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    <title><![CDATA[elDiario.es - Novela]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/novela/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Novela]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una estrella de ‘Off Campus’ se une a Sydney Sweeney en la esperada secuela de ‘La asistenta’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-off-campus-une-sydney-sweeney-esperada-secuela-asistenta-pm_1_13481222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8fe8b3c-159c-4fa9-af49-22e9952c81f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x709y206.jpg" width="1200" height="675" alt="Una estrella de ‘Off Campus’ se une a Sydney Sweeney en la esperada secuela de ‘La asistenta’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Stephen Kalyn dará vida a Brock, el nuevo interés amoroso de Millie Calloway, en la segunda película de la saga de Freida McFadden, que llegará a los cines el 17 de diciembre de 2027
</p><p class="subtitle">La película que costó 15.000 dólares, ganó casi 200 millones y aterrorizó hasta a Spielberg
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Stephen Kalyn</strong>, uno de los rostros que ha ganado popularidad con la adaptaci&oacute;n televisiva de <em>Off Campus</em>, <strong>se incorpora al reparto de </strong><em><strong>El secreto de la asistenta</strong></em><strong>, la secuela protagonizada por Sydney Sweeney</strong>. El actor canadiense, que interpreta a Dean Di Laurentis en la serie de Prime Video, dar&aacute; vida en la pel&iacute;cula a Brock, un a<strong>bogado adinerado que mantiene una relaci&oacute;n sentimental con Millie Calloway</strong>, el personaje de Sweeney. El propio int&eacute;rprete confirm&oacute; su fichaje despu&eacute;s de que <em>Deadline</em> adelantara la noticia, apareciendo en un v&iacute;deo con la novela de Freida McFadden que servir&aacute; de base para esta segunda entrega. La pel&iacute;cula tiene fijado su estreno para el 17 de diciembre de 2027.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo proyecto llega en pleno ascenso de Kalyn gracias a <em>Off Campus</em>, <strong>basada en las </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/novela/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>novelas</strong></a><strong> rom&aacute;nticas de Elle Kennedy</strong>. En la primera temporada, su personaje tuvo un papel secundario, pero en la segunda, actualmente en proceso de rodaje y prevista para 2027, <strong>Dean pasar&aacute; a ocupar el centro de la historia junto a Allie</strong>, interpretada por Mika Abdalla. Antes de este salto de protagonismo, Kalyn hab&iacute;a participado tambi&eacute;n en series como <em>Gen V,</em> <em>Cruel Intentions</em> y <em>Motorheads</em>.
    </p><h2 class="article-text">Un nuevo personaje en la vida de Millie</h2><p class="article-text">
        Brock entrar&aacute; en escena <strong>mientras Millie trata de reconstruir su vida</strong> despu&eacute;s de los acontecimientos de la primera pel&iacute;cula. Las informaciones publicadas hasta ahora lo presentan como un abogado que inicia una relaci&oacute;n con ella sin conocer su pasado criminal, aunque no se han avanzado m&aacute;s detalles sobre el recorrido que tendr&aacute; el personaje en la adaptaci&oacute;n. Su incorporaci&oacute;n ampl&iacute;a un reparto en el que <strong>Sweeney volver&aacute; a encabezar la historia</strong> y que contar&aacute; tambi&eacute;n con <strong>Kirsten Dunst, Brittany Snow y Paul Anthony Kelly, </strong>adem&aacute;s del regreso de Michele Morrone como Enzo.
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            </figure><p class="article-text">
        La secuela trasladar&aacute; al cine la segunda novela de la trilog&iacute;a original de McFadden y situar&aacute; a Millie ante <strong>otro trabajo dom&eacute;stico aparentemente convencional</strong> que pronto empieza a despertar sus sospechas. Tras su experiencia con los Winchester, la protagonista acepta un empleo en la casa de otro matrimonio adinerado, interpretado por Dunst y Kelly, pero existe una circunstancia que convierte desde el principio el <strong>nuevo hogar en un lugar inquietante</strong>: Millie no puede ver a la mujer para la que trabaja. Sus sospechas aumentan mientras intenta averiguar qu&eacute; se esconde tras una puerta cerrada, un descubrimiento que amenaza con sacar a la luz secretos todav&iacute;a m&aacute;s oscuros que los vinculados al problem&aacute;tico pasado de la protagonista.
    </p><h2 class="article-text">La continuaci&oacute;n de un &eacute;xito de taquilla</h2><p class="article-text">
        Lionsgate vuelve a confiar el proyecto a Paul Feig, responsable de la primera entrega, mientras <strong>Rebecca Sonnenshine retomar&aacute; el trabajo de adaptaci&oacute;n</strong> despu&eacute;s de haber escrito el guion de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/peliculas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pel&iacute;cula</a> original. <strong>Est&aacute; previsto que el rodaje comience a finales de 2026 </strong>con vistas a cumplir la fecha de estreno de diciembre del a&ntilde;o siguiente. Sweeney no se limitar&aacute; a repetir como protagonista: tambi&eacute;n participa en la producci&oacute;n a trav&eacute;s de su compa&ntilde;&iacute;a Honey Trap, junto a Todd Lieberman, de Hidden Pictures, y Laura Fischer y Paul Feig, de Pretty Dangerous Pictures. Carly Elter y Alex Young figuran como productores ejecutivos y Kaylee McGregor como coproductora.
    </p><p class="article-text">
        La rapidez con la que la segunda pel&iacute;cula se ha puesto en marcha se explica por el rendimiento comercial de <em>La asistenta</em>. Estrenada durante las fiestas navide&ntilde;as de 2025, la adaptaci&oacute;n del primer libro de McFadden <strong>rond&oacute; los 400 millones de d&oacute;lares de recaudaci&oacute;n mundial,</strong> seg&uacute;n las cifras recogidas por los distintos medios, y se convirti&oacute; en la pel&iacute;cula m&aacute;s taquillera de la carrera de Feig. La primera entrega reuni&oacute; a Sweeney con <strong>Amanda Seyfried, Brandon Sklenar y Michele Morrone</strong> y presentaba a Millie como una joven con un pasado problem&aacute;tico que consegu&iacute;a trabajo en casa del acomodado matrimonio formado por Nina y Andrew Winchester, donde terminaba atrapada en una peligrosa red de secretos.
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            </figure><h2 class="article-text">Dos fen&oacute;menos editoriales adaptados a la pantalla</h2><p class="article-text">
        El fichaje de Kalyn conecta ahora dos universos nacidos de fen&oacute;menos literarios recientes. <em>Off Campus</em> adapta la serie de novelas de Elle Kennedy ambientadas alrededor de <strong>jugadores universitarios de hockey y sus relaciones sentimentales</strong>, mientras que <em>El secreto de la asistenta</em> procede de la saga de suspense dom&eacute;stico de Freida McFadden. En ambos casos, <strong>el actor ocupar&aacute; un papel mucho m&aacute;s visible en 2027</strong>: como Dean en la segunda temporada de la serie de Prime Video y como Brock en la secuela cinematogr&aacute;fica encabezada por Sweeney.
    </p><p class="article-text">
        <em>El secreto de la asistenta </em>continuar&aacute; as&iacute; la expansi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de una saga que comenz&oacute; en las librer&iacute;as en 2022. La trilog&iacute;a principal de Freida McFadden est&aacute; formada por <em>La asistenta</em>, <em>El secreto de la asistenta</em> y<em> La asistenta te vigil</em>a, a las que se suma el relato <em>La boda de la asistenta</em>. Por ahora, sin embargo, <strong>no existe confirmaci&oacute;n de una tercera pel&iacute;cula</strong>, de modo que el recorrido cinematogr&aacute;fico m&aacute;s all&aacute; de esta segunda entrega sigue abierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-off-campus-une-sydney-sweeney-esperada-secuela-asistenta-pm_1_13481222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 10:00:38 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/murakami-murata-guia-tokio-traves-novelas-contemporaneas_1_13461373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af27ef9f-0695-4198-830d-d7bf5eee2917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto si tienes pensado visitar la capital nipona, como si te apetece escapar de la realidad, esta guía, y las novelas en las que está basada, hacen un recorrido por los barrios imprescindibles de la ciudad nipona</p><p class="subtitle">Un viaje al fin del comunismo en Albania: recorremos el país y su historia con la literatura de Lea Ypi como guía</p></div><p class="article-text">
        Aunque el fluir de personas en el cruce de Shibuya es hipn&oacute;tico y fascinante, reducir Tokio a la marabunta de gente cruzando un paso de cebra ser&iacute;a tan absurdo como reducir Londres al cruce de Abbey Road. Cada barrio posee una arquitectura y una atm&oacute;sfera diferentes, con planes espec&iacute;ficos y hasta una gastronom&iacute;a particular que es recomendable descubrir con calma. Tanto si tienes pensado visitar la capital nipona, como si te apetece escapar de la realidad, esta gu&iacute;a, y las novelas en las que est&aacute; basada, hacen un recorrido por los barrios imprescindibles de Tokio, desde los m&aacute;s vibrantes como Shinjuku hasta las joyas ocultas como Jimbocho.
    </p><h2 class="article-text">Haruki Murakami y <em>Tokio Blues:</em> Shinjuku</h2><p class="article-text">
        Shinjuku es uno de los distritos m&aacute;s frecuentados de Tokio. Su estaci&oacute;n de metro ostenta el <a href="https://www.guinnessworldrecords.com/world-records/busiest-station" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">R&eacute;cord Guinness</a> de las m&aacute;s concurridas del planeta, con un tr&aacute;nsito promedio de 2,7 millones de pasajeros al d&iacute;a. Entre la multitud encontramos a los famosos <em>salarymen</em> (oficinistas uniformados) que caminan hacia sus despachos como una flecha; turistas con cara de p&aacute;nico arrastrados por la marea humana; amigas de mediana edad cargadas con bolsas tras una tarde de compras, cada una con un sombrero m&aacute;s <em>chic</em>; j&oacute;venes de pelo platino absortos en sus videojuegos y mujeres j&oacute;venes, paraguas en mano, falda corta y plataformas que se dirigen a una cita. A pesar del gent&iacute;o, el suelo est&aacute; impecable, el olor es neutro (a no ser que pases ante un puesto callejero) y todo funciona con una organizaci&oacute;n milim&eacute;trica.
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                Golden Gai.                            </span>
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        Adem&aacute;s de sus neones, salas de recreativos y puestos de <em>yakitori </em>(brochetas a la parrilla), uno de los lugares m&aacute;s ic&oacute;nicos de este distrito es el <em>Golden Gai. </em>Se trata de un entramado de callejones estrechos repletos de carteles luminosos y bares diminutos con apenas una barra y unos cuantos taburetes para tomar una copa. No todos admiten turistas (conviene fijarse si hay carteles en ingl&eacute;s en la puerta), ya que es uno de los refugios predilectos de los locales para desestresarse lejos del bullicio.
    </p><p class="article-text">
        Algunos, como el protagonista de <em>Tokio Blues,</em> necesitan una v&iacute;a de escape como esta para huir de la obsesi&oacute;n entre dos mujeres: Naoko, que representa un pasado oscuro, y Midori, que le ofrece un presente luminoso.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s de la clase de alem&aacute;n, subimos al autob&uacute;s, fuimos hasta Shinjuku y entramos en un bar llamado DUG situado en uno de los subterr&aacute;neos de detr&aacute;s de la librer&iacute;a Kinokuniya, donde pedimos dos vodkas con t&oacute;nica. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Vengo a veces. Aqu&iacute; no te sientes inc&oacute;moda bebiendo durante el d&iacute;a. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;Tienes por costumbre beber durante el d&iacute;a? </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;No, solo a veces. &mdash;Hizo tintinear el hielo del vaso&mdash;. A veces, cuando el mundo empieza a angustiarme, me paso por aqu&iacute; y me tomo un vodka con t&oacute;nica&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tokio Blues, Haruki Murakami</em>
    </p><p class="article-text">
        En Shinjuku tambi&eacute;n se encuentran los legendarios templos del jazz. El DUG Jazz Cafe &amp; Bar, esa taberna subterr&aacute;nea que el propio Murakami visitaba de joven y que inmortaliz&oacute; en su novela, hoy funciona como cafeter&iacute;a de d&iacute;a y bar de noche con un ambiente bohemio.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DXt4MXelLP6/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Si buscas m&uacute;sica en directo, el Shinjuku Pit Inn es el trampol&iacute;n y hogar de los mejores m&uacute;sicos nipones de este g&eacute;nero. Sin embargo, nuestra joya oculta favorita est&aacute; en el <em>Golden Gai</em>: se llama Papa's Dream. Tras subir por unas escaleras empinadas, te recibir&aacute; el amable Nobu-san luciendo una camiseta con el t&iacute;tulo de la novela de Murakami. All&iacute; puedes degustar un buen whisky japon&eacute;s o un <em>vodka tonic </em>mientras escuchas vinilos de John Coltrane y saboreas un cuenco de crujientes <em>kaki-pi</em> (galletas de arroz y cacahuetes).
    </p><h2 class="article-text">Satoshi Yagisawa y <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki:</em> las librer&iacute;as de viejo de Jimbocho</h2><p class="article-text">
        <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki, </em>de Satoshi Yagisawa, es una carta de amor a Jimbocho, un barrio peque&ntilde;o y coqueto cercano al Palacio Imperial. Al recorrer su calle principal y alrededores, encontramos librer&iacute;as de viejo abarrotadas hasta el techo, con ese reconfortante olor a papel antiguo y clasificadas por tem&aacute;ticas: guiones de teatro, manga, fotograf&iacute;a o literatura cl&aacute;sica. Con m&aacute;s de ciento cincuenta establecimientos, se trata de uno de los oasis literarios m&aacute;s grandes del mundo, muy apreciado por intelectuales desde la era Meiji.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Era el rinc&oacute;n de una ciudad donde se respiraba un aire de otros tiempos, ya fuese en las calles principales o en los callejones: con todas esas librer&iacute;as viejas, las cafeter&iacute;as y esos bares de otro mundo, te daban ganas de visitarlo todo. El barrio estaba inmerso en un ambiente &uacute;nico, lento; no hab&iacute;a ni rastro de ese frenes&iacute; del que tanto hab&iacute;a intentado huir.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki, Satoshi Yagishawa</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las tiendas, el barrio es conocido por sus cafeter&iacute;as retro<em> </em>(como Passage bis! Books and Cafe) donde disfrutar de una bebida caliente y un postre, quiz&aacute; unas tostadas francesas con ese pan grueso que se deshace como mantequilla y que los japoneses acompa&ntilde;an de helado o miel. Para comer, la especialidad local es el <em>katsu curry</em>, una receta fragante de cerdo empanado sobre arroz ba&ntilde;ado en una salsa densa y especiada.
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                Jimbocho.                            </span>
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        La novela de Satoshi Yagishawa es la forma ideal de conocer el barrio sin moverse del sof&aacute;. Solo hay que seguir los pasos de Takako, quien llega a Jimbocho tras un desenga&ntilde;o amoroso para regentar la librer&iacute;a de su t&iacute;o; es entre esos vol&uacute;menes y la atm&oacute;sfera acogedora de sus calles donde comienza a sanar sus heridas.
    </p><h2 class="article-text">Banana Yoshimoto y Moshi Moshi: Shimokitazawa y sus tiendas de segunda mano </h2><p class="article-text">
        Shimokitazawa es el barrio <em>hipster</em> por excelencia. Se trata de un h&iacute;brido entre el Williamsburg neoyorquino y el Shoreditch londinense, pero con un inconfundible sello nip&oacute;n. Sus calles est&aacute;n atestadas de tiendas de ropa de segunda mano, cafeter&iacute;as de dise&ntilde;o y grafitis. Muchos locales operan dentro de estructuras met&aacute;licas de colores que recuerdan contenedores mar&iacute;timos, ofreciendo propuestas gastron&oacute;micas internacionales y creativas. Y s&iacute;, aqu&iacute; se esconde tambi&eacute;n Shiro-Hige&rsquo;s Cream Puff Factory, la famosa cafeter&iacute;a autorizada que hornea los ic&oacute;nicos bollos de crema con la forma de Totoro (el protagonista de la famosa pel&iacute;cula del Studio Ghibli <em>Mi vecino Totoro).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El desorden de calles y edificios, que parecen haber sido dejados para esparcirse y crecer sin ning&uacute;n pensamiento; a veces parecen muy hermosos, como un p&aacute;jaro comiendo una flor, o un gato saltando con gracia desde una altura. Siento que lo que podr&iacute;a parecer a primera vista descuido y desorden, en realidad expresa las partes m&aacute;s puras de nuestro inconsciente&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Moshi Moshi (Banana Yoshimoto)</em>
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                Shimokitazawa.                            </span>
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        A pesar de la gentrificaci&oacute;n galopante, el barrio conserva cierto encanto. Adorado por japoneses y extranjeros, las colas frente a sus restaurantes de curry son muy largas. Cuesta imaginarse hoy estas calles como el oasis de silencio que describe Yoshimoto para Yoshie y su madre, quienes eligen este rinc&oacute;n para superar el duelo tras la muerte de su padre. Si buscas ese Tokio m&aacute;s residencial y pausado que evoca la novela, ser&iacute;a recomendable tomar un desv&iacute;o hacia el distrito tradicional de Yanaka Ginza.
    </p><h2 class="article-text">Michiko Aoyama y <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio:</em> la cultura cafetera de Tokio en Nakameguro y Kiyosumi</h2><p class="article-text">
        Tokio se ha consolidado como una de las grandes mecas mundiales del caf&eacute; de especialidad. Aqu&iacute;, los baristas preparan la infusi&oacute;n de forma lenta y artesanal, utilizando desde el cl&aacute;sico <em>espresso</em> hasta vistosos sistemas de sif&oacute;n para extraer lo mejor de granos tra&iacute;dos de Etiop&iacute;a, Colombia o Ruanda. Dos barrios destacan para abandonarse a este placer pausado.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Un respiro. Respuestas para el coraz&oacute;n. Bajo los cerezos que abrazan el r&iacute;o de Tokio, un peque&ntilde;o caf&eacute; con tres mesas de madera ofrece m&aacute;s que una bebida: es un refugio.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio, Michiko Aoyama</em>
    </p><p class="article-text">
        El primero es Nakameguro<strong>,</strong> un barrio pegado al r&iacute;o Meguro, especialmente bello en primavera, cuando sus cerezos florecen y el paisaje se ti&ntilde;e de rosa pastel. Sus calles son tranquilas, con tiendas de dulces, restaurantes y cafeter&iacute;as en las que disfrutar de un buen caf&eacute; de especialidad. Cerca de la orilla, Switch Coffee con su atm&oacute;sfera relajada, ofrece buenos<em> espressos</em> y<em> lattes</em> que pedir para llevar antes de seguir el paseo. Para caf&eacute; de sif&oacute;n, Onibus Coffee tiene variedades internacionales y un espacio al aire libre muy agradable para tomarlo con calma.
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                Nakameguro.                            </span>
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        El segundo distrito es Kiyosumi. Tras visitar su precioso jard&iacute;n de la &eacute;poca Edo, dise&ntilde;ado con un cuidado y precisi&oacute;n exquisita, la parada obligatoria es iki Roastery and Eatery, donde el caf&eacute; es tan delicado como su boller&iacute;a francesa. Para los muy cafeteros, Koffee Mameya Kakeru ofrece un men&uacute; degustaci&oacute;n <em>omakase</em> bajo reserva previa, mientras que Rikashitsu Coffee Distillery parece m&aacute;s un laboratorio qu&iacute;mico que un despacho de bebidas: su caf&eacute; se filtra gota a gota a trav&eacute;s de un sistema de cristal en un proceso que llega a tardar ocho horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El se&ntilde;or del lunar entr&oacute; en la barra. Gotita a gotita, me hizo un caf&eacute; de sif&oacute;n mientras yo lo observaba fijamente. [...] De la taza, hecha de cer&aacute;mica sin esmaltar, emanaba un aroma exquisito. Di un sorbo y un sabor delicado, pero a su vez intenso, se apoder&oacute; de mi paladar&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio, Michiko Aoyama</em>
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                Jardines japoneses en Kiyosumi.                            </span>
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        La novela de Aoyama, que entrelaza doce historias conectadas por la calidez de un caf&eacute; de barrio, es el acompa&ntilde;ante perfecto para esta ruta.
    </p><h2 class="article-text">Sayaka Murata y <em>La dependienta:</em> las tiendas de conveniencia</h2><p class="article-text">
        Las tiendas de conveniencia o <em>konbinis</em>, son una pieza clave en la vida cotidiana de los japoneses. La mayor&iacute;a est&aacute;n abiertos 24 horas, los siete d&iacute;as de la semana y aunque algunos est&aacute;n regentados por particulares, la mayor&iacute;a pertenecen a estas tres multinacionales: 7-Eleven, Family Mart y Lawson.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tienda de conveniencia local.                            </span>
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        Los establecimientos ofrecen una gran selecci&oacute;n de productos pero su punto fuerte son los platos preparados. Desde los cl&aacute;sicos s&aacute;ndwiches de tortilla japonesa (<em>tamago sando)</em> o de cerdo empanado (<em>katsu</em>), ensaladas y sopas instant&aacute;neas, hasta los famosos <em>bentos</em>, cajas con compartimentos que incluyen fideos o arroz, carne o pescado cocinados y alguna verdura cocida o encurtida. Tambi&eacute;n hay onigiris (tri&aacute;ngulos de arroz rellenos de, por ejemplo, at&uacute;n con mayonesa o huevas de pescado), sushi o productos fritos (como pollo o patata) que se pueden solicitar junto a la caja.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una tienda de conveniencia es un mundo lleno de sonidos. Desde el tintineo del carill&oacute;n que anuncia la entrada de un cliente hasta el pitido del esc&aacute;ner de c&oacute;digos de barras al pasar los productos. Voces que dan la bienvenida, pasos que se alejan, el rumor de los refrigeradores, el crujido de las bolsas de pl&aacute;stico al abrirse... Todos estos est&iacute;mulos auditivos se mezclan y fluyen por la tienda las veinticuatro horas del d&iacute;a, los trescientos sesenta y cinco d&iacute;as del a&ntilde;o, sin detenerse un solo instante.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Dependienta, Sayaka Murata</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas cadenas produce su propia l&iacute;nea de dulces, con &eacute;xitos de ventas tan claros como el pudin de tofu y el pastel enrollado 'Premium' de <a href="https://www.wamazing.com/media/article/a-495/#:~:text=Made%20with%20rice%20steamed%20in%20a%20rich,dessert%20rankings%20since%20its%20debut%20in%202009." target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawson,</a> los <em>souffl&eacute;s</em> de fresa o los <em>mochis</em> (pasta de arroz rellena de jud&iacute;a roja) de <a href="https://www.planmyjapan.com/familymart-japan-food-drink/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FamilyMart,</a> y el flan de calabaza, las cookies de Matcha o los <em>Warabimochi (dulces de gelatina) </em>de <a href="https://japantravelplanning.com/seven-eleven-japan/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7-Eleven</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una tienda de conveniencia Lawson.                            </span>
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        Para comprender la importancia sociol&oacute;gica de estos lugares, hay que leer la &aacute;cida novela de Sayaka Murata, basada en su propia experiencia como empleada. La historia sigue a Keiko Furukura, una mujer de 36 a&ntilde;os que encuentra en las estrictas normas y uniformidad del <em>konbini</em> un manual de instrucciones para mimetizarse con lo que la sociedad considera &ldquo;una persona normal&rdquo;, desafiando las expectativas de su familia y amigos. Con <em>La dependienta,</em> Murata nos regala una cr&iacute;tica mordaz al capitalismo productivo y las rigideces de la familia tradicional japonesa.
    </p><h2 class="article-text">Bonus: Durian Sukegawa y<em> Dorayaki: </em>d&oacute;nde comer los mejores <em>dorayaki </em>de Tokio</h2><p class="article-text">
        No hace falta desplazarse hasta el perif&eacute;rico barrio de Higashimurayama, como en la novela de Durian Sukegawa, para comer los mejores <em>dorayaki</em> de Tokio. Aunque en aquel distrito hay cierta tradici&oacute;n por los dulces y <em>sobas</em> artesanos, la pasteler&iacute;a del libro es una licencia po&eacute;tica. En su lugar, destacamos tres locales accesibles donde degustar este ic&oacute;nico dulce compuesto por dos tapas redondas hechas de bizcocho, rellenas de una pasta dulce de jud&iacute;as rojas (<em>anko)</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hacer pasta de jud&iacute;as dulces significa pasar tiempo con ellas. Es un proceso de paciencia. Primero, hay que lavarlas con delicadeza, como si estuvi&eacute;ramos ba&ntilde;ando a un beb&eacute;. Luego, cuando se ponen a hervir, no puedes simplemente dejarlas solas; debes observar c&oacute;mo cambia el agua, c&oacute;mo se hinchan. El momento en que se a&ntilde;ade el az&uacute;car es crucial: no se echa todo de golpe, se hace de forma gradual, permitiendo que las jud&iacute;as se acostumbren a la dulzura. Si te apresuras, la piel se rompe y el alma de la jud&iacute;a se pierde&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Dorayaki, Durian Sukewaga</em>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Kamej&#363;, ubicado en el barrio hist&oacute;rico de Asakusa donde se encuentra el templo Senso-ji. En este establecimiento, se ofrecen dos variedades de <em>dorayaki</em>, una con el tradicional relleno de jud&iacute;a roja no muy dulce, que se recomienda maridar con un t&eacute; verde sin az&uacute;car,  y la pasta de jud&iacute;a blanca mucho m&aacute;s empalagosa, no apta para todos los paladares.</li>
                                    <li>Suzumeya, en Ikebukuro, es un peque&ntilde;o puesto cerca de la estaci&oacute;n de metro fundado en 1937 y con una selecci&oacute;n de dulces artesanos que van desde las <em>monakas </em>(pasta de jud&iacute;as emparedada por dos barquillos hechos de mochi), hasta los famosos <em>dorayaki</em>. Es esa combinaci&oacute;n entre la masa esponjosa con la sutil nota de miel y el relleno generoso pero ligero de los dorayaki lo que hace que sus existencias se agoten habitualmente antes del mediod&iacute;a.</li>
                                    <li>Usagiya, en Ueno, es una parada imprescindible antes de visitar el famoso parque, donde los dulces se pueden comprar para llevar. El bizcocho es esponjoso y fragante, pero no demasiado dulce, cedi&eacute;ndole el protagonismo al relleno que, esparcido generosamente, presenta algunas jud&iacute;as enteras.</li>
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                Usagiya Ueno.                            </span>
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        En el libro, la llegada de la anciana Tokue y su t&eacute;cnica ancestral transforma una anodina tienda que usaba productos industriales en un lugar de peregrinaci&oacute;n. Esa misma reverencia por el producto es la que justifica las colas que hoy se siguen formando en estos tres templos de la reposter&iacute;a tokiota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Álvarez Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/murakami-murata-guia-tokio-traves-novelas-contemporaneas_1_13461373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 19:56:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guías Turísticos,Japón,Tokio,Libros,Escritores,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-ana-maria-moix-critica-colegios-religiosos-inedita-olvidada-informe-negativo-academico_1_13441851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7b3e24-e706-4671-bc7a-c39548f35412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x583y157.jpg" width="1200" height="675" alt="La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora catalana recibió una beca de la Fundación Juan March en 1975 para escribir un libro que nunca llegó a ver la luz</p><p class="subtitle">En la rave del eclipse con Björk en Islandia: las nubes se comen el cielo, pero no la música
</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1975. Una joven <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirada-chica-rara-ana-maria-moix-regresa-diez-anos-despues-muerte_1_11230202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Moix</a>, que para entonces ya hab&iacute;a publicado poemarios y dos de sus obras m&aacute;s reconocidas, <em>Julia</em> y <em>Walter &iquest;por qu&eacute; te fuiste?</em>, recibe una beca de la Fundaci&oacute;n Juan March para escribir su siguiente novela,<em> La gata Maula.</em> <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/muere-escritora-esther-tusquets-barcelona_1_5379986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esther Tusquets</a>, amiga y para entonces ya directora de la editorial Lumen, actu&oacute; como su aval. La escritora barcelonesa comenz&oacute; a escribir su texto y fue entregando distintas versiones a su tutor, cuyos informes pasaron de optimistas a terminar recomendando que la obra no se publicara. En 1976 estaba acabada, pero jam&aacute;s vio la luz. Hasta hace unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, investigadora Ram&oacute;n y Cajal en la Universidad de Alcal&aacute; de Henares, buscaba informaci&oacute;n en la Fundaci&oacute;n Juan March sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cristina-peri-rossi-no-quiero-entrar-circuito-grandes-premios_1_8479502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Peri Rossi</a>, que tambi&eacute;n compart&iacute;a amistad con Ana Mar&iacute;a Moix. Por curiosidad, aprovech&oacute; para buscar si hab&iacute;a alg&uacute;n documento de la escritora catalana. Y entre ellos, all&iacute; estaba: el manuscrito in&eacute;dito de <em>La gata Maula</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix, hermana peque&ntilde;a del tambi&eacute;n escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/bardo-manierista-20-anos-muerte-terenci-moix_129_10098486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terenci Moix</a> nacida en 1947, estudi&oacute; Filosof&iacute;a y Letras en la Universidad de Barcelona. Escribi&oacute; poes&iacute;a, novelas, literatura infantil, libros de relatos y art&iacute;culos para prensa. Fue la &uacute;nica mujer en ser incluida entre los 'Nueve nov&iacute;simos poetas espa&ntilde;oles' apodados por cr&iacute;tico literario Jos&eacute; Mar&iacute;a Castellet, la generaci&oacute;n que en los sesenta rompi&oacute; con los mimbres de la poes&iacute;a anterior, marcada por la censura y apegada a temas m&aacute;s tradicionales fruto del Franquismo. A este grupo pertenecieron otros autores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/publica-ensayo-escribio-leopoldo-maria-panero_1_8618583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leopoldo Mar&iacute;a Panero</a>, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/pere-gimferrer-escribir-catalan-no-acto-patriotismo-linguistico_128_9710795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pere Gimferrer</a> y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/memoria-periodista-vazquez-montalban-clandestina_1_6068882.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975"
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                Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n form&oacute; parte &ndash;y fue apodada como la Nena&ndash; de la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gauche-divine-ii_132_3771183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Gauche Divine'</a> ('Izquierda Divina'), un movimiento de intelectuales que surgi&oacute; en la Barcelona de los a&ntilde;os setenta. Escritores como Jaime Gil de Biedma y Rosa Reg&agrave;s, arquitectos como Ricardo Bofill, m&uacute;sicos como Serrat, fot&oacute;grafos como Colita, modelos como Teresa Gimpera, editores como Esther Tusquets y cineastas como Gonzalo Su&aacute;rez y Vicente Aranda formaron parte de este grupo que se reun&iacute;a en la discoteca Bocaccio y los alrededores de la calle Tuset. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix fue igualmente una importante traductora, editora y coordin&oacute; la secci&oacute;n de Cultura de <em>Vindicaci&oacute;n feminista</em>, una revista publicada entre 1976 y 1979, que marc&oacute; un hito en las publicaciones y movimiento social que luchaba en Espa&ntilde;a por la liberaci&oacute;n de la mujer. En ella colaboraron nombres como Maruja Torres y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-tiempo-montserrat-roig-librerias-viejo-mesas-novedades_1_11313356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montserrat Roig</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6882cf08-edd7-4251-ba38-3b38deb87089_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez conoc&iacute;a ampliamente su trayectoria, fruto de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n plasmada en libros como <em>Deseo de ser libres. Literatura, sociedad y movimiento estudiantil en Espa&ntilde;a</em> (1956-1975) (Comares), pero jam&aacute;s hab&iacute;a encontrado ninguna referencia a <em>La gata Maula</em>. En ning&uacute;n testimonio ni ninguna carta. De hecho, lo primero que pens&oacute; cuando encontr&oacute; el conjunto de 203 folios mecanografiados es que podr&iacute;a tratarse de una obra ya publicada, pero con otro t&iacute;tulo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es normal que se modifiquen. Pero al empezar a leer la novela, no me resultaba familiar&rdquo;, explica la investigadora a elDiario.es, &ldquo;indudablemente era el universo narrativo de Ana Mar&iacute;a Moix, por sus preocupaciones y temas. Fue una escritora muy coherente en toda su trayectoria. Hab&iacute;a muchas referencias a canciones y pel&iacute;culas, algo muy habitual en su obra&rdquo;. Su t&iacute;tulo, <em>La gata Maula, </em>hace referencia a una expresi&oacute;n com&uacute;n en catal&aacute;n, que alude a cuando alguien es ambiguo y disimula sus verdaderas intenciones. Su protagonista es Guillermo, un adolescente que se est&aacute; buscando a s&iacute; mismo en un entorno en el que no termina de encajar.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez comenta que los espacios &ldquo;dicen mucho&rdquo; dentro de los textos de Ana Mar&iacute;a Moix, repletos de lugares de &ldquo;cierta represi&oacute;n en la educaci&oacute;n sentimental y sexual. Hay cr&iacute;ticas impl&iacute;citas a los colegios internos religiosos&rdquo;. El joven tiene varios amores plat&oacute;nicos, tambi&eacute;n habituales en el universo narrativo de la autora catalana: &ldquo;Esos amores imposibles que ella sent&iacute;a mucho&rdquo;. Otros elementos propios de su literatura que aparecen en la novela son la muerte y la enfermedad mental. El porqu&eacute; de su no publicaci&oacute;n, sin embargo, es todo un misterio. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pas&oacute; con 'La gata Maula'</h2><p class="article-text">
        En los anales de las becas de la Fundaci&oacute;n Juan March que fue concedida a Ana Mar&iacute;a Moix para escribir <em>La gata Maula</em>, aparecen otros nombres como Rosa Chacel, Miguel Delibes, Pureza Canelo y Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n. Estas ayudas, que se concedieron entre 1957 y 1971, nacieron para paliar la carencia de oportunidades en la sociedad espa&ntilde;ola para el desarrollo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la creaci&oacute;n literaria, art&iacute;stica y musical en pleno tardofranquismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La portada del manuscrito de &#039;La gata Maula&#039;                            </span>
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        En la instituci&oacute;n se conservan los informes de sus respectivos tutores, que en el caso de la autora catalana, fueron emitidos por el fil&oacute;logo y ling&uuml;ista Emilio Alarcos. Sus valoraciones pasaron de favorables a desfavorables. La investigadora desconoce si este fue el motivo por el que el manuscrito termin&oacute; en una caja y no en librer&iacute;as y estanter&iacute;as. &ldquo;Quiz&aacute;s Ana Mar&iacute;a Moix estaba muy implicada en <em>Vindicaci&oacute;n feminista</em> en ese momento, o a lo mejor directamente ella no estaba satisfecha con lo que escribi&oacute;. Lamentablemente, no podemos preguntarle personalmente&rdquo;, comenta Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez sobre la escritora, que falleci&oacute; en 2014 a causa de un c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        La experta avis&oacute; en la Fundaci&oacute;n Juan March de la existencia de este manuscrito in&eacute;dito, y a la Agencia Literaria Carmen Balcells, representante de la obra de Ana Mar&iacute;a Moix. Desde la oficina afirman a elDiario.es que conocer la existencia del manuscrito fue &ldquo;muy emocionante&rdquo;, y comparten que, por el momento, est&aacute;n &ldquo;evaluando internamente sus posibilidades editoriales&rdquo;: &ldquo;Tenemos que ver qu&eacute; caminos se abren&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ana Mar&iacute;a Moix, pionera y vers&aacute;til</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez reivindica a Ana Mar&iacute;a Moix como una de las grandes figuras de la literatura espa&ntilde;ola, y compara la trascendencia de sus textos con obras, en especial <em>Julia</em>, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/carmen-laforet-vuelve-presente-esconder-violencia-machista-brutal-contienen-paginas_1_11793421.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada</em></a> de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/recorre-calles-barcelona-carmen-laforet-pm_1_12510060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Laforet</a>. &ldquo;Es una de esas obras que siguen interpelando mucho y que encuentran eco tanto en los lectores de su &eacute;poca como los de hoy. Hablaba de temas que no se pod&iacute;an tratar con naturalidad, ni desde la literatura ni en la sociedad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos uno de los m&aacute;s relevantes fue la identidad, y la b&uacute;squeda de ella. La investigadora pone en alza igualmente la calidad de sus textos period&iacute;sticos, y entrevistas, en los que abord&oacute; asuntos como las vicisitudes a las que tienen que enfrentarse las mujeres al llegar a los cuarenta, Palestina y los derechos de los animales. Algunos de ellos fueron recogidos en <em>Conversaciones en el tiempo</em> (Amarillo Editora), que incluye sus conversaciones con figuras como Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libertad-radical-ana-maria-matute-escritora-lado-debiles_1_12026463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Matute</a> &ndash;de quien era gran admiradora&ndash;, Max Aub, Salvador Dal&iacute;, Nuria Espert y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tarde-rosa-chacel-rara-avis-generacion-27_1_11545440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Chacel</a>; con quien intercambi&oacute; correspondencia entre 1965 y 1975. 
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo de Ana Mar&iacute;a Moix con la vallisolitana Rosa Chacel, autora de t&iacute;tulos como <em>Barrio de Maravillas</em> y<em> Ofrenda a una virgen loca,</em> surgi&oacute; estando la segunda en el exilio en R&iacute;o de Janeiro. La escritora catalana, que era 49 a&ntilde;os m&aacute;s joven, le escribi&oacute; en busca de una maestra entusiasmada tras leer <em>Teresa</em>, y terminaron entablando una amistad. As&iacute; lo relata la escritora y catedr&aacute;tica de Literatura espa&ntilde;ola Rosal&iacute;a Cornejo en el documental <em>Pasi&oacute;n por la palabra</em>, estrenado en 2015, que repasa la vida y obra de la escritora catalana.
    </p><p class="article-text">
        En ella participan otras figuras como Maruja Torres, que tambi&eacute;n fue amiga suya, que incide en la manera en la que Ana Mar&iacute;a Moix puso el foco en los problemas sociales, como el trato que reciben las personas mayores. &ldquo;Si dejas de producir ya no existes, y esto es un insulto desde el punto de vista humano terrible. Hay maltrato, pero adem&aacute;s lo considero un crimen cultural tremendo, porque los repositorios de la memoria colectiva son la gente mayor. El capital de la tercera edad es inmenso&rdquo;, defendi&oacute; en una entrevista recogida en el documental.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1a3798f8-43ad-4439-a699-85d9d4727d3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A falta de saber si finalmente <em>La gata Maula</em> ver&aacute; la luz, la editorial Altamarea publicar&aacute; en septiembre <em>En defensa propia. La literatura, la vida, los amigos</em>. Una selecci&oacute;n de textos, tambi&eacute;n in&eacute;ditos, de Ana Mar&iacute;a Moix y Esther Tusquets, recopilados por la investigadora Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, que avanza que conforman cr&iacute;tica &ldquo;refrescante y poco habitual&rdquo; de la sociedad de su tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        El libro servir&aacute; para seguir ampliando y reivindicando el legado de esta escritora de gran talento y oficio, que siempre se mantuvo en un discreto segundo t&eacute;rmino, a pesar de la gran calidad de sus textos y su aportaci&oacute;n a la literatura espa&ntilde;ola en su conjunto. Una mujer pionera cuyas palabras siguen resonando e interpelando, en este y todos los presentes. Como ella misma dijo en su novela <em>Baladas del dulce Jim</em>: &ldquo;Me gustar&iacute;a estar con todos en todas partes escuchando una bella melod&iacute;a: que hay que vivir, amigos, que hay que vivir, aunque sea cierto que morimos en un banco del paseo una tarde de invierno, con el coraz&oacute;n encogido, intentando aprender a pronunciar la palabra amor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-ana-maria-moix-critica-colegios-religiosos-inedita-olvidada-informe-negativo-academico_1_13441851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Novela,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela de Sally Carson que narró, casi en tiempo real, cómo un tal Adolf Hitler llegaba al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-sally-carson-narro-tiempo-real-adolf-hitler-llegaba_1_13448058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34a9343b-4f94-427b-a964-75af6e76d40e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1015y360.jpg" width="1200" height="675" alt="La novela de Sally Carson que narró, casi en tiempo real, cómo un tal Adolf Hitler llegaba al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras un gran éxito en Reino Unido el año pasado, dos editoriales españolas han coincidido en recuperar 'La cruz torcida', escrita en 1934 por una joven autora británica tras vivir una temporada en Alemania</p><p class="subtitle">Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo
</p></div><p class="article-text">
        Es Nochebuena y, como cada a&ntilde;o, la familia se re&uacute;ne. Forman un clan corriente: ni ricos ni pobres, viven en una peque&ntilde;a localidad del sur, llevan una rutina y nunca han tenido grandes conflictos entre ellos; podr&iacute;an ser lo que se considera una familia <em>normal</em> de clase media. El matrimonio tiene tres hijos, que ya son adultos j&oacute;venes, dos chicos y una chica. Ella est&aacute; prometida con un chico del pueblo, un cirujano de buen coraz&oacute;n que su familia ha acogido de buen grado. Ambos est&aacute;n muy enamorados y la joven vive esta Navidad pensando con emoci&oacute;n en los cambios que se avecinan a su vida el pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a sus hermanos, los dos veintea&ntilde;eros, el mayor lleva tiempo desocupado y el peque&ntilde;o solo encuentra trabajo a temporadas: la crisis del empleo juvenil les afecta de lleno. Ellos, como tantos hombres de su generaci&oacute;n, est&aacute;n desencantados ante la falta de perspectivas, por lo que cada vez simpatizan m&aacute;s con un partido emergente que, aunque no ha tenido a&uacute;n victorias tan importantes como para incidir en el tablero pol&iacute;tico, est&aacute; haciendo ruido con sus proclamas populistas y promete a todos esos j&oacute;venes un futuro de trabajo y seguridad. Est&aacute;n en plena crisis econ&oacute;mica &ndash;al padre le acaban de bajar el sueldo&ndash;, y, en medio de tanta incertidumbre, cuesta confiar en el Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento podr&iacute;a ser el de una obra actual, y ese partido populista podr&iacute;a llamarse Vox, Alian&ccedil;a Catalana o cualquiera de sus hom&oacute;logos europeos. Esos muchachos sin metas podr&iacute;an pasarse las horas viendo v&iacute;deos en YouTube y TikTok de hombres que promulgan una rutina de gimnasio, recetan f&oacute;rmulas para hacerse millonario, atacan al feminismo por robarles oportunidades y se&ntilde;alan a los inmigrantes por &ldquo;robarles&rdquo; trabajo y beneficiarse de los servicios p&uacute;blicos. Esa pareja de novios enamorados podr&iacute;an ser dos j&oacute;venes reci&eacute;n graduados que se han esforzado mucho y sienten que por fin se les brinda la oportunidad de construir una vida propia, juntos, lejos del hogar familiar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad613374-c494-48a8-b0f0-149470ec456c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Podr&iacute;an ser ellos, podr&iacute;an vivir aqu&iacute; y ahora, pero la acci&oacute;n de <em>La cruz torcida</em> (1934) la novela que este a&ntilde;o han publicado dos editoriales (Perif&eacute;rica con traducci&oacute;n de Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Yumar y Alianza Editorial, de Ainize Aguillo Salaberri) comienza la Nochebuena de 1932. En una localidad del sur de Alemania, el nuevo l&iacute;der del populismo se llama Adolf Hitler y las cacer&iacute;as no se organizan contra los inmigrantes magreb&iacute;es, sino contra el pueblo jud&iacute;o. La escritora brit&aacute;nica Sally Carson, seud&oacute;nimo de Sylvia Carson (Surrey, 1902 - Leeds, 1941), la escribi&oacute; despu&eacute;s de pasar unas vacaciones en un pueblo de M&uacute;nich. Mucho le debi&oacute; de impactar lo que vio, porque no esper&oacute; para ponerse a novelar c&oacute;mo se trastoca la vida de una familia corriente con el ascenso del nazismo.
    </p><p class="article-text">
        La inmediatez de los hechos, que suele circunscribirse a la cr&oacute;nica, no es, sin embargo, &oacute;bice para que la autora d&eacute; forma una novela de vuelos literarios, un fresco social de enorme viveza, escrito con elegancia, un fino sentido del humor y o&iacute;do para el di&aacute;logo, con esa hondura, esa capacidad de conmover que se espera de cualquier obra literaria digna de tal nombre. Desde las primeras p&aacute;ginas, mientras Lexa, la hija, se encarga de decorar la casa junto con sus hermanas, los personajes dejan entrever su complejidad: a trav&eacute;s de los hechos cotidianos, se les muestra en toda su viveza, sin manique&iacute;smos, y resulta f&aacute;cil entender la postura de cada uno ante el nuevo panorama pol&iacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novela capta cómo los personajes se van habituando a unas circunstancias que no hace tanto resultaban inconcebibles; porque el horror no se instala de repente ni surge por generación espontánea: es en el día a día, a través de detalles a veces diminutos, que se va instalando en las calles, en las vidas de todos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dice bien Laura Freeman, autora del pr&oacute;logo, cuando advierte que toda novela que se abre con una pl&aacute;cida escena navide&ntilde;a levanta sospechas: esa felicidad, esa armon&iacute;a, se romper&aacute; m&aacute;s pronto que tarde. El lector juega con ventaja: sabe lo que ocurri&oacute; en los meses posteriores a la Nochebuena de 1932 (Hitler fue elegido canciller en enero de 1933). Los personajes, no. Y ah&iacute; est&aacute; la gracia: en narrar ese proceso de incredulidad, pero tambi&eacute;n de adaptaci&oacute;n progresiva, sobre la marcha. Capta c&oacute;mo se van habituando a unas circunstancias que no hace tanto resultaban inconcebibles; porque el horror no se instala de repente ni surge por generaci&oacute;n espont&aacute;nea: es en el d&iacute;a a d&iacute;a, a trav&eacute;s de detalles a veces diminutos, que se va instalando en las calles, en las vidas de todos.
    </p><p class="article-text">
        Esta novela pone el foco sobre todo en los j&oacute;venes: tanto por Moritz, el prometido de la protagonista, que enseguida se ve se&ntilde;alado por tener un apellido jud&iacute;o, como por los dos hermanos, &ldquo;buenos chicos&rdquo; que no se educaron en los valores fascistas, pero que, en el contexto inestable de la Alemania de Weimar, han ido desvi&aacute;ndose. La literatura, a diferencia de los libros de historia, tiene la capacidad de revelar c&oacute;mo se inocula una ideolog&iacute;a, c&oacute;mo se fraguan las rebeliones de la masa. Sally Carson lo logra mirando de cerca el conflicto, con una mirada llena de humanidad, que revela tanto la fragilidad de aquellos hombres como la brutalidad con la que el nuevo r&eacute;gimen anula a sus v&iacute;ctimas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/044e99ec-dae0-4676-b6fd-60b9c0fb7604_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La autora plasma c&oacute;mo la propaganda fascista sembr&oacute; la discordia en la poblaci&oacute;n: &ldquo;Por culpa de la herida que se les hab&iacute;a infligido, s&oacute;lo sosten&iacute;an en pie una vida a medias. Los lazos de amor y amistad se romp&iacute;an y se sustitu&iacute;an con la desconfianza, la rabia y el desencanto&rdquo;. Todo lo que aqu&iacute; se narra resulta familiar de una manera inquietante: Sally Carson la escribi&oacute; antes del Holocausto, pero vio venir el horror que se avecinaba de un modo similar al que ahora advertimos, impotentes, c&oacute;mo la ultraderecha, en cuanto se asoma al poder, derriba derechos, propugna veneno y cuestiona valores que estaban, o al menos lo parec&iacute;an, plenamente asentados en la sociedad. El diagn&oacute;stico no es favorable: &ldquo;Las lealtades se hab&iacute;an quebrantado con tanta violencia e irracionalidad que, con toda certeza, no volver&iacute;an a crecer ni a encarrilarse hasta varias generaciones despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>La cruz torcida</em>, es importante recalcarlo, no solo se recupera porque retrate un mundo cambiante que mantiene ciertos paralelismos con el presente; se rescata, por encima de todo, por ser una muy buena novela. Sutil, precisa, es la historia de la desintegraci&oacute;n de una familia y a la vez una hermosa historia de amor truncada por el auge del nazismo. Lexa, la protagonista, se encuentra en medio, entre los familiares que adoptan posturas antisemitas y el novio bondadoso a quien de pronto la sociedad arrincona; un centro del relato muy bien elegido, que permite abordar el conflicto esquivando la tentaci&oacute;n de repartir las etiquetas de v&iacute;ctima y culpable con demasiada ligereza: &ldquo;Lexa actuaba como una ni&ntilde;a desconcertada, no como una ni&ntilde;a asustada en la oscuridad. [&hellip;] No ten&iacute;a ni idea de hasta d&oacute;nde llegaban los espantos que la aguardaban. No ten&iacute;a ning&uacute;n adversario al que destruir. M&aacute;s bien, ella era el origen de una serie de luchas, tribulaciones y aflicciones que no sab&iacute;a cu&aacute;ndo concluir&iacute;an&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Adolf Hitler, en una imagen de un acto en Nuremberg en 1933                            </span>
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        Sally Carson, pese a ser entonces una debutante, firma una novela espl&eacute;ndida, de una contenci&oacute;n y una pulcritud dif&iacute;ciles de encontrar hasta en los novelistas consumados. Se revela como una narradora observadora, reflexiva sin excesos, que sabe concentrar una tragedia colectiva en el drama &iacute;ntimo de una familia, y se mueve de lo particular de los hechos inmediatos a la meditaci&oacute;n existencial que revisten cuando se ven con el tiempo. En su caso, el margen no era mucho, ni siquiera hab&iacute;an transcurrido dos a&ntilde;os del periodo que abarca la novela (los seis primeros meses de 1933); aun as&iacute;, su mirada result&oacute; visionaria: &ldquo;Alemania encerraba en s&iacute; su propio castigo. [&hellip;] Las mismas personas que hab&iacute;an administrado el veneno de la expulsi&oacute;n y la crucifixi&oacute;n de los jud&iacute;os hab&iacute;an acabado ingiri&eacute;ndolo. Ellas ser&iacute;an las v&iacute;ctimas definitivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela, que debe su t&iacute;tulo al s&iacute;mbolo nazi por excelencia y tuvo dos continuaciones, <em>The Prisoner</em> (1936) y <em>A Traveller Came By</em> (1938), tuvo una buena acogida cuando se public&oacute; en ingl&eacute;s, pero, la misma historia de siempre, cay&oacute; en el olvido tras la muerte de la autora, que falleci&oacute; unos meses antes de cumplir 39 a&ntilde;os, de un c&aacute;ncer de mama. Un olvido que, en su caso, se agrav&oacute; por la escasez de copias impresas: tal como cuenta Laura Freeman en el pr&oacute;logo a la nueva edici&oacute;n, cuando la editorial Persephone Books, responsable de su recuperaci&oacute;n en ingl&eacute;s el a&ntilde;o pasado, quiso rescatarla, se top&oacute; con la dificultad de localizar un ejemplar del original, ya que, a pesar de su inteligencia para intuir lo que se avecinaba, no se hab&iacute;a vuelto a reeditar desde aquel lejano 1934.
    </p><p class="article-text">
        La historia de la literatura (y de la edici&oacute;n) est&aacute; hecha de peque&ntilde;os milagros, como dar por casualidad con un libro en el que se menciona una novela olvidada y no parar hasta encontrarla, leerla y publicarla casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a las librer&iacute;as. As&iacute; lo hizo la <a href="https://persephonebooks.co.uk/products/crooked-cross" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial independiente brit&aacute;nica Persephone</a>. Por su parte, la independiente espa&ntilde;ola Perif&eacute;rica, al elegir este libro, suma Sally Carson a una larga lista de recuperaciones relacionadas con el periodo de entreguerras y los a&ntilde;os posteriores en Europa, como Erich Hackl, Odette Elina, Verna B. Carletton, Angelika Schrobsdorff, Vera Brittain, Marie Jalowicz Simon y Marcella Olschki, entre otros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-sally-carson-narro-tiempo-real-adolf-hitler-llegaba_1_13448058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela de Sally Carson que narró, casi en tiempo real, cómo un tal Adolf Hitler llegaba al poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Nazismo,Adolf Hitler,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cincuenta años sin Agatha Christie: diez cosas que los escritores (y la industria editorial) deberían aprender de ella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cincuenta-anos-agatha-christie-diez-cosas-escritores-industria-editorial-deberian-aprender_1_13421724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b0bd77d-0abc-4a1a-9512-5ada9b46b508_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148574.jpg" width="3609" height="2030" alt="Cincuenta años sin Agatha Christie: diez cosas que los escritores (y la industria editorial) deberían aprender de ella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizamos las claves de la narrativa de la gran maestra del género policíaco a partir de su clásico ‘El asesinato de Roger Ackroyd’, publicado hace ahora un siglo</p><p class="subtitle">15 libros para meter en la maleta este verano
</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no tiene la popularidad de <em>Asesinato en el Orient Express</em> (1934) o <em>Diez negritos</em> (1939) &ndash;ahora traducido como <em>Y no qued&oacute; ninguno</em>, m&aacute;s fiel al original <em>And Then There Were None</em> (y menos racista)&ndash;, pero <em>El asesinato de Roger Ackroyd</em> (1926) es para muchos la obra maestra de Agatha Christie (1890-1976); de hecho, <a href="https://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/news/agatha-christie-s-the-murder-of-roger-ackroyd-voted-best-crime-novel-ever-8923395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2013, la Crime Writers&rsquo; Association (CWA), de seiscientos miembros, la eligi&oacute; como la mejor novela del g&eacute;nero jam&aacute;s escrita</a>. Tal vez lo que le ha faltado es una (buena) adaptaci&oacute;n al cine que la diera m&aacute;s a conocer, pero es que precisamente la gracia de la novela hace dif&iacute;cil trasladarla a la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se cumple un siglo de la edici&oacute;n del libro, que en sus primeras ediciones en castellano se public&oacute;, siguiendo esa vieja costumbre por fortuna extinta de traducir los nombres propios, como <em>El asesinato de Rogelio Ackroyd</em>, adem&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os de la desaparici&oacute;n (la de verdad, es decir, la <em>definitiva</em>) de su autora, revisamos algunas de sus claves que se echan de menos en la ficci&oacute;n popular de hoy. Escritores, tomen nota, porque si algo no ha dejado de tener nunca la gran maestra del crimen son lectores, esa especie en peligro de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. La importancia del punto de vista</strong>. S&iacute;, incluso en un g&eacute;nero en el que el argumento (y, para ser exactos, la identidad del culpable) es fundamental, no se puede descuidar la forma, la perspectiva desde la que se van a narrar los hechos. Seg&uacute;n sea un narrador en tercera persona omnisciente o uno en primera persona (investigador, v&iacute;ctima, testigo o personaje no confiable), se a&ntilde;aden variables que aumentan la intriga y le sacan jugo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Sin mancharse las manos.</strong> Hoy abundan m&aacute;s la novela negra y el thriller psicol&oacute;gico que la tradicional novela polic&iacute;aca o de detectives, que se recrea m&aacute;s de lo necesario en escenas de violencia y descripciones escabrosas, bajo el pretexto de mostrar la cara m&aacute;s turbia de la sociedad. Sin embargo, Agatha Christie &ndash;y la escuela inglesa en general&ndash; es un ejemplo de que se pueden crear misterios apasionantes solo con el juego intelectual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. El arte (&iquest;olvidado?) del </strong><em><strong>whodunit</strong></em><strong>.</strong> El m&eacute;todo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Whodunit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>whodunit</em></a> (literalmente, &ldquo;&iquest;qui&eacute;n lo ha hecho?&rdquo;) describe el tipo de narraci&oacute;n que se construye en torno a averiguar la identidad del culpable, por lo general ligada al concepto de &ldquo;crimen de la habitaci&oacute;n cerrada&rdquo;, por cuanto los sospechosos se encuentran encerrados en el mismo espacio. Esta estructura ha perdido fuelle en la narrativa contempor&aacute;nea frente a la novela negra m&aacute;s expansiva; pero no es imprescindible aumentar el espacio ni el tiempo para narrar un buen misterio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Sentido del humor.</strong> &iquest;Qui&eacute;n dijo que la literatura criminal tiene que ser seria? Puede que en sus variantes m&aacute;s oscuras cueste m&aacute;s introducir una broma, de acuerdo, pero si algo bueno tiene la localizaci&oacute;n el caso en la (fina) aristocracia brit&aacute;nica es un ambiente de ligereza que se presta al humor, con frecuencia en boca de los siempre agudos Poirot y Miss Marple. Este g&eacute;nero busca la evasi&oacute;n; que sea, pues, una evasi&oacute;n para sonre&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Giros sorprendentes (y no solo al final).</strong> Es importante guardar un as en la manga para sorprender al lector al revelar la identidad del culpable en el desenlace, pero no lo es menos hacer dudar a lo largo del relato: es b&aacute;sico que los sospechosos tengan todos un buen motivo para matar, adem&aacute;s de una personalidad que permita explorar qu&eacute; tipo de reacci&oacute;n tiene cada uno ante el suceso y al saberse investigado. Hacer dudar al lector, a veces de una p&aacute;gina a otra, es una de las claves de su &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. El cambio en la continuidad.</strong> Agatha Christie fue, para alegr&iacute;a de sus lectores, una escritora muy prol&iacute;fica (public&oacute; m&aacute;s de sesenta novelas, adem&aacute;s de numerosos relatos, obras de teatro, poes&iacute;a y su monumental <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-autobiografia/299294" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autobiograf&iacute;a</a>). Sin embargo, escribir mucho suele llevar aparejada, y m&aacute;s en el g&eacute;nero, la repetici&oacute;n de ciertas f&oacute;rmulas. La autora demuestra que se puede sobrellevar introduciendo peque&ntilde;os cambios cosm&eacute;ticos que le dan otro aire, como los t&iacute;tulos que, fruto de sus viajes y su pasi&oacute;n por la arqueolog&iacute;a, sit&uacute;a en Egipto o Mesopotamia, e incluso en un marco hist&oacute;rico, como <em>La venganza de Nofret</em> (1944).
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Lo bueno, si breve&hellip;</strong> En la industria editorial, cuando se trata de publicar ficci&oacute;n del tipo m&aacute;s comercial, parece prevalecer la m&aacute;xima del engorde: cuanto m&aacute;s largo, m&aacute;s dinero se puede cobrar por un libro, aunque se tenga que &ldquo;engordarlo&rdquo; con tipograf&iacute;a grande, muchos blancos, papel grueso&hellip; y cero trabajo de edici&oacute;n del manuscrito. A&uacute;n existe, adem&aacute;s, cierto prestigio en torno a la obra extensa, como si fuera <em>mejor</em>, o <em>m&aacute;s profunda</em>, <em>m&aacute;s interesante</em>, por el mero hecho de alargarse m&aacute;s. No obstante, el &eacute;xito de Agatha Christie demuestra que el lector agradece la novela que puede leer en dos o tres sentadas. Quiz&aacute; convendr&iacute;a retomar el concepto del formato de consumo: no huir de la concisi&oacute;n y apostar por editar en ediciones asequibles; mejor eso que condenar las de tapa dura y brilli-brilli a venderse a precio de saldo dos a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. La persistencia es la clave del triunfo. </strong>Aunque ahora no lo parezca, los comienzos de Agatha Christie no fueron f&aacute;ciles: no debut&oacute; hasta los treinta a&ntilde;os, despu&eacute;s de bregar mucho con la p&aacute;gina en blanco. Como en todo, la pr&aacute;ctica hace al maestro, y ella tuvo que trabajar duro, primero aprendiendo de los grandes (Gaston Leroux, Arthur Conan Doyle, C. K. Chesterton, entre otros) y luego con un trabajo de planificaci&oacute;n minuciosa antes de sentarse a escribir. Y no una sola vez, sino tantas como ficciones escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. El lector es un ser inteligente</strong>, y se le debe tratar como tal. Nada de meter paja que le haga perder el tiempo, nada de concesiones en forma de frases baratas o subrayados, nada de trampas narrativas para prolongar la acci&oacute;n, nada de escenas tr&aacute;gicas sin venir a cuento para darle dramatismo. El lector ha venido a divertirse: hay que hacerle disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Literatura popular sin complejos.</strong> A diferencia de lo que ocurre con el cine, donde es habitual que se dediquen amplios an&aacute;lisis a los estrenos m&aacute;s comerciales, los medios apenas se ocupan de la narrativa de consumo; o, si acaso, lo hacen con condescendencia (las cr&iacute;ticas a las novelas ganadoras del Premio Planeta). En aras de buscar la evasi&oacute;n y carecer de mimbres literarios, adem&aacute;s, se les &ldquo;perdona&rdquo; todo, porque han conseguido &ldquo;atrapar al lector&rdquo; y eso parece ser lo &uacute;nico que importa. Agatha Christie, en cambio, demuestra que puede existir una literatura popular de calidad, bien hecha, que tambi&eacute;n interesa al lector que se fija en cuestiones como el modo en el que est&aacute; escrita la novela. No permitamos que baje (m&aacute;s) el list&oacute;n: escribir una (buena) novela comercial no es f&aacute;cil; hay que tom&aacute;rsela en serio, por parte de los lectores y por parte de los cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Bonus track: </strong></em><strong>Agatha Christie no estuvo sola.</strong> Ella es el mayor exponente de la escuela inglesa, pero hubo m&aacute;s novelistas que sobresalieron en la ficci&oacute;n polic&iacute;aca y, por suerte, cada vez se apuesta m&aacute;s por ellas: Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh, Christianna Brand, Josephine Tey, Margery Allingham, Elizabeth Daly, Anna Katharine Green y Annie Hayne son algunas de ellas. Y, sin necesidad de irse lejos, <em>La gota de sangre</em> (1911), de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/emilia-pardo-bazan-escritora-acabo-inevitable-pesar-obstaculos-patriarcado_1_8040143.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilia Pardo Baz&aacute;n</a>, considerada la primera novela de detectives espa&ntilde;ola escrita por una mujer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cincuenta-anos-agatha-christie-diez-cosas-escritores-industria-editorial-deberian-aprender_1_13421724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cincuenta años sin Agatha Christie: diez cosas que los escritores (y la industria editorial) deberían aprender de ella]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela negra,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fantasia-novela-amigas-adelanto-elena-ferrante-120-anos_1_13421251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98e58cd8-c6e3-4c43-af26-7a19b9fa7b52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1096y723.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro de Matilde Serao se había mantenido inédito en castellano hasta ahora y narra una historia de amistad entre dos mujeres jóvenes que toman caminos muy distintos</p><p class="subtitle">Entrevista - Álvaro Pombo: “Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-ferrante-anita-raja_1_3805140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Ferrante</a>, con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La amiga estupenda</em></a> (2011), situ&oacute; el tema de la <a href="https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amistad femenina</a> en la literatura en un primer plano. No era, sin embargo, la primera en hacerlo; y si el lector no tiene un hilo del que tirar para adentrarse en esta genealog&iacute;a se debe, como de costumbre, al hecho de que sus autoras suelen ser mujeres, y muchas de ellas han permanecido durante a&ntilde;os en el olvido, ignoradas, cuando no despreciadas por considerar que trataban asuntos &ldquo;menores&rdquo;; &iexcl;c&oacute;mo si en la historia de dos amigas no cupiera un universo entero!
    </p><p class="article-text">
        La propia Ferrante se reconoce deudora de escritoras como Elsa Morante, Alba de C&eacute;spedes y Anna Maria Ortese, adem&aacute;s de identificarse con la corriente literaria del realismo decimon&oacute;nico, con ese gusto por la novela extensa, total, que abarca la vida entera del protagonista y tiene una trama con giros argumentales que mantienen la atenci&oacute;n del lector, sin renunciar al revestimiento literario. Y en el siglo XIX hay que situar, a prop&oacute;sito, a otra napolitana ilustre de la que tambi&eacute;n podr&iacute;a haber aprendido mucho: la periodista y narradora Matilde Serao (Patras, 1857-N&aacute;poles, 1927).
    </p><h2 class="article-text">Matilde Serao, una escritora todoterreno</h2><p class="article-text">
        Qui&eacute;n m&aacute;s, qui&eacute;n menos ha le&iacute;do a las Bront&euml;, a Mary Shelley, a Elizabeth Gaskell y a George Eliot; ahora bien, en cuanto salimos del territorio ingl&eacute;s, el conocimiento de las escritoras del siglo XIX se difumina (quiz&aacute; con la excepci&oacute;n de George Sand y, por la cuenta que nos trae, Emilia Pardo Baz&aacute;n). En Italia, hay dos nombres imprescindibles, que tambi&eacute;n en su momento disfrutaron del reconocimiento, hasta el punto de ser propuestas al Premio Nobel en varias ocasiones. Una de ellas lo gan&oacute; hace justo un siglo, en 1926: la sarda Grazia Deledda (Nuoro, 1871-Roma, 1936), hoy tambi&eacute;n poco le&iacute;da.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/188f9c16-bd59-46f3-a7da-f684e3b39e89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es posible que aquel galard&oacute;n a su compatriota influyera en las posibilidades de Matilde Serao, puesto que no lleg&oacute; a recibirlo a pesar de haber sido nominada <a href="https://www.nobelprize.org/nomination/archive/show_people.php?id=8411" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en seis ocasiones</a>; aunque es posible que su firme oposici&oacute;n al fascismo tambi&eacute;n tuviera bastante que ver. En cualquier caso, con o sin premio, sigue siendo una figura crucial de las letras, y se podr&iacute;a decir que tambi&eacute;n de la vida en general, porque su labor m&aacute;s all&aacute; de la literatura revela una naturaleza audaz, inteligente, inquieta y tenaz, que se comprometi&oacute; con los m&aacute;s desfavorecidos e hizo suya la misi&oacute;n de comunicar con rigor aquellas injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Matilde Serao, adem&aacute;s de cultivar la ficci&oacute;n, fue una periodista extraordinaria, una figura clave de la Italia de la &eacute;poca. Junto a su marido, Edoardo Scarfoglio, tambi&eacute;n periodista, fund&oacute; varios peri&oacute;dicos, entre ellos <em>Il Mattino</em>, en 1892, que se convirti&oacute; en el m&aacute;s le&iacute;do del sur del pa&iacute;s. Escribi&oacute; cr&oacute;nicas tan brillantes como <em>El vientre de N&aacute;poles</em> (1884), una radiograf&iacute;a de la sociedad napolitana, sin temor a se&ntilde;alar sus carcomas (la pobreza, el hambre, la corrupci&oacute;n, la fiebre por la loter&iacute;a, la usura), un retrato v&iacute;vido que todav&iacute;a resuena en el N&aacute;poles contempor&aacute;neo (y en otros lugares del mundo).
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a olfato para detectar la ra&iacute;z de los conflictos enquistados, arrojo para denunciarlos y estilo para contarlos sin perder el nervio literario; de ah&iacute; que sus reportajes todav&iacute;a se lean hoy como el gran despliegue de periodismo literario que son. Hab&iacute;a tenido un referente en casa: su padre, un periodista italiano que se exili&oacute; por discrepancias pol&iacute;ticas. Por ese motivo, Matilde naci&oacute; en Grecia, de donde era su madre, aunque la familia no tard&oacute; en volver a Italia, donde creci&oacute; en medio de estrecheces econ&oacute;micas &ndash;el periodismo no era un oficio bien remunerado&ndash;, en un N&aacute;poles donde los trabajadores malviv&iacute;an y las mujeres, limitadas en sus opciones profesionales, se desga&ntilde;itaban para sacar los hogares adelante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/07377e20-4f20-4319-850a-e5362414eea2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Antes de volcarse en la escritura, trabaj&oacute; como maestra y telegrafista. Con veinte a&ntilde;os, comenz&oacute; a colaborar con la prensa: sus art&iacute;culos llamaron la atenci&oacute;n porque se fijaba en aquello que otros prefer&iacute;an no ver, a saber, la miseria, las condiciones laborales indignas, la violencia, la desnutrici&oacute;n, el machismo. 
    </p><p class="article-text">
        En particular, era una observadora atenta del comportamiento humano: le interesaban las personas, ir de lo personal a lo colectivo: mujeres, ni&ntilde;os, obreros, desarraigados, pobres, delincuentes; su lupa estaba puesta en los marginados por la sociedad dominante. Ten&iacute;a el don de dotar sus escritos de una emoci&oacute;n bien medida, una hondura &iacute;ntima nada habitual en un g&eacute;nero que por lo general tiende a adoptar un tono as&eacute;ptico. Esta calidad la acerc&oacute; m&aacute;s a los lectores.
    </p><p class="article-text">
        Sus coet&aacute;neos vieron que ten&iacute;a talento. Adem&aacute;s, pose&iacute;a algo a&uacute;n m&aacute;s importante si cabe: una disciplina de trabajo implacable, fruto de los a&ntilde;os de escasez en su ni&ntilde;ez y juventud. Se cas&oacute;, tuvo cuatro hijos, se convirti&oacute; en una madre trabajadora a tiempo completo, se divorci&oacute;. Prosper&oacute;, y, sin dejar el periodismo &ndash;lleg&oacute; a cubrir la guerra desde la posici&oacute;n de las mujeres&ndash;, desarroll&oacute; una prol&iacute;fica carrera literaria, con m&aacute;s de treinta novelas y numerosos relatos, en los que, en consonancia con sus art&iacute;culos, se ocupaba sobre todo de los &ldquo;invisibles&rdquo; de la sociedad. Escribi&oacute; incluso unos tempranos guiones cinematogr&aacute;ficos, que por desgracia fueron destruidos por el r&eacute;gimen fascista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7a120cf2-911c-41c3-aca1-843ce3148cdf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        De esa extensa producci&oacute;n, apenas disponemos de un pu&ntilde;ado de t&iacute;tulos traducidos, por eso es de agradecer que la editorial Libros de Seda, dentro de su espl&eacute;ndido cat&aacute;logo de cl&aacute;sicos &ndash;donde comparte colecci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/siglo-sociedad-nieve-primera-mujer-ganar-nobel-literatura-abordo-moralidad-canibalismo_1_11605432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selma Lagerl&ouml;f</a>, Elizabeth Gaskell y Mar&iacute;a de Zayas, entre otras&ndash;, sume ya tres libros suyos: <em>La tierra de la abundancia</em> (1891), <em>La bailarina</em> (1899), y, desde este a&ntilde;o, <em>Fantas&iacute;a</em> (1883), su segunda novela.
    </p><h2 class="article-text">Dos amigas y el amor</h2><p class="article-text">
        En las primeras p&aacute;ginas de <em>Fantas&iacute;a</em>, dos colegiadas, a punto de terminar la educaci&oacute;n secundaria, leen en voz alta sus redacciones. Ambas han escrito sobre una mujer hist&oacute;rica, pero con enfoques distintos: mientras que Caterina Spaccapietra ha reproducido poco m&aacute;s que la cr&oacute;nica oficial de su vida, la so&ntilde;adora Luc&iacute;a Altimare ha ahondado en el lado &iacute;ntimo e incluso le ha dado un enfoque protofeminista. Al profesor, sin embargo, no termina de convencerle ninguna: mientras que a Caterina le reprocha su falta de imaginaci&oacute;n, de Luc&iacute;a considera que es demasiado fantasiosa.
    </p><p class="article-text">
        Esta an&eacute;cdota simboliza las diferencias entre las dos chicas, dos mujeres muy distintas pero unidas por la amistad. Ya entonces tienen claro qu&eacute; camino van a tomar: Caterina espera casarse y llevar la existencia mon&oacute;tona pero estable de una madre ama de casa, como era habitual en las mujeres de la &eacute;poca; Luc&iacute;a, por el contrario, no quiere saber nada del matrimonio y desea consagrarse a una actividad que le permita hacer el bien por la humanidad, siempre dentro de las posibilidades de las mujeres, quiz&aacute; trabajando en el &aacute;mbito de la beneficencia o como maestra.
    </p><p class="article-text">
        Pasa el tiempo, y reencontramos a ambas convertidas en aquello que quer&iacute;an, m&aacute;s o menos. Caterina est&aacute; casada, tiene hijos y se dedica en cuerpo y alma a complacer los caprichos de su esposo, un hombre que no aprueba su amistad con Luc&iacute;a. Esta, por su parte, no se ha casado, pero no se puede decir que haya encontrado el solaz; su rumbo est&aacute; a punto de cambiar. La narraci&oacute;n sigue a ambas amigas a lo largo de los a&ntilde;os, una obediente y pasiva, la otra d&iacute;scola e imprevisible. Solo que &ndash;y esto lo ense&ntilde;&oacute; muy bien Elena Ferrante&ndash; a veces los roles hipot&eacute;ticos se intercambian, y ah&iacute; es donde reside la prueba de la verdadera amistad.
    </p><p class="article-text">
        Bajo este argumento centrado en la relaci&oacute;n de ambas mujeres con el amor &ndash;al fin y al cabo, en el siglo XIX no pod&iacute;an concebir grandes futuros que no pasaran por el altar&ndash;, late una cr&iacute;tica social que, m&aacute;s all&aacute; de se&ntilde;alar la opresi&oacute;n de las mujeres y las carencias de su educaci&oacute;n &ndash;las escenas en la escuela las muestran entre clases de religi&oacute;n, labores y redacci&oacute;n, con profesores m&aacute;s pendientes de su dimensi&oacute;n moral que del aprendizaje&ndash;, indaga en el poder de las decisiones para forjar nuestro camino, esa b&uacute;squeda personal entre las normas que impone la sociedad y la (en este caso escasa) libertad de elecci&oacute;n individual. Tambi&eacute;n, aunque desde la perspectiva actual resulte instintivo conectar de inmediato con la amiga irreverente, invita a valorar las cualidades del car&aacute;cter de cada una, porque, como en toda buena novela, no son personajes maniqueos y evolucionan.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fantas&iacute;a</em>, en la tradici&oacute;n de la mejor narrativa social del siglo XIX, narra una historia m&aacute;s rica de lo que puede parecer de entrada. Para Matilde Serao, el conflicto amoroso es un pretexto para cuestionar los imperativos sociales; y las protagonistas femeninas, una manera de penetrar en la psique de las mujeres y demostrar que su mundo es m&aacute;s amplio de lo que se pretende hacer creer. Todo ello, con una prosa elegante, llena de pasajes de un lirismo evocador, y con ciertos toques de humor. Una lectura de las que hacen leer como antes: con pasi&oacute;n, con ganas de seguir pasando p&aacute;ginas; una lectura que tiene cr&iacute;tica, pero no olvida las emociones ni el carisma.
    </p><p class="article-text">
        Matilde Serao muri&oacute; de un infarto el 25 de julio de 1927, a los setenta y un a&ntilde;os. Hasta cierto punto, puede decirse que falleci&oacute; tal como quer&iacute;a: trabajando, porque se hallaba sentada a su escritorio, bol&iacute;grafo en mano. Su funeral fue todo un acontecimiento: la sociedad napolitana, esa que tan bien comprendi&oacute; en sus cr&oacute;nicas, y por la que tanto se implic&oacute;, le dio una despedida de honor. No recibi&oacute; el Premio Nobel, pero gan&oacute; algo m&aacute;s valioso: el respeto y el cari&ntilde;o de los lectores. Y hoy, gracias a novelas como <em>Fantas&iacute;a</em>, podemos recordar por qu&eacute;, y volver a caer en el encanto y la fuerza de sus palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fantasia-novela-amigas-adelanto-elena-ferrante-120-anos_1_13421251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Amistad,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[15 libros para meter en la maleta este verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano_1_13386049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f7fb735-7acf-4cfa-984d-57be26e7342f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x963y451.jpg" width="1200" height="675" alt="15 libros para meter en la maleta este verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historias sobre la libido femenina, el sudor, la amistad y la cultura del esfuerzo; entre las recomendaciones con las que esperamos inspiraros para elegir a vuestros compañeros literarios de viaje</p><p class="subtitle">Los actores británicos Benedict Cumberbatch y Benedict Wong alertan del “desastre” que podría suponer la fusión de Paramount y Warner
</p></div><p class="article-text">
        Elegir qu&eacute; libros dedicarle a tu <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano-2025_1_12445536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verano</a>, o al rev&eacute;s, qu&eacute; verano dedicarle a tus libros, es siempre una tarea complicada; aunque preciosa e inquietante. Encontrar el punto medio entre las historias en las que necesitamos adentrarnos, incluso cuando no hemos podido ni imagin&aacute;rnoslas; los ensayos sobre temas que han podido marcar nuestro d&iacute;a a d&iacute;a como lo mucho o poco que sudamos o la forma en la que nos relacionamos con nuestros trabajos; y los textos que funcionar&aacute;n como una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/voluntad-propia-libro-violador-dejara-manual-instrucciones-actues-victima-perfecta_1_12194363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bofetada</a>, una patada o un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-carazo-rinde-mejor-homenaje-abuela-facunda-fotolibro-alzheimer_1_12856807.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrazo</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Todos son v&aacute;lidos y tienen potencial de acabar en nuestras maletas y posteriores imaginarios, pero, insistimos, somos conscientes de que elegir entre el vasto mercado editorial es muy complicado. Nos hemos propuesto inspiraros con una lista de 15 t&iacute;tulos &ndash;no todos ellos recientes&ndash; que abordan desde la historia de la libido femenina, los lazos familiares y la cultura del esfuerzo, pasando por el S&aacute;hara Occidental.
    </p><h2 class="article-text">'Una aniquilaci&oacute;n fallida', de Carlota Gurt (C&aacute;psula)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/76fad690-2708-4d8b-be9e-b6628aa66013_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/biografia-fuego-reune-cuentos-patrones-orgasmos-hoguera_1_10611499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlota Gurt</a> advierte en el pr&oacute;logo de esta joya que el texto no fue concebido para ser le&iacute;do, sino para &ldquo;ser dicho, o m&aacute;s bien para ser escuchado y visto&rdquo;. El motivo es que fue una conferencia performativa que ha terminado tomando tambi&eacute;n forma de libro. Y qu&eacute; suerte. La escritora y traductora catalana reconstruye la historia del deseo femenino a trav&eacute;s de los discursos que ha habido sobre la libido de las mujeres, desde la diosa Inana que celebraba su vulva hace 4.000 a&ntilde;os hasta Rousseau y su misoginia ilustrada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay monjas, inquisidores, fil&oacute;sofos y periodistas modernos que a&uacute;n se escandalizan porque una mujer se masturbe cuatro veces en seis meses. El resultado es un ejemplar divertid&iacute;simo y mordaz, que arroja luz sobre de d&oacute;nde salen las delirantes ideas de que las mujeres somos &ldquo;o sexualmente insaciables o unas &ntilde;o&ntilde;as medio fr&iacute;gidas&rdquo;. Adem&aacute;s, tiene una de las mejores dedicatorias posibles: &ldquo;A todos los hombres de los que disfrut&eacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Sudor', de Mariela Sancari (Ediciones Comisura)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9a194270-9403-4627-8fd9-2c958af7308c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        S&iacute;, un libro sobre el sudor. La artista argentina Mariela Sancari ha convertido en este libro la <a href="https://www.eldiario.es/era/tiempo-sudo-motivo-esconde-hecho_1_9691142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperhidrosis</a> que padece en una investigaci&oacute;n literaria, visual, afectiva y pol&iacute;tica sobre el cuerpo, la mirada de los otros y las formas de resistencia que nacen de lo inc&oacute;modo. Lo hace desplazando el sudor del terreno de lo desagradable al de lo po&eacute;tico, lo pol&iacute;tico y lo com&uacute;n; y el sudor le acaba llevando a exploraciones sobre la amistad, el trabajo, el cuerpo femenino, la violencia de los anuncios de desodorantes, la intimidad, la verg&uuml;enza y la posibilidad de reconciliarse con aquello que, tiempo atr&aacute;s, nos estigmatiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El volumen alterna fragmentos autobiogr&aacute;ficos, ensayos, poemas, juegos de lenguaje, y est&aacute; impreso desde el cuerpo, ya que incluye im&aacute;genes producidas por el contacto directo del sudor de la autora con el papel fotosensible. A ello se le suman fotograf&iacute;as de archivo que revelan hasta qu&eacute; punto el sudor, especialmente el de las mujeres, ha sido vigilado, reprimido o medicalizado.
    </p><h2 class="article-text">'Radio Sarajevo', de Tijan Sila (Asteroide)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/42b9901e-d5d4-41cb-8806-29267c027449_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Asteroide es siempre una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuesta segura</a>, y de la cosecha de 2026 merece rescatar esta novela autobiogr&aacute;fica sobre la guerra de los Balcanes vista a trav&eacute;s de la mirada de un ni&ntilde;o. Un adolescente que sufre en sus carnes las consecuencias del sitio de Sarajevo en los noventa, al tiempo que la antigua Yugoslavia se desangraba en una guerra fratricida. 
    </p><p class="article-text">
        Vive en un modesto bloque de viviendas y, mientras las bombas caen sobre los tejados y los francotiradores disparan implacables, &eacute;l intenta mantener viva la ilusi&oacute;n de la infancia jugando con sus dos amigos inseparables, buscando algo valioso entre las ruinas y escuchando m&uacute;sica en su preciada radio. <em>Suffragette City</em> de David Bowie era la canci&oacute;n que sonaba cuando se produjeron las primeras explosiones.
    </p><h2 class="article-text">'Un deseo desmesurado de amistad', de H&eacute;l&egrave;ne Giannecchini (Anagrama) </h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a6c0bd57-5b81-4105-8721-f03610080d90_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La doctora en Literatura H&eacute;l&egrave;ne Giannecchini se pregunta en este ensayo c&oacute;mo ser&iacute;a nuestra vida si nuestras amigas tuvieran la misma importancia que nuestros amores, c&oacute;mo ser&iacute;an nuestras familias y qu&eacute; forma adoptar&iacute;an nuestros hogares. A partir de ah&iacute; construye un texto en el que cuenta la historia de la familia que llamamos elegida, a trav&eacute;s de su propio pasado, intercalando fotograf&iacute;as in&eacute;ditas de archivos <em>queer</em>. Con ellos busca expresar el poder pol&iacute;tico de una relaci&oacute;n esencial para el colectivo, m&aacute;s all&aacute; del amor rom&aacute;ntico, el deseo y el sexo; as&iacute; como su capacidad de reinvenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si os interesa el tema de la amistad, no hay nada como el verano y las vacaciones para reivindicar y recrearse en el poder de las amigas, as&iacute; que podr&iacute;ais complementar esta lectura con <em>Peque&ntilde;o tratado sobre la amistad</em> (Tr&aacute;nsito), de Joana D'Alessio y <em>Amiga m&iacute;a</em> (Blackie Books), de <a href="https://www.eldiario.es/era/raquel-congosto-escritora-no-han-preparado-amistad_1_12417076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raquel Congosto</a>.
    </p><h2 class="article-text">'Muere, pap&aacute;', de Greta Garc&iacute;a con dibujos de Jos&eacute; Toro (Tr&aacute;nsito)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6abef01a-6039-4fb6-bf60-4b30eba53f4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si no hab&eacute;is le&iacute;do a&uacute;n<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/queria-bailar-novela-bruta-vomita-autoexigencia-canones-belleza_1_10021349.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Solo quer&iacute;a bailar</em></a><em>,</em> os lo recomiendo tambi&eacute;n, el libro con el que la bailarina, core&oacute;grafa, directora teatral y circense Greta Garc&iacute;a debut&oacute; en la novela. Libro que por cierto ha contado con adaptaci&oacute;n a las tablas, que podr&eacute;is disfrutar hasta el 28 de octubre en el <a href="https://teatrodelbarrio.com/solo-queria-bailar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro del Barrio de Madrid</a> protagonizada por Olalla Hern&aacute;ndez. Maravillosa. <em>Muere, pap&aacute;</em>, es otra propuesta particular&iacute;sima, en la que desde el desborde, la iron&iacute;a y el pensamiento en espiral; convierte la convivencia entre una hija y su padre recluido en casa en un campo de batalla emocional lleno de humor negro, ternura y lucidez. 
    </p><p class="article-text">
        Hay cacahuetes, pastillas, dibujos, reproches y afilados mon&oacute;logos con los que Garc&iacute;a disecciona el amor filial, la dependencia, la culpa y el desgaste cotidiano con una lengua viva que salta del chiste al abismo sin pedir permiso. Entre medias afloran asuntos como el agotamiento, la precariedad emocional y la dificultad de emanciparse.
    </p><h2 class="article-text">'Principio, medio, fin', de Valeria Luiselli (Feltrinelli)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/95457727-9ca6-4ba3-a8cf-feaf6fd941ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Feltrinelli ha estrenado editorial en espa&ntilde;ol con <em>Principio, medio, fin,</em> la &uacute;ltima novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8530109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valeria Luiselli</a>, autora de t&iacute;tulos como <em>Los ingr&aacute;vidos</em>, <em>Desierto sonoro</em> y <em>Los ni&ntilde;os perdidos</em>.
    </p><p class="article-text">
        El libro arranca el d&iacute;a en el que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, en un verano de vientos impredecibles, tormentas repentinas y volcanes que amenazan con entrar erupci&oacute;n (b&aacute;sicamente, como en tantas ocasiones, la vida misma). La madre acaba de dejar atr&aacute;s un divorcio dif&iacute;cil y trata de encontrar la forma de darle un nuevo inicio a su vida. La hija, por su parte, empieza a poco a interesarse por la historia de su bisabuela Nanna, que trabaj&oacute; como excavadora en un yacimiento arqueol&oacute;gico antes de emigrar a las Am&eacute;ricas. Juntas, entre paseos, lecturas y conversaciones se plantean c&oacute;mo reimaginar la vida de otro modo. Las tradiciones familiares se convierten as&iacute; en el centro de la obra, as&iacute; como la memoria, el lenguaje y los or&iacute;genes.
    </p><h2 class="article-text">'La cultura del desesfuerzo', de Miguel G&oacute;mez Garrido (Siglo XXI)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/696983c0-0dc1-48ed-a9b9-55b7c1c266f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Unir a Lenin, Mr. Wonderful, <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/burger-king-cancela-colaboracion-xokas-ultimas-polemicas-no-representa-valores_132_13385893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Xokas</a> y Marco Aurelio en una misma frase podr&iacute;a parecer una locura, pero el periodista Miguel G&oacute;mez Garrido logr&oacute; encontrar el punto en com&uacute;n: todos creen que el trabajo duro nos har&aacute; mejores. A pesar de que, sin embargo, solo nos hace m&aacute;s precarios. Como &eacute;l mismo explica en este ensayo, pasamos m&aacute;s horas en la oficina que en nuestra casa, vemos m&aacute;s a nuestro jefe que a nuestra pareja y enfermarse parece ser la &uacute;nica forma posible de descansar. 
    </p><p class="article-text">
        El autor plantea que siendo la cultura del esfuerzo la que ha definido y dignificado la identidad de la clase obrera, tambi&eacute;n ha justificado su explotaci&oacute;n durante siglos, por lo que, &iquest;c&oacute;mo puede haber hecho tanto y tan poco por nosotros? Mordaz y provocador, este libro tiene como fin &uacute;ltimo diseccionar nuestra relaci&oacute;n con el trabajo. Quiz&aacute;s no sea el volumen ideal para desconectar estas vacaciones, pero s&iacute; para replantearnos c&oacute;mo queremos comportarnos a nuestra vuelta.
    </p><h2 class="article-text">'A flor de piel', de Nora Mu&ntilde;iz (Tr&aacute;nsito)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c7110e17-ea2d-47d5-aca7-e0301f13a58c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este libro es muy f&iacute;sico, senso y tensorial, pero merece igualmente la pena (seguramente, incluso m&aacute;s). La escritora e investigadora mexicana Nora Mu&ntilde;iz firma esta novela que arranca con una madre que cr&iacute;a sola a su hija en condiciones precarias, con un trabajo exigente, poco dinero y una soledad constante. Pronto hay algo que la desborda: a la ni&ntilde;a le diagnostican dermatitis severa, aunque lo que realmente tiene es una piel indomable. A partir de ah&iacute;, el libro deja de ser solo la historia de una maternidad dif&iacute;cil para convertirse en la de una piel herida y que tambi&eacute;n hiere.
    </p><p class="article-text">
        Enmarcada dentro del <em>body horror</em> y el terror, <em>A flor de piel </em>incomoda e hipnotiza al hablar sobre la maternidad, el cuerpo, los l&iacute;mites del cuidado, la gesti&oacute;n imposible de los afectos, la violencia y una sociedad que permanece indiferente ante el dolor ajeno. Brutal.
    </p><h2 class="article-text">'Lo que viene despu&eacute;s... y que te guste', de Abigail Thomas (Errata Naturae)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6f0ca829-c12c-4741-a33d-f06a38505178_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con la habitual honestidad y sencillez con la que Abigail Thomas escribe sobre el d&iacute;a a d&iacute;a y las peque&ntilde;as alegr&iacute;as que nos alivian de los grandes dramas; aqu&iacute; se adentr&oacute; en las memorias, la amistad duradera, la complejidad de las relaciones entre madres e hijas, y el amor por los perros (que ya explor&oacute;, en particular sobre el duelo tras la muerte de estos, en <em>Una vida de tres perros</em>).
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s de la historia de Abigail y Chuck, que han sido mejores amigos durante treinta a&ntilde;os, en los que han sido principal testigo y apoyo del otro, la persona que siempre se hace re&iacute;r, quien est&aacute; en los momentos de pobreza, enfermedad, salud y riqueza, as&iacute; como las p&eacute;rdidas y los divorcios. Sin embargo, un suceso hace tambalearlo todo, al menos durante un tiempo.
    </p><h2 class="article-text">'Aai&uacute;n', de Tom&aacute;s B&aacute;rbulo (Archiletras)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2a32e68e-3056-4bd4-942e-6f6391950a76_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La semana pasada recibimos la triste noticia de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-tomas-barbulo-periodista-conto-historia-prohibida-sahara-espanol_129_13382340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte del periodista y escritor</a> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tomas-barbulo-islam-marruecos_128_3345842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tom&aacute;s B&aacute;rbulo</a>, autor de <em>V&iacute;rgenes y verdugos, La asamblea de los muertos</em> y <em>La historia prohibida del S&aacute;hara espa&ntilde;ol</em>. Justo acababa de publicar <em>Aai&uacute;n</em>, un thriller de amor y guerra ambientado en la &uacute;ltima colonia espa&ntilde;ola, que &eacute;l mismo conoci&oacute; muy de cerca. 
    </p><p class="article-text">
        La historia arranca en la primavera de 1975 del S&aacute;hara Espa&ntilde;ol hoy denominado S&aacute;hara Occidental, donde vivi&oacute; hasta las v&iacute;speras de la Marcha Verde. En ese momento era el escenario de una guerra sucia, al sufrir los combates entre el ej&eacute;rcito de Franco, los guerrilleros independentistas del Frente Polisario y los terroristas que Marruecos infiltraba en el territorio para preparar su anexi&oacute;n. En ese contexto, el capit&aacute;n B&aacute;rbulo, un oficial at&iacute;pico miembro de la Uni&oacute;n Militar Democr&aacute;tica, est&aacute; m&aacute;s pendiente de su apasionado romance en El Aai&uacute;n con la joven marroqu&iacute; Aicha que del ruido de las balas y las bombas.
    </p><h2 class="article-text">'El ej&eacute;rcito ciego', de David Toscana (Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f85786fd-e5fa-4e1d-a317-1035231c006e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/david-toscana-premio-alfaguara-novela-2026-ejercito-ciego_1_12939411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Alfaguara de Novela 2026</a>, el mexicano David Toscana mezcla historia e inventiva en este libro inspirado en las cr&oacute;nicas medievales y en uno de los episodios m&aacute;s crueles de las guerras bizantinas; cuando en el siglo XI Basillo II, emperador de Bizancio, orden&oacute; cegar a 15.000 soldados b&uacute;lgaros. 
    </p><p class="article-text">
        El autor, art&iacute;fice de t&iacute;tulos como <em>Lontananza</em> (1997), <em>Brindis por un fracaso</em> (2006) y <em>La ciudad que el diablo se llev&oacute;</em> (2021); crea aqu&iacute; una f&aacute;bula oscura y peligrosa sobre la guerra, el poder y la resistencia.
    </p><h2 class="article-text">'Que se mueran los hijos de los dem&aacute;s', de Roser Cabr&eacute;-Verdiell (Alpha Decay)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bf7e4521-c470-4a24-aff1-876b9e7eb64d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Que se mueran los hijos de los dem&aacute;s</em> narra la metamorfosis de una mujer que comienza siendo fr&aacute;gil y termina desafiando sus propios l&iacute;mites. La de Rebeca, que con cuarenta a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, se traslada a Ocata con su familia. All&iacute; busca tocar tierra, y dejar atr&aacute;s un s&eacute;ptimo piso en Barcelona que se hab&iacute;a convertido en una trampa mortal. Pero el cambio no le trae la calma esperada, especialmente tras conocer a sus vecinos de la casa de enfrente.
    </p><p class="article-text">
        Lo real y lo imaginario, lo psicol&oacute;gico y lo m&iacute;tico, se entremezclan en el texto de Roser Carbr&eacute;-Verdiell que gestiona la instituci&oacute;n familiar y cuestiona las certezas que sostienen la vida cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">'Murdoku', de Manuel Garand (Temas de Hoy)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/133b0819-8f40-4975-b3c9-77efd6b893f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s habitual encontrarse a adultos que acompa&ntilde;an sus ratos en la playa, piscina y parque con cuadernos de actividades, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-cuadernos-actividades-adultos-pasatiempos-deberes-vacaciones_1_12444620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi compa&ntilde;era Cristina Ros</a> defini&oacute; con mucho atino el a&ntilde;o pasado como &ldquo;una suerte de evoluci&oacute;n sofisticada de esos libritos de pasatiempos del quisco que en la era anal&oacute;gica se llevaban en el bolso para amenizar la espera en la consulta del dentista, los viajes en el tren o las tardes en la piscina vigilando a los ni&ntilde;os&rdquo;. Blackie Books fue una de las primeras editoriales en apostar por ello con sus <em>Cuadernos Blackie Books</em>, a los que se han ido sumando otros ejemplos como <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-corner-de-pasatiempos-futboleros/447850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Corner de pasatiempos futboleros</em></a>, de &Aacute;lvaro Coraz&oacute;n Rural (geoPlaneta), el <a href="https://www.lonelyplanet.es/tienda/guias/ilustrados/cuaderno-de-actividades-para-mentes-viajeras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuaderno de actividades para mentes viajeras</em></a> (Lonely Planet) y <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-casos-de-agatha-christie-100-acertijos-y-un-misterio-por-resolver/419013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los casos de Agatha Christie: 100 acertijos y un misterio por resolver</em></a> (Espasa).
    </p><p class="article-text">
        Otro que se ha terminado convirtiendo en todo un fen&oacute;meno es <em>Murdoku</em> (Temas de Hoy), que mezcla la l&oacute;gica del sudoku con misterios de asesinato. La combinaci&oacute;n perfecta para los fan&aacute;ticos de los pasatiempos y amantes de la novela negra. A principios de mes se public&oacute; una segunda entrega con 80 casos inmersivos m&aacute;s para quienes hubieran devorado ya la primera.
    </p><h2 class="article-text">'Perras de reserva', de Dahlia de la Cerda (Sexto Piso)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da610776-f890-44b3-b669-d1837b0623a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En este tipo de art&iacute;culos de recomendaciones, solemos sugerir novedades editoriales de los &uacute;ltimos meses o a&ntilde;o, pero vamos a incluir dos de a&ntilde;adas previas. El primero es <em>Perras de reserva</em>, de Dahlia de la Cerda. Un volumen de relatos protagonizados por mujeres que van desde sicarias, universitarias, prostitutas, <em>influencers</em>, amas de casa y beatas; todas ellas se enfrentan por supuesto a los peligros de haber nacido mujer, cada una a su manera, obligadas a debatirse entre el bien y el mal muchas veces, pero sobre todo a buscar la manera de ya no solo sobrevivir, sino vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Hay dos textos en concreto, en los que se describe un aborto y una violaci&oacute;n con una crudeza de la que te deja sin dormir durante d&iacute;as; qued&aacute;ndose para siempre, en un ejercicio literario potent&iacute;simo, crudo, cargado de iron&iacute;a y humor negro, y dolorosa y luminosamente real. Pod&eacute;is complementar la lectura sobre esta autora mexicana con <em>Medea me cant&oacute; un corrido</em> (Sexto Piso).
    </p><h2 class="article-text">'Joder y gracias', de Paula Reyes (Aguilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/47f709af-77a0-4aa1-ac95-f78ba523d64e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El poemario <em>Joder y gracias</em> fue publicado el a&ntilde;o pasado por Paula Reyes, una de las dos cantantes y actrices que componen la banda Pipiolas, junto a Adriana Ubani, que protagonizaron un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pipiolas-redaccion-eldiario-utilizando-cuotas-femeninas-festivales-blanqueamiento_1_13386094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentro con los socios de elDiario.es</a> la semana pasada &ndash;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=xJBI5MphaOg&amp;t=2396s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto incluido</a>&ndash;. En &eacute;l compartieron sus pareceres sobre temas como las cuotas femeninas en los festivales, las pol&eacute;micas declaraciones de El Xokas sobre Ester Exp&oacute;sito y el baile como acto pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el tercer libro de Reyes, descrito por su editorial como &ldquo;un manifiesto para la generaci&oacute;n Rooney&rdquo;, y raz&oacute;n no le falta. La obra gira en torno a Enriqueta, que no llora. Desde que su hermano se suicid&oacute; y le dej&oacute; una escueta nota de despedida con dos faltas de ortograf&iacute;a, vive en un mundo que le es ajeno e inc&oacute;modo. Vida, amor y muerte se entrazan en los poemas con iron&iacute;a, lirismo y bien de reflexi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano_1_13386049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 20:04:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[15 libros para meter en la maleta este verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/regreso-fleur-jaeggy-mujer-discreta-escribe-libros-perversos_1_13402230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/098b6259-2f90-45cc-afe2-41c7b007279b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148057.jpg" width="2702" height="1520" alt="El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tusquets recupera cuatro obras de la escritora suiza, una de las voces más importantes de la literatura europea contemporánea</p><p class="subtitle">‘La niña a la que le gustaban demasiado las cerillas’: el libro de culto sobre niños salvajes, poder y sexualidad reprimida</p></div><p class="article-text">
        Los escritores m&aacute;s misteriosos no son los que se ocultan del todo (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y que sin pretenderlo alientan la investigaci&oacute;n en torno a su identidad</a>), sino los que, sin dejar de dar sus se&ntilde;as biogr&aacute;ficas ni de mostrar el rostro, se apartan del foco para dejar que la literatura se abra camino, a su ritmo. La paciencia trae sus recompensas, al menos cuando la calidad de la obra avala la permanencia del autor en las librer&iacute;as. Al fin y al cabo, al final solo quedan los libros, no el n&uacute;mero de presentaciones ni de entrevistas de promoci&oacute;n. Los libros, lo &uacute;nico que importa al lector, lo &uacute;nico capaz de derrotar al tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Fleur Jaeggy, nacida en Z&uacute;rich (Suiza) en 1940, nadie que la haya le&iacute;do lo pone en duda: es lo que se llama una autora de culto, tal vez la &uacute;ltima de una estirpe, la de Ingeborg Bachmann, Marlen Haushofer, Unica Z&uuml;rn, escritoras centroeuropeas a las que se puede sumar la brasile&ntilde;a Clarice Lispector, todas ellas maestras del estilo, de la prosa concentrada y elusiva, especialistas en la recreaci&oacute;n de atm&oacute;sferas opresivas. En Espa&ntilde;a, la admiran escritores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/enrique-vila-matas-ultimo-libro-busqueda-habitacion-propia-virginia-woolf_128_9282679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Vila-Matas</a>, otro autor que se inscribe en una tradici&oacute;n transfronteriza, o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pilar-adon-idealizamos-ninas-inocencia-quiero-retratar-tormenta-interior-brutal_128_12027394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pilar Ad&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Fleur Jaeggy se estableci&oacute; en Italia tras completar sus estudios en Suiza, y all&iacute; desarroll&oacute; toda su carrera. Se cas&oacute; en 1968 con Roberto Calasso, escritor y editor de la prestigiosa Adelphi, la editorial donde ha publicado todos sus libros y para la que ella ha traducido al italiano a autores como Marcel Schwob, Thomas de Quincey y Robert Schumann. La muerte de su marido, en 2021, la convirti&oacute; en copropietaria de la editorial junto con los otros herederos. Adem&aacute;s de todo eso, su nombre est&aacute; detr&aacute;s de unas cuantas canciones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/canciones-franco-battiato-hizo-historia-pop-mundial_1_7947631.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franco Battiato</a>, con quien colabor&oacute; como letrista bajo el seud&oacute;nimo Carlota Wieck.
    </p><p class="article-text">
        Jaeggy escribe en italiano, pero su estilo se aleja tanto de la verbosidad a la que tienden las lenguas rom&aacute;nicas que se hace dif&iacute;cil considerarla &ldquo;literatura italiana&rdquo;. Tampoco su imaginario literario se corresponde con el usual en el sur de Europa, no por una cuesti&oacute;n geogr&aacute;fica, sino, y sobre todo, por un modo de mirar, de estar en el mundo. Su car&aacute;cter es m&aacute;s af&iacute;n a las culturas centroeuropeas, incluso n&oacute;rdicas, por su tono g&eacute;lido, punzante, y esas recreaciones sutiles de relaciones de dominaci&oacute;n y dependencia, de reclusi&oacute;n y de amenazas que no se anuncian pero se respiran, con los personajes siempre al borde de un abismo, de una tragedia silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco en el ritmo de publicaci&oacute;n se asemeja a los escritores que copan las secciones de libros: cuenta con cinco novelas breves, dos libros de relatos y una obra de teatro; es una autora poco prol&iacute;fica. Y no es un nombre habitual en los medios, en cualquier caso; no se prodiga en entrevistas ni art&iacute;culos, ni ha tenido el af&aacute;n de erigirse en portavoz de los intelectuales o intervenir en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Una mujer discreta, pero solo en lo extraliterario; en las p&aacute;ginas, la m&aacute;xima exigencia, como la buscaban <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/merce-ibarz-retrata-merce-rodoreda-escritora-punk-cruel-acusaron-cursi_1_11253865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Merc&egrave; Rodoreda</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginia Woolf</a> o Thomas Bernhardt, la misma devoci&oacute;n por el lenguaje, por la voz. Ha publicado poco, pero nada que desmerezca, ni una sola palabra de m&aacute;s. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/21f530c8-2bfd-4c06-8355-8538fe162000_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tiene, como m&iacute;nimo, una obra maestra, <em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em> (1989), el relato de una joven en un internado de se&ntilde;oritas. Es una de esas novelas hipn&oacute;ticas, extra&ntilde;as, que envuelven al lector en una atm&oacute;sfera enrarecida, en medio de las relaciones entre las adolescentes, los juegos de dominio y dependencia, la sensualidad y la violencia reprimidas. No es amable; tampoco es tr&aacute;gica en el sentido de derramarse. Y, antes del hachazo, sabe hechizar como con un narc&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tusquets est&aacute; publicando nuevas ediciones de sus libros: los dos primeros, <em>El dedo en la boca </em>(1968) y <em>Las estatuas de agua</em> (1980), en un solo volumen; <em>Proleterka</em> (2001), otra de sus mejores novelas, y una obra de teatro, <em>El &aacute;ngel de la guarda</em> (1971). Todas comparten ciertos rasgos, m&aacute;s all&aacute; de la brevedad y el estilo incisivo, a saber: los protagonistas ni&ntilde;os o adolescentes, la edad de tr&aacute;nsito, carne de descubrimientos que los hieren para siempre; el aislamiento, esa sensaci&oacute;n de vivir, m&aacute;s que en el margen de la sociedad, en una especie de limbo, un agujero con el tiempo suspendido, un espacio con sus propias din&aacute;micas; y las emociones de sospecha, miedo, inquietud, peligro.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El dedo en la boca</em>, sigue a una muchacha que ha pasado muchos a&ntilde;os encerrada en una cl&iacute;nica. Nos habla mientras pasea por la naturaleza, solitaria, entremezclando los recuerdos; con sus palabras desaf&iacute;a al lector, trata de inquietarlo: &ldquo;Tal vez el hecho de que me atasen me daba placer; imped&iacute;an que me asomara a ver qu&eacute; me rodeaba&rdquo;. <em>Las estatuas de agua</em>, por su parte, se vehicula en torno a la relaci&oacute;n entre un joven, con una singular fascinaci&oacute;n por las estatuas, y su criado, imitando a ratos el mon&oacute;logo teatral. Soledad, apegos, corrupci&oacute;n de la pureza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida en común acaba por eliminar esa especie de inocencia que tienen las personas solas”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esos primeros textos son interesantes por cuanto contienen la semilla de todo lo que despliega despu&eacute;s. Y si <em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em> es extraordinaria, <em>Proleterka</em>, la novela que public&oacute; posteriormente, no la desluce: el <em>Proleterka</em>, ese nombre raro para los oriundos de estas latitudes, es el barco en el que viajan un padre y su hija. Son, en realidad, dos desconocidos que viven su particular tira y afloja. Ella intenta llenar los huecos de su historia familiar, al tiempo que experimenta, a lo largo del crucero, entre sus pasajeros, lo que se conoce como iniciaci&oacute;n a la vida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jane y Rachel conversaban: otro juego de paciencia&rdquo;. As&iacute; se introduce la escena teatral en <em>El &aacute;ngel de la guarda</em>, la &uacute;ltima de las recuperaciones. De nuevo dos ni&ntilde;as, de nuevo un entorno aislado, de nuevo un mundo en el que la inocencia se ha corrompido. Ni&ntilde;as, con esa naturaleza extravagante de quien ha crecido solo, sin la presi&oacute;n de acompasarse con las normas sociales, que tan pronto da muestras de una fr&iacute;a madurez como de una inconsciencia temeraria. Hasta que la presencia de ese &aacute;ngel de la guarda resquebraja el equilibrio t&oacute;xico en el que han construido su jaula.
    </p><p class="article-text">
        Fleur Jaeggy no hace concesiones; es el lector quien tiene que darse entero, renunciar a la pretensi&oacute;n de entenderlo todo, renunciar a la complacencia, a la narrativa f&aacute;cil que lo da todo masticado y hasta regala sonrisas. Con ella, no. Ella no escribe para gustar; est&aacute; bien en sus confines, como lo est&aacute;n sus personajes, inmersos en un territorio donde el lector se mueve con paso titubeante. No parece que a estas alturas vaya a convertirse en protagonista de la escena literaria, aunque si le dieran el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel</a> no le faltar&iacute;an aplausos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/regreso-fleur-jaeggy-mujer-discreta-escribe-libros-perversos_1_13402230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Suiza,Cultura,Novela,Tusquets,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR "es otra cosa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-explica-grita-bad-bunny-pr-cosa_1_13395842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dab68268-97dd-48c2-a513-04df88785684_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147923.jpg" width="2061" height="1159" alt="La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR &quot;es otra cosa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Cezanne Cardona publica 'Esto también es una casa', que analiza cómo los puertorriqueños resisten desde lo cotidiano gozando, bailando y luchando
</p><p class="subtitle">Bad Bunny, el rey del pop odiado por los padres que ahora une a las generaciones
</p></div><p class="article-text">
        El escritor puertorrique&ntilde;o Cezanne Cardona entreg&oacute; su novela <em>Esto tambi&eacute;n es una casa</em> (Seix Barral) tres d&iacute;as despu&eacute;s de que su compatriota <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> publicara el &aacute;lbum <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nuevo-disco-bad-bunny-cancion-cancion-debi-tirar-fotos-reivindicacion-musical-puerto-rico_129_11940336.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos</em></a>, el 5 de enero de 2025. El cantante comenz&oacute; en julio de ese mismo a&ntilde;o su residencia <em>No me quiero ir de aqu&iacute;</em> en Puerto Rico, convirtiendo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'casita'</a> en un elemento principal de su escenograf&iacute;a, que posteriormente mantuvo en la gira con la que lleva recorriendo el mundo desde noviembre, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a incluida</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En su libro, Cardona tambi&eacute;n sit&uacute;a la casa, el hogar, en el centro de su relato. Y lo hace a trav&eacute;s de la historia de Javi, un ni&ntilde;o que vive en un peque&ntilde;o piso de madera encima de la ferreter&iacute;a que atiende su madre. Su padre aparece de vez en cuando &ndash;y mejor si no lo hiciera&ndash;, a su abuelo hay que cambiarle los pa&ntilde;ales, y entre medias se escuchan tiroteos, negocian narcos y hasta llega arrasando un hurac&aacute;n. Pero la casa sigue siempre presente, como punto de encuentro, como refugio, como almac&eacute;n, como el lugar donde suceden las cosas. Como el bloque dedicado al perreo en los shows de Bad Bunny.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puertorrique&ntilde;os</a> resistimos desde lo cotidiano y lo hacemos gozando, bailando y luchando&rdquo;, explica el autor coincidiendo con una de las frases m&aacute;s reconocidas de Bad Bunny: &ldquo;PR es otra cosa&rdquo;. Para el escrito, la decisi&oacute;n de incorporar la 'casita' a la escenograf&iacute;a de la gira del 'Conejo Malo' es una &ldquo;genialidad y una forma de apostar porque lo local es universal, la confirmaci&oacute;n de que la casa ha sido el centro de negociaci&oacute;n cultural puertorrique&ntilde;a&rdquo;. Cardona explica que tambi&eacute;n es &ldquo;el refugio de las familias rotas, el b&uacute;nker en el que muchas madres solteras han tenido que establecerse para luchar en contra del machismo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/86a1f70b-3640-44d4-aaa4-bace51a59deb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor recuerda el caso de su abuela que, como consecuencia de la reforma agraria que hubo en el pa&iacute;s en los a&ntilde;os cuarenta, recibi&oacute; &ldquo;un trozo de tierra por muy poco dinero para poder establecerse&rdquo;, que es como el autor explica que se impuso la &ldquo;hegemon&iacute;a&rdquo; del Partido Popular Democr&aacute;tico (PPD), convirtiendo la casa en el modelo aspiracional del puertorrique&ntilde;o que antes no ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cardona describe que por la historia y urbanismo de su pa&iacute;s, en el que no tienen &ldquo;una ciudad bien delimitada por los distintos ensayos de ciudad fallida que ha habido, la casa es el centro&rdquo;. El balc&oacute;n donde Bad Bunny &ldquo;se arrima a bailar&rdquo; es el espacio de conversaci&oacute;n, &ldquo;donde se hac&iacute;an fiestas, donde la gente se enamoraba, donde utilizando las rejas se enganchaban ropas, donde las abuelas sembraban plantas de interior, donde se guardaban las herramientas, donde la gente vend&iacute;a alcapurrias, frituras, dulces&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala que a su vez la marquesina era una &ldquo;especia de protecci&oacute;n y apertura a la vez&rdquo;. El escritor lo justifica explicando que muchas abuelas dejaban a sus nietos hacer <em>parties</em> en ellas &ldquo;en vez de estar metido en las calles, tratando de protegerlo de los narcos, lo que aqu&iacute; llaman <em>bichotes</em>&rdquo;: &ldquo;Para nosotros es conmovedor que Bad Bunny haya utilizado el espacio en el que resistimos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La 'basura' como espejo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la casualidad de la conexi&oacute;n entre <em>Esto tambi&eacute;n es una casa</em> y la escenograf&iacute;a de Bad Bunny, en realidad fue la hija de Cardona la que sembr&oacute; la semilla de la novela, en mitad de un tap&oacute;n (atasco), muy habituales en el pa&iacute;s. El escritor explica que la desarticulaci&oacute;n de los trenes a mediados del siglo XX les oblig&oacute; a &ldquo;comprar un carro y eso cambi&oacute; la mirada respecto al paisaje, que curiosamente los tampones permiten verlos de forma distinta&rdquo;. En concreto, su reto&ntilde;a vio un mogote (monta&ntilde;a), le pregunt&oacute; por &eacute;l, y al descubrirle que en realidad se trataba de un vertedero, lo vivi&oacute; como &ldquo;una tragedia&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el espectáculo de la Super Bowl                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En ese momento estaba escribiendo su anterior libro, <em>Levitton Mon Amour</em>, en el que tambi&eacute;n hablaba del fracaso del sue&ntilde;o americano en el Caribe a trav&eacute;s de relatos cortos. Sinti&oacute; que deb&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; para poder &ldquo;hablar de la clase social que est&aacute; por debajo de la clase media&rdquo;: &ldquo;El vertedero ha crecido con el tiempo y ahora es una monta&ntilde;a bastante grande. Puerto Rico no sabe qu&eacute; hacer con la basura. Quer&iacute;a hablar de la contradicci&oacute;n de que ese espacio que ha crecido a fuera de basura y tierra se haya convertido tambi&eacute;n en una forma de mirarnos a nosotros mismos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Literatura para preguntar</h2><p class="article-text">
        En uno de los pasajes de la novela, la madre de Javi le dice que no quiere leerle en voz alta, porque &eacute;l lo hace mejor que ella, ya que no pudo ir a la escuela. &Eacute;l accede y contin&uacute;a con su lectura, que para &eacute;l funciona como punto evasi&oacute;n. Cardona cita al escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/javier-cercas-desclasificacion-papeles-23f-no-acabar-bulos-sitio-agarrarse_1_13022221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a> para reivindicar su defensa de que &ldquo;la literatura protege a las preguntas de las respuestas&rdquo;. El autor puertorrique&ntilde;o apela a su idea porque &ldquo;plantea la literatura no como un suced&aacute;neo de la terapia que da respuestas, sino que protege nuestras grandes preguntas. Da cabida a la curiosidad y a que podamos contestarnos a trav&eacute;s de las historias de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el escritor considera que &ldquo;la literatura ha sabido responder muy bien a la prisa que tienen las derechas por resolver los problemas, o ese espacio que le quieren vender a los dem&aacute;s de que a trav&eacute;s de saltarse los derechos se pueden resolver supuestos problemas&rdquo;. Por contra, Cardona afirma que &ldquo;la democracia es lenta, es una conversaci&oacute;n en la que uno debe estar dispuesto a perder. Depende del fracaso, y la literatura tambi&eacute;n&rdquo;. Para el autor, la conversaci&oacute;n que plantea la literatura est&aacute; &ldquo;atravesada por el fracaso&rdquo;, y que precisamente por eso le &ldquo;fascina&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Odisea</em></a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La literatura ha sabido responder muy bien a la prisa que tienen las derechas por resolver los problemas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cezanne Cardona</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cardona hace referencia a la pol&eacute;mica en torno a la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Christopher Nolan, por las campa&ntilde;as en contra lanzadas por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/odisea-mentiras-elon-musk-fachosfera-christopher-nolan_129_13385138.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk y la fachosfera</a> desde que se supo que una actriz negra, Lupita Nyong'o interpretar&iacute;a a Helena de Troya. &ldquo;La derecha se fij&oacute; en lo que no tiene que fijarse, que tiene que ver con el color de la piel o c&oacute;mo es Helena. Lo que el texto nos est&aacute; diciendo es que el fracaso es importante y que nos da identidad, porque Odiseo tiene que dejar de ser el h&eacute;roe para ser entonces padre. En la casa el parecer no es importante, lo m&aacute;s importante es ser,  y &eacute;l ya no quiere parecer, quiere ser&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Contra la caricatura de las 'yales'</h2><p class="article-text">
        Uno de los pilares de la novela es la relaci&oacute;n entre Javi y su madre, Pilar, que le tuvo cuando era muy joven, sigue si&eacute;ndolo, y su cuerpo se termina convirtiendo, en funci&oacute;n de lo cortos que se ponga los pantalones, y si atiende a los clientes incluso en bikini, en el principal reclamo para las cuentas del negocio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Cardona que con este personaje buscaba &ldquo;cuestionar la caricatura&rdquo; que existe en Puerto Rico, presente tambi&eacute;n en la m&uacute;sica urbana, de las llamadas <em>yales</em>: &ldquo;Son ese tipo de mujeres muy j&oacute;venes que en ocasiones dejan las escuelas porque quedan embarazadas muy temprano y algunas dependen de los cupones de alimentos para sobrevivir&rdquo;. Bad Bunny las menciona en una de sus canciones, <em>Fina</em>, su colaboraci&oacute;n con la tambi&eacute;n puertorrique&ntilde;a Young Miko.
    </p><p class="article-text">
        El escritor recuerda que en su pa&iacute;s, &ldquo;por la condici&oacute;n colonial, cuantos m&aacute;s hijos tengas, m&aacute;s dinero te da el Gobierno&rdquo;. &ldquo;<em>Yales</em> es el mote que se ha puesto a este tipo de mujeres y quise cuestionarlo, darle profundidad y ternura porque aqu&iacute; es muy f&aacute;cil decir que no son muy buenas madres, que lo que sea les pasa por estar muy sexualizadas, todo ese machismo velado&rdquo;, comenta sobre por qu&eacute; quiso incluir en su libro que &ldquo;las maternidades no son perfectas y no hay que exigirlas&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-explica-grita-bad-bunny-pr-cosa_1_13395842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR "es otra cosa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Bad Bunny,Puerto Rico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Jenny', la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jenny-novela-sigrid-undset-desmonto-mito-amor-romantico-siglo_1_13384983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5abd708-e79e-4edc-b13c-987f8757d791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x603y162.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Jenny&#039;, la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Espinas recupera la novela más autobiográfica de la escritora noruega, inédita hasta el momento en castellano</p><p class="subtitle">Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”</p></div><p class="article-text">
        La noruega Sigrid Undset (Kalundborg, Dinamarca,1882-Lillehammer, Noruega, 1949) fue la tercera mujer galardonada con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12669502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura</a>, en 1928, despu&eacute;s de la sueca <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/siglo-sociedad-nieve-primera-mujer-ganar-nobel-literatura-abordo-moralidad-canibalismo_1_11605432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selma Lagerl&ouml;f</a> (1909) y la italiana Grazia Deledda (1926). Pese a haber nacido en Dinamarca, su familia se traslad&oacute; pronto a Oslo, donde creci&oacute; la futura escritora. All&iacute;, su ni&ntilde;ez estuvo marcada por la muerte temprana del padre, que sumi&oacute; a la familia en las dificultades econ&oacute;micas. Undset tuvo que interrumpir sus estudios para trabajar, aunque no cej&oacute; en su empe&ntilde;o de escribir y consigui&oacute; una beca para formarse en Roma, donde conoci&oacute; a su marido, el pintor noruego Anders Castus Svarstad (1869-1943).
    </p><p class="article-text">
        En esa estancia en la capital italiana se basa su novela <em>Jenny. Retrato de una mujer libre</em> (1911; Espinas, 2024, trad. Lourdes Crespo S&aacute;nchez), que desde hace unos meses puede disfrutarse por fin en castellano. La autora es m&aacute;s conocida por su faceta hist&oacute;rica, sobre todo por <em>Cristina, hija de Lavrans</em> (1920-1922), una monumental trilog&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-rompe-imagen-oscura-edad-media-descubre-mundo-globalizado-viajero_1_12646796.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambientada en la Edad Media</a> que sigue los pasos de una mujer; este a&ntilde;o, la editorial Encuentro, que ya la hab&iacute;a publicado hace a&ntilde;os en edici&oacute;n de bolsillo, la ha reeditado en tres vol&uacute;menes en r&uacute;stica con una tipograf&iacute;a m&aacute;s c&oacute;moda. Antes de lanzarse al pasado, no obstante, Undset escribi&oacute; sobre las mujeres de su tiempo, y merece la pena detenerse en esa vertiente.
    </p><p class="article-text">
        Jenny Winge es una joven pintora noruega que a principios del siglo XX disfruta de una estancia en Roma para dedicarse de lleno a su arte. Junto a su amiga Francesca Jahrman, vagan por la ciudad en busca de experiencias que nutran su creatividad y sacien esa sed de vida de la juventud. En una de esas conocen a un compatriota, Helge Gram, un reci&eacute;n llegado a la <em>citt&agrave; </em>eterna que, pese a fijarse primero en la llamativa y desenvuelta Cesca, estrechar&aacute; su relaci&oacute;n con la m&aacute;s discreta Jenny.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da447874-c4c0-4c1b-9219-fa45baec355b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A partir de la figura de Jenny, que puede verse como el <em>alter ego</em> de la autora en muchos aspectos, Undset retrata a las mujeres contempor&aacute;neas en su b&uacute;squeda de emancipaci&oacute;n: familiar &ndash;dos j&oacute;venes solteras que pasan una temporada en Roma, lejos de sus familias&ndash;, profesional &ndash;tienen una vocaci&oacute;n y es importante para ellas sentirse reconocidas en su trabajo&ndash;, econ&oacute;mica &ndash;aspiran a ganarse la vida por sus propios medios, sin depender de nadie&ndash; y, no menos importante, emocional &ndash;sin cerrarse al amor, no quieren que una hipot&eacute;tica pareja o matrimonio las aparte de sus otras facetas, del arte en particular&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, las chicas como Jenny no dejaban de ser una minor&iacute;a privilegiada, las que hab&iacute;an recibido una formaci&oacute;n intelectual y art&iacute;stica que despert&oacute; en ellas el esp&iacute;ritu independiente. Sus preocupaciones iban en sinton&iacute;a con el movimiento de la primera ola feminista, en cuyos debates particip&oacute; la autora, y que culmin&oacute; con el sufragio femenino en varios pa&iacute;ses. Undset capta esos vientos de cambio en su novela, y con ellos sus torbellinos, porque, como se puede suponer, el camino estaba lleno de obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros cap&iacute;tulos, que ponen de relieve los contrastes entre las dos amigas, la protagonista parece recelar del amor: mientras que Cesca se entrega al coqueteo y a los placeres de la vida romana, Jenny tiene un car&aacute;cter m&aacute;s introspectivo y prudente, es una trabajadora disciplinada que no quiere que nada perturbe sus horas en el taller. Se toma en serio a s&iacute; misma como artista, aunque sepa que a&uacute;n le queda mucho por aprender, y esta actitud ya es un desaf&iacute;o al <em>statu quo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es una ermita&ntilde;a, ni una mis&aacute;ntropa; no se cierra en banda, aunque le d&eacute; m&aacute;s vueltas a todo que su colega. Se abre a Helge, y al principio las cosas parecen fluir, pero despu&eacute;s de los d&iacute;as felices en Roma se topan con la realidad, una realidad en la que hab&iacute;a pocos hombres dispuestos a aceptar a una mujer comprometida con su carrera y su arte: &ldquo;No comparto esa pasi&oacute;n por tu trabajo, y siento celos. Ya ves, si no me convences de que lo soy todo para ti, no dejar&eacute; de sentir celos y tendr&eacute; miedo a que un d&iacute;a me dejes por otro a quien ames m&aacute;s y te entienda mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las relaciones t&oacute;xicas</h2><p class="article-text">
        Por desgracia, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s las contrariedades que enfrenta Jenny siguen a la orden del d&iacute;a para muchas mujeres (y no solo en pa&iacute;ses donde carecen de unos derechos elementales). Tal vez ahora, en Occidente, no exista ese dilema entre la vida en pareja o la realizaci&oacute;n profesional en la juventud, pero &iquest;cu&aacute;ntas renuncian o postergan su carrera al convertirse en madres o para cuidar de los parientes mayores? La conciliaci&oacute;n es a&uacute;n un reto, por mucho que en lo ideol&oacute;gico el debate est&eacute; (m&aacute;s o menos) superado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesante todav&iacute;a es su radiograf&iacute;a de lo que hoy se llamar&iacute;a amor &ldquo;t&oacute;xico&rdquo;, con un Helge que mide el sentimiento en celos, exclusividad y sacrificio de la otra parte. La amiga de Jenny, por otro lado, tampoco se puede considerar paradigma de hero&iacute;na para el feminismo; no todas ten&iacute;an un compromiso con su obra tan fuerte como el de Jenny. En medio del conflicto, aparece el padre de Helge, que, a diferencia del hijo, con el que no se entiende desde hace tiempo, comprende bien a la muchacha porque comparte su sensibilidad art&iacute;stica, lo que termina por enturbiar m&aacute;s el malestar de la pareja.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La caída en desgracia de Jenny es una advertencia de que ni las buenas intenciones colectivas ni la firmeza individual bastan para garantizar un futuro cimentado en la igualdad de oportunidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La novela, que se inscribe en la tradici&oacute;n del realismo, est&aacute; contada al estilo cl&aacute;sico, con pulso para la narraci&oacute;n, estructura en orden cronol&oacute;gico y unos personajes s&oacute;lidos, de la protagonista al secundario menor. A la manera de una tragedia griega, la protagonista se ve atrapada en unas circunstancias adversas cuando se atreve a romper su rutina, vive su particular descenso a los infiernos &ndash;aunque no ponga nombres cl&iacute;nicos, se podr&iacute;a hablar tambi&eacute;n de salud mental, de depresi&oacute;n&ndash; y, a partir de ah&iacute;, la pregunta ser&aacute; c&oacute;mo salir de nuevo a la superficie, c&oacute;mo retomar sus prop&oacute;sitos vitales. Si es que a&uacute;n puede.
    </p><p class="article-text">
        Poco tiene que ver la Jenny terca e indomable del principio con la que se revela despu&eacute;s de los acontecimientos, pero al fin y al cabo nadie sale inc&oacute;lume de la aventura de vivir, y a veces quien parece m&aacute;s fuerte puede perder pie, m&aacute;s a&uacute;n en un mundo que es como una pista de obst&aacute;culos para las mujeres que se atreven a rebelarse al orden establecido. La ca&iacute;da en desgracia de Jenny es una llamada de atenci&oacute;n, una advertencia de que ni las buenas intenciones colectivas ni la firmeza individual bastan para garantizar un futuro cimentado en la igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, Sigrid Undset tuvo m&aacute;s fortuna (o tom&oacute; mejores decisiones, seg&uacute;n se mire) que su personaje, y no solo no se achant&oacute; nunca &ndash;tampoco al denunciar la barbarie nazi, por la que perdi&oacute; a un hijo tras la ocupaci&oacute;n de Noruega, adem&aacute;s de sufrir la prohibici&oacute;n de sus libros en las universidades bajo dominio nazi y verse obligada a exiliarse a Estados Unidos hasta el final de la guerra&ndash;, sino que dej&oacute; para la posteridad novelas tan ricas e interesantes, tan representativas de una &eacute;poca y sus contradicciones como <em>Jenny</em>. Dos mujeres, autora y personaje, dignas de descubrir, dignas de no olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jenny-novela-sigrid-undset-desmonto-mito-amor-romantico-siglo_1_13384983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Jenny', la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Premios Nobel,Nobel de Literatura,Literatura,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Quevedo, escritora: "Muchas personas con ansiedad se preguntan: 'Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?'"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/eva-quevedo-escritora-personas-ansiedad-preguntan-si_1_13385975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d31e0366-527d-48bd-9568-1685bc726143_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x443y220.jpg" width="1200" height="675" alt="Eva Quevedo, escritora: &quot;Muchas personas con ansiedad se preguntan: &#039;Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?&#039;&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela ‘Ansiosos anónimos’ utiliza el humor y el realismo mágico para desmontar los prejuicios sobre un trastorno que puede permanecer oculto cuando, desde fuera, todo parece ir bien</p><p class="subtitle">Ansiedad en vacaciones: cuando la urgencia por descansar es lo que no te deja desconectar del todo</p></div><p class="article-text">
        La ansiedad no siempre llega despu&eacute;s de una gran tragedia. Tampoco convierte necesariamente la vida en un caos. Puede instalarse en personas con trabajo, pareja, amigos y una rutina aparentemente tranquila. De hecho, esa aparente normalidad es, muchas veces, lo que la vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil de entender. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esa idea construye la publicista y escritora Eva Quevedo (Madrid, 1974) <em>Ansiosos an&oacute;nimos </em>(Penguin Random House), una novela ambientada en una terapia de grupo en un centro de salud que recurre al humor y al realismo m&aacute;gico para poner palabras a una experiencia que millones de personas viven en silencio. 
    </p><h2 class="article-text">La ansiedad tambi&eacute;n aparece cuando &ldquo;todo va bien&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Miranda L&oacute;pez Quintana ronda los cuarenta a&ntilde;os. Tiene un trabajo estable, una pareja que la quiere y la apoya, amigos, salud y una vida que, vista desde fuera, parece completamente normal. Aun as&iacute;, ninguna de esas certezas basta para mantener a raya la ansiedad. La novela arranca cuando recibe un correo de su centro de salud en el que la convocan a una terapia grupal para &ldquo;tratar la ansiedad generalizada y cr&oacute;nica que padece&rdquo;. Ser&aacute; en esas once sesiones donde conozca a otros pacientes cuyas historias permitir&aacute;n a Quevedo explorar distintas formas de convivir con este trastorno.
    </p><p class="article-text">
        La escritora construye a Miranda precisamente desde esa aparente contradicci&oacute;n: se siente &ldquo;querida, valorada y acompa&ntilde;ada&rdquo;; no es rica, pero puede permitirse unas vacaciones; est&aacute; sana&hellip; Y, sin embargo, como reconoce en la novela, &ldquo;nada vale cuando el cami&oacute;n de la tristeza bascula su volquete con un movimiento hidr&aacute;ulico y vuelca toneladas de mierda sobre mis hombros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con ella, la autora cuestiona una de las ideas m&aacute;s extendidas sobre la ansiedad: que siempre debe existir un gran acontecimiento que la explique. Cuando es una guerra, una cat&aacute;strofe o una gran p&eacute;rdida el motivo que despierta la ansiedad, Quevedo cree que es m&aacute;s sencillo reconocer que la padecemos. Tenemos una especie de respaldo que permite a la sociedad entender la causa del problema. Sin embargo, sin esta explicaci&oacute;n la cosa cambia. &ldquo;Muchas veces yo misma, amigas m&iacute;as o conocidos nos hemos preguntado: &lsquo;Si lo tengo todo, &iquest;c&oacute;mo es posible que est&eacute; as&iacute; de nerviosa?&rsquo;, &lsquo;Si en realidad no me pasa nada, &iquest;c&oacute;mo es posible que no pueda dormir por las noches o que cualquier cosa me haga llorar?&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela parte de esta contradicci&oacute;n. La ansiedad no siempre irrumpe como una emergencia visible ni responde a una l&oacute;gica f&aacute;cil de explicar. A veces se instala en la rutina y acompa&ntilde;a a quien la padece incluso en los momentos que, sobre el papel, deber&iacute;an ser felices. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El humor es casi mi única forma de poder enfrentarme a los problemas y a prácticamente todo en la vida. Es como si a un monstruo muy grande, en el momento en que eres capaz de reírte de él, lo hicieras pequeñito</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El &ldquo;enano&rdquo; que se sienta en el pecho </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sensaci&oacute;n constante o frecuente de inquietud interna; mal estado general con molestias generalizadas o localizadas; pensamientos rumiativos; sensaci&oacute;n de inutilidad o vulnerabilidad; autoestima baja con sensaciones de tristeza, de desesperanza, de apat&iacute;a&rdquo;... La ansiedad puede tener muchas caras, pero en <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em> deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una presencia corp&oacute;rea. Miranda la bautiza como &ldquo;el enano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de este &ldquo;enano&rdquo; se encuentra en las propias experiencias personales de la autora. &ldquo;Yo hablaba de mi enano cuando sufr&iacute;a un episodio de ansiedad a las siete u ocho de la tarde, de repente y sin que nada lo provocara. Lo llamaba as&iacute; porque me costaba respirar y era efectivamente como si tuviera a una persona subida o sentada encima de mis costillas. Quise hacerlo corp&oacute;reo en la novela precisamente por eso, porque como dice la terapeuta de Miranda: &lsquo;si yo lo siento, para m&iacute; es real&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al convertir la ansiedad en un personaje, Quevedo desplaza el foco de los ataques puntuales &mdash;la parte m&aacute;s visible del trastorno&mdash; a esa presencia constante con la que muchas personas conviven sin que su entorno llegue a percibirla. &ldquo;Una persona con ansiedad probablemente sea perfectamente funcional. No es igual que una depresi&oacute;n profunda que te paraliza en la cama (...) Hay gente que a lo mejor no puede subirse en el metro pero puede ir caminando a trabajar, o gente que no es capaz de subirse a un avi&oacute;n pero busca una alternativa para poder viajar&rdquo;, explica. Todos estos casos pueden pasar desapercibidos. Por eso, asegura, &ldquo;somos muchas las personas con enanos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;enano&rdquo; funciona as&iacute; como una met&aacute;fora: una compa&ntilde;&iacute;a inc&oacute;moda que no siempre desaparece, pero que tampoco impide necesariamente seguir adelante. Quevedo utiliza el humor no para restar importancia a la ansiedad, sino para hacerla m&aacute;s cercana y poder hablar de ella. 
    </p><h2 class="article-text">Re&iacute;rse del monstruo para hacerlo m&aacute;s peque&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Este enano es solo uno de los recursos de los que se vale la autora para retratar las verdades y experiencias de los pacientes que acompa&ntilde;an a Miranda en sus sesiones de terapia grupal. Quevedo nos presenta a Maril&oacute; &mdash;que despu&eacute;s de un desenga&ntilde;o amoroso ha perdido la capacidad de escuchar a los hombres&mdash;, Olga &mdash;que poco a poco se ha ido volviendo invisible y es capaz de viajar gratis en los taxis y comer sin pagar en los bares&mdash; o Casandra &mdash;a quien le crece la cabeza cuando est&aacute; muy preocupada o tiene que procesar mucha informaci&oacute;n&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay ningún tipo de pudor en contar a toda la oficina que has tenido cólicos y te has quedado sentado en el váter toda la noche. Sin embargo, a nadie le cuentas que llevas seis meses sin poder dormir o con taquicardias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abordar la ansiedad desde el humor era una decisi&oacute;n imprescindible para la autora.<strong> </strong>&ldquo;El humor es para m&iacute; casi mi &uacute;nica forma de poder enfrentarme a los problemas y a pr&aacute;cticamente todo en la vida. Porque es como si a un monstruo muy grande, en el momento en que eres capaz de re&iacute;rte de &eacute;l, lo hicieras peque&ntilde;ito. Es una forma de quitarle hierro&rdquo;, explica. En la novela, esa mirada permite hablar de una realidad inc&oacute;moda de una manera m&aacute;s cercana: &ldquo;Ya es dif&iacute;cil una conversaci&oacute;n sobre la ansiedad, pues hag&aacute;moslo de la forma m&aacute;s agradable posible&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dejar de esconder al &ldquo;enano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La ansiedad no solo se enfrenta a trav&eacute;s de herramientas para gestionarla, tambi&eacute;n contra el silencio que todav&iacute;a la rodea. En <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em>, los personajes no solo aprenden a convivir con sus s&iacute;ntomas, sino tambi&eacute;n a hablar de ellos en voz alta y compartirlos con otros. Para Quevedo, romper ese aislamiento es una parte fundamental del proceso, demostrando c&oacute;mo uno de los grandes obst&aacute;culos sigue siendo la verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay ning&uacute;n tipo de pudor en contar a toda la oficina que has tenido c&oacute;licos y te has quedado sentado en el v&aacute;ter toda la noche, aun con el riesgo de que la gente te imagine en esa situaci&oacute;n; es algo que consideramos normal. Sin embargo, a nadie le cuentas que llevas seis meses sin poder dormir o con taquicardias&rdquo;, explica la escritora. En el caso de un alimento en mal estado o una enfermedad hay &ldquo;un tercero&rdquo; al que echarle la culpa, pero cuando se trata de un problema de salud mental, parece que &ldquo;el fallo est&aacute; en ti, que no sabes gestionar bien tus sentimientos&rdquo;, y esto hace que lo ocultemos.
    </p><p class="article-text">
        Esa presi&oacute;n se intensifica, seg&uacute;n Quevedo, en una sociedad marcada por la exigencia constante. &ldquo;Nuestro d&iacute;a a d&iacute;a tal y como hemos construido nuestro sistema social nos obliga a ser los mejores en todo. Todo son obligaciones (...) Adem&aacute;s, ves lo que est&aacute; pasando en tant&iacute;simas partes del mundo que se te cae el alma los pies. Todo esto tambi&eacute;n hace una presi&oacute;n sobre la propia persona. La sociedad est&aacute; construida ahora mismo con unas prisas y exigencias constantes. Todo eso son clavitos que nos generan m&aacute;s ansiedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cree que debemos eliminar &ldquo;el estigma de pensar que por tener ansiedad eres una persona d&eacute;bil&rdquo;. M&aacute;s aun viviendo en un &ldquo;mundo de &lsquo;tiburones empresariales&rsquo; donde no se nos permite ser d&eacute;biles, porque al d&eacute;bil se le rechaza&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La gente que llora o empatiza no es m&aacute;s d&eacute;bil, al contrario, esa sensibilidad podr&iacute;a hacer del mundo un lugar mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no es casualidad que <em>Ansiosos an&oacute;nimos</em> transcurra en un centro de salud p&uacute;blico y alrededor de una terapia de grupo. Para Quevedo, igual que acudimos al m&eacute;dico ante una dolencia f&iacute;sica, deber&iacute;amos poder encontrar en nuestro ambulatorio un lugar donde pedir ayuda cuando la ansiedad se convierte en una compa&ntilde;era permanente. La novela no busca ofrecer un manual sobre salud mental, sino recordar a quienes conviven con ese &ldquo;enano&rdquo; que no est&aacute;n solos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/eva-quevedo-escritora-personas-ansiedad-preguntan-si_1_13385975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eva Quevedo, escritora: "Muchas personas con ansiedad se preguntan: 'Si lo tengo todo, ¿por qué estoy así?'"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Salud mental,Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Zapata: "La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-zapata-novela-no-dar-soluciones-cambio-politica-proponer-herramientas-concretas_1_13358578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d574021-9bdc-4801-a4cf-4bb5983fbb1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x735y354.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Zapata: &quot;La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor, que fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid, publica 'Animales de costumbres', una novela de misterio y terror sobre una urbanización aislada donde el clasismo y la falta de empatía lo contaminan todo</p><p class="subtitle">Entrevista - Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un cruce de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> y Annie Ernaux, pero a lo bestia&rdquo;, as&iacute; presenta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rivas/bob-pop-muestra-presente-cuerpo-rivas-escribir-unica-forma-pensar_1_13339140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Pop</a> la novela <em>Animales de costumbres </em>(Editorial Plasson e Bartleboom, 2026), la &uacute;ltima novela del escritor y guionista Guillermo Zapata. Primero fue <em>Perfil bajo </em>(Lengua de Trapo, 2018), un ensayo en primera persona sobre la libertad de expresi&oacute;n, redes sociales y espacio p&uacute;blico; luego vino <em>No a todo</em> (Lengua de Trapo, 2023), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/guillermo-zapata-guion-votacion-reforma-laboral-pareceria-succession_1_10349570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ensayo a partir de su investigaci&oacute;n sobre el Tamayazo</a>. Ahora Zapata se estrena en el g&eacute;nero de misterio y terror con esta historia de ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Animales de costumbres</em>, las ciudades y los pueblos han cambiado radicalmente porque un gas t&oacute;xico naranja recorre todo el territorio. La vida transcurre ahora bajo c&uacute;pulas de filtrado de aire y trajes de protecci&oacute;n. En una sociedad que recuerda mucho a la espa&ntilde;ola y en las ruinas a&uacute;n respirables de una crisis econ&oacute;mica y urban&iacute;stica que nunca termin&oacute; de irse, la historia se ubica en un cruce improbable entre <em>Twin Peaks</em> y <em>La que se avecina, </em>desarroll&aacute;ndose casi enteramente en la urbanizaci&oacute;n de Valleluz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las urbanizaciones pueden llegar a dar mucho miedo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las urbanizaciones son algo que conozco y he vivido desde peque&ntilde;o. Mir&aacute;ndolas desde la perspectiva del miedo hay elementos que me interesan especialmente. La idea de comunidad cerrada, con reglas propias que tienden a ser homog&eacute;neas y que generan un cierto aislamiento. Eso ofrec&iacute;a para m&iacute;, por un lado, la posibilidad de vivir aventuras en una especie de castillo imaginario ajeno a la realidad del resto de las personas y, por otro lado, lo perverso de vivir en un estado de control donde todo el mundo se vigila y proyecta sus temores. Sobre todo despu&eacute;s de que haya habido un asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asesinato de un perro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. Me parec&iacute;a interesante la idea de considerar que el asesinato de un perro se le&iacute;a igual que la muerte de cualquier persona de esa comunidad. Para m&iacute; las novelas de misterio tienen unas reglas y una de las m&aacute;s importantes era que conoci&eacute;ramos al cad&aacute;ver desde el principio. Porque a lo que asistimos a partir de ese momento es a la investigaci&oacute;n en torno a por qu&eacute; ha muerto ese perro y qui&eacute;n lo ha matado. Y a partir de ah&iacute; construir una estructura de sospechas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Guillermo Zapata en 2023                            </span>
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        <strong>Una de las sospechosas es Evelyn, una trabajadora dom&eacute;stica que ha desarrollado alergia al perro, &iquest;qu&eacute; era lo que encontrabas interesante de esa situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida es una an&eacute;cdota real que me contaron de una familia en la que hab&iacute;a un perro que le daba alergia a la mujer que limpiaba la casa y cuidaba a los hijos y se enfrentaba a la duda de qu&eacute; hacer, si despedir a esa mujer o deshacerse del perro. Me parece un dilema muy interesante para la ficci&oacute;n porque articula toda una serie de cuestiones relacionadas con la clase y con la incapacidad de encontrar soluciones que no pasaran por el clasismo o la exclusi&oacute;n. Evelyn representa una figura exterior que se relaciona con esa comunidad y que no est&aacute; atravesada por las violencias que esta produce. Ella es un faro de dignidad en un contexto donde muchos personajes la han perdido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, la historia est&aacute; plagada de esos personajes y constantemente tienen comportamientos cuestionables. Luego conocemos un poco mejor su historia y llegamos a empatizar con ellos&hellip; pero no del todo. &iquest;Era esa la intenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay una diferencia entre comprender por qu&eacute; alguien act&uacute;a de una determinada manera y empatizar del todo. Las actitudes cuestionables pueden venir de sus deseos, de cuestiones de clase, de g&eacute;nero, de sus diferentes maneras de dominio. Pero cuando ya te has acercado lo suficiente quieres exigirles un poco m&aacute;s y se genera la expectativa de que cambien o elijan otros caminos. Y cuando eso no sucede, nuestra empat&iacute;a se detiene. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dejando un momento de lado la novela y considerando su experiencia pol&iacute;tica, &iquest;esa 'empat&iacute;a que se detiene' es algo que nos impide entender mejor el giro ultraconservador?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa esa tensi&oacute;n entre la experiencia pol&iacute;tica y la novela porque creo que responde a maneras distintas de enfocar los problemas. La novela, para empezar, no tiene por qu&eacute; dar soluciones, mientras que la pol&iacute;tica tiene que proponer todo el rato herramientas concretas. Estamos en un momento que necesita una enorme empat&iacute;a. La extrema derecha quiere producir una imagen homog&eacute;nea del mundo, muy estrecha. En esa imagen quiere atrapar incluso a sus propios votantes, porque as&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil mantenerlos juntos. Yo creo que hay que resistirse a esa imagen homog&eacute;nea, asumiendo la complejidad, por un lado, e identificando problemas comunes, por otro. Necesitamos unir lo que est&aacute; separado y separar lo que se presenta como homog&eacute;neo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Escribir o producir cultura nos compromete y genera vínculos, queramos o no. Y obviar eso me parece problemático</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Zapata</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la novela hay al menos dos personajes (Emilio y Marcos) que representan muy bien cierta idea de clase media cuyos principios morales no siempre parecen respetar los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Emilio y Marcos son dos personas atrapadas en una ficci&oacute;n aspiracional. A uno se le ha derrumbado, pero sigue como el Coyote andando por el precipicio y persiguiendo al Correcaminos como si no pasara nada. El otro est&aacute; atrapado en las trampas que &eacute;l mismo se ha contado sobre lo que es el &eacute;xito. Es un hombre endeudado que dice ser un triunfador. Lo que los une es que los dos est&aacute;n dispuestos a hacer da&ntilde;o a otras personas por mantener su mentira. A m&iacute; eso es lo que me da miedo. El esfuerzo por mantener una normalidad irreal puede llegar a hacer da&ntilde;o a otras personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n aparece un escritor aparentemente desconectado de la comunidad&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que quiz&aacute;s ahora es diferente, pero durante un tiempo la producci&oacute;n cultural ha tenido una especie de prestigio as&eacute;ptico y poco problem&aacute;tico. Introducir la figura de una persona que escribe en la novela es una llamada de atenci&oacute;n en relaci&oacute;n a que no por el hecho de escribir o de producir una historia tienes que estar separado del mundo de las responsabilidades. O incluso al rev&eacute;s, escribir o producir cultura nos compromete y genera v&iacute;nculos, queramos o no. Y obviar eso me parece problem&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los adolescentes de la novela parecen estar solos y salen retratados como incomprendidos, &iquest;hay una cr&iacute;tica al adultocentrismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no he querido hacer una especie de teor&iacute;a sobre la sociedad pero entiendo que la historia genere ciertas resonancias. S&iacute; he querido hablar de gente joven que est&aacute; desamparada y desorientada. Y a la que le resulta muy hostil el mundo de los adultos sin haber hecho nada especialmente raro o nada especialmente conflictivo para con ese mundo. Es como si su mera existencia, sus meros c&oacute;digos, distintos a los de los adultos, los volvieran sospechosos. Y es una cosa que a m&iacute; me preocupa y me interesa. Al final es una historia que habla sobre lo que pasa cuando la empat&iacute;a desaparece. Y eso s&iacute; es algo que nos sucede a los adultos a menudo con gente joven y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, para una persona que siempre ha defendido escribir desde la esperanza, &iquest;pasar al g&eacute;nero de terror tiene algo que ver con el actual pesimismo colectivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta que yo me hago tambi&eacute;n bastante. Creo que el desaf&iacute;o es resultar esperanzador dentro de un formato que est&aacute; entregado a lo oscuro, a lo que falla, a las cosas que salen mal, a la violencia y en definitiva, a lo que nos angustia. Me parece m&aacute;s desafiante intentar escarbar esperanza a partir de ese formato que pensar que el contexto me ha llevado a escribir una historia m&aacute;s desesperanzada. Yo creo que hay elementos en la historia que hacen llamadas constantes al presente y es una historia dura, pero no creo que sea una historia en la que no haya esperanza o salidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe G. Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-zapata-novela-no-dar-soluciones-cambio-politica-proponer-herramientas-concretas_1_13358578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 19:57:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Zapata: "La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Taxis, "tiki-taka" e imágenes que nadie quiere perderse: la novela sobre el Mundial de Sudáfrica como hito de la España en crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/taxis-tiki-taka-e-imagenes-nadie-quiere-perderse-novela-mundial-sudafrica-hito-espana-crisis_1_13353054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2d95359-0b57-4c4b-a6e8-5d6e20eeda06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x784y254.jpg" width="1200" height="675" alt="Taxis, &quot;tiki-taka&quot; e imágenes que nadie quiere perderse: la novela sobre el Mundial de Sudáfrica como hito de la España en crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pablo Caldera publica 'Lo nunca visto', particular acercamiento al triunfo de la selección en 2010 que indaga en el poder de las imágenes y el fútbol en una historia de robos, retrovisores y fiestas estrafalarias que desafía las expectativas del lector: se ambienta en su mayor parte dos años después de la gesta mundialista</p><p class="subtitle">España se encuentra a sí misma frente a Austria y espera a Portugal</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo puede imaginarse su pa&iacute;s, y solo unos pocos tratan de convencernos de que su imagen es real. Quiz&aacute;s la m&aacute;s equitativa, la m&aacute;s justa, sea la que aparece en la mente del futbolista justo cuando ve que el bal&oacute;n se cuela en la red. Es consciente de que hay medio pa&iacute;s vi&eacute;ndolo, celebrando en plazas y en bares y en casas, pero a &eacute;l, en ese momento, la energ&iacute;a no le da para delirios de grandeza. &Eacute;l piensa, probablemente, en su madre&rdquo;. El inter&eacute;s de Pablo Caldera (Madrid, 1997) por pensar las im&aacute;genes desemboca en este pasaje de su primera novela, el cual versa precisamente sobre la posible imagen definitoria de Espa&ntilde;a. Acaba encontrando la respuesta en otra de sus pasiones, el f&uacute;tbol, sugiriendo si acaso fue Andr&eacute;s Iniesta quien logr&oacute; esa postal total de lo espa&ntilde;ol antes que cualquier poeta, pensador, artista o dictador.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Lo nunca visto</em>, nueva entrega de la colecci&oacute;n Episodios Nacionales de la editorial C&iacute;rculo de Bellas Artes - Lengua de Trapo (actualizaci&oacute;n moderna y colectiva del proyecto de P&eacute;rez Gald&oacute;s), el lector no encontrar&aacute; sin embargo casi ninguna referencia a la selecci&oacute;n que en 2010 toc&oacute; el cielo en Sud&aacute;frica. Tampoco a los ag&oacute;nicos partidos que la llevaron a la gloria con goles de Villa o Puyol y paradas de Casillas. De hecho, Caldera ambienta la acci&oacute;n en Madrid y solo una peque&ntilde;a parte de ella trascurre ese a&ntilde;o. El grueso de la trama discurre durante la Eurocopa de 2012. El &uacute;ltimo triunfo de aquel equipo imparable que nos acostumbr&oacute; a ganar, que nos empach&oacute; de victorias hasta convertirlas en una fea costumbre.
    </p><p class="article-text">
        El escritor atiende a este peri&oacute;dico horas antes de que la selecci&oacute;n recupere la sensaci&oacute;n de rodillo ante Austria. En esta ocasi&oacute;n no las tiene todas consigo y vaticina que Inglaterra se llevar&aacute; el gato al agua en este Mundial. Augura que Espa&ntilde;a alcanzar&aacute; las semifinales, donde nos echar&aacute; Francia. La conversaci&oacute;n tiene lugar en una terraza de Lavapi&eacute;s entregada a la Copa del Mundo, con un bander&iacute;n de Espa&ntilde;a en cada mesa y un pantall&oacute;n en la terraza preparado para emitir la goleada.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente en un sitio como este habr&iacute;an acabado Adri&aacute;n y Beto, los hermanos protagonistas del libro, si aquella noche en la que Espa&ntilde;a se impuso a Holanda en Johannesburgo hubiesen decidido salir a ver el partido. Pero no, a estos esp&iacute;ritus quinquis del siglo XXI se les ocurri&oacute; aprovechar que todo el mundo estar&iacute;a mirando los televisores para perpetrar un robo en un chal&eacute; una zona noble de la capital. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, su madre, una taxista amante de escudri&ntilde;ar a los pasajeros que se suben a su veh&iacute;culo, encontrar&aacute; sin buscarlo una oportunidad para desentra&ntilde;ar el misterio de la desaparici&oacute;n de sus hijos.
    </p><h2 class="article-text">Una ficci&oacute;n sobre el Mundial de 2010 sin Shakira ni Iniesta</h2><p class="article-text">
        Con este punto de partida, el autor del ensayo <em>El fracaso de lo bello </em>(La Caja Books, 2021) ofrece su particular mirada a un proyecto en el que le plante&oacute; participar la propia editorial. Cont&oacute; con libertad incluso para seleccionar su propio episodio nacional. &ldquo;Propuse tres: la legalizaci&oacute;n del PCE, la aprobaci&oacute;n del matrimonio homosexual y el Mundial de 2010. Nos pareci&oacute; que en este &uacute;ltimo estaba el verdadero desaf&iacute;o identitario&rdquo;. Reconoce eso s&iacute; que los otros dos acontecimientos se acabaron filtrando en un par de momentos del libro. A los escritores atentos no les ser&aacute; dif&iacute;cil identificarlos.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado acerca de la decisi&oacute;n de desplazar la mayor parte de la historia durante la Eurocopa de Polonia y Ucrania, admite una cierta pulsi&oacute;n por &ldquo;no convertir a Espa&ntilde;a en una entelequia y por huir de las narrativas fetichistas del Mundial&rdquo;. No hay rastro del <em>Waka-waka</em>, aunque se cuela una menci&oacute;n al pulpo Paul. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reconoce su inter&eacute;s en &ldquo;hackear&rdquo; el planteamiento inicial de los Episodios Nacionales. Incluso la propia idea de &ldquo;evento hist&oacute;rico&rdquo;. Algo de eso hay en la apuesta por eludir la reconstrucci&oacute;n o el seguimiento de los partidos, lo cual queda reservado y de manera colateral para el Espa&ntilde;a-Portugal de las semifinales de 2012 (antecedente del partido de octavos del pr&oacute;ximo lunes). No hay una descripci&oacute;n de la final del Mundial ni del gol de Iniesta, en una decidida apuesta por alejarse de la catarsis colectiva y abordar m&aacute;s bien los rescoldos que dej&oacute; todo aquello.
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                    alt="Portada de la novela de Pablo Caldera &#039;Lo nunca visto&#039;."
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                Portada de la novela de Pablo Caldera &#039;Lo nunca visto&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No es que se centre en una historia aleda&ntilde;a, como hizo Bernardo Atxaga con el Mundial de Espa&ntilde;a 82 en <em>El hombre solo</em>, thriller literario donde segu&iacute;a a un grupo de exmilitantes de ETA que preparan una &uacute;ltima operaci&oacute;n. A Caldera s&iacute; le interesa el propio evento, pero m&aacute;s si cabe &ldquo;la cuesti&oacute;n de los que no vieron el Mundial, aunque eso les causara <em>fomo </em>[miedo de quedarse fuera]&rdquo;. As&iacute;, cuando se lanz&oacute; a escribir le revoloteaba una pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; por encima de una imagen que deseas ver?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hilvana de ese modo una primera parte desarrollada casi en tiempo real e &iacute;ntegramente a trav&eacute;s de di&aacute;logos, que reconstruye el robo a trav&eacute;s de un &ldquo;tiqui-taca&rdquo; conversacional entre los hermanos. &ldquo;Quise intentar escribir o dialogar como se juega al f&uacute;tbol. No narrarlo como si fuese un partido, lo cual puede llevar a fetichizarlo, sino que la propia forma literaria remitiese a los pasos del bal&oacute;n&rdquo;. &ldquo;La primera novela siempre es un ensayo, as&iacute; que quer&iacute;a demostrarme a m&iacute; mismo que pod&iacute;a construir di&aacute;logos y una trama, que en este libro es lo central por encima de las reflexiones&rdquo;, asegura. Con el paso de las p&aacute;ginas fue desechando esa estructura dialogada y el relato adopta unas formas m&aacute;s propias de quien sigue el deporte que de quien lo practica: &ldquo;M&aacute;s que un futbolero, soy un espectador. Es una novela que trata c&oacute;mo es ver el f&uacute;tbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n con el avance de las p&aacute;ginas, <em>Lo nunca visto </em>va dejando atr&aacute;s el realismo que el propio Caldera admite que se propuso &ldquo;recuperar para la literatura espa&ntilde;ola sin que fuera rancio&rdquo;. Avanza hacia una especie de &ldquo;bastard&iacute;a realista&rdquo;, en un desenlace imprevisible donde los personajes se pierden en las im&aacute;genes. Entre todos ellos destaca Julia, la madre taxista de los desgraciados asaltantes. &ldquo;No es la protagonista. Lo son los dos hermanos, pero desaparecen. Ella es un personaje secundario, lo cual no quiere decir que menos importante, lanzado a ocupar un espacio principal en la narrativa. La forma literaria la empuja al foco y eso le genera una incomodidad que yo quer&iacute;a transmitir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Julia es una mujer marcada por el cansancio, por un cierto agotamiento con su vida y con el Madrid donde la desarrolla (&ldquo;las ciudades crecen para que las desconozcamos&rdquo;, escribe Caldera). Unas circunstancias que trenza con la Eurocopa de 2012 y su mon&oacute;tono camino al &eacute;xito: &ldquo;Me transmite una idea de repetici&oacute;n y agotamiento. Como si nunca pudiera salir de esa final del Mundial en la que se esfumaron sus hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dice adem&aacute;s que es un torneo no tan contado, en el que el <em>soy espa&ntilde;ol, &iquest;a qu&eacute; quieres que te gane? </em>coincide con lo peor de aquellos a&ntilde;os de devastaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral. &ldquo;2008 es euforia precrisis y 2010 es plena crisis. En esa tercera victoria consecutiva se notaban mucho m&aacute;s las distancias de clases&rdquo;. No es casualidad que en <a href="https://www.eldiario.es/untemaaldia/podcast-le-importa-15m_132_13220329.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio surgiera el 15-M</a>. El pa&iacute;s parec&iacute;a estar ya a otras cosas, a un cambio que nunca se termin&oacute; de materializar. Y gran parte de la izquierda todav&iacute;a despreciaba el f&uacute;tbol, no buscaba reapropi&aacute;rselo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novela está atravesada por retóricas del cine y la tele. Los espejos son pantallas y el final es pura ciencia ficción de los ochenta. Mezclar esas películas con la idea de España y el fútbol me parecía interesante para generar una cosa bastarda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese contexto de furor en las teles y ruina en las casas, la protagonista inesperada pasa sin pretenderlo &ldquo;de la invisibilidad a la visibilidad&rdquo;. De observar a los pasajeros del taxi, jugando con la perspectiva de sus retrovisores, a suscitar todas las miradas en una &ldquo;valleinclanesca&rdquo; fiesta de la alta sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Todo por la aparici&oacute;n de un personaje de nombre cinematogr&aacute;fico, c&oacute;mo no, llamado Brando. Caldera es un cin&eacute;filo empedernido, quiz&aacute; la &uacute;ltima etiqueta que desear&iacute;a un entrevistado, pero una que al fin y al cabo se ajusta a la realidad. De ah&iacute; que su escritura tambi&eacute;n beba de los c&oacute;digos del cine, no tanto por una acumulaci&oacute;n de referencias como por la forma de exponer las acciones. &ldquo;El principio es muy teatral, como precinematogr&aacute;fico. Pero luego la novela est&aacute; atravesada por las ret&oacute;ricas del cine y la tele. Los espejos son pantallas y el final es pura ciencia ficci&oacute;n de los ochenta. Mezclar esas pel&iacute;culas con la idea de Espa&ntilde;a y con el f&uacute;tbol me parec&iacute;a interesante. Quer&iacute;a generar una cosa bastarda&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a y Madrid, territorios bastardos </h2><p class="article-text">
        El resultado de las curiosas estrategias narrativas es una asombrosa paradoja: su novela sobre la gloria de <em>La Roja </em>acaba siendo m&aacute;s madrile&ntilde;a que espa&ntilde;ola. &ldquo;Para m&iacute; lo espa&ntilde;ol es tan complejo que no se puede retratar. El franquismo convirti&oacute; s&iacute;mbolos regionales en s&iacute;mbolos de lo espa&ntilde;ol, es justamente tambi&eacute;n muy bastardo. Lo madrile&ntilde;o igual, pero me atrevo m&aacute;s con ello. No me imaginaba la historia en otro lado, sab&iacute;a que la M-30 ser&iacute;a el vector principal de la conversaci&oacute;n entre los dos hermanos con la que empieza. Es una novela sobre c&oacute;mo Madrid es una condena, sobre todo en verano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lo nunca visto </em>se reserva tambi&eacute;n un pasaje &ldquo;muy almodovariano&rdquo; donde una travesti roba el coraz&oacute;n al lector. Ojo a su canci&oacute;n sobre la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, todo un derroche de sutiles met&aacute;foras sexuales a partir de las diferentes posiciones del terreno de juego (&ldquo;el defensa la toca y a m&iacute; me descoloca&rdquo;). &ldquo;Ten&iacute;a miedo a traicionarme con una novela sobre f&uacute;tbol, no soy un <em>gymbro</em>. Creo en la complejidad de las identidades. Tampoco soporto cuando algunos amigos me dicen que si me interesa el f&uacute;tbol es por alg&uacute;n trauma del pasado. Si algo define el f&uacute;tbol no es tanto la unidad de todo el mundo frente a una cosa, sino la complejidad de esa falsa unidad&rdquo;, explica. &ldquo;Por eso el t&iacute;tulo original del libro era <em>Unidos en esto</em>&rdquo;<em>.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Si algo define el fútbol no es tanto la unidad de todo el mundo frente a una cosa, sino la complejidad de esa falsa unidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Caldera tiene claro que &ldquo;el f&uacute;tbol, sus im&aacute;genes, atrapan&rdquo;. A partir de ah&iacute;, emerge otra cuesti&oacute;n: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; buscamos en esa imagen? Cada uno algo distinto, no necesariamente el partido en s&iacute;: el futbolista sudando [uno de los motivos de la pasi&oacute;n de Pasolini por este deporte], contemplar a unos &iacute;dolos que luego imitaremos, la sensaci&oacute;n colectiva de vivir algo juntos...&rdquo;. No le mov&iacute;a negar esas pasiones, sino retratar una diversidad que las expande. As&iacute; se explica que reserve uno de los pasajes m&aacute;s emocionantes a una tanda de penaltis (esas que Espa&ntilde;a evit&oacute; en Sud&aacute;frica): &ldquo;Es ah&iacute; cuando el f&uacute;tbol se convierte en algo realmente emocionante, en una especie de tenis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Pablo Caldera en su novela que &ldquo;no toda fabulaci&oacute;n es narcisista, y es posible proyectar todo un mundo sin imaginarse apenas en &eacute;l&rdquo;. Quiz&aacute; eso explica que sea capaz de construir una ficci&oacute;n que no necesita an&eacute;cdotas tan enternecedoras como la que vivi&oacute; su familia aquel 11 de julio de 2010. &ldquo;Vimos la final casa de mi abuela y recuerdo mucho a mi madre, que jam&aacute;s hab&iacute;a visto ni volvi&oacute; a ver un partido de f&uacute;tbol. De repente se perdi&oacute; un gatito que yo acababa de adoptar. No sali&oacute; de su escondite justo hasta que todos gritamos el gol de Iniesta. Mi t&iacute;o dijo que hab&iacute;a venido a unirse a la celebraci&oacute;n&rdquo;. Nadie quiere perderse lo nunca visto y lo que, al menos hasta el pr&oacute;ximo d&iacute;a 19, nunca volvimos a ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/taxis-tiki-taka-e-imagenes-nadie-quiere-perderse-novela-mundial-sudafrica-hito-espana-crisis_1_13353054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Taxis, "tiki-taka" e imágenes que nadie quiere perderse: la novela sobre el Mundial de Sudáfrica como hito de la España en crisis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,Literatura,Cultura,Selección española,Fútbol,Libros,Novela,Futbolistas]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Lucía Solla Sobral, en el FIC: “La precariedad te lleva a no poder dejar una relación por no tener a donde ir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-solla-sobral-fic-precariedad-lleva-no-relacion-no_1_13338982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0e7ebd4-8a0a-4d98-b13e-478618a82548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Solla Sobral, en el FIC: “La precariedad te lleva a no poder dejar una relación por no tener a donde ir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'Comerás flores' ha aprovechado su conversación en el Festival de las Ideas y la Cultura para acercar al público la experiencia de mujeres que sufren violencia machista</p><p class="subtitle">‘Un Tema al Día’ sube el monstruo de la vivienda al escenario del Festival de elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil identificar la violencia cuando viene acompa&ntilde;ada de gritos, portazos o amenazas expl&iacute;citas, pero reconocerla se complica cuando llega disfrazada de atenciones constantes o una buena relaci&oacute;n con el entorno de la v&iacute;ctima. Dispuesta a desarmar los mecanismos invisibles de la sumisi&oacute;n y a reivindicar la importancia de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jaula-oro-podcast-muestra-violencia-genero-llega-altas-esferas_1_7387670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dar voz a quienes sufren maltrato</a>, la escritora Luc&iacute;a Solla Sobral ha puesto el foco en los l&iacute;mites del dolor y la supervivencia emocional sobre el escenario del Festival de las Ideas y la Cultura en Rivas. &ldquo;Siempre nos hacen creer que somos las responsables como si no hubiese un agresor, y eso genera mucha culpa y verg&uuml;enza. Lo silencia&rdquo;, ha declarado.
    </p><p class="article-text">
        La autora de<em> Comer&aacute;s flores</em> (2025) ha aprovechado la conversaci&oacute;n con Laura Garc&iacute;a Higueras, redactora de Cultura, para acercar al p&uacute;blico la experiencia de mujeres que han sufrido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/violencia-machista-espectro-aterroriza-mujeres-llanto_1_11763594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia machista</a>. Es algo que hace en su novela a trav&eacute;s del personaje de Marina, pero para ello tuvo que documentarse previamente con personas que han pasado por ello. &ldquo;Creen que son las &uacute;nicas que est&aacute;n pasando por eso y se sienten tontas al creer que est&aacute;n solas, pero, en cuanto empec&eacute; a observar comportamientos, me di cuenta de que los de ellos se repiten much&iacute;simo. Parece que hay un manual no escrito para ser un maltratador&rdquo;, ha detallado la escritora. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Solla Sobral ha se&ntilde;alado que el sentimiento que se repite en las mujeres es el de &ldquo;culpa&rdquo;, lo que la impuls&oacute; a escribir la obra &ldquo;con mucha rabia&rdquo;. Durante el proceso, la autora se dio cuenta de que sobre la v&iacute;ctima no solo afecta la violencia del abusador, ya que la clase social tambi&eacute;n tiene un papel importante. &ldquo;La precariedad influye en el hecho de que cuando quieras irte de una relaci&oacute;n, no puedas hacerlo porque no tener a donde ir, no solo porque el agresor fue capaz de romper tu red, sino porque quiz&aacute; no tienes dinero para alquilar un piso&rdquo;, ha apuntado, a&ntilde;adiendo que, &ldquo;cuantas m&aacute;s herramientas tengas, va a ser m&aacute;s f&aacute;cil detectarlo a tiempo o salir, pero no es igual salir de una relaci&oacute;n si no llegas a fin de mes que si tienes mucho dinero&rdquo;.  
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        Por otro lado, la escritora ha explicado c&oacute;mo las series y las pel&iacute;culas, independientemente de su &eacute;poca, pueden repercutir en la normalizaci&oacute;n del machismo. &ldquo;Hay mucho contenido que todav&iacute;a perpet&uacute;a ese amor rom&aacute;ntico que te da a entender que es la soluci&oacute;n a todos los problemas, haci&eacute;ndote ser de una forma que no eres&rdquo;, ha contado la autora de <em>Comer&aacute;s flores</em>. Su novela propone un discurso diferente: &ldquo;Siempre se dice que la escritura es terap&eacute;utica. Me divert&iacute; mucho escribiendo porque me lo paso genial con la escritura, pero lo que s&iacute; est&aacute; siendo terap&eacute;utico es la lectura. Que las mujeres lo lean y se sientan refugiadas o comprendidas hace que todo esto sea bienvenido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la bulimia</h2><p class="article-text">
        Entre las consecuencias de quienes sufren violencia de g&eacute;nero est&aacute; la bulimia, uno de los temas esenciales de la obra. &ldquo;En una relaci&oacute;n de maltrato las mujeres son m&aacute;s propensas a sufrir un TCA. Es terrible la cantidad de tutoriales que consiguen saltarse las normas de las redes y que te dan trucos para vomitar. Tenemos la imagen social de que quienes sufren TCA son adolescentes y v&iacute;ctimas de las redes sociales, pero hay personas con 40 o 50 a&ntilde;os que estamos a un paso del TCA. Si piensas en la comida como un premio o una compensaci&oacute;n, algo est&aacute; mal, pero es tan sutil que no pensamos en ello&rdquo;, ha argumentado Solla Sobral. Esto se suma &ldquo;que te dejen sin energ&iacute;a como superviviente&rdquo;. &ldquo;Nos movilizamos menos porque llegamos a casa derrotadas&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la bulimia, la escritora ha puesto &eacute;nfasis en la gente que se queda a un lado porque no sabe gestionar que un ser querido est&eacute; pasando por esto. Esas personas son la familia y las amigas, y no siempre conocen que una situaci&oacute;n de violencia machista est&aacute; ocurriendo. &ldquo;Quer&iacute;a mostrar c&oacute;mo un maltratador no es tan evidente aunque desde fuera lo parezca, puesto que no sabes nada de esa persona, no lleva un letrero ni es un maltratador las 24 horas del d&iacute;a. Y no solo conquista a la pareja, tambi&eacute;n al entorno, por lo que la gente no tiene por qu&eacute; sospechar&rdquo;, ha dicho. &ldquo;La &uacute;nica forma de entender que algo va mal es ver cu&aacute;nto est&aacute; adelgazando la v&iacute;ctima, pero como socialmente est&aacute; bien vista la delgadez, nadie lo ve raro&rdquo;, ha agregado.
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            <span class="title">
                Lucía Solla Sobral conversa en el FIC sobre la violencia machista                            </span>
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        En un momento del encuentro, Estefan&iacute;a, una espectadora, ha intervenido para preguntar a Luc&iacute;a Solla Sobral sobre por qu&eacute; la amiga de Marina desaparece. Ella mont&oacute; un club de lectura en 2024 y, algo que hicieron para ellas mismas, acab&oacute; siendo para una veintena de personas. &ldquo;Ten&iacute;a ganas de saltarme la realidad y que hubiese esa hero&iacute;na que te prepara para el final de la pel&iacute;cula, pero es que no funciona as&iacute;&rdquo;, ha contado la autora. &ldquo;Contrat&eacute; un psic&oacute;logo para trabajar en el personaje de Marina. A &eacute;l le llegu&eacute; a preguntar qu&eacute; podemos hacer como amigas la soluci&oacute;n es esperar. Pasarte 12 a&ntilde;os a que tu amiga logre dar una se&ntilde;al para que puedas decirle que est&aacute;s ah&iacute; y que no las vas a juzgar... Para ellas es m&aacute;s f&aacute;cil huir de ti que afrontar esa realidad&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Una de las experiencias m&aacute;s bonitas de Solla Sobral ha sido la de llevar<em> Comer&aacute;s flores </em>a la prisi&oacute;n, por lo que la artista ha animado a sus compa&ntilde;eros a ir a prisiones porque lo considera &ldquo;fundamental&rdquo;. &ldquo;[Los reclusas] est&aacute;n muy solos, abandonados. Te vas de all&iacute; sintiendo que no haces lo suficiente, pero fue muy especial. En un club de lectura con 20 hombres, ver c&oacute;mo entend&iacute;an la lectura y c&oacute;mo empatizaban o no juzgaban a la v&iacute;ctima fue incre&iacute;ble&rdquo;, ha comentado la escritora. &ldquo;En el caso del grupo con las mujeres tambi&eacute;n fue maravilloso, pero me fui con bastante tristeza. Cuentan sus historias, lo que vivieron, y te vas con el coraz&oacute;n encogido&rdquo;, ha declarado, destacando que &ldquo;e importante que no nos olvidemos de que tambi&eacute;n existen y de que tienen voz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el &eacute;xito de la obra, la autora ha confesado que no piensa mucho en el buen recibimiento que ha tenido. &ldquo;Lo escucho, pero lo olvido&rdquo;, reconoce. &ldquo;No me paro a pensar en todo lo que est&aacute; pasando porque entonces no lo disfrutar&iacute;a y me volver&iacute;a loca&rdquo;, ha alegado, pero piensa aprovechar la &ldquo;suerte&rdquo; que ha tenido en su incursi&oacute;n en el mundo editorial. &ldquo;Por supuesto que hay una parte de esfuerzo y de saber escribir, pero hay una parte de suerte: que el editor abra ese correo, que decida leer ese manuscrito... Hay muchos componentes que van m&aacute;s all&aacute; del trabajo&rdquo;, ha explicado. &ldquo;Lo m&aacute;s dif&iacute;cil, que es ese primer paso, ya est&aacute; dado, pero lo m&aacute;s dif&iacute;cil es hacer una carrera de esto. Lo voy a intentar&rdquo;, ha sentenciado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-solla-sobral-fic-precariedad-lleva-no-relacion-no_1_13338982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 20:07:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Solla Sobral, en el FIC: “La precariedad te lleva a no poder dejar una relación por no tener a donde ir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores,Novela,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Querida Angela Merkel, líbranos del apocalipsis: el Nobel Krasznahorkai se zambulle en el mundo del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/querida-angela-merkel-libranos-apocalipsis-nobel-krasznahorkai-zambulle-mundo-odio_1_13323522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9ab6c50-027f-4feb-b3c5-edda66f99616_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Querida Angela Merkel, líbranos del apocalipsis: el Nobel Krasznahorkai se zambulle en el mundo del odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ‘Herscht 07769’, el premio Nobel de Literatura 2025 se adentra en la mente de un protagonista inocentón que se mueve entre neonazis</p><p class="subtitle">László Krasznahorkai, premio Nobel de Literatura: “Debería haber dedicado toda mi obra a los que no tienen nada”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La esperanza es un error&rdquo;. Con esta sentencia, m&aacute;s provocadora que pesimista, se abre <em>Herscht 07769</em> (2021; Acantilado, 2026, trad. Adam Kovacsics), la &uacute;ltima novela en traducirse al castellano de L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai (Gyula, Hungr&iacute;a, 1954), autor galardonado con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12669502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura 2025</a>. Y, en efecto, lo que sigue despu&eacute;s de esa frase es un viaje sin tregua por lo peor y lo mejor de la naturaleza humana, una deriva que invita a cuestionarse de forma constante si el enunciado tiene raz&oacute;n o no.
    </p><p class="article-text">
        Desde un pueblo de Turingia, Florian Herscht, un tipo grandull&oacute;n cuya imponencia f&iacute;sica contrasta con la candidez de su car&aacute;cter, escribe cartas a Angela Merkel, siempre con su apellido y el c&oacute;digo postal como remitente, de ah&iacute; el t&iacute;tulo de la novela. En sus misivas, le pide ayuda para salvar el mundo de lo que percibe como una amenaza que, al contrario de lo que podr&iacute;a parecer, no se fundamenta en la realidad que observa en su d&iacute;a a d&iacute;a, sino en lo que ha averiguado gracias al estudio de las ciencias del universo (la excanciller es f&iacute;sica de formaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de redactar esas cartas que en la oficina de correos nunca se toman en serio, el protagonista dedica su tiempo a acompa&ntilde;ar a un hombre apodado el Jefe, un neonazi para el que trabaja limpiando grafitis. Este Jefe y sus secuaces encarnan los principios de la ultraderecha contempor&aacute;nea: odio, discriminaci&oacute;n, machismo, violencia, groser&iacute;a. Esos rasgos, sin embargo, conviven con un gusto exquisito por Bach, una &iquest;paradoja? que, s&iacute;, remite al culto de Hitler por Wagner.
    </p><p class="article-text">
        Junto al Jefe, el protagonista se convierte en una esponja que absorbe lo que lo rodea. No se convierte en un neonazi al uso &mdash;su interior se mantiene, en cierto modo, &ldquo;puro&rdquo;; no nace de &eacute;l un impulso hacia el odio o la brutalidad&mdash;; pero, a su manera, comienza a asumir que su superior tiene raz&oacute;n, que su visi&oacute;n del mundo es acertada. Como un alumno que conf&iacute;a en su maestro, cree sin dar r&eacute;plica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e2d9708c-777a-4828-a650-17995274afc3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El protagonista recibe m&aacute;s influencias, como la de un viejo profesor de f&iacute;sica retirado, de quien aprendi&oacute; esa curiosidad por la astronom&iacute;a. &Eacute;l es solo uno de los (abundantes y jugosos) personajes secundarios que pueblan esta novela, y, si el Jefe representa esa ola ultra, el profesor es el intelectual pesimista que ve c&oacute;mo sus esfuerzos, concretados en la educaci&oacute;n de Herscht, caen en saco roto en cuanto el chico sale del microcosmos de la escuela para perderse en los confines de la vida adulta, donde no mandan ni gu&iacute;an los sabios, sino los espec&iacute;menes como el Jefe.
    </p><p class="article-text">
        El libro, que conserva la iron&iacute;a y el humor negro distintivos del autor, puede leerse como una met&aacute;fora de la sociedad occidental contempor&aacute;nea, con ese protagonista que teme m&aacute;s lo incierto, lo que no ve (las fuerzas del universo), que lo que sucede ante sus ojos. Porque el discurso neonazi siembra miedo, y, por eso mismo, adeptos: lugare&ntilde;os que comienzan a temer al vecino, que extienden el peligro al dar p&aacute;bulo a quienes justifican sus acciones en prejuicios. Como una onda expansiva, la ideolog&iacute;a ultra se extiende sin que Herscht tome conciencia de sus implicaciones. Y Herscht no es &uacute;nico: para cuando la poblaci&oacute;n se da cuenta, ya es demasiado tarde para reaccionar; de hecho, a sus temores se ha a&ntilde;adido ese, el de plantar cara.
    </p><h2 class="article-text">La salvaci&oacute;n v&iacute;a Bach</h2><p class="article-text">
        No es casualidad que Krasznahorkai elija como localizaci&oacute;n un territorio que integr&oacute; la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica de Alemania (RDA), es decir, un pa&iacute;s que en apenas un siglo ha vivido la decadencia de un imperio, una rep&uacute;blica fr&aacute;gil atenazada por numerosas crisis, el totalitarismo del Tercer Reich, el desencantado sue&ntilde;o comunista y una reunificaci&oacute;n que, a pesar de la ilusi&oacute;n, no ha cumplido las expectativas. Y, dentro de ese pa&iacute;s, en un pueblo ficticio imaginario que podr&iacute;a ser cualquier rinc&oacute;n de Occidente: un lugar donde todos se conocen y, tal vez precisamente por tenerse tan vistos, no perciben la amenaza que se va fraguando, no perciben la gravedad del cambio en curso.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre hoy es inseparable del pasado reciente, en el que la estabilidad pol&iacute;tica ha durado menos que sus promesas; el autoritarismo dej&oacute; secuelas que la democracia no ha sabido resolver. &iquest;Est&aacute; a tiempo a&uacute;n de frenar ese cataclismo inminente? En contra de la afirmaci&oacute;n inicial, Krasznahorkai sugiere una posible redenci&oacute;n a trav&eacute;s de Bach, de la m&uacute;sica que transforma al protagonista de forma mucho m&aacute;s profunda que los discursos tan airados como superficiales del Jefe. Porque Bach, que naci&oacute; en el mismo Estado que &eacute;l, demostr&oacute; que incluso desde ah&iacute;, desde esas mismas ra&iacute;ces, uno se puede forjar otro camino: el de la elevaci&oacute;n espiritual a trav&eacute;s de la sublimaci&oacute;n art&iacute;stica.
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            <span class="title">
                El Premio Nobel de Literatura 2025, László Krasznahorkai en Barcelona, en su primer acto público fuera de Hungría tras recibir el galardón                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es la fuerza del arte en todas sus manifestaciones: la m&uacute;sica, pero tambi&eacute;n la literatura, la pintura, la escultura, el cine, la arquitectura, la danza, la fotograf&iacute;a y un largo etc&eacute;tera. Todo escritor, como todo artista, sabe que, si hay una salvaci&oacute;n posible, es a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n, de la entrega a un cometido que le llevar&aacute;, no solo a trascender lo mundano y caduco, sino a conectar con sus semejantes en lo m&aacute;s &iacute;ntimo, a entregarles un sentido, un anclaje, una pertenencia que no encuentran en un entorno donde cada vez se sienten m&aacute;s solos, m&aacute;s perdidos, m&aacute;s asustados.
    </p><p class="article-text">
        Escribir a pesar de todo, seguir escribiendo despu&eacute;s de las calamidades, es en s&iacute; un salto (laico) de fe en pos de la esperanza. Y leer, al igual que escuchar las composiciones de Bach, un acto de resistencia. Porque se oponen al ruido, lo silencian o lo contrarrestan, aunque sea por un rato, y proporcionan herramientas para protegerse ante &eacute;l. El hecho de que Krasznahorkai siga escribiendo es en s&iacute; mismo un gesto de esperanza. Que los lectores podamos contar con sus libros nos garantiza otro puerto seguro donde arraigar, si estamos dispuestos a emprender una traves&iacute;a arriesgada sobre aguas turbulentas.
    </p><h2 class="article-text">Hipn&oacute;tico y adictivo</h2><p class="article-text">
        Porque Krasznahorkai hace honor a esa fama del Nobel de premiar a autores &ldquo;dif&iacute;ciles&rdquo;. La dificultad de lectura puede ser, hasta cierto punto, un concepto relativo, que depende de la experiencia previa del lector, de sus preferencias e incluso de su receptividad en el momento de comenzar a leer. Aun as&iacute;, hay aspectos objetivos que permiten delimitar el grado de complejidad, y en el caso de este escritor son siempre evidentes. En primer lugar, su estilo, de frases largas, ramificadas, que, m&aacute;s que trazar una l&iacute;nea recta, cavan socavones, giran para captar otros &aacute;ngulos, se disgregan hasta que parece que se pierden para luego enderezar de nuevo el rumbo, m&aacute;s pesadas, eso s&iacute;, con nuevas piedras en los hombros, que hacen ir despacio pero tambi&eacute;n proporcionan una solidez desconocida.
    </p><p class="article-text">
        Esta prosa, que para muchos lectores puede resultar ardua, es, sin embargo, para quien conecta con el narrador h&uacute;ngaro, hipn&oacute;tica e incluso adictiva, capaz de envolver en una atm&oacute;sfera que no por inquietante y oscura deja de ser fascinante; basta pensar en <em>Tango sat&aacute;nico</em> (1985), su primera novela y la brillante adaptaci&oacute;n de B&eacute;la Tarr, para entender ese magnetismo, ese esplendor de un mundo decadente, esa <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/laszlo-krasznahorkai-premio-nobel-literatura-deberia-haber-dedicado-obra-no_1_13020426.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda de un lenguaje sin concesiones</a> que sacude convenciones y alcanza planos metaf&iacute;sicos. Porque las obras de Krasznahorkai, y <em>Herscht 07769</em> no es una excepci&oacute;n, son tambi&eacute;n y ante todo una exploraci&oacute;n del alma humana, una meditaci&oacute;n existencial que, m&aacute;s que revelarse de inmediato, se desvela poco a poco, como una ara&ntilde;a que se va adhiriendo al cuerpo casi de forma inapreciable, hasta llegar a un punto en el que ya no es posible liberarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta larga frase que es <em>Herscht 07769</em> deja respirar en algunos momentos, con unos sintagmas separados del cuerpo del texto que se perciben como cambios de cap&iacute;tulo. Estos conjuntos de palabras, cuando se ponen uno detr&aacute;s de otro, componen una suerte de poema que condensa la esencia de la novela: &ldquo;de la nada en la nada / de alguna parte a alguna parte / el mundo desaparece / [&hellip;] en Bach no hay nada f&aacute;cil / ofrec&iacute;a un consuelo m&aacute;s profundo / serv&iacute;a bolas de helado grandes / [&hellip;] no hay nada m&aacute;s perfecto que / pero de color celeste / el vac&iacute;o absoluto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No, en Bach no hay nada f&aacute;cil, y en Krasznahorkai tampoco; por eso mismo leerlo deja una huella m&aacute;s profunda que muchas publicaciones contempor&aacute;neas. <em>Herscht 07769</em>, en concreto, adem&aacute;s de dialogar con el presente con un ojo cl&iacute;nico poco habitual, sintetiza todas las obsesiones del autor &mdash;la danza tambaleante hacia el abismo que es la existencia humana, la desintegraci&oacute;n de un orden pol&iacute;tico a trav&eacute;s del retrato de una peque&ntilde;a comunidad, la atm&oacute;sfera l&uacute;gubre, por el espacio pero sobre todo por la negrura de quienes lo pueblan&mdash; y es, en s&iacute; mismo, un ant&iacute;doto contra el conformismo, contra la vacuidad, la furia y lo vol&aacute;til que se imponen en estos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Porque Florian Herscht es un personaje especial: bonach&oacute;n, manipulable y, por eso mismo, peligroso; pero tambi&eacute;n es sensible, atento, receptivo para escuchar a Bach y dejar que anide en &eacute;l con m&aacute;s fuerza que el odio; un hombre-esponja, para lo bueno y para lo malo. Todos, a nuestra manera, lo somos; de nosotros depende permitir que nos cale: el miedo&hellip; o las novelas de un autor como Krasznahorkai.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/querida-angela-merkel-libranos-apocalipsis-nobel-krasznahorkai-zambulle-mundo-odio_1_13323522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Querida Angela Merkel, líbranos del apocalipsis: el Nobel Krasznahorkai se zambulle en el mundo del odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Nobel,Nobel de Literatura,Hungría,Angela Merkel,Literatura,Neonazis,Alemania,Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La comedia romántica del verano que ha decepcionado a los fans con las primeras imágenes de su adaptación al cine: “Sacado de mis pesadillas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/comedia-romantica-verano-decepcionado-fans-primeras-imagenes-adaptacion-cine-pm_1_13313419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1c399ad-3637-4e2d-a690-8bc4a6766cbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La comedia romántica del verano que ha decepcionado a los fans con las primeras imágenes de su adaptación al cine: “Sacado de mis pesadillas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reacción de gran parte de la audiencia fue decepción porque no ven a Patrick Schwarzenegger en ese papel protagonista</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con m&aacute;s de ocho millones de copias vendidas en todo el mundo, Emily Henry es uno de los nombres m&aacute;s le&iacute;dos en la literatura rom&aacute;ntica y ya sabe tambi&eacute;n lo que es triunfar en cuanto a cine se refiere despu&eacute;s de que hayan comenzado a adaptarse algunos de sus libros m&aacute;s populares, con &ldquo;Gente que conocemos en vacaciones&rdquo; siendo uno de los estrenos m&aacute;s destacados de principios de este a&ntilde;o en Netflix, y cuya fue parcialmente rodada en Espa&ntilde;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        Tras la buena acogida de esta adaptaci&oacute;n, ya se est&aacute; preparando otra, con el que fue su debut y que previsiblemente se ver&aacute; en pantalla grande en salas de cine. Hablamos de &ldquo;La novela del verano&rdquo;, que se hizo viral en su d&iacute;a en TikTok y que se ha convertido en una lectura estacional durante los meses estivales. Sin embargo, las primeras im&aacute;genes del largometraje no han dejado buen sabor de boca a los lectores. 
    </p><h2 class="article-text">Patrick Schwarzenegger no convence: &ldquo;No es mi Gus&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La novela del verano&rdquo; de Emily Henry llegar&aacute; a los cines de la mano de Yulin Kuang, quien ya particip&oacute; en el guion de &ldquo;Gente que conocemos en vacaciones&rdquo;, como directora y guionista, y <span class="highlight" style="--color:white;">con&nbsp;Phoebe Dynevor y&nbsp;Patrick Schwarzenegger como la pareja protagonista de la novela rom&aacute;ntica. Fue Dynevor la que se anunci&oacute; primero como reparto, en el papel de January Andrews, y desde el primer momento fue vista como una gran elecci&oacute;n por parte de los lectores. </span>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no pas&oacute; lo mismo con el actor que da vida a Gus Everett<span class="highlight" style="--color:white;">, pues la reacci&oacute;n de gran parte de la audiencia fue decepci&oacute;n porque no ven a Patrick </span>Schwarzenegger en ese papel protagonista. El hijo de Arnold  Schwarzenegger es conocido tambi&eacute;n por sus interpretaciones en 'Gen V' y 'The White Lotus'. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hechos por los que muchos lectores no lo ven en el papel de Gus es tambi&eacute;n debido a su origen, pues no ven a un Schwarzenegger y un Kennedy (por parte de madre) meterse<span class="highlight" style="--color:white;"> en la piel de un personaje marcado por el trauma heredado, el maltrato infantil y la clase social.&nbsp;</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DZVFJB8JYS_/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero las criticas no se quedan ah&iacute;, y tampoco consideran que su f&iacute;sico encaje con el de Gus, un hombre de piel oliv&aacute;cea, cabello oscuro despeinado y p&oacute;mulos marcados, seg&uacute;n la descripci&oacute;n de la novela de Emily Henry. </span>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en la imagen compartida por la directora de &ldquo;La novela del verano&rdquo; se pueden leer comentarios negativos como un<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;</span><strong>&ldquo;No, gracias&rdquo;, &ldquo;Es incluso peor de lo que hab&iacute;a imaginado&rdquo; </strong>o<strong> &ldquo;Parece algo sacado de mis pesadillas&rdquo;. </strong>Pero es que tambi&eacute;n la pareja que conforma con su compa&ntilde;era de reparto para muchos es vista mejor para dar vida a los protagonistas de &ldquo;Un lugar feliz&rdquo;, tambi&eacute;n de Emily Henry. 
    </p><h2 class="article-text">Mas adaptaciones de Emily Henry en marcha </h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En cualquier caso las opiniones pueden cambiar hasta el 7 de mayo de 2027, que es cuando se espera el estreno de la pel&iacute;cula en cines. De esta forma, ser&aacute; la segunda adaptaci&oacute;n de Henry en ver la luz despu&eacute;s de &ldquo;Gente que conocemos en vacacilnes&rdquo; de Netflix, siendo la primera en cines. </span>
    </p><p class="article-text">
        Pero quedan m&aacute;s tambi&eacute;n pendientes, pues ya hay firmadas las de otras de <span class="highlight" style="--color:white;">sus historias como &lsquo;Book lovers&rsquo;, &lsquo;Un lugar feliz&rsquo; y &lsquo;Una historia divertida&rsquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/comedia-romantica-verano-decepcionado-fans-primeras-imagenes-adaptacion-cine-pm_1_13313419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 13:29:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La comedia romántica del verano que ha decepcionado a los fans con las primeras imágenes de su adaptación al cine: “Sacado de mis pesadillas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cine,Películas,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora favorita de Almodóvar que ocupa espacios de la derecha y renuncia al caché de llamarse novelista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-favorita-almodovar-ocupa-espacios-derecha-renuncia-cache-llamarse-novelista_1_13317373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbdfc752-97da-447d-b76e-c1a954672b51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora favorita de Almodóvar que ocupa espacios de la derecha y renuncia al caché de llamarse novelista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Irene Cuevas, "una tía superbollera de izquierdas" autora de 'Un momento de ternura y de piedad', salta de la novela al cuento, su verdadero hogar, con 'Animal Print', </p><p class="subtitle">Mary Beard: “Pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor es absurdo, siempre fue peor”
</p></div><p class="article-text">
        Mientras que muchos escritores noveles empiezan con un compendio de cuentos y luego dan el salto a la novela, Irene Cuevas lo hizo al rev&eacute;s. En 2024 apareci&oacute; por primera vez en las librer&iacute;as con <em>Un momento de ternura y de piedad</em>, que Pedro Almod&oacute;var se&ntilde;al&oacute; como su &ldquo;novela femenina favorita del a&ntilde;o&rdquo; y ahora regresa con el libro de relatos <em>Animal Print</em> (ambos en Reservoir Books). Historias de personajes que se enfrentan a una sociedad que intenta domesticar su manera de ser, de desear o de sentir y que, de manera literal o metaf&oacute;rica, conectan con el mundo de los animales no humanos para resistir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hab&iacute;a empezado este libro hace seis a&ntilde;os, pero en la editorial me pidieron que primero sacase una novela. Soy cuentista y estaba rabiosa porque me preguntaba por qu&eacute; nadie lee relatos&rdquo;, dice durante una entrevista que tiene lugar en Barcelona. Como le explicaron, la decisi&oacute;n respond&iacute;a a las l&oacute;gicas del mercado, algo de lo que se ha dado cuenta con la promoci&oacute;n de este nuevo trabajo, que ha resultado m&aacute;s complicada que la anterior.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La palabra cuento echa para atr&aacute;s. Luego gusta mucho, pero cuesta que la gente se acerque&rdquo;, afirma, aunque tambi&eacute;n ve que el p&uacute;blico cada vez se abre m&aacute;s a este g&eacute;nero. Autoras tan conocidas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/eider-rodriguez-escritora-quiero-haya-literatura-euskera-viva-cat_1_13057960.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eider Rodr&iacute;guez</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/samanta-schweblin-gana-premio-aena-narrativa-dotado-millon-euros_1_13127738.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Samanta Schweblin</a>, ganadora del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, han ayudado a abrir el camino en los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Cuevas, que concibe su &uacute;ltimo libro &ldquo;como un disco, porque todos los textos suenan a una m&uacute;sica parecida&rdquo;, explica que escribir un volumen de cuentos &ldquo;es un proceso que requiere mucha destilaci&oacute;n&rdquo;. No cree que se pueda hacer una antolog&iacute;a de relatos cada uno o dos a&ntilde;os, porque necesita mucha investigaci&oacute;n y trabajo. El germen del primero, que da nombre a toda la recopilaci&oacute;n, fue la idea de una chica que caminaba sola por la calle vestida con un disfraz de leopardo. Se le ocurri&oacute; sin haberla visto, algo que sucedi&oacute; tiempo despu&eacute;s. &ldquo;Iba por mi barrio con un grupo de amigas y la vi. Yo me dije &lsquo;pero qu&eacute; es esto&rsquo;, porque adem&aacute;s ese cuento es como muy estadounidense. Y entonces me vino el t&iacute;tulo: <em>Animal Print</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese texto primigenio que envi&oacute; a la editorial y le consigui&oacute; un contrato se ha publicado sin cambiar ni una palabra aunque hayan pasado seis a&ntilde;os desde que lo redact&oacute;. Lo que s&iacute; hizo fue continuarlo en otro cuento porque quer&iacute;a imaginar lo que le hab&iacute;a pasado a la protagonista. Es un <em>modus operandi</em> que, hasta ahora, le ha servido: recuperar pensamientos antiguos para desarrollarlos en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la novela tambi&eacute;n me sucedi&oacute;, era una idea que yo hab&iacute;a tenido diez a&ntilde;os atr&aacute;s. Hubo una &eacute;poca en la que era muy imaginativa y ten&iacute;a muchas ideas. Las apunt&eacute; todas y ah&iacute; se quedaron porque no era su momento&rdquo;, desarrolla. Ahora se encuentra de expedici&oacute;n por ese caj&oacute;n de textos del pasado por si alguno merece ser rescatado.
    </p><h2 class="article-text">Animales, monstruos y otros referentes</h2><p class="article-text">
        Una de las cosas que tienen en com&uacute;n sus personajes es que pertenecen al colectivo LGTBIQ+, como la propia escritora, que es lesbiana. Para ella que su trabajo sirva para visibilizar esa realidad y pueda servir de referente para otra persona es &ldquo;el sue&ntilde;o&rdquo; pero, en realidad, quer&iacute;a escribir sobre lo que le pasa a ella y la gente que la rodea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mucha gente hetero me dice que escribo unas cosas muy fantasiosas y muy extra&ntilde;as pero es que esa es la realidad de mi vida&rdquo;, afirma. En uno de sus relatos, un chico le echa en cara a su hermana que le aburre con sus cuentos <em>woke,</em> una palabra que utiliz&oacute; uno de sus profesores para comentar su trabajo. &ldquo;Para la gente es extra&ntilde;o lo que para m&iacute; es lo normal. Mis personajes van a ser LGTB, aunque les pasen muchas cosas que no tienen del todo que ver con su identidad&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Sus cuentos contienen trazas de realidad, aunque ella no considera que se puedan categorizar como autoficci&oacute;n. Cuevas los define como &ldquo;ficciones de mis fantas&iacute;as&rdquo;. &ldquo;El otro d&iacute;a comentaba con la escritora Estela Sanch&iacute;s que siempre que escribimos hacemos como un Frankenstein de much&iacute;sima gente. Nadie es alguien en concreto, tampoco somos nosotras mismas, pero obviamente todos los personajes tienen algo nuestro&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, de su d&iacute;a a d&iacute;a tambi&eacute;n menciona a referentes que le han servido para su trabajo como Donna Haraway y su <em>Manifiesto para c&iacute;borgs</em> o Suniti Namjoshi con su libro <em>F&aacute;bulas feministas</em>, en el que reinvierte f&aacute;bulas orientales y occidentales. Su preferido se titula <em>Cuento con moraleja</em> y en &eacute;l: &ldquo;Le da la vuelta a la f&aacute;bula de La Bella y la bestia porque habla de que la bestia era la mujer porque estaba enamorada de otra mujer y eso es monstruoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuevas toma el testigo de ambas autoras e invita a agarrar la monstruosidad para crear nuevas existencias. &ldquo;Haraway acu&ntilde;a el t&eacute;rmino desde una visi&oacute;n positiva, como algo a lo que tenemos que tender las mujeres para liberarnos de esta mierda patriarcal. Como la salamandra a la que le cortan un trocito de cola y despu&eacute;s se regenera, nosotras tenemos que ser as&iacute; y permanecer fuertes. Somos monstruosas para afuera, pero dentro somos un pedazo de ternura&rdquo;, determina.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos se ha publicado una buena cantidad de libros relacionados, de una u otra manera, con los animales. Cuevas ha a&ntilde;adido una lista con algunos de esos t&iacute;tulos en un ap&eacute;ndice al final del libro, entre los que se encuentran <em>Olor a hormiga</em>, de J&uacute;lia Per&oacute;; <em>El ataque de las cabras</em>, de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laura-chivite-escritora-familias-son-cuadro-excepcion_1_12094183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Laura Chivite</a>; <em>Leche cruda</em>, de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gata-teta-lengua-tres-claves-angelo-nestore-combatir-sociedad-miedo-ultraderecha_128_12602371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &Aacute;ngelo N&eacute;store </a>o <em>Animales peque&ntilde;os</em>, de Mercedes Duque Espiau, entre otros. Y desde que se cerr&oacute; su libro, hace unos cuatro meses, a&uacute;n han salido m&aacute;s como<em> Zorra</em>, de Gabriela Jauregui. &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n de que, como estamos yendo a una sociedad cruel y horrible que da lugar a un colapso tecnol&oacute;gico, nos estamos rebelando un poco y dirigiendo a lo animal para ver si ah&iacute; encontramos empat&iacute;a&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Baile y resistencia</h2><p class="article-text">
        En el mencionado ap&eacute;ndice, la autora tambi&eacute;n incluye una lista de canciones que han sido importantes para ella y quiere compartir con sus lectores. La m&uacute;sica est&aacute; muy presente en su d&iacute;a a d&iacute;a y a veces tambi&eacute;n ejerce de DJ. &ldquo;Este libro lo escrib&iacute; bailando, me puse much&iacute;sima m&uacute;sica y hay textos que escrib&iacute; con m&uacute;sica techno de fondo con luces de discotecas&rdquo;, declara. Las protagonistas de uno de sus cuentos, que han pasado por un proceso muy traum&aacute;tico, van a Berl&iacute;n a un templo del baile como Berghain y consiguen aprobar el criterio de selecci&oacute;n de los porteros. Una vez all&iacute;, entran en comuni&oacute;n con el resto de personas presentes, incluida una que ha sido determinante para la vida de ambas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; era muy importante porque estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os el baile me ha salvado mucho, he conectado con un mont&oacute;n de gente preciosa&rdquo;, manifiesta la escritora y remarca: &ldquo;Los refugios hay que construirlos con amigos y el baile es el gran lugar de refugio ahora mismo para m&iacute;&rdquo;. A este respecto menciona a Mckenzie Wark y su libro <em>Raving, </em>en el que cuenta que la rave &ldquo;es un sitio muy queer, donde puedes generar un poco tu familia&rdquo;, resume Cuevas. La lista musical que incluy&oacute; en el volumen es tambi&eacute;n un homenaje a dicha autora y una herramienta de acompa&ntilde;amiento para quienes entren en sus relatos. &ldquo;Si despu&eacute;s de leerlos est&aacute;s emocionalmente rara, igual esto te ayuda porque suena a lo mismo que suena mi libro. En realidad es una <em>playlist </em>que es su atm&oacute;sfera&rdquo;, esclarece.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de novelas y cuentos, Cuevas tambi&eacute;n tiene una columna semanal en El Mundo. Aquel profesor que defini&oacute; sus relatos como <em>woke</em>, volver&iacute;a a hacerlo con los textos que publica en dicho medio y que generan pol&eacute;micas encendidas. &ldquo;Soy muy inc&oacute;moda, me han criticado un mont&oacute;n, me han insultado mucho con comentarios muy bestias. Pero qu&eacute; voy a hacer, eso no me va a callar&rdquo;, manifiesta. De hecho, considera que esas agresiones verbales la hacen m&aacute;s combativa y cree que hay que contestarlas: &ldquo;Estoy dando en los lugares de abuso de poder y la mayor&iacute;a los cometen hombres. Tambi&eacute;n hablo de mujeres que cometen abusos, pero la mayor&iacute;a son hombres. Hay que decirlo y sobre todo si se tiene un altavoz tan grande&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella se define como &ldquo;una t&iacute;a de izquierdas superbollera&rdquo; y no tiene claro c&oacute;mo ha acabado con un espacio en ese peri&oacute;dico, pero cuando se lo propusieron acept&oacute; porque pens&oacute;: &ldquo;Si no, va a venir alguien de derechas a escribirla. Pues ya ocupo yo el espacio&rdquo;. Y qui&eacute;n sabe, quiz&aacute; ese esti&eacute;rcol de insultos acabe por ser abono para que florezcan nuevos relatos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-favorita-almodovar-ocupa-espacios-derecha-renuncia-cache-llamarse-novelista_1_13317373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:33:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora favorita de Almodóvar que ocupa espacios de la derecha y renuncia al caché de llamarse novelista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Pedro Almodóvar,Relato,Relato corto,Novela,Cuentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué 'La broma infinita' de Wallace aún fascina pese a los años y sus 1200 páginas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/broma-infinita-wallace-fascina-pese-anos-1200-paginas-cat_1_13311631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acfa7b53-6ca4-402a-ae18-58fa62c45db5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x346y479.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué &#039;La broma infinita&#039; de Wallace aún fascina pese a los años y sus 1200 páginas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Antonio Lozano publica ‘El libro infinito. Cómo David Foster Wallace asombró al mundo’, una reflexión sobre el legado de ‘La broma infinita’, la vigencia de su autor y la extraña capacidad de la novela para seguir interpelando a lectores nacidos en la era de TikTok
</p><p class="subtitle">Patrick Modiano después del Premio Nobel: un escritor fiel a sí mismo</p></div><p class="article-text">
        El autor publica <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/616727-libro-el-libro-infinito-serie-endebate-9791388092107?srsltid=AfmBOoqrwxKXc-_Cbk7M0dqDjqsdY10HdhrHCM3ncIvfu54ass9e9ByQ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El libro infinito. C&oacute;mo David Foster Wallace asombr&oacute; al mundo</em></a>, una reflexi&oacute;n sobre el legado de <em>La broma infinita</em>, la vigencia de su autor y la extra&ntilde;a capacidad de la novela para seguir interpelando a lectores nacidos en la era de TikTok.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que leer una novela de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas pod&iacute;a interpretarse como algo muy exigente intelectualmente. Hoy, en una &eacute;poca dominada por las notificaciones, los v&iacute;deos de pocos segundos y la competencia constante por nuestra atenci&oacute;n, parece una heroicidad. 
    </p><p class="article-text">
        A muchos les cuesta concentrarse m&aacute;s de cinco minutos leyendo sin sentir la necesidad imperiosa de mirar el m&oacute;vil. Ya ni siquiera tiene que ver que el libro nos guste o no, sino en conseguir concentrarse lo suficiente como para mantener los ojos en la p&aacute;gina. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta tan llamativo que, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n, <em>La broma infinita</em>, un libro que supera las 1200 p&aacute;ginas, siga despertando fascinaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La monumental novela de David Foster Wallace contin&uacute;a generando clubes de lectura, p&oacute;dcast, foros de discusi&oacute;n y nuevas generaciones de lectores dispuestos a enfrentarse a una obra que desaf&iacute;a muchas de las convenciones narrativas habituales. Y no solo eso, lo que en 1996 parec&iacute;a una rareza literaria se ha convertido con el tiempo en una referencia ineludible para entender algunas de las obsesiones del presente.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El libro infinito. C&oacute;mo David Foster Wallace asombr&oacute; al mundo</em> (En Debate, 2026), Antonio Lozano explora las razones de este hecho. Su ensayo reconstruye la historia de una novela que cambi&oacute; la trayectoria de la literatura estadounidense contempor&aacute;nea y analiza c&oacute;mo muchas de las intuiciones de Wallace sobre el entretenimiento, la soledad, la adicci&oacute;n o la atenci&oacute;n resultan hoy sorprendentemente actuales. 
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con el periodista y ensayista sobre el legado de un autor que sigue generando admiraci&oacute;n, controversia y debate casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que todo el mito que rodea a David Foster Wallace ha acabado yendo en contra de su legado literario o de que su obra se lea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al contrario. Su leyenda, donde se mezclan la dificultad de sus textos, su extraordinario sentido del humor, los mensajes sobre la empat&iacute;a presentes en su obra y, por supuesto, su suicidio, ha contribuido a mantenerlo muy presente. No hay nada como una muerte tr&aacute;gica para despertar el inter&eacute;s, pero en su caso el fen&oacute;meno va m&aacute;s all&aacute;. La constante atenci&oacute;n acad&eacute;mica y las reediciones de sus libros demuestran que el inter&eacute;s sigue vivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; seguimos hablando de Wallace y de</strong><em><strong> La broma infinita</strong></em><strong> tantos a&ntilde;os despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la novela conserva un aura muy particular. Sigue siendo vista como una obra magna, desafiante y descomunal. Enfrentarse a ella implica aceptar un reto. Pero adem&aacute;s es un caso extra&ntilde;o de literatura de alta exigencia que ha conseguido penetrar en la esfera popular. A eso se suma la vigencia de su mensaje contra la soledad y contra las formas vac&iacute;as de entretenimiento. Al final, esto es lo m&aacute;s importante, la conexi&oacute;n emocional con el lector. Wallace hablaba de algo tan universal como la dificultad de encontrar sentido y direcci&oacute;n en un mundo saturado de falsos est&iacute;mulos y cada vez m&aacute;s pobre en introspecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro sostiene que la obra de Wallace tiene algo de prof&eacute;tico. &iquest;C&oacute;mo logr&oacute; anticipar fen&oacute;menos como la colonizaci&oacute;n de la atenci&oacute;n o incluso figuras pol&iacute;ticas como Donald Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todas las se&ntilde;ales ya estaban ah&iacute;. Wallace era consciente de su propia adicci&oacute;n a la televisi&oacute;n y lleg&oacute; a deshacerse de su aparato para terminar la novela. Tambi&eacute;n se preguntaba qu&eacute; ocurrir&iacute;a cuando la tecnolog&iacute;a permitiera experiencias virtuales casi indistinguibles de las reales. Antes de las redes sociales o las plataformas de streaming, que el libro ya anticipa, ya le parec&iacute;a que la oferta de entretenimiento era descomunal y narcotizante. Proyectar esa tendencia unas d&eacute;cadas hacia adelante implicaba imaginar una intensificaci&oacute;n salvaje del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica ocurre algo parecido. Figuras como Reagan o Bush pod&iacute;an verse como precedentes de l&iacute;deres medi&aacute;ticos como Trump. En cualquier caso, Wallace seguramente habr&iacute;a rechazado la etiqueta de visionario. Como dec&iacute;a su amigo Don DeLillo, no se trata de predecir el futuro, sino de prestar suficiente atenci&oacute;n al presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante a&ntilde;os, </strong><em><strong>La broma infinita</strong></em><strong> fue tambi&eacute;n un s&iacute;mbolo de estatus cultural. &iquest;Eso ha cambiado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su momento, como ocurri&oacute; con el <em>Ulises </em>de Joyce, la novela fue en gran medida un objeto de decoraci&oacute;n y una forma de generar un estatus impostado. No s&eacute; si la p&eacute;rdida del valor cultural y el brillo social que anta&ntilde;o otorgaba la lectura de obras desafiantes pervive m&iacute;nimamente hoy, lo que provocar&iacute;a que se siguiera buscando la falsa apariencia de persona le&iacute;da o capaz de escalar un Everest como <em>La broma infinita</em>. Prefiero pensar que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, hartas de la superficialidad del<em> scrolling</em>, est&aacute;n abraz&aacute;ndola en un acto a un tiempo de rebeld&iacute;a y amor por lo significativo, llegando hasta el final a un ratio muy superior al de sus pares treinta a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuviera que dar tres razones para leer </strong><em><strong>La broma infinita</strong></em><strong> en 2026, &iquest;cu&aacute;les ser&iacute;an?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera ser&iacute;a el uso explosivo del lenguaje. La segunda, la desconcertante combinaci&oacute;n de tristeza y humor brillantina que atraviesa toda la novela. Y la tercera, la posibilidad de entrar en contacto con una comunidad de lectores, estudiosos y fan&aacute;ticos que llevan d&eacute;cadas interpret&aacute;ndola desde perspectivas muy distintas. Si tuviera que reducirlo a una sola raz&oacute;n, dir&iacute;a que jam&aacute;s se han encontrado, ni se encontrar&aacute;n, con algo ni remotamente parecido, no les parecer&aacute; que algo as&iacute; pod&iacute;a siquiera existir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro afirma que la novela exige un peaje inicial al lector.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dado que la novela busca en parte alertarnos sobre el peligro del entretenimiento, no pod&iacute;a enganchar desde el principio, o su tesis se desmoronar&iacute;a a las primeras de cambio. Hay que superar el desconcierto inicial porque las lecturas previas no nos han preparado para algo as&iacute;. Aconsejar&iacute;a leer alg&uacute;n ensayo previo sobre el libro, que en cierta manera requiere, o agradece, un manual de instrucciones previo sobre c&oacute;mo leerlo, tanto a nivel de contenido como desde un punto de vista pr&aacute;ctico. Si se persevera, y se produce un clic (lo que, sinceramente, no siempre ocurre), se te abre un mundo con el que puedes alucinar (y como extra, ese arranque tan desconcertante adquiere todo el sentido al cabo de mil p&aacute;ginas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Wallace rechazaba la etiqueta de posmoderno y prefer&iacute;a hablar de realismo. &iquest;A qu&eacute; se refer&iacute;a exactamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realista en el sentido de que capta el modo en que procesamos el entorno y las toneladas de est&iacute;mulos e informaci&oacute;n que nuestro cerebro registra y procesa sin descanso. Realista en el sentido de que no tira de los artificios de la escuela presuntamente realista para generar orden y estructura en un mundo que es por defecto ca&oacute;tico, confuso, r&aacute;pido, enigm&aacute;tico, asfixiante... Realista en el sentido de que busca explicar c&oacute;mo somos los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela lleg&oacute; a Espa&ntilde;a seis a&ntilde;os despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n original. Usted vivi&oacute; aquel momento desde la revista </strong><em><strong>Qu&eacute; Leer.</strong></em><strong> &iquest;Qu&eacute; impacto tuvo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un impacto relativamente limitado a ciertos c&iacute;rculos literarios. La dificultad de la obra hizo que muchos hablaran de ella m&aacute;s por su tama&ntilde;o o su reputaci&oacute;n que por haberla le&iacute;do realmente. Por esto mismo, jam&aacute;s lleg&oacute; al gran p&uacute;blico, que si se lleg&oacute; a enterar fue en tanto que producto hype. La obra en general de David Foster Wallace s&iacute; que provoc&oacute; (aspirantes a) imitadores entre muchos practicantes de una narrativa espa&ntilde;ola llam&eacute;mosla poco ortodoxa o atrevida, sobre todo j&oacute;venes. Pero cabe incidir en el hecho de que los que s&iacute; leyeron con pasi&oacute;n <em>La broma infinita</em>, por lo general se adhirieron al culto, que es lo que genera, no una comunidad de lectores agradecidos, sino una pl&eacute;yade de fans entregados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro recuerda una frustrada entrevista suya con Wallace. Sin desvelar todo lo que ocurri&oacute; en esa historia, &iquest;qu&eacute; sinti&oacute; al recibir las respuestas del autor, c&oacute;mo fueron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dado que una serie de obst&aacute;culos y malentendidos limitaron enormemente el n&uacute;mero de sus respuestas a un cuestionario por e-mail que era extenso, la sensaci&oacute;n fue de frustraci&oacute;n (que se encabalgaba ya a la resultante de la imposibilidad de no haberlo podido entrevistar en persona). Sin embargo, con el tiempo queda la alegr&iacute;a de contar con unos mensajes del autor que apenas concedi&oacute; entrevistas a medios europeos, los cuales atesoro en el ba&uacute;l de los grandes recuerdos de mi trayectoria period&iacute;stica. Aunque tambi&eacute;n debo confesar que leyendo ahora mis preguntas me producen algo de bochorno por su simpleza y falta de filo, lo que ante la inteligencia descomunal de Foster Wallace parece una falta intolerable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; cree que pensar&iacute;a Wallace de la sociedad de 2026?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Probablemente a la secreta satisfacci&oacute;n por haber visualizado con tanto acierto la progresiva narcotizaci&oacute;n de la sociedad a manos de las industrias tecnol&oacute;gicas se unir&iacute;a una preocupaci&oacute;n sincera por el estado del mundo. Como ya ha resaltado tanta gente, es una verdadera l&aacute;stima no haber podido contar con el an&aacute;lisis de una mente tan l&uacute;cida en asuntos como TikTok, Instagram, los palos de selfie o Donald Trump. Con su agudeza y sentido del humor seguro que habr&iacute;a firmado unas piezas de ficci&oacute;n o no ficci&oacute;n extraordinarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que la obra de Wallace ha sido bien tratada despu&eacute;s de su muerte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sufrido un gran malentendido. Se le ha visto como un ser moral superior o un gur&uacute; de la autoayuda por su &eacute;nfasis en la compasi&oacute;n en su discurso 'Esto es agua', lo que casi todo el mundo conoce de &eacute;l. Muchos interpretaron su muerte tr&aacute;gica como una fragilidad emocional imposible de lidiar con la desconexi&oacute;n humana que atravesaba <em>La broma infinita</em>. Tambi&eacute;n un semiintento de cancelaci&oacute;n por su actitud violenta con la escritora y expareja Mary Karr, una relaci&oacute;n espor&aacute;dica y tormentosa que nace en el peor marco imaginable: un centro de rehabilitaci&oacute;n para alcoh&oacute;licos y drogadictos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las reediciones de <em>La broma infinita</em>, la gran atenci&oacute;n medi&aacute;tica con motivo de su aniversario, la proliferaci&oacute;n de comunidades (en buena parte j&oacute;venes) que utilizan las redes sociales para vertebrar clubs de lectura sobre la misma, y el resurgimiento del autor en la cultura popular (citas en <em>Rick y Morty</em> o en <em>The Lowdown</em>) dan fe de que sigue despertando inter&eacute;s y admiraci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;ntos coet&aacute;neos que emergieron a finales de los 90 mantienen viva su obra?  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de volver a leer </strong><em><strong>La broma infinita</strong></em><strong> para escribir este ensayo, &iquest;qu&eacute; impresi&oacute;n le dej&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Conserva intacta lo que la defini&oacute; en su momento: est&iacute;mulo, exigencia, asombro, exasperaci&oacute;n moment&aacute;nea... Aunque algunos detalles ligados a la tecnolog&iacute;a, y a la sensibilidad que hoy mostramos hacia temas como las minor&iacute;as o la representaci&oacute;n equitativa de ambos sexos, puedan haber quedado algo anticuados, su mensaje sobre la necesidad de conexi&oacute;n interpersonal y de cuidado de la salud mental solo se han visto reforzados con el tiempo. Leerla hoy, en tiempos de encogimiento de la atenci&oacute;n, adquiere unos niveles de heroicidad, satisfacci&oacute;n y recompensa probablemente mayores que cuando apareci&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/broma-infinita-wallace-fascina-pese-anos-1200-paginas-cat_1_13311631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 21:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué 'La broma infinita' de Wallace aún fascina pese a los años y sus 1200 páginas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Almodóvar anuncia 'El hombre que solo escribía en los aviones', su primera novela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pedro-almodovar-anuncia-hombre-escribia-aviones-primera-novela_1_13286325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb8a2fb2-f667-400d-be2e-af15a500e6bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Almodóvar anuncia &#039;El hombre que solo escribía en los aviones&#039;, su primera novela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la publicación de su libro de relatos 'El último sueño', el cineasta regresa al sector literario con una novela en la que pretende explorar "caminos poco transitados en el mundo de la ficción"</p><p class="subtitle">Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Almod&oacute;var</a> ha anunciado su primera novela, <em>El hombre que solo escrib&iacute;a en los aviones</em>. Se publicar&aacute; el pr&oacute;ximo 29 de octubre de la mano de Reservoir Books y supondr&aacute; su vuelta al sector literario tras el lanzamiento en 2023 del libro de relatos <em>El &uacute;ltimo sue&ntilde;o</em>. La editorial ha adelantado que su pr&oacute;xima obra ser&aacute; una &ldquo;narraci&oacute;n sinuosa que se adentra con cierto frenes&iacute; en una selva de experiencias y lecturas, de tramas inventadas y de ideas prestadas&rdquo;, explorando &ldquo;caminos poco transitados en el mundo de la ficci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia de <em>El hombre que solo escrib&iacute;a en los aviones</em> girar&aacute; en torno al personaje de Flavio Guijarro, un &ldquo;hombre que ha pasado media vida reinvent&aacute;ndose&rdquo;, seg&uacute;n reza la sinopsis de la obra. &ldquo;Ha tenido decenas de aficiones, pero pocas veces han culminado en una profesi&oacute;n; la de actor es la que ha logrado cultivar con m&aacute;s o menos fortuna. En un viaje de promoci&oacute;n, sin embargo, a diez mil metros de altura, descubre tard&iacute;amente una nueva vocaci&oacute;n: la escritura&rdquo;, contin&uacute;a la premisa del libro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9ae2418f-bf5f-49c8-8516-b131f263a73d_source-aspect-ratio_default_1144878.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Desde entonces va a dedicarse en cuerpo y alma a combatir sus bloqueos creativos y perseguir ese sue&ntilde;o&hellip; que irremediablemente se le escapa de las manos en cuanto se acerca el momento de poner el punto final. Acudir&aacute; en busca de inspiraci&oacute;n a los lugares m&aacute;s insospechados y, para su sorpresa, descubrir&aacute; una ins&oacute;lita aptitud como coach de actores. Lo que no imagina es ad&oacute;nde puede conducirlo esta nueva etapa de su vida, ni qu&eacute; futuro le espera a su incipiente historia de amor con el actor m&aacute;s exitoso del momento&rdquo;, concluye la sinopsis. 
    </p><p class="article-text">
        En su anterior trabajo literario,&nbsp;<em>El &uacute;ltimo sue&ntilde;o</em>, Almod&oacute;var brinda la m&aacute;xima informaci&oacute;n sobre &eacute;l &ldquo;como cineasta, como fabulador (como escritor)&rdquo;, y del modo en que su vida &ldquo;hace que una cosa y otra se mezclen&rdquo;. Se trataron de relatos in&eacute;ditos que comienzan con sus primeros coqueteos con la ficci&oacute;n, como <em>Vida y muerte de Miguel,</em>&nbsp;una especie de&nbsp;<em>Benjamin Button</em>&nbsp;escrito con menos de 20 a&ntilde;os debajo de una parra y con un conejo desollado colgando de una cuerda en Madrigalejos.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vida-muerte-miguel-relato-pedro-almodovar-libro-ultimo-sueno_1_10106524.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los socios y lectores de elDiario.es pueden leer uno de esos relatos</a>,&nbsp;<em>Vida y muerte de Miguel</em>.
    </p><p class="article-text">
        Este no es el &uacute;nico proyecto de Pedro Almod&oacute;var para este a&ntilde;o, pues hace unos meses volvi&oacute; a los cines con <em>Amarga Navidad</em>, una pel&iacute;cula que tambi&eacute;n compiti&oacute; en la Secci&oacute;n Oficial del Festival de Cannes. Su estructura, donde una historia contiene a la siguiente, ha llevado al director a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-analiza-escenas-clave-amarga-navidad_1_13088679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reflexionar sobre la responsabilidad del artista</a> y hasta qu&eacute; punto un creador est&aacute; legitimado a vampirizar a los que tiene a su alrededor pese a que esa sea su inspiraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pedro-almodovar-anuncia-hombre-escribia-aviones-primera-novela_1_13286325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 08:33:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Almodóvar anuncia 'El hombre que solo escribía en los aviones', su primera novela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Editoriales,Pedro Almodóvar,Novela,Ficción,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bellos, gays y rockeros: Lestat y otros vampiros de Anne Rice que rejuvenecieron el mito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/bellos-gays-rockeros-lestat-vampiros-anne-rice-rejuvenecieron-mito_1_13278117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5820a48d-c61e-45e7-96cc-dc4caf27ae2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bellos, gays y rockeros: Lestat y otros vampiros de Anne Rice que rejuvenecieron el mito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen 50 años de 'Entrevista con el vampiro', una novela ya inmortal como sus personajes, que reaparecen en la serie 'El vampiro Lestat' de AMC </p><p class="subtitle">El vampiro Lestat, entre las 13 series de la semana</p></div><p class="article-text">
        Mucho hab&iacute;a llovido desde que Bram Stoker public&oacute; su obra maestra cuando Anne Rice (Nueva Orleans, 1941 - Rancho Mirage, California, 2021), por entonces una escritora en ciernes que acababa de perder a su hija de cinco a&ntilde;os por una leucemia, decidi&oacute; escribir una novela sobre vampiros. <em>Entrevista con el vampiro</em> (1976), cuyo &eacute;xito fue fulgurante, dio comienzo a un ciclo que sumar&iacute;a un total de trece vol&uacute;menes, <em>Cr&oacute;nicas vamp&iacute;ricas</em> (1976-2018), que no hay que confundir con la saga hom&oacute;nima de L. J. Smith. La autora, que durante el intenso proceso de redacci&oacute;n se documentaba de d&iacute;a y escrib&iacute;a de noche, se alej&oacute; del arquetipo de <em>Dr&aacute;cula</em> (1897) e introdujo un nuevo modelo de vampiro en la cultura popular que influy&oacute; en autoras como Stephenie Meyer o Charlaine Harris.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la publicaci&oacute;n estuvo en manos de Ediciones B, con traducci&oacute;n de Marcelo Covi&aacute;n Fasce. No obstante, es probable que muchos conozcan la obra no por el original de Anne Rice, sino por la adaptaci&oacute;n de 1994 a cargo de Neil Jordan, que inmortaliz&oacute; a unos j&oacute;venes Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas y Kirsten Dunst como los cuatro vampiros protagonistas, unas criaturas de aspecto andr&oacute;gino y sensual que cautivaron al p&uacute;blico juvenil y establecieron, con su est&eacute;tica g&oacute;tica, un nuevo paradigma del g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s reciente, en 2022, se hizo una serie de televisi&oacute;n dirigida por Rolin Jones y <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/series-semana-8-junio-estrenos-el-inmortal-final-movistar-todos-nuestros-anos-prime-video_1_13274127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este lunes 8 de junio AMC+ estrena </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/series-semana-8-junio-estrenos-el-inmortal-final-movistar-todos-nuestros-anos-prime-video_1_13274127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El vampiro Lestat,</em></a> adaptaci&oacute;n del segundo volumen de <em>Cr&oacute;nicas vamp&iacute;ricas</em> en el que el inmortal al que hace referencia el t&iacute;tulo se convierte en estrella del rock. De un modo u otro, su historia sigue presente cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n, por lo que merece la pena analizar algunas claves de esta reinvenci&oacute;n del mito.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n invent&oacute; al vampiro</h2><p class="article-text">
        En su origen, y aunque cada cultura tiene sus variantes, el vampiro se presentaba como una criatura siniestra, poco m&aacute;s que un monstruo macabro que atacaba con sa&ntilde;a a unas v&iacute;ctimas inocentes. Durante la Edad Media, a ra&iacute;z de las grandes epidemias, arraig&oacute; en el folclore europeo la figura del vampiro ligada a personajes hist&oacute;ricos, que dio lugar a numerosas supersticiones y acusaciones. Sin embargo, fue en la regi&oacute;n de Transilvania donde se fragu&oacute; el mito que ha moldeado el imaginario occidental, gracias al legendario pr&iacute;ncipe Vlad III de Valaquia, el Empalador, la base del Conde Dr&aacute;cula de Bram Stoker. Un vampiro cruel y poderoso que se debilita con el sol, el ajo y los crucifijos.
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                Béla Lugosi interpretando a Drácula.                            </span>
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        Junto con <em>Dr&aacute;cula</em> (1897), hubo dos t&iacute;tulos en la literatura moderna que asentaron esta figura: el cuento <em>El vampiro</em> (1816), del malogrado John Polidori &ndash;que surgi&oacute; en aquel emblem&aacute;tico verano en Villa Diodati orquestado por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/crueldad-adulterio-e-incesto-byron-enamorado-perfila-edna-brien_1_11383925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lord Byron</a> que tambi&eacute;n inspir&oacute; el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1818) de Mary Shelley</a>&ndash;, y <em>Carmilla</em> (1872), de J. T. Sheridan Le Fanu, inspirada en la legendaria condesa Elizabeth B&aacute;thory, a quien se atribuye la tortura y la muerte de miles de chicas j&oacute;venes, de quienes se dec&iacute;a que extra&iacute;a la sangre para usarla como ant&iacute;doto de belleza, una suerte de fuente de la eterna juventud. 
    </p><p class="article-text">
        Esos vampiros decimon&oacute;nicos ya ten&iacute;an un lado seductor, que Anne Rice potencia con sus libros. <em>Entrevista con el vampiro</em> parte de la t&aacute;ctica cl&aacute;sica del personaje que cuenta su historia a un interlocutor que solo interviene de forma t&iacute;mida al comienzo y al final del relato &ndash;como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a>, a prop&oacute;sito&ndash; para contar la vida de Louis de Pointe, un vampiro de m&aacute;s de cien a&ntilde;os. Su periplo comenz&oacute; en Nueva Orleans en el siglo XVIII, cuando era el propietario de una plantaci&oacute;n. La muerte de su hermano menor le sumi&oacute; en una crisis, y en ese estado se cruz&oacute; en su camino el misterioso Lestat de Lioncourt, un vampiro que lo convierte en uno de los suyos, y con quien vive un intenso romance a lo largo de un siglo.
    </p><h2 class="article-text">Criaturas de la noche sure&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Los vampiros de Anne Rice siguen ligados a la noche, la transgresi&oacute;n y la sangre, pero ni el ajo, ni las estacas, ni la luz los da&ntilde;an. La autora introduce variaciones con respecto al modelo europeo; del mismo modo, el escenario difiere tambi&eacute;n del paraje donde vive el Conde Dr&aacute;cula: una plantaci&oacute;n del sur de Estados Unidos, que da pie a tratar la cuesti&oacute;n de la esclavitud, las supersticiones y los rituales del lugar. En cierto punto de la historia, los protagonistas viajan a Europa en busca de sus ancestros. All&iacute;, entran en escena otros vampiros, con particularidades diferentes en sus costumbres, como el seductor Armand, que enreda todav&iacute;a m&aacute;s el conflicto amoroso.
    </p><p class="article-text">
        La principal novedad, con todo, es la &ldquo;humanizaci&oacute;n&rdquo; del vampiro, al menos del reci&eacute;n convertido Louis: a diferencia de Lestat, que se alimenta de sangre humana, lo hace con animales; como har&aacute;n sus hom&oacute;logos de <em>Crep&uacute;sculo</em> (2005), de Stephenie Meyer. Su nueva condici&oacute;n le genera un problema moral: su mente sigue funcionando seg&uacute;n los valores de la sociedad humana, pero el cuerpo, el <em>instinto</em>, lo empuja en una direcci&oacute;n que no le gusta, porque, para &eacute;l, matar sigue siendo un pecado. En su intento por no degradarse, se reprime, pese a la tensi&oacute;n constante en la que vive.
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                Lestat haciendo crowdsurfing en la nueva serie de AMC+.                            </span>
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        El hecho de conseguir que los vampiros resulten, adem&aacute;s, sensuales y atractivos, tiene algo que ver con esta dimensi&oacute;n psicol&oacute;gica: es necesario dotarlos de personalidad, de matices, de sombras, para que fascinen al lector y no sean meros monstruos matarifes. La atracci&oacute;n, los remordimientos, la culpa, la tentaci&oacute;n o el trauma son algunas de las emociones que experimentan, y que hacen del libro una novela llena de pasiones, unas pasiones que tambi&eacute;n despierta &mdash;en un polo u otro: las cr&iacute;ticas nunca fueron un&aacute;nimes&mdash; en los lectores. Y, por supuesto, est&aacute; la erotizaci&oacute;n del vampiro, aqu&iacute; un ser asexuado para el que no existen tab&uacute;s cuando se trata de amar.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;t&oacute;xico&rdquo; se quedar&iacute;a corta si tuvi&eacute;ramos que juzgar el tipo de relaci&oacute;n que establecen los personajes. Buena parte de la pol&eacute;mica que rodea la obra se debe, no en vano, a todas las fronteras que cruza, como el homoerotismo o, incluso, cierta pederastia al introducir el personaje de Claudia, una vampira convertida a los cinco a&ntilde;os, que madura como cualquier mujer pero que mantiene el mismo cuerpo, que no crece ni crecer&aacute;; otro ejemplo del sufrimiento que padecen estos vampiros. Y hay, adem&aacute;s, tri&aacute;ngulos, alianzas entre amantes y tentativas de venganza; todo gira en la corriente de un amor obsesivo, que en un periodo tan largo da tantos giros que el inter&eacute;s del lector no decae.
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                Tom Cruise en &#039;Entrevista con el vampiro&#039;.                            </span>
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        Y, cuando se habla de amor, hay que hablar tambi&eacute;n de soledad. La herida incurable del vampiro, una criatura que se siente tentada por la inmortalidad para luego descubrir que, en la pr&aacute;ctica, trae m&aacute;s desdicha que placer. La naturaleza eterna, adem&aacute;s, frustra sus pretensiones de romper por completo con el otro cuando la situaci&oacute;n no es grata. Y, en otro orden de cosas, los empuja a matar a m&aacute;s humanos, en un intento desesperado por tener compa&ntilde;&iacute;a. El vampiro es, desde esta perspectiva, un ser d&eacute;bil, impulsivo, voluble, con un profundo dolor enquistado imposible de sanar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista con el vampiro</em> es una novela oscura, porque oscuras eran las circunstancias de la autora cuando la escribi&oacute;: sumida en una grave depresi&oacute;n por la p&eacute;rdida de su hija, el libro, que tuvo su origen en un relato escrito a&ntilde;os antes, fue un refugio y a la vez tuvo un efecto cat&aacute;rtico en ella. De alg&uacute;n modo, su inclinaci&oacute;n por los extremos &mdash;la soledad y el apego enfermizo, la muerte y la pulsi&oacute;n sexual, el amor y la destrucci&oacute;n, la culpa y el castigo, la carnalidad y el esp&iacute;ritu, la lujuria y la moral&mdash; act&uacute;a asimismo sobre el lector como la buena narrativa g&oacute;tica, que a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n, de las atm&oacute;sferas l&uacute;gubres, la pasi&oacute;n encendida y los escenarios t&eacute;tricos, canaliza el lado m&aacute;s turbio del ser humano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Brad Pitt y Kirsten Dunst en &#039;Entrevista con el vampiro&#039;.                            </span>
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        Y es que los vampiros, como los zombis, son las criaturas que mejor parecen captar el aire de estos tiempos: seres narcisistas, atractivos en la apariencia y seductores por sus promesas, pero atormentados consigo mismos y chup&oacute;pteros con los dem&aacute;s. La est&eacute;tica s&oacute;rdida de su mundo no deja de ser un reflejo de su alma doliente y p&eacute;rfida, que ejerce tanta fascinaci&oacute;n como miedo. Nadie quiere toparse con un &ldquo;vampiro&rdquo; de carne y hueso, pero disfrutarlo en los mundos de la imaginaci&oacute;n es, nunca mejor dicho, otra historia. Y, adem&aacute;s de las nuevas versiones que llegan a las librer&iacute;as y al cine, esta <em>Entrevista con el vampiro </em>de Anne Rice, convertida ya en todo cl&aacute;sico moderno, sigue siendo una lectura capaz de levantar pasiones entre los lectores, para bien o para mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/bellos-gays-rockeros-lestat-vampiros-anne-rice-rejuvenecieron-mito_1_13278117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bellos, gays y rockeros: Lestat y otros vampiros de Anne Rice que rejuvenecieron el mito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura de terror,Cine de terror,Series de televisión,Series,Novela,Fantasía]]></media:keywords>
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