Loquillo explicó a Jordi Évole en laSexta por qué ya no se posiciona políticamente: “No me toca a mí”
laSexta emitió este domingo 19 de abril una entrega especial de Lo de Évole con Loquillo, como un recorrido en blanco y negro de la estrella del rock por su vida y obra, muy ligadas a Barcelona. Una trayectoria en la que fueron muy importantes sus reivindicaciones sociales y políticas, que ahora ve con otra perspectiva.
Jordi Évole explicó a su invitado que la primera vez que le vio actuar fue en 1989, en el marco de las fiestas del PSUC (Partit Socialista Unificat de Catalunya). Loquillo reconoció a Évole que en esos años estaba muy “politizado”, aunque su presencia en actos como aquel no respondía a una afinidad partidista concreta. Su conciencia política tiene raíces familiares, pues su padre fue represaliado tras la Guerra Civil y perdió una década de su vida entre conflictos y campos de concentración.
“Veníamos de la oscuridad, de la censura de los grupos de rock, y teníamos muy presente que queríamos ir hacia adelante. Había que aposentar eso”, explicó el cantante, incidiendo en la importancia de que los artistas se posicionasen: “Siempre he creído que cuando alguien manifiesta su postura política, tanto de derechas como de izquierdas, está defendiendo la Constitución de su país. Creo que la educación democrática es eso”, comentó en laSexta.
El veto en los 90 y su postura política actual: “No me toca a mí”
El presentador de Lo de Évole se remontó a 1993, año en que Loquillo mostró públicamente su apoyo a Felipe González y, al mismo tiempo, también lanzó una canción de fuerte contenido crítico, Los ojos vendados, que tuvo consecuencias en su carrera.
El tema abordaba un caso de detención ilegal inspirado en hechos reales, denunciando las torturas policiales y la falta de consecuencias para los responsables. El videoclip, dirigido por Aitor Zabaleta y respaldado por Amnistía Internacional, fue censurado y provocó que vetaran al artista. “Lo hicimos, nos la jugamos mucho. Eso me costó ser barrido de todos los ayuntamientos. No se me contrató ese verano para nada, en ningún sitio. Y entre una cosa y otra, desaparecimos de las emisoras de radio de todo el país”, recordó Loquillo con Évole.
“Venías de petarlo...”, le dijo el presentador. “Y la cagas metiéndote en política”, apostilló el cantante, apuntando que posicionarse era algo habitual entre artistas de su generación. “Teníamos ese concepto. Y no digo que no lo sigamos teniendo. Lo que ocurre es que ahora pisar a destiempo te puede costar el resto de tu vida”, reflexionó.
Ahora, a sus 65 años, considera que no es él quien debe alzar la voz: “Yo ya lo tengo hecho. Yo soy la mejor estrella del rock de los últimos 40 años en España, con himnos tremendos. He cambiado la vida de muchos, mucha gente se ha enamorado con mis canciones. Por mucho que yo me pueda posicionar o no, ya lo he hecho. No me toca a mí, no me toca a mí. Ese es el tema”, zanjó Loquillo.