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    <title><![CDATA[elDiario.es - Novela]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/novela/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Novela]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Andrea Abreu regresa tras el fenómeno de ‘Panza de burro’: “Cambió mi plan de vida, fue como meterme en una lavadora”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-regresa-fenomeno-panza-burro-cambio-plan-vida-meterme-lavadora_1_13596635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/472beadf-f321-47ca-b85f-9f718380ed90_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153573.jpg" width="2362" height="1329" alt="Andrea Abreu regresa tras el fenómeno de ‘Panza de burro’: “Cambió mi plan de vida, fue como meterme en una lavadora”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora publica su nueva novela seis años después del éxito arrollador de su anterior obra. 'Pajaritos preñados' mantiene la esencia de su estilo y sus vínculos con su tierra</p><p class="subtitle">'Me acuerdo', la obra de Georges Perec que demuestra que 480 recuerdos bien elegidos valen más que una montaña de memorias virtuales
</p></div><p class="article-text">
        En<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/doce-libros-han-asaltado-estanterias-pesar-pandemia_1_6509653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 2020,</a> la editorial Barrett public&oacute; la primera novela de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-escribir-canario-acto-politico-realidad-niega-cultura_1_6094030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Andrea Abreu</a>, <em>Panza de burro</em>, un libro de apenas 200 p&aacute;ginas, editado por la ubicua Sabina Urraca y escrito en canario. De entrada, no ten&iacute;a las caracter&iacute;sticas propias de un superventas, pero, a veces, parece que los astros se alinean: este debut ya ha vendido unos 100.000 ejemplares, se ha traducido a decenas de idiomas y la escritora se ha convertido en una joven estrella. Ahora, tras los seis a&ntilde;os de recogimiento que siguieron al terremoto, regresa de la mano de Anagrama con <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su nueva propuesta tampoco est&aacute; pensada para agradar en masa, al menos a primera vista. La novela tiene 504 p&aacute;ginas y supone una inmersi&oacute;n en el l&eacute;xico del norte de Tenerife, porque la lengua es una parte esencial de la historia. De hecho, el propio t&iacute;tulo ya es una declaraci&oacute;n de intenciones: es una expresi&oacute;n que se utiliza en la tierra de la escritora para definir a alguien que no tiene los pies en el suelo, que tiene la cabeza llena de ilusiones, de &lsquo;pajaritos pre&ntilde;ados&rsquo;. Ella la relaciona con su abuelo Pepe, una de las personas a las que dedica el libro, que era muy so&ntilde;ador y se larg&oacute; sin demasiadas explicaciones cuando ten&iacute;a ocho a&ntilde;os. &ldquo;Yo pasaba mucho tiempo con &eacute;l, que era chatarrero, porque mis padres trabajaban mucho. Que una persona a la que t&uacute; quieres pueda desaparecer de un d&iacute;a para el otro me dej&oacute; una gran pregunta y probablemente este libro naciera de esa interrogaci&oacute;n&rdquo;, dice Abreu.
    </p><p class="article-text">
        Ella misma ve&iacute;a pajaritos pre&ntilde;ados en su mente, pod&iacute;a visualizar a las aves embarazadas y le parec&iacute;a algo &ldquo;superlindo&rdquo;. Pero se obligaba a callar esos pensamientos para que no la acusaran de fantasiosa: &ldquo;Siempre he sentido que mi forma de comprender el mundo era perif&eacute;rica, no era como la de las personas que yo frecuentaba&rdquo;. Esta cualidad personal la hace sentirse identificada con su abuelo, que est&aacute; presente en la novela a trav&eacute;s del personaje el Tiznado, un chatarrero con mucha imaginaci&oacute;n. La escritora coge &ndash;como, en mayor o menor medida, todos los novelistas&ndash;, trazas de su realidad y juega con ellas hasta que se convierten en un libro.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c55268e1-accc-4ec5-9552-36693ef335c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Yo misma he visto la potencia narrativa brutal que tienen las historias que mi familia me ha contado&rdquo;, explica, &ldquo;aunque <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em> es pura ficci&oacute;n, mucho m&aacute;s que <em>Panza de burro</em>&rdquo;. Adem&aacute;s, trabajar sobre esos elementos hasta convertirlos en otra cosa le ayuda a darles credibilidad. &ldquo;La ficci&oacute;n me ayuda a bajarle un grado para que sea m&aacute;s veros&iacute;mil porque, a veces, la realidad es tan caricaturesca, tan exacerbada, tan exagerada, tan brutal, que parece mentira&rdquo;, desarrolla. Abreu volvi&oacute; a ver a su abuelo diez a&ntilde;os despu&eacute;s, pero, por supuesto, no fue como ella esperaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora ya hab&iacute;a ejercitado la tarea de recopilar palabras propias del norte de Tenerife en su t&iacute;tulo anterior, pero en este el esfuerzo es m&aacute;s patente. Este impulso &lsquo;detectivesco&rsquo; responde a la erosi&oacute;n del l&eacute;xico de su tierra que sucede desde hace ya algunos a&ntilde;os. &ldquo;Ya estaba propiciado por la violencia colonial en s&iacute; misma que vivimos en Canarias, pero siento que la hiperturistificaci&oacute;n, la velocidad de los tiempos, el tardocapitalismo y la normalizaci&oacute;n de las tendencias fascistas actuales han hecho que dejemos cada vez m&aacute;s palabras por el camino&rdquo;, declara. El l&eacute;xico que hab&iacute;a escuchado a su alrededor mientras crec&iacute;a desaparece cuando muere una persona y, as&iacute;, de forma progresiva, se extingue la lengua que hablaban. Abreu se sent&iacute;a en deuda con las generaciones pasadas y se puso como objetivo recuperar esos t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        La lengua sirve para explicar la memoria de un territorio. Y en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica se conoce poco la historia de este archipi&eacute;lago, pese a que sea un destino vacacional muy apreciado. &ldquo;Me atrever&iacute;a a decir que incluso dentro de Canarias tampoco hay demasiada conciencia [de nuestra historia]. La estamos retomando ahora muchos grupos de personas, pero siento que es una amnesia que se nos ha inducido repetidamente y por ciclos vamos como recordando. Sucedi&oacute; en los a&ntilde;os 70, por ejemplo&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La hiperturistificación, la velocidad de los tiempos, el tardocapitalismo y la normalización de las tendencias fascistas actuales han hecho que dejemos cada vez más palabras por el camino</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Abreu</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por supuesto, al utilizar palabras propias del norte de Tenerife fuera de sus fronteras sol&iacute;a recibir como respuesta inicial un &ldquo;&iquest;qu&eacute;?&rdquo; algunas veces antip&aacute;tico. En algunos contextos se pueden ridiculizar los t&eacute;rminos que se escapan del espa&ntilde;ol normativo, como si fuesen fruto de incultura. &ldquo;Alguna vez he dicho &lsquo;en comparancia&rsquo; en lugar de &lsquo;en comparaci&oacute;n&rsquo; como se dice en la pen&iacute;nsula y me han corregido&rdquo;, recuerda la autora. Esto hizo que se avergonzara de su propia lengua hasta que busc&oacute; en el diccionario canario y vio que &lsquo;en comparancia&rsquo; estaba recogida, as&iacute; que cambi&oacute; de actitud. &ldquo;Me pareci&oacute; curioso que palabras que son riqueza, que son diferentes formas de nombrar lo mismo, se vivan como ignorancia cuando es lo contrario, cuantas m&aacute;s palabras para nombrar algo m&aacute;s riqueza &iquest;no?&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Algunos vocablos le llegaron de personas cercanas como, por ejemplo, su amiga Liliana Ramos Mart&iacute;n, que es la autora de la foto de la portada. Ella es de La Matanza, un pueblo diferente al de la escritora, pero con el que comparte &ldquo;mucha idiosincrasia&rdquo;. Pero, adem&aacute;s de aprender nuevos t&eacute;rminos, en este proceso ha recuperado algunos que permanec&iacute;an latentes en su memoria. Por ejemplo, &lsquo;enzapado&rsquo;, que se dice cuando una persona est&aacute; muy roja por fiebre o &lsquo;aquellar&rsquo;, un verbo comod&iacute;n que se utiliza para casi todo. &ldquo;Dices &lsquo;aqu&eacute;llame la loza&rsquo; o &lsquo;aqu&eacute;llame tal cosa&rsquo;. Lo usaba mucho de peque&ntilde;a&rdquo;, rememora Abreu.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Correr la cortina</strong></h2><p class="article-text">
        Andrea Abreu no se esperaba para nada el &eacute;xito de <em>Panza de Burro</em>. Cuando le dijeron que iba a salir la segunda edici&oacute;n le dio la risa, pero el terremoto solo acababa de empezar. Entrevistas, presentaciones, participaci&oacute;n en coloquios, encuentros con los lectores&hellip; Las giras de promoci&oacute;n literaria cada vez se parecen m&aacute;s a los tours de los m&uacute;sicos y no todos los escritores lo llevan tan bien como otros. Esa actividad supone estar tiempo fuera de casa y llevar un ritmo de vida ajetreado: la cotidianidad conocida desaparece y se convierte en otra cosa, aunque sea por tiempo limitado. El ritmo de la industria hace que un supuesto bombazo editorial se haya olvidado tres meses despu&eacute;s, pero ese periodo de visibilizaci&oacute;n es intenso.
    </p><p class="article-text">
        La escritora forma parte del grupo de novelistas a los que el &eacute;xito y sus consecuencias los dejan del rev&eacute;s. Ella viv&iacute;a en Madrid y su idea era volver a Tenerife y trabajar en una tienda porque no ve&iacute;a posible dedicarse al periodismo, que era lo que quer&iacute;a. &ldquo;Pero sali&oacute; la novela y tuve que cambiar el plan de vida, porque para m&iacute; fue como meterme en una lavadora y no tuve conciencia hasta que termin&oacute; el lavado, que fue de a&ntilde;os&rdquo;, comenta. El que haya tardado poco m&aacute;s de un lustro en reaparecer en el panorama literario se debe a varias razones, aunque cree que &ldquo;cada d&iacute;a dar&iacute;a una respuesta diferente a esta pregunta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo di todo en &#039;Pajaritos preñados&#039;, puse todas mis herramientas narrativas. Al igual que con &#039;Panza de burro&#039;, quiero parar, tomar distancia y ver qué es lo que quiero hacer verdaderamente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Abreu</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Primero, precisaba de tiempo para escribir medio millar de p&aacute;ginas, que se dice pronto. Segundo, necesitaba tener una intimidad y privacidad que no sent&iacute;a cuando estaba expuesta en redes sociales o en p&uacute;blico. Y tercero, porque su salud mental requer&iacute;a cuidados, ya que la ten&iacute;a &ldquo;muy desmejorada&rdquo;. &ldquo;Se me juntaron muchas, muchas cosas a la vez. Mi sensibilidad neurodivergente me dificulta mucho estar tan sobreestimulada&rdquo;, considera. Solo tiene WhatsApp y YouTube y afirma que ya le afectan bastante al &aacute;nimo, as&iacute; que las que implican exponerse a un p&uacute;blico masivo quiz&aacute; sean demasiado para ella. &ldquo;Aparte yo ten&iacute;a un trastorno de la conducta alimentaria y mi psic&oacute;loga me sugiri&oacute; que me fuera una temporada de las redes para poder empezar a recuperarme&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        De momento, ha notado que le resultaba un &ldquo;90% m&aacute;s sencillo&rdquo; realizar sus gestiones psicol&oacute;gicas. Con ayuda de su terapeuta ha calmado la ansiedad por no &lsquo;estar presente&rsquo; y ahora coquetea con la idea de abrir Instagram &ldquo;un ratito&rdquo; y volver a cerrarlo. &ldquo;No quiero tener una relaci&oacute;n de todo o nada, de pureza. Me quiero permitir esa flexibilidad y poder cambiar de opini&oacute;n&rdquo;, expresa. Ella es consciente de que no tener redes cuando se es una persona que se dedica a la cultura, a d&iacute;a de hoy &ldquo;es una cuesti&oacute;n de privilegio&rdquo;. Pero, al mismo tiempo, considera que si fuese &ldquo;vendedora de ropa interior, que es lo que era antes de escribir la novela&rdquo; tampoco las tendr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vuelve a estar en plena vor&aacute;gine de promoci&oacute;n, aunque desde la posici&oacute;n de la autora de &eacute;xito que presenta su segunda novela. Algunos escritores temen ese momento, porque ya existen expectativas sobre su trabajo, hay material previo con el que comparar. En general, ella tiene buena relaci&oacute;n con los integrantes del &aacute;mbito literario, sobre todo con los de su generaci&oacute;n, est&aacute; arropada. Pero recuerda una an&eacute;cdota con una autora m&aacute;s veterana, que se le qued&oacute; marcada. &ldquo;En un festival, donde justamente lo estaba pasando fatal por tener que hablar en p&uacute;blico, me encontr&eacute; con Sara Mesa. Tuvimos una conversaci&oacute;n muy linda, medio fugaz, me dijo algo como que volviese a lo privado. Fue en un momento en el que yo estaba ya en un punto de inflexi&oacute;n y que una persona a la que admiro tanto que me dijera eso me ayud&oacute; much&iacute;simo. Eso se lo agradezco mucho, por ejemplo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, no tiene pensado nada m&aacute;s all&aacute; que terminar de presentar este &uacute;ltimo t&iacute;tulo y darse un tiempo para relajarse. &ldquo;Lo di todo en <em>Pajaritos pre&ntilde;ados</em>, no qued&oacute; nada de m&iacute;, puse todas mis herramientas narrativas, us&eacute; toda la artiller&iacute;a pesada. Al igual que con <em>Panza de burro</em>, quiero parar, tomar distancia y ver qu&eacute; es lo que quiero hacer verdaderamente&rdquo;. Abreu considera que escribir un libro es una acci&oacute;n que requiere mucho compromiso y teme enrolarse en un proyecto que despu&eacute;s no sea sostenible para ella. &ldquo;Soy muy obsesiva y si me meto en una idea lo hago <em>a full</em>&rdquo;, concluye. Las 504 p&aacute;ginas de su &uacute;ltimo trabajo lo atestiguan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-regresa-fenomeno-panza-burro-cambio-plan-vida-meterme-lavadora_1_13596635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 19:54:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Novela,Islas Canarias,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto Lema, Premio Xerais de Novela: "La Transición española dejó intactos los acuerdos económicos del franquismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/alberto-lema-premio-xerais-novela-transicion-espanola-dejo-intactos-acuerdos-economicos-franquismo_1_13584128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ac3fbec-711d-4739-aed3-5bf4f6709673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x499y289.jpg" width="1200" height="675" alt="Alberto Lema, Premio Xerais de Novela: &quot;La Transición española dejó intactos los acuerdos económicos del franquismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'A boca do río', un fresco monumental sobre el siglo XX gallego a partir de la construcción del que en su día fue uno de los embalses más grandes de Europa, obtuvo el principal galardón de narrativa de la literatura gallega</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Brais Lamela, escritor: “En Galicia tenemos una visión demasiado benévola de nuestro pasado trasatlántico” </p></div><p class="article-text">
        Un cortocircuito en el r&iacute;o vertebral de Galicia, el Mi&ntilde;o, como s&iacute;mbolo y s&iacute;ntoma de una historia: la desposesi&oacute;n de los de abajo y la impunidad de una dictadura aliada con el capital. La construcci&oacute;n de la presa de Belesar (Chantada, Galicia), promovida por el industrial Barri&eacute; de la Maza, inaugurada por Franco en 1963 y en su d&iacute;a una de las m&aacute;s grandes de Europa, sirve al escritor Alberto Lema (Vimianzo, 1975) para trazar una suerte de Novecento gallego en el que pelean capital, trabajo y Estado. Poblada de personajes hist&oacute;ricos o inspirados en ellos, <em>A boca do r&iacute;o</em> (en gallego Xerais, 2026, sin traducci&oacute;n al castellano) es un fresco ambicioso y realista sobre los fundamentos violentos del presente y las fuerzas sociales en colisi&oacute;n -Lema no esconde su admiraci&oacute;n por las tesis del marxista h&uacute;ngaro Gyorgy Luk&aacute;cs- que le ha valido el principal galard&oacute;n de narrativa en gallego, el Xerais. &ldquo;La Transici&oacute;n espa&ntilde;ola dej&oacute; intactos los acuerdos econ&oacute;micos del franquismo&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        La entrevista con elDiario.es transcurri&oacute; el 8 de octubre, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/muere-90-anos-xose-manuel-beiras-intelectual-dirigente-nacionalismo-gallego-importante-castelao_1_13565454.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el d&iacute;a en que muri&oacute; Xos&eacute; Manuel Beiras</a>, el intelectual y dirigente m&aacute;s importante del nacionalismo gallego desde Castelao, cuyos estudios sobre la condici&oacute;n dependiente -en lo econ&oacute;mico, en lo pol&iacute;tico, en lo cultural- de Galicia marcaron a generaciones de militantes de izquierda.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>Beiras y sus ensayos de econom&iacute;a pol&iacute;tica tienen cierta relaci&oacute;n con esta novela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mucha. De hecho lo mencion&eacute; en el discurso de recepci&oacute;n del premio [en el Museo do Mar de Vigo el pasado 10 de octubre]. Por ejemplo, la idea de colonia interior, una interpretaci&oacute;n que nos ense&ntilde;&oacute; Beiras y que a&uacute;n hoy es pol&eacute;mica porque no nos homologa con el resto de las naciones sin Estado del Estado espa&ntilde;ol. En la novela son importantes otras categor&iacute;as que us&oacute; Beiras, como la de extractivismo o una burgues&iacute;a intermediaria que funciona en esa clave aunque por supuesto no lo manifieste as&iacute;, sino que lo adorna con un discurso de progreso e industrializaci&oacute;n. Pero lo que dicen 70 a&ntilde;os de historia es que la supuesta industrializaci&oacute;n no sucedi&oacute;. Tambi&eacute;n la historia pol&iacute;tica de la resistencia antifascista est&aacute; ligada con Beiras, aunque en este caso el que organiza la guerrilla es el Partido Comunista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n es el Partido Comunista el que decreta su final.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, manda recoger, pero hay algunos guerrilleros como &eacute;ste sobre el que escribo en la novela, O Piloto, que deciden continuar. Lo que lo convierte en una figura que, en otro contexto que no fuese Galicia, ser&iacute;a completamente cinematogr&aacute;fica. Alguien que sobrevive en la guerrilla una burrada de a&ntilde;os en Chantada [la Guardia Civil lo asesina en la zona el 10 de marzo de 1965], que tampoco es Camboya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La imagen de la guerrilla antifascista que despliega </strong><em><strong>A boca do r&iacute;o</strong></em><strong> es diferente de la habitual que, a derecha e izquierda, la retrata casi como un resto de la Guerra Civil, aislada... En su novela, el pueblo apoya y oculta el maquis y le permite sobrevivir 30 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        O Piloto carece de una verdadera historia. Hay trabajos de Afonso Eir&eacute; o de Carlos Reigosa, que est&aacute;n bastante bien, pero est&aacute; pendiente una investigaci&oacute;n m&aacute;s profunda. Mi hip&oacute;tesis es que contaba con una red de apoyo desde abajo muy importante, porque sino, no tiene explicaci&oacute;n que aguante casi 30 a&ntilde;os en la zona y con una presencia activa, no pasiva. Hay que tener en cuenta que el 10 de septiembre de 1963 inauguran la presa de Belesar. Era un lugar que fue Franco a inaugurarlo, fue Barri&eacute;, toda la plana mayor de la dictadura. O Piloto no estaba en un lugar fuera de foco, estaba en un lugar muy relevante. Lo matan un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y adem&aacute;s actuaba, no era solo supervivencia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hac&iacute;a expropiaciones. De hecho, el d&iacute;a en que lo matan acababa de hacer una expropiaci&oacute;n en nombre de la Rep&uacute;blica. Deb&iacute;a ser hasta cierto punto gracioso que 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de la Rep&uacute;blica alguien expropiara en su nombre. Hay una victoria del relato de los vencedores: su figura s&iacute; acaba siendo a nivel popular asimilada a la del bandido y su parte pol&iacute;tica, completamente borrada. Es una absoluta falacia, lider&oacute; la Tercera Agrupaci&oacute;n Guerrillera de Galicia y ten&iacute;a un medio de informaci&oacute;n, <em>El Guerrillero</em>. M&aacute;s all&aacute; de la leyenda, dec&iacute;an que del Tambre hasta el Mi&ntilde;o no pasaba nada que &eacute;l no supiese. Eir&eacute; afirma que ten&iacute;a 2.000 casas en las que poder refugiarse. No creo que fuesen tantas, pero sin duda ten&iacute;a una red de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los personajes principales del libro se inspiran en el banquero y empresario Barri&eacute; de la Maza, en el ministro franquista Laureano L&oacute;pez Rod&oacute;, en O Piloto. Tambi&eacute;n aparece Carrero Blanco o el portugu&eacute;s Marcelo Caetano, &iquest;c&oacute;mo fue el </strong><em><strong>casting</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El elemento que aparece al final es L&oacute;pez Rod&oacute; [L&oacute;pez Font en la novela]. El primero, Belesar, el embalse y el r&iacute;o Mi&ntilde;o, ubicado muy cerca de la casa familiar de mi pareja. Fue una visita al lugar la que me empuj&oacute; a investigar. Inmediatamente tropiezo con la figura de Barri&eacute; [Legazpi en la novela] y al poco tiempo con la figura de O Piloto. Ya ten&iacute;a la dualidad cl&aacute;sica de capital y trabajo, si entendemos que O Piloto representaba los intereses del trabajo -&eacute;l lo pretend&iacute;a y creo adem&aacute;s que era cierto-, pero necesitaba completar la tr&iacute;ada con el Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los c&eacute;lebres tecn&oacute;cratas franquistas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n de construcci&oacute;n de la presa de Belesar la sustentan ellos, que en ese momento ya hab&iacute;an sustituido a Falange, derrotada en la Segunda Guerra Mundial y acabada de defenestrar. Para mi sorpresa, la figura de L&oacute;pez Rod&oacute; estaba muy ligada a Galicia. Fue catedr&aacute;tico de Derecho Administrativo en Santiago y dej&oacute; una escuela con nombres importantes como Meil&aacute;n Gil [alto cargo en el franquismo, despu&eacute;s diputado en el Congreso por UCD]. Tuvo adem&aacute;s una importante relaci&oacute;n con Marcelo Caetano [heredero pol&iacute;tico del dictador portugu&eacute;s Ant&oacute;nio de Oliveira Salazar]. Y fue del Opus, claro. Lo ha historiado una alemana, Ana Catharina Hofmann, en <em>Franco. Una modernidad autoritaria</em>. Su figura encaja con ciertas corrientes actuales de pensamiento que creen que se puede prescindir de la democracia, el ideal tecnocr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&oacute;pez Rod&oacute; le sirve para narrar la metamorfosis de la dictadura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los tecn&oacute;cratas tienen una buena formaci&oacute;n, con un c&iacute;rculo de universidades cat&oacute;licas, e importan las tesis de la Escuela de Friburgo, que introducen contra la pol&iacute;tica econ&oacute;mica fracasada de la autarqu&iacute;a. Hay un guion que se asienta y dura m&aacute;s o menos hasta hoy: integraci&oacute;n en las redes internacionales del capital, el FMI, la OCDE o el Banco Mundial -que les da los pr&eacute;stamos-; se le otorga un rol principal al turismo y se predica la austeridad monetaria -la moneda es el fetiche de esta escuela; se desinvierte en la empresa p&uacute;blica. Tambi&eacute;n se cuenta con las remesas de los emigrantes. El plan de estabilizaci&oacute;n que, con una relevante ayuda americana, da lugar al famoso milagro espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y el factor Opus Dei.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Ellos equiparaban la figura de Escriv&aacute; de Balaguer a la de Franco, era su personaje providencial, el equivalente religioso del dictador. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s complicado de poner a hablar a personajes hist&oacute;ricos en una ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la literatura hay unos cuantos modelos, desde el m&aacute;s cl&aacute;sico, que es <em>Guerra y paz</em> de Tolstoi, en el que habla Napole&oacute;n, o Shakespeare, aunque es otro tiempo y otro g&eacute;nero, hasta un escritor que no se considera pol&iacute;tico, Aldous Huxley, que en <em>Contrapunto </em>tambi&eacute;n maneja tramas pol&iacute;ticas. O el propio Bertolt Brecht. Pero en <em>A boca do r&iacute;o</em> qui&eacute;n no habla nunca es Franco, no se le otorga la palabra. Es la &uacute;nica restricci&oacute;n la que me someto. Como nuestro idioma [el gallego] tiene la situaci&oacute;n social que tiene, me veo obligada a inventar el lenguaje de nuestra burgues&iacute;a nacional [en referencia a los Legazpi, inspirados en Barri&eacute; de la Maza], porque sabemos que no hablar&iacute;an en gallego. O Piloto, sin embargo, habla un gallego popular, patrimonial. Y el resto, registros m&aacute;s neutros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela, tal y como ha explicado, se asienta sobre un esqueleto te&oacute;rico robusto. Hay ecos del mejor Vargas Llosa, o de Rafael Chirbes, pero &iquest;no temi&oacute; que la tesis devorase la narraci&oacute;n?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Los autores que acaba de citar, tanto Chirbes como Vargas Llosa, son para m&iacute; muy importantes. En el caso de Llosa, &eacute;l hablaba de novela total, que no es un concepto cuantitativo sino cualitativo. El riesgo de<em> A boca do r&iacute;o</em> era que se convirtiese en un ensayo hist&oacute;rico novelado y no s&eacute; si lo he evitado. La novela me exigi&oacute; much&iacute;sima documentaci&oacute;n y la trasposici&oacute;n literaria de esa documentaci&oacute;n a veces quedaba espesa. Hubo mucho trabajo de poda, alguna de sus versiones se me fue de las manos y lleg&oacute; a tener el doble de p&aacute;ginas que la publicada [que tiene 450]. Pero intent&eacute; llevar la acci&oacute;n hacia los personajes en vez de hacia el tema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los di&aacute;logos tienen un peso determinante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al ser una novela en la que los personajes son hasta cierto punto portadores de ideas, de posiciones hist&oacute;ricas, es inevitable que parte de la acci&oacute;n sea el di&aacute;logo, lo que ellos enuncian. Porque en parte se trata de un combate ideol&oacute;gico, claro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La literatura alcanza territorios que no alcanza la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un modelo que me ha impresionado mucho, el de Antonio Scurati, el de <em>M.</em> [un ciclo de cinco novelas documentales sobre Mussolini publicado entre 2018 y 2025]. La operaci&oacute;n que &eacute;l realiza es muy arriesgada, porque es de escala 1:1 respecto a la biograf&iacute;a. Lleva el realismo a uno de sus l&iacute;mites inferiores: todo puede ser un documento. Ofusca aquella parte que tiene que ver con la inventiva, con la ficci&oacute;n. Y lo literaturiza con la fuerza e intensidad del lenguaje. Mi novela, desde luego, se permite muchas m&aacute;s licencias. La parte de O Piloto es casi toda inventada, no hay tanta documentaci&oacute;n. La parte relacionada con su pasado agrario o con su participaci&oacute;n en el pronunciamiento de Ourense [cuando una huelga de trabajadores de la construcci&oacute;n del ferrocarril desemboca en la proclamaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica gallega en 1931] es completamente inventada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso &iquest;la literatura permite verdades que no permiten otros modos de escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una tesis que ya no se lleva, pero yo creo que la poes&iacute;a, como dec&iacute;an los cl&aacute;sicos, crea m&aacute;s verdad que la historia. Tienes la posibilidad de encarnarla, de cosificarla, y eso tiene una potencia que la historia, que juega con un compromiso de verdad, no tiene. Hay una libertad mayor, una capacidad m&aacute;s fuerte para transportar la realidad a los sue&ntilde;os de quien lee. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>A boca do r&iacute;o</strong></em><strong> comparte con su anterior novela, </strong><em><strong>Pazo de Inverno</strong></em><strong> (Galaxia, 2023) -inspirada en su experiencia como concejal nacionalista de izquierdas en la Marea Atl&aacute;ntica de A Coru&ntilde;a- la preocupaci&oacute;n por el poder. &iquest;Qu&eacute; le atrae de &eacute;l al escritor Alberto Lema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por c&oacute;mo acab&oacute; cristalizando el g&eacute;nero por excelencia de la izquierda, el realismo, tendemos a hacer en nuestra literatura algo as&iacute; como historia social, historia de los de abajo, historia de los perdedores. Eso deja a los vencedores muy c&oacute;modos en una situaci&oacute;n de silencio. El pacto de silencio que tantas veces denunci&oacute; [el periodista] Gregorio Mor&aacute;n respecto de la Transici&oacute;n y que tiene que ver con que aqu&iacute; no se habla de los vencedores. Hubo vencidos pero no hubo vencedores, no sabemos qui&eacute;n gan&oacute; ni qui&eacute;n era ni por qu&eacute; gan&oacute;. Yo creo que hay que romper el pacto de silencio respecto a qui&eacute;n gan&oacute; y por qu&eacute; gan&oacute;. La superaci&oacute;n de lo que fue el socialrealismo est&aacute; en escribir, desde la izquierda, la historia no solo de los vencidos sino tambi&eacute;n la historia del otro lado, de los vencedores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que, de nuevo, enlaza con la escritura de Chirbes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. Creo que Chirbes es absolutamente magistral como referente de lo que es la lengua de los malos. Tambi&eacute;n me sorprende que hay quien piensa que tenemos m&aacute;s capacidad realista representando a las v&iacute;ctimas que a los opresores. El contrato realista dice que cualquiera puede escribir sobre el se&ntilde;or que no llega a final de mes pero no tanto sobre el banquero que lo echa de su casa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La suya es sin duda una novela del Novecento. &iquest;El siglo XX todav&iacute;a explica el presente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Completamente. La Transici&oacute;n espa&ntilde;ola dej&oacute; intactos los acuerdos econ&oacute;micos del franquismo. Hubo una ley de memoria hist&oacute;rica que afect&oacute; a las v&iacute;ctimas y a cuestiones de tipo simb&oacute;lico, pero nunca se cancelaron los contratos de los embalses, por ejemplo, firmados con una legitimidad imposible. De esto se encarga precisamente el Opus, dar una cobertura jur&iacute;dica a aquella operaci&oacute;n. Pero carec&iacute;an de legitimidad democr&aacute;tica y eso nunca se toc&oacute;. Hoy sigue habiendo una empresa que los explota y sus accionistas, Naturgy, sacan beneficios de una expropiaci&oacute;n franquista hecha con mucha violencia. El tiempo no ha transcurrido.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>A boca do r&iacute;o</strong></em><strong> difiere de los usos hegem&oacute;nicos en la literatura actual, por ejemplo en comparaci&oacute;n con anteriores premios Xerais. &iquest;C&oacute;mo cree que va a ser recibida la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hacia los 20 a&ntilde;os encontr&eacute; la teor&iacute;a de la novela de Luk&aacute;cs y tambi&eacute;n con su filosof&iacute;a. Su concepto de totalidad, que no es una suma de partes, sino la relaci&oacute;n entre ellas. No es decir todo lo que sucede, sino describir la relaci&oacute;n entre sus elementos m&aacute;s importantes, lo que no deja de remitir a Hegel. Esa visi&oacute;n es la que conservo: sigo pensando que existe una sociedad donde hay un Estado, hay un capital, y hay un pueblo que son, esquem&aacute;ticamente, los protagonistas de esta novela, y que el escritor puede o debe de alg&uacute;n modo plasmar las luchas de su tiempo. Hay variaciones, evidentemente, escrib&iacute; novelas que fueron un poco m&aacute;s pop y de las que no me siento particularmente orgulloso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es la &oacute;ptica dominante en la narrativa contempor&aacute;nea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa mucho la novela que se escribe en mi tiempo pero no me interesa ser an&aacute;logo a ella. S&eacute; que no es mi liga y no pasa nada. Hasta cierto punto una de mis preocupaciones te&oacute;ricas es saber si vivimos en un momento hist&oacute;rico en el que la modernidad puede ser reaccionaria. Lo que dec&iacute;a Jameson sobre la posmodernidad es cierto: la est&eacute;tica dominante es regresiva en el sentido pol&iacute;tico. Asimilarme a ella no entra dentro de mis prop&oacute;sitos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/alberto-lema-premio-xerais-novela-transicion-espanola-dejo-intactos-acuerdos-economicos-franquismo_1_13584128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 04:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alberto Lema, Premio Xerais de Novela: "La Transición española dejó intactos los acuerdos económicos del franquismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Cultura,Literatura,Novela,Gallego,Libros,Memoria Histórica,Colonialismo,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Lorenzo: “Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de 'Los Simpson'”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-lorenzo-aspiro-parecerme-pobreza-genios-escriben-guiones-simpson_1_13582703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/764a29b5-0c46-4ef4-bbc8-2463541527a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153207.jpg" width="2309" height="1299" alt="Santiago Lorenzo: “Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de &#039;Los Simpson&#039;”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de ‘Los asquerosos’ regresa a las librerías con 'Contenta', una novela brillante, lúcida y desternillante sobre personas normales</p><p class="subtitle">La escritora víctima de abusos que defendió el divorcio “como medida higiénica” en una España en dictadura
</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os que Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) es una de las voces m&aacute;s singulares, inimitables y profundamente libres del panorama literario espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo. Aunque empez&oacute; a publicar ya bien entrados los cuarenta, Lorenzo ha conseguido en algo m&aacute;s de una d&eacute;cada crear un universo narrativo propio y reconocible, caracterizado por historias tremendamente humanas, tiernas, con un humor irresistible y un dominio del lenguaje absolutamente genial.
    </p><p class="article-text">
        Sus libros est&aacute;n llenos de personajes vulnerables, desubicados y aparentemente insignificantes que viven vidas precarias y solitarias, sin grandes ambiciones, m&aacute;s o menos como la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Sobre ellos, la mirada de Lorenzo es comprensiva, compasiva y tambi&eacute;n muy graciosa. Son buenos, pero tampoco son tontos y eso, quiz&aacute;, es lo que los hace tan reales.
    </p><p class="article-text">
        Escritor de t&iacute;tulos lac&oacute;nicos y magn&eacute;ticos, tras<em> Los millones, Los huerfanitos</em> y<em> Las ganas</em>, en 2018 lleg&oacute; su gran &eacute;xito,<em> Los asquerosos</em>, &ldquo;una versi&oacute;n de Robinson Crusoe ambientada en la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;, como lo describen en Blackie Books, su editorial de siempre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Manuel acuchilla a un polic&iacute;a antidisturbios que quer&iacute;a pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada&rdquo;, comenzaba la sinopsis de aquel libro. &ldquo;A uno del GRAPO le toca la Primitiva&rdquo;, comenzaba la de <em>Los millones</em>. La de su nueva novela, <a href="https://blackiebooks.org/producto/santiago-lorenzo-contenta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Contenta</em></a>, de la que no contaremos mucho, lo hace as&iacute;: &ldquo;Un ayuntamiento contrata a Cecilia para que grabe un v&iacute;deo de promoci&oacute;n tur&iacute;stica sobre el municipio. Nada m&aacute;s llegar, la mujer se encuentra con que el pueblo es horroroso de feo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las cosas que m&aacute;s me ha gustado de su libro es el lenguaje que utiliza. Est&aacute; lleno de frases memorables como esta, con la que me estuve riendo un rato: &ldquo;Por fortuna, el </strong><em><strong>mardones&eacute;s </strong></em><strong>com&uacute;n pasaba el rato en su domicilio, sedente, cenante y televidente&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo trabaja este tipo de frases?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues la verdad es que no lo s&eacute;. Yo me paso todo el d&iacute;a pensando, pero no escribo nada. Pasan cuatro a&ntilde;os entre una novela y otra, cuatro a&ntilde;os de estar en casa pensando constantemente en la historia sin escribir. De vez en cuando se me ocurre algo que puede tener gracia y lo apunto en una hoja. Tengo la casa llena de hojas.
    </p><p class="article-text">
        De vez en cuando las re&uacute;no y mido el grosor: con esta novela ten&iacute;a 8,6 cent&iacute;metros y dije: &ldquo;Vale, es bastante&rdquo;. En <em>Los asquerosos</em> ten&iacute;a doce con algo. A partir de ah&iacute; empiezo a quedarme con las buenas ideas y las dem&aacute;s, pues van a la chimenea. Suelo empezar en verano y env&iacute;o la novela a Blackie el 15 de marzo. Es la tercera ya que cumple esas fechas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a66d19b9-0367-4a57-93e8-87c81530093c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>S&eacute; que es un gran lector. &iquest;Hay alg&uacute;n autor cuya forma de escribir le inspire?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi problema es que olvido todo lo que leo. No me acuerdo de nada, solo de tonter&iacute;as. Es m&aacute;s, me acuerdo escuetamente de mis propias novelas. Hace un rato est&aacute;bamos hablando en la comida del final de <em>Los asquerosos</em> y nadie se acordaba de c&oacute;mo acababa.
    </p><p class="article-text">
        Tengo mucha memoria para las fechas o los nombres de calles, pero nada m&aacute;s. Incluso a veces pienso en alguno de mis libros y pienso &ldquo;qu&eacute; mal resolv&iacute; eso&rdquo; y voy al libro y digo &ldquo;ah, no, si lo hice bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que me haces es temible porque no s&eacute; muy bien qu&eacute; decir. &Uacute;ltimamente, me ha gustado mucho <em>Teruel</em>, una novela gr&aacute;fica sobre la Batalla de Teruel de Eneko Tabernilla. Tambi&eacute;n estoy leyendo un ensayo, <em>Las guerras de entreguerras</em>, de Julio Gil Pecharrom&aacute;n, pero ya no me acuerdo de nada. Habla de la cantidad de guerras que hubo entre 1919 y 1939, pero se me ha olvidado todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son temas que tampoco tienen que ver con lo que usted escribe. De hecho, sus libros siempre tienen mucho humor. &iquest;Leeremos alguna vez a un Santiago Lorenzo m&aacute;s serio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Pero es que todos mis libros son muy serios! Pasan cosas muy graves. En este libro incluso hay una muerte, que siempre le mete emoci&oacute;n a la cosa. No s&eacute; por qu&eacute; siempre hay humor, tendr&aacute; que ver con mi composici&oacute;n electromagn&eacute;tica o algo as&iacute;, pero tiende a hacerme gracia todo.
    </p><p class="article-text">
        Y luego me hacen llorar cosas que no deber&iacute;an. Por ejemplo, la pel&iacute;cula <em>Top Secret</em>. Tiene una secuencia en la que Nick Rivers (Val Kilmer) saca a cantar a una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os, una canci&oacute;n que se llama <em>Spend This Night With Me. </em>La ni&ntilde;a se pone a llorar y se acaba desmayando porque est&aacute; cantando con &eacute;l. Y no s&eacute;, solo de recordarlo me emociono.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo primero que se le ocurri&oacute; de </strong><em><strong>Contenta?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El origen est&aacute; en un relato que hab&iacute;a escrito hace un tiempo y que me gustaba. Durante un viaje a Valladolid, que es un sitio que a m&iacute; me inspira mucho, decid&iacute; comenzar una nueva novela partiendo de ese relato. Alrededor de &eacute;l, m&aacute;s bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede decir qu&eacute; parte de la novela es la del cuento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;No! Porque la respuesta me deja un poco mal. De todos modos, creo que est&aacute; disimulado porque muchas de las cosas que pasan en la novela podr&iacute;an ser el inicio de un cuento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensé: qué buen título sería “Contenta”. Pero estaba seguro de que ya lo habría usado alguien. Busqué en internet ¡y no encontré nada de nada! Así que me dije: “¡Qué chollo! ¡Corre!”. Era un título perfecto e inédito</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y por qu&eacute; lo titul&oacute; </strong><em><strong>Contenta? </strong></em><strong>Porque la protagonista, Cecilia, tampoco es que est&eacute; muy contenta en ning&uacute;n momento del libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las historias buenas son una paradoja, &iquest;no? O una contradicci&oacute;n. En realidad, a veces se me ocurre un t&iacute;tulo y aunque no tienes la novela, piensas que podr&iacute;a estar bien escribir algo que se llamara as&iacute;. Me pas&oacute; con <em>Los asquerosos</em>.
    </p><p class="article-text">
        En este caso pens&eacute;, qu&eacute; buen t&iacute;tulo ser&iacute;a &ldquo;Contenta&rdquo;. Pero estaba seguro de que ya lo habr&iacute;a usado alguien. Busqu&eacute; en internet &iexcl;y no encontr&eacute; nada de nada! As&iacute; que me dije: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; chollo! &iexcl;Corre!&rdquo;. Era un t&iacute;tulo perfecto e in&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no me equivoco, Cecilia es su primera protagonista femenina. &iquest;Le pidi&oacute; algo su historia que no le hubieran pedido sus personajes anteriores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un reto. Quer&iacute;a ver qu&eacute; pasaba si escrib&iacute;a un personaje femenino. &iexcl;Un desaf&iacute;o! Y estoy muy feliz con el resultado. Adem&aacute;s, como en mi editorial no hay ninguna prisa ni atosigue ni nada, pues tengo todo el tiempo del mundo para darle muchas vueltas y es una gozada. Cuando me parece que ya est&aacute; terminada, pues la mando a Blackie a ver qu&eacute; les parece.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces &iquest;en su editorial no leen nada de la novela hasta que no la termina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Yo se la env&iacute;o entera y luego empieza el trabajo de edici&oacute;n, &iexcl;que bendito sea! Porque hacen propuestas muy, muy buenas. Me sacan los colores porque escribo grandes meteduras de pata. Jan Mart&iacute; y Rebeca Gonz&aacute;lez Izquierdo editan muy bien y quiero que sus nombres salgan en esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Creo que quien tiene necesidad de hablar sobre lo que est&aacute; escribiendo es que no se lo est&aacute; creyendo mucho. Yo lo hac&iacute;a cuando era joven. Ten&iacute;a una novia a la que ten&iacute;a abrasada. Claro, me dej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Es mucha confianza!</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, tambi&eacute;n es que yo ya tengo m&aacute;s a&ntilde;os que el invento de la puerta. Oye, y si al final quiz&aacute; sale el libro y no lo lee nadie alguno me dir&aacute;: &ldquo;Mira, al final solo te lo cre&iacute;ste t&uacute;&rdquo;, pero es que la novela <em>es </em>esa. Me da igual lo que se piense de ella.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dejará de sorprenderme en toda mi vida que mis novelas gusten. ¡No lo digo para tirarme el pisto! Cuando viene alguien y me dice “tu novela es una basura” tampoco me duele. Por las mismas, cuando alguien me dice que le gustó, lo agradezco mucho, pero tampoco me creo que soy Thomas Mann, ni me echo a llorar ni nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En realidad sus novelas le encantan a miles de personas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cosa que no dejar&aacute; de sorprenderme en toda mi vida. &iexcl;No lo digo para tirarme el pisto! Cuando viene alguien y me dice &ldquo;tu novela es una basura&rdquo; tampoco me duele. Por las mismas, cuando alguien me dice que le gust&oacute;, lo agradezco mucho, pero tampoco me creo que soy Thomas Mann, ni me echo a llorar ni nada.
    </p><p class="article-text">
        Es todo tan extra&ntilde;o&hellip; Yo hac&iacute;a pel&iacute;culas y no las ve&iacute;a nadie. Lo normal es que a la gente no le guste lo que haces. Entonces cuando pasa que s&iacute; les gusta, yo me alegro mucho por Blackie Books y lo agradezco. Pero no para creerme si escribo bien o mal, es que es as&iacute; la novela. Luego es que tampoco s&eacute; qu&eacute; hacer con la pasta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene claro el argumento de su pr&oacute;xima novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ni idea. Pero le debo una novela a la R&iacute;a de Bilbao. Yo nac&iacute; all&iacute; en el 64 y en esa zona han pasado muchas cosas hasta hoy. As&iacute; que supongo que habr&aacute; que hacerla. Pero no s&eacute;, quiz&aacute; luego cambie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a </strong><em><strong>Contenta</strong></em><strong>, los amores de Cecilia son un poco locos y cambiantes. &iquest;Qu&eacute; lugar quer&iacute;a darle al amor en el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que solo hay este tema. Lo que pasa es que son amores un poco accidentados. De Cecilia me gusta que no sea una chica guapa, que sea normal. Me gusta la gente poco agraciada intentando amar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela es una oda a la gente normal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso pretend&iacute;a. Si algo pretend&iacute;a era eso. A m&iacute; me gusta leer esas historias. La historia de la infanter&iacute;a, de la gleba, del soldado raso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro asoman muchos de los temas que actualmente preocupan en nuestro pa&iacute;s: la vivienda, la precariedad, la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica&hellip; &iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; meter todo eso? &iquest;Le interesa la actualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Much&iacute;simo y veo cosas que me disgustan mucho. Lo bueno de escribir libros es que puedes canalizar el disgusto por esa v&iacute;a. Muchas veces pienso en toda esa gente que est&aacute; por ah&iacute; haciendo marranadas y me pregunto c&oacute;mo viven, si duermen bien, y algunos parece que s&iacute; que duermen bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su historia da giros que parecen disparatados, pero que luego encajan. A veces el libro me recuerda a esos episodios de </strong><em><strong>Los Simpson</strong></em><strong> que empiezan de una forma y luego siguen de una forma completamente inesperada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya me gustar&iacute;a a m&iacute; escribir como esos t&iacute;os. Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de <em>Los Simpson</em>. Intento funcionar igual, por supuesto sin conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero hace mucho tiempo que me di cuenta de que me gustan las historias con giros. A veces parece que el giro tem&aacute;tico es efectista o que es como &ldquo;de Hollywood&rdquo; en el peor sentido de la palabra. Pero es que a m&iacute; las historias que me gustan son esas. Meter goles al lector.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a escribir la historia de Cecilia no sab&iacute;a nada de hacia d&oacute;nde iba a ir la trama. Si pienso ahora en la novela, no s&eacute; c&oacute;mo ha quedado, pero giros s&iacute; que tiene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-lorenzo-aspiro-parecerme-pobreza-genios-escriben-guiones-simpson_1_13582703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 20:33:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Lorenzo: “Aspiro a parecerme, en mi pobreza, a los genios que escriben los guiones de 'Los Simpson'”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela,Escritores,Literatura,Humor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carrie sigue viva: una serie resucita el clásico de Stephen King, tan aterrador como hace medio siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carrie-sigue-viva-serie-resucita-clasico-stephen-king-aterrador-medio-siglo_1_13574376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b71fa591-8d68-410e-a4e0-f61ea9413629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y183.jpg" width="1200" height="675" alt="Carrie sigue viva: una serie resucita el clásico de Stephen King, tan aterrador como hace medio siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Amazon Prime Video estrena una miniserie de ocho capítulos basada en la novela de 1974 que ya fue llevada a la pantalla en diversas ocasiones </p><p class="subtitle">Carlota Pereda ('Cerdita') inaugura Sitges con ‘Found Alive’: “Las víctimas no son solo víctimas, no se definen solo por eso”
</p></div><p class="article-text">
        Hace cincuenta a&ntilde;os, se estren&oacute; la primera adaptaci&oacute;n audiovisual de <em>Carrie</em> (1974), la novela de <a href="https://www.eldiario.es/spin/empezar-leer-libros-stephen-king-volverse-loco-mejor-evitar-empezar-joya-terror-pm_1_12686113.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> (Portland, Maine, 1947) que desde su lanzamiento se convirti&oacute; en un referente de un renovado g&eacute;nero del terror. La pel&iacute;cula, bajo la direcci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desgracia-brian-palma-hitchcock-carrie_1_1124937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brian de Palma</a> y con Sissy Spacek y Piper Laurie como protagonistas, se convirti&oacute; enseguida en un cl&aacute;sico que no ha dejado de estar presente en los anales de los amantes del cine, y no, no hace falta ser un apasionado de lo terror&iacute;fico para entender por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s, llega una nueva adaptaci&oacute;n del libro, esta vez en forma de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/prime-video-muestra-primeras-imagenes-carrie-serie-inspirada-clasico-stephen-king-vt_1_13500575.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miniserie</a> de ocho cap&iacute;tulos, capitaneada por Mike Flanagan, que en 2018 ya se encarg&oacute; de llevar a la peque&ntilde;a pantalla <em>La maldici&oacute;n de Hill House</em> (1959), de Shirley Jackson (una autora muy admirada por Stephen King, por cierto), y, en 2019, de dirigir el filme basado en <em>Doctor Sue&ntilde;o</em> (2013), del propio Stephen King, entre otros. La miniserie se podr&aacute; ver desde este mes de octubre en la plataforma Amazon Prime Video.
    </p><p class="article-text">
        La historia en torno a la publicaci&oacute;n de <em>Carrie</em> es tan legendaria como su contenido: el autor, que por aquel entonces a&uacute;n no se hab&iacute;a estrenado como novelista y malviv&iacute;a de su trabajo como profesor, colaboraba con publicaciones peri&oacute;dicas dirigidas al p&uacute;blico masculino. Las primeras p&aacute;ginas de lo que ser&iacute;a <em>Carrie</em> estaban destinadas ah&iacute;, pero no le convencieron y las tir&oacute; a la basura. Sin embargo, su esposa, Tabitha &ndash;&eacute;l siempre ha reconocido lo importante que ha sido ella a lo largo de su carrera&ndash;, las recogi&oacute;, las ley&oacute; y lo anim&oacute; a seguir. Esa intuici&oacute;n acab&oacute; significando su debut en el mercado editorial, con un &eacute;xito que se mantendr&iacute;a a lo largo de toda su carrera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Tanto la novela como el filme captaron a la perfecci&oacute;n ese c&oacute;ctel emocional llamado adolescencia, pero hubo algo m&aacute;s que explica por qu&eacute; trasciende los par&aacute;metros de un producto cultural juvenil y despierta una fascinaci&oacute;n intergeneracional. Una atracci&oacute;n que, salta a la vista, se mantiene cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, como demuestran esta nueva versi&oacute;n f&iacute;lmica o el hecho de que el libro no ha dejado de leerse. Y no es para menos: hay unas cuantas razones para explicar por qu&eacute; <em>Carrie</em> sigue conectando con el p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">1. El acoso escolar</h2><p class="article-text">
        El acoso escolar, que podr&iacute;a extenderse a cualquier tipo de acoso, a cualquier edad, m&aacute;s todav&iacute;a en estos tiempos de crispaci&oacute;n permanente. Stephen King toma como punto de partida un problema com&uacute;n, aunque entonces no se verbalizara. La adolescente que no encaja sufre el rechazo del grupo, con violencia y marginaci&oacute;n. Es f&aacute;cil ponerse en su lugar, es f&aacute;cil evocar escenas similares en nuestro centro de estudios. Detectar las fisuras del d&iacute;a a d&iacute;a y convertirlas en literatura es un talento del buen escritor.
    </p><h2 class="article-text">2. El tab&uacute; femenino: la sangre menstrual</h2><p class="article-text">
        Stephen King no solo se atrevi&oacute; a poner la menstruaci&oacute;n en primera fila &ndash;un asunto que hoy sin tener mucha presencia en el cine y la literatura&ndash;, sino que la revisti&oacute; de los atributos del g&eacute;nero terror, lo que pod&iacute;a resultar tan provocador como clarividente: nada produce m&aacute;s pavor, a esa edad, que ese cuerpo cambiante que no podemos controlar, ese cuerpo que nos traiciona y puede provocar la burla de los dem&aacute;s. Y la sangre es sangre, viejo tropo del g&eacute;nero, m&aacute;s oscura si cabe por no brotar de una herida, sino por representar la transici&oacute;n de la ni&ntilde;a a la mujer adulta.
    </p><h2 class="article-text">3. La madre trastornada</h2><p class="article-text">
        El autor es experto en crear personajes extremos, obsesivos, y cuenta con una nutrida galer&iacute;a de protagonistas femeninas memorables, como Annie Wilkes (<em>Misery</em>, 1987) o Dolores Claiborne (<em>Dolores Claiborne</em>, 1993). En el caso de la madre de Carrie, se trata de una fan&aacute;tica religiosa que derriba el t&oacute;pico de la progenitora tierna y protectora: lejos de convertir el hogar en un espacio seguro para la joven, hace de este una pesadilla que aumenta a&uacute;n m&aacute;s, a ojos del resto, su condici&oacute;n de chica rara. La brutalidad de las escenas a&ntilde;ade tensi&oacute;n emocional, general un impacto que perdura.
    </p><h2 class="article-text">4. La tentaci&oacute;n de la venganza</h2><p class="article-text">
        Stephen King proporciona a su antihero&iacute;na particular un don (o una maldici&oacute;n) para hacer realidad la fantas&iacute;a secreta de cualquier adolescente oprimido: vengarse de sus maltratadores. Es un deseo pol&iacute;ticamente incorrecto, que saca a la luz la rabia acumulada por la chica, con la paradoja de que la v&iacute;ctima se convierte en monstruo, esto es, el odio genera odio, la violencia genera violencia. Pero &eacute;l no lo cuenta desde la moralidad, sino con mucha empat&iacute;a y una atm&oacute;sfera desasosegante.
    </p><h2 class="article-text">5. El toque paranormal</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/93931c74-7705-462c-bfd6-9d837ffb849d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Introducir un elemento que se sale de la realidad pura y dura, pero que tampoco llega a ser tan inconcebible como un mago volando en una escoba, es un est&iacute;mulo, a&ntilde;ade a la historia la atracci&oacute;n por lo desconocido, lo misterioso, algo que no se comprende del todo y que por eso mismo puede causar situaciones imprevisibles. En los cuentos tradicionales &ndash;que, como <em>Carrie</em>, tienen marcado el rito de paso que es la adolescencia&ndash;, la magia tiene su origen en un conflicto, a menudo representa un trauma, y es a su vez el canal para solucionarlo, como la ayuda del hada madrina a Cenicienta. Aunque, a Carrie, la &ldquo;varita&rdquo; le da una habilidad que no la ayuda a seducir a nadie.
    </p><h2 class="article-text">6. Una sociedad de perdedores</h2><p class="article-text">
        Son bien conocidos los or&iacute;genes humildes del autor, y de las condiciones en las que escribi&oacute; <em>Carrie</em> en particular &ndash;el matrimonio y sus hijos viv&iacute;an en una caravana&ndash;. El ambiente que retrata en sus novelas es el del proletariado, lo m&aacute;s bajo de la clase urbana, que saca a la luz los instintos m&aacute;s bajos del ser humano. El <em>casting</em> de Stephen King lo componen inadaptados, desquiciados, alcoh&oacute;licos, malvados y un sinf&iacute;n de personalidades llenas de sombras. Ese mundo sigue existiendo aunque se intente tapar, y ya se sabe que la labor del novelista es alumbrar zonas inc&oacute;modas.
    </p><h2 class="article-text">7. El terror en lo cotidiano</h2><p class="article-text">
        No es un invento del autor, pero supo c&oacute;mo adaptarlo a su contexto: el verdadero miedo no reside tanto en lo que escapa a la raz&oacute;n humana como a la realidad tangible, lo que sospechamos que puede hacernos da&ntilde;o de verdad, lo que nos perturba. Ese temor a lo desconocido &ndash;la telequinesis, pero tambi&eacute;n el tab&uacute; del periodo menstrual, el &ldquo;origen&rdquo; del don paranormal&ndash; es lo que alimenta el clima de terror, y le da una verosimilitud m&aacute;s escalofriante sin poner en escena fantasmas y muertos vivientes.
    </p><h2 class="article-text">8. Un retrato sin paliativos de la adolescencia</h2><p class="article-text">
        Si en 2025 la miniserie <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/adolescencia-netflix-critica-serie-excepcional-todo-mundo-habla-triunfa-boca_1_12150188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Adolescencia</em></a> caus&oacute; pavor por mostrar hasta qu&eacute; punto puede llegar la violencia entre muchachos (y hasta qu&eacute; punto esta escapa a los adultos, comenzando por los propios padres), <em>Carrie</em> tampoco se queda corta en cuanto a captar el acoso, como la crueldad de las j&oacute;venes. El personaje de Carrie concentra el conflicto identitario, el deseo de integraci&oacute;n, el miedo, la inseguridad y la rabia que todo adolescente experimenta en mayor o menor grado. El libro habla de t&uacute; a t&uacute;, al adolescente y al adulto que no mira hacia otro lado.
    </p><h2 class="article-text">9. El efecto cat&aacute;rtico</h2><p class="article-text">
        Cualquier narraci&oacute;n, pero sobre todo las que permiten explorar situaciones l&iacute;mite, como el <em>thriller</em> psicol&oacute;gico o la novela de terror, proporciona una experiencia liberadora en el lector. A trav&eacute;s de la ficci&oacute;n, se tiene la oportunidad de experimentar sensaciones extremas sin exponernos al peligro real; en este sentido, leer puede ser una actividad terap&eacute;utica, que ayuda a calmar la angustia, a reflexionar y a aumentar la empat&iacute;a. Leer a Stephen King provoca tal tumulto de emociones que la adrenalina generada a lo largo de las p&aacute;ginas culmina en una purificaci&oacute;n sanadora. 
    </p><h2 class="article-text">10. Stephen King, un creador m&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Stephen King es, probablemente, el escritor vivo m&aacute;s conocido alrededor del mundo, y sin duda uno de los m&aacute;s le&iacute;dos, porque sus libros no solo se citan, sino que, sobre todo, se leen, se leen con avidez, de una generaci&oacute;n a otra. Su extensi&oacute;n, que tiende a ser larga &ndash;no es el caso de <em>Carrie</em>, que no llega a las trescientas p&aacute;ginas&ndash;, no es un inconveniente a pesar de la p&eacute;rdida de concentraci&oacute;n contempor&aacute;nea: sabe mantener la atenci&oacute;n del lector, no se anda con florituras; en definitiva, <em>engancha</em>. Ha dado forma a una serie de personajes y escenas que, de la mano del cine, son un icono de la cultura popular. Todo lo que viene de &eacute;l, desde un libro a una declaraci&oacute;n controvertida, tiene hoy un aliciente. Porque se lo ha ganado. Larga vida al rey.
    </p><p class="article-text">
        Nota: la &uacute;ltima edici&oacute;n de <em>Carrie</em> en castellano, publicada en 2024 por Plaza &amp; Jan&eacute;s para conmemorar el 50&ordm; aniversario de su lanzamiento, se presenta en tapa dura, con una cubierta brillante que adapta la original y un nuevo pr&oacute;logo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/multiples-vidas-margaret-atwood-escritora-publica-memorias-obra-personal-carrera_1_12768884.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margaret Atwood</a>. La traducci&oacute;n es de Gregorio Vlastelica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carrie-sigue-viva-serie-resucita-clasico-stephen-king-aterrador-medio-siglo_1_13574376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 20:35:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carrie sigue viva: una serie resucita el clásico de Stephen King, tan aterrador como hace medio siglo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Novela,Terror,Stephen King]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anne Carson, la Nobel que hace lo que quiere y ama a Rosalía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/anne-carson-nobel-quiere-ama-rosalia_1_13572956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdf72247-51dd-4df2-bdbc-07de44111c93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x496y183.jpg" width="1200" height="675" alt="Anne Carson, la Nobel que hace lo que quiere y ama a Rosalía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro escritores analizan la obra de la recién galardonada con el premio literario más prestigioso del mundo, que destacan su libertad, su rechazo al aburrimiento, humanismo y mezcla de géneros</p><p class="subtitle">Anne Carson, la poeta que custodia el humanismo, gana el Premio Nobel de Literatura 2026
</p><p class="subtitle">Cinco libros imprescindibles para conocer a Anne Carson
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre, tiene que desenrollarse en alg&uacute;n lado&rdquo;, sostiene <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/norma-enrevesada-anne-carson-nuevo-libro-escritora-inclasificable-dialoga-clasico-contemporaneo_1_12361505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anne Carson</a> en su poema <em>Podr&iacute;as 1</em>. Uno de los versos que la poeta reci&eacute;n galardonada con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13571892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio Nobel de Literatura</a> que demuestra que su obra permanece indemne al paso del tiempo. La autora canadiense siempre ha hecho lo que ha querido, evita y aborrece el aburrimiento, narra con y desde lo &iacute;ntimo, hibrida y conquista todos los g&eacute;neros, apenas se comparte a s&iacute; misma en entrevistas, pero todo apunta a que siempre ha dejado en sus escritos mucho de sus adentros. La escritora recibe el galard&oacute;n a sus 76 a&ntilde;os, con libros a sus espaldas como <em>La belleza del marido, Nox </em>y <em>Autobiograf&iacute;a de Rojo</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Verdaderamente, hace lo que quiere. No se toma en serio ning&uacute;n formato. No se toma en serio a s&iacute; misma, y esto es terriblemente original en nuestra &eacute;poca&rdquo;, describe la escritora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sabina-urraca-reducir-literatura-temas-hashtags-peligrosisimo_1_11349980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sabina Urraca</a> &ndash;autora de <em>El celo</em> y <em>Las ni&ntilde;as prodigio</em>&ndash; &ldquo;se sustrae de lo que es el 'mundillo literario' y de la cuesti&oacute;n de nombrarse como poeta&rdquo;. La tambi&eacute;n editora destaca de la nueva Nobel su biograf&iacute;a, por el &ldquo;consuelo y maravilla&rdquo; que genera que naciera en Canad&aacute; y se haya ganado la vida dando clases de griego antiguo, &ldquo;es que ni siquiera se reconoce como profesora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De entre sus versos, la escritora destaca un poema en el que hay dos hombres torturando a otro, y en un momento dado, &ldquo;uno le dice al otro que una pel&iacute;cula le gusta cuando el malo dice algo en lo que tiene raz&oacute;n&rdquo;. Para Urraca, estas palabras son &ldquo;una especie de reconocimiento de que en realidad no somos nada ni tenemos que afirmarnos como nada en concreto&rdquo;. Un tipo de esp&iacute;ritu del que siente que &ldquo;estamos bastante faltos&rdquo; y que precisamente por ello reivindica a Anne Carson.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anne Carson hace verdaderamente lo que quiere. No se toma en serio ningún formato. No se toma en serio a sí misma, y esto es terriblemente original en nuestra época</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sabina Urraca</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dramaturgo y poeta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alberto-conejero-sorprende-profundo-retrato-generacional-mujer-tres-noches-itaca_129_12979210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Conejero</a>, autor de la obra <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/publico-interesa-memoria-historica_1_2490798.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La piedra oscura</em></a> en la que se inspira <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/bola-negra-fenomeno-improbable-conecta-adolescentes-pense-ganas-mundo-vea_1_13568865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La bola negra</em></a> de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-calvo-javier-ambrossi-contrato-bola-negra-netflix-negocio-lado-contenedor-roncola-mano_1_13533917.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Javis</a>, es otro de los artistas que celebra la elecci&oacute;n de la autora canadiense como ganadora del Nobel. Coincide en la pertinencia de reivindicar su figura en el contexto actual, por c&oacute;mo contrarresta &ldquo;un momento tan cr&iacute;tico del mundo, pol&iacute;ticamente tan oscuro y reaccionario, de derribo de todas las herencias y ra&iacute;ces&rdquo;: &ldquo;Su poes&iacute;a es un faro del ser humano&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">En contra del aburrimiento</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Har&eacute; lo que sea para evitar el aburrimiento. Es la tarea de toda una vida&rdquo;, escribi&oacute; Carson en otro de sus poemas. Una apuesta, o &ldquo;casi promesa&rdquo; como matiza el poeta y traductor de la escritora Jes&uacute;s Castro, que recorre toda su literatura. &ldquo;Ella siempre dice que la poes&iacute;a consiste en hacer que la mente se mueva de una manera imprevista&rdquo;, comenta antes de a&ntilde;adir una nueva cita de la Nobel relacionada con este mismo tema: &ldquo;Trato de traer a la mente algo que sea contrario a la incompetencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Elena Medel &ndash;autora de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-medel-jovenes-no-les-promete-futuro-cuestion-sobrevivir_1_13518208.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Todos mis pecados y la mitad de mi dolor</em></a>&ndash; da un paso m&aacute;s all&aacute; en la lectura de los textos de Carson al destacar como otra de sus fortalezas de su poes&iacute;a &ldquo;su voluntad de exploraci&oacute;n, de experimentaci&oacute;n desde su bagaje como clasicista y como lectora&rdquo;. Para ilustrarlo, pone como ejemplo su volumen <em>Albertine</em>, por c&oacute;mo en &eacute;l consigue que &ldquo;desde la seriedad y rigor, brilla su hondura l&uacute;dica&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/edbc4b55-08cd-440a-9b9e-cb5d0bfaffbf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a que, como recuerda Jes&uacute;s Castro, Anne Carson dice que su poes&iacute;a &ldquo;casi nunca ha sido personal&rdquo;, valora que &ldquo;siempre presta atenci&oacute;n a los huecos, al vac&iacute;o, la carencia asociada a la sed y al hambre&rdquo;. &ldquo;Esta aproximaci&oacute;n sensorial a la experiencia negativa&rdquo;, comenta sobre algo que llev&oacute; a cabo en t&iacute;tulos como <em>NOX</em>, que escribi&oacute; cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de su hermano, &ldquo;coloca su escritura en los l&iacute;mites de lo decible, valiente siempre ante ese salto a lo inexplicable&rdquo;. La escritora Elena Medel considera que en este libro en concreto, no sabe si &ldquo;la poes&iacute;a le sirve a ella para entender o para sanar, pero desde luego ejerce ese efecto en quien la lee&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Castro relaciona este punto con la m&iacute;stica presente en los poemas de Carson, que la conectan con la m&iacute;stica presente en especial en el &uacute;ltimo &aacute;lbum,<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pobre-casta-obediente-rosalia-quita-habito-mainstream-lux_129_12743887.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lux</em></a>, de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/rosalia-sorprende-jimmy-fallon-confesion-escolta-revela-dia-le-impidieron-entrar-iglesia_7_13572029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a</a>, de quien la Nobel de Literatura es fan. El pasado mes de septiembre dedic&oacute; un art&iacute;culo de la prestigiosa revista <a href="https://www.lrb.co.uk/the-paper/v48/n16/anne-carson/on-rosalia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">London Review of Books</a> sobre uno de sus &uacute;ltimos conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A cada inhalaci&oacute;n, todo el p&uacute;blico gritaba como si ella estuviera recorriendo con la u&ntilde;a la columna vertebral de cada uno&rdquo;, escribi&oacute; en su rese&ntilde;a, &ldquo;esa voz puede hacer cualquier cosa&rdquo;. &ldquo;Es una encarnaci&oacute;n, a sus 33 a&ntilde;os, del glamur y la fuerza femeninos. Sabe hacer pucheros, posar y parodiar su propia seducci&oacute;n: esto es el nuevo feminismo&rdquo;, concluy&oacute; sobre la cantante espa&ntilde;ola, reci&eacute;n galardonada con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-premio-nacional-musicas-actuales-2026_1_13569324.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio Nacional de M&uacute;sicas Actuales</a>.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva Nobel humanista</h2><p class="article-text">
        Los cuatro expertos consultados coinciden en que el conocimiento de Carson de los autores cl&aacute;sicos gracias a su formaci&oacute;n impregna por completo su obra. &ldquo;Ha derribado los muros entre los g&eacute;neros poes&iacute;a, prosa, teatro, ensayo&rdquo;, con una poes&iacute;a &ldquo;personal y cercana&rdquo;, seg&uacute;n apunta Alberto Conejero. &ldquo;Es transmisora de un caudal de textos, fundamentalmente cl&aacute;sicos, pero no cae en una custodia fr&iacute;a, los entrega de un modo absolutamente vivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anne Carson es transmisora de un caudal de textos, fundamentalmente clásicos, pero no cae en una custodia fría, los entrega de un modo absolutamente vivo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Conejero</span>
                                        <span>—</span> Poeta y dramaturgo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dramaturgo defiende que su voz es &ldquo;fundamental&rdquo; por c&oacute;mo porta el humanismo &ldquo;desde una absoluta intimidad, una primera persona cercana y sin esquivar ning&uacute;n asunto, es capaz de comprender hasta la &eacute;pica de lo dom&eacute;stico, como demostr&oacute; en <em>La belleza del marido</em>&rdquo;. &ldquo;Si la prosa es una casa, la poes&iacute;a es un hombre corriendo en llamas a trav&eacute;s de ella&rdquo;, escribi&oacute; en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El poeta Jes&uacute;s Castro considera que no puede afirmar a ciencia cierta si la artista es o no una persona idealista bas&aacute;ndose en lo que ha podido conocer sobre ella a trav&eacute;s de su obra. Recuerda que si bien &ldquo;su visi&oacute;n del mundo es tremendamente permeable al dolor y a la p&eacute;rdida&rdquo;, su pensamiento ling&uuml;&iacute;stico &ldquo;s&iacute; muestra un idealismo que se plasma en sus palabras, y esa materia con la que crea nunca pierde aliento ni riesgo, sino que parece que con la edad se acrecienta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a vivir en una biblioteca de libros derretidos? Con frases corriendo sobre el suelo y toda la puntuaci&oacute;n asentada en el fondo como residuo. Ser&iacute;a confuso. Imperdonable. Una gran aventura&rdquo;, escribi&oacute; Anne Carson en su poema <em>Salvajemente constantes</em>. Una gran aventura que en este caso permite la literatura, el universo creativo de esta poeta ambigua, reservada, l&uacute;cida, 'antiaburrida'. &Uacute;nica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/anne-carson-nobel-quiere-ama-rosalia_1_13572956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 20:34:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anne Carson, la Nobel que hace lo que quiere y ama a Rosalía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Nobel de Literatura,Premios Nobel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anne Carson, la poeta que custodia el humanismo, gana el Premio Nobel de Literatura 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13571892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b05d7335-cef7-4bae-9896-72b3786520e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152929.jpg" width="1019" height="573" alt="Anne Carson, la poeta que custodia el humanismo, gana el Premio Nobel de Literatura 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora canadiense sucede al húngaro László Krasznahorkai, ganador del reconocimiento concedido por la Academia Sueca el año pasado</p><p class="subtitle">Los favoritos al Nobel de Literatura 2026: Can Xue lidera las apuestas, pero un escritor aviva el sueño de otro premio para España
</p></div><p class="article-text">
        La escritora canadiense <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/norma-enrevesada-anne-carson-nuevo-libro-escritora-inclasificable-dialoga-clasico-contemporaneo_1_12361505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anne Carson</a> ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2026 por su &ldquo;audaz e inventiva obra que, en juguet&oacute;n di&aacute;logo con la tradici&oacute;n cl&aacute;sica, ha creado nuevas formas para la literatura contempor&aacute;nea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha anunciado este jueves la Academia Sueca desde su sede situada en Estocolmo. Sucede al h&uacute;ngaro <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12669502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai</a>, vencedor del a&ntilde;o pasado. La autora figuraba <a href="https://www.eldiario.es/cultura/favoritos-nobel-literatura-2026-can-xue-lidera-apuestas-escritor-aviva-sueno-premio-espana_1_13562221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como favorita</a> dentro de las apuestas, que inclu&iacute;an otros nombres como el espa&ntilde;ol Enrique Vila-Matas, Amitav Ghosh, Gerald Murnane, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/haruki-murakami-premio-princesa-asturias-letras-2023_1_10232485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Haruki Murakami</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-rivera-garza-amistad-unico-frente-maquina-odio-convertido-mundo_1_12241656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Rivera Garza</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/margaret-atwood-gente-tenia-miedo-perder-estatus-presidencia-kamala-harris_1_11801679.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margaret Atwood</a> y Thomas Pynchon.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/anne-carson-ironiza-capacidad-trascendencia-cursileria-espanoles_1_10616603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canadiense</a> est&aacute; considerada por la cr&iacute;tica literaria como la poeta viva m&aacute;s importante de las letras anglosajonas, y es tambi&eacute;n ensayista, traductora y profesora de literatura cl&aacute;sica y comparada. Fue la primera mujer en recibir el premio T. S Eliot, en 2001, por su meditaci&oacute;n sobre el divorcio <em>La belleza del marido. Un ensayo narrativo en 29 tangos</em> y en 2020 fue condecorada con el premio Princesa de Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gracia va y viene entre el creador de una obra de arte y su audiencia como entre el que da y el que recibe un regalo. Ninguno podr&iacute;a existir sin el otro. As&iacute; que les agradezco profundamente esta gracia que hemos intercambiado entre nosotros&rdquo;, pronunci&oacute; en su discurso de agradecimiento del galard&oacute;n concedido por la Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Caron naci&oacute; el 21 de junio de 1950 en Toronto, Canad&aacute;. Hija de un empleado de banca, fue a los 15 a&ntilde;os cuando una edici&oacute;n biling&uuml;e de los textos de la poeta griega Safo que encontr&oacute; en una librer&iacute;a local cambi&oacute; su vida para siempre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo era una adolescente desafecta necesitada de est&iacute;mulos. La visi&oacute;n de las dos p&aacute;ginas yuxtapuestas, una de ellas un texto impenetrable, pero de gran belleza visual, me cautiv&oacute; y me compr&eacute; el libro&rdquo;, explic&oacute; en una entrevista con <a href="https://elpais.com/cultura/2019/05/03/babelia/1556899710_745273.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s</a>. Al a&ntilde;o siguiente, despu&eacute;s de que destinaran a su padre a una ciudad &ldquo;aburrida&rdquo;, cont&oacute; que le salv&oacute; una profesora de lat&iacute;n que, al conocer su inter&eacute;s por aprender griego, se ofreci&oacute; a darle clases a la hora del almuerzo&ldquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Todo parti&oacute; de 'Eros'</h2><p class="article-text">
        En 1981 public&oacute; su tesis doctoral en Estudios Cl&aacute;sicos, y a lo largo de toda su carrera ha compaginado la escritura de poes&iacute;a con la traducci&oacute;n y la docencia en diferentes universidades. De hecho, casi toda su producci&oacute;n literaria se ha centrado en la intersecci&oacute;n entre la obsesi&oacute;n del fil&oacute;logo por las palabras y el deseo del poeta de encontrar nuevos significados.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/83c6ac31-3c17-45fd-87f2-676bedd802ec_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Carson no se prodiga en entrevistas y guarda con celo su vida privada. En su primer libro, <em>Eros dulce y amargo</em> (1986) reflexion&oacute; sobre el amor rom&aacute;ntico y el deseo er&oacute;tico. En &eacute;l sent&oacute; las bases de su posterior obra literaria, en la que es habitual la contraposici&oacute;n de distintas voces que dialogan y se contraponen entre s&iacute;. En<em> Econom&iacute;a de lo que no se pierde</em> (1999) contrapuso al poeta griego del siglo VI a.C con Paul Celan y en <em>Hombres en sus horas libres</em> (2000) al historiador Tuc&iacute;dides con Virginia Woolf.
    </p><p class="article-text">
        En los noventa public&oacute; obras como <em>Cristal, iron&iacute;a y Dios</em>, una extensa historia sobre el duelo y el amor no correspondido, donde la narradora en primera persona, una mujer que ha abandonado a su marido, visita a su solitaria madre en los desolados p&aacute;ramos. En su viaje lleva consigo libros de su autora favorita, Emily Bront&euml;, cuyo mundo interior se entrelaza con el de la protagonista. 
    </p><p class="article-text">
        Otras de sus publicaciones m&aacute;s laureadas es <em>Autobiograf&iacute;a de Rojo: una novela en verso</em> (1998) y <em>La belleza del marido</em> (2001), en el que narra una disputa sarc&aacute;stica con un marido infiel. Sus veintinueve episodios los arranca con versos del poeta rom&aacute;ntico John Keats. Sus palabras sobre la belleza y la verdad aparecen contrapuestas con el agotador drama de la pareja. M&aacute;s adelante public&oacute; <em>Nox</em> (2010), en memoria de su hermano Michael, que muri&oacute; en Dinamarca en el 2000. En el volumen se hizo palpable u profundo sentimiento de p&eacute;rdida, en el que se combinan fotograf&iacute;as, cartas y otros textos. <em>Float</em> (2016) y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/norma-enrevesada-anne-carson-nuevo-libro-escritora-inclasificable-dialoga-clasico-contemporaneo_1_12361505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Norma enrevesada</em></a> (2024) destacan igualmente dentro de su dilatada bibliograf&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;clasicista fundamental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La editorial Vaso Roto, que edita la obra de la autora en Espa&ntilde;a, ha celebrado el galard&oacute;n a la que definen como &ldquo;poeta &uacute;nica&rdquo;. &ldquo;Es muy querida en Espa&ntilde;a y tiene una legi&oacute;n de lectores, sobre todo de lectoras j&oacute;venes&rdquo;, ha declarado la delegada Mar&uacute;a Fuentes Gimeno a <a href="https://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-vaso-roto-editorial-espanola-anne-carson-celebra-premio-nobel-tiene-legion-lectoras-jovenes-20261008141106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa Press</a>. Tambi&eacute;n han definido a la reci&eacute;n galardonada con el Nobel como la &ldquo;clasicista fundamental&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es capaz de reinterpretar las obras cl&aacute;sicas con una perspectiva &uacute;nica que no hemos tenido hasta este momento&rdquo;, han a&ntilde;adido, &ldquo;hace dialogar a los personajes actuales con los del pasado creando unos arquetipos interesant&iacute;simos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/anne-carson-gana-premio-nobel-literatura-2026_1_13571892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 11:02:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anne Carson, la poeta que custodia el humanismo, gana el Premio Nobel de Literatura 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Premios,Nobel de Literatura,Premios Nobel,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anna Todd: “No llegesc llibres escrits per homes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/anna-todd-no-llegesc-llibres-escrits-per-homes_1_13559504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f97eac7-e366-46f1-8e8d-7c83b51e864d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152607.jpg" width="5469" height="3077" alt="Anna Todd: “No llegesc llibres escrits per homes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L’autora de la saga After torna a Mallorca per presentar la seua última novel·la, El último amanecer, un romanç ambientat a l’illa de moda per al turisme nord-americà, on es colen les protestes contra la massificació que han omplert els carrers durant els darrers estius</p><p class="subtitle">El turisme obre les portes a la inversió immobiliària i al luxe nord-americà a les Balears</p></div><p class="article-text">
        La texana Anna Renee Todd travessa vestida de negre el pati d&rsquo;un dels hotels on se celebra <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/festi-literari-magaluf-meca-turisme-gatera-hi-molta-festa-festival-ens-encanta_1_12657895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sisena edici&oacute; del Festival de Literatura Expandida de Mallorca (FLEM).</a> Al seu voltant, turistes amb xancletes desafien un cel carregat de n&uacute;vols. Amena&ccedil;a temporal, i l&rsquo;estampa, tan t&iacute;pica de l&rsquo;&uacute;ltim sospir de la temporada tur&iacute;stica, &eacute;s el revers de l&rsquo;illa de postes de sol i albes id&iacute;l&middot;liques on aquesta escriptora ha ambientat <em>The Last Sunrise</em>.
    </p><p class="article-text">
        Publicada l&rsquo;any passat per Planeta Internacional -en castell&agrave;, amb el t&iacute;tol <em>Sunrise: el &uacute;ltimo amanecer</em>, i adaptada r&agrave;pidament al cinema per Amazon-, &eacute;s l&rsquo;&uacute;ltim llibre d&rsquo;una d&rsquo;aquestes autores que qualsevol editor voldria tenir al seu cat&agrave;leg per permetre&rsquo;s el luxe de publicar literatura menys comercial sense estar massa pendent del balan&ccedil; econ&ograve;mic. Todd, sense arribar als quaranta anys, ja ha venut dotze milions d&rsquo;exemplars. En gran part, perqu&egrave; amb poc m&eacute;s de vint anys es va treure de la m&agrave;niga una de les sagues rom&agrave;ntiques que m&eacute;s &egrave;xit han tingut dins i fora dels Estats Units: <em>After</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com va descobrir Mallorca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sempre que he vengut a Espanya per motius editorials m&rsquo;hi he sentit molt c&ograve;moda. Estant a Barcelona, el meu editor em va dir: &ldquo;Coneixent el teu tarann&agrave;, crec que et trobaries molt b&eacute; a Mallorca&rdquo;. S&oacute;c una persona tranquil&middot;la i m&rsquo;encanten el menjar i els llocs amb molta riquesa cultural. Aix&iacute; que vaig decidir venir-hi de vacances fa uns anys.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/ana-maria-matute-gran-escriptora-refugiar-mallorca-despres-l-intent-mal-marit-silenciar-seva-veu_1_12612494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La llista d&rsquo;escriptors forasters que han viscut o han passat per l&rsquo;illa &eacute;s infinita</strong></a><strong>. Per a alguns, com Robert Graves o Ana Mar&iacute;a Matute, Mallorca va ser un refugi. Aquell viatge la va inspirar per ambientar-hi una novel&middot;la?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea va venir abans del viatge, a partir d&rsquo;una escena que vaig imaginar en un vaixell sota el cel m&eacute;s bonic que hagu&eacute;s vist mai. Quan em plantejo una novel&middot;la sempre partesc d&rsquo;una imatge molt concreta, no d&rsquo;un pla espec&iacute;fic -potser perqu&egrave; no he tingut una formaci&oacute; formal com a escriptora. A m&eacute;s, volia que el llibre seg&uuml;ent estigu&eacute;s ambientat a l&rsquo;estranger, sense deixar de ser una novel&middot;la rom&agrave;ntica. Aix&ograve;, juntament amb el fet que el turisme em semblava un bon tel&oacute; de fons per a la trama, em va portar a Mallorca. I s&iacute;, quan vaig comen&ccedil;ar a documentar-me per a la novel&middot;la, vaig veure que -<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/ballermann-l-abisme-cervesa-balconing-i-les-camisetes-nazis-mallorca-mai-n-he-sortit-no-conec-l-illa_1_12524207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a m&eacute;s d&rsquo;encantar als alemanys</a>- per aquesta illa tamb&eacute; hi havien passat molts escriptors.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Va ser una documentaci&oacute; llarga? Tot i que </strong><em><strong>El &uacute;ltimo amanecer</strong></em><strong> utilitzi totes les f&oacute;rmules del best-seller, hi apareixen fins i tot esl&ograve;gans</strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/menys-turisme-mes-vida-demana-reduir-places-turistiques-i-talls-d-aigua-grans-consumidors-epoca-sequera_1_13354963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> -com &ldquo;menys turisme, m&eacute;s vida&rdquo;-</strong></a><strong> que es mostren a les manifestacions contra la massificaci&oacute; tur&iacute;stica. La trama amorosa no &eacute;s aliena al debat social que s&rsquo;est&agrave; produint a Mallorca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quan viatj m&rsquo;agrada informar-me de quina &eacute;s la seva font d&rsquo;ingressos, el principal sector econ&ograve;mic del lloc on vaig. En el cas de Mallorca, vaig veure que hi havia molts residents que es preguntaven si la manera de viure a l&rsquo;illa t&eacute; sentit pels preus de l&rsquo;habitatge o els embussos a les carreteres. Era l&rsquo;&uacute;nica manera de desenvolupar l&rsquo;argument de la novel&middot;la que volia escriure. Vaig llegir articles que tractaven el tema a la premsa nord-americana i tamb&eacute; a la premsa local de Mallorca. Em vaig documentar tant com vaig poder... i &eacute;s tot un tema.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En el cas de Mallorca, vaig veure que hi havia molts residents que es preguntaven si la manera de viure a l’illa té sentit pels preus de l’habitatge o els embussos a les carreteres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/turisme-obre-les-portes-inversio-immobiliaria-i-luxe-nord-america-les-balears_1_13170322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El nord-americ&agrave; -perqu&egrave; tamb&eacute; caldria incloure-hi els canadencs- &eacute;s un mercat tur&iacute;stic a l&rsquo;al&ccedil;a a les Illes Balears. </strong></a><strong>Gasta molt, per&ograve; tamb&eacute; gentrifica m&eacute;s que altres turistes europeus. I pot arribar sense escales des de Montreal o Nova York. Dos dels personatges principals de la seva novel&middot;la, Isolde i Ry Pera, s&oacute;n una mare i una filla que aterren en un jet privat d&rsquo;una cadena hotelera per passar-se l&rsquo;estiu organitzant, en teoria, actes ben&egrave;fics en un allotjament exclusiu situat a la costa. Aquesta premissa, si es coneix una mica com funciona el sector hoteler mallorqu&iacute;, no sembla gens descabellada. Quina imatge es t&eacute; de l&rsquo;illa als Estats Units?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca s&rsquo;ha convertit en una moda per a certs nord-americans que abans idealitzaven el sud de Fran&ccedil;a. Vaig comen&ccedil;ar a notar-ho fa quatre o cinc anys. Moltes persones del meu entorn van sentir la necessitat de visitar aquesta illa. I ho estan fent.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mallorca s’ha convertit en una moda per a certs nord-americans que abans idealitzaven el sud de França. Vaig començar a notar-ho fa quatre o cinc anys. Moltes persones del meu entorn van sentir la necessitat de visitar aquesta illa. I ho estan fent</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En canvi, el personatge mascul&iacute;, a qui ha batiat com a Juli&aacute;n Garc&iacute;a, &eacute;s un jove bru, bronzejat i amb un punt canalla que sembla encarnar un cert clix&eacute; de </strong><em><strong>latin lover</strong></em><strong>. M&rsquo;ha paregut una versi&oacute; j&uacute;nior del personatge que es va construir Julio Iglesias durant la maratoniana campanya de promoci&oacute; que va precedir el seu primer disc gravat en angl&egrave;s, all&agrave; pels vuitanta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Presentar Juli&aacute;n Garc&iacute;a amb aquesta aparen&ccedil;a va ser intencionat. He sentit tantes vegades la frase &ldquo;anir&eacute; a Espanya (o a It&agrave;lia o a Fran&ccedil;a) i trobar&eacute; l&rsquo;amor de la meva vida&hellip;&rdquo; que volia riure una mica d&rsquo;aquest estereotip. Crec que &eacute;s interessant assenyalar que aquesta imatge que projecta &eacute;s sobretot la que percep Ry la primera vegada que el veu, en una platja.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s va evolucionant a mesura que avan&ccedil;a la trama, &eacute;s cert. Una cosa que comparteixen tots dos, Juli&aacute;n i Ry, &eacute;s una relaci&oacute; d&rsquo;amor-odi amb el turisme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juli&aacute;n treballa amb el seu pare en una empresa de distribuci&oacute; de peix: es lleven a les quatre de la matinada i se&rsquo;n van a dormir a mitjanit, no deixen de treballar, guanyen diners, molts diners&hellip; Per&ograve; venen el peix que capturen al mateix hotel que contamina el mar amb els seus abocaments.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s f&agrave;cil passar pel m&oacute;n dient &ldquo;que guai!&rdquo;, per&ograve; es tracta d&rsquo;una visi&oacute; enganyosa perqu&egrave; la realitat &eacute;s m&eacute;s complexa. Aix&ograve; &eacute;s el que volia que reflect&iacute;s la novel&middot;la.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ry, en canvi, gaudeix dels privilegis de ser la filla d&rsquo;una poderosa executiva, per&ograve; alhora se sent en una pres&oacute;, enganxada a TikTok i Instagram, i controlada per una mare addicta al m&ograve;bil. El seu car&agrave;cter, per&ograve;, traspua una innoc&egrave;ncia que anir&agrave; perdent a poc a poc. Jo em pregunt: es pot continuar sent innocent als vint-i-tres anys en aquesta societat hiperconnectada a les xarxes socials?</strong>
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;addicci&oacute; a les xarxes que pateixen diverses generacions tamb&eacute; em va servir per contraposar els personatges principals: Ry les utilitza i est&agrave; pendent d&rsquo;elles, de veure qu&egrave; fan els altres i de fer-se selfies. Juli&aacute;n, en canvi, resol mots encreuats en revistes de paper. Per&ograve;, responent a la teva pregunta, crec que s&iacute;, que &eacute;s dif&iacute;cil mantenir la innoc&egrave;ncia en aquests temps. Nom&eacute;s cal ficar-se la m&agrave; a la butxaca per veure... Un bombardeig per aqu&iacute;! Un accident de cotxe per all&agrave;! Una violaci&oacute;! Tensi&oacute; geopol&iacute;tica! Aquests v&iacute;deos o missatges curts els veu qualsevol persona quan obre una xarxa social, sigui quina sigui la seva edat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                L&#039;escriptora estatunidenca ha presentat a Mallorca la seva darrera obra, &#039;The Last Sunrise&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ens travessen la vida. La modelen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No puc explicar-ne gaire, per&ograve; la novel&middot;la que estic escrivint ara mateix transcorre en un institut. Encara que es tracti d&rsquo;un centre molt exclusiu, i aix&ograve; em doni l&rsquo;oportunitat que l&rsquo;&uacute;s dels m&ograve;bils hi estigui prohibit, l&rsquo;efecte que tenen les xarxes socials en la joventut no el podia obviar, i m&rsquo;est&agrave; impedint tractar els protagonistes de la trama com si fossin nins.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novel·la que estic escrivint ara mateix transcorre en un institut. Encara que es tracti d’un centre molt exclusiu, i això em doni l’oportunitat que l’ús dels mòbils hi estigui prohibit, l’efecte que tenen les xarxes socials en la joventut no el podia obviar, i m’està impedint tractar els protagonistes de la trama com si fossin nins</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sense &agrave;nim d&rsquo;espatllar la lectura a ning&uacute;, la malaltia &eacute;s un fantasma que sobrevola el seu &uacute;ltim llibre. El seu fill Asher est&agrave; diagnosticat de complex d&rsquo;esclerosi tuberosa, un trastorn que provoca l&rsquo;aparici&oacute; de tumors benignes. La funci&oacute; dels &ograve;rgans vitals es complica i apareixen atacs d&rsquo;epil&egrave;psia. Com a mare, va ser sanador escriure des del punt de vista d&rsquo;una persona malalta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sens dubte ho va ser. El meu fill, a m&eacute;s, &eacute;s autista (una condici&oacute; que comparteix amb molts artistes) i t&eacute; una capacitat mental superior a la meva. I va creixent. El seu f&iacute;sic &eacute;s el d&rsquo;una persona de quinze anys, per&ograve; el seu cervell, el d&rsquo;alg&uacute; de trenta-cinc. Per incloure a la trama d&rsquo;<em>El &uacute;ltimo amanecer</em> una malaltia semblant no vaig haver d&rsquo;investigar gaire perqu&egrave; forma part de la meva vida. Quan, fa quinze anys, em van donar el diagn&ograve;stic, vaig sentir que el que li passava al meu fill era culpa meva. Despr&eacute;s, em vaig divorciar i vaig haver d&rsquo;aprendre a portar-ho sola. Afortunadament, en una societat que encara no estava tan hiperconnectada, vaig poder con&egrave;ixer persones i altres fam&iacute;lies amb el mateix diagn&ograve;stic, parlar-hi i compartir experi&egrave;ncies. Aquella xarxa em va ajudar a entendre qu&egrave; estava passant.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Per incloure a la trama l’esclerosi tuberosa no vaig haver d’investigar gaire perquè forma part de la meva vida. Quan, fa quinze anys, em van donar el diagnòstic, vaig sentir que el que li passava al meu fill era culpa meva. Després, em vaig divorciar i vaig haver d’aprendre a portar-ho sola</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hi ha una escena que succeix en un hospital mallorqu&iacute;. Com es veu des dels Estats Units el sistema de salut p&uacute;blica d&rsquo;Europa i, especialment, el d&rsquo;Espanya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s completament diferent. Encara que tinguis una bona asseguran&ccedil;a, all&agrave; tot &eacute;s m&eacute;s car. Es lluita cada dia per aconseguir medicaci&oacute;, s&rsquo;hi inverteixen molts diners. Crec que no t&eacute; sentit si ho compares amb el sistema espanyol, on nom&eacute;s has d&rsquo;anar al metge perqu&egrave; et facin una recepta. Per ser sincera, en els darrers anys m&rsquo;he adonat que qualsevol pa&iacute;s del m&oacute;n t&eacute; un sistema sanitari millor que el nostre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En els darrers anys m’he adonat que qualsevol país del món té un sistema sanitari millor que l’estatunidenc</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Al principi d&rsquo;</strong><em><strong>El &uacute;ltimo amanecer</strong></em><strong> trobam una llista de reproducci&oacute;, diria que cent per cent pop: d&rsquo;Ariana Grande a Taylor Swift, passant per Maroon 5 i, per descomptat, Harry Styles. &Eacute;s el pop una poci&oacute; contra el desamor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&rsquo;encanta el pop des que era una nena! Vaig estar obsessionada amb els Backstreet Boys, despr&eacute;s amb NSYNC, despr&eacute;s amb One Direction... I, &eacute;s clar, amb Britney Spears. Tamb&eacute; m&rsquo;agrada l&rsquo;indie, per&ograve; sempre torno al pop, sobretot en els mals moments. Llavors necessito escoltar alguna cosa alegre. La meva mare va morir al maig i, quan pensava en ella, posava Justin Bieber perqu&egrave; no m&rsquo;afect&agrave;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Les vides de molts d&rsquo;aquests cantants pop -m&eacute;s enll&agrave; de les carreres, la popularitat i la fama- que hem esmentat solen ser tr&agrave;giques. Novel&middot;lesques, perqu&egrave; van ser &iacute;dols </strong><em><strong>fast food</strong></em><strong> quan encara eren molt joves. No hi ha tanta difer&egrave;ncia entre els patiments de Marilyn Monroe i Britney Spears, per exemple.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pop perdura m&eacute;s del que ens pensam. Ara sembla que hi torna a haver m&eacute;s nins i adolescents que mai interessats en la m&uacute;sica de Michael Jackson. I &eacute;s que les seves can&ccedil;ons eren bon&iacute;ssimes, va ser una de les grans veus de la seva generaci&oacute;; &eacute;s impossible negar-ho, malgrat els problemes que va tenir al llarg de la seva vida o els dubtes que pogu&eacute;s sentir sobre el color de la seva pell o la seva identitat. Crec que passar&agrave; el mateix amb Justin Bieber. Encara que fins i tot hagi estat a la pres&oacute; [per conduir sota els efectes de l&rsquo;alcohol], no deixa de ser el noi d&rsquo;onze anys que tenia una gran veu i es gravava a casa tocant diversos instruments per penjar uns v&iacute;deos incre&iuml;bles a internet. Si escoltes amb atenci&oacute; les seves lletres, o les d&rsquo;Ariana Grande, potser et semblaran interessants i pots arribar a apreciar-les. Crec que, m&eacute;s enll&agrave; dels gustos musicals, s&oacute;n can&ccedil;ons m&eacute;s intel&middot;ligents del que aparenten.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com Madonna, una estrella del pop es pot fer gran?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Em sembla que, a mesura que passa el temps i els seus fans ens fem grans, ens preguntem m&eacute;s -i tenim m&eacute;s respecte- per la salut mental de les persones que van ser els nostres &iacute;dols juvenils. Odi&iuml; que es passin per alt els efectes que t&eacute; la fama instant&agrave;nia que aquestes persones van gaudir quan encara eren immadures.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera part de la saga </strong><em><strong>After</strong></em><strong> va esclatar gr&agrave;cies al suport que li va donar la comunitat de fans d&rsquo;One Direction, de la qual vost&egrave; formava part. Per&ograve;, de llavors en&ccedil;&agrave;, la firma d&rsquo;Anna Todd s&rsquo;ha convertit en una marca amb poder propi. Ha venut la barbaritat de dotze milions d&rsquo;exemplars de les seues novel&middot;les. Com va portar la p&egrave;rdua de l&rsquo;anonimat, ser conscient que disposava d&rsquo;una legi&oacute; de lectors tan gran?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada vegada que hi pens se&rsquo;m posa la pell de gallina. Perqu&egrave;, en realitat, jo no he deixat de pert&agrave;nyer a diferents <em>fandoms</em>. Per a mi &eacute;s impossible acostumar-me que em diguin, en una signatura de llibres o en una trobada amb lectors, que els meus llibres els han ajudat en moments dolents de les seves vides. Perqu&egrave; gaireb&eacute; sempre solen ser comentaris bonics. Aix&ograve; em genera una mena de responsabilitat, unes expectatives. Quan vaig publicar el primer volum d&rsquo;<em>After</em> tenia vint-i-un anys: no tenia ni idea de com funcionava el negoci editorial -i encara en desconec moltes coses, no et pensis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conserva el compte de Wattpad, la plataforma on va comen&ccedil;ar a publicar el roman&ccedil; universitari que la va convertir en una de les autores m&eacute;s venudes dels Estats Units?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;... i algunes de les persones amb qui xatejava a Wattpad durant els primers temps es van convertir en amigues. D&rsquo;aquelles que convides al teu casament i que et convidin al seu. Pod&iacute;em dedicar-nos a professions molt diferents -estic pensant, per exemple, en una amiga de Wattpad que &eacute;s advocada-, per&ograve; &eacute;rem all&agrave; perqu&egrave; compart&iacute;em gustos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quin llibre porta a la maleta i quin llibre li agradaria endur-se del FLEM?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Duc un <em>thriller</em> de Freida McFadden que vaig comprar a l&rsquo;aeroport -escric novel&middot;les rom&agrave;ntiques, per&ograve; &uacute;ltimament nom&eacute;s llegesc <em>thrillers</em>, no s&eacute; per qu&egrave;. Aqu&iacute; m&rsquo;agradaria comprar algun llibre de Megan Maxwell. M&rsquo;agrada molt el seu estil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una de les primeres xerrades del FLEM, el periodista mallorqu&iacute; Xisco Nadal conversava amb El&iacute;sabet Benavent -com Megan Maxwell, una altra autora supervendes espanyola. Nadal va llan&ccedil;ar aquest guant a l&rsquo;entrevistada: el desig que escriu una novel&middot;lista que practica la novel&middot;la rom&agrave;ntica &eacute;s vapulejat per la mateixa cr&iacute;tica que lloa les fantasies d&rsquo;un home blanc, heterosexual i major. Com a mostra, va citar Philip Roth. Qu&egrave; li sembla aquesta reflexi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [<em>Es queda pensativa uns segons.</em>] &Eacute;s que no llegesc llibres escrits per homes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aquesta frase &eacute;s un titular per a l&rsquo;entrevista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ho s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Des de quan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Des de sempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Va ser una decisi&oacute; presa conscientment?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. De fet, no me&rsquo;n vaig adonar fins fa poc m&eacute;s d&rsquo;un any. &Eacute;s clar que he llegit obres d&rsquo;escriptors, per&ograve; quan he de comprar una novel&middot;la en una llibreria, sempre trio escriptores. Potser t&eacute; a veure amb el punt de vista, una cosa que sembla m&eacute;s evident en les pel&middot;l&iacute;cules, per&ograve; que tamb&eacute; passa en les novel&middot;les. Ara que estic llegint molts <em>thrillers</em>, on apareixen escenes de viol&egrave;ncia contra les dones, prefereixo observar-les des d&rsquo;una perspectiva femenina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/anna-todd-no-llegesc-llibres-escrits-per-homes_1_13559504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 14:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anna Todd: “No llegesc llibres escrits per homes”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Estados Unidos,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anna Todd: “No leo libros escritos por hombres”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/anna-todd-no-leo-libros-escritos-hombres_1_13559075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f97eac7-e366-46f1-8e8d-7c83b51e864d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152607.jpg" width="5469" height="3077" alt="Anna Todd: “No leo libros escritos por hombres”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de la saga 'After' vuelve a Mallorca para presentar su última novela, 'El último amanecer', un romance ambientado en la isla de moda para el turismo estadounidense donde se cuelan las protestas sobre la masificación que han tomado las calles durante los últimos veranos</p><p class="subtitle">El turismo abre las puertas a la inversión inmobiliaria y al lujo estadounidense en Balears</p></div><p class="article-text">
        La texana Anna Renee Todd cruza vestida de negro el patio de uno de los hoteles donde<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/festin-literario-magaluf-meca-turismo-borrachera-hay-fiesta-festival-encanta_1_12654468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se celebra la sexta edici&oacute;n del Festival de Literatura Expandida de Mallorca (FLEM)</a>. A su alrededor, turistas en chanclas desaf&iacute;an un cielo lleno de nubarrones. Amenaza temporal y la estampa, tan t&iacute;pica del &uacute;ltimo suspiro de la temporada tur&iacute;stica, es el reverso de la isla de puestas de sol y albas id&iacute;licas donde esta escritora ha ambientado <em>The Last Sunrise</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Publicada el a&ntilde;o pasado por Planeta Internacional &ndash;en castellano bajo el t&iacute;tulo <em>Sunrise: el &uacute;ltimo amanecer </em>y adaptada r&aacute;pidamente al cine por Amazon&ndash;, es el &uacute;ltimo libro de una de esas autoras que cualquier editor querr&iacute;a tener en su cat&aacute;logo para darse el lujo de publicar literatura menos comercial sin estar demasiado pendiente del balance contable. Todd, sin alcanzar los cuarenta, ya ha vendido doce millones de ejemplares. En gran medida, porque con poco m&aacute;s de veinte se sac&oacute; de la manga una de las sagas rom&aacute;nticas que m&aacute;s &eacute;xito han tenido dentro y fuera de Estados Unidos: <em>After</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo descubri&oacute; Mallorca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre que he venido a Espa&ntilde;a por motivos editoriales me he encontrado muy c&oacute;moda. Estando en Barcelona, mi editor me dijo: &ldquo;Conociendo tu car&aacute;cter creo que te sentir&iacute;as muy bien en Mallorca&rdquo;. Soy una persona calmada y me encantan la comida y los lugares con mucha riqueza cultural. As&iacute; que decid&iacute; venir de vacaciones hace unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/ana-maria-matute-gran-escritora-refugio-mallorca-mal-marido-silenciar-voz_1_12610971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La lista de escritores forasteros que han vivido o pasado por la isla es infinita. Para algunos, como Robert Graves o Ana Mar&iacute;a Matute, Mallorca fue un refugio.</strong></a><strong> </strong><strong>&iquest;Aquel viaje la inspir&oacute; para ambientar aqu&iacute; una novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea vino antes del viaje, de una escena que imagin&eacute; en un barco bajo el cielo m&aacute;s bonito que hubiera visto jam&aacute;s. Cuando me planteo una novela siempre parto de una imagen muy concreta, no de un plan espec&iacute;fico &ndash;quiz&aacute;s por no haber tenido una formaci&oacute;n formal como escritora. Adem&aacute;s, quer&iacute;a que el siguiente libro estuviera ambientado en el extranjero, sin dejar de ser una novela rom&aacute;ntica. Eso, unido a que el turismo me parec&iacute;a un buen tel&oacute;n de fondo para la trama, me llev&oacute; a Mallorca. Y s&iacute;, cuando empec&eacute; a documentarme para la novela, vi que &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ballermann-abismo-cerveza-balconing-camisetas-nazis-mallorca-he-salido-no-conozco-isla_1_12519906.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adem&aacute;s de encantarle a los alemanes</a>&ndash; por esta isla tambi&eacute;n hab&iacute;an pasado muchos escritores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue una documentaci&oacute;n larga? Aunque </strong><em><strong>El &uacute;ltimo amanecer </strong></em><strong>utilice todas las f&oacute;rmulas del </strong><em><strong>best seller</strong></em><strong>, aparecen hasta esl&oacute;ganes</strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/menys-turisme-mes-vida-pide-reducir-plazas-turisticas-cortes-agua-grandes-consumidores-epoca-sequia_1_13354916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> &ndash;como </strong></a><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/menys-turisme-mes-vida-pide-reducir-plazas-turisticas-cortes-agua-grandes-consumidores-epoca-sequia_1_13354916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>menys turisme, m&eacute;s vida</strong></em></a><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/menys-turisme-mes-vida-pide-reducir-plazas-turisticas-cortes-agua-grandes-consumidores-epoca-sequia_1_13354916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ndash;</strong></a><strong> que se muestran en las marchas contra la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica. La trama amorosa no es ajena al debate social que se est&aacute; produciendo en Mallorca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando viajo me gusta enterarme de cu&aacute;l es su fuente de ingresos, el principal sector econ&oacute;mico, del sitio adonde voy. En el caso de Mallorca, vi que hab&iacute;a muchos residentes cuestion&aacute;ndose si la manera de vivir en la isla tiene sentido por los precios de la vivienda o los atascos en las carreteras. Era la &uacute;nica manera de desarrollar el argumento de la novela que quer&iacute;a escribir. Le&iacute; art&iacute;culos que trataban el tema en la prensa americana y, tambi&eacute;n, en la prensa local de Mallorca. Me document&eacute; todo lo que pude&hellip; y es todo un tema.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En el caso de Mallorca, vi que había muchos residentes cuestionándose si la manera de vivir en la isla tiene sentido por los precios de la vivienda o los atascos en las carreteras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/turismo-abre-puertas-inversion-inmobiliaria-lujo-estadounidense-balears_1_13169907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El norteamericano &ndash;porque habr&iacute;a que incluir tambi&eacute;n a los canadienses&ndash; es un mercado tur&iacute;stico al alza en las Illes Balears. </strong></a><strong>Gasta mucho, pero tambi&eacute;n gentrifica m&aacute;s que otros turistas europeos. Y puede llegar sin escalas desde Montreal o Nueva York. Dos de los personajes principales de su novela, Isolde y Ry Pera, son una madre y una hija que aterrizan en el jet privado de una cadena hotelera para pasarse el verano montando, en teor&iacute;a, eventos ben&eacute;ficos en un exclusivo alojamiento situado en la costa. Esa premisa, si se conoce un poco c&oacute;mo est&aacute; funcionando un sector de la hoteler&iacute;a mallorquina, no parece descabellada. &iquest;Qu&eacute; imagen se tiene de la isla en Estados Unidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca se ha convertido en una moda para ciertos estadounidenses que antes ten&iacute;an idealizado el sur de Francia. Empec&eacute; a notarlo hace cuatro o cinco a&ntilde;os. Muchas personas de mi entorno sintieron la necesidad de visitar esta isla. Y lo est&aacute;n haciendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mallorca se ha convertido en una moda para ciertos estadounidenses que antes tenían idealizado el sur de Francia. Empecé a notarlo hace cuatro o cinco años. Muchas personas de mi entorno sintieron la necesidad de visitar esta isla. Y lo están haciendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En cambio, el personaje masculino, al que ha bautizado como Juli&aacute;n Garc&iacute;a, es un joven moreno, bronceado y con un puntito canalla que parece encarnar un cierto clich&eacute; de </strong><em><strong>latin lover</strong></em><strong>. Me ha parecido una versi&oacute;n j&uacute;nior del personaje que se construy&oacute; Julio Iglesias durante la maratoniana campa&ntilde;a de promoci&oacute;n que precedi&oacute; a su primer disco grabado en ingl&eacute;s, all&aacute; por los ochenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Presentar a Juli&aacute;n Garc&iacute;a con esa apariencia fue intencionado. He escuchado tantas veces la frase &ldquo;voy a ir a Espa&ntilde;a (o a Italia o a Francia) y encontrar&eacute; el amor de mi vida&hellip;&rdquo; que quer&iacute;a re&iacute;rme un poco de ese estereotipo. Creo que es interesante se&ntilde;alar que esa imagen que proyecta es sobre todo la que percibe Ry la primera vez que lo ve, en una playa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego va evolucionando seg&uacute;n avanza la trama, es cierto. Algo que comparten ambos, Juli&aacute;n y Ry, es una relaci&oacute;n de amor-odio respecto al turismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Juli&aacute;n trabaja con su padre en una empresa de distribuci&oacute;n de pescado: se levantan a las cuatro de la ma&ntilde;ana y se van a dormir a medianoche, no dejan de trabajar, ganan dinero, mucho dinero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero le venden el pescado que capturan al mismo hotel que les contamina el mar con sus vertidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil pasar por el mundo diciendo &ldquo;&iexcl;qu&eacute; <em>cool</em>!&rdquo;, pero se trata de una visi&oacute;n enga&ntilde;osa porque la realidad es m&aacute;s compleja. Eso quer&iacute;a que reflejara la novela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ry, en cambio, goza de los privilegios de ser la hija de una poderosa ejecutiva, pero se siente a la vez en una c&aacute;rcel, enganchada a TikTok e Instagram, y controlada por una madre adicta al m&oacute;vil. Su car&aacute;cter, sin embargo, transpira una inocencia que ir&aacute; perdiendo poco a poco. Yo me pregunto, &iquest;se puede seguir siendo inocente a los veintitr&eacute;s a&ntilde;os en esta sociedad hiperconectada a las redes sociales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n a las redes que sufren varias generaciones me sirvi&oacute; tambi&eacute;n para contraponer a los personajes principales: Ry las usa y est&aacute; pendiente de ellas, de ver qu&eacute; hacen los dem&aacute;s y de sacarse <em>selfies</em>. Juli&aacute;n, en cambio, resuelve crucigramas en revistas de papel. Pero respondiendo a tu pregunta, creo que s&iacute;, que es dif&iacute;cil mantener la inocencia en estos tiempos. Basta llevarte la mano al bolsillo para ver&hellip; &iexcl;Un bombardeo por aqu&iacute;! &iexcl;Un accidente de coche por all&iacute;! &iexcl;Una violaci&oacute;n! &iexcl;Tensi&oacute;n geopol&iacute;tica! Esos v&iacute;deos o mensajes cortos los ve cualquiera al abrir una red social, da igual su edad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escritora estadounidense ha presentado en Mallorca su última obra, &#039;The Last Sunrise&#039;                            </span>
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        <strong>Atraviesan nuestras vidas. La moldean.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No puedo contar demasiado, pero la novela que estoy escribiendo ahora mismo transcurre en un instituto. Aunque se trate de un centro muy exclusivo, y eso me d&eacute; la oportunidad de que el uso de los m&oacute;viles estuviera prohibido, el efecto que tienen las redes sociales en la juventud no lo pod&iacute;a obviar, y me est&aacute; impidiendo tratar a los protagonistas de la trama como si fueran ni&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">La novela que estoy escribiendo ahora mismo transcurre en un instituto. Aunque se trate de un centro muy exclusivo, y eso me dé la oportunidad de que el uso de los móviles estuviera prohibido, el efecto que tienen las redes sociales en la juventud no lo podía obviar, y me está impidiendo tratar a los protagonistas de la trama como si fueran niños</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sin &aacute;nimo de fastidiarle la lectura a nadie, la enfermedad es un fantasma que sobrevuela su &uacute;ltimo libro. Su hijo Asher est&aacute; diagnosticado de complejo de esclerosis tuberosa, un trastorno que provoca la aparici&oacute;n de tumores benignos. La funci&oacute;n de los &oacute;rganos vitales se complica y aparecen ataques de epilepsia. Como madre, &iquest;fue sanador escribir desde el punto de vista de una persona enferma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda lo fue. Mi hijo es, adem&aacute;s, autista (una condici&oacute;n que comparte con muchos artistas), y tiene una capacidad mental superior a la m&iacute;a. Y va creciendo. Su f&iacute;sico es el de una persona de quince a&ntilde;os, pero su cerebro, de alguien de treinta y cinco. Para incluir en la trama de <em>El &uacute;ltimo amanecer </em>una enfermedad parecida no tuve que investigar demasiado porque forma parte de mi vida. Cuando, hace quince a&ntilde;os, me dieron el diagn&oacute;stico sent&iacute; que lo que le ocurr&iacute;a a mi hijo era culpa m&iacute;a. Despu&eacute;s, me divorci&eacute; y tuve que aprender a llevarlo sola. Afortunadamente, en una sociedad que todav&iacute;a no estaba tan hiperconectada, pude conocer a personas y a otras familias con el mismo diagn&oacute;stico, charlar con ellas, compartir vivencias. Esa red me ayud&oacute; a entender lo que estaba pasando.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Para incluir en la trama la esclerosis tuberosa no tuve que investigar demasiado porque forma parte de mi vida. Cuando, hace quince años, me dieron el diagnóstico sentí que lo que le ocurría a mi hijo era culpa mía. Después, me divorcié y tuve que aprender a llevarlo sola</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una escena que transcurre en un hospital mallorqu&iacute;n. &iquest;C&oacute;mo se ve desde los Estados Unidos los sistemas de salud p&uacute;blica de Europa y, especialmente, el de Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es completamente distinto. Aunque cuentes con un buen seguro, all&iacute; todo es m&aacute;s caro. Se lucha a diario para conseguir medicaci&oacute;n, se invierte much&iacute;simo dinero. Creo que no tiene sentido si lo comparas con el sistema espa&ntilde;ol, donde s&oacute;lo tienes que ir al m&eacute;dico para que te hagan una receta. Para ser sincera, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os me he dado cuenta de que cualquier pa&iacute;s del mundo tiene un sistema sanitario mejor que el nuestro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los últimos años me he dado cuenta de que cualquier país del mundo tiene un sistema sanitario mejor que el nuestro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Al principio de </strong><em><strong>El &uacute;ltimo amanecer </strong></em><strong>encontramos una lista de reproducci&oacute;n, dir&iacute;a que cien por cien pop: de Ariana Grande a Taylor Swift, pasando por Maroon 5 y, por supuesto, Harry Styles. &iquest;Es el pop una p&oacute;cima contra el desamor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Adoro el pop desde que era una ni&ntilde;a! Estuve obsesionada por los Backstreet Boys, luego por NSYNC, despu&eacute;s por One Direction&hellip; Y, claro, por Britney Spears. Me gusta tambi&eacute;n el indie, pero siempre vuelvo al pop, sobre todo en los malos momentos. Entonces, necesito escuchar algo alegre. Mi madre muri&oacute; en mayo y, cuando pensaba en ella, pon&iacute;a a Justin Bieber para que no me afectara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las vidas de muchos de esos cantantes pop &ndash;m&aacute;s all&aacute; de las carreras, la popularidad y la fama&ndash; que hemos mencionado suelen ser tr&aacute;gicas. Novelescas, por haber sido &iacute;dolos </strong><em><strong>fast food </strong></em><strong>cuando eran muy j&oacute;venes. No hay tanta diferencia entre los sufrimientos de Marilyn Monroe y Britney Spears, por ejemplo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pop perdura m&aacute;s de lo que nos pensamos. Ahora parece que vuelve a haber m&aacute;s ni&ntilde;os y adolescentes que nunca interesados en la m&uacute;sica de Michael Jackson. Y es que sus canciones eran buen&iacute;simas, fue una de las grandes voces de su generaci&oacute;n; es imposible negarlo, pese a los problemas que tuvo a lo largo de su vida o las dudas que sintiera sobre el color de su piel o su identidad. Creo que lo mismo ocurrir&aacute; con Justin Bieber. Aunque haya estado incluso en la c&aacute;rcel [<em>por conducir bajo los efectos del alcohol</em>] no deja de ser el chico de once a&ntilde;os que ten&iacute;a una gran voz y se grababa en su casa tocando varios instrumentos para subir unos v&iacute;deos incre&iacute;bles a internet. Si escuchas con atenci&oacute;n sus letras, o las de Ariana Grande, quiz&aacute;s te parezcan interesantes y puedas llegar a apreciarlas. Creo que, gustos musicales aparte, son canciones m&aacute;s inteligentes de lo que aparentan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como Madonna, &iquest;puede hacerse mayor una estrella pop?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece que, conforme avanza el tiempo y sus fans envejecemos, m&aacute;s nos preguntamos &ndash;y m&aacute;s respeto tenemos&ndash; por la salud mental de quienes fueron nuestros &iacute;dolos juveniles. Odio que se pase por alto los efectos que tiene la fama instant&aacute;nea que estas personas disfrutaron siendo todav&iacute;a inmaduros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La primera parte de la saga </strong><em><strong>After</strong></em><strong> explot&oacute; gracias al apoyo que le dio la comunidad de fans One Direction, de la que usted formaba parte. Pero, desde entonces, la firma de Anna Todd se ha convertido en una marca con poder propio. Ha vendido la friolera de doce millones de ejemplares de sus novelas. &iquest;C&oacute;mo llev&oacute; la p&eacute;rdida del anonimato, ser consciente de que dispon&iacute;a de una legi&oacute;n de lectores tan grande?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que lo pienso me pone los pelos de punta. Porque, en realidad, yo no he dejado de pertenecer a diferentes <em>fandoms</em>. Para m&iacute;, es imposible acostumbrarme a que me digan en una firma de libros o en un encuentro con lectores que mis libros les han ayudado en momentos malos de sus vidas. Porque casi siempre suelen ser comentarios bonitos. Eso me genera una especie de responsabilidad, unas expectativas. Cuando publiqu&eacute; el primer tomo de <em>After</em> ten&iacute;a veinti&uacute;n a&ntilde;os: no ten&iacute;a ni idea de c&oacute;mo funcionaba el negocio editorial &ndash;y sigo desconociendo muchas cosas, no te creas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Conserva la cuenta de Wattpad, la plataforma donde empez&oacute; a publicar el romance universitario que la convirti&oacute; en una de las autoras m&aacute;s vendidas de Estados Unidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;&hellip; y algunas de las personas con las que chateaba en Wattpad durante los primeros tiempos se convirtieron en amigas. De las que invitas a tu boda y te invitan a la suya. Pod&iacute;amos dedicarnos a profesiones muy diferentes &ndash;estoy pensando, por ejemplo, en una amiga de Wattpad que es abogada&ndash;, pero est&aacute;bamos all&iacute; porque compart&iacute;amos gustos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; libro lleva en la maleta y qu&eacute; libro le gustar&iacute;a llevarse del FLEM?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevo un <em>thriller</em> de Freida McFadden que compr&eacute; en el aeropuerto &ndash;escribo novelas rom&aacute;nticas, pero &uacute;ltimamente s&oacute;lo leo thrillers, no s&eacute; por qu&eacute;. Aqu&iacute; me gustar&iacute;a comprar alg&uacute;n libro de Megan Maxwell. Me gusta mucho su estilo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una de las primeras charlas del FLEM, el periodista mallorqu&iacute;n Xisco Nadal conversaba con El&iacute;sabet Benavent &ndash;como Megan Maxwell, otra autora superventas espa&ntilde;ola. Nadal lanz&oacute; este guante a la entrevistada: el deseo que escribe una novelista que practica la novela rom&aacute;ntica resulta vapuleado por la misma cr&iacute;tica que alaba las fantas&iacute;as de un var&oacute;n blanco, heterosexual y anciano. Como muestra, cit&oacute; a Philip Roth. &iquest;Qu&eacute; le parece esta reflexi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [<em>piensa unos segundos</em>] Es que no leo libros escritos por hombres. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa frase es un titular para la entrevista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Desde hace cu&aacute;nto tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde siempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue una decisi&oacute;n tomada a conciencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. De hecho no me di cuenta hasta hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. Claro que he le&iacute;do obras de escritores, pero cuando tengo que comprar una novela en una librer&iacute;a, elijo siempre a escritoras. Quiz&aacute;s tenga que ver con el punto de vista, algo que parece m&aacute;s obvio en las pel&iacute;culas, pero tambi&eacute;n sucede en las novelas. Ahora que estoy leyendo muchos <em>thrillers</em>, donde aparecen escenas de violencia contra las mujeres, prefiero observarlo desde una perspectiva femenina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/anna-todd-no-leo-libros-escritos-hombres_1_13559075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 13:17:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anna Todd: “No leo libros escritos por hombres”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Estados Unidos,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora de la rebelión silenciosa de la mujer de clase media que faltaba por descubrir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-rebelion-silenciosa-mujer-clase-media-faltaba-descubrir_1_13546664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d905e6bf-0585-47aa-afde-32f5ce2d0fa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x858y332.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora de la rebelión silenciosa de la mujer de clase media que faltaba por descubrir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se publican varias de las novelas fundamentales de la autora austríaca Marlen Haushofer, una de las grandes voces del siglo XX</p><p class="subtitle">El fascinante caso judicial que acabó con el canibalismo en el mar para sobrevivir a los naufragios
</p></div><p class="article-text">
        El nombre de Marlen Haushofer (Frauenstein, 1920-Viena, 1970) es uno de los secretos mejor guardados de la literatura austr&iacute;aca. Esta autora, coet&aacute;nea de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ingeborg-bachmann-busqueda-nuevo-lenguaje-escribir-despues-auschwitz_1_13335253.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingeborg Bachmann</a> y admirada por escritoras como su compatriota <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/venganza-premio-nobel-literatura-2004-acusada-absuelta-evasion-fiscal_1_11824042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elfriede Jelinek</a>, cultiv&oacute; una obra de alto voltaje literario que disecciona lo que podr&iacute;a llamarse la vida interior de las mujeres con una voz introspectiva profunda que alumbra las zonas de sombra con una precisi&oacute;n y un cincel comparables a Clarice Lispector, Fleur Jaeggy y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Ferrante</a> de las primeras novelas. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el mandato de Virginia Woolf en <em>Un cuarto propio</em> (1929), se meti&oacute; de lleno en la oscuridad interior de las mujeres de su tiempo y brind&oacute; con ello una obra tan personal como pol&iacute;tica, tan contemplativa como violenta, tan tapada como sublime.
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; cinco novelas y otras tantas <em>nouvelles</em> y libros de relatos, adem&aacute;s de libros para ni&ntilde;os y guiones radiof&oacute;nicos. Pese a cultivar una literatura muy selecta y exigente, tuvo su reconocimiento en vida con numerosos galardones, entre ellos el Premio Nacional de Literatura austr&iacute;aco en dos ocasiones, 1953 y 1968. Muri&oacute; a pocas semanas de cumplir cincuenta a&ntilde;os, como consecuencia de un c&aacute;ncer &oacute;seo. Y, como suele suceder, cay&oacute; en el olvido y no ha sido hasta tiempo despu&eacute;s que ha sido redescubierta y valorada como se merece, lo que incluye su traducci&oacute;n a idiomas como el ingl&eacute;s o el castellano.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6d6b8993-e22d-4adb-b4ae-e03e357b2f8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, su obra est&aacute; siendo recuperada: por un lado, Contrase&ntilde;a ha editado dos de sus primeras novelas breves, <em>Un pu&ntilde;ado de vida</em> (1955) y <em>Nosotros matamos a Stella</em> (1958), adem&aacute;s de una de sus novelas m&aacute;s importantes, <em>La buhardilla</em> (1969), con traducciones de Carmen Gauger y Rosa Marta G&oacute;mez Pato; y, por otro, Siruela, que ya la hab&iacute;a publicado a principios de este siglo en una m&iacute;tica colecci&oacute;n de tapa dura donde compart&iacute;a cat&aacute;logo con Clarice Lispector, Ingeborg Bachmann, Unica Z&uuml;rn y Madeleine Bourdouxhe, entre otras, relanza ahora su obra maestra, <em>El muro</em> (1963), editada a veces como <em>La pared</em>, con traducci&oacute;n de Genoveva Dieterich.
    </p><h2 class="article-text">Complejidad bajo aparente simplicidad</h2><p class="article-text">
        Historias de mujeres, historias min&uacute;sculas, vidas sencillas que transcurren en la soledad de una habitaci&oacute;n o de un reducto apartado. La autora no necesita desplegar argumentos de gran alcance ni reunir a un nutrido grupo de personajes para crear novelas complejas, de una enorme densidad pese a su aparente simplicidad. En <em>Nosotros matamos a Stella</em>, se adentra en la tirante relaci&oacute;n de una mujer casada con una joven a la que acoge en su casa; en <em>Un pu&ntilde;ado de vida</em>, una mujer madura que en su juventud abandon&oacute; a marido e hijo, regresa a ese viejo hogar sin revelar su identidad; en <em>El muro</em>, un planteamiento de ficci&oacute;n especulativa deja a la protagonista en plena naturaleza, aislada de la civilizaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/62cf3fa1-d4ca-4c9b-9709-ad4f63ca801e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En realidad, poco importa &ldquo;de qu&eacute; van&rdquo; sus narraciones; en todas ellas se perciben unas constantes, como ocurre siempre con los grandes escritores, que vuelven una y otra vez sobre sus obsesiones aunque en cada ocasi&oacute;n les pongan un barniz distinto, con matices que ensanchan m&aacute;s si cabe su poderoso universo narrativo. Y las inquietudes de Marlen Haushofer se condensan en la soledad de las mujeres, una soledad sobre todo interior, si bien en ocasiones se materializa tambi&eacute;n de forma f&iacute;sica, en la escasez de v&iacute;nculos de la esposa recluida en el hogar o de la muchacha soltera vulnerable.
    </p><h2 class="article-text">Aflicci&oacute;n, represi&oacute;n y lucha interna</h2><p class="article-text">
        La autora radiograf&iacute;a a cierto tipo de mujer: culta, con tribulaciones, con deseos, pero en un contexto sin apenas oportunidades para realizarse en plenitud. Llevan una existencia que no se amolda a su ebullici&oacute;n interna, ese malestar no tiene c&oacute;mo canalizarse, viven en una constante tensi&oacute;n entre la mujer que son a rega&ntilde;adientes y la mujer que aspiran (pero no pueden) llegar a ser. Es un pulso autodestructivo, que las ahoga y las sume en un estado de aflicci&oacute;n permanente, de represi&oacute;n, de lucha consigo mismas para contener lo que perciben como sus zonas oscuras, all&iacute; donde se asoma la temida perturbaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En su d&iacute;a a d&iacute;a pueden fingir normalidad, se neutralizan con el ambiente, se desempe&ntilde;an como las mujeres educadas que son. Solo que, por dentro, no se conforman. La relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n con los hombres es un punto clave, que se trata sin caer en el t&oacute;pico ni convertirlas en m&aacute;rtires; ellos no son el enemigo, pero ellas tienen una independencia de tipo psicol&oacute;gico que se ve constre&ntilde;ida por la instituci&oacute;n del matrimonio, de la familia en general. Parece imposible armonizar ambas vertientes, su sentir &iacute;ntimo y aquello que los dem&aacute;s esperan de ellas; de ah&iacute; que, como la protagonista de <em>Un pu&ntilde;ado de vida</em>, elegirse a s&iacute; misma implique renunciar a su hijo y a todo lo que hab&iacute;a construido hasta entonces.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9595e661-6c1d-4534-8955-c73818659c55_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo habitual, con todo, es que se conviertan en mujeres invisibles, que viven su angustia en silencio, solas. &ldquo;La libertad que se hab&iacute;a tomado era incomparablemente m&aacute;s dif&iacute;cil de soportar que el cautiverio&rdquo;, se dice en <em>Nosotros matamos a Stella</em>, porque atreverse a romper con la inercia, a abandonar, a tomar otro rumbo, es traum&aacute;tico, es m&aacute;s doloroso que permanecer sin asumir riesgos. Y quien lo hace, lo paga; nadie puede quejarse de no estar avisado. Las protagonistas de Marlen Haushofer no se redimen, no alcanzan nada semejante a un &ldquo;final feliz&rdquo;, porque el v&eacute;rtigo nunca se va del todo, solo se adormece.
    </p><h2 class="article-text">La agon&iacute;a de sentirse atrapada</h2><p class="article-text">
        Su literatura denuncia la rigidez de los roles de g&eacute;nero, la dificultad para las mujeres de salir de ese orden social. Lo hace con sutileza, desde el lenguaje literario, sin discursos ni palabras estridentes, sin necesidad de ensuciarse las manos en el barro para se&ntilde;alar la violencia, porque sabe que la violencia institucional del patriarcado golpea a menudo de manera imperceptible. Su voz, hipn&oacute;tica, explora la conciencia con una penetraci&oacute;n que recuerda a Clarice Lispector, la autora que relat&oacute; la ca&iacute;da y el renacer de una mujer que no se mueve de la habitaci&oacute;n en esa obra maestra que es <em>La pasi&oacute;n seg&uacute;n G. H.</em> (1969).
    </p><p class="article-text">
        En <em>El muro</em>, se introduce el tema de la relaci&oacute;n con la naturaleza, esa naturaleza que, a diferencia del ser humano, se resiste a ser domesticada, que revive una y otra vez en su propio ciclo, con su cualidad de morir y resurgir a un tiempo. La esencia, en cualquier caso, es la misma que en el resto de su obra: la agon&iacute;a de una protagonista que se siente atrapada, ahogada detr&aacute;s de un muro (o atada a unas cadenas llamadas lazos familiares). No hace falta desplazarla de un lado a otro; el movimiento est&aacute; en la mente, que medita y medita, que corroe, que estrecha el c&iacute;rculo alrededor de su conciencia.
    </p><p class="article-text">
        Enigm&aacute;tica, dura, corrosiva; Marlen Haushofer es de las que escriben con escalpelo, sin concesiones. Sus novelas revelan la opresi&oacute;n de las mujeres de clase media de su tiempo (de ella misma, casi se podr&iacute;a decir) con una mirada que pone de manifiesto c&oacute;mo, con frecuencia, el tedio, la desaz&oacute;n, puede intuirse en el gesto m&aacute;s nimio. Es una autora que va m&aacute;s all&aacute; de la superficie, que propone una inmersi&oacute;n en la psique de unos personajes de enorme riqueza interior, reflexivas, complejas. En sus libros se entra con inocencia y se sale exhausto, abren la ventana al abismo; pero de eso se trata, de que la experiencia haga mella. No est&aacute; el mundo para consuelos artificiales; y la literatura, tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-rebelion-silenciosa-mujer-clase-media-faltaba-descubrir_1_13546664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 20:31:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora de la rebelión silenciosa de la mujer de clase media que faltaba por descubrir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Feminismo,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elena Medel: "A los jóvenes ya no se les promete futuro, saben que la cuestión es sobrevivir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-medel-jovenes-no-les-promete-futuro-cuestion-sobrevivir_1_13518208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04f9853b-6d21-42b8-a697-8123185458d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2077y1693.jpg" width="1200" height="675" alt="Elena Medel: &quot;A los jóvenes ya no se les promete futuro, saben que la cuestión es sobrevivir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora regresa con 'Todos mis pecados y la mitad de mi dolor', una novela sobre el peso de la herencia familiar, las estructuras de clase y la meritocracia</p><p class="subtitle">Édouard Louis: “El rol de la izquierda se ha convertido en comentar lo que dice la extrema derecha, siempre llegando tarde”</p></div><p class="article-text">
        La familia, los nuestros &mdash;a veces seres queridos, a veces no tan queridos&mdash; es el peso de la herencia intangible. En la nueva novela de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/elena-medel-pone-lupa-apellidos-universidad-ciudad-provincias_1_13515228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Elena Medel </a>los dos protagonistas son dos espejos opuestos y complementarios que, cada uno a su manera, negocian con el destino que se les ven&iacute;a trazado.
    </p><p class="article-text">
        Tras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-medel-acostumbrada-autoexplotacion-cansancio-no-circulo_1_6303796.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deslumbrar con</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-medel-acostumbrada-autoexplotacion-cansancio-no-circulo_1_6303796.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&nbsp;Las maravillas</em></a>, la novelista y poeta cordobesa Elena Medel regresa al escenario literario con&nbsp;<em>Todos mis pecados y la mitad de mi dolor </em>(Seix Barral), una obra que se pasea por los recodos de la ambici&oacute;n, la Espa&ntilde;a de los 2000 y el peso asfixiante de los v&iacute;nculos familiares, y adem&aacute;s, lo hace con una sensibilidad que no pierde la mirada del realismo social.
    </p><p class="article-text">
        El relato se sit&uacute;a en el curso 2003-2004, un a&ntilde;o escogido por la autora al coincidir con la posibilidad de un futuro exitoso para Estefan&iacute;a, una de esas dos protagonistas, si no fuera porque es el preludio de la crisis de 2008. Medel recuerda que la crisis econ&oacute;mica nunca lleg&oacute; a resolverse del todo: &ldquo;Para quienes pertenecemos a la clase trabajadora, es una realidad de crisis permanente y de precariedad&rdquo;, dice en una entrevista con elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la juventud actual ya no se le ha prometido un futuro, saben que la cuesti&oacute;n es sobrevivir como se pueda&rdquo;, a&ntilde;ade. La autora ironiza sobre c&oacute;mo, si hubiera estado la novela ambientada en la actualidad, esa falta de horizontes se canalizar&iacute;a a trav&eacute;s de nuevas expectativas: &ldquo;Desde buscarse la vida en YouTube o consumir tutoriales de criptomonedas hasta intentar abrirse camino en las redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela retrata c&oacute;mo el trabajo o la b&uacute;squeda del llamado &eacute;xito profesional ha terminado fagocitando la esfera &iacute;ntima, convirtiendo las oficinas, las tiendas o los departamentos universitarios en trincheras donde se libran las verdaderas guerras de poder. En este ecosistema donde algunos personajes huyen sistem&aacute;ticamente del conflicto y de la vulnerabilidad ajena, mostrar debilidad se paga: &ldquo;Aquellos que muestran su remoci&oacute;n o que muestran su vulnerabilidad a ojos de los dem&aacute;s, cometen un error&rdquo;, dice. &ldquo;Como eres fr&aacute;gil, ya no me sirves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de precariedad estructural y expectativas truncadas, la obra pone en el centro el mito del esfuerzo individual. Medel explica que la novela convive con m&uacute;ltiples focos tem&aacute;ticos &mdash;como el poder, las jerarqu&iacute;as y la clase social&mdash;, entre los cuales destaca expl&iacute;citamente&nbsp;&ldquo;la meritocracia, con la idea que tiene uno mismo de nuestro propio talento&rdquo;, cuestionando hasta qu&eacute; punto el &eacute;xito y el desarrollo es realmente accesible al margen de los privilegios de origen.
    </p><h2 class="article-text">Los mandatos de la infancia</h2><p class="article-text">
        La trama de <em>Todos mis pecados y la mitad de mi dolor </em>sigue los pasos de don Jes&uacute;s Guzm&aacute;n Espinosa, un acad&eacute;mico que ha consagrado su existencia a investigar en profundidad la obra de lord Byron, en un momento en que la universidad se prepara para una tensa sucesi&oacute;n entre viejas glorias del profesorado y sus sustitutos.&nbsp;En torno a este microcosmos de intelectualidad y costumbrismo gravitan figuras como la de su propio hijo y su alumna, su cu&ntilde;ada o su hermana, tejiendo una red de dependencias y silencios donde descubres la cotidianidad y los afectos desde la intimidad de diversos personajes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://images.librotea.com/uploads/media/2026/09/16/todos-mis-pecados-y-la-mitad-de-mi-dolor.jpeg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Ya en las primeras p&aacute;ginas de la novela, y al reconocer los deseos de cada uno, se plantea el hogar como el espacio primigenio donde se teje la identidad de cada personaje y, por ende, su destino. Para la autora, la herencia va m&aacute;s all&aacute; de lo material y abarca &ldquo;la educaci&oacute;n, la convivencia y los mandatos que recibimos durante la infancia y la adolescencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este trasfondo vertebra las trayectorias y sus tiempos de los personajes principales, que se convierten en dos figuras que act&uacute;an como contrapeso. Chus crece amparado por el privilegio acad&eacute;mico y econ&oacute;mico, protegido por la figura de un padre catedr&aacute;tico, lo que le otorga el lujo de transitar hacia la escritura apart&aacute;ndose del camino preestablecido. Aunque &eacute;l tambi&eacute;n convive con sus oscuridades: un hombre hu&eacute;rfano de madre al que tampoco nunca nadie le prest&oacute; demasiada atenci&oacute;n. En las ant&iacute;podas se sit&uacute;a Estefan&iacute;a, quien desde el primer instante, en una entrevista de trabajo en un bazar mientras espera a su padre en un bar de pol&iacute;gono, comprende los l&iacute;mites de la clase trabajadora, el lugar que le ha asignado el sistema, y los esfuerzos que esto le supondr&iacute;a para alcanzar sus deseos.
    </p><p class="article-text">
        La historia muestra c&oacute;mo la ambici&oacute;n de un hombre de origen privilegiado se asume como algo natural y veros&iacute;mil, mientras que el apetito voraz de una joven de clase trabajadora que responde &ldquo;todo&rdquo; cuando se le pregunta qu&eacute; espera de la vida, rompe con las expectativas sociales que se tienen sobre la jerarqu&iacute;a dentro del sector acad&eacute;mico e intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Los personajes secundarios tambi&eacute;n revelan la intenci&oacute;n de la autora de integrar en su escritura la conciencia de clase y la herencia de conductas asumidas, los roles de g&eacute;nero y las expectativas que operan sobre los personajes femeninos: &ldquo;Hay muchos personajes que en cierto modo adoptan ese rol maternal con quienes le rodean [...] una imposici&oacute;n casi del cuidado a los roles femeninos, como eres mujer tienes que estar atenta, tienes que estar pendiente de lo que necesiten los dem&aacute;s, incluso si lo que necesitan los dem&aacute;s no tiene nada que ver con lo que necesitas t&uacute;&rdquo;, reflexiona en una entrevista con elDiario.es. Ni siquiera figuras como Estefan&iacute;a, con grandes deseos por intentar romper su destino, logran desvincularse por completo de esa inercia del cuidado hacia sus hermanos.
    </p><h2 class="article-text">De vampiros, esp&iacute;as y fil&oacute;logos</h2><p class="article-text">
        <em>Todos mis pecados y la mitad de mi dolor</em>&nbsp;se revela como una novela que desaf&iacute;a cualquier etiqueta universal. La propia autora confiesa divertida la variedad de capas que habitan en sus p&aacute;ginas: &ldquo;Yo estoy comentando en broma que es una novela de vampiros, de esp&iacute;as y de fil&oacute;logos, que los fil&oacute;logos son todo un poco a la vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esa mirada abierta que huye de moralejas, la obra de Elena Medel consigue lo que pocos relatos contempor&aacute;neos logran: acompa&ntilde;ar al lector con personajes inc&oacute;modos y entra&ntilde;ables a partes iguales, dej&aacute;ndonos flotando en la ambig&uuml;edad de reconocerse a la vez en todos los personajes.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, el mayor triunfo de esta historia, hecha de historias, reside en apostar por el derecho del lector a apropiarse de la historia. Como bien apuntaba Medel al desgranar su proceso creativo, la voluntad &uacute;ltima del libro es generosa: &ldquo;Me gustan como lectora los libros abiertos, los libros que no me dan nada cerrado y de los que yo puedo germinar una opini&oacute;n a lo mejor muy diferente a la de la otra persona que los haya le&iacute;do&rdquo;. Con esa misma intenci&oacute;n de &ldquo;incitar al debate&rdquo;, la novela se despide dejando tras de s&iacute; un reguero de interrogantes sobre qui&eacute;nes fuimos, qui&eacute;nes somos y qu&eacute; precio estamos dispuestos a pagar por el deseo de llegar a cualquier fin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Benavent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-medel-jovenes-no-les-promete-futuro-cuestion-sobrevivir_1_13518208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 20:22:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elena Medel: "A los jóvenes ya no se les promete futuro, saben que la cuestión es sobrevivir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Las ciegas hormigas' de Pinilla da el salto a la gran pantalla en el Zinemaldia con Itziar Ituño y Urko Olazabal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/ciegas-hormigas-pinilla-da-salto-gran-pantalla-zinemaldia-itziar-ituno-urko-olazabal_1_13519694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5eb0aa59-903e-48a9-94ff-2107b852c1a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1331y1269.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Las ciegas hormigas&#039; de Pinilla da el salto a la gran pantalla en el Zinemaldia con Itziar Ituño y Urko Olazabal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La acogida del público ante la adaptación de esta novela de hace décadas ha sido inmediata, con entradas agotadas para sus tres proyecciones programadas</p><p class="subtitle">Los niños también cuentan la historia: Donostia recopila en una muestra 48 dibujos de exiliados de la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Una gran tormenta azot&oacute; la costa vizca&iacute;na durante una noche de 1930. En medio del temporal, un buque ingl&eacute;s termin&oacute; frente a un acantilado de Algorta, en Getxo, y el carb&oacute;n que transportaba se convirti&oacute; en una oportunidad para una poblaci&oacute;n marcada por la pobreza. La familia Jauregui y otros vecinos se aventuraron a recoger el combustible para mantener calientes sus hogares, pero la lluvia y una tragedia acabar&iacute;an record&aacute;ndoles que no eran m&aacute;s que unas hormigas, unas ciegas hormigas.
    </p><p class="article-text">
        La historia de <em>Las ciegas hormigas</em> no naci&oacute; originalmente en un guion, sino en las p&aacute;ginas de la novela hom&oacute;nima escrita por Ramiro Pinilla. Se trata de una ficci&oacute;n ambientada en el municipio vizca&iacute;no de Getxo en 1930, en el contexto real de la Gran Depresi&oacute;n de 1929 y la extrema pobreza que vivieron las familias trabajadoras. La obra literaria, galardonada con el Premio Nadal en 1960 y nunca antes adaptada al cine, narra c&oacute;mo el encallamiento de un barco ingl&eacute;s cargado de carb&oacute;n desata una desesperada lucha entre los vecinos por recuperar el combustible antes de que la tormenta destruya la costa.
    </p><p class="article-text">
        El largometraje inicia su andadura en el Zinemaldia, el festival de cine de Donostia, donde compite dentro de Zinemira, la secci&oacute;n dedicada al cine vasco. La acogida del p&uacute;blico ha sido inmediata, con las entradas agotadas para sus tres proyecciones programadas: el pase de estreno del viernes 18 en el Pr&iacute;ncipe y las dos sesiones posteriores previstas para el s&aacute;bado 19 en el Trueba y en el Antiguo Berri.
    </p><p class="article-text">
        El director y guionista del filme, Igor Legarreta, ha contado a este peri&oacute;dico que descubri&oacute; el libro hace unos seis a&ntilde;os y que, desde la primera lectura, comenz&oacute; a imaginar su salto a la gran pantalla. Al cineasta le sorprendi&oacute; que una obra que consideraba tan potente no hubiera tenido mayor difusi&oacute;n, por lo que asumi&oacute; el reto de darla a conocer al p&uacute;blico audiovisual. Una semana antes de su presentaci&oacute;n oficial, el equipo realiz&oacute; un pase privado al que asisti&oacute; la propia familia de Ramiro Pinilla, seg&uacute;n han contado a elDiario.es/Euskadi los actores protagonistas, Urko Olazabal e Itziar Itu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de abordar la adaptaci&oacute;n, Legarreta subraya la necesidad de encontrar un equilibrio entre el lenguaje literario y el cinematogr&aacute;fico. &ldquo;Para m&iacute; se trata de ir encontrando la identidad de la pel&iacute;cula sin llegar a traicionar el esp&iacute;ritu de la novela&rdquo;, ha explicado el realizador sobre un proceso que exige tomar decisiones y renuncias. Por otra parte, ninguno de los dos protagonistas conoc&iacute;a la obra antes de recibir el proyecto, pero eso les permiti&oacute; llevar cada uno su enfoque: Itu&ntilde;o prefiri&oacute; trabajar &uacute;nicamente con el guion para no condicionarse, mientras que Olazabal s&iacute; ley&oacute; la novela de Pinilla para indagar en el trasfondo de su personaje.
    </p><p class="article-text">
        La trama sit&uacute;a en el centro a la familia Jauregui, cuyos roles de g&eacute;nero reflejan con dureza la &eacute;poca. Itu&ntilde;o ha desmontado el mito del matriarcado vasco al se&ntilde;alar que, hist&oacute;ricamente, &ldquo;fuera del caser&iacute;o ha gobernado el hombre y dentro la mujer se ha cargado mucha responsabilidad&rdquo;. Su personaje, Josefa, intuye que adentrarse en el mar durante el temporal es una locura, pero, aunque manifiesta abiertamente lo que piensa, asume que dentro de esa estructura familiar no tiene poder de decisi&oacute;n frente a la determinaci&oacute;n del padre.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Olazabal aborda el papel de Sabas a trav&eacute;s de la contradicci&oacute;n interna entre el deber familiar y el duelo reprimido. Su personaje muestra una &ldquo;voluntad de hierro&rdquo; para conseguir el carb&oacute;n necesario para la supervivencia de los suyos, pero la tragedia que acontece durante la tormenta lo arrastra a un abismo emocional que intenta ocultar. Para Sabas, recuperar ese oro negro es la &uacute;nica v&iacute;a para justificar la dolorosa p&eacute;rdida de su hijo, mientras contiene su sufrimiento bajo la rabia.
    </p><p class="article-text">
        Pese al choque de posturas y a la imposibilidad de exteriorizar la fragilidad emocional del hombre en aquel entorno rural de los a&ntilde;os treinta, entre ambos c&oacute;nyuges subyace una profunda complicidad, reconocida por ambos protagonistas. Tanto Itu&ntilde;o como Olazabal afirman comprender la conducta del personaje opuesto. De este modo, Josefa percibe perfectamente que la obstinaci&oacute;n de Sabas por el carb&oacute;n no es, sino una huida hacia adelante para sostenerse en pie y no derrumbarse ante la culpa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Laura Ferreira Niño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/ciegas-hormigas-pinilla-da-salto-gran-pantalla-zinemaldia-itziar-ituno-urko-olazabal_1_13519694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 19:45:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Las ciegas hormigas' de Pinilla da el salto a la gran pantalla en el Zinemaldia con Itziar Ituño y Urko Olazabal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Donostia,Festival de Cine de San Sebastián,Cine,Cultura,Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diego Ameixeiras, escritor: "La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes críticos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/diego-ameixeiras-escritor-novela-negra-ganado-prestigio-camino-perdido-componentes-criticos_1_13513370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6476599-aedb-4080-8a93-9f9528ecc665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x474y165.jpg" width="1200" height="675" alt="Diego Ameixeiras, escritor: &quot;La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes críticos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'O derradeiro gimlet' es el nuevo libro del principal autor 'noir' de la literatura gallega, un ejercicio existencialista e intimista sobre un extraño triángulo amoroso</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Brais Lamela, escritor: “En Galicia tenemos una visión demasiado benévola de nuestro pasado trasatlántico” </p></div><p class="article-text">
        <em>O derradeiro gimlet</em> (en gallego Xerais, en castellano AdN, 2026) no esconde sus cartas bajo una trama enrevesada y misteriosa. Es l&iacute;rica y existencialista, rasgos habituales en el <em>noir</em> de Diego Ameixeiras (Ourense, 1976), pero interiorista. Del interior de sus personajes. Tres, en concreto: Amador, un polic&iacute;a fracasado que huye a la costa para intentar reconstruirse cuando en realidad huye de s&iacute; mismo, y Lola e Ismael, extra&ntilde;a pareja, residentes en una aldea al pie del imponente monte Penalta. Sin consuelo ni moralina, <em>O derradeiro gimlet</em> busc&oacute; inspiraci&oacute;n, recuerda el escritor en conversaci&oacute;n con elDiario.es, en ciertos cl&aacute;sicos menores del g&eacute;nero, James M. Cain o Charles Williams. &ldquo;Esas historias de pareja en que aparece un tercero y todo salta por los aires&rdquo;, sintetiza. La de Ameixeiras, el principal y m&aacute;s sugerente autor de novela negra de la literatura gallega, es una pieza pesimista, en la que la naturaleza grandiosa y amenazante recuerda a los seres humanos su destino fatal y donde se filtra la destrucci&oacute;n de la idea de futuro que caracteriza la contemporaneidad en Occidente. &ldquo;La &eacute;poca nos est&aacute; arrastrando&rdquo;, dice, y avisa: &ldquo;La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes cr&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Personajes que han llegado al l&iacute;mite de sus vidas, destinos fatales, un futuro en sombra... &iquest;Por qu&eacute; esa mirada pesimista sobre el mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Supongo que responde a los tiempos que estamos viviendo, a esta aparente ausencia de horizontes. Y un poco a esta seguridad que tenemos de que el futuro es un lugar que se presenta bastante oscuro: la amenaza clim&aacute;tica, el ascenso de la ultraderecha, la inteligencia artificial... Todo eso se filtra de alguna forma en la novela, aunque no lo hice conscientemente. El pesimismo nos atraviesa un poco a todos y est&aacute; ah&iacute; detr&aacute;s de los personajes, en c&oacute;mo piensan, en c&oacute;mo se expresan, en c&oacute;mo se relacionan entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero al mismo tiempo, es una novela intimista, volcada hacia adentro. Contrasta con tu obra anterior, </strong><em><strong>Un anarquista</strong></em><strong> (Xerais, 2024, en castellano en Alrev&eacute;s), que relata la Barcelona libertaria de los 70.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La novela anterior era muy distinta, con mucha carga pol&iacute;tica y, por decirlo de alguna manera, hist&oacute;rica, ambientada en la Transici&oacute;n, en Barcelona, con voluntad de traer al presente aquella &eacute;poca del anarquismo. No era una novela negra <em>stricto sensu</em>, aunque s&iacute; aparec&iacute;a el crimen y el Estado profundo como gran enemigo del movimiento libertario. El cambio hacia <em>O derradeiro gimlet</em> no fue muy consciente. Tal vez se deba a que me dio por recuperar mis primeras lecturas del g&eacute;nero, James M. Cain, Charles Williams, Raymond Chandler... los nombres cl&aacute;sicos de la novela negra. Y la idea era escribir una historia que se diferencia de otras anteriores porque no hay cr&iacute;tica social expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute; la hay en el tono, seg&uacute;n explic&oacute; antes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero no tan expl&iacute;cita. Quer&iacute;a una trama sencilla, un tri&aacute;ngulo amoroso con el fatalismo t&iacute;pico del g&eacute;nero, como ya hab&iacute;a hecho James M. Cain y &eacute;l mismo hiciera a partir de Zola, esas historia de pareja en las que de repente aparece un tercero y salta todo por los aires. Es una novela m&aacute;s intimista, s&iacute;, en el sentido de que tienen m&aacute;s peso los personajes que la propia trama e incluso el propio escenario, una aldea al lado del mar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y esa naturaleza salvaje, el monte Penalta y el oc&eacute;ano, est&aacute;n presentes a lo largo de toda la trama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un escenario de huida para todos los personajes, pero sobre todo para este polic&iacute;a, Amador, que llega de Santiago a esta aldea buscando huir fundamentalmente de s&iacute; mismo. Es alguien que est&aacute; sufriendo una crisis personal muy potente y piensa que ese escenario aparentemente paradis&iacute;aco, una aldea en la playa, con un monte espectacular, le puede servir de terapia personal y para rehacerse por dentro. A medida que uno va leyendo la novela, sin embargo, se da cuenta de que va a ser lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablaba del regreso a sus primeras lecturas </strong><em><strong>noir</strong></em><strong> y, de hecho, el protagonista, Amador, parece extra&iacute;do de ellas: es un polic&iacute;a que bebe demasiado, fracasado en lo personal y en lo profesional. &iquest;C&oacute;mo ha evitado el riesgo de caer en el arquetipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente: presentar una novela en la que el protagonista es un polic&iacute;a bebedor, que acaba de romper con la pareja, que quiere cambiar de vida, suspendido de empleo y sueldo por agredir a un superior, puede acercarse a un estereotipo. Pero al mismo tiempo es muy real. Y la novela tiene un tono intimista, no pretende espectacularizar nada, es m&aacute;s de personajes. Si uno consigue describir un personaje as&iacute; con honestidad y profundidad, cualquiera puede reconocerse en &eacute;l, es alguien que est&aacute; roto por dentro, necesita huir de todo y cambiar de vida. Son situaciones personales que todos en alg&uacute;n momento de la vida atravesamos en mayor o menor medida. Intent&eacute; evitar la parte m&aacute;s t&oacute;pica y no incidir demasiado, por ejemplo, en sus conductas autodestructivas ni presentarlo como encantado de conocerse en su propia derrota.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su obra siempre hay una pulsi&oacute;n existencialista, pero en </strong><em><strong>O derradeiro gimlet</strong></em><strong> es tal vez m&aacute;s intensa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, puede ser. Hay un deseo de huir en Amador, que est&aacute; atrapado en sus propias circunstancias. Es un personaje muy en tensi&oacute;n consigo mismo. La insatisfacci&oacute;n y la rabia son dos fuerzas muy potentes y muy peligrosas que Amador vive en primera persona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y a las que se enfrenta con un movimiento continuo, conduciendo de un lado a otro, como en el cine del primer Godard.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es raro porque yo no conduzco [r&iacute;e], a lo mejor hay algo ah&iacute; de querer parecer lo que no soy. Amador est&aacute; atrapado en un laberinto, en una jaula, y no puede salir de ah&iacute;. Y sobre todo hacia el final de la novela no hace m&aacute;s que dar vueltas en el coche, pero en realidad est&aacute; atrapado en s&iacute; mismo y en sus propias circunstancias. Encerrado en ese escenario grandioso que acogi&oacute; su esperanza de cambio y que al final acaba siendo escenario de su derrota definitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No todas sus novelas son tan oscuras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s. Todas tienen un tono existencial, de acompa&ntilde;ar a los personajes en sus derrotas. Pero esta es una de las m&aacute;s negras, de las m&aacute;s pesimistas. A lo mejor debido a lo que habl&aacute;bamos al principio, la &eacute;poca nos est&aacute; arrastrando. Pero en la novela no hay ning&uacute;n tipo de alusi&oacute;n expl&iacute;cita, creo recordar que solo alg&uacute;n di&aacute;logo de Lola con Amador sobre la falta de expectativas. El pesimismo est&aacute; dentro de los personajes. Amador, por ejemplo, es alguien a quien su compa&ntilde;ero de trabajo le est&aacute; diciendo &ldquo;vete unos meses a esta casa al lado del mar e intenta refrescar la cabeza&rdquo;, pero a poco que el lector sea intuitivo, enseguida ve que la narraci&oacute;n va a construir su ca&iacute;da. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entra en la boca del lobo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era un poco esa idea. Un escenario aplastante y grandioso y al mismo tiempo fatalista y amenazante. En la novela hay d&iacute;as de temporal y d&iacute;as de sol, el mismo escenario puede cambiar a los personajes de forma radical. Tambi&eacute;n se trata de Amador, que no tiene un gran equilibrio emocional, un tipo bastante violento, polic&iacute;a de la brigada de informaci&oacute;n. Y que est&aacute; lleno de rabia y de insatisfacci&oacute;n hacia s&iacute; mismo, lo que lo convierte en alguien muy peligroso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Todav&iacute;a funciona la novela negra como realismo social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un g&eacute;nero que describe muy bien la sociedad en que vivimos, pero no es el &uacute;nico. A veces parece que se le atribuye la capacidad casi exclusiva de ser el gran g&eacute;nero realista de la contemporaneidad y no lo creo. De hecho, hay novela negro policial que tiene poco de realista y mucho de espectacularizaci&oacute;n del crimen, novelas que son <em>thrillers</em> o policiales que se mueven por otros caminos que no tienen que ver con la idea de hacer una fotograf&iacute;a realista de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su escritura, sin embargo, s&iacute; se inscribe en esa tradici&oacute;n, la del </strong><em><strong>noir</strong></em><strong> realista y cr&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma s&iacute;. De hecho, el g&eacute;nero parte de la descripci&oacute;n de la sociedad norteamericana, de sus contradicciones, de las v&iacute;ctimas del capitalismo y de la presentaci&oacute;n de las grandes tensiones sociales. Yo me inscribo humildemente en esa corriente, pero no siempre de una forma consciente, sino m&aacute;s bien escribiendo lo que me va pidiendo el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La teor&iacute;a llega a posteriori.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a muchas veces no s&eacute; ni hacerla porque para eso escribo libros. La teor&iacute;a que la hagan otros, si no mal andar&iacute;amos [r&iacute;e]. Pero sospecho que dentro de unos a&ntilde;os, para comprender el esp&iacute;ritu de los tiempos en que vivimos, tendremos que leer a algunos escritores de g&eacute;nero negro. No creo, sin embargo, que sea el &uacute;nico g&eacute;nero que est&aacute; hablando de la sociedad en que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mencionaba la espectacularizaci&oacute;n del crimen en ciertas novelas. Ese fen&oacute;meno &iquest;ha restado potencia cr&iacute;tica al g&eacute;nero negro o policial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la novela negra, siempre ha existido esa tensi&oacute;n entre ser una literatura popular, que pretende llegar al mayor n&uacute;mero de lectores, y su voluntad cr&iacute;tica. Los primeros novelistas del g&eacute;nero supieron reunir las dos cosas. La novela negra se ha convertido ahora en un g&eacute;nero con muchos lectores, mucha presencia en las librer&iacute;as y en las editoriales. Hace 25 a&ntilde;os no era as&iacute;. Gan&oacute; en prestigio, en lectores, en visibilidad, alcanz&oacute; espacios dentro de ciertas esferas culturales que antes no ten&iacute;a porque hab&iacute;a sido menospreciado, y hoy lo acepta todo el mundo. Pero para conseguirlo por el camino s&iacute; que perdi&oacute; algunos componentes cr&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; cree que se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando el g&eacute;nero se empez&oacute; a popularizar en el Estado espa&ntilde;ol, sobre todo con V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, los escritores s&iacute; eran conscientes de que la novela negra ten&iacute;a esa deuda con la cr&iacute;tica social. Quiz&aacute;s porque miraban a Dashiell Hammet y a los cl&aacute;sicos estadounidenses. Pero pasaron los a&ntilde;os y otras generaciones empiezan en el g&eacute;nero sin tener en cuenta esa tradici&oacute;n. Creo, sin embargo, que en Am&eacute;rica Latina s&iacute; lo tienen m&aacute;s presente. Quiz&aacute;s porque en esas sociedades la violencia o el delito est&aacute;n m&aacute;s a la vista y sus novelas tiene un realismo m&aacute;s salvaje. Aqu&iacute; hay un tipo de novelas que buscan m&aacute;s ser <em>best sellers</em> o un <em>thriller</em> m&aacute;s convencional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de la tan celebrada etiqueta Galicia Noir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe porque hay una serie de autores y autoras que escribimos novela negra en Galicia y podemos agruparnos bajo esa etiqueta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;s es m&aacute;s una operaci&oacute;n mercantil. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que hacen el periodismo o la cr&iacute;tica es etiquetar, agrupar, orientar, crear caminos para identificar autores, corrientes y dem&aacute;s. En ese sentido s&iacute; que hay un Galicia Noir, porque hay muchos autores en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que alcanzaron &eacute;xito, con novelas que son vendidas y con presencia a trav&eacute;s de las traducciones en festivales y premios. Otra cosa es que esos autores y autoras tengan afinidades est&eacute;ticas. Ah&iacute; ya no estoy tan seguro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco existe un encuentro para escritores del g&eacute;nero que contribuir&iacute;a a crear comunidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco, es una l&aacute;stima. Es uno los pocos lugares del Estado donde no hay un festival de novela negra. Me lo han preguntado muchas veces, a qu&eacute; se debe, y no encuentro una explicaci&oacute;n. Hace unos a&ntilde;os en la Semana do Libro de Compostela (Selic) hab&iacute;a un fin de semana que funcionaba como una especie de semilla de lo que podr&iacute;a haber sido un festival, pero hubo un cambio de direcci&oacute;n y se orient&oacute; de otra manera. Una l&aacute;stima. Pero creo que en Galicia cada autor en Galicia sigue un camino, unos en la vertiente m&aacute;s comercial, otros polic&iacute;acos, otros m&aacute;s negro u otros m&aacute;s detectivescos. Ahora Miguel Anxo Fern&aacute;ndez acaba de publicar la nueva del detective Soutelo [<em>Buscando a Dalia</em> (Galaxia, 2026)], creo que son ya nueve de la serie. Hay un panorama m&aacute;s diverso de lo que hab&iacute;a a principio de los 80 cuando empez&oacute; Reigosa [autor de <em>Crime en Compostela</em>, 1984, considerada primera novela negra en gallego]. Entonces escribir <em>noir </em>en gallego era una cosa ex&oacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/diego-ameixeiras-escritor-novela-negra-ganado-prestigio-camino-perdido-componentes-criticos_1_13513370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diego Ameixeiras, escritor: "La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes críticos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Literatura,Novela negra,Novela,Gallego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora palestina Adanía Shibli: "Les dije a los servicios secretos israelíes que si querían saber algo sobre mis libros, se los leyeran"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-palestina-adania-shibli-les-dije-servicios-secretos-israelies-si-querian-libros-leyeran_1_13503847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6eaa556-6c3d-43fe-9d37-7f66d5ec1ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150992.jpg" width="1572" height="884" alt="La escritora palestina Adanía Shibli: &quot;Les dije a los servicios secretos israelíes que si querían saber algo sobre mis libros, se los leyeran&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora publica 'Engaño', una novela en la que vuelve a abordar la ocupación y subyugación de la ocupación israelí, con dos jóvenes como protagonistas: "Les tienen en el punto de mira"</p><p class="subtitle">Un informe pericial confirma que los versos inéditos de Lorca encontrados por Miguel Poveda son auténticos
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/husni-abdel-wahed-embajador-palestina-centro-genocidio-israel-genocidio-cultural_1_12644958.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura</a>, la identidad, la lengua, la dignidad. Cuando un pa&iacute;s bombardea a otro, se contabilizan muertos, ataques, heridos, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/56-teatros-141-museos-906-bibliotecas-balance-ucraniano-impacto-cultural-guerra_1_13442290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edificios destruidos</a>, bienes arrebatados; pero hay toda una realidad intangible que no puede expresarse en n&uacute;meros, a veces tampoco en palabras, pero que forma igualmente parte de la aniquilaci&oacute;n. Destruye, aminora, aliena, subyuga. La escritora palestina <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/falso-novela-propague-violencia-israelies_129_10876997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adan&iacute;a Shibli</a> lo conoce de primera mano y ha querido plasmarlo en su nueva novela <em>Enga&ntilde;o</em> (Random House), que sigue a dos j&oacute;venes v&iacute;ctimas de la opresi&oacute;n de Israel sobre sus carnes, intelectos y corazones. 
    </p><p class="article-text">
        La autora defiende que la literatura es una herramienta para devolver la humanidad arrebatada a su pueblo. Aunque aclara que &ldquo;no es un instrumento de combate. Se trata de contrarrestar los l&iacute;mites de una realidad imposible, y permitirte imaginar tu vida de forma distinta&rdquo;, expresa en una entrevista a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escrib&iacute;a su anterior libro, <em>Un detalle menor </em>(Hoja de Lata), la autora fue interrogada por los servicios secretos israel&iacute;es. Las autoridades no lograron detener su proceso de escritura, pero s&iacute; implantarle una sensaci&oacute;n de estar siendo constantemente vigilada, con la que asegura que es &ldquo;muy dif&iacute;cil&rdquo; vivir. La novela, que segu&iacute;a a una joven palestina que era apresada, violada y asesinada por una unidad militar israel&iacute;, le brind&oacute; otro inesperado cap&iacute;tulo en su trayectoria. La Feria de Frankfurt decidi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/feria-frankfurt-cancela-entrega-premio-escritora-palestina_1_10600914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancelar</a> en octubre de 2023 la entrega de un galard&oacute;n por, seg&uacute;n comunicaron, &ldquo;la guerra iniciada por Ham&aacute;s&rdquo; d&iacute;as antes de la cita. M&aacute;s de 600 escritores firmaron una carta en apoyo a Shibli, que asegura ahora que, comparado con lo que est&aacute; ocurriendo en su pa&iacute;s, aquello no fue &ldquo;nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eligi&oacute; para </strong><em><strong>Enga&ntilde;o</strong></em><strong> dos j&oacute;venes como protagonistas, &iquest;por qu&eacute; quiso poner el foco en ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son un grupo de edad que los israel&iacute;es tienen en su mira porque es un momento en el que uno todav&iacute;a conf&iacute;a en el mundo. La gente tiene principios, &eacute;tica. Hasta la adolescencia, est&aacute;s protegido por tu familia y no sabes bien c&oacute;mo funciona el mundo, pero a partir de la adolescencia, empieza un periodo de transici&oacute;n. Te conviertes en un individuo y, ya sin la protecci&oacute;n de tu familia, te encuentras con la opresi&oacute;n. Ah&iacute; pueden romper tus sue&ntilde;os y transformarte en un ser sometido y colonizado. Quer&iacute;a mostrar c&oacute;mo estos personajes experimentan esa especie de borrado de s&iacute; mismos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bd56038d-bd6b-4f9e-ae19-ae3b30e95c28_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es la literatura una forma de combatir la opresi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; la literatura no es un instrumento de combate, ni quiero que lo sea. Se trata de contrarrestar los l&iacute;mites de una realidad imposible, que ha arrasado con tu dignidad, tu sentido de ti misma, tu comprensi&oacute;n de tu vulnerabilidad y fragilidad; y la literatura te permite verlo e imaginar tu vida de forma distinta. En cierto modo, esto te devuelve tu humanidad. Es un proceso para oponerse a la opresi&oacute;n y la subyugaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es esta una de las razones que le motivan a escribir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Lo veo en otros colegas palestinos, y no solo dentro de la literatura, sino en otros &aacute;mbitos de las artes, como el cine. La literatura siempre ha sido atacada, hay escritores encarcelados y que han sido asesinados. Este intento de borrarte conlleva un intento de borrar tu cultura. Est&aacute; en el proceso de aniquilaci&oacute;n. Los artistas palestinos forman parte del blanco de las autoridades israel&iacute;es. Ahora mismo no solo se ha desplazado a un 85% de los palestinos, sino que miles de libros han sido robados y destruidos. 
    </p><p class="article-text">
        Hace poco habl&eacute; con un historiador que investiga el arte palestino robado por los militares, y me cont&oacute; que en 1948 el movimiento sionista robaba los pianos. Robar un piano significa que alguien no tendr&aacute; jam&aacute;s la oportunidad de tocarlo. Esto tambi&eacute;n es una forma de borrado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La literatura no es un instrumento de combate. Se trata de contrarrestar los límites de una realidad imposible, que ha arrasado con tu dignidad, tu sentido de ti misma, tu comprensión de tu vulnerabilidad y fragilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adania Shibli </span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ocurre lo mismo con las universidades y las escuelas, la educaci&oacute;n es otro blanco.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Recuerdo que cuando daba clase en la universidad de Birzeit [entre 2012 y 2018], mis alumnos llegaban constantemente tarde porque les hab&iacute;an arrestado. Las autoridades israel&iacute;es no dejaban que vivieran tranquilamente, sino que siempre estaban bajo esa amenaza. Hab&iacute;a redadas, pero es que ahora el nivel se ha cuadruplicado. Antes pod&iacute;a haber cuatro estudiantes arrestados, pero cuando volv&iacute; el pasado mes de julio, hab&iacute;a 18. La educaci&oacute;n est&aacute; siendo atacada porque hacerlo es una forma de aislar a la gente en cuanto a lo que los opresores quieren proporcionarte como narrativa de ti mismo. Por eso se bombardean las universidades y escuelas de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su novela prescinde de los nombres propios, &iquest;hasta qu&eacute; punto es met&aacute;fora sobre c&oacute;mo se est&aacute; diluyendo la identidad del pueblo palestino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son ataques a la identidad personal. El objetivo es que uno deje de pensar que es una persona, un ser humano. Sin ir m&aacute;s lejos, si te fijas en c&oacute;mo est&aacute;n hechos los controles, imitan las puertas giratorias que se usan para movilizar al ganado en las granjas. El presidente israel&iacute; se ha referido a los palestinos como animales, est&aacute; en esl&oacute;ganes, en el trato, y ahora forma parte del discurso pol&iacute;tico general. Es una subyugaci&oacute;n total. Se te quita la cultura, el deseo, el amor. En esencia es tratar a los palestinos como si fuesen monstruos. La literatura entra para poder recuperar nuestra humanidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Introduce un personaje que es periodista, &iquest;por qu&eacute; quiso incorporar a los medios en el relato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Palestina estamos rodeados constantemente de periodistas, forman parte de nuestras vidas, pero hay una distancia. Es alguien que est&aacute; cerca, observa tu vida, pero por supuesto tiene la posibilidad de no estar sometido. Es una posici&oacute;n interesante, y nos preguntamos qu&eacute; significa su presencia en nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El enga&ntilde;o est&aacute; presente desde el t&iacute;tulo del libro, &iquest;qu&eacute; papel juega la mentira como forma de supervivencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando escribo trabajo mucho con las artes visuales. Visito muchos museos para alejarme de las palabras. En Z&uacute;rich visit&eacute; una exposici&oacute;n con mi hijo relacionada con la evoluci&oacute;n, y me sorprendi&oacute; ver qui&eacute;nes eran los que sobreviv&iacute;an, que estaba claro que eran los que no mostraron mucha diferencia. Esto me llev&oacute; a pensar si era una l&oacute;gica normal que nos hemos inventado los seres humanos o hay algo detr&aacute;s. &iquest;C&oacute;mo tratamos a la diferencia? 
    </p><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n lleva a la modernidad y en la modernidad tambi&eacute;n se decide qui&eacute;n pertenece a una comunidad y qui&eacute;n no. Los colonizadores eliminaron a los abor&iacute;genes porque eran diferentes a ellos. En la exposici&oacute;n empec&eacute; a ver c&oacute;mo se nos hab&iacute;a entrenado en la vida para no aceptar la diferencia y sentirnos amenazados por ellas.
    </p><p class="article-text">
        Los personajes del libro lo entienden, aunque de forma distinta. El prisionero trata de resistir, aprender a c&oacute;mo ser astuto y esconderse, a jugar con las autoridades para que no le pillen. Ella, sin embargo, se rompe en el proceso, porque al tratar de eliminar sus diferencias, elimina su existencia. Evidentemente, uno quiere sobrevivir, pero en qu&eacute; condiciones, que es una pregunta fundamental: &iquest;es m&aacute;s importante sobrevivir como una persona rota y da&ntilde;ada, o insistir en vivir como uno elige?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se ha enfrentado a esta cuesti&oacute;n en su vida personal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando escrib&iacute;a <em>Un detalle menor</em>, los servicios secretos israel&iacute;es me preguntaron por mis libros. Les dije que no iba a hablar, que si quer&iacute;an saber algo sobre ellos, se los leyeran. Luego fing&iacute; que solamente trataban sobre historias de amor fracasadas, que tambi&eacute;n es cierto<em> </em>[r&iacute;e]. Tambi&eacute;n me preguntaron que a qui&eacute;n conoc&iacute;a, les dije que a nadie, pero claro, ten&iacute;an mi agenda telef&oacute;nica y me dijeron que hab&iacute;a muchos nombres. Respond&iacute; claramente que me pod&iacute;an mantener ah&iacute; hasta que me muriera y torturarme, que de m&iacute; no iban a obtener nada de informaci&oacute;n, porque era la decisi&oacute;n que hab&iacute;a tomado.
    </p><p class="article-text">
        Vieron que era verdad y se termin&oacute; la conversaci&oacute;n, pero implantaron en m&iacute; una sensaci&oacute;n de que me est&aacute;n vigilando todo el rato, y vivir con eso es muy dif&iacute;cil. Cada vez que voy a Palestina aviso a varias personas por si me arrestan, porque te pueden arrestar en cualquier momento. Para m&iacute; lo m&aacute;s importante es que no te conviertan en una persona aterrada, porque ah&iacute; es cuando dise&ntilde;an c&oacute;mo vas a ser. Durante meses reflexion&eacute; sobre lo dura que hab&iacute;a sido la experiencia y me di cuenta de que quer&iacute;an implantarme ese miedo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más importante es que el servicio militar israelí no te conviertan en una persona aterrada, porque ahí es cuando diseñan cómo vas a ser</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adania Shibli</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Seguir&iacute;a escribiendo si entrara en prisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Incluso si me encarcelaran, querr&iacute;a escribir, pero es algo que no te permiten en las c&aacute;rceles israel&iacute;es. Ni siquiera te permiten tener libros. Ahora con los m&oacute;viles se graban para que despu&eacute;s los hermanos puedan escribirlo desde fuera. Antes escrib&iacute;an igual en papeles muy peque&ntilde;os que se tragaban y despu&eacute;s defecaban. O tambi&eacute;n memorizaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teniendo en cuenta su experiencia con los servicios israel&iacute;es, entiendo que el que se le cancelara un premio, no le pareci&oacute; tan grave.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente [r&iacute;e]. Comparado con lo que ocurre en Palestina, esto no es nada. Para m&iacute; el premio son los lectores, que la gente lea el libro. Esto me inspira mucho porque es as&iacute; como no se puede borrar el libro. Ellos dijeron que eran ellos quienes ten&iacute;an el poder y no me iban a dar el galard&oacute;n, pero realmente fueron los lectores quienes decidieron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-palestina-adania-shibli-les-dije-servicios-secretos-israelies-si-querian-libros-leyeran_1_13503847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 21:22:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora palestina Adanía Shibli: "Les dije a los servicios secretos israelíes que si querían saber algo sobre mis libros, se los leyeran"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Israel,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una estrella de ‘Off Campus’ se une a Sydney Sweeney en la esperada secuela de ‘La asistenta’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-off-campus-une-sydney-sweeney-esperada-secuela-asistenta-pm_1_13481222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8fe8b3c-159c-4fa9-af49-22e9952c81f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x709y206.jpg" width="1200" height="675" alt="Una estrella de ‘Off Campus’ se une a Sydney Sweeney en la esperada secuela de ‘La asistenta’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Stephen Kalyn dará vida a Brock, el nuevo interés amoroso de Millie Calloway, en la segunda película de la saga de Freida McFadden, que llegará a los cines el 17 de diciembre de 2027
</p><p class="subtitle">La película que costó 15.000 dólares, ganó casi 200 millones y aterrorizó hasta a Spielberg
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Stephen Kalyn</strong>, uno de los rostros que ha ganado popularidad con la adaptaci&oacute;n televisiva de <em>Off Campus</em>, <strong>se incorpora al reparto de </strong><em><strong>El secreto de la asistenta</strong></em><strong>, la secuela protagonizada por Sydney Sweeney</strong>. El actor canadiense, que interpreta a Dean Di Laurentis en la serie de Prime Video, dar&aacute; vida en la pel&iacute;cula a Brock, un a<strong>bogado adinerado que mantiene una relaci&oacute;n sentimental con Millie Calloway</strong>, el personaje de Sweeney. El propio int&eacute;rprete confirm&oacute; su fichaje despu&eacute;s de que <em>Deadline</em> adelantara la noticia, apareciendo en un v&iacute;deo con la novela de Freida McFadden que servir&aacute; de base para esta segunda entrega. La pel&iacute;cula tiene fijado su estreno para el 17 de diciembre de 2027.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo proyecto llega en pleno ascenso de Kalyn gracias a <em>Off Campus</em>, <strong>basada en las </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/novela/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>novelas</strong></a><strong> rom&aacute;nticas de Elle Kennedy</strong>. En la primera temporada, su personaje tuvo un papel secundario, pero en la segunda, actualmente en proceso de rodaje y prevista para 2027, <strong>Dean pasar&aacute; a ocupar el centro de la historia junto a Allie</strong>, interpretada por Mika Abdalla. Antes de este salto de protagonismo, Kalyn hab&iacute;a participado tambi&eacute;n en series como <em>Gen V,</em> <em>Cruel Intentions</em> y <em>Motorheads</em>.
    </p><h2 class="article-text">Un nuevo personaje en la vida de Millie</h2><p class="article-text">
        Brock entrar&aacute; en escena <strong>mientras Millie trata de reconstruir su vida</strong> despu&eacute;s de los acontecimientos de la primera pel&iacute;cula. Las informaciones publicadas hasta ahora lo presentan como un abogado que inicia una relaci&oacute;n con ella sin conocer su pasado criminal, aunque no se han avanzado m&aacute;s detalles sobre el recorrido que tendr&aacute; el personaje en la adaptaci&oacute;n. Su incorporaci&oacute;n ampl&iacute;a un reparto en el que <strong>Sweeney volver&aacute; a encabezar la historia</strong> y que contar&aacute; tambi&eacute;n con <strong>Kirsten Dunst, Brittany Snow y Paul Anthony Kelly, </strong>adem&aacute;s del regreso de Michele Morrone como Enzo.
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            </figure><p class="article-text">
        La secuela trasladar&aacute; al cine la segunda novela de la trilog&iacute;a original de McFadden y situar&aacute; a Millie ante <strong>otro trabajo dom&eacute;stico aparentemente convencional</strong> que pronto empieza a despertar sus sospechas. Tras su experiencia con los Winchester, la protagonista acepta un empleo en la casa de otro matrimonio adinerado, interpretado por Dunst y Kelly, pero existe una circunstancia que convierte desde el principio el <strong>nuevo hogar en un lugar inquietante</strong>: Millie no puede ver a la mujer para la que trabaja. Sus sospechas aumentan mientras intenta averiguar qu&eacute; se esconde tras una puerta cerrada, un descubrimiento que amenaza con sacar a la luz secretos todav&iacute;a m&aacute;s oscuros que los vinculados al problem&aacute;tico pasado de la protagonista.
    </p><h2 class="article-text">La continuaci&oacute;n de un &eacute;xito de taquilla</h2><p class="article-text">
        Lionsgate vuelve a confiar el proyecto a Paul Feig, responsable de la primera entrega, mientras <strong>Rebecca Sonnenshine retomar&aacute; el trabajo de adaptaci&oacute;n</strong> despu&eacute;s de haber escrito el guion de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/peliculas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pel&iacute;cula</a> original. <strong>Est&aacute; previsto que el rodaje comience a finales de 2026 </strong>con vistas a cumplir la fecha de estreno de diciembre del a&ntilde;o siguiente. Sweeney no se limitar&aacute; a repetir como protagonista: tambi&eacute;n participa en la producci&oacute;n a trav&eacute;s de su compa&ntilde;&iacute;a Honey Trap, junto a Todd Lieberman, de Hidden Pictures, y Laura Fischer y Paul Feig, de Pretty Dangerous Pictures. Carly Elter y Alex Young figuran como productores ejecutivos y Kaylee McGregor como coproductora.
    </p><p class="article-text">
        La rapidez con la que la segunda pel&iacute;cula se ha puesto en marcha se explica por el rendimiento comercial de <em>La asistenta</em>. Estrenada durante las fiestas navide&ntilde;as de 2025, la adaptaci&oacute;n del primer libro de McFadden <strong>rond&oacute; los 400 millones de d&oacute;lares de recaudaci&oacute;n mundial,</strong> seg&uacute;n las cifras recogidas por los distintos medios, y se convirti&oacute; en la pel&iacute;cula m&aacute;s taquillera de la carrera de Feig. La primera entrega reuni&oacute; a Sweeney con <strong>Amanda Seyfried, Brandon Sklenar y Michele Morrone</strong> y presentaba a Millie como una joven con un pasado problem&aacute;tico que consegu&iacute;a trabajo en casa del acomodado matrimonio formado por Nina y Andrew Winchester, donde terminaba atrapada en una peligrosa red de secretos.
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            </figure><h2 class="article-text">Dos fen&oacute;menos editoriales adaptados a la pantalla</h2><p class="article-text">
        El fichaje de Kalyn conecta ahora dos universos nacidos de fen&oacute;menos literarios recientes. <em>Off Campus</em> adapta la serie de novelas de Elle Kennedy ambientadas alrededor de <strong>jugadores universitarios de hockey y sus relaciones sentimentales</strong>, mientras que <em>El secreto de la asistenta</em> procede de la saga de suspense dom&eacute;stico de Freida McFadden. En ambos casos, <strong>el actor ocupar&aacute; un papel mucho m&aacute;s visible en 2027</strong>: como Dean en la segunda temporada de la serie de Prime Video y como Brock en la secuela cinematogr&aacute;fica encabezada por Sweeney.
    </p><p class="article-text">
        <em>El secreto de la asistenta </em>continuar&aacute; as&iacute; la expansi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de una saga que comenz&oacute; en las librer&iacute;as en 2022. La trilog&iacute;a principal de Freida McFadden est&aacute; formada por <em>La asistenta</em>, <em>El secreto de la asistenta</em> y<em> La asistenta te vigil</em>a, a las que se suma el relato <em>La boda de la asistenta</em>. Por ahora, sin embargo, <strong>no existe confirmaci&oacute;n de una tercera pel&iacute;cula</strong>, de modo que el recorrido cinematogr&aacute;fico m&aacute;s all&aacute; de esta segunda entrega sigue abierto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-off-campus-une-sydney-sweeney-esperada-secuela-asistenta-pm_1_13481222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 10:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una estrella de ‘Off Campus’ se une a Sydney Sweeney en la esperada secuela de ‘La asistenta’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Novela,Actores,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/murakami-murata-guia-tokio-traves-novelas-contemporaneas_1_13461373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af27ef9f-0695-4198-830d-d7bf5eee2917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto si tienes pensado visitar la capital nipona, como si te apetece escapar de la realidad, esta guía, y las novelas en las que está basada, hacen un recorrido por los barrios imprescindibles de la ciudad nipona</p><p class="subtitle">Un viaje al fin del comunismo en Albania: recorremos el país y su historia con la literatura de Lea Ypi como guía</p></div><p class="article-text">
        Aunque el fluir de personas en el cruce de Shibuya es hipn&oacute;tico y fascinante, reducir Tokio a la marabunta de gente cruzando un paso de cebra ser&iacute;a tan absurdo como reducir Londres al cruce de Abbey Road. Cada barrio posee una arquitectura y una atm&oacute;sfera diferentes, con planes espec&iacute;ficos y hasta una gastronom&iacute;a particular que es recomendable descubrir con calma. Tanto si tienes pensado visitar la capital nipona, como si te apetece escapar de la realidad, esta gu&iacute;a, y las novelas en las que est&aacute; basada, hacen un recorrido por los barrios imprescindibles de Tokio, desde los m&aacute;s vibrantes como Shinjuku hasta las joyas ocultas como Jimbocho.
    </p><h2 class="article-text">Haruki Murakami y <em>Tokio Blues:</em> Shinjuku</h2><p class="article-text">
        Shinjuku es uno de los distritos m&aacute;s frecuentados de Tokio. Su estaci&oacute;n de metro ostenta el <a href="https://www.guinnessworldrecords.com/world-records/busiest-station" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">R&eacute;cord Guinness</a> de las m&aacute;s concurridas del planeta, con un tr&aacute;nsito promedio de 2,7 millones de pasajeros al d&iacute;a. Entre la multitud encontramos a los famosos <em>salarymen</em> (oficinistas uniformados) que caminan hacia sus despachos como una flecha; turistas con cara de p&aacute;nico arrastrados por la marea humana; amigas de mediana edad cargadas con bolsas tras una tarde de compras, cada una con un sombrero m&aacute;s <em>chic</em>; j&oacute;venes de pelo platino absortos en sus videojuegos y mujeres j&oacute;venes, paraguas en mano, falda corta y plataformas que se dirigen a una cita. A pesar del gent&iacute;o, el suelo est&aacute; impecable, el olor es neutro (a no ser que pases ante un puesto callejero) y todo funciona con una organizaci&oacute;n milim&eacute;trica.
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                Golden Gai.                            </span>
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        Adem&aacute;s de sus neones, salas de recreativos y puestos de <em>yakitori </em>(brochetas a la parrilla), uno de los lugares m&aacute;s ic&oacute;nicos de este distrito es el <em>Golden Gai. </em>Se trata de un entramado de callejones estrechos repletos de carteles luminosos y bares diminutos con apenas una barra y unos cuantos taburetes para tomar una copa. No todos admiten turistas (conviene fijarse si hay carteles en ingl&eacute;s en la puerta), ya que es uno de los refugios predilectos de los locales para desestresarse lejos del bullicio.
    </p><p class="article-text">
        Algunos, como el protagonista de <em>Tokio Blues,</em> necesitan una v&iacute;a de escape como esta para huir de la obsesi&oacute;n entre dos mujeres: Naoko, que representa un pasado oscuro, y Midori, que le ofrece un presente luminoso.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s de la clase de alem&aacute;n, subimos al autob&uacute;s, fuimos hasta Shinjuku y entramos en un bar llamado DUG situado en uno de los subterr&aacute;neos de detr&aacute;s de la librer&iacute;a Kinokuniya, donde pedimos dos vodkas con t&oacute;nica. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Vengo a veces. Aqu&iacute; no te sientes inc&oacute;moda bebiendo durante el d&iacute;a. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;Tienes por costumbre beber durante el d&iacute;a? </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;No, solo a veces. &mdash;Hizo tintinear el hielo del vaso&mdash;. A veces, cuando el mundo empieza a angustiarme, me paso por aqu&iacute; y me tomo un vodka con t&oacute;nica&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tokio Blues, Haruki Murakami</em>
    </p><p class="article-text">
        En Shinjuku tambi&eacute;n se encuentran los legendarios templos del jazz. El DUG Jazz Cafe &amp; Bar, esa taberna subterr&aacute;nea que el propio Murakami visitaba de joven y que inmortaliz&oacute; en su novela, hoy funciona como cafeter&iacute;a de d&iacute;a y bar de noche con un ambiente bohemio.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DXt4MXelLP6/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Si buscas m&uacute;sica en directo, el Shinjuku Pit Inn es el trampol&iacute;n y hogar de los mejores m&uacute;sicos nipones de este g&eacute;nero. Sin embargo, nuestra joya oculta favorita est&aacute; en el <em>Golden Gai</em>: se llama Papa's Dream. Tras subir por unas escaleras empinadas, te recibir&aacute; el amable Nobu-san luciendo una camiseta con el t&iacute;tulo de la novela de Murakami. All&iacute; puedes degustar un buen whisky japon&eacute;s o un <em>vodka tonic </em>mientras escuchas vinilos de John Coltrane y saboreas un cuenco de crujientes <em>kaki-pi</em> (galletas de arroz y cacahuetes).
    </p><h2 class="article-text">Satoshi Yagisawa y <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki:</em> las librer&iacute;as de viejo de Jimbocho</h2><p class="article-text">
        <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki, </em>de Satoshi Yagisawa, es una carta de amor a Jimbocho, un barrio peque&ntilde;o y coqueto cercano al Palacio Imperial. Al recorrer su calle principal y alrededores, encontramos librer&iacute;as de viejo abarrotadas hasta el techo, con ese reconfortante olor a papel antiguo y clasificadas por tem&aacute;ticas: guiones de teatro, manga, fotograf&iacute;a o literatura cl&aacute;sica. Con m&aacute;s de ciento cincuenta establecimientos, se trata de uno de los oasis literarios m&aacute;s grandes del mundo, muy apreciado por intelectuales desde la era Meiji.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Era el rinc&oacute;n de una ciudad donde se respiraba un aire de otros tiempos, ya fuese en las calles principales o en los callejones: con todas esas librer&iacute;as viejas, las cafeter&iacute;as y esos bares de otro mundo, te daban ganas de visitarlo todo. El barrio estaba inmerso en un ambiente &uacute;nico, lento; no hab&iacute;a ni rastro de ese frenes&iacute; del que tanto hab&iacute;a intentado huir.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki, Satoshi Yagishawa</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las tiendas, el barrio es conocido por sus cafeter&iacute;as retro<em> </em>(como Passage bis! Books and Cafe) donde disfrutar de una bebida caliente y un postre, quiz&aacute; unas tostadas francesas con ese pan grueso que se deshace como mantequilla y que los japoneses acompa&ntilde;an de helado o miel. Para comer, la especialidad local es el <em>katsu curry</em>, una receta fragante de cerdo empanado sobre arroz ba&ntilde;ado en una salsa densa y especiada.
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                Jimbocho.                            </span>
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        La novela de Satoshi Yagishawa es la forma ideal de conocer el barrio sin moverse del sof&aacute;. Solo hay que seguir los pasos de Takako, quien llega a Jimbocho tras un desenga&ntilde;o amoroso para regentar la librer&iacute;a de su t&iacute;o; es entre esos vol&uacute;menes y la atm&oacute;sfera acogedora de sus calles donde comienza a sanar sus heridas.
    </p><h2 class="article-text">Banana Yoshimoto y Moshi Moshi: Shimokitazawa y sus tiendas de segunda mano </h2><p class="article-text">
        Shimokitazawa es el barrio <em>hipster</em> por excelencia. Se trata de un h&iacute;brido entre el Williamsburg neoyorquino y el Shoreditch londinense, pero con un inconfundible sello nip&oacute;n. Sus calles est&aacute;n atestadas de tiendas de ropa de segunda mano, cafeter&iacute;as de dise&ntilde;o y grafitis. Muchos locales operan dentro de estructuras met&aacute;licas de colores que recuerdan contenedores mar&iacute;timos, ofreciendo propuestas gastron&oacute;micas internacionales y creativas. Y s&iacute;, aqu&iacute; se esconde tambi&eacute;n Shiro-Hige&rsquo;s Cream Puff Factory, la famosa cafeter&iacute;a autorizada que hornea los ic&oacute;nicos bollos de crema con la forma de Totoro (el protagonista de la famosa pel&iacute;cula del Studio Ghibli <em>Mi vecino Totoro).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El desorden de calles y edificios, que parecen haber sido dejados para esparcirse y crecer sin ning&uacute;n pensamiento; a veces parecen muy hermosos, como un p&aacute;jaro comiendo una flor, o un gato saltando con gracia desde una altura. Siento que lo que podr&iacute;a parecer a primera vista descuido y desorden, en realidad expresa las partes m&aacute;s puras de nuestro inconsciente&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Moshi Moshi (Banana Yoshimoto)</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Shimokitazawa.                            </span>
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        A pesar de la gentrificaci&oacute;n galopante, el barrio conserva cierto encanto. Adorado por japoneses y extranjeros, las colas frente a sus restaurantes de curry son muy largas. Cuesta imaginarse hoy estas calles como el oasis de silencio que describe Yoshimoto para Yoshie y su madre, quienes eligen este rinc&oacute;n para superar el duelo tras la muerte de su padre. Si buscas ese Tokio m&aacute;s residencial y pausado que evoca la novela, ser&iacute;a recomendable tomar un desv&iacute;o hacia el distrito tradicional de Yanaka Ginza.
    </p><h2 class="article-text">Michiko Aoyama y <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio:</em> la cultura cafetera de Tokio en Nakameguro y Kiyosumi</h2><p class="article-text">
        Tokio se ha consolidado como una de las grandes mecas mundiales del caf&eacute; de especialidad. Aqu&iacute;, los baristas preparan la infusi&oacute;n de forma lenta y artesanal, utilizando desde el cl&aacute;sico <em>espresso</em> hasta vistosos sistemas de sif&oacute;n para extraer lo mejor de granos tra&iacute;dos de Etiop&iacute;a, Colombia o Ruanda. Dos barrios destacan para abandonarse a este placer pausado.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Un respiro. Respuestas para el coraz&oacute;n. Bajo los cerezos que abrazan el r&iacute;o de Tokio, un peque&ntilde;o caf&eacute; con tres mesas de madera ofrece m&aacute;s que una bebida: es un refugio.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio, Michiko Aoyama</em>
    </p><p class="article-text">
        El primero es Nakameguro<strong>,</strong> un barrio pegado al r&iacute;o Meguro, especialmente bello en primavera, cuando sus cerezos florecen y el paisaje se ti&ntilde;e de rosa pastel. Sus calles son tranquilas, con tiendas de dulces, restaurantes y cafeter&iacute;as en las que disfrutar de un buen caf&eacute; de especialidad. Cerca de la orilla, Switch Coffee con su atm&oacute;sfera relajada, ofrece buenos<em> espressos</em> y<em> lattes</em> que pedir para llevar antes de seguir el paseo. Para caf&eacute; de sif&oacute;n, Onibus Coffee tiene variedades internacionales y un espacio al aire libre muy agradable para tomarlo con calma.
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                Nakameguro.                            </span>
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        El segundo distrito es Kiyosumi. Tras visitar su precioso jard&iacute;n de la &eacute;poca Edo, dise&ntilde;ado con un cuidado y precisi&oacute;n exquisita, la parada obligatoria es iki Roastery and Eatery, donde el caf&eacute; es tan delicado como su boller&iacute;a francesa. Para los muy cafeteros, Koffee Mameya Kakeru ofrece un men&uacute; degustaci&oacute;n <em>omakase</em> bajo reserva previa, mientras que Rikashitsu Coffee Distillery parece m&aacute;s un laboratorio qu&iacute;mico que un despacho de bebidas: su caf&eacute; se filtra gota a gota a trav&eacute;s de un sistema de cristal en un proceso que llega a tardar ocho horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El se&ntilde;or del lunar entr&oacute; en la barra. Gotita a gotita, me hizo un caf&eacute; de sif&oacute;n mientras yo lo observaba fijamente. [...] De la taza, hecha de cer&aacute;mica sin esmaltar, emanaba un aroma exquisito. Di un sorbo y un sabor delicado, pero a su vez intenso, se apoder&oacute; de mi paladar&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio, Michiko Aoyama</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jardines japoneses en Kiyosumi.                            </span>
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        La novela de Aoyama, que entrelaza doce historias conectadas por la calidez de un caf&eacute; de barrio, es el acompa&ntilde;ante perfecto para esta ruta.
    </p><h2 class="article-text">Sayaka Murata y <em>La dependienta:</em> las tiendas de conveniencia</h2><p class="article-text">
        Las tiendas de conveniencia o <em>konbinis</em>, son una pieza clave en la vida cotidiana de los japoneses. La mayor&iacute;a est&aacute;n abiertos 24 horas, los siete d&iacute;as de la semana y aunque algunos est&aacute;n regentados por particulares, la mayor&iacute;a pertenecen a estas tres multinacionales: 7-Eleven, Family Mart y Lawson.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tienda de conveniencia local.                            </span>
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        Los establecimientos ofrecen una gran selecci&oacute;n de productos pero su punto fuerte son los platos preparados. Desde los cl&aacute;sicos s&aacute;ndwiches de tortilla japonesa (<em>tamago sando)</em> o de cerdo empanado (<em>katsu</em>), ensaladas y sopas instant&aacute;neas, hasta los famosos <em>bentos</em>, cajas con compartimentos que incluyen fideos o arroz, carne o pescado cocinados y alguna verdura cocida o encurtida. Tambi&eacute;n hay onigiris (tri&aacute;ngulos de arroz rellenos de, por ejemplo, at&uacute;n con mayonesa o huevas de pescado), sushi o productos fritos (como pollo o patata) que se pueden solicitar junto a la caja.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una tienda de conveniencia es un mundo lleno de sonidos. Desde el tintineo del carill&oacute;n que anuncia la entrada de un cliente hasta el pitido del esc&aacute;ner de c&oacute;digos de barras al pasar los productos. Voces que dan la bienvenida, pasos que se alejan, el rumor de los refrigeradores, el crujido de las bolsas de pl&aacute;stico al abrirse... Todos estos est&iacute;mulos auditivos se mezclan y fluyen por la tienda las veinticuatro horas del d&iacute;a, los trescientos sesenta y cinco d&iacute;as del a&ntilde;o, sin detenerse un solo instante.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Dependienta, Sayaka Murata</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas cadenas produce su propia l&iacute;nea de dulces, con &eacute;xitos de ventas tan claros como el pudin de tofu y el pastel enrollado 'Premium' de <a href="https://www.wamazing.com/media/article/a-495/#:~:text=Made%20with%20rice%20steamed%20in%20a%20rich,dessert%20rankings%20since%20its%20debut%20in%202009." target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawson,</a> los <em>souffl&eacute;s</em> de fresa o los <em>mochis</em> (pasta de arroz rellena de jud&iacute;a roja) de <a href="https://www.planmyjapan.com/familymart-japan-food-drink/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FamilyMart,</a> y el flan de calabaza, las cookies de Matcha o los <em>Warabimochi (dulces de gelatina) </em>de <a href="https://japantravelplanning.com/seven-eleven-japan/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7-Eleven</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una tienda de conveniencia Lawson.                            </span>
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        Para comprender la importancia sociol&oacute;gica de estos lugares, hay que leer la &aacute;cida novela de Sayaka Murata, basada en su propia experiencia como empleada. La historia sigue a Keiko Furukura, una mujer de 36 a&ntilde;os que encuentra en las estrictas normas y uniformidad del <em>konbini</em> un manual de instrucciones para mimetizarse con lo que la sociedad considera &ldquo;una persona normal&rdquo;, desafiando las expectativas de su familia y amigos. Con <em>La dependienta,</em> Murata nos regala una cr&iacute;tica mordaz al capitalismo productivo y las rigideces de la familia tradicional japonesa.
    </p><h2 class="article-text">Bonus: Durian Sukegawa y<em> Dorayaki: </em>d&oacute;nde comer los mejores <em>dorayaki </em>de Tokio</h2><p class="article-text">
        No hace falta desplazarse hasta el perif&eacute;rico barrio de Higashimurayama, como en la novela de Durian Sukegawa, para comer los mejores <em>dorayaki</em> de Tokio. Aunque en aquel distrito hay cierta tradici&oacute;n por los dulces y <em>sobas</em> artesanos, la pasteler&iacute;a del libro es una licencia po&eacute;tica. En su lugar, destacamos tres locales accesibles donde degustar este ic&oacute;nico dulce compuesto por dos tapas redondas hechas de bizcocho, rellenas de una pasta dulce de jud&iacute;as rojas (<em>anko)</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hacer pasta de jud&iacute;as dulces significa pasar tiempo con ellas. Es un proceso de paciencia. Primero, hay que lavarlas con delicadeza, como si estuvi&eacute;ramos ba&ntilde;ando a un beb&eacute;. Luego, cuando se ponen a hervir, no puedes simplemente dejarlas solas; debes observar c&oacute;mo cambia el agua, c&oacute;mo se hinchan. El momento en que se a&ntilde;ade el az&uacute;car es crucial: no se echa todo de golpe, se hace de forma gradual, permitiendo que las jud&iacute;as se acostumbren a la dulzura. Si te apresuras, la piel se rompe y el alma de la jud&iacute;a se pierde&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Dorayaki, Durian Sukewaga</em>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Kamej&#363;, ubicado en el barrio hist&oacute;rico de Asakusa donde se encuentra el templo Senso-ji. En este establecimiento, se ofrecen dos variedades de <em>dorayaki</em>, una con el tradicional relleno de jud&iacute;a roja no muy dulce, que se recomienda maridar con un t&eacute; verde sin az&uacute;car,  y la pasta de jud&iacute;a blanca mucho m&aacute;s empalagosa, no apta para todos los paladares.</li>
                                    <li>Suzumeya, en Ikebukuro, es un peque&ntilde;o puesto cerca de la estaci&oacute;n de metro fundado en 1937 y con una selecci&oacute;n de dulces artesanos que van desde las <em>monakas </em>(pasta de jud&iacute;as emparedada por dos barquillos hechos de mochi), hasta los famosos <em>dorayaki</em>. Es esa combinaci&oacute;n entre la masa esponjosa con la sutil nota de miel y el relleno generoso pero ligero de los dorayaki lo que hace que sus existencias se agoten habitualmente antes del mediod&iacute;a.</li>
                                    <li>Usagiya, en Ueno, es una parada imprescindible antes de visitar el famoso parque, donde los dulces se pueden comprar para llevar. El bizcocho es esponjoso y fragante, pero no demasiado dulce, cedi&eacute;ndole el protagonismo al relleno que, esparcido generosamente, presenta algunas jud&iacute;as enteras.</li>
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                Usagiya Ueno.                            </span>
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        En el libro, la llegada de la anciana Tokue y su t&eacute;cnica ancestral transforma una anodina tienda que usaba productos industriales en un lugar de peregrinaci&oacute;n. Esa misma reverencia por el producto es la que justifica las colas que hoy se siguen formando en estos tres templos de la reposter&iacute;a tokiota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Álvarez Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/murakami-murata-guia-tokio-traves-novelas-contemporaneas_1_13461373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 19:56:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guías Turísticos,Japón,Tokio,Libros,Escritores,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-ana-maria-moix-critica-colegios-religiosos-inedita-olvidada-informe-negativo-academico_1_13441851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7b3e24-e706-4671-bc7a-c39548f35412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x583y157.jpg" width="1200" height="675" alt="La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora catalana recibió una beca de la Fundación Juan March en 1975 para escribir un libro que nunca llegó a ver la luz</p><p class="subtitle">En la rave del eclipse con Björk en Islandia: las nubes se comen el cielo, pero no la música
</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1975. Una joven <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirada-chica-rara-ana-maria-moix-regresa-diez-anos-despues-muerte_1_11230202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Moix</a>, que para entonces ya hab&iacute;a publicado poemarios y dos de sus obras m&aacute;s reconocidas, <em>Julia</em> y <em>Walter &iquest;por qu&eacute; te fuiste?</em>, recibe una beca de la Fundaci&oacute;n Juan March para escribir su siguiente novela,<em> La gata Maula.</em> <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/muere-escritora-esther-tusquets-barcelona_1_5379986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esther Tusquets</a>, amiga y para entonces ya directora de la editorial Lumen, actu&oacute; como su aval. La escritora barcelonesa comenz&oacute; a escribir su texto y fue entregando distintas versiones a su tutor, cuyos informes pasaron de optimistas a terminar recomendando que la obra no se publicara. En 1976 estaba acabada, pero jam&aacute;s vio la luz. Hasta hace unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, investigadora Ram&oacute;n y Cajal en la Universidad de Alcal&aacute; de Henares, buscaba informaci&oacute;n en la Fundaci&oacute;n Juan March sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cristina-peri-rossi-no-quiero-entrar-circuito-grandes-premios_1_8479502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Peri Rossi</a>, que tambi&eacute;n compart&iacute;a amistad con Ana Mar&iacute;a Moix. Por curiosidad, aprovech&oacute; para buscar si hab&iacute;a alg&uacute;n documento de la escritora catalana. Y entre ellos, all&iacute; estaba: el manuscrito in&eacute;dito de <em>La gata Maula</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix, hermana peque&ntilde;a del tambi&eacute;n escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/bardo-manierista-20-anos-muerte-terenci-moix_129_10098486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terenci Moix</a> nacida en 1947, estudi&oacute; Filosof&iacute;a y Letras en la Universidad de Barcelona. Escribi&oacute; poes&iacute;a, novelas, literatura infantil, libros de relatos y art&iacute;culos para prensa. Fue la &uacute;nica mujer en ser incluida entre los 'Nueve nov&iacute;simos poetas espa&ntilde;oles' apodados por cr&iacute;tico literario Jos&eacute; Mar&iacute;a Castellet, la generaci&oacute;n que en los sesenta rompi&oacute; con los mimbres de la poes&iacute;a anterior, marcada por la censura y apegada a temas m&aacute;s tradicionales fruto del Franquismo. A este grupo pertenecieron otros autores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/publica-ensayo-escribio-leopoldo-maria-panero_1_8618583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leopoldo Mar&iacute;a Panero</a>, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/pere-gimferrer-escribir-catalan-no-acto-patriotismo-linguistico_128_9710795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pere Gimferrer</a> y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/memoria-periodista-vazquez-montalban-clandestina_1_6068882.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n</a>. 
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                    alt="Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975"
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                Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n form&oacute; parte &ndash;y fue apodada como la Nena&ndash; de la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gauche-divine-ii_132_3771183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Gauche Divine'</a> ('Izquierda Divina'), un movimiento de intelectuales que surgi&oacute; en la Barcelona de los a&ntilde;os setenta. Escritores como Jaime Gil de Biedma y Rosa Reg&agrave;s, arquitectos como Ricardo Bofill, m&uacute;sicos como Serrat, fot&oacute;grafos como Colita, modelos como Teresa Gimpera, editores como Esther Tusquets y cineastas como Gonzalo Su&aacute;rez y Vicente Aranda formaron parte de este grupo que se reun&iacute;a en la discoteca Bocaccio y los alrededores de la calle Tuset. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix fue igualmente una importante traductora, editora y coordin&oacute; la secci&oacute;n de Cultura de <em>Vindicaci&oacute;n feminista</em>, una revista publicada entre 1976 y 1979, que marc&oacute; un hito en las publicaciones y movimiento social que luchaba en Espa&ntilde;a por la liberaci&oacute;n de la mujer. En ella colaboraron nombres como Maruja Torres y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-tiempo-montserrat-roig-librerias-viejo-mesas-novedades_1_11313356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montserrat Roig</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6882cf08-edd7-4251-ba38-3b38deb87089_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez conoc&iacute;a ampliamente su trayectoria, fruto de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n plasmada en libros como <em>Deseo de ser libres. Literatura, sociedad y movimiento estudiantil en Espa&ntilde;a</em> (1956-1975) (Comares), pero jam&aacute;s hab&iacute;a encontrado ninguna referencia a <em>La gata Maula</em>. En ning&uacute;n testimonio ni ninguna carta. De hecho, lo primero que pens&oacute; cuando encontr&oacute; el conjunto de 203 folios mecanografiados es que podr&iacute;a tratarse de una obra ya publicada, pero con otro t&iacute;tulo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es normal que se modifiquen. Pero al empezar a leer la novela, no me resultaba familiar&rdquo;, explica la investigadora a elDiario.es, &ldquo;indudablemente era el universo narrativo de Ana Mar&iacute;a Moix, por sus preocupaciones y temas. Fue una escritora muy coherente en toda su trayectoria. Hab&iacute;a muchas referencias a canciones y pel&iacute;culas, algo muy habitual en su obra&rdquo;. Su t&iacute;tulo, <em>La gata Maula, </em>hace referencia a una expresi&oacute;n com&uacute;n en catal&aacute;n, que alude a cuando alguien es ambiguo y disimula sus verdaderas intenciones. Su protagonista es Guillermo, un adolescente que se est&aacute; buscando a s&iacute; mismo en un entorno en el que no termina de encajar.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez comenta que los espacios &ldquo;dicen mucho&rdquo; dentro de los textos de Ana Mar&iacute;a Moix, repletos de lugares de &ldquo;cierta represi&oacute;n en la educaci&oacute;n sentimental y sexual. Hay cr&iacute;ticas impl&iacute;citas a los colegios internos religiosos&rdquo;. El joven tiene varios amores plat&oacute;nicos, tambi&eacute;n habituales en el universo narrativo de la autora catalana: &ldquo;Esos amores imposibles que ella sent&iacute;a mucho&rdquo;. Otros elementos propios de su literatura que aparecen en la novela son la muerte y la enfermedad mental. El porqu&eacute; de su no publicaci&oacute;n, sin embargo, es todo un misterio. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pas&oacute; con 'La gata Maula'</h2><p class="article-text">
        En los anales de las becas de la Fundaci&oacute;n Juan March que fue concedida a Ana Mar&iacute;a Moix para escribir <em>La gata Maula</em>, aparecen otros nombres como Rosa Chacel, Miguel Delibes, Pureza Canelo y Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n. Estas ayudas, que se concedieron entre 1957 y 1971, nacieron para paliar la carencia de oportunidades en la sociedad espa&ntilde;ola para el desarrollo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la creaci&oacute;n literaria, art&iacute;stica y musical en pleno tardofranquismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La portada del manuscrito de &#039;La gata Maula&#039;                            </span>
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        En la instituci&oacute;n se conservan los informes de sus respectivos tutores, que en el caso de la autora catalana, fueron emitidos por el fil&oacute;logo y ling&uuml;ista Emilio Alarcos. Sus valoraciones pasaron de favorables a desfavorables. La investigadora desconoce si este fue el motivo por el que el manuscrito termin&oacute; en una caja y no en librer&iacute;as y estanter&iacute;as. &ldquo;Quiz&aacute;s Ana Mar&iacute;a Moix estaba muy implicada en <em>Vindicaci&oacute;n feminista</em> en ese momento, o a lo mejor directamente ella no estaba satisfecha con lo que escribi&oacute;. Lamentablemente, no podemos preguntarle personalmente&rdquo;, comenta Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez sobre la escritora, que falleci&oacute; en 2014 a causa de un c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        La experta avis&oacute; en la Fundaci&oacute;n Juan March de la existencia de este manuscrito in&eacute;dito, y a la Agencia Literaria Carmen Balcells, representante de la obra de Ana Mar&iacute;a Moix. Desde la oficina afirman a elDiario.es que conocer la existencia del manuscrito fue &ldquo;muy emocionante&rdquo;, y comparten que, por el momento, est&aacute;n &ldquo;evaluando internamente sus posibilidades editoriales&rdquo;: &ldquo;Tenemos que ver qu&eacute; caminos se abren&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ana Mar&iacute;a Moix, pionera y vers&aacute;til</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez reivindica a Ana Mar&iacute;a Moix como una de las grandes figuras de la literatura espa&ntilde;ola, y compara la trascendencia de sus textos con obras, en especial <em>Julia</em>, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/carmen-laforet-vuelve-presente-esconder-violencia-machista-brutal-contienen-paginas_1_11793421.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada</em></a> de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/recorre-calles-barcelona-carmen-laforet-pm_1_12510060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Laforet</a>. &ldquo;Es una de esas obras que siguen interpelando mucho y que encuentran eco tanto en los lectores de su &eacute;poca como los de hoy. Hablaba de temas que no se pod&iacute;an tratar con naturalidad, ni desde la literatura ni en la sociedad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos uno de los m&aacute;s relevantes fue la identidad, y la b&uacute;squeda de ella. La investigadora pone en alza igualmente la calidad de sus textos period&iacute;sticos, y entrevistas, en los que abord&oacute; asuntos como las vicisitudes a las que tienen que enfrentarse las mujeres al llegar a los cuarenta, Palestina y los derechos de los animales. Algunos de ellos fueron recogidos en <em>Conversaciones en el tiempo</em> (Amarillo Editora), que incluye sus conversaciones con figuras como Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libertad-radical-ana-maria-matute-escritora-lado-debiles_1_12026463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Matute</a> &ndash;de quien era gran admiradora&ndash;, Max Aub, Salvador Dal&iacute;, Nuria Espert y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tarde-rosa-chacel-rara-avis-generacion-27_1_11545440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Chacel</a>; con quien intercambi&oacute; correspondencia entre 1965 y 1975. 
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo de Ana Mar&iacute;a Moix con la vallisolitana Rosa Chacel, autora de t&iacute;tulos como <em>Barrio de Maravillas</em> y<em> Ofrenda a una virgen loca,</em> surgi&oacute; estando la segunda en el exilio en R&iacute;o de Janeiro. La escritora catalana, que era 49 a&ntilde;os m&aacute;s joven, le escribi&oacute; en busca de una maestra entusiasmada tras leer <em>Teresa</em>, y terminaron entablando una amistad. As&iacute; lo relata la escritora y catedr&aacute;tica de Literatura espa&ntilde;ola Rosal&iacute;a Cornejo en el documental <em>Pasi&oacute;n por la palabra</em>, estrenado en 2015, que repasa la vida y obra de la escritora catalana.
    </p><p class="article-text">
        En ella participan otras figuras como Maruja Torres, que tambi&eacute;n fue amiga suya, que incide en la manera en la que Ana Mar&iacute;a Moix puso el foco en los problemas sociales, como el trato que reciben las personas mayores. &ldquo;Si dejas de producir ya no existes, y esto es un insulto desde el punto de vista humano terrible. Hay maltrato, pero adem&aacute;s lo considero un crimen cultural tremendo, porque los repositorios de la memoria colectiva son la gente mayor. El capital de la tercera edad es inmenso&rdquo;, defendi&oacute; en una entrevista recogida en el documental.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1a3798f8-43ad-4439-a699-85d9d4727d3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A falta de saber si finalmente <em>La gata Maula</em> ver&aacute; la luz, la editorial Altamarea publicar&aacute; en septiembre <em>En defensa propia. La literatura, la vida, los amigos</em>. Una selecci&oacute;n de textos, tambi&eacute;n in&eacute;ditos, de Ana Mar&iacute;a Moix y Esther Tusquets, recopilados por la investigadora Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, que avanza que conforman cr&iacute;tica &ldquo;refrescante y poco habitual&rdquo; de la sociedad de su tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        El libro servir&aacute; para seguir ampliando y reivindicando el legado de esta escritora de gran talento y oficio, que siempre se mantuvo en un discreto segundo t&eacute;rmino, a pesar de la gran calidad de sus textos y su aportaci&oacute;n a la literatura espa&ntilde;ola en su conjunto. Una mujer pionera cuyas palabras siguen resonando e interpelando, en este y todos los presentes. Como ella misma dijo en su novela <em>Baladas del dulce Jim</em>: &ldquo;Me gustar&iacute;a estar con todos en todas partes escuchando una bella melod&iacute;a: que hay que vivir, amigos, que hay que vivir, aunque sea cierto que morimos en un banco del paseo una tarde de invierno, con el coraz&oacute;n encogido, intentando aprender a pronunciar la palabra amor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-ana-maria-moix-critica-colegios-religiosos-inedita-olvidada-informe-negativo-academico_1_13441851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Novela,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela de Sally Carson que narró, casi en tiempo real, cómo un tal Adolf Hitler llegaba al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-sally-carson-narro-tiempo-real-adolf-hitler-llegaba_1_13448058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34a9343b-4f94-427b-a964-75af6e76d40e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1015y360.jpg" width="1200" height="675" alt="La novela de Sally Carson que narró, casi en tiempo real, cómo un tal Adolf Hitler llegaba al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras un gran éxito en Reino Unido el año pasado, dos editoriales españolas han coincidido en recuperar 'La cruz torcida', escrita en 1934 por una joven autora británica tras vivir una temporada en Alemania</p><p class="subtitle">Treinta años de ‘Las cenizas de Ángela’, las memorias de una infancia en la miseria que conmovieron al mundo
</p></div><p class="article-text">
        Es Nochebuena y, como cada a&ntilde;o, la familia se re&uacute;ne. Forman un clan corriente: ni ricos ni pobres, viven en una peque&ntilde;a localidad del sur, llevan una rutina y nunca han tenido grandes conflictos entre ellos; podr&iacute;an ser lo que se considera una familia <em>normal</em> de clase media. El matrimonio tiene tres hijos, que ya son adultos j&oacute;venes, dos chicos y una chica. Ella est&aacute; prometida con un chico del pueblo, un cirujano de buen coraz&oacute;n que su familia ha acogido de buen grado. Ambos est&aacute;n muy enamorados y la joven vive esta Navidad pensando con emoci&oacute;n en los cambios que se avecinan a su vida el pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a sus hermanos, los dos veintea&ntilde;eros, el mayor lleva tiempo desocupado y el peque&ntilde;o solo encuentra trabajo a temporadas: la crisis del empleo juvenil les afecta de lleno. Ellos, como tantos hombres de su generaci&oacute;n, est&aacute;n desencantados ante la falta de perspectivas, por lo que cada vez simpatizan m&aacute;s con un partido emergente que, aunque no ha tenido a&uacute;n victorias tan importantes como para incidir en el tablero pol&iacute;tico, est&aacute; haciendo ruido con sus proclamas populistas y promete a todos esos j&oacute;venes un futuro de trabajo y seguridad. Est&aacute;n en plena crisis econ&oacute;mica &ndash;al padre le acaban de bajar el sueldo&ndash;, y, en medio de tanta incertidumbre, cuesta confiar en el Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento podr&iacute;a ser el de una obra actual, y ese partido populista podr&iacute;a llamarse Vox, Alian&ccedil;a Catalana o cualquiera de sus hom&oacute;logos europeos. Esos muchachos sin metas podr&iacute;an pasarse las horas viendo v&iacute;deos en YouTube y TikTok de hombres que promulgan una rutina de gimnasio, recetan f&oacute;rmulas para hacerse millonario, atacan al feminismo por robarles oportunidades y se&ntilde;alan a los inmigrantes por &ldquo;robarles&rdquo; trabajo y beneficiarse de los servicios p&uacute;blicos. Esa pareja de novios enamorados podr&iacute;an ser dos j&oacute;venes reci&eacute;n graduados que se han esforzado mucho y sienten que por fin se les brinda la oportunidad de construir una vida propia, juntos, lejos del hogar familiar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad613374-c494-48a8-b0f0-149470ec456c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Podr&iacute;an ser ellos, podr&iacute;an vivir aqu&iacute; y ahora, pero la acci&oacute;n de <em>La cruz torcida</em> (1934) la novela que este a&ntilde;o han publicado dos editoriales (Perif&eacute;rica con traducci&oacute;n de Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Yumar y Alianza Editorial, de Ainize Aguillo Salaberri) comienza la Nochebuena de 1932. En una localidad del sur de Alemania, el nuevo l&iacute;der del populismo se llama Adolf Hitler y las cacer&iacute;as no se organizan contra los inmigrantes magreb&iacute;es, sino contra el pueblo jud&iacute;o. La escritora brit&aacute;nica Sally Carson, seud&oacute;nimo de Sylvia Carson (Surrey, 1902 - Leeds, 1941), la escribi&oacute; despu&eacute;s de pasar unas vacaciones en un pueblo de M&uacute;nich. Mucho le debi&oacute; de impactar lo que vio, porque no esper&oacute; para ponerse a novelar c&oacute;mo se trastoca la vida de una familia corriente con el ascenso del nazismo.
    </p><p class="article-text">
        La inmediatez de los hechos, que suele circunscribirse a la cr&oacute;nica, no es, sin embargo, &oacute;bice para que la autora d&eacute; forma una novela de vuelos literarios, un fresco social de enorme viveza, escrito con elegancia, un fino sentido del humor y o&iacute;do para el di&aacute;logo, con esa hondura, esa capacidad de conmover que se espera de cualquier obra literaria digna de tal nombre. Desde las primeras p&aacute;ginas, mientras Lexa, la hija, se encarga de decorar la casa junto con sus hermanas, los personajes dejan entrever su complejidad: a trav&eacute;s de los hechos cotidianos, se les muestra en toda su viveza, sin manique&iacute;smos, y resulta f&aacute;cil entender la postura de cada uno ante el nuevo panorama pol&iacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novela capta cómo los personajes se van habituando a unas circunstancias que no hace tanto resultaban inconcebibles; porque el horror no se instala de repente ni surge por generación espontánea: es en el día a día, a través de detalles a veces diminutos, que se va instalando en las calles, en las vidas de todos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dice bien Laura Freeman, autora del pr&oacute;logo, cuando advierte que toda novela que se abre con una pl&aacute;cida escena navide&ntilde;a levanta sospechas: esa felicidad, esa armon&iacute;a, se romper&aacute; m&aacute;s pronto que tarde. El lector juega con ventaja: sabe lo que ocurri&oacute; en los meses posteriores a la Nochebuena de 1932 (Hitler fue elegido canciller en enero de 1933). Los personajes, no. Y ah&iacute; est&aacute; la gracia: en narrar ese proceso de incredulidad, pero tambi&eacute;n de adaptaci&oacute;n progresiva, sobre la marcha. Capta c&oacute;mo se van habituando a unas circunstancias que no hace tanto resultaban inconcebibles; porque el horror no se instala de repente ni surge por generaci&oacute;n espont&aacute;nea: es en el d&iacute;a a d&iacute;a, a trav&eacute;s de detalles a veces diminutos, que se va instalando en las calles, en las vidas de todos.
    </p><p class="article-text">
        Esta novela pone el foco sobre todo en los j&oacute;venes: tanto por Moritz, el prometido de la protagonista, que enseguida se ve se&ntilde;alado por tener un apellido jud&iacute;o, como por los dos hermanos, &ldquo;buenos chicos&rdquo; que no se educaron en los valores fascistas, pero que, en el contexto inestable de la Alemania de Weimar, han ido desvi&aacute;ndose. La literatura, a diferencia de los libros de historia, tiene la capacidad de revelar c&oacute;mo se inocula una ideolog&iacute;a, c&oacute;mo se fraguan las rebeliones de la masa. Sally Carson lo logra mirando de cerca el conflicto, con una mirada llena de humanidad, que revela tanto la fragilidad de aquellos hombres como la brutalidad con la que el nuevo r&eacute;gimen anula a sus v&iacute;ctimas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/044e99ec-dae0-4676-b6fd-60b9c0fb7604_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La autora plasma c&oacute;mo la propaganda fascista sembr&oacute; la discordia en la poblaci&oacute;n: &ldquo;Por culpa de la herida que se les hab&iacute;a infligido, s&oacute;lo sosten&iacute;an en pie una vida a medias. Los lazos de amor y amistad se romp&iacute;an y se sustitu&iacute;an con la desconfianza, la rabia y el desencanto&rdquo;. Todo lo que aqu&iacute; se narra resulta familiar de una manera inquietante: Sally Carson la escribi&oacute; antes del Holocausto, pero vio venir el horror que se avecinaba de un modo similar al que ahora advertimos, impotentes, c&oacute;mo la ultraderecha, en cuanto se asoma al poder, derriba derechos, propugna veneno y cuestiona valores que estaban, o al menos lo parec&iacute;an, plenamente asentados en la sociedad. El diagn&oacute;stico no es favorable: &ldquo;Las lealtades se hab&iacute;an quebrantado con tanta violencia e irracionalidad que, con toda certeza, no volver&iacute;an a crecer ni a encarrilarse hasta varias generaciones despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>La cruz torcida</em>, es importante recalcarlo, no solo se recupera porque retrate un mundo cambiante que mantiene ciertos paralelismos con el presente; se rescata, por encima de todo, por ser una muy buena novela. Sutil, precisa, es la historia de la desintegraci&oacute;n de una familia y a la vez una hermosa historia de amor truncada por el auge del nazismo. Lexa, la protagonista, se encuentra en medio, entre los familiares que adoptan posturas antisemitas y el novio bondadoso a quien de pronto la sociedad arrincona; un centro del relato muy bien elegido, que permite abordar el conflicto esquivando la tentaci&oacute;n de repartir las etiquetas de v&iacute;ctima y culpable con demasiada ligereza: &ldquo;Lexa actuaba como una ni&ntilde;a desconcertada, no como una ni&ntilde;a asustada en la oscuridad. [&hellip;] No ten&iacute;a ni idea de hasta d&oacute;nde llegaban los espantos que la aguardaban. No ten&iacute;a ning&uacute;n adversario al que destruir. M&aacute;s bien, ella era el origen de una serie de luchas, tribulaciones y aflicciones que no sab&iacute;a cu&aacute;ndo concluir&iacute;an&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Adolf Hitler, en una imagen de un acto en Nuremberg en 1933                            </span>
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        Sally Carson, pese a ser entonces una debutante, firma una novela espl&eacute;ndida, de una contenci&oacute;n y una pulcritud dif&iacute;ciles de encontrar hasta en los novelistas consumados. Se revela como una narradora observadora, reflexiva sin excesos, que sabe concentrar una tragedia colectiva en el drama &iacute;ntimo de una familia, y se mueve de lo particular de los hechos inmediatos a la meditaci&oacute;n existencial que revisten cuando se ven con el tiempo. En su caso, el margen no era mucho, ni siquiera hab&iacute;an transcurrido dos a&ntilde;os del periodo que abarca la novela (los seis primeros meses de 1933); aun as&iacute;, su mirada result&oacute; visionaria: &ldquo;Alemania encerraba en s&iacute; su propio castigo. [&hellip;] Las mismas personas que hab&iacute;an administrado el veneno de la expulsi&oacute;n y la crucifixi&oacute;n de los jud&iacute;os hab&iacute;an acabado ingiri&eacute;ndolo. Ellas ser&iacute;an las v&iacute;ctimas definitivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela, que debe su t&iacute;tulo al s&iacute;mbolo nazi por excelencia y tuvo dos continuaciones, <em>The Prisoner</em> (1936) y <em>A Traveller Came By</em> (1938), tuvo una buena acogida cuando se public&oacute; en ingl&eacute;s, pero, la misma historia de siempre, cay&oacute; en el olvido tras la muerte de la autora, que falleci&oacute; unos meses antes de cumplir 39 a&ntilde;os, de un c&aacute;ncer de mama. Un olvido que, en su caso, se agrav&oacute; por la escasez de copias impresas: tal como cuenta Laura Freeman en el pr&oacute;logo a la nueva edici&oacute;n, cuando la editorial Persephone Books, responsable de su recuperaci&oacute;n en ingl&eacute;s el a&ntilde;o pasado, quiso rescatarla, se top&oacute; con la dificultad de localizar un ejemplar del original, ya que, a pesar de su inteligencia para intuir lo que se avecinaba, no se hab&iacute;a vuelto a reeditar desde aquel lejano 1934.
    </p><p class="article-text">
        La historia de la literatura (y de la edici&oacute;n) est&aacute; hecha de peque&ntilde;os milagros, como dar por casualidad con un libro en el que se menciona una novela olvidada y no parar hasta encontrarla, leerla y publicarla casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su llegada a las librer&iacute;as. As&iacute; lo hizo la <a href="https://persephonebooks.co.uk/products/crooked-cross" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial independiente brit&aacute;nica Persephone</a>. Por su parte, la independiente espa&ntilde;ola Perif&eacute;rica, al elegir este libro, suma Sally Carson a una larga lista de recuperaciones relacionadas con el periodo de entreguerras y los a&ntilde;os posteriores en Europa, como Erich Hackl, Odette Elina, Verna B. Carletton, Angelika Schrobsdorff, Vera Brittain, Marie Jalowicz Simon y Marcella Olschki, entre otros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-sally-carson-narro-tiempo-real-adolf-hitler-llegaba_1_13448058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Nazismo,Adolf Hitler,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cincuenta años sin Agatha Christie: diez cosas que los escritores (y la industria editorial) deberían aprender de ella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cincuenta-anos-agatha-christie-diez-cosas-escritores-industria-editorial-deberian-aprender_1_13421724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b0bd77d-0abc-4a1a-9512-5ada9b46b508_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148574.jpg" width="3609" height="2030" alt="Cincuenta años sin Agatha Christie: diez cosas que los escritores (y la industria editorial) deberían aprender de ella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizamos las claves de la narrativa de la gran maestra del género policíaco a partir de su clásico ‘El asesinato de Roger Ackroyd’, publicado hace ahora un siglo</p><p class="subtitle">15 libros para meter en la maleta este verano
</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no tiene la popularidad de <em>Asesinato en el Orient Express</em> (1934) o <em>Diez negritos</em> (1939) &ndash;ahora traducido como <em>Y no qued&oacute; ninguno</em>, m&aacute;s fiel al original <em>And Then There Were None</em> (y menos racista)&ndash;, pero <em>El asesinato de Roger Ackroyd</em> (1926) es para muchos la obra maestra de Agatha Christie (1890-1976); de hecho, <a href="https://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/news/agatha-christie-s-the-murder-of-roger-ackroyd-voted-best-crime-novel-ever-8923395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2013, la Crime Writers&rsquo; Association (CWA), de seiscientos miembros, la eligi&oacute; como la mejor novela del g&eacute;nero jam&aacute;s escrita</a>. Tal vez lo que le ha faltado es una (buena) adaptaci&oacute;n al cine que la diera m&aacute;s a conocer, pero es que precisamente la gracia de la novela hace dif&iacute;cil trasladarla a la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se cumple un siglo de la edici&oacute;n del libro, que en sus primeras ediciones en castellano se public&oacute;, siguiendo esa vieja costumbre por fortuna extinta de traducir los nombres propios, como <em>El asesinato de Rogelio Ackroyd</em>, adem&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os de la desaparici&oacute;n (la de verdad, es decir, la <em>definitiva</em>) de su autora, revisamos algunas de sus claves que se echan de menos en la ficci&oacute;n popular de hoy. Escritores, tomen nota, porque si algo no ha dejado de tener nunca la gran maestra del crimen son lectores, esa especie en peligro de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. La importancia del punto de vista</strong>. S&iacute;, incluso en un g&eacute;nero en el que el argumento (y, para ser exactos, la identidad del culpable) es fundamental, no se puede descuidar la forma, la perspectiva desde la que se van a narrar los hechos. Seg&uacute;n sea un narrador en tercera persona omnisciente o uno en primera persona (investigador, v&iacute;ctima, testigo o personaje no confiable), se a&ntilde;aden variables que aumentan la intriga y le sacan jugo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Sin mancharse las manos.</strong> Hoy abundan m&aacute;s la novela negra y el thriller psicol&oacute;gico que la tradicional novela polic&iacute;aca o de detectives, que se recrea m&aacute;s de lo necesario en escenas de violencia y descripciones escabrosas, bajo el pretexto de mostrar la cara m&aacute;s turbia de la sociedad. Sin embargo, Agatha Christie &ndash;y la escuela inglesa en general&ndash; es un ejemplo de que se pueden crear misterios apasionantes solo con el juego intelectual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. El arte (&iquest;olvidado?) del </strong><em><strong>whodunit</strong></em><strong>.</strong> El m&eacute;todo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Whodunit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>whodunit</em></a> (literalmente, &ldquo;&iquest;qui&eacute;n lo ha hecho?&rdquo;) describe el tipo de narraci&oacute;n que se construye en torno a averiguar la identidad del culpable, por lo general ligada al concepto de &ldquo;crimen de la habitaci&oacute;n cerrada&rdquo;, por cuanto los sospechosos se encuentran encerrados en el mismo espacio. Esta estructura ha perdido fuelle en la narrativa contempor&aacute;nea frente a la novela negra m&aacute;s expansiva; pero no es imprescindible aumentar el espacio ni el tiempo para narrar un buen misterio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Sentido del humor.</strong> &iquest;Qui&eacute;n dijo que la literatura criminal tiene que ser seria? Puede que en sus variantes m&aacute;s oscuras cueste m&aacute;s introducir una broma, de acuerdo, pero si algo bueno tiene la localizaci&oacute;n el caso en la (fina) aristocracia brit&aacute;nica es un ambiente de ligereza que se presta al humor, con frecuencia en boca de los siempre agudos Poirot y Miss Marple. Este g&eacute;nero busca la evasi&oacute;n; que sea, pues, una evasi&oacute;n para sonre&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Giros sorprendentes (y no solo al final).</strong> Es importante guardar un as en la manga para sorprender al lector al revelar la identidad del culpable en el desenlace, pero no lo es menos hacer dudar a lo largo del relato: es b&aacute;sico que los sospechosos tengan todos un buen motivo para matar, adem&aacute;s de una personalidad que permita explorar qu&eacute; tipo de reacci&oacute;n tiene cada uno ante el suceso y al saberse investigado. Hacer dudar al lector, a veces de una p&aacute;gina a otra, es una de las claves de su &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. El cambio en la continuidad.</strong> Agatha Christie fue, para alegr&iacute;a de sus lectores, una escritora muy prol&iacute;fica (public&oacute; m&aacute;s de sesenta novelas, adem&aacute;s de numerosos relatos, obras de teatro, poes&iacute;a y su monumental <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-autobiografia/299294" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autobiograf&iacute;a</a>). Sin embargo, escribir mucho suele llevar aparejada, y m&aacute;s en el g&eacute;nero, la repetici&oacute;n de ciertas f&oacute;rmulas. La autora demuestra que se puede sobrellevar introduciendo peque&ntilde;os cambios cosm&eacute;ticos que le dan otro aire, como los t&iacute;tulos que, fruto de sus viajes y su pasi&oacute;n por la arqueolog&iacute;a, sit&uacute;a en Egipto o Mesopotamia, e incluso en un marco hist&oacute;rico, como <em>La venganza de Nofret</em> (1944).
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Lo bueno, si breve&hellip;</strong> En la industria editorial, cuando se trata de publicar ficci&oacute;n del tipo m&aacute;s comercial, parece prevalecer la m&aacute;xima del engorde: cuanto m&aacute;s largo, m&aacute;s dinero se puede cobrar por un libro, aunque se tenga que &ldquo;engordarlo&rdquo; con tipograf&iacute;a grande, muchos blancos, papel grueso&hellip; y cero trabajo de edici&oacute;n del manuscrito. A&uacute;n existe, adem&aacute;s, cierto prestigio en torno a la obra extensa, como si fuera <em>mejor</em>, o <em>m&aacute;s profunda</em>, <em>m&aacute;s interesante</em>, por el mero hecho de alargarse m&aacute;s. No obstante, el &eacute;xito de Agatha Christie demuestra que el lector agradece la novela que puede leer en dos o tres sentadas. Quiz&aacute; convendr&iacute;a retomar el concepto del formato de consumo: no huir de la concisi&oacute;n y apostar por editar en ediciones asequibles; mejor eso que condenar las de tapa dura y brilli-brilli a venderse a precio de saldo dos a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. La persistencia es la clave del triunfo. </strong>Aunque ahora no lo parezca, los comienzos de Agatha Christie no fueron f&aacute;ciles: no debut&oacute; hasta los treinta a&ntilde;os, despu&eacute;s de bregar mucho con la p&aacute;gina en blanco. Como en todo, la pr&aacute;ctica hace al maestro, y ella tuvo que trabajar duro, primero aprendiendo de los grandes (Gaston Leroux, Arthur Conan Doyle, C. K. Chesterton, entre otros) y luego con un trabajo de planificaci&oacute;n minuciosa antes de sentarse a escribir. Y no una sola vez, sino tantas como ficciones escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. El lector es un ser inteligente</strong>, y se le debe tratar como tal. Nada de meter paja que le haga perder el tiempo, nada de concesiones en forma de frases baratas o subrayados, nada de trampas narrativas para prolongar la acci&oacute;n, nada de escenas tr&aacute;gicas sin venir a cuento para darle dramatismo. El lector ha venido a divertirse: hay que hacerle disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Literatura popular sin complejos.</strong> A diferencia de lo que ocurre con el cine, donde es habitual que se dediquen amplios an&aacute;lisis a los estrenos m&aacute;s comerciales, los medios apenas se ocupan de la narrativa de consumo; o, si acaso, lo hacen con condescendencia (las cr&iacute;ticas a las novelas ganadoras del Premio Planeta). En aras de buscar la evasi&oacute;n y carecer de mimbres literarios, adem&aacute;s, se les &ldquo;perdona&rdquo; todo, porque han conseguido &ldquo;atrapar al lector&rdquo; y eso parece ser lo &uacute;nico que importa. Agatha Christie, en cambio, demuestra que puede existir una literatura popular de calidad, bien hecha, que tambi&eacute;n interesa al lector que se fija en cuestiones como el modo en el que est&aacute; escrita la novela. No permitamos que baje (m&aacute;s) el list&oacute;n: escribir una (buena) novela comercial no es f&aacute;cil; hay que tom&aacute;rsela en serio, por parte de los lectores y por parte de los cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Bonus track: </strong></em><strong>Agatha Christie no estuvo sola.</strong> Ella es el mayor exponente de la escuela inglesa, pero hubo m&aacute;s novelistas que sobresalieron en la ficci&oacute;n polic&iacute;aca y, por suerte, cada vez se apuesta m&aacute;s por ellas: Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh, Christianna Brand, Josephine Tey, Margery Allingham, Elizabeth Daly, Anna Katharine Green y Annie Hayne son algunas de ellas. Y, sin necesidad de irse lejos, <em>La gota de sangre</em> (1911), de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/emilia-pardo-bazan-escritora-acabo-inevitable-pesar-obstaculos-patriarcado_1_8040143.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emilia Pardo Baz&aacute;n</a>, considerada la primera novela de detectives espa&ntilde;ola escrita por una mujer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cincuenta-anos-agatha-christie-diez-cosas-escritores-industria-editorial-deberian-aprender_1_13421724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cincuenta años sin Agatha Christie: diez cosas que los escritores (y la industria editorial) deberían aprender de ella]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela negra,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fantasia-novela-amigas-adelanto-elena-ferrante-120-anos_1_13421251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98e58cd8-c6e3-4c43-af26-7a19b9fa7b52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1096y723.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro de Matilde Serao se había mantenido inédito en castellano hasta ahora y narra una historia de amistad entre dos mujeres jóvenes que toman caminos muy distintos</p><p class="subtitle">Entrevista - Álvaro Pombo: “Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-ferrante-anita-raja_1_3805140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Ferrante</a>, con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La amiga estupenda</em></a> (2011), situ&oacute; el tema de la <a href="https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amistad femenina</a> en la literatura en un primer plano. No era, sin embargo, la primera en hacerlo; y si el lector no tiene un hilo del que tirar para adentrarse en esta genealog&iacute;a se debe, como de costumbre, al hecho de que sus autoras suelen ser mujeres, y muchas de ellas han permanecido durante a&ntilde;os en el olvido, ignoradas, cuando no despreciadas por considerar que trataban asuntos &ldquo;menores&rdquo;; &iexcl;c&oacute;mo si en la historia de dos amigas no cupiera un universo entero!
    </p><p class="article-text">
        La propia Ferrante se reconoce deudora de escritoras como Elsa Morante, Alba de C&eacute;spedes y Anna Maria Ortese, adem&aacute;s de identificarse con la corriente literaria del realismo decimon&oacute;nico, con ese gusto por la novela extensa, total, que abarca la vida entera del protagonista y tiene una trama con giros argumentales que mantienen la atenci&oacute;n del lector, sin renunciar al revestimiento literario. Y en el siglo XIX hay que situar, a prop&oacute;sito, a otra napolitana ilustre de la que tambi&eacute;n podr&iacute;a haber aprendido mucho: la periodista y narradora Matilde Serao (Patras, 1857-N&aacute;poles, 1927).
    </p><h2 class="article-text">Matilde Serao, una escritora todoterreno</h2><p class="article-text">
        Qui&eacute;n m&aacute;s, qui&eacute;n menos ha le&iacute;do a las Bront&euml;, a Mary Shelley, a Elizabeth Gaskell y a George Eliot; ahora bien, en cuanto salimos del territorio ingl&eacute;s, el conocimiento de las escritoras del siglo XIX se difumina (quiz&aacute; con la excepci&oacute;n de George Sand y, por la cuenta que nos trae, Emilia Pardo Baz&aacute;n). En Italia, hay dos nombres imprescindibles, que tambi&eacute;n en su momento disfrutaron del reconocimiento, hasta el punto de ser propuestas al Premio Nobel en varias ocasiones. Una de ellas lo gan&oacute; hace justo un siglo, en 1926: la sarda Grazia Deledda (Nuoro, 1871-Roma, 1936), hoy tambi&eacute;n poco le&iacute;da.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/188f9c16-bd59-46f3-a7da-f684e3b39e89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es posible que aquel galard&oacute;n a su compatriota influyera en las posibilidades de Matilde Serao, puesto que no lleg&oacute; a recibirlo a pesar de haber sido nominada <a href="https://www.nobelprize.org/nomination/archive/show_people.php?id=8411" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en seis ocasiones</a>; aunque es posible que su firme oposici&oacute;n al fascismo tambi&eacute;n tuviera bastante que ver. En cualquier caso, con o sin premio, sigue siendo una figura crucial de las letras, y se podr&iacute;a decir que tambi&eacute;n de la vida en general, porque su labor m&aacute;s all&aacute; de la literatura revela una naturaleza audaz, inteligente, inquieta y tenaz, que se comprometi&oacute; con los m&aacute;s desfavorecidos e hizo suya la misi&oacute;n de comunicar con rigor aquellas injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Matilde Serao, adem&aacute;s de cultivar la ficci&oacute;n, fue una periodista extraordinaria, una figura clave de la Italia de la &eacute;poca. Junto a su marido, Edoardo Scarfoglio, tambi&eacute;n periodista, fund&oacute; varios peri&oacute;dicos, entre ellos <em>Il Mattino</em>, en 1892, que se convirti&oacute; en el m&aacute;s le&iacute;do del sur del pa&iacute;s. Escribi&oacute; cr&oacute;nicas tan brillantes como <em>El vientre de N&aacute;poles</em> (1884), una radiograf&iacute;a de la sociedad napolitana, sin temor a se&ntilde;alar sus carcomas (la pobreza, el hambre, la corrupci&oacute;n, la fiebre por la loter&iacute;a, la usura), un retrato v&iacute;vido que todav&iacute;a resuena en el N&aacute;poles contempor&aacute;neo (y en otros lugares del mundo).
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a olfato para detectar la ra&iacute;z de los conflictos enquistados, arrojo para denunciarlos y estilo para contarlos sin perder el nervio literario; de ah&iacute; que sus reportajes todav&iacute;a se lean hoy como el gran despliegue de periodismo literario que son. Hab&iacute;a tenido un referente en casa: su padre, un periodista italiano que se exili&oacute; por discrepancias pol&iacute;ticas. Por ese motivo, Matilde naci&oacute; en Grecia, de donde era su madre, aunque la familia no tard&oacute; en volver a Italia, donde creci&oacute; en medio de estrecheces econ&oacute;micas &ndash;el periodismo no era un oficio bien remunerado&ndash;, en un N&aacute;poles donde los trabajadores malviv&iacute;an y las mujeres, limitadas en sus opciones profesionales, se desga&ntilde;itaban para sacar los hogares adelante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/07377e20-4f20-4319-850a-e5362414eea2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Antes de volcarse en la escritura, trabaj&oacute; como maestra y telegrafista. Con veinte a&ntilde;os, comenz&oacute; a colaborar con la prensa: sus art&iacute;culos llamaron la atenci&oacute;n porque se fijaba en aquello que otros prefer&iacute;an no ver, a saber, la miseria, las condiciones laborales indignas, la violencia, la desnutrici&oacute;n, el machismo. 
    </p><p class="article-text">
        En particular, era una observadora atenta del comportamiento humano: le interesaban las personas, ir de lo personal a lo colectivo: mujeres, ni&ntilde;os, obreros, desarraigados, pobres, delincuentes; su lupa estaba puesta en los marginados por la sociedad dominante. Ten&iacute;a el don de dotar sus escritos de una emoci&oacute;n bien medida, una hondura &iacute;ntima nada habitual en un g&eacute;nero que por lo general tiende a adoptar un tono as&eacute;ptico. Esta calidad la acerc&oacute; m&aacute;s a los lectores.
    </p><p class="article-text">
        Sus coet&aacute;neos vieron que ten&iacute;a talento. Adem&aacute;s, pose&iacute;a algo a&uacute;n m&aacute;s importante si cabe: una disciplina de trabajo implacable, fruto de los a&ntilde;os de escasez en su ni&ntilde;ez y juventud. Se cas&oacute;, tuvo cuatro hijos, se convirti&oacute; en una madre trabajadora a tiempo completo, se divorci&oacute;. Prosper&oacute;, y, sin dejar el periodismo &ndash;lleg&oacute; a cubrir la guerra desde la posici&oacute;n de las mujeres&ndash;, desarroll&oacute; una prol&iacute;fica carrera literaria, con m&aacute;s de treinta novelas y numerosos relatos, en los que, en consonancia con sus art&iacute;culos, se ocupaba sobre todo de los &ldquo;invisibles&rdquo; de la sociedad. Escribi&oacute; incluso unos tempranos guiones cinematogr&aacute;ficos, que por desgracia fueron destruidos por el r&eacute;gimen fascista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7a120cf2-911c-41c3-aca1-843ce3148cdf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        De esa extensa producci&oacute;n, apenas disponemos de un pu&ntilde;ado de t&iacute;tulos traducidos, por eso es de agradecer que la editorial Libros de Seda, dentro de su espl&eacute;ndido cat&aacute;logo de cl&aacute;sicos &ndash;donde comparte colecci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/siglo-sociedad-nieve-primera-mujer-ganar-nobel-literatura-abordo-moralidad-canibalismo_1_11605432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selma Lagerl&ouml;f</a>, Elizabeth Gaskell y Mar&iacute;a de Zayas, entre otras&ndash;, sume ya tres libros suyos: <em>La tierra de la abundancia</em> (1891), <em>La bailarina</em> (1899), y, desde este a&ntilde;o, <em>Fantas&iacute;a</em> (1883), su segunda novela.
    </p><h2 class="article-text">Dos amigas y el amor</h2><p class="article-text">
        En las primeras p&aacute;ginas de <em>Fantas&iacute;a</em>, dos colegiadas, a punto de terminar la educaci&oacute;n secundaria, leen en voz alta sus redacciones. Ambas han escrito sobre una mujer hist&oacute;rica, pero con enfoques distintos: mientras que Caterina Spaccapietra ha reproducido poco m&aacute;s que la cr&oacute;nica oficial de su vida, la so&ntilde;adora Luc&iacute;a Altimare ha ahondado en el lado &iacute;ntimo e incluso le ha dado un enfoque protofeminista. Al profesor, sin embargo, no termina de convencerle ninguna: mientras que a Caterina le reprocha su falta de imaginaci&oacute;n, de Luc&iacute;a considera que es demasiado fantasiosa.
    </p><p class="article-text">
        Esta an&eacute;cdota simboliza las diferencias entre las dos chicas, dos mujeres muy distintas pero unidas por la amistad. Ya entonces tienen claro qu&eacute; camino van a tomar: Caterina espera casarse y llevar la existencia mon&oacute;tona pero estable de una madre ama de casa, como era habitual en las mujeres de la &eacute;poca; Luc&iacute;a, por el contrario, no quiere saber nada del matrimonio y desea consagrarse a una actividad que le permita hacer el bien por la humanidad, siempre dentro de las posibilidades de las mujeres, quiz&aacute; trabajando en el &aacute;mbito de la beneficencia o como maestra.
    </p><p class="article-text">
        Pasa el tiempo, y reencontramos a ambas convertidas en aquello que quer&iacute;an, m&aacute;s o menos. Caterina est&aacute; casada, tiene hijos y se dedica en cuerpo y alma a complacer los caprichos de su esposo, un hombre que no aprueba su amistad con Luc&iacute;a. Esta, por su parte, no se ha casado, pero no se puede decir que haya encontrado el solaz; su rumbo est&aacute; a punto de cambiar. La narraci&oacute;n sigue a ambas amigas a lo largo de los a&ntilde;os, una obediente y pasiva, la otra d&iacute;scola e imprevisible. Solo que &ndash;y esto lo ense&ntilde;&oacute; muy bien Elena Ferrante&ndash; a veces los roles hipot&eacute;ticos se intercambian, y ah&iacute; es donde reside la prueba de la verdadera amistad.
    </p><p class="article-text">
        Bajo este argumento centrado en la relaci&oacute;n de ambas mujeres con el amor &ndash;al fin y al cabo, en el siglo XIX no pod&iacute;an concebir grandes futuros que no pasaran por el altar&ndash;, late una cr&iacute;tica social que, m&aacute;s all&aacute; de se&ntilde;alar la opresi&oacute;n de las mujeres y las carencias de su educaci&oacute;n &ndash;las escenas en la escuela las muestran entre clases de religi&oacute;n, labores y redacci&oacute;n, con profesores m&aacute;s pendientes de su dimensi&oacute;n moral que del aprendizaje&ndash;, indaga en el poder de las decisiones para forjar nuestro camino, esa b&uacute;squeda personal entre las normas que impone la sociedad y la (en este caso escasa) libertad de elecci&oacute;n individual. Tambi&eacute;n, aunque desde la perspectiva actual resulte instintivo conectar de inmediato con la amiga irreverente, invita a valorar las cualidades del car&aacute;cter de cada una, porque, como en toda buena novela, no son personajes maniqueos y evolucionan.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fantas&iacute;a</em>, en la tradici&oacute;n de la mejor narrativa social del siglo XIX, narra una historia m&aacute;s rica de lo que puede parecer de entrada. Para Matilde Serao, el conflicto amoroso es un pretexto para cuestionar los imperativos sociales; y las protagonistas femeninas, una manera de penetrar en la psique de las mujeres y demostrar que su mundo es m&aacute;s amplio de lo que se pretende hacer creer. Todo ello, con una prosa elegante, llena de pasajes de un lirismo evocador, y con ciertos toques de humor. Una lectura de las que hacen leer como antes: con pasi&oacute;n, con ganas de seguir pasando p&aacute;ginas; una lectura que tiene cr&iacute;tica, pero no olvida las emociones ni el carisma.
    </p><p class="article-text">
        Matilde Serao muri&oacute; de un infarto el 25 de julio de 1927, a los setenta y un a&ntilde;os. Hasta cierto punto, puede decirse que falleci&oacute; tal como quer&iacute;a: trabajando, porque se hallaba sentada a su escritorio, bol&iacute;grafo en mano. Su funeral fue todo un acontecimiento: la sociedad napolitana, esa que tan bien comprendi&oacute; en sus cr&oacute;nicas, y por la que tanto se implic&oacute;, le dio una despedida de honor. No recibi&oacute; el Premio Nobel, pero gan&oacute; algo m&aacute;s valioso: el respeto y el cari&ntilde;o de los lectores. Y hoy, gracias a novelas como <em>Fantas&iacute;a</em>, podemos recordar por qu&eacute;, y volver a caer en el encanto y la fuerza de sus palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fantasia-novela-amigas-adelanto-elena-ferrante-120-anos_1_13421251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Amistad,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[15 libros para meter en la maleta este verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano_1_13386049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f7fb735-7acf-4cfa-984d-57be26e7342f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x963y451.jpg" width="1200" height="675" alt="15 libros para meter en la maleta este verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historias sobre la libido femenina, el sudor, la amistad y la cultura del esfuerzo; entre las recomendaciones con las que esperamos inspiraros para elegir a vuestros compañeros literarios de viaje</p><p class="subtitle">Los actores británicos Benedict Cumberbatch y Benedict Wong alertan del “desastre” que podría suponer la fusión de Paramount y Warner
</p></div><p class="article-text">
        Elegir qu&eacute; libros dedicarle a tu <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano-2025_1_12445536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verano</a>, o al rev&eacute;s, qu&eacute; verano dedicarle a tus libros, es siempre una tarea complicada; aunque preciosa e inquietante. Encontrar el punto medio entre las historias en las que necesitamos adentrarnos, incluso cuando no hemos podido ni imagin&aacute;rnoslas; los ensayos sobre temas que han podido marcar nuestro d&iacute;a a d&iacute;a como lo mucho o poco que sudamos o la forma en la que nos relacionamos con nuestros trabajos; y los textos que funcionar&aacute;n como una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/voluntad-propia-libro-violador-dejara-manual-instrucciones-actues-victima-perfecta_1_12194363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bofetada</a>, una patada o un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-carazo-rinde-mejor-homenaje-abuela-facunda-fotolibro-alzheimer_1_12856807.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrazo</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Todos son v&aacute;lidos y tienen potencial de acabar en nuestras maletas y posteriores imaginarios, pero, insistimos, somos conscientes de que elegir entre el vasto mercado editorial es muy complicado. Nos hemos propuesto inspiraros con una lista de 15 t&iacute;tulos &ndash;no todos ellos recientes&ndash; que abordan desde la historia de la libido femenina, los lazos familiares y la cultura del esfuerzo, pasando por el S&aacute;hara Occidental.
    </p><h2 class="article-text">'Una aniquilaci&oacute;n fallida', de Carlota Gurt (C&aacute;psula)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/76fad690-2708-4d8b-be9e-b6628aa66013_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/biografia-fuego-reune-cuentos-patrones-orgasmos-hoguera_1_10611499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlota Gurt</a> advierte en el pr&oacute;logo de esta joya que el texto no fue concebido para ser le&iacute;do, sino para &ldquo;ser dicho, o m&aacute;s bien para ser escuchado y visto&rdquo;. El motivo es que fue una conferencia performativa que ha terminado tomando tambi&eacute;n forma de libro. Y qu&eacute; suerte. La escritora y traductora catalana reconstruye la historia del deseo femenino a trav&eacute;s de los discursos que ha habido sobre la libido de las mujeres, desde la diosa Inana que celebraba su vulva hace 4.000 a&ntilde;os hasta Rousseau y su misoginia ilustrada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay monjas, inquisidores, fil&oacute;sofos y periodistas modernos que a&uacute;n se escandalizan porque una mujer se masturbe cuatro veces en seis meses. El resultado es un ejemplar divertid&iacute;simo y mordaz, que arroja luz sobre de d&oacute;nde salen las delirantes ideas de que las mujeres somos &ldquo;o sexualmente insaciables o unas &ntilde;o&ntilde;as medio fr&iacute;gidas&rdquo;. Adem&aacute;s, tiene una de las mejores dedicatorias posibles: &ldquo;A todos los hombres de los que disfrut&eacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Sudor', de Mariela Sancari (Ediciones Comisura)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9a194270-9403-4627-8fd9-2c958af7308c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        S&iacute;, un libro sobre el sudor. La artista argentina Mariela Sancari ha convertido en este libro la <a href="https://www.eldiario.es/era/tiempo-sudo-motivo-esconde-hecho_1_9691142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperhidrosis</a> que padece en una investigaci&oacute;n literaria, visual, afectiva y pol&iacute;tica sobre el cuerpo, la mirada de los otros y las formas de resistencia que nacen de lo inc&oacute;modo. Lo hace desplazando el sudor del terreno de lo desagradable al de lo po&eacute;tico, lo pol&iacute;tico y lo com&uacute;n; y el sudor le acaba llevando a exploraciones sobre la amistad, el trabajo, el cuerpo femenino, la violencia de los anuncios de desodorantes, la intimidad, la verg&uuml;enza y la posibilidad de reconciliarse con aquello que, tiempo atr&aacute;s, nos estigmatiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El volumen alterna fragmentos autobiogr&aacute;ficos, ensayos, poemas, juegos de lenguaje, y est&aacute; impreso desde el cuerpo, ya que incluye im&aacute;genes producidas por el contacto directo del sudor de la autora con el papel fotosensible. A ello se le suman fotograf&iacute;as de archivo que revelan hasta qu&eacute; punto el sudor, especialmente el de las mujeres, ha sido vigilado, reprimido o medicalizado.
    </p><h2 class="article-text">'Radio Sarajevo', de Tijan Sila (Asteroide)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/42b9901e-d5d4-41cb-8806-29267c027449_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Asteroide es siempre una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuesta segura</a>, y de la cosecha de 2026 merece rescatar esta novela autobiogr&aacute;fica sobre la guerra de los Balcanes vista a trav&eacute;s de la mirada de un ni&ntilde;o. Un adolescente que sufre en sus carnes las consecuencias del sitio de Sarajevo en los noventa, al tiempo que la antigua Yugoslavia se desangraba en una guerra fratricida. 
    </p><p class="article-text">
        Vive en un modesto bloque de viviendas y, mientras las bombas caen sobre los tejados y los francotiradores disparan implacables, &eacute;l intenta mantener viva la ilusi&oacute;n de la infancia jugando con sus dos amigos inseparables, buscando algo valioso entre las ruinas y escuchando m&uacute;sica en su preciada radio. <em>Suffragette City</em> de David Bowie era la canci&oacute;n que sonaba cuando se produjeron las primeras explosiones.
    </p><h2 class="article-text">'Un deseo desmesurado de amistad', de H&eacute;l&egrave;ne Giannecchini (Anagrama) </h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a6c0bd57-5b81-4105-8721-f03610080d90_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La doctora en Literatura H&eacute;l&egrave;ne Giannecchini se pregunta en este ensayo c&oacute;mo ser&iacute;a nuestra vida si nuestras amigas tuvieran la misma importancia que nuestros amores, c&oacute;mo ser&iacute;an nuestras familias y qu&eacute; forma adoptar&iacute;an nuestros hogares. A partir de ah&iacute; construye un texto en el que cuenta la historia de la familia que llamamos elegida, a trav&eacute;s de su propio pasado, intercalando fotograf&iacute;as in&eacute;ditas de archivos <em>queer</em>. Con ellos busca expresar el poder pol&iacute;tico de una relaci&oacute;n esencial para el colectivo, m&aacute;s all&aacute; del amor rom&aacute;ntico, el deseo y el sexo; as&iacute; como su capacidad de reinvenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si os interesa el tema de la amistad, no hay nada como el verano y las vacaciones para reivindicar y recrearse en el poder de las amigas, as&iacute; que podr&iacute;ais complementar esta lectura con <em>Peque&ntilde;o tratado sobre la amistad</em> (Tr&aacute;nsito), de Joana D'Alessio y <em>Amiga m&iacute;a</em> (Blackie Books), de <a href="https://www.eldiario.es/era/raquel-congosto-escritora-no-han-preparado-amistad_1_12417076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raquel Congosto</a>.
    </p><h2 class="article-text">'Muere, pap&aacute;', de Greta Garc&iacute;a con dibujos de Jos&eacute; Toro (Tr&aacute;nsito)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6abef01a-6039-4fb6-bf60-4b30eba53f4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si no hab&eacute;is le&iacute;do a&uacute;n<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/queria-bailar-novela-bruta-vomita-autoexigencia-canones-belleza_1_10021349.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Solo quer&iacute;a bailar</em></a><em>,</em> os lo recomiendo tambi&eacute;n, el libro con el que la bailarina, core&oacute;grafa, directora teatral y circense Greta Garc&iacute;a debut&oacute; en la novela. Libro que por cierto ha contado con adaptaci&oacute;n a las tablas, que podr&eacute;is disfrutar hasta el 28 de octubre en el <a href="https://teatrodelbarrio.com/solo-queria-bailar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro del Barrio de Madrid</a> protagonizada por Olalla Hern&aacute;ndez. Maravillosa. <em>Muere, pap&aacute;</em>, es otra propuesta particular&iacute;sima, en la que desde el desborde, la iron&iacute;a y el pensamiento en espiral; convierte la convivencia entre una hija y su padre recluido en casa en un campo de batalla emocional lleno de humor negro, ternura y lucidez. 
    </p><p class="article-text">
        Hay cacahuetes, pastillas, dibujos, reproches y afilados mon&oacute;logos con los que Garc&iacute;a disecciona el amor filial, la dependencia, la culpa y el desgaste cotidiano con una lengua viva que salta del chiste al abismo sin pedir permiso. Entre medias afloran asuntos como el agotamiento, la precariedad emocional y la dificultad de emanciparse.
    </p><h2 class="article-text">'Principio, medio, fin', de Valeria Luiselli (Feltrinelli)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/95457727-9ca6-4ba3-a8cf-feaf6fd941ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Feltrinelli ha estrenado editorial en espa&ntilde;ol con <em>Principio, medio, fin,</em> la &uacute;ltima novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8530109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valeria Luiselli</a>, autora de t&iacute;tulos como <em>Los ingr&aacute;vidos</em>, <em>Desierto sonoro</em> y <em>Los ni&ntilde;os perdidos</em>.
    </p><p class="article-text">
        El libro arranca el d&iacute;a en el que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, en un verano de vientos impredecibles, tormentas repentinas y volcanes que amenazan con entrar erupci&oacute;n (b&aacute;sicamente, como en tantas ocasiones, la vida misma). La madre acaba de dejar atr&aacute;s un divorcio dif&iacute;cil y trata de encontrar la forma de darle un nuevo inicio a su vida. La hija, por su parte, empieza a poco a interesarse por la historia de su bisabuela Nanna, que trabaj&oacute; como excavadora en un yacimiento arqueol&oacute;gico antes de emigrar a las Am&eacute;ricas. Juntas, entre paseos, lecturas y conversaciones se plantean c&oacute;mo reimaginar la vida de otro modo. Las tradiciones familiares se convierten as&iacute; en el centro de la obra, as&iacute; como la memoria, el lenguaje y los or&iacute;genes.
    </p><h2 class="article-text">'La cultura del desesfuerzo', de Miguel G&oacute;mez Garrido (Siglo XXI)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/696983c0-0dc1-48ed-a9b9-55b7c1c266f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Unir a Lenin, Mr. Wonderful, <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/burger-king-cancela-colaboracion-xokas-ultimas-polemicas-no-representa-valores_132_13385893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Xokas</a> y Marco Aurelio en una misma frase podr&iacute;a parecer una locura, pero el periodista Miguel G&oacute;mez Garrido logr&oacute; encontrar el punto en com&uacute;n: todos creen que el trabajo duro nos har&aacute; mejores. A pesar de que, sin embargo, solo nos hace m&aacute;s precarios. Como &eacute;l mismo explica en este ensayo, pasamos m&aacute;s horas en la oficina que en nuestra casa, vemos m&aacute;s a nuestro jefe que a nuestra pareja y enfermarse parece ser la &uacute;nica forma posible de descansar. 
    </p><p class="article-text">
        El autor plantea que siendo la cultura del esfuerzo la que ha definido y dignificado la identidad de la clase obrera, tambi&eacute;n ha justificado su explotaci&oacute;n durante siglos, por lo que, &iquest;c&oacute;mo puede haber hecho tanto y tan poco por nosotros? Mordaz y provocador, este libro tiene como fin &uacute;ltimo diseccionar nuestra relaci&oacute;n con el trabajo. Quiz&aacute;s no sea el volumen ideal para desconectar estas vacaciones, pero s&iacute; para replantearnos c&oacute;mo queremos comportarnos a nuestra vuelta.
    </p><h2 class="article-text">'A flor de piel', de Nora Mu&ntilde;iz (Tr&aacute;nsito)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c7110e17-ea2d-47d5-aca7-e0301f13a58c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este libro es muy f&iacute;sico, senso y tensorial, pero merece igualmente la pena (seguramente, incluso m&aacute;s). La escritora e investigadora mexicana Nora Mu&ntilde;iz firma esta novela que arranca con una madre que cr&iacute;a sola a su hija en condiciones precarias, con un trabajo exigente, poco dinero y una soledad constante. Pronto hay algo que la desborda: a la ni&ntilde;a le diagnostican dermatitis severa, aunque lo que realmente tiene es una piel indomable. A partir de ah&iacute;, el libro deja de ser solo la historia de una maternidad dif&iacute;cil para convertirse en la de una piel herida y que tambi&eacute;n hiere.
    </p><p class="article-text">
        Enmarcada dentro del <em>body horror</em> y el terror, <em>A flor de piel </em>incomoda e hipnotiza al hablar sobre la maternidad, el cuerpo, los l&iacute;mites del cuidado, la gesti&oacute;n imposible de los afectos, la violencia y una sociedad que permanece indiferente ante el dolor ajeno. Brutal.
    </p><h2 class="article-text">'Lo que viene despu&eacute;s... y que te guste', de Abigail Thomas (Errata Naturae)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6f0ca829-c12c-4741-a33d-f06a38505178_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con la habitual honestidad y sencillez con la que Abigail Thomas escribe sobre el d&iacute;a a d&iacute;a y las peque&ntilde;as alegr&iacute;as que nos alivian de los grandes dramas; aqu&iacute; se adentr&oacute; en las memorias, la amistad duradera, la complejidad de las relaciones entre madres e hijas, y el amor por los perros (que ya explor&oacute;, en particular sobre el duelo tras la muerte de estos, en <em>Una vida de tres perros</em>).
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s de la historia de Abigail y Chuck, que han sido mejores amigos durante treinta a&ntilde;os, en los que han sido principal testigo y apoyo del otro, la persona que siempre se hace re&iacute;r, quien est&aacute; en los momentos de pobreza, enfermedad, salud y riqueza, as&iacute; como las p&eacute;rdidas y los divorcios. Sin embargo, un suceso hace tambalearlo todo, al menos durante un tiempo.
    </p><h2 class="article-text">'Aai&uacute;n', de Tom&aacute;s B&aacute;rbulo (Archiletras)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2a32e68e-3056-4bd4-942e-6f6391950a76_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La semana pasada recibimos la triste noticia de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-tomas-barbulo-periodista-conto-historia-prohibida-sahara-espanol_129_13382340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte del periodista y escritor</a> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tomas-barbulo-islam-marruecos_128_3345842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tom&aacute;s B&aacute;rbulo</a>, autor de <em>V&iacute;rgenes y verdugos, La asamblea de los muertos</em> y <em>La historia prohibida del S&aacute;hara espa&ntilde;ol</em>. Justo acababa de publicar <em>Aai&uacute;n</em>, un thriller de amor y guerra ambientado en la &uacute;ltima colonia espa&ntilde;ola, que &eacute;l mismo conoci&oacute; muy de cerca. 
    </p><p class="article-text">
        La historia arranca en la primavera de 1975 del S&aacute;hara Espa&ntilde;ol hoy denominado S&aacute;hara Occidental, donde vivi&oacute; hasta las v&iacute;speras de la Marcha Verde. En ese momento era el escenario de una guerra sucia, al sufrir los combates entre el ej&eacute;rcito de Franco, los guerrilleros independentistas del Frente Polisario y los terroristas que Marruecos infiltraba en el territorio para preparar su anexi&oacute;n. En ese contexto, el capit&aacute;n B&aacute;rbulo, un oficial at&iacute;pico miembro de la Uni&oacute;n Militar Democr&aacute;tica, est&aacute; m&aacute;s pendiente de su apasionado romance en El Aai&uacute;n con la joven marroqu&iacute; Aicha que del ruido de las balas y las bombas.
    </p><h2 class="article-text">'El ej&eacute;rcito ciego', de David Toscana (Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f85786fd-e5fa-4e1d-a317-1035231c006e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/david-toscana-premio-alfaguara-novela-2026-ejercito-ciego_1_12939411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Alfaguara de Novela 2026</a>, el mexicano David Toscana mezcla historia e inventiva en este libro inspirado en las cr&oacute;nicas medievales y en uno de los episodios m&aacute;s crueles de las guerras bizantinas; cuando en el siglo XI Basillo II, emperador de Bizancio, orden&oacute; cegar a 15.000 soldados b&uacute;lgaros. 
    </p><p class="article-text">
        El autor, art&iacute;fice de t&iacute;tulos como <em>Lontananza</em> (1997), <em>Brindis por un fracaso</em> (2006) y <em>La ciudad que el diablo se llev&oacute;</em> (2021); crea aqu&iacute; una f&aacute;bula oscura y peligrosa sobre la guerra, el poder y la resistencia.
    </p><h2 class="article-text">'Que se mueran los hijos de los dem&aacute;s', de Roser Cabr&eacute;-Verdiell (Alpha Decay)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bf7e4521-c470-4a24-aff1-876b9e7eb64d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Que se mueran los hijos de los dem&aacute;s</em> narra la metamorfosis de una mujer que comienza siendo fr&aacute;gil y termina desafiando sus propios l&iacute;mites. La de Rebeca, que con cuarenta a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, se traslada a Ocata con su familia. All&iacute; busca tocar tierra, y dejar atr&aacute;s un s&eacute;ptimo piso en Barcelona que se hab&iacute;a convertido en una trampa mortal. Pero el cambio no le trae la calma esperada, especialmente tras conocer a sus vecinos de la casa de enfrente.
    </p><p class="article-text">
        Lo real y lo imaginario, lo psicol&oacute;gico y lo m&iacute;tico, se entremezclan en el texto de Roser Carbr&eacute;-Verdiell que gestiona la instituci&oacute;n familiar y cuestiona las certezas que sostienen la vida cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">'Murdoku', de Manuel Garand (Temas de Hoy)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/133b0819-8f40-4975-b3c9-77efd6b893f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s habitual encontrarse a adultos que acompa&ntilde;an sus ratos en la playa, piscina y parque con cuadernos de actividades, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-cuadernos-actividades-adultos-pasatiempos-deberes-vacaciones_1_12444620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi compa&ntilde;era Cristina Ros</a> defini&oacute; con mucho atino el a&ntilde;o pasado como &ldquo;una suerte de evoluci&oacute;n sofisticada de esos libritos de pasatiempos del quisco que en la era anal&oacute;gica se llevaban en el bolso para amenizar la espera en la consulta del dentista, los viajes en el tren o las tardes en la piscina vigilando a los ni&ntilde;os&rdquo;. Blackie Books fue una de las primeras editoriales en apostar por ello con sus <em>Cuadernos Blackie Books</em>, a los que se han ido sumando otros ejemplos como <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-corner-de-pasatiempos-futboleros/447850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Corner de pasatiempos futboleros</em></a>, de &Aacute;lvaro Coraz&oacute;n Rural (geoPlaneta), el <a href="https://www.lonelyplanet.es/tienda/guias/ilustrados/cuaderno-de-actividades-para-mentes-viajeras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuaderno de actividades para mentes viajeras</em></a> (Lonely Planet) y <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-casos-de-agatha-christie-100-acertijos-y-un-misterio-por-resolver/419013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los casos de Agatha Christie: 100 acertijos y un misterio por resolver</em></a> (Espasa).
    </p><p class="article-text">
        Otro que se ha terminado convirtiendo en todo un fen&oacute;meno es <em>Murdoku</em> (Temas de Hoy), que mezcla la l&oacute;gica del sudoku con misterios de asesinato. La combinaci&oacute;n perfecta para los fan&aacute;ticos de los pasatiempos y amantes de la novela negra. A principios de mes se public&oacute; una segunda entrega con 80 casos inmersivos m&aacute;s para quienes hubieran devorado ya la primera.
    </p><h2 class="article-text">'Perras de reserva', de Dahlia de la Cerda (Sexto Piso)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da610776-f890-44b3-b669-d1837b0623a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En este tipo de art&iacute;culos de recomendaciones, solemos sugerir novedades editoriales de los &uacute;ltimos meses o a&ntilde;o, pero vamos a incluir dos de a&ntilde;adas previas. El primero es <em>Perras de reserva</em>, de Dahlia de la Cerda. Un volumen de relatos protagonizados por mujeres que van desde sicarias, universitarias, prostitutas, <em>influencers</em>, amas de casa y beatas; todas ellas se enfrentan por supuesto a los peligros de haber nacido mujer, cada una a su manera, obligadas a debatirse entre el bien y el mal muchas veces, pero sobre todo a buscar la manera de ya no solo sobrevivir, sino vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Hay dos textos en concreto, en los que se describe un aborto y una violaci&oacute;n con una crudeza de la que te deja sin dormir durante d&iacute;as; qued&aacute;ndose para siempre, en un ejercicio literario potent&iacute;simo, crudo, cargado de iron&iacute;a y humor negro, y dolorosa y luminosamente real. Pod&eacute;is complementar la lectura sobre esta autora mexicana con <em>Medea me cant&oacute; un corrido</em> (Sexto Piso).
    </p><h2 class="article-text">'Joder y gracias', de Paula Reyes (Aguilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/47f709af-77a0-4aa1-ac95-f78ba523d64e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El poemario <em>Joder y gracias</em> fue publicado el a&ntilde;o pasado por Paula Reyes, una de las dos cantantes y actrices que componen la banda Pipiolas, junto a Adriana Ubani, que protagonizaron un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pipiolas-redaccion-eldiario-utilizando-cuotas-femeninas-festivales-blanqueamiento_1_13386094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentro con los socios de elDiario.es</a> la semana pasada &ndash;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=xJBI5MphaOg&amp;t=2396s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto incluido</a>&ndash;. En &eacute;l compartieron sus pareceres sobre temas como las cuotas femeninas en los festivales, las pol&eacute;micas declaraciones de El Xokas sobre Ester Exp&oacute;sito y el baile como acto pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el tercer libro de Reyes, descrito por su editorial como &ldquo;un manifiesto para la generaci&oacute;n Rooney&rdquo;, y raz&oacute;n no le falta. La obra gira en torno a Enriqueta, que no llora. Desde que su hermano se suicid&oacute; y le dej&oacute; una escueta nota de despedida con dos faltas de ortograf&iacute;a, vive en un mundo que le es ajeno e inc&oacute;modo. Vida, amor y muerte se entrazan en los poemas con iron&iacute;a, lirismo y bien de reflexi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano_1_13386049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 20:04:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[15 libros para meter en la maleta este verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Ensayos]]></media:keywords>
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