'Maestros de la Costura Celebrity 2' expulsa a un famoso por un olvido imperdonable y otorga un premio inédito

Jazz y Beatriz Luengo, en 'Maestros de la Costura Celebrity 2'

Paula Hergar

16 de julio de 2026 09:47 h

La cuarta gala de Maestros de la Costura Celebrity tuvo dos hitos remarcables en RTVE: por un lado, marcó un récord histórico de audiencia gracias a la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, y por otro, entregó un premio inédito a uno de sus aprendices.

La parte negativa se la llevó Jazz Vilá que se convirtió en el nuevo expulsado del talent de La 1, tras tomar una decisión equivocada al no pedir el imperdible dorado, y hacer el peor traje de la última prueba.

Todo ello en una noche en la que los aprendices confeccionaron un look deportivo casual, replicaron el imposible traje tradicional de valenciana y diseñaron un look inspirado en el maquillaje.

Primera prueba del horror para Pau y un premio inédito para Beatriz Luengo

El primer reto de la noche consistió en diseñar y confeccionar un look casual, de estilo deportivo, para llevar en el día a día. Tuvieron que tomar nota de los consejos de la atleta Ana Peleteiro, que llegó para explicarles las necesidades que tiene una deportista, además de para ejercer de cuarta jueza.

Los aprendices tuvieron que escoger las telas de la mercería pero también una gorra con un mensaje oculto. Algunos tuvieron suerte y la gorra elegida les otorgó ventajas, como los diez minutos extras que recibió Edu Román. Sin embargo, otros se roparon con inconvenientes como Josie al que le tocó bordar las iniciales de todos sus compañeros perdiendo más de 40 minutos. O Pau Echániz que tuvo que cambiar su gorra con Beatriz Luengo, quedarse congelado 10 minutos y hasta empezar de cero con su propia gorra. Casi tira la toalla.

Los jueces dejaron claro el mérito que tuvo Pau con todo en su contra. “Me parece realmente sorprendente lo que has podido hacer en el poco tiempo que has tenido”, destacó Luis de Javier. Pero la mejor de la prueba fue Beatriz Luengo, que lo celebró a lo grande: “Hoy he creído más en mí y han salido bien las cosas. Me lo tomo con un logro personal. Esto me lo llevo en mi corazón”.

Lo que no sabía la cantante es que acababa de ganar un privilegio inédito: el dedal de la segunda oportunidad, que le otorgó el poder de regresar al taller en caso de ser expulsado. Un secreto que no podrá compartir con sus compañeros, ya que de ser desvelado el jurado se lo quitará: “Tengo la misma emoción que cuando recibí el Grammy”, confesó.

La doble capitanía de Yolanda Ramos ante un reto imposible

Para la segunda prueba de la noche, el jurado y los aprendices viajaron a Valencia para disfrutar de las Fallas, donde hay un símbolo que brilla con luz propia: el traje de valenciana y valenciano, una obra de arte y joya textil que encierra siglos de historia e identidad.

Un tesoro que para las celebrities se convirtió en una pesadilla porque tuvieron que reproducir dos trajes de las máximas representantes de las Fallas de los últimos años. Beatriz Luengo, como mejor aprendiz del reto anterior, fue la encargada de formar los equipos. Y eligió como compañeros a Pau, Josie, Pepón y Jaydy. Por lo que el otro equipo quedó con Mario, Edu, Silvia y Jazz como integrantes. La sorpresa la anunció Caprile cuando desveló que la capitana de ambos equipos sería Yolanda Ramos.

Como era de esperar con Yolanda Ramos al frente, la prueba fue una revolución. Aunque ella escogió bien las telas para los trajes y los aprendices mostraron la mejor de las actitudes, la realidad fue que el nivel y la dificultad de la prueba pudo con ellos. De forma que los jueces acabaron dando a todos el mandil negro. Por lo que todos fueron directos a eliminación, a pesar de que Jazz fue nombrado mejor aprendiz de la prueba.

Prueba de eliminación con la expulsión de Jazz Vilá

En la última prueba de la noche, los jueces pusieron el foco en el maquillaje, utilizado para embellecer, para expresar identidad y estatus y unión de todas las piezas de una colección. Como muestra entró al taller La Terremoto de Alcorcón. Cada mandil negro trabajó con una modelo con un maquillaje especial y diferente, a la que tuvieron que diseñar y confeccionar a medida un look inspirado en el maquillaje.

La prueba comenzó con dos poderes extra para Jazz: repartir a las modelos entre sus compañeros y salvar a dos de ellos. Y no lo dudó: Pau y Jaydy se libraron de la última prueba de la noche. Un movimiento nada inocente, y es que Jazz pensó en pedir el imperdible dorado para que le ayudara Pau durante la confección.

El reto arrancó con muchos nervios, sobre todo para Beatriz Luengo, que teniendo un maquillaje de novia intentó hacer un vestido clásico. Sin embargo, fue en los últimos minutos cuando todo empeoró para Jazz Vilá probó su vestido a la modelo y la dejó en el probador, impidiendo que el resto de aprendices pudieran probar sus vestidos a sus modelos durante ese tiempo.

Acabado el tiempo, Jazz cayó en la cuenta que no había usado el imperdible y no había tenido la ayuda de Pau. Algo de lo que se arrepintió porque acabó presentando la peor prenda según los jueces. Así lo anunció Lorenzo Caprile: “El aprendiz que no continúa en el taller de Maestros de la Costura es... Jazz”.

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