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    <title><![CDATA[elDiario.es - Feminismo]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Murcia dedica cuatro veces más calles a hombres que a mujeres: "Tienes que ser una santa para que te pongan una"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/murcia-dedica-cuatro-veces-calles-hombres-mujeres-tienes-santa-pongan_1_13167680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2de7c842-261c-47ce-ba57-bd89769c751e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murcia dedica cuatro veces más calles a hombres que a mujeres: &quot;Tienes que ser una santa para que te pongan una&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cambiar el nombre de una calle que ya tiene uno no es sencillo. La ley solo lo permite sin mayor trámite cuando hay motivación de memoria histórica de por medio</p></div><p class="article-text">
        Nombrar una calle es un acto de memoria. No de toda memoria: m&aacute;s bien de la que alguien (un ayuntamiento, una comisi&oacute;n o una junta municipal) decide qu&eacute; merece quedar fijado en el sitio m&aacute;s visible posible: la placa que da nombre al lugar donde la gente vive, trabaja y se orienta, o a donde llega el correo. El callejero de una ciudad es, en cierta medida, una lista de personas que se ha decidido inmortalizar. Y esa lista, en la ciudad de Murcia, como en casi cualquier ciudad espa&ntilde;ola, es abrumadoramente masculina.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del pragmatismo, cuando las ciudades se expanden y las calles solo dan a otras calles, cuando las calles ya solo son ramales de la urbe sin mucha m&aacute;s identidad, los od&oacute;nimos -los nombres propios de las calles- pasan a ser, en muchos casos, una forma de homenajear a los ilustres, a los santos, a las v&iacute;rgenes y a todo aquel o aquella, sobre todo aquel, digno de tener una calle, una plaza o un jard&iacute;n con su nombre. En Murcia, ese alguien tiene nombre de hombre en m&aacute;s del 80% de los casos en que ese nombre es el de una persona real.
    </p><p class="article-text">
        Antes que nada, los n&uacute;meros: de las m&aacute;s de 5.300 calles que conforman el callejero de Murcia, apenas algo m&aacute;s de un tercio lleva el nombre de una persona; aproximadamente el 37 por ciento. El resto, nombres neutros como por ejemplo la Avenida de la Libertad, responde a una l&oacute;gica distinta. Pero de ese tercio que s&iacute; homenajea a alguien, la proporci&oacute;n es contundente; en n&uacute;meros absolutos: 1.647 calles con nombre de hombre frente a 367 con nombre de mujer. Dicho de otra manera, por cada calle dedicada a una mujer en Murcia hay cuatro y media dedicadas a un hombre.
    </p><h2 class="article-text">Figuras ilustres y ... masculinas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es un reflejo de la sociedad&rdquo;, resume Mercedes Nicol&aacute;s, presidenta de la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Memoria Hist&oacute;rica. &ldquo;Nunca falta un maestro, un m&eacute;dico, o hasta un alcalde al que homenajear, pero la mayor&iacute;a de las veces eran y son hombres. Las figuras ilustres del pueblo siempre han sido masculinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s expone un ejemplo en concreto: en las pedan&iacute;as de la ciudad siempre ha habido mujeres que asist&iacute;an en los partos antes de que existiera la figura reglada de la matrona. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no hay un homenaje a esas mujeres?&rdquo;, se pregunta. La respuesta est&aacute;, en parte, en qui&eacute;n decide qu&eacute; merece la pena recordarse. Y quienes deciden son &ldquo;tambi&eacute;n, casi siempre, hombres&rdquo;. Esta cifra todav&iacute;a se afina m&aacute;s si se separa lo religioso de lo civil. Casi cuatro de cada diez calles con nombre de mujer en Murcia llevan el nombre de una Virgen o una santa; en el caso de los hombres, esa proporci&oacute;n baja a algo m&aacute;s de una de cada ocho. Cuando solo se cuentan personas del &aacute;mbito laico, la desproporci&oacute;n alcanza una ratio de m&aacute;s de seis a uno a favor de los hombres. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Calle de Santa Teresa, en Murcia                            </span>
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        De las 367 calles con nombre de mujer en Murcia, 142 corresponden a v&iacute;rgenes, santas o beatas. Esther Nevado, edil socialista ligada a la Comisi&oacute;n de Calles durante los dos a&ntilde;os de gobierno socialista en el Ayuntamiento de Murcia, lo resume con una frase: &ldquo;Casi parece que para que te pongan una calle tienes que ser santa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esther Nevado lleg&oacute; a la Comisi&oacute;n de Calles del Ayuntamiento de Murcia durante los dos a&ntilde;os de gobierno socialista sin un diagn&oacute;stico previo del problema. El diagn&oacute;stico lleg&oacute; solo. &ldquo;Cuando convoqu&eacute; la primera comisi&oacute;n, me di cuenta de que de veinte nombres que me propon&iacute;an las pedan&iacute;as, diecinueve eran de hombres&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un problema de escala</h2><p class="article-text">
        Era la costumbre cayendo por su propio peso. &ldquo;Los alcaldes ped&aacute;neos solo propon&iacute;an lo que siempre se hab&iacute;a propuesto, y las juntas municipales votaban lo que siempre se hab&iacute;a votado. Y la comisi&oacute;n aprobaba lo que le llegaba&rdquo;. Pero Nevado decidi&oacute; cambiar las reglas: modific&oacute; el reglamento para exigir que las propuestas de cada pedan&iacute;a fueran paritarias durante un mandato completo. Si una junta presentaba dos nombres de hombre, la siguiente tanda ten&iacute;a que ser de dos mujeres. Si no, la propuesta se devolv&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La medida sigue vigente hoy en d&iacute;a y, seg&uacute;n explica Nevado, la administraci&oacute;n actual del Consistorio la respeta. Pero tiene un techo evidente. El municipio de Murcia no crece lo suficientemente r&aacute;pido como para que el cambio sea perceptible en el corto plazo. &ldquo;Har&aacute;n falta doscientos a&ntilde;os para llegar a la paridad del callejero&rdquo;, sentencia. El problema es de escala: la comisi&oacute;n se re&uacute;ne cada seis meses, aprueba una veintena de nombres por sesi&oacute;n y el grueso del callejero -construido durante siglos sin seguir criterios de paridad- permanece intacto. 
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                Calle de la poeta, dramaturga y ensayista Carmen Conde, en Murcia                            </span>
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        Cambiar el nombre de una calle que ya tiene uno no es sencillo. La ley solo lo permite sin mayor tr&aacute;mite cuando hay motivaci&oacute;n de memoria hist&oacute;rica de por medio. En el resto de casos, la placa queda donde est&aacute;. &ldquo;Qu&eacute; prudentes somos los dem&oacute;cratas&rdquo;, dice Jorge Dioni, ensayista y escritor, autor de <em>La Espa&ntilde;a de las piscinas</em> y <em>El Malestar de las ciudades</em>, entre otros, al salir a colaci&oacute;n el tema. &ldquo;Los franquistas no ten&iacute;an tantos reparos en cambiar el nombre a las cosas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Lobosillo: de nombres franquistas a femeninos</h2><p class="article-text">
        Hubo un lugar de Murcia donde s&iacute; se movi&oacute; todo de golpe. Lobosillo es una pedan&iacute;a peque&ntilde;a donde hace poco, nueve de sus calles llevaban nombres franquistas, incluida una dedicada al propio Francisco Franco. Cuando la Ley de Memoria Hist&oacute;rica oblig&oacute; a retirarlos, la Junta Municipal hizo algo que llam&oacute; la atenci&oacute;n: las nueve propuestas de sustituci&oacute;n fueron nombres de mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las quit&aacute;bamos por la Ley de Memoria Hist&oacute;rica y las nueve propuestas que se hicieron eran nueve mujeres&rdquo;, recuerda Nevado. Mercedes Nicol&aacute;s lo confirma: fue el cambio m&aacute;s significativo en el callejero murciano en t&eacute;rminos de g&eacute;nero. Una pedan&iacute;a pas&oacute;, de golpe, &ldquo;de tener media docena de franquistas a tener media docena de mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Dioni pone de manifiesto un marco m&aacute;s amplio. &ldquo;Lo que homenajeas con las calles o con las estatuas, con los nombres de los recintos deportivos... es la gente que importa&rdquo;, dice. Es una declaraci&oacute;n de intenciones. El callejero, en ese sentido, no es neutro: trata de discriminar qui&eacute;n hizo cosas y qui&eacute;n no. El asunto se complica cuando se intenta corregir. 
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n incomoda, dice, porque &ldquo;pone nerviosa a mucha gente que se siente cerca de entrar en el canon&rdquo;. Lo mismo pasa con las calles: no es que nadie pierda la suya, pero s&iacute; que el baremo cambia. Y hay quien lo vive como una amenaza. &ldquo;Hay gente que piensa en el mundo como en una tarta de la que, si alguien se come un trozo, ese trozo no me lo como yo.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">En las calles, pero no en las paredes</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Plaza de la poeta y novelista Rosalía de Castro, en Murcia                            </span>
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        La desproporci&oacute;n no es solo simb&oacute;lica. El libro <em>El callejero</em>, de Capit&aacute;n Swing, recoge el caso de una calle en las <em>Midlands </em>inglesas cuyo nombre era un vulgarismo sexual. En 2018, un vecino impuls&oacute; una campa&ntilde;a para cambiarlo argumentando que el precio de los pisos de la zona podr&iacute;a subir decenas de miles de libras si desaparec&iacute;a de la placa. El nombre de una calle mueve, adem&aacute;s de autoestimas, dinero.
    </p><p class="article-text">
        Aida Dos Santos, autora de <em>Hijas del hormig&oacute;n</em>, apunta que hay estudios en Reino Unido que han encontrado precisamente eso: que las calles con nombre de mujer tienen precios de vivienda m&aacute;s bajos que las que llevan nombre de hombre. &ldquo;No solamente hay menos calles de mujeres&rdquo;, explica, &ldquo;sino que cuando se decide ponerle el nombre de una mujer a una calle, no suele ser en los barrios m&aacute;s pudientes ni en los mejor considerados.&rdquo; El sesgo no se limita &uacute;nicamente a qui&eacute;n aparece en la placa: tambi&eacute;n determina el d&oacute;nde. 
    </p><p class="article-text">
        Dos Santos a&ntilde;ade otro giro: las mujeres son, estad&iacute;sticamente, las que m&aacute;s recorren las calles a pie y las que m&aacute;s usan el transporte p&uacute;blico. Y a veces, aunque no aparezcan en las placas, acaban d&aacute;ndole nombre a los espacios a trav&eacute;s del uso. &ldquo;Las plazas de abastos muchas veces no se llaman plazas de abastos&rdquo;, explica, &ldquo;pero como la actividad principal es que vayan las mujeres a hacer la compra, al final las calles acaban siendo conocidas por el uso que se le da y no por el nombre que le han querido poner. Son ellas las que habitan el espacio, pero son ellos los que figuran en la pared&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/murcia-dedica-cuatro-veces-calles-hombres-mujeres-tienes-santa-pongan_1_13167680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 20:59:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murcia dedica cuatro veces más calles a hombres que a mujeres: "Tienes que ser una santa para que te pongan una"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Región de Murcia,Feminismo,Artistas,mujeres,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amparo Serrano de Haro reivindica en la clausura de las jornadas ‘Paradoxa’  una nueva mirada feminista sobre la historia del arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/amparo-serrano-haro-clausura-jornadas-filosoficas-paradoxa-defensa-estetica-feminista_1_13171711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168ab94a-0fa9-44e3-841c-486190803de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141669.jpg" width="4654" height="2618" alt="Amparo Serrano de Haro reivindica en la clausura de las jornadas ‘Paradoxa’  una nueva mirada feminista sobre la historia del arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora cerró en Cáceres la XX edición del encuentro filosófico con una ponencia sobre género, poder y revisión crítica del canon artístico, presentada por la profesora de filosofía Inma Morillo Blanco </p></div><p class="article-text">
        Las XX Jornadas Filos&oacute;ficas 'Paradoxa' de C&aacute;ceres cerraron su edici&oacute;n de 2026 con una reflexi&oacute;n incisiva sobre arte y g&eacute;nero de la mano de la historiadora del arte Amparo Serrano de Haro (Ara de Haro), cuya ponencia, titulada <em>Introducci&oacute;n a una est&eacute;tica feminista</em>, puso el broche final a un ciclo que durante meses ha abordado las tensiones entre est&eacute;tica, pol&iacute;tica y representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sesi&oacute;n de clausura, celebrada en la Biblioteca P&uacute;blica de C&aacute;ceres, estuvo presentada por la profesora de filosof&iacute;a Inma Morillo Blanco, del Instituto Santa Eulalia de M&eacute;rida, quien introdujo a Serrano de Haro destacando su s&oacute;lida trayectoria acad&eacute;mica y su contribuci&oacute;n a la revisi&oacute;n cr&iacute;tica de la Historia del Arte. En un contexto marcado por el lema de estas jornadas &mdash;'Arte y filosof&iacute;a: a la b&uacute;squeda de una est&eacute;tica en el campo de batalla'&mdash;, la intervenci&oacute;n de la investigadora situ&oacute; el foco en las relaciones de poder que atraviesan la producci&oacute;n art&iacute;stica y en la necesidad de repensar los marcos te&oacute;ricos tradicionales desde una perspectiva feminista.
    </p><p class="article-text">
        Doctora por la Universidad Nacional de Educaci&oacute;n a Distancia y formada tambi&eacute;n en la Universidad Complutense de Madrid, Serrano de Haro ha desarrollado una carrera que combina la docencia universitaria con la investigaci&oacute;n y la difusi&oacute;n del conocimiento. Su trayectoria internacional incluye etapas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y estudios de posgrado en la Universidad de Columbia y la Universidad de Nueva York, experiencias que han marcado una mirada abierta y cr&iacute;tica sobre el arte contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, la ponente subray&oacute; c&oacute;mo la historiograf&iacute;a art&iacute;stica ha sido construida hist&oacute;ricamente desde par&aacute;metros excluyentes que han invisibilizado a numerosas creadoras. En esta l&iacute;nea, reivindic&oacute; el papel de los estudios de g&eacute;nero en la recuperaci&oacute;n, catalogaci&oacute;n y an&aacute;lisis de la producci&oacute;n art&iacute;stica femenina, un &aacute;mbito en el que ha participado activamente a trav&eacute;s de diversos proyectos de investigaci&oacute;n. &ldquo;No se trata solo de a&ntilde;adir nombres de mujeres al relato&rdquo;, vino a plantear, &ldquo;sino de cuestionar los criterios mismos con los que se ha construido ese relato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo, que supera las setenta publicaciones entre libros, monograf&iacute;as, art&iacute;culos y cap&iacute;tulos de libro, incluye t&iacute;tulos como Mujeres en el arte: espejo y realidad o Vida de Remedios Varo, donde se evidencia una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n centrada en la iconograf&iacute;a, la teor&iacute;a cr&iacute;tica y los estudios feministas. A esta labor acad&eacute;mica suma tambi&eacute;n su faceta literaria, desarrollada bajo el seud&oacute;nimo Ara de Haro, con la que ampl&iacute;a su campo de reflexi&oacute;n desde la creaci&oacute;n narrativa.
    </p><p class="article-text">
        La ponencia encaj&oacute; con precisi&oacute;n en el esp&iacute;ritu de unas jornadas que han reunido desde enero a especialistas como Fernando Castro Fl&oacute;rez, Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Javier o Jos&eacute; Luis Molinuevo, en un programa que ha alternado conferencias, debates y espacios de puesta en com&uacute;n. La propuesta de Serrano de Haro no solo cerr&oacute; el ciclo, sino que dej&oacute; planteadas preguntas de fondo sobre el papel del arte en la construcci&oacute;n simb&oacute;lica de las desigualdades y sobre la capacidad de la teor&iacute;a cr&iacute;tica para transformarlas.
    </p><p class="article-text">
        Con la evaluaci&oacute;n final y la clausura institucional a cargo de la presidenta de la Asociaci&oacute;n de Filosof&iacute;a de Extremadura, Raquel Rodr&iacute;guez Ni&ntilde;o, las jornadas 'Paradoxa' concluyen una edici&oacute;n que ha consolidado a C&aacute;ceres como espacio de pensamiento contempor&aacute;neo, donde la filosof&iacute;a y el arte se cruzan para interrogar el presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/amparo-serrano-haro-clausura-jornadas-filosoficas-paradoxa-defensa-estetica-feminista_1_13171711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 09:13:38 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patrizia Escoín, cantante de Los Romeos: "En los 90 el mundo del rock era un campo de nabos y una machirulada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/patrizia-escoin-cantante-romeos-90-mundo-rock-campo-nabos-machirulada_1_13164604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41cabc49-3776-441a-aa1b-6fe1dabf63eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141420.jpg" width="4180" height="2351" alt="Patrizia Escoín, cantante de Los Romeos: &quot;En los 90 el mundo del rock era un campo de nabos y una machirulada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo saca una nueva versión de su éxito de los 90, ahora con Samantha Hudson y reconvertido en reivindicación del empoderamiento feminista
</p><p class="subtitle">‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/discoteca-80-punta-iceberg-filon-llamado-nostalgia_129_13065561.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nostalgia manda.</a> Y llegar a fin de mes, tambi&eacute;n. A los m&uacute;sicos de rock del siglo XX nadie les advirti&oacute; que en el futuro, tal vez, la vida se complicar&iacute;a demasiado y que el prestigio no paga las facturas. Volver es un verbo esencial en el lenguaje de la m&uacute;sica pop. Volver de cualquier manera, sin preocuparse demasiado del c&oacute;mo y el cu&aacute;ndo tambi&eacute;n es una actitud habitual. Total, siempre va a haber un p&uacute;blico interesado en revivir su juventud. 
    </p><p class="article-text">
        Ese no es el caso de Los Romeos, la banda de Castell&oacute;n que, a principios de los noventa se hizo popular con m&uacute;sica de una pureza incuestionable que tambi&eacute;n pose&iacute;a un gran tir&oacute;n. Hac&iacute;an rock veloz con melod&iacute;as pop. Eran demoledores y muy divertidos. Tambi&eacute;n ten&iacute;an una lideresa, Patrizia Esco&iacute;n, que, pese a su juventud, rompi&oacute; esquemas en aquel momento. 
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a muchas cantantes de rock por aquel entonces, y menos a&uacute;n, con tanta popularidad y exposici&oacute;n como la que tuvieron Los Romeos a lo largo de aquel 1990, cuando canciones como <em>Mi vida rosa</em> y <em>Mu&eacute;rdeme </em>se infiltraron en las listas de &eacute;xitos. &ldquo;La verdad es que, en general, en el rock no hab&iacute;a apenas mujeres&rdquo;, explica Pat por tel&eacute;fono. &ldquo;Estaba Aurora Beltr&aacute;n con los Tah&uacute;res Zurdos, estaba Mercedes Ferrer, que tocaba la guitarra, y era como &iexcl;ah, toca la guitarra! Y Aurora tambi&eacute;n, &iexcl;toca la guitarra!&nbsp;Yo tambi&eacute;n quiero tocar la guitarra. Para m&iacute; eran como diosas. Es muy diferente de c&oacute;mo es ahora. Seguimos afianzados en el patriarcado en cualquier plano de nuestra vida, pero en aquel momento, el mundo del rock era un campo de nabos total, y una machirulada. Menos mal que hemos cambiado todos, incluida yo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Volvamos al principio de esta historia: Los Romeos, que se separaron en 1996, anunciaron a finales del a&ntilde;o pasado que se reun&iacute;an. El pr&oacute;ximo d&iacute;a 24 comienza la gira que celebra el 35 aniversario del debut discogr&aacute;fico del grupo, <em>Los Romeos</em>. Las entradas para Madrid y Val&egrave;ncia ya se han agotado. A Madrid volver&aacute;n en oto&ntilde;o para un segundo concierto. No hay disco nuevo. Tampoco lo necesitan, sus viejas canciones suenan a todo menos a viejo. Han actualizado sus dos singles grab&aacute;ndolos con artistas invitados que no est&aacute;n en esto porque s&iacute; sino porque son fans. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Carlos Gal&aacute;n (director de Subterfuge, el sello que patrocina este regreso y donde sacar&aacute;n un recopilatorio) nos propuso regrabar un par de temas con colaboraciones. Las versiones originales suenan muy bien, as&iacute; que si hac&iacute;amos una nueva versi&oacute;n ten&iacute;a que haber un porqu&eacute;. Paco Trinidad (el productor de sus dos primeros &aacute;lbumes) hizo un trabajo genial, dif&iacute;cil de mejorar. Lo fant&aacute;stico es colaborar con gente de ahora. Y cuando pregunt&oacute; con qui&eacute;n har&iacute;amos <em>Mu&eacute;rdeme</em>, dijimos que con Samantha Hudson. Desde el principio no pens&aacute;bamos en otra. Y ella dijo que s&iacute;&rdquo;, explica de su colaboraci&oacute;n con Hudson. 
    </p><p class="article-text">
        Cree que con Samantha <em>Mu&eacute;rdeme</em> mantiene la misma fuerza que ten&iacute;a cuando sali&oacute; la primera vez, &ldquo;es la misma declaraci&oacute;n de intenciones&rdquo;. &ldquo;Ella era la persona ideal para cantarla. Hace unos a&ntilde;os colg&oacute; unas fotos estupendas suyas con una camiseta de Lula (la banda que Pat fund&oacute; tras la separaci&oacute;n de Romeos), y vamos, yo dije, 'Dios, qu&eacute; ilusi&oacute;n'. <em>Mi vida rosa</em> la hemos grabado con&nbsp;La La Love You, que en su d&iacute;a ya la versionaron. Han metido sintes, han metido un mont&oacute;n de voces. Yo siempre he respetado mucho nuestro legado y me daba mucho miedo estropearlo, porque no hay necesidad&rdquo;, dice Esco&iacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo siempre he respetado mucho nuestro legado y me daba mucho miedo estropearlo, porque no hay necesidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patrizia Escoín</span>
                                        <span>—</span> Cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los Romeos aparecieron en escena a finales de los a&ntilde;os ochenta. Lo hicieron en Castell&oacute;n, una ciudad que, aunque el resto del pa&iacute;s no se haya enterado todo lo bien que debiera, siempre fue buen caldo de cultivo para el rock, el pop y el punk. Su g&eacute;nesis coincide con los d&iacute;as finales de una de las grandes bandas de la ciudad. Despu&eacute;s de varios a&ntilde;os dando guerra, sin conseguir trascender el estatus de banda de culto, Morcillo el bellaco y los R&iacute;tmicos empezaba a acusar se&ntilde;ales de cansancio. Pedro L&oacute;pez, su bajista, sal&iacute;a entonces con Pat y comenz&oacute; a escribir canciones para ella. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, los R&iacute;tmicos dejaron de ser la banda de acompa&ntilde;amiento de Morcillo para convertirse, con Pat al frente, en Los Romeos, una dinamo musical impensable sin la presencia de Juan Carlos Tom&aacute;s (guitarra), Jos&eacute; &Aacute;ngel Leir&oacute;s (guitarra) y Juli&aacute;n Nemesio (bater&iacute;a). Comenzaron a dar conciertos y grabaron una maqueta. El &eacute;xito lleg&oacute; en 1990. Paco Trinidad produjo su debut y consigui&oacute; el milagro de hacer de &eacute;l un disco atemporal: &ldquo;No sabemos c&oacute;mo lo hizo, pero es un disco perfecto de principio a fin. No s&eacute; si es porque lo registramos de una manera at&iacute;pica, grab&aacute;ndolo canci&oacute;n a canci&oacute;n. Nos pill&oacute; a todo en estado de gracia. Fue perfecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos de los ganchos del cuarteto era precisamente su cantante. Una mujer muy joven, 17 a&ntilde;os, que cantaba con una autoridad y una determinaci&oacute;n poco habituales entonces. No ten&iacute;an miedo a los tab&uacute;s y la letra de <em>Mu&eacute;rdeme</em> pulverizaba unos cuantos: &ldquo;Mu&eacute;rdeme en el trasero /Donde a m&iacute; me gusta m&aacute;s / Siempre voy a ras del suelo / Que m&aacute;s da&rdquo;. &ldquo;Pedro y yo est&aacute;bamos s&uacute;per enamorados, &eacute;ramos s&uacute;per j&oacute;venes y&nbsp;el sexo era <em>top</em>. Para nosotros lo m&aacute;s importante era el sexo, salir por la noche. Y entonces hizo <em>Mu&eacute;rdeme</em>. Era de &eacute;l, pero yo, por ejemplo, quer&iacute;a que me mordieran en el culo&rdquo;, recuerda. 
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                    alt="Samantha Hudson y Patrizia Escoín cantan una nueva versión de &#039;Muérdeme&#039;"
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                Samantha Hudson y Patrizia Escoín cantan una nueva versión de &#039;Muérdeme&#039;                            </span>
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        &ldquo;Cuando afirmo eso soy yo la que decido. Yo le digo a &eacute;l que s&iacute; me puede morder en el trasero. Luego, cuando crec&iacute;, me molestaban esas letras. No ve&iacute;a tan claro que fueran empoderadoras porque las ve&iacute;a hechas desde un punto de vista masculino. Pero, aunque las escribiera un hombre, a m&iacute; me convert&iacute;an en una persona poderosa. Por esa letra me han ca&iacute;do muchos palos. Cuando hablo de feminismo siempre hay alg&uacute;n machirulo que pregunta si yo no era la de 'mu&eacute;rdeme en el culo', y que eso ahora no se podr&iacute;a decir. &iquest;C&oacute;mo que no se podr&iacute;a decir? Pues lo vamos a volver a decir&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquel glorioso disco hom&oacute;nimo, Los Romeos grabaron dos &aacute;lbumes m&aacute;s, <em>Sangre caliente</em> (1992) y <em>Sin conexi&oacute;n</em> (1996). La banda dej&oacute; de existir en 2006, cuando un infarto acab&oacute; con la vida de Pedro mientras dorm&iacute;a. Continuar sin &eacute;l no ten&iacute;a sentido alguno y la popularidad del grupo hab&iacute;a ido diluy&eacute;ndose.&nbsp;Sus componentes pasaron a dedicarse a otros proyectos. Pat mont&oacute; Lula, y luego, con el bater&iacute;a Tommy Ramos, Los Amantes y, m&aacute;s tarde, Exfan. Durante estos veinte a&ntilde;os, las ofertas para reunir a Los Romeos no han dejado de llegar. Nunca aceptaron. Hasta ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hemos tenido necesidad de volver. La relaci&oacute;n entre nosotros nunca acab&oacute; mal, hemos seguido vi&eacute;ndonos. Pero yo no quer&iacute;a volver, por la ausencia de Pedro y porque me gusta seguir hacia adelante y nunca mirar atr&aacute;s. No me apetec&iacute;a volver a cantar las canciones de mi juventud. Y tambi&eacute;n he tenido mucho cuidado de no hacer nada cutre con Romeos. Nos han propuesto much&iacute;simas cosas, pero nunca nos pareci&oacute; que deb&iacute;amos aceptarlas. Ten&iacute;amos claro que no hac&iacute;a falta. Todo estaba dicho, la m&uacute;sica sonaba muy bien. Pero el momento es ahora. Pero el resto de la banda me dijeron: &rdquo;Si no lo hacemos ahora ya no lo vamos a hacer&ldquo;. Ellos ya tienen 60, yo tengo 55. Y es as&iacute;.&nbsp;Creo que con esto volveremos a darle un poco de notoriedad a las canciones que hizo Pedro&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/patrizia-escoin-cantante-romeos-90-mundo-rock-campo-nabos-machirulada_1_13164604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:47:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patrizia Escoín, cantante de Los Romeos: "En los 90 el mundo del rock era un campo de nabos y una machirulada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Canciones,Conciertos,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que de verdad no se toca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/no-toca_1_13164631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0be136b2-e43d-472a-87a6-d85cded38a73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que de verdad no se toca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La discusión sobre la Cruz de los Caídos de Cáceres refleja una fractura en la ciudad. En paralelo, otras vivencias, nunca encontraron tanto ruido donde hacerse eco </p><p class="subtitle">El Gobierno ordena retirar la Cruz de los Caídos de Cáceres tras incluirla en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre la Cruz ocupa estos d&iacute;as cada rinc&oacute;n de C&aacute;ceres. Hay quien la defiende como s&iacute;mbolo de memoria; hay quien la se&ntilde;ala como vestigio de una dictadura. Entre unas posturas y otras, la ciudad parece partida en dos mitades que discuten, argumentan y se atrincheran.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, sin embargo, alguien me habl&oacute; de otra frontera. Me habl&oacute; de una ni&ntilde;a. De su miedo. De los a&ntilde;os en los que su cuerpo dej&oacute; de ser suyo porque un hombre adulto decidi&oacute; cruzar todos los l&iacute;mites. Y me dijo algo m&aacute;s: ese hombre, hoy, es uno de los rostros que enarbola una pancarta que reza que &ldquo;la cruz no se toca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay frases que, cuando cambian de contexto, se vuelven insoportables.
    </p><p class="article-text">
        Porque entonces una no puede evitar pensarlo: la cruz no se toca, pero a una ni&ntilde;a s&iacute; se le puede tocar. Durante a&ntilde;os. En silencio. Sin que nadie levantara una pancarta por su derecho a no ser invadida porque ella, con su corta edad, ni siquiera era consciente de lo que estaba ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        No escribo esto para simplificar el debate p&uacute;blico ni para convertir una discusi&oacute;n compleja en un titular f&aacute;cil. Lo escribo porque hay una verdad que siempre sale a la luz, inc&oacute;moda: seguimos protegiendo con m&aacute;s firmeza algunos s&iacute;mbolos que los cuerpos femeninos.
    </p><p class="article-text">
        Y desde el feminismo eso duele especialmente. Porque llevamos d&eacute;cadas diciendo que lo personal es pol&iacute;tico, que las violencias &iacute;ntimas no son asuntos privados, que lo que ocurre dentro de las casas tambi&eacute;n define qui&eacute;nes somos como sociedad. Y que la impunidad hist&oacute;rica hace que un hombre que durante a&ntilde;os abus&oacute; f&iacute;sicamente de una menor se atreva a llevar un cartel conminando a no tocar algo. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&eacute; qu&eacute; hombre, uno m&aacute;s, encarna todas las condenas que han cumplido las mujeres por el hecho de serlo. 
    </p><p class="article-text">
        Es la sacralizaci&oacute;n de lo inerte frente a la profanaci&oacute;n de lo vivo. Que alguien que ha violado el templo m&aacute;s sagrado que existe &mdash;la integridad y la infancia de una ni&ntilde;a&mdash; se atreva a visibilizar un cartel bajo el lema &ldquo;no se toca&rdquo;, convierte la frase en pura obscenidad. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella ni&ntilde;a, ahora mujer, sigue sin poder verbalizar en un juzgado todo aquello que vivi&oacute;, paraliz&oacute; y la ha aterrorizado de por vida. Ahora, solo tengo ganas de preguntarle a ese hombre cuando le vea con el cartel en la mano que reza: &lsquo;La cruz no se toca&rsquo; que qu&eacute; es, de verdad, lo que no se debe tocar. Qu&eacute; rabia, qu&eacute; impotencia, qu&eacute; asco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/no-toca_1_13164631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 09:47:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que de verdad no se toca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Abusos sexuales,Franquismo,Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para estar guapa hay que sufrir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/guapa-hay-sufrir_132_13161317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27c77b6b-3845-4e02-a0ea-0b0384c32b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para estar guapa hay que sufrir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete -  Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        'Para estar guapa hay que sufrir' es una de esas frases que todo el mundo hemos escuchado, un t&oacute;pico que se suelta sin m&aacute;s pero con el que se nos da a entender que la belleza 'se consigue', que, de alguna manera, hay que trabaj&aacute;rsela. Ver una mujer a dieta ha sido algo con lo que hemos crecido con total naturalidad. Igual que los anuncios de cosm&eacute;ticos o las cremas antiarrugas o anticelul&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo mi algoritmo me bombardea con otras tendencias: la inflamaci&oacute;n, la prote&iacute;na, la microbiota, las rutinas infinitas para tener la piel perfecta, las m&aacute;scaras de luz roja, aparatos para sujetar la papada mientras duermes. Suenan diferente que la t&iacute;pica dieta o el mensaje manido de ir al gimnasio a quemar calor&iacute;as, pero detr&aacute;s de muchos de estos mensajes, el objetivo es el mismo: vigilar el cuerpo de las mujeres, crear la sensaci&oacute;n de que ese 'trabajo' que tenemos que hacer para conseguir estar guapas nunca acaba y requiere de esfuerzo. Ahora se hace, eso s&iacute;, envuelto en un mensaje distinto: el de la salud y el bienestar, con lenguaje pseudocient&iacute;fico y en nombre de trabajar por sentirnos mejor con nosotras mismas. Por eso, me puse a escribir&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este reportaje</strong></a>&nbsp;en el que hay voces que explican cositas muy interesantes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">

&quot;La persecución de la delgadez nunca ha desaparecido.  Cuando parece que estamos más cerca de alcanzar un ideal, ese ideal se redefine y se desplaza. Cambian las reglas del juego: ya no es solo estar delgada, sino estar delgada, tonificada, sin &#039;inflamación&#039;, con piel perfecta… No es que el canon desaparezca o se democratice, sino que se vuelve más complejo y, en cierto modo, más exigente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se ha celebrado el festival de m&uacute;sica de Coachella (en California). Una de las estrellas ha sido Karol G, se ha hablado mucho sobre su show y, tambi&eacute;n, sobre c&oacute;mo se ha preparado duramente durante meses para &eacute;l. Lo que he encontrado, sobre todo, son referencias a su preparaci&oacute;n... f&iacute;sica. He encontrado v&iacute;deos de Karol G haciendo pesas, flexiones, boxeando, entrenando. Entiendo, claro, que preparar un s&uacute;per show como ese debe requerir preparaci&oacute;n f&iacute;sica, pero no he podido evitar conectar esa 'preparaci&oacute;n' con estos nuevos est&aacute;ndares de belleza y con la necesidad, al menos, de demostrar hacia fuera que lo intentamos, que nos compramos las cremas, que vamos al gym, que nos tomamos en serio eso de la inflamaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Karol G es una estrella de la m&uacute;sica y lo que nos ense&ntilde;an es esa dura preparaci&oacute;n f&iacute;sica, ese entrenamiento para tener un cuerpo como el que hay que tener para ser deseada y admirada.&nbsp;&iquest;O nos imaginamos a Karol G con tripa, piernas con mucha celulitits y granos?
    </p><p class="article-text">
        De hecho, &iquest;cu&aacute;ntos referentes femeninos hay as&iacute;? Ponemos el grito en el cielo cuando vemos<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;ni&ntilde;as de 12 a&ntilde;os obsesionadas con el 'skin care'.</strong></a>&nbsp;Pero parece que cuesta m&aacute;s entender que lo que hacen esas ni&ntilde;as no es nada desconectado de la realidad, una locura de gente joven, sino que, m&aacute;s bien, reproducen la realidad que viven. Antes era hacer dieta o prohibirse comidas para ser como Kate Moss, ahora es comprar un mont&oacute;n de productos y seguir no s&eacute; cu&aacute;ntos pasos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para conseguir una 'piel de cristal'</strong></a>. O&nbsp;restringir alimentos y comprar suplementos para luchar contra una inflamaci&oacute;n que, seg&uacute;n te cuentan, est&aacute; detr&aacute;s de la grasa de tu abdomen, de tu aspecto 'fofo' o de tu dificultad para bajar unos kilitos. O hacer deporte de fuerza para tener los gl&uacute;teos de tal o cual celebrity.
    </p><p class="article-text">
        Lo dijo Naomi Klein en su libro 'El mito de la belleza': una sociedad obsesionada con la delgadez y con determinados c&aacute;nones de belleza es, sobre todo, una sociedad que busca, tambi&eacute;n de esa manera, la sumisi&oacute;n de las mujeres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El acuerdo de Gobierno de PP y Vox en Extremadura contempla la prohibici&oacute;n del burka y el niqab en espacios p&uacute;blicos. Te recomiendo mucho&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/opinion/correr-velo-occidental-afganistan-es-opresion-espana-francia-puede-convertirse-resistencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>esta columna de&nbsp;Chaimaa Boukharsa</strong></a>&nbsp;en El Salto: 'Correr el velo occidental: si en Afganist&aacute;n es opresi&oacute;n, en Espa&ntilde;a y Francia puede convertirse en resistencia'. Sobre la regularizaci&oacute;n y la alarma interesada de la derecha uni&eacute;ndola a la violencia sexual,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>he escrito esto</strong></a>, porque si la violencia machista te&nbsp;interesa solo cuando la cometen migrantes, entonces, lo que te importa es otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sangre menstrual ha sido un fluido ignorado por la ciencia. Nos analizan la sangre de las venas, las heces, la orina... pero a nadie se le hab&iacute;a ocurrido hasta ahora examinar nuestra sangre menstrual. Y, vaya, resulta que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sangre-menstrual-fluido-ignorado-ciencia-convertido-arma-secreta-endometriosis_1_13113846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ah&iacute; est&aacute; la respuesta</strong></a>&nbsp;a un mejor diagn&oacute;stico y tratamiento de la endometriosis, una enfermedad que afecta a un mont&oacute;n de mujeres y para la que no ha habido una respuesta cl&iacute;nica adecuada.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, el exconselleiro de la Xunta Alfonso Villares dimit&iacute;a porque estaba siendo investigado por agresi&oacute;n sexual. Esa dimisi&oacute;n fue pol&eacute;mica por varios motivos: se produjo&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/rueda-confirma-conocia-febrero-denuncia-agresion-sexual-villares-da-apoyo-quiero-recuperarlo-vida-publica_1_12358406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>meses despu&eacute;s</strong></a>&nbsp;de que estuviera en marcha esa investigaci&oacute;n y el presidente de la Xunta&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/formas-xunta-pp-apoyan-exconselleiro-investigado-agresion-sexual-no-victima_1_12359101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>le despidi&oacute; con honores</strong></a>. Bien, la Audiencia Provincial&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/audiencia-provincial-confirma-archivo-denuncia-agresion-sexual-exconselleiro-alfonso-villares_1_13124215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha archivado el caso</strong></a>, pero lo ha hecho provisionalmente, a falta de que puedan presentarse m&aacute;s pruebas. La mujer que denunci&oacute; era la presentadora Paloma Lago y&nbsp;<a href="https://elpais.com/sociedad/2026-04-21/paloma-lago-tras-el-sobreseimiento-provisional-de-su-denuncia-por-agresion-sexual-con-la-verdad-judicial-en-la-mano-ya-no-tengo-que-callar-mas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha hablado con El Pa&iacute;s</strong></a>&nbsp;para explicar la situaci&oacute;n del caso.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.reddit.com/r/popheads/comments/1s5legi/robyn_breaks_down_every_song_on_sexistential/?tl=es-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Robyn</strong></a>&nbsp;es la cantante sueca autora de una canci&oacute;n que me encanta,&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=J294A-R1Cjk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Dancing on my own'</strong></a>, y que ahora saca un disco en el que habla de&nbsp;deseo sexual, de vibrar, de apagarse y encenderse, de su fecundaci&oacute;n in vitro...&nbsp;<a href="https://jenesaispop.com/2026/03/27/519983/robyn-sexistential/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Se llama 'Sexistencial'</strong></a>&nbsp;y es de lo que m&aacute;s escucho &uacute;ltimamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; lo dejo. Si el jueves est&aacute;s en Barcelona nos vemos por Sant Jordi, tengo varias firmitas por ah&iacute;. Sea como sea, feliz d&iacute;a del libro&nbsp;&#128213;&#127801;
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/guapa-hay-sufrir_132_13161317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 09:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para estar guapa hay que sufrir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Violencia sexual,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Aborto, provida: una batalla conceptual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-aborto-provida-batalla-conceptual_132_13159370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9544f6e6-65d9-4f68-aa00-aafd7610bdad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Aborto, provida: una batalla conceptual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un derecho que nunca parece conquistado del todo, un cimiento de la igualdad que siempre hay alguien intentando taladrar. Es un campo de batalla para el tabú, el estigma y la culpa</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/aborto-provida-una-batalla-conceptual/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Aborto, provida: una batalla conceptual  "></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque hace ya 40 a&ntilde;os que el aborto es legal en Espa&ntilde;a, sigue siendo dif&iacute;cil encontrar mujeres que quieran hablar abierta y p&uacute;blicamente sobre su experiencia de interrumpir voluntariamente un embarazo. Sin embargo, es cada vez m&aacute;s frecuente escuchar argumentos beligerantes en contra de este derecho que identifican con la &ldquo;cultura de la muerte&rdquo; y se llaman a s&iacute; mismos &ldquo;provida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con Ana Requena Aguilar, redactora jefa de G&eacute;nero en <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, y autora del ensayo &lsquo;Provida. Un manifiesto a favor del aborto&rsquo;, resignificamos el t&eacute;rmino que se han arrogado con mucha eficacia quienes se oponen a un derecho fundamental para que las mujeres puedan desarrollar una vida plena y en igualdad.  
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-aborto-provida-batalla-conceptual_132_13159370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Aborto, provida: una batalla conceptual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho al aborto,Aborto,Igualdad,Feminismo,Sociedad,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco madres y muchos libros de mujeres: así nace la primera biblioteca feminista de un colegio público en Arganzuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/cinco-madres-libros-mujeres-nace-primera-biblioteca-feminista-colegio-publico-arganzuela_1_13148229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f39c24ce-db8b-4fd2-80b1-5c51dbf0d17d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco madres y muchos libros de mujeres: así nace la primera biblioteca feminista de un colegio público en Arganzuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las familias del CEIP Miguel de Unamuno han impulsado la creación de un espacio con obras escritas por mujeres y el apoyo de autoras y editoriales, con el objetivo de acercar el pensamiento feminista a los más pequeños</p><p class="subtitle">Escritoras que salieron de las bibliotecas del barrio hacia las listas de ventas
</p></div><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de referentes femeninos en la infancia no siempre ha sido f&aacute;cil. La mayor&iacute;a de &aacute;mbitos han estado ocupados por hombres y la literatura no es una excepci&oacute;n. Se nota desde la cantidad de t&iacute;tulos que ocupan las estanter&iacute;as de bibliotecas y librer&iacute;as hasta en los nombres con los que se denomina a los espacios dedicados a la lectura. De las 33 bibliotecas p&uacute;blicas que existen en Madrid, 19 se llaman como alg&uacute;n escritor. &Uacute;nicamente hay cuatro literatas: Ana Mar&iacute;a Matute (en Carabanchel), Gloria Fuertes (Barajas), Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga (Hortaleza) y Mar&iacute;a Zambrano (Tetu&aacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, hay proyectos que consiguen romper barreras y techos de cristal. Es el caso de la nueva biblioteca feminista que ha nacido en Arganzuela. La Asociaci&oacute;n de Familias del Alumnado (AFA) del colegio Miguel de Unamuno inaugur&oacute; este espacio el viernes, coincidiendo con la clausura de la Semana Cultural del centro. El acto cont&oacute; con la participaci&oacute;n de la escritora Emma Vallespin&oacute;s, autora de <em>No lo har&eacute; bien</em>, obra que inspir&oacute; el germen del proyecto para una de las madres impulsoras.
    </p><p class="article-text">
        La biblioteca est&aacute; integrada por obras escritas por mujeres, tanto de narrativa como de divulgaci&oacute;n, dirigidas principalmente al p&uacute;blico adulto, aunque tambi&eacute;n cuenta con una secci&oacute;n juvenil e infantil. La iniciativa ha sido promovida por Elia, Noelia, Raquel, Sonia y Ana, cinco madres del centro que durante meses han trabajado para hacerla realidad contactando con editoriales y autoras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escritora Emma Vallespinós donando su libro a la biblioteca feminista                            </span>
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        La Biblioteca Feminista AFA Unamuno nace con el objetivo de llenar sus estanter&iacute;as de libros escritos por mujeres y facilitar el acceso a la lectura a las familias socias. Adem&aacute;s, pretende acercar obras que no siempre resultan accesibles por motivos econ&oacute;micos, de tiempo o por la limitada red de bibliotecas p&uacute;blicas en el distrito, contribuyendo as&iacute; a democratizar el acceso a la cultura y al pensamiento feminista.
    </p><p class="article-text">
        Entre los t&iacute;tulos que se pueden encontrar en sus estanter&iacute;as se encuentran autoras como Freida McFadden o Maggie O'Farrell, <em>bestsellers </em>a nivel internacional. Tambi&eacute;n hay una potente colecci&oacute;n de t&iacute;tulos espa&ntilde;oles con autoras como Moderna de Pueblo, Raquel Congosto, Adela Sanz, Azahara Nieto, Sara Torres, Noem&iacute; L&oacute;pez Trujillo, Beatriz Serrano y Raquel Pel&aacute;ez, que, junto a la editorial Liana, han contribuido con la donaci&oacute;n de ejemplares firmados y dedicados, adem&aacute;s de proporcionar un notable respaldo al proyecto. Tambi&eacute;n han contado con el apoyo de la<em> instagramer </em>de libros Mar&iacute;a Le&oacute;n (@marialeonbooks). Ya suman 108 t&iacute;tulos donados en tan solo mes y medio.
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                Uno de los ejemplares firmados por Moderna de Pueblo de la biblioteca                            </span>
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        Uno de los puntos fuertes de esta biblioteca son los t&iacute;tulos infantiles, entre los que hay espacio para hablar de consentimiento, menstruaci&oacute;n, relaciones sexuales, trastornos alimenticios y, por supuesto, feminismo. El espacio propone una visi&oacute;n diferente de la literatura infantil tradicional, que durante d&eacute;cadas ha reproducido de forma casi autom&aacute;tica una serie de estereotipos de g&eacute;nero que han marcado la forma en la que ni&ntilde;as y ni&ntilde;os se imaginan a s&iacute; mismos y al mundo.
    </p><p class="article-text">
        En los libros, las ni&ntilde;as han sido habitualmente representadas como princesas, delicadas, pasivas o en espera de ser rescatadas, mientras que los ni&ntilde;os han ocupado el papel de h&eacute;roes fuertes, valientes y activos, encargados de salvar la situaci&oacute;n. Ejemplos cl&aacute;sicos como <em>La Bella Durmiente</em> o<em> Cenicienta </em>refuerzan esa idea de feminidad asociada a la fragilidad y la espera, frente a personajes masculinos como el pr&iacute;ncipe salvador o h&eacute;roes de aventuras que toman la iniciativa y resuelven conflictos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han surgido obras que rompen con estos modelos, este imaginario sigue muy presente en muchos de los libros que llegan a la infancia, influyendo en la construcci&oacute;n de roles y expectativas desde edades muy tempranas. Precisamente es con esta idea con la que este grupo de madres busca romper, para acercar a los m&aacute;s peque&ntilde;os una literatura respetuosa y en la que poder verse reflejados.
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                Una de las estanterías de la nueva biblioteca feminista                            </span>
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        Concebida como un espacio abierto y en constante evoluci&oacute;n, la biblioteca aspira a seguir creciendo mediante nuevas donaciones y a consolidarse como un punto de encuentro para la comunidad educativa. Entre sus futuras actividades se incluyen presentaciones de libros, encuentros con autoras, clubes de lectura, talleres y exposiciones temporales.
    </p><p class="article-text">
        El servicio de pr&eacute;stamo, ya en funcionamiento, estar&aacute; disponible de lunes a viernes por las tardes para las familias socias de la AFA. Cada persona podr&aacute; llevarse un libro durante un periodo de un mes. 
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/cinco-madres-libros-mujeres-nace-primera-biblioteca-feminista-colegio-publico-arganzuela_1_13148229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 12:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco madres y muchos libros de mujeres: así nace la primera biblioteca feminista de un colegio público en Arganzuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Bibliotecas,Feminismo,Literatura infantil,Colegios Públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Rodríguez Soto atraviesa el hielo de 'Permagel' en un viaje teatral sobre el deseo y la dificultad de encajar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maria-rodriguez-soto-atraviesa-hielo-permagel-viaje-teatral-deseo-dificultad-encajar_1_13149945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dc1be10-8080-4fc7-963b-ae5e99579ac6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141008.jpg" width="1198" height="674" alt="María Rodríguez Soto atraviesa el hielo de &#039;Permagel&#039; en un viaje teatral sobre el deseo y la dificultad de encajar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La adaptación teatral del fenómeno literario de las letras catalanas de 2018, dirigida por Victoria Szpunberg, consigue trasladar al escenario toda la crudeza y lucidez del relato</p><p class="subtitle">Rodríguez Soto: "Hay momentos en que la maternidad me hace sentir muy culpable"
</p></div><p class="article-text">
        Seguramente usted fue uno de los miles de lectores que hace unos a&ntilde;os leyeron <em>Permagel</em> (o <em>Permafrost</em> en su traducci&oacute;n al castellano), el fen&oacute;meno literario internacional que convirti&oacute; a su autora, Eva Baltasar, en una de las escritoras m&aacute;s interesantes de las letras catalanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La novela es el retrato psicol&oacute;gico de una mujer lesbiana, inteligente y extremadamente l&uacute;cida, que atraviesa una compleja etapa de su vida adulta bajo una constante pulsi&oacute;n suicida. El <em>permagel</em> o permafrost del t&iacute;tulo hace referencia a c&oacute;mo se siente: aislada de los sentimientos y las expectativas sociales, como rodeada de una espesa capa de hielo que la separa del mundo exterior y que nunca se derrite.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que Baltasar hubiera dedicado gran parte de su obra anterior a la poes&iacute;a, contribuye a que la prosa de <em>Permagel</em> sea precisa y fin&iacute;sima a la hora de describir los estados emocionales que atraviesa la protagonista.&nbsp;La novela habla del deseo, del sexo, de la familia, de la maternidad, de la muerte con honestidad y esa fr&iacute;a iron&iacute;a de los que est&aacute;n desesperados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del papel al escenario</strong></h2><p class="article-text">
        Ahora, la novela acaba de dar el salto al teatro de la mano de una de las directoras m&aacute;s interesantes del momento, Victoria Szpunberg, y con Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto dando vida a la protagonista de la historia. La obra, que se titula tambi&eacute;n <em>Permagel</em>, se estren&oacute; el pasado d&iacute;a 8 de abril en el<a href="https://espaitexas.cat/es/espectacle/permagel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Espai Texas de Barcelona</a>, y las entradas se han vendido a una velocidad tal que se ha prorrogado hasta el 28 de junio.
    </p><p class="article-text">
        La traducci&oacute;n a la escena de <em>Permagel</em> no era una tarea sencilla, se trata de una novela que transcurre b&aacute;sicamente en la mente de la protagonista. Por eso mismo, convertir ese flujo de pensamiento en acci&oacute;n esc&eacute;nica comportaba el riesgo de perder su esencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Szpunberg ha confesado que acept&oacute; el reto casi a rega&ntilde;adientes: &ldquo;Anna Rosa Cisquella y Sem Pons [responsables de Dagoll Dagom y Barc, coproductores de la pieza] fueron quienes me llamaron y me propusieron llevar al teatro <em>Permagel</em>. Hasta entonces, yo no conoc&iacute;a la obra de Eva Baltasar y tampoco he adaptado muchas novelas al teatro&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; tras leer el libro. &ldquo;El libro de Eva destila oralidad y poes&iacute;a, con una voz protagonista tan irreverente como sensible y unas im&aacute;genes que son realmente muy tentadoras para la escena&rdquo;, explica la directora. &ldquo;La adaptaci&oacute;n que hemos hecho con Albert Pijuan, si bien respeta el texto original, aporta una nueva estructura que pensamos que se adecua mejor al hecho teatral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Que todo cambie para que todo siga igual</strong></h2><p class="article-text">
        Partir de una obra tan conocida por el p&uacute;blico complicaba todav&iacute;a m&aacute;s el reto. La adaptaci&oacute;n no ha buscado trasladar la novela de manera literal, sino que ha consistido m&aacute;s bien en remontar la historia desde la l&oacute;gica del teatro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estructura cambia, el tiempo gana linealidad, pero se respeta el texto de la novela y su car&aacute;cter fragmentario. No renuncia a su densidad ni a su profundidad, ni es en absoluto una lectura dramatizada. De alguna forma encuentra un punto intermedio en el que la actuaci&oacute;n de Maria Rodr&iacute;guez Soto es clave.
    </p><p class="article-text">
        Y es que es imposible hablar de esta adaptaci&oacute;n de <em>Permagel</em> sin resaltar el trabajo de Maria Rodr&iacute;guez Soto, que se presenta en completa soledad frente al p&uacute;blico con una intensidad m&aacute;xima desde el momento en el que pone el pie en escena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La actriz, que muchos recordar&aacute;n por <em>Casa en flames</em> (2024) o <em>Los d&iacute;as que vendr&aacute;n </em>(2019) en el cine o <em>Els criminals</em> (TNC, 2024) o <em>Una gossa en un descampat</em> (Sala Beckett, 2018) en el teatro, despliega una capacidad sobresaliente para atravesar estados emocionales muy distintos sin perder la continuidad, pasando de la iron&iacute;a a la vulnerabilidad, o de la desesperaci&oacute;n al enfado de una forma tan org&aacute;nica que nunca resulta forzado ni sobreactuado.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de estos cambios de registro, el humor ocupa un lugar central. La iron&iacute;a atraviesa todo el texto y la interpretaci&oacute;n la utiliza para modular la intensidad del mon&oacute;logo. Gracias a ella, la obra avanza y la dureza del relato se hace visible pero sin resultar asfixiante. La risa puede aparecer incluso en momentos en los que la dureza de lo que se est&aacute; contando no la justificar&iacute;a, lo que tambi&eacute;n contribuye a construir el contradictorio andamiaje sentimental de la protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Esa combinaci&oacute;n es la clave del trabajo de Rodr&iacute;guez Soto. Su energ&iacute;a sostiene la funci&oacute;n. Los matices que introduce evitan que el texto caiga en el exceso. Y su capacidad para encarnar distintos personajes, modular la voz y transformar su cuerpo, convierten el mon&oacute;logo en una experiencia muy rica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un espacio en blanco</strong></h2><p class="article-text">
        El espacio en el que la actriz desarrolla su trabajo es completamente blanco y est&aacute; casi vac&iacute;o. Representa tanto una fr&iacute;a habitaci&oacute;n de hospital, como la mente de la protagonista; el hielo que recubre su coraz&oacute;n o la cima del edificio desde el que fantasea con suicidarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una escenograf&iacute;a, creada por Paula G&oacute;mez Infante, discreta pero que funciona. Los elementos son los imprescindibles. Se desplazan, se reorganizan, generan nuevas formas y acompa&ntilde;an el recorrido del personaje, en ocasiones, literalmente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un espejo helado</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Permagel</em> plantea una cuesti&oacute;n que sigue plenamente de actualidad ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de su lanzamiento como novela: la dificultad para habitar el mundo, la sensaci&oacute;n de no encajar y la presi&oacute;n insoportable de algunos roles sociales.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la obra sigue funcionando como espejo para muchas personas que, como la protagonista, tratan de resquebrajar ese hielo eterno que las mantiene separadas de la vida &ldquo;normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obra no proporciona una respuesta clara ni reconfortante, ni pretende curar ni cerrar heridas. Se limita a exponerlas, a ponerlas en com&uacute;n, a hacerlas visibles en un espacio compartido. Y ah&iacute; el espacio teatral quiz&aacute; s&iacute; que tiene una ventaja sobre la novela, el hecho de vivirlo en comunidad hace que este efecto se multiplique.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maria-rodriguez-soto-atraviesa-hielo-permagel-viaje-teatral-deseo-dificultad-encajar_1_13149945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 07:54:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Barcelona,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Maestre: "Lo que explica el auge de la ultraderecha no es la economía sino el machismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/antonio-maestre-explica-auge-ultraderecha-no-economia-machismo_128_13146267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01d2159a-3192-4b4f-9d59-922c7722bef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Maestre: &quot;Lo que explica el auge de la ultraderecha no es la economía sino el machismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su libro 'Me crie como un fascista', el comunicador hace un ejercicio de revisión de su propia historia y sus debilidades a partir del cual busca rebatir muchas de las teorías actuales sobre la ola reaccionaria</p><p class="subtitle">La extrema derecha trata de colarse en las mentes de los jóvenes: ¿qué hacemos ahora?</p></div><p class="article-text">
        De lo personal a lo te&oacute;rico, de la an&eacute;cdota a las lecturas, del elogio de la duda a la afirmaci&oacute;n categ&oacute;rica. As&iacute; aborda Antonio Maestre (Madrid, 1979) su &uacute;ltimo libro y la conversaci&oacute;n para desgranarlo en una sala de la Biblioteca P&uacute;blica Eugenio Tr&iacute;as, en parque de El Retiro. Firma recurrente en medios como elDiario.es o La Sexta y cara habitual de las tertulias televisivas, el periodista aborda en <em>Me crie como un fascista</em> (Seix Barral) el auge de la ultraderecha desde una visi&oacute;n &iacute;ntima y emocional. Para ello conecta su experiencia como adolescente de un barrio popular de la capital con la depresi&oacute;n que sufri&oacute; hace un tiempo disparada por el acoso y la violencia en redes, y que super&oacute; a fuerza de medicaci&oacute;n y terapia. Una terapia en la que el tertuliano aprendi&oacute; a hablar de lo que le pasaba, y en la que el hombre criado en la suficiencia de la virilidad aprendi&oacute; a pedir ayuda. 
    </p><p class="article-text">
        Desde ese punto de partida, Maestre teoriza sobre c&oacute;mo la socializaci&oacute;n masculina es el ancla que posibilita la ola de extrema derecha, propone un antifascismo feminista y se muestra contrario a los discursos esencialistas, sin ahorrarse cr&iacute;ticas a los l&iacute;deres de la izquierda en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro no es un relato personal, pero est&aacute; escrito desde lo personal. &iquest;Fue una decisi&oacute;n desde el principio plantearlo de esa manera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro iba a hablar sobre c&oacute;mo las emociones influyen en la radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica. Pero me di cuenta de que la &uacute;nica manera de poder entender ciertos procesos era mirar dentro de mis propias emociones. Y me encontr&eacute; con ese espacio de socializaci&oacute;n masculina de la adolescencia, con esa incertidumbre y esas din&aacute;micas que creo que tienen mucho que ver con la radicalizaci&oacute;n ultra. Creo que, cuando le das un sentido pol&iacute;tico, la socializaci&oacute;n masculina deriva en el fascismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n habla de un momento de quiebre personal, lo que supone exponer algo que no suele mostrarse, sobre todo siendo hombre: vulnerabilidad. &iquest;C&oacute;mo lo lleva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A nosotros nos han ense&ntilde;ado a no mostrar emociones, a no reconocer que somos vulnerables, a no pedir ayuda. Y todo eso genera un da&ntilde;o personal, pero tambi&eacute;n un da&ntilde;o a las personas que te rodean. Porque eso crea un sujeto pol&iacute;tico. Si hay un discurso que te dice que no est&aacute; mal que te muestres todo el tiempo fuerte, que no est&aacute; mal que seas agresivo, que seas una persona que defiende a los suyos mediante el uso de la violencia &uacute;nica y exclusivamente...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asumes que si no te impones sobre el d&eacute;bil es porque eres el d&eacute;bil, que es lo que cuenta que pasaba en su grupo de amigos del barrio &iquest;Eran tan macarras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era un grupo chungo [risas], pero yo creo que no &eacute;ramos muy diferentes al resto. Cuando yo revis&eacute; todo lo que hab&iacute;a vivido encontr&eacute; momentos de tortura, literalmente, de agresiones muy violentas. Un amigo dispar&oacute; a otro con una escopeta de perdigones y el otro luego le dispar&oacute; tambi&eacute;n. Eso pas&oacute;. Y me pregunt&eacute;, claro, si &eacute;ramos especialmente <em>heavies</em>. Pero habl&eacute; con mucha gente, y no. Era lo que se hac&iacute;a en todos los grupos. Cuanto mayor era la violencia que ejerc&iacute;as con tus propios amigos, m&aacute;s importante era el rol que adquir&iacute;as.
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                Antonio Maestre                            </span>
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        Todo eso lo normalizas y lo metabolizas y cuando eres adulto replicas esos comportamientos con tu familia, con tu pareja, con otros grupos de socializaci&oacute;n. Puedes no reproducirlos en su forma m&aacute;s extrema, pero siempre queda algo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que han cambiado realmente los ritos de paso de los adolescentes hoy o solo se han digitalizado y vuelto m&aacute;s an&oacute;nimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las din&aacute;micas son similares. Cito a Rosario Villajos, que dice que los hombres nos relacionamos molestando, y eso sigue igual: darse golpes en la espalda, simular peleas, provocar. Mientras escrib&iacute;a el libro, vi a un grupo de chicas de 11 o 12 a&ntilde;os yendo tranquilamente por la calle una tarde de Halloween. Y c&oacute;mo un grupo de chicos de su edad se dedic&oacute; a comprar huevos para tirarles a ellas. Yo me vi perfectamente reflejado; quiz&aacute; en mi &eacute;poca lo hac&iacute;amos de otra manera, pero el objetivo era el mismo: molestar.
    </p><p class="article-text">
        En las redes sociales lo que predomina es el odio, el <em>bullying</em>, el acoso; es decir, el machaque del diferente. Es una din&aacute;mica social violenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esta educaci&oacute;n le afect&oacute; a la hora de enfrentarse como adulto a la violencia y el acoso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me abord&oacute; el ultra Vito Quiles y yo le lanc&eacute; el micr&oacute;fono, lo que hice fue repetir&nbsp;ese comportamiento aprendido durante much&iacute;simos a&ntilde;os de barrio: me molestas, reacciono; intentas agredirme, reacciono. Pero despu&eacute;s de hacerlo me entr&oacute; un ataque de ansiedad brutal y no sab&iacute;a muy bien por qu&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hab&iacute;a mucha gente felicit&aacute;ndole.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese es el problema fundamental. Se valid&oacute; el comportamiento viril que se supone que un hombre debe tener ante una situaci&oacute;n de ese tipo, aunque para m&iacute; era lesivo, literalmente. Me hab&iacute;a pasado desde la adolescencia replicando comportamientos aprendidos que me hac&iacute;an sentir mal, y no era consciente del da&ntilde;o que eso me hab&iacute;a causado. La terapia me ayud&oacute; a poder darle otra salida.
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                Antonio Maestre, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>Cuenta que en la terapia psicol&oacute;gica encontr&oacute; un espacio para hablar. Suena raro viniendo de una persona que se dedica profesionalmente a comunicar, y a tener una opini&oacute;n sobre todo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La imagen que todos tienen de lo que hago es la de la contundencia, la seguridad, la opini&oacute;n sobre absolutamente todo, con much&iacute;sima vehemencia. Y a m&iacute; lo que me representa de manera m&aacute;s habitual es la duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro hace precisamente un elogio de la duda. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la duda es antifascista, porque cuando t&uacute; tienes certezas sobre todo, eso es esencialismo. Y el esencialismo es el camino m&aacute;s f&aacute;cil para el fascismo. Porque si no tienes dudas, todo el mundo est&aacute; equivocado menos t&uacute;. Y abrazar la duda es un proceso tambi&eacute;n terap&eacute;utico. No tienes por qu&eacute; tener respuestas sobre todo. Aunque laboralmente me obligan a tener respuestas sobre todo, s&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay un elemento único que explique un movimiento político de las dimensiones del auge reaccionario, pero creo que el traje con el que se viste es el supremacismo masculino y la reacción contra el feminismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es un tertuliano renegado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [risas] El tiempo de la televisi&oacute;n son 20 segundos y en 20 segundos, pocas dudas. T&uacute; imag&iacute;nate diciendo: 'Es que yo no s&eacute; muy bien lo que pienso'. En ese instante ya dan paso a otro, &iquest;no? El formato es el que es, y es muy complicado intentar jugar. Por eso escribo un libro, porque as&iacute; puedo expresar dudas m&aacute;s que certezas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que la tertulia reproduce la discusi&oacute;n bronca y superficial de las redes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es verdad, no te puedo decir lo contrario. Porque tienes poco tiempo para desarrollar una idea, y al final acaba siendo superficial y yendo poco a la ra&iacute;z de los temas. Pero la &uacute;nica manera que he podido encontrar de escribir libros es participar en televisi&oacute;n, porque me permite tener una libertad econ&oacute;mica y de alguna manera comprar tiempo para escribir. Porque no todos nos podemos ganarnos la vida escribiendo libros, lamentablemente. El d&iacute;a que pueda vivir de escribir libros, dejar&eacute; de salir en televisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Antonio Maestre.                            </span>
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        <strong>Hablando de afirmaciones categ&oacute;ricas, dice en el libro que &ldquo;el fascista lo es porque quiere&rdquo;. Y pide que dejemos de justificar al que elige serlo. &iquest;Puede que en un mundo de algoritmos dise&ntilde;ados para la radicalizaci&oacute;n haya menos margen para no sucumbir al discurso ultra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre hay margen de maniobra, siempre hay posibilidades. Es cierto que cuando hay una hegemon&iacute;a de ideas reaccionarias y conservadoras, es m&aacute;s f&aacute;cil que la abracen aquellos que no est&aacute;n politizados o los que quiz&aacute; no tienen mucho inter&eacute;s o herramientas necesarias para poder escaparle. Pero siempre hay elecci&oacute;n. Nadie me puede decir que el que elige que la salida a sus problemas es generar dolor en los colectivos m&aacute;s vulnerables est&aacute; empujado a hacerlo y no tiene otra opci&oacute;n. No es verdad. Y no podemos ser condescendientes con esas decisiones. Hablo mucho de los determinantes sociales y es evidente que no todo el mundo lo tiene igual de bien. Pero decir que no hay otra soluci&oacute;n es echarse en manos del discurso fascista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Precisamente el libro intenta demostrar que la econom&iacute;a no es la &uacute;nica ni la principal explicaci&oacute;n para el auge de la ultraderecha.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es mi hip&oacute;tesis de partida. De hecho, hago una refutaci&oacute;n a la teor&iacute;a de Franco Bifo Berardi sobre las razones del ascenso de la extrema derecha, porque creo que es muy falocentrista. Esa idea de que el hombre blanco occidental es el mayor perjudicado por la crisis neoliberal no se sostiene. Hay muchos perjudicados y el m&aacute;s perjudicado nunca puede ser el hombre blanco occidental. Nunca jam&aacute;s. Y si no, &iquest;d&oacute;nde colocamos a la mujer migrante racializada?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo abogo por un antifascismo íntimo, un antifascismo cotidiano por encima del épico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hay un elemento &uacute;nico que explique un movimiento pol&iacute;tico de las dimensiones del auge reaccionario, pero creo que el traje con el que se viste es el supremacismo masculino y la reacci&oacute;n contra el feminismo. Luego esto tiene complementos: la utilizaci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n, la crisis econ&oacute;mica, la crisis de vivienda. Despu&eacute;s de todo lo que se ha visto, todo lo que se ha escrito y todo lo que se ha dicho sobre la ola de extrema derecha, creo que lo que mejor la explica es el machismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esto viene a darle la vuelta al argumento que achaca a los &ldquo;excesos&rdquo; del feminismo ese auge reaccionario.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Es tan absurdo! Eso es como decir que la lucha de clases es la que ha provocado el movimiento de reacci&oacute;n de las clases dominantes. Cuando aumentas los derechos de un colectivo, obviamente quien no es sujeto de acci&oacute;n por esos derechos se va a sentir concernido, pero eso eliminar&iacute;a cualquier avance social. Lo que yo sostengo es que el feminismo no solo no es el problema sino la soluci&oacute;n. El feminismo es el que nos liberar&aacute; de todos esos problemas que van ligados a esa socializaci&oacute;n masculina en la que se ancla el discurso fascista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/32c657fe-5328-4804-b2b3-f658a639881f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"" width="256" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Propone un antifascismo feminista, &iquest;c&oacute;mo cree que ser&aacute; recibida esa idea en ciertos entornos antifascistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El machismo est&aacute; tan directamente relacionado con nuestra socializaci&oacute;n que hasta en los grupos antifascistas m&aacute;s militantes acaba apareciendo. En una charla con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mark-bray-autor-antifa-salir-eeuu-amenazas-trump-plan-fascista-pregunta-si-lograra_128_12680380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Bray </a>surgi&oacute; precisamente el tema de c&oacute;mo combatir comportamientos machistas dentro de los grupos de militantes antifascistas. Y la &uacute;nica manera que yo veo es intervenir en el d&iacute;a a d&iacute;a dentro del &aacute;mbito de las emociones, de los afectos. Yo abogo por un antifascismo &iacute;ntimo, un antifascismo cotidiano por encima del &eacute;pico. No todo el mundo se pega en la calle. Antifascismo es mucho m&aacute;s que eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un antifascismo que rechaza las acciones violentas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es un conflicto de primer orden dentro del antifascismo. Un conflicto jodido. Para m&iacute;, lo valiente, lo corajudo, es plantarte delante de un grupo y decir que la violencia no es la manera de actuar. Intentar no replicar las din&aacute;micas violentas y generar una salida diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre las cosas que se le achacan al feminismo es una actitud excluyente y punitivista. &iquest;Est&aacute; de acuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los esencialismos en general son contradictorios con los valores de la izquierda. Cuando buscas cambiar las cosas, tienes que ensanchar las bases, no excluir a todo aquel que no dice las cosas tal y como t&uacute; quieres que se digan &ndash;y esto incluso sucede a veces por incapacidad cultural, pol&iacute;tica y te&oacute;rica&ndash;. Si excluyes a los hombres que quieren participar del debate feminista, es una posici&oacute;n que te va a hacer m&aacute;s peque&ntilde;o. Eso no quiere decir que esos hombres se vayan a volver machistas, sino que simplemente no van a participar de tu acci&oacute;n pol&iacute;tica, con lo cual cada vez va a tener menor capacidad performativa y menor capacidad para cambiar las cosas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los líderes de la izquierda se odian entre sí y se quieren destruir. Y están replicando dinámicas que son fascistizantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esto lo aplica tambi&eacute;n a los partidos de izquierda en general?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mark Fisher hablaba de &ldquo;salir del castillo de vampiros&rdquo; para referirse a los debates en la izquierda y en el feminismo que hab&iacute;an generado unas din&aacute;micas tan t&oacute;xicas y que hicieron que mucha gente renunciara a participar. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo: Abner Lloveras, luchador de MMA, es un antifascista en uno de los lugares donde m&aacute;s nazis hay. Su posici&oacute;n sobre la inmigraci&oacute;n no es muy depurada: habla de que los extranjeros vienen a hacer trabajos que no queremos, a pagar las pensiones&hellip; Si le dices &lsquo;qu&eacute; mierda de discurso&rsquo; te puedes quedar a gusto, pero est&aacute;s expulsando a un tipo que se est&aacute; bregando en los peores espacios posibles. El punitivismo, ya sea moral o legal, no encaja con los valores que pretendemos defender. Creo que eso hay que revisarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Piensa que la izquierda est&aacute; en ese camino?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; en el camino contrario. Ahora mismo el debate de la izquierda es puramente esencialista.&nbsp;
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                Antonio Maestre.                            </span>
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        <strong>Sin embargo, hay una propuesta de unirse y colaborar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esos son los titulares, pero es una mentira. Se piensa que es una demanda popular, y puede que lo sea. Pero a veces esa demanda popular motiva a los l&iacute;deres de la izquierda a llegar a asociaciones en las que no creen. Existe una inquina entre los liderazgos que hace completamente imposible que eso sea realista, ilusionante, sincero. Todos los l&iacute;deres de la izquierda se odian entre s&iacute; y se quieren destruir. Y est&aacute;n replicando din&aacute;micas que son fascistizantes, porque lo &uacute;nico que quieren es acabar con el de al lado, aunque piense igual que t&uacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy hay liderazgos que más que el Frente Amplio de Uruguay replican los Procesos de Moscú de Stalin</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces ya no estar&iacute;amos hablando de esencialismo, sino de una simple pelea de poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ellos quieren el poder y lo ejercen a trav&eacute;s del esencialismo. Todo aquel que diga algo de una manera diferente, o que tenga una estrategia distinta, es un enemigo. Esto ha sucedido durante mucho tiempo en la izquierda espa&ntilde;ola y ahora se ha llevado a la m&aacute;xima expresi&oacute;n. Yo no tengo ninguna confianza en que este movimiento vaya a ning&uacute;n lugar productivo. Se pueden unir, s&iacute;, como en Andaluc&iacute;a, pero eso no camina hacia algo transformador. Porque lo &uacute;nico que quieren es matarse. Solo puede salir mal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una posible uni&oacute;n de las izquierdas a la izquierda del PSOE solo puede salir mal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los t&eacute;rminos en los que est&aacute;n ahora mismo, una uni&oacute;n de las izquierdas solo puede salir mal. Yo adoro los frentes populares, como lo teoriz&oacute; Eric Hobsbawm, es mi manera de concebir la izquierda. Creo en ellos profundamente, pero tambi&eacute;n creo en otra m&aacute;xima de Lenin, que es el an&aacute;lisis concreto de la situaci&oacute;n concreta. Y hoy hay liderazgos que m&aacute;s que el Frente Amplio de Uruguay replican los Procesos de Mosc&uacute; de Stalin. As&iacute; poco vamos a hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Chientaroli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/antonio-maestre-explica-auge-ultraderecha-no-economia-machismo_128_13146267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Maestre: "Lo que explica el auge de la ultraderecha no es la economía sino el machismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Fascismo,Antifascismo,Feminismo,Izquierda,Políticos,Tertulianos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc9c6d6-dcb2-46f7-83db-70c0b911bc51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mandatos estéticos se disfrazan ahora de salud y bienestar, y crean un nuevo canon, también imposible, que genera obsesión, problemas de autoestima e inseguridad: ¿es casualidad o es parte de un momento de reacción conservadora que busca en la belleza una manera de someter a las mujeres?</p><p class="subtitle">“Consigue un sabor agradable en tu zona íntima”: tu coño no es el problema a pesar de los anuncios
</p></div><p class="article-text">
        Parches para tapar la boca mientras duermes. Tiras de sujeci&oacute;n para contener la papada. Dietas anti inflamatorias para combatir la grasa o mejorar tu aspecto. Bebidas especiales, dietas y suplementos para contribuir a ese mismo objetivo. Rutinas de limpieza e hidrataci&oacute;n de cara que incluyen decenas de pasos y productos, por la ma&ntilde;ana y por la noche, para conseguir pieles perfectas. Cualquier mujer que se encuentre entre la adolescencia y la vejez se habr&aacute; topado, y con frecuencia, con algunas de estas tendencias. La delgadez extrema de los 90 y primeros de los 2000 fue el canon de belleza en el que crecimos las j&oacute;venes de entonces. Lejos de relajarse, el est&aacute;ndar de la delgadez se renueva: lo hace a trav&eacute;s de conceptos que suenan a salud y medicina, y lo hace mezclado con nuevos ideales de belleza imposibles de alcanzar, como los que hablan de pieles 'de cristal', sin poros e imperfecciones, y para los que el mercado nos ofrece cientos de productos, rutinas y tratamientos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persecuci&oacute;n de la delgadez nunca ha desaparecido. Lo que estamos viendo es una intensificaci&oacute;n y una reformulaci&oacute;n. Los est&aacute;ndares est&eacute;ticos imposibles no son nuevos. Lo que ocurre es que se transforman constantemente. Cuando parece que estamos m&aacute;s cerca de alcanzar un ideal &mdash;en esa promesa de que ahora s&iacute; es posible&mdash;, ese ideal se redefine y se desplaza. Cambian las reglas del juego: ya no es solo estar delgada, sino estar delgada, tonificada, sin 'inflamaci&oacute;n', con piel perfecta&hellip; No es que el canon desaparezca o se democratice, sino que se vuelve m&aacute;s complejo y, en cierto modo, m&aacute;s exigente&rdquo;, resume la psic&oacute;loga experta en alimentaci&oacute;n, imagen corporal y trauma Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas pensadoras feministas, el auge de estos nuevos c&aacute;nones no es casual, sino que est&aacute; relacionado con un momento de reacci&oacute;n conservadora contra la efervescencia feminista y los avances sociales empujados por las mujeres. Ya lo escribi&oacute; la intelectual Naomi Wolf en <em>El mito de la belleza</em> hace 35 a&ntilde;os: la obsesi&oacute;n por la delgadez y la belleza femenina no es una cuesti&oacute;n meramente est&eacute;tica, sino una manera de disciplinar y controlar a las mujeres, que quedan absorbidas y anestesiadas por estos mandatos. Es m&aacute;s complicado sentirse sujeto de derechos y tener tiempo y energ&iacute;a para pelearlos si te hacen sentir mal contigo misma constantemente. El culto a la delgadez y a un tipo concreto de belleza es una manera de conseguir la sumisi&oacute;n femenina.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el discurso de seguir tal o cual dieta para adelgazar ha sido sustituido por el relato de la inflamaci&oacute;n. &ldquo;Te dicen 'haz esto para desinflamarte', 'para regular tu cuerpo', 'para cuidar tu salud'. Pero en muchos casos, el objetivo de fondo sigue siendo el mismo: la p&eacute;rdida de peso o el acercamiento a un ideal corporal concreto&rdquo;, prosigue Rodr&iacute;guez, que asiste a un auge de la palabra inflamaci&oacute;n en su consulta, un concepto amplio y poco definido &ldquo;que permite envolver de legitimidad m&eacute;dica pr&aacute;cticas que, en esencia, no son tan diferentes de las dietas de siempre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Patologizar el cuerpo</h2><p class="article-text">
        La nutricionista Azahara Nieto lleva tiempo advirtiendo de esta tendencia que encubre, dice, un culto a la delgadez. Kate Moss y Claudia Schiffer en revistas y pasarelas. Christina Aguilera o Britney Spears en la m&uacute;sica. Nicole Kidman o Angelina Jolie en las pantallas. Ellas fueron las referentes de la belleza de los 90 y comienzos de los dos mil. Si ese canon pareci&oacute; relajarse durante un tiempo, ahora vuelve disfrazado de preocupaci&oacute;n por la salud y el bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora nos dicen que estamos gordas a trav&eacute;s de la inflamaci&oacute;n. Ese discurso se sit&uacute;a mucho en la &eacute;poca de perimenopasia y menopausia, que siempre han sido algo vergonzoso y en las que el cuerpo va cambiando, y desde ah&iacute; nos est&aacute;n vendiendo una dieta que restringe un mont&oacute;n de alimentos porque supuestamente inflaman, aunque no haya evidencia, que se recomienden un mont&oacute;n de suplementos...&rdquo;, apunta Nieto. 
    </p><p class="article-text">
        A la inflamaci&oacute;n, se suma el &eacute;nfasis en la microbiota o el cortisol. &ldquo;Este uso de t&eacute;rminos m&eacute;dicos fuera de contexto lo que genera es una hipervigilancia corporal tremenda y, por lo tanto, tambi&eacute;n much&iacute;sima ansiedad con el cuerpo. Porque en muchos casos lo que ocurre es que se patologizan sensaciones corporales que responden a la normalidad. Adem&aacute;s, se est&aacute; produciendo una medicalizaci&oacute;n de la vida cotidiana: procesos fisiol&oacute;gicos b&aacute;sicos como la digesti&oacute;n, los cambios hormonales a lo largo del ciclo menstrual, la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos o incluso el cansancio dejan de percibirse como parte de la variabilidad normal del cuerpo y pasan a interpretarse como se&ntilde;ales de que algo no funciona bien. Esto empuja a muchas mujeres a sentirse constantemente en falta, como si su cuerpo necesitara ser corregido o intervenido de manera permanente&rdquo;, explica la psic&oacute;loga Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Locura por la 'glass skin'</h2><p class="article-text">
        La locura por conseguir una 'glass skin' -una piel extremadamente luminosa e hidratada, sin manchas, granos ni marcas- lleva tiempo inundando las redes sociales y las publicaciones sobre tendencias y belleza. La psic&oacute;loga Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez percibe en consulta la obsesi&oacute;n, incluso el desarrollo de trastornos &ldquo;ligados al culto a la piel y al <em>skincare routine&rdquo;. </em>La distancia entre la percepci&oacute;n propia y c&oacute;mo creemos que deber&iacute;a ser nuestra piel o nuestro cuerpo, dice, abre una brecha en la que pueden verse afectadas la autoestima y el autoconcepto y llegar a provocar la aparici&oacute;n de s&iacute;ntomas ansioso-depresivos. Esos s&iacute;ntomas, sostenidos en el tiempo, pueden desembocar en trastornos de la conducta alimentaria o en trastorno dism&oacute;rfico corporal.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>&ldquo;Claramente hay problem&aacute;ticas psicol&oacute;gicas que se relacionan con este tipo de conductas. Por ejemplo, el trastorno dism&oacute;rfico corporal, que implica una preocupaci&oacute;n intensa por percibir alguna parte del cuerpo como defectuosa o incorrecta, o los trastornos de la conducta alimentaria, muy vinculados a la insatisfacci&oacute;n corporal. Al final, cuando aumenta la obsesi&oacute;n con una parte concreta del cuerpo &mdash;como la piel&mdash; o con el cuerpo en general, aparece esa necesidad constante de mejorar, optimizar y acercarse a determinados est&aacute;ndares de belleza. Y eso suele generar una insatisfacci&oacute;n creciente, sobre todo cuando comparamos nuestro cuerpo percibido con el ideal que creemos que deber&iacute;amos alcanzar&rdquo;, afirma la experta.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Aida Gonz&aacute;lez Rossi acaba de publicar 'Gorda sinverg&uuml;enza. Usar el lenguaje para habitar el cuerpo'<em> </em>(Debate). Para la autora, la violencia est&eacute;tica toma nuevas formas, ahora bajo la apariencia &ldquo;de cuidarnos, invertir en nosotras, ser mejores&rdquo;. &ldquo;Al final, esto no es m&aacute;s que obligarnos a tener una especie de canon de nosotras mismas (que es, por supuesto, la versi&oacute;n nuestra que m&aacute;s se acerque a los mandatos sociales y al canon general, que adem&aacute;s siempre es blanco, cis, etc.), un poco como si fu&eacute;ramos bloques que hay que picar para llegar a la escultura, el verdadero yo que nos dar&iacute;a todas las respuestas&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        La historiadora feminista Tatiana Romero ha preparado un taller para repensar la belleza. Con <em>Clean look y u&ntilde;as acr&iacute;licas: la colonialidad de la belleza y la (im)posibilidad de desconolizar el deseo</em> quiere reflexionar sobre c&oacute;mo la idea de belleza est&aacute; atravesada por una mirada de g&eacute;nero y colonial: los estereotipos y mandatos est&aacute;n pensados desde esos par&aacute;metros y, por tanto, dejan necesariamente fuera a un mont&oacute;n de sujetos. Pone como ejemplo como desde el racismo cient&iacute;fico hab&iacute;a quien defin&iacute;a lo bello como &ldquo;parecerse lo m&aacute;s posible a la cabeza de una escultura griega&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tener miles de rutinas de belleza, las <em>skin routine</em> interminables, las correas para sujetar papadas o la normalizaci&oacute;n de medicamentos como Ozempic le parece a Romero un paso m&aacute;s en la violencia est&eacute;tica, &ldquo;un disciplinamiento de los cuerpos que, una vez m&aacute;s, es funcional al capitalismo que estamos viviendo ahora mismo&rdquo;. La moda del 'clean look', una apariencia elegante pero discreta, que parece invitar a mostrar la clase y el estatus pero sin que se note mucho, que en su nombre en ingl&eacute;s se equipara a 'lo limpio', nos dice que eso es 'lo bello' y lo correcto frente a otras tendencias que convierten a muchas mujeres en sujetos que solo pueden ser ex&oacute;ticos, imperfectos, menos interesantes y deseables.
    </p><p class="article-text">
        A Gonz&aacute;lez Rossi le llama la atenci&oacute;n la moda de ponerse pegatinas sobre los granos (peque&ntilde;os adhesivos para, por ejemplo, cicatrizar r&aacute;pido o suavizar el aspecto). &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; priorizamos tanto que cicatricen lo m&aacute;s r&aacute;pido posible? Esos parches tambi&eacute;n pueden ser transparentes. Al final es una forma de establecer un tab&uacute;, de colocar un s&iacute;mbolo de 'esto no deber&iacute;a estar aqu&iacute;, as&iacute; que no lo tomes como parte de mi rostro' cuando el <em>skincare</em> 'falla' y no nos lleva del todo hacia esa escultura que deber&iacute;amos ser. Es como si ya no fuera solamente el hecho de que no sea vea el grano, sino el gesto p&uacute;blico de corregirlo, de ocultarlo. Lo mismo pasa cuando somos gordas y sentimos la necesidad de manifestar todo el rato que estamos haciendo dieta, o ejercicio&rdquo;, concluye. Porque si no consigues llegar al ideal, al menos tienes que demostrarle al mundo que lo est&aacute;s intentando con todas tus fuerzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Belleza,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mar Bermúdez, la periodista que denunció a su jefe por agresión: “Muchos medios juzgaron mi forma de bailar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mar-bermudez-periodista-denuncio-jefe-agresion-medios-juzgaron-forma-bailar_1_13110182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d26982c3-1d1a-450e-bf0d-b37ad7bbd260_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mar Bermúdez, la periodista que denunció a su jefe por agresión: “Muchos medios juzgaron mi forma de bailar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven, que tenía 23 años cuando sufrió tocamientos no consentidos en una discoteca, escribe ahora un libro en el que usa su experiencia para "resignificar" los siete pecados capitales que se atribuyen a las mujeres y desmontar la imagen de la víctima perfecta</p><p class="subtitle">Saül Gordillo acepta un año y medio de cárcel tras admitir que agredió sexualmente a una segunda periodista
</p></div><p class="article-text">
        Mar Berm&uacute;dez (Barcelona, 1998) fue agredida sexualmente por su jefe durante la cena de Navidad de la empresa en 2022. Lo mismo le pas&oacute; a otra trabajadora. Ambas eran periodistas en el digital <em>El Principal </em>y estaban bajo las &oacute;rdenes de Sa&uuml;l Gordillo, quien fue exdirector de Catalunya R&agrave;dio y a quien <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/confirmada-condena-ano-carcel-exdirectivo-saul-gordillo-agresion-sexual-periodista_1_12061425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la justicia conden&oacute; a un a&ntilde;o de c&aacute;rcel por la agresi&oacute;n a Berm&uacute;dez</a>. Luego, &eacute;l mismo <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/saul-gordillo-acepta-ano-medio-carcel-admitir-agredio-sexualmente-segunda-periodista_1_12569468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acept&oacute; un a&ntilde;o y medio de pena</a> tras reconocerse culpable tambi&eacute;n en el segundo caso.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron casi tres a&ntilde;os entre los hechos y las condenas. Tres a&ntilde;os en los que las v&iacute;ctimas se vieron en el ojo de un hurac&aacute;n medi&aacute;tico que las hizo diana de cr&iacute;ticas, dudas y cuestionamientos. Tres a&ntilde;os durante los que parte del periodismo catal&aacute;n se posicion&oacute; del lado del agresor, que todav&iacute;a sigue colaborando con un medio digital <a href="https://www.elpuntavui.cat/opinio/article/8-articles/2483157-comunicat-de-la-plantilla-del-diari-el-punt-avui.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a pesar de las quejas de sus trabajadores</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, Berm&uacute;dez siente que ha puesto &ldquo;el punto y final&rdquo; a la historia. Y lo ha hecho con el libro <em>Els pecats d&rsquo;una feminista </em>(Ara llibres, 2026), en el que resignifica los siete pecados capitales desde una lectura feminista, siempre partiendo de su caso y su experiencia personal. &ldquo;No me sent&iacute;a legitimada para hacer un ensayo ni tampoco para hacer algo superbiogr&aacute;fico. Es una mezcla de ambas cosas porque lo que quer&iacute;a era que, al acabar de leerlo, tuvieras ganas de salir a quemarlo todo&rdquo;, asegura la periodista, en una entrevista con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Este libro, dice, es una manera de &ldquo;recuperar el relato&rdquo; y de explicar la historia desde sus vivencias. Algo que ya empez&oacute; a hacer durante el proceso judicial. Aunque las dos denunciantes, al principio, decidieron mantenerse en el anonimato para protegerse, lleg&oacute; un momento en el que Berm&uacute;dez apost&oacute; por dar la cara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera vez que me toc&oacute; ir a los juzgados, me sacaron por la puerta de atr&aacute;s, para que nadie me viera. Todo muy peliculero. Y, de repente, llego a casa, pongo la tele y le veo a &eacute;l. Y me entr&oacute; mucha rabia. Era &eacute;l el que se ten&iacute;a que esconder, no yo&rdquo;, explica. A los pocos d&iacute;as, aprovechando su declaraci&oacute;n en el juicio, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/periodista-acusa-directivo-saul-gordillo-agresion-sexual-verguenza-cambiar-bando_1_11811890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berm&uacute;dez se plant&oacute; ante los medios y afirm&oacute;: &ldquo;la verg&uuml;enza tiene que cambiar de bando&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, una de las v&iacute;ctimas de este caso tan medi&aacute;tico pasaba a tener rostro, nombre y apellidos. Y eso la expon&iacute;a. &ldquo;Pero me daba igual. Ya ten&iacute;a poco que perder. Me hab&iacute;an hecho tanto da&ntilde;o y de forma tan injusta que pens&eacute; que, si segu&iacute;an, tendr&iacute;an que hac&eacute;rmelo a la cara y yo podr&iacute;a, por fin, defenderme&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Rememorando aquellas jornadas le viene a los labios, una y otra vez, la ira. No el concepto, sino el pecado. De los siete que hay, dice, ese es su favorito. &ldquo;Es algo que nos han quitado a las mujeres, para anularnos. Pero siento que la rabia es lo que nos activa&rdquo;, explica. Aunque sea el que m&aacute;s le gusta, la ira no es el pecado con el que empieza su libro. &ldquo;No pod&iacute;a ser otro que la lujuria&rdquo;, expone.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Perder la culpa y recuperar el cuerpo</strong></h2><p class="article-text">
        La noche de los hechos, Berm&uacute;dez ten&iacute;a 23 a&ntilde;os, 27 menos que su agresor. A ella la toc&oacute;, &ldquo;sin su consentimiento&rdquo;, en diversas ocasiones, y con una intenci&oacute;n &ldquo;sexual expl&iacute;cita&rdquo;, seg&uacute;n la sentencia. Pocas horas m&aacute;s tarde, Gordillo se ofreci&oacute; a llevar a otra compa&ntilde;era a casa en su coche, donde le practic&oacute; sexo oral sin consentimiento, aprovechando que &ldquo;no ten&iacute;a capacidad de reacci&oacute;n ni movimiento&rdquo; debido a la &ldquo;ingesta de alcohol y benzodiacepinas&rdquo;, tal como apunta el fallo del segundo caso.
    </p><p class="article-text">
        Si bien de esta agresi&oacute;n no hubo testigos, Mar Berm&uacute;dez s&iacute; cont&oacute; con la declaraci&oacute;n favorable de sus compa&ntilde;eros, que estaban en la discoteca esa noche y a quienes acudi&oacute; para explicarles lo sucedido. Y tambi&eacute;n hab&iacute;a c&aacute;maras de seguridad. Los v&iacute;deos, que iban a ser usados como prueba en el juicio, salieron de los juzgados y llegaron a manos de muchos periodistas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ninguno los public&oacute;, pero muchos, much&iacute;simos, hablaron de ellos. Los hab&iacute;an visto y emit&iacute;an su juicio&rdquo;, explica Berm&uacute;dez, que cont&oacute; que, durante esos meses, se publicaron 50 art&iacute;culos de opini&oacute;n sobre su caso. 28 de ellos eran favorables a su agresor. &ldquo;Me dio mucho miedo que las im&aacute;genes llegaran a todas las redacciones de Catalunya&rdquo;, apunta la joven.
    </p><p class="article-text">
        Algunos calificaron los v&iacute;deos de &ldquo;excelentes&rdquo; y los consideraron prueba de &ldquo;la construcci&oacute;n de una difamaci&oacute;n&rdquo;. Otros especularon sobre &ldquo;la intenci&oacute;n de la muchacha&rdquo; y escribieron que quer&iacute;a &ldquo;destruir al periodista&rdquo; despu&eacute;s de un &ldquo;flirteo&rdquo; en el que ella &ldquo;hac&iacute;a y se dejaba hacer tocamientos&rdquo;. Esos v&iacute;deos fueron los mismos que vieron los magistrados, quienes en la sentencia apuntaron que &ldquo;en las im&aacute;genes de la grabaci&oacute;n de la c&aacute;mara de seguridad, se aprecia claramente c&oacute;mo Gordillo realiza tocamientos que tienen una connotaci&oacute;n sexual expl&iacute;cita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El miedo a que esas im&aacute;genes salieran a la luz se convirti&oacute; en una &ldquo;paranoia&rdquo; que la llevaba a desconfiar de la gente. &ldquo;Era terrible ir por la calle, ver a alguien y saber que, aunque no le conociera, &eacute;l podr&iacute;a haber visto las im&aacute;genes de mi trauma&rdquo;, relata. &ldquo;Todav&iacute;a hoy me da asco saber hay gente que vio esos v&iacute;deos y que tiene todav&iacute;a en sus archivos de <em>Whatsapp</em> im&aacute;genes de la agresi&oacute;n, que es lo peor que me ha pasado en la vida&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Mar Bermúdez escribe &#039;Els pecats d&#039;una feminista&#039;, un libro en el que repasa su caso como víctima de agresión sexual                            </span>
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        Aunque los v&iacute;deos no se publicaran, la conversaci&oacute;n que suscitaron alteraron mucho a la joven periodista, que por aquel entonces ya se consideraba feminista. Lo suficiente como para saber que las v&iacute;ctimas no tienen la culpa. &ldquo;Pero todo cambi&oacute; cuando me pas&oacute; a m&iacute; y la gente empez&oacute; a dudar de mi versi&oacute;n. No ten&iacute;a sentido, pero sent&iacute;a que hab&iacute;a sido culpa m&iacute;a&rdquo;, dice Berm&uacute;dez. &ldquo;Todo el mundo hablaba de esos v&iacute;deos. Muchos medios me juzgaron a m&iacute; y mi manera de hablar, de bailar y de moverme. Y claro, te cuestionas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La culpa lleg&oacute; tan lejos que la afect&oacute; incluso en sus clases de baile, una actividad que no se pierde &ldquo;aunque se acabe el mundo&rdquo;. &ldquo;Como se hab&iacute;a juzgado concretamente c&oacute;mo bailaba, en clase empec&eacute; a preguntarme si me estaba sexualizando demasiado. Si estaba haciendo mal bailando as&iacute;&rdquo;, relata. Tan profundo fue el efecto, que Berm&uacute;dez tard&oacute; dos a&ntilde;os en poder volver a pisar una discoteca.
    </p><p class="article-text">
        El sexo tambi&eacute;n se volvi&oacute; un territorio vetado. La joven dej&oacute; de confiar, de saberse relacionar con nadie y de soportar el contacto f&iacute;sico. &ldquo;Pens&eacute; que ya estaba, que mi vida sexual se acababa ah&iacute;. Pero eso no fue verdad. Se sale de todo, de esto tambi&eacute;n&rdquo;, asegura la periodista.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de mucha terapia --&ldquo;y de que me repitieran 200 veces que no estaba loca&rdquo;-- Berm&uacute;dez recuper&oacute; la calma y la seguridad. Eso la ha llevado a entender su sexualidad de manera diferente, a saber que lo que ella haga no la convierte en culpable porque &ldquo;nadie, absolutamente nadie, agrede sin querer&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Es desde ah&iacute; que ha resignificado el pecado de la lujuria, dejando atr&aacute;s el mantra de que la v&iacute;ctima se lo estaba buscando. &ldquo;Ya no es que nosotras seamos lujuriosas, sino que ellos son agresores. No nos perdone, se&ntilde;or, que seguiremos pecando&rdquo;, apunta en el libro. A partir de esa premisa, Berm&uacute;dez repasa todos los pecados que se atribuyen a las malas mujeres y les da la vuelta para hacer de la soberbia, dignidad; pasar de la ira a la rabia; o convertir la envidia en solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de ellos, la joven va tejiendo un viaje que va desde la noche de la agresi&oacute;n hasta su recuperaci&oacute;n, pasando por la terapia, el acompa&ntilde;amiento de los suyos y las dudas del proceso judicial. A ello dedica buena parte del cap&iacute;tulo sobre la avaricia, en el que desgrana el paso a paso de una denuncia y el coste -emocional y econ&oacute;mico- de denunciar. &ldquo;Cuando tom&eacute; la decisi&oacute;n, era m&aacute;s ingenua que ahora. Era de las que repet&iacute;a que hab&iacute;a que denunciar siempre y, aunque no me arrepiento de haberlo hecho, ahora matizo esa afirmaci&oacute;n&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se plante&oacute; denunciar, no se imaginaba lo que vendr&iacute;a. La angustia cada vez que su abogada le llamaba o la exposici&oacute;n p&uacute;blica. Ella tom&oacute; la decisi&oacute;n porque no quer&iacute;a echarse atr&aacute;s y ver, al cabo de unos a&ntilde;os, que sal&iacute;a otra v&iacute;ctima. &ldquo;No quiero decir que la responsabilidad de que un agresor pare sea de su v&iacute;ctima, pero no me lo hubiera perdonado&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Ella se presenta como una privilegiada (&ldquo;joven, blanca, de Barcelona, sin problemas econ&oacute;micos y con apoyo familiar y red de amistades&rdquo;) que pudo denunciar. Y, aunque asegura que muchas no pueden, tambi&eacute;n apunta que el proceso judicial contra su jefe fue el &ldquo;principio de algo&rdquo;. Su caso, junto a las <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/humorista-charlie-pee-denuncia-maltrato-laboral-abuso-sexual-exjefe-quim-morales_1_12115266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncias p&uacute;blicas de las c&oacute;micas Charlie Pee y Ana Polo contra quien fue su superior, el periodista de Catalunya R&agrave;dio Quim Morales</a>, pusieron las bases de un <em>Metoo</em> del periodismo catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De momento, el de Gordillo es el &uacute;nico caso que ha llegado a los tribunales -sum&aacute;ndole el de Morales, quien ha llevado a Charlie Pee ante la justicia. Con todo, han sido pocas las mujeres que hicieron p&uacute;blicas sus experiencias usando nombres -ya fueran los suyos o los de sus agresores. &ldquo;Es un sector peque&ntilde;o y los agresores son secretos a voces. Todas conocemos qui&eacute;nes son y tambi&eacute;n intuimos qui&eacute;nes son sus v&iacute;ctimas. Por eso, es normal que no se denuncien&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no quita que Berm&uacute;dez considere que ese <em>Metoo </em>que no lleg&oacute; a despegar haya tenido su efecto. &ldquo;Creo que muchas mujeres trabajan diferente porque tuvieron la oportunidad de hablar con sus compa&ntilde;eros. Y creo que los agresores igual se lo piensan dos veces porque ese miedo de ser el siguiente en ser denunciado se est&aacute; instaurando&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Ella dio la cara y dijo el nombre de su agresor en alto en su momento. Pero ahora, ese nombre no sale en el libro que acaba de publicar. &ldquo;Es mi reparaci&oacute;n y &eacute;l aqu&iacute; no saldr&aacute;. No es suyo, es algo que es solo m&iacute;o y ahora, por fin, puedo decidir yo&rdquo;, remacha. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mar-bermudez-periodista-denuncio-jefe-agresion-medios-juzgaron-forma-bailar_1_13110182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mar Bermúdez, la periodista que denunció a su jefe por agresión: “Muchos medios juzgaron mi forma de bailar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodistas,Periodismo,Feminismo,Agresiones,Agresiones machistas,Agresiones sexuales,Violencia sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La performer Diana Pornoterrorismo vuelve a Barcelona después de más de diez años de ausencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/performer-diana-pornoterrorismo-vuelve-barcelona-despues-diez-anos-ausencia_1_13145348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daf7d106-f905-46fd-b36f-81f95b38d19b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La performer Diana Pornoterrorismo vuelve a Barcelona después de más de diez años de ausencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrena junto a Rosario Veneno una pieza sobre la violencia entre mujeres en el movimiento feminista</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os que Diana J. Torres no pisaba un escenario en Barcelona. Diez a&ntilde;os de su &uacute;ltima performance pornoterrorista. Ahora vuelve al Antic, &uacute;ltimo refugio de la escena disidente de Barcelona. Dice la artista que est&aacute; en otra etapa, menos formal, menos burra. Pero una cosa es el modo y otra el fondo. La performer que sacudi&oacute; la Ciudad Condal a comienzos del XXI vuelve a tocar llaga con su nueva pieza, <em>Traves&iacute;a y conjuro</em>. En este caso, la violencia entre mujeres en el feminismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Diana, junto a la artista argentina Rosario Veneno, estrena un trabajo sobre un tema&nbsp;que creen est&aacute; demasiado escondido, &ldquo;como tantos otros en el lesbianismo, citando a B&aacute;rbara Ramajo, la violencia entre mujeres es una cosa espectral, una violencia fantasma&rdquo;, explica la tambi&eacute;n escritora de libros como <em>Pornoterrorismo</em>, <em>Co&ntilde;o potens</em> o <em>Vomitorium</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La violencia entre mujeres sigue siendo bastante tab&uacute;: si eres feminista no se dice si tu novia te ha pegado. Esto pasa por diversos motivos, pero principalmente por miedo y verg&uuml;enza&rdquo;, explica Diana. &ldquo;Por un lado, nos da miedo que los fachas y machistas lo utilicen y lo instrumentalicen&rdquo;, dice Diana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero el problema tambi&eacute;n existe puertas para dentro. Hay gente que cree que por ser feministas no vamos a ser violentas. Es evidente que no es as&iacute; y creemos que hay que nombrarlo para comenzar a solucionarlo&rdquo;, apunta a su vez Rosario Veneno.&nbsp;
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                Retrato de Diana J. Torres                            </span>
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        Al preguntarles si la naturaleza de esa violencia es distinta a la ejercida por lo hombres, Diana lo tiene claro: &ldquo;Es una violencia que imita patrones del patriarcado, paso por paso&rdquo;, explica, para luego se&ntilde;alar que el problema viene tras la violencia: &ldquo;Ah&iacute; estamos jodidas de nuevo, no hay l&iacute;neas de atenci&oacute;n o protocolo, cuando llegas a una comisar&iacute;a no le dan importancia, si no hay pene no hay violaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana, adem&aacute;s, afirma que el problema no es solo legal, &ldquo;si una mujer mata a otra no se estipula como feminicidio&rdquo;, explica, sino tambi&eacute;n social: &ldquo;Si oyes a dos vecinas pelear, poca gente avisa a la polic&iacute;a y los medios de comunicaci&oacute;n no se hacen eco de ello, no importa, no se quiere ver&rdquo;, razona.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las performances de Diana son recordadas por su potencia, pero tambi&eacute;n por su capacidad de incomodar. <em>Fisting</em> y orgasmos en directo, laceraciones y est&eacute;tica BDSM caracterizaban sus performances. En una de ellas dec&iacute;a a un espectador que le metiese la mano en la vagina, que hab&iacute;a premio. El espectador al hacerlo sacaba un cond&oacute;n, Diana lo romp&iacute;a con la boca y extra&iacute;a un poema que le&iacute;a mientras la penetran. La soci&oacute;loga Helen Torres narr&oacute; esta performance en el prefacio del libro <em>Pornoterrorismo</em>: &ldquo;Con la &uacute;ltima estrofa llega el orgasmo que provocar&aacute; una corrida estilo g&eacute;iser que salpicar&aacute; las primeras filas de un p&uacute;blico estupefacto&rdquo;, describe con cierta algarab&iacute;a la soci&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Diana Torres luch&oacute;&nbsp;de manera frontal contra el constre&ntilde;imiento corporal, sexual y moral al que la sociedad la somet&iacute;a. Y lo hizo como si fuera una accionista vienesa, pero con id&eacute;nticos niveles de gozo y rabia. Hoy esa manera de hacer, dice, ha evolucionado: &ldquo;Esta vez va a ser m&aacute;s sutil. Hay una parte de desnudos, de sexo en vivo, nos ponemos a follar un ratito, pero el trabajo ha evolucionado. Antes priorizaba m&aacute;s el esc&aacute;ndalo, impactar. Ahora estoy intentando transmitir el mensaje de maneras m&aacute;s claras, sin aturdir tanto a las personas&rdquo;, explica, &ldquo;aunque tambi&eacute;n hay algunos elementos de dolor, Rosario me grapa cosas en el cuerpo con una grapadora industrial, esa es la parte gore, pero ya no hay ganchos, agujas, cortes&hellip;&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Barcelona a Carcelona</strong>
    </p><p class="article-text">
        Diana Pornoterrorista lleg&oacute; desde Madrid a Barcelona en 2003. La ciudad bull&iacute;a. Nac&iacute;a el posporno en Espa&ntilde;a de la mano de colectivos como el Pos-op o Girls who like porno. Paul B. Preciado publicaba y se le le&iacute;a junto a libros sin traducir de Virgine Despentes. Comenzaban a aflorar toda una nueva ola de ensayos feministas y nuevas editoriales. Hubo un antes y despu&eacute;s de ese n&uacute;cleo de pensamiento y arte en el feminismo en Espa&ntilde;a. Un feminismo que se ampliaba y que nunca m&aacute;s volver&iacute;a a ser igual, &ldquo;creo que el gran pistoletazo fueron las jornadas que se hicieron en el MACBA en el 2004&rdquo;, recuerda Diana sobre aquel recordado <em>Marat&oacute;n Posporno</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarle por aquella &eacute;poca, Diana habla de una especie de para&iacute;so, de un regalo. &ldquo;Nos juntamos personas muy diferentes, pero que ven&iacute;amos de situaciones de mucha incomprensi&oacute;n. Ten&iacute;amos los mismos intereses, nos llev&aacute;bamos muy bien y se generaron muchas ganas de crear&rdquo;, evoca.
    </p><p class="article-text">
        Pero el comienzo del siglo XXI va quedando ya lejos. Hoy Barcelona ya no es lo que era. Cerraron centros sociales como La Makabra,&nbsp;la Kasa de la Montanya o La Escocesa, &ldquo;en esos momentos Barcelona estaba llena de posibilidades, pod&iacute;as hacer cosas sin un duro, hoy ya no es as&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala Diana. &ldquo;Tambi&eacute;n acab&oacute; cerrando el bar la Bata de Boatin&eacute; que era nuestro cuartel general, todo comenz&oacute; a cambiar con la creaci&oacute;n del Forum y el comienzo de la gentrificaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Cambi&oacute; Barcelona y cambi&oacute; Diana. La artista y escritora sufri&oacute; en sus carnes toda la violencia de aquella transformaci&oacute;n social y urbana. Su compa&ntilde;era, la poeta <a href="https://poetadifunta.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Heras</a>, ser&iacute;a acusada y encarcelada en uno de los casos de corrupci&oacute;n judicial, policial y pol&iacute;tica m&aacute;s sangrantes de la historia reciente de Barcelona: el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/despues-manifestacion-caso-reivindica-puntual_1_4388955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caso 4F.</a> &ldquo;Patricia fue mi primera novia, viv&iacute;amos juntas en la casa desde donde se tir&oacute; por la ventana, justo hacen quince a&ntilde;os de aquello&rdquo;, recuerda Diana con una entonaci&oacute;n contenida, nada dram&aacute;tica, sobre el suicidio de Patricia Heras tras ser torturada y encarcelada injustamente.&nbsp;
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                Peformance titulada Oh Kaña, año 2010                            </span>
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        En 2013, dos a&ntilde;os despu&eacute;s del suicidio de Patricia y tras a&ntilde;os de luchar por su liberaci&oacute;n, Diana decidi&oacute; irse a vivir a M&eacute;xico. &ldquo;No quer&iacute;a estar m&aacute;s en Barcelona ni en Europa&rdquo;, explica. &ldquo;Tambi&eacute;n sali&oacute; el documental sobre el caso 4F, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aterra-ciutat-morta_129_4418393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ciutat morta</em></a>, en el que dec&iacute;a que iba a por todos ellos a muerte. Al final caminaba con mucho miedo por las calles de Barcelona, algunos mossos y guardias urbanos me reconoc&iacute;an y decid&iacute; poner tierra por medio&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        La artista cuenta a este peri&oacute;dico que desde el 2013 nunca ha vuelto a Barcelona m&aacute;s de dos d&iacute;as. &ldquo;Tan solo volv&iacute; para ver a alguien o para realizar alg&uacute;n taller de eyaculaci&oacute;n que hago para personas con co&ntilde;o, pero no m&aacute;s&rdquo;, confiesa. En esta ocasi&oacute;n tan solo lleva poco m&aacute;s de una semana en Barcelona, &ldquo;pero no hace falta pisarla mucho para darte cuenta de c&oacute;mo est&aacute; la situaci&oacute;n. Solo tienes que pasear por la Rambla del Raval para ver el desgaste humano&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarle qu&eacute; siente que ha cambiado, responde: &ldquo;Siento que han cambiado las drogas. Por ejemplo, en el Raval ves a mucha gente acabada, mucha m&aacute;s que antes. Y eso provoca que haya gente muy violenta, m&aacute;s all&aacute; de los cuerpos de seguridad, que te hacen sentir en riesgo. Creo que es intencionado. Se trata de degradar un barrio hasta que la gente se tenga que marchar y poder as&iacute; hacer sus mamadas, no es la primera vez que lo hacen, es ya un cl&aacute;sico&rdquo;, afirma con cierta amargura.
    </p><p class="article-text">
        Su vuelta al Antic, espacio donde alumbr&oacute; muchas de sus performances, es tambi&eacute;n un modo de reencuentro con toda aquella Barcelona que dej&oacute; atr&aacute;s, con aquellas performances hoy ya hist&oacute;ricas como <em>Oh Ka&ntilde;a</em> en homenaje al pintor Jos&eacute; P&eacute;rez Oca&ntilde;a, o aquel festival <em>Muestra Marrana</em> que dej&oacute; de hacerse ya hace m&aacute;s de un decenio. &ldquo;Ahora con el estreno me las voy a encontrar a todas&rdquo;, dice con cierta emoci&oacute;n para luego a&ntilde;adir: &ldquo;Bueno, la mitad est&aacute;n como yo, fuera de Barcelona, pero vienen&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/performer-diana-pornoterrorismo-vuelve-barcelona-despues-diez-anos-ausencia_1_13145348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La performer Diana Pornoterrorismo vuelve a Barcelona después de más de diez años de ausencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Violencia,Artistas,Pornografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['No todos los hombres'... salvo si son extranjeros: a la derecha le preocupa la violencia machista solo para colar sus ideas racistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe2b2d31-a67a-472b-821f-35f3558d8f72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;No todos los hombres&#039;... salvo si son extranjeros: a la derecha le preocupa la violencia machista solo para colar sus ideas racistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata de decir la verdad sino de otra cosa: de instrumentalizar la violencia contra las mujeres para contribuir a un relato racista que justique su agenda política</p><p class="subtitle">¿Puede existir un feminismo de ultraderecha?
</p></div><p class="article-text">
        El domingo, la polic&iacute;a municipal deten&iacute;a en Pamplona a un hombre por un posible asesinato machista: una mujer muri&oacute; despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/navarra/juez-envia-prision-detenido-muerte-expareja-pamplona-precipitarse-vivienda_1_13142459.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precipitarse por el balc&oacute;n</a> de una vivienda en la que se encontraba &eacute;l, que hab&iacute;a quebrantado una orden de alejamiento. El lunes, en C&oacute;rdoba, otro hombre era detenido despu&eacute;s de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sucesos/48-horas-denuncia-asesinato-machista-tulia-fallo_1_13141577.html?_gl=1*1tzoo6j*_gcl_au*MTkzNzkwMTA4LjE3NzYwOTg1NDA.*_ga*Njc5MDgzNjQuMTcxODcwMjk2Nw..*_ga_4RZPWREGF3*czE3NzYyNjU5NDgkbzU3NSRnMSR0MTc3NjI3Mzc2OCRqNTgkbDAkaDA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinar a su expareja</a>, que le hab&iacute;a denunciado 48 horas antes por violencia de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        El discurso de las derechas ha obviado estos dos asesinatos, cometidos por hombres espa&ntilde;oles, para centrarse en otro eje: la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-exigira-nuevo-requisito-regularizacion-informe-vulnerabilidad-podran-emitir-ong_1_13140186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizaci&oacute;n de migrantes</a>, que unen interesadamente con la violencia contra las mujeres. Para la derecha, el feminismo criminaliza a todos los hombres y la violencia de g&eacute;nero no existe... salvo que hablemos de inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a que el Consejo de Ministros aprobaba la regularizaci&oacute;n extraordinaria, Vox colgaba este mensaje en sus redes: &ldquo;&iquest;Te da miedo volver sola a casa de noche? La inmigraci&oacute;n masiva tiene consecuencias. Todos los partidos menos Vox quieren traer a miles de inmigrantes. Solo t&uacute; pagas las consecuencias&rdquo;. Ya cuando el Gobierno anunci&oacute; la regularizaci&oacute;n, la formaci&oacute;n de Santiago Abascal aprovech&oacute; la violencia machista para lanzar sus mensajes racistas. &ldquo;Regularizar en masa no es protegerse, es rendirse. Y somos las mujeres las que pagamos las consecuencias&rdquo;, dec&iacute;a la senadora de Vox, Paloma G&oacute;mez. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, era el l&iacute;der del PP, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, quien volv&iacute;a a utilizar la violencia machista para disfrazar un discurso xen&oacute;fobo. <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-asegura-gobierno-regularizar-inmigrantes-han-abusado-mujer_1_13143956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n Feij&oacute;o</a>, el Gobierno regularizar&aacute; a &ldquo;inmigrantes que han abusado de una mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La afirmaci&oacute;n de Feij&oacute;o es falsa. Para acceder a la regularizaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se requiere de un certificado de antecedentes penales</a> tanto aqu&iacute; como en los pa&iacute;ses de origen. Pero eso da igual, porque no se trata de decir la verdad, sino de otra cosa: de instrumentalizar la violencia contra las mujeres para contribuir a un relato racista que justifique su agenda pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llama la atenci&oacute;n que los partidos que niegan la violencia de g&eacute;nero, que utilizan el t&eacute;rmino violencia intrafamiliar o que votan en contra de las propuestas feministas que buscan erradicar la violencia sean quienes abanderen esta lucha cuando el agresor es de fuera&rdquo;, resume la consultora de extranjer&iacute;a y movilidad internacional Ana Bibang. En el libro <em>En nombre de los derechos de las mujeres</em>, la pensadora Sarah Farris acu&ntilde;&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/existir-feminismo-ultraderecha_1_13039675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el t&eacute;rmino feminacionalismo</a> para referirse a la estrategia con la que grupos y partidos utilizan algunas preocupaciones y consignas feministas para justificar sus posiciones racistas, antiinmigraci&oacute;n o apor&oacute;fobas.
    </p><p class="article-text">
        Vox es el primer partido que import&oacute; el discurso del feminacionalismo a Espa&ntilde;a, un espacio que el PP, con afirmaciones como la de Feij&oacute;o, busca disputar, se&ntilde;ala Laura Camargo, autora de <em>Trumpismo discursivo. &ldquo;</em>El feminacionalismo se caracteriza por utilizar algunos postulados feministas de manera interesada y manipulada para defender medidas y pol&iacute;ticas racistas con la excusa de que son necesarias para la liberaci&oacute;n de las mujeres&rdquo;, explica Camargo. Para quienes sostienen estos postulados, la amenaza para las mujeres son los hombres migrantes, especialmente del sur global y, a&uacute;n m&aacute;s concretamente, los que proceden de pa&iacute;ses musulmanes. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Bibang se&ntilde;ala, de hecho, que la criminalizaci&oacute;n de las personas migrantes no es nada nuevo, pero que esa criminalizaci&oacute;n no es igual para todos: &ldquo;Se produce especialmente hacia las personas negroafricanas y de algunos pa&iacute;ses latinoamericanos, por m&aacute;s que los datos oficiales desmientan ese discurso&rdquo;. Para la derecha, la amenaza para la seguridad de las mujeres no parec&iacute;a ser tan grave cuando se trataba de inmigraci&oacute;n ucraniana o venezolana, y por supuesto no existe si los migrantes vienen de pa&iacute;ses europeos, son blancos o tienen dinero.
    </p><p class="article-text">
        Bibang recuerda que nunca como ahora un proceso de regularizaci&oacute;n, y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ejemplo-regularizacion-2005-aumento-recaudacion-fiscal-no-causo-efecto-llamada-alerta-pp_1_12944379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este es el sexto</a>, hab&iacute;a levantado tanto racismo. No es casualidad, la deriva xen&oacute;foba cunde en Europa y en los Estados Unidos de Trump. &ldquo;Aunque sabemos que si vamos a las estad&iacute;sticas las cosas no con como ellos las presentan y que detr&aacute;s de la mayor&iacute;a de actos machistas y violencias que sufrimos las mujeres est&aacute;n hombres espa&ntilde;oles, los datos dan igual, porque lo que les preocupan no son las mujeres, sino los votos y sus reivindicaciones ultranacionalistas y xen&oacute;fobas&rdquo;, remata Laura Camargo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['No todos los hombres'... salvo si son extranjeros: a la derecha le preocupa la violencia machista solo para colar sus ideas racistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Racismo,Xenofobia,Feminismo,Violencia de género,Violencia sexual,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hijas de la República, guardianas de la dignidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hijas-republica-guardianas-dignidad_132_13130132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b2d4cfd-1af3-4e74-a5b3-815228dfd61b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hijas de la República, guardianas de la dignidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La huella de las mujeres de la Segunda República en Castilla-La Mancha: logros, represión y dignidad</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><h2 class="article-text">Introducci&oacute;n: El despertar de una conciencia</h2><p class="article-text">
        Hubo un tiempo -no tan lejano- en que las llanuras de Castilla y los campos de la Mancha se llenaron de voces nuevas, discretas pero firmes. Bajo el sol de la Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola, mujeres valientes comenzaron a abrir caminos: aprendieron a leer para comprender el mundo, a votar para decidir su destino, a ense&ntilde;ar para liberar mentes y a ocupar la plaza p&uacute;blica con coraje y voz propia.
    </p><p class="article-text">
        La Rep&uacute;blica fue m&aacute;s que un cambio pol&iacute;tico: fue el despertar de una ciudadan&iacute;a femenina. Por primera vez, las mujeres dejaron de ser testigos pasivos para convertirse en protagonistas de su historia. Pero la libertad tiene precio, y tras el golpe de Estado de 1936 muchas pagar&iacute;an con humillaci&oacute;n, castigo y olvido.
    </p><h2 class="article-text">I. La Primavera de los Derechos: Logros de la II Rep&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os 30 trajeron a Espa&ntilde;a un soplo de justicia y esperanza. Para la mujer manchega, estos fueron logros tangibles y llenos de significado:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sufragio universal (1931): por primera vez, las mujeres votaron y tomaron decisiones que eran solo suyas, ejerciendo un derecho largamente negado.</li>
                                    <li>Educaci&oacute;n como motor de libertad: las Misiones Pedag&oacute;gicas y las escuelas laicas abrieron puertas a institutos y universidades, iluminando mentes y abriendo horizontes.</li>
                                    <li>Igualdad jur&iacute;dica y social: matrimonio civil, divorcio, derechos laborales. La Rep&uacute;blica dignific&oacute; a la mujer trabajadora y a la madre, reconoci&eacute;ndolas como ciudadanas plenas.</li>
                                    <li>Presencia en las instituciones: la pol&iacute;tica dej&oacute; de ser solo asunto de hombres. Castilla-La Mancha vio nacer concejalas y l&iacute;deres sindicales que transformaron la vida p&uacute;blica.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">II. El castigo de g&eacute;nero: Represi&oacute;n en tierras manchegas</h2><p class="article-text">
        Cuando la sombra de la guerra y la dictadura se extendi&oacute;, la represi&oacute;n adquiri&oacute; un matiz cruelmente espec&iacute;fico contra las mujeres. No solo se las castigaba por sus ideas, sino por el simple hecho de ser libres.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Rapado y ricino: en Toledo, Ciudad Real y Albacete, afeitarlas al cero y obligarlas a ingerir aceite de ricino era un acto p&uacute;blico de degradaci&oacute;n y humillaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Violencia sexual: los cuartelillos y prisiones se convirtieron en escenarios de abuso sistem&aacute;tico, una &ldquo;tortura invisible&rdquo; que buscaba quebrar su voluntad.</li>
                                    <li>Robo de identidad: en Guadalajara y otros lugares, muchas mujeres fueron privadas de sus hijos, iniciando el oscuro cap&iacute;tulo de los ni&ntilde;os robados para ser &ldquo;reeducados&rdquo; en el nacionalcatolicismo.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">III. Rostros de la dignidad: Nombres que vencen al olvido</h2><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que ense&ntilde;ar a leer, a pensar y a so&ntilde;ar pod&iacute;a costar la vida. Tras la Guerra Civil Espa&ntilde;ola, la represi&oacute;n franquista cay&oacute; con dureza sobre miles de mujeres, muchas de ellas maestras, y otras comprometidas con una sociedad m&aacute;s justa.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, como en tantos lugares de Espa&ntilde;a, fueron depuradas, encarceladas, humilladas, exiliadas o asesinadas. Se quiso borrar no solo sus nombres, sino tambi&eacute;n la esperanza que representaban: la de una escuela p&uacute;blica, laica y transformadora nacida al amparo de la Segunda Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Pero no lo consiguieron.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, sus nombres vuelven a pronunciarse. Mujeres como Blasa Jim&eacute;nez Chaparro, alcaldesa de Alhambra en 1938, que muri&oacute; en prisi&oacute;n sin renunciar a sus ideales; o Dionisia Manzanero Salas, una de 'Las Trece Rosas', fusilada en 1939, s&iacute;mbolo de una juventud comprometida con la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellas aparecen otros nombres rescatados de archivos y proyectos de memoria hist&oacute;rica, como el impulsado por la Universidad de Castilla-La Mancha: Concepci&oacute;n Beltr&aacute;n Mateos, represaliada por su militancia pol&iacute;tica; Mar&iacute;a Garc&iacute;a Torrecilla, Petra Cuevas, Felicidad Rojas, Antonia Garc&iacute;a, Eusebia Mu&ntilde;oz o Mar&iacute;a Hern&aacute;ndez, mujeres que sufrieron prisi&oacute;n, sanciones o exclusi&oacute;n social. En muchos casos, su &uacute;nico &ldquo;delito&rdquo; fue su entorno familiar o su compromiso con los valores republicanos.
    </p><p class="article-text">
        En la provincia de Albacete, especialmente en localidades como Villarrobledo, numerosas mujeres fueron procesadas por ayudar a la guerrilla antifranquista, acusadas de &ldquo;encubrimiento&rdquo; por proporcionar alimentos o refugio. La represi&oacute;n alcanz&oacute; as&iacute; tambi&eacute;n a quienes simplemente trataban de sobrevivir o de ayudar.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;mbito educativo fue uno de los m&aacute;s castigados. Seg&uacute;n investigaciones de Teresa Mar&iacute;n Eced y Sara Ramos Zamora, alrededor del 20% de las maestras de Cuenca fueron sancionadas en los primeros a&ntilde;os del franquismo. Docentes como Avelina de Castro o Enriqueta de la Cruz fueron apartadas de la ense&ntilde;anza, evidenciando el intento del r&eacute;gimen de controlar no solo las aulas, sino tambi&eacute;n las conciencias.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas mujeres pasaron adem&aacute;s por c&aacute;rceles como la de Ventas o la prisi&oacute;n de Saturrar&aacute;n, lejos de sus familias y en condiciones extremadamente duras. Tal como recogen diversos estudios hist&oacute;ricos, la represi&oacute;n incluy&oacute; tambi&eacute;n castigos espec&iacute;ficos contra las mujeres, como humillaciones p&uacute;blicas o marginaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Frente al silencio impuesto, algunas voces lograron rescatar su memoria. Tomasa Cuevas, antigua presa pol&iacute;tica, dedic&oacute; su vida a recoger testimonios de mujeres represaliadas, evitando que sus historias desaparecieran.
    </p><p class="article-text">
        En Toledo, Ciudad Real, Cuenca, Albacete y Guadalajara, en cada pueblo y en cada escuela, hubo mujeres como estas. Algunas con nombres que hoy empezamos a recuperar; otras a&uacute;n an&oacute;nimas, pero igualmente dignas de memoria.
    </p><p class="article-text">
        No fueron solo v&iacute;ctimas. Fueron maestras, trabajadoras, madres, mujeres valientes que representaron la cultura, la conciencia y el futuro. Y aunque intentaron silenciarlas, no lo lograron.
    </p><p class="article-text">
        Recordarlas hoy no es solo memoria. Es justicia.
    </p><h2 class="article-text">IV. Ep&iacute;logo: La memoria como acto de justicia</h2><p class="article-text">
        Nombrar a estas mujeres no es nostalgia; es un acto de justicia, de reparaci&oacute;n y de verdad hist&oacute;rica. Durante d&eacute;cadas, se intent&oacute; que sintieran verg&uuml;enza de su libertad, de su compromiso y de su coraje. Hoy sabemos que su resistencia fue la semilla de la democracia que disfrutamos, y que su ejemplo ilumina nuestra memoria colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Fueron humilladas, perseguidas y silenciadas, pero nunca vencidas. Fueron arrancadas de sus aulas, de sus pueblos y de sus hogares, pero su voz sigue viva, resonando con fuerza en cada rinc&oacute;n de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Este homenaje no solo recuerda a las mujeres cuyos nombres conocemos: tambi&eacute;n honra a las &ldquo;sin nombre&rdquo;, maestras y ciudadanas an&oacute;nimas que sostuvieron, en silencio, los valores de la educaci&oacute;n, la libertad y la justicia. Su legado nos interpela en el presente y nos recuerda que la dignidad, la educaci&oacute;n y la libertad son conquistas que deben cuidarse cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque mientras sus nombres se pronuncien, no habr&aacute; olvido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hijas-republica-guardianas-dignidad_132_13130132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 05:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hijas de la República, guardianas de la dignidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Feminismo,Memoria Histórica,Segunda República]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sandra Delaporte: "No me voy a poner bótox. Voy a tener canas y arrugas aunque no le guste a la industria musical"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sandra-delaporte-no-poner-botox-canas-arrugas-no-le-guste-industria-musical_1_13113012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac49e8ba-1a8a-49b6-af8d-6f6c864f5372_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3629y1606.jpg" width="1200" height="675" alt="Sandra Delaporte: &quot;No me voy a poner bótox. Voy a tener canas y arrugas aunque no le guste a la industria musical&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compositora, productora, letrista, vocalista y mitad del grupo Delaporte, publica su primer libro, 'Del barro al poema': "Nos da tanto miedo nuestra vulnerabilidad que idolatramos a personas que nos hacen creer que podemos con todo y es mentira"</p><p class="subtitle">Shakira factura y el viaje lo pagas tú: quién gana más con el fenómeno de las 'residencias'</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se dice que la cancelaci&oacute;n destroza la vida de hombres, pero todos siguen trabajando, siendo famosos e impunes&rdquo;. La violencia sexual y su respuesta social es uno de los temas que <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/delaporte-realidad-dejate-caer-sido-disco-creado-paradojicamente-ahora_1_11956259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sandra Delaporte</a> ha volcado en su dur&iacute;simo, realista y honesto primer libro <em>Del barro al poema</em> (Lunwerg). Y lo ha hecho a trav&eacute;s de versos y canciones en los que reflexiona y arroja luz sobre la soledad, el <a href="" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">suicidio</a>, lo que ha acu&ntilde;ado como <em>famositis </em>y la vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        La cantante, productora y vocalista de Delaporte &mdash;que el pasado mes de noviembre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/delaporte-denuncia-agresion-sexual-sufrio-fan-durante-concierto_1_12796823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; la agresi&oacute;n sexual</a> que sufri&oacute; durante un concierto&mdash; ha agarrado sus heridas, las ha abierto, ha dejado salir su pus y las ha limpiado sin dejar de retorcerse. Tambi&eacute;n las ha permitido desgarrarse incluso un poco m&aacute;s, para acabar sanando, renovando su piel, abraz&aacute;ndolas y cuid&aacute;ndolas en un ejercicio de honestidad que sobrecoge por la crudeza y a la vez delicadeza con la que ha suturado sus llagas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro entronca con la idea de felicidad que abunda hoy en d&iacute;a, reducida muchas veces al imperio de Mr. Wonderful.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La felicidad como marca es mentira. A nivel social estamos en una deriva de hiperdisociaci&oacute;n, de vanidad, que se ha colado a trav&eacute;s de la marca de felicidad social y de solucionar todos nuestros problemas de abandono y heridas a trav&eacute;s de conseguir fans, de que nos vean, de sentir que existimos y somos importantes a trav&eacute;s de las dem&aacute;s personas. Desde un yo que no es real y que genera m&aacute;s vac&iacute;o, porque al final te quieren desde una marca que has generado, no desde quien t&uacute; eres realmente. Se ensalza la marca de que la vida es maravillosa, de que todo es genial, viaja y que se te pase, consume y que se te pase, ve a 800 festivales, consume m&aacute;s alcohol...
    </p><p class="article-text">
        Yo he tenido ideas suicidas y hay que hablar de que es un fracaso social, no individual, porque no encajamos en el sistema que se nos ha vendido de producci&oacute;n capitalista. Un modelo de existir en torno al consumo, que ya es fracaso, pero no nuestro. Quien se atreve a mirarlo de frente y ver esas heridas, es quien hace la revoluci&oacute;n, quien ve la vulnerabilidad, quien de pronto conecta con la ternura y con lo m&aacute;s radical de todo, que es ser buena persona, incluso aunque tengas que renunciar a ser famoso o todos estos vac&iacute;os que estamos llenando con esta moto a toda velocidad. Somos m&aacute;s listas de lo que parece, nos la intentan colar pero no funciona. Hay m&aacute;s precariedad que nunca, el problema de la vivienda es brutal, el nivel de depresi&oacute;n, los problemas de salud y salud mental, es abismal. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d10ab4bf-0d9f-45ff-b0b3-1a745dce897b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la 'famositis'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La <em>famositis </em>es una inflamaci&oacute;n aguda del ego que viene de la enfermedad de la idolatr&iacute;a. Tener referentes e inspiraci&oacute;n es superimportante, pero de ah&iacute; a la locura que se ha generado... El <em>backstage </em>de muchos festivales es a ver qui&eacute;n est&aacute; con la abeja reina. Imagina que aparecen aqu&iacute; Rosal&iacute;a, Nathy Peluso o Beyonc&eacute;, &iquest;qu&eacute; va a pasar? Es que hasta deshumaniza a la persona. Se convierte en la masa masiva que se supone que es el &eacute;xito al que aspirar y al que idolatrar, como si esa persona tuviera algo fundamentalmente maravilloso; y es una persona igual que t&uacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Con millones detr&aacute;s para precisamente convertirlo en algo que inflame el ego y la enfermedad de la idolatr&iacute;a? S&iacute;, pero a m&iacute; no me gusta que me idolatren. Me parece una falta de respeto. Me parece bien que te inspire, que te guste lo que hago, que te ayude; pero yo quiero hablar con un humano, no con un ni&ntilde;o de doce a&ntilde;os que ve a un superh&eacute;roe porque canta y lleva cosas de marca. Lo siento pero no. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me gusta que me idolatren. Me parece una falta de respeto. Me parece bien que te inspire, que te guste lo que hago, que te ayude; pero yo quiero hablar con un humano, no con un niño de doce años que ve a un superhéroe porque canta y lleva cosas de marca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra Delaporte</span>
                                        <span>—</span> Compositora, productora y cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Reflexiona sobre las veces que se perdi&oacute; a s&iacute; misma por agradar, &iquest;la industria musical permite que se den cuenta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s agradas m&aacute;s te abandonas a ti misma, y cuanto m&aacute;s lo haces, m&aacute;s dif&iacute;cil es que te quieran por quien eres y m&aacute;s gordo se hace el abismo. Es un sistema de supervivencia que me ha mantenido, pero admito que he sido 'agradadora' m&aacute;xima de amigas, amigos, p&uacute;blico, pareja. Me he puesto ropa que no quer&iacute;a. No me gusta el modelo sexual femenino que impera hoy en d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        No me identifico nada con el canon, no me gusta maquillarme, no me gusta pintarme las u&ntilde;as, no me gusta ense&ntilde;ar cosas y lo he tenido que hacer para agradar a un p&uacute;blico, conseguir fans, que me idolatren, siendo alguien que no soy. Y vender una marca de que el sue&ntilde;o de todo artista es ser Dua Lipa. Pero es que me parece arte vac&iacute;o, que no es real y nace de la supervivencia del agradar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas artistas mujeres parecen cortadas por el mismo patr&oacute;n, &iquest;hay margen de cambio en una industria que lo perpet&uacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo he tenido que revisar mucho qu&eacute; es el &eacute;xito para m&iacute;. Yo no s&eacute; si voy a tenerlo o no, pero lo que no voy a hacer es perderme otra vez porque me marchito, me muero, no soy yo. Yo creo que en realidad nadie est&aacute; bien. Luego es verdad que hay gente que utiliza su altavoz para hablar de violencia de g&eacute;nero, de todas las formas de intransigencia y antihumanidad que existen, lo cual es muy valiente; pero es que yo no quiero ser Aitana ni Dua Lipa. 
    </p><p class="article-text">
        No quiero aparecer bailando. Yo o hago punk, o hago techno o hago este libro; no quiero un p&uacute;blico masivo, quiero p&uacute;blico consciente. Ese es el &eacute;xito para m&iacute;, poder vivir dignamente, poder pagar el alquiler, comer, hacerme alg&uacute;n viaje de vez en cuando, pagarme mi terapia, y ya est&aacute;. Y si no, puedo dedicarme a mil cosas m&aacute;s. Yo voy a crear hasta el d&iacute;a en que me muera, pero si lo que creo no late o no forma parte de, me da igual. El dinero ya no es un monstruo al que tengo que agradar.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixo" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>En su experiencia, &iquest;c&oacute;mo se ha sentido al hablar del suicidio? &iquest;Falta conversaci&oacute;n sobre ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que lo oscuro no se ve y muchas personas no se sienten vistas. Los consejos de la marca de la felicidad, de &ldquo;ay bueno, pero la vida es maravillosa, c&eacute;ntrate en eso&rdquo;, no ayudan a superar el suicidio, promueven el aislamiento. Si la gente no se expresa y pide ayuda, se mata, porque precisamente te quieres matar porque te sientes sola y abandonada. Sin las otras personas no vivimos. Nos han intentado hacer pensar que somos independientes, que podemos con todo, todo esto de los cripto, que qu&eacute; pereza y co&ntilde;azo de seres humanos. Todo ese tipo de mensajes no van con la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El aislamiento es lo peor que hay y parad&oacute;jicamente ahora estar aislado es lo <em>cool</em> y lo guay. As&iacute; que ver a gente hablando del suicidio a m&iacute; me ha salvado, y hablar de la muerte con total naturalidad. Todas vamos a morir. Tambi&eacute;n hay un rollo de &ldquo;somos superhero&iacute;nas inmortales&rdquo; y eso es mentira. Nos da tanto miedo darnos cuenta de la vulnerabilidad que tenemos que vamos corriendo a idolatrar a personas que nos hacen creer que somos inmortales, maravillosas y que podemos con todo, y es todo mentira. Las personas que hablan de su humanidad s&iacute; salvan vidas, y son gente valiente.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; lugar ocupa la vulnerabilidad en la actualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me ense&ntilde;aron de peque&ntilde;a que la vida es dura y que t&uacute; tienes que ser m&aacute;s fuerte que la vida. Y hay que ser fuerte, poder con todo, y ser demasiado sensible es un problema; y ser demasiado intensa, tambi&eacute;n. Venimos de una deriva, que siguen gobernando hombres, que nos dice que tenemos que producir, autoexplotarnos, morir en el intento, y que vivan el honor, el orden, la ley y el rey. Hay una voz constante que dice &ldquo;s&eacute; fuerte y no llores&rdquo; y que la vulnerabilidad es de d&eacute;biles. Y si eres d&eacute;bil, mueres. 
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os mi vulnerabilidad ha sido mi &uacute;nica fortaleza, porque es lo que realmente me dice quien soy, me permite poner l&iacute;mites y decir &ldquo;yo no me autoexploto&rdquo; y &ldquo;no me voy a suicidar porque t&uacute; me grites&rdquo;. Te voy a decir que no. A la industria musical, con todo el cari&ntilde;o del mundo y lo que me has dado, gracias, pero por aqu&iacute; no paso. No me voy a poner b&oacute;tox. Voy a tener canas, arrugas; y si a ti no te gusta, es que no tengo que estar ah&iacute;. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixs" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Otro tema que aborda es su experiencia como v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero, &iquest;hace falta tambi&eacute;n poner m&aacute;s el foco, o incluso replantear la manera de hacerlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio se suele poner mucho el foco en victimizar, en la carnaza. Me pas&oacute; cuando anunci&eacute; en mis redes sociales, que es mi comunidad, la agresi&oacute;n sexual que sufr&iacute; durante un concierto. Lo hice porque lo sent&iacute; como una traici&oacute;n porque de mi p&uacute;blico espero que haya un m&iacute;nimo de conciencia y de responsabilidad. La libertad no es lo que dice Ayuso, requiere de mucha responsabilidad, y si no la tienes, es tiran&iacute;a. Es mucho del neoliberalismo del &ldquo;todo vale&rdquo; y no, no todo vale. Me cabre&eacute; mucho porque cuando bajo del escenario hay un pacto de confianza y seguridad. Y si eso se rompe no est&aacute; bien, y lo comuniqu&eacute;. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? Me llamaron de programas de televisi&oacute;n que no me hab&iacute;an llamado en la vida. Y no, si quieres carnaza ve a buscarla a otra parte. Esto es muy sensible.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Al principio se pone el foco en la denuncia, y en poner en duda a la que denuncia, como pas&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/julio-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Iglesias</a>. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es tener la valent&iacute;a de denunciar y rehabilitar a esa persona para que pueda volver a confiar en un hombre, en la vida y para que no se quite la vida, que es lo que m&aacute;s me est&aacute; costando a m&iacute;. Llevo diez a&ntilde;os de terapia intensiva trabajando el abuso narcisista, el abuso sexual y el maltrato psicol&oacute;gico. Y nadie pone el foco ah&iacute;, nadie habla del p&aacute;nico a que te toquen, del ser humano que hay detr&aacute;s de todo lo que est&aacute; pasando. 
    </p><p class="article-text">
        Y peor a&uacute;n, se dice que a los hombres les destrozas la vida por la cancelaci&oacute;n, pero es que todos esos hombres siguen trabajando, siguen siendo famosos, siguen haciendo de su vida lo que les da la gana y pasan impunes. Da la sensaci&oacute;n de que todav&iacute;a socialmente se protege m&aacute;s al agresor que a la v&iacute;ctima, se pone en duda antes a la v&iacute;ctima que al agresor y al que abusa. Y el &uacute;nico responsable del abuso es el que abusa. Si t&uacute; decides poner en duda a la v&iacute;ctima o, como en el <em>bullying</em>, decides poner en duda al ni&ntilde;o que est&aacute;n pegando, eres parte del <em>bullying</em>. Y si no lo quieres ver, es porque no te importa una mierda la humanidad. Te importas t&uacute;, tu ego y tu narcisismo. 
    </p><h2 class="article-text">V&iacute;deo completo de la entrevista</h2><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;deo: </strong><a href="https://www.eldiario.es/autores/adrian-torrano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Adri&aacute;n Torrano</strong></a>
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4ekgc" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sandra-delaporte-no-poner-botox-canas-arrugas-no-le-guste-industria-musical_1_13113012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sandra Delaporte: "No me voy a poner bótox. Voy a tener canas y arrugas aunque no le guste a la industria musical"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac49e8ba-1a8a-49b6-af8d-6f6c864f5372_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3629y1606.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poemas,Salud mental,Suicidio,Música,Cantautores,Canciones,Conciertos,Agresiones machistas,Violencia de género,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Deberías alegrarte&quot;: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, la depresión postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atención del sistema de salud, lo que deja a muchas mujeres sin diagnóstico y sin ayuda, un fenómeno que la periodista Diana Oliver documenta en su libro 'Deberías alegrarte'</p><p class="subtitle">Episiotomías, el corte en la vagina desaconsejado por la OMS que sufre una de cada tres madres en España
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entend&iacute;a qu&eacute; me pasaba. Sent&iacute;a que deb&iacute;a estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba&rdquo;. Hace casi dos a&ntilde;os que Luc&iacute;a, de 34 a&ntilde;os, dio a luz a su hija. Esa etapa de la vida, que se proyecta siempre como un momento lleno de felicidad, sin claroscuros, solo amor y alegr&iacute;a, fue para ella algo muy distinto. &ldquo;Ten&iacute;a un sentimiento de soledad muy profundo, sent&iacute;a mucha exigencia, lloraba mucho, estaba muy triste, no ten&iacute;a ganas de nada&rdquo;, relata Luc&iacute;a, cuya profesi&oacute;n, matrona, le ayud&oacute; y le perjudic&oacute; al mismo tiempo a la hora de atravesar lo que le suced&iacute;a. Le perjudic&oacute; porque sinti&oacute; que las expectativas sobre ella eran a&uacute;n mayores -si era matrona, sabr&iacute;a hacerlo todo-, y le ayud&oacute; porque pudo ponerle nombre a lo que le estaba pasando: ten&iacute;a una depresi&oacute;n postparto.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de esta enfermedad (la OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esa cifra hasta el 30% de las madres), la depresi&oacute;n postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atenci&oacute;n del sistema de salud. La periodista Diana Oliver acaba de publicar <em>Deber&iacute;as alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresi&oacute;n posparto</em> (Altamarea), un libro en el que hay investigaci&oacute;n, narraci&oacute;n, ciencia y memoria para indagar sobre esta experiencia frecuente pero invisibilizada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9806938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y todav&iacute;a desatendida.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que lo cuentan relatan c&oacute;mo se minusvalora su sentir. Escuchan mucho eso de 'es normal' o 'se pasar&aacute;',  'es el caos hormonal', 'pero tu hijo est&aacute; sano' o 'todo ha salido bien, deber&iacute;as alegrarte' y, aunque se diga sin malicia, esas frases minusvaloran un malestar que les ha costado mucho expresar. Por otro lado, muchas no lo cuentan en el momento, sino a posteriori, incluso much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando sus hijos tienen 30, y te dicen que tiraron para adelante como pudieron&rdquo;, afirma Oliver, que subraya el infradiag&oacute;stico que existe a&uacute;n de esta enfermedad. Muchas de las mujeres con las que habl&oacute; para su libro nunca tuvieron delante a un profesional de la salud que les confirmara un diagn&oacute;stico, no solo por la dificultad para relatar lo que les suced&iacute;a sino por la carencia de recursos sanitarios para atender esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es una depresi&oacute;n postparto? &ldquo;Es un estado depresivo con cierta sintomatolog&iacute;a que puede iniciarse ya en el &uacute;ltimo trimestre de gestaci&oacute;n pero que es frecuente que se vaya desarrollando en las primeras semanas tras el parto. Hay tristeza, desinter&eacute;s por las cosas, falta de ilusi&oacute;n, imposibilidad o dificultad de disfrutar del d&iacute;a a d&iacute;a, culpa, puede haber insomnio, mucha ansiedad o dificultades&nbsp;de alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve que hasta su reciente jubilaci&oacute;n era la jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, una iniciativa pionera; apenas existen departamentos as&iacute; en Espa&ntilde;a. Garc&iacute;a-Esteve especifica que la depresi&oacute;n postparto afecta al funcionamiento de la mujer en su d&iacute;a a d&iacute;a y como madre y que no puede entenderse como una depresi&oacute;n al uso puesto que est&aacute; estrechamente relacionada con los cambios que implican un embarazo, un parto y un puerperio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado más por el propio interés de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atención e inversión&quot;, cuestiona García Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ha estado totalmente invisibilizada&nbsp;y maltratada, no se le ha hecho caso&rdquo;, resume la psiquiatra. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son m&aacute;s las iniciativas en hospitales y centros de salud para detectar y acompa&ntilde;ar a las mujeres que puedan padecer esta dolencia, la atenci&oacute;n est&aacute; muy lejos de ser sistem&aacute;tica y depender&aacute;, m&aacute;s bien, del lugar donde viva la madre reciente y del centro que le corresponda. &ldquo;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado m&aacute;s por el propio inter&eacute;s de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atenci&oacute;n&nbsp;e inversi&oacute;n&rdquo;, cuestiona Garc&iacute;a-Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados. 
    </p><p class="article-text">
        La experta subraya que no se trata de un asunto meramente hormonal. Lo confirma Diana Oliver, que en su retrato de la depresi&oacute;n postparto cuenta que lejos de ser una cuesti&oacute;n f&iacute;sica y hormonal, &ldquo;hay que tener en cuenta una mirada ecosist&eacute;mica&rdquo; en la que influye la biograf&iacute;a personal, traumas de la infancia, problemas familiares, sufrir o haber sufrido violencia, as&iacute; como el contexto econ&oacute;mico, material y personal. Las circunstancias en las que se desarrolla el parto tienen tambi&eacute;n mucho que ver: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-sufren-violencia-obstetrica-verbal-riesgo-padecer-depresion-postparto_1_8894009.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n hecha en Espa&ntilde;a</a> descubri&oacute; que haber sufrido violencia obst&eacute;trica o que el beb&eacute; haya necesitado ingreso en una UCI aumenta el riesgo de que una madre desarrolle depresi&oacute;n postparto.
    </p><h2 class="article-text">Ser la madre ideal</h2><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, matrona en la sanidad p&uacute;blica andaluza, confirma la falta de atenci&oacute;n a la salud mental de las madres recientes. No se les pregunta o no se profundiza en eso, te interesas por los puntos, por la episiotom&iacute;a, por el pecho, por el parto, ves si hay alg&uacute;n problema fisiol&oacute;gico... en media hora como mucho ves a madre y beb&eacute;, las consultas masificadas no ayudan&ldquo;, resume. Por experiencia propia sabe, adem&aacute;s, que preguntar '&iquest;qu&eacute; tal?' no es suficiente: los sentimientos complejos y contradictorios que puede estar experimentando una mujer con esta dolencia son dif&iacute;ciles de sacar a la luz sin tiempo ni una exploraci&oacute;n en profundidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &quot;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas imágenes entorno a la maternidad o a cómo ser una buena madre, pero ahora hay otros estándares sobre ser la madre ideal&quot;, dice la autora de Deberías alegrarte, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealización de la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la culpa y la verg&uuml;enza que sent&iacute;a Luc&iacute;a no le dejaba apenas pronunciar palabra sobre lo que le suced&iacute;a. &ldquo;No busqu&eacute; ayuda, pens&eacute; que pasar&iacute;a. Por mi profesi&oacute;n y los conocimientos que ten&iacute;a pensaba que no pod&iacute;a estar pas&aacute;ndome eso&rdquo;, recuerda. Su parto fue lo contrario a lo que ella anhelaba: una ces&aacute;rea. Y su lactancia, un suplicio, hasta el punto que tuvo que abandonar la idea de dar el pecho en exclusiva. No poder cumplir con su plan ideal y con lo que se esperaba de ella, la derrumb&oacute;: &ldquo;Sent&iacute; mucha autoexigencia&nbsp;para conseguir dar el pecho, ten&iacute;a un nivel de estr&eacute;s muy alto, estaban los comentarios externos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &ldquo;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas im&aacute;genes en torno a la maternidad o a c&oacute;mo ser una buena madre, pero ahora hay otros est&aacute;ndares sobre ser la madre ideal&rdquo;, dice la autora de<em> Deber&iacute;as alegrarte</em>, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealizaci&oacute;n de la maternidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hace quince a&ntilde;os empezaron los blogs de maternidad se hablaba en primera persona y hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de comunidad, de compartir experiencias, de sentirte parecida o acompa&ntilde;ada, ve&iacute;as un punto de normalidad. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con las redes sociales, ha habido un cambio y se generan expectativas muy altas sobre la recuperaci&oacute;n del posparto, sobre c&oacute;mo afrontar la maternidad, c&oacute;mo criar, las cosas que vas a poder hacer con tus hijos... Y eso te influye porque t&uacute; est&aacute;s en tu postparto despeluchada o perdida, y no entiendes por qu&eacute; esas mujeres pueden hacer todo eso y t&uacute; no&rdquo;, comenta Oliver. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a tambi&eacute;n siente que el &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que hay en la sociedad sobre las mujeres, tambi&eacute;n cuando se convierten en madres, impacta en su salud mental. En <em>Deber&iacute;as alegrarte</em> aparece la pensadora Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez Bustos, que reflexiona sobre c&oacute;mo el patriarcado y su imposici&oacute;n de un modelo de madre ideal &ldquo;pueden generar un malestar profundo en las mujeres&rdquo; que deriva en culpa, autoexigencia, y desconexi&oacute;n con una misma y con su criatura.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pens&eacute; en desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa Carol Renaux nunca obtuvo un diagn&oacute;stico de depresi&oacute;n postparto pero, a&ntilde;os despu&eacute;s de haber parido a su tercer hijo, tiene claro que eso es lo que vivi&oacute; en sus tres puerperios. Con su primera hija tuvo un &ldquo;parto horrible&rdquo;. &ldquo;A posteriori supe que eso era violencia obst&eacute;trica. Determin&oacute; mucho mi posparto y mi relaci&oacute;n con la ni&ntilde;a. Nada m&aacute;s llegar a casa, sent&iacute; terror de quedarme sola con ella, de que le pasara algo malo, de que muriera por muerte s&uacute;bita, y peor a&uacute;n, de que yo pudiera hacerle algo malo, ten&iacute;a&nbsp;muchos pensamientos intrusivos, miedo de ahogarla en la ba&ntilde;era, de pegarle, de tirarla por la ventana...&rdquo;, cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fotógrafa Carol Renaux vivía en una alerta constante que le impedía dormir con normalidad y le generaba tristeza: &quot;Lo comenté con mi pareja, él quiso quitarle imporancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consulté con ningún profesional, la matrona no me hacía caso. A la que pude me reincorporé a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus s&iacute;ntomas sobrepasaban claramente lo que se ha llamado <em>maternity blues </em>o disforia posparto, un estado, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, que afecta hasta el 70% de las madres recientes y que est&aacute; relacionado con los cambios hormonales bruscos. Su duraci&oacute;n es, sin embargo, mucho m&aacute;s acotada en el tiempo y suele suceder durante unos d&iacute;as tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        Renaux viv&iacute;a en una alerta constante que le imped&iacute;a dormir con normalidad y le generaba tristeza: &ldquo;Lo coment&eacute; con mi pareja, &eacute;l quiso quitarle importancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consult&eacute; con ning&uacute;n profesional, la matrona no me hac&iacute;a caso. A la que pude me reincorpor&eacute; a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada&rdquo;. La historia se repiti&oacute; tras su segundo y tercer embarazo. Aunque fueron muy diferentes al primero, Renaux volvi&oacute; a experimentar s&iacute;ntomas similares. Ella, adem&aacute;s, hab&iacute;a cambiado de hospital y buscado ayuda, aunque fue insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresi&oacute;n postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia espec&iacute;fica que cursa con s&iacute;ntomas depresivos, se vuelve abrumador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi matrona&nbsp;y un grupo de posparto me ayudaron mucho. Aun as&iacute;, la matrona me dec&iacute;a que no me pod&iacute;a ayudar m&aacute;s, que no hab&iacute;a&nbsp;ninguna unidad perinatal, ning&uacute;n sitio al que me pudiera remitir, lo ten&iacute;a que hacer por mi cuenta, por privado&rdquo;, prosigue Renaux. En su tercer posparto, los s&iacute;ntomas escalaron hacia reacciones agresivas e ideas suicidas: &ldquo;Pens&eacute; que solo ten&iacute;a que seguir para darle la teta y luego desaparecer, pens&eacute; en hacer un seguro de vida para cuando yo no estuviera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su matrona la anim&oacute; a canalizar su proceso a trav&eacute;s del arte y ella, fot&oacute;grafa, document&oacute; ese tercer posparto en un proyecto, <em>Pu&eacute;rpera</em>, con el que ahora hace exposiciones y ayuda a otras mujeres. &ldquo;Creo que ese proyecto me salv&oacute; la vida&rdquo;, subraya Renaux, cuyo relato refleja un periplo para ser atendida, diagnosticada y tratada que nunca tuvo resultado.
    </p><h2 class="article-text">Cribados de detecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve defiende que, sin cribados de detecci&oacute;n en el posparto, las depresiones en este periodo pasan inadvertidas. Esos cribados detectan a las mujeres que est&aacute;n en riesgo de sufrir una y permitir&iacute;an derivarlas a atenci&oacute;n especializada, aunque hoy sea escasa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresión postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia específica que cursa con síntomas depresivos, se vuelve abrumador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas madres ni siquiera consultan con los servicios de atenci&oacute;n primaria porque ni siquiera creen que puedan estar deprimidas, sino que piensan que igual es normal; por la adaptaci&oacute;n, el estr&eacute;s del posparto; incluso se culpan porque sienten que ellas no son buenas madres&rdquo;, dice la experta en el libro. &ldquo;No se puede pensar en una atenci&oacute;n a la salud mental de las madres sin tener en cuenta al beb&eacute;&rdquo;, puntualiza Garc&iacute;a-Esteve, que explica que los tratamientos no deber&iacute;an incluir la separaci&oacute;n madre-hijo salvo en casos extremos en los que haya un riesgo real e inminente para el bienestar de una u otro. En pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia o Canad&aacute;, cuenta Diana Oliver en su libro, existen programas de salud mental perinatal en hospitales con unidades madre-beb&eacute;. Pero para eso, primero, debe existir una unidad de salud mental perinatal. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los matices de cada experiencia, Diana Oliver ve un punto en com&uacute;n muy claro: la soledad. &ldquo;Todas comparten la soledad enorme que han sentido, una falta de escucha tremenda por parte de parejas, familias, entornos, profesionales de la salud... y mucho malestar por ello&rdquo;. La periodista insiste en la necesidad de poner sobre la mesa recursos especializados, formaci&oacute;n para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados. &ldquo;Hay que visibilizar la depresi&oacute;n postparto y atenderla. Y tener en cuenta que, adem&aacute;s del estigma que sigue teniendo la enfermedad mental en s&iacute;, en el caso de la depresi&oacute;n postparto, al juntarse con la maternidad y esas ideas de lo que debe ser una buena madre, aumenta y hace todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que las mujeres lo cuenten y que se les ofrezca ayuda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Salud mental,Depresión,Salud,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristina Fallarás estrena 'La diatriba del perro', una obra sobre la figura del aliado feminista acusado de abuso sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/cristina-fallaras-estrena-diatriba-perro-obra-figura-aliado-feminista-acusado-abuso-sexual_1_13133078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fdc680a-de7a-48d9-b706-17176c9a98cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140531.jpg" width="5040" height="2835" alt="Cristina Fallarás estrena &#039;La diatriba del perro&#039;, una obra sobre la figura del aliado feminista acusado de abuso sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y actor Sato Díaz protagoniza el monólogo, que se representa en el Teatro del Barrio de Madrid</p><p class="subtitle">Unas 200 personas muestran su apoyo a Cristina Fallarás en los Juzgados de Zaragoza: “Hay un señalamiento claro”</p></div><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os Sato D&iacute;az, periodista de P&uacute;blico y actor, pidi&oacute; a Cristina Fallar&aacute;s que le escribiera un mon&oacute;logo sobre la figura del aliado. Despu&eacute;s de m&aacute;s de dos a&ntilde;os de escritura Fallar&aacute;s entreg&oacute; el texto. En &eacute;l, la periodista, escritora y activista feminista decide meterse en todos los charcos: &ldquo;Me he metido en todos los que he podido&rdquo;, confiesa. La se&ntilde;alizaci&oacute;n en redes, las diferencias entre las feministas viejas y j&oacute;venes, el mundo del periodismo y sus popes, la existencia de una verdadera cancelaci&oacute;n&hellip; El texto no tiene desperdicio.
    </p><p class="article-text">
        El encargo era claro: escribir un mon&oacute;logo sobre un hombre de izquierdas que se define como feminista, &ldquo;un tipo que conocemos bien todas&rdquo;, apunta Fallar&aacute;s quien ha creado un personaje que es un periodista conocido de la televisi&oacute;n acusado de abusos sexuales. Antes de que lo echen o antes de aguantar el chaparr&oacute;n, decide irse. &ldquo;Cuando lo escrib&iacute; el tema estaba un poco virgen, todav&iacute;a no hab&iacute;an sucedido los casos medi&aacute;ticos en Espa&ntilde;a&rdquo;, explica Fallar&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La periodista afirma que fue un proceso de escritura dif&iacute;cil, que no quer&iacute;a caer en lo &ldquo;facil&oacute;n&rdquo; de ridiculizar al macho, &ldquo;y eso que tenemos muchas cartas en esa baraja&rdquo;, apunta. Al describirlo Fallar&aacute;s dice: &ldquo;No es un youtuber, no es un mierda, no es un cerdo, o no solo es un cerdo. El personaje tiene sus flancos queribles, o por lo menos comprensibles. No quer&iacute;a vengarme del macho violento a trav&eacute;s de una obra&rdquo;, aclara.
    </p><h2 class="article-text">Cu&eacute;ntalo</h2><p class="article-text">
        Fallar&aacute;s explica que se bas&oacute; en los muchos testimonios que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha ido recogiendo a trav&eacute;s de diferentes <em>hashtags </em>como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/cuentalo-ayuda-proceso-superacion-violacion_1_1863478.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#cu&eacute;ntalo</a> y el movimiento de recopilaci&oacute;n testimonial an&oacute;nima. &ldquo;Me cost&oacute; mucho meterme en la piel del personaje, fue una escritura lenta&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        El mon&oacute;logo <em>La diatriba del perro,</em> que se estrena este domingo 12 de abril <a href="https://teatrodelbarrio.com/la-diatriba-del-perro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el Teatro del Barrio de Madrid</a> (y se podr&aacute; ver tambi&eacute;n los d&iacute;as 18, 25 y 26 de este mes), est&aacute; interpretado por Sato D&iacute;az y dirigido por Rub&eacute;n Romero. El montaje, cuenta D&iacute;az, recorre c&oacute;digos teatrales distintos, &ldquo;hay un peque&ntilde;o juego de m&aacute;scaras, se juega con el audiovisual, se pasa por la conferencia motivacional&rdquo;. &ldquo;Se trata de ir jugando y acerc&aacute;ndolo al personaje&rdquo; explica el actor.
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                Sato Díaz en un ensayo de &#039;La diatriba del perro&#039;                            </span>
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        En el texto se hace referencia, bajo seud&oacute;nimos o acr&oacute;sticos, a figuras bien conocidas del periodismo. &ldquo;En mi obra los personajes tienen nombres reales, a estas alturas me da igual. La compa&ntilde;&iacute;a, sin embargo, ha preferido hacerlo as&iacute;, cosa que respeto, como otros cambios o cortes del texto que han realizado, respeto total&rdquo;, afirma Fallar&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El espectador tendr&aacute; que estar atento a ese morbo nominal si quiere, pero el texto contiene muchos m&aacute;s alicientes. Fallar&aacute;s no se arredra en meterse en terrenos pantanosos y controvertidos, tan comentados entre amigos pero que tan pocas veces vemos encima de un escenario. Los que vienen son algunos de ellos.
    </p><h2 class="article-text">Hombres perro</h2><p class="article-text">
        Una de las tesis principales de la obra es la participaci&oacute;n activa de los hombres en los procesos de cancelaci&oacute;n. &ldquo;Revis&eacute; varios casos antiguos sobre c&oacute;mo reacciona la sociedad ante un hombre se&ntilde;alado por cualquier tipo de asunto ligado con lo sexual o similar. Y me di cuenta de que las mujeres no ejercemos la crueldad ah&iacute;, hay una especie de compasi&oacute;n de g&eacute;nero. Sin embargo, los hombres s&iacute; la ejercen. La cancelaci&oacute;n y se&ntilde;alamiento social en las redes y en los medios es un ejercicio macho&rdquo;, explica Fallar&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El delito</h2><p class="article-text">
        Uno de los casos antiguos en los que el personaje se mira es un caso donde la persona se&ntilde;alada no ha cometido delito, sino que es expuesto por h&aacute;bitos sexuales que la sociedad reprueba como la prostituci&oacute;n y la sodom&iacute;a. Al preguntarle a la periodista por esta diferencia, Fallar&aacute;s dije tajante: &ldquo;A m&iacute; la idea del delito no me interesa. Desde cierta mirada feminista la idea del delito la hemos superado un poco. El delito es algo que han decidido los hombres que sea delito, yo no puedo mirar desde lo punible, no debo. Vivo manejando violencias y la mitad de ellas no son punibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista tambi&eacute;n quiere se&ntilde;alar que para la obra le interesaba comparar esos dos casos porque la diana a la que apuntaba era la vulnerabilidad en el hombre. &ldquo;Cuando rechazamos la posibilidad de ser vulnerado renunciamos a legislar y, por lo tanto, a hablar de delito. Es decir, si un macho no puede ser violado, porque eso no va a ser admitido por ellos, 'a los hombres no se les viola', no hay nada que legislar y ah&iacute; caes en la trampa brutal que acaba por disfrazar lo que claramente es un delito con otras ideas como, por ejemplo, el honor&rdquo;, zanja.
    </p><h2 class="article-text">Desproporci&oacute;n y cancelaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s interesantes del texto es que aunque el personaje utilice un lenguaje machista y desagradable no es ning&uacute;n tonto. &ldquo;No quer&iacute;a retratar a un idiota, es un hombre culto y capaz&rdquo;, se&ntilde;ala Fallar&aacute;s. El personaje denuncia la injusticia ante las consecuencias de unos actos que hasta hace no tanto eran, dice &eacute;l, costumbre. &ldquo;Es algo que en hombres de mi generaci&oacute;n es muy com&uacute;n, el personaje tiene sus razones y las expone, y yo recojo esas reflexiones&rdquo;, argumenta Fallar&aacute;s.
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                La escritora y periodista Cristina Fallarás durante una rueda de prensa en Santa Cruz de Tenerife                            </span>
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        Fallar&aacute;s s&iacute; concede que hay una desproporci&oacute;n en el se&ntilde;alamiento: &ldquo;Pero ah&iacute; vuelvo a la crueldad del macho, son ellos los que hacen sangre&rdquo;, afirma. En la pieza de manera repetitiva el personaje se revuelve contra sus semejantes, acus&aacute;ndolos de que son ellos quienes lo han crucificado. En un momento del texto &mdash;al cual accedi&oacute; este peri&oacute;dico&mdash; el personaje dice sobre un tuit que provoc&oacute; la viralizaci&oacute;n de su caso: &ldquo;Juanito S&aacute;nchez Iribarren&hellip; Ay, hijo de la gran perra. Qu&eacute; listo, &iquest;verdad? Qu&eacute; valiente debiste de sentirte al se&ntilde;alarme. Cabeza de manada, vanguardia animal. Qu&eacute; gracioso debi&oacute; de parecerte aquel tuit: '&iquest;No quer&iacute;ais aliados? Pues ah&iacute; ten&eacute;is aliados. De nada'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Fallar&aacute;s pone en duda el mismo concepto de cancelaci&oacute;n: &ldquo;Tampoco es cierto que a los hombres se les cancele, hay quien ha acabado en la c&aacute;rcel porque ten&iacute;a que estar en la c&aacute;rcel, como Weinstein. Y luego hay un mont&oacute;n de hombrecillos que han cometido delitos y agresiones sexuales, Pl&aacute;cido Domingo y compa&ntilde;&iacute;a, que han dicho que eran otros tiempos y se han ido de rositas. La idea de la cancelaci&oacute;n es una idea que pongo muy en duda. A quien se cancela es a la mujer y a quien le destrozan la vida es a la mujer&rdquo;, asevera.
    </p><h2 class="article-text">Periodismo</h2><p class="article-text">
        En otro momento de la obra el personaje afirma: &ldquo;Era mentira que fueran a salir todos los nombres de los agresores 'conocidos' (&hellip;) Les bast&oacute; con un periodista, un cantante y un director de cine&rdquo;. Fallar&aacute;s explica que escogi&oacute; el mundo del periodismo porque es el que m&aacute;s conoce. Al preguntarle si en las redacciones ha disminuido la toxicidad machista, reacciona inmediatamente: &ldquo;Las relaciones interpersonales siguen siendo violent&iacute;simas, por eso hace tiempo que decid&iacute; dejar las redacciones. Se rigen por unas din&aacute;micas brutales y machistas que no tolero. Lleg&oacute; un momento que no me era posible aguantar la violencia constante, expl&iacute;cita y macho&rdquo;, afirma con contundencia.
    </p><p class="article-text">
        Al preguntarle si cree que en otros &aacute;mbitos de la sociedad s&iacute; ha habido cambios Fallar&aacute;s dice que no tantos, aunque se&ntilde;ala que en el mundo del cine s&iacute; ha habido un movimiento asociativo que ha elaborado protocolos de actuaci&oacute;n y denuncia, &ldquo;pero en el periodismo esto no ha calado, seguimos en el siglo XX, por no haber no hay ni comit&eacute;s de empresa&rdquo;, se&ntilde;ala. Luego apunta que los relatos de la cultura machista no han llegado por los medios, sino por las redes, &ldquo;unas redes que ahora los medios dicen que son dominadas por machos violentos de extrema derecha, cosa que no es cierta como bien han demostrado las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n sobre la profesi&oacute;n cr&iacute;tica pero tambi&eacute;n amarga. &ldquo;Qu&eacute; se puede esperar de una profesi&oacute;n que en sus primeros cuarenta a&ntilde;os de vida democr&aacute;tica hizo que Franco siguiera enterrado con honras de Estado, que el Rey siguiera en su trono robando, que las fosas estuvieran sin exhumar y la Iglesia Cat&oacute;lica sin admitir sus violaciones. Todo eso es una construcci&oacute;n del periodismo, un periodismo que va muy por detr&aacute;s de la sociedad, cuando nos echamos las manos a la cabeza porque los menores de 40 a&ntilde;os no se informan a trav&eacute;s de los medios, yo siempre pienso pero, &iquest;de qu&eacute; se van a informar?, &iquest;qu&eacute; les has dado t&uacute; m&aacute;s all&aacute; de falsedades?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las viejas rockeras del feminismo</h2><p class="article-text">
        En la obra el personaje habla de Ana y Laura, viejas feministas con las que se codeaba. Con ellas s&iacute; se pod&iacute;a hablar, no cund&iacute;a el drama como con las j&oacute;venes. Cuando el personaje es se&ntilde;alado sus amigas desaparecen. &ldquo;Me interesaba la percepci&oacute;n que tiene un hombre de las que ya somos viejas y, por lo tanto, podemos ser amigas. Cuando un hombre quiere ser aliado y llamarse feminista no se suele acercar a los movimientos de las j&oacute;venes, sino a las que ya somos bastante mayores&rdquo;, explica Fallar&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es una parte que estuvo a punto de quitar: &ldquo;Era una parte jodida para m&iacute;, pero que he mantenido por honestidad, no colaba que estuviese con jovencitas, las j&oacute;venes son m&aacute;s duras, sin embargo, nosotras s&iacute; tenemos unas relaciones diferentes con ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No puede acusarse a esta periodista de haberse acobardado en su primer texto para el teatro. El texto concita innumerables controversias, pero tambi&eacute;n la capacidad de nombrar y definir. Valga una buena descripci&oacute;n de aliado: &ldquo;Nos ponemos la funda de macho. Sobre la funda de macho, yo me puse una funda de hembra. Sobre la funda de hembra que hay sobre la funda de macho, alguien te pone la capucha que te conduce al cadalso. Debajo, un ser humano tiembla. Yo mismo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/cristina-fallaras-estrena-diatriba-perro-obra-figura-aliado-feminista-acusado-abuso-sexual_1_13133078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristina Fallarás estrena 'La diatriba del perro', una obra sobre la figura del aliado feminista acusado de abuso sexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Monólogo,Abusos sexuales,Feminismo,Periodismo,Periodistas,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Galleteras', un libro sobre las 'chiguitas' de las María Fontaneda que impulsaron Aguilar de Campoo con sus manos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/galleteras-libro-chiguitas-maria-fontaneda-impulsaron-aguilar-campoo-manos_1_13123651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc585b6-72e6-473b-8c8d-8a4ea757282d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140216.jpg" width="3148" height="1771" alt="&#039;Galleteras&#039;, un libro sobre las &#039;chiguitas&#039; de las María Fontaneda que impulsaron Aguilar de Campoo con sus manos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ensayo de Laura Sanz Corada recupera la voz de las mujeres de Aguilar de Campoo que dedicaron su juventud a Fontaneda hasta los despidos masivos de 1996</p><p class="subtitle">Al rescate de su olvido: la historia de las mujeres extranjeras que contaron la Guerra Civil española
</p></div><p class="article-text">
        Muchos todav&iacute;a lo recordar&aacute;n. El olor a galleta en la carretera de Santander, o incluso la tradici&oacute;n de comprar las galletas de Fontaneda all&iacute; mismo, donde se fabricaban. Ahora ya no huele a galleta y hace mucho que la propia f&aacute;brica de Gull&oacute;n ya no vende su producto <em>in situ</em>, sino en una tienda dentro de Aguilar de Campoo. Laura Sanz Corada es hija de esa Aguilar que ha ido cambiando en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: hija de galletera y nieta del de la vainilla, ha querido plasmar en su &uacute;ltimo libro las vivencias de una villa -que no pueblo- de la mano de uno de sus grandes iconos: la galleta Mar&iacute;a Fontaneda; a trav&eacute;s del recuerdo de las mujeres que trabajaron en sus f&aacute;bricas. Muchas de ellas solo ten&iacute;an 14 a&ntilde;os cuando empezaron a trabajar en algunas de las secciones, solo eran unas <em>chiguitas</em>, como dicen en Palencia, cuyas primeras veces estuvieron fuertemente marcadas por la f&aacute;brica. <em>Galleteras. La otra memoria de la galleta mar&iacute;a </em>(2026) aborda c&oacute;mo fueron las mujeres que sostuvieron no solo la f&aacute;brica de Fontaneda, sino el propio s&iacute;mbolo de la galleta mar&iacute;a desde la antropolog&iacute;a y la sociolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las protagonistas de este ensayo son la madre de Sanz Corada, trabajadora en Fontaneda durante 21 a&ntilde;os, y algunas de sus compa&ntilde;eras, que recibieron con &ldquo;v&eacute;rtigo&rdquo; la oferta de entrevistarlas para conocer su historia. &ldquo;Ten&iacute;an miedo a tocar heridas que no est&aacute;n todav&iacute;a cerradas. Esos recuerdos las llevan a un lugar muy concreto en sus emociones, pero estaban muy dispuestas a hablar de lo feliz y de las partes buenas&rdquo;, reconoce Sanz Corada. En Aguilar de Campoo se mezclaba lo industrial con lo social y lo afectivo, igual que ella ha plasmado en su obra a trav&eacute;s del recuerdo, el olor y la memoria corporal.
    </p><p class="article-text">
        Estas mujeres sacaron adelante Aguilar de Campoo con su esfuerzo, su cuerpo y sus manos. Porque esas manos -y sus esparadrapos- resultaban especialmente importantes. &ldquo;La tecnolog&iacute;a tiene un papel m&aacute;s importante en las f&aacute;bricas de galletas que todav&iacute;a hay en Aguilar, pero durante la transici&oacute;n, y antes, hab&iacute;a mucha m&aacute;s carga f&iacute;sica. Me interesaba el impacto que la f&aacute;brica en su cuerpo, casi me interesaba m&aacute;s reflejar eso que la propia f&aacute;brica por dentro: ver c&oacute;mo se recuerda a trav&eacute;s del cuerpo, sus dolencias de huesos, los morados...&rdquo;, explica la escritora y antrop&oacute;loga social a elDiario.es. El libro se apropia del t&eacute;rmino de 'galleteras', que los estudiantes utilizaban de manera despectiva, para reivindicar el trabajo de esas mujeres.
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                    alt="Portada del libro &#039;Galleteras. Otra memoria de la galleta maría&#039;, de Laura Sanz Corada."
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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Galleteras. Otra memoria de la galleta maría&#039;, de Laura Sanz Corada.                            </span>
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        Sanz Corada quer&iacute;a &ldquo;explorar la f&aacute;brica y la galleta desde todas las v&iacute;as posibles&rdquo;. Por eso la obra recorre la historia industrial de Aguilar a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples voces, que recorren la galleta &ldquo;como materia, necesidad gastron&oacute;mica&rdquo;, pero tambi&eacute;n desde lo afectivo y lo industrial a escala local e internacional, la &ldquo;conexi&oacute;n mundial que ocurre a la hora de llevarnos una galleta a la boca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiz&aacute; una entra en el libro pensando que que va a rememorar o que va a tener recuerdos de infancia feliz, merendando, pero de repente se encuentra tambi&eacute;n con con una serie de emociones muy distintas que tienen que ver con el dolor, que tienen que ver con el asco, que tiene que ver con con el trabajo esclavo de las plantaciones de az&uacute;car&rdquo;, comenta por tel&eacute;fono. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora reflexiona tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo esas empresas familiares se acaban desdibujando en el panorama actual, e incluso aquellos que quieren 'consumir local' lo tienen m&aacute;s complicado. &ldquo;Con una marca como Fontaneda queda reflejado. Esas multinacionales vinieron a com&eacute;rsela y hoy en d&iacute;a no sabemos muy bien qui&eacute;n est&aacute;... cada vez tenemos menos acceso a esas historias, porque ya no son negocios familiares y el tipo de acceso es otro. Y eso tiene un punto perverso y extra&ntilde;o de injusticia con las manos que fabrican esas galletas&rdquo;, agrega.
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo muy feminizado</h2><p class="article-text">
        El trabajo de la f&aacute;brica de Fontaneda -que despu&eacute;s continu&oacute; con Ruvil, Fontribre, Tefe y Gull&oacute;n- estuvo especialmente feminizado. Aguilar de Campoo lleg&oacute; a producir casi una cuarta parte de todas las galletas de Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 60. Los hombres trabajaban en otros departamentos como los de carga o el turno de noche, pero muchas de las secciones eran femeninas. Eso s&iacute;, encabezadas por un jefe. 
    </p><p class="article-text">
        En Aguilar, por lo tanto, las mujeres fueron un pilar importante no solo en la econom&iacute;a dom&eacute;stica, sino tambi&eacute;n en la industrial e incluso sindical. Esto les dio mucha m&aacute;s independencia econ&oacute;mica y social que a otras mujeres de la Espa&ntilde;a rural, seg&uacute;n interpreta Laura Sanz Corada. &ldquo;Hay una sociolog&iacute;a muy espec&iacute;fica de lo que es la mujer aguilarense y creo que tiene que ver con esto&rdquo;, ahonda. Empezaron a trabajar muy temprano en una f&aacute;brica y luego tomaban sus propias decisiones: se esperaba de ellas que el trabajo fuera una especie de pausa entre la escuela y el matrimonio, y muchas todav&iacute;a recuerdan el nombre de la primera mujer que decidi&oacute; continuar trabajando una vez casada. &ldquo;El director la  llam&oacute; para felicitarla y le dijo que era una valiente. Muchas de estas galleteras recuerdan a este hombre como un ser muy machista en esa &eacute;poca, pero lo reconoci&oacute;. Esto refleja tambi&eacute;n c&oacute;mo funciona el feminismo desde un lugar muy afectivo y muy sencillo. Es una una decisi&oacute;n que parece sencilla, pero que implica una serie de de cambios estructurales muy fuertes y supone un modelo para que otras lo repliquen&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Un ERE que todav&iacute;a deja huella 30 a&ntilde;os despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Esa decisi&oacute;n supuso un cambio, aunque todav&iacute;a les quedaba mucho por recorrer: al trabajo en la f&aacute;brica se le sumaban las labores del hogar y la crianza, y a las escasas bajas por maternidad se les acab&oacute; a&ntilde;adiendo una sensaci&oacute;n de abandono a finales del siglo pasado. El despido de un centenar de trabajadoras en 1996 dej&oacute; un sabor amargo en la industria galletera, que vio escaso respaldo del pueblo ante los recortes de la industria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de las despedidas eran mujeres y muchas estaban afiliadas a Comisiones Obreras. Se gener&oacute; una tensi&oacute;n muy importante porque todos quer&iacute;an permanecer en sus puestos de trabajo&rdquo;, desgrana Sanz Corada. Y cuando se convoc&oacute; un encierro no se apoy&oacute; por todas partes, y el pueblo ni siquiera dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, como s&iacute; pas&oacute; en 2002, cuando la gente se moviliz&oacute; contra United Biscuits -que ya hab&iacute;a comprado Fontaneda- tras su anuncio de cierre de la f&aacute;brica. &ldquo;Ellas lo recuerdan casi como un abandono. Llevaban adelante la industria del pueblo, la crianza del pueblo y se las dej&oacute; solas.... as&iacute; es como ellas lo sienten. Y en 2002 muchas ya no tienen fuerza para luchar por la marca, porque ellas peleaban por unos puestos de trabajo que pudieran permanecer en el pueblo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Laura Sanz Corada insta a recordar la historia de Mar&iacute;a, Piedi, Luisa y las dem&aacute;s 'galleteras': c&oacute;mo tuvieron que cargar con el trabajo y los cuidados, c&oacute;mo pelearon por sus derechos laborales y c&oacute;mo reclamaron que no se despidiera a sus compa&ntilde;eras. Porque lo que les dio la f&aacute;brica, a pesar de todo, no era tan f&aacute;cil de quitar: el compa&ntilde;erismo, la amistad y las primeras veces, de las que Aguilar de Campoo fue mero espectador mientras ellas aprend&iacute;an a vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Camazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/galleteras-libro-chiguitas-maria-fontaneda-impulsaron-aguilar-campoo-manos_1_13123651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 04:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Galleteras', un libro sobre las 'chiguitas' de las María Fontaneda que impulsaron Aguilar de Campoo con sus manos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Feminismo,Fábricas,Palencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La embajada de Irán felicita a Feijóo por criticar la “brutalidad” de Trump (sin mencionarle): "Más vale tarde que nunca"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/embajada-iran-felicita-feijoo-criticar-brutalidad-trump-mencionarle-vale-tarde_132_13126695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8148d2c6-d218-46e0-b156-7125acccb571_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La embajada de Irán felicita a Feijóo por criticar la “brutalidad” de Trump (sin mencionarle): &quot;Más vale tarde que nunca&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diputada del PP Alma Ezcurra ha respondido al comentario de la delegación diplomática echando mano de la defensa de los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI: "Vuestro régimen ha matado a miles de personas por defenderlos"</p></div><p class="article-text">
        La embajada de Ir&aacute;n en Espa&ntilde;a ha felicitado este mi&eacute;rcoles a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o por su publicaci&oacute;n en X en la que criticaba las amenazas de Donald Trump contra Ir&aacute;n horas antes del anuncio del alto al fuego: &ldquo;En momentos delicados, necesitamos sensatez, no brutalidad. Occidente no es esto&rdquo;, escribi&oacute;, sin mencionar de manera expl&iacute;cita al presidente de EEUU. &ldquo;M&aacute;s vale tarde que nunca&rdquo;, ha respondido con sarcasmo la cuenta oficial de la embajada. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041609180281180621?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ante este comentario, la diputada del PP Alma Ezcurra ha echado mano de la defensa de los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI a la que recurre frecuentemente su partido cuando se ven obligados a posicionarse en la guerra de EEUU e Israel contra Ir&aacute;n: &ldquo;En Occidente creemos en la libertad, los derechos humanos, la dignidad de las mujeres y la igualdad de las personas LGTBI&rdquo;, ha esgrimido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vuestro r&eacute;gimen ha matado a miles de personas por defenderlos. No desear la muerte de vuestro pueblo es, precisamente, lo que nos hace mejores que vosotros&rdquo;, ha a&ntilde;adido. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041635303551590898?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[El Rastreador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/embajada-iran-felicita-feijoo-criticar-brutalidad-trump-mencionarle-vale-tarde_132_13126695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 11:39:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La embajada de Irán felicita a Feijóo por criticar la “brutalidad” de Trump (sin mencionarle): "Más vale tarde que nunca"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Irán,Embajadas,Donald Trump,Guerra en Irán,LGTBI,Feminismo,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 200 investigadoras se reúnen en Santander en el XIV Congreso de Estudios de las Mujeres centrado en la docencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/200-investigadoras-reunen-santander-xiv-congreso-estudios-mujeres-centrado-docencia_1_13126434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd5e7175-b256-430f-a8ce-09130b203dce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 200 investigadoras se reúnen en Santander en el XIV Congreso de Estudios de las Mujeres centrado en la docencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ausencia de intelectuales y escritoras en los manuales de ESO, Bachillerato y currículos universitarios es uno de los ejes de debate</p></div><p class="article-text">
        Bajo el lema 'Miradas feministas: investigaci&oacute;n y docencia hacia un futuro inclusivo', m&aacute;s de 200 investigadoras compartir&aacute;n sus trabajos y los resultados de sus &uacute;ltimas investigaciones en el XIV Congreso Internacional de Estudios de las Mujeres que desde este mi&eacute;rcoles y hasta el viernes 10 de abril se celebra en la Biblioteca Central de Cantabria (BCC). 
    </p><p class="article-text">
        Organizado por la Universidad de Cantabria, la Sociedad Men&eacute;ndez Pelayo y la Asociaci&oacute;n Universitaria de Estudios de las Mujeres (AUDEM), este encuentro bienal se ha consolidado como un espacio fundamental para la generaci&oacute;n de conocimiento cient&iacute;fico con perspectiva de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez, el <a href="http://audemasociacion.es/congresos/miradas-feministas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa </a>del Congreso se centra en la docencia. Desde la organizaci&oacute;n se pretende que la cita sea un lugar seguro para el debate y la reflexi&oacute;n en torno a las formas de ense&ntilde;anza y un encuentro en el que repensar c&oacute;mo incorporar las investigaciones feministas a los programas y proyectos did&aacute;cticos. Una necesidad que surge tras analizar la realidad de las aulas, donde, seg&uacute;n consideran, la ausencia de intelectuales y escritoras en los manuales de Educaci&oacute;n Secundaria Obligatoria, Bachillerato y en los curr&iacute;culos universitarios sigue siendo imperante.
    </p><p class="article-text">
        Durante los tres d&iacute;as de celebraci&oacute;n se abordar&aacute;n temas como el desarrollo de metodolog&iacute;as inclusivas (feministas, queer y crip) en las aulas, literatura y ling&uuml;&iacute;stica para la igualdad, la creaci&oacute;n de materiales did&aacute;cticos con perspectiva de g&eacute;nero, la adaptaci&oacute;n de propuestas educativas para el alumnado con diversidad funcional o la inclusi&oacute;n en el curr&iacute;culo educativo de figuras que se encuentran fuera de canon.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a trav&eacute;s de los distintos trabajos que se presentan al congreso se explorar&aacute; la vida y obra de mujeres que fueron fundamentales en el desarrollo del pensamiento intelectual y cultural del siglo XX como las escritora, traductora y periodista c&aacute;ntabra Consuelo Berges, la novelista Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga, la directora de cine Virginie Despentes o la fil&oacute;sofa Mary Hesse, por citar algunos ejemplos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/200-investigadoras-reunen-santander-xiv-congreso-estudios-mujeres-centrado-docencia_1_13126434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 10:58:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 200 investigadoras se reúnen en Santander en el XIV Congreso de Estudios de las Mujeres centrado en la docencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Igualdad,Educación,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
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