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    <title><![CDATA[elDiario.es - Guillermo Prudencio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/guillermo-prudencio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Guillermo Prudencio]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El desconcertante avance del castor por media España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/desconcertante-avance-castor-media-espana_1_13084460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c5f3b65-c779-49ae-ae11-82f8b9150260_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desconcertante avance del castor por media España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El roedor se considera un héroe climático en Norteamérica, donde se han estudiado los beneficios de su gran capacidad ingeniera para reducir inundaciones y recuperar biodiversidad en los ríos. Aquí, sin embargo, aún se desconoce el impacto que tendrá su expansión por el país.</p><p class="subtitle">El castor europeo también ha llegado al río Tajo: “La hipótesis es que hay hasta tres familias”
</p></div><p class="article-text">
        En 2022 los detectaron en el r&iacute;o Tormes, afluente del Duero, casi en la raya con Portugal; en 2023 en el Guadalquivir, en Ja&eacute;n; y en 2024 en el Tajo, aguas abajo del embalse de Entrepe&ntilde;as. Cient&iacute;ficos y autoridades lo atribuyen a sueltas incontroladas, aunque nadie sabe qui&eacute;n hay detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2024, el paleozo&oacute;logo Marco Ans&oacute;n se llev&oacute; una enorme sorpresa mientras estudiaba las aves del r&iacute;o Tajo. Estaba escondido al borde del agua cuando escuch&oacute; un chapoteo. Se gir&oacute;, esperando ver un corzo o un jabal&iacute;, pero ante sus ojos, sumergi&eacute;ndose en el cauce, <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/presas-falsas-castores-convierten-nueva-herramienta-restaurar-zonas-arrasadas-incendios_1_12952835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a un castor</a>. &ldquo;Me vol&oacute; la cabeza. No fui capaz ni de levantar la c&aacute;mara de fotos, solo pude grabar con el m&oacute;vil c&oacute;mo se met&iacute;a en el agua&rdquo;, rememora Ans&oacute;n, que llevaba a&ntilde;os estudiando la rica fauna de este tramo del r&iacute;o como parte de &ldquo;un colectivo de estudio zool&oacute;gico&rdquo;, el Centro de Estudios Animales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona que los est&aacute; soltando por toda Espa&ntilde;a escogi&oacute; el punto muy correctamente. En vez de ser como la mayor&iacute;a de los bosques de ribera, que est&aacute;n arrasados, en este tramo el bosque tiene por lo menos ocho o 14 metros, un h&aacute;bitat donde pod&iacute;an medrar&rdquo;, apunta. All&iacute; los castores encuentran refugio y comida abundante, la corteza de &aacute;rboles como chopos y sauces, y tambi&eacute;n hierbas y plantas de las que se alimentan en primavera y verano. Con una compa&ntilde;era, Ans&oacute;n lleva a&ntilde;o y medio estudiando met&oacute;dicamente esta nueva poblaci&oacute;n en los meandros del Tajo, y han detectado tres n&uacute;cleos de castores &ndash;son animales familiares y muy territoriales&ndash; en unos 18 kil&oacute;metros de r&iacute;o. Trabajan en consultoras ambientales y lo hacen en su tiempo libre &ldquo;por af&aacute;n de conocimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Consejer&iacute;a de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, los t&eacute;cnicos y los agentes ambientales de Guadalajara conoc&iacute;an la presencia de castor desde 2022, aunque la noticia se mantuvo en secreto hasta que lo publicaron los expertos del Centro de Estudios Animales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pretende llevar a cabo en breve un seguimiento m&aacute;s exhaustivo que contempla incluso la posibilidad de captura y marcaje de ejemplares&rdquo;, aseguran desde la Consejer&iacute;a. No saben cu&aacute;ntos castores hay en la regi&oacute;n, aunque afirman que solo est&aacute;n en la cuenca del Tajo. En junio de este a&ntilde;o, un animal apareci&oacute; muerto muchos kil&oacute;metros aguas abajo, en la provincia de Toledo, flotando panza arriba en el r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; es una pasada poder estudiar la aparici&oacute;n de una especie en un h&aacute;bitat. Quiz&aacute; saquemos las mismas conclusiones que en otros sitios, aunque esto es un contexto diferente, m&aacute;s mediterr&aacute;neo&rdquo;, cuenta Ans&oacute;n. Aunque en r&iacute;os como el Tajo <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/castores-no-necesitan-ver-agua-actuar-si-estuviera-oirla-empiezan-construir-presas-pm_1_12415867.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los castores europeos no hacen presas</a> &ndash;ni las t&iacute;picas casas de madera&ndash;, ya est&aacute;n detectando algunos cambios ecol&oacute;gicos. Un ejemplo es la madera muerta, por los &aacute;rboles derribados por los roedores.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la historia del regreso del roedor se remonta a 2003, envuelta en la bruma del valle del Ebro. En la confluencia con el r&iacute;o Arag&oacute;n aparecieron <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/castor-europeo-llegado-rio-tajo-hipotesis-hay-tres-familias_1_11929207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">18 ejemplares de origen centroeuropeo</a>, una suelta clandestina que nunca ha sido reivindicada.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/castor-aparece-guadalquivir-apunta-bombardeo-ilegal-creado-tercera-colonia-espana-as_1_10866076.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especie estaba estrictamente protegida por la legislaci&oacute;n europea</a> pero, al tratarse de animales sin papeles, las administraciones espa&ntilde;olas pidieron permiso a Bruselas para acabar con ellos. Aunque La Rioja, Navarra y Arag&oacute;n mataron m&aacute;s de 200, los castores siguieron medrando en los r&iacute;os de la cuenca del Ebro. Ya se han asentado por buena parte de ella, desde el norte de Burgos o &Aacute;lava hasta algunos r&iacute;os del Pirineo. No hay datos oficiales sobre su poblaci&oacute;n total: tan solo en La Rioja se estiman entre 436 y 465 ejemplares, seg&uacute;n un censo de 2023. Ante el fracaso del plan de erradicaci&oacute;n, en 2018 la Comisi&oacute;n Europea consider&oacute; que la especie deb&iacute;a considerarse nativa y renaturalizada en el pa&iacute;s: su indulto final lleg&oacute; en diciembre de 2020, cuando el Gobierno la protegi&oacute; legalmente. Poco despu&eacute;s, en una coincidencia temporal algo sospechosa, comenzaron a aparecer nuevas poblaciones en puntos muy alejados de la cuenca del Ebro.
    </p><p class="article-text">
        El castor es un icono de la renaturalizaci&oacute;n, la teor&iacute;a conservacionista que busca recuperar los procesos ecol&oacute;gicos a gran escala como ant&iacute;doto frente a la crisis clim&aacute;tica y de extinci&oacute;n de especies. Ning&uacute;n otro animal, aparte del ser humano, es capaz de moldear tanto su entorno. En Norteam&eacute;rica, hay presas de castor que incluso pueden verse desde el espacio, aunque sus primos europeos no son tan duchos en esas obras de ingenier&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como punta de lanza del rewilding, el regreso de la especie tambi&eacute;n se ha producido &ndash;en ocasiones&ndash; fuera del radar de las administraciones en otros pa&iacute;ses. Por ejemplo, en 2014, al descubrirse una familia de castores en el suroeste de Inglaterra, en Devon, una ONG logr&oacute; convencer a la administraci&oacute;n para que les dejaran quedarse, con una prueba piloto de diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la Universidad de Exeter, han medido notables efectos gracias a su recuperaci&oacute;n: tras fuertes lluvias, los humedales creados por los castores reduc&iacute;an hasta un 30% el caudal de los r&iacute;os, limitando las inundaciones. Al ralentizar el agua y soltarla lentamente en periodos secos, tambi&eacute;n mitigan el impacto de las sequ&iacute;as, y crean un oasis para multitud de especies. Murci&eacute;lagos, anfibios, peces o peque&ntilde;os mam&iacute;feros aumentaron su poblaci&oacute;n a lo largo del experimento.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2025, siguiendo la estela de Escocia, el Gobierno brit&aacute;nico anunci&oacute; que las poblaciones de la especie podr&iacute;an seguir viviendo en libertad en Inglaterra. Tambi&eacute;n ofrecer&aacute;n permisos para liberar castores, a los que se celebra como &ldquo;h&eacute;roes clim&aacute;ticos&rdquo; y un ejemplo de 'soluciones basadas en la naturaleza' de bajo coste.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a Espa&ntilde;a, es dif&iacute;cil encontrar semejante entusiasmo por la especie. El ambient&oacute;logo Jorge Echegaray, coautor de un manual de divulgaci&oacute;n y gu&iacute;a para el tratamiento informativo sobre el castor, lo achaca al &ldquo;pecado original&rdquo; de la suelta ilegal de principios de los 2000.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; efectos puede tener la especie en los ecosistemas de la Espa&ntilde;a mediterr&aacute;nea? &ldquo;Se ha estudiado sobre todo en ambientes del norte de Europa o Norteam&eacute;rica, y siempre con una intenci&oacute;n de encontrar una valoraci&oacute;n positiva&rdquo;, plantea con cautela Jacinto Rom&aacute;n, uno de los autores de una investigaci&oacute;n de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana sobre la fecha de extinci&oacute;n del castor en el pa&iacute;s. Considera que algunas especies saldr&aacute;n ganando y otras perdiendo ante la llegada del castor. &ldquo;Por eso, para reintroducir cualquier animal extinto en un territorio, siempre deben hacerse estudios previos&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Para encontrar respuestas, el cient&iacute;fico Duncan Halley, del Instituto Noruego de Investigaci&oacute;n de la Naturaleza, sugiere mirar a otra zona &aacute;rida donde los castores est&aacute;n regresando tras ser exterminados: el suroeste de Estados Unidos. En lugares como Nuevo M&eacute;xico o California, se ha demostrado que sus presas aumentan la recarga de acu&iacute;feros e incluso act&uacute;an de cortafuegos frente a los incendios forestales. Halley, uno de los mayores conocedores sobre la especie, cree que las autoridades espa&ntilde;olas deber&iacute;an anticiparse a los posibles conflictos que surjan cuando la construcci&oacute;n de presas &ldquo;se haga m&aacute;s com&uacute;n&rdquo; y algunas choquen con intereses humanos. A fin de cuentas, compartimos con estos industriosos roedores uno de los paisajes m&aacute;s humanizados, las riberas y valles fluviales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/desconcertante-avance-castor-media-espana_1_13084460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Castor,Biodiversidad,Ríos,Río Tajo,Río Ebro,Guadalajara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos jóvenes urbanitas lo han dejado todo para convertirse en pastores de montaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/jovenes-urbanitas-han-dejado-convertirse-pastores-montana_1_12395835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c6c0fcd-beb9-4b99-9496-c8920a132668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos jóvenes urbanitas lo han dejado todo para convertirse en pastores de montaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Chicos y chicas con estudios y vida de ciudad buscan una vida más plena en las cumbres como pastores. Un cambio vital que cada vez atrae a más estudiantes a las escuelas de pastoreo del país.</p><p class="subtitle">Clara Benito, la cabrera ecológica que cuida a su rebaño desde el móvil: “El telepastoreo me ha cambiado la vida</p></div><p class="article-text">
        Al pie de la imponente muralla caliza de la Pe&ntilde;a Monta&ntilde;esa, en el Pirineo oscense, el pastor Diego Sanz Casanovas gu&iacute;a a su reba&ntilde;o entre bosquetes, prados y campos de cultivo. Hace pocos a&ntilde;os, su mirada estaba puesta en otras cumbres: las del Himalaya o los Alpes, siempre detr&aacute;s de una c&aacute;mara, siguiendo a atletas de &eacute;lite como Kilian Jornet. Aunque su rutina ha cambiado, este c&aacute;mara y pastor cree que los dos oficios no est&aacute;n tan lejos. Como en el audiovisual, el pastoreo le exige paciencia, observaci&oacute;n, y escribir un guion con sus ovejas cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llegas a un sitio y es como un lienzo en blanco, hay vegetaci&oacute;n por todos lados y controlas lo que ellas comen. Est&aacute;s propiciando un cambio en este ecosistema, esa es mi responsabilidad&rdquo;, cuenta este zaragozano con ra&iacute;ces familiares en el Pirineo. Especializado en el audiovisual outdoor, y aficionado a deportes de aventura como la bicicleta y el esqu&iacute;, decidi&oacute; dar el salto para buscar &ldquo;un peque&ntilde;o cambio&rdquo;, tras una &eacute;poca de &ldquo;mucho estr&eacute;s laboral&rdquo; en la que se pasaba la mitad del a&ntilde;o grabando fuera de casa. &ldquo;Ahora mismo busco estar en un sitio y disfrutar. He bajado de revoluciones&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">No es una historia &uacute;nica</h2><p class="article-text">
        Su historia no es &uacute;nica. Diego es parte de una nueva generaci&oacute;n de pastores y pastoras que llega a la monta&ntilde;a desde otros mundos, buscando no solo un oficio sino, sobre todo, una forma de vida. Su oportunidad la consigui&oacute; el a&ntilde;o pasado al ser admitido en la cuarta promoci&oacute;n de la escuela de pastoreo de Arag&oacute;n, La Estiva, que ofrece una formaci&oacute;n integral de siete meses en el valle de Chistau, en el coraz&oacute;n del Pirineo central.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; ense&ntilde;an a orde&ntilde;ar y a producir queso, a navegar el oc&eacute;ano de los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos necesarios para emprender un proyecto agroganadero, a interpretar un mapa, a ser capaz de orientarse en la niebla o intuir la direcci&oacute;n que tomar&aacute; una tormenta en la alta monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Igual que te formas para ser electricista o mec&aacute;nico, ahora se entiende que hay que formarse para gestionar un proyecto de ganader&iacute;a, para manejar un reba&ntilde;o si trabajo para un propietario, para emprender un peque&ntilde;o proyecto agroalimentario&rdquo;, explica el director de la escuela, Roberto Serrano, que asegura que existe una alta demanda de mano de obra especializada y con vocaci&oacute;n. Tanto es as&iacute;, que siete de cada 10 alumnos consiguen trabajo en el sector.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Sanz, tras las pr&aacute;cticas de verano de la escuela, encontr&oacute; un empleo pastoreando las 450 ovejas de dos ganaderos cerca de A&iacute;nsa, la capital de la comarca del Sobrarbe. Trabaja seis d&iacute;as a la semana, guiando al reba&ntilde;o hasta que cae el sol. Ha cambiado el rugido de las carreras por el sonido de las esquilas, pero a&uacute;n saca la c&aacute;mara para crear y compartir contenido en sus redes sociales: con las ovejas abri&eacute;ndose paso en el pinar, o paciendo tranquilamente mientras la niebla juega con las paredes de la Pe&ntilde;a Monta&ntilde;esa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llegas a un sitio y es como un lienzo en blanco, hay vegetación por todos lados y controlas lo que ellas comen. Estás propiciando un cambio en este ecosistema, esa es mi responsabilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diego Sanz Casanovas</span>
                                        <span>—</span> Pastor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se siente afortunado por seguir aprendiendo el oficio y poder llevar una vida sencilla, con unas pocas gallinas, conejos y un huerto. Le gustar&iacute;a emprender con un proyecto propio, pero lo ve muy dif&iacute;cil para quien no viene de familia con tierras. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, otro bien escaso en muchas zonas rurales es la vivienda. &ldquo;Los ganaderos me ponen casa, si no, yo no podr&iacute;a estar aqu&iacute;&rdquo;, admite. Para Laia Batalla, una de las responsables de la Escola de Pastors de Catalunya, el acceso a la tierra y la vivienda es la principal barrera que encuentran quienes tratan de hacerse un hueco. &ldquo;Hace tiempo que lo tratamos como un binomio, porque vemos que el problema de la vivienda es cada vez m&aacute;s grande en zonas rurales&rdquo;, asegura. En cuanto al precio para hacerse con tierras, ganado y unas instalaciones con las que iniciar una peque&ntilde;a explotaci&oacute;n, Batalla habla de un rango de 100.000 a 300.000 euros, mucho m&aacute;s que los 30.000 o 50.000 euros de ayuda p&uacute;blica para la incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes al sector.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El zaragozano Diego Sanz Casanovas fue cámara de exteriores antes que pastor, dos oficios que considera cercanos.                            </span>
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        Esas barreras se traducen en que, seg&uacute;n datos oficiales de la Generalitat, en 2022 se tramitaron 1.965 cierres de explotaciones agroganaderas, frente a 212 personas que se incorporaron al sector. &ldquo;Tenemos una Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n que paga por hect&aacute;rea y la tierra est&aacute; copada. La gente est&aacute; esperando a que alguien se jubile para hacerse m&aacute;s grandes&rdquo;, cuenta Batalla, que forma parte de la Asociaci&oacute;n Rurbans. Esta falta de relevo generacional, remata, &ldquo;tiene unas consecuencias nefastas para el tejido productivo, porque nos quedamos con un modelo de un ganadero por valle, que no va a poder gestionar el territorio en realidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;sitio inh&oacute;spito&rdquo; para poder empezar</h2><p class="article-text">
        Por la escuela catalana &ndash;una de las m&aacute;s veteranas, con 17 ediciones&ndash; ya han pasado 273 personas, la mitad de ellas con un origen urbano, y mayoritariamente con estudios de grado medio o superior. &ldquo;Dejan de trabajar para hacer la formaci&oacute;n, y esto nos da una se&ntilde;al de su vocaci&oacute;n y compromiso&rdquo;, apunta Batalla.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas antiguas alumnas, una joven pastora sin tierra nacida en Barcelona, cuida ahora de otro reba&ntilde;o en el Sobrarbe. Tras estudiar Antropolog&iacute;a, Aina Lizarza Solana se mud&oacute; al Pirineo, donde sus abuelos hab&iacute;an sido pastores. Buscando dejar un impacto positivo en esas monta&ntilde;as, se apunt&oacute; a la escuela de Catalu&ntilde;a y se enamor&oacute; del oficio: entendi&eacute;ndolo, adem&aacute;s, &ldquo;como una forma de ocupar este mundo de forma pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un mundo absolutamente fren&eacute;tico, en el que la gente no tiene tiempo ni para descansar, observar, reflexionar y estar consigo misma, el pastoreo te lleva a bajar much&iacute;simos cambios. Es algo que encuentro s&uacute;per revolucionario: relacionarme con los animales, que mi hogar sean las monta&ntilde;as y estar conectada con la luz y el d&iacute;a, los ciclos de la naturaleza y las estaciones&rdquo;, cuenta la joven pastora. Ahora es una de las cuatro vecinas de Morillo de Sampietro, una aldea encaramada a un cerro a 1.000 metros de altitud sobre el valle del r&iacute;o Cinca, desde la que se divisa la Pe&ntilde;a Monta&ntilde;esa y las cimas nevadas del macizo del Monte Perdido. Rodeado de antiguos bancales de cultivo construidos en piedra seca, fruto de la paciente labor de generaciones de campesinos, es un enclave de una belleza remota y olvidada. El paisaje ha cambiado mucho desde hace diez a&ntilde;os, cuando llegaron dos de sus vecinos para revivir la aldea e iniciar un proyecto de ganader&iacute;a extensiva: Siricueta, que en aragon&eacute;s significa &ldquo;suero de la leche&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un mundo absolutamente frenético, en el que la gente no tiene tiempo ni para descansar,  reflexionar y estar consigo misma, el pastoreo te lleva a realizar muchísimos cambios. Es súper revolucionario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aina Lizarza</span>
                                        <span>—</span> Pastora de montaña 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A falta de mucho dinero, su estrategia fue &ldquo;encontrar un sitio inh&oacute;spito, al que nadie quer&iacute;a ir&rdquo;, cuenta Lizarza. Aislado y accesible solo por una pista, que con mucha lluvia se vuelve impracticable sin 4x4, compraron una casa y tierras con las que arrancar. Con ayuda de un peque&ntilde;o reba&ntilde;o de ovejas y cabras han ido arrebatando al bosque los antiguos bancales, donde la hierba vuelve a brotar con fuerza. El ganado se alimenta casi en exclusiva en el exterior, y el proyecto produce queso &ndash;el pasado invierno levantaron una queser&iacute;a en la aldea gracias a un crowdfunding&ndash; y carne que venden principalmente en la comarca. &ldquo;Nuestro logro m&aacute;s grande es poder alimentar de forma sana, con productos de calidad, a la gente que hay cerca&rdquo;, destaca Aina.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un pastoreo dirigido en clave regenerativa, los animales fertilizan el suelo, mantienen sanos los pastos y reducen el combustible en el monte. La p&eacute;rdida del mosaico de bosques, prados y cultivos por el abandono rural, sumado al aumento de temperaturas y sequ&iacute;as prolongadas que trae la crisis clim&aacute;tica, ha convertido la cordillera en un polvor&iacute;n inflamable.
    </p><h2 class="article-text">Reba&ntilde;os contra incendios</h2><p class="article-text">
        Marc Castellnou, director del Grupo de Refuerzo de Actuaciones Forestales (GRAF) de los Bomberos de la Generalitat de Catalunya, referente mundial en la nueva generaci&oacute;n de s&uacute;per incendios, lanz&oacute; un inquietante mensaje en 2022: &ldquo;La probabilidad de que el Pirineo arda como una sola pieza desde la frontera con Navarra y hasta El Puigmal [Girona] es muy baja, pero es necesario advertir que esta probabilidad aumenta cada a&ntilde;o&rdquo;.
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                    alt="Un paseo de pastoreo cerca del pueblo abandonado de Morillo de Sampietro, en Aragón, en diciembre de 2023."
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            <span class="title">
                Un paseo de pastoreo cerca del pueblo abandonado de Morillo de Sampietro, en Aragón, en diciembre de 2023.                            </span>
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        Recuperar los reba&ntilde;os y los pastores se entiende, cada vez m&aacute;s, como una estrategia clave para reducir el riesgo de grandes incendios forestales. Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n Pau Costa, los tratamientos tradicionales mec&aacute;nicos cuestan unos 1.000 euros por hect&aacute;rea y deben repetirse cada 3-5 a&ntilde;os, frente a los 120 euros anuales del pastoreo, que de paso genera alimentos de calidad y contribuye a sostener la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo claro es la relaci&oacute;n entre pastoreo y el quebrantahuesos, que muy cerca de Morillo tiene uno de sus mayores bastiones del planeta, en las profundas gargantas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. &ldquo;La ganader&iacute;a extensiva, por los restos de animales que quedan en el monte, es su principal fuente de sustento&rdquo;, apunta Juan Antonio Gil, de la Fundaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n del Quebrantahuesos, que colabora con Siricueta en un proyecto para reducir el riesgo de incendio en los montes de A&iacute;nsa, Bio for Piri. &ldquo;Hay que intentar mantener una ganader&iacute;a extensiva viable, que sea lo m&aacute;s ecol&oacute;gica posible, en la que sigan subiendo esos reba&ntilde;os a puerto y est&eacute;n manejados por pastores&rdquo;, sostiene Gil.
    </p><h2 class="article-text">En busca de tierras m&aacute;s verdes</h2><p class="article-text">
        Aina habita en una vieja casona de Morillo a cambio de arreglarla y mantenerla en buen estado. Valora poder llevar &ldquo;una vida de bajas emisiones&rdquo;, y formar parte de un proyecto &ldquo;en el que la vida se pone en el centro&rdquo;. La colaboraci&oacute;n, eso s&iacute;, es totalmente voluntaria, y por eso su vida en el pueblo es estacional. El manejo tradicional de la ganader&iacute;a extensiva implica que, en verano, los ganaderos llevan a sus animales a la alta monta&ntilde;a en busca de hierba fresca y un clima m&aacute;s tolerable. Eso significa trabajo para pastoras como ella, que este a&ntilde;o volver&aacute; a los Alpes, a Suiza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; te puedes hacer en tres meses el dinero que recibir&iacute;as en Espa&ntilde;a en todo el a&ntilde;o, cobrando el m&iacute;nimo salarial&rdquo;, explica Aina. El trabajo tambi&eacute;n es duro pero, en su experiencia, las condiciones son menos precarias. &ldquo;Aqu&iacute; no he visto ninguna caba&ntilde;a, por ejemplo, que tenga una nevera que funcione bien, para pasar el verano con alimentaci&oacute;n fresca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soledad en la monta&ntilde;a es para Aina un b&aacute;lsamo. &ldquo;En realidad no est&aacute;s nunca sola, porque est&aacute;s con los perros y con 800 seres a todos lados&rdquo;, cuenta, aunque no romantiza el oficio: &ldquo;Hay gente con unos trabajos muy precarios, en unas condiciones de vivienda muy pobres. La niebla, el alcohol y la soledad pueden ser un c&oacute;ctel mort&iacute;fero tambi&eacute;n&rdquo;. A ella, a diferencia de algunas personas con las que ha trabajado, no le pesa demasiado el miedo a la predaci&oacute;n, la pugna ancestral por la carne con los grandes carn&iacute;voros. &ldquo;Para m&iacute; es un honor compartir mi hogar con estos animales fascinantes&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El regreso de lobos u osos a las monta&ntilde;as donde fueron exterminados ha supuesto una oportunidad para quienes se dedican al pastoreo, pues dejar al ganado desatendido en el monte se vuelve un riesgo demasiado grande. Junto al mast&iacute;n, la figura del pastor es clave para evitar ataques y en zonas loberas de regiones como Galicia o &Aacute;lava existen ayudas p&uacute;blicas para contratar personal. En el Pirineo catal&aacute;n, para convivir con el oso, el ganado de distintos propietarios se agrupa en grandes reba&ntilde;os, que son atendidos por pastores contratados por la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        En uno de esos reba&ntilde;os hizo sus pr&aacute;cticas de la escuela de pastoreo Amanda Guzm&aacute;n Mej&iacute;as, otra joven que lleg&oacute; al oficio tras probar varios trabajos en la ciudad. En su primer d&iacute;a, una brutal tormenta le dio la bienvenida al puerto de la Bonaigua, donde pasar&iacute;a el verano entre cabras y ovejas. &ldquo;Te das cuenta de que no te est&aacute;s yendo de vacaciones&rdquo;, recuerda. Para ella lo mejor fue compartir sus pr&aacute;cticas con dos mujeres &ldquo;muy fuertes, con mucha experiencia&rdquo;. En &ldquo;un mundo de hombres&rdquo; en el que &ldquo;en muchos sitios te tratan c&oacute;mo si fueses tonta&rdquo;, esas referencias la convencieron para seguir, y se enganch&oacute;. &ldquo;Que nadie me venga a decir que no puedo estar en la monta&ntilde;a cuidando un reba&ntilde;o&rdquo;, lanza Guzm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado encontr&oacute; trabajo en los Pirineos franceses, cuidando 1.400 ovejas de ganaderos locales desde junio a octubre, junto a un compa&ntilde;ero y cuatro perros. Un puesto dif&iacute;cil, a merced del clima caprichoso y a menudo hostil de la cara norte del Pirineo, con las ovejas pastando libremente por las laderas en las que dejan su huella los osos. Pero este verano volver&aacute;: es el territorio ideal para forjarse como pastora. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/jovenes-urbanitas-han-dejado-convertirse-pastores-montana_1_12395835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 20:19:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos jóvenes urbanitas lo han dejado todo para convertirse en pastores de montaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pastoreo,Cambio climático,Ganadería,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué se necesitan árboles centenarios en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/necesitan-arboles-centenarios-ciudades_1_11649138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11047da3-9246-40b4-8fd7-21259855f3eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué se necesitan árboles centenarios en las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A finales de agosto, el Ayuntamiento de Sevilla certificó la muerte de un ficus de 111 años tras una tala dramática a la que el árbol no ha sobrevivido: más allá de los ejemplares raquíticos que vemos en las calles, los ejemplares maduros son claves para proteger las ciudades y a sus habitantes del cambio climático</p><p class="subtitle">Por qué una marquesina refrigerada no quita el calor en Madrid y cómo lo hacen en Francia o Países Bajos
</p></div><p class="article-text">
        Este verano ha concluido con la muerte del ficus de San Jacinto, en Sevilla, un ejemplar de 111 a&ntilde;os que hab&iacute;a sido declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural. Aunque la tala masiva ordenada por la parroquia de San Jacinto fue paralizada en 2022 por el juzgado de lo Contencioso-Administrativo, el &aacute;rbol no ha sobrevivido.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales argumentos para talarlo era la seguridad de las personas, ante un &aacute;rbol de 24 metros de envergadura en plena ciudad. El caso se ha convertido en un s&iacute;mbolo del maltrato a los &aacute;rboles urbanos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el arbolado sano en las ciudades es fundamental para bajar las temperaturas en verano, reducir el efecto de isla de calor y dar sombra, entre otros muchos beneficios. Hemos preguntado a algunos de los mejores especialistas en &aacute;rboles qu&eacute; hace falta para que las ciudades dispongan de estos refugios clim&aacute;ticos, es decir, de una buena sombra. La respuesta es: ejemplares muy grandes, como el ficus de Sevilla, que tengan muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El bot&aacute;nico Bernab&eacute; Moya, estudioso y defensor de los &aacute;rboles monumentales, asegura que en primer lugar se trata de respetar la naturaleza de cada ejemplar. &ldquo;Hay que dise&ntilde;ar las ciudades para que acojan &aacute;rboles respetando su biolog&iacute;a y su forma de crecimiento, el espacio que necesitan a nivel a&eacute;reo y subterr&aacute;neo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Viendo los raqu&iacute;ticos &aacute;rboles que se alinean al borde de muchas calles, sobreviviendo a duras penas en un alcorque de un metro cuadrado, resulta dif&iacute;cil imaginar las dimensiones que pueden alcanzar algunas de esas especies si se las dejara crecer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciudad es un medio hostil para el árbol y las plantas, porque están diseñadas y pensadas en otras coordenadas que no son las de la naturaleza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Francisco Bergua</span>
                                        <span>—</span> responsable municipal de Parques y Jardines en Zaragoza.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mariano S&aacute;nchez, del Real Jard&iacute;n Bot&aacute;nico, pone como ejemplo un pl&aacute;tano de sombra, uno de los &aacute;rboles m&aacute;s extendidos en las calles por su capacidad para resistir podas y otras hostilidades. En un entorno urbano, un ejemplar podr&iacute;a alzarse unos 10 pisos &ndash;30 metros de altura&ndash; con una frondosa copa de 25 metros de di&aacute;metro. Dos personas lo tendr&iacute;an dif&iacute;cil para rodear su tronco, aunque quiz&aacute; lo m&aacute;s impresionante est&aacute; por abajo: sus ra&iacute;ces llegar&iacute;an a un metro y medio o dos metros de profundidad, y cubrir&iacute;an la misma superficie que la copa o incluso un tercio m&aacute;s, para mantenerse en pie y buscar los nutrientes y el agua que el &aacute;rbol necesita. El problema es que ni los alcorques ni las calles se dise&ntilde;an pensando en ese potencial gigante. &ldquo;Si plantas un pl&aacute;tano de paseo cada cuatro metros, es como si metes a Marc Gasol en una tienda de campa&ntilde;a. Lo est&aacute;s matando&rdquo;, dice S&aacute;nchez, que tambi&eacute;n es presidente de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Arboricultura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ciudad es un medio hostil para el &aacute;rbol y las plantas, porque est&aacute;n dise&ntilde;adas y pensadas en otras coordenadas que no son las de la naturaleza&rdquo;, explica Francisco Bergua, responsable municipal de Parques y Jardines en Zaragoza. &ldquo;En la ciudad consolidada, las tramas urbanas del casco antiguo, con calles muy angostas y la t&iacute;pica placita, hay claras limitaciones de espacio&rdquo;, explica Bergua. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, en el entorno de la ciudad tenemos muchas canalizaciones subterr&aacute;neas: el agua, el gas, el saneamiento, los tubos en vac&iacute;o para la fibra &oacute;ptica&hellip;&rdquo;. En esos espacios, dice Bergua, hay que pensar &ldquo;en un traje a medida&rdquo;. &ldquo;No todo tiene por qu&eacute; ser un &aacute;rbol con una gran copa. A lo mejor, en el espacio que hay en esa callecita o esa plaza, un &aacute;rbol peque&ntilde;o o mediano, o un arbusto u otro tipo de planta, aporta mucho&rdquo;, defiende el gestor. Pero en los nuevos desarrollos urbanos, un lienzo en blanco donde podr&iacute;a dise&ntilde;arse una verdadera ciudad naturalizada, la situaci&oacute;n no es muy distinta, pues no se piensa en el desarrollo o las necesidades del &aacute;rbol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Generalizando, el proyectista, un arquitecto o ingeniero de obra civil, realmente ve los &aacute;rboles como unos dibujitos que quedan muy bien en un papel&rdquo;, asegura Bergua. &ldquo;En Espa&ntilde;a y en muchas ciudades de Europa, los &aacute;rboles son de usar y tirar. Lo puedes maltratar como quieras, a los 20 a&ntilde;os lo talas y pones otro. Hay que preguntar a los urbanistas cu&aacute;ndo dise&ntilde;ar&aacute;n las ciudades para que los &aacute;rboles puedan crecer durante 100 a&ntilde;os&rdquo;, defiende Bernab&eacute; Moya. Para descubrir c&oacute;mo podr&iacute;an llegar a ser si se les dejara crecer, Moya recomienda visitar los jardines bot&aacute;nicos y admirar los pl&aacute;tanos de sombra en el de Gij&oacute;n o los majestuosos robles en el de Valencia. Pero tambi&eacute;n hay gigantes que han sobrevivido en las calles, como los inmensos ficus centenarios que cubren la Alameda Principal de M&aacute;laga bajo un techo vegetal, algunos con m&aacute;s de 150 a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En España y en muchas ciudades de Europa, los árboles son de usar y tirar. Lo puedes maltratar como quieras, a los 20 años lo talas y pones otro. Hay que preguntar a los urbanistas cuándo diseñarán las ciudades para que los árboles puedan crecer durante 100 años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bernabé Moya</span>
                                        <span>—</span> Botánico, experto en árboles monumentales 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a ese potencial, la vida media de los &aacute;rboles en las ciudades europeas es de tan solo 30 a&ntilde;os, explica la directora de comunicaci&oacute;n del Centro de Biociudades del Instituto Europeo de los Bosques, Livia Podesta. &ldquo;El problema es la negligencia y la falta de un mantenimiento y gesti&oacute;n adecuados, con todos los beneficios perdidos que ello implica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para acabar con un &aacute;rbol urbano no hace falta cortarlo, tambi&eacute;n pueden condenarlo una poda mal hecha que pudra parte del tronco o unas ra&iacute;ces arrancadas al levantar una acera. Un da&ntilde;o imperceptible que se pone al descubierto con cada vendaval y cada tormenta, como la masacre bot&aacute;nica que caus&oacute; la borrasca Filomena, que cubri&oacute; buena parte de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica bajo un manto blanco en enero de 2021. En los parques de Madrid casi un tercio de los &aacute;rboles &ndash;un total de 269.166 ejemplares&ndash; fueron da&ntilde;ados, y uno de cada cinco en las calles de la capital, seg&uacute;n el balance que realiz&oacute; el ayuntamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente se asusta y se ha decidido que los árboles pequeños no tienen riesgo. Pero los árboles grandes, si los has cuidado bien, tampoco lo tienen. Si los has estado machacando con la motosierra, sí que habría riesgo en el futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Sánchez </span>
                                        <span>—</span> Jefe de la Unidad de Arboricultura en Real Jardín Botánico-CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El miedo a los &aacute;rboles ca&iacute;dos o las ramas tronchadas es otra de las causas de que haya menos &aacute;rboles maduros en las ciudades, seg&uacute;n Mariano S&aacute;nchez. &ldquo;La gente se asusta y se ha decidido que los &aacute;rboles peque&ntilde;os no tienen riesgo. Pero los &aacute;rboles grandes, si los has cuidado bien, tampoco lo tienen. Si los has estado machacando con la motosierra, s&iacute; que habr&iacute;a riesgo en el futuro&rdquo;, defiende el arboricultor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ni toldos ni casta&ntilde;os para veranos cada vez m&aacute;s calurosos</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de fen&oacute;menos extremos como Filomena, otra amenaza creciente para las arboledas urbanas es el aumento de temperaturas y las sequ&iacute;as m&aacute;s recurrentes que trae el cambio clim&aacute;tico. En el campo ya hay incontables &aacute;rboles muriendo de sed y calor. En Catalunya en 2023, hasta 66.482 hect&aacute;reas de bosques perdieron las hojas, se secaron o murieron por culpa de la sequ&iacute;a, un r&eacute;cord hist&oacute;rico en los registros del Centro de Investigaci&oacute;n Ecol&oacute;gica y Aplicaciones Forestales (CREAF).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La supervivencia puede verse reducida en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Hay que reflexionar m&aacute;s sobre qu&eacute; especies sobrevivir&aacute;n mejor en los climas futuros de las distintas ciudades&rdquo;, asegura Alison Munson.
    </p><p class="article-text">
        En el Bot&aacute;nico de Madrid, S&aacute;nchez explica que los arces &ndash;una especie propia de lugares frescos y h&uacute;medos&ndash; ya no est&aacute;n aguantando el calor y la bajada de la humedad en el ambiente. Otro ejemplo es el casta&ntilde;o de Indias, &ldquo;una especie que en el clima continental ya no deber&iacute;a plantarse, porque no va a aguantar&rdquo;. En la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Arboricultura est&aacute;n recopilando especies que podr&aacute;n resistir frente al cambio clim&aacute;tico. Si el futuro clima de Madrid ser&aacute; como el de Marrakech, se trata de mirar qu&eacute; aguanta all&iacute;, y aplicar la lecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante todo, la clave es que conozcamos mejor los &aacute;rboles y aprendamos a respetarlos para que puedan seguir haciendo nuestras ciudades m&aacute;s habitables, contagiarnos de lo que Bernab&eacute; Moya llama &ldquo;cultura bot&aacute;nica&rdquo;. &ldquo;La gente pide un &aacute;rbol que no tenga ra&iacute;ces, que no crezca, que no tire las hojas porque ensucia. Me est&aacute;s pidiendo un &aacute;rbol de pl&aacute;stico. La moda ahora es poner toldos en las ciudades&hellip; &iquest;Podemos comparar los beneficios de un &aacute;rbol con los de un toldo?&rdquo;, reflexiona Moya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/necesitan-arboles-centenarios-ciudades_1_11649138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Sep 2024 20:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué se necesitan árboles centenarios en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Málaga,Biodiversidad,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tarea colosal de reconstruir la naturaleza (y tres historias de éxito en España)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/tarea-colosal-reconstruir-naturaleza-tres-historias-exito-espana_1_11543708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00eead66-08e2-45e0-ba6a-b5e3cac6a10a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tarea colosal de reconstruir la naturaleza (y tres historias de éxito en España)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En junio la Unión Europea aprobó la Ley de Restauración de la Naturaleza, la primera norma de este tipo que aspira a restaurar los ecosistemas dañados, y en España ya hay iniciativas que serán claves para el futuro</p><p class="subtitle">La nueva ley europea obliga a España a recuperar de la degradación el 75% de sus hábitats más valiosos</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; m&aacute;s que demostrado que la destrucci&oacute;n de la naturaleza acaba impactando en los propios humanos y que no vale con evitar cargarse lo que queda, sino que el objetivo debe ser restaurar lo que hab&iacute;a antes. Tras meses de deliberaciones, a mediados de junio la Uni&oacute;n Europea <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ue-da-luz-verde-ley-restauracion-naturaleza-meses-bloqueo_1_11453789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprob&oacute; la Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza</a>, la primera norma de este tipo que aspira a restaurar los ecosistemas da&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        La nueva ley europea obliga a Espa&ntilde;a a recuperar de la degradaci&oacute;n <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el 75% de sus h&aacute;bitats m&aacute;s valiosos</a>. Esto supone una tarea colosal, que tendr&iacute;a que llegar a todas partes &ndash;r&iacute;os y playas, bosques y mares&ndash; y que es esencial para detener la crisis de extinci&oacute;n de especies, pero tambi&eacute;n para frenar la crisis clim&aacute;tica. R&iacute;os y humedales que absorban m&aacute;s agua, bosques m&aacute;s resistentes al fuego o ciudades donde la naturaleza ofrezca cobijo ante el calor extremo.
    </p><p class="article-text">
        Nos fijamos en tres estrategias que ser&aacute;n clave para recuperar ecosistemas:
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cortar un pinar despu&eacute;s de un incendio? S&iacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando se apagan las llamas de un incendio, lo habitual es querer plantar &aacute;rboles, no cortarlos. Pero eso es precisamente lo que decidieron hacer en la Sierra de Gata, en Extremadura, despu&eacute;s de un gigantesco incendio que devor&oacute; 8.000 hect&aacute;reas en 2015. No era la primera vez que ard&iacute;an aquellos montes del norte de C&aacute;ceres, muy cerca de la frontera con Portugal. Otros monstruos de fuego hab&iacute;an encontrado all&iacute; el mejor combustible posible: un oc&eacute;ano verde de monocultivos de pinos, fruto de las repoblaciones de mediados del siglo pasado. &ldquo;Son plantaciones poco naturales y muy degradadas, que se han quemado muchas veces y que alimentan el siguiente incendio&rdquo;, cuenta Fernando Pulido, investigador de la Universidad de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Cansado de que la historia se repitiese, este bi&oacute;logo se puso al frente de una iniciativa que, seis a&ntilde;os despu&eacute;s, le est&aacute; cambiando la cara a estas comarcas. La idea era sencilla: cortar el pinar en zonas estrat&eacute;gicas para meter reba&ntilde;os de ovejas y cabras, o plantar cultivos como casta&ntilde;os y cerezos. &ldquo;Es una porci&oacute;n del territorio que mitiga o que limita la expansi&oacute;n de un posible incendio, como un cortafuegos cualquiera, pero que se mantiene gracias al trabajo de un agricultor, un ganadero o un resinero&rdquo;, apunta el investigador, que los llama &ldquo;cortafuegos productivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El nombre del proyecto, <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/proyecto-mosaico-cortafuegos-incendios-gata-hurdes_1_3248324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mosaico Extremadura</a>, sintetiza esta idea: el paisaje pasa de ser un manto verde a convertirse en un mosaico, donde conviven distintos tipos de bosque, cultivos, huertos o pastos. Es una estrategia ante los grandes incendios forestales en la que insisten cada vez m&aacute;s voces del mundo cient&iacute;fico. &ldquo;Hay que introducir m&aacute;s complejidad en los bosques, no grandes extensiones de una sola especie, como se hac&iacute;a antes. Generar m&aacute;s mosaicos, y combinar zonas m&aacute;s abiertas con otras arboladas&rdquo;, explica el profesor de ecolog&iacute;a de la Universidad de Barcelona e investigador del CREAF, Santiago Sabat&eacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sierra de Gata / Turismo Extremadura                            </span>
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        Ese paisaje m&aacute;s diverso no s&oacute;lo es m&aacute;s resistente al paso del fuego, tambi&eacute;n crea vida en los pueblos. &ldquo;Estamos en un escenario clim&aacute;tico en el que los incendios ya no se pueden apagar con bomberos y helic&oacute;pteros, necesitamos que el paisaje se adapte a esa nueva realidad. En lugar de combatir llamas, hay que combatir el abandono rural&rdquo;, asegura Pulido.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Extremadura, lo que marca la diferencia es que toda esa actividad nueva no se ha concebido desde fuera, sino que ha tenido como protagonista a la poblaci&oacute;n local. En estos a&ntilde;os, el proyecto ya ha recogido m&aacute;s de 200 iniciativas, ideadas por gente de los pueblos y tambi&eacute;n por nuevos pobladores. &ldquo;Una respuesta masiva&rdquo;, dice Pulido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Refugios para la fauna en un olivar</strong></h2><p class="article-text">
        El 70% de la superficie libre de hielo del planeta ya ha sido transformada por los seres humanos, sobre todo para abrir pastos para el ganado y plantar cultivos. Con un mill&oacute;n de especies en peligro de extinci&oacute;n, la ciencia ha se&ntilde;alado la producci&oacute;n de alimentos como la primera causa de p&eacute;rdida de biodiversidad. Adem&aacute;s de la destrucci&oacute;n de los ecosistemas naturales, cada vez queda menos espacio para la naturaleza en los campos donde encuentran cobijo los polinizadores o los depredadores que controlan las plagas del campo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La biodiversidad silvestre es necesaria tambi&eacute;n para la producci&oacute;n agr&iacute;cola&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico de Ecolog&iacute;a en la Universidad de Alcal&aacute; de Henares (Madrid), Jos&eacute; Mar&iacute;a Rey Benayas. Este ec&oacute;logo se define con orgullo como olivarero: tiene 10 hect&aacute;reas en Toledo que cuida con esmero, &ldquo;como <em>hobby</em>&rdquo;, pero que le han servido para demostrar que otra agricultura es posible. En 2008, la fundaci&oacute;n que preside, FIRE (Fundaci&oacute;n&nbsp;Internacional de Restauraci&oacute;n de Ecosistemas), puso en marcha un proyecto para convencer a los agricultores de que instalaran en sus cultivos refugios para la fauna, como setos de plantas aut&oacute;ctonas bordeando los campos. Como nadie les hac&iacute;a ni caso, Benayas empez&oacute; por sus olivares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aquello se ve&iacute;a como una rareza&rdquo;, recuerda, &ldquo;la mentalidad del agricultor castellano tradicional es que el campo tiene que estar limpio. A eso lo llaman que no haya hierbas, nada fuera de control&rdquo;. D&eacute;cada y media despu&eacute;s, Benayas dice que cada vez son m&aacute;s los que acuden a FIRE intrigados por la idea, que incluso ha creado una herramienta online para que cualquier agricultor pueda dise&ntilde;ar su propio muro de plantas aut&oacute;ctonas. Y sus olivares, dice, han vuelto a la vida. &ldquo;En cuanto te das un paseo con detenimiento, se ven plantas, hongos, insectos o aves que no ves en un olivar convencional&rdquo;.
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                Perdices en un olivar.                            </span>
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        Hay datos que lo avalan: en solo tres a&ntilde;os, la fauna y la flora de una finca de olivar aumenta hasta un 40% con medidas como mantener una cubierta vegetal &ndash;en vez de arar y matar hasta la &uacute;ltima brizna de verde con herbicidas&ndash; o dejar espacio para la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        El aumento se midi&oacute; en fincas que se unieron en 2016 al proyecto <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/proyecto-life-olivares-vivos-incrementar-rentabilidad-produccion_1_10046917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olivares Vivos de SEO/BirdLife</a>, respecto a otras donde se mantuvieron las pr&aacute;cticas convencionales. En las fincas que part&iacute;an de una situaci&oacute;n m&aacute;s deteriorada, la abundancia de especies se dispar&oacute; en un 70%. Fincas como la de Marif&eacute; Bruque, que tom&oacute; las riendas del olivar familiar despu&eacute;s de volver a Linares (Ja&eacute;n). &ldquo;De peque&ntilde;a iba al campo y ve&iacute;a los p&aacute;jaros, ve&iacute;a los insectos, las mariposas, las margaritas, o me iba a coger esp&aacute;rragos con mi madre. Todo eso hab&iacute;a desaparecido por el cambio en los cultivos, el suelo estaba desierto&rdquo;, explica la olivarera. &ldquo;Volverlo a ver ha sido emocionalmente muy bonito&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Corredores ecol&oacute;gicos en Do&ntilde;ana</strong></h2><p class="article-text">
        La periferia de Barcelona es el &uacute;ltimo sitio en el que uno esperar&iacute;a toparse un lince ib&eacute;rico. Por eso el cazador que primero vio c&oacute;mo uno de estos animales sub&iacute;a a un &aacute;rbol para escapar de sus perros se limit&oacute; a comentar que se hab&iacute;a encontrado &ldquo;un gato muy grande&rdquo;. Pero era Litio, un felino criado en cautividad y liberado en el sur de Portugal, establecido a sus anchas en unos campos de cerezos, hart&aacute;ndose a conejos. Cuando los responsables del programa de conservaci&oacute;n del lince se enteraron, se quedaron perplejos: el collar GPS que registraba sus movimientos dej&oacute; de emitir a mediados de 2016, Litio estaba en el Algarve, cerca de la zona donde hab&iacute;a sido reintroducido. Casi lo dan por muerto, pero solo se fue a dar una vuelta. En dos a&ntilde;os hab&iacute;a cruzado la Pen&iacute;nsula de punta a punta.
    </p><p class="article-text">
        El periplo de Litio tuvo final feliz: fue capturado y liberado de nuevo en el valle del Guadiana, al sur de Portugal. Menos suerte tuvo el primero de los grandes linces viajeros, Kentaro, que tras recorrer 3.000 kil&oacute;metros desde los Montes de Toledo &ndash;pasando por La Rioja, Castilla y Le&oacute;n y Galicia&ndash; acab&oacute; arrollado por un coche cerca de Oporto en 2016. Ambos tuvieron que atravesar incontables carreteras, autopistas e incluso v&iacute;as de tren de alta velocidad en su viaje. Sus historias, que dejaron boquiabiertos a quienes trabajan para proteger el lince, ilustran la incre&iacute;ble capacidad de dispersi&oacute;n de la especie. Pero tambi&eacute;n la necesidad de contar con una red de corredores ecol&oacute;gicos por la que puedan moverse los animales salvajes.
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            <span class="title">
                Ejemplar de lince ibérico                            </span>
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        Casi el 27% del territorio espa&ntilde;ol est&aacute; protegido como parte de la Red Natura 2000 pero, en muchos casos, esos espacios est&aacute;n aislados. En nuestro pa&iacute;s hay 166.284 kil&oacute;metros de carreteras y 171.000 obst&aacute;culos artificiales bloquean el flujo natural de los r&iacute;os. Todas esas barreras, junto a otras infraestructuras, cultivos intensivos o zonas urbanas, fragmentan la naturaleza y ponen en jaque a la fauna y la flora, que tendr&aacute; que desplazarse para sobrevivir en los futuros escenarios clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Rodeada de infraestructuras y de un mar de invernaderos para el cultivo de frutos rojos, que ocupan los bosques e incluso los arroyos que la enlazan con el exterior, Do&ntilde;ana es un ejemplo de c&oacute;mo un espacio protegido puede convertirse en una isla para muchas especies. &ldquo;Llevamos muchos a&ntilde;os intentando que se arregle la situaci&oacute;n de la agricultura descontrolada en la periferia de Do&ntilde;ana&rdquo;, explica el director de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana, Eloy Revilla.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha elegido este ecosistema emblem&aacute;tico como uno de los casos de estudio en un proyecto de investigaci&oacute;n &ndash;Natura Connect, en el que participa la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana&ndash; que sentar&aacute; las bases de una futura red para la vida en el continente: &ldquo;La Red Natura 2.0&rdquo;, en palabras de Revilla. &ldquo;Los sitios mejores, los m&aacute;s emblem&aacute;ticos, est&aacute;n ya protegidos. Pero para poder conectarlos y mejorar el valor de conservaci&oacute;n que tienen hace falta restaurar, es fundamental&rdquo;, asegura Revilla. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no parte de cero: en 2021 el Gobierno aprob&oacute; la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauraci&oacute;n Ecol&oacute;gicas. En ella se comprometi&oacute; a identificar una &ldquo;red de corredores&rdquo; y restaurar las &ldquo;&aacute;reas clave para la conectividad&rdquo;, eliminando las barreras que existen para la vida salvaje. Y no solo en carreteras: en los r&iacute;os, dando espacio a la naturaleza en las zonas agr&iacute;colas, o dejando que se adentre en las ciudades. Toda una red de seguridad para la vida salvaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/tarea-colosal-reconstruir-naturaleza-tres-historias-exito-espana_1_11543708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2024 19:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tarea colosal de reconstruir la naturaleza (y tres historias de éxito en España)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Medio ambiente,UE - Unión Europea,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exprimir hasta la última gota de un río: el viaje imposible del Guadiana hacia el mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/exprimir-ultima-gota-rio-viaje-imposible-guadiana-mar_1_10673064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb863115-2e2a-4374-a83c-391832f4727d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al entrar en Extremadura, el Guadiana deja de ser un río; a lo largo de 100 kilómetros forma una cadena casi ininterrumpida de tres pantanos: Cíjara (en la imagen), García de Sola y Orellana."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es uno de los grandes cursos de agua de la Península, y también un muestrario de muchos de los males que afectan a los cauces ibéricos: esquilmado, contaminado y bloqueado por una sucesión de grandes presas que interrumpen su viaje al Atlántico para alimentar regadíos  </p><p class="subtitle">La eliminación de barreras en los ríos de Europa se dispara: “Es difícil parar un movimiento con tantos beneficios”
</p></div><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del Guadiana, uno de los grandes cursos de agua de la Pen&iacute;nsula, se puede trazar una ruta por muchos de los males que afectan a los r&iacute;os ib&eacute;ricos: esquilmado, contaminado y bloqueado por una sucesi&oacute;n de grandes presas que interrumpen su viaje al mar. Con los datos en la mano se puede incluso trazar un origen com&uacute;n a la mayor&iacute;a de los problemas del r&iacute;o: una agricultura de regad&iacute;o que consume el 85% del agua en la cuenca y que, con la presi&oacute;n a&ntilde;adida del cambio clim&aacute;tico, est&aacute; llevando al l&iacute;mite a los ecosistemas que dependen del Guadiana.
    </p><p class="article-text">
        Y en pocos lugares se deja ver con m&aacute;s claridad el maltrato al r&iacute;o como en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, la joya de los humedales de La Mancha. El a&ntilde;o pasado <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/asociacion-ojos-guadiana-vivos-exige-marcha-recuperar-tablas-daimiel-50-anos-agonia_1_9867188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el parque acab&oacute; su 50 aniversario convertido en un secarral</a>, con tan solo un 1% de su superficie inundable cubierta de agua. Tan cr&iacute;tica era la situaci&oacute;n que se activaron los pozos de emergencia para impedir que la turba del subsuelo &mdash;materia vegetal acumulada bajo el agua durante miles de a&ntilde;os&mdash; <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/nuevos-sondeos-emergencia-tablas-daimiel-impedir-arda-subsuelo-degradacion_1_10787604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrara en autocombusti&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/desactivados-bombeos-emergencia-tablas-daimiel-gracias-ultimas-lluvias_1_11290411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta semana, el 15 de abril, esos bombeos pudieron desactivarse</a> tras las abundantes lluvias de la Semana Santa. El director-conservador del Parque Nacional, Carlos Ruiz de la Hermosa, calcula que un 25% de las Tablas est&aacute;n encharcadas. Pero avisa: &ldquo;En La Mancha los episodios h&uacute;medos son muy escasos y si a eso le unes una situaci&oacute;n estructural de sobreexplotaci&oacute;n de aguas subterr&aacute;neas, pues realmente este episodio puntual tiene poca trascendencia de cara a la conservaci&oacute;n estructural del Parque&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El saqueo de los acu&iacute;feros del Alto Guadiana</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando se declar&oacute; el Parque Nacional, en 1973, la principal fuente de agua de las Tablas era el Guadiana, que nac&iacute;a a apenas 14 kil&oacute;metros, en los conocidos como los <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ojos-guadiana_1_2815892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ojos del Guadiana</a>: una constelaci&oacute;n de manantiales y surgencias por donde rebosaba el acu&iacute;fero 23, la inmensa reserva de agua subterr&aacute;nea que alimentaba a los humedales de La Mancha. El agua que manaba desde all&iacute; daba origen al r&iacute;o, que junto a otros llegados de m&aacute;s lejos, creaba un inmenso delta interior de aguas cristalinas, lleno de vida.&nbsp;
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                En 2023, el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel celebró 50 años convertido en un secarral.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los Ojos manaban de forma permanente, el Guadiana ten&iacute;a dos kil&oacute;metros de ancho al entrar en las Tablas&rdquo;, rememora el ge&oacute;grafo <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/desarrollo-puede-depender-agua-venga_1_4226444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro del Moral</a>, que en 1983 viaj&oacute; a la zona para estudiar los yacimientos de una de las antiguas culturas que florecieron all&iacute;. &ldquo;En mitad de la aridez de la meseta, disponer de agua es disponer de vida&rdquo;, cuenta Del Moral, que se enamor&oacute; de la zona y se qued&oacute; trabajando en su conservaci&oacute;n, primero en el Parque Nacional y despu&eacute;s dirigiendo un centro de educaci&oacute;n ambiental sobre el agua en el pueblo de Daimiel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando &eacute;l lleg&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/parque-nacional-morir-agonia-tablas-daimiel-advierte-futuro-donana_1_10336264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el r&iacute;o ya estaba herido de muerte</a>. Como parte de la guerra a los humedales manchegos declarada por el desarrollismo franquista, en los a&ntilde;os 50 se impuls&oacute; la canalizaci&oacute;n y el cultivo de esos deltas interiores de La Mancha, las tablas fluviales: una destrucci&oacute;n de la que solo se libraron las zonas m&aacute;s hostiles para la agricultura y las propias Tablas de Daimiel, gracias a una de las primeras campa&ntilde;as del conservacionismo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero los niveles del acu&iacute;fero segu&iacute;an cayendo, y los Ojos se cerraron por completo en 1986. &ldquo;Cuando yo llegu&eacute;, el r&iacute;o ya estaba ardiendo, en un incendio subterr&aacute;neo que ard&iacute;a como un brasero&rdquo;, recuerda Del Moral.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.8048%;margin-top:-13px;left:0%;width:415px;">
			<p class="g-pstyle0">La Demarcación hidrográfica del Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:21.5548%;margin-top:-7.1px;left:57.419%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Detalle</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:32.5873%;margin-top:-7.6px;left:74.2757%;margin-left:-48px;width:96px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:35.536%;left:50.7168%;margin-left:-5.1562%;width:10.3125%;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">Orellana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:37.2582%;margin-top:-13.7px;left:62.2523%;margin-left:-32px;width:64px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">Cíjara</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.5748%;margin-top:-7.1px;left:40.1923%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle1">Cáceres</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:43.8089%;margin-top:-13.7px;left:85.4645%;margin-left:-34.5px;width:69px;">
			<p class="g-pstyle4">Ojos del</p>
			<p class="g-pstyle4">Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.0187%;margin-top:-20.3px;left:20.5318%;margin-left:-52px;width:104px;">
			<p class="g-pstyle4">Demarcación</p>
			<p class="g-pstyle4">internacional del</p>
			<p class="g-pstyle4">Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:49.4796%;margin-top:-13.7px;left:85.4795%;margin-left:-34.5px;width:69px;">
			<p class="g-pstyle4">Tablas de</p>
			<p class="g-pstyle4">Daimiel</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:49.8576%;margin-top:-13.7px;left:68.3893%;margin-left:-45.5px;width:91px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">García de Sola</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:49.9087%;margin-top:-7.1px;left:34.1146%;width:60px;">
			<p class="g-pstyle1">Badajoz</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.6299%;margin-top:-13.7px;left:51.9848%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">de La Serena</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.3834%;margin-top:-7.1px;left:64.023%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle1">Córdoba</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.929%;margin-top:-20.3px;left:39.939%;margin-left:-38px;width:76px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">del Chanza</p>
			<p class="g-pstyle4"> y Alqueva</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.8473%;margin-top:-7.5px;left:59.7562%;width:44px;">
			<p class="g-pstyle1">Écija</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-16" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:68.5581%;margin-top:-7.1px;left:48.1696%;width:53px;">
			<p class="g-pstyle1">Sevilla</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:69.9443%;margin-top:-7.1px;left:35.6882%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Huelva</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-18" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:72.0865%;margin-top:-7.1px;left:70.5795%;width:63px;">
			<p class="g-pstyle1">Granada</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-19" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.8247%;margin-top:-13.7px;left:12.9533%;margin-left:-40.5px;width:81px;">
			<p class="g-pstyle4">Toma del</p>
			<p class="g-pstyle4">Bocachanza</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.8247%;margin-top:-13.7px;left:28.6021%;margin-left:-51px;width:102px;">
			<p class="g-pstyle4">Desembocadura</p>
			<p class="g-pstyle4">del Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-21" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.8832%;margin-top:-7.1px;left:61.1942%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle1">Málaga</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-22" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.5779%;margin-top:-7.5px;left:0.0001%;width:253px;">
			<p class="g-pstyle5">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: MITECO</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_1-Mapa-de-la-cuenca-del-Guadiana-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 600px" data-aspect-ratio="0.6" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 166.6667% 0;"></div>
		<img id="g-mapa_1-Mapa-de-la-cuenca-del-Guadiana-M-img" class="g-mapa_1-Mapa-de-la-cuenca-del-Guadiana-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/57b0e713-c7d4-4865-89f5-ee2deec5ce02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:8.9833%;margin-top:-11.9px;left:0.0002%;width:376px;">
			<p class="g-pstyle0">La Demarcación hidrográfica del Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:22.5084%;margin-top:-7.1px;left:56.6493%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Detalle</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:33.5083%;margin-top:-7px;left:75.1115%;margin-left:-44.5px;width:89px;">
			<p class="g-pstyle2">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:32.6667%;left:46.6775%;margin-left:-10.1389%;width:20.2778%;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">Orellana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:38.9277%;margin-top:-12.6px;left:59.2988%;margin-left:-32px;width:64px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">Cíjara</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:42.3417%;margin-top:-7.1px;left:33.2001%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle1">Cáceres</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.425%;margin-top:-18.6px;left:11.6208%;margin-left:-43px;width:86px;">
			<p class="g-pstyle4">Demarcación</p>
			<p class="g-pstyle4">internacional</p>
			<p class="g-pstyle4">del Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:46.0917%;margin-top:-12.6px;left:87.1669%;margin-left:-34.5px;width:69px;">
			<p class="g-pstyle4">Ojos del</p>
			<p class="g-pstyle4">Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.7584%;margin-top:-18.6px;left:66.0639%;margin-left:-32px;width:64px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">García</p>
			<p class="g-pstyle4">de Sola</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.925%;margin-top:-12.6px;left:87.5127%;margin-left:-34.5px;width:69px;">
			<p class="g-pstyle4">Tablas de</p>
			<p class="g-pstyle4">Daimiel</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.5841%;margin-top:-6.5px;left:27.9427%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle5">Badajoz</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:55.0917%;margin-top:-12.6px;left:44.9745%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">de La Serena</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.0917%;margin-top:-18.6px;left:37.6627%;margin-left:-38px;width:76px;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle4">del Chanza</p>
			<p class="g-pstyle4"> y Alqueva</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.25%;margin-top:-6.5px;left:61.7844%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle5">Córdoba</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.8141%;margin-top:-6.9px;left:56.8365%;width:42px;">
			<p class="g-pstyle5">Écija</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-16" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.25%;margin-top:-6.5px;left:44.1542%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle5">Sevilla</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:67.4167%;margin-top:-6.5px;left:30.4923%;width:53px;">
			<p class="g-pstyle5">Huelva</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-18" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:67.75%;margin-top:-6.5px;left:70.861%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle5">Granada</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-19" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:73.0917%;margin-top:-12.6px;left:8.5701%;margin-left:-40.5px;width:81px;">
			<p class="g-pstyle4">Toma del</p>
			<p class="g-pstyle4">Bocachanza</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:73.9167%;margin-top:-6.5px;left:54.5559%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle5">Málaga</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-21" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:79.2584%;margin-top:-12.6px;left:22.4558%;margin-left:-51px;width:102px;">
			<p class="g-pstyle4">Desembocadura</p>
			<p class="g-pstyle4">del Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-22" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:91.2447%;margin-top:-7.5px;left:0%;width:253px;">
			<p class="g-pstyle6">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: MITECO</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-04-17 17:40 -->
    </figure><p class="article-text">
        Al secarse, la materia org&aacute;nica acumulada en las tablas del r&iacute;o &ndash;la turba&ndash; entr&oacute; en combusti&oacute;n. Lo mismo pas&oacute; poco despu&eacute;s dentro del Parque Nacional, y la cosa ya era lo bastante grave como para que en 1987 se declarara &ldquo;sobreexplotado&rdquo; el acu&iacute;fero. Pero eso no puso freno al regad&iacute;o, que sigui&oacute; creciendo impulsado por la propia administraci&oacute;n &ndash;repartiendo ayudas millonarias para convertir las vi&ntilde;as al riego, por ejemplo&ndash; y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/robo-agua_1_1639798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n de forma ilegal</a>: seg&uacute;n un estudio de WWF realizado en 2021, casi un <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/gobierno-ofrece-agricultores-comprar-derechos-riego-proteger-daimiel-nadie-quiere-vender_1_9175444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">30% del regad&iacute;o en el Alto Guadiana es ilegal</a>. En todos estos a&ntilde;os se han intentado mantener encharcadas las Tablas con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tablas-daimiel-sobreviven-base-transfusiones-agua-emergencia_1_8313127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transfusiones de agua de emergencia</a>&nbsp;&ndash;desde pozos que bombean agua al Parque hasta trasvases desde el r&iacute;o Tajo&ndash; pero no han servido para sacar de la UVI al humedal.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El embalse de Piedras (Huelva)  abastece una zona en la que abundan los regadíos."
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            <span class="title">
                El embalse de Piedras (Huelva)  abastece una zona en la que abundan los regadíos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una asociaci&oacute;n ecologista local, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/asociacion-ojos-guadiana-vivos-exige-marcha-recuperar-tablas-daimiel-50-anos-agonia_1_9867188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ojos del Guadiana Vivos, lanz&oacute; una propuesta audaz</a> por el 50 aniversario del espacio protegido: adem&aacute;s de reducir las extracciones del regad&iacute;o, reclaman ampliar el parque a todas las llanuras de inundaci&oacute;n que se desecaron en los a&ntilde;os 50, incluido el antiguo cauce del Guadiana. El espacio multiplicar&iacute;a por cuatro su superficie actual, y proponen rebautizarlo como Parque Nacional de las Tablas y Ojos del Guadiana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea es que se vea que la salvaci&oacute;n de las Tablas es global. O salvas el r&iacute;o, y para eso tiene que volver a correr y tienes que recuperar el acu&iacute;fero, o no salvar&aacute;s las Tablas&rdquo;, explica Del Moral, que pertenece a la asociaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El Guadiana medio: un gran embalse tras otro&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Al entrar en Extremadura, el Guadiana deja de ser un r&iacute;o: a lo largo de 100 kil&oacute;metros, forma una cadena casi ininterrumpida de tres pantanos: C&iacute;jara, Garc&iacute;a de Sola y Orellana. Justo al lado, en un afluente m&aacute;s peque&ntilde;o, se construy&oacute; el mayor embalse de Espa&ntilde;a, el de La Serena. Juntos, estos pantanos alimentan los regad&iacute;os del llamado &ldquo;sistema central&rdquo;, en Badajoz, los m&aacute;s potentes de toda la cuenca: consumen 1.166 hect&oacute;metros c&uacute;bicos, suficiente para abastecer Madrid durante cinco a&ntilde;os y medio. Seg&uacute;n el Plan de Cuenca del Guadiana, el &ldquo;&iacute;ndice de explotaci&oacute;n del agua&rdquo; (el porcentaje de agua utilizada, frente a la disponible) en esta zona es de entre un 60 y un 80%. Por encima del 40% se considera que una cuenca sufre &ldquo;escasez severa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aguas abajo de Extremadura, tras pasar la frontera con Portugal, el cauce del Guadiana se convierte en un verdadero mar interior: el embalse de Alqueva. Cuando se cerraron por primera vez sus compuertas, en 2002, el actual secretario general de la ONU y entonces primer ministro luso, Ant&oacute;nio Guterres, lo celebr&oacute; como &ldquo;un s&iacute;mbolo del Portugal moderno&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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	<!-- Artboard: D -->
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<div style=""></div>
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			<p class="g-pstyle0">El Guadiana medio: un embalse detrás del otro</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_4 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:25.7004%;margin-top:-7.1px;left:56.4088%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Detalle</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:33.7278%;margin-top:-7.6px;left:82.3044%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle2">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:37.1441%;margin-top:-13.7px;left:82.3058%;margin-left:-32px;width:64px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">Cíjara</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.8317%;margin-top:-7.6px;left:69.9657%;margin-left:-48px;width:96px;">
			<p class="g-pstyle4">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.7937%;margin-top:-7.6px;left:63.2587%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:47.128%;left:63.2944%;margin-left:-5.1562%;width:10.3125%;">
			<p class="g-pstyle5">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle5">Orellana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:50.4781%;margin-top:-7.6px;left:86.0418%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.0396%;margin-top:-7.6px;left:31.6156%;margin-left:-48px;width:96px;">
			<p class="g-pstyle4">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:54.034%;margin-top:-13.7px;left:86.0352%;margin-left:-45.5px;width:91px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">García de Sola</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:55.6523%;margin-top:-7.1px;left:39.6638%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Mérida</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle6">Badajoz</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.1884%;margin-top:-7.1px;left:86.3464%;width:65px;">
			<p class="g-pstyle1">Almadén</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.6923%;margin-top:-7.6px;left:72.8294%;margin-left:-15px;width:30px;">
			<p class="g-pstyle2">4</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:65.2482%;margin-top:-13.7px;left:72.7593%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">de La Serena</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle1">Almendralejos</p>
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		</div>
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			<p class="g-pstyle2">5</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
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		</div>
		<div id="g-ai0-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:75.6675%;margin-top:-7.1px;left:40.1878%;width:47px;">
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			<p class="g-pstyle7">Jerez de los</p>
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		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_3-El-Guadiana-medio-un-gran-embalse-tras-otro-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 558px" data-aspect-ratio="0.645" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 155.0103% 0;"></div>
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		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:11.5942%;margin-top:-22.7px;left:0%;width:283px;">
			<p class="g-pstyle0">El Guadiana medio: un embalse</p>
			<p class="g-pstyle0">detrás del otro</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_4 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:27.0681%;margin-top:-7.1px;left:56.6433%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Detalle</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:36.9563%;margin-top:-7.2px;left:85.0255%;margin-left:-13px;width:26px;">
			<p class="g-pstyle2">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:40.959%;margin-top:-12.6px;left:85.0773%;margin-left:-32px;width:64px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">Cíjara</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:44.8411%;margin-top:-7.2px;left:62.8849%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:46.5919%;left:62.7305%;margin-left:-8.4722%;width:16.9444%;">
			<p class="g-pstyle4">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle4">Orellana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.4393%;margin-top:-7.1px;left:32.5822%;margin-left:-44.5px;width:89px;">
			<p class="g-pstyle5">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.3675%;margin-top:-7.2px;left:92.88%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle2">2</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">García</p>
			<p class="g-pstyle3">de Sola</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:55.6505%;margin-top:-6.6px;left:39.0508%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle6">Mérida</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.3394%;margin-top:-6.6px;left:10.3933%;width:60px;">
			<p class="g-pstyle7">Badajoz</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle2">4</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.9115%;margin-top:-7.2px;left:22.0315%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">5</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.4025%;margin-top:-12.6px;left:75.1777%;margin-left:-42.5px;width:85px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
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		</div>
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		</div>
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			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">de Alqueva</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:70.8824%;margin-top:-6.6px;left:42.0923%;width:47px;">
			<p class="g-pstyle6">Zafra</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle8">Jerez de los</p>
			<p class="g-pstyle8">Caballeros</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-19" class="g-Capa_4 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.9845%;margin-top:-7.5px;left:0%;width:236px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: CHG</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-04-17 17:54 -->
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El agua ser&aacute; el recurso natural estrat&eacute;gico m&aacute;s importante del siglo XXI&rdquo;, dijo Guterres en la inauguraci&oacute;n de la presa, que atrap&oacute; las aguas del Guadiana inundando miles de hect&aacute;reas de dehesas. Alqueva es el mayor lago artificial de Europa, una infraestructura que hizo posible el riego de unas 130.000 hect&aacute;reas y transformar en una potencia agr&iacute;cola a una de las zonas m&aacute;s olvidadas del pa&iacute;s vecino, el Alentejo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Exprimir hasta la &uacute;ltima gota del r&iacute;o </strong></h3><p class="article-text">
        Tras su paso por Portugal, al Guadiana ya apenas le dejan llegar al mar, preso en el embalse de Alqueva, el mayor de Europa. A finales de los 90, Espa&ntilde;a y Portugal firmaron un pacto para repartir el agua de los r&iacute;os que comparten, el Convenio de Albufeira: m&aacute;s favorable para Espa&ntilde;a en el Tajo o en el Duero, el acuerdo abri&oacute; la puerta a Alqueva y supone dejar casi sin agua dulce al estuario del Guadiana.
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o hace frontera en sus &uacute;ltimos 50 kil&oacute;metros, antes de fundirse con el Atl&aacute;ntico, pero Portugal solo debe dejar pasar 2.000 litros por segundo: mucho menos del caudal ecol&oacute;gico m&iacute;nimo de la desembocadura de otros grandes r&iacute;os ib&eacute;ricos, como el Guadalquivir (casi 7.000 litros por segundo) o el Ebro, que lleva 80.000 para asegurar la supervivencia del Delta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Convenio de Albufeira marca que deber&iacute;an acordar un caudal ecol&oacute;gico adecuado para el tramo final del Guadiana, pero no se ha cumplido a&uacute;n. A Portugal no le interesa abrir m&aacute;s Alqueva, y Espa&ntilde;a tambi&eacute;n quiere aumentar las extracciones en el tramo final del Guadiana&rdquo;, explica el experto en pol&iacute;tica de aguas de WWF Espa&ntilde;a, Rafael Seiz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <!-- Generated by ai2html v0.110.0 - 2024-04-17 17:20 -->
<!-- ai file: mapa_4-cómo se saca el agua del río para enviarla hacia los regadíos de Huelva.ai -->
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	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-mapa_4-c_mo-se-saca-el-agua-del-r_o-para-enviarla-hacia-los-regad_os-de-Huelva-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:858.18681318682px;" data-aspect-ratio="0.746" data-min-width="640">
<div style=""></div>
		<img id="g-mapa_4-c_mo-se-saca-el-agua-del-r_o-para-enviarla-hacia-los-regad_os-de-Huelva-D-img" class="g-mapa_4-c_mo-se-saca-el-agua-del-r_o-para-enviarla-hacia-los-regad_os-de-Huelva-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/f38a4722-efec-4023-bf5e-71f90ba0510b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:6.2923%;margin-top:-13px;left:0%;width:630px;">
			<p class="g-pstyle0">Trasvasar más líquido a otros regadíos antes de que llegue al mar</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:21.0968%;margin-top:-7.1px;left:56.4088%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Detalle</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:30.3664%;margin-top:-7.6px;left:32.823%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle2">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:33.5184%;margin-top:-13.7px;left:32.8329%;margin-left:-39.5px;width:79px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">Andévalo</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:40.3875%;margin-top:-7.6px;left:12.6646%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:43.3065%;margin-top:-13.7px;left:12.7158%;margin-left:-38px;width:76px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">del Chanza</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:44.7048%;margin-top:-13.7px;left:43.9018%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle4">Puebla de</p>
			<p class="g-pstyle4">Guzmán</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.3149%;margin-top:-7.1px;left:21.5617%;width:64px;">
			<p class="g-pstyle1">La Isabel</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:49.7619%;margin-top:-7.1px;left:57.3862%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">Alosno</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="transform: matrix(0.726,-0.6877,0.6877,0.726,0,0);transform-origin: 50% 57.0919038714592%;-webkit-transform: matrix(0.726,-0.6877,0.6877,0.726,0,0);-webkit-transform-origin: 50% 57.0919038714592%;-ms-transform: matrix(0.726,-0.6877,0.6877,0.726,0,0);-ms-transform-origin: 50% 57.0919038714592%;top:51.6263%;margin-top:-7.1px;left:76.9501%;margin-left:-32.5px;width:65px;">
			<p class="g-pstyle5">Río Odiel</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:50.7582%;margin-top:-7.6px;left:12.6585%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:51.2767%;margin-top:-7.1px;left:22.8806%;width:75px;">
			<p class="g-pstyle1">El Granado</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:51.8535%;left:12.6941%;margin-left:-5.1562%;width:10.3125%;">
			<p class="g-pstyle6">Toma de Bocachanza</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:55.4658%;left:38.9287%;margin-left:-6.4062%;width:12.8125%;">
			<p class="g-pstyle6">Comienzo túnel San Silvestre</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:57.1671%;margin-top:-7.6px;left:30.6133%;margin-left:-15px;width:30px;">
			<p class="g-pstyle2">4</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-16" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:61.828%;margin-top:-7.6px;left:50.5837%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle2">6</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:62.9933%;margin-top:-7.6px;left:35.3219%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">5</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-18" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.6305%;margin-top:-13.7px;left:50.9399%;margin-left:-39.5px;width:79px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">Piedras</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-19" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:64.9101%;margin-top:-7.1px;left:87.373%;width:67px;">
			<p class="g-pstyle1">Trigueros</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:64.3217%;left:31.8513%;margin-left:-5.3125%;width:10.625%;">
			<p class="g-pstyle6">Salida túnel San Silvestre</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-21" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.1919%;margin-top:-7.1px;left:73.7312%;width:68px;">
			<p class="g-pstyle1">Gibraleón</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-22" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.2724%;margin-top:-13.7px;left:57.2505%;margin-left:-39.5px;width:79px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">los Machos</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-23" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.15%;margin-top:-7.6px;left:50.8131%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">7</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-24" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:73.0669%;margin-top:-7.1px;left:32.5224%;width:74px;">
			<p class="g-pstyle1">Villablanca</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-25" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:75.0478%;margin-top:-7.1px;left:52.8796%;width:59px;">
			<p class="g-pstyle1">Cartaya</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-26" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:75.7469%;margin-top:-7.1px;left:87.5569%;width:60px;">
			<p class="g-pstyle1">Moguer</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-27" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:75.9275%;margin-top:-7.6px;left:12.6718%;margin-left:-48px;width:96px;">
			<p class="g-pstyle7">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-28" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.0499%;margin-top:-8.6px;left:74.2873%;width:62px;">
			<p class="g-pstyle8">Huelva</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-29" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.4424%;margin-top:-7.6px;left:91.7552%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle2">9</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-30" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.6113%;margin-top:-7.1px;left:44.1142%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle1">Lepe</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-31" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:81.3635%;margin-top:-20.3px;left:91.9777%;margin-left:-47px;width:94px;">
			<p class="g-pstyle3">Regadíos de la</p>
			<p class="g-pstyle3">Corona Norte</p>
			<p class="g-pstyle3">de Doñana</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-32" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:81.8703%;margin-top:-7.6px;left:81.2315%;margin-left:-15px;width:30px;">
			<p class="g-pstyle2">8</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-33" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:84.7893%;margin-top:-13.7px;left:81.207%;margin-left:-28.5px;width:57px;">
			<p class="g-pstyle9">Anillo</p>
			<p class="g-pstyle9">Hídrico</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-34" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:94.6727%;margin-top:-7.5px;left:0.0001%;width:305px;">
			<p class="g-pstyle10">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: BALLENA BLANCA</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-mapa_4-c_mo-se-saca-el-agua-del-r_o-para-enviarla-hacia-los-regad_os-de-Huelva-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 649px" data-aspect-ratio="0.554" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 180.3687% 0;"></div>
		<img id="g-mapa_4-c_mo-se-saca-el-agua-del-r_o-para-enviarla-hacia-los-regad_os-de-Huelva-M-img" class="g-mapa_4-c_mo-se-saca-el-agua-del-r_o-para-enviarla-hacia-los-regad_os-de-Huelva-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/08d83399-764b-43d2-8444-c732e3ffa825_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:9.9641%;margin-top:-22.7px;left:0%;width:346px;">
			<p class="g-pstyle0">Trasvasar más líquido a otros regadíos</p>
			<p class="g-pstyle0">antes de que llegue al mar</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:23.2626%;margin-top:-7.1px;left:57.4823%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle1">Detalle</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:35.3027%;margin-top:-7.2px;left:29.324%;margin-left:-13px;width:26px;">
			<p class="g-pstyle2">1</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:39.0866%;margin-top:-14.8px;left:29.3698%;margin-left:-42px;width:84px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">Andévalo</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.8628%;margin-top:-14.8px;left:8.7774%;margin-left:-40.5px;width:81px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse</p>
			<p class="g-pstyle3">del Chanza</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:47.8534%;margin-top:-14.7px;left:43.5785%;width:74px;">
			<p class="g-pstyle4">Puebla de</p>
			<p class="g-pstyle4">Guzmán</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:49.6252%;margin-top:-7.2px;left:6.5207%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle2">2</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.4543%;margin-top:-7.6px;left:15.6933%;width:68px;">
			<p class="g-pstyle4">La Isabel</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="transform: matrix(0.726,-0.6877,0.6877,0.726,0,0);transform-origin: 50% 56.5792855307119%;-webkit-transform: matrix(0.726,-0.6877,0.6877,0.726,0,0);-webkit-transform-origin: 50% 56.5792855307119%;-ms-transform: matrix(0.726,-0.6877,0.6877,0.726,0,0);-ms-transform-origin: 50% 56.5792855307119%;top:55.2263%;margin-top:-7.6px;left:79.193%;margin-left:-34.5px;width:69px;">
			<p class="g-pstyle5">Río Odiel</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.8403%;margin-top:-7.6px;left:57.8266%;width:58px;">
			<p class="g-pstyle4">Alosno</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:54.8614%;margin-top:-7.2px;left:6.5568%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">3</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:55.2264%;margin-top:-7.6px;left:18.585%;width:80px;">
			<p class="g-pstyle4">El Granado</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-13" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:57.2901%;left:9.7493%;margin-left:-9.1667%;width:18.3333%;">
			<p class="g-pstyle6">Toma de Bocachanza</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-14" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:57.9061%;left:29.3033%;width:24.7222%;">
			<p>Comienzo túnel San Silvestre</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-15" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:60.2516%;margin-top:-7.2px;left:26.8796%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle2">4</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-16" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.7152%;margin-top:-29.2px;left:88.0767%;margin-left:-44.5px;width:89px;">
			<p class="g-pstyle3">Regadíos</p>
			<p class="g-pstyle3">de la Corona</p>
			<p class="g-pstyle3">Norte de</p>
			<p class="g-pstyle3">Doñana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-17" class="g-Capa_2 g-aiAbs" style="top:63.2963%;left:18.2544%;margin-left:-10%;width:20%;">
			<p class="g-pstyle6">Salida túnel San Silvestre</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-18" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:65.0258%;margin-top:-7.2px;left:32.3001%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">5</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-19" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.6536%;margin-top:-14.8px;left:47.4387%;width:84px;">
			<p class="g-pstyle7">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle7">Piedras</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-20" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:66.5658%;margin-top:-7.2px;left:45.0748%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">6</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-21" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.8898%;margin-top:-14.8px;left:61.78%;margin-left:-42px;width:84px;">
			<p class="g-pstyle3">Embalse de</p>
			<p class="g-pstyle3">los Machos</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-22" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.956%;margin-top:-7.2px;left:49.7743%;margin-left:-13.5px;width:27px;">
			<p class="g-pstyle2">7</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-23" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:75.6245%;margin-top:-7.1px;left:73.7852%;width:56px;">
			<p class="g-pstyle8">Huelva</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-24" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.1922%;margin-top:-7.2px;left:96.2918%;margin-left:-14px;width:28px;">
			<p class="g-pstyle2">9</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-25" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:77.4031%;margin-top:-7.6px;left:38.9705%;width:47px;">
			<p class="g-pstyle4">Lepe</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-26" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:80.7064%;margin-top:-7px;left:11.3609%;margin-left:-44.5px;width:89px;">
			<p class="g-pstyle9">Río Guadiana</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-27" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:81.0423%;margin-top:-7.2px;left:84.3704%;margin-left:-14.5px;width:29px;">
			<p class="g-pstyle2">8</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-28" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:86.8283%;margin-top:-14.8px;left:71.9848%;margin-left:-30px;width:60px;">
			<p class="g-pstyle10">Anillo</p>
			<p class="g-pstyle10">Hídrico</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-29" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:93.3995%;margin-top:-7.5px;left:0%;width:305px;">
			<p class="g-pstyle11">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: BALLENA BLANCA</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-04-17 17:20 -->
    </figure><p class="article-text">
        El ecologista se refiere a una infraestructura que complica a&uacute;n m&aacute;s la odisea del Guadiana, pensada para poder sacarle casi hasta la &uacute;ltima gota: un bombeo donde su caudal se junta con el del Chanza, un r&iacute;o que baja desde la Sierra de Huelva.
    </p><p class="article-text">
        Ese bombeo, conocido como Bocachanza, trasvasa recursos hacia Huelva a trav&eacute;s de una red de canales y embalses, y se justific&oacute; hace d&eacute;cadas &ldquo;atendiendo a la situaci&oacute;n de emergencia de los abastecimientos urbanos&rdquo; en la provincia, seg&uacute;n detalla el catedr&aacute;tico del Departamento de Geograf&iacute;a Humana de la Universidad de Sevilla, Leandro del Moral. &ldquo;Desde entonces los bombeos se han hecho permanentes, se han incrementado y se pretende que aumenten&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El agua se dirige a la cuenca que abarca buena parte de Huelva, la del Tinto, Odiel y Piedras, gestionada por la Junta de Andaluc&iacute;a. Aunque era una de las cuencas andaluzas menos acuciadas por la escasez, el a&ntilde;o pasado la falta de agua oblig&oacute; a aplicar <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/restricciones-primera-vez-historia-cuenca-debe-dar-agua-donana-aliviar-presion-regadio_1_10044201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restricciones al riego, una medida sin precedentes</a>. Pero la sequ&iacute;a sigui&oacute; agrav&aacute;ndose y la Junta endureci&oacute; las restricciones al regad&iacute;o, con recortes del 50%, unas <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/junta-andalucia-apuesta-flexibilizar-restricciones-consumo-agua-agricultura-e-industria_1_11257841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limitaciones que se han relajado</a> con las &uacute;ltimas lluvias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el experto de WWF, en la Cuenca del Tinto, Odiel y Piedras est&aacute; previsto &ldquo;uno de los mayores crecimientos de regad&iacute;os contemplados en toda Europa&rdquo;. El plan de la demarcaci&oacute;n, aprobado por la Junta en 2024, abre la puerta a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/andalucia-pide-bruselas-ayuda-sequia-vez-autoriza-mayores-aumentos-regadio-europa_1_10367638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multiplicar la superficie de regad&iacute;o</a> &mdash;se pasar&iacute;a de las 40.595 hect&aacute;reas en riego atendidas por esta demarcaci&oacute;n en la actualidad a 74.522 en 2027&mdash; y duplicar su demanda de agua hasta 2027: de los 178,22 hect&oacute;metros c&uacute;bicos al a&ntilde;o que se utilizan ahora a m&aacute;s del doble dentro de cuatro a&ntilde;os, en concreto 362,06 hect&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Huelva se est&aacute; produciendo una burbuja del regad&iacute;o de libro. Por todo el arco de Huelva se est&aacute;n plantando frutales, naranjos, aguacates&hellip; Y su garant&iacute;a depende de trasvasar m&aacute;s agua desde la cuenca del Guadiana. Pero cuando prometes m&aacute;s agua, nunca se contiene la demanda. Ah&iacute; es donde est&aacute; el problema en un escenario incierto como el que tenemos&rdquo;, sintetiza Rafael Seiz.
    </p><p class="article-text">
        Este &lsquo;boom&rsquo; del regad&iacute;o sucede mientras en el entorno de Do&ntilde;ana los agricultores siguen reclamando el agua de un trasvase desde el Tinto, Odiel y Piedras aprobado en 2018 por el Gobierno central. Las obras de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/arranca-anos-espera-tunel-san-silvestre-obra-clave-trasvasar-agua-donana-aliviar-acuifero_1_10514359.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampliaci&oacute;n del T&uacute;nel de San Silvestre</a>, claves para aumentar la transferencia de agua hacia Do&ntilde;ana (lo que permitir&iacute;a cerrar extracciones subterr&aacute;neas de riego que secan el Parque Nacional), ya est&aacute;n en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Y en medio de esta batalla, la industria agr&iacute;cola de Huelva <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/andalucia-suspira-agua-embalse-portugues-regar-gobierno-no-ve-opcion-legal-pedirla_1_10701068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no renuncia al exprimido Guadiana</a>. Una comunidad de regantes del entorno de Do&ntilde;ana, la de Palos de la Frontera, lo volvi&oacute; a dejar claro al pedir acelerar la construcci&oacute;n de las infraestructuras que permitir&iacute;an el trasvase. As&iacute; podr&iacute;a aprovecharse, dicen, un agua &ldquo;que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/derechas-llaman-desperdicio-rios-lleven-agua-mar_1_9939436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora mismo se pierde en el mar</a>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/exprimir-ultima-gota-rio-viaje-imposible-guadiana-mar_1_10673064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 19:49:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Exprimir hasta la última gota de un río: el viaje imposible del Guadiana hacia el mar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ríos,Guadiana,Tablas de Daimiel,Sequía,Agua,Confederaciones Hidrográficas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando en los ríos había tantos salmones que no dejaban dormir por el ruido que hacían al saltar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/rios-habia-salmones-no-dejaban-dormir-ruido-hacian-saltar_1_11234467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a6bb501-0bec-4ca6-8134-d0d4b69c9908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando en los ríos había tantos salmones que no dejaban dormir por el ruido que hacían al saltar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los humanos contemporáneos no sabemos qué son ríos y mares sanos. ¿Pero cuál es la referencia? A medida que se dan pasos para frenar el declive de la biodiversidad marina, cada vez más investigadores están retrocediendo en el tiempo para tratar de reconstruir la historia ecológica en los océanos. </p><p class="subtitle">Los países acuerdan crear un tratado mundial obligatorio para frenar la basura de plástico</p></div><p class="article-text">
        Cuando se cumple un a&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/paises-buscan-pacto-mundial-frenar-oleada-basura-plastico_1_8792861.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Tratado Global de los Oc&eacute;anos</a>, el primer acuerdo internacional para proteger la biodiversidad en aguas internacionales, solo dos pa&iacute;ses, Chile y Palau, lo han firmado. El hist&oacute;rico pacto bajo el paraguas de la ONU permitir&aacute; fijar reservas marinas en zonas del oc&eacute;ano que quedan desprotegidas por la ausencia de legislaci&oacute;n, pero necesita que al menos 60 pa&iacute;ses lo firmen para ser ratificado.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se dan pasos para frenar el declive de vida en los oc&eacute;anos surge la pregunta: &iquest;C&oacute;mo podemos saber lo que son unos mares ricos y sanos? Para cubrir ese vac&iacute;o, un creciente n&uacute;mero de investigadores est&aacute; retrocediendo en el tiempo para tratar de reconstruir la historia ecol&oacute;gica de los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        Con ello tratan de evitar lo que el bi&oacute;logo marino Daniel Pauley defini&oacute; como el &ldquo;s&iacute;ndrome de las bases cambiantes&rdquo;, la trampa mental que nos hace creer que el estado de la naturaleza que nos hemos encontrado es el natural, aunque una o dos generaciones atr&aacute;s lo hubiesen considerado degradado.
    </p><p class="article-text">
        Es una disciplina que requiere de un enorme grado de imaginaci&oacute;n: sus fuentes van desde los diarios de piratas y exploradores, hasta men&uacute;s de restaurantes o fotos de turistas en muelles de pesca. A continuaci&oacute;n reconstruimos cuatro historias sobre la vida marina que encontraron los primeros europeos que llegaron a Am&eacute;rica, unos relatos incre&iacute;bles que demuestran c&oacute;mo podr&iacute;an ser nuestros mares si cambiamos nuestra relaci&oacute;n con la naturaleza.
    </p><h3 class="article-text"><strong>R&iacute;os que hierven de peces</strong></h3><p class="article-text">
        Para alguien que solo ha conocido r&iacute;os sin vida, la imagen es dif&iacute;cil de recrear: un r&iacute;o con tantos salmones &ldquo;que es imposible disparar una bala al agua sin dar a uno&rdquo;, que no dejan dormir por la noche del ruido que hacen al saltar, tantos que ni diez hombres pueden levantar la red que han desplegado de una a otra orilla.
    </p><p class="article-text">
        Los colonos europeos que llegaron a Norteam&eacute;rica no daban cr&eacute;dito de la cantidad de peces que ascend&iacute;an desde el mar y que desbordaban los r&iacute;os camino de aguas mansas donde desovar. Durante muchas d&eacute;cadas, los granjeros de Nueva Inglaterra usaron como abono en sus cultivos peces migratorios, que capturaban a paladas en los r&iacute;os y arroyos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al leerlos se nota que est&aacute;n abrumados porque ven&iacute;an de Europa y no hab&iacute;an visto nunca la abundancia de una naturaleza pr&iacute;stina porque all&iacute; la sobrepesca, la tala excesiva y la degradaci&oacute;n ambiental se hab&iacute;a producido siglos antes&rdquo;, explica John Waldman, bi&oacute;logo conservacionista del Queens College de Nueva York y experto en ecolog&iacute;a hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Las tribus nativas llevaban miles de a&ntilde;os pescando salmones, anguilas y otros peces migratorios en los r&iacute;os atl&aacute;nticos, pero a los europeos les bastaron un par de siglos para acabar con esa riqueza natural. La construcci&oacute;n de presas para producir electricidad y alimentar la creciente industria cort&oacute; el camino a los peces, que pr&aacute;cticamente desaparecieron en infinidad de cuencas. &ldquo;Se perdieron y la gente olvid&oacute; que esas subidas masivas de peces hab&iacute;an ocurrido, as&iacute; que a nadie le import&oacute;&rdquo;, cuenta Waldman.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que no es una p&eacute;rdida irreversible. Muchas de esas presas est&aacute;n obsoletas y la poca electricidad que producen puede ser sustituida f&aacute;cilmente por instalaciones solares o e&oacute;licas, as&iacute; que pueblos ind&iacute;genas y ecologistas est&aacute;n empujando para derribarlas y liberar los r&iacute;os. Una de las recuperaciones m&aacute;s espectaculares se produjo en el r&iacute;o Kennebec, en Maine, cuando cay&oacute; una presa que llevaba bloqueando el paso de los peces m&aacute;s de 150 a&ntilde;os: tan solo seis a&ntilde;os despu&eacute;s, la cantidad de una especie de arenque que cr&iacute;a en agua dulce pas&oacute; de cero a seis millones en los arroyos aguas arriba de la presa. &ldquo;La frustraci&oacute;n es que no estamos tirando las presas lo suficientemente r&aacute;pido, pero cuando lo hacemos, la respuesta es inmediata y tremenda&rdquo;, asegura Waldman.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los navegantes espa&ntilde;oles y las 500 ballenas</strong></h3><p class="article-text">
        Casi 500 a&ntilde;os antes de que el ocean&oacute;grafo Jacques Cousteau lo llamara el &ldquo;acuario del mundo&rdquo;, los primeros navegantes espa&ntilde;oles que surcaron el Golfo de California encontraron una diversidad marina apabullante. Los datos sobre la fauna marina no abundan en los diarios de aquellos conquistadores, quiz&aacute; por su inter&eacute;s en otro tipo de riquezas. Pero los hombres enviados por Hern&aacute;n Cort&eacute;s a recorrer las costas del Pac&iacute;fico mexicano &ndash;el Mar del Sur&ndash; y buscar la m&iacute;tica California describieron escenas que, por fant&aacute;sticas, resultan dif&iacute;ciles de creer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El capit&aacute;n Francisco Preciado dej&oacute; escrito en su diario &ldquo;el gran miedo&rdquo; que pasaron al doblar el extremo sur de Baja California, el Cabo San Lucas, cuando en tan solo una hora de navegaci&oacute;n, se cruzaron con un torrente de &ldquo;m&aacute;s de 500 ballenas&rdquo;; &ldquo;que eran tan enormes, como era maravilloso, y algunos de ellos se acercaron tanto a los barcos, que nadaron bajo los mismos de un lado a otro&rdquo;, escribi&oacute; sobre una expedici&oacute;n en 1540.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, el fraile Antonio de la Ascensi&oacute;n, tripulante en un viaje de exploraci&oacute;n por California en 1602, relat&oacute; que encontraron &ldquo;innumerables ballenas&rdquo;, en un n&uacute;mero &ldquo;imposible de contar&rdquo; y tan asombroso que &ldquo;no lo creer&aacute;s a menos que lo veas por ti mismo&rdquo;. Aquellos viajes sirvieron para despertar una de las primeras 'fiebres' en la larga lista de expolios de los tesoros naturales del oeste americano: la b&uacute;squeda de perlas que se extra&iacute;an de los inmensos arrecifes de ostras del Golfo de California, que se extend&iacute;an por kil&oacute;metros y kil&oacute;metros en sus bah&iacute;as y alcanzaban m&aacute;s de tres metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Es una abundancia que se sigue reflejando en los diarios de otros misioneros, piratas o naturalistas que llegaron despu&eacute;s a aquellas aguas. Los recopil&oacute; un equipo cient&iacute;fico liderado por la ec&oacute;loga marina mexicana Andrea S&aacute;enz-Arroyo para entender cu&aacute;nta vida marina lleg&oacute; a albergar el Golfo de California y poder aspirar a recuperarla. Hoy en d&iacute;a es uno de los lugares m&aacute;s ricos en biodiversidad de los oc&eacute;anos &ndash;all&iacute; cr&iacute;an y se alimentan ballenas azules, grises, jorobadas o cachalotes, un total de 30 especies de cet&aacute;ceos de las 86 que viven en el planeta&ndash; pero sigue estando muy lejos de lo que fue. &ldquo;Descalificar estos relatos como meras &rdquo;an&eacute;cdotas&ldquo; descarta la &uacute;nica informaci&oacute;n de primera mano que tenemos sobre la historia natural de las especies del pasado remoto&rdquo;, reflexionaron en su art&iacute;culo. &ldquo;Es importante evitar que nuestra perspectiva moderna nos lleve a creer, err&oacute;neamente, que los ecosistemas marinos solo han empezado a verse afectados por la acci&oacute;n humana recientemente&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bacalaos de tres metros y 100 kilos</strong></h3><p class="article-text">
        Juan Caboto, el explorador genov&eacute;s que lleg&oacute; en 1497 a las costas de Am&eacute;rica del Norte al servicio de Inglaterra, describi&oacute; un mar que herv&iacute;a con peces, tantos que para capturarlos no hac&iacute;an falta redes: bastaba con lanzar una cesta al agua. Es la primera noticia que lleg&oacute; a Europa sobre los legendarios Grandes Bancos de Terranova, donde las aguas fr&iacute;as del &Aacute;rtico se mezclan con la c&aacute;lida corriente del golfo para crear uno de los caladeros m&aacute;s ricos del mundo.
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        Entre los muchos peces que surcaban aquellas aguas, uno era el rey. &ldquo;Los Grandes Bancos eran la Tierra Prometida de los pescadores de bacalao&rdquo;, relat&oacute; el escritor y ecologista canadiense Farley Mowat en la obra que dedic&oacute; al saqueo de la vida del Atl&aacute;ntico, con el elocuente t&iacute;tulo Sea of Slaughter &ndash;en espa&ntilde;ol, <em>El mar de las masacres</em>&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        El bacalao pronto se convirti&oacute; en la materia prima de una floreciente industria en Terranova y el Golfo de San Lorenzo, tanto para alimentar a las crecientes colonias como para exportar hacia Europa en toneles llenos de sal. Mowat recopil&oacute; anales pesqueros de finales del siglo XVI en los que se relata que cada tripulaci&oacute;n desembarcaba 125.000 peces tras salir al mar. Bacalaos que llegaban a medir m&aacute;s de tres metros y pesaban hasta 100 kilos, frente a los tres kilos de media de los que se pescan all&iacute; hoy.
    </p><p class="article-text">
        El primer aviso de que aquella abundancia de vida quiz&aacute; no era infinita lleg&oacute; en 1720. &ldquo;Estas son verdaderas minas, pero son m&aacute;s valiosas y requieren muchos menos gastos que las de Per&uacute; y M&eacute;xico&rdquo;, escribi&oacute; un jesuita franc&eacute;s sobre las aguas de la Nueva Francia. Y a&ntilde;adi&oacute; que, aunque la pesca no hab&iacute;a causado ninguna disminuci&oacute;n perceptible, &ldquo;no estar&iacute;a de m&aacute;s interrumpir esta pesca de vez en cuando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta dos siglos despu&eacute;s, la pesca se mantuvo en niveles sostenibles, con unas capturas que llegaron hasta 200.000 toneladas en 1950 y que no amenazaban el futuro de la pesquer&iacute;a, seg&uacute;n un an&aacute;lisis publicado por investigadores canadienses en 2021. Pero con la explosi&oacute;n de la pesca industrial, con enormes barcos de arrastre (muchos franceses, portugueses y espa&ntilde;oles) que pod&iacute;an pescar sin l&iacute;mites en los Grandes Bancos, las capturas se dispararon hasta 810.000 toneladas en 1968. Aunque a&ntilde;os despu&eacute;s Canad&aacute; cerr&oacute; esas aguas a las flotas internacionales, la pesquer&iacute;a colaps&oacute; en 1992. Tras 30 a&ntilde;os de moratoria, el rey de esas fr&iacute;as aguas sigue sin recuperarse.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tortugas en el Caribe: menos del 1% de lo que hab&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        Cae la noche en una playa de las islas Caim&aacute;n y una agitaci&oacute;n se siente en el agua. Entre la espuma emerge una enorme criatura, movi&eacute;ndose pesadamente sobre la arena. Poco a poco se va definiendo su forma a la luz de la luna: es una hembra de tortuga verde, de dos metros de largo y casi 150 kilos. Cada tres o cuatro a&ntilde;os recorre cientos o incluso un millar de kil&oacute;metros para llegar aqu&iacute;, a la misma playa donde naci&oacute;. A unos cuantos metros del agua, empieza a cavar en la arena con sus enormes aletas traseras, para poner sus huevos, el motivo de su largo viaje. Tras ella hay otra, y otra, y otra, pues toda esta playa del Caribe &ndash;a medio camino entre Cuba y M&eacute;xico&ndash; se encuentra a rebosar de tortugas marinas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero no est&aacute;n solas esta noche. Un pu&ntilde;ado de marinos llegados de alguna de las primeras colonias europeas en el Caribe las esperan en completo silencio, tirados en la arena. En cuanto escuchan caer los primeros huevos, los hombres se ponen manos a la obra. Una a una, van alzando a las gigantescas tortugas y las dejan panza arriba sobre la playa, pataleando in&uacute;tilmente. En menos de tres horas ya han despachado a 50 enormes hembras y, por la ma&ntilde;ana, llevar&aacute;n el cargamento hasta su barco. La 'cosecha' se repetir&aacute; cada noche durante dos meses, hasta que las bodegas est&eacute;n llenas hasta arriba de esas majestuosas criaturas, carne fresca para las colonias: una sola tortuga verde basta para alimentar a 50 personas un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La escena la describe un pastor protestante franc&eacute;s, Charles de Rochefort, que vivi&oacute; en el Caribe en el siglo XVII y escribi&oacute; una de las primeras cr&oacute;nicas naturalistas sobre aquellas tierras. Antes, en el segundo viaje de Col&oacute;n, los marinos relataron haber encontrado el mar &ldquo;cuajado de tortugas&rdquo;, tantas que &ldquo;parec&iacute;a que los nav&iacute;os se quer&iacute;an encallar en ellas&rdquo;. Y en otras cr&oacute;nicas se cuenta que, tras perder el rumbo en d&iacute;as de bruma, los barcos que navegaban hacia las islas Caim&aacute;n pod&iacute;an guiarse con solo seguir el ruido que hac&iacute;an las tortugas marinas al nadar.
    </p><p class="article-text">
        Cruzando relatos hist&oacute;ricos sobre la caza de tortugas marinas de m&aacute;s de 150 fuentes con datos sobre las colonias de cr&iacute;a modernas, un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Diego puso cifras a la aniquilaci&oacute;n que sufrieron estos animales tras la llegada de los europeos: la poblaci&oacute;n de tortuga verde y tortuga carey en el Caribe es menos del 1% de lo que fue. Los cient&iacute;ficos comparan el papel en el ecosistema de esas decenas de millones de tortugas, segando las praderas marinas y manteniendo sanos los arrecifes, con el de las manadas de bisontes de las grandes llanuras de Norteam&eacute;rica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/rios-habia-salmones-no-dejaban-dormir-ruido-hacian-saltar_1_11234467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Mar 2024 21:04:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando en los ríos había tantos salmones que no dejaban dormir por el ruido que hacían al saltar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Animales,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así se recupera el primer río 'liberado' por iniciativa ciudadana: “Es asombrosa la capacidad que tienen de resistir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/recupera-primer-rio-liberado-iniciativa-ciudadana-asombrosa-capacidad-resistir_1_10814497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4fca387-8512-4748-8da0-51e74165a0a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así se recupera el primer río &#039;liberado&#039; por iniciativa ciudadana: “Es asombrosa la capacidad que tienen de resistir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Alto Tajo, una ONG ha liderado por primera vez la demolición de barreras abandonadas que cortan el flujo de los ríos, una medida clave marcada por la UE para recuperar estos ecosistemas </p><p class="subtitle">La verdad sobre el bulo de las “256 presas y embalses” que está derribando el Gobierno
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sabes d&oacute;nde estaba el azud?&rdquo; El ecologista y pescador C&eacute;sar Rodr&iacute;guez esboza una sonrisa mientras interroga al reportero, que no atina a acertar con su respuesta. A sus pies corre alegre un r&iacute;o de monta&ntilde;a, el Cabrillas. Tiene unos pocos metros de ancho y cuesta distinguir alg&uacute;n rastro de la peque&ntilde;a presa que interrumpi&oacute; su curso hasta hace un a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos al fondo de un ca&ntilde;&oacute;n coronado por murallones de caliza, en el coraz&oacute;n de la conocida como &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desaparece_1_4525521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laponia del Sur</a>&rsquo;. Una tierra de hoces excavadas en la agreste meseta, entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, conocida por sus r&eacute;cords de fr&iacute;o y de despoblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se plant&oacute; C&eacute;sar Rodr&iacute;guez en noviembre de 2022, con una excavadora y un maquinista de la zona, para derribar dos barreras abandonadas y &lsquo;liberar&rsquo; los &uacute;ltimos 25 kil&oacute;metros del Cabrillas, hasta su confluencia con el Tajo. Este ge&oacute;grafo, que hab&iacute;a estado all&iacute; muchas veces antes con su ca&ntilde;a, se emociona viendo fluir las aguas cristalinas. &ldquo;Esto para el r&iacute;o es vida&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez en Espa&ntilde;a que estas barreras caen por iniciativa ciudadana, con todo el proceso de demolici&oacute;n liderado por una ONG, AEMS-R&iacute;os con Vida, fundada por pescadores en 1980 para defender los r&iacute;os del Alto Tajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso no es singular. En su <a href="https://environment.ec.europa.eu/publications/guidance-barrier-removal-river-restoration_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia para la biodiversidad</a>, la Uni&oacute;n Europea plantea eliminar las barreras de 25.000 kil&oacute;metros de r&iacute;os para 2030, un objetivo que tambi&eacute;n recoge la Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza, cerca de su aprobaci&oacute;n tras sobrevivir <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ue-acuerda-ley-restaurar-naturaleza-intentaron-tumbar-pp-extrema-derecha_1_10672811.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a una furibunda campa&ntilde;a</a> azuzada por el Partido Popular Europeo y la extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la meta de la Estrategia Nacional de Restauraci&oacute;n de R&iacute;os es liberar 3.000 kil&oacute;metros de cauces. Seg&uacute;n el documento, entre 2005 y 2022 se demolieron 648 azudes y presas obsoletas en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Busc&aacute;bamos un caso abordable, que tambi&eacute;n fuera demostrativo, para lanzar un mensaje a la sociedad&rdquo;, cuenta C&eacute;sar Rodr&iacute;guez, que dirige la ONG. &ldquo;Los r&iacute;os son cada vez m&aacute;s vulnerables y van a serlo m&aacute;s todav&iacute;a. Tenemos que darles un poco m&aacute;s de capacidad para poder resistir&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los ríos son cada vez más vulnerables y van a serlo más todavía. Tenemos que darles un poco más de capacidad para poder resistir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Secretario General de AEMS-Ríos con Vida
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el benepl&aacute;cito del Parque Natural del Alto Tajo y de la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica, eligieron su objetivo: dos azudes de unos tres metros de altura, olvidados y sin uso. Como la inmensa mayor&iacute;a de los obst&aacute;culos que se han tirado en los r&iacute;os del pa&iacute;s, estos azudes no serv&iacute;an para almacenar agua, sino simplemente para desviarla hacia dos molinos, abandonados desde hace d&eacute;cadas. Aqu&iacute;, en medio de un espacio natural y lejos de cualquier pueblo, suena especialmente disparatado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bulo-256-presas-embalses-derribando-gobierno_1_10172048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el bulo de las presas y embalses</a> dinamitados para agravar la sequ&iacute;a. Las obras costaron 85.000 euros, financiadas por <a href="https://openrivers.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un programa de la fundaci&oacute;n brit&aacute;nica</a> Open Rivers, que apoya la demolici&oacute;n de peque&ntilde;as barreras en los cursos de agua de Europa.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de parar el flujo del agua, esos obst&aacute;culos tambi&eacute;n detienen los sedimentos que transporta el r&iacute;o. Aguas abajo de uno de los azudes demolidos, Rodr&iacute;guez se entusiasma al ver todo lo que ha arrastrado la corriente desde su &uacute;ltima visita. &ldquo;Es h&aacute;bitat para los invertebrados y para los peces&rdquo;. Y, como justificando su emoci&oacute;n ante unos guijarros, a&ntilde;ade: &ldquo;Estas lenguas de grava son lo que les gusta a las truchas. Los huevos necesitan ox&iacute;geno, por eso los ponen en zonas de gravas permeables, por donde va pasando el agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alguien que conoce bien esas truchas es Ra&uacute;l Hurtado, un pescador de Molina de Arag&oacute;n, la capital de la comarca, que acude &ldquo;cuatro o cinco veces al a&ntilde;o&rdquo; a sus cotos de pesca sin muerte &ndash;se captura y despu&eacute;s se sueltan los ejemplares&ndash;. &ldquo;Por aqu&iacute; hay varias presas en desuso, y siempre son una traba para el discurrir de los peces&rdquo;, cuenta el hombre, que preside una sociedad de pescadores locales que colabor&oacute; con AEMS en la restauraci&oacute;n. &ldquo;Estos r&iacute;os son una maravilla, son una joya que nos gustar&iacute;a preservar&rdquo;, incide.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los tramos restaurados en el río Cabrillas, con algunas piedras del azud demolido."
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            <span class="title">
                Uno de los tramos restaurados en el río Cabrillas, con algunas piedras del azud demolido.                            </span>
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        En las g&eacute;lidas aguas del Alto Tajo, la especie tiene uno de sus mejores &ndash;y de sus &uacute;ltimos&ndash; refugios en Espa&ntilde;a, explica la profesora de la Facultad de Ciencias Biol&oacute;gicas de la Universidad Complutense de Madrid, Graciela G&oacute;mez Nicola. La investigadora, que durante su tesis doctoral estudi&oacute; las truchas del Cabrillas, asegura que el cambio clim&aacute;tico las est&aacute; llevando al l&iacute;mite porque &ldquo;las condiciones en los r&iacute;os ib&eacute;ricos est&aacute;n empeorando mucho en cuanto al caudal y a la temperatura&rdquo;. Adem&aacute;s, las presas o azudes en los cauces fragmentan y a&iacute;slan las poblaciones, reduciendo as&iacute; su diversidad gen&eacute;tica, &ldquo;que es su seguro frente a los cambios ambientales que est&aacute;n ocurriendo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las condiciones en los ríos ibéricos están empeorando mucho en cuanto al caudal y a la temperatura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Graciela Gómez Nicola</span>
                                        <span>—</span> Profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso un obst&aacute;culo de un par de metros de altura, si no cuenta con un paso de peces que funcione, &ldquo;es tan infranqueable como un muro de 80&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico de la Escuela de Ingenier&iacute;a de Montes de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid, Jos&eacute; Anastasio Fern&aacute;ndez Yuste. &ldquo;Cuando nos acercamos al r&iacute;o miramos con ojos de hombre, pero hay que ponerse en modo pez. Los seres vivos que acompa&ntilde;an al agua, tanto dentro de ella como en su entorno, necesitan moverse para cumplir sus funciones vitales, para reproducirse, para alimentarse, para refugiarse&rdquo;, dice el ingeniero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El secretario general de Ríos con Vida, César Rodríguez, evaluando la recuperación del Cabrillas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con el objetivo de estudiar la mejora en el ecosistema del Cabrillas, la organizaci&oacute;n R&iacute;os con Vida est&aacute; haciendo seguimiento con im&aacute;genes de dron (con apoyo de WWF Espa&ntilde;a) y tomando muestras de agua para analizar el ADN ambiental (una t&eacute;cnica que permite detectar gen&eacute;ticamente las especies presentes en los ecosistemas acu&aacute;ticos). Su secretario general est&aacute; impresionado por la rapidez de los cambios. &ldquo;Es asombrosa la capacidad que tienen los r&iacute;os de resistir, de sobreponerse y de recuperarse por s&iacute; mismos&rdquo;, dice Rodr&iacute;guez. A su lado asiente Rafael Seiz, de WWF: &ldquo;Eso es lo mejor de la restauraci&oacute;n de r&iacute;os, no tienes que hacer nada. Dale tiempo y espacio, d&eacute;jalo fluir y el r&iacute;o se recupera solo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>50 kil&oacute;metros de r&iacute;o &ldquo;libres&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la demolici&oacute;n de los dos azudes del Cabrillas, se han abierto un total de 50 kil&oacute;metros de r&iacute;o &ndash;la mitad de ellos, en el Tajo&ndash; para las truchas y otras especies. Es una cifra notable teniendo en cuenta que una barrera corta el paso a los r&iacute;os en Espa&ntilde;a cada 1,1 kil&oacute;metros (la media en Europa es de una cada 1,3 kil&oacute;metros), seg&uacute;n <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-3005-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio publicado en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-3005-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-020-3005-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en 2020</a>. Ese trabajo, fruto de un enorme esfuerzo de investigaci&oacute;n en 36 pa&iacute;ses, encontr&oacute; m&aacute;s de 1,2 millones de obst&aacute;culos en los r&iacute;os: la mayor&iacute;a, de menos de dos metros de alto, y muchas de ellas en desuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Oficialmente, Espa&ntilde;a tiene inventariadas m&aacute;s de 19.000 barreras transversales en los r&iacute;os de demarcaciones intercomunitarias, pero <a href="https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/delimitacion-y-restauracion-del-dominio-publico-hidraulico/estrategia-nacional-restauracion-rios/seguimiento-e-implantacion/barreras-demolidas-en-2021-en-la-union-europea.html#:~:text=Espa%C3%B1a%20tiene%20inventariadas%20m%C3%A1s%20de,en%20inventarios%20ni%20registros%20oficiales." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico estima</a> que &ldquo;en realidad hay muchas m&aacute;s, decenas de miles de obst&aacute;culos &ndash;generalmente en desuso&ndash; que no figuran en inventarios ni registros oficiales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos ido dejando ruinas en los r&iacute;os sin saber, o sin querer saber, todo el da&ntilde;o que podemos hacer con eso&rdquo;, reflexiona el secretario general de AEMS-R&iacute;os con Vida. En el caso del Cabrillas, ninguno de los dos azudes ten&iacute;a propietarios, y uno ni siquiera estaba registrado oficialmente. Del viejo molino al que llegaba el agua solo quedan los muros de piedra recubiertos de musgo, un pilar de madera de sabina y las enormes muelas, tapadas ya por los &aacute;rboles y la maleza. Pero los obst&aacute;culos segu&iacute;an ah&iacute;, cortando el paso al r&iacute;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos ido dejando ruinas en los ríos sin saber, o sin querer saber, todo el daño que podemos hacer con eso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Secretario General de AEMS-Ríos con Vida
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a ello, Rodr&iacute;guez cuenta que la primera reacci&oacute;n de los ayuntamientos locales, que dieron permiso para las obras, fue de oposici&oacute;n. &ldquo;La gente de primeras se queda a cuadros. &lsquo;&iquest;Pero a santo de qu&eacute; vas a tirar esto?&rsquo;&rdquo;, recuerda. Muchas veces se desarrolla &ldquo;un v&iacute;nculo afectivo&rdquo; con estas obras, dice Fern&aacute;ndez Yuste, el ingeniero de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid. En un caso que estudiaron, a una presa abandonada iban los novios de la zona a hacerse las fotos de boda, porque &ldquo;ca&iacute;a una l&aacute;mina de agua y quedaba muy bonito&rdquo;. &ldquo;Hay que analizar toda la problem&aacute;tica, la ambiental pero tambi&eacute;n la social, y buscar soluciones de compromiso&rdquo;, plantea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pescador y ecologista advierte: &ldquo;La opini&oacute;n p&uacute;blica se ha radicalizado y se ha polarizado con estos temas. Somos como peces nadando a contracorriente, y la corriente es muy fuerte. Hay avances porque la sociedad avanza. Pero hay serios riesgos de retrocesos y pasos atr&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/recupera-primer-rio-liberado-iniciativa-ciudadana-asombrosa-capacidad-resistir_1_10814497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jan 2024 20:53:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así se recupera el primer río 'liberado' por iniciativa ciudadana: “Es asombrosa la capacidad que tienen de resistir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ríos,Transición ecológica,Naturaleza,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incendios como volcanes y tornados de llamas: la ventana de Canadá a un nuevo “planeta de fuego”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/incendios-volcanes-tornados-llamas-ventana-canada-nuevo-planeta-fuego_1_10463631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12d20275-49fa-40f5-a522-8d0b00b71795_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incendios como volcanes y tornados de llamas: la ventana de Canadá a un nuevo “planeta de fuego”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fuego sigue devorando Canadá en una temporada de incendios forestales de récord, con una voracidad que ha dejado perplejos incluso a quienes llevan años alertando sobre el aumento de la superficie quemada por la crisis climática.</p><p class="subtitle">El cambio climático obliga a cambiar la estrategia contra los megaincendios
</p></div><p class="article-text">
        La madrugada del 18 de agosto, un frente de fuego manten&iacute;a en vilo a los 130.000 habitantes de la ciudad de Kelowna, en el interior de la provincia canadiense de la Columbia Brit&aacute;nica. Empujado por vientos huracanados, el incendio avanz&oacute; por los barrios residenciales del oeste de la ciudad con tanta fuerza que el fuego <a href="https://twitter.com/JamieTawil/status/1692409235060252878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salt&oacute; el lago Okanagan</a>, de dos kil&oacute;metros de ancho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de la provincia, un bombero forestal grab&oacute; otra escena tan fascinante como aterradora: en medio de la noche, el momento del d&iacute;a que sol&iacute;a ofrecer un respiro a los equipos de extinci&oacute;n, una inmensa espiral de gas y llamas ilumina un lago y el bosque. Es un tornado de fuego, uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s raros y extremos que puede generar un incendio forestal.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1694116994357055710?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El jefe del servicio regional de lucha contra incendios hab&iacute;a advertido de que se enfrentaban a las condiciones &ldquo;m&aacute;s desafiantes del verano&rdquo; por los fuertes vientos que iban a barrer la provincia, achicharrada y reseca tras <a href="https://www.cbc.ca/news/canada/british-columbia/bc-heat-wave-august-14-2023-1.6935750" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ola de calor</a> en la que se registraron temperaturas de m&aacute;s de 40&ordm;C.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, en el &Aacute;rtico, la ciudad de Yellowknife qued&oacute; desierta. Con un incendio a las puertas de la ciudad, uno de los 200 que ard&iacute;an en los Territorios del Noroeste, sus 20.000 habitantes fueron evacuados y a&uacute;n no tienen fecha para volver a sus casas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos de una temporada de incendios de pesadilla que ha sobrecogido al pa&iacute;s y sigue destrozando los registros. Ya van <a href="https://ciffc.net/statistics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15,4 millones de hect&aacute;reas devoradas por el fuego</a>, m&aacute;s del doble del anterior r&eacute;cord hist&oacute;rico establecido en 1989.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El incendio forestal de Donnie Creek, en el norte de la Columbia Británica, se declaró en mayo y ya ha quemado más de medio millón de hectáreas. Los expertos creen que el fuego se mantendrá vivo todo el invierno, latente en el subsuelo del bosque."
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            <span class="title">
                El incendio forestal de Donnie Creek, en el norte de la Columbia Británica, se declaró en mayo y ya ha quemado más de medio millón de hectáreas. Los expertos creen que el fuego se mantendrá vivo todo el invierno, latente en el subsuelo del bosque.                            </span>
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        No es s&oacute;lo Canad&aacute;: se han desatado otros infiernos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/verano-infierno-llamas-cambio-climatico-quema-mediterraneo-ola-incendios-criticos_1_10410281.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por todo el Mediterr&aacute;neo</a>, en Hawaii, o <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sociedad/despues-zona-afectada-incendio-tenerife-visto-satelite_1_10463351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estos d&iacute;as en Tenerife</a>. Pero la incre&iacute;ble magnitud y la voracidad de los incendios de este a&ntilde;o en el pa&iacute;s ha dejado perplejos incluso a quienes llevan a&ntilde;os advirtiendo sobre la llegada de una nueva era de megaincendios de la mano del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;En territorio desconocido&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en territorio desconocido. Llevo observando el fuego desde los a&ntilde;os 70 y nunca he visto una situaci&oacute;n como esta. Normalmente nuestros incendios son regionales, est&aacute;n en el oeste, en el este, o en el centro. Pero durante semanas este a&ntilde;o, casi todo el pa&iacute;s estaba en llamas&rdquo;, explica a Ballena Blanca el experto en incendios forestales de la Universidad Thompson Rivers, Mike Flannigan. 
    </p><p class="article-text">
        En esta animaci&oacute;n, compartida en X (Twitter) por el profesor de la Universidad de Nevada Neil Lareau, se ve c&oacute;mo el fuego se fue extendiendo sin pausa por todo el pa&iacute;s:
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1679201277862100992?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para este investigador, la causa fundamental es el clima. El periodo de mayo a julio fue el m&aacute;s c&aacute;lido registrado en Canad&aacute; desde 1940, 0,8 grados por encima del r&eacute;cord anterior, de 1998. &ldquo;Los valores de riesgo de incendios forestales se han salido de las gr&aacute;ficas este a&ntilde;o&rdquo;, dice Flannigan, y explica que &ldquo;los extremos son muy importantes en el mundo del fuego. Un 3% de los incendios son responsables del 97% del &aacute;rea quemada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fuego es un elemento natural en esos bosques, pero muchos de los megaincendios se propagaron con una voracidad extrema. Uno de ellos, en el norte de Quebec, prendi&oacute; en una tormenta el&eacute;ctrica el 27 de mayo &ndash;fechas en las que normalmente el suelo estar&iacute;a cubierto de nieve&ndash; y sigue activo despu&eacute;s de arrasar 1,2 millones de hect&aacute;reas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los incendios en esa provincia, que ti&ntilde;eron de naranja el cielo de Nueva York a principios de junio, tienen la huella del cambio clim&aacute;tico provocado por la actividad humana: es la conclusi&oacute;n de <a href="https://www.worldweatherattribution.org/climate-change-more-than-doubled-the-likelihood-of-extreme-fire-weather-conditions-in-eastern-canada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo estudio</a> del World Weather Attribution, el grupo cient&iacute;fico que analiza la contribuci&oacute;n del calentamiento a fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos concretos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografía tomada el 6 de junio en la que se registró una panorámica de los condados de Brooklyn y Manhattan en la ciudad de Nueva York (EE.UU.), cubiertos por una densa capa de humo, proveniente de los incendios forestales en Canadá. EFE/Justin Lane"
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            <span class="title">
                Fotografía tomada el 6 de junio en la que se registró una panorámica de los condados de Brooklyn y Manhattan en la ciudad de Nueva York (EE.UU.), cubiertos por una densa capa de humo, proveniente de los incendios forestales en Canadá. EFE/Justin Lane                            </span>
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        En su an&aacute;lisis los cient&iacute;ficos utilizaron el m&aacute;ximo semanal registrado en el &iacute;ndice meteorol&oacute;gico de riesgo de incendios (FWI, por sus siglas en ingl&eacute;s), una m&eacute;trica que combina datos sobre temperatura, velocidad del viento, humedad y precipitaciones recientes para estimar el riesgo de incendios forestales. El estudio determin&oacute; que, debido al cambio clim&aacute;tico, esas condiciones extremas fueron el doble de probables, y su intensidad un 20% mayor: adem&aacute;s, la probabilidad de sufrir una temporada as&iacute; se ha multiplicado por siete.
    </p><p class="article-text">
        En 1991 cient&iacute;ficos canadienses publicaron un estudio <a href="https://cfs.nrcan.gc.ca/publications?id=10603" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avisando de las devastadoras temporadas de incendios</a> que traer&iacute;a el cambio clim&aacute;tico. Uno de ellos era Flannigan, que admite que est&aacute; sorprendido por la velocidad de los cambios y por la ferocidad de los incendios que azotaron Quebec. &ldquo;Pensaba que ver&iacute;amos algo as&iacute; a mediados de siglo. Hemos visto incendios en el Este con anterioridad, pero nada a esta escala&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s de un centenar de tormentas de fuego</strong></h3><p class="article-text">
        El humo de aquellos fuegos subi&oacute; hasta la estratosfera y <a href="https://www.eldiario.es/galicia/humo-grandes-incendios-canada-llega-galicia-cruzar-5-000-kilometros-atlantico_1_10325799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; hasta Espa&ntilde;a</a>, a 5.000 kil&oacute;metros de distancia. Para eso no vale un incendio cualquiera. Hace falta uno capaz de producir una verdadera tormenta de fuego, un fen&oacute;meno conocido como piroc&uacute;mulonimbo &ndash;en palabras <a href="https://www.nasa.gov/topics/earth/features/pyrocb.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la NASA</a>, &ldquo;el drag&oacute;n de fuego de las nubes&rdquo;&ndash;, que este a&ntilde;o tienen una frecuencia nunca antes vista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son tormentas el&eacute;ctricas generadas por el calor de grandes incendios forestales&rdquo;, detalla David Peterson, un meteor&oacute;logo del instituto de investigaci&oacute;n de la Marina de EEUU que hace seguimiento de estos fen&oacute;menos extremos desde hace una d&eacute;cada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas tormentas estallan a gran altitud y funcionan como &ldquo;una chimenea gigante&rdquo;, impulsando la columna de humo del incendio hasta las capas altas de la atm&oacute;sfera. All&iacute;, la ceniza y las part&iacute;culas contaminantes pueden recorrer el globo y permanecer durante meses. &ldquo;En ese punto, es como un mini volc&aacute;n&rdquo;, dice Peterson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el suelo los pirocumulonimbus desatan una energ&iacute;a descomunal, con fuertes vientos cruzados que llegan a generar incluso tornados, como los vistos en Australia, en California o estos d&iacute;as en la Columbia Brit&aacute;nica. La nube sucia y cargada de cenizas convierte el d&iacute;a en la noche, y los rayos y las pavesas ardientes provocan nuevos focos a kil&oacute;metros de distancia del frente principal. &ldquo;No hay mucho que se pueda hacer frente a ellos, excepto salirse de su camino&rdquo;, dice Mike Flannigan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace muy poco que se estudian estas tormentas, pr&aacute;cticamente desconocidas para la ciencia hasta finales de los 90. Entre 2013 y 2021, el a&ntilde;o en que comenz&oacute; un seguimiento estrecho por sat&eacute;lite del fen&oacute;meno, se produjeron una media de 61 cada a&ntilde;o, con un m&aacute;ximo de 100 en 2021, seg&uacute;n <a href="https://www.nature.com/articles/s43247-022-00566-8#Sec1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una recopilaci&oacute;n publicada en 2022</a> en la revista <em>Nature</em>. Este a&ntilde;o, a fecha de 20 de agosto, se hab&iacute;an producido 135 pirocumulonimbos tan solo en Canad&aacute;, y 155 en todo el mundo, detalla Peterson, que es uno de los cient&iacute;ficos que mantiene la &uacute;nica base de datos global.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un pirocumulonimbo, fotografiado desde el aire en agosto de 2019, en el noroeste de EEUU                            </span>
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        Con un registro tan corto, Peterson cree que es pronto para saber si existe una tendencia al alza. Pero admite que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, la ferocidad de estas tormentas de fuego ha ido superando lo que estos cient&iacute;ficos cre&iacute;an posible. &ldquo;Si nos remontamos a la &uacute;ltima d&eacute;cada, dos de las mayores columnas de humo que se han observado en la estratosfera proceden del humo de incendios forestales y no de volcanes&rdquo;, explica Peterson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los terribles incendios que asolaron Australia en el fin de a&ntilde;o de 2019, el conocido como &lsquo;Black Summer&rsquo;, se produjo <a href="https://www.nature.com/articles/s41612-021-00192-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estallido de 38 pirocumulonimbos</a> que lanzaron part&iacute;culas a alturas de entre 20 y 35 kil&oacute;metros, y permanecieron en la atm&oacute;sfera 15 meses.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta abierta para quienes estudian estos fen&oacute;menos es <a href="https://www.nature.com/articles/s41612-021-00192-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el efecto clim&aacute;tico a escala regional o incluso global</a> que podr&iacute;an tener estas inyecciones masivas de part&iacute;culas a la atm&oacute;sfera, comparables a erupciones volc&aacute;nicas o un invierno nuclear: desde alterar la capa de ozono a reducir la radiaci&oacute;n solar que llega a la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Pero una parte importante de la ecuaci&oacute;n son tambi&eacute;n las emisiones directas provocadas por los incendios, que en su mayor&iacute;a est&aacute;n ardiendo en el bosque boreal, uno de los mayores almacenes de carbono del planeta. Seg&uacute;n <a href="https://twitter.com/m_parrington/status/1693928626348032345" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos preliminares de Copernicus</a>, el Programa de Observaci&oacute;n de la Tierra de la Uni&oacute;n Europea, los fuegos ya han emitido 350 millones de toneladas de carbono a la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este no es el planeta Tierra tal y como lo encontramos. Este es un nuevo lugar: un planeta de fuego que hemos creado, con una atm&oacute;sfera m&aacute;s propicia a la combusti&oacute;n que en cualquier otro momento de los &uacute;ltimos tres millones de a&ntilde;os&rdquo;, escribe el periodista canadiense John Vaillant en su libro <em>Fire Weather</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/incendios-volcanes-tornados-llamas-ventana-canada-nuevo-planeta-fuego_1_10463631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Aug 2023 19:22:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incendios como volcanes y tornados de llamas: la ventana de Canadá a un nuevo “planeta de fuego”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cambio climático obliga a cambiar la estrategia contra los megaincendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/cambio-climatico-obliga-cambiar-estrategia-megaincendios_1_10428023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fa6f11-d085-4ce3-9e25-f1317bbc4f4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1079361.jpg" width="1200" height="675" alt="El cambio climático obliga a cambiar la estrategia contra los megaincendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a unos grandes incendios dopados por el cambio climático, en Extremadura tratan de crear paisajes más diversos y resistentes al fuego, una petición creciente del mundo científico y conservacionista.</p><p class="subtitle">Ni un verano sin su infierno de llamas: el cambio climático quema el Mediterráneo en una ola de incendios “críticos”</p></div><p class="article-text">
        Cuando se apagan las llamas de un incendio, a la tristeza por ver el monte quemado se suele suceder el deseo de verlo de nuevo verde y que sea pronto. Lo habitual es querer plantar &aacute;rboles, no cortarlos. Pero eso es precisamente lo que han decidido hacer en la Sierra de Gata, en Extremadura, cansados de los gigantescos incendios que a&ntilde;o tras a&ntilde;o azotan la zona: en 2015, en 2022 y otra vez en 2023, en uno de los peores incendios de lo que va de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n se produjo en el verano de 2015, tras un fuego de origen intencionado que quem&oacute; unas 8.000 hect&aacute;reas. No era la primera vez que ard&iacute;an aquellos montes del norte de C&aacute;ceres, muy cerca de la raya con Portugal. Otros monstruos de fuego hab&iacute;an encontrado all&iacute; el mejor combustible posible: un oc&eacute;ano verde de monocultivos de pinos, fruto de las repoblaciones de mediados del siglo pasado. Y tampoco fue la &uacute;ltima. Este mismo mayo, el fuego devor&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/medioambiente/incendio-hurdes-sierra-gata-10-000-hectareas-controlado-queda-extinguirlo_1_10227735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 10.000 hect&aacute;reas</a> en las Hurdes y Sierra de Gata, obligando a desalojar a m&aacute;s de 300 vecinos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son plantaciones poco naturales y muy degradadas, que se han quemado muchas veces y que alimentan el siguiente incendio&rdquo;, cuenta Fernando Pulido, investigador de la Universidad de Extremadura, sobre la debilidad de esos montes ante los grandes incendios. Cuando prende la llama, ya sea por un accidente o por hacer da&ntilde;o &ndash;la mayor&iacute;a de fuegos en la zona son intencionados&ndash; &ldquo;la cat&aacute;strofe est&aacute; casi garantizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cansado de que la historia se repitiese, este bi&oacute;logo se puso al frente de una iniciativa que, seis a&ntilde;os despu&eacute;s, est&aacute; comenzando a cambiarle la cara a estas comarcas. La idea era sencilla: clarear el pinar en zonas estrat&eacute;gicas para meter reba&ntilde;os de ovejas y cabras, aprovechar la resina o incluso transformarlo en cultivos, como casta&ntilde;os o cerezos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una porci&oacute;n del territorio que mitiga o que limita la expansi&oacute;n de un posible incendio, como un cortafuegos cualquiera, pero que se mantiene gracias al trabajo de un agricultor, un ganadero o un resinero&rdquo;, apunta el investigador, que llama a estas zonas intervenidas &ldquo;cortafuegos productivos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nombre del proyecto, Mosaico Extremadura, sintetiza esta idea. Se trata de convertir una masa de alto riesgo compuesta por plantaciones &ndash;no bosques propiamente dichos&ndash; de una sola especie, muy alejadas de un ecosistema boscoso natural, en un mosaico <em>agrosilvopastoral</em>, donde convive un bosque m&aacute;s diverso con zonas de pasto, huertos o cultivos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El proyecto Mosaico ha promovido más de 200 iniciativas locales para prevenir los grandes incendios en la Sierra de Gata"
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            <span class="title">
                El proyecto Mosaico ha promovido más de 200 iniciativas locales para prevenir los grandes incendios en la Sierra de Gata                            </span>
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        Es una estrategia preventiva que nace frente a unos grandes incendios <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grandes-incendios-superdestructivos-llegan-vez-temprano_1_10082740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dopados por el cambio clim&aacute;tico</a>, en una nueva era en la que el calor y la sequedad extrema de la vegetaci&oacute;n hacen que sea cada vez m&aacute;s f&aacute;cil que un fuego desborde la capacidad de los equipos de extinci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa misma estrategia insisten cada vez m&aacute;s voces del mundo cient&iacute;fico y conservacionista. Este a&ntilde;o, m&aacute;s de 400 personas e instituciones del sector se unieron en <a href="https://www.paucostafoundation.org/adhesion-a-la-declaracion-sobre-la-gestion-de-los-grandes-incendios-forestales-en-espana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una inusual llamada de alerta</a>. Reclaman un cambio de enfoque para prevenir estos desastres &ldquo;fomentando donde sea necesario la heterogeneidad del paisaje y promoviendo la conservaci&oacute;n de la naturaleza, con el apoyo de herramientas como la selvicultura, el uso del fuego y la herbivor&iacute;a (dom&eacute;stica y salvaje)&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los &quot;cortafuegos productivos&quot; creados como parte del proyecto Mosaico en la Sierra de Gata"
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                Uno de los &quot;cortafuegos productivos&quot; creados como parte del proyecto Mosaico en la Sierra de Gata                            </span>
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        La <a href="https://www.paucostafoundation.org/adhesion-a-la-declaracion-sobre-la-gestion-de-los-grandes-incendios-forestales-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n</a> conjunta, promovida por la Fundaci&oacute;n Pau Costa &ndash;creada en memoria de un bombero forestal fallecido en primera l&iacute;nea de fuego en 2009&ndash;, defend&iacute;a que &ldquo;la falta de gesti&oacute;n del paisaje lleva a escenarios indefendibles ante situaciones de grandes y simult&aacute;neos incendios forestales.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que introducir m&aacute;s complejidad en los bosques, no grandes extensiones de una sola especie, como se hac&iacute;a antes. Generar m&aacute;s mosaicos, y combinar zonas m&aacute;s abiertas con otras arboladas&rdquo;, incide Santiago Sabat&eacute;, profesor de ecolog&iacute;a de la Universidad de Barcelona e investigador del CREAF, una de las instituciones firmantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese paisaje m&aacute;s diverso no s&oacute;lo es m&aacute;s resistente al paso del fuego, tambi&eacute;n crea vida en los pueblos. &ldquo;Estamos en un escenario clim&aacute;tico en el que los incendios ya no se pueden apagar con bomberos y helic&oacute;pteros, necesitamos que el paisaje se adapte a esa nueva realidad. En lugar de combatir las llamas, hay que combatir el abandono rural&rdquo;, asegura Fernando Pulido desde Extremadura.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1660570899148308484?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El investigador incide en que lo que hacen no es &ldquo;restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica cl&aacute;sica&rdquo; sino, en todo caso, &ldquo;restauraci&oacute;n preventiva&rdquo;. Jordi Cortina, catedr&aacute;tico de Ecolog&iacute;a de la Universidad de Alicante, coincide en que este es el enfoque que hace falta en muchos territorios. &ldquo;Nos encontramos con un paisaje absolutamente nuevo, con una abundancia forestal y un cambio clim&aacute;tico sin precedentes&rdquo;, asegura Cortina, que asegura que &ldquo;antes de plantar, hay que gestionar los bosques que tenemos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Nos encontramos con un paisaje absolutamente nuevo, con una abundancia forestal y un cambio climático sin precedentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Cortina</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Ecología de la Universidad de Alicante y presidente del Capítulo Europeo de la Sociedad para la Restauración Ecológica (SER)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este cient&iacute;fico, que dirige en Europa la Sociedad para la Restauraci&oacute;n Ecol&oacute;gica, defiende que una de las claves para restaurar es implicar a la poblaci&oacute;n local, adem&aacute;s de pensar los proyectos a medio y largo plazo. &ldquo;No se puede restaurar yendo una vez, haciendo una plantaci&oacute;n y larg&aacute;ndose. La gente est&aacute; bastante harta de que ocurra esto, de que vengan, planten, y nadie mantiene y nadie eval&uacute;a. Eso ha sido desastroso&rdquo;, prosigue Cortina.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Extremadura, lo que marca la diferencia es que toda esa actividad nueva no se ha concebido desde fuera, sino que ha tenido como protagonista a la poblaci&oacute;n local. En estos a&ntilde;os, el proyecto ya ha recogido m&aacute;s de 200 iniciativas, ideadas por gente de los pueblos y tambi&eacute;n por nuevos pobladores. &ldquo;Una respuesta masiva&rdquo;, asegura Pulido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su papel desde la Universidad consiste en ayudar a &ldquo;lidiar con la administraci&oacute;n y todos los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos&rdquo; que supone, por ejemplo, plantar un campo de olivos en una zona clasificada como forestal. El agradecimiento, seg&uacute;n cuenta, suele llegar en forma de quesos, cabritos, cajas de cerezas o botes de miel producidos en esos &ldquo;cortafuegos productivos&rdquo;. Y deja un recado a los responsables pol&iacute;ticos: &ldquo;hay muchas restricciones legales y administrativas que impiden crear un territorio m&aacute;s resistente a los grandes incendios. Si no facilitamos el cambio del uso forestal a agr&iacute;cola, se mantendr&aacute;n las masas forestales que generan el alto riesgo de incendios&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/cambio-climatico-obliga-cambiar-estrategia-megaincendios_1_10428023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Aug 2023 19:56:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cambio climático obliga a cambiar la estrategia contra los megaincendios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Incendios,Prevención incendios,Incendios forestales,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros paraísos en peligro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paraisos-peligro_1_10409778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/283930a4-fc3c-47e3-89b1-e581fabb2405_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos trabajadores de la Consejería de Medio Ambiente murciana retirando algas de una playa de Los Urrutias, en el Mar Menor, en junio de 2022."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de peces se ahogan en el Mar Menor, los glaciares del Pirineo se derriten hasta quedarse en heleros, los humedales de las Tablas de Daimiel son un secarral y las dehesas están en peligro de desaparición. Doñana es un claro síntoma de todo lo que se ha hecho mal en nuestro país ante el desafío del cambio climático, pero no es el único</p><p class="subtitle">Este artículo forma parte de la revista 'Salvar Doñana', exclusiva para socios y socias de elDiario.es. Recibe en tu casa uno de los últimos ejemplares en papel de regalo con 1 año de elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        El calentamiento global, la sequ&iacute;a, la contaminaci&oacute;n, la ganader&iacute;a y agricultura intensivas no solo est&aacute;n poniendo en jaque a Do&ntilde;ana. En Espa&ntilde;a hay otros para&iacute;sos en peligro. Repasamos la situaci&oacute;n en cuatro de los m&aacute;s importantes: el Mar Menor, las Tablas de Daimiel, las dehesas y los &uacute;ltimos glaciares de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos a finales de mayo de 2016 y un equipo de buzos se sumerge en la zona norte de la mayor laguna salada de Europa, el Mar Menor. En la superficie les esperan dos barcos de la Asociaci&oacute;n de Naturalistas del Sureste y WWF Espa&ntilde;a. Est&aacute;n all&iacute; porque saben que algo va mal en el Mar Menor, pero a cinco metros de profundidad, la escena les deja at&oacute;nitos. No pueden ver m&aacute;s all&aacute; de su brazo. Un velo de algas microsc&oacute;picas lo cubre todo, en un lugar conocido por sus aguas cristalinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas de maltrato, pese a estar protegido sobre el papel, el Mar Menor se hab&iacute;a convertido en una &ldquo;sopa verde&rdquo;. Asediada por un urbanismo feroz y, sobre todo, por la colosal industria agr&iacute;cola que hab&iacute;a crecido a su alrededor, la laguna no aguantaba m&aacute;s. En el oto&ntilde;o del 19 y el verano del 21 se produjeron dos nuevas muestras del colapso, cuando incontables animales marinos &ndash;decenas de miles o quiz&aacute;s millones&ndash; empezaron a acumularse en las playas, boqueando en busca de aire.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras ese &uacute;ltimo desastre, cient&iacute;ficos del Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a del CSIC publicaron un informe en el que advert&iacute;an que el Mar Menor hab&iacute;a perdido &ldquo;su capacidad de autorregulaci&oacute;n&rdquo;. El origen de esos episodios extremos eran los &ldquo;aportes masivos y casi continuos&rdquo; de nutrientes y materia org&aacute;nica procedentes de la agricultura intensiva y, en menor proporci&oacute;n, de las poblaciones ribere&ntilde;as. En esas aguas cargadas de nutrientes proliferan las algas hasta el punto de tapar la luz y dejar sin ox&iacute;geno a la fauna marina.
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n de la laguna, reconocen los cient&iacute;ficos, ser&aacute; un proceso largo y muy complejo que pasa en primer lugar por detener los vertidos. El colapso del Mar Menor ha movilizado a la sociedad civil murciana, que ya no traga con la inacci&oacute;n de quienes deb&iacute;an velar por la protecci&oacute;n de este tesoro natural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Ley del Mar Menor, aprobada por la Asamblea Regional de Murcia en julio de 2020, se va aplicando lentamente, y por su parte, el Gobierno central ha apretado el acelerador con un plan de medidas en el que se invertir&aacute;n 484,2 millones de euros hasta 2026. Entre ellas, la guerra al regad&iacute;o ilegal. En el mar de cultivos agr&iacute;colas que rodea la laguna salada, los agentes ambientales de la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Segura se est&aacute;n empleando a fondo para restablecer la ley. Una quinta parte de los cultivos de regad&iacute;o del Campo de Cartagena son ilegales y la Confederaci&oacute;n les est&aacute; cortando el grifo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n en depuradoras para los pueblos, y la creaci&oacute;n de un &lsquo;cintur&oacute;n verde&rsquo; alrededor de la laguna, utilizando la naturaleza para filtrar las aguas subterr&aacute;neas y reducir el vertido de nitratos, son dos de las medidas que se pondr&aacute;n en marcha a partir de 2023 para que el Mar Menor vuelva a respirar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las Tablas de Daimiel inundadas en 2014.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El Parque Nacional del &ldquo;embalse de Daimiel&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Las Tablas de Daimiel, la joya de los humedales manchegos, encara su 50 aniversario como Parque Nacional pr&aacute;cticamente a secas. A finales del mes de noviembre, pese a la llegada de dos trasvases de emergencia desde el r&iacute;o Tajo, menos de un 10% de su superficie inundable est&aacute; cubierta de agua. Hoy las Tablas de Daimiel se asfixian si no llueve, pero su din&aacute;mica era muy distinta cuando se cre&oacute; el Parque Nacional en 1973. En aquella &eacute;poca, se alimentaban sobre todo de las aguas subterr&aacute;neas que manaban de los Ojos del Guadiana, y que se juntaban con las procedentes del r&iacute;o Cig&uuml;ela creando una llanura de inundaci&oacute;n &uacute;nica, un para&iacute;so h&uacute;medo en medio de La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Pero los Ojos del Guadiana se cerraron en los a&ntilde;os 80 por el uso abusivo de agua para regad&iacute;o &ndash;el acu&iacute;fero se declar&oacute; oficialmente sobreexplotado en el a&ntilde;o 1987&ndash; y el problema sigue enquistado desde entonces. &ldquo;Llevo 35 a&ntilde;os viviendo junto a un Parque Nacional que jam&aacute;s ha funcionado como deber&iacute;a&rdquo;, explica el gu&iacute;a de ecoturismo Alejandro del Moral, nacido en Daimiel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El representante de las organizaciones ecologistas manchegas en el Patronato del Parque Nacional, Rafael Gos&aacute;lvez, coincide con &eacute;l. &ldquo;Lo que tenemos en este momento no tiene nada que ver con lo que fueron las Tablas de Daimiel&rdquo;, dice este ge&oacute;grafo de la Universidad de Castilla-La Mancha, que llama al Parque &ldquo;el embalse de Daimiel&rdquo;. Se refiere a las distintas presas que se han construido a lo largo de los a&ntilde;os en las entradas y salidas del espacio protegido, que han transformado radicalmente la fauna y la flora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La muestra m&aacute;s clara de lo sucedido es el declive del emblema del Parque Nacional: el pato colorado, un ave que depende de las praderas submarinas que antes tapizaban el humedal. &ldquo;Esto es a lo que hemos llegado despu&eacute;s de 50 a&ntilde;os de agricultura intensiva&rdquo;, asegura Rafael Gos&aacute;lvez, que defiende que hoy en d&iacute;a, &ldquo;las Tablas de Daimiel no tienen valor para ser Parque Nacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las temperaturas han hecho estragos en el glaciar de Monte Perdido y el resto del Prineo                            </span>
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        El ge&oacute;grafo es muy cr&iacute;tico con la &uacute;ltima medida tomada desde el espacio protegido: este verano se desmontaron las pasarelas por donde los visitantes siempre han accedido al humedal, se seg&oacute; la vegetaci&oacute;n de carrizos y eneas y despu&eacute;s entr&oacute; maquinaria pesada para retirar los sedimentos acumulados, hasta una profundidad de 30 cent&iacute;metros. El plan, propuesto por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC para &ldquo;restaurar los valores ambientales del Parque Nacional&rdquo;, solo abarca la zona que ven los visitantes. &ldquo;Es maquillaje ambiental puro y duro&rdquo;, dice el representante de Ecologistas en Acci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El daimiele&ntilde;o Alejandro del Moral lamenta que solo se planteen &ldquo;medidas de emergencia&rdquo;. &ldquo;Nadie ha dicho, &lsquo;oye, a esto hay que darle una vuelta&rsquo;&rdquo;, reflexiona el gu&iacute;a. Antes de que se levantaran las pasarelas, hab&iacute;a dejado de llevar clientes al Parque Nacional. &ldquo;Temes que quien viene lo vea tan deteriorado que piense que es una lucha perdida.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>A&ntilde;o aciago para los &uacute;ltimos colosos de hielo</strong></h3><p class="article-text">
        Los glaciares del Pirineo, los &uacute;ltimos de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica y los m&aacute;s meridionales de Europa, van claudicando ante la crisis clim&aacute;tica. La escasa nieve ca&iacute;da el pasado invierno se derriti&oacute; muy pronto en primavera, y el calor extremo de los meses estivales ha sido letal para estos colosos de hielo, que han sufrido su peor verano de la &uacute;ltima d&eacute;cada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este a&ntilde;o ha sido muy malo, ha sido excepcional. En junio ten&iacute;amos la nieve que suele haber en septiembre&rdquo;, explica Jes&uacute;s Revuelto, un f&iacute;sico del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a del CSIC. Despojados tan pronto de su manto protector, las altas temperaturas han hecho estragos en los glaciares. Los datos preliminares que ha obtenido el IPE en esta campa&ntilde;a muestran que el hielo del glaciar del Aneto, la cumbre m&aacute;s alta del Pirineo, ha perdido unos tres metros de espesor. En el del Monte Perdido, el cuerpo inferior se ha dividido en dos y eso &ldquo;puede marcar un antes y un despu&eacute;s&rdquo; de cara a su evoluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo del que forma parte Revuelto lleva estudiando los mayores glaciares del Pirineo desde 2011. Al principio utilizaban un esc&aacute;ner l&aacute;ser, pero ahora emplean un dron que toma cientos de fotos desde el aire para generar una imagen tridimensional del hielo. En una d&eacute;cada, han medido un descenso dram&aacute;tico en el espesor del glaciar del Monte Perdido, que seguramente supere los 10 metros de media tras analizar los datos de este verano. En las zonas m&aacute;s gruesas, a ese glaciar y al del Aneto no les quedan m&aacute;s de 40 metros de hielo.
    </p><p class="article-text">
        Este investigador del IPE se introdujo en este campo a partir del estudio de la nieve, &ldquo;el alimento de los glaciares&rdquo;. Su pasi&oacute;n por las monta&ntilde;as le llev&oacute; a desarrollar en las alturas su carrera investigadora, y habla con tristeza de la desaparici&oacute;n de los &uacute;ltimos glaciares pirenaicos. &ldquo;Con la evoluci&oacute;n clim&aacute;tica actual y el declive que llevan desde hace muchos a&ntilde;os, no tienen salvaci&oacute;n&rdquo;, asegura Revuelto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El retroceso de los glaciares en todo el planeta es una de las muestras m&aacute;s palpables de la crisis clim&aacute;tica, una realidad inquietante para quienes aman las monta&ntilde;as. En julio, 11 monta&ntilde;eros perdieron la vida en los Alpes italianos tras el desprendimiento de un gigantesco serac, un bloque de hielo que colgaba del glaciar de la Marmolada. El desastre sucedi&oacute; en medio de una ola de calor, un d&iacute;a despu&eacute;s de que se registrara una temperatura r&eacute;cord de 10 grados en la cumbre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otras partes de los Alpes tambi&eacute;n se ha vivido un verano sin precedentes. Los gu&iacute;as de Chamonix suspendieron las ascensiones al Mont Blanc por su v&iacute;a normal porque la monta&ntilde;a se estaba desmoronando, literalmente: al derretirse el permafrost, la tierra helada que mantiene pegadas las rocas, los desprendimientos eran constantes. En Suiza, los glaciares han perdido un 6% de toda su masa de hielo, tres kil&oacute;metros c&uacute;bicos: suficiente agua para llenar todos los embalses de los Alpes suizos.
    </p><p class="article-text">
        En un planeta cada vez m&aacute;s caliente, para ver el futuro de los Alpes basta mirar al Pirineo. En 1850 hab&iacute;a 52 glaciares en la cordillera y hoy solo quedan 19, en su mayor&iacute;a peque&ntilde;os heleros al borde de la desaparici&oacute;n. El destino de algunos ser&aacute; convertirse en lagos de alta monta&ntilde;a, como el que surgi&oacute; de los hielos del glaciar del Aneto en 2018, a 3.150 metros. El m&aacute;s joven, y tambi&eacute;n el m&aacute;s alto del Pirineo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dehesas, un paisaje agostado y olvidado</strong></h3><p class="article-text">
        Entre los paisajes de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, quiz&aacute;s ninguno sea tan ic&oacute;nico como las dehesas que cubren tres millones y medio de hect&aacute;reas entre Espa&ntilde;a y Portugal. Un ecosistema moldeado desde hace siglos por la mano del ser humano, que abri&oacute; claros en el bosque mediterr&aacute;neo para alimentar a los reba&ntilde;os de ovejas o cultivar la tierra, manteniendo las encinas y alcornoques que regalaban sus bellotas, su corcho y su sombra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &lsquo;Manifiesto por la dehesa&rsquo;, el escritor Joaqu&iacute;n Ara&uacute;jo apunt&oacute; que &ldquo;son uno de los mejores logros tambi&eacute;n de la historia de la humanidad, pues aportan un claro y demostrado ejemplo de compatibilidad entre la Cultura y la Natura&rdquo;. Son el hogar de algunas de las especies m&aacute;s singulares de la fauna ib&eacute;rica, como el lince, el &aacute;guila imperial o el buitre negro.&nbsp;
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                    alt="Los árboles de las dehesas de Monfragüe, debilitados por la sequía, son más vulnerables a las plagas."
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                Los árboles de las dehesas de Monfragüe, debilitados por la sequía, son más vulnerables a las plagas.                            </span>
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        Sin embargo, quienes cuidan de ese ecosistema &uacute;nico llevan a&ntilde;os alertando sobre su precario estado. La ganadera Mar&iacute;a P&iacute;a S&aacute;nchez, presidenta de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Dehesa (FEDEHESA), cuenta que los pastos de su finca de Badajoz amarillean antes de cada primavera, y la lluvia llega m&aacute;s tarde cada oto&ntilde;o. Seg&uacute;n datos de la Agencia Espa&ntilde;ola de Meteorolog&iacute;a, el clima &aacute;rido ha duplicado su extensi&oacute;n en Espa&ntilde;a desde mediados del siglo XX, alcanzando muchas zonas de dehesas en Extremadura, Andaluc&iacute;a y Castilla-La Mancha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las dehesas son ecosistemas muy fr&aacute;giles en este escenario&rdquo;, dice S&aacute;nchez. Millones de encinas y alcornoques est&aacute;n muriendo v&iacute;ctimas de una plaga silenciosa, la &lsquo;seca&rsquo;, causada por un hongo&nbsp; &ndash;a fit&oacute;ftora&ndash; que se ceba con los &aacute;rboles debilitados por la sequ&iacute;a. Esta ganadera, que cr&iacute;a ovejas merinas, una raza aut&oacute;ctona, cuenta que a los impactos clim&aacute;ticos se suma la crisis de la ganader&iacute;a extensiva. Obligados a competir con la producci&oacute;n industrial de carne, muchos ganaderos tienen que elegir entre echar el cierre o tratar de producir m&aacute;s y m&aacute;s, exprimiendo sus dehesas por encima de su capacidad de regeneraci&oacute;n natural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mercado no valora la ganader&iacute;a extensiva, los costes son enormes y el beneficio es muy bajo&rdquo;, cuenta S&aacute;nchez. Entidades como FEDEHESA est&aacute;n trabajando para crear un sello que permita diferenciar los productos de la ganader&iacute;a extensiva (carne, pero tambi&eacute;n huevos, l&aacute;cteos, lana&hellip;) frente a los procedentes de la ganader&iacute;a industrial.
    </p><p class="article-text">
        La ganadera habla de &ldquo;una nueva esperanza&rdquo; para las dehesas: la venta de cr&eacute;ditos de carbono a empresas que quieran compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero. &ldquo;La dehesa es un sistema vivo, el ganado come hierba y promueve el crecimiento continuo de la hierba. Es un sumidero de carbono muy importante&rdquo;, defiende S&aacute;nchez. &ldquo;O tenemos un golpe de suerte y la gente se enamora de la dehesa y nos paga por producir servicios ecosist&eacute;micos, o lo veo muy negro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paraisos-peligro_1_10409778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Aug 2023 19:45:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los otros paraísos en peligro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Doñana,Naturaleza,Cambio climático,Emergencia climática,Mar Menor,Contaminación,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los pequeños agricultores que desafían al desierto en España: “Tenemos que convertir el suelo en una esponja gigante”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/pequenos-agricultores-desafian-desierto-espana-convertir-suelo-esponja-gigante_1_10256818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5884c8e6-97a3-4137-b6ed-1c54f9778a04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los pequeños agricultores que desafían al desierto en España: “Tenemos que convertir el suelo en una esponja gigante”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las prácticas de la agricultura intensiva agotan los suelos fértiles: estos productores aran menos, dejan crecer 'malas hierbas' y abonan con ganado para restaurar el terreno y  adaptarse así a los efectos de la crisis climática, como las sequías</p><p class="subtitle">Diputados alemanes visitan Andalucía alarmados por la ley que legaliza regadíos en Doñana y en pleno boicot a la fresa</p></div><p class="article-text">
        Rodeados por el desierto, en una de las zonas m&aacute;s &aacute;ridas de toda Europa, un colectivo de peque&ntilde;os agricultores est&aacute; empe&ntilde;ado en demostrar que sus cultivos pueden regenerar la tierra. Su receta es tan sencilla como compleja: aliarse con la naturaleza. A&ntilde;os despu&eacute;s de dar el paso, dicen que no hay marcha atr&aacute;s. Su ejemplo, defienden, puede ayudar a otros a restaurar la vida y la fertilidad de sus campos, resistiendo mejor frente a las sequ&iacute;as y un clima cada vez m&aacute;s extremo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dimos cuenta de que ten&iacute;amos que cambiar, porque est&aacute;bamos convirtiendo esta zona en un desierto de almendros&rdquo;, cuenta Santiaga S&aacute;nchez desde la comarca de Los V&eacute;lez, en Almer&iacute;a. Hija y nieta de agricultores, hace casi diez a&ntilde;os que esta mujer rural decidi&oacute; darle la vuelta al manejo de sus tierras, &ldquo;unos suelos s&uacute;per pobres de tanto labrarlos, de tanta maquinaria pesada y de no aportarles casi nada, nada m&aacute;s que sacar, sacar y sacar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre los suelos se sostiene la supervivencia humana, pero las pr&aacute;cticas de la agricultura intensiva, al tiempo que multiplicaban la producci&oacute;n de alimentos, han esquilmado los suelos. Seg&uacute;n las &uacute;ltimas estad&iacute;sticas oficiales, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/camino-desierto-millones-toneladas-espana_1_1556945.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Espa&ntilde;a se pierden cada a&ntilde;o 543 millones de toneladas de suelo f&eacute;rtil</a>, con un tercio del territorio sufriendo una erosi&oacute;n &ldquo;grave o muy grave&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un problema com&uacute;n a todo el pa&iacute;s, y a toda Europa, pero en pocos lugares la situaci&oacute;n es tan dram&aacute;tica como en el sur y sureste de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, donde el desierto avanza impulsado por el cambio clim&aacute;tico y el <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/fernando-t-maestre-ecologo-mayor-causa-desertificacion-mal-suelo-agua-no-sequia_128_10157041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mal uso del suelo y del agua</a>. Multitud de estudios han relacionado el problema con la utilizaci&oacute;n masiva de herbicidas o el modo de labrar cultivos como el olivar. Seg&uacute;n <a href="https://www.chguadalquivir.es/documents/10182/2564531/PHGuadalquivir_ANEJO3.pdf/b5288704-f389-790b-9f8a-3593c568dac6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento oficial de la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Guadalquivir</a>, m&aacute;s de la mitad de la superficie de olivares tiene un potencial de erosi&oacute;n de 80 toneladas por hect&aacute;rea y a&ntilde;o (el l&iacute;mite considerado &ldquo;tolerable&rdquo; son 12).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En monocultivos de olivar o de almendro, tienes campos con muy poca protecci&oacute;n, que pr&aacute;cticamente todo el a&ntilde;o est&aacute;n sin cubierta vegetal. Al labrar continuamente, se pierde continuamente materia org&aacute;nica&rdquo;, explica Joris de Vente, investigador del CEBAS-CSIC en Murcia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sufrir m&aacute;s erosi&oacute;n y ser menos productivo, un suelo empobrecido y desnudo &ndash;sin cubierta vegetal, las beneficiosas <em>malas hierbas</em> que crecen de forma espont&aacute;nea o que se siembran entre los olivos o los almendros&ndash; es capaz de almacenar menos agua. Lo contrario lo convertir&iacute;a en un salvavidas en medio de la crisis clim&aacute;tica, ya que el suelo absorbe mejor las lluvias, mitigando las inundaciones, y la humedad dura m&aacute;s tiempo durante las sequ&iacute;as.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Olivar con cubiertas vegetales protegiendo el suelo junto a uno labrado y con el suelo desprotegido frente a la erosión."
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            <span class="title">
                Olivar con cubiertas vegetales protegiendo el suelo junto a uno labrado y con el suelo desprotegido frente a la erosión.                            </span>
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        &ldquo;Ten&iacute;amos que tener nuestro suelo preparado, como si fuera una esponja gigante, para captar la poquita agua que nos ca&iacute;a cada vez menos, pero muy torrencialmente&rdquo;, explica Santiaga S&aacute;nchez. Ese fue uno de los motivos que la animaron a avanzar hacia la agricultura ecol&oacute;gica y, en un paso m&aacute;s all&aacute;, hacia la llamada agricultura &lsquo;regenerativa&rsquo;, un modo de cultivar que busca restaurar los suelos degradados, potenciando su salud y su biodiversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a otros productores y vecinos de cinco comarcas en Granada, Almer&iacute;a y Murcia crearon AlVelAl, una asociaci&oacute;n para impulsar este modelo y recuperar tambi&eacute;n &ldquo;una autoestima y un orgullo por los pueblos que estaba muy perdido&rdquo;. Su mensaje a otros agricultores de la zona es que &ldquo;no se trata de que dejas de labrar y pasas de 0 a 100, sino que paulatinamente tienes que ir teniendo m&aacute;s en cuenta el suelo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La agricultura regenerativa implica todo un abanico de pr&aacute;cticas, que van desde arar lo m&iacute;nimo posible a mantener el suelo cubierto todo el a&ntilde;o, dejar crecer las llamadas &lsquo;malas hierbas&rsquo; que fijan nitr&oacute;geno de la atm&oacute;sfera o fertilizar el suelo con el ganado, como las 300 ovejas de raza aut&oacute;ctona que pastan entre los almendros de la agricultora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una aproximaci&oacute;n hol&iacute;stica, hay un efecto multiplicador entre estas pr&aacute;cticas&rdquo;, explica Joris de Vente. Un estudio del CEBAS-CSIC en las fincas de nueve productores de AlVelAl detect&oacute; que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0167880920303777" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los aspectos f&iacute;sicos, qu&iacute;micos y biol&oacute;gicos del suelo hab&iacute;an mejorado</a> tras la adopci&oacute;n de pr&aacute;cticas regenerativas, incluido un aumento del carbono org&aacute;nico de hasta un 30%. El potencial almacenamiento de carbono es uno de los beneficios clave de esta pr&aacute;ctica. <a href="https://research4committees.blog/2022/06/28/agricultural-potential-in-carbon-sequestration/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n un estudio encargado por el Parlamento Europeo</a>, una gesti&oacute;n del suelo de las tierras agr&iacute;colas basada en la recuperaci&oacute;n de la fertilidad natural y el secuestro de carbono podr&iacute;a almacenar hasta 67,5 millones de toneladas de CO2 equivalente al a&ntilde;o, un 15,7% de las emisiones anuales del sector agr&iacute;cola de la UE.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevamos décadas degradando el suelo, y eso no se soluciona ni en un año, ni en dos ni en tres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joris de Vente</span>
                                        <span>—</span> Investigador del CEBAS-CSIC en Murcia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero seg&uacute;n los productores y expertos consultados, lo m&aacute;s complicado es llevar a cabo el proceso hasta que el ecosistema vuelva a entrar en equilibrio. &ldquo;Llevamos d&eacute;cadas degradando el suelo, y eso no se soluciona ni en un a&ntilde;o, ni en dos ni en tres&rdquo;, incide el investigador, y apunta que &ldquo;hay que superar una fase inicial de cinco o diez a&ntilde;os de una cosecha menor, porque est&aacute;s todav&iacute;a en fase de restauraci&oacute;n. Una vez superas esa fase, vemos que la cosecha suele ser como m&iacute;nimo lo mismo, pero m&aacute;s estable y menos sensible a situaciones de estr&eacute;s como las sequ&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Cultivando en &ldquo;la peor finca del mundo mundial&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Un productor de la zona que ya ha afinado su m&aacute;quina regenerativa es Francisco Mart&iacute;nez Raya, que cultiva aceitunas, almendras y &ldquo;todo lo que no se hiela en invierno&rdquo; en el desierto de Gorafe, un rinc&oacute;n de Granada poco benevolente con la agricultura. Cuenta que al a&ntilde;o caen cuatro gotas y, a mil metros de altitud, en mayo tan pronto sufren una helada como se achicharran a 40 grados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; en un desierto, no tiene suelo, es la peor finca del mundo mundial&rdquo;, cuenta entre risas este agricultor e ingeniero agr&oacute;nomo. Su familia lleva cinco generaciones cuidando de esa finca, el cortijo Torre Gu&aacute;jar, y &eacute;l la trabaja desde 1997, al principio como &ldquo;mano de obra barata&rdquo; de su padre, que la manejaba de modo convencional, antes de pasar a ecol&oacute;gico y, por &uacute;ltimo, a regenerativo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Buscamos transformar el cultivo en un bosque, un poco tuneado, pero un bosque. Imitamos lo que lleva millones de años funcionando en la naturaleza, porque trabajar contra la naturaleza es muy difícil y costoso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Martínez Raya</span>
                                        <span>—</span> Agricultor regenerativo e ingeniero agrónomo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Buscamos transformar el cultivo en un bosque, un poco tuneado, pero un bosque. Imitamos lo que lleva millones de a&ntilde;os funcionando en la naturaleza, porque trabajar contra la naturaleza es muy dif&iacute;cil y costoso&rdquo;, explica Mart&iacute;nez Raya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa mentalidad explica que hable de &ldquo;las plagas buenas&rdquo; de su cultivo, porque &ldquo;es un ecosistema, y en un ecosistema complejo tienen que estar todos los bichos, si no hay pulgones no habr&aacute; mariquitas que se coman a los pulgones&rdquo;. Tambi&eacute;n que haya abrazado las &lsquo;malas hierbas&rsquo;; la piedra angular de su finca es su cubierta vegetal, germinada a partir de las propias semillas del terreno. Gracias a ella no tiene que usar ni pesticidas, ni abonos, ni labrar con el tractor. La &uacute;nica tarea que le da la hierba es aplastarla con un rodillo a finales de la primavera, para que no compita con los &aacute;rboles por el agua. Tampoco recoge la paja seca: a&iacute;sla frente al calor y acabar&aacute; descomponi&eacute;ndose y fertilizando el suelo, que as&iacute; permanece cubierto todo el a&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BzcsqG3ndSL/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Tan importante es su cubierta vegetal que este agricultor la riega. Entre los &aacute;rboles ha instalado aspersores de bajo caudal para mimetizar las tormentas que deber&iacute;an caer en momentos cr&iacute;ticos para el desarrollo de las plantas &ndash;como al principio del oto&ntilde;o, cuando tiene que germinar la cubierta vegetal&ndash; pero que ahora o no llegan o llegan a destiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con el cambio clim&aacute;tico hemos perdido la primavera y el oto&ntilde;o. Que no te cae la lluvia, pues tienes la opci&oacute;n de poder aportar ese agua&rdquo;, explica el agricultor. Al imitar tormentas en cinco momentos cr&iacute;ticos logra asegurar la producci&oacute;n y mantener la biodiversidad del suelo y la fauna auxiliar que lucha contra las plagas, incluso en a&ntilde;os tan secos como este. Si hay tormenta, no riega. &ldquo;Es un apoyo para casos de emergencia, no puedes andar despilfarrando el agua&rdquo;, dice. Y asegura que utiliza una parte muy peque&ntilde;a de la dotaci&oacute;n que le corresponde para sus cultivos: seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, en el caso de los almendros le dar&iacute;a para regar diez veces m&aacute;s superficie.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">No hay una soluci&oacute;n m&aacute;gica</h3><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a aplicarse esto a gran escala? Mart&iacute;nez Raya admite que, respecto a la agricultura convencional, &ldquo;a nivel de formaci&oacute;n es mucho m&aacute;s complejo porque necesitas m&aacute;s experiencia&rdquo;. &ldquo;Una cubierta hay que adaptarla mucho a las condiciones locales. Cada finca es un mundo, las condiciones clim&aacute;ticas son diferentes, el suelo es diferente. Tampoco hay una soluci&oacute;n m&aacute;gica, de decir 'esto hay que hacerlo as&iacute; y siempre as&iacute;'&rdquo;, dice el investigador del CEBAS-CSIC, Joris de Vente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un olivar tradicional con cubierta vegetal, fotografía de archivo del LIFE Olivares Vivos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mantener cubiertas vegetales no es una idea nueva, aunque todav&iacute;a es una pr&aacute;ctica minoritaria (apenas un 30% de los olivares emplea de alguna forma esta t&eacute;cnica contra la erosi&oacute;n, <a href="https://www.mapa.gob.es/es/ministerio/servicios/analisis-y-prospectiva/aypagriculturadecarbonon35_tcm30-645235.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos del Ministerio de Agricultura, Alimentaci&oacute;n y Medio Ambiente</a>, aunque sin especificar cu&aacute;ntos meses se mantiene). Con la nueva Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC), los agricultores pueden cobrar una ayuda extra si dejan crecer ese manto protector de hierba durante unos meses al a&ntilde;o. &ldquo;Gracias a las ayudas de la PAC, este a&ntilde;o me ha llamado gente, agricultores tradicionales cerrados, que yo pensaba que en la vida dejar&iacute;an cubierta vegetal y lo han aceptado por completo&rdquo;, cuenta Mart&iacute;nez Raya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque el investigador del CEBAS-CSIC aplaude estas medidas, y pide redirigir las ayudas de la PAC para &ldquo;superar las barreras econ&oacute;micas y tambi&eacute;n de conocimiento&rdquo; de los productores, tambi&eacute;n advierte que no debe simplificarse de m&aacute;s lo que es la agricultura regenerativa. En Estados Unidos existe una certificaci&oacute;n, <a href="https://regenorganic.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Regenerative Organic</a>, que incluye los criterios del sello <em>bio</em> estadounidense pero va m&aacute;s all&aacute;, con criterios m&aacute;s estrictos sobre salud del suelo, biodiversidad, bienestar animal y garant&iacute;as sociales para quienes trabajan la tierra.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un t&eacute;rmino ambiguo que abre la puerta al <em>greenwashing</em></h3><p class="article-text">
        Pero en Europa el t&eacute;rmino no est&aacute; regulado, y ni siquiera hay una definici&oacute;n &uacute;nica a nivel cient&iacute;fico y t&eacute;cnico, lo que seg&uacute;n De Vente implica un riesgo de <em>greenwashing</em>: &ldquo;Existen ejemplos donde grandes empresas obligan a sus productores a poner cubiertas, pero al quitarlas utilizan herbicidas. As&iacute; matas toda la biodiversidad, as&iacute; que no est&aacute;s trabajando hacia la regeneraci&oacute;n, porque no est&aacute;s regenerando&rdquo;, dice De Vente, que critica adem&aacute;s que las empresas obliguen a adoptar estas pr&aacute;cticas sin pagar de m&aacute;s por el esfuerzo adicional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil encontrar un gigante del sector agroalimentario que no haya abrazado lo &ldquo;regenerativo&rdquo;, desde <a href="https://www.pepsico.com/our-stories/press-release/pepsico-announces-2030-goal-to-scale-regenerative-farming-practices-across-7-mil04202021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PepsiCo</a> a <a href="https://www.nestle.com/sustainability/regenerative-food-systems/regeneration" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nestl&eacute;</a> o <a href="https://regenerative-agriculture.danone.com/es/mision/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Danone</a>, o fabricantes de agroqu&iacute;micos como <a href="https://www.syngentagroup.com/en/regenerative-agriculture" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Syngenta</a> y <a href="https://bayerforground.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bayer</a>. &ldquo;Se est&aacute; poniendo muy de moda, y creo que es bueno. La pregunta puede ser por qu&eacute; llama tanto la atenci&oacute;n, cuando no est&aacute; tan bien definido lo que es&rdquo;, reflexiona De Vente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A falta de un sello que avale ese trabajo &lsquo;regenerativo&rsquo;, Mart&iacute;nez Raya decidi&oacute; certificar su producci&oacute;n de aceituna con <a href="https://www.olivaresvivos.com/certificado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sello Olivares Vivos</a>, que garantiza la recuperaci&oacute;n de la biodiversidad en los campos. &ldquo;La parte que nos gust&oacute; es que es la primera certificaci&oacute;n en la que tienes que manejar el ecosistema, no puedes romper el equilibrio y te obliga a que el suelo est&eacute; vivo&rdquo;, explica este agricultor. Al comercializar su aceite con este sello consigue un mayor valor a&ntilde;adido, pero sigue vendiendo el resto de su cosecha a trav&eacute;s de una cooperativa agr&iacute;cola, como un producto normal. Aun as&iacute;, est&aacute; convencido de que es el camino. &ldquo;Yo soy agricultor profesional y vivo de esto. Hago este manejo porque, aparte de que filos&oacute;ficamente me gusta, es el que m&aacute;s rentabilidad me da&rdquo;, remarca Mart&iacute;nez Raya.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/pequenos-agricultores-desafian-desierto-espana-convertir-suelo-esponja-gigante_1_10256818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2023 20:48:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los pequeños agricultores que desafían al desierto en España: “Tenemos que convertir el suelo en una esponja gigante”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático,Agricultura,Suelos,Desierto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fernando T. Maestre, ecòleg: “La major causa de desertificació és el mal ús del sòl i de l'aigua, no la sequera”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/medi_ambient/fernando-t-maestre-ecoleg-major-causa-desertificacio-mal-us-sol-i-l-aigua-no-sequera_1_10165783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17dff7e-22ee-43b8-ae52-d10f6faf9b25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fernando T. Maestre, ecòleg: “La major causa de desertificació és el mal ús del sòl i de l&#039;aigua, no la sequera”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'investigador, que dirigeix el Laboratori d'Ecologia de Zones Àrides i Canvi Global de la Universitat d'Alacant, assenyala que “no és realista”, continuar prometent aigua i assegura que és necessari reduir els regadius</p></div><p class="article-text">
        L'investigador alacant&iacute; Fernando T. Maestre (Sax, 46 anys) &eacute;s un dels majors especialistes del m&oacute;n en l'ecologia de les zones &agrave;rides. Dirigeix el Laboratori d'Ecologia de Zones &Agrave;rides i Canvi Global en la Universitat d'Alacant i &eacute;s una de les principals talaies cient&iacute;fiques des de les quals s'estudia l'avan&ccedil; de la desertificaci&oacute; a Espanya.
    </p><p class="article-text">
        Maestre es troba entre l'1% d'autors cient&iacute;fics m&eacute;s citats del m&oacute;n, i des d'aqueixa posici&oacute;, es contrari a unes pol&iacute;tiques de l'aigua que considera irreals i irresponsables enmig de la crisi clim&agrave;tica. L'investigador afirma que la major causa de la desertificaci&oacute; al nostre pa&iacute;s no &eacute;s el calfament global ni la sequera, sin&oacute; &ldquo;el mal &uacute;s del s&ograve;l i de l'aigua&rdquo;. Encara que espera que l'actual escassetat de pluges supose un canvi de mentalitat sobre la falta d'aquest recurs tan preuat, reconeix que &ldquo;lamentablement, no hem apr&eacute;s molt de les sequeres que hem patit en &egrave;poques anteriors&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els conflictes per l'aigua han esclatat amb la proposta per a amnistiar regadius il&middot;legals en Do&ntilde;ana o el rebuig de M&uacute;rcia i la Comunitat Valenciana a la retallada al transvasament Tajo-Segura. &Eacute;s realista continuar prometent m&eacute;s aigua?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No &eacute;s realista. &Eacute;s una fugida cap endavant el plantejament que estan fent determinats governs i agents socials de continuar augmentant el regadiu. No sols no &eacute;s realista sin&oacute; que a m&eacute;s &eacute;s molt irresponsable, ens encaminem cap a escenaris clim&agrave;tics que al nostre pa&iacute;s estaran caracteritzats per una menor disponibilitat d'aigua, per conseg&uuml;ent el que hem de fer &eacute;s preparar-nos per al futur i estalviar aigua, no gastar m&eacute;s. Plantejar que la soluci&oacute; als problemes del camp i als problemes econ&ograve;mics de moltes zones &eacute;s augmentar el regadiu &eacute;s un contrasentit, perqu&egrave; senzillament no hi haur&agrave; aigua per a alimentar tot aquest regadiu en el futur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El que hem d'intentar &eacute;s que siga una activitat el m&eacute;s sostenible possible. De res serveix que siga una activitat que puga mantindre's uns pocs anys, per&ograve; que despr&eacute;s col&middot;lapse totalment o quasi totalment perqu&egrave; no hi haur&agrave; suficient aigua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De vegades se sent que la pen&iacute;nsula ib&egrave;rica va cam&iacute; de convertir-se en un desert. &Eacute;s aix&ograve; una exageraci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No &eacute;s una exageraci&oacute; del tot, en el sentit que cada vegada tenim un clima m&eacute;s &agrave;rid en la pen&iacute;nsula Ib&egrave;rica, caracteritzat per temperatures m&eacute;s elevades, una major evapotranspiraci&oacute; i una menor disponibilitat d'aigua a causa de l'augment de temperatura associat al canvi clim&agrave;tic. I ens estem acostant a condicions clim&agrave;tiques cada vegada m&eacute;s similars a les que tenim en moltes zones des&egrave;rtiques del planeta. De la nit al mat&iacute;0 no tindrem paisatges plens de dunes, per&ograve; durant les pr&ograve;ximes d&egrave;cades el nostre clima, i per tant els nostres paisatges, sobretot en la meitat sud de la pen&iacute;nsula, s'aniran semblant m&eacute;s cada vegada a aquells que tenim en zones m&eacute;s des&egrave;rtiques.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De quina manera est&agrave; afectant l'actual sequera als ecosistemes en la pen&iacute;nsula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&agrave; afectant d'una forma molt negativa, est&agrave; amplificant les conseq&uuml;&egrave;ncies d'altres activitats humanes i reduint la quantitat d'aigua disponible en els nostres ecosistemes, disminuint la rec&agrave;rrega d'aq&uuml;&iacute;fers i el cabal dels rius i est&agrave; amplificant actuacions com l'&uacute;s que fem de l'aigua, sobretot de les masses subterr&agrave;nies.
    </p><p class="article-text">
        Les conseq&uuml;&egrave;ncies les estem veient hui dia, per exemple amb la dessecaci&oacute; de Do&ntilde;ana o les Taules de Daimiel, que per desgr&agrave;cia porten molts anys en l'UCI. Per&ograve; qui parla de Do&ntilde;ana o Daimiel, que s&oacute;n casos emblem&agrave;tics, parla de molts altres ecosistemes, sobretot aqu&agrave;tics, que s&oacute;n els m&eacute;s sensibles a la baixada en els nivells dels aq&uuml;&iacute;fers i la disminuci&oacute; dels cabals de les aig&uuml;es superficials. Per&ograve; est&agrave; afectant a tota mena d'ecosistemes, com moltes zones forestals que estan experimentant una mortalitat massiva d'arbres perqu&egrave; no poden suportar la falta d'aigua, i tamb&eacute; a moltes esp&egrave;cies animals.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&eacute;s enll&agrave; del canvi clim&agrave;tic, hi ha altres causes que agreugen la desertificaci&oacute; a Espanya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La desertificaci&oacute; &eacute;s un fenomen causat per dos factors fonamentals, els canvis en el clima i l'acci&oacute; humana. I en el cas d'Espanya, el principal agent desertificador som nosaltres. S'al&middot;ludeix molt al canvi clim&agrave;tic, i a la sequera, i &ograve;bviament s&oacute;n factors que no ajuden, perqu&egrave; fan que els nostres ecosistemes semi&agrave;rids i secs subhumits siguen m&eacute;s propensos a patir m&eacute;s degradaci&oacute; i per tant desertificaci&oacute;, per&ograve; el principal agent desertificador a Espanya som nosaltres, pel mal &uacute;s del s&ograve;l i de l'aigua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quin &eacute;s el problema amb els s&ograve;ls?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ho estem salinitzant, ho erosionem, el plenem de ciment... B&agrave;sicament, ho maltractem. Segons les estad&iacute;stiques oficials de l'Inventari Nacional de S&ograve;ls, estem parlant que en el conjunt d'Espanya, a l'any, m&eacute;s de 500 milions de tones de s&ograve;l es perden per erosi&oacute;, malgrat que &eacute;s el que ens dona menjar. &Eacute;s un problema que ocorre sobretot quan el s&ograve;l est&agrave; desprove&iuml;t de vegetaci&oacute;. Les arrels de la vegetaci&oacute; i la fullaraca permeten que el s&ograve;l es mantinga on est&agrave;. Quan desapareix la vegetaci&oacute;, el s&ograve;l queda exposat a l'acci&oacute; erosiva de l'aigua i el vent. Les dades apunten al fet que m&eacute;s d'un ter&ccedil; de la superf&iacute;cie espanyola suporta erosions que es qualifiquen com a greus o molt greus. En nou comunitats aut&ograve;nomes, la mitjana de p&egrave;rdua anual de s&ograve;l est&agrave; per damunt del que es considera tolerable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fernando T. Maestre, director del Laboratori de Zones Àrides i Canvi Global de la Universitat d&#039;Alacant."
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            <span class="title">
                Fernando T. Maestre, director del Laboratori de Zones Àrides i Canvi Global de la Universitat d&#039;Alacant.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Encara que l'agricultura utilitza el 80% de l'aigua a Espanya, des del sector del regadiu es defensa que aqueix tipus d'agricultura &eacute;s una eina per a frenar la desertificaci&oacute;. Qu&egrave; li sembla aqueixa afirmaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s una fal&middot;l&agrave;cia per dos motius. Primer perqu&egrave; el regadiu &eacute;s un agent de desertificaci&oacute; fonamental en sobreexplotar l'aigua, sobretot els aq&uuml;&iacute;fers. Un aspecte clau perqu&egrave; els nostres ecosistemes puguen albergar vida &eacute;s l'aigua que els sustenta. I aqueixa aigua, en molts ecosistemes, est&agrave; fortament determinada per les aportacions dels aq&uuml;&iacute;fers, que s&oacute;n els que estem sobreexplotant i esgotant amb l'agricultura intensiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, s'al&middot;ludeix al fet que els cultius disminueixen l'erosi&oacute; del s&ograve;l, per la vegetaci&oacute; que mantenen, quan el que ocorre &eacute;s tot el contrari. Les t&egrave;cniques de cultiu tradicionals, de conreu o d'eliminaci&oacute; de la vegetaci&oacute; natural, augmenten molt l'erosi&oacute; del s&ograve;l en comparaci&oacute; amb els ecosistemes naturals. L'agricultura no sols no frena la desertificaci&oacute;, sin&oacute; que la incrementa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El regadiu és un agent de desertificació fonamental en sobreexplotar l&#039;aigua, sobretot els aqüífers</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando T. Maestre</span>
                                        <span>—</span> Ecòleg de la Universitat d&#039;Alacant, especialista en zones àrides
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Llavors, hauria de plantejar-se una reducci&oacute; de la superf&iacute;cie de regadiu?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el que hem d'anar plantejant &eacute;s reduir el regadiu, comen&ccedil;ant sobretot i fonamentalment pel regadiu il&middot;legal. Es desconeix l'extensi&oacute; del regadiu il&middot;legal, per&ograve; com podem veure en la zona de Do&ntilde;ana, a Daimiel, en la Mar Menor, per&ograve; tamb&eacute; en altres zones com l'Axarqu&iacute;a a M&agrave;laga, estem parlant de milers i milers d'hect&agrave;rees de regadius il&middot;legals, que s&oacute;n les primeres que caldria clausurar. El que &eacute;s clar &eacute;s que ja no pot plantejar-se un augment del regadiu, senzillament perqu&egrave; no hi haur&agrave; aigua per a poder regar-ho tot, i si volem racionalitzar l'&uacute;s de l'aigua i salvaguardar els nostres recursos h&iacute;drics amb l'escenari de canvi clim&agrave;tic que tenim per al futur cal limitar i reduir el regadiu, no ens queda una altra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministre d'Agricultura, Luis Planas, ha defensat que no cal reduir el regadiu a Espanya, i des del seu Ministeri es destinar&agrave; una enorme inversi&oacute; de diners p&uacute;blics a la modernitzaci&oacute; dels regadius. S'estalvia aigua amb aqueixa mesura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s important augmentar l'efici&egrave;ncia. Si est&agrave;s regant a manta i ho passes a reg per degoteig, estalvies molta aigua. Per&ograve; ara b&eacute;, el que ocorre en la pr&agrave;ctica &eacute;s que aqueix estalvi d'aigua no es tradueix en un estalvi real, perqu&egrave; els regants tenen concessions d'aigua. Si en millorar l'efici&egrave;ncia del regadiu estalvien aigua, el que solen fer &eacute;s posar m&eacute;s superf&iacute;cie en cultiu, per la qual cosa al final aqueix estalvi &eacute;s zero. No sols no s'estalvia aigua, sin&oacute; que augmenta la superf&iacute;cie regada, augmenta la demanda a futur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dit aix&iacute; &eacute;s un cicle un tant pervers...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Amb el regadiu es dona un exemple clar&iacute;ssim del que es diu paradoxa de Jevons, que &eacute;s que com m&eacute;s eficients som en l'&uacute;s d'un recurs, m&eacute;s usem aqueix recurs. A la vista est&agrave; que el regadiu no para de cr&eacute;ixer al nostre pa&iacute;s, i que el consum d'aigua per part del regadiu continua augmentant malgrat les inversions milion&agrave;ries que es fan cada any en millora de regadius. Si realment aquestes inversions foren efectives, veur&iacute;em una disminuci&oacute; continuada de l'&uacute;s de l'aigua en el regadiu conforme millora l'efici&egrave;ncia, la qual cosa no &eacute;s el cas. L'evid&egrave;ncia i la realitat ens diu que si augmentem l'efici&egrave;ncia, acabem usant m&eacute;s aigua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>I a part de reduir el regadiu, quines altres mesures s&oacute;n necess&agrave;ries?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s imperatiu reduir el desaprofitament alimentari. Una part de la collita es tira abans de ser comercialitzada perqu&egrave; no pot vendre's, la qual cosa ocorre sovint quan el mercat est&agrave; saturat a causa d'un exc&eacute;s de producci&oacute;. En aquests casos, els preus s&oacute;n tan baixos que no compensa collir la fruita i verdura. Si prenem dades oficials del Ministeri d'Agricultura, a Espanya no s'han comercialitzat quasi 64 milions de quilos de fruita i verdura aptes per al consum entre desembre de 2021 i desembre de 2022. I aquestes s&oacute;n xifres oficials que els agricultors registren per a cobrar subvencions de la PAC, la quantitat real de fruita i verdura que es tira o no es recull &eacute;s molt major.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;evidència i la realitat ens diu que si augmentem l&#039;eficiència, acabem usant més aigua. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando T. Maestre </span>
                                        <span>—</span> Ecòleg de la Universitat d&#039;Alacant
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Molts agricultors de sec&agrave; en diverses zones d'Espanya estan augurant una collita desastrosa, amb p&egrave;rdues enormes en el cereal, per exemple. Es pot adaptar aquest tipus d'agricultura, que dep&eacute;n de la pluja, a un escenari clim&agrave;tic amb sequeres m&eacute;s intenses i prolongades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s una cosa que hem de fer, i &eacute;s una cosa que hem de fer a m&uacute;ltiples nivells. Caldr&agrave; buscar cultius que siguen m&eacute;s resistents a la sequera, i que puguen permetre una certa productivitat en condicions clim&agrave;tiques m&eacute;s seques que les que tenim hui dia. Estic pensant en cultius com la garrofera, que &eacute;s un arbre que est&agrave; molt ben adaptat a les condicions dels nostres entorns semi&agrave;rids. S'est&agrave; fent molta investigaci&oacute; molt bona al nostre pa&iacute;s, i hi ha molta que queda per fer, per a obtindre varietats m&eacute;s resistents a la sequera per a determinats cultius, varietats millor adaptades a les condicions clim&agrave;tiques que tindrem en el futur. Clarament hem d'anar adaptant l'agricultura de sec&agrave;, perqu&egrave; amb un clima m&eacute;s &agrave;rid i m&eacute;s impredictible, ser&agrave; cada vegada m&eacute;s dif&iacute;cil dur-la a terme tal com la realitz&agrave;vem fins ara.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1400827044439728129?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Una vegada el territori s'ha degradat, hi ha alguna cosa a fer per a revertir l'avan&ccedil; de la desertificaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s possible, no &eacute;s senzill per&ograve; &eacute;s possible. El primer que cal fer &eacute;s gestionar millor l'aigua, estalviar aigua, intentar que es vagen recuperant a poc a poc les nostres masses d'aigua subterr&agrave;nies, no continuar sobreexplotant-les i contaminant-les. Aqueixa &eacute;s la norma n&uacute;mero u. Despr&eacute;s hem d'anar recuperant el s&ograve;l, per exemple, incorporant les restes de les collites al s&ograve;l, que en molts llocs hui dia es cremen. Aix&iacute; millorem el seu contingut en mat&egrave;ria org&agrave;nica, millorem la seua capacitat d'infiltraci&oacute; de manera que, quan ploga, aqueix s&ograve;l siga capa&ccedil; d'infiltrar millor l'aigua i retindre-la durant m&eacute;s temps.
    </p><p class="article-text">
        Si aix&ograve; ho combinem amb t&egrave;cniques de no conreu en els cultius, deixar la vegetaci&oacute; natural, aquesta vegetaci&oacute; tamb&eacute; anir&agrave; incrementant els nivells de carboni en el s&ograve;l, previndr&agrave; l'erosi&oacute;, i quan arriben pluges torrencials aqueix s&ograve;l estar&agrave; m&eacute;s ben subjectat i es perdr&agrave; menys. Tots aquests canvis en els sistemes agr&iacute;coles els podem combinar tamb&eacute; amb campanyes de revegetaci&oacute;, amb esp&egrave;cies adaptades a les condicions clim&agrave;tiques m&eacute;s seques.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Erosió en olivars en pendent.                            </span>
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        <strong>Quan parla de campanyes de revegetaci&oacute;, es refereix a plantar arbres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Les esp&egrave;cies arb&ograve;ries es poden utilitzar en aquells llocs en els quals les condicions clim&agrave;tiques futures permetran el manteniment d'aquests arbres, per&ograve; en moltes altres zones aix&ograve; ja no ocorrer&agrave;. Cal comen&ccedil;ar a utilitzar de manera m&eacute;s freq&uuml;ent altres esp&egrave;cies vegetals m&eacute;s ben adaptades a les condicions de sequera, esp&egrave;cies herb&agrave;cies i arbustives. Tamb&eacute;, encara que aquest tipus d'investigaci&oacute; encara est&agrave; en bolquers, per a la restauraci&oacute; i recuperaci&oacute; de s&ograve;ls degradats podem utilitzar altres organismes com les cianobact&egrave;ries que formen part de la crosta biol&ograve;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&egrave; &eacute;s la crosta biol&ograve;gica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s un conjunt d'organismes que viuen en la superf&iacute;cie del s&ograve;l, s&oacute;n molt importants a nivell global i al nostre pa&iacute;s ocupen una gran superf&iacute;cie dins dels ecosistemes &agrave;rids i semi&agrave;rids, els que no estan degradats, perqu&egrave; aquests organismes s&oacute;n molt sensibles al calcigament i la pertorbaci&oacute; del s&ograve;l. Solen ocupar bona part de la superf&iacute;cie que no est&agrave; ocupada per les plantes vasculars, s&oacute;n agrupacions de molses, de l&iacute;quens, de cianobact&egrave;ries, i d'una comunitat microbiana associada que juga un paper ecol&ograve;gic molt important.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quines s&oacute;n aqueixes funcions?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquests organismes d'una banda fixen carboni, contribueixen a augmentar els continguts de mat&egrave;ria org&agrave;nica del s&ograve;l i a reduir CO&#8322; de l'atmosfera, tamb&eacute; n'hi ha capaces de fixar nitrogen, i alguns, com les cianobact&egrave;ries, secreten subst&agrave;ncies, es denominen exopolisac&agrave;rids, que fixen les part&iacute;cules de s&ograve;l. S&oacute;n com una esp&egrave;cie de cola que augmenta l'estabilitat del s&ograve;l i redueix la seua erosi&oacute;. A causa d'aquestes caracter&iacute;stiques, i al fet que s&oacute;n organismes que s&oacute;n capa&ccedil;os de viure sense precipitaci&oacute;, nom&eacute;s amb la humitat ambiental, s&oacute;n molt resistents a la sequera, i s'estan comen&ccedil;ant a utilitzar en moltes zones &agrave;rides del planeta per a recuperar s&ograve;ls degradats. Ac&iacute; a Espanya hi ha investigaci&oacute; sobre aquest tema, com la del grup de Yolanda Cant&oacute;n en la Universidad d'Almeria, i hi ha proves pilot molt prometedores per a utilitzar aquests organismes, aquestes comunitats biol&ograve;giques, en la lluita contra la desertificaci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creu que aquesta sequera canviar&agrave; la manera de gestionar l'aigua a Espanya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vull ser sempre optimista, &ograve;bviament la sequera &eacute;s una caracter&iacute;stica c&iacute;clica dels nostres climes, i si tirem la vista arrere, lamentablement no hem apr&eacute;s molt de les sequeres que hem patit en &egrave;poques anteriors, si b&eacute; &eacute;s cert. Una caracter&iacute;stica que distingeix a aquesta sequera d'unes altres que hem patit en el passat, &eacute;s que est&agrave; acompanyada d'unes temperatures a les quals no estem habituats, com tindre m&eacute;s de 30 graus a l'abril. Vull pensar que aquesta sequera canviar&agrave; la nostra mentalitat, que serem conscients que l'aigua &eacute;s un recurs molt esc&agrave;s i que l'hem estat balafiant en moltes ocasions. Vull pensar que tant les administracions com els ciutadans seran m&eacute;s conscients de la necessitat de plantejar-nos d'una vegada per sempre un &uacute;s m&eacute;s racional dels nostres recursos h&iacute;drics, i que comencem a relacionar-nos amb l'aigua i amb els ecosistemes naturals d'una manera diferent de com ho hem estat fent fins ara.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/medi_ambient/fernando-t-maestre-ecoleg-major-causa-desertificacio-mal-us-sol-i-l-aigua-no-sequera_1_10165783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 May 2023 20:31:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fernando T. Maestre, ecòleg: “La major causa de desertificació és el mal ús del sòl i de l'aigua, no la sequera”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fernando T. Maestre, ecólogo: “La mayor causa de desertificación es el mal uso del suelo y del agua, no la sequía”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/fernando-t-maestre-ecologo-mayor-causa-desertificacion-mal-suelo-agua-no-sequia_128_10157041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17dff7e-22ee-43b8-ae52-d10f6faf9b25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fernando T. Maestre, ecólogo: “La mayor causa de desertificación es el mal uso del suelo y del agua, no la sequía”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador, que dirige el Laboratorio de Ecología de Zonas Áridas y Cambio Global de la Universidad de Alicante, señala que "no es realista", seguir prometiendo agua y asegura que es necesario reducir los regadíos</p><p class="subtitle">El Gobierno andaluz promete a los regantes irregulares de Doñana agua que la ley prohíbe usar</p></div><p class="article-text">
        El investigador alicantino Fernando T. Maestre (Sax, 46 a&ntilde;os) es uno de los mayores especialistas del mundo en la ecolog&iacute;a de las zonas &aacute;ridas. Dirige el Laboratorio de Ecolog&iacute;a de Zonas &Aacute;ridas y Cambio Global en la Universidad de Alicante y es una de las principales atalayas cient&iacute;ficas desde las que se estudia el avance de la desertificaci&oacute;n en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Maestre se encuentra <a href="https://web.ua.es/es/actualidad-universitaria/2022/noviembre2022/14-20/fernando-t.-maestre-mantiene-su-liderazgo-como-uno-de-los-cientificos-mas-citados-del-mundo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 1% de autores cient&iacute;ficos m&aacute;s citados</a> del mundo, y desde esa posici&oacute;n, se moja respecto a unas pol&iacute;ticas del agua que considera irreales e irresponsables en medio de la crisis clim&aacute;tica. El investigador afirma que la mayor causa de la desertificaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s no es el calentamiento global ni la sequ&iacute;a, sino &ldquo;el mal uso del suelo y del agua&rdquo;. Aunque espera que la actual escasez de lluvias suponga un cambio de mentalidad sobre la falta de este recurso tan preciado, reconoce que &ldquo;lamentablemente, no hemos aprendido mucho de las sequ&iacute;as que hemos sufrido en &eacute;pocas anteriores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los conflictos por el agua han estallado con la propuesta para amnistiar regad&iacute;os ilegales en Do&ntilde;ana o el rechazo de Murcia y la Comunitat Valenciana al recorte al trasvase Tajo-Segura. &iquest;Es realista seguir prometiendo m&aacute;s agua?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es realista. Es una huida hacia adelante el planteamiento que est&aacute;n haciendo determinados gobiernos y agentes sociales de seguir aumentando el regad&iacute;o. No solo no es realista sino que adem&aacute;s es muy irresponsable, nos encaminamos hacia escenarios clim&aacute;ticos que en nuestro pa&iacute;s van a estar caracterizados por una menor disponibilidad de agua, por consiguiente lo que tenemos que hacer es prepararnos para el futuro y ahorrar agua, no gastar m&aacute;s. Plantear que la soluci&oacute;n a los problemas del campo y a los problemas econ&oacute;micos de muchas zonas es aumentar el regad&iacute;o es un sinsentido, porque sencillamente no va a haber agua para alimentar todo este regad&iacute;o en el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que tenemos que intentar es que sea una actividad lo m&aacute;s sostenible posible. De nada sirve que sea una actividad que pueda mantenerse unos pocos a&ntilde;os, pero que luego colapse totalmente o casi totalmente porque no va a haber suficiente agua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ocasiones se escucha que la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica va camino de convertirse en un desierto. &iquest;Es esto una exageraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es una exageraci&oacute;n del todo, en el sentido de que cada vez tenemos un clima m&aacute;s &aacute;rido en la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, caracterizado por temperaturas m&aacute;s elevadas, una mayor evapotranspiraci&oacute;n y una menor disponibilidad de agua debido al aumento de temperatura asociado al cambio clim&aacute;tico. Y nos estamos acercando a condiciones clim&aacute;ticas cada vez m&aacute;s similares a las que tenemos en muchas zonas des&eacute;rticas del planeta. De la noche a la ma&ntilde;ana no vamos a tener paisajes llenos de dunas, pero durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas nuestro clima, y por tanto nuestros paisajes, sobre todo en la mitad sur de la pen&iacute;nsula, se van a ir pareciendo m&aacute;s cada vez a los que tenemos en zonas m&aacute;s des&eacute;rticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; modo est&aacute; afectando la actual sequ&iacute;a a los ecosistemas en la pen&iacute;nsula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; afectando de una forma muy negativa, est&aacute; amplificando las consecuencias de otras actividades humanas y reduciendo la cantidad de agua disponible en nuestros ecosistemas, disminuyendo la recarga de acu&iacute;feros y el caudal de los r&iacute;os y est&aacute; amplificando actuaciones como el uso que hacemos del agua, sobre todo de las masas subterr&aacute;neas. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias las estamos viendo a d&iacute;a de hoy, por ejemplo con la desecaci&oacute;n de Do&ntilde;ana o las Tablas de Daimiel, que por desgracia llevan muchos a&ntilde;os en la UCI. Pero quien habla de Do&ntilde;ana o Daimiel, que son casos emblem&aacute;ticos, habla de otros muchos ecosistemas, sobre todo acu&aacute;ticos, que son los m&aacute;s sensibles a la bajada en los niveles de los acu&iacute;feros y la disminuci&oacute;n de los caudales de las aguas superficiales. Pero est&aacute; afectando a todo tipo de ecosistemas, como muchas zonas forestales que est&aacute;n experimentando una mortalidad masiva de &aacute;rboles porque no pueden soportar la falta de agua, y tambi&eacute;n a muchas especies animales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; del cambio clim&aacute;tico, &iquest;hay otras causas que agravan la desertificaci&oacute;n en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La desertificaci&oacute;n es un fen&oacute;meno causado por dos factores fundamentales, los cambios en el clima y la acci&oacute;n humana. Y en el caso de Espa&ntilde;a, el principal agente desertificador somos nosotros. Se alude mucho al cambio clim&aacute;tico, y a la sequ&iacute;a, y obviamente son factores que no ayudan, pues hacen que nuestros ecosistemas semi&aacute;ridos y secos subh&uacute;medos sean m&aacute;s propensos a sufrir m&aacute;s degradaci&oacute;n y por ende desertificaci&oacute;n, pero el principal agente desertificador en Espa&ntilde;a somos nosotros, por el mal uso del suelo y del agua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el problema con los suelos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo estamos salinizando, lo erosionamos, lo cementamos... B&aacute;sicamente, lo maltratamos. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas oficiales del Inventario Nacional de Suelos, estamos hablando de que en el conjunto de Espa&ntilde;a, al a&ntilde;o, m&aacute;s de 500 millones de toneladas de suelo se pierden por erosi&oacute;n, pese a que es lo que nos da de comer. Es un problema que ocurre sobre todo cuando el suelo est&aacute; desprovisto de vegetaci&oacute;n. Las ra&iacute;ces de la vegetaci&oacute;n y la hojarasca permiten que el suelo se mantenga donde est&aacute;. Cuando desaparece la vegetaci&oacute;n, el suelo queda expuesto a la acci&oacute;n erosiva del agua y el viento. Los datos apuntan a que m&aacute;s de un tercio de la superficie espa&ntilde;ola soporta erosiones que se califican como graves o muy graves. En nueve comunidades aut&oacute;nomas, el promedio de p&eacute;rdida anual de suelo est&aacute; por encima de lo que se considera tolerable.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fernando T. Maestre, director del Laboratorio de Zonas Áridas y Cambio Global de la Universidad de Alicante                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Aunque la agricultura utiliza el 80% del agua en Espa&ntilde;a, desde el sector del regad&iacute;o se defiende que ese tipo de agricultura es una herramienta para frenar la desertificaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; le parece esa afirmaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una falacia por dos motivos. Primero porque el regad&iacute;o es un agente de desertificaci&oacute;n fundamental al sobreexplotar el agua, sobre todo los acu&iacute;feros. Un aspecto clave para que nuestros ecosistemas puedan albergar vida es el agua que los sustenta. Y esa agua, en muchos ecosistemas, est&aacute; fuertemente determinada por los aportes de los acu&iacute;feros, que son los que estamos sobreexplotando y agotando con la agricultura intensiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se alude a que los cultivos disminuyen la erosi&oacute;n del suelo, por la vegetaci&oacute;n que mantienen, cuando lo que ocurre es todo lo contrario. Las t&eacute;cnicas de cultivo tradicionales, de laboreo o de eliminaci&oacute;n de la vegetaci&oacute;n natural, aumentan mucho la erosi&oacute;n del suelo en comparaci&oacute;n con los ecosistemas naturales. La agricultura no solo no frena la desertificaci&oacute;n, sino que la incrementa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El regadío es un agente de desertificación fundamental al sobreexplotar el agua, sobre todo los acuíferos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando T. Maestre</span>
                                        <span>—</span> Ecólogo de la Universidad de Alicante, especialista en zonas áridas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;deber&iacute;a plantearse una reducci&oacute;n de la superficie de regad&iacute;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo que tenemos que ir planteando es reducir el regad&iacute;o, empezando sobre todo y fundamentalmente por el regad&iacute;o ilegal. Se desconoce la extensi&oacute;n del regad&iacute;o ilegal, pero como podemos ver en la zona de Do&ntilde;ana, en Daimiel, en el Mar Menor, pero tambi&eacute;n en otras zonas como la Axarqu&iacute;a en M&aacute;laga, estamos hablando de miles y miles de hect&aacute;reas de regad&iacute;os ilegales, que son las primeras que habr&iacute;a que clausurar. Lo que est&aacute; claro es que ya no puede plantearse un aumento del regad&iacute;o, sencillamente porque no va a haber agua para poder regarlo todo, y si queremos racionalizar el uso del agua y salvaguardar nuestros recursos h&iacute;dricos con el escenario de cambio clim&aacute;tico que tenemos para el futuro hay que limitar y reducir el regad&iacute;o, no nos queda otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha defendido que no hay que reducir el regad&iacute;o en Espa&ntilde;a, y desde su Ministerio se va a destinar una enorme inversi&oacute;n de dinero p&uacute;blico a la modernizaci&oacute;n de los regad&iacute;os. &iquest;Se ahorra agua con esa medida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es importante aumentar la eficiencia. Si est&aacute;s regando a manta y lo pasas a riego por goteo, ahorras mucha agua. Pero ahora bien, lo que ocurre en la pr&aacute;ctica es que ese ahorro de agua no se traduce en un ahorro real, porque los regantes tienen concesiones de agua. Si al mejorar la eficiencia del regad&iacute;o ahorran agua, lo que suelen hacer es poner m&aacute;s superficie en cultivo, por lo que al final ese ahorro es cero. No solo no se ahorra agua, sino que aumenta la superficie regada, aumenta la demanda a futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dicho as&iacute; es un ciclo algo perverso...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el regad&iacute;o se da un ejemplo clar&iacute;simo de lo que se llama paradoja de Jevons, que es que cuanto m&aacute;s eficientes somos en el uso de un recurso, m&aacute;s usamos ese recurso. A la vista est&aacute; que el regad&iacute;o no para de crecer en nuestro pa&iacute;s, y que el consumo de agua por parte del regad&iacute;o sigue aumentando pese a las inversiones millonarias que se hacen cada a&ntilde;o en mejora de regad&iacute;os. Si realmente estas inversiones fuesen efectivas, ver&iacute;amos una disminuci&oacute;n continuada del uso del agua en el regad&iacute;o conforme mejora la eficiencia, lo cual no es el caso. La evidencia y la realidad nos dice que si aumentamos la eficiencia, acabamos usando m&aacute;s agua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y aparte de reducir el regad&iacute;o, &iquest;qu&eacute; otras medidas son necesarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es imperativo reducir el desperdicio alimentario. Una parte de la cosecha se tira antes de ser comercializada porque no puede venderse, lo que ocurre frecuentemente cuando el mercado est&aacute; saturado debido a un exceso de producci&oacute;n. En estos casos, los precios son tan bajos que no compensa cosechar la fruta y verdura. Si tomamos datos oficiales del Ministerio de Agricultura, en Espa&ntilde;a no se han comercializado casi 64 millones de kilos de fruta y verdura aptos para el consumo entre diciembre de 2021 y diciembre de 2022. Y estas son cifras oficiales que los agricultores registran para cobrar subvenciones de la PAC, la cantidad real de fruta y verdura que se tira o no se recoge es mucho mayor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La evidencia y la realidad nos dice que si aumentamos la eficiencia, acabamos usando más agua. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando T. Maestre</span>
                                        <span>—</span> Ecólogo de la Universidad de Alicante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Muchos agricultores de secano en diversas zonas de Espa&ntilde;a est&aacute;n augurando una cosecha desastrosa, con p&eacute;rdidas enormes en el cereal, por ejemplo. &iquest;Se puede adaptar este tipo de agricultura, que depende de la lluvia, a un escenario clim&aacute;tico con sequ&iacute;as m&aacute;s intensas y prolongadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo que tenemos que hacer, y es algo que tenemos que hacer a m&uacute;ltiples niveles. Habr&aacute; que buscar cultivos que sean m&aacute;s resistentes a la sequ&iacute;a, y que puedan permitir cierta productividad en condiciones clim&aacute;ticas m&aacute;s secas que las que tenemos a d&iacute;a de hoy. Estoy pensando en cultivos como el algarrobo, que es un &aacute;rbol que est&aacute; muy bien adaptado a las condiciones de nuestros entornos semi&aacute;ridos. Se est&aacute; haciendo mucha investigaci&oacute;n muy buena en nuestro pa&iacute;s, y hay mucha que queda por hacer, para obtener variedades m&aacute;s resistentes a la sequ&iacute;a para determinados cultivos, variedades mejor adaptadas a las condiciones clim&aacute;ticas que vamos a tener en el futuro. Claramente tenemos que ir adaptando la agricultura de secano, porque con un clima m&aacute;s &aacute;rido y m&aacute;s impredecible, ser&aacute; cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil llevarla a cabo tal y como la ven&iacute;amos realizando hasta ahora.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1400827044439728129?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Una vez el territorio se ha degradado, &iquest;hay algo que hacer para revertir el avance de la desertificaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es posible, no es sencillo pero es posible. Lo primero que hay que hacer es gestionar mejor el agua, ahorrar agua, intentar que se vayan recuperando poco a poco nuestras masas de agua subterr&aacute;neas, no seguir sobreexplot&aacute;ndolas y contamin&aacute;ndolas. Esa es la norma n&uacute;mero uno. Luego tenemos que ir recuperando el suelo, por ejemplo, incorporando los restos de las cosechas al suelo, que en muchos sitios a d&iacute;a de hoy se queman. As&iacute; mejoramos su contenido en materia org&aacute;nica, mejoramos su capacidad de infiltraci&oacute;n de modo que, cuando llueva, ese suelo sea capaz de infiltrar mejor el agua y retenerla durante m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Si eso lo combinamos con t&eacute;cnicas de no laboreo en los cultivos, dejar la vegetaci&oacute;n natural, esta vegetaci&oacute;n tambi&eacute;n va a ir incrementando los niveles de carbono en el suelo, va a prevenir la erosi&oacute;n, y cuando lleguen lluvias torrenciales ese suelo estar&aacute; mejor sujetado y se perder&aacute; menos. Todos estos cambios en los sistemas agr&iacute;colas los podemos combinar tambi&eacute;n con campa&ntilde;as de revegetaci&oacute;n, con especies adaptadas a las condiciones clim&aacute;ticas m&aacute;s secas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Erosión en olivares en pendiente                            </span>
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        <strong>Cuando habla de campa&ntilde;as de revegetaci&oacute;n, &iquest;se refiere a plantar &aacute;rboles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las especies arb&oacute;reas se pueden utilizar en aquellos lugares en los que las condiciones clim&aacute;ticas futuras permitir&aacute;n el mantenimiento de estos &aacute;rboles, pero en otras muchas zonas esto ya no va a ocurrir. Hay que empezar a utilizar de manera m&aacute;s frecuente otras especies vegetales mejor adaptadas a las condiciones de sequ&iacute;a, especies herb&aacute;ceas y arbustivas. Tambi&eacute;n, aunque este tipo de investigaci&oacute;n todav&iacute;a est&aacute; en pa&ntilde;ales, para la restauraci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de suelos degradados podemos utilizar otros organismos como las cianobacterias que forman parte de la costra biol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la costra biol&oacute;gica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un conjunto de organismos que viven en la superficie del suelo, son muy importantes a nivel global y en nuestro pa&iacute;s ocupan una gran superficie dentro de los ecosistemas &aacute;ridos y semi&aacute;ridos, los que no est&aacute;n degradados, porque estos organismos son muy sensibles al pisoteo y la perturbaci&oacute;n del suelo. Suelen ocupar buena parte de la superficie que no est&aacute; ocupada por las plantas vasculares, son agrupaciones de musgos, de l&iacute;quenes, de cianobacterias, y de una comunidad microbiana asociada que juega un papel ecol&oacute;gico muy importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son esas funciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estos organismos por una parte fijan carbono, contribuyen a aumentar los contenidos de materia org&aacute;nica del suelo y a reducir CO2 de la atm&oacute;sfera, tambi&eacute;n los hay capaces de fijar nitr&oacute;geno, y algunos, como las cianobacterias, secretan sustancias, se denominan exopolisac&aacute;ridos, que fijan las part&iacute;culas de suelo. Son como una especie de pegamento que aumenta la estabilidad del suelo y reduce su erosi&oacute;n. Debido a estas caracter&iacute;sticas, y a que son organismos que son capaces de vivir sin precipitaci&oacute;n, solo con la humedad ambiental, son muy resistentes a la sequ&iacute;a, y se est&aacute;n empezando a utilizar en muchas zonas &aacute;ridas del planeta para recuperar suelos degradados. Aqu&iacute; en Espa&ntilde;a hay investigaci&oacute;n al respecto, como la del grupo de Yolanda Cant&oacute;n en la Universidad de Almer&iacute;a, y hay pruebas piloto muy prometedoras para utilizar estos organismos, estas comunidades biol&oacute;gicas, en la lucha contra la desertificaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que esta sequ&iacute;a cambiar&aacute; la manera de gestionar el agua en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero ser siempre optimista, obviamente la sequ&iacute;a es una caracter&iacute;stica c&iacute;clica de nuestros climas, y si echamos la vista atr&aacute;s, lamentablemente no hemos aprendido mucho de las sequ&iacute;as que hemos sufrido en &eacute;pocas anteriores, si bien es cierto. Una caracter&iacute;stica que distingue a esta sequ&iacute;a de otras que hemos sufrido en el pasado, es que est&aacute; acompa&ntilde;ada de unas temperaturas a las que no estamos habituados, como tener 30 y pico grados en abril. Quiero pensar que esta sequ&iacute;a va a cambiar nuestra mentalidad, que vamos a ser conscientes de que el agua es un recurso muy escaso y que lo hemos estado despilfarrando en muchas ocasiones. Quiero pensar que tanto las administraciones como los ciudadanos van a ser m&aacute;s conscientes de la necesidad de plantearnos de una vez por todas un uso m&aacute;s racional de nuestros recursos h&iacute;dricos, y que empecemos a relacionarnos con el agua y con los ecosistemas naturales de una manera diferente a como lo hemos estado haciendo hasta ahora.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Do&ntilde;ana en Un tema al d&iacute;a</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/fernando-t-maestre-ecologo-mayor-causa-desertificacion-mal-suelo-agua-no-sequia_128_10157041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 May 2023 19:56:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fernando T. Maestre, ecólogo: “La mayor causa de desertificación es el mal uso del suelo y del agua, no la sequía”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Millones de abejas transportadas en camión: así sostiene California el 80% del mercado mundial de almendras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/millones-abejas-transportadas-camion-sostiene-california-80-mercado-mundial-almendras_1_10097367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ef4276f-966a-46c6-a2b8-25108ee692ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Millones de abejas transportadas en camión: así sostiene California el 80% del mercado mundial de almendras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada año, el 90% de las colmenas de Estados Unidos se desplaza a las megaplantaciones de almendros en flor, con las abejas expuestas a pesticidas tóxicos y enfermedades.</p><p class="subtitle">Jaque mate a las abejas: la agricultura intensiva acaba con los polinizadores en Europa</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o a mediados de febrero, las hileras interminables de almendros del valle central de California despiertan de su letargo invernal y se cubren con un manto blanco de flores. En este lugar se producen el 80% de todas las almendras del planeta, una industria agr&iacute;cola colosal que ha vivido un <em>boom</em> en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y cuyas cosechas dependen de una mano de obra muy particular: abejas de la miel llegadas de todos los rincones de Estados Unidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apiladas en grandes remolques, y cubiertas de tela para que las abejas no escapen por el camino, unos dos millones de colmenas llegan a California por carretera para polinizar almendros. Algunas empezaron su &lsquo;migraci&oacute;n&rsquo; en la soleada Florida, a tres d&iacute;as de viaje en cami&oacute;n. Otras llegan desde estados m&aacute;s fr&iacute;os, donde en oto&ntilde;o se las almacena en naves industriales con calefacci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s desembarcar, las abejas mel&iacute;feras se ponen a trabajar, recolectando polen y n&eacute;ctar para alimentar la colmena, polinizando almendros sin parar durante el mes que dura la floraci&oacute;n. Gracias a esa actividad fren&eacute;tica, los &aacute;rboles dar&aacute;n fruto y los agricultores, a cambio, financian el largo viaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un poco <em>contra naturam</em> tener grandes colmenas de abejas en esta &eacute;poca del a&ntilde;o, pero es lo que necesitan los productores de almendras en California&rdquo;, explica un apicultor de Idaho en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZJhk3tYKlng" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo divulgativo</a> sobre esta <em>migraci&oacute;n</em> asistida. Su empresa manda 20.000 colmenas hacia el estado del Pac&iacute;fico llenas de abejas que han pasado m&aacute;s de dos meses aletargadas en una enorme nave, alimentadas con jarabe de az&uacute;car.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La polinizaci&oacute;n, uno de los procesos m&aacute;s delicados de la naturaleza, se ha convertido en Estados Unidos en una pieza clave de la tit&aacute;nica industria de las almendras: solo as&iacute; se puede sostener el <em>boom</em> de estos cultivos en California, que han pasado de cubrir 250.000 hect&aacute;reas en el a&ntilde;o 2000 a 663.000 hect&aacute;reas en 2021, <a href="https://www.almonds.com/sites/default/files/2022-12/2022_Almanac.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los datos del sector</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entre enero y marzo, el 90% de todas las colmenas comerciales de Estados Unidos se desplaza a las plantaciones de almendros: hoy en d&iacute;a, para los apicultores, alquilar las abejas es mucho m&aacute;s rentable que vender miel.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Camiones cargados de abejas esperan para ser inspeccionados antes de entrar en California, en una imagen de archivo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La polinizaci&oacute;n de almendros es la mayor fuente de ingresos para muchos apicultores&rdquo;, cuenta a Ballena Blanca la economista agraria Brittney Goodrich, de la Universidad de California, Davis. Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, basados en datos oficiales, en 2020 los apicultores de EEUU cobraron 460 millones de d&oacute;lares por dar este servicio esencial a los agricultores, pero solo produjeron 300 millones de d&oacute;lares en miel.
    </p><p class="article-text">
        La labor de estas abejas es uno de los pilares que sostienen el sector, criticado por el uso masivo de agua, y que en 2022 alcanz&oacute; un valor de 5.030 millones de d&oacute;lares. Espa&ntilde;a es el segundo mayor consumidor mundial de las almendras del estado, despu&eacute;s de India, con <a href="https://www.almonds.com/sites/default/files/2022-12/2022_Almanac.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo m&aacute;s de 100.000 toneladas</a> importadas el a&ntilde;o pasado.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>75.000 millones de abejas muertas</strong></h3><p class="article-text">
        El negocio del alquiler de abejas ha permitido mantenerse a flote a muchos apicultores que ven c&oacute;mo, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, sus colmenas mueren en masa. En 2006 se dieron a conocer los primeros casos de lo que se bautiz&oacute; como el &ldquo;s&iacute;ndrome de colapso de las colonias&rdquo;, un misterioso mal que acababa con las abejas y que poco a poco se extendi&oacute; por todo el mundo. La historia despert&oacute; una gran alarma, y no es para menos: seg&uacute;n la FAO, <a href="https://www.fao.org/3/i9527en/i9527en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres de cada cuatro cultivos dependen</a>, al menos en parte, de los polinizadores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema ya se ha vuelto cr&oacute;nico. En el invierno de 2021, el &uacute;ltimo con datos disponibles, perecieron un cuarto de todas las colmenas de EEUU, seg&uacute;n una encuesta anual a apicultores que comenz&oacute; en 2006. En a&ntilde;os malos, como 2020, se perdieron la mitad de los casi tres millones de colmenas del pa&iacute;s. Si se intenta traducir en abejas, haciendo un c&aacute;lculo muy aproximado, la hecatombe es dif&iacute;cil de imaginar: 75.000 millones de insectos muertos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los 70 no era raro perder un 5 o un 10% cada invierno. Este año hemos bajado un 35%, y parece ser la nueva normalidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gene Bradi</span>
                                        <span>—</span> Apicultor en California
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos y los apicultores m&aacute;s veteranos siguen tratando de comprender qu&eacute; est&aacute; pasando con las abejas. El californiano Gene Bradi, que cuida de unas 2.000 colmenas en el epicentro de la regi&oacute;n productora de almendras, asegura a Ballena Blanca que el problema tiene que ver con las &ldquo;4 p&rdquo;: pesticidas, par&aacute;sitos, pat&oacute;genos y una nutrici&oacute;n pobre. &ldquo;En los a&ntilde;os 70 no era raro perder un 5% o un 10% cada invierno. Este a&ntilde;o hemos bajado un 35%, y parece ser la nueva normalidad&rdquo;, dice Bradi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta temporada, adem&aacute;s, el cielo se ha abierto sobre California, con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nueva-tormenta-amenaza-lluvia-nieve-california-agua_1_10075104.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precipitaciones hist&oacute;ricas</a> que han complicado mucho el trabajo de las abejas y los apicultores. &ldquo;Llev&aacute;bamos a&ntilde;os rezando para que llegara la lluvia, y este a&ntilde;o nos estamos ahogando&rdquo;, cuenta Bradi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sorprendentemente, pese a esas p&eacute;rdidas masivas la poblaci&oacute;n de abejas se mantiene estable a&ntilde;o tras a&ntilde;o, explica Anne Marie Fauvel de Bee Informed Partnership, la ONG que elabora esas encuestas a los apicultores. Su negocio es una carrera anual, organizada para llegar con colmenas suficientes a la polinizaci&oacute;n en California. Tras polinizar las almendras, los apicultores dividen las colonias con nuevas abejas reinas, para tratar de compensar las p&eacute;rdidas del a&ntilde;o anterior. En primavera las colmenas crecen y en verano, cuando la poblaci&oacute;n llega al pico, es cuando podr&aacute;n sacar de ellas algo de miel.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Descargando colmenas en los campos de California                            </span>
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        Gene Bradi espera que, con las lluvias, este sea un buen verano para producir miel. Normalmente, tras los almendros lleva a sus colmenas a fincas de la costa, donde pueden darse un fest&iacute;n de flores. Estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, con los campos secos, sus abejas han sobrevivido a base de jarabe de az&uacute;car. &ldquo;Las abejas son como cualquier otro tipo de ganado. Si tienes vacas u ovejas en un prado, hay sequ&iacute;a y falta hierba, m&aacute;s vale que traigas algo de comida o morir&aacute;n de hambre&rdquo;, cuenta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mantenerse en el negocio de la apicultura es muy, muy dif&iacute;cil&rdquo;, dice Anne Marie Fauvel. &ldquo;En las almendras se cobra bien, y esta industria ha permitido a los apicultores recuperar las p&eacute;rdidas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&rdquo;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Estr&eacute;s y p&eacute;rdidas de colmenas: el peaje de la migraci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, la traves&iacute;a a California implica un peaje. &ldquo;El transporte a larga distancia de colonias para servicios de polinizaci&oacute;n y producci&oacute;n de miel se asocia con un aumento del estr&eacute;s y la p&eacute;rdida de colonias, ya que las abejas mel&iacute;feras no pueden buscar alimento durante el transporte y pueden verse sometidas a un calor o un fr&iacute;o excesivos, seg&uacute;n la estaci&oacute;n&rdquo;, detalla <a href="https://www.nass.usda.gov/Education_and_Outreach/Reports,_Presentations_and_Conferences/reports/ERS-290-09-12-2022.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento del Departamento de Agricultura</a> de EEUU.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Supone mucha presi&oacute;n para las abejas, por el transporte, porque las ponemos en contacto con enfermedades&rdquo;, asegura Fauvel, aunque apunta que seg&uacute;n sus datos, no hay diferencias significativas a nivel de salud entre las colonias que viajan a los campos de almendros y las que no.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las colmenas se suelen mover de noche, cuando las abejas no vuelan y la colmena está en calma. Imagen de archivo."
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                Las colmenas se suelen mover de noche, cuando las abejas no vuelan y la colmena está en calma. Imagen de archivo.                            </span>
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        El monocultivo del almendro a gran escala tambi&eacute;n implica un uso masivo de pesticidas para tratar de controlar las plagas, pues los agricultores fumigan sus campos con <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fsufs.2021.664359/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">16 millones de kilos de pesticidas al a&ntilde;o</a>, muchos de ellos considerados altamente t&oacute;xicos todav&iacute;a permitidos &ndash;la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/europa-prohibe-totalmente-insecticidas-daninos_1_2153230.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea ha prohibido ya algunos de ellos</a>&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Brittney Goodrich encuest&oacute; a 77 apicultores que participaron en la polinizaci&oacute;n de los almendros en 2020 y 2021: el 19% afirm&oacute; que algunas de sus colonias murieron tras una &ldquo;exposici&oacute;n letal&rdquo; a los pesticidas, y para el 56%, sus colmenas hab&iacute;an sufrido una exposici&oacute;n &ldquo;subletal&rdquo;. Por ejemplo, por el uso de fungicidas durante la floraci&oacute;n, que no son t&oacute;xicos para las abejas adultas pero s&iacute; afectan al desarrollo de los huevos y las larvas en las colmenas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Almond Board of California, el ente que representa a la industria, public&oacute; en 2018 una <a href="https://www.almonds.com/almond-industry/orchard-management/honey-bee-best-management-practices." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;a de buenas pr&aacute;cticas</a> para mantener a las abejas a salvo durante la polinizaci&oacute;n: sus recomendaciones incluyen aplicar pesticidas de noche, cuando han dejado de volar los polinizadores, no fumigar directamente las colmenas, o preparar bebederos seguros para las abejas, para que no beban agua contaminada por pesticidas.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="Dejando cubiertas de flores entre las hileras de almendros, se consigue que las plantaciones sean menos hostiles para la biodiversidad"
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            <span class="title">
                Dejando cubiertas de flores entre las hileras de almendros, se consigue que las plantaciones sean menos hostiles para la biodiversidad                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El apicultor Gene Bradi asegura que en su zona del valle Central, la mayor&iacute;a de los productores est&aacute;n adoptado esas buenas pr&aacute;cticas. &ldquo;Ha supuesto una gran diferencia en el impacto que pueden sufrir las abejas durante la floraci&oacute;n&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos agricultores tambi&eacute;n est&aacute;n trabajando <a href="https://beebettercertified.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para que sus campos sean menos hostiles</a> para todo tipo de insectos beneficiosos. Por ejemplo, plantando flores entre las hileras de almendros, se puede favorecer a los insectos que controlan las plagas de forma natural y a los polinizadores silvestres. En Estados Unidos hay 4.000 especies de abejas aut&oacute;ctonas, y la adorada abeja de la miel, la <em>Apis Mellifera</em>, no es una de ellas: lleg&oacute; hace 400 a&ntilde;os con los colonizadores europeos. Y los tres millones de colmenas tienen un impacto notable sobre los polinizadores silvestres, seg&uacute;n los cient&iacute;ficos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un estudio en Utah mostró que el polen extraído por una sola colmena era suficiente para alimentar a 3 millones de abejas solitarias nativas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sheila R. Colla</span>
                                        <span>—</span> Ecóloga de la Universidad de York en Toronto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las abejas de la miel son muy eficaces extrayendo polen de los ecosistemas&rdquo;, explica la ec&oacute;loga Sheila R. Colla, de la Universidad de York en Toronto. &ldquo;Un estudio en Utah mostr&oacute; que el polen extra&iacute;do por una sola colmena era suficiente para alimentar a 3 millones de abejas solitarias nativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos estudios muestran que, con las condiciones adecuadas en los campos, los polinizadores silvestres como las abejas solitarias, los abejorros o las mariposas son <a href="https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rspb.2012.2767" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan efectivos o m&aacute;s que las abejas de la miel</a> a la hora de polinizar cultivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El colapso de las colonias y las tasas de supervivencia invernal son se&ntilde;ales de alarma que indican el peligro de depender de una &uacute;nica especie no aut&oacute;ctona. Si queremos resiliencia, especialmente ante el cambio clim&aacute;tico, las tierras agr&iacute;colas deben mantener una comunidad rica, abundante y diversa de polinizadores aut&oacute;ctonos&rdquo;, incide esta ec&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/millones-abejas-transportadas-camion-sostiene-california-80-mercado-mundial-almendras_1_10097367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Apr 2023 20:36:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Millones de abejas transportadas en camión: así sostiene California el 80% del mercado mundial de almendras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Abejas,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro generaciones marcadas por un pantano: el pueblo que intenta parar la mayor presa del Pirineo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/cuatro-generaciones-marcadas-pantano-pueblo-parar-mayor-presa-pirineo_1_9930880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4f72e7-3b0c-46af-9596-f4c5629ad966_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro generaciones marcadas por un pantano: el pueblo que intenta parar la mayor presa del Pirineo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto de recrecimiento del embalse de Yesa cumplirá el próximo mayo 22 años desde el inicio de las obras con un presupuesto cuatro veces mayor del estimado. La obra vuelve a aparecer en los nuevos planes hidrológicos aprobados por el Gobierno. </p><p class="subtitle">El Gobierno aprueba aplicar el caudal ecológico en el Tajo sin condiciones</p></div><p class="article-text">
        Son muchos los pueblos que desaparecieron bajo las aguas de un pantano, pero para los vecinos de Artieda, a los pies del Pirineo aragon&eacute;s, la maldici&oacute;n ha sido doble: junto a la presa que oblig&oacute; a marcharse a sus abuelos y bisabuelos hoy se est&aacute; levantando otra, el doble de grande, que volver&iacute;a a anegar su paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Para ellos, la crisis clim&aacute;tica, la falta de agua, los compromisos legales para proteger los r&iacute;os y, especialmente, los interrogantes a&uacute;n abiertos sobre la seguridad de esta obra, son razones suficientes para que el Gobierno ponga freno a un proyecto que vuelve a aparecer en los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-aplicar-caudal-ecologico-tajo-condiciones_1_9891145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planes hidrol&oacute;gicos aprobados hace unos d&iacute;as</a>, los documentos oficiales que marcar&aacute;n la gesti&oacute;n del agua y los ecosistemas acu&aacute;ticos hasta el a&ntilde;o 2027.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, el recrecimiento del pantano de Yesa, busca duplicar su capacidad y convertirlo en el mayor del Pirineo. El proyecto tendr&iacute;a que haber acabado en cinco a&ntilde;os, pero en mayo se cumplir&aacute;n 22 desde el inicio de las obras. En este tiempo han pasado muchas cosas all&iacute;. El presupuesto se ha multiplicado por cuatro, hasta acercarse a los 500 millones de euros. Una de las laderas que sujeta la presa comenz&oacute; a deslizarse, obligando a desalojar y derribar un centenar de casas. El proyecto, encargado por la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Ebro (CHE) del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico, y pilotado por un consorcio de ACS, FCC y Ferrovial, ha tenido que ser modificado cuatro veces por las dudas sobre la seguridad y la dificultad de estabilizar el terreno. El planeta sigui&oacute; calent&aacute;ndose, dejando menos agua al r&iacute;o. Y, mientras tanto, los vecinos de Artieda han seguido peleando para que sus tierras no fueran expropiadas y anegadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tramo del río Aragón a su paso por Artieda, que quedaría inundado por el proyecto de ampliación del pantano de Yesa."
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            <span class="title">
                Tramo del río Aragón a su paso por Artieda, que quedaría inundado por el proyecto de ampliación del pantano de Yesa.                            </span>
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        Para Miguel Solana, nacido all&iacute; en 1957, lo m&aacute;s importante que han ganado en todos estos a&ntilde;os ha sido tiempo. &ldquo;El recrecimiento de Yesa hoy ni se plantear&iacute;a. Un r&iacute;o no es un simple canal que lleva agua, es una cinta transportadora de sedimentos, de vida&rdquo;, afirma este profesor de matem&aacute;ticas jubilado, que recuerda que la idea de ampliar el pantano original&ndash;inaugurado por Franco en 1959&ndash; se remonta a los a&ntilde;os 80. En aquel momento, su generaci&oacute;n decidi&oacute; plantarse, algo que en plena dictadura no hab&iacute;an podido hacer sus mayores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La capacidad de resistencia en aquella &eacute;poca se qued&oacute; en los corazones de la gente, en el sentimiento&rdquo;, dice Miguel. Y le viene a la memoria su abuela, nacida en uno de los tres pueblos deshabitados por el pantano, que arranc&oacute; de sus casas a casi 1.500 personas. Ella hablaba de la inmensa tristeza de contemplar c&oacute;mo las aguas sub&iacute;an poco a poco, borrando los paisajes de su infancia. &ldquo;Heredamos ese dolor que ellos ten&iacute;an, y dijimos que esto no pod&iacute;a volver a ocurrir&rdquo;, relata el vecino, que preside la Asociaci&oacute;n R&iacute;o Arag&oacute;n, nacida para hacer frente al proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Los 82 habitantes de Artieda disfrutan de una de las vistas m&aacute;s asombrosas del Pirineo. Encaramado a una colina en el valle del r&iacute;o Arag&oacute;n, desde el pueblo se abre una panor&aacute;mica que abarca 70 kil&oacute;metros de la cordillera. Bajo la colina empiezan los campos de cereal, y al fondo queda el r&iacute;o y la rica huerta, que sosten&iacute;a hist&oacute;ricamente a su gente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que sea una lucha en defensa de la tierra, desde el propio territorio, hace que te vincules mucho m&aacute;s, porque es algo que est&aacute;s sufriendo y est&aacute;s viviendo d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, cuenta V&iacute;ctor Igu&aacute;cel, de 32 a&ntilde;os. &ldquo;Ves que est&aacute;n destrozando tu valle, c&oacute;mo han expropiado tierras del pueblo, de tus vecinos, y es imposible desvincularse&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El pueblo de Artieda, encaramado a una pequeña colina sobre el valle del río Aragón.                            </span>
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        &Eacute;l es uno de los j&oacute;venes de la generaci&oacute;n del pueblo que se crio inmersa en la lucha frente a Yesa. Y tiene &ldquo;clavados&rdquo; recuerdos como ver a su padre llegar a casa con la espalda llena de porrazos por participar en un corte de carretera el d&iacute;a de 2001 que el entonces ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas (PP), puso la primera piedra del recrecimiento: una de las obras clave incluidas en el Plan Hidrol&oacute;gico Nacional dentro de la cuenca del Ebro.
    </p><p class="article-text">
        La parte central del proyecto es una nueva presa de materiales sueltos, un inmenso dique construido a base de capas de gravilla, aguas abajo de la presa de 1959: frente a la antigua presa de hormig&oacute;n, de 76 metros de altura, la nueva, ya terminada, se levanta 108 metros. Seg&uacute;n los datos recopilados por la Asociaci&oacute;n R&iacute;o Arag&oacute;n, a partir de respuestas parlamentarias del Gobierno y del an&aacute;lisis de los &uacute;ltimos Presupuestos Generales del Estado, el presupuesto actual de las obras asciende ya a 489 millones (la obra se adjudic&oacute; por 113,5), con 371 millones gastados a fecha de 2022.
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                    alt="Vecinos de Artieda y ecologistas recibieron al ministro Jaume Matas con un corte de carretera, en mayo de 2001, durante la colocación de la primera piedra del recrecimiento de Yesa. "
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            <span class="title">
                Vecinos de Artieda y ecologistas recibieron al ministro Jaume Matas con un corte de carretera, en mayo de 2001, durante la colocación de la primera piedra del recrecimiento de Yesa.                             </span>
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        De culminarse el proyecto, el pantano duplicar&iacute;a su capacidad, y podr&iacute;a almacenar hasta 1.079 hect&oacute;metros c&uacute;bicos de agua, inundando un m&aacute;ximo 3.584 hect&aacute;reas (hoy son 2.089). Entre ellas, 260 hect&aacute;reas de las tierras m&aacute;s f&eacute;rtiles de la huerta de Artieda, junto al r&iacute;o, que fueron expropiadas por la Confederaci&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2bf0-oe0v0g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pese a la resistencia del pueblo</a>.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del resto de pueblos de la zona, Artieda no est&aacute; perdiendo poblaci&oacute;n. Varios de los j&oacute;venes de su generaci&oacute;n decidieron volver al pueblo tras estudiar y vivir fuera, y otros han llegado a establecerse pese a no tener ra&iacute;ces all&iacute;. Para el vecino V&iacute;ctor Igu&aacute;cel, el esfuerzo colectivo contra el recrecimiento, transmitido entre generaciones, ha tenido mucho que ver con esa voluntad de quedarse y forjar un futuro en Artieda. En muchas de sus casas se leen pancartas con el lema &lsquo;Aqu&iacute; hay vida&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una disminuci&oacute;n sistem&aacute;tica de los caudales del r&iacute;o Arag&oacute;n, y los que vivimos aqu&iacute; lo vemos. El pantano actual ya es capaz de sacarle al r&iacute;o el agua que razonablemente se le puede sacar. &iquest;C&oacute;mo lo van a llenar?&rdquo;, se pregunta Miguel Solana. Las predicciones cient&iacute;ficas al respecto son muy claras: <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24090497/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigadores del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a del CSIC estimaron</a> ya en 2014 que el caudal del r&iacute;o que entra en Yesa ser&aacute; un 29,6% menor en 2050 respecto a 2021. La confederaci&oacute;n defiende que el proyecto servir&aacute; para garantizar el agua de riego en los cultivos de las Bardenas y el abastecimiento urbano a Zaragoza, aunque <a href="https://fnca.eu/images/documentos/DOCUMENTOS/20150612%20Informe_alternativas_Yesa_con_anexos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios independientes de la Fundaci&oacute;n Nueva Cultura del Agua</a> argumentan que existen alternativas con menor impacto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sequía en el pantano de Yesa, en una foto de archivo de otoño de 2019. El año pasado volvió a estar &quot;en situación de emergencia&quot;, al 11% de su capacidad. "
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            <span class="title">
                Sequía en el pantano de Yesa, en una foto de archivo de otoño de 2019. El año pasado volvió a estar &quot;en situación de emergencia&quot;, al 11% de su capacidad.                             </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La seguridad en el punto de mira</strong></h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la resistencia de estos vecinos, si las obras no tienen a&uacute;n una fecha clara de finalizaci&oacute;n tras 22 a&ntilde;os, es por un motivo fundamental: la inestabilidad del terreno y los fuertes deslizamientos de laderas provocados por la construcci&oacute;n de la nueva presa, en 2006 y en 2013, cuando seg&uacute;n los informes oficiales llegaron a registrarse movimientos de hasta cuatro cent&iacute;metros en una semana. Tras aquel episodio, un centenar de casas de dos urbanizaciones situadas sobre la presa tuvieron que ser expropiadas y demolidas, y para quitarle peso a la ladera derecha se arranc&oacute; media monta&ntilde;a: 1,5 millones de metros c&uacute;bicos de tierra fueron removidos en unas obras de emergencia que costaron 25 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Aquella crisis no pill&oacute; por sorpresa a los cr&iacute;ticos con la obra. Dos profesores de Geolog&iacute;a de la Universidad de Zaragoza ya hab&iacute;an advertido del peligro que acarreaba el recrecimiento por la inestabilidad del terreno en la zona donde se asienta la presa. Y ya en 1983, en una entrevista con el diario <em>Navarra Hoy</em>, el ingeniero jefe de la obra original, Ren&eacute; Petit, lanz&oacute; un mensaje que los cr&iacute;ticos recuerdan como una profec&iacute;a: &ldquo;<a href="http://www.yesano.com/renepetit_DN19831106.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ampliaci&oacute;n de Yesa me dar&iacute;a mucho miedo</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La duda es c&oacute;mo se comportar&iacute;an las laderas al sumarles la presi&oacute;n adicional que supondr&iacute;a culminar el llenado de Yesa, con el riesgo de un deslizamiento que podr&iacute;a provocar una riada veloz y devastadora aguas abajo. Nadie sabe con certeza si eso pasar&iacute;a alguna vez, pero es un temor con el que muchos no quieren vivir en el pueblo navarro situado justo bajo el embalse, Sang&uuml;esa, que quedar&iacute;a arrasado en menos de 30 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, <a href="https://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/sanguesa-merindad/2020/08/01/sanguesa-llenado-yesa-incrementara-riesgos-697772-1010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pleno de su ayuntamiento pidi&oacute; que se renunciara al recrecimiento</a>: &ldquo;Todos los ciudadanos que vivimos aguas abajo de las presas tenemos derecho a vivir en unas condiciones de seguridad y tranquilidad que no se dan en la situaci&oacute;n actual del embalse de Yesa y su llenado no har&iacute;a sino incrementar los riesgos para la poblaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El recrecimiento de Yesa anegaría las tierras más fértiles y ricas del pueblo de Artieda.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Ebro siempre ha afirmado, no obstante, que las obras de Yesa son totalmente seguras y que quienes viven aguas abajo pueden estar tranquilos. En <a href="https://www.chebro.es/en/-/el-nuevo-informe-de-seguimiento-de-la-ladera-de-yesa-navarra-que-analiza-los-datos-recogidos-en-continuo-para-su-seguimiento-confirma-de-nuevo-la-situaci%C3%B3n-de-normalidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltimo informe oficial de seguimiento</a>, publicado en febrero de 2022, afirm&oacute; que la ladera derecha &ldquo;no tiene un movimiento significativo&rdquo; y que &ldquo;todas las laderas se mueven, nunca se puede registrar un movimiento 0&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ladera de Yesa est&aacute; rota para siempre y eso ya no hay quien lo pare, y tienen que reconocer que hay incertidumbres grav&iacute;simas sobre su estabilidad&rdquo;, defiende Miguel Solana, que pide &ldquo;responsabilidad&rdquo; al Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y Reto Demogr&aacute;fico: &ldquo;Esta soluci&oacute;n no vale, y hace falta una decisi&oacute;n pol&iacute;tica que diga que esta obra se tiene que paralizar. Yesa hay que replante&aacute;rselo totalmente y renunciar a su llenado.&rdquo;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/cuatro-generaciones-marcadas-pantano-pueblo-parar-mayor-presa-pirineo_1_9930880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Feb 2023 21:39:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro generaciones marcadas por un pantano: el pueblo que intenta parar la mayor presa del Pirineo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enric Sala: “Es histórico que, tras siglos de destrucción sin piedad, los países acuerden parar la extinción de especies”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/enric-sala-historico-siglos-destruccion-piedad-paises-acuerden-parar-extincion-especies_128_9808129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b342c056-1a66-4538-ba9f-547bd8c98f4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enric Sala: “Es histórico que, tras siglos de destrucción sin piedad, los países acuerden parar la extinción de especies”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El biólogo marino y explorador de National Geographic es una de las personas que ha estado peleando en la Cumbre de Biodiversidad por el compromiso de proteger un tercio del planeta: "Es el equivalente para la naturaleza del Acuerdo del Clima de París".</p><p class="subtitle">Los países prometen proteger un tercio del planeta para frenar las extinciones masivas</p></div><p class="article-text">
        Tras dos semanas de cumbre y un intenso fin de semana de negociaciones, los gobiernos de casi 200 pa&iacute;ses firmaron en la madrugada del lunes en Montreal (Canad&aacute;) un acuerdo para darle la vuelta a la crisis de extinci&oacute;n que sufre la naturaleza por la acci&oacute;n humana. Una de las claves del acuerdo es el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/paises-prometen-proteger-tercio-planeta-frenar-extinciones-masivas_1_9805885.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compromiso de proteger un tercio del planeta para 2030</a>, el llamado 30x30, una meta para la que ser&aacute; necesario duplicar la superficie protegida en tierra y cuadruplicar la de los oc&eacute;anos. 
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo marino Enric Sala (Girona, 53 a&ntilde;os) es una de las personas que ha estado peleando en Canad&aacute; para alcanzar ese objetivo. El explorador residente de National Geographic Society y director de su proyecto para preservar algunos de los &uacute;ltimos rincones salvajes del oc&eacute;ano, Pristine Seas, se muestra muy optimista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su valoraci&oacute;n del acuerdo alcanzado en Montreal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo es hist&oacute;rico. Despu&eacute;s de tantos siglos de destrucci&oacute;n de la naturaleza sin piedad, por primera vez en la historia los pa&iacute;ses del mundo se ponen de acuerdo en parar la extinci&oacute;n de especies, proteger al menos el 30% del planeta, restaurar el 30% de las zonas que hemos degradado y dedicar 30.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o para 2030 de nuevo dinero para la conservaci&oacute;n. Nunca hab&iacute;a habido ese consenso para proteger la naturaleza. Hay cosas que se podr&iacute;an mejorar, pero en general el acuerdo es muy bueno. Es el equivalente para la naturaleza del Acuerdo del Clima de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha hecho falta para llegar al compromiso de proteger el 30% del planeta en 2030?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando empezamos a empujar lo del 30x30 en la Cumbre del Clima de Madrid en 2019, hab&iacute;amos conseguido reclutar a cinco pa&iacute;ses. Costa Rica fue el primero, fue el campe&oacute;n. Pero hab&iacute;a cinco pa&iacute;ses hace cuatro a&ntilde;os, y ahora todos los pa&iacute;ses del mundo est&aacute;n de acuerdo en proteger el 30%. As&iacute; que el progreso hecho ha sido extraordinario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; lugares debe centrarse esa protecci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Primero tenemos que proteger todos los lugares donde haya ecosistemas que todav&iacute;a est&aacute;n intactos, como el n&uacute;cleo de la selva amaz&oacute;nica, por ejemplo, o la cuenca del Congo, o el bosque boreal en Rusia y Canad&aacute;. Los ecosistemas que quedan todav&iacute;a v&iacute;rgenes, de gran tama&ntilde;o, son absolutamente cr&iacute;ticos. Tenemos que asegurarnos de proteger todos esos ecosistemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a nivel nacional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada pa&iacute;s tiene una naturaleza que es &uacute;nica, que no est&aacute; representada en ning&uacute;n otro sitio del mundo. Aparte de esas grandes zonas salvajes todav&iacute;a intactas, cada estado tiene la oportunidad de proteger ecosistemas &uacute;nicos, que tendr&iacute;an beneficios tambi&eacute;n locales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un modelo que funciona son las reservas marinas donde no se pesca. Generan unos beneficios económicos enormes, la vida marina se recupera y hay mejor pesca alrededor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el mar, nuestros estudios muestran que cada pa&iacute;s tiene alguna zona que est&aacute; en ese 30% de prioridades a nivel global. Cada pa&iacute;s tiene oportunidades, y tambi&eacute;n la responsabilidad de proteger zonas que no solamente protejan la vida marina, sino que tambi&eacute;n ayuden a producir esos otros beneficios, como la pesca o la captura de carbono.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Enric Sala.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;a llegar esa protecci&oacute;n a lugares como el Mediterr&aacute;neo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Solo el 1% del Mediterr&aacute;neo est&aacute; protegido de la pesca, en Espa&ntilde;a y en cualquier otro pa&iacute;s. Hay muchas zonas, por ejemplo en los archipi&eacute;lagos griegos y turcos, con poblaciones de foca monje donde se podr&iacute;an crear reservas grandes. Pero el Mediterr&aacute;neo es un mar muy poblado, con muchos usos y mucha pesca. Un modelo que funciona son las reservas marinas donde no se pesca. Generan unos beneficios econ&oacute;micos enormes, la vida marina se recupera y hay mejor pesca alrededor. Adem&aacute;s de ser ecol&oacute;gicamente un &eacute;xito, esas reservas son tan buen negocio que cada municipio costero o cada regi&oacute;n del Mediterr&aacute;neo deber&iacute;a tener sus propias reservas marinas. Es un negocio buen&iacute;simo que ahora mismo se est&aacute; desaprovechando, el capital natural se est&aacute; destruyendo por la sobreexplotaci&oacute;n y la contaminaci&oacute;n de los h&aacute;bitats costeros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es compatible esa protecci&oacute;n con una poblaci&oacute;n humana de 8.000 millones de personas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La industria nos ha vendido el mito de que no se puede proteger m&aacute;s porque tenemos que alimentar a la poblaci&oacute;n humana que crece. Hoy en d&iacute;a, a nivel mundial, la mayor parte de las poblaciones de peces est&aacute;n sobrepescadas. Pero sabemos que cuando protegemos &aacute;reas de la pesca, se reproducen tanto los peces all&iacute;, que generan un derrame que ayuda a repoblar las &aacute;reas aleda&ntilde;as. Nuestros estudios demuestran que si protegemos el 30% adecuado, no solamente evitaremos la extinci&oacute;n de especies, sino que ayudaremos a que haya m&aacute;s productividad y capturas pesqueras. Tambi&eacute;n sabemos que cu&aacute;nta m&aacute;s vida hay en el mar, m&aacute;s carbono puede secuestrar la vida marina, mitigando el cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las poblaciones costeras están sufriendo mucho y no es debido a la conservación. El peor enemigo de la gente que depende del mar es la sobrepesca y el calentamiento global</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enric Sala, explorador residente de National Geographic Society</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y para las comunidades costeras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las poblaciones costeras est&aacute;n sufriendo mucho, y no es debido a la conservaci&oacute;n, porque hoy en d&iacute;a solo el 3% del mar est&aacute; cerrado a la pesca. El peor enemigo de la gente que depende del mar es la sobrepesca y el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El texto del acuerdo reconoce que deben respetarse los territorios ind&iacute;genas. &iquest;Es un paso importante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un cambio de paradigma por dos razones: reconoce los derechos de los pueblos ind&iacute;genas y su liderazgo, que no exist&iacute;a ning&uacute;n otro acuerdo de la naturaleza, lo cual es un paso gigante. La segunda es que son los pueblos ind&iacute;genas los que est&aacute;n pidiendo m&aacute;s conservaci&oacute;n. El otro d&iacute;a en la conferencia de prensa ten&iacute;amos a una representante de 10.000 naciones ind&iacute;genas de todo el mundo, hablando con una sola voz y apoyando el objetivo de 30x30. Ellos saben que es un mecanismo para asegurar los derechos sobre las tierras donde viven, y evitar la explotaci&oacute;n industrial, que es el riesgo mayor para los pueblos ind&iacute;genas hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por d&oacute;nde empezar a partir de ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la ciencia. Tenemos los datos necesarios para saber cu&aacute;les son las &aacute;reas que proteger. Algunos pa&iacute;ses deber&aacute;n hacer m&aacute;s que otros, depende de donde est&eacute;n. La cuesti&oacute;n ahora para implementar el acuerdo no es t&eacute;cnica, la cuesti&oacute;n es que los recursos que se han comprometido est&eacute;n disponibles r&aacute;pidamente, y que haya voluntad pol&iacute;tica de los pa&iacute;ses para implementar el acuerdo, para que no sea un acuerdo de papel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lograremos con este acuerdo que haya m&aacute;s vida en los oc&eacute;anos dentro de ocho a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que esperamos. Hemos estado trabajando en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os para conseguir esta meta del 30x30. Ahora tenemos que trabajar dur&iacute;simo para duplicar la superficie terrestre que ya est&aacute; protegida, y cuadruplicar la superficie marina. Es un reto enorme, pero al menos tenemos el acuerdo y el compromiso pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/enric-sala-historico-siglos-destruccion-piedad-paises-acuerden-parar-extincion-especies_128_9808129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Dec 2022 20:30:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enric Sala: “Es histórico que, tras siglos de destrucción sin piedad, los países acuerden parar la extinción de especies”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Biodiversidad,Animales,Especies protegidas,Especies amenazadas,Acuerdos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El giro radical de Canadá para proteger la naturaleza: devolver la voz a los indígenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/giro-radical-canada-proteger-naturaleza-devolver-voz-indigenas_1_9774213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ec7e78e-d29e-4625-8b61-a88a69a0d0e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El giro radical de Canadá para proteger la naturaleza: devolver la voz a los indígenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Montreal muestra en la Cumbre Mundial de la Biodiversidad su nuevo modelo de conservación apoyado en la ciencia: contar con las comunidades locales para proteger inmensos territorios</p><p class="subtitle">El roedor convertido en héroe climático: Estados Unidos planea usar castores para combatir la sequía y los incendios</p></div><p class="article-text">
        El bosque boreal canadiense es uno de los mayores almacenes de carbono del planeta, un escudo global en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica. All&iacute;, en uno de los &uacute;ltimos rincones salvajes que quedan en todo el mundo, una comunidad ind&iacute;gena est&aacute; recuperando el poder de decidir sobre su futuro y su territorio, y lo est&aacute; utilizando para proteger los r&iacute;os, lagos y bosques de los que depende su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        En la larga lista de atrocidades sufridas por los pueblos ind&iacute;genas canadienses llaman la atenci&oacute;n las cometidas en nombre de la protecci&oacute;n de la naturaleza. As&iacute; les sucedi&oacute; a los Sayisi Dene, una tribu del &Aacute;rtico canadiense que, como muchas otras en aquel duro entorno, hab&iacute;a ligado su vida y su supervivencia a la del carib&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy se sabe que las inmensas manadas de este pariente del reno, con cientos de miles de animales, est&aacute;n en declive por la destrucci&oacute;n de su h&aacute;bitat. Pero en 1956 el Gobierno de Canad&aacute; acus&oacute; al pueblo Sayisi Dene de cazar en exceso la especie, de la que siempre hab&iacute;a subsistido, y lo expuls&oacute; de sus tierras. Desplazado a un campamento de chabolas a las afueras de la mayor poblaci&oacute;n de la bah&iacute;a de Hudson, despojado de su modo de vida y sin posibilidad de cazar, la tribu sucumbi&oacute; al hambre, la pobreza y la desesperaci&oacute;n: un tercio de los Sayisi Dene perecieron hasta que lograron restablecerse en 1974, en una nueva comunidad en los bosques y lagos que siempre les nutrieron.&nbsp;
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                    alt="Hasta 400.000 caribús migran cada año hacia la cuenca del río Seal, en la bahía de Hudson.."
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                Hasta 400.000 caribús migran cada año hacia la cuenca del río Seal, en la bahía de Hudson..                            </span>
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        Ahora, esta comunidad est&aacute; al frente de una iniciativa que muestra el giro radical que ha dado la conservaci&oacute;n de la naturaleza en Canad&aacute;: de marginar y expulsar a los pueblos ind&iacute;genas, a dejarles decidir sobre el destino de sus territorios ancestrales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un nuevo modelo que el pa&iacute;s presentar&aacute; al mundo en la cumbre de biodiversidad de la ONU que se celebra hasta el 19 de diciembre en Montreal y que, seg&uacute;n la ciencia, es esencial para frenar la crisis de extinci&oacute;n de especies en todo el planeta. Seg&uacute;n esa l&oacute;gica, en vez de blindar espacios protegidos, cuidar la biodiversidad implica ceder poder a quienes llevan incontables generaciones protegiendo con &eacute;xito la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los Sayisi Dene, la tribu est&aacute; liderando una iniciativa junto a otras tres naciones ind&iacute;genas para preservar un territorio salvaje del tama&ntilde;o de Arag&oacute;n &mdash;50.000 kil&oacute;metros cuadrados&mdash; frente a todo tipo de actividad industrial y extractiva. &ldquo;Siempre supimos que &eacute;ramos grandes guardianes de la tierra, porque la escuch&aacute;bamos. Es una parte de nuestra alma con la que nos conectamos: las aguas, el carib&uacute; y todos los animales que hay all&iacute;&rdquo;, dijo el antiguo jefe de la tribu, Ernie Bussidor, al presentar esta iniciativa que proteger&iacute;a la cuenca del r&iacute;o Seal. En 2020 recibieron fondos del gobierno federal para desarrollar la propuesta, que deber&iacute;a hacerse realidad antes de final de este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La creación de áreas protegidas indígenas revitaliza económicamente esas comunidades."
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            <span class="title">
                La creación de áreas protegidas indígenas revitaliza económicamente esas comunidades.                            </span>
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        En ese inmenso territorio no hay minas ni presas ni carreteras permanentes. Al r&iacute;o le dan nombre las focas que remontan hasta 200 kil&oacute;metros aguas arriba desde la bah&iacute;a de Hudson, donde viven osos polares y belugas. Y m&aacute;s de 400.000 carib&uacute;es llegan all&iacute; cada invierno procedentes del Alto &Aacute;rtico. Por eso, tras su destierro, los Sayisi Dene dijeron que &ldquo;hab&iacute;an vuelto al para&iacute;so&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una lucha que sirve a todo el planeta</strong></h3><p class="article-text">
        Los bosques boreales, las turberas, pantanos e incontables lagos que rodean la canadiense bah&iacute;a de Hudson, como los de la cuenca del r&iacute;o Seal, son una aut&eacute;ntica esponja de carbono: sus suelos contienen 112.000 millones de toneladas de carbono, el triple de lo que la humanidad emite en un a&ntilde;o, <a href="https://wwf.ca/carbonmap/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un estudio de la Universidad de McMaster y WWF</a>. Al custodiar ese almac&eacute;n de gases de efecto invernadero, pueblos ind&iacute;genas como los Saysi Dene protegen a todo el planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un esfuerzo que est&aacute;n liderando muchas otras comunidades. Desde 2018, en el bosque boreal del norte de Canad&aacute; se han creado tres inmensas &aacute;reas protegidas ind&iacute;genas, y las zonas identificadas y propuestas por tribus de todo el pa&iacute;s cubren una superficie del tama&ntilde;o de Espa&ntilde;a, medio mill&oacute;n de kil&oacute;metros cuadrados. Esas &aacute;reas se gestionan de igual a igual entre el Gobierno federal o provincial que corresponda y las naciones ind&iacute;genas. Adem&aacute;s, con su creaci&oacute;n se financian empleos locales &mdash;en vigilancia o en programas ambientales y de seguimiento de fauna&mdash; e iniciativas econ&oacute;micas que contribuyan a su conservaci&oacute;n a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de &aacute;reas protegidas ind&iacute;genas es un pilar fundamental en el objetivo de Canad&aacute; &mdash;compartido por un centenar de pa&iacute;ses&mdash; de proteger un 30% de la tierra y del oc&eacute;ano para 2030, una meta que est&aacute; entre los temas clave en la agenda de la Conferencia sobre Diversidad Biol&oacute;gica de la ONU (COP15) que se celebra en Montreal desde este martes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los pueblos indígenas de Canadá han propuesto la protección de inmensos territorios salvajes como Dene Kʼéh Kusān, en la Columbia Británica"
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                Los pueblos indígenas de Canadá han propuesto la protección de inmensos territorios salvajes como Dene Kʼéh Kusān, en la Columbia Británica                            </span>
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        &ldquo;La comunidad mundial, al tratar de proteger el 30% de las tierras y del oc&eacute;ano, est&aacute; en cierto modo poni&eacute;ndose a la altura de la ambici&oacute;n marcada por los pueblos ind&iacute;genas&rdquo;, explic&oacute; en una conferencia de prensa previa a la cumbre la directora de la <a href="https://www.ilinationhood.ca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iniciativa de Liderazgo Ind&iacute;gena de Canad&aacute;</a>, Val&eacute;rie Courtois. &ldquo;Entendemos que nuestra propia supervivencia depende de la salud de estos paisajes. Sabemos que si cuidamos la tierra ella cuidar&aacute; de nosotros&rdquo;, dijo esta miembro de una comunidad del pueblo innu de Quebec.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo Canad&aacute;. Seg&uacute;n los datos del Panel Intergubernamental de expertos de la ONU sobre Biodiversidad (IPBES) las comunidades nativas tienen control o viven en m&aacute;s de un cuarto de la superficie terrestre, y en sus tierras se concentra un 37% de todas las zonas con muy baja intervenci&oacute;n humana que quedan en el planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es imposible afrontar la crisis de la biodiversidad sin contar con la participaci&oacute;n y la sabidur&iacute;a de los pueblos ind&iacute;genas&rdquo;, dice uno de los expertos del IPBES, &Aacute;lvaro Fern&aacute;ndez-Llamazares. Seg&uacute;n las conclusiones del <a href="https://ipbes.net/global-assessment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo informe global del IPBES</a>, la biodiversidad tambi&eacute;n est&aacute; en declive en los territorios controlados o utilizados por las comunidades nativas, pero a un ritmo mucho m&aacute;s lento que fuera de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos evidencias cient&iacute;ficas muy claras de que los sistemas de gesti&oacute;n del territorio de los pueblos ind&iacute;genas suelen ser muy sofisticados y efectivos a la hora de prevenir la erosi&oacute;n de la biodiversidad&rdquo;, asegura Fern&aacute;ndez-Llamazares, investigador del Institut de Ci&egrave;ncia i Tecnologia Ambientals (ICTA) de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona. Por ejemplo, <a href="https://news.ubc.ca/2019/07/31/biodiversity-highest-on-indigenous-managed-lands/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha descubierto</a> que la riqueza de anfibios, aves o mam&iacute;feros es mayor en las zonas gestionadas por pueblos nativos, gracias a pr&aacute;cticas tradicionales como las quemas de baja intensidad que abren peque&ntilde;os claros en los bosques y aumentan la diversidad de los h&aacute;bitats.&nbsp;
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                &quot;Land Guardians&quot;, o guardianes indígenas, del pueblo Kaska Dena en la Columbia Británica.                             </span>
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        El experto del IPBES se&ntilde;ala tambi&eacute;n &ldquo;la lucha por mantener la integridad ecol&oacute;gica y cultural de sus territorios frente a presiones industriales y extractivistas&rdquo;. En Canad&aacute;, las comunidades nativas son en muchos casos la primera l&iacute;nea de defensa contra la destrucci&oacute;n de la naturaleza, evitando la tala de &aacute;rboles milenarios, frenando megaproyectos mineros en el &Aacute;rtico o <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2022/10/canada-pipeline-indigenous-territory-endangers-land-defenders/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bloqueando gasoductos</a> en la salvaje costa oeste. En otros lugares, como la Amazon&iacute;a, esa lucha cuesta demasiadas veces la vida: m&aacute;s de un 40% de los casi 200 defensores de la tierra asesinados en 2021 eran ind&iacute;genas, <a href="https://www.globalwitness.org/es/decade-defiance-es/#decade-killings-globally-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los datos del informe anual de Global Witness</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los representantes de estas comunidades insisten en que los compromisos globales para proteger la naturaleza no tendr&aacute;n &eacute;xito sin fortalecer sus derechos territoriales y aumentar su participaci&oacute;n en la toma de decisiones. Es una idea apoyada hoy en d&iacute;a por el mundo cient&iacute;fico y conservacionista que supone un cambio radical frente al modelo hist&oacute;rico para impulsar los parques.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La creaci&oacute;n de &aacute;reas protegidas en gran parte del Sur Global ha seguido un modelo de conservaci&oacute;n <em>fortaleza</em>, basado en la idea de restringir el acceso a la naturaleza con el fin de preservarla&rdquo;, explica el experto del IPBES.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Ethel Blondin-Andrew, la primera mujer ind&iacute;gena que fue ministra en Canad&aacute;: &ldquo;Durante demasiado tiempo, la protecci&oacute;n de la naturaleza se ha centrado en construir una valla para mantener a la gente fuera. El enfoque ind&iacute;gena vuelve a situar a las personas como guardianes. Hace tiempo que reconocemos que la tierra necesita a la gente y la gente necesita a la tierra&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/giro-radical-canada-proteger-naturaleza-devolver-voz-indigenas_1_9774213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2022 21:54:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El giro radical de Canadá para proteger la naturaleza: devolver la voz a los indígenas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canadá,Medio ambiente,Naturaleza,Indígenas,Pueblos indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El roedor convertido en héroe climático: Estados Unidos planea usar castores para combatir la sequía y los incendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/roedor-convertido-heroe-climatico-estados-unidos-planea-castores-combatir-sequia-incendios_1_9702409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abbece9f-ba5b-43f3-adcb-80f456c37215_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El roedor convertido en héroe climático: Estados Unidos planea usar castores para combatir la sequía y los incendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Casa Blanca presenta en la cumbre del clima de Egipto una hoja de ruta para recuperar y proteger esta especie, diezmada por el comercio de sus pieles</p><p class="subtitle">Los planes contra la crisis climática: ¿cómo lo están haciendo los países?</p></div><p class="article-text">
        En el oeste de Norteam&eacute;rica, la b&uacute;squeda de soluciones ante los impactos de la crisis clim&aacute;tica est&aacute; encumbrando a un h&eacute;roe inesperado: el humilde castor, un roedor capaz de moldear su entorno hasta el punto de ralentizar el paso de grandes incendios forestales. Un movimiento creciente de cient&iacute;ficos y conservacionistas est&aacute; investigando y llamando la atenci&oacute;n sobre los beneficios de recuperar la especie, diezmada por el comercio de sus pieles, como ejemplo del papel protector de la naturaleza en un mundo cada vez m&aacute;s caliente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute;, que a la vista de los impactos del cambio clim&aacute;tico, en Estados Unidos empiezan a plantearse en serio la posibilidad de firmar una tregua con estos animales. Su papel ha llegado incluso a la cumbre del clima de Egipto, la COP27. All&iacute;, la Casa Blanca ha presentado <a href="https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2022/11/Nature-Based-Solutions-Roadmap.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una hoja de ruta para promover las &ldquo;soluciones basadas en la naturaleza&rdquo;</a> que incluye la protecci&oacute;n de los castores. El documento destaca que la especie &ldquo;aumenta la recarga de las aguas subterr&aacute;neas y los caudales durante la estaci&oacute;n seca&rdquo;. En California, el Gobierno estatal ha dedicado 1,67 millones de d&oacute;lares este a&ntilde;o para el desarrollo de <a href="https://esd.dof.ca.gov/Documents/bcp/2223/FY2223_ORG3600_BCP6018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un programa de recuperaci&oacute;n del castor</a>: el servicio de fauna estatal lo llama &ldquo;un h&eacute;roe clim&aacute;tico creativo y sin explotar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos estamos quedando r&aacute;pidamente sin opciones para hacer frente al cambio clim&aacute;tico, y hay m&aacute;s gente dispuesta a estudiar soluciones diferentes porque necesitamos toda la ayuda posible&rdquo;, dice la investigadora Emily Fairfax, de la universidad californiana de Channel Islands, que se define como &ldquo;entusiasta de las presas de castores&rdquo; <a href="https://twitter.com/emilyfairfax" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su cuenta de Twitter</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1097195169131024384?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajar como un castor&rdquo; es un dicho norteamericano que refleja la personalidad industriosa de estos animales, cuya principal tarea es parar el flujo del agua: al taponar un r&iacute;o o un arroyo amontonando troncos y barro, el castor crea un estanque donde puede construir una casa y vivir a salvo de los depredadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero a diferencia de las presas construidas por humanos, estas son porosas, as&iacute; que act&uacute;an como &ldquo;baches&rdquo; que van frenando el agua seg&uacute;n viaja r&iacute;o abajo. &ldquo;Si simplemente les dejas a lo suyo, los beneficios que proporcionan son enormes&rdquo;, asegura Fairfax. <a href="https://wires.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/wat2.1592" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se ha demostrado</a> que los humedales creados por los castores retienen agua y recargan los acu&iacute;feros, filtran la contaminaci&oacute;n, almacenan carbono y aten&uacute;an las inundaciones. Tambi&eacute;n crean mosaicos de h&aacute;bitats, que multiplican la biodiversidad al servir de refugio y de zona de cr&iacute;a para multitud de especies.
    </p><p class="article-text">
        Por esa capacidad de modelar su entorno, solo superada por la de los humanos, se les conoce como &ldquo;ingenieros de los ecosistemas&rdquo;. La propia Fairfax trabajaba como ingeniera antes de comenzar a investigar sobre la especie, y habla con admiraci&oacute;n de los castores como &ldquo;ingenieros medioambientales altamente cualificados&rdquo;.&nbsp;Por ejemplo, por su capacidad de resistir a los megaincendios que asolan el oeste de Norteam&eacute;rica.
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                    alt="Los humedales creados por castores, como este en Utah, actúan como un cortafuegos frente al paso de un incendio."
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            <span class="title">
                Los humedales creados por castores, como este en Utah, actúan como un cortafuegos frente al paso de un incendio.                            </span>
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        Tras visitar zonas quemadas y estudiar im&aacute;genes de sat&eacute;lite antes y despu&eacute;s del paso del fuego, Fairfax <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/eap.2225" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubri&oacute;</a> que los tramos de arroyos en los que no hab&iacute;a castores se ve&iacute;an afectados por el fuego &ndash;respecto al impacto en la vegetaci&oacute;n&ndash; tres veces m&aacute;s, de media, que las zonas con presas de castores. &ldquo;Hab&iacute;an dise&ntilde;ado esos paisajes de una manera que crea una seguridad realmente duradera&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son beneficios que podr&iacute;an multiplicarse si se deja que la especie recupere, aunque sea en parte, lo que un d&iacute;a fue suyo. Se calcula que entre 100 y 400 millones de castores habitaban Norteam&eacute;rica antes de la llegada de los europeos, y el comercio de sus pieles se convirti&oacute; en el motor de la colonizaci&oacute;n. Los cargamentos de pieles cruzaban el Atl&aacute;ntico para alimentar la moda de los sombreros de fieltro, pues apenas quedaban castores europeos para cazar: en Espa&ntilde;a, donde la especie tambi&eacute;n es parte de la fauna aut&oacute;ctona, se cree que desapareci&oacute; en el siglo XVIII o XIX, aunque hace dos d&eacute;cadas se reintrodujo en algunos r&iacute;os de la cuenca del Ebro y <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2020-15296" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">desde 2020 est&aacute; incluida en el cat&aacute;logo de especies amenazadas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Norteam&eacute;rica la persecuci&oacute;n fue implacable, y hoy apenas sobrevive un 10% de la poblaci&oacute;n original, seg&uacute;n Emily Fairfax. Aun as&iacute;, la especie no est&aacute; protegida, y mucha gente, poco tolerante ante su costumbre de roer &aacute;rboles e inundar terrenos, los sigue considerando una plaga. &ldquo;Son un peque&ntilde;o agente del caos, y eso puede ser estresante&rdquo;, admite la investigadora. Aunque hay soluciones no letales, como proteger los &aacute;rboles con mallas met&aacute;licas para mantenerlos a raya, hay quien sigue recurriendo a la escopeta, las trampas o <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cUAWl2gUQZE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso la dinamita</a>. En 2021, el propio Gobierno federal, a trav&eacute;s del Departamento de Agricultura, <a href="https://www.aphis.usda.gov/aphis/ourfocus/wildlifedamage/pdr/?file=PDR-G_Report&amp;p=2021:INDEX" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mat&oacute; a tiros un total de 24.687 castores</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una presa construida por castores en el río Provo, en Utah (EEUU).                            </span>
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        Tambi&eacute;n se est&aacute;n multiplicando las iniciativas de ONG, universidades y tribus nativas para promover la coexistencia con los castores y ayudarles en su expansi&oacute;n. Una de ellas es Think Wild, una organizaci&oacute;n que gestiona un hospital de fauna en el desierto de Oreg&oacute;n. Su directora, Sally Compton, cuenta que cada vez reciben m&aacute;s llamadas de propietarios de tierras, pidiendo que les manden una pareja de castores a su finca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ha sido uno de los peores a&ntilde;os de sequ&iacute;a que hemos tenido, y se va acumulando a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Creo que por eso la gente est&aacute; empezando a pensar de forma m&aacute;s creativa en c&oacute;mo mantener el agua en sus tierras&rdquo;, se&ntilde;ala Compton.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emily Fairfax coincide con ella. &ldquo;Tenemos un gran problema y necesitamos toda la ayuda posible. No podemos permitirnos seguir trabajando contra ellos, tenemos que trabajar con ellos&rdquo;, asegura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/roedor-convertido-heroe-climatico-estados-unidos-planea-castores-combatir-sequia-incendios_1_9702409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Nov 2022 21:49:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El roedor convertido en héroe climático: Estados Unidos planea usar castores para combatir la sequía y los incendios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cumbre del Clima,Cambio climático,Estados Unidos,Animales,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colegios públicos de Estados Unidos financian con la energía solar subidas de sueldo, material escolar o autobuses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/colegios-publicos-estados-unidos-financian-energia-solar-subidas-sueldo-material-escolar-autobuses_1_9580230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ef173c8-7395-479e-a0b3-d7c8a548ac8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colegios públicos de Estados Unidos financian con la energía solar subidas de sueldo, material escolar o autobuses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escuelas que apenas podían pagar la factura de luz y calefacción consiguen ahorrar y reinvertir en mejorar salarios o renovar instalaciones obsoletas. El 9% de los centros del país ya utiliza energía solar, el doble que en 2015.</p></div><p class="article-text">
        Tras los sueldos del profesorado, la energ&iacute;a es el mayor gasto de las escuelas p&uacute;blicas en Estados Unidos, una carga que muchos colegios e institutos han decidido aligerar con un recurso al alcance de todos: el sol. Gracias a esta apuesta, centros escolares de todo el pa&iacute;s est&aacute;n ahorrando millones de d&oacute;lares cada a&ntilde;o, que est&aacute;n reinvirtiendo en mejorar salarios, renovar instalaciones obsoletas o comprar material para los estudiantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en varios colegios de Tucson (Arizona), los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as buscan sombra a la hora del recreo bajo grandes paneles solares con los que <a href="http://www.tusd1.org/Information/Resources/Solar-Project" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el distrito escolar</a> prev&eacute; recortar 43 millones de d&oacute;lares de gasto a lo largo de 20 a&ntilde;os. &ldquo;Son ahorros que las escuelas utilizan para pagar libros, ordenadores port&aacute;tiles, material escolar, autobuses... Es un salvavidas para los distritos escolares que tienen un presupuesto muy ajustado&rdquo;, explica Tish Tablan, de la asociaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro Generation180. 
    </p><p class="article-text">
        Tablan es la autora de <a href="https://generation180.org/brighter-future-2022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe publicado este mes por Generation180</a> en el que se detalla que la capacidad fotovoltaica instalada en las escuelas de primaria y secundaria de Estados Unidos se ha triplicado en solo siete a&ntilde;os. El 9% de los centros del pa&iacute;s, un total de 8.400, ya utilizan energ&iacute;a solar, el doble que en 2015.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Parking de un colegio público en el distrito escolar de Saddleback Valley, en California."
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            <span class="title">
                Parking de un colegio público en el distrito escolar de Saddleback Valley, en California.                            </span>
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        Seg&uacute;n el informe, casi la mitad de esas escuelas est&aacute;n en barrios pobres, con la mayor&iacute;a de su alumnado procedente de familias de bajos ingresos. &ldquo;Hemos visto que la energ&iacute;a solar no solo se ha convertido en una tecnolog&iacute;a para las escuelas ricas, sino que hay acceso para todas las escuelas del pa&iacute;s&rdquo;, puntualiza Tablan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para poner en marcha las instalaciones, los centros individuales o los distritos escolares p&uacute;blicos &mdash;entidades semiaut&oacute;nomas que agrupan a colegios e institutos de una misma zona&mdash; recurren mayoritariamente a financiaci&oacute;n externa: el caso m&aacute;s com&uacute;n, empresas que ponen las placas y se encargan del mantenimiento a cambio de vender la electricidad a 10, 15 o 25 a&ntilde;os, a un precio m&aacute;s bajo que el que pagaban antes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los colegios pueden reducir sus facturas desde el primer d&iacute;a y buscar otro destino para esos d&oacute;lares. En Arkansas, el distrito escolar de Batesville puso en marcha un proyecto fotovoltaico y de eficiencia energ&eacute;tica para recortar los m&aacute;s de 600.000 d&oacute;lares (m&aacute;s de 612.000 euros) que se dejaba en luz y calefacci&oacute;n al a&ntilde;o. Adem&aacute;s, su presupuesto era tan ajustado que no pod&iacute;an ofrecer salarios competitivos al profesorado. Pero gracias al ahorro obtenido desde 2019, el distrito subi&oacute; el sueldo al personal entre 2.000 y 3.000 d&oacute;lares anuales. &ldquo;Pasamos de ser el peor [en cuanto a salarios] al primero de nuestra zona&rdquo;, explicaba el superintendente Michael Hester a la <a href="https://www.thv11.com/article/news/education/batesville-schools-increase-teach-pay-solar/91-c14ab617-b106-4b50-8146-85108163c4f0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emisora local THV11</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estudiantes de un colegio público en Filadelfia.                            </span>
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        Las ventajas de pasarse a la energ&iacute;a solar no se quedan en la contabilidad escolar, ya que muchos proyectos buscan distribuir los beneficios entre toda la comunidad. Uno de los casos destacados en el informe de Generation180 es el del instituto p&uacute;blico de la Reserva india de la tribu Blackfeet, en Montana, donde casi el 40% de la poblaci&oacute;n vive en situaci&oacute;n de pobreza. En julio de 2021 comenz&oacute; a funcionar en su tejado una instalaci&oacute;n fotovoltaica de 160 kilovatios, pero el 75% de la electricidad va a parar a las casas de los chicos y chicas del instituto. Al suscribirse al programa de energ&iacute;a solar comunitaria, sin coste alguno, cada casa ahorra unos 200 d&oacute;lares al a&ntilde;o en la factura el&eacute;ctrica. &ldquo;Nos importa que sus necesidades b&aacute;sicas est&eacute;n cubiertas antes de que vengan a clase a aprender&rdquo;, dijo el superintendente Mike Tatsey <a href="http://www.cutbankpioneerpress.com/cut_bank_pioneer_press/news/article_977b3f94-de84-11eb-ab35-e78d4d4471bd.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al medio local Cutbank Pioneer</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La autonom&iacute;a con la que cuentan los distritos escolares en EEUU hace posible que muchos de estos proyectos surjan de abajo a arriba, de campa&ntilde;as impulsadas por los estudiantes o las madres y padres. En <a href="https://generation180.org/student-action-leads-to-first-100-solar-powered-school-in-maine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un instituto en el estado de Maine</a>, un grupo de alumnos prepar&oacute; un trabajo para mostrar que en el tejado cab&iacute;an suficientes placas para suministrar con electricidad a todo su distrito escolar: el director les apoy&oacute; y en 2019 su trabajo se hizo realidad con 1.450 paneles enchufados a la red. 
    </p><p class="article-text">
        Los fondos federales que ha movilizado este a&ntilde;o la administraci&oacute;n de Joe Biden para reflotar la econom&iacute;a podr&iacute;an dar un nuevo impulso a esta oleada solar. En abril de 2022 se aprob&oacute; <a href="https://www.energy.gov/articles/biden-harris-administration-announces-500-million-program-better-school-infrastructure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un paquete de 500 millones de d&oacute;lares</a> de ayudas para mejoras energ&eacute;ticas en escuelas p&uacute;blicas y, m&aacute;s recientemente, en agosto, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/senado-eeuu-aprueba-ley-climatica-fiscal-meses-obstaculos_1_9230117.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Ley de Reducci&oacute;n de la Inflaci&oacute;n</a> &mdash;la mayor inversi&oacute;n p&uacute;blica por el clima de la historia de EEUU&mdash; ha incluido 50 millones para que los colegios puedan reducir la contaminaci&oacute;n del aire y sus emisiones de gases de efecto invernadero.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Colegio privado SunTribeSolar, en Virginia.                            </span>
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        Tish Tablan, de Generation 180, est&aacute; convencida de que los centros escolares tienen un papel fundamental en la transici&oacute;n hacia las energ&iacute;as limpias. &ldquo;Cuando un colegio accede a la tecnolog&iacute;a solar, tambi&eacute;n ense&ntilde;a a sus estudiantes sobre ello&rdquo;, asegura. &ldquo;As&iacute; aprenden sobre la energ&iacute;a limpia, se interesan en una carrera profesional en el sector solar, o hablan con sus padres sobre por qu&eacute; no tienen energ&iacute;a solar en sus casas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/colegios-publicos-estados-unidos-financian-energia-solar-subidas-sueldo-material-escolar-autobuses_1_9580230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Oct 2022 20:52:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colegios públicos de Estados Unidos financian con la energía solar subidas de sueldo, material escolar o autobuses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energías renovables,Energía solar fotovoltaica,Estados Unidos,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos asfalto y más vida: ciudades que recuperan naturaleza para adaptarse al calor extremo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/asfalto-vida-ciudades-recuperan-naturaleza-adaptarse-calor-extremo_1_9252467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bf2a556-a542-4314-82cf-560ffadbe2d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos asfalto y más vida: ciudades que recuperan naturaleza para adaptarse al calor extremo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los fondos europeos han levantado una ola de renaturalizaciones urbanas, con 58 millones de euros concedidos a 18 proyectos. De las 152 ciudades mayores de 50.000 habitantes que podían optar a las ayudas repartidas por el Miteco se han presentado 99 candidaturas.</p><p class="subtitle">El calor extremo mata más a los pobres</p></div><p class="article-text">
        Acuciados por unas olas de calor que se intensifican con el paso del tiempo, cada vez m&aacute;s ayuntamientos abrazan una estrategia que hace no mucho tiempo parec&iacute;a tab&uacute;: invertir en quitar hormig&oacute;n y asfalto, en lugar de poner m&aacute;s. 'Destapar' r&iacute;os urbanos, convertir aparcamientos en microparques o llenar de verde los patios escolares son algunas de las recetas que se est&aacute;n impulsando para introducir la naturaleza en las ciudades y hacerlas m&aacute;s habitables ante la crisis clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n rinc&oacute;n de la pen&iacute;nsula se libra de esta necesidad, como han demostrado los r&eacute;cords de calor alcanzados este a&ntilde;o en lugares como Galicia, que vive una sequ&iacute;a hist&oacute;rica que ha obligado a <a href="https://www.eldiario.es/galicia/comunidad-verde-seca-galicia-le-falta-agua-verano_1_9238956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplicar restricciones de agua</a>. &ldquo;Este mes de julio la gente se rifaba por encontrar un &aacute;rbol con el que bajar las temperaturas en el centro urbano&rdquo;, apunta el concejal de Desarrollo Sostenible de Pontevedra, Iv&aacute;n Puentes. &ldquo;Es un panorama que no conoc&iacute;amos en un pa&iacute;s tan verde como este.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Su ciudad es una de las que ha apostado por invertir en espacios verdes y en el cuidado de la biodiversidad para adaptarse a los extremos de un mundo cada vez m&aacute;s caliente, lo que se conoce como soluciones basadas en la naturaleza. Los fondos europeos han levantado esta ola de renaturalizaciones urbanas, con 58 millones de euros concedidos a 18 proyectos. Una muestra del <em>boom</em> de inter&eacute;s es que, de las 152 ciudades con m&aacute;s de 50.000 habitantes que pod&iacute;an optar a las <a href="https://fundacion-biodiversidad.es/sites/default/files/12_resolucion_conv._ciudades_2021_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayudas repartidas por la Fundaci&oacute;n Biodiversidad del MITECO</a>, se han presentado 99 candidaturas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Pontevedra, esa inyecci&oacute;n econ&oacute;mica de los fondos europeos servir&aacute; para ganar un r&iacute;o: el Ayuntamiento destapar&aacute; medio kil&oacute;metro del cauce del Gafos, un r&iacute;o que atraviesa el centro de la ciudad pero que fue sepultado bajo una losa de hormig&oacute;n a mediados del siglo XX. &ldquo;Estaba muy degradado y se consider&oacute; que la manera de mejorar urban&iacute;sticamente la ciudad era ocultar el r&iacute;o y tapar eso que ol&iacute;a mal y estaba feo&rdquo;, explica este concejal socialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace solo cinco a&ntilde;os, asegura Puentes, el Gafos sufr&iacute;a vertidos de aguas fecales y desde el alcantarillado. Una vez limpio, el siguiente paso era sacarlo a la luz para revivirlo. El plan, demandado durante a&ntilde;os por ecologistas y vecinos, incluir&aacute; un parque junto al r&iacute;o con sendas peatonales y ciclables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un r&iacute;o recuperado y saneado es el mejor y mayor homenaje que la ciudadan&iacute;a puede darle a su ciudad&rdquo;, dice el presidente de la asociaci&oacute;n Vaipolorio, Gonzalo Sancho. &ldquo;La naturaleza tiene una gran capacidad de regeneraci&oacute;n, si se la deja. Con luz solar y aguas puras ser&aacute; lo que fue antes de los a&ntilde;os 60&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista de la canalización que ahora tapa el río Gafos, en Pontevedra, y que se quiere liberar."
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            <span class="title">
                Vista de la canalización que ahora tapa el río Gafos, en Pontevedra, y que se quiere liberar.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Atravesar la ciudad sin salir de la sombra</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de renaturalizar cauces fluviales o espacios degradados, estamos hablando de un control natural de la temperatura en las ciudades&rdquo;, dice Iv&aacute;n Puentes. Los &aacute;rboles, los arbustos y las plantas son una salvaci&oacute;n ante el calor, protegiendo el suelo de los rayos directos del sol y dispersando humedad. Con una gran avenida de asfalto, o una plaza cubierta de hormig&oacute;n y cemento sobre la que el sol cae a plomo, se obtiene todo lo contrario: generar el famoso efecto de la isla de calor urbana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es algo que se ha registrado en multitud de lugares, como en Lleida. &ldquo;En situaciones de ola de calor hemos podido medir diferencias de 13 grados cent&iacute;grados entre zonas urbanas que tienen mayor presencia de vegetaci&oacute;n y arbolado denso, y zonas con grandes extensiones asfaltadas y sin arbolado&rdquo;, asegura la coordinadora de Ecolog&iacute;a y Sostenibilidad de la ciudad, Esther Fanlo Grasa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de Lleida, que tambi&eacute;n ha conseguido fondos Next Generation para un proyecto de renaturalizaci&oacute;n, es crear corredores verdes con grandes &aacute;rboles, trayectos por los que un peat&oacute;n podr&iacute;a recorrer la ciudad de un extremo a otro sin que le falte una sombra bajo la que cobijarse, cuenta Fanlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se empezar&aacute; por redise&ntilde;ar dos tramos de calles, de 25 y 50 metros de anchura, que hoy son poco m&aacute;s que un aparcamiento de coches. &ldquo;Se trata de ensayar en nuestra ciudad un modelo de calles diferentes, que est&eacute;n dise&ntilde;adas para poder jugar, pasear o simplemente descansar en un entorno con mayor presencia de elementos naturales&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de &aacute;rboles, plantar&aacute;n arbustos y otras plantas que atraigan a los polinizadores y a las aves, sustituyendo superficies duras como asfalto o cemento por otras permeables donde se pueda infiltrar agua al suelo. La p&eacute;rdida de suelo es un grave problema ambiental asociado al crecimiento de las ciudades: <a href="https://ec.europa.eu/environment/soil/pdf/SoilSealing-Brochure_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de la Comisi&oacute;n Europea</a>, la superficie urbana en la UE ha crecido un 78% desde mediados de la d&eacute;cada de 1950, aunque la poblaci&oacute;n solo ha crecido un 33% en el mismo periodo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s barato que una rotonda</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque la evidencia a su favor es abrumadora, hay quienes siguen sin ver la necesidad de estas acciones. &ldquo;El d&iacute;a que presentamos el proyecto se me acerc&oacute; una vecina muy airada a protestar, diciendo que el d&iacute;a que destap&aacute;semos el r&iacute;o iba a haber plagas de mosquitos y ratas, e iban a morir los ni&ntilde;os porque se iban a caer al r&iacute;o&rdquo;, recuerda el concejal de Pontevedra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esas opiniones que todav&iacute;a perduran, la acogida ciudadana de estas medidas suele ser muy buena, seg&uacute;n explica el experto en biodiversidad urbana de SEO/BirdLife, Ignacio Fern&aacute;ndez. &ldquo;En relaci&oacute;n a cualquier otro gasto en obras, es muy econ&oacute;mico y son proyectos que tienen un gran alcance para mejorar la calidad de vida de los vecinos&rdquo;, explica este bi&oacute;logo que vive en Santander.&nbsp;
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                En Santander se han instalado más de 500 cajas nido en zonas verdes urbanas.                              </span>
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        All&iacute; llevan 12 a&ntilde;os colaborando con el ayuntamiento para introducir la biodiversidad en los parques urbanos, con medidas como la creaci&oacute;n de charcas para anfibios o la colocaci&oacute;n de cajas nido, en las que suelen contar con voluntarios. Tambi&eacute;n recuperaron un humedal natural en el Parque de las Llamas, una zona verde donde se ha disparado el n&uacute;mero y la abundancia de aves; de 20 especies de media en los censos se ha pasado a observar m&aacute;s de 30. Seg&uacute;n Fern&aacute;ndez, el coste de todas las acciones que han desarrollado estos a&ntilde;os en Santander &ldquo;es menos de lo que cuesta una rotonda&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora van a multiplicar esos esfuerzos dentro de un proyecto liderado por el ayuntamiento (junto al Departamento de Geograf&iacute;a, Urbanismo y Ordenaci&oacute;n del Territorio de la Universidad de Cantabria, la Fundaci&oacute;n para la Investigaci&oacute;n del Clima y la Asociaci&oacute;n AMICA), con una veintena de acciones y un presupuesto de unos tres millones de euros. Por ejemplo, se convocar&aacute; un concurso abierto entre los colegios para dedicar algo m&aacute;s de 300.000 euros a renaturalizar tres patios y jardines escolares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n vive en ciudades, y es all&iacute; donde la podemos reconectar y convencer sobre los problemas que tiene la naturaleza y su necesidad de conservaci&oacute;n&rdquo;, asegura el bi&oacute;logo, que comenz&oacute; su carrera trabajando con osos pardos en Somiedo pero ahora es un loco de la fauna urbana. La foto de su perfil de Whatsapp es un autillo, el b&uacute;ho m&aacute;s peque&ntilde;o de Europa. Uno de sus problemas es la falta de huecos donde criar, as&iacute; que en Santander se han colocado cajas nido en las que ya han criado dos centenares de parejas, y se est&aacute;n extendiendo a nuevos parques urbanos. En julio organizan safaris nocturnos con familias, que se sorprenden al descubrir ese vecino del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Para Fern&aacute;ndez, el caso del autillo demuestra que los proyectos para recuperar la biodiversidad en las ciudades no son ning&uacute;n adorno: el peque&ntilde;o b&uacute;ho ha sufrido un fuerte declive en Europa y est&aacute; considerado como vulnerable en el Libro Rojo de las Aves de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esta ola de renaturalizaciones podr&aacute; seguir cogiendo impulso a finales de a&ntilde;o, porque ante el inter&eacute;s de los ayuntamientos, el MITECO se ha comprometido a dedicar otros<a href="https://www.miteco.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/miteco-destina-m%C3%A1s-de-80-millones-de-euros-para-proyectos-de-impulso-a-la-bioeconom%C3%ADa-la-investigaci%C3%B3n-y-la-renaturalizaci%C3%B3n-de-ciudades/tcm:30-542320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 62 millones de euros</a><strong> </strong>de los fondos europeos a nuevos proyectos<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un mundo con tant&iacute;simas personas, y donde nuestra influencia llega a casi todos lados, es necesario hacer un cambio y conservar la naturaleza en todos los lugares, incluidos esos aparentemente m&aacute;s hostiles como son las ciudades&rdquo;, incide.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/asfalto-vida-ciudades-recuperan-naturaleza-adaptarse-calor-extremo_1_9252467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Aug 2022 20:47:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menos asfalto y más vida: ciudades que recuperan naturaleza para adaptarse al calor extremo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Calentamiento global,Urbanismo,Ciudades]]></media:keywords>
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