<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Monumentos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/monumentos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Monumentos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1002277/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Levantado durante el Imperio Romano para albergar a unas 6.000 personas, este impresionante teatro estuvo cubierto de escombros durante siglos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/levantado-durante-imperio-romano-albergar-6-000-personas-impresionante-teatro-estuvo-cubierto-escombros-durante-siglos-pm_1_13257352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83837eb6-808d-41c9-a4e5-301c0009fdee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Levantado durante el Imperio Romano para albergar a unas 6.000 personas, este impresionante teatro estuvo cubierto de escombros durante siglos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy en día es posible disfrutar de representaciones teatrales en él, del mismo modo que ya ocurría hace dos mil años</p><p class="subtitle">Donde una vez se ubicó el templo fenicio de Moloch, hoy se encuentra uno de los castillos más destacados de la bahía de Cádiz</p></div><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/viajes/historico-embalse-construido-ingenieria-civil-romana-ahora-playa-agua-dulce-minutos-merida_1_13241921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;rida</a> hay varias visitas obligatorias. Hablamos de una de las ciudades m&aacute;s importantes de la Hispania romana, cuyo <strong>nombre original era Emerita Augusta</strong>. Fundada en el a&ntilde;o 25 a. C. por orden del emperador Octavio Augusto, esta se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en la capital de la provincia romana de Lusitania. Todo esto favoreci&oacute; la construcci&oacute;n de infraestructuras que hoy, dos mil a&ntilde;os despu&eacute;s, se pueden seguir visitando.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, encontramos el impresionante <strong>Teatro Romano de M&eacute;rida</strong>. A los romanos les gustaban las peleas de gladiadores en el anfiteatro y las carreras de cuadrigas en el circo, pero tambi&eacute;n el teatro, y una ciudad tan importante como Emerita Augusta no pod&iacute;a dejar de contar con un edificio dedicado a este tipo de representaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n consta en una inscripci&oacute;n realizada en el propio teatro, este fue construido bajo el <strong>patrocinio del c&oacute;nsul Marco Agripa</strong>, yerno de Augusto, entre los a&ntilde;os 16 y 15 a.C. Se trata de un lugar que lleg&oacute; a tener un aforo de hasta seis mil espectadores, distribuidos de abajo a arriba seg&uacute;n su clase social en tres sectores de gradas, <em>caveas summa</em>, <em>media</em> e <em>ima</em>, separadas a su vez por pasillos y barreras.  
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2009509491180753003?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero la edad dorada de este teatro lleg&oacute; a su fin tras la llegada y consolidaci&oacute;n del cristianismo. A partir del siglo IV d. C., este fue ganando influencia y los <strong>espect&aacute;culos teatrales comenzaron a considerarse inmorales o paganos</strong> por parte de las autoridades eclesi&aacute;sticas. Como resultado, muchos teatros del Imperio, incluido el de M&eacute;rida, fueron abandonados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recuperaci&oacute;n de un edificio de hace miles de a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el edificio qued&oacute; en desuso, pero lo m&aacute;s impactante es que gran parte de la estructura qued&oacute; <strong>cubierta por tierra y arena</strong> hasta el punto que, durante siglos, solo se ve&iacute;a una parte de las gradas superiores. Los emeritenses tuvieron que esperar hasta el a&ntilde;o 1910 para que empezaran las excavaciones arqueol&oacute;gicas en el recinto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, no fue hasta pleno siglo XX cuando el teatro de una de las ciudades m&aacute;s importantes del Imperio Romano fue recuperado y restaurado. Hoy en d&iacute;a, este lugar acoge todo tipo de actividades, siendo una de las m&aacute;s importantes el <strong>Festival Internacional de Teatro Cl&aacute;sico</strong>, que se inaugur&oacute; en 1933 y se celebra cada a&ntilde;o en los meses de julio y agosto.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los espacios que m&aacute;s destacan de este particular teatro son la <em><strong>orchestra</strong></em>, espacio semicircular con suelo de m&aacute;rmol reservado para el coro, y el<em> </em><em><strong>frons scaenae</strong></em>, espectacular muro frontal que alcanza casi 30 metros de altura, estructurado en dos cuerpos de columnas entre las que podemos ver estatuas de emperadores divinizados y de dioses como Ceres o Plut&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/levantado-durante-imperio-romano-albergar-6-000-personas-impresionante-teatro-estuvo-cubierto-escombros-durante-siglos-pm_1_13257352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 07:00:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83837eb6-808d-41c9-a4e5-301c0009fdee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="565544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83837eb6-808d-41c9-a4e5-301c0009fdee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="565544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Levantado durante el Imperio Romano para albergar a unas 6.000 personas, este impresionante teatro estuvo cubierto de escombros durante siglos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83837eb6-808d-41c9-a4e5-301c0009fdee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mérida,Imperio Romano,Monumentos,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro inminente de la Alhambra: en peligro por la falta de especialistas en conservación y restauración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/patrimonio/futuro-inminente-alhambra-peligro-falta-especialistas-conservacion-restauracion_1_13198569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5de9fbb-0474-4117-a78d-a09fe58eb6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro inminente de la Alhambra: en peligro por la falta de especialistas en conservación y restauración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última actualización de la relación de puestos de trabajo (RPT) del monumento granadino no exige formación especializada para profesionales en la materia, pudiendo incorporarse cualquier persona inscrita en la bolsa única de empleo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los trabajadores de la Alhambra denuncian la “privatización” del monumento por abrir una nueva zona con personal externo
</p></div><p class="article-text">
        Desde hace alg&uacute;n tiempo, la conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de la Alhambra &ndash;el monumento m&aacute;s visitado de Espa&ntilde;a junto con la Sagrada Familia&ndash; son un ejercicio cada vez m&aacute;s complicado de llevar a cabo. A la p&eacute;rdida paulatina de personal porque no se han contratado perfiles suficientes, se suma que, desde la &uacute;ltima actualizaci&oacute;n de la relaci&oacute;n de puestos de trabajo (RPT) del monumento, no se exige que los profesionales contratados para esas tareas tengan una formaci&oacute;n especializada. Es decir, que cualquier trabajador que est&eacute; en la bolsa &uacute;nica de empleo de la Junta de Andaluc&iacute;a puede acceder a la plaza de un especialista en restauraci&oacute;n sin saber nada de ello. Un problema que, lejos de mejorar, va a peor dado que la jubilaci&oacute;n de los especialistas est&aacute; cada vez m&aacute;s pr&oacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2 o 3 a&ntilde;os puede que no haya trabajadores que puedan restaurar y conservar la Alhambra&rdquo;. Quien lo denuncia es precisamente uno de los que quedan y que, con una edad cercana al retiro profesional, denuncia que ni la Junta ni el Patronato de la Alhambra y el Generalife acaban de ser conscientes del grave problema que eso representa. Este trabajador, que prefiere guardar el anonimato, afirma que ya en la actualidad faltan profesionales dedicados a la restauraci&oacute;n porque no se han cubierto todas las plazas, pero que, adem&aacute;s, de las cubiertas tan solo tres corresponden a profesionales cualificados en dichas funciones. &ldquo;La Alhambra no se conserva con obras puntuales, sino que requiere un mantenimiento diario que no se le puede encomendar a alguien que no sepa nada del tema&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, los problemas de personal en la Alhambra son ya hist&oacute;ricos. En las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas se han sucedido las quejas de los trabajadores porque no se ha estabilizado a muchos de ellos y faltaban manos en diversas &aacute;reas, llegando incluso a que la Inspecci&oacute;n de Trabajo reconociese que esa situaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/inspeccion-trabajo-certifica-falta-empleados-alhambra-afecta-salud-plantilla_1_11242227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genera problemas de salud</a> en los empleados del monumento. Sin embargo, las &uacute;ltimas actualizaciones de la RPT no han acabado de atajar todas las problem&aacute;ticas y, en &aacute;mbitos como la restauraci&oacute;n, est&aacute;n agravando los males. De hecho, los restauradores lamentan que no se les considere profesionales de grupo 1 o 2, sino 3, lo que, por salario, desincentiva que se atraigan nuevos perfiles de especialistas a estas funciones. 
    </p><h2 class="article-text">Sin formaci&oacute;n espec&iacute;fica</h2><p class="article-text">
        No se trata solo de una cuesti&oacute;n de falta de personal, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo se cubren esas vacantes. La &uacute;ltima modificaci&oacute;n de la RPT, aprobada por la Junta de Andaluc&iacute;a, elimin&oacute; los requisitos espec&iacute;ficos de titulaci&oacute;n que antes se exig&iacute;an para determinadas plazas. Seg&uacute;n explica el comit&eacute; de empresa, anteriormente los puestos vinculados a restauraci&oacute;n requer&iacute;an formaciones concretas &ndash;como Bellas Artes u otras especialidades&ndash;, pero esas &ldquo;coletillas&rdquo; desaparecieron en la negociaci&oacute;n del nuevo modelo que se impuso en <a href="https://www.juntadeandalucia.es/eboja/2024/189/48-verificacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">septiembre de 2024</a> tras varios amagos de huelga por parte de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el acceso a estos puestos se realiza a trav&eacute;s de la bolsa &uacute;nica de empleo auton&oacute;mica, un sistema com&uacute;n para toda Andaluc&iacute;a que no distingue entre funciones gen&eacute;ricas y trabajos altamente especializados. En la pr&aacute;ctica, esto permite que trabajadores puedan acceder a plazas sin que exista relaci&oacute;n entre su formaci&oacute;n y las tareas a desempe&ntilde;ar. &ldquo;Yo soy jardinero y me puedo ir a canter&iacute;a&rdquo;, resume gr&aacute;ficamente Pepe Antequeruela, portavoz del comit&eacute; de empresa.
    </p><p class="article-text">
        El problema, seg&uacute;n los representantes de la plantilla, es que esa homogeneizaci&oacute;n administrativa no encaja con la realidad de un espacio como la Alhambra, donde cada intervenci&oacute;n requiere conocimientos t&eacute;cnicos muy espec&iacute;ficos. &ldquo;Cuando t&uacute; no tengas trabajadores especializados, traer&aacute;s empresas de la calle&rdquo;, advierte Antequeruela, que reconoce que esta <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/trabajadores-alhambra-denuncian-privatizacion-monumento-abrir-nueva-zona-personal-externo_1_11811955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">din&aacute;mica de privatizaci&oacute;n</a> ya se est&aacute; produciendo en determinados trabajos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los propios trabajadores describen un funcionamiento cada vez m&aacute;s limitado dentro del monumento. &ldquo;No somos capaces de hacerlo porque quienes entran nuevos no son profesionales&rdquo;, se&ntilde;ala el empleado consultado, que explica que muchas de las plazas actuales &ldquo;no tienen contenido de trabajo&rdquo; porque quienes las ocupan no cuentan con la cualificaci&oacute;n necesaria. Esto genera, adem&aacute;s, una cadena de disfunciones internas: empleados que aceptan puestos por cercan&iacute;a o estabilidad pero que luego no pueden desempe&ntilde;ar las tareas, mandos intermedios que no pueden asignarles trabajo y una creciente dependencia de contratas externas.
    </p><p class="article-text">
        A corto plazo, adem&aacute;s, el comit&eacute; de empresa apunta a que la situaci&oacute;n puede consolidarse si no se introducen cambios en la planificaci&oacute;n prevista. La nueva RPT contempla la incorporaci&oacute;n progresiva de personal &ndash;con una previsi&oacute;n inicial de 25 plazas laborales y 21 de funcionarios&ndash; dentro de un marco m&aacute;s amplio que supera el centenar de puestos, pero bajo los mismos criterios actuales. Es decir, sin garantizar que esas nuevas incorporaciones respondan a perfiles especializados. &ldquo;Se van a cubrir plazas, pero no necesariamente con gente que sepa hacer ese trabajo&rdquo;, se&ntilde;alan desde la representaci&oacute;n de los trabajadores, que advierten de que, sin corregir ese enfoque, el problema no solo persistir&aacute;, sino que se ampliar&aacute; con cada nueva incorporaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una plantilla insuficiente</h2><p class="article-text">
        La consecuencia m&aacute;s inmediata no es visible a corto plazo, pero s&iacute; acumulativa. El mantenimiento de la Alhambra no depende solo de grandes intervenciones, sino de un trabajo constante y minucioso. &ldquo;Hay que salir todos los d&iacute;as, recorrer el monumento, ver grietas, goteras, fisuras&hellip;&rdquo;, explica el trabajador. No es algo que se pueda solventar contratando externamente tareas puntuales. &ldquo;Tienen que conocer bien el monumento y eso es imposible sin estar a diario en &eacute;l&rdquo;, insiste el profesional. A ello se suma la presi&oacute;n de las visitas: miles de personas al d&iacute;a que, aunque de forma imperceptible, contribuyen al desgaste del conjunto. &ldquo;El da&ntilde;o es peque&ntilde;o, pero 8.000 personas al d&iacute;a, 365 d&iacute;as al a&ntilde;o son muchos&rdquo;, explica el trabajador sobre la realidad de un monumento cuya importancia <a href="https://www.eldiario.es/spin/curiosa-leyenda-reloj-sol-interior-alhambra-pm_1_12399323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no deja de crecer en visitantes</a>, hasta el punto de que es Patrimonio Mundial por la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la falta de relevo generacional agrava a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n. La mayor parte de los especialistas actuales se encuentra en torno a los 60 a&ntilde;os y su jubilaci&oacute;n es inminente. &ldquo;En dos a&ntilde;os empieza a jubilarse el 60% de la plantilla&rdquo;, advierte el trabajador, mientras que desde el comit&eacute; apuntan a un horizonte de entre seis y siete a&ntilde;os para un cambio completo en el personal. Sin embargo, las condiciones actuales no garantizan que quienes ocupen esos puestos en el futuro cuenten con la formaci&oacute;n necesaria.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Patronato de la Alhambra y el Generalife, por su parte, niegan cualquier irregularidad en la contrataci&oacute;n y subrayan que todo el proceso se ajusta estrictamente a la normativa vigente. Fuentes del organismo se&ntilde;alan que la cobertura de plazas se realiza a trav&eacute;s de la bolsa &uacute;nica de la Junta y que los requisitos vienen determinados por la RPT y el convenio colectivo, no por decisiones discrecionales del propio Patronato. En ese sentido, reconocen que las categor&iacute;as profesionales &ldquo;exigen niveles gen&eacute;ricos de titulaci&oacute;n&rdquo; y apuntan a la formaci&oacute;n interna como v&iacute;a para reforzar la capacitaci&oacute;n del personal mientras se alcanzan &ldquo;soluciones estructurales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una explicaci&oacute;n que no convence a la plantilla. &ldquo;D&aacute;ndole una formaci&oacute;n de dos d&iacute;as o una semana no formas a nadie&rdquo;, replica el trabajador, que insiste en que la restauraci&oacute;n del monumento requiere a&ntilde;os de especializaci&oacute;n. &ldquo;La Alhambra no es un centro de formaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ejecutivo regional, la respuesta incide en la misma l&iacute;nea. La Junta, a trav&eacute;s de la Consejer&iacute;a de Justicia, defiende que la actualizaci&oacute;n de la RPT y del sistema de acceso fue acordada con los sindicatos &ldquo;para garantizar la cobertura de vacantes seg&uacute;n los criterios de igualdad, m&eacute;rito y capacidad&rdquo;. Sin embargo, no entra a valorar el impacto de ese modelo en espacios de alta especializaci&oacute;n como la Alhambra.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, dentro del monumento, la preocupaci&oacute;n sigue creciendo. &ldquo;Esto es el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, resume el trabajador. &ldquo;La Alhambra est&aacute; muy bien hecha y tarda en notarse el mal trabajo, pero si mientras se est&aacute; formando a la gente las cosas se caen, el patrimonio se pierde&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/patrimonio/futuro-inminente-alhambra-peligro-falta-especialistas-conservacion-restauracion_1_13198569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 19:21:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f5de9fbb-0474-4117-a78d-a09fe58eb6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4497669" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f5de9fbb-0474-4117-a78d-a09fe58eb6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4497669" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El futuro inminente de la Alhambra: en peligro por la falta de especialistas en conservación y restauración]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f5de9fbb-0474-4117-a78d-a09fe58eb6ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Restauración,Junta de Andalucía,Monumentos,Empleo público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este monasterio ubicado en la provincia de Huelva fue el lugar en el que Colón se hospedó antes de partir hacia América]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/monasterio-ubicado-provincia-huelva-lugar-colon-hospedo-partir-america-pm_1_13223955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45bfa373-380b-4a92-8cbd-a460ed251117_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este monasterio ubicado en la provincia de Huelva fue el lugar en el que Colón se hospedó antes de partir hacia América"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Franciscano y de estilo gótico-mudéjar, este fue levantado entre los siglos XIV y XV, y hoy se puede visitar</p><p class="subtitle">Llegó a ser un símbolo de estatus y fue Cristobal Colón quien la trajo a Europa: la curiosa historia de la piña</p></div><p class="article-text">
        Emplazado sobre un alcor en la confluencia de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/edcreativo-andalucia/5-000-anos-mineria-ojos-turismo-riotinto_132_11977258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los r&iacute;os Tinto y Odiel</a>, encontramos un monasterio &uacute;nico con siglos de historia. Su posici&oacute;n dominante sobre las marismas de Huelva lo convirtieron en un punto desde el que observar el territorio y refugiarse de los ataques que llegaban a trav&eacute;s de la costa. Tiempo despu&eacute;s, sin embargo, este lugar se convirti&oacute; en un <strong>escenario decisivo de la historia universal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del Monasterio Santa Mar&iacute;a de La R&aacute;bida, ubicado en Palos de la Frontera, en la provincia de Huelva. Franciscano de estilo g&oacute;tico-mud&eacute;jar, el monasterio fue levantado entre los siglos XIV y XV, pero cobr&oacute; gran importancia en la historia a partir de la <strong>llegada de Crist&oacute;bal Col&oacute;n</strong>, quien encontr&oacute; refugio y atenci&oacute;n entre los frailes que all&iacute; viv&iacute;an.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antes de su hist&oacute;rico viaje</strong></h2><p class="article-text">
        En 1453, la ca&iacute;da de Constantinopla en manos de los otomanos dificultaba el viaje desde Europa hacia Asia. Convencido de la esfericidad de la Tierra, Crist&oacute;bal Col&oacute;n se empe&ntilde;&oacute; entonces en que deb&iacute;a haber una <strong>ruta mar&iacute;tima m&aacute;s r&aacute;pida</strong> si se viajaba hacia el oeste. Durante a&ntilde;os, el navegante genov&eacute;s intent&oacute; obtener respaldo econ&oacute;mico y pol&iacute;tico para poder emprender este proyecto en diversas cortes europeas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero en Portugal, entonces potencia l&iacute;der en exploraci&oacute;n atl&aacute;ntica, donde su propuesta fue rechazada. M&aacute;s tarde, en Castilla, donde su idea tambi&eacute;n encontr&oacute; cierta resistencia. Fue en este contexto en el que <strong>su paso por el Monasterio de La R&aacute;bida</strong> se convirti&oacute; en un punto de inflexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1bcce2ed-a7b7-46a5-9693-2fe06d45ee31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una fotografía del interior del Monasterio de Santa María de la Rábida."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una fotografía del interior del Monasterio de Santa María de la Rábida.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Su etapa en el monasterio</strong></h2><p class="article-text">
        Durante su etapa en el monasterio, Col&oacute;n entr&oacute; en contacto con los frailes franciscanos, que no solo legitimaron intelectualmente su propuesta, sino que le dieron algo mucho m&aacute;s importante: los <strong>contactos necesarios para acceder a la Corona</strong>. En concreto, fray Juan P&eacute;rez y fray Antonio de Marchena fueron los frailes que consiguieron concertarle una cita con Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel La Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Tras el primer gran viaje en 1492, La R&aacute;bida empez&oacute; a tener papel esencial como <strong>punto de salida y retorno de los viajes hacia las Indias</strong>. Por ejemplo, Hern&aacute;n Cort&eacute;s, Gonzalo de Sandoval y Francisco Pizarro llegaron hasta este lugar tras&nbsp;volver de sus expediciones de conquista. Asimismo, all&iacute; se encuentra enterrado Mart&iacute;n Alonso Pinz&oacute;n, quien falleci&oacute; a los pocos d&iacute;as del regreso del primer viaje colombino.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Visitas</strong></h2><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el Monasterio de La R&aacute;bida<strong> est&aacute; abierto al p&uacute;blico y se puede visitar de martes a domingo </strong>en un horario de 10:00 a 18:00. La entrada general cuesta 4 euros, aunque existen tarifas especiales reducidas para grupos, jubilados, estudiantes, familias y ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os. Este tiene una superficie de 2.137 metros cuadrados y recorrerlo es realizar un aut&eacute;ntico viaje al pasado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/monasterio-ubicado-provincia-huelva-lugar-colon-hospedo-partir-america-pm_1_13223955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:00:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/45bfa373-380b-4a92-8cbd-a460ed251117_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="108771" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/45bfa373-380b-4a92-8cbd-a460ed251117_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="108771" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este monasterio ubicado en la provincia de Huelva fue el lugar en el que Colón se hospedó antes de partir hacia América]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/45bfa373-380b-4a92-8cbd-a460ed251117_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Huelva,Cristóbal Colón,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asesinato-samuel-luiz-explica-monumentos-recordar-alguien_1_13186628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/438ec53b-d4ec-4d68-864c-5ea4f808c5f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escultor David Bestué publica 'Samuel', un libro en el que se pregunta por la vigencia del monumento y por cómo se guarda la memoria en el espacio público</p><p class="subtitle">José Sacristán: “Los jóvenes que dicen que con Franco se vivía mejor no tienen ni puta idea de lo que es vivir una dictadura”
</p></div><p class="article-text">
        La madrugada del 3 de julio del 2021, en A Coru&ntilde;a, cuatro j&oacute;venes<a href="https://www.eldiario.es/galicia/fiscalia-pide-impute-asesinato-cuatro-adultos-detenidos-crimen-samuel-luiz_1_8199760.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> golpearon a Samuel Luiz hasta matarlo</a>. El suceso, por su trasfondo y su brutalidad, cop&oacute; los titulares y la conversaci&oacute;n de aquellas semanas: perplejidad, indignaci&oacute;n e, incluso, alg&uacute;n intento de disimular las motivaciones hom&oacute;fobas de un asesinato cometido<a href="https://www.eldiario.es/galicia/testigos-declaran-escucharon-insultos-maricon-mierda-despues-paliza-samuel-luiz_1_11760579.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> al grito de &ldquo;maric&oacute;n&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Como ocurre en tantas otras tragedias, en el sitio donde asesinaron a Samuel se erigi&oacute; pronto un altar espont&aacute;neo, compuesto por las peque&ntilde;as ofrendas que fueron dejando amigos y vecinos. Tambi&eacute;n acudieron muchos desconocidos, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-recupera-nombres-ayuntamiento-almeida-arranco-memorial-victimas-franquismo_1_12091997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el escultor David Bestu&eacute;,</a> que viaj&oacute; desde Barcelona movido por el horror que le causaba el crimen. Fruto de aquella pulsi&oacute;n, el artista acabar&iacute;a realizando una obra: un monumento calculado y ef&iacute;mero que ser&iacute;a retirado por la brigada municipal apenas unas horas despu&eacute;s de su colocaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La historia la recoge en <em>Samuel</em> (Caniche, 2026), un libro a medio camino entre el ensayo visual, el cuaderno de campo y el cat&aacute;logo, en el que Bestu&eacute; se pregunta por la pertinencia del monumento en la contemporaneidad y si el arte sigue teniendo la capacidad articular la memoria colectiva en el espacio p&uacute;blico. &ldquo;Quiz&aacute;s&rdquo;, escribe Bestu&eacute; en la primera p&aacute;gina del libro, &ldquo;el &uacute;nico monumento posible es aquel que aparece por la necesidad que una persona o una comunidad siente por recordar algo, como acto de memoria y resistencia. [&hellip;] Parad&oacute;jicamente, en estos casos, la escultura en s&iacute; carece de importancia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Para qu&eacute; sirve un monumento?</h2><p class="article-text">
        En un momento en el que el monumento se piensa m&aacute;s como algo que ha de ser derribado que como algo que debe construirse, &iquest;por qu&eacute; pensar en uno para Samuel Luiz? &ldquo;Me afect&oacute; que sucediese justo el primer o el segundo d&iacute;a que pod&iacute;amos salir despu&eacute;s de los confinamientos. Hab&iacute;an sucedido cosas muy graves durante la pandemia y quiz&aacute;s me encontraba en un estado vulnerable. Est&aacute;bamos aislados y justo cuando puedes salir te matan, y con esa violencia. Me conmovi&oacute;, como pod&iacute;an haberme conmovido casos anteriores y muchos otros posteriores, porque es un goteo que no se detiene&rdquo;, explica el artista en conversaci&oacute;n con elDiario.es. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e11d772-0abb-4d96-897c-6411b5955c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una farola de la ciudad de A Coruña con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGTB+, en el primer aniversario del asesinato de Samuel Luiz."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una farola de la ciudad de A Coruña con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGTB+, en el primer aniversario del asesinato de Samuel Luiz.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; haces con eso que te interpela? En un momento pens&eacute;: bueno, yo como artista tengo que responder con una escultura. Adem&aacute;s, la escultura nace as&iacute; en la antig&uuml;edad. Ante una ausencia, ante algo que desaparece hay que poner algo como sustituci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de <em>Samuel</em>, David Bestu&eacute; relata este intento por &ldquo;responder&rdquo;, con un enfoque que va redefini&eacute;ndose y variando a medida que se distancia del momento del asesinato. El primer acercamiento, confiesa, fue hacer un libro sobre la vida del joven. &ldquo;Incluso me plante&eacute; ir al juicio, como Carr&egrave;re hizo con los atentados en Bataclan. Le&iacute;a las cr&oacute;nicas y otras cosas que me pod&iacute;an servir de referencia, pero me di cuenta de que ni soy periodista ni escribo especialmente bien, as&iacute; que si quer&iacute;a hacer alg&uacute;n tipo de homenaje deb&iacute;a ser desde mi propia pr&aacute;ctica&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        En el libro quedan, sin embargo, algunos rastros de este primer prop&oacute;sito. Por ejemplo, varias fotos tomadas por el artista del lugar del asesinato y de las c&aacute;rceles donde cumplen condena sus asesinos: &ldquo;Al final, es hablar de cuerpos. Un cuerpo que est&aacute; en un cementerio y otros cuerpos que est&aacute;n tambi&eacute;n detenidos en prisi&oacute;n, que no se pueden mover&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El sentido del arte p&uacute;blico</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Bestu&eacute; se expande desde el suceso concreto hasta una indagaci&oacute;n m&aacute;s amplia, centrada en qu&eacute; y c&oacute;mo se recuerda en el espacio p&uacute;blico, y qu&eacute; estrategias pl&aacute;sticas sirven para fijar esa memoria. Lo hace en un momento en el que el arte p&uacute;blico est&aacute; en retirada y en el que las pocas iniciativas que se producen en ese &aacute;mbito se orientan hacia est&aacute;ndares decimon&oacute;nicos, como demuestra la estatua de Alatriste que prepara el Ayuntamiento de Cartagena o la dedicada a los &uacute;ltimos de Filipinas instalado recientemente en el madrile&ntilde;o barrio de Chamber&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando veo esos bancos pintados de colores pienso: ¿realmente sirven para algo? Pero funcionan como termómetro. Aunque nos parezcan tontos, fíjate cómo los destrozan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Bestué</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el intento de hacer una genealog&iacute;a, en su libro aparecen santuarios y templos antiguos (por ejemplo, el &oacute;nfalo de Delfos, que se&ntilde;alaba &ldquo;el ombligo del mundo&rdquo;), meteoritos o conmemoraciones de la Guerra Civil. Tambi&eacute;n otros m&aacute;s recientes, como los asociados a los muertos causados por la crisis migratoria, o las placas en recuerdo a Cristina &ldquo;La Veneno&rdquo; o a Sonia Rescalvo, mujer transexual asesinada en 1991. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son monumentos que no reflejan una identidad. Son lo m&aacute;s banal del mundo: una placa, el arco&iacute;ris, el tri&aacute;ngulo invertido o el lazo rojo [s&iacute;mbolo de la crisis del sida]&rdquo;, afirma el escultor. &ldquo;Cuando veo esos bancos pintados de colores pienso: &iquest;realmente sirven para algo? Pero realmente funcionan como term&oacute;metro. Aunque nos parezcan tontos, f&iacute;jate c&oacute;mo los destrozan. Llega Vox a un ayuntamiento y los manda repintar. Si eso genera problemas, imag&iacute;nate lo que ocurrir&iacute;a con algo m&aacute;s complejo&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada cierto tiempo matan a alguien&rdquo;, se&ntilde;ala. En un libro anterior publicado en la misma editorial y dedicado al monasterio de El Escorial, el artista menciona un suceso contra unos chicos a los que pillaron teniendo relaciones homosexuales: &ldquo;A uno lo quemaron. En este lugar de perfecci&oacute;n en la tierra seg&uacute;n Felipe II, sucede algo contra natura: algo que tiene que ser eliminado. Eso se me qued&oacute; en la cabeza. Tenemos una proyecci&oacute;n ideal de lo que debe ser, y cuando algo se sale de ah&iacute; se lo elimina. Eso pas&oacute; con Samuel. Es alguien que tendr&iacute;a pluma, lo vieron en la calle y decidieron que eso no pod&iacute;a ser, que ten&iacute;an que destruirlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bestu&eacute; recuerda una triste retah&iacute;la de hechos similares: el asesinato de Lorca en los a&ntilde;os 30 o el de Rescalvo en los 90. Tambi&eacute;n el de Carlos Palomino, militante antifascista al que apu&ntilde;alaron en el metro de Madrid en 2007. &ldquo;Cada tanto tenemos a alguna de estas figuras y para m&iacute; es importante trabajar sobre ellas, para que lo que les ha sucedido no sea en vano. Para que de alguna manera sirvan de aviso de que, aunque parezca que todo est&aacute; muy normalizado, sigue habiendo violencia&rdquo;, apunta el artista.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/47c6fb0e-b758-4bb9-8f36-5eb4da4e967a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Hacia el final del libro se nos revela el monumento que Bestu&eacute; erigi&oacute; a la memoria de Samuel: una escultura que reproduce la estructura de un f&eacute;mur, una tibia y un peron&eacute;, versi&oacute;n sint&eacute;tica de una <em>Piet&aacute;</em>, esa representaci&oacute;n arquet&iacute;pica de la madre sosteniendo al hijo muerto. Una anatom&iacute;a que soporta. La pieza fue instalada en febrero del 2025 en lugar del asesinato, pero, al no contar con permisos, fue retirada por los servicios de limpieza. 
    </p><p class="article-text">
        Al escultor no le import&oacute; ese desenlace y admite que su acci&oacute;n (la de un desconocido, un artista barcelon&eacute;s interpelado por un homicidio en Galicia) estaba &ldquo;fuera de lugar&rdquo;. &ldquo;Desde hace unos a&ntilde;os, el arte se ha vuelto muy educado. Hay cosas que parece que no puedes hacer y, al mismo tiempo, como artistas, nos encanta cuando la gente hace cosas ilegales. &iquest;Por qu&eacute; no puedo hacer algo en la calle sin que me lo pidan?&rdquo;, opina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ff766206-7461-4c2d-a624-d7f46e826757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vigilia por el asesinato de Samuel Luiz en su cuarto aniversario."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vigilia por el asesinato de Samuel Luiz en su cuarto aniversario.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta acci&oacute;n contrasta, sin embargo, con una de las ideas centrales del libro: la de la eficacia y el valor de la respuesta colectiva frente a la inoperancia de las decisiones individuales o verticales. Como ejemplo, el texto menciona que los monumentos populares que se erigieron tras los atentados del 11M est&aacute;n preservados en el Archivo Hist&oacute;rico Ferroviario mientras que el levantado en la estaci&oacute;n de Atocha ha sido recientemente desmantelado. &ldquo;Lo m&iacute;o es algo individual, sin duda, pero si de alguna manera resuena o sirve para que haya cierto debate, pues bienvenido sea. Pero no puedo ir m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, dice el escultor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;a, entonces, el ayuntamiento dedicar un monumento a la memoria de Samuel Luiz? Bestu&eacute; responde tajante: &ldquo;Si eso llegara a suceder, la gente comenzar&iacute;a a olvidar lo que le sucedi&oacute;. La sociedad se tranquilizar&iacute;a. &lsquo;Ah, vale, ya est&aacute; hecho, ya estamos todos de acuerdo&rsquo;. Me parece m&aacute;s interesante el momento actual, en el que cierta gente pide un homenaje o se re&uacute;ne cada a&ntilde;o para reivindicarlo. Es preferible esa tensi&oacute;n. Que un friki que viene de fuera monte ah&iacute; una pieza una noche. Es mejor esa indefinici&oacute;n, que sea algo no resuelto, porque la violencia que caus&oacute; esa muerte sigue ah&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/asesinato-samuel-luiz-explica-monumentos-recordar-alguien_1_13186628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/438ec53b-d4ec-4d68-864c-5ea4f808c5f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5776748" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/438ec53b-d4ec-4d68-864c-5ea4f808c5f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5776748" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/438ec53b-d4ec-4d68-864c-5ea4f808c5f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Asesinatos,Homofobia,Delitos de odio,LGTBI,Arte,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibido si tienes vértigo: China presume de un puente helicoidal de cristal que salva más de 140 metros de altura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/prohibido-si-tienes-vertigo-china-presume-puente-helicoidal-cristal-salva-140-metros-altura-pm_1_13187477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ed5ba30-7da0-4514-ab7b-036e9ebf7b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prohibido si tienes vértigo: China presume de un puente helicoidal de cristal que salva más de 140 metros de altura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Megaestructura - Las plataformas se apoyan en roca y se conectan con cables y un paso central, mientras el suelo alterna vidrio laminado y metal perforado para intensificar la sensación al caminar</p></div><p class="article-text">
        Quienes calculan estructuras parten de algo poco intuitivo, que la forma no decide si una construcci&oacute;n aguanta o cae, porque el reparto del peso y la forma en que ese peso se transmite al terreno es lo que marca el resultado. Los <strong>puentes</strong>, incluso cuando parecen imposibles, se dise&ntilde;an para que cada pieza reciba solo la carga que puede asumir, y eso permite <strong>levantar trazados ondulados, curvos o aparentemente inestables</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En ese proceso intervienen c&aacute;lculos sobre tensiones, apoyos y materiales que garantizan que la estructura mantenga el equilibrio aunque su silueta rompa lo esperado. Por eso existen pasarelas que parecen doblarse en el aire sin perder firmeza. Esa misma l&oacute;gica se traslada a dise&ntilde;os que cuidan la apariencia sin dejar de cumplir bien su funci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El puente Ruyi en Zhejiang recibe miles de visitantes</h2><p class="article-text">
        El<strong> puente Ruyi en China</strong> con un trazado ondulado y entrelazado ha pasado de parecer un montaje digital a convertirse en un destino real con miles de visitantes, despu&eacute;s de que su estructura demostrara que esa apariencia extrema responde a un dise&ntilde;o v&aacute;lido. La construcci&oacute;n se ubica en la <strong>provincia de Zhejiang</strong> y ha sido recorrida por m&aacute;s de 200.000 personas, lo que confirma su funcionamiento y su atractivo.
    </p><p class="article-text">
        El ingeniero <strong>He Yunchang</strong>, especialista en estructuras met&aacute;licas y participante en el equipo del estadio principal de los Juegos Ol&iacute;mpicos de Pek&iacute;n de 2008, dise&ntilde;&oacute; esta obra con criterios de distribuci&oacute;n de carga propios de grandes infraestructuras. Su experiencia en acero y en proyectos de gran escala permiti&oacute; plantear una<strong> estructura que no depende de una forma tradicional</strong> para mantenerse estable. Adem&aacute;s, su trayectoria incluye la participaci&oacute;n en construcciones relevantes dentro de China, lo que sit&uacute;a este puente dentro de una l&iacute;nea de trabajo consolidada en ingenier&iacute;a estructural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05f39114-41ff-4736-b16f-8afc99beceb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las plataformas se apoyan en roca y se conectan con cables y un paso central"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las plataformas se apoyan en roca y se conectan con cables y un paso central                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La forma del puente recuerda a un<strong> cetro tradicional chino llamado ruyi</strong>, un objeto curvado asociado a la buena fortuna. Aunque desde ciertos &aacute;ngulos evoca una <strong>doble h&eacute;lice</strong>, su dise&ntilde;o responde a esa referencia cultural y no a una intenci&oacute;n cient&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        La estructura se extiende a lo largo de 100 metros y se sit&uacute;a a<strong> unos 140 metros sobre un barranco</strong>, en el valle de Shenxianju. Su orientaci&oacute;n forma un &aacute;ngulo de 26 grados con el Pico Fozu, lo que integra la construcci&oacute;n dentro del relieve monta&ntilde;oso que la rodea.
    </p><p class="article-text">
        El puente se compone de <strong>tres tramos ondulados</strong> que se entrelazan en el aire y se apoyan en los extremos sobre la roca. Estas plataformas est&aacute;n conectadas por cables y por un peque&ntilde;o tramo central que permite cambiar de lado. El conjunto distribuye el peso a lo largo de toda la estructura, lo que evita concentraciones de carga que podr&iacute;an provocar fallos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el nivel inferior incorpora<strong> vidrio templado laminado con alta transmisi&oacute;n de luz</strong>, mientras que el superior utiliza<strong> planchas met&aacute;licas</strong> perforadas. Este dise&ntilde;o genera una sensaci&oacute;n intensa al caminar, ya que permite<strong> ver el vac&iacute;o bajo los pies</strong>, aunque la estabilidad est&aacute; garantizada por pruebas previas de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se difundieron las primeras im&aacute;genes, muchas personas pensaron que se trataba de una recreaci&oacute;n digital. El astronauta canadiense <strong>Chris Hadfield</strong> public&oacute; un v&iacute;deo grabado con dron que amplific&oacute; esa reacci&oacute;n inicial en redes sociales. La verificaci&oacute;n posterior por parte de la web <em>Snopes</em> <strong>confirm&oacute; que el puente exist&iacute;a y que su apariencia respond&iacute;a a un dise&ntilde;o real</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La afluencia crece desde la apertura en 2020</h2><p class="article-text">
        El entorno donde se sit&uacute;a refuerza esa percepci&oacute;n. El &Aacute;rea Esc&eacute;nica de Shenxianju ocupa unos 158 kil&oacute;metros cuadrados y re&uacute;ne picos rocosos, bosques y cursos de agua. En d&iacute;as de lluvia, la<strong> humedad genera niebla que envuelve el valle </strong>y hace que la estructura parezca suspendida en el aire. Desde el centro del puente se pueden observar varios picos destacados, y en la cabecera se encuentran &aacute;rboles que forman parte del paisaje simb&oacute;lico del lugar. Adem&aacute;s, el<strong> sistema de iluminaci&oacute;n nocturna </strong>crea un efecto visual que acompa&ntilde;a el recorrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c4eeb07-3691-490a-8323-20454222f2a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El diseño del puente Ruyi toma forma de cetro tradicional"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El diseño del puente Ruyi toma forma de cetro tradicional                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La llegada de visitantes ha sido constante desde su apertura en 2020, incluso en un contexto marcado por restricciones sanitarias. M&aacute;s de 200.000 personas han cruzado la pasarela, lo que confirma su uso continuado. Aunque no alcanza las dimensiones del puente de vidrio m&aacute;s largo del mundo, que en Guangdong mide 526,14 metros y se sit&uacute;a a 201 metros de altura, su dise&ntilde;o lo ha convertido en un <strong>referente</strong> dentro de este tipo de construcciones.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de caminar sobre una superficie transparente a gran altura, junto con la forma ondulada del recorrido, explica que siga atrayendo a quienes buscan recorrer una estructura que parece desafiar lo habitual pero funciona con precisi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/prohibido-si-tienes-vertigo-china-presume-puente-helicoidal-cristal-salva-140-metros-altura-pm_1_13187477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 09:24:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9ed5ba30-7da0-4514-ab7b-036e9ebf7b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="200893" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9ed5ba30-7da0-4514-ab7b-036e9ebf7b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="200893" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Prohibido si tienes vértigo: China presume de un puente helicoidal de cristal que salva más de 140 metros de altura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9ed5ba30-7da0-4514-ab7b-036e9ebf7b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[China,Construcción,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un recorrido por el norte de España por sus monumentos históricos en entornos naturales que son parte de nuestro Patrimonio: plan perfecto para el puente de mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/recorrido-norte-espana-monumentos-historicos-entornos-naturales-son-parte-patrimonio-plan-perfecto-puente-mayo_1_13181419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a6ff96b-2a3d-474e-87b0-8e422851dcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141942.jpg" width="1000" height="563" alt="Un recorrido por el norte de España por sus monumentos históricos en entornos naturales que son parte de nuestro Patrimonio: plan perfecto para el puente de mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una escapada cultural pensada para viajar con calma, elegir etapas según los días disponibles y descubrir cómo cada enclave conserva su vínculo con el paisaje</p><p class="subtitle">La ciudad gallega con más de 10 km de playa y numerosos monumentos en uno de los paseos marítimos más largos de Europa</p></div><p class="article-text">
        El puente de mayo permite mirar al norte de Espa&ntilde;a m&aacute;s all&aacute; de sus capitales y de las rutas habituales de costa. Cantabria, Galicia y Pa&iacute;s Vasco re&uacute;nen dentro de la Red de Patrimonio Hist&oacute;rico una serie de castillos, palacios, pazos, torres y antiguos edificios de uso civil o religioso que conservan una relaci&oacute;n directa con el lugar en el que se levantan. Aparecen junto a bah&iacute;as, valles, cascos hist&oacute;ricos, zonas de monta&ntilde;a, riberas o villas fronterizas, lo que permite organizar una escapada en la que la visita cultural no queda separada del territorio.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta no exige recorrer todos los enclaves incluidos en la red. El viaje puede plantearse por tramos, seg&uacute;n el punto de partida, los d&iacute;as disponibles y el tipo de visita que se quiera priorizar. La selecci&oacute;n re&uacute;ne monumentos situados tanto en espacios urbanos como en entornos abiertos, con paradas que combinan patrimonio, costa, interior y monta&ntilde;a. Para el puente del 1 de mayo, funciona como una alternativa a los desplazamientos centrados en una &uacute;nica ciudad y como una manera de acercarse a bienes hist&oacute;ricos que mantienen un v&iacute;nculo directo con el paisaje que los rodea.
    </p><h2 class="article-text">Cantabria, de Campoo a la bah&iacute;a de Santander</h2><p class="article-text">
        El Castillo de Arg&uuml;eso, en Campoo de Suso, permite comenzar el recorrido por el interior de Cantabria. La fortaleza, relacionada hist&oacute;ricamente con la Casa de la Vega-Mendoza, fue declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural en 1983 y reabri&oacute; al p&uacute;blico en 1999 tras su restauraci&oacute;n. Hoy funciona como espacio de visita y programaci&oacute;n cultural. Su posici&oacute;n, en un entorno de monta&ntilde;a pr&oacute;ximo al nacimiento del Ebro, hace que la llegada al edificio forme parte de la experiencia, con una lectura del territorio distinta a la de los monumentos integrados en grandes n&uacute;cleos urbanos.
    </p><p class="article-text">
        El segundo punto c&aacute;ntabro se encuentra en Santander. El Palacio de la Magdalena ocupa la pen&iacute;nsula del mismo nombre y fue residencia de verano de Alfonso XIII y Victoria Eugenia entre 1913 y 1930. El edificio mantiene en la actualidad usos acad&eacute;micos y culturales, y su visita se integra en uno de los espacios m&aacute;s reconocibles de la ciudad. En este caso, el inter&eacute;s no pasa por una construcci&oacute;n defensiva, sino por un inmueble civil situado junto al mar, dentro de un entorno abierto que permite combinar paseo, arquitectura y bah&iacute;a en una misma parada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8764973-e300-4467-8c3a-41ed7f8443b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Palacio de la Magdalena."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Palacio de la Magdalena.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Galicia, una selecci&oacute;n entre pazos, fortalezas y Camino</h2><p class="article-text">
        Galicia ofrece una parte amplia de la Red de Patrimonio Hist&oacute;rico en el norte, por lo que la ruta gana claridad si se eligen algunos enclaves representativos. El Palacio de Oca, en A Estrada, introduce la tradici&oacute;n de los pazos gallegos. Su origen se vincula a una antigua fortaleza medieval, transformada con el tiempo en residencia palaciega. La visita permite acercarse a un tipo de patrimonio asociado al paisaje rural, a la organizaci&oacute;n se&ntilde;orial del territorio y a los jardines hist&oacute;ricos, sin necesidad de desplazar el viaje hacia la costa.
    </p><p class="article-text">
        En Baiona, el Castillo de Monterreal ofrece otra lectura del patrimonio gallego. El actual Parador ocupa la antigua fortaleza situada sobre una pen&iacute;nsula abierta a la bah&iacute;a. Su emplazamiento explica la importancia estrat&eacute;gica del lugar y permite unir casco hist&oacute;rico, paseo mar&iacute;timo y arquitectura defensiva. Es una de las paradas donde se entiende con mayor claridad la relaci&oacute;n entre monumento y litoral.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d71762aa-164d-4ec4-b1db-9e42696db146_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de Monterreal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de Monterreal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Monforte de Lemos concentra varios elementos de inter&eacute;s dentro de un mismo &aacute;mbito. La Torre del Homenaje conserva la memoria del antiguo conjunto fortificado y alcanza unos 30 metros de altura. En la parte alta de la ciudad, el actual Parador se vincula al conjunto monumental de San Vicente do Pino y al legado de los Condes de Lemos. Esta etapa permite conectar la ruta con la Ribeira Sacra y con un paisaje interior marcado por valles, monasterios y n&uacute;cleos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Santiago de Compostela incorpora una escala diferente. El Hospital Real de los Reyes Cat&oacute;licos, actual Parador, naci&oacute; como instituci&oacute;n vinculada a la acogida de peregrinos. Su ubicaci&oacute;n en la plaza del Obradoiro lo sit&uacute;a en pleno centro monumental, pero su sentido hist&oacute;rico est&aacute; ligado al final del Camino y a la funci&oacute;n asistencial que desempe&ntilde;&oacute; durante siglos. Para una escapada de pocos d&iacute;as, puede servir como punto de llegada o de partida hacia otros enclaves gallegos de la red.
    </p><h2 class="article-text">Pa&iacute;s Vasco, torres y palacios entre &Aacute;lava y Gipuzkoa</h2><p class="article-text">
        En Pa&iacute;s Vasco, la Torre Palacio de los Orgaz, en Fontecha, representa una arquitectura vinculada a la defensa y al poder se&ntilde;orial. El conjunto integra torre, palacio y recinto amurallado, con una construcci&oacute;n principal levantada a finales del siglo XIV. Su ubicaci&oacute;n en &Aacute;lava permite incorporar a la ruta un paisaje interior, alejado del turismo costero m&aacute;s frecuente.
    </p><p class="article-text">
        La parada guipuzcoana se sit&uacute;a en Hondarribia, donde el Castillo de Carlos V funciona como Parador. El edificio se integra en el casco hist&oacute;rico amurallado de una villa situada junto al Bidasoa, en un punto marcado por la frontera. La visita permite sumar patrimonio, trazado urbano y paisaje litoral sin separar la fortaleza de la localidad que la rodea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2cf22018-ee3a-4a20-8ac9-9c955f325266_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de Carlos, Hondarribia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de Carlos, Hondarribia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El recorrido puede cerrarse en Arg&oacute;maniz, donde el Parador ocupa el Palacio Larrea. Desde este enclave se domina la Llanada Alavesa y se abre la vista hacia el entorno de Gorbeia. La propuesta queda as&iacute; articulada como una ruta flexible por el norte peninsular, pensada para escoger etapas, no para agotar una lista. En el puente de mayo, estos espacios permiten combinar desplazamientos cortos, visitas culturales y contacto con el paisaje, siempre con la comprobaci&oacute;n previa de horarios y accesos como paso necesario antes de viajar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/recorrido-norte-espana-monumentos-historicos-entornos-naturales-son-parte-patrimonio-plan-perfecto-puente-mayo_1_13181419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 11:50:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4a6ff96b-2a3d-474e-87b0-8e422851dcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141942.jpg" length="307038" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4a6ff96b-2a3d-474e-87b0-8e422851dcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141942.jpg" type="image/jpeg" fileSize="307038" width="1000" height="563"/>
      <media:title><![CDATA[Un recorrido por el norte de España por sus monumentos históricos en entornos naturales que son parte de nuestro Patrimonio: plan perfecto para el puente de mayo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4a6ff96b-2a3d-474e-87b0-8e422851dcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141942.jpg" width="1000" height="563"/>
      <media:keywords><![CDATA[España,Monumentos,Espacios naturales,Patrimonio,Galicia,Cantabria,País Vasco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pozo medieval que conserva la nieve durante todo el año en Cogolludo será Bien de Interés Cultural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/pozo-conserva-nieve-durante-ano-cogolludo-sera-interes-cultural_1_13180932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f8b011e-76ff-4b3c-9d45-8c0fb5bffd28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pozo medieval que conserva la nieve durante todo el año en Cogolludo será Bien de Interés Cultural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monumento el Nevero aprovecha el frescor del subsuelo, los fríos vientos de la sierra norte para refrigerar el interior y la escasa exposición a la luz solar que sobrecalentaría su contenido.</p><p class="subtitle">Castilla-La Mancha declara tres nuevos Bienes de Interés Cultural en Ciudad Real y Toledo</p></div><p class="article-text">
        La Viceconsejer&iacute;a de Cultura y Deportes ha publicado una resoluci&oacute;n por la que se inicia expediente para declarar Bien de Inter&eacute;s Cultural, con la categor&iacute;a de Monumento, el Nevero de Cogolludo (Guadalajara).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n publica este mi&eacute;rcoles el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), el Nevero de Cogolludo se localiza a las afueras del propio casco urbano, aproximadamente a 100 metros al noroeste del castillo de la localidad, en la denominada Cuesta de los Moros.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un lugar excepcional para la conservaci&oacute;n de la nieve durante todo el a&ntilde;o, aprovechando el frescor del subsuelo, los fr&iacute;os vientos de la sierra norte para refrigerar el interior y la escasa exposici&oacute;n a la luz solar que sobrecalentar&iacute;a su contenido. El Nevero de Cogolludo se caracteriza por ser un pozo excavado en el sustrato geol&oacute;gico calizo apoyado a su vez en el desnivel del propio terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dab8e75a-8a6e-4c79-bb4c-6922a6a35e8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nevero de Cogolludo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nevero de Cogolludo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su pozo est&aacute; revestido por una estructura de mamposter&iacute;a a hueso, trabada sin ning&uacute;n tipo de argamasa, que conforma la pared del nevero. La &uacute;nica parte de esta estructura que presenta alg&uacute;n tipo de argamasa es la c&uacute;pula, trabada con yeso y realizada con piedra de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Tipol&oacute;gicamente se encuadra dentro de los denominados neveros de monta&ntilde;a y resulta de inter&eacute;s que este inmueble conserve todos los elementos caracter&iacute;sticos que presentan los pozos de nieve: dep&oacute;sito cil&iacute;ndrico excavado en el sustrato geol&oacute;gico; la gruesa pared del pozo que facilita el aislamiento t&eacute;rmico, con el agravante de estar realizada en mamposter&iacute;a sin argamasa y mediante superposici&oacute;n de hiladas; cubierta realizada mediante falsa c&uacute;pula de piedra; el fondo, que conserva el sistema de drenaje para evacuar el agua procedente del deshielo de la carga para favorecer la conservaci&oacute;n del resto; y dos puertas de acceso, la de carga y descarga.
    </p><h2 class="article-text">Arquitectura popular</h2><p class="article-text">
        Los neveros o pozos de nieve son construcciones de arquitectura popular destinadas al almacenamiento y conservaci&oacute;n del hielo para su posterior distribuci&oacute;n y venta. Su objetivo primordial era garantizar el aislamiento t&eacute;rmico necesario para la conservaci&oacute;n de su carga de hielo durante la mayor parte del a&ntilde;o. Igualmente son valiosos documentos hist&oacute;rico-culturales y destacados ejemplos etnogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        El estado de conservaci&oacute;n que presenta actualmente el nevero de Cogolludo es excelente pues conserva toda su estructura intacta y en pie. Teniendo en cuenta que la mayor&iacute;a de los neveros en la actualidad permanecen ocultos en el subsuelo y con sus estructuras derruidas, o en el mejor de los casos, perceptibles en el terreno, pero con las b&oacute;vedas colapsadas, el nevero de Cogolludo es un bien inmueble con un grado de conservaci&oacute;n muy elevado.
    </p><p class="article-text">
        Este elemento de arquitectura etnogr&aacute;fica ha sido incluido dentro de un programa de puesta en valor promovida desde el Ayuntamiento de Cogolludo, propici&aacute;ndose su documentaci&oacute;n hist&oacute;rico-cultural y arqueol&oacute;gica, as&iacute; como su consolidaci&oacute;n y la realizaci&oacute;n de labores de limpieza y acondicionamiento para su recuperaci&oacute;n en los a&ntilde;os 2019 y 2020.
    </p><p class="article-text">
        Con el inicio del expediente se dispone la apertura de un per&iacute;odo de informaci&oacute;n p&uacute;blica, a fin de que todos cuantos tengan inter&eacute;s en el asunto puedan examinarlo y alegar lo que consideren oportuno, durante el plazo de un mes a contar desde este jueves, d&iacute;a 30, en las dependencias de la Viceconsejer&iacute;a de Cultura y Deportes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/pozo-conserva-nieve-durante-ano-cogolludo-sera-interes-cultural_1_13180932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 07:56:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2f8b011e-76ff-4b3c-9d45-8c0fb5bffd28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="36342" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2f8b011e-76ff-4b3c-9d45-8c0fb5bffd28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36342" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pozo medieval que conserva la nieve durante todo el año en Cogolludo será Bien de Interés Cultural]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2f8b011e-76ff-4b3c-9d45-8c0fb5bffd28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DOCM - Diario Oficial de Castilla-La Mancha,Monumentos,Nieve,BIC - Bien de Interés Cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así resucitó Versalles el dormitorio real con 30.000 horas de bordado y devolvió una escena clave de 1789]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/resucito-versalles-dormitorio-real-30-000-horas-bordado-devolvio-escena-clave-1789-pm_1_13176447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfed5215-1a0a-4ae5-8141-4fbbdd8a366b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así resucitó Versalles el dormitorio real con 30.000 horas de bordado y devolvió una escena clave de 1789"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Patrimonio francés - El palacio reunió a la aristocracia bajo reglas estrictas y convirtió la convivencia en un mecanismo de disciplina que mantenía a todos pendientes de la cercanía al soberano</p></div><p class="article-text">
        La forma en que se distribu&iacute;an las &oacute;rdenes dentro de la corte determinaba qui&eacute;n pod&iacute;a decidir, qui&eacute;n deb&iacute;a obedecer y qui&eacute;n quedaba fuera del c&iacute;rculo de influencia. El <strong>poder real en Francia </strong>se construy&oacute; a partir de esa organizaci&oacute;n minuciosa, donde un rey pod&iacute;a intervenir en detalles cotidianos si lo consideraba necesario. Luis XIV llev&oacute; ese control al extremo al fijar reglas sobre qui&eacute;n pod&iacute;a acercarse a &eacute;l, a qu&eacute; horas y c&oacute;mo deb&iacute;an comportarse los nobles cuando estaban delante.
    </p><p class="article-text">
        Ese control no era solo algo personal. Hac&iacute;a que cualquier cosa, por peque&ntilde;a que fuera, tuviera sentido pol&iacute;tico. En ese sistema, el <strong>Palacio de Versalles </strong>fue decisivo porque reun&iacute;a a la nobleza en un mismo sitio y convert&iacute;a la vida diaria en una forma m&aacute;s de ejercer el poder del rey.
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo de restauraci&oacute;n recuper&oacute; la alcoba real como estaba en 1789</h2><p class="article-text">
        Un proyecto impulsado durante d&eacute;cadas ha permitido <strong>recuperar la c&aacute;mara del rey del Palacio de Versalles tal como estaba el 6 de octubre de 1789</strong>, momento en que la familia real abandon&oacute; el edificio, seg&uacute;n recoge el Palacio de Versalles. 
    </p><p class="article-text">
        Esa intervenci&oacute;n ha devuelto la coherencia a un espacio que formaba parte de la vida diaria del soberano y que hab&iacute;a quedado incompleto tras la Revoluci&oacute;n. La restauraci&oacute;n no se limit&oacute; a una mejora est&eacute;tica, ya que<strong> reconstruy&oacute; elementos esenciales </strong>que permit&iacute;an entender c&oacute;mo funcionaba ese entorno. La apertura al p&uacute;blico en abril de 2026 permite observar ese espacio con su disposici&oacute;n original.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92291477-bb54-43aa-ac48-b506b384c2d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arquitectos y un escultor diseñaron una decoración rocaille integrada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arquitectos y un escultor diseñaron una decoración rocaille integrada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Luis XV</strong> decidi&oacute; en 1738 crear un apartamento interior m&aacute;s recogido despu&eacute;s de considerar inc&oacute;moda la c&aacute;mara ceremonial heredada de Luis XIV, lo que marc&oacute; un cambio en la forma de habitar el palacio. Ese nuevo espacio respond&iacute;a a que<strong> el rey buscaba una estancia m&aacute;s f&aacute;cil de calentar y alejada del ceremonial constante</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con la gran c&aacute;mara de parada resultaba evidente, porque aquella serv&iacute;a para rituales p&uacute;blicos como el despertar y el acostarse ante la corte, mientras que el nuevo dormitorio permit&iacute;a una vida m&aacute;s retirada dentro del mismo sistema de control.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de esa estancia implic&oacute; a figuras como Jacques V Gabriel y Ange-Jacques Gabriel, responsables de la arquitectura, junto al escultor Jacques Verberckt, que desarroll&oacute; la decoraci&oacute;n <em>rocaille</em>. El dise&ntilde;o integr&oacute; paneles tallados, cartuchos y motivos vegetales que convert&iacute;an la habitaci&oacute;n en un espacio donde cada elemento ten&iacute;a una funci&oacute;n dentro del conjunto. No era solo para que se viera bonito: serv&iacute;a para ordenar la habitaci&oacute;n y decidir d&oacute;nde colocaban cada cosa que el rey usaba a diario.
    </p><h2 class="article-text">Los tejidos marcaban la estancia y cambiaban seg&uacute;n la estaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los <strong>tejidos</strong> dominaban la percepci&oacute;n de la habitaci&oacute;n en el siglo XVIII, y el t&eacute;rmino <em>meuble</em> inclu&iacute;a tanto los muebles como cortinas, tapicer&iacute;as y colgaduras. Desde 1739, la estancia utiliz&oacute; un conjunto de verano con brocado de Lyon sobre fondo amarillo y detalles en plata, mientras que el invierno introduc&iacute;a terciopelo carmes&iacute; con fondo dorado. Esa alternancia segu&iacute;a una costumbre de la corte y hac&iacute;a que la habitaci&oacute;n cambiara seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fc2c8ed-b002-4380-ab66-ba62f2b06a6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los cambios de Luis XV y Luis XVI introdujeron espacios más recogidos y nuevas disposiciones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los cambios de Luis XV y Luis XVI introdujeron espacios más recogidos y nuevas disposiciones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Luis XVI </strong>introdujo cambios en 1775 al incorporar terciopelo azul celeste con bordados de hojas de roble y guirnaldas, y <strong>sustituy&oacute; el lecho tradicional por un </strong><em><strong>lit &agrave; la duchesse</strong></em><strong> con dosel</strong> fijado a la pared. Ese cambio alter&oacute; la disposici&oacute;n visual de la habitaci&oacute;n y redujo el volumen del conjunto. En la parte frontal apareci&oacute; un <strong>pel&iacute;cano que se abre el pecho</strong> para alimentar a sus cr&iacute;as, un s&iacute;mbolo que vinculaba al rey con la idea de sacrificio hacia su pueblo.
    </p><h2 class="article-text">La restauraci&oacute;n reconstruy&oacute; el lecho con archivos y miles de horas</h2><p class="article-text">
        El proceso de restauraci&oacute;n comenz&oacute; en los a&ntilde;os 80 con la reconstrucci&oacute;n de los textiles mediante t&eacute;cnicas tradicionales, un trabajo que asumi&oacute; la casa<em> Tassinari &amp; Chatel</em> al recrear las telas a partir de fragmentos conservados. Ese avance dej&oacute; pendiente el elemento principal, ya que la <strong>cama original hab&iacute;a desaparecido durante la Revoluci&oacute;n</strong> y no exist&iacute;an dibujos que permitieran copiarla.
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n del lecho se resolvi&oacute; a partir de <strong>descripciones detalladas conservadas en los archivos</strong>, entre ellas un documento firmado por Pierre-Edm&eacute; Babel. A partir de ese material, Charles Boulnois y Fran&ccedil;ois Gilles desarrollaron un modelo completo que exigi&oacute; unas<strong> 2.500 horas de talla en madera de tilo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, las doradoras aplicaron t&eacute;cnicas tradicionales y la casa <em>Lesage Int&eacute;rieurs</em> complet&oacute; el bordado con unas<strong> 30.000 horas de trabajo</strong>. El resultado devuelve al dormitorio el elemento que organizaba toda la estancia y permite entender por qu&eacute; ese espacio funcionaba como un lugar donde el rey descansaba, pero tambi&eacute;n como una extensi&oacute;n de su autoridad dentro del palacio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/resucito-versalles-dormitorio-real-30-000-horas-bordado-devolvio-escena-clave-1789-pm_1_13176447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 15:36:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bfed5215-1a0a-4ae5-8141-4fbbdd8a366b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="259534" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bfed5215-1a0a-4ae5-8141-4fbbdd8a366b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="259534" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así resucitó Versalles el dormitorio real con 30.000 horas de bordado y devolvió una escena clave de 1789]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bfed5215-1a0a-4ae5-8141-4fbbdd8a366b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Patrimonio,Monumentos,Revoluciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este imponente monumento ubicado en Huelva no tiene sello español: fue diseñado por una escultora estadounidense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/imponente-monumento-ubicado-huelva-no-sello-espanol-disenado-escultora-estadounidense-pm_1_13167188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9dd661b-c836-43a8-8cee-fcca5cdcd351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este imponente monumento ubicado en Huelva no tiene sello español: fue diseñado por una escultora estadounidense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monumento a Colón, de 37 metros de altura, es una de las señas de identidad más notables de la ciudad andaluza</p><p class="subtitle">Así es el Palacio de Versalles, la impresionante residencia de María Antonieta en la que Olivia Rodrigo ha conseguido grabar su último videoclip</p></div><p class="article-text">
        En la Punta del Sebo, ese punto exacto en el que confluyen los r&iacute;os Odiel y Tinto en el <a href="https://www.eldiario.es/spin/ver-atlantida-huelva-csic-creia-famosa-isla-hablaba-platon-espana-pm_1_13115152.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">municipio de Huelva</a>, encontramos uno de los monumentos m&aacute;s impresionantes de la provincia andaluza. Con 37 metros de altura, <strong>tan solo uno menos que el Cristo Redentor de Brasil</strong>, esta imponente escultura se alza como un s&iacute;mbolo de la historia de uno de los viajes m&aacute;s decisivos de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del Monumento a Col&oacute;n, tambi&eacute;n conocido como Monumento a la Fe Descubridora, una enorme figura orientada hacia el oeste, como si vigilara el Atl&aacute;ntico, que rinde homenaje al viaje que aquel navegante emprendi&oacute; en las embarcaciones de <strong>la Pinta, la Ni&ntilde;a y la Santa Mar&iacute;a desde el Puerto de Palos </strong>(Huelva) hace m&aacute;s de 500 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He querido dar a mi monumento un car&aacute;cter simb&oacute;lico. El monumento a Col&oacute;n no representa, pues, a Col&oacute;n corporalmente. Representa <strong>la figura de un navegante</strong>, que mira con ojos visionarios hacia Oeste, hacia donde debi&oacute; mirar tambi&eacute;n el insigne descubridor, cuando present&iacute;a Am&eacute;rica&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la creadora y escultura estadounidense del monumento en 1929, a&ntilde;o en el que este se inaugur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la persona que dise&ntilde;&oacute; esta enorme escultura fue <strong>una mujer de Estados Unidos</strong>. Gertrude Vanderbilt Whitney era su nombre, quien explic&oacute; que la cruz que caracteriza la imponente estatua tambi&eacute;n pretend&iacute;a rendir homenaje a &ldquo;los Reyes Cat&oacute;licos, Isabel y Fernando&rdquo;, quienes seg&uacute;n ella &ldquo;ayudaron a Crist&oacute;bal Col&oacute;n en sus desvelos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2046348188970570183?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Piedra caliza y otros detalles</strong></h2><p class="article-text">
        El monumento se encuentra situado en una plataforma ubicada en la playa natural que hay en Punta del Sebo, en la R&iacute;a de Huelva, a unos cuatro kil&oacute;metros del casco urbano de la localidad. En el pedestal del monumento se encuentran diversos <strong>bajorrelieves que representan a los cuatro continentes</strong> conocidos en la &eacute;poca: Asia, &Aacute;frica, Europa y Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La escultura consiste b&aacute;sicamente en una figura humana apoyada sobre una cruz en forma de &ldquo;tau&rdquo;, un s&iacute;mbolo franciscano, y se construy&oacute; con <strong>piedras procedentes de la localidad onubense de Niebla</strong>. Hablamos de una piedra caliza de color blanco y gran porosidad formada con sedimentos de origen marino que dan un toque &uacute;nico a la estatua.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n del monumento se llev&oacute; a cabo el 21 de abril de 1929, un acto al que asisti&oacute; Primo de Rivera, el Ministro de la Marina y el embajador de Estados Unidos, entre otras personalidades. En 2016, el Monumento a Col&oacute;n fue inscrito en el Cat&aacute;logo General del Patrimonio Hist&oacute;rico Andaluz con el car&aacute;cter de <strong>bien de inter&eacute;s cultural</strong>. Hoy en d&iacute;a, sus 37 metros de altura siguen llev&aacute;ndose las miradas de los que pasan por la Punta del Sebo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/imponente-monumento-ubicado-huelva-no-sello-espanol-disenado-escultora-estadounidense-pm_1_13167188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 09:00:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9dd661b-c836-43a8-8cee-fcca5cdcd351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9dd661b-c836-43a8-8cee-fcca5cdcd351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este imponente monumento ubicado en Huelva no tiene sello español: fue diseñado por una escultora estadounidense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9dd661b-c836-43a8-8cee-fcca5cdcd351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Huelva,Monumentos,Cristóbal Colón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más largo que 'el Quijote': la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/quijote-odisea-levantar-busto-cervantes-albacete_1_13160819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dc93100-6780-4ad0-b51a-9109def7a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más largo que &#039;el Quijote&#039;: la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1916, Emilia Pardo Bazán colocó la primera piedra de la escultura al autor del Quijote, pero no se concluyó hasta 1948</p><p class="subtitle">Todavía quedan muchos mitos de Cervantes que desentrañar: “Todos sus retratos son falsos”
</p></div><p class="article-text">
        Miguel de Cervantes, el literato espa&ntilde;ol m&aacute;s universal, observa desde hace 76 a&ntilde;os la vida pasar en su rinc&oacute;n privilegiado del parque de Abelardo S&aacute;nchez. Su busto emerge en un entorno natural y vivo como muestra de respeto a la figura literaria que es y al paso del tiempo. Pero esa escultura tiene su particular historia, porque tard&oacute; en ser realidad m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; hace 110 a&ntilde;os, cuando Albacete se visti&oacute; de gala para recibir a una de las m&aacute;s insignes escritoras que ha dado Espa&ntilde;a: Emilia Pardo Baz&aacute;n. La gallega fue la gran protagonista de los Juegos Florales celebrados en 1916 con motivo del tercer centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Pocas fueron las ciudades espa&ntilde;olas que realizaron tan &iacute;mprobo esfuerzo para conmemorar esta efem&eacute;ride en torno al fallecimiento de quien el cine de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/secretos-cautivo-amenabar-analiza-cuatro-escenas-nueva-pelicula-cervantes_1_12623194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Amen&aacute;bar ha vuelto a poner en primer plano con El cautivo.</a>
    </p><p class="article-text">
        No era excepcional que la capital manchega celebrara unos Juegos Florales. Albacete ven&iacute;a haci&eacute;ndolo desde finales del siglo XIX y, en esos primeros compases del siglo XX, la tradici&oacute;n se manten&iacute;a, siempre bajo el impulso de instituciones como el Ayuntamiento, la Diputaci&oacute;n o, incluso, la Asamblea Local de Cruz Roja. Pero lo habitual es que esa fiesta de la literatura tuviera lugar coincidiendo con la Feria de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Que la autora de <em>Los pazos de Ulloa</em> fuera llamada a participar en estos Juegos Florales cervantinos para ejercer como mantenedora no fue casualidad. Seg&uacute;n ha escrito Cristina Pati&ntilde;o Eir&iacute;n, profesora de Literatura de la Universidad de Santiago de Compostela e investigadora de su obra, Pardo Baz&aacute;n era considerada una cervantista de m&eacute;dula desde su ni&ntilde;ez, y de ah&iacute; que utilizara actos conmemorativos como el celebrado en Albacete no solo para homenajear al autor del <em>Quijote</em>, sino para hacer ver la dimensi&oacute;n humana del texto que describe las andanzas del Caballero de la Triste Figura.
    </p><h2 class="article-text">Un acontecimiento en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        De su presencia en la ciudad ya se encarg&oacute; de informar por todo lo alto la prensa local y m&aacute;s all&aacute;. Como ejemplo, <em>Defensor de Albacete</em>, que en su portada del s&aacute;bado 22 de abril de 1916 anunciaba que solo unas horas despu&eacute;s -el domingo 23- comenzar&iacute;an los actos conmemorativos en torno al Pr&iacute;ncipe de los Ingenios. No obstante, el plato fuerte era la presencia de la autora gallega, que lleg&oacute; en tren el lunes 24 de abril, para lo que, desde la comisi&oacute;n organizadora, se llam&oacute; a las &ldquo;se&ntilde;oras&rdquo; a recibir por todo lo alto a &ldquo;tan ilustre dama&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albacete quiso volcarse con este acontecimiento, y seg&uacute;n la publicaci&oacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, &ldquo;la animaci&oacute;n para todos los festejos organizados con motivo del centenario es verdaderamente excepcional, y Albacete va a dar con este motivo una prueba ejemplar de su cultura y de la admiraci&oacute;n que a todos inspira en esta hidalga tierra el cantor excelso de sus llanuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fiesta literaria organizada para conmemorar tan destacado aniversario contando con la novelista y periodista gallega era, sin duda, el acontecimiento del a&ntilde;o, y las localidades se pusieron a precios aptos para todos los bolsillos, o casi: desde una peseta la entrada general hasta las 20 pesetas en algunos proscenios, a lo que hab&iacute;a que sumar el coste del impuesto del timbre, preciso para contribuir al buen desarrollo de esta actividad. No todo iba a correr con cargo a los dineros del Consistorio.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a de los Juegos Florales, la prensa local daba cuenta en su edici&oacute;n del lunes de los &uacute;ltimos preparativos para una de las celebraciones m&aacute;s destacadas del pa&iacute;s en honor a Miguel de Cervantes. El programa de actos, que culminar&iacute;a en la fiesta literaria del Teatro-Circo, hab&iacute;a contado con un ciclo de conferencias sobre tem&aacute;tica cervantina a cargo del m&eacute;dico de Socu&eacute;llamos, Francisco Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez, quien tambi&eacute;n iba a ser galardonado en el evento. La ciudad recib&iacute;a esos d&iacute;as a figuras relevantes del &aacute;mbito cultural, no solo a la escritora, sino tambi&eacute;n al poeta y sacerdote vallisoletano Pedro Gobernado, otro de los galardonados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edfef456-ffdb-4895-85ed-5ce1b4ba96eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Público esperando en la calle Isaac Peral para un acto en el Teatro Circo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Público esperando en la calle Isaac Peral para un acto en el Teatro Circo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pardo Baz&aacute;n, que ostentaba el t&iacute;tulo de condesa, vino acompa&ntilde;ada de &ldquo;su distinguida hija soltera&rdquo;, Carmen, quien conform&oacute;, &ldquo;en uni&oacute;n de la se&ntilde;orita Mariana Medina y se&ntilde;oras de Mar&iacute;n Fillol y Alc&aacute;zar Roca de Togores&rdquo;, la corte de la reina de la fiesta, la se&ntilde;ora vizcondesa de San Germ&aacute;n. Todo quedaba entre la clase noble.
    </p><p class="article-text">
        Una vez acomodada en la ciudad, y como marcaba el protocolo de rigor, en torno a las 13 horas la autora de <em>Clavile&ntilde;o</em> se traslad&oacute; al Casino Primitivo para asistir al banquete que se organiz&oacute; para rendirle honores y tambi&eacute;n al resto de integrantes de la corte y reina de la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Luego, tras la hora de la siesta, lleg&oacute; el momento culmen del programa. El Teatro-Circo hab&iacute;a sido decorado elegantemente para acoger la gala literaria, y seg&uacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, el coliseo estaba &ldquo;ocupado por numeroso y selecto p&uacute;blico&rdquo;. Tras levantarse el tel&oacute;n, sobre el escenario se encontraban autoridades, los componentes de la comisi&oacute;n organizadora y premiados. Y despu&eacute;s de la proclamaci&oacute;n de la reina del certamen y sus damas, dio comienzo el reparto de premios entre los galardonados. Fue cuando Pedro Gobernado, el sacerdote de la Universidad Pontificia de Valladolid, dio lectura a su <em>Oda a Cervantes</em>, con la que se hizo valedor del premio en el tema de honor de la convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones se sucedieron, como la protagonizada por la directora de la Escuela Normal, Amparo Irueste, quien recit&oacute; las octavas reales que hab&iacute;an hecho merecedor de otro de los premios al periodista local Fernando Franco. Tambi&eacute;n tuvo su momento de gloria el presidente de la comisi&oacute;n organizadora, el escritor y, a la saz&oacute;n, ingeniero, Manuel Serra, cuyas palabras constituyeron el pr&oacute;logo de la charla de do&ntilde;a Emilia, que para ese momento contaba 64 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">El &eacute;xito de la conferencia de Pardo Baz&aacute;n</h2><p class="article-text">
        La polifac&eacute;tica coru&ntilde;esa pronunci&oacute; una aplaudida conferencia en la que estableci&oacute; la relaci&oacute;n entre la figura del <em>Quijote</em> y los conceptos de patria, fe y amor, adem&aacute;s de dibujar un paralelismo entre el ingenioso hidalgo y la sociedad de ese momento. La cr&oacute;nica de <em>Defensor de Albacete</em> no dejaba lugar a dudas: Pardo Baz&aacute;n fue interrumpida &ldquo;muchas veces por los aplausos entusiastas de la concurrencia, que tribut&oacute; al final una ovaci&oacute;n clamorosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ah&iacute;, al Casino Primitivo, donde cena y baile dieron brillo a una jornada literaria que iba a recordarse durante d&eacute;cadas en Albacete, y que recibi&oacute; el reconocimiento en toda Espa&ntilde;a porque fue de las pocas ciudades que tributaron de forma tan notable al escritor de Alcal&aacute; de Henares.
    </p><p class="article-text">
        La jornada del martes 25 de abril fue tremendamente intensa para la condesa. Uno de los momentos m&aacute;s significativos lleg&oacute; a las once de la ma&ntilde;ana, cuando se coloc&oacute; la primera piedra del monumento que la ciudad hab&iacute;a decidido erigir al Manco de Lepanto en pleno parque de Canalejas, hoy de Abelardo S&aacute;nchez, una historia que tard&oacute; en terminar de escribirse m&aacute;s que el propio <em>Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la cr&oacute;nica period&iacute;stica, el cura de San Jos&eacute; bendijo el terreno, coloc&oacute; la primera piedra Pardo Baz&aacute;n, ley&oacute; el acta el abogado y hombre de letras Dionisio Y&aacute;&ntilde;ez S&aacute;nchez -que ser&iacute;a alcalde de Albacete con el tiempo- y pronunci&oacute; el discurso de cierre el por entonces presidente del Ateneo, Maximiliano Mart&iacute;nez Garc&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/053b5989-7d44-4839-95d2-2832726002a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua fábrica de La Pajarita de Albacete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua fábrica de La Pajarita de Albacete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n tuvo tiempo, en sus paseos por la ciudad, de conocer la Diputaci&oacute;n, el Ayuntamiento, la popular f&aacute;brica de chocolates <em>La Pajarita</em> y el taller cuchillero de S&aacute;nchez Hermanos. Otro banquete en el Hotel Francisquillo junto a un centenar de comensales, representantes de lo m&aacute;s granado de la sociedad local, fue el ep&iacute;logo de la presencia de la escritora en tierras albacete&ntilde;as. Un tren expreso le sirvi&oacute; para abandonar la ciudad y regresar a Madrid.
    </p><h2 class="article-text">Cr&oacute;nica de un viaje</h2><p class="article-text">
        Esa presencia de Pardo Baz&aacute;n, que muri&oacute; en 1921 con 69 a&ntilde;os, dej&oacute; para los anales de la historia local una de las descripciones m&aacute;s ben&eacute;volas y de mayor altura literaria de cuantas se han escrito de Albacete. Una carta de presentaci&oacute;n de una ciudad que comenzaba a girar 180 grados en su forma de concebir el desarrollo econ&oacute;mico y social, avanzando hacia la modernidad y la urbanidad. Y es que la public&oacute; un amplio reportaje -la gallega tambi&eacute;n ejerci&oacute; de brillante periodista- en su secci&oacute;n <em>La vida contempor&aacute;nea</em> en la revista <em>La Ilustraci&oacute;n Art&iacute;stica</em>, en su n&uacute;mero del 8 de mayo de 1916. &ldquo;Se encuentra a seis horas de tren de Madrid, y tiene fama su cuchiller&iacute;a. Nadie sabe una palabra m&aacute;s&rdquo;, comenzaba su cr&oacute;nica, apuntando: &ldquo;Es una capital de provincia, en pleno progreso, donde se trabaja mucho y se vive bien, y que siendo el sitio donde se fabrican los c&eacute;lebres cuchillos, navajas y pu&ntilde;ales, no registra en sus fastos ning&uacute;n crimen cometido con arma blanca. Venden navajas y no las usan. Ya eso merece notarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las virtudes de Albacete, seg&uacute;n la escritora, era que &ldquo;en ning&uacute;n punto de Espa&ntilde;a se toma tan buen caf&eacute;. Es el caf&eacute; excelente en todas partes: en los caf&eacute;s lo mismo que en las fondas, y en las fondas igual que en las casas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Destacaba a su vez la atenci&oacute;n que se prestaba a las personas humildes, con m&aacute;s de 2.000 comidas diarias que se repart&iacute;an a quienes no ten&iacute;an qu&eacute; echarse a la boca. Y lo pon&iacute;a en comparaci&oacute;n con los 25.000 vecinos y vecinas que ten&iacute;a la capital para entonces. &ldquo;Bien digo que la miseria es cosa desconocida en Albacete; hablo de la miseria negra, la que causa las muertes por inanici&oacute;n y fr&iacute;o, que registramos en Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los salarios, afirmaba que no exist&iacute;a &ldquo;descontento&rdquo; entre la clase obrera, y tampoco paro, &ldquo;al contrario, se nota escasez de brazos para las faenas agr&iacute;colas, y les podr&iacute;amos enviar algunos de los desempleados de aqu&iacute;&rdquo;. Ser&iacute;an las charlas que mantuvo con los pol&iacute;ticos de entonces, como el alcalde y empresario Francisco Fontecha Nieto. Pero como carta de presentaci&oacute;n de Albacete, impecable.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, cuando do&ntilde;a Emilia narraba a su c&iacute;rculo madrile&ntilde;o el balance de su viaje a Albacete, contaba: &ldquo;Me dicen que hablo bajo la impresi&oacute;n del extraordinario recibimiento que en Albacete se me ha tributado. Habr&iacute;a que probarme que los datos aducidos son inexactos. Si no lo son, no hay por qu&eacute; ver ning&uacute;n apasionamiento en lo que digo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2abb7e43-5e9c-406c-88fe-a9997daea76d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de antiguos vendedores de navajas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de antiguos vendedores de navajas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De la misma manera, no pod&iacute;a ocultar su admiraci&oacute;n en torno a c&oacute;mo se forjaban navajas y cuchillos en Albacete. &ldquo;Hoy ya no se fabrican pu&ntilde;ales como anta&ntilde;o, y aquella t&iacute;pica figura del hombre que saltaba dentro del tren, ofreciendo a los viajeros pu&ntilde;ales, navajas, cuchillos, pertenece al pasado. En cambio, Francia ha encargado a Albacete muchos millares de navajas cachicuernas, supongo que no como arma de guerra, sino para partir el zoquete de pan o cortar la rama de &aacute;rbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ver la forja de una de esas hojas le dej&oacute; sorprendida &ldquo;por la precisi&oacute;n de los golpes que descarga el obrero sobre la barra candente al rojo. Tienen que ser tantos golpes, dados de tal manera, y sin duda uno m&aacute;s o menos estropear&iacute;a la labor. Parece cosa sencilla, y no lo es. No hay nada que no requiera habilidad&rdquo;, descripci&oacute;n bella y exacta de un oficio que ha hecho famosa y peculiar a la ciudad de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Y en cuanto a la f&aacute;brica de <em>La Pajarita</em>, la sorpresa fue en aumento por la forma en la que se fabricaban los caramelos de los Alpes, con una t&eacute;cnica propia del cristal de Venecia, apuntaba, o el &ldquo;lindo espect&aacute;culo&rdquo; de c&oacute;mo se confitaban las peladillas y se elaboraban los populares fideos de esta conocida factor&iacute;a que dio nombre a un barrio vertical de 500 viviendas, ahora de actualidad tras su remodelaci&oacute;n energ&eacute;tica completa.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba de Albacete como una poblaci&oacute;n &ldquo;en un per&iacute;odo de crecimiento y prosperidad&rdquo;, refiri&eacute;ndose a la calle Ancha -las actuales Marqu&eacute;s de Molins y Tesifonte Gallego- como Gran V&iacute;a, adornada con una &ldquo;doble fila de bellos edificios, dotados de todos los modernos requerimientos del confort&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ese momento se encontraba muy avanzada la construcci&oacute;n del Gran Hotel, que un a&ntilde;o despu&eacute;s ya ofrec&iacute;a algunos servicios, y al que comparaba con el Palace de Madrid, aunque &ldquo;algo m&aacute;s peque&ntilde;o, pero igual en su construcci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n puso el acento en el esfuerzo en la construcci&oacute;n de las sedes de la Diputaci&oacute;n, el Ayuntamiento y el Casino Primitivo y alg&uacute;n que otro colegio, &ldquo;y se ha roturado y poblado y embellecido el vasto parque, demostraci&oacute;n positiva de que, si en el suelo de la Mancha no crecen &aacute;rboles, es sencillamente porque nadie se cuida de plantarlos. El parque ser&aacute; en breve un oasis de verdor, el pulm&oacute;n fresco y oxigenado de Albacete&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se le escapaba detalle a la novelista, informando del empr&eacute;stito de mill&oacute;n y medio de pesetas que hab&iacute;a concertado el Ayuntamiento &ldquo;para obras convenientes, ya sea un hospital, un cuartel, un campo de aviaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las f&aacute;bricas de energ&iacute;a el&eacute;ctrica y la pujanza del sector agr&iacute;cola eran otras fortalezas albacete&ntilde;as subrayadas. &ldquo;Sus campos est&aacute;n bien cultivados, y el trigo y las cepas de vid empezaban a verdear cuando los cruc&eacute;. Produce el azafr&aacute;n, la cosecha m&aacute;s rica de todas. Cuando la rosa es abundante, el bienestar se difunde. Las aspiraciones y proyectos, en los hogares humildes, tienen por base la fertilidad del azafr&aacute;n. Tambi&eacute;n se coge en la provincia buena cantidad de esparto. En Hell&iacute;n son ricas e importantes las minas de azufre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y resalt&oacute; que Albacete fuera la &uacute;nica ciudad espa&ntilde;ola que, con motivo del Centenario, se decidiera a erigir un monumento a Cervantes. &ldquo;Al hacerlo, no s&oacute;lo demuestra cultura literaria, sino espa&ntilde;olismo. Cervantes ha venido a ser como un s&iacute;mbolo de la unidad de la patria, fundada en el idioma, y donde Cervantes tiene monumento, no se rompe la tela de nuestro com&uacute;n existir nacional&rdquo;, conclu&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/60373e16-1cdf-427a-aef8-8f78d23fa8ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carta de agradecimiento de Gobierno Civil y Diputación a la escritora por su visita a Albacete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carta de agradecimiento de Gobierno Civil y Diputación a la escritora por su visita a Albacete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El agradecimiento a la presencia de Pardo Baz&aacute;n fue un&aacute;nime. El Gobierno Civil traslad&oacute; a la condesa en mayo de 1916 el acuerdo de la Diputaci&oacute;n Provincial d&aacute;ndole las gracias de manera formal por su participaci&oacute;n en los actos realizados en la capital un mes antes, elogiando su &ldquo;privilegiado esp&iacute;ritu&rdquo; y la brillantez con la que honr&oacute; los Juegos Florales, dejando un recuerdo &ldquo;imborrable&rdquo; entre los hijos de la provincia.
    </p><h2 class="article-text">Comienza la odisea</h2><p class="article-text">
        No obstante, la conclusi&oacute;n del monumento cervantino no fue coser y cantar. La primera piedra que coloc&oacute; la gallega all&iacute; se qued&oacute;, en pleno parque. Pero durante a&ntilde;os no se levant&oacute; ni un cent&iacute;metro ni el pedestal que deb&iacute;a soportar la cabeza de Cervantes. Ni mucho menos el busto en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa arranc&oacute; con fuerza. Unos Juegos Florales de altura para vestir la colocaci&oacute;n de la primera piedra y una campa&ntilde;a de recaudaci&oacute;n de fondos entre los centros educativos, maestros y &ldquo;admiradores de Cervantes&rdquo;, coordinada por el director del Instituto albacete&ntilde;o, El&iacute;as Alonso, fueron las primeras acciones. Se reunieron 147 pesetas con 45 c&eacute;ntimos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3776cee7-dee4-41d6-82b3-5ee0dfdcb9de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cervantes y Emilia Pardo Bazán"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cervantes y Emilia Pardo Bazán                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta iniciativa le vali&oacute; el reconocimiento de publicaciones como <em>Vida Manchega</em>, la revista regional que, en el n&uacute;mero dedicado a este tercer centenario de la muerte de Cervantes subray&oacute; el esfuerzo albacete&ntilde;o y el olvido de otros territorios de La Mancha. &ldquo;S&oacute;lo Albacete celebr&oacute; unos juegos Florales espl&eacute;ndidos, teniendo por mantenedora a la ilustre Pardo Baz&aacute;n. Ciudad Real, la tierra de Alonso Quijano el Bueno, el pa&iacute;s teatro de las aventuras del andante caballero, la tierra preferida por Cervantes para escribir su obra inmortal se cruz&oacute; de brazos y dej&oacute; que pasara como inadvertida la fecha de! tercer centenario. &iquest;Por culpa de qui&eacute;n? No es este el momento oportuno para determinarlo. A todos los pueblos, &aacute; todos los organismos, oficiales y particulares de la Mancha, les corresponde un tanto de culpa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el proyecto que deb&iacute;a servir de base para el monumento se guard&oacute; en la planta baja del Ayuntamiento, en la antigua sala de sesiones. Y ah&iacute; permaneci&oacute; durante meses la obra del prestigioso escultor Jos&eacute; Capuz, hasta que un concejal de apellido Hortelano sugiri&oacute; en 1917 que se avisara al Ateneo de la permanencia de tal boceto para que se lo llevara por cuesti&oacute;n de espacio. Hab&iacute;a que d&aacute;rselo a la oficina de reclutamiento.
    </p><h2 class="article-text">Aportaciones al monumento madrile&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Y mientras el monumento albacete&ntilde;o deb&iacute;a homenajear al escritor madrile&ntilde;o segu&iacute;a a la espera, el Consistorio capitalino decidi&oacute;, en 1925, destinar 300 pesetas a la escultura que se iba a levantar en Madrid a tan destacado representante de las letras espa&ntilde;olas. La obra que en la plaza de Espa&ntilde;a de la capital en honor a esta obra universal -aparecen Don Quijote, Sancho Panza y el propio Cervantes- se inaugur&oacute; en 1929, seg&uacute;n el proyecto del arquitecto Rafael Mart&iacute;nez Zapatero y el escultor Lorenzo Coullaut Valera, contando cuando comenz&oacute; a levantarse, en 1925, con la colaboraci&oacute;n adicional del tambi&eacute;n arquitecto Pedro Muguruza.
    </p><p class="article-text">
        Pero los a&ntilde;os pasaban y la escultura del Parque en recuerdo del Manco de Lepanto no llegaba. Aunque de vez en cuando resurg&iacute;a como el Sabio Frest&oacute;n. De hecho, el 17 de mayo de 1934, casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera piedra, <em>Defensor de Albacete</em> propon&iacute;a que en el espacio donde hasta ese momento se ubic&oacute; el templete de la banda de m&uacute;sica, frente al Chalet Buenos Aires -ahora, colegio de San Fernando- se instalara esa escultura. &ldquo;Queremos recordar c&oacute;mo en reiteradas ocasiones hemos pedido que se lleve a cabo el proyecto de monumento que hab&iacute;a de honrar dignamente la memoria del autor del Quijote. Existe desde hace a&ntilde;os este proyecto y aun por alguna entidad se inici&oacute; una suscripci&oacute;n con tal fin. No constituye ciertamente para Albacete un timbre de gloria el que tan bella iniciativa no pueda llevarse a cabo. El monumento a Cervantes pod&iacute;a muy bien ser expresi&oacute;n y s&iacute;mbolo del resurgimiento espiritual de Albacete, por el que recientemente se ha propugnado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s, el otro peri&oacute;dico, <em>Diario de Albacete</em>, en su edici&oacute;n vespertina, no sin sorna, y en la secci&oacute;n <em>Chinitas Pol&iacute;ticas</em>, se planteaba: &ldquo;&iquest;Un monumento a Cervantes en el Parque? Qui&aacute;, que ese era un cavern&iacute;cola. A Gal&aacute;n y Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez&rdquo;. Y de ah&iacute; no pas&oacute; ni la pol&eacute;mica, ni la iniciativa.
    </p><h2 class="article-text">El No-Do recogi&oacute; la inauguraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ya, en 1948, lleg&oacute; por fin el monumento. Y la noticia no pas&oacute; desapercibida, puesto que de su difusi&oacute;n se encarg&oacute; el No-Do, el noticiario franquista. Aunque en 1945 el telediario del dictador ya recogi&oacute; un acto celebrado durante la Feria -un homenaje al Ej&eacute;rcito del Aire-, la primera ocasi&oacute;n en la que los equipos del noticiario espa&ntilde;ol se trasladaron hasta la ciudad con el objetivo de recoger en im&aacute;genes el acto social de mayor importancia de Albacete, la Feria, fue en 1948, y para ello desplegaron todo un completo operativo.
    </p><p class="article-text">
        Del 299 B, No-Do que recoge en menos de dos minutos algunos de los momentos m&aacute;s intensos de aquella Feria -Ferias, seg&uacute;n la ficha que se conserva de este documental en los archivos de Filmoteca Espa&ntilde;ola-, se ha perdido la banda sonora, lo cual no es un impedimento para considerar este documento como de un extremo valor hist&oacute;rico y, por supuesto, sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Aquella Feria tuvo una clara vocaci&oacute;n quijotesca, cervantina, y, de hecho, las c&aacute;maras del No-Do grabaron la inauguraci&oacute;n, por fin, del busto ubicado en el Parque de Abelardo S&aacute;nchez -de los M&aacute;rtires, en aquellos momentos- dedicado a Miguel de Cervantes, acto que tuvo lugar en la ma&ntilde;ana del 16 de septiembre de aquel 1948.
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico <em>Albacete</em> defini&oacute; en portada aquella inauguraci&oacute;n como &ldquo;un acto sencillo al parecer, pero de verdadera grandeza, de exaltaci&oacute;n de la figura cumbre del Pr&iacute;ncipe de los Ingenios Espa&ntilde;oles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de la ciudad, Juan Silvestre Mi&ntilde;ana, en los discursos de rigor, record&oacute; que en su momento ya se pusieron las bases del futuro busto a Cervantes, tras lo que se mostr&oacute; plenamente satisfecho de haber contribuido a romper &ldquo;el olvido de aquella primera piedra&rdquo;. M&aacute;s vale tarde que nunca. Hab&iacute;an pasado m&aacute;s de 30 a&ntilde;os desde la colocaci&oacute;n de la primera piedra que, qui&eacute;n sabe d&oacute;nde qued&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el monumento no fue descubierto por la primera autoridad municipal, sino por el presidente de la Comisi&oacute;n Cervantina, el abogado Antonio Gotor, como muestra de agradecimiento por el trabajo desarrollado por este colectivo con la organizaci&oacute;n de diversos actos culturales en torno a la figura de este universal escritor a lo largo de aquel a&ntilde;o. Gotor afirm&oacute; que los albacete&ntilde;os, con el descubrimiento de la escultura de Cervantes, completaban o salvaban la laguna que dej&oacute; este literato al decir aquello de <em>&ldquo;en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme&rdquo;,</em> con la afirmaci&oacute;n de <em>&ldquo;en un lugar de la Mancha, Albacete, del que me acordar&eacute; siempre, porque como manchegos y como cervantinos hemos sabido rendirle el homenaje que merece&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/082e882b-1a60-4232-a0b6-4c235f622ffc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Feria de Albacete en 1948. Inauguración del monumento a Cervantes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Feria de Albacete en 1948. Inauguración del monumento a Cervantes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Habl&oacute; asimismo del crecimiento logrado por la ciudad y del &ldquo;ambiente propicio a que Don Quijote siga siendo en estas tierras s&iacute;mbolo de las altas virtudes de la raza&rdquo;. Para concluir el acto: aplausos de los asistentes y el himno nacional, interpretado por la Banda Municipal de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, aquel noticiario recogi&oacute; el desfile de las carrozas que tomaron parte en la Batalla de Flores, algunas de ellas dedicadas al bueno de don Quijote y a su creador, una tem&aacute;tica fija hist&oacute;ricamente en los desfiles y cabalgatas de la Feria albacete&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la Batalla de Flores de aquella Feria de 1948 desfilaron las carrozas promovidas por instituciones y colectivos, y en las que viajaban ni&ntilde;os y se&ntilde;oritas, como <em>Abanico del Club Taurino</em>; <em>Trono Barroco del Casino Primitivo</em>; <em>Mercurio y el Cuerno de la abundancia</em>, del C&iacute;rculo Mercantil e Industrial; <em>Alas dominadoras</em>, del Ej&eacute;rcito del Aire; <em>Circo Ecuestre</em>, del Ayuntamiento de Murcia; <em>&iexcl;Oh reina y se&ntilde;ora universal del Toboso!</em>, de la Uni&oacute;n Territorial de Cooperativistas del Campo; <em>Drag&oacute;n</em>, de la Casa de Hijos de J. Legorburo; <em>El Bolso de Blancanieves</em>, de Fontecha y Cano; <em>Torre Elefantina</em>, del Club Cineg&eacute;tico; <em>&iexcl;Que son molinos!</em>, de la Diputaci&oacute;n Provincial de Albacete; <em>Marca Famosa</em>, de la Casa Jim&eacute;nez Hermanos, o <em>Alegor&iacute;a del Cap&iacute;tulo XLI del Quijote</em>, del Ayuntamiento de Albacete, entre otras, adem&aacute;s de coches engalanados con flores y guirnaldas.
    </p><p class="article-text">
        Todo un espect&aacute;culo que dio mayor colorido a una Feria que ya hab&iacute;a tenido una apertura muy lucida con los actos tradicionales, desde el traslado de la Virgen de Los Llanos del Ayuntamiento al Recinto Ferial, escoltada por el Ej&eacute;rcito de Tierra y del Aire y por una brigada ciclista de la Polic&iacute;a Local, a una ruidosa traca, y por supuesto, la Cabalgata, de horario nocturno, puesto que comenz&oacute; a recorrer las calles de la ciudad en torno a las 23.30 horas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd964564-2484-417f-868c-61cdef811482_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Feria de Albacete de 1948. Inauguración del monumento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Feria de Albacete de 1948. Inauguración del monumento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Eran ferias con un car&aacute;cter abierto, no limitado a los aspectos exclusivamente festivos, sino que la cultura formaba parte indispensable del programa. Es m&aacute;s, uno de los platos fuertes de la edici&oacute;n de 1948 fueron los Juegos Florales, organizados por el diario <em>Albacete</em> y patrocinados por el Ayuntamiento, y cuya entrega de premios tuvo lugar el 18 de septiembre en el Teatro-Circo. En aquella ocasi&oacute;n, el primer premio -Flor Natural y 4.000 pesetas en met&aacute;lico- fue a parar a Manuel Mart&iacute;nez Remis, de Madrid. Pero en aquella Feria tambi&eacute;n hubo tiempo para los toros, para misas, para el mercado de ganados, para exposiciones de pintura o para concursos de bandas de m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue como la semilla que se plant&oacute; en 1916 termin&oacute; por germinar y el monumento a Cervantes fue una realidad m&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s. Y ah&iacute; permanece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/quijote-odisea-levantar-busto-cervantes-albacete_1_13160819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 18:08:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2dc93100-6780-4ad0-b51a-9109def7a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="713878" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2dc93100-6780-4ad0-b51a-9109def7a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="713878" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más largo que 'el Quijote': la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2dc93100-6780-4ad0-b51a-9109def7a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Miguel de Cervantes,Don Quijote de la Mancha,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuenta-grecia-19-monumentos-riesgo-extremo-plan-20-millones-cambiar-destino-pm_1_13150726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Protección - Algunos recintos afrontan incendios por la vegetación cercana, otros sufren desprendimientos o inundaciones, mientras ciertos puntos costeros ven cómo el mar desgasta poco a poco su superficie</p><p class="subtitle">Grecia en 15 días: el viaje imprescindible para conocer el país heleno</p></div><p class="article-text">
        El desgaste no se nota de golpe, pero cada verano m&aacute;s largo, cada lluvia m&aacute;s intensa y cada subida de temperatura dejan marca en piedras que llevan siglos a la intemperie. <strong>Grecia re&uacute;ne una de las mayores concentraciones de restos hist&oacute;ricos del mundo</strong>, con lugares como la Acr&oacute;polis de Atenas, Delfos, Olimpia o Cnosos repartidos por todo el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Ese conjunto funciona casi como una biblioteca al aire libre donde cada enclave guarda una parte de la historia, pero esa <strong>exposici&oacute;n continua tambi&eacute;n acelera su deterioro.</strong> El paso del tiempo siempre ha estado ah&iacute;, aunque ahora act&uacute;a con m&aacute;s fuerza por el clima, y obliga a intervenir antes de que los da&ntilde;os sean irreversibles.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos analizan 19 enclaves para medir riesgos actuales</h2><p class="article-text">
        El<strong> Ministerio de Cultura ha puesto en marcha una estrategia nacional </strong>para proteger ese patrimonio frente a fen&oacute;menos clim&aacute;ticos cada vez m&aacute;s frecuentes, seg&uacute;n recoge <em>AFP</em>. El plan plantea pasar de reaccionar tras los da&ntilde;os a <strong>anticiparse con medidas preventivas y una planificaci&oacute;n a largo plazo </strong>que se extiende hasta 2050. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lina Mendoni</strong>, ministra de Cultura helena, explic&oacute; durante su presentaci&oacute;n que &ldquo;Grecia est&aacute; entre los pocos pa&iacute;ses que han desarrollado una estrategia nacional y planes de adaptaci&oacute;n especializados para el patrimonio cultural&rdquo;. El objetivo consiste en <strong>evaluar riesgos concretos y actuar antes de que incendios, inundaciones o calor extremo afecten</strong> de forma irreparable a los monumentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La estrategia prevé llegar a 40 lugares antes de 2030 con inversión europea y nacional"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La estrategia prevé llegar a 40 lugares antes de 2030 con inversión europea y nacional                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre 2022 y 2025, equipos cient&iacute;ficos de la Universidad Nacional de Atenas y de la Fundaci&oacute;n Nacional de Investigaci&oacute;n <strong>analizaron 19 enclaves</strong> para medir su vulnerabilidad. Ese trabajo revis&oacute; da&ntilde;os anteriores y condiciones actuales del entorno, con el fin de <strong>prever c&oacute;mo pueden evolucionar</strong> ante episodios extremos. 
    </p><p class="article-text">
        En el estudio participaron climat&oacute;logos, ge&oacute;logos, ingenieros y expertos en conservaci&oacute;n que evaluaron la exposici&oacute;n a incendios, lluvias intensas, olas de calor y subida del nivel del mar. Tambi&eacute;n intervinieron el Observatorio Nacional de Atenas y el centro Demokritos con datos sobre incendios y comportamiento de materiales.
    </p><h2 class="article-text">Varios yacimientos presentan peligros concretos seg&uacute;n el an&aacute;lisis</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis se&ntilde;ala <strong>puntos concretos de riesgo</strong> en varios lugares conocidos. <strong>Olimpia</strong> aparece amenazada por incendios forestales que afectan a la vegetaci&oacute;n que rodea el recinto. <strong>Delfos</strong> sufre desprendimientos de rocas en las laderas cercanas. El <strong>santuario de Dion </strong>afronta inundaciones peri&oacute;dicas. Otros espacios como <strong>Delos</strong> o el <strong>Heraion de Samos </strong>est&aacute;n expuestos a la erosi&oacute;n costera. En total, el plan incluye enclaves como Micenas, Mesene, Filipos, Rodas o varios palacios minoicos en Creta, entre ellos Cnosos, Malia o Festo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Olimpia refuerza la vigilancia tras el aumento de vegetación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Olimpia refuerza la vigilancia tras el aumento de vegetación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mendoni se&ntilde;al&oacute; durante una conferencia que &ldquo;el cambio clim&aacute;tico no crea riesgos completamente nuevos, suele intensificar los ya existentes&rdquo;. La ministra explic&oacute; que la <strong>alta concentraci&oacute;n de monumentos al aire libre</strong> en Grecia los expone a variaciones de temperatura, humedad elevada y episodios de lluvia intensa que afectan a su conservaci&oacute;n. Esa situaci&oacute;n obliga a <strong>actuar de forma coordinada porque los da&ntilde;os no dependen solo de un factor aislado</strong>, sino de la repetici&oacute;n de fen&oacute;menos que se acumulan con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Olimpia muestra bien ese problema. El recinto ocupa una superficie amplia con zonas de vegetaci&oacute;n densa que no siempre se controla. <strong>Aristides Panagiotopoulos</strong>, alcalde de la ciudad, explic&oacute; a <em>AFP</em> que &ldquo;la vigilancia debe ser continua&rdquo; para evitar incendios. Record&oacute; adem&aacute;s que los fuegos de 2007 destruyeron el entorno natural y <strong>causaron m&aacute;s de 40 muertes</strong> en la regi&oacute;n de &Eacute;lide. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Panagiotis Lattas</strong>, responsable forestal de la zona, a&ntilde;adi&oacute; que las lluvias recientes han aumentado la vegetaci&oacute;n, lo que obliga a limpiar el terreno antes del verano para reducir el riesgo. Tambi&eacute;n indic&oacute; que &ldquo;este a&ntilde;o, tras una cantidad muy grande de lluvia, alrededor de un 40% por encima de la media anual, la vegetaci&oacute;n ser&aacute; especialmente abundante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Delfos instala medidas para evitar cortes por desprendimientos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Delfos instala medidas para evitar cortes por desprendimientos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Delfos, los problemas aparecen en forma de desprendimientos.<strong> Panagiotis Tagalis</strong>, alcalde del municipio, explic&oacute; a <em>AFP</em> que los deslizamientos de noviembre de 2024 causaron &ldquo;problemas graves para el acceso al yacimiento arqueol&oacute;gico y al museo&rdquo;. Para evitar nuevos cortes, se han instalado <strong>mallas met&aacute;licas en las laderas y se ha habilitado una carretera alternativa </strong>para veh&iacute;culos peque&ntilde;os en caso de emergencia. Estas medidas buscan mantener la actividad en la zona y asegurar el acceso tanto a visitantes como a residentes.
    </p><h2 class="article-text">El turismo masivo complica la gesti&oacute;n de emergencias en zonas rurales</h2><p class="article-text">
        La relevancia econ&oacute;mica del turismo a&ntilde;ade otra capa de presi&oacute;n. Los monumentos <strong>generan ingresos importantes para el pa&iacute;s</strong> y reciben cientos de miles de visitantes cada a&ntilde;o. En 2024, Olimpia super&oacute; los 300.000 visitantes, Delfos se acerc&oacute; a los 290.000 y Cnosos super&oacute; el mill&oacute;n. Muchos de estos lugares est&aacute;n en<strong> &aacute;reas rurales donde una evacuaci&oacute;n r&aacute;pida resulta m&aacute;s complicada</strong>, por lo que las autoridades estudian planes espec&iacute;ficos para gestionar grandes concentraciones de personas en situaciones de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia prev&eacute; <strong>ampliar este sistema de protecci&oacute;n hasta 40 enclaves antes de 2030</strong>, con una inversi&oacute;n que supera los 20 millones de euros procedentes de fondos europeos y nacionales. Tambi&eacute;n incluye sensores de incendios en 21 lugares y planes de protecci&oacute;n para m&aacute;s de 60 espacios arqueol&oacute;gicos. En paralelo, se han<strong> reducido horarios en la Acr&oacute;polis durante las horas de m&aacute;s calor</strong> para proteger a los visitantes, una medida que ya se aplica mientras se desarrollan soluciones m&aacute;s amplias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuenta-grecia-19-monumentos-riesgo-extremo-plan-20-millones-cambiar-destino-pm_1_13150726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 13:30:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2902162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2902162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Monumentos,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad gallega con más de 10 km de playa y numerosos monumentos en uno de los paseos marítimos más largos de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-gallega-10-km-playa-numerosos-monumentos-paseos-maritimos-largos-europa_1_13150315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/982feddb-f069-4723-944f-5eb7dbc7a4c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141022.jpg" width="4160" height="2340" alt="La ciudad gallega con más de 10 km de playa y numerosos monumentos en uno de los paseos marítimos más largos de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un itinerario por el litoral coruñés, iniciado en 1990, que une San Antón y O Portiño y vincula patrimonio histórico con el paisaje costero</p><p class="subtitle">La villa marinera gallega con vistas al océano y la combinación perfecta de gastronomía, historia y naturaleza</p></div><p class="article-text">
        A Coru&ntilde;a ha desarrollado su relaci&oacute;n con el mar como parte de su propia estructura urbana. La ciudad gallega, situada en el noroeste peninsular, se asienta sobre una pen&iacute;nsula que se adentra en el Atl&aacute;ntico, lo que explica que el litoral est&eacute; presente en gran parte de su per&iacute;metro. Esa proximidad constante al oc&eacute;ano no solo define el paisaje, sino tambi&eacute;n la forma en la que se organizan sus espacios p&uacute;blicos y su crecimiento hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el frente mar&iacute;timo se ha convertido en uno de los elementos m&aacute;s reconocibles del municipio. A lo largo de su costa se reparten m&aacute;s de 10 kil&oacute;metros de playas integradas en el entorno urbano, con accesos directos desde distintos barrios. Esta continuidad permite que los arenales formen parte de la vida diaria y no queden relegados a espacios aislados o exclusivamente tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Ese v&iacute;nculo con el mar se articula, sobre todo, a trav&eacute;s de un paseo mar&iacute;timo que durante a&ntilde;os fue considerado el m&aacute;s largo de Europa, hasta que en 2016 otro trazado en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/isla-cuenta-paseo-maritimo-26-kilometros-uniendo-playas-nucleos-urbanos-frente-atlantico_1_12981067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lanzarote</a> pas&oacute; a ocupar ese lugar. Aun as&iacute;, el recorrido coru&ntilde;&eacute;s, con una longitud cercana a los 13 kil&oacute;metros, sigue siendo uno de los m&aacute;s extensos del continente. Su construcci&oacute;n comenz&oacute; en 1990, dentro de un proceso de transformaci&oacute;n del litoral orientado a hacerlo accesible y continuo, integrando espacios que antes estaban desconectados.
    </p><h2 class="article-text">Un paseo que recorre la ciudad de A Coru&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El trazado bordea pr&aacute;cticamente toda la ciudad, desde el entorno del Castillo de San Ant&oacute;n hasta la zona de O Porti&ntilde;o. En ese recorrido se suceden espacios de caracter&iacute;sticas muy distintas, desde &aacute;reas portuarias hasta tramos abiertos junto al oc&eacute;ano. Buena parte del itinerario cuenta con carril bici y zonas peatonales, lo que facilita su uso tanto para desplazamientos cotidianos como para actividades de ocio al aire libre.
    </p><p class="article-text">
        El punto de inicio se sit&uacute;a en el Castillo de San Ant&oacute;n, una construcci&oacute;n del siglo XVI levantada como parte del sistema defensivo de la ciudad en una &eacute;poca en la que los ataques por mar eran frecuentes. Con el paso del tiempo tuvo diferentes funciones, entre ellas la de prisi&oacute;n, y hoy acoge el Museo Arqueol&oacute;gico. Su reconocimiento como monumento hist&oacute;rico a mediados del siglo XX refuerza su papel dentro del patrimonio local y su integraci&oacute;n en el recorrido litoral.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el paseo avanza junto al puerto y se adentra en el frente mar&iacute;timo. Uno de los elementos que acompa&ntilde;an el recorrido son las farolas de color rojo, con un dise&ntilde;o inspirado en motivos hist&oacute;ricos y marinos. Su presencia se repite a lo largo de varios kil&oacute;metros y se ha convertido en una de las se&ntilde;as de identidad de este espacio desde su instalaci&oacute;n, aportando continuidad visual al conjunto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b9100c41-0ba1-4e02-bfd0-1639483e4c73_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre de Hércules."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre de Hércules.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El itinerario conecta con distintas playas distribuidas a lo largo de la costa. En el centro urbano, Riazor y Orz&aacute;n forman un conjunto continuo de arena, con acceso directo desde el paseo. M&aacute;s adelante aparecen otros arenales como As Lapas o das Amorosas, que completan un frente litoral que supera los 10 kil&oacute;metros. Esta disposici&oacute;n permite recorrer la costa sin salir del entorno urbano, enlazando zonas de ba&ntilde;o con &aacute;reas residenciales.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del trayecto tambi&eacute;n se integran algunos de los principales hitos de la ciudad. Entre ellos destaca la Torre de H&eacute;rcules, situada en uno de los extremos del recorrido. Este faro de origen romano, que sigue en funcionamiento, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2009 y constituye uno de los elementos m&aacute;s representativos del paisaje coru&ntilde;&eacute;s y de su historia vinculada al mar.
    </p><p class="article-text">
        El paseo incluye adem&aacute;s distintos puntos de inter&eacute;s repartidos a lo largo de su trazado. En uno de los tramos se encuentra la llamada fuente de los Surfistas, concebida como homenaje a la pr&aacute;ctica de este deporte en las playas de la ciudad. En otro punto aparece una escultura de un pulpo, de grandes dimensiones, realizada en hormig&oacute;n y recubierta con piezas cer&aacute;micas que cambian de tonalidad en funci&oacute;n de la luz.
    </p><p class="article-text">
        A estos elementos se suman otras intervenciones como el Obelisco Millennium o diversas piezas escult&oacute;ricas distribuidas en distintos tramos. Este conjunto contribuye a configurar un espacio donde se combinan usos diversos, desde el tr&aacute;nsito diario hasta el ocio y la contemplaci&oacute;n del entorno mar&iacute;timo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3222acfe-cc08-4316-8e45-7c14430e7763_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fuente de los Surfistas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fuente de los Surfistas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro enclave integrado en el recorrido es el cementerio de San Amaro. Su construcci&oacute;n comenz&oacute; en 1812, tras la prohibici&oacute;n de los enterramientos dentro de la ciudad, y est&aacute; considerado uno de los recintos funerarios m&aacute;s antiguos de Europa. Situado junto al mar, forma parte del conjunto de espacios que se suceden a lo largo del paseo y refleja tambi&eacute;n la evoluci&oacute;n urbana de A Coru&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En el tramo final, ya cerca de O Porti&ntilde;o, se encuentra la escultura conocida como Ventana al Atl&aacute;ntico. Se trata de una estructura de granito que enmarca la vista del oc&eacute;ano y que funciona como uno de los &uacute;ltimos puntos de referencia del recorrido. Este elemento, como otros presentes a lo largo del paseo, refuerza la relaci&oacute;n visual constante con el mar.
    </p><p class="article-text">
        El paseo mar&iacute;timo de A Coru&ntilde;a, con cerca de 13 kil&oacute;metros de longitud, conecta playas, patrimonio hist&oacute;rico y espacios p&uacute;blicos en un mismo eje. A lo largo de su trazado se puede recorrer una parte significativa de la ciudad siguiendo una l&iacute;nea continua junto al oc&eacute;ano, donde conviven elementos naturales, culturales y urbanos. Esta infraestructura resume, en buena medida, la forma en la que el municipio ha integrado su litoral en la vida cotidiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-gallega-10-km-playa-numerosos-monumentos-paseos-maritimos-largos-europa_1_13150315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 10:42:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/982feddb-f069-4723-944f-5eb7dbc7a4c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141022.jpg" length="2261051" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/982feddb-f069-4723-944f-5eb7dbc7a4c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141022.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2261051" width="4160" height="2340"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudad gallega con más de 10 km de playa y numerosos monumentos en uno de los paseos marítimos más largos de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/982feddb-f069-4723-944f-5eb7dbc7a4c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141022.jpg" width="4160" height="2340"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,A Coruña,Playas,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un arco del triunfo de 75 metros: el faraónico monumento que quiere construir Trump en un mítico lugar de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arco-triunfo-75-metros-faraonico-monumento-construir-trump-mitico-lugar-estados-unidos-pm_1_13142695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d48ccdd-69a7-4370-b85d-7bf7963153b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un arco del triunfo de 75 metros: el faraónico monumento que quiere construir Trump en un mítico lugar de Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Cementerio de Arlington, en Virginia, cerca de Washington D.C, se considera que es el camposanto militar más icónico y sagrado de Estados Unidos</p><p class="subtitle">¿Por qué los astronautas de Artemis II llevaban un peluche en la nave? Esta era su importante función</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/trump-lanza-pulla-japon-reabre-herida-pearl-harbor-ocurrio-ataque-llevo-estados-unidos-guerra-pm_1_13083701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">gobierno de Donald Trump</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> prepara un proyecto que no ha dejado indiferente, gan&aacute;ndose cr&iacute;ticas dentro del pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n con demandas por parte de los veteranos que quieren parar la construcci&oacute;n de un arco del triunfo gigante que el presidente de Estados Unidos quiere hacer construir en el Cementerio de Arlington.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cementerio de Arlington</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en Virginia, cerca de Washington D.C, se considera que es el camposanto militar m&aacute;s ic&oacute;nico y sagrado de Estados Unidos, con m&aacute;s de 400.000 veteranos junto a sus familias, incluyendo tambi&eacute;n monumentos como la Tumba del Soldado Desconocido o la llama eterna de John F. Kennedy.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Celebraci&oacute;n de los 250 a&ntilde;os de Estados Unidos </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este viernes 10 de abril, la Adminstraci&oacute;n de Trump present&oacute; el dise&ntilde;o de lo que pretende ser un arco del triunfo y s&iacute;mbolo del 250 aniversario de Estados Unidos. Los bocetos han sido elaborados por Harrison Design y difundidos por el Departamento del Interior, y en &eacute;l se puede ver c&oacute;mo se pretende la construcci&oacute;n de una estructura de m&aacute;s de 75 metros de altura.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este monumento, adem&aacute;s, se quiere a&ntilde;adir una inscripci&oacute;n en dorado que ponga &ldquo;Una naci&oacute;n bajo Dios&rdquo;, a la vez que se corone con una estatua alada de la Dama de la Libertad, flanqueadas por cuatro leones en la base. Una especie de construcci&oacute;n a semejanza de otros arcos del triunfo como el de Par&iacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De esta forma, este arco del triunfo superar&iacute;a al </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Monumento de Lincoln</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que mide 30 metros de altura, pero tambi&eacute;n al cementerio, lo que para urbanistas y arquitectos ha generado preocupaci&oacute;n, especialmente por su impacto visual, con la distorsi&oacute;n que podr&iacute;a provocar en la zona, una de las emblem&aacute;ticas del pa&iacute;s y de la ciudad de Washington.</span>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2042741918250209641?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este arco del triunfo de Trump est&aacute; previsto que se situ&eacute; en una parcela entre el Monumento a Lincoln y el </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/washington-dias-puedes-perder_1_2824339.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Cementerio de Arlington</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, en el &aacute;rea llamada </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Memorial Circle</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y que est&aacute; considerado por urbanistas como un lugar de instalaci&oacute;n de monumentos. El coste de este proyecto, sin embargo, no ha sido difundido.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los planos de este megaproyecto se presentaron ante la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Comisi&oacute;n de Bellas Artes,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que debe revisar este tipo de planes arquitect&oacute;nicos en la capital, que cuenta con asesores afines al presidente Donald Trump, y que debe analizar la propuesta en una reuni&oacute;n este jueves 16 de abril. Cabe tener en cuenta que la ley federal establece que requiere autorizaci&oacute;n legislativa cualquier nuevo monumento que se quiera establecer en el Memorial Circle, que se considera terreno protegido.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Una iniciativa que ha generado controversia</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este mega arco del triunfo de Trump ha tra&iacute;do fuerte pol&eacute;mica, sobre todo porque alterar&iacute;a los monumentos de la zona. Los veteranos militares, de hecho, han presentado una demanda para detener este proyecto, mientras el grupo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Public Citizen</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que establece vigilancia al gobierno, exige que no avance hasta que haya autorizaci&oacute;n, y legisladores dem&oacute;cratas se han sumado tambi&eacute;n a las cr&iacute;ticas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En gran parte, estas vienen porque consideran que este proyecto nace de la vanidad de Trump, que ya lo ve como &ldquo;el arco m&aacute;s grande de todos&rdquo;, queriendo superar los 50 metros del de Par&iacute;s. Este se une, adem&aacute;s, a otros proyectos que plantea, como el edificar un sal&oacute;n de baile en la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Casa Blanca</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de 400 millones de d&oacute;lares, y que se par&oacute; por un juez federal porque se considera que debe aprobarse por el Congreso, aunque el ala este de la residencia ya se ha demolido.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arco-triunfo-75-metros-faraonico-monumento-construir-trump-mitico-lugar-estados-unidos-pm_1_13142695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 16:30:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3d48ccdd-69a7-4370-b85d-7bf7963153b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="230917" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3d48ccdd-69a7-4370-b85d-7bf7963153b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="230917" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un arco del triunfo de 75 metros: el faraónico monumento que quiere construir Trump en un mítico lugar de Estados Unidos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d48ccdd-69a7-4370-b85d-7bf7963153b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Monumentos,Estados Unidos,Donald Trump,Política,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo hizo Eiffel para que su torre se convirtiera en la más alta de Europa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hizo-eiffel-torre-convirtiera-alta-europa-pm_1_13136800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16dcab98-945f-4f8d-8adf-1dc275a552bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo hizo Eiffel para que su torre se convirtiera en la más alta de Europa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La clave no fue solo la altura, sino una combinación de innovación técnica, velocidad de ejecución y una visión adelantada a su tiempo</p><p class="subtitle">Estos son los cinco monumentos más altos de Europa -la plata se la lleva España-</p></div><p class="article-text">
        Hoy parece evidente, pero a finales del siglo XIX levantar una estructura de m&aacute;s de 300 metros no era solo ambicioso. Era casi una locura.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,&nbsp;Gustave Eiffel&nbsp;no solo lo consigui&oacute;, sino que convirti&oacute; su proyecto en la construcci&oacute;n m&aacute;s alta de Europa y, durante a&ntilde;os, en la m&aacute;s alta del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hizo en tiempo r&eacute;cord.
    </p><h2 class="article-text">Una obra pensada para romper todos los l&iacute;mites</h2><p class="article-text">
        La&nbsp;Torre Eiffel&nbsp;se construy&oacute; con motivo de la Exposici&oacute;n Universal de 1889, en plena celebraci&oacute;n del centenario de la Revoluci&oacute;n Francesa. El objetivo era claro: demostrar el potencial industrial y tecnol&oacute;gico del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero Eiffel no se limit&oacute; a levantar una torre alta. Su propuesta iba mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Apost&oacute; por una estructura completamente met&aacute;lica, ligera pero resistente, que romp&iacute;a con los modelos arquitect&oacute;nicos tradicionales basados en piedra. Esa decisi&oacute;n fue clave para alcanzar una altura que hasta entonces parec&iacute;a inalcanzable.
    </p><h2 class="article-text">La ingenier&iacute;a detr&aacute;s de la altura</h2><p class="article-text">
        Si nos preguntamos&nbsp;<strong>c&oacute;mo se construy&oacute; la Torre Eiffel</strong>, la respuesta est&aacute; en su dise&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La torre est&aacute; formada por m&aacute;s de 18.000 piezas de hierro ensambladas con precisi&oacute;n milim&eacute;trica. Cada elemento fue fabricado previamente en taller, lo que permiti&oacute; acelerar el proceso de montaje en el lugar de construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su forma no es casual. La estructura curva de sus pilares responde a c&aacute;lculos dise&ntilde;ados para soportar el viento, distribuyendo las cargas de manera eficiente y evitando tensiones innecesarias.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, no solo era alta. Era inteligente.
    </p><h2 class="article-text">Velocidad y precisi&oacute;n en plena revoluci&oacute;n industrial</h2><p class="article-text">
        Otro de los factores clave fue el tiempo. La torre se levant&oacute; en apenas 2 a&ntilde;os, 2 meses y 5 d&iacute;as, algo pr&aacute;cticamente impensable para la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Esto fue posible gracias a un sistema de trabajo muy avanzado para su tiempo, con piezas prefabricadas, ensamblaje en seco y un control constante de cada fase de la obra.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que la construcci&oacute;n a&uacute;n depend&iacute;a en gran medida de procesos manuales y lentos, Eiffel introdujo una l&oacute;gica industrial que permiti&oacute; acelerar todo el proyecto sin comprometer la seguridad.
    </p><h2 class="article-text">De experimento a estructura imprescindible</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-GK5vX5gIhcM-5408', 'youtube', 'GK5vX5gIhcM', document.getElementById('yt-GK5vX5gIhcM-5408'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-GK5vX5gIhcM-5408 src="https://www.youtube.com/embed/GK5vX5gIhcM?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Curiosamente, la torre no estaba pensada para durar. Sin embargo, parte de su &eacute;xito radica en lo que ocurri&oacute; despu&eacute;s. Eiffel promovi&oacute; su uso como plataforma cient&iacute;fica, especialmente para experimentos de telecomunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a ello, la torre se convirti&oacute; en un punto clave para el desarrollo de la radio y, m&aacute;s adelante, de la televisi&oacute;n. Ese uso pr&aacute;ctico fue lo que termin&oacute; asegurando su conservaci&oacute;n y consolidando su importancia.
    </p><h2 class="article-text">Durante a&ntilde;os, la m&aacute;s alta del mundo</h2><p class="article-text">
        Con sus 300 metros iniciales &mdash;ampliados posteriormente con una antena&mdash;, la torre no solo fue la m&aacute;s alta de Europa, sino que mantuvo el r&eacute;cord mundial durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca en la que los rascacielos a&uacute;n no dominaban el paisaje urbano, esa altura era una declaraci&oacute;n de intenciones. No se trataba solo de construir m&aacute;s alto. Se trataba de demostrar que era posible.
    </p><h2 class="article-text">Una torre que cambi&oacute; la historia de la arquitectura</h2><p class="article-text">
        Entender&nbsp;<strong>por qu&eacute; la Torre Eiffel fue la m&aacute;s alta de Europa</strong>&nbsp;implica ver m&aacute;s all&aacute; de sus metros. Fue el resultado de una nueva forma de pensar la arquitectura, donde la ingenier&iacute;a, la industria y la ciencia se unieron para crear algo que hasta entonces no exist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y por eso, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, sigue en pie. No solo como un icono. Sino como la prueba de que, a veces, las ideas m&aacute;s arriesgadas son las que acaban definiendo una &eacute;poca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hizo-eiffel-torre-convirtiera-alta-europa-pm_1_13136800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 12:00:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/16dcab98-945f-4f8d-8adf-1dc275a552bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8999768" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/16dcab98-945f-4f8d-8adf-1dc275a552bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8999768" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo hizo Eiffel para que su torre se convirtiera en la más alta de Europa?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/16dcab98-945f-4f8d-8adf-1dc275a552bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Historia,Edificios,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los tres monumentos más altos de Europa -la plata se la lleva España-]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/son-cinco-monumentos-altos-europa-plata-lleva-espana-pm_1_13135723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28fd703f-1eb6-4427-865f-18e7fe0ae27c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los tres monumentos más altos de Europa -la plata se la lleva España-"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Desde la Torre Eiffel hasta la Sagrada Familia, estos gigantes de piedra y hierro dominan el skyline europeo y revelan cómo cada época quiso tocar el cielo</p><p class="subtitle">El único rascacielos que rota sobre sí mismo mide casi 200 metros -y es español-</p></div><p class="article-text">
        Hay monumentos que impresionan por su historia. Otros por su simbolismo. Y luego est&aacute;n los que, directamente, abruman por su altura.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, donde la arquitectura ha sido una forma de poder, fe y progreso, levantar edificios cada vez m&aacute;s altos ha sido una constante a lo largo de los siglos. Desde catedrales g&oacute;ticas que buscaban acercarse a lo divino hasta estructuras met&aacute;licas que celebraban la revoluci&oacute;n industrial, la altura siempre ha sido una forma de decir algo.
    </p><p class="article-text">
        Y en ese ranking, hay una sorpresa. Espa&ntilde;a no solo est&aacute; presente, sino que ocupa el segundo puesto. 
    </p><h2 class="article-text">La Torre Eiffel, el monumento m&aacute;s alto de Europa</h2><p class="article-text">
        Encabezando la lista de los&nbsp;<strong>monumentos m&aacute;s altos de Europa</strong>&nbsp;se encuentra la&nbsp;Torre Eiffel, con una altura total de 330 metros incluyendo su antena.
    </p><p class="article-text">
        Construida en 1889 como parte de la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s, esta estructura met&aacute;lica no solo rompi&oacute; todos los esquemas de su &eacute;poca, sino que acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el s&iacute;mbolo indiscutible de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en su momento fue criticado por su est&eacute;tica termin&oacute; siendo una referencia global, tanto por su dise&ntilde;o como por su altura, que durante d&eacute;cadas la mantuvo como una de las construcciones m&aacute;s imponentes del continente.
    </p><h2 class="article-text">La Sagrada Familia, el monumento espa&ntilde;ol que se queda con la plata</h2><p class="article-text">
        En segundo lugar aparece la gran joya espa&ntilde;ola, la&nbsp;Sagrada Familia, que alcanzar&aacute; los 172 metros una vez finalicen sus obras.
    </p><p class="article-text">
        Este templo, dise&ntilde;ado por&nbsp;Antoni Gaud&iacute;, no solo destaca por su altura, sino por la complejidad de su arquitectura y el simbolismo que encierra. Cada torre, cada detalle y cada elemento responde a una visi&oacute;n profundamente ligada a la naturaleza y a la espiritualidad.
    </p><p class="article-text">
        Su presencia en este ranking confirma que Espa&ntilde;a no solo compite en patrimonio hist&oacute;rico, sino tambi&eacute;n en monumentalidad.
    </p><h2 class="article-text">Ulm Minster, la iglesia m&aacute;s alta del mundo</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7426308386272120072"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El tercer puesto lo ocupa la&nbsp;Ulm Minster, con 162 metros de altura, lo que la convierte en la iglesia m&aacute;s alta del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Situada en Alemania, esta impresionante construcci&oacute;n g&oacute;tica refleja a la perfecci&oacute;n la ambici&oacute;n vertical de la arquitectura medieval. Su torre principal domina la ciudad y representa ese impulso de elevarse hacia el cielo que caracteriz&oacute; a muchas catedrales europeas.
    </p><h2 class="article-text">Dos gigantes modernos que completan la lista</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estos tres grandes nombres, el listado de los&nbsp;<strong>monumentos m&aacute;s altos de Europa</strong>&nbsp;se completa con construcciones m&aacute;s recientes que responden a otras l&oacute;gicas, m&aacute;s vinculadas al siglo XX y XXI.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es la&nbsp;Mole Antonelliana, que alcanza los 167 metros y que, aunque hoy alberga el Museo Nacional del Cine, fue concebida originalmente como una sinagoga. Su silueta, con una aguja que parece interminable, la convierte en uno de los perfiles m&aacute;s reconocibles de Italia.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran protagonista es la&nbsp;Torre de Collserola, con 288 metros de altura. Aunque se trata de una torre de telecomunicaciones, su impacto visual y su altura la sit&uacute;an entre las estructuras m&aacute;s imponentes del continente, dominando el skyline de Barcelona desde la sierra de Collserola.
    </p><h2 class="article-text">Altura, s&iacute;mbolo y ambici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Este recorrido por los&nbsp;<strong>monumentos m&aacute;s altos de Europa</strong>&nbsp;no es solo una cuesti&oacute;n de metros. Es tambi&eacute;n una forma de entender c&oacute;mo cada &eacute;poca ha querido dejar su huella.
    </p><p class="article-text">
        Desde la fe que impuls&oacute; las grandes catedrales hasta la ingenier&iacute;a que permiti&oacute; levantar estructuras como la Torre Eiffel, todos estos monumentos comparten algo en com&uacute;n: la necesidad de ir m&aacute;s all&aacute; de lo posible en su momento. Y en ese intento, algunos acabaron tocando el cielo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/son-cinco-monumentos-altos-europa-plata-lleva-espana-pm_1_13135723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 13:37:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28fd703f-1eb6-4427-865f-18e7fe0ae27c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7719629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28fd703f-1eb6-4427-865f-18e7fe0ae27c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7719629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estos son los tres monumentos más altos de Europa -la plata se la lleva España-]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28fd703f-1eb6-4427-865f-18e7fe0ae27c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edificios,Monumentos,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que la Torre Eiffel iba a ser demolida después de 20 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/curioso-motivo-torre-eiffel-iba-demolida-despues-20-anos-pm_1_13135674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c132fe2-ca06-435a-ab1d-7f440f32a730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el curioso motivo por el que la Torre Eiffel iba a ser demolida después de 20 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que hoy es el símbolo indiscutible de París nació como una estructura temporal pensada para desaparecer tras la Exposición Universal de 1889</p><p class="subtitle">Para ubicarte en el mapa: las zonas de París que debes conocer antes de ir</p></div><p class="article-text">
        Cuesta imaginar Par&iacute;s sin la Torre Eiffel. Forma parte del paisaje, del imaginario y casi de la identidad de la ciudad. Sin embargo, lo que hoy parece eterno estuvo a punto de desaparecer apenas dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de su construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y no por un accidente, ni por falta de mantenimiento. Sino porque ese era el plan desde el principio.
    </p><h2 class="article-text">Una torre pensada para ser temporal</h2><p class="article-text">
        Cuando se construy&oacute; la Torre Eiffel, no se hizo con la intenci&oacute;n de que durara para siempre. Su origen est&aacute; ligado a la Exposici&oacute;n Universal de 1889, un evento que celebraba el centenario de la Revoluci&oacute;n Francesa y que pretend&iacute;a mostrar el progreso industrial del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La torre, dise&ntilde;ada por el ingeniero&nbsp;Gustave Eiffel, deb&iacute;a ser el gran reclamo de la exposici&oacute;n. Una demostraci&oacute;n de ingenier&iacute;a moderna, de altura nunca vista y de dominio del hierro como material estructural.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-VSUoD089Spk-4569', 'youtube', 'VSUoD089Spk', document.getElementById('yt-VSUoD089Spk-4569'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-VSUoD089Spk-4569 src="https://www.youtube.com/embed/VSUoD089Spk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a una condici&oacute;n. El permiso para construirla inclu&iacute;a una concesi&oacute;n de veinte a&ntilde;os. Pasado ese tiempo, la estructura deb&iacute;a desmontarse.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la Torre Eiffel iba a ser demolida</h2><p class="article-text">
        La raz&oacute;n por la que la torre ten&iacute;a fecha de caducidad era bastante simple. Para muchos parisinos de la &eacute;poca, aquella enorme estructura met&aacute;lica no era un icono, sino un problema. De hecho, intelectuales y artistas firmaron manifiestos en su contra, criticando lo que consideraban una aberraci&oacute;n est&eacute;tica en el coraz&oacute;n de la ciudad. La torre no encajaba con la arquitectura cl&aacute;sica de Par&iacute;s y muchos la ve&iacute;an como un elemento intrusivo, casi ofensivo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso se acept&oacute; su construcci&oacute;n como algo provisional, ligado exclusivamente a la exposici&oacute;n. Una vez cumplida su funci&oacute;n, deb&iacute;a desaparecer.
    </p><h2 class="article-text">El giro que evit&oacute; su demolici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Lo que cambi&oacute; el destino de la torre no fue el gusto del p&uacute;blico, sino su utilidad. A finales del siglo XIX, comenzaron a desarrollarse las comunicaciones por radio, y la Torre Eiffel, con su altura, se convirti&oacute; en un punto estrat&eacute;gico perfecto para instalar antenas.
    </p><p class="article-text">
        Ese uso cient&iacute;fico y militar fue clave. Gracias a ello, la torre dej&oacute; de ser un simple elemento decorativo para convertirse en una infraestructura &uacute;til para el Estado. Y cuando algo es &uacute;til, deja de ser prescindible.
    </p><h2 class="article-text">De estructura pol&eacute;mica a s&iacute;mbolo mundial</h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, la percepci&oacute;n cambi&oacute; por completo. Lo que hab&iacute;a sido criticado por su aspecto se convirti&oacute; en el emblema de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La Torre Eiffel no solo sobrevivi&oacute; a su fecha de demolici&oacute;n, sino que acab&oacute; definiendo la imagen de Par&iacute;s en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy resulta dif&iacute;cil creer que estuviera pensada como algo temporal, pero su historia recuerda algo bastante revelador.
    </p><p class="article-text">
        Que incluso los iconos m&aacute;s s&oacute;lidos pueden empezar siendo rechazados. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/curioso-motivo-torre-eiffel-iba-demolida-despues-20-anos-pm_1_13135674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 13:08:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1c132fe2-ca06-435a-ab1d-7f440f32a730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="70591" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1c132fe2-ca06-435a-ab1d-7f440f32a730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="70591" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que la Torre Eiffel iba a ser demolida después de 20 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1c132fe2-ca06-435a-ab1d-7f440f32a730_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Paris,Francia,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fortaleza de Catalunya cuya historia está ligada a la sal y fue declarada Monumento Nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fortaleza-catalunya-cuya-historia-ligada-sal-declarada-monumento-nacional_1_13126976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50adaaeb-e8ce-4082-aabe-59718ed42860_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fortaleza de Catalunya cuya historia está ligada a la sal y fue declarada Monumento Nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ubicada sobre la cima del valle del Cardener, la construcción medieval refleja siglos de historia militar y económica vinculada a la explotación de recursos estratégicos de la región</p><p class="subtitle">La ruta por un conjunto arqueológico para descubrir la importante huella del Imperio Romano en Catalunya</p></div><p class="article-text">
        En el interior de Catalunya se encuentra Cardona, un municipio cuya historia est&aacute; profundamente vinculada a la extracci&oacute;n y comercio de sal. La localidad ha mantenido a lo largo de los siglos su relevancia en la regi&oacute;n, primero como centro minero y despu&eacute;s como enclave estrat&eacute;gico. Su casco antiguo, declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, conserva la estructura urbana medieval que refleja la importancia econ&oacute;mica y social de este asentamiento. La sal, recurso b&aacute;sico para la conservaci&oacute;n de alimentos y la econom&iacute;a local, convirti&oacute; a Cardona en un punto destacado en el mapa minero espa&ntilde;ol y en una referencia en el comercio de minerales durante la Edad Media.
    </p><p class="article-text">
        El valor de Cardona no se limita a su producci&oacute;n minera. La ubicaci&oacute;n del municipio, sobre un valle y rodeado de colinas, permiti&oacute; el desarrollo de una serie de fortificaciones que garantizaron la defensa de sus recursos. Este equilibrio entre geograf&iacute;a, econom&iacute;a y arquitectura contribuy&oacute; a que la localidad se consolidara como un centro de poder local y regional. La relaci&oacute;n entre el control del territorio y la explotaci&oacute;n de sal ha marcado la configuraci&oacute;n del casco hist&oacute;rico, los accesos al municipio y la disposici&oacute;n de los edificios m&aacute;s emblem&aacute;ticos, generando un conjunto patrimonial que combina arquitectura religiosa, militar y civil.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del casco urbano, Cardona ofrece un recorrido por la historia de Catalunya a trav&eacute;s de su fortaleza y sus estructuras religiosas. El territorio ha mantenido un v&iacute;nculo directo con la econom&iacute;a minera, pero tambi&eacute;n ha preservado construcciones de relevancia arquitect&oacute;nica y militar. La combinaci&oacute;n de estos factores convierte a Cardona en un destino que permite entender c&oacute;mo la explotaci&oacute;n de recursos naturales se vinculaba con el poder y la organizaci&oacute;n social en el pasado.
    </p><h2 class="article-text">El castillo de Cardona</h2><p class="article-text">
        El castillo de Cardona, situado en la cima m&aacute;s alta del municipio, domina el valle del r&iacute;o Cardener y las cercanas salinas desde el a&ntilde;o 886, cuando fue construido por Wifredo el Velloso. Su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica y su extensi&oacute;n de m&aacute;s de 60.000 metros cuadrados lo convirtieron en un n&uacute;cleo defensivo fundamental durante siglos. Entre los siglos XI y XV, la fortaleza fue residencia de los se&ntilde;ores de Cardona, conocidos hist&oacute;ricamente como &ldquo;los reyes sin corona&rdquo;. Aunque con el tiempo perdi&oacute; su funci&oacute;n residencial, continu&oacute; siendo un punto clave para el control militar y econ&oacute;mico del territorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e5783a46-44e7-45a4-bfa7-7ae9739bcce4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Castillo de Cardona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Castillo de Cardona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La estructura combina elementos de estilo rom&aacute;nico y g&oacute;tico y ha sufrido remodelaciones que reflejan la evoluci&oacute;n de las t&eacute;cnicas defensivas. El castillo incluye murallas, baluartes, patios y torres, como la torre de la Doncella, as&iacute; como espacios religiosos y residenciales. La iglesia de San Vicente, construida en el siglo XI y declarada Monumento Nacional, es uno de los ejemplos m&aacute;s destacados del primer rom&aacute;nico catal&aacute;n y se caracteriza por su planta basilical y sus tres naves. Otros espacios como el claustro g&oacute;tico del siglo XIV, la sala dorada, la sala de los entresuelos y la capilla de San Ram&oacute;n Nonato completan el conjunto hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        La fortaleza tambi&eacute;n es conocida por su papel en la Guerra de Sucesi&oacute;n. Entre 1711 y 1714, fue la &uacute;ltima fortaleza en rendirse ante las tropas de Felipe V. A pesar de su reputaci&oacute;n de inexpugnable, la entrega se realiz&oacute; mediante capitulaci&oacute;n tras la ca&iacute;da de Barcelona, consolidando su importancia militar y simb&oacute;lica. La defensa del castillo estaba directamente relacionada con la protecci&oacute;n de la explotaci&oacute;n de sal, un recurso de gran valor econ&oacute;mico y estrat&eacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Patrimonio de Cardona y la Monta&ntilde;a de Sal</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del castillo, Cardona conserva otros elementos arquitect&oacute;nicos y urban&iacute;sticos de inter&eacute;s. La iglesia de San Miguel, de estilo g&oacute;tico y consagrada en 1397, y el portal de Graells, &uacute;nica entrada principal de la muralla que se mantiene en pie, son ejemplos de la arquitectura religiosa y defensiva del municipio. La plaza de la Fira act&uacute;a como n&uacute;cleo urbano central, donde se concentra la actividad social y administrativa hist&oacute;rica del pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d35fa790-611a-4e8a-a132-6e2e4f7ce0e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Montaña de Sal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Montaña de Sal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo entre Cardona y la sal se materializa de manera notoria en la Monta&ntilde;a de Sal, un fen&oacute;meno geol&oacute;gico que ha crecido durante siglos. Controlar la fortaleza implicaba tambi&eacute;n controlar la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de este mineral, lo que convert&iacute;a a Cardona en uno de los principales productores de Europa. Actualmente, la Monta&ntilde;a de Sal forma parte de un parque cultural que busca divulgar tanto la historia econ&oacute;mica de la sal como la singularidad del yacimiento. La proximidad entre las salinas y el castillo ilustra c&oacute;mo la planificaci&oacute;n urbana y la arquitectura defensiva estaban directamente condicionadas por la explotaci&oacute;n de recursos estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto, Cardona ofrece una visi&oacute;n completa de la relaci&oacute;n entre econom&iacute;a, poder y territorio. La combinaci&oacute;n de fortificaci&oacute;n, espacios residenciales y religiosos, y la explotaci&oacute;n de sal, permite reconstruir c&oacute;mo se organizaba la vida econ&oacute;mica y militar de la regi&oacute;n durante m&aacute;s de mil a&ntilde;os. La preservaci&oacute;n del casco antiguo, las fortificaciones y las instalaciones relacionadas con la miner&iacute;a convierte al municipio en un referente para el turismo cultural y patrimonial de la Catalunya central.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fortaleza-catalunya-cuya-historia-ligada-sal-declarada-monumento-nacional_1_13126976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 13:43:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/50adaaeb-e8ce-4082-aabe-59718ed42860_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="257223" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/50adaaeb-e8ce-4082-aabe-59718ed42860_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="257223" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La fortaleza de Catalunya cuya historia está ligada a la sal y fue declarada Monumento Nacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/50adaaeb-e8ce-4082-aabe-59718ed42860_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Barcelona,Castillos,Iglesia,Patrimonio,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo de estilo colonial junto al Teide cuyo casco histórico está declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-estilo-colonial-teide-cuyo-casco-historico-declarado-conjunto-historico-artistico-nacional_1_13121179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f87f8b5c-6ecc-4c1b-a105-59f0d3f69c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140133.jpg" width="2107" height="1185" alt="El pueblo de estilo colonial junto al Teide cuyo casco histórico está declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una villa al norte de Tenerife mantiene su centro antiguo casi intacto, mostrando edificaciones centenarias, tradiciones locales y un entorno natural protegido que caracteriza la región</p><p class="subtitle">El pueblo apenas conocido de La Palma que cuenta con una playa kilométrica de arena negra</p></div><p class="article-text">
        La provincia de Santa Cruz de Tenerife, en Canarias, cuenta en la Orotava con un municipio cuyo casco hist&oacute;rico est&aacute; entre los conjuntos urbanos mejores conservados de la comunidad aut&oacute;noma, llegando a ser declarado Conjunto Hist&oacute;rico Art&iacute;stico en 1976. Sus calles en pendiente, casas se&ntilde;oriales de distintos colores con balcones de madera y patios interiores conforman un entorno que ha permanecido pr&aacute;cticamente intacto durante siglos. La arquitectura del centro evidencia la actividad econ&oacute;mica y social de la villa en los siglos XVI y XVII, as&iacute; como la adaptaci&oacute;n al relieve del valle que acoge a la poblaci&oacute;n. Esta conservaci&oacute;n ha convertido al municipio en un referente de patrimonio urbano en el archipi&eacute;lago canario y en un atractivo para quienes buscan recorrer espacios hist&oacute;ricos y culturales.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n de Orotava, que ronda los 42.500 habitantes, se encuentra distribuida en un valle que desciende desde las laderas del Teide, integrando un paisaje marcado por la geograf&iacute;a volc&aacute;nica y por espacios naturales que forman parte de la identidad del municipio.&nbsp;La disposici&oacute;n de calles, plazas y edificios refleja la evoluci&oacute;n de la villa a lo largo de los siglos y conserva su estructura hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        El entorno natural completa la singularidad de La Orotava. Gran parte del Parque Nacional del Teide, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2007, se encuentra dentro del t&eacute;rmino municipal. A su vez, el valle alberga espacios protegidos como el Parque Natural de la Corona Forestal, la Reserva Natural de Pinoleris y el Paisaje Protegido de La Resbala. La combinaci&oacute;n de altitud, abundancia de agua y clima templado ha favorecido el desarrollo de jardines y &aacute;reas verdes que se integran en el paisaje, contribuyendo a la preservaci&oacute;n de la flora aut&oacute;ctona y ofreciendo puntos de inter&eacute;s para quienes visitan el municipio.
    </p><h2 class="article-text">Patrimonio y cultura de La Orotava</h2><p class="article-text">
        El centro hist&oacute;rico concentra los principales elementos de inter&eacute;s del municipio. La Casa de los Balcones es uno de los ejemplos m&aacute;s representativos de la arquitectura se&ntilde;orial canaria y tambi&eacute;n funciona como centro de la artesan&iacute;a tradicional de La Orotava, donde se pueden observar t&eacute;cnicas locales de madera y bordado que se mantienen activas gracias a talleres y exposiciones. Otro espacio destacado es la iglesia de La Concepci&oacute;n, cuya magnitud y estructura corresponden a los siglos XVI y XVII. En la Plaza de la Constituci&oacute;n se encuentra la iglesia de San Agust&iacute;n, actualmente utilizada como Casa de la Cultura, y que representa uno de los n&uacute;cleos de actividad social y cultural del municipio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7f85dd22-e3d3-406d-b627-802e63e12e28_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa de los Balcones."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa de los Balcones.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La villa cuenta adem&aacute;s con otras construcciones hist&oacute;ricas relevantes. La iglesia de San Juan Bautista, iniciada en 1728, posee una sola nave con planta de cruz latina y refleja influencias del estilo portugu&eacute;s. La Casa Lercaro, construida en el siglo XVII, es un ejemplo notable de arquitectura canaria, que se ha conservado de manera que permite su uso tanto como atractivo tur&iacute;stico como escenario para rodajes de pel&iacute;culas y series. Por su parte, el Liceo de Taoro, erigido en 1928, es un palacete urbano que originalmente fue la residencia de la familia Ascanio y hoy sirve como sede social, integrando la memoria hist&oacute;rica de la burgues&iacute;a local en el recorrido por el municipio.
    </p><p class="article-text">
        Las tradiciones culturales de La Orotava se mantienen vivas a trav&eacute;s de manifestaciones que combinan arte, comunidad y patrimonio. La elaboraci&oacute;n de las alfombras de flores durante la fiesta del Corpus constituye una de las actividades m&aacute;s conocidas. Estas decoraciones se realizan sobre las calles del centro hist&oacute;rico y reproducen motivos religiosos y ornamentales, siguiendo t&eacute;cnicas heredadas de generaciones anteriores. La participaci&oacute;n colectiva en este evento refleja tanto la continuidad de las pr&aacute;cticas culturales como la importancia de conservar un patrimonio inmaterial que complementa los edificios hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        El valle en el que se encuentra la villa, el Valle de La Orotava, abarca desde las zonas agr&iacute;colas hasta las laderas del Teide, integrando espacios naturales y jardines. Entre ellos, destaca el Jard&iacute;n Bot&aacute;nico de Puerto de la Cruz, creado a finales del siglo XVIII por orden del rey Carlos III como espacio de adaptaci&oacute;n de especies vegetales ex&oacute;ticas. Este jard&iacute;n re&uacute;ne m&aacute;s de 4.000 especies de diferentes partes del mundo y conserva una colecci&oacute;n de plantas aut&oacute;ctonas, mostrando la relaci&oacute;n entre la villa y la conservaci&oacute;n de la biodiversidad local.
    </p><p class="article-text">
        El municipio combina, de manera integrada, patrimonio urbano, cultural y natural. Las viviendas se&ntilde;oriales con balcones de madera, los templos hist&oacute;ricos, las plazas y los jardines conforman un entorno en el que se percibe la historia y la evoluci&oacute;n de la villa. La relaci&oacute;n con los espacios naturales protegidos y la presencia del Teide como tel&oacute;n de fondo refuerzan la singularidad del territorio, que se mantiene casi intacto desde sus primeros periodos de desarrollo. La planificaci&oacute;n urbana y la preservaci&oacute;n de tradiciones garantizan que el casco hist&oacute;rico siga siendo un testimonio representativo de la arquitectura, la cultura y el paisaje del norte de Tenerife.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-estilo-colonial-teide-cuyo-casco-historico-declarado-conjunto-historico-artistico-nacional_1_13121179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 12:17:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f87f8b5c-6ecc-4c1b-a105-59f0d3f69c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140133.jpg" length="492275" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f87f8b5c-6ecc-4c1b-a105-59f0d3f69c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140133.jpg" type="image/jpeg" fileSize="492275" width="2107" height="1185"/>
      <media:title><![CDATA[El pueblo de estilo colonial junto al Teide cuyo casco histórico está declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f87f8b5c-6ecc-4c1b-a105-59f0d3f69c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140133.jpg" width="2107" height="1185"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife,Canarias,Patrimonio,Parque Nacional del Teide,Monumentos,Pueblos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Barcelona construyó dos torres venecianas iguales junto a Plaza de España y qué papel jugaron en 1929?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/barcelona-torres-venecianas-pm_1_13107894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4edfc882-a7f2-4524-9383-afe3751e6e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Barcelona construyó dos torres venecianas iguales junto a Plaza de España y qué papel jugaron en 1929?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Patrimonio barcelonés - Las construcciones repiten la silueta vertical y el remate superior del modelo italiano, y su ubicación junto a plaza de España hace que sean lo primero al acercarse al recinto</p><p class="subtitle">¿Qué quiso decir Miró con su escultura más alta? Barcelona aún debate una obra que nadie entendió del todo</p></div><p class="article-text">
        Los edificios verticales con campanas se levantan para que el sonido llegue lejos y para que se vean desde distintas calles. En <strong>Venecia</strong> existen alrededor de 180 campanarios repartidos por la ciudad y las islas de la laguna, aunque en otros momentos se superaron los 200.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno cumple funciones claras. Las campanas avisan de actos religiosos y tambi&eacute;n se usaban para marcar horarios o alertar a la poblaci&oacute;n. La forma de estos edificios responde a esa funci&oacute;n, con <strong>torres altas, plantas cuadradas y huecos abiertos en la parte superior </strong>para que el sonido salga sin obst&aacute;culos. Esa misma idea de elevar una estructura para que se vea desde lejos y gu&iacute;e el recorrido se utiliz&oacute; fuera de Italia.
    </p><h2 class="article-text">Barcelona levant&oacute; dos torres que marcaban la entrada a la exposici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Dos torres levantadas en <strong>Barcelona</strong> entre 1927 y 1928 copiaron ese esquema para se&ntilde;alar el acceso a la <strong>Exposici&oacute;n Internacional de 1929</strong>, tal como recoge <em>La Vanguardia</em>. El proyecto, firmado por <strong>Ramon Revent&oacute;s</strong>, coloc&oacute; estas construcciones a ambos lados de la avenida Reina Mar&iacute;a Cristina para que quien avanzara hacia Montju&iuml;c supiera por d&oacute;nde entrar.
    </p><p class="article-text">
        Las torres no ten&iacute;an campanas, pero repet&iacute;an la silueta vertical y el remate superior que recuerda al modelo veneciano. Su colocaci&oacute;n junto a la plaza de Espa&ntilde;a las convirti&oacute; en el primer elemento que se encuentra al avanzar hacia el recinto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1ff35a75-c4ae-4632-ad23-88a77becd7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La parte alta ofrece vistas desde un espacio cubierto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La parte alta ofrece vistas desde un espacio cubierto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o toma como referencia e<strong>l campanario de la bas&iacute;lica de San Marcos</strong>, conocido como <em>Campanile di San Marco</em>. No es una copia exacta, aun as&iacute;. Las torres de Barcelona alcanzan 47 metros de altura y tienen una base cuadrada de 7,2 metros por lado, mientras que el modelo veneciano llega a unos 50 metros de altura y 12 metros por lado. 
    </p><p class="article-text">
        Las proporciones cambian, pero la estructura se reconoce. Se ve un volumen vertical sencillo que sube limpio y acaba en una parte superior que cierra la forma. Ese esquema hace que, aunque las dimensiones no coincidan, el parentesco con el modelo original se identifique al mirarlas. 
    </p><h2 class="article-text">El interior muestra una escalera que sube rodeando un n&uacute;cleo</h2><p class="article-text">
        El interior no se ve desde fuera y solo se abre en ocasiones puntuales. Seg&uacute;n el reportaje de Xavier Casinos en <em>La Vanguardia</em>, al entrar aparece una sala sencilla y, tras subir un tramo corto, se accede a un volumen vertical de ladrillo rodeado por una escalera que gira mientras asciende. 
    </p><p class="article-text">
        Esa escalera permite <strong>subir casi 50 metros</strong> hasta la parte superior. Arriba hay un espacio cubierto con una estructura de cobre apoyada sobre 28 columnas. Desde ah&iacute; se puede mirar hacia el exterior a trav&eacute;s de huecos en la madera.
    </p><p class="article-text">
        Por fuera, las<strong> torres son iguales entre s&iacute; </strong>y mantienen una planta cuadrada. Est&aacute;n construidas con ladrillo visto y una base de piedra artificial. En la parte superior aparece un templete recubierto de cobre. Esa elecci&oacute;n de materiales responde a la idea inicial del proyecto, que <strong>no buscaba una construcci&oacute;n permanente</strong>. Aun as&iacute;, la altura y la repetici&oacute;n de formas hacen que se vean desde distintos puntos de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Las torres pasaron de ser temporales a formar parte de la ciudad</h2><p class="article-text">
        Durante la exposici&oacute;n, cada torre ten&iacute;a una funci&oacute;n concreta. En la torre oeste se instal&oacute; el <strong>control de accesos</strong>, donde se revisaba la entrada de visitantes. En la torre este se coloc&oacute; un <strong>altavoz</strong> en la parte alta para emitir avisos. De este modo, las estructuras no solo estaban ah&iacute; para verse, sino que participaban en la organizaci&oacute;n del recinto.
    </p><p class="article-text">
        El plan inicial contemplaba desmontarlas al terminar el evento. Aun as&iacute;, se decidi&oacute; <strong>mantenerlas en pie.</strong> Esa decisi&oacute;n cambi&oacute; su papel dentro de la ciudad. Dejaron de ser estructuras temporales y pasaron a formar parte del entorno de la plaza de Espa&ntilde;a y del acceso a Montju&iuml;c. Tambi&eacute;n se sumaron al conjunto de obras de Revent&oacute;s que siguen en pie, como el Poble Espanyol o el Teatre Grec.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf83c24a-c276-4caa-88b5-02d649a5d20a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tras la exposición se decidió no desmontarlas y desde entonces se integraron en la zona de plaza de España, además de usarse como punto de encuentro habitual"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tras la exposición se decidió no desmontarlas y desde entonces se integraron en la zona de plaza de España, además de usarse como punto de encuentro habitual                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy siguen en el mismo lugar y se utilizan como punto de encuentro. Muchas personas quedan all&iacute; antes de subir hacia la monta&ntilde;a o acudir a eventos en la Fira de Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute;n<strong> protegidas como bien de inter&eacute;s local </strong>dentro del Cat&aacute;logo de Patrimonio Arquitect&oacute;nico del Ayuntamiento. Esa protecci&oacute;n reconoce su valor dentro del conjunto barcelon&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El paso del tiempo obliga a cuidar materiales y estructura</h2><p class="article-text">
        El uso de materiales pensados para una vida corta oblig&oacute; a intervenir con el paso del tiempo. La base de piedra artificial, el ladrillo y los elementos de madera y cobre requieren<strong> revisiones peri&oacute;dicas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso se han realizado varias actuaciones de mantenimiento y algunas rehabilitaciones m&aacute;s amplias. Estas intervenciones permiten que las torres sigan en pie y mantengan su forma original mientras contin&uacute;anguiando a quienes cruzan la avenida hacia Montju&iuml;c.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/barcelona-torres-venecianas-pm_1_13107894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 11:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4edfc882-a7f2-4524-9383-afe3751e6e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="346355" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4edfc882-a7f2-4524-9383-afe3751e6e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="346355" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué Barcelona construyó dos torres venecianas iguales junto a Plaza de España y qué papel jugaron en 1929?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4edfc882-a7f2-4524-9383-afe3751e6e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Barcelona,Venecia,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa de Alicante con más de 2.500 años de historia y tres monumentos Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-alicante-2-500-anos-historia-tres-monumentos-patrimonio-humanidad-unesco_1_13096215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cf4a237-4ab6-4e45-b6cd-01bf4eccae84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La villa de Alicante con más de 2.500 años de historia y tres monumentos Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elche combina siglos de tradiciones vivas con espacios culturales y naturales que muestran cómo la ciudad mantiene su patrimonio protegido y accesible para visitantes</p><p class="subtitle">La capital del noroeste de España que puedes recorrer cómodamente a pie y que es una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad menos conocidas</p></div><p class="article-text">
        A solo 20 kil&oacute;metros de Alicante se encuentra Elche, un n&uacute;cleo urbano con m&aacute;s de 2.500 a&ntilde;os de historia y una ocupaci&oacute;n continuada que la convierte en uno de los territorios m&aacute;s antiguos del sureste peninsular. Esta ciudad combina un entorno natural cercano con playas, zonas verdes y un patrimonio hist&oacute;rico y cultural que se ha preservado a lo largo de los siglos. Su desarrollo urbano refleja la superposici&oacute;n de civilizaciones, desde los primeros asentamientos &iacute;beros hasta la influencia romana y musulmana, que configuraron la estructura de sus calles, huertos y sistemas de riego tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Elche es la segunda ciudad m&aacute;s poblada de la provincia de Alicante y la tercera de la Comunidad Valenciana. Adem&aacute;s, funciona como capital de la comarca del Baix Vinalop&oacute;, un territorio que ha contribuido al mantenimiento de sus tradiciones y a la gesti&oacute;n de su patrimonio. Su crecimiento no ha comprometido la conservaci&oacute;n de elementos hist&oacute;ricos y naturales, lo que ha permitido que espacios como el Palmeral y el casco hist&oacute;rico mantengan su integridad, y que manifestaciones culturales y educativas contin&uacute;en desarroll&aacute;ndose en paralelo a la vida urbana.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad se ha convertido en un referente en la protecci&oacute;n y gesti&oacute;n del patrimonio, siendo una de las pocas en el mundo que acumula tres bienes reconocidos por la UNESCO. Estos son el Palmeral, el Misteri d'Elx y el Centro de Cultura Tradicional Museo Escolar de Pusol, cada uno representando un aspecto distinto de la identidad de Elche: la tradici&oacute;n agr&iacute;cola y natural, la expresi&oacute;n cultural y teatral, y la preservaci&oacute;n educativa de la historia local. Esta combinaci&oacute;n de elementos la sit&uacute;a como un destino singular dentro del Mediterr&aacute;neo, capaz de atraer tanto a turistas como a investigadores interesados en la historia, la cultura y la sostenibilidad.
    </p><h2 class="article-text">Palmeral de Elche</h2><p class="article-text">
        El Palmeral de Elche se extiende a lo largo de m&aacute;s de cinco kil&oacute;metros cuadrados y cuenta con m&aacute;s de 200.000 palmeras, incluyendo ejemplares milenarios que forman parte de la identidad de la ciudad. Entre ellas destaca la palmera imperial, que alcanza aproximadamente 25 metros de altura y posee varios brazos laterales, convirti&eacute;ndose en un s&iacute;mbolo reconocible del patrimonio local. Su origen se remonta a la &eacute;poca de Al-&Aacute;ndalus, cuando se desarrollaron t&eacute;cnicas de riego que permitieron la creaci&oacute;n de huertos organizados de manera eficiente. Estos sistemas hidr&aacute;ulicos tradicionales, todav&iacute;a operativos, constituyen un ejemplo de sostenibilidad en el manejo de ecosistemas mediterr&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        Este espacio no es solo un recurso agr&iacute;cola, sino un legado cultural vivo. La comunidad local ha mantenido el palmeral a lo largo de los siglos, integr&aacute;ndolo en la vida cotidiana y conservando la importancia simb&oacute;lica de las palmeras como parte de la identidad colectiva. La UNESCO lo declar&oacute; Patrimonio de la Humanidad en el a&ntilde;o 2.000, reconociendo su valor hist&oacute;rico, cultural y natural, as&iacute; como la labor de conservaci&oacute;n de las generaciones que han garantizado su supervivencia hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        El Palmeral tambi&eacute;n funciona como recurso educativo y tur&iacute;stico. Los recorridos permiten apreciar la organizaci&oacute;n de los huertos, los sistemas de riego tradicionales y la diversidad de especies vegetales, mostrando c&oacute;mo un espacio agr&iacute;cola puede integrarse de manera sostenible en un entorno urbano sin perder su valor cultural y patrimonial.
    </p><h2 class="article-text">Misteri d'Elx</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1418104c-bba8-4440-8f18-91c11e2533ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Misteri d&#039;Elx."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Misteri d&#039;Elx.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Misteri d&rsquo;Elx, conocido tambi&eacute;n como la Festa d'Elx, es un drama sacro-l&iacute;rico que se representa cada 14 y 15 de agosto en la bas&iacute;lica barroca de Santa Mar&iacute;a. La obra narra la dormici&oacute;n, la asunci&oacute;n y la coronaci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a, combinando m&uacute;sica, teatro y liturgia en una representaci&oacute;n que se remonta al siglo XV. A lo largo de los siglos, la partitura se ha enriquecido con piezas de distintas &eacute;pocas, incluyendo sonidos renacentistas y barrocos, manteniendo un v&iacute;nculo constante con su origen medieval.
    </p><p class="article-text">
        Su reconocimiento internacional lleg&oacute; en 2001, cuando la UNESCO incluy&oacute; el Misteri en la categor&iacute;a de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Esta designaci&oacute;n convirti&oacute; a la obra en la primera manifestaci&oacute;n festiva espa&ntilde;ola incluida en esta categor&iacute;a. La preparaci&oacute;n de la representaci&oacute;n implica ensayos previos, pruebas de voces y verificaci&oacute;n de los elementos t&eacute;cnicos necesarios para las escenas a&eacute;reas, asegurando que la obra se mantenga fiel a su tradici&oacute;n hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La Festa es un eje cultural de la ciudad, y su representaci&oacute;n anual atrae tanto a residentes como a visitantes. Su relevancia no solo radica en la continuidad de la tradici&oacute;n esc&eacute;nica, sino tambi&eacute;n en la interacci&oacute;n que genera entre patrimonio religioso, urbano y social, consolidando un espacio donde la historia, la m&uacute;sica y la devoci&oacute;n se encuentran integradas.
    </p><h2 class="article-text">Centro de Cultura Tradicional Museo Escolar de Pusol</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/63a73745-2fba-475b-8475-13d5c5a4e300_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Museo Escolar de Pusol"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Museo Escolar de Pusol                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Museo Escolar de Pusol constituye el tercer bien de Elche reconocido por la UNESCO, incorporado en 2009 al Registro de Mejores Pr&aacute;cticas de Salvaguarda. Este reconocimiento internacional valora la labor sostenida de conservaci&oacute;n y transmisi&oacute;n de las tradiciones, los oficios y la historia local, especialmente aquellos vinculados al &aacute;mbito rural que empezaban a desaparecer con los cambios tecnol&oacute;gicos del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El museo alberga objetos de uso cotidiano, herramientas, vestimenta y materiales que permiten conocer c&oacute;mo viv&iacute;an y trabajaban generaciones anteriores. Su enfoque pedag&oacute;gico busca conectar a los visitantes con la memoria hist&oacute;rica de la regi&oacute;n, mostrando el funcionamiento de actividades agr&iacute;colas, artesanales y comerciales que eran habituales en &eacute;pocas pasadas. La exposici&oacute;n de estos elementos facilita la comprensi&oacute;n del patrimonio material e inmaterial, ofreciendo una visi&oacute;n amplia de la vida cotidiana y de las pr&aacute;cticas culturales que forman parte de la identidad local.
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n del Museo Escolar de Pusol en el registro de la UNESCO refuerza la importancia de la conservaci&oacute;n educativa y cultural, convirti&eacute;ndolo en un espacio clave para la transmisi&oacute;n de conocimiento y la valoraci&oacute;n del pasado. Su papel va m&aacute;s all&aacute; de la mera exhibici&oacute;n de objetos, integrando la historia de la ciudad y la comarca en un contexto que permite reflexionar sobre la evoluci&oacute;n de la sociedad y las tradiciones locales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-alicante-2-500-anos-historia-tres-monumentos-patrimonio-humanidad-unesco_1_13096215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 12:03:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6cf4a237-4ab6-4e45-b6cd-01bf4eccae84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="486114" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6cf4a237-4ab6-4e45-b6cd-01bf4eccae84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="486114" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La villa de Alicante con más de 2.500 años de historia y tres monumentos Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6cf4a237-4ab6-4e45-b6cd-01bf4eccae84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alicante,Elche,Monumentos,Patrimonio de la Humanidad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
