Especial

5 finales en 6 días que dejarán huérfanos a los seriéfilos y sin referentes a sus plataformas

La temporada televisiva 2022/2023 está afrontando sus semanas definitivas y con ello numerosas series ultiman el cierre de curso, si acaso no lo han hecho ya. Mayo acostumbra a albergar estos cierres de temporada en ficción, tomando en consideración las fechas de elegibilidad de los principales galardones televisivos, los Emmy. Así, se apiñan los finales en estos últimos días del mes, como ya hemos visto con ejemplos llamativos como el de la decimonovena temporada de Anatomía de Grey, con un desenlace abierto (chafado, eso sí, por el precoz anuncio de renovación del grueso del reparto), o las diferentes sucursales de franquicias como Ley y Orden y Chicago.

Frente a la longevidad de estas marcas, la levedad de tantos otros productos que pasan inadvertidos especialmente en un escenario tan concurrido (o sobrepoblado) como el de la ficción. Así, unas series acaban o quedan cercenadas sin dar tiempo apenas a asumir su adiós: mientras unas son canceladas de forma sumaria y otras directamente desaparecen de su catálogo, según el caso, Netflix o Disney+ ya han entrado en el juego de los Upfronts, adelantando sus catálogos de los próximos meses, con la esperanza de atraer nuevos seguidores y, también, anunciantes.

Con todo, en estos últimos días de mayo en los que la información internacional fluye entre cancelaciones y anuncios, sí que destaca la coincidencia, en un minúsculo lapso de días, de varias series que se despiden, estas sí, después de haber marcado una época en la televisión. A saber: el viernes 26 de mayo Amazon Prime Video dirá adiós a La maravillosa señora Maisel tras cinco temporadas; dos días después, el domingo 28, HBO (HBO Max en España) alumbra los desenlaces de Succession y Barry, tras sus respectivas cuatro tandas de episodios; y apenas tres días después, el 31 de mayo, Ted Lasso juega el previsible último lance de su carrera de tres temporadas en Apple TV+.

No son simples despedidas: cada una de estas series ha marcado una época, o al menos ha tallado la identidad, de cada una de las operadoras que las han albergado durante estos años. Más aún, pues en buena medida han concentrado también el interés y las expectativas en las temporadas de premios, repartiéndose las nominaciones y galardones, así como las buenas palabras e incluso el seguimiento fervoroso a ritmo semanal por parte de las grandes cabeceras usamericanas.

Todas ellas acaban después de recorridos controlados, sin alargarse lo suficiente como para haber perdido su momentum y para no desvirtuar, al menos no en exceso, los conceptos que las sostenían como marcas de prestigio para plataformas en continua lucha por sostener su negocio a fuerza de grandes franquicias. Marcas muy definidas por sus creadores y principales nombres, sostenidas en pocas manos con pulso decidido. Más ahora, en un negocio que exige de propiedades amortizables a largo plazo y en consumo transmedia.

'Succession'

Poco que decir ya sobre la obra de Jesse Armstrong, quien cierra el domingo 28 la saga de los Roy después de haber aglutinado todos los reconocimientos posibles desde el comienzo de su singladura allá por 2018. El crecimiento ha sido exponencial, desde una primera temporada que aún no parecía convencer de forma unánime a la crítica, y que acabó dando un sonoro golpe sobre la mesa con la segunda, triunfadora en los Globos de Oro y Emmy.

Tras la tercera temporada, cuyo lanzamiento se postergó a causa de la pandemia, los indicios hacían advertir de un final cercano. Brian Cox, siempre propicio a soltar la lengua, ya fue firme al considerar que alargar una serie acaba por hacer que sus méritos “caduquen” (y puso el ejemplo de Billions para evidenciarlo). Poco después, HBO anunciaba que esta cuarta sería la definitiva: “Nunca creí que esto pudiera durar para siempre”, reconocía Armstrong, el creador, a The New Yorker, que comenzó a vislumbrar el final en la segunda temporada. Pese a tener esa idea clara, la noción del desenlace inminente ni siquiera estaba en la mente de buena parte del reparto.

Cinco años después, Succession se despide habiendo servido como brújula para una HBO salpicada por la marejada interna de Warner Bros Discovery. Entre los vaivenes, como la desaparición de series y los continuos recortes, y los empeños por competir en el streaming explotando toda franquicia, el drama empresarial ha mantenido las señas de lo que debía ser HBO. Como las alabanzas han sido habituales y tan profusas como para alargarnos, resumamos los premios cosechados hasta el momento: cinco Globos de Oro, 13 premios Emmy, 5 premios de la crítica televisiva estadounidense, 3 BAFTA... Y la inclusión de sus tres primeras temporadas en el Top-10 catódico de la American Film Institute.

'Ted Lasso'

Si Succession ha sido el faro de HBO en tiempos convulsos, Ted Lasso ha sido la que ha servido como emblema de Apple TV+, una plataforma más endogámica y por tanto menos abierta al público, al nutrirse en exclusiva de productos propios. Incluso sin haber alcanzado el nivel de las dos anteriores temporada con esta tercera (un 71/100 para esta, frente al 73/100 de la primera y el 85/100 de la segunda), la comedia desarrollada por Jason Sudeikis, Bill Lawrence, Brendan Hunt y Joe Kelly sigue siendo el foco de atención de la plataforma, con permiso, si acaso, de The Morning Show.

Sin embargo, esta última no ha tenido la pegada a nivel popular que sí ha logrado la protagonizada por Sudeikis, que ha llegado a colarse incluso en la Casa Blanca, y que también ha acabado en el FIFA 2023. Contribuyó, sin duda, que la serie llegase en un momento tan doloroso como el del confinamiento por la covid-19 de 2020 para ganarse a la hinchada, y a partir de ahí también los galardones. Se llevó sendos premios Emmy a la Mejor Serie de Comedia en 2021 y 2022 (añadamos otros nueve galardones para sus actores y técnicos) y ha acumulado en sus vitrinas otros dos Globos de Oro, otros dos premios del sindicato de actores para Sudeikis y ha asegurado su presencia en el ranking anual de la AFI, la Champions de la ficción USA, con sus dos primeras tandas de juego.

Apple TV+ no ha oficializado que el último episodio, que estará disponible el miércoles 31 de mayo, será el definitivo, si bien los creadores y guionistas sí han reconocido haber escrito esta como la última, cerrando las tramas. Se abre la puerta a spin-offs, por supuesto, en Apple TV+, que también trata de plasmar el mismo optimismo vital de Ted Lasso en otros productos, como Terapia sin filtro, con Jason Segel y Harrison Ford, y creada por el propio Lawrence.

'La maravillosa señora Maisel'

De igual modo que las anteriores, La maravillosa señora Maisel ha servido como emblema de prestigio, desde su estreno en 2017 y junto con Fleabag, para la plataforma de streaming de Amazon, tratando de encontrar su sitio, como su protagonista, en el escenario del streaming. Tal vez por eso mismo su quinta y última temporada, que se cierra el viernes 26 de mayo, haya quedado algo desenfocada a nivel mediático: a estas alturas, Amazon está enfrascada en la batalla de las superproducciones de evasión, habiendo apostado todo a El señor de los anillos, y con La rueda del tiempo como segunda franquicia de alto nivel en la recámara.

No se puede decir que el nivel de la ficción creada por Amy Sherman-Palladino se haya visto afectado: desde una óptica puramente numérica, la temporada 5 obtiene la mejor calificación de la crítica yanqui (un 80/100 en Metacritic) desde la segunda (85/100). Hollie Richardson, para The Guardian, se expresa en estos términos sobre lo apropiado de acabar ahora, y sobre todo, de hacerlo en sus propios términos: “Estos últimos episodios son la mejor oda a lo que ha sido una serie fabulosamente divertida y exquisitamente producida. Eso ha sido la señora Maisel”.

Maravillosa parece un calificativo ajustado, según el sentir general de la comedia protagonizada por Rachel Brosnahan (ahora en cartel en España con El cazador de recompensas), que a falta de comprobar si se despide con algo más que aplausos para sus últimos episodios, atesora en su andadura tres Globos de Oro, 20 premios Emmys (incluyendo el de mejor serie de comedia en 2018; luego aspiró al mismo galardón en 2019, 2020 y 2022) y cinco premios del Sindicato de Actores, entre muchos otros.

'Barry'

Por último, hemos de mencionar con toda justicia la gran tapada, al menos en España. Hablamos de Barry, comedia negra cocreada, dirigida y protagonizada por Bill Hader en torno a un asesino a sueldo que en plena crisis decide iniciar una nueva vida como actor, y que se despide para siempre el domingo 28 de mayo.

Si hablamos de que ha quedado tapada, hemos de ceñirnos a territorio español: la coincidencia con Succession en HBO ha hecho que estuviera en segundo término, pero la ficción que nos ocupa ha estado en la mirilla de la prensa desde el primer momento con una propuesta en continua progresión, con presencia mantenida en las quinielas de premios y que ha servido para demostrar que, además de un actor cómico fulgurante, Hader es un director tremendamente capaz y creativo, además de un cinéfilo consumado con interés genuino en la puesta en escena.

Cada semana, las cabeceras norteamericanas han prestado atención con detalle a las novedades capítulo a capítulo. Así se ha ido tomando nota de cómo lo que debía ser una comedia en un inicio ha ido retorciéndose y oscureciéndose de una manera orgánica: “La comedia no tiene que ser solo hilaridad y farsa”, defiende el otrora MVP del Saturday Night Live en The New Yorker, donde cita a Preston Sturges como referente y donde sostiene la capacidad de una buena comedia de ser divertida y devastadora de una sola vez.

Simplemente no hay nada igual”, afirmaba Abby Robinson en su reseña de los últimos episodios para Radio Times. Algo que quizás no todo el público ha podido comprobar, dada la presencia de otros grandes títulos a su alrededor, pero cuya existencia y consistencia supone un triunfo.

Y además... 'The Flash'

Por otro lado, podemos añadir a estas cuatro ficciones otro título que entona su última emisión. Nos referimos a The Flash, cuyo desenlace llega el miércoles 24 de mayo a The CW, después de nueve temporadas. Es un final destacado por dos motivos. El primero, por suponer la despedida definitiva del Arrowverso, ese prolífico universo televisivo en torno a los personajes de DC que levantó Greg Berlanti con más consistencia que sus homólogos cinematográficos. La protagonizada por Grant Gustin como el “relámpago humano” fue la segunda serie en aparecer en la parrilla de CW, tras Arrow, y ha sido la que más ha aguantado tras su progresiva decadencia.

Su despedida se produce en plena reconstrucción y homogeneización del DC Universe con James Gunn a los mandos, que deja sin hueco a Berlanti y al resto de encarnaciones paralelas que ha habido de los personajes de la editorial comiquera, y casi coincide con la largamente esperada versión cinematográfica del personaje creado por Robert Kanigher y Carmine Infantino, en pantallas desde el 16 de junio. Además, el cierre de The Flash también supone un fin de era simbólico para The CW, cuya programación también se ha visto muy afectada por los cambios de mando (con Nexstar como nuevo partner) y la reformulación del canal, lo que ha derivado también en las cancelaciones en masa de las series que venían definiendo su estilo.