacute; y Washington.
    </p><h2 class="article-text">Una lectura trasnochada</h2><p class="article-text">
        En esta historia el contexto importa. Los fen&oacute;menos de violencia que hereda De la Espriella no son del todo iguales a los de 2002, cuando el pa&iacute;s viv&iacute;a atrapado en una espiral de secuestros masivos, masacres paramilitares y una guerrilla que amenazaba las cabeceras urbanas. &ldquo;Hab&iacute;a una sensaci&oacute;n muy fuerte de p&eacute;rdida de control&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a Victoria Llorente, directora de la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el conflicto tiene otra anatom&iacute;a: los grupos armados controlan territorios fronterizos, disputan las rutas de salida de la coca&iacute;na y pelean a muerte por la riqueza del subsuelo. A saber: la miner&iacute;a ilegal de oro, cobre y tierras raras, que se ha convertido en una de sus principales fuentes de financiaci&oacute;n y, al mismo tiempo, en un recurso que la Casa Blanca mira de reojo por su valor estrat&eacute;gico en la carrera global por materiales cr&iacute;ticos para los semiconductores y la carrera por desarrollar la inteligencia artificial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en un momento global que favorece la violencia contra la oposición. Trump ha fijado el marco: el narcoterrorista es el nuevo comunista. Un enemigo que justifica casi todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenny Pearce</span>
                                        <span>—</span> London School of Economics
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Colombia es, adem&aacute;s, el mayor productor mundial de coca&iacute;na. La droga es el motor de la sangr&iacute;a, pero tambi&eacute;n sostiene econom&iacute;as rurales enteras y condiciona desde hace d&eacute;cadas la relaci&oacute;n entre Bogot&aacute; y Washington. En el tramo final de su Gobierno, Petro retom&oacute; una campa&ntilde;a de bombardeos contra los grupos violentos. No obstante, fue tarde y sin coherencia, de acuerdo con varios expertos consultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta forma Colombia cierra con 262.000 hect&aacute;reas de hoja de coca sembradas, la cifra m&aacute;s alta desde que hay registros, y una destrucci&oacute;n manual de apenas 9.400 hect&aacute;reas en 2024, el nivel m&aacute;s bajo en una d&eacute;cada. Ante esta situaci&oacute;n, De la Espriella promete fumigar 300.000 hect&aacute;reas en sus primeros meses. Llorente no discute su enorme voluntad pol&iacute;tica: &ldquo;Requiere de un aparato militar que no tenemos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El ultraderechista Abelardo de la Espriella ganador de la segunda vuelta presidencial de este domingo en Colombia pronuncia el discurso de la victoria."
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            <span class="title">
                El ultraderechista Abelardo de la Espriella ganador de la segunda vuelta presidencial de este domingo en Colombia pronuncia el discurso de la victoria.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Se trata de una advertencia a la que se suma el consultor en seguridad Hugo Acero: la lectura de la realidad del presidente electo llega con dos d&eacute;cadas de retraso. &ldquo;Desde 2016 es claro que no hay un conflicto armado pol&iacute;tico. No hay guerrillas, hay crimen organizado transnacional&rdquo;. Y abunda en que las disidencias de las FARC y el ELN ya no buscan la revoluci&oacute;n, sino el control del oro y los cultivos il&iacute;citos. Por eso lamenta que De la Espriella llega con una doctrina dise&ntilde;ada para un enemigo que ya no existe.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n va a costear la guerra?</h2><p class="article-text">
        Camilo Cruz, analista pol&iacute;tico y doctor por la Universidad Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, prev&eacute; que el componente antidrogas regresar&aacute; a ser el eje central de la seguridad. La estrategia, a su juicio, combinar&aacute; el combate a los grupos criminales junto con &ldquo;la l&oacute;gica de protecci&oacute;n frente al narcotr&aacute;fico que Estados Unidos impulsa para la regi&oacute;n&rdquo;. Por eso recuerda que las recientes operaciones militares de los gobiernos en Ecuador y Venezuela contra la miner&iacute;a ilegal son hechos parte del nuevo orden. &ldquo;Eso se va a convertir en una agenda &mdash;a&ntilde;ade Cruz&mdash; y en parte ya estuvo presente en esta elecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Jorge Mantilla, investigador de seguridad y conflicto armado, centra el problema en t&eacute;rminos de capacidades: &ldquo;Estamos en un momento de reducci&oacute;n muy importante de la fuerza p&uacute;blica: poder a&eacute;reo, personal uniformado, inteligencia, capacidades operacionales y log&iacute;sticas. Y esa ofensiva que se anuncia llega justo ah&iacute;&rdquo;. Financiarla obligar&aacute; al Estado a elegir: &iquest;A qu&eacute; se le va a quitar presupuesto para inyect&aacute;rselo a una guerra de alta intensidad?
    </p><p class="article-text">
        Acero expone algunas cifras: la administraci&oacute;n saliente comprometi&oacute; 17 billones de pesos (unos 3.500 millones de euros al cambio actual) en aviones de combate suecos Gripen. &ldquo;No vamos a tener un conflicto internacional y eso no sirve para bombardear mafias&rdquo;. A este lastre se suman otros 13 billones (2.700 millones de euros) en gastos heredados de Petro. Con unas finanzas asfixiadas y la promesa electoral de no subir impuestos, el experto vislumbra una sola salida: emular a Uribe en 2002 e imponer un gravamen extraordinario al patrimonio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde 2016 es claro que no hay un conflicto armado político. No hay guerrillas, hay crimen organizado transnacional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Acero</span>
                                        <span>—</span> consultor en seguridad
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De cualquier forma Llorente no descarta que el nuevo Ministerio de Defensa bajo el mando de De la Espriella consiga victorias tempranas: operaciones medi&aacute;ticas que movilicen la opini&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Imag&iacute;nese que en el primer mes el Ej&eacute;rcito da de baja a 'Mordisco'&rdquo;, asegura, refiri&eacute;ndose al comandante de las disidencias de las FARC. &ldquo;Con la ayuda de la inteligencia extranjera, una operaci&oacute;n as&iacute; ser&iacute;a muy popular&rdquo;. Pero confundir ese golpe de opini&oacute;n con una pol&iacute;tica sostenible y bien estructurada es, en su opini&oacute;n, un riesgo: &ldquo;&iquest;Con esto va a resolver alguno de los problemas de fonde orden p&uacute;blico que tenemos? No&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o, en un pa&iacute;s que ha sido tierra f&eacute;rtil durante m&aacute;s de medio siglo para diversas confrontaciones pol&iacute;ticas, no es menor. Por eso, Jorge Mantilla aterriza el debate en la realidad del terreno al advertir el impacto de enviar al Ej&eacute;rcito, como se supone har&aacute; el nuevo presidente, a zonas donde las mafias ya controlan el tejido social de forma sofisticada. Una ofensiva de esa naturaleza, explica, no solo disparar&aacute; la violencia, sino que agravar&aacute; la crisis humanitaria en esos mismos municipios rurales y perif&eacute;ricos que, parad&oacute;jicamente, rechazaron el proyecto de De la Espriella en las urnas.
    </p><h2 class="article-text">Trump fija el marco</h2><p class="article-text">
        La ofensiva militar, adem&aacute;s, supone riesgos que exceden lo fiscal. Jenny Pearce, profesora visitante de la London School of Economics y con d&eacute;cadas de estudio sobre la violencia pol&iacute;tica en Am&eacute;rica Latina, se&ntilde;ala que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/ola-reaccionaria-trumpista-gobierna-america-latina-vasallos-vestidos-ultras_132_13324793.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el contexto internacional juega a favor de la mano dura</a>. &ldquo;Estamos en un momento global que favorece la violencia contra la oposici&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Trump ha fijado el marco: el narcoterrorista es el nuevo comunista. Un enemigo que justifica casi todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esa premisa, los derechos ciudadanos suelen tambalear. El espejo m&aacute;s claro de esta deriva es El Salvador de Nayib Bukele, un modelo admirado por el nuevo mandatario de Colombia, quien en su momento lleg&oacute; a considerarlo &ldquo;blando&rdquo;. All&iacute;, la construcci&oacute;n de megac&aacute;rceles y la dr&aacute;stica reducci&oacute;n de los homicidios sirvieron de plataforma para el control absoluto de las instituciones. Al final, recuerda Pearce, el c&aacute;lculo detr&aacute;s de estas estrategias trasciende el discurso del orden p&uacute;blico: &ldquo;Las dificultades reales de la poblaci&oacute;n, como el miedo al crimen, son muy rentables para los pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate de fondo lo zanja Acero: ning&uacute;n bando pol&iacute;tico ha dado con la respuesta para garantizar la convivencia pac&iacute;fica y el monopolio estatal de la fuerza en Colombia. La primac&iacute;a del acento militar no ha prosperado y el enfoque social puro se qued&oacute; corto sin instituciones fuertes que garanticen derechos. Con todo, De la Espriella ha insistido en encajonar el problema en una alternativa a blanco y negro: el sometimiento voluntario o la baja militar de los &ldquo;bandidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa ret&oacute;rica choca, por lo dem&aacute;s, con un pa&iacute;s mucho m&aacute;s fragmentado. &ldquo;La sociedad civil no es la misma de hace veinte a&ntilde;os&rdquo;, apostilla Mantilla. &ldquo;Abelardo puede ser m&aacute;s radical que Uribe, pero no le van a dejar hacer lo que quiera&rdquo;. La movilizaci&oacute;n ciudadana y un electorado consolidado de centro e izquierda aparecen as&iacute; como el &uacute;nico contrapeso real frente a un nuevo mandatario con grandes promesas, un ej&eacute;rcito maltrecho y las arcas vac&iacute;as. A pesar del enorme costo humano que se avecina, quienes conocen la crudeza y complejidad del conflicto coinciden: esta tampoco ser&aacute; la guerra que De la Espriella ha prometido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 20:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El progresista Cepeda reconoce la victoria del ultra De la Espriella en las reñidas elecciones de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/progresista-cepeda-reconoce-victoria-ultra-espriella-renidas-elecciones-colombia_1_13330214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7fd669c-18ef-431b-94d4-4e7abaf69291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El progresista Cepeda reconoce la victoria del ultra De la Espriella en las reñidas elecciones de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República", ha dicho Cepeda en una declaración pública
</p><p class="subtitle">El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda
</p></div><p class="article-text">
        El candidato de izquierda Iv&aacute;n Cepeda ha reconocido este mi&eacute;rcoles la derrota en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Colombia y ha aceptado el triunfo del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, quien obtuvo 12,9 millones de votos (49,78%) y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le gan&oacute; por menos de un punto porcentual de diferencia.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como candidato del Pacto Hist&oacute;rico y la Alianza por la Vida, como lo anunci&eacute; oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que se&ntilde;ala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la Rep&uacute;blica&rdquo;, ha manifestado Cepeda en una declaraci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente de izquierda ha asegurado que toma esa decisi&oacute;n &ldquo;como un acto de responsabilidad democr&aacute;tica&rdquo; y afirma que busca contribuir &ldquo;a la convivencia, a la paz y al di&aacute;logo entre colombiano
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo hago porque creemos profundamente en la democracia y porque estamos convencidos de que las diferencias pol&iacute;ticas deben resolverse mediante la participaci&oacute;n ciudadana, el respeto a las instituciones y la deliberaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        Cepeda ha destacado adem&aacute;s lo ajustado del resultado electoral y h ase&ntilde;alado que &ldquo;la votaci&oacute;n muestra una diferencia extraordinariamente estrecha entre las dos opciones que disputamos la confianza del pueblo colombiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el senador, que al terminar en el segundo lugar de las votaciones volver&aacute; a ocupar ese cargo para el periodo 2026-2030, esa estrecha diferencia refleja tanto la intensidad del debate pol&iacute;tico vivido durante la campa&ntilde;a como la responsabilidad que tendr&aacute;n las distintas fuerzas pol&iacute;ticas frente al futuro del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente tambi&eacute;n ha indicado que el proceso de escrutinio llevado a cabo por las autoridades electorales se encuentra &ldquo;pr&aacute;cticamente concluido&rdquo; y ha agradecido a los miles de testigos, abogados y observadores electorales que participaron en la vigilancia de los comicios por parte del Pacto Hist&oacute;rico y la Alianza por la Vida.
    </p><h2 class="article-text">Anuncia oposici&oacute;n al nuevo gobierno</h2><p class="article-text">
        Aunque ha aceptado la victoria de De la Espriella, Cepeda ha dejado claro que ejercer&aacute; una labor de vigilancia frente al nuevo Gobierno y ha asegurado que defender&aacute; la democracia y las libertades p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Defenderemos la democracia con toda nuestra energ&iacute;a moral y pol&iacute;tica&rdquo;, ha afirmado, antes de advertir que no aceptar&aacute; que se vulneren las libertades p&uacute;blicas, que se estigmatice a los movimientos sociales o que se trate a la juventud y a la ciudadan&iacute;a organizada &ldquo;como enemigos internos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha sostenido que tampoco aceptar&aacute; &ldquo;tratos machistas u hom&oacute;fobos por parte del presidente de la Rep&uacute;blica&rdquo; ni restricciones a la libertad de expresi&oacute;n y opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La aceptaci&oacute;n de los resultados por parte del candidato de izquierda se produce tres d&iacute;as despu&eacute;s de la segunda vuelta presidencial y contribuye a despejar las dudas sobre el desenlace de unos comicios marcados por lo ajustado del resultado entre los dos aspirantes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/progresista-cepeda-reconoce-victoria-ultra-espriella-renidas-elecciones-colombia_1_13330214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 14:48:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El progresista Cepeda reconoce la victoria del ultra De la Espriella en las reñidas elecciones de Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia y el escenario después de Petro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colombia-escenario-despues-petro_129_13324745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07bf1d7e-d6f7-4eea-940c-82a92409d07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia y el escenario después de Petro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los más de 12,7 millones de votos de Iván Cepeda son el principal instrumento que tienen la izquierda y el centro para disuadir a la extrema derecha de aventuras persecutorias, listas negras o venganzas</p></div><p class="article-text">
        Colombia vivi&oacute; el domingo una noche electoral que arroj&oacute; como resultado una divisi&oacute;n m&aacute;xima en dos bloques separados por un 0,9% de los votos a favor del candidato ultraderechista, Abelardo de la Espriella. Sin embargo, contradiciendo las encuestas, que apuntaban a una mayor&iacute;a c&oacute;moda de la derecha y la extrema derecha, Iv&aacute;n Cepeda moviliz&oacute; m&aacute;s de tres millones de votos respecto a la primera vuelta, logrando un resultado provisional de 12,7 millones. Enfrente, el uribismo y el ultra De la Espriella, que obtuvieron juntos 13,6 millones en la primera vuelta, se tuvieron que conformar con 12,9 en la segunda. El margen entre los bloques, de apenas 250.000 votos, es sumamente ajustado y hace necesario esperar al escrutinio oficial. El voto en blanco, por el que abog&oacute; hasta el final Sergio Fajardo, fue de un 1,63%, testimonial, pero relevante dado que casi duplica la diferencia entre los dos candidatos presidenciales. Se comprueba que en una elecci&oacute;n pocos votos siempre son muchos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; le espera a Colombia en este contexto? En el corto plazo Abelardo de la Espriella ya ha empezado a bajar el diapas&oacute;n de su verborrea extremista, que llevaba en m&aacute;ximos durante meses. Los m&aacute;s de 12,7 millones de votos de Iv&aacute;n Cepeda son el principal instrumento que tienen la izquierda y el centro para disuadir a la extrema derecha de aventuras persecutorias, listas negras o venganzas, como las que han venido arengando. Es previsible que los cuadros uribistas, que reniegan del Estado pero est&aacute;n siempre &aacute;vidos de volver a sus mandos, copen pronto posiciones y se hagan con los ministerios fuertes. Tampoco es descartable alguna escenograf&iacute;a de moderaci&oacute;n para la que siempre habr&aacute; alg&uacute;n perfil con experiencia en gobiernos previos dispuesto a ejercer de elemento blanqueador. No olvidemos el caso Milei en Argentina: tambi&eacute;n le llamaban <em>outsider</em> pero tard&oacute; poco en rescatar del armario a las viejas glorias de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas del corralito. 
    </p><p class="article-text">
        En lo concreto, es previsible que el campo de las pol&iacute;ticas sociales, principal bandera del gobierno de Petro, sea el m&aacute;s castigado. Educaci&oacute;n, pensiones, salario m&iacute;nimo y la reforma sanitaria pendiente ser&aacute;n espacios donde las visiones cl&aacute;sicas, que le impidieron al pa&iacute;s construir un m&iacute;nimo andamiaje de estado del bienestar, vuelvan a intentar imponerse. Hay que seguir muy de cerca todo lo vinculado a los derechos humanos, incluyendo derechos individuales. Y, sobre todo, prestar mucha atenci&oacute;n a la pol&iacute;tica de seguridad: todo lo que ha proclamado el candidato ultra en esta materia no pasa de propaganda (&ldquo;mano dura&rdquo;, &ldquo;acabarlos a todos&rdquo;, &ldquo;darlos de baja&rdquo;). Y es ah&iacute;, camuflado bajo pol&iacute;ticas mal llamadas de seguridad donde, en el pasado, ocurrieron graves violaciones de los derechos humanos. Adem&aacute;s, est&aacute; muy cerca el caso de El Salvador y fue el propio De la Espriella el que alab&oacute; a Bukele como modelo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los cuatro a&ntilde;os de gobierno Petro han dejado avances que han beneficiado a una mayor&iacute;a social que desborda el electorado del centro y la izquierda. No ser&aacute; f&aacute;cil para De la Espriella hacer compatible su agenda con las aspiraciones de la mayor&iacute;a y con la correlaci&oacute;n de fuerzas que deja la elecci&oacute;n del domingo. Adem&aacute;s, por primera vez en la historia de Colombia hay una fuerza progresista organizada, con experiencia de gobierno, con legitimidad popular, vertebrada en el territorio y que fue la m&aacute;s votada en las pasadas legislativas del 8 de marzo. Que la izquierda sea el principal grupo pol&iacute;tico del Congreso de la Rep&uacute;blica no es un detalle menor y cada uno de esos representantes pueden ser un importante contrapeso para la agenda pol&iacute;tica de la extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, es necesario analizar lo ocurrido en Colombia en el contexto geopol&iacute;tico regional y global. A finales de 2025, se present&oacute; la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, conocida tambi&eacute;n como &ldquo;Corolario Trump&rdquo;, como &eacute;l mismo la denomin&oacute;. Ese documento puede resumirse en Am&eacute;rica, l&eacute;ase Am&eacute;rica Latina, para los americanos, l&eacute;ase estadounidenses. Se ha interpretado como un claro mensaje a China, que puede ser, y a la Uni&oacute;n Europea, que est&aacute; a otras cosas (si bien convendr&iacute;a que en Bruselas encontrasen pronto la br&uacute;jula). Pero, sobre todo, es un mensaje a los propios latinoamericanos. Las injerencias de Trump y su equipo en las elecciones de Colombia han sido p&uacute;blicas y abiertamente el mundo ha sido testigo de los llamamientos a votar por Abelardo de la Espriella hechos en primera persona por el actual inquilino de la Casa Blanca. Lo que no han hecho p&uacute;blico es el volumen total ni la concreci&oacute;n del apoyo al candidato ultra, ni tampoco a cambio de qu&eacute;. Entre las cosas sorprendentes de esta elecci&oacute;n est&aacute;, precisamente, el resultado del voto exterior en Estados Unidos donde ocho de cada 10 electores votaron por De la Espriella, incorporando casi 180.000 votos a favor de ese candidato. 
    </p><p class="article-text">
        Si la situaci&oacute;n avanzase, como parece, hacia una eventual llegada de De la Espriella a la Casa de Nari&ntilde;o el pr&oacute;ximo 7 de agosto, fecha en la que est&aacute; prevista la asunci&oacute;n del nuevo presidente electo, sus patrocinadores, en Washington y en Bogot&aacute;, har&iacute;an bien en leer adecuadamente la fotograf&iacute;a actual. Ver&aacute;n un pa&iacute;s que dej&oacute; atr&aacute;s lo peor de un conflicto armado al que no quiere volver, una sociedad que comprob&oacute; durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os que las pol&iacute;ticas sociales pueden construir derechos y una juventud que, masivamente, acudi&oacute; a votar por el Pacto Hist&oacute;rico. El pasado y el futuro pueden convivir, pero cuando el primero intenta impedir paso al segundo, la v&aacute;lvula de la contenci&oacute;n suele colapsar. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, es relevante encuadrar bien la dimensi&oacute;n hist&oacute;rica del gobierno de Gustavo Petro, que ahora concluye. En lo pol&iacute;tico, deja como legado haber convertido a la izquierda en una alternativa real en Colombia, demostrando que era posible gobernar el pa&iacute;s desde posiciones distintas a las que hab&iacute;an monopolizado el poder durante d&eacute;cadas. Pese a la dur&iacute;sima oposici&oacute;n sufrida dentro y fuera del pa&iacute;s (sigue, por ejemplo, estando en la lista OFAC de la que Trump se ha negado a sacarlo) abandona la presidencia con unas cotas de popularidad pocas veces vistas en Am&eacute;rica Latina. Las lecturas miopes que proclamen la hegemon&iacute;a de la extrema derecha Colombia y en Am&eacute;rica Latina errar&aacute;n en sus pron&oacute;sticos. Hasta que los problemas de las mayor&iacute;as no encuentren soluci&oacute;n, las luchas por defender las conquistas logradas van a abrirse paso, por m&aacute;s alto que griten los nuevos instrumentos pol&iacute;ticos de las viejas &eacute;lites tradicionales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel de la Fuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colombia-escenario-despues-petro_129_13324745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:32:36 +0000]]></pubDate>
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