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    <title><![CDATA[elDiario.es - El caballo de Nietzsche]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - El caballo de Nietzsche]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Escarbando entre las cenizas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/incendios-animales-fuego-monte-ecologismo-proteccion-animal-ganaderia_132_13422587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f656579-d902-4fdd-953e-2e587a3bd65c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imprescindible observar nuestro alrededor sin fragmentarlo y defender que la protección de las vidas animales es un eje irrenunciable en cualquier posicionamiento ecologista. Para comprender que la ecología y la protección animal pueden ir de la mano hay que conectar las causas políticas, económicas y demográficas que han modelado el territorio que habitamos.</p></div><p class="article-text">
        El incendio de &Aacute;vila se origin&oacute; en la localidad de Burgohondo <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sucesos/martillo-hidraulico-picar-piedra-empleado-permiso-habria-provocado-incendio-burgohondo_1_13415033.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por una imprudencia</a> basada en hacer caso omiso de la emergencia clim&aacute;tica y las medidas de protecci&oacute;n de los recursos naturales. Que aquella maquinaria estuviera all&iacute;, ese d&iacute;a y a esa hora, de cualquier manera y sin ning&uacute;n protocolo de extinci&oacute;n de fuegos, muestra que la precauci&oacute;n y la educaci&oacute;n respecto a la nueva realidad clim&aacute;tica es m&aacute;s necesaria que nunca. Si bien este hecho ha desatado un alto nivel de indignaci&oacute;n en el &aacute;mbito animalista por su relaci&oacute;n con el sector ganadero, cat&aacute;strofes como los incendios afectan a miles de vidas animales y van m&aacute;s all&aacute; de esta vinculaci&oacute;n, pues son el resultado de una visi&oacute;n generalizada de que todo lo que nos rodea puede ser gestionado bajo el inter&eacute;s humano. 
    </p><p class="article-text">
        Consciente de que un verano m&aacute;s estamos ante una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil. Con la impotencia de saber que quienes est&aacute;n en la primera l&iacute;nea ante el fuego han sido desprotegidos otra vez, pese a que el planeta se sigue calentando una media anual superior a 1,5&deg;C y favorece la expansi&oacute;n de los incendios. A sabiendas de que la sensibilidad y la polarizaci&oacute;n recorre las pantallas, de que muchas personas llevan d&iacute;as evacuadas, confinadas o desalojadas, de que la rabia, la decepci&oacute;n, la frustraci&oacute;n y el malestar se manifiestan en diferentes acciones, discusiones y proclamas en cada rinc&oacute;n de las zonas afectadas. A sabiendas de que las respuestas, aunque siempre desde la solidaridad, est&aacute;n siendo muy diferentes, agravando una brecha social que solamente beneficia a un sector muy concreto: aquellos que siguen legitimando un modelo de vida basado en el consumo de combustibles f&oacute;siles y un crecimiento econ&oacute;mico sin l&iacute;mites; en definitiva, a quienes se enriquecen lejos de las zonas rurales y solamente regresan a ellas para recabar algunos votos. Consciente de todo esto y afectada emocionalmente, porque viv&iacute; durante mi infancia en el Valle del Ti&eacute;tar y hoy soy vecina de la Serra d&rsquo;Espad&agrave;, escribo teniendo presente tanto el sufrimiento y la p&eacute;rdida de vidas animales como que estamos en un punto de no retorno para muchos ecosistemas y formas de vida, tambi&eacute;n humanas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo escribir sobre los incendios de manera objetiva? &iquest;C&oacute;mo convertir la rabia y el dolor en un mensaje para quienes aprecian y quieren cuidar este planeta? &iquest;C&oacute;mo trascender estas emociones por un momento y pensar colectivamente este problema que nos va a perseguir hasta el fin de nuestra existencia? &iquest;C&oacute;mo impedir que los argumentos a favor de las vidas animales y los ecosistemas permitan a determinados sectores victimizarse y desviar el foco del verdadero problema? &iquest;De qu&eacute; manera conciliar en un territorio tan fragmentado ante la emergencia clim&aacute;tica?
    </p><h2 class="article-text">Mirar atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Ciertamente, el fuego siempre ha estado ah&iacute;, es uno de los elementos originarios de la Tierra, pero es el calentamiento global, producido en su mayor&iacute;a por la actividad humana, lo que hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil frenar, controlar y extinguir los incendios. Al tratar de comprender su gravedad, debemos considerar la falta de adaptaci&oacute;n a la nueva realidad clim&aacute;tica por parte de la sociedad de la que formamos parte. Para ello, puede ser de ayuda echar la mirada atr&aacute;s, en un momento en el que el debate trata de reducirse a argumentos de f&aacute;cil calado, que se aprovechan del dolor de quienes lo han perdido todo o casi todo; o de quienes, como yo, convivimos estos d&iacute;as con una terrible angustia y decidimos no mirar hacia otro lado. Escarbar en las cenizas y ampliar la mirada al analizar la problem&aacute;tica actual de los incendios es un acto de responsabilidad con las generaciones presentes, pero sobre todo futuras.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de la biomasa vegetal, en forma de montes o espacios agrarios y pastos, se ha visto alterada en los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os por la transici&oacute;n de las sociedades hacia un modelo de vida urbano, dependiente de los combustibles f&oacute;siles y, cada vez m&aacute;s, de la tecnolog&iacute;a. Esta transformaci&oacute;n sin reparos apost&oacute; por dejar atr&aacute;s el consumo de los productos locales, las tradiciones y procesos comunitarios a favor de la concentraci&oacute;n poblacional en zonas urbanas y costeras, y la individualizaci&oacute;n de la vida. El &eacute;xodo rural vivido en Espa&ntilde;a desde los a&ntilde;os 50 fue acompa&ntilde;ado de la industrializaci&oacute;n de muchos aspectos vitales, especialmente de la alimentaci&oacute;n y la subsistencia. Como resultado, hoy vemos una brecha social y econ&oacute;mica entre peque&ntilde;os y medianos productores primarios frente a grandes industrias y empresas que reciben con los brazos abiertos iniciativas como Mercosur, promovidas por los intereses de <a href="https://www.eldiario.es/economia/explicando-lio-tratado-ue-mercosur_129_12934687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una econom&iacute;a neoliberal que sigue siendo dominante</a>. En definitiva, atr&aacute;s qued&oacute; un modelo de sociedad que, a su manera, viv&iacute;a mirando de frente a los ciclos biol&oacute;gicos y al paso de las estaciones.
    </p><p class="article-text">
        Esta brecha tiene muchas consecuencias. Una de ellas es que existe un malestar entre quienes habitan las zonas rurales, manteniendo su actividad agr&iacute;cola y ganadera, y quienes plantean una perspectiva &eacute;tica, desde una mirada ecol&oacute;gica y animalista, habiten o no el mundo rural. Ante los cruces de informaci&oacute;n y las avalanchas de desinformaci&oacute;n y bulos, es m&aacute;s necesario que nunca volver a los datos y estudios que tratan de arrojar luz sobre un problema complejo, y que ayudan a buscar soluciones a los incendios en el contexto actual. 
    </p><h2 class="article-text">Nuestros montes</h2><p class="article-text">
        Las investigaciones sobre el origen de los fuegos se&ntilde;alan que muchos se producen como consecuencia de la actividad humana: un 23%, de manera accidental y un 55%, intencionadamente. En ambos casos, en muchas ocasiones, se debe a actividades agrarias y ganaderas, tal y como ha sucedido en Burgohondo (&Aacute;vila) y presuntamente en La Mierla (Guadalajara) este verano. Pese a que este agravante es de sobra conocido, las instituciones se estancan en la inacci&oacute;n frente al cambio clim&aacute;tico, como ejemplifican la falta de recursos, equipos de prevenci&oacute;n de incendios y personal de vigilancia forestal. Pero, adem&aacute;s, podemos entender estas carencias en s&iacute; mismas como una falta de cuidado hacia las zonas rurales, que se siguen sintiendo abandonadas y poco representadas por la agenda pol&iacute;tica actual. 
    </p><p class="article-text">
        Es momento de mirar m&aacute;s all&aacute; de las zonas urbanas y comprender qu&eacute; tipo de territorio hemos heredado tras el &eacute;xodo rural que empez&oacute; en los a&ntilde;os 50 y dio lugar a una transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica sin retorno de nuestro modo de vida y consumo. En primer lugar, es necesario se&ntilde;alar que en Espa&ntilde;a el 72% de los montes es de propiedad privada y su gesti&oacute;n para una prevenci&oacute;n contra los incendios, a la vista est&aacute;, no est&aacute; asegurada. En segundo lugar, tradiciones como la ganader&iacute;a extensiva ya no tienen capacidad de gestionar la masa forestal, pues, en palabras del propio sector, est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n. Como sabemos, cada vez desaparecen m&aacute;s explotaciones ganaderas de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o, al ser sustituidas por macrogranjas, con toda la problem&aacute;tica ambiental que supone, y que se suma al extremo sufrimiento y violencia contra los animales. En tercer y &uacute;ltimo lugar, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/fuego-incendios-animales_132_10448105.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguen faltando protocolos de salvamento animal en caso de incendios</a> para intervenir de manera &aacute;gil y salvar sus vidas, incluyendo las que est&aacute;n atrapadas en las propias explotaciones ganaderas. En vista de esta situaci&oacute;n, cabe preguntarse: &iquest;hasta qu&eacute; punto es cre&iacute;ble defender un modelo de ganader&iacute;a extensiva como medida preventiva contra los incendios, si habitamos un territorio fragmentado y privatizado que impide la circulaci&oacute;n del ganado? &iquest;Es segura la ganader&iacute;a mientras sigan faltando protocolos de actuaci&oacute;n y protecci&oacute;n de animales no humanos en situaci&oacute;n de incendios? &iquest;Realmente podemos confiar en un modelo basado en la explotaci&oacute;n animal para proteger los espacios naturales?
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva animal y ecol&oacute;gica, debemos apostar por la revisi&oacute;n de las estrategias de conservaci&oacute;n de los montes actuales. Ante el argumento de que la ganader&iacute;a extensiva protege el territorio frente a los incendios, hay que recordar que todav&iacute;a existe una amplia diversidad de animales silvestres en esos montes que se alimentan de biomasa vegetal sin ser explotados. No solo los rumiantes domesticados, como las cabras, ovejas, vacas y toros pueden desbrozar, pastar y regular la vegetaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n otros animales, como ciervos, corzos, gamos, cabras montesas o rebecos. Los rumiantes silvestres, en ausencia de la actividad humana, cumplen esta funci&oacute;n ecol&oacute;gica, pues es as&iacute; como habitan los ecosistemas a los que pertenecen. Con ello, son capaces de clarear el bosque, de consumir las ramas y brotes de las zonas bajas, de esparcir semillas que puedan rebrotar en el futuro si un incendio asola la zona, de realizar ciclos de compactaci&oacute;n y aireaci&oacute;n en el suelo y permitir con ello un aumento de la retenci&oacute;n de humedad y materia org&aacute;nica en el mismo. Algo imprescindible en los montes, cuyos suelos est&aacute;n fuertemente erosionados y ahora han quedado afectados por el fuego, lo que puede facilitar su arrastre y desprendimiento en los futuros episodios de lluvias. Sin embargo, gran parte de estos animales habita espacios calificados como cotos de caza, pues el 85% del territorio espa&ntilde;ol est&aacute; calificado para el uso cineg&eacute;tico. Su funci&oacute;n ecol&oacute;gica queda supeditada a los intereses de la caza ante esta situaci&oacute;n, hasta el punto de que algunos discursos posicionen tanto a la actividad cineg&eacute;tica como a la ganader&iacute;a extensiva como las &uacute;nicas formas de regular el crecimiento de la biomasa vegetal en los montes de uso privativo.
    </p><h2 class="article-text">Otras perspectivas</h2><p class="article-text">
        Es importante reforzar en nuestros imaginarios comunes otros enfoques que garanticen un buen cuidado de las masas forestales sin la necesidad de explotar animales o cazarlos. &iquest;Por d&oacute;nde empezar? Antes que nada, mejorando las condiciones salariales y el n&uacute;mero de plazas habilitadas para agentes y brigadas forestales, poniendo fin con ello a una situaci&oacute;n laboral cr&iacute;tica en ese sector tan necesario. Queremos que se destinen los recursos econ&oacute;micos, la infraestructura y los equipos humanos necesarios para proteger un <a href="https://forest-fire.emergency.copernicus.eu/apps/effis.statistics/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">territorio que ha perdido en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os m&aacute;s de 1,2 millones de hect&aacute;reas de masa forestal</a>. Seg&uacute;n <a href="https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13515910/08/25/apagar-una-hectarea-de-monte-incendiado-cuesta-30000-euros-frente-a-los-3000-de-invertir-en-prevencion.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudios</a> de la Universidad Polit&eacute;cnica de Huesca, se necesitan al menos 3.000 euros por hect&aacute;rea para alcanzar una prevenci&oacute;n de incendios adecuada y evitar p&eacute;rdidas de 30.000 &euro; por extinci&oacute;n de hect&aacute;rea quemada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, exigiendo una gesti&oacute;n p&uacute;blica de los montes con una perspectiva a la altura de la emergencia clim&aacute;tica, que busque otras relaciones entre animales y territorios, que vayan m&aacute;s all&aacute; de la caza o la ganader&iacute;a extensiva. Se trata de un debate inabarcable en este texto, pues tendr&iacute;amos que seguir hablando de la necesidad de proteger a depredadores como el lobo, el zorro o el lince; o de la salud planetaria y las enfermedades que podemos compartir con otras especies (cuando suceden las zoonosis). Pero en l&iacute;neas generales, lo aqu&iacute; expuesto busca ampliar nuestra mirada hacia un conocimiento del territorio y su historia, que permita expandir algunos argumentos contra las proclamas que idealizan y priorizar las pr&aacute;cticas que suponen la explotaci&oacute;n animal frente a otras que pueden generar empleo y proteger vidas animales, tambi&eacute;n las humanas. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, podemos encontrar consenso en exigir que se aligeren los tr&aacute;mites necesarios para el mantenimiento de las zonas forestales mientras se mantenga su titularidad actual y que se frenen las negligencias y omisiones de las normativas de realizaci&oacute;n de trabajos en temporadas y zonas con alto riesgo de incendios. Para ello es necesaria una educaci&oacute;n territorial de adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica, que se nutra de los errores de estos a&ntilde;os y consiga garantizar una buena vigilancia y gesti&oacute;n forestal que nos implique a todas. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, veo imprescindible observar nuestro alrededor sin fragmentarlo y defender que la protecci&oacute;n de las vidas animales es un eje irrenunciable en cualquier posicionamiento ecologista. Para comprender que la ecolog&iacute;a y la protecci&oacute;n animal pueden ir de la mano hay que conectar las causas pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y demogr&aacute;ficas que han modelado el territorio que habitamos. Es una situaci&oacute;n compleja, hablamos de meter las manos en un fuego que quema, como todos. Pero somos muchas las que no queremos renunciar a imaginar un futuro donde nuestras acciones se integren en los ciclos de la vida, como seguir&aacute;n haciendo los animales que estos d&iacute;as sobreviven al avance de los incendios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Z. López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/incendios-animales-fuego-monte-ecologismo-proteccion-animal-ganaderia_132_13422587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 13:09:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escarbando entre las cenizas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antiespecismo interseccional, una cuestión de necesidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antiespecismo-racismo-patriarcado-colonialismo-capitalismo-especismo-interseccionalidad_132_13417968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7247c02-7092-4847-b5d8-a62ea504b479_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1064y411.jpg" width="1200" height="675" alt="Antiespecismo interseccional, una cuestión de necesidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La explotación animal no puede separarse de las estructuras económicas, culturales y políticas que atraviesan el conjunto de la sociedad, pues la violencia contra los no humanos surge de un sistema organizado alrededor de la dominación y la mercantilización de la vida, ya sea a través del patriarcado, el racismo, el colonialismo, el capitalismo o el especismo.</p><p class="subtitle">Miedo, accidentes laborales y racismo, la dura realidad del trabajo en los mataderos españoles</p><p class="subtitle">El feminismo ha de ser antiespecista</p></div><p class="article-text">
        Existe una tendencia recurrente dentro de algunos espacios militantes a entender cada lucha emancipadora como un compartimento estanco. Como si el patriarcado, el racismo, el colonialismo, el capitalismo o el especismo fueran estructuras separadas que pudieran analizarse y combatirse de manera aislada. Sin embargo, pocas luchas evidencian tanto la necesidad de una mirada interseccional como el antiespecismo.
    </p><p class="article-text">
        No porque el sufrimiento animal sea &ldquo;m&aacute;s importante&rdquo; que otras opresiones, sino porque el mecanismo de ajenidad sobre el que se sostiene el especismo alcanza un grado dif&iacute;cilmente comparable con otros sistemas de dominaci&oacute;n. La distancia material, cultural y emocional que la sociedad construye entre los seres humanos y el resto de animales es tan profunda que convierte la violencia cotidiana contra millones de individuos en algo pr&aacute;cticamente invisible.
    </p><p class="article-text">
        Las te&oacute;ricas feministas y decoloniales llevan d&eacute;cadas explicando c&oacute;mo funcionan los procesos de otrorizaci&oacute;n. Simone de Beauvoir se&ntilde;alaba que la construcci&oacute;n del &ldquo;Otro&rdquo; era un mecanismo imprescindible para sostener la subordinaci&oacute;n de las mujeres. Edward Said analiz&oacute; c&oacute;mo Occidente fabricaba una imagen exotizada y deshumanizada de Oriente para justificar relaciones coloniales. Frantz Fanon explic&oacute; de qu&eacute; manera el colonialismo produce sujetos despojados de humanidad a trav&eacute;s de la violencia material y simb&oacute;lica. Judith Butler profundiz&oacute; en la idea de qu&eacute; vidas son consideradas dignas de duelo y cu&aacute;les quedan fuera del marco de lo reconocible. Es imposible que una persona que se considere antiespecista lea este p&aacute;rrafo y no vea c&oacute;mo todo esto aplica a la explotaci&oacute;n animal.
    </p><p class="article-text">
        El especismo lleva este proceso todav&iacute;a m&aacute;s lejos. Los animales no humanos no solo son construidos como &ldquo;otros&rdquo;, son convertidos directamente en objetos: mercanc&iacute;as, unidades de producci&oacute;n, cuerpos para el consumo. Los animales no humanos son percibidos como seres sin intereses propios y sin capacidad de agencia pol&iacute;tica reconocible. La vaca no es una madre separada de su cr&iacute;a: es leche. El cerdo no es un individuo con capacidad de disfrutar o sufrir: es jam&oacute;n. La gallina no es una vida atravesada por el encierro y la explotaci&oacute;n: es una m&aacute;quina de poner huevos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/politica-sexual-carne-sexismo-especismo-feminismo-ecofeminismo-antierspecista_132_12035264.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carol J. Adams</a> ya relacion&oacute; hace d&eacute;cadas la cosificaci&oacute;n de los cuerpos de las mujeres y de los animales en <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/la-politica-sexual-la-carne/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La pol&iacute;tica sexual de la carne</em></a><a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/la-politica-sexual-la-carne/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">,</a> mostrando c&oacute;mo los distintos sistemas de opresi&oacute;n comparten lenguajes, imaginarios y formas de violencia. <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/angela-davis-mujeres-guatemala-animales_129_1859994.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Angela Davis</a> tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado la necesidad de comprender las luchas emancipadoras desde marcos amplios, capaces de conectar las distintas estructuras de dominaci&oacute;n. Incluso autoras como bell hooks insistieron en que cualquier movimiento pol&iacute;tico que ignore las m&uacute;ltiples dimensiones de la opresi&oacute;n termina reproduciendo jerarqu&iacute;as internas.
    </p><p class="article-text">
        El antiespecismo no puede permitirse ese error.
    </p><p class="article-text">
        Resulta imposible entender la explotaci&oacute;n animal sin hablar del capitalismo industrial que necesita maximizar beneficios a trav&eacute;s de cuerpos explotables; sin hablar de colonialismo y extractivismo, que arrasan territorios para sostener macrogranjas y monocultivos destinados a alimentar animales encerrados; sin hablar de patriarcado, que hist&oacute;ricamente ha asociado la dominaci&oacute;n de la naturaleza, de los animales y de las mujeres a una misma l&oacute;gica de control; sin hablar del racismo que nutre de trabajadoras precarizadas o casi esclavas a la industria del sufrimiento animal.
    </p><p class="article-text">
        La interseccionalidad no diluye el antiespecismo: lo fortalece. Lo conecta con las condiciones materiales que sostienen la explotaci&oacute;n animal. Lo saca del terreno del consumo individual para devolverlo al &aacute;mbito de la transformaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde hace a&ntilde;os parece consolidarse un sector del veganismo profundamente inc&oacute;modo con esta idea. Un sector que insiste en que hablar de feminismo, antifascismo, colonialismo o lucha de clases &ldquo;distrae&rdquo; del sufrimiento animal. Curiosamente, muchas de las voces m&aacute;s visibles de esta corriente suelen compartir perfiles similares: hombres que entienden el activismo como una plataforma de visibilidad individual, a menudo atravesada por din&aacute;micas de mercado, monetizaci&oacute;n y construcci&oacute;n de marca personal.
    </p><p class="article-text">
        No deja de resultar llamativo que algunas de estas figuras encuentren m&aacute;s facilidad para compartir espacios con personajes de extrema derecha con cierta sensibilidad animalista que con militantes antiespecistas que insisten en conectar la explotaci&oacute;n animal con el resto de sistemas de opresi&oacute;n. Como si el problema no fuera convivir con discursos racistas, machistas o autoritarios, sino cuestionar las estructuras que sostienen privilegios propios.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resulta significativo que quienes m&aacute;s insisten en reducir el antiespecismo a una cuesti&oacute;n exclusivamente individual rara vez aparezcan sosteniendo colectividades antiespecistas,<strong> </strong>participando en redes de apoyo mutuo, organizando campa&ntilde;as colectivas o construyendo espacios militantes duraderos. El veganismo entendido &uacute;nicamente como identidad de consumo o como superioridad moral individual termina siendo perfectamente compatible con el aislamiento pol&iacute;tico, con la l&oacute;gica <em>influencer </em>y, en &uacute;ltima instancia, con el propio sistema que convierte cualquier disidencia en mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, el antiespecismo interseccional plantea algo mucho m&aacute;s inc&oacute;modo: que la explotaci&oacute;n animal no puede separarse de las estructuras econ&oacute;micas, culturales y pol&iacute;ticas que atraviesan el conjunto de la sociedad, que la violencia contra los animales no humanos no surge de individuos malvados aislados, sino de un sistema entero organizado alrededor de la dominaci&oacute;n y la mercantilizaci&oacute;n de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Eso implica comprender tambi&eacute;n nuestras propias contradicciones. Ninguna militante est&aacute; completamente fuera de las estructuras que critica. Todas hemos crecido en sociedades profundamente especistas, patriarcales, racistas y capitalistas. Precisamente por eso la formaci&oacute;n pol&iacute;tica continua resulta imprescindible. No como ejercicio acad&eacute;mico elitista, sino como herramienta colectiva para identificar c&oacute;mo operan las distintas formas de opresi&oacute;n y c&oacute;mo pueden infiltrarse incluso dentro de nuestros propios espacios.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los movimientos pierden capacidad de an&aacute;lisis pol&iacute;tico, otras voces ocupan ese vac&iacute;o. Voces simples, individualistas, aparentemente c&oacute;modas y f&aacute;cilmente consumibles en redes sociales. Discursos que reducen el antiespecismo a recetas de consumo, a debates est&eacute;ticos o a contenido dise&ntilde;ado para generar interacci&oacute;n y beneficios econ&oacute;micos. Discursos que, adem&aacute;s, tienden a construir una identidad vegana separada del resto de la sociedad, encerrada en din&aacute;micas de pureza y diferenciaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese camino conduce inevitablemente al gueto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Un antiespecismo incapaz de dialogar con otros movimientos sociales, incapaz de conectar la explotaci&oacute;n animal con las condiciones materiales de vida de la mayor&iacute;a social y centrado &uacute;nicamente en identidades individuales corre el riesgo de convertirse en una subcultura autorreferencial, cada vez m&aacute;s peque&ntilde;a y desconectada.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, un antiespecismo interseccional tiene la capacidad de construir alianzas amplias, se&ntilde;alar las ra&iacute;ces estructurales de la violencia y situar la liberaci&oacute;n animal dentro de un horizonte colectivo de transformaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos m&aacute;s espacios militantes y menos gur&uacute;s. M&aacute;s organizaci&oacute;n colectiva y menos marcas personales. M&aacute;s formaci&oacute;n pol&iacute;tica y menos consignas vac&iacute;as dise&ntilde;adas para algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        El reto del antiespecismo no consiste &uacute;nicamente en convencer a m&aacute;s personas de dejar de consumir animales. Consiste en construir una sociedad incapaz de aceptar como normal cualquier forma de dominaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antiespecismo-racismo-patriarcado-colonialismo-capitalismo-especismo-interseccionalidad_132_13417968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 04:02:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antiespecismo interseccional, una cuestión de necesidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Feminismo,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llamamiento urgente para salvar del fuego a 200 animales explotados, salvados y ahora acosados por las llamas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/llamamiento-urgente-salvar-fuego-200-animales-explotados-salvados-ahora-acosados-llamas_132_13407136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d4ed0b5-67f1-4718-b320-081faec06ee5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llamamiento urgente para salvar del fuego a 200 animales explotados, salvados y ahora acosados por las llamas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Animales rescatados por el Santuario Vegan están cercados por el fuego </p><p class="subtitle">Directo - El Gobierno amplía la emergencia nacional a Toledo mientras sigue la lucha para evitar que los incendios de Madrid y Ávila se unan</p></div><p class="article-text">
        Los incendios que est&aacute;n asolando varios puntos de Espa&ntilde;a, y de forma intensa los &uacute;ltimos d&iacute;as el oeste de la Comunidad de Madrid y las provincias lim&iacute;trofes, est&aacute;n dejando muchas historias desoladoras, muchos avisos desesperados, muchas situaciones que solo somos capaces de visualizar en nuestras peores pesadillas.
    </p><p class="article-text">
        Y una de ellas la estamos viviendo este s&aacute;bado al ver uno de los terrenos del Santuario Vegan acosado por las llamas, con 200 animales atrapados sin posibilidad de ser evacuados. Estas l&iacute;neas son un llamamiento urgente, desesperado, a las autoridades, a los equipos de extinci&oacute;n, para que sepan que hay 200 vidas atrapadas en esta ubicaci&oacute;n: 40&deg;19'51.1&ldquo;N 4&deg;26'58.7&rdquo;W
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ubicación donde están los animales en peligro                            </span>
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        Entre Cadalso de los Vidrios y San Mart&iacute;n de Valdeiglesias, dentro de la Comunidad de Madrid pero casi en la frontera con Castilla y Le&oacute;n, Santuario Vegan ha dado un hogar a animales que fueron explotados por la industria y que maltrechos, enfermos, iniciaron una nueva vida a salvo, con todas sus necesidades cubiertas, no solo las f&iacute;sicas, tambi&eacute;n las emocionales. Todas esas vidas est&aacute;n hoy acosadas por las llamas. 
    </p><p class="article-text">
        Hay vacas, toros y caballos j&oacute;venes en el terreno, caballos y burros viejitos protegidos en una nave, ovejas y cabras en otra. Cuando hablamos de salvar vidas, las suyas tambi&eacute;n cuentan, tambi&eacute;n son importantes. 
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de vecinos, voluntarios, bomberos, agentes haciendo lo imposible por poner a salvo a animales que conviven con sus familias humanas, y todas ellas nos han reconfortado en medio del horror, nos han proporcionado cierto alivio en el espanto. Con este art&iacute;culo queremos pedir que esas vidas tambi&eacute;n sean tenidas en cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas horas hemos recibido muchos avisos de personas que ped&iacute;an ayuda para salvar a animales, y somos testigos de la ayuda movilizada para llegar hasta ellos, sacarlos del peligro, trasladarlos a un lugar seguro y proporcionales las necesidades urgentes m&aacute;s b&aacute;sicas. Sabemos que en muchos casos no hemos podido llegar a tiempo, y sabemos que en muchos casos la virulencia del fuego lo hace imposible. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n sabemos que quienes hacen todo lo posible por salvarnos de las llamas tienen que saber que en esa ubicaci&oacute;n hay vidas, como primer paso para poder salvarlas. Y por eso estas l&iacute;neas. Esos animales que ya fueron condenados por la industria, nacidos solo para ser explotados, merecen poder seguir disfrutando de esa nueva oportunidad que les ha dado Laura Luengo en el Santuario Vegan. 
    </p><p class="article-text">
        Laura era consciente del riesgo que corr&iacute;an ella y los animales cuando las llamas se desataron en Almorox y en San Mart&iacute;n de Valdeiglesias, pero el viento iba rolando y las autoridades le trasladaron que por el momento no hab&iacute;a peligro, aunque eso pod&iacute;a cambiar en cualquier momento, y ella lo fue explicando en sus v&iacute;deos en redes sociales, contando c&oacute;mo estaba la situaci&oacute;n, con toda crudeza ante la c&aacute;mara. Esta misma ma&ntilde;ana agentes de la Guardia Civil con los que Laura fue contactando le dec&iacute;an que segu&iacute;an sin recomendar el desalojo. Laura no ha llegado a recibir ning&uacute;n ES-Alert, se ha enterado de que ten&iacute;a que irse hablando con diferentes puestos de la Guardia Civil de la zona. Cuando el fuego se ha echado encima ya no hab&iacute;a tiempo. Evacuar a todos esos animales, trasladaros y ubicarnos en un nuevo espacio seguro no es nada f&aacute;cil, y lo que Laura ha hecho todo este tiempo por ellos merece toda nuestra admiraci&oacute;n y nuestro apoyo, tambi&eacute;n ahora, en su peor momento, despu&eacute;s de haber seguido las recomendaciones y las indicaciones de las autoridades y cuando toda su vida est&aacute; con esos 200 animales. Por favor, los animales tambi&eacute;n cuentan. Hagamos todo lo posible por no dejar a nadie atr&aacute;s. A nadie. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/llamamiento-urgente-salvar-fuego-200-animales-explotados-salvados-ahora-acosados-llamas_132_13407136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 18:32:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llamamiento urgente para salvar del fuego a 200 animales explotados, salvados y ahora acosados por las llamas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Incendios,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Granjas de pulpos: ni en Canarias ni en ninguna otra parte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/granjas-pulpos-canarias-parte_132_13404611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e96c5c22-fbf7-4fa9-9d88-10e2eed64ce3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Granjas de pulpos: ni en Canarias ni en ninguna otra parte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La noticia de que Nueva Pescanova ha renunciado a crear su granja de pulpos en Las Palmas de Gran Canaria solo puede ir seguida de la decisión más lógica y sensata: la prohibición total de la cría industrial de pulpos, tal y como plantea INTERCIDS en su propuesta legislativa</p><p class="subtitle">Pescanova retira su petición para crear una granja de pulpos en el Puerto de Las Palmas
</p></div><p class="article-text">
        Desde que en 2021 Nueva Pescanova anunci&oacute; la instalaci&oacute;n de la primera granja de cr&iacute;a industrial de pulpos del mundo, choc&oacute; de frente con la oposici&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica y de las entidades de protecci&oacute;n animal. La historia del proyecto ha sido, en realidad, una lenta agon&iacute;a que refleja lo costoso &ndash;tambi&eacute;n para el contribuyente- de tratar de sacar adelante una iniciativa que pone en riesgo a los animales, los ecosistemas y, finalmente, la salud de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Nueva Pescanova se encontr&oacute; con un primer rev&eacute;s cuando el Gobierno de Canarias concluy&oacute; que la evaluaci&oacute;n ambiental simplificada era insuficiente y oblig&oacute; a someter el proyecto a una evaluaci&oacute;n ambiental ordinaria, al apreciarse posibles efectos significativos sobre el medio ambiente. La documentaci&oacute;n exigida nunca se present&oacute; y la Direcci&oacute;n General de Pesca de Canarias archiv&oacute; el expediente al no haber cumplido la empresa con los tr&aacute;mites requeridos. Paralelamente, la Autoridad Portuaria de las Palmas inici&oacute; el procedimiento de caducidad de la concesi&oacute;n, dando un ultim&aacute;tum a la empresa para reactivar el expediente o asumir su archivo definitivo. Organizaciones como Compassion in World Farming y AnimaNaturalis, entre otras, impulsaron una campa&ntilde;a internacional, reclamando el cierre definitivo del expediente.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el 23 de julio de 2026 se confirm&oacute; la tan esperada noticia, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/economia/granja-pulpos-palmas-pescanova-peticion-puerto_1_13401573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nueva Pescanova renuncia al proyecto en Las Palmas de Gran Canaria</a>. Esa macrogranja de pulpos no llegar&aacute; a hacerse realidad.
    </p><h2 class="article-text">Ahora, a por la prohibici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Este proyecto de macrogranja de pulpos no ha fracasado &uacute;nicamente por escollos burocr&aacute;ticos, el proyecto ha fracasado, sobre todo, porque es una muy mala idea, que crea rechazo y provoca disonancia solo de imaginarla. Un proyecto que va en contra de cualquier sentido com&uacute;n en el contexto de una crisis clim&aacute;tica que afecta especialmente a nuestro pa&iacute;s y que pide a gritos proteger y cuidar de nuestra biodiversidad, no destrozarla.
    </p><p class="article-text">
        El paso l&oacute;gico y sensato tras esta demostraci&oacute;n palmaria de que las granjas de pulpos son inaceptables desde la perspectiva &eacute;tica, cient&iacute;fica y medioambiental, es aprobar <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/granjas-pulpos-acuicultura-explotacion-animal_132_12672860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;nica propuesta legislativa presentada</a> en Europa para prohibir, antes de que sea una realidad, la cr&iacute;a industrial de pulpos en Espa&ntilde;a. El proyecto, desarrollado por INTERCIDS, Operadores Jur&iacute;dicos por los Animales, ya se encuentra registrado como proposici&oacute;n de ley en el Congreso, a la espera de su tramitaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; el pulpo no y otros animales s&iacute;?</h2><p class="article-text">
        No queremos animales hacinados en granjas: ni pulpos, ni vacas, ni cerdos, ni gallinas. Sin embargo, estas &uacute;ltimas ya existen, y son de las industrias m&aacute;s poderosas del planeta, as&iacute; que no nos queda otra que seguir destapando sus horrores estructurales y promover alternativas viables.
    </p><p class="article-text">
        Pero no debemos olvidar que los pulpos a&uacute;n son animales salvajes que, con mayor o menor bienestar en un oc&eacute;ano cada vez m&aacute;s degradado, todav&iacute;a viven libres. Y eso no es un asunto menor. Debatir en el a&ntilde;o 2026 que se pueda convertir a un animal salvaje en un zombi rodeado de otros zombies, automutil&aacute;ndose e incluso devorando a sus semejantes, es algo que no deber&iacute;amos aceptar.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la fascinaci&oacute;n que despiertan los pulpos no es casual. Ese cuerpo blando y flexible, con neuronas en todos sus brazos y con unas capacidades f&iacute;sicas y cognitivas radicalmente distintas a las nuestras, que ni siquiera comprendemos del todo. Esa naturaleza salvaje, nunca domesticada ni alterada, que por un lado nos deslumbra y por otro sabemos que deber&iacute;amos dejar en paz.
    </p><p class="article-text">
        Dej&eacute;moslos en paz. Dejemos de invertir recursos, tambi&eacute;n p&uacute;blicos, en investigar c&oacute;mo criar industrialmente a los pulpos y empecemos a mirar hacia otras fuentes de alimentaci&oacute;n mucho m&aacute;s sostenibles, &eacute;ticas, saludables y tan o m&aacute;s deliciosas que los productos de origen animal. Exijamos que se apruebe la propuesta legislativa de INTERCIDS y coloquemos el incentivo econ&oacute;mico en hacer un planeta m&aacute;s respetuoso con todos los animales y con ello, m&aacute;s habitable.
    </p><p class="article-text">
        Esto no va de Nueva Pescanova, esto va de un modelo suicida. No necesitamos esperar a que esta u otra empresa vuelva a intentarlo para descubrir, otra vez, que un animal solitario, inteligente y extraordinariamente complejo no encaja en una l&oacute;gica industrial dise&ntilde;ada para producir millones de individuos al a&ntilde;o. Porque el proyecto de Las Palmas de Gran Canaria no se ha cancelado por problemas burocr&aacute;ticos, se ha muerto porque era una aberraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Arana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/granjas-pulpos-canarias-parte_132_13404611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 04:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Granjas de pulpos: ni en Canarias ni en ninguna otra parte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Océanos,Pescanova,Pesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resignificación del lobo desde la escuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/resignificacion-lobo-escuela_132_13387799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a0d8c35-51ea-49a2-83b5-216a0b220d77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La resignificación del lobo desde la escuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué conoce y opina la población infantil o juvenil sobre la situación actual del lobo?</p></div><p class="article-text">
        El estado del lobo en Espa&ntilde;a, a partir de datos cient&iacute;ficos contrastados, se califica de &ldquo;desfavorable&rdquo; debido a los m&uacute;ltiples factores que le acosan: furtivismo, caza ilegal,  atropellos, incendios forestales, fragmentaci&oacute;n del h&aacute;bitat, problemas de conectividad gen&eacute;tica de la especie por destrucci&oacute;n de h&aacute;bitats o cuellos de botella, su baja dispersi&oacute;n, la endogamia que experimenta, o las recientes campa&ntilde;as de eliminaci&oacute;n de lobos impulsadas por distintas comunidades aut&oacute;nomas, tras haber sido expulsado del LESPRE (Listado de Especies Silvestres en R&eacute;gimen de Protecci&oacute;n Especial).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; conoce y opina la juventud sobre la situaci&oacute;n actual del lobo? 
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n infantil o juvenil que vive en las ciudades se encuentra especialmente desconectada de lo que le ocurre al resto de las especies ib&eacute;ricas. Las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os lo hacen desde los cuentos ilustrados, pero estas bellas obras no suelen reflejar la realidad etol&oacute;gica y ecol&oacute;gica de la especie protagonista. Solo la poblaci&oacute;n adolescente que tenga v&iacute;nculo emocional con el rural cercano, y especialmente las y los j&oacute;venes que tengan familiares relacionados con la profesi&oacute;n ganadera, podr&iacute;an mostrar un mayor inter&eacute;s por lo que le sucede al lobo.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo ganadero proyecta en el lobo los problemas econ&oacute;micos derivados de la gesti&oacute;n de su caba&ntilde;a ovina, bovina o equina, a pesar de que las tasas de p&eacute;rdidas por ataque de lobo a este sector en Espa&ntilde;a, afecte, de media, a un 1% del censo ganadero, muy lejos de la mortalidad media anual del ganado en extensivo, diez veces mayor. Sin embargo, la aversi&oacute;n, como m&iacute;nimo, cuando no odio, se transmite a las generaciones m&aacute;s nuevas a modo de consignas que, trasladadas a las redes sociales, incrementan exponencialmente el t&oacute;xico imaginario colectivo del rural en relaci&oacute;n con el c&aacute;nido silvestre. Es por ello que la juventud de territorios loberos, de estar al corriente de c&oacute;mo act&uacute;an al respecto los gobiernos de sus diferentes comunidades aut&oacute;nomas -como los de Castilla y Le&oacute;n, Asturias, Cantabria o Galicia-, vea oportuno acabar con la vida de cierto n&uacute;mero de lobos, conocido eufem&iacute;sticamente como &ldquo;extracci&oacute;n de ejemplares&rdquo;, para &ldquo;regular&rdquo; la poblaci&oacute;n de la especie.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Ciencia de la Ecolog&iacute;a sabemos que un monte o bosque habitado por <em>Canis lupus</em>, especie apical de los ecosistemas ib&eacute;ricos, es un monte o bosque equilibrado que testifica salud a quienes coexisten con &eacute;l, entre los que nos incluimos. Urge, por tanto, no solo asegurar la poblaci&oacute;n de lobos existente en Espa&ntilde;a, sino favorecer su aumento y expansi&oacute;n a otros territorios ib&eacute;ricos, que ancestralmente ocupaban, para potenciar la diversidad gen&eacute;tica y reducir la endogamia que sufre la especie. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible que esta poblaci&oacute;n juvenil pueda realizar un ejercicio de tr&aacute;nsito del lobo maligno al lobo real? &iquest;Podr&iacute;an deconstruirse, en sus j&oacute;venes mentes, los mitos en su contra que las sociedades occidentales han elaborado desde milenios atr&aacute;s? &iquest;Desde d&oacute;nde se podr&iacute;a trabajar la resignificaci&oacute;n del lobo?
    </p><p class="article-text">
        Dada mi experiencia como catedr&aacute;tica de Ciencias de la Naturaleza, pienso que las aulas de colegios e institutos y los centros de educaci&oacute;n ambiental son los mejores lugares para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Las actividades did&aacute;cticas deben ir encaminadas a mostrar la cultura lobera, conformada por conductas complejas y exitosas, atesoradas a lo largo de su historia y transmitidas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Conductas que se alteran por las modificaciones que generamos en sus h&aacute;bitats, profusas y t&oacute;xicas, como resultado de la cosmovisi&oacute;n antropoc&eacute;ntrica con la que interpretamos todo lo vivo. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; demostrado cient&iacute;ficamente que en los territorios donde se acaba con la vida de cierto cupo de lobos y lobas, con la disculpa de regular su poblaci&oacute;n para que no afecte a la caba&ntilde;a ganadera, se consigue todo lo contrario. Hasta una tasa de &ldquo;extracci&oacute;n&rdquo; de lobo del 15 o 20%, los da&ntilde;os al a&ntilde;o siguiente van a aumentar. Solo se reducen cuando la &ldquo;extracci&oacute;n&rdquo; supera el 40%. Algo no justificable desde la Biolog&iacute;a de la Conservaci&oacute;n, tal y como se&ntilde;ala Fern&aacute;ndez-Gil.
    </p><p class="article-text">
        Con la aportaci&oacute;n de los datos cient&iacute;ficos, la poblaci&oacute;n adolescente de hoy entender&aacute; que ning&uacute;n lobo sobra y que su gesti&oacute;n letal solo pretende satisfacer las demandas del <em>lobby</em> ganadero, sin contemplar la salud del monte, ni la suya. Conocer&aacute; que <em>Canis lupus</em> tiene sus propios sistemas de autorregulaci&oacute;n, como el de la supresi&oacute;n reproductiva, comportamiento natural de la especie, que forma parte de su organizaci&oacute;n social, por el que solo un macho y una hembra del grupo se reproducen, independientemente del n&uacute;mero de lobos que conformen la manada; o el de la territorialidad, que, en condiciones normales, se puede expresar mediante episodios de mortalidad intraespec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os vengo realizando encuentros con alumnado de diferentes centros educativos de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, desde Galicia a Andaluc&iacute;a, en Infantil, Primaria y Secundaria, llevando al lobo como protagonista y obteniendo impresiones muy satisfactorias. Un ejercicio delicado y complejo pensado desde m&uacute;ltiples &aacute;mbitos del conocimiento: cient&iacute;fico, filos&oacute;fico, &eacute;tico, psicol&oacute;gico, sociopol&iacute;tico, adem&aacute;s del pedag&oacute;gico y did&aacute;ctico. Multidisciplinariedad interrelacionada, en pos de un pensamiento ecologizado, como lo denomina Morin, que contribuya al despertar de la empat&iacute;a de nuestra juventud hacia el lobo real.
    </p><p class="article-text">
        En el pasado mes de abril, en una escuela lucense, tuve la oportunidad de acercar la cultura lobera a los tres niveles educativos, repartidos en diferentes sesiones. En todos ellos fue necesario partir de sus conocimientos previos, o de sus sentimientos hacia el lobo, atesorados en los primeros a&ntilde;os de su vida. Puntos de anclaje imprescindibles para enriquecerlos o modificarlos. De esta manera, el aprendizaje adquirido podr&iacute;a resultarles significativo (se&ntilde;ala Ausubel) y servirles para contrastarlo con nuevos datos, hechos, opiniones, que de seguro les van a llegar con el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        En el grupo de Infantil, la ternura me invadi&oacute; por completo. El suelo de la peque&ntilde;a aula nos recibi&oacute; con gusto, y a cuatro patas comenzamos a comunicarnos. La experiencia result&oacute; deliciosa. Los cuerpos fueron el recurso. El m&iacute;o, en representaci&oacute;n del de una loba madre, y el de ellos y ellas, que hac&iacute;an las veces de lobeznos o lobeznas. A trav&eacute;s de lo que les narraba, comenzaron a simular, cual peque&ntilde;os c&aacute;nidos, lo que percib&iacute;an por primera vez tras su &ldquo;nacimiento&rdquo;: descubrimientos t&aacute;ctiles u olfativos al tocar el contorno de la guarida o al oler el fresco aroma del suelo arcilloso sobre el que su madre les hab&iacute;a depositado despu&eacute;s de liberarles con los dientes de la membrana amni&oacute;tica, o mientras se la com&iacute;a a bocados. La experiencia fue muy enriquecedora, en especial cuando interaccionaban nuestros cuerpos, al simular sensaciones de fr&iacute;o o de hambre. Al fin y al cabo, aquella experiencia de seres indefensos la ten&iacute;an muy cercana en el tiempo. Solo deb&iacute;an revivirla como peque&ntilde;os <em>sapiens-lupus</em>. Seres h&iacute;bridos que disfrutaban tambi&eacute;n al pisotear el agua de una charquita imaginada o al recibir la lluvia que empapaba sus cuerpos. Tambi&eacute;n les invit&eacute; a experimentar con el ladrido hasta transformarlo en aullido, y a caminar en l&iacute;nea recta, de a uno, para abordar paseos por el monte-aula, algo a lo que est&aacute;n acostumbrados cuando el profesorado les ofrece actividades fuera del centro educativo. Una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os me acompa&ntilde;&oacute; hasta la puerta del cole para despedirse de m&iacute;. Sus palabras y sus abrazos expresaron con rotundidad lo que hab&iacute;a experimentado. &ldquo;&iexcl;Mama loba, te voy a echar de menos!&rdquo; 
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                Recreación sobre el lobo con alumnado de Infantil                            </span>
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        &iquest;Cu&aacute;nto de lobo hay en m&iacute;? Partir de esta pregunta es una buena estrategia para trabajar con el alumnado de Primaria. Resulta imprescindible que tomen conciencia, lo antes posible, de cu&aacute;nto comparten con el lobo real para impedir que se perpet&uacute;e en ellos y ellas la concepci&oacute;n del lobo maligno. Deben conectar, primero, con su lobo interior, en muchos casos impregnado de aspectos negativos, d&aacute;ndole visibilidad a trav&eacute;s de un sencillo y r&aacute;pido dibujo, con aporte de un solo color y una &uacute;nica palabra. 
    </p><p class="article-text">
        Las situaciones que abord&eacute; para promover el tr&aacute;nsito de lobo maligno a lobo real, en esta franja de edad, fueron las concernientes a la fase de preparto, parto y crianza, de f&aacute;cil asimilaci&oacute;n, dado que se encuentran en la zona de desarrollo pr&oacute;ximo del alumnado, tal y como indica Vygotsky. A trav&eacute;s de procesos como los del parto, el amamantamiento, los del tr&aacute;nsito a la ingesta s&oacute;lida por parte de los dos progenitores, los de &ldquo;coeducaci&oacute;n&rdquo; a trav&eacute;s del juego entre hermanas/os, o los del cuidado, que cuando el grupo familiar es amplio se extiende a miembros de distinto orden, resulta f&aacute;cil establecer correspondencia entre <em>sapiens</em> y <em>lupus</em>. Su acervo de vivencias al respecto de estos temas es amplio, con los miembros por llegar o reci&eacute;n nacidos en el &aacute;mbito familiar, o a trav&eacute;s de la observaci&oacute;n directa del comportamiento de los adultos: progenitores, abuelos, t&iacute;os o primos. 
    </p><p class="article-text">
        Reconocer cu&aacute;nto de lobezna/o hay en m&iacute;, y cu&aacute;nto de loba/o en los adultos del grupo familiar en cuesti&oacute;n, despierta la empat&iacute;a de cada joven <em>sapiens</em> hacia <em>lupus</em>, lo que se espera que contribuya, en un futuro pr&oacute;ximo, a la conservaci&oacute;n de los c&aacute;nidos silvestres y de sus h&aacute;bitats. La asimilaci&oacute;n de estos aprendizajes se detecta con cierta facilidad cuando se les pide que vuelvan a expresar, de nuevo, con dibujo, color y palabra, el lobo que ahora habita en sus mentes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Percepción del lobo antes y después de la actividad con alumnado de Primaria                            </span>
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                Percepción del lobo antes y después de la actividad con alumnado de Primaria                            </span>
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            <span class="title">
                Percepción del lobo antes y después de la actividad con alumnado de Primaria                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Secundaria, el alumnado se encuentra preparado, por su desarrollo psicoevolutivo, para abordar contenidos que guardan relaci&oacute;n con el comportamiento o conducta predatoria de <em>Canis lupus</em>. La actividad dise&ntilde;ada para este nivel, en peque&ntilde;os grupos o en gran grupo, puede partir desde preguntas ordenadas como las siguientes: &iquest;os doy miedo?; &iquest;cre&eacute;is que os ocasiono problemas?; de coexistir en el mismo territorio, &iquest;nos prefer&iacute;s en solitario o en manada?; &iquest;sab&eacute;is c&oacute;mo reaccionamos en manada cuando acaban con la vida de algunos de nosotros?; &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a en el monte si desapareci&eacute;semos?
    </p><p class="article-text">
        Dichas cuestiones suelen facilitar la llegada de respuestas m&uacute;ltiples, entre las que pueden surgir algunas pr&oacute;ximas a las aportadas por la ciencia, de las que tirar para consolidar el aprendizaje adecuado, sin imposici&oacute;n por parte del profesorado y libre de respuestas ligadas a las consignas que brotan del imaginario colectivo; por lo general, alejadas de la realidad etol&oacute;gica del lobo. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de este juego de preguntas y respuestas pueden surgir debates que permitan aportar informaciones sobre: el lobo, especie apical de los ecosistemas ib&eacute;ricos; el papel rehabilitador del lobo; el lobo como escudo protector de infecciones; el lobo como modulador conductual de las comunidades ecol&oacute;gicas; los sistemas de autorregulaci&oacute;n y regulaci&oacute;n extr&iacute;nseca de las poblaciones de lobos; el estado de la diversidad gen&eacute;tica del lobo ib&eacute;rico; la endogamia en los lobos ib&eacute;ricos en el momento actual; la gesti&oacute;n del lobo a nivel administrativo. 
    </p><p class="article-text">
        Mis experiencias, en este nivel, se han visto recompensadas con el agradecimiento y la viva implicaci&oacute;n del alumnado durante el proceso, dejando, en muchos casos, la puerta abierta para profundizar en el conocimiento del lobo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha López Llamas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/resignificacion-lobo-escuela_132_13387799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 04:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La resignificación del lobo desde la escuela]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Protejamos a la infancia de todas las violencias, también de la tauromaquia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/infancia-violencias-tauromaquia-ministerio-de-juventud-e-infancia-lopivi-no-es-mi-cultura_132_13377021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/778a0e91-4dd5-4996-9319-5da0acb4e807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x857y81.jpg" width="1200" height="675" alt="Protejamos a la infancia de todas las violencias, también de la tauromaquia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se hace un llamamiento a todas las personas contrarias a la tauromaquia a enviar antes del miércoles sus alegaciones al Ministerio de Juventud e Infancia para proteger de verdad a niñas, niños y adolescentes de esta violencia</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Juventud e Infancia concluye este pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles, 15 de julio, el tr&aacute;mite de audiencia y consulta p&uacute;blica sobre la reforma de la Ley Org&aacute;nica 8/2021 de protecci&oacute;n integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI), una norma que se aprob&oacute; en su momento con el objetivo literal de &ldquo;garantizar los derechos fundamentales de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes (NNA) a su integridad f&iacute;sica, ps&iacute;quica, psicol&oacute;gica y moral frente a cualquier forma de violencia, asegurando el libre desarrollo de su personalidad y estableciendo medidas de protecci&oacute;n integral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si lo que se pretende de verdad es una &ldquo;protecci&oacute;n integral&rdquo; de ese colectivo frente a cualquier tipo de violencia, pocas dudas puede haber sobre la necesidad de impedir que ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes asistan o participen en espect&aacute;culos en los que se maltrata hasta la muerte a animales que agonizan entre estertores ahogados en su propia sangre. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cultura-valencia-fallas-tauromaquia-ilp-antitaurina-noesmicultura_132_11000660.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma 'No Es Mi Cultura'</a>, impulsora de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que ped&iacute;a derogar la protecci&oacute;n de la tauromaquia como patrimonio cultural, ha redactado un modelo de alegaciones que, como ciudadanas comprometidas, podemos hacer llegar al Ministerio de Juventud e Infancia. El procedimiento es muy sencillo: basta con <a href="https://www.noesmicultura.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descargar el modelo</a>, rellenarlo con nombre, apellidos y DNI o documento identificativo equivalente, y enviarlo a participacion.publica@juventudeinfancia.gob.es, con el asunto &ldquo;Alegaciones al Anteproyecto de modificaci&oacute;n de la LOPIVI&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una serie de propuestas para a&ntilde;adir a la norma, &ldquo;con el fin de reforzar la coherencia del sistema de protecci&oacute;n integral frente a la violencia hacia la infancia y la adolescencia, extendiendo la prevenci&oacute;n a &aacute;mbitos culturales, recreativos y medi&aacute;ticos donde la exposici&oacute;n de menores a pr&aacute;cticas basadas en la violencia hacia animales contin&uacute;a siendo socialmente normalizada (...) Su incorporaci&oacute;n en la reforma de la LOPIVI permitir&iacute;a garantizar que el principio del inter&eacute;s superior del menor impregne tambi&eacute;n aquellos espacios tradicionalmente excluidos del enfoque de protecci&oacute;n infantil&rdquo;, explica la plataforma. 
    </p><p class="article-text">
        Para respaldar la adici&oacute;n de una serie de puntos a la ley, No Es mi Cultura argumenta que la exposici&oacute;n de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes a actividades que implican violencia hacia los animales, ya sea como participantes, espectadores o acompa&ntilde;antes, constituye una forma de violencia psicol&oacute;gica, educativa y ambiental incompatible con el enfoque de protecci&oacute;n integral que inspira la Ley. &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica demuestra de forma consistente que la normalizaci&oacute;n del sufrimiento animal y la exposici&oacute;n temprana a contextos de violencia real afectan negativamente al desarrollo emocional, moral y emp&aacute;tico de la infancia, favoreciendo procesos de desensibilizaci&oacute;n y aceptaci&oacute;n de la violencia como pr&aacute;ctica leg&iacute;tima. Esta problem&aacute;tica resulta especialmente grave cuando dicha exposici&oacute;n se produce en actividades recreativas, social o institucionalmente toleradas, como los espect&aacute;culos taurinos o la caza, donde la violencia se normaliza y se presenta como tradici&oacute;n, ocio o aprendizaje intergeneracional&rdquo;, detalla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DaLGDrLIz6K/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DaLGDrLIz6K/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DaLGDrLIz6K/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Linas Korta (@linaskorta)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Desde una perspectiva jur&iacute;dica y de derechos humanos, subraya que el Estado espa&ntilde;ol tiene la obligaci&oacute;n de proteger a la infancia frente a toda forma de violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica, de conformidad con la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o y con las Observaciones Finales emitidas por el Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o a Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en su &uacute;ltimo examen, en enero de 2026, el Comit&eacute; record&oacute; que existe &ldquo;evidencia cient&iacute;fica indiscutible&rdquo; sobre los efectos perjudiciales de exponer a la infancia a la violencia contra los animales y se&ntilde;al&oacute; que esta obligaci&oacute;n est&aacute; recogida en su Observaci&oacute;n General N&ordm; 26. En dicho marco, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lobby-taurino-tauromaquia-infancia-naciones-unidas-onu_132_12949826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pregunt&oacute; formalmente al Estado espa&ntilde;ol si prev&eacute; prohibir</a> el acceso, la participaci&oacute;n y la presencia de menores tanto en espect&aacute;culos taurinos como en actividades cineg&eacute;ticas con armas de fuego, calificando estas pr&aacute;cticas como un peligro para la infancia y una amenaza directa al inter&eacute;s superior del menor. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade la plataforma que la exposici&oacute;n de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes a estas actividades supone adem&aacute;s una vulneraci&oacute;n del art&iacute;culo 39.4 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, que establece que &ldquo;los ni&ntilde;os gozar&aacute;n de la protecci&oacute;n prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos&rdquo;, as&iacute; como del art&iacute;culo 2 de la Ley Org&aacute;nica 1/1996 de Protecci&oacute;n Jur&iacute;dica del Menor, que desarrolla este mandato constitucional y consagra el inter&eacute;s superior del menor como principio rector de toda actuaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos. &ldquo;La reforma de la LOPIVI constituye, por tanto, una oportunidad legislativa esencial para incorporar de forma expresa esta dimensi&oacute;n de la violencia y garantizar una protecci&oacute;n efectiva, coherente y vinculante de la infancia frente a cualquier actividad que implique violencia f&iacute;sica o simb&oacute;lica hacia los animales&rdquo;, argumenta. 
    </p><p class="article-text">
        En sus alegaciones, la plataforma pide, por tanto, prohibir expresamente &ldquo;la participaci&oacute;n como profesional taurino o participante de personas menores de edad, as&iacute; como su presencia en cualquier espect&aacute;culo o festejo taurino, ya sea en plazas de toros o en lugares de tr&aacute;nsito p&uacute;blico&rdquo;, as&iacute; como su participaci&oacute;n &ldquo;en pr&aacute;cticas ganaderas de car&aacute;cter taurino, como tientas, el la&ntilde;ado, el marcado a fuego (herrado), la manipulaci&oacute;n de las cornamentas, las carreras de acoso y derribo y las tientas a puerta cerrada&rdquo; y su &ldquo;inscripci&oacute;n y asistencia en escuelas taurinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pide que las retransmisiones, avances, anuncios, res&uacute;menes o promoci&oacute;n de espect&aacute;culos en los que se maltrate, mate o sacrifique animales tengan la consideraci&oacute;n de contenido perjudicial y s&oacute;lo puedan emitirse entre las 22:00 y las 6:00 horas.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Juventud e Infancia impulsa esta reforma legal porque &ldquo;la gravedad de la perpetraci&oacute;n y, en ocasiones, normalizaci&oacute;n de conductas violentas contra las personas menores de edad obliga a avanzar m&aacute;s en la protecci&oacute;n integral de la infancia y la adolescencia, as&iacute; como incorporar las recomendaciones del Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o en el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol con el fin de blindar los derechos de las personas menores de edad y velar por el cumplimiento del inter&eacute;s superior del menor como elemento primordial en las actuaciones de los poderes p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el proceso para reformar la Ley comenz&oacute; en noviembre de 2024 y, en el tr&aacute;mite de consulta p&uacute;blica, la Coordinadora de Profesionales por la Prevenci&oacute;n de Abusos (CoPPA) aport&oacute; <a href="https://coppaprevencion.org/espana-inicia-aportaciones-coppa-reforma-ley-proteccion-infancia-adolescencia-violencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una serie de consideraciones</a>, basadas en la coincidencia sobre los objetivos de la reforma ante los datos estad&iacute;sticos que hablan de un considerable aumento de la violencia que sufren ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        CoPPA esta formada por personas profesionales y expertas de la psicolog&iacute;a, la psiquiatr&iacute;a, la sociolog&iacute;a, la criminolog&iacute;a, la pedagog&iacute;a y el &aacute;mbito de los derechos humanos, y su objetivo es la defensa y protecci&oacute;n de comunidades, grupos e individuos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, tales como personas mayores, v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero o dom&eacute;stica, personas con discapacidad o infancia en riesgo. En base al conocimiento cient&iacute;fico y t&eacute;cnico, CoPPA incide en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y cambios legislativos; da apoyo a programas que atiendan o prevengan toda violencia, perjuicio o abuso f&iacute;sico o psicol&oacute;gico, descuido, trato negligente y explotaci&oacute;n, sea por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, realizados por individuos, instituciones o por la sociedad en su conjunto; y promueve una educaci&oacute;n que fomente la empat&iacute;a y el respeto.
    </p><p class="article-text">
        Con esta perspectiva, CoPPa formul&oacute; varias sugerencias, entre ellas tener en cuenta el Convenio del Consejo de Europa sobre la Prevenci&oacute;n y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia dom&eacute;stica (Convenio de Estambul, 11 de mayo de 2011), que incluye en el t&eacute;rmino &ldquo;mujer&rdquo; a las ni&ntilde;as menores de 18 a&ntilde;os. Considera que este marco contextualiza &aacute;mbitos importantes de la violencia que afecta a la infancia y la adolescencia: la violencia contra las mujeres y la violencia dom&eacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Dado que la nueva ley pretende &ldquo;garantizar el cumplimiento de las recomendaciones del Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o y la armonizaci&oacute;n respecto del cumplimiento efectivo de las disposiciones de la Convenci&oacute;n sobre Derechos del Ni&ntilde;o en el respeto a los derechos de la infancia y adolescencia&rdquo;, CoPPA considera imprescindible que todas las administraciones p&uacute;blicas, cada una en su respectivo &aacute;mbito competencial (estatal, auton&oacute;mico o local), atiendan a las disposiciones de la Convenci&oacute;n y a las observaciones formuladas por el Comit&eacute;, sin que esta cuesti&oacute;n pueda quedar limitada exclusivamente al &aacute;mbito competencial estatal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DauaixxoP75/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DauaixxoP75/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DauaixxoP75/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Linas Korta (@linaskorta)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Partiendo de una mirada amplia e integral de la violencia en sus distintas formas, CoPPA alert&oacute; de la necesidad de abordar no solo la violencia que se materializa en conductas de agresi&oacute;n, abuso o trato degradantes o negligentes directamente sobre ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, sino tambi&eacute;n aquellas formas de violencia que tienen lugar de manera a veces no tan perceptible, sino sist&eacute;mica e incluso socialmente normalizada y hasta institucionalizada. El texto de la consulta cita, a este respecto, la &ldquo;violencia en los medios de comunicaci&oacute;n o a trav&eacute;s de las tecnolog&iacute;as y violencia en las instituciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ello, CoPPA reclam&oacute; a&ntilde;adir el impacto negativo que tiene sobre la infancia y la adolescencia su exposici&oacute;n a la violencia orquestada y organizada, como la que tiene lugar en eventos y espect&aacute;culos p&uacute;blicos a los que se permite su acceso y/o participaci&oacute;n y en los que se maltrata de forma evidente a los animales. &ldquo;Recordemos que <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/onu-espana-alejar-adolescentes-tauromaquia_132_2811416.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2018 el Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o ya llam&oacute; la atenci&oacute;n a Espa&ntilde;a</a> sobre este aspecto en sus Observaciones en relaci&oacute;n al cumplimiento de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, instando a este pa&iacute;s a proteger a la infancia de la violencia de un tipo de espect&aacute;culos particularmente violentos, como son los taurinos, a los que ha calificado de &rdquo;pr&aacute;cticas nocivas&ldquo;, precisa. 
    </p><p class="article-text">
        Toda vez que la LOPIVI no recogi&oacute; esta violencia en su articulado cuando fue aprobada en 2021, CoPPA traslad&oacute; al Ministerio de Juventud e Infancia que esta reforma deber&iacute;a incluirla expresamente, m&aacute;xime cuando en aquel estaba pendiente una nueva evaluaci&oacute;n a Espa&ntilde;a, que concluy&oacute; a comienzos de este a&ntilde;o en la misma l&iacute;nea que la de 2018: con la petici&oacute;n de apartar a los menores de la violencia que implica la tauromaquia. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquella evaluaci&oacute;n, el Ministerio traslad&oacute; su voluntad de &ldquo;prevenir los efectos nocivos&rdquo; de la tauromaquia en los menores impidiendo su acceso y participaci&oacute;n en este tipo de espect&aacute;culos, postura que fue duramente criticada no solo desde el <em>lobby</em> taurino sino tambi&eacute;n desde formaciones pol&iacute;ticas como el PP y Vox. 
    </p><p class="article-text">
        El PSOE, socio mayoritario en el Gobierno, mantiene ante la tauromaquia una insoportable incoherencia que le llev&oacute; a comprometerse con la ILP y despu&eacute;s a votar en contra de su toma en consideraci&oacute;n, traicionando no solo a las 715.000 personas que la firmaron sino a <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/socialista-abajo-corridas-toros_132_12666973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus propios principios fundacionales</a> como partido. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la batalla que tenemos por delante no es solo que el Ministerio de Juventud e Infancia atienda estas alegaciones y sea coherente con sus propias afirmaciones p&uacute;blicas, sino que despu&eacute;s esta reforma, con esas sugerencias incorporadas, pase el filtro del socio mayoritario en el Gobierno, salga del Consejo de Ministros y afronte su tramitaci&oacute;n parlamentaria con una mayor&iacute;a clara a favor de proteger de verdad a ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes frente a una violencia que chorrea sangre a borbotones sin que ninguna arenga patriotera ni ninguna bandera puedan taparla.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/infancia-violencias-tauromaquia-ministerio-de-juventud-e-infancia-lopivi-no-es-mi-cultura_132_13377021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 04:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Protejamos a la infancia de todas las violencias, también de la tauromaquia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tauromaquia,Toros,Infancia,Derechos del niño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cima de la evolución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/evolucion_132_13329591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3515d02-4c85-4a2c-bc74-14b660e76d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cima de la evolución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciencia nos ofrece una imagen del mundo en la que la noción de superioridad biológica resulta difícil de sostener y la vida aparece como un entramado compartido, tejido por procesos que no apuntan hacia ninguna superioridad humana</p></div><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as en los que el mundo parece estar hecho de peque&ntilde;as escenas de vida que ocurren sin pedir permiso para ser miradas.
    </p><p class="article-text">
        En el jard&iacute;n, observo un vencejo que atraviesa el cielo con una precisi&oacute;n que desmiente cualquier idea de esfuerzo. Su vida sucede casi por completo en el aire, como si la gravedad fuese una sugerencia lejana. Mientras, en el fondo marino, un pulpo se detiene unos segundos frente a una concha, la toca con uno de sus brazos, la gira, la abandona, vuelve a ella, como si estuviera pensando con el propio cuerpo. Mucho m&aacute;s cerca, en el bosque que despierta junto a mi casa, las ra&iacute;ces de los &aacute;rboles se extienden bajo la tierra y se encuentran con redes de hongos que conectan individuos distintos en una conversaci&oacute;n silenciosa de nutrientes, se&ntilde;ales qu&iacute;micas y tiempos lentos.
    </p><p class="article-text">
        La vida se expresa en formas muy diversas de estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Algunas aves recorren miles de kil&oacute;metros cada a&ntilde;o siguiendo rutas que no han aprendido de ninguna otra especie. Las ballenas jorobadas modifican sus cantos, que se transmiten entre poblaciones separadas por oc&eacute;anos. Los cuervos fabrican herramientas con una atenci&oacute;n minuciosa. Las abejas trazan mapas del entorno con movimientos que traducen distancia y direcci&oacute;n. En laboratorios y en el campo, la etolog&iacute;a contempor&aacute;nea va reuniendo fragmentos de un panorama amplio donde la inteligencia aparece una y otra vez, con formas que no se dejan reducir a una sola definici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La biolog&iacute;a evolutiva ha ido construyendo una imagen cada vez m&aacute;s detallada de esa diversidad. Los f&oacute;siles, la gen&eacute;tica comparada y la observaci&oacute;n de especies actuales componen una historia larga en la que todas las formas de vida comparten ancestros remotos. Las ramas de ese &aacute;rbol se separan, se cruzan, se extinguen y vuelven a brotar en direcciones inesperadas. No existe un eje central que organice el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        En distintos momentos de esa historia aparecen soluciones semejantes en organismos que no comparten linajes cercanos. Alas en insectos, aves y murci&eacute;lagos. Ojos complejos en vertebrados y cefal&oacute;podos. Formas de ecolocalizaci&oacute;n en mam&iacute;feros marinos y terrestres. La evoluci&oacute;n explora posibilidades con una insistencia paciente, como si tanteara el espacio de lo posible sin dirigirse hacia un punto final.
    </p><p class="article-text">
        En ese proceso, algunas especies desarrollan capacidades cognitivas notables, otras se especializan en la resistencia extrema, la cooperaci&oacute;n masiva o en la eficiencia metab&oacute;lica m&aacute;s sobria imaginable. Cada una habita un equilibrio particular con su entorno. Cada una sostiene una forma distinta de continuidad en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El ser humano emerge dentro de ese mismo entramado. Su historia evolutiva se inscribe en la misma l&oacute;gica de variaci&oacute;n, selecci&oacute;n y deriva que afecta a todas las dem&aacute;s especies. El lenguaje simb&oacute;lico, la memoria cultural acumulativa, las herramientas complejas y las redes sociales extensas forman parte de su repertorio adaptativo. Tambi&eacute;n lo hacen otras capacidades menos visibles, como la dependencia prolongada de cuidados, la fragilidad f&iacute;sica en comparaci&oacute;n con otros animales o la profunda necesidad de cooperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de una escala ascendente que culmina en una &uacute;nica especie aparece en algunas representaciones culturales de la evoluci&oacute;n. En la propia naturaleza no se encuentra esa estructura. Lo que se observa es una proliferaci&oacute;n de formas, sin un criterio &uacute;nico de medida que permita ordenarlas en una jerarqu&iacute;a estable.
    </p><p class="article-text">
        Un tibur&oacute;n actual no ocupa un escal&oacute;n inferior respecto a ning&uacute;n mam&iacute;fero terrestre. Una encina no representa un estadio previo de nada. Una bacteria que habita en condiciones extremas mantiene una continuidad evolutiva tan extensa como la de cualquier organismo complejo. Todas las l&iacute;neas han persistido durante el mismo intervalo de tiempo desde los or&iacute;genes de la vida.
    </p><p class="article-text">
        La idea de una cima suele aparecer asociada a la fascinaci&oacute;n que producen ciertas capacidades humanas. El lenguaje, la t&eacute;cnica, la cultura acumulativa. Son rasgos singulares, sin duda. Tambi&eacute;n lo son la orientaci&oacute;n magn&eacute;tica de las aves migratorias, la memoria espacial de ciertos roedores, la arquitectura colectiva de los insectos sociales o la resiliencia de organismos microsc&oacute;picos capaces de sobrevivir en condiciones que desdibujan los l&iacute;mites habituales de la vida.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto de la evoluci&oacute;n se parece m&aacute;s a una expansi&oacute;n continua de estrategias que a un proceso de ascenso. Una red de experimentos biol&oacute;gicos que se mantienen, se transforman o desaparecen seg&uacute;n las condiciones de cada &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En ese paisaje, la especie humana no ocupa un punto elevado. Ocupa una rama m&aacute;s, con caracter&iacute;sticas propias, con l&iacute;mites propios, con una historia entrelazada con todas las dem&aacute;s formas de vida.
    </p><p class="article-text">
        Al observar esa continuidad, aparece tambi&eacute;n una cierta forma de reconocimiento. La pertenencia a una trama com&uacute;n que no se organiza en torno a privilegios naturales. La conciencia de compartir origen con cada organismo que habita el planeta. La intuici&oacute;n de que las diferencias no establecen jerarqu&iacute;as, sino variaciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde ah&iacute;, muchas de las ideas que sostienen la centralidad absoluta del ser humano pierden parte de su fundamento. El modo en que se han construido ciertas relaciones con otras especies, basadas en la utilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica de sus cuerpos y sus vidas, queda atravesado por una pregunta que no necesita elevar la voz para hacerse presente.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia no dicta respuestas morales. Ofrece, sin embargo, una imagen del mundo en la que la noci&oacute;n de superioridad biol&oacute;gica resulta dif&iacute;cil de sostener. La vida aparece como un entramado compartido, tejido por procesos que no apuntan hacia ninguna superioridad humana.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; en ese reconocimiento se abra un espacio distinto para mirar lo vivo. Un espacio donde la atenci&oacute;n sustituya a la distancia, y donde la deconstrucci&oacute;n de las ideas heredadas no sea un gesto brusco, sino una forma de aprendizaje colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/evolucion_132_13329591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 20:31:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cima de la evolución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Animales,Ecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Hamburguesa', 'chorizo' o 'queso': el trasfondo de la nomenclatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/heura-hamburguesa-queso-carnismo-explotacion-animal_132_13347034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ecb6988-37ee-42da-a8d9-39fc2d79d9af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Hamburguesa&#039;, &#039;chorizo&#039; o &#039;queso&#039;: el trasfondo de la nomenclatura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubrir que nuestra vida, nuestra dieta, nuestros gustos, tradiciones y celebraciones pueden mantenerse eliminando la base de violencia a la que sometemos a les animales aterra a las empresas de explotación animal, cuya lucha contra la nomenclatura pretende obviar una realidad que es cada vez más imparable: no necesitamos explotar y matar animales.</p><p class="subtitle">Sí, se puede llamar “salchicha” o “chorizo” a un producto vegano: la patronal cárnica pierde la batalla en los tribunales
</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia de Barcelona ha sentenciado que es legal y leg&iacute;timo llamar &ldquo;chorizo&rdquo;, &ldquo;burguer&rdquo; o &ldquo;salchicha&rdquo; a estos productos, que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/si-llamar-salchicha-chorizo-producto-vegano-patronal-carnica-pierde-batalla-tribunales_1_13341522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;etiquetar un producto vegano como &lsquo;burger&rsquo;, &lsquo;salchicha&rsquo; o &lsquo;chorizo&rsquo; no supone un acto de competencia desleal contra la industria c&aacute;rnica&rdquo;</a>, a pesar de que no est&eacute;n elaborados con cuerpos animales, una victoria para las empresas de alimentaci&oacute;n cuyos ingredientes incluyen &uacute;nicamente productos de origen vegetal. Este hecho, a&uacute;n por ver si ser&aacute; recurrido o no, le habr&aacute; picado sin duda a la industria c&aacute;rnica, que esperaba conseguir una victoria con su <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/marc-coloma-ceo-cofundador-heura-tragando-problemas-genera-sector-carnico-llevan-beneficio_132_12162608.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia a la empresa Heura</a>, al igual que sucedi&oacute; con la industria l&aacute;ctea, que logr&oacute; que se considere ilegal y desleal denominar &ldquo;leche&rdquo; a la bebida obtenida de semillas o frutos secos, o &ldquo;queso&rdquo; a productos que, con igual proceso de elaboraci&oacute;n y fermentos, tuvieran una base vegetal, siempre con la excusa de la <a href="https://www.eldiario.es/economia/si-no-lleva-leche-no-llamen-queso-keso-no-queso-parecido-queso_1_6393498.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;protecci&oacute;n al consumidor&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de conseguir opciones veganas, es necesario mostrar desde nuestras acciones que esto es un movimiento pol&iacute;tico&rdquo;, afirmaba el art&iacute;culo publicado en este mismo medio: <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/necesario-movimiento-direccion-politica-capitalismo_132_3777436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Es necesario evitar un capitalismo vegano&rdquo;</a>; y es que el veganismo, el antiespecismo, no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de elecci&oacute;n culinaria, es un movimiento de igualdad y liberaci&oacute;n que lucha por visibilizar y evidenciar la violencia y la dominaci&oacute;n que se esconde tras los productos con origen animal, sean estos destinados a la alimentaci&oacute;n, a la vestimenta o a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Esta realidad la conocen bien quienes tienen intereses econ&oacute;micos depositados en la industria de la alimentaci&oacute;n basada en animales, que cuentan, adem&aacute;s, con el respaldo de gobiernos y legislaciones creadas a su favor (por ejemplo, una Ley de Bienestar Animal, que obvia a la gran mayor&iacute;a de les animales), de ah&iacute; que el lema <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/contamina-empresa-hamburguesa-coche-guerra-judicial-patronales-carnicas-carne-vegetal_1_7875675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;una hamburguesa de carne contamina m&aacute;s que tu coche&rdquo;</a>, que la empresa Heura colg&oacute; en una lona en el centro de Madrid, haya sido el &uacute;nico acto sancionable, considerado competencia desleal de la marca vegana contra la industria c&aacute;rnica. Porque no se trata s&oacute;lo de lo que ponemos en el plato, se trata de una lucha interseccional que aboga por un consumo &eacute;tico que nos beneficie a todes: a les animales, por supuesto, y por extensi&oacute;n al planeta en s&iacute; mismo y a les humanes que lo habitamos.
    </p><p class="article-text">
        El intento de la industria c&aacute;rnica de separar elementos de la alimentaci&oacute;n con los que tenemos un v&iacute;nculo cultural, hist&oacute;rico y emocional de la realidad que estudios cient&iacute;ficos avalan desde hace a&ntilde;os y que el activismo antiespecista visibiliza incansablemente, no busca una publicidad sincera para con les consumidores, como afirman; de ser as&iacute;, las etiquetas especificar&iacute;an exactamente la huella ecol&oacute;gica generada en la producci&oacute;n o qu&eacute; esconden exactamente los <em>nuggets</em>, los palitos de cangrejo o las salchichas, por no hablar, obviamente, de la violencia que supone que se consuman productos obtenidos del hacinamiento y el asesinato de millones de animales en todo el mundo. La mecanizaci&oacute;n de los procesos y asesinatos de los cuerpos animales que sustentan el entramado carnista y a las empresas que obtienen r&eacute;ditos de ellos es la realidad m&aacute;s distorsionada y dulcificada de toda la publicidad que recibimos como consumidores.
    </p><p class="article-text">
        El argumento de la competencia o la publicidad enga&ntilde;osa por llamar a un queso vegetal &ldquo;queso&rdquo;, o a una hamburguesa de lentejas &ldquo;hamburguesa&rdquo;, no est&aacute; luchando por nuestros derechos y nuestro bienestar, sino que busca evitar que establezcamos una relaci&oacute;n entre un producto que conocemos notablemente con la violencia que se oculta tras su elaboraci&oacute;n. Si integramos que podemos acceder a esos alimentos, disfrutar de su sabor y su variedad sin necesidad de que animales sufran y mueran para ello, se rompe el lazo que une la supuesta necesidad de la dominaci&oacute;n animal para nuestra supervivencia y el mantenimiento de nuestros gustos y tradiciones.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n es uno de los componentes principales que caracterizan a las diferentes culturas. Pocos elementos generan una defensa tan f&eacute;rrea y una oposici&oacute;n tan exacerbada como ver nuestra comida, lo que ponemos cada d&iacute;a en el plato, puestos en cuesti&oacute;n. La renuncia a lo que llevamos a la boca, lo que condiciona nuestras festividades y celebraciones, parece una renuncia a nuestro yo m&aacute;s profundo, el que nos conecta con nuestro pasado, nuestra familia y nuestras ra&iacute;ces. De ah&iacute; que, por ejemplo, uno de los elementos principales de las reivindicaciones de la llamada &ldquo;prioridad nacional&rdquo; sea el consumo de cerdo, generando as&iacute; una oposici&oacute;n a quienes, por cuestiones religiosas (las personas musulmanas), deciden no hacerlo. Mediante la alimentaci&oacute;n, o lo que excluimos de ella, nos situamos, nos colectivizamos y nos oponemos a quienes eligen hacer las cosas de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si <em>somos lo que comemos</em>, y lo que comemos cambia radicalmente en su base de fabricaci&oacute;n, otros cambios pueden acercarse que se supongan m&aacute;s &eacute;ticos, m&aacute;s justos, menos violentos para les otres&rdquo;, afirmaba este misme autore en otro <a href="https://diariode1insumise.blogspot.com/2026/03/la-comida-como-conexion-con-la-memoria.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">texto</a>, y esa es la base sobre la que radica la oposici&oacute;n a que podamos llamar a determinados productos por su nombre. Un peque&ntilde;o cambio puede generar algo mayor, y descubrir que nuestra vida, nuestra dieta, no tienen que cambiar necesariamente, que nuestros gustos, tradiciones y celebraciones pueden mantenerse eliminando la base de violencia a la que sometemos a les animales, es lo que aterra a estas empresas que han emprendido una lucha contra la nomenclatura que pretende obviar una realidad que es cada vez m&aacute;s imparable: no necesitamos explotar y matar animales para seguir viviendo. Tampoco para vivir mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/heura-hamburguesa-queso-carnismo-explotacion-animal_132_13347034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 04:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Hamburguesa', 'chorizo' o 'queso': el trasfondo de la nomenclatura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Veganismo,Carne,Lingüística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arthur Schopenhauer, pionero animalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/arthur-schopenhauer-animalista_132_13327415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e181ae4e-6830-479b-b101-f849bca243c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arthur Schopenhauer, pionero animalista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo alemán estableció como base de la moral la compasión, y consideraba el trato a los demás animales como "una vergonzosa crudeza y barbarie de Occidente”</p></div><p class="article-text">
        Basta mencionar el apellido Schopenhauer para o&iacute;r desde alg&uacute;n rinc&oacute;n de la sala el adjetivo &ldquo;desfasado&rdquo;. Porque ten&iacute;a unas ideas muy peculiares sobre los fantasmas, porque era antivitalista y cenizo, porque glorificaba el ascetismo y el celibato, o, con m&aacute;s frecuencia, por sus imperdonables generalizaciones inspiradas en las mujeres suprimidas que conoci&oacute; (a excepci&oacute;n de su talentosa y exitosa <a href="https://www.jotdown.es/2022/02/schopenhauer-mas-johanna-y-menos-arthur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mami</a>, a la que no pod&iacute;a ver).
    </p><p class="article-text">
        Arthur Schopenhauer (1788-1860) publica la primera edici&oacute;n de su obra magna, <em>El mundo como voluntad y representaci&oacute;n</em>, en 1818, a la edad de treinta a&ntilde;os. En sus p&aacute;ginas construye una filosof&iacute;a que hace de puente entre la tradici&oacute;n europea, marcada por Kant y Plat&oacute;n, y el pensamiento &iacute;ndico (hind&uacute; y budista), que se hab&iacute;a empezado a traducir a lenguas europeas como el ingl&eacute;s y el lat&iacute;n. La Voluntad, el centro de la metaf&iacute;sica de Schopenhauer, es la cosa-en-s&iacute;, la realidad fundamental de este mundo: un querer permanente, una hoguera de deseo y movimiento que nos tiene atrapados en las llamas del instinto, del impulso vital; una realidad que nos atraviesa pero que s&oacute;lo podemos conocer a trav&eacute;s de nuestras representaciones de ella. La ley de la gravedad, la estaci&oacute;n del celo en los animales, la b&uacute;squeda del sol de las plantas (fototropismo), los arrebatos de mi ego... Todo manifestaciones de esa Voluntad que nos anima y consume.
    </p><p class="article-text">
        En sentido estricto, somos s&oacute;lo Voluntad, es decir, somos todos lo mismo. La pluralidad es un enga&ntilde;o de los sentidos, pues en el plano de la Voluntad s&oacute;lo cabe unidad. La sabidur&iacute;a pasa por percibir esta unidad fundamental de todas las cosas, y la &eacute;tica pasa por actuar en consecuencia. Schopenhauer establece como base de la moral la compasi&oacute;n, que considera el &uacute;nico incentivo no ego&iacute;sta para la acci&oacute;n. El que siente en s&iacute; el sufrimiento de otro no s&oacute;lo es bueno moralmente, sino que act&uacute;a de acuerdo con el estado real de las cosas, porque en la Voluntad todos somos lo mismo. A trav&eacute;s de la compasi&oacute;n, la Voluntad se reconoce a s&iacute; misma en el &ldquo;otro&rdquo;. Y ese &ldquo;otro&rdquo; no debe reducirse a los seres humanos: Schopenhauer es uno de los primeros pensadores europeos modernos en ampliar el c&iacute;rculo de la compasi&oacute;n &mdash;y, por tanto, de la &eacute;tica&mdash; hacia todos los animales.
    </p><p class="article-text">
        En el sistema de Schopenahuer, todo cuanto hay en el universo somos manifestaciones de una misma Voluntad, formas de esa realidad eterna invisible a los sentidos. Lo que distingue a los animales no humanos, lo que los hace fines en s&iacute; mismos y les otorga un valor moral del que carecen plantas, rocas o gases, es que son conscientes y sufrientes de la manera en que lo somos los humanos. Casi dos d&eacute;cadas antes de que Charles Darwin publicara en Inglaterra <em>El origen de las especies</em>, Schopenhauer expresaba, en su principal <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sobre_la_base_de_la_moralidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratado sobre moral</a>, la convicci&oacute;n de que el poder cognitivo de los seres humanos s&oacute;lo es superior &ldquo;en virtud de un mayor desarrollo cerebral, es decir, por una diferencia som&aacute;tica de una sola parte [del cuerpo], el cerebro, y sobre todo por su cantidad. En cambio, las semejanzas entre animal y humano, tanto ps&iacute;quicas como som&aacute;ticas, son incomparablemente mayores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al plantear esta diferencia de grado, cuantitativa, entre el humano y el &ldquo;animal&rdquo;, Schopenhauer se desmarca del pensamiento europeo de su tiempo. Con la excepci&oacute;n de Rousseau, tampoco localiza demasiados precedentes en los sistemas morales hist&oacute;ricos de Occidente, cuyo supremacismo humano le desespera: &ldquo;La supuesta falta de derechos de los animales, el delirio de que nuestras acciones hacia ellos carecen de connotaci&oacute;n moral, o, como se dice en el lenguaje de la moral, de que no hay deberes hacia los animales, no es sino una vergonzosa crudeza y barbarie de Occidente&rdquo;. Culpa de ello, principalmente, a la tradici&oacute;n judeocristiana, a esos cl&eacute;rigos responsables de la cosificaci&oacute;n de los animales en el lenguaje y el pensamiento, sentando as&iacute; las bases de &ldquo;la severidad y crueldad hacia los animales habituales en Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, corr&iacute;an vientos de cambio en el siglo XIX. Aunque no gozaban todav&iacute;a de un respaldo en el pensamiento acad&eacute;mico, algunos esp&iacute;ritus inquietos (desde movimientos civiles y espirituales) empezaban a reconsiderar estas crueldades. Habr&iacute;a que contar a Schopenhauer entre estos pioneros animalistas europeos. El fil&oacute;sofo se entusiasma por la fundaci&oacute;n de las primeras sociedades de protecci&oacute;n animal de Europa, en las que encontrar&iacute;a m&aacute;s de un lector intrigado por esta filosof&iacute;a suya que &ldquo;incluye bajo su protecci&oacute;n tambi&eacute;n a LOS ANIMALES, tratados de forma tan irresponsablemente mala en los otros sistemas morales europeos&rdquo;. En su estimaci&oacute;n, &ldquo;tambi&eacute;n en Europa est&aacute; despertando la conciencia de los derechos de los animales, en la medida en que desaparece y se desvanece gradualmente la extra&ntilde;a idea de un mundo animal creado s&oacute;lo para el beneficio y deleite de los humanos, a resultas de la cual se trata a los animales como cosas&rdquo;. Frases decimon&oacute;nicas cuya tinta (lamentablemente) a&uacute;n huele a fresca. 
    </p><p class="article-text">
        A la hist&oacute;rica &ldquo;barbarie&rdquo; europea, Schopenhauer contrapone la madurez &eacute;tica de la cultura india, una de las pocas que han formulado por s&iacute; mismas una consideraci&oacute;n moral hacia todos los animales (exportada, a trav&eacute;s del budismo, a los confines de Asia). Aunque Schopenhauer, a diferencia de Nietzsche, no parece haber osado el vegetarianismo, tiene una elevada concepci&oacute;n de la dieta asociada a los brahmanes y otros colectivos de la India. Sin embargo, <a href="https://muse.jhu.edu/pub/34/article/984708/pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consideraba</a> el r&eacute;gimen vegetal impracticable para las &ldquo;razas&rdquo; norte&ntilde;as, como la germana. Si los humanos del norte dejaran de comer animales, enfermar&iacute;an y morir&iacute;an, de modo que sufrir&iacute;an m&aacute;s que unos animales que recibieran una muerte indolora: &ldquo;Como la piel oscura, as&iacute; tambi&eacute;n es la dieta vegetariana la natural del ser humano. Pero s&oacute;lo en un clima tropical se mantiene fiel a una y a la otra. Al extenderse a zonas m&aacute;s fr&iacute;as, tuvo que contrarrestar el clima antinatural mediante una dieta igualmente antinatural. En el Norte propiamente dicho es imposible sobrevivir sin comer carne&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        N&oacute;tese el racismo &ldquo;inverso&rdquo; de Schopenhauer: la raza degenerada es la de la piel blanca, el traje tirol&eacute;s y el <em>schnitzel </em>con patatas. Aunque no se libraba de algunas ideas propias de su tiempo de imperios coloniales, Schopenhauer insist&iacute;a en que la piel oscura es la natural y la blanca una degeneraci&oacute;n: si es verdad que Jehov&aacute; dise&ntilde;&oacute; al primer hombre a su imagen y semejanza, tambi&eacute;n &Eacute;l &ldquo;deber&iacute;a ser representado en las obras de arte como negro&rdquo;. Antiesclavista, rehu&iacute;a muchas de las tesis de la prestigiosa &ldquo;ciencia&rdquo; racial que justificaba entonces la dominaci&oacute;n colonial europea y terminar&iacute;a arruinando moralmente a su pa&iacute;s. Nada mal para alguien &ldquo;desfasado&rdquo;... El fil&oacute;sofo atribu&iacute;a a los pueblos septentrionales una mayor inventiva, desarrollada al migrar a lugares inh&oacute;spitos, pero fue a costa de distanciarse de la condici&oacute;n saludable de la humanidad, que (naturismo y animalismo nunca andaban muy lejos en la &eacute;poca) incluye la dieta vegetal. La India, en cambio, habr&iacute;a logrado el grado m&aacute;s alto de civilizaci&oacute;n sin perder el vegetarianismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pues, en el pensamiento de Schopenhauer, todos los caminos conducen al Ganges. En este punto podr&iacute;amos perdonar al pionero de la &eacute;tica animal en Europa el sonar a ratos sorprendentemente brahm&aacute;nico, casi caste&iacute;sta, pero siempre apasionado y sincero: &ldquo;&iexcl;Puaj! Qu&eacute; moral de parias, chandalas y mlechas [descastados, &lsquo;intocables&rsquo;y b&aacute;rbaros], que no reconoce la esencia eterna que est&aacute; presente en todo lo que tiene vida y que resplandece con un significado insondable desde todos los ojos que ven la luz del sol&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/arthur-schopenhauer-animalista_132_13327415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 04:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arthur Schopenhauer, pionero animalista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Animalistas,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidar dos pájaros de una tirita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cuidar-pajaros-tirita_132_13331884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4da5233d-672e-4bba-963c-c6ee0df0a853_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidar dos pájaros de una tirita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Una lengua sin maltrato. De animales y poder' (Icaria, 2026), Florent Marcellesi analiza cómo la lengua castellana maltrata al resto de animales, naturalizando su desprecio y explotación. También, animaliza a mujeres, personas racializadas y colectivos marginados para inferiorizarlos o discriminarlos. El autor, de quien publicamos la adaptación del prólogo, propone un ejercicio de imaginación lingüística: construir una lengua respetuosa con todos los seres vivos, humanos incluidos.</p><p class="subtitle">La cruel realidad del transporte aéreo de animales domésticos</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos llamado a nuestra especie Homo Sapiens —el humano sabio–. Pero es cuestionable hasta qué punto hemos estado a la altura del nombre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yuval Noah Harari</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A <em>Sapiens</em> le gustan las historias. Una de ellas, plasmada en el mayor superventas de todos los tiempos, la Biblia, cuenta que Dios cre&oacute; <em>Sapiens</em> a su semejanza y le otorg&oacute; ni m&aacute;s ni menos que el dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todo reptil que se arrastrara sobre la tierra (G&eacute;nesis 1:26). Unos siglos m&aacute;s tarde, el fil&oacute;sofo Ren&eacute; Descartes y sus disc&iacute;pulos a&ntilde;adieron una idea clave al gui&oacute;n original: <em>Sapiens</em>, quien sigue siendo el due&ntilde;o y poseedor de la naturaleza, tiene un alma, los animales, no. En consecuencia, si no tienen alma, ni conciencia, adem&aacute;s de no tener lenguaje, no ser racionales o no tener sensibilidad, no son m&aacute;s que m&aacute;quinas. Y las m&aacute;quinas no sienten dolor. As&iacute; que si damos una paliza a un perro, solo constatamos que su reacci&oacute;n no difiere de un reloj que da la hora. Desde luego, el Gran Relojero cartesiano no era veterinario.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, este altamente sensible y emp&aacute;tico <em>&ldquo;no pienso, luego no sufro&rdquo; </em>podr&iacute;a haber quedado sin m&aacute;s, como otras tantas, en una historia para veladas al calor de la chimenea. Sin embargo, la bola de nieve sigui&oacute; creciendo con consecuencias nada irrelevantes. F&iacute;jese: a partir del siglo XIX todos los c&oacute;digos civiles de Europa, y por efecto domin&oacute;-colonial mucho m&aacute;s all&aacute; del Viejo Continente, grabaron en el m&aacute;rmol del derecho que los animales son simples &ldquo;cosas y bienes&rdquo;.<em> </em>Hasta tal punto que los animales siguen siendo considerados como &ldquo;equipajes&rdquo; por las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas. Si bien afortunadamente la legislaci&oacute;n ha avanzado y algunos animales son reconocidos hoy como seres sintientes,<em> </em>la gran mayor&iacute;a de ellos no tiene m&aacute;s derechos, ni se les concede m&aacute;s sensibilidad que una m&aacute;quina inerte o un reloj mec&aacute;nico. Para <em>no-Sapiens</em>, es decir, los animales que no nacieron <em>Sapiens</em>, la f&aacute;bula del reloj no ha sido un cuento de hadas, ni un sue&ntilde;o, sino su mayor pesadilla.
    </p><p class="article-text">
        Porque en el mundo de <em>Sapiens</em>, las f&aacute;bulas y las palabras no son inocuas. La labia y el l&aacute;piz humanos tienen poder. Nuestras lenguas son armas de expresi&oacute;n masiva para nuestra especie: reflejan a la vez que moldean el mundo en el que vivimos. Son armas de cooperaci&oacute;n masiva que nos permiten inventar mitos y colaborar a gran escala, as&iacute; como transformar y dominar, o al menos tener esa sensaci&oacute;n, esta nave Tierra. Son armas de divinizaci&oacute;n y discriminaci&oacute;n masivas que le dan a <em>Sapiens</em> el poder de autoerigirse en un eslab&oacute;n &ldquo;superior al resto de los animales, y por ello poder utilizarlos en beneficio propio&rdquo;. De hecho, as&iacute; se define el <a href="https://dle.rae.es/especismo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">especismo</a>, t&eacute;rmino que, ante la consolidaci&oacute;n de su uso tras ser acu&ntilde;ado en 1970 por Richard Ryder, fue incorporado por la Real Academia Espa&ntilde;ola en su Diccionario de Lengua Espa&ntilde;ola por fin en 2020. Una rayadura ling&uuml;&iacute;stica sobre el disco sem&aacute;ntico dominante de los siglos pasados.
    </p><p class="article-text">
        Porque si bien est&aacute; ligeramente rayado, el disco que reproduce la f&aacute;bula del reloj sigue emiti&eacute;ndose en bucle hoy en d&iacute;a. Al menos en el mundo occidental, el sentimiento de superioridad del humano sobre el no humano, grabado a lo largo de los &uacute;ltimos milenios, es una realidad bien tangible que la lengua replica y transmite. A trav&eacute;s de su l&eacute;xico y definiciones, sus expresiones y met&aacute;foras, eufemismos y modismos, nuestros idiomas reflejan la representaci&oacute;n colectiva, principalmente negativa, hacia los dem&aacute;s animales. En l&iacute;nea con el pensar mayoritario de la sociedad &mdash;y a pesar de que en cualquier &eacute;poca, de Pit&aacute;goras o san Francisco de As&iacute;s a Jane Goodall, han existido corrientes, en auge hoy en d&iacute;a, a favor del respeto a los no humanos&mdash;, destila sobre todo desprecio y/u hostilidad hacia ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, al igual que existe un lenguaje mis&oacute;gino, podemos hablar de un lenguaje <em>mis&oacute;tero</em>. La <em>misoteria</em>, t&eacute;rmino construido en base a los t&eacute;rminos del griego antiguo <em>mise&ocirc;</em> (odiar) y <em>th&ecirc;rion</em> (animal salvaje) y que significa literalmente &ldquo;odio hacia los animales no humanos&rdquo;, ha sido y es fundamental para relatar y fijar la aparentemente inquebrantable jerarqu&iacute;a entre la especie humana y las dem&aacute;s especies. Este constructo social y cultural abre a su vez la puerta al uso casi ilimitado de los no-<em>Sapiens</em> para fines humanos, ya sea para nuestros est&oacute;magos, nuestro entretenimiento o nuestros bolsillos.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es un fen&oacute;meno circunscrito a una lengua concreta del mundo occidental. Existen hoy numerosos estudios que muestran c&oacute;mo, por ejemplo, el idioma ingl&eacute;s, franc&eacute;s o alem&aacute;n maltratan a los no-<em>Sapiens</em>. Si bien cada uno lo hace con sus particularidades, las din&aacute;micas y resortes ling&uuml;&iacute;sticos y culturales subyacentes son muy parecidos y hom&oacute;logos, adem&aacute;s de las numerosas y constantes influencias e intercambios entre idiomas. En este marco, el idioma castellano no es una excepci&oacute;n. De la misma forma que lo hacen las y los <em>Sapiens</em> angl&oacute;fonos, franc&oacute;fonos y german&oacute;fonos, don y do&ntilde;a <em>Sapiens</em> hispanohablantes en general hablan mal, desprecian o vehiculan prejuicios sobre los dem&aacute;s animales que no pertenecen a nuestra especie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este marco, con muy poco o ning&uacute;n atisbo cient&iacute;fico, se les suele otorgar los peores rasgos f&iacute;sicos, comportamentales, psicol&oacute;gicos y morales. Entre otras cosas, los animales no humanos son los malos de la pel&iacute;cula: si usted <em>se traga un sapo</em>, se traga ni m&aacute;s ni menos que el demonio; si piensa que el <em>hombre es un lobo para el hombre</em>, es que piensa en una forma violenta y despiadada de actuar, y si habla de un <em>fondo buitre</em>, se refiere a un fondo especulativo que se ceba en la desgracia de otro. Adem&aacute;s, los animales son tontos. Ser un <em>burro, merluzo</em> o <em>percebe</em>, <em>estar pez</em>, <em>tener la cabeza de chorlito</em> o <em>la edad del pavo</em>, seguir <em>la pol&iacute;tica del avestruz</em>, no son sin&oacute;nimos que digamos de gran inteligencia. Son tambi&eacute;n despreciables: a nadie le gusta ser considerado como un <em>gusano</em> o <em>una rata</em>, mientras que muchos verbos, construidos en base a sustantivos zool&oacute;gicos, como <em>cotorrear</em>,<em> mariposear</em>, <em>cabrear</em>, <em>mosquear</em>, no apuntan precisamente a cualidades positivas. Y quien realmente se lleva la palma de oro en la categor&iacute;a &ldquo;misoteria ling&uuml;&iacute;stica en lengua espa&ntilde;ola&rdquo; es, sin duda alguna, el cerdo, parang&oacute;n de bajo estrato y suciedad. Todo esto tiene un ligero problema: es, en muchos casos, falso. El buitre juega un papel fundamental para limpiar los ecosistemas, los avestruces ponen la cabeza en la arena para cuidar de sus huevos y el cerdo es, cuando no est&aacute; confinado ni amontonado en naves industriales para consumo humano, extremadamente limpio. En este sentido, ser&iacute;a m&aacute;s l&oacute;gico acu&ntilde;ar una nueva expresi&oacute;n: &ldquo;sucio como un cerdo maltratado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, si es usado para referirse a un individuo <em>Sapiens</em>, el t&eacute;rmino &ldquo;animal&rdquo; o todo lo relacionado con el mundo no humano es, en general, una lista sin fin de desprecio y desprestigio. Y una guinda sobre el pastel: si ese humano es una mujer, una persona racializada o pertenece a un colectivo marginado, la palabra &ldquo;animal&rdquo; es de una riqueza infinita para inferiorizarlo, ridiculizarlo, excluirlo o abrir la puerta al peor de los tratamientos <em>inhumanos</em> posibles. En la violencia de g&eacute;nero o el machismo ling&uuml;&iacute;stico diario, la animalizaci&oacute;n sirve para vejar, degradar y menoscabar la integridad de la mujer, burl&aacute;ndose de su aspecto f&iacute;sico (&ldquo;foca&rdquo;, &ldquo;vaca&rdquo;, &ldquo;ballena&rdquo;, etc.), de sus formas de expresarse (&ldquo;cotorra&rdquo;, &ldquo;urraca&rdquo;, etc.), de su inteligencia o cordura (&ldquo;loca como una cabra&rdquo;, &ldquo;tonta como ovejas bobas&rdquo;), de su supuesta maldad (&ldquo;v&iacute;bora&rdquo;, &ldquo;lagarta&rdquo;, &ldquo;p&aacute;jara&rdquo;, etc.) o sexualiz&aacute;ndola (&ldquo;zorra&rdquo;, &ldquo;perra&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s puta que las gallinas&rdquo;, etc.). No se libra tampoco el colectivo LGTBIQ+, que ha sido comparado desde el siglo XVI con &ldquo;mariposas&rdquo; porque, seg&uacute;n fray Pedro de Le&oacute;n, las personas homosexuales &ldquo;tentadas por la atracci&oacute;n de la llama, vuelan adelante y atr&aacute;s, cada vez acerc&aacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s al fuego&rdquo; y &ldquo;llevados por el pecado acabar&aacute;n por fin en el fuego como mariposas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las personas migrantes sufren tambi&eacute;n directamente de este proceso de animalizaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando Donald Trump declara que &ldquo;no son humanos, son animales&rdquo;, abre la puerta a que el ICE o las patrullas en las fronteras les puedan <em>cazar</em> y <em>capturar </em>como si fueran animales de cacer&iacute;a. Y si miramos al genocidio en Gaza, tampoco nos tendr&iacute;an que extra&ntilde;ar las declaraciones del ex ministro de Defensa israel&iacute; Yoav Gallant, qui&eacute;n dijo, hablando de los palestinos: &ldquo;Estamos combatiendo contra animales humanos y estamos actuando en consecuencia&rdquo;. La sem&aacute;ntica es de facto un potente plaguicida para descucarachizar a las y los <em>Sapiens</em> considerados como indeseables.
    </p><p class="article-text">
        Estos procesos de discriminaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica son bien conocidos. En particular, el feminismo tiene desde hace a&ntilde;os perfectamente estudiada la relaci&oacute;n del lenguaje con el sexismo, as&iacute; como la necesidad profunda de cambiarlo para combatir la dominaci&oacute;n masculina. Por su parte, los movimientos de descolonizaci&oacute;n nos recuerdan tambi&eacute;n que las categor&iacute;as sem&aacute;nticas no existen <em>a priori</em> sino que son construcciones sociales que reflejan nuestra posici&oacute;n relacional, tanto social como pol&iacute;tica: no existen &ldquo;razas&rdquo;, sino personas &ldquo;racializadas&rdquo;. Asimismo, las categor&iacute;as &ldquo;humano&rdquo; y &ldquo;animal&rdquo; no son constantes antropol&oacute;gicas intangibles, sino que son el resultado de procesos de <em>animalizaci&oacute;n</em> y <em>humanizaci&oacute;n</em> de los individuos humanos y no humanos. Hay <em>humanizados </em>y <em>animalizados</em>. Es decir, no se nace <em>humano</em> y <em>animal</em>, sino que se llega a serlo.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el libro <a href="https://icariaeditorial.com/inicio/4881-una-lengua-sin-maltrato.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una lengua sin maltrato</em></a> analiza c&oacute;mo la lengua espa&ntilde;ola maltrata a los no-<em>Sapiens</em> en el lenguaje de uso diario, c&oacute;mo usamos de forma consciente e inconsciente el vocabulario proveniente de la tauromaquia, c&oacute;mo creamos una anestesia emocional a trav&eacute;s de la ling&uuml;&iacute;stica para facilitar el consumo masivo de animales no humanos y c&oacute;mo la lengua puede servir para animalizar a personas y colectivos inferiorizados. Pero el idioma, sea cual sea, espa&ntilde;ol incluido, no es una losa inamovible. De la mano de las evoluciones de la sociedad, nuestro idioma cambia de forma constante y din&aacute;mica, y, gracias a su gran riqueza y flexibilidad, se abre a innovaciones y nuevos horizontes. Con ese af&aacute;n de ayudar y participar en su progreso, este libro contiene un &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de alternativas, porque una lengua espa&ntilde;ola <em>fil&oacute;tera</em>, es decir que pregone el respeto hacia los no-<em>Sapiens</em> y los <em>Sapiens</em> animalizados, es posible.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, cambiarlo es una condici&oacute;n <em>sine qua non</em>, aunque en absoluto suficiente, para combatir el maltrato animal as&iacute; como la discrimaci&oacute;n contra colectivos humanos inferiorizados. Y m&aacute;s all&aacute;, reflexionar sobre un bien com&uacute;n tan preciado y vivo como nuestro idioma es simplemente un modesto grano de arena dentro de una obra colectiva mayor. A&uacute;n m&aacute;s, en esta mitad del siglo XXI (donde, a la vez, vuelven peligrosos fantasmas de otras &eacute;pocas, pesa sobre nuestros hombros una espada de Damocles ecol&oacute;gica y el idioma es un campo de batalla cultural y pol&iacute;tico), se trata de fomentar un mundo m&aacute;s emp&aacute;tico, justo y sostenible hoy y ma&ntilde;ana. Un planeta donde <em>Sapiens</em>, consciente de su propia humanidad animal, o animalidad humana fr&aacute;gil y singular, de su pertenencia y dependencia del resto de la naturaleza, cuida de su especie, de las dem&aacute;s y de la vida en general. Y en esta nueva f&aacute;bula, ya &ldquo;no matamos dos p&aacute;jaros de un tiro&rdquo; sino que &ldquo;cuidamos dos p&aacute;jaros de una tirita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nota del autor:
    </p><p class="article-text">
        <em>El libro se presentar&aacute; en Madrid, en la librer&iacute;a Contrabandos, en Lavapi&eacute;s, el martes 30 de junio a las 18:30 horas; y en Barcelona, en la librer&iacute;a +Bernat, el mi&eacute;rcoles 1 de julio a las 19 horas.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florent Marcellesi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cuidar-pajaros-tirita_132_13331884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 04:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuidar dos pájaros de una tirita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje,Discriminación,Animalistas,Feminismo,Ecologismo,Florent Marcellesi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La invisibilización de la violencia animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/violencia-animal-especismo-patriarcado_132_13323922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fe040f7-16ff-41f0-b6c9-4f58825edfd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La invisibilización de la violencia animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el ensayo 'Especismo, dualidad y patriarcado. Los sistemas de dominio y sus herramientas de control', Kris Nogal realiza un estudio histórico de la construcción de la dualidad y el uso de la violencia como herramienta en su establecimiento, así como una comparativa de las semejantes estrategias que especismo y patriarcado ponen en práctica para cosificar y despersonalizar tanto a les animales como a las personas que la sociedad ha leído como mujeres</p></div><p class="article-text">
        Que la construcci&oacute;n de la masculinidad tiene relacio&#769;n con la violencia es algo que sabemos de sobra tanto por la teori&#769;a como por la pra&#769;ctica en nuestros cuerpos, en nuestras vivencias. Las luchas feministas frente a la desigualdad han evidenciado esta relacio&#769;n al hablar de violencia de ge&#769;nero, de violaciones, de los abusos de poder perpetrados por los hijos sanos del patriarcado, los bien adaptados a un sistema que respalda su comportamiento y perpetu&#769;a la desigualdad, que nunca viene dada de forma amable, como la base de sus relaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Para que aceptemos esta desigualdad tienen que darse varios factores, que la psico&#769;loga americana Melanie Joy desgrano&#769; hace algo ma&#769;s de una de&#769;cada en tres sencillos elementos, lo que denomino&#769; &ldquo;las tres N de la justificacio&#769;n&rdquo;: primero, la normalizacio&#769;n<strong> </strong>de las condiciones de desigualdad. El &ldquo;siempre ha sido asi&#769;&rdquo; es uno de los pilares mejor establecidos para que situaciones de injusticia pasen desapercibidas a nuestros ojos acostumbrados a ellas. Si no somos capaces de ver algo es imposible que luchemos por cambiarlo. Segundo, la naturalizacio&#769;n<strong> </strong>de ciertas situaciones genera esa misma ceguera selectiva que hace que injusticias y desigualdades, pero tambie&#769;n las ma&#769;s descarnadas violencias, nos resulten invisibles y las aceptemos sin llegar a considerar que, tal vez, no deberi&#769;an darse en este mundo. En tercer lugar nos encontramos con la falsa creencia de la necesidad: el argumento de lo necesario parece vencer a cualquier razonamiento cuando lo lanzamos como una losa ante las argumentaciones mejor respaldadas. Si algo es necesario, adema&#769;s de natural y normal, obviamente no sera&#769; considerado un cambio imprescindible para la mejora de las diferentes situaciones de desigualdad, o sera&#769; considerado un mal necesario que sucede en este mundo nuestro y que, lamentablemente, no podemos cambiar. Una manera muy sencilla de establecerse en la comodidad de las actitudes pasivas. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, cuando pensamos en estas tres caracteri&#769;sticas, vemos que son argumentaciones que se han utilizado durante an&#771;os para perpetuar injusticias sociales que, con el paso del tiempo, se han destapado como grandes intereses para el mantenimiento de los sistemas de control que nos rodean. El patriarcado, el capital, la cisheterosexualidad normativa y tantas otras estructuras de poder han estirado los re&#769;ditos obtenidos de estas caracteri&#769;sticas impuestas de manera que su supervivencia se viera asegurada y, sobre todo, respaldada por aquelles a quienes ma&#769;s dan&#771;o estaban haciendo. La estrategia perfecta estaba servida. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las diferentes luchas sociales, y la capacidad y valenti&#769;a de infinidad de personas para alzar la voz y ocupar espacios que tradicionalmente les habi&#769;an sido negados, nos han abierto los ojos en el camino de la comprensio&#769;n holi&#769;stica del mundo, en la valoracio&#769;n real de que tantas y tantas situaciones que pasaban desapercibidas porque no sabi&#769;amos, o no queri&#769;amos, reconocerlas, deben ser enfrentadas y eliminadas por completo si queremos construir relaciones igualitarias, diversas y basadas en el carin&#771;o y el respeto. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;que&#769; sucede cuando quienes son vi&#769;ctimas de la opresio&#769;n y la violencia no tienen capacidad de alzar la voz, de apropiarse de los espacios y generar discursos y estrategias colectivas a largo plazo para cambiar su situacio&#769;n de vulnerabilidad? 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la explicacio&#769;n de las tres N se puede aplicar a todas las opresiones que las estructuras cisheteropatriarcales y capitalistas, racistas, clasistas, etc., se esfuerzan en perpetuar, el libro en el que Melanie Joy explica esta argumentacio&#769;n se llama <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/por-que-amamos-a-los-perros-nos-comemos-a-los-cerdos-y-nos-vestimos-con-las-vacas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Por que&#769; amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas</em></a><em> </em>(Plaza y Valde&#769;s, 2013), un estudio conciso y acertado sobre el carnismo, la ideologi&#769;a que respalda el consumo de los cuerpos animales y cuyo funcionamiento es exactamente el mismo que el del resto de los sistemas de opresio&#769;n que nos atraviesan. 
    </p><p class="article-text">
        Esto es, precisamente, de lo que trata el libro <a href="https://www.kaoticalibros.com/producto/especismo-dualidad-y-patriarcado/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Especismo, dualidad y patriarcado. Los sistemas de dominio y sus herramientas de control</em></a><em>, </em>que he publicado recientemente en la editorial Ka&oacute;tica Libros, donde realizo un estudio histo&#769;rico de la construccio&#769;n de la dualidad y el uso de la violencia como herramienta en su establecimiento, y que termina con una comparativa de las semejantes estrategias que el especismo y el patriarcado ponen en pra&#769;ctica para cosificar y despersonalizar tanto a les animales como a las personas que la sociedad ha lei&#769;do como mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que les animales no humanes no tengan capacidad discursiva y de accio&#769;n (la cual, obviamente, si&#769; tienen, pero el encierro y la violencia masiva a las que les sometemos impide pra&#769;cticamente toda posibilidad de hui&#769;da y liberacio&#769;n) supone una invisibilidad ma&#769;s que, sin duda, los seres humanos utilizamos a nuestro beneficio. Cuando es nuestro cuerpo humano el que sufre la violencia es fa&#769;cil levantarse y pedir justicia; cuando son otros cuerpos de los que, adema&#769;s, nos beneficiamos considerablemente, la posibilidad de inaccio&#769;n se oculta tras esas tres N del consumo y el uso de les animales: es normal, es natural y, adema&#769;s, es necesario. La explicacio&#769;n perfecta para manifestarse contra el patriarcado y despue&#769;s comernos un pincho de chorizo en el bar de siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y por mucho que la violencia a la que sometemos a les animales no humanes nos reporte beneficios y facilidades vitales a las que no queremos renunciar, resulta hipo&#769;crita que nos alcemos en masa cuando se trata de luchar frente a los sistemas estructurales que nos violentan y nos matan cada di&#769;a, y obviemos esa misma violencia cuando somos nosotres quienes la ejercemos directamente. 
    </p><p class="article-text">
        Si queremos construir sociedades ma&#769;s igualitarias, ma&#769;s feministas, menos violentas y menos injustas, no podemos obviar el paso previo y necesario de dejar de utilizar a les animales a nuestro antojo. La violencia con que se les trata en este mundo tan desigual que hemos construido esta&#769; vinculada estrechamente con la violencia con la que funciona todo lo dema&#769;s: la masculinidad ma&#769;s virulenta y la violencia que utiliza como base en su construccio&#769;n siste&#769;mica esta&#769; detra&#769;s de nuestras injusticias y de las de les animales, y sus comportamientos y modos de actuacio&#769;n concretos esta&#769;n dentro de nuestro sistema (el ma&#769;s personal, nuestro cuerpo) y hemos de visualizarlo para cambiarlo. La ferocidad que ejerce el patriarcado, los acotados patrones de cis, hetero, blanco, payo, etc. que ha construido y que nos vulneran cada di&#769;a, es exactamente la misma ferocidad que ejercemos contra les animales no humanes, la misma virulencia, el mismo dolor. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos cambiar el mundo y referirnos so&#769;lo a una parte de e&#769;l, no es posible cambiarlo todo sin cambiarnos a nosotres mismes. Es hora de asumir nuestra responsabilidad en las violencias que ejercemos, y poner de nuestra parte para cambiar unas vidas que, aunque nos parezcan lejanas, son exactamente igual a las nuestras, y merecen todo el amor, la dignidad y el respeto que les podamos dar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/violencia-animal-especismo-patriarcado_132_13323922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 04:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La invisibilización de la violencia animal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puy du Fou no es un caso aislado: así funciona el entretenimiento con animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/puy-du-fou-maltrato-animal-explotacion-animal-entretenimiento-especismo-etica-animal_132_13310682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e453a29b-8fdf-432a-b644-c8bf99e705ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x75y61.jpg" width="1200" height="675" alt="Puy du Fou no es un caso aislado: así funciona el entretenimiento con animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ha sucedido en el parque temático de Toledo no es una excepción: muchos otros casos han salido a la luz por su crueldad, y son solo la punta del iceberg de la situación que viven los animales utilizados como entretenimiento. Sin embargo, dejar atrás esta discriminación es más sencillo de lo que parece: si valoramos nuestras decisiones de forma crítica y dejamos de ver aceptable utilizar a los animales, se abrirán muchas otras opciones libres de crueldad</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Todas las noticias de elDiario.es sobre Puy du Fou </p></div><p class="article-text">
        Desde hace varias semanas podemos seguir en elDiario.es el caso de una denuncia de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadores-puy-du-fou-denuncian-cementerio-animales-parque_1_13178190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maltrato animal en el parque tem&aacute;tico Puy du Fou</a>, en la provincia de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas centrales es el enterramiento de animales muertos en las propias instalaciones del parque. A medida que voy conociendo m&aacute;s detalles, me quedo m&aacute;s espantada. Un extrabajador relataba: &ldquo;Se han llevado a cabo lesiones, marcas en la zona de la boca, ha llegado a haber cojeras, ojos morados inflamados de golpes con la fusta&rdquo;. Varios extrabajadores afirmaron tambi&eacute;n que se dejaba agonizar a algunos animales hasta su muerte, y que era habitual alimentarlos con &ldquo;pienso en mal estado simplemente por el hecho de no tirarlo; con moho, con insectos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha sucedido en esta empresa no es una excepci&oacute;n: existen muchos otros casos que han salido a la luz por su crueldad, y que son solo la punta del iceberg de la situaci&oacute;n que viven los animales utilizados como entretenimiento. Un ejemplo son los caballos de la <a href="https://www.animalsview.org/tres-tombs-en-honor-al-especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiesta de los Tres Tombs</a>, en Catalunya, donde estos animales recorren calles ruidosas y abarrotadas de gente tirando de carros con grandes pesos, mientras soportan elementos como el yugo, el bocado o distintos arneses y ornamentos. Diversas investigaciones han documentado el estr&eacute;s y el sufrimiento que esto les provoca, incluyendo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RXpfxWvutYE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dificultades respiratorias</a> por la presi&oacute;n de la serreta (la pieza met&aacute;lica que pasa sobre el hocico) en una zona muy sensible para el animal. Recientemente, se ha estrenado el documental <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/documental-tres-tombs-caballos-burros-equidos-maltrato-animal-etologia_132_13219964.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Desmuntant els Tres Tombs</em></a><em>,  </em>una mirada cr&iacute;tica -desde la etolog&iacute;a, la veterinaria, el derecho y el activismo- a una tradici&oacute;n cada vez m&aacute;s cuestionada.
    </p><p class="article-text">
        Cr&iacute;tica es tambi&eacute;n la situaci&oacute;n de los cet&aacute;ceos en los parques acu&aacute;ticos de todo el mundo: animales enormes confinados en piscinas min&uacute;sculas para su tama&ntilde;o, rodeados de gente y ruido, y obligados a realizar trucos y acrobacias. Estas condiciones les provocan estr&eacute;s cr&oacute;nico, enfermedades y muerte prematura. El caso m&aacute;s reciente es el de las <a href="https://maresnomuros.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orcas Wikie y Keijo</a>, retenidas en las instalaciones de Marineland (Francia), parque que ya ha cerrado definitivamente sus puertas al p&uacute;blico. La propuesta es <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/loro-parque-seis-orcas-piscinas-aval-canarias-autoridad-cientifica-marineland-francia_1_12711907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trasladarlas a Loro Parque,</a> en Tenerife, donde seguir&iacute;an siendo explotadas en espect&aacute;culos y, adem&aacute;s, utilizadas para la reproducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde Loro Parque esgrimen dos informes t&eacute;cnicos firmados por la Direcci&oacute;n General de Ganader&iacute;a y la Direcci&oacute;n General de Espacios Naturales y Biodiversidad en los que &ldquo;se constata el historial de Loro Parque en materia de bienestar animal, el cumplimiento de las normativas europeas y nacionales y su capacidad demostrada para albergar orcas''. <a href="https://www.loroparque.com/loro-parque-esta-en-disposicion-de-colaborar-en-el-rescate-de-las-orcas-de-marineland-para-garantizar-su-supervivencia-si-es-requerida-para-ello-y-si-la-operacion-cuenta-con-el-expreso-visto-bueno-del/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hablan de ese traslado como &rdquo;la mejor soluci&oacute;n&ldquo;</a> ante la eutanasia planteada en Francia, obviando cualquier otra opci&oacute;n que pase por no mantener a esos animales presos de por vida. 
    </p><p class="article-text">
        En empresas como Loro Parque o Puy du Fou, los animales est&aacute;n ah&iacute; para generar negocio: su valor real equivale a los ingresos que producen. Sin embargo, la sociedad empieza a mostrar algo de preocupaci&oacute;n por el sufrimiento que padecen los animales en circos, zoos, acuarios, pr&aacute;cticas de tiro o fiestas populares. Por eso no es extra&ntilde;o que, de cara al p&uacute;blico, se esfuercen por transmitir una imagen de cuidado y compromiso con su bienestar. Ahora, en su publicidad podemos encontrar protocolos o c&oacute;digos de conducta que muestran su compromiso con el bienestar de los animales que utilizan. Es lo que algunas personas empiezan a llamar <em>&ldquo;welfare washing&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Para no dejarnos enga&ntilde;ar, hay algo que cualquiera puede hacer f&aacute;cilmente, sin necesidad de fotograf&iacute;as ni informes que muestren al detalle lo que sucede &ldquo;realmente&rdquo; con los animales: ponerse en su lugar. Si fueras una orca, &iquest;c&oacute;mo te sentir&iacute;as viviendo toda tu vida en una piscina? Si fueras un caballo, &iquest;c&oacute;mo te sentir&iacute;as participando en espect&aacute;culos ruidosos, rodeado de gente que te da miedo? Si fueras un toro de tres a&ntilde;os, &iquest;c&oacute;mo te sentir&iacute;as siendo picado y matado en una plaza?
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a existen normas, tanto legales como morales, que impiden que unos humanos hagan sufrir a otros al utilizarlos para su entretenimiento. El hecho de que s&iacute; lo hagamos con los dem&aacute;s animales, aunque puedan sufrir de la misma manera, es consecuencia de la discriminaci&oacute;n sistem&aacute;tica que sufren por parte de los humanos, simplemente por pertenecer a otra especie. <a href="https://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto es lo que se llama especismo</a>. Igual que otras discriminaciones, el especismo implica tratar de forma distinta a un grupo, en este caso los otros animales. Las consecuencias a veces resultas m&aacute;s visibles y dram&aacute;ticas, como algunos de los casos que mencionamos, pero en cualquier caso implica someterlos a situaciones que nunca har&iacute;amos con los humanos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, dejar atr&aacute;s la discriminaci&oacute;n de los animales en el &aacute;mbito del entretenimiento es, en la pr&aacute;ctica, m&aacute;s sencillo de lo que parece. En el momento en que valoremos nuestras decisiones de forma cr&iacute;tica y dejemos de ver aceptable utilizar a los animales, se abrir&aacute;n muchas otras opciones libres de crueldad: circos sin animales, competiciones deportivas, fiestas que no impliquen sufrimiento animal. Y, si queremos ir m&aacute;s all&aacute;, tambi&eacute;n podemos adoptar una postura m&aacute;s activa, como exigir a nuestros ayuntamientos que no autoricen fiestas o negocios que impliquen sufrimiento animal. En algunos lugares ya se empiezan a ver resultados: en todo el territorio espa&ntilde;ol est&aacute; prohibido el uso de animales salvajes en espect&aacute;culos de circo (aunque, lamentablemente, la normativa no incluye a los animales domesticados). Tambi&eacute;n son interesantes los casos del boloencierro de Mataelpino, que sustituy&oacute; al tradicional encierro taurino, o la cabra de peluche de Manganeses de la Polvorosa, que sustituy&oacute; a la cabra real que antes se lanzaba desde el campanario.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo de esa postura activa, quiero mencionar a una defensora de los animales que nos visit&oacute; desde China el pasado mes de febrero para hablarnos de su propia transformaci&oacute;n personal: <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cetaceos-derechos-animales-parques-acuaticos-violencia-china_132_12999776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de entrenadora de belugas a activista por los derechos de los animales</a>. Se llama Shao Ran, y su charla, que llev&oacute; a lo largo de diferentes ciudades europeas, es una de las m&aacute;s inspiradoras que he tenido la oportunidad de escuchar &uacute;ltimamente. Su mensaje invita a tomar partido en favor de los animales no solo en el &aacute;mbito del entretenimiento, sino en todos los aspectos de nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Los animales no humanos no pueden defenderse por s&iacute; mismos: dependen de que actuemos. Alzar la voz por ellos dice mucho de nuestra solidaridad y de nuestra calidad moral como sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olaia Freiría]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/puy-du-fou-maltrato-animal-explotacion-animal-entretenimiento-especismo-etica-animal_132_13310682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 04:01:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[El jabalí o la industria cárnica: ¿dónde está el problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/problema-jabali-industria-porcina-cataluna-carnismo_132_13304108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55a127ab-a01c-4d22-b48a-cfb5ecf03ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El jabalí o la industria cárnica: ¿dónde está el problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La masacre de jabalíes silvestres en Collserola tiene por objetivo proteger las granjas porcinas. La peste porcina ha sido la excusa perfecta para reafirmar el odio hacia el jabalí y justificar su exterminio</p><p class="subtitle">El jabalí en los medios</p></div><p class="article-text">
        Desde hace tiempo, en Catalunya, en Espa&ntilde;a y en otros pa&iacute;ses, los medios muestran odio hacia el jabal&iacute;. En el contexto de los brotes de peste porcina africana en el parque de Collserola, este odio se ha intensificado a&uacute;n m&aacute;s. En los &uacute;ltimos meses se han normalizado titulares como: &ldquo;Hay que matar jabal&iacute;es sin complejos&rdquo;; &ldquo;Matar jabal&iacute;es es la &uacute;nica soluci&oacute;n&rdquo;; <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/generalitat-cierra-parque-natural-collserola-elimine-500-jabalies_1_13062368.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La Generalitat cierra el parque natural de Collserola hasta que elimine sus m&aacute;s de 500 jabal&iacute;es&rdquo;</a>. Como dicen los medios, ya se han gastado 40 millones de euros en cazas de animales y se tratar&aacute; de seguir elimin&aacute;ndolos. 
    </p><p class="article-text">
        El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, anunci&oacute;: <a href="https://www.3cat.cat/3cat/dalmau-shan-de-matar-senglars-desacomplexadament-perque-es-un-problema-de-salut-animal/audio/1273755/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;En Catalunya, hay demasiados jabal&iacute;es, hay que matarlos desacomplejadamente porque hoy es un problema para la salud animal&rdquo;</a>. El razonamiento de responder con el asesinato sistem&aacute;tico de todos los individuos sanos a un problema de &ldquo;salud animal&rdquo; resulta un tanto parad&oacute;jico. &iquest;Matar a un animal por su salud? &iquest;A qu&eacute; se refieren con &ldquo;salud animal&rdquo;? Pese a que la enfermedad no se puede transmitir a personas, como bien se enunci&oacute; desde el principio de los brotes, el exterminio de la poblaci&oacute;n de jabal&iacute;es silvestres en Collserola se sigue repitiendo como m&aacute;xima. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de tanta matanza? Vemos que el plan de exterminio no tiene por objetivo proteger a la poblaci&oacute;n de un riesgo sanitario, como parece, sino defender los intereses de la industria c&aacute;rnica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No es una amenaza sanitaria, es una amenaza a la industria c&aacute;rnica</h2><p class="article-text">
        PORCAT, la asociaci&oacute;n catalana de productores de cerdo, sostiene abiertamente que siempre ha insistido en el control de la poblaci&oacute;n de jabal&iacute;s y lo reafirma en su p&aacute;gina: <a href="https://www.porcat.org/es/noticias/el-control-de-las-poblaciones-de-jabali-en-collserola-se-intensifica-y-consigue-resultados_3166/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;para evitar el contagio y propagaci&oacute;n de enfermedades como la peste porcina africana (PPA) entre jabal&iacute;es y de estos a las caba&ntilde;as de cerdos dom&eacute;sticos&rdquo;</a>. Vemos que Catalunya encabeza la exportaci&oacute;n de carne de cerdo en Espa&ntilde;a, concentrando m&aacute;s del 50 % del total nacional. <a href="https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/BRIE/2020/652044/EPRS_BRI(2020)652044_EN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n un informe de la UE</a>, ha crecido el n&uacute;mero de granjas porcinas intensivas (con al menos 2000 cerdos de m&aacute;s de 30 kilos). Espa&ntilde;a, con el mayor n&uacute;mero de granjas de este tipo, con diferencia, se ha convertido en l&iacute;der de explotaci&oacute;n porcina industrial en Europa, siendo a la vez, el principal exportador del mundo de cerdo europeo con 2,44 millones de toneladas vendidas en 2022, seg&uacute;n<a href="https://www.fao.org/faostat/es/#data/QCL" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> datos de la FAO</a>.
    </p><p class="article-text">
        La industria porcina de producci&oacute;n masiva se caracteriza por un incumplimiento sistem&aacute;tico de la normativa de la UE sobre bienestar animal, y por producir inconmensurables da&ntilde;os de car&aacute;cter ambiental, social y &eacute;tico, que llevan a&ntilde;os document&aacute;ndose. Y es que las granjas intensivas encabezan la lista de sectores causantes de emisiones de gases de efecto invernadero, de consumo de agua y recursos naturales. Estas granjas requieren de enormes extensiones de cultivos para alimentar a los animales explotados, lo que convierte la expansi&oacute;n de la agricultura y la ganader&iacute;a en la primera causa a nivel mundial de p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y biodiversidad. Sus impactos incluyen contaminaci&oacute;n de aguas superficiales y subterr&aacute;neas por purines y emisiones de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, deterioran la calidad de vida de las poblaciones locales, adem&aacute;s de favorecer la despoblaci&oacute;n rural.
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                Cerdos en una granja de explotación porcina.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&iquest;No sabemos convivir con las dem&aacute;s especies?</h2><p class="article-text">
        Desde el Cuaternario, la extinci&oacute;n de la megafauna en los distintos continentes &mdash;es decir, de aquellas especies de m&aacute;s de 40-45 kilos&mdash; ha coincidido con la expansi&oacute;n del ser humano. Tambi&eacute;n fue la persecuci&oacute;n y la caza las que llevaron a la desaparici&oacute;n del lobo ib&eacute;rico en amplias zonas de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, cuando &eacute;ste ten&iacute;a un importante papel ecol&oacute;gico en la regulaci&oacute;n de las poblaciones de otros mam&iacute;feros, como el jabal&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El jabal&iacute; es hoy una de las pocas especies de megafauna que han persistido en Europa hasta la actualidad. Ocupa un nicho en el ecosistema, lo que significa que tiene un papel funcional espec&iacute;fico dentro del h&aacute;bitat multiesp&eacute;cie en el que vive. Numerosos estudios cient&iacute;ficos destacan su papel fundamental como ingeniero del bosque. Escarbando, airean la tierra y favorecen la germinaci&oacute;n de plantas; act&uacute;an como barrera forestal, desbrozando el sotobosque; son dispersores de semillas, por sus recorridos de largas distancias; adem&aacute;s de ocupar un nicho tr&oacute;fico como omn&iacute;voro generalista, controlando poblaciones de peque&ntilde;os mam&iacute;feros, ra&iacute;ces e insectos. Se le considera tambi&eacute;n &ldquo;limpiador&rdquo; por consumir carro&ntilde;a. Este hecho fascinante, que imaginamos deber&iacute;a tener implicaciones decisivas en la toma de decisiones, no parece importar de ninguna manera. La masacre tampoco parece responder al principio de precauci&oacute;n, al que la ciencia lleva tiempo apelando ante la fragilidad de la crisis ecol&oacute;gica y la enorme complejidad de los sistemas vivos, lo que hace que las intervenciones antr&oacute;picas puedan acarrear consecuencias imprevisibles.
    </p><h2 class="article-text">El c&iacute;rculo vicioso macabro: ante la muerte, se responde con m&aacute;s muerte</h2><p class="article-text">
        En Catalunya la poblaci&oacute;n de cerdos de granja y la poblaci&oacute;n humana van a la par: sobre los 8 millones. Estos animales est&aacute;n, por lo tanto, en la base del sistema capitalista y antropoc&eacute;ntrico en el que vivimos, que prioriza exclusivamente los intereses humanos, mientras que los otros animales, los no humanos, solo adquieren valor por el beneficio que confieren. Sin ver la luz, y con una existencia que olvidamos, el valor de la vida de los cerdos dom&eacute;sticos se ve reducido a unos minutos de ingesti&oacute;n. De la misma forma, el valor de la vida de un jabal&iacute; silvestre ya est&aacute; en negativo: el dinero p&uacute;blico se destina a premiar su muerte. <a href="https://elpais.com/espana/2026-01-14/millones-de-euros-publicos-para-premiar-a-los-cazadores-que-matan-jabalies-asi-combaten-las-comunidades-la-expansion-de-la-peste-porcina.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Millones de euros p&uacute;blicos para premiar a los cazadores que matan jabal&iacute;es&rdquo;</a>, anuncia un reciente titular.
    </p><p class="article-text">
        La matanza de jabal&iacute;es en Collserola nos recuerda al concepto de necropol&iacute;tica de Achille Mbembe, donde el poder de decidir qui&eacute;n vive y qui&eacute;n muere queda subordinado a intereses econ&oacute;micos. No s&oacute;lo la normalizaci&oacute;n de la matanza sistem&aacute;tica en la industria ganadera, en la que los animales ya nacen con una muerte planificada, sino tambi&eacute;n el exhibicionismo y sensacionalismo alrededor del exterminio de los jabal&iacute;es ponen los beneficios econ&oacute;micos por delante de la vida. Esta injusticia evidencia c&oacute;mo, pese a estar en un contexto de crisis ecol&oacute;gica, las razones ecol&oacute;gicas, y ya ni hablar de las &eacute;ticas, siguen siendo relegadas a un plano muy secundario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ampliamente reconocido contexto de crisis socio-ecol&oacute;gica en el que nos encontramos exige un cambio en el orden de estas prioridades, adem&aacute;s de en los h&aacute;bitos que las mantienen. Las cuestiones ecol&oacute;gicas y &eacute;ticas deben ocupar una posici&oacute;n prioritaria. Igualmente, las medidas que se est&aacute;n llevando a cabo normalizan decisiones que son completamente antidemocr&aacute;ticas. &iquest;Qui&eacute;n tiene voz para decidir sobre la vida de los jabal&iacute;es? &iquest;Qui&eacute;n tiene voz para decidir sobre los &ldquo;recursos naturales&rdquo;? Parece que s&oacute;lo la industria c&aacute;rnica, protegida por complejos dispositivos institucionales, con quienes trabaja de forma coordinada.
    </p><p class="article-text">
        El exterminio de jabal&iacute;es que se est&aacute; llevando a cabo en Collserola no tiene fundamento cient&iacute;fico ni, evidentemente, &eacute;tico. La pregunta es: &iquest;qu&eacute; tan avanzada es la inteligencia humana como para responder a situaciones complejas mediante matanza? Es rid&iacute;culo pensar que siglos de evoluci&oacute;n en el conocimiento den como soluci&oacute;n la normalizaci&oacute;n y justificaci&oacute;n de una masacre. Cuestionar y movilizarse frente a medidas que se consideran injustas es un derecho leg&iacute;timo de la ciudadan&iacute;a. Conseguir un cambio de paradigma basado en el respeto y la convivencia garantizando transparencia y participaci&oacute;n ciudadana en la toma de decisiones sobre la naturaleza es fundamental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Espín, Susana Rivera González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/problema-jabali-industria-porcina-cataluna-carnismo_132_13304108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 04:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El jabalí o la industria cárnica: ¿dónde está el problema?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jabalíes,Fauna Salvaje,Cacerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antiespecismo y odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antiespecismo-odio-fascismo-veganismo_132_13200197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0442d8ab-0038-4c3f-9931-410365b40763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antiespecismo y odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dejar de consumir animales –un acto de empatía, coherencia política y preocupación por el futuro– ha sido una lucha solitaria durante muchos años y la violencia que han sufrido las personas veganas está relacionada con los discursos de odio que facilitan el auge de las ideologías fascistas. Es momento de dar a la lucha animal el protagonismo que merece y aprender de su oposición a las dinámicas destructivas que se imponen en el mundo</p><p class="subtitle">‘Antiespecismo y odio’, por Kris Nogal 
</p></div><p class="article-text">
        Quien haya dejado de consumir animales hace tiempo sabe que un elemento imprescindible de autodefensa es la informaci&oacute;n: la capacidad de aportar datos y respuestas ante los diversos ataques que enfrentamos d&iacute;a a d&iacute;a es el mejor escudo que presentar para, aunque sea, irnos a casa con la sensaci&oacute;n de no haber sido avasallades.
    </p><p class="article-text">
        Forma parte de nuestro cotidiano recibir comentarios y acusaciones de extremistas, exagerades o incoherentes por elegir dejar a les no humanes fuera de nuestro plato. El t&iacute;pico &ldquo;la lechuga tambi&eacute;n siente&rdquo;, el &ldquo;siempre se ha hecho as&iacute;&rdquo;, el &ldquo;tenemos colmillos&rdquo; o las burlas sobre los supuestos gritos de las verduras de nuestro plato (banalizando, a su vez, los gritos reales de les animales asesinades) son herramientas reaccionarias (y patriarcales) con las que te acostumbras a convivir, a pesar de lo curioso de que quien no quiere alimentarse de seres asesinados es quien recibe la violencia verbal por un acto de empat&iacute;a, de coherencia pol&iacute;tica o de preocupaci&oacute;n por el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos y militancias, as&iacute; como las redes sociales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han permitido compartir vivencias y herramientas y visibilizar que somos muches quienes sostenemos estas situaciones d&iacute;a a d&iacute;a, y en ellos hemos encontrado apoyo y comprensi&oacute;n. Sin embargo, creo que esta ha sido una lucha solitaria para muches durante muchos a&ntilde;os, una soledad que no se olvida y que agota por su absurdez.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, en un momento convulso de renacer de ideolog&iacute;as fascistas, dictatoriales y autoritarias, estas estrategias que consisten en acusar a les otres de las actitudes que mostramos nosotres mismes se utilizan cada d&iacute;a m&aacute;s como herramienta de acoso desde las pol&iacute;ticas institucionales y las redes que legitiman el auge del fascismo y la difusi&oacute;n de discursos de odio cada vez m&aacute;s encarnizados (viene al pelo el t&eacute;rmino).
    </p><p class="article-text">
        El control de los medios y del discurso p&uacute;blico, la &ldquo;iniciativa de la comunicaci&oacute;n&rdquo;, forman la base de la difusi&oacute;n de las ideolog&iacute;as de odio que estamos viendo crecer en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, que nacen en la pol&iacute;tica institucional (bien lo sab&iacute;an Goebbels y el nazismo) con la sencilla estrategia de acusar a les contraries de aquello que t&uacute; misme est&aacute;s propiciando, generar ira en la poblaci&oacute;n y crear ambientes hostiles para quienes viven las realidades m&aacute;s injustas. El fascismo lo sabe y lo pone en pr&aacute;ctica en su d&iacute;a a d&iacute;a: acoso, persecuci&oacute;n, amenazas y difusi&oacute;n de informaci&oacute;n falsa son actuaciones facilitadas por el uso masivo de las redes sociales y, para todas aquellas personas que se atreven a alzar la voz, su cotidianidad resulta perturbadora.
    </p><p class="article-text">
        Exactamente lo mismo que sucede cuando se acusa a una persona de extremista por no querer comer a un animal, cuando se culpa a las personas veganas de la deforestaci&oacute;n o de romper tradiciones hist&oacute;ricas y costumbres grabadas en piedra. Son las mismas herramientas de violencia verbal que generan y perpet&uacute;an injusticias de las que creemos que no somos responsables.
    </p><p class="article-text">
        Es esclarecedor que las mismas t&aacute;cticas de ataque a quienes plantean formas m&aacute;s amables de convivir con otros seres sean las mismas de quienes ans&iacute;an la vuelta a pol&iacute;ticas dictatoriales y la hostilidad entre la poblaci&oacute;n, al enfrentamiento entre iguales que liberar&aacute; a quienes ostentan el poder de cualquier responsabilidad y les permitir&aacute; entretenerse mientras se enriquecen a nuestra costa, situando en el foco social a les m&aacute;s d&eacute;biles como causantes de sus desgracias.
    </p><p class="article-text">
        Y, mientras tanto, las personas empobrecidas siguen sin llegar a fin de mes, los discursos racistas y mis&oacute;ginos obtienen respaldo, las agresiones a personas LGTBIQA+ aumentan cada d&iacute;a y les animales siguen encerrades en jaulas enfrentando vidas de miseria para acabar en nuestros platos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s es momento de dar a la lucha animal el protagonismo que merece. Quiz&aacute; trabajar nuestro antropocentrismo nos permita aprender un poco m&aacute;s de las din&aacute;micas destructivas que imponemos en el mundo, deconstruirnos con humildad para empatizar con otras vivencias y otras luchas que pueden ser, por incre&iacute;ble que parezca, incluso m&aacute;s despiadadas que las nuestras. Aprender de quienes han alzado la voz por los seres m&aacute;s indefensos puede aportar, y sin duda lo har&aacute;, formas de entender la realidad que nos enfrenten con lo m&aacute;s crudo del ser humano y, a la vez, con la inmensa capacidad de bondad que puede existir en este mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kris Nogal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antiespecismo-odio-fascismo-veganismo_132_13200197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 04:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antiespecismo y odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vidas vulnerables: la desprotección es estructural y no un fallo del sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/anarquismo-vidas-vulnerables-activismo-comunidad_132_13285206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0677a67-bb68-47af-a045-9939fc63eb34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vidas vulnerables: la desprotección es estructural y no un fallo del sistema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando lo que está en juego son vidas vulnerables, humanas o no, la respuesta se diluye en trámites, excusas y falta de voluntad política. La desprotección no es un fallo del sistema: es una de sus características estructurales.</p></div><p class="article-text">
        Hay una constante que atraviesa nuestra &eacute;poca con una claridad inc&oacute;moda: cuanto m&aacute;s vulnerable es un ser, menos protecci&oacute;n institucional recibe. No es una anomal&iacute;a puntual ni una suma de errores administrativos; es un patr&oacute;n. Un patr&oacute;n que se repite en la forma en que se trata a los animales no humanos y en c&oacute;mo se abandona a quienes, dentro de nuestra propia especie, ocupan los m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia hace unas semanas por <a href="https://elbierzo.eldiario.es/comarca/denuncian-desaparicion-lillo-bierzo-diez-perros-caza-vinculados-caso-presunto-maltrato-animal_1_13135475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la desaparici&oacute;n de varios perros de caza</a> en Lillo del Bierzo, vinculados a un presunto caso de maltrato, volvi&oacute; a poner sobre la mesa una realidad que las activistas llevan a&ntilde;os se&ntilde;alando: las administraciones p&uacute;blicas no est&aacute;n dise&ntilde;adas para proteger a los animales no humanos. Cuando lo hacen, es tarde, es insuficiente o es puramente simb&oacute;lico. La impunidad con la que operan quienes explotan, abandonan o maltratan animales no es una excepci&oacute;n, sino la consecuencia l&oacute;gica de un sistema que los considera recursos antes que vidas.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurri&oacute; con la decisi&oacute;n de varias comunidades de <a href="https://www.rtve.es/noticias/20260217/comunidades-tumban-propuesta-gobierno-declarar-anguila-peligro-extincion/16941405.shtml" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tumbar la propuesta de declarar la anguila en peligro de extinci&oacute;n</a>. A pesar de los datos cient&iacute;ficos, de la evidencia acumulada sobre el colapso de la especie, la respuesta institucional ha sido mirar hacia otro lado. No por desconocimiento, sino por intereses, porque proteger a la anguila implica incomodar a sectores econ&oacute;micos. Cuando hay que elegir entre la vida y el beneficio, la balanza se inclina, una vez m&aacute;s, hacia el beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Ante este vac&iacute;o, son las activistas quienes sostienen, en la pr&aacute;ctica, la defensa de los animales. Cada d&iacute;a, en silencio o bajo riesgo, rescatan, documentan, denuncian, liberan. Lo hacen sin recursos, sin respaldo institucional y, en muchos casos, enfrent&aacute;ndose a la criminalizaci&oacute;n. Mientras tanto, la Administraci&oacute;n gestiona expedientes, archiva denuncias o aplica sanciones que rara vez tienen un efecto disuasorio real. La protecci&oacute;n efectiva, la que salva vidas, no viene de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser una anomal&iacute;a, esta desprotecci&oacute;n ha sido ampliamente analizada por la tradici&oacute;n anarquista. Emma Goldman ya advert&iacute;a que el Estado no es una estructura neutral, sino una herramienta dise&ntilde;ada para preservar un orden social basado en la dominaci&oacute;n. En sus textos, insist&iacute;a en que las instituciones no protegen a quienes sufren, sino que estabilizan las condiciones que hacen posible esa misma explotaci&oacute;n. Piotr Kropotkin, por su parte, desmont&oacute; la idea de que el Estado encarna el inter&eacute;s com&uacute;n. En su an&aacute;lisis hist&oacute;rico, mostr&oacute; c&oacute;mo las estructuras estatales han servido sistem&aacute;ticamente para proteger la propiedad privada y los privilegios de las &eacute;lites econ&oacute;micas, incluso cuando ello implicaba perpetuar el sufrimiento de amplias capas de la poblaci&oacute;n. El Estado interviene, s&iacute;, pero lo hace de forma selectiva: reprime cuando el orden es cuestionado y se inhibe cuando la violencia proviene de quienes lo sostienen.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, autoras como Silvia Federici han se&ntilde;alado c&oacute;mo el Estado moderno ha sido fundamental en la organizaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n, especialmente en lo que respecta al trabajo reproductivo y los cuerpos feminizados. Desde esta perspectiva, la desprotecci&oacute;n no es una carencia, sino una herramienta: mantener a determinados cuerpos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad permite sostener relaciones de poder profundamente desiguales.
    </p><p class="article-text">
        En una l&iacute;nea convergente, Murray Bookchin denunci&oacute; que las instituciones estatales est&aacute;n intr&iacute;nsecamente ligadas a una l&oacute;gica de dominaci&oacute;n que se extiende tambi&eacute;n a la naturaleza. La jerarqu&iacute;a social, argumentaba, no solo organiza la explotaci&oacute;n entre humanos, sino que legitima la dominaci&oacute;n sobre el resto de seres vivos. La crisis ecol&oacute;gica y la violencia contra los animales no son fallos del sistema: son su consecuencia directa.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica no se limita al &aacute;mbito animal, sino que es la misma que rige la relaci&oacute;n del poder con los seres humanos m&aacute;s vulnerables. Las personas sin hogar siguen siendo gestionadas como un problema de orden p&uacute;blico m&aacute;s que como una emergencia social. Las mujeres que sufren violencia machista se enfrentan a sistemas saturados, revictimizantes y, en demasiadas ocasiones, ineficaces. Las personas racializadas contin&uacute;an siendo objeto de discriminaci&oacute;n estructural, controles policiales y exclusi&oacute;n sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No es falta de capacidad. Es una cuesti&oacute;n de prioridades.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de proteger los intereses de las grandes corporaciones, los recursos aparecen con una rapidez asombrosa. Se movilizan unidades antidisturbios para desalojar protestas frente a sedes bancarias. Se blindan infraestructuras cr&iacute;ticas cuando peligran beneficios privados. Se aprueban subvenciones millonarias para grupos empresariales bajo el pretexto del crecimiento econ&oacute;mico. La maquinaria institucional funciona con precisi&oacute;n quir&uacute;rgica siempre que el objetivo sea preservar el orden econ&oacute;mico existente.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, cuando lo que est&aacute; en juego son vidas vulnerables, humanas o no, la respuesta se diluye en tr&aacute;mites, excusas y falta de voluntad pol&iacute;tica. La desprotecci&oacute;n no es un fallo del sistema: es una de sus caracter&iacute;sticas estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Este paralelismo no es casual. Responde a una misma l&oacute;gica de dominaci&oacute;n que jerarquiza las vidas en funci&oacute;n de su utilidad. Aquellas que no generan beneficio, que no encajan en la l&oacute;gica productiva o que cuestionan el orden establecido, son f&aacute;cilmente descartables. En ese marco, tanto los animales explotados como las personas marginadas ocupan el escal&oacute;n m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, la acci&oacute;n institucional, tal y como est&aacute; configurada, no solo es insuficiente: es parte del problema. No se trata &uacute;nicamente de que falten recursos o voluntad pol&iacute;tica; se trata de que el propio dise&ntilde;o del sistema impide una protecci&oacute;n real de quienes no resultan rentables. Se interviene en los s&iacute;ntomas, se administra la miseria, pero no se transforman las causas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay otro hilo que atraviesa estas realidades: la organizaci&oacute;n colectiva desde abajo. Son redes de apoyo mutuo las que sostienen a personas sin hogar cuando el sistema las abandona. Son colectivos feministas los que acompa&ntilde;an a mujeres frente a la violencia cuando las instituciones fallan. Son activistas antiespecistas quienes rescatan animales de situaciones de explotaci&oacute;n y maltrato cuando nadie m&aacute;s lo hace.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; se realiza una actividad pol&iacute;tica real.
    </p><p class="article-text">
        Si algo demuestran estas pr&aacute;cticas es que existen otras formas de proteger, de cuidar y de organizar la vida. Formas que no dependen de la l&oacute;gica del beneficio ni de la burocracia institucional, sino de la solidaridad, la empat&iacute;a y la acci&oacute;n directa. Formas que no delegan la responsabilidad, sino que la asumen colectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de los m&aacute;s vulnerables no deber&iacute;a ser un ejercicio de compasi&oacute;n, sino un punto de partida para cuestionar las estructuras que producen esa vulnerabilidad y, sobre todo, para asumir una responsabilidad colectiva: la de organizarnos para construir poder popular.
    </p><p class="article-text">
        Un poder que no se limite a resistir, sino que sea capaz de crear condiciones materiales de protecci&oacute;n y cuidado. Que articule redes, que genere recursos, que dispute espacios. Que haga posible que ninguna vida quede desprotegida por no ser rentable. Frente a la indiferencia institucional, la &uacute;nica respuesta efectiva es la organizaci&oacute;n. Frente a la desprotecci&oacute;n, la construcci&oacute;n de herramientas propias. Frente al abandono, comunidad organizada. No como una alternativa simb&oacute;lica, sino como una estrategia de supervivencia y de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos hacerlo nosotras mismas porque nadie va a venir a salvar a las m&aacute;s vulnerables
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/anarquismo-vidas-vulnerables-activismo-comunidad_132_13285206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 04:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vidas vulnerables: la desprotección es estructural y no un fallo del sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Anarquismo,Estado,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No matarás toros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/toros-leon-xiv-papa-iglesia-catolica-tauromaquia_132_13275810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fecfc44-0692-42dc-8ead-a3ca533d2596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No matarás toros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son tres palabras poderosas que, en boca del pontífice León XIV, podrían revolucionar su viaje a España. Coincidiendo con su visita a Madrid, Barcelona y Canarias, la organización mundial antiespecista PETA se movilizará para reclamar al Papa la condena explicita de las corridas de toros y los festejos taurinos. ¿Se producirá el milagro?</p><p class="subtitle">A Dios rogando y con la pica torturando</p><p class="subtitle">¿A los toros por San Isidro? Un plan en decadencia subvencionado por la Comunidad de Madrid</p></div><p class="article-text">
        La idea es sencilla: ni matar&aacute;s, ni torturar&aacute;s, ni humillar&aacute;s toros, ni en corridas ni en fiestas. Es anticristiano, es pecado, es inhumano. Ni con los toros ni con cualquier otro animal: &ldquo;Todas las criaturas de Dios&rdquo;, seg&uacute;n dec&iacute;a San Francisco de As&iacute;s. Desde hace d&eacute;cadas, y con m&aacute;s fuerza en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, son numerosas las voces dentro de la Iglesia que exigen una condena firme de los festejos taurinos, y con ella una exigencia de obediencia a sus miembros. No hay lugar dentro de la fe cristiana para tanta crueldad. Sin embargo, cada Papa ha evitado pronunciarse, a pesar de que los defensores de la tauromaquia son una escandalosa minor&iacute;a en la cristiandad de nuestros d&iacute;as. &iquest;Por qu&eacute; tanto miedo? &iquest;Ejercen tanto poder la Conferencia Episcopal Espa&ntilde;ola y organizaciones como el Opus Dei? &iquest;Tiene sentido hablar del amor al pr&oacute;jimo, torturando y asesinando toros en las plazas y calles de Espa&ntilde;a, Francia y Latinoam&eacute;rica?
    </p><p class="article-text">
        Nuevo Papa, vieja lucha. Una vez m&aacute;s, como ya se hiciera con su antecesor Francisco, la comunidad global en defensa de los derechos de los animales actuar&aacute; en Espa&ntilde;a para reclamar coherencia y justicia al m&aacute;ximo representante de la Iglesia cat&oacute;lica. Es decir, pedir al Papa lo que es del Papa. Exigir lo que plantean las Sagradas Escrituras, contrarias a la tortura animal, reclamando a los asistentes y devotos que acudir&aacute;n en masa a la visita de Le&oacute;n XIV una condena firme a las corridas y festejos con toros. El objetivo es convertir esta visita hist&oacute;rica en un acto transformador, con la sociedad y en la fe que les une. Por eso mismo, desde el respeto a sus creencias religiosas, nace la exigencia de que sean cristianos hasta las &uacute;ltimas consecuencias. Que levanten la mano contra la opresi&oacute;n y el sufrimiento de los m&aacute;s d&eacute;biles: los animales, los toros, las vaquillas, los becerros. Los creyentes y devotos del Papa pueden hacer estos d&iacute;as algo m&aacute;s que rezar y aplaudir: deben exigir a su m&aacute;ximo representante que condene la tauromaquia. Si lo hacen, nos tendr&aacute;n a su lado.
    </p><h2 class="article-text">El silencio es violencia</h2><p class="article-text">
        Conscientes de que la acci&oacute;n es motor de la movilizaci&oacute;n, la organizaci&oacute;n mundial PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) inicia este mismo viernes 5 de junio una campa&ntilde;a de presi&oacute;n social para que este mensaje le llegue claro al Papa Le&oacute;n y a sus seguidores. Se trata de un nuevo paso en el trabajo expl&iacute;cito con las corridas de toros que su sede brit&aacute;nica, PETA UK, <a href="https://www.peta.org.uk/news/catholic-church-bullfighting/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viene ejerciendo desde 2023</a>. En todo este tiempo, numerosas personas han realizado acciones p&uacute;blicas de exposici&oacute;n y denuncia sobre la actitud silenciosa y permisiva de la Iglesia cat&oacute;lica. Activistas irrumpieron en actos y misas manifestando que &ldquo;el silencio es violencia&rdquo; y&nbsp;reclamando que se deje de &ldquo;bendecir las corridas de toros&rdquo;. En mayo de 2024 insertaron una publicidad, a color y toda p&aacute;gina, en la prensa espa&ntilde;ola, con la imagen de Jes&uacute;s interponi&eacute;ndose entre un matador y su v&iacute;ctima, el toro, con la frase: &ldquo;La tauromaquia es un pecado; pide a tu sacerdote que la condene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2026, PETA va m&aacute;s all&aacute;. En un breve v&iacute;deo, estrenado globalmente hoy, varios sacerdotes argumentan su defensa de la tauromaquia, mezclando ideas paganas de sacrificio y declarando que son actos no violentos. Uno de los entrevistados, el padre Antonio Schlatter -miembro del Opus Dei-, declara abiertamente que &ldquo;la tauromaquia es un s&iacute;mbolo de lo cristiano&rdquo;. Una provocaci&oacute;n militante que pasa de la tolerancia a la elevaci&oacute;n teol&oacute;gica. Otro entrevistado, el padre Adolfo Ariza, ridiculiza la idea de que los animales sean &ldquo;personas&rdquo; o &ldquo;tengan alma&rdquo;, defenestrando planteamientos hist&oacute;ricos de grandes m&iacute;sticos del cristianismo, como el mencionado San Francisco de As&iacute;s. Se llega a decir que la tortura y muerte en las corridas de toros, aplaudidas y bendecidas por la Iglesia, son el &ldquo;grado m&aacute;ximo del amor&rdquo;. Escuch&aacute;ndoles, en clara ausencia de Dios, uno entiende sin reparos la idea cristiana de Sat&aacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Ni santa ni fiesta</h2><p class="article-text">
        Se cumplen diez a&ntilde;os del estreno de mi documental <a href="https://santafiesta.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Santa Fiesta</em></a>: una d&eacute;cada denunciando, tratando de avanzar y abolir, gracias a los continuos visionados del largometraje, tanto en hogares como en actos p&uacute;blicos. Gracias a la lucha incansable de organizaciones y de individuos, d&iacute;a a d&iacute;a, puerta a puerta, firma a firma, cada vez somos m&aacute;s en contra de la tauromaquia. En la pel&iacute;cula quisimos mostrar c&oacute;mo existen en Espa&ntilde;a numerosas fiestas con crueldad animal que van de la mano de actos religiosos, en honor de patrones santos y matronas santas, bendecidas todas por autoridades y seguidores religiosos. Rituales festivos en los que, a menudo, se pasa de la misa a la muerte. Pero hay mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante la producci&oacute;n de la pel&iacute;cula, y en los eventos de proyecci&oacute;n del film, diferentes personas se acercaron a compartir las demandas que hab&iacute;an realizado a sus p&aacute;rrocos, obispos e incluso ayuntamientos para que se cancelaran esos festejos de tortura animal y se condenaran desde los altares de sus congregaciones. S&oacute;lo recibieron silencio, desprecio e incluso amenazas. Tambi&eacute;n fuimos informados del uso de fondos p&uacute;blicos, desviados como ayudas a hermandades y agrupaciones religiosas locales, para contratar y organizar encierros y festejos taurinos, sin que aparecieran en los presupuestos oficiales de los municipios. El demoledor <a href="https://www.animanaturalis.org/n/46546/ayuntamientos-de-espana-financian-con-42-millones-de-euros-anuales-las-fiestas-populares-con-toros" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">trabajo de investigaci&oacute;n realizado por Anima Naturalis</a> en 2023 logr&oacute; identificar m&aacute;s de 42 millones de euros anuales destinados por los ayuntamientos a fiestas populares con maltrato y muerte animal. Esa cifra es, con toda probabilidad, la punta del iceberg.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la tauromaquia y los festejos taurinos se ha instrumentalizado en la sociedad postpandemia. Un pu&ntilde;ado de voces muy ruidosas, agentes devotos del odio, han mezclado nostalgia con extremismo para confundir a&uacute;n m&aacute;s. Sin embargo, la cuesti&oacute;n religiosa -muchos de los defensores de los toros son creyentes practicantes- se evita interesadamente, porque es clave. Si te declaras cat&oacute;lico, tus actos y defensa de la tauromaquia te condenan. A&uacute;n m&aacute;s como p&aacute;rroco, conocedor de tu religi&oacute;n y sus obligaciones. As&iacute; lo manifestaba el te&oacute;logo Robert Culat, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/torturar-matar-animales-pecado_132_6165550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estas mismas p&aacute;ginas</a>, en la entrevista que le realic&eacute;: &ldquo;La Iglesia, para ser coherente con sus propias ense&ntilde;anzas, no solo debe retirarse de todos los eventos taurinos, sino que, adem&aacute;s, en lugar de bendecir, debe condenar en&eacute;rgicamente estas torturas animales gratuitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Mandamiento del amor</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento cristiano es, la mayor&iacute;a de las veces, torcido y retorcido lejos de sus fundamentos filos&oacute;ficos (no tanto en sus soluciones divinas). La teolog&iacute;a es una ense&ntilde;anza complicada, enrevesada en figuras, instrumentos, credos y obligaciones, que se simplifican en las catequesis donde muchos, me incluyo, aprendimos el sentir cristiano (acabamos alejados por la corrupci&oacute;n de sus instituciones y el horror de sus abusos). Sin embargo, la espiritualidad acepta muchas formas, y debe ser bienvenida si es fuente de amor, respeto, crecimiento, empat&iacute;a y solidaridad. Todo ello est&aacute; ausente en la defensa cristiana de la tauromaquia, sean sus agentes meros fieles o pont&iacute;fices. 
    </p><p class="article-text">
        No caben medias tintas: <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/torturar-matar-animales-pecado_132_6165550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tauromaquia es pecado</a>. Por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n. Y defenderla es un acto que te condena como cristiano. Si tu p&aacute;rroco, tu obispo o el Papa te llevan al pecado, son tan culpables como t&uacute;. Pero tu voz puede salvarte (por usar los t&eacute;rminos de tu religi&oacute;n) y salvar a otros. Los primeros, las v&iacute;ctimas directas: los toros, vaquillas, becerros, caballos. Despu&eacute;s, los dem&aacute;s, incluidos quienes no creemos (recordando que Jes&uacute;s bendec&iacute;a tambi&eacute;n a los no creyentes). Adem&aacute;s, esta acci&oacute;n justa en defensa de los animales y de toda la sociedad conecta con el Mandamiento del amor, supremo y esencial: &ldquo;Amar&aacute;s al pr&oacute;jimo como a ti mismo&rdquo;. Incluso con el rotundo &ldquo;No Matar&aacute;s&rdquo;. El otro, los otros, somos todas las criaturas de Dios. As&iacute; que te pedimos, os pedimos, que vuestro rezo y vuestra voz sea de amor y no de muerte. Pide a Dios, pide al Papa Le&oacute;n, acabar con el sufrimiento, la muerte y la tortura de las corridas de toros y los festejos taurinos. No lo hagas por nosotros, ni siquiera contra nosotros. Solamente escucha tu coraz&oacute;n: en ese amor no cabe matar toros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Rolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/toros-leon-xiv-papa-iglesia-catolica-tauromaquia_132_13275810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 04:01:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No matarás toros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tauromaquia,Papa León XIV,Derechos animales,Toros,Religión,Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva ley de caza de la Comunidad de Madrid: más libertad para matar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/nueva-ley-caza-comunidad-madrid-libertad-matar_132_13264720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77091fdc-012b-43f1-bbcf-1f5488aaf831_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva ley de caza de la Comunidad de Madrid: más libertad para matar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La norma que se está tramitando en la región consolida la caza como herramienta estructural de gestión y ordenación ambiental obviando la ética, la ciencia y la evidencia</p><p class="subtitle">Qué hay detrás de la masacre de cientos de ciervos, gamos y venados en una finca pública de Ciudad Real
</p></div><p class="article-text">
        Nos est&aacute;n robando Madrid. Lo hacen los fondos de inversi&oacute;n (que ya quisieran parecerse en algo a los buitres), las cadenas de comida r&aacute;pida, los caf&eacute;s de especialidad sin alma y los pisos tur&iacute;sticos que acaparan locales y edificios donde antes ocurr&iacute;a la vida de barrio. Nos roban el suelo con alquileres insoportables, expulsan a nuestras vecinas para meter turistas y nos dejan un decorado vac&iacute;o dise&ntilde;ado para el consumo pero imposible para vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este robo de los espacios, de los barrios y de la convivencia no es casual ni mucho menos inevitable. Es pol&iacute;tica. Pura y dura pol&iacute;tica al servicio de un modelo depredador que nos quiere m&aacute;s consumidores que vecinos, m&aacute;s en los m&aacute;rgenes que en el centro y m&aacute;s aislados que organizados. Pero, principalmente, que busca llenar los bolsillos de unos pocos pasando por encima de todo y de todos, arramplando con lo com&uacute;n y convirtiendo en producto de consumo r&aacute;pido cualquier experiencia que nos importe (y especialmente lo que no cueste dinero).
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica sale ya de la capital y sus alrededores para instalarse tambi&eacute;n en los espacios naturales de toda la regi&oacute;n. Y es que la nueva&nbsp;Ley de Caza y Pesca Fluvial del Gobierno de la Comunidad de Madrid planea entregar la tierra solo a los que pagan. Concretamente, a los que pagan por matar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo proyecto de ley supone un cambio importante en la forma en que la Administraci&oacute;n entiende la relaci&oacute;n con los animales silvestres y la gesti&oacute;n del territorio. Aunque el texto se presenta oficialmente como una modernizaci&oacute;n t&eacute;cnica de la normativa vigente hasta la fecha, hecha en los a&ntilde;os 70, en la pr&aacute;ctica consolida la caza como herramienta estructural de gesti&oacute;n y ordenaci&oacute;n ambiental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es ninguna sorpresa, sabiendo que se ha redactado al dictado de los cazadores. Tres a&ntilde;os de reuniones en un grupo de trabajo impulsado desde la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente con el <em>lobby</em> cineg&eacute;tico, representado en la mesa por organizaciones como la Fundaci&oacute;n Artemisan o la Federaci&oacute;n Madrile&ntilde;a de Caza, entre otras. A la vista de los resultados, pueden darse por satisfechos, porque ni en sus m&aacute;s sangrientas fantas&iacute;as se hubieran imaginado un gobierno que cumpliera de forma tan sumisa y obediente cada uno de sus deseos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta ha hecho saltar las alarmas de los colectivos en defensa de los animales y ecologistas, quienes ya se han unido en la plataforma <a href="https://madridsincaza.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid Sin Caza</a> para informar a la ciudadan&iacute;a, organizar protestas como la de este pasado s&aacute;bado en el centro de Madrid, y frenar este atropello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como la propia plataforma explica <a href="https://madridsincaza.com/manifiesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su manifiesto</a>, algunas de las concesiones del Gobierno de Ayuso a los cazadores son:&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Caza los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o</strong></h2><p class="article-text">
        Esta es una de las principales novedades y de los asuntos m&aacute;s controvertidos de este proyecto de ley.&nbsp;Se trata de la creaci&oacute;n de los Planes de Control Poblacional, una medida pensada para agilizar y facilitar las autorizaciones excepcionales de caza para determinadas especies durante los per&iacute;odos de veda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, se ten&iacute;an que solicitar estas autorizaciones excepcionales de una en una (justificando, por ejemplo, problemas por la presencia de determinadas especies, como conejos o jabal&iacute;es).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La diferencia fundamental es que ahora ya no ser&aacute; necesario justificar y solicitar estos permisos caso por caso, sino que los ayuntamientos podr&aacute;n activar estos &ldquo;planes de control poblacional&rdquo; sobre determinadas especies y que su caza est&eacute; permitida en cualquier momento del a&ntilde;o. Esto, en la pr&aacute;ctica, supondr&aacute; una mayor presencia de cazadores, disparos y sus consecuencias sobre el conjunto de todos los animales que habitan un territorio, y que ya no tendr&aacute;n ni el m&aacute;s m&iacute;nimo descanso biol&oacute;gico, ya que la actividad cineg&eacute;tica ser&aacute; constante.
    </p><p class="article-text">
        Quienes argumentan en el debate que las vedas seguir&aacute;n operando con sus fechas y l&iacute;mites, como hasta ahora, tienen raz&oacute;n. Pero ocultan la clave de este cambio, que es facilitar de forma extrema la autorizaci&oacute;n que rompe las vedas. Y que, ya sea por caza &ldquo;deportiva&rdquo; o bajo la excusa del &ldquo;control poblacional&rdquo;, los cazadores tendr&aacute;n presencia y prioridad en cualquier momento del a&ntilde;o y por todas partes.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s especies en el punto de mira</strong></h2><p class="article-text">
        Se aumentan de 24 a 31 las especies que se podr&aacute;n cazar, incluyendo aves de humedal con poblaciones que se encuentran en declive en la Pen&iacute;nsula, como gansos, &aacute;nades o agachadizas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tecnolog&iacute;a de asedio para acorralar</strong></h2><p class="article-text">
        Uso de drones, visi&oacute;n nocturna y dispositivos t&eacute;rmicos, que dejar&aacute;n a los animales sin ninguna posibilidad real de escapatoria. Bajo la premisa inicial de los&nbsp;&ldquo;planes de control poblacional&rdquo;, se da v&iacute;a libre al uso de herramientas hasta ahora no permitidas por el asedio que implica para los animales.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Autorizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas prohibidas por su extrema crueldad</strong></h2><p class="article-text">
        Hablamos, por ejemplo, de la caza de paloma con cimbel y la perdiz con reclamo, modalidades que emplean a animales vivos como se&ntilde;uelo para atraer a otros, de forma que se multiplican las v&iacute;ctimas, ya que a los animales cazados hay que a&ntilde;adir los utilizados como se&ntilde;uelo, que tienen, adem&aacute;s, vidas terribles al estar enjaulados permanentemente.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Supervisi&oacute;n delegada al propio sector</strong></h2><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n traslada el control a los propietarios de los cotos, lo que reduce estrepitosamente la vigilancia p&uacute;blica efectiva sobre lo que realmente ocurra en cada jornada de caza.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Maltrato extra para los perros&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La ley permite entre 18 y 40 perros por cada 40 hect&aacute;reas. En una monter&iacute;a del tama&ntilde;o m&iacute;nimo legal (500 hect&aacute;reas) se podr&aacute;n concentrar hasta 500 perros en una sola jornada, animales que suelen vivir hacinados y en condiciones lamentables, y que son utilizados como armas contra otras especies mientras son, a la vez, v&iacute;ctimas tambi&eacute;n de la caza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cierre de caminos p&uacute;blicos</strong></h2><p class="article-text">
        Se proh&iacute;be el acceso a caminos p&uacute;blicos y m&aacute;rgenes de r&iacute;os en d&iacute;as de caza. Adem&aacute;s, se penalizar&aacute; el acceso de no cazadores a las zonas acotadas, lo que limitar&aacute; nuestro derecho de protesta y de uso del espacio p&uacute;blico. As&iacute;, actividades como el ciclismo, el senderismo, la observaci&oacute;n de aves, la recogida de setas o un simple p&iacute;cnic familiar solo ser&aacute;n posibles con el permiso de los nuevos amos y se&ntilde;ores del monte: los cazadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es que la caza adem&aacute;s de ser una pr&aacute;ctica minoritaria y cruel, es incompatible con cualquier otra actividad, ya que implica la presencia de personas armadas y disparos al aire libre, lo que supone un peligro real de muerte no solo para quienes la practican, sino para cualquiera que se cruce por all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como, gracias al Gobierno de Ayuso, el 0,63 % de los ciudadanos de la regi&oacute;n, los cazadores de la Comunidad de Madrid (los titulares de las 43.855 licencias activas) tendr&aacute; acceso VIP a los espacios naturales, pisoteando la libertad del 99,37 % de la poblaci&oacute;n no cazadora. A partir de ahora, cada vez que queramos hacer una ruta o dar una vuelta en bici, antes de hacer la mochila, tendremos que confirmar con los ayuntamientos si podemos pasear tranquilos o debemos desviarnos para no llevarnos un tiro por error o una multa por el despiste y la osad&iacute;a de molestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente este arrodillamiento del Gobierno regional ante el <em>lobby</em> cineg&eacute;tico sea uno de los ejemplos m&aacute;s gr&aacute;ficos de toda una forma de hacer pol&iacute;tica: la del s&aacute;lvese quien pueda, la que siempre protege al fuerte, al rico y al poderoso. La pol&iacute;tica cortijera del PP, que desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os descuartiza nuestra regi&oacute;n para repartirla entre sus amigos, parejas, familiares y socios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos visto antes: entre las familias madrile&ntilde;as desahuciadas y los fondos extranjeros, Ayuso est&aacute; con Blackstone. Entre la sanidad p&uacute;blica y el negocio privado, Ayuso est&aacute; con Quir&oacute;n. Entre las personas enfermas de ELA y su tratamiento, Ayuso elige copago. Entre los perpetradores de un genocidio y el pueblo palestino, Ayuso est&aacute; con Israel. Y entre la libertad de los madrile&ntilde;os para disfrutar de sus entornos naturales y los que masacran animales regando nuestros montes de plomo y dolor, Ayuso, c&oacute;mo no, est&aacute; con los cazadores.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto de ley se prev&eacute; que llegue a la Asamblea para su votaci&oacute;n durante este mismo a&ntilde;o, lo que supondr&iacute;a la consolidaci&oacute;n del modelo m&aacute;s violento para los animales y la perpetuaci&oacute;n de las mismas pr&aacute;cticas que desequilibran los ecosistemas que dicen equilibrar. Porque la propia caza es una de las causas principales del desorden y el caos en el medio natural; porque rompe familias y grupos sociales; porque provoca huidas, accidentes y desorientaci&oacute;n en los animales; porque no quiere competidores y elimina a los depredadores naturales, como los zorros, para ocupar indebidamente su lugar. Por no hablar de las granjas cineg&eacute;ticas donde se cr&iacute;an animales con el objetivo de liberarlos solo para cazarlos despu&eacute;s, impactando gravemente en cuestiones como el reparto de territorios y recursos entre los habitantes de cada zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la Comunidad de Madrid no pod&iacute;a seguir con una ley de caza de 1970, pero la actualizaci&oacute;n de 2026 no traer&aacute; nada bueno para los animales, ni para sus h&aacute;bitats, ni para el medio rural. Una vez m&aacute;s se impone el cortoplacismo y perdemos la oportunidad de innovar con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de gesti&oacute;n &eacute;tica, de avanzar hacia un modelo donde las matanzas no sean la opci&oacute;n por defecto y de buscar soluciones para una organizaci&oacute;n del territorio que favorezca la convivencia respetuosa con el entorno natural y la vida silvestre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, para los problemas de siempre, Ayuso nos trae la versi&oacute;n empeorada de las soluciones de siempre, las que ya sabemos que nunca han arreglado nada. Es normal el bochorno y la preocupaci&oacute;n por la que se nos viene encima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos vamos a quedar mirando, los movimientos contra la caza ganan fuerza y representaci&oacute;n a&ntilde;o tras a&ntilde;o; la &eacute;tica, la ciencia y la evidencia est&aacute;n de nuestro lado. El sentido com&uacute;n del 99 % no incluye matar por entretenimiento y diversi&oacute;n. Nos est&aacute;n robando Madrid, pero tenemos intacta la determinaci&oacute;n para defender una convivencia respetuosa y pac&iacute;fica con los animales. A nuestra convicci&oacute;n no hay <em>lobby</em> que le tuerza el brazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amanda Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/nueva-ley-caza-comunidad-madrid-libertad-matar_132_13264720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 04:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva ley de caza de la Comunidad de Madrid: más libertad para matar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caza,Cazadores,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estamos dentro: cómo llegan a ti las imágenes que la industria ganadera trata de esconder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/industria-ganadera-granjas-explotacion-animal_132_13254978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/803f9685-e837-4c12-b1ff-8b6deed7bbe0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estamos dentro: cómo llegan a ti las imágenes que la industria ganadera trata de esconder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Documentar con rigor las condiciones de vida de los animales explotados en granjas exige acceder a sus centros de cría sin autorización. Las coartadas usadas por activistas que consiguen acceder con permiso a sus instalaciones resultan insuficientes. </p><p class="subtitle">Exclusiva - Animales desangrados a tiros, conscientes de su agonía: la muerte de 200 cervatillos de El Pardo en un matadero segoviano</p></div><h2 class="article-text">La primera noche</h2><p class="article-text">
        Tras una hora de viaje, avanzamos por una pista de tierra flanqueada por &aacute;rboles y recorremos 200 metros junto a un campo abierto, hasta divisar la granja. Es la 1:30 de una madrugada de invierno y la hilera de ventanas dispuestas a lo largo de las naves permanece iluminada. En pocos minutos vamos a entrar a una explotaci&oacute;n industrial de cerdos ubicada en Lombard&iacute;a, al norte de Italia.
    </p><p class="article-text">
        He acudido, como fotoperiodista, con el equipo de investigaci&oacute;n de <a href="https://www.essereanimali.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Essere Animali</a>. Sus <a href="https://www.essereanimali.org/indagini/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">operaciones encubiertas</a> han expuesto, durante a&ntilde;os, la violencia sistem&aacute;tica perpetrada contra cerdos, pollos, gallinas, terneros o peces &mdash;entre otros animales&mdash; en explotaciones ganaderas y piscifactor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Esta noche iniciamos un trabajo que durar&aacute; tres semanas. Entraremos a varias explotaciones ganaderas durante la noche, sin autorizaci&oacute;n, con el objetivo de obtener material gr&aacute;fico y exponerlo posteriormente al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Documentar con rigor las condiciones de vida de los animales explotados en granjas exige acceder a sus centros de cr&iacute;a sin autorizaci&oacute;n. Las coartadas usadas por activistas que consiguen acceder con permiso a sus instalaciones resultan insuficientes. Generalmente, los propietarios acaban condicionando el recorrido y vigilan cada movimiento, mostrando solo aquello que cumple con su escaparate comercial. Adem&aacute;s, los controles oficiales suelen ser anunciados con antelaci&oacute;n, lo que permite a los responsables maquillar las instalaciones y ocultar los problemas estructurales de la granja as&iacute; como los incumplimientos a las normativas de bienestar animal. Este diagn&oacute;stico es compartido por los periodistas y activistas con quienes he trabajado, y coincide tambi&eacute;n con el an&aacute;lisis del coordinador de la organizaci&oacute;n, a quien consulto para entender la raz&oacute;n detr&aacute;s de estas incursiones. Acceder de manera clandestina no es un recurso opcional, sino la &uacute;nica forma de mostrar la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, el movimiento de derechos animales se ha organizado para denunciar y documentar a los explotadores de animales mediante im&aacute;genes y grabaciones directas. Lo ha hecho de distintas formas: mediante el uso de c&aacute;mara oculta &mdash;con un permiso de trabajo en sus centros de explotaci&oacute;n y cr&iacute;a&mdash;; mediante la filtraci&oacute;n de material proporcionado por trabajadores; o mediante la entrada clandestina en sus instalaciones, entre otros m&eacute;todos de investigaci&oacute;n. En una intersecci&oacute;n entre desobediencia civil y periodismo de investigaci&oacute;n, estas acciones encubiertas han dotado al movimiento de un capital pol&iacute;tico y reputacional clave para afrontar sus objetivos. No solo han llevado a empresas a la quiebra; su mayor logro ha sido sembrar en la sociedad una duda necesaria: seg&uacute;n las evidencias, la industria de la explotaci&oacute;n animal no ofrece la transparencia que la sociedad demanda e impide el derecho de acceso a la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo Eurobar&oacute;metro sobre las <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_23_4951" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Actitudes de los europeos hacia el bienestar de los animales&rdquo;</a> revela que el 67 % de la ciudadan&iacute;a quiere disponer de m&aacute;s informaci&oacute;n sobre las condiciones en las que se encuentran los animales explotados en granjas.
    </p><p class="article-text">
        En el coche vamos cinco personas. Estoy en el asiento delantero, junto a Simone, que conduce y trabaja como investigador a sueldo de la organizaci&oacute;n. Detr&aacute;s van Francesco, el coordinador del equipo; Lupo, un voluntario habitual; y Aleda, la activista m&aacute;s joven del grupo, que acaba de concluir un trabajo de infiltraci&oacute;n en una explotaci&oacute;n de pollos broiler. Conozco a Francesco desde el a&ntilde;o 2018, cuando vine a seguir sus incursiones en granjas. Al resto de los miembros del equipo los he conocido esta misma noche.
    </p><p class="article-text">
        Repasamos los detalles de la ruta de acceso. La instalaci&oacute;n est&aacute; rodeada por un vallado reforzado con setos de unos tres metros de altura. En el centro hay un edificio que puede tener personal de seguridad. Nos colaremos por detr&aacute;s, entre los setos.
    </p><p class="article-text">
        Francesco indica a Simone que deje el coche orientado hacia el camino, preparado para escapar r&aacute;pido en caso de emergencia. Simone maniobra y apaga las luces. No es un sitio especialmente escondido, pero permite escapar del lugar y llegar a una carretera con rapidez.
    </p><p class="article-text">
        Mientras preparan el equipo &mdash;trajes de bioseguridad, radios, dos escaleras telesc&oacute;picas, c&aacute;maras de v&iacute;deo, el visor nocturno y varias herramientas&mdash; trato de situarme en el terreno y analizo por &uacute;ltima vez el mapa. Las torres de iluminaci&oacute;n alumbran gran parte del per&iacute;metro y los corredores por donde nos vamos a desplazar. Si salta una alarma o aparece personal de seguridad, la luz nos deja muy expuestos. Adem&aacute;s, la granja est&aacute; muy cerca de un n&uacute;cleo urbano y de varias casas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Miembros del equipo de investigación de Essere Animali ultiman los
preparativos minutos antes de acceder a la granja."
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            <span class="title">
                Miembros del equipo de investigación de Essere Animali ultiman los
preparativos minutos antes de acceder a la granja.                            </span>
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        Por ello, antes de cruzar el vallado y acceder a las naves, necesito tener clara la ruta de salida. Los 300 metros hasta el coche parecen pocos, pero durante estas incursiones se pueden hacer largos. Hay que recorrer la nave r&aacute;pido, sin luz, cruzar canales y cercados, avanzar sobre el barro, con varios kilos de material a cuestas, asegurando que nadie se quede atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Francesco comprueba que cada responsable tenga su material y confirma que las radios est&eacute;n conectadas. Cierra la puerta. Los focos del coche se encienden por &uacute;ltima vez.
    </p><p class="article-text">
        Nos acercamos al objetivo en silencio. El barro y los charcos cubren el camino y los pies resbalan por momentos. La granja emerge entre la niebla. Estamos a tres grados y la luna nos proporciona suficiente luz para poder avanzar sin encender el frontal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El equipo de investigación de Essere Animali se dirige en silencio hacia su objetivo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mientras avanzamos hacia la esquina trasera de la granja el equipo se cubre el rostro por precauci&oacute;n, para evitar ser reconocidos por las c&aacute;maras de vigilancia en caso de que las haya. Hacemos una parada y nos reunimos para confirmar los &uacute;ltimos detalles. Simone y Lupo avanzan hacia la parte delantera de la granja, donde se encuentra la puerta de acceso principal. Su tarea consiste en vigilar y ofrecer cobertura a quienes vamos a entrar. Antes de que crucemos el per&iacute;metro, tienen que confirmarnos por radio que es seguro continuar. Si aparece alg&uacute;n veh&iacute;culo, se enciende una luz en el edificio o hay alg&uacute;n movimiento sospechoso, tienen que avisar a Francesco y a Aleda, con quienes me dirijo a la parte trasera de la granja.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2018, pocos minutos despu&eacute;s de entrar en una explotaci&oacute;n de terneros, un operario nos sorprendi&oacute; y nos encerr&oacute; en la nave. Francesco conoc&iacute;a cada rinc&oacute;n de la granja &mdash;hab&iacute;a estado antes&mdash; y logr&oacute; guiarnos hasta una puerta secundaria. Al llegar al veh&iacute;culo dos operarios nos confrontaron con barras de hierro. El equipo logr&oacute; calmar la situaci&oacute;n hasta la llegada de la polic&iacute;a y del propietario. Tras la intervenci&oacute;n policial, decidieron dejarnos marchar sin presentar denuncia. Seg&uacute;n me explicaron despu&eacute;s, la decisi&oacute;n pudo estar influenciada por el temor de los responsables a verse implicados en un esc&aacute;ndalo medi&aacute;tico. Apenas pudimos filmar nada, pero el propietario no lo sab&iacute;a y opt&oacute; por no asumir el riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Hacemos un peque&ntilde;o par&oacute;n y Francesco saca el visor nocturno. Recorre con la vista ambos lados del per&iacute;metro. Confirma que no hay c&aacute;maras de videovigilancia ni sensores a la vista y que la situaci&oacute;n sigue siendo segura.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n es una granja de ciclo cerrado: los cerdos nacen, crecen y permanecen all&iacute; hasta ser cargados en los camiones que los llevar&aacute;n al matadero. Esta noche entraremos &uacute;nicamente en dos naves, siguiendo este orden: primero a una nave de maternidad &mdash;donde las cerdas permanecen confinadas en jaulas individuales, junto a sus cr&iacute;as&mdash; y luego a una nave de gestaci&oacute;n &mdash;donde las cerdas se encuentran en jaulas similares dispuestas en bater&iacute;a &mdash;. El orden no es arbitrario. Entrar primero en la nave m&aacute;s cercana permite al equipo confirmar si ha sido detectado y, en tal caso, disponer de un margen mayor de tiempo para salir.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del vallado hay una zanja que debemos saltar. Francesco y Aleda despliegan las escaleras, buscan el hueco por donde tienen pensado entrar y confirman por radio nuestra posici&oacute;n con los responsables de la vigilancia. Me ofrecen su mano y me ayudan a cruzar. Estamos dentro. Ahora toca avanzar hacia las naves.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Independientemente de las visitas previas, el equipo siempre inspecciona el perímetro para garantizar que no hay cambios que puedan comprometer laseguridad de la incursión."
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            <span class="title">
                Independientemente de las visitas previas, el equipo siempre inspecciona el perímetro para garantizar que no hay cambios que puedan comprometer laseguridad de la incursión.                            </span>
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        Aleda y Francesco revisan los corredores y las puertas de acceso a las naves de maternidad. Me hacen una se&ntilde;a para que me acerque. Nos enfundamos los monos de bioseguridad, los guantes, las mascarillas, los cubrebotas y entramos.
    </p><p class="article-text">
        La nave se extiende unos 100 metros a lo largo &mdash;seg&uacute;n confirmo en el mapa&mdash;. Accedemos a un pasillo que est&aacute; a oscuras, &uacute;nicamente iluminado por la luz que se filtra desde las puertas que dan a las salas de maternidad, dispuestas una tras otra. No alcanzo a ver el final. Al cruzar el port&oacute;n de la nave se perciben dos cambios inmediatos: el zumbido constante de la maquinaria y el hedor penetrante, &aacute;cido, propio de las explotaciones de animales.
    </p><p class="article-text">
        Enciendo el frontal y lo primero que observo, en la puerta de acceso a la sala tres, son varios cad&aacute;veres de cerdos echados al suelo. No es una excepci&oacute;n: en la industria porcina, <a href="https://ec.europa.eu/research/participants/documents/downloadPublic?documentIds=080166e5d7b358fd&amp;appId=PPGMS" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la mortalidad pre-destete oscila entre el 10 % y el 20 %</a>. Millones de cr&iacute;as mueren cada a&ntilde;o durante sus primeros d&iacute;as de vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aleda filma los cadáveres de varios lechones retirados de la sala de
maternidad y abandonados en el suelo. Es común encontrar en estos
pasillos crías muertas esparcidas por el suelo."
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                Aleda filma los cadáveres de varios lechones retirados de la sala de
maternidad y abandonados en el suelo. Es común encontrar en estos
pasillos crías muertas esparcidas por el suelo.                            </span>
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        Entro con Aleda a la sala uno, mientras Francesco se queda vigilando tras la puerta, en el pasillo. En la entrada encontramos a otros dos lechones apartados de su madre sin agua ni fuente de calor. Han sido abandonados a su suerte. Uno ya est&aacute; r&iacute;gido. El otro convulsiona en estado ag&oacute;nico. Extiende y retrae sus patas de forma espasm&oacute;dica y repetitiva. Abre y cierra los ojos, exhausto. No pasar&aacute; de esta noche. Registramos la escena en silencio y seguimos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un lechón agoniza junto al cadáver de otra cría en el acceso a la sala de
maternidad."
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            <span class="title">
                Un lechón agoniza junto al cadáver de otra cría en el acceso a la sala de
maternidad.                            </span>
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        La sala est&aacute; sumida en una penumbra roja, iluminada solo por los pocos calefactores que permanecen encendidos y un fluorescente tintado que pende del techo. El espacio se organiza en dos pasillos sim&eacute;tricos que distribuyen el acceso a los recintos de maternidad, donde las cerdas permanecen junto a sus cr&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Cada recinto cuenta con un espacio para los lechones y una jaula de parto. Se trata de un armaz&oacute;n de metal dise&ntilde;ado para las medidas est&aacute;ndar de las cerdas, construido con el fin &uacute;nico de restringir sus movimientos. La jaula impide a la cerda darse la vuelta; limita la interacci&oacute;n con sus cr&iacute;as; incide en su salud e imposibilita su comportamiento natural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sala de maternidad.                            </span>
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        El suelo de rejilla cubre casi toda la sala, desde los pasillos hasta los recintos de maternidad. Las deyecciones y fluidos caen directamente a una fosa de purines. Durante las cinco semanas que permanecen aqu&iacute;, las cerdas paren y amamantan a sus cr&iacute;as justo encima de estas fosas. Tras ese periodo, se las separa a la fuerza y las madres regresan al &aacute;rea de gestaci&oacute;n para ser inseminadas de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Le pido a Francesco que encienda la luz general de la sala para documentar mejor el entorno. Comienzo a moverme entre los pasillos y hago mis primeras fotos. Bajo los tubos fluorescentes, la gran mayor&iacute;a de las cerdas permanecen inm&oacute;viles, tumbadas y exhaustas. Los lechones deambulan sobre la rejilla buscando las mamas o el calor de las estufas. Mientras trabajo, un estruendo met&aacute;lico rompe sobre el zumbido de los extractores. Son sus propios cuerpos, que chocan contra los barrotes de la jaula al intentar moverse m&aacute;s all&aacute; de la estructura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Francesco inspecciona los recintos de una sala de maternidad.                            </span>
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        Documentamos dos salas de maternidad y llega el momento de salir. Por seguridad, el tiempo con el que contamos para registrar la granja es muy reducido. Nuestro l&iacute;mite son las cuatro de la madrugada, hora a la que debemos estar fuera de la &uacute;ltima nave. Y este es un dato significativo. Lo que encontramos durante estas incursiones es solo una fracci&oacute;n de lo que ocurre realmente. A veces entramos una noche, otras tres, en instalaciones que funcionan las 24 horas, los 365 d&iacute;as al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El equipo realiza un cambio en la vigilancia; Lupo sustituye a Aleda. Le recogemos en el punto de acceso, en el lugar donde hemos dejado colocadas las escaleras telesc&oacute;picas, y nos dirigimos a una de las naves de gestaci&oacute;n. Llegamos al corredor central, que comunica con todas las naves, y Francesco vuelve a usar el visor infrarrojo para comprobar sensores y c&aacute;maras. Nos confirma que el entorno est&aacute; despejado y entramos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nave de gestación.                            </span>
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        La nave de gestaci&oacute;n es un &aacute;rea de confinamiento que encierra a cientos de cerdas en jaulas individuales. Algunas apenas caben al tumbarse y sus cuerpos presionan los barrotes. Hileras de jaulas recorren todo el espacio. El pienso se suministra a trav&eacute;s de un comedero lineal y el agua mediante un bebedero de bot&oacute;n que las cerdas pulsan cuando tienen sed. <a href="https://traslosmuros.com/granjas-cerdos-espana-investigacion" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">He visto esto en muchas granjas</a>, pero el lugar me sigue impresionando.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://eur-lex.europa.eu/eli/dir/2008/120/oj" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Directiva 2008/120/CE del Consejo</a>, &ldquo;relativa a las normas m&iacute;nimas para la protecci&oacute;n de cerdos&rdquo;, solo regula el tiempo en el que las cerdas deben permanecer en grupos. Ese periodo comprende &ldquo;entre las cuatro semanas siguientes a la cubrici&oacute;n y los siete d&iacute;as anteriores a la fecha prevista de parto&rdquo;. Fuera de este intervalo, es legal mantener a las cerdas en jaulas individuales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jaula de gestación.                            </span>
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        La higiene del &aacute;rea es deficiente y la gran mayor&iacute;a de las jaulas acumulan excrementos en su parte trasera. Las rendijas de evacuaci&oacute;n son insuficientes y se necesita un operario que las retire, probablemente con una manguera. El ambiente est&aacute; impregnado de polvo &mdash;restos de pienso y materia fecal seca&mdash; que las cerdas inhalan constantemente. Incluso con mascarilla, respirar resulta dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Dispongo de algo menos de una hora. Desde la organizaci&oacute;n me han pedido retratos de los animales para su pr&oacute;xima campa&ntilde;a. Me pongo a ello mientras Lupo y Francesco inspeccionan la nave y registran todo lo posible.
    </p><p class="article-text">
        Quedan diez minutos para salir. No quiero irme sin una foto que muestre toda el &aacute;rea y lo que realmente supone para los animales estar aqu&iacute;, atrapados en filas interminables de jaulas. Les pido ayuda para traer una escalera del exterior y situarla en el centro del pasillo. As&iacute; puedo mostrar la magnitud del confinamiento y la escala de esta explotaci&oacute;n intensiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jaula de gestación.                            </span>
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        A pesar de la tensi&oacute;n, la noche transcurre sin incidentes. Francesco comunica por radio que hemos terminado y nos reunimos en el punto acordado. Cruzamos el vallado en silencio y dejamos la granja atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de esta noche se repite durante las siguientes tres semanas. Viajamos a distintas partes del norte de Italia y completamos once incursiones en nueve explotaciones m&aacute;s. En total, logramos documentar cuatro granjas de cerdos, tres de pollos, una de gallinas, una de pavos y una de conejos. La cobertura suma tambi&eacute;n otra de vacas, donde solo entro a realizar unos retratos que me pide Francesco, destinados a las pr&oacute;ximas campa&ntilde;as de la organizaci&oacute;n. Las visitas se realizan con el mismo m&eacute;todo y rigor, sin apenas sobresaltos y siempre durante la madrugada. Los d&iacute;as que paramos, los dedico a organizar el material gr&aacute;fico y a repasar las notas de campo. Estos momentos tambi&eacute;n sirven para conocernos mejor, al margen de la tensi&oacute;n y de la disciplina del trabajo. Discutimos sobre estrategia, compromiso y las metas sobre las que debemos trabajar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aleda y Lupo vigilan una edificación anexa a las naves mientras Francesco y
Simone inspeccionan los accesos."
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                Aleda y Lupo vigilan una edificación anexa a las naves mientras Francesco y
Simone inspeccionan los accesos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Pollos</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://eur-lex.europa.eu/eli/dir/2007/43/oj" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Directiva 2007/43/CE del Consejo</a> permite que las granjas intensivas de pollos explotados para su engorde puedan operar con un l&iacute;mite base de 33 kilos por metro cuadrado, una cifra que la ley autoriza ampliar hasta los 42 kilos si se cumplen condiciones especiales de ventilaci&oacute;n y baja mortalidad. Seg&uacute;n el peso est&aacute;ndar de los pollos recibidos en los mataderos, el suelo de la nave puede confinar entre 15 y 20 pollos por cada metro cuadrado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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complejo avícola."
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            <span class="title">
                Miembros de Essere Animali evalúan las vías de acceso a su llegada a un
complejo avícola.                            </span>
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        Bajo estas cifras, cada una de las naves que visitamos durante este periodo puede albergar a m&aacute;s de 20.000 pollos. Durante los accesos, comprobamos que las instalaciones permanecen completamente iluminadas. Esto responde a una estrategia de producci&oacute;n dise&ntilde;ada, fundamentalmente, para incentivar el apetito de las aves. De hecho, la propia Directiva 2007/43/CE del Consejo permite suspender el periodo de oscuridad y mantener la luz de forma ininterrumpida durante los tres d&iacute;as previos al sacrificio. Una concesi&oacute;n basada en criterios meramente productivos donde el bienestar del animal queda supeditado al rendimiento econ&oacute;mico de las empresas av&iacute;colas.
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                    alt="En el interior de la nave, las aves se encuentran a mitad de su ciclo de engorde. Al alcanzar los días finales de la fase productiva, el tamaño de los animales ocupa prácticamente toda la superficie útil del galpón."
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            <span class="title">
                En el interior de la nave, las aves se encuentran a mitad de su ciclo de engorde. Al alcanzar los días finales de la fase productiva, el tamaño de los animales ocupa prácticamente toda la superficie útil del galpón.                            </span>
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        La primera granja que visitamos se compone de doce naves divididas en tres n&uacute;cleos de producci&oacute;n. Avanzamos hacia el sector m&aacute;s alejado de las oficinas, donde puede haber personal de seguridad, y accedemos por un hueco identificado en una inspecci&oacute;n previa.
    </p><p class="article-text">
        Lupo entra primero para abrirnos el port&oacute;n, situado al otro extremo de la nave, donde espero con Francesco. Al abrirlo, miles de pollos hacinados se extienden a lo largo de sus cien metros de longitud. La densidad es tal, que apenas puedo ver el suelo. El ambiente est&aacute; saturado de part&iacute;culas de polvo, plumas en suspensi&oacute;n y amoniaco. Al igual que en las explotaciones de cerdos, respirar cuesta, incluso con mascarilla. Los pies se hunden en la yacija, una capa inicialmente compuesta por material org&aacute;nico seco &mdash;serr&iacute;n, cascarillas de arroz o cacahuete u otros&mdash; , pero que en la fase final del ciclo est&aacute; constituida principalmente por sus propios excrementos. El ciclo productivo de los pollos dura unos 42 d&iacute;as. Durante este periodo, la nave nunca se limpia y las aves viven sobre sus propios desechos.
    </p><p class="article-text">
        Permanecemos dentro algo menos de hora y media. Francesco, que vigila fuera de la nave, nos alerta por radio a las cuatro de la ma&ntilde;ana: se acerca un tractor. Lupo y Aleda me hacen gestos r&aacute;pidos. Les veo muy agitados. Yo no llevo radio &mdash;si la comunicaci&oacute;n es en otro idioma y no es indispensable, prefiero evitarlo porque me puede confundir&mdash; y a&uacute;n no entiendo qu&eacute; sucede. As&iacute; que pienso que nos han descubierto. Guardo mi equipo en la bolsa, salgo a toda prisa y cerramos el port&oacute;n tras nosotros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cadáveres de pollos en el acceso a la nave. Según los registros del
ordenador de control de la instalación, las aves apenas habían llegado 24
horas antes a la explotación."
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            <span class="title">
                Cadáveres de pollos en el acceso a la nave. Según los registros del
ordenador de control de la instalación, las aves apenas habían llegado 24
horas antes a la explotación.                            </span>
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        En una situaci&oacute;n como esta, escapar no es f&aacute;cil. A diferencia de las granjas de gallinas, conejos o cerdos, aqu&iacute; no hay pasillos divisores. Avanzar entre tal densidad de aves, sin pisarlas y causarles un da&ntilde;o, exige mucho cuidado. Adem&aacute;s, salir de una nave completamente iluminada a la oscuridad total de la noche ralentiza a&uacute;n m&aacute;s la marcha. La retirada es ca&oacute;tica, pero conseguimos rebasar el per&iacute;metro y escondernos en un bosque contiguo.
    </p><p class="article-text">
        Desde el resguardo que nos proporcionan los &aacute;rboles tratamos de entender qu&eacute; sucede. Minutos antes escuchamos el ruido de los motores que accionan las l&iacute;neas de pienso, pero el alimento no llega a los comederos. Ese fallo activa la alarma y provoca que el encargado acuda de madrugada. Nos llevamos un buen susto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Debido a su rápido crecimiento, entre otros factores, muchos pollos
pierden la capacidad de sostener su propio cuerpo, lo que les impide
alcanzar el alimento y el agua, predisponiéndolos a morir de hambre y sed."
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            <span class="title">
                Debido a su rápido crecimiento, entre otros factores, muchos pollos
pierden la capacidad de sostener su propio cuerpo, lo que les impide
alcanzar el alimento y el agua, predisponiéndolos a morir de hambre y sed.                            </span>
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        Comento con el equipo que el port&oacute;n no ha quedado cerrado del todo &mdash;se queda a dos cent&iacute;metros del marco porque pesa demasiado&mdash;, y no debemos dejar rastro de nuestra presencia. Lupo y Francesco se acercan para tratar de encajarlo, pero el tractor sigue ah&iacute; y temen que amanezca y nos descubran. Deciden dejarlo como est&aacute;. Regresamos al lugar donde tenemos escondido el coche, y nos retiramos.
    </p><p class="article-text">
        En los d&iacute;as posteriores realizamos dos visitas a dos granjas de pollos m&aacute;s y en distintas fases de producci&oacute;n. En todas ellas nos encontramos con el mismo paisaje: cuerpos apartados a la entrada de la granja, cad&aacute;veres esparcidos por el suelo, aves enfermas y algunas en estado ag&oacute;nico. La propia Directiva 2007/43/CE del Consejo reconoce en su texto que las &ldquo;altas densidades de poblaci&oacute;n en las granjas&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;la tasa de crecimiento r&aacute;pido de las especies&rdquo; que se utilizan, comprometen la salud de los pollos. Un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S003257912300915X" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe cient&iacute;fico reciente</a> sit&uacute;a la mortalidad acumulativa media de estas explotaciones intensivas entre el 1,5 % y el 6,2 % antes de su env&iacute;o al matadero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El equipo de investigación de Essere Animali corre hacia una de las naves
para evitar ser detectado desde una vivienda cercana a la granja."
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                El equipo de investigación de Essere Animali corre hacia una de las naves
para evitar ser detectado desde una vivienda cercana a la granja.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Gallinas</h2><p class="article-text">
        El objetivo de esta noche se ubica junto a una autov&iacute;a y entre varios n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n. Si sucede algo, podemos ser descubiertos con facilidad. Resguardamos el veh&iacute;culo en el lado opuesto de la granja y nos dirigimos hacia un t&uacute;nel de drenaje que conecta con el &aacute;rea donde vamos a trabajar. El equipo elige este punto para preparar todo el material. Comprobamos las radios y atravesamos el t&uacute;nel hacia el complejo, compuesto por cuatro naves y dos edificios anexos: una vivienda que cuenta con piscina, y otro donde pueden pernoctar trabajadores. Esta noche, Lupo y Simone asumen la vigilancia de ambos inmuebles mientras Francesco, Aleda y yo accedemos al &aacute;rea de producci&oacute;n. El per&iacute;metro carece de vallado y facilita la entrada al lugar, un factor que equilibra el riesgo que supone tener a los responsables durmiendo tan cerca.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n funciona bajo el sistema de jaulas, un m&eacute;todo de confinamiento que concentra <a href="https://circabc.europa.eu/sd/d/18f7766e-e9a9-46a4-bbec-94d4c181183f/0%20Circa%20%20egg%20no%20links.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el 33,2 % de las gallinas destinadas a la producci&oacute;n de huevos en Italia</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Francesco ilumina el pasillo central de una explotación de gallinas bajo el
sistema de &quot;jaulas acondicionadas&quot;, tal y como exige la Directiva 1999/74/CE. 2019."
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            <span class="title">
                Francesco ilumina el pasillo central de una explotación de gallinas bajo el
sistema de &quot;jaulas acondicionadas&quot;, tal y como exige la Directiva 1999/74/CE. 2019.                            </span>
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        Avanzo por un pasillo entre dos hileras de jaulas de alambre, dispuestas en bater&iacute;a y apiladas desde el suelo hasta el techo, que abarcan casi la totalidad de la capacidad f&iacute;sica del pabell&oacute;n. Miles de gallinas cacarean sin interrupci&oacute;n y las jaulas permanecen abarrotadas. La <a href="https://eur-lex.europa.eu/eli/dir/1999/74/oj" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Directiva 1999/74/CE del Consejo</a> exige una superficie m&iacute;nima de 750 cent&iacute;metros cuadrados por ave, de los cuales solo 600 cent&iacute;metros cuadrados corresponden a superficie utilizable. Un espacio que apenas supera las dimensiones de un folio est&aacute;ndar de papel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sistema de &quot;jaulas acondicionadas&quot;, tal y como exige la Directiva 1999/74/CE.2019.                            </span>
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        Comienzo a tomar mis primeras fotograf&iacute;as mientras Francesco y Aleda documentan otra zona de la granja. En una de las jaulas yace una gallina muerta en estado de descomposici&oacute;n junto a las vivas, atrapadas sin margen de acci&oacute;n dentro de los l&iacute;mites del alambre y obligadas a coexistir con el cad&aacute;ver. La escena se repite en varias de las jaulas de esta explotaci&oacute;n. Las condiciones de hacinamiento, la presi&oacute;n gen&eacute;tica y el desgaste metab&oacute;lico derivado de la producci&oacute;n extrema de huevos acaban incidiendo de forma cr&iacute;tica en la salud y bienestar de las gallinas. Asimismo, la frustraci&oacute;n de su comportamiento natural puede dar lugar a brotes de canibalismo que a menudo se convierten en el principal factor de mortalidad de la explotaci&oacute;n. Para prevenir estos episodios y que incidan en el rendimiento econ&oacute;mico de la industria, la legislaci&oacute;n europea permite la mutilaci&oacute;n del pico. Este procedimiento, adem&aacute;s de causar un dolor agudo y cr&oacute;nico, compromete funciones fisiol&oacute;gicas necesarias para su bienestar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lesión en el globo ocular.                            </span>
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        Solo en la Uni&oacute;n Europea, entre 10 y 30 millones de estas aves mueren anualmente en las propias granjas, antes de finalizar su ciclo de producci&oacute;n. El ancestro silvestre de la especie pone entre 10 y 15 huevos al a&ntilde;o, en contraste con los 300 que puede producir una gallina promedio en la actualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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vivas."
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                El cadáver de una gallina permanece sin retirar en la jaula junto a las aves
vivas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Pavos</h2><p class="article-text">
        Al contrario de lo que sucede con otras especies, los pavos carecen de una legislaci&oacute;n com&uacute;n en la Uni&oacute;n Europea. El 3 de febrero de 2026, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) public&oacute;, a petici&oacute;n de la Comisi&oacute;n Europea, su primer dictamen cient&iacute;fico sobre la explotaci&oacute;n intensiva de pavos. Para ello, revis&oacute; literatura cient&iacute;fica publicada entre 1954 y 2025, documentaci&oacute;n t&eacute;cnica y pruebas aportadas por distintas organizaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Explotación intensiva de pavos.                            </span>
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        El informe identific&oacute; diecinueve puntos cr&iacute;ticos, entre los que destacan la restricci&oacute;n de movimiento, los trastornos locomotores, las lesiones en tejido y piel, la imposibilidad de explorar o buscar alimento de manera natural, el estr&eacute;s t&eacute;rmico por fr&iacute;o o calor o la imposibilidad de desarrollar comportamientos de nidificaci&oacute;n. Asimismo, el dictamen se&ntilde;al&oacute; que los factores que m&aacute;s comprometen el bienestar de estos animales son el hacinamiento, las mutilaciones, la acumulaci&oacute;n de humedad y suciedad en la cama, la ausencia de enriquecimiento ambiental, la mala calidad del aire, la temperatura extrema y la privaci&oacute;n de agua y alimento.
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                    alt="Un pavo muerto permanece en el suelo de una instalación de cría intensiva, donde los cadáveres de las aves pueden tardar días en ser retirados."
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            <span class="title">
                Un pavo muerto permanece en el suelo de una instalación de cría intensiva, donde los cadáveres de las aves pueden tardar días en ser retirados.                            </span>
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        Durante nuestra inspecci&oacute;n a la &uacute;nica explotaci&oacute;n de pavos que visitamos durante este trabajo, constatamos las conclusiones del diagn&oacute;stico emitido por la EFSA. Los animales cubr&iacute;an por completo la superficie de la nave. La yacija se hab&iacute;a convertido en una masa blanda de excretas de varios cent&iacute;metros de espesor por la que costaba caminar. El plumaje de muchos pavos estaba cubierto de suciedad y degradado por el sustrato. Algunos presentaban cojera y lesiones en la piel. Encontramos varios cad&aacute;veres esparcidos por el suelo en diferentes fases de descomposici&oacute;n, y tambi&eacute;n registramos un episodio de canibalismo.
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                    alt="Un pavo sufre una deformación en el buche, una afección habitual en los sistemas de cría intensivos, que dilata este órgano de forma permanente."
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                Un pavo sufre una deformación en el buche, una afección habitual en los sistemas de cría intensivos, que dilata este órgano de forma permanente.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Conejos</h2><p class="article-text">
        El ambiente es sumamente h&uacute;medo. Son las dos de la madrugada y, a pesar de que la temperatura exterior se mantiene en cuatro grados, la sensaci&oacute;n t&eacute;rmica la convierte en una de las noches m&aacute;s fr&iacute;as. Nos encontramos en la parte de atr&aacute;s de una explotaci&oacute;n de conejos ubicada en la provincia de Treviso. El equipo delibera sobre la ruta de acceso, que entra&ntilde;a ciertas dificultades operativas. El riesgo reside en la vivienda contigua a la nave. Parece que hay actividad y debemos ser especialmente sigilosos. Simone extiende la escalera telesc&oacute;pica y la apoya sobre el vallado perimetral. Una vez arriba, se apoya en un dep&oacute;sito de agua en desuso y desciende al otro lado para desmontar un alambre y abrirnos la puerta. Se desplaza junto a Lupo hacia la entrada de la explotaci&oacute;n para vigilar la vivienda desde cerca y el resto nos preparamos para entrar.
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de conejos"
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                Aleda inspecciona y registra imágenes en la segunda nave de la explotación
de conejos                            </span>
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        La zona trasera est&aacute; bastante deteriorada. El acceso nos obliga a pisar primero unas planchas de metal bastante ruidosas. Adem&aacute;s, a un lado hay un foso donde podemos caer. Reviso bien la zona por si tenemos que escapar con rapidez, me calzo los cubrebotas, compruebo la bater&iacute;a del equipo y sigo los pasos de Francesco y Aleda, que se adentran por un corredor.
    </p><p class="article-text">
        La nave se encuentra en completo silencio y es mucho m&aacute;s estrecha que las que hemos visitado hasta esta noche. Un bloque de cuatro filas de jaulas recorre la longitud del espacio. En cada jaula hay una coneja, presuntamente en estado de gestaci&oacute;n. Al igual que sucede con los pavos, esta especie explotada carece de una legislaci&oacute;n com&uacute;n en la Uni&oacute;n Europea, lo que otorga a los Estados miembros un margen regulatorio mayor. Esto se traduce en una perpetuaci&oacute;n del sistema de jaulas en bater&iacute;a, particularmente en los pa&iacute;ses del Mediterr&aacute;neo, que concentran gran parte de la producci&oacute;n de carne de conejo en el mercado europeo.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos este espacio atr&aacute;s y cruzamos a la nave contigua. Esta s&iacute; responde a los patrones de amplitud y distribuci&oacute;n habituales. Es un pabell&oacute;n mucho m&aacute;s amplio con varias filas que distribuyen las jaulas. En una parte se encuentran las conejas junto a los gazapos, en la misma jaula. Y en el resto del pabell&oacute;n, conejos en fase de engorde. El espacio del que disponen es m&iacute;nimo y cuando me acerco permanecen agrupados contra el fondo, asustados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sistema tradicional de jaulas en batería destinado al confinamiento de
conejos."
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                Sistema tradicional de jaulas en batería destinado al confinamiento de
conejos.                            </span>
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        Apenas dispongo de tiempo para registrar las jaulas en profundidad. As&iacute; que, mientras el resto del equipo trata de resolver todo con rapidez, yo me centro en retratar el hacinamiento de los conejos. Cuando nos disponemos a abandonar la nave, Aleda encuentra, justo al lado de la puerta, una bolsa de pienso con conejos muertos. Nos ayudamos con el foco y la sujeci&oacute;n de la bolsa para registrar la escena en foto y v&iacute;deo, dejamos todo como estaba y salimos. Aleda lleva poco tiempo involucrada en la organizaci&oacute;n pero muestra una implicaci&oacute;n excepcional y no se deja nada atr&aacute;s. Es una gran observadora y me informa de cada detalle, lo cual le agradezco. Al igual que otros muchos activistas, compagina su empleo habitual &mdash;que realiza a distancia&mdash; con las incursiones nocturnas realizadas durante este viaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Miembros del equipo de investigación de Essere Animali abandonan una
explotación de cerdos tras constatar que se encuentra vacía."
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                Miembros del equipo de investigación de Essere Animali abandonan una
explotación de cerdos tras constatar que se encuentra vacía.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cerdos</h2><p class="article-text">
        Tres intentos, varios kil&oacute;metros campo a trav&eacute;s sobre el barro y nada. Encontramos dos granjas vac&iacute;as; en la tercera no logramos entrar. Una noche frustrada. Sin embargo, registro las mejores tomas en exteriores del viaje.
    </p><p class="article-text">
        A la tercera granja llegamos pasadas las cuatro de la madrugada, por encima de la hora l&iacute;mite, lo que nos impide revisarla con detalle. Decidimos regresar una segunda noche y, esta vez s&iacute;, logramos acceder a tres de sus naves. Es una granja de engorde, donde los cerdos permanecen alrededor de 140 d&iacute;as hasta ser enviados al matadero. El complejo lo constituyen doce naves, cuatro de ellas dedicadas a la &uacute;ltima fase de engorde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Recinto de maternidad.                            </span>
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        El pasillo principal distribuye el espacio en dos filas de corrales separados por unas estructuras tubulares de metal. Los cerdos permanecen estabulados sobre suelos de hormig&oacute;n. Bajo sus rendijas, al igual que sucede en las salas de gestaci&oacute;n y maternidad, se encuentra una fosa subterr&aacute;nea que acumula purines y emana gases &mdash;como el metano o el amoniaco&mdash; sobre las que viven los animales de forma ininterrumpida. Durante esta fase, los cerdos acaban sufriendo problemas respiratorios e incluso la muerte. Debido a su incidencia en la producci&oacute;n, esto constituye una de las mayores preocupaciones sanitarias de la industria.
    </p><p class="article-text">
        Concluyo la cobertura con dos explotaciones m&aacute;s, ambas de ciclo cerrado. Una en Verona, constituida por ocho naves y otra en Emilia-Roma&ntilde;a, con m&aacute;s de cuarenta naves. Esta &uacute;ltima representa la explotaci&oacute;n de mayor envergadura de todo el viaje.
    </p><p class="article-text">
        En ambos complejos observo una distribuci&oacute;n similar y constato el mismo est&aacute;ndar operativo y los mismos patrones de explotaci&oacute;n sist&eacute;mica: cerdas atrapadas en jaulas met&aacute;licas en las que apenas pueden moverse, cad&aacute;veres descartados en los pasillos y en los recintos de maternidad &mdash;algunos de ellos desmembrados, probablemente por la acci&oacute;n carro&ntilde;era de los gatos&mdash;, suelos cubiertos de orines y excrementos, una atm&oacute;sfera saturada de amoniaco y cerdos en estado ag&oacute;nico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Lechones atrapados en la parte trasera de una jaula de maternidad.                            </span>
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        Recorremos gran parte de la explotaci&oacute;n y avanzamos hacia la &uacute;ltima nave de maternidad. All&iacute; localizamos a varios lechones atrapados entre el cuerpo de la cerda y el fondo de la jaula. Las dimensiones de la estructura son tan ajustadas que algunos est&aacute;n a punto de morir. Aleda y Lupo intervienen de inmediato para impedir su aplastamiento. En la base del recinto, sobre el suelo de rejilla, varios lechones yacen entre excrementos y restos de la placenta. Minutos despu&eacute;s, al abandonar la nave, hallamos decenas de cad&aacute;veres acumulados en una carretilla y en la pala de un tractor. Documentamos ambas escenas y salimos de las instalaciones hacia donde hemos escondido el coche. Hemos acabado. Ma&ntilde;ana nos espera la explotaci&oacute;n de terneros, donde la organizaci&oacute;n me ha pedido que realice unos retratos. Por mi parte, doy por concluida la cobertura que vine a hacer aqu&iacute;.
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placenta."
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                Una pala de tractor sostiene a decenas de lechones muertos y restos de
placenta.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Aitor Garmendia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/industria-ganadera-granjas-explotacion-animal_132_13254978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 20:31:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estamos dentro: cómo llegan a ti las imágenes que la industria ganadera trata de esconder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Explotación animal,Animalistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un sistema cultural llamado ‘carnismo’: cuando la tradición engulle a los animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carnismo-mexico-explotacion-animal-sintiencia-turismo-gastronomico-patrimonio-alimentario_132_13256635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0678449d-1677-47ed-a155-b1c9a89d9dc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los autores darán dos conferencias -en la Universidad Complutense de Madrid y en la Pompeu Fabra de Barcelona, los días 2 y 4 de junio- cuyo objetivo es mostrar cómo ciertos discursos patrimoniales pueden naturalizar formas contemporáneas de explotación animal al desplazar la atención hacia el sabor, la tradición, la identidad y la experiencia turística. Proponen una geografía crítica del turismo que incorpore la cuestión animal como dimensión central para repensar la sostenibilidad, la ética y las alternativas alimentarias en América Latina.</p></div><p class="article-text">
        Cuando el turismo gastron&oacute;mico presenta un plato con carne como tradici&oacute;n, patrimonio, experiencia aut&eacute;ntica o se&ntilde;a de identidad, suele borrar un sistema material que hizo posible ese consumo: la crianza, la captura o el confinamiento de animales, su transporte, su muerte, el procesamiento de sus cuerpos y la transformaci&oacute;n posterior de esos cuerpos en productos que culturalmente suelen ser celebrables. Esta omisi&oacute;n no es un accidente menor del relato tur&iacute;stico, sino una de las condiciones que permiten disfrutar la experiencia sin confrontar el sufrimiento que la sostiene.
    </p><p class="article-text">
        A partir de las conferencias que impartiremos en Madrid y Barcelona proponemos discutir esa omisi&oacute;n desde la &eacute;tica animal, la geograf&iacute;a cr&iacute;tica y los estudios tur&iacute;sticos, para preguntar qu&eacute; ocurre cuando pr&aacute;cticas que implican explotaci&oacute;n animal son protegidas, promocionadas o consumidas bajo palabras tan poderosas como identidad, autenticidad, patrimonio o cultura. La incomodidad de esta pregunta est&aacute; en el hecho de que las pr&aacute;cticas carnistas no son marginales en la vida social, sino el centro de las celebraciones cotidianas del comer.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de carnismo &mdash;no s&oacute;lo referido a lo que se conoce como carne, sino a las excreciones y cualquier otro producto de origen animal de uso en la comida&mdash; permite nombrar el sistema cultural que vuelve normal el comer a ciertos animales mientras que se convierte a otros en compa&ntilde;&iacute;a, s&iacute;mbolo, fauna admirable o incluso miembros de la familia. <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/por-que-amamos-a-los-perros-nos-comemos-a-los-cerdos-y-nos-vestimos-con-las-vacas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Melanie Joy</a> (2010) lo plantea como una ideolog&iacute;a que estructura percepciones, afectos y h&aacute;bitos, de modo que la diferencia entre animales comestibles y no comestibles aparece como evidente, aunque esto sea culturalmente producido. En esa misma l&iacute;nea, <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/la-politica-sexual-la-carne/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Carol J. Adams</a> (2015) ha mostrado c&oacute;mo la carne funciona mediante un referente ausente, es decir, el animal tuvo que estar all&iacute; para que el producto existiera, pero desaparece del lenguaje, de la imaginaci&oacute;n moral y de la escena social del consumo al convertirse en &ldquo;carne&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El turismo refuerza ese mecanismo porque convierte el consumo en experiencia y lo sit&uacute;a en un marco l&uacute;dico-cultural. Una t&eacute;cnica de pesca puede presentarse como saber ancestral, una feria de ganado como fiesta local, una estaci&oacute;n ballenera como memoria industrial, un paisaje pastoril como legado territorial y una cocina basada en animales como patrimonio gastron&oacute;mico. En todos esos casos, los animales no son simplemente olvidados, sino entendidos desde categor&iacute;as que los hacen utilizables, vendibles o admirables desde el punto de vista humano. La patrimonializaci&oacute;n (<a href="https://www.cabidigitallibrary.org/doi/abs/10.1079/9781800623309.0002" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">L&oacute;pez-L&oacute;pez, Quintero-Venegas y Kline</a>, 2023) puede contribuir a mercantilizar o reificar a los animales no humanos cuando los incorpora al turismo con las categor&iacute;as de &ldquo;recursos&rdquo;, &ldquo;s&iacute;mbolos&rdquo;, &ldquo;cuerpos&rdquo; o &ldquo;cabezas de ganado&rdquo;, o componentes de una narrativa de identidad.
    </p><p class="article-text">
        La charla de Madrid, <a href="https://filosofia.ucm.es/file/ucm-cartel-unam-2-de-junio" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Carnismo, patrimonio gastron&oacute;mico y geograf&iacute;a del turismo en M&eacute;xico&rdquo;</a>, parte de esta discusi&oacute;n general para revisar c&oacute;mo hemos aprendido a colocar a otros animales en posiciones de subordinaci&oacute;n. El antropocentrismo asigna a los humanos el centro del valor moral; el especismo jerarquiza las vidas seg&uacute;n la especie; y la sintiencia, en cambio, introduce un criterio &eacute;tico que impide reducir a los animales a ingredientes, fuerza de trabajo, objetos de exhibici&oacute;n o unidades de paisaje. Si un ser puede experimentar dolor, miedo, placer, angustia o bienestar (<a href="https://www.penguinlibros.com/es/ciencia-y-tecnologia/38857-libro-liberacion-animal-9788430619900?srsltid=AfmBOoqVcTxyKZLRCoPsFyNd9SWKQHxGNAlvlsdsSJBYJKvica2XHYgF" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Singer</a>, 1975; <a href="https://www.fondodeculturaeconomica.com/Ficha/9786071643377/F" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Regan</a>, 1983), el reificarlo no puede sostenerse bajo los argumentos de la tradici&oacute;n o al beneficio tur&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, el patrimonio deja de ser una etiqueta inocente, pues si bien el nombrar cosas o seres no sintientes pudiera implicar el seleccionar, proteger, otorgar prestigio, etc&eacute;tera, lo mismo no ocurre necesariamente con los seres sintientes, pues ello les puede llevar a su cosificaci&oacute;n bajo argumentos como el orgullo comunitario, la autenticidad o el desarrollo local, que blindan la explotaci&oacute;n. La investigaci&oacute;n sobre turismo y animales ha mostrado que actividades presentadas como culturales, recreativas, naturales o sostenibles pueden afectar negativamente a animales silvestres y domesticados mediante captura, confinamiento, espect&aacute;culo, transporte, caza, pesca o consumo gastron&oacute;mico (<a href="https://www.emerald.com/jtf/article/3/1/89/450556/Animals-and-Tourism-Understanding-Diverse" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Markwell</a>, 2015; <a href="https://faada.org/docs/Informe_PATRIMONIOANIMALYTURISMO.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">FAADA</a>, 2023).
    </p><p class="article-text">
        En Madrid nos interesa detenernos en esa tensi&oacute;n, pues no todo lo heredado merece conservarse de la misma manera, y no toda pr&aacute;ctica antigua adquiere legitimidad &eacute;tica por el hecho de haber sobrevivido. Las sociedades transforman sus sensibilidades morales, revisan sus costumbres y abren debates, antes impensables; por eso, cuando el patrimonio involucra a los animales, la discusi&oacute;n no puede limitarse a la antig&uuml;edad de la pr&aacute;ctica o a su valor identitario, sino que debe incluir la experiencia de los animales implicados, las condiciones materiales de su explotaci&oacute;n y las formas en que el turismo convierte esa explotaci&oacute;n en valor cultural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen procedente de la serie &#039;MATADERO. Lo que la industria cárnica esconde&#039;, realizada en 58 mataderos de México entre 2015 y 2017. Los cerdos, aterrorizados, son conducidos hasta la zona de sacrificio a gritos, golpes y choques eléctricos. Ocoyoacac (Estado de México), 2016."
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            <span class="title">
                Imagen procedente de la serie &#039;MATADERO. Lo que la industria cárnica esconde&#039;, realizada en 58 mataderos de México entre 2015 y 2017. Los cerdos, aterrorizados, son conducidos hasta la zona de sacrificio a gritos, golpes y choques eléctricos. Ocoyoacac (Estado de México), 2016.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La conferencia de Barcelona, <a href="https://www.upf.edu/ca/web/cae-center-for-animal-ethics/upcoming-events/-/asset_publisher/kscsB81qPxg0/content/conferencia-cuando-la-tradici%C3%B3n-engulle-a-los-animales-turismo-carnismo-y-patrimonio-gastron%C3%B3mico-en-m%C3%A9xico-organizada-por-el-cae./maximized" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Cuando la tradici&oacute;n engulle a los animales: turismo, carnismo y patrimonio gastron&oacute;mico en M&eacute;xico&rdquo;</a>, lleva ese marco a un caso m&aacute;s espec&iacute;fico: la gastronom&iacute;a tur&iacute;stica basada en carne de cerdo en la Ciudad de M&eacute;xico, m&aacute;s otros posibles ejemplos. La escena que el visitante encuentra en el restaurante es apenas el &uacute;ltimo eslab&oacute;n de una cadena que comenz&oacute; antes, en granjas industriales donde los cerdos son administrados como reproducci&oacute;n, peso y rendimiento; contin&uacute;a en camiones donde los animales son trasladados como carga; pasa por <a href="https://traslosmuros.com/mataderos-rastros-mexico-investigacion" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">mataderos que las ciudades suelen situar en m&aacute;rgenes f&iacute;sicos y morales</a>; y termina en mercados, cocinas y mesas donde el cuerpo fragmentado se volvi&oacute; corte, platillo, recomendaci&oacute;n y fotograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En cada fase de esa cadena no solo cambia la forma del cuerpo, sino tambi&eacute;n su estatuto simb&oacute;lico; los cerdos vivos se vuelven ganado, despu&eacute;s mercanc&iacute;as en tr&aacute;nsito, luego cad&aacute;veres procesados, m&aacute;s tarde son piezas comerciales y, finalmente, experiencias gastron&oacute;micas. La moralidad no se evidencia de golpe en el momento del consumo, sino que se debe ir escarbando para traducir im&aacute;genes publicitarias y rituales sociales que permiten pasar, del pavor humano por saber del trato violento y la muerte de los animales, a un placer humano sin conflicto y sin interrupciones en los banquetes de carne.
    </p><p class="article-text">
        Una parte central del proceso es el embellecimiento de la carne: cortar, limpiar, marinar, fre&iacute;r, adornar y emplatar no producen &uacute;nicamente sabor o belleza culinaria, tambi&eacute;n ayudan a que el cuerpo animal deje de ser percibido como cuerpo. <a href="https://www.researchgate.net/publication/254095924_Cute_Enough_to_Eat_The_Transformation_of_Animals_into_Meat_for_Human_Consumption_in_Commercialized_Images" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Grauerholz</a> (2007) mostr&oacute; que las im&aacute;genes comerciales transforman a los animales en carne mediante operaciones est&eacute;ticas que separan el producto de su origen vivo, y esa separaci&oacute;n se intensifica cuando el turismo a&ntilde;ade al plato una capa patrimonial de autenticidad, orgullo local o prestigio gastron&oacute;mico. En la usanza mexicana, la piel de los cerdos puede volverse chicharr&oacute;n, el cuerpo fragmentado puede ser convertido en carnitas y los beb&eacute;s cerdos aparecer como &ldquo;cochinitas&rdquo;, no solo por efecto de la cocina, sino por una gram&aacute;tica cultural que suaviza la violencia. Otro concepto que queremos tratar en Barcelona es la lindificaci&oacute;n o cutificaci&oacute;n en su relaci&oacute;n con la comida patrimonial basada en cerdos, donde estos son presentados de forma torpe, tierna, infantil&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Hablar de turismo, carnismo y patrimonio supone, entonces, analizar c&oacute;mo se educa la sensibilidad p&uacute;blica, pues mientras que aprendemos a sentir compasi&oacute;n por unos animales, establecemos distancia frente a otros, porque no estamos dispuestos o dispuestas a saber que detr&aacute;s de una receta hay una tragedia para millones de animales, que solo podemos justificar con palabras nobles para cubrir nuestras relaciones inc&oacute;modas. Nos debemos dirigir a una &eacute;tica del patrimonio y del turismo, reconocer que ninguna tradici&oacute;n queda debilitada por ser examinada a la luz de sus consecuencias y por qu&eacute; el turismo gastron&oacute;mico es un blindaje fuerte para sostener comidas no &eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López López, Gino Jafet Quintero Venegas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carnismo-mexico-explotacion-animal-sintiencia-turismo-gastronomico-patrimonio-alimentario_132_13256635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 04:02:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un sistema cultural llamado ‘carnismo’: cuando la tradición engulle a los animales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Veganismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Cal, abogada de la acusación en el 'caso Vivotecnia': "La sentencia no debe disuadir a otros activistas de hacer lo mismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-ana-cal-derecho-penal-maltrato-animal-experimentacion-animal-activismo-antiespecista-carlota-saorsa_132_13247051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd3ed4b6-aa3a-42e1-865a-986347a3efce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Cal, abogada de la acusación en el &#039;caso Vivotecnia&#039;: &quot;La sentencia no debe disuadir a otros activistas de hacer lo mismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el reciente fallo que absolvió a los dos acusados por maltrato animal en el laboratorio Vivotecnia, conversamos con la abogada Ana Cal, que llevó la acusación de dos de las entidades personadas en la causa.</p><p class="subtitle">La justicia absuelve a los dos acusados de maltrato animal en el caso Vivotecnia
</p></div><p class="article-text">
        Ana Cal es abogada, est&aacute; especializada en Derecho penal y procesal penal, y pocos d&iacute;as antes de celebrarse el juicio contra Vicotecnia ya <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/juicio-vivotecnia-maltrato-animal-ciencia_132_13187982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaba en este mismo medio una de las claves</a> de ese proceso: c&oacute;mo demostrar un &ldquo;exceso&rdquo; de sufrimiento en actividades que ya admiten un gran sufrimiento legal, como es la experimentaci&oacute;n con animales. En la antesala de las sesiones de un procedimiento que ha sido hist&oacute;rico -pues no existe en el Estado espa&ntilde;ol otro similar que haya llegado tan lejos judicialmente-, la abogada reconoc&iacute;a que es uno de esos casos que nunca se olvidan y subrayaba una funci&oacute;n del Derecho que no podemos obviar: la de obligarnos a mirar algo que preferimos ignorar.
    </p><p class="article-text">
        Si en su art&iacute;culo se&ntilde;alaba c&oacute;mo este caso ha abierto tambi&eacute;n una gran cuesti&oacute;n &eacute;tica: el nivel de dolor que estamos dispuestos a soportar cuando quien lo sufre no puede hablar; en esta entrevista alerta a la ciudadan&iacute;a sobre las limitaciones penales en lo que a los animales no humanos respecta, anima al activismo a que la frustraci&oacute;n por esta sentencia no le haga abandonar una causa que es justa y destaca como ejemplar la figura de <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carlota-saorsa-vuelto_132_12500762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlota Saorsa</a>, la trabajadora que se infiltr&oacute; en Vivotecnia y <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cruelty-free-international-experimentacion-animal-crueldad-animal-laboratorio-vivotecnia-madrid_132_7389157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grab&oacute; muchas horas</a> de un trato hacia los animales por la que dos trabajadores han sido ahora absueltos de la acusaci&oacute;n de maltrato animal.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es cierto que os enterasteis de la sentencia absolutoria a trav&eacute;s de las redes sociales y la prensa?</h2><p class="article-text">
        S&iacute;, completamente. Una ma&ntilde;ana abr&iacute; Instagram y me encontr&eacute; con el titular: &ldquo;La justicia absuelve a los dos acusados del caso Vivotecnia&rdquo;. As&iacute; me enter&eacute; de la sentencia. Fue un golpe muy duro, aunque sinceramente era un desenlace jur&iacute;dicamente posible, dadas las enormes dificultades probatorias y t&eacute;cnicas que presentaba el procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, esto ocurre con bastante frecuencia. En este caso, al difundirse previamente una nota de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, los medios de comunicaci&oacute;n accedieron antes al contenido de la resoluci&oacute;n que las propias partes personadas. Aunque ya estoy acostumbrada a este tipo de situaciones, sigue pareci&eacute;ndome incomprensible.
    </p><h2 class="article-text">Expl&iacute;canos brevemente qu&eacute; se juzgaba en la vista celebrada los d&iacute;as 7 y 8 de mayo</h2><p class="article-text">
        Lo que se juzgaba eran pr&aacute;cticas de experimentaci&oacute;n extremadamente dolorosas presuntamente realizadas sin anestesia previa. Es importante aclarar que el procedimiento qued&oacute; reducido &uacute;nicamente a dos acusados y a hechos muy concretos, pese a la enorme cantidad de material audiovisual existente.
    </p><p class="article-text">
        Respecto del primer acusado, se enjuiciaba una pr&aacute;ctica eutan&aacute;sica realizada sobre un conejo que, seg&uacute;n sosten&iacute;amos las acusaciones, se llev&oacute; a cabo sin anestesia. Ello provoc&oacute; que el animal reaccionara violentamente al contacto de la aguja, saltase del cepo &mdash;que el acusado no cerr&oacute;&mdash; y cayese al suelo. Nuestra tesis era que dicha ca&iacute;da le ocasion&oacute; una grav&iacute;sima lesi&oacute;n, posiblemente incluso la muerte.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el segundo acusado, se le atribu&iacute;a la realizaci&oacute;n de sangrados retro-orbitales en diversas ratas sin anestesia previa, pese a tratarse de una pr&aacute;ctica altamente invasiva y dolorosa cuya ejecuci&oacute;n exige necesariamente anestesiar al animal conforme a toda la normativa vigente.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo es posible que, de horas de material audiovisual insoportable, solo se hayan juzgado dos situaciones concretas?</h2><p class="article-text">
        Esa fue una decisi&oacute;n adoptada durante la fase de instrucci&oacute;n por el Juzgado de Colmenar Viejo, respaldada tanto por la Fiscal&iacute;a como por la Audiencia Provincial.
    </p><p class="article-text">
        Las acusaciones recurrimos el archivo del resto de hechos y respecto de otros investigados, pero ninguno de esos recursos prosper&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las razones ofrecidas fueron diversas. Algunas conductas fueron archivadas por haber sido ejecutadas presuntamente por personal en pr&aacute;cticas; otras quedaron reducidas, seg&uacute;n el criterio judicial, a posibles delitos leves ya prescritos; en otros casos se sostuvo que no pod&iacute;a identificarse con suficiente certeza a la persona autora de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchas de las pr&aacute;cticas grabadas, pese a haber sido calificadas por peritos especializados como de gran crueldad, no permitieron acreditar lesiones graves con la intensidad requerida por el tipo penal, seg&uacute;n el Juzgado y algunos peritos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las grandes reflexiones que deja este procedimiento: la distancia que todavía existe entre la percepción social del sufrimiento animal y las enormes exigencias técnico-probatorias que impone actualmente el Derecho penal para poder obtener una condena.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y esta es precisamente una de las grandes reflexiones que deja este procedimiento: la distancia que todav&iacute;a existe entre la percepci&oacute;n social del sufrimiento animal y las enormes exigencias t&eacute;cnico-probatorias que impone actualmente el Derecho penal para poder obtener una condena.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;les son las claves jur&iacute;dicas del caso Vivotecnia y qu&eacute; podemos aprender de &eacute;l?</h2><p class="article-text">
        Las claves jur&iacute;dicas del caso son varias, y todas ellas reflejan las enormes dificultades que todav&iacute;a existen en Espa&ntilde;a para perseguir penalmente el maltrato animal en contextos de experimentaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Conviene recordar una realidad incómoda: el maltrato a los animales utilizados en experimentación está legalmente permitido, por entenderse inherente a este tipo de prácticas. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En primer lugar, conviene recordar una realidad inc&oacute;moda: el maltrato a los animales utilizados en experimentaci&oacute;n est&aacute; legalmente permitido, por entenderse inherente a este tipo de pr&aacute;cticas. Por ejemplo, muchas pr&aacute;cticas llevan o pueden llevar aparejada la causaci&oacute;n de lesiones. Por ello, desde el punto de vista penal, no basta con acreditar la existencia de sufrimiento animal. Ni siquiera basta acreditar lesiones; es necesario, en primer lugar, demostrar un exceso o incumplimiento especialmente grave y contrario a la normativa aplicable.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, tampoco resulta suficiente acreditar un incumplimiento administrativo o protocolario. El tipo penal vigente en el momento de los hechos exig&iacute;a dos requisitos fundamentales: que el maltrato fuese injustificado y que se causaran lesiones que menoscabasen gravemente la salud del animal. Sobre todo en relaci&oacute;n con este segundo elemento gira la absoluci&oacute;n, ya que la sentencia considera que dichas lesiones graves no pudieron acreditarse con el grado de certeza exigido en Derecho penal, entre otras cosas por no haber podido examinar veterinarios directamente a los animales y haberse dispuesto &uacute;nicamente de fragmentos audiovisuales de pocos minutos.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la sentencia aprecia la prescripci&oacute;n de parte de los hechos. El Magistrado considera acreditado que uno de los acusados realiz&oacute; pr&aacute;cticas crueles (y extremadamente dolorosas, por cierto) sin anestesia previa &mdash;tal y como exig&iacute;a la normativa&mdash; y que algunos animales presentaban lesiones visibles; sin embargo, entiende que dichos hechos encajar&iacute;an, en su caso, en el antiguo delito leve de maltrato cruel del art&iacute;culo 337.4 del C&oacute;digo Penal, ya prescrito cuando se interpuso la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hay un aspecto especialmente relevante y positivo desde el punto de vista jur&iacute;dico: la sentencia valida plenamente las im&aacute;genes obtenidas mediante c&aacute;mara oculta. El Magistrado rechaza que dichas grabaciones vulnerasen el derecho a la intimidad de los acusados y reconoce su legitimidad como medio probatorio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un aspecto especialmente relevante y positivo desde el punto de vista jurídico: la sentencia valida plenamente las imágenes obtenidas mediante cámara oculta. El Magistrado rechaza que dichas grabaciones vulnerasen el derecho a la intimidad de los acusados y reconoce su legitimidad como medio probatorio.</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; ha significado este caso para ti a nivel profesional y personal?</h2><p class="article-text">
        A nivel profesional, ha supuesto una enorme frustraci&oacute;n. Me ha permitido comprobar, una vez m&aacute;s, que el delito de maltrato animal contin&uacute;a siendo tratado en muchas ocasiones como un delito de segunda categor&iacute;a. Y no lo digo por el Magistrado que dict&oacute; sentencia, que &uacute;nicamente pudo enjuiciar unos hechos concretos, sino por el tratamiento previo que recibi&oacute; el procedimiento durante la instrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No debemos olvidar que, de todo el material grabado por Carlota Saorsa, solo una parte m&iacute;nima lleg&oacute; finalmente a juicio.
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal, sin embargo, me quedo con algo profundamente valioso: haber conocido a Carlota. Es, sin ninguna duda, una de las personas m&aacute;s valientes e inspiradoras que he conocido jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Personas como ella transforman m&aacute;s el mundo que muchas sentencias. Su determinaci&oacute;n, su coraje y su compromiso &eacute;tico representan exactamente el tipo de ciudadan&iacute;a que impulsa los avances sociales reales, incluso cuando las estructuras jur&iacute;dicas todav&iacute;a avanzan con demasiada lentitud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No debemos olvidar que, de todo el material grabado por Carlota Saorsa, solo una parte mínima llegó finalmente a juicio.</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Muchas personas sienten que la justicia no existe para los animales. &iquest;C&oacute;mo vives t&uacute; esos mensajes?</h2><p class="article-text">
        No puedo negar que la sentencia ha sido una enorme decepci&oacute;n. Personalmente considero que las lesiones s&iacute; quedaron acreditadas.
    </p><p class="article-text">
        El tipo penal hablaba de &ldquo;lesiones que menoscaben gravemente la salud del animal&rdquo;, concepto que la jurisprudencia ven&iacute;a vinculando a la necesidad de tratamiento veterinario. Algunos de los peritos especializados que intervinieron en el procedimiento afirmaron que la sintomatolog&iacute;a observable en los v&iacute;deos era plenamente compatible con lesiones graves -como fracturas vertebrales- que habr&iacute;an requerido necesariamente asistencia veterinaria.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, intento tambi&eacute;n quedarme con los elementos jur&iacute;dicamente relevantes que s&iacute; contiene la resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Magistrado reconoce expresamente en varias ocasiones la extrema gravedad de las im&aacute;genes y el sufrimiento innecesario causado a animales sin anestesia. Reconoce igualmente el fuerte impacto y afectaci&oacute;n que personalmente le produjeron dichas grabaciones y llega incluso a afirmar que, al menos uno de los acusados, actu&oacute; con crueldad, y marcada por la indiferencia hacia el sufrimiento animal.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Crees que este caso puede tener un efecto disuasorio sobre futuros activistas?</h2><p class="article-text">
        Espero, sinceramente, que no. De hecho, creo que debemos interpretar este procedimiento desde la perspectiva contraria: como un aut&eacute;ntico precedente hist&oacute;rico. No existe en Espa&ntilde;a otro caso similar que haya llegado tan lejos judicialmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un auténtico precedente histórico. No existe en España otro caso similar que haya llegado tan lejos judicialmente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Deseo que quienes defienden a los animales entiendan que Carlota Saorsa abri&oacute; un camino que debe continuar. Cada procedimiento de este tipo contribuye a ampliar los l&iacute;mites de lo jur&iacute;dicamente posible y obliga a los tribunales y a la sociedad a mirar de frente realidades que durante demasiado tiempo permanecieron invisibilizadas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, insisto: el Magistrado dedica una parte importante de la sentencia a argumentar la plena validez de todas las im&aacute;genes grabadas con c&aacute;mara oculta. No debe, pues, contribuir a disuadir a otros activistas a hacer lo mismo, sino todo lo contrario. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Carlota Saorsa abrió un camino que debe continuar.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En definitiva, estoy convencida de que, aunque el avance sea lento, cada vez estamos m&aacute;s cerca de que el maltrato animal deje definitivamente de ser percibido como una cuesti&oacute;n secundaria dentro del sistema judicial.
    </p><h2 class="article-text">Si pudieras volver atr&aacute;s, &iquest;har&iacute;as algo distinto?</h2><p class="article-text">
        Probablemente s&iacute;. Una de las cuestiones que m&aacute;s lamento -aunque no fuera responsabilidad nuestra- fue no haber encontrado antes un perito veterinario especialista en experimentaci&oacute;n animal de la magnitud del que finalmente intervino.
    </p><p class="article-text">
        Contactamos con decenas de profesionales y muchos de ellos, en cuanto descubr&iacute;an que se trataba del caso Vivotecnia, rechazaban participar. Finalmente encontramos, pocas semanas antes del juicio, a uno de los mayores expertos internacionales en la materia. Habr&iacute;a sido importante haber podido contar con &eacute;l desde la fase de instrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y, parad&oacute;jicamente, una de las lecciones m&aacute;s esperanzadoras del caso me la llevo precisamente de &eacute;l. Pese a dedicarse profesionalmente a la experimentaci&oacute;n animal, rechaz&oacute; cobrar honorarios porque consideraba su intervenci&oacute;n &ldquo;una cuesti&oacute;n &eacute;tica y moral&rdquo;. Quer&iacute;a contribuir, seg&uacute;n sus propias palabras, a combatir cualquier forma de maltrato animal. Saber que existen profesionales as&iacute;, incluso dentro de &aacute;mbitos tan complejos, devuelve parte de la esperanza. Personas con esa &eacute;tica son precisamente las que brillaban por su ausencia en Vivotecnia.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Habr&aacute; recurso?</h2><p class="article-text">
        S&iacute;, lo habr&aacute;. Somos plenamente conscientes de las enormes dificultades jur&iacute;dicas que implica recurrir una sentencia absolutoria en el &aacute;mbito penal, especialmente por las limitaciones existentes en segunda instancia respecto a la valoraci&oacute;n de la prueba.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, creemos que existen cuestiones jur&iacute;dicas relevantes que deben ser revisadas y seguiremos defendiendo, hasta el final, que el maltrato animal no puede seguir encontrando espacios de impunidad dentro de nuestro sistema jur&iacute;dico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Arana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-ana-cal-derecho-penal-maltrato-animal-experimentacion-animal-activismo-antiespecista-carlota-saorsa_132_13247051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 21:17:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Cal, abogada de la acusación en el 'caso Vivotecnia': "La sentencia no debe disuadir a otros activistas de hacer lo mismo"]]></media:title>
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