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    <title><![CDATA[elDiario.es - Abelardo de la Espriella]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/abelardo-de-la-espriella/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Abelardo de la Espriella]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-pone-primer-gobierno-izquierdas-historia-traspaso-manchado-bucle-corrupcion_1_13432519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15d656a9-fd31-41ea-a3aa-907c6e69d3b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2286y792.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia pone fin al primer gobierno de izquierdas de su historia en un traspaso manchado por el bucle de la corrupción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ultraderechista Abelardo de la Espriella asume el cargo esto viernes y ha anunciado que dirigirá un bloque técnico diseñado para combatir la red de desfalcos, pero los expertos apuntan a la necesidad de abordar reformas estructurales menos mediáticas y personalistas</p><p class="subtitle">El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país</p></div><p class="article-text">
        Colombia pone fin al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer gobierno de izquierdas de su historia</a> y gira a la extrema derecha con la toma de posesi&oacute;n este viernes del ultra Abelardo de la Espriella, quien gan&oacute; por un estrech&iacute;simo margen al candidato oficialista de izquierdas, Iv&aacute;n Cepeda, bajo la promesa de una lucha firme contra la corrupci&oacute;n sist&eacute;mica del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Gustavo Petro deja la presidencia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/legado-social-politico-deja-primer-gobierno-izquierdas-historia-colombia_1_13261225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con un legado complejo</a>. Ha cumplido algunos de los pilares de su programa, como el aumento de salario m&iacute;nimo o las reformas tributaria y de pensiones, pero se va sin haber logrado su ambiciosa &ldquo;paz total&rdquo; con los grupos armados y rodeado de varias denuncias que van desde el desv&iacute;o de fondos de emergencia hasta la compra de votos en el Congreso. Con exministros en prisi&oacute;n preventiva y llamados a juicio, y una acusaci&oacute;n de &uacute;ltima hora contra el mandatario saliente por parte de su exjefa de despacho, el pa&iacute;s cierra cap&iacute;tulo. 
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, el ultraderechista Abelardo de la Espriella asume el mando rompiendo una tradici&oacute;n centenaria: no jurar&aacute; el cargo en el c&eacute;ntrico Capitolio de Bogot&aacute;, sino en una universidad privada de Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s. As&iacute;, el penalista asciende a la presidencia con la promesa de crear un bloque especializado anticorrupci&oacute;n: &ldquo;Voy a revisar obra por obra, licitaci&oacute;n por licitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Colombia cambia de manos bajo un guion que se repite cada cuatro a&ntilde;os. El mayor esc&aacute;ndalo del cuatrienio de Petro se orquest&oacute; en la entidad estatal dise&ntilde;ada para mitigar los estragos de terremotos, inundaciones e incendios: la Unidad Nacional para la Gesti&oacute;n del Riesgo de Desastres (UNGRD). Los recursos destinados a socorrer a las poblaciones m&aacute;s vulnerables habr&iacute;an terminado convertidos<strong> </strong>en moneda de cambio para comprar el respaldo de partidos, de todo el arco pol&iacute;tico en el Congreso, a las reformas del Ejecutivo. El entramado criminal, seg&uacute;n la Fiscal&iacute;a, habr&iacute;a desviado m&aacute;s de 166 millones de euros (612.000 millones de pesos colombianos) mediante el direccionamiento il&iacute;cito de contratos p&uacute;blicos para asegurar mayor&iacute;as legislativas.
    </p><p class="article-text">
        Incluso Cepeda, el candidato presidencial que aspiraba a salvar el legado del oficialismo, lo reconoci&oacute; meses antes de perder las elecciones en segunda vuelta por un margen m&iacute;nimo de 0,96 puntos frente a De la Espriella. En una entrevista, el senador del izquierdista Pacto Hist&oacute;rico acept&oacute; los desmanes de la Administraci&oacute;n saliente y confes&oacute; sentir &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, lejos de blindarse con promesas electorales, declar&oacute; con crudeza que erradicar el problema de ra&iacute;z ser&iacute;a una &ldquo;utop&iacute;a&rdquo;: &ldquo;Ser&iacute;a incurrir en demagogia, dado el arraigo del fen&oacute;meno en las instituciones colombianas&rdquo;. Su conclusi&oacute;n, le&iacute;da a la luz de este 7 de agosto, retrata el terreno que hereda su rival: &ldquo;La corrupci&oacute;n en Colombia es un sistema y est&aacute; presente en todas las entidades y en todos los niveles. Cada Gobierno viene a administrarla&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El 10% del presupuesto </h2><p class="article-text">
        Los &iacute;ndices internacionales le ponen cifra al problema: el fen&oacute;meno le cuesta a Colombia unos 50 billones de pesos colombianos (alrededor de 10.700 millones de euros y casi el 10% del presupuesto del Estado de 2025), de acuerdo con datos oficiales de 2017. Sin embargo, la investigadora de Transparencia Internacional Adriana Romero sit&uacute;a el punto de partida en dos term&oacute;metros globales que retratan una realidad inm&oacute;vil. El primero es el <a href="https://transparenciacolombia.org.co/indice-de-percepcion-de-la-corrupcion-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Percepci&oacute;n de la Corrupci&oacute;n</a>: Colombia obtuvo 39 puntos sobre 100 cuando Petro asumi&oacute; el poder y cerr&oacute; 2025 con 37. Una ca&iacute;da de dos puntos en un indicador que, por su naturaleza, se mueve a paso de tortuga.
    </p><p class="article-text">
        El segundo es el<a href="https://worldjusticeproject.org/rule-of-law-index/global" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &Iacute;ndice del Estado de Derecho del World Justice Project</a>, que mide realidades institucionales m&aacute;s que opiniones. En este caso, aunque el pa&iacute;s se ha mantenido estancado en los 48 puntos, aparece un hallazgo: una de las peores calificaciones no la recibe la Presidencia, ni los jueces, ni los militares. La nota m&aacute;s baja recae, de forma cr&oacute;nica, sobre los hombros del Congreso de la Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un term&oacute;metro directo a la hora de entender uno de los nudos de esta historia. El Congreso peor evaluado del pa&iacute;s, aunque renovado este a&ntilde;o en las urnas y reci&eacute;n instalado el 20 de julio, sigue operando bajo las mismas din&aacute;micas que lo desacreditan: financiaci&oacute;n opaca de campa&ntilde;as, una fragmentaci&oacute;n de partidos que encarece el precio de cada voto y el trueque permanente de contratos por respaldo pol&iacute;tico. No obstante, para la periodista Paula Bol&iacute;var, que destap&oacute; el desfalco de la UNGRD, esas redes van m&aacute;s all&aacute; del Capitolio.
    </p><p class="article-text">
        El director del Instituto Internacional de Estudios Anticorrupci&oacute;n, Camilo Enciso, exsecretario de Transparencia durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, dice a elDiario.es: &ldquo;Lo novedoso [en el Ejecutivo saliente] no es el mecanismo, sino la escala&rdquo;. Recuerda que Colombia ya dominaba el abecedario de la corrupci&oacute;n: la financiaci&oacute;n irregular de campa&ntilde;as, la captura de entidades p&uacute;blicas, el clientelismo y el intercambio de contratos inflados por apoyos pol&iacute;ticos. Pero en este cuatrienio, subraya el experto, la gravedad radica en que las piezas se articularon, por momentos, en un patr&oacute;n m&aacute;s organizado.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si nadie paga, sale barato robar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Bol&iacute;var, autora del libro de investigaci&oacute;n <em>El desastre de los decentes,</em> define con nitidez el &ldquo;oficio del corrupto&rdquo; en Colombia. Su trabajo destapa un engranaje asentado en el coraz&oacute;n de ciertas dependencias del Estado, manejado por redes criminales que preceden al propio Petro. Seg&uacute;n Bol&iacute;var, este entramado cuenta con su propia normalidad laboral: desde reuniones de contabilidad y el reparto de comisiones a contratistas, hasta visitas sigilosas entre parlamentarios y actores privados. Se trata de un sistema blindado por la connivencia empresarial, marcado de vez en cuando por las mafias, y que incluye sus propios mecanismos de previsi&oacute;n: dentro del bot&iacute;n, los implicados reservan la cuota necesaria para costear la defensa jur&iacute;dica y asegurar su libertad &ldquo;en caso de que los agarren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; se reproduce este flagelo, hay que asomarse a la arquitectura pol&iacute;tica colombiana. A diferencia de Espa&ntilde;a, el modelo es presidencialista: el Ejecutivo es elegido por sufragio directo, goza de un mandato fijo de 4 a&ntilde;os y no depende del Parlamento para sostenerse, aunque s&iacute; necesita mayor&iacute;as legislativas para aprobar cada reforma. Por eso, al verse obligado a forjar esos respaldos desde fuera, sin la disciplina que aporta una coalici&oacute;n previa s&oacute;lida, el Gobierno debe negociar en un tablero atomizado: una veintena de partidos con representaci&oacute;n en el Congreso, alianzas fr&aacute;giles y ning&uacute;n bloque hegem&oacute;nico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal problema de Colombia no es la falta de operativos, sino la ausencia de instituciones independientes y de mecanismos reales de prevención</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Camilo Enciso</span>
                                        <span>—</span> Director del Instituto Internacional de Estudios Anticorrupción 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese dise&ntilde;o no es nuevo. Desde hace d&eacute;cadas, cada cuatro a&ntilde;os se repite el mismo desfile de cargos p&uacute;blicos salpicados mientras el Congreso se niega a tocar los mecanismos para blindarse del desv&iacute;o de dinero o de fondos sucios. La financiaci&oacute;n electoral sigue siendo opaca y la laxitud de los organismos de control, seg&uacute;n Enciso, &ldquo;eleva la impunidad y reduce el coste esperado de la corrupci&oacute;n: si nadie paga, sale barato robar&rdquo;. As&iacute;, las cloacas denunciadas por Bol&iacute;var permanecen intactas: los esc&aacute;ndalos estallan en la prensa, encienden la indignaci&oacute;n y terminan durmiendo en juzgados saturados mientras la sociedad asume la factura.
    </p><h2 class="article-text">Un bloque de b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        Contra ese engranaje mide, a partir de este viernes, sus fuerzas el ultra Abelardo de la Espriella al asumir la Presidencia de Colombia. El medi&aacute;tico penalista de 49 a&ntilde;os ha convertido la lucha contra la corrupci&oacute;n en uno de los ejes de su discurso. Su apuesta pasa por una herramienta in&eacute;dita: un bloque de b&uacute;squeda especial subordinado a su mando directo para perseguir los desfalcos mediante inteligencia financiera, polic&iacute;a judicial y procesos expr&eacute;s de embargo de bienes. &ldquo;Aqu&iacute; no se va a tolerar la corrupci&oacute;n; aqu&iacute; nadie tiene corona&rdquo;, advirti&oacute; el pasado 20 de julio en Medell&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para Enciso, la iniciativa puede ser &uacute;til, pero no debe confundirse con una pol&iacute;tica anticorrupci&oacute;n. &ldquo;El principal problema de Colombia no es la falta de operativos, sino la ausencia de instituciones independientes y de mecanismos reales de prevenci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Sin reformas estructurales, advierte, un &oacute;rgano supeditado directamente al presidente se expone a la politizaci&oacute;n: el peligro de seleccionar los casos por conveniencia pol&iacute;tica, contra el Gobierno saliente u opositores, mientras se obvian otros. Adriana Romero coincide y anticipa en la propuesta el enfoque previsible de un penalista: castigar el delito cuando ya se ha cometido, en lugar de evitar que ocurra.
    </p><p class="article-text">
        Frente a los operativos de choque del nuevo presidente, sin embargo, existe un camino menos vistoso. Romero apunta a reformas de calado que ya encadenan una d&eacute;cada congeladas, o encalladas, en el Congreso: la protecci&oacute;n legal a los denunciantes, la regulaci&oacute;n de grupos de presi&oacute;n o lobbies y la obligaci&oacute;n de transparentar qu&eacute; nombres se esconden detr&aacute;s de las empresas que contratan con el Estado. Son medidas silenciosas, sin embargo, advierte la analista, son pilares b&aacute;sicos sin los cuales cualquier bloque de b&uacute;squeda estar&aacute; condenado a perseguir el humo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las cosas sí cambian cuando pones el foco en el lugar correcto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paula Bolívar</span>
                                        <span>—</span> Periodista de investigación 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del domin&oacute; que ha sacudido al pa&iacute;s desde febrero de 2024 comenz&oacute; con un hilo sutil: la llamada de un ciudadano desde La Guajira, la olvidada pen&iacute;nsula des&eacute;rtica, al extremo norte de Colombia, donde los ni&ntilde;os ind&iacute;genas mueren de sed. El Estado hab&iacute;a enviado una flota de camiones cisterna para mitigar la sequ&iacute;a, pero los veh&iacute;culos permanec&iacute;an averiados, inservibles. Era un monumento al abandono. Cuando Paula Bol&iacute;var decidi&oacute; investigar aquel rastro, casi nadie recordaba la existencia de la oficina nacional encargada de socorrer las emergencias del pa&iacute;s. Tirar de aquella manta desvel&oacute; el saqueo. &ldquo;Las cosas s&iacute; cambian cuando pones el foco en el lugar correcto&rdquo;, concluye la reportera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-pone-primer-gobierno-izquierdas-historia-traspaso-manchado-bucle-corrupcion_1_13432519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:18:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/elefante-habitacion-colombia-elegido-paquidermo-senador-denunciar-corrupcion-pais_1_13429862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18b18ad4-c6a3-44f6-b337-0c276c1279f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x752y915.jpg" width="1200" height="675" alt="El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El activista Luis Carlos Rúa reveló su identidad como el elefante blanco apenas tres días antes de las elecciones. Ahora lucha contra la corrupción desde el pleno del Senado</p><p class="subtitle">Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia</p></div><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima sesi&oacute;n parlamentaria de Colombia, 102 senadores prestaron juramento. Fueron 32 mujeres, 69 hombres, y un elefante como de dibujos animados. Zigzagueando entre sus compa&ntilde;eros senadores, ellas y ellos con vestidos y trajes impecables, al peluche blanco y barrig&oacute;n le cost&oacute; un poco abrirse paso por el estrecho pasillo central de la sala de actos del Congreso para prestar juramento.
    </p><p class="article-text">
        Pasar desapercibido nunca fue una opci&oacute;n para Luis Carlos R&uacute;a, el nuevo senador de 34 a&ntilde;os que hizo su campa&ntilde;a electoral sin descubrir, hasta tres d&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/internacional/legislativas-colombianas-situan-partido-petro-principal-fuerza-pais_1_13051661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes de las elecciones</a>, que era &eacute;l quien llevaba cinco a&ntilde;os publicando v&iacute;deos en las redes con el disfraz del elefante blanco, el mismo t&eacute;rmino que se emplea en Colombia para las obras p&uacute;blicas infladas de precio, abandonadas o in&uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        Las denuncias que R&uacute;a hac&iacute;a de esas obras <a href="https://www.instagram.com/elefantescol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en sus v&iacute;deos en redes</a> lograron cientos de miles de visualizaciones y, en ocasiones, tuvieron consecuencias directas sobre su destino. Ahora, <a href="https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026/el-elefante-blanco-logro-obtener-su-curul-como-senador-en-el-periodo-2026-2030-vamos-a-hacer-historia-3538563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el apoyo de unos 124.000 votantes</a>, R&uacute;a figura entre los senadores con m&aacute;s respaldo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a de la toma de posesi&oacute;n fue espectacular porque en ninguna parte del mundo hab&iacute;a ocurrido nunca algo parecido&rdquo;, dijo R&uacute;a, que durante la ceremonia de juramento solo se quit&oacute; la m&aacute;scara en un par de ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n senador hab&iacute;a jurado el cargo de esa manera&rdquo;, explic&oacute; vestido con traje de gala durante una videoconferencia desde los pasillos del Congreso. &ldquo;Estoy a punto de entrar en una sesi&oacute;n plenaria, no llevo el disfraz porque es para ocasiones espec&iacute;ficas y no todos los debates son tan importantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los or&iacute;genes del personaje de R&uacute;a se remontan a 2019, cuando trabajaba para el ayuntamiento de la ciudad de Pereira, de casi medio mill&oacute;n de habitantes y a unos 330 kil&oacute;metros de Bogot&aacute;. Durante ese trabajo fue testigo de las presiones que ejerc&iacute;a la administraci&oacute;n para que los empleados consiguieran votos para un determinado candidato. R&uacute;a grab&oacute; una conversaci&oacute;n y la filtr&oacute; a los medios. &ldquo;Tuve que marcharme de la ciudad porque recib&iacute; amenazas de muerte&rdquo;, dijo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Luis Carlos Rúa reveló su identidad como el elefante blanco apenas tres días antes de las elecciones.                            </span>
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        Desde su nuevo hogar en Medell&iacute;n, decidi&oacute; continuar con la denuncia de irregularidades solo que de forma an&oacute;nima. &ldquo;Aqu&iacute; en Colombia, si no haces las cosas como quieren los corruptos, no eres bienvenido&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Encarg&oacute; a un ilustrador que le dibujara el elefante y a una costurera que le confeccionara el disfraz, <a href="https://www.tiktok.com/@elefantescol/video/7026856149542522117" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y en noviembre de 2021 public&oacute; su primer v&iacute;deo disfrazado</a> denunciando las obras de una carretera que hab&iacute;a quedado sin terminar.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, ha publicado decenas de v&iacute;deos en los que se escucha una voz distorsionada hablar de puentes, colegios, t&uacute;neles y hospitales. En algunos, puede verse al <a href="https://www.tiktok.com/@elefantescol/video/7564106227353963796" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elefante blanco avanzando con dificultad por el barro,</a> o el traje blanco manch&aacute;ndose mientras vadea aguas turbias (R&uacute;a tiene otro traje de repuesto).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace much&iacute;simo calor dentro, pero hay que hacerlo de todos modos porque voy a lugares a los que el Estado no llega&rdquo;, dijo R&uacute;a, que sol&iacute;a financiar sus viajes trabajando como aut&oacute;nomo, vendiendo peluches del elefante blanco, y organizando campa&ntilde;as de micromecenazgo. Hasta que se dio cuenta de que no podr&iacute;a sostenerlo mucho m&aacute;s y se present&oacute; a las elecciones para continuar su labor de supervisi&oacute;n con el sueldo de senador.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre anunci&oacute; su candidatura sin descubrir qui&eacute;n era. &ldquo;<a href="https://www.instagram.com/p/DVgc4eWE-f1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revelar mi rostro solo tres d&iacute;as antes de las elecciones </a>me dio tiempo suficiente para garantizar mi propia seguridad&rdquo;, dijo. En casi todos los 1.100 municipios de Colombia hubo al menos una persona que vot&oacute; por &eacute;l.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2079337558929220010?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del analista pol&iacute;tico Gabriel Cifuentes, la elecci&oacute;n del elefante blanco es un reflejo de la creciente influencia que las redes ejercen sobre las elecciones y del &ldquo;cansancio creciente con la pol&iacute;tica tradicional&rdquo;. &ldquo;La pol&iacute;tica se percibe como una actividad corrupta y, en ese sentido, activistas como &eacute;l, sin vinculaci&oacute;n con los partidos pol&iacute;ticos, pueden atraer la atenci&oacute;n de un p&uacute;blico que usa cada vez m&aacute;s las redes como forma de estar conectado&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Una de las intenciones de R&uacute;a es aprobar una ley que obligue a los ayuntamientos a dotar presupuestos espec&iacute;ficos para la reparaci&oacute;n de baches. Llevar&iacute;a el nombre de su padre, Dar&iacute;o R&uacute;a, que en 2024 falleci&oacute; a los 85 a&ntilde;os tras caerse en una calle con baches.
    </p><p class="article-text">
        El senador sostiene que vot&oacute; en blanco en la segunda vuelta de las presidenciales en las que se presentaban el senador Iv&aacute;n Cepeda, de izquierdas, y el abogado millonario de extrema derecha Abelardo de la Espriella, que sali&oacute; vencedor. &ldquo;No soy de izquierdas, ni de derechas, ni de centro, soy independiente&rdquo;, dijo R&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, al nuevo senador ya lo han criticado por ayudar con su voto a aprobar la propuesta que hizo el presidente electo de la Espriella de trasladar la ceremonia de investidura del viernes a Cali, a unos 450 kil&oacute;metros de distancia de Bogot&aacute;, donde estaba originalmente programada. El Senado aprob&oacute; la propuesta con 58 votos a favor y 30 en contra.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas a R&uacute;a ten&iacute;an que ver con su mensaje de campa&ntilde;a, en contra de despilfarrar dinero p&uacute;blico y aparentemente incoherente con el traslado de la investidura presidencial, con cientos de invitados y todo el personal, para una ceremonia de solo un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        R&uacute;a dijo que lo hizo para enviar &ldquo;una se&ntilde;al de presencia del Estado a una regi&oacute;n hist&oacute;ricamente desatendida&rdquo;. Tambi&eacute;n, que la investidura costar&aacute; menos que la del presidente de izquierdas Gustavo Petro en 2022, incluso con los costes del cambio de sede.
    </p><p class="article-text">
        R&uacute;a dijo que asistir&iacute;a a la investidura del nuevo presidente disfrazado de elefante blanco. &ldquo;Mi relaci&oacute;n con &eacute;l ser&aacute; b&aacute;sicamente de supervisi&oacute;n pol&iacute;tica; exactamente la misma que si hubiera ganado el otro candidato [Cepeda]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tiago Rogero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/elefante-habitacion-colombia-elegido-paquidermo-senador-denunciar-corrupcion-pais_1_13429862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 19:56:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El elefante en la habitación: Colombia ha elegido a un paquidermo como senador para denunciar la corrupción en el país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espirella-margina-derecha-uribe-colombia_129_13418654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb90575f-4728-4e08-9a34-33175a134049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x961y376.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fricciones del Centro Democrático con el presidente electo ultraderechista han gatillado una disputa por la hegemonía de su espacio político y el control del poder</p><p class="subtitle">El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraderechista Abelardo de la Espriella, de 49 a&ntilde;os</a>, asumir&aacute; la presidencia de Colombia este 7 de agosto con una in&eacute;dita investidura en una universidad privada de Cali, la tercera ciudad del pa&iacute;s. Respaldado por 12,9 millones de votos, pero sin bancada propia en el Congreso. Su mandato arranca en un ambiente de crispaci&oacute;n pol&iacute;tica: el proceso de empalme institucional con el Gobierno saliente del progresista Gustavo Petro qued&oacute; roto por las peleas entre ambos. Y, aunque los choques con la izquierda estaban previstos, la verdadera sorpresa radica en las fisuras dentro de su propia coalici&oacute;n, evidenciadas en algunos desencuentros con la derecha tradicional del expresidente &Aacute;lvaro Uribe.
    </p><p class="article-text">
        La cronolog&iacute;a es la siguiente: dos d&iacute;as despu&eacute;s de la segunda vuelta presidencial, incluso antes de que se oficializara el triunfo del radical, el Centro Democr&aacute;tico se declar&oacute; &ldquo;partido de Gobierno&rdquo; y le entreg&oacute; a De la Espriella una lista de prioridades legislativas. La colectividad de &Aacute;lvaro Uribe, con una bancada consolidada de 47 congresistas entre Senado y C&aacute;mara, ratific&oacute; as&iacute; una alianza parlamentaria que ya se daba por descontada desde la campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la armon&iacute;a dur&oacute; poco. La primera derrota pol&iacute;tica del presidente electo lleg&oacute; antes de su investidura. Durante la instalaci&oacute;n del Congreso el pasado 20 de julio, la presidencia del Senado qued&oacute; en manos de Honorio Henr&iacute;quez (Centro Democr&aacute;tico) y no de Alfredo Deluque (Partido de la U), la ficha respaldada por De la Espriella. Por tradici&oacute;n, el cargo correspond&iacute;a al uribismo como fuerza mayoritaria de la coalici&oacute;n oficialista. Y aunque el &lsquo;Tigre&rsquo; intent&oacute; romper esa norma no escrita para imponer a su favorito, el pulso termin&oacute; en fracaso.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las advertencias de Uribe no se hicieron esperar. Si bien reiter&oacute; su apoyo a las iniciativas del nuevo Gobierno que coincidieran con sus principios, tambi&eacute;n lanz&oacute; una pulla con su sello: &ldquo;Si el tigre ruge para acabar con el Centro Democr&aacute;tico, nos toca defendernos como abejas laboriosas&rdquo;. Lejos de retroceder ante el exmandatario, el presidente electo replic&oacute; y redobl&oacute; la apuesta con una frase pol&iacute;tica: &ldquo;Hay pulgas que tienen el insignificante derecho de picar a los tigres, pero los tigres no detendr&aacute;n la marcha por esa tonter&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La vieja guardia resiste </h2><p class="article-text">
        La fisura en el bloque derechista, sin embargo, no es de momento program&aacute;tica. En seguridad, econom&iacute;a o el desmantelamiento de la obra de Petro, las coincidencias son casi absolutas. La batalla se libra en otro terreno, menos ideol&oacute;gico y m&aacute;s pragm&aacute;tico: una disputa por la hegemon&iacute;a y el control del poder.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Yann Basset lee el conflicto como una grieta generacional en la derecha. En una orilla resiste la corriente tradicional, con Uribe como pilar, a sus 74 a&ntilde;os. En la otra, emerge una facci&oacute;n radicalizada, cercana al libertarianismo, que mira a Trump, Bukele o Milei, y que ya no necesita la bendici&oacute;n del expresidente. De la Espriella, al mando del joven movimiento Defensores de la Patria, reclama la jefatura de este nuevo orden. Por eso el nudo se halla en la pugna por el liderazgo entre dos vertientes de una misma familia que se necesitan, pero no siempre hablan el mismo lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Salvado el terreno ideol&oacute;gico, la distancia es sobre todo de formas. Camilo Cruz, polit&oacute;logo de la Universidad del Valle, resume que se trata del choque entre una fuerza institucional y una emergente. El Centro Democr&aacute;tico, a&ntilde;ade, opera como una maquinaria hecha al consenso parlamentario: doce a&ntilde;os de partido y toda la experiencia del uribismo en un Congreso donde casi todo se negocia mediante pactos, transacciones y clientelismo. De la Espriella, en cambio, irrumpe como un advenedizo que aspira a prescindir, en lo posible, de esa diplomacia y se presenta con un tono que promete confrontaci&oacute;n cuando las cosas no fluyan.
    </p><p class="article-text">
        Basset a&ntilde;ade un factor sociol&oacute;gico. Al volverse un partido tradicional, el Centro Democr&aacute;tico se elitiz&oacute;, pas&oacute; de aquella gran base popular que adoraba a Uribe a comienzos del milenio a convertirse en una fuerza urbana de clase alta. De la Espriella entendi&oacute; el vac&iacute;o y recogi&oacute; a esa parte de la militancia de derecha popular que el uribismo dej&oacute; ir.
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                    alt="El expresidente de Colombia entre 2002 y 2010, Álvaro Uribe Vélez, al intervenir este martes, 21 de octubre, durante una rueda de prensa, en Llanogrande (Colombia). EFE/STR"
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            <span class="title">
                El expresidente de Colombia entre 2002 y 2010, Álvaro Uribe Vélez, al intervenir este martes, 21 de octubre, durante una rueda de prensa, en Llanogrande (Colombia). EFE/STR                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El conflicto cultural</h2><p class="article-text">
        Discursos, publicaciones en redes y el ajedrez de los ministerios han sido los term&oacute;metros habituales para medir el rumbo de la nueva derecha. Sin embargo, la polit&oacute;loga Laura Wills, de la Universidad de los Andes, sugiere afinar la mirada hacia el terreno cultural. A su juicio, el gabinete de De la Espriella carga una impronta mucho m&aacute;s religiosa y doctrinaria que la del uribismo hist&oacute;rico. De hecho, ya existe una agenda de recortes a conquistas sociales que se consideraban consolidadas &mdash;como el derecho al aborto, la educaci&oacute;n laica o los asuntos de g&eacute;nero&mdash;. Es una lectura prudente, pero que asoma un dilema inevitable: descifrar si la ret&oacute;rica del Gobierno entrante marca una ruptura real con el pasado y si la coalici&oacute;n oficialista terminar&aacute; partida entre la vieja guardia y la nueva extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        El retrato se complica al mirar los pilares que llevaron a De la Espriella al poder. Las fuerzas que lo respaldaron son heterog&eacute;neas: junto al Movimiento de Salvaci&oacute;n Nacional &mdash;un claro escudero que, pese a contar con apenas cuatro congresistas, aporta el sello radical de una colectividad familiar de honda cultura cat&oacute;lica y f&eacute;rrea defensa del orden&mdash; conviven estructuras regionales y barones electorales de corte m&aacute;s moderado. De ah&iacute; que los analistas aguarden con paciencia a ver c&oacute;mo compaginar&aacute; su ret&oacute;rica extremista con una coalici&oacute;n que, en la pr&aacute;ctica, empuja de vez en cuando hacia el pragmatismo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos dilemas tiene un final escrito. En una Colombia bajo un sistema presidencialista, con fortines regionales fragmentados, altas cortes diversas, gremios y sindicatos, mover las l&iacute;neas del poder es una tarea tit&aacute;nica. La primera inc&oacute;gnita apunta a si el presidente electo usar&aacute; el poder para arrastrar a la derecha tradicional hacia sus tesis radicales. O si la necesidad de coalici&oacute;n moderar&aacute; su discurso. La segunda duda recae en el uribista Centro Democr&aacute;tico: si optar&aacute; por endurecerse para evitar ser absorbido o si terminar&aacute; abrazado al ala fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Para el analista Gustavo Duncan, de la universidad EAFIT de Medell&iacute;n, el primer gran reto de De la Espriella no es constitucional, sino aritm&eacute;tico: armar mayor&iacute;as en el Congreso. M&aacute;s all&aacute; de su promesa de respetar la Constituci&oacute;n de 1991, el verdadero peligro radica en que, ante la falta de apoyo legislativo, el mandatario opte por gobernar a golpe de decreto en materias que exigen reformas de fondo, en la misma l&iacute;nea de Petro. En todo caso, su margen de maniobra es corto.
    </p><h2 class="article-text">Entre Fujimori y Bolsonaro</h2><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Camilo Cruz matiza incluso la etiqueta ideol&oacute;gica y prefiere hablar de &ldquo;nueva derecha&rdquo; antes que de &ldquo;ultra&rdquo; a la hora de referirse al presidente electo. Para sustentarlo, identifica una combinaci&oacute;n de personalismo, negacionismo clim&aacute;tico, batalla cultural, religiosidad y descalificaci&oacute;n del adversario. Propone, adem&aacute;s, una imagen que ilustra el relevo pol&iacute;tico mejor que cualquier fecha: Uribe se mir&oacute; siempre en la derecha latinoamericana de su generaci&oacute;n (Fujimori o Collor de Mello), mientras que De la Espriella se proyecta en la de la suya (Milei, Bukele y Bolsonaro).
    </p><p class="article-text">
        Esta mutaci&oacute;n, que hoy amenaza al uribismo hist&oacute;rico, evoca el eclipse de algunas maquinarias tradicionales europeas. En la Italia de 1994, Silvio Berlusconi fund&oacute; Forza Italia sobre las ruinas de la Democracia Cristiana, el gigante que gobern&oacute; el pa&iacute;s durante casi medio siglo. Con esa estrategia absorbi&oacute; su espacio, hered&oacute; sus votantes y asimil&oacute; a sus cuadros. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, su partido qued&oacute; reducido a socio menor de la ultraderecha de Giorgia Meloni, a la que el propio Berlusconi hab&iacute;a abierto la puerta. El reflejo italiano deja una advertencia clara: las fuerzas erigidas alrededor de un solo hombre suelen tener fecha de caducidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora De la Espriella asume el poder con toda la arquitectura del Estado a su favor, pero sin m&uacute;sculo propio en el Congreso. Su movimiento, Defensores de la Patria, ya est&aacute; en fila para convertirse en partido formal: un remedio tard&iacute;o para una bancada que, de lograrlo, no existir&iacute;a hasta 2030, cuando su l&iacute;der entregue el poder. Hasta entonces, el abogado penalista que gan&oacute; publicitandose como ajeno al sistema tendr&aacute; que negociar y adaptarse al juego de tronos del Congreso que desde&ntilde;a si quiere sacar adelante su proyecto, la llamada &ldquo;Patria Milagro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espirella-margina-derecha-uribe-colombia_129_13418654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el ultra De la Espriella margina a la derecha de Uribe en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38cc62c0-7719-4baa-b112-404d182ce7e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x873y381.jpg" width="1200" height="675" alt="El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente electo plantea el acto de investidura el 7 de agosto en una guarnición en zona de conflicto mientras el mandatario saliente, aún al frente de las Fuerzas Militares, prohíbe ceder las instalaciones</p><p class="subtitle">De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia </p></div><p class="article-text">
        El presidente electo de Colombia, el radical de derecha <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abelardo de la Espriella</a>, pretende quebrar siglo y medio de tradici&oacute;n republicana. Quiere jurar su cargo el pr&oacute;ximo 7 de agosto en un cuartel militar en una zona de conflicto al sur del pa&iacute;s, a casi 600 kil&oacute;metros de la c&eacute;ntrica Plaza de Bol&iacute;var de Bogot&aacute; donde siempre se ha llevado a cabo. La respuesta del mandatario saliente, el izquierdista Gustavo Petro, ha sido enf&aacute;tica: no estrechar&aacute; la mano de su sucesor.
    </p><p class="article-text">
        En un &uacute;ltimo pulso de poder, adem&aacute;s, prohibi&oacute; usar instalaciones castrenses para la ceremonia antes de las 15.00 horas, momento en que dejar&aacute; de ser comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Se trata de un encontronazo in&eacute;dito que eleva al m&aacute;ximo la temperatura de un pa&iacute;s ya fracturado tras las elecciones m&aacute;s re&ntilde;idas de su historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        Popay&aacute;n, capital del Cauca y epicentro de una violencia cr&oacute;nica, es uno de los escenarios de la discordia. Al exigir su investidura all&iacute;, De la Espriella env&iacute;a un mensaje pol&iacute;tico desde un territorio cercado por disidencias guerrilleras, narcotraficantes y extorsiones que asfixian a la poblaci&oacute;n y el comercio local. La Presidencia ha dejado claro el marco jur&iacute;dico: solo el Congreso puede cambiar la sede de la toma de posesi&oacute;n, lo cual deja al Ejecutivo sin facultades para autorizar el traslado. Pero Petro tambi&eacute;n fij&oacute; su postura en redes sociales y advirti&oacute; que, mientras sea comandante de las Fuerzas Militares, ninguna base se prestar&aacute; para una ceremonia que, a su juicio, no les corresponde albergar.
    </p><p class="article-text">
        El gesto expone riesgos institucionales a los que apuntan juristas y analistas de distintas orillas. &ldquo;Un presidente civil debe entregar el poder a otro presidente civil. Los militares no tienen por qu&eacute; estar en el centro&rdquo;, advierte Mauricio Garc&iacute;a Villegas, profesor de la Universidad Nacional. Lo que m&aacute;s desconcierta al acad&eacute;mico es la puesta en escena: &ldquo;El presidente no es militar, ni ha sido militar, ni tiene origen militar. En el mejor de los casos, esto es una confusi&oacute;n&rdquo;. Pero el contraste ha sido una de las marcas de De la Espriella desde la campa&ntilde;a presidencial: el abogado penalista que molde&oacute; su carrera y su fortuna en los estrados judiciales se ha rodeado de militares retirados y reservistas, y se ha publicitado con sus saludos de visera y juramentos a la bandera.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El presidente no es militar, ni ha sido militar, ni tiene origen militar. En el mejor de los casos, esto es una confusión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mauricio García Villegas</span>
                                        <span>—</span> Profesor de la Universidad Nacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la polit&oacute;loga Laura Bonilla, subdirectora de la Fundaci&oacute;n Pares para la paz y la reconciliaci&oacute;n, el traslado de la posesi&oacute;n a un cuartel invierte la l&oacute;gica republicana: subordina el poder civil a un escenario dominado por las armas. &ldquo;Ah&iacute; conviven dos mensajes que se anulan&rdquo;, dice. Por un lado, el homenaje a las Fuerzas; por otro, el desd&eacute;n por el Congreso de la Rep&uacute;blica. Y es justo all&iacute; donde De la Espriella necesita asegurar apoyos para su coalici&oacute;n y, en paralelo, se trata del &uacute;nico &oacute;rgano con potestad para autorizar un cambio de sede.
    </p><p class="article-text">
        El constitucionalista Rodrigo Uprimny rescataba el domingo en <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/rodrigo-uprimny/posesion-presidencial-en-guarnicion-militar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Espectador</a> una lecci&oacute;n esencial sobre la salud democr&aacute;tica del pa&iacute;s: la liturgia presidencial en Colombia ya tiene sus propios tiempos, pues existe una ceremonia posterior a la investidura en la que las Fuerzas Militares reconocen en el acuartelamiento a su nuevo jefe. Luego la comparaba con el modelo estadounidense. Los tres generales que llegaron a ocupar la Casa Blanca &ndash;Washington, Grant y Eisenhower&ndash; jam&aacute;s volvieron a vestir el uniforme, nunca retomaron el saludo militar y menos a&uacute;n contemplaron jurar el cargo en una guarnici&oacute;n. Aquellos hombres entend&iacute;an perfectamente que la verdadera legitimidad de su poder nac&iacute;a de las urnas y no de las armas.
    </p><h2 class="article-text">Los militares, inc&oacute;modos</h2><p class="article-text">
        La regi&oacute;n del Cauca es, quiz&aacute;, el mejor term&oacute;metro del fracaso acumulado del Estado colombiano. Tras el acuerdo de paz de 2016, que desmoviliz&oacute; las FARC, dos estrategias presidenciales antag&oacute;nicas buscaron institucionalizar el vac&iacute;o territorial dejado por la guerrilla. El conservador Iv&aacute;n Duque (2018-2022) opt&oacute; por una ofensiva total. Acto seguido, Gustavo Petro (2022-2026) impuls&oacute; un modelo de negociaci&oacute;n con todos los grupos violentos en paralelo bajo el r&oacute;tulo de la &ldquo;paz total&rdquo;. Los dos enfoques fallaron, seg&uacute;n los analistas, y en el &uacute;ltimo cuatrienio las mafias usaron los ceses al fuego para expandirse. &ldquo;Todo el mundo percibe que el Estado perdi&oacute; la batalla&rdquo;, resume Laura Bonilla. &ldquo;No sirve la militarizaci&oacute;n, no sirve la negociaci&oacute;n. Estamos en un momento en que, al parecer, nada sirve&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Todo el mundo percibe que el Estado perdió la batalla. No sirve la militarización, no sirve la negociación. Estamos en un momento en que al parecer nada sirve</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Bonilla</span>
                                        <span>—</span> Subdirectora de la Fundación Pares
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los m&aacute;s inc&oacute;modos con el plan de la ceremonia en el Cauca, de hecho, podr&iacute;an ser los propios homenajeados por De la Espriella. El Ej&eacute;rcito colombiano carga con varias deudas hist&oacute;ricas que condicionan su papel p&uacute;blico. Arrastra, por ejemplo, el lastre de los mal llamados falsos positivos: m&aacute;s de 6.402 civiles ejecutados y camuflados como bajas guerrilleras, seg&uacute;n la justicia transicional. Solo as&iacute; se entiende que ahora midan cada paso que dan. 
    </p><p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os, se&ntilde;alan los analistas, los mandos han extremado precauciones. En los cuarteles ha arraigado lo que Bonilla describe como &ldquo;obediencia reflexiva&rdquo;, y los altos oficiales advierten con severidad a sus subalternos sobre los l&iacute;mites legales de sus operativos o acciones. Pedro Medell&iacute;n, polit&oacute;logo y profesor de la Universidad Nacional, matiza y recuerda, en todo caso, que la responsabilidad no ha sido solo castrense: distintos gobiernos civiles presionaron para lograr resultados y, cuando surgieron los esc&aacute;ndalos porque se extralimitaron en sus funciones o violaron los derechos humanos, gran parte de la carga pol&iacute;tica y penal recay&oacute; en los uniformados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, este turbulento traspaso de poderes ha dejado una paradoja institucional que Medell&iacute;n subraya: &ldquo;Ver a los militares defendiendo los resultados electorales y exigiendo al gobierno civil que cumpla con los principios de la democracia es un hecho que fortalece el sistema&rdquo;. Al mismo hilo recuerda que, hace unas semanas, cuando Petro desliz&oacute; la idea de no reconocer la derrota electoral de su candidato, Iv&aacute;n Cepeda, fue su propio Ministro de Defensa quien garantiz&oacute; p&uacute;blicamente que el relevo se har&iacute;a bajo el imperio de la ley. &ldquo;No es un cheque en blanco&rdquo;, zanja Bonilla. &ldquo;Ning&uacute;n presidente en Colombia ha logrado apropiarse del todo de las Fuerzas Militares&rdquo;, recuerda.
    </p><h2 class="article-text">Egolatr&iacute;a frente a seguridad</h2><p class="article-text">
        Un dato electoral suma simbolismo: el sure&ntilde;o departamento del Cauca vot&oacute; mayoritariamente en contra del proyecto radical De la Espriella. El candidato, de 48 a&ntilde;os, perdi&oacute; all&iacute; de forma contundente en unas elecciones tan ajustadas que la diferencia nacional se resolvi&oacute;, en buena medida, por los votos de los colombianos en el exterior. &ldquo;Es un mensaje de golpe de mano en una zona adversa&rdquo;, interpreta Bonilla. La analista, no obstante, relativiza el impacto operativo: ning&uacute;n grupo criminal va a retroceder porque la toma de posesi&oacute;n ocurra en una guarnici&oacute;n. El valor pr&aacute;ctico del mensaje, agrega, favorece m&aacute;s al &ldquo;ego&rdquo; del mandatario electo que la seguridad real de la regi&oacute;n, marcada por las econom&iacute;as cocaleras, los conflictos sociales y la salida estrat&eacute;gica al oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.
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            <span class="title">
                El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en Bogotá (Colombia).                             </span>
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        Ahora queda por ver d&oacute;nde se celebrar&aacute; la ceremonia. La v&iacute;a legal a&uacute;n existe, pero es angosta: el nuevo Congreso tiene menos de tres semanas para aprobar el traslado de la toma de posesi&oacute;n fuera de Bogot&aacute;, un hito in&eacute;dito en las investiduras colombianas. Incluso si Senado y C&aacute;mara alcanzaran un acuerdo, el &uacute;ltimo candado administrativo y log&iacute;stico estar&iacute;a, mientras Petro permanezca en funciones, en la decisi&oacute;n del Ejecutivo. Y del alto mando militar. Uprimny avisa de un tercer frente: el acto podr&iacute;a ser impugnado ante los tribunales por desconocer principios constitucionales que ordenan jurar ante el Congreso. Bonilla, habituada a los pulsos institucionales del pa&iacute;s, lo interpreta con realismo: &ldquo;Es bastante improbable que ocurra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sea en una guarnici&oacute;n regional o en la Plaza de Bol&iacute;var de Bogot&aacute;, rodeada por el Palacio de Justicia o el Capitolio Nacional, algo ya se ha roto. A menos de dos semanas del relevo, Colombia sabe que su presidente saliente y el entrante no se dar&aacute;n la mano, un viejo gesto de convivencia y valor civil: el progresista considera ileg&iacute;timo al sucesor, mientras el ultra de derecha tilda de criminal al mandatario que se va. La banda presidencial cambiar&aacute; de pecho, de todos modos, pero, como se&ntilde;ala el soci&oacute;logo Eduardo Pizarro Leong&oacute;mez, la idea de mudar la toma de posesi&oacute;n del &aacute;mbito civil al militar deja un mensaje inquietante: el de la primac&iacute;a &ldquo;de la fuerza sobre la ley&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/traspaso-tension-colombia-pulso-ultra-espriella-petro-jurar-cargo-cuartel_129_13394436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El traspaso de poder, bajo tensión en Colombia tras el pulso del ultra De la Espriella con Petro por jurar el cargo en un cuartel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abelardo de la Espriella,Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer cuando la extrema derecha se apropia de la camiseta de tu selección?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/extrema-derecha-apropia-camiseta-seleccion_1_13354416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a85184a4-169d-4725-badd-0bd439e7c7cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146691.jpg" width="1920" height="1080" alt="¿Qué hacer cuando la extrema derecha se apropia de la camiseta de tu selección?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente colombiano, sigue los pasos de Jair Bolsonaro en Brasil para identificar los colores de la selección con sus propuestas mientras las izquierdas se debaten entre no usarlas o elegir la segunda equipación
</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas una semana, Abelardo de la Espriella, candidato de extrema derecha, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue elegido presidente de Colombia en una segunda vuelta </a>en la que apenas 250.000 votos lo separaron del candidato de izquierdas, Iv&aacute;n Cepeda. Suficiente, en todo caso, para <a href="https://www.tiktok.com/@delaespriella_style/video/7653997648894037268" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparecer celebrando la victoria en redes sociales</a> con la camiseta de la selecci&oacute;n de f&uacute;tbol de su pa&iacute;s. O, al menos, algo casi id&eacute;ntico: una prenda amarilla con tres l&iacute;neas rojas sobre los hombros que en vez del escudo de la Federaci&oacute;n Colombiana de F&uacute;tbol muestra la imagen de un tigre (De la Espriella se hace llamar el Tigre) y que en vez del logo de Adidas, en el lado derecho del pecho, muestra un lema: Firme por la patria. 
    </p><p class="article-text">
        Al abogado ultraderechista, que hace a&ntilde;os reconoci&oacute; que detestaba el f&uacute;tbol, su versi&oacute;n ligeramente alterada de la camiseta de Colombia le convence incluso m&aacute;s que la original. Lleva meses tratando de asociar la camiseta de la selecci&oacute;n a sus propuestas pol&iacute;ticas: no solo la viste &eacute;l, en sus m&iacute;tines quienes la llevan son legi&oacute;n, y entre su c&iacute;rculo pr&oacute;ximo casi no hubo quien se atreviera a no ponerla para celebrar su victoria.
    </p><p class="article-text">
        Ese intento de apropiaci&oacute;n no ha pasado desapercibido. A Cristhian Alexander, un periodista colombiano de 28 a&ntilde;os que reside en Madrid, esto le indigna: &ldquo;Es un robo a un s&iacute;mbolo de unidad nacional por parte de la derecha. Como no soy af&iacute;n a la derecha, he decidido no ponerme la camiseta de la selecci&oacute;n durante el Mundial. No quiero que la gente piense que apoyo a De la Espriella&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Gonz&aacute;lez, colombiano de 34 que lleva cinco en Espa&ntilde;a trabajando en una consultora, no es partidario de llegar tan lejos, aunque s&iacute; que ha empezado a sentir cierto rechazo: &ldquo;Ver en los noticieros a gente usando la camiseta de la selecci&oacute;n mientras profiere insultos racistas, pide bombardear a comunidades enteras y expresa deseos antidemocr&aacute;ticos me hace perder las ganas de usarla. Con todo, pocas cosas unen a Colombia como su apoyo fiel a la selecci&oacute;n. Yo la quiero seguir usando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo est&aacute; de acuerdo con estos an&aacute;lisis. Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Uribe, trabajador de 29 a&ntilde;os de una multinacional de comercio, opina que el debate se ha sacado de contexto: &ldquo;Creo que la izquierda exager&oacute;, ya que muchas otras veces se ha visto a candidatos de la izquierda usar la camiseta de la selecci&oacute;n. Adem&aacute;s de que ni la derecha ni nadie en ning&uacute;n momento dijo que cierto tipo de personas no pudieran usar la camiseta, ergo no hubo apropiaci&oacute;n alguna. Siempre me voy a poner la camiseta de la selecci&oacute;n. No importa cu&aacute;nto se intente politizar, la pasi&oacute;n del f&uacute;tbol siempre ser&aacute; m&aacute;s grande que la pol&iacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Pe&ntilde;a, comunicadora social de 31 a&ntilde;os que vive en Bogot&aacute;, la capital colombiana, subraya al respecto que ha habido incluso un intento de contraataque: &ldquo;Hay una manipulaci&oacute;n, un intento de generar divisi&oacute;n con s&iacute;mbolos que pertenecen a todos y a nadie al mismo tiempo. Pero se dio una reacci&oacute;n muy interesante por parte de gente que precisamente por no apoyar a la derecha empez&oacute; a llevar la camiseta de la selecci&oacute;n. Al principio, a los seguidores de De la Espriella se los identificaba r&aacute;pido porque eran los que llevaban la camiseta de la selecci&oacute;n de Colombia, pero al final de la campa&ntilde;a no estaba tan claro&rdquo;. Con todo, Pe&ntilde;a tambi&eacute;n tiene claro su veredicto: &ldquo;Yo hoy no llevar&iacute;a la camiseta de la selecci&oacute;n de Colombia, incluso aunque se empiece a usar como s&iacute;mbolo de rebeld&iacute;a contra la derecha&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tras los pasos de Bolsonaro</strong></h2><p class="article-text">
        De la Espriella no es, ni mucho menos, el primer candidato de extrema derecha que protagoniza una maniobra similar. Hace diez a&ntilde;os, el expresidente brasile&ntilde;o Jair Bolsonaro logr&oacute; una identificaci&oacute;n tal entre la <em>verdeamarela</em> y su partido que colgar una camiseta de la selecci&oacute;n brasile&ntilde;a en un balc&oacute;n se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo de apoyo a sus pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Este cobr&oacute; tanta fuerza que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/brasilenos-piden-cambiar-colores-camiseta-seleccion-futbol-convertirse-simbolo-extrema-derecha_1_6096859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hubo intentos por parte de intelectuales progresistas de que la pentacampeona cambiara sus colores</a>. &ldquo;Siempre pens&eacute; que nuestra bandera y nuestros colores ten&iacute;an una gran belleza, pero ahora simbolizan la intolerancia, la ignorancia pol&iacute;tica, incluso el fascismo&rdquo;, dec&iacute;a entonces el cineasta y guionista brasile&ntilde;o Lucas Justiniano. Coincid&iacute;a el escritor Jo&atilde;o Carlos Assump&ccedil;&atilde;o: &ldquo;En mi opini&oacute;n, ahora mismo vestir de color amarillo es como pegarse un tiro en el pie porque se identifica con Bolsonaro. Y de esta realidad no se escapa nadie. Necesitamos usar el blanco y el azul para distanciarnos de Bolsonaro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n todav&iacute;a colea. Hace un a&ntilde;o, Nike, la marca que viste a la selecci&oacute;n brasile&ntilde;a, filtr&oacute; que preparaba para el equipo una segunda equipaci&oacute;n de color rojo. Aunque esta estaba inspirada en la madera del &aacute;rbol que da nombre al pa&iacute;s, falt&oacute; tiempo para que los movimientos de derechas la rechazaran por juzgar que ese era el color de la izquierda. Finalmente, la federaci&oacute;n brasile&ntilde;a dio marcha atr&aacute;s al proyecto: la segunda equipaci&oacute;n de Brasil en este Mundial es azul el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La extrema derecha se ha centrado en dar la batalla cultural para conquistar el sentido com&uacute;n de la gente&rdquo;, empieza explicando al respecto a elDiario.es Steven Forti, historiador, profesor de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona y autor de <em>Extrema derecha 2.0. Qu&eacute; es y c&oacute;mo combatirla</em> (Siglo XXI). Lo hace, explica Forti, tratando de apropiarse palabras, ideas o conceptos que son aceptadas socialmente o tienen cierto tir&oacute;n. En Francia, por ejemplo, Marine le Pen lleva tiempo reivindicando los valores laicos de la Revoluci&oacute;n Francesa, algo que hasta ahora no hab&iacute;a interesado a la extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        A esto, a&ntilde;ade Forti, se suma un elemento m&aacute;s: el nacionalismo, el coraz&oacute;n de los movimientos de extrema derecha, pone f&aacute;cil remitirse a s&iacute;mbolos que apelan al pa&iacute;s. Ah&iacute; entran, en su opini&oacute;n, las camisetas de las selecciones nacionales: &ldquo;De la Espriella intenta lo que ya intent&oacute; Bolsonaro. Entiendo que haya gente que no quiera llevar la camiseta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el rechazo a la camiseta de la selecci&oacute;n nacional se circunscribe hoy casi en exclusiva al &aacute;mbito del independentismo. Hace unos d&iacute;as, por ejemplo, Ernai, parte de las juventudes de Sortu, rob&oacute; camisetas de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola para reivindicar a la selecci&oacute;n vasca de f&uacute;tbol. Por lo dem&aacute;s, la camiseta de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola es un &eacute;xito de ventas, aunque este a&ntilde;o lo sea especialmente la segunda equipaci&oacute;n, de color blanco. 
    </p><p class="article-text">
        No siempre fue as&iacute;. Lo sabe Gregorio Casanova, historiador y redactor jefe de Cultura en Vozp&oacute;puli que lleva a&ntilde;os analizando qu&eacute; significa el nacionalismo y que recuerda que, por esas curiosidades que trae a veces el destino, Andr&eacute;s Iniesta marc&oacute; el gol m&aacute;s importante del f&uacute;tbol espa&ntilde;ol vistiendo no de rojo, <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/roja-no-destine_129_13318393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino de azul, el color que tuvo que adoptar la selecci&oacute;n tras la Guerra Civil por imposici&oacute;n de la Falange</a>. Porque el color del equipo nacional de f&uacute;tbol no ha sido nunca solo un color.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda tambi&eacute;n que hasta el ciclo ganador de los a&ntilde;os 2008 a 2012, a la camiseta de la selecci&oacute;n se la contemplaba desde la izquierda con el mismo recelo con el que se observa la bandera nacional. &ldquo;La victoria en la Eurocopa de 2008 sirvi&oacute; para despojar a los s&iacute;mbolos nacionales de sus connotaciones franquistas y reconstruir una reivindicaci&oacute;n patri&oacute;tica basada en el orgullo de ser espa&ntilde;ol, superando la dicotom&iacute;a entre izquierda y derecha. Hay incluso quien sostiene que ayud&oacute; lograrlo mediante un estilo de juego refinado e inteligente, antag&oacute;nico a esa cosa a&ntilde;eja de la furia espa&ntilde;ola&rdquo;, explica Casanova.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que una de las mejoras definiciones de las naciones la dej&oacute; Benedict Anderson al describirlas como comunidades imaginadas. Dentro de esta profunda abstracci&oacute;n en la que millones de personas creen pertenecer a una naci&oacute;n determinada, el deporte juega un valor fundamental en la plasmaci&oacute;n de la naci&oacute;n&rdquo;, ahonda el historiador. &ldquo;En cualquier partido de este mundial vemos a 11 compatriotas j&oacute;venes, atl&eacute;ticos, admirados y ataviados con emblemas y colores nacionales compitiendo frente a frente contra otra naci&oacute;n. Es una guerra en miniatura. Si un mapa meteorol&oacute;gico en el que ensombrecemos a la pobre Portugal durante el informativo ayuda a recordar la naci&oacute;n mientras cenamos, imagina un partido de f&uacute;tbol. Se produce la encarnaci&oacute;n deportiva de una de las aspiraciones de todo nacionalista, crear el ellos y el nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer, entonces? &iquest;Son estos procesos de apropiaci&oacute;n de la extrema derecha inevitables? Forti tiene una propuesta: &ldquo;La izquierda deber&iacute;a disputarlo. &iquest;Por qu&eacute; tenemos que avergonzarnos de llevar la camiseta de nuestro pa&iacute;s? Si lo abandonamos, recuperarlo va a ser muy dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Vázquez Baciero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/extrema-derecha-apropia-camiseta-seleccion_1_13354416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer cuando la extrema derecha se apropia de la camiseta de tu selección?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Jair Bolsonaro,Brasil,Abelardo de la Espriella,Fútbol,Ultraderecha en América Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así fue como el voto exterior dio el triunfo a la derecha y la extrema derecha en Perú y Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/voto-exterior-dio-triunfo-derecha-extrema-derecha-peru-colombia_1_13354885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a99f1f2-8653-4e83-ace3-5d1a1d91c83a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y258.jpg" width="1200" height="675" alt="Así fue como el voto exterior dio el triunfo a la derecha y la extrema derecha en Perú y Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sufragios en el extranjero inclinaron la balanza de una segunda vuelta en empate técnico: dieron la victoria a Keiko Fujimori, que había perdido en territorio peruano, y ampliaron la escasa diferencia a favor del ultra colombiano Abelardo de la Espriella: "El voto migrante es muy conservador"
</p><p class="subtitle">Derecha y extrema derecha han ganado las diez últimas elecciones en Latinoamérica, y van a por más
</p></div><p class="article-text">
        Lima, 3 de julio. Casi un mes despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de la segunda vuelta electoral en Per&uacute;, finalmente Keiko Fujimori es proclamada presidenta de su pa&iacute;s. En unos comicios m&aacute;s que diputados, el recuento fue especialmente lento y sigue siendo cuestionado: el candidato de la izquierda, Roberto S&aacute;nchez, ha anunciado que recurrir&aacute; a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos para denunciar irregularidades en el escrutinio del voto exterior. Y esto no es un detalle: las papeletas contabilizadas fuera de territorio peruano son las que han dado la victoria final, por menos de 50.000 votos, a la hija del condenado y fallecido Alberto Fujimori. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado lunes,<a href="https://resultadosegundavuelta.onpe.gob.pe/main/resumen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE)</a> concluy&oacute; el escrutinio que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/avance-escrutinio-sella-triunfo-keiko-fujimori-elecciones-peru-izquierda-rechaza-resultado_1_13330725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confirm&oacute; la victoria de Fujimori</a> (50,135%) sobre S&aacute;nchez (49,865%). Pero sucede que el recuento en Per&uacute; deja a S&aacute;nchez por delante, con 9.060.022 votos y 32.014 de diferencia sobre Keiko. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el resultado es muy diferente en las urnas de los consulados: la hija del presidente Alberto Fujimori, que muri&oacute; condenado por delitos contra los derechos humanos y corrupci&oacute;n, se queda con el 63% de los votos, y m&aacute;s de 81.000 de diferencia. As&iacute; es como toma la delantera, para imponerse por apenas 49.641 papeletas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Fujimori ganó las elecciones en Perú gracias al voto extranjero" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-p34mV" src="https://datawrapper.dwcdn.net/p34mV/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="490" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        La segunda vuelta en Colombia result&oacute; igualmente re&ntilde;ida, con un duelo inesperado: el candidato del presidente Gustavo Petro, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Cepeda, se enfrent&oacute; (y perdi&oacute;)</a> frente al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extravagante abogado y empresario Abelardo de la Espriella</a>, que no aparec&iacute;a como el mejor posicionado en las encuestas previas a la primera vuelta. Con el apoyo expl&iacute;cito de Donald Trump, el millonario se impuso en el <em>ballotage</em> por una diferencia de 250.000 votos y menos de un punto porcentual. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si el voto dentro de las fronteras de Colombia le daba una ventaja de poco m&aacute;s de 73.000 papeletas, el emitido en los consulados colombianos inclin&oacute; la balanza definitivamente. En algunos pa&iacute;ses, como Estados Unidos, Venezuela o Panam&aacute;, De la Espriella obtuvo entre el 77 y el 81% del escrutinio.
    </p><p class="article-text">
        El 63% de los migrantes colombianos con derecho a voto se inclinaron a la derecha, y un 65% de los peruanos. En la comunidad peruana en el exterior la derechizaci&oacute;n del electorado fue tan evidente que en la primera vuelta el candidato de izquierdas apareci&oacute; en octavo lugar. El m&aacute;s votado fue <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-caras-ultraderecha-america-latina_1_13066758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael L&oacute;pez Aliaga</a>, un candidato a la derecha de Keiko, ultraconservador, de la esfera del Opus Dei y que confes&oacute; estar enamorado de la virgen Mar&iacute;a. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="El conservador De la Espriella aumentó su ventaja gracias al voto en el extranjero en Colombia" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-Yr5SR" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Yr5SR/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="516" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En elecciones altamente polarizadas y decididas por m&aacute;rgenes m&iacute;nimos, el voto exterior puede funcionar como bisagra&rdquo;, concede Lisa Zanotti, investigadora asociada del Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha (Ultra-Lab). Zanotti, sin embargo, cree que hay diferencias entre estas dos elecciones y pide distinguir entre decisivo y relevante: &ldquo;En Per&uacute;, el voto exterior no reforz&oacute; una tendencia, sino que cambi&oacute; el resultado; en Colombia no parece haber decidido al ganador, pero s&iacute; fue fundamental para transformar una ventaja m&iacute;nima en una victoria m&aacute;s pol&iacute;ticamente legible&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un voto decisivo (y a veces diverso)</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ya podemos hablar de un giro reaccionario en la pol&iacute;tica latinoamericana. Otras veces fue conservador, pero en esta ocasi&oacute;n es reaccionario&rdquo;, analiza Jorge Resina, profesor de Ciencia Pol&iacute;tica en la Universidad Complutense de Madrid y estudioso de los procesos electorales en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ese giro que apunta Resina es a&uacute;n m&aacute;s pronunciado fuera de las fronteras de los pa&iacute;ses: &ldquo;En general, el voto migrante latinoamericano est&aacute; escorado a la derecha&rdquo;, explica, un hecho que para Anna Ayuso, investigadora para Am&eacute;rica latina en el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), puede tener que ver con sus caracter&iacute;sticas sociol&oacute;gicas. &ldquo;En estos pa&iacute;ses hay mucha diferencia entre el votante de las ciudades y el rural; y eso, que se ve en los resultados generales, es todav&iacute;a m&aacute;s evidente en el escrutinio de los consulados, porque se trata sobre todo de personas de clase media urbana&rdquo;, detalla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los conflictos internos del país se reproducen fuera, pero filtrados por la experiencia migratoria y por el contexto político del país de residencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lisa Zanotti</span>
                                        <span>—</span> investigadora - Laboratorio para el Estudio de la Ultraderecha
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hay un sesgo de selecci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Zanotti. &ldquo;Quienes votan desde el exterior no son una muestra representativa del electorado nacional. Tienen trayectorias migratorias, redes y consumos medi&aacute;ticos espec&iacute;ficos&rdquo;, detalla. Para ella, no hay un &uacute;nico voto migrante. &ldquo;No vota igual una di&aacute;spora marcada por exilio pol&iacute;tico, inseguridad o rechazo al chavismo que una di&aacute;spora estudiantil, profesional o integrada en contextos europeos. Entonces s&iacute; el voto exterior permite ver c&oacute;mo la pol&iacute;tica nacional se desterritorializa: los conflictos internos del pa&iacute;s se reproducen fuera, pero filtrados por la experiencia migratoria y por el contexto pol&iacute;tico del pa&iacute;s de residencia&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Realidades diferentes </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es interesante analizar el voto exterior porque muestra c&oacute;mo las divisiones ideol&oacute;gicas nacionales viajan y se reorganizan en la di&aacute;spora&rdquo;, reflexiona Zanotti. Los temas que han dominado las campa&ntilde;as electorales pueden adquirir un peso diferente o recibir una mirada particular desde una distancia de miles de kil&oacute;metros. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados coinciden en que el af&aacute;n de estabilidad econ&oacute;mica y pol&iacute;tica entre los migrantes peruanos pudo encontrar una respuesta en la visi&oacute;n neoliberal de Keiko y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fujimorismo-vuelve-gobernar-peru-reaviva-fantasma-autoritarismo-coalicion-mafiosa_1_13344336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el poder intr&iacute;nseco del fujimorismo</a>. &ldquo;Muchos de los que est&aacute;n enviando remesas desde otros pa&iacute;ses consideran que las pol&iacute;ticas de apertura van a potenciar el crecimiento del pa&iacute;s&rdquo;, sostiene Resina. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Cuánto sacó cada candidato en cada país y en Perú" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-wVJa6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/wVJa6/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="349" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El tema de la estabilidad juega un papel importante en Per&uacute;, que ha tenido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-peru-record-candidatos-derecha-cabeza-pais-expresidentes-encarcelados_1_13132788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueve presidentes en la &uacute;ltima d&eacute;cada</a>. &ldquo;Es curioso, porque el propio fujimorismo ha fomentado esa ingobernabilidad. Es el que ha hecho caer la mayor parte de los gobiernos&rdquo;, se&ntilde;ala Anna Ayuso. &ldquo;As&iacute; que, finalmente, mucha gente ha dicho &lsquo;si queremos estabilidad hay que darles el poder a ellos&rsquo;. Pero esto es realmente muy peligroso, porque en Per&uacute; hay una corrupci&oacute;n sumamente arraigada, incrustada en el sistema&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Para Ayuso, Fujimori parte con un d&eacute;ficit de legitimidad por lo ajustado del resultado y el origen de los votos decisivos. &ldquo;Tendr&aacute; que lidiar con la frustraci&oacute;n en los sectores que votaron a S&aacute;nchez, e inicialmente se ver&aacute; obligada a hacer algunas concesiones, a ser un poco m&aacute;s dialogante&rdquo;, pero su triunfo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fujimorismo-vuelve-gobernar-peru-reaviva-fantasma-autoritarismo-coalicion-mafiosa_1_13344336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reaviva el fantasma del autoritarismo</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Keiko Fujimori.                            </span>
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        El sistema peruano otorga ventajas de representaci&oacute;n legislativa al candidato presidencial m&aacute;s votado, pero todav&iacute;a hay que ver c&oacute;mo se mover&aacute;n las fuerzas pol&iacute;ticas en un parlamento que vuelve a ser bicameral despu&eacute;s de 34 a&ntilde;os. La anulaci&oacute;n del Senado es parte del legado de Alberto Fujimori, a quien su hija ha reivindicado en campa&ntilde;a como el art&iacute;fice de una &eacute;poca de bonanza y seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        La seguridad es, precisamente, otro de los ejes que han marcado estas elecciones. &ldquo;Lima sobre todo lleva unos a&ntilde;os horribles, y es posible que eso desde fuera se perciba como ciudad sin ley&rdquo;, asegura Resina. En Colombia, adem&aacute;s del desgaste del gobierno de Petro, pesan los problemas con el narcotr&aacute;fico y el conflicto con las FARC. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El voto migrante latino en EEUU se ha derechizado. Creo que tiene que ver con el tema de la seguridad y con la influencia de las iglesias protestantes y pentecostales </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Ayuso</span>
                                        <span>—</span> investigadora - Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mucha gente sigue considerando que hubo muchos beneficios para la guerrilla y que el pa&iacute;s no mejor&oacute;&rdquo;, apunta Resina. Y en esta percepci&oacute;n tambi&eacute;n hay un sesgo, el de los que lo miran desde la distancia de la ciudad o incluso desde otro pa&iacute;s, y los que viven en contacto con el conflicto, sobre todo en determinadas zonas rurales. Las opciones en campa&ntilde;a iban de la promesa de &ldquo;paz total&rdquo; mediante el di&aacute;logo promovida por la izquierda al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;militarismo&rdquo; de la ultraderecha</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &lsquo;amigo&rsquo; americano </strong></h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; Resina introduce otro elemento de an&aacute;lisis: el peso de Estados Unidos en la regi&oacute;n. El apoyo de Donald Trump a los candidatos de derecha y ultraderecha los convierte para muchos en una opci&oacute;n pragm&aacute;tica. &ldquo;Como pas&oacute; en las &uacute;ltimas elecciones legislativas en Argentina, el razonamiento es que si gobiernan Milei, Fujimori o De la Espriella, Estados Unidos dar&aacute; m&aacute;s facilidades y eso contribuir&aacute; a la estabilidad&rdquo;, sostiene. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Cuánto sacó cada candidato en cada país y en Colombia" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-nlVW6" src="https://datawrapper.dwcdn.net/nlVW6/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="517" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        La promesa de esas ventajas econ&oacute;micas y del apoyo internacional para acabar con la inseguridad han tenido repercusi&oacute;n en los votos. Si se observa el porcentaje de votos por pa&iacute;ses, los peruanos y colombianos afincados en Estados Unidos se han decantado fuertemente por los candidatos a la derecha: en un 76% en el caso de Per&uacute; y el 81% en el de Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El pa&iacute;s de residencia condiciona tambi&eacute;n la mirada migrante? &ldquo;Si hablamos de Estados Unidos, la inclinaci&oacute;n hacia la derecha probablemente combina varios factores: la composici&oacute;n espec&iacute;fica de la di&aacute;spora, las razones de la migraci&oacute;n, el peso del antiizquierdismo en comunidades latinoamericanas y un ecosistema pol&iacute;tico-medi&aacute;tico donde discursos de seguridad, orden, anticomunismo y liderazgo duro circulan con mucha fuerza&rdquo;, analiza Lisa Zanotti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Abelardo de la Espriella, en campaña.                            </span>
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        &ldquo;Est&aacute; claro que el voto migrante latino en EEUU se ha derechizado. Creo que tiene que ver con el tema de la seguridad, que se ha convertido en uno de los asuntos centrales de las dos elecciones&rdquo;, sugiere Ayuso, que tambi&eacute;n apunta a la influencia de las iglesias protestantes y pentecostales que han proliferado en Am&eacute;rica latina y tienen su origen en muchos casos en Estados Unidos. &ldquo;No dir&iacute;a que el pa&iacute;s de acogida determina el voto exterior, sino que puede reforzar ciertas tendencias&rdquo;, resume Zanotti.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los peruanos votaron mayoritariamente a Keiko Fujimori: un 60%. Pero en el caso de los colombianos, triunf&oacute; la izquierda por la m&iacute;nima. Si en la primera vuelta muchos no acudieron a las urnas, en la segunda la comunidad se moviliz&oacute; frente a la posibilidad de un triunfo de la ultraderecha. &ldquo;Lo vi en los foros en los que participo, y entre mis amigos. Yo mismo viaj&eacute; a Madrid desde Gij&oacute;n para votar&rdquo;, confirma Luis, fisioterapeuta de 36 a&ntilde;os que lleva cinco fuera de su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vives en Colombia est&aacute;s constantemente bombardeado por los mismos mensajes, sobre todo en los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales. Vivir fuera te obliga a indagar, a buscar la informaci&oacute;n. Y en cuestiones como el conflicto con las FARC, la distancia te demuestra que, como en cualquier guerra, hay quien se enriquece con ella&rdquo;, explica. Luis confiesa sentir nostalgia y dolor tras el triunfo de De la Espriella. &ldquo;La promesa de mano dura no es nueva. Eso ya lo vivimos, y sabemos c&oacute;mo termin&oacute;&rdquo;, lamenta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Chientaroli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/voto-exterior-dio-triunfo-derecha-extrema-derecha-peru-colombia_1_13354885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:33:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así fue como el voto exterior dio el triunfo a la derecha y la extrema derecha en Perú y Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Ultraderecha,Ultraderecha en América Latina,Extrema derecha,Keiko Fujimori,Abelardo de la Espriella,Perú,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aac0fa48-1dc3-45df-84d3-d43b1e7d837c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La política de seguridad del presidente electo de extrema derecha da un giro radical hacia la mano dura con un ejército debilitado y escasos recursos para financiarlo</p><p class="subtitle">Una ola reaccionaria y trumpista gobierna América Latina: vasallos vestidos de ultras</p></div><p class="article-text">
        En el Putumayo, una zona selv&aacute;tica junto a la frontera con Ecuador, el Gobierno de Gustavo Petro instal&oacute; en las &uacute;ltimas semanas un centro para la Coordinadora Nacional de Combatientes. Se trata de un centenar de guerrilleros que esperan all&iacute; desde el 14 de junio bajo una profunda incertidumbre. El proceso de paz con el Ejecutivo progresista los condujo a este confinamiento provisional, donde ya entregaron sus armas sin un marco legal s&oacute;lido ni un horizonte claro para su transici&oacute;n a la vida civil. Los negociadores oficiales, adem&aacute;s, tienen los d&iacute;as contados: el pr&oacute;ximo 7 de agosto est&aacute; previsto que asuma el poder el presidente electo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ultraderechista Abelardo De la Espriella</a>, quien ha prometido una guerra sin cuartel.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta de Petro por la pol&iacute;tica de &ldquo;paz total&rdquo;, con la que lleg&oacute; al poder en 2022, termina sin acuerdos definitivos y con los grupos armados m&aacute;s fuertes que al inicio del proceso. El ELN, guerrilla de ra&iacute;z castrista, mantiene control sobre zonas en la frontera con Venezuela; las disidencias de las antiguas FARC se han expandido; y el secuestro, casi erradicado a&ntilde;os atr&aacute;s, vuelve a registrar alrededor de 350 casos al a&ntilde;o. De la Espriella, abogado penalista de 47 a&ntilde;os, gan&oacute; las elecciones el pasado fin de semana con una promesa simple: retomar el enfoque militar en lugar de las concesiones del &uacute;ltimo cuatrienio. No ha precisado, sin embargo, c&oacute;mo ni con qu&eacute; recursos lo har&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, Washington ya ha venido moviendo fichas antes de que el presidente electo detallara sus planes. La estrategia que el secretario de Estado, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-infiltrando-ejercito-america-latina-nueva-coalicion-militar-narcotrafico_1_13266553.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marco Rubio, bautiz&oacute; como SHIELD of the Americas</a> reordena la regi&oacute;n bajo una l&oacute;gica de seguridad continental y sit&uacute;a a Colombia en el centro. Ecuador, gobernado por su aliado derechista Daniel Noboa, suscribi&oacute; primero un acuerdo de cooperaci&oacute;n militar con Estados Unidos para combatir el narcotr&aacute;fico y el crimen organizado. Y De la Espriella llega a la presidencia como nuevo socio natural de ese circuito que pone fin a cuatro a&ntilde;os de enfriamiento entre Bogot&aacute; y Washington.
    </p><h2 class="article-text">Una lectura trasnochada</h2><p class="article-text">
        En esta historia el contexto importa. Los fen&oacute;menos de violencia que hereda De la Espriella no son del todo iguales a los de 2002, cuando el pa&iacute;s viv&iacute;a atrapado en una espiral de secuestros masivos, masacres paramilitares y una guerrilla que amenazaba las cabeceras urbanas. &ldquo;Hab&iacute;a una sensaci&oacute;n muy fuerte de p&eacute;rdida de control&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a Victoria Llorente, directora de la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el conflicto tiene otra anatom&iacute;a: los grupos armados controlan territorios fronterizos, disputan las rutas de salida de la coca&iacute;na y pelean a muerte por la riqueza del subsuelo. A saber: la miner&iacute;a ilegal de oro, cobre y tierras raras, que se ha convertido en una de sus principales fuentes de financiaci&oacute;n y, al mismo tiempo, en un recurso que la Casa Blanca mira de reojo por su valor estrat&eacute;gico en la carrera global por materiales cr&iacute;ticos para los semiconductores y la carrera por desarrollar la inteligencia artificial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en un momento global que favorece la violencia contra la oposición. Trump ha fijado el marco: el narcoterrorista es el nuevo comunista. Un enemigo que justifica casi todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenny Pearce</span>
                                        <span>—</span> London School of Economics
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Colombia es, adem&aacute;s, el mayor productor mundial de coca&iacute;na. La droga es el motor de la sangr&iacute;a, pero tambi&eacute;n sostiene econom&iacute;as rurales enteras y condiciona desde hace d&eacute;cadas la relaci&oacute;n entre Bogot&aacute; y Washington. En el tramo final de su Gobierno, Petro retom&oacute; una campa&ntilde;a de bombardeos contra los grupos violentos. No obstante, fue tarde y sin coherencia, de acuerdo con varios expertos consultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta forma Colombia cierra con 262.000 hect&aacute;reas de hoja de coca sembradas, la cifra m&aacute;s alta desde que hay registros, y una destrucci&oacute;n manual de apenas 9.400 hect&aacute;reas en 2024, el nivel m&aacute;s bajo en una d&eacute;cada. Ante esta situaci&oacute;n, De la Espriella promete fumigar 300.000 hect&aacute;reas en sus primeros meses. Llorente no discute su enorme voluntad pol&iacute;tica: &ldquo;Requiere de un aparato militar que no tenemos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El ultraderechista Abelardo de la Espriella ganador de la segunda vuelta presidencial de este domingo en Colombia pronuncia el discurso de la victoria.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Se trata de una advertencia a la que se suma el consultor en seguridad Hugo Acero: la lectura de la realidad del presidente electo llega con dos d&eacute;cadas de retraso. &ldquo;Desde 2016 es claro que no hay un conflicto armado pol&iacute;tico. No hay guerrillas, hay crimen organizado transnacional&rdquo;. Y abunda en que las disidencias de las FARC y el ELN ya no buscan la revoluci&oacute;n, sino el control del oro y los cultivos il&iacute;citos. Por eso lamenta que De la Espriella llega con una doctrina dise&ntilde;ada para un enemigo que ya no existe.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n va a costear la guerra?</h2><p class="article-text">
        Camilo Cruz, analista pol&iacute;tico y doctor por la Universidad Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, prev&eacute; que el componente antidrogas regresar&aacute; a ser el eje central de la seguridad. La estrategia, a su juicio, combinar&aacute; el combate a los grupos criminales junto con &ldquo;la l&oacute;gica de protecci&oacute;n frente al narcotr&aacute;fico que Estados Unidos impulsa para la regi&oacute;n&rdquo;. Por eso recuerda que las recientes operaciones militares de los gobiernos en Ecuador y Venezuela contra la miner&iacute;a ilegal son hechos parte del nuevo orden. &ldquo;Eso se va a convertir en una agenda &mdash;a&ntilde;ade Cruz&mdash; y en parte ya estuvo presente en esta elecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Jorge Mantilla, investigador de seguridad y conflicto armado, centra el problema en t&eacute;rminos de capacidades: &ldquo;Estamos en un momento de reducci&oacute;n muy importante de la fuerza p&uacute;blica: poder a&eacute;reo, personal uniformado, inteligencia, capacidades operacionales y log&iacute;sticas. Y esa ofensiva que se anuncia llega justo ah&iacute;&rdquo;. Financiarla obligar&aacute; al Estado a elegir: &iquest;A qu&eacute; se le va a quitar presupuesto para inyect&aacute;rselo a una guerra de alta intensidad?
    </p><p class="article-text">
        Acero expone algunas cifras: la administraci&oacute;n saliente comprometi&oacute; 17 billones de pesos (unos 3.500 millones de euros al cambio actual) en aviones de combate suecos Gripen. &ldquo;No vamos a tener un conflicto internacional y eso no sirve para bombardear mafias&rdquo;. A este lastre se suman otros 13 billones (2.700 millones de euros) en gastos heredados de Petro. Con unas finanzas asfixiadas y la promesa electoral de no subir impuestos, el experto vislumbra una sola salida: emular a Uribe en 2002 e imponer un gravamen extraordinario al patrimonio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde 2016 es claro que no hay un conflicto armado político. No hay guerrillas, hay crimen organizado transnacional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Acero</span>
                                        <span>—</span> consultor en seguridad
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De cualquier forma Llorente no descarta que el nuevo Ministerio de Defensa bajo el mando de De la Espriella consiga victorias tempranas: operaciones medi&aacute;ticas que movilicen la opini&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Imag&iacute;nese que en el primer mes el Ej&eacute;rcito da de baja a 'Mordisco'&rdquo;, asegura, refiri&eacute;ndose al comandante de las disidencias de las FARC. &ldquo;Con la ayuda de la inteligencia extranjera, una operaci&oacute;n as&iacute; ser&iacute;a muy popular&rdquo;. Pero confundir ese golpe de opini&oacute;n con una pol&iacute;tica sostenible y bien estructurada es, en su opini&oacute;n, un riesgo: &ldquo;&iquest;Con esto va a resolver alguno de los problemas de fonde orden p&uacute;blico que tenemos? No&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o, en un pa&iacute;s que ha sido tierra f&eacute;rtil durante m&aacute;s de medio siglo para diversas confrontaciones pol&iacute;ticas, no es menor. Por eso, Jorge Mantilla aterriza el debate en la realidad del terreno al advertir el impacto de enviar al Ej&eacute;rcito, como se supone har&aacute; el nuevo presidente, a zonas donde las mafias ya controlan el tejido social de forma sofisticada. Una ofensiva de esa naturaleza, explica, no solo disparar&aacute; la violencia, sino que agravar&aacute; la crisis humanitaria en esos mismos municipios rurales y perif&eacute;ricos que, parad&oacute;jicamente, rechazaron el proyecto de De la Espriella en las urnas.
    </p><h2 class="article-text">Trump fija el marco</h2><p class="article-text">
        La ofensiva militar, adem&aacute;s, supone riesgos que exceden lo fiscal. Jenny Pearce, profesora visitante de la London School of Economics y con d&eacute;cadas de estudio sobre la violencia pol&iacute;tica en Am&eacute;rica Latina, se&ntilde;ala que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/ola-reaccionaria-trumpista-gobierna-america-latina-vasallos-vestidos-ultras_132_13324793.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el contexto internacional juega a favor de la mano dura</a>. &ldquo;Estamos en un momento global que favorece la violencia contra la oposici&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Trump ha fijado el marco: el narcoterrorista es el nuevo comunista. Un enemigo que justifica casi todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esa premisa, los derechos ciudadanos suelen tambalear. El espejo m&aacute;s claro de esta deriva es El Salvador de Nayib Bukele, un modelo admirado por el nuevo mandatario de Colombia, quien en su momento lleg&oacute; a considerarlo &ldquo;blando&rdquo;. All&iacute;, la construcci&oacute;n de megac&aacute;rceles y la dr&aacute;stica reducci&oacute;n de los homicidios sirvieron de plataforma para el control absoluto de las instituciones. Al final, recuerda Pearce, el c&aacute;lculo detr&aacute;s de estas estrategias trasciende el discurso del orden p&uacute;blico: &ldquo;Las dificultades reales de la poblaci&oacute;n, como el miedo al crimen, son muy rentables para los pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate de fondo lo zanja Acero: ning&uacute;n bando pol&iacute;tico ha dado con la respuesta para garantizar la convivencia pac&iacute;fica y el monopolio estatal de la fuerza en Colombia. La primac&iacute;a del acento militar no ha prosperado y el enfoque social puro se qued&oacute; corto sin instituciones fuertes que garanticen derechos. Con todo, De la Espriella ha insistido en encajonar el problema en una alternativa a blanco y negro: el sometimiento voluntario o la baja militar de los &ldquo;bandidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa ret&oacute;rica choca, por lo dem&aacute;s, con un pa&iacute;s mucho m&aacute;s fragmentado. &ldquo;La sociedad civil no es la misma de hace veinte a&ntilde;os&rdquo;, apostilla Mantilla. &ldquo;Abelardo puede ser m&aacute;s radical que Uribe, pero no le van a dejar hacer lo que quiera&rdquo;. La movilizaci&oacute;n ciudadana y un electorado consolidado de centro e izquierda aparecen as&iacute; como el &uacute;nico contrapeso real frente a un nuevo mandatario con grandes promesas, un ej&eacute;rcito maltrecho y las arcas vac&iacute;as. A pesar del enorme costo humano que se avecina, quienes conocen la crudeza y complejidad del conflicto coinciden: esta tampoco ser&aacute; la guerra que De la Espriella ha prometido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paz-total-fallida-petro-militarismo-espriella-pasara-grupos-armados-colombia_1_13328384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 20:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la paz total fallida de Petro al militarismo de De la Espriella: qué pasará con los grupos armados en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El progresista Cepeda reconoce la victoria del ultra De la Espriella en las reñidas elecciones de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/progresista-cepeda-reconoce-victoria-ultra-espriella-renidas-elecciones-colombia_1_13330214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7fd669c-18ef-431b-94d4-4e7abaf69291_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El progresista Cepeda reconoce la victoria del ultra De la Espriella en las reñidas elecciones de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República", ha dicho Cepeda en una declaración pública
</p><p class="subtitle">El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda
</p></div><p class="article-text">
        El candidato de izquierda Iv&aacute;n Cepeda ha reconocido este mi&eacute;rcoles la derrota en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Colombia y ha aceptado el triunfo del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, quien obtuvo 12,9 millones de votos (49,78%) y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le gan&oacute; por menos de un punto porcentual de diferencia.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como candidato del Pacto Hist&oacute;rico y la Alianza por la Vida, como lo anunci&eacute; oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que se&ntilde;ala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la Rep&uacute;blica&rdquo;, ha manifestado Cepeda en una declaraci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente de izquierda ha asegurado que toma esa decisi&oacute;n &ldquo;como un acto de responsabilidad democr&aacute;tica&rdquo; y afirma que busca contribuir &ldquo;a la convivencia, a la paz y al di&aacute;logo entre colombiano
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo hago porque creemos profundamente en la democracia y porque estamos convencidos de que las diferencias pol&iacute;ticas deben resolverse mediante la participaci&oacute;n ciudadana, el respeto a las instituciones y la deliberaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        Cepeda ha destacado adem&aacute;s lo ajustado del resultado electoral y h ase&ntilde;alado que &ldquo;la votaci&oacute;n muestra una diferencia extraordinariamente estrecha entre las dos opciones que disputamos la confianza del pueblo colombiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el senador, que al terminar en el segundo lugar de las votaciones volver&aacute; a ocupar ese cargo para el periodo 2026-2030, esa estrecha diferencia refleja tanto la intensidad del debate pol&iacute;tico vivido durante la campa&ntilde;a como la responsabilidad que tendr&aacute;n las distintas fuerzas pol&iacute;ticas frente al futuro del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente tambi&eacute;n ha indicado que el proceso de escrutinio llevado a cabo por las autoridades electorales se encuentra &ldquo;pr&aacute;cticamente concluido&rdquo; y ha agradecido a los miles de testigos, abogados y observadores electorales que participaron en la vigilancia de los comicios por parte del Pacto Hist&oacute;rico y la Alianza por la Vida.
    </p><h2 class="article-text">Anuncia oposici&oacute;n al nuevo gobierno</h2><p class="article-text">
        Aunque ha aceptado la victoria de De la Espriella, Cepeda ha dejado claro que ejercer&aacute; una labor de vigilancia frente al nuevo Gobierno y ha asegurado que defender&aacute; la democracia y las libertades p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Defenderemos la democracia con toda nuestra energ&iacute;a moral y pol&iacute;tica&rdquo;, ha afirmado, antes de advertir que no aceptar&aacute; que se vulneren las libertades p&uacute;blicas, que se estigmatice a los movimientos sociales o que se trate a la juventud y a la ciudadan&iacute;a organizada &ldquo;como enemigos internos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha sostenido que tampoco aceptar&aacute; &ldquo;tratos machistas u hom&oacute;fobos por parte del presidente de la Rep&uacute;blica&rdquo; ni restricciones a la libertad de expresi&oacute;n y opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La aceptaci&oacute;n de los resultados por parte del candidato de izquierda se produce tres d&iacute;as despu&eacute;s de la segunda vuelta presidencial y contribuye a despejar las dudas sobre el desenlace de unos comicios marcados por lo ajustado del resultado entre los dos aspirantes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/progresista-cepeda-reconoce-victoria-ultra-espriella-renidas-elecciones-colombia_1_13330214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 14:48:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El progresista Cepeda reconoce la victoria del ultra De la Espriella en las reñidas elecciones de Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia y el escenario después de Petro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colombia-escenario-despues-petro_129_13324745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07bf1d7e-d6f7-4eea-940c-82a92409d07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia y el escenario después de Petro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los más de 12,7 millones de votos de Iván Cepeda son el principal instrumento que tienen la izquierda y el centro para disuadir a la extrema derecha de aventuras persecutorias, listas negras o venganzas</p></div><p class="article-text">
        Colombia vivi&oacute; el domingo una noche electoral que arroj&oacute; como resultado una divisi&oacute;n m&aacute;xima en dos bloques separados por un 0,9% de los votos a favor del candidato ultraderechista, Abelardo de la Espriella. Sin embargo, contradiciendo las encuestas, que apuntaban a una mayor&iacute;a c&oacute;moda de la derecha y la extrema derecha, Iv&aacute;n Cepeda moviliz&oacute; m&aacute;s de tres millones de votos respecto a la primera vuelta, logrando un resultado provisional de 12,7 millones. Enfrente, el uribismo y el ultra De la Espriella, que obtuvieron juntos 13,6 millones en la primera vuelta, se tuvieron que conformar con 12,9 en la segunda. El margen entre los bloques, de apenas 250.000 votos, es sumamente ajustado y hace necesario esperar al escrutinio oficial. El voto en blanco, por el que abog&oacute; hasta el final Sergio Fajardo, fue de un 1,63%, testimonial, pero relevante dado que casi duplica la diferencia entre los dos candidatos presidenciales. Se comprueba que en una elecci&oacute;n pocos votos siempre son muchos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; le espera a Colombia en este contexto? En el corto plazo Abelardo de la Espriella ya ha empezado a bajar el diapas&oacute;n de su verborrea extremista, que llevaba en m&aacute;ximos durante meses. Los m&aacute;s de 12,7 millones de votos de Iv&aacute;n Cepeda son el principal instrumento que tienen la izquierda y el centro para disuadir a la extrema derecha de aventuras persecutorias, listas negras o venganzas, como las que han venido arengando. Es previsible que los cuadros uribistas, que reniegan del Estado pero est&aacute;n siempre &aacute;vidos de volver a sus mandos, copen pronto posiciones y se hagan con los ministerios fuertes. Tampoco es descartable alguna escenograf&iacute;a de moderaci&oacute;n para la que siempre habr&aacute; alg&uacute;n perfil con experiencia en gobiernos previos dispuesto a ejercer de elemento blanqueador. No olvidemos el caso Milei en Argentina: tambi&eacute;n le llamaban <em>outsider</em> pero tard&oacute; poco en rescatar del armario a las viejas glorias de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas del corralito. 
    </p><p class="article-text">
        En lo concreto, es previsible que el campo de las pol&iacute;ticas sociales, principal bandera del gobierno de Petro, sea el m&aacute;s castigado. Educaci&oacute;n, pensiones, salario m&iacute;nimo y la reforma sanitaria pendiente ser&aacute;n espacios donde las visiones cl&aacute;sicas, que le impidieron al pa&iacute;s construir un m&iacute;nimo andamiaje de estado del bienestar, vuelvan a intentar imponerse. Hay que seguir muy de cerca todo lo vinculado a los derechos humanos, incluyendo derechos individuales. Y, sobre todo, prestar mucha atenci&oacute;n a la pol&iacute;tica de seguridad: todo lo que ha proclamado el candidato ultra en esta materia no pasa de propaganda (&ldquo;mano dura&rdquo;, &ldquo;acabarlos a todos&rdquo;, &ldquo;darlos de baja&rdquo;). Y es ah&iacute;, camuflado bajo pol&iacute;ticas mal llamadas de seguridad donde, en el pasado, ocurrieron graves violaciones de los derechos humanos. Adem&aacute;s, est&aacute; muy cerca el caso de El Salvador y fue el propio De la Espriella el que alab&oacute; a Bukele como modelo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los cuatro a&ntilde;os de gobierno Petro han dejado avances que han beneficiado a una mayor&iacute;a social que desborda el electorado del centro y la izquierda. No ser&aacute; f&aacute;cil para De la Espriella hacer compatible su agenda con las aspiraciones de la mayor&iacute;a y con la correlaci&oacute;n de fuerzas que deja la elecci&oacute;n del domingo. Adem&aacute;s, por primera vez en la historia de Colombia hay una fuerza progresista organizada, con experiencia de gobierno, con legitimidad popular, vertebrada en el territorio y que fue la m&aacute;s votada en las pasadas legislativas del 8 de marzo. Que la izquierda sea el principal grupo pol&iacute;tico del Congreso de la Rep&uacute;blica no es un detalle menor y cada uno de esos representantes pueden ser un importante contrapeso para la agenda pol&iacute;tica de la extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, es necesario analizar lo ocurrido en Colombia en el contexto geopol&iacute;tico regional y global. A finales de 2025, se present&oacute; la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, conocida tambi&eacute;n como &ldquo;Corolario Trump&rdquo;, como &eacute;l mismo la denomin&oacute;. Ese documento puede resumirse en Am&eacute;rica, l&eacute;ase Am&eacute;rica Latina, para los americanos, l&eacute;ase estadounidenses. Se ha interpretado como un claro mensaje a China, que puede ser, y a la Uni&oacute;n Europea, que est&aacute; a otras cosas (si bien convendr&iacute;a que en Bruselas encontrasen pronto la br&uacute;jula). Pero, sobre todo, es un mensaje a los propios latinoamericanos. Las injerencias de Trump y su equipo en las elecciones de Colombia han sido p&uacute;blicas y abiertamente el mundo ha sido testigo de los llamamientos a votar por Abelardo de la Espriella hechos en primera persona por el actual inquilino de la Casa Blanca. Lo que no han hecho p&uacute;blico es el volumen total ni la concreci&oacute;n del apoyo al candidato ultra, ni tampoco a cambio de qu&eacute;. Entre las cosas sorprendentes de esta elecci&oacute;n est&aacute;, precisamente, el resultado del voto exterior en Estados Unidos donde ocho de cada 10 electores votaron por De la Espriella, incorporando casi 180.000 votos a favor de ese candidato. 
    </p><p class="article-text">
        Si la situaci&oacute;n avanzase, como parece, hacia una eventual llegada de De la Espriella a la Casa de Nari&ntilde;o el pr&oacute;ximo 7 de agosto, fecha en la que est&aacute; prevista la asunci&oacute;n del nuevo presidente electo, sus patrocinadores, en Washington y en Bogot&aacute;, har&iacute;an bien en leer adecuadamente la fotograf&iacute;a actual. Ver&aacute;n un pa&iacute;s que dej&oacute; atr&aacute;s lo peor de un conflicto armado al que no quiere volver, una sociedad que comprob&oacute; durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os que las pol&iacute;ticas sociales pueden construir derechos y una juventud que, masivamente, acudi&oacute; a votar por el Pacto Hist&oacute;rico. El pasado y el futuro pueden convivir, pero cuando el primero intenta impedir paso al segundo, la v&aacute;lvula de la contenci&oacute;n suele colapsar. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, es relevante encuadrar bien la dimensi&oacute;n hist&oacute;rica del gobierno de Gustavo Petro, que ahora concluye. En lo pol&iacute;tico, deja como legado haber convertido a la izquierda en una alternativa real en Colombia, demostrando que era posible gobernar el pa&iacute;s desde posiciones distintas a las que hab&iacute;an monopolizado el poder durante d&eacute;cadas. Pese a la dur&iacute;sima oposici&oacute;n sufrida dentro y fuera del pa&iacute;s (sigue, por ejemplo, estando en la lista OFAC de la que Trump se ha negado a sacarlo) abandona la presidencia con unas cotas de popularidad pocas veces vistas en Am&eacute;rica Latina. Las lecturas miopes que proclamen la hegemon&iacute;a de la extrema derecha Colombia y en Am&eacute;rica Latina errar&aacute;n en sus pron&oacute;sticos. Hasta que los problemas de las mayor&iacute;as no encuentren soluci&oacute;n, las luchas por defender las conquistas logradas van a abrirse paso, por m&aacute;s alto que griten los nuevos instrumentos pol&iacute;ticos de las viejas &eacute;lites tradicionales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel de la Fuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colombia-escenario-despues-petro_129_13324745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:32:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia y el escenario después de Petro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es el recuento preliminar que da la victoria al ultra De la Espriella en Colombia y qué pasa ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/recuento-preliminar-da-victoria-ultra-espriella-colombia-pasa-ahora_1_13323387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bf1529d-ad5a-4166-a923-b7d1c50b75a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es el recuento preliminar que da la victoria al ultra De la Espriella en Colombia y qué pasa ahora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conteo preliminar arroja una ventaja de apenas 250.830 votos, equivalente a 0,96 puntos porcentuales, del aspirante ultraderechista sobre el candidato progresista. El resultado definitivo dependerá del escrutinio oficial, que no suele diferir mucho del preconteo</p><p class="subtitle">El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda
</p></div><p class="article-text">
        Colombia amanece tras las elecciones presidenciales m&aacute;s re&ntilde;idas de su historia reciente, en las que<a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el ultraderechista Abelardo de la Espriella se ha impuesto al progresista Iv&aacute;n Cepeda por solo 250.830 votos</a>, equivalente a 0,96 puntos porcentuales, seg&uacute;n el conteo preliminar publicado por la autoridad electoral. Seg&uacute;n este preconteo, con el 99,99% de las mesas informadas, De la Espriella ha obtenido 12.959.542 votos (49,66%), frente a los 12.708.712 sufragios (48,70%) de Cepeda, del Pacto Hist&oacute;rico, partido del presidente colombiano, Gustavo Petro.
    </p><p class="article-text">
        Cepeda ha reconocido los resultados preliminares de la segunda vuelta, pero ha anunciado que su campa&ntilde;a impugnar&aacute; 33.000 mesas de votaci&oacute;n, mientras que Petro ha dicho que aceptar&aacute; el resultado definitivo una vez concluyan las verificaciones legales correspondientes. Con un resultado tan ajustado, que dibuja un pa&iacute;s partido en dos, muchas miradas se posan ahora sobre el escrutinio oficial, que dictar&aacute; el resultado definitivo tras semanas de tensi&oacute;n y cuestionamientos al sistema electoral. &iquest;En qu&eacute; se diferencian el preconteo y el escrutinio? &iquest;Hay posibilidades de un vuelco? Te lo explicamos: 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el preconteo y c&oacute;mo funciona?</h2><p class="article-text">
        El preconteo es el mecanismo mediante el cual la Registradur&iacute;a Nacional del Estado Civil (RNEC), la entidad encargada de organizar los procesos electorales, divulga resultados preliminares la noche de las elecciones, antes de que finalice el escrutinio oficial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es, por tanto, el resultado definitivo. No tiene efectos jur&iacute;dicos: el fin es mantener informados a los ciudadanos de manera &aacute;gil en la propia jornada electoral, por la tarde, con una primera fotograf&iacute;a de la votaci&oacute;n. No incorpora posibles recuentos ni las reclamaciones que puedan presentar los testigos electorales &ndash;ciudadanos que vigilan la votaci&oacute;n y el escrutinio&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        El preconteo se hace a partir de los datos registrados por los jurados de votaci&oacute;n desde cada mesa en las actas electorales (denominadas actas de escrutinio de los jurados de votaci&oacute;n o formulario E-14)
    </p><p class="article-text">
        Los jurados cuentan los votos y registran los resultados en el Formulario E-14 en tres copias f&iacute;sicas. Una de esas copias, llamada &ldquo;ejemplar de transmisi&oacute;n&rdquo;, es entregada a un &ldquo;transmisor&rdquo;, que comunica por tel&eacute;fono los resultados del acta a los Centros de Recepci&oacute;n Telef&oacute;nica &ndash;mediante datos num&eacute;ricos, sin mencionar nombres de candidatos&ndash;. En estos centros, los operadores anotan en un formulario en papel denominado Formato de Recepci&oacute;n Telef&oacute;nica (FRT) los n&uacute;meros que les son dictados uno a uno por tel&eacute;fono. Se escanea y se procesa por un software de reconocimiento de im&aacute;genes para digitalizar la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n se procesa, se &ldquo;consolida&rdquo; y se publica en boletines informativos en la web de la Registradur&iacute;a que dan a conocer el avance de los resultados. En estas elecciones, esta fase final corre a cargo de la empresa espa&ntilde;ola Indra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo reciente, el Centro Estrat&eacute;gico Latinoamericano de Geopol&iacute;tica (abreviado CELAG) desgrana el proceso y se&ntilde;ala que desde la recepci&oacute;n telef&oacute;nica hasta la publicaci&oacute;n de resultados no intervienen directamente funcionarios del Estado: todo el proceso posterior a la mesa de votaci&oacute;n es operado &iacute;ntegramente por contratistas y empresas privadas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es, en cambio, el escrutinio?</h2><p class="article-text">
        En Colombia, el escrutinio es el procedimiento t&eacute;cnico y jur&iacute;dico mediante el cual se revisa oficialmente, se verifica, se valida la informaci&oacute;n electoral y se define el resultado de unas elecciones. A diferencia del preconteo, tiene validez legal y en &eacute;l participan autoridades como jueces y notarios (que conforman las comisiones escrutadoras), en presencia de testigos, quienes verifican actas y de ser necesario cuentan de nuevo los votos, para luego meter los datos en el sistema. Tambi&eacute;n pueden participar otras autoridades de control y vigilancia, como la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n y contar con la presencia de observadores electorales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se realiza con base en los ejemplares del formulario E-14 &ldquo;de claveros&rdquo; (una de las tres copias f&iacute;sicas mencionadas anteriormente). Durante el proceso, se asegura la custodia de los pliegos electorales, por ejemplo, por parte de los claveros, quienes protegen los documentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El registrador de Colombia, Hern&aacute;n Penagos, ha explicado que el conteo de los votos en las mesas fue realizado por cerca de 860.000 jurados de votaci&oacute;n en presencia de testigos electorales de ambas campa&ntilde;as, quienes adem&aacute;s tuvieron acceso a una plataforma habilitada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para remitir fotograf&iacute;as de las actas y contrastar los resultados reportados por la Registradur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo comenz&oacute; el escrutinio municipal, la primera fase del proceso: unas 2.992 comisiones escrutadoras integradas por cerca de 9.000 jueces y notarios revisan las actas electorales y resuelven las reclamaciones que puedan presentar las campa&ntilde;as. Una vez concluya la revisi&oacute;n municipal, el proceso continuar&aacute; con los escrutinios departamentales a cargo de los delegados del CNE y finalizar&aacute; con el escrutinio nacional, en el que los magistrados de ese organismo consolidar&aacute;n los resultados de todo el pa&iacute;s y har&aacute;n la declaraci&oacute;n oficial del presidente electo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, los resultados oficiales solo se conocen una vez concluye este proceso. En estas elecciones, se conocer&aacute;n posiblemente esta semana.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El ultraderechista Abelardo de la Espriella después de los resultados preliminares que le dieron el triunfo por delante del izquierdista Iván Cepeda, en Barranquilla (Colombia).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Ha habido diferencias entre ambos que permita esperar un vuelco en el resultado?</h2><p class="article-text">
        En Colombia, el preconteo suele ser bastante preciso. En la primera vuelta del 31 de mayo, la Registradur&iacute;a Nacional dijo que los datos preliminares, que fueron cuestionados por el presidente Petro, registraron un nivel de coincidencia del 99,94% frente al escrutinio adelantado por los jueces.
    </p><p class="article-text">
        Esta instituci&oacute;n hace hincapi&eacute; en que las diferencias entre el preconteo y el escrutinio no implican irregularidades. &ldquo;Por lo general, obedecen a los procesos de verificaci&oacute;n, revisi&oacute;n de actas y resoluci&oacute;n de reclamaciones que se realizan durante el escrutinio oficial&rdquo;, indica la entidad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/diferencia-historica-de-preconteo-a-escrutinio-no-da-esperanzas-a-cepeda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis </a>de la Silla Vac&iacute;a, la diferencia hist&oacute;rica entre el preconteo y el escrutinio no da muchas esperanzas a Iv&aacute;n Cepeda. Desde la elecci&oacute;n de Juan Manuel Santos hace 16 a&ntilde;os, la brecha entre el candidato que qued&oacute; primero y el segundo vari&oacute;, como m&aacute;ximo, 0,13 puntos porcentuales &ndash;en la segunda vuelta de 2010&ndash;. En dos segundas rondas &ndash;2014 y 2022&ndash; la diferencia fue cero, aunque el medio colombiano recalca que eso no significa que no hubiera cambios a nivel de mesa: &ldquo;Hubo mesas que se anularon o se corrigieron, pero los ajustes no implicaron una mayor ventaja para ninguno de los dos candidatos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para que Cepeda lograra dar un vuelco al resultado, la correcci&oacute;n tendr&iacute;a que ser m&aacute;s de diez veces mayor que cualquiera registrada hist&oacute;ricamente, seg&uacute;n el mismo an&aacute;lisis, que indica tambi&eacute;n que, aunque no es imposible, no tendr&iacute;a precedentes. Es decir, ser&iacute;a la primera vez que hay una diferencia de un punto entre el resultado preliminar y el escrutinio presidencial.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pasa con las impugnaciones?</h2><p class="article-text">
        Aunque reconoci&oacute; los resultados del preconteo, Cepeda anunci&oacute; este domingo que los equipos jur&iacute;dicos y vigilancia electoral de su campa&ntilde;a han iniciado la impugnaci&oacute;n 33.000 mesas de votaci&oacute;n en todo el pa&iacute;s. &ldquo;Nuestro grupo de testigos, decenas de miles de abogadas y abogados, est&aacute;n procediendo a impugnar 33.000 mesas en todo el pa&iacute;s. Una a una deber&aacute;n ser objeto del escrutinio&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deben ser impugnadas las mesas sin firma de jurados de inmediato. A&uacute;n&nbsp;no se puede saber qui&eacute;n es el presidente y hay muchas irregularidades&rdquo;, expres&oacute; por su parte el presidente Petro en X.
    </p><p class="article-text">
        Existe un mecanismo para impugnar, ante las autoridades electorales competentes, los resultados obtenidos en los escrutinios, incluyendo las circunstancias de modo, tiempo y lugar que los rodearon, as&iacute; como el desarrollo general del proceso de votaci&oacute;n. El C&oacute;digo Electoral establece diversas situaciones por las cuales los testigos electorales, candidatos y sus apoderados pueden presentar reclamaciones escritas sobre inconsistencias detectadas durante las votaciones y los diferentes escrutinios, para que sean resueltas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recuerda la Registradur&iacute;a, estas son &ldquo;taxativas y excluyentes&rdquo;, lo cual &ldquo;exige que los hechos alegados coincidan con alguna de estas e impide que se invoquen causales por deducci&oacute;n o por simple analog&iacute;a&rdquo;. Es decir, no se puede impugnar de forma indiscriminada: la reclamaci&oacute;n debe estar fundamentada, sustentada en alguna de las causales legales y se deben aportar pruebas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la Silla Vac&iacute;a, lo m&aacute;s habitual es que durante el conteo de la mesa los jurados de votaci&oacute;n o los testigos electorales dejen consignada la inconsistencia en el acta de escrutinio de mesa. Despu&eacute;s, en el escrutinio, los abogados de los partidos, los testigos o los funcionarios pueden, bas&aacute;ndose en las causales del C&oacute;digo Electoral, pedir que se corrijan las actas o se recuenten los votos (es decir, contarlos de nuevo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si en las actas de los jurados aparecen tachaduras o enmendaduras en los resultados de la votaci&oacute;n o hay dudas sobre la exactitud de los c&oacute;mputos hechos por los jurados, no se puede negar el recuento.
    </p><p class="article-text">
        Penagos ha hecho un llamamiento a la tranquilidad tras los resultados preliminares. &ldquo;Los procedimientos y las autoridades para resolver reclamaciones tambi&eacute;n est&aacute;n dadas por la ley. Yo quiero invitar a la ciudadan&iacute;a para que tenga absoluta tranquilidad del proceso que ha venido avanzando&rdquo;, dijo el registrador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/recuento-preliminar-da-victoria-ultra-espriella-colombia-pasa-ahora_1_13323387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 14:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es el recuento preliminar que da la victoria al ultra De la Espriella en Colombia y qué pasa ahora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Abelardo de la Espriella,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07bf1d7e-d6f7-4eea-940c-82a92409d07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El abogado de extrema derecha, admirador de Trump y Milei, logra el giro político en el país tras un solo mandato de la izquierda liderada por Petro</p><p class="subtitle">Derecha y extrema derecha han ganado las diez últimas elecciones en Latinoamérica, y van a por más
</p></div><p class="article-text">
        Abelardo de la Espriella, abogado penalista admirador de Trump y Milei, se convirti&oacute; este domingo en el nuevo presidente de Colombia tras vencer en la segunda vuelta m&aacute;s re&ntilde;ida de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Con 47 a&ntilde;os, el aspirante libertario de la de extrema derecha obtuvo 12.959.542 votos (49,66%), superando por un estrecho margen al izquierdista Iv&aacute;n Cepeda, quien logr&oacute; el 48,70% (12.708.712 sufragios), seg&uacute;n el preconeto. En unos comicios con participaci&oacute;n hist&oacute;rica, los 377.076 votos en blanco resultaron decisivos, al superar la diferencia final entre ambos candidatos.
    </p><p class="article-text">
        El desenlace, sin embargo, tiene un panorama m&aacute;s complejo. De la Espriella llega a la Casa de Nari&ntilde;o sin experiencia en cargos p&uacute;blicos, tras obtener el mayor caudal de votos registrado, pero con apenas cuatro senadores propios en un Congreso de 103 esca&ntilde;os (curules). Su Gobierno depender&aacute; de la disciplina y las negociaciones con fuerzas que lo apoyaron en la segunda vuelta: el Centro Democr&aacute;tico, Cambio Radical y los partidos Liberal y Conservador, formaciones tradicionales con agendas propias y fracturas internas que condicionar&aacute;n su margen de maniobra.
    </p><p class="article-text">
        Bogot&aacute; manten&iacute;a una calma contenida cuando a las 16:00, siete horas m&aacute;s en Espa&ntilde;a, se cerraron los puestos de votaci&oacute;n. Fabio Jim&eacute;nez, taxista de 50 a&ntilde;os, record&oacute; que esa ma&ntilde;ana hab&iacute;a visto en varios puntos de la ciudad sucursales bancarias y concesionarios de veh&iacute;culos protegidos con vallas como medida visible de prevenci&oacute;n ante una jornada que se tem&iacute;a agitada. &ldquo;Los que saben de estas cosas desde ayer ya se prepararon&rdquo;, resumi&oacute; con la misma parsimonia con la que sortea un atasco en una de las ciudades m&aacute;s congestionadas del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        A las 17:30, con el 99,58% de las mesas reportadas por la Registradur&iacute;a Nacional, el resultado ya se consideraba irreversible. El pa&iacute;s hab&iacute;a dado un vuelco pol&iacute;tico radical: de elegir por primera vez un Gobierno de izquierda, pasaba ahora a una Administraci&oacute;n de derecha extrema cuya agresividad ha despertado comparaciones hist&oacute;ricas. Algunos han se&ntilde;alado el parecido con Laureano G&oacute;mez (presidente entre 1950 y 1953), recordado por su ret&oacute;rica pugnaz y su admiraci&oacute;n por Francisco Franco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el investigador de la London School of Economics Juan David Velasco se&ntilde;ala que De la Espriella se aproxima m&aacute;s al conservador Miguel Abad&iacute;a M&eacute;ndez (1926-1930), un mandatario proempresarial, alineado con los intereses de Estados Unidos, con un discurso incendiario y un enfoque represivo en materia de seguridad. Como Abad&iacute;a, recibe un pa&iacute;s endeudado y comparte su defensa de los valores tradicionales. La diferencia es que Abad&iacute;a lleg&oacute; al poder tras ejercer como ministro en siete carteras. De la Espriella nunca ha ocupado un cargo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reacciones de un pa&iacute;s fracturado en dos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El presidente saliente, Gustavo Petro, reaccion&oacute; en X antes de que se completara el preconteo [recuento provisional] advirtiendo que, con los datos de la Registradur&iacute;a, la diferencia entre los candidatos era de apenas tres d&eacute;cimas. Seg&uacute;n su criterio, &ldquo;no se puede proclamar ning&uacute;n presidente&rdquo; hasta el escrutinio oficial. Y a&ntilde;adi&oacute; que la realidad mostraba &ldquo;un pa&iacute;s partido por la mitad&rdquo; y denunci&oacute; &ldquo;injerencia extranjera quit&aacute;ndonos la libertad&rdquo;. Pero al mismo tiempo asegur&oacute; que acatar&iacute;a las decisiones de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Petro cuestionaba los n&uacute;meros, en Barranquilla, en el Caribe colombiano, el tambi&eacute;n llamado &ldquo;Tigre&rdquo; Abelardo de la Espriella celebraba su triunfo ante una multitud agolpada frente a una urna de cristal blindada desde donde se dirigi&oacute; a su &ldquo;manada&rdquo; en un discurso de 45 minutos intercalado por breves pausas con m&uacute;sica circense. &ldquo;No existe libertad sin seguridad, no existe democracia sin la vida privada y no existe naci&oacute;n sin h&eacute;roes como nuestros polic&iacute;as y soldados&rdquo;, afirm&oacute;. Y a&ntilde;adi&oacute; entre saludos militares y : &ldquo;La verdadera paz nace de la justicia que, en el fondo, est&aacute; ocupada por nuestras fuerzas militares y la polic&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iv&aacute;n Cepeda &mdash;quien suma 16 a&ntilde;os en el Congreso&mdash; anunci&oacute; desde Bogot&aacute; la impugnaci&oacute;n de 33.000 mesas de votaci&oacute;n, critic&oacute; el preconteo y convoc&oacute; a sus seguidores a movilizarse. La estrategia de objeci&oacute;n no es nueva: si en la primera vuelta del 31 de mayo fue Gustavo Petro quien cuestion&oacute; el escrutinio, en esta segunda ronda su candidato&nbsp;derrotado ha sido quien repiti&oacute; el libreto. Esto ocurre a pesar de que la Misi&oacute;n de Observaci&oacute;n Electoral de la Uni&oacute;n Europea calific&oacute; el proceso de &ldquo;transparente y cre&iacute;ble&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El exterior vota por el &lsquo;Tigre&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Colombia rompi&oacute; este domingo su r&eacute;cord hist&oacute;rico de participaci&oacute;n electoral. Con un padr&oacute;n de 41 millones de votantes habilitados en el pa&iacute;s y en el exterior, el 64% ejerci&oacute; su derecho al sufragio: 26.509.263 depositaron su papeleta. La cifra pulveriz&oacute; el techo hist&oacute;rico del 59,02% registrado en la segunda vuelta de 1998, que hab&iacute;a resistido intacto durante casi tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta ha sido una elecci&oacute;n como nunca antes ha pasado, que ha dejado al pa&iacute;s 50-50&rdquo;, dijo el analista electoral Camilo Cruz, quien compar&oacute; el resultado con lo ocurrido en Honduras y Per&uacute;, democracias latinoamericanas que han vivido fracturas similares. Cruz plante&oacute; la pregunta que definir&aacute; los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os: &ldquo;El ganador tendr&aacute; que decidir si va a gobernar para su postura mayoritaria o si va a gobernar para todo el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los matices fueron surgiendo con el paso de las horas. El analista Andr&eacute;s Sampayo se&ntilde;al&oacute; uno de ellos en X: dentro de Colombia, la diferencia entre los dos candidatos ha sido un empate t&eacute;cnico. Fue el voto en el exterior el que decidi&oacute; la presidencia. &ldquo;La elecci&oacute;n se est&aacute; definiendo por m&aacute;rgenes m&iacute;nimos dentro de Colombia y por una ventaja contundente por fuera de Colombia&rdquo;, escribi&oacute; Sampayo. De la Espriella gan&oacute; Colombia desde fuera de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Para Cruz, la jornada dej&oacute; dos lecciones. La primera: el voto en blanco fue significativo no por su volumen sino por su posici&oacute;n. &ldquo;Al final, la no distribuci&oacute;n del voto entre las dos preferencias finalistas termina, en una elecci&oacute;n tan cerrada, definiendo la victoria para un sector u otro&rdquo;, dijo. &ldquo;Hay un mensaje para el pa&iacute;s, pero ese mensaje todav&iacute;a no tiene rostro&rdquo;. La segunda es institucional: la participaci&oacute;n abierta del presidente Petro y de los alcaldes de Cali, Medell&iacute;n y Barranquilla en la campa&ntilde;a rompe una tradici&oacute;n de neutralidad que, advierte Cruz, anticipa un escenario muy conflictivo para futuras elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre de la jornada, los temores de un estallido social en Bogot&aacute; se disiparon. Se registraron algunos fugaces disturbios y celebraciones callejeras que recordaban el reciente triunfo de la selecci&oacute;n nacional frente a Uzbekist&aacute;n en el Mundial. En el pudiente norte de la capital, Gilberto Gait&aacute;n, de 69 a&ntilde;os, resum&iacute;a con pragmatismo su postura por el nuevo presidente de extrema derecha mientras cerraba el servicio de aparcacoches que gestiona desde hace a&ntilde;os. &ldquo;Es un hombre de negocios; no necesita robar&rdquo;. El pa&iacute;s ya ha comenzado a medir el alcance de sus palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 05:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Elecciones,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
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