Las cadenas de TV alejan a su audiencia: así se ha retrasado el prime time hasta perder el 47.5% de los espectadores
Solo se cumple una semana del arranque de la temporada 2026-2027 y nuestro primer deseo ya no se ha concedido. El nuevo curso televisivo vuelve a poner frente al espejo una deriva que lleva años gestándose: el constante retraso del prime time, una práctica completamente lesiva para el medio de comunicación de masas por excelencia. Las principales cadenas generalistas de nuestro país han vuelto a situar sus platos fuertes en horarios tardíos que no solo impiden la conciliación: también expulsan a un elevado número de espectadores de la que siempre fue su 'milla de oro'.
Hubo una época en la que septiembre significaba el regreso de las grandes apuestas y, con ellas, el inicio de la programación estelar alrededor de las 22:00 horas. Hoy, esa referencia parece de otro tiempo. La fotografía de nuestros días es tan diferente como extrema: durante la primera semana de la temporada, los grupos audiovisuales han situado sus platos fuertes de lunes a jueves alrededor de las 23:17 horas. La cifra no es en absoluto una excepción ni responde a una noche especialmente tardía: es el resultado de una dinámica repetida y que evidencia hasta qué punto el access se ha adueñado de la noche.
Con este telón de fondo, en verTele ponemos en marcha un análisis para entender la evolución. Para ello, contamos con un exhaustivo informe elaborado por la consultora GECA, donde se ofrecen cifras cerradas sobre la temporada televisiva anterior. La comparación entre estos datos y la fotografía que deja el arranque del curso actual permite ilustrar con precisión cómo ha cambiado la noche en nuestra pequeña pantalla: cuándo empezó a desplazarse el horario estelar, qué papel juegan los formatos de access y cómo las audiencias se resienten ante la fuga de espectadores.
El prime time en la primera semana de la temporada 2026-2027
La mejor forma de entender en qué punto está el prime time de nuestra televisión es poner la lupa en la primera semana de la temporada, del lunes 7 al jueves 10 de septiembre. Durante estas cuatro jornadas, las principales cadenas generalistas programaron sistemáticamente sus grandes apuestas hasta bien pasadas las 23:00 horas, dejando sus formatos de access como auténticos protagonistas de la noche. Tiempo atrás queda esa estrategia en la que sus platos fuertes arrancaban después del informativo, pero eso lo analizaremos posteriormente.
Si tomamos en cuenta únicamente las ofertas de del históricamente llamado “prime time” con medición íntegra —excluyendo avances, resúmenes o mediciones fragmentadas—, el horario estelar de lunes a jueves comenzó a las 23:17 horas de media. La cifra evidencia que no estamos ante retrasos puntuales, sino ante una práctica ya asentada en todas las parrillas. La realidad es que El Hormiguero, La Revuelta, First Dates, Horizonte o El Intermedio ya no son espacios de transición, sino programas consolidados a los que se entregan las cadenas para concentrar grandes audiencias.
El ejemplo más extremo lo encontramos con El Secreto: el primer capítulo de la serie turca en la noche del lunes arrancó a las 23:43 horas en Antena 3 tras la inauguración de la nueva temporada de El Hormiguero y de una presentación que duró ocho minutos. La 1 estrenó MasterChef Celebrity Legends a las 23:09h, provocando que su final no llegara hasta las 02:29h. Por otro lado, Telecinco esperó para el debut de La isla de las tentaciones 11 hasta las 23:17h. El patrón se repitió también en los canales de segunda generación, con Cuatro y laSexta programando el cine a las 23:16h y a las 23:05h respectivamente.
El caso de Telecinco merece una lectura aparte porque ilustra otra de las estrategias que ha ido ganando terreno. La tercera edición de Supervivientes All Stars comenzó el pasado jueves, con Jorge Javier Vázquez saludando a los espectadores a las 21:45 horas. Pero no lo hizo durante la gala, sino en un tramo Express. Entre ambas emisiones transcurrieron una hora y 38 minutos de programación fragmentada, una fórmula que permite separar el contenido en dos tramos de audiencia para vender un mejor dato de share al día siguiente.
A continuación, se muestra la fotografía completa del horario estelar de lunes a jueves en el arranque de temporada:
· Lunes 7 de septiembre:
- 21:49h — 'La Revuelta' (Estreno nueva temporada)
- 23:09h — 'MasterChef Celebrity Legends' (Estreno)
- 21:55h — 'El Hormiguero' (Estreno nueva temporada)
- 23:35h — 'El Secreto: presentación'
- 23:43h — 'El Secreto'
- 21:50h — 'First Dates'
- 23:17h — 'La isla de las tentaciones 11' (Estreno nueva temporada)
- 21:12h — 'First Dates' (Reposición)
- 21:35h — 'Horizonte'
- 23:16h — 'El Blockbuster: Devotion'
- 21:40h — 'El Intermedio' (Estreno nueva temporada)
- 23:05h — 'El Taquillazo: La ciudad perdida'
· Martes 8 de septiembre:
- 21:48h — 'La Revuelta'
- 23:04h — 'Dog House'
- 21:55h — 'El Hormiguero'
- 23:43h — 'El Secreto'
- 21:50h — 'First Dates'
- 23:11h — 'Cine 5 estrellas: Sin rastro'
- 21:12h — 'First Dates' (Reposición)
- 21:35h — 'Horizonte'
- 23:15h — 'Código 10'
- 21:40h — 'El Intermedio'
- 23:05h — 'El Taquillazo: El juego de las llaves'
· Miércoles 9 de septiembre:
- 21:48h — 'La Revuelta'
- 23:11h — 'El túnel: avanza y gana' (Estreno)
- 21:58h — 'El Hormiguero'
- 23:34h — 'La Mesa'
- 21:49h — 'First Dates'
- 23:17h — 'La isla de las tentaciones'
- 21:08h — 'First Dates' (Reposición)
- 21:35h — 'Horizonte: avance'
- 23:05h — 'Horizonte'
- 21:40h — 'El Intermedio'
- 23:05h — 'Cara al Show con Marc Giró' (Estreno nueva temporada)
· Jueves 10 de septiembre:
- 21:48h — 'La Revuelta'
- 23:10h — 'El perro andaluz' (Estreno nueva temporada)
- 21:55h — 'El Hormiguero'
- 23:34h — 'Las hijas de la criada'
- 21:49h — 'Supervivientes All Stars Express' (Estreno nueva edición)
- 23:27h — 'Supervivientes All Stars' (Estreno nueva edición)
- 21:10h — 'First Dates' (Reposición)
- 21:35h — 'Horizonte: avance'
- 23:12h — 'Horizonte'
- 21:39h — 'El Intermedio'
- 23:05h — 'Pesadilla en la cocina' (Estreno nueva temporada)
Audiencias impensables antaño para los estrenos
Las audiencias continúan resintiéndose a consecuencia de este lesivo retraso. Antaño, cualquier estreno en prime time era susceptible de atrapar a millones de espectadores. Hoy para nada es así. El pasado lunes, MasterChef Celebrity Legends (12.5%) se conformó con 651.000 televidentes de media. Mientras tanto, la nueva edición de La isla de las tentaciones (10.8%) acumuló 652.000. La primera emisión de El Secreto (13.6%) fuera del fin de semana alcanzó los 976.000. Es decir, ninguna de las tres grandes cadenas logró llegar al millón de espectadores.
Durante la noche del miércoles, el concurso El túnel: avanza y gana (12.2%) se presentó ante el público con 949.000 seguidores promedio. Y el jueves llegó el mayor plato fuerte de Telecinco: la tercera temporada de Supervivientes All Stars. El reality show se mantuvo como punta de lanza de la cadena, aunque con el estreno menos visto de su historia: el tramo principal de la gala (15.6%), emitido entre las 23:27 y las 02:03 horas, alcanzó 797.000 espectadores. Sin embargo, su versión Express (9.3%) firmó 1.003.000 espectadores entre las 21:45 y las 23:27.
El retraso del prime time durante la temporada 25-26
Al margen de lo ocurrido durante la primera semana del curso, la temporada televisiva anterior ya dejó una radiografía suficientemente preocupante como para entender que lo sucedido en estos días no es una anomalía. El retraso del prime time se ha convertido en una tendencia estructural, hasta el punto de que el arranque del horario estelar a las 22:00 horas es ya un recuerdo difuso. En la temporada 2025-2026, la programación estelar tomó el relevo de los formatos de access exactamente a las 23:11h.
El dato es una conclusión que procede del citado informe de GECA sobre el pasado curso televisivo al completo, dejando a un lado los casos concretos. A esa hora, cuando terminaba el bloque de access y comenzaban las principales apuestas nocturnas, había un total de 10,8 millones de espectadores viendo la televisión. La cifra contrasta sobremanera con los 20,6 millones de televidentes que reunían todas las cadenas en el mismo punto de la noche durante la temporada 2012-2013, máximo de la serie histórica.
Resulta demoledora la comparación: casi diez millones menos de personas esperando al prime time, 9.764.000 para ser exactos. La caída representa una pérdida del 47.5% del consumo en el momento del relevo. Pero achacar este descenso solo al retraso de las ofertas estelares no sería justo con la coyuntura del sector. Hace 13 años, el consumo de entretenimiento a través de plataformas de streaming era prácticamente una ilusión puesto que ostentaban cuotas de mercado casi inexistentes. De hecho, la primigenia Yomvi —hoy Movistar Plus— acababa de nacer. Filmin fue pionera con su lanzamiento en 2008.
La realidad es que la globalización propició el desembarco en nuestro país de Netflix (2015), HBO (2016), Amazon Prime Video (2016), Apple TV (2019) y Disney+ (2020), entre otras. Su impacto en los hogares españoles provocó una reconfiguración en la pequeña pantalla española, que pasó de tener el 'monopolio' del entretenimiento a competir con nuevos actores por el tiempo de los espectadores. El público comenzó a asomarse a otras ventanas, provocando que descendiera el consumo de televisión lineal. Y mientras tanto, el prime time se iba retrasando cada vez más.
Llegados a este punto, la pregunta es por qué se puso en marcha esta controvertida estrategia. Las cadenas pueden registrar cuotas de pantalla competitivas cuando lanzan sus grandes formatos después de las 23:00 horas, un porcentaje más o menos abultado vital para transmitir una percepción de éxito. Sin embargo, lo hacen sobre un universo de espectadores notablemente reducido. La gran problemática reside precisamente aquí: en que millones de personas abandonan la televisión lineal antes siquiera del arranque de los platos fuertes de la jornada.
Los datos de la consultora ofrecen evidencias especialmente significativas. De los 29 títulos de entretenimiento y ficción más vistos de la temporada 2025-2026, un total de 20 comenzaron después de las 23:00h. Es decir, casi siete de cada diez platos fuertes se situaron en un horario que hace unos años habría resultado excepcional para el arranque de una apuesta estelar. No podemos pasar por alto que uno de los formatos late night más icónicos de nuestra televisión, Esta noche cruzamos el Mississippi de Pepe Navarro, comenzaba a las 23:25h en septiembre de 1996.
Sencillamente, el access prime time ha ido ganando minutos hasta ocupar un espacio cada vez mayor en la noche. Los programas han dejado de ser espacios de transición o acompañamiento hasta convertirse en los auténticos pilares de las parrillas nocturnas, ampliando su presencia en pantalla de manera significativa. Esta realidad se entiende mucho mejor poniendo cifras a los programas más icónicos de esta franja en el pasado curso:
- 'El Hormiguero' termina a las 23:11 horas en Antena 3, 48 minutos más tarde que en su primera temporada en Cuatro
- 'El Intermedio' finaliza a las 23:04 horas, 59 minutos después que en su temporada de estreno
El estreno de La Revuelta en la temporada 2024-2025 fue un auténtico punto de inflexión, tal y como se aprecia en el gráfico anterior. Su llegada a las pantallas de RTVE provocó una batalla diaria de titanes, dejando entonces al resto de cadenas sin siquiera llegar al 10% de share en coincidencia. El éxito de David Broncano motivó que Antena 3 ampliara la duración de El Hormiguero, con la intención de captar a los espectadores cuando su competidor se despedía. Como analizamos entonces en verTele, ambos formatos fueron posponiendo su final hasta horarios de lo más tardíos.
La excepción se encuentra precisamente en las tres últimas jornadas de la semana, cuando no hay un programa de access prime time en la parrilla. Concursos y talent shows como Atrapa un millón, Tu cara me suena, El Desafío o La Voz arrancan, de media, a las 22:21 horas. Por su parte, De Viernes se adelanta —cuando no hay fragmentación por el fútbol en su emisión— a las 22:00h en Telecinco. Misma situación que viven los contenedores de cine en las principales cadenas generalistas, arrancando alrededor de esa franja horaria.
Sea como fuere, los espectadores esperaron hasta las 22:52 horas de media para disfrutar de ofertas de entretenimiento y hasta las 23:03h para la ficción. Unos horarios intempestivos que ni siquiera pueden excusarse con el diferido, esa modalidad de consumo con la que disfrutar de un contenido emitido en directo hasta siete días después de su emisión. Cierto es que esta modalidad está en auge, aportando un +21% sobre la audiencia lineal de las series en prime time. Sin embargo, no se logra compensar una caída del 48%.
Evolución por décadas: ¿cuánto se ha retrasado el prime time desde 1996?
Para comprender hasta qué punto ha cambiado la televisión española basta con echar la vista atrás. En septiembre de 1996, la estructura nocturna de la programación era muy diferente. Tras los informativos, las grandes cadenas situaban sus principales ofertas entre las 21:30 y las 21:45 horas. El prime time sí hacía honor a su nombre: era la franja de máxima audiencia, comenzaba cuando el consumo era máximo y todavía quedaba gran parte de la noche por delante. La realidad hoy es otra.
Diez años después, en septiembre de 2006, el escenario comenzó a cambiar. Las cadenas de primera generación —La 1, Antena 3 y Telecinco— situaban sus platos fuertes alrededor de las 22:00 horas. Ese mismo año se produjo un punto de inflexión que terminaría condicionando la televisión: el nacimiento de Cuatro y laSexta. Los dos nuevos canales trajeron bajo el brazo una apuesta decidida por access prime time, consecuencia directa de su estrategia con los informativos nocturnos: arrancar antes que la competencia para diferenciarse, lo que obligó a 'crear' una franja propia de transición hasta el prime time propiamente dicho.
El problema es que aquello que nació como una fórmula para diferenciar su parrilla terminó convirtiéndose en el nuevo centro de la noche. En septiembre de 2016, la referencia ya estaba más que desplazada. La programación estelar arrancaba entre las 22:30 y las 22:40 horas, con El Hormiguero asentado en Antena 3 desde 2011. En cuestión de dos décadas, el comienzo de los 'platos fuertes' en las generalistas se había retrasado alrededor de una hora. Y la audiencia ya entonces comenzaba a mostrar síntomas de desaprobación, aunque nada comparable a lo que ocurre hoy en día.
Lo cierto es que el salto más llamativo se produce al comparar aquellas cifras con la situación actual. Si el prime time arrancaba en 1996 entre las 21:30 y las 21:45 horas, ahora lo hace alrededor de las 23:10. Es decir, los espectadores sufrimos un retraso que llega a alcanzar una hora y 47 minutos. Lamentablemente, la televisión ha ido desplazando progresivamente el eje de toda la noche hasta provocar una fuga —antaño impensable— hacia otras ventanas de entretenimiento. Una tendencia que, en definitiva, debe corregirse por la pura supervivencia del medio.
El retraso del prime time, un estándar consolidado
El retraso del prime time no es una decisión aislada en noches contadas, sino un estándar ya consolidado. Lo que empezó como una estrategia para reforzar el access terminó desplazando el eje de la programación, hasta el punto de que hoy resulta prácticamente imposible encontrar estrenos estelares antes de las 23:00 horas. No podemos perder de vista que, hace años, esta era la franja en la que el late night ya empezaba a calentar para deleitar a los espectadores más trasnochadores. La consecuencia más inmediata es, lamentablemente, que los platos fuertes terminan a horas completamente intempestivas.
Mientras las cadenas persiguen cuotas de pantalla cada vez más elevadas, sus grandes apuestas se enfrentan a un universo de espectadores cada vez más reducido. Algo que limita sobremanera su alcance aunque los porcentajes sean abultados. Recuperar un horario estelar no resolvería la tendencia descendente del consumo televisivo, pero sí permitiría que sus productos más importantes volvieran a ser ese activo de cabecera. La televisión debe apostar por un prime time que permita conciliar y que, por cuestión de supervivencia, vuelva a enamorar al público.