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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ruth Deyermond]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ruth-deyermond/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ruth Deyermond]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Qué hacer para parar a Putin: las ideas de cinco voces expertas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/parar-putin-ideas-cinco-voces-expertas_129_8856494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25515f28-2819-4464-ba74-dd15b6ca4001_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué hacer para parar a Putin: las ideas de cinco voces expertas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La invasión de Ucrania por parte del presidente ruso es una amenaza para la seguridad del mundo entero. Autores especializados en historia y política rusa proponen posibles vías de solución.</p><p class="subtitle">El mes de guerra en Ucrania que ha angustiado a Europa</p><p class="subtitle">Delirio y tragedia: el largo viaje de Putin hasta invadir Ucrania</p></div><h3 class="article-text">Tom Burgis</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Para hacer frente a la cleptocracia de Putin, primero debemos dejar de ser c&oacute;mplices de ella&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tom Burgis es corresponsal de investigaci&oacute;n del Financial Times y autor de </em>Kleptopia.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;rase una vez un hombre cuya tierra era rica en petr&oacute;leo y gas, pero que creci&oacute; rodeado de pobreza y a diario ten&iacute;a en mente que las cosas pod&iacute;an desmoronarse, y peri&oacute;dicamente lo hac&iacute;an. Se alist&oacute; en las fuerzas de seguridad y luego entr&oacute; en el servicio p&uacute;blico. &ldquo;Servicio p&uacute;blico&rdquo; es el t&eacute;rmino equivocado: empez&oacute; a participar en el saqueo que es la ocupaci&oacute;n incesante de quienes ocupan cargos p&uacute;blicos en su pa&iacute;s. A eso dedic&oacute; su vida entera, para seguir siendo alguien del<em> establishment</em>, para no cambiar el reducto de la riqueza y la seguridad por el turbulento mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        Se enriqueci&oacute;. Ascendi&oacute;. Se hizo m&aacute;s rico. Tambi&eacute;n lo hicieron aquellos a los que concedi&oacute; sus favores, aquellos a los que dio licencia para saquear. Lo adulaban, hablaban de su grandeza. En cuanto al resto, aquellos en cuyo nombre gobernaba, no hab&iacute;a necesidad de obtener su consentimiento. En cambio, para mantener el control, los alimentaba con miedo mientras les promet&iacute;a el ant&iacute;doto. Que vienen los otros, los que quieren hacernos da&ntilde;o y quieren quitarnos lo que tenemos, pero yo os mantendr&eacute; a salvo. Era una doble vida: era a la vez el ladr&oacute;n y el guardi&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El hombre que tengo en mente era el gobernador de un estado <a href="https://www.eldiario.es/temas/nigeria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nigeriano</a>. Mientras engull&iacute;a petrod&oacute;lares, los pueblos ard&iacute;an en su nombre. Pero este esbozo se aplica, con peque&ntilde;as variaciones, a muchos dirigentes del mundo. Desde la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/republica-democratica-congo-pueblo-anhela-cambio-conflicto-no-cesa_1_7255021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo (RDC)</a> hasta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/pasando-kazajistan_1_8637854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kazajst&aacute;n</a>, la principal forma de ganar dinero en la econom&iacute;a global es la venta de sus materias primas: combustible, metales preciosos e industriales, ciertas piedras. Los ingresos est&aacute;n a disposici&oacute;n de quien ostenta el poder. Toman lo que quieren, luego contratan banqueros y abogados para que eliminen sus huellas del bot&iacute;n y lo esconden en pa&iacute;ses ricos. No tienen necesidad de recaudar impuestos de su propio pueblo, por lo que &eacute;ste no tiene forma de pedirles que rindan cuentas. La corrupci&oacute;n es lo opuesto al consentimiento.
    </p><p class="article-text">
        La idoneidad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/vladimir-putin/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vlad&iacute;mir Putin</a> para este club de clept&oacute;cratas queda patente en <em>En primera persona</em>, un libro escrito por tres periodistas rusos poco despu&eacute;s de que Putin asumiera la presidencia en 2000, basado en entrevistas con &eacute;l, su mujer y algunos de sus amigos. Al crecer entre ratas y retretes en condiciones deplorables, Putin <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">so&ntilde;aba con un lugar</a> en la clase dirigente del imperio sovi&eacute;tico como oficial de la organizaci&oacute;n que proteg&iacute;a su poder, la KGB. Un d&iacute;a de Pascua, Putin, por entonces un joven recluta, estaba vigilando una procesi&oacute;n religiosa a la salida de una iglesia. &ldquo;Me pregunt&oacute;&rdquo;, recuerda un amigo violonchelista, &ldquo;si quer&iacute;a subir al altar y echar un vistazo. Por supuesto, acept&eacute;. Hab&iacute;a algo tan infantil en su gesto&hellip; &lsquo;Nadie puede ir all&iacute;, pero nosotros s&iacute;&rsquo;&rdquo;. M&aacute;s tarde, un estudiante borracho le pidi&oacute; un cigarrillo. Putin, campe&oacute;n de judo, dijo que no y, acto seguido, tir&oacute; al estudiante al suelo. El poder sirve para conseguir cosas que otros no pueden tener. Si otros piden algo que no quieres dar, responde con violencia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enviado a Dresde</a>, Putin pas&oacute; a vivir all&iacute; con su joven familia en un apartamento con servicios incluidos. Hab&iacute;a chofer, buena cerveza y perritos calientes en el campo los fines de semana. Entonces cay&oacute; el Muro de Berl&iacute;n. Multitudes enfurecidas se agolparon frente a la estaci&oacute;n de la KGB. Se puso en contacto con sus mandos y le dijeron: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delirio-tragedia-viaje-putin-invadir-ucrania_129_8785219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Mosc&uacute; est&aacute; en silencio&rdquo;</a>. El viejo orden hab&iacute;a ca&iacute;do, &eacute;l ten&iacute;a que unirse al nuevo. Regres&oacute; a casa, a San Petersburgo, y se asegur&oacute; un puesto en el Gobierno local con poderes para decidir a qui&eacute;n se le permit&iacute;a ganar dinero haciendo negocios con capitalistas occidentales. Naturalmente, decidi&oacute; que deb&iacute;an ser &eacute;l y sus amigotes. Ascendi&oacute;. Una d&eacute;cada m&aacute;s tarde, era presidente. Se llev&oacute; a su banda de clept&oacute;cratas al Kremlin. Algunos de ellos, como Igor Sechin, hoy est&aacute;n en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dueno-dia-banqueros-militares-nueva-lista-26-oligarcas-rusos-sancionados-ue_1_8790994.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las listas de sanciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los gobernantes de Occidente aplicaron con Putin la misma l&oacute;gica que aplicaron con los gobernantes de la RDC o de Kazajist&aacute;n. Quer&iacute;an comprar las mercanc&iacute;as de estos pa&iacute;ses, as&iacute; que fingieron que los clept&oacute;cratas eran l&iacute;deres leg&iacute;timos con los que pod&iacute;an hacer negocios. Siguieron haci&eacute;ndolo cuando Putin asesin&oacute; a disidentes exiliados en el extranjero, cuando invadi&oacute; Osetia del Sur en 2008 y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rusia-reconoce-crimea-independiente_1_4976378.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Crimea en 2014</a>, todo ello mientras desarrollaba una perorata imperialista tribal con el fin de incitar la lealtad en casa. Despu&eacute;s de 22 a&ntilde;os, Putin evidentemente cree en su propia propaganda seg&uacute;n la cual &eacute;l es un estadista en lugar de un personaje de <em>El Padrino</em>. Mientras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mes-guerra-ucrania-angustiado-europa_1_8853581.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus fuerzas destruyen Ucrania</a>, le pregunto a un exoficial de inteligencia ruso qu&eacute; quiere Putin. &ldquo;Respeto&rdquo;, dice. &ldquo;Todo es cuesti&oacute;n de respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de aceptar que lo hemos envalentonado tanto que bien podr&iacute;amos tener que enfrentarnos a &eacute;l en el campo de batalla, para hacer frente a la cleptocracia de Putin, primero debemos dejar de ser c&oacute;mplices de ella. &iquest;Qu&eacute; creemos que pasa con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8854041_1087213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dinero que pagamos por el gas ruso</a>? &iquest;C&oacute;mo imaginamos que las multinacionales occidentales se aseguran los derechos de perforaci&oacute;n petrol&iacute;fera dispensados por un r&eacute;gimen que sabemos que es corrupto? &iquest;Qui&eacute;n creemos que est&aacute; detr&aacute;s de las empresas de propiedad an&oacute;nima, registradas en lugares como Guernsey, Chipre y las Islas V&iacute;rgenes Brit&aacute;nicas, a las que seguimos permitiendo participar en nuestras econom&iacute;as? <a href="https://www.eldiario.es/temas/los-papeles-de-panama/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Papeles de Panam&aacute; </a>revelaron que uno de los seres humanos detr&aacute;s del camuflaje corporativo era el violonchelista que Putin llev&oacute; a ver un altar prohibido. De alguna manera, amas&oacute; una fortuna millonaria en secreto.
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            <span class="title">
                El cineasta Vitaly Mansky siguiendo a Putin con la cámara, en marzo del 2000.                            </span>
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        Hace tiempo que sabemos las respuestas a estas preguntas, pero era demasiado lucrativo decirnos que no las conoc&iacute;amos. Dos fuentes de dinero sostienen a Putin y a sus colegas clept&oacute;cratas. Una lleva el dinero occidental a las cleptocracias para pagar por los recursos naturales; la otra lleva el dinero de vuelta, despu&eacute;s de haber sido robado, para preservarlo en los mercados inmobiliarios, las universidades y los partidos pol&iacute;ticos de Occidente. Si queremos debilitarlo a &eacute;l y a su sistema de poder corrupto, debemos interrumpir ambas fuentes. Eso significa incrementar y mantener la reducci&oacute;n de nuestro consumo de petr&oacute;leo y gas ruso. Si no queremos simplemente pasar de apoyar a una cleptocracia a apoyar otra, debemos sustituir este suministro energ&eacute;tico por algo distinto a los combustibles f&oacute;siles que son el sustento de los clept&oacute;cratas de todo el mundo. En cuanto a la segunda fuente, las declaraciones en Reino Unido de que lo estamos desactivando &mdash;que, como dijo <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a>, &ldquo;no hay lugar para el dinero sucio en Reino Unido&rdquo;&mdash; son risibles. Unos cuantos nombres en las listas de sanciones y algunas reformas con lagunas jur&iacute;dicas de las leyes sobre delitos econ&oacute;micos que no cuenten con el respaldo presupuestario para aplicarlas son pr&aacute;cticamente insignificantes mientras sigamos permitiendo el secretismo financiero. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el peligro es que, al expulsar a m&aacute;s y m&aacute;s personas de la econom&iacute;a global, aceleramos la creaci&oacute;n de una econom&iacute;a en la sombra. Los acuerdos que violan las sanciones internacionales pactados entre <a href="https://www.eldiario.es/temas/iran/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ir&aacute;n</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/venezuela/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Venezuela</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/rusia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia</a> &mdash;cleptocracias con m&aacute;scara islamista, socialista e imperialista, respectivamente&mdash; revelan que esta alternativa ya est&aacute; tomando forma. Los l&iacute;deres de <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/pinta-china-conflicto_132_8855665.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cleptocracia china</a> aprovechar&aacute;n esta oportunidad para reafirmar su posici&oacute;n a la cabeza de este nuevo orden.
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo al surgimiento de lo que he dado a llamar &ldquo;cleptop&iacute;a&rdquo;. Una guerra no declarada y no convencional entre la cleptocracia y la democracia ha estado en marcha desde mucho antes de que las tropas de Putin entraran en Ucrania. Los dos bandos no est&aacute;n determinados por mera geograf&iacute;a. Los clept&oacute;cratas tienen muchos aliados en Occidente, desde los abogados que cubren sus saqueos hasta los pol&iacute;ticos que promueven su influencia en los gobiernos democr&aacute;ticos. Sus v&iacute;ctimas son tanto los civiles ucranianos como los reclutas rusos. &iquest;De qu&eacute; lado estamos?
    </p><h3 class="article-text">Catriona Kelly</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Debemos intentar comprender la compleja historia del imperialismo ruso&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Catriona Kelly es profesora honoraria de cultura rusa y sovi&eacute;tica e investigadora senior en el Trinity College de Cambridge y autora de </em>St Petersburg: Shadows of the Past<em> (San Petesburgo: Sombras del pasado).</em>
    </p><p class="article-text">
        Sal&iacute; de San Petersburgo el pasado 22 de febrero y llegu&eacute; a Londres apenas 27 horas antes de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/videos-muestran-comienzo-invasion-tropas-rusas_1_8777168.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las tropas rusas cruzaran la frontera con Ucrania</a>. Hac&iacute;a d&iacute;as que estaba segura de que la invasi&oacute;n se producir&iacute;a. La cuesti&oacute;n era a qu&eacute; escala. Hab&iacute;a le&iacute;do especulaciones en la prensa rusa sobre la intenci&oacute;n de ocupar todo el pa&iacute;s. Seguramente aquello era imposible&hellip; De todos modos, con mis amigos en Petersburgo brindamos con el viejo brindis sovi&eacute;tico &ldquo;&iexcl;Por la paz!&rdquo;, aunque dicho en voz baja.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido desde ese momento ha destruido la esperanza y ha confirmado el miedo. Este ataque no provocado, brutal y chapucero contra un vecino cercano ha sido el peor desastre de la pol&iacute;tica exterior rusa en d&eacute;cadas. Para los que conocemos y amamos Ucrania, pero tambi&eacute;n Rusia, es una tragedia tan personal como humana. Un gran n&uacute;mero de rusos no apoya la guerra, que tambi&eacute;n es un ataque a la independencia de Rusia. Muchos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8806174_1086110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huyen de su patria</a>, cada vez m&aacute;s hostil, hacia donde a&uacute;n haya vuelos y las fronteras est&eacute;n abiertas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque comparto el escepticismo de Tolstoi sobre el impacto del individuo en la historia, en gran medida esta guerra es de Vlad&iacute;mir Putin. Decidido a revertir la entrop&iacute;a de la que culpa a Gorbachov, Putin cree en la unidad transhist&oacute;rica de la Gran Rusia, la Peque&ntilde;a Rusia y la Rusia Blanca. Ucrania como tal no existe.
    </p><p class="article-text">
        En el mejor de los casos, &ldquo;Peque&ntilde;a Rusia&rdquo; es una provincia que tiene derecho a sus propias tradiciones pintorescas. Pero autonom&iacute;a equivale a deslealtad. Los que la buscan son <a href="https://www.eldiario.es/internacional/no-ucrania-no-pais-nazi-mentiras-putin-justificar-invasion_1_8816912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;nazis&rdquo;</a>. El t&eacute;rmino asimila a los defensores de la independencia ucraniana con los invasores derrotados por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (l&eacute;ase, Rusia) en la gran guerra patri&oacute;tica entre 1941 y 1945. Al mismo tiempo, borra de la historia la contribuci&oacute;n crucial de los propios ucranianos para la victoria en esa guerra. Solo un olvido tan intencionado podr&iacute;a permitir a Putin, nacido en la antigua Leningrado, infligir a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/rusia-intensifica-bombardeos-jarkov-mata-decenas-civiles_1_8791080.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J&aacute;rkov</a>, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mariupol-importante-fuerzas-rusas_1_8852316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mari&uacute;pol</a>, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/resistencia-quedan-kiev-tulipanes-cafes-barricadas_1_8847237.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kiev</a> y Mykolaiv un asedio como el que devast&oacute; su lugar de nacimiento en 1941-1944.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 1991, los pol&iacute;ticos rusos aprendieron r&aacute;pidamente de Occidente c&oacute;mo gobernar mediante la propaganda. La campa&ntilde;a de 2012 para restablecer los &ldquo;lazos espirituales&rdquo;, de la que se burlaban los sofisticados de las grandes ciudades, estaba tan orientada a los grupos clave seg&uacute;n las encuestas como cualquier cosa ideada por el estratega pol&iacute;tico brit&aacute;nico y art&iacute;fice del Brexit Dominic Cummings. Se dirig&iacute;a a quienes sent&iacute;an que la globalizaci&oacute;n les hab&iacute;a dejado atr&aacute;s, cuando incluso los productos fabricados en Rusia proced&iacute;an a menudo de f&aacute;bricas propiedad de empresas internacionales: Danone, Ford, Ikea, Heineken.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Putin empez&oacute; a hablar de la unidad hist&oacute;rica de Rusia y Ucrania en la primavera de 2014, esto tambi&eacute;n pareci&oacute; un recurso oportuno, un intento de justificar <em>post factum</em> la improvisada anexi&oacute;n de Crimea. Una vez pasado el primer aniversario de la anexi&oacute;n, la ret&oacute;rica fue apag&aacute;ndose. Pero en el verano de 2021, el discurso de Putin sobre la &ldquo;unidad hist&oacute;rica&rdquo; resurgi&oacute; muy en serio. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bielorrusia-vuelve-calles-exigir-renuncia-lukashenko-reaparece-fusil-chaleco-antibalas_1_6178311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las protestas electorales de 2020 en Bielorrusia</a> parecen haber sido un factor determinante. Si eso pudo ocurrir en un pa&iacute;s cuya lealtad a Rusia parec&iacute;a absoluta, &iquest;d&oacute;nde podr&iacute;an operar despu&eacute;s los &ldquo;poderes externos&rdquo; (Putin no cree en la disidencia sin ellos)?
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                Ataque a un hospital materno infantil en Mariúpol.                            </span>
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        La primera dificultad para resolver &ldquo;el problema Putin&rdquo; es, pues, que &eacute;ste est&aacute; decidido a derrotar y purgar a la Ucrania independiente. Las conversaciones de paz han sido una iteraci&oacute;n de certezas por parte de los delegados rusos, fijados en su posici&oacute;n de no compromiso. Un ejemplo de ello es Vlad&iacute;mir Medinski, que fue ministro de Cultura y es un ide&oacute;logo del supremacismo ruso apoyado en la distorsi&oacute;n de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Es tentador pensar que si Putin y sus aliados desaparecieran habr&iacute;a una soluci&oacute;n racional. Sin embargo, grandes sectores de la poblaci&oacute;n siguen apoyando a Putin: los que comparten sus prejuicios sobre Ucrania, los que est&aacute;n convencidos de que Occidente busca destruir a Rusia, aquellos para los que las cosas han mejorado desde 1991, los que temen que las cosas puedan empeorar.
    </p><p class="article-text">
        Putin no es un problema de f&aacute;cil soluci&oacute;n. Pero concentr&eacute;monos en lo que podr&iacute;amos lograr. He aqu&iacute; una lista breve e imperfecta:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Impulsar conversaciones de paz adecuadas, acompa&ntilde;adas de un alto el fuego total, y con la participaci&oacute;n de observadores de confianza para ambas partes. A medida que la guerra se prolonga, las bajas aumentan y los costes econ&oacute;micos empiezan a hacerse notar, podr&iacute;a haber un cambio de opini&oacute;n en el lado ruso. Incluso ahora ya hay algunas se&ntilde;ales de desuni&oacute;n en la c&uacute;pula del poder.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Escuchar a las voces de la regi&oacute;n. Un buen punto de partida es el ensayo del activista e historiador ucraniano Taras Bilous, <em>A Letter to the Western Left from Kyiv</em> (Una carta desde Kiev a la izquierda de Occidente), <a href="https://www.opendemocracy.net/en/odr/a-letter-to-the-western-left-from-kyiv/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">publicado recientemente en el medio progresista openDemocracy</a>, que corrige muchos de los clich&eacute;s presentes en los medios de comunicaci&oacute;n brit&aacute;nicos sobre las insuperables divisiones ling&uuml;&iacute;sticas, culturales, hist&oacute;ricas y geogr&aacute;ficas y la influencia de la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Reconocer los esfuerzos, con su gran coste personal, de los rusos que se oponen a la guerra: los manifestantes expuestos a la violencia policial, los artistas y administradores que renuncian a sus puestos de trabajo, los sacerdotes que hablan en sus sermones cuando la jerarqu&iacute;a calla, algunos miembros de la &eacute;lite empresarial. No organizar boicots generalizados tomando la nacionalidad como criterio.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tampoco organizar boicots por lugar de origen. En lugar de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/artistas-rusos-pagar-invasion-putin_1_8791544.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condenar al ostracismo las obras de arte</a>, intentar comprender la compleja historia del imperialismo ruso. La obra de Pushkin <em>Calumniadores de Rusia</em> (1831) dec&iacute;a a los cr&iacute;ticos occidentales que la represi&oacute;n rusa a Polonia era un asunto de familia. Pero <em>Matrimonio forzado</em> (1845) de Evdokiya Rostopchina presentaba a Rusia como un marido abusivo y a Polonia una esposa desafiante, lo que provoc&oacute; la indignaci&oacute;n de Nicol&aacute;s I.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mantener la notable efusi&oacute;n de apoyo a Ucrania. Asegurarse de que las caravanas medi&aacute;ticas no pasen lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a la siguiente noticia. Despu&eacute;s de la campa&ntilde;a por la &ldquo;paz con honor&rdquo;, debe haber una ayuda generosa de Occidente para ayudar a los ucranianos a reconstruir sus ciudades destrozadas y la democracia que tanto luchan por preservar.
    </p><p class="article-text">
        En un escrito dirigido al pa&iacute;s, la Uni&oacute;n Rusa de Rectores describi&oacute; la decisi&oacute;n de Putin de embarcarse en la &ldquo;operaci&oacute;n militar&rdquo; como &ldquo;nacida del sufrimiento&rdquo;. Cuando pienso en el sufrimiento, no veo a un hombre peque&ntilde;o sentado solo al final de una larga mesa. Veo a personas refugiadas en s&oacute;tanos y estaciones de metro, separadas de sus seres queridos y de sus amigos, o huyendo de sus casas bajo los disparos.
    </p><p class="article-text">
        Una amiga ucraniana, cr&iacute;tica literaria de gran talento, cogi&oacute; un libro antes de huir de Kiev junto a su marido. M&aacute;s tarde descubri&oacute; que se trataba de <em>El ruido y la furia</em>. No podr&iacute;a ir mejor con el estado de &aacute;nimo de los opositores a la guerra, que son elocuentes en su indignaci&oacute;n. Tal vez Tolstoi ten&iacute;a raz&oacute;n despu&eacute;s de todo: son los aparentemente poderosos los que carecen de una humanidad plena y no aquellos a quienes intentan da&ntilde;ar.
    </p><h3 class="article-text">Oliver Bullough</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Podemos privarles a &eacute;l y a sus compinches del acceso a su riqueza&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Oliver Bullough es el autor de </em>Moneyland: Why Thieves and Crooks Now Rule the World and How to Take It Back<em>. (Moneyland: Por qu&eacute; los ladrones y delincuentes dominan el mundo hoy y c&oacute;mo recuperarlo). Su nuevo libro es </em>Butler to the World<em> (Mayordomo del mundo).</em>
    </p><p class="article-text">
        Todo el horror que Putin est&aacute; desatando &mdash;la muerte, las mentiras, la violencia, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/mapa-refugiados-guerra-ucrania-son-23-de-marzo_1_8800804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los refugiados</a> que atraviesan a duras penas los paisajes deste&ntilde;idos por la nieve y la artiller&iacute;a&mdash; recuerda a los a&ntilde;os 40. El propio Putin llama nazis a los ucranianos, como si esta agresi&oacute;n no provocada fuera de alguna manera una repetici&oacute;n de la autodefensa del pueblo sovi&eacute;tico en la Segunda Guerra Mundial. Esa acusaci&oacute;n es repugnante, pero m&aacute;s dif&iacute;cil es desatender los paralelismos entre el propio comportamiento de Putin y los dictadores de mediados del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Una lectura perversa y err&oacute;nea de la historia es lo que da impulso a Putin para negar la humanidad de sus vecinos. Los funcionarios y pol&iacute;ticos rusos son agresivos en su patriotismo. La medalla con una cinta a rayas naranjas y negras se convirti&oacute; en el s&iacute;mbolo nacionalista cuando Putin invadi&oacute; Ucrania en 2014 y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rusia-letra-z-que-significa-guerra-putin_1_8808742.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &ldquo;Z&rdquo; se ha transformado r&aacute;pidamente</a> en su equivalente para esta nueva guerra. Putin es un mat&oacute;n que invade a sus vecinos y mata a sus cr&iacute;ticos, y cuyo Gobierno <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/debemos-enfrentarnos-propaganda-rusa-viene-personas-respetamos_129_8799894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miente compulsivamente</a>, incluso sobre hechos que son tan evidentemente ciertos que negarlos parece un gesto de autodestrucci&oacute;n. Est&aacute; llevando sus tanques a trav&eacute;s de Ucrania, el principal campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Dadas las circunstancias, &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;amos comprender a Putin si no es a trav&eacute;s del tamiz de la historia del siglo XX? Y, por supuesto, esa &eacute;poca tiene lecciones para nosotros sobre la inutilidad del apaciguamiento y sobre el hero&iacute;smo de los seres humanos ordinarios atrapados en la inhumanidad. Pero Putin no es Hitler ni Mussolini, ni siquiera es Stalin. Es un problema moderno y resolver un problema como &eacute;l requiere nuevas habilidades, nuevos sacrificios y nuevas leyes.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el patriotismo y las posturas antioccidentales de la &eacute;lite rusa son una pantomima. El activista anticorrupci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rusia-declara-culpable-estafa-gran-cuantia-opositor-navalni_1_8850549.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alex&eacute;i Navalni</a> se ha dedicado a revelar c&oacute;mo funcionarios de alto rango o propagandistas del r&eacute;gimen tienen propiedades en pa&iacute;ses que son el supuesto enemigo. Despu&eacute;s de una dura semana de hacer campa&ntilde;a contra el malvado Occidente, que est&aacute; socavando la civilizaci&oacute;n cristiana al permitir que los homosexuales se casen, pueden volar a sus villas en Italia o a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/convirtio-londres-capital-oligarcas-putin_1_8809762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus mansiones en Londres</a>. Puede que piensen que creen en lo que dicen, pero sus acciones les desmienten: la ideolog&iacute;a es solo una cantinela para confundir a los extranjeros y mantener a los rusos a raya.
    </p><p class="article-text">
        Rusia es un pa&iacute;s asombrosamente desigual, en el que la &eacute;lite es due&ntilde;a de una parte de la riqueza tan grande como, si no mayor, la que pose&iacute;an los arist&oacute;cratas prerrevolucionarios. Estos clept&oacute;cratas se aprovecharon de sus contactos en el Gobierno para conseguir lucrativos contratos o propiedades estatales, pero no conf&iacute;an en el sistema legal, que ha permitido esta monstruosa oleada de robos, como tampoco lo hace ning&uacute;n otro ruso. Por eso han trasladado al menos la mitad de su riqueza fuera de Rusia y la han gastado en casas, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-montenegro-rutas-oligarcas-rusos-esconder-superyates_1_8835051.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yates</a>, <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-ucrania-convierte-dinero-ruso-problema-futbol-haberlo-revolucionado-20-anos_1_8801769.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clubes de f&uacute;tbol</a>, obras de arte y mucho m&aacute;s. Los gestores de sus inversiones han estado en Londres, Luxemburgo y Nueva York, y son un complemento para las habilidades m&aacute;s duras que los oligarcas aprendieron en el clima comercial ruso.
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                Vista del yate Valerie, de Sergey Chemezov, atracado en el Puerto de Barcelona                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de Rusia sin estos servicios <em>offshore</em> o extraterritoriales? Ser&iacute;a una potencia en decadencia, con una poblaci&oacute;n en declive, dirigida por una clase pol&iacute;tica envejecida y leal a un imperio muerto. Sus &uacute;nicos activos de categor&iacute;a mundial son sus recursos de petr&oacute;leo, gas y minerales, muchos de los cuales ser&aacute;n irrelevantes en <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/descarbonizacion-transporte-impacto-mercado-energetico_129_8586751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mundo descarbonizado</a> hacia el que nos dirigimos. El poder blando de la URSS fue en su d&iacute;a enorme, con su ideolog&iacute;a comunista, sus sublimes compa&ntilde;&iacute;as de ballet, sus directores de cine y sus m&uacute;sicos. &iquest;Pero con qu&eacute; cuenta ahora el Kremlin? Con una maquinaria de desinformaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/relacion-china-rusia-posicion-pekin-ucrania_1_8839677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una alianza desigual con una &eacute;lite china</a> que debe estar mirando al bot&iacute;n de Rusia y relami&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Putin afirma estar defendiendo los derechos de los rusoparlantes en todo el mundo. Sin embargo, durante la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/record-casos-covid-rusia-ucrania-complica-planes-militares_1_8719944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pandemia</a>, Rusia tuvo la peor tasa de exceso de mortalidad a nivel mundial: una tasa dos veces peor que la de Estados Unidos y tres veces peor que la de Reino Unido. Si realmente se preocupara por el pa&iacute;s al que sirve, se concentrar&iacute;a en la cat&aacute;strofe sanitaria de Rusia en lugar de enviar a sus hijos a morir a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        No podemos resolver el problema Putin. Solo los rusos pueden hacerlo. Pero podemos dejar de ayudarle a ser un problema mayor del que tiene que ser. El primer paso es privarle a &eacute;l y a sus compinches de su acceso a nuestro sistema financiero. Poder enterrar sus fortunas en nuestras econom&iacute;as ha permitido a los gobernantes rusos esquivar las consecuencias de su propia codicia: sus hijos han estudiado en colegios ingleses, su riqueza se ha invertido en fondos occidentales, sus yates construidos en Alemania navegan bajo las banderas de los para&iacute;sos fiscales brit&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        La manera de hacerlo es despoj&aacute;ndolos del escudo que consiguen mediante sus sospechosas empresas fantasma. Los para&iacute;sos fiscales brit&aacute;nicos venden secretismo a cualquiera que pueda permit&iacute;rselo, mientras que Companies House, el registro mercantil de Reino Unido, ha dado cobertura a cientos de miles de millones de libras de riqueza robada que ha salido de Rusia. Una vez levantado el escudo sobre los activos, debemos dar a nuestras fuerzas del orden los recursos que necesitan para investigar la procedencia de los activos y confiscar todo lo que tenga un origen delictivo.
    </p><p class="article-text">
        Despojados de su acceso al sistema financiero internacional y de sus fortunas robadas, los oligarcas de Putin no ser&aacute;n plut&oacute;cratas sino mafiosos. Privados de sus escondrijos, se ver&aacute;n obligados a mejorar Rusia para todos los que viven en ella, o ser&aacute;n barridos del poder.
    </p><h3 class="article-text">Ruth Deyermond</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Cerrar todo contacto no har&aacute; m&aacute;s que confirmar la narrativa de Putin de que Occidente quiere destruir a Rusia&rdquo;</strong><em><strong> </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth Deyermond es profesora titular de seguridad postsovi&eacute;tica en el Departamento de Estudios de Guerra del King's College de Londres</em>
    </p><p class="article-text">
        Aunque la guerra de Rusia contra Ucrania comenz&oacute; hace un mes, el debate sobre lo que vendr&aacute; despu&eacute;s ya ha llegado.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la guerra <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mes-guerra-salida-clara_129_8857148.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parece estar yendo muy mal para Rusia</a>. Sus suposiciones sobre el pa&iacute;s que eligi&oacute; invadir han quedado expuestas como fatalmente err&oacute;neas; a&ntilde;os de costosas reformas militares no han logrado producir un ej&eacute;rcito capaz de luchar eficazmente en una guerra elegida; y ha tenido que negar haber <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8827787_1086596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedido al Gobierno chino</a> que alimente y arme a sus tropas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta letan&iacute;a de humillaciones, la fuerza relativa de las fuerzas armadas rusas hace que no se pueda descartar que Rusia consiga la victoria militar. Probablemente habr&aacute; una resistencia sostenida, lo que obligar&iacute;a a Rusia a elegir entre agotar su econom&iacute;a y sus capacidades militares, catastr&oacute;ficamente da&ntilde;adas, en una ocupaci&oacute;n de extensi&oacute;n indefinida, o retirarse. A menos que se levanten las sanciones, sus relaciones comerciales y diplom&aacute;ticas m&aacute;s importantes &mdash;sobre todo, con China&mdash; se inclinar&aacute;n a favor de sus socios, que podr&aacute;n tratar con Rusia en condiciones mucho m&aacute;s favorables que en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Pase lo que pase en Ucrania, parece probable que Putin siga en el poder en el futuro pr&oacute;ximo. Nada en su comportamiento a lo largo de la &uacute;ltima d&eacute;cada ha indicado que est&eacute; dispuesto a abandonar el poder por voluntad propia, y parece poco probable que quienes est&aacute;n en la mejor posici&oacute;n para destituirlo lo hagan, entre otras cosas porque ellos mismos est&aacute;n estrechamente vinculados a Putin y sus cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        Esto plantea la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo responden los Estados occidentales a una Rusia dirigida por Putin y c&oacute;mo organizan sus relaciones entre s&iacute;. En primer lugar, la UE, Reino Unido y Estados Unidos deben reconocer que no hay vuelta atr&aacute;s al mundo anterior a febrero de 2022. En cuestiones de estabilidad estrat&eacute;gica, cooperaci&oacute;n, seguridad energ&eacute;tica e indulgencia hacia el dinero de los oligarcas que ha corrompido su pol&iacute;tica, tiene que haber compromiso con un cambio para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Algo de esto ya est&aacute; ocurriendo, pero habr&aacute; presiones de otros gobiernos, de lobistas de diversa &iacute;ndole y de la opini&oacute;n p&uacute;blica en una &eacute;poca donde <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-busca-acuerdo-transportistas-ayudas-0-30-euros-litro-gasoleo_1_8858851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el coste de vida va en aumento</a>, para deshacer muchos de los cambios recientes lo antes posible, en especial en lo que a las <a href="https://www.eldiario.es/economia/rusia-abismo-impago-deuda-dolares-sanciones-internacionales_1_8835021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sanciones</a> se refiere. Esto ser&iacute;a un error, entre otras cosas porque es probable que Putin lo vea como una confirmaci&oacute;n m&aacute;s de la debilidad y la desuni&oacute;n de Occidente, un supuesto de larga data en su pol&iacute;tica exterior y uno de los factores que parece haberlo conducido a su enorme error de c&aacute;lculo en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados occidentales tambi&eacute;n tienen que reconocer sus propios errores de juicio tanto en lo respectivo a su relaci&oacute;n con Rusia como a la importancia internacional de las relaciones de Rusia con sus vecinos postsovi&eacute;ticos. En los 30 a&ntilde;os transcurridos desde el colapso de la URSS, Estados Unidos, Reino Unido y otros pa&iacute;ses han tratado a Rusia como poco m&aacute;s que un irritante obst&aacute;culo para seguir adelante con asuntos m&aacute;s serios de la pol&iacute;tica mundial en <a href="https://www.eldiario.es/temas/oriente-medio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oriente Medio</a> o <a href="https://www.eldiario.es/temas/asia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asia oriental</a>. A su vez, algunos Estados europeos han dado clara prioridad a las relaciones energ&eacute;ticas con Rusia por encima de los interrogantes sobre el rumbo de la pol&iacute;tica exterior rusa.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, y debido a la vergonzosa idea de que lo que estaba ocurriendo en Ucrania, Bielorrusia o el C&aacute;ucaso Meridional no resultaba una preocupaci&oacute;n importante para Europa ni para Estados Unidos, no respondieron adecuadamente a la primera oleada de agresiones rusas contra Ucrania en 2014, ni pensaron con suficiente seriedad en las implicaciones para la seguridad europea en general.
    </p><p class="article-text">
        Esas implicaciones no deben ser subestimadas. La reacci&oacute;n a la guerra en Ucrania ha demostrado que, a pesar de las repetidas afirmaciones de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, solo ahora se ha trazado un verdadero l&iacute;mite en la era post-Guerra Fr&iacute;a. Por primera vez desde finales de la d&eacute;cada de los 80, los Estados occidentales se ven obligados a enfrentarse al hecho de que una guerra europea de mayor alcance es posible (aunque todav&iacute;a poco probable) y que implicar&iacute;a un conflicto entre Estados con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/operador-misiles-nucleares-habido-accidentes-mundo-conoce_129_8820950.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armas nucleares</a>.
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                Una mujer con su gato cruza un puente destruido en la ciudad de Irpín, cerca de Kiev.                            </span>
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        La gravedad de estos riesgos implica la necesidad de volver a comprometerse cuanto antes con la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/otan-emplaza-china-abstenerse-apoyar-putin-invasion-ucrania_1_8858080.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OTAN</a> como alianza militar defensiva, lo que incluye el compromiso de todos los miembros de cumplir con sus obligaciones en materia de gastos destinados a la defensa. Aquellos Estados europeos que no se han adherido, en particular los que est&aacute;n cerca de Rusia, deben decidir si quieren o no permanecer fuera del bloque en una &eacute;poca despojada de las reglas relativamente estables de la Guerra Fr&iacute;a y en la que la ambig&uuml;edad de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os es un lujo que ha desaparecido. La neutralidad est&aacute;, en gran medida, en los ojos de quien mira, y si el Kremlin considera a estos pa&iacute;ses como aliados de facto de Estados Unidos, es poco probable que su no pertenencia a la OTAN les proteja de cualquier forma de agresi&oacute;n de la que Rusia sea capaz despu&eacute;s de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de las relaciones con los dem&aacute;s Estados europeos de la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica tambi&eacute;n debe tratarse como una prioridad. Uno de los desencadenantes de la agresi&oacute;n rusa contra Ucrania parece haber sido las se&ntilde;ales contradictorias sobre la pertenencia de Ucrania a la OTAN, que no estaba ni descartada ni firmemente establecida. Tanto la OTAN como la UE tienen que decidir, y comunicar con claridad, si tienen pensado admitir a los restantes Estados postsovi&eacute;ticos que quieren ser miembros y c&oacute;mo ser&aacute; la relaci&oacute;n con ellos en caso de que no lo deseen.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, por m&aacute;s dif&iacute;cil de aceptar que sea hablar de ello ahora, tambi&eacute;n ser&aacute; necesario un compromiso con el Gobierno ruso en algunos aspectos, como lo hubo entre Occidente y la URSS incluso en per&iacute;odos oscuros de la Guerra Fr&iacute;a y como sucedi&oacute; a principios de la d&eacute;cada de los 80.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, el aspecto m&aacute;s importante sea el control de las armas nucleares. El debate occidental sobre <a href="https://www.eldiario.es/internacional/zona-exclusion-aerea-ucrania-forma-acercar-mundo-guerra-nuclear_1_8803678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una zona de exclusi&oacute;n a&eacute;rea</a> y las incendiarias, aunque vagas, amenazas del Gobierno ruso sobre las armas nucleares son un alarmante recordatorio de la amenaza de escalada entre las superpotencias nucleares; una amenaza que muchos parec&iacute;an haber olvidado o desestimado. Por muy hostiles que sean las relaciones entre Rusia y Occidente, es necesario mantener el di&aacute;logo sobre cuestiones nucleares.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, un cierto nivel de contacto diplom&aacute;tico continuo de militar a militar para discutir otras cuestiones seguir&aacute; siendo importante. M&aacute;s importante, de hecho, de lo que ha sido en per&iacute;odos de mejores relaciones. Los canales de comunicaci&oacute;n entre militares son importantes para reducir el riesgo de errores de c&aacute;lculo, incluso cuando es poco probable que construyan mucha confianza entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Occidente tendr&aacute; que reflexionar sobre c&oacute;mo intenta relacionarse con la sociedad rusa. Cerrar todo contacto no har&aacute; m&aacute;s que confirmar la narrativa de Putin de que Occidente quiere destruir a Rusia. Los Estados deben mantener sus puertas abiertas a los rusos que quieran estudiar o visitar, as&iacute; como a los que escapan de la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto ser&aacute; f&aacute;cil, y gran parte de ello puede chocar con las presiones internas, los anhelos y las divisiones dentro de la UE y la OTAN. Pero la seguridad futura de Europa y Estados Unidos depende de que reconozcamos que nos encontramos en un momento de grave peligro y que estamos todos juntos en esto.
    </p><h3 class="article-text">Peter Pomerantsev</h3><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Resolver el problema implica enfrentarse al control psicol&oacute;gico que Putin ejerce sobre la gente&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Peter Pomerantsev es el autor de </em>Nothing Is True and Everything Is Possible: The Surreal Heart of the New Russia<em> (Nada es verdad y todo es posible: El coraz&oacute;n surrealista de la nueva Rusia) y </em>This Is Not Propaganda: Adventures in the War Against Reality<em> (Esto no es propaganda: Aventuras en la guerra contra la realidad).</em>
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, una productora del informativo ruso en horario central entr&oacute; en el plat&oacute; durante la transmisi&oacute;n en directo y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8827787_1086660.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agit&oacute; una pancarta en la que protestaba</a> contra la invasi&oacute;n rusa en Ucrania y animaba a la audiencia a no creer en la propaganda de su propio canal. R&aacute;pidamente la sacaron del plat&oacute; y estuvo dos d&iacute;as desaparecida <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paradero-desconocido-periodista-rusa-irrumpio-directo-cartel-guerra_1_8831057.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo custodia policial</a>. Describi&oacute; su acto como un intento desesperado de limpiar su conciencia por haber &ldquo;zombificado&rdquo; al pueblo ruso.
    </p><p class="article-text">
        Algunos la califican de hero&iacute;na, otros dicen que su gesto fue demasiado poco y lleg&oacute; demasiado tarde. Pero, en cualquier caso, resolver el problema de Putin y crear un cambio en Rusia implica, b&aacute;sicamente, enfrentarse al control psicol&oacute;gico que Putin ejerce sobre su propio pueblo. El modelo mental del putinismo, la visi&oacute;n del mundo que construye con propaganda de palabra y de obra para mantener a los rusos bajo control, se basa en varios fundamentos: apela a la nostalgia, proyecta una perspectiva de conspiraci&oacute;n e insiste en que Putin puede salirse con la suya, que no hay alternativa a Putin. Cuando los rusos que piensan lo opuesto, los medios de comunicaci&oacute;n pro-democr&aacute;ticos, los activistas de la sociedad civil y los diplom&aacute;ticos p&uacute;blicos de Occidente tratan de involucrar al pueblo ruso, deben tener en cuenta los puntos fuertes y d&eacute;biles de estos fundamentos. Aunque Putin consiga <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo_6_8806174_1086088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limitar a&uacute;n m&aacute;s la Internet rusa</a> (ya ha cerrado Instagram, Facebook, Twitter y las &uacute;ltimas emisoras de radio y televisi&oacute;n online independientes), siempre habr&aacute; formas de llegar al pueblo ruso, desde las redes virtuales privadas hasta la televisi&oacute;n por sat&eacute;lite. La cuesti&oacute;n es de qu&eacute; hablar con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la mayor&iacute;a de los rusos apoyan la guerra y las razones de Putin para embarcarse en ella. Es dif&iacute;cil confiar en las encuestas en una dictadura en la que te pueden caer 12 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por mencionar la palabra &ldquo;guerra&rdquo;. Adem&aacute;s, siempre es c&oacute;modo esconderse detr&aacute;s de la propaganda: fingir que no se sabe lo que est&aacute; ocurriendo permite evitar la responsabilidad y tomar cualquier decisi&oacute;n dif&iacute;cil o peligrosa. Pero incluso si estos sesgos cognitivos, miedos y motivaciones para esquivar la realidad no cambian de inmediato, ya existen vulnerabilidades en las principales estrategias propagand&iacute;sticas de Putin.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por el uso que Putin hace de la nostalgia. Su misi&oacute;n siempre ha sido &ldquo;que Rusia deje de estar de rodillas&rdquo;, la versi&oacute;n del Kremlin del <em>Make America Great Again </em>de Trump. Esto ha llegado a un punto &aacute;lgido: en su incoherente discurso hist&oacute;rico para justificar la invasi&oacute;n de Ucrania, invoc&oacute; su misi&oacute;n de restaurar el imperio ruso, y present&oacute; su guerra como una Segunda Guerra Mundial renovada para luchar contra los (totalmente inventados) nazis.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x892fm9" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del placer de regodearse en glorias pasadas y a menudo ficticias, esta propaganda de la nostalgia tambi&eacute;n es psicol&oacute;gicamente eficaz de otras maneras. Plantea que el gran pueblo ruso ha sido humillado por malignas potencias externas y que ahora Putin est&aacute; restaurando el orgullo. 
    </p><p class="article-text">
        La humillaci&oacute;n m&aacute;s importante que sufren los rusos, tanto hist&oacute;ricamente como en la actualidad, es por supuesto interna. Pero la narrativa de la nostalgia permite al Kremlin transferir su propia brutalidad a un sombr&iacute;o &ldquo;enemigo&rdquo; exterior, para despu&eacute;s ayudar a la gente a aliviar su ira contenida a trav&eacute;s de la agresi&oacute;n. El tono agresivo y s&aacute;dico de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/putin-reclama-purificacion-rusia-discurso-siniestro_1_8838488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los discursos de Putin</a> y de sus principales propagandistas televisivos, como Vlad&iacute;mir Soloviov, ofrece a la gente una v&iacute;a emocional para articular y validar sus sentimientos m&aacute;s oscuros y violentos. Esta propaganda implica que ser despiadado y mezquino est&aacute; bien, que es todo culpa de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta propaganda de la nostalgia tambi&eacute;n existe para encubrir el gran tal&oacute;n de Aquiles de Putin: su falta de visi&oacute;n de futuro. El futuro hace tiempo que desapareci&oacute; del discurso pol&iacute;tico ruso. Pensar en el futuro significa concentrarse en las reformas pol&iacute;ticas, en la limpieza de los tribunales, en la abolici&oacute;n de la corrupci&oacute;n. Cosas que Putin no puede conseguir, ya que pondr&iacute;an en peligro su propio sistema. Con la nueva realidad econ&oacute;mica posterior a la invasi&oacute;n, cualquier esperanza de futuro ha sido erradicada por completo. Pero la gente seguir&aacute; pensando en ello. &iquest;Qu&eacute; significan las sanciones, que a&uacute;n no han entrado por completo en vigor, para el futuro de sus hijos?
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n con el pueblo ruso deben centrarse en estas preguntas sobre el futuro. Tanto en el plano personal como en el nacional. &iquest;Cu&aacute;l debe ser, en definitiva, el papel de Rusia en el mundo del futuro? Una de las frases que m&aacute;s resuenan en los medios de comunicaci&oacute;n rusos es: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; sentido tiene el mundo si no hay lugar para Rusia en &eacute;l?&rdquo;. La &ldquo;Rusia&rdquo; que esta idea invoca es imperial, con una identidad ligada a aplastar a los dem&aacute;s. &iquest;Existe otro camino?
    </p><p class="article-text">
        Para seguir abriendo estos interrogantes, un grupo de acad&eacute;micos rusos dirigidos por el historiador Alexander Etkind propone crear una universidad en el B&aacute;ltico que re&uacute;na a estudiantes de Rusia y sus vecinos para trabajar en desaf&iacute;os comunes, como el <a href="https://www.eldiario.es/temas/medio-ambiente/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio ambiente</a>. Proyectos como este son, por supuesto, objetivos a largo plazo, pero sin el lenguaje y las ideas con los que hablar del futuro no podemos siquiera empezar a emprender el camino hacia &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea de una Rusia futura tiene que desarrollarse en colaboraci&oacute;n con sus vecinos, de tal modo que equilibre las necesidades de todos ellos y escape a la visi&oacute;n conspirativa y de suma cero del mundo que promueve la propaganda de Putin. 
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento basado en las conspiraciones es otra de las bases en el manual de estrategia de Putin. Sirve para muchas cosas. Ayuda a solidificar la comunidad, promoviendo un sentido de &ldquo;nosotros&rdquo; atacados por &ldquo;ellos&rdquo;. Ayuda a explicar un mundo confuso. Tambi&eacute;n elimina cualquier sentido de responsabilidad. Nuevos y grandes carteles alrededor de Mosc&uacute; dicen que Rusia &ldquo;no tuvo otra opci&oacute;n&rdquo; que empezar la guerra, lo que da a entender que todo es culpa de las potencias enemigas. En &uacute;ltima instancia, el pensamiento conspirativo tambi&eacute;n difunde la sensaci&oacute;n de que la gente es impotente para cambiar algo en el mundo, lo que a su vez siembra la pasividad. Esto a menudo puede ser beneficioso para el Kremlin, que quiere un pa&iacute;s d&oacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero este tipo de pensamiento tambi&eacute;n puede ser perjudicial para el Gobierno. Fomenta una cultura de sospecha y desconfianza. Esto explica por qu&eacute; pese a la epidemia de COVID los rusos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/manel-alias-periodista-putin-erigiendo-modelo-paises-lideres-autoritarios-ue_128_8540872.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han negado a recibir la vacuna del Kremlin</a> entre sospechas de que el propio Gobierno estaba tramando algo maligno contra ellos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que las sanciones surtan efecto, y si el pueblo se vuelve dolorosamente consciente de que su experiencia es mucho m&aacute;s ardua que la de las &eacute;lites, podr&iacute;a producirse una crisis en la motivaci&oacute;n. El sistema de Putin siempre ha motivado a la gente d&aacute;ndole un trozo del pastel de la corrupci&oacute;n cotidiana: desde el polic&iacute;a de tr&aacute;fico hasta el ministro. Siempre y cuando mostraras tu lealtad de vez en cuando, eras libre de perseguir tus propios objetivos financieros. Ahora esa motivaci&oacute;n ha desaparecido y pretenden que hagas grandes sacrificios por una pseudoideolog&iacute;a conspirativa. La gente podr&iacute;a renunciar a mantener el sistema en marcha. Esto es lo que ocurri&oacute; al final de la URSS, cuando mucha gente simplemente dej&oacute; de cumplir con sus responsabilidades profesionales. No se trata tanto de una huelga como de falta de motivaci&oacute;n y des&aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Revelar esta disparidad entre las &eacute;lites y la gente normal requerir&aacute; un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/presentador-noticias-ruso-delante-prensa-libre-murio-pais_129_8816531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodismo ruso independiente y de investigaci&oacute;n</a>. Sin embargo, desde que inici&oacute; la guerra, gran parte de este periodismo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/medio-independiente-ruso-meduza-denuncia-censura-putin-no-silenciarnos_1_8798840.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se halla en el extranjero</a>. Los periodistas tendr&aacute;n que basarse en el rastreo de documentos y en investigaciones de fuente abierta. Necesitaremos una nueva iteraci&oacute;n de lo que el periodista y editor ruso Roman Badanin, fundador del medio de investigaci&oacute;n<em> Agentstvo</em>, denomina &ldquo;periodismo en el extranjero&rdquo;: medios de comunicaci&oacute;n en el exilio que utilizan herramientas modernas para mantenerse lo m&aacute;s cerca posible de su pa&iacute;s de origen.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica empeore y la propaganda se debilite, Putin recurrir&aacute; a los ministerios m&aacute;s poderosos para emplear la opresi&oacute;n en lugar de las ideas. Este ha sido siempre su argumento definitivo: que puede llevar a cabo cualquier crimen en su pa&iacute;s, cualquier invasi&oacute;n en el extranjero, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/putin-historial-atrocidades-llegar-ucrania_129_8802839.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier crimen de guerra desde Grozni hasta Alepo</a>, y salirse con la suya. En Ucrania, Putin est&aacute; atacando intencionalmente los corredores humanitarios, bombardeando a los refugiados y los hospitales para quebrantar la voluntad del pueblo. Es un mensaje para el mundo: todas las declaraciones sobre los valores humanitarios, la &ldquo;responsabilidad de proteger&rdquo; de la ONU y las &ldquo;zonas seguras&rdquo; son una tonter&iacute;a. Su argumento es que el poder tiene la raz&oacute;n y que en el nuevo mundo sin futuro prosperar&aacute;n los m&aacute;s despiadados, desde Pek&iacute;n hasta Riad y Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un primer paso que, aunque peque&ntilde;o, esperamos que importante, fue dado por el abogado de derechos humanos y escritor Philippe Sands, que est&aacute; tratando de crear un tribunal al estilo de Nuremberg para los que comenzaron esta guerra. No solo por sus cr&iacute;menes de guerra, sino tambi&eacute;n por haber iniciado una invasi&oacute;n no provocada en primer lugar. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, sin embargo, hay una broma que circula por los c&iacute;rculos pro-Putin dentro de Rusia:
    </p><p class="article-text">
        Dos soldados rusos est&aacute;n bebiendo champ&aacute;n en una Par&iacute;s ocupada por los rusos. Toda Europa ha sido conquistada. &ldquo;&iquest;Te has enterado?&rdquo;, le dice sonriendo uno al otro. &ldquo;Hemos perdido la guerra de informaci&oacute;n&rdquo;. Este humor es en s&iacute; mismo una forma de propaganda: ayuda a alejar a los rusos de la idea de que la &ldquo;operaci&oacute;n especial&rdquo; no est&aacute; saliendo como se hab&iacute;a planeado. Pero pone de manifiesto una verdad m&aacute;s profunda: en tiempos de guerra, la propaganda de las obras supera a la de las palabras.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tom Burgis, Catriona Kelly, Oliver Bullough, Ruth Deyermond, Peter Pomerantsev]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Mar 2022 21:12:33 +0000]]></pubDate>
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