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    <title><![CDATA[elDiario.es - Editoriales]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Editoriales]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Beatriz de Moura, la gran editora que nunca se dio importancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatriz-moura-gran-editora-dio-importancia_129_13156883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a0443b4-05a5-46b1-983f-e71667fcbbf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz de Moura, la gran editora que nunca se dio importancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 17 de abril falleció a los 87 años la traductora y fundadora del sello Tusquets Editores</p><p class="subtitle">Muere Beatriz de Moura, fundadora de la editorial Tusquets</p></div><p class="article-text">
        Siendo la editora m&aacute;s notable, con m&aacute;s car&aacute;cter, m&aacute;s belleza y m&aacute;s vitalidad de los nuevos editores barceloneses de la muy bien llamada <em>gauche divine</em>, Beatriz de Moura habr&iacute;a podido participar del espect&aacute;culo, ser portada de revistas de moda y suplementos de cultura. Y no quiso. Nadie ten&iacute;a su sonrisa ni sus caderas, su listeza instintiva, su buen ojo editorial. Y sin embargo prefiri&oacute; estar casi siempre a la sombra, hasta que se nos fue el pasado fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Fuimos al Tanatorio de Les Corts apenas un pu&ntilde;ado de amigos y parientes, alg&uacute;n antiguo novio, una autora, incluso un cr&iacute;tico literario&hellip; Y un nonagenario al que no conoc&iacute;a nadie y que me cont&oacute; que era el impresor de Grafos, que trabaj&oacute; con enormes dificultades el oro y la plata de las dos colecciones memorables con las que Beatriz comenz&oacute; su carrera de editora, los Cuadernos &iacute;nfimos (plata) y la serie Marginales (oro), a partir de 1969. Tambi&eacute;n estaban las dos maravillosas mujeres que cuidaron de ella durante los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os de su vida, con sus maridos, los &uacute;nicos de riguroso y elegante negro, excepto por supuesto un beb&eacute;, el nieto de una de ella.
    </p><p class="article-text">
        Beatriz habr&iacute;a captado y re&iacute;do con sus poderosas carcajadas toda la iron&iacute;a, todas las ausencias, de aquel acto en el que solo Cristina Fern&aacute;ndez Cubas, a quien Beatriz public&oacute; toda su obra, estaba realmente adolorida, temiendo el momento en el que durante el funeral iba a tener que hablar, y sabiendo que no iba a poder hacerlo, que la voz se le iba a quebrar. No pudo estar Toni L&oacute;pez Lamadrid (falleci&oacute; hace unos a&ntilde;os), el hombre con el que Beatriz vivi&oacute; largu&iacute;simos a&ntilde;os, con el que tuvo tremendas peloteras (en las que al final ella acababa llam&aacute;ndole negrero, en alusi&oacute;n a la industria exportadora de carne africana hacia las Am&eacute;ricas con la que la familia de Toni hizo fortuna). Pero unidos por lazos invisibles y pasi&oacute;n compartida, y colaborando en la tarea com&uacute;n de hacer crecer una editorial que se lanz&oacute; a publicar novelas cuando esto estaba muy mal visto por la izquierda. Una editorial que era intuici&oacute;n pura, reflejo de una personalidad a contracorriente, la de Beatriz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Reunión del jurado del premio La Sonrisa Vertical, de la editorial Tusquets, en los años ochenta. De izquierda a derecha: El actor Fernando Fernán Gómez, el escritor Juan Marsé, la editora Beatriz de Moura y Luis García-Berlanga"
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                Reunión del jurado del premio La Sonrisa Vertical, de la editorial Tusquets, en los años ochenta. De izquierda a derecha: El actor Fernando Fernán Gómez, el escritor Juan Marsé, la editora Beatriz de Moura y Luis García-Berlanga                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tusquets editores se llam&oacute; as&iacute; porque Beatriz tuvo un primer matrimonio con &Oacute;scar, el hermano de Esther Tusquets (la editora de Lumen: admito que lo de los apellidos y nombres de editoriales es un trabalenguas), que fue el responsable junto con Clotet del dise&ntilde;o de esas colecciones que tra&iacute;a locos a los t&eacute;cnicos de Grafos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b1b809d3-a446-4ba0-a815-22048a734aa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Como los j&oacute;venes no lo saben, aclarar&eacute; que aquel grupo de hijos de familias con mucho dinero, empresarios que convivieron tranquilamente con el fascismo seg&uacute;n cont&oacute; con su notable sinceridad Esther Tusquets, y empresarios editoriales ellos mismos, eran gente viajada y no dispuesta a vivir con la mojigater&iacute;a impuesta por el r&eacute;gimen de Franco. Quer&iacute;an el amor libre, la copa llena, la m&uacute;sica a todo volumen. Aquella vida miserable y tontuna de sus mayores, donde todo se hac&iacute;a en secreto (amantes, negocios sucios&hellip;) no era para ellos porque prefer&iacute;an copiar las costumbres m&aacute;s liberales y muy visibles que ve&iacute;an en Par&iacute;s y Nueva York, en Roma y Frankfurt, ciudades que por ser de familias acomodadas no les estaban vedadas.
    </p><p class="article-text">
        Beatriz no se las daba de marxista ni de intelectual, por eso Tusquets fue desde el primer d&iacute;a un sello diferente de Anagrama, que dedic&oacute; el primer decenio de su historia casi exclusivamente a disciplinas como el estructuralismo. Tusquets public&oacute; apenas un a&ntilde;o y pico tras su nacimiento el primero de sus <em>best sellers,</em> aquel trabajo period&iacute;stico de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez que era tan bueno como sus novelas, <em>Relato de un n&aacute;ufrago</em>, un acierto que financi&oacute; la editorial una larga &eacute;poca.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3105d33b-2823-4ac2-8084-950486df7846_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero para que se comprenda mejor el m&eacute;rito editorial de Beatriz de Moura citar&eacute; unos pocos autores espa&ntilde;oles que marcaron &eacute;poca: Enrique Vila-Matas (que debut&oacute; con ella), Leopoldo Mar&iacute;a Panero (a quien public&oacute; su mejor libro en prosa, <em>En lugar del hijo</em>) y la ya mencionada Cristina Fern&aacute;ndez Cubas (con un libro de relatos, <em>Mi hermana Elba</em>, rechazado por varias editoriales). Tres autores que fundaron, sin que los autores y ni la editora se fijaran siquiera en el detalle, una nueva manera de escribir que en Espa&ntilde;a era radicalmente opuesta a las tendencias habituales desde Cela y compa&ntilde;&iacute;a: mucho acento en el casticismo y la palabrer&iacute;a, poco inter&eacute;s por las historias. Ese tr&iacute;o de autores lo cambi&oacute; todo. Luego lleg&oacute; lo que bautic&eacute; como Nueva narrativa Espa&ntilde;ola, como colaborador de Anagrama.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://m.media-amazon.com/images/I/61dP-0Um1BL._AC_UF1000,1000_QL80_.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Fueron esos los primeros pasos (con permiso del Seix Barral de don Carlos) que acercaron la edici&oacute;n espa&ntilde;ola a la europea, y en la vanguardia de todo aquello estuvo Beatriz, sin jam&aacute;s echarse faroles. Luego, porque ella era como era, lanz&oacute; muchos libros en el &aacute;rea de la acracia, y tambi&eacute;n en dos campos olvidados por las letras hispanas hasta que ella entr&oacute; con el br&iacute;o que la caracterizaba en la edici&oacute;n de obras que trataban sobre los placeres cotidianos (Los cinco sentidos) y la sexualidad prohibida (La sonrisa vertical).
    </p><p class="article-text">
        Luego se sum&oacute; a todo eso la publicaci&oacute;n de <em>El amante</em> de Marguerite Duras, la de <em>La insoportable levedad del ser</em> de Milan Kundera y la obra de Pynchon y todo lo que ustedes quieran. Su mano derecha, Juan Cerezo, contin&uacute;a esa labor, ahora con la empresa dentro del grupo Planeta.
    </p><p class="article-text">
        Otro apunte que define a la persona, y que este domingo me cont&oacute; uno de sus amigos: Beatriz firm&oacute; el primer manifiesto espa&ntilde;ol en favor de la despenalizaci&oacute;n de la eutanasia. Pero renunci&oacute; a que se la aplicaran cuando not&oacute; los primeros s&iacute;ntomas graves de la enfermedad de Alzheimer. Era demasiado vital para pedir que le quitaran la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Murillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatriz-moura-gran-editora-dio-importancia_129_13156883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 12:04:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz de Moura, la gran editora que nunca se dio importancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Obituarios,Obituario,Tusquets,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El despido de un editor provoca la salida de un centenar de autores: "Es una guerra ideológica para imponer el autoritarismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/despido-editor-provoca-salida-centenar-autores-guerra-ideologica-imponer-autoritarismo_1_13146847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c9262da-66a7-4a88-a519-58b078e5bc62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El despido de un editor provoca la salida de un centenar de autores: &quot;Es una guerra ideológica para imponer el autoritarismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frédéric Beigbeder, Virginie Despentes, Paul B. Preciado o Vanessa Springora rechazan el despido de Olivier Nora de la editorial Grasset por decisión del magnate mediático cercano a la ultraderecha Vincent Bolloré, que controla el gran grupo editorial Hachette</p><p class="subtitle">Denis Villeneuve, Jane Fonda, Mark Ruffalo y más de 1.000 estrellas de Hollywood firman una carta en contra de la fusión de Warner y Paramount</p></div><p class="article-text">
        Un abandono en masa in&eacute;dito en el mundo editorial. Hasta 115 autores se han ido de golpe de la editorial francesa Grasset, tras el despido de Olivier Nora, tras 26 a&ntilde;os al frente de la casa.
    </p><p class="article-text">
        El grupo Hachette, propietario del sello Grasset, destituy&oacute; a su prestigioso director el pasado 14 de abril, solo unas horas antes de la apertura de la Feria del Libro de Par&iacute;s, una noticia que cay&oacute; como una bomba en un momento tan se&ntilde;alado. La decisi&oacute;n la tom&oacute; Vincent Bollor&eacute;, magnate de la comunicaci&oacute;n y multimillonario que ha utilizado sus medios en apoyo de la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        En una carta abierta, escritores como Fr&eacute;d&eacute;ric Beigbeder, Virginie Despentes, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-b-preciado-hay-sacar-cuerpo-trans-lenguajes-dominantes-inventados-derecha_1_10595161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul B. Preciado</a>, el director de Cannes <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/thierry-fremaux-director-festival-cannes-capitalismo-ganando-convertido-espectador-cine-consumidor_1_12123537.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thierry Fr&eacute;maux</a>, la autora <em>El consentimiento</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vanessa-springora-haber-sido-victima-no-impide-nadie-convertirse-verdugo_1_12597720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vanessa Springora</a>, la hija del creador de Ast&eacute;rix Anne Goscinny, H&eacute;l&egrave;ne Gestern, el fil&oacute;sofo Bernard-Henri Levy o la cineasta y escritora espa&ntilde;ola <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maria-larrea-novelista-franquismo-habia-idea-bebe-kilo-patatas_1_10669016.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Larrea</a>, entre much&iacute;simos otros, califican el despido como &ldquo;un ataque inaceptable a la independencia editorial y la libertad creativa&rdquo; y lo tildan de &ldquo;desprecio&rdquo; hacia los que hacen sus libros y hacia quienes los leen.
    </p><p class="article-text">
        En el texto, <a href="https://www.liberation.fr/culture/livres/despentes-askolovitch-chalandon-springora-nous-ne-signerons-pas-notre-prochain-livre-chez-grasset-ecrivent-115-auteurs-et-autrices-dans-leur-lettre-de-depart-20260416_2G7L6O6D2FFM7GQRAPLUEIO7V4/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">publicado en exclusiva por el peri&oacute;dico Lib&eacute;ration</a>, los autores definen a Olivier Nora como &ldquo;el baluarte y el pilar fundamental gracias a su elegancia moral, su disponibilidad y su compromiso&rdquo;. <a href="https://www.grasset.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Egrave;ditions Grasset</a> es una prestigiosa editorial fundada en 1907.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos negamos a ser rehenes de una guerra ideol&oacute;gica que busca imponer el autoritarismo en todos los &aacute;mbitos de la cultura y los medios de comunicaci&oacute;n. Nos solidarizamos plenamente con los equipos, escritores y autores que a&uacute;n no pueden alzar la voz&rdquo;, expresa este centenar de autores.
    </p><h2 class="article-text">El desacuerdo final</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n fuentes consultadas por el diario Le Figaro, el desacuerdo final entre Olivier Nora y la direcci&oacute;n de Hachette gira en torno a la fecha de publicaci&oacute;n del libro del escritor francoargelino Boualem Sansal, acosado desde hace dos d&eacute;cadas por sectores radicales del islamismo. Seg&uacute;n el diario franc&eacute;s, Sansal quer&iacute;a publicar el libro de inmediato, pero Olivier Nora hab&iacute;a decidido posponerlo para no interferir con las publicaciones oto&ntilde;ales de otros autores, ya programadas.
    </p><p class="article-text">
        Vincent Bollor&eacute; tom&oacute; el control de Hachette, el tercer grupo editorial m&aacute;s grande del mundo y el principal en Francia, en 2023 cuando el gigante medi&aacute;tico Vivendi logr&oacute; hacerse con casi el 60% de las acciones del grupo Lagard&egrave;re, la matriz de Hachette y editor tambi&eacute;n de la cabecera Paris Match.
    </p><p class="article-text">
        El holding Bollor&eacute; SE participa tambi&eacute;n Canal+, Havas o el grupo PRISA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/despido-editor-provoca-salida-centenar-autores-guerra-ideologica-imponer-autoritarismo_1_13146847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 09:21:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El despido de un editor provoca la salida de un centenar de autores: "Es una guerra ideológica para imponer el autoritarismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Editoriales,Francia,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Allende: “No podría escribir una novela sobre Trump, necesito la distancia del tiempo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/isabel-allende-no-escribir-novela-trump-necesito-distancia-tiempo_1_13130188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfacdbcb-33bc-4b87-95bc-1fb1a8b28790_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140455.jpg" width="4975" height="2798" alt="Isabel Allende: “No podría escribir una novela sobre Trump, necesito la distancia del tiempo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora chilena presenta su nueva obra 'La palabra mágica. Una vida escrita', en la que hace un ejercicio de memoria para reflexionar sobre el valor de su oficio</p><p class="subtitle">Síndrome de Estocolmo en un internado católico: ‘Helada en mayo’, la novela de Antonia White sobre un colegio de monjas</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/isabel-allende-no-quiero-vivir-dictadura-chile-si-llega-momento-ire-eeuu_1_12318377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Allende</a> (Lima, 1942) siempre ha sido consciente del poder de las palabras. Tanto es as&iacute; que las palabras han sido la base de la trayectoria de la autora, y no &uacute;nicamente por la extensa bibliograf&iacute;a a la que han dado forma, sino por lo que ha decidido contar a trav&eacute;s de ellas. A lo largo de las d&eacute;cadas, la escritora ha aprovechado su altavoz para hacer un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/isabel-allende-vez-dice-palabra-literatura-mente-libros-escriben-hombres-blancos_1_6473831.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tremendo ejercicio de memoria</a>, sobre todo desde que empez&oacute;, en el exilio, una carta a su abuelo moribundo el 8 de enero de 1981, que acabar&iacute;a siendo la semilla de su cl&aacute;sico <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>.
    </p><p class="article-text">
        Con la preocupaci&oacute;n ante lo que est&aacute; ocurriendo en el presente, pero con la mirada puesta en el pasado para recordar todo aquello por lo que ha pasado, Isabel Allende ha declarado este jueves en rueda de prensa que &ldquo;la memoria lo transforma todo&rdquo;. La autora regresa a las librer&iacute;as con <em>La palabra m&aacute;gica. Una vida escrita</em>, obra en la que explica lo que ha supuesto para ella ser autora y que sirve como reflexi&oacute;n sobre el papel que ha tenido este oficio. Un oficio para el que reconoce que ha necesitado de la distancia del tiempo, pues ha afirmado que tiene que separarse de los hechos para poder escribir sobre ellos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escrib&iacute;<em> La casa de los esp&iacute;ritus</em> en 1982. Est&aacute;bamos en plena dictadura, pero el golpe militar y el exilio hab&iacute;an ocurrido mucho tiempo antes. Necesit&eacute; tiempo para poder verlo con la distancia y la iron&iacute;a necesarias. Hoy no podr&iacute;a escribir una novela sobre Trump o sobre lo que est&aacute; pasando en EEUU&rdquo;, ha explicado Allende, que ha agregado que para una circunstancia mayor, para una visi&oacute;n panor&aacute;mica de lo que ocurre, se necesita la &ldquo;distancia del tiempo&rdquo; y perspectiva. &ldquo;En este momento no estoy preparada para escribir sobre eso&rdquo;, ha se&ntilde;alado, concretando que solo lo estar&iacute;a si estuvi&eacute;ramos hablando de &ldquo;casos particulares&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/505867df-3120-4a1c-b25f-11df4bdd1cda_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la escritora ha expresado su descontento con la situaci&oacute;n actual en EEUU, y ha aconsejado que para dedicarse a la escritura es importante evitar las distracciones, pues &ldquo;el silencio interior es fundamental&rdquo;: &ldquo;Si cojo el tel&eacute;fono y veo todas las brutalidades que ha hecho Trump, se me arruina el d&iacute;a&rdquo;. Isabel Allende ha denunciado que en el pa&iacute;s estadounidense se est&eacute; controlando &ldquo;lo que se ense&ntilde;a en las clases&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; censurando la mitad de la historia de este pa&iacute;s, lo que tenga que ver con razas, con la lucha de los trabajadores. Solo<em> La casa de los esp&iacute;ritus</em> est&aacute; censurado en varios estados, lo cual me parece un honor, por algo los censuran&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        Esta no es la &uacute;nica de las cosas sobre las que ha puesto el foco la escritora. Allende tambi&eacute;n ha apuntado que sigue existiendo un sesgo machista en la cr&iacute;tica por parte de la prensa especializada. &ldquo;Yo no controlo lo que se va a decir de m&iacute;, pero la cr&iacute;tica es brutal con las mujeres&rdquo;, ha declarado. &ldquo;Si una mujer escribe <em>El amor en los tiempos del c&oacute;lera</em>, la habr&iacute;an tildado de sentimental, pero como lo escribe un hombre nadie piensa eso&rdquo;, argumenta sobre el libro de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez. &ldquo;Si una mujer escribe una novela hist&oacute;rica, tiene que estar absolutamente investigada a fondo y tiene que competir con otras novelas hist&oacute;ricas muy inferiores que est&aacute;n escritas por hombres&rdquo;, explica, sentenciando que &ldquo;la cr&iacute;tica es muy fuerte contra la mujer&rdquo; y que, aunque &ldquo;ahora hay un poco m&aacute;s de respeto&rdquo;, este &ldquo;sigue faltando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la autora ha hecho hincapi&eacute; en la autocensura a la que llegan los propios escritores. &ldquo;En el caso de la ficci&oacute;n, no tengo problemas en usar a miembros de mi familia porque los transformo&rdquo;, ha destacado, alegando que tiene &ldquo;libertad&rdquo; para hacer lo que le convenga. &ldquo;En una memoria, en cambio, son personas, no son personajes, y tengo que tener mucho m&aacute;s cuidado&rdquo;, ha contado en la rueda de prensa. &ldquo;Para no tener miedo, escribo todo lo que quiero y luego lo reviso para ver si es cierto. Despu&eacute;s, le muestro el manuscrito a las personas que est&aacute;n mencionadas, y ellas deciden si quieren o no estar en el libro, pero no lo cambio porque esa es mi visi&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido para reclamar que &ldquo;hay que perder el miedo&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy, la mayor parte de la gente joven tiene miedo a la página porque están acostumbrados a la pantalla y lo quieren todo visual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel Allende</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A lo que tambi&eacute;n ha invitado la autora a perder el miedo es a la p&aacute;gina en blanco, ya que &ldquo;uno no va a contar la gran novela americana&rdquo;. &ldquo;Da miedo cuando uno piensa en un proyecto enorme. Si vamos d&iacute;a a d&iacute;a y p&aacute;gina a p&aacute;gina, se va haciendo. A m&iacute; lo que m&aacute;s me cuesta son las dos o tres primeras semanas de escritura, porque tengo que quitarme de la cabeza la ambici&oacute;n de hacer algo extraordinario&rdquo;, ha reflexionado. &ldquo;No puedo escribir con un guion, porque no s&eacute; lo que va a pasar. El prop&oacute;sito de <em>La palabra m&aacute;gica. Una vida escrita</em> es quitarle el miedo a la gente: no solo el miedo a escribir, tambi&eacute;n el miedo a leer. La mayor parte de la gente joven hoy tiene miedo a la p&aacute;gina porque est&aacute;n acostumbrados a la pantalla y lo quieren todo visual&rdquo;, ha declarado.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Isabel Allende ha querido pronunciarse sobre la importancia de tomarse en serio el trabajo. &ldquo;Soy muy disciplinada porque este es mi trabajo&rdquo;, ha alegado, agregando que siempre le ha sobrado &ldquo;energ&iacute;a&rdquo; y que es &ldquo;hiperactiva&rdquo;. &ldquo;Todos los d&iacute;as me siento temprano a escribir. Si lo que quieres es dedicarte a cualquier trabajo creativo, la inspiraci&oacute;n y el talento son fant&aacute;sticos, pero sin la disciplina no llegas a nada&rdquo;, ha resaltado. &ldquo;No tengo m&aacute;s vida que esto. Esto es todo lo que hago, me apasiona y ocupa todo mi tiempo. Lo &uacute;nico que hago es escribir, jugar con mis perros y amar a mi marido&rdquo;, ha comentado, se&ntilde;alando que es una &ldquo;vida muy simple&rdquo; y que le &ldquo;sobran horas&rdquo;. &ldquo;No me podr&iacute;a jubilar porque volver&iacute;a loca a toda mi familia&rdquo;, ha bromeado.
    </p><h2 class="article-text">Las presencias de las que se nutre la escritora</h2><p class="article-text">
        Con respecto a la memoria, la autora tambi&eacute;n ha indicado que &ldquo;existen muchas dimensiones de la realidad&rdquo;, que &ldquo;controlamos muy poco&rdquo; y que &ldquo;cualquier cosa puede pasar&rdquo;. &ldquo;No veo fantasmas y no soy particularmente supersticiosa, pero me rodeo de presencias. Esas presencias son de la gente a la que quiero que ya no est&aacute; aqu&iacute;, pero que en un ejercicio de memoria y de amor los tengo presentes&rdquo;, ha reflexionado. &ldquo;Todos ellos son partes de mi realidad, y los personajes, que son inventados, tambi&eacute;n tienen algo de alguien que he conocido. Cuando termino mi d&iacute;a, cierro la puerta de mi oficina y no quiero que nadie entre a limpiar, porque ah&iacute; est&aacute;n esas presencias esperando. Ese realismo m&aacute;gico es una manera de vivir en una realidad m&uacute;ltiple que no es solamente lo palpable. Hay mucho m&aacute;s, y est&aacute; la memoria y todo lo que uno ha vivido&rdquo;, ha contado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando alguien se pone vieja como yo, se recuerda mejor y m&aacute;s intensamente lo m&aacute;s antiguo. Ahora estoy recordando mucho la infancia, lo que me pas&oacute; cuando era joven, y la mayor parte de las cosas que recuerdo me dan una verg&uuml;enza tremenda. &iquest;C&oacute;mo pude haber sido tan ignorante, tan impulsiva, tan indiscreta?&rdquo;, cuestiona Allende. &ldquo;Pero tengo una ventaja inmensa respecto a la memoria, y es que compart&iacute; con mi madre una cantidad inmensa de cartas, que tengo guardadas. La memoria lo transforma todo, es como la imaginaci&oacute;n: le das vueltas y, al cabo del tiempo, lo que recuerdas no pas&oacute; as&iacute;. Pero esas cartas son mi memoria viva&rdquo;, ha aclarado.
    </p><p class="article-text">
        Unas semanas despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n del libro, el 29 de abril, Prime Video estrenar&aacute; a nivel mundial la serie basada en la novela <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, que supondr&aacute; la primera adaptaci&oacute;n televisiva en espa&ntilde;ol de la aclamada obra. &ldquo;En 1995 se hizo la pel&iacute;cula, y en aquella &eacute;poca la gente no le&iacute;a subt&iacute;tulos. Para que tuviera &eacute;xito internacional ten&iacute;a que ser en ingl&eacute;s, ten&iacute;a que tener estrellas de Hollywood. No ten&iacute;a el sabor latinoamericano del libro, pero era una buena pel&iacute;cula&rdquo;, ha apuntado sobre el filme de Bille August que contaba en el reparto con Meryl Streep, Jeremy Irons o Antonio Banderas. &ldquo;Esto es muy diferente porque son ocho episodios y te permite contar la historia con calma. Tengo una ilusi&oacute;n tremenda de que le guste a la gente y, si es posible, que atraiga a los j&oacute;venes&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/isabel-allende-no-escribir-novela-trump-necesito-distancia-tiempo_1_13130188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 16:16:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Allende: “No podría escribir una novela sobre Trump, necesito la distancia del tiempo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Novela,Escritores,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-propone-viaje-muertos-temen-sombras_1_13072876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1256bff4-2779-466a-b689-4341d59c77e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x81y38.jpg" width="1200" height="675" alt="El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">David B, autor de ‘Epiléptico’, publica ‘El señor Búho y el País de los Muertos’, en el que su propuesta del inframundo recuerda al París de los años de entreguerras</p><p class="subtitle">Entrevista - Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El veterano dibujante David Beauchard (Nimes, 1959), conocido bajo el nombre art&iacute;stico de David B., es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/70-dibujantes-comic-cruzan-trazos-recaudar-fondos-gaza-venta-colectiva-exposicion_1_11561403.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dibujantes</a> europeos m&aacute;s influyentes de su generaci&oacute;n, que revolucion&oacute; el c&oacute;mic franc&eacute;s, su obra magna, <em>La ascensi&oacute;n del Gran Mal</em> (1996-2003). Ahora publicado como <em>Epil&eacute;ptico</em>, el libro se ha convertido en un <em>longseller</em> que trasciende generaciones. En aquella obra, David B. abordaba su historia familiar, marcada por la epilepsia de su hermano mayor, pero tambi&eacute;n dejaba constancia de su pasi&oacute;n por la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-reivindica-mitologia-partes-oppenheimer-discursos-sanchez_1_10825414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitolog&iacute;a</a> y la narraci&oacute;n de historias que marcar&iacute;an su obra posterior. De producci&oacute;n prol&iacute;fica, David B. ha construido un universo propio, entre el follet&iacute;n, el sue&ntilde;o y el mito, en el que destacan t&iacute;tulos como <em>El jard&iacute;n armado y otras historias </em>(2006), <em>Los sucesos de la noche </em>(2015) o <em>Diario de Italia </em>(2019), sin olvidar su particular visi&oacute;n de <em>Las mil y una noches</em>, <em>H&acirc;sib y la reina de las serpientes </em>(2017).
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo c&oacute;mic, David B. ofrece una historia que sintetiza todas sus virtudes como narrador. <em>El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos </em>(2026), publicado recientemente por Salamandra Graphic con traducci&oacute;n de Julia C. G&oacute;mez S&aacute;ez, propone un sorprendente viaje al m&aacute;s all&aacute;, al mundo en el que moran los muertos, en el que seguimos los pasos de Marie, una mujer a la que da miedo su propia sombra con forma de tigre, y que contar&aacute; con la ayuda de un particular psicopompo, el se&ntilde;or B&uacute;ho, en su b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n en el Pa&iacute;s de los Muertos.
    </p><p class="article-text">
        En su visita a Espa&ntilde;a para promocionar el c&oacute;mic, hemos podido conversar con el autor, que explica que el origen de este se encuentra en un primer relato corto que adaptada un poema de Ren&eacute; Daumal, escritor franc&eacute;s cercano al Surrealismo, que mostr&oacute; una obsesi&oacute;n por la muerte en el transcurso de su corta vida, marcada por su inter&eacute;s en la espiritualidad y el misticismo. &ldquo;En aquel poema de Daumal ya hab&iacute;a elementos como lo de quitarse los ojos y sustituirlos por granos de sal para dormir cuando un vivo visita el Pa&iacute;s de los Muertos&rdquo;, explica el dibujante. &ldquo;Despu&eacute;s de haber hecho este relato corto, que era la trasposici&oacute;n del poema a c&oacute;mic, segu&iacute; trabajando en el concepto y desarroll&eacute; m&aacute;s a los personajes del Se&ntilde;or B&uacute;ho y de Marie, y quise ampliar ese universo a&ntilde;adiendo algo personal, que fuera mi visi&oacute;n del m&aacute;s all&aacute; y del encuentro con la muerte&rdquo;, continua el autor de <em>Epil&eacute;ptico</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/acd8ba5d-4ab5-4097-bdc1-3f9165009098_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En ese personaje de Marie, precisamente, se encuentra uno de los elementos m&aacute;s novedosos de la obra, ya que, de forma habitual, sus protagonistas son masculinos, trasuntos, muchas veces, del propio David B. En esta ocasi&oacute;n, el motivo se encuentra en su propia vida. &ldquo;Cuando decid&iacute; hacer una novela gr&aacute;fica sobre este universo, mi pareja de entonces, Marine, me dijo que se sent&iacute;a totalmente identificada con Marie. Me dijo que esa chica que ten&iacute;a miedo de su propia sombra era ella&rdquo;, revela el autor. &ldquo;Inconscientemente, la hab&iacute;a convertido en el personaje. La realidad ha sobrepasado a la ficci&oacute;n, porque ella sufri&oacute; un c&aacute;ncer y falleci&oacute; antes de ver el libro terminado&rdquo;. As&iacute;, de alg&uacute;n modo, el c&oacute;mic se ha convertido en un homenaje a Marine.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conviv&iacute; con mi pareja casi diez a&ntilde;os, eso me permit&iacute;a conocerla bien &mdash;afirma&mdash;. La quise mucho. Era una persona con mucha vitalidad, con mucha energ&iacute;a, con mucho sentido del humor. En el libro he querido transmitir eso. No es un personaje desesperado ni fatalista, sino que lucha. Tiene momentos de baj&oacute;n, claro, pero, al igual que la persona real que yo conoc&iacute;, siempre consigue reaccionar. Recuerdo que cuando estaba enferma tomaba mucha distancia al respecto, nunca se lamentaba. Se re&iacute;a de su enfermedad&rdquo;, recuerda David B.
    </p><h2 class="article-text">Una mitolog&iacute;a personal</h2><p class="article-text">
        En sus obras anteriores, David B. ha cultivado un gusto por la mitolog&iacute;a y las viejas historias que evidencia sus ecl&eacute;cticas influencias, que van desde las religiones del Pr&oacute;ximo Oriente antiguo hasta los mitos cl&aacute;sicos, pasando por las historias tradicionales chinas y japonesas. &ldquo;Tengo influencias diversas, pero procuro desarrollarlas de forma coherente dentro de mi universo&rdquo;, explica el autor, para quien, en<em> El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos</em>,<em> </em>la clave est&aacute; en que se trata de &ldquo;un mundo de la acumulaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Muchas veces parto de lo gr&aacute;fico, de las cosas que me gusta dibujar &mdash;reconoce&mdash;. En el Pa&iacute;s de los Muertos, cada d&iacute;a llegan nuevos muertos, nuevos objetos y edificios abandonados. Todo lo que muere en la v&iacute;spera desembarca all&iacute;. Quer&iacute;a transmitir esa sensaci&oacute;n ca&oacute;tica, de que no tienes nada a lo que agarrarte, mientras que los que moran en ese mundo siguen anclados en el pasado, repitiendo lo que hac&iacute;an en vida&rdquo;, desarrolla David B.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias viñetas de &#039;El señor Búho y el País de los Muertos&#039;                            </span>
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        La disrupci&oacute;n llega cuando es una persona viva como Marie la que visita ese mundo, en el que tiene que disfrazarse con un vestido especial, hecho de su sombra, para pasar desapercibida y que Cerbero, una criatura que es tres al mismo tiempo, no la pueda oler. &ldquo;Es un falso mundo de vivos, es apariencia&rdquo;, dice el autor. &ldquo;Si est&aacute;s vivo en ese mundo puedes disimularlo con ciertos trucos, que ya estaban en el poema de Daumal, como ponerte una palabra en la frente, taparte la boca con tu propia sombra mientras comes&hellip;&rdquo;. En el proceso de elaboraci&oacute;n de la obra el mundo en el que transcurre la historia se ha ido construyendo poco a poco, como nos explica David B.: &ldquo;Tard&eacute; mucho en escribir el libro. Me quedaba atascado en algunas etapas, no sab&iacute;a por d&oacute;nde avanzar. Quer&iacute;a que Marie encontrara algo, pero no sab&iacute;a qu&eacute;&hellip; todo eso me lo he ido inventando sobre la marcha&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dibujar sue&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        En el proceso de trabajo de David B. la intuici&oacute;n y la improvisaci&oacute;n juegan un papel importante, ya que muchas veces sus historias se desarrollan con la l&oacute;gica on&iacute;rica, algo que ha tenido una gran importancia en su carrera, hasta el punto de dedicar obras enteras a dibujar sus propios sue&ntilde;os. Pero, seg&uacute;n nos explica, resulta dif&iacute;cil trasladar los sue&ntilde;os al papel mediante el dibujo. &ldquo;Cuando intento dibujar los sue&ntilde;os, tengo un recuerdo muy preciso, pero cuando intento concretar, todo se diluye y se borra&rdquo;, comenta. &ldquo;Te das cuenta de que son mucho m&aacute;s impresiones que cosas. Hay detalles de los que te acuerdas, pero todo lo dem&aacute;s es sumamente difuso. El dibujo es preciso, por lo que m&aacute;s bien tienes que hacer una trasposici&oacute;n del sue&ntilde;o. Es muy dif&iacute;cil transcribir un sue&ntilde;o con precisi&oacute;n, y no hay que intentar hacerlo. Los sue&ntilde;os son impresiones, sentimientos&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lo mitológico, muy presente en la obra de David B.                            </span>
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        Pese a las dificultades, David B. no podr&iacute;a renunciar a esta estrategia narrativa. &ldquo;Es un ejercicio de dibujo y de adaptaci&oacute;n. Me gusta hacerlo porque me aporta cosas distintas. Lo que veo en sue&ntilde;os son cosas que no podr&iacute;a imaginarme despierto&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        El dibujo puro, el acto en s&iacute; de dibujar, resulta de vital importancia para este autor franc&eacute;s. En un momento en el que gran parte de la profesi&oacute;n recurre a herramientas digitales de diverso tipo, David B. se aferra al l&aacute;piz y a la tinta, que, nos dice, le provocan una alegr&iacute;a especial. &ldquo;Lo &uacute;nico que s&eacute; hacer es dibujar a mano. Intent&eacute; dibujar con el ordenador pero no es lo m&iacute;o. Me gusta sentir c&oacute;mo la pluma rasca el papel&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en sus historias casi siempre parte del dibujo, seg&uacute;n nos relata. &ldquo;En este libro, mi intenci&oacute;n era hacer cosas que fueran peripecias que pudieran integrarse en la historia, pero que, al mismo tiempo, fueran cosas bonitas de dibujar. Hay una cohesi&oacute;n entre ambos&rdquo;, afirma. Y esto es especialmente evidente en el propio escenario, una ciudad bulliciosa, llena de figuras y objetos que cambian de una vi&ntilde;eta a otra, y que recuerdan al Par&iacute;s de los a&ntilde;os de entreguerras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias viñetas del cómic &#039;El Señor Búho y el País de los Muertos&#039; de David B.                            </span>
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        &ldquo;Me encanta Par&iacute;s, he vivido all&iacute; muchos a&ntilde;os&rdquo;, explica David B. &ldquo;Me gusta la est&eacute;tica de las pel&iacute;culas de los a&ntilde;os 20 y 30 que transcurr&iacute;an all&iacute; &mdash;contin&uacute;a&mdash;. Hay referencias a eso en el libro, los restaurantes, los peque&ntilde;os caf&eacute;s. Los polic&iacute;as que ayudan a Cerbero llevan uniformes de esa &eacute;poca. Me interesaba tambi&eacute;n trabajar con la clandestinidad de esos momentos, con c&oacute;mo un personaje puede sobrevivir en un mundo como ese&rdquo;, afirma el autor.
    </p><h2 class="article-text">L&rsquo;Association</h2><p class="article-text">
        <em>El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos</em> supone el regreso de David B. a L&rsquo;Association, una editorial independiente de la que es miembro fundador desde 1990, y que ha sido referencia para cualquiera que haya querido dibujar c&oacute;mics en Francia al margen de la gran industria. &ldquo;Cuando empezamos con la editorial, llegamos en un momento favorable para una renovaci&oacute;n de la novela gr&aacute;fica&rdquo;, explica el autor. &ldquo;Por eso la editorial creci&oacute; mucho. Tuvimos un gran &eacute;xito con <em>Pers&eacute;polis </em>(2000-2003) de Marjane Satrapi. Luego ha habido una explosi&oacute;n de la edici&oacute;n independiente en Francia. Han aparecido muchas editoriales peque&ntilde;as y eso ha multiplicado las posibilidades de publicar para los j&oacute;venes autores, y hemos dejado de ser la editorial vanguardista que &eacute;ramos. Nos hemos hecho mayores, como todo el mundo&rdquo;, reconoce David B.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n econ&oacute;mica en el sector no es buena, tal y como confirma el dibujante: &ldquo;la verdad es que tenemos muchos aprietos econ&oacute;micos, como todas las editoriales en Francia, porque ha disminuido el n&uacute;mero de lectores, el precio del papel ha subido mucho despu&eacute;s de la pandemia. Las cosas est&aacute;n bastante dif&iacute;ciles, pero intentamos seguir en la brecha&rdquo;. Con 67 a&ntilde;os y dos obras en proceso &mdash;una de ellas, la segunda parte de <em>Epil&eacute;ptico</em>&mdash;, David B. no parece pensar en la retirada. &ldquo;Para mucha gente el libro en papel tiene las horas contadas, pero es lo &uacute;nico que yo s&eacute; hacer&rdquo;, concluye, con una sonrisa serena en la cara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-propone-viaje-muertos-temen-sombras_1_13072876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Dibujos,Editoriales,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 50 poetas y editoriales de España y Portugal se dan cita este fin de semana en el 'Edita Nómada' de Cáceres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/50-poetas-editoriales-espana-portugal-dan-cita-semana-edita-nomada-caceres_1_13032199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77bbfbe7-b359-4311-87f2-96699170c5ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 50 poetas y editoriales de España y Portugal se dan cita este fin de semana en el &#039;Edita Nómada&#039; de Cáceres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poetas, editoriales y músicos participarán en esta cita cultural que se desarrollará en la Sala Boogaloo Club, la Biblioteca Pública Rodríguez Moñino/María Brey y el Hotel Alfonso IX
</p><p class="subtitle">El Paseo celebra el oficio de editar libros con cariño y sin prisas
</p></div><p class="article-text">
        C&aacute;ceres acoge este fin de semana la d&eacute;cima edici&oacute;n de Edita N&oacute;mada, el Encuentro de Edici&oacute;n Independiente y Poes&iacute;a que reunir&aacute; a autores, autoras y sellos editoriales de distintos puntos de Espa&ntilde;a y Portugal en una programaci&oacute;n que combina m&uacute;sica, recitales y ponencias.
    </p><p class="article-text">
        El X Encuentro de Edici&oacute;n Independiente y Poes&iacute;a &lsquo;Edita N&oacute;mada&rsquo; se celebrar&aacute; en C&aacute;ceres el viernes 13 y el s&aacute;bado 14 de marzo con actividades repartidas en distintos espacios culturales de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n tendr&aacute; lugar el viernes 13 de marzo a las 19.00 horas con actuaciones de m&uacute;sicos cacere&ntilde;os en la Sala Boogaloo, situada en la avenida Hern&aacute;n Cort&eacute;s, 10. Participar&aacute;n Abel S&aacute;nchez, Juanjo Cort&eacute;s, Jos&eacute; Pop y Sergio Llanos.
    </p><p class="article-text">
        A las 21.30 horas, el Sal&oacute;n Aljama del Hotel Alfonso IX, en la calle Moret, 20 (zona Plaza de la Concepci&oacute;n-Pintores), acoger&aacute; el primer recital po&eacute;tico de la programaci&oacute;n. Intervendr&aacute;n Vicente Rodr&iacute;guez L&aacute;zaro (C&aacute;ceres), Chus Garc&iacute;a (Fuente del Arco, Badajoz), Andr&eacute;s G. Morillo (C&aacute;ceres), Charlotte Lecharlier y Santi Avenda&ntilde;o (C&aacute;ceres), Carmen Aliaga (Zaragoza), Alba Miller (M&eacute;rida, Badajoz), Jorge Gal&aacute;n &ndash; con Myriam Gallardo Int&eacute;rprete de Lengua de Signos (C&aacute;ceres) &ndash;, V&iacute;ctor M. Jim&eacute;nez Andrada y Mar&iacute;a Dur&aacute;n (C&aacute;ceres). Performance, Mar&iacute;a Jes&uacute;s Fuentes (Ceuta), Mar&iacute;a Matilde Santos G&oacute;mez (C&aacute;ceres), Carmen Barranco (Sevilla), Julio C&eacute;sar Gal&aacute;n (C&aacute;ceres), Cora Ib&aacute;&ntilde;ez &ndash; con Myriam Gallardo Int&eacute;rprete de Lengua de Signos (C&aacute;ceres) &ndash;, Bernat Vidal (Bilbao, Bizkaia), &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez Garc&iacute;a (C&aacute;ceres) y Carmen Herrera Castro 'Gusanillo' (Sevilla).
    </p><p class="article-text">
        La jornada del s&aacute;bado 14 de marzo comenzar&aacute; a las 09.30 horas con las ponencias de editoriales independientes en la Biblioteca P&uacute;blica de C&aacute;ceres Rodr&iacute;guez Mo&ntilde;ino/Mar&iacute;a Brey, en la calle Alfonso IX, 26 (zona del Hospital Virgen de la Monta&ntilde;a, zona de M&uacute;ltiples).
    </p><p class="article-text">
        En el sal&oacute;n de actos intervendr&aacute;n A. C. La Croqueta (C&aacute;ceres), con Mario Lourtau y &Aacute;ngela Velasco; Editorial Fulmen (Sevilla), con Carmen Herrera Castro; Ediciones Liliputienses (C&aacute;ceres), con Jos&eacute; Mar&iacute;a Cumbre&ntilde;o; Ediciones Contrabando (Valencia), con Francisco P. Meneses; A. C. Letras Cascabeleras (C&aacute;ceres), con V&iacute;ctor M. Jim&eacute;nez y Vicente Rodr&iacute;guez L&aacute;zaro; Editorial Cuarto Hojas (M&eacute;rida, Badajoz), con Cristina Medrano Moreno; Garvm Ediciones (Casas Viejas, C&aacute;diz), con Uberto Stabile y La Experiencia Libros (C&aacute;ceres), con Marieta Mac&iacute;as Puig; y Plataforma de Poetas por Teruel (Teruel), con Jos&eacute; Blanco.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el hall de la biblioteca podr&aacute; visitarse la exposici&oacute;n de publicaciones de las editoriales participantes.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro se cerrar&aacute; el s&aacute;bado a las 21.30 horas con un recital po&eacute;tico en el Sal&oacute;n Aljama del Hotel Alfonso IX. Participar&aacute;n Javier Barrag&aacute;n (C&aacute;ceres), Gin&eacute;s de Pasamonte (Tomar, Santarem), Jos&eacute; Carlos Soriano 'Cano' (C&aacute;ceres), Sara Frida Vega (Gij&oacute;n, Asturias), Uberto Stabile (Valencia), Mar&iacute;a del Pilar Alc&aacute;ntara Gonz&aacute;lez (C&aacute;ceres), Jos&eacute; Blanco (Barakaldo, Bizkaia), Cora Ib&aacute;&ntilde;ez y Adonay Kustanill&oacute; (C&aacute;ceres). Performance, Francisco P. Meneses (Valencia), Marichu Ruiz (C&aacute;diz), Fernando Cabrita (Olh&atilde;o, Portugal), Elisabeth Candina Laka (Sopela, Bizkaia), Rosa Cruz (C&aacute;ceres), Roberto Mezquita (Barakaldo/Madrid), Mario Lourtau (C&aacute;ceres) y &Aacute;ngel Calle (Casas del Casta&ntilde;ar, C&aacute;ceres).
    </p><p class="article-text">
        Edita N&oacute;mada forma parte del proyecto Edita, nacido en 1994 en Punta Umbr&iacute;a (Huelva) como Encuentro Internacional de Editores Independientes, y que ha desarrollado un formato itinerante en distintas ciudades. En C&aacute;ceres alcanza este a&ntilde;o su d&eacute;cima edici&oacute;n, consolid&aacute;ndose como una de las citas m&aacute;s importante dedicadas a la poes&iacute;a y a la edici&oacute;n independiente en Extremadura. Todo esto sin la red que cre&oacute;, teji&oacute; y fortaleci&oacute; Uberto Stabile no ser&iacute;a posible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/50-poetas-editoriales-espana-portugal-dan-cita-semana-edita-nomada-caceres_1_13032199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 07:51:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 50 poetas y editoriales de España y Portugal se dan cita este fin de semana en el 'Edita Nómada' de Cáceres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cáceres,Poesía,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fiscal investiga una editorial jurídica per pagar sobresous de fins a 5.000 euros al mes a alts funcionaris locals]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/fiscal-investiga-editorial-juridica-per-pagar-sobresous-fins-5-000-euros-mes-alts-funcionaris-locals_1_13057462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/480e9989-2601-4d24-8161-9df2faee48b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fiscal investiga una editorial jurídica per pagar sobresous de fins a 5.000 euros al mes a alts funcionaris locals"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Guàrdia Civil i un extreballador acusen Lefebvre de pagar col·laboracions i assessorament jurídic a habilitats nacionals de Gandia, Quart de Poblet, Oliva, Xirivella, Sagunt, Alzira o Asp a través de terceres persones o com a falsos autònoms, mentre l’editorial defensa la legalitat de les seues actuacions</p></div><p class="article-text">
        La Fiscalia de Delictes Econ&ograve;mics de la prov&iacute;ncia de Val&egrave;ncia investiga l&rsquo;editorial de capital franc&eacute;s Lefebvre-El Derecho SA, editora de la base de dades jur&iacute;dica Derecho Local, per presumptes pagaments fets de manera il&middot;legal a interventors i secretaris municipals en actiu, segons ha pogut confirmar elDiario.es a partir de fonts de la Fiscalia provincial.
    </p><p class="article-text">
        Alguns dels habilitats nacionals que treballen per a la companyia haurien facturat a trav&eacute;s de terceres persones, no haurien sol&middot;licitat la compatibilitat o no estarien donats d&rsquo;alta com a aut&ograve;noms, segons l&rsquo;atestat de la Gu&agrave;rdia Civil que ha donat peu a la investigaci&oacute; del ministeri p&uacute;blic.
    </p><p class="article-text">
        Els ingressos mensuals per a aquests col&middot;laboradors de l&rsquo;editorial oscil&middot;len entre 1.000 i 4.000 euros, encara que en alguna ocasi&oacute; s&rsquo;haurien registrat pagaments de fins a 5.000 euros en un sol mes. Entre els habilitats nacionals inclosos en la investigaci&oacute; hi ha funcionaris de Gandia, Quart de Poblet, Oliva, Xirivella, Sagunt, Alzira o Asp, per&ograve; tamb&eacute; d&rsquo;altres punts d&rsquo;Espanya, com M&agrave;laga, Dos Hermanas o Marbella.
    </p><p class="article-text">
        Fonts de l&rsquo;empresa han explicat a elDiario.es que desconeixen les actuacions de la Fiscalia, encara que asseguren que s&rsquo;han posat en contacte amb el ministeri p&uacute;blic per a col&middot;laborar en el que se&rsquo;ls requerisca, sense haver obtingut resposta fins al moment. A m&eacute;s, despr&eacute;s de ser preguntats pel cobrament de col&middot;laboracions de milers d&rsquo;euros a trav&eacute;s de tercers, des de Lefebvre-El Derecho SA afirmen que han iniciat una investigaci&oacute; interna.
    </p><p class="article-text">
        La den&uacute;ncia inicial, que posteriorment va assumir la Gu&agrave;rdia Civil, va eixir d&rsquo;un extreballador de l&rsquo;editorial, una circumst&agrave;ncia que les fonts consultades de l&rsquo;empresa atribueixen a una venjan&ccedil;a. &ldquo;Va ser acomiadat per falsejar el control horari i el lloc des del qual treballava i, pel que sembla, degu&eacute; sostraure informaci&oacute; de Derecho Local que ara va difonent&rdquo;, argumenten des de l&rsquo;editorial.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;extreballador que va denunciar els fets davant la Gu&agrave;rdia Civil ha aportat abundant documentaci&oacute; sobre les formes de pagament als habilitats nacionals: des de correus electr&ograve;nics fins a documents interns sobre pagaments, aix&iacute; com detalls del <em>modus operandi</em> de la relaci&oacute; amb els col&middot;laboradors experts.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En reunions internes amb la direcci&oacute; del departament de redacci&oacute; es comentaven obertament les abundants quantitats que cobren tots els mesos els funcionaris. L&rsquo;empresa no fa res perqu&egrave; aquest sistema li resulta molt benefici&oacute;s: li permet facturar milions sense assumir els costos laborals de tindre 23 alts funcionaris en plantilla&rdquo;, explica. &ldquo;I per als funcionaris &eacute;s una ganga: els permet treballar de manera remota, cobrant un sobresou bastant suculent mentre continuen percebent &iacute;ntegrament les seues retribucions p&uacute;bliques&rdquo;, afig.
    </p><p class="article-text">
        El denunciant assegura que va descobrir aquesta operativa en reincorporar-se despr&eacute;s de la baixa per paternitat. &ldquo;En tornar de la baixa em vaig trobar un correu d&rsquo;una interventora que s&rsquo;incorporava com a col&middot;laboradora. Demanava expressament cobrar a trav&eacute;s de sa mare, igual que ho feia son pare, tamb&eacute; interventor en un altre ajuntament i col&middot;laborador des de fa m&eacute;s de quinze anys. Aquest correu ho va canviar tot&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de revisar la documentaci&oacute; interna, va detectar un altre cas similar. &ldquo;A partir d&rsquo;ac&iacute;, vaig descobrir tamb&eacute; un altre funcionari que rebia els pagaments a trav&eacute;s de la seua dona. Era un patr&oacute; que es repetia&rdquo;. &ldquo;La persona de Lefebvre encarregada dels pagaments als funcionaris els escrivia cada mes per a indicar-los les quantitats que havien de facturar, que posteriorment emetien a nom dels seus familiars&rdquo;, assegura.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s de 1.000 ajuntaments de tot Espanya est&agrave; subscrits a la base de dades Derecho Local, per la qual paguen una quantitat d&rsquo;uns 3.000 euros al mes. A m&eacute;s d&rsquo;acc&eacute;s a sent&egrave;ncies i resolucions jur&iacute;diques judicials, Derecho Local tamb&eacute; disposa de la funci&oacute; de resoluci&oacute; de dubtes jur&iacute;dics, que s&oacute;n els que resolen en l&rsquo;ombra els habilitats nacionals.
    </p><p class="article-text">
        En l&rsquo;ombra, perqu&egrave; la q&uuml;estions legals que resolen no van signades, sin&oacute; que &eacute;s l&rsquo;editorial la que assumeix com a pr&ograve;pia la resposta. A canvi, els col&middot;laboradors reben un pagament per cada consulta resolta.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;editorial Lefebvre-El Derecho SA tamb&eacute; ha respost a les preguntes sobre com &eacute;s possible que habilitats nacionals en actiu puguen obtindre aquests ingressos. &ldquo;Els pagaments es fan en concepte de col&middot;laboraci&oacute;, perqu&egrave; els autors no tenen relaci&oacute; laboral amb nosaltres, per la qual cosa no hi ha obligaci&oacute; d&rsquo;ingr&eacute;s de quotes en la Seguretat Social. Quant a la incompatibilitat, seguim el model que recull la Llei 53/1984, que indica en l&rsquo;article 19 que no es consideren sotmeses al r&egrave;gim d&rsquo;incompatibilitats, entre altres, la producci&oacute; i la creaci&oacute; liter&agrave;ria, art&iacute;stica, cient&iacute;fica o t&egrave;cnica i les seues publicacions. Aquest aspecte &eacute;s una cosa que els col&middot;laboradors han d&rsquo;ajustar per si mateixos; no dep&eacute;n de Lefebvre&rdquo;, argumenten.
    </p><p class="article-text">
        Quant als pagaments a tercers, afigen: &ldquo;Com que es tracta d&rsquo;una cosa que depenia directament de la persona que pretesament ens ha denunciat, estem revisant les actuacions que s&rsquo;hagen pogut dur a terme&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/fiscal-investiga-editorial-juridica-per-pagar-sobresous-fins-5-000-euros-mes-alts-funcionaris-locals_1_13057462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 22:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fiscal investiga una editorial jurídica per pagar sobresous de fins a 5.000 euros al mes a alts funcionaris locals]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiscalía,Guardia Civil,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fiscal investiga a una editorial jurídica por pagar sobresueldos de hasta 5.000 euros al mes a altos funcionarios locales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fiscal-investiga-editorial-juridica-pagar-sobresueldos-5-000-euros-mes-altos-funcionarios-locales_1_13054302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/480e9989-2601-4d24-8161-9df2faee48b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fiscal investiga a una editorial jurídica por pagar sobresueldos de hasta 5.000 euros al mes a altos funcionarios locales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Guardia Civil y un extrabajador acusan a Lefebvre de pagar colaboraciones y asesoramiento jurídico a habilitados nacionales de Gandia, Quart de Poblet, Oliva, Xirivella, Sagunto, Alzira o Aspe a través de terceras personas o como falsos autónomos mientras la editorial defiende la legalidad de sus actuaciones</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Delitos Econ&oacute;micos de la provincia de Valencia investiga a la editorial de capital franc&eacute;s Lefebvre-El Derecho S.A., editora de la base de datos jur&iacute;dica Derecho Local, por presuntos pagos realizados de manera ilegal a interventores y secretarios municipales en activo, seg&uacute;n ha podido confirmar elDiario.es a partir de fuentes de la Fiscal&iacute;a provincial.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los habilitados nacionales que trabajan para la compa&ntilde;&iacute;a habr&iacute;an facturado a trav&eacute;s de terceras personas, no habr&iacute;an solicitado la compatibilidad o no estar&iacute;an dados de alta como aut&oacute;nomos, seg&uacute;n el atestado de la Guardia Civil que ha dado pie a la investigaci&oacute;n del ministerio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Los ingresos mensuales para estos colaboradores de la editorial oscilan entre los 1.000 y los 4.000 euros, aunque en alguna ocasi&oacute;n se habr&iacute;an registrado pagos de hasta 5.000 euros en un solo mes. Entre los habilitados nacionales incluidos en la investigaci&oacute;n se encuentran funcionarios de Gandia, Quart de Poblet, Oliva, Xirivella, Sagunto, Alzira o Aspe, pero tambi&eacute;n de otros puntos de Espa&ntilde;a, como M&aacute;laga, Dos Hermanas o Marbella.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la empresa han explicado a elDiario.es que desconocen las actuaciones de la Fiscal&iacute;a, aunque aseguran que se han puesto en contacto con el ministerio p&uacute;blico para colaborar en lo que se les requiera, sin haber obtenido respuesta hasta el momento. Adem&aacute;s, tras ser preguntados por el cobro de colaboraciones de miles de euros a trav&eacute;s de terceros, desde Lefebvre-El Derecho S.A. afirman que han iniciado una investigaci&oacute;n interna.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia inicial, que posteriormente asumi&oacute; la Guardia Civil, parti&oacute; de un extrabajador de la editorial, una circunstancia que las fuentes consultadas de la empresa atribuyen a una venganza. &ldquo;Fue despedido por falsear el control horario y el lugar desde el que trabajaba y, al parecer, debi&oacute; sustraer informaci&oacute;n de Derecho Local que ahora est&aacute; difundiendo&rdquo;, argumentan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        El extrabajador que denunci&oacute; los hechos ante la Guardia Civil ha aportado abundante documentaci&oacute;n sobre las formas de pago a los habilitados nacionales: desde correos electr&oacute;nicos hasta documentos internos sobre pagos, as&iacute; como detalles del <em>modus operandi</em> de la relaci&oacute;n con los colaboradores expertos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En reuniones internas con la direcci&oacute;n del departamento de redacci&oacute;n se comentaban abiertamente las cuantiosas cantidades que cobran todos los meses los funcionarios. La empresa no hace nada porque este sistema le resulta muy beneficioso: le permite facturar millones sin asumir los costes laborales de tener a 23 altos funcionarios en plantilla&rdquo;, explica. &ldquo;Y para los funcionarios es un chollo: les permite trabajar de forma remota, cobrando un sobresueldo bastante suculento mientras contin&uacute;an percibiendo &iacute;ntegramente sus retribuciones p&uacute;blicas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El denunciante asegura que descubri&oacute; esta operativa al reincorporarse tras su baja por paternidad. &ldquo;Al volver de mi baja me encontr&eacute; con un correo de una interventora que se incorporaba como colaboradora. Ped&iacute;a expresamente cobrar a trav&eacute;s de su madre, igual que lo ven&iacute;a haciendo su padre, tambi&eacute;n interventor en otro ayuntamiento y colaborador desde hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os. Ese correo lo cambi&oacute; todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras revisar la documentaci&oacute;n interna, detect&oacute; otro caso similar. &ldquo;A partir de ah&iacute; descubr&iacute; tambi&eacute;n a otro funcionario que recib&iacute;a los pagos a trav&eacute;s de su mujer. Era un patr&oacute;n que se repet&iacute;a&rdquo;. &ldquo;La persona de Lefebvre encargada de los pagos a los funcionarios les escrib&iacute;a todos los meses para indicarles las cantidades que deb&iacute;an facturar, que posteriormente emit&iacute;an a nombre de sus familiares&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 1.000 ayuntamientos de toda Espa&ntilde;a est&aacute; suscritos a la base de datos Derecho Local, por la que pagan una cantidad de unos 3.000 euros al mes. Adem&aacute;s de acceso a sentencias y resoluciones jur&iacute;dicas judiciales, Derecho Local tambi&eacute;n dispone de la funci&oacute;n de resoluci&oacute;n de dudas jur&iacute;dicas, que son las que resuelven en la sombra los habilitados nacionales. 
    </p><p class="article-text">
        En la sombra, porque la cuestiones legales que resuelven no van firmadas, sino que es la editorial la que asume como propia la respuesta. A cambio, los colaboradores reciben un pago por cada consulta resuelta. 
    </p><p class="article-text">
        La editorial Lefebvre-El Derecho S.A. tambi&eacute;n ha respondido a las preguntas sobre c&oacute;mo es posible que habilitados nacionales en activo puedan obtener estos ingresos. &ldquo;Los pagos se realizan en concepto de colaboraci&oacute;n porque los autores no tienen relaci&oacute;n laboral con nosotros, por lo que no existe obligaci&oacute;n de ingreso de cuotas en la Seguridad Social. En cuanto a la incompatibilidad, seguimos el modelo que recoge la Ley 53/1984, que indica en su art&iacute;culo 19 que no se consideran sometidas al r&eacute;gimen de incompatibilidades, entre otras, la producci&oacute;n y creaci&oacute;n literaria, art&iacute;stica, cient&iacute;fica o t&eacute;cnica y sus publicaciones. Este aspecto es algo que los colaboradores deben ajustar por s&iacute; mismos; no depende de Lefebvre&rdquo;, argumentan.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los pagos a terceros, a&ntilde;aden: &ldquo;Como se trata de algo que depend&iacute;a directamente de la persona que supuestamente nos ha denunciado, estamos revisando las actuaciones que se hayan podido llevar a cabo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fiscal-investiga-editorial-juridica-pagar-sobresueldos-5-000-euros-mes-altos-funcionarios-locales_1_13054302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 21:14:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fiscal investiga a una editorial jurídica por pagar sobresueldos de hasta 5.000 euros al mes a altos funcionarios locales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiscalía,Guardia Civil,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el escritor Alfredo Bryce Echenique a los 87 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/muere-escritor-alfredo-bryce-echenique-87-anos_1_12443808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54b8354f-f0f5-455e-ac52-b4c56c9e427c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1367y889.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere el escritor Alfredo Bryce Echenique a los 87 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor peruano ha fallecido tras una larga carrera literaria en la que supo elevar la autoironía a categoría de obra de arte</p><p class="subtitle">Alfredo Bryce Echenique, el verdadero último superviviente del 'boom' de la novela latinoamericana</p></div><p class="article-text">
        El novelista peruano <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alfredo-bryce-echenique-verdadero-ultimo-superviviente-boom-novela-latinoamericana_1_12219862.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfredo Bryce Echenique</a> ha fallecido este lunes a los 87 a&ntilde;os, tal y como informa <em>El Comercio de Per&uacute;</em>. Bryce Echenique naci&oacute; en Lima en 1939 y es el autor de novelas que son historia de la literatura como <em>Un mundo para Julius</em>,<em> La vida exagerada de Mart&iacute;n Roma&ntilde;a </em>y <em>Tantas veces Pedro. </em>Su obra radiografi&oacute; con humor y mala leche a la &eacute;lite peruana.
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Bryce Echenique naci&oacute; el 19 de febrero de 1939 en Lima (Per&uacute;), en una familia aristocr&aacute;tica. El autor hizo Derecho en la Universidad Nacional de San Marcos de su pa&iacute;s, donde tambi&eacute;n curs&oacute; Letras, doctor&aacute;ndose as&iacute; a&ntilde;os despu&eacute;s por La Sorbona de Par&iacute;s en Literatura francesa cl&aacute;sica y contempor&aacute;nea. En 1964, present&oacute; una tesis sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-senoras-hemingway-lado-personal-autor-125-aniversario_1_11530165.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernest Hemingway</a>, transicionando definitivamente al mundo de las letras.
    </p><p class="article-text">
        El autor se convirti&oacute; en uno de los escritores m&aacute;s destacados del boom latinoamericano, con obras como <em>No me esperen en abril</em>. Adem&aacute;s, es un ejemplo de c&oacute;mo su generaci&oacute;n fue compuesta por escritores que, desde distintas perspectivas, retrataron Per&uacute; con iron&iacute;a y tambi&eacute;n sensibilidad. De hecho, durante su etapa universitaria se relacion&oacute; en un ambiente intelectual que lo conect&oacute; con la realidad peruana, en contraste con el mundo aristocr&aacute;tico lime&ntilde;o en el que hab&iacute;a crecido.
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                El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique                            </span>
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        El novelista fue parte de una explosi&oacute;n literaria de autores y t&iacute;tulos procedentes del continente americano, promovida por la editorial catalana Seix Barral y a trav&eacute;s de su legendario Premio Biblioteca Breve, del que surgieron figuras como los premios Nobel de Literatura <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mario-vargas-llosa-genio-literario_1_12221342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Vargas Llosa</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/volveremos-vernos-garcia-marquez_129_10176348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</a>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        En su paso por esta editorial Seix Barral, responsable de la llegada de autores latinoamericanos hacia Espa&ntilde;a y Europa, public&oacute; el grueso de sus novelas m&aacute;s famosas, como <em>Un mundo para Julius </em>en 1970. Destaca de este periodo el d&iacute;ptico que el autor bautiz&oacute; como <em>Cuaderno de navegaci&oacute;n en un sill&oacute;n Voltaire</em>, que comprende las novelas <em>La vida exagerada de Mart&iacute;n Roma&ntilde;a</em> y <em>El hombre que hablaba de Octavia de C&aacute;diz</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, son c&eacute;lebres las obras <em>Reo de nocturnidad </em>(1998), por la que obtuvo el Premio Nacional de Narrativa en Espa&ntilde;a, y <em>La amigdalitis de Tarz&aacute;n</em> (1999). Posteriormente publicar&iacute;a en Anagrama, y ya en el siglo XXI, har&iacute;a lo propio con sus vol&uacute;menes de lo que &eacute;l denomin&oacute; &ldquo;antimemorias&rdquo;, <em>Permiso para vivir </em>y <em>Permiso para sentir</em>, tomos en los que hace una cr&iacute;tica &aacute;cida, y no exenta de su caracter&iacute;stica iron&iacute;a, de la transformaci&oacute;n sufrida por Per&uacute; a finales del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Bryce, junto a Vargas Llosa y Julio Ram&oacute;n Ribeyro, fue uno de los tres grandes exponentes de la literatura peruana de la segunda mitad del siglo XX. Asimismo, fue merecedor en vida del Premio Nacional de Literatura de Per&uacute; de 1972 por <em>Un mundo para Julius</em>, as&iacute; como del Premio Planeta en 2002 por <em>El huerto de mi amada. </em>Tambi&eacute;n recibi&oacute; en 2002 en Italia el premio <em>Grinzane Cavour</em> por <em>La amigdalitis de Tarz&aacute;n</em>. No obstante, destac&oacute; su rechazo, por convicciones democr&aacute;ticas, de la distinci&oacute;n de la Orden El Sol del Per&uacute; que quiso otorgarle el gobierno autocr&aacute;tico de Alberto Fugimori.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, tanto Bryce como Vargas Llosa y Ribeyro compartieron experiencias vitales muy similares, ya que nacieron en familias de la burgues&iacute;a pudiente de Per&uacute; y desde su juventud viajaron al extranjero, principalmente a Francia y Espa&ntilde;a, ya fuera por motivos pol&iacute;ticos o por formaci&oacute;n literaria. Adem&aacute;s, a pesar de regresar con asiduidad a su pa&iacute;s de origen, los tres vivieron la mayor parte de su vida en el extranjero.
    </p><h2 class="article-text">La iron&iacute;a como obra de arte</h2><p class="article-text">
        Aunque Bryce no ha tenido una carrera de las dimensiones de la de Garc&iacute;a M&aacute;rquez o Vargas Llosa, s&iacute; ha destacado por la peculiaridad de su estilo, donde la iron&iacute;a, o los narradores m&aacute;s impensables, han sido sus instrumentos para contar relatos llenos de amarga cr&iacute;tica, e incluso de autocr&iacute;tica, pero siempre con una autoiron&iacute;a y un sentido del humor que las humanizaba y permit&iacute;a que los lectores empatizaran con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su literatura no utiliz&oacute; la baza del humor como un artefacto para mejorar su potencial comercial, sino m&aacute;s bien como un lubricante para desarrollar las m&aacute;s descarnadas cr&iacute;ticas, en especial para su pa&iacute;s. Bryce no posee, as&iacute;, obras de la entidad cr&iacute;tica de los <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> de M&aacute;rquez o de <em>Conversaci&oacute;n en La Catedral de Llosa,</em> pero con <em>Un mundo para Julius, </em>una suerte de autobiograf&iacute;a de infancia narrada desde la perspectiva de un ni&ntilde;o, consigui&oacute; diseccionar la alta sociedad lime&ntilde;a de su juventud sin ning&uacute;n tipo de concesiones.
    </p><p class="article-text">
        Racismo, clasismo, machismo y violencia sexual afloran a lo largo de esta novela en comportamientos que, se presume, Bryce atribuye a sus padres. Y lo hace de un modo tan cruel como ingenuo, que es como se supone que ve las cosas un ni&ntilde;o. En otras de sus obras, como <em>La vida exagerada de Mart&iacute;n Roma&ntilde;a, Reo de nocturnidad</em> o <em>El hombre que hablaba de Octavia de C&aacute;diz</em>, la cr&iacute;tica pol&iacute;tica se diluye en favor del humor, si bien siempre cargado de cuestionamiento a los modos y convenciones sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/muere-escritor-alfredo-bryce-echenique-87-anos_1_12443808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 15:24:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el escritor Alfredo Bryce Echenique a los 87 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Editoriales,Novela,Latinoamérica,Perú,Obituarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Razones y mecanismos para evitar la uberización de la industria editorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/razones-mecanismos-evitar-uberizacion-industria-editorial_129_13052743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43a043df-5ee5-4b12-ba38-44fc078a282e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138261.jpg" width="2961" height="1666" alt="Razones y mecanismos para evitar la uberización de la industria editorial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De no establecerse algún tipo de control, nada impide que se agraven las condiciones imperantes en la industria editorial. En un contexto de desigualdades crecientes, generadas por fantasmas pasados y futuros, los principales afectados siguen siendo los profesionales externalizados que sostienen la maquinaria del libro</p><p class="subtitle">La lectura se consolida en España como actividad de ocio: “El mundo se desmorona y los españoles leemos”</p></div><p class="article-text">
        Ha salido recientemente a la luz en El Pa&iacute;s que <a href="https://elpais.com/cultura/2026-02-12/una-decena-de-autores-acusa-a-la-editorial-dolmen-de-impagos-por-miles-de-euros-e-incumplimientos-de-contrato.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Dolmen lleva a&ntilde;os acumulando impagos</a> a todo tipo de proveedores, desde autores hasta impresores. No es esta la primera vez que se airean las miserias y verg&uuml;enzas del microcosmos editorial. Habr&aacute; quienes recuerden c&oacute;mo en 2018 el grupo editorial Malpaso, tras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/radiografia-editorial-ridicula-campana-malpasopagaya_1_1521691.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sonado traspi&eacute;</a>, fue objeto de una campa&ntilde;a p&uacute;blica de quejas por impagos a autores, traductores, correctores, agentes literarios e imprentas. Estos son solo dos ejemplos que han llegado a los medios, pero no son tan excepcionales. La mala praxis editorial en materia de incumplimiento de contratos, retrasos en los pagos y deudas est&aacute; a la orden del d&iacute;a, y para cerciorarse de este secreto a voces basta con preguntar a casi cualquier profesional del gremio.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, estas pr&aacute;cticas podr&iacute;an ser cada vez m&aacute;s la norma en la industria editorial espa&ntilde;ola si seguimos por la senda actual. Se trata de un sector plagado de desigualdades y, por tanto, propenso a los abusos de poder. Esto ocurre esencialmente porque las editoriales, ya sean de grandes grupos o m&aacute;s bien independientes, ostentan en Espa&ntilde;a una ventajosa posici&oacute;n de poder, tanto social y cultural como econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Y ocurre tambi&eacute;n porque, de momento, no existen mecanismos efectivos para contener esta deriva.
    </p><p class="article-text">
        El merecido prestigio social que envuelve al mundo del libro est&aacute; respaldado por su incontestable labor de divulgaci&oacute;n cultural en todos los &aacute;mbitos, lenguas y g&eacute;neros literarios en que se desarrolla, y el reciente bar&oacute;metro sobre los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lectura-consolida-espana-actividad-ocio-mundo-desmorona-espanoles-leemos_1_12926601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&aacute;bitos de lectura en 2025</a> confirma su pujanza. Por suerte para la econom&iacute;a del sector y del pa&iacute;s, ese prestigio y esos buenos h&aacute;bitos se traducen tambi&eacute;n en <a href="https://federacioneditores.org/estudios-fgee/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;cords de facturaci&oacute;n</a> a&ntilde;o tras a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Parece sensato atribuir buena parte de estos llamativos m&aacute;rgenes de beneficio a otra pr&aacute;ctica bastante extendida en la edici&oacute;n: la externalizaci&oacute;n de los profesionales. La galopante uberizaci&oacute;n del sector editorial afecta cada vez m&aacute;s a autores, correctores, ilustradores, lectores, maquetadores, traductores e incluso a editores de mesa, ya que a menudo las editoriales contratan m&aacute;s libros de los que su personal asalariado puede editar internamente. La ganancia es doble: se ahorra en salarios y oficinas y cotizaciones, y adem&aacute;s la m&aacute;quina se mantiene en marcha tambi&eacute;n durante fines de semana y periodos de vacaciones, bajas y permisos. La subcontrataci&oacute;n, est&aacute; claro, permite crear relaciones laborales m&aacute;s laxas, es decir, m&aacute;s proclives a favorecer a quienes mejor posicionados est&aacute;n en esa relaci&oacute;n de poder.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que supone una verdadera ventaja para los editores espa&ntilde;oles es su privilegio pol&iacute;tico. Grandes y peque&ntilde;os gozan de un considerable margen de maniobra para hacer y deshacer seg&uacute;n les convenga, pues los trabajadores aut&oacute;nomos apenas disponen de herramientas para hacer frente a las potenciales malas pr&aacute;cticas de quienes les subcontratan. Dada la actual correlaci&oacute;n de fuerzas, la ristra de proveedores externalizados tienen las de perder si el editor se niega, por ejemplo, a pagar una factura o a informar de las liquidaciones anuales, o si decide incluir cl&aacute;usulas abusivas e ilegales en los contratos, o incluso si se niega a hacer contrato alguno (contraviniendo as&iacute; la Ley de Propiedad Intelectual).
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, esta ausencia de control no hace sino inmunizar a los editores. Incluso les permite mantener su <em>modus operandi</em> sin dejar de recibir premios y ayudas &mdash;como es el caso de Dolmen&mdash;, ya que en las bases de muchas de ellas no se exige demasiada rendici&oacute;n de cuentas. &iquest;C&oacute;mo es posible que, para que una editorial reciba una ayuda, no se le exija que justifique como m&iacute;nimo que est&eacute; al corriente con el pago de deudas a profesionales externos, esto es, que cumpla con la ley vigente?
    </p><p class="article-text">
        Con un ecosistema libresco cada vez m&aacute;s castigado, empe&ntilde;os como la campa&ntilde;a para el fomento de la lectura elaborado por la Direcci&oacute;n General del Libro resultan tan necesarios como insuficientes. Para fomentar de verdad el acceso al libro, un derecho cultural insoslayable, es esencial asegurar tambi&eacute;n las buenas pr&aacute;cticas en el sector editorial y, para ello, se han de atajar por alg&uacute;n lado las miserables condiciones laborales de la creciente mano de obra externalizada, <a href="https://www.publico.es/sociedad/tarifas-estancadas-veinte-anos-pluriempleo-ahora-amenaza-ia-precariedad-traduccion-literaria-espana.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que cobra cada vez menos</a> por trabajar cada vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Al aceptar la ley del libre mercado en el engranaje editorial, se favorece la acumulaci&oacute;n de poderes y la explotaci&oacute;n en la cadena de montaje: se favorece la precarizaci&oacute;n a la que se ven sometidos muchos eslabones de la cadena del libro, a quienes solo les queda aferrarse al reconocimiento simb&oacute;lico que otorgan las publicaciones. Pero con aspiraci&oacute;n entusi&aacute;stica no se consolida ning&uacute;n h&aacute;bito cultural, sino que se alimenta una rueda de agotamiento y de relevo infinito de la precariedad. Ya lo dijo Remedios Zafra.
    </p><p class="article-text">
        Los parias de la edici&oacute;n llevan a&ntilde;os uni&eacute;ndose, clamando al cielo medidas concretas para su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/traductores-reclaman-parte-beneficio-libro-trabajo-no-pasatiempo_1_10576228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supervivencia</a> y reclamando que, ante la despiadada tendencia neoliberal, cabe la regulaci&oacute;n. Para evitar los abusos de poder y el insostenible aumento de las desigualdades. Para sancionar cuando sea necesario. Para promover de forma equitativa el acceso a la cultura y la redistribuci&oacute;n real de la riqueza que esta genera.
    </p><p class="article-text">
        Hay precedentes de iniciativas creadas para enmendar problemas estructurales similares. Sin ir m&aacute;s lejos, en el mismo &aacute;mbito de la cultura, para el Estatuto del Artista se cre&oacute; en 2021 una comisi&oacute;n interministerial formada por el Ministerio de Cultura y el de Trabajo. Herramientas hay o puede haberlas. Falta coraje y altura de miras, falta integrar que es mucho lo que arriesgamos al dejar la cultura en las garras del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Y falta tambi&eacute;n actuar con premura, porque llueve sobre mojado: a la precariedad que lastra desde hace d&eacute;cadas a los oficios de la edici&oacute;n se van sumando otras amenazas del poderoso y tentacular discurso tecnofeudalista. Pero no desviemos la atenci&oacute;n de lo que realmente importa. No es la inteligencia artificial en abstracto la que podr&iacute;a acabar con el mundo tal como lo conocemos, sino sus adalides, muchos de ellos defensores del largoplacismo m&aacute;s atroz. La trampa no est&aacute; en la en&eacute;sima panacea que nos sirve en bandeja de plata el oligarca de turno, sino en la estructura misma que le concede impunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Roma]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/razones-mecanismos-evitar-uberizacion-industria-editorial_129_13052743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 21:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Razones y mecanismos para evitar la uberización de la industria editorial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Editoriales,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mary Oliver, la escritora que celebra la naturaleza para alejarse del ruido y los horrores de la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mary-oliver-escritora-celebra-naturaleza-alejarse-ruido-horrores-humanidad_1_13051894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f680ba-3ad4-4fc8-9f15-2df83c6f8119_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138252.jpg" width="3000" height="1687" alt="Mary Oliver, la escritora que celebra la naturaleza para alejarse del ruido y los horrores de la humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos nuevas traducciones de la autora estadounidense ponen de relieve su espíritu libre, deudor de naturalistas como Henry David Thoreau y Ralph Waldo Emerson</p><p class="subtitle">Entrevista - Leila Guerriero, escritora: “Trump es como los villanos de Marvel o un Lex Luthor”</p></div><p class="article-text">
        La mujer se levanta temprano; le gusta contemplar el amanecer. Podr&iacute;a vivir como una campesina de anta&ntilde;o, gui&aacute;ndose por la luz del sol, ignorando el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-le-falta-articulo-tiempo_1_10264222.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo de los humanos</a>. Esto &uacute;ltimo ya lo hace, un poco. Vivir a su ritmo, imponer su tempo, su forma de hacer. Despu&eacute;s har&aacute; una larga caminata por el monte. Observa a las aves, sonr&iacute;e a los insectos, no invade el territorio de los animales m&aacute;s grandes. Se orienta bien en la naturaleza, es de las que se funden con ella, que sienten la armon&iacute;a entre el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/carmen-madorran-filosofa-podremos-seguir-creciendo-infinitamente-costa-sufrimiento-humano-ecosistemas_128_12785287.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecosistema de seres vivos</a>. Luego lo escribe. Como muchos ni&ntilde;os, creci&oacute; en una familia disfuncional e hizo de los libros su refugio. La ayudaron a crear su propio mundo, a crearse un mundo.
    </p><p class="article-text">
        Desde ah&iacute;, y sobre esas coordenadas vitales, escribe. Ella, la poeta: Mary Oliver (Maple Heights, Ohio, 1935-Hobe Sound, Florida, 2019). Mujer discreta, voz po&eacute;tica ind&oacute;mita. Hay una elegancia inherente en quienes optan por pasar desapercibidos. Escritores que se presentan con biograf&iacute;as escuetas en la solapa de sus libros, que no frecuentan saraos y apenas conceden entrevistas. Dejan que su obra diga todo lo que tiene que decir sobre s&iacute; mismos, que suele ser mucho (y mucho m&aacute;s interesante). <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sally-rooney-sara-mesa-nuevos-escritores-no-necesitan-redes-sociales-triunfar_1_12900220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No necesitan el aplauso</a>. Ni para el ego ni para las publicaciones. Ya se abrir&aacute;n camino, y si no, tampoco les importa demasiado. Escribir&aacute;n de todos modos, como ayer, como hoy, como han hecho siempre.
    </p><p class="article-text">
        Son escritores, y un escritor escribe, nada m&aacute;s. Ella, a lo largo de m&aacute;s de medio siglo de carrera, public&oacute; m&aacute;s de treinta libros, que han llegado con cuentagotas a estas latitudes. Hasta este a&ntilde;o: <em>Devociones </em>(2019; Lumen, 2025) re&uacute;ne una extensa selecci&oacute;n realizada por la autora poco antes de morir, en versi&oacute;n original y en traducci&oacute;n de Andreu Jaume. Era una carencia importante en castellano, y por fin se ha subsanado. Coincide, adem&aacute;s, con la publicaci&oacute;n de otro libro, entre el ensayo y la memoria, <em>Vita longa</em> (2004; Errata naturae, 2025, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz), que sigue la estela de dos que ya le public&oacute; la misma editorial, <em>La escritura ind&oacute;mita</em> (1995) y <em>Horas de invierno</em> (1999).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ba0742b9-4439-459f-b576-85b5d2e1ba33_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Todos son una excelente puerta de entrada al universo de una de las mejores poetas del siglo XX. Ella habr&iacute;a apartado la vista ante el elogio. Viv&iacute;a para la poes&iacute;a, pero su gran &eacute;xito lo alcanz&oacute; con su vida, de una coherencia con sus principios poco usual. Respeto, amor, naturaleza, libertad, paz, humildad. Todo lo que est&aacute; en sus p&aacute;ginas, pasado por el tamiz de su intimidad, que nunca es solipsista, sino que abraza. Abraza sus allegados y a sus autores &mdash;impecables sus piezas sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/superar-perdida-querido-aprender-emerson-henry-david-thoreau-william-james_1_11687735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ralph Waldo Emerson</a> y Nathaniel Hawthorne en <em>Vita longa</em>, como las dedicadas a Walt Whitman y Edna St. Vincent Millay, a la que conoci&oacute; y de quien fue albacea, en <em>La escritura ind&oacute;mita</em>&mdash;; a los animales, a los &aacute;rboles y al viento; y al lector que entre en sus parajes, a &eacute;l lo abraza tambi&eacute;n, si as&iacute; lo quiere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la edici&oacute;n de <em>Devociones</em>, opt&oacute; por una cronolog&iacute;a inversa: de su &uacute;ltimo poemario (<em>Alegr&iacute;a</em>, 2015) al primero (<em>Ning&uacute;n viaje</em>, 1963). Todos, en cualquier caso, han recibido su aprobaci&oacute;n, de modo que no sorprende observar en ellos unas constantes, como una primorosa atenci&oacute;n a la naturaleza en toda su vastedad y riqueza, en su belleza silvestre e indomesticable: &ldquo;&hellip; el mundo / crece denso, crece salvaje, y t&uacute; tambi&eacute;n / creces densa, dulcemente salvaje, tal y como t&uacute; / tambi&eacute;n naciste para ser&rdquo;. Hay una comuni&oacute;n entre ella y el entorno; no es una espectadora, sino que se integra en el medio natural.
    </p><p class="article-text">
        Su mirada no es, por lo tanto, la que romantiza el paisaje desde la admiraci&oacute;n; tampoco la de quien huye del bullicio urbano para perge&ntilde;ar un <em>locus amoenus</em>. Mary Oliver, que creci&oacute; en un entorno rural, lo concibe de una forma m&aacute;s natural, nunca mejor dicho, sin forzar. Siguiendo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/superar-perdida-querido-aprender-emerson-henry-david-thoreau-william-james_1_11687735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escuela de Emerson y Thoreau</a>, encuentra el sentido en la uni&oacute;n con la naturaleza, en fundir la identidad individual en algo m&aacute;s grande e imperecedero, algo en constante renovaci&oacute;n, digno de celebrar. Ah&iacute;, en esa espiritualidad que no tiene nada de religi&oacute;n dogm&aacute;tica, est&aacute; lo que la salva del ruido y de los horrores de la humanidad.
    </p><h2 class="article-text">Una gu&iacute;a para cuidar mejor las relaciones</h2><p class="article-text">
        Aunque carec&iacute;a de formaci&oacute;n cient&iacute;fica, su familiaridad con el mundo natural, junto con su capacidad de atenci&oacute;n, perfilan unas descripciones precisas y primorosas de todo tipo de plantas y animales, sin importar su tama&ntilde;o o su fama. En un original poema en prosa, escribe sobre las alubias: &ldquo;Ya s&eacute; lo que pens&aacute;is: es una / estupidez. Son solo verduras. [&hellip;] / Nuestras manos, nuestras mentes / nuestros pies implican mayor inteligencia. / Pero &iquest;qu&eacute; dec&iacute;s de la virtud?&rdquo;. O, sobre el cisne: &ldquo;&iquest;Lo viste, a la deriva, toda la noche en el negro r&iacute;o? [&hellip;] / &iquest;Y no sentiste en tu coraz&oacute;n c&oacute;mo pertenec&iacute;a a todo? / &iquest;Y ya has entendido finalmente por qu&eacute; hay belleza? / &iquest;Y has cambiado de vida?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus poemas, sobre todo en la madurez, contienen una invitaci&oacute;n a la alegr&iacute;a, al deleite de todo lo que el universo ofrece sin pedir nada a cambio, tan solo un poco de silencio, una pausa, una devoci&oacute;n sostenida: &ldquo;A veces tan solo / necesito quedarme / dondequiera que est&eacute; / para sentirme bendecida&rdquo;. Y, al contrario de lo que podr&iacute;a parecer, con su actitud no se esconde del mundo, no reh&uacute;ye los conflictos contempor&aacute;neos; de lo que se trata es de resistir, no seguir la corriente, inspirarse en el medio ambiente para proponer otra manera de estar en el mundo, que permita recuperar este planeta maltrecho por los excesos humanos y cuidar mejor las relaciones, con los semejantes y con todo ser vivo.
    </p><p class="article-text">
        Darse cuenta de que es posible, de que la naturaleza puede ofrecer consuelo y plenitud, que puede aliviar las heridas m&aacute;s profundas &mdash;ella sufri&oacute; abusos sexuales en su infancia, que tard&oacute; muchos a&ntilde;os superar&mdash;, transforma la mirada, transforma al individuo. De ah&iacute; que, para muchos, la poes&iacute;a de Mary Oliver sea algo m&aacute;s que un deleite o una forma de engrandecer el mundo interior; es una verdadera gu&iacute;a para la vida, si uno est&aacute; dispuesto a escucharla. En una sociedad en la que los credos religiosos se han ido arrinconando, la trascendencia puede estar en esa comprensi&oacute;n amorosa del entorno, en reforzar lazos, en fundirse con algo m&aacute;s grande que uno mismo, que nos libera de nuestros autosabotajes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e70f8e5c-403d-4c8b-b4e6-3da66f71a267_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mary Oliver mantuvo una relaci&oacute;n durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os con la fot&oacute;grafa Molly Malone Cook (San Francisco, 1925-Provincetown, Massachusetts, 2005), que le hizo de agente. Era celosa de su intimidad, pero conocer este aspecto de su vida privada tambi&eacute;n dice mucho de ella, de la coherencia que asumi&oacute; al vivir su identidad en una &eacute;poca en la que ser lesbiana y convivir con otra mujer era poco menos que un anatema. Tambi&eacute;n dice mucho de su capacidad de amar, comprometerse y amoldarse a la rutina estable de una pareja, cualidades que se extienden a cuanto escribe. Hay un libro bell&iacute;simo, editado por Comisura, que retrata su relaci&oacute;n conjugando los poemas de una y las fotograf&iacute;as de la otra, <em>Nuestro mundo</em>; un acceso privilegiado a una intimidad en plenitud.
    </p><p class="article-text">
        La composici&oacute;n de los poemas de <em>Devociones</em> es tan libre como ella: hay piezas breves y largas, ciclos tem&aacute;ticos y estrofas sueltas, fragmentos verbosos y nubes ligeras, prosa po&eacute;tica y versos rimados, columnas convencionales y saltos por una escalera. El verso impone su forma; la poeta se pliega ante ella. Andreu Jaume la califica, con acierto, de &ldquo;poes&iacute;a de la atenci&oacute;n en un sentido radical&rdquo;, por cuanto abre su percepci&oacute;n &ldquo;a un sentido m&aacute;s alto y como sobrevenido de la naturaleza, apartando el discurso humano&rdquo;. Tiene una &eacute;tica que difumina la subjetividad para integrarla en el ecosistema de lo vivo; solo desde ese entendimiento puede uno apartar los ojos de sus propios abismos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces alza la vista hacia lo que la rodea, un ganso, un estanque, un roble o la primera nieve. Ha educado la mirada para detectar la maravilla en lo min&uacute;sculo, lo diario: &ldquo;Solo si hay &aacute;ngeles en tu mente / podr&aacute;s ver alguno alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;. Leer a Mary Oliver es llenar los pulmones de aire limpio, respirar la naturaleza, olvidar por un rato las tempestades interiores para reconciliarse con el mundo y con la humanidad. Es recuperar el asombro de aquellos ni&ntilde;os que contemplaban ensimismados los movimientos de una mosca o el diligente tr&aacute;nsito de las hormigas, y hallaban sentido en todo ello. Porque a&uacute;n lo tiene, y no ha dejado de tenerlo nunca: &ldquo;aunque ya no tengo veinte a&ntilde;os, / y no los tendr&eacute; nunca m&aacute;s, pues cuento, ay, setenta. Y a&uacute;n / enamorada de la vida. Y a&uacute;n / llena de fuerza&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mary-oliver-escritora-celebra-naturaleza-alejarse-ruido-horrores-humanidad_1_13051894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 21:02:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mary Oliver, la escritora que celebra la naturaleza para alejarse del ruido y los horrores de la humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores,Ensayos,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué harías tú en mi lugar? La novela que advierte del peligro de idealizar las vidas de los demás (e infravalorar la nuestra)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/harias-lugar-novela-advierte-peligro-idealizar-vidas-e-infravalorar_1_13026488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4f609c0-e73d-48c9-a3b0-d6faf1ce2924_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137556.jpg" width="958" height="539" alt="¿Qué harías tú en mi lugar? La novela que advierte del peligro de idealizar las vidas de los demás (e infravalorar la nuestra)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Extraños viajes’ (1935), de la británica Maud Cairnes, narra el intercambio de vidas entre una mujer de clase media y una dama de la alta sociedad</p><p class="subtitle">Entrevista - Azahara Palomeque, escritora: “La memoria de la Guerra Civil ha cambiado desde el momento en que se terminó”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no ha fantaseado alguna vez, aunque sea por unos instantes, con vivir la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/maria-arnal-ia-no-personaje-controlar-mundo-seran-trump-elon-musk-destruyan_1_12024276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vida de un millonario</a> de los que aparecen en las revistas? Polly Wilkinson es una mujer casada y madre de dos ni&ntilde;os que en apariencia est&aacute; satisfecha con lo que tiene. Sin embargo, es tambi&eacute;n una criatura inquieta, y en sus tardes aletargadas de ama de casa londinense las ficciones del cine y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-alimentaron-romantico-san-valentin_1_1703406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">literatura rom&aacute;ntica</a> avivan su imaginaci&oacute;n. Un d&iacute;a, asomada a su peque&ntilde;o jard&iacute;n, ve pasar a una elegante dama en un Rolls-Royce como los que ve en las cr&oacute;nicas de sociedad y, por un momento, le sobreviene el &ldquo;deseo de estar en su lugar&rdquo;. Y, &iexcl;zas!, tras un leve mareo se despierta en un majestuoso sal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No solo eso: Polly se encuentra dentro de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/video-entrevista-mariana-enriquez-cuerpo-convertido-batalla-paso-tiempo_7_11516457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cuerpo que no es el suyo</a>; el cuerpo de una mujer como siempre ha querido ser: esbelta, con la piel fina, de porte distinguido y con unos modales exquisitos. Y no est&aacute; sola: a su lado tiene a una anciana que no tardar&aacute; en descubrir que se trata de la suegra de la dama en quien se ha reencarnado. Hay tambi&eacute;n una criada a quien le da apuro mandar porque es m&aacute;s refinada que ella misma, es decir, que ella en su identidad de Polly. Su ocupaci&oacute;n del cuerpo ajeno durar&aacute; unas horas; a su regreso, se dar&aacute; cuenta de que en su ausencia alguien ha vivido en su casa y se ha hecho cargo de sus tareas, como acostar a los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica de ese singular &ldquo;viaje&rdquo; se repetir&aacute; de vez en cuando a lo largo de los meses siguientes, siempre de manera imprevista y siempre en el cuerpo de la misma mujer, que responde al nombre de Lady Elizabeth. Ese es el argumento de <em>Extra&ntilde;os viajes </em>(1935; Alba, 2025, trad. Daniel de la Rubia), la primera de las tres novelas de la noble brit&aacute;nica Lady Maud Kathleen Cairnes Plantagenet Hastings (1893-1965), que firm&oacute; como Maud Cairnes. Esta arist&oacute;crata, gran amante de las artes esc&eacute;nicas, tambi&eacute;n cultiv&oacute; el teatro y fue una personalidad de las revistas de su tiempo. Un bagaje poco habitual en una escritora, que sin duda contribuy&oacute; a recrear el entorno de lujo en el que emerge la protagonista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/55a23431-33a0-42bd-acd8-10dfee1f8f78_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una vez aceptada la suspensi&oacute;n de la incredulidad, nos embarcamos en los intercambios temporales de Polly y Lady Elizabeth, narrados desde el punto de vista de la primera. El viaje, imprevisible e incontrolable, la deja en una doble intemperie: por un lado, no sabe desenvolverse en sociedad, ignora las costumbres de la dama de quien est&aacute; ocupando el cuerpo y sus nuevos allegados no tardan en notarla extra&ntilde;a; por el otro, sus ausencias en el d&iacute;a a d&iacute;a como Polly hacen que se pierda momentos con los suyos y desconoce qu&eacute; ha hecho o dicho la desconocida durante ese rato, lo que la pone en m&aacute;s de un aprieto.
    </p><p class="article-text">
        Porque, m&aacute;s all&aacute; de lo externo, Polly y Lady Elizabeth son muy distintas: mientras que la primera es una mujer jovial, briosa y entusiasta, a la segunda la describen como un t&eacute;mpano de hielo. Tampoco sus aficiones, costumbres y preferencias coinciden: Lady Elizabeth es de poco comer, fumadora empedernida, amazona tenaz, gran conocedora de las artes y la cultura, y con total desinter&eacute;s por los juegos de cartas; Polly, en cambio, nunca ha fumado, disfruta de las pastas de t&eacute; y los placeres culinarios que le sirven en su nuevo h&aacute;bitat, se divierte con el p&oacute;ker y apenas tiene experiencia a lomos de un caballo.
    </p><p class="article-text">
        Quien m&aacute;s, quien menos ha envidiado en alg&uacute;n momento la comodidad de la que gozan los arist&oacute;cratas y los protagonistas de la prensa rosa en general (o, en la actualidad, los <em>influencers</em> m&aacute;s populares de las redes sociales). En su vida prestada, Polly halla todo y m&aacute;s de cuanto ha podido imaginar asomada a esa realidad desde el filtro de las revistas de sociedad: los vestidos hermosos, el servicio amabil&iacute;simo, el tratamiento formal, la despreocupaci&oacute;n por los gastos, los eventos sociales con la flor y la nata de su tiempo, los manjares m&aacute;s selectos, las actividades culturales. Sin embargo, tambi&eacute;n acusa una impostura que la constri&ntilde;e, que los constri&ntilde;e a todos, bajo el muro de la contenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Mirar hacia otro lado</h2><p class="article-text">
        Como consecuencia de esa educaci&oacute;n severa, expresar emociones con libertad o dejarse llevar por el impulso en una fiesta son costumbres que no se estilan. Adem&aacute;s, Polly no tarda en detectar problemas en la vida &iacute;ntima de Elizabeth, como la sospecha de que su marido le es infiel. De alg&uacute;n modo, todos a su alrededor lo saben, pero, escudados en la hipocres&iacute;a de quien cree que es mejor mirar hacia otro lado antes que alentar el esc&aacute;ndalo, fingen indiferencia. Es un universo social con muchas m&aacute;s dobleces de las que se entrev&eacute;n en la imagen interesada que se transmite al p&uacute;blico. Polly echa de menos la espontaneidad de las relaciones con su c&iacute;rculo, las fiestas de Navidad alegres y hasta las rutinas dom&eacute;sticas m&aacute;s modestas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Extra&ntilde;os viajes </em>va m&aacute;s all&aacute; del enredo c&oacute;mico ocasionado por el contraste entre ambas y sus mundos; tampoco se limita a poner de relieve las carencias de la alta sociedad con el fin de celebrar las peque&ntilde;as victorias de la clase media. Lo interesante de la novela de Maud Cairnes es, sobre todo, el modo en el que, al introducir a una desconocida en los mandos de control de una existencia ajena, subraya aquello que la propia mujer no ve en su vida, aquello de lo que no es consciente o a lo que ha dejado de prestar atenci&oacute;n por costumbre. Lo que a la interesada le pasa desapercibido (o le da miedo o no sabe c&oacute;mo afrontar), a la inquilina le llama la atenci&oacute;n o le resulta sencillo de gestionar. Qui&eacute;n sabe: quiz&aacute; hasta se puedan ayudar la una a la otra.
    </p><h2 class="article-text">Una comedia de costumbres</h2><p class="article-text">
        En ese sentido, que sean tan diferentes suma: lo que para una es una carga o una opci&oacute;n inconcebible, la otra lo hace de manera natural, sin apenas esfuerzo. Esto lleva impl&iacute;cita la idea de que, a menudo, para solucionar los problemas es necesario romper con los h&aacute;bitos arraigados, atreverse a pensar (y actuar) de forma alternativa. Cambiar, en definitiva. De fondo, la tensi&oacute;n crece a medida que los viajes temporales se alargan, la protagonista teme perder su propia vida o que su sustituta meta tanto la pata (y viceversa) que los da&ntilde;os sean irreparables para ambas. Ese miedo, no obstante, no la paraliza ni a ella ni a Elizabeth, sino que las activa en busca de soluciones.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras historias de encarnaci&oacute;n de un cuerpo ajeno, como la turbulenta <em>nouvelle</em> <em>La chaise-longue victoriana</em> (1953; Autom&aacute;tica, 2012, trad. Laura Salas Rodr&iacute;guez), de su compatriota Marghanita Laski, <em>Extra&ntilde;os viajes </em>no es una novela oscura que envuelva al lector en una mara&ntilde;a de suspense psicol&oacute;gico extenuante, sino m&aacute;s bien una comedia de costumbres amena y juguetona que aprovecha la herencia decimon&oacute;nica de la atracci&oacute;n por los fen&oacute;menos paranormales para desmenuzar, a trav&eacute;s de una situaci&oacute;n incre&iacute;ble, las verdades que se esconde en la vida dom&eacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Los que disfrutaron de comedias familiares como <em>T&uacute; a Londres y yo a California</em> (1998) &mdash;y su antecesora, <em>T&uacute; a Boston y yo a California</em> (1961)&mdash; o <em>Ponte en mi lugar</em> (2003) &mdash;de la que hay <a href="https://www.eldiario.es/spin/pelicula-exito-regresa-secuela-impulsada-protagonistas-ponte-en-mi-lugar-pm_1_12519941.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una secuela en camino</a>&mdash;, encontrar&aacute;n en el libro un tratamiento m&aacute;s complejo de lo que significa meterse, de manera literal, en la piel de otro. Con la viveza que da la escritura dram&aacute;tica, la autora firma una novela de costumbres al m&aacute;s puro estilo <em>british</em>,<em> </em>con personajes s&oacute;lidos, ritmo &aacute;gil, tensi&oacute;n <em>in crescendo</em>, manejo diestro del di&aacute;logo, giros narrativos bien encontrados, sentido del humor y emoci&oacute;n. Y es, tambi&eacute;n, un recordatorio de aquella m&aacute;xima perversa: &ldquo;Ten cuidado con lo que deseas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/harias-lugar-novela-advierte-peligro-idealizar-vidas-e-infravalorar_1_13026488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué harías tú en mi lugar? La novela que advierte del peligro de idealizar las vidas de los demás (e infravalorar la nuestra)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros,Literatura,Cultura,Novela,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristina Araújo: “Me he pasado la vida saboteándome y aun así he conseguido salir adelante”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-araujo-he-pasado-vida-saboteandome-he-conseguido-salir-adelante_128_12996875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/532baf55-c704-4bd6-8c88-13a929c33be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136734.jpg" width="8045" height="4525" alt="Cristina Araújo: “Me he pasado la vida saboteándome y aun así he conseguido salir adelante”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'Mira esa chica', sobre el caso de la manada, que le valió el premio Tusquets, vuelve con una novela romántica contada en sus propios términos</p><p class="subtitle">'Animal Crossing' muestra el peligro de la turistificación: ¿puede un hotel cargarse tu isla?</p></div><p class="article-text">
        Cristina Ara&uacute;jo es retra&iacute;da y no tiene intenci&oacute;n de convertirse en opinadora ni en icono de nada. Lo suyo es perderse en las historias, ser una estudiante aplicada; indagar en las emociones y los l&iacute;mites humanos, explorarlos; la disciplina antes que la inspiraci&oacute;n; la enso&ntilde;aci&oacute;n antes que lo real; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/diego-vasallo-musico-nostalgia-no-parece-buen-motor-creativo-huyo-peste_1_12989615.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nostalgia antes que el futuro</a>. La sospecha ir&oacute;nica y la inocencia confiada juntas y revueltas.&nbsp;Se nota que no le gusta demasiado dar entrevistas, pero no tanto porque est&eacute; a la defensiva o le den miedo los periodistas, sino porque todav&iacute;a siente una cierta incredulidad ante el inter&eacute;s que genera lo que tenga que decir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora es dif&iacute;cil de encasillar, que es algo que parecen necesitar las editoriales para vender y los medios para comprar personajes. &iquest;Una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sally-rooney-novelista-infarta-mercado-editorial-publica-intermezzo-escrita-voz-adulta_1_11674109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sally Rooney</a> a la espa&ntilde;ola? No exactamente, aunque podr&iacute;an ser primas segundas o conocerse de un <em>college</em> ficticio. <em>Distancia de fuga</em> cuenta la historia de amor entre Theo, un joven introvertido doctorando de Filosof&iacute;a, y Frances, la hermana actriz de su amigo Robin. Un puzzle de <em>flasbacks </em>narrados de forma alterna por los distintos protagonistas en el que se cruzan dos mundos antag&oacute;nicos: el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/universidad-rey-juan-carlos-universidad-sur-madrid_129_11758597.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la universidad</a> y el de las alfombras rojas.
    </p><p class="article-text">
        Por los argumentos que trata la literatura de Ara&uacute;jo, lo tiene todo para ser una escritora de <em>best seller</em>, pero de alg&uacute;n modo se termina escurriendo de lo previsto tomando decisiones de estilo y meandros narrativos que rompen los esquemas m&aacute;s convencionales. Deslumbr&oacute; con su anterior trabajo, <em>Mira esa chica</em>, que le vali&oacute; el <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/silvia-hidalgo-premio-tusquets-mujeres-no-hemos-dado-libertad-enfadarnos-ponemos-tristes_1_10524780.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio Tusquets de novela</a> y donde recreaba el caso de una violaci&oacute;n en grupo similar a la de 'la manada'; una novela corrosiva, sin alegatos, donde daba voz a todos los implicados y donde la v&iacute;ctima, M&iacute;riam, no sent&iacute;a consuelo ante las manifestaciones de apoyo, sino que reconoc&iacute;a en esas chicas que gritaban a pleno pulm&oacute;n que no la quer&iacute;an dejar sola a las mismas que antes la hab&iacute;an llamado gorda con crueldad y no quer&iacute;an sentarse a su lado en el colegio.
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                La autora Cristina Araújo presenta &#039;Distancia de fuga&#039;                            </span>
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        Paradojas. Grises. Se siente c&oacute;moda Cristina Ara&uacute;jo en ese pantanoso territorio, pero su narrador nunca es sombr&iacute;o y a veces, en <em>Distancia de fuga</em>, su nueva novela, la gatera por la que se escapa de un empalagoso amor <em>bigger than life </em>es la iron&iacute;a sofisticada, como cuando describe lo que sucede en la mente del personaje de Theo al ver el abrigo de Frances: &ldquo;Theo piensa que ella ha tocado todos esos objetos, lo que autom&aacute;ticamente los reformula como un s&iacute;mbolo bruto de que ella existe. Y, dado que estas semanas en clase han le&iacute;do textos de influencia marxista, coge su libreta y escribe que la alegr&iacute;a que siente en presencia de Frances no puede atribuirla a un instinto aut&oacute;nomo y primitivo, sino que est&aacute; ligada a una forma de idolatr&iacute;a. &iquest;Suena va lo bastante intenso? Porque en realidad va a peor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para escribir su anterior novela, </strong><em><strong>Mira a esa chica</strong></em><strong>, investig&oacute; sobre procesos judiciales, protocolos, psicolog&iacute;a&hellip; &iquest;Qu&eacute; ha investigado para hacer </strong><em><strong>Distancia de fuga</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, acerca del mundo de la fama, porque todo lo que cuento de la vida universitaria tiene que ver con mi propia experiencia. Pero, para construir el personaje de Frances, me he documentado leyendo muchas autobiograf&iacute;as de actores que cayeron en picado. La de Matthew Perry (<em>Amigos, amantes y aquello tan terrible</em>, en Contraluz)<em> </em>me vino muy bien. Tambi&eacute;n <em>Me alegro de que mi madre haya muerto,</em> de una de las actrices de la serie juvenil <em>iCarly,</em> Jennette McCurdy, donde cuenta con mucho sentido del humor la relaci&oacute;n terrible que tuvo con su madre, c&oacute;mo la explot&oacute; y la manipul&oacute;, adem&aacute;s de sus trastornos alimenticios. Tambi&eacute;n le&iacute; la biograf&iacute;a de Jane Fonda y rastre&eacute; todo lo que pude acerca de la crisis que tuvo Kit Harington, el personaje de Jon Nieve, al final de <em>Juego de tronos</em>, porque de ah&iacute; saqu&eacute; una de las ideas de la novela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le pas&oacute; a Kit Harington?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el rodaje del &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, cuando dijeron 'corten' y empezaron a quitarle el vestuario, tuvo una crisis de p&aacute;nico. Lo estaban haciendo como si fuese un d&iacute;a normal y de repente empez&oacute; a gritar que todav&iacute;a no pod&iacute;a quitarse esa ropa. Porque, &iquest;qui&eacute;n iba a ser si ya no era Jon Nieve? Se qued&oacute; muy tocado. Tambi&eacute;n hab&iacute;a tema de adicciones y estuvo ingresado unos meses en un centro psiqui&aacute;trico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde nace el personaje de Frances, la actriz famosa, y qu&eacute; quer&iacute;a contar con ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto Frances como su hermano Robin son dos personajes que existen desde hace mucho, ya que pertenecen a una novela que escrib&iacute; con 19 a&ntilde;os. La trama no es la misma y Theo, el tercero en discordia, entonces no exist&iacute;a como tal, pero Frances y Robin, los hermanos, me acompa&ntilde;an desde esa &eacute;poca. Yo fui hija &uacute;nica y de ni&ntilde;a ten&iacute;a muy idealizada la relaci&oacute;n entre hermanos. Quer&iacute;a un hermano con el que compartirlo todo y me invent&eacute; para Frances el hermano que me hubiera gustado tener. En esa &eacute;poca estaba bajo el influjo de Salinger y su saga de los Glass, as&iacute; que Frances tiene mucho del personaje Franny [de <em>Zoe y Franny</em>], de su fragilidad, de su carisma&hellip;
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            <span class="title">
                Cristina Araújo, que debutó con &#039;Mira esa chica&#039;, premio Tusquets 2022                            </span>
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        <strong>Y de su sofisticaci&oacute;n intelectual. Pero la Franny de Salinger no era famosa y su Frances es actriz en una serie del tama&ntilde;o de </strong><em><strong>Juego de tronos</strong></em><strong> y eso determina su manera de estar en el mundo y su precariedad emocional. &iquest;Por qu&eacute; esa fascinaci&oacute;n con la fama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la fascinaci&oacute;n hacia la fama tambi&eacute;n me viene de la adolescencia. Entonces mi gran obsesi&oacute;n eran los Beatles. Ten&iacute;a todo de ellos: discos, libros, biograf&iacute;as, VHS, sus pel&iacute;culas. Me encantaba la irreverencia de John Lennon y recuerdo tener una fantas&iacute;a recurrente: &ldquo;Qu&eacute; suerte el poder hacer lo que quieras porque eres un Beatle&rdquo;. [Risas]
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De verdad cre&iacute;a que la fama era sin&oacute;nimo de libertad? &iexcl;Si es al rev&eacute;s!</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro, porque a m&iacute; me parec&iacute;a entonces que lo contrario de ser famoso era ir al colegio y hacer todo lo que te dec&iacute;an los adultos. [Risas] Aquella novela que escrib&iacute; con 19 a&ntilde;os era un libro mucho m&aacute;s corto, pero tambi&eacute;n suced&iacute;a en un ambiente universitario, y eso s&iacute; era algo que quer&iacute;a conservar. Ten&iacute;a muchas ganas de escribir sobre la universidad, porque fue una &eacute;poca luminosa que esper&eacute; con ganas y no me decepcion&oacute;. Y eso es tan dif&iacute;cil&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vi en su Instagram una foto de la vieja biblioteca de Filolog&iacute;a en la Universidad Complutense, con sus persianas medio rotas y el mobiliario de los a&ntilde;os 50.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; sigue siendo un lugar m&iacute;tico. Vivo en Frankfurt, pero cada vez que vengo a Madrid voy a la facultad, me tomo un caf&eacute; con quien fue mi director de tesis [el catedr&aacute;tico D&aacute;maso L&oacute;pez Garc&iacute;a] y me doy una vuelta. Me gusta estar en la biblioteca y, de hecho, parte de este libro lo he escrito all&iacute;. Mis amigos me dicen que estoy pose&iacute;da por la &eacute;poca de la universidad y que la idealizo, y en parte tienen raz&oacute;n. Me alimento de nostalgia.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Distancia de fuga</strong></em><strong> tiene mucho de ese subg&eacute;nero que los anglosajones llaman </strong><em><strong>novela de college</strong></em><strong>,</strong><em><strong> </strong></em><strong>con profesores, alumnos y debates intelectuales y filos&oacute;ficos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era lo que quer&iacute;a hacer. De hecho, el personaje que m&aacute;s se parece a m&iacute; en la novela es el de Theo y el profesor al que quiere deslumbrar y con el que mantiene todas esas conversaciones filos&oacute;ficas, Damian Masoudi, est&aacute; inspirado en el propio D&aacute;maso [L&oacute;pez Garc&iacute;a] y mi relaci&oacute;n con &eacute;l. Aquel fue un mundo de libertad, de tolerancia, de independencia inocente. Lo sigo a&ntilde;orando y esta novela me ha permitido revivirlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jóvenes se enfrentan a cosas a las que no se les da importancia como perder a amigos o no ser valorados en casa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Araújo</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Me han contado que el a&ntilde;o pasado dio el discurso de fin de curso a los doctorandos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, era un sue&ntilde;o y algo que no esperaba que me ocurriera tan joven. Estaba aterrorizada porque a m&iacute; me da much&iacute;sima verg&uuml;enza hablar en p&uacute;blico. De hecho, fue uno de los motivos por los que acab&eacute; dejando la tesis: tengo muchos bloqueos. Pero me lo pidi&oacute; D&aacute;maso y no me pod&iacute;a negar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; les dijo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de resumir, estuve hablando 40 minutos y es la raz&oacute;n por la que retras&eacute; la entrega de la novela&hellip; Quise motivarlos y les habl&eacute; mucho de literatura, pero, sobre todo, de todas las veces que la hab&iacute;a cagado a lo largo de mi vida, de c&oacute;mo me he saboteado y aun as&iacute; he salido adelante y he acabado escribiendo novelas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo se ha autosaboteado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De tantas maneras&hellip; Por ejemplo, yo quer&iacute;a hacer una carrera de letras, pero pens&eacute; que no iba a tener futuro y empec&eacute; Veterinaria. Aun as&iacute; no dej&eacute; de escribir. Despu&eacute;s dej&eacute; la carrera de ciencias y escog&iacute; Filolog&iacute;a; segu&iacute; escribiendo, pero luego volv&iacute; a dejarlo porque pensaba que no se me daba bien; empec&eacute; el doctorado, pero otra vez me vi insegura y acab&eacute; dej&aacute;ndolo&hellip; Le cont&eacute; a los estudiantes c&oacute;mo fue mucho m&aacute;s importante para m&iacute; la disciplina que la inspiraci&oacute;n, c&oacute;mo entend&iacute;a que ellos con esa edad se sent&iacute;an al borde de muchas cosas que quiz&aacute; entend&iacute;an y que s&eacute; que, aunque sean j&oacute;venes, ya se han tenido que enfrentar a muchas cosas a las que no suele darse suficiente importancia: a romper un amor, a perder amigos, a sentir que no les comprende alguien en quien hab&iacute;an confiado al m&aacute;ximo, a no ser valorados en casa&hellip;&nbsp;Les dije que yo, como ellos, hab&iacute;a pasado por todo eso tambi&eacute;n, y que aun as&iacute; he conseguido salir adelante y he conseguido escribir, aunque a veces he cre&iacute;do que nada me iba a sacar de la cama o que nunca iba terminar el libro. Les cont&eacute; todo eso en 40 minutos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Distancia de fuga</strong></em><strong> es una novela, entre otras cosas, de amor. &iquest;C&oacute;mo se escribe sobre el amor en el siglo XXI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con intensidad, pero tambi&eacute;n con iron&iacute;a porque no estamos en el siglo XIX, claro. Quer&iacute;a contar una historia que hablase de ese tipo de amor que lo canibaliza todo. Un amor de esos que no te dejan pensar y no te dejan hacer. De esos que, aunque te dejan las funciones vitales intactas, hagas lo que hagas en tu cabeza solo hay espacio para el otro.
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            <span class="title">
                La escritora Cristina Araújo                            </span>
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        <strong>Vamos, de esos que son lo m&aacute;s parecido a un trastorno obsesivo compulsivo o a un delirio psic&oacute;tico&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. [Risas]. Por eso intentaba atenuar a veces la cursiler&iacute;a o el dramatismo con la mirada ir&oacute;nica del hermano, que hace de bisagra; o bien haciendo que uno de los dos estuviese menos enamorado del otro, pero que esa posici&oacute;n fuese cambiando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Emilia Pardo Baz&aacute;n le dec&iacute;a en sus cartas a Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s que el de ellos era un amor &ldquo;moderno y nervioso&rdquo;. &iquest;El de Theo y Franc&eacute;s tambi&eacute;n lo es?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nervioso s&iacute;, desde luego. Moderno no tanto, porque a Theo le veo tan cl&aacute;sico y chapado a antigua, pero bueno, tampoco es un rancio, que es algo que tambi&eacute;n quer&iacute;a evitar, que diese esa imagen de pringado. Pero s&iacute;, la de amor nervioso me parece una definici&oacute;n muy acertada y sobre todo bonita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A menudo han comparado su estilo con el de Sally Rooney, aunque en esta novela, con sus apuntes distanciadores de narrador del XIX, me recuerda al Jonathan Franzen de </strong><em><strong>Libertad</strong></em><strong>. &iquest;Se identifica con estas comparaciones o le molesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que es l&oacute;gico que me comparen con Rooney porque, como en <em>Gente normal</em>, <em>Distancia de fuga</em> trata tambi&eacute;n el tema del amor y de dos personas que vienen y van en su relaci&oacute;n. Adem&aacute;s, Rooney es un referente tan omnipresente en nuestra &eacute;poca que seguramente la tengo interiorizada. Pero veo m&aacute;s las conexiones con Franzen, al que mencionas, o con Maggie O&rsquo;Farrell y Amor Towles, a los que s&iacute; he tenido presentes en el proceso de escritura. Con Rooney me pasa que me gustaron mucho sus dos primeros libros y luego el tercero me decepcion&oacute;. El &uacute;ltimo, <em>Intermezzo</em>, a&uacute;n no lo he le&iacute;do, pero solo porque realmente lo tengo reservado para un momento especial de mantita y sof&aacute; y &uacute;ltimamente tengo muy poco de eso. Espero, sinceramente, que no me decepcione.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Navarro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-araujo-he-pasado-vida-saboteandome-he-conseguido-salir-adelante_128_12996875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 21:34:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristina Araújo: “Me he pasado la vida saboteándome y aun así he conseguido salir adelante”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Entrevistas,Escritores,Libros,Literatura,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una novela inédita de Camila Cañeque aparece en su ordenador y será publicada por su editorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-inedita-camila-caneque-aparece-ordenador-sera-publicada-editorial_1_12993641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffb31e85-f612-480a-b4cf-6accfa77b888_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122526.jpg" width="642" height="361" alt="Una novela inédita de Camila Cañeque aparece en su ordenador y será publicada por su editorial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra, titulada 'Anuncios', ha sido encontrada por los padres de la escritora y la editorial apunta que la "debió de escribir durante el largo proceso de creación de 'La última frase'"</p><p class="subtitle">'La última frase', el libro póstumo de Camila Cañeque que reivindica y reflexiona sobre el final de las cosas</p></div><p class="article-text">
        Una novela in&eacute;dita de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/legado-fallecida-camila-canete-expulsaron-arco-performance-permiso-vuelve-feria_1_10998154.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camila Ca&ntilde;eque</a>, autora fallecida de muerte s&uacute;bita el 14 de febrero de 2024 a los 39 a&ntilde;os, ha sido encontrada por sus padres en su ordenador. As&iacute; lo ha confirmado su editorial, La U&ntilde;a Rota, en una publicaci&oacute;n de Instagram que <a href="https://www.instagram.com/launarota/p/DUwEq1eAhwx/?hl=es&amp;img_index=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celebra la cuarta edici&oacute;n</a> de su obra <em>La &uacute;ltima frase</em> y que recuerda a Ca&ntilde;eque justo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su fallecimiento</a>. El nuevo libro de Ca&ntilde;eque se titula <em>Anuncios</em> y su publicaci&oacute;n est&aacute; prevista para alrededor de abril, seg&uacute;n ha confirmado la editorial a elDiario.es. Adem&aacute;s, se presentar&aacute; en Sant Jordi en Barcelona, ciudad en la que naci&oacute; la autora. 
    </p><p class="article-text">
        El editor Carlos Rod ha afirmado a este peri&oacute;dico que sabe de la existencia de esta obra desde finales de 2024 y, aunque el plan era lanzarla en 2025, se decidi&oacute; esperar dado el &eacute;xito de <em>La &uacute;ltima frase</em>. Asimismo, a diferencia de su anterior t&iacute;tulo, <em>Anuncios </em>es un relato de ficci&oacute;n basado en una persona que ella misma conoci&oacute; en Nueva York, aunque sigue la l&iacute;nea perform&aacute;tica de la autora. &ldquo;Esta novela tiene que ver con la comunicaci&oacute;n, con c&oacute;mo hay veces que una persona habla y la otra solamente escucha&rdquo;, adelanta Rod.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la escritora nunca inform&oacute; a la editorial que estaba trabajando en un nuevo libro mientras se ultimaba la publicaci&oacute;n de <em>La &uacute;ltima frase</em>, esta novela naci&oacute; en ese mismo periodo de tiempo, y su existencia es descrita por Carlos Rod como una &ldquo;excelente noticia&rdquo;. La U&ntilde;a Rota ya est&aacute; investigando sobre el proceso de creaci&oacute;n de la obra, de la que desvelar&aacute;n m&aacute;s detalles en los pr&oacute;ximos meses, as&iacute; como la portada y la sinopsis.
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                Camila Cañeque, autora de &#039;La última frase&#039;, durante su performance &#039;Esperando&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Un 14 de febrero, un d&iacute;a como hoy de 2024, recibimos de madrugada una noticia que nos hel&oacute; la sangre: Camila Ca&ntilde;eque hab&iacute;a fallecido s&uacute;bitamente. Ten&iacute;a 39 a&ntilde;os. La v&iacute;spera le hab&iacute;amos enviado la maqueta de<em> La &uacute;ltima frase</em>&rdquo;, escribe la editorial en Instagram. &ldquo;Diez d&iacute;as antes hab&iacute;amos estado con ella en Barcelona, trabajando codo con codo durante tres d&iacute;as la edici&oacute;n del futuro libro&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La U&ntilde;a Rota afirma que, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de la primera edici&oacute;n de <em>La &uacute;ltima frase</em>, solo pueden agradecerle por el regalo de una obra &ldquo;que tantas alegr&iacute;as ha dado&rdquo;. &ldquo;De Camila llamaba la atenci&oacute;n su inteligencia, su sensibilidad, su capacidad de escucha, ese silencio tan suyo que se tomaba antes de dar una respuesta a una pregunta, su determinaci&oacute;n, su sentido de la escritura, del arte, de la <em>performance</em>&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la editorial tambi&eacute;n ha destacado &ldquo;la calidad y cantidad de las referencias que manejaba, su esp&iacute;ritu libre e inconformista, su capacidad de riesgo, su amor por la lectura, la m&uacute;sica, el cine, las artes vivas, el arte conceptual, su insaciable apetito por vivir nuevas experiencias, nuevos libros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Camila Ca&ntilde;eque dio vida con <em>La &uacute;ltima frase</em> a una preciosa y personal&iacute;sima reflexi&oacute;n filos&oacute;fica, pero tambi&eacute;n art&iacute;stica y humor&iacute;stica, sobre el final de las cosas, ya sean los libros, la vida de los individuos o el mundo en general. Su prematura muerte dio un sentido art&iacute;stico definitivo a una obra que Ca&ntilde;eque jam&aacute;s vio en las librer&iacute;as. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-inedita-camila-caneque-aparece-ordenador-sera-publicada-editorial_1_12993641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 10:26:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una novela inédita de Camila Cañeque aparece en su ordenador y será publicada por su editorial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Editoriales,Libros,Novela,Literatura,Escritores,Instagram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Transmuros, la editorial que busca crear diálogo entre las personas encarceladas y la sociedad civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/transmuros-editorial-busca-crear-dialogo-personas-encarceladas-sociedad-civil_1_12988178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14c028a7-1487-4fa6-8c5f-051654591ad9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Transmuros, la editorial que busca crear diálogo entre las personas encarceladas y la sociedad civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto ha publicado cuatro fanzines realizados durante los años 80 por presos en la antigua cárcel de Torrero, dos de ellos reeditados y otro inédito, y busca impulsar un concurso de literatura e ilustración carcelaria actual
</p><p class="subtitle">Javitxu, activista de 'Los seis de Zaragoza': “Pasar por prisión me ha dado la misión de denunciar lo que pasa ahí dentro”
</p></div><p class="article-text">
        La literatura y el arte como v&iacute;a de escape, de resistencia, como forma de generar debate y de cuestionar lo establecido. Repensar los modelos. Hay un poco de utop&iacute;a detr&aacute;s de la editorial <a href="https://www.instagram.com/transmuros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Transmuros</a>, perteneciente al colectivo con el mismo nombre, que busca defender los derechos de las personas encarceladas en Arag&oacute;n, pero cabe preguntarse qu&eacute; lucha por los derechos civiles y pol&iacute;ticos no ha sido ut&oacute;pica a lo largo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Nadie habla, o muy pocos lo hacen, de los derechos de los presos en nuestro pa&iacute;s. &ldquo;Las personas que est&aacute;n dentro de prisi&oacute;n tienen unos derechos y hay muchos de esos derechos que no se est&aacute;n cumpliendo. Es importante que los muros de la prisi&oacute;n no nos oculten lo que est&aacute; ocurriendo dentro&rdquo;, dice Alejandro Rubio, uno de los miembros fundadores de Transmuros, colectivo heterog&eacute;neo al que pertenecen, entre otros, estudiantes, profesores de universidad, personas que han estado encarceladas o familiares de presos.
    </p><p class="article-text">
        El director de la organizaci&oacute;n, Francisco Javier Aij&oacute;n V&aacute;zquez, conoce bien esta problem&aacute;tica: &ldquo;A la semana de entrar me dijeron una frase muy dura: &lsquo;Tienes que tener en cuenta que cuando entras los derechos se te quedan en la puerta&rsquo;. Hasta ese punto tienen interiorizado que no son ciudadanos a nivel del resto de los espa&ntilde;oles&rdquo;. M&aacute;s conocido como Javitxu y uno de los <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/plataforma-6-zaragoza-valora-victoria-indultos-avisa-seguiremos-peleando_1_12626684.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">6 de Zaragoza</a>, pas&oacute; 491 d&iacute;as en la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Transmuros naci&oacute; en 2025 casi como un ejercicio de memoria hist&oacute;rica con la presentaci&oacute;n de un <a href="https://l.instagram.com/?u=https%3A%2F%2Fopen.spotify.com%2Fshow%2F0VTgteGJOX3UR5I3StDnXp%3Fsi%3D5N1JbZ9-RXubYZT8xK3-ag%26utm_source%3Dig%26utm_medium%3Dsocial%26utm_content%3Dlink_in_bio%26fbclid%3DPAZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQMMjU2MjgxMDQwNTU4AAGnWWD1A8-Kdd3C8gv86Ep08e91wflS_OUmhWFnObuR6nvzQH_XCB6YG_gOTHU_aem_6PDPOstlQF9WSjsbWsEouA&amp;e=AT2lneX9VBKp9f8SKf2GBYSatYg0nNnA1nkbBA2f5vs80P3l72SNnVUiZ5luMYSucZwpkwFtrAL-lr6qkWl_-hkzQ6RSF2npr4irQcxh1g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&oacute;dcast</a>, realizado en colaboraci&oacute;n con la antigua ASAPA (Asociaci&oacute;n de Seguimiento y Apoyo a Presos/as en Arag&oacute;n), sobre las instituciones de encierro y los movimientos de resistencia a las mismas desde la transici&oacute;n a la actualidad. El primer episodio, publicado en dos partes, trata sobre el Patronato de Protecci&oacute;n a la mujer durante la Transici&oacute;n y sobre la lucha de las mujeres en la antigua C&aacute;rcel de Torrero en los a&ntilde;os 80.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Literatura carcelaria</strong></h2><p class="article-text">
        De esa colaboraci&oacute;n surgi&oacute; la idea de la editorial y otras v&iacute;as de trabajo con el objetivo de crear espacios de di&aacute;logo sobre el sistema de justicia penal y sus consecuencias. Desde un principio pensaron elaborar fanzines en tres l&iacute;neas diferentes: reedici&oacute;n de fanzines carcelarios antiguos, edici&oacute;n de fanzines actuales y elaboraci&oacute;n de fanzines informativos sobre el sistema penal (para personas que no han tenido contacto con el sistema penal puedan conocer sus derechos ante cualquier incidente).
    </p><p class="article-text">
        Con esto en mente, Rubio record&oacute; que, para la elaboraci&oacute;n del p&oacute;dcast, buscando en los archivos de AFAPE (Asociaci&oacute;n de Familiares y Amigos de Presos/as y Expresos/as) &mdash;asociaci&oacute;n precedente a ASAPA&mdash;, encontr&oacute; dos fanzines realizados por familiares de presos y expresos en el a&ntilde;o 83 &mdash;titulados 'Libertad 0' y 'Libertad 1'&mdash; y otro realizado por presos de la C&aacute;rcel de Torrero en el 86 &mdash;titulado 'Esto no es Hawai'&mdash;. &ldquo;Fue autogestionado, autoeditado dentro de la clandestinidad, y su objetivo era doble, la comunicaci&oacute;n intramuros, pero tambi&eacute;n la comunicaci&oacute;n extramuros, el contar sus historias&rdquo;, explica Rubio. Tambi&eacute;n record&oacute; que un compa&ntilde;ero de Transmuros le hab&iacute;a hablado de 'El Butron', otro fanzine in&eacute;dito hecho por un preso que muri&oacute; en el a&ntilde;o 89 sin llegar a publicarlo, por lo que decidieron reeditarlo mediante un proceso manual y artesanal.&nbsp;
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            <span class="title">
                Fanzines editados por Transmuros                            </span>
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        De esta forma, el pasado mes de enero, el colectivo organiz&oacute; un evento en el que presentaron la editorial y esos cuatro fanzines. El acto, y la idea de la editorial, lleg&oacute; a o&iacute;dos de Daniel Pont, el que fuera cofundador de la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha), con quien han empezado a colaborar para localizar distintos fanzines carcelarios realizados en los a&ntilde;os 80, 90 y 2000 en toda Espa&ntilde;a.&nbsp;La idea, de cara al futuro, es reeditarlos y hacer una exposici&oacute;n itinerante por todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde Transmuros son conscientes de que el arte ayuda a esas personas privadas de libertad, que muchas veces no cuentan con apoyo familiar por su situaci&oacute;n personal o porque se trata de personas migrantes. &ldquo;Cosas como la literatura, la poes&iacute;a, el poder dibujar&hellip; y que ese arte lo vean otras personas; es una motivaci&oacute;n extra para aguantar una situaci&oacute;n tan dura como es la prisi&oacute;n&rdquo;, reflexiona Javitxu. Por ello, est&aacute;n trabajando para promover un concurso intramuros en tres disciplinas: poes&iacute;a, relatos e ilustraci&oacute;n. &ldquo;Es una de las cosas que tenemos en mente para que la poblaci&oacute;n reclusa pueda hacer otra cosa que estar en el patio mirando, vi&eacute;ndolas venir&rdquo;, dice el joven, y explica que dependen, en parte, de la administraci&oacute;n de la propia c&aacute;rcel para poder llevar a cabo esta iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        Unas palabras que recuerdan a este poema de Marcos Ana, preso pol&iacute;tico espa&ntilde;ol que fue detenido en 1939 y pas&oacute; 23 a&ntilde;os ininterrumpidos en la c&aacute;rcel, donde escribi&oacute; poemas que traspasaron los muros y llevaron su nombre al mundo: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi vida, 
    </p><p class="article-text">
        os la puedo contar en dos palabras: 
    </p><p class="article-text">
        Un patio 
    </p><p class="article-text">
        y un trocito de cielo
    </p><p class="article-text">
        por donde a veces pasan 
    </p><p class="article-text">
        una nube perdida 
    </p><p class="article-text">
        y alg&uacute;n p&aacute;jaro huyendo de sus alas&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Apoyo directo</strong></h2><p class="article-text">
        La editorial no es el fin &uacute;ltimo de Transmuros &mdash;de hecho, es posterior a su creaci&oacute;n&mdash;, sino que es una m&aacute;s de las v&iacute;as de trabajo que llevan a cabo. El colectivo busca reducir la exclusi&oacute;n de las personas presas. Para ello, han realizado distintas acciones de apoyo directo, como una campa&ntilde;a de recogida de calcetines, &ldquo;lo primero que suelen pedir las personas presas cuando llega el invierno son calcetines&rdquo;, explica Rubio; y de libros, &ldquo;de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, es lo que se nos ha pedido&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute;n creando una plataforma junto a distintos colectivos de la ciudad de Zaragoza para tratar la situaci&oacute;n sanitaria dentro de las prisiones.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las patas de la organizaci&oacute;n, son los acompa&ntilde;amientos a las personas que han salido de la c&aacute;rcel para ayudarlos con tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos, entre otros, pero sobre todo para que puedan volver a sentirse personas: &ldquo;Consiste en tener una relaci&oacute;n humana con alguien y echarle una mano en lo que puedas (&hellip;). Yo, al menos, a la persona que estoy haciendo acompa&ntilde;amiento la considero mi amigo&rdquo;, dice Rubio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Transmuros busca crecer y llegar a la sociedad civil. Para ello, prepara nuevos actos y eventos, como la presentaci&oacute;n del segundo episodio del p&oacute;dcast el pr&oacute;ximo 28 de febrero que lleva por nombre: &ldquo;Presos en la transici&oacute;n: una historia de represi&oacute;n, resistencia y lucha&rdquo;; o un evento sobre personas trans y prisi&oacute;n para antes de verano. Tambi&eacute;n est&aacute;n trabajando en dos libros sobre experiencias vitales de personas encarceladas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/transmuros-editorial-busca-crear-dialogo-personas-encarceladas-sociedad-civil_1_12988178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 01:09:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Transmuros, la editorial que busca crear diálogo entre las personas encarceladas y la sociedad civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cárceles,Cultura,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salman Rushdie, sobre la situación actual en EEUU: “Necesitamos optimismo para lidiar con el presente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/salman-rushdie-situacion-actual-eeuu-necesitamos-optimismo-lidiar-presente_1_12946471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cadd0de-62cd-4347-b47e-36ca9dade5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135321.jpg" width="1172" height="659" alt="Salman Rushdie, sobre la situación actual en EEUU: “Necesitamos optimismo para lidiar con el presente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y ensayista presenta 'La penúltima hora', una colección de cinco relatos que abordan la muerte dialogando con su obra y con su biografía literaria</p><p class="subtitle">Marta Jiménez Serrano, escritora: “Mis abuelas vivieron casi toda su vida en la misma casa y yo a los 30 años me había mudado once veces”</p></div><p class="article-text">
        Salman Rushdie es un escritor que ha estado muy ligado a la muerte. Amenazado de ella desde 1989 por el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/escritor-salman-rushdie-atacado-durante-charla-estados-unidos_1_9241408.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamamiento contra &eacute;l del r&eacute;gimen de Ir&aacute;n</a>, el autor anglo-indio fue apu&ntilde;alado en 2022. Aquella experiencia la acabar&iacute;a narrando en <em>Cuchillo </em>(Random House), una novela en la que cuenta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/salman-rushdie-lamenta-tiempos-peligrosos-escritores-todas-partes-mundo_1_11379793.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo sobrevivi&oacute; a aquel ataque</a> y su posterior recuperaci&oacute;n. Ahora, Rushdie regresa al mercado literario con<em> La pen&uacute;ltima hora </em>(Random House), en la que reflexiona sobre c&oacute;mo nos dejamos llevar hacia la muerte y a veces intentamos resistirnos a ella. &ldquo;Tengo una visi&oacute;n bastante buena de la muerte, y esto sirve como inspiraci&oacute;n: c&oacute;mo las personas enfocan el final de su vida&rdquo;, ha declarado este jueves en rueda de prensa.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de su anterior trabajo, el escritor apuesta de nuevo por una novela de ficci&oacute;n, cuya trama enfrenta la pen&uacute;ltima hora de vida de sus personajes. Se trata de una colecci&oacute;n de cinco relatos que dialoga con su obra y con su biograf&iacute;a literaria, recorriendo adem&aacute;s los tres pa&iacute;ses donde ha vivido: India, Inglaterra y EEUU. &ldquo;Me interesa la idea del estilo tard&iacute;o, c&oacute;mo los escritores abordan el &uacute;ltimo acto de la obra de sus vidas. Hay gente a la que no le gusta envejecer, que pierde la audici&oacute;n..., pero es muy interesante ver c&oacute;mo los artistas responden a los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, ha indicado, a&ntilde;adiendo que el libro &ldquo;naci&oacute; de una forma no planificada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de EEUU cada vez m&aacute;s pesimista, Rushdie no ignora lo que est&aacute; ocurriendo en el pa&iacute;s, tampoco en la obra: &ldquo;Todo el mundo est&aacute; preocupado. Es un momento muy oscuro en la vida p&uacute;blica estadounidense y, con esta discusi&oacute;n de Groenlandia y Canad&aacute;, se est&aacute; convirtiendo en un momento oscuro no solo para EEUU&rdquo;. Adem&aacute;s, con respecto al relato final de la novela, el autor ha declarado que &ldquo;estamos viviendo en una &eacute;poca en la que la comunicaci&oacute;n dentro de la sociedad est&aacute; colapsando&rdquo;. &ldquo;La dificultad de comunicaci&oacute;n en este pa&iacute;s es alarmante, es como si le gritaras al vac&iacute;o. No puedes comprender lo que el otro lado est&aacute; diciendo. Si vives en una sociedad que est&aacute; tan dividida, el lenguaje es insuficiente para la comunicaci&oacute;n&rdquo;, ha agregado, sosteniendo que &ldquo;es peligroso para la sociedad que la comunicaci&oacute;n caiga&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/19ea06b7-fc05-46fd-957c-37e3c86399d8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con respecto a si la literatura sigue siendo una forma de resistencia, o al menos de supervivencia, el autor ha alegado que &ldquo;la literatura siempre ha sido la mejor manera&rdquo; que tiene de &ldquo;responder&rdquo; al mundo en el que vive: &ldquo;Las historias que escribo han sido pasos en este viaje, y, conforme el mundo cambia, la escritura tambi&eacute;n cambia. Hay escritura que cumple muy bien con la resistencia, pues no puede ignorar los reg&iacute;menes, pero en los tiempos dif&iacute;ciles en los que vivimos, espero que sea una forma de incrementar la comprensi&oacute;n de los lectores sobre lo que est&aacute; sucediendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el ensayista ha reivindicado la importancia de la literatura para el enriquecimiento personal, denunciando que &ldquo;el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bibliotecarias-arriesgan-vida-ofensiva-censora-eeuu_1_12632874.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crecimiento de la censura en EEUU</a> es un problema muy grande&rdquo;. &ldquo;Es un crimen porque va contra la libertad de expresi&oacute;n. Hay escuelas en las que, si un padre se queja de que hay un libro en la biblioteca, se quita. Son libros que personas j&oacute;venes deber&iacute;an estar leyendo, como <em>Matar un ruise&ntilde;or</em>. Hacer que se retiren del alcance de personas j&oacute;venes es terrible&rdquo;, ha apuntado Salman Rushdie. &ldquo;Ha habido much&iacute;simas quejas, pero sigue habiendo muchos casos y hay que luchar contra ello. La libertad de expresi&oacute;n se supone que es un derecho constitucional, por lo que estas prohibiciones van en contra de lo constitucional&rdquo;, ha reclamado el autor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta parte del siglo XXI es oscura, pero, cuando era m&aacute;s joven, en los 60 o en los 70, hab&iacute;a m&aacute;s optimismo, m&aacute;s esperanza&rdquo;, ha indicado Rushdie. &ldquo;Es triste que la rueda est&eacute; girando hacia esta direcci&oacute;n. Pero, cuando vives muchas veces, ves que la sociedad atraviesa muchas cosas y que nada es permanente. Si las cosas han cambiado para mal, tambi&eacute;n van a cambiar para bien. Es el optimismo que necesitamos para lidiar con el momento presente&rdquo;, ha defendido el escritor.
    </p><h2 class="article-text">La escritura como proceso de reflexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Al igual que hace en el libro, Salman Rushdie tambi&eacute;n ha reflexionado en la rueda de prensa sobre aquello a lo que se dedica y en qu&eacute; piensa durante el proceso de escritura. &ldquo;Si no hubiese sido escritor, habr&iacute;a sido un actor maravilloso, que es lo que me hubiera encantado ser, pero creo que tom&eacute; una decisi&oacute;n estupenda no si&eacute;ndolo&rdquo;, ha bromeado el autor. Rushdie ha explicado que le interesa c&oacute;mo lee la gente: &ldquo;A medida que he ido avanzando en la vida, cada vez me interesa m&aacute;s la forma en que los lectores se acercan a un texto. Pienso en los lectores&rdquo;. Adem&aacute;s, el escritor ha afirmado que tiene muy presente que &ldquo;todos somos historias inacabadas porque seguimos, continuamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Rushdie ha destacado que cree en la inmortalidad. &ldquo;Los escritores como yo escribimos para la posteridad: no solo para el escritor inmediato, sino tambi&eacute;n para el escritor futuro&rdquo;, ha declarado. Ahora que est&aacute; a punto de cumplir 79 a&ntilde;os, el ensayista ha comentado que enfoca sus historias en gente m&aacute;s mayor, un cambio que ha ido acompa&ntilde;&aacute;ndolo conforme ha ido creciendo. &ldquo;Cuando era joven, escrib&iacute;a sobre personas m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;, ha alegado.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s su edad lo ha llevado a hacerse m&aacute;s preguntas sobre la muerte, pero el escritor indica que &ldquo;el tema de la muerte est&aacute; relacionado con el m&aacute;s all&aacute;&rdquo; y que &eacute;l no cree &ldquo;que haya un m&aacute;s all&aacute;&rdquo;. No obstante, se&ntilde;ala que &ldquo;en una ficci&oacute;n es sumamente &uacute;til&rdquo;, por lo que ha decidido escribir una historia sobre fantasmas. &ldquo;Es una historia de fantasmas sobre un hombre que no cree en los fantasmas, y esta contradicci&oacute;n es muy &uacute;til en el lado creativo. Es la naturaleza del arte: no es sencillo, es dif&iacute;cil y muchas veces contradictorio&rdquo;, sostiene. Mientras tanto, ha asegurado seguir inspir&aacute;ndose por escritores latinoamericanos, leyendo a Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa o Elena Poniatowska. &ldquo;Soy muy le&iacute;do en la literatura de Lationam&eacute;rica, m&aacute;s que en la espa&ntilde;ola en s&iacute;&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/salman-rushdie-situacion-actual-eeuu-necesitamos-optimismo-lidiar-presente_1_12946471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 15:54:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salman Rushdie, sobre la situación actual en EEUU: “Necesitamos optimismo para lidiar con el presente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Novela,Literatura,Libros,Ensayos,Editoriales,Estados Unidos,Muerte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del cuaderno de EGB a la literatura compartida: el viaje creativo de Víctor M. Jiménez Andrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/cuaderno-egb-literatura-compartida-viaje-creativo-victor-m-jimenez-andrada_1_12899082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/808b37e8-0849-493f-813b-f0f72a75c55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del cuaderno de EGB a la literatura compartida: el viaje creativo de Víctor M. Jiménez Andrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso a la literatura como hogar, conciencia y comunidad en la obra del escritor, y también fundador de Letras Cascabeleras, la editorial cacereña que iniciará su relevo en 2027 bajo la dirección de la escritora Cora Ibáñez
</p></div><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; en s&eacute;ptimo de EGB, cuando un profesor de Lengua propuso a la clase escribir una historia a lo largo de todo el curso. La mayor&iacute;a abandon&oacute; el intento con el paso de las semanas. V&iacute;ctor M. Jim&eacute;nez Andrada no. Persisti&oacute; hasta el final, casi en silencio, sin saber que aquella obstinaci&oacute;n era ya una forma temprana de literatura. Aquel cuaderno fue su primer libro, aunque entonces no supiera nombrarlo as&iacute;. Despu&eacute;s lleg&oacute; la adolescencia y con ella la poes&iacute;a: los primeros enamoramientos, los versos desgarrados, los cuadernos llenos de palabras escritas desde la herida y el asombro.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese impulso inicial, la escritura ha sido una constante, aunque no siempre acompa&ntilde;ada de certezas. Ganar el Premio Garc&iacute;a de la Huerta en 2014 con<em> Circo </em>supuso algo m&aacute;s que un reconocimiento: fue un gesto de validaci&oacute;n externa, una confirmaci&oacute;n necesaria. &ldquo;Uno nunca sabe si lo que escribe sirve para algo o para alguien&rdquo;, reconoce. Que personas ajenas a su entorno habitual valoraran su trabajo le permiti&oacute; seguir adelante con un poco menos de duda y un poco m&aacute;s de alivio.
    </p><p class="article-text">
        El insomnio lleg&oacute; despu&eacute;s, o quiz&aacute; siempre estuvo ah&iacute;. <em>Versos del insomnio</em> naci&oacute; de una noche de verano interrumpida por el ruido estridente del cami&oacute;n de la basura. Incapaz de volver a dormir, se levant&oacute; y escribi&oacute;: &ldquo;Son las tres de la madrugada y el cami&oacute;n de la basura me ha despertado&rdquo;. A partir de esa frase comenz&oacute; a construir un libro que entiende el desvelo como materia po&eacute;tica. Insomnios inevitables, insomnios buscados, noches que se alargan porque algo merece ser pensado o escrito. El libro recorre ese tr&aacute;nsito, convertido adem&aacute;s en realidad gracias a una beca de creaci&oacute;n literaria de la Junta de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Aunque uno de sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos se titule <em>Malos tiempos para ser sinceros,</em> V&iacute;ctor M. Jim&eacute;nez Andrada discrepa del diagn&oacute;stico real. Cree que el amor &mdash;en todas sus formas&mdash; es lo &uacute;nico que puede salvarnos en una &eacute;poca turbia. No es la fragilidad humana lo que le incomoda, sino la soberbia de quienes se creen inmortales, casi divinos, y act&uacute;an sin l&iacute;mites, pisando la libertad ajena. Basta, dice, con observar el panorama pol&iacute;tico internacional. Frente a eso, reivindica la poes&iacute;a y el amor como herramientas de resistencia y de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Esa mirada cr&iacute;tica se volvi&oacute; expl&iacute;cita en<em> Malos tiempos para ser sinceros</em>, quiz&aacute; su poemario m&aacute;s pol&iacute;tico y reivindicativo. Publicarlo gratuitamente en formato digital forma parte de un proceso profundo de revisi&oacute;n de toda su obra, buena parte de ella in&eacute;dita, con un objetivo claro: compartirla sin barreras desde <a href="https://victormaji.blogspot.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">su espacio web</a>. El poema central del libro surge de un juego aparentemente inocente &mdash;&ldquo;Para ser sinceros / corren malos tiempos / para ser sinceros&rdquo;&mdash; que quiso cargar de intenci&oacute;n. De ah&iacute; naci&oacute; tambi&eacute;n una canci&oacute;n, en colaboraci&oacute;n con el cantautor Manuel Cobos, y un conjunto de poemas que fue creciendo a fuerza de recitales.
    </p><p class="article-text">
        En su poes&iacute;a asoman realidades concretas, tambi&eacute;n territoriales. Extremadura aparece como una tierra hist&oacute;ricamente maltratada, una regi&oacute;n que vuelve a quedarse a la cola en financiaci&oacute;n mientras nadie parece alzar la voz. No habla desde el nacionalismo, sino desde la justicia.&ldquo; Por eso duele especialmente ver c&oacute;mo se destinan presupuestos escandalosos a grandes eventos culturales como la Bienal Vargas LLosa mientras la cultura local sobrevive de forma precaria, sostenida por iniciativas privadas y ayudas p&uacute;blicas insuficientes&rdquo;. Esa contradicci&oacute;n, aunque a veces de forma inconsciente, se filtra tambi&eacute;n en su obra.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza es otro de los pilares de su escritura. No como decorado, sino como fuerza viva que nos recuerda nuestro lugar. En <em>El op&uacute;sculo del caminante</em> la relaci&oacute;n es casi una comuni&oacute;n. La poes&iacute;a, como todo el arte, es para &eacute;l un veh&iacute;culo para reivindicar que el ser humano forma parte de esa naturaleza que debe respetar y proteger. La arrogancia de creernos due&ntilde;os absolutos del mundo se desmorona con algo tan peque&ntilde;o como un virus, pero aun as&iacute; insistimos en pensar que tenemos el control. El panorama, admite, es desalentador.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la poes&iacute;a, su obra se reparte a partes iguales entre narrativa y verso. Tiene en marcha la revisi&oacute;n de una novela escrita hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os, ya en manos de lectores beta, que ver&aacute; la luz en 2026 en formato digital y gratuito. A eso se suman tres libros de microrrelatos &mdash;<em>Breve cat&aacute;logo de esencias y venenos, La incre&iacute;ble fuerza de la pulga y Torniller&iacute;a surtida,</em> el m&aacute;s reciente&mdash; y dos vol&uacute;menes de cuentos: <em>Comidas para llevar y Morirme para esto</em>. Cuando cierre la etapa de la novela, comenzar&aacute; a ordenar cuentos in&eacute;ditos con la idea de darles una nueva forma de conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Ese compromiso con la literatura como espacio compartido se materializa tambi&eacute;n en Letras Cascabeleras, una editorial independiente que lleva casi catorce a&ntilde;os de vida. Un proyecto autogestionado, sin ayudas p&uacute;blicas, que ha sabido sostenerse y, sobre todo, crear comunidad. &ldquo;Siempre hablo en plural&rdquo;, explica, porque Letras Cascabeleras es tambi&eacute;n Mar&iacute;a Dur&aacute;n, su presidenta, y Vicente Rodr&iacute;guez L&aacute;zaro, escritor y amigo. En 2027 la editorial iniciar&aacute; una nueva etapa en manos de otro equipo encabezado por la escritora Cora Ib&aacute;&ntilde;ez, mientras sus fundadores preparan ya un nuevo proyecto cultural para la temporada 2026/2027.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; ah&iacute; est&eacute; la clave de todo: en entender la literatura no como un gesto individual, sino como una forma de permanencia compartida. Escribir para no dormirse ante la injusticia, para no callar cuando el ruido del mundo aprieta, para quedarse siendo consciente de que se est&aacute;. Aunque cambien los nombres, aunque lleguen los relevos, aunque el tiempo avance. Porque mientras haya palabras que se escriban desde la conciencia y se compartan sin miedo, la cultura seguir&aacute; encontrando la manera de respirar, de resistir y de disfrutar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/cuaderno-egb-literatura-compartida-viaje-creativo-victor-m-jimenez-andrada_1_12899082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 11:58:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del cuaderno de EGB a la literatura compartida: el viaje creativo de Víctor M. Jiménez Andrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáceres,Escritores,Editoriales,Poesía,Novela,Cuentos,Relato,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Miénteme! Dime que me publicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/mienteme-dime-publicas-cat_1_12891746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af6a7e22-4b97-4db0-8a5d-ad445630d8a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Miénteme! Dime que me publicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ‘El arte de rechazar manuscritos’, Constantino Bértolo reflexiona en un entretenido ensayo sobre el proceso y las dificultades para lograr que una editorial publique un libro a un escritor desconocido
</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Los grandes mitos universales como guía para la vida</p></div><p class="article-text">
        En un c&aacute;lculo aproximativo, porque probablemente son muchos m&aacute;s (sin contar los autoeditados), en Espa&ntilde;a se publican 90.000 libros al a&ntilde;o. De estos, 60.000 se editan en papel y el resto en otros soportes. La cifra hace referencia solo a los que cuentan con ISBN (International Standard Book Number), la identificaci&oacute;n que se&ntilde;ala de manera &uacute;nica a cada libro o producto de una editorial publicado en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si es de los que ahora piensa que con estas cifras es f&aacute;cil publicar un libro en una editorial, sepa que se equivoca. A no ser que usted sea ya un autor o autora conocido. Para que se haga una idea, hay editoriales que reciben m&aacute;s de 300.000 textos al a&ntilde;o. 300.000 escritores o para ser exactos, aspirantes a serlo, buscando una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estas cifras y desde su experiencia como editor literario durante m&aacute;s de una d&eacute;cada en Debate y despu&eacute;s de &lsquo;Caballo de Troya', en Penguin Random House, el tambi&eacute;n cr&iacute;tico literario y autor Constantino B&eacute;rtolo (Navia de Suarna, 1946) reflexiona en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/uso-de-la-lengua-y-diccionarios/438405-libro-el-arte-de-rechazar-manuscritos-serie-endebate-9788410433830?srsltid=AfmBOop-qeuikR_35W_2BsHGCCo0YyacGka5DG6Z0tVyGMBTaWnNjze3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;El arte de rechazar manuscritos&rsquo;</a> (Debate) sobre las dificultades para lograr que un escritor desconocido deje de serlo. Bueno, o que al menos consiga que una editorial le publique un libro puesto que una cosa es lograrlo y otra casi tan dif&iacute;cil es conseguir que se venda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;rtolo tira de iron&iacute;a sin renunciar al rigor para adentrarse en un mundo que &ldquo;casi&rdquo; no existe, como &eacute;l mismo apunta en el arranque. &ldquo;Casi&rdquo; porque acecha la Inteligencia Artificial y porque la autoedici&oacute;n hace que algunos textos aparezcan y con suerte circulen gracias a plataformas digitales. Y tambi&eacute;n &ldquo;casi&rdquo; porque el sue&ntilde;o de cualquier escritor es que se publique en papel, puesto que el prestigio de la edici&oacute;n tradicional sigue estando ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi reino por una editorial&rdquo; es la frase que expresa el anhelo de la mayor&iacute;a de los que quieren dar el salto de escritor a autor. B&eacute;rtolo recuerda que aunque ambos conceptos a veces se usan indistintamente, no son lo mismo. &iquest;Qu&eacute; acci&oacute;n se requiere para convertir a un escritor en un autor? En este ensayo se acude a una de las acepciones del diccionario de Mar&iacute;a Moliner: &ldquo;Conocimiento o dominio de cierta materia que tiene alguien, por el cual su opini&oacute;n es tenida en cuenta por otros&rdquo;. Vamos, obtener el reconocimiento p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;rtolo ironiza con que alguien dijo alguna vez que en Espa&ntilde;a para ser editor se necesita ser catal&aacute;n y rico. &ldquo;Personalmente matizar&iacute;a diciendo que eso es algo siempre conveniente, pero no absolutamente necesario&rdquo;. En Barcelona tienen la sede las dos m&aacute;s grandes, se habla incluso de duopolio, Planeta y Penguin, con sus m&uacute;ltiples sellos. Y muchas otras, de un tama&ntilde;o mucho menor aunque reconocidas por su prestigio como Anagrama, Libros del Asteroide o Acantilado. Pero, m&aacute;s all&aacute; de las marcas, quien acaba decidiendo qu&eacute; manuscritos acabar&aacute;n formando parte de un cat&aacute;logo es el editor, sea propietario o contratado.
    </p><p class="article-text">
        En el ensayo, el autor recuerda que desde los tiempos del noble romano Tito Pomponio &Aacute;tico, el primer editor de nombre conocido (y que no era catal&aacute;n pero s&iacute; era rico), lo que se necesitaba para promocionar los libros de Cicer&oacute;n era dinero. Entonces era para pergaminos o pagar a los copistas. &iquest;Y qu&eacute; necesita ahora una editorial? Pues lo mismo, que la cuenta de resultados sea positiva. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El verdadero editor es el capital&rdquo;, subraya B&eacute;rtolo en un ba&ntilde;o de realismo que rompe con cierta imagen rom&aacute;ntica de esta industria. Encontrar el equilibrio entre el alma literaria y la econ&oacute;mica, la combinaci&oacute;n que todo editor debe tener para poder sobrevivir, es la clave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la tarea de decidir qu&eacute; se publica, un proceso en el que una lectura en diagonal de un manuscrito (un buen editor no necesita mucho m&aacute;s) sirve para rechazarlo o aceptarlo, cuenta tambi&eacute;n el p&uacute;blico potencial. Existe el mayoritario, el que busca las lecturas convencionales. Est&aacute; tambi&eacute;n el residual, m&aacute;s minoritario pero muy fiel. Y finalmente, B&eacute;rtolo menciona una tercera tipolog&iacute;a, el emergente, aquel lector dispuesto a arriesgar con textos &ldquo;dif&iacute;ciles&rdquo;. Hay editoriales especializadas en algunos de estos &lsquo;nichos de mercado&rsquo; y las hay con sellos diferentes para atreverse con todos.
    </p><p class="article-text">
        Si no se apellida Ucl&eacute;s, Cercas o Vallejo, tiene un manuscrito, ha llegado hasta el final de este texto y aun as&iacute; quiere enviarlo a una editorial, sepa que en el libro se apuntan una serie de consejos para intentar que no se lo rechacen a la primera. &iexcl;Suerte!&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/mienteme-dime-publicas-cat_1_12891746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Miénteme! Dime que me publicas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Editoriales,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ladrona-libros-fenomeno-abrio-veda-ficcion-comercial-holocausto-cumple-20-anos_1_12890703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff29e396-214d-49bb-8f4b-ec26f77ba734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lumen ha publicado una edición especial conmemorativa de la novela de Markus Zusak que se convirtió en un éxito de ventas internacional y todavía hoy se sigue leyendo
</p><p class="subtitle">El escritor David Uclés gana el 82º Premio Nadal con 'La ciudad de las luces muertas'
</p></div><p class="article-text">
        En la Alemania de la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuremberg-pelicula-juicios-cupula-nazi-desgraciadamente-actual-sera-futuro_1_12814217.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Segunda Guerra Mundial,</a> Liesel, una ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os, es dada en adopci&oacute;n porque su madre ya no puede protegerla. En su nuevo hogar la esperan una madre de fuerte temperamento, un padre con alma de artista, un joven jud&iacute;o que escribe relatos y un nuevo mejor amigo valiente y leal. Ella, por su parte, desarrolla una curiosa afici&oacute;n: robar libros. Es as&iacute; como comienza su v&iacute;nculo con las palabras y la lectura, que se convierten en su refugio cuando la contienda se intensifica y todo pende de un hilo.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el argumento de <em>La ladrona de libros</em> (2005; Lumen, 2007, trad. Laura Mart&iacute;n de Dios), la quinta novela del escritor australiano Markus Zusak (S&iacute;dney, 1975) y su carta de presentaci&oacute;n internacional, que lo catapult&oacute; a las listas de m&aacute;s vendidos en diferentes pa&iacute;ses. En los a&ntilde;os previos a la crisis econ&oacute;mica, las cifras de ventas eran m&aacute;s elevadas, las campa&ntilde;as de promoci&oacute;n confiaban en los canales anal&oacute;gicos (escaparates, peri&oacute;dico, listas de ventas) y a&uacute;n no se hab&iacute;a producido la eclosi&oacute;n de editoriales independientes, por lo que el mercado estaba en menos manos y las apuestas, m&aacute;s concentradas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, algo deb&iacute;a tener un libro para destacar; en eso no hemos cambiado tanto. <em>La ladrona de libros</em> lo ten&iacute;a, lo tiene todav&iacute;a, porque basta darse un rodeo por las redes de los lectores para comprobar que, incluso antes de esta reedici&oacute;n, se ha abierto un nuevo camino entre las generaciones j&oacute;venes (de hecho, probablemente no existir&iacute;a la edici&oacute;n especial de no ser por este resurgir espont&aacute;neo). Como <em>El secreto</em> (Donna Tartt, 1992) o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-viral-vida-novelon-fragilidad-masculina-triunfa-nuevas-generaciones_1_11616418.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tan poca vida</em></a><em> </em>(Hanya Yanagihara, 2015), la novela de Markus Zusak se ha vuelto a leer gracias a los grandes creadores de tendencias contempor&aacute;neos, que no dudan en bucear en el pasado reciente en detrimento de las novedades reci&eacute;n salidas de la imprenta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; tiene <em>La ladrona de libros</em> para sobresalir? En primer lugar, una voz narrativa de lo m&aacute;s original: una personificaci&oacute;n de la Muerte, que habla de t&uacute; a t&uacute; al lector mientras sigue las andanzas de la protagonista. En cualquier obra literaria que se precie, el punto de vista y el estilo lo son todo (no importa el qu&eacute;, sino el c&oacute;mo), y aqu&iacute; el autor tiene la inteligencia de evitar tanto el tradicional narrador protagonista como la tercera persona omnisciente. El discurso de la Muerte resulta, adem&aacute;s, seductor, invita a seguir leyendo, crea tensi&oacute;n, divierte con su br&iacute;o y da otro aire a los hechos con su trascendencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/fb5079b7-1953-49e4-8c95-7eb0896e5d35_source-aspect-ratio_default_1133808.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Y, por supuesto, tiene sentido del humor, humor con un punto macabro, <em>ma non troppo</em>, porque de lo contrario no ocupar&iacute;a las baldas del <em>mainstream</em> o cultura dominante, sino que estar&iacute;a relegado al rinc&oacute;n del tan a menudo infravalorado &ldquo;g&eacute;nero&rdquo;. Grotesco, pero a la vez tierno, realista, conmovedor; el equilibrio justo para emocionar al lector sin caer en el clich&eacute; ni en el melodrama. Es atrevido al decantarse por un narrador juguet&oacute;n para contar una historia enmarcada en una guerra, y sabe sacarle partido al plantear, siempre con sutileza, esas preguntas sobre el final que acechan sobre todo a quien vive al l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        La historia tambi&eacute;n tiene grandes aciertos: si bien algunos temas, como la presencia de un jud&iacute;o escondido en el s&oacute;tano o la resistencia de los alemanes contrarios al r&eacute;gimen que, sin embargo, deben alistarse por obligaci&oacute;n, se han tratado ya en numerosas obras, hay un motivo que marca la diferencia: los robos de libros, siempre en momentos clave de la evoluci&oacute;n vital de la protagonista, y al mismo tiempo impredecibles, lo mismo que el tipo de libros que se va a encontrar.
    </p><p class="article-text">
        Hay un mensaje poderoso en el hecho de poner los libros, las palabras y las historias en el centro de una novela situada en la Alemania nazi, cuando se llevaron a cabo quemas de libros, por no hablar de la persecuci&oacute;n a los escritores y artistas en general, muchos de ellos asesinados en campos de concentraci&oacute;n o forzados a exiliarse. Nadie mejor que una ni&ntilde;a, s&iacute;mbolo por antonomasia de la inocencia, para erigirse en &ldquo;salvadora&rdquo; de ese esp&iacute;ritu human&iacute;stico, libre y subversivo que estaba siendo arrollado por la fuerza bruta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Para muchos lectores, adem&aacute;s, resulta grato que una novela hable de su afici&oacute;n; lo que en ingl&eacute;s se denomina <em>bookish book</em>, o libro sobre libros. Ahora se ha abusado tanto de este recurso que ya no llama la atenci&oacute;n, pero tuvieron su momento de auge, del que <em>La ladrona de libros</em> form&oacute; parte, junto con otros &eacute;xitos como <em>La sombra del viento</em> (Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, 2001), <em>El cuento n&uacute;mero trece</em> (Diane Setterfield, 2006), <em>La elegancia del erizo</em> (Muriel Barbery, 2006) o <em>Firmin</em> (Sam Savage, 2006), entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que prestar atenci&oacute;n a su edad recomendada: en Espa&ntilde;a lo public&oacute; Lumen, una editorial con un cat&aacute;logo orientado al p&uacute;blico adulto, mientras que en otros pa&iacute;ses la catalogaron como juvenil, sea por la edad de la protagonista, que vive su <em>coming-of-age</em>, argumento habitual de la literatura dirigida a esta franja de edad, y/o por la frescura de la voz narrativa. En la segunda vida que est&aacute; disfrutando en la actualidad, salta a la vista que la capacidad para conectar con los j&oacute;venes est&aacute; ah&iacute;, lo que permite considerarla una novela <em>crossover</em>, esto es, apta para todos los p&uacute;blicos, disfrutable tanto por un adolescente de quince a&ntilde;os como un adulto.
    </p><p class="article-text">
        Por tener una referencia, libros como <em>Matar a un ruise&ntilde;or</em> (Harper Lee, 1960), <em>Un &aacute;rbol crece en Brooklyn</em> (Betty Smith, 1943), <em>Las cenizas de &Aacute;ngela</em> (Frank McCourt, 1996), <em>Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea</em> (Annabel Pitcher, 2011) o la citada <em>La sombra del viento</em> (Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, 2001) ser&iacute;an ejemplos de literatura <em>crossover</em>. La &ldquo;ventaja&rdquo;, en argumentos de venta, de esta etiqueta es el hecho de que un adulto, salvo que tambi&eacute;n sea lector asiduo de juvenil, no se acercar&iacute;a a una novela &ldquo;juvenil&rdquo; a secas; en cambio, un adolescente s&iacute; que leer&iacute;a sin prejuicios una obra &ldquo;adulta&rdquo;. El <em>crossover</em> no acota el perfil del lector, sino que lo ampl&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;La ladrona de libros&#039;, por mucho análisis que se haga, funciona porque cumple en lo esencial: despertar emociones al público, fascinarlo con sus personajes, hacerle “vivir” su historia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El argumento destaca asimismo por la idea de &ldquo;robar&rdquo;: en un contexto de una violencia atroz, con una poblaci&oacute;n acostumbrada a convivir con el miedo, las pautas de referencia de lo que est&aacute; bien o no se desdibujan. De pronto, tomar algo que no es propio no tiene por qu&eacute; constituir un delito; puede ser, de hecho, un acto de salvaci&oacute;n, incluso denota el arrojo de atreverse a desafiar al r&eacute;gimen. Quien lo hace, adem&aacute;s, es una ni&ntilde;a, lo que por s&iacute; mismo inspira compasi&oacute;n, bonanza, perd&oacute;n. El planteamiento de una obra siempre es m&aacute;s atractivo cuando se pone algo en jaque, cuando propone algo infrecuente en el d&iacute;a a d&iacute;a; ah&iacute; est&aacute; la magia de vivir, a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n, lo que se har&iacute;a <em>motu proprio</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, la novela cumple con los est&aacute;ndares de la narrativa popular: estilo ameno y f&aacute;cil de leer, amplios espacios en las p&aacute;ginas a pesar de su extensi&oacute;n (en torno a unas quinientas p&aacute;ginas), capacidad para entretener al lector, construcci&oacute;n de una historia y unos personajes s&oacute;lidos, que condensan todo tipo de vivencias, desde las peripecias del d&iacute;a a d&iacute;a a los grandes acontecimientos hist&oacute;ricos. Se tratan temas tan universales como la p&eacute;rdida, el primer amor, la amistad, la familia, la discriminaci&oacute;n, el miedo, la guerra o el poder, que siguen dando pie a la conversaci&oacute;n en los clubes de lectura, que siguen (lo m&aacute;s importante) conmoviendo al lector.
    </p><p class="article-text">
        Porque <em>La ladrona de libros</em>, por mucho an&aacute;lisis que se haga, funciona sobre todo y en &uacute;ltima instancia porque cumple en lo esencial, a saber, despertar emociones al p&uacute;blico, subyugarlo, fascinarlo con sus personajes, hacerle &ldquo;vivir&rdquo; su historia y no solo mirarla. Es asimismo un libro que &ldquo;ense&ntilde;a&rdquo; &ndash;y perd&oacute;n por el horrible didactismo que sugiere la palabra&ndash; algo, que invita a reflexionar al recrear tan bien, con tanta sutileza, las entra&ntilde;as del r&eacute;gimen nazi y de la Segunda Guerra Mundial en el terreno pr&aacute;ctico de la vida diaria de una familia humilde. Las vivencias de Liesel y los suyos son como las de tantos otros de sus coet&aacute;neos; lo que hace su relato &uacute;nico es el ingenio, la emoci&oacute;n de la narraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de la adaptación cinematográfica de &#039;La ladrona de libros&#039;                            </span>
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        La cubierta, el trabajo de promoci&oacute;n y la fecha de lanzamiento &ndash;en Espa&ntilde;a, septiembre de 2007, con vistas a la campa&ntilde;a de Navidad&ndash; tambi&eacute;n contribuyeron al &eacute;xito: era una de esas novelas que ocupan los escaparates de las librer&iacute;as, y tienen un <em>stand</em> propio en las grandes superficies. Adem&aacute;s, se benefici&oacute; del hecho de que entonces en el mercado no abundaba la ficci&oacute;n sobre el Holocausto: el hecho de ambientar una novela en plena Segunda Guerra Mundial, en un pueblo de la Alemania nazi, no era algo tan manido, ni siquiera se consideraba un reclamo comercial porque los <em>best-sellers</em> precedentes, de <em>La sombra del viento</em> a <em>El c&oacute;digo Da Vinci</em> (Dan Brown, 2003), iban por otros derroteros.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no sea descabellado, a prop&oacute;sito, sugerir que fue <em>La ladrona de libros</em> la obra que abri&oacute; la veda de la narrativa sobre el nazismo. En aquel tiempo, exist&iacute;an los testimonios de Anne Frank y Primo Levi, entre otros, pero no era usual que un escritor joven (Zusak la public&oacute; con treinta a&ntilde;os), sin v&iacute;nculos con el asunto, se interesara hasta el extremo de dedicarle una novela. Pronto llegar&iacute;a esa pieza de pornograf&iacute;a emocional que es <em>El ni&ntilde;o con el pijama de rayas</em> (John Boyne, 2006), y, no mucho m&aacute;s tarde, la retah&iacute;la de libros con &ldquo;de Auschwitz&rdquo; (o Ravensbr&uuml;ck, o el campo de concentraci&oacute;n que se precie) como guinda.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos hay ficci&oacute;n y testimonios, libros m&aacute;s dignos que otros, pero en general han llegado a un punto en el que, por exceso, pueden dar la impresi&oacute;n de trivializar el tema: <em>La bailarina de Auschwitz</em>, <em>La bibliotecaria de Auschwitz</em>, <em>La paloma de Ravensbr&uuml;ck</em>, <em>El viol&iacute;n de Auschwitz</em>, <em>El violinista de Mathausen</em>, <em>La enfermera de Auschwitz</em>&hellip; El novelista <a href="https://x.com/perezreverte/status/1080255184591306754" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arturo P&eacute;rez-Reverte ironizaba as&iacute; en 2019</a>: &ldquo;Iba a escribir una novela sobre Auschwitz, pero ya no quedan personajes libres&rdquo;. El Memorial de Auschwitz le afe&oacute; el comentario por considerarlo &ldquo;una burla irrespetuosa a la memoria de esas personas&rdquo;, a lo que el autor replic&oacute; que tan solo se burlaba &ldquo;de lo mucho que, por modas literarias comerciales, se manosea un asunto que deber&iacute;a tratarse con m&aacute;s rigor y respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que los escritores se tomen en serio la materia, pero &iquest;qu&eacute; dicen los informes de <em>marketing</em> de las editoriales? A estas alturas, salta a la vista que esa coletilla funciona como argumento de venta. Hasta qu&eacute; punto se pueden justificar las publicaciones bajo el pretexto de reivindicar la memoria hist&oacute;rica, y hasta qu&eacute; punto minimizan su relevancia al convertir el Holocausto en un clich&eacute;, es un debate abierto a los lectores. Al menos, <em>La ladrona de libros </em>ha superado la prueba del tiempo, por lo que demuestra que, m&aacute;s all&aacute; de la mercadotecnia, tiene algo que la hace especial, que sigue mereciendo la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ladrona-libros-fenomeno-abrio-veda-ficcion-comercial-holocausto-cumple-20-anos_1_12890703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 21:15:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La ladrona de libros’, el fenómeno que abrió la veda de la ficción comercial sobre el Holocausto cumple 20 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Holocausto,Nazismo,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dinero gastado, tiempo invertido y menos confianza en el sistema: cómo las cuatro grandes editoriales "drenan" la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dinero-gastado-tiempo-invertido-confianza-sistema-cuatro-grandes-editoriales-drenan-ciencia_1_12878861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f57f99bf-0f3b-4355-bacb-3a2c7a33a0e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dinero gastado, tiempo invertido y menos confianza en el sistema: cómo las cuatro grandes editoriales &quot;drenan&quot; la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La deriva de las últimas décadas ha otorgado el control sobre la ciencia a los grandes grupos editoriales privados, sostiene un estudio que indica que Elsevier, Springer Nature, Wiley y Taylor & Francis ganan miles de millones de euros y pervierten todo el sistema con su ánimo de lucro</p><p class="subtitle">¿El mejor negocio del mundo? Las editoriales científicas disparan los precios y multiplican su facturación</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En cuanto el inter&eacute;s comercial empieza a imponerse [en las revistas cient&iacute;ficas], el perjuicio recae sobre la comunidad investigadora&rdquo;. David Christie Martin, secretario de la Royal Society brit&aacute;nica, hizo este vaticinio en 1957. Se equivoc&oacute; poco.
    </p><p class="article-text">
        Siete d&eacute;cadas despu&eacute;s, los peores augurios de Martin se han hecho realidad y las cuatro grandes editoriales cient&iacute;ficas est&aacute;n &ldquo;drenando&rdquo; la ciencia y a los cient&iacute;ficos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mejor-negocio-mundo-editoriales-cientificas-disparan-precios-multiplican-facturacion_1_11532874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con sus rentables pol&iacute;ticas de publicaci&oacute;n de art&iacute;culos</a>, seg&uacute;n defiende una investigaci&oacute;n transnacional en la que ha participado la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB). Elsevier, Springer Nature, Wiley y Taylor &amp; Francis han ido desvi&aacute;ndose de su funci&oacute;n primigenia, <a href="https://arxiv.org/pdf/2511.04820" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sostienen los autores en el texto</a>, y priman el beneficio sobre la difusi&oacute;n del conocimiento, lo que genera una distorsi&oacute;n del sistema, aseguran, que se paga en dinero (generalmente p&uacute;blico), tiempo invertido, confianza en el sector y dejar el control acad&eacute;mico en manos privadas.
    </p><p class="article-text">
        El sistema no siempre fue as&iacute;. &ldquo;En sus inicios, las revistas [muchas de ellas editadas por sociedades cient&iacute;ficas de manera altruista] serv&iacute;an a comunidades peque&ntilde;as y dedicadas de lectores y, a menudo, subsist&iacute;an gracias a la filantrop&iacute;a, el altruismo o el apoyo institucional. Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/neoliberalismo-burocracia-robert-maxwell-revistas-cientificas-primaron-negocio_1_9952229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la d&eacute;cada de 1950, las publicaciones se han convertido en piezas clave de una competencia cada vez m&aacute;s feroz</a> por el prestigio. El n&uacute;mero de publicaciones a nivel mundial aument&oacute; de forma exponencial. Durante ese mismo periodo, las editoriales comerciales tomaron el relevo de las antiguas organizaciones sin fines de lucro como fuerzas dominantes en lo que, a finales del siglo XX, se hab&iacute;a transformado en una industria altamente rentable&rdquo;, apunta el art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/investigadores-podran-eludir-dictadura-papers-revistas-cientificas_1_10661432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se est&aacute; intentando corregir el rumbo</a>, en el mundo en general y en Espa&ntilde;a en particular, durante las d&eacute;cadas precedentes el sistema de la ciencia ha ido evolucionando hacia una insaciable estructura que empuja a los cient&iacute;ficos a publicar cuanto m&aacute;s mejor, y, adem&aacute;s, premia (acad&eacute;mica y laboralmente) tener visibilidad y &eacute;xito, que en la ciencia se mide en las citas de los art&iacute;culos. 
    </p><p class="article-text">
        Antiguamente, las revistas funcionaban por suscripci&oacute;n. Eran los lectores quienes pagaban el coste de editar revistas. Pero este sistema ten&iacute;a una limitaci&oacute;n: las suscripciones eran pr&aacute;cticamente inasumibles a t&iacute;tulo personal, por lo que los cient&iacute;ficos depend&iacute;an de que sus instituciones pagaran las suscripciones para poder leer. Y, con un sector cada vez m&aacute;s amplio y diversificado, llegar a todo era pr&aacute;cticamente imposible.
    </p><p class="article-text">
        Las editoriales buscaron la soluci&oacute;n: empezaron a publicar los art&iacute;culos gratis y en abierto, para todo el mundo, bajo la condici&oacute;n de que fuera el autor del texto, supuesto interesado en la difusi&oacute;n, quien se hiciera cargo de los costes de publicar una investigaci&oacute;n (a raz&oacute;n, actualmente, de varios miles de euros por art&iacute;culo en funci&oacute;n de la revista). <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-editoriales-cobran-170-millones-cuatro-anos-universidades-espanolas-csic-leer-publicar-articulos-cientificos_1_9882268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hab&iacute;an nacido las APC</a> (Article Processing Charges), un sistema que genera m&aacute;s disfunciones de las que resuelve porque incentiva a las editoriales a publicar y publicar para cobrar, m&aacute;s all&aacute; de que las investigaciones tengan inter&eacute;s o no.
    </p><h2 class="article-text">Ganancias milmillonarias</h2><p class="article-text">
        Las cifras de las cuatro grandes editoriales reflejan el gran negocio en que se ha convertido la publicaci&oacute;n cient&iacute;fica. &ldquo;Solo en 2024, la publicaci&oacute;n de revistas gener&oacute; m&aacute;s de 7.100 millones de d&oacute;lares en ingresos, y entre 2019 y 2024 super&oacute; los 14.000 millones de d&oacute;lares en beneficios. Sus m&aacute;rgenes de beneficio se han mantenido siempre por encima del 30% en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os y, en el caso del mayor editor &mdash;Elsevier&mdash;, han superado sistem&aacute;ticamente el 37%&rdquo;, ilustra el texto, que remata: &ldquo;En comparaci&oacute;n con muchos otros sectores, la edici&oacute;n cient&iacute;fica es una de las industrias sistem&aacute;ticamente m&aacute;s rentables&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Así han evolucionado los beneficios de las principales editoriales de publicaciones científicas" aria-label="Barras divididas" id="datawrapper-chart-I3rXx" src="https://datawrapper.dwcdn.net/I3rXx/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="961" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Otro <a href="https://dataverse.harvard.edu/dataset.xhtml?persistentId=doi:10.7910/DVN/CR1MMV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio, elaborado por investigadores del ScholCommLab,</a> un laboratorio interdisciplinar con sede en la Universidad Simon Fraser de Vancouver, revel&oacute; en 2024 que en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os el precio de las APCs, lo que pagan los cient&iacute;ficos a las revistas por publicar sus art&iacute;culos, se ha disparado. Seg&uacute;n aquella investigaci&oacute;n, entre 2019 y 2023 el coste medio de los APCs ha pasado de 2.356 euros a 2.983 euros en seis de los principales grupos del mundo (Elsevier, Springer Nature, Wiley, Frontiers, MDPI y PLOS), con picos de hasta 10.000 d&oacute;lares por texto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Los investigadores tienen que pagar entre dos y tres veces más que en 2019 para publicar" aria-label="Líneas múltiples" id="datawrapper-chart-bfOr9" src="https://datawrapper.dwcdn.net/bfOr9/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="962" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Estos precios no guardan relaci&oacute;n con el coste que tiene para una revista publicar, seg&uacute;n algunas investigaciones independientes (porque las editoriales no ofrecen informaci&oacute;n al respecto). Uno de los intentos m&aacute;s recientes lo realiz&oacute; la investigadora Lilian Nassi-Cal&ograve;. Esta argentina trat&oacute; de desglosar el coste de publicar para una revista y calcul&oacute; que, si publica mil art&iacute;culos al a&ntilde;o, <a href="https://blog.scielo.org/es/2021/11/10/cuanto-cuesta-un-articulo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el escenario m&aacute;s caro le cuesta 616 euros</a> y en el m&aacute;s barato 379. Si la revista publica cien o menos art&iacute;culos anuales, el rango oscila entre 665 y 418 euros. Y, sin embargo, el coste medio para los autores est&aacute; en casi 3.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n recuerda el art&iacute;culo, buena parte del trabajo necesario para publicar un texto en una revista lo hacen otros cient&iacute;ficos de manera gratuita.
    </p><h2 class="article-text">Tiempo perdido</h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra en juego uno de los principales elementos del sistema cient&iacute;fico: las revisiones por pares. Cuando un cient&iacute;fico env&iacute;a un art&iacute;culo a una revista, si el editor considera de primeras que cumple un m&iacute;nimo, se lo env&iacute;a a otros cient&iacute;ficos especialistas de esa &aacute;rea para que lo eval&uacute;en. Estos revisores analizan el texto, se&ntilde;alan debilidades o dudas que puedan tener, que se le hacen llegar al autor. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revisiones-pares-negocio-milmillonario-alimentado-trabajo-gratuito-cientificos_1_9916443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este trabajo lo hacen los investigadores de manera desinteresada</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema editorial depende del trabajo no remunerado de los revisores, estimado en m&aacute;s de 130 millones de horas anuales solo en 2020. Desde hace d&eacute;cadas, los investigadores se quejan de las exigencias de la revisi&oacute;n por pares, pero la magnitud del problema es hoy mayor: los editores informan de dificultades generalizadas para reclutar revisores&rdquo;, explica el texto. La raz&oacute;n parece evidente y remite, de nuevo, a un sistema voraz: &ldquo;El n&uacute;mero de art&iacute;culos publicados cada a&ntilde;o crece m&aacute;s r&aacute;pido que la propia plantilla cient&iacute;fica: entre 1996 y 2022, el n&uacute;mero de art&iacute;culos por investigador casi se duplic&oacute;&rdquo;. &ldquo;Este aumento refleja c&oacute;mo el deseo comercial de las editoriales de publicar &mdash;y vender&mdash; m&aacute;s contenidos ha encajado perfectamente con una cultura competitiva del prestigio, en la que las publicaciones sirven para asegurar puestos de trabajo, financiaci&oacute;n, promociones y reconocimientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia solo puede ser una: &ldquo;El crecimiento del n&uacute;mero de publicaciones consume no solo el tiempo de los autores, sino tambi&eacute;n el de editores acad&eacute;micos y revisores, desbordados por una avalancha de solicitudes de evaluaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra consecuencia de este sistema de publicaciones es que, aunque parezca parad&oacute;jico porque cada vez se publican m&aacute;s art&iacute;culos, <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-022-05543-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el avance de la ciencia se ve ralentizado</a>, seg&uacute;n los autores. Lo explican as&iacute;: &ldquo;Mientras las recompensas [laborales, econ&oacute;micas] sigan ligadas al volumen, el prestigio y el impacto de las publicaciones, los cient&iacute;ficos se ver&aacute;n empujados a abandonar trabajos m&aacute;s arriesgados, locales, interdisciplinares o de largo recorrido. Las pr&aacute;cticas acad&eacute;micas fundamentales &mdash;como leer, reflexionar o dialogar con las contribuciones de otros&mdash; quedan relegadas a un segundo plano. Lo que aparenta ser productividad a menudo oculta un agotamiento intelectual sostenido por una visi&oacute;n cient&iacute;fica cada vez m&aacute;s estrecha y desmoralizadora&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sobre fiabilidad y control</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fallido-sistema-revistas-cientificas-mayoria-estudios-citados-salen-publicaciones-menores_1_12854154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estas pr&aacute;cticas minan la credibilidad del sistema</a>, sostienen los autores, que ha acabado generando monstruos. Premiar la cantidad sobre la calidad y el prestigio de la revista en que se publica sobre lo que tiene que aportar el art&iacute;culo en s&iacute; ha incentivado la aparici&oacute;n de las llamadas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vende-paper-2-000-dolares-mercado-negro-textos-academicos-dana-credibilidad-ciencia_1_10384223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>paper mills</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vende-paper-2-000-dolares-mercado-negro-textos-academicos-dana-credibilidad-ciencia_1_10384223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (f&aacute;bricas de art&iacute;culos), que venden textos ya elaborados</a> e incluso aceptados por revistas al m&oacute;dico precio de 2.000 d&oacute;lares, o el secuestro de revistas enteras: se compra una publicaci&oacute;n de cierto prestigio y se llena de (muchos) art&iacute;culos de dudosa procedencia a cambio de unos miles de euros por texto en APCs, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/serie-empresas-fantasma-compra-prestigiosas-revistas-cientificas-lucrarse-publicando-articulos-dudosos_1_11989095.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como le ha sucedido a una treintena de revistas espa&ntilde;olas, seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de Emilio Delgado y Alberto Mart&iacute;n-Mart&iacute;n</a>, de la Universidad de Granada. Tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/science-nature-investigadores-espanoles-dejan-revistas-tradicionales-editoriales-cuestionadas_1_9842469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han surgido las llamadas &ldquo;editoriales depredadoras&rdquo;</a>, que basan su modelo de negocio en publicar muchos art&iacute;culos, para lo que instauran unos precios m&aacute;s bajos de publicaci&oacute;n y un proceso de admisi&oacute;n laxo y r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de fallos aislados, sino de s&iacute;ntomas de un sistema de investigaci&oacute;n profundamente moldeado por incentivos con &aacute;nimo de lucro&rdquo;, sostienen los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema que genera la comercializaci&oacute;n de la ciencia y sus revistas, explican los autores del art&iacute;culo, es que empresas privadas han tomado el control sobre la evaluaci&oacute;n de los cient&iacute;ficos, que acaba marcando sus carreras. Y cita ejemplos: Clarivate &mdash;una compa&ntilde;&iacute;a en manos de capital riesgo&mdash; establece el factor de impacto de las revistas, un indicador sobre su prestigio que determina la calidad de la publicaci&oacute;n (cu&aacute;nto m&aacute;s alto, mejor, y m&aacute;s atractivo para los cient&iacute;ficos publicar en ella). Elsevier es propietaria de Scopus &ldquo;y de un arsenal creciente de plataformas anal&iacute;ticas que abarcan todo el ciclo de vida de la investigaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las peque&ntilde;as rebeliones</h2><p class="article-text">
        Aunque el sistema es el que es y muchos cient&iacute;ficos &ldquo;se sienten impotentes&rdquo; para cambiarlo, los hay que se est&aacute;n empezando a plantar. El equipo editorial de la revista <em>NeuroImage</em>, la m&aacute;s prestigiosa en el campo de las im&aacute;genes cerebrales y editada por el gigante Elsevier, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dimision-bloque-ilustre-revista-cientifica-dinero-exige-investigadores-publicar-inmoral_1_10137846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dimiti&oacute; al completo hace unos meses</a> por el abuso que, argumentaban, comete la revista con los precios que cobra por publicar art&iacute;culos cient&iacute;ficos. Los editores &ndash;un grupo de 42 mujeres y hombres de universidades de todo el mundo&ndash; explicaron <a href="https://www.sciencedirect.com/journal/neuroimage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una carta abierta que intentaron convencer a la revista de que bajase sus precios</a>, pero esta no se mostr&oacute; dispuesta.
    </p><p class="article-text">
        En otro caso, los empleados del gigante Springer Nature, la editora de la prestigiosa revista cient&iacute;fica <em>Nature</em>, estuvieron a punto de ir a la huelga por los salarios. Los trabajadores explicaron que la empresa hab&iacute;a ofrecido <a href="https://www.nuj.org.uk/resource/nature-staff-hold-unprecedented-vote-on-industrial-action.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una subida salarial del 5,8%, </a>oferta a la que replicaron con una petici&oacute;n del 10%. La empresa, argumentaban, hab&iacute;a ganado 500 millones de d&oacute;lares a base, entre otras cuestiones, de subir sus tarifas un 8%.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay esperanza, cierran los autores. Muchos pa&iacute;ses occidentales (que es donde este problema se da con m&aacute;s fuerza), <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/investigadores-podran-eludir-dictadura-papers-revistas-cientificas_1_10661432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre ellos Espa&ntilde;a, est&aacute;n empezando a mutar sus sistemas de evaluaci&oacute;n y sali&eacute;ndose de la conocida como &ldquo;dictadura de los papers&rdquo;</a> y la l&oacute;gica del &ldquo;<em>publish or perish</em>&rdquo; (publica o perece) que ha regido la ciencia las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y que fuerza a los investigadores a publicar art&iacute;culos a cualquier precio. Porque, y en esto est&aacute;n de acuerdo todas las partes, los cient&iacute;ficos solo responden a los incentivos que se les ponen. &iquest;Se les pide que publiquen art&iacute;culos para progresar en la carrera acad&eacute;mica? Publican art&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la soluci&oacute;n viene de arriba, sostienen los autores. &ldquo;Los actores principales del entorno de investigaci&oacute;n podr&iacute;an coordinarse para desmantelar el sistema que actualmente otorga el control de la ciencia a corporaciones con fines de lucro&rdquo;, apuntan.
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; empezando a hacer. Eliminar la obligatoriedad de publicar en determinadas revistas, abrir repositorios p&uacute;blicos gratuitos o abrir el abanico de soportes evaluables m&aacute;s all&aacute; de los art&iacute;culos (publicaciones, patentes, informes, estudios, dict&aacute;menes, trabajos t&eacute;cnicos, trabajos art&iacute;sticos, exposiciones, excavaciones arqueol&oacute;gicas, catalogaciones, etc.) incentiva a los investigadores a realizar otras pr&aacute;cticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dinero-gastado-tiempo-invertido-confianza-sistema-cuatro-grandes-editoriales-drenan-ciencia_1_12878861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 20:46:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dinero gastado, tiempo invertido y menos confianza en el sistema: cómo las cuatro grandes editoriales "drenan" la ciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Investigación científica,Investigadores,Publicaciones científicas,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mejores-libros-siglo-xxi-elegidos-21-librerias-espanolas_1_12849535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7ca23b5-e11b-49bc-947c-1937f7c50157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Preguntamos a libreros repartidos por todo el país para elegir los 25 títulos más destacados de lo que llevamos de siglo, publicados entre el 2000 y el 2025 que está a punto de acabar</p><p class="subtitle">Lo mejor del siglo  - Los mejores discos del siglo XXI, elegidos por 91 expertos musicales
</p><p class="subtitle">Las votaciones, librería a librería, de los mejores libros del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        Quedan apenas cinco d&iacute;as para despedir 2025 y, como cada a&ntilde;o, toca hacer recuento. Pero en este caso, tras haber presentado nuestras propuestas para regalar, tanto en novela (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacional</a> e <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/10-mejores-novelas-espanolas-debut-2025_1_12849559.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">internacional</a>) <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/20-libros-poesia-regalar_1_12834558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poes&iacute;a</a>, <a href="https://librotea.eldiario.es/estanterias/los-mejores-libros-de-relatos-de-2025" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatos</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2025_1_12849753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mics</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/10-mejores-novelas-espanolas-debut-2025_1_12849559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debuts espa&ntilde;oles</a>; toca ir m&aacute;s all&aacute; y proponer los 25 libros m&aacute;s importantes del primer cuarto del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, hemos preguntado a 21 librer&iacute;as repartidas por todo el pa&iacute;s cu&aacute;les eran sus <a href="https://www.eldiario.es/cultura/votaciones-librerias-25-libros-mas-importantes-siglo-xxi_1_12863759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tops 10</a>. El &uacute;nico requisito era que las obras hubieran sido publicadas en Espa&ntilde;a despu&eacute;s del 1 de enero del 2000 &ndash;aunque el siglo comenz&oacute; en realidad el 1 de enero de 2001&ndash;, sin importar la lengua, el pa&iacute;s de procedencia de su autor, ni el g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Del cruce de sus propuestas, entre las que se repitieron t&iacute;tulos, bebe el Top 25 final. En caso de empate, la prioridad han sido el&nbsp;peso literario y cr&iacute;tico&nbsp;(premios, principales cr&iacute;ticas, etc.) sobre el &eacute;xito puramente comercial reciente a la hora de establecer el orden. Fuera, aunque formaron parte de las selecciones iniciales de alguna librer&iacute;a, se han quedado ejemplares excelentes como&nbsp;<em>Libre</em>&nbsp;de Lea Ypi,&nbsp;<em>Patria</em>&nbsp;de Fernando Aramburu o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poeta-chileno-lecturas-disfrutar-agosto-presion-novedad_1_8196534.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poeta Chileno</em></a>&nbsp;de Alejandro Zambra. 
    </p><h2 class="article-text">25. 'Tengo miedo torero', de Pedro Lemebel (2001, Las Afueras, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ea149c1a-318c-4a1e-b685-5f5779d1622f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En este libro se cuenta una historia de amor en el Santiago del 86, el a&ntilde;o del atentado a Pinochet. Un muchacho del Frente Patri&oacute;tico Manuel Rodr&iacute;guez, que va a participar en la acci&oacute;n, vive una relaci&oacute;n sentimental con un hombre gay que lo apoya. Finalmente, tanto el atentado como la relaci&oacute;n entre ambos fracasa. El escenario que describe la novela es exactamente el del a&ntilde;o que pudo ser decisivo para Chile, pero no lo fue. <em>Tengo miedo torero</em> relata las protestas, los neum&aacute;ticos humeando en las calles de la capital, los apagones, los boleros, las rancheras y las baladas de la &eacute;poca. Vali&eacute;ndose de una prosa brillante y colorida, entremezclando acontecimientos &iacute;ntimos y colectivos, Pedro Lemebel reconstruye al ritmo de canciones pasadas de moda la realidad amarga y s&oacute;rdida de la dictadura chilena. Todo un aporte a la memoria hist&oacute;rica de un pa&iacute;s que se debate entre el olvido y la reparaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">24. 'La muerte del padre', de Karl Ove Knausg&aring;rd (2012, Anagrama, trad. Kirsti Baggethun y Lorenzo Asunci&oacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/66f56fd8-cc9c-47af-b11d-6131dd58fc9b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>La muerte del padre</em> es la primera novela de las seis que conforman la serie <em>Mi lucha </em>y que pueden ser le&iacute;das de forma independiente o como partes de un ambicioso proyecto autobiogr&aacute;fico. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/karl-ove-knausgaard-escritura-constante-sentimiento-fracaso_1_10160653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karl Ove Knausg&aring;rd</a> relata en &eacute;l cuatro d&eacute;cadas de historia personal en Escandinavia, entre su Noruega natal y Suecia, donde reside desde que sali&oacute; de la Universidad de Bergen. Pero m&aacute;s all&aacute; del inter&eacute;s que pueda tener una vida en concreto, el secreto de <em>Mi lucha</em> para constituirse en gran obra literaria reside en la minuciosidad con la que Knausg&aring;rd describe hasta el m&aacute;s nimio detalle sin perder por ello la hilatura y la tensi&oacute;n de la narraci&oacute;n. Son estas cualidades las que han hecho que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n se haya denominado a Karl Ove Knausg&aring;rd como el Marcel Proust escandinavo. 
    </p><h2 class="article-text">23. 'La fiesta del Chivo', de Mario Vargas Llosa (2000, Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/29ddda25-23a4-41ea-9005-60ea5684a0d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>La fiesta del Chivo</em>, el relato novelado de los &uacute;ltimos d&iacute;as del dictador Rafael Le&oacute;nidas Trujillo Molina, que gobern&oacute; la Rep&uacute;blica Dominicana con mano de hierro durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os (1930-1961), estableciendo una de las tiran&iacute;as m&aacute;s sangrientas de Am&eacute;rica Latina hasta su ajusticiamiento; es sin duda la &uacute;ltima obra maestra de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mario-vargas-llosa-genio-literario_1_12221342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Vargas Llosa</a>. A la altura de <em>La guerra del fin del mundo</em> y<em> Conversaci&oacute;n en la Catedral</em>, sus otros dos hitos literarios. Tras muchos a&ntilde;os de literatura anodina, divertimentos m&aacute;s bien, el Nobel hispano-peruano se reivindic&oacute; con <em>La fiesta del Chivo</em> como uno de los gigantes de la narrativa del siglo XX, y fue esta obra la que finalmente decidi&oacute; al jurado a concederle el Premio Nobel de Literatura en 2010. Tal vez, si no hubiesen pasado 25 turbulentos a&ntilde;os desde que se inici&oacute; el nuevo siglo, y se public&oacute; la novela, esta estar&iacute;a m&aacute;s alta en la consideraci&oacute;n de este ranking. 
    </p><h2 class="article-text">22. 'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes', de Tatiana &#538;&icirc;buleac (2017, Impedimenta, trad. Marian Ochoa de Eribe)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cb9c1a53-fc27-4172-8ab8-4b0132f764bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aleksy a&uacute;n recuerda el &uacute;ltimo verano que pas&oacute; con su madre. Han transcurrido muchos a&ntilde;os desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa &eacute;poca como posible remedio al bloqueo art&iacute;stico que est&aacute; sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional franc&eacute;s: el rencor, la tristeza, la rabia. &iquest;C&oacute;mo superar la desaparici&oacute;n de su hermana? &iquest;C&oacute;mo perdonar a la madre que lo rechaza y que se est&aacute; consumiendo en la enfermedad? Plena de emoci&oacute;n y crudeza, Tatiana &#354;&icirc;buleac muestra una intens&iacute;sima fuerza narrativa en este brutal testimonio que conjuga el resentimiento, la impotencia y la fragilidad de las relaciones maternofiliales.
    </p><h2 class="article-text">21. 'Nada se opone a la noche', de Delphine de Vigan (2011, Anagrama, trad. de Juan Carlos Dur&aacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7065669d-2688-4e70-a608-c62a733b5790_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de encontrar a Lucile, su madre, muerta en misteriosas circunstancias, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delphine de Vigan</a> se convierte en una met&oacute;dica investigadora dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. Los cientos de fotograf&iacute;as tomadas durante a&ntilde;os, la cr&oacute;nica de George, abuelo de Delphine, registrada en cintas de casete, las vacaciones de la familia filmadas en superocho, o las conversaciones mantenidas por la escritora con sus hermanos, son los materiales de los que se nutre la memoria de los Poirier.&nbsp;Para la autora, que se convierte a trav&eacute;s de la <em>Nada se opone a la noche</em> en cronista de la Francia de las d&eacute;cadas de los 50 y los 60, recuperar la novela familiar es su manera de superar el duelo por la muerte de la progenitora.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">20. 'Pers&eacute;polis', de Marjane Satrapi (2000, Reservoir Books, trad. Carlos Mayor Ortega / Norma, trad. Albert Agut)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0caae28b-7ea2-4323-833a-886e96d45c00_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La valios&iacute;sima novela gr&aacute;fica de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ilustradora-cineasta-marjane-satrapi-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2024_1_11330543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marjane Satrapi</a> consigui&oacute; que se hablara de la Revoluci&oacute;n iran&iacute; a trav&eacute;s de los ojos de una ni&ntilde;a. No recrea el contexto que motiv&oacute; el levantamiento del pueblo, sino que utiliza su vida cotidiana para reflejar los cambios que estaba viviendo el pa&iacute;s. La historia comienza en 1980, el a&ntilde;o en el que la autora vio que no pod&iacute;a ir al colegio sin llevar velo. Una de las an&eacute;cdotas personales que la artista incorpor&oacute; en su obra, que precisamente por ese componente autobiogr&aacute;fico, consigue calar m&aacute;s. Tambi&eacute;n por sus vi&ntilde;etas en blanco y negro, que juegan con el simbolismo entre la luz y la oscuridad, la salvaci&oacute;n y el horror.
    </p><h2 class="article-text">19. 'El d&iacute;a del Watusi', de Francisco Casavella (2002, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d0d55c47-ce9c-4ad7-9237-bbd03f599a44_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicada inicialmente en Ediciones B, esta din&aacute;mica novela de truhanes que sufren los avatares de la Barcelona tardofranquista, especialmente en el barrio del Raval, no tuvo la suerte que merec&iacute;a en funci&oacute;n de su calidad literaria, que es notable. Como toda la obra de <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/muere-francisco-casavella-ultimo-premio-nadal_1_11023337.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Casavella</a>, un escritor que, por otro lado, no contribuy&oacute; con su car&aacute;cter autodestructivo a su justa reivindicaci&oacute;n, <em>El d&iacute;a del Watusi</em> ha necesitado varias d&eacute;cadas de reflexi&oacute;n para ser valorada como merece: una gran historia de un tiempo al que durante mucho tiempo se ha preferido dar la espalda en nombre de las grandezas de la Barcelona postol&iacute;mpica. La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/premios-max-2025-anuncian-finalistas-eric-auquer-favoritos-mejor-actor_1_12259748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">representaci&oacute;n teatral de la obra</a>, que ya lleva muchos meses en cartel y ha recogido numerosos premios, es la mejor prueba de que se trata de una de las grandes novelas de principios del siglo XXI.
    </p><h2 class="article-text">18. 'Temporada de huracanes', de Fernanda Melchor (2017, Random House)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c798e769-85c4-4413-8f5b-e24c581c4e04_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La escritora <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8530109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernanda Melchor</a> public&oacute; en 2017 <em>Temporada de huracanes</em>, una obra en la que a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n de un asesinato en un pueblo ficticio llamado La Matosa, analiza el machismo y el clasismo de la sociedad mexicana. A partir de este hallazgo, los personajes involucrados en el crimen van desgranando su historia mientras la trama sumerge al lector en la vida de La Matosa, una localidad acosada por la miseria y el abandono, y donde convergen el erotismo m&aacute;s oscuro y las s&oacute;rdidas relaciones de poder. El libro fue en su d&iacute;a un gran &eacute;xito comercial y cr&iacute;tico que consolid&oacute; a Melchor como una de las escritoras latinoamericanas m&aacute;s destacadas de su generaci&oacute;n. Entre los reconocimientos que recibi&oacute; se cuentan el Premio Internacional de Literatura, adem&aacute;s de la nominaci&oacute;n para el prestigioso Premio Man Booker International. 
    </p><h2 class="article-text">17. 'La carretera', de Cormac McCarthy (2006, Random House, trad. Luis Murillo Fort)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8b1d1976-40a3-4ea0-9df1-c136a1f3c5eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s con toda la carga intelectual puesta en la violencia y la destrucci&oacute;n, pero tambi&eacute;n en la supervivencia, el fallecido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cormac-mccarthy_1_10294429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cormac McCarthy</a> logr&oacute; impactar a sus lectores tras <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>No es pa&iacute;s para viejos</em></span>&nbsp;y la trilog&iacute;a de la frontera, compuesta por las obras <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Todos los hermosos caballos</em></span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>En la frontera</em></span>&nbsp;y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Ciudades de la llanura. </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">En esta ocasi&oacute;n, con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La carretera</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, McCarthy conduce a un mundo postapocal&iacute;ptico en el que</span> un padre y su hijo recorren parajes que fueron destruidos a&ntilde;os atr&aacute;s durante un&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">cataclismo </span>no especificado que aniquil&oacute; toda la&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">civilizaci&oacute;n</span>. <em>La carretera</em> fue galardonada con el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Premio Pulitzer</span>&nbsp;de 2007 en la categor&iacute;a de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">ficci&oacute;n</span> y el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">James Tait Black Memorial Prize</span>&nbsp;en 2006.&nbsp;La novela fue llevada al cine en 2009 bajo la direcci&oacute;n de John Hillcoat y protagonizada por Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhee.
    </p><h2 class="article-text">16. 'Jo confesso' ('Yo confieso'), de Jaume Cabr&eacute; (2011, Destino, trad. Concepci&oacute; Carde&ntilde;oso Saenz de Miera / Proa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7eea16d6-b9cc-42cf-ae92-a29e5ccde5cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Jo confesso</em> /<em> Yo confieso</em>, constituy&oacute; todo un hito en la literatura catalana en el momento de su aparici&oacute;n, momento en el que el sector daba cierta sensaci&oacute;n de agotamiento que posteriormente el tiempo ha demostrado falsa. La novela recibi&oacute; el premio Crexells y el premio Ciutat de Barcelona 2013 a la proyecci&oacute;n internacional de la ciudad. Tambi&eacute;n ha sido distinguida como mejor novela extranjera en Francia, Suecia y Grecia en el momento de su publicaci&oacute;n. Con ella y a lo largo de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/jaume-cabre-europa-cuestion-hierve_1_5567564.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaume Cabr&eacute;</a>, que ya hab&iacute;a demostrado en otras obras su consistencia como novelista, contaba un conjunto de historias, repartidas a lo largo de varios siglos pero centradas esencialmente en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. Las mismas impresionan por el nivel de detalle del sentimiento humano, por el amor por la m&uacute;sica cl&aacute;sica y por el tratamiento de la culpa por el pasado como motor de la narraci&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">15. 'Solenoide', de Mircea C&#259;rt&#259;rescu (2015, Impedimenta, trad- de Marian Ochoa de Eribe)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dce1a1a1-9a82-4ece-bf32-1ae2d9c28366_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Solenoide</em> no es una novela cualquiera, sino la sublimaci&oacute;n de un genio literario dispuesto a revolucionar la literatura europea como ya lo hiciera en el pasado Roberto Bola&ntilde;o con la latinoamericana mediante sus <em>Detectives salvajes</em>, o Georges Perec con <em>La vida, instrucciones de uso</em>. Por no citar al argentino Roberto Arlt y <em>Los siete locos</em>. La trama consiste en el largo diario de un escritor frustrado que desgrana su infancia y su adolescencia en los arrabales de una ciudad comunista, devastada, gris y fr&iacute;a &#8213;una Bucarest alucinada, dotada de una melancol&iacute;a abrumadora&#8213; mientras compra una casa antigua con forma de barco, construida por el inventor de un solenoide, que alberga una extra&ntilde;a maquinaria: un sill&oacute;n de dentista dotado de un tablero de mandos. De esta forma, <em>Solenoide</em> se convierte en el eje gravitacional del resto de las ficciones de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/mircea-cartarescu-cartagena_1_12640541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mircea C&#259;rt&#259;rescu</a>, un autor que se ha convertido poco a poco en una figura de culto en toda Europa.
    </p><h2 class="article-text">14. 'Los girasoles ciegos', de Alberto M&eacute;ndez (2004, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b9cd397a-6ad6-4cfe-8401-34fa23fd3b51_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del Premio Nacional de Literatura 2005 &ndash;que cont&oacute; con una segunda vida con su versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de 2008 dirigida por Jos&eacute; Luis Cuerda protagonizada por Javier C&aacute;mara, Maribel Verd&uacute; y Ra&uacute;l Ar&eacute;valo&ndash;, <em>Los girasoles ciegos</em> es un libro de relatos sobre la posguerra. Alberto M&eacute;ndez rescat&oacute; en &eacute;l las historias reales de amigos, de familiares desaparecidos y, en definitiva, ausencias irreparables. Cuatro historias de tiempos en los que primaba el silencio y el miedo a que alguien supiera qu&eacute; sab&iacute;as. Sus protagonistas son un capit&aacute;n del ej&eacute;rcito de Franco que, el mismo d&iacute;a de la Victoria, renuncia a ganar la guerra; un ni&ntilde;o poeta que huye asustado de su compa&ntilde;era ni&ntilde;a embarazada; un preso en la c&aacute;rcel de Porlier que se niega a vivir en la impostura para que el verdugo pueda ser calificado de verdugo; y un di&aacute;cono protest&oacute;n que enmascara su lascivia tras el fascismo apost&oacute;lico que reclama la sangre purificadora del vencido. Un ejercicio de memoria que estremece por su crudeza y verdad.
    </p><h2 class="article-text">13. 'Sapiens: De animales a dioses', de Yuval Noah Harari (2011, Debate, trad. Joandom&egrave;nec Ros i Aragon&egrave;s)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/56b8c36e-7a96-4a2f-9734-f3ebd1810972_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con <em>Sapiens: De animales a dioses</em>, el historiador israel&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/yuval-noah-harari-hay-potencial-totalitario-inteligencia-artificial-visto_1_11666055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yuval Noah Harari</a> logr&oacute; trenzar en 2011 un atrevido y absorbente relato, o si se quiere reinterpretaci&oacute;n, de la historia de la humanidad. Desde la aparici&oacute;n de los primeros hom&iacute;nidos hasta el siglo XXI. No es este un libro rigurosamente acad&eacute;mico ni de un antrop&oacute;logo experto, como han venido a se&ntilde;alar desde diversas personalidades, sino m&aacute;s bien un ensayo apasionado y lleno de osad&iacute;a para reinterpretar los grandes momentos de la humanidad en clave del tiempo actual. As&iacute; Harari, con sus conocimientos, unidos a sus dotes de escritor, atribuye el &eacute;xito del ser humano en el mundo a su capacidad de colaboraci&oacute;n a gran escala en base muchas veces a creencias que resultan ser ficciones, como la religi&oacute;n, la existencia de naciones, el dinero o los derechos humanos. A partir de esta premisa, Harari desarrolla numerosas propuestas capaces de agitar los cimientos intelectuales de la lectora o lector m&aacute;s abierto y flexible.
    </p><h2 class="article-text">12. 'La sociedad del cansancio', de Byung-Chul Han (2010, Herder, trad. Comit&eacute; Herder Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/554c1df0-c2fc-4eed-bd95-75e69ed8edd9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo surcoreano, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/filosofo-origen-surcoreano-byung-chul-han-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2025_1_12277303.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Princesa de Asturias de Comunicaci&oacute;n y Humanidades 2025</a>, reflexiona en este ensayo sobre el cambio de paradigma que detecta que se ha producido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en las sociedades occidentales avanzadas, en cuanto a que la anterior, marcada por la disciplina, imperativos y opiniones externas; se ha transformado en una sociedad del rendimiento, en la que los individuos se afanan por explotarse a s&iacute; mismos. Seg&uacute;n su teor&iacute;a, si antiguamente el quebrantamiento de una norma acarreaba el castigo, el incumplimiento del anhelo provoca frustraci&oacute;n. Byung-Chul Han reflexiona sobre la que define como sociedad del cansancio en la que vivimos, donde no podemos pararnos a pensar y nos autoexplotamos en pos de la productividad.
    </p><h2 class="article-text">11. 'La mala costumbre', de Alana S. Portero (2023, Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f15e0e14-9a3d-4676-a1ae-b1280c565928_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La mirada de la escritora a la ni&ntilde;ez y juventud trans en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/angel-caido-fragmento-esperada-novela-alana-portero_1_10153467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid de los ochenta y noventa</a> ya se gan&oacute; ser uno de los libros m&aacute;s destacados de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-comics-2023-no-hay-leer_1_10785216.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2023</a>, y finalmente tambi&eacute;n de este primer cuarto de siglo; por la crudeza, desgarro y singularidad con la que logra que su lectura sacuda y conmocione. Narrada en primera persona, la primera novela de la autora de <em>La habitaci&oacute;n de las ahogadas</em>, recorre la adolescencia de una ni&ntilde;a atrapada en un cuerpo que no sabe habitar, que intenta comprenderse a s&iacute; misma y al mundo en el que vive, donde cada paso que da viene acompa&ntilde;ado de violencia. La propia escritora describi&oacute; as&iacute; su volumen en esta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/calles-alana-s-portero_1_10364004.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> que le hizo mi compa&ntilde;era Elena Cabrera: &ldquo;Habla sobre estrechar lazos y perderlos. Tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo somos un poco torpes a veces para estrechar lazos por mucho que queramos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">10. 'La sombra del viento', de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n (2001, Planeta)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/641699bc-19d1-4ed3-8769-8329233d290d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Hay una generaci&oacute;n para la que <em>Marina</em> y <em>El pr&iacute;ncipe de la niebla</em> fueron dos de las novelas con las que, si bien seguramente ya estuvieran enamorados de la lectura, terminaran por consolidarla. Y precisamente por ese apego generado hacia las dos obras de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/sombra-viento-propia-ruta-recorren-amantes-carlos-ruiz-zafon-pm_1_12141621.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Ruiz Zaf&oacute;n</a>, decidieron continuar sumergi&eacute;ndose en sus historias a trav&eacute;s de<em> La sombra del viento</em>, el primero de los libros de la saga del <em>Cementerio de los libros olvidados</em>, seguramente uno de los vol&uacute;menes m&aacute;s superventas de esta lista, con m&aacute;s de veinticinco millones de ejemplares vendidos en m&aacute;s de 30 pa&iacute;ses. Daniel Sempere es el protagonista de esta obra ambientada en la <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/politica/pisarello-lanza-candidatura-alcaldia-barcelona-comuns-quiero-primer-alcalde-origen-migrante_1_12861007.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a> de 1945, que llega junto a su padre al citado Cementerio de los libros olvidados, donde se dejar&aacute; atrapar por un texto escrito por el misterioso autor Juli&aacute;n Carax. A medida que le va conociendo, descubre que todos sus libros han sido quemados por uno de los personajes del libro. Conocer la verdad se convierte en su objetivo.
    </p><h2 class="article-text">9. 'Soldados de Salamina', de Javier Cercas (2001, Tusquets)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/42849f3f-8140-491f-925e-5c1d9f4431cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A caballo entre los apuntes autobiogr&aacute;ficos sobre la dura adaptaci&oacute;n que tuvo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/javier-cercas-escribir-libro-papa-francisco-he-vuelto-ateo-anticlerical-cat_128_12181437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a> en el retorno a Girona tras una temporada en la bullente Barcelona, y la evocaci&oacute;n de la memoria de unos hechos que, por m&aacute;s lejanos que resultaran en el tiempo, hab&iacute;an ocurrido en el mismo lugar que el escritor catal&aacute;n habitaba entonces; <em>Soldados de Salamina</em> es sin duda una gran novela sobre la guerra civil desde una perspectiva de cerca de tres d&eacute;cadas de democracia plena. A trav&eacute;s de una emotiva investigaci&oacute;n period&iacute;stica, Cercas establece en la novela un puente memor&iacute;stico entre los a&ntilde;os finales del siglo XX y la contienda espa&ntilde;ola, tiempo en el que el l&iacute;der falangista Rafael S&aacute;nchez Mazas se escondi&oacute; en un bosque entre las comarcas de la Garrotxa y el Pla de l'Estany, en el que sobrevivi&oacute; gracias a la solidaridad desinteresada de sus habitantes, personas en sus ant&iacute;podas ideol&oacute;gicas. 
    </p><h2 class="article-text">8. 'Crematorio', de Rafael Chirbes (2007, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8d01706a-aa59-46a8-90e6-31d2647be873_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con <em>Crematorio</em>, el excepcional narrador que era <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diez-anos-chirbes-cronista-corrupcion_1_12536047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Chirbes</a> ejecut&oacute; su mayor venganza sobre el monstruo que le rodeaba y que estaba devorando su para&iacute;so personal de infancia: el litoral mediterr&aacute;neo valenciano y alicantino, donde naci&oacute; el escritor y al que regres&oacute; en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os. <em>Crematorio</em> es un &ldquo;yo acuso&rdquo; en toda regla, un se&ntilde;alamiento de aquellos constructores y especuladores inmobiliarios que hab&iacute;an construido un castillo financiero de naipes a la sombra de los gobiernos locales del PP, no siempre con m&eacute;todos legales y m&aacute;s de una vez con algunos abiertamente ilegales. Castillos cuyos naipes precisamente comenzaron a volar por los aires en el mismo a&ntilde;o en que aparec&iacute;a la novela, cuando la llamada &ldquo;crisis de las subprime&rdquo; estall&oacute; en todo el mundo, con especial impacto en Espa&ntilde;a. A trav&eacute;s de la vida oscura, vac&iacute;a y desencantada del arquitecto Rub&eacute;n Bertomeu, Chirbes elabora un perfil &eacute;tico de aquella clase social de reyes del pelotazo inmobiliario, que es la misma a la que pertenecieron Benavent, el Bigotes, Alfonso Rus y otros personajes de la &ldquo;era Camps&rdquo; en el gobierno valenciano. 
    </p><h2 class="article-text">7. 'La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as', de David Ucl&eacute;s (2024, Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/084b3a94-101b-4d6e-a2b3-ea64e9e8bfe2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con valent&iacute;a y ausencia de complejos, el escritor <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/david-ucles-memoria-fundamental-no-tropezar-nuevo_1_12415970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Ucl&eacute;s</a> se destapa como una de las revelaciones del pasado a&ntilde;o con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/heridas-arena-lluvia-agua-caliente-mitad-batalla-guerra-civil-escribe-forma-surrealista_1_11246411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em></a><em>.</em> Una obra que podr&iacute;a pensarse a priori como el en&eacute;simo regreso a la guerra civil espa&ntilde;ola, pero que se demuestra un potente ejercicio de sensibilidad y humanismo para narrar, en clave de realismo m&aacute;gico, los acontecimientos, y tambi&eacute;n las profundas heridas, que la contienda fratricida provoc&oacute; en nuestro pa&iacute;s. De ella ha dicho el historiador Ian Gibson: &ldquo;Ninguna novela contempor&aacute;nea me ha conmovido. Estoy asombrado y agradecido&rdquo;. Por su parte, el director del Instituto Cervantes, el poeta Luis Garc&iacute;a Montero, la ha definido como una novela que &ldquo;nos hace comprender la vida humana que late bajo los n&uacute;meros, los datos y las fechas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">6. 'El olvido que seremos', de H&eacute;ctor Abad Faciolince (2006, Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/775765fb-d4d6-48dd-97b0-40200df8c604_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El 25 de agosto de 1987 H&eacute;ctor Abad G&oacute;mez, m&eacute;dico y activista en pro de los derechos humanos, fue asesinado en Medell&iacute;n por los paramilitares. <em>El olvido que seremos</em>&nbsp;es su biograf&iacute;a novelada &ndash;y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/olvido-seremos-pelicula-trueba-celebra-legado-activista-colombiano-hector-abad_1_7883545.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llevada al cine por Fernando Trueba</a>&ndash; escrita por su propio hijo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hector-abad-faciolince-olvido-seremos_128_7900426.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Abad Faciolince</a>. Un relato desgarrador y emocionante sobre la familia, que refleja, al tiempo, el infierno de la violencia que ha golpeado Colombia en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os. Javier Cercas ha dicho de la obra que &ldquo;es libro tremendo y necesario, de un coraje y una honestidad arrasadores del que, por momentos, me he preguntado c&oacute;mo ha tenido la valent&iacute;a de escribirlo&rdquo;. Por su parte, para el fil&oacute;sofo Fernando Savater, &ldquo;no solo es una necesaria lecci&oacute;n sobre temas como la educaci&oacute;n c&iacute;vica y la relaci&oacute;n entre memoria personal y memoria hist&oacute;rica, sino tambi&eacute;n un insustituible testimonio de lucha por la democracia, la raz&oacute;n ilustrada y la tolerancia&rdquo;. La novela result&oacute; ganadora en su momento del Premio WOLA-Duke en Derechos Humanos en Estados Unidos y del Pr&eacute;mio Cria&ccedil;ao Liter&aacute;ria Casa da America Latina de Portugal.
    </p><h2 class="article-text">5. '2666', de Roberto Bola&ntilde;o (2004, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cf8aba9b-4ae7-477b-8bb2-7cad17e1bd8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Quien en su momento leyera <em>Los detectives salvajes,</em> seguramente pensar&iacute;a con total seguridad que dif&iacute;cilmente Roberto Bola&ntilde;o podr&iacute;a superar la marca de calidad alcanzada con esta novela, una nueva vuelta de tuerca a la narrativa latinoamericana, tal vez la mayor desde el boom de los setenta. Pero Bola&ntilde;o, consciente de que se enfrentaba a su obra p&oacute;stuma, ya seriamente aquejado de su grave enfermedad hep&aacute;tica, logr&oacute; un nuevo r&eacute;cord latinoamericano de calidad literaria con su maravillosa y complej&iacute;sima <em>2666</em>, una novela que tiene como trasfondo e hilo conductor los feminicidios acaecidos en Ciudad Ju&aacute;rez durante d&eacute;cadas y que apenas fueron investigados. En el a&ntilde;o 2004 la obra obtuvo el premio Ciudad de Barcelona y, al a&ntilde;o siguiente, fue ganadora casi por unanimidad del Premio Salamb&oacute;. El 12 de marzo de 2008 gan&oacute; el <em>National Book Critics Circle Award</em>, el mayor galard&oacute;n de los cr&iacute;ticos estadounidenses. 
    </p><h2 class="article-text">4. 'Nuestra parte de noche', de Mariana Enr&iacute;quez (2019, Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/aa38e28b-8025-4c25-861d-abbb893f6a50_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguaz&uacute;, en la frontera norte con Brasil. Son los a&ntilde;os de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensi&oacute;n en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre muri&oacute; en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue. Con estos mimbres, podr&iacute;a parecer que estamos ante una m&aacute;s de las novelas que hacen memoria de los a&ntilde;os m&aacute;s oscuros de la dictadura argentina de los 70. Pero nada m&aacute;s lejos de la realidad, ya que <em>Nuestra parte de noche </em>se revela como una obra alucinada y fant&aacute;stica que muestra monstruos aterradores, rituales con sacrificios humanos y andanzas en el Londres psicod&eacute;lico de los a&ntilde;os sesenta. Con ella <a href="https://www.eldiario.es/cultura/mariana-enriquez-estudiantes-periodismo-deprimen-no-clicks-no-hay-nada-decirles_1_9674677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariana Enriquez</a> se consagr&oacute; como una de las voces m&aacute;s vigorosas de la literatura latinoamericana.
    </p><h2 class="article-text">3. 'Hamnet', de Maggie O'Farrell (2020, Libros del Asteroide)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f4b83988-aae9-4081-b102-642ecbe47da9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Leer a Maggie O'Farrell requiere tiempo, requiere pausa, requiere estar dispuesto, concentrarse y dejarse embelesar y romper el coraz&oacute;n. La autora demanda en su lectura, pero porque siempre devuelve, much&iacute;simo m&aacute;s. Es inteligente, es generosa, es punzante, es sincera. No siempre se es consciente de todo lo que se mueve por dentro al leerla, pero da igual, porque para cuando quieres darte cuenta, ya te ha atrapado, ya ha dejado un poso en ti para siempre, un regalo. Aqu&iacute; lo hace partiendo de la historia familiar de Shakeaspeare, recreando el suceso que inspir&oacute; una de las obras m&aacute;s famosas de todos los tiempos &ndash;y cuya adaptaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-real-detras-hamnet-nueva-pelicula-paul-mescal-le-paso-hijo-shakespeare-pm_1_12811424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a>, llegar&aacute; a los cines el pr&oacute;ximo mes de enero&ndash;. Dolor, p&eacute;rdida y afecto se combinan en esta novela que se centra en la joven Agnes que, tras ser la comidilla de su pueblo, conoce a un joven preceptor de lat&iacute;n y pronto deciden unirse para formar una familia. Su matrimonio se ve puesto a prueba, primero por sus parientes, y despu&eacute;s por una inesperada desgracia.
    </p><h2 class="article-text">2. 'Canto jo i la muntanya balla' ('Canto yo y la monta&ntilde;a baila'), de Irene Sol&agrave; (2019, Anagrama, trad. Concha Carde&ntilde;oso S&aacute;enz de Miera)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b7d2a5a6-395c-4896-a49b-cbf362ab4a1d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si podemos hablar del &ldquo;fen&oacute;meno Irene Vallejo&rdquo;, no menos merece esta calificaci&oacute;n el espectacular impacto de cr&iacute;tica y p&uacute;blico de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/secreto-canto-montana-baila-exito-literario-teatral_1_7357174.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Canto jo i la muntanya balla (Canto yo y la monta&ntilde;a baila)</em></a>, la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/irene-sola-lugar-vivir-aventuras-novela-quedamos-casa-mujeres-esconden-esperan_1_10569547.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda novela de la catalana Irene Sol&agrave;</a>, que publicada originalmente por Anagrama en catal&aacute;n &ndash;en 2021 fue la novela m&aacute;s pedida en la red de bibliotecas de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">Barcelona</span>&ndash;, inmediatamente fue traducida al castellano para abarcar a los miles de lectores que quedaron heridos por esta maravillosa y oscura historia de brujas, guerra civil, mitolog&iacute;a pirenaica y buenas dosis de realismo m&aacute;gico. Todo ello aderezado con un estilo l&iacute;rico magistral, y lleno de misterio y reivindicaci&oacute;n de lo femenino, que ha llevado a la novela a ser traducida a una veintena de idiomas con una enorme acogida. No en vano en 2022 el diario brit&aacute;nico&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">The Guardian</span>&nbsp;eligi&oacute; la novela como una de las mejores obras de ficci&oacute;n del a&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text">1. 'El infinito en un junco', de Irene Vallejo (2019, Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1e7f6aa1-ffa1-445c-a358-4add99792c93_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque est&eacute; considerado eminentemente como un ensayo, que lo es, hablar de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-ventas-infinito-junco-ensayo-exito-publicarse_1_6443861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El infinito en un junco</em></a><em> </em>es hacerlo de una gran aventura que atraviesa los siglos y, en cierta, forma explica la historia de la humanidad en Occidente y Oriente Medio, al menos desde que el papel es papel e incluso antes: cuando era papiro, pergamino de piel de becerro e incluso superficie &aacute;rida de roca. Porque esta obra magna, monumental en sus dimensiones, pero tambi&eacute;n en su &eacute;xito al lograr enganchar a quien lo lea hasta el final, recorre la historia de la escritura y la bibliograf&iacute;a a trav&eacute;s de su soporte f&iacute;sico, al menos hasta la aparici&oacute;n del libro electr&oacute;nico. Pero lejos de ser un mero tr&aacute;nsito cronol&oacute;gico, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/irene-vallejo-humanidades-lujo-ricos-luego-democratizaron-ahora-atacan-inutiles_1_12227541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Irene Vallejo</a> logra con su libro llevar a los lectores hacia las &eacute;pocas fascinantes y remotas de la dinast&iacute;a ptolemaica, para luego dar el salto a la ciudad de P&eacute;rgamo, en Asia Menor, y de ah&iacute; todos aquellos lugares donde el libro fue evolucionando hasta el d&iacute;a de hoy. Y lo hace en todo momento, adem&aacute;s, con un sibilino prop&oacute;sito: reivindicar el papel fundamental en las mujeres en la historia de los libros que, seg&uacute;n la autora, ha sido intencionadamente borrado. 
    </p><h2 class="article-text"><a href="https://www.eldiario.es/cultura/votaciones-librerias-25-libros-mas-importantes-siglo-xxi_1_12863759.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Consulta las votaciones, librer&iacute;a a librer&iacute;a</a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras, Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mejores-libros-siglo-xxi-elegidos-21-librerias-espanolas_1_12849535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 20:14:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los mejores libros del siglo XXI, elegidos por 21 librerías españolas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Ensayos,Poesía,Editoriales,Librerías]]></media:keywords>
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