Opinión

La crisis de 'Homeland': “Cárguense a Brody pero ¡no disparen al guionista!”

Desde que Homeland volvió con su tercera temporada, no dejan de salir todo tipo de artículos y opiniones en redes avisando del presunto declive de la serie. Los últimos, Alberto Rey (El Mundo) y Natalia Marcos (El País), advirtiendo del posible efecto “saltar el tiburón” y pidiendo que les devuelvan su 'Homeland' respectivamente. Otros, como El Condensador de Fluzo de Fotogramas, creen que exageramos y que todo es producto de la impaciencia.

Es evidente que la serie de Showtime ha decepcionado a los fans con los nuevos capítulos (hoy Cuatro ofrece el tercer y cuarto), sobre todo después de dos primeras temporadas impecables y de infarto, que le han valido numerosos premios.

Los críticos se centran en analizar los cambios de esta tercera temporada, pero ninguno ha puesto hasta ahora el foco en el que podría ser el verdadero origen del problema: ¿el cambio de guionistas?

Dos cambios en el equipo creativo de 'Homeland'

En los meses de preparación de los nuevos capítulos de Homeland hemos asistido a dos noticias relevantes para la serie. Por un lado, la muerte de Henry Bromell, reputado y veterano productor y guionista de esta ficción desde su primera temporada, a causa de un ataque al corazón, el pasado mes de marzo.

Pero meses antes conocíamos que el equipo creador de Homeland, (Alex Gansa, Alex Cary y Howard Gordon) estaba trabajando al mismo tiempo en otra serie de acción para CBS, Anatomy of violence.

Dos noticias que afectaban directamente al núcleo del equipo creativo de Homeland y que ya entonces hicieron levantar nuestro temor en Vertele de posibles consecuencias negativas en el devenir de la serie. Unas sospechas que ahora podrían confirmarse.

No sabemos si esta es la causa del giro narrativo en Homeland,o una mera coincidencia sin importancia, pero nos sirve para la reflexión sobre la importancia del guión en el éxito de una serie o programa de televisión.

Los guionistas siguen siendo los eternos grandes olvidados de la ficción, como ya recogíamos en este reciente encuentro con creativos españoles. Si una serie falla, es culpa del guión. Pero si funciona, el mérito se lo llevan los actores.

La clave del éxito: el GUIÓN

Nos dejamos deslumbrar por las estrellas que protagonizan las series, por la fotografía, el montaje, la temática... Y nos continuamos olvidando de que lo que realmente determina el éxito o fracaso de una producción no es otra cosa que el GUIÓN.

Y que el guión lo hacen profesionales y creativos con nombres y apellidos, que pueden vanagloriarse de ser los verdaderos artífices de su éxito, a los que todos deberíamos conocer y admirar igual o más que a los actores. Pero sobre todo, a los que las cadenas y productoras tendrían que proteger y no tocar cuando una serie funciona.

Muchos fans de Homeland muestran su preocupación por la posible ausencia definitiva de Damien Lewis (Brody), cuando lo que realmente importa, lo que sí puede dañar a la serie, es que pierda a sus mejores guionistas. Aquellos que han diseñado la compleja personalidad de este ex Marine atormentado y esquizofrénico, los que saben realmente qué pasa por su mente, por la de Cathie Mathison, y cual es la mejor manera de hacerlas conectar con los espectadores.

'El tiempo entre costuras' funcionaría sin Ugarte, pero no sin María Dueñas

Para demostrar la importancia del guión, tenemos el ejemplo reciente de una serie española. ¿Alguien cree que El Tiempo entre Costuras no habría sido el mismo fenómeno de audiencias con otra actriz? Adriana Ugarte hace un trabajo espectacular, pero hasta los directivos de Antena 3 y Boomerang coinciden en ponen todo el mérito en la escritora del best-seller, María Dueñas. “Todo se lo debemos a ella. Sin su historia, no habríamos podido hacer esta serie”, reconocían recientemente.

Bryan Cranston está inmenso en el papel de Walter White, pero todos sabemos, y el propio actor así lo ha admitido también, que el mérito es de Vince Gilligan y su equipo de guionistas, aunque no conozcamos sus nombres.

¿Son los guionistas del spinoff de Saul Goodman los mismos de 'Breaking Bad'?

Cuando salta la noticia de que AMC prepara un spin off de Breaking Bad, la atención mediática se centra en si Bryan Cranston o Aaron Paul van a tener alguna presencia. Sin embargo, nuestra verdadera preocupación, y la de la cadena, debería ser: ¿la van a hacer los mismos guionistas o se va a contratar a otros? ¿Está escribiendo la nueva serie de Saul Goodman la misma persona que ideó las frases geniales del singular abogado deBreaking Bad? Porque si no la hacen los mismos, nos da igual que Jesse Pinkman haga o no un cameo. No la veremos.

La paradoja en las productoras de éxito

Cuando una productora tiene éxito con una serie, le llueven las ofertas de las cadenas para hacer otra. Es el caso de Globomedia o Bambú, por ejemplo. Pero, ¿se aseguran las televisiones de que sus nuevos encargos los harán los mismos guionistas? O visto de otra forma, ¿sabe la cadena original de una serie de éxito de que los guionistas de la misma pueden estar trabajando ya en otra, incluso para la competencia?

Un ejemplo. Gran Hotel (Antena 3) sufrió un descenso en la intensidad de sus tramas a mediados de la tercera temporada. Y nos surge la duda, ¿podría ser que a los mejores guionistas de Bambú que trabajaban en Gran Hotelles encargaran crear Galerías Velvet, descuidando sin querer la ficción de Amaia Salamanca? Es solo una hipótesis que refleja algo que a menudo ocurre en las productoras.

Otra duda razonable. También hay ciertas quejas esta temporada de una posible bajada de nivel en las tramas de Águila Roja, de Globomedia, pese a su excelente audiencia. ¿Cabe la posibilidad de que los guionistas estrella de la productora de Daniel Écija hayan tenido que repartirse en la compañía para que ésta pueda acometer también la nueva serie de Telecinco 'B&B' o el próximo western de Antena 3?

Otro ejemplo lo tenemos en una serie de la misma productora, Aída. La marcha de su principal protagonista, la actriz Carmen Machi, no influyó en su momento en la audiencia de la comedia de Telecinco. Tal vez porque sus guionistas eran básicamente los mismos, y las bromas también, aunque se centrasen más en otros personajes como los de Paco León o Mariano Peña.

No juegue con los guionistas

El talento tiene un límite. Hay muchos guionistas pero como en cualquier campo, los realmente buenos escasean. Y no pueden multiplicarse. Por eso, cuando una cadena encarga una serie a una productora de moda, debería asegurarse de que 'ficha' también a sus mejores creativos. Por otra parte, la cadena que emite una serie de éxito debe asegurarse de que los guionistas de su “joya de ficción” no están dispersos con otros proyectos de la compañía. Se juegan demasiado.

Solo sus jefes saben quiénes son, concretamente, los mejores guionistas que tienen en plantilla, sus nombres y apellidos. Nosotros, los espectadores, desconocemos quién escribe en cada serie. Solo sabemos si una serie lleva el “sello” de una productora o de otra. Nos conformamos con que sigan en el anonimato. Pero solo les pedimos una cosa: no los toquen, no los cambien. O dejaremos de ver sus series. Pueden cambiar la cara de Brody, la de Sira o la de Walter White. Pero por favor: NO TOQUEN A LOS GUIONISTAS. ELLOS SON LOS DIOSES. Ellos son el A.L.M.A. de las series.

Tal vez estemos equivocados. Quizá El Condensador de Fluzo tenga razón en que debemos dar un voto de confianza a Homeland. Que sus guionistas son los mismos y que tarde o temprano nos demostrarán que estaban ahí, que solo era una cuestión de paciencia.