Entrevista

Ana Pastor salta al concurso con 'Generación Top': “Tiene algo que no he tenido nunca: divertirme de verdad y que la tensión no pese”

Todo lo he tenido que aprender. Todo es todo”, afirma Ana Pastor sobre lo que ha supuesto para ella Generación Top. La periodista afronta este miércoles 3 de enero en laSexta el estreno de su salto al entretenimiento, tras toda una carrera dedicada a la información. Ella, recalca, afronta la tarea con la misma responsabilidad y, por qué no decirlo, con los nervios acostumbrados antes de un debut, pero la experiencia ha aportado algo que no había conocido en sus años de aguerrida cobertura política.

“Hay un componente que no he tenido nunca: divertirme de verdad y que la tensión no pese tanto”, comenta Pastor, también productora a través de Newtral, con la que sigue abriendo miras a otros géneros tras Gabinete de crisis. Todo ello, claro, sin dejar de lado la información pura y dura, con la marca El Objetivo presente en la cadena. Pero la experiencia no ha podido ser más positiva a tenor de lo que cuenta a verTele, empezando por la diferencia en el trato con la clase política y dirigente.

Los famosos han sido mucho más proclives a someterse al careo con ella, pues revela que muchos de los 90 famosos cerraron su participación una vez supieron que ella sería la presentadora. “Jugó a favor mi nombre, que es lo contrario que me pasa con la política”. Esto también ha permitido mostrar otra cara más relajada: “La suerte es que aquí no hay un juicio severísimo como pasa en campaña electoral”, comenta una Pastor consciente de la importancia, también desde su ámbito y estrado, de contribuir a rebajar la tensión imperante en nuestro país.

Generación Top es el primer gran estreno de laSexta en 2024, un año donde El Objetivo volverá siempre que se estime oportuno, como viene ocurriendo desde 2023, sin una periodicidad fija pero con rapidez de reflejos para montar especiales. Un año donde también el periodismo televisivo se somete a no pocos cambios, con la jubilación de Pedro Piqueras y su relevo por Carlos Franganillo en Telecinco, que deja su puesto a Marta Carazo en los Telediarios de TVE. Pastor, que se declara favorable a cualquier cambio que “refresque” el panorama, tiene claro que este concurso es un agradecido desvío para ella, teniendo siempre clara su identidad y la de la cadena: “Independientemente de lo que hicieran otros, la apuesta por la información de laSexta se ha mantenido y así va a seguir”.

Sí que se puede decir que empiezas 2024 con nuevos propósitos. ¿A qué obedece este salto al entretenimiento? ¿Era una necesidad de abrir horizontes como presentadora?

Tengo la suerte de que voy a poder compatibilizar ambas cosas. Si surge ahora mientras hablamos algo, esta noche podría hacer un Objetivo especial [risas]. Surge hace como un año, a principios del 23. El equipo de Newtral empieza a pensar formatos y, después del Dónde estabas entonces y de las galas donde juntábamos a María Galiana con Errejón y a Zapatero con Los Javis, me dijeron que tendríamos que dar un siguiente paso en esta línea. Y se les ocurre un concurso. Lo formatean, le damos una vuelta y vamos a la cadena. Le sorprende y le gusta la idea tanto como a nosotros. A partir de ahí nos ponemos a trabajar.

Empezamos de cero en todo. Habíamos hecho otras cosas, muchos directos y especiales, pero nunca un concurso, y el reto es desde cero. ¿El plató? Hemos estado en el de El Desafío. ¿El software? Es el del mismo equipo que hace Pasapalabra, que son maravillosos. Conseguir a 100 famosos, que era un reto que me parecía imposible, y ha sido fantástico. El contenido: imagina pensar decenas y decenas de preguntas, con sus respuestas y verificarlas. El resultado es que encima nos lo hemos pasado muy bien. Me lo he pasado tan bien que estoy deseando que la gente me diga si se lo pasa tan bien.

En los primeros avances se nota esa actitud en pantalla.

Yo parezco hasta simpática [risas]. Me vacilaba mucho Edu Casanova. Yo también soy un ser humano y si no tengo tensión alrededor... Lo bueno es que te enseña que no pasa nada por equivocarse. En el mundo de la política es más difícil de ver, porque se juegan mucho, pero aquí es todo buen rollo y buena energía.

¿Cómo surge el concepto de 'Generación Top'? ¿Siempre tuviste claro que serías la presentadora, o fue una decisión que llegó?

En el equipo de Newtral me lo plantearon así. Yo fui a la cadena con esa idea pero también abierta a que ellos dijeran que no, que pensáramos otro nombre. Pero les pareció curioso que me apeteciera hacerlo y sorprender a la gente.

Luego hay una intrahistoria con respecto a los famosos. Hicimos una primera ronda de llamadas en las que les contábamos el proyecto, pero como no se había anunciado que lo iba a hacer yo no quisimos decirlo para que no se filtrara. Los representantes se lo estuvieron pensando unos días. Y en la segunda ronda de llamadas que hicimos para ver si venían o no, les dimos mi nombre y provocó el efecto contrario de los políticos: jugó a favor mi nombre. Muchas de las personas que nunca habían estado en un concurso se animaron a venir, que es lo contrario que me pasa con la política. Al final hemos juntado a casi 100 famosos de todo corte y condición, edad y procedencia. Tienes desde Norma Duval a La Pija y la Quinqui, María del Monte a Cristinini. Es fascinante haber conseguido juntar a gente tan maravillosa.

Tienes ante ti a numerosos famosos de lo más variopintos, y a menudo dados a improvisar y a llevarlo todo a su terreno. ¿Cuesta más llamar al orden a los políticos en un debate o a estos personajes?

Aquí es verdad que es gente con muchísimas tablas. La naturalidad funciona en todo y tienes que dejarte llevar. La suerte es que aquí no hay un juicio severísimo como pasa en campaña electoral. Aquí te puedes permitir acertar o equivocarte, saltarte de tu posición donde te ha tocado... Algún concursante de OT saltaba, o algún actor de Los Serrano vacilando a otra generación. En un debate genera una tensión en los equipos de los políticos, de la televisión. Aquí no: nos reímos, lo disfrutamos y los vivimos. No me ha costado, y de hecho me he encontrado con gente a la que no conocía y admiraba ahora me fascinan más como Cristinini, o Mario Marzo. No lo conocía en persona, y me tiene fascinado todo lo que hace, lo bien que lo hace, cómo conecta con la gente... Me gusta. Luego gente mayor como Norma Duval, a la que no conocía, estuvo supercariñosa conmigo. Terelu y Adela González se juntaron por primera vez en el concurso después del cierre de Sálvame, y lo vemos en la primera entrega... Toda esa gente tan diversa compitiendo es muy divertido: cada uno tiene su especialidad, pero luego hay cosas muy comunes.

A los famosos les dimos mi nombre y provocó el efecto contrario de los políticos, jugó a favor.

Con esto en cuenta... ¿Notas más competitividad en alguna en particular?

Sí, sí [risas] Los Ye-yes son muy competitivos, mucho. Sin embargo, lo que me gusta del programa es que desmonta muchos prejuicios. La gente más joven no es tan competitiva. La generación “Like” intentan ganar pero no les va la vida en ello, y los Ye-ye sí. Y luego estamos los del medio, los de la mía, que somos generación puente. Escucha mucho a los Ye-ye pero también quiere escuchar a la generación Like porque aprende de ambos lados.

Como presentadora, ¿qué te ha exigido el ritmo de un concurso que hayas tenido que aprender? ¿Ha habido algo que te haya costado especialmente? 4.- Habiendo en Atresmedia tal catálogo de concursos, ¿has pedido asesoramiento específico de algún compañero?

Sí, sí. Por suerte en Atresmedia tanto Carmen Ferreiro como Esther Pérez nos han ayudado muchísimo. No solo generan formatos, sino que les llegan cada días muchos formatos, incluso muy verdes como el nuestro. Teníamos una idea, pero no era consciente de que cuando te pones a desarrollar la idea del concurso hay tanto trabajo detrás, tanta verificación, que las pruebas funcionen, que no te equivoques, la puntuación, si el premio es donado o no... Ahí hemos tenido mucha ayuda de las dos.

Luego es verdad de que tengo la suerte de contar con Juanra Bonet, que ha estado en el programa, o con Roberto Leal, con quien hice una pequeña venganza en su favor y en favor de toda Andalucía. Cuando él empezó [en Pasapalabra] algunos pocos lo criticaron por el acento andaluz. Se me ocurrió una promo, que hemos hecho juntos, porque en eso soy muy defensora del sur, en la que él, que es el andaluz y lo hace espectacular, me enseña a mí que soy la que se equivoca por leer rápido. Es maravilloso que el andaluz le explique a la madrileña cómo hay que hacerlo. Es un pequeño guiño pero en mi cabeza era una venganza en reconocimiento a tantos Robertos Leales como hay a los que se critica por eso. Y aquí la que aprende soy yo.

Todo lo he tenido que aprender. Todo es todo. No leo en una pantalla nunca, ni antes ni ahora, y he tenido que aprender a memorizar un montón de mecánica y no equivocarme, porque si lo hago el trabajo de 100 personas se va al garete. La responsabilidad era no estropear el trabajo de los demás. Me lo he pasado muy bien, he aprendido muchísimo y ha sido volver a empezar. Y creo que se nota esa energía. Me lo dijo Sonsoles Ónega al acabar: “Madre mía, se nos ha pasado rapidísimo”. Ese es el feeling de la gente que ha participado.

Lo cierto es que es una apuesta potente para laSexta. Es el primer estreno del año, con un cambio de registro para ti, y con un género que llevaba tiempo desaparecido de laSexta. ¿Hay más nervios de lo habitual por enfrentarse a un escenario tan nuevo?

El sentido común te indica que siempre hay que tener la misma responsabilidad. Es verdad que aquí puede sorprender esa parte de ver un registro diferente, pero lo importante para mí si funciona es que se reconozca el trabajo del equipo. Hay más de 100 personas trabajando para que yo diga buenas noches. Si a partir de ahí me equivoco, todo lo demás no se pone en valor. El primer día estaba muy nerviosa. En esta semana de estreno estoy muy nerviosa, pero me pasa siempre. No lo he perdido desde la primera noche que dije Buenas noches en 59 segundos de Televisión Española. No lo he perdido nunca, tengo siempre muchos nervios de intentar hacerlo bien. En este caso hay un componente que no he tenido nunca: divertirme de verdad, que la responsabilidad y que la tensión, que hay habitualmente en el mundo político y especialmente en campaña, no pesen tanto. Al revés, tengo que pasármelo bien, y he aprendido de todo lo que no sabía, que es todo. Con lo cual, no sé qué más pedir.

En esa línea, ¿cómo afrontas este 2024 en lo informativo? Lo más inmediato son las elecciones gallegas, pero también está por ver cómo se desarrolla la relación entre el Gobierno y Junts. ¿Predices que será un año más relajado de lo que viene siendo norma?

No me atrevo a predecir nada, hace años que dejé de hacer apuestas. Pero lo que tengo son deseos. Y es verdad que tenemos una temperatura de tensión altísima. La agresividad y la mala educación no es una cosa exclusivamente de las redes, y quienes estamos en las redes y en la calle, y tenemos cierto nivel de popularidad, hemos visto cómo eso ha saltado a la calle, y es muy desagradable para todo el mundo. Lo que espero es que todos, y me incluyo y a nuestra profesión, contribuyamos a bajar esa temperatura. No es bueno para España, para la sociedad española ni para la herencia que vamos a dejar a los que vienen detrás. Y en lo que pueda contribuir lo voy a hacer.

Independientemente de lo que hicieran otros, la apuesta por la información de laSexta se ha mantenido hasta hoy y así va a seguir

También hay movimiento en los informativos del resto de cadenas. Hace escasas dos semanas despedíamos a Pedro Piqueras, y ahora se abre una nueva era en Telecinco con Carlos Franganillo y Francisco Moreno, y consiguientes cambios también en el Telediario. Siendo el periodismo y la información el estandarte de laSexta, ¿qué crees que puede aportar esta renovación del escenario?

No lo sé. Soy muy partidaria de los cambios, de todos los que sean necesarios, naturales, habituales, mucho más de lo que pensamos, y creo que la seña de identidad que tenía laSexta es que desde muy al principio, e independientemente de lo que hicieran otros, la apuesta por la información se ha mantenido hasta el día de hoy y así va a seguir. Y luego tiene una características que hace único al equipo de laSexta, que es la agilidad. Poder montar un especial de la guerra, siendo una tele pequeña sin los recursos de otros medios, en una misma tarde, o hacer un especial de lo que sea, creo que esa agilidad a la hora de romper la emisión sigue siendo una seña de identidad nuestra, y va a seguir siendo así. El Objetivo lo ha hecho en 2023 y lo seguirá haciendo ahora. Al margen de los cambios, que siempre están muy bien. Eso también lo ha vivido nuestra cadena, y lo viven otras constantemente. Están bien y refrescan el panorama. Yo le deseo suerte a todo el mundo.

Junto con 'Gabinete de crisis', este 'Generación Top' supone también una apertura a nuevos géneros y formatos para Newtral más allá de lo estrictamente informativo dentro de la programación generalista, descontando las docuseries para plataformas. ¿Es el objetivo de cara al futuro?

Creo que en el caso de Gabinete, que es una apuesta innovadora, no solo por Emilio que me parece un valor de comunicación tremendo y que siempre me había gustado y lo ha hecho espectacular. El formato en sí, y el tema sí, toca con la información, porque lo que están haciendo es informarte de qué pasaría si viene un tsunami a Cádiz, y la comunidad científica nos esté diciendo que es una maravilla que lo hayamos hecho así. Al margen de la competencia que hay en prime time, y más en Navidad, y que es muy salvaje siempre, mucha gente nos ha escrito que tanto en tele lineal como en plataformas lo están viendo con sus hijos. Emilio conecta muy bien con esas generaciones, y los temas conectan con la gente mayor. Es un formato que había que hacer y estoy contenta con el trabajo de equipo. Me habría gustado la audiencia de Pedroche en campanadas, pero una media de entre el 4 y 5 está bien para los temas que son. Hablar de una tormenta solar en prime time tiene mucho mérito.