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    <title><![CDATA[elDiario.es - Susana Ruiz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/susana_ruiz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Susana Ruiz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Feminismo pandémico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/feminismo-pandemico_1_7283670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a01fb90-f903-4741-b471-204471c3d8fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feminismo pandémico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Quedarse en casa' solo sirve si es el movimiento feminista el que se manifiesta, ahí sí. Se nos exige que nuestras luchas sean pacíficas, consecuentes, modélicas, pacientes y sonrientes.</p></div><p class="article-text">
        '#Quedateencasa este 8M'. Y con ese eslogan, ya estar&iacute;a, &iquest;no? Resulta cuando menos sorprendente, al menos para algunas. Las mujeres llevamos siglos qued&aacute;ndonos en casa, cuidando en casa, trabajando en casa, llorando en casa, sufriendo malos tratos en casa. Y en pleno siglo XXI lleg&oacute; la pandemia y nos dijeron que deb&iacute;amos quedarnos de nuevo en casa para celebrar el 8 de marzo, que el mejor lugar para elevar nuestras reivindicaciones era de nuevo quedarnos entre esas cuatro paredes que para muchas de nosotras siguen siendo prisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un eslogan que no vale cuando lo que se quiere pedir es la unidad de Espa&ntilde;a, cuando se quiere protestar para que las clases privilegiadas recuperen el derecho individual para contagiarnos a todas, cuando queremos pedir mejoras para la sanidad, cuando los fascistas desean pasear su xenofobia, cuando un mont&oacute;n de negacionistas sin distancia y medidas de protecci&oacute;n cantan por teor&iacute;as conspiranoicas o cuando queremos exigir que nos devuelvan la libertad de expresi&oacute;n perdida en unos tuits. Ese eslogan no sirve para los transportes p&uacute;blicos atestados, para las clases de colegios e institutos hacinadas. Tampoco debe ser apropiado para protegernos de nosotras mismas porque es m&aacute;s importante salvar la Navidad o el verano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        'Quedarse en casa' solo sirve si es el movimiento feminista el que se manifiesta, ah&iacute; s&iacute;. Entonces nosotras, las mujeres, debemos ser responsables de la salud p&uacute;blica, sacar los delantales al balc&oacute;n y poner cartelitos en redes sociales. Calladitas, como siempre, que estamos m&aacute;s guapas. Se nos exige que nuestras luchas sean pac&iacute;ficas, consecuentes, mod&eacute;licas, pacientes y sonrientes. Da igual si en estos tiempos pand&eacute;micos las mujeres somos el sector de la poblaci&oacute;n que m&aacute;s est&aacute; sufriendo las consecuencias econ&oacute;micas y sociales de esta crisis. No importa que organismos como la ONU est&eacute;n haciendo un llamamiento para intentar paliar un agravamiento de la desigualdad de g&eacute;nero a causa del COVID-19. 
    </p><p class="article-text">
        La enorme prevalencia de mujeres al cargo de los cuidados de manera formal -cuidadoras, enfermeras, limpiadoras, cajeras, docentes- e informal -econom&iacute;a sumergida y amas de casa- ha supuesto que, si ya ostent&aacute;bamos el dudoso honor de encabezar los trabajos m&aacute;s precarizados y con mayor tasas de temporalidad, el paro derivado de la situaci&oacute;n de emergencia sanitaria ha crecido en m&aacute;s del doble entre nosotras. Eso las que aparecen en las estad&iacute;sticas, puesto que las que trabajan sin contratos en el sector de los cuidados y la limpieza son legi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es necesario este a&ntilde;o, parece ser, que nos acordemos de la violencia machista. Podemos hacerlo qued&aacute;ndonos en casa encerradas con nuestros maltratadores, tal y como hicimos durante la cuarentena. Mujeres y menores conviviendo a todas horas con aquellos que eligen golpear y abusar a quienes dicen amar, impedidas para poder escapar de ese c&iacute;rculo infernal puesto que a ver qui&eacute;n es la guapa que denuncia cuando ni siquiera puedes salir de tu casa. A esas mujeres les decimos, por favor, que cuelguen el delantal manchado de sangre y l&aacute;grimas del balc&oacute;n este a&ntilde;o. Y a sus hijos e hijas que sigan guardando silencio.
    </p><p class="article-text">
        Y encima ese <em>qu&eacute;date en casa</em> est&aacute; calando hondo. Por responsabilidad, la que no tienen los se&ntilde;oros que salen a pedir a la calle lo que se les ocurra; cosa que me parece bien ya que para eso manifestarse es un derecho fundamental recogido en nuestra sacrosanta Constituci&oacute;n. Pueden darme ganas de vomitar ver como se utiliza dicho derecho para fomentar el odio, pero legislar sobre eso no es cosa m&iacute;a. Lo que me parece de chiste es que a nosotras se nos exija esa responsabilidad, cargando sobre nuestras cabezas la salud mundial y que, cual Evas pecadoras depositarias de todas las faltas y todas las culpas, asumamos ese papel de nuevo. Es un estigma que cargamos y cargaremos hasta que interioricemos que 'ni santas, ni putas'. 
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de marzo se merece las mismas manifestaciones, las mismas concentraciones y los mismos estallidos de rabia y jubilo a la vez; m&aacute;s si cabe porque nosotras sostenemos un sistema que est&aacute; quebr&aacute;ndose por las esquinas. No ser&eacute; yo quien haga de epidemi&oacute;loga de barra de bar, pero la l&oacute;gica me da para saber que el COVID-19 se va a transmitir de la misma forma en la manifestaci&oacute;n morada que en cualquier otra. As&iacute; que por lo menos no nos tomen por bobas: o todas o ninguna. Que con sus prohibiciones, linchamientos p&uacute;blicos y dem&aacute;s zarandajas solo nos dan la raz&oacute;n: el 8M es hoy, pandemia mediante, m&aacute;s necesario que nunca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/feminismo-pandemico_1_7283670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Mar 2021 23:03:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feminismo pandémico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crónica de un paseo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cronica-paseo_132_5950756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afc9a7fd-d636-425d-9331-299150c4aabf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que prometía ser un paseo lleno de acción y aventuras dramáticas se convirtió en las sonrisas de felicidad de unos niños que hace meses que no podían salir de casa</p></div><p class="article-text">
        Ayer era el d&iacute;a 'D'. Algo as&iacute; como el desembarco de Normand&iacute;a pero con soldados bajitos. Una especie de experimento sociol&oacute;gico en el cual deb&iacute;amos soltar a esas fieras encerradas durante m&aacute;s de cuarenta d&iacute;as porque, aunque algunos se empe&ntilde;en en enviar a las redes sociales duros aislamientos en casoplones y jardines, la mayor parte de nosotras habitamos cuatro paredes y con suerte un balc&oacute;n para aplaudir.
    </p><p class="article-text">
        En casa nos fuimos preparando desde que se anunci&oacute; la buena nueva: uniformes de campa&ntilde;a tipo ch&aacute;ndal, mascarillas anti-todo, gel hidroalcoh&oacute;lico destructor de amenazas invisibles, unos patinetes para huir lo m&aacute;s r&aacute;pido posible, la perra por si alguien nos atacaba y un casco para eludir cr&iacute;ticas. Y a diario he pasado revista a las tropas, en mi caso dos aguerridos menores. Cual Sargento Hartman en <em>La Chaqueta Met&aacute;lica</em>&nbsp;he ido aleccionando sobre lo que est&aacute; y no est&aacute; permitido en nuestras salidas, siempre en un motivador tono b&eacute;lico, que ya sabemos que estamos en guerra:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- &iexcl;No pod&eacute;is chupar las barandillas!
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Mam&aacute;, s&iacute;, mam&aacute;!
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;No pod&eacute;is acercaros a la gente!
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Mam&aacute;, s&iacute;, s&iacute;, mam&aacute;!
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;No os oigo! &iquest;Qu&eacute; no pod&eacute;is hacer?
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Chupar barandillas y acercarnos a la gente, mam&aacute;!
    </p><p class="article-text">
        Y lleg&oacute; el momento de salir, de enfrentar la batalla o la primera parte de lo que se presume ser&aacute; una larga lista de batallas. Creo que lo de las met&aacute;foras b&eacute;licas se me fue de las manos: quer&iacute;an salir armados con las pistolas de agua cargadas con una disoluci&oacute;n de agua y lej&iacute;a al 50% aunque al final imper&oacute; la cordura materna.
    </p><p class="article-text">
        Llevaba viendo en redes sociales todo el d&iacute;a las mismas cuatro im&aacute;genes de familias desaprensivas tomando el control de las calles en modo comandos terroristas, atrincher&aacute;ndose en parques y exhibiendo sin el menor pudor lo que se han venido a denominar &ldquo;vectores de transmisi&oacute;n&rdquo;, antes conocidos como ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Por un momento record&eacute; que publicar im&aacute;genes de menores sin consentimiento no est&aacute; permitido, pero como estamos en estado de alarma supongo que sus derechos tambi&eacute;n habr&aacute;n sido conculcados en ese aspecto. No voy a negar que el terror a encontrarnos con alguna de esas c&eacute;lulas de resistencia a la ley no me invadiera, pero decidimos echarle valor al asunto y nos lanzamos a lo desconocido.
    </p><p class="article-text">
        Nadie. Nuestra primera sorpresa es que no vimos a nadie nada m&aacute;s salir. Pens&eacute; que estar&iacute;an detr&aacute;s de algunas barricadas en las zonas de esparcimiento infantil y con precauci&oacute;n seguimos avanzando. Nada, que apenas hab&iacute;a gente. Luego me acord&eacute; de que vivimos en un entorno rural y que ver poca gente es una constante en nuestras vidas, mas all&aacute; de cualquier pandemia. Y as&iacute; segu&iacute;a siendo.
    </p><p class="article-text">
        La poca gente que pudimos ver manten&iacute;a la distancia, iban convenientemente protegidos y nadie tuvo ninguna actitud inc&iacute;vica. Una enorme desilusi&oacute;n, pero un recuerdo de que la mirada urbecentrista y adultoc&eacute;ntrica de esta sociedad es la que esta definiendo tanto las medidas de confinamiento como la posible desescalada del mismo. Adem&aacute;s de reafirmarme que en un pueblo se vive bastante mejor.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros nos hab&iacute;amos estado preparando para lo peor, alertados por los mensajes que nos llegaban por todas partes: medios de comunicaci&oacute;n, mensajes de WhatsApp, llamadas de tel&eacute;fono, etc. Pero resulta que lo que promet&iacute;a ser un paseo lleno de acci&oacute;n y aventuras dram&aacute;ticas para contar en un art&iacute;culo como este, se convirti&oacute; en las sonrisas de felicidad de unos ni&ntilde;os que hace meses que no pod&iacute;an correr en patinete. Circulen, que aqu&iacute; no hay nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        No niego que en muchos sitios se hayan podido producir escenas como las descritas: aglomeraciones de gente, personas que no respetan las indicaciones dadas a toda la ciudadan&iacute;a o saltos del confinamiento aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. Pero tambi&eacute;n creo que la gran mayor&iacute;a de las familias s&iacute; hemos cumplido las normas, principalmente por ese inter&eacute;s ego&iacute;sta que es el germen de muchos altruismos: lo que me viene bien a m&iacute; como individuo &ndash;sacar a mis hijos e hijas de casa para que se desfoguen un rato&ndash; tengo que seguir conserv&aacute;ndolo y para ello es necesario seguir las indicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, felicitar a esta sociedad en la cual el objeto de cr&iacute;ticas furibundas ha pasado de los perros y sus due&ntilde;os a las familias y los menores. Vamos subiendo puntos en el ranking del odio. Espero con ansias la siguiente entrega: 'Todas contra los runners', en las pantallas de sus m&oacute;viles el pr&oacute;ximo 2 de mayo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cronica-paseo_132_5950756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crónica de un paseo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Salud,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tejiendo redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/tejiendo-redes_132_2261450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14ff038f-2eb3-4d11-8f37-ffcf6e954d59_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Nieves María Lorenzo realizando mascarillas."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Quién fabrica esos sistemas de protección que se están repartiendo? ¿De dónde salen? Probablemente de la casa de al lado, donde día y noche se oye el sonido de una máquina de coser.</p></div><p class="article-text">
        Hay art&iacute;culos que cuesta escribirlos; se te enganchan en el alma y te dejan un regusto amargo en la boca que no desaparece en varios d&iacute;as. Y otros que se escriben solos, con una sonrisa empujando los dedos, mientras estos aletean golpeando teclas. El de hoy es de esos &uacute;ltimos.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos de pandemia y caos asistimos a situaciones doloros&iacute;simas, p&eacute;rdidas humanas incalculables y un destrozo en lo econ&oacute;mico y lo social como nunca antes hab&iacute;an vivido varias generaciones de nuestro pa&iacute;s. Vemos actitudes miserables, y no solo por parte de un sector pol&iacute;tico que se lanza sobre los muertos como carro&ntilde;eros, sino tambi&eacute;n actitudes individuales que nos hacen renegar de cualquier parentesco humano con quienes las llevan a cabo. Sobre eso prefiero no escribir. Aun confinada no tengo tiempo para perderlo llen&aacute;ndome la garganta de bilis, ni letras que perder en miserias que conducen a poco.
    </p><p class="article-text">
        Por eso escribo sobre redes, tejidas al calor de la necesidad, por supuesto, pero tambi&eacute;n de la grandeza de muchos que a veces se mide en las peque&ntilde;as cosas. Son redes cosidas a base de esfuerzo, solidaridad, entendimiento y olvidos. Esos olvidos que son necesarios para que el bien com&uacute;n prime por encima de los egos y de las cosas que nos separaban antes de que el mundo se parase.
    </p><p class="article-text">
        Esas redes se han hilvanado de prisa, atando nudos en cada peque&ntilde;o rinc&oacute;n de esta comunidad, con llamadas de tel&eacute;fono, mensajes de texto y avisos pegados en las paredes de los pocos comercios que a&uacute;n pueden seguir abiertos. Y a pesar de esa improvisaci&oacute;n, necesaria cuando los tiempos apremian y tantas personas que se encuentran en situaci&oacute;n precaria necesitan del apoyo de administraciones colapsadas o inanes, han funcionado como un reloj. La <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/Red-Cantabra-Apoyo-Mutuo-Cantabria_0_1007200427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red C&aacute;ntabra de Apoyo Mutuo</a> ha coordinado cientos de acciones, peque&ntilde;as en su individualidad pero enormes en su conjunto, como la entrega de m&aacute;s 2.500 equipos de protecci&oacute;n, el acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico o la ayuda a dependientes.
    </p><p class="article-text">
        Si cada voluntario y voluntaria cuenta en esa maquinaria, yo quiero poner el foco en una peque&ntilde;a parte del engranaje, diminuta quiz&aacute;s, tan importante e indispensable como el resto. &iquest;Qui&eacute;n fabrica esos sistemas de protecci&oacute;n que se est&aacute;n repartiendo? &iquest;De d&oacute;nde salen? Probablemente de la casa de al lado, donde d&iacute;a y noche se oye el sonido de una m&aacute;quina de coser.
    </p><p class="article-text">
        Que vivo en un pueblo no es ninguna novedad para las personas que de vez en cuando se pasan por este espacio para leerme. Una forma de habitar militante, concienciada con esos peque&ntilde;os n&uacute;cleos rurales que amenazan con extinguirse. Y en mi pueblo hay un barrio, a&uacute;n m&aacute;s peque&ntilde;o y subido en un alto &ndash;con unas vistas espectaculares sobre el parque natural de las marismas de Santo&ntilde;a, Victoria y Joyel, que todo hay que decirlo&ndash; llamado Se&ntilde;a. All&iacute; viven unas 300 personas y varias de ellas cosen sin descanso para que todas tengamos mascarillas: M&oacute;nica, In&eacute;s, Conchi, Isabel, Sarito y dos Marisoles. Y la que fue alcaldesa ped&aacute;nea, Beatriz San Miguel, se encarga de entregar a quien sea necesario las mascarillas elaboradas.
    </p><p class="article-text">
        Ocho mujeres que, con la &uacute;nica ayuda de sus manos, sus m&aacute;quinas y la f&eacute;rrea voluntad de ayudar a otras, han fabricado unas 3.000 mascarillas en sus casas. Tambi&eacute;n han hecho un video para que veamos qu&eacute; producto est&aacute;n elaborando de manera totalmente altruista, porque en esto de la protecci&oacute;n no todo vale como se est&aacute; viendo, y cada d&iacute;a recibimos nuevas recomendaciones, a veces contradictorias con las anteriores, a medida que se conoce m&aacute;s sobre la COVID-19 y las formas de propagaci&oacute;n del virus.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, prefiero escribir sobre esta gente. Y sobre mis vecinas, por qu&eacute; no. A las que veo cada d&iacute;a a las ocho de la tarde cuando salgo a mi balc&oacute;n, casi todas personas mayores, muchas de ellas solas. Es curioso esto de los balcones. Lo que empez&oacute; siendo un reconocimiento al trabajo de los sanitarios se ha convertido en un ritual en el cual nos aplaudimos a nosotras mismas por estar vivas, hablamos de c&oacute;mo nos ha ido hoy, nos sonre&iacute;mos y nos abrazamos de balc&oacute;n a balc&oacute;n con los ojos y nos despedimos hasta el d&iacute;a siguiente. S&eacute; que ellas quieren verme y ellas saben que yo a ellas tambi&eacute;n; quiero comprobar que est&aacute;n bien, que las mascarillas de Se&ntilde;a que las llev&eacute; no pican y que si necesitan algo, la red que estamos tejiendo entre tantas seguro que lo encuentra. Hay cosas por las que merece la pena aplaudir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/tejiendo-redes_132_2261450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2020 20:14:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tejiendo redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando todo esto acabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/acabe_132_1010372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3424a6a-c135-4d3d-ad26-535a0686ac62_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mensajes positivos frente al estado de alarma y la cuarentena de todo el país. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos ese tiempo nuevo, el de "cuando todo esto acabe". Es como El País de Nunca Jamás, un edén dorado en el cual haremos todo lo que ahora no podemos hacer.</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; en las vuestras, pero en mi casa se ha instaurado un tiempo nuevo; es el tiempo de &ldquo;cuando todo esto acabe&rdquo;. Tenemos el tiempo pasado, el de antes del confinamiento. Es un pasado reciente, el ayer m&aacute;s pr&oacute;ximo. En &eacute;l residen un mont&oacute;n de cosas que antes no d&aacute;bamos valor y que en cambio ahora a&ntilde;oramos con intensidad: excursiones en familia, respirar profundo en la playa, las cervezas con las amigas y amigos, ir al super y charlar con la gente del pueblo. Incluso sacar a mi perra se ha convertido en algo furtivo, r&aacute;pido y solitario. Todas esas cosas construyen nuestra memoria m&aacute;s brillante, aquella que nos ayuda a sostener el tiempo presente.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos tambi&eacute;n el tiempo del hoy, ese que se diluye como el aceite, goteando de nuestras manos ociosas. Se escurre lentamente mientras deseamos que pase r&aacute;pido, que no duela, que se termine. No estamos acostumbradas a la calma, a la no-prisa, a intentar llenar nuestro d&iacute;a de actividades para no caer en el tedio y la depresi&oacute;n. Quienes tenemos ni&ntilde;os contamos con un bonus extra: tareas del colegio por la ma&ntilde;ana, cocinar en familia, gimnasia en casa por la tarde, manualidades, cuentos, pelis y un largo etc&eacute;tera con tal de que est&eacute;n bien. Y no nos damos cuenta de que lo que m&aacute;s necesitan es que nosotras lo estemos. Es agotador no tener relevo en los cuidados, ser familia monomarental, pero tambi&eacute;n os digo que si no fuera por ellos no me levantar&iacute;a de la cama.
    </p><p class="article-text">
        Porque el tiempo presente no es solo eso que hacemos y mostramos en redes sociales. No solo son las fotos de nuestros dibujos o lo bien que lo pasamos bailando en la sala de casa. El tiempo presente est&aacute; lleno de llantos a medianoche cuando la incertidumbre puede contigo. Est&aacute; lleno de lo que el permanente contacto virtual no puede llenar. Est&aacute; lleno de despedidas y abrazos no dados y que tanto necesitamos. Y a m&iacute; me duelen los brazos de no darlos. Por eso achucho a mis enanos como si no hubiera un ma&ntilde;ana y dormimos los tres juntos aunque me cosan a patadas por la noche.
    </p><p class="article-text">
        Ese anhelo lo sustituimos por videollamadas y mensajes. Una cosa buena del tiempo presente es que te das cuenta de qui&eacute;n est&aacute; contigo de verdad. Se mantienen algunos, desaparecen otros y aparecen algunos m&aacute;s. Digamos que es un tiempo de conteo, de sumar y restar lo que no suma, en el que la gente tambi&eacute;n te muestra solidaridad y ayuda, aunque sea para sacarte una sonrisa por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Y tenemos ese tiempo nuevo, el de &ldquo;cuando todo esto acabe&rdquo;. Es como <em>El Pa&iacute;s de Nunca Jam&aacute;s</em>, un ed&eacute;n dorado en el cual haremos todo lo que ahora no podemos hacer. En ese caj&oacute;n de la imaginaci&oacute;n de lo que est&aacute; por venir hemos guardado los bocadillos de tortilla que nos haremos cuando vayamos al monte con esos amigos que ahora est&aacute;n malitos con el maldito bicho. He metido tambi&eacute;n las ca&ntilde;as que me voy a tomar con mi hermano y mi cu&ntilde;ada, los paseos interminables con la perra con el &uacute;nico acompa&ntilde;amiento del sonido de mis pasos, las tortitas de chocolate con mis amigas y sus mil besos de caramelo. He metido tambi&eacute;n la celebraci&oacute;n de cumplea&ntilde;os aplazado de mi hijo mayor y los partidos de f&uacute;tbol en el pueblo del peque&ntilde;o, las salidas en la piragua por la r&iacute;a de Limpias y las risas con mis vecinos. Tengo abrazos especiales de esos que cortan la respiraci&oacute;n metidos en un rinc&oacute;n secreto para esa amiga que lo est&aacute; pasando mal, para mis padres. Y un grito al aire que me ocupa el pecho.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando todo esto acabe&rdquo; es tambi&eacute;n un tiempo incierto en el cual no s&eacute; si podr&eacute; tener de nuevo un trabajo, como tantas familias de este pa&iacute;s. O si me faltar&aacute;n algunos de los m&iacute;os, que se quedar&aacute;n sin recibir esos abrazos. Pero eso no se lo cuento a los ni&ntilde;os. Para ellos ese tiempo del &ldquo;cuando todo esto acabe&rdquo; seguir&aacute; siendo un lugar seguro al que regresar, aunque no sepamos cuando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/acabe_132_1010372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando todo esto acabe]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/memoria_132_1001914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/440dcc6b-db41-41a6-bcb5-aec2e101ec43_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Somos un país que tiende a los olvidos, Pero esta vez no podemos permitirnos que vuelva a ser así: una vez que esto pase, que pasará, deberíamos recordar lo que es realmente importante, deberíamos reclamar lo público como algo imprescindible.</p></div><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a hacer hoy un ejercicio de memoria. Siempre es conveniente mirar hacia atr&aacute;s para poder colocar las cosas en su sitio pero, dada la situaci&oacute;n que estamos viviendo, se hace m&aacute;s necesario que nunca. La memoria nos sirve para reconocernos, para analizar los acontecimientos pasados y tambi&eacute;n los presentes y los futuros. Una especie de memoria predictiva, atemporal, viva, l&iacute;quida; una memoria que nos ayude a reconciliar todos los tiempos en uno solo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en cuarentena. Un espacio muerto, un <em>impase</em> donde todo o casi todo se ha detenido. Y lo vivimos como algo dram&aacute;tico, heroico, tremendo. Empecemos por recordar nuestro pasado compartido. Hace no tanto sufrimos una brutal guerra que asol&oacute; nuestro pa&iacute;s y cuyas consecuencias se prolongaron durante d&eacute;cadas. En aquel momento nuestros abuelos y abuelas se vieron obligados a sacrificios enormes, a privaciones sin parang&oacute;n, a miedos inimaginables. Pero salieron a delante.
    </p><p class="article-text">
        Hoy solo nos piden que nos quedemos en casa. Nada m&aacute;s. Nadie nos ha dicho que&nbsp;marchemos con un fusil hacia las trincheras, ni que asumamos que no tendremos nada con que alimentarnos o que ese sonido indica que hay que correr a un refugio porque el infierno se va a desatar sobre nuestras cabezas. Recordar nos hace fr&aacute;giles ante nuestras propias miserias, nuestra insolidaridad, nuestras debilidades de sociedad capitalista, acostumbradas a un individualismo feroz que pone por encima los deseos personales a las necesidades colectivas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debemos recordar el pasado m&aacute;s reciente. Recortes en servicios p&uacute;blicos que hoy muestran sus costuras, rotos e incapaces de asumir en algunos acasos retos como el que se nos presenta. Resulta parad&oacute;jico qu&eacute; las personas que clamaban por la privatizaci&oacute;n de servicios esenciales como la sanidad o la educaci&oacute;n acaben acudiendo a un hospital p&uacute;blico para salvar su vida. Esa memoria que no perdona, cuando algunos nos llamaban perroflautas por reclamar lo de todas, hoy se demuestra implacable ante una emergencia sanitaria que no entiende de clases. O s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Memoria para recordar a las desahuciadas, a las que deber&aacute;n pasar su encierro en infraviviendas, sin lo m&iacute;nimo. Memoria para las mujeres y menores que deber&aacute;n pasar su encierro con sus maltratadores. Memoria tambi&eacute;n para las precarias que esperamos como agua de mayo que un gobierno progresista nos diga qu&eacute; va a pasar con nuestros empleos. Para los y las aut&oacute;nomas, entre las que me encuentro, que no sabemos si despu&eacute;s de esto tendremos medios para subsistir. Memoria, en fin, para las que reclam&aacute;bamos m&aacute;s derechos sociales y una gesti&oacute;n eficiente de lo com&uacute;n o una renta b&aacute;sica universal, para las que ped&iacute;amos poner la vida y los cuidados en el centro de la sociedad, mientras otros se re&iacute;an desde la comodidad de sus sof&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y deberemos hacer en el futuro pr&oacute;ximo el mismo ejercicio de memoria. Somos un pa&iacute;s que tiende a los olvidos, que ha vivido estos &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os de democracia instalado en ellos. Pero esta vez no podemos permitirnos que vuelva a ser as&iacute;: una vez que esto pase, que pasar&aacute;, deber&iacute;amos recordar lo que es realmente importante, deber&iacute;amos reclamar lo p&uacute;blico como algo imprescindible para la supervivencia de un pueblo. Cuando recobremos la normalidad y podamos salir a las calles, deber&iacute;amos llenarlas para que no se nos olvide nada.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto toca ser responsables y m&aacute;s solidarias que nunca: creedme, acumular seis docenas de huevos o 50 yogures no va a salvarnos del coronavirus pero si puede significar que la que venga detr&aacute;s de ti no tenga para comer estos d&iacute;as. Hay momentos de los que estamos viviendo que deber&iacute;an abochornarnos como especie. Y por favor, por favor, por favor, por favor muy fuerte: ya tocar&aacute; hacer recuento de lo que se hizo mal, que seguro que es mucho y podremos aprender de ello. Ahora debemos dar ejemplo a esos pol&iacute;ticos que no nos merecen: solo el pueblo salva al pueblo. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/memoria_132_1001914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2020 10:25:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Sanidad,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminismo de oferta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/feminismo-oferta_132_1002018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf1d2e1d-b2da-464c-b6fd-8ae1b7541943_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Movilización feminista en Santander. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así que con tanta historia me vais a permitir que me marque un 'Cayetana' y diga: 'no en mi nombre'. A mí no me representan y no precisamente porque sea amazónica, que con ser yo misma ya tengo suficiente. No lo hacen porque reducen el feminismo a lo pequeño, a debates que muchas veces tienen más que ver con lo identitario que con lo real, a mirar el dedo antes que la luna.</p></div><p class="article-text">
        Ya es 8M otra vez. Muchas tenemos esta fecha marcada en morado en nuestros calendarios, entre las citas del m&eacute;dico y el cumplea&ntilde;os de la abuela. Forma parte de nuestro imaginario colectivo de mujeres, una fiesta de reivindicaci&oacute;n, de luchas y tambi&eacute;n de recuerdo para las que ya no pueden celebrarlo con nosotras. Pero en esta ocasi&oacute;n, me vais a perdonar, llego un poquito cansada. No por las m&aacute;s que evidentes necesidades que a&uacute;n quedan por cubrir para llegar a esa igualdad real que perseguimos. Tampoco por la rabia y la tristeza que nos ahoga al ver que nos siguen matando, abusando, violando, persiguiendo, ninguneando y empobreciendo. Mi cansancio se debe a que parece que el feminismo est&aacute; de oferta: un 2x1 en cualquier lineal de un supermercado ideol&oacute;gico de barrio. Porque todo vale para enarbolar la bandera de un movimiento indomable.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos al gobierno de coalici&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/politica/PSOE-Unidas-Podemos-Ley-Libertad-Sexual_0_1003000594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&aacute;ndose de tortas por la Ley de libertad Sexual</a>, en una especie de ordal&iacute;a feminista que intenta probar cu&aacute;l de los dos partidos en el poder est&aacute; m&aacute;s capacitado para portar el estandarte de la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos nuevas denominaciones, nuevas corrientes reci&eacute;n acu&ntilde;adas: si el a&ntilde;o pasado los de Cs nos deleitaron con el 'feminismo liberal', este 2020 la portavoz del PP, Cayetana &Aacute;lvarez de Toledo, nos agasaja con el <a href="https://www.eldiario.es/politica/Alvarez-Toledo-negacionista-PP-manifestacion_0_1001950243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'feminismo amaz&oacute;nico'</a>. Seg&uacute;n la creadora de este hit &ndash;pr&oacute;ximamente en todas las librer&iacute;as no progres del pa&iacute;s- no se trata de amputarse un pecho para disparar mejor el arco o de cabalgar a lomos de un brioso corcel &ndash;lo deja para Abascal- mientras masacra hombres revoltosos. Lo define como aquel de las mujeres fuertes que se defienden solas. Las dem&aacute;s debemos necesitar escolta para andar por la calle, pobres v&iacute;ctimas lloricas, y las que dejan que sus parejas o exparejas las apalicen o maten es por debiluchas.
    </p><p class="article-text">
        Y tenemos a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obispos-posicionan-interno-feminismo-diferencias-8m_0_1003000170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia Episcopal</a> pronunci&aacute;ndose sobre debates internos del movimiento feminista. Ya, ya lo s&eacute;: los que faltaban. Como si no tuvieran bastante con tapar casos de pederastia y operaciones inmobiliarias de dudosa moral, ahora se dedican a pontificar sobre cuestiones de sexo. No s&eacute; yo, no me gusta meterme en sacrist&iacute;a ajena, pero un poco de auto cr&iacute;tica ser&iacute;a deseable y puede que ganasen alg&uacute;n adepto m&aacute;s para la secta. Siento si ofendo los sentimientos religiosos de alguien &ndash; realmente lo siento m&aacute;s bien poco &ndash; pero desde la absoluci&oacute;n de Willy Toledo estamos un poco creciditas.
    </p><p class="article-text">
        Y tenemos las luchas fratricidas dentro del propio movimiento. Llevamos varios meses viendo c&oacute;mo se zurran sin piedad sobre la prostituci&oacute;n quienes defienden la abolici&oacute;n frente a quienes la tratan desde posturas regulacionistas. O quienes defienden los derechos de las mujeres trans frente a las que las consideran fuera del sujeto del feminismo, encontrando en <a href="https://www.eldiario.es/politica/Falcon-Partido-Feminista-IU-franquistas_0_999150782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lidia Falc&oacute;n</a> una defensora a ultranza de ciertos postulados que le han valido la expulsi&oacute;n de su partido &ndash;Partido Feminista - de IU.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que con tanta historia me vais a permitir que me marque un 'Cayetana' y diga: 'no en mi nombre'. A m&iacute; no me representan y no precisamente porque sea amaz&oacute;nica, que con ser yo misma ya tengo suficiente. No lo hacen porque reducen el feminismo a lo peque&ntilde;o, a debates que muchas veces tienen m&aacute;s que ver con lo identitario que con lo real, a mirar el dedo antes que la luna. El feminismo es un movimiento vivo, complejo, atravesado por m&uacute;ltiples vectores que son precisamente los que lo hacen rico, internacional e inmenso. No necesito que nadie me venga a explicar lo que es una mujer libre desde la altura de su t&iacute;tulo nobiliario y una villa muelle. Ni tampoco que un partido pol&iacute;tico pretenda apropiarse de lo que no es de nadie y a la vez es de todas. Ni que un cura me venga a explicar la diferencia entre sexo y g&eacute;nero. O que las compa&ntilde;eras trans sean utilizadas como arma arrojadiza insultando la inteligencia colectiva de tantas de nosotras. No en mi nombre, de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que tampoco yo voy a hablar en nombre de nadie ni a pontificar sobre lo que debe ser una buena feminista. Prefiero callar, seguir trabaj&aacute;ndome la igualdad y eligiendo los grandes consensos del feminismo antes que los peque&ntilde;os disensos inflados por las redes sociales y las ansias de publicidad de algunos pol&iacute;ticos y especies hom&oacute;logas. Porque hoy, a pesar de todo eso, hoy somos muchas menos. Y eso s&iacute; que es importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/feminismo-oferta_132_1002018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feminismo de oferta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El virus letal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/opinion-susana-ruiz-virus_132_1002246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/185c2ee7-a965-4b18-929c-cb186b0eb403_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Control para detectar coronavirus en un aeropuerto. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si en estos dos meses de bombardeo mediático hubieran muerto 21 personas a causa del COVID-19 el país se hubiera paralizado y el ejército hubiera tomado las calles en una estampa propia del apocalipsis zombie</p></div><p class="article-text">
        Ya tenemos aqu&iacute; al coronavirus. En el momento de escribir este art&iacute;culo ya son 73 los contagiados por toda Espa&ntilde;a, repartidos en trece comunidades aut&oacute;nomas. Y con &eacute;l lleg&oacute; la psicosis, el miedo, los bulos y la especulaci&oacute;n, adem&aacute;s del robo de mascarillas y de gel hidroalcoh&oacute;lico, que lo de la picaresca en este pa&iacute;s no decae ni por las pandemias. Semanas de portadas, telediarios, tertulias, cadenas de Whatsapp y dem&aacute;s informaciones veraces &ndash;n&oacute;tese la iron&iacute;a, por favor- han inundado nuestra cotidianeidad al punto de que quien no se desayuna un coronavirus con mermelada no est&aacute; al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero no debemos alarmarnos en exceso. Este virus probablemente siga el mismo camino que le de la gripe A: la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Habituaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habituaci&oacute;n</a>. Lo que fue un estallido de caos y p&aacute;nico por una nueva gripe incontrolable y mort&iacute;fera, termin&oacute; convirti&eacute;ndose en algo banal que no merece ni una sola noticia en la secci&oacute;n de curiosidades de un peri&oacute;dico local, y eso que en la campa&ntilde;a 2018-2019 esta silenciosa compa&ntilde;era invernal se llev&oacute; por delante a 6.300 personas solo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Otro virus letal ha dejado 21 personas muertas desde que comenz&oacute; el a&ntilde;o, adem&aacute;s de numerosas secuelas f&iacute;sicas, emocionales y econ&oacute;micas. Es un bicho profundamente resiliente, inmune a d&iacute;a de hoy a cualquier tratamiento a nivel global. Pero le pasa lo mismo que a la gripe A; no ver&aacute;n reportajes especiales, ni periodistas con mascarillas en el lugar de los hechos, tampoco es motivo suficiente para abrir un telediario a no ser que la muerte en cuesti&oacute;n traiga aparejada una dosis de morbo extra. Si en estos dos meses de bombardeo medi&aacute;tico hubieran muerto 21 personas a causa del COVID-19 el pa&iacute;s se hubiera paralizado, hubieran cortado los accesos a los focos de infecci&oacute;n, cerrado escuelas, y universidades, suspendido actos multitudinarios  y el ej&eacute;rcito hubiera tomado las calles en una estampa propia del apocalipsis zombie. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no se me preocupen; ese virus tiene incidencia mayoritariamente en un solo grupo de poblaci&oacute;n: las mujeres. 137 muertas a diario en el mundo solo en 2017, seg&uacute;n la ONU. A diario. Lo curioso del tema es que una vacuna para el virus del machismo &ndash;que no es otro que el que mata, tortura y oprime a las mujeres a lo largo y ancho del planeta- s&iacute; ser&iacute;a rentable para las farmac&eacute;uticas. No est&aacute; catalogado como enfermedad rara, sino que podr&iacute;amos considerarlo una pandemia en toda regla: enfermedad epid&eacute;mica que se extiende a muchos pa&iacute;ses o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o regi&oacute;n. Nos viene como anillo al dedo, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        A pesar de eso, de su alt&iacute;sima incidencia y de las graves consecuencias sociales que conlleva, siendo la &uacute;ltima y m&aacute;s traum&aacute;tica de ellas el feminicidio, los gobiernos del mundo no tienen recursos suficientes para erradicarlo. O m&aacute;s bien prefieren invertir en otras cosas. En un inicio de a&ntilde;o negro en cuanto a lo que la violencia de g&eacute;nero se refiere, lo &uacute;nico que se puede destacar es que nuestras instituciones se han llenado de negacionistas, exponiendo a la luz del d&iacute;a los s&iacute;ntomas de una sociedad corrompida por esta lacra.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que vemos t&iacute;midos avances, se anuncian nuevas leyes sobre violencia sexual y se promete luchar contra la epidemia en entrevistas, tuits y titulares. Como tambi&eacute;n es cierto que continuamos caminado para no silenciar los abusos que hasta ahora se han venido cometiendo contra nosotras, siendo buen ejemplo de ello la actuaci&oacute;n contra <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Placido-Domingo-acepta-responsabilidad-acusaciones_0_999500092.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pl&aacute;cido Domingo</a>, por poner un ejemplo local. Pero no es menos cierto que la &uacute;nica vacuna conocida: el feminismo, se sigue cuestionado y estigmatizando, se sigue intentando dividir, sectorizar y minusvalorar. Quiz&aacute; porque ponernos la mascarilla morada y lavarnos las manos con el gel de la igualdad es m&aacute;s costoso que investigar sobre los coronavirus. Al fin y al cabo es lo que tiene perder privilegios. Y mientras tanto, nos seguir&aacute;n matando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/opinion-susana-ruiz-virus_132_1002246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El virus letal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Virus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apostando todo al rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/apostando-rojo_132_1002567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd6df301-0b33-4aca-bd1d-527e241f6631_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sala de juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ruleta vuelve a girar y en esta ocasión creo que deberíamos apostar por la movilización ciudadana para seguir haciendo presión a un Gobierno que, aunque se vista de rojo, va a estar obligado a revisar continuamente ciertos principios.</p></div><p class="article-text">
        El vecindario se organiza. Muchos ser&iacute;an los motivos en Santander para que esto sucediera pero, al igual que en otras ciudades del pa&iacute;s, es <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/Vecinos-padres-dispuestos-llegar-apertura_0_998450383.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la proliferaci&oacute;n de los salones de juego lo que ha hecho que la gente salga a la calle</a>. Su implantaci&oacute;n cerca de centros educativos y en barrios populares, en una estrategia compartida con lo que viene sucediendo en muchos puntos de Espa&ntilde;a, ha sido la gota que ha colmado el vaso de una ciudadan&iacute;a poco dada a protestar.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; m&aacute;s que claro que se trata de un negocio en expansi&oacute;n, tal y <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/Locales_de_apuestas-Cantabria-Duplican_0_995300921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como atestiguan las cifras de crecimiento en nuestra comunidad</a> de este tipo de locales. Pero &iquest;todo vale en el mundo empresarial? &iquest;Todo el dinero obtenido es l&iacute;cito a pesar de ser legal? Por supuesto que no. Desarrollar aqu&iacute; por qu&eacute; estos emprendedores, dotados de tanta sagacidad comercial, instalan sus negocios cerca del &aacute;mbito relacional de los menores conllevar&iacute;a dar rienda suelta a todo el amplio repertorio de palabrotas y calificativos despectivos que tiene nuestro idioma y una prefiere empezar la semana con un poco m&aacute;s de calma, por aquello del <em>mindfulness</em>, que luego me ataca la migra&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La Ley del Juego de Cantabria preve&iacute;a que un establecimiento de estas caracter&iacute;sticas no se pod&iacute;a abrir a menos de 500 metros de un centro educativo. Todas estas casas de apuestas y locales de juego que se preparan para abrir sus puertas pr&oacute;ximamente han esquivado la restricci&oacute;n por haber tramitado sus licencias con anterioridad a la entrada en vigor de la misma. Pero, para algunas, 500 metros de distancia nos parece absolutamente insuficiente: colocarlas en el agujero m&aacute;s cercano al averno ser&iacute;a la ubicaci&oacute;n ideal.
    </p><p class="article-text">
        Otras comunidades aut&oacute;nomas y ayuntamientos han paralizado la concesi&oacute;n de nuevas licencias, o han implementado medias totalmente restrictivas como es el caso de Baleares, que solo conceder&aacute; una nueva licencia si otra se da de baja. Es decir, si se quiere, se puede. Otra cosa es que se quiera, que los grupos de presi&oacute;n asociados al juego &ndash;y a los medios de comunicaci&oacute;n, no se nos olvide quien publicita&ndash; lo permitan o que directamente importe. Parece que, mientras sean los humildes quienes caigan en las garras del juego buscando una vida mejor en un golpe de suerte, no ser&aacute; motivo suficiente para reventar la partida.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces lleg&oacute; el ministro de Consumo, un terror&iacute;fico comunista que ven&iacute;a a enmendar la plana a quienes asolan los barrios obreros de las ciudades, a solidarizarse con los que protestan en las calles, con las asociaciones de afectadas que claman por detener esta avalancha que no cesa, al lado de nuestros colegios y en las redes. Prometi&oacute; mano dura, una cruzada marxista contra la lacra del juego y el negocio multimillonario de algunos. Lo iban a equiparar a las restricciones al alcohol y el tabaco, por pernicioso y da&ntilde;ino. Alborozadas aplaud&iacute;amos tan gallarda postura: s&iacute; nos representan, estos son los nuestros, por algo ten&iacute;an que estar ah&iacute;. Y lo apostamos todo al rojo.
    </p><p class="article-text">
        Perdimos, o m&aacute;s bien nos quedamos con cara de p&aacute;nfilas. Despu&eacute;s de marearnos varias semanas con todo lo que iban a prohibir, que resultaba ser lo m&aacute;s grande, <a href="https://www.eldiario.es/economia/ministro-Garzon-defiende-regulacion-estricta_0_998100519.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos presentan una propuesta light</a>, con el argumento de que en 30 d&iacute;as es todo lo que se ha podido hacer. Teniendo en cuenta las d&eacute;cadas que se lleva esperando un gobierno revolucionario, creo que por esperar otros 30 y hacer las cosas un poquito m&aacute;s a fondo tampoco nos habr&iacute;a pasado nada, digo yo. Siempre y cuando aceptemos el argumento y no pensemos que a lo mejor lo que realmente ha sucedido es que el flamante ministro se ha dado de bruces con lo que viene siendo un lobby de tres pares de narices de los de toda la vida. Y que adem&aacute;s, en lugar de denunciar presiones y quedar como un campe&oacute;n, ha escurrido el bulto haciendo pasar por <em>boy scouts</em> a los tiburones del juego. Por lo menos parece que Carlos Sobera va a tener que pasarse a los anuncios de productos l&aacute;cteos para el colesterol.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la ruleta vuelve a girar y en esta ocasi&oacute;n creo que deber&iacute;amos apostar al negro, el de siempre. El de la movilizaci&oacute;n ciudadana para seguir haciendo presi&oacute;n a un Gobierno que, aunque se vista de rojo, va a estar obligado a revisar continuamente ciertos principios que chocan de frente con el gobernismo y la realidad. Tendremos que record&aacute;rselo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/apostando-rojo_132_1002567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Feb 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apostando todo al rojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Casas de apuestas,Juego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es país para pobres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/pais-pobres_132_1002940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17f98439-5ab7-4f22-9a7e-eee61b24bb83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="España es uno de los países más desiguales de Europa. AP/GTRESONLINE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Y es cierto, esta España nuestra es así: un país en el que conviven los millonarios con todas esas personas a las que la recuperación económica dejó abandonadas a su suerte. Porque eso también fue una guerra, la guerra del sálvese quien pueda, en la que los más listos hicieron fortuna con la desesperación de tantos</p></div><p class="article-text">
        Esta semana nos han pegado una bronca de proporciones b&iacute;blicas. El <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ONU-Espana-autoridades-condiciones-inmigrantes_0_993201498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relator sobre extrema pobreza de la ONU Philip Alston </a>ha estado de vacaciones dos semanas en Espa&ntilde;a. Pero no en esa Espa&ntilde;a de cat&aacute;logo de turoperador, donde todo es sol y playa, donde los monumentos y la paella brillan aderezados con sevillanas y una copita de rioja. El Sr. Alston ha visitado la otra Espa&ntilde;a, la nuestra, la de verdad. Y no ha podido por menos que volverse a su casa escandalizado por los &iacute;ndices de pobreza y desprotecci&oacute;n tan escandalosos que tenemos en la decimotercera potencia mundial.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta el pobre Alston que probablemente muchas de las personas que vivimos en este pa&iacute;s no reconocer&iacute;amos como propios algunos de los lugares que ha visitado. Barrios chabolistas, sin agua y sin luz, donde la gente sobrevive como puede en condiciones infrahumanas. Una foto propia de la postguerra o de campamentos de refugiados; im&aacute;genes que asociamos a conflictos b&eacute;licos o a zonas devastadas por cat&aacute;strofes. Y es cierto, esta Espa&ntilde;a nuestra es as&iacute;: un pa&iacute;s en el que conviven los millonarios con todas esas personas a las que la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica dej&oacute; abandonadas a su suerte. Porque eso tambi&eacute;n fue una guerra, la guerra del s&aacute;lvese quien pueda, en la que los m&aacute;s listos hicieron fortuna con la desesperaci&oacute;n de tantos.
    </p><p class="article-text">
        Los damnificados de esa batalla cruenta, en la que sucesivos gobiernos han actuado como salvaguarda de los grandes capitales, son los 12,3 millones de personas que est&aacute;n actualmente en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social, el 26,1 % de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Pero dentro de ese grupo hay otro, los pobres entre los pobres, los que viven en privaci&oacute;n material severa: 670.000 afectados que ni siquiera pueden comer pollo dos veces por semana.
    </p><p class="article-text">
        Cantabria no escapa a esas estad&iacute;sticas. EL 25 % de nuestra gente vive en esa situaci&oacute;n: 145.000 c&aacute;ntabros y c&aacute;ntabras. Perd&oacute;n, m&aacute;s c&aacute;ntabras que c&aacute;ntabros &ndash; un 20% m&aacute;s concretamente-, porque la pobreza en todo el pa&iacute;s lleva nombre de mujer, precaria o en paro, responsable de una familia monomarental. Y aqu&iacute;, el conjunto de los que sobreviven &ndash; porque a eso no se le puede llamar vivir- con menos de 370 euros al mes es de unas 34.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        El relator de la ONU no pas&oacute; por nuestra comunidad, pero no creo que esa foto fija hubiera sido muy diferente. Sufrimos como nadie la estacionalidad del empleo, los contratos parciales, por horas y hasta por minutos al paso que vamos, y hemos liderado la subida del paro este mes: un 19%. Los ERTEs asolan nuestra industria, los ferris se nos van a las comunidades lim&iacute;trofes porque tienen mejores infraestructuras aunque alguno se empe&ntilde;e en culpar a los migrantes irregulares, las minas de zinc no son tales, los pelotazos urban&iacute;sticos ya no funcionan. Lo &uacute;nico que les queda a nuestros dirigentes, dada su manifiesta incapacidad para formular soluciones, es rezar al dios del cambio clim&aacute;tico para que nuestras costas sean la nueva Marbella, con sol y calor los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El relator de la ONU ha puesto el foco donde se debe poner: &ldquo;los niveles de pobreza en Espa&ntilde;a reflejan una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Esa decisi&oacute;n pol&iacute;tica ha sido hecha durante la &uacute;ltima d&eacute;cada&rdquo;. Alston es especialmente incisivo en la pol&iacute;tica de vivienda, por llamarla de alguna manera, que lleva nuestro pa&iacute;s. En unos d&iacute;as en los que alg&uacute;n dirigente de la derecha patria invocaba a la libre regulaci&oacute;n del mercado en nombre de un manoseado Adam Smith &ndash;si levantara la cabeza y oyese semejantes necedades le daba un ictus seguro- el australiano nos ha dicho que el principal problema de nuestro pa&iacute;s es la vivienda. No Venezuela o el adoctrinamiento en los colegios, para sorpresa may&uacute;scula de algunos medios de comunicaci&oacute;n. En Cantabria, por quedarnos cerca de casa, el precio medio del alquiler por m2 es de 7,5 &euro;, que se incrementa a 8,4 &euro;/m2 en la capital. Es decir, un piso de 60 m2 nos costar&iacute;a de media 500 &euro; en Santander. Desde luego no son los precios de Madrid o Barcelona -966 &euro; y 1.002 respectivamente de media-, pero que me expliquen c&oacute;mo ese 25 % de paisanos pueden optar a techo y a comer al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Como remarca el relator, cambiar las cosas es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica; decisi&oacute;n que pasa por regular los precios del alquiler, por implementar una pol&iacute;tica fiscal realmente progresiva, por perseguir el fraude de las grandes empresas, por mejorar las condiciones laborales, por instaurar una renta m&iacute;nima que garantice la subsistencia, por ayudar a las mujeres solas a sacar a delante a sus familias, por evitar la depredaci&oacute;n de la vivienda por parte de los fondos buitre, por rescatar personas en lugar de bancos. En definitiva, por atreverse a llevar adelante un bater&iacute;a de pol&iacute;ticas sociales que realmente lo sean. Espa&ntilde;a no es pa&iacute;s para pobres, es la verg&uuml;enza de Euro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/pais-pobres_132_1002940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es país para pobres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saquen sus sucias manos de nuestros galgos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/susana-ruiz-galgos-cantabria_132_1003371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1e62546-31e9-4ad0-b8b3-1a5ed3e79b26_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un centenar de personas piden erradicar la caza con galgos en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son miles los que las protectoras no logran rescatar a tiempo, los que mueren ahorcados en colgaderos masivos, los que perecen víctimas del maltrato más salvaje. Todo por una actividad minoritaria, por mucho que ahora partidos como el PP, Vox o Cs se empeñen en llevar su enseñanza a las aulas, junto con la tauromaquia.</p></div><p class="article-text">
        Este domingo 2 de febrero se celebr&oacute; en Santander la manifestaci&oacute;n organizada por la <a href="https://plataformanac.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma NAC (No a la Caza)</a>, que reuni&oacute; en la capital c&aacute;ntabra a la mayor&iacute;a de asociaciones y protectoras de nuestra comunidad, as&iacute; como numerosas voluntarias con sus animales de compa&ntilde;&iacute;a. Como cada primer domingo de este mes, al igual que en otras 39 ciudades de Espa&ntilde;a y algunas capitales europeas, cientos de personas se dieron cita para gritar alto y claro que se detenga una actividad que tanto sufrimiento animal trae para recreo de unos pocos. El s&aacute;bado anterior tuve una breve charla con David Rubio, portavoz de la plataforma, y con Julio Quintana, de <a href="https://galgosypodencoscantabria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Galgos y Podencos Cantabria</a>. Ambos me resumieron a la perfecci&oacute;n el dantesco panorama en este pa&iacute;s, el &uacute;nico de la Uni&oacute;n Europea que a&uacute;n permite la caza con perros.
    </p><p class="article-text">
        La fecha elegida coincide con el final de la temporada de caza anual y eso conlleva que las protectoras de todo el pa&iacute;s han comenzado a verse desbordadas por la llegada de perros de caza, principalmente galgos, aunque el descarte de estos hermosos animales empieza al inicio de la misma, en octubre, bien porque no son lo suficientemente r&aacute;pidos, fuertes o &aacute;giles. Las protectoras estiman que el 80% de los cachorros son eliminados en su primer a&ntilde;o de vida; teniendo en cuenta que cada galga puede parir de media de entre 6 hasta 12 cr&iacute;as y que en Espa&ntilde;a hay censados 200.000 galgos, m&aacute;s los que est&aacute;n sin censar o corresponden a furtivos -se estima que en total pueden llegar a los 500.000-, &iquest;hac&eacute;is vosotras solas la cuenta de los cachorros que se matan al a&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        Pero, a pesar de sobrevivir a la primera selecci&oacute;n, la vida de un galgo es muy corta en el mundo de la caza: tras cuatro a&ntilde;os de servicio se vuelven inservibles para la actividad. Esos 500.000 perros son renovados puntualmente, cambiados por otros m&aacute;s j&oacute;venes y m&aacute;s capaces de desempe&ntilde;ar su cruento cometido: acabar con la vida de otros animales.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras oficiales son solo la punta de un iceberg demoniaco: el Seprona dice que se abandonan unos 500 perros al a&ntilde;o, mientras que la <a href="https://www.fundacion-affinity.org/observatorio/infografia-el-nunca-lo-haria-2019-estudio-abandono-adopcion-perros-gatos-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundaci&oacute;n Affinity</a> &ndash;que recoge los datos de m&aacute;s de 300 protectoras, asociaciones y entidades p&uacute;blicas&ndash; habla de m&aacute;s de 104.000 perros recogidos durante el a&ntilde;o pasado. El 13% de esos animales se rescatan al final de la temporada de caza, es decir, m&aacute;s de 13.000 c&aacute;nidos abandonados. Para muestra, tres botones: la <a href="https://fundacionbm.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Benjam&iacute;n Mehnert</a> de Sevilla recogi&oacute; hace tres d&iacute;as 60 perros en un solo d&iacute;a; el 75% de los recogidos por <a href="https://sosrescue.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SOS Rescue</a> son galgos y podencos y en Galgos y Podencos de Cantabria se gestionaron los rescates y adopciones de unos 70 animales al a&ntilde;o, encontr&aacute;ndose ahora mismos desbordados por la gran cantidad de reci&eacute;n llegados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero digo que es solo la punta del iceberg porque esa cifra nada m&aacute;s que refleja los que han podido tener esa una oportunidad. Son miles los que las protectoras no logran rescatar a tiempo, los que mueren ahorcados en colgaderos masivos, los que perecen v&iacute;ctimas del maltrato m&aacute;s salvaje. Todo por una actividad minoritaria, por mucho que ahora partidos como el PP, Vox o Cs se empe&ntilde;en en llevar su ense&ntilde;anza a las aulas, junto con la tauromaquia. Espero que el pin parental de las narices s&iacute; que sirva en este caso para que muchas familias se declaren objetoras de conciencia y se nieguen a que sus hijos e hijas sean educados en el maltrato animal y la tortura.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto es tan importante la labor de esos miles de voluntarios y voluntarias silenciosas que con su labor desinteresada dan una oportunidad a tantos galgos y podencos. Una oportunidad y no otra m&aacute;s, porque vivir en las condiciones que muchos galgueros, legales o ilegales, tienen a esos animales no es vivir. Quien haya visto una sola de las im&aacute;genes de c&oacute;mo llegan los perros a las protectoras sabe de qu&eacute; estoy hablando. Y nunca tendr&aacute;n tampoco la m&aacute;s m&iacute;nima oportunidad de llegar a viejos o de tener una muerte digna y en compa&ntilde;&iacute;a de humanos que realmente les hayan querido por lo que son: unos magn&iacute;ficos compa&ntilde;eros de vida.
    </p><p class="article-text">
        Mientras termino este art&iacute;culo veo dormir a mi perra, una preciosa podenca llamada Zuri rescatada hace ya m&aacute;s de un a&ntilde;o, que ronca pl&aacute;cidamente bajo su manta. A&uacute;n tiene miedo a algunas personas y le cuesta confiar en la gente que no conoce pero os aseguro que mueve el rabo de aut&eacute;ntica felicidad como nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/susana-ruiz-galgos-cantabria_132_1003371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Feb 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saquen sus sucias manos de nuestros galgos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[325 regalos manchados de sangre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/regalos-manchados-sangre_132_1058860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1c72332-361c-4a73-ba9a-ca1209fb605a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La Feria de Santiago se celebra durante la Semana Grande de Santander. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tradicionalmente esos abonos se han repartido a discreción entre afines y simpatizantes de la causa como prebendas y pago a favores debidos. 325 regalos manchados de la sangre de animales sacrificados al dios de la diversión humana que han servido para engrasar la maquinaria de una red clientelar espesa y opaca que, al fin y a la postre, es la que ha ayudado a mantener durante 40 años en el consistorio al Partido Popular</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Santander ha decidido arrendar la Plaza de Toros para la Feria de Santiago. Seg&uacute;n la alcaldesa, la decisi&oacute;n se ha tomado para que la celebraci&oacute;n de la tradicional corrida de Santiago no corra peligro ante el rechazo de todos los grupos pol&iacute;ticos del consistorio, salvo PP y Vox. Estas declaraciones son un enorme ejercicio de cinismo, al que nos tiene m&aacute;s que acostumbradas por otra parte, ya que en 2016 se aprob&oacute; la retirada de las subvenciones p&uacute;blicas a las corridas de toros mediante un acuerdo plenario que se han venido saltando a&ntilde;o tras a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la posici&oacute;n de Cs en esta legislatura sea la de un socio m&aacute;s inc&oacute;modo que en la pasada, en la cual sus dos concejales se dedicaban a levantar la mano cuando tocaba, apuntalando bochornosamente el gobierno municipal. Si la mayor&iacute;a de partidos pol&iacute;ticos con representaci&oacute;n en el pleno de Santander est&aacute;n en contra de la celebraci&oacute;n de esta matanza para solaz de unos pocos o de que se subvencione con dinero p&uacute;blico, el gobierno municipal deber&iacute;a tener en cuenta el amplio sector de la poblaci&oacute;n al que representan y no agarrarse a tradiciones aberrantes que en este pa&iacute;s tienen sus horas contadas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me gustar&iacute;a recordar que en esa iniciativa, presentada por Santander S&iacute; Puede a trav&eacute;s de su concejal Antonio Mantec&oacute;n, se instaba a regular la entrada al coso a menores de 18 a&ntilde;os, siguiendo las recomendaciones del Comit&eacute; de los derechos del ni&ntilde;o de las Naciones Unidas. Esta medida ni est&aacute; ni se la espera, ni en forma de ordenanza reguladora ni en el<a href="http://www.toros-santander.es/noticias/actualidad/bases-que-habran-regir-licitacion-publica-para-arrendamiento-plaza-toros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> pliego de licitaci&oacute;n</a> que el Ayuntamiento ha publicado en el portal de la Plaza de Toros. Y si comprobamos los precios de las <a href="http://www.toros-santander.es/sites/default/files/carteles/desplegable_precios_2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entradas de 2019</a>, no solo no est&aacute; regulada su entrada sino que a los menores se les hace una sustanciosa rebaja.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, por si todo esto no fuera suficiente, el Ayuntamiento en ese mismo pliego de condiciones exige, entre las obligaciones a cumplir por el adjudicatario, que se pongan a disposici&oacute;n de la Sociedad Plaza de Toros y del Ayuntamiento de Santander, seg&uacute;n corresponda, los palcos institucionales, ocho barreras, cuatro contrabarreras y 325 abonos, valorados entre 50.000 y 70.000 euros, que la empresa que opte a concursar deber&aacute; descontar de los supuestos beneficios que obtenga. Tradicionalmente esos abonos se han repartido a discreci&oacute;n entre afines y simpatizantes de la causa como prebendas y pago a favores debidos. 325 regalos manchados de la sangre de animales sacrificados al dios de la diversi&oacute;n humana que han servido para engrasar la maquinaria de una red clientelar espesa y opaca que, al fin y a la postre, es la que ha ayudado a mantener durante 40 a&ntilde;os en el consistorio al Partido Popular. 325 abonos que tambi&eacute;n han servido para que esa plaza no estuviera tan vac&iacute;a, para que no reflejase la realidad del mundo del toreo, que ve como la venta de entradas cae a&ntilde;o tras a&ntilde;o en una tendencia imparable.
    </p><p class="article-text">
        Una corrida de toros no es solamente eso; es una ocasi&oacute;n &uacute;nica para ver y dejarse ver, para lucir y que te vean luciendo. Todo un ritual anclado en un pasado tardo-franquista, en el cual se celebra la muerte y la tortura del toro entre v&iacute;tores y selfies. Un espect&aacute;culo hedonista en el cual lo que menos importa es lo que pasa en la arena. Y que va llegando a su fin.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n han ido cerrando los espacios dedicados a la tauromaquia- el &uacute;ltimo en caer ha sido 'Los Toros' de la Cadena Ser-, no por culpa de comunistas, bolivarianos y dem&aacute;s progres, sino porque carecen de inter&eacute;s para el p&uacute;blico en general y las audiencias hace tiempo que se han desplomado. Los j&oacute;venes no se sienten representados y rechazan en su mayor&iacute;a la fiesta taurina, reflejo de una mayor conciencia social hacia los derechos de los animales. Todo un c&oacute;ctel social y econ&oacute;mico que terminar&aacute; ahogando, esperemos m&aacute;s pronto que tarde, una actividad vergonzante para un pa&iacute;s del s. XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/regalos-manchados-sangre_132_1058860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2020 09:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[325 regalos manchados de sangre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,PP - Partido Popular,Plaza de toros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De lo que se cae]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cae_132_1072832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e908e97-31aa-41ce-a3fb-e6ebbb42d509_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hundimiento del parking de Nueva Montaña (Santander). | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando se nos caen demasiadas cosas nos deberíamos empezar a preocupar en serio. Para la mayoría de nosotras sería causa de ir a una consulta médica y preocuparnos muy fuerte porque el pronóstico puede ser de gravedad. Para quienes nos dirigen no.</p></div><p class="article-text">
        En Santander se nos caen las cosas. Dir&eacute;is que como en otras partes, ya que al fin y al cabo la gravedad no es mayor en la capital c&aacute;ntabra y en esta ciudad las personas no son ni m&aacute;s ni menos torpes por el hecho de vivir en ella. Pero s&iacute; que parece que por estos lares impera de manera categ&oacute;rica la Ley de Murphy: &ldquo;Si hay m&aacute;s de una forma de hacer un trabajo y una de ellas culmina en desastre, alguien lo har&aacute; de esa manera&rdquo;. Lo que est&aacute; claro es que algunos se han olvidado de desarrollar lo que se denomina dise&ntilde;o defensivo y que viene a cubrir las contingencias derivadas de un mal uso por parte de quien va a disfrutar del producto en cuesti&oacute;n. O de que llueva, vaya.
    </p><p class="article-text">
        El pasado lunes 13 de enero <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/derrumba-subterraneo-Nueva-Montana-victimas_0_984452085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se hund&iacute;a un parque infantil de Nueva Monta&ntilde;a</a>. La suerte y la hora tan temprana en la que se produjo el derrumbe se conjuraron para no tener que lamentar v&iacute;ctimas aunque los da&ntilde;os materiales son cuantiosos. De nuevo Santander se ha visto sacudida por un suceso que viene a recordarnos los acaecidos en la calle Sol, en el Cabildo, en Valdecilla o en el Hotel Bah&iacute;a. Un enfoque multicausal para explicar los motivos del colapso de dichas estructuras, que se reduce en la mayor parte de los casos en negligencias humanas a la hora de realizar todo tipo de trabajos constructivos, tanto en su dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n inicial, como a la hora de acometer reformas sobre las mismas o su entorno m&aacute;s cercano. Murphy estar&iacute;a sonriendo socarr&oacute;n viendo llevada su premisa hasta tales extremos.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n que nos han dado hasta ahora nuestros representantes p&uacute;blicos sobre el derrumbe de Nueva Monta&ntilde;a, y conste que lo han dicho sin sonrojares o partirse de risa, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/tierra-derrumbe-parking-Nueva-Montana_0_984451753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es que ha llovido mucho y la tierra pesa</a>. Y va a ser que no. Sin ser ni arquitecta ni ingeniera, solo con un poquito de sentido com&uacute;n, cualquiera entiende que en esta Cantabria nuestra suele llover y bastante, que la tierra cuando se moja pesa m&aacute;s y que las personas que se dedican a proyectar saben que ese parking iba destinado a Santander y no a Dub&aacute;i.
    </p><p class="article-text">
        Lo que aparentemente se ha producido es un <a href="https://www.construmatica.com/construpedia/Punzonamiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapso estructural por punzonamiento</a>: el fallo de un firme bajo el efecto de una carga directa excesiva, que ocasiona un hundimiento localizado del mismo en el punto de carga. Para resumir, que no se ha calculado bien la estructura del forjado, no se ha ejecutado la obra en condiciones, no se han empleado los materiales correctos para la carga prevista o cualquiera de ellas o todas juntas. Pero lo que est&aacute; claro es que es un insulto a la inteligencia de cualquiera echarle la culpa a la lluvia. Habr&aacute; que ver tambi&eacute;n si era perceptivo que el Ayuntamiento llevase a cabo una actuaci&oacute;n en dicha parcela cambiando el pavimento de la pista deportiva y el parque &ndash;que es lo que se ha ca&iacute;do- en una estructura que ya ten&iacute;a una actuaci&oacute;n pendiente tras una denuncia vecinal por filtraciones. Eso ser&aacute; otro cap&iacute;tulo, el de dirimir responsabilidades t&eacute;cnicas y pol&iacute;ticas, aunque estas &uacute;ltimas ni est&aacute;n ni se las espera.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se nos caen demasiadas cosas nos deber&iacute;amos empezar a preocupar en serio. Para la mayor&iacute;a de nosotras ser&iacute;a causa de ir a una consulta m&eacute;dica y preocuparnos muy fuerte porque el pron&oacute;stico puede ser de gravedad. Para quienes nos dirigen no. En otras ocasiones se han despachado con peque&ntilde;as intervenciones medi&aacute;ticas m&aacute;s o menos desafortunadas, vistas con cara de contrici&oacute;n al lugar de los hechos, una deficiente atenci&oacute;n a las afectadas y algo de pasta encima de la mesa para paliar de aquella manera los desastres provocados por una mala gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se nos cae no son solo edificios o estructuras. Lo que se nos cae es un modelo especulativo de uso del suelo que no ha tenido jam&aacute;s en cuenta a las personas que habitan la ciudad. Un modelo depredador para el cual todo vale menos lo que realmente importa: la gente. Y mientras no cambie la mirada de quienes se ocupan de gestionarlo de una forma absolutamente psicop&aacute;tica se nos van a seguir cayendo cosas; porque para algunos es m&aacute;s importante llenarse los bolsillos de lo que rascan en aquella partida o en aquel presupuesto que la posibilidad de que llueva sobre un parque en Cantabria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cae_132_1072832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jan 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De lo que se cae]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Parking]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El no de Revilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/revilla_132_1093009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4399fbf-94c1-4382-9a8d-1fbfe95330bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Revilla."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No me sirven ni a mí ni a muchas los argumentos de Mazón, más bien escasos y con un discurso poco construido sobre la realidad de Cantabria, que nos intentan esbozar una comunidad más aferrada a la bandera que a sus necesidades</p></div><p class="article-text">
        Y de nuevo sesi&oacute;n de investidura, trepidante, alucinatoria a ratos, siempre did&aacute;ctica. Este teatro de lo pol&iacute;tico elevado en los &uacute;ltimos tiempos a categor&iacute;a de espect&aacute;culo nacional, por mucho que me guste que supere en audiencias a ciertos reality show ya que ello deber&iacute;a llevar impl&iacute;cita una mayor cultura sobre c&oacute;mo funciona nuestra democracia, no deja de ser pr&aacute;cticamente lo mismo. Mentiras, insultos, hip&eacute;rboles, descalificaciones, trilerismo, demagogia&hellip;vamos, que ni el mejor S&aacute;lvame de Lux.
    </p><p class="article-text">
        En la parte que nos toca como c&aacute;ntabras, he de decir que el revillismo no defrauda. Apenas dos d&iacute;as antes de la sesi&oacute;n parlamentaria que deb&iacute;a decidir en primera vuelta quien nos va a gobernar los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os - aunque lo dejaremos para el d&iacute;a 7-, el PRC anuncia su 'no' a Sanchez. Rasg&aacute;ndose las vestiduras y la patria, argumentaron para cambiar su voto la m&aacute;s que posible ruptura de la unidad del Estado por el acuerdo con ERC. Pues muy bien, esa cantinela ya la hemos o&iacute;do antes de boca de la ultraderecha, la derecha ultra y los ultras de la derecha. Pod&iacute;an haberse molestado un poquito m&aacute;s, haberle dado un toque m&aacute;s local, algo que no rechinara en los o&iacute;dos de los votantes progresistas de ese partido, que los hay y muchos.
    </p><p class="article-text">
        Que Revilla iba&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/primerapagina/chaqueta-regionalista_6_950214971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vender el voto al mejor postor</a> lo ten&iacute;amos claro. Que se iba a abrazar al discurso reaccionario de quienes quieren romper Espa&ntilde;a no tanto. Porque Espa&ntilde;a no se rompe por sentarse a dialogar, ni por cuestionar las normas que nos rigen, ni siquiera por sacar la justicia de la pol&iacute;tica. Espa&ntilde;a se rompe cuando los que deber&iacute;an representarnos a todas se dedican a enfrentarnos, a debilitar todo lo com&uacute;n y compartido sembrando odio y discordia, a estigmatizar idiomas y culturas o cuando prefieren se&ntilde;alar con el dedo a quienes piensan diferente intentando con amenazas que quieran seguir perteneciendo a un pa&iacute;s que parece querer meter en la c&aacute;rcel a todos los disidentes del r&eacute;gimen del 78.
    </p><p class="article-text">
        No me sirven ni a m&iacute; ni a muchas los argumentos de Maz&oacute;n, m&aacute;s bien escasos y con un discurso poco construido sobre la realidad de Cantabria, que nos intentan esbozar una comunidad m&aacute;s aferrada a la bandera que a sus necesidades. Ese no es nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Necesitamos infraestructuras, necesitamos servicios, necesitamos trabajo, necesitamos educaci&oacute;n y cultura, necesitamos pol&iacute;ticas de igualdad, financiaci&oacute;n, carreteras, mejoras de medio rural, protecci&oacute;n de nuestro entorno frente al cambio clim&aacute;tico. Necesitamos gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Un gobierno que han puesto en solfa por su 'no'; porque ese no a la investidura de un gobierno progresista para Espa&ntilde;a ha hecho que se tambalee el pacto en esta comunidad. Personalmente estoy hasta las narices de testosterona en la pol&iacute;tica, no s&eacute; vosotras. Cuando hablamos de feminizaci&oacute;n de este entono tan masculinizado no nos referimos a llenar de ministras las ruedas de prensa, sino a una cultura de pactos y dialogo, de acuerdos y sensatez, de cuidados y respeto.
    </p><p class="article-text">
        Las declaraciones del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/PRC-Pedro-Sanchez-PSOE-ERC_0_980602563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PRC</a> y del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/politica/PSOE-PRC-Sanchez-Ponen-Cantabria_0_980952007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PSOE</a> c&aacute;ntabros son una buena muestra de lo que no se debe hacer si se quiere representar de una manera digna a quienes les votan: una escalada de amenazas y &oacute;rdagos que se han resumido en una oferta de Pablo Casado en la tribuna del parlamento espa&ntilde;ol a facilitar el gobierno en Cantabria y&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/politica/Sanchez-insostenible-Cantabria-PRC-investidura_0_981302276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un S&aacute;nchez asegurando que el voto en contra del PRC</a> har&iacute;a insostenible mantener el pacto con los regionalistas. Les ha faltado la metralleta y decir &ldquo;a que no hay huevos&rdquo;. Toda una oda al hooliganismo que lo impregna todo.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me da mucha verg&uuml;enza la irresponsabilidad de tantos. Que no sepan entender que quienes les votan lo que buscan es, adem&aacute;s de buen gobierno y una gesti&oacute;n eficiente de los recursos de todas, ejemplo. No deber&iacute;an seguir haci&eacute;ndose da&ntilde;o a s&iacute; mismos y al pa&iacute;s usando recursos de parvularios, matones o adolescentes hiper-hormonados. Para eso ya est&aacute; Abascal. Y es victoria de la ultraderecha llevar el relato hacia posiciones guerracivilistas y apocal&iacute;pticas. &iquest;De verdad les vamos a dejar ganar tambi&eacute;n esa baza? Cantabria se merece algo mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/revilla_132_1093009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jan 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El no de Revilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Miguel Ángel Revilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo económico es también político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/economico-politico-susana-ruiz-opinion_132_1169100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11c75fcc-7ce4-494d-93fd-f4bef3c4c7c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vox votará a favor del Presupuesto tras aceptarse 10 enmiendas por 3,5 millones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un momento en que reconocemos la importancia del lenguaje como vehículo para construir realidades sociales, el concejal Perez-Cosio ha conseguido arrancar a la alcaldesa de Santander el cambio de denominación del “Contrato de prevención de la Violencia” introduciendo el término “Intrafamiliar”. Toda una oda a la negación del terrorismo machista y que sería más que conveniente recordarle a Igual cuando pasee su cargo por las manifestaciones feministas del 8M o del 25N.</p></div><p class="article-text">
        El dinero es pol&iacute;tico. Cuando decidimos gastar unos euros en comprar una camiseta en una gran cadena comercial no solo adquirimos un bien de consumo m&aacute;s o menos necesario, sino que compramos probablemente explotaci&oacute;n laboral a bajo coste para nuestros bolsillos sin que se nos despeine la coleta, porque es mejor no cuestionarse ciertas cosas cuando la precariedad propia no permite suplir nuestras ansias de consumo en compras &eacute;ticas. Pobres explotando a pobres para que la gran rueda del mercado capitalista siga devorando vidas a cambio de que nuestras carencias vitales se vean cubiertas de forma moment&aacute;nea por ese est&iacute;mulo cortoplacista que se formula a trav&eacute;s de la adquisici&oacute;n de bienes altamente fungibles. Una camiseta para hoy, otra para ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Y no hay nada m&aacute;s pol&iacute;tico que los presupuestos de la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Un ayuntamiento es la parte de esa mastod&oacute;ntica estructura que m&aacute;s directamente incide en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Una cotidianeidad que consiste en cruzar aceras, solicitar ayudas, usar locales municipales o pagar el IBI. Si fu&eacute;ramos seres racionales entender&iacute;amos que, sea el color que sea el que vista al gobierno municipal, lo fundamental en un ente local es favorecer y estimular la vida de su municipio. Pero, en el mejor de los casos, no estamos hablando de seres racionales sino de meros gestores de lo p&uacute;blico; y en el peor, de pol&iacute;ticos que supeditan el gasto a una ideolog&iacute;a da&ntilde;ina y profundamente perniciosa para la sociedad que pretenden dirigir, entendi&eacute;ndose aqu&iacute; &lsquo;dirigir&rsquo; en una de sus m&uacute;ltiples acepciones: &lsquo;encaminar la intenci&oacute;n y las operaciones a determinado fin&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Santander <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/Vox-Presupuesto-aceptarse-enmiendas-millones_0_977102477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha quedado claro cu&aacute;l es ese fin</a>. El PP y Ciudadanos han aprobado el presupuesto municipal para 2020 con el apoyo de Vox. A primera vista como titular nos vale: se hace realidad el trifachito santanderino. Ante una m&aacute;s que evidente debilidad del equipo de gobierno, este necesita un apoyo externo para sacar adelante las cuentas p&uacute;blicas y unas cuantas cosas m&aacute;s. Y si ponemos los n&uacute;meros encima de la mesa tampoco es para tanto: 300.000 euros de 200 millones es lo que ha exigido el partido verde para apoyar los presupuestos populares. Migajas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De verdad es todo tan na&iacute;f? No, sinti&eacute;ndolo mucho va a ser que no. En un momento en que reconocemos la importancia del lenguaje como veh&iacute;culo para construir realidades sociales, el concejal Perez-Cosio ha conseguido arrancar a la Alcaldesa de Santander el cambio de denominaci&oacute;n del &ldquo;Contrato de prevenci&oacute;n de la Violencia&rdquo; introduciendo el t&eacute;rmino &ldquo;intrafamiliar&rdquo;. Toda una oda a la negaci&oacute;n del terrorismo machista y que ser&iacute;a m&aacute;s que conveniente recordarle a Igual cuando pasee su cargo por las manifestaciones feministas del 8M o del 25N.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha aprobado la partida de una campa&ntilde;a de publicidad para las ayudas a madres gestantes. Os preguntareis qu&eacute; tipo de monstruo no querr&iacute;a ayudar a las madres gestantes. La cuesti&oacute;n es que ese dinero se detrae de la dotaci&oacute;n para el centro de acogida Princesa Letizia, adem&aacute;s de ser solo una campa&ntilde;a de publicidad con un sesgo ideol&oacute;gico m&aacute;s que evidente y que la mayor&iacute;a de las partidas dedicadas a ayudas sociales en este ayuntamiento tan solidario se quedan siempre en el caj&oacute;n de los incumplimientos presupuestarios. &Oacute;sea, m&aacute;s propaganda para quienes pontifican sobre el pecado del aborto y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Arzobispado-Sevilla-convocada-Vox-abortados_0_978502485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizan misas por los no natos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso lo econ&oacute;mico es pol&iacute;tico. Porque la ideolog&iacute;a impregna los presupuestos hasta hacer desaparecer el fin &uacute;ltimo de los mismos, que no es otro que proteger los derechos comunes y hacer del dinero que sale de los bolsillos de toda la ciudadan&iacute;a de Santander un medio para que la vida en esta ciudad sea m&aacute;s igualitaria. Cuando el PP y un Ciudadanos puesto de perfil para no salir en la foto -no sea que se le manche de rancio fascismo la bandera del falso progresismo liberal - aceptan firmar unos presupuestos como estos lo que nos dicen es que los postulados de la ultraderecha son correctos. Ten&iacute;an elecci&oacute;n. Pod&iacute;an haber mirado hacia la oposici&oacute;n para pactar unas cuentas p&uacute;blicas que no lastraran la vida de muchas, que no golpearen en los derechos de las mueres m&aacute;s vulnerables, de las v&iacute;ctimas y del feminismo, caballo de batalla de un partido que ha decidido hacerlo su mayor enemigo. Han elegido el bando equivocado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/economico-politico-susana-ruiz-opinion_132_1169100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Dec 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo económico es también político]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuentos de Navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cuentos-navidad_132_1175629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8db2feda-d7f1-4813-a373-e46ccd9e3a3d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un día cualquiera de este invierno me la encontré sentada en un banco del parque. Se acercaba la Navidad y aún no hacía ese frío que te cala hasta los huesos. Tenía los ojillos cerrados y una media sonrisa en la cara, iluminada por ese sol que ya no calienta lo suficiente.</p></div><p class="article-text">
        Ella se llama Remedios, o Rosa, o Mar&iacute;a, o cualquier nombre que quer&aacute;is ponerle. Tiene muchos a&ntilde;os y cada uno de ellos est&aacute; marcado en los surcos de su cara y en las arrugas de sus manos. Es peque&ntilde;ita, con esa fragilidad del papel de fumar, suave y delicada, que se rompe en unos dedos retorcidos por la artrosis. Me sonr&iacute;e de vez en cuando al pasar con la bolsa de la compra mientras anda despacito, como si el mundo fuera a romperse con cada uno de sus pasos.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a cualquiera de este invierno me la encontr&eacute; sentada en un banco del parque. Se acercaba la Navidad y a&uacute;n no hac&iacute;a ese fr&iacute;o que te cala hasta los huesos. Ten&iacute;a los ojillos cerrados y una media sonrisa en la cara, iluminada por ese sol que ya no calienta lo suficiente. Desde peque&ntilde;a me han gustado las personas mayores; mis padres me cuentan que me sol&iacute;a sentar a su lado en la plaza cuando no estaban mis amigas, dispuesta escuchar las mil y un historias que acumulan en sus espaldas dobladas por el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Remedios tambi&eacute;n ten&iacute;a ganas de contar y, como una Sherezade de voz ajada, me susurr&oacute; su vida en aquel banco. Ten&iacute;a dos hijos, mayores ya, que viv&iacute;an fuera desde hace tiempo. Tres nietas como tres soles que le hac&iacute;an re&iacute;r con sus cucamonas en las escasas videollamadas que le hac&iacute;an cuando a sus padres les remord&iacute;a la conciencia. Y tuvo un marido porque, como dice ella, en su &eacute;poca no pod&iacute;as hacer otra cosa que casarte o quedarte para vestir santos.
    </p><p class="article-text">
        Se cas&oacute; joven, m&aacute;s por salir de casa que por amor. Su familia andaba muy corta de recursos y una hija menos tambi&eacute;n era un plato menos en la mesa. Nunca estudi&oacute; y aprendi&oacute; a leer y a escribir lo justito para que no se le olvidaran las cosas al ir al mercado o para poner su firma donde su marido se lo ped&iacute;a. Cada vez que le menciona una sombra cruza sus ojos hundidos. Con esa curiosidad que a veces mata gatos le pregunt&eacute; por aquel Antonio que ya no ocupaba su presente.
    </p><p class="article-text">
        Remedios conoci&oacute; lo que significa el amor el d&iacute;a despu&eacute;s de su boda. Su reci&eacute;n estrenado esposo le cruz&oacute; la cara de una bofetada porque el caf&eacute; del desayuno estaba demasiado caliente. Aprendi&oacute; pronto c&oacute;mo le gustaban las cosas a fuerza de golpes e insultos: la ropa reci&eacute;n planchada encima de la cama para que se vistiera como un se&ntilde;or al irse a trabajar a la tienda, las zapatillas al lado de la puerta de entrada para que se pudiera descalzar nada m&aacute;s entrar, un vaso de vino en las comidas &ndash;ni muy saladas ni muy sosas- y los ni&ntilde;os controlados para no molestar al hombre de la casa. Tantas &oacute;rdenes que perdi&oacute; la cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Le hizo dos hijos varones, hermosos y terribles como el padre. Pronto aprendieron que de su madre pod&iacute;an esperar cuidados y servicio y de su padre golpes e ira si no se apartaban a tiempo. Crecieron silenciosos, solo libres cuando sal&iacute;an de aquel hogar regado con violencia y secretos.
    </p><p class="article-text">
        Remedios aguant&oacute;, por sus hijos, porque no sab&iacute;a que ten&iacute;a elecci&oacute;n. Solo una vez, en aquella ocasi&oacute;n que Antonio la peg&oacute; m&aacute;s fuerte que de costumbre, sali&oacute; corriendo al cuartelillo. Estaba de guardia un conocido del pueblo y la mand&oacute; para casa a pedir perd&oacute;n a un marido que casi la mata con un martillo. Aprendi&oacute; que estaba sola muy pronto y se fue encogiendo para que nadie la viera.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Reme, que me ha dicho que le gusta que la llamen as&iacute;, sonr&iacute;e en un banco del parque. Antonio muri&oacute; el a&ntilde;o pasado despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os de palizas e insultos. Falleci&oacute; de un c&aacute;ncer, le dijeron, pero ella sabe que fue toda esa maldad concentrada la que se lo termin&oacute; llevando. Sus hijos apenas la visitan porque no entendieron que hace algunos a&ntilde;os les dijera que se quer&iacute;a separar de su padre. Ellos, que hab&iacute;an vivido a la sombra del monstruo.
    </p><p class="article-text">
        Pero no le importa; de hecho ya nada le importa demasiado. Vive sola, con la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a de sus recuerdos. Recuerdos elegidos por ella porque el mismo d&iacute;a del funeral de Antonio tir&oacute; sus cosas, las fotos y hasta las toallas que &eacute;l usaba para secarse esas manos que tantas veces la hirieron. Ahora ha decidido sentarse cada d&iacute;a al sol de invierno en el banco del parque despu&eacute;s de comprar el pan y esperar a alguien como yo: una mujer distinta cada d&iacute;a, para poder contarle cual Sherezade que si entra en su vida un Antonio corra lejos, tanto como sus pies se lo permitan, tanto como ella quiso alguna vez correr y no pudo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cuentos-navidad_132_1175629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Dec 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuentos de Navidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De lo vacío]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vacio_132_1187140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad9026b3-5e8c-41b4-8ed1-60a581908785_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rueda de prensa en el Gobierno de Cantabria con los responsables de Slipstream. | RAÚL LUCIO"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las t&aacute;cticas no funcionan porque falla la estrategia. O m&aacute;s bien, en ausencia de estrategia las t&aacute;cticas solo son el disfraz de las carencias de un gobierno que corre como pollo sin cabeza desde hace d&eacute;cadas. Y si a&uacute;n nos quedaban dudas al respecto, solo hay que ver &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/Revilla-aparece-mineral-cantidades-suficientes_0_973253095.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El extra&ntilde;o caso de la mina de Reocin</a>&rsquo;, que ha pasado de tener la capacidad de producir ella solita el 7% del zinc mundial a no dar ni para la bater&iacute;a de mi m&oacute;vil.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Vivo en un pueblo. Dicho as&iacute; parece una confesi&oacute;n propia de un grupo de autoayuda de ruralistas an&oacute;nimos. Desde que la vida me trajo a Cantabria nunca he querido vivir de otra forma: peque&ntilde;os municipios de no m&aacute;s de 2000 habitantes, rodeados de pastos y montes, en los que algunas de las tradiciones y costumbres de esta tierra a&uacute;n resisten al paso del tiempo asediadas por la modernidad. Desde la &oacute;ptica de una sociedad urbanita no es f&aacute;cil entender una elecci&oacute;n que, seg&uacute;n ciertos est&aacute;ndares, cercena las posibilidades de encontrar ocio, comercio y accesibilidad. Ante esos comentarios suelo sonre&iacute;r y ense&ntilde;arles alguna foto de los atardeceres sobre la R&iacute;a de Limpias.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana el INE publicaba los <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/Cantabria-municipios-nacimientos-muertes_0_972903411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimos datos sobre la tasa de natalidad en Espa&ntilde;a</a> y nos hemos dado de bruces con la realidad de los n&uacute;meros: casi el 80% de los municipios espa&ntilde;oles ha registrado m&aacute;s muertes que nacimientos en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/municipios-muertes-nacimientos-ultimos-veinte_0_972902854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El mapa de Espa&ntilde;a</a> es un enorme agujero negro en el cual solo se salvan las grandes ciudades y los municipios lim&iacute;trofes. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/Cantabria-municipios-nacimientos-muertes_0_972903411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuestra comunidad no escapa a esa tendencia</a> y los pueblos del sur se desangran sin que nadie parezca querer poner remedio. Un &eacute;xodo que comenz&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo empujado por una mayor industrializaci&oacute;n de las comunidades lim&iacute;trofes como el Pa&iacute;s Vasco y que las diferentes pol&iacute;ticas aplicadas desde el gobierno de Cantabria no ha logrado detener; por ausencia de las mismas en una primera instancia y por incapacidad de poner el foco donde es necesario en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Nacemos menos y nos morimos m&aacute;s. Y solo nacemos donde las familias deciden asentarse en busca de ese santo grial en el que se ha convertido el empleo. Porque no nacemos menos a causa de que seamos una sociedad inmadura y hedonista en la que la asunci&oacute;n de responsabilidades nos resbale, prefiriendo invertir nuestro tiempo y nuestros recursos en cualquier cosa que nos proporcione satisfacci&oacute;n personal a un bajo coste vivencial, que no niego que tambi&eacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/Cantabria-unica-autonomia-menores-empleados_0_929857074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero estar&iacute;a bien que alguien nos explicase</a> c&oacute;mo se hace eso de tener descendencia con salarios de miseria, empleos en los que la precariedad se est&aacute; volviendo un lujo, viviendas imposibles de adquirir o alquilar y entornos hostiles sin una red de cuidados amplia, en los que la crianza se ha convertido en una carrera de obst&aacute;culos agotadora y deprimente.
    </p><p class="article-text">
        En una semana negra para el empleo en Cantabria con varias empresas anunciando ERTES, ERES, despidos y dem&aacute;s sin&oacute;nimos de &lsquo;mi vida se va a la mierda&rsquo;, la t&aacute;ctica del avestruz del gobierno auton&oacute;mico argumentando que es &lsquo;la coyuntura del mercado global&rsquo; me da a m&iacute; en la nariz que no va a funcionar. Ya la vimos en septiembre con la perdida de centenares de puestos de trabajo asociados el sector tur&iacute;stico y, dado su escaso rendimiento, ser&iacute;a recomendable que alguien se sentase a pensar un poquito.
    </p><p class="article-text">
        Las t&aacute;cticas no funcionan porque falla la estrategia. O m&aacute;s bien, en ausencia de estrategia las t&aacute;cticas solo son el disfraz de las carencias de un gobierno que corre como pollo sin cabeza desde hace d&eacute;cadas. Y si a&uacute;n nos quedaban dudas al respecto, solo hay que ver &lsquo;El extra&ntilde;o caso de la mina de Reocin&rsquo;, que ha pasado de tener la capacidad de producir ella solita el 7% del zinc mundial a no dar ni para la bater&iacute;a de mi m&oacute;vil; a lo que tenemos que sumar la insolvencia de Emerita Resources, que diluye como un azucarillo la previsi&oacute;n de Revilla de una inversi&oacute;n de 600 millones y la creaci&oacute;n de 2000 puestos de empleo en la comarca del Besaya.
    </p><p class="article-text">
        En esta coyuntura de precarizaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de empleo estable, de la estacionalidad de las oportunidades, de la falta de inversi&oacute;n en I+D+I, del abandono del sector primario, de ausencia de servicios en los entornos rurales, de la carencia de pol&iacute;ticas de largo recorrido que aborden los retos de una crisis clim&aacute;tica y la necesaria reconversi&oacute;n de nuestro ya depauperado modelo industrial, del absurdo como modelo de explotaci&oacute;n del territorio fi&aacute;ndolo todo al turismo, ponerse a tener churumbeles que tienen la mala costumbre de comer es una empresa de titanes. O cambiamos o seguiremos hablando de lo vac&iacute;o: un territorio que se muere y un gobierno sin soluciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vacio_132_1187140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Dec 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De lo vacío]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Culpables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/culpables_132_1198566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8645498a-0ec2-403e-b90a-bb387227edac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manifestación feminista en Santander durante la huelga del 8M. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué tenemos las mujeres en la cabeza cuando sentimos la necesidad de enviar nuestras ubicaciones si quedamos con un desconocido a través de Internet? ¿Cuántas vidas de indefensión aprendida y aprehendida tenemos encima para decirles a nuestras amigas y personas cercanas dónde vamos a estar y con quién?</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 27 d&iacute;as de b&uacute;squeda el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cv/sociedad/Detenido-Marta-Calvo-Guardia-Civil_0_970453028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesino de Marta Clavo</a> se entreg&oacute; en una comisar&iacute;a de la Guardia Civil. Para escribir este art&iacute;culo he tenido que bucear en la red, leyendo varias decenas de rese&ntilde;as acerca de este asesinato machista- que lo es, a pesar de que la Ley de Violencia de G&eacute;nero a&uacute;n no reconozca los cr&iacute;menes cometidos fuera de las relaciones de pareja- y el nivel de morbo y casquer&iacute;a desplegado de nuevo me vuelve a resultar repugnante.
    </p><p class="article-text">
        Yo no voy a analizar qui&eacute;n era Marta, su vida, sus &uacute;ltimos momentos. Me parece una cuesti&oacute;n b&aacute;sica de respeto por la v&iacute;ctima adem&aacute;s de no aportar absolutamente nada m&aacute;s all&aacute; de saciar las ansias miserables de un sector de la poblaci&oacute;n. Y me importan bien poco las motivaciones del asesino, otro monstruo m&aacute;s, el c&oacute;mo la mat&oacute; y el porqu&eacute;. Pero hay un aspecto que subyace a este homicidio, que agrega una capa m&aacute;s, que pone de relevancia un aspecto concreto: los modelos de relaciones y las aplicaciones de citas.
    </p><p class="article-text">
        Tinder, la app que seg&uacute;n la investigaci&oacute;n policial utiliz&oacute; Marta para quedar con su victimario, acumula m&aacute;s de 80 millones de usuarios en el mundo. 80 millones de personas de ambos sexos (normativamente hablando) que la usan para buscar esa relaci&oacute;n ideal, ese sexo espor&aacute;dico y sin compromiso o simplemente pasar un buen rato con alguien. Cada vez nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil construir redes de afecto reales y las virtuales han pasado a ser un sustituto de nuestra vida no digital. Pero &iquest;estamos reproduciendo los roles m&aacute;s perniciosos dentro de ese mundo alternativo? Cuando los comentarios m&aacute;s repetidos en las redes sociales alrededor del asesinato de Marta son sobre qu&eacute; aplicaci&oacute;n us&oacute;, por qu&eacute; qued&oacute; a esas horas o si mand&oacute; un mensaje con su ubicaci&oacute;n, podemos responder f&aacute;cilmente a esa pregunta: usamos nuevas herramientas para los mismos modelos relacionales.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/busca-secreta-Tinder-obsesion-Pandora-match_0_916908962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Herramientas dise&ntilde;adas </a>siguiendo esquemas de pensamiento insertados en el imaginario colectivo en el cual el producto a consumir son los cuerpos de mujeres que reproducen mediante algoritmos la l&oacute;gica patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tenemos las mujeres en la cabeza cuando sentimos la necesidad de enviar nuestras ubicaciones si quedamos con un desconocido a trav&eacute;s de Internet? &iquest;Cu&aacute;ntas vidas de indefensi&oacute;n aprendida y aprehendida tenemos encima para decirles a nuestras amigas y personas cercanas d&oacute;nde vamos a estar y con qui&eacute;n? &iquest;Por qu&eacute; estamos a la espera siempre de que esa compa&ntilde;era que ha quedado nos vaya diciendo c&oacute;mo va la cosa, si ha llegado a casa bien, o si necesita que la vayamos a buscar a todo correr o avisemos a la polic&iacute;a? F&aacute;cil: nosotras sabemos que el riesgo que corremos es acabar en una cuneta.
    </p><p class="article-text">
        La lectura f&aacute;cil de que la responsabilidad de cuidarse era de Marta o de todas las Martas del mundo es la t&oacute;nica general. Tal y como pone de relevancia la letra de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/violador-camino-redes-sociales_0_969753394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Un violador en tu camino'</a>&nbsp;y el movimiento que se est&aacute; generando a trav&eacute;s de la misma, debemos girar ese espejo de la responsabilidad femenina sobre nuestra protecci&oacute;n para enfrentarlo con la imagen de nuestros verdugos. Ninguna de esas mujeres fue culpable de las agresiones sufridas, ninguna de nosotras lo es. Y tampoco Marta, por mucho que algunos quieran hacernos creer que quedar con personas para practicar sexo o simplemente conocerse sea una pr&aacute;ctica de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s prescindir de las aplicaciones sea una soluci&oacute;n. Y quedarnos encerradas en casa tambi&eacute;n. Pero lo que yo quiero plantear es que, en lugar de crear algoritmos que reproduzcan lo m&aacute;s pernicioso de nuestra sociedad y cuestionar el comportamiento de mujeres libres que pueden y deben ejercer el derecho a decidir sobre su sexualidad y sus relaciones afectivas sin temer que alguien las destroce la vida, ser&iacute;a mucho m&aacute;s beneficioso utilizar toda esa inteligencia colectiva para que esas aplicaciones sean m&aacute;s seguras y m&aacute;s igualitarias. Nunca tuvimos tantas capacidades para reconfigurar la forma de relacionarnos. Un destornillador puede ser un arma pero tambi&eacute;n una herramienta que nos ayude a construir la estructura de una casa mejor para todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/culpables_132_1198566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Culpables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los adioses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/adioses_132_1209335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f9d06ca-b28c-44e1-adbb-cea0e3668aac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rivera anuncia su dimisión tras el batacazo de Ciudadanos en las generales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rivera se nos fue, con una despedida cargada de la responsabilidad de quién se supo capitán de un barco que estrelló en las aguas de la ambición. Pomposa, mayúscula, como todo lo que hizo en su vida al frente de C’s.</p></div><p class="article-text">
        Son complejas las despedidas, una bifurcaci&oacute;n de caminos que abren nuevos senderos. Hay adioses sinceros que dan las gracias por los tiempos compartidos, plagados de buenos deseos al que parte de nuestro lado. Los hay lentos, que se deslizan por la comisura de los labios como lagrimas solitarias; son adioses postergados, melanc&oacute;licos, anunciados. Tambi&eacute;n hay adioses sonoros, portazos del alma que cierran las puertas a nuevos reencuentros. Los hay dulces, llenos de caricias y besos porque saben que son meros par&eacute;ntesis de vidas que se volver&aacute;n a unir. Los hay terribles; despedidas que desgarran y arrasan todo a su paso convirtiendo los recuerdos en tierra quemada donde nada bueno volver&aacute; a prender.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica est&aacute; escasa de adioses. Algunas contemplamos estupefactas como ese &ldquo;aferrarse al sill&oacute;n&rdquo; nos regala titulares de viejos dinosaurios que se resisten a dejar de opinar de lo divino y lo humano, manchando m&aacute;s si a&uacute;n cabe el tensionado panorama de la pol&iacute;tica de este pa&iacute;s. Resurgen de sus cenizas anunciando el apocalipsis zombi de los pactos de gobierno, esgrimiendo la estabilidad y la cordura frente a los que van a desangrar Espa&ntilde;a a ritmo de iniciativas bolivarianas. Como si ellos no la hubiesen saqueado antes durante estos cuarenta a&ntilde;os de democracia, a base de corrupci&oacute;n y corruptelas, hasta dejarla en los huesos y pasto de la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        Un adi&oacute;s ha marcado estas pasadas elecciones. Rivera se nos fue, con una despedida cargada de la responsabilidad de qui&eacute;n se supo capit&aacute;n de un barco que estrell&oacute; en las aguas de la ambici&oacute;n. Pomposa, may&uacute;scula, como todo lo que hizo en su vida al frente de C&rsquo;s. Ha sido la marcha de qui&eacute;n crey&oacute; ser presidente y no supo conformarse con pactar un gobierno con el PSOE, de qui&eacute;n crey&oacute; poder liderar el centro derecha derechiz&aacute;ndose tanto que se lo ha merendado VOX.
    </p><p class="article-text">
        Y ha sido de esos adioses que devoran todo a su paso, dejando un &lsquo;partido esqueleto&rsquo; que ha perdido 47 diputados con lo que eso supone: hay que reconfigurar el organigrama, colocar en puestitos a los imprescindibles que perdieron el esca&ntilde;o, tapar las fugas de las ratas que abandonan la nave, solucionar los enormes problemas econ&oacute;micos que la perdida de subvenciones supone y adem&aacute;s pretender seguir siendo determinantes en la configuraci&oacute;n del nuevo congreso. Ah&iacute; es nada. Adem&aacute;s de intentar dejar de girar como una veleta seg&uacute;n vayan los aires de la opini&oacute;n publica patria. La herencia recibida de un hijo del Ibex, fruto del marketing y el show con adoquines va a ser dif&iacute;cil de gestionar, m&aacute;xime cuando cual Rey Sol el partido era &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Cantabria no es una excepci&oacute;n. El pacto para la constituci&oacute;n del consistorio santanderino ya evidenci&oacute; las diferencias de los representantes de la capital c&aacute;ntabra con Madrid. Ceruti acept&oacute; el abrazo del PP con una aparente pinza en la nariz y no han dejado de surgir desencuentros en estos escasos meses de andadura municipal. Ahora nos cuenta el concejal que ese acuerdo de gobierno no debe darse por seguro, se filtran actas internas en las que se denuncian las tensiones en sus relaciones con el Partido Popular, cesan a toda la Junta Directiva de Santander por mandato divino de la Comisi&oacute;n de Garant&iacute;as, les surgen los problemas con los nombramientos de directores generales, se tiran de los pelos por recolocar a los diputados que se han quedado en la cuneta despu&eacute;s de estas generales&hellip;vamos, lo que viene siendo un partido en descomposici&oacute;n, o por lo menos es lo que aparenta.
    </p><p class="article-text">
        Como todo lo que se descompone, tiene varios caminos: ser un magnifico compost para que surja algo nuevo de sus restos o seguir apestando hasta que se caiga a pedazos siguiendo la senda de a quien fagocitaron en su ascenso, el malogrado UPyD. Les dir&iacute;a que no se preocupen, que ya ven que Rosa Diez enseguida encuentra acomodo. Y si no se puede seguir dando espect&aacute;culo a golpe de tuit. Que las hay que les cuesta un adi&oacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/adioses_132_1209335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Dec 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los adioses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cs - Ciudadanos,Albert Rivera,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/dolor_132_1238761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fa1713e-974f-4187-ae7d-4bff1fe701f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El auge de la ultraderecha fascista en las elecciones del 10N ha dado altavoz a un partido negacionista, que permitirá que su aberrante discurso sobre las múltiples violencias sufridas por las mujeres se convierta en un eje central de esta legislatura.</p></div><p class="article-text">
        Hoy es 25 de noviembre, D&iacute;a Internacional contra la Violencia de G&eacute;nero. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultima-hora/Cantabria-manifiestos-concentraciones-manifestacion-Santander_0_966953625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cientos de concentraciones se celebran en todo el pa&iacute;s</a> para recordar a las que ya no est&aacute;n, a las que est&aacute;n pero no cuentan, a las que sobrevivieron o a las que siguen encerradas en el infierno.
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as como hoy me pregunto qu&eacute; hacer cuando el dolor nos atraviesa. Cuando los golpes los sentimos como nuestros, cuando nos sangran las heridas colectivas, las muertes, las violaciones. Cuando corremos por la noche hasta sentirnos a salvo en el portal, cuando nos increpan por la calle, cuando te acosa un vecino o tu jefe. Cuando nos abusa un padre, cuando no nos creen, cuando se r&iacute;en. Cuando denunciamos y nos quedamos solas, cuando no nos protege el sistema, cuando somos v&iacute;ctimas de ese sistema. Cuando no tenemos donde ir y tienes que quedarte, a pesar de los gritos o los golpes. Cuando tenemos que entregar a nuestros hijos e hijas al mismo hombre que pegaba a su madre, una y otra vez, y otra vez, y otra vez. Cuando te conviertes en 'nadie', apenas una mu&ntilde;eca de trapo destrozada por las humillaciones y el maltrato psicol&oacute;gico. Cuando nos llaman putas, cuando nos llaman mojigatas, cuando nos llaman pero ya no podemos contestar porque alguien decidi&oacute; que, o eras suya, o no serias de nadie.
    </p><p class="article-text">
        A veces ese dolor colectivo es tan grande que pesa como una losa, un dolor que no cesa, que no se detiene porque las pol&iacute;ticas orientadas a prevenir y paliar los efectos de la violencia de g&eacute;nero son insuficientes. En lo que va de a&ntilde;o 51 mujeres han sido asesinadas, seg&uacute;n las cifras oficiales; 93 seg&uacute;n feminicidio.net. De esas 51 'oficiales', 40 no hab&iacute;an presentado nunca una denuncia, no constaban en las 40.500 presentadas hasta el segundo trimestre de este a&ntilde;o. 43 menores han quedado hu&eacute;rfanos y hu&eacute;rfanas. Se siguen incrementando las denuncias por delitos contra la integridad sexual de toda &iacute;ndole. Pero no, la violencia de g&eacute;nero, la violencia contra la mujer precisamente por serlo, no existe.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes es un poco diferente. El auge de la ultraderecha fascista en las elecciones del 10N ha dado altavoz a un partido negacionista, 52 altavoces exactamente, que permitir&aacute; que su aberrante discurso sobre las m&uacute;ltiples violencias sufridas por las mujeres se convierta en un eje central de esta legislatura. Y que tendr&aacute; capacidad para presentar recursos ante el Tribunal Constitucional sobre cualquier ley que emane del Parlamento a partir de ahora.
    </p><p class="article-text">
        Nos esperan tiempos oscuros, ante los que deberemos agarrarnos con u&ntilde;as y dientes a los derechos adquiridos y a los que nos quedan por consolidar. Tendremos que seguir haciendo frente a sus declaraciones cargadas de odio y mentiras, a representantes institucionales que vomitan basura reaccionaria a cambio del aplauso f&aacute;cil del sector m&aacute;s machista y cavernario de este pa&iacute;s, con el eco f&aacute;cil de cierta prensa que sabe que gana lectores a golpe de titular. Lo del cord&oacute;n sanitario lo dejamos para otro tipo de democracias un poquito m&aacute;s saneadas.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez se ha roto el consenso en las declaraciones institucionales que se emiten en esta fecha. All&iacute; donde Vox ha obtenido representaci&oacute;n, se ha negado a participar de las mismas, y puesto que se necesita unanimidad para poder sacarlas adelante, son varias las comunidades y ayuntamientos que se han visto bloqueados.
    </p><p class="article-text">
        Una declaraci&oacute;n institucional es la nada. No sirve para que las victimas vuelvan, o tengan mejores condiciones de vida. Es solo eso, una declaraci&oacute;n. Pero s&iacute; que posiciona a toda la maquinaria del sistema en contra de una violencia que se declara como intolerable para la mayor parte de la sociedad.  Negarse a firmarla te coloca justamente en el lado contrario.
    </p><p class="article-text">
        Con pol&iacute;ticas centradas en los recortes de las dotaciones presupuestarias a programas de acompa&ntilde;amiento a las v&iacute;ctimas, como bien demuestra la retirada de dotaci&oacute;n presupuestaria para los pisos de protecci&oacute;n a mujeres maltratadas en la Junta de Andaluc&iacute;a (donde gobiernan PP y Cs bajo la f&eacute;rrea batuta de Vox), la derecha se&ntilde;ala el camino que andar&aacute; los pr&oacute;ximos tiempos, amarrada al caballo desbocado de los ultras. Ante eso, la respuesta debe ser la misma, la que lleva empujando al feminismo desde hace siglos: resistir y avanzar, pero juntas. Ni un paso atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/dolor_132_1238761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dolor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Feminismo,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puritanismo progre o de cómo coser botones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/puritanismo-progre-coser-botones_132_1249857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d64cbbd-0163-4dde-b790-4dbbbfd1c771_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="César Strawberry, líder de la banda de rap Def Con Dos \ Foto: Alejandro Navarro Bustamante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde este pequeño espacio me gustaría pedirles un viaje a ese mundo exótico y terrible, en el cual el macho está siendo acorralado de esa forma tan inhumana, exigiéndole un contrato ante notario antes de follar. Si puede ser con pensión completa, que no está una para gastos. A cambio ofrezco un power point a colorines sobre "Cómo aceptar que si no tienen relaciones sexuales conmigo puede que mi actitud tenga algo que ver"</p></div><p class="article-text">
        El feminismo ha topado con los problemas para follar de Def con Dos. Vayan por delante mis m&aacute;s sentidas disculpas; de saber que se les iba a causar tremendo trauma, en lugar de exigir libertad sexual para hacer de nuestros cuerpos y nuestras relaciones lo que nosotras decidamos, habr&iacute;amos seguido como hasta ahora: con las piernas abiertas de forma continua, a pesar de los tirones y las agujetas, para que ellos se desahogaran seg&uacute;n sus necesidades.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kbpEy0jqTo4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Stop Puritanismo'</a>&nbsp;es el &uacute;ltimo single de la banda de Strawberry, que personalmente me ha acompa&ntilde;ado durante a&ntilde;os en mi almanaque musical. Lo comento por si alguien se descuelga con aquello de que no los he o&iacute;do en mi vida, que no conozco sus letras o que no entiendo su discurso. En esta ocasi&oacute;n debe haberles dado un ataque de voxismo. O tambi&eacute;n puede ser que tantos fluidos corporales acumulados por la abstinencia obligatoria a causa de mujeres puritanas que no se ofrecen generosas a aliviarles se les hayan desplazado de las g&oacute;nadas para acabar inundando el cerebro. O quiz&aacute;s que la edad se lleva muy mal.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que acuden sol&iacute;citos a revalidar el discurso de la ultraderecha y los sectores m&aacute;s mis&oacute;ginos de este pa&iacute;s, cuestionado el consentimiento, las relaciones igualitarias, el derecho de la mujer a elegir con quien se relaciona y c&oacute;mo, reduci&eacute;ndolo a pura mojigater&iacute;a (aqu&iacute; se escuchan mis carcajadas de fondo, perd&oacute;n). Desde este peque&ntilde;o espacio me gustar&iacute;a pedirles un viaje a ese mundo ex&oacute;tico y terrible, en el cual el macho est&aacute; siendo acorralado de esa forma tan inhumana, exigi&eacute;ndole un contrato ante notario antes de follar. Si puede ser con pensi&oacute;n completa, que no est&aacute; una para gastos. A cambio ofrezco un power point a colorines sobre &ldquo;C&oacute;mo aceptar que si no tienen relaciones sexuales conmigo puede que mi actitud tenga algo que ver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estoy esperando ansiosa la siguiente entrega: <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/Vox-Madrid-asignatura-obligatoria-feminismo_6_963513664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Empoderarse cosiendo botones: la costura me salv&oacute; del c&aacute;ncer del feminismo&rdquo;</a>, inspirado en el apasionante discurso de la ultraderechista Alicia Rubio, diputada por Vox en Madrid. Y aqu&iacute;, espero que me perdon&eacute;is, voy a darla la raz&oacute;n. Nada empodera m&aacute;s a un hombre que coser botones. Les hace libres, no dependientes, capaces de gestionar su propio armario sin depender de laboriosas manos femeninas. Adoro a los hombres que cosen. Aquellos que ponen sus manos en lo peque&ntilde;o, que pierden el tiempo en unir pedacitos de cosas separadas mediante un hilo, met&aacute;fora de la fragilidad: apenas un peque&ntilde;o tir&oacute;n basta para separarlas. Amo a los hombres que cosen vidas, a los que arreglan lo roto en lugar de tirarlo a la basura de las relaciones. A los que atan los pedazos que quedan despu&eacute;s de la tormenta de las disputas, zurciendo con mimo los jirones que siembran a su paso.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el feminismo es hilo y aguja. Nos ayuda a confeccionar relaciones sexo afectivas seguras, bordando los contornos con igualdad y respeto. Y a tener mucho sexo del bueno, de ese que todas disfrutamos: el que se hace partiendo del consentimiento, l&uacute;dico o amoroso, en un descampado o en el calor de tu casa, con un t&iacute;o que acabas de conocer o con tu pareja de toda la vida, con tus parejas de toda la vida, en una org&iacute;a o en soledad.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor es que los componentes de Def con Dos no saben coser. Puede que piensen que es cosa de mujeres. Que con soltar babosadas en la oreja de cualquier t&iacute;a en un bar, despu&eacute;s de varios litros de destilados alcoh&oacute;licos es suficiente para conseguir su objetivo: que alguien les busque, les ame y les lleve a la cama. L&aacute;stima. Follar&iacute;an m&aacute;s y se les quedar&iacute;a un cutis fant&aacute;stico. Creedme: palabrita de costurera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/puritanismo-progre-coser-botones_132_1249857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puritanismo progre o de cómo coser botones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Feminismo]]></media:keywords>
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