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    <title><![CDATA[elDiario.es - Equipo Ciencia Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/equipo-ciencia-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Equipo Ciencia Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Masculinidad insostenible en tiempos de cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/masculinidad-insostenible-tiempos-cambio-climatico_132_10986261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be01c56c-0a7e-4307-9ac3-3f3e2be471ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Masculinidad insostenible en tiempos de cambio climático"></p><p class="article-text">
        Parece que la humanidad ha perdido los frenos. No s&oacute;lo por las guerras activas y las que se encuentran silenciadas, sino porque parece que la ambici&oacute;n por acumular riquezas no tiene fin. Las empresas con mayores beneficios son mayoritariamente responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los nudos que atan esta voracidad y las maneras en las que se conectan con el cambio clim&aacute;tico merecen ser rastreados. Bernard Arnault, Elon Musk, Jeff Bezos, Larry Ellison, Warren Buffet, Bill Gates, Gautam Adani, Carlos Slim Hel&uacute;, Mukesh Ambani, Steve Ballner&hellip; son algunas de las personas m&aacute;s ricas del mundo. Solo hay una mujer entre las 10 primeras, Fran&ccedil;oise Bettencourt Meyers. Sus patrimonios oscilan desde los 200.000 millones de d&oacute;lares a los 85.000, seg&uacute;n la revista <a href="https://forbes.es/forbes-ricos/241690/lista-forbes-estas-son-las-10-personas-mas-ricas-del-mundo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FORBES</a>. La lista en Espa&ntilde;a de los 100 mejores CEO de 2022 incluye a un total de 9 mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro, <a href="https://www.epi.org/publication/ceo-pay-in-2022/#epi-toc-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica</a> de los EE.UU., la remuneraci&oacute;n de los cargos y altos ejecutivos ha ayudado a impulsar el crecimiento de los ingresos del 1% de la poblaci&oacute;n, contribuyendo de manera masiva a aumentar las desigualdades. La remuneraci&oacute;n de un CEO en 2022 de una empresa estadounidense promedio fue 344 veces la de sus trabajadores/as. Por ejemplo, Red Hastings, codirector ejecutivo y presidente de la junta de Netflix Inc recibe una compensaci&oacute;n salarial de 51.073.237 d&oacute;lares, mientras que el salario medio de sus trabajadores es de 218.400 d&oacute;lares. James Quincey, CEO de Coca-Cola company declar&oacute; en 2022 unas ganancias de 22.822.519; sin embargo, el trabajador/a medio ingres&oacute; 12.122 d&oacute;lares, seg&uacute;n la <a href="https://aflcio.org/paywatch/company-pay-ratios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AFL-CIO</a> (Federaci&oacute;n Americana del trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a seguir con muchos otros casos, Eric Yuan (Zoom), Darren Woods (Exxon Mobil), Albert Bourla (Pfizer), Robert Bakish (Paramount), Mary Barra (General Motors), Christopher Nassetta (Hilton), Enrique Lores (HP), Michael Niebach (Mastercard), James Farley (Ford), Christopher Kempczinski (McDonald&acute;s), Richard Muncrief (Devon, petroqu&iacute;mica), Edward Breen (DuPont), etc. En Espa&ntilde;a, el <a href="https://www.ine.es/prensa/ees_2021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe INE</a> del a&ntilde;o 2021, destaca que el salario medio del grupo de direcci&oacute;n y gerencia fue un 128,7% superior a la del resto de ocupaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas que ocupan estas primeras posiciones representan sectores como el de la extracci&oacute;n de minerales y energ&iacute;as f&oacute;siles, las petroqu&iacute;micas, la fabricaci&oacute;n de bienes de consumo y actividad industrial de motores de combusti&oacute;n, la construcci&oacute;n, el transporte, las telecomunicaciones o las actividades bancarias y las inversiones financieras. Todos ellos son sectores masculinizados en los &oacute;rganos de direcci&oacute;n, gesti&oacute;n y producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.unwomen.org/sites/default/files/2023-09/progress-on-the-sustainable-development-goals-the-gender-snapshot-2023-en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naciones Unidas,</a> en uno de sus &uacute;ltimos informes, se&ntilde;ala que 1 de cada 10 mujeres vive en extrema pobreza. Especialmente las mujeres entre los 25 y los 34 a&ntilde;os tienen 1,2 veces m&aacute;s probabilidades de ser pobres que los varones de su misma edad, ya que el acceso a la propiedad de la tierra, a los cuidados m&eacute;dicos, a la planificaci&oacute;n familiar, a la educaci&oacute;n y el derecho a un trabajo es menor. Algunas de las <a href="https://www.inmujeres.gob.es/MujerCifras/Infografia/Docs/2023/JornadaParcial2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifras</a> que destacan en relaci&oacute;n a las diferencias entre las mujeres y los varones es que ellas tienen la mayor&iacute;a de los trabajos a tiempo parcial (en la UE triplican a los hombres), reciben menores salarios y beneficios, trabajan m&aacute;s horas dedicadas a las labores de cuidado familiar (2,8 horas m&aacute;s que los hombres por d&iacute;a) y en su vida laboral sufren m&aacute;s interrupciones. El Ministerio de Igualdad de Espa&ntilde;a estima que la ganancia media anual es de 22.467 euros para las mujeres y de 27.643 para los varones. La fuerza laboral femenina es del 61,4% frente al 90,6% en el caso de los hombres. Ocupan el 35,5% de los puestos en los gobiernos nacionales y solo el 28,2% de los puestos en la direcci&oacute;n de empresas. En la UE, el porcentaje de eurodiputadas no llega al 40%. Las mujeres en ciencia, ingenier&iacute;a y tecnolog&iacute;a constituyen el 25%, s&oacute;lo 1 de cada 3 investigadores es mujer y s&oacute;lo un 17% ostentan patentes internacionales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alguna relaci&oacute;n entre el cambio clim&aacute;tico y la desigual riqueza que poseen mujeres y varones? Hay varias conexiones, empezando por la relaci&oacute;n entre riqueza y contribuci&oacute;n al calentamiento global. Las emisiones de CO2 son mayores cuanto m&aacute;s rico es el pa&iacute;s, y dentro de cada pa&iacute;s contamina m&aacute;s quien m&aacute;s ingresos tiene.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://wid.world/wp-content/uploads/2023/01/CBV2023-ClimateInequalityReport-3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desigualdad clim&aacute;tica</a> es reflejo de la desigualdad econ&oacute;mica, por lo que identificar de qu&eacute; modos se contribuye a la crisis ecol&oacute;gica es necesario para plantear pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas ambiciosas y efectivas. Las evaluaciones realizadas hablan de que el 10% de las personas m&aacute;s ricas son responsables de casi la mitad de las emisiones de di&oacute;xido de carbono, es decir, que contaminan lo mismo que el 90% restante de la poblaci&oacute;n. Pero, lo que es a&uacute;n peor, el 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n es responsable de provocar tanta contaminaci&oacute;n como el 50% de las personas con menos ingresos. El 10% m&aacute;s rico est&aacute; compuesto por los/as gerentes, directores o due&ntilde;os de empresas e industrias que mantienen actividades basadas en la extracci&oacute;n de los recursos naturales del planeta, las petroleras, las mineras, las gasistas, las constructoras.
    </p><p class="article-text">
        La emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero desencadena eventos clim&aacute;ticos extremos, como las sequ&iacute;as o las olas de calor, que se relacionan con las condiciones laborales y econ&oacute;micas de los y las trabajadores empeor&aacute;ndolas significativamente. No es de extra&ntilde;ar que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, de bajos y medios ingresos, est&eacute; mucho m&aacute;s expuesta a los riesgos asociados al cambio clim&aacute;tico representa. Por ejemplo, aquellas personas que viven de la agricultura, ganader&iacute;a y pesca, est&aacute;n viendo como sus medios de vida est&aacute;n cambiando, debilit&aacute;ndose las condiciones de subsistencia e incrementando las situaciones que hacen m&aacute;s vulnerable a esta poblaci&oacute;n. <a href="https://www.bbvaresearch.com/wp-content/uploads/2023/05/EW_030523__La-Desigualdad-de-la-Huella-de-Carbono-de-los-Hogares-Espanoles-en-Alta-Definicion-y-en-Tiempo-Real.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La desigualdad de la huella de carbono de los hogares espa&ntilde;oles</a> est&aacute; directamente asociada a los ingresos, a la edad y al g&eacute;nero. En Espa&ntilde;a tambi&eacute;n se verifica esa relaci&oacute;n global de que el 10% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n contamina casi tanto como el 50% m&aacute;s pobre. Los hombres contaminan un 12% m&aacute;s que las mujeres. Los patrones de consumo incluyen desde la energ&iacute;a que se utiliza en los hogares, al tiempo de ocio o el transporte.
    </p><p class="article-text">
        La cultura del autom&oacute;vil es un claro ejemplo; elegir un coche no es s&oacute;lo una elecci&oacute;n racional, sino que, como bien saben las empresas automovil&iacute;sticas, se vincula con aspectos emocionales. El coche refleja la identidad personal, define la pertenencia a un grupo y ofrece la imagen sobre el estatus socio econ&oacute;mico que se ostenta. El uso del coche se asocia a la libertad, la independencia, la autonom&iacute;a, el prestigio y el poder.
    </p><p class="article-text">
        La cultura dominante conecta las preferencias personales de los/as conductores/as con los h&aacute;bitos sociales, los roles y los modos de vida. As&iacute;, las emociones que tratan de incitar son el placer, la felicidad, la diversi&oacute;n, la satisfacci&oacute;n, la comodidad, la protecci&oacute;n, la seguridad, el lujo y la vanidad. Adem&aacute;s, el coche se convierte en un objeto que refleja la potencia, la capacidad y el poder sexual de quien lo conduce. <a href="https://www.lancaster.ac.uk/fass/resources/sociology-online-papers/papers/sheller-automotive-emotions.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los coches forman parte de un concepto de la masculinidad.</a> No hay que explicar mucho la conexi&oacute;n entre el tipo de coche y las emisiones. El coche m&aacute;s <a href="https://www.motor.es/noticias/coches-mas-vendidos-agosto-2023-202397112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vendido</a> en Espa&ntilde;a durante el mes de agosto de 2023 fue el <a href="https://www.mgmotor.de/model/zs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MG ZS</a> que tiene una emisiones de CO2 combinadas entre 149 y 163 g/km, mientras que un coche de gama alta como el <a href="https://www.mercedes-benz.es/passengercars/models/saloon/s-class/overview.html#technical-data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mercedes</a> S 500 4matic de gasolina tiene unas emisiones entre 188 y 211 g/km.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe de <a href="https://oxfam.app.box.com/s/0w8lnmgirwgc76namdkfp9lvmzif3jhb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OXFAM</a>, ofrece un dato escalofriante, el 1% de la poblaci&oacute;n con m&aacute;s recursos ha seguido amasando riquezas; hasta un 63% de los nuevos bienes se han quedado en su poder, lo que ha conllevado que las emisiones hechas por esos milmillonarios superen en <em>un mill&oacute;n de veces</em> a las de la ciudadan&iacute;a media. Si se mira desde otro &aacute;ngulo tambi&eacute;n se podr&iacute;a decir que el 99% de la poblaci&oacute;n consigui&oacute; generar un 37% de la riqueza. El 53% de las acciones de las empresas que cotizan en bolsa en los Estados Unidos, se encuentra en unas pocas manos y familias, el 1%. El <a href="https://www.bde.es/f/webbe/SES/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/BoletinEconomico/23/T4/Fich/be2304-art02.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banco de Espa&ntilde;a</a> estima que el 36,7% de los bienes inmuebles y el 79% de los fondos de inversi&oacute;n est&aacute;n en manos del 10% con mayor riqueza. Los fondos de inversi&oacute;n que gestionan tienen m&aacute;s probabilidad de tener en sus carteras de valores empresas e industrias con altas emisiones de carbono, es decir empresas como Repsol, Endesa, EDP, Naturgy, Arcelormittal, Cepsa, FCC, Iberdrola, Enagas y CEMEX. Estas 10 <a href="https://www.observatoriosostenibilidad.com/documents/RESUMEN%20EJECUTIVO%20DC23.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresas</a> han emitido el 60,5% de los gases de efecto invernadero del mercado de carbono. Lo que es un indicativo del papel que juegan y la responsabilidad que tienen las empresas y los individuos que las dirigen en la reducci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los nombres que se han ido mencionando a lo largo del art&iacute;culo corresponden a hombres blancos que viven en pa&iacute;ses desarrollados. En los EE. UU. el 89% de las familias que ganan m&aacute;s de dos millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o son blancas. La econom&iacute;a del petr&oacute;leo les permite seguir manteniendo esos niveles de vida de superlujo y por ello les interesa negar el cambio clim&aacute;tico o retrasar las pol&iacute;ticas que podr&iacute;an mitigarlo. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/petrolera-exxon-conocia-cambio-climatico-anos-70-difundio-informacion-falsa-salvar-negocio_1_9861394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ExxonMobile</a> estuvo durante a&ntilde;os negando las consecuencias que la econom&iacute;a basada en las energ&iacute;as f&oacute;siles tiene sobre el calentamiento global, a pesar de que sus propios informes lo corroboraban. Sin estas mentiras &iquest;c&oacute;mo se podr&iacute;an mantener esos estilos de vida de abundancia inacabable, muy por encima de los promedios de la poblaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Lo que se va haciendo evidente es que existe un nexo claro entre el negacionismo y un estilo de vida que consume grandes cantidades de energ&iacute;a y que est&aacute; ligado a una forma de entender la masculinidad. Vivimos tiempos de una &eacute;tica de la conveniencia: est&aacute; bien lo que a m&iacute; me conviene convertido en un mantra, y justificado como sea.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones de <a href="https://www.caranewdaggett.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daggett</a>, profesora de ciencias pol&iacute;ticas en la universidad Virginia Tech y las de <a href="https://www.chalmers.se/en/departments/tme/research/science-technology-and-society/centre-for-studies-of-climate-change-denialism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hultman</a>, director del centro de estudios sobre el negacionismo del cambio clim&aacute;tico, indagan en los v&iacute;nculos que se encuentran entre una forma de masculinidad fundada en valores tradicionales, en las actitudes y conductas, en el consumo de energ&iacute;a y en la distribuci&oacute;n de la riqueza. Seg&uacute;n lo acostumbrado, el var&oacute;n es el que deber&iacute;a ejercer de proveedor y protector de la familia con su trabajo asalariado fuera del hogar. El capitalismo necesita el tr&aacute;nsito comercial constante de energ&iacute;a de origen f&oacute;sil para crecer y seguir acumulando poder.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el momento en que el capitalismo y sus formas de crecimiento entran en crisis y son puestos en duda por las ciencias socio-medioambientales se empieza a entretejer una alianza entre quien tiene la propiedad de los medios de producci&oacute;n, sus gerencias, sus juntas directivas y sus consejos administrativos con los y las trabajadores de esas empresas con el objetivo de defender los puestos de trabajo y, a la postre, una forma de vida que ancla su identidad a una posici&oacute;n social que se define por los metros que tiene la casa que habita, la marca del coche que conduce, los viajes en avi&oacute;n que realiza o el n&uacute;mero de veces que va de vacaciones y de compras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las masculinidades basadas en el crecimiento industrial o la &ldquo;petro-masculinidad&rdquo; perciben que las noticias sobre el cambio clim&aacute;tico son una amenaza para mantener sus estilos de vida y suponen un desaf&iacute;o a los privilegios que hasta ahora han disfrutado. Estas ventajas se observan en ciertos subgrupos de varones blancos que opinan que los puestos de trabajo son suyos, y que por eso sienten que se los roban personas migrantes; que la patria les pertenece, y por eso rechazan otras religiones; que el poder es su propiedad, y por eso no aceptan compartirlo con mujeres o que poseen el leg&iacute;timo uso sobre la naturaleza, y por eso extraen con indiferencia los recursos en tierra, mar y aire.
    </p><p class="article-text">
        Los retos y cambios sociales que plantea la crisis ecol&oacute;gica producen una disonancia importante entre lo que se sabe y lo que se hace para paliar la situaci&oacute;n. Sin embargo, como bien han investigado <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S095937801100104X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">McCright y Dunlap</a> la intersecci&oacute;n de la raza, el g&eacute;nero, la clase y la ideolog&iacute;a tiende a proteger la identidad frente a la sociedad. No hay nada m&aacute;s importante cuando se plantea un conflicto social que proteger el yo que se ha construido y el nosotros al que se valora pertenecer. Las creencias se adaptan a los requerimientos de los contextos. Siempre es mejor preferir lo que socialmente se impone. La percepci&oacute;n de riesgo de este subgrupo m&aacute;s rico y poderoso es menor que la de otros colectivos ya que est&aacute;n muy bien posicionados en la estructura social, tanto en t&eacute;rminos de poder monetario como de influencia social, y esto les obliga a atrincherar con mayor esfuerzo su identidad conservadora, defendiendo el mensaje que su grupo de referencia env&iacute;a a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n, grupos de presi&oacute;n, y organizaciones pol&iacute;ticas o religiosas. Para desviar las amenazas a las identidades y roles que esta situaci&oacute;n genera la respuesta autom&aacute;tica es cuestionar las reglas culturales y negar la evidencia cient&iacute;fica, lo que hace m&aacute;s probable que aquellas personas que m&aacute;s conocimientos poseen sobre las consecuencias del cambio clim&aacute;tico sean tambi&eacute;n las que con mayor empe&ntilde;o rechazan la existencia de esta crisis. Lo que esta postura pone de manifiesto es d&oacute;nde se encuentran los intereses, los valores, los miedos y las desconfianzas en la interpretaci&oacute;n del mundo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, existen iniciativas que tratan de corregir esta situaci&oacute;n. Warren Buffett, Melinda French Gates y Bill Gates impulsaron una iniciativa, <a href="https://givingpledge.org/about" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giving Pledge</a> (El Compromiso de Dar), en la que han reunido, hasta ahora, m&aacute;s de 200 personas millonarias que se han comprometido a donar la mayor parte de su riqueza a causas humanitarias. Las contradicciones que genera este sistema pueden verse en el mismo Warren Buffett, que ha donado el 99% de su fortuna, pero que sigue invirtiendo en empresas contaminantes a pesar de las advertencias sobre los efectos que producir&aacute; a medio plazo sobre los ecosistemas. Otra organizaci&oacute;n re&uacute;ne a personas millonarias con el objetivo de exigir salarios dignos, un sistema de impuestos justos y mayor igualdad pol&iacute;tica para toda la ciudadan&iacute;a: <a href="https://patrioticmillionaires.org/the-oligarch-act-explained/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patriotic Millionaries</a> (Millonarios Patriotas). Conscientes de que los alt&iacute;simos niveles de desigualdad debidos a la acumulaci&oacute;n de riqueza en unas pocas manos son contraproducentes para el desarrollo de sociedades democr&aacute;ticas, igualitarias y sostenibles, buscan modificar las leyes econ&oacute;micas para generar m&aacute;s paridad. Quiz&aacute; uno de los casos m&aacute;s conocido es el de Yvon Chouinard, fundador de la marca deportiva Patagonia. La familia Chouinard cre&oacute; un fideicomiso y una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro a las que cedieron la empresa, valorada en unos 300 millones, con el objetivo de llevar a cabo acciones a favor del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El coraje que requiere alzar la voz, expresar una opini&oacute;n y mantener una conducta que desaf&iacute;a el statu quo de la sociedad en la que se vive es una cualidad muy deseable en los tiempos que corren. Las organizaciones que promueven cambios sociales tienen como misi&oacute;n transformar y producir emociones que construyan identidades colectivas m&aacute;s amplias donde m&aacute;s personas puedan reflejarse, que extiendan la solidaridad que se apoya en la defensa de los bienes comunes y que restauren la confianza en el g&eacute;nero humano. Las organizaciones ofrecen otras visiones de las realidades lo que permite la reelaboraci&oacute;n de esas problem&aacute;ticas, ya que invitan a pensar desde las emociones que generan los comportamientos, y a medir las distancias entre lo que se siente y lo que se piensa, entre lo que se siente y lo que se es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer emerger y poner en primer plano los efectos de una econom&iacute;a basada en la quema de combustibles f&oacute;siles es comprometerse con otra visi&oacute;n del mundo en la que una econom&iacute;a sostenible podr&iacute;a traer m&aacute;s igualdad, m&aacute;s tiempos de cuidado, de juego, de desarrollo personal, m&aacute;s salud y mejor calidad de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ensanchar los significados del orgullo de trabajar por aquello que m&aacute;s nos importa, de la esperanza en una vida buena, de la nobleza de defender ideales m&aacute;s elevados, de la generosidad de atender los bienes comunes y de la lealtad a los valores human&iacute;sticos podr&iacute;a detener el desenfreno, reducir la desigualdad insostenible y desatar los nudos que nos desconectan de la mism&iacute;sima naturaleza.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/masculinidad-insostenible-tiempos-cambio-climatico_132_10986261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Mar 2024 05:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Masculinidad insostenible en tiempos de cambio climático]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[En apoyo de Michael Eisen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/apoyo-michael-eisen_132_10655695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b704673-3768-4a07-bc07-978e729418ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y134.jpg" width="1200" height="675" alt="En apoyo de Michael Eisen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reputado genetista Michael Eisen, editor en jefe de una revista de mucho prestigio –eLife– ha sido despedido por repostear un artículo satírico que denunciaba la muerte de civiles palestinos en Gaza</p></div><p class="article-text">
        Michael Eisen, editor en jefe de una revista de mucho prestigio &ndash;eLife&ndash; ha sido despedido por repostear un art&iacute;culo sat&iacute;rico que denunciaba la muerte de civiles palestinos en Gaza. Nos hemos enterado porque &eacute;l mismo lo ha posteado en X: &ldquo;He sido sustituido por retuitear un mensaje de @TheOnion que pon&iacute;a el acento en el horror que est&aacute;n sufriendo los civiles palestinos tras el salvaje atentado de Ham&aacute;s&rdquo;. Una buena parte de los editores de la revista online se han solidarizado con &eacute;l y han renunciado a sus puestos y a la labor que desarrollaban.
    </p><p class="article-text">
        La historia es corta; comenz&oacute; el 13 de octubre cuando Eisen, un reputado genetista que trabaja en la Universidad de California en Berkeley, reposte&oacute; con un &ldquo;Bingo!&rdquo; un mensaje del portal de noticias sat&iacute;ricas The Onion que dec&iacute;a: &ldquo;Gazat&iacute;es moribundos son criticados por no dedicar sus &uacute;ltimas palabras para condenar a Ham&aacute;s&rdquo;. La tormenta perfecta se desat&oacute;. Muchos colectivos pro-israel&iacute;es ocuparon de forma masiva las redes para condenar lo que se consideraba un apoyo del profesor Eisen a Ham&aacute;s. De nada sirvi&oacute; que al d&iacute;a siguiente el propio Eisen escribiera un nuevo mensaje diciendo: &ldquo;Toda persona sensata en la Tierra est&aacute; horrorizada y traumatizada por lo que hizo Ham&aacute;s y quiere que no vuelva a suceder nunca m&aacute;s.&nbsp;M&aacute;s a&uacute;n siendo jud&iacute;o y con familia israel&iacute;.&nbsp;Pero tambi&eacute;n estoy horrorizado por el castigo colectivo que ya se est&aacute; imponiendo a los habitantes de Gaza, y lo peor que est&aacute; por llegar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De nada sirvi&oacute;. Un amplio colectivo de cient&iacute;ficos ha manifestado su apoyo a Eisen y, como coment&aacute;bamos, una facci&oacute;n importante de los editores y editoras se ha retirado. La presi&oacute;n medi&aacute;tica internacional y de la comunidad jud&iacute;a de investigadores es tan contundente y sistem&aacute;tica que, despu&eacute;s de una reuni&oacute;n con los responsables de la revista en la que los argumentos aportados por Eisen no movieron al equipo directivo, se le comunic&oacute; su expulsi&oacute;n. Las peticiones para que sea expulsado de su centro de trabajo contin&uacute;an. Esperemos que las autoridades aguanten el embate. Es cierto que Eisen es un investigador comprometido y en muchos aspectos controvertido desde la perspectiva de la editorial. No todos los editores estaban de acuerdo con aquellos cambios que &eacute;l propon&iacute;a. Puede que este comentario haya&nbsp;podido ser la gota que ha empujado a los responsables de la revista a su expulsi&oacute;n. Es la tormenta perfecta, como indican algunos investigadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que se expulsa a editores en jefe de prestigiosas revistas por comentarios m&aacute;s all&aacute; de la academia. Tampoco por su posicionamiento en relaci&oacute;n con el conflicto de Israel y Palestina, como el caso de Steven Salaita despu&eacute;s de los bombardeos de Israel en Gaza en 2014. Es un debate complejo con muchas aristas, pero desde nuestra columna de Ciencia Cr&iacute;tica s&oacute;lo podemos manifestar, en primer lugar, el horror que supone el atentado de Hamas.&nbsp;Como manifest&oacute; el propio Eisen, no caben tibiezas en este sentido. Pero de forma paralela queremos se&ntilde;alar tambi&eacute;n nuestro apoyo absoluto a nuestro compa&ntilde;ero y colega, y a todos los que han renunciado a su posici&oacute;n como editores. En esto tampoco hay pa&ntilde;os calientes. Y s&iacute;, queremos y necesitamos gritar a quien quiera o&iacute;r que, como cient&iacute;ficos, pero, sobre todo, como habitantes de este planeta, s&oacute;lo podemos estar de acuerdo con el contenido del mensaje reenviado por Eisen. No puede ser que los gazat&iacute;es y el resto de civiles que viven all&aacute; sufran la c&oacute;lera por parte de Israel, una c&oacute;lera institucionalizada y jaleada por buena parte de la comunidad internacional. No podemos estar m&aacute;s de acuerdo con Antonio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, cuando dice algo tan obvio como &ldquo;ninguna parte en un conflicto armado est&aacute; por encima del derecho internacional humanitario.&rdquo; Alguien a quien, por cierto, tambi&eacute;n quieren hacer &ldquo;dimitir.&rdquo;&nbsp;Pero no nos enga&ntilde;emos, silenciar a Guterres, silenciar a Eisen, silenciar a tantos y tantas que se limitan a enunciar obviedades como que matar a civiles inocentes no est&aacute; bien. &iexcl;Basta ya! Decenas de a&ntilde;os de ocupaci&oacute;n y la conversi&oacute;n de un estado fallido en una suma de guetos es inaceptable y debe situarse entre los elementos causales de este horror.
    </p><p class="article-text">
        Como cient&iacute;ficos nos preocupa profundamente que nuestra actividad profesional se vea comprometida por cuestiones de esta naturaleza. La libertad de expresi&oacute;n en un marco de respeto no puede ser un catalizador que limite nuestro trabajo. Los cient&iacute;ficos trabajamos bajo la bandera de la raz&oacute;n y la cr&iacute;tica ordenada. Es nuestro marco intelectual, la cr&iacute;tica sensata. En el caso de los investigadores e investigadoras m&aacute;s j&oacute;venes, la censura &ndash;o mejor dicho el saltarse la autocensura&ndash; podr&iacute;a condicionar el desarrollo de su carrera. Los podr&iacute;a echar de all&iacute; si a sus jefes o jefas no le parece oportuno lo que piensan o dicen. Terrible. Muchos de nosotros trabajamos con colegas musulmanes, tambi&eacute;n con jud&iacute;os, algunos emigrados a Israel desde lugares remotos del globo. Vivimos con estupor e indignaci&oacute;n que el acceso a algunos pa&iacute;ses supuestamente pr&oacute;ximos al nuestro se ha visto limitado o, en el mejor de los casos, radicalmente ralentizados por el hecho de haber visitado a compa&ntilde;eros cient&iacute;ficos en Ir&aacute;n u otros pa&iacute;ses vetados. La mayor&iacute;a no sabe lo complicado y humillante que puede ser para los colegas de aquellos pa&iacute;ses venir a nuestros laboratorios, ni el suplicio que supone conseguir una visa en nuestras embajadas occidentales.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; bien visto ni es popular que una persona dedicada a la ciencia d&eacute; su opini&oacute;n sobre cualquier otro tema en el lugar de trabajo. En aras de evitar cualquier confrontaci&oacute;n en el campo de estudio, se evitan de forma t&aacute;cita conversaciones personales u opiniones pol&iacute;ticas en ambientes dedicados a la investigaci&oacute;n. Se les pide a los cient&iacute;ficos que sean m&aacute;s m&aacute;quina y menos persona, m&aacute;s instrumento y menos humano. La polarizaci&oacute;n, la crispaci&oacute;n y el miedo a represalias impiden el posicionamiento p&uacute;blico y el necesario y saludable debate. No evitaremos los conflictos por evitar los desencuentros. En el mejor de los casos, tan solo los pospondremos.
    </p><p class="article-text">
        Las cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos somos ciudadanos, y, l&oacute;gicamente, sufrimos y sentimos como todos los dem&aacute;s. Que expresar de manera honesta y respetuosa tu opini&oacute;n puede significar tu expulsi&oacute;n de la academia es simplemente un dislate. Querido Michael, tienes nuestro apoyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Escudero, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/apoyo-michael-eisen_132_10655695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Nov 2023 05:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En apoyo de Michael Eisen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/guia-practica-negacionismo-pertinaz_132_10531026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca6db60a-4e48-4dd3-9b6c-43c420b627a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1072858.jpg" width="1275" height="717" alt="Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la par que se exploran métodos, caminos o posibles fórmulas a seguir en la lucha contra la crisis climática, hay una tarea que es fundamental: abrir los ojos a todas esas personas a las que intereses particulares y egoístas mantienen abducidas en el idioceno, ya sea mediante la negación de la crisis o restándole importancia</p><p class="subtitle">El cambio climático desborda las escalas de los meteorólogos: “Hay que replantearse todo”</p></div><p class="article-text">
        La lucha contra la crisis que nos asola requiere soluciones que no son f&aacute;ciles de implementar, entre otras razones porque en Occidente nos vamos a ver obligados a <a href="https://www.climatica.lamarea.com/opinion-dilema-crecer-decrecimiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decrecer nuestro consumo energ&eacute;tico</a>. A la par que se exploran m&eacute;todos, caminos o posibles f&oacute;rmulas a seguir, hay una tarea que es fundamental: abrir los ojos a todas esas personas a las que intereses particulares y ego&iacute;stas mantienen abducidas en el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idioceno</a>, ya sea mediante la negaci&oacute;n de la crisis o rest&aacute;ndole importancia. Esta tarea recae sobre los hombros del ciudadano com&uacute;n, es decir, de todos y cada uno de nosotros tal y como ya venimos advirtiendo.&nbsp; Como prometimos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, en lo que sigue vamos a ofrecer una gu&iacute;a pr&aacute;ctica para combatir los principales mantras del negacionismo, escrita desde el deseo de que pueda resultar de utilidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En verano siempre hace calor</h3><p class="article-text">
        El primer mantra del negacionismo es el que directamente niega el cambio clim&aacute;tico, lo que en mitad de los sofocos veraniegos suele expresarse, abanico en mano, recitando el ya famoso &ldquo;en verano siempre hace calor&rdquo;. Efectivamente, por estas latitudes en verano suele hacer mucho calor, y hasta puede que en 1967 <a href="https://twitter.com/el_descampao/status/1688591036468072448" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Valdecojoncillos del Marqu&eacute;s llegasen a los 47 grados</a>, como dice El Descampao con su gracejo habitual. E incluso podr&iacute;a haber ocurrido que en 2023 las noches hubiesen sido m&aacute;s fresquitas de lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        Para alimentar este mantra circulan por las redes fotos de los a&ntilde;os 60 con term&oacute;metros a pleno sol que marcan 50&ordm;, o recortes de peri&oacute;dicos antiguos alertando de terribles olas de calor. Estas &ldquo;supuestas evidencias&rdquo;, adem&aacute;s de ser <em>fake</em> en un alto porcentaje, no tienen validez cient&iacute;fica alguna pues para comparar medidas, en este caso de temperatura, estas tienen que ser equiparables. Cualquiera puede entender lo que esto significa sin m&aacute;s que medir la temperatura en una habitaci&oacute;n orientada al norte, y al d&iacute;a siguiente medirla en otra habitaci&oacute;n que mira al sur, a pleno sol y con la persiana alzada. O utilizar un term&oacute;metro diferente cada d&iacute;a, uno de hace 40 a&ntilde;os y otro digital de nueva generaci&oacute;n. &iquest;Podr&iacute;amos afirmar que un d&iacute;a ha hecho m&aacute;s calor que el otro? No, no podr&iacute;amos. Las medidas que hemos hecho no son comparables porque ni han sido realizadas bajo las mismas condiciones, ni con term&oacute;metros que respondan de la misma manera. A los negacionistas hay que explicarles que estas &ldquo;evidencias&rdquo; que circulan por las redes son extraordinariamente burdas, y quien las hace circular se aprovecha de la credulidad y el desconocimiento de muchas personas en temas que son complejos. Es decir: est&aacute; faltando al respeto que toda persona merece. Se est&aacute; riendo de ellas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del requerimiento b&aacute;sico de tener medidas que sean comparables, es importante explicar que cuando hablamos de &ldquo;calentamiento global&rdquo; nos referimos a la temperatura promedio del planeta. El matiz &ldquo;promedio&rdquo; es important&iacute;simo pues el Sistema Tierra es &uacute;nico; todo est&aacute; conectado con todo a trav&eacute;s de una multitud de procesos muy complejos, los oc&eacute;anos, la atm&oacute;sfera, los r&iacute;os, los seres vivos que formamos la biosfera&hellip; Es as&iacute; posible que en un a&ntilde;o determinado haya sitios m&aacute;s fr&iacute;os de lo que ha venido siendo habitual, mientras que en otros se est&aacute;n batiendo r&eacute;cords de temperaturas m&aacute;ximas. Y tambi&eacute;n es posible que un a&ntilde;o resulte ser m&aacute;s fr&iacute;o que el anterior. Lo que determina que existe un calentamiento global es la evoluci&oacute;n de la temperatura media del planeta a lo largo de los a&ntilde;os. Un estudio que s&oacute;lo pueden llevar a cabo las grandes instituciones cient&iacute;ficas del mundo al ser las &uacute;nicas que disponen de los medios adecuados, fiables y robustos para hacerlo. Tambi&eacute;n se requiere tener conocimientos matem&aacute;ticos para hacer el tratamiento adecuado de los datos sin propinar severas patadas a la estad&iacute;stica m&aacute;s b&aacute;sica, como hemos visto hacer en algunos programas televisivos en prime time mostrando nuevamente una absoluta falta de respeto, en este caso a sus espectadores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<em>Figura 1&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        En la figura 1, <a href="https://data.giss.nasa.gov/gistemp/graphs_v4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descargada de la p&aacute;gina web de NASA</a>, se muestra la evoluci&oacute;n de la temperatura media del planeta en los &uacute;ltimos 140 a&ntilde;os. Concretamente se trata de la diferencia de la temperatura media de un a&ntilde;o determinado en relaci&oacute;n al valor promedio durante el periodo 1951-1980. Que el planeta se est&aacute; calentando es m&aacute;s que obvio en esta figura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para disipar cualquier tentaci&oacute;n del negacionista pertinaz a recurrir a estramb&oacute;ticas teor&iacute;as conspiran&oacute;icas que involucren a los cient&iacute;ficos de NASA, recordamos que el enviado especial de China para el cambio clim&aacute;tico, Xie Zhenhua, <a href="https://www.chinadaily.com.cn/a/202302/22/WS63f5ab59a31057c47ebb032a.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido galardonado en 2022</a> por la Fundaci&oacute;n <a href="https://www.nobelsustainability.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nobel Sustainability Trust</em></a> por su trabajo en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica, y lo ha agradecido puntualizando que es un reconocimiento a los esfuerzos que est&aacute; haciendo China en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica. Por su parte el presidente ruso, Vladimir Putin, ha sido reticente a admitir el origen antropog&eacute;nico de la crisis clim&aacute;tica hasta hace muy pocos a&ntilde;os, cuando lo abrumador de la evidencia le ha obligado a admitir que <a href="https://www.themoscowtimes.com/2021/07/01/skepticism-to-acceptance-how-putins-views-on-climate-change-evolved-over-the-years-a74391" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el calentamiento global es un problema global grave</a> causado en gran parte por la actividad humana. &iquest;Hay alguien que pueda creer en una conspiraci&oacute;n internacional en la que participan USA, China y Rusia, manteniendo a sueldo a la inmensa mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos del mundo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s tambi&eacute;n hemos visto un cambio del discurso negacionista. De hacer chanzas sobre el cambio clim&aacute;tico en 2007, Mariano Rajoy pasaba a considerarlo un &ldquo;<em>grave problema mundial</em>&rdquo; 8 a&ntilde;os m&aacute;s tarde: &ldquo;<em>cuando uno se equivoca lo mejor es rectificar y yo he rectificado muchas veces en la vida porque me equivoco a menudo, aunque es mejor que me equivoque cuantas menos veces mejor</em>&rdquo;. Una <a href="https://www.infolibre.es/politica/rajoy-cambio-climatico-cuestionarlo-presumir-combatirlo_1_1119972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cita</a> fant&aacute;stica que todos podr&iacute;amos suscribir porque &iquest;qui&eacute;n no se ha equivocado muchas veces en su vida?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Nosotros no negamos que se est&aacute; calentando el planeta porque hay que ser est&uacute;pido para decir eso</em>&rdquo;. Quien se expresa con esta contundencia es Julio Utrilla, representante de VOX en una reuni&oacute;n reciente organizada por la <a href="https://cosce.org/cosce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confederaci&oacute;n</a> de Sociedades Cient&iacute;ficas de Espa&ntilde;a con representantes de los distintos partidos pol&iacute;ticos, como puede verse en este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=j2T3eo0TTM8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">link</a> (1h:46m). En su partido han pasado de negar que el planeta se est&aacute; calentando a negar que el m&aacute;s que obvio calentamiento (&ldquo;<em>hay que ser est&uacute;pido para negarlo</em>&rdquo;) sea de origen antropog&eacute;nico, un nuevo mantra que rebatimos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El clima siempre ha cambiado</strong></h3><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que el clima siempre ha cambiado! De ser una bola de fuego hace 4.500 millones de a&ntilde;os la Tierra ha pasado a ser un planeta plet&oacute;rico de vida (para un peque&ntilde;o resumen de esta extraordinaria historia ver <a href="https://elasombrario.publico.es/la-extraordinaria-historia-gaia-nuestra-madre-tierra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). El clima de la Tierra no ha dejado de cambiar a lo largo de todo este tiempo por numerosos y variados factores, algunos de origen interno como la reconfiguraci&oacute;n de continentes y oc&eacute;anos, las explosiones de los volcanes o la evoluci&oacute;n de la biosfera, junto a otros de origen externo como son los ciclos de Milankovitch, el alejamiento de la Luna (que va alargando la duraci&oacute;n del d&iacute;a), la actividad solar, o los meteoritos que se estrellan contra el planeta. Todos estos factores son sobradamente conocidos por la comunidad cient&iacute;fica y han sido estudiados a fondo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos factores tienen lugar en escalas temporales largu&iacute;simas, de millones de a&ntilde;os, como es el caso de la reconfiguraci&oacute;n de los continentes y las grandes masas oce&aacute;nicas. Otros se producen en escalas de tiempo m&aacute;s cortas como los <a href="https://blog.meteoclim.com/ciclos-de-milankovitch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclos de Milankovitch</a>, nombre que reciben las variaciones en la irradiancia que recibimos del sol debido al efecto combinado del tir&oacute;n gravitacional que ejerce el conjunto de astros del sistema solar sobre la Tierra. Los ciclos de Milankovitch se suceden en periodos de decenas de miles de a&ntilde;os, y hacen que los hemisferios terrestres no est&eacute;n siempre a la misma distancia del Sol para la misma &eacute;poca del a&ntilde;o, ni muestren la misma inclinaci&oacute;n. Se les considera los responsables de las grandes glaciaciones c&iacute;clicas que se han ido sucediendo durante el Cuaternario. En cualquier caso, estos factores que act&uacute;an sobre periodos de tiempo tan largos <a href="https://climate.nasa.gov/explore/ask-nasa-climate/2949/why-milankovitch-orbital-cycles-cant-explain-earths-current-warming/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pueden ser los responsables del calentamiento actual</a>, dado que este se est&aacute; produciendo en una escala temporal de decenas de a&ntilde;os.&nbsp;Podemos por tanto descartarlos por completo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para buscar el origen del actual incremento de temperatura tenemos que buscar qu&eacute; factores operan en escalas de una magnitud temporal similar. Uno de ellos podr&iacute;a ser el ciclo de manchas solares de 11 a&ntilde;os, notando que es una escala inferior a la del calentamiento actual. En cualquier caso el ciclo solar no es capaz de explicar el incremento de temperatura porque la variaci&oacute;n de la radiaci&oacute;n que nos ha llegado del Sol a lo largo de cada ciclo, perfectamente registrada durante el &uacute;ltimo siglo, es muy peque&ntilde;a. Superponi&eacute;ndose a este ciclo solar corto parece haber otros ciclos m&aacute;s largos cuyo efecto acumulativo s&iacute; podr&iacute;a tener una influencia m&aacute;s apreciable en el clima. Tenemos un ejemplo en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%ADnimo_de_Maunder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&iacute;nimo de Maunder</a>, un periodo cercano a un siglo en el que hubo una casi total ausencia de manchas solares que ha sido relacionado con la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peque%C3%B1a_Edad_de_Hielo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peque&ntilde;a Edad de Hielo</a>. De hecho, estos ciclos largos de variaciones en la actividad solar, junto a la actividad volc&aacute;nica, son considerados los principales responsables de las oscilaciones de la temperatura media global durante los &uacute;ltimos 2.000 a&ntilde;os. Pero tampoco son capaces de explicar el brusco incremento de la temperatura actual, que volvemos a mostrar en la <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:2000_Year_Temperature_Comparison.png" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguiente gr&aacute;fica</a>, por una raz&oacute;n bien sencilla: ni la actividad volc&aacute;nica ha sido extraordinaria durante el &uacute;ltimo siglo, ni tampoco lo ha sido la actividad solar como se observa en <a href="https://climate.nasa.gov/climate_resources/189/graphic-temperature-vs-solar-activity/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta otra gr&aacute;fica</a>. Todos los estudios llevados a cabo por la comunidad cient&iacute;fica coinciden en se&ntilde;alar que no hay ning&uacute;n factor ajeno a la actividad humana que sea capaz de explicar el brusco calentamiento observado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>En el pasado hizo mucho m&aacute;s calor que ahora</strong></h3><p class="article-text">
        La temperatura alcanzada tras la revoluci&oacute;n industrial no s&oacute;lo es superior a la que se ha medido por distintos m&eacute;todos para los &uacute;ltimos 2.000 a&ntilde;os, sino a todo el periodo de 12.000 a&ntilde;os que se extiende desde que acab&oacute; la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n, seg&uacute;n se detalla en un <a href="https://www.space.com/scientists-solve-climate-mystery-holocene-temperature-conundrum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a>. No obstante, s&iacute; es cierto que en un pasado m&aacute;s lejano hubo &eacute;pocas mucho m&aacute;s calurosas que la actual, aunque debemos remontarnos millones de a&ntilde;os en el tiempo para encontrarlas. Una de estas &eacute;pocas fue el reinado de los dinosaurios, tr&aacute;gicamente terminado hace 66 millones de a&ntilde;os por el impacto de un meteorito. Por aquella &eacute;poca en la Tierra hab&iacute;a un &uacute;nico supercontinente, Pangea, rodeado por un &uacute;nico oc&eacute;ano, Pantalasa, siendo la temperatura media varios grados superior a la actual. Ni que decir tiene que tanto la flora como la fauna estaban perfectamente adaptadas a un planeta que era muy diferente al actual, un planeta en el que los primates a&uacute;n no hab&iacute;amos hecho acto de presencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos millones de a&ntilde;os nos hemos ido adentrando en una &eacute;poca fr&iacute;a a ra&iacute;z de la fragmentaci&oacute;n del supercontinente Pangea, y de la configuraci&oacute;n y posici&oacute;n en el globo que han ido adoptando los continentes y las grandes masas oce&aacute;nicas, entre lo que destaca la formaci&oacute;n de los dos casquetes polares cubiertos permanentemente de hielo. La lenta evoluci&oacute;n del clima ha ido de la mano de una evoluci&oacute;n acorde de la flora y de la fauna, que se ha ido adaptando (<em>aclimatando</em>) al medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las variaciones de lo vivo y de lo inerte en la Tierra est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionadas, evolucionan conjuntamente, siendo esta una caracter&iacute;stica fundamental de la biodiversidad. Ni que decir tiene que esta evoluci&oacute;n tiene lugar en escalas de decenas de miles de a&ntilde;os. La biosfera no es capaz de adaptarse a un cambio tan r&aacute;pido como es el calentamiento actual. De hecho, cada vez que han acaecido fen&oacute;menos abruptos como la explosi&oacute;n de un supervolc&aacute;n, o el impacto de un gran meteorito, se han saldado con extinciones masivas de especies.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>No somos los responsables del calentamiento global</strong></h3><p class="article-text">
        La biosfera tiene una poderosa <a href="http://revistaecosistemas.webs.uvigo.es/miniecosistemas/temas/biosfera_clima.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencia en el clima</a> al igual que la tenemos los sapiens, parte de la biosfera. En particular, hemos dejado una huella notoria tras la revoluci&oacute;n industrial debido a la quema indiscriminada de combustibles f&oacute;siles, al arrojar cantidades gigantescas de gases de efecto invernadero a la atm&oacute;sfera.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el manual del negacionista se lee que &ldquo;<em>el CO2 es beneficioso para la vida</em>&rdquo;, nuevamente una obviedad que no aporta nada al debate excepto confundir, que es lo que pretende. El CO2 es, de hecho, absolutamente necesario para una vida basada en el carbono como es la vida terrestre. En el proceso de fotos&iacute;ntesis de las plantas por el que estas adquieren energ&iacute;a para sus procesos vitales, consumen CO2 y expulsan ox&iacute;geno. El CO2 no s&oacute;lo es necesario para las plantas, situadas en la base de la cadena alimentaria, tambi&eacute;n lo es para mantener la cantidad de ox&iacute;geno en la atm&oacute;sfera, otro elemento imprescindible para la vida terrestre. Pero la importancia del CO2 va m&aacute;s all&aacute;: sin los gases de efecto invernadero la temperatura promedio del planeta ser&iacute;a de unos g&eacute;lidos -18&ordm;C en lugar de los 15&ordm;C de media que disfrutamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y tal y como ocurre con todo en esta vida, en la cantidad justa est&aacute; la virtud. La energ&iacute;a que nos llega del Sol, imprescindible para mantener nuestras funciones vitales, es irradiada de vuelta al espacio manteniendo al planeta en lo que se denomina un &ldquo;equilibrio energ&eacute;tico&rdquo;. Al aumentar bruscamente el contenido de CO2 en la atm&oacute;sfera durante los &uacute;ltimos decenios este balance energ&eacute;tico se ha roto, acumul&aacute;ndose una gran <a href="https://essd.copernicus.org/articles/15/1675/2023/#&amp;gid=1&amp;pid=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad de energ&iacute;a</a> que no ha sido devuelta al espacio. Esta energ&iacute;a &ldquo;de m&aacute;s&rdquo; se ha ido almacenando en los oc&eacute;anos en un 89%, para mayor preocupaci&oacute;n de los expertos que conocen lo peligros&iacute;simo que es el calentamiento de las grandes masas oce&aacute;nicas. <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/sst_daily/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute;</a> y <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/t2_daily/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> podemos ver la evoluci&oacute;n diaria de la temperatura media de la superficie de los oc&eacute;anos y de la atm&oacute;sfera, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo sabemos que el CO2 es el principal responsable del desbalance energ&eacute;tico? Como dec&iacute;amos al rebatir uno de los mantras anteriores, durante el &uacute;ltimo siglo no ha habido una actividad volc&aacute;nica extraordinaria que haya podido incrementar de manera brusca el contenido de vapor de agua en la troposfera (otro gas de efecto invernadero), ni tampoco anomal&iacute;as en la irradiancia solar capaces de provocar el desbalance energ&eacute;tico medido. Lo que s&iacute; sabemos es que hemos quemado cantidades gigantescas de combustible f&oacute;sil que han aumentado el contenido de CO2 en la atm&oacute;sfera. Sin necesidad de entrar en detalles ni en c&aacute;lculos complejos, hay una manera de comprobarlo de lo m&aacute;s sencilla: ver c&oacute;mo ha ido <a href="https://climate.nasa.gov/climate_resources/24/graphic-the-relentless-rise-of-carbon-dioxide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evolucionando el contenido de CO2 en el tiempo</a>, y c&oacute;mo <a href="https://news.climate.columbia.edu/2017/03/10/the-science-of-carbon-dioxide-and-climate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">correlaciona</a> esta evoluci&oacute;n con el incremento de la temperatura.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un par de grados m&aacute;s de temperatura no nos van a matar</strong></h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser un disparate, este mantra es una falta de respeto intolerable a quienes ya est&aacute;n muriendo por culpa del calentamiento global. El pasado verano&nbsp; <a href="https://efesalud.com/calor-muertes-verano-2022-el-mas-caluroso-europa-altas-temperaturas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 60.000 personas murieron de calor en Europa, 12.000 de ellas en nuestro pa&iacute;s.</a> El calentamiento global tambi&eacute;n est&aacute; matando de hambre y sed, al provocar una desertificaci&oacute;n acelerada tal y como ya est&aacute; sucediendo en muchos lugares de &Aacute;frica. <a href="https://www.unicef.es/noticia/semana-mundial-del-agua-millones-de-ninos-en-peligro-de-muerte-en-africa-por-la-sequia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNICEF advierte</a> que millones de ni&ntilde;os est&aacute;n en peligro de muerte por la sequ&iacute;a, que ir&aacute; haci&eacute;ndose m&aacute;s severa conforme las temperaturas medias globales contin&uacute;en su escalada. Llegados a este punto cualquier bromita sobre <em>calent&oacute;logos</em> y la <em>religi&oacute;n clim&aacute;tica</em> ofende: no tiene ni la m&aacute;s pu&ntilde;etera gracia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El calentamiento global mata de muy diversas maneras, entre otras por los episodios meteorol&oacute;gicos extremos. El desbalance energ&eacute;tico hace que la atm&oacute;sfera, en continua interrelaci&oacute;n con el oc&eacute;ano, disponga de mucha m&aacute;s energ&iacute;a, lo que se traduce en que el n&uacute;mero de huracanes, tifones, granizadas, grandes nevadas, o ciclones, es decir,&nbsp;de episodios altamente energ&eacute;ticos no s&oacute;lo se multipliquen sino que aumenten su intensidad. Nos estamos habituando a las noticias sobre tormentas torrenciales inesperadas, sobre grandes riadas, tornados, incendios pavorosos&hellip; y no deber&iacute;amos, pues tras cada una de estas noticias hay devastaci&oacute;n, dolor y muerte. La impudicia de los necios tambi&eacute;n la hemos sufrido este oto&ntilde;o, impasibles ante el <a href="https://www.niusdiario.es/sociedad/medio-ambiente/20230905/bloqueo-anticiclon-borrascas-omega-danas-espana-grecia-inundaciones-historicas-precipitaciones-de-otro-mundo_18_010386733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bloqueo omega</a> que ha tra&iacute;do devastaci&oacute;n y muerte a Espa&ntilde;a, Grecia, Bulgaria y Turqu&iacute;a. Una simple &ldquo;gota fr&iacute;a&rdquo;, seg&uacute;n los voceros a sueldo del negacionismo, aut&eacute;nticos guardianes del idioceno. El desbalance energ&eacute;tico continuar&aacute; increment&aacute;ndose mientras no dejemos de quemar combustibles f&oacute;siles, y con este desbalance aumentar&aacute;n la frecuencia e intensidad de estas tragedias. Es importante dejar claro que estos fen&oacute;menos no son nuevos: siempre ha habido gotas fr&iacute;as, y tornados, y ciclones, y grandes nevadas&hellip; Pero el cambio clim&aacute;tico hace que la atm&oacute;sfera se vuelva m&aacute;s &ldquo;energ&eacute;tica&rdquo;, lo que aumenta la frecuencia con la que estos episodios se suceden, adem&aacute;s de aumentar la propia energ&iacute;a que descargan, su intensidad. Esto es algo que no s&oacute;lo sabemos desde la ciencia: lo estamos comenzando a comprobar de una manera dram&aacute;tica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, un par de grados m&aacute;s tiene consecuencias grav&iacute;simas pues disloca el clima y rompe el equilibrio de la biosfera. No se trata pues de &ldquo;acostumbrarse&rdquo;, como puede hacerlo alguien de Santander que se muda a vivir a Sevilla. Es algo much&iacute;simo m&aacute;s complejo pues la ruptura del equilibrio trae consigo, entre otros muchos problemas, <strong>un severo riesgo de la seguridad alimentaria</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las pol&iacute;ticas verdes solo persiguen hundirnos econ&oacute;micamente</strong></h3><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas verdes tratan de frenar esta deriva, no s&oacute;lo tratando de minimizar (idealmente, de impedir) la quema de combustibles f&oacute;siles, sino tambi&eacute;n cuidando un medio ambiente que debe adaptarse, en la medida de lo posible, a la nueva situaci&oacute;n. En el caso concreto de Espa&ntilde;a, pa&iacute;s que por su localizaci&oacute;n sabemos que va a sufrir un severo proceso de desertificaci&oacute;n ya en curso, el empecinamiento en mantener el regad&iacute;o en lugar de aclimatarnos a una agricultura de secano es uno de los m&uacute;ltiples absurdos que debemos combatir. Se trata de adaptarnos a la realidad, en lugar de seguir utilizando un modelo productivo que depende de un agua que no es que no vayamos a tener en el futuro, sino que ya no tenemos ahora; un modelo que degrada y agota el suelo, abocando a la escasez de alimentos y el empobrecimiento de las comarcas rurales en unas pocas d&eacute;cadas. Las nuevas pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas propuestas por las pol&iacute;ticas verdes que denuestan algunos son clave para <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-agricultura-sostenible-herramienta-clave-contra-el-hambre-y-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luchar contra el hambre</a>, y est&aacute;n demostrando su capacidad de <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-agricultura-sostenible-herramienta-clave-contra-el-hambre-y-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser llevadas a la pr&aacute;ctica</a> en cooperativas de nuestro pa&iacute;s. En paralelo, la comunidad cient&iacute;fica contin&uacute;a investigando en esta &aacute;rea, cr&iacute;tica para nuestra supervivencia (ver <a href="https://brage.nina.no/nina-xmlui/handle/11250/3044300" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; </a>y <a href="https://www.nature.com/articles/nplants2015221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que tenemos que salir de la zona de confort! Pero no por el capricho de cuatro dementes que han sido abducidos por unas <em>&eacute;lites globalistas, </em>tal y como afirma la delirante teor&iacute;a<em> </em>del manual del negacionista, sino por pura responsabilidad hacia las generaciones venideras. Por pura decencia, vamos. Podemos seguir quemando combustibles f&oacute;siles, derrochando agua y esquilmando el medio ambiente, pero el precio que pagaremos ser&aacute; dejar en herencia un escenario de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mad_Max#:~:text=Mad%20Max%20es%20una%20pel%C3%ADcula,en%20el%20resto%20del%20mundo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>mad max</em></a> a las generaciones venideras (o a nosotros mismo, dentro de no muchos a&ntilde;os).&nbsp;<strong> </strong>&iquest;Qui&eacute;n en su sano juicio querr&iacute;a llevar esa carga sobre su conciencia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/guia-practica-negacionismo-pertinaz_132_10531026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 04:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Clima,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Bienvenidos al Idioceno!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b62afef-2d95-429f-b823-307bed281ec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Bienvenidos al Idioceno!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Época geológica del llamado planeta Tierra caracterizada por el comportamiento errático de una de sus especies, que está provocando un severo desequilibrio del planeta con terribles consecuencias para su componente más preciado: la biosfera</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Nos fumigan! &iexcl;La AEMET nos miente! &iexcl;Estamos llevando al extremo la salud p&uacute;blica! &iexcl;El cambio clim&aacute;tico es un invento de una conspiraci&oacute;n internacional! &iexcl;Los cient&iacute;ficos est&aacute;n comprados!&nbsp; &iexcl;Hay que ir m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;muro del &Aacute;rtico&rdquo; para descubrir qu&eacute; es lo que nos ocultan! &iexcl;Delibes da argumentos pol&iacute;ticos y nunca cient&iacute;ficos! <em>(En Do&ntilde;ana habr&aacute; agua si Dios quiere)</em> &iexcl;Nos quieren implantar un chisss-5G a trav&eacute;s de las vacunas! &iexcl;Los r&iacute;os tiran agua al mar que se puede aprovechar!...&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;&iquest;Pero qu&eacute; delirio es este?! Las obras de Breton, de Bu&ntilde;uel, de Fellini, de Dal&iacute;, de todos los grandes maestros del surrealismo han quedado deslucidas por la distop&iacute;a que estamos viviendo. Nunca antes fue m&aacute;s cierto que la realidad ha superado con creces a la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>#Idioceno</strong></em><em>. &Eacute;poca geol&oacute;gica del llamado planeta Tierra caracterizada por el comportamiento err&aacute;tico de una de sus especies, que est&aacute; provocando un severo desequilibrio del planeta con terribles consecuencias para su componente m&aacute;s preciado: la biosfera. Los individuos de esta especie se han bautizado a s&iacute; mismos como &ldquo;sapiens&rdquo; desde el convencimiento de ser extraordinariamente listos,&nbsp; c&eacute;nit absoluto del universo pensante, medida de todas las cosas, e imagen fidedigna de un Dios todopoderoso que es divino y hasta trino. Durante el idioceno los sapiens han puesto todo su empe&ntilde;o en culminar su gran obra maestra, autodestruirse, y est&aacute;n dispuestos a llevarse por delante todo lo que se anteponga en su camino.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        La absoluta extravagancia del momento hist&oacute;rico que estamos atravesando es una invitaci&oacute;n a describir la &eacute;poca actual de manera acorde, tal y como hacemos en el p&aacute;rrafo anterior emulando el estilo de la hilarante '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico_(novela)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a del Autoestopista Gal&aacute;ctico</a>&ldquo; del inigualable Douglas Adams, proponiendo el t&eacute;rmino <em>idioceno </em>para nombrarla. Notamos que &rdquo;idioceno&ldquo; es un t&eacute;rmino que se est&aacute; usando de manera heterog&eacute;nea desde hace alg&uacute;n tiempo por lo obviamente irracional que es la &eacute;poca en que vivimos, que aqu&iacute; usaremos seg&uacute;n la acepci&oacute;n anterior por las razones que expondremos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os, el premio Nobel de Qu&iacute;mica Paul Crutzen propuso el nombre <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antropoceno</a>, del griego <em>anthropos</em>, &ldquo;humano&rdquo;, para referir la &eacute;poca geol&oacute;gica actual caracterizada por una incidencia de la actividad humana en todos los grandes procesos planetarios, desde la productividad y el ciclo del carbono al ciclo del agua, a las tasas de erosi&oacute;n, a la p&eacute;rdida de biodiversidad, a la proliferaci&oacute;n global de micropl&aacute;sticos, y, por supuesto,&nbsp; al clima. Visto lo que estamos viendo, este nombre se ha quedado anticuado pues no refleja la deriva emprendida por los sapiens, decididos a negar la evidencia cient&iacute;fica para culminar un disparatado suicidio colectivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creemos que un nuevo nombre define mucho mejor la realidad tal y como la hemos caricaturizado anteriormente, idioceno<em>,</em> del griego <em>idiotes, &ldquo;</em>de uno mismo, privado, particular, personal&rdquo;. Los <em>idiotes </em>son aquellas gentes que s&oacute;lo se ocupan de sus asuntos, que viven pendientes de su ombligo sin interesarse por el bien com&uacute;n. Cuando llega el momento de votar, al <em>idiote </em>solo le preocupan sus intereses, &ldquo;s&oacute;lo siente el mal p&uacute;blico cuando afecta a sus intereses particulares&rdquo; en palabras de Tito Livio. Dicho en rom&aacute;n paladino, el <em>idiote</em> es un ego&iacute;sta como la copa de un pino que da la espalda al colectivo, lo que le lleva a comportarse como un perfecto idiota seg&uacute;n las acepciones de la RAE: &ldquo;Tonto, corto de entendimiento&rdquo;, y tambi&eacute;n &ldquo;engre&iacute;do sin fundamento&rdquo; (una cosa suele lleva a la otra). El idiota no es consciente de que viaja en una barca com&uacute;n y que, por mucho que se emperre en subir a lo m&aacute;s alto del m&aacute;stil, pisando las cabezas que tuviera que pisar, si la barca se hunde m&aacute;s le vale desarrollar branquias porque se ahogar&aacute; con el resto de los viajeros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Santiago Ram&oacute;n y Cajal que &ldquo;una de las desdichas de nuestro pa&iacute;s consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el inter&eacute;s individual ignora el inter&eacute;s colectivo&rdquo;. Premio Nobel de medicina y uno de los m&aacute;s grandes intelectuales que ha dado nuestro pa&iacute;s, Ram&oacute;n y Cajal viene a decirnos que un pa&iacute;s cuyos ciudadanos se dejan llevar por el ego&iacute;smo, que se comportan como unos <em>idiotes,</em> acaba convertido en un pa&iacute;s de idiotas. En una desdicha, vamos. Pero la cosa no termina ah&iacute;, pues sabido es lo f&aacute;cil que resulta manejar a la gente a trav&eacute;s de una estrategia de la que ya hemos hablado en otras ocasiones: <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el empoderamiento de la ignorancia.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay nada m&aacute;s humano que la tendencia a escuchar aquello que queremos o&iacute;r. A nadie le gustan las malas noticias, y menos cuando son realmente malas, lo que hace de la <em>pol&iacute;tica del avestruz</em> una t&aacute;ctica muy habitual. Pero superada la fase inicial de negaci&oacute;n, cualquier persona adulta afronta la realidad tal y como le viene, abriendo bien los ojos para tratar de evitar o minimizar los golpes. Este ejercicio de madurez salta por los aires bajo la influencia de gentes sin escr&uacute;pulos que niegan las malas noticias persiguiendo sus propias agendas, para lo que apelan a toda una suerte de idioteces, conspiranoias, bulos y falsedades, a la par que espolean el odio contra los que son portadores de las noticias. Nunca antes el mensajero, que en el caso que nos ocupa tan solo act&uacute;a en nombre de su conciencia, hab&iacute;a sido tan odiado. Nunca antes la advertencia de que un escal&oacute;n est&aacute; roto y, si lo pisas, te puedes desplomar en el vac&iacute;o, hab&iacute;a sido motivo de todo tipo de improperios. Al empoderar la ignorancia se ha producido un insospechado efecto multiplicador de la idiotez, precipit&aacute;ndonos de bruces en el idioceno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es idiota? Esta pregunta se responde sola sin m&aacute;s que recordar lo que dec&iacute;a la madre de Forrest Gump, &ldquo;<em>silly is the one who does nonsense</em>&rdquo; que bien podr&iacute;amos traducir por &ldquo;idiota es quien hace idioteces&rdquo;. En 2023, idiota es quien con su acci&oacute;n, o inacci&oacute;n, contribuye a esta demencial carrera hacia el abismo del colapso clim&aacute;tico-ambiental. S&iacute;, hab&eacute;is le&iacute;do bien: &ldquo;colapso&rdquo;. La deriva del clima y del deterioro medioambiental nos aboca a un colapso si no se toman medidas urgentes para evitarlo, y a las cosas hay que llamarlas por su nombre por una cuesti&oacute;n de respeto a una poblaci&oacute;n que se la supone adulta a partir de los 18 a&ntilde;os. Si no actuamos, colapsaremos. Fin. &iquest;O hay alguien tan incauto, tan inocente, que cree que si el planeta se hunde en una deriva clim&aacute;tico-ambiental la civilizaci&oacute;n humana resistir&aacute;? Para reflexionar sobre el idioceno, sobre la &ldquo;edad de la estupidez&rdquo;, recomendamos vivamente este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-trvwKdEsQw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ante la evidencia aplastante de que el equilibrio clim&aacute;tico-ambiental del Sistema Tierra se est&aacute; perdiendo (siete de los nueve umbrales planetarios que permiten la vida <a href="https://elpais.com/ciencia/2023-05-31/siete-de-los-nueve-umbrales-que-permiten-la-vida-humana-sobre-la-tierra-ya-han-sido-sobrepasados.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya se han sobrepasado</a>) con las terribles consecuencias que esto trae consigo, parecer&iacute;a que el &uacute;nico (y gigantesco) trabajo a hacer es buscar f&oacute;rmulas, entre todos, para frenar la deriva y amortiguar los golpes. Estas f&oacute;rmulas son de distintos tipos, tecnol&oacute;gicas, socioecon&oacute;micas, pol&iacute;ticas, y tambi&eacute;n culturales. A nadie se le escapa que vivimos en una sociedad profundamente egoica cuyo principal valor es la ambici&oacute;n material, algo incompatible con la vida en un planeta finito de recursos limitados. Para ser eficaces en la b&uacute;squeda de soluciones es necesario abordar todos los aspectos, un trabajo tan descomunal que no hay tiempo que perder.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hete aqu&iacute;, &iexcl;oh, sorpresa!, que se nos ha cruzado un problema que muchos, pecando de inocentes, no hab&iacute;amos previsto: la pandemia de idiotez que sacude a Occidente, agitada por los intereses particulares de algunos. Precisamente los agitadores son los que m&aacute;s sorprenden, porque en general son gente inteligente y culta. Pero la experiencia demuestra que se puede ser muy inteligente, muy culto, y actuar de manera idiota. Tenemos m&uacute;ltiples ejemplos entre esos personajes p&uacute;blicos que ya sea por 30 monedas de plata, o simplemente porque su EGO (n&oacute;tense las may&uacute;sculas) les mantiene secuestrado el sentido com&uacute;n y la decencia, utilizan su p&uacute;lpito medi&aacute;tico para empujarnos hacia el abismo espoleando el negacionismo, o el &ldquo;oportunismo energ&eacute;tico&rdquo;, que tanto da Los unos niegan la evidencia cient&iacute;fica del cambio clim&aacute;tico, los otros predican <a href="https://oikonomics.uoc.edu/divulgacio/oikonomics/es/numero16/dossier/fdemaria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tecnicismo-m&aacute;gico</a>, no menos preocupante porque una cosa es apoyar la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica como un pilar fundamental para afrontar la situaci&oacute;n, y otra completamente diferente postular, contraviniendo la f&iacute;sica m&aacute;s elemental, que la tecnolog&iacute;a es la varita del mago Merl&iacute;n por lo que podemos relajarnos y disfrutar de una deliciosa taza de caf&eacute; con leche mientras continuamos el <em>business as usual</em>. (Para un estudio reciente del escepticismo clim&aacute;tico en los medios espa&ntilde;oles v&eacute;ase <a href="https://revistas.ucm.es/index.php/ESMP/article/view/80779/4564456561272" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este link</a>).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos personajes, inteligentes y cultos, &iquest;no ven que sus hijos, sus sobrinos, sus nietos, ellos mismos, caer&aacute;n de cabeza con el resto si no se frena la deriva y vamos de cabeza al abismo? A estos personajes con altavoz y abultada cuenta corriente habr&iacute;a que recordarles que el planeta Tierra no es el Titanic. Repetimos: el planeta Tierra no es el Titanic. No dispone de lanchas salvavidas para los pasajeros de primera, ni vendr&aacute; una nave nodriza alien&iacute;gena al rescate de los privilegiados. Si la Tierra entra en una fase de colapso clim&aacute;tico-ecol&oacute;gico no habr&aacute; lugar donde esconderse para estar a salvo. A estas personas s&oacute;lo nos resta pedirles que miren a la cara a sus hijos, y, por ellos, hagan el pu&ntilde;etero favor de dejar de jugar con fuego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las pel&iacute;culas y series de zombis el argumento siempre es el mismo, &ldquo;algo&rdquo; convierte a la gente en zombi propag&aacute;ndose como la p&oacute;lvora. Unos pocos humanos, que en la primera oleada consiguen escapar al contagio, tratan de sobrevivir mientras buscan a contrarreloj la f&oacute;rmula para luchar contra ese &ldquo;algo&rdquo; antes de ser contagiados. La actual pandemia de idiocia que nos azota se asemeja a una invasi&oacute;n zombi, o a la de <em>ceguera blanca</em> en la novela dist&oacute;pica '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ensayo_sobre_la_ceguera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ensayo sobre la Ceguera</a>' del premio Nobel de Literatura Jos&eacute; Saramago, una pandemia de &ldquo;ciegos que, viendo, no ven&rdquo;. &iquest;Conseguiremos encontrar la f&oacute;rmula para revertir la pandemia de idiotez que nos est&aacute; cegando mientras tratamos de no ser contagiados, a tiempo para evitar el apocalipsis? Continuar&aacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jul 2023 19:54:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Bienvenidos al Idioceno!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teorías de la conspiración,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negacionismo climático es una puñalada trapera a la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/negacionismo-climatico-punalada-trapera-humanidad_132_10189257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0451aba8-a389-456d-ad0f-e469beea0950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El negacionismo climático es una puñalada trapera a la humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la situación presente, hay ciertos sectores a los que les interesa ser más negacionistas que a otros; son el nicho perfecto para los gurús de la conspiración</p><p class="subtitle">Entrevista - Estrella Gutiérrez, portavoz de la AEMET: “Nunca habíamos recibido estos insultos, ya nos llegan hasta por teléfono”</p></div><p class="article-text">
        En el r&iacute;o revuelto del clima, hay quien decide hacer ganancia. Ahora que parece haber pasado la ola de negacionismo vacunal de la COVID-19, los conspiranoicos necesitan agarrarse a nuevas sospechas. Quiz&aacute; ahora todas somos controladas con un chip, y por tanto hemos perdido el juicio y el control de nuestro pensamiento, pero parece ser que la vacuna contra la COVID-19 funcion&oacute; realmente bien; hasta el punto de que se ha dado <a href="https://news.un.org/es/story/2023/05/1520732" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por controlada la pandemia</a> que tuvo en suspense al mundo entero. Hubo, sin embargo, quien se lucr&oacute; vendiendo remedios milagrosos y libros delirantes, publicando <em>posts</em> y v&iacute;deos negando la eficacia de las vacunas, aprovechando para darse una relevancia del todo inmerecida. Siempre hay oportunistas en las situaciones de crisis que tratar&aacute;n de aprovecharse del mal ajeno y del caos. Porque parece que las personas a las que una determinada situaci&oacute;n les genera angustia o miedo, les supera, no se ajusta a sus rutinas, expectativas e intereses, o simplemente no les conviene, est&aacute;n deseando que llegue alg&uacute;n gur&uacute; que les d&eacute; buenos argumentos para continuar haciendo exactamente lo que desean. Alguien que les diga lo que quieren escuchar, les d&eacute; la raz&oacute;n y les sirva como argumento de autoridad para justificarse ante los dem&aacute;s. No olvidemos que el cerebro humano necesita vivir con cierta coherencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la situaci&oacute;n presente, hay ciertos sectores a los que les interesa ser m&aacute;s negacionistas que a otros; son el nicho perfecto para los gur&uacute;s de la conspiraci&oacute;n. Por poner alg&uacute;n ejemplo: los pescadores c&aacute;ntabros se quejan de que <a href="https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/gobierno-cantabro-prohibe-pescar-varios-rios-sequia/6877941/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no les dejan pescar sus salmones</a>; no hay agua y por tanto no hay peces, pero eso no parece importarles: &ldquo;siempre se ha pescado, con mucha o con poca agua&rdquo;. Quieren seguir pescando salmones mientras los haya; &iquest;hasta pescar el &uacute;ltimo salm&oacute;n? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite a una afici&oacute;n? Est&aacute;n muy disgustados los pescadores de salm&oacute;n del Cant&aacute;brico. Aunque probablemente menos enfadados que los agricultores de la fresa de Do&ntilde;ana; esas fresas, rojas como la sangre del Parque Natural que rodea a la joya internacional del Parque Nacional de Do&ntilde;ana. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo piensan que es adecuado sacar agua del subsuelo de Do&ntilde;ana? &iquest;Hasta la &uacute;ltima gota? <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/salvar-donana-nueva-revista-eldiario_132_9831070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras Do&ntilde;ana se seca</a>, los agricultores est&aacute;n consumiendo su agua y el de las generaciones venideras&hellip; &iexcl;para cultivar fresas! Para una actividad insostenible que podr&iacute;a sustituirse por otra, y que muy a menudo tiene un trasfondo ilegal. Es un tipo de cultivo que debiera haberse reconvertido en otro hace d&eacute;cadas. No tenemos nada en contra de las fresas, son un verdadero manjar; pero no podemos agotar el agua del futuro para cultivar un producto alimenticio no esencial <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2023-03-15/donana-y-la-ley-del-mas-fuerte.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una situaci&oacute;n como esta</a>. De hecho, el agotamiento de las reservas de agua s&oacute;lo generar&aacute; una espiral autoinflingida de desempleo y pobreza en la zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos <a href="https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20230327/sequia-viabilidad-cultivos-agricolas-catalunya-85240316" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptar nuestro modelo agr&iacute;cola</a> a una nueva realidad ya que las cosas <a href="https://www.elconfidencial.com/medioambiente/agua/2022-05-08/agricultura-sequia-agua-escasez-cultivos_3420275/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca volver&aacute;n a ser como las hemos conocido</a>. No queremos ser pesimistas, pero realmente parece que hay quien a&uacute;n no se da cuenta de que o cambiamos de forma radical la manera que tenemos de ver el mundo, y el modo que tenemos de exprimir los recursos naturales del planeta, o cambiar&aacute; el entorno de forma radical y nos veremos forzados a adaptarnos a una realidad a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil. S&iacute;, ya est&aacute;n aqu&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/politica/extrema-derecha-agita-negacionismo-climatico-plena-sequia_1_10112166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los agoreros del cambio clim&aacute;tico</a> a decirnos que hacemos mal las cosas. Vivimos en un pa&iacute;s en pleno proceso de desertificaci&oacute;n y malgastamos el agua en cultivos de regad&iacute;o que ya no nos podemos permitir, o en producir electricidad que gastamos mayormente en emitir m&aacute;s CO2 a la atm&oacute;sfera. Alg&uacute;n d&iacute;a lloraremos hasta que se nos sequen las l&aacute;grimas pensando en c&oacute;mo hemos desperdiciado el agua dulce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las emisiones de gases contaminantes no solo no se reducen, sino que siguen <a href="https://gmd.copernicus.org/articles/15/9075/2022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando a nivel planetario</a>. Y &iquest;hasta cu&aacute;ndo vamos a estar emitiendo cantidades obscenas de CO2 al ambiente? &iquest;Hasta que ya no podamos respirar? &iquest;Hasta que respirar sea un privilegio al alcance de unos pocos? Mientras tanto, la especie humana parece m&aacute;s comprometida con eternizar una <a href="https://doi.org/10.1515/9780857452443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura de la guerra</a> que podr&iacute;a desembocar en un desastre nuclear, que con parar el desastre del calentamiento global. Desde luego, como especie podemos considerarnos unos psic&oacute;patas, avanzando de cabeza y sin frenos hacia la destrucci&oacute;n de lo m&aacute;s valioso que tenemos, nuestro hogar. Los gobiernos, los poderes econ&oacute;micos y las personas no estamos haciendo suficiente, y la situaci&oacute;n del planeta es de emergencia vital. Es como tener un paciente con c&aacute;ncer y ponerle una tirita. Si tener <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2023-05-05/los-expertos-culpan-a-la-crisis-climatica-del-calor-record-de-abril-habria-sido-extremadamente-improbable-sin-el-calentamiento.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperaturas r&eacute;cord en abril</a>, <a href="https://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-mes-marzo-2023-peor-ultima-decada-incendios-cifra-record-714-fuegos-valencia-20230418143406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios sin control en marzo</a> y una sequ&iacute;a nunca vista en los <a href="https://www.tiempo.com/ram/embalses-cataluna-franco-retroceso-sequia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embalses catalanes</a> en plena primavera, no nos alarma y nos despierta para hacer algo realmente contundente ya, no s&eacute; si vamos a ser capaces de revertir la situaci&oacute;n clim&aacute;tica en la que nos adentramos sin remedio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las personas que simplemente quieren seguir de forma ego&iacute;sta y miope con sus vidas, sus negocios, sus aficiones y sus niveles de consumo habituales, sin ver m&aacute;s all&aacute;, sin preocuparse de su entorno y de su impacto en el planeta, est&aacute;n sedientas de argumentos que les permitan hacerlo sin remordimientos. Y para ellos y ellas siempre habr&aacute; un experto o experta trasnochado, un <a href="https://igluu.es/la-agenda-2030-quiere-encerrarte-en-tu-barrio-y-otros-hits-de-la-conspiracion-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tertuliano u </a><a href="https://igluu.es/la-agenda-2030-quiere-encerrarte-en-tu-barrio-y-otros-hits-de-la-conspiracion-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>opin&oacute;logo</em></a><a href="https://igluu.es/la-agenda-2030-quiere-encerrarte-en-tu-barrio-y-otros-hits-de-la-conspiracion-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que lleve la contraria</a> a todos sus colegas de profesi&oacute;n y a las evidencias cient&iacute;ficas, adquiriendo de repente una relevancia que ya no ten&iacute;a para alimentar su ego enfermo e insaciable, y haciendo adem&aacute;s un negocio rentable. Pese a no apoyarse en datos, sino en opiniones desnortadas, <a href="https://climatetrackerlatam.org/herramientas/las-principales-tecnicas-del-negacionismo-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciben una atenci&oacute;n que no merecen y que no se justifica</a>. Pero lo que es peor, alimentan <a href="https://www.elsaltodiario.com/el-rumor-de-las-multitudes/conspiracionismo-y-deseo-el-goce-de-descubrir-la-mentira" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el monstruo del negacionismo conspiranoico</a>, el mismo que argumenta que la tierra es plana o que la guerra de Ucrania no existe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de falsos expertos son llamados regularmente para presentar sus opiniones sin fundamento s&oacute;lido en programas que pretenden supuestamente equilibrar el debate, e incluso publican libros en editoriales que se consideran &ldquo;cr&iacute;ticas&rdquo;, cuando no representan m&aacute;s que un altavoz de la estupidez humana. Porque para debatir sobre la realidad hacen falta argumentos que se apoyen en hechos reales o en evidencias s&oacute;lidas, no en hechos alternativos infundados, que no se apoyan en la realidad, y a los que tradicionalmente siempre se les ha llamado ocurrencias, cuando no directamente mentiras. Por eso, los medios deber&iacute;an hacerse eco de esta situaci&oacute;n, ser responsables de lo que difunden, revisar los datos y no dar p&aacute;bulo a este tipo de farsantes y aprovechados, que no hacen m&aacute;s que generar dudas en el p&uacute;blico general y controversia en la poblaci&oacute;n en un asunto en el que se necesita consenso inmediato. <a href="https://www.climatica.lamarea.com/negacionistas-retardistas-obstrucionismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No es momento de hacer caja con el desastre</a>. Y mucho menos recurriendo a argumentos infantiles, exagerados, que suenan a rancio y a machirulo herido, del tipo &ldquo;a ver si ahora todo va a ser el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, en un reci&eacute;n inaugurado &ldquo;cu&ntilde;adismo&rdquo; delirante del que la <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/1369118X.2020.1864005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraderecha hace buena gala</a> y, desgraciadamente, tambi&eacute;n una parte interesada de la derecha &ldquo;cl&aacute;sica&rdquo;. Porque es momento de ponerse muy serios con problemas realmente importantes.
    </p><p class="article-text">
        Lo repetimos y nos repetiremos hasta la saciedad. El cambio clim&aacute;tico <a href="https://www.servimedia.es/noticias/guterres-cambio-climatico-esta-haciendo-nuestro-planeta-sea-inhabitable/3648356" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una realidad tozuda y amenazante que ya ha llegado</a>. Estamos <a href="https://www.nature.org/es-us/que-hacemos/nuestra-vision/perspectivas/ultimo-informe-ipcc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agotando nuestra ventana de acci&oacute;n</a>. Hemos vivido una era de abundancia e inmediatez que no responde a la realidad, a la que seguir&aacute; necesariamente una era de restricciones y dificultades. Ya podemos empezar a hacernos a la idea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/negacionismo-climatico-punalada-trapera-humanidad_132_10189257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2023 04:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El negacionismo climático es una puñalada trapera a la humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Negacionismo,Crisis climática,Cambio climático,Calentamiento global,Teorías de la conspiración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/915817fe-9af7-468a-b777-8120378f741c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La degradación y destrucción de entornos naturales hace que patógenos de todo tipo, en ausencia de sus hospedadores habituales, encuentren refugio en las populosas ciudades, en instalaciones de cría intensiva y en otros lugares donde los animales viven hacinados</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong><a href="https://twitter.com/hashtag/FBI?src=hashtag_click" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>#FBI</em></a><em> Director Wray confirmed that the Bureau has assessed that the origins of the COVID-19 pandemic likely originated from a lab incident in Wuhan, China&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>#FBI Director Wray confirm&oacute; que la Oficina ha evaluado que los inicios de la pandemia COVID-19 probablemente se originaron a partir de un incidente de laboratorio en Wuhan, China</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <a href="https://twitter.com/FBI/status/1630733743777300483" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuit del FBI</a> del pasado 1 de marzo de 2023 se hac&iacute;a viral a los pocos minutos de ser publicado, para gran regocijo de toda la legi&oacute;n de conspiranoicos que parece crecer cada d&iacute;a. Se trata de un tuit altamente especulativo que contradice el consenso de la comunidad cient&iacute;fica, que apunta a un origen zoon&oacute;tico del virus, es decir a un salto desde una especie animal al ser humano. Como era de esperar, a las pocas horas <a href="https://www.globaltimes.cn/page/202303/1286464.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China respond&iacute;a</a> airada, &ldquo;<em>oponi&eacute;ndose a la utilizaci&oacute;n del COVID-19 para cualquier forma de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha llevado al FBI a publicar en Twitter que, &ldquo;probablemente&rdquo;, la pandemia del COVID-19 pudo originarse en un laboratorio chino? No lo sabemos, aunque creemos que se trata de simple (y peligrosa) propaganda. La &uacute;nica prueba esgrimida es la dificultad encontrada por los inspectores internacionales para sus investigaciones en suelo chino, una justificaci&oacute;n que no es cient&iacute;fica, sino pol&iacute;tica. Ahora bien, &iquest;el FBI dejar&iacute;a a China inspeccionar sus laboratorios de alta seguridad? Lo dudamos. La hegemon&iacute;a hist&oacute;rica de EEUU les ha permitido aplicar sistem&aacute;ticamente la ley del embudo, imponiendo a los dem&aacute;s pa&iacute;ses lo que nunca aceptar&iacute;an para ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que afirma el FBI, desde que comenz&oacute; la pandemia miles de cient&iacute;ficos de todo el mundo han estudiado el virus llegando al amplio consenso de que es &ldquo;muy improbable&rdquo; que se originara en un laboratorio. Como <a href="https://www.science.org/content/article/do-three-new-studies-add-proof-covid-19-s-origin-wuhan-animal-market" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jon Cohen argumentaba</a> hace ya un a&ntilde;o en la revista Science: &ldquo;<em>Tres nuevos estudios ofrecen una incontestable conclusi&oacute;n sobre el origen del SARS-CoV-2: a pesar del paso de dos a&ntilde;os y de la falta de transparencia del gobierno chino, hay datos que pueden iluminar el mayor misterio de la pandemia. Y aunque estos nuevos an&aacute;lisis no llegan a la misma conclusi&oacute;n sobre c&oacute;mo se desencaden&oacute; el COVID-19, cada uno de ellos socava la teor&iacute;a de que el virus escap&oacute;, de alguna forma, del Wuhan Institute of Virology, el foco de sospechas durante mucho tiempo</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda la evidencia cient&iacute;fica existente apunta al<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8715?adobe_mc=MCMID%3D82724840367492673831975197380430328838%7CMCORGID%3D242B6472541199F70A4C98A6%2540AdobeOrg%7CTS%3D1659599462&amp;_ga=2.160625277.1193491231.1659598896-219227792.1648653203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mercado de Wuhan</a> donde se hacinaban, en condiciones muy insalubres, animales silvestres comercializados para consumo humano. Al inicio de la pandemia, en enero de 2020, un equipo del <a href="https://en.chinacdc.cn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CDC</a> chino tomaba muestras ambientales en las que detectaba ARN del virus junto a ADN humano, confirmando la sospecha de que el mercado era uno de los primeros sitios, si no el primero, donde comenz&oacute; a propagarse el virus. El trabajo, <a href="https://assets.researchsquare.com/files/rs-1370392/v1_covered.pdf?c=1645813311" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hecho p&uacute;blico en formato de preprint</a> a principios de 2022, tambi&eacute;n indicaba que ninguno de los animales testados hab&iacute;a dado positivo al virus. A principios de marzo de este a&ntilde;o una investigadora francesa del <a href="https://www.cnrs.fr/fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CNRS</a> encontraba en la base de datos <a href="https://gisaid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GISEAD</a>, el repositorio online internacional abierto a toda la comunidad cient&iacute;fica de secuencias del virus, algunas &ldquo;secuencias metagen&oacute;micas&rdquo; ambientales utilizadas por el equipo chino. El <a href="https://zenodo.org/record/7754299#.ZB1lKHbMKUm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de estas secuencias</a> era presentado el pasado 21 de marzo ante el &ldquo;Grupo Asesor Cient&iacute;fico para los Or&iacute;genes de Nuevos Pat&oacute;genos&rdquo; (SAGO), un grupo de expertos convocado el a&ntilde;o pasado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), mostrando que junto al ARN del virus tambi&eacute;n hab&iacute;a ADN de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nyctereutes_procyonoides" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perros mapache</a> entre otros animales, casualmente en el <a href="https://theconversation.com/china-acaba-de-revelar-datos-cruciales-sobre-el-origen-de-la-covid-19-si-lo-hubiera-hecho-antes-podria-habernos-ahorrado-tres-anos-de-discusiones-202450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mismo rinc&oacute;n del mercado</a> donde se detectaron los primeros casos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a preguntarse c&oacute;mo es posible que estos datos, que parecen tan importantes para la b&uacute;squeda del origen del virus, hayan tardado tanto en salir a la luz y lo hayan hecho tan <em>brevemente&hellip;</em> El equipo internacional que acaba de hacer p&uacute;blico su an&aacute;lisis solicit&oacute; m&aacute;s datos al equipo chino, algo que este rechaz&oacute; hacer, lo que acompa&ntilde;&oacute; de una acci&oacute;n impredecible: eliminar de GISEAD las secuencias publicadas. Preguntado por la <a href="https://www.science.org/content/article/covid-19-origins-missing-sequences" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Science</a> el Dr. Gao, investigador principal del equipo chino, argument&oacute; que se trataba de una &ldquo;investigaci&oacute;n que a&uacute;n est&aacute; en curso&rdquo;. Es posible que las secuencias encontradas por la investigadora francesa <a href="https://gisaid.org/statements-clarifications/data-availability/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparecieran en GISEAD</a> tras una solicitud de datos adicionales hecha por el revisor del trabajo del equipo del CDC chino, y estos las hubieran eliminado posteriormente para que no fueran accesibles hasta que su art&iacute;culo, a&uacute;n en formato <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Prepublicaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preprint</a>, fuera aceptado formalmente para publicaci&oacute;n. En cualquier caso, la secuencia de eventos no ayud&oacute; a tener confianza en la transparencia del proceso por parte del equipo investigador del CDC chino.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos nuevos datos no prueban que los animales cuyo ADN aparece en las secuencias sean el origen del virus, s&iacute; que los sit&uacute;an como buenos candidatos a ser el <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-023-00827-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">animal intermedio</a> entre los murci&eacute;lagos y los humanos. La evidencia que apunta al origen zoon&oacute;tico del virus, ya <a href="https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/s-0042-1759564" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;alada por otros trabajos</a>, sale as&iacute; reforzada, restando credibilidad a la hip&oacute;tesis promovida por las autoridades chinas de que el virus entr&oacute; a ese mercado a trav&eacute;s de productos importados de otros pa&iacute;ses Tambi&eacute;n resta toda la credibilidad a la hip&oacute;tesis que sit&uacute;a el origen de la Covid-19 en un laboratorio chino, tal y como sostiene el FBI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la opini&oacute;n fundamentada de la comunidad cient&iacute;fica, la mayor&iacute;a de las enfermedades emergentes que nos han azotado durante los &uacute;ltimos 30-40 a&ntilde;os, incluida la COVID-19, son de origen zoon&oacute;tico. Nuestra depredaci&oacute;n de los h&aacute;bitats naturales y la relaci&oacute;n insana y cruel que mantenemos con muchas especies animales de las que nos beneficiamos (tr&aacute;fico, sobreexplotaci&oacute;n, hacinamiento&hellip;) se sit&uacute;an en el origen de de la mayor&iacute;a de estas enfermedades animales que saltan a humanos. La degradaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de entornos naturales hace que pat&oacute;genos de todo tipo, en ausencia de sus hospedadores habituales, encuentren refugio en las populosas ciudades humanas, en instalaciones de cr&iacute;a intensiva, y en otros lugares donde los animales viven hacinados y en malas condiciones sanitarias. El resultado de este comportamiento irrespetuoso con el medio natural y hacia otros seres vivos incrementa la probabilidad de que los virus salten de especie y acaben infect&aacute;ndonos, con las terribles consecuencias que nos resultan muy conocidas. En el mundo acad&eacute;mico esta situaci&oacute;n ha sido bautizada como<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/140189/biodiversidad-y-salud-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ecolog&iacute;a de la enfermedad</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ser humano tiende a ser altamente egoc&eacute;ntrico, y vive con la falsa idea de que cualquier innovaci&oacute;n inteligente debe proceder de una mente humana. Sin embargo, la naturaleza tiene infinidad de estrategias evolutivas y una capacidad de crear que apenas alcanzamos a comprender. Ayer fue el SARS-COV-2, precedido poco antes de <a href="https://www.nature.com/articles/nrmicro3143" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la emergencia de otros dos coronavirus</a>, SARS-COV en 2003, que tras un esfuerzo global sin precedentes dej&oacute; tras de s&iacute; 8.000 infectados y cerca de 800 muertos, y MERS-CoV, que caus&oacute; 145 infectados y 62 muertos. Sin olvidar la expansi&oacute;n global del &eacute;bola, que hab&iacute;a sido restringido a &Aacute;frica occidental y central desde su descubrimiento en 1976 hasta su expansi&oacute;n en 2014-2016. Podemos tener la certeza de que la naturaleza ma&ntilde;ana nos va a volver a sorprender con un nuevo virus que ser&aacute;, muy probablemente, tambi&eacute;n de origen zoon&oacute;tico, algo para lo que debemos prepararnos reduciendo los factores que facilitan su emergencia (como la degradaci&oacute;n de la biodiversidad y el paisaje), y creando mecanismos de respuesta r&aacute;pida. Para hacer frente a esas m&aacute;s que probables nuevas zoonosis es imprescindible luchar tambi&eacute;n contra la propaganda y las <em>conspiranoias</em> varias y sin fundamento alguno que solo favorecen intereses espurios, adem&aacute;s de dificultar la labor de la comunidad cient&iacute;fica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propaganda nos hace m&aacute;s vulnerables ante la enfermedad y la desigualdad. Estudios desarrollados durante la &uacute;ltima pandemia muestran, por ejemplo, que la <a href="https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-022-00771-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predisposici&oacute;n a creer en narrativas conspirativas</a> estaba asociada negativamente a la predisposici&oacute;n a aceptar la vacunaci&oacute;n y los comportamientos preventivos. De hecho, la irresponsabilidad pol&iacute;tica combinada con propaganda negacionista ha causado centenares de miles de muertos en <a href="https://www.nytimes.com/es/2021/10/20/espanol/bolsonaro-brasil-homicidio-pandemia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil</a> y <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2021-02-10/estudio-responsabiliza-a-politicas-de-trump-de-alta-mortalidad-por-covid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EEUU</a>, y decenas de miles en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/moriran-forma-indigna-adelanto-editorial-libro-alberto-reyero-exconsejero-politicas-sociales-comunidad-madrid_129_9560412.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ant&iacute;doto contra la propaganda es el pensamiento cr&iacute;tico. En el caso que nos ocupa sobre el posible origen del SARS-COV-2, el buen juicio nos lleva a depositar nuestra confianza en la opini&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, cuyo &uacute;nico objetivo es comprender c&oacute;mo se propaga el virus, c&oacute;mo muta, c&oacute;mo ha saltado entre distintas especies hasta llegar a los humanos, c&oacute;mo enferma a sus hu&eacute;spedes, y c&oacute;mo puede prevenirse y combatirse la enfermedad. Mientras que los intereses de la geopol&iacute;tica son m&aacute;s oscuros e inciertos, la verdadera ciencia s&oacute;lo busca el conocimiento y defender la vida, raz&oacute;n por la cual el sistema cient&iacute;fico se ha dotado de mecanismos para garantizar la transparencia y protegerse de comportamientos mezquinos o ego&iacute;stas. Por eso, entre la ciencia y la geopol&iacute;tica nosotros apostamos por la ciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo ha sido escrito por Ana Campos, Luis Santamar&iacute;a, Raquel P&eacute;rez G&oacute;mez y Fernando Valladares.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2023 20:47:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los estados emocionales de la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/estados-emocionales-crisis-climatica_132_10053390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0670720-0889-43d6-aaf2-037b3ac5362a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los estados emocionales de la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis climática ha sido ocasionada por los comportamientos y las actividades que durante siglos ha mantenido el ser humano. Pero no tenemos casi datos de cuáles son las emociones que amparan a estos estilos de vida y cómo se conectan con las acciones pro-ambientales. ¿Pueden predecir las emociones los comportamientos relevantes para el medio ambiente?</p><p class="subtitle">Los científicos de la ONU exigen un acelerón contra la crisis climática porque “todavía podemos asegurar un futuro habitable”</p></div><p class="article-text">
        Arist&oacute;teles defini&oacute; al ser humano como el &uacute;nico ser racional. Descartes dijo: &ldquo;Pienso, luego existo&rdquo;. M&aacute;s tarde Kant afirmo, &ldquo;Atr&eacute;vete a pensar&rdquo;. Y la Ilustraci&oacute;n consigui&oacute; encumbrar a la raz&oacute;n a fundamento y causa original de todo conocimiento. De esta forma las emociones se han mantenido en el pozo del olvido cient&iacute;fico durante m&aacute;s de 2000 a&ntilde;os. Afortunadamente los avances en la ciencia est&aacute;n sacando a las emociones de este pozo. <a href="https://pressroom.usc.edu/antonio-r-damasio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Damasio</a>, brillante neurocient&iacute;fico, nos ense&ntilde;a que las emociones est&aacute;n en la base de todo conocimiento y que el cerebro trabaja manejando todos los datos de manera interconectada. De hecho, los &uacute;ltimos estudios evidencian que las emociones gu&iacute;an las conductas, trazan los caminos que conforman las maneras de pensar, de reaccionar, de tomar decisiones y de vincularnos con el mundo. Son las emociones las que nos acompa&ntilde;an en el modo que tenemos de habitar el mundo. Un mundo cambiante que nos sumerge ahora en una de las m&aacute;s potentes pesadillas, la de un planeta en calentamiento con cada vez menos margen para la civilizaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos de incertidumbre ante el futuro, las investigaciones del premio Nobel D. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Kahneman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kahneman</a> junto a A. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Amos_Tversky" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tversky</a> acerca de los procesos de toma de decisiones, pueden ser de gran ayuda. Al estudiar el comportamiento humano obtienen datos que no corroboran la teor&iacute;a tradicional de que las personas siempre act&uacute;an sopesando todas las opciones y eligiendo aquella que m&aacute;s beneficios le reporte. Por el contrario, sus investigaciones evidencian que el pensamiento humano es menos racional y m&aacute;s intuitivo de lo que se cre&iacute;a. Descubren que hay un sistema de pensamiento voluntario, intencional pero que requiere mucho esfuerzo y recursos mentales y un segundo sistema, intuitivo e involuntario que de manera autom&aacute;tica emerge en las mentes. Estos heur&iacute;sticos o atajos mentales para tomar decisiones se encuentran plagados por sesgos cognitivos, que no son otra cosa que alternativas que se han seguido en el pasado y que se siguen para resolver situaciones nuevas. Estos heur&iacute;sticos dan lugar a formas de actuar mec&aacute;nicas e inconscientes ligadas m&aacute;s a los contenidos emocionales que a una verdadera deliberaci&oacute;n racional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos, conocemos y tenemos los datos: la crisis clim&aacute;tica ha sido ocasionada por los comportamientos y las actividades que durante siglos ha mantenido el ser humano. Pero no tenemos casi datos de cu&aacute;les son las emociones que amparan a estos estilos de vida y c&oacute;mo se conectan con las acciones pro-ambientales. &iquest;Pueden predecir las emociones los comportamientos relevantes para el medio ambiente?, &iquest;Qu&eacute; emociones nos relacionan con el cambio clim&aacute;tico? Emociones que nos llevan a tomar decisiones diariamente, que nos generan diversos estados de &aacute;nimo, que influyen en nuestra salud, que impactan la econom&iacute;a o que llevan al activismo social.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio in&eacute;dito y preliminar (ver nota al pie), se dise&ntilde;&oacute; un cuestionario para profundizar en las emociones relevantes y descubrir de qu&eacute; pensamientos y conductas se acompa&ntilde;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La muestra estaba compuesta por un total de 25 personas. El 56% fueron mujeres. El porcentaje mayoritario de participaci&oacute;n por edad, un 48%, lo compusieron las personas de entre 45 a 64 a&ntilde;os. Seg&uacute;n los estudios finalizados el 44% de la muestra dijo estar en posesi&oacute;n de una titulaci&oacute;n universitaria. Tambi&eacute;n se recogieron datos por &aacute;mbitos de trabajo, siendo el mismo porcentaje, 44% las personas que dec&iacute;an trabajar en la administraci&oacute;n p&uacute;blica o para empresas privadas. Los ingresos mensuales se tuvieron en cuenta, estando representados de un 20 a un 25% todos los tramos de renta desde 1000 euros a m&aacute;s de 2500 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        En este estudio, la emoci&oacute;n m&aacute;s frecuente fue la tristeza. Hasta un 72% de las personas entrevistadas, dijeron sentirse tristes cuando piensan en el cambio clim&aacute;tico. Le siguen la impotencia, el enfado, la preocupaci&oacute;n, la esperanza, la rabia, la frustraci&oacute;n, el miedo, la decepci&oacute;n, la culpa y la indignaci&oacute;n. Once emociones que pueden tener una influencia decisiva en c&oacute;mo se siente y c&oacute;mo se piensa el cambio clim&aacute;tico. As&iacute; mismo se observa que el sexo, el nivel de ingresos y la edad modulan la capacidad y enmarcan las normas de lo que es permitido, apropiado o m&aacute;s frecuente sentir. Las mujeres entrevistadas dicen sentirse mayoritariamente esperanzadas, mientras que menos del 30% de los varones nombra este sentimiento. La esperanza es una convicci&oacute;n que indica que la meta deseada puede ser alcanzada en alg&uacute;n momento. Poseer <a href="https://www.researchgate.net/publication/286951699_Regulating_worry_promoting_hope_How_do_children_adolescents_and_young_adults_cope_with_climate_change" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esperanza</a> en la tecnolog&iacute;a, la educaci&oacute;n o la juventud parece ser imprescindible para mantener el compromiso con un futuro habitable.
    </p><p class="article-text">
        La tristeza es un sentimiento que refleja la p&eacute;rdida de algo insustituible, de valor incalculable. La <a href="https://uwosh.edu/sirt/wp-content/uploads/sites/86/2020/04/Cunsolo-and-Ellis-2018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tristeza</a>, se relaciona con el dolor, con la resignaci&oacute;n y la depresi&oacute;n. Hay que decir, que es un paso necesario para evaluar y afrontar la nueva situaci&oacute;n que se vive, pero queda muy lejos del impulso necesario para emprender acciones a favor del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Se observa una tendencia a sentir m&aacute;s miedo cuanto menor es el nivel de ingresos de las personas entrevistadas. El <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_E._LeDoux" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedo</a> cumple una funci&oacute;n esencial ya que previene del peligro que amenaza la supervivencia. En este sentido, el cambio clim&aacute;tico representa un miedo existencial cuyas causas se encuentran enraizadas en la proyecci&oacute;n que se hace del futuro. Las personas entrevistadas dicen sentir miedo &ldquo;a dejarles a nuestros hijos un futuro incierto&rdquo;, a los impactos que las alteraciones del clima tienen sobre la salud y a la percepci&oacute;n de desprotecci&oacute;n por parte de las instituciones y gobiernos. Este resultado podr&iacute;a estar relacionado con las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pensar_r%C3%A1pido,_pensar_despacio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que sugieren que aquellas personas que cuentan con menores ingresos y por tanto tambi&eacute;n con menores recursos a su alcance para disponer de soluciones muestran emociones m&aacute;s intensas.
    </p><p class="article-text">
        El enfado fue una emoci&oacute;n nombrada por el 56% de las personas entrevistadas. Este resultado nos informa de que un objetivo importante para la persona ha quedado bloqueado y de que las dificultades para conseguirlo se agrandan. Las actitudes pasivas, negligentes e indolentes de los <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(21)00278-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados y Organismos Internacionales</a> son las principales causas del enfado. Los datos sugieren que con la edad, el enfado y la preocupaci&oacute;n aumentan. Varias <a href="https://www.semanticscholar.org/paper/Emotion-and-the-Psychological-Distance-of-Climate-Chu-Yang/e6b0153d14a4f07aaad31f33a43e936b16e3d9b7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han comprobado que cuando se percibe que el cambio clim&aacute;tico tiene impactos directos en la vida diaria, las emociones m&aacute;s dif&iacute;ciles de gestionar como el miedo, la tristeza o el enfado aumentan.
    </p><p class="article-text">
        Los datos indican, sin embargo, que son las personas que manifiestan emociones como la preocupaci&oacute;n, el enfado, la rabia o la indignaci&oacute;n las que hacen compromisos de mayor envergadura con las practicas individuales de protecci&oacute;n al medio ambiente y son las que apoyan pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico con mayor determinaci&oacute;n. Las emociones y tendencias de acci&oacute;n que han surgido de la investigaci&oacute;n necesitan de un trabajo con capas m&aacute;s amplias de la poblaci&oacute;n que incorporen una mayor diversidad de perfiles sociales, econ&oacute;micos e ideol&oacute;gicos. De esta manera se podr&iacute;an describir con mayor precisi&oacute;n los estados y disposiciones emocionales que prevalecen con el objetivo de apoyar las intervenciones tanto de adaptaci&oacute;n como de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Inteligencia_emocional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia emocional</a> puede proporcionar el marco en el que organizar las respuestas emocionales, ya que, si bien no hay unas emociones mejores que otras, si hay emociones que pueden ser m&aacute;s adaptativas que otras y que pueden conducir a tomar mejores decisiones. <a href="https://web.archive.org/web/20070405111733/http:/www.unh.edu/emotional_intelligence/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mayer</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Salovey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salovey</a> definen la inteligencia emocional como una habilidad que permite incorporar las emociones para mejorar el pensamiento y tambi&eacute;n la acci&oacute;n. De este modo se facilita la adaptaci&oacute;n a las condiciones y situaciones de vida personales. Ser consciente de la conexi&oacute;n que existe entre las emociones, los pensamientos y las acciones, seg&uacute;n la teor&iacute;a de la inteligencia emocional, se relaciona con la capacidad de gestionar los problemas y superar las ambig&uuml;edades de la civilizaci&oacute;n occidental. Reconocer y aprender de nuestras emociones clim&aacute;ticas, transitar a trav&eacute;s de ellas los malestares y comprender de d&oacute;nde vienen y a d&oacute;nde nos llevan es una manera de cultivar las habilidades que subyacen al bienestar emocional.
    </p><p class="article-text">
        Descubrir y analizar los v&iacute;nculos de las emociones con las acciones relacionadas con el cambio clim&aacute;tico es tambi&eacute;n una obligaci&oacute;n de las instituciones. Facilitar las transiciones y acabar con los dilemas que atraviesan a la ciudadan&iacute;a es una tarea pendiente de administraciones y gobiernos. Enriquecer a estas organizaciones con mejores habilidades emocionales solo puede desembocar en un proceso de concienciaci&oacute;n hacia la necesidad indispensable de los cuidados. La responsabilidad de acci&oacute;n conjunta, solidaria y colectiva tiene que conducir a elevar los niveles de bienestar f&iacute;sico y mental de todas las partes implicadas, no solo de unas pocas de ellas. La acci&oacute;n individual es imprescindible, pero debe ser impulsada por pol&iacute;ticas firmes que permitan restituir el equilibrio del planeta y todas sus formas de vida.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez con m&aacute;s frecuencia se escucha y se lee sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concepto de ecoansiedad</a>. La ecoansiedad es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecoansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el temor cr&oacute;nico a sufrir un cataclismo</a> ambiental que se produce al observar el impacto aparentemente irrevocable del cambio clim&aacute;tico y la preocupaci&oacute;n asociada por el futuro de uno mismo y de las pr&oacute;ximas generaciones. M&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes menores de 25 a&ntilde;os sufren emociones negativas con respecto a la crisis clim&aacute;tica, y m&aacute;s del 45% de ellos asegura que esos sentimientos <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196%2821%2900278-3/fulltext#seccestitle130" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectan negativamente a su vida diaria</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ecoansiedad est&aacute; muy ligada al concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solastalgia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solastalgia</a>, entendida como el conjunto de trastornos psicol&oacute;gicos que se producen en un individuo o una poblaci&oacute;n tras cambios destructivos en su territorio. La solastalgia, que revela nuestra <a href="https://www.cairn-int.info/journal-rhizome-2022-1-page-11.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecha conexi&oacute;n con el medio ambiente</a>, afecta a personas que ya han padecido las consecuencias de un desastre natural y que, como revelan diversos estudios, tienen por ello un 4 % m&aacute;s de posibilidades de padecer una enfermedad mental y de sufrir cuadros de estr&eacute;s postraum&aacute;tico o depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la ecoansiedad pueden abordarse buscando la parte positiva ante las circunstancias, trabajando la regulaci&oacute;n emocional de los impulsos propios y desarrollando resiliencia para afrontar adversidades. Es clave <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasar a alguna forma de acci&oacute;n</a>, empezando por conocer los problemas ambientales, y por concienciarse y concienciar a los dem&aacute;s. Importante entre las soluciones est&aacute; revisar nuestro modo de vida, buscando la sostenibilidad ambiental de nuestras actividades. Reducir el consumo, reciclar, hacer una vida sana, con una dieta saludable y apostando por la movilidad, recoger basura y un largo etc&eacute;tera que la mayor&iacute;a conocemos bien. Para gestionar las emociones generadas por el cambio clim&aacute;tico en positivo no podemos quedarnos quietos y esperar. Hay que pensar y hacer. Solo sentir, puede ser letal.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia emocional ayuda a lidiar con las emociones intensas y muchas veces desagradables que la informaci&oacute;n sobre la emergencia clim&aacute;tica genera y a amortiguar la incertidumbre sobre los cambios que se deben implementar en los estilos de vida para alcanzar un mundo sostenible. Es indispensable una educaci&oacute;n sentimental y emocional para transformarnos y transformar la sociedad en una m&aacute;s justa, que tenga en consideraci&oacute;n a todos los seres vivos del planeta y que permita cambiar su rumbo de colisi&oacute;n con los l&iacute;mites planetarios. Indispensable para que salga lo mejor de cada uno de nosotros mientras tiene lugar ese cambio ineludible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota.</strong> <em>Los resultados presentados forman parte del trabajo fin de master &ldquo;Las emociones en el contexto de la crisis clim&aacute;tica&rdquo; realizado por Carolina Belenguer Hurtado en 2022 dentro del Master Inteligencia Emocional: estudio cient&iacute;fico desde la Psicolog&iacute;a, la Neurociencia y la Salud, impartido por el </em><a href="https://www.institutopsicobiologico.com/master-inteligencia-emocional-neurociencias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instituto Psicobiol&oacute;gico</em></a><em> de la Universidad Isabel I.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/estados-emocionales-crisis-climatica_132_10053390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 05:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los estados emocionales de la crisis climática]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres felices y maternidades diversas para una sociedad mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/madres-felices-maternidades-diversas-sociedad-mejor_132_10011357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16c9e3e5-c0fb-4597-8d70-c1bee4d287c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres felices y maternidades diversas para una sociedad mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece que hay un cambio de mentalidad en marcha, se pide más sensibilidad y flexibilidad por parte de empleadores e instituciones. Sacar del centro el trabajo para poner la vida. La tranquilidad de los padres y madres se verá reflejada en el carácter de los niños, y esto solo puede hacer una sociedad mejor</p></div><p class="article-text">
        Hay un mantra que resuena mucho &uacute;ltimamente, tanto <a href="https://www.publico.es/tremending/2023/02/01/ana-morgade-expone-las-contradicciones-del-sistema-trabajar-como-si-no-tuvieramos-hijos-y-criar-hijos-como-si-no-tuvieramos-trabajo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en redes</a>, como en la calle: &ldquo;trabajar como si no estuvieras criando, y criar como si no tuvieras trabajo&rdquo;. En el trabajo, como en casi todo, a la mujer se le demanda m&aacute;s que a los hombres, teniendo que demostrar continuamente que son suficientemente buenas para un puesto. Siempre hay una oportuna excusa que hace que una buena profesional sea ligeramente inferior a su hom&oacute;logo masculino, y que su talento d&eacute; de lleno con un indeseable techo de cristal; un&nbsp;sesgo invisible que se traduce en n&uacute;meros, y hace que el mejor candidato tenga nombre de var&oacute;n. Esto podr&iacute;a en parte explicar que, aunque haya <a href="https://www.pikaramagazine.com/2017/10/una-aproximacion-al-trabajo-de-las-cientificas-del-csic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s mujeres trabajadoras con estudios superiores</a> y obtengan <a href="https://www.fbbva.es/noticias/mujeres-mejores-resultados-universidad-puestos-menos-estables-peor-remunerados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejores resultados en la universidad</a>, haya menos&nbsp;en puestos de responsabilidad en instituciones de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n, por poner un ejemplo&nbsp;que en Ciencia Cr&iacute;tica conocemos bien y que <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/incentivar-entrada-ciencia-escasean-salidas_132_1003114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya hemos retratado en otra ocasi&oacute;n</a>. Algo que salta a la vista en las conocidas <a href="https://11defebrero.org/el-indice-de-techo-de-cristal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gr&aacute;ficas en tijera que caracterizan la carrera cient&iacute;fica</a>. A igual formaci&oacute;n, a las mujeres en promedio <a href="https://www.universidades.gob.es/un-109-de-brecha-salarial-entre-hombres-y-mujeres-en-las-universidades-urge-a-la-toma-de-medidas-para-su-eliminacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n se les paga menos</a>, es lo que se define como brecha salarial. Y las mujeres siguen estando <a href="https://digital.csic.es/bitstream/10261/260410/1/D%C3%ADaz_M_An%C3%A1lisis_del_alto_techo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos presentes en los mejores puestos</a> profesionales; sigue habiendo menos catedr&aacute;ticas, profesoras de investigaci&oacute;n, jefas de departamento y directoras de instituto. Si me apuras, siguen siendo <a href="https://elpais.com/ciencia/2021-10-07/los-grandes-premios-de-investigacion-excluyen-a-las-mujeres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos galardonadas con premios de gran prestigio</a>, como los Nobel o, a nivel nacional, los premios <a href="https://www.newtral.es/premiados-princesa-de-asturias/20221028/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Princesa de Asturias</a>. Estos <a href="https://www.ucm.es/data/cont/docs/85-2013-11-29-pl2006.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sesgos son claros en otros muchos campos profesionales</a>; valga como ejemplo ilustrativo el n&uacute;mero de primeras ministras a nivel global; es puramente testimonial. No hay color en cuanto al reparto de poder se refiere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el an&aacute;lisis de por qu&eacute; hay un techo de cristal dar&iacute;a para varias tesis doctorales y decenas de libros de divulgaci&oacute;n. Sin embargo, las razones de por qu&eacute; a las mujeres les cuesta m&aacute;s llegar a los puestos de responsabilidad y de decisi&oacute;n, podr&iacute;an relacionarse con el hecho tambi&eacute;n indiscutible de que son las mujeres las que m&aacute;s habitualmente <a href="https://www.lainformacion.com/espana/cuidado-hijos-mujeres-interrumpen-vida-laboral/6503296/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducen su jornada o interrumpen su vida laboral para dedicarse al cuidado</a> de ancianos, dependientes o menores. Es una sombra sobre las mujeres, que las hace parecer menos comprometidas con su trabajo y menos disponibles para cumplir sus funciones; algo que merma sus posibilidades laborales incluso si nunca llegan a encontrarse en estas situaciones. Y esto pese a estar tambi&eacute;n probado que <a href="https://www.theguardian.com/women-in-leadership/2016/mar/15/mums-are-formidable-in-the-workplace-we-need-to-hire-more" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las madres no son menos productivas</a> en el trabajo; parece que simplemente gestionan de otra forma su tiempo. Esto parece deber&iacute;a ser muy relevante para las empresas, que valoran particularmente la productividad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una mujer decide tener un beb&eacute;, quiz&aacute; no es realmente consciente de la avalancha de emociones, realidades y retos a los que se enfrenta. Hay maternidades que van como la seda, y otras que representan una pesadilla. Hay muchas cosas que no se cuentan sobre el per&iacute;odo perinatal, quiz&aacute; porque no se suele hablar de lo negativo; o quiz&aacute; porque son <a href="https://www.newtral.es/sesgo-de-genero-medicina-mujeres-salud/20210912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asuntos m&eacute;dicos de mujeres</a>, y por ello no reciben la atenci&oacute;n adecuada, como ocurre con la <a href="https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/depresion-perinatal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depresi&oacute;n postparto</a>. La atenci&oacute;n a la madre termina con el parto y se traslada de lleno al reci&eacute;n nacido.&nbsp;Se habla poco de las dificultades f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas a la que se enfrentan muchas madres, en una etapa en la que son muy sensibles, y en la que sus prioridades van a cambiar dr&aacute;sticamente.&nbsp;La falta de informaci&oacute;n genera una falsa&nbsp;idea preliminar&nbsp;de que todo va a quedar en algunas noches en vela, muchos arrullos y toneladas de pa&ntilde;ales. Algunas pre-mam&aacute;s incluso planean seguir con su vida como antes de la maternidad; ilusas. Descartando los casos con suerte, en los que las mam&aacute;s dan con beb&eacute;s y maternidades especialmente f&aacute;ciles, encontrarse con la realidad puede ser traum&aacute;tico para mam&aacute;s menos afortunadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Excepto en casos patol&oacute;gicos, cuando una madre (o un padre) toma su beb&eacute; en brazos, le abruma una profunda sensaci&oacute;n de responsabilidad por esa criatura. Todo lo que se haga ser&aacute; importante para ella. Pero, adem&aacute;s, a la madre le inundan el cuerpo oleadas de hormonas que condicionan su comportamiento y le provocan <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-59411010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambios en su cerebro</a> de forma permanente (la evidencia cient&iacute;fica en este sentido es aplastante). Se establece un v&iacute;nculo &uacute;nico con su criatura, que casi sigue siendo parte de su cuerpo. Es un momento fundamental en el desarrollo del beb&eacute; y en el bienestar de la madre, el per&iacute;odo en el que se establece el apego y que se denomina <a href="https://saludmentalperinatal.es/2018/09/15/la-necesidad-exterogestacion-relacion-la-inteligencia-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exterogestaci&oacute;n</a>, por tratarse de una especie de continuaci&oacute;n de la gestaci&oacute;n fuera del cuerpo materno. Cada vez de forma m&aacute;s s&oacute;lida, la evidencia cient&iacute;fica demuestra que los primeros a&ntilde;os de vida de un ser humano, en particular desde el desarrollo fetal hasta los cinco a&ntilde;os, va a ser <a href="https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/childdevelopment/early-brain-development.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundamentales para la correcta configuraci&oacute;n de su cerebro</a>, para establecer un apego seguro y determinar su forma de desenvolverse para el resto de su vida. Una etapa de importancia vital&hellip; que a muchas madres les pilla trabajando. Aqu&iacute; tambi&eacute;n es fundamental la implicaci&oacute;n de los padres desde el primer minuto, porque ellos tambi&eacute;n van a establecer un apego f&iacute;sico muy fuerte, y <a href="https://www.nbcnews.com/sciencemain/your-brain-fatherhood-dads-experience-hormonal-changes-too-research-shows-6C10333109" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus cerebros tambi&eacute;n cambian y se adaptan a la paternidad</a>; mayor es el cambio cuanto m&aacute;s tiempo pasan cuidando de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Por poner solo un ejemplo, <a href="https://www.who.int/es/health-topics/breastfeeding#tab=tab_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OMS recomienda lactancia materna</a> exclusiva los seis primeros meses de vida (26 semanas). Sin embargo, la ley espa&ntilde;ola dice que las madres pueden separarse de sus beb&eacute;s y volver al trabajo a las 16 semanas de vida. Hablamos de peque&ntilde;os seres vulnerables de apenas 5kg. Ese es el tiempo legal que consideramos adecuado, como sociedad, dar a las madres y a sus beb&eacute;s para disfrutar de un momento absolutamente &uacute;nico. Despu&eacute;s de esas 16 semanas, se inicia un traj&iacute;n organizativo para toda la familia: padres que toman el relevo en el cuidado, apoyo de familiares y cuidadoras contratadas, madres con el sacaleches en el ba&ntilde;o del trabajo, beb&eacute;s en la guarder&iacute;a desde las 8 de la ma&ntilde;ana a las 6 de la tarde. Francamente, todo un contrasentido que pende del hilo de las circunstancias personales de cada una, nada adecuado para un momento que deber&iacute;a ser especialmente tranquilo. No se entienden las prisas. Somos una sociedad terrible, que conduce a las madres&nbsp;que trabajan&nbsp;a separarse de sus beb&eacute;s de forma totalmente precoz, ya que raramente pueden llevarlos a su lugar de trabajo.&nbsp;Las mujeres&nbsp; &nbsp; &nbsp; deben seguir demostrando su enorme val&iacute;a profesional incluso en un momento como ese, en el que no pueden poner toda su atenci&oacute;n, en esquemas inflexibles que no permiten una vida satisfactoria y no se acercan ni de lejos a una conciliaci&oacute;n real. Situaciones que al final conducen a un estr&eacute;s insostenible y a la potencial aparici&oacute;n de problemas de salud mental que, en &uacute;ltima instancia, tendr&aacute;n repercusiones sobre la propia crianza. Adem&aacute;s, la necesidad de ausentarse a menudo, unida a un cansancio casi cr&oacute;nico, <a href="https://elpais.com/elpais/2019/03/26/ciencia/1553585138_257563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les hacen sentir a muchas madres que no est&aacute;n dando la talla en su trabajo</a>. Tiene que haber f&oacute;rmulas que hagan este proceso compatible con la vida profesional sin sentimientos de culpabilidad. Adem&aacute;s, la conciliaci&oacute;n no es un privilegio, sino&nbsp;un <a href="https://www.unicef.es/educa/blog/conciliacion-real" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as</a>:&nbsp;el derecho a pasar tiempo con sus familias; ellos y ellas deben entrar necesariamente en la f&oacute;rmula.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es importante que la ampliaci&oacute;n de los periodos de baja por maternidad no suponga una reducci&oacute;n de las plazas de guarder&iacute;a disponibles y, por tanto, de la posibilidad de que las madres que lo deseen vuelvan a trabajar al cabo de unos meses. En algunos pa&iacute;ses europeos, que ofrecen la opci&oacute;n de un a&ntilde;o o m&aacute;s de baja en condiciones atractivas para las familias, las madres se encuentran ante una situaci&oacute;n que las empuja de nuevo al antiguo modelo familiar debido a la escasez de opciones alternativas de cuidado. No hay prestaciones adecuadas para etapas infantiles, porque se espera que las madres los cuiden hasta edades avanzadas (en algunos pa&iacute;ses hasta 3 a&ntilde;os). Se estigmatiza a las mujeres que desean volver a sus trabajos antes, y genera sociedades en las que las mujeres que son madres son excluidas de la vida laboral durante largos per&iacute;odos de tiempo. Al final, parece que las madres siempre tienen que enfrentarse a un canon de crianza impuesto por el entorno en el que tienen que encajar, una especie de est&aacute;ndar de buena madre.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cada vez m&aacute;s padres se implican en la crianza, inician un apego temprano desde que sus hijos son beb&eacute;s, y son los cuidadores principales o corresponsables en los cuidados. Este modelo deber&iacute;a fortalecerse, ya que favorecer&iacute;a el &eacute;xito de mujeres con carreras competitivas que quieren ser madres. Y adem&aacute;s es una fuente de referentes para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, que puedan empezar a vivir en una sociedad m&aacute;s igualitaria. Cualquier f&oacute;rmula deber&iacute;a ser respetada y favorecida, no puesta en cuesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las madres y padres son los primeros responsables de qu&eacute; clase de persona resultar&aacute; ese beb&eacute;. Cada vez se informan m&aacute;s y son m&aacute;s conscientes de la importancia de cada decisi&oacute;n que toman; y esto supone tambi&eacute;n una losa sobre sus hombros. La cantidad de informaci&oacute;n disponible referente a crianza (tipos de escuelas, herramientas, elementos y t&eacute;cnicas para el d&iacute;a a d&iacute;a, etc.) es inabarcable para muchas familias, en t&eacute;rminos de tiempo y recursos. Adem&aacute;s, los usos aprendidos parecen no servir para nada; cambian en cuesti&oacute;n de una generaci&oacute;n o bien son fruto de modas. Padres y madres tienen una labor de investigaci&oacute;n de enorme responsabilidad, que debiera ser facilitada y respetada en todo lo posible y, sin embargo, se considera una especie de obligaci&oacute;n secundaria; algo que hacer aparte del trabajo, en una rutina extenuante que muchas sortean con no pocas tensiones. La cantidad masiva de decisiones fundamentales a tomar en este per&iacute;odo tan intenso (qu&eacute; comen, cu&aacute;nto duermen, qu&eacute; visten, el calzado adecuado, con qu&eacute; juegan, qu&eacute; escuela, tecnolog&iacute;a s&iacute; o no&hellip;) tambi&eacute;n funciona como un foco de&nbsp;preocupaciones, ya que padres y madres a menudo viven con la sensaci&oacute;n de que no han tomado las decisiones adecuadas, de que no han renunciado lo suficiente, no han le&iacute;do lo suficiente, de que no lo est&aacute;n haciendo suficientemente bien, de que no est&aacute;n a la altura de las circunstancias, y de que sus decisiones&nbsp;tendr&aacute;n un impacto futuro en el desarrollo y bienestar de sus hijos. No dedicarles suficiente tiempo a estas cuestiones pr&aacute;cticas tambi&eacute;n puede ser una fuente de culpa. Por si fuera poco, en esta especie de tira y afloja entre el trabajo y la crianza (el ocio pasa a un quinto plano), la atm&oacute;sfera se respira bastante hostil; y no s&oacute;lo por las dificultades econ&oacute;micas que enfrentan muchas familias. En torno al 80% de los <a href="https://www.ipsos.com/en/eight-10-parents-0-17-year-olds-feel-judged-behaviour-their-children" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">padres y madres se sienten juzgados</a> por su forma de criar y por el comportamiento de sus hijos. Esos juicios se exacerban sobre las mujeres, que son v&iacute;ctimas de un <a href="https://culturainquieta.com/es/lifestyle/item/19030-una-serie-de-ilustraciones-muestran-la-doble-moral-de-la-crianza-entre-padres-y-madres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble rasero</a>: la sociedad es mucho m&aacute;s permisiva y menos&nbsp;exigente con los hombres que cr&iacute;an. Aunque por otro lado, los padres que reducen la jornada para cuidar de sus hijos o dependientes pueden padecer un estigma desde <a href="https://www.huffpost.com/entry/how-does-gender-bias-affect-men_b_58e6519fe4b02c1f72345a96" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el punto de vista de la &ldquo;masculinidad&rdquo;</a>; mal entendida, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nta presi&oacute;n tienen que soportar las madres? Las exigencias son realmente innumerables, y deben dar cabida a otras inquietudes cuando las mujeres tienen una vida profesional con la que quieren compaginar la crianza. La situaci&oacute;n se hace perversa en el caso de mujeres que necesitan el trabajo porque su situaci&oacute;n personal es precaria y, parad&oacute;jicamente, no tienen otra opci&oacute;n que descuidar a su prole para sacarla adelante. Madres en situaci&oacute;n precaria que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/madres-no-esfuerzan-suficiente_129_9984793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perciben la condena de la sociedad y las instituciones</a> mucho m&aacute;s a menudo que el apoyo necesario para que no se vean obligadas a hacerlo &ndash; perjudicando en el camino el inter&eacute;s del menor.
    </p><p class="article-text">
        La importancia indiscutible que tiene la crianza de futuros ciudadanos merece un mayor apoyo por parte de las instituciones. Flexibilizar los permisos de maternidad y llevarlos hasta el a&ntilde;o para que madres y padres que lo deseen puedan estar presentes y DISFRUTAR, que no padecer, la crianza de sus hijos. Favorecer las medias jornadas en padres y madres hasta los 5 a&ntilde;os. El tiempo dedicado al cuidado por estas v&iacute;as podr&iacute;a ser premiado como un m&eacute;rito en las convocatorias de empleo o concursos p&uacute;blicos, como lo son las discapacidades; el salario podr&iacute;a ser completado por las instituciones hasta la jornada completa o al menos considerado&nbsp; &nbsp; &nbsp; cotizado como jornada completa, por poner ejemplos de medidas compensatorias. M&aacute;s ayudas a las escuelas infantiles y facilidades para las familias para criar ciudadanos y ciudadanas mejores y m&aacute;s sanas. Estas son s&oacute;lo algunas ideas que vienen de forma desordenada a la cabeza, y permitir&iacute;an proporcionar tiempo disponible a padres y madres para satisfacer las necesidades de ni&ntilde;os tan peque&ntilde;os y, a su vez, vivir con mayor plenitud un momento que ocurre una o pocas veces en la vida; un momento que les ocupar&aacute;, al fin y al cabo, un m&iacute;nimo porcentaje de su vida laboral total. La natalidad promedio en Espa&ntilde;a es de <a href="https://es.statista.com/grafico/28864/numero-promedio-de-hijos-nacidos-vivos-por-mujer-en-europa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,19 hijos por mujer</a> (record europeo, pero por abajo; s&oacute;lo por delante de Malta), lo que significa que muchas mujeres descartan por completo la maternidad, y otras muchas descartan aventurarse a por un segundo hijo, muchas veces por razones pr&aacute;cticas y econ&oacute;micas. Por dar otro dato, en 2019, la mayor <a href="https://www.ine.es/prodyser/demografia_UE/img/pdf/Demograhy-InteractivePublication-2021_es.pdf?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proporci&oacute;n de madres mayores de 40 a&ntilde;os</a> se encontr&oacute; en Espa&ntilde;a (10% de todos los nacidos vivos), siendo las espa&ntilde;olas <a href="https://es.statista.com/grafico/24320/edad-media-de-las-mujeres-al-dar-a-luz-a-su-primer-hijo-en-paises-europeos-seleccionados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las europeas que m&aacute;s tarde son madres</a>. Estos datos vienen de nuevo a constatar las dificultades de todo tipo que las mujeres afrontan en ese camino de obst&aacute;culos, y que les hacen aplazar ese momento, a veces indefinidamente. Y tambi&eacute;n demuestra que las pol&iacute;ticas de apoyo a la maternidad en Espa&ntilde;as son p&iacute;rricas. Mensaje para la sociedad: as&iacute; no se puede maternar. Se&ntilde;ores pol&iacute;ticos: &iquest;de qu&eacute; nos sorprendemos? Si quieren mejorar la natalidad, mejoren las condiciones de las madres y padres. Y as&iacute;, de paso, les hacen la vida un poco m&aacute;s llevadera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha sido recientemente noticia que, la ya ex primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden, que ha destacado entre otras cosas por su brillante gesti&oacute;n de la COVID-19, ha <a href="https://elpais.com/internacional/2023-01-19/jacinda-ardern-anuncia-su-dimision-como-primera-ministra-de-nueva-zelanda.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dimitido de su cargo</a> porque se siente agotada y en este momento tiene otras prioridades. Aparentemente, nadie puede comprenderla. En un mundo donde el trabajo es el centro intocable de la vida, donde el &eacute;xito profesional es como un dios al que adoramos, no se entiende que toda una l&iacute;der de un pa&iacute;s moderno quiera descansar y disfrutar de su hija de 5 a&ntilde;os despu&eacute;s de haber hecho un trabajo brillante. &iquest;Deber&iacute;a aferrarse al poder como un gorila enfadado, en lugar de plantearse que tiene otras necesidades vitales? &iquest;O quiz&aacute; ella ha entendido que en este momento el tiempo es un recurso demasiado valioso y desea emplearlo en otra cosa? Ella quiere ser una madre presente. Es una se&ntilde;al de salud mental reconocer el momento en el que una necesita parar o cambiar de rumbo. Aferrarse a una posici&oacute;n por inercia, por pereza o por obstinaci&oacute;n no conduce a nada bueno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que parece que finalmente s&iacute; hay algo que podr&iacute;amos haber aprendido a ra&iacute;z de la COVID-19: a poner la vida m&aacute;s en el centro, a exigir mejores condiciones laborales y encontrar f&oacute;rmulas que permitan a las madres, y a los padres, conciliar sin ser penalizadas. Experimentar c&oacute;mo una pandemia puede de repente dar un vuelco a todo, trabajar m&aacute;s desde casa o pasar m&aacute;s tiempo con los seres queridos, parece haber cambiado la mentalidad de&nbsp;algunas familias, llevando a lo que en los EEUU se conoce como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gran_dimisi%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Gran Dimisi&oacute;n</a> (millones de personas han dejado sus trabajos porque no les compensan las condiciones), que tambi&eacute;n est&aacute; teniendo sus <a href="https://forbes.es/economia/158809/la-gran-renuncia-dimitir-o-resignar-esa-es-la-cuestion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecos en el viejo continente</a>. Parece que hay un cambio de mentalidad en marcha, se pide m&aacute;s sensibilidad y flexibilidad por parte de empleadores e instituciones. Sacar del centro el trabajo para poner la vida. La tranquilidad de los padres y madres se ver&aacute; reflejada en el car&aacute;cter de los ni&ntilde;os, y esto solo puede hacer una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo hostil como el que se vive en las grandes ciudades, la &uacute;nica manera de criar ni&ntilde;os es con el apoyo de todos, y con la imprescindible flexibilizaci&oacute;n de la vida laboral. Si bien es cierto que el planeta no necesita m&aacute;s ciudadanos, esta nos parece una manera m&aacute;s sabia de enfrentarnos al desierto demogr&aacute;fico espa&ntilde;ol. Hagamos que a las mujeres les parezca atractivo maternar, y que esa experiencia incomparable no sea un trayecto de abnegaci&oacute;n, renuncias y dificultades, sino un proceso compatible con la vida; que se sientan acompa&ntilde;adas, no rodeadas de hostilidad. El feminismo debe comenzar por eliminar los cuadros mentales heredados del heteropatriarcado para elaborar otros nuevos. No debe haber un modelo est&aacute;ndar que cumplir y que clasifique entre buenas y malas madres. Cooperemos con las madres, sean cuales sean sus decisiones, sin juzgarlas, para crear una sociedad de ciudadanos m&aacute;s sanos y felices. Favorezcamos que este momento vital ocurra, o nadie va a querer formar una familia. Tenemos una deuda impagada e impagable con el sexo femenino. Ahora es el momento de escuchar sus necesidades y dejarlas hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/madres-felices-maternidades-diversas-sociedad-mejor_132_10011357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2023 05:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres felices y maternidades diversas para una sociedad mejor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada que celebrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/nada-celebrar_132_9943388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0bb089d-b258-4faf-abb6-dd77641b62b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nada que celebrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de juzgar lo que ocurre en otros lugares del mundo desde la autocomplacencia de quienes creen habitar un rico jardín, deberíamos tomar nota de cuáles son los mecanismos que sigue el terror para engendrar monstruos</p><p class="subtitle">Fawzia Koofi, la afgana que trató de negociar la paz con los talibanes: “No es fácil hablar con quien te quiere erradicar”
</p></div><p class="article-text">
        El 11 de febrero se celebra el <a href="https://www.un.org/es/observances/women-and-girls-in-science-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia</a>, dedicado a impulsar el acceso y la participaci&oacute;n en la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;as de todas las edades en plenas condiciones de igualdad, un paso imprescindible para lograr la igualdad entre los g&eacute;neros y el empoderamiento de las mujeres desde su infancia. La declaraci&oacute;n de este d&iacute;a por parte de Naciones Unidas en 2015 supuso la culminaci&oacute;n de un siglo de enormes avances en los derechos de la mujer que, aun as&iacute;, han seguido siendo insuficientes para garantizar la plena igualdad de derechos y oportunidades. Por desgracia, estos avances han ido acompa&ntilde;ados de traum&aacute;ticos retrocesos que nos recuerdan lo f&aacute;cil que es volver a perderlos: en&nbsp;2022 veinte millones de mujeres y ni&ntilde;as han sido expulsadas de las aulas en Afganist&aacute;n. Les ha sido arrebatado su derecho fundamental a la educaci&oacute;n. Les han cerrado de golpe esa ventana a la libertad que supone un libro para quienes viven en cautiverio. Este 11 de febrero no hay nada que celebrar, y s&iacute; mucho que reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        Situado en el coraz&oacute;n de Asia, Afganist&aacute;n es un cruce de caminos, un enclave estrat&eacute;gico situado entre China, el subcontinente indio, las grandes llanuras del Asia central y la meseta irania. Ha sido parte de grandes imperios de la antig&uuml;edad, desde los persas sas&aacute;nidas y aquem&eacute;nidas hasta el Imperio maurya de la India. Conquistada por Alejandro Magno, Gengis Khan y Tamerl&aacute;n, el fundador del Imperio mogol, Babur, estableci&oacute; en Kabul su capital en su tr&aacute;nsito hacia la India. Afganist&aacute;n fue un paso obligado de la ruta de la seda, la red de vasos comunicantes iniciada por la dinast&iacute;a Han para unir oriente con occidente por la que fluy&oacute; el comercio y la cultura durante 15 siglos. La<a href="https://global-strategy.org/china-y-el-futuro-de-afganistan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> nueva ruta de la seda</a> que planea actualmente China tambi&eacute;n pasar&aacute; por Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La orograf&iacute;a de Afganist&aacute;n ha sido tan determinante para su historia como su posici&oacute;n estrat&eacute;gica. Atravesada por el macizo del Hindu Kush, dos tercios de su territorio est&aacute;n delineados por valles profundos y estrechos rodeados de alt&iacute;simas monta&ntilde;as que llegan a superar los 6.000 metros. Al norte del pa&iacute;s se extienden llanuras y colinas f&eacute;rtiles, mientras que el sudoeste es una regi&oacute;n des&eacute;rtica donde destaca el desierto de Margow (<em>desierto de la muerte </em>en dari). El car&aacute;cter ind&oacute;mito de su geograf&iacute;a ha dejado huella en sus habitantes, que han conseguido expulsar una y otra vez a sus conquistadores en una historia milenaria entretejida por incontables guerras, tanto internas como externas.
    </p><p class="article-text">
        El tercer factor clave para entender la historia de Afganist&aacute;n es su compleja mezcla de pueblos.<a href="https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/mapa-etnias-afganistan/?nab=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Numerosas etnias conviven con no poca dificultad</a>, cada una con su propio lenguaje, relaciones de parentesco, costumbres sociales, e incluso formas de vivir la religi&oacute;n, a&uacute;n siendo musulmanes en su inmensa mayor&iacute;a. Aunque los porcentajes no son del todo fiables, en la actualidad se estima que el 40% de la poblaci&oacute;n son pastunes que se distribuyen por el este y el sur del pa&iacute;s, seguidos por los tayikos, de origen persa, con un 25%. El 35% restante se distribuye entre hazaras, uzbekos, turcomanos, nuristan&iacute;es, baluch&iacute;es y kirguisos. Entre los pastunes se distinguen a su vez dos grandes grupos que han ido desarrollando marcadas diferencias: los que viven en el medio rural anclados a sus tradiciones, y los urbanitas, que se han ido adaptando al ritmo de los tiempos.
    </p><p class="article-text">
        El Afganist&aacute;n moderno se remonta a 1747. La dinast&iacute;a past&uacute;n de los durrani consigui&oacute; liberarse de las influencias de mogoles y persas fundando el Imperio afgano, que ocupaba los actuales Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n. A lo largo del siglo XIX, a las dificultades interpuestas por la compleja orograf&iacute;a y la mezcla &eacute;tnica para el progreso del pa&iacute;s se sum&oacute; su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, que le convirti&oacute; en un <em>tablero de juego </em>donde los imperios brit&aacute;nico y ruso desarrollaron su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_Gran_Juego#:~:text=El%20Gran%20Juego%20es%20una,C%C3%A1ucaso%2C%20durante%20el%20siglo%20XIX." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Juego</a>. Situado entre ambos, los rusos pugnaban por abrirse paso hasta el &Iacute;ndico mientras los brit&aacute;nicos trataban de impedirlo expandiendo el Imperio indio bajo su control hacia el oeste. Como parte del conflicto se desataron 3 guerras anglo-afganas; la primera fue ganada por los afganos y la segunda por los brit&aacute;nicos, que ocuparon el pa&iacute;s convirti&eacute;ndolo en un protectorado. Durante la ocupaci&oacute;n brit&aacute;nica un hecho ser&aacute; determinante para el futuro de la zona: el establecimiento de la l&iacute;nea Durand. Con la idea de <em>facilitar</em> el control de la regi&oacute;n a los brit&aacute;nicos, sir Henry Mortimer Durand tuvo la &ldquo;feliz idea&rdquo; de separar el entonces Emirato de Afganist&aacute;n del Imperio indio por medio de una l&iacute;nea que divide en dos mitades el territorio tradicional past&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la tercera guerra, en 1919, Afganist&aacute;n consigui&oacute; su independencia, comenzando un periodo de modernizaci&oacute;n en el que destaca el reinado de Mohammed Zahir Shah entre 1933 y 1973. Durante este periodo se promulg&oacute; la primera constituci&oacute;n, se reconoci&oacute; la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y se dio a las mujeres derecho al voto, al trabajo y a la educaci&oacute;n, estimulando su escolarizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se aboli&oacute; la obligaci&oacute;n de cubrirse en p&uacute;blico, dando ejemplo las mujeres de la familia real que dejaron de usar velo.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todos estos avances, la realidad de un pa&iacute;s muy complicado se impon&iacute;a; la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n continuaba viviendo en entornos rurales aislados, dif&iacute;ciles de conectar con infraestructuras por la orograf&iacute;a del pa&iacute;s. El porcentaje de analfabetos superaba el 90%, la esperanza de vida apenas rozaba los 40 a&ntilde;os, la mortalidad infantil era alta, hab&iacute;a numerosos brotes de tuberculosis y malaria, y la poblaci&oacute;n padec&iacute;a de una gran escasez de alimentos. As&iacute;, mientras Kabul se convert&iacute;a en una ciudad moderna llena de restaurantes, cines y teatros, con mujeres afganas vestidas a la moda occidental y numerosos turistas, el medio rural continuaba viviendo bajo una pobreza extrema, aferrado a las tradiciones del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Este dif&iacute;cil contexto socioecon&oacute;mico junto a la creciente impopularidad del rey fue aprovechado por uno de sus primos y exministros, Mohammed Daud Khan, para dar un golpe de Estado en 1973. A este seguir&iacute;a otro en 1978 apoyado por los sovi&eacute;ticos, la revoluci&oacute;n de Saur, a ra&iacute;z del cual se fundar&iacute;a una rep&uacute;blica socialista. La agenda del nuevo gobierno inclu&iacute;a una campa&ntilde;a de alfabetizaci&oacute;n, asistencia m&eacute;dica gratuita, una reforma agraria, y la introducci&oacute;n activa de las mujeres en la vida pol&iacute;tica. En paralelo, el nuevo gobierno trataba de sofocar la oposici&oacute;n con una campa&ntilde;a de encarcelamientos y ejecuciones de miembros de la antigua &eacute;lite, y tambi&eacute;n del clero. Esto agit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el habitual avispero al soliviantar a los afganos m&aacute;s tradicionales, hasta el punto de que el gobierno se vio obligado a pedir ayuda militar a la URSS.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n de la URSS solo sirvi&oacute; para alimentar el descontento, estallando un conflicto armado que se prolong&oacute; durante 14 a&ntilde;os. La insurgencia, liderada por grupos de muyahidines de entornos rurales, fue abastecida de armas por algunos pa&iacute;ses &aacute;rabes con la connivencia de Estados Unidos, que vio en el conflicto una forma de debilitar a los sovi&eacute;ticos. Bajo la administraci&oacute;n de Reagan el apoyo americano a los insurgentes fue ya totalmente abierto, y decisivo para el curso de la guerra. Es indudable que los afganos son un pueblo aguerrido que conoce mejor que nadie su complej&iacute;simo territorio, pero resulta evidente que si un grupo de muyahidines anclados en el pasado consigui&oacute; ganar el pulso a la URSS fue por el enorme apoyo log&iacute;stico con el que contaron. Tras la expulsi&oacute;n de los sovi&eacute;ticos, un grupo integrista formado mayoritariamente por pastunes, los talibanes, consigui&oacute; hacerse con el pa&iacute;s estableciendo el Emirato Isl&aacute;mico de Afganist&aacute;n en 1997, una teocracia fundamentalista que impuso una estricta interpretaci&oacute;n de la <a href="https://es.unesco.org/courier/abril-junio-2017/charia-que-es-y-que-no-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">shar&iacute;a</a> sumiendo al pa&iacute;s en una edad oscura. 
    </p><p class="article-text">
        El atentado terrorista contra las torres gemelas llev&oacute; a Estados Unidos a emprender la &ldquo;Operaci&oacute;n Libertad Duradera&rdquo; contra Afganist&aacute;n en 2001, contando con el apoyo de una coalici&oacute;n internacional. Se iniciaba una guerra que tristemente se ha saldado con un nuevo triunfo de los talibanes 20 a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Al comienzo de la operaci&oacute;n los talibanes fueron apartados del poder central, lo que permiti&oacute; que se estableciera un gobierno democr&aacute;tico que restaur&oacute; las libertades civiles en sus zonas de influencia, muy en particular los derechos de las mujeres. Pero el pa&iacute;s continu&oacute; viviendo bajo una guerra civil que fue desgastando a la coalici&oacute;n internacional hasta provocar su ca&oacute;tica retirada en julio de 2021, y la ca&iacute;da del gobierno democr&aacute;tico. Afganist&aacute;n vuelve a vivir bajo una teocracia fundamentalista. Las promesas de mantener los derechos civiles de la poblaci&oacute;n, parte del plan de paz firmado en Doha por Estados Unidos y los talibanes en 2020, se han disuelto como un azucarillo en agua. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que destacar que los talibanes han contado durante todo este tiempo con el apoyo del vecino Pakist&aacute;n por una de esas iron&iacute;as que tiene la historia. Si bien Estados Unidos ha fomentado una estrecha alianza con Pakist&aacute;n en su <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-terror-cumple-cerca-victoria_1_2754563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra contra el terror</a> por su posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica, llegando a nombrarlo &ldquo;aliado importante extra-OTAN&rdquo; en 2002, Pakist&aacute;n no ha dejado de apoyar a los talibanes. Para entender esta extra&ntilde;a <a href="https://www.politicaexterior.com/con-quien-ha-estado-pakistan-en-el-conflicto-afgano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actitud ambivalente</a> debemos remontarnos a 1947, cuando los brit&aacute;nicos dividieron su protectorado indio en dos pa&iacute;ses, Pakist&aacute;n e India, siguiendo la l&iacute;nea Durand. Como explicamos anteriormente, la l&iacute;nea Durand divide la etnia past&uacute;n en dos grandes grupos que mantienen estrechos lazos de parentesco, uno situado en Afganist&aacute;n y el otro en Pakist&aacute;n, separados por una frontera artificial dificil&iacute;sima de controlar. El temor a movimientos secesionistas pastunes que desestabilicen el pa&iacute;s es lo que ha llevado a Pakist&aacute;n a mantener esta peculiar doble alianza a lo largo del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        El panorama que se abre ante los veinte millones de mujeres y ni&ntilde;as afganas es desolador. Los talibanes son unos fan&aacute;ticos integristas semianalfabetos que dif&iacute;cilmente van a evolucionar por s&iacute; solos, est&aacute;n fuertemente abastecidos por el enorme arsenal dejado tras de s&iacute; por los ej&eacute;rcitos occidentales, y no tienen resistencia interna. Cuentan adem&aacute;s con las simpat&iacute;as de las multimillonarias monarqu&iacute;as teocr&aacute;ticas del golfo, cuya discriminaci&oacute;n de las mujeres no parece incomodar en lo m&aacute;s m&iacute;nimo a los pa&iacute;ses occidentales a la hora de establecer estrechos v&iacute;nculos de cooperaci&oacute;n y amistad. A esto debemos sumar la nueva situaci&oacute;n geopol&iacute;tica; Afganist&aacute;n sigue estando en el coraz&oacute;n de Asia, y en el nuevo tablero internacional es impensable que China, Rusia o la India vayan a inmiscuirse en sus asuntos internos, afanados como est&aacute;n en sus pol&iacute;ticas comerciales entre otras guerras fr&iacute;as, y calientes. 
    </p><p class="article-text">
        Desde occidente lo ocurrido en Afganist&aacute;n se contempla con una dolorosa indiferencia asentada en un indisimulado supremacismo cultural, que no s&oacute;lo demuestra una triste falta de empat&iacute;a sino, tambi&eacute;n, una escasa memoria hist&oacute;rica. Hace ahora un siglo, otro pa&iacute;s muy lejos de Afganist&aacute;n tambi&eacute;n viv&iacute;a un proceso r&aacute;pido de modernizaci&oacute;n social que culminaba en una democracia plena, esto es, una democracia con derecho al voto femenino. En este pa&iacute;s, por vez primera en la historia, las mujeres ten&iacute;an pleno acceso a la educaci&oacute;n y a la independencia laboral y econ&oacute;mica. Desafortunadamente, los extraordinarios avances conseguidos en pocos a&ntilde;os fueron abortados por la insurrecci&oacute;n violenta de un conglomerado de fundamentalistas religiosos y nost&aacute;lgicos del autoritarismo que, para cortar de ra&iacute;z cualquier avance, asentaron este con violencia y represi&oacute;n extrema. Primero alentaron desde p&uacute;lpitos, emisoras de radio y puestos de mando militar la violaci&oacute;n, tortura, asesinato y desaparici&oacute;n de cualquier mujer m&iacute;nimamente liberal, feminista o simplemente independiente &mdash;incluyendo, en su barbarie extrema, menores de edad, embarazadas y ancianas. A ello siguieron interminables a&ntilde;os de represi&oacute;n e indoctrinamiento, con colegios separados por sexo, limitaci&oacute;n a las mujeres del acceso a la educaci&oacute;n superior, y subordinaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral al marido, cuya autorizaci&oacute;n era imprescindible para poder trabajar y disponer de una cuenta bancaria, que solo pod&iacute;a ser compartida. Una represi&oacute;n apoyada por unas autoridades religiosas empoderadas que dominaban por completo todos los aspectos de la vida, como reflejaba la subordinaci&oacute;n religiosa de los documentos civiles m&aacute;s esenciales como el del matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro lector ya habr&aacute; adivinado que este pa&iacute;s es Espa&ntilde;a. El revulsivo de la guerra de Cuba hab&iacute;a generado un proceso de modernizaci&oacute;n que incluy&oacute; el desarrollo de un incipiente sistema nacional de investigaci&oacute;n, al que se incorporaron las mujeres gracias a los avances sociales de la Rep&uacute;blica. Pero la brutalidad de la represi&oacute;n durante y tras la guerra civil acab&oacute; con estos avances, llevando al exilio a cient&iacute;ficas como la <a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-primeras-cientificas-y-academicas-espanolas-que-lucharon-por-romper-el-techo-de-cristal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedagoga Margarita Comas</a>, la neurocient&iacute;fica <a href="https://mujeresconciencia.com/2017/03/10/las-dos-vidas-cientificas-de-josefa-barba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josefa Barba</a> o la m&eacute;dica <a href="https://www.ub.edu/web/portal/es/ciencia-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josepa Bastard</a> entre otras, adem&aacute;s de a la inhabilitaci&oacute;n y cese de la actividad cient&iacute;fica a la mayor&iacute;a de las que se quedaron en el pa&iacute;s, como la docente <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dolores_Cebri%C3%A1n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dolores Cebri&aacute;n</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Martina_Casiano_y_Mayor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martina Casiano</a> (la primera mujer en ser aceptada en la Real Sociedad Espa&ntilde;ola de F&iacute;sica y Qu&iacute;mica) o las qu&iacute;micas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dorotea_Barn%C3%A9s_Gonz%C3%A1lez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dorotea Barn&eacute;s</a> y <a href="https://elcomarcaldelecrin.com/2021/07/07/josefa-gonzalez-aguado-mujer-de-ciencia-para-el-mundo-contemporaneo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josefa Gonz&aacute;lez Aguado</a>. Y aquellas que fueron capaces de mantener su actividad lo hicieron en un marco de subordinaci&oacute;n e invisibilizaci&oacute;n que trunc&oacute; su carrera investigadora, como le ocurri&oacute; a <a href="https://www.ub.edu/web/portal/es/ciencia-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maria Vila Cl&eacute;</a>, o la limit&oacute; a lo que <a href="https://www.ub.edu/web/portal/es/ciencia-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmina Virgili</a> defini&oacute; como &ldquo;aparecer como una curiosidad y colarse por esa rendija&rdquo;. Las generaciones posteriores se quedaron sin <a href="https://acoca2.blogs.uv.es/files/2020/02/LIBRO_II_JORNADA_GC_MUJERES-4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">referentes femeninos</a> con el enorme h&aacute;ndicap que ello supone, y explica por qu&eacute; Espa&ntilde;a manten&iacute;a, a finales del siglo XX, una enorme brecha de g&eacute;nero en la investigaci&oacute;n (p.ej., en 2001 tan solo el 31% de los cient&iacute;ficos de plantilla del CSIC eran mujeres, y en 2017 no llegaba a&uacute;n al 36%; su presencia es much&iacute;simo m&aacute;s restringida en los niveles m&aacute;s altos de la escala investigadora). Tambi&eacute;n explica por qu&eacute;, a pesar de las mejoras en la incorporaci&oacute;n a la I+D durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, Espa&ntilde;a se mantiene en la cola de los pa&iacute;ses de la OCDE en los &iacute;ndices de <a href="https://www.pwc.es/es/publicaciones/diversidad/analisis-brecha-salarial-genero-espana-ceos-pwc.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">igualdad laboral y empoderamiento econ&oacute;mico</a> (como el &iacute;ndice Women in Work de PwC).
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al Afganist&aacute;n de 2023, es indudable que quienes han condenado a las mujeres afganas a una existencia miserable son los talibanes, con una <a href="https://es.unesco.org/courier/abril-junio-2017/obra-referencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visi&oacute;n ultraconservadora del islam</a> que es rechazada por la mayor&iacute;a de musulmanes en el mundo. Pero al repasar la historia de Afganist&aacute;n vemos algo que va m&aacute;s all&aacute; de una utilizaci&oacute;n tortuosa de las creencias religiosas: vemos los juegos de guerra que caracterizan al heteropatriarcado. Vemos al polo masculino de nuestra especie en acci&oacute;n, con su ansia de lucha, de competici&oacute;n, de triunfo. Vemos imperios que guerrean entre s&iacute;, intereses econ&oacute;micos, estrategias geopol&iacute;ticas&hellip; Y en mitad del fragor de la contienda vemos a madres, hermanas e hijas v&iacute;ctimas de una situaci&oacute;n que les ha venido impuesta por el macho dominante. Mujeres ignoradas cuyo sufrimiento es considerado un &ldquo;efecto colateral&rdquo;, cuya triste historia tiene notorios paralelismos con las de otras mujeres, a pesar de las enormes diferencias geogr&aacute;ficas y culturales. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica instaurada por los talibanes es rechazada por el <a href="https://theconversation.com/afghanistan-the-west-needs-to-stop-seeing-women-as-in-need-of-saving-170731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismo musulm&aacute;n</a>, que aun as&iacute; nos recuerda que las mujeres afganas no necesitan ser &ldquo;salvadas&rdquo;, sino escuchadas, comprendidas y apoyadas. En lugar de juzgar lo que ocurre en otros lugares del mundo desde la autocomplacencia de quienes creen habitar un rico <a href="https://www.eldiario.es/internacional/borrell-pierde-jungla-metaforas_129_9635915.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jard&iacute;n</a>, deber&iacute;amos tomar nota de cu&aacute;les son los mecanismos que sigue el terror para engendrar monstruos. Las preocupantes <a href="https://www.eulixe.com/articulo/reportajes/fundamentalismo-islamico-extrema-derecha-oriente-medio/20210819191359023989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">semejanzas del r&eacute;gimen talib&aacute;n con el neofascismo</a> en alza no deber&iacute;an ser tomadas a la ligera. 
    </p><p class="article-text">
        Veinte millones de mujeres afganas han sido condenadas a una muerte en vida, expulsadas de las aulas, borradas de la vida p&uacute;blica. Y no se espera que nadie haga nada, m&aacute;s all&aacute; de las obligadas declaraciones grandilocuentes. Mientras los juegos de guerra contin&uacute;en, la situaci&oacute;n de ellas, y la de todas nosotras (que nadie se llame a enga&ntilde;o), seguir&aacute; siendo un asunto de tercera categor&iacute;a. Parad&oacute;jicamente, en este mundo en franca descomposici&oacute;n hoy m&aacute;s que nunca apremia la necesidad de<a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/alas-mariposas_132_9870368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un cambio de la actual &eacute;tica</a> por una que se centre en los cuidados mutuos, algo que solo podr&aacute; lograrse si conseguimos que prevalezcan<a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los valores del feminismo y el ecologismo</a>. Hoy m&aacute;s que nunca el papel de las mujeres es determinante, si es que la humanidad pretende tener un futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/nada-celebrar_132_9943388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Feb 2023 05:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nada que celebrar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Mujer,Mujeres científicas,Niñas,Talibanes,Dictadura,Franquismo,Represión franquista,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder de las alas de las mariposas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alas-mariposas_132_9870368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fb8007f-43db-4590-80ae-660e160ef3ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder de las alas de las mariposas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agenda 2030 resume los principales problemas que afronta hoy la humanidad: pobreza, falta de seguridad alimentaria, vida insalubre, desigualdad, dificultades de acceso a la educación, al agua y a la energía, modelo de producción no-sostenible, cambio climático, desertificación, pérdida de biodiversidad…</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Creer es crear al mismo tiempo. Creer es caminar hacia adelante. Crear el siguiente escal&oacute;n sobre el vac&iacute;o. Es crear de la nada otra realidad. Cuando cambio las formas de ver las cosas, desde el otro lado, la realidad de las cosas se transforma. Ser creadores es la misi&oacute;n de nuestra naturaleza humana. Si crees que el mundo puede cambiar lo est&aacute;s cambiando.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Santiago Pando&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2022 no ha sido un buen a&ntilde;o. El sufrimiento ha vuelto a inundar millones de hogares por todo el planeta. Guerras, hambrunas, retrocesos en derechos humanos, sequ&iacute;as, incendios, riadas, olas de fr&iacute;o y calor extremo&hellip; A nivel pol&iacute;tico, la grieta abierta entre oriente y occidente amenaza con romper el mundo en dos mitades mientras las diferencias norte-sur se acent&uacute;an, los nuevos fascismos avanzan, y el sistema econ&oacute;mico se tambalea. Un panorama que complica la consecuci&oacute;n de los objetivos de la <a href="https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agenda 2030</a>, posponi&eacute;ndolos hacia un futuro cada vez m&aacute;s incierto y lejano.
    </p><p class="article-text">
        La agenda 2030 resume los principales problemas que afronta hoy la humanidad: pobreza, falta de seguridad alimentaria, vida insalubre, desigualdad, dificultades de acceso a la educaci&oacute;n, al agua y a la energ&iacute;a, modelo de producci&oacute;n no-sostenible, cambio clim&aacute;tico, desertificaci&oacute;n, p&eacute;rdida de biodiversidad&hellip; Todos ellos son s&iacute;ntomas que evidencian fallos severos en el funcionamiento de la sociedad global. Focalizar en los s&iacute;ntomas para tratar de sofocarlos, objetivo perseguido por la agenda, es tan ineludible como insuficiente pues no deja de ser equivalente a combatir la fiebre sin erradicar la infecci&oacute;n que la provoca, un alivio pasajero que no resuelve el mal de fondo. Es necesario buscar el lugar donde enra&iacute;zan los problemas, diagnosticar la enfermedad que los subyace.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los sistemas sociales contemplados desde la perspectiva de complejidad&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La perspectiva de complejidad de la que ya hemos hablado en otros posts (ver <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/entender-sistemas-complejos-explorar-entorno-inesperado-creativo_132_8530312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) es una potente herramienta de an&aacute;lisis de las sociedades humanas al ser estas un paradigma de lo que es un sistema complejo. En este tipo de sistemas, de las interacciones locales y descentralizadas de los elementos que los forman surgen jerarqu&iacute;as de niveles de organizaci&oacute;n, patrones de orden emergentes que siguen sus propias reglas. A su vez, estas estructuras emergentes condicionan el comportamiento de los elementos del sistema por medio de mecanismos de <a href="https://arxiv.org/ftp/arxiv/papers/1212/1212.2275.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causaci&oacute;n descendente</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las sociedades humanas, las estructuras sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas sobre las que se cimenta la convivencia del colectivo surgen de la red tejida por las interacciones entre los individuos, siendo as&iacute; un producto emergente del mismo. Pero estas mismas estructuras condicionan el comportamiento de los individuos por medio de una colectivizaci&oacute;n de la visi&oacute;n de la realidad, de creencias que van siendo compartidas e interiorizadas por los individuos. As&iacute;, aun cuando las estructuras son un reflejo de la idiosincrasia del colectivo, tienen la capacidad de transformarlo. La solidez de las estructuras sociales es el resultado del acoplamiento entre ambos flujos, el que corre de abajo arriba haci&eacute;ndolas emerger del colectivo, y el que act&uacute;a en la direcci&oacute;n opuesta, de arriba abajo, condicionando las tendencias naturales de los individuos.
    </p><p class="article-text">
        Las jerarqu&iacute;as de orden de las sociedades humanas parecen transmutarse siempre en jerarqu&iacute;as de poder, lideradas por &eacute;lites que afianzan su posici&oacute;n por medio del ejercicio de la violencia, muy efectiva para consolidar las estructuras sociales sostenidas sobre el poder. No obstante, lo que se convierte en un aut&eacute;ntico &ldquo;pegamento social&rdquo; es la mitolog&iacute;a que se instala en el imaginario colectivo, una visi&oacute;n compartida de la realidad conveniente a los intereses de una &eacute;lite. Por regla general la palabra mitolog&iacute;a se asocia a religi&oacute;n, a dioses, rituales, liturgias y sacerdotes. En el terreno pol&iacute;tico fue la aliada imprescindible de faraones que eran la encarnaci&oacute;n de Horus y reyes ungidos por la gracia de Dios, de teocracias soportadas sobre mitos, esas <em>narraciones maravillosas situada fuera del tiempo hist&oacute;rico y protagonizadas por personajes de car&aacute;cter divino o heroico</em> seg&uacute;n la primera entrada de la RAE. Esta mitolog&iacute;a de acepci&oacute;n pseudorreligiosa, acompa&ntilde;ada de toda una parafernalia simb&oacute;lica, ha sido igualmente utilizada por otro tipo de dictaduras para hacer prevalecer sus ideas y conseguir el apoyo incondicional del pueblo. El nazismo fue un desafortunado &ldquo;caso de &eacute;xito&rdquo; bien conocido.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la mitolog&iacute;a tambi&eacute;n puede tener un car&aacute;cter mundano, como ocurre cuando los mitos versan sobre la condici&oacute;n humana sin entrar en cuestiones m&aacute;gicas o ultraterrenas. Una vez que arraigan en el inconsciente colectivo este tipo de mitos son dificil&iacute;simos de desenmascarar pues permean nuestro pensamiento condicionando nuestro comportamiento, es decir, nos convierten en aquello que creemos ser. La transformaci&oacute;n que operan los mitos en los individuos acaba por otorgarles estatus de veracidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya sean pseudorreligiosos o mundanos, los mitos son el mecanismo de causaci&oacute;n descendente m&aacute;s poderoso que opera en los sistemas sociales. Su efectividad supera con creces cualquier medio coercitivo expl&iacute;cito pues no hay control m&aacute;s f&eacute;rreo que el ejercido por la propia mente, el vigilante silencioso que condiciona al individuo a actuar al dictado de aquello que cree cierto. Esta es la tesis que subyace a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Propaganda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propaganda</a>, empe&ntilde;ada en difundir medias verdades y mentiras para construir una <em>realidad paralela</em> sobre interpretaciones hiperb&oacute;licas y hechos directamente inventados. La potencia de la propaganda para condicionar la opini&oacute;n p&uacute;blica y manejar a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Masa_(sociolog%C3%ADa)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masa social</a> es de sobra conocida. De hecho, es utilizada con absoluto descaro por ciertas ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas para conseguir el <em>m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a</em>, i.e., que una mayor&iacute;a vote a favor del inter&eacute;s de una minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la propaganda sectaria es posible identificar una compleja mitolog&iacute;a que ha conseguido permear todo el colectivo social de manera transversal, una mitolog&iacute;a mundana donde ha enraizado con fuerza la crisis que nos est&aacute; golpeando sin piedad. Desenmascarar esta mitolog&iacute;a es la forma m&aacute;s efectiva de combatir la crisis, yendo un paso m&aacute;s all&aacute; de la lucha contra sus s&iacute;ntomas.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La mitolog&iacute;a posmoderna, sustrato de la crisis poli&eacute;drica actual</strong></h3><p class="article-text">
        A diferencia de otros muchos lugares donde a&uacute;n gobiernan &eacute;lites por la gloria de Dios o por el poder de las armas, en occidente disfrutamos de democracias liberales. Esa es la envidiable palanca de la que disponemos los europeos para contribuir a la salida de la crisis global, y no el hecho de ser un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/borrell-pierde-jungla-metaforas_129_9635915.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>afortunado y rico jard&iacute;n</em></a> que parece haber olvidado la responsabilidad que le corresponde tanto por su enorme contribuci&oacute;n a la degradaci&oacute;n del medio ambiente, como por la vergonzante herencia colonial. En occidente votamos, pero nuestro pensamiento est&aacute; totalmente permeado por una mitolog&iacute;a mundana que condiciona nuestro comportamiento, una mitolog&iacute;a europeiforme exportada con mayor o menor &eacute;xito al resto del planeta, que nos llega a impedir el verdadero ejercicio de esa libertad de la que tanto presumimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta mitolog&iacute;a posmoderna pivota sobre el mito que asegura que el ser humano es ego&iacute;sta, es esencial y fundamentalmente ego&iacute;sta; es tan extraordinariamente ego&iacute;sta que necesita un contrato junto a toda una parafernalia de reglas acompa&ntilde;adas de medidas coercitivas para vivir en comunidad. La metamorfosis que experimentan las organizaciones en jerarqu&iacute;as de poder revelar&iacute;a la naturaleza asocial de este ser humano dominado por el ego&iacute;smo. Ya sea delegando en un soberano como reclamaba Hobbes, o acordado por la &ldquo;voluntad popular<em>&rdquo;</em> seg&uacute;n la versi&oacute;n m&aacute;s amable de Rousseau, en ausencia de un contrato entrar&iacute;amos, s&iacute; o s&iacute;, en una guerra de todos contra todos pues <em>homo homini lupus est</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mito tambi&eacute;n sostiene que el ego&iacute;smo es el motor que mueve un mundo que evoluciona gracias a la competici&oacute;n, empuj&aacute;ndonos a desarrollar el talento que necesitamos para triunfar. Dado que de los triunfos de unos se benefician otros, el ego&iacute;smo se transforma en una peculiar y apreciada virtud, y conseguir la excelencia en una obligaci&oacute;n moral. As&iacute; es como del mito del ego&iacute;smo nace el de la excelencia, una versi&oacute;n posmoderna de imperativo &eacute;tico que trata de reemplazar al kantiano, al servicio de una sociedad que ha hecho del progreso material su ed&eacute;n particular, encontrando su aliento vital en la ambici&oacute;n. Notamos en este punto que ego&iacute;smo y ambici&oacute;n son el pan y el vino que alimenta la rueda producci&oacute;n &ndash; consumo, el coraz&oacute;n del capitalismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a los s&iacute;ntomas de la crisis explicitados en la agenda 2030, resulta bastante obvio que cualquier plan de acci&oacute;n para combatirlos requiere un profundo cambio en nuestro actual modo de vida que debe incorporar una redistribuci&oacute;n m&aacute;s justa de la riqueza. Un cambio siempre supone una salida de la <em>zona de confort, </em>un sacrificio que escala en intensidad hasta convertirse en martirio para una sociedad derrochona e irrespetuosa con el medio ambiente, acomodada a vivir por encima de las posibilidades del planeta. Las reticencias de un amplio porcentaje de la poblaci&oacute;n a tomarse la molestia de separar correctamente la basura para su reciclado, las quejas por las (exiguas) medidas adoptadas por el gobierno para ahorrar energ&iacute;a, o el empe&ntilde;o en pintarlo todo de color verde para perseverar en el absurdo del crecimiento infinito evidencian una inercia ego&iacute;sta a continuar con el estatus quo sin modificar ni un mil&iacute;metro nuestra forma de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ego&iacute;smo nos ciega ante la magnitud de los problemas, nos insensibiliza ante el dolor ajeno, y nos hace aferrarnos a lo que tenemos como si en ello se nos fuese la vida. Este m&iacute;tico ego&iacute;smo, aceptado y hasta celebrado por todos con naturalidad, es el sustrato en el que ha enraizado con fuerza la crisis. Se hace as&iacute; imprescindible luchar contra nuestras tendencias <a href="http://topicosdepsicologia.blogspot.com/2009/11/mente-egoica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">egoicas</a>, algo que no es f&aacute;cil. Pretender dome&ntilde;arlas por medio de medidas coercitivas tan solo sirve para provocar frustraciones en ese monstruo interior que ha anidado en nosotros y que, como Saturno a sus hijos, amenaza con devorarnos; un monstruo que convierte la crisis global en una olla a presi&oacute;n que puede estallar en cualquier momento.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El poder de las alas de las mariposas</strong></h3><p class="article-text">
        La buena noticia es que comenzamos a disponer de abundantes estudios que nos ayudan a desenmascarar la mitolog&iacute;a mundana construida en torno al ego&iacute;smo, comenzando por el mito de la competitividad. La aceptaci&oacute;n del darwinismo social se ha apalancado sobre un apresurado convencimiento de que la competici&oacute;n es el conductor de la evoluci&oacute;n natural. Sin embargo, y tal y como explicamos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/abrazar-diversidad-ciencia-humana-e-innovadora_132_9845125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, este &eacute;nfasis en la competici&oacute;n est&aacute; siendo desmontado por todo un c&uacute;mulo de evidencias que inciden en la importancia de la cooperaci&oacute;n y las interacciones mutualistas en las comunidades ecol&oacute;gicas. La competici&oacute;n existe, s&iacute;, pero ni es el &uacute;nico motor del mundo natural, ni el m&aacute;s determinante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los prejuicios que ha sido puesto en tela de juicio es el que asegura que somos incapaces de organizarnos en ausencia de jerarqu&iacute;as de poder. En su libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-amanecer-de-todo/357987" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El amanecer de todo</a>, Graeber y Wengrow detallan los numerosos vestigios arqueol&oacute;gicos descubiertos por todo el planeta que revelan la existencia de antiguas civilizaciones en las que miles de individuos consiguieron convivir de manera igualitaria, sin indicios aparentes de la emergencia de &eacute;lites que impusieran su poder por la fuerza. Esto evidencia que los patrones de orden no necesariamente mutan en jerarqu&iacute;as de poder en comunidades que llegan a sumar un n&uacute;mero alto de individuos. Tal vez, despu&eacute;s de todo, &iexcl;los seres humanos no seamos esos lobos fieros y asociales que creemos ser! Ciertamente en el pasado m&aacute;s remoto no debimos serlo. Tal y como <a href="https://blogs.scientificamerican.com/primate-diaries/raising-darwins-consciousness-an-interview-with-sarah-blaffer-hrdy-on-mother-nature/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">argumenta la antrop&oacute;loga Sarah Blaffer Hrdy</a>, si nuestro g&eacute;nero consigui&oacute; salir adelante fue gracias a la cooperaci&oacute;n, que consigui&oacute; extender hasta un &aacute;mbito tan delicado como es la crianza. El aumento del cerebro y el acortamiento del periodo de lactancia nos supuso una obvia ventaja evolutiva pero tambi&eacute;n una enorme complicaci&oacute;n, que s&oacute;lo pudo ser superada con &eacute;xito gracias a la ayuda mutua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las inclinaciones egoicas tienen un <em>ant&iacute;doto natural</em> capaz de balancearlas, posibilitando la convivencia: la empat&iacute;a - simpat&iacute;a que subyace a los comportamientos morales. La empat&iacute;a es esa extraordinaria capacidad que nos permite <em>meternos en la piel del otro</em> para entender c&oacute;mo percibe la realidad, cu&aacute;les son sus intenciones, y cu&aacute;l es su estado mental y afectivo; unas capacidades cuyo soporte biol&oacute;gico parece encontrarse en las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neurona_espejo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neuronas espejo.</a> Esta mimetizaci&oacute;n mental y afectiva estimula la simpat&iacute;a, una inclinaci&oacute;n natural a satisfacer las necesidades ajenas que se materializa a trav&eacute;s de la cooperaci&oacute;n y el altruismo. En opini&oacute;n del primat&oacute;logo Frans de Waal, <a href="https://ilevolucionista.blogspot.com/2013/12/evolucion-de-la-moral-entrevista-frans.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la moral</a> no es algo que Dios haya escrito en el coraz&oacute;n de los humanos ni tampoco un producto de su raciocinio superior, sino un conjunto de tendencias cultivables cuyas ra&iacute;ces ya est&aacute;n presentes en la naturaleza. Esto es lo que revelan los comportamientos emp&aacute;ticos y simp&aacute;ticos que se observan en otros primates, junto a su sentido de la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zSVx6w560CA&amp;t=52s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciprocidad</a> y la justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos disponemos de estas inclinaciones naturales hacia la cooperaci&oacute;n y el altruismo, pero la cultura social construida en torno al mito del ego&iacute;smo les resta fuerza, ci&ntilde;&eacute;ndolas a los entornos m&aacute;s &iacute;ntimos. El &eacute;nfasis en las supuestas virtudes del individualismo ha conseguido desvirtuar nuestra percepci&oacute;n de la moral con ese imperativo de la excelencia que conduce a la resignaci&oacute;n frente al darwinismo social. Incluso se ha adulterado el significado de altruismo, confundido con una versi&oacute;n narcisista que busca la satisfacci&oacute;n propia a trav&eacute;s de un tercero por medio del orgullo que nos provoca nuestra &ldquo;benevolencia&rdquo;. Nada que ver con esa otra satisfacci&oacute;n humilde que producen los comportamientos altruistas por contagio de la satisfacci&oacute;n ajena. Mientras que en la &ldquo;caridad narcisista&rdquo; el otro es el medio, para el verdadero altruismo el otro es el fin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado la hora de enfrentarnos a esta cultura egoica plantando cara a la crisis, de sentar los pilares de una nueva &eacute;tica basada en los cuidados mutuos como la que nos propone <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/simbioetica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Riechmann con su simbio&eacute;tica</a>, de impulsar una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n que promueva la empat&iacute;a. Al igual que ocurre en la lucha contra el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empoderamiento de la ignorancia</a>, estamos ante una revoluci&oacute;n que dif&iacute;cilmente podr&iacute;a ser capitaneada por l&iacute;deres que emerjan de la actual sociedad egoica, m&aacute;s ocupados en satisfacer su ego que en llevar a buen puerto algo que, precisamente, pretende mitigar sus efectos perniciosos. La revoluci&oacute;n de la empat&iacute;a s&oacute;lo puede ser conducida por peones a campo abierto, con la complicaci&oacute;n a&ntilde;adida de que el enemigo a batir somos nosotros mismos. Una pr&aacute;ctica proactiva y efectiva de la empat&iacute;a requiere hacernos conscientes de la mezquindad que a menudo salpica nuestro comportamiento egoc&eacute;ntrico, un acto dificil&iacute;simo que requiere una enorme valent&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es factible una revoluci&oacute;n sin l&iacute;deres, sin planes de acci&oacute;n, sin hitos, sin grandes haza&ntilde;as? Por extraordinario que parezca, en sistemas complejos como son las sociedades humanas s&iacute; lo es, gracias a las din&aacute;micas no-lineales que los caracterizan a menudo ilustradas con el conocido <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_mariposa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto mariposa</a>: una peque&ntilde;a perturbaci&oacute;n provocada por el batir de las alas de una mariposa puede amplificarse de manera exponencial hasta producir un torbellino de cambios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los augurios para 2023 no son favorables, pero podemos intentar suavizarlos con dos simples prop&oacute;sitos: humildad para reconocer que tan solo somos mariposas, primer paso para ir desprendi&eacute;ndonos de las tendencias egoicas, y valent&iacute;a para batir las alas. Peque&ntilde;&iacute;simos gestos como sonre&iacute;r a ese vecino que nos resulta desagradable, o ponernos en la piel de aquel otro que nos parece un aut&eacute;ntico marciano para tratar de comprenderlo y ayudarlo cuando lo necesite, es sumarse a la rebeli&oacute;n de la empat&iacute;a. Los comportamientos compasivos son contagiosos: si conseguimos traspasar el umbral de la no-linealidad, lograr&aacute;n reunir la fuerza suficiente para transformar el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que la bondad es revolucionaria. Que sea mito, o realidad, depende enteramente del batir de las alas de las mariposas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alas-mariposas_132_9870368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jan 2023 05:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder de las alas de las mariposas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abrazar la diversidad para una ciencia más humana e innovadora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/abrazar-diversidad-ciencia-humana-e-innovadora_132_9845125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b8ccdfe-4af5-4c97-9291-f67fd7eade5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abrazar la diversidad para una ciencia más humana e innovadora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las páginas oscuras de la historia de la ciencia y los sesgos que han producido deben exponerse y reconocerse públicamente, y darles la prioridad y el tratamiento que merecen. Cómo abordar y revertir sus efectos es una discusión pendiente que debe realizarse con calma, consideración, y desde la escucha mutua</p></div><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito de la Ciencia con may&uacute;sculas es explorar las fronteras del conocimiento para enriquecer nuestra comprensi&oacute;n de la complejidad del universo y, a la vez, proporcionar los conocimientos necesarios para enfrentar los retos principales de la humanidad. Es importante se&ntilde;alar, que cuando nos referimos al conocimiento cient&iacute;fico, nos referimos al conocimiento extra&iacute;do de la observaci&oacute;n sistem&aacute;tica y la comprobaci&oacute;n emp&iacute;rica y repetible de hip&oacute;tesis refutables basadas en el conocimiento existente. Todo lo dem&aacute;s queda fuera de la noci&oacute;n de conocimiento cient&iacute;fico, especialmente las especulaciones m&aacute;s o menos razonables que deben ser evaluadas y que, mientras tanto, no poseen la entidad de hechos comprobados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que la actividad cient&iacute;fica sea realmente efectiva y capaz de afrontar esta enorme tarea, los cient&iacute;ficos deben constituir un ecosistema de conocimiento tan amplio y diverso como sea posible, que incluya el mayor n&uacute;mero posible de perspectivas distintas. Esto implica incorporar de manera saludable la gran diversidad de antecedentes geogr&aacute;ficos, demogr&aacute;ficos, tem&aacute;ticos y acad&eacute;micos de la gran poblaci&oacute;n global de investigadores, garantizando que cubrimos la mayor parte posible de la variedad de fen&oacute;menos naturales a lo largo de diferentes niveles de organizaci&oacute;n y escalas de trabajo. Tambi&eacute;n implica proporcionar espacios de reflexi&oacute;n y foros de discusi&oacute;n seguros e imparciales, que permitan la participaci&oacute;n de investigadores procedentes de diferentes ambientes sociales y escuelas de conocimiento, incorporando as&iacute; diferentes perspectivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para que los debates cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos sean profundos y productivos, deben realizarse en t&eacute;rminos c&iacute;vicos, respetuosos e igualitarios, que proporcionen una discusi&oacute;n equilibrada entre personas que, desde sus diferentes perspectivas, buscan avanzar juntos en el conocimiento. Un primer paso para construir estos espacios es identificar cualquier sesgo que pueda afectar la pr&aacute;ctica de la investigaci&oacute;n, para despu&eacute;s exponerlo y combatirlo, evitando que perturben la propia pr&aacute;ctica de la investigaci&oacute;n y que dificulten el debate imprescindible para su desarrollo. Huelga decir que esta es una tarea tan necesaria como interminable, ya que todos tenemos nuestros propios condicionantes y sesgos. Pero son precisamente las diferentes perspectivas de quienes provienen de condicionantes distintos las que nos permiten identificar los sesgos tanto de unos como de otros, as&iacute; como los elementos comunes que permitir&aacute;n formular hip&oacute;tesis evaluables y, a la postre, teor&iacute;as robustas.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que otros aspectos de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, la ciencia de la biodiversidad se ve afectada por sesgos geogr&aacute;ficos, demogr&aacute;ficos y sociales generalizados que pueden tener, y han tenido, efectos importantes en nuestra comprensi&oacute;n de los procesos naturales. Por ejemplo, las interpretaciones iniciales de la teor&iacute;a evolutiva basada en la selecci&oacute;n natural propuesta por Darwin y Wallace ten&iacute;an una influencia muy importante de la perspectiva maltusiana cl&aacute;sica sobre el crecimiento poblacional que estaba en boga en la Inglaterra de la segunda mitad del siglo XIX. Los postulados maltusianos de que la din&aacute;mica de poblaciones est&aacute; impulsada por la competici&oacute;n por recursos limitados <a href="http://ludus-vitalis.org/ojs/index.php/ludus/article/view/567" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han tenido un impacto tremendo en nuestra percepci&oacute;n de los procesos ecol&oacute;gicos y evolutivos</a>. La visi&oacute;n interesada del capitalismo sobre la selecci&oacute;n natural pervierte la teor&iacute;a evolutiva, convirti&eacute;ndola en una especie de excusa para justificar un individualismo salvaje y competitivo en las sociedades Curiosamente, el humano es uno de los mejores ejemplos de que las estrategias de grupo pueden ser enormemente exitosas. La visi&oacute;n patriarcal viene a emborronar a&uacute;n m&aacute;s la cuesti&oacute;n evolutiva de partida. Hay numerosos ejemplos en los que se demuestra que esta visi&oacute;n no es correcta, ya que la coexistencia sin competir y la cooperaci&oacute;n son tan frecuentes como la competici&oacute;n, si no lo son m&aacute;s. El &eacute;nfasis tradicional en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_exclusi%C3%B3n_competitiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principio de exclusi&oacute;n competitiva</a> ha descuidado el papel de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mutualismo_(biolog%C3%ADa)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interacciones mutualistas</a> y las variaciones ambientales, poniendo el foco de selecci&oacute;n en las comunidades locales <a href="https://www.journals.uchicago.edu/doi/10.1086/593002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en lugar de en las interacciones regionales</a>, y obstaculizando as&iacute; nuestra comprensi&oacute;n de la coexistencia entre m&uacute;ltiples especies que observamos repetidamente en todas, o casi todas, las comunidades ecol&oacute;gicas, y que <a href="https://www.journals.uchicago.edu/doi/full/10.1086/720002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">raramente se estructuran simplemente por competici&oacute;n</a>. Una vez roto este sesgo de percepci&oacute;n, los marcos te&oacute;ricos que incorporan interacciones negativas y positivas entre especies en comunidades a lo largo del espacio geogr&aacute;fico est&aacute;n impulsando grandes avances en ecolog&iacute;a de comunidades (ver por ejemplo <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/ele.12431" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ecm.1302" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> o <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ECM.1452" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia colonial del globo tambi&eacute;n ha tenido un fuerte impacto en el establecimiento de escuelas de pensamiento e instituciones de referencia. Incluso las proyecciones geogr&aacute;ficas utilizadas tradicionalmente para los mapas globales centran la atenci&oacute;n sobre las regiones templadas del hemisferio norte, <a href="https://escholarship.org/uc/item/4pj4q5mx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desviando la atenci&oacute;n hacia Europa y Am&eacute;rica del Norte, m&aacute;s de lo que realmente merecen en t&eacute;rminos de superficie</a> real, en comparaci&oacute;n con las &aacute;reas tropicales. Como esto va acompa&ntilde;ado de grandes diferencias en riqueza y, con ello, en presupuestos y cultura cient&iacute;fica, nos encontramos que la investigaci&oacute;n sobre las diferentes regiones del Sur Global, suele ser desarrollada por cient&iacute;ficos de pa&iacute;ses ricos del Norte Global. Los investigadores de pa&iacute;ses ricos monopolizan, por ejemplo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41559-021-01608-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las excavaciones paleontol&oacute;gicas y el estudio de los f&oacute;siles</a> o <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/tax.12598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la descripci&oacute;n sistem&aacute;tica de la biodiversidad actual</a> de pa&iacute;ses m&aacute;s pobres, perpetuando una l&oacute;gica colonial en el conocimiento sobre la naturaleza de estos pa&iacute;ses. Muchas veces, estos investigadores extranjeros <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0960982221000622" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">usan una estrategia oportunista de &ldquo;paracaidistas&rdquo;</a> para trabajar en regiones de menores ingresos, desarrollando colaboraciones ef&iacute;meras con investigadores locales, o ninguna colaboraci&oacute;n en absoluto, y dejando poca huella en su capacidad cient&iacute;fica cuando se retiran despu&eacute;s de explotar sus fuentes de conocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, los esfuerzos dedicados y las colaboraciones a largo plazo entre instituciones fomentan la presencia continua de investigadores de pa&iacute;ses de altos ingresos y el intercambio de profesionales y estudiantes, creando capacidad de investigaci&oacute;n local - por ejemplo, a trav&eacute;s de programas de posgrado. Sin embargo, incluso en regiones emblem&aacute;ticas con un historial de colaboraciones a largo plazo como la Amazonia, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/btp.12079" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los grandes proyectos siguen siendo liderados por investigadores del extranjero, haciendo o&iacute;dos sordos al aumento de la capacidad de los cient&iacute;ficos locales</a>. Por todo ello, las colaboraciones internacionales de investigaci&oacute;n no deben apuntar a traer investigadores con recursos a regiones donde los recursos son limitados, sino a <a href="https://academic.oup.com/mbe/article/37/10/3076/5842145" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capacitar a investigadores y desarrollar los recursos materiales de las instituciones locales</a> en estas regiones, para que puedan desarrollar ciencia con est&aacute;ndares internacionales que incorpore tambi&eacute;n sus idiosincrasias y perspectivas locales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como comentamos en un art&iacute;culo anterior, <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/comportamientos-paradojicos-proceso-produccion-publicacion-conocimiento-cientifico_132_9758174.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las din&aacute;micas de publicaci&oacute;n cient&iacute;fica determinan en buena medida el desarrollo de investigadores y grupos de investigaci&oacute;n</a>. Como no pod&iacute;a ser menos, el acceso a publicaciones de acceso abierto es uno de los mayores desaf&iacute;os actuales para los cient&iacute;ficos en pa&iacute;ses de bajos ingresos. Si bien les permite acceder a la bibliograf&iacute;a internacional sin m&aacute;s costes que una conexi&oacute;n a Internet, el coste de publicaci&oacute;n de los art&iacute;culos les impide presentar sus investigaciones en muchas revistas de prestigio internacional.<a href="https://www.nature.com/articles/d41586-022-00342-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La incipiente existencia de programas espec&iacute;ficos para la exenci&oacute;n de estas tarifas</a> no alcanza a resolver este problema. Por ello, la capacidad de publicar en las mejores revistas sigue dependiendo en buena parte del presupuesto del que disfrutan los investigadores - un problema que se extiende tambi&eacute;n a los pa&iacute;ses con menor inversi&oacute;n en ciencia del propio Norte Global.
    </p><p class="article-text">
        Los sesgos demogr&aacute;ficos tambi&eacute;n afectan mucho a la pr&aacute;ctica de la investigaci&oacute;n. Las mujeres y las personas LGBTQ+ y/o racializadas son discriminadas consistentemente dentro de sus propias instituciones de trabajo y las comunidades cient&iacute;ficas. Esta discriminaci&oacute;n toma muchas formas, que incluyen desde la invisibilizaci&oacute;n y la falta de reconocimiento a su trabajo (ver <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/0966369X.2017.1339022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> o <a href="https://anthrosource.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/fea2.12038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) a la <a href="https://brill.com/view/journals/amre/42/4/article-p407_1.xml?language=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marginaci&oacute;n en redes de colaboraci&oacute;n</a>, la <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1211286109" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discriminaci&oacute;n durante los procesos de evaluaci&oacute;n</a> y, en muchos casos extremos, diferentes tipos de acoso laboral y sexual (ver por ejemplo <a href="https://www.nature.com/articles/s41559-018-0747-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/bes2.2033" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). Este ambiente generalizado de discriminaci&oacute;n permea hasta las revistas cient&iacute;ficas, donde <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ece3.4993" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las investigaciones lideradas por mujeres reciben peores evaluaciones en las revisiones por pares y mayores tasas de rechazo</a>, una tendencia que aumenta <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0189136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuanto mayor es el factor de impacto de las revistas</a> y con <a href="https://www.biorxiv.org/content/10.1101/400515v3.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la proporci&oacute;n de hombres en los consejos editoriales</a>, en los que <a href="https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1365-2435.12529" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres suelen estar infrarrepresentadas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos sesgos, desigualdades y pr&aacute;cticas discriminatorias dan como resultado un entorno no inclusivo que suprime la diversidad de enfoques y perspectivas que la comunidad cient&iacute;fica que estudia la biodiversidad deber&iacute;a albergar. Factores como el aislamiento o directamente la distancia, el idioma, las obligaciones y los sesgos no evidentes <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/ftr/10.1111/ele.13976" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crean una serie de barreras al </a>intercambio de conocimientos, limitando el <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/ftr/10.1111/ele.13976" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;xito acad&eacute;mico de los grupos identitarios y minor&iacute;as infrarrepresentadas en ciencia</a>. Estas barreras se acumulan a lo largo de la carrera acad&eacute;mica de las personas de estos colectivos, afectando a su desempe&ntilde;o cient&iacute;fico &ldquo;formal&rdquo; y erosionando de forma acumulativa los indicadores usados para evaluar su excelencia y productividad cient&iacute;fica (como la publicaci&oacute;n de art&iacute;culos en revistas internacionales). En cierto modo, los colectivos que est&aacute;n al mando han hecho las reglas del juego a su medida. Lo peor es que piden a toda la comunidad cient&iacute;fica que compita en base a ellas.
    </p><p class="article-text">
        Trabajar hacia la equidad en la comunidad cient&iacute;fica requiere, por un lado, <a href="https://conbio.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/csp2.517" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir la brecha de capacitaci&oacute;n, profesional y financiera entre los investigadores del Sur Global y sus colaboradores de pa&iacute;ses de altos ingresos</a>, y por otro crear un entorno de trabajo inclusivo desde el comienzo de la carrera de investigaci&oacute;n en todos los pa&iacute;ses. No solo por una raz&oacute;n de justicia, sino tambi&eacute;n porque los efectos del colonialismo, el patriarcado, el supremacismo blanco, las diferencias econ&oacute;micas entre pa&iacute;ses, y la discriminaci&oacute;n de determinados colectivos pueden contaminar, y a menudo lo hacen, nuestras percepciones - y, con ellas, la calidad de la investigaci&oacute;n que aborda &aacute;mbitos tan dispares como la <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/paleobiology/article/our-past-creates-our-present-a-brief-overview-of-racism-and-colonialism-in-western-paleontology/79248D87425C01E9D388DA2EFED92866" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evoluci&oacute;n</a>, la <a href="https://www.publico.es/politica/coronavirus-sesgo-genero.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medicina</a> o el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=W636z5Xjf08" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo de nuevos materiales</a>. Y lo que es m&aacute;s preocupante, esos sesgos en <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/paleobiology/article/our-past-creates-our-present-a-brief-overview-of-racism-and-colonialism-in-western-paleontology/79248D87425C01E9D388DA2EFED92866" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica jugaron un papel central en el desarrollo de percepciones sesgadas sobre la evoluci&oacute;n humana o la propiedad de los recursos extractivos</a> que excluyeron y oprimieron sistem&aacute;ticamente a los pueblos originarios y colectivos racializados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los ambientes inclusivos e igualitarios deben instaurarse y trabajarse en todos los &aacute;mbitos acad&eacute;micos. Esto implica crear ambientes inclusivos <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ece3.7321" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto en la oficina como en el laboratorio o durante el trabajo de campo</a>, desde las primeras experiencias en la carrera investigadora a nivel de grado, y desarrollar de manera activa medidas espec&iacute;ficas para ayudar a la integraci&oacute;n de todas las personas sin distinci&oacute;n <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/bes2.2033" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en todas las etapas de la carrera acad&eacute;mica</a>. Las necesidades de la vida son perentorias, han de ser resueltas, y los cient&iacute;ficos y&nbsp; cient&iacute;ficas siempre vamos corriendo, resolviendo peque&ntilde;os y grandes detalles de nuestra investigaci&oacute;n. Desafortunadamente, nunca tenemos tiempo para estos debates tan necesarios. Sin embargo, no tiene el m&aacute;s m&iacute;nimo sentido que una comunidad tan formada, tan culta y tan preparada, siga reproduciendo las peores lacras de una sociedad injusta. La Ciencia con may&uacute;sculas, precisamente por su car&aacute;cter objetivo, meditado y no sesgado, es respetuosa con todas las personas y culturas, pero implacable en su determinaci&oacute;n de perseguir la verdad al margen de cualquier sesgo o dogma, y debe autoexigirse estar a la cabeza, y no a la cola, de los progresos sociales.
    </p><p class="article-text">
        Las p&aacute;ginas oscuras de la historia de la ciencia y los sesgos que han producido deben exponerse y reconocerse p&uacute;blicamente, y darles la prioridad y el tratamiento que merecen. C&oacute;mo abordar y revertir sus efectos es una discusi&oacute;n pendiente que debe realizarse con calma, consideraci&oacute;n, y desde la escucha mutua. Esta es la mejor estrategia para aprovechar todo el potencial real que una humanidad tan diversa puede aportar al desarrollo de la ciencia. Una ciencia realmente global para todas y todos, elaborada y construida desde m&uacute;ltiples perspectivas complementarias, generando un efecto multiplicativo y sin&eacute;rgico que, adem&aacute;s de alimentar el avance continuo del conocimiento, promueva una sociedad realmente igualitaria e inclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Este post ha sido escrito por Joaqu&iacute;n Hortal, Raquel P&eacute;rez G&oacute;mez, Silvia P&eacute;rez Espona, Luis Santamar&iacute;a y Fernando Valladares
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Hortal, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/abrazar-diversidad-ciencia-humana-e-innovadora_132_9845125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jan 2023 20:43:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abrazar la diversidad para una ciencia más humana e innovadora]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comportamientos paradójicos en el proceso de producción y publicación del conocimiento científico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/comportamientos-paradojicos-proceso-produccion-publicacion-conocimiento-cientifico_132_9758174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17996fdc-d99d-4eb3-8f6e-8d9ea6eb68ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comportamientos paradójicos en el proceso de producción y publicación del conocimiento científico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado del conocimiento científico se ha convertido en un provechoso negocio, sobre todo para aquellas editoriales que se han convertido en grandes empresas multinacionales y que controlan el grueso de las publicaciones</p></div><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n e intercambio del conocimiento resultante de la investigaci&oacute;n ha sido, es y ser&aacute; una pieza clave del desarrollo cient&iacute;fico. Newton ya dej&oacute; constancia de este hecho incuestionable cuando dej&oacute; escrito aquello de que &ldquo;<em>si he logrado ver m&aacute;s lejos es porque he subido a hombros de gigantes</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la &eacute;poca moderna, y de la mano del desarrollo de la pol&iacute;tica cient&iacute;fica, la comunicaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico ha vivido una &eacute;poca de apogeo asociada al desarrollo de la sociolog&iacute;a del conocimiento, y particularmente a las contribuciones de Robert K. Merton, especialmente su obra cumbre publicada en 1973, <a href="https://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/S/bo28451565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Sociology of Science Theoretical and Empirical Investigations</em></a><em> </em>(<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=139305" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada en espa&ntilde;ol en 1977</a>). Con un origen que se remonta al siglo XVI, las revistas cient&iacute;ficas han adquirido un rol determinante en la comunicaci&oacute;n formal, entre los propios investigadores, del conocimiento producido por la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. En este art&iacute;culo nos referimos espec&iacute;ficamente a esta comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica, la que se denomina &ldquo;<em>publicaci&oacute;n cient&iacute;fica</em>&rdquo; en el seno de la comunidad investigadora; otros tipos de comunicaci&oacute;n y difusi&oacute;n de la ciencia, como la divulgaci&oacute;n o el periodismo cient&iacute;fico, tienen medios, din&aacute;micas y problem&aacute;ticas propios. Con frecuencia, estas revistas nacieron y han permanecido ligadas a sociedades cient&iacute;ficas, academias y asociaciones encargadas de promover y socializar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, as&iacute; como a los grandes centros acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Este apogeo tambi&eacute;n se ha soportado sobre editores de reconocido prestigio profesional, quienes han sido los verdaderos responsables de una pol&iacute;tica editorial orientada a un bien colectivo, tratando de diseminar con conductas que sean lo mejor para el conocimiento cient&iacute;fico y buscando la independencia frente a los lobbies cient&iacute;ficos e incluso empresariales y de las organizaciones. Tales profesionales juegan el papel de &aacute;rbitros e incluso toman decisiones que pueden estar en desacuerdo con los revisores, en aras de sostener un debate cient&iacute;fico p&uacute;blico de manera lo m&aacute;s civilizada y equitativa posible. Se trata as&iacute; de promover el conocimiento cient&iacute;fico con pr&aacute;cticas sustentadas en la seriedad, el equilibrio y la justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Progresivamente, sin embargo, este modelo de libre difusi&oacute;n de conocimiento ha derivado en la mercantilizaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico, con la expansi&oacute;n de las grandes editoriales cient&iacute;ficas privadas como Springer, Elsevier, o Macmillan (entre otras no menos interesantes, pero m&aacute;s modestas en su empe&ntilde;o). La supuesta crisis de las revistas cient&iacute;ficas (enti&eacute;ndase crisis en su acepci&oacute;n de cambio profundo de consecuencias importantes, y no necesariamente en la de situaci&oacute;n mala o dif&iacute;cil) es fruto de procesos multifac&eacute;ticos que van coincidiendo temporalmente con el predominio del neoliberalismo y la apuesta por la globalizaci&oacute;n. Coincide adem&aacute;s con la instrumentalizaci&oacute;n de algo tan positivo como el nacimiento de un &aacute;rea de especializaci&oacute;n que se define como la <em>ciencia de la ciencia</em>, cuya secuela es la promoci&oacute;n de la bibliometr&iacute;a y la formalizaci&oacute;n de las evaluaciones cuantitativas. Y m&aacute;s recientemente, se ha visto modulada por los nuevos desarrollos digitales, que afectan tanto a la edici&oacute;n y publicaci&oacute;n de contenidos, como como al acceso a los mismos, por no citar los efectos sobre la credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n se salda con un mayor protagonismo de las editoriales y un foco mayor en las m&eacute;tricas que en la calidad de la informaci&oacute;n y el debate cient&iacute;fico (es decir, el contenido de los art&iacute;culos). Ese cambio de foco ha causado la consiguiente merma y, a veces, incluso desaparici&oacute;n de los grandes editores, mientras que se da un peso excesivo a las recomendaciones de revisores cada vez m&aacute;s inexpertos gracias al apoyo de asistentes editoriales, cuya capacidad cient&iacute;fica y/o t&eacute;cnica es cada vez m&aacute;s limitada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiebras en la comunicaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico</strong>
    </p><p class="article-text">
        La fragilidad institucional, la instrumentalizaci&oacute;n polarizada y las limitaciones del actual sistema de evaluaci&oacute;n de la calidad de la ciencia, son tres de los factores que condicionan la encrucijada en la que se encuentra la actividad cient&iacute;fica (ver <a href="https://www.fundacionalternativas.org/las-publicaciones/informes/2o-informe-sobre-la-ciencia-y-la-tecnologia-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe sobre la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a en Espa&ntilde;a 2019</em></a><em>, </em>cap&iacute;tulo 5, p&aacute;gs. 67-79).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las quiebras en la actividad de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la comunicaci&oacute;n de sus resultados tienen que ver con:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La incapacidad casi end&eacute;mica de los gestores de la ciencia para entender los procesos de producci&oacute;n, diseminaci&oacute;n y uso de los conocimientos cient&iacute;ficos, por m&aacute;s que muchos de ellos sean (o hayan sido) personas dedicadas a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en alg&uacute;n momento de su carrera profesional.&nbsp;</li>
                                    <li>La mercantilizaci&oacute;n de la ciencia y la aplicaci&oacute;n de una mentalidad y modelo de gesti&oacute;n &ldquo;empresarial&rdquo; , que refleja una percepci&oacute;n de la utilidad inmediata de la ciencia basada en esa <a href="https://ranf.com/sesion/ciclo-ranf-sebbm-fra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">falta de comprensi&oacute;n de c&oacute;mo se hace la ciencia</a>. Esta mentalidad se aplica en los proyectos desde el primer momento, cuando se solicita la financiaci&oacute;n, en el que tienen que establecerse una serie de hitos, de entregables (entre los que se encuentran las publicaciones), que suponen una predicci&oacute;n de lo que se espera encontrar en el futuro.&nbsp;</li>
                                    <li>La exigencia de desarrollar aplicaciones y patentes, que resulta abiertamente contradictoria con el papel de una ciencia abierta en el que dicho desarrollo corresponde a otros actores del sistema de I+D. Esto es tambi&eacute;n consecuencia del cortoplacismo utilitarista con el que se juzga la actividad cient&iacute;fica, que en este caso exige que un mismo actor recorra por s&iacute; solo todos los pasos que van desde la generaci&oacute;n de conocimiento hasta la generaci&oacute;n de rendimiento econ&oacute;mico.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Queremos detenernos aqu&iacute; particularmente en aquellas quiebras en la comunicaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n de los resultados de la investigaci&oacute;n, que se producen como resultado de las ya citadas limitaciones del actual sistema de evaluaci&oacute;n de la calidad de la ciencia. Las publicaciones (principalmente las revistas cient&iacute;ficas, y en menor medida y dependiendo de las &aacute;reas, los libros acad&eacute;micos) han dejado de ser exclusivamente un medio para el intercambio de conocimiento, para convertirse, adem&aacute;s, en a) un enorme negocio para las editoriales cient&iacute;ficas, y b) en un elemento clave para el desarrollo de los proyectos de investigaci&oacute;n y de las carreras profesionales del personal investigador.
    </p><p class="article-text">
        El mercado del conocimiento cient&iacute;fico se ha convertido en un provechoso negocio, sobre todo para aquellas editoriales que se han convertido en grandes empresas multinacionales y que controlan el grueso de las publicaciones. Un negocio que cuenta con una demanda constante, a trav&eacute;s de una clientela cautiva y fiel que necesita del conocimiento publicado para seguir desarrollando su trabajo y que, parad&oacute;jicamente, son a su vez los productores de dicho conocimiento, que fluye hacia las editoriales gratuitamente, ya que esos investigadores (clientes y productores simult&aacute;neamente) reciben sus salarios de sus instituciones, en su mayor parte universidades y organismos de investigaci&oacute;n p&uacute;blicos. Es m&aacute;s, su funci&oacute;n como colaboradores necesarios de las editoriales se completa con su tarea de revisi&oacute;n cient&iacute;fica de los textos enviados para su publicaci&oacute;n. Un trabajo por el que, salvo contadas excepciones, en el caso de un muy reducido n&uacute;mero de revistas, no reciben ninguna remuneraci&oacute;n por parte de las editoriales, por lo que una vez m&aacute;s la remuneraci&oacute;n del tiempo dedicado corre a cargo de las instituciones que los emplean.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, las publicaciones cient&iacute;ficas se han erigido en valores necesarios para la empleabilidad y promoci&oacute;n del personal investigador y del profesorado universitario, y para el propio desarrollo de los proyectos de investigaci&oacute;n. La obtenci&oacute;n de financiaci&oacute;n (y, por tanto, la propia posibilidad de puesta en marcha de proyectos cient&iacute;ficos, y su posterior desarrollo) pasa indefectiblemente por la valoraci&oacute;n, entre otros aspectos, de la capacidad, calidad o &ldquo;excelencia&rdquo; de los investigadores que constituyen los equipos de investigaci&oacute;n solicitantes. Y en dichas valoraciones, la cantidad y calidad de publicaciones que atesora un investigador en su <em>curriculum vitae</em> constituyen no el &uacute;nico, pero s&iacute; el principal de sus m&eacute;ritos. Los mismos que se tienen en cuenta para el acceso a puestos estables (contratos laborales o plazas de personal docente e investigador funcionario) y en los procesos selectivos de promoci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n de la cantidad, obviamente, no plantea grandes problemas. No as&iacute; la de la calidad, que descansa en un sistema que emplea indicadores simples f&aacute;cilmente aplicables por no expertos o incluso, en algunos casos, por sistemas automatizados. Este af&aacute;n de objetivar las evaluaciones mediante su cuantificaci&oacute;n (hasta el punto de que algunos investigadores de la ciencia y sus din&aacute;micas llegan a autodefinirse como &ldquo;cuantitavistas&rdquo;) ha propiciado un sistema de evaluaci&oacute;n que intenta proporcionar m&eacute;tricas cuantificables de la calidad de la investigaci&oacute;n. Este intento, ya de por si altamente problem&aacute;tico en algunas disciplinas, se ha visto adem&aacute;s mermado por la l&oacute;gica del mercado y la econom&iacute;a a la que est&aacute;n sometidos los editores y las revistas actuales, y que alcanza tambi&eacute;n al personal investigador. Esto ha propiciado la perversi&oacute;n de la generaci&oacute;n del conocimiento, favoreciendo medidas que conducen a su mercantilizaci&oacute;n y degradando la calidad de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva funci&oacute;n, o nuevo valor, de las publicaciones cient&iacute;ficas, somete a los investigadores a una necesidad perentoria de publicar (reflejada en el aforismo &lsquo;publicar o perecer&rsquo;, <em>publish or perish</em>), y ha conducido a la sacralizaci&oacute;n del impacto de las revistas y el n&uacute;mero de citas de los art&iacute;culos para establecer los criterios de excelencia. El n&uacute;mero de veces que un texto cient&iacute;fico es referenciado o citado por otros investigadores se considera un indicador de calidad del mismo. Estas citas determinan, a trav&eacute;s de una sencilla f&oacute;rmula matem&aacute;tica, lo que se denomina el &ldquo;impacto&rdquo; de las publicaciones cient&iacute;ficas. El uso de este tipo de indicadores cuantitativos sencillos, sin una evaluaci&oacute;n detallada del contenido de los textos recogidos en dichas publicaciones, resulta cuanto menos dudosa y es objeto de cr&iacute;tica, debate y disparidad de criterios en cuanto a su adecuaci&oacute;n para la valoraci&oacute;n de la ciencia y su contribuci&oacute;n a la mejora y progreso de la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La veneraci&oacute;n por los gestores de la investigaci&oacute;n y agencias de evaluaci&oacute;n de los criterios de evaluaci&oacute;n cuantitativos y de los informes proporcionados por la bibliometr&iacute;a (aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos cuantitativos, matem&aacute;ticos y estad&iacute;sticos, al estudio de las publicaciones cient&iacute;ficas) ha provocado la desconsideraci&oacute;n de los contextos y circunstancias en los que se produce el conocimiento cient&iacute;fico, al marginar o incluso obviar el an&aacute;lisis cualitativo. Esto ha derivado en una desvirtuaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica y de sus medios (revistas, principalmente), al convertirlos en punto final (como instrumentos al servicio de la valoraci&oacute;n cuantitativa de la actividad investigadora) por encima de su rol tradicional como medio de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n cient&iacute;fica hacia otros medios de la comunidad generadora de I+D. Este desvirtuaci&oacute;n nace de una incomprensi&oacute;n profunda sobre la utilidad real de la ciencia, su impacto y, en definitiva, su contribuci&oacute;n al bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta presi&oacute;n por publicar y la consecuente inflaci&oacute;n de publicaciones cient&iacute;ficas, ha amparado la aparici&oacute;n, en este mercado editorial, de las denominadas &ldquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">revistas depredadoras</a>&rdquo;, que han venido a engrosar el cat&aacute;logo de quiebras al que nos estamos refiriendo. Se trata de publicaciones que no aplican los m&iacute;nimos est&aacute;ndares de calidad que se esperan de las publicaciones acad&eacute;micas, y que, habitualmente, exigen a los autores el pago de una determinada cantidad por la publicaci&oacute;n de sus art&iacute;culos. El menoscabo de la exigible calidad cient&iacute;fica en estas revistas se manifiesta, por ejemplo, en la ausencia de revisi&oacute;n por pares (el proceso de control de calidad mediante el que otros cient&iacute;ficos eval&uacute;an los manuscritos presentados, como paso previo a su publicaci&oacute;n), o la minimizaci&oacute;n o desestimaci&oacute;n de la opini&oacute;n de los revisores sobre los art&iacute;culos cuando es negativa, ya que el rechazo editorial de un art&iacute;culo para publicaci&oacute;n implica no cobrar los cada vez m&aacute;s cuantiosos costes de publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la renuencia de las comunidades cient&iacute;ficas a debatir sobre c&oacute;mo diseminar los conocimientos cient&iacute;ficos aceptando decisiones discutibles por la enorme dependencia de la financiaci&oacute;n de los proyectos o de los reconocimientos profesionales por agencias que desgraciadamente se est&aacute;n alejando de la transparencia. Es evidente que la ciencia por su propia naturaleza no tiene mucho recorrido sindical, pero en la comunidad internacional a trav&eacute;s de sus &oacute;rganos se deber&iacute;a reflexionar acerca de los riesgos de estas pr&aacute;cticas que por una v&iacute;a de dependencia u otra (p&uacute;blica o privada) ponen en riesgo la imagen de la ciencia ante las sociedades actuales cada vez m&aacute;s sujetas a incertidumbres, desconfianzas y miedos.
    </p><p class="article-text">
        Peter Higgs, premio Pr&iacute;ncipe de Asturias de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica, y premio Nobel de F&iacute;sica, es uno de tantos eminentes cient&iacute;ficos conocidos por la calidad de sus contribuciones, no por su volumen (lo conocer&aacute;n los lectores por la part&iacute;cula fundamental que lleva su nombre, el bos&oacute;n de Higgs). En una <a href="https://www.theguardian.com/science/2013/dec/06/peter-higgs-boson-academic-system" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista concedida a The Guardian en 2013</a>, el a&ntilde;o en que recibi&oacute; el premio Nobel, afirmaba que es dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo podr&iacute;a haber encontrado suficiente paz y quietud para hacer lo que hizo en 1964 en el sistema acad&eacute;mico actual, y concluye que actualmente no podr&iacute;a haber obtenido un puesto acad&eacute;mico por no ser suficientemente productivo para los est&aacute;ndares del sistema actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El gran conflicto tras un siglo de pol&iacute;tica cient&iacute;fica&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las importantes diferencias entre &aacute;mbitos y disciplinas cient&iacute;ficas se est&aacute;n agrandando en momentos en que se deber&iacute;a confluir, y cambios y acontecimientos impensables hace dos d&eacute;cadas han dejado en evidencia a los modos y costumbres hasta ahora predominantes en la publicaci&oacute;n cient&iacute;fica, cuestionando los (a veces insoportablemente) largos per&iacute;odos empleados en la evaluaci&oacute;n de los manuscritos, el anonimato durante la misma bajo el pretexto de las bondades del m&eacute;todo &lsquo;doble-ciego&rsquo; y sin reconocimiento ni soluci&oacute;n de sus m&uacute;ltiples quiebras para la ciencia actual evaluaci&oacute;n de la ciencia, la homogeneidad en dichos procesos y la p&eacute;rdida del papel (que en algunos casos alcanza la dejaci&oacute;n de funciones) de los editores, la dificultad extrema para la perspectiva inter o multidisciplinar (en un momento en que <a href="https://ranf.com/sesion/ciclo-ranf-sebbm-fra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la interdisciplinariedad es la &uacute;nica manera de contribuir a respuestas incisivas en la soluci&oacute;n de ciertas preguntas</a>).
    </p><p class="article-text">
        La pandemia de la covid-19 ha dado pie a, o ha reforzado en su caso, algunos intentos de superar estas quiebras, pero parad&oacute;jicamente en algunos casos han venido a agravarlas o incluso a plantear nuevas paradojas o contradicciones. Por ejemplo, al afectar al inexcusable control del rigor cient&iacute;fico en aras de la agilidad en la publicaci&oacute;n, el impulso de fuentes de publicaci&oacute;n abierta y no sujeta al tradicional sistema de revisi&oacute;n por pares o <em>peer review: </em>es el caso de los repositorios de <a href="https://theconversation.com/la-covid-19-revoluciona-el-sistema-de-publicacion-cientifica-143289" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prepublicaciones</a>, que ciertamente ha agilizado la (pre)publicaci&oacute;n, pero parad&oacute;jicamente han tenido un efecto inflacionista en el n&uacute;mero de publicaciones y deflacionista en los necesarios filtros, con el consecuente cuestionamiento de la calidad y el rigor del conocimiento cient&iacute;fico depositado en ellas . Otros efectos parad&oacute;jicos son&nbsp; la <a href="https://theconversation.com/covid-19-y-la-etica-de-las-publicaciones-cientificas-174059" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reactivaci&oacute;n del debate</a> sobre la propiedad del conocimiento cient&iacute;fico y el <a href="https://www.agenciasinc.es/Entrevistas/La-pandemia-demostro-que-el-acceso-abierto-es-el-camino-en-comunicacion-cientifica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acceso abierto al mismo</a>, o el incremento de la presencia de la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, el periodismo cient&iacute;fico y la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n cient&iacute;fica, trufada de otra pseudocient&iacute;fica, cuando no falsa o deliberadamente manipulada en forma de <a href="https://theconversation.com/esta-cambiando-la-pandemia-la-ciencia-y-la-manera-de-comunicarla-172713" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bulos, mentiras y medias verdades a trav&eacute;s de redes sociales&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        En suma, el apresurado y desordenado mundo en que vivimos est&aacute; desafiando las din&aacute;micas de producci&oacute;n y comunicaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y a la propia instituci&oacute;n ciencia, en sus modos e idiosincrasia, en una &eacute;poca en que se est&aacute;n viendo perturbadas las&nbsp; respuestas que se demandan a dos grandes <a href="https://theconversation.com/en-que-se-parecen-ciencia-y-democracia-120326" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instituciones que han evolucionado convergentemente casi sin saberlo: democracia y ciencia</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Apunte final:</strong></em><em> Mientras este texto estaba en proceso de elaboraci&oacute;n y edici&oacute;n, la publicaci&oacute;n de </em><a href="https://elpais.com/opinion/2022-11-03/el-caballo-de-troya-en-la-universidad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>un art&iacute;culo</em></a><em> por el reconocido y medi&aacute;tico fil&oacute;sofo social Nuccio Ordine refrenda la importancia de este tema, que ha permanecido circunscrito hasta ahora principalmente a los &aacute;mbitos de las comunidades cient&iacute;ficas y universitarias, y abre la posibilidad de un debate m&aacute;s amplio puesto que hay muchos intereses y emociones en conflicto</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota</strong>: Este art&iacute;culo ha sido escrito por Jes&uacute;s Rey y Emilio Mu&ntilde;oz, con la colaboraci&oacute;n de Joaqu&iacute;n Hortal, Luis Santamaria, Astrid Wagner y Ana Campos del Equipo de Ciencia Critica
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Rey, Emilio Muñoz Ruiz, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/comportamientos-paradojicos-proceso-produccion-publicacion-conocimiento-cientifico_132_9758174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Dec 2022 05:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comportamientos paradójicos en el proceso de producción y publicación del conocimiento científico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la búsqueda de antídotos contra el empoderamiento de la ignorancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0a483ec-4d25-492c-8f67-c866e32cf4cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A la búsqueda de antídotos contra el empoderamiento de la ignorancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay toda una ciencia que estudia los elementos de distracción masiva que se emplean para confundir los hechos e inducir a la ignorancia. Se llama agnotología y la ha trabajado mucho Robert Proctor, de la Universidad de Standford</p></div><p class="article-text">
        Como bien conocen los lectores habituales de este blog, nos acechan serios peligros desde dos frentes diferentes que han confluido en el tiempo: la emergencia medioambiental, que incluye el severo deterioro de la biosfera y el cambio clim&aacute;tico, y la crisis de materias primas y energ&iacute;a debido al agotamiento de los recursos naturales en un planeta que es finito, por m&aacute;s que algunos se emperren en ignorarlo. La gravedad de la situaci&oacute;n est&aacute; comenzando a provocar el colapso del neoliberalismo extractivista imperante. Este colapso est&aacute; haciendo emerger una sociedad totalmente polarizada, rota en dos mitades aparentemente irreconciliables entre quienes creemos en la v&iacute;a de la democracia y el bien com&uacute;n, y quienes apuestan abiertamente por una u otra modalidad de neofascismo. <a href="https://es.euronews.com/2021/07/12/lula-la-polarizacion-en-brasil-esta-entre-el-fascismo-y-la-democracia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil</a> es un ejemplo de actualidad, aunque no el &uacute;nico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el bando democr&aacute;tico encontramos a las personas con el sentido cr&iacute;tico desarrollado y un entendimiento profundo de la gravedad de la situaci&oacute;n. Este bando pivota en torno al debate de ideas que pueden ayudar a mitigar los problemas, tratando de estructurar un nuevo modelo econ&oacute;mico y social que supere las carencias y limitaciones del que nos ha conducido a esta situaci&oacute;n cr&iacute;tica. Desafortunadamente, este debate se atasca demasiado a menudo en peque&ntilde;as diferencias m&aacute;s determinadas por los personalismos que por diferencias discursivas o anal&iacute;ticas de calado. En mayor o menor medida todos somos hijos de esa cultura posmoderna que estimula un fuerte sentido del ego desde que somos peque&ntilde;itos. El marcado individualismo, del que tambi&eacute;n somos v&iacute;ctimas los que creemos firmemente en el bien com&uacute;n, desemboca en un cainismo que recuerda al del bando republicano durante la guerra civil. Ese es nuestro tal&oacute;n de Aquiles, lo que nos hace fracasar estrepitosamente a nivel t&aacute;ctico y estrat&eacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de la trinchera tambi&eacute;n encontramos una amplia variedad de perfiles, aunque aqu&iacute; la tropa es mucho m&aacute;s disciplinada. A los mandos se sit&uacute;a buena parte de la &eacute;lite neoliberal que se resiste a perder su poder, junto a oportunistas varios y oscuros personajes dignos de estudio acad&eacute;mico en las facultades de psicolog&iacute;a. El debate de ideas es totalmente insustancial, no merece dedicarle el m&aacute;s m&iacute;nimo an&aacute;lisis pues parte de la negaci&oacute;n de los problemas comunes para perseguir intereses espurios. Por el contrario, la estrategia utilizada s&iacute; es merecedora de un an&aacute;lisis profundo dada la eficacia que est&aacute; demostrando. A poco que uno indague, descubre que los infames <a href="https://www.altaveu.com/opinio/los-11-principios-de-la-propaganda-nazi-de-joseph-goebbels_1597_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11 principios de la propaganda de Goebbels</a> se utilizan sin pudor alguno, contando con la inestimable ayuda de ese poderoso se&ntilde;or que es <em>Don Dinero </em>para comprar las voluntades de aquellos dispuestos a vender su alma por 30 monedas de plata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos aqu&iacute; hablando en t&eacute;rminos de bandos, de trincheras, de ruptura de la sociedad civil. Y lo estamos haciendo ex profeso porque esa es la percepci&oacute;n que se expande como la p&oacute;lvora, con el terrible peligro que ello entra&ntilde;a. A un lado, los seguidores son arengados contra los progres &ldquo;social-comunistas&rdquo;, contra los inmigrantes, contra las feministas, contra las cient&iacute;ficas que alertan del cambio clim&aacute;tico, contra el colectivo LGTBI, contra el movimiento ecologista, contra las animalistas&hellip; Con esto se consigue generar un clima de odio y agresividad preocupante, que no obstante cumple de maravilla su funci&oacute;n: servir de v&aacute;lvula de escape a quienes canalizan sus frustraciones se&ntilde;alando culpables imaginarios, detrayendo as&iacute; la atenci&oacute;n de los verdaderos problemas comunes que nos azotan mientras se deja que el odio vaya macerando, embotando la afectividad.
    </p><p class="article-text">
        En el otro bando, del estupor inicial provocado por el r&aacute;pido giro de los acontecimientos se ha ido pasando a una abierta animadversi&oacute;n por el contrario (lo que solo a&ntilde;ade gasolina al fuego), mientras se va generalizando un profundo sentimiento de desesperaci&oacute;n. <a href="https://news.un.org/es/story/2022/09/1514311" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los problemas se agudizan</a> mientras <a href="https://diario16.com/la-sequia-mata-a-una-persona-cada-36-segundos-en-el-este-de-africa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los muertos se multiplican</a>, pero las medidas que toman los gobiernos son de una tibieza insufrible. Tal vez sea porque notan en el cogote el inmisericorde aliento de aquellos que nada quieren cambiar en su af&aacute;n por orde&ntilde;ar la vaca hasta su &uacute;ltima gota de leche. Nuestra &uacute;nica y raqu&iacute;tica vaca, cuyas ubres est&aacute;n exhaustas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A nadie se le escapa que para afrontar la situaci&oacute;n con una m&iacute;nima garant&iacute;a de &eacute;xito necesitamos construir un frente com&uacute;n muy amplio. Las mayor&iacute;as p&iacute;rricas son insuficientes, y valga la redundancia o la obviedad. Dicho de otra forma, necesitamos un trasvase masivo de personas atrapadas en el ego&iacute;smo y la intolerancia hacia las posiciones orientadas al bien com&uacute;n. Llegados a este punto resulta tan de Perogrullo como pertinente recordar que estas personas viven bajo las mismas amenazas que nosotros, sufren nuestros mismos problemas. No son nuestros enemigos, aunque as&iacute; estemos comenzando a percibirnos mutuamente, sino v&iacute;ctimas de una manipulaci&oacute;n perfectamente dise&ntilde;ada cuyo objetivo es impedir que entiendan la situaci&oacute;n, y provocarles un embotamiento afectivo y emocional que convierte a quienes opinan diferente en <em>enemigos </em>pol&iacute;ticos. Hay toda una ciencia que estudia los elementos de distracci&oacute;n masiva que se emplean para confundir los hechos e inducir a la ignorancia. Se llama <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Agnotolog%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agnotologia </a>y la ha trabajado mucho el profesor Robert Proctor de la Universidad de Standford. Esta manipulaci&oacute;n se apalanca en distintas t&eacute;cnicas, de las cuales en este post vamos a fijar nuestra atenci&oacute;n en una: el empoderamiento de la ignorancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos decenios la actitud hacia el conocimiento ha experimentado una involuci&oacute;n preocupante. Muchos recordamos a las entra&ntilde;ables abuelas de anta&ntilde;o que a duras penas sab&iacute;an escribir su nombre en un papel, poniendo velas a las estampitas de los santos para que sus nietos aprobasen los ex&aacute;menes. Aquellas abuelas disfrutaban de esa sabidur&iacute;a natural que te regala la vida cuando es vivida desde la humildad, una sabidur&iacute;a que les hac&iacute;a apreciar el conocimiento acad&eacute;mico que las circunstancias les hab&iacute;an negado como el mayor de los tesoros. Sin necesidad de haber o&iacute;do hablar de S&oacute;crates, sab&iacute;an que &ldquo;<em>el conocimiento te hace libre</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a todas sus indudables ventajas, la democracia trajo consigo un falso concepto del que ya <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/son-debates-son-programas-informativos-espana-merece-televisiones_132_9285666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alert&oacute; Isaac Asimov</a>: considerar que el derecho al voto, del que todos disfrutamos por igual, se traduce en un &ldquo;derecho a la ignorancia&rdquo; que hace que la ignorancia de uno sea equivalente al conocimiento de otro. Esta falsa noci&oacute;n se amplific&oacute; durante la &eacute;poca de la <em>cultura del pelotazo</em> que ahora nos parece tan lejana. Muchos j&oacute;venes abandonaron sus estudios persiguiendo un sueldo f&aacute;cil con el que comprarse un cochazo, primando dinero r&aacute;pido frente a la educaci&oacute;n que ten&iacute;an accesible, y abriendo la puerta de par en par al culto a la ignorancia. De los <em>pelotazos</em> de ayer beben muchas de las frustraciones de hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mesura suele correr paralela al conocimiento; sabido es que cuanto m&aacute;s sabes, m&aacute;s consciente eres de todo lo que no sabes. Por el contrario, la ignorancia te vuelve atrevido e imprudente. Salvo que goces de la sabidur&iacute;a natural de los humildes, lo primero que ignora la ignorancia&nbsp; es a s&iacute; misma. Este atrevimiento ha sufrido una vuelta de tuerca, nada inocente, al ser empoderada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El empoderamiento de la ignorancia se consigue utilizando el tercer principio de Goebbels, el de transposici&oacute;n, con la inestimable ayuda de ese gigantesco almac&eacute;n de datos que es Internet. Acceder a muchos datos, e incluso ser capaz de memorizar algunos, crea una ilusi&oacute;n de &ldquo;conocer&rdquo; que es falsa. El conocimiento no es una mera acumulaci&oacute;n de un popurr&iacute; de datos, sino la capacidad de estructurar, organizar y dar sentido a esos datos. Por ello, es algo que necesita cultivarse, que requiere reflexi&oacute;n, an&aacute;lisis, tiempo y, sobre todo, ser consciente de sus l&iacute;mites. Y si acumular datos arbitrarios no confiere conocimiento, hay algo a&uacute;n peor: leer aqu&iacute; y all&aacute; un r&aacute;pido flujo de titulares que contienen&nbsp; medias verdades o directamente mentiras. Esto no s&oacute;lo no te saca de la ignorancia sino que, m&aacute;s bien al rev&eacute;s, te hunde en ella. Pero esto es algo de lo que aquellos cuya ignorancia ha sido empoderada no son conscientes, y as&iacute;, los argumentos ajenos son percibidos como ataques que deben ser contestados con un ataque mayor. Por ejemplo, si alguien trata de mostrarles la cruda realidad que est&aacute; evidenciando lo grave que es el cambio clim&aacute;tico, utilizando datos del &uacute;ltimo IPCC para combatir su negacionismo, el principio de transposici&oacute;n los lleva a la certidumbre de que los ignorantes son los cient&iacute;ficos, v&iacute;ctimas (o verdugos) de una suerte de conspiraci&oacute;n verde-mas&oacute;nica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El empoderamiento de la ignorancia es una de esas <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradojas antr&oacute;picas</a> que tan bien describen estos tiempos. Nada resta m&aacute;s <em>poder</em> que la ignorancia, que te convierte en v&iacute;ctima f&aacute;cil de ser manipulada a trav&eacute;s de falsos relatos. Internet es un hervidero de bulos y fake news difundidos por motivos que no son nada inocentes, una propaganda a la que el conocimiento te hace m&aacute;s resistente. Al empoderar la ignorancia se convierte al sujeto en esclavo de las voluntades ajenas, que operan sin escr&uacute;pulos persiguiendo su propia agenda.
    </p><p class="article-text">
        Aunque identificar y desenmascarar la estrategia seguida en el empoderamiento de la ignorancia no tiene dificultad alguna, ocurre justamente lo contrario cuando se quiere luchar contra ella. Aqu&iacute; se aplica, por desgracia, la no por ir&oacute;nica menos cierta <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Brandolini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley de Brandolin</a>i sobre la estupidez humana: la cantidad de energ&iacute;a necesaria para refutar falsedades o estupideces es un orden de magnitud mayor que la necesaria para producirlas. Resulta desolador ver a las mejores firmas progresistas del momento entretenidas en una reedici&oacute;n digital de las justas medievales, midiendo quien tiene la lanza m&aacute;s larga, el verbo m&aacute;s mordaz, la met&aacute;fora m&aacute;s brillante&hellip; o el ego m&aacute;s grande. Estas peculiares lides, por m&aacute;s que resulten intelectualmente estimulantes, no arrojan luz alguna all&iacute; donde el empoderamiento de la ignorancia ha sumido en la oscuridad a grandes sectores de la poblaci&oacute;n. M&aacute;s bien al rev&eacute;s, a menudo desembocan en guerras fratricidas que dejan al desnudo nuestro tal&oacute;n de Aquiles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tal vez la batalla contra el empoderamiento de la ignorancia no pueda ser luchada por reyes, reinas y alfiles sino por peones a campo abierto en un combate cuerpo a cuerpo. Todos tenemos un vecino, compa&ntilde;ero de trabajo, familiar, amigo o ex-amigo con quien hemos limitado la conversaci&oacute;n a lo absolutamente imprescindible e insustancial para evitar confrontaciones desagradables, alimentando a&uacute;n m&aacute;s la fractura social. Puede que este sea nuestro error, rehuir el cuerpo a cuerpo con el diferente mientras nos empleamos a fondo en discusiones con quienes piensan &ldquo;casi&rdquo; igual que nosotros, aunque no &ldquo;exactamente&rdquo; igual, llegando a perder el foco de lo que es verdaderamente urgente en estos momentos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo que necesitamos es armarnos de empat&iacute;a, paciencia, e incluso un poquito de sentido del humor, e invitar a ese vecino, compa&ntilde;ero de trabajo, familiar, amigo o examigo a un caf&eacute; dispuestos a entablar una conversaci&oacute;n espinosa a coraz&oacute;n abierto. Tal vez deber&iacute;amos intentar ponernos en sus zapatos, tratando de trazar mentalmente el camino que han seguido hasta negar el (m&aacute;s que evidente) cambio clim&aacute;tico, hasta cerrar su coraz&oacute;n a los m&aacute;s d&eacute;biles para culpabilizarlos de todos los males, hasta convencerse de que el desafortunado es un vago que quiere vivir del cuento, o a votar opciones que s&oacute;lo buscan el inter&eacute;s de unos pocos en su af&aacute;n por sentir que han triunfado en este vida. Tal vez este ejercicio nos permita encontrar ranuras por donde <em>colarnos</em> para mostrarles que la realidad es bien diferente. Esto no quiere decir que nos olvidemos de los datos y los argumentos s&oacute;lidos para responder al negacionista desilustrado, sino que apliquemos los sentimientos y la emotividad como manera de conectar con mentes que est&aacute;n cerradas al debate sereno y al amplio consenso cient&iacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El plan no es nada apetecible, mola mucho m&aacute;s ir de ca&ntilde;as con un colega a discutir si colapsismo s&iacute;, o no.. Pero el n&uacute;mero de <em>terraplanistas</em> sociales crece a ojos vista, y es absolutamente prioritario poner un freno y revertir la situaci&oacute;n al precio que sea. Necesitamos ganar la lucha contra el empoderamiento de la ignorancia, esa lacra que consigue mantener a muchas personas ciegas y sordas a los problemas que nos amenazan, secuestradas en una perversa reedici&oacute;n del s&iacute;ndrome de Estocolmo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Abramos pues un debate que nos lleve a encontrar f&oacute;rmulas, ant&iacute;dotos y estrategias para rescatar a estas personas, tanto desde la raz&oacute;n como desde la emoci&oacute;n. La comunidad cient&iacute;fica est&aacute; obligada a compartir datos y argumentos, sin escatimar esfuerzos para que sean asequibles para todo el mundo. Tambi&eacute;n es de enorme valor la experiencia del colectivo de asistentes sociales, quienes llevan d&eacute;cadas luchando para erradicar los h&aacute;bitos y comportamientos nocivos arraigados en tantas poblaciones desfavorecidas. En cualquier caso, todos y cada uno de nosotros puede y debe aportar su granito de arena. En el &eacute;xito o fracaso de nuestro empe&ntilde;o nos podemos estar jugando, literalmente, la persistencia de la vida tal y como la conocemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo ha sido escrito por Ana Campos, Joaqu&iacute;n Hortal, Astrid Wagner, Luis Santamar&iacute;a y Fernando Valladares
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Nov 2022 21:40:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A la búsqueda de antídotos contra el empoderamiento de la ignorancia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni son debates ni son programas informativos: España merece más de sus televisiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/son-debates-son-programas-informativos-espana-merece-televisiones_132_9285666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dc9e94b-ecb2-417a-a0a4-4e967394135e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni son debates ni son programas informativos: España merece más de sus televisiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate sobre la emergencia climática no es una discusión abierta al público, como tampoco lo es el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad severa. Miles de científicos alrededor del globo están dando la señal de alarma desde mesas de estudio y desde el conocimiento profundo, no desde los focos de un frívolo plató</p><p class="subtitle">El debate de Matutes no existe</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“El anti-intelectualismo es el culto a la ignorancia. Ha sido una constante en nuestra historia política y cultural, promovida por la falsa idea de que la democracia consiste en que mi ignorancia es tan válida como tu conocimiento”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isaac Asimov</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando nos sentimos enfermos acudimos a la consulta de nuestro m&eacute;dico para que nos diagnostique; si la enfermedad resulta ser grave, puede que nos animemos a visitar a otro especialista para contrastar opiniones fundadas. Lo que nadie con un m&iacute;nimo de sentido com&uacute;n hace es someter el diagn&oacute;stico a la opini&oacute;n de no-expertos, por muy &ldquo;le&iacute;dos e informados&rdquo; que pretendan estar. Algo similar ocurre cuando descubrimos problemas en nuestra vivienda, o cuando notamos sonidos extra&ntilde;os en el motor del coche: nos ponemos en manos de especialistas para que hagan un diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n y nos indiquen c&oacute;mo proceder. A nadie sensato se le ocurre pedir la opini&oacute;n de ese <em>cu&ntilde;ado</em> que demuestra ser tan listo en las tertulias familiares, salvo que resulte ser un experto (de verdad) en el tema.
    </p><p class="article-text">
        El planeta est&aacute; enfermo. El planeta es nuestra casa, es el veh&iacute;culo en el que navegamos por el universo, y tambi&eacute;n somos todos y cada uno de nosotros como parte integrante de la biosfera. La comunidad cient&iacute;fica lleva d&eacute;cadas debatiendo hasta la saciedad los s&iacute;ntomas y el origen de la enfermedad que nos azota, a la par que anticipa un desenlace fatal si no se toman las medidas adecuadas con &mdash;cada vez m&aacute;s&mdash; urgencia. Los cient&iacute;ficos se enfrentan a un problema de una complejidad enorme pues involucra, ni m&aacute;s ni menos, el diagn&oacute;stico del Sistema Tierra en su globalidad, un sistema extremadamente complejo y &uacute;nico, donde lo vivo y lo inerte evolucionan en el tiempo en un delicado equilibrio. Los oc&eacute;anos, la atm&oacute;sfera y la corteza terrestre, junto a la biosfera con sus millones de especies, interaccionan entre s&iacute; de manera continuada a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples procesos entrelazados que se retroalimentan mientras establecen intrincadas sinergias. Comprender el problema en toda su extensi&oacute;n requiere un esfuerzo considerable de los cient&iacute;ficos, pues al abarcar m&uacute;ltiples disciplinas &mdash;tanto del &aacute;mbito de la f&iacute;sica como de la qu&iacute;mica, la biolog&iacute;a y la geolog&iacute;a&mdash; obliga a una visi&oacute;n interdisciplinar que es cualquier cosa menos sencilla. A esto se a&ntilde;ade la complejidad matem&aacute;tica de modelar el sistema para analizar los resultados de esta enormidad de interacciones, solo reproducibles por medio de simulaciones computacionales. 
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la emergencia clim&aacute;tica no es una discusi&oacute;n abierta al p&uacute;blico, como tampoco lo es el diagn&oacute;stico y tratamiento de una enfermedad severa. Estamos ante un problema global cuyo estudio se lleva a cabo en laboratorios, universidades y centros de investigaci&oacute;n de todo el mundo, siendo debatido en congresos internacionales y a trav&eacute;s de revistas especializadas. Literalmente, miles de cient&iacute;ficos alrededor del globo est&aacute;n dando la se&ntilde;al de alarma desde mesas de estudio y desde el conocimiento profundo, no desde los focos de un fr&iacute;volo plat&oacute;. A d&iacute;a de hoy el consenso entre los especialistas a nivel mundial, tanto del diagn&oacute;stico como de las medidas a adoptar, es abrumador, superando el 97%. Bien podr&iacute;a el resto de la poblaci&oacute;n, empezando por los informadores, tener esto claro.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos tienen la obligaci&oacute;n moral de hacer todos los esfuerzos posibles para difundir sus conocimientos entre el gran p&uacute;blico, en particular sobre un tema en el que est&aacute; en juego el futuro de la humanidad. Deben explicar una y otra vez los hechos sin tecnicismos para que todos podamos comprenderlos, y contestar a las preguntas de los ciudadanos para resolver sus dudas, labor para la que cuentan con el apoyo de divulgadores cient&iacute;ficos expertos en comunicaci&oacute;n que les ayudan a trasladar los mensajes y hacerlos asequibles. Desafortunadamente, en su af&aacute;n por informar a la opini&oacute;n p&uacute;blica con frecuencia se ven sumergidos en un falso debate, una trampa populista que sirve justamente para lo contrario: desinformar. En lugar de responder a preguntas de periodistas, pol&iacute;ticos o tertulianos, a menudo se encuentran en mitad de una supuesta &ldquo;discusi&oacute;n de opiniones enfrentadas&rdquo; vi&eacute;ndose en la tesitura de &ldquo;debatir&rdquo; con personas que, simplemente, no tienen conocimientos para hacerlo sino opiniones construidas a posteriori de un posicionamiento ideol&oacute;gico desde lecturas superficiales y fuentes dudosas. Este es el caso de Fran Herv&iacute;as o de Esperanza Aguirre, cuya falta de conocimiento sobre las din&aacute;micas clim&aacute;ticas es f&aacute;cil de deducir <a href="https://www.elespanol.com/bluper/20220831/divulgador-cientifico-ir-mentira-defender-opinion-negacionistas/699680159_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por su desempe&ntilde;o en los plat&oacute;s</a> hablando del tema. Es de reconocer, c&oacute;mo no, la admisi&oacute;n de falta de conocimientos de Aguirre, lo que no le impide prestarse a debatir sobre el tema. El resultado de estos falsos debates es tan rid&iacute;culo como obligar a un astrof&iacute;sico a discutir la forma de la Tierra con un terraplanista, o pretender que un Golden Retriever reflexione sobre existencialismo con un fil&oacute;sofo. A ladridos, eso s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el <a href="https://twitter.com/hope_enpie/status/1564712056682602496" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falso debate</a> tiene lugar mientras un tercio de Pakist&aacute;n est&aacute; inundado, sum&aacute;ndose por millones los desplazados y por centenares los muertos, cuando en su af&aacute;n por arrimar el ascua a su sardina negacionista los dos pol&iacute;ticos tratan de mofarse del experto al que han apresado en su trampa populista mientras le interrumpen con chascarrillos, el falso debate decae de la ridiculez a la m&aacute;s vulgar obscenidad. El planeta est&aacute; enfermo, millones de personas ya est&aacute;n sufriendo las consecuencias, pero a ciertos representantes de la clase pol&iacute;tica se ve que les hace mucha gracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los falsos debates son propios de las falsas democracias. Equiparar ignorancia con conocimiento bajo la excusa de confrontar &ldquo;opiniones diferentes&rdquo; es una forma de empoderar la ignorancia, la herramienta m&aacute;s potente utilizada por los populistas para manipular a la opini&oacute;n p&uacute;blica. Es lo opuesto a la democracia. Qu&eacute; es lo que ganan las televisiones y sus due&ntilde;os con esto es algo que ellos sabr&aacute;n y nosotros podemos sospechar o intuir. Qu&eacute; pierden los potenciales televidentes es claro: su derecho a estar informados adecuadamente, a obtener informaci&oacute;n veraz que les permita formar su opini&oacute;n de manera fundamentada. Precisamente informaci&oacute;n veraz es lo que uno esperar&iacute;a de los medios de comunicaci&oacute;n en un pa&iacute;s democr&aacute;tico y no espect&aacute;culos de dudoso gusto al servicio de intereses espurios. 
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n sobre la emergencia clim&aacute;tica que tiene que mantener la opini&oacute;n p&uacute;blica de la mano de la clase pol&iacute;tica debe centrarse en c&oacute;mo llevar a la pr&aacute;ctica las medidas a implementar para mitigar la situaci&oacute;n, en c&oacute;mo podemos &mdash;entre todos&mdash; con nuestro grano de arena, junto a los grandes poderes con sus grandes fuerzas, cambiar el rumbo de la situaci&oacute;n. Los hechos demostrados cient&iacute;ficamente no son opinables, como no lo es el diagn&oacute;stico de tu m&eacute;dico. Si quieres contrastarlo acude a otro especialista, pero abstente de preguntarle a tu cu&ntilde;ado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/son-debates-son-programas-informativos-espana-merece-televisiones_132_9285666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 20:16:50 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Contando galaxias en los confines del universo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/contando-galaxias-confines-universo_132_9192949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38a0449c-efcf-44da-a45b-bbbb74c2a121_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contando galaxias en los confines del universo"></p><p class="article-text">
        El 17 de febrero de 1600 el gran pensador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Giordano_Bruno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giordano Bruno</a> ard&iacute;a en una pira en el coraz&oacute;n de Roma, acusado de hereje por la inquisici&oacute;n. Entre sus pecados se encontraba el haber proclamado que el universo es infinito y est&aacute; poblado por infinitas estrellas que son como el Sol, con mundos habitados por animales y seres inteligentes. Esta visi&oacute;n plat&oacute;nica de un universo infinito, est&aacute;tico e inmutable pronto se instal&oacute; en la academia, perdurando durante cuatrocientos a&ntilde;os hasta que, a principios del siglo XX, Einstein reparaba en un &ldquo;peque&ntilde;o gran problema&rdquo; que deb&iacute;a ser resuelto. Tanto en la versi&oacute;n cl&aacute;sica de la gravitaci&oacute;n como en la relativista, un cuerpo tiende a colapsar sobre s&iacute; mismo por efecto de la atracci&oacute;n que se ejercen mutuamente entre s&iacute; todas sus partes. El colapso s&oacute;lo es evitable cuando existen otras fuerzas que act&uacute;an en sentido opuesto, balanceando la gravedad. Esto es algo extensible al universo: si estamos aqu&iacute; para contarlo es porque alguna otra fuerza est&aacute; contrarrestando su autogravedad, pues de lo contrario habr&iacute;a colapsado hace mucho tiempo. A la vez que se&ntilde;alaba el problema, Einstein encontraba una soluci&oacute;n matem&aacute;tica en las ecuaciones de campo de la relatividad general capaz de dotar de estabilidad al universo frente a su autogravedad. No obstante, no fue capaz de darle un significado f&iacute;sico que encontrase satisfactorio, limit&aacute;ndose a insinuar que podr&iacute;a estar relacionada con &ldquo;alg&uacute;n tipo de energ&iacute;a del vac&iacute;o&rdquo;. Al poco tiempo reneg&oacute; de la idea, dejando que cayera en el olvido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuerpo autogravitante.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 1927 el matem&aacute;tico y sacerdote belga <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Georges_Lema%C3%AEtre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Lema&icirc;tre</a> se aventur&oacute; a proponer una idea bastante &ldquo;atrevida&rdquo; para resolver el problema planteado por Einstein: postul&oacute; que la raz&oacute;n por la que el universo no colapsa sobre s&iacute; mismo es porque se encuentra en expansi&oacute;n. Ahondando en la idea, en 1931 argumentaba que, si hoy se encuentra en expansi&oacute;n, tuvo que haber un momento en el pasado en el que todo el universo se encontraba colapsado en un &ldquo;&aacute;tomo primitivo&rdquo;, un &ldquo;huevo c&oacute;smico&rdquo; primordial que por alguna raz&oacute;n &ldquo;estall&oacute;&rdquo;, dando como resultado la expansi&oacute;n actual. Nadie lo tom&oacute; en serio. La falta de respaldo inicial lleg&oacute; a derivar en abierta hostilidad, cuando no en franco pitorreo. En una entrevista para la BBC en 1949 uno de los grandes astrof&iacute;sicos de la &eacute;poca y ac&eacute;rrimo defensor de que el universo es est&aacute;tico, Sir Fred Hoyle, se mofaba de la idea de Lema&icirc;tre refiri&eacute;ndose a ella hasta en tres ocasiones como &ldquo;<em>Big Bang!</em>&rdquo;. Cuando Hoyle utiliz&oacute; esa expresi&oacute;n pretendiendo hacer un chiste, lo &uacute;ltimo que pudo imaginar es que estaba bautizando una de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas m&aacute;s famosas de la historia. Los datos pronto vendr&iacute;an a respaldarla. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Hubble-Lema%C3%AEtre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recesi&oacute;n de las galaxias</a> primero (1929), y el descubrimiento de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Radiaci%C3%B3n_de_fondo_de_microondas#:~:text=La%20radiaci%C3%B3n%20de%20fondo%20de,o%20radiaci%C3%B3n%20del%20fondo%20c%C3%B3smico." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">radiaci&oacute;n de fondo</a> alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s (1964), pondr&iacute;an los primeros pilares observacionales a la que hoy es la teor&iacute;a cosmol&oacute;gica aceptada por la academia: el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Big_Bang" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Big Bang</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el universo no es est&aacute;tico e inmutable, si hubo un instante inicial a partir del cual ha estado y sigue estando en expansi&oacute;n, es inevitable preguntarnos por su futuro. &iquest;Continuar&aacute; expandi&eacute;ndose para siempre? &iquest;Llegar&aacute; un momento en el que la expansi&oacute;n se detenga y el universo comience a implosionar (el llamado &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_Big_Crunch#:~:text=La%20Gran%20Implosi%C3%B3n%2C%20tambi%C3%A9n%20conocida,el%20destino%20final%20del%20universo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Big Crunch</a>&rdquo;)? Esta ha sido, y contin&uacute;a siendo, una de las cuestiones centrales de la cosmolog&iacute;a moderna, una pregunta que ha desatado intensos y apasionados debates entre los astr&oacute;nomos cuya clave se encuentra en la densidad de materia. En un universo &ldquo;liviano&rdquo; la gravedad ir&aacute; desacelerando la expansi&oacute;n sin llegar a detenerla, por lo que &eacute;sta durar&aacute; para siempre. Por el contrario, si la densidad de materia fuese superior a un cierto valor cr&iacute;tico la gravedad ser&iacute;a lo suficientemente potente para revertir el proceso en un futuro, y el universo acabar&iacute;a implosionando. (<em>En los modelos cosmol&oacute;gicos la densidad de materia se representa a trav&eacute;s del </em><a href="https://astronomy.swin.edu.au/cosmos/d/density+parameter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>par&aacute;metro de densidad ,</em></a><em> cuyo valor es 1 cuando la densidad tiene justamente el valor cr&iacute;tico</em>).
    </p><p class="article-text">
        Los astr&oacute;nomos se pusieron manos a la obra a &ldquo;pesar&rdquo; el universo, una tarea considerablemente compleja como cualquiera puede imaginar, que se volvi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil tras la aparici&oacute;n en escena de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Materia_oscura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">materia oscura</a>, llamada as&iacute; porque, al no interaccionar con los fotones, s&oacute;lo es posible &ldquo;verla&rdquo; de forma indirecta a trav&eacute;s de la influencia gravitacional que ejerce sobre la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Materia_bari%C3%B3nica#:~:text=En%20cosmolog%C3%ADa%2C%20materia%20bari%C3%B3nica%20es,podemos%20ver%2C%20incluidos%20nosotros%20mismos." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">materia bari&oacute;nica</a> (la materia &ldquo;ordinaria&rdquo; a la que estamos acostumbrados en la Tierra). Uno de los m&eacute;todos que se propusieron para tratar de &ldquo;pesar&rdquo; el universo fue el conteo de galaxias en im&aacute;genes muy profundas del cielo. Para explicar en qu&eacute; consiste vamos a comenzar por imaginar que hacemos una fotograf&iacute;a de un campo de girasoles. Si contamos el n&uacute;mero de girasoles que vemos en distintas partes de la foto, es evidente que el n&uacute;mero por &aacute;rea aumenta a medida que son m&aacute;s peque&ntilde;os; &nbsp;es decir, en la imagen vemos muchos m&aacute;s girasoles lejanos que cercanos pues el campo de visi&oacute;n se va ampliando con la distancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Campo de girasoles                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre al contar galaxias en im&aacute;genes profundas del cielo en funci&oacute;n de su luminosidad: vemos muchas m&aacute;s galaxias d&eacute;biles (lejanas) que brillantes (cercanas), con una proporci&oacute;n entre s&iacute; que depende del campo de visi&oacute;n delineado por la geometr&iacute;a del universo. Puesto que, seg&uacute;n nos muestra la teor&iacute;a de la relatividad, la masa deforma el tejido del espacio-tiempo, esta geometr&iacute;a podr&aacute; ser plana, abierta, o cerrada dependiendo de la densidad de materia. En la Tierra el efecto relativista es inapreciable, pero cuando nos sumergimos en el espacio profundo se va haciendo cada vez m&aacute;s notorio.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dicho, y hecho. Entre 1994 y 1999 un grupo de astr&oacute;nomos de la Universidad de Durham (en el que una de nosotros, A. C., tuvo la inmensa fortuna de participar), tomaba la fotograf&iacute;a m&aacute;s profunda del cielo jam&aacute;s hecha desde telescopios en Tierra. Tras muchas horas de observaci&oacute;n en el telescopio William Herschel del Observatorio de La Palma (<a href="https://www.ing.iac.es/astronomy/telescopes/wht/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WHT</a>) y en el telescopio infrarrojo del Observatorio de Hawaii (<a href="https://about.ifa.hawaii.edu/ukirt/about-us/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UKIRT</a>) se obtuvieron decenas de im&aacute;genes de un mismo campo del cielo las cuales, tras un cuidadoso y complejo tratamiento, consiguieron llevarnos &ldquo;<em>donde nadie antes hab&iacute;a llegado</em>&rdquo;. As&iacute; lo relataba a la prensa el Prof. Tom Shanks, l&iacute;der del equipo de investigaci&oacute;n, emulando con entusiasmo al <a href="https://www.youtube.com/watch?v=VodWN-uPHKE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legendario capit&aacute;n Kirk</a>. Durante un tiempo el <a href="http://astro.dur.ac.uk/~nm/pubhtml/herschel/herschel.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>William Herschel Deep Field</em></a> se convert&iacute;a en el aut&eacute;ntico &ldquo;Enterprise&rdquo; del espacio profundo, aunque la gloria no le durar&iacute;a mucho pues pronto le saldr&iacute;a una seria competencia desde el <a href="https://telescopiohubble.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telescopio espacial Hubble</a>. En 1996 el <a href="https://www.stsci.edu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">STScI</a> hac&iacute;a p&uacute;blica una imagen a&uacute;n m&aacute;s profunda y con mucha mejor resoluci&oacute;n (aunque cubriendo un &aacute;rea del cielo 8 veces menor), el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Campo_Profundo_del_Hubble" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hubble Deep Field</em></a><em>-North</em>, cuyo &eacute;xito era continuado en 1998 por el <em>Hubble Deep Field-South</em>. Finalmente, en 2004 se pulverizaban los r&eacute;cords con el <a href="https://esahubble.org/science/deep_fields/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ultra Hubble Deep Field</em></a>, la fotograf&iacute;a m&aacute;s profunda del cielo jam&aacute;s tomada en luz visible. Durante los siguientes a&ntilde;os nuevos equipos de investigaci&oacute;n se animaron a continuar por el camino abierto por estos trabajos pioneros, aprovechando la enorme potencia de observaci&oacute;n ofrecida por las nuevas generaciones de telescopios. Tal y como ser&iacute;a de esperar, los <a href="http://star-www.dur.ac.uk/~nm/pubhtml/counts/counts.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conteos de galaxias en las distintas im&aacute;genes</a> han mostrado un acuerdo excelente entre s&iacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora de analizar los conteos de galaxias la mayor dificultad que enfrentamos se debe a que las galaxias no s&oacute;lo evolucionan con el tiempo, sino que las hay de muy variados <a href="http://cas.sdss.org/dr7/sp/astro/galaxies/galaxies.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipos</a>. As&iacute;, para reproducir los conteos es necesario incorporar un modelo que tenga en cuenta tanto esta variedad como la evoluci&oacute;n. Una forma de abordar el problema es mediante la utilizaci&oacute;n de fotograf&iacute;as del mismo campo del cielo con distintos filtros, para acotar y/o contrastar los modelos. No obstante, la experiencia ha puesto de manifiesto que las incertidumbres que existen sobre el proceso de formaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de las galaxias son tantas, y tan profundas, que impiden extraer conclusiones robustas sobre el objetivo inicialmente perseguido con los c&aacute;lculos: &ldquo;pesar&rdquo; el universo. Pese a ello, las im&aacute;genes profundas del universo no han perdido ni un &aacute;pice de actualidad, precisamente por haberse mostrado imprescindibles para escudri&ntilde;ar los <a href="https://sciencenordic.com/astronomy-denmark-galaxies/how-are-galaxies-formed/1774357" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples y complejos procesos f&iacute;sicos</a> que han dado lugar tanto a las galaxias como a las estructuras que forman entre s&iacute;, grupos, c&uacute;mulos y filamentos. De hecho, el inter&eacute;s por bucear en los confines del universo queda patente a trav&eacute;s de los m&uacute;ltiples proyectos de investigaci&oacute;n que contin&uacute;an aventur&aacute;ndose por el espacio profundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2013 arrancaba el proyecto <a href="https://frontierfields.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frontier Fields Views</em></a> con el telescopio espacial Hubble, que tom&oacute; varias im&aacute;genes profundas del cielo cada una de ellas centrada en un grupo de galaxias lejano. En las im&aacute;genes se aprecian unos extraordinarios arcos de luz alrededor de los grupos que resultan ser galaxias muy lejanas, tanto que si no fuese por el grupo que se interpone entre ellas y nosotros, no ser&iacute;amos capaces de verlas. Nuevamente debemos recurrir a la teor&iacute;a de la relatividad para entender este sorprendente fen&oacute;meno: el grupo de galaxias act&uacute;a como un telescopio natural, una &ldquo;<a href="https://hubblesite.org/contents/articles/gravitational-lensing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lente gravitacional</a>&rdquo; que al deformar el espacio a su alrededor provoca este espectacular efecto &oacute;ptico en las galaxias que hay tras de s&iacute;, distorsionando su forma y amplificando su luz. El estudio de estos arcos de luz es una potent&iacute;sima herramienta para conocer la distribuci&oacute;n de materia (visible y oscura) en las agrupaciones de galaxias que hacen de lente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado 12 de julio se hac&iacute;a p&uacute;blica la primera imagen del <a href="https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/Webb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telescopio espacial James Webb</a>. Siguiendo los pasos de los &ldquo;campos frontera&rdquo; del Hubble, la imagen muestra el grupo masivo de galaxias <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/SMACS_J0723.3-7327" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMACS 0723</a> localizado a unos 4.600 millones de a&ntilde;os luz de distancia. La impresionante imagen del Webb, la m&aacute;s profunda que existe hasta la fecha en el infrarrojo, muestra con nitidez esos arcos de luz producto de la distorsi&oacute;n que produce el grupo al hacer de lente gravitacional a las galaxias que hay tras de s&iacute;. Tal y como explicamos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/insondable-belleza-amanecer-cosmico_132_8844085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, hay que recordar que este telescopio opera en el infrarrojo, a diferencia del Hubble que lo hace en el visible. Dado que, en su viaje por el espacio, la luz se desplaza al rojo por efecto de la expansi&oacute;n, se espera que el James Webb nos permita observar directamente la &eacute;poca en la que comenzaron a formarse las primeras proto-galaxias hace m&aacute;s de 13.000 millones de a&ntilde;os. Comenzamos pues un viaje hacia los aut&eacute;nticos confines del universo, m&aacute;s all&aacute; de los cuales s&oacute;lo nos es posible ver la fr&iacute;a luz de la radiaci&oacute;n de fondo, la aut&eacute;ntica frontera final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los conteos profundos de galaxias los astr&oacute;nomos pretendieron &ldquo;pesar&rdquo; el universo a trav&eacute;s de su geometr&iacute;a, lo que requiere un complejo modelado previo de la formaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de las galaxias que permita reproducir las cuentas. La historia ha dado la vuelta a la situaci&oacute;n: hoy conocemos con un impresionante grado de acierto los par&aacute;metros cosmol&oacute;gicos gracias a otros tipos de observaciones, entre los que destacan el an&aacute;lisis detallado de la <a href="https://plancksatellite.org.uk/science/cmb/#:~:text=The%20Cosmic%20Microwave%20Background%20(or,billion%20(13%2C700%2C000%2C000)%20years%20old." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">radiaci&oacute;n de fondo</a> y el estudio de <a href="https://www.investigacionyciencia.es/blogs/astronomia/17/posts/la-expansin-acelerada-del-universo-y-el-premio-nobel-de-fsica-2011-10387" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supernovas lejanas</a>, lo que nos permite despejar la inc&oacute;gnita del modelo cosmol&oacute;gico de la &ldquo;ecuaci&oacute;n de las cuentas&rdquo; para centrarnos en el estudio de las galaxias. Seg&uacute;n todos los datos de los que disponemos en la actualidad, vivimos en un universo de geometr&iacute;a plana de unos 13.800 millones de a&ntilde;os de edad, un universo que en la &eacute;poca actual <a href="https://www.researchgate.net/publication/344382189_Planck_2018_results_VI_Cosmological_parameters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; compuesto</a>, por un (aprox) 5% de materia bari&oacute;nica, un 25% de materia oscura, y un 70% de &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Energ%C3%ADa_oscura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">energ&iacute;a oscura</a>&rdquo;. Este &uacute;ltimo componente, incorporado a los modelos tras el inesperado descubrimiento en 1998 de que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Expansi%C3%B3n_acelerada_del_universo#:~:text=%C2%ABExpansi%C3%B3n%20acelerada%20del%20universo%C2%BB%20o,una%20velocidad%20cada%20vez%20mayor." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expansi&oacute;n del universo se est&aacute; acelerando</a>, recuerda poderosamente aquella &ldquo;energ&iacute;a del vac&iacute;o&rdquo; que actuar&iacute;a en sentido opuesto a la gravedad, propuesta (y rechazada) hace un siglo por el genial Einstein. Dado que la suma del par&aacute;metro de densidad de materia (bari&oacute;nica m&aacute;s oscura) y de densidad de energ&iacute;a oscura es igual a 1 con un impresionante grado de precisi&oacute;n de las medidas, todo apunta a que vivimos en un universo plano que continuar&aacute; expandi&eacute;ndose para siempre. C&oacute;mo ser&aacute; esta expansi&oacute;n en el futuro es una inc&oacute;gnita, pues depende de las propiedades de la energ&iacute;a oscura de la que, b&aacute;sicamente, &iexcl;no sabemos nada! Algunos modelos indican que la expansi&oacute;n podr&iacute;a ser cada vez m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pida, hasta llegar a lo se ha llamado un <a href="https://quo.eldiario.es/ciencia/q2204307498/big-rip-los-datos-sugieren-que-nos-dirigimos-a-un-final-violento-del-universo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Big Rip</a>, (&ldquo;gran desgarramiento&rdquo;). No obstante -&iexcl;prudencia obliga!- tal vez lo m&aacute;s inteligente sea mantenerse a la espera de nuevos acontecimientos, sin apostar demasiado fuerte por ninguna opci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/contando-galaxias-confines-universo_132_9192949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jul 2022 20:44:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contando galaxias en los confines del universo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fábula del crecimiento infinito y la felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/fabula-crecimiento-infinito-felicidad_132_9105357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37363e24-be67-4aa4-b0d2-ed10db7c3741_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fábula del crecimiento infinito y la felicidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es indudable que incorporar una agenda de transformación con compromisos firmes de reducción de la emisión de gases contaminantes es un balón de oxígeno para un planeta que ha traspasado la línea de alerta roja. No obstante, tal y como está advirtiendo la comunidad científica, no se trata de la solución definitiva sino tan sólo de una medida de mitigación</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a se ha convertido en el eje axial sobre el que pivota todo nuestro sistema pol&iacute;tico-social. A grandes trazos, su funcionamiento es bastante m&aacute;s simple de lo que nos puede parecer a primera vista; el motor de todo su entramado es la rueda producci&oacute;n &ndash; consumo: producimos para que otros consuman, consumimos lo que otros producen. En el capitalismo de libre mercado el indicador de la <em>salud</em> econ&oacute;mica de un pa&iacute;s, es decir, del estado de su motor econ&oacute;mico, es el <a href="https://www.bbva.com/es/tres-metodos-calcular-pib/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volumen de actividad econ&oacute;mica</a> medida por medio del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB).&nbsp; Dado que cuando la econom&iacute;a est&aacute; fuerte los ciudadanos vivimos con mayor bienestar, mientras que sus crisis se propagan de inmediato a los colectivos sociales alcanzando mayor virulencia entre los m&aacute;s vulnerables, no es de extra&ntilde;ar que crecimiento econ&oacute;mico y felicidad se hayan asociado en el imaginario colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PIB es una medida de lo que se produce trasladado a su valor monetario, lo que significa que su crecimiento obliga a producir cada vez m&aacute;s. La ambici&oacute;n de obtener mayores beneficios, siempre incesante y creciente, es lo que estimula la producci&oacute;n; las empresas se ven obligadas a incrementar su rentabilidad cada a&ntilde;o para mantener satisfechos a sus accionistas, evitando que estos se lleven el capital a otras empresas. Evidentemente, por el lado del consumo es igual de necesario engrasar la rueda, pues cuanto m&aacute;s se produce m&aacute;s hay que consumir. Esto es algo que se consigue a trav&eacute;s de intensas campa&ntilde;as de marketing que crean necesidades all&iacute; donde no las hab&iacute;a; sabido es que el buen comercial no es el que te vende lo que necesitas, sino el que consigue que necesites lo que tiene en venta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos siglos el capitalismo ha tra&iacute;do consigo un progreso material que se ha traducido en bienestar para los pa&iacute;ses ricos. Producir m&aacute;s para obtener beneficios crecientes requiere el dise&ntilde;o de nuevos productos que mantengan encendida la llama del consumo, algo que ha sido posible gracias a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, aliado imprescindible para un fin que, siendo meramente lucrativo, nos ha regalado como efecto colateral una indudable mejora de la calidad de vida como muestra el espectacular incremento demogr&aacute;fico global. No obstante, m&aacute;s all&aacute; de las consideraciones &eacute;ticas que pueda suscitar un modelo econ&oacute;mico que, en su ra&iacute;z, est&aacute; basado en la ambici&oacute;n materialista tanto de acumular beneficios monetarios como de consumir, hay un error cr&iacute;tico que fue puesto de manifiesto por vez primera hace ahora 50 a&ntilde;os en el informe <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_l%C3%ADmites_del_crecimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Limits to Growth</em></a><em>: </em>la ausencia de an&aacute;lisis f&iacute;sicos incorporados a los modelos. Desde su marco exclusivamente matem&aacute;tico, la pretensi&oacute;n de los modelos econ&oacute;micos de perseguir un crecimiento infinito en un planeta finito no deja de ser un ox&iacute;moron. La producci&oacute;n, y su posterior distribuci&oacute;n entre los consumidores, requiere tanto de materias primas como de energ&iacute;a, cuyo acceso es limitado en ambos casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las materias primas son el insumo b&aacute;sico de la cadena industrial, necesarias tanto para la elaboraci&oacute;n de bienes para el consumo como para la propia producci&oacute;n de energ&iacute;a. Muchas de estas materias son no-renovables, es decir, su cantidad es limitada ya sea porque son el resultado de largu&iacute;simos procesos geol&oacute;gicos que requieren millones de a&ntilde;os para completarse, o por su origen mineral. Dicho en rom&aacute;n paladino: cuando estas materias se acaben no habr&aacute; m&aacute;s &ndash; salvo que fu&eacute;semos a buscarlas a otros planetas lo que, hoy por hoy, pertenece al terreno de la ciencia ficci&oacute;n y no al de la realidad plausible a medio plazo. La escasez de materias primas no es algo que podamos obviar alegremente pensando que es un problema que ocurrir&aacute; en un futuro lejano, sino una realidad que ya se est&aacute; materializando. Esta escasez, unido a la irregular distribuci&oacute;n de las materias primas por las distintas geograf&iacute;as producto de la historia geol&oacute;gica del planeta, se ha convertido en una fuente de tensiones geoestrat&eacute;gicas que ya est&aacute;n alumbrando dur&iacute;simos conflictos armados. Como ejemplo podemos recordar que el control de los yacimientos de colt&aacute;n, el llamado &ldquo;<a href="https://www.xataka.com/investigacion/coltan-nuestros-moviles-no-serian-tal-como-que-sirve-mineral-codiciado-tecnologicas-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oro negro</a>&rdquo; de la tecnolog&iacute;a, fue una de las causas del estallido de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_guerra_del_Congo#:~:text=La%20segunda%20guerra%20del%20Congo,la%20primera%20guerra%20del%20Congo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda guerra del Congo</a> que cost&oacute; la vida a m&aacute;s de 5 millones de personas en un pa&iacute;s terriblemente castigado por su riqueza natural, una de esas m&uacute;ltiples <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradojas antr&oacute;picas</a> que caracterizan a nuestra sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a la energ&iacute;a, durante los &uacute;ltimos siglos hemos disfrutado de enormes cantidades de acceso relativamente f&aacute;cil almacenada en la forma de combustibles f&oacute;siles &ndash; petr&oacute;leo, carb&oacute;n, gas natural &ndash; materias primas que se est&aacute;n acercando a su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_pico_de_Hubbert" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico de m&aacute;xima extracci&oacute;n</a> si es que no lo han sobrepasado ya. Es evidente que el uso indiscriminado de este tipo de energ&iacute;a ha propiciado un gran crecimiento econ&oacute;mico a nivel mundial, pero el precio a pagar es alt&iacute;simo: se ha disparado la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/funambulismo-lideres-mundiales-frente-calentamiento-global_132_8637796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando la temperatura media global</a>, con las dram&aacute;ticas consecuencias que estamos comenzando a comprobar. El impacto en t&eacute;rminos medioambientales, junto a los claros s&iacute;ntomas de escasez de los combustibles f&oacute;siles, ha obligado a buscar fuentes de energ&iacute;a renovable y no-contaminante &ndash; solar, e&oacute;lica, hidroel&eacute;ctrica, mareomotriz, geot&eacute;rmica &ndash; como alternativa. La utilizaci&oacute;n de estas energ&iacute;as para el proceso de producci&oacute;n y posterior distribuci&oacute;n de los productos, en combinaci&oacute;n con pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas como el uso de materiales biodegradables o el reciclaje de las basuras, ha hecho emerger un nuevo concepto econ&oacute;mico, el de <em>crecimiento sostenible</em>, o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Crecimiento_verde" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>crecimiento verde</em></a>. Que no es lo mismo que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_sostenible" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo sostenible</a>, aunque comparte conceptos y grandes dosis de contradicci&oacute;n. Convertido en objetivo de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses desarrollados a trav&eacute;s de agendas de transformaci&oacute;n m&aacute;s o menos ambiciosas, adem&aacute;s de ser un nuevo y lucrativo nicho de negocio, el crecimiento verde pretende desacoplar el crecimiento econ&oacute;mico del impacto medioambiental, lo que obliga a mantener intacta la fe en la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es indudable que incorporar una agenda de transformaci&oacute;n con compromisos firmes de reducci&oacute;n de la emisi&oacute;n de gases contaminantes es un bal&oacute;n de ox&iacute;geno para un planeta que ha traspasado la l&iacute;nea de <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-roja-escuchad-ciencia_132_8903060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alerta roja</a>. No obstante, tal y como est&aacute; advirtiendo la comunidad cient&iacute;fica, no se trata de la soluci&oacute;n definitiva sino tan s&oacute;lo de una medida de mitigaci&oacute;n. La tecnolog&iacute;a actual no permite hacer una sustituci&oacute;n de un tipo de energ&iacute;a por el otro en el plazo que requiere la urgencia de la situaci&oacute;n medioambiental si mantenemos el ritmo actual de consumo. De hecho, hay <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/antonio-turiel-la-escasez-de-materiales-es-una-estaca-en-el-corazon-de-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas t&eacute;cnicos</a> de dif&iacute;cil soluci&oacute;n motivados por la dependencia de estas fuentes de energ&iacute;a con factores clim&aacute;ticos que producen discontinuidades en el flujo de energ&iacute;a, o por el elevado uso que hacen de materias primas escasas como el neodimio, el litio, el cadmio o la plata entre otros. La utilizaci&oacute;n de energ&iacute;a nuclear durante el periodo de transici&oacute;n, tal y como <a href="https://www.eldiario.es/economia/comision-europea-etiqueta-verdes-inversiones-energia-nuclear-gas_1_8706729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha propuesto la Uni&oacute;n Europea</a>, tampoco soluciona el problema. M&aacute;s all&aacute; de los inconvenientes asociados a una tecnolog&iacute;a que entra&ntilde;a grandes riesgos (por seguras que se construyan no hay central &ldquo;a prueba de bombas&rdquo;), <a href="https://www.climatica.lamarea.com/energia-nuclear-esperanzas-vanas-debate-esteril/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las centrales nucleares no sirven</a> de respaldo al problema de discontinuidad de las renovables, por no mencionar que el uranio tambi&eacute;n es una materia prima de cantidad limitada en el planeta. Para acabar de rizar el rizo, la energ&iacute;a renovable de la que disponemos tambi&eacute;n es limitada. Es cierto que cada d&iacute;a nos llega del sol much&iacute;sima m&aacute;s energ&iacute;a que la que consumimos actualmente, pero la mayor parte es utilizada por el planeta para mantener los innumerables procesos biof&iacute;sicos que requiere el equilibrio de la biosfera de la que, no lo olvidemos, somos parte integrante: su salud es nuestra salud. Aunque no hay consenso sobre <a href="https://telos.fundaciontelefonica.com/telos-113-cuaderno-sostenibilidad-covid-19-el-futuro-ya-no-es-lo-que-era/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cu&aacute;nta de esta energ&iacute;a</a> que nos regala el sol podr&iacute;a ser utilizada sin alterar los ritmos del planeta, los c&aacute;lculos m&aacute;s optimistas indican que podr&iacute;a llegar a ser hasta unas 5 veces la que requiere el consumo actual, en contraste con otros c&aacute;lculos que indican que ni tan siquiera ser&iacute;a suficiente para cubrirlo. Sea como fuese, la idea de &ldquo;crecimiento infinito&rdquo;, por muy sostenible y verde que fuese, se choca de bruces con la realidad que nos impone vivir en un planeta finito de recursos limitados. Cuanto menos deber&iacute;amos acercarnos a una econom&iacute;a circular, en la que los bienes y materiales tardan mucho en abandonar el sistema de consumo en forma de residuo, reduciendo por tanto la demanda de materias primas.
    </p><p class="article-text">
        En oposici&oacute;n al tecno-optimismo del &ldquo;crecimiento verde&rdquo; mostrado con gran entusiasmo por algunos economistas, siempre dispuestos a depositar una fe ilimitada en que la tecnolog&iacute;a resuelva problemas f&iacute;sicos irresolubles, ha cobra cada vez mas fuerza el concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Decrecimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decrecimiento</a>, que se ha ido extendiendo por distintos <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/decrecimiento-siglo-limites_132_8187813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sectores sociales</a> entre los que se encuentra la comunidad cient&iacute;fica. El decrecimiento no es una nueva ideolog&iacute;a o un nuevo modelo econ&oacute;mico bien estructurado, sino una cr&iacute;tica al modelo de crecimiento infinito. Los decrecentistas advierten que basar todo el sistema econ&oacute;mico en algo que no deja de ser un mito es una tremenda irresponsabilidad, incidiendo en la necesidad de encontrar soluciones reales a una situaci&oacute;n que nos lleva de cabeza al abismo, y no simples &ldquo;lavados de cara&rdquo; por muy verdes y ecol&oacute;gicos que sean. Desafortunadamente, la simple menci&oacute;n de la palabra &ldquo;decrecimiento&rdquo; suena a apocalipsis: &iexcl;Para ser <a href="https://www.elsaltodiario.com/ecologia/valencia-debate-sobre-clima-justicia-social-pecado-ganar-dinero-expensas-del-bien-comun-fernando-valladares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alcalde menos votado de la historia</a> s&oacute;lo hay que prometer decrecimiento econ&oacute;mico a los vecinos! La raz&oacute;n por la que la visi&oacute;n decrecentista provoca este fuerte rechazo, sin mediar una reflexi&oacute;n razonada previa, se debe a esa f&aacute;bula que asocia crecimiento y felicidad, que nos induce a pensar que un modelo decrecentista nos condenar&iacute;a a una vida de mayores penurias, se acrecentar&iacute;an las injusticias sociales y aumentar&iacute;a la bolsa de pobreza existente. Es decir, nos obligar&iacute;a a renunciar a ser felices. &iexcl;Y nada m&aacute;s lejos de la realidad!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las injusticias y la pobreza no son debidas a la falta de recursos sino a una distribuci&oacute;n mezquina de los mismos. Tan s&oacute;lo se necesitan pol&iacute;ticas que redistribuyan la riqueza de una manera m&aacute;s equitativa y justa para paliar un problema que no tendr&iacute;a por qu&eacute; agudizarse en un marco decrecentista. M&aacute;s bien al rev&eacute;s, las pol&iacute;ticas redistributivas ser&iacute;an m&aacute;s f&aacute;ciles de implementar en una sociedad que no estuviese cegada por la ambici&oacute;n material y el ego&iacute;smo, el motor del sistema econ&oacute;mico actual. Por otra parte, y en contra de lo que cabr&iacute;a esperar a primera vista, el sentimiento de felicidad podr&iacute;a verse acrecentado en un escenario decrecentista. La felicidad se construye por medio de emociones pasajeras positivas, de momentos fugaces de alegr&iacute;a que van sedimentando en nuestra mente un estado de satisfacci&oacute;n. La angustia, la ansiedad o el estr&eacute;s lo volatilizan, mientras que la serenidad y la paz interior ayudan a fortalecerlo (como sosten&iacute;an los epic&uacute;reos, estoicos y esc&eacute;pticos con el concepto clave de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ataraxia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataraxia</a>). En nuestro modelo actual de sociedad los momentos de alegr&iacute;a suelen ir de la mano de la consecuci&oacute;n de triunfos, siempre medidos por comparaci&oacute;n con los otros; la ausencia de &eacute;xito, que es entendida como fracaso, nos genera una angustia que aliviamos consumiendo a&uacute;n m&aacute;s de lo que, ya de por s&iacute;, nos vemos obligados a consumir por la presi&oacute;n medi&aacute;tica, que es mucho m&aacute;s de lo que realmente necesitamos. La enorme ansiedad que provoca no colmar las expectativas generadas por la sociedad es tan grande que en ocasiones conduce a la desesperaci&oacute;n, y de ah&iacute;, a la depresi&oacute;n e incluso al suicidio. El incremento de personas con <a href="https://comunicalasaludmental.org/guiadeestilo/la-salud-mental-en-cifras/#mundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas de salud mental</a> junto a la elevad&iacute;sima tasa de suicidios, transversal a todas las clases sociales, evidencia que nuestra &ldquo;pr&oacute;spera sociedad&rdquo; no parece ser muy feliz. Pero esto es algo que, si lo analizamos con detenimiento, tal vez no deber&iacute;a extra&ntilde;arnos. El crecimiento del PIB genera altas expectativas a la par que impone severas obligaciones, alimenta la competitividad y el ego&iacute;smo a la par que incrementa las dificultades de los m&aacute;s vulnerables. No puede as&iacute; ser garante de felicidad alguna, por m&aacute;s que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica haya contribuido a mejorar la calidad de vida. Lo &uacute;nico que crece en paralelo al PIB es el ego, que se eleva sobre un enorme vac&iacute;o existencial. El cambio a un modelo decrecentista supondr&iacute;a voltear de arriba abajo esta situaci&oacute;n, como quien da la vuelta a una tortilla, con la salvedad de que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica no tendr&iacute;a por qu&eacute; verse frenada. La idea de que la ciencia y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica s&oacute;lo avanzan cuando persiguen una zanahoria a la que morder es una de esas m&uacute;ltiples <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradojas antr&oacute;picas</a> que nos definen: se deposita la confianza en el talento humano a la par que se equipara nuestro comportamiento con el de un burro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El anterior monarca de But&aacute;n, el min&uacute;sculo y poco conocido pa&iacute;s del Himalaya situado entre la India y el Tibet, tuvo la feliz idea de crear un &ldquo;&iacute;ndice de felicidad nacional bruta&rdquo; con el argumento de que el PIB es un &iacute;ndice reduccionista que no avala el verdadero bienestar de los ciudadanos. Seg&uacute;n su ex-ministro de educaci&oacute;n, <a href="https://www.fuhem.es/2021/09/16/felicidad-interior-bruta-fib/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thakur S. Powdyel</a>, un pa&iacute;s puede tener un PIB muy elevado y sus habitantes llevar una vida tortuosa o, por el contrario, tener un PIB m&aacute;s moderado y la poblaci&oacute;n vivir en mayor armon&iacute;a. Los butaneses buscan la f&oacute;rmula de instrumentalizar de manera &uacute;til algo que, en el fondo, todos sabemos sobradamente: que la riqueza material ayuda a conseguir cierto bienestar, pero en modo alguno garantiza la felicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Esopo viviese en estos tiempos tal vez escribir&iacute;a una f&aacute;bula sobre el crecimiento y la felicidad, cuya moraleja nos ense&ntilde;ar&iacute;a que la ambici&oacute;n material no s&oacute;lo no nos hace m&aacute;s felices, sino que, de no ser frenada a tiempo, puede terminar por romper el saco.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/fabula-crecimiento-infinito-felicidad_132_9105357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jun 2022 04:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fábula del crecimiento infinito y la felicidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enseñanzas climáticas de la India]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ensenanzas-climaticas-india_132_9030511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b1eb8dc-0961-47a4-9abf-35276167f82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enseñanzas climáticas de la India"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es urgente frenar en seco la deriva suicida que lleva el planeta con medidas mucho más drásticas y contundentes que las que están tomando los grandes líderes mundiales, ocupados en sus guerras geoestratégicas</p></div><p class="article-text">
        India y Pakist&aacute;n llevan semanas sufriendo <a href="https://www.thehindu.com/opinion/editorial/mercury-rising/article65372899.ece" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la peor ola de calor</a> que se recuerda en el subcontinente Indio desde hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os, con temperaturas r&eacute;cord que han superado los 46&ordm; en Nueva Delhi llegando a rozar los 50&ordm; en Jacobabad. El ambiente es tan asfixiante que <a href="https://www.vice.com/en/article/qjbyk5/birds-heat-stroke-deadly-heat-wave-india" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los p&aacute;jaros se desploman en el suelo</a> sacudidos por golpes de calor. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas oficiales <a href="https://www.cbsnews.com/news/india-heat-wave-pakistan-climate-change-snapshot/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decenas de personas han muerto</a>, aunque se cree que los n&uacute;meros reales podr&iacute;an ser bastante peores. Y es que el calentamiento global y sus terribles consecuencias no son algo del ma&ntilde;ana, sino una realidad que nos azota sin piedad. Un dato para los negacionistas: el <a href="https://www.metoffice.gov.uk/about-us/who" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Servicio Meteorol&oacute;gico de Reino Unido</a> ha calculado que la probabilidad de que se desencadenen episodios de calor extremo como los que est&aacute; sufriendo el subcontinente indio <a href="https://www.cnbc.com/2022/05/18/climate-change-made-india-heatwave-100x-more-likely-uk-met-office.html#:~:text=and%20Natural%20Disasters-,Climate%20change%20has%20made%20India's%20heat%20wave%20100,likely%2C%20UK%20weather%20service%20says&amp;text=The%20blistering%20heat%20wave%20in,the%20United%20Kingdom's%20Met%20Office." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha aumentado en un factor de 100</a> debido al incremento de la temperatura media global. Una temperatura que, recordemos, seguir&aacute; aumentando mientras continuemos emitiendo CO2 y otros gases a la atm&oacute;sfera &ndash; entre los que destaca el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/funambulismo-lideres-mundiales-frente-calentamiento-global_132_8637796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metano que se est&aacute; liberando</a> de forma masiva desde el permafrost y de los fondos oce&aacute;nicos por efecto del incremento de temperatura, en un escenario de retroalimentaci&oacute;n casi apocal&iacute;ptico.
    </p><p class="article-text">
        Casi una de cada seis personas en el planeta vive en el subcontinente indio, una tierra que ha dado a luz a grandes civilizaciones desde la antig&uuml;edad, que en breve podr&iacute;a ser inhabitable tanto para humanos como para much&iacute;simas otras especies animales y vegetales. Es necesario recordar que la tasa de mortalidad de &aacute;rboles se ha disparado por 2 en los bosques tropicales h&uacute;medos de Australia y que la &ldquo;seca&rdquo;, un fen&oacute;meno de elevada incidencia en nuestros bosques mediterr&aacute;neos, se viene incrementando de forma paulatina a lo largo de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas en nuestro pa&iacute;s. El l&iacute;mite de habitabilidad est&aacute; muy claramente delimitado por la llamada &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Term%C3%B3metro_de_bulbo_h%C3%BAmedo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura del bulbo h&uacute;medo</a>&rdquo;, una magnitud que combina el valor de la temperatura con la humedad en el ambiente, que tradicionalmente se mide con un term&oacute;metro de mercurio cuyo bulbo se envuelve con un pa&ntilde;o de algod&oacute;n empapado en agua, de ah&iacute; el nombre. Al rodear el term&oacute;metro con el pa&ntilde;o su temperatura disminuye conforme el agua del algod&oacute;n se evapora, hasta que se alcanza una humedad del 100% que es el contenido m&aacute;ximo de humedad (vapor de agua) que puede tener el aire a la temperatura actual, momento en el que se detiene la evaporaci&oacute;n. As&iacute;, la temperatura del bulbo h&uacute;medo mide la temperatura m&iacute;nima a la que puede enfriarse un cuerpo de manera natural a trav&eacute;s de la evaporaci&oacute;n. Esta temperatura ser&aacute; tanto mayor cuanto m&aacute;s c&aacute;lido y h&uacute;medo sea el lugar, siendo siempre menor que la &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Temperatura_de_bulbo_seco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura de bulbo seco</a>&rdquo; (la temperatura que medimos habitualmente) excepto en condiciones de humedad relativa del 100%, en la que ambas se igualan. Muchos de nosotros hemos tenido experiencias muy desagradables en lugares donde las temperaturas altas se combinan con elevada humedad ambiental.
    </p><p class="article-text">
        La temperatura de bulbo h&uacute;medo es un indicador directo de la habitabilidad de un lugar, de ah&iacute; que su evoluci&oacute;n con el calentamiento global est&eacute; recibiendo mucha atenci&oacute;n. Seg&uacute;n <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aaw1838" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos estudios recientes</a>, por encima de 32&ordm;C de temperatura de bulbo h&uacute;medo la vida humana comienza a verse comprometida, estando el l&iacute;mite de compatibilidad en unos 35&ordm;C. La raz&oacute;n por la que la vida es tan sensible a esta temperatura es tan simple como aterradora, tal y como explicamos a continuaci&oacute;n. En un ambiente c&aacute;lido nuestro organismo necesita sudar para mantener la temperatura constante, al igual que ocurre con el resto de los animales de sangre caliente. Si las condiciones del medio impiden una sudoraci&oacute;n eficiente, lo que comienza a suceder por encima de 32&ordm;C de temperatura de bulbo h&uacute;medo, comenzamos literalmente a &ldquo;asarnos por dentro&rdquo;. En las regiones que son c&aacute;lidas y secas las temperaturas elevadas provocan la muerte por insolaci&oacute;n, si bien cuentan con la ventaja de que el riesgo puede mitigarse por medio de una hidrataci&oacute;n frecuente y buscando refugio a la sombra. Esto es algo que no sirve en los sitios c&aacute;lidos y h&uacute;medos como es el subcontinente indio, pues por mucho que se busque la sombra y se beba agua la imposibilidad de sudar para rebajar la temperatura corporal <a href="https://www.climaterra.org/post/el-calor-mortal-podr%C3%ADa-afectar-a-cientos-de-millones-de-personas-para-2060" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede poner a personas y animales en riesgo severo de muerte</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dislocaci&oacute;n del clima lleva azotando al subcontinente indio durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una de sus m&uacute;ltiples consecuencias son los problemas que causa en las cosechas, que se malogran con demasiada frecuencia arrojando a los campesinos a la bancarrota, y de ah&iacute; a la desesperaci&oacute;n m&aacute;s absoluta como refleja el <a href="https://www.pnas.org/doi/pdf/10.1073/pnas.1701354114" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento del &iacute;ndice de suicidios</a>. Esta situaci&oacute;n alcanza l&iacute;mites intolerables para esta amplia franja de la poblaci&oacute;n, que supera el 60%, al verse en la necesidad de realizar trabajos al aire libre en condiciones que sencillamente son imposibles. Por hacernos una idea, el ej&eacute;rcito estadounidense suspende los entrenamientos f&iacute;sicos al aire libre cuando la temperatura del bulbo h&uacute;medo supera los 32&ordm;C, un lujo que los campesinos indios, <a href="https://science.thewire.in/environment/heatwaves-north-india-wet-bulb-temperature-exceed-35c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que est&aacute;n sufriendo estos d&iacute;as temperaturas que superan ese umbral</a>, no pueden permitirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de cualquier otra consideraci&oacute;n humanitaria, occidente no puede dar la espalda al drama humano que se est&aacute; <a href="https://yaleclimateconnections.org/2022/05/india-and-pakistans-brutal-heat-wave-poised-to-resurge/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desencadenando en el subcontinente indio</a> al ser uno de los mayores responsables del calentamiento global. Si bien <a href="https://www.climatica.lamarea.com/10-responsables-de-la-crisis-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la India es el s&eacute;ptimo pa&iacute;s emisor de CO2</a> (acumulado entre 1850 y 2021), su contribuci&oacute;n por habitante es inferior al 4% de la de Canad&aacute; o la de Estados Unidos, o un 6% en el caso de Alemania y Reino Unido. Es urgente frenar en seco la deriva suicida que lleva el planeta con medidas mucho m&aacute;s dr&aacute;sticas y contundentes que las que est&aacute;n tomando los grandes l&iacute;deres mundiales, ocupados en sus guerras geoestrat&eacute;gicas. De hecho, no resulta nada edificante, ni educativo para la poblaci&oacute;n general, escuchar que <a href="https://www.epe.es/es/economia/20220518/bruselas-plan-desconexion-hidrocarburos-rusia-13674578" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Uni&oacute;n Europea va a acelerar su transici&oacute;n energ&eacute;tica</a> para &ldquo;reducir su dependencia de Rusia&rdquo;, algo que tan s&oacute;lo puede interpretarse como que el da&ntilde;o irreversible provocado por las emisiones de CO2 es menos cr&iacute;tico o importante que la guerra con Putin. Llegados a este punto no es de extra&ntilde;ar que cada d&iacute;a haya m&aacute;s colectivos de personas que, plenamente conscientes de la situaci&oacute;n, se est&eacute;n viendo abocados a realizar llamadas a la <a href="https://ctxt.es/es/20220501/Firmas/39713/Juan-Bordera--Agnes-Delage-Fernando-Valladares-crisis-ecosocial-desobediencia.htm?fbclid=IwAR1W0dNuaNb2MPmu1Oup404HA9yQwHjJARiONYlOlnB-tS15wtlvY8TLC04" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desobediencia civil</a>. Hoy la India nos manda una se&ntilde;al de lo que est&aacute; por venir, como nos mostr&oacute; en el pasado la fuerza que tienen los movimientos de desobediencia no violentos cuando se lucha por una causa justa. Como dijo Mahatma Gandhi, &ldquo;cuando la ley es injusta lo correcto es desobedecer&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ensenanzas-climaticas-india_132_9030511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2022 04:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enseñanzas climáticas de la India]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paradojas antrópicas y complejidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/042eff08-b6aa-41a1-b3f8-566a46f2fd25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paradojas antrópicas y complejidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos tiempos de gran incertidumbre, en los que la reflexión colectiva, el diálogo moderado y la información rigurosa y equilibrada, son más necesarios que nunca</p></div><p class="article-text">
        El concepto <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradoja antr&oacute;pica</a> ha sido acu&ntilde;ado recientemente por el grupo de trabajo que ha lanzado el proyecto multidisciplinar PANTROVIDA (<em>Paradoja(s) antr&oacute;pica(s): dificultando y mejorando la vida en el planeta).</em> Su objetivo es proveer un marco conceptual que facilite el an&aacute;lisis de las m&uacute;ltiples contradicciones (<em>paradojas)</em> que azotan a nuestra sociedad. Vivimos tiempos de gran incertidumbre, en los que la reflexi&oacute;n colectiva, el di&aacute;logo moderado y la informaci&oacute;n rigurosa y equilibrada, son m&aacute;s necesarios que nunca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mar de paradojas antr&oacute;picas es extenso y muy variado; est&aacute; presente en cualquier dimensi&oacute;n de la conducta social e institucional que se analice. Esta multitud de <em>parantrojas </em>evidencia que nuestra sociedad est&aacute; enferma: las m&uacute;ltiples contradicciones dan lugar a fen&oacute;menos potencialmente irreversibles como el deterioro ambiental o la p&eacute;rdida de biodiversidad, que se convierten en s&iacute;ntomas que debemos analizar cuidadosamente si queremos rastrear el origen del mal, las causas que se esconden tras este comportamiento contradictorio que nos aflige.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es oportuno por lo tanto revisar e insistir sobre causas y consecuencias de estas patolog&iacute;as que est&aacute;n arriesgando el fruct&iacute;fero, en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos, y funcionalmente indispensable, <a href="https://www.other-news.info/noticias/ciencia-y-democracia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">di&aacute;logo entre ciencia y democracia</a>. Una de las causas ya est&aacute; enunciada: el proceloso mar de contradicciones que es fuente de vida para el fen&oacute;meno parad&oacute;jico; otra resulta de los cuarenta a&ntilde;os de pesadillas, propagados por la aplicaci&oacute;n, inmisericorde y de dudosa calidad democr&aacute;tica, de <a href="https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/handle/10630/19532/96.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;as y pol&iacute;ticas extractivas de dise&ntilde;o neoliberal</a>, ciegas ante los riesgos para la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Consecuencias demoledoras son: el predominio del individualismo, parad&oacute;jicamente al mismo tiempo personal y grupal &#9472; solo escuchamos y atendemos a quienes piensan y sienten como nosotros, para satisfacer nuestro ego &#9472;; el desolador aumento de la desigualdad y la exclusi&oacute;n social, que se acompa&ntilde;a de una ominosa abundancia asim&eacute;trica; la loca inmersi&oacute;n en un consumismo que desordena a nuestro planeta e incluso a nuestra salud mental, dando lugar a procesos potencialmente irreversibles como el cambio clim&aacute;tico y el aumento de los suicidios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los sistemas sociales, un paradigma de complejidad&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ciencia se denomina <em>sistema complejo</em> a cualquier conjunto formado por muchos elementos que interaccionan entre s&iacute; a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples procesos. La palabra complejo viene del lat&iacute;n, <em>con</em> &ndash; &ldquo;completamente&rdquo; y <em>plexus</em> &ndash; &ldquo;entrelazado&rdquo;, una descripci&oacute;n muy acertada para estos sistemas donde los componentes se encuentran &ldquo;completamente entrelazados&rdquo; debido a sus continuas y variadas interacciones.
    </p><p class="article-text">
        Hay una infinidad de ejemplos de sistemas complejos en la naturaleza, desde las neuronas de un cerebro hasta la organizaci&oacute;n de un hormiguero, una bandada de p&aacute;jaros, la atm&oacute;sfera o un ecosistema. Tambi&eacute;n las sociedades humanas, formadas por un elevado n&uacute;mero de individuos que interaccionan entre ellos de m&uacute;ltiples formas, son sistemas complejos. Resulta particularmente interesante que, pese a ser tan dispares, todos los sistemas complejos compartan propiedades y comportamientos coincidentes, lo que convierte a la complejidad en un aut&eacute;ntico <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/entender-sistemas-complejos-explorar-entorno-inesperado-creativo_132_8530312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sello distintivo del mundo natural</a>, algo que ha sido reconocido el pasado a&ntilde;o con el <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/physics/2021/summary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de F&iacute;sica</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los individuos interaccionamos continuamente con nuestro entorno m&aacute;s cercano, ya sea la familia, los amigos, la comunidad a la que pertenecemos, el entorno laboral, los compa&ntilde;eros con los que compartimos nuestras actividades&hellip; De este amplio conjunto de interacciones locales entre los individuos &ndash; <em>autoorganizaci&oacute;n</em> &ndash; surgen las estructuras sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, que se articulan por medio de clases sociales, organizaciones e instituciones &ndash; <em>patrones emergentes</em> &ndash; conform&aacute;ndose distintos c&iacute;rculos de poder &ndash; <em>jerarqu&iacute;a de niveles</em>. En paralelo al desarrollo de estas estructuras se produce una colectivizaci&oacute;n de las creencias, motivada por las necesidades de una comunicaci&oacute;n que el paso del tiempo ha ido haciendo progresivamente m&aacute;s sofisticada &ndash; <em>reglas emergentes</em>. Dado que los individuos est&aacute;n expuestos a las creencias colectivizadas desde la infancia, que es cuando m&aacute;s moldeables son, &eacute;stas condicionan las creencias individuales &ndash; <em>causaci&oacute;n descendente</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos resumir diciendo que del colectivo de individuos emergen tanto la cultura como los modelos de organizaci&oacute;n, que se materializan en las estructuras sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas. Es un flujo que corre en la direcci&oacute;n <em>abajo arriba</em>. Pero, a su vez, estas estructuras favorecen una colectivizaci&oacute;n de creencias que son reforzadas a trav&eacute;s de las legislaciones, entre otras v&iacute;as no menos potentes, influyendo de manera decisiva en el comportamiento de los individuos, en su idiosincrasia, por medio de un flujo de informaci&oacute;n que corre en la direcci&oacute;n opuesta, de <em>arriba abajo</em>. El acoplamiento de ambos flujos, del colectivo a las estructuras y viceversa, dota de una enorme resiliencia al sistema que alcanza as&iacute; el verdadero estadio de <a href="https://www.whyarewehere.tv/about-science/emergence/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">complejidad</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Grabadas a fuego desde la infancia, las creencias colectivas se convierten en un aut&eacute;ntico <em>pegamento social</em> que dota de una solidez casi indestructible a los sistemas sociales. Pero a su vez, &iexcl;oh, paradoja!, son germen de incomprensi&oacute;n, polarizaci&oacute;n y confrontaci&oacute;n. Y qu&eacute; mejor prueba tenemos de ello que en la nueva era de la informaci&oacute;n sea precisamente la infodemia, junto a la desinformaci&oacute;n al servicio de intereses espurios, lo que dificulte el an&aacute;lisis de los problemas comunes que deben abordarse combinando tres elementos decisivos: <a href="https://fundacionsistema.com/el-trilema-politico-en-la-sociedad-actual-un-analisis-desde-una-perspectiva-interdisciplinar-sobre-el-soporte-de-la-evolucion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocimientos, intereses y emociones</a>.&nbsp; Este an&aacute;lisis de amplia perspectiva se ha empleado para diagnosticar las dificultades que entra&ntilde;a afrontar un problema <a href="https://ethic.es/2021/07/el-cambio-climatico-y-su-complejidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan trascendental como multifac&eacute;tico como es el cambio clim&aacute;tico</a> y la situaci&oacute;n generada por la covid-19. Al ampliar y profundizar el &aacute;ngulo de visi&oacute;n, incluyendo la imprescindible perspectiva hist&oacute;rica junto al an&aacute;lisis cient&iacute;fico, es f&aacute;cil desenmascarar el <a href="https://theconversation.com/el-dilema-entre-salud-y-economia-por-la-covid-19-un-debate-esteril-a-la-luz-de-la-ciencia-y-la-historia-148930" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debate abierto entre salud y econom&iacute;a</a> a ra&iacute;z de la pandemia, que resulta ser tan est&eacute;ril como falto de fundamento.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que las creencias colectivas no son inmutables,&nbsp; han ido evolucionando con el paso del tiempo para amoldarse a las distintas circunstancias que han ido afrontando los colectivos y, muy en particular, a los conocimientos que hemos ido acumulando. Pero hay algo que, tal y como se&ntilde;ala <a href="https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/los-mitos-de-animales-a-dioses-JM14098166" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yuval Noah Harari</a>, se ha mantenido intacto a lo largo del tiempo: su car&aacute;cter m&iacute;tico. Creemos haber abandonado la era m&iacute;tica hace varios siglos para disfrutar de una nueva era, la de la raz&oacute;n. Sin embargo, seg&uacute;n Harari muchas de las <em>verdades</em> que nos parecen incontrovertibles no son m&aacute;s que sistemas de creencias basados en relatos imaginarios que, muchas veces, no resisten un m&iacute;nimo an&aacute;lisis cr&iacute;tico a la luz de la raz&oacute;n. Estas certezas o creencias b&aacute;sicas, que se basan y se manifiestan en nuestras pr&aacute;cticas socio-culturales, econ&oacute;mico-pol&iacute;ticas y cient&iacute;ficas, configuran nuestra forma de racionalidad determinando lo que puede ser aceptado como argumento v&aacute;lido en los distintos &aacute;mbitos de la vida humana. A su vez, forman nuestra imagen del mundo y moldean nuestra percepci&oacute;n de la realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de estas <em>verdades, </em>o <em>dogmas</em>, muy importante de desenmascarar, es la que sit&uacute;a al ego&iacute;smo como motor consustancial a nuestro comportamiento, a nuestra forma de interrelacionarnos con los otros. Un ego&iacute;smo que deviene en miedo a perder lo que se tiene y/o de no conseguir lo que se necesita, junto a la ambici&oacute;n por poseer m&aacute;s que utiliza al pr&oacute;jimo como referencia para el &ldquo;cu&aacute;nto m&aacute;s&rdquo;. Desde la perspectiva de complejidad resulta evidente que la semilla desde la que se construye todo el sistema se encuentra en aquello que imprime las pautas de nuestro comportamiento, de ah&iacute; su enorme criticidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La doble realidad que alimenta las parantrojas: ego&iacute;smo vs empat&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ego&iacute;smo es la tendencia de cualquier individuo a anteponer sus necesidades a las del resto; si hay dos individuos con hambre y tan s&oacute;lo una manzana, el ego&iacute;smo los empujar&aacute; a tratar de hacerse con ella por puro y simple instinto de supervivencia. Esta predisposici&oacute;n ego&iacute;sta, por s&iacute; sola, har&iacute;a inviable la convivencia si no estuviese balanceada por la empat&iacute;a, por la capacidad para sintonizar afectivamente con los otros que nos lleva a sentir sus necesidades como propias. El ego&iacute;smo, ocupado en satisfacer los deseos propios, convive sin dificultad con los deseos ajenos cuando es canalizado por la empat&iacute;a, que se encarga de neutralizar los comportamientos mezquinos. Es f&aacute;cil ver que esta empat&iacute;a es una caracter&iacute;stica fundamental de los seres humanos <a href="https://youtu.be/kKIa-yxJRN4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observando el comportamiento generalizado&nbsp; de los ni&ntilde;os frente a peque&ntilde;os experimentos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de nuestra empat&iacute;a natural, la omnipresencia del ego&iacute;smo en nuestra sociedad occidental resulta evidente. La normalizaci&oacute;n del culto al ego, la desconfianza mutua y la agresividad son buenas muestras de ello, como lo son la resignaci&oacute;n al darwinismo social y su tendenciosa defensa de la conjetura de la &ldquo;supervivencia de los m&aacute;s fuertes&rdquo;, ahora dif&iacute;cilmente sostenible, y la pertinaz presencia de la guerra. Vivimos una realidad hostil, una aut&eacute;ntica jungla humana que no hemos sido capaces de <em>civilizar</em> sino m&aacute;s bien todo lo contrario, aceptar como inevitable e incluso deseable por aquellos capaces de<em> </em>despojarse de sus escr&uacute;pulos para convertirse en aut&eacute;nticos depredadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a esta realidad hostil, y en franca contradicci&oacute;n con ella, encontramos una realidad amable cuyo motor es la empat&iacute;a, esa extraordinaria capacidad natural que no s&oacute;lo nos proporciona la habilidad de entender qu&eacute; necesita el otro, sino que nos empuja a tratar de satisfacerlo. La empat&iacute;a estimula los comportamientos simp&aacute;ticos, llegando en su caso m&aacute;s extremo al altruismo. Encontramos abundantes pruebas de la existencia de esta realidad amable en los reiterados esfuerzos por cultivar al hombre en valores morales documentados por la historiograf&iacute;a desde los tiempos cl&aacute;sicos, en los m&uacute;ltiples movimientos internacionales que luchan por la justicia social, o en los grandes logros humanos conseguidos desde la cooperaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivir bajo una doble realidad, hostil y amable a la vez, convierte nuestro d&iacute;a a d&iacute;a en una suerte de tragicomedia envuelta en contradicciones. Los mitos alimentan el sentimiento fatalista de no tener escapatoria, empuj&aacute;ndonos a correr en la rueda de la realidad hostil como h&aacute;msteres que necesitan gastar energ&iacute;a y mantenerse entretenidos para no enloquecer. Pero la parte de nuestro yo m&aacute;s social, moral e inconformista, la que nos es m&aacute;s connatural, no se resigna a su suerte y busca escapatoria a trav&eacute;s del reflejo de la realidad amable. Las contradicciones que destilan esta doble realidad son alimento para las parantrojas que caracterizan a nuestra sociedad, que <a href="https://ethic.es/2022/04/una-paradoja-antropica-la-contradiccion-entre-la-mejora-de-la-vida-y-la-crisis-ambiental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;a con el biomejoramiento y la inmortalidad mientras se encamina con resignaci&oacute;n hacia el abismo.</a>
    </p><p class="article-text">
        La predominancia de la realidad hostil sobre la amable, de la competici&oacute;n frente a la cooperaci&oacute;n, de la agresividad frente al entendimiento, de la rapi&ntilde;a frente a la generosidad, nos lleva a concluir que en nuestra sociedad hay un profundo desequilibrio entre ego&iacute;smo y empat&iacute;a a favor del primero. Pero antes de caer en el conformismo fatalista debemos preguntarnos si este desequilibrio nos es connatural, o m&aacute;s bien se debe a unas determinadas causas coyunturales que han surgido en nuestro devenir hist&oacute;rico, y que es posible identificar. La realidad hostil, la que nos empuja a la guerra una y otra vez convirtiendo a la paz en un lujo casi desconocido desde hace miles de a&ntilde;os, es <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/inevitabilidad-guerra_132_8875132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producto de una cultura de reificaci&oacute;n</a> que surgi&oacute; en el neol&iacute;tico, consolid&aacute;ndose en todas las sociedades postneol&iacute;ticas. Esta realidad ha conseguido dome&ntilde;ar a la amable, a la que es producto de la naturaleza cultivada de unos seres que son sociales y morales, que ha conseguido resistir pese a la brutalidad con la que se la ha empeque&ntilde;ecido y ridiculizado en numerosas ocasiones, un signo esperanzador de que hunde sus ra&iacute;ces en lo m&aacute;s profundo de la naturaleza humana.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son tiempos para la biolog&iacute;a evolutiva</strong>
    </p><p class="article-text">
        Romper el c&iacute;rculo de sufrimiento en el que nos encontramos s&oacute;lo es posible si cambiamos la semilla de la que emerge todo el sistema social, que no es otra que la forma en la que nos percibimos los unos a los otros e interactuamos. Es necesaria una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n cultural que nos conduzca a revalorizar las relaciones humanas, la armon&iacute;a con la naturaleza, el arte, y el conocimiento como fin y no s&oacute;lo como medio. En definitiva, a revalorizar la vida propia y ajena como lo que es, un tesoro de valor incalculable, rompiendo radicalmente con la cultura de reificaci&oacute;n<strong>.</strong> Esta revoluci&oacute;n s&oacute;lo ser&aacute; posible si conseguimos desenmascarar ciertas creencias colectivas, aquellos mitos que retroalimentan la realidad hostil, que se ponen en evidencia a trav&eacute;s de las m&uacute;ltiples y extravagantes paradojas antr&oacute;picas que tan bien describen a la sociedad del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        En 2016 preguntaron a Emilio Mu&ntilde;oz, desde el &aacute;mbito de la sociolog&iacute;a, &ldquo;<a href="https://books.google.es/books?id=NQoTDgAAQBAJ&amp;pg=PT8&amp;hl=es&amp;source=gbs_selected_pages&amp;cad=2#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si est&aacute;bamos ya en el siglo de la biolog&iacute;a</a>&rdquo; con la consiguiente respuesta afirmativa, una visi&oacute;n que se ha visto reforzada a la luz de la pandemia que nos ha azotado en plena crisis medioambiental. Es necesario continuar profundizando en el marco te&oacute;rico que conduzca a una reformulaci&oacute;n de la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n, bajo una perspectiva que integre el altruismo y la cooperaci&oacute;n como factores determinantes, a la vez que se acompa&ntilde;a de una revisi&oacute;n hist&oacute;rica del concepto de selecci&oacute;n natural.&nbsp; Este nuevo enfoque no s&oacute;lo nos permitir&aacute; profundizar en los procesos naturales que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;, sino a luchar contra la desafortunada y simplista interpretaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n sobre la que se ha sustentado el darwinismo social, abono para muchas de las injusticias que nos asolan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la celebraci&oacute;n del 50 aniversario de la publicaci&oacute;n de &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ItLNPn4rXxU&amp;list=PLSVaEtHMi2FOtSEMNnVf4r5W8wn4bTsiD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Limits to Growth</a>&rdquo; por el Club de Roma, su vicepresidente, el empresario y analista Carlos &Aacute;lvarez Pereira, viene fomentando un nuevo programa de estudio que ha recibido el nombre de <a href="https://cadmusjournal.org/article/volume-4/issue-4/the-fifth-element" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quinto Elemento</a> en homenaje a la vida, que incide en la necesidad de aunar conocimientos, desde la sabidur&iacute;a tradicional hasta la ciencia moderna, las artes, las humanidades y el conocimiento social, para afrontar con solvencia los retos existenciales que tenemos hoy en d&iacute;a. Un marco pluridisciplinar sobre el que tambi&eacute;n se sustenta el concepto de &ldquo;<a href="http://ifs.csic.es/es/article/nuevo-episodio-reto-reflexionar-evolucion-entornos-sociabilidad-emilio-munoz-ifs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entorno de sociabilidad</a>&rdquo;, que interconecta naturaleza (biolog&iacute;a + ambiente) con cultura y con &eacute;ticas.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En los procesos de evoluci&oacute;n de los seres humanos&hellip; la supervivencia es el objetivo final mientras que la adaptaci&oacute;n inspirada en procesos cooperativos y por tanto acompa&ntilde;ada de toques de &rdquo;moralidad&ldquo; es el mecanismo estrat&eacute;gico para tal fin; se advierte del riesgo de involuci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Emilio Muñoz Ruiz, Jesús Rey, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 19:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paradojas antrópicas y complejidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta roja: ¡escuchad a la ciencia!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-roja-escuchad-ciencia_132_8903060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdb969e4-4ee2-4c4b-b20a-439968e6fa9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta roja: ¡escuchad a la ciencia!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arrojar pintura roja biodegradable a las puertas del Congreso no es una falta de respeto a la soberanía popular, como han afirmado algunos periodistas y tertulianos sin dignarse a mencionar las razones del acto. No es tampoco un acto vandálico. Vandalismo es lo que estamos haciendo con el planeta</p></div><p class="article-text">
        La Ciencia es una actividad al <a href="https://es.unesco.org/themes/ciencia-al-servicio-sociedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">servicio de la sociedad</a>. Se encuentra detr&aacute;s de todos y cada uno de los avances tecnol&oacute;gicos que nos permiten disfrutar de una calidad de vida insospechada hace apenas un siglo. Y no solo eso: junto a las Humanidades, son la fuente del saber que alimenta el esp&iacute;ritu humano, nuestro <em>aliento vital</em> como especie. En consecuencia, la mayor&iacute;a de las personas que se dedican a la Ciencia lo hacen con vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico, con el objetivo principal de generar conocimiento para ponerlo al servicio de la sociedad en beneficio de todos. Desde hace varias d&eacute;cadas, la comunidad cient&iacute;fica ha venido alertando del severo impacto medioambiental de origen antropog&eacute;nico, generado por nuestras civilizaciones, que est&aacute; cambiando la faz de la Tierra y amenazando nuestra supervivencia. Son alteraciones que alcanzan una progresi&oacute;n exponencial debido a la falta de acciones contundentes, algo que nos ha tra&iacute;do al borde del precipicio. Nos hemos quedado sin tiempo, pero <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/funambulismo-lideres-mundiales-frente-calentamiento-global_132_8637796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pol&iacute;ticos no parecen dispuestos a ponerle el cascabel al gato</a>; contin&uacute;an navegando por aguas tibias incapaces de asumir su responsabilidad, inmersos como est&aacute;n en este teatrillo en el que se han convertido las democracias liberales, en las que el &ldquo;juego pol&iacute;tico&rdquo; no es otra cosa que el desarrollo de t&aacute;cticas electorales cortoplacistas. El resultado de esta forma de entender la pol&iacute;tica se materializa en acciones f&aacute;ciles de vender al p&uacute;blico por sus efectos positivos inmediatos, mientras se relegan al caj&oacute;n del olvido aquellos cambios de calado cuya implementaci&oacute;n es tan urgente como cr&iacute;tica. Es cierto que casi todos los pa&iacute;ses presumen hoy en d&iacute;a de tener una &ldquo;agenda de transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica&rdquo;, pero por su tibieza m&aacute;s bien parecer&iacute;an cortinas de humo, para acallar las protestas de un sector de la sociedad preocupado por la magnitud de la amenaza, que aut&eacute;nticos planes de choque para salir de una situaci&oacute;n de alerta global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones contenidas en el resumen para pol&iacute;ticos del tercer estudio del Sexto Gran Informe de Evaluaci&oacute;n del <a href="https://www.ipcc.ch/languages-2/spanish/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPCC</a>, el Grupo Intergubernamental de Expertos de la ONU en cambio clim&aacute;tico, son una <a href="https://www.elcorreo.com/antropia/fernando-valladares-ipcc-no-ciencia-20220405173948-ntrc.html?ref=https%3A%2F%2Ft.co%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">versi&oacute;n edulcorada y diplom&aacute;tica</a> de lo que hay que explicar a la sociedad, para que los pol&iacute;ticos puedan seguir discutiendo sobre si son galgos o son podencos. Esto ha desatado la indignaci&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, comenzando por aquellos que han trabajado directamente en la elaboraci&oacute;n de un informe cuyo resumen final ha sido descafeinado por intereses espurios en detrimento de la veracidad y sobre todo de la contundencia en las propuestas que el gran p&uacute;blico merece ante un problema de esta envergadura. La desesperaci&oacute;n de quienes siendo plenamente conscientes del drama est&aacute;n viendo c&oacute;mo la presi&oacute;n de los grandes<em> lobbies</em> pone sordina a su voz, les ha llevado a <a href="https://www.eldiario.es/politica/rebelion-cientifica-denuncia-puertas-congreso-pasividad-emergencia-climatica_1_8893489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efectuar acciones</a> que consigan ser portada de los medios de comunicaci&oacute;n para alertar a la sociedad. La rebeli&oacute;n cient&iacute;fica internacional es un acto de responsabilidad de los cient&iacute;ficos hacia la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arrojar pintura roja biodegradable (de hecho, agua de remolacha) a las puertas del Congreso no es una falta de respeto a la soberan&iacute;a popular, como afirmaron algunos periodistas y tertulianos sin apenas dignarse a mencionar las razones del acto. No es tampoco un acto vand&aacute;lico. La pintura desapareci&oacute; con un simple manguerazo, y los manifestantes se encargaron de recoger botes y papeles para que todo quedase limpio. Vandalismo es lo que estamos haciendo con el planeta. Eso es lo que la prensa deber&iacute;a denunciar, haciendo hincapi&eacute; precisamente en la inacci&oacute;n de los pol&iacute;ticos y dem&aacute;s grandes poderes representados en la sociedad. Con su rebeli&oacute;n, los cient&iacute;ficos tan solo han hecho gala de su compromiso con el derecho de la sociedad a estar correctamente informada en un asunto de esta gravedad, arriesg&aacute;ndose a convertirse en objeto de escarnio por parte de los voceros habituales, a ser reducidos por las fuerzas de seguridad &ndash;se desplazaron 11 furgones de antidisturbios&ndash;, y a recibir multas severas. En lugar de criticar con acritud una acci&oacute;n que result&oacute; tan espectacular como inocente y valiente, el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cuarto_poder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuarto poder</a> deber&iacute;a reflexionar sobre su actitud y sobre su contribuci&oacute;n al desastre. No solo no se est&aacute; alineando con la Ciencia con la contundencia que ser&iacute;a deseable en beneficio de todos, sino que se est&aacute; convirtiendo en una herramienta de extraordinaria utilidad para quienes buscan un <em>empoderamiento de la ignorancia</em> para su provecho. Resulta particularmente desalentador que, para algunos medios, <em>el coraz&oacute;n de la noticia</em>, aquello de lo que se hacen eco los titulares, sea precisamente la <a href="https://www.telemadrid.es/programas/buenos-dias-madrid/Alerta-roja-en-el-Congreso-activistas-manchan-con-pintura-la-Puerta-de-los-Leones-2-2439076075--20220406105341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mancha de pintura</a> en la fachada del Congreso, sin dignarse a mencionar siquiera el cambio clim&aacute;tico. &iquest;Puerilidad? &iquest;Ceguera? &iquest;Agenda pol&iacute;tica? Para <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2022-04-06/un-grupo-de-activistas-contra-el-cambio-climatico-mancha-de-rojo-la-fachada-del-congreso.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros medios</a> la mancha de rojo tambi&eacute;n merece un lugar destacado en los titulares, aunque al menos aclaran en el mismo titular su raz&oacute;n de ser: alertar del cambio clim&aacute;tico. Es evidente que manchar de rojo la fachada de una instituci&oacute;n tan importante para nuestra democracia como es el Congreso tiene una poderosa raz&oacute;n de ser, explicada por los cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas a los medios de comunicaci&oacute;n presentes en el acto. El rojo representa sangre, un poderoso s&iacute;mbolo del estado de tr&aacute;gica emergencia en el que nos encontramos, un &ldquo;<a href="https://www.efe.com/efe/america/sociedad/guterres-el-nuevo-informe-sobre-clima-es-un-codigo-rojo-para-la-humanidad/20000013-4604796#:~:text=El%20secretario%20general%20de%20la%20ONU%2C%20Ant%C3%B3nio%20Guterres%2C%20advirti%C3%B3%20este,para%20frenar%20el%20calentamiento%20global." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;digo rojo para la humanidad</a>&rdquo;, seg&uacute;n el secretario general de la ONU, que nos recuerda que no actuar lleva a la humanidad por una senda suicida. &iquest;C&oacute;mo es posible que un poco de agua de remolacha arrojada en una fachada y desprovista de su simbolismo se convierta en noticia, relegando a la indiferencia la vida de los millones de personas cuyo futuro se ve comprometido por el cambio clim&aacute;tico? Se&ntilde;alar al dedo que apunta la Luna en una cuesti&oacute;n tan cr&iacute;tica como es esta, denota una falta de respeto descorazonadora hacia la sociedad en su conjunto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras hay vida hay esperanza, y a ella se aferra la comunidad cient&iacute;fica sin dejar de se&ntilde;alar el camino a los pol&iacute;ticos. Hay medios t&eacute;cnicos para aliviar la situaci&oacute;n, que pueden implementarse en paralelo a efectuar el cambio de modelo productivo que se necesita. Tambi&eacute;n se incide en la necesidad de revalorizar la justicia social, &uacute;nica garant&iacute;a de que saldremos todos juntos de este embrollo tal y como se esperar&iacute;a del ser moral que creemos ser. Y pedagog&iacute;a, pedagog&iacute;a, pedagog&iacute;a, porque todo el mundo tiene que entender el porqu&eacute; de los cambios que vienen. Los cient&iacute;ficos no se limitan a alertar del problema del cambio clim&aacute;tico: tambi&eacute;n se est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/horas-amargas-ciencia-climatica_129_8898469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupando por buscar narrativas comprensibles</a> para todo el mundo y, sobre todo, soluciones. Hay que escucharlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-roja-escuchad-ciencia_132_8903060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Apr 2022 04:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta roja: ¡escuchad a la ciencia!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro será feminista y ecologista o no será]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/314b3a08-0e77-4424-af0d-0ba3fe013e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro será feminista y ecologista o no será"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si fuéramos una humanidad consciente y responsable, no estaríamos invirtiendo nuestros recursos en guerras, sino reorganizando nuestros hábitos de consumo, construyendo instalaciones de energía renovable y sistemas de supervivencia sostenible, limpiando los océanos de porquería y tantas otras cosas</p></div><p class="article-text">
        <em>DIONISIO</em><em><strong>:</strong></em><em> y suceder&aacute;. Es una necedad pensar que la &uacute;ltima gran guerra ha sido precisamente la &uacute;ltima gran guerra. Vendr&aacute; otra, y ser&aacute; el fin. Han puesto la riqueza mundial al servicio de los armamentos; linda tarea que cuesta un mill&oacute;n de d&oacute;lares &iexcl;por minuto! &iquest;Imaginas lo que se podr&iacute;a hacer con ese dinero? Pleno empleo en el mundo entero, educaci&oacute;n, ocio suficiente, creatividad, bienestar para todos&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y no queremos. Somos una especie sin porvenir. Lo notas en cualquier detalle: hasta en el imb&eacute;cil que toca la bocina lleno de una petulancia insultante porque el coche que va delante ha tenido que parar unos segundos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Buero Vallejo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Acto I, Caim&aacute;n</em> (1981)
    </p><p class="article-text">
        Estamos inmersos en una crisis clim&aacute;tica y ambiental sin precedentes en la historia de la humanidad, que incluye la sexta extinci&oacute;n planetaria de especies. Esta vez no ha sido la explosi&oacute;n de un supervolc&aacute;n, ni tampoco un meteorito como el que aniquil&oacute; a los grandes dinosaurios, sino la actividad irresponsable de la especie que se ha coronado a s&iacute; misma como &ldquo;rey de la creaci&oacute;n&rdquo;. Que nuestras capacidades cognitivas son superiores a las del resto de los animales es algo que parece demostrado, pero si nos mostramos incapaces de actuar de forma inteligente, con un m&iacute;nimo de unidad, utilizando todo el conocimiento y tecnolog&iacute;a acumulados para parar y reparar el desaguisado medioambiental en el que nos hemos metido, de poco nos habr&aacute; servido ser tan &ldquo;superiores&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto desde una perspectiva biol&oacute;gica como en t&eacute;rminos socioculturales podemos distinguir entre dos polos humanos, dos facetas diferenciadas cada una con sus propias caracter&iacute;sticas, que se balancean y complementan. El polo masculino es competitivo, ambicioso, necesita plantearse retos y atesorar triunfos; probarse a s&iacute; mismo su fortaleza y su poder, lo que a menudo hace por comparaci&oacute;n con los otros hombres. Al otro extremo, encontramos el polo femenino, m&aacute;s discreto y emp&aacute;tico, m&aacute;s inclinado a la cooperaci&oacute;n y al cuidado, a trabajar en equipo y poner el foco en el m&aacute;s d&eacute;bil. Tratando de simplificar - y sin querer entrar en debates est&eacute;riles, porque no es el asunto de este art&iacute;culo - podemos asumir que en la mayor&iacute;a de los hombres predomina lo &ldquo;masculino&rdquo; mientras que en la mayor&iacute;a de las mujeres lo hace lo &ldquo;femenino&rdquo;, pudiendo ser el cuidado de la familia la clave en esta distribuci&oacute;n de caracter&iacute;sticas, aunque ambas facetas est&aacute;n presentes en todas las personas. Es m&aacute;s que evidente que una sociedad sana necesita desarrollar una cultura y una relaci&oacute;n con el resto de diversidad del planeta en la que ambas facetas se encuentren equilibradas. Por desgracia, esto est&aacute; muy lejos de la realidad. Nuestra sociedad est&aacute; absolutamente dominada por las caracter&iacute;sticas del polo masculino, y no va a dejar de estarlo porque el porcentaje de mujeres en puestos de responsabilidad aumente si, para desenvolverse con solvencia en ambientes donde lo femenino es s&iacute;mbolo de debilidad, se sigue forzando a las mujeres a desarrollar la faceta masculina. &iexcl;Y est&aacute; bastante claro que no hay nada m&aacute;s lejos de la realidad que esa asociaci&oacute;n entre lo femenino y la debilidad! Durante la pandemia, particularmente durante aquellos primeros meses repletos de incertidumbre, de miedo y de muerte, hemos visto la enorme fortaleza del polo femenino. Todo el sector sanitario, m&eacute;dicas, enfermeras, celadoras, personal auxiliar, servicios de limpieza, y en tantos otros oficios&hellip; las mujeres han mostrado con rotundidad la enorme fortaleza y valent&iacute;a de lo femenino, aunque los hombres tambi&eacute;n desarrollaran esas labores. Y lo han hecho no porque las mujeres sean mayor&iacute;a en esos sectores, sino por la forma en la que ellas y ellos se han enfrentado al virus; volc&aacute;ndose de manera heroica para ayudar a los enfermos y a los vulnerables, para cuidar y proteger, poniendo sus propias vidas en riesgo desde el trabajo en equipo y el anonimato. Sin buscar focos ni medallas. Desde la empat&iacute;a y la sensibilidad. Desde la valent&iacute;a de lo femenino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando a&uacute;n no nos hemos recuperado de una pandemia que no puede darse por finalizada, la visi&oacute;n hipermasculinizada del mundo nos lleva al borde de la tercera guerra mundial, entre dos grandes potencias que presumen de tener cada una m&aacute;s de 2.000 cabezas nucleares dispuestas para usarse. Ante la mirada vigilante de la OTAN, Rusia ha decidido que es un momento id&oacute;neo para iniciar un conflicto b&eacute;lico en Ucrania, un crimen contra la humanidad perpetrado a sangre fr&iacute;a; las v&iacute;ctimas mortales ya se cuentan por miles, y los desplazados por millones. Pese a encontrarnos frente a una alarma ecol&oacute;gica de un calibre incalculable, cuando a&uacute;n no nos hemos recuperado de una pandemia que nos ha golpeado sin piedad, en lugar de sacar nuestra parte m&aacute;s comunal, m&aacute;s sociable, m&aacute;s humana, m&aacute;s cooperativa y constructiva, en fin, m&aacute;s femenina, para resolver los problemas entre todos, las grandes potencias act&uacute;an como si no hubieran aprendido nada en el &uacute;ltimo siglo: siguen con sus juegos de guerra, disput&aacute;ndose el oro y el gas para aumentar a&uacute;n m&aacute;s las ya exorbitantes fortunas de sus magnates. Quiz&aacute; esta crisis pueda ser &uacute;til para distraer de otros asuntos, como la escalada s&aacute;trapa de Putin en Rusia. Pero sobre todo ser&aacute; la excusa perfecta para no realizar cambios contundentes que permitan frenar el avance del <a href="https://www.science.org/content/article/un-panel-warns-of-global-warmings-toll-on-humans-and-nature" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desastre ambiental que tenemos en ciernes.</a>
    </p><p class="article-text">
        A los grandes l&iacute;deres mundiales se les est&aacute; yendo el mundo de las manos. No les importa la emergencia clim&aacute;tica, ni el bienestar de los ciudadanos. Cuando los grandes emporios miden sus fuerzas, las vidas humanas y todo lo que recuerde a lo femenino, a los cuidados de la infancia o la vejez, pasa a un plano invisible. Se trata de competir por recursos de alto valor econ&oacute;mico, por posiciones geoestrat&eacute;gicas, por un puesto preferencial en el p&oacute;dium del nuevo mundo multipolar. Y cuando se trata de competir, el macho de nuestra especie se hace dominante y puede volverse completamente ciego, con el apoyo c&oacute;mplice de la cultura hipermasculinizada del heteropatriarcado. Lo que vemos en los despachos donde se planean las batallas son fundamentalmente hombres, afrontando las realidades en t&eacute;rminos de datos, sistemas y cifras, desnudados de toda humanidad. Cuando <a href="https://searchworks.stanford.edu/view/2375775" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la empat&iacute;a es empujada fuera de la escena por el ego masculino</a>, la psicopat&iacute;a afectiva se abre paso y el polo femenino desaparece casi por completo. Y los que padecen sus decisiones son civiles: ancianos, mujeres, enfermos, ni&ntilde;os, que sufren los horrores de la guerra, el hambre, la muerte, la tortura y la violaci&oacute;n, como hemos visto una y otra vez a lo largo del curso de la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Realmente somos una especie sin porvenir, como se tem&iacute;a Dionisio en el Caim&aacute;n de Buero Vallejo? Esperemos que no. Ser&iacute;a un aut&eacute;ntico fracaso, especialmente si tenemos en cuenta que la soluci&oacute;n es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de lo que podr&iacute;a parecer; tan sencillo como reequilibrar nuestra sociedad, aumentando la presencia de lo asociado al polo femenino en detrimento de lo asociado al polo masculino, hasta que exista un verdadero balance que cure a esta sociedad enferma.&nbsp; Bien estar&iacute;a hacer una profunda revisi&oacute;n cultural que nos conduzca a una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n, a este cambio de paradigma que reivindican la &eacute;tica del cuidado y el <a href="https://www.sciencedirect.com/topics/social-sciences/ecofeminism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecofeminismo</a>, que proclama que tanto la opresi&oacute;n de la mujer como la destrucci&oacute;n del medio ambiente son consecuencia del patriarcado. El heteropatriarcado, amparado por tantos hombres que permanecen impert&eacute;rritos frente a tal injusticia social, tiene que empezar a trabajar en la autocr&iacute;tica, porque las mujeres llevamos d&eacute;cadas revis&aacute;ndonos, aprendiendo y adapt&aacute;ndonos con mucha dificultad al mundo de hombres, a la forma laboral de los hombres, a la agresividad masculina. Y no est&aacute; funcionando. Estas actitudes - <a href="https://www.goldenlabbookshop.com/book/9780692977422" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enfrentamiento, la agresi&oacute;n, la violencia, la jerarqu&iacute;a, la competitividad</a> - se oponen no solo a los ambientes en los que las mujeres nos sentimos c&oacute;modas, sino a lo que todos necesitamos para que el mundo sane sus heridas antes de que sea demasiado tarde. Las mujeres estamos cansadas de que el hombre haga el mundo a su manera, entre otras buenas razones porque lo est&aacute; conduciendo al desastre. Ha llegado el momento de que lo masculino d&eacute; paso a lo femenino, de que el hombre d&eacute; un paso al lado (que no atr&aacute;s), y adquiera una visi&oacute;n femenina para el mundo y para su propia vida; una faceta que tambi&eacute;n le es natural, pero que su ego masculino, hipertrofiado, tiene amordazada. Necesitamos una profunda revalorizaci&oacute;n de lo femenino en toda la sociedad. Esperemos que cada vez m&aacute;s hombres comprendan y asuman que las cualidades tradicionalmente femeninas son indispensables para afrontar los grandes retos para la humanidad, los ya presentes y los venideros. Y que esas cualidades, si les permiten desarrollarse y expresarse, pueden formar parte de una versi&oacute;n m&aacute;s sana y completa de su propia personalidad. El cuidado es un deber, se&ntilde;ala <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Victoria_Camps" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Victoria Camps</a>, del que tenemos que responsabilizarnos individual y colectivamente, mujeres y hombres. Como indica <a href="http://www.secpal.com/%5CDocumentos%5CBlog%5Ccuaderno30.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carol Gilligan en La &Eacute;tica del Cuidado</a>: &ldquo;En un contexto patriarcal, el cuidado es una &eacute;tica femenina; en un contexto democr&aacute;tico, el cuidado es una &eacute;tica humana.&rdquo;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si fu&eacute;ramos una humanidad consciente y responsable, no estar&iacute;amos invirtiendo nuestros recursos en guerras, sino reorganizando nuestros h&aacute;bitos de consumo, construyendo instalaciones de energ&iacute;a renovable y sistemas de supervivencia sostenible, limpiando los oc&eacute;anos de porquer&iacute;a y tantas otras cosas que tenemos pendientes en la tarea de cuidar de nuestro planeta y revertir el destrozo ambiental y las injusticias sociales de los que somos responsables. Asistimos a la agon&iacute;a, el ocaso, de un sistema patriarcal que ha construido sin respeto por la vida, que ha invertido enormes energ&iacute;as en tecnolog&iacute;a para la destrucci&oacute;n, en inteligencia para mantener el poder a toda costa. Para salvar el planeta, no nos bastar&aacute; s&oacute;lo con aplicar la ciencia, el conocimiento y la tecnolog&iacute;a. Hace falta un cambio tajante de actitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy 8 de Marzo, d&iacute;a de la mujer, hay que volver a reivindicar que falta esp&iacute;ritu femenino en el mundo. Es <a href="https://theconversation.com/el-ecofeminismo-es-la-respuesta-126628" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tiempo de las mujeres</a>, y nosotras decimos rotundamente NO a la guerra. A cualquier guerra. El futuro tiene que ser feminista, o no ser&aacute;. Ha llegado el momento de la empat&iacute;a, de cuidar, de conservar, de cooperar. Hay que aislar al <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/seremos-mono-elijamos_132_8049646.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chimpanc&eacute; agresivo</a> que algunos llevan dentro. El d&iacute;a en que una frase como &ldquo;eres muy sensible&rdquo; sea entendida por el conjunto de los hombres como un halago, y no como una ofensa a su hombr&iacute;a, podremos empezar a pensar que realmente las cosas est&aacute;n empezando a moverse en la buena direcci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Ana Campos, Astrid Wagner, Silvia Pérez-Espona, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Mar 2022 05:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El futuro será feminista y ecologista o no será]]></media:title>
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