Lola Índigo explica en 'El Hormiguero' su parón sobre los escenarios: “2025 fue muy duro a nivel personal y profesional”
Lola Índigo se ha sincerado en El Hormiguero sobre las dificultades que pasó en 2025, tanto físicas como emocionales. La cantante reconoce en el programa de Antena 3 que “necesitaba recuperar un poco la ilusión” que tiene ahora tras un año “duro a nivel personal y profesional”, el cual le generó “mucho estrés” por “lo que sucedió”. Y lo que sucedió, pese a no decirlo abiertamente durante su entrevista con Pablo Motos, fue la cancelación de su concierto en el Santiago Bernabéu por los problemas de ruido en el estadio del Real Madrid. Aun así, finalmente pudo actuar en el Riyadh Air Metropolitano, feudo del Atlético de Madrid: “Al final se consiguió y fue una victoria, pero fue difícil”.
Sin embargo, los problemas para ella siguieron, hasta el punto de que tuvo que alejarse un tiempo de los escenarios. Principalmente, por una lesión y todas las consecuencias derivadas de la misma. “Nunca me quejé porque soy muy dura y estas cosas me las guardo para mí. Como nunca me había lesionado decía 'esto será una tontería'. Me lesioné del [tendón de] Aquiles, y por empezar a cargar la otra [pierna], ésta también se me jodió”, cuenta sobre aquel incidiente.
La otrora concursante de Fama y Operación Triunfo tiró para adelante hasta septiembre, cuando dijo 'basta' en un concierto en Madrid. “Me sentía tan presionada para seguir haciendo cosas que dije 'si lo digo públicamente nadie va a ver que voy de farol'”, explica la artista, que entonces pecó de insistente: “Cuando te pasa como a mí, que tiro, tiro, tiro, al final la gente se acostumbra a que tires”. No obstante, como tiene “una relación muy honesta con los fans”, llegó un punto en el que quiso decirles claramente “mira, estoy agotada”. Es más, la bailarina reconoce ahora que también “estaba hecha polvo mentalmente” y que “necesitaba tiempo para mi terapia, para leer, para escucharme y para entenderme”.
“Tuve muchos compromisos profesionales que tuve que hacer, porque soy una tía cumplida ante todo, pero lo que es físico, girar y bailar, tuve que parar. Y a mí me quitas el bailar y me quitas la vida. Entonces, estoy muy agradecida a la gente que me ha ayudado a rehabilitarme”, concluye sobre lo que vivió aquellos días.