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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rafael Behr]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rafael_behr/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rafael Behr]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El debate entre Sunak y Truss para sustituir a Boris Johnson: bravuconadas y poco Brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/debate-sunak-truss-sustituir-boris-johnson-bravuconadas-brexit_129_9200883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b3a752c-7756-40c7-b4d0-a315a9a321ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Los aspirantes a liderar el Partido Conservador de Reino Unido, Liz Truss y Rishi Sunak, en el debate de la BBC este lunes."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los 'tories' evitan el asunto más relevante en este momento para Reino Unido: las consecuencias prácticas de la salida del país de la UE</p><p class="subtitle">Por qué los 'tories' siguen obsesionados con Margaret Thatcher</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/carrera-tory-suceder-boris-johnson-finalistas-ahora_1_9187347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">candidatos para reemplazar a Boris Johnson</a> en el liderazgo del Gobierno brit&aacute;nico representan a dos sectores dentro del Partido Conservador, aunque esa distinci&oacute;n no est&eacute; siendo claramente reconocida. Rishi Sunak representa al conservadurismo tal y como fue hasta 2019, cuando el Gobierno de Theresa May a&uacute;n trataba de conciliar la ideolog&iacute;a del <a href="https://www.eldiario.es/temas/brexit/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brexit</a> con el reconocimiento de la realidad diplom&aacute;tica y econ&oacute;mica. Liz Truss, por otro lado, se dirige al movimiento continuista, el partido 'Boris' que solucion&oacute; esa tensi&oacute;n negando su existencia. Ese es el aut&eacute;ntico conflicto que se est&aacute; librando debajo de una pelea que pretende ser sobre otras cosas.
    </p><h3 class="article-text">La divisi&oacute;n sobre impuestos</h3><p class="article-text">
        Las diferencias de los dos candidatos en pol&iacute;tica fiscal se pueden medir y, por eso, dominaron el debate televisado de este lunes por la noche, en el primer debate entre los dos a solas [este martes se celebr&oacute; un segundo debate, que tuvo que <a href="https://twitter.com/TalkTV/status/1551991600246669313?s=20&amp;t=65kmwbDoxfm6NVS73m5BaQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser interrumpido</a> por <a href="https://twitter.com/AlexofBrown/status/1551984443065253888?s=20&amp;t=xoQMpTMiPRTbPp8H_X6dGg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desmayo en directo</a> de la periodista que lo moderaba]. 
    </p><p class="article-text">
        Las argumentaciones de ambos candidatos est&aacute;n bien ensayadas: Truss quiere recortes inmediatos de impuestos, Sunak prefiere esperar. &Eacute;l dice que una relajaci&oacute;n fiscal avivar&aacute; la inflaci&oacute;n y ella sostiene que servir&aacute; para liberar el crecimiento econ&oacute;mico. A &eacute;l le preocupa una p&eacute;rdida de ingresos que signifique menos dinero para el Sistema Nacional de Salud y ella habla de pedir pr&eacute;stamos para cubrir el d&eacute;ficit.
    </p><p class="article-text">
        Son posturas que representan los diferentes significados que tiene hoy la palabra &ldquo;conservador&rdquo;. Sunak, que se presenta como un conservador frugal de la vieja escuela, no rehuy&oacute; de la caracterizaci&oacute;n como &ldquo;contador de habas&rdquo; que su rival hizo de &eacute;l con &aacute;nimo peyorativo. Truss lo acus&oacute; de parecerse a Gordon Brown [primer ministro laborista entre 2007 y 2010], aferrado a las anticuadas normas del Tesoro, y dijo que ella &ldquo;se enfrentar&iacute;a a la ortodoxia&rdquo;, en una alusi&oacute;n al esp&iacute;ritu inconformista de <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los detalles presupuestarios, la batalla estuvo llena de embestidas y tomas de posici&oacute;n que pretend&iacute;an proyectar fuerza y determinaci&oacute;n. Sunak dijo que se pondr&iacute;a duro con China, mientras Truss presum&iacute;a de dureza con Putin (aunque no se mencion&oacute; en este debate, los dos ser&aacute;n m&aacute;s duros con <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/acuerdo-reino-unido-ruanda-deportacion-solicitantes-asilo_1_9086569.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los refugiados que buscan asilo en Reino Unido</a>).
    </p><p class="article-text">
        No hay forma de descontarle la fanfarroner&iacute;a a una pelea que parece una bravuconada de patio de colegio, o la neurosis compensatoria de unos empollones arribistas que llegaron demasiado r&aacute;pido a puestos de alto rango en los ministerios. Es posible que por dentro sean de acero, pero lo cierto es que las pobres maneras en que intentan demostrarlo est&aacute;n evidenciando una coraza de pl&aacute;stico.
    </p><h3 class="article-text">Los estereotipos sobre Sunak</h3><p class="article-text">
        Lo mezquino de todo el espect&aacute;culo se ve exacerbado por las despiadadas escaramuzas de &ldquo;amigos&rdquo; no identificados de cada una de las partes que menosprecian el historial en el Gobierno del otro candidato y ponen en entredicho su integridad. El equipo de Sunak ha ridiculizado las afirmaciones de Truss de haber soportado una dura educaci&oacute;n. Los aliados de Truss han respondido criticando a su rival como exalumno de un colegio privado y exempleado con sueldazo en Goldman Sachs.
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico <em>The Daily Mail</em> tambi&eacute;n ha criticado la fortuna del exresponsable de Econom&iacute;a. Uno de los art&iacute;culos, citado durante el debate, se centra en <a href="https://www.dailymail.co.uk/news/article-11033847/Rishi-Sunak-sported-3-500-bespoke-suit-prepared-crunch-leadership-vote.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la preferencia de Sunak por los trajes de sastre a medida y el calzado de lujo</a>. El candidato desvi&oacute; el tema hacia una conservadora par&aacute;bola con mensaje aspiracional sobre los inmigrantes, pero tiene una herida abierta desde que a principios de este a&ntilde;o se supo que la esposa de Sunak <a href="https://www.theguardian.com/politics/2022/apr/06/rishi-sunaks-wife-claims-non-domicile-status" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">usaba su estatus de no residente para pagar menos impuestos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No fue una buena imagen para el ministro de Econom&iacute;a y Sunak demostr&oacute; no haber entendido el estado de &aacute;nimo de la naci&oacute;n con su airada reacci&oacute;n. Entonces, tambi&eacute;n se hizo p&uacute;blico que <a href="https://www.theguardian.com/politics/2022/apr/10/from-non-dom-to-green-card-questions-still-facing-rishi-sunak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sunak ten&iacute;a un permiso de trabajo </a>en Estados Unidos si sus ambiciones de liderar la pol&iacute;tica brit&aacute;nica no se ve&iacute;an satisfechas.
    </p><p class="article-text">
        Que los ministros del gabinete <em>tory </em>son ricos no es ninguna novedad y los miembros del partido que votar&aacute;n por el nuevo l&iacute;der no suelen tener problemas con que la gente adinerada tenga cosas buenas. Pero la vulnerabilidad pol&iacute;tica de Sunak en este frente es m&aacute;s sutil y el ataque, m&aacute;s astuto. Su ofensa impl&iacute;cita no es la riqueza, sino su pertenencia a la peor &eacute;lite posible: la &eacute;lite financiera global, la &eacute;lite de la primera clase en los vuelos intercontinentales, la &eacute;lite de los hombres de Davos; y la &eacute;lite de los que votaron por permanecer en la Uni&oacute;n Europea. &ldquo;Ciudadano de ninguna parte&rdquo;, <a href="https://www.theguardian.com/politics/2016/oct/05/theresa-may-treads-the-brexit-path-of-empathy-and-righteousness" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por usar la envenenada frase de Theresa May</a>.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que Sunak votara a favor de salir de la UE no modifica estas insinuaciones contra &eacute;l, de la misma manera que no importa lo m&aacute;s m&iacute;nimo que Truss hiciera campa&ntilde;a por seguir dentro del bloque (en todas las ocasiones que tuvo, Sunak insisti&oacute; en recordar las dos circunstancias a su audiencia).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La sombra de Boris</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2022/jul/22/brexit-liz-truss-delusion-rishi-sunak-tory-members" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como escribi&oacute; mi colega Jonathan Freedland la semana pasada</a>, el Brexit ha pasado a ser un estado de &aacute;nimo, no una pol&iacute;tica, y Truss se lo ha apropiado dejando fuera a su rival. Eso fue su poco sutil mensaje entre l&iacute;neas cuando desestimaba las advertencias de Sunak sobre una subida de los tipos de inter&eacute;s. &ldquo;Proyecto miedo&rdquo;, dijo, la burla favorita de los partidarios del Brexit contra el alarmismo de los que defend&iacute;an la permanencia en la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, lo que demuestra m&aacute;s a las claras el cisma en el Partido Conservador, es el rechazo de Truss a hablar mal de Boris Johnson. Cuando le preguntaron por las razones que hab&iacute;an provocado la dimisi&oacute;n del primer ministro, en su respuesta hab&iacute;a casi tanta pena <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-despide-parlamento-britanico-vista-baby_1_9186882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la que el propio Boris Johnson siente por s&iacute; mismo</a>. Una apelaci&oacute;n estrat&eacute;gica a los fieles de Johnson para los que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dimision-sorpresa-ministros-economia-sanidad-pone-cuerda-floja-boris-johnson_1_9146778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dimisi&oacute;n de Sunak</a> fue el m&aacute;s artero de todos los golpes ministeriales que terminaron con su l&iacute;der. En la religi&oacute;n del euroescepticismo, el esp&iacute;ritu del Brexit est&aacute; encarnado en el l&iacute;der que lo ejecut&oacute; y la traici&oacute;n de Sunak es un pecado contra la fe.
    </p><p class="article-text">
        Lo que queda del viejo partido <em>tory</em>, aquel que hac&iacute;a del pragmatismo empresarial una virtud, est&aacute; apoyando al &ldquo;parricida&rdquo; Sunak. El exministro de Econom&iacute;a se dirig&iacute;a a ellos cuando lamentaba el abandono de la prudencia por parte de Truss con la promesa incumplible de que &ldquo;es posible tener lo mejor de los dos mundos&rdquo;, la expresi&oacute;n favorita de Johnson.
    </p><h3 class="article-text">Evitar el Brexit</h3><p class="article-text">
        Pero, en el n&uacute;cleo de estas luchas, hay algo de lo que nadie habla directamente, y eso hace que toda la pelea sea absurda. La contienda est&aacute; impregnada de las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-cultural-retrato-reina-desbarato-vida-estudiante-oxford_129_8990078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerras culturales</a> que fueron el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/historia-xenofoba-detras-sistema-medidas-quiere-volver-boris-johnson_1_9044207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esp&iacute;ritu del Brexit</a>, pero el propio Brexit no es objeto de debate. Ni las cl&aacute;usulas del acuerdo, ni su impacto econ&oacute;mico, ni la conveniencia de un proyecto de ley para el protocolo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/irlanda-del-norte/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irlanda del Norte</a> que amenaza con desencadenar una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ue-respira-aliviada-adios-boris-johnson_1_9151378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra arancelaria con Bruselas</a> justo cuando se agudiza la crisis por la subida de precios (en este tema, el debate pas&oacute; alegremente por alto las causas y posibles remedios).
    </p><p class="article-text">
        En el debate de este lunes solo hubo una alusi&oacute;n directa a las consecuencias pr&aacute;cticas de la salida de la UE, cuando preguntaron a los candidatos si los actuales atascos en los puertos del sur de Inglaterra se pod&iacute;an considerar un efecto del Brexit. La respuesta correcta es s&iacute;. Los dos dijeron que no.
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho que el tema figura entre los m&aacute;s acuciantes para la naci&oacute;n, pero los <em>tories </em>solo pueden manejarlo reprimi&eacute;ndolo, arrincon&aacute;ndolo o neg&aacute;ndolo. &ldquo;Estamos teniendo un debate realmente serio&rdquo;, dijo Truss en un momento del debate. El tipo de frase que se pronuncia cuando todo lo contrario es cierto. No fue un debate aut&eacute;ntico y esta no es una manera segura de elegir un primer ministro. Tampoco es una forma saludable de dirigir un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Behr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/debate-sunak-truss-sustituir-boris-johnson-bravuconadas-brexit_129_9200883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Jul 2022 20:41:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El problema del Gobierno británico es que el Brexit no funciona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/problema-gobierno-britanico-brexit-no-funciona_129_9004921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f6cf360-5781-49e9-8ec7-efe803ebfbb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El problema del Gobierno británico es que el Brexit no funciona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los 'tories' son adictos al conflicto con la Unión Europea, una excusa para no asumir las consecuencias de la salida del país de la Unión que defendieron y el acuerdo que negociaron con Bruselas</p><p class="subtitle">Bruselas replica al anuncio de Boris Johnson de rehacer el Brexit: “La UE responderá con todas las medidas a su alcance”</p></div><p class="article-text">
        El Partido Conservador estaba contento con el <a href="https://www.eldiario.es/temas/brexit/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brexit</a>, pero aquello no dur&oacute; mucho. Un acuerdo que era estupendo en 2019 ya no lo es hoy. &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a arreglarlo? &iquest;Qu&eacute; cambio aportar&iacute;a una satisfacci&oacute;n duradera? La respuesta es obvia para cualquiera que conozca los patrones del euroescepticismo ingl&eacute;s: nada. No hay ninguna concesi&oacute;n lo suficientemente amplia ni ning&uacute;n acuerdo lo suficientemente bueno, as&iacute; como no hay una &uacute;nica soluci&oacute;n que pueda acabar con las ansias de un drogadicto. La soluci&oacute;n a largo plazo es recobrar la sobriedad.
    </p><p class="article-text">
        Eso no est&aacute; en los planes de Liz Truss, la ministra de Exteriores. Este martes, la ministra <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bruselas-replica-anuncio-boris-johnson-rehacer-brexit-ue-respondera-medidas-alcance_1_9000033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inform&oacute; al Parlamento</a> sobre un plan del Gobierno para imponer su propia versi&oacute;n del protocolo sobre Irlanda del Norte. Se trata de una amenaza dise&ntilde;ada para empujar a la Uni&oacute;n Europea a renegociar el acuerdo de retirada establecido en 2019, que fue a su vez resultado de una renegociaci&oacute;n que se hab&iacute;a vuelto necesaria porque el acuerdo convenido por Theresa May <a href="https://www.eldiario.es/internacional/parlamento-britanico-rechaza-brexit-may_1_1628515.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tampoco gustaba a los diputados conservadores</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones por las que los l&iacute;deres continentales no quieren hablar de cambios que resulten en un nuevo tratado es que est&aacute;n seguros de que los <em>tories </em>volver&iacute;an a estar insatisfechos pronto. Otra raz&oacute;n es que un acuerdo revisado implicar&iacute;a confiar en <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a>, algo que los gobiernos de la UE han hecho antes y que nadie hace dos veces.
    </p><h3 class="article-text">Victimismo</h3><p class="article-text">
        El relato de Truss sobre el problema en Irlanda del Norte elude tanto la frustraci&oacute;n con los controles fronterizos a lo largo del mar de Irlanda, como la queja m&aacute;s generalizada sobre los residuos de la jurisdicci&oacute;n de la UE en Irlanda del Norte, vistos por los partidarios m&aacute;s ac&eacute;rrimos del Brexit como una mancha en la soberan&iacute;a de Reino Unido. A Truss la animan los conservadores, que est&aacute;n convencidos de que el protocolo le fue impuesto a Reino Unido, que equivale a un acaparamiento de tierras y que sus disposiciones se aplican con un rencor pernicioso a modo de castigo de parte de Bruselas a una excolonia que tuvo la temeridad de liberarse.
    </p><p class="article-text">
        Creer esta versi&oacute;n de los hechos requiere dos rasgos psicol&oacute;gicos que le resultan accesibles al euroesc&eacute;ptico fervoroso. Uno de ellos es la capacidad de olvidar que todos los problemas asociados actualmente al Brexit, incluido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desesperacion-jovenes-unionistas-alimenta-disturbios-irlanda-norte_1_7797796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el peligro espec&iacute;fico de Irlanda del Norte</a>, fueron se&ntilde;alados por los <em>remainers</em> (partidarios de la permanencia de Reino Unido en la UE) y descartados con desprecio al ser calificados como alarmismo por los <em>leavers</em> (favorables al Brexit). El otro es la necesidad de continuar sinti&eacute;ndose v&iacute;ctima de Bruselas, incluso despu&eacute;s de haber salido de la UE, cuando haberle puesto fin a ese calvario elimina cualquier excusa para que el Brexit no cumpla sus promesas.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la adicci&oacute;n: la compulsi&oacute;n sadomasoquista de ser oprimido por los extranjeros por miedo a asumir las consecuencias de la liberaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Quejas</h3><p class="article-text">
        Es cierto que los controles aduaneros en el Mar de Irlanda son una herida simb&oacute;lica al sentimiento unionista en Irlanda del Norte. Pero tambi&eacute;n es cierto que Boris Johnson infligi&oacute; esa herida a sabiendas, neg&oacute; haberlo hecho y despu&eacute;s agit&oacute; el avispero cuando deber&iacute;a haber calmado las aguas. Una crisis constitucional en Stormont [Parlamento norirland&eacute;s] no estaba preestablecida en el texto del protocolo, pero se volvi&oacute; algo probable tras el manejo irresponsable y negligente por parte del primer ministro de las pol&iacute;ticas dispuestas por el protocolo desde el d&iacute;a en que lo firm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, si los parlamentarios <em>tories</em> no hubieran encontrado todo el resentimiento que necesitaban en Irlanda del Norte, habr&iacute;an ido a la caza de razones por las que estar insatisfechos con el Brexit en Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Una de las quejas de Johnson sobre una frontera en el Mar de Irlanda, <a href="https://www.channel4.com/news/boris-johnson-optimistic-northern-ireland-protocol-can-be-fixed" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">expresada en una entrevista a principios de esta semana</a>, es que los controles reglamentarios crean &ldquo;barreras adicionales al comercio y cargas para las empresas&rdquo;, lo que genera &ldquo;una gran cantidad de tr&aacute;mites y molestias&rdquo; que aumentan el coste de la vida. Esas barreras son especialmente molestas para los unionistas de Irlanda del Norte en lo que a la identidad nacional respecta, pero las molestias y los tr&aacute;mites generan costes tambi&eacute;n en Dover, Grimsby, Felixstowe. Es decir, cualquier lugar donde se muevan mercanc&iacute;as entre Reino Unido y la UE.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, la justificaci&oacute;n econ&oacute;mica del primer ministro para querer intervenir el protocolo de Irlanda del Norte contiene una queja sobre las condiciones que son intr&iacute;nsecas al modelo de Brexit que &eacute;l mismo eligi&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Reafirmar el enga&ntilde;o</h3><p class="article-text">
        Esa es otra raz&oacute;n por la que nadie en Bruselas quiere reabrir el acuerdo de 2019. La negociaci&oacute;n se ir&iacute;a a pique nada m&aacute;s empezar. Bruselas dice que si Reino Unido deja de aplicar autom&aacute;ticamente las normas de la UE, deber&aacute; demostrar que sus exportaciones s&iacute; las cumplen. Los ultras del Brexit piensan que Bruselas solo impone ese requisito por mezquino af&aacute;n reivindicativo y que la propia &ldquo;britanidad&rdquo; de los est&aacute;ndares brit&aacute;nicos deber&iacute;a ser suficiente garant&iacute;a de calidad. Ese ha sido el callej&oacute;n sin salida en cada g&eacute;lida llamada telef&oacute;nica y en cada reuni&oacute;n estancada entre ambas partes desde 2016.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>tories </em>no pueden ceder en este punto porque hacerlo implicar&iacute;a aceptar dos hechos indiscutibles sobre el Brexit. En primer lugar, la salida del mercado &uacute;nico fue <a href="https://www.eldiario.es/internacional/comercio-brexit-negocios-pensaron-cambiaria_1_7333618.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mala para las empresas brit&aacute;nicas</a> (y los acuerdos de libre comercio con otros pa&iacute;ses no compensan las p&eacute;rdidas). En segundo lugar, Reino Unido ten&iacute;a la capacidad para torcer el rumbo de las pol&iacute;ticas de la UE como Estado miembro y, al marcharse, renunci&oacute; a ese poder.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n ministro del actual gabinete puede admitir esas verdades. Hasta que eso cambie, la pol&iacute;tica de Reino Unido respecto a la UE se limitar&aacute; a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mayor-mentira-boris-johnson-brexit-le-volviendo_129_8278348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reafirmar el enga&ntilde;o que el Brexit impone a sus creyentes</a>. Algunos euroesc&eacute;pticos encuentran un placer perverso en el cautiverio, pero ese es su fetiche y no algo con lo que los dem&aacute;s tengan que complacerse.
    </p><h3 class="article-text">El Partido Laborista, ausente</h3><p class="article-text">
        Cuando las pol&iacute;ticas fracasan a una escala tan tit&aacute;nica, lo normal es que se produzca alg&uacute;n debate sobre un posible cambio de rumbo. Eso no est&aacute; ocurriendo, porque la oposici&oacute;n no tiene ning&uacute;n destino alternativo en mente, o al menos ninguno que anunciar en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Keir Starmer es consciente de que su apoyo a aquel segundo referendo sigue siendo, a&uacute;n hoy, una vulnerabilidad en las circunscripciones en las que los <em>tories </em>quieren hundir a&uacute;n m&aacute;s el Brexit como una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-mayoria-reino-unido_1_1189589.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cu&ntilde;a divisoria entre el Partido Laborista</a> y su n&uacute;cleo de votantes desencantados. Una de las funciones del proyecto de ley de Truss, que anula el protocolo de Irlanda del Norte, es que cualquiera que se oponga a &eacute;l pueda ser tachado de <em>remainer</em> impenitente.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de los laboristas en la conversaci&oacute;n no es meramente metaf&oacute;rica. Dos esca&ntilde;os de la oposici&oacute;n en el <a href="https://committees.parliament.uk/committee/69/european-scrutiny-committee/membership/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Comit&eacute; de Control Reglamentario</a> &mdash;que en teor&iacute;a obliga al Gobierno a rendir cuentas sobre asuntos de la UE&mdash; est&aacute;n vacantes porque los diputados laboristas que los ocupaban ascendieron a esca&ntilde;os de primera l&iacute;nea y no han sido sustituidos.
    </p><p class="article-text">
        Los estrategas laboristas opinan que la cordura en la pol&iacute;tica de la UE solo se obtiene ganando unas elecciones en las que se disputen otros asuntos &mdash;cuestiones que realmente importen a los votantes&mdash; y no bailando al son de un tambor que Johnson toca para distraer de todos sus otros fracasos. Probablemente, eso sea cierto. Pero tambi&eacute;n significa que los par&aacute;metros del debate sobre el Brexit est&aacute;n fijados por diferencias marginales entre mani&aacute;ticos y ac&eacute;rrimos respecto al ritmo &oacute;ptimo para evadir la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Es una f&oacute;rmula para la crisis perpetua. El l&iacute;o constitucional que Boris Johnson ha montado en Irlanda del Norte es hasta ahora el episodio m&aacute;s grave, pero es poco probable que sea el &uacute;ltimo. El problema no es que el protocolo no pueda funcionar tal y como est&aacute; escrito, sino que fue escrito para poner en marcha un Brexit que no funciona.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Behr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/problema-gobierno-britanico-brexit-no-funciona_129_9004921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 May 2022 20:06:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El problema del Gobierno británico es que el Brexit no funciona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brexit,Reino Unido,Boris Johnson,Partido Conservador,Irlanda del Norte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Boris Johnson "vende" el viaje hacia la inexistente tierra prometida del Brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/boris-johnson-vende-viaje-inexistente-tierra-prometida-brexit_129_8371542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d8dc5ad-b6c7-4576-a286-96c5a7760aa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boris Johnson &quot;vende&quot; el viaje hacia la inexistente tierra prometida del Brexit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La política exterior del Gobierno británico es una combinación de internacionalismo pomposo y estrechez de miras deliberada</p><p class="subtitle">En plena crisis post-Brexit, Boris Johnson dice que "controlar la inmigración" llevará a "salarios altos"</p></div><p class="article-text">
        Uno de los primeros n&uacute;meros de comedia que recuerdo haber visto fue el del actor brit&aacute;nico Les Dawson durante alg&uacute;n programa de entretenimiento ligero de los s&aacute;bados por la noche en el que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9nNGlaiVypU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tocaba mal el piano</a>, cosa que hac&iacute;a bien. Hay que saber dominar la m&uacute;sica para poder equivocarse en las notas correctas.
    </p><p class="article-text">
        Es la t&eacute;cnica que utiliza el primer ministro de Reino Unido, <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a>, cuando habla en franc&eacute;s. &ldquo;<em>Prenez un grip</em> (dame un respiro)&rdquo; fue su respuesta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/biden-macron-rebajan-tensiones-crisis-australiana-citan-verse-persona-embajador-frances-regresara-washington_1_8328469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la furia en Par&iacute;s</a> por el acuerdo de seguridad AUKUS que Reino Unido pact&oacute; con Australia y Estados Unidos a espaldas de Francia. &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/world/video/2021/sep/22/donnez-moi-un-break-johnson-says-france-needs-to-get-a-grip-over-submarine-deal-video" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donnez-moi un break</a> (tranquil&iacute;zate)&rdquo; , a&ntilde;adi&oacute; el primer ministro.
    </p><p class="article-text">
        Los espectadores habituales del programa &ldquo;Boris&rdquo; est&aacute;n familiarizados con sus episodios de &ldquo;frangl&eacute;s&rdquo;. La audiencia internacional ya no se escandaliza por la teatralidad vodevilesca del primer ministro de un pa&iacute;s que sol&iacute;a ser serio. Al igual que Dawson aporreando el piano con sus dedos gordos, Boris Johnson sabe c&oacute;mo debe sonar la diplomacia adecuada y por eso es capaz de equivocarse con tanta precisi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El verdadero Boris</h3><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n, la crianza y la experiencia profesional del primer ministro le han proporcionado una fastuosa exposici&oacute;n a las culturas europeas y a las instituciones mundiales. Sabe hablar franc&eacute;s de forma correcta si as&iacute; lo necesita. Es un verdadero cosmopolita en todos los aspectos, a excepci&oacute;n de la postura pol&iacute;tica que consider&oacute; conveniente adoptar para alcanzar el poder. Uno de los conocimientos que aport&oacute; al proyecto del <a href="https://www.eldiario.es/temas/brexit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brexit</a> fue una perspectiva verdaderamente globalizada, la cual emple&oacute; para dibujar las fantas&iacute;as m&aacute;s caricaturescas sobre el lugar de Reino Unido en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Esa combinaci&oacute;n de internacionalismo pomposo y estrechez de miras deliberada es en la actualidad la doctrina oficial del Gobierno. Distintas voces han expresado esta postura en la conferencia del Partido Conservador en Manchester. Liz Truss, recientemente ascendida a ministra de Exteriores, <a href="https://www.conservatives.com/news/the-network-of-liberty" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pronunci&oacute; un discurso</a> en el que prometi&oacute; construir &ldquo;una red de asociaciones econ&oacute;micas, diplom&aacute;ticas y de seguridad&rdquo; con una lista de aliados que inclu&iacute;a a las autocracias del Golfo, pero no a la UE.
    </p><p class="article-text">
        A la ma&ntilde;ana siguiente, David Frost, ministro del Brexit, describi&oacute; la pertenencia a la UE como <a href="https://www.theguardian.com/politics/2021/oct/04/what-may-happen-if-article-16-of-northern-ireland-protocol-is-triggered" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &ldquo;largo mal sue&ntilde;o&rdquo;</a>. Notablemente, Frost incluye el tratado que negoci&oacute; con Bruselas como parte de la pesadilla, raz&oacute;n por la que no se siente obligado a cumplir con sus t&eacute;rminos. El hombre cuyo trabajo deber&iacute;a ser restaurar la diplomacia funcional al otro lado del Canal de la Mancha est&aacute;, en cambio, pregonando el &ldquo;Renacimiento Brit&aacute;nico&rdquo;, que ser&aacute; estimulado por la ruptura de los lazos continentales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Rishi Sunak <a href="https://www.conservatives.com/news/rishi-sunak-speech-conference-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habl&oacute; ante la conferencia</a> este martes, reafirm&oacute; la fe que le hab&iacute;a llevado a votar por abandonar la UE en 2016. Dijo que hab&iacute;a sido una cuesti&oacute;n de principios guiada por la convicci&oacute;n de que &ldquo;la flexibilidad y la libertad&rdquo; frente a Bruselas ser&iacute;an m&aacute;s valiosas que &ldquo;la simple proximidad a un mercado&rdquo;. El canciller ve a Reino Unido como una &ldquo;superpotencia cient&iacute;fica&rdquo; y &ldquo;el lugar m&aacute;s emocionante del planeta&rdquo;. En ese mundo feliz ya no ser&aacute;n necesarios los camioneros continentales. Las gasolineras se abastecer&aacute;n de veh&iacute;culos aut&oacute;nomos mantenidos por trabajadores nativos altamente cualificados y con salarios de lujo.
    </p><p class="article-text">
        Sunak no complet&oacute; expl&iacute;citamente esta &uacute;ltima parte del panorama, pero esa es la trayectoria impl&iacute;cita en gran parte de lo que los ministros han dicho en Manchester. Boris Johnson ha marcado el tono tanto en entrevistas previas como durante la conferencia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/plena-crisis-post-brexit-boris-johnson-dice-controlar-inmigracion-llevara-salarios-altos_1_8371585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su discurso de este mi&eacute;rcoles</a>, argumentando (con su uso t&iacute;picamente tendencioso de las estad&iacute;sticas) que los salarios est&aacute;n aumentando porque la demanda de mano de obra supera la oferta. Esto se plantea como una saludable correcci&oacute;n de la anterior dependencia de la inmigraci&oacute;n. En otras palabras, la interrupci&oacute;n de la cadena de suministros, las colas para comprar gasolina y los estantes vac&iacute;os de los supermercados son los dolores de parto de un orden post-Brexit: una catarsis m&aacute;s que una crisis. El malestar pasar&aacute; en su debido momento, dejando al pa&iacute;s purgado de su adicci&oacute;n a los infames y antipatri&oacute;ticos vicios comerciales que se impon&iacute;an antes de enero de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Michael Gove lleg&oacute; a <a href="https://www.theguardian.com/politics/live/2021/oct/04/tory-conference-boris-johnson-rishi-sunak-conservative-party-politics-live-news?page=with:block-615b00568f0871ecf8faaca6#block-615b00568f0871ecf8faaca6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">describir la dif&iacute;cil situaci&oacute;n</a> respecto a la desigualdad y la pobreza salarial como una funci&oacute;n del &ldquo;antiguo modelo de la UE&rdquo; rechazado rotundamente por los votantes. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, Bruselas nunca insisti&oacute; en los bajos salarios y los escasos derechos laborales. Los gobiernos brit&aacute;nicos ejercieron su poder soberano (incluso como miembros de la UE) para elegir esas condiciones, exigiendo a menudo exenciones especiales a los tratados cuando los vecinos continentales prefer&iacute;an la protecci&oacute;n laboral. Pero Gove estaba narrando la historia al estilo revolucionario de la campa&ntilde;a<em> Vote Leave</em> (Vote por salir de la UE), que atribuye todo lo podrido en Reino Unido a la &eacute;poca del mal gobierno de los &ldquo;<em>remainers&rdquo;</em> (los partidarios de la permanencia de Reino Unido en la UE).
    </p><h3 class="article-text">11 a&ntilde;os de tories</h3><p class="article-text">
        Es un dispositivo para poner el reloj a cero tras 11 a&ntilde;os de mandatos conservadores. Theresa May y David Cameron pertenecen a otro r&eacute;gimen. Gui&aacute;ndonos por el calendario revolucionario, este es el segundo a&ntilde;o, y como la mayor parte de ese periodo se ha perdido a causa de la pandemia, el verdadero trabajo apenas est&aacute; empezando.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez Johnson no tenga m&aacute;s remedio que presentar las dificultades econ&oacute;micas como una turbulencia temporal en la transici&oacute;n hacia un futuro mejor. Parece que todav&iacute;a goza de un considerable beneficio de la duda por parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica, o al menos en el sector que quer&iacute;a el Brexit y que no siente grandes remordimientos de comprador, ni mucha atracci&oacute;n magn&eacute;tica hacia los laboristas. En tales condiciones, capear el temporal con los trucos usuales de bravuconer&iacute;a y bonhom&iacute;a podr&iacute;a ser un plan tan bueno como cualquier otro. Depende de lo que dure la tormenta y del est&oacute;mago que tenga el primer ministro para las aguas turbulentas. Es m&aacute;s hombre espect&aacute;culo que timonel y los agonizantes aplausos no tardar&aacute;n en marearle.
    </p><p class="article-text">
        Las revoluciones tienen la costumbre de volverse desagradables cuando sus anunciados beneficios tardan en llegar. Cuanto m&aacute;s ut&oacute;pica es la ret&oacute;rica que describe el destino, menos probable es llegar a &eacute;l. Los tories podr&iacute;an haber aprovechado su conferencia de esta semana para gestionar las expectativas, para volver a abordar conceptos mundanos como la geograf&iacute;a y el peso econ&oacute;mico. En su lugar, est&aacute;n celebrando un embarque, zarpando hacia la tierra prometida del Brexit con un mapa que es solo el dibujo del mundo garabateado apresuradamente por Boris Johnson.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Behr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/boris-johnson-vende-viaje-inexistente-tierra-prometida-brexit_129_8371542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Oct 2021 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Boris Johnson "vende" el viaje hacia la inexistente tierra prometida del Brexit]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Partido Conservador,Brexit,Boris Johnson]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misión de Biden en el G7 es reclutar aliados para la próxima guerra fría (que no es con Rusia)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mision-biden-g7-reclutar-aliados-proxima-guerra-fria-no-rusia_129_8019972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d28a5076-b212-4356-9ada-e92ef7d0b72f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La misión de Biden en el G7 es reclutar aliados para la próxima guerra fría (que no es con Rusia)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU ha llegado este miércoles a Europa en un momento en el que Washington teme que China se convierta en la primera potencia mundial en las próximas décadas</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - Europa festeja a Joe Biden, pero la relación con EEUU sigue dañada</p></div><p class="article-text">
        Joe Biden <a href="https://www.euronews.com/2021/06/09/joe-biden-visits-europe-on-first-overseas-trip-as-us-president" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha llegado este mi&eacute;rcoles a Europa</a> donde lo esperan con los brazos abiertos. Tras cuatro a&ntilde;os de Donald Trump, los l&iacute;deres europeos agradecen algo tan simple como tratar con un presidente estadounidense que cree en la democracia y entiende la diplomacia.
    </p><p class="article-text">
        Trump no entend&iacute;a el concepto de alianza hist&oacute;rica, asociaci&oacute;n estrat&eacute;gica o acuerdo de inter&eacute;s mutuo. Para &eacute;l, las instituciones multilaterales eran conspiraciones contra el poder de Estados Unidos, algo que era incapaz de distinguir de su propio ego. En sus o&iacute;dos, el discurso europeo sobre un orden internacional basado en normas era el quejido despreciable de los pa&iacute;ses d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito declarado de Biden es reforzar ese orden internacional. En un <a href="https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?next_url=https%3a%2f%2fwww.washingtonpost.com%2fopinions%2f2021%2f06%2f05%2fjoe-biden-europe-trip-agenda%2f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo publicado por el peri&oacute;dico </a><a href="https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?next_url=https%3a%2f%2fwww.washingtonpost.com%2fopinions%2f2021%2f06%2f05%2fjoe-biden-europe-trip-agenda%2f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Washington Post</em></a> en v&iacute;speras de su viaje, el presidente habla de un compromiso &ldquo;inquebrantable&rdquo; y &ldquo;renovado&rdquo; con una relaci&oacute;n transatl&aacute;ntica basada en los &ldquo;valores democr&aacute;ticos compartidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario comienza con la reuni&oacute;n de los l&iacute;deres del G7 en Cornualles, Reino Unido. Luego vendr&aacute;n la cumbre de la OTAN en Bruselas y las reuniones con los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisi&oacute;n Europea. Biden busca un renacimiento de la unidad occidental antes de su &uacute;ltima parada en Ginebra, donde se sentar&aacute; con Vladimir Putin. Tras la extra&ntilde;a relaci&oacute;n entre Putin y Trump, un enfriamiento estable de las relaciones con Biden se considerar&aacute; como un avance.
    </p><p class="article-text">
        A Putin le vendr&iacute;a bien replicar la coreograf&iacute;a de la Guerra Fr&iacute;a porque eso refuerza la imagen que pretende proyectar de Rusia como superpotencia. Pero lo cierto es que Washington ve a Mosc&uacute; como una potencia en declive que compensa su menguada influencia golpeando donde puede, port&aacute;ndose mal y sembrando discordia. Putin es una molestia, no un rival.
    </p><h3 class="article-text">El verdadero rival</h3><p class="article-text">
        Eso es un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fidel-sendagorta-director-general-politica-exterior-hemos-aceptado-depender-exceso-eeuu-seguridad_128_6215410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contraste notable con la visi&oacute;n que se tiene de China</a>, una verdadera superpotencia y el polo oriental en el que Biden est&aacute; pensando cuando habla de reavivar la alianza de democracias occidentales. En ese sentido, el rechazo a la ret&oacute;rica trumpista de arrasar con todo puede ser enga&ntilde;oso. Para o&iacute;dos europeos suena como si la nueva Casa Blanca quisiera hacer retroceder el reloj hasta una &eacute;poca m&aacute;s tranquila y menos combativa. Pero lo cierto es que Biden viene a Europa a decir que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pandemia-china-eeuu-arquitecto-retirada_1_5972425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay que ponerse las pilas en la pr&oacute;xima carrera contra Pek&iacute;n por la supremac&iacute;a mundial</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para el presidente de Estados Unidos, Europa en este contexto tambi&eacute;n incluye al Reino Unido. Boris Johnson puede imaginarse a s&iacute; mismo como un l&iacute;der mundial de talla continental, pero Biden no est&aacute; obligado a darle el gusto con la fantas&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Biden no ve con buenos ojos el Brexit, que considera un boicot contra la unidad europea sin ninguna utilidad. La Casa Blanca prefer&iacute;a a un Reino Unido ejerciendo su influencia como una voz pro-estadounidense dentro de la Uni&oacute;n Europea. Una vez perdida esa funci&oacute;n, lo &uacute;nico aprovechable del Brexit es que facilite el vasallaje econ&oacute;mico y estrat&eacute;gico de Gran Breta&ntilde;a hacia Estados Unidos. Es decir, adoptar una pol&iacute;tica de l&iacute;nea dura con China.
    </p><p class="article-text">
        A las naciones europeas no deber&iacute;a llevarles mucho tiempo decidirse si la elecci&oacute;n es entre Washington y Pek&iacute;n. Es f&aacute;cil hablar del resentimiento que genera la fanfarroner&iacute;a global de Estados Unidos o denunciar su hipocres&iacute;a como supuesto faro de las libertades pol&iacute;ticas. Pero la alternativa es un estado totalitario expansionista que milita contra la democracia y que, en este momento, est&aacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/mar/09/chinas-treatment-of-uighurs-breaches-un-genocide-convention-finds-landmark-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perpetrando un genocidio contra los uigures</a>.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n de Biden se facilitar&iacute;a si China fuera un pa&iacute;s m&aacute;s pobre. Pero las diferencias econ&oacute;micas entre la primera potencia del mundo y la que aspira a serlo son cada vez menores. Los estadounidenses siguen muy por delante cuando la producci&oacute;n se mide per capita<em>, </em>pero el PIB absoluto de China podr&iacute;a superar al de Estados Unidos a finales de la d&eacute;cada. Una influencia que viene acompa&ntilde;ada por una capacidad tecnol&oacute;gica l&iacute;der en el mundo, con aplicaciones militares asociadas que no dejan dormir al Pent&aacute;gono.
    </p><h3 class="article-text">El capitalismo comunista</h3><p class="article-text">
        Durante la Guerra Fr&iacute;a, la rivalidad militar del Kremlin con Occidente era real, pero durante mucho tiempo no fue un verdadero competidor en la econom&iacute;a. El derrumbe del modelo sovi&eacute;tico parec&iacute;a demostrar que la libertad pol&iacute;tica y la prosperidad ven&iacute;an juntas. No pod&iacute;a haber empresas sin mercados; no pod&iacute;a haber mercados sin reglas justas; y esas reglas no se pod&iacute;an aplicar sin democracia. Hasta que lleg&oacute; el modelo h&iacute;brido de capitalismo autoritario del Partido Comunista de China para, aparentemente, desmentir la teor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en la d&eacute;cada de los 70 se concibi&oacute; el G7 agrupando a Estados Unidos, Canad&aacute;, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Jap&oacute;n, los siete miembros representaban c&oacute;modamente una parte importante de la riqueza mundial. Hab&iacute;a una relaci&oacute;n natural entre instituciones democr&aacute;ticas liberales y &eacute;xito econ&oacute;mico. Hoy en d&iacute;a, el PIB combinado de esas siete naciones se reduce al 40% del global. Occidente sigue siendo rico, pero ya no es la envidiada superliga mundial.
    </p><p class="article-text">
        El dinero chino proporciona a Europa razones comerciales que entran en conflicto con su elevada ret&oacute;rica de valores democr&aacute;ticos. Para Alemania, China es el principal mercado de exportaci&oacute;n. Aunque cada vez hay m&aacute;s recelos por la letra peque&ntilde;a sobre cla&uacute;sulas de seguridad y las ataduras pol&iacute;ticas, los pa&iacute;ses menores de la UE han recibido con satisfacci&oacute;n inversiones chinas en infraestructuras y empresas. Para disgusto de Washington, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/may/20/eu-parliament-freezes-china-trade-deal-over-sanctions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bruselas y Pek&iacute;n firmaron el a&ntilde;o pasado un gran acuerdo comercial</a> que ahora mismo est&aacute; congelado por una disputa relacionada con las cr&iacute;ticas europeas a los abusos en China contra los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero los gobiernos de la UE simplemente no sienten la urgencia de Estados Unidos por contener a China. Uno de los motivos es la geograf&iacute;a. A pesar de su bravuconer&iacute;a naval, Reino Unido y Francia son poco m&aacute;s que simples espectadores, pero Estados Unidos tiene costa en el Pac&iacute;fico y <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/mar/10/china-could-invade-taiwan-in-next-six-years-top-us-admiral-warns" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compromisos estrat&eacute;gicos con Taiw&aacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay una diferencia de concepto. Como dice un diplom&aacute;tico, a Europa no le gusta lo que hace China, pero a Estados Unidos no le gusta lo que es China. Para Washington, la idea de que en este siglo Estados Unidos pueda ser superado como la primera potencia mundial es una espantosa amenaza existencial.
    </p><p class="article-text">
        En la actual Casa Blanca, el fen&oacute;meno Trump ha agravado esos temores. Para el orden constitucional de Estados Unidos, Trump fue una experiencia cercana a la muerte, una se&ntilde;al de que un modelo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que en los albores del siglo XXI parec&iacute;a insuperable podr&iacute;a llegar a su fin.
    </p><p class="article-text">
        El presidente Biden est&aacute; pidiendo a sus colegas occidentales una fuerte muestra de unidad en la solidaridad porque la posibilidad de divisi&oacute;n, declive y descr&eacute;dito de la democracia es m&aacute;s real ahora que en ning&uacute;n otro momento de sus cinco d&eacute;cadas de carrera en Washington.
    </p><p class="article-text">
        Los logros que Biden cosech&oacute; durante ese tiempo fueron posibles gracias a su paciencia, diplomacia y discreci&oacute;n, un estilo que le ha hecho ganar adeptos en Europa. Pero los modales del presidente no deben confundirse con objetivos suaves. Su estilo modesto est&aacute; puesto al servicio de un mensaje duro. No sobrevuela el Atl&aacute;ntico para regodearse en la nostalgia de aquellas alianzas que ganaron la primera Guerra Fr&iacute;a. Viene a reclutar personal para la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Behr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mision-biden-g7-reclutar-aliados-proxima-guerra-fria-no-rusia_129_8019972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jun 2021 19:58:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La misión de Biden en el G7 es reclutar aliados para la próxima guerra fría (que no es con Rusia)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Joe Biden,Estados Unidos,Europa,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El confinamiento mental será la última restricción en levantarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/confinamiento-mental-ultima-restriccion-levantarse_129_5947171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01398544-4b79-4518-8b96-6aff576fa7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El confinamiento mental será la última restricción en levantarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hemos internalizado tanto los motivos por los que estamos solos que tendremos que reaprender a confiar los unos en los otros de cara al futuro</p></div><p class="article-text">
        Cuando vemos pel&iacute;culas antiguas, llama la atenci&oacute;n el modo en que la gente se toca sin motivo. Y con &ldquo;antiguas&rdquo; me refiero a cualquier producci&oacute;n anterior a marzo de 2020, cuando la gente se rozaba y cruzaba para llegar a la barra del bar, intercambiaba monedas sucia, y se pasaba vasos con manos que tal vez estaban sucias. &iquest;De verdad nos comport&aacute;bamos as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Verlo de esta forma muestra lo bien que hemos internalizado los motivos por los que debemos mantenernos a distancia y por los que la intimidad con la que nos relacion&aacute;bamos no hace tanto parece tan extra&ntilde;a ahora. Si sentimos cierta verg&uuml;enza al encontrarnos con una foto vieja en la que estamos despeinados o mal vestidos (en mi caso, dos cosas que sol&iacute;an ir juntas) estamos aplicando el prisma de lo que sabemos ahora para juzgar la inocencia de nuestra identidad anterior. La relajaci&oacute;n en cuanto a la higiene a la que est&aacute;bamos acostumbrados parece propia de un mundo tintado en sepia, no solo en cuanto a colores sino en cuanto a valores.
    </p><p class="article-text">
        El cambio es cultural, no pol&iacute;tico. Ning&uacute;n decreto gubernamental puede deshacerlo. Incluso cuando llegue el momento de reabrir el peque&ntilde;o comercio y las escuelas, la obligaci&oacute;n de guardar una distancia f&iacute;sica se mantendr&aacute; mientras exista el riesgo de contagio. <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/apr/19/coronavirus-vaccine-when-will-we-have-one" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En ausencia de vacuna</a>, no se atisba el fin de ese escenario. Va a pasar tiempo hasta que dos extra&ntilde;os se den la mano. Quiz&aacute;s lleguemos a perder la costumbre.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es un aspecto superficial de la crisis desatada por la Covid-19. Las sociedades toman forma a partir de rituales y h&aacute;bitos en la misma medida en que lo hacen a partir de la legislaci&oacute;n que regula las interacciones que las mantienen unidas. No hay ley que impida saltarse una fila, por ejemplo, pero la sociedad ha desarrollado una convenci&oacute;n sobre la justicia impl&iacute;cita a respetar los lugares que cada uno ocupa cuando se hace cola.
    </p><p class="article-text">
        No debemos subestimar las consecuencias de limitar el agregado de migrogestos positivos, ni tampoco podemos predecir el impacto de reducirlos. Una vez se relajen las normas de confinamiento, el cord&oacute;n sanitario ser&aacute; mental. Cada apret&oacute;n de manos y cada bolsa de patatas fritas compartida son un peque&ntilde;o contrato social, una declaraci&oacute;n de afinidad. Sin proximidad f&iacute;sica tendremos que esforzarnos m&aacute;s para negociar esas alianzas de la vida diaria.
    </p><p class="article-text">
        Es sencillo ver por qu&eacute; nuestra especie ha evolucionado en esta direcci&oacute;n. Admitir depredadores y enemigos en nuestro espacio personal conlleva un coste evidente, as&iacute; que estamos programados para relacionar la distancia social con la sospecha. En el caso de la higiene se aplica lo mismo. La evoluci&oacute;n ha conformado lo que el psic&oacute;logo Mark Schaller ha llamado <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Behavioral_immune_system" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sistema inmunitario conductual&rdquo;</a>. Cuando se refiere a individuos alude a ese gesto de rechazo que provoca un mal olor, por ejemplo. En un &aacute;mbito m&aacute;s complejo da forma a rasgos antisociales, a una cautela ante todo lo que no resulta familiar, sobre todo a las personas provenientes de fuera de nuestro c&iacute;rculo de confianza m&aacute;s cercano.
    </p><p class="article-text">
        Los bi&oacute;logos evolutivos han detectado una correlaci&oacute;n hist&oacute;rica y compartida por muchas culturas entre <a href="https://psyarxiv.com/84qcm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prevalencia de enfermedades infecciosas y la pol&iacute;tica autoritaria</a>. La teor&iacute;a postula que el &ldquo;estr&eacute;s pat&oacute;geno&rdquo; lleva a una respuesta inmunitaria conductual m&aacute;s agresiva. A sociedades menos abiertas y m&aacute;s dispuestas a sacrificar libertades en nombre de la protecci&oacute;n del colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Eso puede sonar a una extrapolaci&oacute;n salvaje de los dos metros de distancia f&iacute;sica al pagar en el supermercado. No creo que el confinamiento active una predisposici&oacute;n gen&eacute;tica durmiente a la tiran&iacute;a. La respuesta contraria se siente m&aacute;s cercana a la realidad, a ese momento en que nuestra energ&iacute;a social acumulada explote en direcci&oacute;n a las calles en forma un festival carnavalesco y licencioso de los sentidos.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa explosi&oacute;n de fuerza puede estar m&aacute;s lejos de lo que esperamos. Mientras tanto, no hace falta ser bi&oacute;logo especializado en evoluci&oacute;n para elaborar la hip&oacute;tesis de que la inseguridad cr&oacute;nica abona suelos en los que las malas hierbas de la pol&iacute;tica t&oacute;xica crecen con m&aacute;s facilidad. Esa es la lecci&oacute;n que podemos extraer&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2020/jan/02/authoritarian-leaders-people-safe-voters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del auge del nacionalismo xen&oacute;fobo en Europa y Am&eacute;rica</a> en la d&eacute;cada que ha seguido a la &uacute;ltima crisis financiera (2008) y corroborada por lo sucedido en la primera mitad del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        La Historia no tiene por qu&eacute; convertirse en el destino. Es razonable presumir que las sociedades del siglo XX encontrar&aacute;n modos de manifestar las consecuencias de la ansiedad de masas con modos m&aacute;s innovadores. Para comenzar, contamos con una infraestructura digital que en tiempos de confinamiento aporta mucho una vez que gran parte de la vida ha tenido que migrar a lo et&eacute;reo de la red. Ese viaje&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/technology/2020/apr/25/working-from-home-how-to-stay-in-touch-and-stay-secure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos est&aacute; permitiendo a muchos mantener la solvencia econ&oacute;mica</a> y el equilibro mental, pero pagando un precio alto en cuanto a cohesi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Ya antes del coronavirus, muchas personas se encerraban en sus silos digitales y seleccionaban la informaci&oacute;n que mejor se adaptaba a sus prejuicios o dejaban que lo hicieran por ellos una serie de algoritmos que interpretan los prejuicios a partir del historial de b&uacute;squedas de Internet.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales son una centrifugadora social brillante a la hora de separarnos discretamente en canales culturales y un motor muy eficiente para la radicalizaci&oacute;n, la polarizaci&oacute;n y la paranoia dentro de esos canales. Las actitudes compartidas se sofistican, los hechos contradictorios dejan de chirriar, los moderados se quedan en silencio y algunos miembros de cada grupo se retan para ver quien es capaz de generar las versiones m&aacute;s extremas de cada opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como se recorre a velocidad de v&eacute;rtigo la distancia que va de la alienaci&oacute;n sin prop&oacute;sito a una militancia homicida; de una vaga desconfianza en el gobierno a las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n m&aacute;s descabelladas. Y los pol&iacute;ticos son tan susceptibles como el resto de la ciudadan&iacute;a de latigarse los unos a los otros hasta arrinconarse en el faccionalismo m&aacute;s agresivo.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos m&aacute;s normales, ese proceso avanzar&iacute;a m&aacute;s despacio gracias a la fricci&oacute;n generada por los asuntos del d&iacute;a a d&iacute;a, por lo real frente a lo virtual. Puede que no valor&aacute;ramos lo suficiente las conversaciones f&uacute;tiles sobre f&uacute;tbol o en la cola del autob&uacute;s como parte de nuestra vida social, pero cada peque&ntilde;a interacci&oacute;n con un extra&ntilde;o serv&iacute;a para ejercitar los m&uacute;sculos de la empat&iacute;a y la diplomacia que se atrofian ahora.
    </p><p class="article-text">
        Nos estamos sumergiendo en zonas de confort culturales que se retroalimentan. Y no tiene por qu&eacute; ser as&iacute;. No es el &uacute;nico camino posible. El ant&iacute;doto contra la polarizaci&oacute;n es la solidaridad y tenemos un mont&oacute;n de ejemplos.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Buenos-Aires-Madrid-alrededor-confinamiento_0_1009999969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los aplausos al personal sanitario</a> se comprenden sin mayor dificultad como expresi&oacute;n colectiva que trata de unirnos y trascender el aislamiento. Las im&aacute;genes de esos momentos ser&aacute;n mostradas en el futuro como iconos de la unidad, como lo son ahora las im&aacute;genes de los ciudadanos que se refugiaban de los bombardeos en el metro en la II Guerra Mundial. La &uacute;nica diferencia es que ahora no somos tantos los que salimos en plano.
    </p><p class="article-text">
        Y no es una cuesti&oacute;n menor. Sabemos que hay una gran reserva de solidaridad a disposici&oacute;n de todos y que eso podr&iacute;a ser sanador para la sociedad tras a&ntilde;os de dolorosa divisi&oacute;n. Pero no deja de ser un bien finito, algo que puede degradarse e incluso caducar si se deja en la estanter&iacute;a de la ret&oacute;rica abstracta. Hay que aplicarlo en persona y es dif&iacute;cil generar sentimientos de unidad entre la gente cuando ni siquiera pueden juntarse f&iacute;sicamente.
    </p><p class="article-text">
        La redistribuci&oacute;n econ&oacute;mica es el modo tradicional en el que la solidaridad se transforma en pol&iacute;tica pr&aacute;ctica y puede que el apetito social por dicha opci&oacute;n sea el mayor registrado en d&eacute;cadas. Pero ni est&aacute; garantizada la redistribuci&oacute;n ni la desigualdad econ&oacute;mica es la &uacute;nica fractura por sanar. Las pol&iacute;ticas de cuarentena se han centrado en los sacrificios que implican, en la necesidad de disciplina y los retos impl&iacute;citos a la represi&oacute;n de nuestras tendencias a la socializaci&oacute;n. Se presume que una vez se levante la presi&oacute;n, el manantial bullir&aacute; de nuevo y todo regresar&aacute; a la normalidad pasada.
    </p><p class="article-text">
        Pero no suceder&aacute; si el virus ha corro&iacute;do los engranajes. Quiz&aacute;s debamos reaprender algunas de las costumbres, las basadas en la confianza. Puede que requiera de esfuerzo, tanto individual como colectivo, recorrer de nuevo los caminos de la cercan&iacute;a, sacar la cabeza de nuestras madrigueras digitales. Reparar el da&ntilde;o hecho por la enfermedad constituir&aacute; un proyecto de reconexi&oacute;n cultural en s&iacute; mismo m&aacute;s all&aacute; de la mera redistribuci&oacute;n econ&oacute;mica. Necesitaremos descubrir nuevas formas de no sentirnos solos mientras no podamos tocarnos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Rafael Behr es columnista de The Guardian.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Alberto Arce
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Behr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/confinamiento-mental-ultima-restriccion-levantarse_129_5947171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2020 18:37:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El confinamiento mental será la última restricción en levantarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Coronavirus,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[May cree que ha ganado (hasta que el Brexit golpee de nuevo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/may-ganado-brexit-golpee-nuevo_129_1721526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb9b4201-d6e2-4808-868f-9e826686bde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="May cree que ha ganado (hasta que el Brexit golpee de nuevo)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Parlamento ha votado a favor de renegociar la cláusula sobre la frontera en Irlanda, pero el problema no es el acuerdo, la frontera, o Bruselas. El problema es el Brexit</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica brit&aacute;nica ha entrado en el tortuoso patr&oacute;n de comportamiento de los adictos. En esa forma de pensar, lo m&aacute;s importante es conseguir la siguiente dosis de Brexit, el mejor acuerdo de todos. Pero desde fuera, nuestros amigos y familiares europeos ven que el problema evidente reside en la obsesiva b&uacute;squeda de un producto, el Brexit, que solo servir&aacute; para perjudicarnos.
    </p><p class="article-text">
        Theresa May <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Parlamento-aprueba-enmienda-rechaza-acuerdo_0_862314865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crey&oacute; haberse anotado un tanto la noche del martes</a>, cuando una estrecha&nbsp;mayor&iacute;a parlamentaria vot&oacute; por firmar en Bruselas un imaginario acuerdo que no incluya la odiada regulaci&oacute;n del &ldquo;backstop&rdquo; [impuesta para evitar controles fronterizos entre Irlanda y la regi&oacute;n brit&aacute;nica de Irlanda del Norte]. Los euroesc&eacute;pticos del Partido Conservador y los parlamentarios del Partido Democr&aacute;tico Unionista norirland&eacute;s (DUP) prometieron lealtad a la primera ministra si lograba &ldquo;acuerdos alternativos&rdquo; para que el Brexit no implique una frontera dura en Irlanda del Norte. Pero nadie tiene ni idea de c&oacute;mo podr&iacute;an ser esas alternativas al 'backstop' y la Uni&oacute;n Europea (UE) ya ha descartado las posibilidades de renegociaci&oacute;n que satisfar&iacute;an a los partidarios de la l&iacute;nea dura. Como ha venido ocurriendo hasta ahora, el fugaz entusiasmo por la unidad tory volver&aacute; a ceder para dar paso a la escalofriante realidad del Brexit.
    </p><p class="article-text">
        Algunos parlamentarios ya se han dado cuenta de la p&eacute;rdida de control. Este martes se alinearon 298 parlamentarios de varios partidos para exigir una intervenci&oacute;n que dejar&iacute;a al Gobierno sin el control del Brexit y, en caso de que fuera necesario, retrasar&iacute;a el d&iacute;a de salida de la UE. Pero la estrategia fall&oacute; por el horror que despierta en la C&aacute;mara de los Comunes una posible salida de la UE sin acuerdo (una ajustada mayor&iacute;a vot&oacute; en contra de esa opci&oacute;n), pero el mayor miedo de todos es claramente otro: aparecer asociado a cualquier cosa que se asemeje a un complot para desbaratar el Brexit.
    </p><p class="article-text">
        Yvette Cooper y Nick Boles, que respaldaban la enmienda m&aacute;s pol&eacute;mica, insistieron en que solo quer&iacute;an garantizar una salida ordenada. No hay raz&oacute;n para dudar de ellos. El Parlamento brit&aacute;nico est&aacute; lleno de parlamentarios proeuropeos que rechazan la droga mala traficada por otros como Jacob Rees-Mogg, pero siguen enganchados a las cepas m&aacute;s blandas del Brexit.
    </p><p class="article-text">
        Entre los parlamentarios hay ahora un boom de opciones legales para la sustancia Brexit. <a href="https://www.theguardian.com/politics/2019/jan/29/amendments-to-may-statement-brexit-bill" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La variante m&aacute;s reciente</a>&nbsp;en la calle Westminster es un compuesto desarrollado por el tory defensor del Brexit Kit Malthouse. Una asombrosa variedad de parlamentarios conservadores respalda su producto, desde parlamentarios que antes votaban por seguir en la Uni&oacute;n Europea hasta los m&aacute;s 'brexiters' m&aacute;s duros. <a href="https://www.theguardian.com/politics/2019/jan/29/the-malthouse-compromise-everything-you-need-to-know-brexit-vote" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'El compromiso de Malthouse'</a>, lo llaman con grandilocuencia, como si fuera un magistral plan para la paz entre las naciones y no un parche que simplemente retrasar&aacute; la guerra civil en las filas conservadoras.
    </p><p class="article-text">
        El &lsquo;compromiso&rsquo; tiene dos partes. En primer lugar, pide renegociar el mecanismo que asegura una frontera sin fricciones entre Irlanda del Norte y el resto de la isla. En caso de que fracase esa renegociaci&oacute;n, la otra parte propone descartar el acuerdo, pero mantener el per&iacute;odo de transici&oacute;n previsto en &eacute;l. Despu&eacute;s de eso, sugiere, la separaci&oacute;n se har&iacute;a siguiendo las reglas de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio.
    </p><p class="article-text">
        Es un extra&ntilde;o plan de negociaci&oacute;n porque no hay ning&uacute;n cesi&oacute;n en &eacute;l. Si el &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Frontera-salvaguarda-irlandesa-May-Brexit_0_844816374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">backstop</a>&rsquo; existe es porque hasta ahora no se ha encontrado otra manera de encajar las l&iacute;neas rojas del Brexit de May con el Acuerdo de Viernes Santo [firmado por el gobierno irland&eacute;s y el brit&aacute;nico en 1998 que puso fin al conflicto de Irlanda del Norte]. Y el per&iacute;odo de transici&oacute;n es una cl&aacute;usula del actual acuerdo. Pensar que esa disposici&oacute;n puede cortarse y pegarse en cualquier otro acuerdo es imaginar que los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os de negociaciones han sido un mero calentamiento antes de jugar el partido de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la nueva doctrina Malthouse es igual a los viejos delirios de los radicales del Brexit, solo que con zapatos nuevos. Es un farol pretender que Reino Unido tiene todos los ases en la manga y que para intimidar a Bruselas, y sacarle los favores que la diplomacia convencional no ha obtenido, solo hay que mostrar desprecio por los tratados y por la l&oacute;gica econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos posibles razones para adoptar esa estrategia. Una de ellas es la estupidez: no comprender en qu&eacute; han consistido hasta ahora las negociaciones ni de qu&eacute; manera el acuerdo de May es su resultado l&oacute;gico. La segunda es una especie de gamberrismo desvergonzado: tener plena conciencia de que ese plan est&aacute; destinado a fracasar y confiar en que, cuando eso ocurra, ser&aacute; posible responsabilizar a la intransigencia de Bruselas por un Brexit ca&oacute;tico y sin acuerdo. Ah&iacute; est&aacute;n los frutos del fanatismo euroesc&eacute;ptico.
    </p><p class="article-text">
        Es triste ver enga&ntilde;ados en una estafa semejante a conservadores que se consideran a s&iacute; mismos &ldquo;moderados&rdquo;. Tambi&eacute;n resulta preocupante escuchar a May d&aacute;ndose el lujo de presentarlo en la C&aacute;mara de los Comunes como una &ldquo;propuesta seria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bruselas es el pr&oacute;ximo paso de la primera ministra. All&iacute; tratar&aacute; de encontrar lo que en dos a&ntilde;os de negociaciones no ha logrado obtener. Pero al parecer, la forma de unir a los conservadores en estos d&iacute;as es borrando de la memoria el per&iacute;odo 2017/2018. May sigue actuando como si el Brexit fuera algo que, en primer lugar, debe satisfacer las necesidades del Partido Conservador. Solo despu&eacute;s de que eso ocurra lo compartir&aacute; con el resto de Europa. Y muy al final de la cola, con el pueblo brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Esa terquedad enfurece a los l&iacute;deres europeos a&uacute;n m&aacute;s que la intenci&oacute;n de abandonar su club. Aunque el resultado del refer&eacute;ndum fue perturbador y traum&aacute;tico, todo el mundo sab&iacute;a del euroescepticismo en la cultura pol&iacute;tica de Reino Unido. Pero para Bruselas, Berl&iacute;n y Par&iacute;s tambi&eacute;n eran evidentes las diferencias entre el Brexit anunciado por los partidarios de la separaci&oacute;n &ndash;con esa insistencia en usar como narc&oacute;ticos las palabras &ldquo;libertad&rdquo; y &ldquo;soberan&iacute;a&rdquo;&ndash; y el problema pr&aacute;ctico de extirpar a Gran Breta&ntilde;a de las estructuras de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Angela Merkel y Emmanuel Macron, entre otros, supon&iacute;an que la primera ministra brit&aacute;nica hab&iacute;a reconocido los riesgos de esta brecha enorme. Esperaban que May se dedicara a construir puentes para pasar del mundo de fantas&iacute;a imaginado por la campa&ntilde;a del Brexit a la realidad de lo posible en unas negociaciones con un bloque formado por 27 pa&iacute;ses &ndash;en las que hay que tener en cuenta el desequilibrio de poder y aspirar a minimizar da&ntilde;os&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Pero May nunca hizo suya esa l&oacute;gica. Cuando convirti&oacute; el resultado del refer&eacute;ndum en su misi&oacute;n personal se ungi&oacute; con los &oacute;leos sagrados de la mitolog&iacute;a del Brexit. Su semblante inescrutable y sus rob&oacute;ticos discursos ocultaron un fervor que en un pol&iacute;tico m&aacute;s expresivo habr&iacute;an sido r&aacute;pidamente identificados como demagogia. La r&iacute;gida m&aacute;scara de la primera ministra tambi&eacute;n enga&ntilde;&oacute; al principio a los l&iacute;deres europeos, que creyeron estar ante una persona sensata y competente, y al p&uacute;blico brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        El estilo suave de May complac&iacute;a a todos los que creen en la moderaci&oacute;n innata de la pol&iacute;tica brit&aacute;nica. Su provinciana mediocridad alimentaba la complaciente suposici&oacute;n de que lo peor no puede suceder en Reino Unido, que en el fondo es una naci&oacute;n pragm&aacute;tica incapaz de entregarse a delirios fan&aacute;ticos. Los parlamentarios brit&aacute;nicos imaginan al Parlamento como una especie de meridiano de Greenwich de la pol&iacute;tica, la l&iacute;nea cero a partir de la cual se miden las desviaciones de otros pa&iacute;ses. Nos cuesta darnos cuenta cuando toda la estructura se desv&iacute;a salvajemente de su rumbo.
    </p><p class="article-text">
        Pero fuera del pa&iacute;s nadie conserva esa rom&aacute;ntica visi&oacute;n de Gran Breta&ntilde;a como basti&oacute;n de la sobriedad pol&iacute;tica. En su lugar, ven un extra&ntilde;o y terco rechazo a hablar en cristiano sobre la crisis. Los diputados siguen enfrascados en peleas por enmiendas a mociones que cambian &oacute;rdenes permanentes para permitir que haya proyectos de ley insistiendo en extender el per&iacute;odo de negociaci&oacute;n... Pero no dicen cu&aacute;l creen que deber&iacute;a ser el resultado de esa negociaci&oacute;n. La primera ministra, mientras tanto, invita a sus diputados a votar contra lo que ella ha acordado en Bruselas para as&iacute; volver y pedir algo que sabe que ser&aacute; rechazado.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el Brexit es un desastre. A&uacute;n as&iacute;, muchos diputados consideran tab&uacute; decir que hay que detenerlo. Para nuestros amigos y vecinos continentales es pr&aacute;cticamente incomprensible. Es como si la caracter&iacute;stica incomodidad brit&aacute;nica para las relaciones sociales se hubiera elevado hasta el rango de derrumbe constitucional. Es morderse el labio antes que nombrar la verdadera causa de nuestros problemas: no es el acuerdo, no es el 'backstop', no es el calendario, y no es Bruselas. Es el Brexit.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; envenenando nuestro sistema se llama Brexit. Necesitamos un camino de recuperaci&oacute;n y no seguir en la fren&eacute;tica b&uacute;squeda de May de una dosis m&aacute;s fuerte y m&aacute;s pura.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Behr, Rafael Behr]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 21:19:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[May cree que ha ganado (hasta que el Brexit golpee de nuevo)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Reino Unido,Brexit]]></media:keywords>
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