Logra escapar en Murcia una mujer tras dos años secuestrada y sufriendo abusos sexuales
La Policía Nacional ha detenido a un individuo por un presunto caso de violencia de género, al retener en contra de su voluntad a una mujer de 38 años que constaba como desaparecida en Murcia. Además de este individuo, se ha procedido al arresto de tres personas más como presuntos encubridores.
El delegado de Gobierno, Francisco Lucas, ha confirmado que hay una investigación abierta en estos momentos y que previsiblemente este viernes pasarán a disposición judicial los cuatro detenidos.
La mujer llevaba en paradero desconocido desde abril de 2024. Tras meses retenida y sufriendo agresiones constantes que le provocaron la pérdida de visión en un ojo, logró escapar de su pareja y solicitar auxilio en un centro de salud, según informa La Opinión.
Lo que inicialmente se barajó como una posible desaparición voluntaria en abril de 2024 no lo era. Según el relato de la mujer, permaneció meses cautiva en una vivienda de San José de la Vega, una pedanía de la capital. Su pareja la mantuvo raptada y sometida a continuas vejaciones.
Los hechos se precipitarion el pasado martes. Aprovechando que su captor dormía, la víctima usó una escalera para saltar la valla de la vivienda y correr hacia el Centro de Salud del Infante. Allí, el personal sanitario quedó conmocionado por su estado: presentaba hematomas, cortes de navaja y una brecha en la cabeza.
Tras activar el protocolo policial, la mujer relató un historial de torturas que incluía violaciones y palizas con palos. Después de recibir atención médica en el hospital, fue trasladada a una casa de acogida.
Ayer miércoles, bajo supervisión del Juzgado de Guardia de Murcia, se llevó a cabo un exhaustivo registro en la vivienda de la huerta donde la víctima permaneció cautiva. En el inmueble, los investigadores incautaron armas blancas y de fuego, así como diversas sustancias estupefacientes.
Además, se hallaron los mismos objetos que la mujer describió en su denuncia, utilizados presuntamente para mantenerla amordazada y maniatada. El operativo culminó con el arresto de un hombre y una mujer, vecinos del agresor, por su presunta complicidad al ocultar el secuestro y no alertar a las autoridades.
Debido a la naturaleza de los delitos de violencia sexual implicados, la investigación ha sido asumida por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Jefatura Superior de Policía de Murcia. Esta unidad especializada se encarga ahora de gestionar el caso y brindar protección a la víctima.
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