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    <title><![CDATA[elDiario.es - Un relato andaluz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Un relato andaluz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pensamientos para una estación de penitencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/pensamientos-estacion-penitencia_132_13186480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb406a24-058e-4a40-ad2f-11daa5845915_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pensamientos para una estación de penitencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conozco a nazarenas y nazarenos que rezan, que reflexionan sobre lo divino y lo humano, que divagan sobre sociedad, política y democracia, que repasan la lista de tareas y la de la compra, o la de los 151 primeros Pokémon, y que se preguntan cómo irían las cosas si hubiera menos mamarrachos y mejor voluntad</p></div><p class="article-text">
        Con el regusto a&uacute;n de las Fiestas de Primavera arrull&aacute;ndome los sentidos, encaro, no sin preocupaci&oacute;n, la pr&oacute;xima cita electoral que tenemos en Andaluc&iacute;a. Veo las previsiones de los sondeos, los an&aacute;lisis pol&iacute;ticos y los abundantes actos de precampa&ntilde;a, debati&eacute;ndome entre el pesimismo y la esperanza. Una pregunta martillea mi cabeza: &iquest;qu&eacute; m&aacute;s tiene que pasar? Y eso que una viene ya <em>estudi&aacute;</em>: s&eacute; del descreimiento, del voto de castigo, del adormecimiento de la conciencia de clase y pueblo, de la desactivaci&oacute;n de los movimientos sociales, de la efectividad de un buen carisma, del cansancio abrumador, &hellip; Un tipo este de cansancio que te puede llevar a dar un golpe sobre la mesa, o al desistimiento, o a la reflexi&oacute;n profunda. Siendo sincera, coqueteo con las tres posturas. Pero hoy esta columna va de reflexi&oacute;n y ello me retrotrae al &uacute;ltimo Martes Santo.
    </p><p class="article-text">
        Quince horas en la calle, formada en una cofrad&iacute;a, dan para pensar mucho. Es una experiencia dif&iacute;cil de igualar en el contexto cotidiano. A pesar del extremo cansancio que s&eacute; que inevitablemente me sobrevendr&aacute; al final del d&iacute;a, me siento privilegiada. Porque fuera de m&iacute; hay ruido, gent&iacute;o y calor, pero de antifaz para adentro, s&oacute;lo mis pensamientos y yo. Lo primero que pienso, que ya he dicho que la cosa iba de reflexi&oacute;n, es que esto es un <em>detox</em> digital y una cura de aburrimiento en condiciones. Me resulta asombrosa la cantidad de personas de todas las edades que, siendo incapaces de ordinario de dejar ni una hora las pantallas, se echan todo esto para el cuerpo. Por supuesto que hay quien lleva rosario y va repitiendo para s&iacute; oraciones y desgranando Misterios. Yo esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n lo hago, pero los m&iacute;os son, sobre todo, profanos.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde que forma mi tramo me asaltan los primeros interrogantes: &iquest;por qu&eacute; saldr&aacute; de nazarena toda esta gente? La mayor&iacute;a es muy joven y se api&ntilde;a con sus amistades para asegurarse de que hacen juntas el recorrido. No se plantean, seg&uacute;n dicen, hacer la estaci&oacute;n de penitencia sin esta compa&ntilde;a. No puedo evitar pensar, con cierta guasa, qu&eacute; dir&iacute;an de esto quienes dan instrucciones sobre c&oacute;mo ser un buen nazareno y cu&aacute;les son los motivos &ldquo;correctos&rdquo; para salir como tal. O en quienes creen que en una hermandad todo el mundo tiene el mismo corte intelectual e ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cruzamos el dintel de la iglesia al barrio, veo a las autoridades eclesi&aacute;sticas, civiles, pol&iacute;ticas, y a los &ldquo;posturas&rdquo;. Luego sabr&eacute; que el presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a est&aacute; aqu&iacute; tambi&eacute;n, con vara, medalla y todos sus perejiles. Eso de hacer campa&ntilde;a apareciendo en la salida de una cofrad&iacute;a famosa por su car&aacute;cter popular y de barrio, me mosquea. &iquest;Cu&aacute;ntas de estas personas a las que el presidente abraza ante la c&aacute;mara estar&aacute;n en una <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-no-logra-bajar-millon-pacientes-listas-espera-sanitarias-200-000-aguardando-quirofano_1_13146439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de espera</a> m&eacute;dica? &iquest;Cu&aacute;ntas estar&aacute;n ahogadas, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/millones-personas-viven-exclusion-social-vivienda-epicentro-desigualdad-andalucia_1_12938683.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si tienen techo</a>, por un alquiler? Antes de dejar el barrio, veo entre la multitud a otro pol&iacute;tico, este de la oposici&oacute;n. Le delatan las gafas, pero pasa desapercibido entre la multitud. Ah&iacute; me pregunto cu&aacute;ntas de las <a href="https://www.lavozdelsur.es/ediciones/sevilla/nadie-se-pierde-salida-cerro-presidente-diputacion-sevilla-tambien-presente_354950_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personalidades pol&iacute;ticas que vienen hoy</a> al barrio, m&aacute;s all&aacute; de la obligaci&oacute;n o del <em>figureo</em>, disfrutar&aacute;n y entender&aacute;n de coraz&oacute;n lo que est&aacute;n viviendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Dejo a mi izquierda un portal con un puñado de cajetines de llaves. Arriba hay una ventana con luz, se oye una televisión encendida y se ven unos calzoncillos secándose en el alféizar. No entiendo para qué venir hasta aquí si no te vas a asomar. Quien viviera ahí antes, estoy segura, asomaría su cara entre macetas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Avanzamos por una larga avenida, bajo un calor de mil demonios. Me digo que si hubiera buenos &aacute;rboles, inclusive los que <a href="https://www.sevilla.org/servicios/medio-ambiente-parques-jardines/comunicados-tecnicos-actuaciones/obra-avda-san-francisco-javier/trabajos-de-trasplante-y-poda-en-la-avda-de-san-francisco-javier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se quitaron por las obras del tranv&iacute;a</a>, otro gallo nos cantar&iacute;a. No s&oacute;lo al cortejo, sino tambi&eacute;n a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que no quieren quedarse a pleno sol pidiendo caramelos, o a la se&ntilde;ora en silla de ruedas, mal parapetada tras la fin&iacute;sima sombra de una farola, que est&aacute; a un cuarto de hora de sucumbir a una lipotimia. Me acuerdo de los alcaldes, el anterior y el actual, y me pregunto si sabr&aacute;n que los &aacute;rboles dan ox&iacute;geno y refugio clim&aacute;tico. Llegando al centro, pasamos ante la sede del partido que comparten alcalde y presidente de la Junta. Rememoro una an&eacute;cdota que me pone de muy mala leche. La cont&oacute; una persona que trabaj&oacute; en esa sede la noche en la que el PP gan&oacute; sus primeras elecciones andaluzas. Narr&oacute; que, tras conocerse la victoria, alguien exclam&oacute; algo as&iacute;: &ldquo;&iexcl;Vamos a llevarnos tanto que no nos van a volver a votar en la vida!&rdquo;. Cierto o no, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/semana-horribilis-moreno-gobierno-desgasta-errores-seis-anos-gestion_1_12031585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visto lo visto</a>, no me parece descabellado. Pero aqu&iacute; estamos, finalizando la segunda legislatura, qui&eacute;n sabe si antesala de una tercera. A pesar de que Moreno Bonilla se comprometiera a <a href="https://www.elplural.com/autonomias/andalucia/moreno-esquiva-limitacion-mandato-ocho-anos-prometia-2019-dije-ignorancia_385244102" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limitar los mandatos a 8 a&ntilde;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        Empezamos la Carrera Oficial, que nos conduce a la catedral. Muchos pensamientos me asaltan aqu&iacute;, relativos a la instituci&oacute;n eclesi&aacute;stica y a la fiesta. Me acuerdo del <a href="https://x.com/ArzobispoSaiz/status/2041593756751638810?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuit contra el derecho al aborto</a> que comparti&oacute; el arzobispo hace no mucho, acompa&ntilde;ado de una imagen, por cierto, que no se corresponde con lo que es un feto en los plazos en los que es posible abortar. Varias hermandades se adhirieron a ese comunicado. Y me digo, en medio de la serenidad de la mole catedralicia, que hay que ver lo f&aacute;cil que resulta posicionarse en contra de los derechos de las mujeres, a pesar de que sean una abrumadora presencia en cofrad&iacute;as y hermandades. Veo una urgencia por pronunciarse r&aacute;pida y notoriamente sobre el control de sus cuerpos y vidas, pero no la veo para hacerlo sobre el abuso sexual hacia ellas, ni sobre su sufrimiento en la guerra, ni sobre su desigualdad estructural, ni sobre <a href="https://www.canalsur.es/noticias/igualdad-actua-contra-dos-cofradias-de-cordoba-por-discriminar-y-excluir-a-las-mujeres/2262127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su discriminaci&oacute;n en el seno cofrade</a>. Lo poco que se hace, <a href="https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/obispo-cordoba-presencia-mujeres-cofradias_0_2006466586.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si se hace</a>, suele venir desde otros lugares y no tiene en absoluto el mismo seguimiento que lo primero. &iquest;Es de verdad imperioso repetir en un bucle algo que ya se sabe sobradamente que la Iglesia tiene integrado? &iquest;Se saca algo positivo de ello; arregla todas las situaciones ligadas a un aborto? &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s necesario y efectivo posicionarse constante y expl&iacute;citamente en contra de la intolerancia y la violencia, de la discriminaci&oacute;n al pr&oacute;jimo, adem&aacute;s de no aceptar ramos de flores de quienes las fomentan? Sobre ello, recuerdo, s&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-advirtio-obispos-espanoles-ascenso-ideologia-ultraderecha_1_13012021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se pronunci&oacute; el Papa</a>. Pero por lo que sea, no provoc&oacute; tanto grito al cielo. Salgo de la catedral dici&eacute;ndome que, aun siendo las hermandades en parte Iglesia (por lo que se explican algunas cosas), igualmente son individuos (con sus <em>caun&aacute;s</em>) y son sociedad. Querer negar o minimizar eso me parece una necedad.
    </p><p class="article-text">
        Decae el d&iacute;a y el cansancio ya pega bocados. Poquito a poco dejamos el centro y entramos en un barrio que no es a&uacute;n el nuestro. El momento es &iacute;ntimo, precioso y evocador como un cuadro de Sorolla. Sin embargo las ventanas est&aacute;n cerradas y los balcones vac&iacute;os. En este barrio no parece haber vecinas que nos esperen. Intento acordarme de las cifras de turismo recibido el a&ntilde;o pasado en Andaluc&iacute;a y me digo que, <a href="https://www.canalsur.es/noticias/andalucia/la-ocupacion-hotelera-en-semana-santa-en-andalucia-supera-las-expectativas/2261659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando salgan las de este</a>, las mirar&eacute; para comparar. Dejo a mi izquierda un portal con un pu&ntilde;ado de cajetines de llaves. Arriba hay una ventana con luz, se oye una televisi&oacute;n encendida y se ven unos calzoncillos sec&aacute;ndose en el alf&eacute;izar. No entiendo para qu&eacute; venir hasta aqu&iacute; si no te vas a asomar. Quien viviera ah&iacute; antes, estoy segura, asomar&iacute;a su cara entre macetas.
    </p><p class="article-text">
        Unas horas m&aacute;s tarde, aunque rendida, me permito unos &uacute;ltimos pensamientos conforme enfilamos nuestro templo. &iquest;Para qu&eacute; se viste este h&aacute;bito? &iquest;Qu&eacute; se hace durante una estaci&oacute;n de penitencia? Comprendo que haya unas normas de conducta de la cofrad&iacute;a para la jornada, pero m&aacute;s all&aacute; de eso, &iquest;a qu&eacute; pretender encorsetar el coraz&oacute;n y la cabeza del nazareno? Y es que, como el joven grupo de amigas de mi tramo, cada cual tiene sus razones y dedica la estaci&oacute;n a lo que le nace. Conozco a nazarenas y nazarenos que rezan, que reflexionan sobre lo divino y lo humano, que divagan sobre sociedad, pol&iacute;tica y democracia, que repasan la lista de tareas y la de la compra, o la de los 151 primeros Pok&eacute;mon, y que se preguntan c&oacute;mo ir&iacute;an las cosas si hubiera menos mamarrachos y mejor voluntad. He de decir que ninguno de ellos siente haberle hecho traici&oacute;n a nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Grecia Mallorca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/pensamientos-estacion-penitencia_132_13186480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 04:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito de la unión de la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/mito-union-izquierda_132_13148550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1098338c-97af-4d9a-b9c7-d1f89e9edf0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito de la unión de la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La evidencia empírica es clara: sumar organizaciones no equivale a sumar electorados</p></div><p class="article-text">
        La convocatoria de elecciones al Parlamento de Andaluc&iacute;a para el pr&oacute;ximo 17 de mayo vuelve a activar un debate recurrente: la necesidad de la unidad entre las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE. En un contexto de polarizaci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n, la idea se repite como un mantra desde medios de comunicaci&oacute;n y actores pol&iacute;ticos: la unidad como condici&oacute;n casi autom&aacute;tica de &eacute;xito electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta premisa, presentada como un axioma incuestionable, merece ser revisada. Porque, aunque intuitiva, no siempre se sostiene emp&iacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de la elecci&oacute;n racional y el an&aacute;lisis del comportamiento electoral sugieren que la agregaci&oacute;n de siglas no implica necesariamente una suma de votos. Al contrario, puede generar lo que en Ciencia Pol&iacute;tica se conoce como penalizaci&oacute;n cruzada, un fen&oacute;meno que pone en cuesti&oacute;n la rentabilidad electoral de determinadas coaliciones.
    </p><p class="article-text">
        La Ciencia Pol&iacute;tica nos plantea aqu&iacute; un dilema: el comportamiento electoral, aunque utilice herramientas matem&aacute;ticas, no responde a una l&oacute;gica matem&aacute;tica simple. Mientras que en matem&aacute;ticas 1+1=2, en pol&iacute;tica electoral esa equivalencia rara vez se cumple.
    </p><p class="article-text">
        La penalizaci&oacute;n cruzada se produce cuando la formaci&oacute;n de una coalici&oacute;n preelectoral provoca una p&eacute;rdida de apoyo en sectores del electorado de los partidos que la integran.
    </p><p class="article-text">
        Desde la psicopol&iacute;tica, la identidad partidaria funciona como un atajo mental. Cuando se combinan culturas pol&iacute;ticas distintas &mdash;por ejemplo, entre el andalucismo soberanista y estructuras m&aacute;s centralizadas&mdash; parte del electorado percibe una diluci&oacute;n de sus preferencias. Esto incrementa el coste psicol&oacute;gico del voto y puede traducirse en abstenci&oacute;n o en voto de castigo hacia opciones ideol&oacute;gicamente cercanas pero percibidas como m&aacute;s coherentes.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de forma m&aacute;s sencilla: cuando un votante siente que &ldquo;su&rdquo; partido deja de representar con claridad lo que defend&iacute;a, no necesariamente se suma al nuevo proyecto, sino que puede retirarse o buscar alternativas.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Unidas Podemos en 2016 ilustra bien este fen&oacute;meno. El llamado &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/politica/pacto-botellines-apuesta-sumar-siete-anos-garzon-frente-izquierda-unida_1_10692133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto de los Botellines</a>&rdquo; desmont&oacute; la idea de la transferencia autom&aacute;tica de votos entre organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones de diciembre de 2015, Podemos (con sus confluencias) obtuvo 5,18 millones de votos, mientras que Izquierda Unida logr&oacute; 923.105. La suma parec&iacute;a clara: m&aacute;s de 6,1 millones y la posibilidad del sorpasso al PSOE. Sin embargo, la coalici&oacute;n perdi&oacute; m&aacute;s de 1,1 millones de votos en apenas seis meses.
    </p><p class="article-text">
        No se trat&oacute; de un simple error de c&aacute;lculo, sino de una din&aacute;mica pol&iacute;tica: se produjo una fuga en ambas direcciones. Parte del electorado de Podemos interpret&oacute; la alianza como un retorno a la &ldquo;vieja izquierda&rdquo;, mientras que votantes de Izquierda Unida percibieron una diluci&oacute;n de su identidad pol&iacute;tica. El resultado fue abstenci&oacute;n y desplazamiento hacia el &ldquo;voto &uacute;til&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma otro problema habitual en contextos de fragmentaci&oacute;n: las coaliciones suelen construirse sobre programas de m&iacute;nimos. Estos acuerdos, especialmente cuando se negocian con rapidez, tienden a ser ambiguos o contradictorios. En el caso andaluz, adem&aacute;s, intervienen estructuras distintas &mdash;asamblearias y direcciones nacionales&mdash; que pueden reforzar la percepci&oacute;n de desconexi&oacute;n entre las decisiones estrat&eacute;gicas y la realidad del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello alimenta una idea clave: la unidad, cuando se percibe como instrumental o forzada, no necesariamente moviliza, sino que puede desmovilizar. 
    </p><p class="article-text">
        La evidencia emp&iacute;rica es clara: sumar organizaciones no equivale a sumar electorados.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, m&aacute;s que una soluci&oacute;n autom&aacute;tica, la unidad forzada en este momento puede convertirse en un error estrat&eacute;gico. Sin tiempo suficiente para construir un marco compartido cre&iacute;ble y sin una base pol&iacute;tica verdaderamente com&uacute;n, la coalici&oacute;n no solo no garantiza mejores resultados, sino que puede debilitarlos.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en pol&iacute;tica, no todo suma. Y a veces, intentar sumar mal, resta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/mito-union-izquierda_132_13148550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 03:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito de la unión de la izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Elecciones Andalucía 2026]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La metamorfosis de un cuerpo matrioska]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/metamorfosis-cuerpo-matrioska_132_13110935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef69f408-dc50-4c96-baaf-f67d4e2836b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La metamorfosis de un cuerpo matrioska"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea de que tantas mujeres se embarazan y que si todas pueden una también debe, es errónea, es peligrosa y es antifeminista. No todas pueden, aunque paran</p></div><p class="article-text">
        Las matrioskas son figuras de madera generalmente que tienen dentro a otras m&aacute;s y m&aacute;s peque&ntilde;as. Se comenzaron a fabricar en Rusia en el siglo XIX aunque se dice que son de inspiraci&oacute;n china. Siempre me gusta hacer la met&aacute;fora del linaje matrioska. Considero que las mujeres somos muchas mujeres dentro de otra mujer. Y as&iacute; es como vivo mi embarazo, como una matrioska que aunque se vea de una pieza, est&aacute; dividida por la mitad. Mitad hacia dentro, mitad hacia abajo.
    </p><p class="article-text">
        Es mi primer embarazo, tengo 39 a&ntilde;os y estoy de 33 semanas y cinco d&iacute;as. Estoy en el sof&aacute; de casa, con tres horas dormidas la noche anterior y con una almohada que me rodea el cuerpo. Ya no aguanto en el escritorio m&aacute;s de 15 minutos seguidos sin levantarme y aunque estoy de baja laboral, tengo que cerrar varias publicaciones antes del 20 de marzo, que es mi fecha prevista para el parto, porque no s&eacute; qu&eacute; vendr&aacute; despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Soy doctora en Antropolog&iacute;a Social y Cultural. Un dato que podr&iacute;a pasar desapercibido en la naturaleza de este art&iacute;culo si no fuese porque hay gente que conf&iacute;a en que mi poder de an&aacute;lisis y de abstracci&oacute;n sobre mi propio embarazo es mayor debido a mi profesi&oacute;n. En mayo tuve un aborto y alguien de mi entorno m&aacute;s cercano me anim&oacute; del siguiente modo &ldquo;tranquila, eres antrop&oacute;loga&rdquo;. Una relatividad y una racionalidad que se espera, desde el otro lado. Ahora mismo soy una mam&iacute;fera. Amante de la vida, tambi&eacute;n lo era antes, pero ahora me siento guardiana y codependiente al m&aacute;ximo nivel de una vida que me corresponde y a la que le correspondo. Lo que como, lo que me muevo, lo que duermo, lo que no duermo, lo que descanso, ya no solo son una decisi&oacute;n m&iacute;a. Son decisiones que ya tomo <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/mujer-vas-criatura-sola_132_10881613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensando en mi hija</a>. Al igual que el calcio que ella me absorbe y la rebeld&iacute;a de mi cuerpo a trav&eacute;s de la hormonas y su alteraci&oacute;n mientras crea unos piececitos, unos ri&ntilde;ones y unas pesta&ntilde;as, son el resultado de esta metamorfosis com&uacute;n. Ella y yo y ella.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decir que he tenido un buen embarazo, en el sentido de que sigo estando &aacute;gil, el est&oacute;mago no ha sufrido, no he perdido el apetito, todas las anal&iacute;ticas han ido bien, no tengo diabetes gestacional y en cada ecograf&iacute;a los resultados han sido positivos. No he perdido las ganas de arreglarme, de vestirme, de socializar, de viajar, de trabajar, de hacer deporte, hasta que mi cuerpo ha dicho que ya estar&iacute;a. Y ya est&aacute;. Estoy viviendo un problema en la piel que no tiene nombre, porque nadie me da un nombre, que ha provocado que deje mis clases de nataci&oacute;n, que no de caminatas para no sudar y que solo use mallas de algod&oacute;n o directamente una camiseta 24 horas sobre 24 horas para estar en casa. Cuando me encuentro mejor y me visto, como es el caso de las salidas para ecograf&iacute;as, estoy reinante y reluciente, eso s&iacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que voy a la farmacia a renovar algún producto salgo flipando y triste no por pagarlo, porque pagaría lo que fuese porque este picor se aburra y me abandone, sino porque no paro de darle vueltas a cómo la salud es una pura cuestión de clase</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Es normal, es del embarazo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una frase que he escuchado en los momentos m&aacute;s crudos, donde necesitaba soluciones eficaces. Hace meses que empec&eacute; a sentir un picor muy intenso en el cuero cabelludo. Me rascaba de forma desesperada, porque me picaba de forma desesperada. Transmit&iacute; esto a todas las profesionales que me atienden casi semanalmente: matrona, m&eacute;dico de cabecera, ginec&oacute;loga. Es normal, es del embarazo. No te rasques. Ponte algo fr&iacute;o. El PH se altera, son las hormonas. Es normal, es del embarazo. El picor no solo no ces&oacute; sino que fue bajando. Primero al pecho, a la barriga, a los brazos, a las piernas y a los tobillos hasta tener todo el cuero pose&iacute;do por un picor que se activaba de noche de forma considerable. Una cuesti&oacute;n que traslad&eacute; a todos los profesionales que me ven casi semanalmente: matrona, m&eacute;dico de cabecera, ginec&oacute;loga. Es normal, es del embarazo. Las hormonas, el PH se altera. Intenta no rascarte, date con algo fr&iacute;o, esto es as&iacute;. Nadie nunca me hizo una exploraci&oacute;n ni me vio la piel. No me dijo a ver, qu&eacute; pinta tiene, no me tocaron, nada de nada. Me recetaron en un momento una crema, talquistina y polaramide, un medicamento apto para embarazadas. No solo no se me calm&oacute;, sino que fue a m&aacute;s. Fue a tanto que ya no me vest&iacute;a y pasaba las noches en el sof&aacute; desnuda, poniendo crema cada cinco minutos. Y s&iacute;, lo siento, rasc&aacute;ndome a la altura del picor que sent&iacute;a. Una sensaci&oacute;n terrible, tremenda, bruta, basta. Me fui a urgencias, me oblig&oacute; mi matrioska, mi madre. All&iacute; fue la primera vez que me vieron la piel, me hicieron una exploraci&oacute;n. Y aunque el diagn&oacute;stico era &ldquo;del embarazo&rdquo;, al menos me pincharon y volv&iacute; a la vida durante tres horas, que fue lo que me dur&oacute; el efecto. A las tres horas, ca&iacute; en picado. La visita a urgencias me deriv&oacute; a una dermat&oacute;loga tambi&eacute;n con car&aacute;cter de urgencias. Una bendita dermat&oacute;loga a la que ten&iacute;a que haber visitado en el momento cero. Una dermat&oacute;loga que me dedic&oacute; el tiempo necesario para preguntar por los productos que me hab&iacute;a ido aplicando, quer&iacute;a saber las zonas en las que m&aacute;s intensidad notaba, pregunt&oacute; por el orden en el que fueron apareciendo, por supuesto una exploraci&oacute;n minuciosa y completa y un tratamiento correcto, o al menos, eso parece. Crema con corticoides, polaramide y toda una gama de champ&uacute;, gel y crema hidratante para pieles at&oacute;picas. Sin ser yo nada de eso hasta ahora. Cada producto ronda los 30&euro;, menos la crema con corticoides que est&aacute; recetada. Pienso en quienes no puedan gastar en un gel 30&euro;, en un champ&uacute; 30&euro;, en una crema hidratante 30&euro; y no soporten el peso de su piel, como es mi caso.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que voy a la farmacia a renovar alg&uacute;n producto salgo flipando y triste no por pagarlo, porque pagar&iacute;a lo que fuese porque este picor se aburra y me abandone, sino porque no paro de darle vueltas a c&oacute;mo<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/auge-sanidad-privada-andaluza-capta-40-medicos-publica-compagina-plaza-clinica_1_12765387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la salud es una pura cuesti&oacute;n de clase</a>. El acceso a ella, a tratamientos concretos, sin receta, pero que son esenciales. Un ser humano no puede vivir rasc&aacute;ndose, haci&eacute;ndose heridas y sin soportar ni los tejidos de la ropa. Entonces &iquest;qu&eacute; pasa? Se pregunta la antrop&oacute;loga inocente, mientras paga con tarjeta con toda la tranquilidad del mundo. Me interesa por tanto aqu&iacute; resaltar dos cuestiones. La primera es la absoluta normalizaci&oacute;n de las distintas anomal&iacute;as que aparecen en el embarazo como que son cuestiones normales porque son del embarazo y fin. Como si una embarazada tuviese que resignarse a cualquier cosa que pase en su cuerpo sin el derecho a recibir un tratamiento, por m&aacute;s natural o delicado que sea, siendo conscientes de las limitaciones que un cuerpo gestante tiene de tomar medicamentos. Sin embargo, hay una obsesi&oacute;n por otras cuestiones que s&iacute; que son absolutamente naturales durante el embarazo y que se toman como at&iacute;picas o problem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Me refiero al peso corporal, al peso de las embarazadas por parte de la biomedicina o al menos as&iacute; ha sido mi experiencia. Y hablo desde un cuerpo normativo que ha intentado hacer una dieta saludable, deporte y mantenerse como lo que hegem&oacute;nicamente se conoce activa, dentro de las posibilidades, el sue&ntilde;o incapacitante del primer trimestre y el hambre voraz de los primeros meses. Pues pese a todo, si soy sincera, de lo que m&aacute;s pavor ha llegado a darme ha sido del momento de pesarme en la consulta de cada ecograf&iacute;a. No por m&iacute;, por haber engordado, porque eso s&iacute; que es una consecuencia absolutamente normal, natural y beneficiosa en el embarazo, sino por la reacci&oacute;n de las propias profesionales. Desde el primer d&iacute;a ya me limitaron a siete los kilos que deb&iacute;a hacer en el embarazo. He de reconocer que me pareci&oacute; un disparate, me parecieron poqu&iacute;simos, aunque al final en el mes 8 en el que me encuentro y en la &uacute;ltima revisi&oacute;n he engordado 8 kilos. Algo que roza la locura primig&eacute;nea que me parec&iacute;a la cifra.
    </p><p class="article-text">
        De las an&eacute;cdotas m&aacute;s complejas que tengo en las revisiones est&aacute;n las que ocurren a la hora de pesarme. Esto sobre todo al principio, donde hice de repente como cuatro kilos en muy poco tiempo, porque mi hambre era permanente y mi sue&ntilde;o constante. Una de las consultas, de las primeras consultas, fui a pesarme y como acostumbro a hacer en mi casa, me quit&eacute; los zapatos. La ginec&oacute;loga le dijo al verme a su ayudante &ldquo;M&iacute;rala, se quita los zapatos para pesar menos&rdquo;. Frase que cerr&oacute; con un &ldquo;uffff&rdquo; cuando la ayudante le comunic&oacute; mi peso. Por suerte, nunca volv&iacute; a coincidir con esta ginec&oacute;loga. Aclarar que todo el proceso de mi embarazo se est&aacute; llevando en la p&uacute;blica. La frase que m&aacute;s o&iacute; al principio fue &ldquo;no cojas peso&rdquo; mientras ve&iacute;a c&oacute;mo se transformaba mi cuerpo sin que yo pudiera hacer nada, porque la transformaci&oacute;n es inevitable. Algo que en un primer momento me acomplej&oacute; y capt&oacute; toda mi atenci&oacute;n. El pecho se desborda, las caderas se ensanchan y el cuerpo se prepara para ser un hogar y lo primero que necesita un hogar es espacio. As&iacute; que ya me acostumbr&eacute; a justificar que estaba haciendo dieta saludable, que hac&iacute;a deporte pero no pod&iacute;a evitar subir de peso, que yo no pod&iacute;a hacer nada. Hasta que por lo que sea logr&eacute; estabilizarlo y durante varias consultas no hab&iacute;a subido ni un gramo. Recuerdo que en alguna incluso perd&iacute; un poco de peso y lo recuerdo como un triunfo.
    </p><p class="article-text">
        Estaba totalmente absorbida por la idea de que una embarazada no puede coger peso, como si eso fuese posible. En navidad disfrut&eacute; de todos los bombones que se me antojaron, comidas y celebraciones. Pero confieso que a la vuelta sent&iacute;a que hab&iacute;a abandonado el camino triunfal del peso estable. Era evidente no solo por navidad, que tambi&eacute;n, sino por el avance de mi embarazo, que hab&iacute;a cogido dos kilos y medio. No s&eacute; por qu&eacute; todo el mundo lo entendi&oacute; y no me rega&ntilde;aron, al contrario, me dijeron que era por el aumento de la barriguita, que no me preocupase. Esto me ayud&oacute; a salir del cors&eacute; del peso, pero tambi&eacute;n a alucinar con que se hubiesen olvidado de la disciplina que hab&iacute;an generado respecto a mi cuerpo. Un cuerpo, el cuerpo de una embarazada, que se ha convertido en una aut&eacute;ntica industria de lo <em>fit</em>, del<em> get and ready with me</em> y del qu&eacute; como en un d&iacute;a embarazada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me espanta la idea de que un embarazo tenga que ser restrictivo o culpable por dejar que el cuerpo haga su trabajo que es, además de crear a un ser humano, crear órganos como una placenta o desarrollar unos pechos para albergar leche. No se puede vallar el mar. Se pueden hacer espigones y puertos, pero no se puede vallar un mar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tik tok est&aacute; lleno de v&iacute;deos de este tipo, donde hay un culto al cuerpo&nbsp;que a veces poco o nada se parece a la rutina y a los biorritmos de las diferentes etapas de un embarazo. Soy firme defensora del deporte y de la comida nutritiva y saludable y de comer lo que a una le apetezca soy igualmente firme defensora y as&iacute; lo hago, como dir&iacute;a Lola Flores, con m&eacute;todo. Un m&eacute;todo que es el m&iacute;o y que no tiene por qu&eacute; ser el de nadie m&aacute;s. Pero me espanta la idea de que un embarazo tenga que ser restrictivo o culpable por dejar que el cuerpo haga su trabajo que es, adem&aacute;s de crear a un ser humano, crear &oacute;rganos como una placenta o desarrollar unos pechos para albergar leche. No se puede vallar el mar. Se pueden hacer espigones y puertos, pero no se puede vallar un mar. Se pueden dar consejos, recomendaciones, ideas, incluso recetas, pero no ridiculizar ni enjuiciar procesos que ponen en el centro la reproducci&oacute;n de la vida de un modo tan reduccionista como es el peso, m&aacute;s a&uacute;n en cuerpo normativo, m&aacute;s a&uacute;n en un cuerpo que est&aacute; dando unos resultados estupendos en cada anal&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Una segunda cuesti&oacute;n en la que me gustar&iacute;a detenerme despu&eacute;s de sufrir un problema en la piel, es en el desamparo econ&oacute;mico en que se deja a una embarazada. No s&eacute; cu&aacute;nto dinero habr&eacute; invertido en el &uacute;ltimo mes en productos especializados para intentar calmar el picor y las heridas. Pero s&iacute; s&eacute; que hay mucha gente que tendr&iacute;a que soportar esto sin los productos hipoalerg&eacute;nicos simplemente por no poder pagarlos. Y c&oacute;mo se da por hecho en un informe que la persona tiene recursos para adquirirlos. En ning&uacute;n momento me preguntaron si pod&iacute;a o no pod&iacute;a pagarlos, ni cual era mi trabajo, ni mi situaci&oacute;n econ&oacute;mica. No me explicaron qu&eacute; hacer en caso de necesitar ayuda. Una situaci&oacute;n, insisto, que no me interpela de forma directa, pero que me entristece como ciudadana y mujer que decide gestar, pensando en otras gestantes.
    </p><p class="article-text">
        Naturalizar un embarazo es precarizar un embarazo. Mi piel ha mejorado en parte, pero en parte sigue mal. Muy mal. La pierna derecha est&aacute; irreconocible, por ejemplo. Ma&ntilde;ana visito de nuevo a la dermat&oacute;loga, teniendo la esperanza de que va a pasar y el aprendizaje de que nada es normal, nada es solo del embarazo y si as&iacute; lo fuera o lo fuese, tenemos absolutamente todo el derecho de recibir un tratamiento, un an&aacute;lisis, consejos, rutinas. La idea de que tantas mujeres se embarazan y que si todas pueden una tambi&eacute;n debe, es err&oacute;nea, es peligrosa y es antifeminista. No todas pueden, aunque paran. Parir no es poder parir de forma natural y superar un embarazo como ejemplo de que se puede hacer. Parir es el resultado de una <a href="https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/embarazo/cambios-fisicos-y-emocionales/otros-cambios-frecuentes-durante-el-embarazo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metamorfosis absoluta de tu cuerpo</a>, tu mente, tu tiempo, tu vida, tu salud en general, tu sociabilidad, tu rutina, tus preferencias, tus gustos, por la cual todas las gestantes pasan de manera diversa, compleja, afrontando todos los procesos m&eacute;dicos y sociales a los que se somete a una embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Y eso no quiere decir que sea natural, ni sencillo ni soportable porque el parto llegue a su fin. Porque el nacimiento es el resultado, pero el proceso es la verdadera base. Una criatura no comienza a vivir el d&iacute;a en el que se da&nbsp;a luz. No es as&iacute;. La maternidad comienza nueve meses antes y hay muy poca o ninguna conciencia de esto muchas veces por parte de la comunidad. Un embarazo nunca es de una &uacute;nica persona. Es una responsabilidad social en el que los distintos agentes familia, amistades, profesionales de la salud pero tambi&eacute;n instituciones y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas est&aacute;n implicados. El dise&ntilde;o y las oportunidades, el tiempo y las herramientas que se brinden durante el proceso hablan de nosotras como sociedad. Por tanto, un embarazo no es una responsabilidad &uacute;nica, al igual que no termina cuando se da a luz. Se habla del posparto, como si el embarazo nunca hubiese existido. La centralidad que recae en el beb&eacute; obliga a las madres a procesar en soledad cuestiones que deber&iacute;an igualmente ser de responsabilidad com&uacute;n. Una vez m&aacute;s bajo el reduccionismo de que si todas pueden, hay que poder. Y no es que se pueda o no se pueda. Es que se tiene que hacer, se tiene que atravesar y se tiene que enfrentar con las herramientas que se tengan, sean m&aacute;s o sean menos. Y vuelvo a se&ntilde;alar que el &eacute;xito y la salud f&iacute;sica y mental de una gestante en posparto habla de nosotras como sociedad y no de ella como individuo.
    </p><p class="article-text">
        Normalizar un embarazo es precarizar un embarazo. Nadie tiene la fuerza infinita para enfrentar aquello que puede suceder durante el proceso, a lo que est&aacute; expuesta, por m&aacute;s que otras lo hayan hecho. La idea del aguantar porque es as&iacute;, ya fue, por favor.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;nimo a todas las que est&eacute;is en transici&oacute;n de este hermoso y complejo rito de paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad Castillero Quesada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/metamorfosis-cuerpo-matrioska_132_13110935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La metamorfosis de un cuerpo matrioska]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Embarazo,Maternidad,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Andalucía geopolítica: Blas Infante y El Pali paran los pies a Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/andalucia-geopolitica-blas-infante-pali-paran-pies-trump_132_13074337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/832febda-3ea1-44f4-a4bb-2438096514cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Andalucía geopolítica: Blas Infante y El Pali paran los pies a Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La misma tierra que durante siglos fue campo de recreo de meseteros se ha convertido en un pivote estratégico del sistema internacional a través de una posición antibelicista constante</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, cuando me lleg&oacute; la oleada de reconocimiento antib&eacute;lico en redes por parte de los turcos, una sensaci&oacute;n rar&iacute;sima me recorri&oacute; el cuerpo. Al principio no sab&iacute;a lo que era. Con los d&iacute;as me he ido dando cuenta que era el orgullo por una vez de ser espa&ntilde;ol, el de las cosas que importan. &iquest;Y porque ese d&iacute;a s&iacute; y los otros 42 a&ntilde;os no? Creo que, por primera vez, o por lo menos que recuerde, vi infiltrados mis valores como andaluz en una naci&oacute;n terca y normalmente empecinada en ser m&aacute;s burra que las dem&aacute;s. Por primera vez defend&iacute;a unos valores que pod&iacute;a compartir. 
    </p><p class="article-text">
        Supongo que hay lugares donde viven esto con m&aacute;s frecuencia, m&aacute;s estando alineados con los viejos <em>miaos </em>de los poderes hegem&oacute;nicos. Washington, Tel Aviv, Mosc&uacute;, Bruselas, Pek&iacute;n... Y luego estamos los dem&aacute;s. Supongo que normalmente sentimos que Andaluc&iacute;a pertenece a una tercera categor&iacute;a, a&uacute;n por debajo. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; por qu&eacute; nos ense&ntilde;an los informativos veraniegos siempre a ese paisano diciendo &ldquo;&iexcl;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/estres-termico-ansiedad-culpa-calo_132_11497027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oj&uacute; qu&eacute; calor,</a> miarma! Yo siempre vengo al parque con mi botellita de agua.&rdquo; Con m&aacute;s botellita de agua que dientes, cuando la frontera sur de Europa, o en &Aacute;frica del norte, justo en la intersecci&oacute;n entre tres continentes, es en realidad de los puntos estrat&eacute;gicos m&aacute;s importantes del sistema internacional y sus gentes referentes morales e intelectuales del siglo 21. 
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual de escalada internacional &mdash;marcado por las tensiones entre Estados Unidos e Ir&aacute;n, la redefinici&oacute;n del v&iacute;nculo transatl&aacute;ntico y la creciente rivalidad global con China&mdash; Andaluc&iacute;a se ha convertido en un punto donde convergen intereses militares, energ&eacute;ticos y comerciales de escala planetaria. Sin hablar de la miner&iacute;a en Andaluc&iacute;a, que ya se gastan mucho dinero las empresas en pasar desapercibidas y no aparecer en los medios, el Estrecho de Gibraltar es uno de los grandes <em>chokepoints </em>del sistema mar&iacute;timo global. Por sus aguas circula una parte sustancial del comercio mundial y una proporci&oacute;n significativa de los flujos energ&eacute;ticos que conectan el Golfo P&eacute;rsico con Europa y Am&eacute;rica. Las rutas que atraviesan el estrecho conectan Europa con el canal de Suez, con el Golfo P&eacute;rsico y con el Indo-Pac&iacute;fico. Gibraltar es, en t&eacute;rminos estrat&eacute;gicos, el &uacute;ltimo eslab&oacute;n occidental de una cadena de pasos cr&iacute;ticos que incluye el estrecho de Ormuz y el canal de Suez. Gran parte del petr&oacute;leo que sale del Golfo P&eacute;rsico atraviesa primero Ormuz, entra en el Mediterr&aacute;neo por Suez y finalmente accede al Atl&aacute;ntico pasando por Gibraltar formando una misma columna vertebral energ&eacute;tica del planeta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta centralidad estratégica convive con una sociedad que lleva décadas cuestionando que su tierra sea simplemente una escala en las guerras de otros. Menos de bombas y más de pavías de bacalao</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a es tambi&eacute;n una pieza fundamental en la arquitectura militar occidental. Las bases de Rota y Mor&oacute;n funcionan como nodos log&iacute;sticos clave en la proyecci&oacute;n militar estadounidense hacia Oriente Medio, el Mediterr&aacute;neo oriental y &Aacute;frica. Desde estas instalaciones se organizan repostajes a&eacute;reos, rotaciones de tropas, mantenimiento de flotas y despliegues r&aacute;pidos de fuerzas expedicionarias. Pero aqu&iacute; aparece la primera paradoja. Porque no han conseguido que este territorio estrat&eacute;gico, despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os, y se han gastado dinero en propaganda, no est&eacute; habitado por una sociedad militarizada o especialmente entusiasta de las guerras. M&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s cosas. China ha desplegado una estrategia sistem&aacute;tica para expandir su presencia en los puertos mediterr&aacute;neos como parte de la Nueva Ruta de la Seda. El control del puerto del Pireo en Grecia, las inversiones en terminales italianas o los proyectos log&iacute;sticos en el norte de &Aacute;frica, o en M&aacute;laga o Algeciras forman parte de una red destinada a conectar el Indo-Pac&iacute;fico con los mercados europeos. El puerto de Algeciras, uno de los mayores <em>hubs </em>portuarios de Europa, se encuentra justo en la entrada del sistema mar&iacute;timo europeo. Influir en ese nodo significa tener influencia sobre una de las principales arterias comerciales del planeta. Por eso Andaluc&iacute;a se sit&uacute;a hoy en el cruce de tres din&aacute;micas globales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>la seguridad atl&aacute;ntica liderada por Estados Unidos</li>
                                    <li>la b&uacute;squeda europea de autonom&iacute;a estrat&eacute;gica</li>
                                    <li>la expansi&oacute;n geoecon&oacute;mica de China</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tres fuerzas que atraviesan literalmente el Estrecho de Gibraltar. Esta centralidad estrat&eacute;gica convive con una sociedad que lleva d&eacute;cadas cuestionando que su tierra sea simplemente una escala en las guerras de otros. Menos de bombas y m&aacute;s de pav&iacute;as de bacalao.
    </p><p class="article-text">
        Esta tradici&oacute;n se consolid&oacute; durante el siglo XX en una sociedad que, tras experimentar pobreza estructural, represi&oacute;n pol&iacute;tica y migraciones masivas, desarroll&oacute; una sensibilidad especialmente cr&iacute;tica hacia los conflictos armados y sus consecuencias humanas. La Andaluc&iacute;a contempor&aacute;nea ha sido, de hecho, uno de los territorios europeos con mayor movilizaci&oacute;n social contra la guerra. Las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Protestas_contra_la_guerra_de_Irak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaciones masivas</a> contra la invasi&oacute;n de Irak en 2003, con ciudades como Sevilla, C&aacute;diz o Granada protagonizando algunas de las mayores concentraciones del pa&iacute;s, no fueron un episodio aislado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De ese mestizaje surgió una cultura profundamente abierta donde la guerra suele percibirse más como un fracaso político que como un destino inevitable. Esta sensibilidad sigue siendo expresión cultural, casi reflejo muscular</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde los a&ntilde;os ochenta Andaluc&iacute;a ha sido uno de los territorios europeos con mayor tradici&oacute;n de movilizaci&oacute;n contra la guerra. El<a href="https://historiadelpresente.com/wp-content/uploads/2023/08/Contreras-Becerra-Javier.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> refer&eacute;ndum de la OTAN</a> de 1986 dej&oacute; ya un mapa bastante revelador: amplias zonas del sur votaron masivamente contra la integraci&oacute;n plena en la estructura militar de la Alianza. Y alrededor de las bases de Rota y Mor&oacute;n han existido durante d&eacute;cadas movimientos ciudadanos que exigen transparencia, l&iacute;mites y control democr&aacute;tico sobre el uso militar del territorio. Andaluc&iacute;a ha sido durante siglos un cruce de civilizaciones entre Europa, &Aacute;frica y el Mediterr&aacute;neo cuyas &uacute;nicas trazas de violencia vienen de la meseta hacia abajo. De ese mestizaje surgi&oacute; una cultura profundamente abierta donde la guerra suele percibirse m&aacute;s como un fracaso pol&iacute;tico que como un destino inevitable. Esta sensibilidad sigue siendo expresi&oacute;n cultural, casi reflejo muscular.
    </p><p class="article-text">
        Desde la filosof&iacute;a de Averroes, S&eacute;neca, Ibn Arabi, las letras y las artes de Mar&iacute;a Zambrano, Garc&iacute;a Lorca, B&eacute;cquer, Roc&iacute;o Jurado, Roc&iacute;o Marquez, el flamenco pol&iacute;tico de Carlos Cano o el internacionalismo de Paco de Luc&iacute;a, o hasta tu abuela y la m&iacute;a. Incluso el amigo Lucas, vendiendo camisetas al grito de &ldquo;Chavales, no pegarse&rdquo; o la Uonki con que &ldquo;Juan y Medio bendiga cada rinc&oacute;n de esta casa&rdquo;. Andaluc&iacute;a ha proyectado durante siglos una tradici&oacute;n cultural profundamente cr&iacute;tica con la violencia y el poder haciendo de la cultura la &uacute;nica diplomacia geopol&iacute;tica que le ha sido posible.
    </p><p class="article-text">
        Este internacionalismo andalucista, heredero de una tradici&oacute;n mediterr&aacute;nea de intercambio y convivencia, ha condicionado buena parte de la cultura pol&iacute;tica de la regi&oacute;n, reforzando una sensibilidad favorable a la diplomacia, el entendimiento entre pueblos y la resoluci&oacute;n pac&iacute;fica de los conflictos. Esto, que ya estaba presente en el pensamiento de Blas Infante, padre del andalucismo pol&iacute;tico, demuestra a Andaluc&iacute;a no como una periferia subordinada, sino como un espacio de encuentro entre civilizaciones. Blas Infante vino del futuro.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que en apariencia podr&iacute;a interpretarse como un fen&oacute;meno local adquiere una dimensi&oacute;n geopol&iacute;tica mayor. La cultura pacifista andaluza act&uacute;a como freno pol&iacute;tico interno dentro de Espa&ntilde;a, Europa y parece que el mundo respetable de los sistemas de alianzas y el <em>rule of law</em>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ser un lugar clave en el mapa, y que te hayan encasquetado dos bases militares americanas, no implica renunciar a ser también una frontera de vida y paz “por Andalucía libre, los pueblos y la Humanidad”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La misma tierra que durante siglos fue campo de recreo de meseteros se ha convertido en un pivote estrat&eacute;gico del sistema internacional a trav&eacute;s de una posici&oacute;n antibelicista constante. Ese equilibrio, fr&aacute;gil pero persistente, ha terminado influyendo incluso en la postura internacional de Espa&ntilde;a. La prudencia con la que Madrid suele abordar el uso ofensivo de las bases militares no surge &uacute;nicamente de c&aacute;lculos pol&iacute;ticos. Lo relevante no es solo la existencia de estas movilizaciones, sino su capacidad de influir en el debate pol&iacute;tico nacional. En Espa&ntilde;a, la pol&iacute;tica exterior y de defensa rara vez se formula al margen de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Y cuando esa opini&oacute;n p&uacute;blica se moviliza de manera continuada en territorios estrat&eacute;gicos como Andaluc&iacute;a, el margen de maniobra de cualquier gobierno se reduce considerablemente.
    </p><p class="article-text">
        Que ser un lugar clave en el mapa, y que te hayan encasquetado dos bases militares americanas, no implica renunciar a ser tambi&eacute;n una frontera de vida y paz &ldquo;por Andaluc&iacute;a libre, los pueblos y la Humanidad.&rdquo;. Y quiz&aacute;, solo quiz&aacute;, eso explique por qu&eacute; desde el sur de Europa hay veces en que incluso los imperios tienen que pens&aacute;rselo dos veces antes de mover ficha. Lo mismo deber&iacute;amos cre&eacute;rnoslo un poco m&aacute;s, o lo mismo no importamos nada ni tampoco hace falta. No s&eacute;. Todo puede ser. En cualquiera de los casos, es un buen momento para decir paz y esperanza bajo el sol de nuestra tierra. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Antonio Pavón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/andalucia-geopolitica-blas-infante-pali-paran-pies-trump_132_13074337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 04:30:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Andalucía geopolítica: Blas Infante y El Pali paran los pies a Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Blas Infante,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Es la militancia, estúpido! Lo que Andalucía puede aprender de Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/militancia-estupido-andalucia-aprender-extremadura_132_13035151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df7920fb-23f2-4df8-8bb4-53b8094813a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Es la militancia, estúpido! Lo que Andalucía puede aprender de Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que volver a la militancia, hay que recuperar esas tradiciones que van más allá de las particularidades, que son importantísimas para nuestra forma de vida, pero que tienen que dotarse necesariamente de un trasfondo de clase, no sólo en la pantalla, sino en la calle</p></div><p class="article-text">
        Extremadura ha sorprendido a toda la izquierda: la coalici&oacute;n Unidas por Extremadura ha pasado de cuatro a siete esca&ntilde;os en el Parlamento extreme&ntilde;o, consiguiendo un aumento del 48% en votos (de 36836 a 54541). Es el mejor resultado de la izquierda extreme&ntilde;a &mdash;PSOE no cuenta&mdash; con esca&ntilde;os desde 1995, cuando Izquierda Unida consigui&oacute; 6 esca&ntilde;os (aunque no supera en votos a las elecciones de 2015, donde una izquierda fragmentada super&oacute; los setenta mil; pero esa es otra historia). La casu&iacute;stica de la izquierda extreme&ntilde;a dar&iacute;a para mucho, pero aqu&iacute; me quiero centrar en alguno de los motivos del &eacute;xito de Irene de Miguel (Podemos) y Nerea Fern&aacute;ndez (IU) en gavilla y que ha suscitado nuevos y repetidos debates sobre la unidad de la izquierda et al. Tanto debate que con el anuncio seguido a los comicios extreme&ntilde;os de elecciones en Arag&oacute;n, todo el mundo apostaba por una combinaci&oacute;n similar que imitara las posiciones de Unidas por Extremadura. Sin embargo, unos pocos como <a href="https://www.publico.es/opinion/columnas/extremadura-espana.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jonathan Mart&iacute;nez en este art&iacute;culo para P&uacute;blico</a>, avisaba de extrapolar situaciones. Ahora, despu&eacute;s de haber visto los resultados en Arag&oacute;n, hay quien se lleva las manos a la cabeza por la divisi&oacute;n de la izquierda, voces que claman por la pureza de los programas, y visionarios que piden la unidad. Y a pesar de los resultados, Chunta Aragonesista pr&aacute;cticamente ha duplicado sus votos. El &eacute;xito de la izquierda ha sido ese, y no nos damos cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hablar de Arag&oacute;n me queda lejos y me viene grande, as&iacute; que s&oacute;lo puedo suponer con respecto a lo que conozco realmente sobre Extremadura. Y es sencillo: no hay nada en la coalici&oacute;n electoral Unidas por Extremadura que no haya estado antes en las calles y en el campo. Enconados debates post-electorales en redes con las nuevas propuestas de coaliciones de cara a presuntas elecciones generales se han centrado en el marketing, en lo que se publicita y no de los partidos de izquierdas, en las medidas conseguidas, las batallas medi&aacute;ticas ganadas y, sobre todo, las perdidas. El reflujo, fascistizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, derechizaci&oacute;n de la sociedad, blablabla. En conjunto, reconocemos el hartazgo social hacia la pol&iacute;tica despu&eacute;s de un largo periodo muy politizado, que ha dado lugar a una sociedad cansada que tiende a dejarse llevar por posiciones conservadoras en un contexto mediatizado en demas&iacute;a por la tecnolog&iacute;a (an&aacute;lisis somer&iacute;simo de algo muy analizado). De hecho, el panorama tanto en Extremadura como en Arag&oacute;n es igualmente desolador: crecimiento parejo de Vox, p&eacute;rdida por la m&iacute;nima de PP y, sobre todo, pinchazo brutal de PSOE. Las celebraciones son circunstanciales; significa que algo se mueve, pero no al ritmo deseado.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;celebramos o no celebramos? &iquest;Coalicionamos o no coalicionamos? La alienaci&oacute;n es tal hacia el sistema electoralista desde una perspectiva eminentemente medi&aacute;tica que parecen haberse perdido las bases de la pol&iacute;tica. Sin desde&ntilde;ar los frutos del marketing en un mundo carcomido por la pantalla, el &eacute;xito de Unidas por Extremadura no estar&iacute;a tanto ah&iacute; como en una presencia terca, constante y positiva en todos los espacios de la cultura extreme&ntilde;a, marcando siempre el gesto de una posici&oacute;n de clase. Ha sido una legislatura previa (o dos si se cuenta desde la necesidad de rearme de las elecciones previas y el paso por el COVID) de militancia en su forma m&aacute;s clara, de trabajo de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras desde los movimientos sociales, desde las protestas ciudadanas, o desde las propias fiestas y <em>vel&aacute;s</em> locales con las ya muy perdidas tascas; y desde espacios que se han considerado marginales pero que, al no importar al gran p&uacute;blico, se ha podido de dotar de emoci&oacute;n y lucha desde posiciones combativas donde lo subalterno ha tomado conciencia. Es decir, desde la militancia. Parece que esto es algo que se nos ha olvidado a la hora de trabajar para mejorar la vida de la ciudadan&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A nadie le gusta que el foco sea el sufrimiento. Nos gusta disfrutar, nos hemos hecho humanos en el disfrute; los valles de lágrimas son opresores. Pero cuando olvidamos el sufrimiento corremos el riesgo de reducirlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ventaja de Extremadura es que, al contrario que Andaluc&iacute;a, no tenemos ni historia ni inter&eacute;s. Esto es falso a nivel estrat&eacute;gico (especialmente energ&eacute;tico y de recursos), pero un mill&oacute;n de habitantes en una de las regiones m&aacute;s pobres de Europa interesan poco. Tambi&eacute;n es falso, en realidad, que <em>no tengamos historia</em>, sino que, a diferencia de otras regiones la <em>intelligentsia</em> ha sido fugitiva y la oligarqu&iacute;a ha sido for&aacute;nea o se ha ido fuera. Aqu&iacute; quedaban solo los pobres campesinos sin pan ni trabajo, y los que sobrevivieron al hambre o se marcharon o quedaron despojados. Lo que nos queda es la historia de la tierra, y esa es muy dif&iacute;cil de manipular. Cada vez que compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras se han acercado a lo popular en Extremadura, era imposible expropiarle el substrato de lucha y supervivencia, y es ah&iacute; donde brota el germen de la militancia. Hemos sufrido hist&oacute;ricamente, se sufre ahora, y no se ceja en el empe&ntilde;o de cambiar las condiciones de vida para todo el pueblo. Esto puede sonar a trampa o manipulaci&oacute;n, porque realmente a nadie le gusta que el foco sea el sufrimiento. Nos gusta disfrutar, nos hemos hecho humanos en el disfrute; los valles de l&aacute;grimas son opresores. Pero cuando olvidamos el sufrimiento corremos el riesgo de reducirlo. Los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras en su militancia han estado en los espacios donde se ha celebrado la importancia de recordar, y, los m&aacute;s importante, se ha actuado independientemente de los votos: la mirada emancipadora se dirige a un horizonte m&aacute;s lejano.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; viene mi cr&iacute;tica y propuesta para Andaluc&iacute;a de cara a un periodo complejo no ya electoral, sino sist&eacute;mico, de regresi&oacute;n de derechos y libertades: m&aacute;s militancia. Ese ha sido la base desde el siglo XIX y, por molesto que sea, no ha cambiado. El acervo popular festivo es algo central en la forma de entender Andaluc&iacute;a, con su m&uacute;sica y su cultura, a los cuales nos hemos empe&ntilde;ado cabezonamente en se&ntilde;alar e incidir en sus fundamentos populares, de lucha y sufrimiento colectivo, de car&aacute;cter progresista, lo que sea. Pero este empe&ntilde;o no deja de darse con el muro de una cultura colonizada y expropiada por las clases altas nutridas de exotismo primero, y por el mercado de cara espa&ntilde;olista que exporta &ldquo;Andaluc&iacute;a&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/andalusian-crash_132_10680634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como un objeto de consumo</a> despu&eacute;s. El esfuerzo es notable y loable, pero lo popular no es siempre positivo ni siempre es productivo. Y esto se ha notado electoralmente, porque el flamenco es tan universal que lo escucha un rico como un pobre, pero no votan lo mismo, y si al final <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/montar-pena-activismo-flamenco_132_12754762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el flamenco lo monopoliza la derecha</a> (por decir algo), no queda mucho que rascar para la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en este crisol problem&aacute;tico, lo que s&iacute; tiene Andaluc&iacute;a es una de las mayores militancias de izquierdas del Estado, y con una de las tradiciones campesinas y obreras con m&aacute;s recorrido. Y hasta hace no tanto, con un arraigo social muy importante (sigue siendo as&iacute; en muchas partes). Hay que volver a la militancia, hay que recuperar esas tradiciones que van m&aacute;s all&aacute; de las particularidades, que son important&iacute;simas para nuestra forma de vida, pero que tienen que dotarse necesariamente de un trasfondo de clase, no s&oacute;lo en la pantalla, sino en la calle. El romanticismo de izquierdas hacia la cultura est&aacute; bien para quien no tiene nada que perder, pero hoy hay mucho que perder. Y si hay que renunciar a ciertas cosas problem&aacute;ticas en aras de un trabajo diferente en la calle y en el campo, es preferible empezar de cero a caer por el precipicio de la desesperaci&oacute;n. Lo que hay que recordar es que el objetivo no se encuentra en ma&ntilde;ana, en el mes que viene, ni en las pr&oacute;ximas elecciones; el objetivo hay que plantearlo a d&eacute;cadas (o siglos). Es decepcionante para nosotros, que igual no vemos la Arcadia prometida; pero es que alcanzar eso para nosotros <em>tampoco es el objetivo</em>. Se milita para el futuro, para los que vendr&aacute;n; lo de hoy es letra muerta, lo de ma&ntilde;ana cante vivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Flores Ledesma]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/militancia-estupido-andalucia-aprender-extremadura_132_13035151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 22:31:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Es la militancia, estúpido! Lo que Andalucía puede aprender de Extremadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía,Elecciones Extremadura 2025]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reducción de las peonadas: parche para un régimen agrario que necesita una reforma estructural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/reduccion-peonadas-parche-regimen-agrario-necesita-reforma-estructural_132_13003230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef98c569-8d22-41ca-a1e2-44690e89a4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reducción de las peonadas: parche para un régimen agrario que necesita una reforma estructural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Depender de juntar 35 jornales en un año para tener derecho a una prestación precaria es vivir al borde del abismo, y los temporales solo han puesto el foco en una situación que llevamos años denunciando</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde Jornaleras de Huelva en Lucha, como no pod&iacute;a ser de otra manera, celebramos</span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">la medida urgente que permitir&aacute; a muchas familias acceder al subsidio tras los temporales. Pero una vez m&aacute;s insistimos en poner el foco en que el sistema actual, </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">basado en la precariedad y la temporalidad, nos hace vulnerables al cambio clim&aacute;tico,</span> <span class="highlight" style="--color:white;">a los vaivenes del mecado, y frente a los empresarios quienes tienen en su poder el presente y el futuro de los trabajadores, al depender &eacute;stos de ellos para que registren en la Seguridad Social las jornadas reales tambi&eacute;n llamada peonadas que verdaderamente realizan en los tajos. Una cuesti&oacute;n de la que depende que se cobre el salario correcto a final de mes, pero tambi&eacute;n que se permita tener acceso a las </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">prestaciones del r&eacute;gimen agrario en un futuro cuando toque solicitarla, y te requieran </span>&nbsp;el m&iacute;nimo de peonadas. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una prestaci&oacute;n que ronda los 500 euros al mes, que se puede cobrar un m&aacute;ximo de 6 meses (los que no hay trabajo en el campo, que son algunos m&aacute;s) y que para poder tener acceso a ella no solo necesitas un n&uacute;mero de peonadas, si no tambi&eacute;n haber pagado durante un a&ntilde;o el sello agrario que ronda los 200 euros al mes. Esa especie de falsos aut&oacute;nomos de la que no se habla. Sin embargo, una parte de la patronal y alg&uacute;n que otro famoso cacique suelen hacer bastante hincapi&eacute; en que la gente no quiere </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">trabajar en el campo porque vive de esa maravillosa &ldquo;paguita&rdquo; llamada PER agrario. De las pagas, millonarias a veces, que ellos adquieren a trav&eacute;s de la PAC tampoco interesa que se hable. Pero </span><a href="https://www.elsaltodiario.com/explotacion-laboral/investigados-explotacion-laboral-millones-euros-pac" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">aqu&iacute; le pod&eacute;is echar un vistazo</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, porque hay periodistas que s&iacute; que lo est&aacute;n investigando. Y no estamos hablando de 500 euros al mes durante 6 meses, precisamente. Incluso hablamos de &ldquo;paguitas&rdquo; a empresas que tienen sentencias o actas de la Inspecci&oacute;n de Trabajo en su contra porque no cumplen con los derechos de </span>sus trabajadores. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Volviendo al PER agrario, y teniendo en cuenta que el trabajo del campo en Huelva ha</span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">quedado relegado al sector del fruto rojo, y pocas alternativas laborales existen, evidentemente la noticia de la </span><a href="https://www.mapa.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/detalle_noticias/el-gobierno-aprueba-un-plan-de-ayudas-extraordinarias-por-2.874-1-millones-de-euros-para-el-sector-agrario-y-pesquero-afectado-por-las-borrascas-en-andaluc-a-y-extremadura/d3a9835d-9d31-4aad-8584-df1506ab551c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">reducci&oacute;n de 35 a 5 peonadas</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, como ha ocurrido otras veces, es un bal&oacute;n de ox&iacute;geno. Pero se trata de otro parche m&aacute;s y no una soluci&oacute;n </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">definitiva. Cabr&iacute;a tambi&eacute;n se&ntilde;alar aqu&iacute;, si hablamos de pocas alternativas laborales, que si trabajas en otro sector cuando no hay nada en el campo, en el sector de la hosteler&iacute;a por ejemplo, esas jornadas no te sirven para el R&eacute;gimen Agrario, y el tiempo que estemos en ese otro sector tenemos que seguir pagando los casi 200 euros de sello agr&iacute;cola si </span>queremos seguir estando de alta en el R&eacute;gimen Agr&iacute;cola.&nbsp;Porque aqu&iacute; de puertas giratorias sabemos mucho, pero de las de la pobreza, es decir, pasar de un sector precarizado a otro a ver en cu&aacute;l te explotan m&aacute;s<span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos seguir con un sistema de protección social que depende de que el clima sea benigno, de que la campaña sea buena, y de que tu jefe te apunte las peonadas que realmente has trabajado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Depender de juntar 35 jornales en un a&ntilde;o para tener derecho a una prestaci&oacute;n precaria es vivir al borde del abismo, y los temporales solo han puesto el foco en una </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">situaci&oacute;nque llevamos a&ntilde;os denunciando. Y m&aacute;s en un contexto actual de emergencia clim&aacute;tica. Sabiendo que lo que ha pasado este a&ntilde;o con los trenes de tormentas no va a </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">ser un caso aislado. El cambio clim&aacute;tico ya est&aacute; aqu&iacute;, y el campo y sus trabajadores</span> <span class="highlight" style="--color:white;">ser&aacute;n los primeros en sufrirlo. Las sequ&iacute;as, las lluvias torrenciales, las heladas y granizadas fuera de temporada&hellip; van a ser cada vez m&aacute;s frecuentes. Lo dice, o m&aacute;s bien lo gritan los cient&iacute;ficos, no nosotras. Y no podemos seguir con un sistema de protecci&oacute;n social que depende de que el clima sea benigno, de que la campa&ntilde;a sea </span>buena, y de que tu jefe te apunte las peonadas que realmente has trabajado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No estar&iacute;a de m&aacute;s recordar tambi&eacute;n que los agricultores y los empresarios del campo </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">cuentan con seguros y con la PAC, que en caso de perder cosechas les cubren las </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">p&eacute;rdidas. Pero: &iquest;qui&eacute;n nos cubre a la gente que depende de estos meses de campa&ntilde;a </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">los jornales que est&aacute;n perdiendo? &iquest;Con qu&eacute; dinero se va a pagar el sello agrario para </span>&nbsp;poder cobrar la prestaci&oacute;n cuando toque solicitarla? <span class="highlight" style="--color:white;">De ah&iacute; que nuestra reivindicaci&oacute;n vaya m&aacute;s all&aacute;, y hablemos de una reforma profunda </span>y de calado del R&eacute;gimen Agrario que: 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">1. Desvincule el derecho a la protecci&oacute;n social de la acumulaci&oacute;n de peonadas en un contexto de inestabilidad clim&aacute;tica y laboral: no podemos estar a merced de lo que el </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">cielo o los empresarios nos quieran dar. Y s&iacute; o s&iacute;, hoy m&aacute;s que nunca, abogamos por una Renta B&aacute;sica Universal que nos devuelva la dignidad garantizando unos ingresos justos y estables. Lo que no hemos tenido nunca. Es un acto de justicia social para un grupo de trabajadores marginados y desprotegidos desde anta&ntilde;o, pero que casualmente durante una pandemia mundial, en 2020, se demostr&oacute; que eran</span> <span class="highlight" style="--color:white;">imprescindibles para que el resto del mundo pudiera comer, una de las principales necesidades que hay que cubrir para mantenerse vivo. </span>&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos hablar de reducción de peonadas, de derechos laborales, de dignidad para las personas jornaleras, sin hablar de mitigación y adaptación, de eliminar los modelos depredadores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        2. Recupere el sistema de trabajo y cuidado del monte y nuestros entornos naturales,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">como alternativa laboral que hoy se hace m&aacute;s necesaria que nunca: enfrentamos un panorama planetario en el que la temperatura media sigue subiendo y eso conlleva m&aacute;s olas de calor y, a su vez, a grandes incendios que arrasan con todo y acaban no solo con la vida, la flora y la fauna, sino tambi&eacute;n con el equilibrio socio ambiental y </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">econ&oacute;mico de las zonas afectadas, implicando adem&aacute;s un gran desembolso a </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">posteriori de dinero p&uacute;blico. Pensemos por un momento lo que han supuesto los graves incendios de Do&ntilde;ana, Almonaster la Real y la Pata del Caballo en nuestra </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">provincia, o los graves incendios que afectaron al Parque Nacional de Monfrag&uuml;e y la sierra de la Culebra en el verano de 2022. Necesitamos, como aseguran las expertas en </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">la materia, combatir el fuego antes de que llegue y qu&eacute; mejor manera de hacerlo que </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">generando puestos de trabajo para la gente del mundo rural. Recuperar el trabajo de cuidado de la sierra es un modo de crear empleo con un salario digno que cumpla con </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">el SMI, favoreciendo una situaci&oacute;n en la que todos ganamos: las arcas p&uacute;blicas, las personas, los animales, los bosques y el planeta en </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">general. No estamos inventando nada. Esto ya se hac&iacute;a hace unas d&eacute;cadas en nuestra provincia.</span> 
    </p><p class="article-text">
        3. Fomente la transici&oacute;n hacia la agroecolog&iacute;a: ante la emergencia clim&aacute;tica actual, y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica que estamos atravesando, los modelos agroecol&oacute;gicos se vuelven una necesidad urgente, y no solo una opci&oacute;n ambiental. Estos enfoques reducen la dependencia de insumos externos, diversifican cultivos, regeneran suelos y mejoran la resiliencia frente al clima, al tiempo que protegen el agua y la </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">biodiversidad. Transitar hacia ellos significa tambi&eacute;n apostar por un sistema agrario m&aacute;s justo y estable, capaz de sostener la producci&oacute;n sin agravar la crisis clim&aacute;tica que </span>ya est&aacute; afectando al territorio y a quienes trabajan la tierra. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para indagar m&aacute;s sobre el R&eacute;gimen Agrario establecido en Andaluc&iacute;a y Extremadura </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">pod&eacute;is descargaros aqu&iacute; nuestro libro </span><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Abramos las Cancelas. La lucha de las Jornaleras </em></span></a><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&nbsp;</em></a><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>de Huelva por otro modelo de agricultura</em></span></a><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">.</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> En el cap&iacute;tulo 5 intentamos explicar la</span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">rueda de precariedad a la que nos somete. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No podemos hablar de reducci&oacute;n de peonadas, de derechos laborales, de dignidad para las personas jornaleras, sin tener en cuenta todo lo anteriormente nombrado, sin hablar de mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n, de eliminar los modelos depredadores. Porque de ello dependen no solo nuestros ingresos y nuestros salarios, y que optemos a una vida </span>&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">digna econ&oacute;micamente hablando, sino tambi&eacute;n que podamos seguir llev&aacute;ndola a cabo</span> <span class="highlight" style="--color:white;">en los pueblos rurales andaluces que habitamos, en los cuales </span><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">nos enfrentamos a </span></a><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam/red-observatorios-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">grandes desaf&iacute;os frente al cambio clim&aacute;tico.</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> Lo del inicio de esta campa&ntilde;a es solo una </span>muestra m&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Pinto Lepe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/reduccion-peonadas-parche-regimen-agrario-necesita-reforma-estructural_132_13003230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 04:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La reducción de las peonadas: parche para un régimen agrario que necesita una reforma estructural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sector agrario,Medio rural,Trabajo temporal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raíces de sangre difíciles de arrancar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/raices-sangre-dificiles-arrancar_132_12955045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0c46976-db51-47a5-953d-3cd69a5a9a8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raíces de sangre difíciles de arrancar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras las últimas aceitunas caen, las almazaras de Andalucía trabajan a toda máquina, pero no sin dejar tras de sí siglos de historia, lucha y despojo. Desde las tierras de Andalucía, Palestina o México, los olivos son testigos de un ciclo sin fin que no solo se queda en la tierra, sino en los cuerpos, las comunidades y las historias interconectadas que dan sentido a nuestra existencia</p></div><p class="article-text">
        Mientras escribo esto, las cooperativas de aceite de Andaluc&iacute;a est&aacute;n trabajando a toda m&aacute;quina. Quedan pocas aceitunas resistiendo en las ramas de los olivos. Miles de familias como la m&iacute;a esperamos recibir el aceite con la paciencia de siempre. En unas semanas, mis padres y yo podremos recoger el fruto de apenas nueve olivos. Nueve olivos que, aunque no sean nuestros &ndash; nos los cede un vecino &ndash; y son pocos, nos proveen de aceite casi todo el a&ntilde;o. A 15 minutos de mi pueblo se encuentra la almazara donde lo est&aacute;n procesando. Est&aacute; en Benamaurel, cuyo nombre proviene del &aacute;rabe <em>Aben Moriel</em>, que se traduce como &ldquo;Descendientes de Moriel&rdquo;. No he encontrado informaci&oacute;n concreta sobre qui&eacute;n es Moriel. &iquest;Qui&eacute;n es <em>Moriel</em>? &iquest;C&oacute;mo puede un pueblo nombrarse inconscientemente como descendiente de alguien y, sin embargo, no tener acceso a la historia que le da sentido?
    </p><p class="article-text">
        Uno de los logros del proceso colonizador es que, con el paso del tiempo, violencia y transferencia del miedo, la &ldquo;civilizaci&oacute;n anterior&rdquo; quede transformada en algo ajeno, en una otredad lejana que s&oacute;lo acaba resultando c&oacute;moda en el imaginario rom&aacute;ntico y tur&iacute;stico, pero nunca en la memoria activa. Pienso en <a href="https://www.lopezcuenca.com/el-paraiso-es-de-los-extranos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Para&iacute;so es de los extra&ntilde;os</em></a>, un proyecto del malague&ntilde;o <a href="https://www.lopezcuenca.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rogelio L&oacute;pez Cuenca</a> donde interviene a trav&eacute;s de la yuxtaposici&oacute;n de las im&aacute;genes del mundo &aacute;rabe-isl&aacute;mico en Occidente, haciendo de ellas un espacio de cruce entre la representaci&oacute;n y la distorsi&oacute;n. Se&ntilde;ala c&oacute;mo estas im&aacute;genes est&aacute;n pensadas para ser artefactos que definen c&oacute;mo Occidente construye su propia identidad mediante la exclusi&oacute;n. Es decir, lo que se proyecta como otro, como extra&ntilde;o, nos define a nosotros mismos y, por tanto, condiciona las formas de imaginar redes de solidaridad y apoyo.
    </p><p class="article-text">
        No reconocer las aportaciones y vestigios de las civilizaciones subyugadas es una constante en los procesos coloniales. En los &uacute;ltimos meses, estuve inmersa en un proyecto que denomin&eacute; <a href="https://www.mariarosaaranega.com/project/ultimo-paisaje-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Uacute;ltimo Paisaje</em></a>, donde trabaj&eacute; con im&aacute;genes de Andaluc&iacute;a y Palestina en torno al olivo. Al explicarlo, muchas personas se sorprendieron, incr&eacute;dulas, cuando les se&ntilde;alaba que, aunque el olivo fue tra&iacute;do por fenicios y romanos a la pen&iacute;nsula, en realidad es originario de la zona de Palestina, L&iacute;bano y Siria. De ah&iacute; mi intenci&oacute;n, ante la paralizaci&oacute;n generalizada frente a las im&aacute;genes de los cr&iacute;menes israel&iacute;es a la poblaci&oacute;n palestina de deconstruir la idea de otredad, de agitar el imaginario, en este caso del olivo, con todas sus implicaciones, pol&iacute;ticas, sociales, culturales y simb&oacute;licas, si es as&iacute; hay una m&iacute;nima posibilidad de abrir un espacio para la alteridad y la solidaridad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia de los pueblos que han vivido procesos de colonización está generalmente marcada por un despojo: la tierra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, la gran Historia pocas veces recoge el inmenso valor cualitativo y simb&oacute;lico, en este caso, del olivo. En mi pueblo, conozco a varias personas que cada a&ntilde;o recogen la aceituna a rega&ntilde;adientes. En el caso de peque&ntilde;os cultivos, con el cambio clim&aacute;tico y el esfuerzo f&iacute;sico que implica, cada vez se compensa menos por lo que se recoge. Lo que realmente les impulsa no es tanto el deseo de tener aceite; es el respeto y la pena de ver c&oacute;mo un &aacute;rbol, cuidado durante generaciones, se queda sin recoger. Las familias y las comunidades quedan ligadas a la tierra de sus ancestros como ra&iacute;ces de sangre dif&iacute;ciles de arrancar. El trabajo del cineasta palestino <a href="https://www.instagram.com/tareqkhalaf12/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tareq Khalaf </a>es revelador sobre ello.<em> </em><a href="https://www.filmaffinity.com/mx/film872955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Azziza&rsquo;s Garden</em></a><em> </em>es un documental sobre el &uacute;nico familiar que contin&uacute;a en Palestina, su t&iacute;a abuela Azziza. A sus 93 a&ntilde;os, narra los lazos agrarios, afectivos y pol&iacute;ticos que la unen a su tierra en un contexto de violencia, ocupaci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n familiar. Su resistencia, como la de tantas otras palestinas, se entrelaza con el cuidado de la tierra y con la memoria de lo que fue, de lo que queda, y de lo que se pierde.
    </p><p class="article-text">
        La historia de los pueblos que han vivido procesos de colonizaci&oacute;n est&aacute; generalmente marcada por un despojo: la tierra. La colonizaci&oacute;n empieza por ella, porque al arrebat&aacute;rsela a un pueblo, se le arranca su memoria, su sentido de pertenencia, la esperanza de subsistir, y se le reduce a un ser despojado de su ra&iacute;z m&aacute;s esencial. Cuando veo c&oacute;mo se reproducen y se normalizan los discursos de odio, la violencia colonial e imperialista, y la sistematizaci&oacute;n del genocidio, me resulta imposible no poner una marca en 1492. En febrero, el Reino de Granada se rinde oficialmente. Este es el inicio de un proceso sistem&aacute;tico de eliminaci&oacute;n cultural, acompa&ntilde;ado de la violencia y la homogeneizaci&oacute;n identitaria que marcar&iacute;an los siglos venideros. En octubre, Crist&oacute;bal Col&oacute;n llega Am&eacute;rica, iniciando un nuevo y perverso ciclo de la l&oacute;gica de la colonizaci&oacute;n y el genocidio que cambia para siempre la historia, los pueblos, la identidad occidental y los m&eacute;todos del expolio y la ocupaci&oacute;n hasta nuestros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        En este mismo contexto, el trabajo del artista granadino <a href="https://archivomiguelbenlloch.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Benlloch</a> aborda con la obra <a href="https://archivomiguelbenlloch.net/obras/plumbea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pl&uacute;mbea</a>. Benlloch presenta dos paneles donde dialogan im&aacute;genes de los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Libros_pl%C3%BAmbeos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Libros Pl&uacute;mbeos</a> con recortes de prensa sobre Palestina durante la segunda Intifada. Se encuentran impresos en papeles de los colores rojo y verde, que son tambi&eacute;n los de la bandera palestina y granadina, forman una espiral, uniendo el pasado morisco de Granada con la situaci&oacute;n contempor&aacute;nea de Palestina. As&iacute; conecta las historias de despojo, represi&oacute;n y resistencia de los moriscos con las del pueblo palestino, subrayando los continuos procesos de colonizaci&oacute;n que trascienden fronteras y &eacute;pocas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más allá del aceite, más allá de los remedios temporales para los cuerpos rotos, es en la tierra andaluza, palestina, o mexicana, donde todo sigue pasando, donde todo sigue resistiendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El olivo es un &aacute;rbol cuyas ra&iacute;ces, extremadamente profundas y extensas, le permiten una gran adaptaci&oacute;n y resistencia. En 1524, los espa&ntilde;oles comenzaron a llevar los primeros olivos a lo que hoy es M&eacute;xico y, aunque pueda parecer un detalle menor, para m&iacute; es s&oacute;lo uno de tantos ejemplos de c&oacute;mo la colonizaci&oacute;n no reconfigura solo lo pol&iacute;tico y lo social, sino tambi&eacute;n lo cotidiano y lo geogr&aacute;fico. Este pasado vigente e interconectado a la historia de la colonizaci&oacute;n es abordado en el libro <a href="https://wildoxbooks.org/books/palestine-1492/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Palestine 1492: A report back</em></a>, de la ge&oacute;grafa de or&iacute;genes mayas, <a href="https://quiqui.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Linda Quiquivix.</a> Con una edici&oacute;n donde combina imagen y texto, arma un puzzle creando zonas de contacto entre su propia experiencia, fronteras y mapas, entre la ocupaci&oacute;n hist&oacute;rica sufrida por los palestinos y la de los pueblos ind&iacute;genas durante el periodo de la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola pasando por el movimiento zapatista y las Panteras Negras. Muestra c&oacute;mo el despojo de la tierra y la fragmentaci&oacute;n cultural no son procesos aislados, sino parte de una misma l&oacute;gica que se cierne desde hace 500 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En estos cruces encuentro la clave, en el vaiv&eacute;n entre lo interior y lo exterior, y en el retorno hacia adentro otra vez. En escarbar en lo profundo de las estructuras locales y globales, de sus cimientos, para derribarlos. En erigir una mirada trasnacional, pero tambi&eacute;n &iacute;ntima, desde nuestra familia, nuestro barrio, nuestro pueblo. Desde donde verbalizamos diariamente quejas de violencias estructurales comunes y, probablemente enlazadas con otro pueblo aparentemente lejano, que tienen el potencial de tejer redes de resistencia global. Linda, al enunciarse en su web, afirma que esta pregunta gu&iacute;a su trabajo: <em>&iquest;C&oacute;mo compartimos el mundo juntos respetando todas nuestras diferencias?</em> Quiz&aacute;s no haya una sola respuesta, pero estoy convencida de que una de ellas comience por escuchar sin prejuicios lo que la tierra, los cuerpos y las historias a&uacute;n tienen que decirnos, m&aacute;s all&aacute; de los relatos dominantes y las fronteras impuestas. En esos espacios es donde, a menudo, empieza la verdadera conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escribo esto, mi casa huele a Radiosalil. Es una crema de olor violento, invasivo, qu&iacute;mico, que mis padres presuponen que les desinflama los m&uacute;sculos doloridos de d&eacute;cadas de trabajo f&iacute;sico en el campo desde temprana edad. Tendinitis, artritis, hernias de disco. La semana que viene mis padres ir&aacute;n a recoger a una almazara de Benamaurel el aceite de oliva virgen extra correspondiente a su cosecha. Aunque vendr&aacute; perfectamente empaquetado, yo s&eacute; que ah&iacute; tambi&eacute;n est&aacute; la memoria de las manos que lo han cuidado y recogido. Pero m&aacute;s all&aacute; del aceite, m&aacute;s all&aacute; de los remedios temporales para los cuerpos rotos, es en la tierra andaluza, palestina, o mexicana, donde todo sigue pasando, donde todo sigue resistiendo. Ah&iacute;, en su esencia, la cosecha es solo una parte de un ciclo que se repite. Es en esa tierra donde Azziza, como tantas otras personas, sigue luchando por un futuro que depende de la misma tierra que les pertenece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Rosa Aránega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/raices-sangre-dificiles-arrancar_132_12955045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 04:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raíces de sangre difíciles de arrancar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Olivares,Aceite de oliva,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sevilla expoliada: ausencias y olvido de nuestro patrimonio artístico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/sevilla-expoliada-ausencias-olvido-patrimonio-artistico_132_12923442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49ebe3d9-27f0-4417-9976-67bb5b154e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sevilla expoliada: ausencias y olvido de nuestro patrimonio artístico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Sevilla seguimos esperando algo de lo que se fue, un gesto significativo que recuerde que nuestro Museo de Bellas Artes es también de titularidad estatal, que las compras de arte que fue expoliado pueden cruzar Despeñaperros. Porque pueden, ¿verdad?</p></div><p class="article-text">
        Melina Mercouri, actriz griega de rotunda presencia esc&eacute;nica, fue una de las primeras voces que, desde su puesto como ministra de cultura en los ochenta, se alz&oacute; contra el expolio de los mal llamados <em>M&aacute;rmoles Elgin</em>, relieves extra&iacute;dos a principios del siglo XIX de la Acr&oacute;polis ateniense y que se &ldquo;custodian&rdquo; en el Museo Brit&aacute;nico, uno de los m&aacute;ximos ejemplos del imperialismo cultural europeo. Hoy el Museo de la Acr&oacute;polis se&ntilde;ala con el vac&iacute;o las piezas que a&uacute;n quedan por incorporarse a la colecci&oacute;n. El vac&iacute;o como grito, la ausencia como reclamo. La identidad arrebatada, el paternalismo de la metr&oacute;poli. 
    </p><p class="article-text">
        Sevilla, pudi&eacute;ndose considerar hermana de Atenas en el dolor del patrimonio arrebatado, pocas veces se siente algo m&aacute;s que una prima lejana. Oye campanas <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4z837TDUm_E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre los franceses</a> &ndash; una especie de <em>coco</em>, entre la parodia y la rivalidad ancestral-, pero todo se difumina en una bruma de desidia, desconocimiento o encogimiento de hombros. Y la indignaci&oacute;n se nos atraganta cuando la gente se conmueve con pel&iacute;culas sobre la recuperaci&oacute;n del patrimonio expoliado por los nazis como <em>The Monuments Men </em>(George Clooney, 2014) o <em>La dama de oro </em>(Simon Curtis, 2015), pero parecen no entender la importancia de reclamaciones y esfuerzos que algunos expertos, como el tristemente desaparecido <a href="https://idus.us.es/server/api/core/bitstreams/c9ec5b8d-2c38-42a8-8ce2-c85e6b268c3d/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Valdivieso</a>, han elevado en muchas ocasiones, m&aacute;s que a las autoridades competentes, al viento. Todo parece quedar siempre en actuaciones puntuales, un conformismo del mal menor al encargar copias de las obras de arte robadas, casi como otro acto de caridad m&aacute;s. A d&iacute;a de hoy, la historia de la escuela sevillana de pintura es un relato a medias, con p&aacute;ginas arrancadas, dif&iacute;cil de leer de manera completa en la ciudad que la hizo posible. 
    </p><p class="article-text">
        No es este el espacio para hacer un relato pormenorizado de los hechos hist&oacute;ricos que ocasionaron una de las mayores sangr&iacute;as art&iacute;sticas de nuestra historia, pero s&iacute; para marcar la diferencia entre la etiqueta gen&eacute;rica de &ldquo;actos de guerra&rdquo;, con las destrucciones obvias, y el expolio planificado y sistem&aacute;tico que se sufri&oacute;. Sevilla se convirti&oacute;, de la noche a la ma&ntilde;ana, en barra libre de arte a coste cero para invasores de lo m&aacute;s refinados. 
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos, no ya el ruido de armas y tumultos en nuestras calles, sino el m&aacute;s sutil de p&aacute;ginas pasando, ya que fueron los libros la mejor arma para esquilmar obras de Murillo, Zurbar&aacute;n, Alonso Cano, Pacheco, Vald&eacute;s y muchos m&aacute;s. <em>Viaje en Espa&ntilde;a </em>(1772- 1794) de Antonio Ponz y el <em>Diccionario hist&oacute;rico </em>(1800) de Ce&aacute;n Berm&uacute;dez se convirtieron en las publicaciones de cabecera para consumar el plan dise&ntilde;ado por Vivant Denon y as&iacute; dotar con las mejores obras el Museo Napole&oacute;nico de Par&iacute;s &ndash; el actual Louvre, con un ala dedicada al cerebro del saqueo-. En Sevilla nada quedaba fuera de la vista del mariscal general Soult, gobernador militar de Andaluc&iacute;a y &aacute;vido coleccionista que dispuso de todos los medios a su alcance para <a href="https://www.youtube.com/watch?v=hdM6w4kESk8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saciar sus instintos art&iacute;sticos</a>. Establecido en el Palacio Arzobispal, dedic&oacute; el Alc&aacute;zar a almac&eacute;n del expolio, reuni&eacute;ndose en sus salas, seg&uacute;n el inventario de G&oacute;mez Imaz, 999 pinturas. &iquest;El pretexto? Preservar las obras del vandalismo y la destrucci&oacute;n, exhibirlas en el Real Alc&aacute;zar a modo de primer museo p&uacute;blico de la ciudad, as&iacute; como preparar los env&iacute;os a Par&iacute;s y Madrid, donde Jos&eacute; I quer&iacute;a replicar la idea de su hermano&ndash; no exist&iacute;a a&uacute;n el Prado-. &iquest;La realidad? Soult se hizo, bajo coacciones, amenazas y falsificaci&oacute;n de documentos de cesi&oacute;n, con una de las mejores colecciones de arte en toda Europa, llev&aacute;ndose a su residencia de Par&iacute;s unas 170 pinturas, 15 de ellas murillos de primer&iacute;simo nivel; aparte, claro, las obras para Napole&oacute;n y Jos&eacute; I. Libro en mano, visitaron espacios como Santa Mar&iacute;a la Blanca, los hospitales de la Caridad y los Venerables, conventos como San Leandro, Santa Paula o San Clemente, adem&aacute;s de ya desaparecidos como el de San Francisco o San Agust&iacute;n e, incluso, la Catedral, donde se consigui&oacute; salvar <em>in extremis</em> la muy apreciada <em>Visi&oacute;n de Antonio</em>, que fue canjeada cual reh&eacute;n por <em>El nacimiento de la Virgen</em>, hoy en el Louvre. Nada hab&iacute;a que se pudiera hacer para evitarlo, m&aacute;s que esconder las obras o mandarlas a otro lugar para ponerlas a salvo, como hicieron los frailes capuchinos con sus murillos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es difícil reconocer que ver obras de Santa María la Blanca en el Prado es otra clase de expolio, aunque sea interno; sería como admitir que somos colonias en nuestro propio país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero lo peor, si es que se puede empeorar, lleg&oacute; luego. Con la derrota final de Napole&oacute;n, los vencedores se reunieron en el Congreso de Viena (1815), donde Espa&ntilde;a, en vano, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SNQJWoUkzZ8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trat&oacute; de recuperar lo que se hab&iacute;a expoliado</a>. <em>Que se reclamen los papeles, pinturas y objetos de Bellas Artes e Historia Natural que haya trasladado a Francia el Gobierno intruso&hellip;</em>, fue una orden que el embajador G&oacute;mez Labrador no supo llevar a buen puerto. Curiosa petici&oacute;n que proven&iacute;a de Fernando VII, que acab&oacute; <em>regalando</em> &ndash; pura desidia realmente- al Duque de Wellington todas las obras que &eacute;ste le incaut&oacute; a Jos&eacute; Bonaparte en su huida y que hoy se pueden admirar en Apsley House, conocidas como <em>the Spanish gift. </em>El general &Aacute;lava, posteriormente, consigui&oacute; que volviera algo de Francia, pero por supuesto, nada de las colecciones privadas de los grandes militares napole&oacute;nicos, que fueron desmanteladas y subastadas paulatinamente por sus herederos, alcanzando precios astron&oacute;micos y ocupando hoy salas de museos de medio mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente vinieron m&aacute;s ventas en un pa&iacute;s que necesitaba dinero para recuperarse de los desastres de la guerra, de lo que supo aprovecharse el marchante Bar&oacute;n Taylor para configurar la Galer&iacute;a Espa&ntilde;ola del rey Luis Felipe de Orleans en 1838. Incluso un &uacute;ltimo regreso de obras -estudiado en detalle por Arturo Colorado- aprovechando la ocupaci&oacute;n nazi de Francia, pero esta vez bajo el prisma del nacionalcatolicismo de Franco, que celebr&oacute; la &ldquo;vuelta a casa&rdquo; de la <em>Inmaculada de los Venerables </em>&ndash; joya de la colecci&oacute;n de Soult, en el Louvre desde 1852-. El cuadro cuelga en el Prado desde 1941, mientras que su marco original lo espera en el Hospital de los Venerables, donde se unieron fugazmente para una exposici&oacute;n en 2012.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo Adelante Andaluc&iacute;a, <a href="https://www.europapress.es/andalucia/noticia-adelante-reune-decena-expertos-antes-debate-jueves-parlamento-pnl-obras-andaluzas-expoliadas-20250304173606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con una PNL en 2025 en el Parlamento andaluz</a>, hizo un intento de reabrir un debate que siempre se da con el gran muro de la indiferencia o la resignaci&oacute;n, ya que, al menos, algunas de estas obras sevillanas est&aacute;n en Madrid. Esto contrasta con la tendencia mundial de restituci&oacute;n de obras de arte expoliadas, ya fuera por metr&oacute;polis imperiales del XIX o tropas nazis. Pero, claro, es dif&iacute;cil reconocer que ver obras de Santa Mar&iacute;a la Blanca en el Prado es otra clase de expolio, aunque sea interno; ser&iacute;a como admitir que somos colonias en nuestro propio pa&iacute;s. Como siempre, habr&aacute; que contentarse con migajas y nostalgia en una ciudad que se ha acostumbrado a ser m&aacute;s personaje que ente activo de su propia historia. Sin embargo, desde 2022 se ha dado un nuevo impulso al proyecto de <em>El Prado extendido </em>para <em>reforzar la presencia y relevancia del Museo del Prado en todo el territorio nacional</em>, siguiendo la ya cl&aacute;sica pol&iacute;tica de dep&oacute;sitos unen otras instituciones. En Sevilla seguimos esperando algo de lo que se fue, un gesto significativo que recuerde que nuestro Museo de Bellas Artes es tambi&eacute;n de titularidad estatal, que las compras de arte que fue expoliado pueden cruzar Despe&ntilde;aperros. Porque pueden, &iquest;verdad?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Ledesma Brito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/sevilla-expoliada-ausencias-olvido-patrimonio-artistico_132_12923442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 19:38:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sevilla expoliada: ausencias y olvido de nuestro patrimonio artístico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio Histórico,Sevilla,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta que la plaza aguante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/plaza-aguante_132_12891801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bce90850-d825-4f9d-844c-613b0a00ac22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta que la plaza aguante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Y cuando el gigante de Aníbal González ya no dé más de sí, nuestras instituciones se harán las sorprendidas y se preguntarán, con mucho descaro, qué ha pasado para encontrarnos con un deterioro del que, nótese la ironía, no existían avisos</p><p class="subtitle">Andalucía, ¡échate flores!</p></div><p class="article-text">
        Han pasado meses desde la &uacute;ltima edici&oacute;n del Ic&oacute;nica Santaluc&iacute;a Sevilla Fest. A&uacute;n as&iacute;, los sevillanos lo recuerdan casi a diario. Si no es en tertulias de bar, lo hacen a trav&eacute;s de las redes sociales. Es pr&aacute;cticamente lo mismo. La diferencia est&aacute; en que uno de los espacios es virtual. Pero los recuerdos pueden llegar a ser muy distintos. Desde los artistas que desfilan por el escenario hasta sus actuaciones virales, pasando por el eterno debate de su celebraci&oacute;n en la Plaza de Espa&ntilde;a. Un asunto que trae cola desde su creaci&oacute;n en 2021.
    </p><p class="article-text">
        No son pocas las denuncias de los ciudadanos y los cruces de acusaciones entre partidos pol&iacute;ticos en lo que a conservaci&oacute;n de este Bien de Inter&eacute;s Cultural se refiere. Esto no es nuevo, por supuesto: <a href="https://theobjective.com/espana/andalucia/2025-08-07/dano-patrimonio-plaza-espana-sevilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el monumento sufre desperfectos en sus balaustradas, azulejos y otros rincones desde hace mucho</a>. Pero los vecinos se&ntilde;alan que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la situaci&oacute;n se ha agravado y la posible degradaci&oacute;n de un enclave como la Plaza de Espa&ntilde;a en el futuro causa una alarma generalizada en la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por uno de los monumentos m&aacute;s queridos por los sevillanos se traduce en una ola reaccionaria en portales como X (antes Twitter). <a href="https://x.com/SevillaSeMuere/status/1951653069638258856?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1951653079541055765%7Ctwgr%5E9f4f335befc14b0d734edb89095022f585e43cf2%7Ctwcon%5Es2_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Ftheobjective.com%2Fespana%2Fandalucia%2F2025-08-07%2Fdano-patrimonio-plaza-espana-sevilla%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plataformas y asociaciones de vecinos aseguran que gran parte del desgaste tiene su origen en la celebraci&oacute;n del Ic&oacute;nica</a>. Todo ello ocurre entre muertes de varias especies de aves y otros animales del Parque de Mar&iacute;a Luisa que algunos viandantes habituales y formaciones como PACMA relacionan con el ruido ocasionado por el festival.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mismo que en campaña electoral de las municipales de 2023 mostró su rechazo a la celebración del festival en este enclave, no tuvo mucho en consideración todas estas quejas cuando se lanzó de lleno a firmar la renovación con Green Cow Music para el uso de la Plaza de España al menos durante 6 años más, es decir, hasta 2031</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un informe t&eacute;cnico de la Gerencia de Urbanismo tras la edici&oacute;n del Ic&oacute;nica Fest de 2024 ya advirti&oacute; de la falta de protecci&oacute;n en el apoyo de vallas sobre elementos cer&aacute;micos de la plaza o de impactos en los bancos de la Avenida Isabel La Cat&oacute;lica. Adem&aacute;s, voces de peso como las de la asociaci&oacute;n &lsquo;Sevilla se muere&rsquo; y <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/dimite-comisaria-centenario-expo-29-acusando-ayuntamiento-sevilla-desatencion-falta-apoyo_1_11672973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la catedr&aacute;tica de Historia de la Construcci&oacute;n y m&aacute;xima experta en la Expo Iberoamericana del 29, Amparo Graciani</a>, han sido muy cr&iacute;ticas y claras: ponen el foco en el traslado del festival a otro recinto para evitar da&ntilde;os mayores en la Plaza de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y por si todo esto fuera poco, el Ic&oacute;nica Fest permanece todav&iacute;a en el monumento de An&iacute;bal Gonz&aacute;lez envuelto en m&aacute;s pol&eacute;micas, entre las que se encuentran multas por <a href="https://facua.org/noticias/el-ayuntamiento-de-sevilla-multa-al-iconica-fest-con-12-000-euros-por-incumplir-la-normativa-andaluza-de-derecho-de-admision/?srsltid=AfmBOoqUKHnnLOzTDjNA-DVU33jlmHMa0TSv5s4QDR-dxXNgaUYh8VhI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incumplimiento de la normativa andaluza de derecho de admisi&oacute;n</a>, acusaciones de dedazo, <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/iconica-anuncia-primer-concierto-2026-sevilla-plena-polemica-exclusivo-plaza-espana_1_12603672.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escasa transparencia</a> y falta de autorizaci&oacute;n para su celebraci&oacute;n desde el a&ntilde;o 2023, seg&uacute;n alertan Facua, promotores musicales y partidos de la oposici&oacute;n, como Por Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Sevilla, Jos&eacute; Luis Sanz, ante esta situaci&oacute;n, declar&oacute; a los medios de comunicaci&oacute;n su intenci&oacute;n de revisar la ubicaci&oacute;n del Ic&oacute;nica Fest de cara a la edici&oacute;n de 2025. El mismo que en campa&ntilde;a electoral de las municipales de 2023 mostr&oacute; su rechazo a la celebraci&oacute;n del festival en este enclave, no tuvo mucho en consideraci&oacute;n todas estas quejas cuando se lanz&oacute; de lleno a firmar la renovaci&oacute;n con Green Cow Music para el uso de la Plaza de Espa&ntilde;a al menos durante 6 a&ntilde;os m&aacute;s, es decir, hasta 2031.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podría calificarse, cuanto menos de intolerable, la sensación de ausencia de un plan de conservación y protección coordinado y bien ejecutado para la obra cumbre del regionalismo en la provincia de Sevilla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si todas estas acusaciones y denuncias llevadas a cabo por expertos, asociaciones de vecinos, plataformas en defensa de la cultura en la ciudad, formaciones pol&iacute;ticas y otras entidades, basadas en documentos gr&aacute;ficos y audiovisuales, o bien recogidas a trav&eacute;s de testimonios, resultan ser ciertas, &iquest;en qu&eacute; nivel dejar&iacute;a al Ayuntamiento de Sevilla su gesti&oacute;n sobre un monumento protegido bajo la categor&iacute;a de Bien de Inter&eacute;s Cultural como es la Plaza de Espa&ntilde;a? En vistas de lo ocurrido, como m&iacute;nimo, a la altura del bet&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a calificarse, cuanto menos de intolerable, la sensaci&oacute;n de ausencia de un plan de conservaci&oacute;n y protecci&oacute;n coordinado y bien ejecutado para la obra cumbre del regionalismo en la provincia de Sevilla. <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/cerrar-plaza-espana-abrir-debate-modelo-turistico-idea-alcalde-sevilla-ojos-expertos_1_10957229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De nada sirve proponer el cobro de una entrada a los turistas al recinto</a> (para alejar a&uacute;n m&aacute;s la plaza de los hispalenses, convirti&eacute;ndola en un Real Alc&aacute;zar 2.0 con colas interminables), cuando al mismo tiempo se respalda un festival que encontrar&iacute;a, en otros espacios de la ciudad, una mejor ubicaci&oacute;n para un evento de estas caracter&iacute;sticas donde ya tienen lugar espect&aacute;culos similares.
    </p><p class="article-text">
        La Plaza de Espa&ntilde;a albergar&aacute; el Ic&oacute;nica Santaluc&iacute;a Sevilla Fest hasta 2031. Dos a&ntilde;os antes, en 2029, el monumento cumplir&aacute; su centenario. Si la cosa sigue igual, como ya hemos comprobado con varios de sus edificios amigos de la Expo Iberoamericana del 29, algunas zonas de la Cartuja del 92 o<a href="https://www.diariodesevilla.es/sevilla/ultima-llamada-hospital-san-lazaro_0_2005529156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la iglesia del Hospital de San L&aacute;zaro</a>, entre otros muchos bienes de la capital andaluza, la Plaza de Espa&ntilde;a albergar&aacute; el Ic&oacute;nica hasta donde aguante el cuerpo. Y cuando el gigante de An&iacute;bal Gonz&aacute;lez ya no d&eacute; m&aacute;s de s&iacute;, nuestras instituciones se har&aacute;n las sorprendidas y se preguntar&aacute;n, con mucho descaro, qu&eacute; ha pasado para encontrarnos con un deterioro del que, n&oacute;tese la iron&iacute;a, no exist&iacute;an avisos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Walls]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/plaza-aguante_132_12891801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 04:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hasta que la plaza aguante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Patrimonio Cultural,Plaza de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La seducción de los jardines andaluces en Sorolla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/seduccion-jardines-andaluces-sorolla_132_12870440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3101331-e615-4e9d-9833-c1cd122b8701_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La seducción de los jardines andaluces en Sorolla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros jardines andaluces han inspirado pinturas, obras literarias, música, etc., como a nuestro compositor gaditano Manuel de Falla, o al neoyorquino Washington Irving. Recientemente una exposición de Sorolla en los Reales Alcázares de Sevilla</p></div><p class="article-text">
        En cada zona del mundo podemos ver diferentes tipos de jardines, que son el fruto de la conjunci&oacute;n de un sinf&iacute;n de elementos -naturales y artificiales-, que lo hacen especiales y diferentes de los de otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra Andaluc&iacute;a nunca ha existido tampoco ninguna &eacute;poca en la que hubiera habido un &uacute;nico modelo de jard&iacute;n, sino que siempre han coexistido diversos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un dato que no puedo dejar pasar si tengo la oportunidad de hablar de estos temas. Atenci&oacute;n...: algunos de los jardines de uso continuado, vivos actualmente y m&aacute;s antiguos documentados en todo el mundo, los tenemos en nuestra tierra, y son el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de C&oacute;rdoba y algunos de la Alhambra y el Generalife. &iquest;Y en qu&eacute; se parecen estos a los famosos patios cordobeses, o a los jardines del Alc&aacute;zar de Sevilla, a los de los C&aacute;rmenes granadinos, o a los otros tantos jardines de cada ciudad y pueblo andaluces? Nada, y todo. Son diferentes, pero todos son <a href="https://youtu.be/IaI89fl-chc?si=PQM5s1tPuQ51eFzV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jardines andaluces, de herencia romana y andalus&iacute;</a>. Son nuestro aire acondicionado, nuestro refugio, nuestro lugar de encuentro (tanto con otras personas como contigo misma), nuestro peque&ntilde;o para&iacute;so&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &laquo;&iexcl;Oh, habitantes de al-Andalus,
    </p><p class="article-text">
        qu&eacute; felicidad la vuestra al tener aguas,
    </p><p class="article-text">
        sombras, r&iacute;os y &aacute;rboles!
    </p><p class="article-text">
        No existe el Jard&iacute;n de la Eterna Felicidad
    </p><p class="article-text">
        sino en vuestra tierra;
    </p><p class="article-text">
        si yo pudiera elegir,
    </p><p class="article-text">
        es este lugar el que escoger&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No pens&eacute;is que ma&ntilde;ana entrar&eacute;is en el Infierno.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;No se entra en el Infierno tras haber estado
    </p><p class="article-text">
        en el Para&iacute;so&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ibn Jafaya, s. XII
    </p><p class="article-text">
        Fueron muchos los viajeros que quedaron fascinados por estos jardines, como atestiguan las cr&oacute;nicas que escrib&iacute;an, y han servido de inspiraci&oacute;n a incontables obras de todos los &aacute;mbitos art&iacute;sticos. Nuestros jardines andaluces han inspirado pinturas, obras literarias, m&uacute;sica, etc., como a nuestro compositor gaditano Manuel de Falla, o al neoyorquino Washington Irving.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sorolla y los jardines andaluces</h2><p class="article-text">
        Recientemente se ha inaugurado en el Alc&aacute;zar de Sevilla una exposici&oacute;n temporal sobre el pintor valenciano Joaqu&iacute;n Sorolla, con cuadros que pint&oacute; en los jardines del mismo monumento. Se titula <a href="https://www.juntadeandalucia.es/cultura/agendaculturaldeandalucia/evento/sorolla-en-el-alcazar-de-sevilla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&laquo;Sorolla en el Alc&aacute;zar de Sevilla&raquo;</a>. Entre 1908 y 1918, Sorolla plasm&oacute; en lienzos, no solo los jardines del Alc&aacute;zar, sino tambi&eacute;n los de la Alhambra de Granada.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que encontramos en estos espacios, es decir, la arquitectura, la vegetaci&oacute;n, el cielo, la tierra, las cer&aacute;micas, las fuentes, los estanques, los animales, etc., ofrecen un sinf&iacute;n de posibilidades. No solo por poderlos representar desde diferentes &aacute;ngulos, sino porque cambian permanentemente. Al realizar visitas guiadas por el Alc&aacute;zar, muchas personas suelen comentarme lo hermoso que han de estar los jardines durante la primavera, a lo que siempre respondo igual: los jardines est&aacute;n hermosos siempre, pues en cada hora y en cada mes del a&ntilde;o hay unas luces, unos colores y unos aromas diferentes. Si yo tuviese que pintar jardines por Andaluc&iacute;a, no sabr&iacute;a ni por d&oacute;nde empezar, ni qu&eacute; hora del d&iacute;a escoger&iacute;a, pero no me preocupar&iacute;a por tener que esperar a primavera, porque esto est&aacute; precioso todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los jardines de la Alhambra de Granada y del Alc&aacute;zar de Sevilla ofrecieron a Sorolla una amplia gama de recursos expresivos. No los pint&oacute; por encargo, ni con la idea inicial de venderlos. Algunos los pint&oacute; para llevarlos a algunas exposiciones en el extranjero, pero principalmente los pint&oacute; de manera &iacute;ntima, para s&iacute; mismo. Colocaba su caballete en el rinc&oacute;n que le inspiraba y pintaba para su disfrute y deleite, y tambi&eacute;n para explorar los efectos de la luz sobre los colores y las superficies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sorolla comenz&oacute; a trabajar el tema de los jardines en su obra, con los de la Granja de San Ildefonso (Segovia) en 1906. All&iacute; pint&oacute; aquellos hermosos jardines barrocos, voluptuosos y monumentales. Sin embargo, fue en Andaluc&iacute;a donde se enamor&oacute; de la pintura de jard&iacute;n, seducido y emocionado por la simbiosis de la riqueza bot&aacute;nica, la arquitectura andalus&iacute;, los sonidos del agua, la sensaci&oacute;n de refugio mediante espacios compartimentados, la cer&aacute;mica, etc. Tambi&eacute;n est&aacute;n los elementos intangibles de los jardines, aquellos que no podemos ver, pero que podemos o&iacute;r, oler y sentir. No los vemos en los cuadros, pero inspiraron al pintor y los podemos intuir.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Aquella m&uacute;sica del agua la o&iacute;a yo cada vez y menos al mismo tiempo; menos, porque ya no era externa sino &iacute;ntima, m&iacute;a; el agua era mi sangre, mi vida, y yo o&iacute;a la m&uacute;sica de mi vida y de mi sangre en el agua que corr&iacute;a&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El poeta onubense Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez fue amigo de Joaqu&iacute;n Sorolla.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la belleza de estos cuadros de Sorolla est&aacute; en lo pintoresco. Este es un t&eacute;rmino que se consolid&oacute; en el siglo XVIII como una categor&iacute;a est&eacute;tica, muy empleado cuando nos referimos a la jardiner&iacute;a y la arquitectura paisaj&iacute;stica. Estos cuadros de Sorolla plasman estos jardines, de forma aparentemente sencilla y espont&aacute;nea, su aspecto acogedor, encantador, agradable, caprichoso, irregular e imprevisible.
    </p><p class="article-text">
        En los jardines desempe&ntilde;a un papel primordial el agua, y Sorolla pint&oacute; las fuentes, surtidores, canalillos, estanques y albercas. Con estos pod&iacute;a ordenar el cuadro de determinada manera, romper la horizontalidad del espacio, a&ntilde;adir movimiento con peque&ntilde;as pinceladas, y jugar con los reflejos. El agua se refleja en su alrededor proyectando luces en movimiento, y su alrededor se refleja en el agua como si esta fuese un espejo.
    </p><h2 class="article-text">El para&iacute;so de Sorolla, un jard&iacute;n andaluz para su casa</h2><p class="article-text">
        Los jardines de la Alhambra y del Alc&aacute;zar cautivaron a Sorolla hasta tal punto que, para no separarse nunca de ellos, los trat&oacute; de reproducir en su casa. Durante sus escapadas viajeras, adem&aacute;s de pintar, tambi&eacute;n aprovechaba para comprar objetos con los que decorar&iacute;a su hogar en Madrid, que comenz&oacute; a construir hacia 1912.
    </p><p class="article-text">
        En las cartas que escrib&iacute;a a su amada esposa Clotilde le contaba las ideas que iba tomando:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;...una fuente peque&ntilde;a para el patio de entrada que es una preciosidad [&hellip;] dos columnas magn&iacute;ficas con capiteles soberbios, una reja, un farol enorme para la escalera y probables m&aacute;s columnas para un emparrado que quiero hacer en el jard&iacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He recogido mucha simiente de array&aacute;n y me llevar&eacute; unos cientos de brotes para ponerlos en el jard&iacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dile a Joaqu&iacute;n que me env&iacute;e las dimensiones del jard&iacute;n con el proyecto dibujado para contar el boj que necesito. Yo quiero que todas las plantas sean granadinas, aqu&iacute; es muy barato todo, quiero llevar rosales y claveles. He comprado un naranjo y un limonero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sorolla est&aacute; considerado el precursor de un estilo de jard&iacute;n denominado neo-sevillano, que se impuso en Espa&ntilde;a a comienzos del siglo XX. As&iacute;, el pintor espa&ntilde;ol m&aacute;s reconocido mundialmente en vida, dise&ntilde;&oacute; un jard&iacute;n andaluz en el centro de Madrid, para disfrutar de un remando de paz al final de su vida, pint&aacute;ndolos hasta su fallecimiento. Podemos visitarlo en el <a href="https://www.cultura.gob.es/msorolla/inicio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo de Sorolla</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zoraida Álvarez Carvajal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/seduccion-jardines-andaluces-sorolla_132_12870440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 18:12:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La seducción de los jardines andaluces en Sorolla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Jardines]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vía andaluza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/via-andaluza_132_12832704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/510c4551-3c0b-43bf-96ec-0f663b7a09ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vía andaluza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde luego, la campaña de marketing ha sido un éxito. Y lo más sangrante no es siquiera la ironía de que se predique algo tan alejado de su forma real de hacer política; lo peor es que "la vía andaluza" es algo que existe desde hace mucho y nada tiene que ver con Juanma ni con el PP-A</p></div><p class="article-text">
        Desde que se dio el pistoletazo de salida a la precampa&ntilde;a para las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas, observo a Juanma Moreno y su c&iacute;rculo hablar constantemente de &ldquo;la v&iacute;a andaluza&rdquo;. Incluso ha titulado su reciente libro de memorias <em>Manual de convivencia: la v&iacute;a andaluza</em>. Seg&uacute;n proyecta el PP-A, esa v&iacute;a ser&iacute;a una forma de hacer pol&iacute;tica centrada en la moderaci&oacute;n, los t&eacute;rminos medios, la tranquilidad, etc. No en vano, a Juanma se le llama mordazmente <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/moreno-moderado-ratos_132_11000887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;el moderado&rdquo;</a> y &eacute;l mismo se refiere a sus pol&iacute;ticas como &ldquo;el cambio tranquilo&rdquo;. Todo esto, lejos de ser verdaderamente una forma de entender la pol&iacute;tica institucional, no se trata sino de un refinado juego de espejos para cautivar al electorado.
    </p><p class="article-text">
        El PP-A desliza conceptos que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/via-andaluza-morenolandia-guia-no-perderse-marketing-politico-andalucia_1_11212394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entran muy bien</a> porque nos dan una falsa sensaci&oacute;n de seguridad. La ciudadan&iacute;a tiene la percepci&oacute;n, debido a muchos de esos juegos de espejos, de que vivimos una &eacute;poca de inseguridad e incertidumbre: la econom&iacute;a, la vivienda, la cesta de la compra, la intolerancia, &hellip; Todo nos hace sentir desasosiego, conque cualquier cosa m&iacute;nimamente revestida de estabilidad supone un asidero al que es dif&iacute;cil negarse. Juanma lo sabe y lo aprovecha, por eso se permite decir cosas como que <a href="https://x.com/i/status/1985445011257729129" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los andaluces no saben lo que tienen</a>, present&aacute;ndose con este discurso como &uacute;nica opci&oacute;n de estabilidad, aunque no haya nada detr&aacute;s de esas palabras. Ah&iacute; est&aacute; el quid de esta cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y es que vaciar lo simb&oacute;lico es una especialidad del actual gobierno andaluz. D&iacute;a a d&iacute;a Juanma Moreno pinta una Andaluc&iacute;a ideal que poco tiene que ver con la que t&uacute; y yo vivimos. Para m&aacute;s inri, ese ideal tiene escasos visos de realizarse debido precisamente a sus decisiones como presidente. Sin embargo y por si eso no fuera suficiente, el ejemplo m&aacute;s claro lo tenemos en su gesti&oacute;n de la celebraci&oacute;n del 4D. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/verdiblanca-descafeinada_132_10737173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mucho se ha escrito</a> sobre esto, as&iacute; que no profundizar&eacute;. Baste decir que Juanma ha cogido una efem&eacute;ride capital en la historia andaluza, siempre ignorada a nivel institucional, y la ha querido convertir en una insulsa apuesta personal. La ha denominado &ldquo;d&iacute;a de la bandera&rdquo;, buscando as&iacute; vaciar de contenido simb&oacute;lico, hist&oacute;rico y pol&iacute;tico lo que dicha fecha conmemora: la multitudinaria manifestaci&oacute;n popular del 4 de diciembre de 1977, que nos llev&oacute; a la Autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente eso es lo que est&aacute; haciendo con la v&iacute;a andaluza. Todo responde a la misma estrategia. Ahora mismo, si buscamos en internet &ldquo;v&iacute;a andaluza&rdquo;, saldr&aacute;n exclusivamente referencias al presidente, su libro y su partido. Desde luego, la campa&ntilde;a de marketing ha sido un &eacute;xito. Y lo m&aacute;s sangrante no es siquiera la iron&iacute;a de que se predique algo tan alejado de <a href="https://www.europapress.es/andalucia/noticia-paro-sanidad-acceso-vivienda-tres-principales-problemas-andalucia-centra-20251020101059.html#:~:text=SEVILLA%2020%20Oct.%20(EUROPA%20PRESS)%20-.%20El,bar%C3%B3metro%20publicado%20este%20lunes%20por%20la%20Fundaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su forma real de hacer pol&iacute;tica</a>; lo peor es que &ldquo;la v&iacute;a andaluza&rdquo; es algo que existe desde hace mucho y nada tiene que ver con Juanma ni con el PP-A.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Teniendo en cuenta lo mucho que se ha codeado Moreno Bonilla con Rojas Marcos en los últimos años, el PP-A debe conocer esto sobradamente. Pero en vez de honrarlo como merece, ha optado por obliterar este episodio histórico y apropiarse del sintagma, tal como ha hecho con la fecha del 4D</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es, entonces, la v&iacute;a andaluza? Hay que retrotraerse a la Transici&oacute;n, cuando se preparaba la autonom&iacute;a de Catalu&ntilde;a, Galicia y Euskadi. Para Andaluc&iacute;a, aunque pod&iacute;a optar al mismo estatus (de hecho ten&iacute;a un proyecto auton&oacute;mico previo al golpe militar), se reserv&oacute; la llamada &ldquo;v&iacute;a lenta&rdquo; o &ldquo;autonom&iacute;a de segunda&rdquo; del <a href="https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=143&amp;tipo=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo 143</a> de la Constituci&oacute;n (con menos agilidad y competencias que la otorgada por el <a href="https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=151&amp;tipo=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo 151</a>). Adem&aacute;s, el Gobierno estatal <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1980-1564" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprob&oacute; una ley</a> que, de cara a un refer&eacute;ndum por la autonom&iacute;a, basaba los resultados no en el n&uacute;mero total de votos sino en el censo provincial. A pesar de ello, el 28 de febrero de 1980 sali&oacute; un abrumador &ldquo;s&iacute;&rdquo; en toda Andaluc&iacute;a excepto Almer&iacute;a. Seg&uacute;n la ley antes mencionada y al art.143, hab&iacute;a que esperar cinco a&ntilde;os para repetir el refer&eacute;ndum y el resultado deb&iacute;a ser un&aacute;nime. La injusticia y la jugarreta eran may&uacute;sculas.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, gracias a la perseverancia del PSA en el Congreso de los Diputados, al apoyo a la autonom&iacute;a en las urnas y a las movilizaciones del 4 de diciembre, se aplica para Andaluc&iacute;a otro art&iacute;culo, <a href="https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=144&amp;tipo=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 144</a>, que validaba &ldquo;por motivos de inter&eacute;s nacional&rdquo; la mayor&iacute;a simple de votos almerienses. As&iacute;, el 20 de octubre de 1981 se ratific&oacute; el Estatuto de Autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a. A esta peripecia hist&oacute;rica en la que el pueblo andaluz luch&oacute; por conseguir lo que consideraba justo, se la conoce desde entonces como &ldquo;la v&iacute;a andaluza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta <a href="https://portaldeandalucia.org/opinion/el-show-de-rojas-marcos-y-moreno-bonilla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo mucho que se ha codeado</a> Moreno Bonilla con Rojas Marcos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el PP-A debe conocer esto sobradamente. Pero en vez de honrarlo como merece, ha optado por obliterar este episodio hist&oacute;rico y apropiarse del sintagma, tal como ha hecho con la fecha del 4D. Se ha vuelto un experto en acomodar hitos hist&oacute;ricos del andalucismo a su conveniencia. Esta es una muestra m&aacute;s de que el suyo es un andalucismo vac&iacute;o, inanimado, dispuesto como un bonito decorado para ganar elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que hay s&oacute;lo una forma de entender el 4D, hay s&oacute;lo una forma de entender &ldquo;la v&iacute;a andaluza&rdquo;. Es cuesti&oacute;n de honestidad, justicia y memoria democr&aacute;tica. Algo de lo que, por muchos libros que escriba y por buena imagen que presente, carece &ldquo;el moderado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Grecia Mallorca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/via-andaluza_132_12832704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 19:36:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vía andaluza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[4D]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La empresa sin límites: cómo la empresarización de Moreno Bonilla devora la sociedad andaluza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/empresa-limites-empresarizacion-moreno-bonilla-devora-sociedad-andaluza_132_12791443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77721250-d3f8-4423-82e9-7d2ab62b3f50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La empresa sin límites: cómo la empresarización de Moreno Bonilla devora la sociedad andaluza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la empresa inmortal que devora personas y planeta, es imprescindible reivindicar una economía al servicio de la vida, con límites claros al poder del capital y con instituciones públicas que respondan a la sociedad y no al mercado. Nos va la vida en ello</p></div><p class="article-text">
        A Moreno Bonilla, <em>Wanma </em>para quien le compre la moto, se le est&aacute; yendo la olla. A la Margaret Tatcher de la Barceloneta, como me gusta llamarle a m&iacute; o a &ldquo;El Risitas&rdquo; como lo llama mi padre, con todo el respeto para Don Juan Joya Borja, se le ha ido la mano con las reformas ideol&oacute;gicas. Ya lo dijo Margaret Tatcher, la de verdad: &ldquo;el m&eacute;todo es la econom&iacute;a, pero el objetivo es cambiar las almas&rdquo;. Cambiar implica sustituir lo que ya hay por otra cosa. En este caso, la humanidad por el privilegio de unos pocos. 
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a este fen&oacute;meno se manifiesta con especial intensidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, bajo el auspicio de 30 a&ntilde;os de <em>establishment </em>corrupto. El PSOE andaluz en esa &eacute;poca fue lo que el PP en todas partes en los &uacute;ltimos 90 a&ntilde;os.&nbsp;Bajo esa necesidad de cambio, en 7 a&ntilde;os ha hecho m&aacute;s mal que el PSOE en 30. Reformas al l&iacute;mite de la corrupci&oacute;n en sanidad, educaci&oacute;n, universidad y administraci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Moreno Bonilla quiere conquistar Andaluc&iacute;a para la mano invisible. Cuando la l&oacute;gica empresarial &ndash;de rentabilidad, crecimiento, extracci&oacute;n de valor&ndash; impregna &aacute;mbitos que deber&iacute;an responder al bien com&uacute;n, la naturaleza humana del sistema se pierde y por tanto su legitimidad como herramienta de las personas. El resultado es desigualdad creciente, p&eacute;rdida de derechos, deterioro de lo p&uacute;blico y una l&oacute;gica de &ldquo;consumir, exprimir, expandirse&rdquo; que no se cuestiona por naturalizarse.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ejemplos&rdquo; o &ldquo;pruebas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito sanitario, dejando de lado la tragedia de los cribados del c&aacute;ncer de mama, la campa&ntilde;a contra asociaciones de pacientes, y otras barrabasadas, la privatizaci&oacute;n avanza con paso firme. Un informe de la Federaci&oacute;n de Asociaciones para la <a href="https://www.lavozdelsur.es/actualidad/salud/informe-afirma-sanidad-andaluza-se-ha-privatizado-32-pp-llego-junta_343725_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defensa de la Sanidad P&uacute;blica (FADSP) se&ntilde;ala que en Andaluc&iacute;a la privatizaci&oacute;n de la sanidad ha crecido m&aacute;s de un 32% desde 2019</a>. Sindicatos m&eacute;dicos y de enfermer&iacute;a han denunciado que casi la mitad del aumento del <a href="https://www.publico.es/sociedad/sanidad/mitad-aumento-presupuesto-sanidad-andalucia-sector-privado-sindicatos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presupuesto sanitario andaluz</a> en 2023 se destin&oacute; al sector privado que se profundizar&aacute; con la famosa reforma mazoniana para solucionar su crisis de cribados. Quedarme cerquita del dinero narcisistamente para profundizar en el saqueo contra la administraci&oacute;n p&uacute;blica y los administrados. Los andaluces y andaluzas. La Atenci&oacute;n Primaria se externaliza, los hospitales derivan pacientes a cl&iacute;nicas privadas y el derecho universal a la salud se convierte poco a poco en un negocio. Al modelo del Madrid de Ayuso, con la que tanto quiere marcar distancias en la forma pero no en el fondo. La l&oacute;gica empresarial impone que lo prioritario no sea la salud de la poblaci&oacute;n, sino la rentabilidad para el bolsillo del propietario del hospital. Empresas que buscan perpetuarse, expandirse y dominar recursos y sustituir a lo que con tanto trabajo y sacrificio ha costado construir. Cuando esa l&oacute;gica parasitaria rige la sanidad, se deteriora la resiliencia colectiva y <a href="https://osalde.org/el-antes-y-el-despues-de-los-conciertos-de-la-sanidad-privada-en-el-sistema-sanitario-publico-de-andalucia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ciudadan&iacute;a se transforma en cliente</a>. Todo se empobrece y la salud se resiente, y las pol&iacute;ticas nos matan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se crea una doble vía entre quienes acceden a una formación concebida como negocio y quienes dependen de un sistema público debilitado, reforzando la desigualdad social y desplazando el sentido profundo de la educación como derecho y no como mercancía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algo semejante ocurre en la educaci&oacute;n. Andaluc&iacute;a cuenta con m&aacute;s de 338.000 estudiantes en centros concertados, en su mayor&iacute;a de titularidad religiosa, <a href="https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/37373/%22La%20escuela%20concertada%22%20%22Estudio%20del%20caso%20de%20la%20Comunidad%20Autonoma%20de%20Andalucia%22.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que supone alrededor de una cuarta parte del total</a>. La financiaci&oacute;n p&uacute;blica de estas instituciones significa que dinero com&uacute;n se destina a espacios que no garantizan plenamente los principios de igualdad y no discriminaci&oacute;n de la escuela p&uacute;blica, am&eacute;n en de ir en contra de la Constituci&oacute;n. Quitar a los maestros para poner curas que tapen el <em>bullying</em>. No se deben juntar curas, monjas, estudiantes y mucho menos con dinero p&uacute;blico. No se puede. Est&aacute; mal. Es un vicio. El que quiera que se lo pague con su dinero.
    </p><p class="article-text">
        La Formaci&oacute;n Profesional privada triplica ya la oferta de plazas frente a la p&uacute;blica: 9.450 nuevas plazas privadas frente a apenas 2.588 <a href="https://elpais.com/espana/2025-10-13/andalucia-tiende-la-alfombra-roja-a-la-fp-privada-que-triplica-el-numero-de-plazas-de-alumnos-frente-a-la-publica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&uacute;blicas en el curso 2024-25, seg&uacute;n datos oficiales de la Junta</a>. En el &aacute;mbito universitario, junto a las diez universidades p&uacute;blicas andaluzas operan ya cinco privadas reconocidas, <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/universidadinvestigacioneinnovacion/areas/universidad/titulaciones/paginas/universidades-andaluzas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en plena expansi&oacute;n</a> y haci&eacute;ndoles favorcitos de darles t&iacute;tulos de m&aacute;ximo valor tecnol&oacute;gico sobre las p&uacute;blicas. El riesgo es claro: cuando la educaci&oacute;n se mercantiliza, los criterios dominantes son la empleabilidad r&aacute;pida, la competitividad o el retorno de la inversi&oacute;n, relegando la funci&oacute;n cr&iacute;tica y emancipadora de la educaci&oacute;n, as&iacute; como, por supuesto, la sindicaci&oacute;n. Se crea una doble v&iacute;a entre quienes acceden a una formaci&oacute;n concebida como negocio y quienes dependen de un sistema p&uacute;blico debilitado, reforzando la desigualdad social y desplazando el sentido profundo de la educaci&oacute;n como derecho y no como mercanc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y sobre corrupci&oacute;n? </h2><p class="article-text">
        La empresarizaci&oacute;n no es solo un proceso t&eacute;cnico econ&oacute;mico, sino una mutaci&oacute;n cultural. Querer la inmortalidad, no pagar impuestos, acumular poder, te hace acabar funcionando como psic&oacute;pata. Devora recursos naturales, trabajo humano y espacios democr&aacute;ticos. 0 &eacute;tica, 0 empat&iacute;a, 0 humanidad. Sustituye la reciprocidad, los l&iacute;mites y la comunidad por la obsesi&oacute;n del poder y la riqueza ilimitadas. Convertirse en dioses. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que los políticos se corrompan esta mal. Pero detrás de cada caso de corrupción siempre hay empresas y siempre se van fresquísimos con un par de dimisiones tontorronas. No es solo un vehículo abstracto de intereses económicos: es la herramienta práctica que canaliza sobornos, blanquea capitales, manipula licitaciones y compra voluntades políticas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El resultado son jornadas largas, externalizaci&oacute;n, presi&oacute;n productiva y p&eacute;rdida de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/intensifica-privatizacion-sanidad-andaluza_132_8498060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derechos conquistados</a> durante d&eacute;cadas de lucha social. La empresa y la administraci&oacute;n se desligan de su funci&oacute;n social. A las primeras se les reduce las cargas impositivas por no s&eacute; qu&eacute; extra&ntilde;a raz&oacute;n ideol&oacute;gica del infumable efecto de derrame y se orienta exclusivamente hacia la acumulaci&oacute;n ilimitada de poder y capital, se convierte en el m&uacute;sculo tangible de la corrupci&oacute;n. Que los pol&iacute;ticos se corrompan esta mal. Pero detr&aacute;s de cada caso de corrupci&oacute;n siempre hay empresas y siempre se van fresqu&iacute;simos con un par de dimisiones tontorronas. No es solo un veh&iacute;culo abstracto de intereses econ&oacute;micos: es la herramienta pr&aacute;ctica que canaliza sobornos, blanquea capitales, manipula licitaciones y compra voluntades pol&iacute;ticas. Bajo la apariencia de legitimidad que ofrece su estructura formal, la empresa act&uacute;a como interfaz entre el dinero il&iacute;cito y las instituciones, engrasando el engranaje de favores, adjudicaciones ama&ntilde;adas y privilegios ocultos. As&iacute;, la corrupci&oacute;n no se entiende &uacute;nicamente como un acto individual de un pol&iacute;tico o de un funcionario, sino como un ecosistema en el que la empresa, sin supervisi&oacute;n del estado, es el m&uacute;sculo ejecutor y material de un sistema que erosiona la democracia, desmantela lo p&uacute;blico y perpet&uacute;a la impunidad de las &eacute;lites.
    </p><h2 class="article-text">Vamos acabando que est&aacute; familia se querr&aacute; acostar</h2><p class="article-text">
        Frente a este panorama, urge redefinir el papel de la empresa en Andaluc&iacute;a. Es necesario redise&ntilde;ar <a href="https://attac.es/reforma-fiscal-progresiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sistema impositivo</a> heredado del franquismo, de manera que el peso recaiga sobre quienes acumulan riqueza a base de explotar y extraer, limitando su poder que est&aacute; a punto de ser eterno, bajo la alineaci&oacute;n de estrellas de la internacional fascista. Esto supone gravar con mayor contundencia a las grandes empresas y fortunas, diferenciar del aut&oacute;nomo y peque&ntilde;a empresa, que no tiene nada que ver, restringir la externalizaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos esenciales y obligar a la transparencia de cualquier entidad que reciba financiaci&oacute;n p&uacute;blica. Al mismo tiempo, se debe blindar la sanidad, la educaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n y la cultura como bienes comunes, gestionados de forma democr&aacute;tica y no como negocios sujetos a la l&oacute;gica del mercado. La econom&iacute;a ha de estar al servicio de la vida y no la vida al servicio del capital.
    </p><p class="article-text">
        La empresarizaci&oacute;n de la sociedad andaluza no es, por tanto, un mero ajuste de gesti&oacute;n, sino una transformaci&oacute;n de las almas que amenaza la democracia, la justicia social y la sostenibilidad ecol&oacute;gica. Que la amenaza el PP de Moreno Bonilla, y sus empresas demasiado grandes y libres. En la sanidad, en la educaci&oacute;n y en la vida laboral se evidencia un desplazamiento de prioridades que erosiona lo com&uacute;n. Que hace que la vida cada vez menos merezca ser vivida. Pero tambi&eacute;n hay se&ntilde;ales de que este camino se puede revertir si se apuesta por recuperar lo p&uacute;blico como espacio de encuentro, de cuidado y de democracia. Frente a la empresa inmortal que devora personas y planeta, es imprescindible reivindicar una econom&iacute;a al servicio de la vida, con l&iacute;mites claros al poder del capital y con instituciones p&uacute;blicas que respondan a la sociedad y no al mercado. Nos va la vida en ello. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Antonio Pavón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/empresa-limites-empresarizacion-moreno-bonilla-devora-sociedad-andaluza_132_12791443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 05:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La empresa sin límites: cómo la empresarización de Moreno Bonilla devora la sociedad andaluza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/77721250-d3f8-4423-82e9-7d2ab62b3f50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Montar una peña es activismo flamenco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/montar-pena-activismo-flamenco_132_12754762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ac22d12-4451-4fa5-8b0d-ebee14fc52b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Montar una peña es activismo flamenco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En entornos urbanos, con una masa social joven, con mayor presencia femenina y con el poder de atracción de un público amplio, el modelo de estas nuevas peñas es producto de su tiempo</p><p class="subtitle">Andalucía, ¡échate flores!</p></div><p class="article-text">
        En barrios gentrificados y&nbsp;<em>turistizados</em>&nbsp;de las ciudades andaluzas se est&aacute;n revitalizando pe&ntilde;as flamencas y, lo que es m&aacute;s sorprendente,&nbsp;<a href="https://www.diariodesevilla.es/ocio/penas-flamencas-sevilla_0_1873014779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n naciendo nuevas</a>. &iquest;Se lo creer&iacute;a Mairena?
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2024, el grupo motor de la Pe&ntilde;a Flamenca La Bambera tuvo que cerrar el cupo de socias y abrir una lista de reservas, incluso antes de celebrar el primer evento. Su anuncio de apertura, discreto, selectivo, demostraba as&iacute; su &eacute;xito. La demanda de un espacio de estas caracter&iacute;sticas en el centro de Sevilla (no resist&iacute;a ya ninguna pe&ntilde;a flamenca) desbordaba las previsiones de sus impulsores. Unos hombres y mujeres j&oacute;venes que eligen la pe&ntilde;a como forma de hacer y vivir el flamenco, desafiando los prejuicios de flamenco rancio y conservador que acarrean a veces estos espacios.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ayflamenco.com/es/pena-la-bambera-el-derecho-a-la-cultura-flamenco-de-base-ii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Bambera</a>&nbsp;(2024),&nbsp;<a href="https://ayflamenco.com/es/pena-las-asarvahas-feminismo-y-cultura-para-los-barrios-flamenco-de-base-ii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Asarvah&aacute;s</a>&nbsp;(2021) y&nbsp;<a href="https://ayflamenco.com/es/pena-la-polea-una-aficion-agradecida-flamenco-de-base-ii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Polea</a>&nbsp;(2021) en Sevilla,&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/flamenco/flamenco-lo-alimenta-aficion-no-industria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Cadenas</a>&nbsp;(2025) y&nbsp;<a href="https://www.diariodejerez.es/rincon-flamenco/actualidad/Pena-Lola-Feminismo-LGTBIQ-Jerez-Flamenco_0_1691232347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Lola</a>&nbsp;(2022) en Jerez de la Frontera,&nbsp;<a href="https://sevillaflamenca.com/organizador/alto-de-la-fuente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alto de la Fuente</a>&nbsp;(2012) en Gelves,&nbsp;<a href="https://www.elalmibar.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Alm&iacute;bar</a>&nbsp;en C&oacute;rdoba o Lavapi&eacute;s (2025) en Madrid son solo algunas de estas pe&ntilde;as de nuevo cu&ntilde;o,&nbsp;dispuestas a resignificar estos espacios de socializaci&oacute;n y disfrute del flamenco. Llegan, heterog&eacute;neas y diversas entre s&iacute;, para abrir el abanico de opciones; para crear un mapa de pe&ntilde;as plurales que se adapte a un flamenco tambi&eacute;n plural.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a que inventar nada. El modelo ya estaba ah&iacute; y solo necesitaba ajustarse a las necesidades del momento. La mayor&iacute;a de pe&ntilde;as flamencas nacieron entre las d&eacute;cadas de los sesenta y ochenta del siglo pasado como iniciativas de&nbsp;<a href="https://www.ivoox.com/silverio-92-autoorganizacion-flamenca-audios-mp3_rf_108890338_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autodefensa sociocultural</a>. Los aficionaos se organizaron para tomar el control del flamenco. En las pe&ntilde;as, eran ellos, de primera mano, quienes programaban a los artistas que quer&iacute;an escuchar, montaban las reuniones que les apetec&iacute;an y lograban un espacio de charla y debate sobre lo que amaban. La pe&ntilde;a flamenca es un ejemplo claro de&nbsp;<a href="https://nativa.cat/penas-flamencas-entre-el-fosil-y-la-resistencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad civil autoorganizada por el amor al arte</a>.
    </p><p class="article-text">
        En medio del p&aacute;ramo cultural que impuso la dictadura, sobre todo en zonas rurales y empobrecidas de Andaluc&iacute;a, el nacimiento y auge de las pe&ntilde;as flamencas supuso un chute de moral para el p&uacute;blico flamenco. Junto a los movimientos vecinales y otras asociaciones culturales, las pe&ntilde;as se erig&iacute;an como espacios donde era posible que la colectividad se organizase con cierto margen de actuaci&oacute;n. No ser&aacute; hasta 1966 cuando entre en vigor la norma franquista que legalizaba algunas asociaciones, entre ellas, las pe&ntilde;as flamencas. Esta actividad colectiva, que reun&iacute;a a unos p&uacute;blicos hasta entonces m&aacute;s individualizados, convert&iacute;a a las pe&ntilde;as en un lugar de socializaci&oacute;n flamenca. Muchos encontraban en este espacio y grupo humano su lugar dentro de una comunidad cultural, a la que aportaban compromiso y conocimiento por la causa del flamenco.
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s de 300 pe&ntilde;as repartidas por Andaluc&iacute;a vertebraban territorialmente el tejido flamenco. Su aparici&oacute;n logr&oacute; ser atractiva para muchos artistas que hab&iacute;an emigrado a grandes ciudades espa&ntilde;olas y extranjeras buscando trabajo. De nuevo, tras cuatro o cinco d&eacute;cadas, el principal foco de atenci&oacute;n flamenco se situaba en la baja Andaluc&iacute;a. Los circuitos y eventos peri&oacute;dicos de las pe&ntilde;as lograron mantener una base de artistas amplia, de 200 o 300 profesionales en Andaluc&iacute;a. Para el tejido laboral de esa &ldquo;clase media&rdquo; de artistas, las pe&ntilde;as significaron oportunidad y sustento.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al final del siglo XX y entrado ya el siglo XXI&nbsp;<a href="https://eltopo.org/el-asociacionismo-en-el-flamenco-en-peligro-de-extincion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pe&ntilde;as vivieron horas bajas</a>, siempre con honrosas excepciones. Muchas de ellas cierran y otras se convierten en un bar que, solo a veces, programa flamenco. La dr&aacute;stica reducci&oacute;n del asociacionismo en general, los problemas econ&oacute;micos que afectaron al acondicionamiento de los locales y a la programaci&oacute;n cultural, y la homogeneizaci&oacute;n de su masa social (masculinizada y envejecida) dificultaron la adaptaci&oacute;n de las pe&ntilde;as a las transformaciones sociales de su tiempo. Su imagen empez&oacute; a asociarse con conservadurismo, grupos cerrados y un flamenco en retroceso. Llegaron incluso a pregonar su fin. Dec&iacute;an sus agoreros que el flamenco circular&iacute;a ya solo por grandes teatros, ciclos y festivales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Frente a teatros grandes o festivales al aire libre, el espacio reducido de las peñas consigue eliminar barreras entre artistas y públicos. La cercanía del escenario y, muchas veces, la no necesidad de microfonar permite una mayor conexión comunicativa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora, una vez m&aacute;s, el flamenco se demuestra permeable a gente diversa, y responde a la complejidad propia de las sociedades modernas que lo alumbraron. En el mapa del flamenco hay lugar tambi&eacute;n para nuevas pe&ntilde;as flamencas, as&iacute; como para la reinvenci&oacute;n de las tradicionales. En entornos urbanos, con una masa social joven, con mayor presencia femenina y con el poder de atracci&oacute;n de un p&uacute;blico amplio, el modelo de estas nuevas pe&ntilde;as es producto de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo auge de las pe&ntilde;as puede tener varios porqu&eacute;s. El primero es la revalorizaci&oacute;n social y popular de &ldquo;lo flamenco&rdquo;, que vuelve a ocupar una centralidad est&eacute;tica. El auge del neofolcklore y las identidades locales encuentra en el flamenco un buen asidero.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n crece la demanda de p&uacute;blicos antes excluidos que quieren acceder al asociacionismo flamenco como v&iacute;a de acercamiento a este arte. Las pe&ntilde;as son un oasis dentro del entorno urbano para encontrarse con el flamenco lejos de tablaos &ldquo;pa guiris&rdquo; y festivales o ciclos p&uacute;blicos y privados que son caros e intermitentes.
    </p><p class="article-text">
        Otro atractivo de las &ldquo;nuevas&rdquo; pe&ntilde;as es que su programaci&oacute;n depende de las propias personas socias. &ldquo;El p&uacute;blico&rdquo; se empodera culturalmente y empieza a darse a s&iacute; mismo el flamenco que quiere. Adem&aacute;s, frente a teatros grandes o festivales al aire libre, el espacio reducido de las pe&ntilde;as consigue eliminar barreras entre artistas y p&uacute;blicos. La cercan&iacute;a del escenario y, muchas veces, la no necesidad de microfonar permite una mayor conexi&oacute;n comunicativa. En las pe&ntilde;as resulta normal charlar y tomarse algo con el cantaor y cantaora una vez acabe la actuaci&oacute;n. No se trata de comprar una entrada, consumir e irse. La pe&ntilde;a permite un espacio de socializaci&oacute;n m&aacute;s amplio en torno al flamenco.
    </p><p class="article-text">
        Las pe&ntilde;as, ese modelo que parec&iacute;a anticuado, est&aacute;n dando respuestas a necesidades de personas que quieren hacer y vivir el flamenco desde espacios de autogesti&oacute;n y socializaci&oacute;n compartida. A cambio, muchas horas de trabajo voluntario, pago de cuotas y dolores de cabeza por la financiaci&oacute;n, el desprecio de muchas instituciones p&uacute;blicas y el acecho de la especulaci&oacute;n inmobiliaria y la gentrificaci&oacute;n sobre los locales. Y, con todo ello, un grupo de amigos y amigas se retan en 2025: &ldquo;&iquest;y si montamos una pe&ntilde;a flamenca?&rdquo; Es puro activismo, que ahora mismo merece el esfuerzo. &iexcl;Larga vida a las pe&ntilde;as!
    </p><p class="article-text">
        * Este texto es un resumen de la conferencia &ldquo;Dis-continuidades en el asociacionismo flamenco: las nuevas pe&ntilde;as&rdquo;, impartida por el autor en El Dorado Sociedad Flamenca Barcelonesa el 15 de mayo de 2025. El autor quiere agradecerles a Pedro L&oacute;pez y Juan Antonio Rodr&iacute;guez de La Bambera, a Daniel Loma de Las Cadenas y a Laura Acosta de Las Asarvah&aacute;s, su tiempo e intercambio de perspectivas sobre este nuevo fen&oacute;meno flamenco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Domínguez Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/montar-pena-activismo-flamenco_132_12754762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 05:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Montar una peña es activismo flamenco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Flamenco,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía, ¡échate flores!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/andalucia-echate-flores_132_12727295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9e042ee-86f0-4239-9c51-0d4954307db9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía, ¡échate flores!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos mirar más a nuestro alrededor para darnos cuenta de lo importante que es valorar los eventos hechos en esta tierra. Pero también necesitamos cultivar un poquito de amor propio, eso que muchos ahora llaman "autobombo"</p><p class="subtitle">Un relato andaluz - La voz borrada</p></div><p class="article-text">
        Hace un par de noches cenaba con mi madre mientras ve&iacute;amos las noticias en la tele. Ambos prestamos atenci&oacute;n al r&oacute;tulo que aparec&iacute;a en pantalla en ese momento. Dec&iacute;a: &ldquo;VIII Edici&oacute;n del Festival Flora en C&oacute;rdoba. La muestra re&uacute;ne artistas del panorama nacional e internacional&rdquo;. &iquest;Un festival de flores?, pens&eacute;. Y, al segundo, me surg&iacute;a otro interrogante: Entonces, los patios de mayo, &iquest;qu&eacute; son?, pregunt&eacute; a mi madre. Ella no supo responderme. Se limit&oacute; a escuchar a la reportera y sigui&oacute; con su plato de puchero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, la curiosidad me pudo. Decid&iacute; indagar un poco sobre el asunto. Me sent&eacute; delante de mi port&aacute;til, lo encend&iacute; y busqu&eacute; en&nbsp;<em>Google</em>. As&iacute; funciona la rutina del ignorante del siglo XXI. Despu&eacute;s de un par de clics,&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/ofrece-flora-2025-mayor-cita-mundo-arte-floral-botanica-contemporaneas_1_12679084.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubr&iacute; que el Flora de C&oacute;rdoba se considera como el festival sobre arte floral y bot&aacute;nica contempor&aacute;nea m&aacute;s importante &iexcl;&iexcl;del mundo!!</a>&nbsp;&iquest;C&oacute;mo no me hab&iacute;a enterado de esto antes? &iquest;En qu&eacute; momento algo tan trascendental pasaba tan desapercibido?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que los dem&aacute;s contemplamos y juzgamos con nuestras nociones b&aacute;sicas tiene un gran esfuerzo detr&aacute;s que no vemos. Noches a puerta cerrada, reuniones por doquier y tel&eacute;fonos que no paran de sonar. Probablemente, entre otras muchas cosas, eso es lo que habr&aacute; ocurrido con la preparaci&oacute;n de este evento. Y, sin menospreciar nada de lo mencionado anteriormente, tengo la sensaci&oacute;n de que sigue inadvertido. Algo me falta. Me falta y me falla.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que proyectar. Y eso da pereza, aunque no nos guste reconocerlo porque no está bien visto. Pero pensar tampoco está bien visto a día de hoy. Para qué vamos a hacerlo si tenemos toda la información a un clic. O a una respuesta generada por IA que, de 100 palabras, 101 son mentira </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un acontecimiento de tal magnitud requiere de un tiempo dilatado. Son como esos guisos que se cocinan a fuego lento. Como esas alb&oacute;ndigas de tu abuela. O como ese puchero que cen&eacute; con mi madre mientras pon&iacute;amos la oreja con el Flora de C&oacute;rdoba. Pero me equivocar&eacute; poco si afirmo en esta columna que la inmensa mayor&iacute;a de los andaluces desconoce la existencia del festival. Incluso me atrever&iacute;a a decir que su proyecci&oacute;n internacional se ve reducida a los artistas que participan y a ciertos medios de comunicaci&oacute;n interesados en el tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, mi cabeza no deja de lanzar varias preguntas al aire:&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/jovenes-hablan-mondiacult-dificil-amar-cultura-si-entrada-opera-cuesta-mitad-alquiler_1_12648571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;La cultura est&aacute; en horas bajas?</a>&nbsp;Si es as&iacute;, &iquest;qu&eacute; tipo de producto atrae al p&uacute;blico en general? Pero, sobre todo, &iquest;de qu&eacute; manera se podr&iacute;a reconectar con el p&uacute;blico a trav&eacute;s de la cultura? &iquest;Qu&eacute; se necesita para que los andaluces conozcamos de primera mano la agenda cultural de nuestras ciudades?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casi todas ellas podr&iacute;an contestarse con la misma respuesta: mirarnos a nosotros mismos. Introspecci&oacute;n. Un ejercicio que cuesta mucho hacer porque se necesita de an&aacute;lisis y de pensar un poquito. En definitiva, hay que proyectar. Y eso da pereza, aunque no nos guste reconocerlo porque no est&aacute; bien visto.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/decorado-combativa-fabula-refleja-crisis-sociedad-dificil-escapar-dinero_1_12704060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero pensar tampoco est&aacute; bien visto a d&iacute;a de hoy</a>. Para qu&eacute; vamos a hacerlo si tenemos toda la informaci&oacute;n a un clic. O a una respuesta generada por IA que, de 100 palabras, 101 son mentira.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andalucía necesita que le suban la autoestima. Creer que lo andaluz vale menos porque no viene de Nueva York, de Londres, de Madrid o de otra ciudad con reconocimiento internacional es un pensamiento común que todavía merma nuestro estado de ánimo. Y ocurre, aunque muchos de nosotros tengamos en mente una idea fantástica del patrimonio histórico-artístico que guardamos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si algo hace fuerte a Andaluc&iacute;a es su amplia oferta cultural. Por su historia, muchos rincones se prestan a ello, empezando por lo t&iacute;pico de cada pueblo o ciudad: arquitectura, monumentos, exposiciones, fiestas, teatros, conciertos&hellip;&nbsp;<a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/finde-potente-flora-feria-libro-conciertos-bustamante-canos_1_12688052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">raro es el fin de semana que no encontremos planes parecidos en las principales ciudades de nuestra comunidad aut&oacute;noma</a>. Entonces, &iquest;por qu&eacute; este desconocimiento a rasgos generales?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a necesita que le suban la autoestima. Creer que lo andaluz vale menos porque no viene de Nueva York, de Londres, de Madrid o de otra ciudad con reconocimiento internacional es un pensamiento com&uacute;n que todav&iacute;a merma nuestro estado de &aacute;nimo. Y ocurre, aunque muchos de nosotros tengamos en mente una idea fant&aacute;stica del patrimonio hist&oacute;rico-art&iacute;stico que guardamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que debemos cre&eacute;rnoslo un poco m&aacute;s, la cultura tambi&eacute;n es una tarea pendiente de las instituciones p&uacute;blicas.&nbsp;<a href="https://datosmacro.expansion.com/estado/presupuestos/espana-comunidades-autonomas/andalucia?sector=Cultura&amp;sc=PR-G-F-33" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Junta de Andaluc&iacute;a solo gast&oacute; 32&euro; de media por persona en cultura el a&ntilde;o pasado</a>, siendo la cuarta comunidad aut&oacute;noma de Espa&ntilde;a con menor inversi&oacute;n en este &aacute;mbito. Supuso el 0,66% del presupuesto total. Limosna, en pocas palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Potenciar nuestra cultura no quiere decir que celebremos eventos extranjeros en Andaluc&iacute;a. Como si tuvi&eacute;ramos poco con el patrimonio que conservamos aqu&iacute;. No es eso. Necesitamos poner el foco en nosotros. Debemos mirar m&aacute;s a nuestro alrededor para darnos cuenta de lo importante que es valorar las cosas construidas en esta tierra. Pero tambi&eacute;n necesitamos cultivar un poquito de amor propio, eso que muchos ahora llaman &ldquo;autobombo&rdquo;. De todo ello depende que nuestros gobernantes, pero tambi&eacute;n nosotros mismos, velemos por la conservaci&oacute;n de eso que tanto nos enorgullece y une a partes iguales: la cultura. Andaluc&iacute;a, &iexcl;&eacute;chate flores!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Walls]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/andalucia-echate-flores_132_12727295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 22:29:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía, ¡échate flores!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La voz borrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/voz-borrada_132_12681381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d74862e-a1d5-494e-8bbc-51545cc3d632_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La voz borrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La suya no era una poesía decorativa, sino una mirada filosófica y herida, escrita desde la soledad de una habitación donde una muchacha se atreve a pensar lo que no debía pensar una mujer</p></div><p class="article-text">
        La historia literaria andaluza, tan orgullosa de su n&oacute;mina de poetas, ha sido durante siglos un relato contado con una sola voz. En los manuales aparecen los de siempre &mdash;B&eacute;cquer, los Machado, Juan Ram&oacute;n, Lorca&mdash; y parece que con ellos se agota la sensibilidad de toda una tierra. Pero debajo de esas p&aacute;ginas, entre las sombras del tiempo, hay mujeres que escribieron sin permiso, que pensaron sin escuela, que so&ntilde;aron con ser le&iacute;das aunque sab&iacute;an que nadie las leer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas fue Concepci&oacute;n Estevarena, sevillana nacida en 1854, contempor&aacute;nea de B&eacute;cquer y, sin embargo, invisible para la historia. Mientras &eacute;l convert&iacute;a el suspiro en s&iacute;mbolo rom&aacute;ntico, ella escrib&iacute;a en secreto, sobre las paredes de su casa, memorizando los versos y borr&aacute;ndolos enseguida para que su padre no los descubriera. No hay imagen m&aacute;s potente ni m&aacute;s triste: una joven escribiendo para luego borrar lo que ha escrito. Una poeta obligada a desescribir su propio destino.
    </p><p class="article-text">
        Muri&oacute; con apenas veinti&uacute;n a&ntilde;os. Ni fama, ni libros, ni eco. Solo unas cuantas composiciones salvadas por sus amigos, que las reunieron p&oacute;stumamente bajo un t&iacute;tulo tan hermoso como melanc&oacute;lico: <em>&Uacute;ltimas flores</em>. Son, de alg&uacute;n modo, los p&eacute;talos que sobrevivieron al paso del silencio.
    </p><p class="article-text">
        De ella no tenemos retratos ni cartas. Solo su voz. Y qu&eacute; voz. En sus versos late una hondura que desarma. No son poemas de amor ni de melancol&iacute;a rom&aacute;ntica al uso. Son meditaciones sobre la vida, la muerte, la fugacidad, el alma. Versos escritos desde la conciencia de lo ef&iacute;mero, con una madurez que asombra en alguien tan joven.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Todo pasa, y la vida es un sue&ntilde;o; / todo muere, y la gloria es mentira...</em>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; empieza uno de sus poemas. No hay rastro de ingenuidad ni adornos florales. Es pensamiento puro, casi existencialista, mucho antes de que la palabra existencialismo existiera. En otro escribe:
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;<em>En medio del silencio de la vida, / mi alma llora porque est&aacute; despierta.</em>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La suya no era una poes&iacute;a decorativa, sino una mirada filos&oacute;fica y herida, escrita desde la soledad de una habitaci&oacute;n donde una muchacha se atreve a pensar lo que no deb&iacute;a pensar una mujer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recuperarla no es un gesto nostálgico. Es un acto de reparación. Nos obliga a preguntarnos cuántas Concepciones Estevarena quedaron sin libro, sin amigos que las rescataran, sin voz. Cuántas mujeres escribieron solo para sí mismas, con la certeza de que el mundo no las leería jamás</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Imaginarla inclinada sobre la pared encalada escribiendo es imaginar la escena fundacional de la literatura femenina andaluza: el deseo de dejar huella, aunque sea ef&iacute;mera. Cada verso memorizado antes de borrarse es un acto de resistencia &iacute;ntima. Cada palabra suprimida, una batalla perdida contra el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras B&eacute;cquer tej&iacute;a leyendas y se convert&iacute;a en icono, <a href="https://www.diariodesevilla.es/ocio/Concepcion-Estevarena-angel-alas_0_942506148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estevarena escrib&iacute;a</a> sobre lo que realmente dol&iacute;a: el paso del tiempo, la nada, la conciencia de ser y desaparecer. Su poes&iacute;a no buscaba consuelo. Buscaba verdad. Y eso, a veces, es m&aacute;s peligroso que el amor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Me canso de vivir, y sin embargo, / temo morir...</em>&rdquo; escribi&oacute; tambi&eacute;n. Esa oscilaci&oacute;n entre el deseo de seguir y la tentaci&oacute;n de rendirse resume su tono vital. No hay impostura ni pose, solo una lucidez precoz y desarmante.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, una calle de Sevilla recibi&oacute; su nombre: <em>Concepci&oacute;n Estevarena</em>. Un gesto de justicia m&iacute;nima. Pero una calle no basta cuando nadie sabe qui&eacute;n fue la mujer que la nombra. Las placas, a veces, son una forma elegante del olvido.
    </p><p class="article-text">
        Estevarena merece m&aacute;s que una esquina en el callejero. Merece una lectura. Un hueco en la conversaci&oacute;n cultural. Un lugar junto a los nombres que llenan los programas escolares. Porque en su voz &mdash;en esa voz que nadie quiso escuchar&mdash; ya estaba germinando la semilla de todas las escritoras andaluzas que vinieron despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De ella desciende, en cierta forma, la mirada interior de Julia Uceda, que escribi&oacute; sobre la soledad y el exilio con una serenidad afilada. Tambi&eacute;n la delicadeza contenida de Mar&iacute;a Victoria Atencia, capaz de convertir un cuenco de agua o una silla en un s&iacute;mbolo de eternidad. Y la valent&iacute;a de Carmen de Burgos &ldquo;Colombine&rdquo;, que rompi&oacute; los moldes del periodismo para hablar de educaci&oacute;n y voto femenino cuando hacerlo era casi un delito.
    </p><p class="article-text">
        A esa genealog&iacute;a se suman Mar&iacute;a Zambrano, que pens&oacute; la filosof&iacute;a desde la emoci&oacute;n; Pilar Paz Pasamar, que reivindic&oacute; la voz femenina en el C&aacute;diz del siglo XX; y Carmen Camacho, que sigue hoy lanzando su palabra como un dardo de luz contra la costumbre. Todas ellas prolongan el hilo que Concepci&oacute;n Estevarena dibuj&oacute; sobre la pared de su casa: un hilo fr&aacute;gil pero obstinado, hecho de tinta, silencio y coraje.
    </p><p class="article-text">
        Recuperarla no es un gesto nost&aacute;lgico. Es un acto de reparaci&oacute;n. Nos obliga a preguntarnos cu&aacute;ntas Concepciones Estevarena quedaron sin libro, sin amigos que las rescataran, sin voz. Cu&aacute;ntas mujeres escribieron solo para s&iacute; mismas, con la certeza de que el mundo no las leer&iacute;a jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, que tanto hablamos de memoria y de igualdad, deber&iacute;amos recordar que el primer paso para reparar el olvido es leer. Leer sin condescendencia. Leer con hambre de justicia. Y dejar que sus versos &mdash;escritos, borrados, rescatados&mdash; respiren entre nosotros como lo que son: la prueba de que tambi&eacute;n en el silencio se hac&iacute;a literatura.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a, tierra de poetas y de olvidos, le debe todav&iacute;a algo m&aacute;s que una calle. Le debe su lugar en la conciencia colectiva. Porque cada vez que alguien pronuncia su nombre, Concepci&oacute;n Estevarena vuelve a escribir sobre la pared del tiempo. Y esta vez, nadie podr&aacute; borrarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa García Perea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/voz-borrada_132_12681381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 19:28:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La voz borrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Feminismo,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora que el mundo se acaba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/ahora-mundo-acaba_132_12652140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17d8afee-5a8c-4053-b617-b8bfbd9a33e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora que el mundo se acaba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué ha sido más útil hasta ahora, la ingenuidad o el cinismo? No tengo una respuesta, aunque sí una certeza: sé que el cinismo no permite albergar resistencia ni esperanza.</p></div><p class="article-text">
        Llego a octubre con los ojos nuevos, con semillas en las pesta&ntilde;as. Ha pasado el ajetreo reorganizativo de septiembre, los cuerpos ya encajan la rutina y adem&aacute;s han comenzado las lluvias. Que el oto&ntilde;o siga los derroteros marcados da un nosequ&eacute; de sosiego. Algo que, en una actualidad plagada de incertezas, no es nada despreciable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de que el mundo se acaba a cada rato es una opresi&oacute;n constante e inclemente en las tripas. Seguramente peque de ingenuidad pero, por ejemplo, no contaba con que tuvi&eacute;ramos que seguir hablando de Gaza a estas alturas. Ni con tener que argumentar por qu&eacute; violar Derechos Humanos est&aacute; mal. Ni con meternos en discusiones sobre si es punible protestar contra un genocidio, o sobre si es l&iacute;cito&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/flotilla-humanitaria-alerta-barcos-israel-aproximando-impedir-llegada-gaza_1_12648987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detener a una flotilla</a>&nbsp;que intenta alcanzar comida a un sinn&uacute;mero de est&oacute;magos fam&eacute;licos. Sin embargo, aqu&iacute; estamos. &iquest;Qu&eacute; ha sido m&aacute;s &uacute;til hasta ahora, la ingenuidad o el cinismo? No tengo una respuesta, aunque s&iacute; una certeza: s&eacute; que el cinismo no permite albergar resistencia ni esperanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo que me invita a cultivar tanto una cosa como la otra es la vuelta de las&nbsp;<em>newsletters</em>&nbsp;personales (o boletines de correo electr&oacute;nico, para las menos modernas). En &eacute;pocas de incertidumbre es reconfortante detenerse en las reflexiones amables, no por ello menos descarnadas, de quien se molesta en pensar y compartir. Que el medio sea lo escrito supone adem&aacute;s un mimo a nuestra cada vez m&aacute;s fr&aacute;gil capacidad de atenci&oacute;n. De modo que en esos boletines encuentro est&iacute;mulo cognitivo, creativo, social y sentimental. Y debo decir, porque es importante, que todas las que sigo las escriben mujeres.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay hornos terribles, alimentados por paladas y paladas de cuerpos y vidas, de desinterés y descrédito. Chimeneas que contaminan el aire con un odio denso e inescrutable. Es insano respirar ese humo. Es destructivo. E igualmente lo es correr las cortinas y pretender que tras ellas el cielo es azul. Reclamo cuidado y conciencia, en equilibrio. Deseo ese balance para todo el mundo. En esa dialéctica entran en juego la información veraz y la escritura honesta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Proyectar relatos y refugios no es una habilidad exclusivamente femenina, naturalmente. Lo que ocurre es que observar y hacer desde una posici&oacute;n no protagonista, en t&eacute;rminos socio-hist&oacute;ricos, ayuda a ofrecer puntos de vista m&aacute;s reposados. Y honestos. Y racionales. Todo ello necesario para imaginar alternativas a esta narrativa turbo-capitalista e inhumana que pregona el fin de los tiempos. Pienso, como dec&iacute;a en uno de sus recientes boletines o &ldquo;cartas&rdquo;&nbsp;<a href="https://carmenpacheco.es/ola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Pacheco</a>, que esto (escribir reposado, bonito, gentil)&nbsp;<em>no es una simple cuesti&oacute;n est&eacute;tica, sino una especie de activismo</em>. Porque si nadie reclama y abandera lo bueno y lo bello, &iquest;qu&eacute; nos impide perderlo? &iquest;Qu&eacute; nos sostiene?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as en los que no puedo leer ni ver las noticias. M&aacute;s all&aacute; de la autoindulgencia, no me permito desconectar del todo ni por mucho tiempo, porque eso me har&iacute;a una inconsciente, una insensible y una ignorante. Un pe&oacute;n supuestamente apol&iacute;tico (algo a todas luces imposible) en el juego de alguien con pocos escr&uacute;pulos y cuestionamientos. Esos d&iacute;as me acuerdo de lo que las mujeres de Birkenau le dijeron a Primo Levi cuando &eacute;l pregunt&oacute;, al reparar en las humeantes chimeneas del campo de concentraci&oacute;n, qu&eacute; eran esos fuegos. Ellas dijeron:&nbsp;<em>somos nosotras, que nos quemamos</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay hornos terribles, alimentados por paladas y paladas de cuerpos y vidas, de desinter&eacute;s y descr&eacute;dito. Chimeneas que contaminan el aire con un odio denso e inescrutable. Es insano respirar ese humo. Es destructivo. E igualmente lo es correr las cortinas y pretender que tras ellas el cielo es azul. Reclamo cuidado y conciencia, en equilibrio. Deseo ese balance para todo el mundo. En esa dial&eacute;ctica entran en juego la informaci&oacute;n veraz y la escritura honesta. Nos lo debemos. Porque son ciertas, de nuevo, las palabras de Carmen:&nbsp;<em>Me recuerdo que, aunque a veces no sea capaz de verlas, la verdad, la bondad y la belleza siguen existiendo y yo tengo un compromiso absoluto con ellas</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Grecia Mallorca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/ahora-mundo-acaba_132_12652140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 04:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora que el mundo se acaba]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diva nazarena, diva macarena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/diva-nazarena-diva-macarena_132_12418442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea1c26ca-951e-4691-ae7a-abe79e6583fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diva nazarena, diva macarena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos en un sistema, en unos tiempos, absolutamente descorazonadores. Nos arrebatan el hogar, los ritos, los espacios comunes, la forma de socializar, lo público, casi hasta la alegría</p></div><p class="article-text">
        Llevo semanas mascando la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8oWFoMBSLnI&amp;t=1s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista a Melody</a> y pendiente sobre todo del seguimiento que se le ha hecho. La t&oacute;nica de todas las cr&iacute;ticas, an&aacute;lisis y opiniones que he visto ha sido la misma: condenarla por su no posicionamiento ante el genocidio palestino. Es una obviedad subrayar de nuevo que cualquier artista puede posicionarse pol&iacute;tica y humanamente. Igual que me pareci&oacute; una obviedad que ella evitara dar un titular al respecto, aferr&aacute;ndose al &ldquo;soy artista&rdquo; y al hecho de que no hablar&iacute;a de lo que no entend&iacute;a. Insisto: una obviedad. Porque no es ese tipo de artista.
    </p><p class="article-text">
        No voy a negar que no haya yo fantaseado con que de pronto, en un concierto cualquiera, cambie la estrofa del pez en el mar por algo como &ldquo;ella es libre luchando desde el r&iacute;o hasta el mar&rdquo;, gritando seguidamente: &ldquo;&iexcl;Palestina es valiente, poderosa!&rdquo;. Chul&iacute;simo ser&iacute;a. Pero no le pido peras al olmo y desde luego no me enfado con el olmo por no darme peras. Ahora, habiendo asentado esto, quiero se&ntilde;alar lo que me ha enervado a m&iacute; de la entrevista en cuesti&oacute;n. Mejor dicho, de las reacciones a la misma.
    </p><p class="article-text">
        En varios momentos, Melody explica que le hab&iacute;an coartado en lo creativo, en el despliegue perform&aacute;tico. Concretamente, indica que se le pidi&oacute; rebajar el tono, que se contuviera, por que es &ldquo;demasiado espa&ntilde;ola&rdquo; y eso fuera no se iba a entender. Ella es un exceso, una imagen que se vende impresionantemente bien como reclamo y flor del arte espa&ntilde;ol, pero que en seguida averg&uuml;enza y se debe refrenar. De este modo ya no es diva, sino chabacana, pueblerina, ordinaria, &hellip; <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/verdiblanca-descafeinada_132_10737173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Suena la pel&iacute;cula?</a> Debe hacerlo, porque cuando dicen &ldquo;demasiado espa&ntilde;ola&rdquo;, quieren decir, hablemos claro, demasiado andaluza.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez para Melody. Hay por ah&iacute; una<a href="https://www.diariodemallorca.es/ocio/tv/2014/09/06/melody-hermanas-hablas-fino-has-3805493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tristemente c&eacute;lebre entrevista</a>, hecha hace muchos a&ntilde;os, en la que sus contertulios no andaluces valoraban con sorpresa que, si&eacute;ndolo ella, hablase &ldquo;bien&rdquo;. <em>&iquest;Es porque has estudiado?</em>, le preguntaron. Ella, igual que yo y tantas y tantos andaluces, ha aprendido a normalizar ese trato y correr un tupido velo, tirando <em>pa&rsquo;lante</em>. Tal vez por eso nadie, que yo sepa, ha dicho nada al respecto. Pero lo cierto es que me encantar&iacute;a ver que la misma virulencia vertida sobre ella por su tibieza, se vertiese igualmente hacia quienes derraman su andaluzofobia sin consecuencias. Y es que, qu&eacute; cosas, pocos antes de esta entrevista sali&oacute; una realizada a otra cantante andaluza, Mar&iacute;a Pel&aacute;e, narrando igualmente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/maria-pelae-acento-karol-g-andaluz-acepta_1_12320417.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodios del estilo</a>: de ella ciertos medios esperan que sea <em>grasiosa</em>, que prepare gazpacho y que rebaje el acento por<em> ser demasiado sure&ntilde;o</em>. Y eso sin olvidarnos de otra representante eurovisiva, Remedios Amaya, a la que tambi&eacute;n <a href="https://x.com/Kamipnasqo/status/1929809875694936113" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le impusieron en su d&iacute;a la contenci&oacute;n</a> de la expresividad propia de su origen (su problema era doble, andaluza y gitana).
    </p><p class="article-text">
        Queda claro que cualquier ocasi&oacute;n es buena para mofarse de lo andaluz, para tirarse al cuello del seseante, ceceante o jejeante que se atreva a usar un micr&oacute;fono y una c&aacute;mara para algo que no sea contar chistes. En ese caso, el chiste lo hacen a nuestra costa, incluso cuando, coraz&oacute;n y datos en mano, <a href="https://www.diariodesevilla.es/semana_santa/300-personas-pide-dimision-junta-gobierno-macarena-concentracion_0_2004205618.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatamos nuestros pesares</a>. Exactamente eso es lo que ha pasado con la &uacute;ltima restauraci&oacute;n de la Macarena.
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante que todo el mundo puede tener su propia opini&oacute;n sobre el tema. Lo que no es de recibo es negar el trasfondo de la situaci&oacute;n, tan conocido por los andaluces que ante cualquier manifestaci&oacute;n con un m&iacute;nimo cariz religioso, estamos ya ciertos esperando la retah&iacute;la de agravios desde fuera (y dolorosamente, tambi&eacute;n desde dentro): ignorantes, catetos, incultos, borregos, serviles, primitivos, desfasados, etc. No ha sido diferente esta vez. Medios nacionales e <a href="https://www.thetimes.com/world/europe/article/virgin-mary-given-plastic-surgery-look-in-botched-restoration-5x6l35bv3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">internacionales</a> han querido hacerse eco de la noticia, adhiri&eacute;ndose, en mi opini&oacute;n, a este mismo sesgo. Y eso es de una bajeza imperdonable.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el bombazo medi&aacute;tico no se haya dado igual (por lo que sea), los mismos d&iacute;as que se lloraba en Resolana, hab&iacute;a en otras zonas de Sevilla personas manifest&aacute;ndose por los continuos <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwjs5L3Uy4-OAxUlKvsDHV9UINgQvOMEKAB6BAg1EAE&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.europapress.es%2Fandalucia%2Fsevilla-00357%2Fnoticia-barrios-hartos-sevilla-protesta-cortes-luz-palmete-anuncian-nueva-movilizacion-viernes-20250624112534.html&amp;usg=AOvVaw1esgiu5S73PJK255wSCMXJ&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cortes de luz</a>, por la inclusi&oacute;n <a href="https://www.elsaltodiario.com/andalucia/colectivos-lgtbiqa+-criticos-andaluces-se-rebelan-orgullo-mercantilizado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LGTBIQ</a>+, por una remuneraci&oacute;n justa al<a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwiEw6D9zI-OAxXAU6QEHYKqOw0QFnoECBsQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.lavozdelsur.es%2Factualidad%2Fsalud%2Fenfermeria-fisioterapeutas-publica-estallan-no-han-recuperado-paga-extra-recortaron-por-crisis-2010_337025_102.html&amp;usg=AOvVaw0UDlUSvpJGuzN73b2VOSj6&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> personal m&eacute;dico</a> y <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/mundo-no-seguir-ignorando-manifestacion-sevilla-guerra-gaza-insiste-sanciones-israel_1_12390855.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra el genocidio</a> en Gaza. Cerca, en C&aacute;diz, los<a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwjdyYDAzI-OAxXVTqQEHTCYFA0QFnoECB8QAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Fsociedad%2Fmanifestacion-recorre-cadiz-protestar-patronal-metal_1_12410189.html&amp;usg=AOvVaw1bVauAPrVgzWZgcxlSH8Ve&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> trabajadores del metal </a>hac&iacute;an valer sus derechos. Poco antes de eso, hubo una multitudinaria <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwiv2sjbzY-OAxU9T6QEHVpkH_0QFnoECBcQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.elsaltodiario.com%2Fcadiz%2Fjerez-clama-genocidio-palestina-una-multitudinaria-manifestacion-precedentes&amp;usg=AOvVaw1jD7LXbsyK0H3d1L6L7t5j&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifestaci&oacute;n pro-Palestina</a> en Jerez, y d&iacute;as antes hubo <a href="https://www.google.com/url?q=https://www.huelvainformacion.es/provincia/personas-acuden-manifestacion-riotinto-sindicatos-marea-blanca-lamentable-situacion-sanidad-publica_0_2004228749.amp.html&amp;usg=AOvVaw0ZLP16uhX3wWCJbOG0tcss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra en Riotinto</a>, Huelva, para denunciar la penosa situaci&oacute;n de la Sanidad P&uacute;blica andaluza. Esto es s&oacute;lo una muestra de lo que pasaba en y cerca de Sevilla, pero hablar de ello no tendr&aacute; el impacto que tiene hablar de las pesta&ntilde;as de una virgen. A pesar de que todo esto confluye, cabe y duele igual. Pero no gusta fuera por no encajar en el molde prefijado de &ldquo;lo andaluz&rdquo;, porque no da espect&aacute;culo ni refuerza el estigma, as&iacute; que no se cubre con el mismo inter&eacute;s o directamente ni se cubre.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s sencillo y c&oacute;modo echar pestes sobre quien llora <em>por un trozo de madera con pesta&ntilde;as</em>. As&iacute; de crudo lo presentan algunos. 
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente nadie se ha parado a escuchar, a entender. Un hombre, preguntado a la puerta de la bas&iacute;lica de la Macarena, revelaba el quid de la cuesti&oacute;n dando frases demoledoras en las que apuntaba a la Junta de Gobierno de la hermandad, quien gestion&oacute; el asunto:
    </p><p class="article-text">
        <em>Esas manos, que no sab&iacute;an lo que ten&iacute;an.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Que le pregunten qu&eacute; le han hecho a la Esperanza.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Se ha tenido que topar con esto para que el pueblo hable.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y ahora ni nos mira siquiera.</em>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un sistema, en unos tiempos, absolutamente descorazonadores. Nos arrebatan el hogar, los ritos, los espacios comunes, la forma de socializar, lo p&uacute;blico, casi hasta la alegr&iacute;a, &hellip; Y encima de todo eso, fij&eacute;monos en lo simb&oacute;lico y po&eacute;tico del asunto, van y nos tocan la Esperanza. Eso que, siempre se dice, es lo &uacute;ltimo que se pierde. La cambian (y de qu&eacute; manera), no la reconocemos y no nos mira a los ojos. Claro que es la gota que colma el vaso, pero eso no evapora las gotas anteriores. Lo que pasa es que aqu&iacute; la Esperanza (todas ellas) est&aacute; encarnada en antiguas dolorosas de candelero, obras de arte patrimonial que adem&aacute;s procesionan, salen a las calles. As&iacute; es f&aacute;cil mentarla, tenerla presenta, relacionarse con ella. Para quien no tenga el h&aacute;bito y la suerte, puede ser dif&iacute;cil de comprender, naturalmente. Pero eso no da licencia para descalificar ni para obviar toda la complejidad y matices de una ciudad, de todo un pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que <em>una diva no pisa a nadie para brillar</em>. Los pueblos tampoco deber&iacute;an hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Grecia Mallorca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/diva-nazarena-diva-macarena_132_12418442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jun 2025 04:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diva nazarena, diva macarena]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Perra Andaluza empieza a ladrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/perra-andaluza-empieza-ladrar_132_12391657.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65a76c16-b049-4471-9459-12581e7a9e54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Perra Andaluza empieza a ladrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 1 de junio se presentó a la ciudad de Barcelona la Perra Andaluza</p><p class="subtitle">Y nació La Perra
</p></div><p class="article-text">
        <em>Un episodio de calor inusualmente c&aacute;lido para la &eacute;poca</em>, as&iacute; titularon algunos noticieros a la peque&ntilde;a ola de calor que se vivi&oacute; en la Pen&iacute;nsula el primer fin de semana de junio. Y es que, tras una noche toledana donde a los term&oacute;metros les costaba bajar de los 20 grados, el domingo 1 de junio Barcelona se levantaba con un &ldquo;caliu&rdquo; digno de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Esta sensaci&oacute;n se acentuaba a&uacute;n m&aacute;s si te acercabas a la Sala Basiana de la Nau Bostik y, con la ayuda de un vasito de gazpacho servido de una garrafa de agua Viladrau &ldquo;pa pasar la calor&rdquo;, escuchabas de fondo a la Plazuela, Triana o Califato &frac34; o ve&iacute;as una bandera andaluza con una estrella en medio, una arbonaida con una galga en su interior&hellip; <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/nacio-perra_132_12273948.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Perra Andaluza</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que el domingo 1 de junio hac&iacute;a su presentaci&oacute;n la Pe&ntilde;a la Perra Andaluza, en una sala llena de abanicos que parec&iacute;an agitarse al ritmo de unas seguidillas y de ventiladores que hac&iacute;an lo que pod&iacute;an para refrescar a m&aacute;s de 200 personas. Muchas andaluzas pero no todas, porque <em>aqu&iacute; no pedimos papeles ni or&iacute;genes, aqu&iacute; se viene con el coraz&oacute;n, con respeto, con cari&ntilde;o y con ganas de comunidad. </em>
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; se definen, como una comunidad que conecta lo andaluz y lo catal&aacute;n, que forma parte del tejido social y asociativo, como un sitio <em>donde la nostalgia no se nos quede en el pecho, sino que se nos vuelva motor; donde la precariedad no nos a&iacute;sle, sino que nos junte; donde podamos convertir todo lo que nos pesa en algo que nos mueva</em>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Jóvenes de la Perra hablaron de lo difícil que es, a veces, encontrar un lugar donde encajar cuando vienes con una historia migrante a cuestas. De cómo, aunque Andalucía sigue siendo raíz, muchos espacios aquí les resultaban ajenos, lejanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La nueva pe&ntilde;a pretende seguir las huellas de las fiestas &ldquo;Arrejuntaera&rdquo; que se celebraban en Can Batll&oacute; hace unos a&ntilde;os (en el marco del 4 de diciembre), y por eso invitaron a Ana Burgos, una de sus promotoras, que cont&oacute; de d&oacute;nde surgi&oacute; esta iniciativa y todo lo que vivieron en estos eventos de tintes andalucistas. 
    </p><p class="article-text">
        Ana habl&oacute; de legado mientras muchos en el p&uacute;blico sent&iacute;an sus palabras como una br&uacute;jula de esa Andaluc&iacute;a rebelde, feminista y antirracista que se abri&oacute; paso en Barcelona a fuerza de militancia y alegr&iacute;a. Nombr&oacute; a quienes estuvieron antes, a quienes abrieron camino desde los m&aacute;rgenes. 
    </p><p class="article-text">
        J&oacute;venes de la Perra hablaron de lo dif&iacute;cil que es, a veces, encontrar un lugar donde encajar cuando vienes con una historia migrante a cuestas. De c&oacute;mo, aunque Andaluc&iacute;a sigue siendo ra&iacute;z, muchos espacios aqu&iacute; les resultaban ajenos, lejanos: <em>Hasta que no nos sentamos en aquella primera mesa, no sentimos que ten&iacute;amos permiso para imaginar algo propio. Desde entonces, todo ha sido impulso comunitario. Desde ah&iacute; construimos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Dani Ruiz tom&oacute; el micro y el barrio se sent&oacute; a su lado. Referente clave en la ciudad por visibilizar la cultura xarnega y la vida popular, habl&oacute; de la urgencia de tejer desde abajo: <em>Barcelona son sus barrios. Sin sus vecinas, sin sus luchas, no hay ciudad que valga</em>. A su lado, Judit Vela sum&oacute; cuerpo y memoria: habl&oacute; del desarraigo tras <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/via-andaluza-sindicatos-inquilinas_132_12185757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desplazamiento</a> de su familia desde Galicia, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/25m-4d_132_12149556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Extremadura </a>y Andaluc&iacute;a, de crecer en la periferia y de c&oacute;mo se nos exige renunciar a lo que somos para ser aceptadas. <em>Quiero hablar de mi identidad &mdash;dijo&mdash; porque hablar de ella es memoria, es reparaci&oacute;n</em>. As&iacute; dejaron claro que lo identitario no es trinchera, sino ra&iacute;z; y que la periferia tambi&eacute;n piensa, tambi&eacute;n sue&ntilde;a, tambi&eacute;n construye futuro. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Y entre un bingo musical, villancicos de Canal Sur fuera de temporada y unas bulerías de David Bisbal que hicieron saltar los abanicos, se encendió algo. Una chispa. Un ladrido colectivo. Que solo acaba de empezar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La asamblea abierta fue ese momento en que la plaza respir&oacute; hondo y se dej&oacute; hablar. Surgieron propuestas como brotes en primavera: grupos de apoyo, bienvenidas que abren los brazos y despedidas que no duelen tanto. El club de lectura como refugio, el sexilio nombrado sin miedo. 
    </p><p class="article-text">
        Gente que vuelve, gente que llega, gente que no se quiere ir sin dejar una semilla. Y entre intervenciones, alguien murmur&oacute; sobre lo importante que es acompa&ntilde;ar la llegada y suavizar la partida. Porque marcharse de casa ya es bastante duro para que encima te sientas sola cuando llegas. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, se celebr&oacute; una asamblea donde lo que m&aacute;s se notaba no era el calor, sino la ilusi&oacute;n palpitante en cada propuesta. Una comunidad que no quiere ser solo recuerdo, sino futuro compartido. Una promesa: que ser de aqu&iacute; y de all&aacute; no es una contradicci&oacute;n, sino una ventaja. Y que mientras existan espacios as&iacute;, no habr&aacute; distancia que nos desenraice del todo. 
    </p><p class="article-text">
        Y entre un bingo musical, villancicos de Canal Sur fuera de temporada y unas buler&iacute;as de David Bisbal que hicieron saltar los abanicos, se encendi&oacute; algo. Una chispa. Un ladrido colectivo. Que solo acaba de empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Peña La Perra Andaluza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/perra-andaluza-empieza-ladrar_132_12391657.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jun 2025 18:54:01 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identidad y folclore andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/identidad-folclore-andaluz_132_12374114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86fc7ec2-d391-4b05-80f3-7e6ffbc6ef22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Identidad y folclore andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La forma de vivir la religión más allá de las normas de la institucionalidad eclesiástica, la mezcla del fervor y la fe con el consumo de todo tipo de sustancias, me ha hecho valorar el folclore andaluz desde otro punto de vista</p><p class="subtitle"> iAlguien que me explique qué es Andalucía, por favor! </p></div><p class="article-text">
        Cuando me preguntan por la visi&oacute;n que tengo del folclore andaluz me invade una inseguridad paralizante que, como con tantos otros temas, combato adoptando moment&aacute;neamente un personaje bastante <em>na&iuml;ve </em>e inocente. Supongo que todo este debate sobre si el folclore debe ser esto o aquello, con opiniones absurdamente tajantes, paraliza a cualquiera que se sienta m&aacute;s c&oacute;modo entre los grises que supone la vida.
    </p><p class="article-text">
        Mi inter&eacute;s e inmersi&oacute;n en el folclore de Andaluc&iacute;a lleg&oacute; hace relativamente poco, algo menos de cinco a&ntilde;os. De peque&ntilde;o, tuve poca relaci&oacute;n con este tipo de expresiones, m&aacute;s all&aacute; del m&iacute;nimo, casi inevitable, que cualquier andaluz puede experimentar. La posici&oacute;n de la que vengo hizo de barrera para gran parte de ese mundo: nac&iacute; y crec&iacute; en M&aacute;laga, una ciudad relativamente grande en la que el folclore se vive de forma muy distinta a como se hace en los pueblos. No estoy bautizado, nunca fui hermano de ninguna cofrad&iacute;a y mi madre apostat&oacute; en cuanto pudo. Partiendo de ese lugar tan concreto, mi contacto con este universo hasta no hace mucho se limitaba a ver alguna procesi&oacute;n en Semana Santa. Es por ello que, hasta cierto punto, mi acercamiento nace desde una visi&oacute;n externa, casi voyeur.
    </p><p class="article-text">
        Si me remonto al momento en el que todo este traj&iacute;n empez&oacute; llamar mi atenci&oacute;n, indudablemente est&aacute; ligado a una crisis de identidad territorial. Lleg&oacute; en un momento en el que, sin entender bien el motivo, sent&iacute; la necesidad de tener m&aacute;s presente mi identidad como andaluz; si es que definir una identidad, o <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/ialguien-explique-andalucia-favor_132_10663448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">definir Andaluc&iacute;a</a>, como tantas otras cosas, tuvo alguna vez alg&uacute;n tipo de sentido. En ese momento llevaba pocos a&ntilde;os haciendo fotograf&iacute;a, carente de cualquier cosa remotamente parecida a un proyecto. Fue a ra&iacute;z de conocer el trabajo de Cristina Garc&iacute;a Rodero, mezclado con esa b&uacute;squeda identitaria, cuando decid&iacute; aventurarme a hacer un proyecto parecido. Poco despu&eacute;s asist&iacute; por primera vez de manera consciente a una fiesta bastante particular, con la intenci&oacute;n de documentar lo que quiera que fuese que all&iacute; ocurr&iacute;a: las Cruces de Berrocal, en Huelva. Sin duda, aunque bastante casual, fue una decisi&oacute;n acertada, porque el sincretismo, el fervor y la contradicci&oacute;n que all&iacute; se vive remueve a cualquiera. Pasar por aquella primera experiencia me cautiv&oacute;, especialmente por la forma en la que lo cristiano y lo pagano se unen para crear un esperp&eacute;ntico sinsentido que, de alguna forma, alcanza una armon&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando las ves de cerca, entiendes que todo ello está más relacionado con una expresión de colectividad y comunidad, de emoción, de identidad, de alegría y de celebración, más que con algo intrínsecamente religioso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os, he podido ver la riqueza tan variada que existe en las Cruces, el Roc&iacute;o, la Semana Santa, el Corpus Christi y todo tipo de romer&iacute;as y verbenas, y aun as&iacute; solo he visto una &iacute;nfima parte de lo que supone Andaluc&iacute;a. Experimentar el contraste de ese sincretismo, la forma de vivir la religi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de las normas de la institucionalidad eclesi&aacute;stica, la mezcla del fervor y la fe con el consumo de todo tipo de sustancias, me ha hecho valorar el folclore andaluz desde otro punto de vista, mucho m&aacute;s rico y alejado de la imagen de fanatismo que, tanto dentro como fuera de esta tierra, se tiene de estas fiestas. Cuando las ves de cerca, entiendes que todo ello est&aacute; m&aacute;s relacionado con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/no_132_12354805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una expresi&oacute;n de colectividad y comunidad,</a> de emoci&oacute;n, de identidad, de alegr&iacute;a y de celebraci&oacute;n, m&aacute;s que con algo intr&iacute;nsecamente religioso.
    </p><p class="article-text">
        Pero despu&eacute;s de esa fascinaci&oacute;n vienen las comparaciones. He podido poner una patita en parte del folclore gallego y extreme&ntilde;o, y de ambos creo que tenemos mucho que aprender. Quiz&aacute; sea solo un sesgo por el reducido tama&ntilde;o de muestra que manejo, pero si algo tienen de admirable estas regiones es la autogesti&oacute;n y autonom&iacute;a con la que el pueblo decide c&oacute;mo, cu&aacute;ndo y d&oacute;nde celebrar su fiesta. En el <em>Entroido</em> gallego, la organizaci&oacute;n de la mayor parte de los eventos durante estas fiestas recae en grupo de personas voluntarias, y lo que es mejor, a pesar de las cr&iacute;ticas y chismes que pueda haber por parte de unos y otros vecinos, todos asumen que lo que se decide va a misa, y las autoridades parecen no poder rebatir mucho. O el caso de Piornal, un peque&ntilde;o pueblo de C&aacute;ceres donde celebran el Jarramplas, una fiesta en la que una persona porta un traje-armadura representando el mal, al que le arrojan nabos con intenci&oacute;n de espantarlo. Toda esta locura ocurre entre calles llenas de pintadas que claman &ldquo;Palestina libre&rdquo; y pancartas en fachadas que gritan &ldquo;Piornal contra el fascismo&rdquo;. A pesar de que algunas de esas fiestas, primordialmente paganas, tambi&eacute;n se celebran bajo cierto nivel de mestizaje con el cristianismo, es mucho m&aacute;s palpable una atm&oacute;sfera que se siente &ldquo;del pueblo para el pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a, por mucho que hablemos de religiosidad popular y la confrontemos con aquellas pr&aacute;cticas ortodoxas que se esperar&iacute;an de nuestras celebraciones, percibo cierta falta de autonom&iacute;a. Creo que aqu&iacute; ese fervor se vive m&aacute;s cercano a un servilismo y una jerarqu&iacute;a impuesta por el cristianismo. Aunque sus instituciones puedan intervenir m&aacute;s o menos en c&oacute;mo se celebran las fiestas, esa subordinaci&oacute;n est&aacute; ineludiblemente arraigada en la forma de funcionar. Hago esta cr&iacute;tica por las carencias que creo que tenemos, para no ponernos una venda en los ojos reivindicando un folclore y asoci&aacute;ndolo a una identidad regional-nacional basada en un discurso pol&iacute;tico superficial, o coloc&aacute;ndolo bajo el abanderamiento de la &ldquo;reapropiaci&oacute;n&rdquo;. Creo que una visi&oacute;n cr&iacute;tica del folclore no puede caer en los blancos o negros que veo en publicaciones de Instagram. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/rejas_132_12029387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se debe asumir el gris</a> que le corresponde, y m&aacute;s en unos a&ntilde;os en los que se debate una y otra vez lo pol&iacute;tico detr&aacute;s de fiestas como la Semana Santa. Un debate que, dicho sea de paso, creo que es otro espejismo m&aacute;s del centralismo sevillano, que conduce a pensar que lo que ocurre en la capital se puede extender a toda Andaluc&iacute;a, o que siquiera importa a alguien fuera de los l&iacute;mites de esta ciudad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todas las lógicas detrás de cualquier identidad entran habitualmente en contradicciones, y si vamos a basar algo que sentimos tan fundamental sobre arenas movedizas, al menos es mejor hacerlo de la forma más consciente posible, resolviendo muchas de esas dudas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de todo esto, al cuestionarme el origen de mi inter&eacute;s por el folclore, justificarlo como una simple b&uacute;squeda de identidad me parece bastante limitante. O al menos me urge responder entonces de d&oacute;nde nace la necesidad de esa b&uacute;squeda. Quiz&aacute; simplemente sea que definirnos es algo intr&iacute;nseco a nuestra especie. Aun as&iacute;, en el mismo momento en el que nace una identidad individual o grupal, surge ineludiblemente una otredad, lo que ya es motivo suficiente para cuestionar muchas de ellas. Supongo que el nacimiento de muchas identidades viene de la necesidad de alcanzar unos objetivos materiales, de una lucha. Pero todas las l&oacute;gicas detr&aacute;s de cualquier identidad entran habitualmente en contradicciones, y si vamos a basar algo que sentimos tan fundamental sobre arenas movedizas, al menos es mejor hacerlo de la forma m&aacute;s consciente posible, resolviendo muchas de esas dudas.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, y quiz&aacute; aqu&iacute; proyecte m&aacute;s de lo que debiera, dentro de esa b&uacute;squeda de una identidad regional s&oacute;lida se esconde la necesidad de trascendencia, de sentir que hay algo m&aacute;s all&aacute; de mi individualidad. Me considero una persona bastante anclada al presente, agn&oacute;stico y poco o nada espiritual. Por lo general, nunca he pensado que la vida tenga mucho m&aacute;s sentido que disfrutarla e intentar estar lo m&aacute;s cerca de la felicidad que se pueda. A pesar de ello, hace poco descubr&iacute; que mucho de lo que me atraviesa est&aacute;, de alguna forma, relacionado con esa necesidad de trascendencia. Imagino que sentir cerca una tradici&oacute;n te hace creer en la ilusi&oacute;n que estas esconden: la falsa sensaci&oacute;n de que hay una serie de expresiones sociales, costumbres o fiestas inmutables que siempre estuvieron ah&iacute;, sobreviviendo a las generaciones, y que te conectan con algo que va m&aacute;s all&aacute; de tu persona, que te coloca en mitad de un hilo hist&oacute;rico con pasado, presente y futuro, y que de forma moment&aacute;nea te hace olvidar el sinsentido que la vida supone. Porque sentir que ese hilo es lo que te ha tra&iacute;do hasta el d&iacute;a de hoy, hasta este momento, hasta tu vida, te hace sentir la muerte como algo m&aacute;s llevadero de lo que en realidad es. Supongo que aferrarse a todo esto es de cobardes, que te hace menos libre, no lo s&eacute;. A m&iacute;, en parte, me vale. Lo vivo, como con casi cualquier cuesti&oacute;n, abrazando la contradicci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Sánchez Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/identidad-folclore-andaluz_132_12374114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2025 18:44:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Identidad y folclore andaluz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Folclore,Religión,Cristianismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No soy yo, eres tú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/no_132_12354805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0da090c-b959-442b-b5ba-67eff76059c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No soy yo, eres tú"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueva York, Pichardo, Cachorro y Esperanza son ejemplos de ejes vertebradores. Referencias en las que buscarse para entender cómo y dónde nos ubicamos. Algo fundamental para no aceptar discursos falsos, ni odiadores, ni derrotistas</p><p class="subtitle">Dominguiri de Ramos
</p></div><p class="article-text">
        Hace poco le&iacute; un <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwiAwr3YmrqNAxXUQ_EDHaTAMPUQFnoECB8QAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.newyorker.com%2Fmagazine%2F2025%2F05%2F12%2Fwhy-i-broke-up-with-new-york&amp;usg=AOvVaw0QKlPYvRTsPoXxtpJbkhGJ&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo del New Yorker</a> en el que Lena Dunham explica por qu&eacute; rompe con la ciudad de Nueva York. Ella que es conocida, precisamente, por ser una neoyorkina de pro (con sus extravagancias y neuras incluidas). Una ya se barrunta cuando empieza a leer cu&aacute;les son las razones de Lena: turistificaci&oacute;n, gentrificaci&oacute;n, ruptura de redes vecinales y desaparici&oacute;n de comercios, imposibilidad de vivir y obligaci&oacute;n de sobre o infravivir, habitar un parque tem&aacute;tico, etc. La ciudad ya no le resulta excitante y llena de improvisadas y repentinas aventuras, sino un suplicio en el que hay que desenvolverse a duras penas entre miles de almas tan ahogadas y desubicadas como una misma. Nueva York es la ciudad donde naci&oacute;, creci&oacute; y experiment&oacute;; pero no la siente hogar. Y lo que es m&aacute;s importante: empieza a pensar que tal vez nunca la sinti&oacute; como tal. Que lo que ha dibujado en su mente, lo que ha puesto por encima de la realidad y de su propia experiencia, es la imagen id&iacute;lica que siempre le han dicho que es y debe ser Nueva York. Algo que tal vez existi&oacute; para alguien en alg&uacute;n momento, pero que desde luego ella no cree haber conocido, o si lo hizo, no lo recuerda. Parece una ciudad hecha para todo el mundo menos para ella. Darse cuenta y admitir algo as&iacute; es un trance, como m&iacute;nimo, inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as antes de leer ese art&iacute;culo, me top&eacute; en prensa con una noticia que me pareci&oacute; alarmante: <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwij5bSom7qNAxUHRaQEHfBBMhIQFnoECAsQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.diariodesevilla.es%2Fsevilla%2Fhistorica-tienda-pichardo-sevilla-cierra_0_2003923500.html&amp;usg=AOvVaw0JTEymCJF_69UlcHxSDOqb&amp;opi=89978449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Disfraces Pichardo cierra</a>. Si eres de Sevilla y/o aficionado a festividades, especialmente al carnaval, te har&aacute;s idea del drama colectivo que este cierre supone. Porque Pichardo es un negocio que tiene su buen pu&ntilde;ado de d&eacute;cadas, una instituci&oacute;n hasta el punto de haberse hecho un hueco en el argot popular. Si vas como un fantoche o con un conjunto mal compuesto, te preguntar&aacute;n si te has escapado del Pichardo.
    </p><p class="article-text">
        De modo que Pichardo, por mucha instituci&oacute;n que sea, cierra. Porque no hay relevo generacional, porque han perdido clientela ante el comercio online y los grandes almacenes asi&aacute;ticos, porque no hay apoyo del ayuntamiento, porque en el centro <a href="https://www.instagram.com/p/DKB95MwqOAa/?utm_source=ig_web_copy_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hay vecinos sino turistas</a> que no hacen gasto en disfraces y art&iacute;culos de broma&hellip; Entre todos lo mataron y &eacute;l solo se muri&oacute;, como se suele decir.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; engrosamos una lista de bastiones urbanos que cre&iacute;amos inextinguibles, que supon&iacute;amos que estar&iacute;an ah&iacute; al irnos igual que lo estaban al llegar a estas calles, viendo generaciones pasar una detr&aacute;s de otra. Pero nada es eterno, &iquest;verdad? Y esta revelaci&oacute;n, la del paso del tiempo, la de los fines de los principios, la de la propia fugacidad vital, asalta y te deja con las patas colgando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No quiero romper con mi ciudad. No quiero asumir que el dolor que me genera ver la deriva de tantas cosas que consideramos “nuestras”, aun en las diferentes formas de relacionarnos con ellas, sea algo inevitable e irrevocable. No quiero refugiarme en la nostalgia de algo que fue o no fue, que conocí o quizá no tanto, pero que sin duda define el lugar del mundo en el que me sitúo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; llegas a algunas preguntas: &iquest;estoy rompiendo con mi ciudad? &iquest;Quiero o me obligan? &iquest;Alguna vez fue m&iacute;a o fui suya? &iquest;Queda algo que recuperar? &iquest;Debo sentir alivio, pena? &iquest;Qu&eacute; hago con lo que me figuro, con lo que pienso y siento? &iquest;C&oacute;mo me ubico en el mundo si se deteriora el arraigo, el centro? Soy firme defensora de que el progreso no es equivalente a destrucci&oacute;n, pero lo que sucede a mi alrededor no me da la raz&oacute;n. Y si en casa no queda nada&hellip; &iquest;hay que buscar otros cielos?
    </p><p class="article-text">
        Esa &uacute;ltima pregunta me vino a la mente cuando vi por la tele al cristo del Cachorro delante del Coliseo romano. Se dijo mucho ese d&iacute;a que <a href="https://www.elcorreoweb.es/semana-santa/2025/05/17/bullas-tension-policia-italiana-torno-117509103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roma se hab&iacute;a convertido en Sevilla</a> (curiosamente no escuch&eacute; lo propio aplicado a M&aacute;laga, aunque su Esperanza vivi&oacute; la misma estampa y aunque su ciudad adolece del mismo problema que estoy tratando aqu&iacute;), que era un triunfo, un hito, una conquista. Una conquista&hellip; &iquest;Se trata de colonizar figuradamente otros lugares con la ilusi&oacute;n secreta de encontrar en ellos lo que en casa perdimos? La cabeza me echaba humo por esta pregunta. El momento fue bello y hasta emocionante, y soy muy consciente de que el objetivo de esa procesi&oacute;n no era precisamente que yo pensara o dejase de pensar nada de esto. Ah&iacute; no entro. La cuesti&oacute;n era que me planteaba cosas, buscaba paralelismos y establec&iacute;a conexiones a partir de esta situaci&oacute;n. Contemplaba la pantalla, al Cachorro por m&iacute; tan conocido en un escenario diferente al suyo, y sobre todo contemplaba (escrutaba) el cielo. El cielo para m&iacute; es clave porque pienso que los cielos son decididamente distintos en cada lugar del mundo. Es uno, s&iacute;, pero en cada punto tiene sus matices. Y la conclusi&oacute;n era clara: Roma no es Sevilla, no es Triana, no es siquiera M&aacute;laga. Roma es Roma. M&aacute;laga es M&aacute;laga. Sevilla es Sevilla. No tiene sentido buscar la esencia de un sitio, lo que pensamos que lo define, fuera de ese sitio. Como tampoco tiene sentido la homogeneizaci&oacute;n enfermiza a la que tiende cada rinc&oacute;n a nuestro alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Cabe ahora plantearse <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/cordoba-fast-track-humanidad_132_12117885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; hace que un lugar sea ese lugar.</a> Qu&eacute; lo diferencia, qu&eacute; lo define, qu&eacute; ofrece, qu&eacute; emana. Eso que hemos dado en llamar &ldquo;marca personal&rdquo; para acto seguido falsearlo a golpe de pretendido minimalismo. &iquest;Por qu&eacute; compramos esa obsesi&oacute;n por la estandarizaci&oacute;n? Nuestras ciudades, nuestros comercios, nuestras calles y figuraciones del mundo tienen sentido en su propio contexto. Para m&iacute; el Cachorro en Roma fue el ejemplo perfecto, pues aun con todas sus bellas particularidades, en Roma no me inspira <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/emocion-sentido_132_11796058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sentimiento ni el sentido de pertenencia</a> que s&iacute; lo hace el verlo en Triana. Porque adem&aacute;s para m&iacute;, verlo en sus (nuestras) calles tiene un componente de continuidad intergeneracional, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/esquina-encendida_132_11262309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de resistencia incluso</a>, que funciona como marcador a la hora de incardinarme en el mundo. Y eso se comprende dentro de unas coordenadas, en un escenario muy concreto. Pero, viendo el percal y siendo dolorosamente honesta, &iquest;a qui&eacute;n m&aacute;s le importa esto?
    </p><p class="article-text">
        Nueva York, Pichardo, Cachorro y Esperanza son ejemplos de ejes vertebradores. Referencias en las que buscarse para entender c&oacute;mo y d&oacute;nde nos ubicamos. Algo fundamental para no aceptar discursos falsos, ni odiadores, ni derrotistas.
    </p><p class="article-text">
        No quiero romper con mi ciudad. No quiero asumir que el dolor que me genera ver la deriva de tantas cosas que consideramos &ldquo;nuestras&rdquo;, aun en las diferentes formas de relacionarnos con ellas, sea algo inevitable e irrevocable. No quiero refugiarme en la nostalgia de algo que fue o no fue, que conoc&iacute; o quiz&aacute; no tanto, pero que sin duda define el lugar del mundo en el que me sit&uacute;o. Su alma, hecha de tantas cosas. El lugar en el que si me pierdo, me encuentro. El lugar que conforma un cachito de m&iacute; y del que a su vez soy parte. No compro que en mi casa s&oacute;lo quede una hostilidad que nos deje hu&eacute;rfanos de hogar. Aqu&iacute; cabemos, claro que cabemos, pero no a base de expulsar ni desplazar. Este cielo es el nuestro y no lo encontraremos en ning&uacute;n otro lado: mal haremos si aceptamos, porque nos empujen a ello, que debemos buscarlo lejos. En vez de eso, arrop&eacute;monos y arropemos con &eacute;l a quien llegue buscando, precisamente, cielos m&aacute;s resplandecientes que los que deja atr&aacute;s. Pero al que quiera apagarlo, beber de &eacute;l hasta secarlo y no dejar nada para el resto, &hellip; a ese, que le caiga un tiesto de yerbabuena en lo alto cuando mire hacia arriba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Grecia Mallorca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/no_132_12354805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 18:12:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No soy yo, eres tú]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gentrificación,Turistificación]]></media:keywords>
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