'GH 20' se convirtió en 'Los juegos del hambre': expulsó a 5 concursantes en una noche y alzó a sus finalistas
La sexta gala de GH 20 se convirtió en Los juegos del hambre al acabar con la expulsión de cinco concursantes en una misma noche. Lo hizo para acelerar su desenlace en Telecinco tras los bajos índices de audiencia y encarrilar una recta final que ya tiene calendario.
Para ello, el reality celebró su habitual expulsión y después se inventó una serie de “duelos letales” que convirtieron la entrega en un 'sálvese quien pueda' de los concursantes, que acabó con la salida de cuatro de una tacada. Entre ellos, Edurne, que para muchos era la ganadora de la edición.
Así, los cinco finalistas de la edición más breve de la historia del formato son Raúl, Rocío, Cristian, Desirée y Aquilino. Cinco concursantes que celebraron su salvación con sentimientos encontrados. Por un ladop, por sentirse queridos por el público. Y por el otro, por entender que algo ha ido mal para no pasar ni Navidad en el programa.
Patricia se convirtió en la nueva expulsada
Raúl, Patricia y Aquilino eran los nominados de la semana, hasta que la audiencia salvó al tercero de ellos. Por tanto, Patricia y Raúl se desplazaron hasta la sala de expulsiones. A continuación, Jorge Javier Vázquez mostró los porcentajes ciegos que reunían ambos: un 57'7% contra un 42'3%. Minutos más tarde sentenció: “La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa Patricia”. Una noticia que cayó como un jarro de agua fría a la expulsado, ya que en las expulsiones anteriores se había salvado.
Raúl empezó a saltar por la sala celebrándolo, como muchos de los presentes en plató. “Ya me puedo ir a gusto yo de aquí”, dijo él bailando delante de la ya expulsada. Minutos después, la expulsada llegó a plató tembland, para recibir los abrazos de sus excompañeros, pues su familia no pudo acudir a recibirla. Por videollamada sí que conectó su marido para tranquilizarla: “Puedes sentirte orgullosa del concurso que has hecho, me enamoré de ti por el corazón que tienes”.
Ya sentada junto a Jorge Javier, Patricia se dirigió a Almudena para confesarle que le había echado de menos y que le encantaría arreglar las cosas con ella. Aunque la segunda se resistió, ambas acabaron abrazándose.
Los cinco finalistas y sus jefes de campaña
El resto de concursantes se sentaron en una mesa para celebrar su última cena. “Varios de vosotros acabaréis la cena en vuestras casas”, les informó el presentador dejándoles totalmente sorprendidos ante la lluvia de expulsiones que les esperaba.
Uno a uno tuvieron que escoger a un compañero para batirse en duelo y que la audiencia decidíera quién era finalista y quién expulsado. El primero en elegir rival fue Raúl, que señaló a Joon. Pasado el tiempo de votación, el presentador sentenció: “La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa Joon”. Por tanto, Raúl se convertió en el primer finalista.
La siguiente en escoger fue Rocío, que se decantó por Aroa para batirse en duelo. “La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa Aroa”. La joven se marchó lanzando cuchillos, como en todas las cenas navideñas, después de descubrir por unos vídeos que varios compañeros la habían criticado a sus espaldas.
A continuación, Desi escogió a Jonay para enfrentarse en duelo, pues sentía que él no le tenía el cariño que predicaba. “La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa Jonay”. Y Desirée lo celebró por todo lo alto: “Que soy finalista de Gran Hermano, el más corto, pero lo soy”.
Después, Desi escogió a Aquilino para ser el siguiente en elegir el duelo, entre Edurne o Cristian. Al que escogiera se sometería a una votación junto a él y el otro sería finalista directo: “Pues quiero que sea finalista Cristian por todo lo que hemos vivido, y Edurne tiene mucho apoyo así que puede ser fuerte para el duelo”.
Para sorpresa de muchos, Jorge Javier sentenció: “La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa Edurne”, concursante que parte del público sentía como la ganadora de la edición. Y tras alzarse como finalistas, los cinco aspirantes a la victoria final escogieron a sus jefes de campaña: Raúl eligió a Edurne, Rocío se decidió por JoseMa, Cristian se lo pidió a Joon, Desirée hizo lo propio con Mamadou y Aquilino se decantó por Aroa.