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La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original

Bad Bunny sobre su 'Casita' en el espectáculo de la Super Bowl

Laura García Higueras

29 de mayo de 2026 22:31 h

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Los conciertos de Bad Bunny han contado con protagonistas infiltrados desde que el pasado mes de septiembre celebrara su residencia No me quiero ir de aquí en Puerto Rico. Penélope Cruz, Javier Bardem, Lebron James, Kylian Mbappé y Austin Butler fueron algunos de los famosos que Benito Antonio Martínez Ocasio invitó a su 'Casita', un escenario secundario que se ha convertido en uno de los símbolos de su gira –y generador de virales–. Pedro Pascal, Karol G y Jessica Alba fueron sus moradores durante su sonado espectáculo en la Super Bowl.

La lista continuó ampliándose desde que arrancó su gira mundial Debí Tirar Más Fotos, que aterriza este sábado en Madrid tras pasar por Barcelona, en el primero de los diez conciertos que ofrecerá en el estadio Metropolitano. Úrsula Corberó, Priscila Delgado, Marc Giró, Lewandowski y Lamine Yamal fueron algunas de las celebrities que aparecieron en la ciudad condal.

Ahora bien, ¿tiene sentido que un espacio que representa la identidad puertorriqueña, siendo el tipo de hogares de la clase trabajadora, se haya convertido en el club exclusivo de los shows de Bad Bunny, el VIP de celebrities, futbolistas e influencers? Construcción por la que, además, el músico fue denunciado por el dueño de la construcción en concreto en la que se inspiró, por la que le ha reclamado más de un millón de dólares.

La 'Casita' de la Super Bowl, con Pedro Pascal, Karol G y Cardi B

La 'Casita' ha dado mucho que hablar también por quienes han subido sus vídeos a redes sociales presumiendo sobre cómo se 'colaron' en ella durante algunos de los shows. La inmensa mayoría de ellas mujeres, jóvenes, con cuerpos normativos. Una 'selección' de perfiles que se repite durante todos los recitales, sobre la que a su vez se ha abierto el debate respecto a si supone o no una cosificación de los cuerpos femeninos, convertidos en una parte más de la puesta en escena de la gira del puertorriqueño.

De la casa del pueblo al VIP, el reciclaje cultural de Benito

El eje del show del artista es la reivindicación de la cultura de su tierra, Puerto Rico. Por eso hay quien ha planteado la duda sobre si Bad Bunny está cayendo en una contradicción por copar su 'Casita' de celebridades. El historiador Rafael L. Carrera, profesor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, considera que no, y que se trata de “un tipo de reciclaje para atraer a un público de otros lugares”. El experto comparte con este periódico que este modelo de casas son muy propias de los años sesenta y setenta, como parte del proyecto de cambio cultural y económico que se dio en estas dos décadas, relacionado con Estados Unidos.

El Gobierno concedía un tipo de terreno específico “clase trabajadora, pero no pudiente, en el que construían sus propias causas, como parte del plan con el que buscaban urbanizar el país, mejorar que hubiera agua potable y suministro de electricidad”. Solían tener entre dos y tres habitaciones, salón, cocina y baño, además del característico balcón que el cantante ha incluido como parte de su espectáculo. Este nuevo contexto llevó a que mucha gente empezara a cambiar estilos de vida, como las celebraciones, que se hacían sobre todo en Navidad. “El balcón se convirtió en el elemento donde la gente se reunía”, señala, que es el modelo que Bad Bunny trata de recrear.

La casa fue inicialmente concebida para el cortometraje Debí tirar más fotos, de cuya dirección de producción se encargó Mayna Magruder Ortiz. La profesional explicó a al medio puertorriqueño El Nuevo Día que fue diseñada para albergar a un cuerpo de bailarines alrededor de treinta personas que debían caber tanto en el interior como sobre su tejado, que es usado como escenario. En su interior, más allá de haber convertido la cocina original en una barra, cuenta con elementos decorativos de artistas locales como Alexis Díaz y que con ellos pretendía contar la historia de estas casas.

Su diseño fue en un principio pensado solamente para la película, pero posteriormente se decidió incorporarla al escenario de la gira. En concreto, como espacio en el que se desarrolla el segundo acto del concierto. En él interpreta sus canciones de perreo más clásicas, como Tití me preguntó, Me porto bonito, Yo perreo sola, Safaera y Monaco, entre otras.

“Muchas de estas casas siguen, aunque los balcones ya no son lo de antes”, apunta el historiador sobre cómo estos espacios se están volviendo “más individualistas” y cómo el cantante está recuperándolo a través de su puesta en escena. Balcones en los que al llegar, “disfrutas de la hospitalidad de la persona que te está recibiendo”, incluida la comida y la bebida. El músico comenzó incluyendo su identitaria 'Casita' en las residencias de Puerto Rico, pero con la Super Bowl y la gira, lleva meses trasladándolo también al resto del mundo, invitando a personas reconocidas de cada ciudad.

“Quiere atraer la atención del país a donde va. Si pusiera a alguien de a pie, no tendría proyección, que es lo que quiere”, argumenta el historiador. Los influencers, artistas, deportistas que ubica en su 'Casita' son “condensadores de la representación de otros países. Un tipo de reciclaje cultural donde tomas unas tradiciones y les vas dando un sentido distinto dentro de la sociedad actual”. De ahí a que valore que incluir únicamente a desconocidos chocaría con la “conversión de la espectacularización de los conciertos. Se convierten en ganchos mediáticos”: “No es tanto que desvirtúe, sino que recicla el concepto de a quién se invita a la casa”.

Rafael L. Carrera recuerda que en la 'Casita' aparecen igualmente los bailarines del músico, que sí representarían a la “gente de a pie. Sigue habiendo gente corriente que no vas a reconocer”. Y recuerda para quienes critiquen el estatus de los invitados de Bad Bunny, en el Puerto Rico de los sesenta y setenta “podías invitar a tus vecinos, pero también al alcalde o incluso al sacerdote”.

En definitiva, argumenta que la 'Casita' es “un lugar de encuentro donde pueden confluir muchas personas a las que se recibe de manera hospitalaria. En tiempos pasados podría ser gente más de barrio, del pueblo pequeño, pero con el tiempo, en un concierto globalizado y amplificado, quienes están subiendo y pueden llamar la atención, son los condensadores sociales, deportivos y culturales de los países que visita”.

Bad Bunny está tomando elementos de la tradición puertorriqueña los administra desde el presente, reciclándonos para traerlos a una sociedad actual

Rafael L. Carrera Historiador

El historiador vuelve a acudir al concepto de “reciclaje cultural” para explicar que lo que Bad Bunny está haciendo es “recuperar memoria histórica. Cuando consideras elementos en estados invisibilizados o marginados, intentas recuperarlos, darles un sentido distinto. Está tomando elementos de la tradición puertorriqueña los administra desde el presente, reciclándonos para traerlos a una sociedad actual”.

Una demanda por un millón de dólares

Independientemente del debate en torno a la pertinencia o no de la relectura de la 'Casita', Bad Bunny recibió una denuncia por ella el pasado mes de septiembre. Román Carrasco Delgado es el hombre de 84 años que le demandó porque su casa, situada en Humacao, al sureste de Puerto Rico, fue la que sirvió de inspiración para la 'Casita'. Según recoge Los Angeles Times, en la demanda alegaba que “gran cantidad de personas” visitan su hogar diariamente para hacerse fotos y vídeos, privándole de su privacidad.

“La Casita ha sido objeto de decenas y/o cientos de publicaciones en redes sociales y de venta de productos con la imagen de su propiedad, de las cuales éste no recibe ningún beneficio en general”, afirma el escrito, en el que añade que, por el contrario, “es objeto de comentarios e insinuaciones malintencionadas que no ocurrían” antes de la publicación del cortometraje Debí Tirar Más Fotos. La denuncia acusaba también a Bad Bunny y tres empresas (Rimas Entertainment LLC, Move Concerts PR INC y A1 Production, LLC) de enriquecimiento ilícito.

Bad Bunny sobre su 'Casita' en el  descanso de la Super Bowl

La demanda señala igualmente que Carrasco autorizó el uso de la casa para el vídeo, “aunque no tenía conocimiento detallado de la forma y manera que se utilizaría la Casita”; y que el hombre no recibió ninguna propuesta formal o informal, ni detalles sobre la grabación.

Quién estará en la 'Casita' en Madrid, ¿el Papa?

Como en cada concierto, el público ya está haciendo sus quinielas sobre quiénes podrían ser los invitados de la 'Casita' en Madrid. En el podio de apuestas más alocadas está el mismísimo Papa León XIV, cuya visita a Madrid coincidirá con varios recitales del cantante. La semilla de la duda la sembró el cardenal arzobispo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) José Cobo, que aseguró no descartar algún tipo de encuentro entre el Pontífice y el cantante.

“Madrid da para mucho. Y puede ser, puede haber puentes. Yo creo que en cuanto Bad Bunny se entere de que está, si quiere hablar con el Papa, el Papa seguro que le recibe, como recibe a todos”, afirmó apuntando a un posible encuentro, insistiendo aun así en que “las sorpresas son sorpresas” y que este tipo de uniones con artistas “se llevan muy en sigilo”. En ningún momento hizo referencia ni a los conciertos ni a la Casita, pero ahí queda la conjetura.

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