<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Hernández Cano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta-hernandez-cano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Hernández Cano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1047157" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una asociación nacida en Murcia para combatir la soledad: “Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden más”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/asociacion-nacida-murcia-combatir-soledad-llaman-amas-casa-diciendo-no_1_13071710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f1749b5-2b53-4cfe-9b8b-02acf58c7d81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asociación nacida en Murcia para combatir la soledad: “Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden más”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundada en 2023, la asociación murciana cuenta ya con presencia en gran parte del territorio nacional y en buena parte de América. Desde la organización advierten de que fenómenos como la destrucción del tejido social a través de los desahucios o la proliferación de urbanizaciones unifamiliares contribuyen a agravar uno de los grandes problemas del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Una ni&ntilde;a de diez a&ntilde;os levant&oacute; la mano en su colegio para decirme que se sent&iacute;a sola porque su madre estaba siempre con el m&oacute;vil&rdquo;. As&iacute; comienza el testimonio de la escritora y diputada socialista en la Asamblea Regional <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/magdalena-sanchez-blesa-poeta-diputada-regional-cultura-son-cuatro-titiriteros_128_6318740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Magdalena S&aacute;nchez Blesa</a>, quien en 2023 fund&oacute; junto a Joaqu&iacute;n S&aacute;nchez, conocido como 'el cura de la PAH', la asociaci&oacute;n Te Necesitas, nacida en Murcia con el objetivo de combatir la soledad no deseada. Una iniciativa que, desde entonces, ha traspasado fronteras y hoy extiende su labor por toda Espa&ntilde;a y gran parte de las Am&eacute;ricas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.soledades.es/sites/default/files/contenidos/Informe_Barometro%20soledad-v2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro de la Soledad No Deseada en Espa&ntilde;a (2024</a>), en nuestro pa&iacute;s el 20% de la poblaci&oacute;n sufre este tipo de soledad y casi el 50% afirma haberla sentido en alg&uacute;n momento, siendo las mujeres quienes m&aacute;s lo reconocen. A pesar de estos datos, seg&uacute;n Joaqu&iacute;n, &ldquo;no existe una alarma social porque la sociedad no es consciente de que la soledad es el drama de nuestro siglo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Inglaterra fue el primer pa&iacute;s del mundo en crear un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ministerios-soledad-no-pertenecen-distopias_1_9806548.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de la Soledad</a>. Ahora, en Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n se est&aacute; elaborando un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-estrategia-combatir-soledad-no-deseada_1_13014994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan estrat&eacute;gico</a>&rdquo;, explica Magdalena, que hasta el d&iacute;a de hoy no ha recibido ning&uacute;n tipo de financiaci&oacute;n p&uacute;blica para sostener el proyecto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La soledad no es estar solo, es estar vac&iacute;o&rdquo;</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6072bed3-dc13-44c4-a974-27f95d33983f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Abrazo entre una usuaria y una colaboradora de la asociación, durante uno de los
encuentros anuales que organizan."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Abrazo entre una usuaria y una colaboradora de la asociación, durante uno de los
encuentros anuales que organizan.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Te Necesitas naci&oacute; con un objetivo muy sencillo: combatir la soledad. Su fundadora public&oacute; su n&uacute;mero de tel&eacute;fono personal en redes sociales acompa&ntilde;ado de un mensaje: cualquier persona que se sintiera sola pod&iacute;a llamarla. El m&oacute;vil no tard&oacute; en sonar. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy participan en la asociaci&oacute;n casi 300 personas entre voluntarios, colaboradores y usuarios. Aunque naci&oacute; en Murcia, el proyecto ha terminado extendi&eacute;ndose al resto del pa&iacute;s y tambi&eacute;n a Am&eacute;rica, con presencia en Estados Unidos, Canad&aacute;, Argentina, Puerto Rico, Per&uacute;, Colombia, Ecuador, Cuba o Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una manifestaci&oacute;n del 1 de mayo coincid&iacute; con Joaqu&iacute;n y, por nuestra afinidad social, acordamos que deb&iacute;amos iniciar alg&uacute;n proyecto juntos. As&iacute; naci&oacute; Te Necesitas&rdquo;, recuerda Magdalena. &ldquo;Nos rodeamos de gente experta en los aspectos necesarios para crear la asociaci&oacute;n, especialmente los burocr&aacute;ticos. Con la ayuda de una abogada redactamos los estatutos y la registramos como tal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso administrativo permiti&oacute; poner en marcha una estructura organizada que sostiene el proyecto. &ldquo;Hoy contamos con presidenta, vicepresidente, vocales, tesorero&hellip; todo lo que debe tener una junta directiva&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Cuando describen la soledad, casi siempre utilizan la misma palabra: vacío. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escritora recibe llamadas a diario a trav&eacute;s del tel&eacute;fono que public&oacute; en redes. &ldquo;Cuando describen la soledad, casi siempre utilizan la misma palabra: vac&iacute;o. Me sorprende mucho cada vez que la escucho porque es algo que ya describi&oacute; S&eacute;neca cuando dijo aquello de que &lsquo;la soledad no es estar solo, es estar vac&iacute;o&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos estructuramos en grupos y contamos con colaboradores y voluntarios&rdquo;, explica Antonia Ortiz, desde Puerto Rico, la encargada de coordinar buena parte de estos grupos. La asociaci&oacute;n organiza tambi&eacute;n talleres en los que los usuarios pueden interactuar entre s&iacute; y combatir la soledad, como los de literatura o escritura. Adem&aacute;s, celebran un encuentro anual donde colaboradores, voluntarios y usuarios de distintas partes del mundo pueden conocerse en persona. Hasta la fecha se han celebrado tres: uno en Murcia y dos en Madrid.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hombres y j&oacute;venes, m&aacute;s renuentes a reconocer la soledad</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f8619f7-9c3a-44fd-8a44-74766b2cfd97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desarrollo de uno de los talleres que se imparten dentro de la asociación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desarrollo de uno de los talleres que se imparten dentro de la asociación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gran parte de las llamadas que recibe la asociaci&oacute;n proceden de mujeres. &ldquo;A los hombres y a los j&oacute;venes les cuesta m&aacute;s reconocer que se sienten solos&rdquo;, se&ntilde;ala Magdalena.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los rasgos que m&aacute;s se repite en los testimonios es que muchas de las personas que llaman no viven solas, pero experimentan una profunda sensaci&oacute;n de aislamiento. &ldquo;Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden m&aacute;s, que se sienten ninguneadas. Se encargan de todo en casa pero nadie las mira ni les pregunta c&oacute;mo est&aacute;n&rdquo;. La fundadora de la asociaci&oacute;n insiste en que &ldquo;la soledad m&aacute;s tremenda es la de quien vive en compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno se acent&uacute;a especialmente en el caso de muchas mujeres dedicadas al trabajo dom&eacute;stico. A la falta de reconocimiento social y econ&oacute;mico se suma, en ocasiones, la ausencia de reconocimiento dentro del propio entorno familiar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Me cuentan que se encargan de todo en casa y que nunca les han preguntado por sus gustos o aspiraciones. Ni siquiera se han ofrecido un día a hacer la comida o poner la lavadora. Algunas llegan a decir que se sienten esclavas en su propia casa
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me cuentan que se encargan de todo en casa y que nunca les han preguntado por sus gustos o aspiraciones. Ni siquiera se han ofrecido un d&iacute;a a hacer la comida o poner la lavadora. Algunas llegan a decir que se sienten esclavas en su propia casa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mercado de la vivienda, uno de los grandes factores que acent&uacute;an la soledad</strong></h2><p class="article-text">
        El mercado de la vivienda es otro de los factores que, seg&uacute;n explica Joaqu&iacute;n, contribuye a erosionar el tejido social. &ldquo;Defendemos la estructura de los barrios, el tejido comunitario, que los vecinos se ayuden y colaboren entre s&iacute;. Los desahucios destruyen todo eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n acompa&ntilde;a a muchas personas que atraviesan procesos de desahucio. &ldquo;La persona que va a ser desahuciada se siente agredida y sola frente a la sociedad&rdquo;. La subida de los alquileres, las hipotecas inasumibles o la dificultad para acceder a una vivienda p&uacute;blica generan un fuerte sentimiento de desamparo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Defendemos la estructura de los barrios, el tejido comunitario, que los vecinos se ayuden y colaboren entre sí. Los desahucios destruyen todo eso
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando alguien a punto de ser desahuciado te llama, lo primero que necesita es que lo escuches&rdquo;, dice. En el otro extremo se encuentra el modelo de urbanizaci&oacute;n residencial alejada del n&uacute;cleo urbano. &ldquo;Cada vez escucho m&aacute;s a personas decir que su aspiraci&oacute;n es irse a vivir a una zona residencial para salir de su barrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n recuerda una experiencia que lo marc&oacute;: &ldquo;Una vez tuve que ir a una de estas zonas a dar la extremaunci&oacute;n a un vecino. Despu&eacute;s de preguntar a varias personas, nadie sab&iacute;a de qui&eacute;n les hablaba. Estamos hablando de no conocer ni siquiera a quien vive al lado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aprender a escuchar: &ldquo;Me di cuenta de que la soledad es algo muy complejo&rdquo;</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ecabfe19-f395-4828-b4e7-9501c2725ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Voluntarios en uno de los encuentros anuales que organiza la asociación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Voluntarios en uno de los encuentros anuales que organiza la asociación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los grandes aprendizajes de los voluntarios es que acompa&ntilde;ar a alguien no consiste &uacute;nicamente en preguntarle c&oacute;mo est&aacute;. &ldquo;Cuando empec&eacute;, pensaba que mi tarea ser&iacute;a acompa&ntilde;ar al t&iacute;pico abuelito que se queda solo cuando sus hijos se marchan de casa y necesita una llamada de vez en cuando&rdquo;, confiesa Antonia Ortiz. &ldquo;Pero pronto me di cuenta de que la soledad es algo mucho m&aacute;s complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de ello, Te Necesitas ofrece talleres de formaci&oacute;n para los voluntarios que inician procesos de acompa&ntilde;amiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante saber que no se puede hacer proselitismo. Aunque un voluntario sea creyente, no puede invitar a una persona que se siente sola a rezar, porque quizá esa persona es atea. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando acompa&ntilde;amos a alguien, nuestras creencias pol&iacute;ticas o religiosas deben pasar a un segundo plano&rdquo;, explica Magdalena. &ldquo;Es importante saber que no se puede hacer proselitismo. Aunque un voluntario sea creyente, no puede invitar a una persona que se siente sola a rezar, porque quiz&aacute; esa persona es atea. Hacerlo ser&iacute;a aprovecharse de una posici&oacute;n de superioridad frente a alguien vulnerable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n cuenta tambi&eacute;n con un equipo de psic&oacute;logos al que derivar los casos m&aacute;s graves. Sin embargo, el volumen de personas que requieren esta ayuda supera en ocasiones la disponibilidad de profesionales. &ldquo;Hay veces que alguien nos llama y dice que quiere suicidarse. En esos casos la figura del psic&oacute;logo es imprescindible&rdquo;, explica S&aacute;nchez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De usuaria a colaboradora</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be280dae-1183-4d01-89e8-521315b7e659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmen Regidor, antigua usuaria y actual voluntaria de la asociación (dcha.) y Antonia Ortiz, coordinadora desde Puerto Rico (izq.)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmen Regidor, antigua usuaria y actual voluntaria de la asociación (dcha.) y Antonia Ortiz, coordinadora desde Puerto Rico (izq.)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Algunos usuarios de la asociaci&oacute;n han terminado convirti&eacute;ndose en colaboradores. Es el caso de Carmen Regidor, vecina del Ensanche de Vallecas. Lleg&oacute; a la asociaci&oacute;n tras pasar a&ntilde;os cuidando a su madre y viviendo sola en un peque&ntilde;o estudio en Madrid. &ldquo;Tengo un par de amigos en la ciudad, pero Madrid no te lo pone f&aacute;cil para mantener las amistades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando est&aacute;s sola te vienen con frasecitas como &lsquo;la vida es bella&rsquo;, pero mi vida no era nada bella entre estas cuatro paredes. Yo me sent&iacute;a invisible&rdquo;. Viviendo en una zona de urbanizaciones, coincide con Joaqu&iacute;n en que ese modelo favorece el aislamiento. &ldquo;La vida se hace hacia dentro, hacia la propia familia. No hay vida vecinal. Yo iba a todos sitios sola y sent&iacute;a una soledad muy cruel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carmen fue una de las primeras personas en llamar al tel&eacute;fono de Magdalena. Tras varios a&ntilde;os recibiendo apoyo de la asociaci&oacute;n, decidi&oacute; implicarse activamente. Hoy coordina uno de los talleres del proyecto. &ldquo;Sigo viviendo sola, pero ahora me siento &uacute;til y acompa&ntilde;ada&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando estás sola te vienen con frasecitas como ‘la vida es bella’, pero mi vida no era nada bella entre estas cuatro paredes. Yo me sentía invisible.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras usuarias son Genoveva, de C&oacute;rdoba, o Am&eacute;rica, de M&eacute;xico. La soledad, como experiencia humana, no conoce fronteras. Tampoco las redes de apoyo que intentan combatirla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pas&eacute; cuatro a&ntilde;os casi sin querer salir de la cama. Desde que me separ&eacute; me encontraba fatal&rdquo;, cuenta Genoveva. &ldquo;Desde la asociaci&oacute;n me han acompa&ntilde;ado poco a poco. No han fallado ni una vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad de quien sufre la soledad tambi&eacute;n resulta clave para superarla. &ldquo;A veces esperamos que alguien venga a arreglarnos la vida&rdquo;, reflexiona Am&eacute;rica desde M&eacute;xico. &ldquo;Luego te das cuenta de que no se trata de eso. Se trata de luchar contra la soledad y ofrecer compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/asociacion-nacida-murcia-combatir-soledad-llaman-amas-casa-diciendo-no_1_13071710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 21:01:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6f1749b5-2b53-4cfe-9b8b-02acf58c7d81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="261779" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6f1749b5-2b53-4cfe-9b8b-02acf58c7d81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="261779" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una asociación nacida en Murcia para combatir la soledad: “Me llaman amas de casa diciendo que ya no pueden más”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6f1749b5-2b53-4cfe-9b8b-02acf58c7d81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Personas mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan, amigo de Salma, la mujer secuestrada dos años en Murcia: "La policía no la deja sola, tiene una protección total"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/juan-amigo-salma-mujer-secuestrada-anos-murcia-policia-no-deja-sola-proteccion-total_1_13003312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9bd62c5-47ba-4a5b-8830-84cf01720e82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan, amigo de Salma, la mujer secuestrada dos años en Murcia: &quot;La policía no la deja sola, tiene una protección total&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feministas murcianas se han concentrado este jueves en Murcia y han criticado que algunos medios de ultraderecha "hablen de venganza por parte de la víctima y que ya resuene la rumorología de que es una denuncia falsa"</p><p class="subtitle">Los 700 días de secuestro de Salma: “Me dijo que era suya, que le pertenecía, que era su esclava”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Habl&eacute; con ella ayer y est&aacute; muy animada, qu&eacute; l&aacute;stima, despu&eacute;s del infierno donde ha estado ah&iacute; est&aacute; en la gloria, dice que la tratan muy bien, que la UFAM la trata de maravilla en el centro de acogida&rdquo;. Habla Juan, amigo de Salma, la mujer de 38 a&ntilde;os secuestrada durante dos a&ntilde;os en una casa de huerta de la pedan&iacute;a de San Jos&eacute; de la Vega y que consigui&oacute;&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/logra-escapar-murcia-mujer-llevaba-anos-secuestrada-sufriendo-abusos-sexuales_1_12985197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escapar</a>&nbsp;de su captor hace diez d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        UFAM son las siglas de la <a href="https://www.google.com/search?q=Unidad+de+Atenci%C3%B3n+a+la+Familia+y+Mujer&amp;rlz=1C5CHFA_enES1127ES1128&amp;oq=UFAM+&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUqBggAEEUYOzIGCAAQRRg7MgcIARAAGIAEMgwIAhAAGEMYgAQYigUyBwgDEAAYgAQyBwgEEAAYgAQyBwgFEAAYgAQyBwgGEAAYgAQyBwgHEAAYgAQyDAgIEAAYFBiHAhiABDIHCAkQABiABNIBCDExNjFqMGo3qAIAsAIA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8&amp;ved=2ahUKEwj-nc7U-eWSAxUNhv0HHTDPIZsQgK4QegYIAQgAEAU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidad de Atenci&oacute;n a la Familia y Mujer</a> de la Polic&iacute;a Nacional. &ldquo;La polic&iacute;a siempre est&aacute; con ella, no la dejan sola. La llevan todos los d&iacute;as al hospital, a las revisiones y a curarla. Es una protecci&oacute;n total&rdquo;, cuenta. Este vecino del barrio del Infante (Murcia) que ayud&oacute; a Salma tras su hu&iacute;da se muestra indignado ante los testimonios que ponen en duda la versi&oacute;n de Salma: &ldquo;Ella no sabe nada de lo que est&aacute; pasando a nivel medi&aacute;tico, y cuando le coment&eacute; que hab&iacute;a quien pon&iacute;a en duda su versi&oacute;n porque la hab&iacute;an visto en una celebraci&oacute;n con &eacute;l, me cont&oacute; que ese d&iacute;a la sed&oacute;, la llev&oacute; al ba&ntilde;o y la maquill&oacute;. Me cont&oacute; que cuando ten&iacute;a que estar en p&uacute;blico, le daba dos pastillas no sab&iacute;a ni de qu&eacute;, y luego no se acordaba de lo que hab&iacute;a hecho ni dicho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan conoci&oacute; a Salma los meses previos a la pandemia, cuando ella trabajaba en un bazar al que &eacute;l sol&iacute;a acudir. &ldquo;Cuando empez&oacute; el confinamiento, se qued&oacute; sin trabajo y se estaba separando de su anterior pareja. Adem&aacute;s estaba sola, ten&iacute;a un hermano en Barcelona, pero el resto de su familia estaba en Marruecos. Se empez&oacute; a quedar sin ingresos y tras la pandemia la echaron del piso, as&iacute; que le ofrec&iacute; quedarse en mi casa hasta que encontrara un trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Salma estuvo viviendo unos meses en casa de Juan hasta que encontr&oacute; un trabajo y pudo mudarse a casa de una amiga. Ambos continuaron manteniendo la relaci&oacute;n de amistad hasta que, desde hac&iacute;a dos a&ntilde;os, dej&oacute; de llamarlo y su m&oacute;vil dej&oacute; de estar operativo. Juan cuenta que &eacute;l mismo se encarg&oacute; de dar de alta el tel&eacute;fono de Salma y de pagar la l&iacute;nea. Extra&ntilde;ado por su ausencia, a los dos a&ntilde;os llam&oacute; a la empresa de telefon&iacute;a y pudo comprobar que esa l&iacute;nea &ldquo;ten&iacute;a cero consumo&rdquo;. Entonces la dio de baja pensando que &ldquo;estar&iacute;a en Marruecos, porque su padre hab&iacute;a estado delicado de salud&rdquo;, cuenta. &ldquo;La &uacute;ltima vez que hablamos me dijo que se iba con su hermano a Barcelona, y despu&eacute;s perd&iacute; el contacto con ella. Quer&iacute;a pensar alguna raz&oacute;n l&oacute;gica porque, conoci&eacute;ndola, era muy raro que no me hubiera llamado en dos a&ntilde;os. Yo pensaba que estaba en Barcelona o Marruecos y resulta que estaba a un tiro de piedra de mi casa&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Salma se encontraba en San Jos&eacute; de la Vega. &ldquo;En l&iacute;nea recta, no est&aacute; a m&aacute;s de tres kil&oacute;metros de mi casa&rdquo;, cuenta Juan, hasta donde Salma se dirigi&oacute; tras escapar de su secuestrador. &ldquo;Me cont&oacute; que sali&oacute; con unas monedas que ten&iacute;a en el bolso, lo justo para coger un bus&rdquo;, explica Juan. &ldquo;Se escap&oacute; cuando su maltratador echaba la siesta, salt&oacute; la valla. Se cruz&oacute; con otra muchacha joven y le pregunt&oacute; qu&eacute; bus ten&iacute;a que coger para llegar a mi zona, porque ella no lo sab&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Salma toc&oacute; el timbre de Juan pasadas las tres de la tarde: &ldquo;Desde el telefonillo vi a una persona peque&ntilde;a con capucha a la que apenas le sal&iacute;a la voz, pregunt&eacute; qui&eacute;n era y me dijo &lsquo;Soy Salma&rsquo;&rdquo;, cuenta Juan, que comienza a emocionarse. &ldquo;Ven&iacute;a chorreando sangre por la cabeza. Llevaba un ch&aacute;ndal sucio, lleno de porquer&iacute;a y de sangre. Ten&iacute;a la cara inflamada, no parec&iacute;a ella. Me dijo que me tomara un orfidal porque lo que me ten&iacute;a que contar era muy fuerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cont&aacute;rselo, fueron directos al centro de salud m&aacute;s cercano y, en cuanto la m&eacute;dica comprob&oacute; el estado de Salma, llam&oacute; a la polic&iacute;a. &ldquo;La doctora se ech&oacute; las manos a la cabeza&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Concentraci&oacute;n en Murcia: &ldquo;El abandono tambi&eacute;n mata&rdquo;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/20e0038f-b48f-4e16-a08b-f946591c64ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Concentración este jueves en Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Concentración este jueves en Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s de un centenar de personas han acudido este jueves a la plaza de Belluga, donde se han desplegado dos pancartas, 'Juntas contra las violencias machistas' de la Asamblea Feminista de la Regi&oacute;n de Murcia (AFRM), otra de femere&ntilde;as que reza &lsquo;Si tocan a una, respondemos todas&rsquo;, junto con otros dos mensajes: 'A&uacute;n se nos deja fuera', en relaci&oacute;n a las mujeres migrantes, y 'Tu silencio no te proteger&aacute;'.
    </p><p class="article-text">
        Las convocantes han denunciado que Salma estuvo desparecida dos a&ntilde;os y no se activ&oacute; la alarma social: &ldquo;Que no nos digan que es casualidad, es racismo, racismo institucional&rdquo;, han lamentado. &ldquo;Las mujeres migrantes -han continuado- sufren m&aacute;s violencia y son las que menos protegidas est&aacute;n. El abandono tambi&eacute;n mata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su manifiesto han criticado que algunos medios de ultraderecha &ldquo;hablen de venganza por parte de la v&iacute;ctima y que ya resuene la rumorolog&iacute;a de que es una denuncia falsa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las feministas han denunciado que &ldquo;muchas mujeres en situaci&oacute;n de irregularidad no pueden denunciar&rdquo; y han pedido &ldquo;garant&iacute;as reales&rdquo; para que puedan denunciar sin temer represalias: &ldquo;El Estado debe responder y rendir cuentas cuando una mujer queda relegada al olvido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/juan-amigo-salma-mujer-secuestrada-anos-murcia-policia-no-deja-sola-proteccion-total_1_13003312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 18:14:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9bd62c5-47ba-4a5b-8830-84cf01720e82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="67718" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9bd62c5-47ba-4a5b-8830-84cf01720e82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="67718" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Juan, amigo de Salma, la mujer secuestrada dos años en Murcia: "La policía no la deja sola, tiene una protección total"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9bd62c5-47ba-4a5b-8830-84cf01720e82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Secuestros,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Carmona, activista de la PAH: “La cuestión de la vivienda se mira desde el punto de vista de los propietarios”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/economia/pablo-carmona-activista-pah-cuestion-vivienda-mira-punto-vista-propietarios_1_12994361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abfefb4d-60ea-4540-bb9c-fa6e2f7ddbf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Carmona, activista de la PAH: “La cuestión de la vivienda se mira desde el punto de vista de los propietarios”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Invitado por el Sindicato de Vivienda de Murcia, el historiador y miembro de la PAH visitó la ciudad para ofrecer una ponencia sobre la situación actual de la vivienda y el papel de las organizaciones sociales frente al conflicto</p><p class="subtitle">Sánchez anuncia que el fondo España Crece movilizará 23.000 millones para construir 15.000 viviendas al año
</p></div><p class="article-text">
        El pasado 5 de febrero, mientras la borrasca Marta, segunda del mes tras Leonardo&nbsp;(nombres populares, para que nos vayamos familiarizando, quiz&aacute;) tumbaba &aacute;rboles y abr&iacute;a telediarios, se publicaba la <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ECV2025.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta anual de Condiciones de Vida del INE</a>, reflejando datos que hablan de una tormenta mucho m&aacute;s discreta: m&aacute;s del 25% de la poblaci&oacute;n vive en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social, y el 36% no pudo afrontar gastos imprevistos en 2025. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el precio de la vivienda sigue escalando hacia niveles que recuerdan a la antesala del estallido de la burbuja. El metro cuadrado ha superado su m&aacute;ximo hist&oacute;rico desde 2008. Un crecimiento que parece haber pisado el acelerador con fuerza en la Regi&oacute;n de Murcia, donde <a href="https://s36360.pcdn.co/wp-content/uploads/2026/01/Informe-la-vivienda-en-venta-en-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vivienda de segunda mano se ha encarecido casi un 30%</a>, convirti&eacute;ndose en la comunidad donde m&aacute;s han subido los precios en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta tormenta social y econ&oacute;mica, el Sindicato de Vivienda de Murcia invit&oacute; el pasado viernes 13 al historiador, activista y miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) Pablo Carmona para presentar su libro &lsquo;La democracia de los propietarios&rsquo; (2022) y ofrecer una ponencia sobre la cuesti&oacute;n de la vivienda y el papel de las organizaciones sociales en la c&eacute;ntrica librer&iacute;a Libros Traperos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bb60f0ab-bd47-41e0-bf1d-1a532a8a14d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pablo Carmona Pascual, autor del libro &quot;La democracia de propietarios&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pablo Carmona Pascual, autor del libro &quot;La democracia de propietarios&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aprovechando su paso por la ciudad, hablamos con Carmona sobre la crisis de la vivienda en Espa&ntilde;a, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que la rodean o el papel de los movimientos sociales frente al conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha dicho en alguna ocasi&oacute;n que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en materia de vivienda no buscan solucionar el problema, las califica de &lsquo;parche&rsquo;, &iquest;a d&oacute;nde considera que van dirigidas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico objetivo de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda del Estado espa&ntilde;ol es mantener el valor de los activos inmobiliarios. Esto se traduce en que quienes son propietarios puedan vender sus viviendas a precios de mercado. Se trata de &lsquo;la profec&iacute;a del propietario&rsquo;: cuando en la cena de Navidad, el primo dice que su propiedad cuesta medio mill&oacute;n porque lo ha visto en Idealista, y alrededor de esa cifra se construye todo un relato de c&oacute;mo va a mejorar su vida. El Estado garantiza que eso sea posible, y esas condiciones se reflejan en pol&iacute;ticas que benefician al propietario. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
El único objetivo de las políticas públicas de vivienda del Estado español es mantener el valor de los activos inmobiliarios
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de que hoy se habla mucho de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda, todas han protegido al casero particular, que es el mayor tipo de rentista del pa&iacute;s. La Ley de Vivienda permite que los propietarios obtengan beneficios fiscales por alquilar, sin penalizar precios desorbitados, e incluso ofrece desgravaciones por alquilar mientras mantienen su vivienda habitual.
    </p><p class="article-text">
         <strong>&iquest;Y qu&eacute; justifica esa voluntad que, a su juicio, tiene el Estado de beneficiar al propietario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que el valor de las propiedades inmobiliarias en manos de particulares supera cuatro veces el PIB. Adem&aacute;s de los niveles de ingreso salariales, es el principal activo que sostiene a la clase media. 
    </p><p class="article-text">
        Intervenir el sistema de reproducci&oacute;n de la propiedad y sus beneficios, hacer que bajen los precios y que ese activo valga menos&hellip; La realidad es que socializar la vivienda pasa por tocarle el bolsillo a una parte important&iacute;sima de poblaci&oacute;n, m&aacute;s de dos millones de personas reciben ingresos por alquileres de vivienda en este pa&iacute;s, por eso la cuesti&oacute;n se sigue mirando desde el punto de vista de los propietarios, no digamos ya en el Parlamento. Muchas veces digo que este conflicto se entiende mejor en t&eacute;rminos de guerra civil que de guerra de clases. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de la </strong><a href="https://www.eldiario.es/economia/sanchez-anuncia-fondo-espana-crece-movilizara-23-000-millones-euros-construir-15-000-viviendas-ano_1_12993401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>medida del fondo Espa&ntilde;a Crece</strong></a><strong>, por la que S&aacute;nchez ha anunciado que movilizar&aacute; 23.000 millones para construir 15.000 viviendas al a&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los anuncios del gobierno siempre tienen un aire grandilocuente demasiado alejado de la realidad. Debemos recordar que S&aacute;nchez ha anunciado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en sus distintos planes m&aacute;s de 180.000 viviendas que no han terminado de concretarse. 
    </p><p class="article-text">
        A la espera de los detalles, se puede ver que el objetivo del gobierno es reactivar el sector constructor e inmobiliario espa&ntilde;ol, algo que suele ir de la mano con el aumento de precios y el sobreendeudamiento de las familias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe cierta sensaci&oacute;n social de que la izquierda institucional, a la vez que aprueba leyes que terminan por beneficiar al empresario, intenta apropiarse del discurso de la lucha por la vivienda, &iquest;qu&eacute; explicar&iacute;a esta disociaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El nivel de ilusi&oacute;n en el &aacute;mbito institucional es alt&iacute;simo, y con ilusi&oacute;n me refiero a ilusionismo, como los magos. Incluso aunque la Ley de Vivienda se cumpliera y los precios se moderaran en las zonas tensionadas, el problema seguir&iacute;a pr&aacute;cticamente igual. Aun as&iacute;, la Ley fue celebrada por todos los partidos de la izquierda como un gran &eacute;xito de la democracia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Han sido las movilizaciones de vivienda las que han empujado a los partidos minoritarios dentro de las coaliciones progresistas a distanciarse de la propia Ley que en su momento tanto alabaron
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En realidad, han sido las movilizaciones de vivienda las que han empujado a los partidos minoritarios dentro de las coaliciones progresistas a distanciarse de la propia Ley que en su momento tanto alabaron. Ha sido ahora cuando Podemos se ha convertido en adalid del movimiento de la vivienda, y Sumar tres cuartos de lo mismo. Ahora han empezado a buscar otro tipo de alternativas del lado de los movimientos de lucha de la sociedad organizada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo debe responder la sociedad organizada ante esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que saber quedarnos hu&eacute;rfanos. Empezar a desconfiar de que las medidas y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas progresistas van a solucionar el problema de la vivienda. Tiene un punto dram&aacute;tico saber que el Estado en ning&uacute;n caso va a arreglar el problema, pero tiene un punto positivo saber que nos toca construir las alternativas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consisten esas alternativas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La problem&aacute;tica de la vivienda tiene un problema fundamental que es el impago: no poder pagar la hipoteca o el alquiler. En 2008, miles de personas no pod&iacute;an pagar su hipoteca, se quedaron endeudados de por vida y de ah&iacute; surgi&oacute; la &lsquo;organizaci&oacute;n pol&iacute;tica del impago&rsquo;. Se trata de poner encima de la mesa el derecho fundamental de la vivienda, y que ese derecho est&eacute; por encima de los sistemas de precios y de propiedad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se trata de poner encima de la mesa el derecho fundamental de la vivienda, y que ese derecho esté por encima de los sistemas de precios y de propiedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es el punto de partida de una lucha que incluye tambi&eacute;n la okupaci&oacute;n, atender a que miles de familias se quedar&aacute;n en la calle sin ning&uacute;n tipo de alternativa y que la &uacute;nica opci&oacute;n que les va a quedar es okupar una de las m&aacute;s de 400.000 viviendas vac&iacute;as que hay en zonas tensionadas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El t&eacute;rmino &lsquo;okupa&rsquo; carga gran un estigma negativo promovido, en gran parte, por medios de comunicaci&oacute;n, &iquest;es posible revertir este discurso y que la sociedad deje de entender la idea de la vivienda como una mercanc&iacute;a para interiorizarla como un derecho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es una idea que siempre se intenta transmitir, pero sin caer en la ingenuidad. Muchos de los propietarios son de izquierdas, sin ir m&aacute;s lejos, el a&ntilde;o pasado una compa&ntilde;era de la PAH fue desahuciada por un miembro del Partido Comunista de Espa&ntilde;a y profesor de universidad, tras lo que fue expulsado del partido. Por tanto, esto no es una cuesti&oacute;n &eacute;tica o moral, ni siquiera ideol&oacute;gica, es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El año pasado una compañera de la PAH fue desahuciada por un miembro del Partido Comunista de España. Esto no es una cuestión ideológica, es una cuestión política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay que construir una correlaci&oacute;n de fuerzas y de posiciones pol&iacute;ticas que permitan defender a quienes se est&aacute;n quedando fuera del mercado de la vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta d&oacute;nde cree que un Estado o sociedad deber&iacute;a estar dispuesto a limitar el derecho a la propiedad cuando entra en conflicto con el derecho de la vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta que todo el mundo tenga una vivienda digna, lo que sucede es que esto entra en conflicto con el propio concepto de propiedad. El problema de la vivienda no se va a acabar hasta que no se acabe con el capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        El centro del capitalismo es la protecci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de la propiedad privada, lo que significa la acumulaci&oacute;n de propiedades. Es lo contrario al reparto de la propiedad y de los bienes materiales que necesitamos para vivir. Uno de ellos, fundamental, es la vivienda. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8dc999ca-1aa8-40f1-8a73-957a097bb140_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pablo Carmona durante la ponencia en Libros Traperos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pablo Carmona durante la ponencia en Libros Traperos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La cuesti&oacute;n de la vivienda, &iquest;es un problema generacional o de clase?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El factor que influye principalmente es el de clase, que tiene que ver con el nivel de ingresos. Frente al mercado del alquiler, quienes peor lo pasan son las rentas m&aacute;s bajas. Es verdad que, en el caso de Madrid u otras grandes ciudades, existe un peque&ntilde;o porcentaje de inquilinos de renta alta, pero fundamentalmente hablamos de un problema de clase, mezclado, evidentemente, con una cuesti&oacute;n generacional y tambi&eacute;n con el origen, en relaci&oacute;n con d&oacute;nde has nacido. Los extranjeros, proporcionalmente, viven m&aacute;s de alquiler y tambi&eacute;n son m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, est&aacute; el problema de una parte de las clases medias: nuevas generaciones nacidas bajo el paraguas de esa clase media que no est&aacute;n teniendo facilidades para acceder a la vivienda, como s&iacute; hicieron sus padres o abuelos a trav&eacute;s de la compra y las ayudas p&uacute;blicas, y que ahora se ven sometidos a un mercado de alquiler con los precios disparados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Frente a este conflicto, alguna vez ha hablado de la &lsquo;crisis de la imposibilidad&rsquo;, que define como el &lsquo;vivir como se pueda&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Salvando las distancias, se trata de una crisis que recuerda a la de los a&ntilde;os 40 y 50, con grandes movimientos poblacionales hacia Madrid, Barcelona, Valencia, M&aacute;laga&hellip; Ah&iacute; es donde se produce esa crisis de imposibilidad: personas con trabajo que ni pueden hipotecarse ni, a veces, acceder a un alquiler, ya sea por no tener un contrato indefinido; la suficiente antig&uuml;edad; por no ser espa&ntilde;oles -el racismo es un elemento del propio sistema de acceso a la vivienda- o, directamente, por la competencia del mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
La Cañada Real Galiana es uno de los grandes ejemplos de cómo las clases populares construyen la ciudad que el capitalismo les niega
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El resultado es una situaci&oacute;n de hacinamiento, alquiler por habitaciones y asentamientos informales. Ejemplos de esto se ven claramente en las periferias de Madrid o Barcelona. La Ca&ntilde;ada Real Galiana es uno de los grandes ejemplos de c&oacute;mo las clases populares construyen la ciudad que el capitalismo les niega. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>A d&iacute;a de hoy, &iquest;ser propietario te sit&uacute;a en la clase media o te mantiene en la clase obrera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que el acceso a la propiedad hoy es algo radicalmente distinto a c&oacute;mo fue en los a&ntilde;os 70 y 80, cuando era habitual poder comprar una vivienda en 10 o 15 a&ntilde;os, con un coste equivalente a los ingresos de cuatro o cinco a&ntilde;os. Esto nos da una idea de la magnitud del problema actual: quien hoy accede a la vivienda sin mayor problema no es el mismo tipo de propietario que entonces. 
    </p><p class="article-text">
        Si antes hemos hablado de crisis de la imposibilidad, tambi&eacute;n existe la crisis de la inasequibilidad, marcada por el desajuste entre ingresos y alquileres, que en muchos casos obliga a destinar el 40, 50 o 60% del salario a la vivienda. Tambi&eacute;n est&aacute; la crisis de la asequibilidad, para quienes a&uacute;n pueden comprar, pero acceden a hipotecas desde el inicio pr&aacute;cticamente insostenibles. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que deber&iacute;amos empezar a hablar de la responsabilidad moral del propietario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos hablar de una responsabilidad &lsquo;igual&rsquo;. Lo que une al propietario de siete viviendas en alquiler con el propietario de una es el inter&eacute;s por aumentar al m&aacute;ximo sus beneficios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Lo que une al propietario de siete viviendas en alquiler con el propietario de una es el interés por aumentar al máximo sus beneficios
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n ser&iacute;a, por un lado, c&oacute;mo limitar al m&aacute;ximo o incluso eliminar el beneficio de esos propietarios, eliminar la idea de que la vivienda tiene que ser un negocio; y, por otro, c&oacute;mo proteger a los miles de personas que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os van a caer en el impago. Personas que no son &lsquo;ellos&rsquo; porque podemos llegar a ser nosotros mismos. Los &uacute;ltimos<a href="https://www.poderjudicial.es/cgpj/ca/Poder-Judicial/En-Portada/Las-ejecuciones-hipotecarias-rompieron-el-ano-pasado-la-tendencia-a-la-baja-que-mantenian-desde-2022-y-crecieron-un-18-3-por-ciento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> datos del Consejo General del Poder Judicial</a> nos dicen que el aumento de ejecuciones hipotecarias, es decir, personas que durante un tiempo dejan de pagar la hipoteca y acaban en desahucio, ha crecido sustancialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el riesgo de que una sociedad normalice los desahucios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n tiene que ver con la idea de que a uno no le va a tocar, y eso no es cierto. Las crisis de empleo, como pas&oacute; en 2008, donde mucha gente se fue a la calle, tambi&eacute;n son crisis de impago de vivienda, y eso afecta a quien tiene hipoteca, a quien vive de alquiler, y a quien no tiene ninguna de las dos cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, influye la falta de empat&iacute;a de esa parte de la sociedad propietaria, asentada y todav&iacute;a mayoritaria, que observa el problema de la vivienda con cierta distancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/economia/pablo-carmona-activista-pah-cuestion-vivienda-mira-punto-vista-propietarios_1_12994361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 05:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/abfefb4d-60ea-4540-bb9c-fa6e2f7ddbf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5347104" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/abfefb4d-60ea-4540-bb9c-fa6e2f7ddbf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5347104" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pablo Carmona, activista de la PAH: “La cuestión de la vivienda se mira desde el punto de vista de los propietarios”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/abfefb4d-60ea-4540-bb9c-fa6e2f7ddbf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,PAH - Plataforma de Afectados por la Hipoteca,Región de Murcia,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hijos de migrantes chinos nacidos en España: “El choque cultural se siente al entrar y salir de casa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/hijos-migrantes-chinos-nacidos-espana-choque-cultural-siente-entrar-salir-casa_1_12856560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/145f7aee-8e35-4cb0-90b8-258c7cc43788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hijos de migrantes chinos nacidos en España: “El choque cultural se siente al entrar y salir de casa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crecen entre dos culturas que apenas confluyen y, a pesar de haber nacido aquí, siguen siendo percibidos como extranjeros. El reto de construir una identidad marcada por la ‘no pertenencia’ y los prejuicios sociales

</p><p class="subtitle">'Sinofobia', racismo hacia migrantes chinos: el menos denunciado y el más común en jóvenes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En mi documentaci&oacute;n tengo un nombre adaptado al espa&ntilde;ol para que se pronuncie parecido a como suena en realidad&rdquo;, cuenta Chia Chieh Woo Xia, hostelero de 27 a&ntilde;os nacido en Murcia. Jia Jie Hu Xia es su nombre original. Su historia se enmarca en un fen&oacute;meno de crecimiento demogr&aacute;fico reciente en la historia de Espa&ntilde;a. Si en 1998 eran 12.036 las personas de nacionalidad china censadas en el pa&iacute;s, seg&uacute;n datos del INE, hoy son 238.372. 
    </p><p class="article-text">
        Una cifra que sit&uacute;a a esta comunidad como la s&eacute;ptima poblaci&oacute;n extranjera m&aacute;s numerosa y que, en su propia evoluci&oacute;n, construye nuevas realidades sociales: la de los hijos e hijas de migrantes chinos nacidos en Espa&ntilde;a. Muchos de estos j&oacute;venes han crecido en hogares cuya relaci&oacute;n con el tejido social del pa&iacute;s ha sido limitada, marcada en gran medida por la barrera del idioma, la autoexigencia en el trabajo y la vida dentro de su propio entorno comunitario. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n forma parte de esa generaci&oacute;n Ana Jin, directiva de 36 a&ntilde;os en una multinacional con sede en Murcia; o Jie Lin Wu, empresario y hostelero de 30 a&ntilde;os que en 2024 abri&oacute; su propio negocio, Madre Tigre, tras ganar el CreaMurcia de Gastronom&iacute;a en 2023. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_50p_1132934.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_50p_1132934.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_75p_1132934.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_75p_1132934.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_default_1132934.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_default_1132934.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5a100bc-0f71-412a-9abf-5530c821e9e8_16-9-aspect-ratio_default_1132934.jpg"
                    alt="Ana Jin, directiva de 36 años en una multinacional con sede en Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana Jin, directiva de 36 años en una multinacional con sede en Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a su creciente peso demogr&aacute;fico, la comunidad china contin&uacute;a siendo una de las m&aacute;s desconocidas y estigmatizadas. Para muchos de estos j&oacute;venes nacidos en Espa&ntilde;a, a la carga de los prejuicios sociales se suma el desaf&iacute;o de crecer entre dos marcos culturales que rara vez confluyen.
    </p><h2 class="article-text">Qingtian,&nbsp;la ciudad origen de la poblaci&oacute;n China en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        La mayor parte de la inmigraci&oacute;n china en Espa&ntilde;a procede de un mismo lugar: Qingtian, una ciudad de unos 300.000 habitantes situada en la provincia de Zhejiang, al este de China. &ldquo;En los a&ntilde;os 80 y 90, Qingtian era un condado pobre dentro de una provincia muy rica&rdquo;, explica Gladys Nieto, profesora de Antropolog&iacute;a china en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid. &ldquo;A principios del siglo XX hubo una vinculaci&oacute;n puntual con Europa y, a partir de ah&iacute;, se activ&oacute; una cadena migratoria hacia pa&iacute;ses como Francia u Holanda. Despu&eacute;s empezaron a llamar a parientes. Hoy casi todos en Qingtian tiene familiares en Europa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a78601b7-ef86-4115-99cc-04030e1f47f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La mayor parte de la inmigración china en España procede de un mismo lugar: Qingtian, una ciudad de unos 300.000 habitantes situada en la provincia de Zhejiang, al este de China"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La mayor parte de la inmigración china en España procede de un mismo lugar: Qingtian, una ciudad de unos 300.000 habitantes situada en la provincia de Zhejiang, al este de China                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ana Jin describe ese proceso como &lsquo;un movimiento de masas&rsquo;: &ldquo;Mi padre fue de los primeros chinos en llegar a Espa&ntilde;a. Cuando se asent&oacute;, ayud&oacute; a familiares y vecinos. Se iban apoyando unos a otros y por eso la mayor&iacute;a procede de la misma zona&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comunidad china ha estado muy huérfana por parte de la Administración
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La llegada de la poblaci&oacute;n china a Espa&ntilde;a estuvo marcada por la falta de apoyos institucionales. &ldquo;Es una generaci&oacute;n que no lo tuvo nada f&aacute;cil&rdquo;, apunta Nieto. &ldquo;En lugares como Italia existen servicios de apoyo en el propio idioma para inmigrantes chinos reci&eacute;n llegados; en Espa&ntilde;a eso pr&aacute;cticamente no existe&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Aqu&iacute; la comunidad china ha estado muy hu&eacute;rfana por parte de la Administraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Autora de &lsquo;La inmigraci&oacute;n china en Espa&ntilde;a: una comunidad ligada a su naci&oacute;n&rsquo; (2007), uno de los primeros estudios sobre esta realidad, Nieto comenz&oacute; a trabajar con poblaci&oacute;n china a principios de los 90, cuando la comunidad era todav&iacute;a muy reducida. &ldquo;En mi relaci&oacute;n con ellos, me han llegado a entregar cartas del Ayuntamiento porque no sab&iacute;an leerlas&rdquo;, recuerda la antrop&oacute;loga. 
    </p><p class="article-text">
        Una vulnerabilidad que Jin Li recuerda en sus padres: &ldquo;Cuando llegaron a Murcia, en los 90, no hab&iacute;a un plan de incorporaci&oacute;n de la comunidad china a la sociedad espa&ntilde;ola&rdquo;, explica. &ldquo;Iban al supermercado y no sab&iacute;an c&oacute;mo comprar. Las tareas cotidianas se convirtieron en un reto diario. Para ellos fue un proceso muy duro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Entre dos mundos: &ldquo;El choque cultural lo sent&iacute;a al entrar o salir de casa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Crecer entre dos culturas con unos contrastes muy marcados y que apenas confluyen entre s&iacute; es un fen&oacute;meno muy particular -y determinante- en la vida los hijos de migrantes chinos nacidos en Espa&ntilde;a:<strong>&nbsp;&ldquo;</strong>Fuera de casa vives experiencias que no forman parte de la cultura china; vuelves a casa y, sumado a la adolescencia, ese choque pesa mucho m&aacute;s. Sales de nuevo y, por tus rasgos f&iacute;sicos, la gente te se&ntilde;ala. Creces intentando adaptarte para no sufrir&rdquo;, explica Jie Lin Wu, que confiesa: &ldquo;El choque cultural se siente desde el minuto uno, cuando no te sientes ni chino ni espa&ntilde;ol&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Gladys Nieto explica que los descendientes de inmigrantes chinos son quienes m&aacute;s expuestos est&aacute;n al choque cultural. &ldquo;Muchos padres -se&ntilde;ala la profesora-, mantienen posturas muy conservadoras y temen que la integraci&oacute;n de sus hijos en la sociedad espa&ntilde;ola implique la p&eacute;rdida de valores propios de la cultura china&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que comienzan su escolarizaci&oacute;n, estos j&oacute;venes crecen plenamente integrados en la sociedad espa&ntilde;ola y terminan construyendo un entorno social que, a diferencia del de sus padres, est&aacute; formado en su mayor&iacute;a por espa&ntilde;oles nativos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mis padres les hubiera gustado que continuara con el negocio familiar o que no me casara con un español; temen que pierda la cultura china.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En mi c&iacute;rculo, el 90% son espa&ntilde;oles. Tengo ra&iacute;ces chinas, pero tambi&eacute;n un car&aacute;cter y una personalidad muy espa&ntilde;oles&rdquo;, explica Ana Yin. &ldquo;A mis padres les hubiera gustado que continuara con el negocio familiar o que no me casara con un espa&ntilde;ol; temen que pierda la cultura china. Pero con el tiempo han entendido que quienes migraron fueron ellos, no yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La directiva a&ntilde;ade que en su vida adulta no siente ese choque cultural, pero que s&iacute; lo ve en su familia: &ldquo;Mis padres, aunque lleven aqu&iacute; 40 a&ntilde;os, no tienen amigos espa&ntilde;oles con los que salgan a cenar. Su mundo es la familia y poco m&aacute;s&rdquo;, cuenta. &ldquo;De peque&ntilde;a, por ejemplo, no me dejaban ir a casa de amigas despu&eacute;s del colegio o quedarme a dormir: algo muy habitual aqu&iacute;, pero impensable en casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, esta divisi&oacute;n social y cultural provoca que estos j&oacute;venes no se sientan, en palabras de Chia Chieh, &ldquo;ni de un sitio ni de otro&rdquo;. Una sensaci&oacute;n de no pertenencia que, en su caso, contin&uacute;a incluso en el pa&iacute;s de origen: &ldquo;Cuando voy a China a casa de mis abuelos, aunque tenga rasgos asi&aacute;ticos y hable chino, como he nacido en Espa&ntilde;a y vivo aqu&iacute;, me llaman <em>l&#462;o w&agrave;i </em>(&#32769;&#22806;), que significa extranjero. Y cuando estoy aqu&iacute;, al tener apariencia de chico asi&aacute;tico, tambi&eacute;n soy extranjero&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/70e01666-a0cd-4fcc-b917-7148e9e380d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Chia Chieh Woo Xia, hostelero de 27 años nacido en Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Chia Chieh Woo Xia, hostelero de 27 años nacido en Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Jie Lin, todo responde a una l&oacute;gica de supervivencia: &ldquo;Nuestros padres no se han podido adaptar a la sociedad y no te pueden ense&ntilde;ar a hacerlo. Muchos emigraron muy j&oacute;venes, sin educaci&oacute;n, desde zonas rurales. Lo &uacute;nico que pod&iacute;an hacer era dejarnos en el restaurante o en la tienda&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sinofobia y microrracismos: &ldquo;Voy al chino&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El racismo hacia la comunidad china recibe el nombre de sinofobia. Aunque las personas de origen chino no suelen experimentar un racismo tan pronunciado como otras nacionalidades, los t&oacute;picos y la estigmatizaci&oacute;n siguen presentes. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien en Espa&ntilde;a hace tiempo que se habla de &lsquo;micromachismos&rsquo;, tanto que la RAE lo incluy&oacute; en su actualizaci&oacute;n de 2022, no ocurre lo mismo con los &lsquo;microrracismos&rsquo;, un t&eacute;rmino que s&iacute; recoge la Fund&eacute;uRAE y que define como &ldquo;el conjunto de los comportamientos, pr&aacute;cticas y estrategias cotidianas con las que se ejerce el poder de dominio de una etnia sobre otra&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No puedo imponer a nadie que en vez de decir ‘vamos al chino’ digan ‘vamos al bazar’, pero la realidad es que ese tipo de comentarios denigran a la persona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no puedo imponer a nadie que en vez de decir &lsquo;vamos al chino&rsquo; digan &lsquo;vamos al bazar&rsquo;, o &lsquo;vamos a la tienda de Lin&rdquo;, cuenta Jie Lin. &ldquo;Pero la realidad es que ese tipo de comentarios denigran a la persona, porque no le das un nombre, la encasillas como alguien asi&aacute;tico metido en una tienda, cuando detr&aacute;s de esa persona hay mucho m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El joven empresario incide en la despersonalizaci&oacute;n hacia la comunidad china: &ldquo;Lo noto mucho en miradas por la calle. Incluso cuando es para decir algo bueno, como &lsquo;mira qu&eacute; bien viste el chino&rsquo;, siempre es &lsquo;el chino&rsquo;. Parece que un chino no puede vestir bien, que un chino no puede ser gordo o calvo. No existe esa naturalidad hacia nosotros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Jin, por su parte, reconoce las actitudes racistas m&aacute;s en la relaci&oacute;n de sus padres con el entorno que desde su propia experiencia: &ldquo;De peque&ntilde;a, recuerdo cuando mis padres intentaban hablar con alguien y les hac&iacute;an muecas y bromas por conjugar mal los verbos&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n p&uacute;blica de la comunidad china est&aacute; llena de prejuicios y leyendas urbanas. Seg&uacute;n la antrop&oacute;loga Gladys Nieto: &ldquo;Se cree que existe competencia desleal en el comercio, que los restaurantes no est&aacute;n limpios, que comen gatos&hellip;&nbsp;Es una comunidad rodeada de leyendas urbanas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que son muy listos, muy cerrados o que trabajan mucho, son algunos de los t&oacute;picos con que la sociedad dibuja a la comunidad china. &ldquo;Los t&oacute;picos son generalizaciones, y cuando generalizas una sociedad, metes todo en el mismo saco&rdquo;, explica Jie Li. &ldquo;No todos los chinos son muy listos, y no todos son muy trabajadores. Hay de todo. Si en Espa&ntilde;a percibimos que no salen de la tienda o el restaurante es porque es una generaci&oacute;n que ha tenido que empezar de cero y sobrevivir&rdquo;, sentencia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sienten rechazo a los medios porque temen que los engañen o que se perpetúen estereotipos negativos. Es un colectivo maltratado por la prensa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una percepci&oacute;n p&uacute;blica, en muchos casos, alimentada por el tratamiento medi&aacute;tico: &ldquo;Programas como Equipo de Investigaci&oacute;n u otros que han intentado retratar la comunidad china han sido muy da&ntilde;inos. Por eso los chinos de primera generaci&oacute;n son muy reacios a hablar con los medios, piensan en proteger sus negocios y sienten que sus palabras se tergiversar&aacute;n, cuenta Ana Jin. Una idea que, desde la academia, comparte Nieto: &rdquo;Sienten rechazo a los medios porque temen que los enga&ntilde;en o que se perpet&uacute;en estereotipos negativos. Es un colectivo maltratado por la prensa&ldquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Nacer en Espa&ntilde;a pero seguir siendo un extranjero</h2><p class="article-text">
        Si durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX el protagonismo fue del flujo migratorio chino, en las primeras del siglo XXI la realidad -y, por tanto, la terminolog&iacute;a- es otra. &ldquo;Ya no hablamos de migrantes&rdquo;, se&ntilde;ala Nieto. &ldquo;A menudo usamos la expresi&oacute;n &lsquo;inmigrantes chinos de segunda generaci&oacute;n&rsquo; para referirnos a estos j&oacute;venes nacidos en Espa&ntilde;a, &iquest;hasta cu&aacute;ndo se les va a seguir considerando migrantes?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la antrop&oacute;loga, las expresiones que elegimos tienen consecuencias: &ldquo;Se acaba perpetuando la idea de que nunca se deja de ser migrante y de que tampoco se termina de ser ciudadano, aunque no sean ellos los que migraron ni, en algunos casos, sus propios padres&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/hijos-migrantes-chinos-nacidos-espana-choque-cultural-siente-entrar-salir-casa_1_12856560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 21:18:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/145f7aee-8e35-4cb0-90b8-258c7cc43788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="230361" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/145f7aee-8e35-4cb0-90b8-258c7cc43788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="230361" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hijos de migrantes chinos nacidos en España: “El choque cultural se siente al entrar y salir de casa”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/145f7aee-8e35-4cb0-90b8-258c7cc43788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Xenofobia,Racismo,Murcia,China,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lola Consuegra, librera a los 27 años: “Para mí la literatura es política, van de la mano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/lola-consuegra-librera-27-anos-literatura-murcia-todavia-huele-rancio_128_12591895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5a1a9dc-4504-4be0-a330-d1d8d0c44b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lola Consuegra, librera a los 27 años: “Para mí la literatura es política, van de la mano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras abandonar unas oposiciones de cuatro años al Cuerpo Jurídico Militar, la joven ha inaugurado su propía librería, El Faro de Lola, en el céntrico barrio murciano de Santa Eulalia</p><p class="subtitle">
Demoleer se consolida en Murcia como el festival de literatura feminista: “Es uno de los más frescos y radicales de España”</p></div><p class="article-text">
        En una Espa&ntilde;a en la que las influencers marcan el debate p&uacute;blico sobre si leer nos hace mejores, donde los medios cogen el testigo alimentando un debate del que quiz&aacute; lo &uacute;nico debatible es por qu&eacute; estamos discutiendo cuestiones que hasta ayer se daban por sentadas; en medio de esta Espa&ntilde;a de j&oacute;venes con un <a href="https://www.cje.org/observatorio1s2024/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">salario medio de 1.048,19 euros</a> y casi siete millones de opositores &ndash;a veces la causalidad s&iacute; implica correlaci&oacute;n&ndash;, Lola Consuegra, murciana de 27 a&ntilde;os, abandona una carrera de cuatro a&ntilde;os de oposici&oacute;n para saltar al otro extremo: convertirse en aut&oacute;noma y montar una librer&iacute;a en la capital del Segura. 
    </p><p class="article-text">
        Estudi&oacute; Derecho y se embarc&oacute; en unas oposiciones al Cuerpo Jur&iacute;dico Militar: &ldquo;Fue mi vocaci&oacute;n durante much&iacute;simos a&ntilde;os y me sigue gustando, pero el Ej&eacute;rcito es una profesi&oacute;n muy exigente y pide cosas para las que estuve dispuesta, pero ya no&rdquo;. As&iacute;, tras casi un lustro de preparaci&oacute;n, las abandona para iniciar un proyecto que nada tiene que ver, pero que siempre tuvo en mente: montar su propia librer&iacute;a independiente, <em>El faro de Lola</em>. Un espacio cultural que celebr&oacute; una multitudinaria inauguraci&oacute;n el pasado 7 de septiembre y cuya respuesta sorprendi&oacute;, sobre todo, a la propia due&ntilde;a: &ldquo;La viv&iacute; disociada por completo. Pensaba que eso le estaba pasando a otra persona y yo estaba ah&iacute; de invitada&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_50p_1125464.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_50p_1125464.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_75p_1125464.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_75p_1125464.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_default_1125464.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_default_1125464.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c15d782f-9db0-4d96-8296-bf0ca22dc803_16-9-aspect-ratio_default_1125464.jpg"
                    alt="Exterior de El faro de Lola durante su inauguración"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exterior de El faro de Lola durante su inauguración                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>El faro de Lola</em> se une as&iacute; al <em>boom</em> murciano, femenino y feminista, del impulso a la literatura en la Regi&oacute;n de los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. Clubs de lectura como &lsquo;Las Perras Rom&aacute;nticas&rsquo;, &lsquo;Bravas Brav&iacute;simas&rsquo; o &lsquo;Libros al fresco&rsquo;, as&iacute; como el festival de literatura feminista &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/festival-literatura-feminista-demoleer-vuelve-desbordar-biblioteca-regional-murcia-deberia-partido-politico_1_12308640.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Demoleer</a>&rsquo;, que el pasado mayo celebr&oacute; su segunda edici&oacute;n triplicando el aforo del a&ntilde;o anterior, ponen de manifiesto el reclamo de espacios culturales con un marcado corte progresista que, si bien no son una excepci&oacute;n en la mayor&iacute;a de las principales ciudades de Espa&ntilde;a &ndash;Murcia es la s&eacute;ptima m&aacute;s grande del pa&iacute;s&ndash;, s&iacute; parecen serlo en nuestra Regi&oacute;n, donde la iniciativa popular es la que ampl&iacute;a una oferta cultural al margen de los est&aacute;ndares tradicionales con los que las instituciones asocian la tradici&oacute;n, la cultura y la identidad murcianas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; una librer&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque me apasionan los libros, y porque creo que es una profesi&oacute;n preciosa. Los libreros y las libreras somos los intermediarios entre los autores y los lectores, somos fundamentales en esa cadena y es muy bonito recomendar un libro y pensar en la posibilidad de que se convierta en el libro favorito de esa persona. Qu&eacute; mejor que estar siempre entre libros y que tu trabajo sea leerlos y venderlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hubo crisis de identidad en el proceso en el que abandonas unas oposiciones al Cuerpo Jur&iacute;dico Militar para convertirte en librera? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, esa crisis la tuve a los dos a&ntilde;os de oposici&oacute;n. Estaba agotada. Es un proceso muy duro, muy largo y que te quema much&iacute;simo. As&iacute; que tuve una crisis muy grande y me empec&eacute; a plantear si era eso lo que quer&iacute;a. Mi preparadora me entendi&oacute;, gracias a eso me apart&eacute; un tiempo y pude retomarlo durante un par de a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en relaci&oacute;n con la librer&iacute;a, el proceso fue diferente. Yo ven&iacute;a de hacer una terapia de EMDR (terapia de desensibilizaci&oacute;n y reprocesamiento por movimientos oculares), y eso fue lo que me hizo tomar la decisi&oacute;n de cambiar de rumbo. Siempre me hab&iacute;a gustado leer, en 2020 me abr&iacute; una cuenta de libros que con el tiempo se convirti&oacute; en una comunidad de lectoras, de libreros y de editoriales que supon&iacute;a un apoyo muy grande. Adem&aacute;s, mis prioridades ya no eran las mismas que cuando eleg&iacute; el camino al Cuerpo Jur&iacute;dico Militar. Gracias a esa terapia se empezaron a desbloquear cosas en mi mente y un d&iacute;a lo vi todo muy claro, fue un momento muy liberador. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se podr&iacute;a decir que no hubo una metamorfosis, sino una terapia bien conducida.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, exacto. De hecho, mi psic&oacute;loga vino a la inauguraci&oacute;n y le dije: &lsquo;Que sepas que todo esto es culpa tuya&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para la gran mayor&iacute;a de j&oacute;venes de 27 a&ntilde;os dejar unas oposiciones y montar un negocio es un imposible. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de esta posibilidad? &iquest;Te consideras privilegiada frente a tu generaci&oacute;n o crees en el 'si quieres puedes&rsquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo del querer es poder&hellip; hasta cierto punto. Considero que el apoyo familiar es fundamental, y me siento muy agradecida y afortunada por haberlo tenido, porque no todo el mundo lo tiene. Me siento una privilegiada porque gracias a mis padres y a su esfuerzo he podido montarlo. Es cierto que una librer&iacute;a no es, entre comillas, un negocio caro como podr&iacute;a ser montar un bar. La hosteler&iacute;a requiere una inversi&oacute;n mucho mayor. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por supuesto que soy una privilegiada. Y me encanta ser consciente de mi privilegio, porque creo que debemos serlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando dej&eacute; la oposici&oacute;n no sab&iacute;a si mi familia me apoyar&iacute;a en esto, pero lo ten&iacute;a claro y estaba convencida de que trabajar&iacute;a unos a&ntilde;os si hac&iacute;a falta para poder ponerlo en marcha. Afortunadamente, no ha sido as&iacute;, he contado con su apoyo desde el minuto uno, y ahora tengo un pr&eacute;stamo, pero no con el banco. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un pr&eacute;stamo sin intereses.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin intereses. Por supuesto que soy una privilegiada, por supuest&iacute;simo que s&iacute;. Y me encanta ser consciente de mi privilegio porque creo que debemos serlo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ced07a6e-1ab5-421e-a5ca-c84627b736f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El faro de Lola durante su inauguración "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El faro de Lola durante su inauguración                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de la oferta cultural murciana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues mira, creo que en Murcia hay much&iacute;simo talento, much&iacute;simo arte, y creo que ahora se empieza a notar sobre todo gracias a la m&uacute;sica: Viva Suecia, Arde Bogot&aacute;, Maestro Espada&hellip; En literatura vamos un poco m&aacute;s rezagados, pero tambi&eacute;n hay autores muy reconocidos: <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/santos-martinez-escritor-periodista-ahora-romantico-no-opositar_128_11798323.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santos Mart&iacute;nez</a>, que hace poco public&oacute; &lsquo;Ropasuelta&rsquo; con la editorial Hoja de Lata, Rafa Luj&aacute;n, que ha publicado con AdN, o <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/leonardo-cano-escritor-futuro-hegemonia-mujer-pregunto-seria-contraparte_1_11918442.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leonardo Cano</a>, que ha ganado el Gutenberg. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el tema de la literatura en Murcia todav&iacute;a me huele un poco a armario cerrado, a rancio. Creo que se necesitan m&aacute;s voces j&oacute;venes y un lugar donde se puedan reunir. Creo que en Murcia faltaba un espacio as&iacute;, me daba mucha rabia verlo en otras ciudades y no encontrarlo en la m&iacute;a, por eso lo abr&iacute; yo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El tema de la literatura en Murcia todavía me huele un poco a armario cerrado, a rancio. Creo que se necesitan más voces jóvenes y un lugar donde se puedan reunir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y las librer&iacute;as murcianas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El monopolio ya sabemos qui&eacute;n lo ha tenido en Murcia capital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Diego Mar&iacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Tambi&eacute;n est&aacute; la librer&iacute;a Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, aunque no creo que comparta monopolio, de hecho, para m&iacute;, es un emblema bastante importante de la Regi&oacute;n de Murcia. Creo que est&aacute; muy bien que existan librer&iacute;as emblema en la ciudad, pero creo que tambi&eacute;n se necesitan voces nuevas y nuevos espacios donde se d&eacute; cabida a todas aquellas personas que no encuentran su sitio y quieren tenerlo. Y tambi&eacute;n darles voz: mi intenci&oacute;n es que aqu&iacute; se abran coloquios dirigidos a dar voz a mujeres, personas trans, personas racializadas&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entiendes, entonces, la existencia de El faro de Lola como un acto pol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que para m&iacute; la literatura es pol&iacute;tica, van de la mano. Sobre todo cuando cuestiones obvias que se daban por sentado se empiezan a discutir.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quien dice que no le gusta leer es porque no ha encontrado el libro adecuado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hace unas semanas la influencer Mar&iacute;a Pombo dec&iacute;a ante millones de seguidores que leer no nos hace mejores personas, &iquest;qu&eacute; opinas t&uacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues yo creo que s&iacute;. No nos hace mejores de una forma pedante ni moralmente superior, pero s&iacute; nos hace mejores. Los libros cambian la vida de las personas y tambi&eacute;n las hacen mejores porque te hacen darte cuenta de cosas que no pod&iacute;as ver, o te reflejan y te hacen ver que igual has sido un cabr&oacute;n o cabrona de mierda.
    </p><p class="article-text">
        No creo que todo el mundo deba leer porque no considero que tenga que ser una obligaci&oacute;n, pero, para m&iacute;, quien dice que no le gusta leer es porque no ha encontrado el libro adecuado. Yo creo que leer le gusta a todo el mundo, lo que sea, da igual, pero gusta a todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, si tuvieras que quedarte con un autor o autora, &iquest;qui&eacute;n ser&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uf&hellip; Almudena Grandes o El&iacute;sabet Benavent, por lo que han supuesto en mi vida lectora y en mi vida en general. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/lola-consuegra-librera-27-anos-literatura-murcia-todavia-huele-rancio_128_12591895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Sep 2025 20:53:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b5a1a9dc-4504-4be0-a330-d1d8d0c44b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4054891" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b5a1a9dc-4504-4be0-a330-d1d8d0c44b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4054891" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lola Consuegra, librera a los 27 años: “Para mí la literatura es política, van de la mano”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b5a1a9dc-4504-4be0-a330-d1d8d0c44b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Libros,Librerías,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Tania, cantante: "Me llama la atención lo racistas que podemos ser en muchos momentos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/tania-cantante-llama-atencion-racistas-momentos_128_12483807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7073372a-e7da-4157-a39f-3be4c9ab533c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122422.jpg" width="3360" height="1890" alt="La Tania, cantante: &quot;Me llama la atención lo racistas que podemos ser en muchos momentos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 19 de julio ofreció en La Mar de Músicas el primer concierto de su carrera artística bajo su propio nombre. Arranca así la presentación de un proyecto personal y profesional, donde la alicantina transforma su historia en copla contemporánea y desafía los prejuicios que aún persisten sobre el amor, la diferencia y la exposición emocional 

</p></div><p class="article-text">
        Natural del municipio alicantino El Campello, Tania Garc&iacute;a Mart&iacute;nez (1987) se dio a conocer en todo el pa&iacute;s como La Tania, uno de los personajes principales de la &oacute;pera prima cinematogr&aacute;fica de Ant&oacute;n &Aacute;lvarez &mdash;a quien todos recordamos como C. Tangana&mdash;, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/c-tangana-invoca-espiritu-saura-excelente-debut-director-no-creo-mito-artista-maldito_1_11669123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La guitarra flamenca de Yerai Cort&eacute;s</a> (2024). 
    </p><p class="article-text">
        Un documental en el que, aunque <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/yerai-cortes-espana-rarita_132_12146951.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yerai</a> es el hilo conductor, el protagonismo se reparte entre su familia y un secreto que, tanto en la pantalla como en la vida real, acaba por verbalizarse y liberar a todos los implicados en el sentido m&aacute;s emocional del t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        En medio de todo esto, La Tania se re-presenta a s&iacute; misma como la pareja de Yerai, ocho a&ntilde;os mayor que &eacute;l, con quien mantiene una relaci&oacute;n estable desde hace tiempo. Sin embargo, en plena grabaci&oacute;n del documental, una infidelidad por parte de &eacute;l abre una brecha en la relaci&oacute;n y desv&iacute;a el camino de ella, que se traslada una temporada a Par&iacute;s y convierte esa crisis, a trav&eacute;s de la copla, en su primer disco: <em>Amor&iacute;os. La verdad de mi coplilla</em>, donde incluye <a href="https://www.youtube.com/watch?v=eWo0P-_Odhw&amp;list=RDeWo0P-_Odhw&amp;start_radio=1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Los Almendros</a>, una de las canciones que forman parte de la banda sonora de la pel&iacute;cula de Ant&oacute;n &Aacute;lvarez y por la que recibi&oacute; el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=5Eb3q6RmSuo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Goya a Mejor Canci&oacute;n Original en 2025</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-eWo0P-_Odhw-7138', 'youtube', 'eWo0P-_Odhw', document.getElementById('yt-eWo0P-_Odhw-7138'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-eWo0P-_Odhw-7138 src="https://www.youtube.com/embed/eWo0P-_Odhw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El pasado 19 de julio, La Tania ofreci&oacute; en La Mar de M&uacute;sicas (Cartagena) el primer concierto de su carrera art&iacute;stica bajo su propio nombre. No se trata de una gira como tal, sino de la presentaci&oacute;n en directo del LIVE de La Tania: una serie de conciertos que se desarrollar&aacute;n durante el segundo semestre de 2025 en el marco de distintos festivales. Algunas de las fechas ya confirmadas son el 16 de agosto en Veranos de la Villa (Madrid) y el 24 de octubre en la Sala Cop&eacute;rnico (Madrid).
    </p><p class="article-text">
        Un ascenso profesional construido a trav&eacute;s de la sublimaci&oacute;n de su vida personal en forma de copla. Una propuesta art&iacute;stica y tambi&eacute;n profundamente terap&eacute;utica, donde La Tania no ha mostrado complejos ante los prejuicios que una sociedad como la nuestra sigue proyectando sobre las relaciones que se salen de la norma &mdash;por edad, por etnia o por atreverse a contar lo &iacute;ntimo sin filtros&mdash;. Como recordaba Bel&eacute;n Cuesta en una frase que, aunque alude a la capital, sirve para todo el territorio: &ldquo;Madrid parece muy moderna, pero Madrid no es moderna&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f46c3eb-af4e-4bf9-a6c6-55cf23432f51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Tania durante su actuación en La Mar de Músicas el pasado 19 de julio, el primero de su carrera artística bajo su propio nombre / Pablo Sánchez del Valle"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Tania durante su actuación en La Mar de Músicas el pasado 19 de julio, el primero de su carrera artística bajo su propio nombre / Pablo Sánchez del Valle                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Tu figura p&uacute;blica va acompa&ntilde;ada de una narrativa con elementos muy sensibles a prejuicios machistas y racistas de nuestra sociedad: eres una mujer de 38 a&ntilde;os que habla abiertamente de su vida personal en referencia a una relaci&oacute;n con un hombre m&aacute;s joven y de etnia gitana, con infidelidades y crisis de por medio que finalmente se superan y os unen m&aacute;s. Desde fuera, la manera art&iacute;stica de representarlo es admirable y preciosa, pero me pregunto c&oacute;mo se ha vivido desde dentro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver, al final yo pienso que soy bastante cabezota. Y yo ten&iacute;a claro que el amor por Yerai iba a poder con todo, &iquest;sabes? Creo que eso nosotros lo hemos tenido siempre s&uacute;per claro. Pero s&iacute; es verdad que me llama la atenci&oacute;n lo racistas que podemos ser en muchos momentos, o lo que juzgamos en muchas ocasiones, porque mientras juzgaban, en mi casa estaba todo bien. Era m&aacute;s el revuelo y los comentarios externos, y eso es lo que m&aacute;s me ha llamado la atenci&oacute;n: nos metemos demasiado en cuestiones que no nos pertenecen. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me llama la atención lo racistas que podemos ser en muchos momentos. Mientras juzgaban, en mi casa estaba todo bien</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ha pasado el tiempo y ahora no es lo mismo, lo veo con m&aacute;s perspectiva, pero s&iacute; es verdad que cuando se est&aacute; empezando una relaci&oacute;n, y se cuestiona tanto, al final inevitablemente t&uacute; tambi&eacute;n te cuestionas cosas. Pero es que el amor pod&iacute;a con todo, &iquest;sabes? Entonces para nosotros fue muy natural. Tambi&eacute;n ahora por suerte hay muchas m&aacute;s mujeres que somos mayores que nuestros novios, y no pasa nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la pel&iacute;cula </strong><em><strong>La guitarra flamenca de Yerai Cort&eacute;s</strong></em><strong> hay una escena donde los familiares y amigos de Yerai hablan de los prejuicios de los payos con el mundo gitano: &ldquo;Mi hija con un gitano, a ver si me la van a poner a vender en un mercao&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos prejuicios por ambas partes, por payos y por gitanos. Y no solo hablo de gitanos, hablo en general. A mi todo esto ha hecho cuestionarme lo racistas que somos en general. Yo nunca pienso que Yerai es gitano o que yo soy paya, es que no lo pienso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los </strong><a href="https://www.eldiario.es/murcia/cronologia-espiral-odio-torre-pacheco-promovida-extrema-derecha_1_12465122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&uacute;ltimos altercados en Torre Pacheco</strong></a><strong> ponen en evidencia que el racismo todav&iacute;a est&aacute; muy presente, &iquest;qu&eacute; crees que la sociedad no ha entendido todav&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yerai siempre dice una frase muy bonita, y es que al final solo hay una raza, y es la raza humana. Yo creo que si entendemos eso, lo hemos entendido todo. Empatizar con las personas me parece lo m&aacute;s importante del mundo, y no hay que tener miedo. Pienso que muchas veces el racismo es una cuesti&oacute;n de miedos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo siempre digo que lo que pasa es que no tenemos las herramientas para saber vivir y atravesar el amor y sus crisis</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Has comentado en varias ocasiones que te sientes enga&ntilde;ada por lo que te hicieron creer que era el amor, &iquest;cu&aacute;l es la diferencia entre lo que era el amor para ti antes y lo que es ahora? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que este cambio de perspectiva tiene que ver con la madurez, yo no soy la misma persona ahora que cuando ten&iacute;a 24 a&ntilde;os. Ahora disfruto de otras cosas, y estoy muy agradecida a las cosas que nos han pasado. Pienso que las crisis son buenas, pero claro, cuando las est&aacute;s viviendo no lo parecen tanto. Yo siempre digo que lo que pasa es que no tenemos las herramientas para saber vivir y atravesar el amor y sus crisis, porque nos han hablado muy poco del amor, y que por eso la gente enloquece y lo sufre tanto. Aunque tengo mucha fe en la gente m&aacute;s joven, en ellos s&iacute; veo una b&uacute;squeda de otro tipo de relaciones, en las que ante todo se cuidan a s&iacute; mismos y entre ellos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-kLAStSJQ0r8-7840', 'youtube', 'kLAStSJQ0r8', document.getElementById('yt-kLAStSJQ0r8-7840'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-kLAStSJQ0r8-7840 src="https://www.youtube.com/embed/kLAStSJQ0r8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>A d&iacute;a de hoy, &iquest;cu&aacute;l dir&iacute;as que es la base de cualquier relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La libertad y la comunicaci&oacute;n, y sobre todo entender que no pertenecemos a nadie, que nadie nos pertenece, es lo que yo he entendido, pero al final el amor es un sentimiento tan grande que todav&iacute;a hay cosas que sigo sin entender y me hace pensar que la b&uacute;squeda va a ser eterna... porque tambi&eacute;n es algo muy contradictorio, sentimos cosas que muchas veces no sabemos si tienen que ver con algo educacional o con algo realmente profundo que tenemos las personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; te refieres cuando hablas de esa &lsquo;b&uacute;squeda&rsquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, estar en b&uacute;squeda es no tener ni idea de nada. Sabiendo eso, yo creo que est&aacute;s m&aacute;s atenta a todo: &ldquo;Ah, vale, ahora entiendo esto. Ahora entiendo lo otro&rdquo;. Es entender que no existe una verdad absoluta, y que por eso estoy reequilibrando mi relaci&oacute;n constantemente. Comprendiendo cosas desde la apertura, que las cosas no tienen por qu&eacute; ser de una sola forma. Por eso te dec&iacute;a que lo m&aacute;s importante para m&iacute; dentro de todo esto es el respeto y la comunicaci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7beedd02-f1e0-44ce-a6d9-754d0c1465a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Tania durante su actuación en La Mar de Músicas el pasado 19 de julio, el primero de su carrera artística bajo su propio nombre / Pablo Sánchez del Valle"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Tania durante su actuación en La Mar de Músicas el pasado 19 de julio, el primero de su carrera artística bajo su propio nombre / Pablo Sánchez del Valle                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El &eacute;xito ha llegado hace relativamente poco, y durante muchos a&ntilde;os has trabajado en tiendas de ropa, &iquest;c&oacute;mo viv&iacute;as esa ambici&oacute;n art&iacute;stica mientras trabajabas como dependienta? &iquest;Llegaste a pensar que alg&uacute;n d&iacute;a podr&iacute;a ser distinto, o te resignabas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuve claro que todo lo que hac&iacute;a o har&iacute;a en mi vida, hablando de otros trabajos, era siempre para sobrevivir. Ten&iacute;a claro que lo que quer&iacute;a hacer real y profundamente era actuar o cantar, todo lo dem&aacute;s para m&iacute; era algo mecanizado. Si trabajaba en una tienda de ropa, despu&eacute;s me iba a una clase de interpretaci&oacute;n, o a una de canto. Nunca he dejado de lado la interpretaci&oacute;n o el canto, y el resto de mis trabajos siempre han sido para sobrevivir econ&oacute;micamente o para poder pagarme cosas relacionadas con el arte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces todo ha sido un acto de fe.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde que me fui de casa con 18 a&ntilde;os a Madrid a estudiar, siempre ha sido un acto de fe, y siempre he tenido claro que trabajar&iacute;a y luchar&iacute;a lo que hiciera falta porque quer&iacute;a vivir de esto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d7aba15a-8d25-481f-9750-3464dffb7a81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Tania durante su actuación en La Mar de Músicas (Cartagena) el pasado 19 de julio / Pablo Sánchez del Valle"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Tania durante su actuación en La Mar de Músicas (Cartagena) el pasado 19 de julio / Pablo Sánchez del Valle                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Vienes de una familia trabajadora, tu padre es alba&ntilde;il y tu madre limpiadora. Adem&aacute;s, tienes tres hermanas, &iquest;c&oacute;mo han vivido ellos esta exposici&oacute;n p&uacute;blica tan reciente e intensa? &iquest;Qu&eacute; te dec&iacute;an cuando a&uacute;n trabajabas como dependienta y te empe&ntilde;abas en seguir apostando por lo art&iacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues es muy bonito porque mis padres y mis hermanas se emocionan siempre que vamos consiguiendo cositas, &iquest;sabes? Es s&uacute;per gratificante. Yo siempre digo que me siento s&uacute;per afortunada por mi familia, porque adem&aacute;s son muy buenas personas. A todas las hermanas nos han dado toda la libertad para que hici&eacute;ramos lo que quisi&eacute;ramos, y ese me parece el mayor regalo que pueden hacer unos padres. Todas hemos hecho lo que hemos querido y a todas nos han apoyado por igual: con sus negocios, con sus decisiones&hellip; No es que a m&iacute; me hayan apoyado m&aacute;s por tener una profesi&oacute;n de artista. Nunca han sido unos padres entrometidos ni manipuladores, y lo considero una suerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/tania-cantante-llama-atencion-racistas-momentos_128_12483807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 20:08:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7073372a-e7da-4157-a39f-3be4c9ab533c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122422.jpg" length="5647113" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7073372a-e7da-4157-a39f-3be4c9ab533c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122422.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5647113" width="3360" height="1890"/>
      <media:title><![CDATA[La Tania, cantante: "Me llama la atención lo racistas que podemos ser en muchos momentos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7073372a-e7da-4157-a39f-3be4c9ab533c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122422.jpg" width="3360" height="1890"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Cartagena,Artistas,Música,Películas,Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miles de personas claman en Murcia contra el racismo: "No queremos vivir con el estigma de ser criminales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mil-personas-claman-murcia-disturbios-racistas-torre-pacheco-no-esclavos_1_12481579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/166ae1c7-8370-45a4-822e-8c41ae224e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miles de personas claman en Murcia contra el racismo: &quot;No queremos vivir con el estigma de ser criminales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
A la convocatoria de la manifestación contra los disturbios racistas de Torre Pacheco, en la capital murciana, también han acudido diferentes líderes nacionales de las formaciones de izquierda</p><p class="subtitle">
“Crecí odiando a los marroquíes hasta que me casé con uno”: la convivencia real en Torre Pacheco vence al relato ultra</p></div><p class="article-text">
        Varios miles de personas han desbordado este lunes por la tarde la Gran V&iacute;a Alfonso X el Sabio de Murcia en una multitudinaria manifestaci&oacute;n contra el racismo tras los disturbios de la semana pasada en <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cronologia-espiral-odio-torre-pacheco-promovida-extrema-derecha_1_12465122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Torre Pacheco</a>. La convocatoria, que arrancaba a las ocho en punto, ha superado todas las expectativas y ha convertido el coraz&oacute;n de la ciudad en un clamor antirracista tras los &uacute;ltimos episodios de violencia y discriminaci&oacute;n registrados en la Regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo pancartas con proclamas como 'Ninguna persona es ilegal' o '&iexcl;Fuck Vox!' y lemas como &ldquo;&iexcl;Fuera fascistas de nuestros barrios!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;No somos esclavos!&rdquo; o &ldquo;&iexcl;Inmigrante no es esclavo!&rdquo;, la protesta ha reunido a colectivos migrantes, organizaciones sociales y ciudadan&iacute;a an&oacute;nima que ha querido mostrar su rechazo frontal al odio y la xenofobia. Grupos de todas las edades, desde j&oacute;venes hasta jubilados, encabezados por los ya famosos 'yayoflautas', han entonado tambi&eacute;n soflamas a favor de Palestina y de la integraci&oacute;n social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f17caa0d-885a-4697-a3f0-a467800dcde6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Irene Montero en la manifestación antirracista de Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Irene Montero en la manifestación antirracista de Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A la convocatoria en la capital murciana tambi&eacute;n han acudido diferentes l&iacute;deres nacionales de las formaciones de izquierda, como Ia eurodiputada de Podemos, Irene Montero y el secretario de antirracismo de la formaci&oacute;n morada, Serigne Mbay&eacute;; la coordinadora de Sumar, Lara Hern&aacute;ndez; el coordinador de Izquierda Unida, Antonio Ma&iacute;llo, el diputado por este mismo partido, Enrique Santiago, y la senadora socialista Inma S&aacute;nchez Roca.  
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9nbzqu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy venimos en apoyo al pueblo de Murcia y tambi&eacute;n en apoyo al municipio de Torre Pacheco, que estos d&iacute;as ha sido v&iacute;ctima de una campa&ntilde;a de terrorismo racista y xen&oacute;fobo de extrema derecha, organizado por decenas de nazis venidos de fuera para aterrorizar a vecinos y vecinas, que llevan m&aacute;s de una semana sin poder salir de sus casas por miedo a la ola de terror que han desatado&rdquo;, ha dicho Montero. Tambi&eacute;n ha denunciado la inacci&oacute;n del Gobierno regional, especialmente del presidente Fernando L&oacute;pez Miras, as&iacute; como tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado a Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo, l&iacute;der de Vox en la Regi&oacute;n, que recientemente ha sido denunciado por <a href="https://www.eldiario.es/murcia/psoe-lleva-fiscalia-lider-vox-murcia-antelo-delito-odio-mensajes-torre-pacheco_1_12462328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delitos de odio</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El racismo no puede tener sitio en una democracia&rdquo;, ha se&ntilde;alado Lara Hern&aacute;ndez, que ha acusado al gobierno regional del PP de mirar hacia otro lado mientras la extrema derecha convierte la inmigraci&oacute;n en su chivo expiatorio. &ldquo;No podemos permitir que los discursos de odio se normalicen ni que el dolor de nuestros vecinos y vecinas se use como munici&oacute;n electoral&rdquo;, ha insistido. Para Hern&aacute;ndez, no es casual que el odio crezca all&iacute; donde la precariedad y la explotaci&oacute;n laboral son el pan de cada d&iacute;a: &ldquo;Por eso no basta con condenar el racismo. Hay que garantizar derechos, vivienda y condiciones de vida dignas para todos. Justo lo contrario de lo que hacen PP y Vox con sus presupuestos en la Regi&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5bf3c098-e531-4bbd-a584-f901273b206c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manifestación antirracista en Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestación antirracista en Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Dividir a la clase trabajadora&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ultraderecha est&aacute; deseando que escenarios como este ocurran para dividir a la clase trabajadora, una clase trabajadora precarizada y explotada&rdquo;, ha dicho a elDiario.es el l&iacute;der de CCOO, Unai Sordo, quien ha acompa&ntilde;ado a la secretaria general de este sindicato en la Regi&oacute;n, Teresa Fuentes. Tambi&eacute;n ha asistido la secretaria general de UGT en la Regi&oacute;n, Paqui S&aacute;nchez.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9nbztw" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        El recorrido, que avanzaba lentamente desde Alfonso X y rug&iacute;a proclamas como &ldquo;Torre Pacheco no es fascista&rdquo;, ha sido escoltado por un amplio despliegue policial. La protesta ha llegado de forma pac&iacute;fica a las puertas del palacio de San Esteban, sede del gobierno auton&oacute;mico, donde la multitud, compuesta de miles de asistentes, ha roto en un aplauso un&aacute;nime contra el racismo. Antonio Ma&iacute;llo, coordinador general de Izquierda Unida ha constatado el &ldquo;fracaso de los nazis que vinieron a Torre Pacheco y que intentaron segar y azuzar con el odio y con el enfrentamiento. Fracasaron los que quieren que se rompa la convivencia democr&aacute;tica. Esta movilizaci&oacute;n simboliza un momento muy importante de esperanza democr&aacute;tica en el resto del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der del PSOE en la capital murciana, Gin&eacute;s Ruiz Maci&aacute;, ha subrayado que &ldquo;estamos aqu&iacute; para decir no al racismo, no la xenofobia y s&iacute; a la convivencia. La Regi&oacute;n de Murcia tiene un grave problema con la ultraderecha y su mensaje violento, y con una derecha que ha dejado crecer ese discurso durante a&ntilde;os y que este mi&eacute;rcoles se va a demostrar con la aprobaci&oacute;n de los presupuestos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b30d1bd2-44ae-4a45-a7ee-820d0f315c90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manifestación antirracista llegando a la Gran Vía de Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestación antirracista llegando a la Gran Vía de Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La Regi&oacute;n de Murcia tiene el coraz&oacute;n encogido&rdquo;, han le&iacute;do Osama Alalo y Kenza Midoun, un matrimonio de Torre Pacheco, en nombre de las m&aacute;s de 200 organizaciones tanto de la Regi&oacute;n como fuera de ella que han firmado el manifiesto. &ldquo;Quienes siembran el terror en este municipio no representan a nuestra Regi&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n han denunciado &ldquo;la ausencia de pol&iacute;ticas regionales y en Torre Pacheco&rdquo; dirigidas a mejorar la situaci&oacute;n de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Osama ha se&ntilde;alado que el l&iacute;der de Vox, Santiago Abascal, y a la diputada nacional de Vox y portavoz nacional de Emergencia Demogr&aacute;fica de la formaci&oacute;n, Roc&iacute;o de Meer, son responsables de &ldquo;la se&ntilde;alizaci&oacute;n a los inmigrantes&rdquo;, al tiempo que ha recordado que la formaci&oacute;n ultra Amanecer Dorado fue ilegalizada en Grecia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/764dff8f-fa3a-4e55-9347-662f7bd2a31b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Osama Alalo y Kenza Midoun, un matrimonio de Torre Pacheco, leyendo el manifiesto antirracista, firmado por más de 200 organizaciones de dentro y fuera de la Región"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Osama Alalo y Kenza Midoun, un matrimonio de Torre Pacheco, leyendo el manifiesto antirracista, firmado por más de 200 organizaciones de dentro y fuera de la Región                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Nos duele haber perdido la esperanza&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;No es admisible que los medios se hagan eco de mensajes de odio&rdquo;, ha continuado Kenza, quien tambi&eacute;n ha exigido al PP de la Regi&oacute;n que rompa el pacto con Vox para la aprobaci&oacute;n de presupuestos el mi&eacute;rcoles pr&oacute;ximo en la Asamblea Regional. &ldquo;Nos duele haber perdido la esperanza despu&eacute;s de haber presenciado tanto en tan poco tiempo. No queremos vivir con el estigma de ser criminales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Momentos antes de la lectura del manifiesto, en la manifestaci&oacute;n irrump&iacute;a una conga espont&aacute;nea y varios centenares de manifestantes comenzaban a cantar: &ldquo;Queremos que se vayan para no volver&rdquo;. Justo despu&eacute;s de la lectura, los manifestantes han roto a aplaudir al grito de &ldquo;Ning&uacute;n ser humano es ilegal&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7e37338c-8b04-4446-a90a-b2cb974c6b13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manifestantes en la puerta del palacio de San Esteban que levantan las manos tras la lectura del manifiesto antirracista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestantes en la puerta del palacio de San Esteban que levantan las manos tras la lectura del manifiesto antirracista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Delegaci&oacute;n de Gobierno en la Regi&oacute;n ha desplegado un fuerte operativo policial que ha despertado cr&iacute;ticas entre algunos de los manifestantes. No obstante, esto puede explicarse porque alg&uacute;n infiltrado ultra pudiera reventar el acto y por la tensi&oacute;n que los hechos violentos de Torre Pacheco han producido tanto en la Regi&oacute;n como en la ciudad de Murcia a lo largo de estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El pasado viernes en la plaza del Ayuntamiento de Torre Pacheo esta misma pareja ley&oacute; otro<a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/voces-marroquies-toman-palabra-torre-pacheco-frente-discurso-ultra-merecemos-vivir-paz_1_12474467.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> manifiesto</a> y una carta en nombre del colectivo migrante de Torre Pacheco, donde expresaron que los pachequeros no se merec&iacute;an &ldquo;toda esta barbaridad que ha pasado&rdquo;, en referencia a las &ldquo;cazas al maroqu&iacute;&rdquo; impulsadas por grupos de ultraderecha tras la agresi&oacute;n a un vecino. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway, Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mil-personas-claman-murcia-disturbios-racistas-torre-pacheco-no-esclavos_1_12481579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jul 2025 19:06:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/166ae1c7-8370-45a4-822e-8c41ae224e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="246821" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/166ae1c7-8370-45a4-822e-8c41ae224e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="246821" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Miles de personas claman en Murcia contra el racismo: "No queremos vivir con el estigma de ser criminales"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/166ae1c7-8370-45a4-822e-8c41ae224e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Dolores Galindo, directora de la ESAD de Murcia: “No es lo mismo mostrar una violación que convertirla en un producto para atraer público”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/maria-dolores-galindo-directora-esad-murcia-hay-preparar-alumnado-quieren-carrera-entiendan-hay-situaciones-no-aguantar_128_12400048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49b5cc22-dfe7-4200-b185-ccb2fe63d7df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120215.jpg" width="1884" height="1060" alt="María Dolores Galindo, directora de la ESAD de Murcia: “No es lo mismo mostrar una violación que convertirla en un producto para atraer público”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 11 de junio, elDiario.es Región de Murcia reconoció a la Escuela Superior de Arte Dramático su contribución al campo cultural. Su directora, María Dolores Galindo, reflexiona sobre las dificultades del mercado escénico o la importancia de la formación en un sector precarizado y atravesado por desigualdades</p><p class="subtitle">María Dolores Galindo, directora de la ESAD, premio 'A Gallete'</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de un siglo que Murcia empez&oacute; a formar actores y actrices. Fue en 1918, a trav&eacute;s del Conservatorio Provincial de M&uacute;sica y Declamaci&oacute;n, donde figuras como el poeta Jara Carrillo dieron clase y un joven Alejandro Casona, que acabar&iacute;a formando parte de la Generaci&oacute;n del 27, pas&oacute; como alumno. Desde entonces, la ense&ntilde;anza teatral en la Regi&oacute;n ha tenido distintos nombres, ubicaciones y etapas, hasta llegar a la actual Escuela Superior de Arte Dram&aacute;tico (ESAD), que hoy funciona en el antiguo Seminario de San Fulgencio, justo al lado de la Catedral de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 11 de junio, durante las jornadas &lsquo;A Gallete&rsquo; celebradas con motivo del <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/arranca-10o-aniversario-eldiario-region-murcia-queremos-celebrarlo-artistas-cultura_1_12374153.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&eacute;cimo aniversario de elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia</a>, este medio reconoci&oacute; la labor de la ESAD en la Regi&oacute;n por su contribuci&oacute;n a la escena cultural, tambi&eacute;n a nivel nacional. Como muestra de este reconocimiento, se hizo entrega del <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/maria-dolores-garrido-directora-esad-premio-gallete_1_12376641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio A Gallete a su directora, Mar&iacute;a Dolores Galindo</a>, quien, durante esta entrevista, ha querido agradecer el galard&oacute;n destacando que la ESAD es un centro p&uacute;blico dedicado a la formaci&oacute;n de profesionales de las artes esc&eacute;nicas y comprometido con la cultura. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_50p_1120216.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_50p_1120216.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_75p_1120216.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_75p_1120216.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_default_1120216.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_default_1120216.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d75e4091-bec1-4a8c-87f9-20367328f5e7_16-9-aspect-ratio_default_1120216.jpg"
                    alt="Maria Dolores Galindo, directora de la ESAD, sostiene el premio &#039;A Gallete&#039;, junto al equipo directivo y los jefes de departamento de la escuela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maria Dolores Galindo, directora de la ESAD, sostiene el premio &#039;A Gallete&#039;, junto al equipo directivo y los jefes de departamento de la escuela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este curso, y como cada a&ntilde;o, las pruebas de acceso a sus carreras de interpretaci&oacute;n, dramaturgia y direcci&oacute;n &mdash;de cuatro a&ntilde;os y con bachillerato como requisito previo&mdash; han vuelto a superar en demanda a la oferta: m&aacute;s de cien aspirantes para apenas unas 60 plazas. Sin embargo, han quedado vacantes para septiembre. &ldquo;Aunque se presentaron muchos, no todos superaron las pruebas. Requieren bastante preparaci&oacute;n, entran los que muestran m&aacute;s aptitudes&rdquo;, explica Galindo. 
    </p><p class="article-text">
        Destaca que cada curso, los trabajos del alumnado se muestran al p&uacute;blico de forma gratuita a trav&eacute;s de los Talleres de Invierno y de Primavera, adem&aacute;s de colaborar con los teatros municipales, el Centro P&aacute;rraga y diversas asociaciones p&uacute;blicas y privadas. &ldquo;Por ejemplo, este a&ntilde;o hemos participado en el Open House Murcia Festival de Arquitectura&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/440ee6e0-842d-4b53-be59-595f8b8b0980_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entrada a la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entrada a la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con ella hablamos sobre la formaci&oacute;n en la ESAD, de la precariedad en el mundo de la interpretaci&oacute;n o de lo complicado (pero no imposible) que es abrirse camino como int&eacute;rprete desde esta tierra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de directora de la ESAD, has realizado estudios en Literatura, eres licenciada en Historia del Arte, titulada en Arte Dram&aacute;tico, y autora de una tesis sobre la personalidad de los alumnos de arte dram&aacute;tico, &iquest;qu&eacute; v&iacute;nculo existe entre el teatro, la psicolog&iacute;a y la literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La psicolog&iacute;a como ciencia es bastante moderna, no tiene tantos a&ntilde;os. Sin embargo, el teatro y la literatura llevan mucho m&aacute;s tiempo tratando de representar lo humano. Antes de que existiera la psicolog&iacute;a, ya exist&iacute;a la literatura como forma de reflexi&oacute;n, y el teatro como representaci&oacute;n de los conflictos, tanto internos del ser humano consigo mismo, como con la sociedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf816d6e-adc8-431c-a619-34b4f398e2c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escena de una de las obras representada por los alumnos de la escuela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escena de una de las obras representada por los alumnos de la escuela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La literatura, como arte de la palabra, tambi&eacute;n cumple esa funci&oacute;n. Muchas de las comedias griegas, por ejemplo, se escrib&iacute;an para ser representadas, aunque algunas terminaron fij&aacute;ndose por escrito y hoy forman parte de nuestro patrimonio. Ah&iacute; surge la literatura dram&aacute;tica, que son textos que a veces destacan por su valor literario, y otras por su grand&iacute;simo valor esc&eacute;nico, cuando no en los dos aspectos. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que al final, ya sea a trav&eacute;s de la puesta en escena o del texto literario, se trata de distintas formas de representarnos, de explorar nuestra humanidad desde distintos lenguajes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque hoy los estudios de Arte Dram&aacute;tico tienen el reconocimiento de grado, sigue existiendo cierta controversia en torno a su equiparaci&oacute;n con los estudios universitarios. &iquest;Cu&aacute;l dir&iacute;as que es, hoy por hoy, la diferencia entre una escuela superior de Arte Dram&aacute;tico y una facultad universitaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A efectos pr&aacute;cticos, seguimos con algunos problemas. Por ejemplo la Universidad de Murcia no permite a los graduados en esta escuela acceder al M&aacute;ster de Profesorado. Entonces, si una persona que ha estudiado Arte Dram&aacute;tico quiere ser profesor de secundaria, o dar clases de Bachillerato de Artes Esc&eacute;nicas en Murcia, sencillamente no puede. Es algo que hay que solucionar, porque es un grado equivalente y tienen una formaci&oacute;n que les permitir&iacute;a acceder a una oposici&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Universidad de Murcia no permite a los graduados en esta escuela acceder al Máster de Profesorado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Yo he estudiado en la Universidad, y la formaci&oacute;n es excelente, pero es diferente a lo que hacemos aqu&iacute;. Cada &aacute;mbito de conocimiento requiere de una especializaci&oacute;n concreta. Otra cosa que me parece curiosa tambi&eacute;n es que, aunque los estudios de Arte Dr&aacute;m&aacute;tico son profesionalizadores, se llaman ense&ntilde;anzas y no estudios, y no entiendo por qu&eacute;, porque aqu&iacute; tambi&eacute;n se estudia much&iacute;simo, se estudia y se practica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_50p_1120204.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_50p_1120204.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_75p_1120204.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_75p_1120204.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_default_1120204.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_default_1120204.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0cc24fa-de01-4a57-a9b0-6376b7fe0269_16-9-aspect-ratio_default_1120204.jpg"
                    alt="Detalle de una de las plantas de la ESAD de Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de una de las plantas de la ESAD de Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que en la Regi&oacute;n de Murcia se impulsa lo suficiente el teatro como para que quienes salen de esta escuela puedan desarrollar una carrera aqu&iacute;, o existe a&uacute;n una falta de asentamiento de la profesi&oacute;n que les obliga a irse fuera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hecho de contar con una escuela superior de arte dram&aacute;tico ha contribuido claramente a profesionalizar el sector teatral en la Regi&oacute;n, y eso se refleja en una vida esc&eacute;nica muy activa, con asociaciones como la Uni&oacute;n de Actores, de Directores o de Dramaturgos. Sin embargo, seguimos siendo una comunidad uniprovincial, con un circuito esc&eacute;nico limitado y ayudas a la producci&oacute;n m&aacute;s reducidas que en otras autonom&iacute;as. Esto condiciona las posibilidades de hacer carrera exclusivamente en Murcia: muchas compa&ntilde;&iacute;as deben buscar gira fuera o acceder a circuitos de otras comunidades, lo cual no siempre es f&aacute;cil.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos una comunidad uniprovincial, con un circuito escénico limitado y ayudas a la producción más reducidas que en otras autonomías.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, hay profesionales que optan por quedarse y generar desde aqu&iacute; proyectos propios. Algunos crean sus propias compa&ntilde;&iacute;as, aqu&iacute; ha habido compa&ntilde;&iacute;as como Alquibla o como Doble K Teatro, por decir dos entre muchas otras m&aacute;s. Otros se orientan a la pedagog&iacute;a o la gesti&oacute;n cultural, y tambi&eacute;n hay quienes buscan oportunidades en Madrid u otras ciudades sin dejar de residir en Murcia, aprovechando los medios digitales para mantenerse conectados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jaime Lorente y Milena Smit son dos int&eacute;rpretes salidos de la Regi&oacute;n y reconocidos a nivel nacional. Jaime curs&oacute; su formaci&oacute;n aqu&iacute; en la ESAD, y Milena Smit dio el salto a la fama y la interpretaci&oacute;n sin formaci&oacute;n previa, &iquest;qu&eacute; importancia tiene la formaci&oacute;n a la hora de ejercer esta profesi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una cosa es la formaci&oacute;n y otra el talento o las caracter&iacute;sticas personales que alguien pueda tener, sobre todo en el audiovisual. En teatro, aunque es m&aacute;s dif&iacute;cil asumir un rol protagonista sin formaci&oacute;n, puede darse. Durante el proceso de ensayo, una persona sin experiencia, con un buen director y un buen equipo, puede llegar a un resultado muy &oacute;ptimo. No es lo habitual, pero pasa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas de las mejores actrices de este país no han pasado por una escuela de arte dramático: Maribel Verdú, Aitana Sánchez-Gijón… </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De hecho, algunas de las mejores actrices de este pa&iacute;s no han pasado por una escuela de arte dram&aacute;tico: Maribel Verd&uacute;, Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n&hellip; No es excluyente, ni necesitas un t&iacute;tulo para trabajar como actor o actriz. Antiguamente, bastaba con tener el carn&eacute; profesional. En las escuelas, en principio, se forma para las artes esc&eacute;nicas. Esta escuela, en concreto, apost&oacute; hace a&ntilde;os por reforzar tambi&eacute;n la formaci&oacute;n en audiovisual, y queremos seguir ampliando esa parte porque ahora es m&aacute;s accesible t&eacute;cnicamente y hay m&aacute;s producci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb56739d-5c61-48f9-a81f-e5a50849a45d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escena interpretada por los alumnos de ESAD en el teatro de la escuela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escena interpretada por los alumnos de ESAD en el teatro de la escuela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora bien, la formaci&oacute;n es necesaria si uno quiere mantener una carrera en el tiempo. Y no solo la formaci&oacute;n de los cuatro a&ntilde;os aqu&iacute;: cuando sales, te enfrentas a otra realidad y hay que seguir form&aacute;ndose porque el mundo cambia constantemente. Aunque, a veces, hay una tendencia a formarse sin parar, quiz&aacute; por el miedo a no encontrar trabajo. Y claro, eso tampoco tiene fin, tambi&eacute;n llega un punto en el que quieres trabajar y que te paguen por ello, no estar toda la vida haciendo cursos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de precariedad, un </strong><a href="https://www.aisge.es/media/uploads/Estudio%20sociolaboral%202023%20-%20DOSSIER%20DEFINITIVO%20para%20web%5b67%5d.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>informe de la Fundaci&oacute;n AISGE</strong></a><strong> revela que el 77% de los artistas en Espa&ntilde;a gana menos de 12.000 euros anuales, y que la mitad no supera los 3.000. Se&ntilde;ala tambi&eacute;n que tan solo el 7% de los int&eacute;rpretes superan los 30.000 euros anuales, &iquest;c&oacute;mo se enfrenta esta realidad desde la docencia? &iquest;Se prepara a los alumnos para un mercado tan precarizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el plan de estudios hay una asignatura que se llama Producci&oacute;n y Gesti&oacute;n donde se tratan todos estos temas, pero no desde un enfoque de mercado puro, porque la mayor&iacute;a de los alumnos vienen con una inquietud art&iacute;stica y creativa. Pero claro, tambi&eacute;n quieren vivir de esto.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la formaci&oacute;n, nuestro trabajo se trata de dar herramientas para que los alumnos sean capaces de expresarse art&iacute;sticamente, de acompa&ntilde;arlos para que desarrollen ese &lsquo;instinto teatral&rsquo; &mdash;que dec&iacute;a un autor ruso, Evreinoff, si no me equivoco&mdash;, esa necesidad de expresarse a trav&eacute;s del arte. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de ser el mejor, sino de saber colocarte, de tener algo que contar, de construir una carrera a largo plazo. No creo que tengamos que desanimar a los alumnos y alumnas que vienen con 18 años aquí, ellos ya saben que es difícil. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y claro que es dif&iacute;cil y que el sector est&aacute; precarizado, pero tambi&eacute;n hay gente que vive muy bien. No se trata de ser el mejor, sino de saber colocarte, de tener algo que contar, de construir una carrera a largo plazo. No creo que tengamos que desanimar a los alumnos y alumnas que vienen con 18 a&ntilde;os aqu&iacute;, ellos ya saben que es dif&iacute;cil. Pero es que todo est&aacute; dif&iacute;cil, ser abogado o arquitectos tambi&eacute;n es dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas salidas: dar clase, hacer teatro en hospitales, en c&aacute;rceles, hacer mediaci&oacute;n cultural&hellip; Y en esta escuela no solo se estudia interpretaci&oacute;n, tambi&eacute;n direcci&oacute;n, dramaturgia, pedagog&iacute;a, producci&oacute;n. Son perfiles muy distintos y todos necesarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/57f85072-5b57-4696-9c1a-9a161885bd41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una alumna en una de las estancias al aire libre de la escuela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una alumna en una de las estancias al aire libre de la escuela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Otro dato del estudio es la fuerte brecha salarial: ellos ganan un 40% m&aacute;s que ellas. Adem&aacute;s, ser mujer en el mundo de la interpretaci&oacute;n parece que inevitablemente conlleva situaciones de cosificaci&oacute;n, abuso de poder, o la expulsi&oacute;n del mercado de trabajo cuando se alcanza cierta edad. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el valor de una actriz se ha sesgado mucho por la imagen, y eso ha generado situaciones machistas muy desagradables que, afortunadamente, se empiezan a cuestionar. Desde el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/victimas-abusos-escuela-teatral-alzan-voz-festival-san-sebastian_1_9561017.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MeToo</a> y gracias tambi&eacute;n a las nuevas generaciones de mujeres, estamos viendo un cambio, una conciencia distinta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las artes tienen una responsabilidad enorme: cómo se representan esas violencias, desde qué mirada se cuentan. No es lo mismo mostrar una violación que convertirla en un producto más para atraer público. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y ah&iacute; las artes tienen una responsabilidad enorme: c&oacute;mo se representan esas violencias, desde qu&eacute; mirada se cuentan. No es lo mismo mostrar una violaci&oacute;n que convertirla en un producto m&aacute;s para atraer p&uacute;blico. La ficci&oacute;n puede reforzar ideas peligrosas si no se cuenta con cuidado. Porque la gente necesita ficci&oacute;n, s&iacute;, para evadirse, pero tambi&eacute;n para pensar, para desarrollar esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd26225d-9c48-4e9c-bf05-cfedea99e4d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las alumnas de la ESAD de Murcia, durante una interpretación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las alumnas de la ESAD de Murcia, durante una interpretación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por eso hay que estar alerta, y por eso es tan necesaria la formaci&oacute;n. Dentro del aula hay que ense&ntilde;ar a respetar, a decir no, a entender el consentimiento. C&oacute;mo se toca, c&oacute;mo se mira, c&oacute;mo se da feedback sin herir. No todo vale. Por suerte, en la escuela contamos con figuras como las coordinadoras de intimidad, pero queda mucho por hacer. En el audiovisual, muchas personas no se atreven a hablar por miedo a no ser llamadas de nuevo, a parecer problem&aacute;ticas. Y eso es dur&iacute;simo. As&iacute; que hay que preparar al alumnado para saber qui&eacute;nes son, qu&eacute; quieren hacer con su carrera, y que entiendan que hay situaciones que no tienen por qu&eacute; aguantar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/maria-dolores-galindo-directora-esad-murcia-hay-preparar-alumnado-quieren-carrera-entiendan-hay-situaciones-no-aguantar_128_12400048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 04:01:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/49b5cc22-dfe7-4200-b185-ccb2fe63d7df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120215.jpg" length="3773081" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/49b5cc22-dfe7-4200-b185-ccb2fe63d7df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120215.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3773081" width="1884" height="1060"/>
      <media:title><![CDATA[María Dolores Galindo, directora de la ESAD de Murcia: “No es lo mismo mostrar una violación que convertirla en un producto para atraer público”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/49b5cc22-dfe7-4200-b185-ccb2fe63d7df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120215.jpg" width="1884" height="1060"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Artes escénicas,Cultura,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El festival de literatura feminista Demoleer vuelve a desbordar la Biblioteca Regional de Murcia: "Debería ser un partido político"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/festival-literatura-feminista-demoleer-vuelve-desbordar-biblioteca-regional-murcia-deberia-partido-politico_1_12308640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/764592cf-30bf-4335-a3a4-1f31d711b7c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El festival de literatura feminista Demoleer vuelve a desbordar la Biblioteca Regional de Murcia: &quot;Debería ser un partido político&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su segunda edición, Demoleer, el que fuera en su origen un club de lectura feminista, ha logrado convertirse no solo en un evento cultural, sino también en una reivindicación social. Belén Gopegui, Gabriela Wiener o la directora de cine Eva Libertad fueron algunas de las participantes</p></div><p class="article-text">
        Esta es la cr&oacute;nica de una demolici&oacute;n anunciada. Ayer tuvo lugar la segunda edici&oacute;n del festival de literatura feminista Demoleer en Murcia. Una iniciativa llevada a cabo por lo que en origen era un club de lectura y un grupo de amigas que no encontraban en la capital murciana la respuesta a una necesidad com&uacute;n a todas: la existencia y promoci&oacute;n de eventos culturales progresistas y feministas en la Regi&oacute;n. La oportunidad de asistir a eventos donde se diera voz y espacio a esas autoras que le&iacute;an semana tras semana en el club, o a esas amigas -tambi&eacute;n autoras- que no ten&iacute;an la suerte que s&iacute; ten&iacute;an sus hom&oacute;logos varones: ser promocionadas y reconocidas institucionalmente por la publicaci&oacute;n de un libro, un poemario o una obra de teatro.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del a&ntilde;o pasado, cuando Demoleer se celebr&oacute; por primera vez y el espacio elegido era el Sal&oacute;n de Actos de la Biblioteca Regional de Murcia (BRMU), con un aforo limitado a 100 personas que se demostr&oacute; absolutamente insuficiente al rebosar por completo el espacio, las organizadoras eligieron esta vez un lugar distinto donde celebrarlo: la primera planta de la BRMU, con capacidad para unas 300 personas, que no se sab&iacute;a si ser&iacute;a demasiado, pero el a&ntilde;o pasado hubo gente que se qued&oacute; fuera y esta vez -precisamente por su condici&oacute;n y orgullo de gratuito, abierto y autofinanciado- no pod&iacute;a ocurrir as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, no sabemos si hubo gente que se qued&oacute; fuera pero lo que s&iacute; se puede afirmar es que, de nuevo, las 300 sillas dispuestas frente al escenario fueron insuficientes. Otra vez, aforo completo. Otra vez, cientos de personas de pie durante horas fieles a lo que all&iacute; ocurr&iacute;a. Lo que durante todo el a&ntilde;o son mesas de estudio a las que los opositores acuden fielmente, el pasado s&aacute;bado 17 de mayo sirvieron de asientos improvisados para quienes no tuvieron la suerte de ocupar una silla pero no quer&iacute;an perderse nada de lo que ah&iacute; ocurr&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72a524d6-3d80-4dcf-b294-ca50359d7ca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las organizadoras del festival entre bambalinas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las organizadoras del festival entre bambalinas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil llenar un aforo de cientos de personas un s&aacute;bado a las 10h de la ma&ntilde;ana para un evento que gira en torno a la literatura, que incluye -sin miedo y con orgullo- la palabra &lsquo;feminista&rsquo; en su presentaci&oacute;n, y que, por segundo a&ntilde;o consecutivo, sigue sin contar con ning&uacute;n tipo de apoyo ni publicidad institucional. 
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil, pero a las 10h de la ma&ntilde;ana ya no quedaba una silla libre si alguien quer&iacute;a asistir al festival desde primera hora, cuando una voz en off detr&aacute;s del escenario anunciaba el inicio de la segunda edici&oacute;n de Demoleer y quince minutos despu&eacute;s ten&iacute;a lugar la primera mesa redonda de la jornada: &ldquo;&iexcl;Literatura, murciana! Vol. II&rdquo;, donde la poeta mule&ntilde;a Marisa Morata, la dramaturga Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez, de Mazarr&oacute;n, y la directora y guionista molinense Eva libertad, en un debate moderado por la periodista Marta Hern&aacute;ndez, hablaron sobre sus distintas trayectorias profesionales, el papel de la literatura en sus vidas y en sus carreras, y el h&aacute;ndicap de desarrollar una carrera profesional desde el &lsquo;no Madrid&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Kit de supervivencia' con Wiener, Gopegui y Chen</h2><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, tuvo lugar la mesa 'Kit de supervivencia para el fin del mundo', presentado por Mar&iacute;a Jos&eacute; G&oacute;mez, en la que participaron las escritoras Bel&eacute;n Gopegui, Gabriela Wiener y Paloma Chen. En esta ocasi&oacute;n, fueron las identidades, la importancia de la posici&oacute;n pol&iacute;tica y el poder de la literatura como herramienta de cambio los temas de peso durante el debate. Gopegui afimaba: &ldquo;La literatura, cuando m&aacute;s fuerza tiene es cuando la compartimos y cuando la rebatimos sin miedo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_50p_1118052.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_50p_1118052.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_75p_1118052.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_75p_1118052.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_default_1118052.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_default_1118052.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7fdb4ea4-fe1a-4569-bfe7-8a046369d716_16-9-aspect-ratio_default_1118052.jpg"
                    alt="La moderadora María José Gómez junto con las escritoras Gabriela Wiener, Belén Gopequi y Paloma Chen"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La moderadora María José Gómez junto con las escritoras Gabriela Wiener, Belén Gopequi y Paloma Chen                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, Wiener apoyaba esta idea y bromeaba: &ldquo;Que los clubes de lectura sean la fachada de n&uacute;cleos subversivos donde se prepare el explosivo&rdquo;. Incapaz de disimular el asombro frente a las m&aacute;s de 300 personas que desde primera hora rebosaban la primera planta de la BRMU, y consciente de que todo nac&iacute;a de la iniciativa de un grupo de amigas sin apoyo institucional, la escritora peruana propuso, y esta vez sin bromear: &ldquo;Si Demoleer comenz&oacute; siendo un club de lectura y un grupo de amigas, y ha llegado a este alcance, creo que Demoleer deber&iacute;a ser un partido pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Libros y flores</h2><p class="article-text">
        Llega la tarde y con ella cobra protagonismo el mercadillo situado en el patio de la BRMU, ambientado con las pinchadas de Annie Villamarzo y Honey Vani, regado por una barra libre de Estrella Levante al final del patio e iluminado por el sol de la primavera murciana. Una hilera de mesas se dispon&iacute;a cara al p&uacute;blico y comenzaba una particular, progresista y feminista &lsquo;feria del libro&rsquo;, donde librer&iacute;as como Traperos, de Murcia, Futuro Imperfecto, de Lorca, o Libros de la luci&eacute;rnaga, vendieron libros durante toda la jornada al lado de mesas donde las autoras invitadas al festival redondas firmaban esos mismos ejemplares. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hab&iacute;a espacio para las flores: la florister&iacute;a La Mataflor, vend&iacute;a ramos y llenaba de color el espacio. Alrededor de todas estas mesas y en pocos minutos el mercadillo se convirti&oacute; en una peque&ntilde;a celebraci&oacute;n donde todos llevaban, al menos, un libro o un ramo de flores en la mano. Tambi&eacute;n un vasito de cerveza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/add7bfcc-bcb6-4249-96bd-39d866fe710d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mercadillo Demoleer, en el patio de la BRMU"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mercadillo Demoleer, en el patio de la BRMU                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pasaban las 16:30h de la tarde y se retomaba la actividad en el interior de la BRMU con el programa &lsquo;&iexcl;Atiende!&rsquo;, donde el festival cumple con una de sus premisas principales: abrir espacio y dar voz a distintas propuestas culturales y progresistas de la Regi&oacute;n. As&iacute;, entre otros, se present&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a de teatro Voraz, donde su portavoz, &Aacute;ngela Salcedo, reivindic&oacute;: &ldquo;No entiendo la literatura si no es como una carta de amor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Lo mejor de Per&uacute; y de Barcelona&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Tras la presentaci&oacute;n de microproyectos se iniciaba la &uacute;ltima mesa redonda de la jornada. &lsquo;Las cosas del querer narrar(nos)&rsquo; era el t&iacute;tulo de un espacio donde la investigadora y divulgadora Lidia Garc&iacute;a y la ilustradora Roc&iacute;o Quillahuaman, presentadas y moderadas por Alba M. G&aacute;lvez, pusieron la nota de humor y con el sarcasmo por bandera reivindicaron la posici&oacute;n de clase -&ldquo;Una es folkl&oacute;rica, pero marxista&rdquo;-, afirmaba Lidia, y la condici&oacute;n de migrante &ndash; &ldquo;Tengo lo mejor de Per&uacute; y lo mejor de Barcelona. Odio a los pijos de Barcelona y eso es algo universal&rdquo;-, confesaba Roc&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, a las 19h de la tarde, ten&iacute;a lugar la despedida del evento en la BRMU. &ldquo;No me quiero ir sin reivindicar un amor a la lectura y un Demoleer que nos acompa&ntilde;e siempre&rdquo;, fue una de las declaraciones de las organizadoras en el cierre. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Una red de mujeres que apoya las historias de mujeres&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Visiblemente emocionadas, y entre el clamor del p&uacute;blico que hizo de la biblioteca un templo de reivindicaci&oacute;n lectora y colectivizaci&oacute;n feminista, las fundadoras del Demoleer se subieron al escenario y se fundieron en un abrazo que daba cuenta del esfuerzo que supone levantar un festival de literatura que congregue a cientos de personas sin ning&uacute;n tipo de apoyo por parte de las instituciones. Demoleer, como bien afirmaron al final de la jornada, es la reivindicaci&oacute;n de &ldquo;una red de mujeres que apoya las historias de mujeres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b1eceed-dfd1-41a4-923f-39508a595eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Organizadoras e invitadas a la segunda edición de Demoleer en el lateral de la Biblioteca Regional de Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Organizadoras e invitadas a la segunda edición de Demoleer en el lateral de la Biblioteca Regional de Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cerr&oacute; la BRMU, pero Demoleer no termin&oacute; ah&iacute;. El festival se traslad&oacute; al Caf&eacute; del Archivo, contiguo a la biblioteca, y ah&iacute; tuvo lugar el recital de poemas de las ganadoras del micro abierto &lsquo;Flor de piel&rsquo;, una de las tantas actividades que las fundadoras del festival organizan a lo largo del a&ntilde;o; seguido de la actuaci&oacute;n de las troveras Natalia Mart&iacute;n y Patricia Navarro. Finalmente, la cantante Lidia Damunt, cerr&oacute; la jornada en el Caf&eacute; del Archivo como ya hizo el a&ntilde;o pasado durante la primera edici&oacute;n del festival.
    </p><p class="article-text">
        Pero no, no acaba aqu&iacute;. La sombra de Demoleer es alargada y el &eacute;xito hay que celebrarlo. &lsquo;Demoleer, &iexcl;la traca final!&rsquo; fue la fiesta de clausura celebrada en El plan 9, donde la pinchada de Bisektriz puso la nota final -hasta cierre- a esta segunda edici&oacute;n del ya consolidado festival de literatura feminista de la Regi&oacute;n de Murcia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/festival-literatura-feminista-demoleer-vuelve-desbordar-biblioteca-regional-murcia-deberia-partido-politico_1_12308640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 May 2025 12:42:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/764592cf-30bf-4335-a3a4-1f31d711b7c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="261090" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/764592cf-30bf-4335-a3a4-1f31d711b7c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="261090" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El festival de literatura feminista Demoleer vuelve a desbordar la Biblioteca Regional de Murcia: "Debería ser un partido político"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/764592cf-30bf-4335-a3a4-1f31d711b7c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Feminismo,Literatura,Libros,Autogestión,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demoleer se consolida en Murcia como el festival de literatura feminista: "Es uno de los más frescos y radicales de España"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/demoleer-consolida-murcia-festival-literatura-feminista-frescos-radicales-espana_1_12282170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23bf888a-4bfb-4fa5-bd03-9a0009f1c3fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117337.jpg" width="7430" height="4180" alt="Demoleer se consolida en Murcia como el festival de literatura feminista: &quot;Es uno de los más frescos y radicales de España&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el éxito del primer año, el festival celebra su segunda edición apostando de nuevo por visibilizar el talento de autoras murcianas y contando con escritoras y directoras de la talla de Eva Libertad o Gabriela Wiener: "Murcia está preparadísima para disfrutar una cultura que ya no debería ser alternativa"</p><p class="subtitle">Aida dos Santos, escritora: “Hay mujeres que ni sueñan con romper el techo de cristal, se dedican a barrer los pedazos”</p></div><p class="article-text">
        Vuelve Demoleer, el primer festival de literatura feminista celebrado en la Regi&oacute;n de Murcia, y lo hace el pr&oacute;ximo s&aacute;bado 17 de mayo. En su debut, hace un a&ntilde;o, no solo sobrepas&oacute; con creces el aforo de cien personas preestablecido en el sal&oacute;n de actos de la Biblioteca Regional de Murcia (BRMU), tambi&eacute;n demostr&oacute; que, m&aacute;s all&aacute; de un festival de literatura, era una respuesta social a una necesidad compartida: la urgencia de eventos culturales progresistas -y feministas- en la Regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abierto, gratuito y autofinanciado&rdquo; es la triada con la que se presenta este festival &ldquo;que existe gracias al esfuerzo y la pasi&oacute;n de quienes creen en la literatura como herramienta para el cambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda edici&oacute;n, Demoleer sigue firme en uno de sus principales prop&oacute;sitos: visibilizar y colocar a las autoras murcianas en el lugar que ya ocupan otros autores masculinos de la misma o menor relevancia de la Regi&oacute;n. As&iacute;, en medio del &eacute;xito nacional e internacional que est&aacute; teniendo la pel&iacute;cula <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sorda-pelicula-rompe-barrera-cine-espanol-comunidad-siente-extranjera-propio-pais_1_12189878.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Sorda&rsquo;</a>, una de las protagonistas del festival ser&aacute; su directora, Eva Libertad, originaria de Molina de Segura, que participar&aacute; en la mesa '&iexcl;Literatura, murciana!', junto a la poeta Marisa Morata (Mula) y la dramaturga Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez (Murcia).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_50p_1117344.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_50p_1117344.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_75p_1117344.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_75p_1117344.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_default_1117344.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_default_1117344.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05fdfbeb-ce7e-457a-9c93-588db10251c9_16-9-aspect-ratio_default_1117344.jpg"
                    alt="Cartel promocional anunciando a la directora Eva Libertad para el próximo 17 de mayo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel promocional anunciando a la directora Eva Libertad para el próximo 17 de mayo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El a&ntilde;o pasado no pude asistir y me dio mucha rabia, me parec&iacute;a una maravilla que de repente hubiera un festival de literatura feminista en Murcia. Recuerdo el subid&oacute;n de ver en redes y en medios que finalmente hab&iacute;a sido todo un &eacute;xito&rdquo;, comenta Eva Libertad, que reivindica el valor descentralizador del festival: &ldquo;El valor de este festival es que ponga en el centro la literatura feminista, pero tambi&eacute;n me parece super valioso que sea algo que se hace desde Murcia, lo que deja de lado la idea de que todo lo interesante sucede en el centro y que desde la periferia nos quedamos mirando. El feminismo tambi&eacute;n es pol&iacute;tica, por lo que con un proyecto como Demoleer se tejen redes culturales, pol&iacute;ticas y ciudadanas.&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El valor de este festival es que ponga en el centro la literatura feminista, pero también me parece super valioso que sea algo que se hace desde Murcia, lo que deja de lado la idea de que todo lo interesante sucede en el centro y que desde la periferia nos quedamos mirando</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A ellas se suman voces nacionales e internacionales como la novelista madrile&ntilde;a Bel&eacute;n Gopegui, la cronista peruana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gabriela-wiener-quiero-espana-pida-perdon-no-dar-titulares-diciendo-espana-pide-perdon-dios_128_11759661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Wiener</a> y la poeta de origen chino Paloma Chen. 
    </p><p class="article-text">
        Para Wiener, el reconocimiento y la admiraci&oacute;n es mutua: &ldquo;Me han hablado de que no es solo el mejor festival de Murcia si no uno de los m&aacute;s frescos y radicales de Espa&ntilde;a. Cuando he visto que ven&iacute;an Rocio Quillahuam&aacute;n y Bel&eacute;n Gopegui, mentes brillantes y diversas, he constatado la voluntad de Demoleer de ser punkis en literatura&rdquo; -declara la autora, que este a&ntilde;o ha publicado su &uacute;ltimo libro, &lsquo;Atusparia&rsquo;. Tras dejar constancia de que el festival empieza a ser reconocido a nivel nacional, contin&uacute;a: &ldquo;Demoleer es transformaci&oacute;n social y devolver identidad pol&iacute;tica al artefacto literario, porque recuperando la potencia pol&iacute;tica de las voces literarias recuperamos todos un poco de humanidad, &iexcl;c&oacute;mo no voy a ir!&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c25d9659-9e7c-40e3-8bc9-a136287731b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mercadillo Demoleer, en el patio de la BRMU / Foto cedida por Demoleer"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mercadillo Demoleer, en el patio de la BRMU / Foto cedida por Demoleer                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las charlas y encuentros con autoras, y al igual que el a&ntilde;o pasado, el festival tambi&eacute;n contar&aacute; con un mercadillo de libros y fanzines en el patio de la Biblioteca, firmas de libros, conciertos de artistas como Lidia Damunt y pinchadas de DJs como Annie Villamarzo o Bisektriz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cr&oacute;nica de un festival al que no se lo pusieron f&aacute;cil </strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque la primera edici&oacute;n se celebr&oacute; en 2024, el germen de Demoleer se remonta a 2022, cuando empez&oacute; a fraguarse entre lo que en un principio era -y sigue siendo- un grupo de amigas unidas por el amor a la literatura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos quedó claro que en la Región estábamos solas si queríamos sacar el proyecto adelante.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las trabas institucionales y el silencio administrativo impidieron que el festival pudiera celebrarse hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el tiempo que las organizadoras necesitaron para ponerlo en pie: &ldquo;Nos qued&oacute; claro que en la Regi&oacute;n est&aacute;bamos solas si quer&iacute;amos sacar el proyecto adelante. Es verdad que algunos concejales y personal t&eacute;cnico nos mostraron su apoyo desde el principio, pero nunca imagin&aacute;bamos que fuera a ser tan complicado. Creemos que la ignorancia en cuanto a lo que nos enfrent&aacute;bamos fue lo que nos hizo tirar para adelante&rdquo;, explicaban en una <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/demoleer-primer-festival-literatura-feminista-murcia-dar-conocer-autoras-cuestion-justicia_128_11372437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> concedida a este medio en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Sin precedentes con los que medir la posibilidad de &eacute;xito, la respuesta social super&oacute; todas las expectativas: con un cartel que anunciaba desde autoras locales como Vega Cerezo hasta escritoras consolidadas en el panorama nacional como Luna Miguel o Sabina Urraca, la BRMU hizo <em>sold out. </em>El aforo de cien personas se qued&oacute; en mantilla frente a la cantidad de asistentes que, desde las diez de la ma&ntilde;ana de un s&aacute;bado, acudieron al festival.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d764b00-1c70-4032-9ca8-96e480b29998_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aforo completo en la primera edición del festival / Foto cedida por Demoleer"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aforo completo en la primera edición del festival / Foto cedida por Demoleer                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Muchos se quedaron fuera, e incluso el vigilante de seguridad se vio obligado a contar una por una a las personas que acced&iacute;an para asegurarse de que no se sobrepasara el l&iacute;mite de aforo. Lejos de no quedar ninguna butaca vac&iacute;a, tampoco hab&iacute;a un solo hueco libre entre quienes tuvieron que quedarse de pie y quienes lograron sentarse en el suelo, si es que alcanzaban a ver el escenario. As&iacute; lo explican ellas: &ldquo;Hubo mucha gente que se qued&oacute; en la puerta y que nos lo ha recordado a lo largo del a&ntilde;o. Nos dio mucha pena, pero es que no esper&aacute;bamos que eso pudiera llegar a pasar&rdquo;, cuenta Ana And&uacute;jar, una de las fundadoras del festival. &ldquo;A lo largo de toda la jornada contabilizamos unas 200 personas, todo un &eacute;xito para un evento que se estrena y cuyo contenido es la literatura feminista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este 2025, el festival se traslada a un nuevo espacio dentro del mismo edificio: la Comicteca, en la primera planta, con capacidad para albergar el triple de asistentes. El objetivo: demostrar que eventos como este no solo son necesarios, sino profundamente demandados en la Regi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c098b39-75d1-4285-ae97-e87dabeb2dd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El salón de actos de la BRMU desbordado durante el debut de Demoleer, en mayo de 2024 / Foto cedida por Demoleer"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El salón de actos de la BRMU desbordado durante el debut de Demoleer, en mayo de 2024 / Foto cedida por Demoleer                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Demoleer todo el a&ntilde;o</strong></h2><p class="article-text">
        Si algo as&iacute; fue posible en la ciudad de Murcia fue gracias a la voluntad popular, a la autogesti&oacute;n y a la colaboraci&oacute;n ciudadana. Tras un &eacute;xito tan demoledor, el proyecto ha continuado activo a trav&eacute;s de todo tipo actividades: &ldquo;Desde el principio tuvimos claro que el festival ten&iacute;a que ser algo m&aacute;s que la celebraci&oacute;n de un d&iacute;a. Nos quer&iacute;amos constituir como asociaci&oacute;n cultural y desarrollar diferentes eventos a lo largo del a&ntilde;o&rdquo;, afirma Ana And&uacute;jar. As&iacute;, desde mayo del a&ntilde;o pasado, Demoleer ha continuado abriendo espacios a la cultura a trav&eacute;s de distintos formatos: encuentros, talleres, micros abiertos, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Entre sus propuestas destacan los micros abiertos de creaci&oacute;n literaria &lsquo;Flor de Piel&rsquo;, celebrados en dos ocasiones: una en un especial del 25N, el d&iacute;a contra la violencia machista; y otra bajo la tem&aacute;tica de la literatura er&oacute;tica, con el t&iacute;tulo El Gozo. &ldquo;Quisimos escoger dos tem&aacute;ticas absolutamente diferentes, y a las dos asisti&oacute; gente de todas las edades. Incluso hubo una petici&oacute;n de matrimonio en directo&rdquo;, explican desde el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, el pasado 25 de abril, celebraron un encuentro de clubs de lectura feministas de la Regi&oacute;n, celebrado en el espacio cultural La Distribuidora, al que acudieron un total de diez organizaciones procedentes de &Aacute;guilas, Cartagena, Yecla, Santomera, Murcia, etc.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/96db864e-27f1-42af-a754-9fc1b08e5e95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Acto de presentación de los clubs de lectura feministas de la Región, celebrado en La Distribuidora"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Acto de presentación de los clubs de lectura feministas de la Región, celebrado en La Distribuidora                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las Perras Rom&aacute;nticas, Bravas Brav&iacute;simas o Libros al fresco fueron algunos de los clubs que presentaron su proyecto, asumiendo que &ldquo;leer es un privilegio que requiere de tiempo&rdquo; y reivindicando que en la Regi&oacute;n existe una corriente cultural movida por el inter&eacute;s y amor a la literatura, siempre tratada y entendida desde la perspectiva de g&eacute;nero y como motor de cambio social.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s potentes del a&ntilde;o lleg&oacute; con los talleres en centros penitenciarios, donde las organizadoras trabajaron la creaci&oacute;n de relatos y grabaron un podcast en directo junto a las personas internas: &ldquo;Fue una de las experiencias m&aacute;s flipantes que hemos hecho. Cuando vas con un festival feminista a un centro penitenciario, con personas que seguramente nunca han o&iacute;do hablar de algo como nuestro proyecto, y que acaban volc&aacute;ndose a trav&eacute;s de la literatura, te das cuenta de que este proyecto merece realmente la pena&rdquo;, confiesan.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y d&oacute;nde est&aacute;n las instituciones?</strong></h2><p class="article-text">
        En solo un a&ntilde;o han cambiado muchas cosas, y otras no tanto. Uno de los puntos a destacar del festival es que, en su primera edici&oacute;n, sali&oacute; adelante sin ning&uacute;n tipo de apoyo ni respaldo institucional: &ldquo;Nos gustar&iacute;a optar a las ayudas p&uacute;blicas como tantos otros eventos culturales de la Regi&oacute;n. Nuestra partida es muy discreta. Este a&ntilde;o tambi&eacute;n nos hemos financiado a trav&eacute;s de crowdfunding. De nuevo, es la gente quien saca adelante el festival&rdquo;, explican las organizadoras. Peque&ntilde;os negocios locales, amistades y colaboraciones desinteresadas completan el engranaje que permite que todo funcione.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/268d56d9-01d8-45a2-a893-9c297687aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel promocional de la segunda edición de Demoleer"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel promocional de la segunda edición de Demoleer                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una iniciativa revolucionaria</strong></h2><p class="article-text">
        Dice la soci&oacute;loga murciana Cristina Guirao que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/cristina-guirao-sociologa-produccion-cultural-mujer-maquina-combate_128_11761999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la producci&oacute;n cultural de la mujer es una m&aacute;quina de combate</a>&rdquo; en tanto que, a nivel hist&oacute;rico, la posici&oacute;n privilegiada del hombre en el espacio p&uacute;blico y el encasillamiento de la mujer en la figura del &lsquo;&aacute;ngel del hogar&rsquo; ha tenido como resultado que el desarrollo de toda ambici&oacute;n art&iacute;stica, pol&iacute;tica o cultural por parte de ellas supusiera inevitablemente un acto pol&iacute;tico y de resistencia frente a la hegemon&iacute;a masculina en todas las esferas sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo esto me parece algo revolucionario que habla de un tejido comprometido con el feminismo y la cultura desde Murcia. Demoleer es una iniciativa preciosa, valiosa y revolucionaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aplicado al caso de Murcia, se suma el hecho de que, a nivel cultural, la Regi&oacute;n carga con el clich&eacute; -y la circunstancia- de que las actividades y eventos culturales que se suelen promocionan y cuentan con subvenciones p&uacute;blicas tienen m&aacute;s que ver con la tradici&oacute;n y el folclore que con seguir la carrera a movimientos sociales o corrientes progresistas que marcan el contexto hist&oacute;rico a nivel nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        La directora y guionista Eva Libertad lo entiende as&iacute;: &ldquo;Que la BRMU se abra de forma gratuita para que el p&uacute;blico vea a escritoras y pensadoras feministas, con discursos que no son los hegem&oacute;nicos, con iniciativas editoriales que subvierten las normas tradicionales&hellip; Todo esto me parece algo revolucionario que habla de un tejido comprometido con el feminismo y la cultura desde Murcia. Demoleer es una iniciativa preciosa, valiosa y revolucionaria&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d32e17c8-c57a-42a0-94ad-2bd8b8e13b56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primera mesa redonda &#039;¡Literatura, murciana!&#039; durante la primera celebración del festival, en 2024 / Foto cedida por Demoleer"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primera mesa redonda &#039;¡Literatura, murciana!&#039; durante la primera celebración del festival, en 2024 / Foto cedida por Demoleer                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Demoleer es el ejemplo, una vez m&aacute;s, de que en muchas ocasiones es la propia ciudadan&iacute;a la que marca el camino a seguir a las instituciones: &ldquo;Solo podemos decir que Murcia est&aacute; preparad&iacute;sima para disfrutar y crear de una manera diferente una cultura que ya no deber&iacute;a ser ni alternativa ni underground, que deber&iacute;a ser igual de mainstream que cualquier otra corriente&rdquo;, explican las fundadoras del festival. &ldquo;Es necesario poner a autoras, a nombres m&aacute;s disidentes y m&aacute;s emergentes en primera plana. Que no sean siempre los mismos nombres, en los mismos espacios. Lo que proponemos es una variedad de discursos y de voces para enriquecernos a todos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/demoleer-consolida-murcia-festival-literatura-feminista-frescos-radicales-espana_1_12282170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 May 2025 04:00:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23bf888a-4bfb-4fa5-bd03-9a0009f1c3fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117337.jpg" length="17360113" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23bf888a-4bfb-4fa5-bd03-9a0009f1c3fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117337.jpg" type="image/jpeg" fileSize="17360113" width="7430" height="4180"/>
      <media:title><![CDATA[Demoleer se consolida en Murcia como el festival de literatura feminista: "Es uno de los más frescos y radicales de España"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23bf888a-4bfb-4fa5-bd03-9a0009f1c3fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117337.jpg" width="7430" height="4180"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Cultura,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De lo que Bruselas se olvida en el kit de supervivencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/bruselas-olvida-kit-supervivencia_132_12264418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b70c779-00c5-400a-8e6f-42cc75eb7ffc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De lo que Bruselas se olvida en el kit de supervivencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La soledad es la pandemia silenciosa que, en el caso de las personas de la tercera edad, hace de la vida un desafío innecesario y cruel. Y ahí donde los servicios públicos no llegan, es la red de apoyo la que marca la diferencia</p></div><p class="article-text">
        Angelita cumple 84 a&ntilde;os el pr&oacute;ximo 11 de mayo. Es viuda desde hace tres. Su marido fue tip&oacute;grafo en L&iacute;nea, un peri&oacute;dico murciano que public&oacute; su &uacute;ltimo n&uacute;mero en 1983. El matrimonio tuvo cuatro hijos, los cuales tuvieron, a su vez, no recuerdo cu&aacute;ntos hijos m&aacute;s. Desde que enviud&oacute;, Angelita vive sola. Duerme conectada a un respirador cada noche. Sus hijos la visitan o recogen todas las semanas, casi todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La tarde del 28 de abril, Espa&ntilde;a acumulaba m&aacute;s de siete horas de un apag&oacute;n inesperado, indefinido y generalizado. Un d&iacute;a sin electricidad y apenas comunicaci&oacute;n se atraviesa amortiguado por el shock y el consuelo de la luz natural. Pero la noche lleg&oacute; sin respuestas.
    </p><p class="article-text">
        En torno a las 21:00h, cuando Espa&ntilde;a empezaba a anochecer &mdash;y de forma inevitable y excepcional, los espa&ntilde;oles con ella&mdash; las personas se asomaban a las ventanas y los balcones. No hab&iacute;a silencio: el vecino de enfrente tocaba la guitarra desde el balc&oacute;n, y se escuchaban las risas de pisos de estudiantes que afrontaban el apag&oacute;n en forma de fiesta privada en casa. Mientras todo eso pasaba, los dedos de Angelita se agarraron a la barandilla de su balc&oacute;n, como quien se agarra con las yemas a un precipicio, y con un hilo de voz que escoc&iacute;a como un grito, le dijo a una vecina asomada en el bloque de enfrente que estaba sola, que ten&iacute;a miedo a la oscuridad y que el respirador no le funcionaba.
    </p><p class="article-text">
        La vecina no tard&oacute; en llegar a su casa. Yo tampoco, que escuch&eacute; el auxilio desde mi balc&oacute;n, justo encima del suyo. Angelita nos abri&oacute; la puerta. No sab&iacute;a ni a qui&eacute;n, porque no nos mir&oacute;. Nos daba la espalda, asumiendo que la segu&iacute;amos, y nos llev&oacute; al cuarto donde estaba el respirador, que por m&aacute;s que pulsaba no respond&iacute;a. Est&aacute; todo a oscuras, y resulta muy complicado desenvolverse en un hogar desconocido con una anciana temblando, con evidentes s&iacute;ntomas de ansiedad y dificultad en la respiraci&oacute;n. Llamamos al 112: ni siquiera da tono. Volvemos a llamar, pensando que una bomba de ox&iacute;geno es imprescindible en esa casa, en ese momento, casi una cuesti&oacute;n de vida o muerte, pero nada.
    </p><p class="article-text">
        Sentamos a Angelita, le cogemos la mano. Ella repite que est&aacute; sola, que sus hijos han venido a dejarle linternas pero que se han tenido que ir porque tambi&eacute;n tienen hijos a los que atender. Le decimos que no est&aacute; sola, que ahora est&aacute; con sus vecinas, que qu&eacute; guapa sale en ese retrato de joven que apenas se adivina a la luz de una linterna. Que cu&aacute;nto lleva viviendo en esa casa, que qu&eacute; le gusta ver en en la tele y si sus nietos est&aacute;n casados ya.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, Angelita calma el tono, menos tembloroso y m&aacute;s consistente. Casi parece que por momentos se olvida del apag&oacute;n, de no ser por los reflejos de luz que entran en el sal&oacute;n procedentes de las linternas que en el vecindario enciende la gente, todav&iacute;a sin saber cu&aacute;nto durar&aacute; la oscuridad, y que ella confunde con una vuelta a la normalidad inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Y, de golpe, a las 22:15 de la noche: la luz. El furor en la calle. &iexcl;Angelita, vamos al balc&oacute;n! &iexcl;Angelita, mira! &iexcl;Angelita, ya est&aacute;! Angelita se emociona y nos abraza. Nos abraza y aplaude. Dir&iacute;a que es la primera vez que la veo sonre&iacute;r, pero ya le vi la sonrisa cuando habl&oacute; de su marido.
    </p><h2 class="article-text">Algo m&aacute;s fundamental que un kit de supervivencia: la red de apoyo</h2><p class="article-text">
        Hace algo m&aacute;s de un mes, Bruselas pidi&oacute; a los ciudadanos de la Uni&oacute;n Europea (UE) que se hicieran con un kit de supervivencia que asegurase el suministro durante 72 horas en caso de desastre natural, guerra o ciberataques generalizados. Varios pa&iacute;ses de la UE elaboraron una lista en la que aparecen elementos como agua embotellada; alimentos no perecederos; radios a pilas o dinero en efectivo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los minutos no pasaban, y a la luz de cuatro velas y la linterna Angelita contaba c&oacute;mo conoci&oacute; a su marido, yo solo pod&iacute;a imaginar la figura de la anciana frente a los l&iacute;deres de la Uni&oacute;n Europea, escupi&eacute;ndoles en la cara que en el kit de supervivencia se hab&iacute;an olvidado de lo m&aacute;s importante: la posibilidad de contar con una red de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        La noche del 28 de abril, ni los cinco litros de agua embotellada, ni las linternas, ni las latas de conserva habr&iacute;an amortiguado la ansiedad de una anciana sola en la oscuridad de su casa, de su calle y de su pa&iacute;s. &iquest;Cu&aacute;ntas Angelitas hubo la noche del 28 de abril? &iquest;Cu&aacute;ntas no consiguieron contactar con el exterior? &iquest;Cu&aacute;ntas pasaron la noche a oscuras, incomunicadas y absorbidas por la ansiedad y el miedo?
    </p><p class="article-text">
        En tan solo cinco segundos desapareci&oacute; el 60% de la electricidad en Espa&ntilde;a. Todo al negro. La soledad es un fundido al negro progresivo que, de repente, se convierte en un apag&oacute;n. Si la soledad pudiera representarse de alg&uacute;n modo, ser&iacute;a sobre un fondo oscuro.
    </p><p class="article-text">
        En las jornadas posteriores al apag&oacute;n se celebra y aplaude, con raz&oacute;n, la efectividad de los servicios p&uacute;blicos. Se reconoce la labor de polic&iacute;as, bomberos, servicios de limpieza, transporte urbano. Una cobertura social que hace m&aacute;s de lo que puede con lo que tiene, pero que en casos excepcionales no siempre llega. La soledad es la pandemia silenciosa que, en el caso de las personas de la tercera edad, hace de la vida un desaf&iacute;o innecesario y cruel. Y ah&iacute; donde los servicios p&uacute;blicos no llegan, es la red de apoyo la que marca la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        En el piso contiguo de Angelita no vive nadie porque hace un par de a&ntilde;os se convirti&oacute; en un Airbnb. Angelita vive en ese edificio desde los a&ntilde;os 60, pero la mitad de sus vecinos ya murieron. La mitad de la mitad de esos pisos est&aacute; vac&iacute;a; la otra mitad se reparte entre nuevos inquilinos que todav&iacute;a no han bajado a por sal y alquileres vacacionales. La soledad de Angelita se alimenta de la destrucci&oacute;n de una red de apoyo vecinal progresiva que le hace confundir la necesidad de un &lsquo;otro&rsquo; con la dependencia al respirador.
    </p><p class="article-text">
        Mientras desde la Uni&oacute;n Europea se instruye al ciudadano en t&eacute;cnicas de supervivencia b&aacute;sica ante no se sabe muy bien qu&eacute;, la especulaci&oacute;n de la vivienda se convierte en una actividad cotidiana, la gentrificaci&oacute;n de los barrios se expande como la oscuridad en un apag&oacute;n, y el individualismo en el mecanismo de defensa que no nos deja siquiera imaginar que el verdadero peligro es estar solos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/bruselas-olvida-kit-supervivencia_132_12264418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 May 2025 07:41:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3b70c779-00c5-400a-8e6f-42cc75eb7ffc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1277361" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3b70c779-00c5-400a-8e6f-42cc75eb7ffc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1277361" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De lo que Bruselas se olvida en el kit de supervivencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3b70c779-00c5-400a-8e6f-42cc75eb7ffc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murcia se suma a la jornada de protesta estatal contra el negocio de la vivienda: "Seremos la tumba del rentismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/murcia-suma-jornada-protesta-estatal-negocio-vivienda-seremos-tumba-rentismo_129_12195947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98414121-6f38-4295-a576-15b69e4d6b0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y863.jpg" width="1200" height="675" alt="Murcia se suma a la jornada de protesta estatal contra el negocio de la vivienda: &quot;Seremos la tumba del rentismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Convocada por el Sindicato de Vivienda de Murcia y la PAH, la manifestación de carácter estatal ha sido, junto con Málaga, la primera de las 40 ciudades en arrancar unas marchas que exigen la "recuperación de la vivienda" o el "fin de los desahucios"</p><p class="subtitle">Miles de personas salen a la calle en toda España para exigir que bajen los alquileres y que la vivienda deje de ser un negocio</p></div><p class="article-text">
        'Acabemos con el negocio de la vivienda' ha sido el lema que ha presidido la jornada de movilizaci&oacute;n estatal que durante este s&aacute;bado ha movilizado a 40 ciudades de todo el pa&iacute;s. Los manifestantes han denunciado, entre otras cuestiones, la subida abusiva de los precios de alquiler en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la ejecuci&oacute;n de desahucios a familias vulnerables en favor de alquileres vacacionales y la existencia y legitimaci&oacute;n de empresas de desokupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Murcia, junto con M&aacute;laga, ha sido la primera ciudad en salir a la calle, con la jornada de protestas convocada a las 11:30 de la ma&ntilde;ana. De acuerdo a datos proporcionados por los organizadores, en torno a unas 1.000 personas han acudido a la manifestaci&oacute;n iniciada en la Plaza de Santo&ntilde;a, el punto de partida elegido por el Sindicato de Vivienda y la PAH, que ha continuado por la Avenida de la Fama hasta llegar a la Delegaci&oacute;n de Gobierno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c039af9d-24e0-4d5e-b36f-7c1d11350ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La manifestación en su entrada a la Avenida de la Fama"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La manifestación en su entrada a la Avenida de la Fama                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En palabras de Claudia Romero, coportavoz del Sindicato de Vivienda de Murcia: &ldquo;Estamos aqu&iacute; para reinvidicar un acceso a la vivienda que pueda llegar a todas, bajo unas condiciones dignas. Pedimos que bajen y se impongan limitaciones al precio del alquiler; pedimos que se declaren las zonas tensionadas correspondientes y pedimos que el uso de los pisos sea para vivir y no para viajar.&rdquo; Adem&aacute;s de las organizaciones convocantes, a la manifestaci&oacute;n han asistido otros sindicatos como UGT y la CNT, y partidos pol&iacute;ticos como Recortes Cero, Izquierda Unida o Podemos &ndash;en presencia de su portavoz Mar&iacute;a Mar&iacute;n y el diputado V&iacute;ctor Eg&iacute;o&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La marcha se inici&oacute; con un discurso de apertura por parte del Sindicato de Vivienda y PAH: &ldquo;Nos quieren precarias y nos quieren sumisas, pero nosotras tambi&eacute;n sabemos lo que queremos: vivienda digna y vivienda universal.&rdquo; Con el c&aacute;ntico &ldquo;Ni gente sin casa, ni casas sin gente&rdquo;, la manifestaci&oacute;n ha arrancado en Murcia alrededor de las 11:55, recorriendo la Avenida de la Fama, una de las arterias principales de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x710y917.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x710y917.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x710y917.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x710y917.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x710y917.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x710y917.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/95ca40c2-03d6-4b9e-9b57-26d39948483a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x710y917.jpg"
                    alt="Asistentes a la manifestación "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Asistentes a la manifestación                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No solo sindicatos y partidos, tambi&eacute;n ciudadanos de todas las edades, se han reunido de forma individual para denunciar el negocio de la vivienda. Entre consignas y lemas como &ldquo;Tenemos derecho a tener un techo&rdquo;, &ldquo;Un rentista m&aacute;s, una vecina menos&rdquo;, &ldquo;Ser casero no es una profesi&oacute;n&rdquo; o &ldquo;Seremos la tumba del rentismo&rdquo; la manifestaci&oacute;n ha avanzado en paralelo al r&iacute;o Segura hasta alcanzar la Delegaci&oacute;n de Gobierno, destino final del recorrido. 
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de las 13:00, la pancarta que hab&iacute;a presidido todo el trayecto con el lema 'Acabemos con el negocio de la vivienda' ha sido colocada frente al edificio, en manos del Sindicato de Vivienda y la PAH. A su alrededor, cientos de manifestantes y diversas organizaciones han formado un corrillo que ha abarcado toda la extensi&oacute;n entre la Delegaci&oacute;n y el R&iacute;o Segura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/856978c5-72ff-4e83-a1ea-5209470cd55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Congregación frente a la Delegación de Gobierno durante la lectura del manifiesto elaborado por la PAH y el Sindicato de Vivienda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Congregación frente a la Delegación de Gobierno durante la lectura del manifiesto elaborado por la PAH y el Sindicato de Vivienda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ha sido entonces cuando se ha iniciado la lectura del manifiesto, elaborado por el Sindicato de Vivienda de Murcia y la PAH, en el que se ha denunciado que &ldquo;para que la vivienda llegue a ser un derecho tiene que dejar de ser un negocio&rdquo;. Adem&aacute;s, se han presentado una serie de exigencias que constituyen la columna vertebral de la jornada de protestas, entre las que se incluyen la prohibici&oacute;n del acaparamiento de viviendas; la limitaci&oacute;n del precio de los alquileres a un m&aacute;ximo del 30% del ingreso de los inquilinos; la prohibici&oacute;n de los desahucios y el corte de suministros, as&iacute; como el fin de la represi&oacute;n al movimiento de vivienda y la prohibici&oacute;n de las empresas de desokupaci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39bb93f1-8534-44e4-802b-22f008c74f9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pancarta de la manifestación del 5A en Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pancarta de la manifestación del 5A en Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Jornada de protestas con nombres y apellidos</strong>
    </p><p class="article-text">
        La jornada de protesta, adem&aacute;s de las reivindicaciones y denuncias de las organizaciones convocantes, se compone de historias personales. Marta S&aacute;nchez, de 28 a&ntilde;os, asistente a la manifestaci&oacute;n, ha explicado que &ldquo;en la actualidad vivo en un piso min&uacute;sculo en el centro de Murcia. Me vi obligada a dejar el anterior porque no se me garantizaban las condiciones clim&aacute;ticas para poder vivir: era un tercero sin ascensor, sin aire acondicionado, y el casero nunca estuvo dispuesto a renovar y actualizar la instalaci&oacute;n de la casa. Ahora mismo, pese a tener un salario bastante digno como profesora, para m&iacute; es imposible poder ahorrar y pensar en el futuro mientras pago el alquiler&rdquo;. Junto a ella, Eli Maiquez, otra joven profesora, ha a&ntilde;adido que tiene 29 a&ntilde;os &ldquo;y sigo compartiendo piso, no s&eacute; cu&aacute;ntos a&ntilde;os m&aacute;s me quedan as&iacute;.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9597c5f-e54d-4944-8fff-f27b5097a87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marta Sánchez y Eli Maiquez, asistentes a la manifestación del 5A"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marta Sánchez y Eli Maiquez, asistentes a la manifestación del 5A                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, Ana Arce, periodista de 41 a&ntilde;os, ha denunciado su experiencia con las inmobiliarias en Murcia: &ldquo;Siempre he vivido de alquiler. Una vez alcanc&eacute; estabilidad econ&oacute;mica con mi marido y ten&iacute;amos claro que nos asentar&iacute;amos en Murcia, decidimos buscar piso a trav&eacute;s de inmobiliarias pensando que nos iban a ayudar, pero lo &uacute;nico a lo que nos ayudaron fue a robarnos la energ&iacute;a. Las pr&aacute;cticas abusivas de las inmobiliarias es uno de los grandes problemas de esta crisis. Si tu presupuesto es modesto, como era nuestro caso, no van a hacer nada por ayudarte a encontrar una casa. Est&aacute;n cobrando cl&aacute;usulas del 3% sobre el precio de la vivienda simplemente por ense&ntilde;&aacute;rtela. Una pr&aacute;ctica muy abusiva.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7eb6c1e-ace6-4319-9a0d-eb7b88ab689d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ana Arce durante la manifestación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana Arce durante la manifestación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Consciente de c&oacute;mo el negocio de la vivienda ha afectado su vida personal, Ana Arce ha se&ntilde;alado que &ldquo;en 6 meses mi marido y yo vimos unos 30 pisos, y nos acabamos conformando con uno que no nos convenc&iacute;a del todo, y por el que nos pidieron un mes a la casera, un mes a la agencia y un mes de alquiler, o sea, de golpe much&iacute;simo dinero que para much&iacute;sima gente es imposible pagar. Un precio totalmente abusivo. Esta experiencia nos dej&oacute; traumatizados y solo el hecho de tener que vernos en la misma situaci&oacute;n nos parece terrible. Quiz&aacute; suene fr&iacute;volo, pero lo que deber&iacute;a ser algo ilusionante, como es buscar hogar para tu familia, se convirti&oacute; en una pesadilla.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/murcia-suma-jornada-protesta-estatal-negocio-vivienda-seremos-tumba-rentismo_129_12195947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 15:14:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/98414121-6f38-4295-a576-15b69e4d6b0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y863.jpg" length="315654" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/98414121-6f38-4295-a576-15b69e4d6b0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y863.jpg" type="image/jpeg" fileSize="315654" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Murcia se suma a la jornada de protesta estatal contra el negocio de la vivienda: "Seremos la tumba del rentismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/98414121-6f38-4295-a576-15b69e4d6b0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y863.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Vivienda,Manifestaciones,PAH - Plataforma de Afectados por la Hipoteca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joseluis, el cantautor murciano que ha pasado de tocar en casa a firmar con Sony: "No me considero músico, en todo caso, artista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/joseluis-cantautor-murciano-pasado-tocar-casa-firmar-sony-no-considero-musico-caso-artista_128_12168960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/903b2587-f106-4410-92da-0ffcaca7f332_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joseluis, el cantautor murciano que ha pasado de tocar en casa a firmar con Sony: &quot;No me considero músico, en todo caso, artista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su primer disco a punto de ver la luz y una gira que lo llevará por algunas de las principales ciudades del país como Madrid, Barcelona o Almería, asegura que no pretende cambiar lo que ya hacía "pero sí hacerlo mucho mejor"</p></div><p class="article-text">
        Public&oacute; su primera canci&oacute;n, <em>Navajas de Albacete</em>, en junio de 2023. Menos de a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, en octubre de 2024, firm&oacute; con Sony Music. Y durante la primavera de 2025 ver&aacute; la luz su primer disco. Por delante, una gira que arrancar&aacute; el 2 de mayo en el Warm Up de Murcia y que lo llevar&aacute; por ciudades como Madrid, Almer&iacute;a o Barcelona. Un ascenso solo comparable a la subida del precio del alquiler que, entre otras cosas, ha convertido a Joseluis en un artista con proyecci&oacute;n nacional del que todav&iacute;a sabemos muy poco.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre completo es Jos&eacute; Luis Beltr&aacute;n Mar&iacute;n, naci&oacute; en la pedan&iacute;a murciana de Javal&iacute; Nuevo en 1997, estudi&oacute; Dise&ntilde;o en la Escuela Superior de Dise&ntilde;o de la Regi&oacute;n de Murcia y trabaj&oacute; como dise&ntilde;ador &mdash;&ldquo;mi primera chamba&rdquo;, bromea&mdash; hasta que la m&uacute;sica tom&oacute; el relevo. 
    </p><p class="article-text">
        Sus videoclips se podr&iacute;an enmarcar entre el cine quinqui y una pel&iacute;cula de Almod&oacute;var, con una est&eacute;tica que retrata una Espa&ntilde;a congelada en im&aacute;genes costumbristas de la clase media baja de finales de los 90 y principios de los 2000: un televisor de tubo bajo una figurita de San Pancracio, un ba&ntilde;o alicatado hasta el techo con azulejos que hoy se denominar&iacute;an<em> vintage</em>, o un Toyota Corolla del 2001.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7efa7a6b-94ae-46bb-a534-ba2a9f5d9c1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joseluis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joseluis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entrevistarlo en la terraza de un bar es descubrir a un artista que se relaja cuando la grabadora se apaga. Solo entonces es cuando baja los hombros y empieza a hablar como si ya no fuera una periodista lo que tiene delante. Lo que complica el trabajo y obliga a advertirle: &ldquo;Me est&aacute;s dando el buen contenido ahora&rdquo;. A lo que &eacute;l responde, entre risas: &ldquo;Pues apunta, apunta, &iexcl;claro que s&iacute;! Es que te has puesto muy corporativa antes.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; has elegido &lsquo;Joseluis&rsquo; como nombre art&iacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo quieres que me llame? Me llamo as&iacute;. Tambi&eacute;n te podr&iacute;a decir que en la m&uacute;sica hay muchos Jos&eacute; Luis&hellip; Jos&eacute; Luis Cantero, &lsquo;El Fary&rsquo;; Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez, &lsquo;El Puma&rsquo;; Jos&eacute; Luis Perales&hellip; Hab&iacute;a muchos Jos&eacute; Luis y todos tiraron por el apellido. Pero vamos, la verdad es que tampoco pens&eacute; mucho qu&eacute; nombre art&iacute;stico elegir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En otras ocasiones has destacado a Perales como referencia art&iacute;stica, &iquest;qu&eacute; significa para ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; es el Jos&eacute; Luis bueno, sin duda. Me parece un artista incre&iacute;ble y como letrista es insuperable. Siento mucha admiraci&oacute;n hacia &eacute;l. Ojal&aacute; poder comer un d&iacute;a y preguntarle por qu&eacute; eligi&oacute; Jos&eacute; Luis como nombre art&iacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El primer post de tu Instagram es un v&iacute;deo corto a modo de presentaci&oacute;n donde dices: &ldquo;Yo ahora me estoy metiendo en mi propia pel&iacute;cula&rdquo;, &iquest;cu&aacute;l es la pel&iacute;cula de Joseluis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente yo no tengo una pel&iacute;cula, mi pel&iacute;cula es igual que mi vida pero un poco arreglada, como con una capa de literatura por encima. Hay una cosa que tengo muy clara, sobre todo a la hora de hacer las letras, y es que voy a escribir como hablo. No voy a hacer una canci&oacute;n excesivamente literaria, adornada o po&eacute;tica, me gusta una cosa m&aacute;s cruda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay película en mis letras, lo que escribo es como si te lo dijera a ti</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que digo en el reel de presentaci&oacute;n realmente es un audio de cuando grab&eacute; <em>Navajas de Albacete</em>. Justo cuando iba a empezar dije: &ldquo;Ahora s&iacute;, ahora voy a meterme en la pel&iacute;cula. Ahora lo voy a hacer bien&rdquo;. Luego nos dimos cuenta de que eso se hab&iacute;a quedado en un audio perdido y decidimos usarlo, pero nada m&aacute;s. No hay pel&iacute;cula en mis letras, lo que escribo es como si te lo dijera a ti.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La letra de </strong><em><strong>Navajas de Albacete </strong></em><strong>dice &ldquo;Me duele como siete navajas de Albacete en el pecho al verte&rdquo;, &iquest;alguna vez has usado esa expresi&oacute;n en tu vida personal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No la he dicho yo pero s&iacute; que me la dijeron a m&iacute;. Aunque la frase no fue exactamente as&iacute;, m&aacute;s o menos me dijeron eso y lo de Albacete lo a&ntilde;ad&iacute; luego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;l fue tu respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me quedo con tu frase hecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue tu primer contacto con la m&uacute;sica? &iquest;Desde cu&aacute;ndo has querido ser m&uacute;sico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo he querido ser m&uacute;sico desde nunca. Empec&eacute; a tocar la guitarra por unos amigos de mis padres que en las sobremesas siempre tocaban boleros y cosas as&iacute;, y porque ninguna otra cosa se me daba especialmente bien. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esforzarme en exceso es algo que no me interesa, de hecho pienso que cuando te tienes que esforzar mucho en algo igual no es lo tuyo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La m&uacute;sica me ha gustado siempre mucho, despu&eacute;s de empezar a tocar la guitarra me apunt&eacute; a las clases que daban en el Centro Cultural de mi pueblo, aprend&iacute; cuatro acordes y cuando empezaron a ense&ntilde;arme m&aacute;s dej&oacute; de interesarme. Esforzarme en exceso es algo que no me interesa, de hecho pienso que cuando te tienes que esforzar mucho en algo igual no es lo tuyo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-fy5W6XKHRcc-2820', 'youtube', 'fy5W6XKHRcc', document.getElementById('yt-fy5W6XKHRcc-2820'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-fy5W6XKHRcc-2820 src="https://www.youtube.com/embed/fy5W6XKHRcc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dejar las clases tocaba siempre en casa y siempre canciones de otros, y tras un par&oacute;n de dos a&ntilde;os me dije: &ldquo;O hago lo m&iacute;o o no hago nada&rdquo;. De hecho, <em>Navajas de Albacete</em> no es la primera canci&oacute;n que hice, pero s&iacute; la primera que termin&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pasan menos de dos a&ntilde;os desde que publicas tu primera canci&oacute;n hasta que firmas con Sony, en octubre de 2024, &iquest;c&oacute;mo se ha dado este salto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2024 me present&eacute; al Big Up! Calles, un evento musical que se celebra en Cartagena para visibilizar a artistas emergentes. Hice un ac&uacute;stico y nada m&aacute;s terminar los de Sony se acercaron y me dijeron: &ldquo;Oye, nos ha gustado&rdquo;. Me invitaron a su estudio en Madrid a grabar alguna canci&oacute;n, pero les dije que mejor les hac&iacute;a un concierto ah&iacute; mismo para que me escucharan, porque el estudio no es mi territorio. Lo hicimos as&iacute; y les gust&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La escena musical en Murcia es muy amplia y variada, &iquest;c&oacute;mo te sentiste cuando en aquel momento te eligieron a ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que cuando saqu&eacute; Navajas de Albacete pens&eacute;: &ldquo;&iquest;Te imaginas que alg&uacute;n d&iacute;a alguien se interesara en esto?&rdquo;. En ese momento me pareci&oacute; un delirio, y ver que se ha convertido en realidad me sigue pareciendo muy extra&ntilde;o y, al mismo tiempo, muy guay. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí, hacer música es como conducir un coche reventado sin miedo porque, si choca, será el otro el que salga perjudicado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, no me considero m&uacute;sico, en todo caso artista. Despu&eacute;s de algo as&iacute;, conf&iacute;o mucho m&aacute;s en mi proyecto y en mi forma de hacer las cosas; no pretendo cambiar lo que ya hac&iacute;a, pero s&iacute; hacerlo mucho mejor. Creo que me lanc&eacute; a esto por mi don de la inconsciencia: para m&iacute;, hacer m&uacute;sica es como conducir un coche reventado sin miedo porque, si choca, ser&aacute; el otro el que salga perjudicado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe un aura de misterio en torno a tu figura como artista. Es verdad que tu presencia en la escena musical es reciente pero no parece que tengas ning&uacute;n inter&eacute;s en darte a conocer m&aacute;s all&aacute; de tus canciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me apetece que se sepa mucho, creo que as&iacute; est&aacute; bien. Siento que vivimos un momento en el que hay que mostrarlo todo para despertar inter&eacute;s, pero creo otra buena forma de hacerlo es desde el silencio. Siendo muy selectivo con cu&aacute;ndo y d&oacute;nde toca hablar y actuar. Me gusta controlar eso y me parece importante mantener cierta distancia, que la gente vea solo el escaparate que yo quiero ense&ntilde;ar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-K5WwAYg31_U-4575', 'youtube', 'K5WwAYg31_U', document.getElementById('yt-K5WwAYg31_U-4575'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-K5WwAYg31_U-4575 src="https://www.youtube.com/embed/K5WwAYg31_U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Guapo,</strong></em><strong> una de tus canciones, hablas de la inseguridad y vulnerabilidad desde la experiencia masculina a trav&eacute;s de frases como &ldquo;Soy guapo porque t&uacute; me miras&rdquo;, &iquest;cu&aacute;l es tu relaci&oacute;n con la masculinidad y con la vulnerabilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa canci&oacute;n habla de m&iacute;, pero creo que es un sentimiento com&uacute;n entre los hombres. Cuando la escrib&iacute;, pens&eacute; mucho en lo que significa ser hombre y en c&oacute;mo muchas veces nos sentimos en las relaciones. <em>Guapo</em> trata de verse a uno mismo a trav&eacute;s de los ojos de otra persona, de imaginar c&oacute;mo te ven y sentirte atractivo por ello.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Guapo&#039; es una canción sobre la inseguridad y sobre cómo esa inseguridad, muchas veces, se esconde torpemente en el ego y en la manera en que expresamos la masculinidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No es una declaraci&oacute;n de ego, no dice &ldquo;soy guapo porque s&iacute;&rdquo;, sino &ldquo;soy guapo porque t&uacute; me miras as&iacute;&rdquo;. Cuando alguien te hace sentir deseado por primera vez, te das cuenta de que te gusta esa sensaci&oacute;n y empiezas a buscarla m&aacute;s. Y en ese camino, a veces, dejas cosas atr&aacute;s. Es una canci&oacute;n sobre la inseguridad y sobre c&oacute;mo esa inseguridad, muchas veces, se esconde torpemente en el ego y en la manera en que expresamos la masculinidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8060cac9-a27b-4089-b0ca-f2df1a117298_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joseluis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joseluis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>A mediados de marzo publicaste una canci&oacute;n titulada </strong><em><strong>Miedo de un pa&iacute;s, </strong></em><strong>con una portada donde aparece el relieve de Espa&ntilde;a y donde dices: &ldquo;Tengo miedo de un pa&iacute;s entero, a que todo salga como quiero&rdquo;, &iquest;qu&eacute; tienen en com&uacute;n los miedos de Espa&ntilde;a y los de Joseluis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mis canciones hablo mucho de querer cosas: querer tener un hijo, querer que te quieran, querer poder tomar decisiones, y, en esta en concreto, hablo de qu&eacute; pasa si todo eso que deseas se cumple y al final te das cuenta de que no es para ti, o de que no est&aacute;s a la altura. Hablo de ese miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa canci&oacute;n la escribiste antes o despu&eacute;s de firmar con Sony?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La escrib&iacute; despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y crees que tiene algo que ver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro que s&iacute;. Una vez le&iacute; una frase de alguien que no recuerdo qui&eacute;n que dec&iacute;a algo como: &ldquo;No hay mayor suerte en la vida de que tus sue&ntilde;os se cumplan y darte cuenta de que no son para ti&rdquo;. Ser&iacute;a como una liberaci&oacute;n tremenda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tal la vida en Javal&iacute; Nuevo? &iquest;Te planeas mudarte a Madrid si la profesi&oacute;n lo exige?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tengo ninguna intenci&oacute;n de mudarme a Madrid. En Javal&iacute; Nuevo se est&aacute; tan bien y tan mal como en cualquier sitio, con la excepci&oacute;n de que es mi sitio. Siempre hay una relaci&oacute;n de amor-odio con los or&iacute;genes de uno, pero cada vez que me voy estoy deseando volver. En cualquier caso se est&aacute; mejor que en la capital. Aqu&iacute; se puede vivir con poco, casi nadie se da importancia y las ventanas que me puedo permitir no dan a un patio interior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/joseluis-cantautor-murciano-pasado-tocar-casa-firmar-sony-no-considero-musico-caso-artista_128_12168960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Mar 2025 21:21:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/903b2587-f106-4410-92da-0ffcaca7f332_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="283641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/903b2587-f106-4410-92da-0ffcaca7f332_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="283641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Joseluis, el cantautor murciano que ha pasado de tocar en casa a firmar con Sony: "No me considero músico, en todo caso, artista"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/903b2587-f106-4410-92da-0ffcaca7f332_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Murcia,Cantautores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fundación de la ciudad de Murcia, hace 1.200 años, revive en viñetas con ‘El sueño de Abderrahmán’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/fundacion-ciudad-murcia-1-200-anos-revive-vinetas-sueno-abderrahman_1_12152191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c53e022-9752-4c03-941e-eab419eb2c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fundación de la ciudad de Murcia, hace 1.200 años, revive en viñetas con ‘El sueño de Abderrahmán’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cómic, presentado en el Museo de la Ciudad, acerca la historia de la fundación de Murcia a través del arte y el rigor histórico por medio de viñetas inspiradas "en los tebeos de Astérix"</p><p class="subtitle">El Palacio Ibn Mardanís se convierte en eje central de las visitas guiadas a las Fortalezas del Rey Lobo</p></div><p class="article-text">
        La historia de la fundaci&oacute;n de Murcia puede encontrarse f&aacute;cilmente en cualquier b&uacute;squeda r&aacute;pida de quien sienta curiosidad por c&oacute;mo comenz&oacute; a edificarse la ciudad y a labrarse la huerta a ambos lados del r&iacute;o Segura. Sin embargo, acercar esta historia al p&uacute;blico general y, adem&aacute;s, hacerla atractiva para los m&aacute;s j&oacute;venes es un reto al que el Ayuntamiento de Murcia, en colaboraci&oacute;n con el Museo de la Ciudad y varios artistas regionales, ha sabido dar respuesta.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de las celebraciones y los eventos del <a href="https://www.eldiario.es/murcia/municipios/murcia-muestra-madrid-homenaje-1200-anos-historia_1_11985289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1.200 aniversario de la fundaci&oacute;n de Murcia</a>, el Museo de la Ciudad ha acogido la presentaci&oacute;n del c&oacute;mic &lsquo;El sue&ntilde;o de Abderrahm&aacute;n&rsquo;, un recorrido a salto de vi&ntilde;eta por la historia de la fundaci&oacute;n de la ciudad de Murcia de la mano de Abderrahm&aacute;n II, el emir de C&oacute;rdoba entre 822 y 852 que el 25 de junio de 825 fund&oacute; Myrtea, pronunciado por los &aacute;rabes como Mursiya y siendo lo que hoy en d&iacute;a conocemos como Murcia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Abderrahm&aacute;n II y la influencia isl&aacute;mica previa al cristianismo </strong></h2><p class="article-text">
        La historia de c&oacute;mo la nueva ciudad comenz&oacute; a poblarse de &aacute;rabes, bereberes o jud&iacute;os (incluso de algunos vikingos despistados que llegaron remontando el Segura), o de c&oacute;mo los murcianos construyeron el sistema de riego que cambi&oacute; la Vega en huerta quedan reflejados en este proyecto. Adem&aacute;s, el c&oacute;mic tambi&eacute;n sigue la l&iacute;nea de vida Abderrahm&aacute;n II desde su infancia, desarrollada en el Alc&aacute;zar de C&oacute;rdoba, e introduce detalles desconocidos para la mayor&iacute;a del p&uacute;blico, como el car&aacute;cter bromista que lo lleg&oacute; a caracterizar, o la inimaginable descendencia que alcanz&oacute;: un total de 87 hijos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1114009.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1114009.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1114009.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1114009.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114009.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114009.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d0d51a2-8fff-430a-ba18-22b61f864716_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114009.jpg"
                    alt="Cartel publicitario de &#039;El sueño de Abderrahmán&#039; colocado en la fachada del Museo de la Ciudad"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel publicitario de &#039;El sueño de Abderrahmán&#039; colocado en la fachada del Museo de la Ciudad                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El mandato y la influencia hist&oacute;rica de Abderrahm&aacute;n II en Murcia se caracteriza en gran medida por la introducci&oacute;n de nuevos tipos de cultivos procedentes de oriente que hasta aquel momento eran desconocidos en la Vega del Segura,&nbsp;las obras hidr&aacute;ulicas para el regad&iacute;o&nbsp;o la fundaci&oacute;n de nuevos centros de estudios, aspectos que influyen en la consideraci&oacute;n de Murcia como una ciudad isl&aacute;mica desde el momento de su fundaci&oacute;n en el a&ntilde;o 825. De hecho, no fue hasta el a&ntilde;o 1243 cuando el territorio dej&oacute; de ser &aacute;rabe para convertirse en cristiano, tras la conquista de Alfonso X el Sabio, rey de Le&oacute;n y Castilla. Una conquista que finaliz&oacute; con el autogobierno musulm&aacute;n de Murcia y dio paso al gobierno por parte de los castellanos. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>'El sue&ntilde;o de Abderrahm&aacute;n' en el Museo de la Ciudad</strong></h2><p class="article-text">
        El acto de presentaci&oacute;n del c&oacute;mic estuvo presidido por el alcalde de Murcia, Jos&eacute; Ballesta, y el concejal de Cultura, Diego Avil&eacute;s. Como protagonistas de la presentaci&oacute;n participaron los responsables de dar vida al c&oacute;mic: el arque&oacute;logo e investigador Pedro Jim&eacute;nez Castillo, autor del guion y asesor cient&iacute;fico del proyecto; el portadista y dibujante Manuel Mart&iacute;nez Meseguer, encargado del dise&ntilde;o y las ilustraciones; y el historiador y m&uacute;sico Rom&aacute;n Garc&iacute;a Albertos, quien colabor&oacute; en su elaboraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eecea45a-1464-4450-9516-d92d20e34b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El alcalde de Murcia, José Ballesta (centro) rodeado por los creadores del cómic, junto a Diego Avilés, concejal de Cultura y Clara M.ª Alarcón Ruiz, coordinadora del Museo de la Ciudad. Todos con un ejemplar del cómic en la mano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alcalde de Murcia, José Ballesta (centro) rodeado por los creadores del cómic, junto a Diego Avilés, concejal de Cultura y Clara M.ª Alarcón Ruiz, coordinadora del Museo de la Ciudad. Todos con un ejemplar del cómic en la mano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, Manuel Mart&iacute;nez explic&oacute;: &ldquo;Me dedico a contar historias a trav&eacute;s de dibujos; para m&iacute;, es una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n como cualquier otra. Cuando Pedro y Rom&aacute;n me propusieron este proyecto, me pareci&oacute; una forma de narrar la historia de la fundaci&oacute;n de la ciudad de manera accesible y amena. Es una herramienta valiosa para transmitir nuestras tradiciones y cultura, primero a los murcianos y murcianas y, despu&eacute;s, al resto del mundo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Sin perder el rigor cient&iacute;fico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por su parte, Pedro Jim&eacute;nez destac&oacute; el enfoque divulgativo del c&oacute;mic, asegurando que el objetivo principal fue &ldquo;crear algo divertido para los m&aacute;s j&oacute;venes sin perder el rigor cient&iacute;fico&rdquo;. Tambi&eacute;n revel&oacute; que la fuente de inspiraci&oacute;n para la obra fueron los tebeos de Ast&eacute;rix, una referencia que se refleja claramente en el estilo de las ilustraciones.
    </p><p class="article-text">
        El acto concluy&oacute; con la intervenci&oacute;n de Clara Alarc&oacute;n Ruiz, coordinadora del Museo de la Ciudad, quien subray&oacute; la importancia del c&oacute;mic como herramienta de divulgaci&oacute;n hist&oacute;rica: &ldquo;El c&oacute;mic estar&aacute; disponible gratuitamente hasta que se agote. Aunque yo animar&iacute;a a que se hagan m&aacute;s tiradas porque se trata de un elemento de divulgaci&oacute;n de la historia r&aacute;pida, f&aacute;cil y entretenida, lo que es sin duda uno de los objetivos del Museo de la Ciudad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0deedb7f-8987-4f75-9ae8-ddafabab15fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un asistente a la presentación del cómic recoge un ejemplar en el Museo de la Ciudad"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un asistente a la presentación del cómic recoge un ejemplar en el Museo de la Ciudad                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &lsquo;El sue&ntilde;o de Abderrahm&aacute;n&rsquo; forma parte del proyecto &lsquo;Historietas de la Historia&rsquo;, una colecci&oacute;n de c&oacute;mics editada por el Museo de la Ciudad sobre distintos momentos y personajes clave de la historia de la Regi&oacute;n. Como parte de esta iniciativa, este domingo 23 de marzo, el Museo de la Ciudad entregar&aacute; gratuitamente ejemplares del c&oacute;mic a todos los visitantes hasta agotar existencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/fundacion-ciudad-murcia-1-200-anos-revive-vinetas-sueno-abderrahman_1_12152191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Mar 2025 05:01:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9c53e022-9752-4c03-941e-eab419eb2c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="77597" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9c53e022-9752-4c03-941e-eab419eb2c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77597" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La fundación de la ciudad de Murcia, hace 1.200 años, revive en viñetas con ‘El sueño de Abderrahmán’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9c53e022-9752-4c03-941e-eab419eb2c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Sexy Ubú', la obra que satiriza el culto al cuerpo y la imagen: "Nos interesa un teatro que haga preguntas incómodas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/sexy-ubu-obra-satiriza-culto-cuerpo-imagen-interesa-teatro-haga-preguntas-incomodas_128_12152330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6a99723-4a8b-4d02-b6f8-69e5fb2f5322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sexy Ubú&#039;, la obra que satiriza el culto al cuerpo y la imagen: &quot;Nos interesa un teatro que haga preguntas incómodas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Blanca Escobar y Sara Ruiz Ferrer son las fundadoras de la compañía de artes Cía Traspasarte, de donde nace 'Sexy Ubú', una obra que refleja la obsesión por la imagen y el éxito de la sociedad actual y que estará en cartel hasta el 26 de marzo en el Teatro Circo de Murcia</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; rechazamos nuestra condici&oacute;n de clase apoyando a l&iacute;deres con los que no nos identificamos pero s&iacute; queremos llegar a parecernos?&rsquo;, es la pregunta a la que durante el mes de marzo se enfrentan los espectadores de &lsquo;Sexy Ub&uacute; (Make Ub&uacute; Great Again)&rsquo;, una s&aacute;tira sobre la obsesi&oacute;n que caracteriza y esclaviza a nuestra sociedad: el culto al cuerpo y la imagen.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una reinterpretaci&oacute;n contempor&aacute;nea del cl&aacute;sico de 1896 &lsquo;Ub&uacute; Rey&rsquo;, del dramaturgo y novelista franc&eacute;s Alfred Jarry, uno de los precursores del dada&iacute;smo y del teatro del absurdo. Si la obsesi&oacute;n del Ub&uacute; del siglo XIX era el poder, la obsesi&oacute;n del Ub&uacute; del siglo XXI es la perfecci&oacute;n f&iacute;sica, entendida desde un culto al cuerpo que convierte el gimnasio en el lugar de peregrinaci&oacute;n para todos aquellos que buscan el &eacute;xito y reconocimiento a trav&eacute;s de la imagen.
    </p><p class="article-text">
        Blanca Escobar (Murcia, 1992) y Sara Ruiz Ferrer (Alicante, 1992) son las creadoras y actrices de esta pieza de teatro que nace bajo el paraguas de C&iacute;a Traspasarte, compa&ntilde;&iacute;a de artes y creaci&oacute;n esc&eacute;nica fundada por ellas mismas con la pretensi&oacute;n de trasladar al teatro cuestiones que las atraviesan a ellas en primera persona, como el paso a la adultez, u otras que atraviesan a la sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Tal es el caso de &lsquo;Sexy Ub&uacute;&rsquo;, que bajo la co-direcci&oacute;n de Alberto Sabina (Murcia, 1990), se estren&oacute; el pasado 12 de marzo en el Teatro Circo de Murcia y seguir&aacute;n en cartelera hasta el mi&eacute;rcoles 26, tras lo cual, las creadoras y actrices viajar&aacute;n en junio hasta Donosti para hacer una muestra del proyecto en el Centro Internacional de Cultura Contempor&aacute;nea Tabakalera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la diferencia en la idea del &lsquo;&eacute;xito&rsquo; que existe entre la de los Ub&uacute; y la vuestra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para los Ub&uacute;, el &eacute;xito est&aacute; ligado al poder absoluto, la dominaci&oacute;n y el control, sin importar los medios. En &lsquo;Sexy Ub&uacute;&rsquo;, su visi&oacute;n del &eacute;xito se adapta a los tiempos actuales: ya no buscan s&oacute;lo reinar sobre un pa&iacute;s, sino sobre sus propios cuerpos, creyendo que la transformaci&oacute;n f&iacute;sica y la hiperproductividad les devolver&aacute;n el estatus perdido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para nosotras el éxito tiene más que ver con crear, cuestionar y conectar con el público. No buscamos imponer verdades absolutas, sino abrir debates y provocar reflexión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para nosotras, en cambio, el &eacute;xito tiene m&aacute;s que ver con crear, cuestionar y conectar con el p&uacute;blico. No buscamos imponer verdades absolutas, sino abrir debates y provocar reflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los trabajos de C&iacute;a. Traspasarte est&aacute;n atravesados por la cr&iacute;tica social, &iquest;c&oacute;mo entend&eacute;is el teatro? &iquest;Como un fin en s&iacute; mismo o como una herramienta de denuncia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entendemos el teatro como ambas cosas. Es un arte en s&iacute; mismo, con su belleza y su po&eacute;tica, pero tambi&eacute;n es un espacio de resistencia, de confrontaci&oacute;n, y de pensamiento cr&iacute;tico. Nos interesa un teatro que no solo entretenga, sino que haga preguntas inc&oacute;modas y refleje las contradicciones del mundo en el que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de &lsquo;Sexy Ub&uacute;&rsquo;, este teatro es un espejo deformante de la realidad: exagera, retuerce y lleva al absurdo ciertas din&aacute;micas sociales para que podamos verlas con mayor claridad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51c6dfb0-ae74-4346-a688-d19609d6da0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escena de Sexy Ubú / Foto de Rafa Márquez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escena de Sexy Ubú / Foto de Rafa Márquez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; cuestiones sociales os gustar&iacute;a llevar al teatro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos interesan los temas que atraviesan nuestra generaci&oacute;n y que nos condicionan, aunque no siempre seamos conscientes de ello. Nos inquieta la obsesi&oacute;n por la imagen, la mercantilizaci&oacute;n del cuerpo, la precariedad laboral, el auge de los discursos f&aacute;ciles o el papel de nosotras como mujeres en la sociedad actual, y en cada creaci&oacute;n esc&eacute;nica nos dedicamos a buscar nuevas formas de contarlos. Con Padre Ub&uacute; y Madre Ub&uacute; jugamos con el humor, lo grotesco, la iron&iacute;a y la est&eacute;tica del exceso para generar impacto en el espectador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El teatro sigue viéndose como un &quot;extra&quot; en lugar de una parte esencial de la vida cultural y social, pero seguimos apostando por él porque creemos en su poder transformador </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n consider&aacute;is que tiene la Regi&oacute;n de Murcia con el teatro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Murcia tiene una escena teatral con much&iacute;sima potencia y talento pero, como en muchas otras regiones, la falta de recursos y apoyo sigue siendo un reto. Hay un p&uacute;blico fiel y &aacute;vido de propuestas esc&eacute;nicas, pero la industria cultural necesita mayor respaldo para que los proyectos no solo nazcan, sino que tengan continuidad y estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a 'Sexy Ub&uacute;', todo el proceso de creaci&oacute;n esc&eacute;nica se ha desarrollado en Murcia, con el apoyo del Ayuntamiento. La residencia art&iacute;stica se llev&oacute; a cabo en el Auditorio de Algezares y en el Teatro Romea, y el espect&aacute;culo ha sido concebido espec&iacute;ficamente para el ciclo 'Peque&ntilde;o Gran Teatro' del Teatro Circo de Murcia. Por lo que esta obra tiene un fuerte arraigo a la escena teatral murciana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64474df3-6ed9-49c3-83b0-3a411a31d338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escena de Sexy Ubú / Foto de Rafa Márquez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escena de Sexy Ubú / Foto de Rafa Márquez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Os consider&aacute;is valorados como gremio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este tema es una batalla constante. Llevamos diez a&ntilde;os como compa&ntilde;&iacute;a y seguimos luchando por estar presentes, aunque creemos que, poco a poco, nuestro trabajo se va valorando m&aacute;s. El teatro sigue vi&eacute;ndose como un &ldquo;extra&rdquo; en lugar de una parte esencial de la vida cultural y social, pero seguimos apostando por &eacute;l porque creemos en su poder transformador y en su capacidad para generar reflexi&oacute;n y emoci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/sexy-ubu-obra-satiriza-culto-cuerpo-imagen-interesa-teatro-haga-preguntas-incomodas_128_12152330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2025 11:02:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6a99723-4a8b-4d02-b6f8-69e5fb2f5322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="143172" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6a99723-4a8b-4d02-b6f8-69e5fb2f5322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="143172" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Sexy Ubú', la obra que satiriza el culto al cuerpo y la imagen: "Nos interesa un teatro que haga preguntas incómodas"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6a99723-4a8b-4d02-b6f8-69e5fb2f5322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el partido político interfiere en el amor: la "polarización afectiva" ya condiciona la elección de pareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/partido-politico-interfiere-amor-polarizacion-afectiva-condiciona-eleccion-pareja_1_12049009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6d0a8f1-3a98-4e0b-b364-8e1c326d7eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el partido político interfiere en el amor: la &quot;polarización afectiva&quot; ya condiciona la elección de pareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Universidad de Murcia revela que la identidad partidista influye más que la ideología en la atracción entre posibles parejas, con un mayor distanciamiento de las mujeres y las personas con más nivel educativo hacia la derecha radical </p><p class="subtitle">“Salir con un géminis es un desastre” o por qué ni la autoayuda ni los astros solucionan nuestras relaciones fallidas
</p></div><p class="article-text">
        El refranero espa&ntilde;ol siempre ha reflejado la sociedad de cada &eacute;poca, y as&iacute; como 'Mata al rey y vete a Murcia' nos da pistas sobre la repoblaci&oacute;n del Reino de Murcia en el siglo XIII, la expresi&oacute;n 'Aunque sea una mala racha, no te folles a un facha' ofrece una pincelada de c&oacute;mo la ideolog&iacute;a pol&iacute;tica condiciona la elecci&oacute;n y el futuro de las parejas. No es casualidad que '<a href="https://www.eldiario.es/cultura/polarizacion-palabra-ano-2023-fundeu_1_10796620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polarizaci&oacute;n</a>&rsquo; fuese elegida palabra del a&ntilde;o en 2023 por la Fundaci&oacute;n del Espa&ntilde;ol Urgente (Fund&eacute;uRAE), debido a su &ldquo;gran presencia en los medios de comunicaci&oacute;n y a la evoluci&oacute;n de significado que ha experimentado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cemop-advierte-polarizacion-afectiva-sigue-creciendo-espana_1_11706023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez m&aacute;s polarizada</a>, la pol&iacute;tica deja de ser una cuesti&oacute;n de debate p&uacute;blico para convertirse en un factor determinante en las relaciones personales. As&iacute; lo demuestra el reciente estudio 'Amor y pol&iacute;tica: polarizaci&oacute;n afectiva y relaciones de pareja en Espa&ntilde;a', elaborado por el polit&oacute;logo e investigador <a href="https://www.um.es/cpaum/equipo/jose-miguel-rojo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Jos&eacute; Miguel Rojo Mart&iacute;nez</a> desde la Universidad de Murcia (UMU), dentro del del proyecto de investigaci&oacute;n '<a href="//www.polarizacion.es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">POLARIZA</a>', dedicado a comprender el fen&oacute;meno de la polarizaci&oacute;n afectiva y analizar su impacto.
    </p><p class="article-text">
        Publicado en la <a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/res/article/view/107219" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Revista Espa&ntilde;ola de Sociolog&iacute;a</a> esta misma semana, el estudio indaga 'hasta qu&eacute; punto los espa&ntilde;oles muestran actitudes de rechazo o aceptaci&oacute;n hacia una posible pareja atendiendo a la identidad partidista de esta'.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala Rojo que 'la polarizaci&oacute;n afectiva es una forma de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica' que se caracteriza 'por generar procesos de hostilidad entre los ciudadanos basados en sus identidades partidistas'. Aunque suele asumirse que las diferencias ideol&oacute;gicas son el principal motivo de divisi&oacute;n &ndash;ser de izquierdas o ser de derechas&ndash;, el estudio revela que la verdadera fractura no se da tanto en base a la ideolog&iacute;a, sino en funci&oacute;n de la afiliaci&oacute;n o simpat&iacute;a a un partido concreto. &ldquo;La informaci&oacute;n sobre el voto de una persona activa, irremediablemente, una serie de prejuicios sobre personalidad, valores, h&aacute;bitos e incluso gustos&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los miembros de otros partidos dejan de ser oponentes para pasar a ser enemigos y, por el camino, se refuerzan los prejuicios, el favoritismo hacia el grupo propio y la hostilidad hacia el grupo rival</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que la polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica tiende a ser m&aacute;s flexible y matizable, el partidismo act&uacute;a como una identidad de grupo que refuerza  sesgos y prejuicios hacia quienes no comparten la misma etiqueta pol&iacute;tica. En este sentido, el estudio observa que 'los votantes de los partidos <em>mainstream</em> &ndash;PP y PSOE&ndash; no activan procesos relevantes de distanciamiento social' al ser percibidos como 'sujetos m&aacute;s neutrales' del espectro pol&iacute;tico frente a votantes de otros partidos como Vox o Unidas Podemos (el estudio se desarroll&oacute; en base a los datos de 2022, previo a la disoluci&oacute;n de la coalici&oacute;n de izquierdas en 2023).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la polarizaci&oacute;n afectiva transforma la pol&iacute;tica en una cuesti&oacute;n de emociones y lealtades personales: 'Esto implica que los miembros de otros partidos dejan de ser oponentes para pasar a ser enemigos y, por el camino, se refuerzan los prejuicios, el favoritismo hacia el grupo propio y la hostilidad hacia el grupo rival', explica Rojo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando el amor es una cuesti&oacute;n de partido</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los datos m&aacute;s relevantes del estudio es que, en Espa&ntilde;a, la pol&iacute;tica juega un papel m&aacute;s determinante en la elecci&oacute;n de pareja que en otras relaciones sociales. Seg&uacute;n la <a href="https://www.cemopmurcia.es/estudios/polarizacion-politica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">I Encuesta Nacional de Polarizaci&oacute;n Pol&iacute;tica del Centro de Estudios Murciano de Opini&oacute;n P&uacute;blica</a> (CEMOP, 2021), a los espa&ntilde;oles les incomoda m&aacute;s tener una pareja con una ideolog&iacute;a contraria que un amigo o un compa&ntilde;ero de trabajo con el que discrepen pol&iacute;ticamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El partidismo no solo moldea la forma en que votamos, sino también a quién elegimos para compartir nuestra vida. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Rojo aclara que este sesgo se explica por la tendencia natural a buscar compatibilidad en valores, experiencias, estilos de vida, aspiraciones y personalidad: 'Cuando compartimos muchas cosas con una persona podemos llegar a verla m&aacute;s atractiva', explica. Apoy&aacute;ndose en estudios previos, el estudio confirma que la atracci&oacute;n puede verse condicionada por la identidad pol&iacute;tica: solemos considerar menos atractivas a las personas que no comparten nuestra afinidad partidista. De esta manera, el partidismo no solo moldea la forma en que votamos, sino tambi&eacute;n a qui&eacute;n elegimos para compartir nuestra vida. 
    </p><h2 class="article-text">Las mujeres, con m&aacute;s reticencias hacia los votantes de la derecha radical</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n revela que los votantes de izquierda tienden a mostrar un mayor rechazo hacia parejas de derecha que a la inversa: &ldquo;Esto podr&iacute;a evidenciar c&oacute;mo los votantes de izquierdas otorgan m&aacute;s importancia a la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica a la hora de definir sus relaciones sociales&rdquo;, se&ntilde;ala el estudio, que subraya: 'Asumen la pol&iacute;tica como una cuesti&oacute;n m&aacute;s personal'.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las mujeres presentan una mayor reticencia a mantener una relaci&oacute;n con votantes de la derecha radical, un dato que el estudio vincula con el discurso antifeminista de este sector pol&iacute;tico. Rojo explica que las reivindicaciones feministas &ldquo;se han convertido en un eje diferenciador de los bloques ideol&oacute;gicos de Espa&ntilde;a&rdquo;, y a&ntilde;ade que &ldquo;el constante cuestionamiento por parte de Vox en torno al t&eacute;rmino de violencia de g&eacute;nero o la regulaci&oacute;n de la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo&rdquo; incrementa el distanciamiento social de la mujer respecto a los votantes de derecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mujeres podrían estar asumiendo que los votantes del PP o Vox tienen valores poco coincidentes con los reivindicados por el movimiento feminista.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres podr&iacute;an estar asumiendo que los votantes del PP o Vox tienen valores poco coincidentes con los reivindicados por el movimiento feminista. No es un tema nimio, pues en el &aacute;mbito de la pareja se trata conductas que afectan al desarrollo de la vida en com&uacute;n y que condicionan el propio bienestar de la mujer. Lo pol&iacute;tico es personal y lo personal es pol&iacute;tico&rdquo;, sentencia el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Otro factor relevante es el nivel educativo. Las personas con estudios universitarios presentan un mayor distanciamiento hacia posibles parejas que votan por el PP o Vox, lo que sugiere que el nivel de estudios podr&iacute;a reforzar ciertos prejuicios sobre la percepci&oacute;n de superioridad moral &ldquo;basada en desprecio hacia ideas o creencias percibidas como m&aacute;s anticuadas, menos justas, o menos sofisticadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;No me veo teniendo hijos con alguien que no comparta lo mismos valores que yo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Antonio, de 27 a&ntilde;os y residente en Madrid, explica que para &eacute;l la ideolog&iacute;a es fundamental a la hora de elegir pareja: &ldquo;Las ideolog&iacute;as son formas de ver el mundo, y no creo que una relaci&oacute;n pueda sostenerse si esas visiones difieren much&iacute;simo&rdquo;. En sus experiencias de apps de citas, como Bumble, s&iacute; que ha especificado su inclinaci&oacute;n por la izquierda &ldquo;porque tuve la sensaci&oacute;n de que una cantidad enorme de las personas que me aparec&iacute;an especificaban su preferencia por perfiles de derechas&rdquo;. Respecto a la idea de llegar a enamorarse de alguien con ideas opuestas explica que le cuesta imaginar que alguien le pudiera &ldquo;llegar a gustar mucho&rdquo; sin que esas discrepancias no surgieran antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No querría una relación con alguien que especifica de manera contundente sus preferencias políticas en su perfil, entendería que es alguien cerrado y probablemente intolerante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una posici&oacute;n que contrasta con la de Arturo (nombre ficticio), de 30 a&ntilde;os, natural de Albacete. Ante la idea de fijarse en alguien con ideas pol&iacute;ticas opuestas a las propias, explica: &ldquo;No ser&iacute;a un obst&aacute;culo si ambos fu&eacute;semos tolerantes y abiertos a la hora de entender las posturas de los dem&aacute;s&rdquo;. Y es que, aunque para &eacute;l la ideolog&iacute;a es importante a la hora de elegir pareja, &ndash;&ldquo;describe tu educaci&oacute;n y valores&rdquo;, explica&ndash; lo es tambi&eacute;n &ldquo;la predisposici&oacute;n a entender la ideolog&iacute;a de los dem&aacute;s&rdquo;. A la hora de buscar pareja en apps de citas asegura: &ldquo;No querr&iacute;a una relaci&oacute;n con alguien que especifica de manera contundente sus preferencias pol&iacute;ticas en su perfil, entender&iacute;a que es alguien cerrado y, probablemente, intolerante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Elena, de 24 a&ntilde;os y oriunda de Murcia, sostiene que &ldquo;a medida que he ido cumpliendo a&ntilde;os la importancia de la ideolog&iacute;a ha ido aumentando&rdquo;. Asegura que, a la hora de conocer a alguien, expresa abiertamente sus pensamientos pol&iacute;ticos e ideol&oacute;gicos: &ldquo;Suelo intentar que se sepa cuanto antes. Si no somos compatibles, me quito el muerto de encima&rdquo;. En cuanto a la posibilidad de salir con alguien de ideolog&iacute;a contraria, afirma que le resulta pr&aacute;cticamente inviable imaginar un futuro compartido: &ldquo;Nunca digas nunca, pero no me veo teniendo hijos con alguien que no comparta lo mismos valores que yo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy una mujer trans y lesbiana, la política atraviesa cada fibra de mi existencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En algunas ocasiones, la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica es mucho m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de valores. Tal es el caso de Paris, de 37 a&ntilde;os y residente en Madrid: &ldquo;Soy una mujer trans y lesbiana, la pol&iacute;tica atraviesa cada fibra de mi existencia&rdquo;. Aunque en su perfil de apps de citas no especifica directamente sus preferencias &ldquo;est&aacute; escrito de forma que no resulte atractivo a personas que no aprueben cuestiones como la diversidad&rdquo;. En su experiencia, no existe margen para comenzar una relaci&oacute;n con alguien de ideolog&iacute;a contraria &ldquo;salvo si viese alguna posibilidad de deconstrucci&oacute;n de esa persona&rdquo;, pues prefiere estar con quien ya tenga ideas asentadas en cuanto a la diversidad: &ldquo;No me gusta estar donde no se me quiere&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>'Lo personal es pol&iacute;tico'</strong></h2><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n 'Aunque sea una mala racha, no te folles a un facha' no se queda solo en una frase popular m&aacute;s o menos divertida, sino que encarna el esp&iacute;ritu de una &eacute;poca, en la que la pol&iacute;tica ha transcendido las esferas institucionales y sociales para impregnar tambi&eacute;n las relaciones &iacute;ntimas y las decisiones personales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La polarización afectiva debe preocuparnos porque se infiltra para definir nuestras preferencias familiares o sociales, generando comunidades cada vez más segregadas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un fen&oacute;meno que bajo la denominaci&oacute;n de 'polarizaci&oacute;n afectiva' dibuja un escenario social donde, a medida que las posturas pol&iacute;ticas se distancian en el espectro ideol&oacute;gico, aquella frase que inspir&oacute; el ensayo de la feminista Carol Hanisch en los a&ntilde;os 70, y que el propio Jos&eacute; Miguel Rojo recupera en su estudio, 'Lo personal es pol&iacute;tico', vuelve cobrar una relevancia que quiz&aacute; hab&iacute;a perdido durante los a&ntilde;os de bipartidismo en nuestro pa&iacute;s. Rojo advierte de que cuando lo pol&iacute;tico empieza a influir en lo personal en t&eacute;rminos de polarizaci&oacute;n, las consecuencias son &ldquo;actitudes de distanciamiento social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La polarizaci&oacute;n afectiva no solo debe preocuparnos porque dificulta el funcionamiento de las instituciones y puede generar conductas antidemocr&aacute;ticas, tambi&eacute;n debe preocuparnos porque, en &aacute;mbitos aparentemente no pol&iacute;ticos, se infiltra para definir nuestras preferencias familiares o sociales, generando comunidades cada vez m&aacute;s segregadas&rdquo;, concluye el estudio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/partido-politico-interfiere-amor-polarizacion-afectiva-condiciona-eleccion-pareja_1_12049009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 20:52:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d6d0a8f1-3a98-4e0b-b364-8e1c326d7eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="31859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d6d0a8f1-3a98-4e0b-b364-8e1c326d7eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="31859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando el partido político interfiere en el amor: la "polarización afectiva" ya condiciona la elección de pareja]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d6d0a8f1-3a98-4e0b-b364-8e1c326d7eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Polarización,Pareja,Partidos Políticos,Feminismo,Derecha,Extrema derecha,Izquierda,Extrema izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estocada final al histórico Cine Rex en Murcia: "No existe voluntad política para preservar la sala"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/estocada-final-historico-cine-rex-murcia-no-existe-voluntad-politica-preservar-sala_1_12024478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73bd0615-21bf-4b06-ae7e-9462c0229970_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110873.jpg" width="1542" height="867" alt="Estocada final al histórico Cine Rex en Murcia: &quot;No existe voluntad política para preservar la sala&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma Cine Rex Vivo denuncia que la negativa a proteger la emblemática sala se ha tomado sin informes técnicos ni consulta pública, y ha lanzado una recogida de firmas para intentar salvar el cine y que no termine convertido en un gimnasio o un centro comercial</p><p class="subtitle">Murcia celebra los 110 años de la apertura del Cine Rex con unas jornadas: “Luchamos por algo que merece la pena recuperar”</p></div><p class="article-text">
        El emblem&aacute;tico Cine Rex, s&iacute;mbolo cultural de Murcia desde hace m&aacute;s de un siglo, se enfrenta a un futuro incierto tras la aprobaci&oacute;n del Ayuntamiento de ampliar sus usos. La medida, que impide su declaraci&oacute;n como Bien de Inter&eacute;s Cultural, ha provocado la indignaci&oacute;n de diversos sectores, incluida la <a href="https://cinerexvivo.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma Cine Rex Vivo</a>, que interpondr&aacute; un recurso de alzada. Expertos en patrimonio y arquitectura advierten de que la modificaci&oacute;n del Plan Especial del Conjunto Hist&oacute;rico podr&iacute;a diluir el valor patrimonial y la identidad cultural de la capital murciana. 
    </p><p class="article-text">
        El director general de Patrimonio Cultural del Gobierno murciano, Patricio S&aacute;nchez L&oacute;pez, rechaz&oacute; el pasado 8 de enero iniciar el procedimiento para declarar el Cine Rex como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC). Lo hizo solo dos d&iacute;as antes de que concluyera el plazo de incoaci&oacute;n de seis meses desde la solicitud registrada el pasado 10 de julio de 2024 por la plataforma Cine Rex Vivo, en la que se instaba a la protecci&oacute;n del centenario cine. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro semanas despu&eacute;s, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia aprob&oacute; el pasado 29 de enero la modificaci&oacute;n del Plan Especial del Cine Rex para la ampliaci&oacute;n de sus usos, a petici&oacute;n de los propietarios del inmueble. Esta decisi&oacute;n podr&iacute;a abrir la puerta a actividades distintas a las contempladas como &lsquo;espect&aacute;culos&rsquo;, un uso recogido dentro del Plan Especial de Protecci&oacute;n del Conjunto Hist&oacute;rico de Murcia. La ampliaci&oacute;n de este uso permitir&iacute;a que otras actividades como gimnasios o comercios dilapidaran la actividad e historial cultural del inmueble y expondr&iacute;a la fragilidad de los planes de protecci&oacute;n del Conjunto Hist&oacute;rico de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la plataforma ha reunido 3.224 firmas en papel en apoyo al recurso de alzada contra la resoluci&oacute;n. &ldquo;Tambi&eacute;n ha firmado mucha gente de forma electr&oacute;nica, pero a&uacute;n no tenemos los datos exactos&rdquo;, se&ntilde;alan. Argumentan que la decisi&oacute;n se ha tomado sin seguir el procedimiento establecido en la Ley 4/2007 del Patrimonio Cultural de la Regi&oacute;n de Murcia, omitiendo tanto la apertura de un tr&aacute;mite de informaci&oacute;n p&uacute;blica como la solicitud de informes t&eacute;cnicos.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Cacicada y abuso de autoridad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Deber&iacute;an ser los t&eacute;cnicos en arte y arquitectura quienes enjuicien si el Cine Rex tiene el suficiente m&eacute;rito para ser declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural. Sin embargo, esa decisi&oacute;n ha reca&iacute;do en un cargo pol&iacute;tico sin formaci&oacute;n en la materia y sin considerar el peso patrimonial, hist&oacute;rico y cultural del edificio&rdquo;, afirman desde la plataforma: &ldquo;Ha sido una cacicada y un abuso de autoridad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El edificio donde el Cine Rex acoge sus butacas desde hace m&aacute;s de 110 a&ntilde;os pertenece a la empresa murciana Carceserna S.L., gestora de la cadena de cines Neocine. Fundada en 1980 y con sede en la capital de provincia, la compa&ntilde;&iacute;a ocupa un lugar destacado en la econom&iacute;a de la Regi&oacute;n. Seg&uacute;n datos de eInforma, en 2022 factur&oacute; casi 10 millones de euros y actualmente se sit&uacute;a en sexto puesto en el ranking nacional de exhibidores cinematogr&aacute;ficos en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la Plataforma Cine Rex Vivo insisten en que su protesta no se&ntilde;ala a los propietarios del inmueble, sino a la falta de compromiso pol&iacute;tico con la conservaci&oacute;n del patrimonio cultural, hist&oacute;rico y arquitect&oacute;nico de la Regi&oacute;n: &ldquo;No discutimos las garant&iacute;as legales de la propiedad privada, no entramos ah&iacute;, pero s&iacute; denunciamos que no ha habido una voluntad pol&iacute;tica por preservar el cine. Si no se pueden mantener 800 butacas, que se mantengan 400. Y si el cine por s&iacute; mismo no es rentable, que se le den tambi&eacute;n otros usos culturales, como el teatro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la web oficial de la Regi&oacute;n de Murcia, entre las competencias de Patricio S&aacute;nchez L&oacute;pez como director general de Patrimonio Cultural -en el cargo desde septiembre de 2024-&nbsp;est&aacute;n &ldquo;la protecci&oacute;n, fomento y difusi&oacute;n del patrimonio cultural de car&aacute;cter hist&oacute;rico, art&iacute;stico y arquitect&oacute;nico de inter&eacute;s para la Comunidad, sin perjuicio de la competencia del Estado para la defensa de los mismos contra la exportaci&oacute;n y la expoliaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_50p_1110874.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_50p_1110874.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_75p_1110874.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_75p_1110874.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_default_1110874.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_default_1110874.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f7884ac7-4c79-4b69-bd8b-909ce66d6dfc_16-9-aspect-ratio_default_1110874.jpg"
                    alt="La plataforma Cine Rex Vivo en la plaza de Santo Domingo informando a la ciudadanía sobre la situación del Cine Rex"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plataforma Cine Rex Vivo en la plaza de Santo Domingo informando a la ciudadanía sobre la situación del Cine Rex                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Patrimonio cultural y motor econ&oacute;mico</strong></h2><p class="article-text">
        La decana del Colegio de Arquitectos de Murcia, Mar&iacute;a Jos&eacute; Pe&ntilde;alver, ha defendido la importancia de preservar el edificio en el marco de la modificaci&oacute;n del Plan Especial del Conjunto Hist&oacute;rico de Murcia. &ldquo;En 2023, como &oacute;rgano consultivo, emitimos un informe en el que trasladamos al Ayuntamiento la relevancia del Cine Rex para la historia y la identidad cultural de Murcia. Se trata de un inmueble que no solo evoca la nostalgia de la &eacute;poca dorada del cine, sino que tambi&eacute;n representa un valor arquitect&oacute;nico y patrimonial fundamental para la ciudad. Conservar nuestros edificios hist&oacute;ricos nos permite comprender y apreciar la cultura, la historia y las tradiciones murcianas, adem&aacute;s de contribuir a la calidad de vida de los ciudadanos&rdquo;, ha se&ntilde;alado Pe&ntilde;alver.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su valor cultural, la decana ha destacado la repercusi&oacute;n econ&oacute;mica que puede suponer su conservaci&oacute;n: &ldquo;La protecci&oacute;n del Cine Rex puede fomentar el turismo cultural, generar empleo local y contribuir a un desarrollo econ&oacute;mico sostenible. Un edificio de estas caracter&iacute;sticas tiene el potencial de convertirse en un motor para la dinamizaci&oacute;n del centro urbano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Pe&ntilde;alver ha subrayado la importancia de la sostenibilidad en la conservaci&oacute;n del patrimonio arquitect&oacute;nico: &ldquo;Reutilizar y renovar edificios existentes es una estrategia m&aacute;s sostenible y respetuosa con el medio ambiente que la demolici&oacute;n y construcci&oacute;n de nuevas edificaciones. Por eso, en 2023 instamos a todos los agentes implicados a garantizar un uso final del edificio que respetara su arquitectura original, conservando no solo su estructura, sino tambi&eacute;n los elementos que lo hacen &uacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, ha reiterado que el Colegio de Arquitectos no solo apoya la continuidad del cine en el edificio, sino que tambi&eacute;n respalda un uso cultural m&aacute;s amplio, acorde con su origen como teatro.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; supondr&iacute;a la declaraci&oacute;n como BIC?</strong></h2><p class="article-text">
        La doctora en Historia del Arte por la Universidad de Alicante, Mar&iacute;a Ponce Murcia, explica que, de ser declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, el Cine Rex se catalogar&iacute;a como &lsquo;Bien Inmueble&rsquo; de categor&iacute;a &lsquo;Monumento Hist&oacute;rico&rsquo;: &ldquo;Se trata de realizaciones arquitect&oacute;nicas construidas con un fin hist&oacute;rico, art&iacute;stico o social. En este caso, el Cine Rex cuenta con m&aacute;s de un siglo de historia y fue construido bajo premisas hist&oacute;ricas, culturales y sociales, de aquel punto a esta parte hay que subrayar el <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcia-celebra-110-anos-apertura-cine-rex-jornadas-luchamos-merece-pena-recuperar_129_11832085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calado social y cultural que ha tenido en la historia de la ciudad de Murcia</a>&rdquo;, y explica: &ldquo;Si el Rex se declarase BIC, cualquier obra que se haga tanto en el interior como el exterior del inmueble requerir&iacute;a de autorizaci&oacute;n legal; tambi&eacute;n se garantizar&iacute;a la conservaci&oacute;n del edificio ya que cualquier BIC debe ser inspeccionado cada cierto tiempo para comprobar que se mantiene intacto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Subraya la doctora que &ldquo;la consideraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural se declara cuando el valor hist&oacute;rico y cultural del objeto en s&iacute; representa a una sociedad.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Evaluaci&oacute;n &ldquo;exhaustiva&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Desde la Consejer&iacute;a de Cultura regional argumentan que tras una evaluaci&oacute;n &ldquo;exhaustiva&rdquo;, el personal t&eacute;cnico del Servicio de Patrimonio Hist&oacute;rico determin&oacute;, con criterios ajustados a la ley de Patrimonio Cultural, &ldquo;que el Cine Rex no cumple con las condiciones necesarias de originalidad hist&oacute;rica, excepcionalidad, monumentalidad ni singularidad sobresaliente dentro del &aacute;mbito regional que justifiquen iniciar su incoaci&oacute;n como BIC&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el inmueble cuenta con valores culturales &ldquo;indudables&rdquo;, contin&uacute;an, estos ya est&aacute;n protegidos por su actual clasificaci&oacute;n como bien catalogado por su relevancia cultural, mientras que otros, &ldquo;trascendentes y necesarios&rdquo; por ley para gozar de la categor&iacute;a de BIC, &ldquo;se perdieron en la reforma ejecutada en 1991 para actualizar sus instalaciones destinadas a la exhibici&oacute;n cinematogr&aacute;fica, lo que alter&oacute; su aspecto hist&oacute;rico original&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mismas fuentes a&ntilde;aden que el Cine Rex cuenta con protecci&oacute;n patrimonial suficiente para garantizar &ldquo;la conservaci&oacute;n de sus valores espaciales como sala de cine, su volumen y aspecto exterior, descart&aacute;ndose para usos futuros aquellos que supongan una alteraci&oacute;n de la propia espacialidad de la sala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento de Murcia, por su parte, subrayan que su principal objetivo es evitar que el edificio quede en desuso, garantizando la conservaci&oacute;n de sus elementos. Seg&uacute;n explican, la tramitaci&oacute;n del expediente ha seguido su curso con todos los informes t&eacute;cnicos favorables, respaldados, entre otros, por el Colegio de Arquitectos. En este sentido, defienden que la ampliaci&oacute;n de usos aprobada permitir&aacute; actividades l&uacute;dicas y culturales que aseguren la viabilidad del inmueble, evitando, no obstante, aquellas que puedan resultar molestas o perjudiciales para los vecinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x142y222.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x142y222.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x142y222.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x142y222.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x142y222.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x142y222.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d35dc54d-9dfb-4171-a3a1-fa918c85fbc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x142y222.jpg"
                    alt="Fachada del Cine Rex durante los primeros años de la segunda mitad del siglo XX / Imagen cedida por la plataforma Cine Rex Vivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada del Cine Rex durante los primeros años de la segunda mitad del siglo XX / Imagen cedida por la plataforma Cine Rex Vivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde 1907 la calle Vara de Rey, situada en el coraz&oacute;n de la ciudad de Murcia, ha contado con instalaciones destinadas a la representaci&oacute;n de espect&aacute;culos teatrales y cinematogr&aacute;ficos. Hasta llegar a ser Cine Rex en 1946, antes fue Teatro Ortiz o Central Cinema, cambios de denominaci&oacute;n que no comprometieron nunca la actividad cultural como fin &uacute;ltimo de sus instalaciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/estocada-final-historico-cine-rex-murcia-no-existe-voluntad-politica-preservar-sala_1_12024478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 05:00:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/73bd0615-21bf-4b06-ae7e-9462c0229970_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110873.jpg" length="401871" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/73bd0615-21bf-4b06-ae7e-9462c0229970_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110873.jpg" type="image/jpeg" fileSize="401871" width="1542" height="867"/>
      <media:title><![CDATA[Estocada final al histórico Cine Rex en Murcia: "No existe voluntad política para preservar la sala"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/73bd0615-21bf-4b06-ae7e-9462c0229970_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110873.jpg" width="1542" height="867"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Cine,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lola López Mondéjar, escritora: "Las ideologías que simplifican la realidad son más cómodas y se reproducen fácilmente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/lola-lopez-mondejar-escritora-ideologias-simplifican-realidad-son-comodas-reproducen-facilmente_129_11939432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93dadd5e-efea-4cf4-8c9b-60d3e03bcc61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y1199.jpg" width="1200" height="675" alt="Lola López Mondéjar, escritora: &quot;Las ideologías que simplifican la realidad son más cómodas y se reproducen fácilmente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora y psicoanalista murciana reflexiona sobre la identidad, el pensamiento crítico y los desafíos de la sociedad digital en su obra 'Sin relato', ganadora del 52º Premio Anagrama de Ensayo. Un reconocimiento que ensalza una vida y obra marcada por la contradicción, la militancia antifranquista y el psicoanálisis.</p><p class="subtitle">Lola López Mondéjar: “La revolución digital ha comportado el final de la era de los ideales ilustrados”</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de octubre, la escritora y psicoanalista Lola L&oacute;pez Mond&eacute;jar (Molina de Segura, 1958) fue galardonada con el 52&ordm; Premio Anagrama de Ensayo, uno de los reconocimientos m&aacute;s prestigiosos en lengua espa&ntilde;ola. El jurado premi&oacute; su obra &lsquo;Sin relato. Atrofia de la capacidad narrativa y crisis de la subjetividad&rsquo;, un ensayo que disecciona los cambios culturales, sociales y pol&iacute;ticos que marcan el esp&iacute;ritu de nuestro tiempo. Una declaraci&oacute;n de intenciones: &ldquo;Es un trabajo destinado a denunciar lo que considero una verdad probada: el descenso del amor por el saber, la sustituci&oacute;n de la cultura por el entretenimiento y el rechazo de las humanidades frente a una formaci&oacute;n t&eacute;cnica y pragm&aacute;tica&rdquo;, confiesa la autora.
    </p><p class="article-text">
        Una obra que explora las ra&iacute;ces de la subjetividad contempor&aacute;nea y que bebe de la experiencia de una vida marcada por la contradicci&oacute;n y el continuo aprendizaje, desde la militancia antifranquista hasta el psicoan&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre la derecha familiar y la izquierda militante</strong>
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Mond&eacute;jar empez&oacute; a construir su propio relato a ra&iacute;z de la escisi&oacute;n pol&iacute;tica con su entorno de origen. Un choque entre la ideolog&iacute;a de su entorno familiar y el contexto social y pol&iacute;tico que comenzaba a explorar. &ldquo;En mi familia eran de derechas, mi padre era franquista, pero la gente que me rodeaba en el instituto y luego en la universidad era de izquierdas, muy de izquierdas. Incluso tuve un nombre de guerra: Elisa Serna, en honor a la cantautora. Aunque no serv&iacute;a de nada porque la ciudad era muy peque&ntilde;a y todo el mundo me conoc&iacute;a&rdquo;, recuerda con iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os de adolescencia y juventud, la escritora descubr&iacute;a el mundo a trav&eacute;s de un entorno educativo y religioso atravesado por el peso hist&oacute;rico y pol&iacute;tico de los a&ntilde;os del tardofranquismo y el ideal de construir un mundo mejor a trav&eacute;s de la militancia. Unas ideas que, contra todo pron&oacute;stico, germinaron frente a la imagen de Cristo: &ldquo;A mi el marxismo me lo ense&ntilde;&oacute; un cura&rdquo; -explica alegremente-. &ldquo;En el instituto ten&iacute;amos un cura, Don Jos&eacute;, que nos ten&iacute;a seducidos a todos porque nos ense&ntilde;aba marxismo, no religi&oacute;n. Era sindicalista y pertenec&iacute;a a la HOAC (Hermandad Obrera de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica). Nos hizo rojos a todos&rdquo;. Esta etapa marc&oacute; el inicio de un camino de ruptura con los valores familiares. &ldquo;Durante esos a&ntilde;os dej&eacute; de ir a misa, empec&eacute; a tomar conciencia y a tener una identidad separada de mi familia. Era trotskista y militaba en la Liga Comunista Revolucionaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n espa&ntilde;ola signific&oacute; una etapa de compromiso y riesgo: &ldquo;He corrido much&iacute;simo delante de los grises, me ven&iacute;a la regla del miedo que me daban&rdquo;<em>, </em>aunque tambi&eacute;n una &eacute;poca de aprendizaje y construcci&oacute;n personal. La autora reconoce la influencia de los profesores en su vida: &ldquo;El amor por la cultura me lo ense&ntilde;&oacute; Rosario, una profesora seglar que tuve cuando era ni&ntilde;a en las Hermanas de la Caridad de Molina de Segura. Ella me ense&ntilde;&oacute; a leer y fue un modelo de identificaci&oacute;n muy grande&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el aprendizaje y la subjetividad es una cuesti&oacute;n presente en la obra de L&oacute;pez Mond&eacute;jar, quien reivindica la capacidad narrativa como una herramienta para interpretar el mundo. En este &uacute;ltimo trabajo, esta vindicaci&oacute;n cobra un significado especialmente urgente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La crisis narrativa hija del capitalismo tard&iacute;o</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 'Sin relato', la psicoanalista plantea que la p&eacute;rdida de la capacidad narrativa individual es uno de los grandes males de nuestra &eacute;poca. La obra analiza cuestiones como la crisis de la identidad, el declive del pensamiento cr&iacute;tico, la influencia de la digitalizaci&oacute;n y el impacto estructural del capitalismo. &ldquo;El pensamiento cr&iacute;tico no es natural en nuestra especie. La mayor&iacute;a de las personas se sienten c&oacute;modas viviendo dentro de marcos preestablecidos, como la religi&oacute;n o los mitos&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        El problema, seg&uacute;n la autora, radica en que desarrollar un pensamiento cr&iacute;tico requiere un esfuerzo que la mayor&iacute;a no est&aacute; dispuesta a hacer: &ldquo;Es inc&oacute;modo porque implica enfrentarse a la complejidad y rechazar respuestas simples a problemas complicados. Por eso, las ideolog&iacute;as que simplifican la realidad, como las basadas en tradiciones o costumbres, son m&aacute;s c&oacute;modas y se reproducen con mayor facilidad.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva psicoanal&iacute;tica, L&oacute;pez Mond&eacute;jar observa c&oacute;mo el capitalismo crea sujetos acr&iacute;ticos: &ldquo;No se trata de una fuerza pensante que dirige todo esto, sino de los propios procesos del capitalismo avanzado, que generan condiciones para que la gente tenga muy poca energ&iacute;a ps&iacute;quica para construir una subjetividad. Por ejemplo, un joven con trabajos precarios apenas tiene tiempo para proyectarse a largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Regi&oacute;n de Murcia y la resistencia al cambio</strong>
    </p><p class="article-text">
        Natural de la Regi&oacute;n de Murcia, L&oacute;pez Mond&eacute;jar no oculta su preocupaci&oacute;n por los problemas estructurales de su tierra natal: &ldquo;Murcia tiene altas tasas de analfabetismo funcional, abandono escolar, obesidad y pobreza infantil, por encima de la media nacional. A pesar de esto, la estructura pol&iacute;tica no cambia. Creo que tiene mucho que ver con el conservadurismo de la Regi&oacute;n, donde las tradiciones y los dict&aacute;menes familiares pesan mucho.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La escritora subraya especialmente la crisis medioambiental del Mar Menor como ejemplo de esta desconexi&oacute;n entre las necesidades reales y las pol&iacute;ticas aplicadas. Para ella, esta resistencia al cambio est&aacute; profundamente enraizada en el &ldquo;familismo&rdquo; y en la comodidad que ofrece la tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La plenitud frente a la mirada masculina y una conciencia cr&iacute;tica irrenunciable</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contracorriente a lo que la dictadura capitalista de la eterna juventud impone sin piedad sobre la condici&oacute;n de la mujer, para la autora murciana, la llegada de la menopausia ha sido un regalo: &ldquo;Nunca en mi vida he disfrutado tanto. Hace tiempo que estoy en un momento estupendo, quiz&aacute; desde que cumpl&iacute; 45 a&ntilde;os&rdquo;, afirma, desafiando los mandatos culturales sobre la juventud eterna. La psicoanalista celebra la menopausia como un momento de liberaci&oacute;n: &ldquo;Para m&iacute;, tiene un nombre: la paz hormonal. Me ha tra&iacute;do una estabilidad emocional que no hab&iacute;a conocido antes&rdquo;. Adem&aacute;s, destaca c&oacute;mo este proceso ha supuesto un alejamiento de la mirada masculina: &ldquo;Cuando dejas de importarles a los hombres, te sientes mucho m&aacute;s independiente. Al principio sientes esa invisibilidad de que te haces mayor, pero luego piensas: &lsquo;Qu&eacute; gusto que ya no me miren&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con una sonrisa que contradice el pesimismo de algunos de sus diagn&oacute;sticos sociales, L&oacute;pez Mond&eacute;jar reconoce el privilegio de su vida. Parafrasea a Violeta Parra mientras se emociona, escondida tras unas lentes negras que le cubren la mitad del rostro: &ldquo;Gracias a la vida que me ha dado tanto&rdquo;, y a&ntilde;ade: &ldquo;He vivido una vida riqu&iacute;sima que mucha gente no va a vivir nunca. Pero pienso en Gaza, en el cambio clim&aacute;tico, y hay en m&iacute; una conciencia cr&iacute;tica que me duele. No puedo evitar vivir con culpa y tampoco quiero evitarlo. A veces estoy leyendo tranquila en casa y pienso en qu&eacute; bien que no me la est&aacute;n bombardeando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Concluye con una reflexi&oacute;n que define tanto su obra como su vida, y que evoca a Gramsci: &ldquo;Lo peor del ser humano para m&iacute; es la indiferencia.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/lola-lopez-mondejar-escritora-ideologias-simplifican-realidad-son-comodas-reproducen-facilmente_129_11939432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2025 05:01:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/93dadd5e-efea-4cf4-8c9b-60d3e03bcc61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y1199.jpg" length="7003105" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/93dadd5e-efea-4cf4-8c9b-60d3e03bcc61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y1199.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7003105" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lola López Mondéjar, escritora: "Las ideologías que simplifican la realidad son más cómodas y se reproducen fácilmente"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/93dadd5e-efea-4cf4-8c9b-60d3e03bcc61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y1199.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Escritores,Región de Murcia,Molina de Segura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así trabaja el Centro para Víctimas de Violencia Sexual de la Región: "Les ayudamos a ver que la culpa no es suya"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/trabaja-centro-victimas-violencia-sexual-region-les-ayudamos-ver-culpa-no_1_11857829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac67a0ec-6d58-4dca-b8e9-b245914cddd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106891.jpg" width="1600" height="900" alt="De izq. a dcha., Bárbara Senia (psicóloga), Mª José Garrido (trabajadora social) y Andrea Sánchez (asistente jurídica), parte del equipo del CAIVAX La Jacaranda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Situado en El Palmar y en funcionamiento desde finales de 2023, este centro de crisis ofrece asistencia social, judicial y psicológica inmediata y especializada a todas las mujeres mayores de 16 años que hayan sufrido violencia sexual</p><p class="subtitle">Víctimas de ciberacoso machista: “Me mandó una foto desnudo y me presionaba para devolverle el favor”</p></div><p class="article-text">
        Garantizar una respuesta integral a las v&iacute;ctimas de violencia sexual, adapt&aacute;ndose a sus necesidades legales, psicol&oacute;gicas y sociales, al tiempo que fomentan la sensibilizaci&oacute;n y la prevenci&oacute;n de este tipo de violencia en la sociedad. Este es el objetivo de los Centros de Atenci&oacute;n Integral a V&iacute;ctimas de Violencia Sexual (CAIVAX), una red destinada a ofrecer apoyo especializado a mujeres mayores de 16 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los Centros de Atenci&oacute;n a V&iacute;ctimas de Violencia de G&eacute;nero (CAVI), los CAIVAX trabajan exclusivamente con casos en los que el agresor no mantiene una relaci&oacute;n afectiva con la v&iacute;ctima, atendiendo tanto agresiones de desconocidos como de conocidos.
    </p><p class="article-text">
        En Murcia, el CAIVAX La Jacaranda, ubicado en El Palmar, cuenta con un equipo multidisciplinar formado por psic&oacute;logas, trabajadoras sociales, educadoras sociales y asesoras jur&iacute;dicas. Hemos visitado sus instalaciones para conocer en profundidad su labor y dialogar con las profesionales que forman parte del centro: Concha As&iacute;n, coordinadora t&eacute;cnica; Andrea S&aacute;nchez y Cristina S&aacute;nchez, asesoras jur&iacute;dicas; M&ordf; Jos&eacute; Garrido, trabajadora social; y B&aacute;rbara Senia, psic&oacute;loga. Junto a ellas, exploramos c&oacute;mo se enfrentan d&iacute;a a d&iacute;a al reto de atender a mujeres que han sufrido violencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se entiende por 'violencia sexual'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cristina S&aacute;nchez: </strong>La violencia sexual abarca cualquier acto dirigido hacia una mujer que se realice sin su consentimiento, esto incluye desde comentarios, gestos o propuestas no deseadas, hasta contactos f&iacute;sicos como tocamientos o besos forzados. En su forma m&aacute;s grave, implica el uso de la fuerza, la intimidaci&oacute;n o incluso la manipulaci&oacute;n mediante sustancias qu&iacute;micas para anular la voluntad de la v&iacute;ctima, llegando a actos como penetraciones o introducci&oacute;n de partes del cuerpo por v&iacute;as vaginal, anal o bucal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe cierta controversia social sobre d&oacute;nde est&aacute; la l&iacute;nea que separa lo que es violencia sexual de lo que no, &iquest;un piropo es violencia sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cristina S&aacute;nchez:</strong> Vaya por delante que para nosotras ninguna forma de violencia es m&iacute;nima o insignificante. Toda mujer que haya sufrido cualquier episodio de violencia sexual merece el mismo respeto y atenci&oacute;n, ya sea un comentario humillante, un contacto f&iacute;sico no deseado o una agresi&oacute;n f&iacute;sica grave. Sin embargo, tanto la ley como la sociedad distinguen entre distintas formas de violencia para aplicar penas proporcionales. Por ejemplo, una agresi&oacute;n sexual bajo sumisi&oacute;n qu&iacute;mica se considera m&aacute;s grave que un piropo callejero, aunque este &uacute;ltimo tambi&eacute;n puede ser violencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante entender que incluso acciones que algunos consideran “pequeñas”, como tocar a alguien sin su consentimiento, son delitos que pueden conllevar penas de prisión de hasta cuatro años.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la ley ha reconocido nuevas formas de violencia que antes no contemplaba, como los comentarios con connotaciones sexuales o conductas de acoso, como el env&iacute;o de mensajes insistentes o el seguimiento constante. Estos actos, que generaciones anteriores pod&iacute;an justificar o normalizar, colocan a las mujeres en situaciones hostiles y humillantes. Es importante entender que incluso acciones que algunos consideran &ldquo;peque&ntilde;as&rdquo;, como tocar a alguien sin su consentimiento, son delitos que pueden conllevar penas de prisi&oacute;n de hasta cuatro a&ntilde;os. Normalizar estas conductas tambi&eacute;n perpet&uacute;a la violencia, y reconocerlas como tal es clave para avanzar como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas mujeres que se autoperciben como feministas y empoderadas y sufren una agresi&oacute;n sexual sienten una confusi&oacute;n muy grande porque siempre pensaron que a ellas no les podr&iacute;a pasar, &iquest;c&oacute;mo se aborda este tipo de casos desde la psicolog&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>B&aacute;rbara Senia:</strong> El empoderamiento y la violencia sexual no tienen nada que ver, y esta confusi&oacute;n tiene razones hist&oacute;ricas: en el pasado se ha vinculado a la mujer con una posici&oacute;n pasiva, y al empoderarse, muchas creen que se est&aacute;n protegiendo completamente de todos los peligros, sin embargo, es importante entender que no podemos prever ni evitar todas las amenazas, como una agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a, se les ayuda a tomar conciencia de que la culpa no es de la v&iacute;ctima, sino que forma parte de un sistema en el que estas cosas siguen ocurriendo. Un ejercicio com&uacute;n es que se imaginen que la v&iacute;ctima es su mejor amiga y se traten a s&iacute; mismas con la misma compasi&oacute;n y comprensi&oacute;n. Adem&aacute;s, abordamos la presi&oacute;n de la autoexigencia perfeccionista, que les lleva a pensar que deben poder con todo, cuando en realidad, ninguna mujer est&aacute; exenta de ser v&iacute;ctima de violencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_50p_1106892.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_50p_1106892.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_75p_1106892.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_75p_1106892.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_default_1106892.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_default_1106892.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f41a39c6-939a-4bd3-b2f6-68022f5f354e_16-9-aspect-ratio_default_1106892.jpg"
                    alt="Uno de los despachos del CAIVAX La Jacaranda, donde se asiste a las mujeres víctimas de violencia sexual"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los despachos del CAIVAX La Jacaranda, donde se asiste a las mujeres víctimas de violencia sexual                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las mujeres v&iacute;ctimas de abuso sexual infantil pueden acudir a vosotras a pesar de que las agresiones hayan ocurrido hace tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Garrido:</strong> Claro que s&iacute;. En nuestro centro, no hay l&iacute;mite de tiempo para que una mujer busque apoyo o asistencia; lo &uacute;nico es que deben tener m&aacute;s de 16 a&ntilde;os. La usuaria de m&aacute;s edad que he atendido tiene 72 a&ntilde;os, sufri&oacute; abusos por parte de su padre, algo que no cont&oacute; nunca y que comenz&oacute; a revivir al ver noticias sobre violencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        Muchas mujeres no buscan denunciar, as&iacute; que es nuestro equipo psicol&oacute;gico el que acompa&ntilde;a en el proceso de sanar. Si la mujer decide denunciar, se analiza la prescripci&oacute;n del delito, aunque creemos que estos cr&iacute;menes no deber&iacute;an prescribir nunca, ya que el impacto emocional de los abusos no desaparece con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De acuerdo a vuestra experiencia, &iquest;existe predisposici&oacute;n de las mujeres a denunciar despu&eacute;s de una agresi&oacute;n sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Andrea S&aacute;nchez:</strong> Depende mucho de la mujer y de la agresi&oacute;n sufrida, cada caso es diferente, algunas tienen claro desde el principio que quieren denunciar, otras dudan, decidan hacerlo o no, para nosotras es fundamental que est&eacute;n informadas de todo lo que implica el proceso judicial, porque puede llegar a ser muy duro y victimizante. Conocer los pasos a seguir y las posibles consecuencias es clave para tomar la mejor decisi&oacute;n y que poco a poco vayan recuperando la seguridad y sensaci&oacute;n de control sobre s&iacute; mismas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15ae2dbe-afcf-4040-81df-3a50c733eca0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual La Jacaranda (CAIVAX), situado en El Palmar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual La Jacaranda (CAIVAX), situado en El Palmar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; os refer&iacute;s con que el procedimiento judicial en casos de violencia sexual es victimizante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cristina S&aacute;nchez:</strong> Es victimizante porque muchos de los agentes que intervienen (jueces, fiscales, abogados) no siempre est&aacute;n formados ni sensibilizados en violencia sexual, a diferencia de la violencia de g&eacute;nero, estos casos no van a juzgados especializados y son tratados como cualquier otro delito, como el robo de una cartera, por ejemplo. Solo este aspecto ya puede dar lugar a situaciones insensibles hacia las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el sistema judicial no suele respetar los tiempos emocionales de estas mujeres. A veces son llamadas a declarar cuando todav&iacute;a no se encuentran preparadas psicol&oacute;gicamente, y en los interrogatorios pueden enfrentarse a preguntas insensibles, innecesarias y duras. Es complicado que una mujer que ha sufrido una agresi&oacute;n sexual con la navaja al cuello recuerde el color del mango de la navaja, y aun as&iacute;, que no lo recuerde, puede llegar a ponerla en duda. En muchas ocasiones se recurre a detalles triviales que ignoran el impacto del trauma por la agresi&oacute;n sufrida, y esto solo aumenta la vulnerabilidad de la v&iacute;ctima.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ante una agresión sexual, especialmente en casos de penetración o contacto físico, es fundamental no lavarse, no cambiarse de ropa ni cepillarse los dientes. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso les insistimos mucho en que lo importante son ellas, no el resultado del juicio. Una vez denuncian, ya han hecho todo lo que est&aacute; en sus manos, y es fundamental que no carguen con una posible resoluci&oacute;n desfavorable, porque hay factores que escapan totalmente a su control.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas v&iacute;ctimas de agresi&oacute;n sexual tienen dudas a la hora de denunciar porque en la gran mayor&iacute;a de casos no es f&aacute;cil demostrarlo, &iquest;qu&eacute; recursos puede utilizar una v&iacute;ctima de agresi&oacute;n sexual que pueda servir de prueba en un juicio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Concha As&iacute;n:</strong> Ante una agresi&oacute;n sexual, especialmente en casos de penetraci&oacute;n o contacto f&iacute;sico, es fundamental no lavarse, no cambiarse de ropa ni cepillarse los dientes, la reacci&oacute;n inmediata y l&oacute;gica siempre va a ser intentar &ldquo;limpiarse&rdquo;, pero hacerlo elimina pruebas clave para el proceso judicial. Lo ideal es conservar la ropa usada durante la agresi&oacute;n y acudir inmediatamente a un hospital con servicio de urgencias ginecol&oacute;gicas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_50p_1106890.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_50p_1106890.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_75p_1106890.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_75p_1106890.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_default_1106890.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_default_1106890.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea31a59d-f957-4033-96ac-1e9e4e24e065_16-9-aspect-ratio_default_1106890.jpg"
                    alt="Listado de hospitales con urgencias ginecológicas en la Región de Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Listado de hospitales con urgencias ginecológicas en la Región de Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si la violencia sexual ocurre por medios digitales, es crucial conservar cualquier contenido, aunque no lo consideremos relevante. Mensajes, fotos o grabaciones de voz pueden ser clave en un juicio. Muchas v&iacute;ctimas eliminan estos mensajes por verg&uuml;enza o por presi&oacute;n del agresor, pero hay que guardarlos siempre que sea posible. Adem&aacute;s, &iexcl;no se debe bloquear al agresor! Bloquearlo impedir&iacute;a recibir mensajes que podr&iacute;an ser usados como prueba en el proceso judicial. Lo ideal ser&iacute;a optar por otras v&iacute;as para evitarlo, pero esos mensajes pueden ser claves.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Garrido: </strong>Tambi&eacute;n es importante tener en cuenta los testimonios de testigos de referencia, como familiares cercanos, aunque algunas personas piensan que los testimonios de seres queridos no son v&aacute;lidos, a menudo son las &uacute;nicas pruebas disponibles. Adem&aacute;s, las psic&oacute;logas y trabajadoras del Instituto de Medicina Legal valoran el estado emocional de la v&iacute;ctima, y sus informes tambi&eacute;n son pruebas importantes en el juicio. En muchos casos, el agresor se acoge a su derecho de no declarar, lo que hace a&uacute;n m&aacute;s valiosos los testimonios y pruebas aportadas por las v&iacute;ctimas y su entorno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/trabaja-centro-victimas-violencia-sexual-region-les-ayudamos-ver-culpa-no_1_11857829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2024 05:01:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac67a0ec-6d58-4dca-b8e9-b245914cddd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106891.jpg" length="165942" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac67a0ec-6d58-4dca-b8e9-b245914cddd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106891.jpg" type="image/jpeg" fileSize="165942" width="1600" height="900"/>
      <media:title><![CDATA[Así trabaja el Centro para Víctimas de Violencia Sexual de la Región: "Les ayudamos a ver que la culpa no es suya"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac67a0ec-6d58-4dca-b8e9-b245914cddd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106891.jpg" width="1600" height="900"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Gobierno regional,Violencia sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murcia celebra los 110 años de la apertura del Cine Rex con unas jornadas: "Luchamos por algo que merece la pena recuperar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcia-celebra-110-anos-apertura-cine-rex-jornadas-luchamos-merece-pena-recuperar_129_11832085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66b122cd-d4a7-4387-a8ac-d349a825ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murcia celebra los 110 años de la apertura del Cine Rex con unas jornadas: &quot;Luchamos por algo que merece la pena recuperar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizadas por la Plataforma Cine Rex Vivo con la Universidad de Murcia y la Fundación Mediterráneo, las jornadas reivindican la reapertura de la centenaria sala de cine que, desde 2019, permanece cerrada</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si le preguntas a una plataforma por una peli, te dar&aacute; mil respuestas. Si le preguntas al taquillero, te dar&aacute; la correcta&rdquo;, parafraseando a Neil Gaiman se podr&iacute;a encapsular el sentido de las Jornadas por un Cine Rex Vivo, celebradas el 18 y 19 de noviembre en el Sal&oacute;n de Actos de la Fundaci&oacute;n Mediterr&aacute;neo con motivo del 110 aniversario de la inauguraci&oacute;n de la sala de cine que, en agosto de 2019, cerr&oacute; sus puertas bajo el precepto de la &ldquo;poca rentabilidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Unas jornadas que han sido organizadas por la Plataforma Cine Rex Vivo con la Universidad de Murcia (UMU) y la Fundaci&oacute;n Mediterr&aacute;neo y que han reivindicado la reapertura de la centenaria sala de cine.
    </p><p class="article-text">
        Desde el cierre de la sala, la Plataforma Cine Rex Vivo se manifiesta cada dos semanas a las puertas del edificio para exigir la reapertura del segundo cine m&aacute;s antiguo de la ciudad de Murcia. Tras m&aacute;s de 13.000 firmas recogidas en favor de la continuidad de la sala, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, tanto la Administraci&oacute;n como los propietarios del local se mantienen en la negativa de reabrir el cine, el &uacute;nico 100% adaptado a personas con movilidad reducida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x608y532.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x608y532.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x608y532.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x608y532.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x608y532.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x608y532.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x608y532.jpg"
                    alt="La Plataforma Cine Rex Vivo protestando frente a las puertas de la sala / Imagen cedida por la Plataforma Cine Rex Vivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Plataforma Cine Rex Vivo protestando frente a las puertas de la sala / Imagen cedida por la Plataforma Cine Rex Vivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Tarde o temprano todos tendremos dificultades f&iacute;sicas, y que el Cine Rex sea el &uacute;nico adaptado a personas con movilidad reducida lo convierte en un bien com&uacute;n de Murcia. Ver una pel&iacute;cula acompa&ntilde;ado de un ser querido, en comunidad, forma parte de la esencia del cine y del ser humano&rdquo;, reflexiona Angelita Saez, miembro de la Plataforma Cine Rex Vivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Luchamos por algo que merece la pena recuperar -contin&uacute;a-; hay otras cosas que no merecen la pena y ah&iacute; est&aacute;n, como las casas de juego&rdquo;. El problema radica en que &ldquo;la sociedad toma decisiones en base a lo que es rentable y lo que no, pero el ser humano no vive solo del dinero. &iquest;Por qu&eacute; tiene que desaparecer un cine? Que desaparezca lo malo, no lo bueno que tenemos&rdquo;, concluye Angelita.
    </p><h2 class="article-text"><strong>110 a&ntilde;os de historia</strong></h2><p class="article-text">
        Iniciaron las jornadas Fina Poveda y Agust&iacute;n G. Romero, miembros fundadores de la Plataforma Cine Rex Vivo, con un mensaje claro: &ldquo;La reapertura del Cine Rex no es ninguna quimera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una declaraci&oacute;n de intenciones que sent&oacute; las bases para la proyecci&oacute;n del documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=A5yDaYEl7Fk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&lsquo;Por un Cine Rex Vivo&rsquo;</a>, presentado por su director, Pascual Gonz&aacute;lez Soriano. Durante la proyecci&oacute;n, los asistentes a las jornadas pudieron dar cuenta de los or&iacute;genes del cine en la ciudad de Murcia; la historia del Cine Rex desde su inauguraci&oacute;n; los motivos del cierre en 2019 o las distintas reivindicaciones que la Plataforma Cine Rex Vivo ha llevado a cabo para evitar la desaparici&oacute;n definitiva de la sala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59af1de4-ecd1-4d64-8e6d-477f79d21863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Asistentes a las jornadas &#039;Por un Cine Rex Vivo&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Asistentes a las jornadas &#039;Por un Cine Rex Vivo&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cuando Murcia conoci&oacute; al s&eacute;ptimo arte</strong></h2><p class="article-text">
        Fue en el a&ntilde;o 1896 cuando el cinemat&oacute;grafo lleg&oacute; a Murcia. Pero los murcianos todav&iacute;a tendr&iacute;an que esperar hasta el a&ntilde;o 1914 para la apertura del actual Cine Rex, que en un primer momento se conoci&oacute; como 'Teatro Ortiz'. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_50p_1106294.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_50p_1106294.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_75p_1106294.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_75p_1106294.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_default_1106294.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_default_1106294.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3b1fb18-8282-4961-93e7-84a7564206a8_source-aspect-ratio_default_1106294.jpg"
                    alt="A la izda., vista del Teatro Ortiz. A la dcha., fachada de Central Cinema / Imágenes cedidas por Pascual González Soriano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A la izda., vista del Teatro Ortiz. A la dcha., fachada de Central Cinema / Imágenes cedidas por Pascual González Soriano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1929 el teatro se reform&oacute; y pas&oacute; a llamarse 'Central Cinema', hasta que finalmente, en 1946, el local es reformado por completo y se reinaugura el 21 de noviembre bajo el nombre de 'Cine Rex'. Hasta su cierre en 2019, de las miles de pel&iacute;culas proyectadas en la sala, el mayor &eacute;xito de taquilla lo protagoniz&oacute; la pel&iacute;cula 'El &uacute;ltimo cupl&eacute;', estrenada en 1957 y protagonizada por Sara Montiel. Se mantuvo en cartelera durante m&aacute;s de tres meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_50p_1106292.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_50p_1106292.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_75p_1106292.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_75p_1106292.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_default_1106292.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_default_1106292.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7808df1a-9e37-4b7f-bdc7-ed8d5ba1bc3b_source-aspect-ratio_default_1106292.jpg"
                    alt="Cartel de la proyección de la que sería la película más taquillera de la historia del Cine Rex, &#039;El último cuplé&#039; / Imagen cedida por Pascual González Soriano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel de la proyección de la que sería la película más taquillera de la historia del Cine Rex, &#039;El último cuplé&#039; / Imagen cedida por Pascual González Soriano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el director de cine manchego, Pedro Almod&oacute;var, dej&oacute; su huella en la historia del Rex: en octubre de 1991 se proyect&oacute; &lsquo;Tacones lejanos&rsquo;, un estreno al que acudieron dos de sus protagonistas, Miguel Bos&eacute; y Marisa Paredes, lo que convirti&oacute; la presentaci&oacute;n de la pel&iacute;cula en todo un evento social en la ciudad de Murcia, y que consagr&oacute; al Cine Rex como uno de los centros culturales de referencia de la Regi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_50p_1106337.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_50p_1106337.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_75p_1106337.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_75p_1106337.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_default_1106337.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_default_1106337.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bffeba9d-d749-47e9-af4f-345ff2261426_source-aspect-ratio_default_1106337.jpg"
                    alt="El día del estreno de &#039;Tacones lejanos&#039;, en octubre de 1991. / Imágenes cedidas por la Plataforma Cine Rex Vivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El día del estreno de &#039;Tacones lejanos&#039;, en octubre de 1991. / Imágenes cedidas por la Plataforma Cine Rex Vivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Finalmente, el 19 de agosto de 2019, se anuncia el cierre de la sala de cine, argumentando la escasa rentabilidad del negocio. El Ayutamiento de Murcia se mostr&oacute; a favor de la continuidad de la actividad comercial del local, sin embargo, lejos de referirse a una sala de cine se apoy&oacute; en otras alternativas, como un centro comercial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab4e7f33-ddeb-42b3-b453-d1d61c67c2d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía tomada a las puertas del Rex, durante los tres meses que &#039;El último cuplé&#039; se mantuvo en cartelera. / Imágenes cedidas por la Plataforma Cine Rex Vivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía tomada a las puertas del Rex, durante los tres meses que &#039;El último cuplé&#039; se mantuvo en cartelera. / Imágenes cedidas por la Plataforma Cine Rex Vivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Hacer del cine un &ldquo;foco cultural&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Tras la proyecci&oacute;n del documental 'Por un Cine Rex Vivo', Manuel Nicol&aacute;s, director del Aula de Cine de la Universidad de Murcia, abri&oacute; un coloquio online con otros tres involucrados en el mantenimiento o reapertura de otras salas de cine en distintos puntos del pa&iacute;s: Javier Pach&oacute;n, quien habl&oacute; del caso del CineCiutat, en Palma de Mallorca; Gabriel Rodr&iacute;guez, socio fundador de Cines Zoco, en Majadahonda, y Carlos Restegui, propietario del cine Los &Aacute;ngeles en Santander.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alguien que sea devoto de la Virgen de los Peligros se santiguará cuando pasa por el puente; y yo, que soy devoto del cine, hago lo mismo cuando paso por el Rex</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Historias paralelas a la del Cine Rex que sirvieron como aliento para los miembros de la plataforma Cine Rex Vivo. El mallorqu&iacute;n Javier Pach&oacute;n anim&oacute; a los murcianos a seguir con la lucha por la reapertura y rechaz&oacute; &ldquo;los discursos anclados en 2020, durante la pandemia, que todav&iacute;a a d&iacute;a de hoy aseguran que la gente no ir&aacute; al cine en pro de las plataformas digitales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Gabriel Rodr&iacute;guez, subray&oacute; el nulo apoyo institucional que, al igual que con el Cine Rex, ha tenido Cines Zoco y se&ntilde;al&oacute; que una de sus motivaciones para seguir es hacer del cine un &ldquo;foco cultural&rdquo;, donde no solo se proyecten pel&iacute;culas sino que tambi&eacute;n se celebren coloquios, conciertos de jazz, etc., y se tenga en cuenta la voz del espectador a la hora de seleccionar qu&eacute; pel&iacute;culas proyectar.
    </p><p class="article-text">
        Cerr&oacute; el coloquio online el propio Manuel Nicol&aacute;s, alegando que el objetivo del mismo no hab&iacute;a sido otro que dejar de mirar &uacute;nicamente al pasado del Cine Rex para empezar a proyectarse tambi&eacute;n hacia el futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3be36dc6-5318-4bfb-acb4-e124041da5d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Coloquio on-line, durante la intervención de Javier Pachón. A la dcha, el director del Aula de Cine de la UMU, Manuel Nicolás"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Coloquio on-line, durante la intervención de Javier Pachón. A la dcha, el director del Aula de Cine de la UMU, Manuel Nicolás                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se cerr&oacute; la jornada del lunes con una mesa redonda de directores murcianos con carreras destacadas a nivel nacional, entre los que se encontraban la molinense Eva Libertad, quien fue nominada al Goya en la categor&iacute;a de ficci&oacute;n por &lsquo;Sorda&rsquo;, o el director y realizador audiovisual Joaqu&iacute;n Carmona. 
    </p><p class="article-text">
        Todos destacaron la importancia de la sala de Cine Rex en sus infancias y la influencia que luego tuvo en su desarrollo profesional. As&iacute; lo expres&oacute; Carmona: &ldquo;Alguien que sea devoto de la Virgen de los Peligros se santiguar&aacute; cuando pasa por el puente; y yo, que soy devoto del cine, hago lo mismo cuando paso por el Rex&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El cine y el barrio como identidad social</strong></h2><p class="article-text">
        Si bien la jornada del lunes estuvo enfocada en el cine Rex en s&iacute; mismo y en su historia, es decir, en el fondo de la cuesti&oacute;n; la del martes se centr&oacute; en la forma: el entorno que rodea a la sala, las redes que se construyen en torno a quienes la han habitado, y las relaciones del cine con otras instituciones culturales de la Regi&oacute;n como la Universidad de Murcia. 
    </p><p class="article-text">
        Inici&oacute; esta segunda parte de las jornadas Pascual Vera Nicol&aacute;s, Jefe del Servicio de Comunicaci&oacute;n de la UMU, destacando el crecimiento en paralelo de ambos n&uacute;cleos culturales y c&oacute;mo las propias manifestaciones estudiantiles que a principios del siglo XX exig&iacute;an la prosperidad de la universidad en Murcia llegaron a concentrarse a las puertas del Cine Rex. 
    </p><p class="article-text">
        A lo que sigui&oacute; la proyecci&oacute;n del corto 'Arquitectura emocional 1959', Premio Goya a Mejor Cortometraje de Ficci&oacute;n en 2023, presentado por su director El&iacute;as Le&oacute;n Siminani, quien, durante la recogida del premio en la gala de los Goya habl&oacute; de las salas '<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Ssx12Hf6os0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">del cine Floridablanca y el Cine Rex de Murcia'</a> como dos de las m&aacute;s importantes de su vida. En la presentaci&oacute;n del corto a los asistentes de la jornada, confes&oacute;: &ldquo;Me llama la atenci&oacute;n que se hable del Rex como si nunca hubiera cerrado, admiro vuestra fe y vuestro tes&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;No es el cine lo que se defiende, son muchas más cosas. Se defiende la memoria colectiva y la identidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El turno para la academia lleg&oacute; con el catedr&aacute;tico de Filosof&iacute;a de la UMU, Francisco Jarauta, y el doctor en Antropolog&iacute;a Social de la Universidad de Barcelona, Manuel Delgado. En una conferencia centrada en los espacios urbanos y los barrios -&ldquo;la diferencia entre un vencindario y un barrio son los lazos que se crean entre sus habitantes&rdquo;, afirmaba Delgado-, el doctor en Antropolog&iacute;a quiso destacar que &ldquo;no es el cine lo que se defiende, son muchas m&aacute;s cosas&rdquo;. Y cit&oacute; &ldquo;la memoria colectiva y la identidad, porque el Cine Rex no est&aacute; aqu&iacute;, pero todos los de aqu&iacute; tienen algo del Cine Rex&rdquo;, y calific&oacute; al cine de barrio &ldquo;como una instituci&oacute;n social&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5a0c1d7-5c42-4448-b611-53ab0e0a7594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Francisco Jarauta y Manuel Delgado durante su intervención"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Francisco Jarauta y Manuel Delgado durante su intervención                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Clausur&oacute; las Jornadas por un Cine Rex Vivo una mesa-coloquio moderada por Jarauta, donde distintas personalidades de varias organizaciones ligadas a la sala de cine y a su historia intervinieron en apoyo de la lucha colectiva que desde hace cuatro a&ntilde;os pide la reapertura de la sala. 
    </p><p class="article-text">
        Tras subrayar la llamativa ausencia de personalidades pol&iacute;ticas en la totalidad del acto, cerraron las jornadas con un mensaje claro: &ldquo;La &uacute;nica lucha que se pierde es la que se abandona&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcia-celebra-110-anos-apertura-cine-rex-jornadas-luchamos-merece-pena-recuperar_129_11832085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 11:28:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/66b122cd-d4a7-4387-a8ac-d349a825ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="92072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/66b122cd-d4a7-4387-a8ac-d349a825ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="92072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Murcia celebra los 110 años de la apertura del Cine Rex con unas jornadas: "Luchamos por algo que merece la pena recuperar"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/66b122cd-d4a7-4387-a8ac-d349a825ced5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Universidad de Murcia,Cine,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
