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    <title><![CDATA[elDiario.es - Esclavitud]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Esclavitud]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un paseo por el Passeig de Gràcia entre fortunas coloniales, modernismo y lujo: "Hay especulación desde hace 150 años"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/paseo-passeig-gracia-fortunas-coloniales-modernismo-lujo-hay-especulacion-150-anos_1_13140737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b903e99b-1911-4359-848c-dee5c87cb87a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un paseo por el Passeig de Gràcia entre fortunas coloniales, modernismo y lujo: &quot;Hay especulación desde hace 150 años&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Roger Bastida retrata en 'Passeig de Gràcia' una arteria siempre exclusiva, desde los palacetes de herencia colonial a los rascacielos del poder bancario, pasando por la pugna burguesa por los arquitectos estrella</p><p class="subtitle">La hija y viuda de esclavistas en Cuba que dejó su fortuna en fincas por toda Barcelona
</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 10.000 peatones recorren sus 1,3 kil&oacute;metros a diario. Muchos solo levantan la mirada &ndash;y el m&oacute;vil&ndash; frente a las obras de Gaud&iacute;, ya sea la Casa Mil&agrave; o la Casa Batll&oacute;; otros, van de compras en tiendas que ocupan fincas modernistas que levantaron grandes fortunas barcelonesas. Roger Bastida (L&rsquo;Hospitalet de Llobregat, 1990), historiador del arte, escritor y devoto de esta avenida, pasea entre todos ellos y concluye, optimista: &ldquo;No creo que los barceloneses hayamos abandonado el Passeig de Gr&agrave;cia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bastida ha publicado <a href="https://comanegra.com/ca/barcelona/890-passeig-de-gracia-roger-bastida-premi-santa-eulalia-2026.html?srsltid=AfmBOoqbN6lkCy758gMlg-cC5KxgCZA05IwHJ21HVTwkw7OoO41wQlZk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Passeig de Gr&agrave;cia. Hist&ograve;ria d&rsquo;una familia</em></a><em> </em>(editorial Comanegra), con el que ha ganado el premio IV Santa Eul&agrave;lia de novela. En &eacute;l, describe las peripecias de tres sagas familiares alrededor del aut&eacute;ntico protagonista del libro: el Passeig de Gr&agrave;cia, la arteria comercial m&aacute;s lujosa de la ciudad, y la m&aacute;s cara de Espa&ntilde;a, que hace 200 a&ntilde;os era apenas un camino de carros que un&iacute;a Barcelona con el pueblo de Gr&agrave;cia, y que se erigi&oacute; en la ubicaci&oacute;n m&aacute;s codiciado de sus grandes fortunas.
    </p><p class="article-text">
        El paseo con Bastida arranca en lo alto del Passeig de Gr&agrave;cia. A un lado y otro de la Diagonal, dos ejemplos de lo que fue y lo que es hoy el paseo. El Palau Robert, vestigio del paseo de los palacetes (que ser&iacute;an derribados para levantar edificios), convive con el antiguo Deutsche Bank, s&iacute;mbolo del poder bancario afincado en la arteria durante el franquismo y de su transformaci&oacute;n en el siglo XXI en meca del superlujo para capitales extranjeros. Su &aacute;tico se vendi&oacute; por 40 millones, el metro cuadrado m&aacute;s caro de toda Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Reproducción de una fotografía del Paseo de Gracia de Barcelona, sin pavimentar y con circulación de tranvías, del libro Bellezas de Barcelona del fotógrafo Joan Martí."
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            <span class="title">
                Reproducción de una fotografía del Paseo de Gracia de Barcelona, sin pavimentar y con circulación de tranvías, del libro Bellezas de Barcelona del fotógrafo Joan Martí.                            </span>
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        &ldquo;El Passeig de Gr&agrave;cia permite explicar la historia de la ciudad y del pa&iacute;s. Comenzando por el comercio con Am&eacute;rica, la industria textil, la especulaci&oacute;n inmobiliaria&hellip; y desembocando con el turismo&rdquo;, se&ntilde;ala Bastida. Adem&aacute;s, reivindica, es de las pocas grandes avenidas europeas donde el dinero y el arte van tan de la mano. &ldquo;Si vas por las calles m&aacute;s lujosas de Madrid o de Mil&aacute;n, no te encuentras un Gaud&iacute; o un Dom&egrave;nech i Muntaner, ni casas museo&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Palacios levantados con dinero esclavista</strong></h2><p class="article-text">
        Proyectado por Bernaldo de Quir&oacute;s, marqu&eacute;s de Campo Sagrado, e inaugurado en 1827, su existencia es anterior al derrumbe de las murallas de la ciudad y la expansi&oacute;n del Eixample. &ldquo;Plantaron &aacute;rboles, pusieron bancos, fuentes, e inicialmente era un espacio de recreo, porque la ciudad se hab&iacute;a quedado peque&ntilde;a&rdquo;, explica Bastida. Pero poco a poco, las grandes familias, ya fueran la aristocracia local o las fortunas originadas en Cuba y Puerto Rico, lo eligieron para levantar sus palacios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de los marqueses de Castelljuss&agrave; o de la familia Massana, que amas&oacute; su fortuna a base de trabajo esclavizado en Cuba. Ambos apellidos son fabulados para la novela <em>Passeig de Gr&agrave;cia</em>, pero se basan en hechos reales. Uno de los palacios que aguant&oacute; m&aacute;s en pie, hasta 1947, fue la Casa Sam&agrave;, de Salvador Sam&agrave;, Marqu&eacute;s de Marianao. Su riqueza est&aacute; vinculada al tr&aacute;fico ilegal de esclavos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Roger Bastida, frente al Palau Robert                            </span>
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        &ldquo;El peso de las fortunas antillanas en la construcci&oacute;n del Passeig de Gr&agrave;cia es importante, y esto incluye las familias que sabemos que traficaron con esclavos o las que ten&iacute;an plantaciones y se beneficiaron de su mano de obra&rdquo;, describe Bastida. Otra de las grandes herederas de esclavistas que desembarc&oacute; en esta avenida fue <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/bisabuelita-manuela-xiques-hija-viuda-esclavistas-cuba-dejo-fortuna-fincas-barcelona_1_12597354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuela Xiqu&eacute;s, la </a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/bisabuelita-manuela-xiques-hija-viuda-esclavistas-cuba-dejo-fortuna-fincas-barcelona_1_12597354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bisabuelita</em></a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/bisabuelita-manuela-xiques-hija-viuda-esclavistas-cuba-dejo-fortuna-fincas-barcelona_1_12597354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, que compr&oacute; el solar donde hoy est&aacute; el Hotel Majestic</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la primera fase del Passeig de Gr&agrave;cia solo quedan dos palacios. El Palau Robert (aunque es posterior, puesto que el financiero gerundense Robert Robert i Sur&iacute;s mand&oacute; derribar unos chal&eacute;s y construir a finales del XIX su palacio) y el Palau Marcet, del empresario Frederic Marcet, inmerso actualmente <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-da-luz-verde-plan-urbanistico-antiguo-cine-comedia-acoja-nuevo-museo-thyssen_1_13076265.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un pol&eacute;mico proyecto de remodelaci&oacute;n para albergar el Museo Thyssen</a>. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Especulaci&oacute;n y arquitectos estrella</strong></h2><p class="article-text">
        Hacia finales del siglo XIX, el Eixample en construcci&oacute;n se convirti&oacute; en un lienzo en blanco para los grandes arquitectos del modernismo catal&aacute;n. En el Passeig de Gr&agrave;cia, se derruyeron palacetes para dar forma a la actual avenida de inmuebles de cuatro plantas. &ldquo;Era la calle donde se pagaba el suelo m&aacute;s caro, estaba estudiad&iacute;simo cu&aacute;nto costaba cada metro cuadrado&rdquo;, explica Bastida. &ldquo;Es entonces cuando se crea este modelo cl&aacute;sico de edificar una finca de cuatro plantas, con el Principal para el propietario y el resto, para otras familias adineradas&rdquo;, resume.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La llamada manzana de la discordia: la Casa Lleó Morera, la Casa Bonet, la Casa Amatller y la Casa Batlló en la misma manzana del Passeig de Gracia, Barcelona."
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            <span class="title">
                La llamada manzana de la discordia: la Casa Lleó Morera, la Casa Bonet, la Casa Amatller y la Casa Batlló en la misma manzana del Passeig de Gracia, Barcelona.                            </span>
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        Las grandes familias se lanzaron a una feroz competici&oacute;n para conseguir los arquitectos m&aacute;s demandados de la nueva corriente modernista. Antoni Gaud&iacute;, Josep Puig i Cadafalch, Llu&iacute;s Dom&egrave;nech i Montaner. &ldquo;Enric Sagnier era entonces el m&aacute;s caro y es el que tiene m&aacute;s obra en la ciudad, aunque no es tan conocido&rdquo;, precisa Bastida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El legado m&aacute;s evidente de esa <em>competici&oacute;n</em> es la llamada manzana de la discordia, que a&uacute;na la Casa Batll&oacute;, de Gaud&iacute;, la Casa Ametller, de Puig i Cadafalch, y la Casa Lle&oacute; Morera, de Dom&egrave;nech i Montaner. Su acera es de las m&aacute;s intransitables de la ciudad. Bastida se queda con la Lle&oacute; Morera, en la que trabaj&oacute; de gu&iacute;a el poco tiempo que estuvo abierta al p&uacute;blico. &ldquo;Tiene el interior dom&eacute;stico modernista m&aacute;s espectacular de Barcelona&rdquo;, argumenta. Adem&aacute;s, su fachada es la primera &iacute;ntegramente de cristal.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de los turistas, un paseo con Bastida permite descubrir a&uacute;n secretos del modernismo en plena capital catalana. Como los que esconde la tienda del Massimo Dutti del n&uacute;mero 96. Es la Casa Ramon Casas, el pintor modernista catal&aacute;n cuyo padre hizo dinero en Cuba (la finca de al lado, que alberga la joyer&iacute;a Rabat, es la que hered&oacute; su hermana). A&uacute;n conserva arquitect&oacute;nicamente el patio de carruajes o el taller donde pintaba. Tambi&eacute;n escaleras o una chimenea de hierro que simboliza un mono y frente a la que se fotograf&iacute;a el escritor. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>De las tiendas de lujo a Carles Marx</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras fue todav&iacute;a hogar de la alta burgues&iacute;a, los comercios del Passeig de Gr&agrave;cia reflejaron las necesidades y caprichos de sus residentes. Inicialmente, explica Bastida, abundaban los talleres mec&aacute;nicos, tiendas de complementos para autom&oacute;viles o gasolineras. &ldquo;En aquella &eacute;poca, esto era sin&oacute;nimo de lujo&rdquo;, dice el escritor. Con la Primera Guerra Mundial, a&ntilde;ade, se llen&oacute; de cafeter&iacute;as, pasteler&iacute;as, peluquer&iacute;as y tiendas de moda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los comercios m&aacute;s emblem&aacute;ticos, la joyer&iacute;a Masriera (hoy Bagu&eacute;s-Masriera) sigue en pie en la avenida, aunque en otro emplazamiento al hist&oacute;rico. Fueron los grandes joyeros del modernismo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Paseo de Gracia en Barcelona                            </span>
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        Pero las modas cambian, recuerda el escritor, y lleg&oacute; el d&iacute;a en que las grandes fortunas prefirieron instalarse en la zona alta de la ciudad, donde permanecen. Ese proceso fue parejo al desembarco en el Passeig de grandes bancos e instituciones, con sus oficinas que cerraban por la tarde y dejaban la calle vac&iacute;a de actividad. El Banco Vitalicio, que se alza en el solar del antiguo palacio del esclavista Sam&agrave;, hoy Edificio Generali, es el m&aacute;s llamativo, junto con el del Banco Hispanoamericano, actualmente sede del hotel de lujo Mandarin Oriental.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que justo donde est&aacute; el hotel, y antes el banco, se erigi&oacute; tambi&eacute;n el monumental edificio del elitista C&iacute;rculo Ecuestre, con piscina interior y sala de esgrima. Lo inaugur&oacute; en 1926 el rey Alfonso XIII. Durante la Guerra Civil, lo ocup&oacute; la UGT y lo convirti&oacute; en el Casal Carles Marx. Despu&eacute;s Franco se lo entreg&oacute; a la Falange Espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un joven pide limosna entre turistas en el Passeig de Gràcia                            </span>
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        Tras la etapa de los grandes bancos y aseguradoras, la fase en la que entr&oacute; el Passeig de Gr&agrave;cia es la actual, la del turismo de masas. A esta no llega el libro de Bastida, porque considera que ya est&aacute; a la vista de todo el mundo. A diferencia de la Rambla y de partes del barrio G&oacute;tico, que han expulsado a los barceloneses en favor de los visitantes, Bastida considera que el fen&oacute;meno que vive su avenida preferida es distinta. En primer lugar, porque el pueblo barcelon&eacute;s nunca ha podido residir en ella, ni ahora ni antes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No compramos en el Passeig de Gr&agrave;cia, ni viviendas ni en sus tiendas, porque no tenemos poder adquisitivo, pero es que mis bisabuelos hace cien a&ntilde;os tampoco lo ten&iacute;an&rdquo;, expresa. &ldquo;No es que hayan puesto joyer&iacute;as de lujo para los guiris, aqu&iacute; la especulaci&oacute;n existe desde hace 150 a&ntilde;os&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, matiza que ni &eacute;l ni muchos barceloneses han renunciado a pasear por el Passeig de Gr&agrave;cia. Para ver el encendido de las luces de navidad, para desplazarse por el Eixample, para cenar en alg&uacute;n restaurante o, qui&eacute;n sabe, para comprar un anillo de boda. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/paseo-passeig-gracia-fortunas-coloniales-modernismo-lujo-hay-especulacion-150-anos_1_13140737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un paseo por el Passeig de Gràcia entre fortunas coloniales, modernismo y lujo: "Hay especulación desde hace 150 años"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Gaudí,Libros,Literatura,Esclavitud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/censos-imperio-romano-reducen-mito-hispania-pequeno-porcentaje-poblacion-esclava-liberta-pm_1_13150942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed81d8e2-ff2b-4b83-a12c-dfddbcbc6fb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fernando Blanco Robles analizó inscripciones antiguas y calculó porcentajes reales para la península, rebajando cifras muy repetidas y ofreciendo una imagen más ajustada</p><p class="subtitle">Un asentamiento de la Edad del Hierro en el sureste peninsular aparece arrasado tres veces y los arqueólogos han reconstruido qué ocurrió
</p></div><p class="article-text">
        El paso a la <strong>servidumbre</strong> no respond&iacute;a a un solo camino ni a una decisi&oacute;n aislada. Muchas trayectorias empezaban con una p&eacute;rdida concreta, ya fuera de libertad, de respaldo familiar o de estatus jur&iacute;dico, y segu&iacute;an con una inserci&oacute;n forzada en trabajos duros y repetitivos. 
    </p><p class="article-text">
        En el I<strong>mperio romano, </strong>ser esclavo implicaba quedar ligado a otra persona por completo, con tareas asignadas y sin control sobre el propio destino, algo que pod&iacute;a ocurrir tras una guerra, una condena o una venta. Ese encaje cotidiano explica por qu&eacute; la pregunta sobre c&oacute;mo se llegaba a esa situaci&oacute;n necesita datos y no solo relatos generales. 
    </p><h2 class="article-text">Los datos biogr&aacute;ficos dibujaron perfiles alejados de los t&oacute;picos m&aacute;s extremos</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://lucentum.ua.es/article/view/27606" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> firmado por <strong>Fernando Blanco Robles </strong>y <a href="https://rua.ua.es/server/api/core/bitstreams/ac54ad69-27f7-4ce3-837a-1d3015654c89/content" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista Lucentum</a> abord&oacute; esa falta de cifras con una mirada centrada en <strong>Hispania</strong>. El estudio calcul&oacute; que esclavos y libertos sumaban cerca del <strong>9% de la poblaci&oacute;n durante el Alto Imperio</strong>, una proporci&oacute;n m&aacute;s baja de lo que repet&iacute;an muchas visiones que han llegado hasta nuestros tiempos. La investigaci&oacute;n se apoy&oacute; en fuentes dispersas pero comparables y ofreci&oacute; un marco num&eacute;rico para medir el peso real del trabajo servil en la pen&iacute;nsula romana. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo parti&oacute; de 230 personas identificadas como esclavas en inscripciones latinas halladas en Hispania. Esa base no cubre a toda la poblaci&oacute;n, pero permite ver pautas claras cuando se contrasta con otros territorios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Muchas personas llegaron a una situación de dependencia tras encadenar pérdidas personales y sociales                            </span>
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        Los <strong>hombres aparecen en torno al 64% de los casos, mientras que las mujeres rondan el 36%</strong>, una diferencia alineada con labores agr&iacute;colas y productivas asignadas sobre todo a varones. La mayor&iacute;a muri&oacute; entre los 10 y los 39 a&ntilde;os y la ca&iacute;da se acent&uacute;a tras los 40, con una esperanza de vida cercana a los 30 a&ntilde;os, similar a la de la poblaci&oacute;n libre. Tampoco se detect&oacute; una mortalidad infantil fuera de lo com&uacute;n, un <strong>dato que rompe con im&aacute;genes extremas sobre las condiciones vitales</strong> de este grupo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra parte del an&aacute;lisis se centr&oacute; en c&oacute;mo se alimentaba ese contingente humano. Durante a&ntilde;os se dio por hecho que los <em>vernae</em>, nacidos en hogares serviles, manten&iacute;an el sistema. En <strong>Hispania solo se documentan unos 120 casos</strong>, alrededor del 16% del total estudiado. Esa cifra no basta para sostener el conjunto y obliga a mirar a otras v&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de prisioneros de guerra tuvo importancia en &eacute;poca republicana, cuando entre 297 y 167 a. C. se esclaviz&oacute; a cientos de miles de personas, pero ese flujo perdi&oacute; fuerza con la estabilidad imperial. A partir de entonces entraron en juego los mercados exteriores, la pirater&iacute;a, las condenas penales, el abandono infantil y algunas ventas voluntarias de ciudadanos empujados por la necesidad.
    </p><h2 class="article-text">La comparaci&oacute;n con otras &eacute;pocas ayud&oacute; a poner las cifras en su sitio</h2><p class="article-text">
        Al ampliar la escala, el estudio revis&oacute; los grandes porcentajes usados para todo el Imperio romano. Las <strong>estimaciones tradicionales hablaban de entre un 10% y un 20% de poblaci&oacute;n esclava</strong>, con millones concentrados en Italia. Revisiones recientes redujeron esas cifras y situaron el m&aacute;ximo italiano por debajo del 20% en &eacute;poca de Augusto, con un descenso posterior.
    </p><p class="article-text">
        Aplicado a Hispania, con una poblaci&oacute;n total estimada en 4,2 millones de habitantes, el margen razonable se mueve entre el 5% y el 10%. Eso equivale a entre 200.000 y 400.000 esclavos, con una franja m&aacute;s probable de 300.000 a 350.000. Si se a&ntilde;aden unos 105.000 libertos, la <strong>poblaci&oacute;n dependiente rondar&iacute;a las 405.000 personas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n tampoco fue uniforme. En las ciudades se calculan unos 150.000 esclavos, frente a unos 200.000 en &aacute;reas rurales, mientras la poblaci&oacute;n libre alcanzaba cifras mucho m&aacute;s altas en ambos espacios. Las zonas del sur y la franja mediterr&aacute;nea concentraron m&aacute;s presencia servil que Lusitania o los <em>conventus</em> del noroeste, menos integrados en los circuitos econ&oacute;micos imperiales.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo compar&oacute; estos datos con la Espa&ntilde;a de finales del siglo XVI, cuando entre 100.000 y 300.000 personas viv&iacute;an en esclavitud sobre una poblaci&oacute;n de nueve millones. El volumen absoluto era parecido, pero el peso relativo resultaba menor, un contraste que ayuda a situar las cifras romanas sin exageraciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/censos-imperio-romano-reducen-mito-hispania-pequeno-porcentaje-poblacion-esclava-liberta-pm_1_13150942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Imperio Romano,Historia,Esclavitud,Hispania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/finca-clavijo-cementerio-siglo-xv-revela-pasado-esclavista-industria-azucarera-canarias_1_13066993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/516d7ce0-78ef-42e9-b2ee-8cf2995f7438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo fortuito de una necrópolis con cuerpos enterrados fuera del ritual cristiano activó una investigación arqueológica y genética que concluyó que estas personas habrían sido esclavizadas en los ingenios azucareros
</p><p class="subtitle">Rosalía, Antonio, Viviana y Simón Gómez: la última generación de personas esclavizadas descendientes de africanos en Canarias</p></div><p class="article-text">
        Catorce cuerpos enterrados de forma lateral con pulseras de cuentas de vidrio de Senegal y Gambia y situados en los m&aacute;rgenes de los edificios religiosos de la zona. Este hallazgo tras unas obras para la canalizaci&oacute;n de aguas en&nbsp;Finca Clavijo en Gu&iacute;a, Gran Canaria, desemboc&oacute; en un estudio gen&eacute;tico sobre el linaje de estos cuerpos inhumados cerca de un ingenio azucarero. Las conclusiones fueron claras: algunas de estas personas ten&iacute;an un origen subsahariano y otras descend&iacute;an de norteafricanos. &ldquo;El yacimiento de Finca Clavijo es excepcional porque nos permite estudiar de manera directa a los individuos que llegaron a Canarias como resultado del tr&aacute;fico de esclavos&rdquo;, subraya Rosa Fregel, la experta en gen&eacute;tica de la Universidad de La Laguna (ULL).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n arqueol&oacute;gica de la empresa Tibicena y la posterior investigaci&oacute;n sobre el ADN de estas personas, liderada por Jonathan Santana, arque&oacute;logo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), en la cual tambi&eacute;n particip&oacute; Fregel, y que fue publicada en 2015 en la revista<em> </em><a href="http://onlinelibrary.wiley.com/journal/10.1002/%28ISSN%291096-8644" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>American Journal of Physical Anthropology</em></a>, revelaron que este yacimiento podr&iacute;a tratarse del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/descubrimiento-gran-canaria-cementerio-esclavos-atlantico_1_3640356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>primer cementerio de esclavizados del Atl&aacute;ntico</strong></a>, el cual estuvo activo entre los siglos XV y XVII.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cuerpos yac&iacute;an de lado con la cabeza elevada, en direcci&oacute;n oeste-este y con los brazos en diferentes disposiciones. Algunos los ten&iacute;an estirados y otros doblados en la parte anterior o posterior del cuerpo. Aunque la mayor&iacute;a de estas personas proced&iacute;a del continente africano, tambi&eacute;n se descubri&oacute; que una mujer era descendiente de abor&iacute;genes canarios, lo cual apuntar&iacute;a a que esa poblaci&oacute;n tambi&eacute;n fue esclavizada en aquella &eacute;poca. Fregel matiza que este primer estudio solo permiti&oacute; conocer parte del ADN mitocondrial, el cual dio informaci&oacute;n exclusivamente del or&iacute;gen por l&iacute;nea materna.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos revelaron otros aspectos relacionados con la salud de estas personas. Sus investigadores se&ntilde;alan que los adultos enterrados en este yacimiento realizaron &ldquo;una actividad f&iacute;sica extenuante&rdquo; que les afect&oacute; a la columna vertebral y a las extremidades. El estudio evidencia que lesiones como la osteoartritis, los n&oacute;dulos de Schmorl y hernias discales se concentraron en las v&eacute;rtebras cervicales inferiores y tor&aacute;cicas inferiores y que el trabajo que desempe&ntilde;aron en Finca Clavijo dej&oacute; una importante huella en la articulaci&oacute;n del hombro. &ldquo;Se han observado altas tasas de osteoartritis, n&oacute;dulos de Schmorl y hernias discales en poblaciones esclavizadas de plantaciones de ca&ntilde;a de az&uacute;car en Carolina del Sur, Surinam y Barbados&rdquo;, a&ntilde;ade el documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta necr&oacute;polis albergaba m&aacute;s particularidades. Estos catorce cuerpos fueron inhumados fuera de los cementerios oficiales y con rituales que no eran cristianos. Dos de las mujeres, que contaban entre 20 y 25 a&ntilde;os, portaban pulseras de cuentas de vidrio que tendr&iacute;an su or&iacute;gen en la zona de Senegal y Gambia, tal y como especifica Marco Moreno, gerente de Tibicena. Estas piezas de colores azul, verde, marr&oacute;n y blanco aparecieron asociadas a los huesos del antebrazo izquierdo de las dos j&oacute;venes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Museo Canario, donde est&aacute;n depositadas estas piezas, contextualiza que este tipo de elementos entraban en el norte del continente procedentes del Medio Oriente, desde el Mediterr&aacute;neo y de Asia, y llegaban al &Aacute;frica subsahariana a trav&eacute;s del comercio transahariano, donde est&aacute;n documentadas desde el siglo II. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se encontr&oacute; una medalla de la Inmaculada Concepci&oacute;n y de san Francisco de As&iacute;s, con lo cual, para Moreno, ya se observa otro tipo de hibridaci&oacute;n entre una cultura procedente de &Aacute;frica y la religi&oacute;n cristiana. &ldquo;Finca Clavijo es un cementerio multi&eacute;tnico con una pr&aacute;ctica funeraria singular, la cual es resultado del sincretismo de diversos or&iacute;genes como el cat&oacute;lico, el isl&aacute;mico y el africano. Los rituales funerarios sincr&eacute;ticos eran comunes en Am&eacute;rica y otros lugares de la esfera atl&aacute;ntica donde hubo presencia de poblaciones africanas&rdquo;, se puntualiza en el estudio liderado por Santana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para estos investigadores, este tipo de enterramientos ha puesto en evidencia la capacidad de resistencia cultural y de agencia de esta poblaci&oacute;n, que a pesar de vivir en la exclusi&oacute;n opt&oacute; por mantener s&iacute;mbolos de sus culturas originarias para dar paso a la muerte.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Esclavizados al servicio de la industria azucarera canaria</strong></h2><p class="article-text">
        Moreno pone en contexto estos enterramientos en los m&aacute;rgenes con el momento que viv&iacute;a Canarias en aquel periodo, cuando comenz&oacute; a albergar su primer monocultivo a trav&eacute;s de la industria azucarera: &ldquo;Hab&iacute;a una gran cantidad de ingenios en Canarias, y en Gran Canaria, en concreto. Surt&iacute;amos de az&uacute;car a Europa, de modo que esta ser&iacute;a la primera gran industria que tuvo Canarias&rdquo;, matiza el arque&oacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los autores del estudio gen&eacute;tico recuerdan que entre el siglo XV y el XVI grandes cantidades de personas de origen norteafricano y subsahariano fueron tra&iacute;das a Canarias &ldquo;para servir como esclavos en la industria azucarera y como sirvientes dom&eacute;sticos para las familias m&aacute;s ricas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo estudia subraya que las primeras plantaciones de esclavizados del Atl&aacute;ntico se alojaron en la Macaronesia, concretamente en Madeira, Canarias y Cabo Verde.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los trabajos de investigaci&oacute;n de historiadores como Ana Vi&ntilde;a o Manuel Lobo, el mismo documento desgrana que los moriscos eran los esclavizados m&aacute;s numerosos en Canarias, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a personas negras que llegaban a las Islas por acuerdos comerciales con los &aacute;rabes, por el tr&aacute;fico portugu&eacute;s de esclavizados y por las incursiones hacia el continente africano realizado por la poblaci&oacute;n colonial asentada en Canarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez en las Islas Canarias, estas personas eran vendidas en subasta p&uacute;blica, pasando a formar parte de la fuerza de trabajo en casas, conventos y f&aacute;bricas de ca&ntilde;a de az&uacute;car&rdquo;, detalla el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vida de las mujeres y hombres esclavizados eran extremas. <em>El libro El az&uacute;car y su cultura en las islas atl&aacute;nticas</em>,<em> </em>de<em> </em>Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera, relata que en la Casa Fuerte de Adeje, Tenerife, los esclavizados eran encerrados bajo llave cuando regresaban de la faena agr&iacute;cola y cuando no pod&iacute;an salir a trabajar por estar enfermos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor habla, adem&aacute;s, de la casa de galeras, una infraestructura de castigo donde se encerraba a los esclavizados que sus amos consideraban que hab&iacute;an tenido un mal comportamiento: &ldquo;Se les daba un colch&oacute;n relleno de paja y su manta, que el mayordomo revisar&iacute;a todos los domingos por si a alguno hubiera que darle su merecido castigo&rdquo;, se especifica en el libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha detallado la historiadora Ana Vi&ntilde;a en su investigaci&oacute;n<em> La organizaci&oacute;n social del trabajo en los ingenios azucareros canarios (siglos XV-XVI)</em>, en algunas haciendas se encontraban las casas de los negros, &ldquo;situadas en la esquina de la casa principal de aposento, como en el ingenio de Tazacorte en el que figuran 14 casas de negros en 1557&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la distribuci&oacute;n del trabajo, Vi&ntilde;a sostiene que aunque hab&iacute;a trabajadores asalariados, los esclavizados eran el personal m&aacute;s numeroso de los ingenios, ya que los hacendados ten&iacute;an como objetivo abaratar costes para obtener as&iacute; mayor rentabilidad del comercio del az&uacute;car.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los ingenios de Gran Canaria hab&iacute;a una media de 30 o 35 esclavizados entre hombres y mujeres. Ellos se dedicaban a tareas como cocer el az&uacute;car, pues se consideraba que resist&iacute;an mejor las temperaturas, o a regar las ca&ntilde;as. En cuanto a las labores de las mujeres en el proceso de obtenci&oacute;n del az&uacute;car, Vi&ntilde;a especifica en su estudio que las referencias que se tienen de ellas aluden a su trabajo como ceniceras, que consist&iacute;a en hacer ceniza en el campo para darle mayor blancura al az&uacute;car, mientras que el resto de las mujeres se dedicaban a las tareas dom&eacute;sticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de arque&oacute;loga nos dice que este para&iacute;so no lo fue siempre. Nos pone delante de un espejo para decirnos que la vida de estas personas no fue agradable, que hab&iacute;a enfermedades o lesiones&rdquo;, reclama Moreno. El arque&oacute;logo considera que la arqueolog&iacute;a canaria se bas&oacute; durante mucho tiempo en el mundo aborigen y que el descubrimiento de la necr&oacute;polis de Finca Clavijo ha permitido que se hable de la etapa posterior a la colonizaci&oacute;n, momento en el cual se produce una &ldquo;hibridaci&oacute;n de lo ind&iacute;gena con lo colonial&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiende a olvidar de d&oacute;nde viene el canario y la realidad es que dentro de nosotros habitan muchos ADN: de moriscos, de europeos, de abor&iacute;genes y de personas negras&rdquo;, subraya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/finca-clavijo-cementerio-siglo-xv-revela-pasado-esclavista-industria-azucarera-canarias_1_13066993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un simple cajón en una casa levantada en 1832 en Manhattan terminó revelando un pasadizo que ha desconcertado a los historiadores casi cien años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/simple-cajon-casa-levantada-1832-manhattan-termino-revelando-pasadizo-desconcertado-historiadores-cien-anos-pm_1_13032886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3b36298-99a4-4e9f-81d0-5aa6994d79e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un simple cajón en una casa levantada en 1832 en Manhattan terminó revelando un pasadizo que ha desconcertado a los historiadores casi cien años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueva interpretación - Las hijas de Seabury Tredwell conservaron muebles y estancias tal como las dejó su padre hasta 1933 y George Chapman convirtió después la propiedad en museo, lo que mantuvo el relato centrado en esa familia durante casi un siglo</p><p class="subtitle">Así fue como esclavos africanos levantaron una red agrícola que marcó la historia del sur de Irak</p></div><p class="article-text">
        La vida bajo el<strong> sistema esclavista </strong>obligaba a buscar huecos, rincones y cualquier resquicio que ofreciera unos minutos de respiro. Los <strong>esclavos se escond&iacute;an y hu&iacute;an </strong>como pod&iacute;an porque viv&iacute;an bajo la amenaza constante de castigos, ventas forzadas y persecuciones legales que pod&iacute;an romper familias en cuesti&oacute;n de horas.
    </p><p class="article-text">
        En muchos estados del sur de Estados Unidos, la ley proteg&iacute;a la propiedad de los due&ntilde;os y<strong> permit&iacute;a capturar a quienes escapaban</strong> incluso si cruzaban fronteras internas. Esa presi&oacute;n hizo que cada salida nocturna y cada paso hacia el norte dependieran de <strong>refugios reales </strong>capaces de proteger a quien lograba escapar.
    </p><h2 class="article-text">Los investigadores destaparon un hueco vertical que cambiaba la lectura de la casa</h2><p class="article-text">
        Esa necesidad de refugios ha tomado forma en Manhattan. La <em><strong>Merchant&rsquo;s House Museum</strong></em> ha identificado un <strong>pasadizo oculto</strong> en su edificio de 1832, abierto al p&uacute;blico como museo desde hace 90 a&ntilde;os, que fue concebido para da<strong>r cobijo a personas esclavizadas </strong>que escapaban hacia el norte a trav&eacute;s del llamado <em>Underground Railroad</em>.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se confirm&oacute; en una rueda de prensa tras informaciones previas de la cadena local <em>NY1</em>. El inmueble, conocido durante d&eacute;cadas por centrarse en la <strong>familia Treadwell,</strong> incorpora ahora una prueba f&iacute;sica de su papel como casa segura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Joseph Brewster levantó la casa con la idea de proteger a quienes escapaban                            </span>
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        El origen de esa decisi&oacute;n se remonta a <strong>Joseph Brewster</strong>, que levant&oacute; la vivienda en East Fourth Street antes de venderla en 1835 al comerciante <strong>Seabury Tredwell.</strong> Brewster fue un abolicionista activo y dise&ntilde;&oacute; la casa con el paso oculto integrado desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Patrick W. Ciccone</strong>, historiador de arquitectura, explic&oacute; que &ldquo;ser abolicionista era <strong>extremadamente raro entre los blancos </strong>de Nueva York, especialmente entre los blancos acomodados&rdquo;. A&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;Brewster fue el constructor de la casa y pudo tomar esas decisiones e incorporarlas al dise&ntilde;o&rdquo;, lo que desmonta la idea de que el conducto fuera una modificaci&oacute;n posterior.
    </p><h2 class="article-text">Joseph Brewster impuls&oacute; la construcci&oacute;n con decisiones pensadas para proteger a fugitivos</h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os se pens&oacute; que Brewster hab&iacute;a construido la vivienda como inversi&oacute;n inmobiliaria, ya que residi&oacute; all&iacute; poco tiempo. La atenci&oacute;n del museo estuvo centrada en la familia Tredwell, que ocup&oacute; la casa casi un siglo y la mantuvo intacta incluso cuando la &eacute;lite neoyorquina se traslad&oacute; a otras zonas menos congestionadas.
    </p><p class="article-text">
        Las hijas solteras de Seabury Tredwell conservaron muebles y estancias tal como las hab&iacute;a dejado su padre, y cuando la &uacute;ltima, Gertrude, falleci&oacute; en 1933, el <strong>edificio se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en museo gracias a George Chapman</strong>, fundador de la <em>Historic Landmark Society</em>.
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                El acceso aparece bajo el cajón inferior de un armario del segundo piso                            </span>
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        La relevancia del hallazgo ha sido subrayada por especialistas y cargos p&uacute;blicos. <strong>Michael Hiller</strong>, abogado especializado en conservaci&oacute;n hist&oacute;rica y profesor en<em> Pratt Institute</em>, afirm&oacute; que &ldquo;este es el <strong>primer refugio intacto del</strong><em><strong> Underground Railroad</strong></em><strong> </strong>descubierto en Manhattan desde que la casa Hopper-Gibbons en Chelsea fue saqueada e incendiada por una turba proesclavista en 1863&rdquo;. Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;es el descubrimiento m&aacute;s importante en conservaci&oacute;n hist&oacute;rica de toda mi carrera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El concejal<strong> Harvey Epstein</strong> declar&oacute; que &ldquo;es realmente un hallazgo importante para nuestra ciudad&rdquo; y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;es importante<strong> saber c&oacute;mo Nueva York desempe&ntilde;&oacute; un papel vital en el </strong><em><strong>Underground Railroad</strong></em> y c&oacute;mo la persona que construy&oacute; esta casa lo hizo intencionadamente como un lugar seguro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El conducto qued&oacute; disimulado bajo un mueble y conectaba con la cocina del s&oacute;tano</h2><p class="article-text">
        El acceso al pasadizo no se aprecia a simple vista. Bajo el <strong>caj&oacute;n inferior de un mueble empotrado </strong>del segundo piso aparece una abertura rectangular que conduce a un espacio cerrado de unos 2 por 2 pies y desde ah&iacute; arranca una <strong>escalera hasta la cocina del s&oacute;tano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La salida actual desemboca en una cocina moderna instalada cuando la casa se adapt&oacute; como museo, y todav&iacute;a <strong>no est&aacute; claro por d&oacute;nde continuaba la ruta original</strong>. Brewster tambi&eacute;n desarroll&oacute; la propiedad contigua en el n&uacute;mero 27 de la misma calle, y el personal del museo no descarta que ambas parcelas formaran parte de un <strong>itinerario m&aacute;s amplio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Historiadores describen este conducto vertical como una obra de ocultaci&oacute;n deliberada pensada para <strong>resultar invisible ante cazadores de esclavos o alguaciles </strong>del siglo XIX. Las puertas correderas del sal&oacute;n presentan un hueco m&aacute;s ancho de lo habitual, suficiente para permitir el paso discreto entre plantas. Durante d&eacute;cadas se propusieron explicaciones como un <strong>conducto para la ropa sucia,</strong> pero la revisi&oacute;n de la biograf&iacute;a de Brewster cambi&oacute; esa lectura.
    </p><h2 class="article-text">La red clandestina dej&oacute; pocos papeles y ahora cuenta con una prueba f&iacute;sica en Manhattan</h2><p class="article-text">
        Nueva York aboli&oacute; la esclavitud en 1827, cinco a&ntilde;os antes de la construcci&oacute;n de la casa, aunque la ciudad segu&iacute;a ligada a la econom&iacute;a del sur a trav&eacute;s de la banca y el comercio. Fue un foco activo del movimiento abolicionista antes de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Henry Ward Beecher</strong> defend&iacute;a el fin de la esclavitud desde el p&uacute;lpito de su iglesia en Brooklyn, <strong>Frederick Douglass </strong>relat&oacute; en sus memorias c&oacute;mo se mov&iacute;a por las calles de la ciudad tras su fuga, y <strong>Sojourner Truth</strong> residi&oacute; en Canal Street entre 1829 y 1843. 
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            </figure><p class="article-text">
        Joseph Brewster se mov&iacute;a en ese entorno y, seg&uacute;n <strong>Ann Haddad </strong>en declaraciones a <em>Popular Mechanics,</em> &ldquo;la investigaci&oacute;n ha demostrado que Joseph Brewster se rode&oacute; de abolicionistas en su vida diaria, en su vida religiosa y en su vida laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La red de casas seguras conocida como<em> Underground Railroad </em>dej&oacute;<strong> pocos registros escritos</strong>. El historiador <strong>Eric Foner </strong>se&ntilde;al&oacute; en 2015 que &ldquo;la historia en Nueva York es como un rompecabezas al que le faltan muchas piezas&rdquo;. Se calcula que<strong> entre 40.000 y 100.000 personas lograron escapar gracias a esa red</strong> antes de 1865. Contar con una estructura intacta integrada en el propio dise&ntilde;o de la vivienda aporta una prueba material poco habitual en Manhattan.
    </p><p class="article-text">
        La<em> Merchant&rsquo;s House Museum </em>prepara ahora una <strong>exposici&oacute;n espec&iacute;fica sobre el pasadizo </strong>y su entorno hist&oacute;rico. El edificio, primer inmueble protegido en Manhattan y situado en un terreno que pertenece al Departamento de Parques de la ciudad, afronta adem&aacute;s <strong>amenazas derivadas de un desarrollo inmobiliario vecino</strong> que podr&iacute;a poner en riesgo la estructura descubierta.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n del inmueble no solo conserva el mobiliario y las estancias del siglo XIX, sino que permite investigar un episodio que durante d&eacute;cadas pas&oacute; desapercibido dentro de sus propias paredes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/simple-cajon-casa-levantada-1832-manhattan-termino-revelando-pasadizo-desconcertado-historiadores-cien-anos-pm_1_13032886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 13:21:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un simple cajón en una casa levantada en 1832 en Manhattan terminó revelando un pasadizo que ha desconcertado a los historiadores casi cien años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva York,Esclavitud,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En contra de la esclavitud contemporánea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/esclavitud-contemporanea_129_12956145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48406310-235e-4c94-84b9-15a647f4da96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En contra de la esclavitud contemporánea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta historia en el corazón de la modernidad persiste en nuestro presente -y no solo porque, como dijera Marx, el trabajo asalariado sea “esclavitud a tiempo parcial”-, sino bajo otra forma: la mal llamada “inmigración irregular”</p></div><p class="article-text">
        La esclavitud existe desde tiempos inmemoriales. Perder una guerra era sin&oacute;nimo de convertirse en un esclavo o morir. Hoy aquello solo se nos presenta como un p&aacute;lido vestigio del pasado. A pesar del corpus normativo internacional que protege el derecho humano a no ser sometido a la esclavitud, se calcula que en 2021 hab&iacute;a m&aacute;s de<a href="https://www.ilo.org/publications/majorpublications/global-estimates-modern-slavery-forced-labour-and-forced-marriage." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> 50 millones de personas esclavizadas en el mundo</a>. Prohibida por la Convenci&oacute;n sobre la Esclavitud propuesta por la Sociedad de Naciones en 1926, nada tendr&iacute;a que ver con los principios sobre los que se sustentan nuestras sociedades democr&aacute;ticas y civilizadas. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que, ya desde la Antig&uuml;edad y, de manera significativa, en el siglo de la Revoluci&oacute;n francesa, la esclavitud lleg&oacute; a ser la met&aacute;fora principal de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica de Occidente para condensar toda la crudeza y la vileza de las relaciones de dominaci&oacute;n. Su contrario, la libertad, deb&iacute;a ser el valor pol&iacute;tico central de ese nuevo mundo que se abr&iacute;a paso y, por tanto, universalizarse. Sin embargo, mientras la libertad era proclamada a trav&eacute;s de Europa, la instituci&oacute;n de la esclavitud se extend&iacute;a como una mancha de aceite incontrolable por las colonias y reconfiguraba el sistema-mundo. De hecho, como ha recordado la historiadora Florence Gauthier, Robespierre y sus partidarios fueron los &uacute;nicos que se opusieron consistentemente a la esclavitud. Mientras los defensores del Antiguo R&eacute;gimen la defend&iacute;an por derecho natural, los girondinos lo hac&iacute;an por motivaciones econ&oacute;micas. La esclavitud era una pieza inevitable del sistema. Tras la contrarrevoluci&oacute;n de Termidor, Napole&oacute;n la restaurar&iacute;a en las colonias. 
    </p><p class="article-text">
        Esta historia en el coraz&oacute;n de la modernidad persiste en nuestro presente &ndash; y no solo porque, como dijera Marx, el trabajo asalariado sea &ldquo;esclavitud a tiempo parcial&rdquo; &ndash;, sino bajo otra forma: la mal llamada &ldquo;inmigraci&oacute;n irregular&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; mueve a tanta gente a abandonar su casa y su pa&iacute;s de origen atravesando, en ocasiones, grandes dificultades en el viaje y, en todas, una gran incertidumbre y vulnerabilidad en el pa&iacute;s de destino? La respuesta es casi universal: la voluntad de dejar atr&aacute;s la miseria y el anhelo de libertad. Por eso, el derrumbe de otra &ldquo;frontera&rdquo; m&aacute;s que supone la regularizaci&oacute;n extraordinaria de personas migrantes, anunciada por el gobierno espa&ntilde;ol del PSOE-Sumar y acordada con Podemos, es una grand&iacute;sima noticia. Cientos de miles de personas en nuestro pa&iacute;s van a poder vivir sin miedo a ser detenidos y deportados como estamos viendo hoy mismo que sucede al otro lado del Atl&aacute;ntico. Temporeras de la fresa marroqu&iacute;es, trabajadoras dom&eacute;sticas colombianas u obreros de la construcci&oacute;n senegaleses que podr&aacute;n trabajar legalmente, organizarse y negociar sus condiciones de trabajo en lugar de ser explotados en los m&aacute;rgenes del sistema. Cientos de miles de personas, la mayor&iacute;a latinoamericanos, que llevan a&ntilde;os viviendo entre nosotros, trabajando y sosteniendo sectores clave de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola sin derechos. Cientos de miles de personas que tendr&aacute;n derecho a una familia y, en definitiva, a existir legalmente. Personas a quienes reconoceremos, por fin, su dignidad. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no estamos, como se ha dicho, ni ante &ldquo;un acontecimiento hist&oacute;rico&rdquo;, ni tampoco ante &ldquo;una operaci&oacute;n de sustituci&oacute;n del pueblo espa&ntilde;ol&rdquo;, lo diga quien lo diga. Espa&ntilde;a ha vivido procesos similares de regularizaci&oacute;n en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas bajo gobiernos de distinto signo pol&iacute;tico, desde Aznar hasta Zapatero, y ninguno de ellos alter&oacute; de manera sustancial el modelo de extranjer&iacute;a. Que cualquier vecino o vecina tenga unos derechos b&aacute;sicos garantizados y no tenga miedo al recoger a su hijo en la escuela o al ir supermercado ser&iacute;a lo m&iacute;nimo en cualquier pa&iacute;s normal. Pero, en estos tiempos oscuros, ca&oacute;ticos y violentos lo normal se ha convertido en una excepci&oacute;n. Y, por eso, el presidente S&aacute;nchez es retratado en el New York Times o en la revista New Statesman como una referencia progresista global, y su &ldquo;pol&iacute;tica migratoria&rdquo; a contracorriente de los EEUU de Trump debe ser motivo de orgullo. Por otra parte, las personas que se acojan a este proceso de regularizaciones no podr&aacute;n votar en ning&uacute;n caso en las pr&oacute;ximas elecciones generales, ya que no son nacionalizadas y este proceso dura entre dos y diez a&ntilde;os seg&uacute;n el lugar de origen. 
    </p><p class="article-text">
        En 1990, Kenichi Ohmae, un consultor japon&eacute;s estrella de McKinsey y gur&uacute; del management public&oacute; El mundo sin fronteras, una suerte de versi&oacute;n empresarial del fin de la historia. Seg&uacute;n su tesis, existir&iacute;a una suerte de juego de suma cero entre la globalizaci&oacute;n y las fronteras. Es decir, a medida que la globalizaci&oacute;n progresase, las fronteras ir&iacute;an perdiendo peso. Esa fantas&iacute;a propia de la globalizaci&oacute;n feliz se revel&oacute; como lo que era: una pura ilusi&oacute;n. Despu&eacute;s de la crisis de 2008, las fronteras no solo no desaparecen, sino que se multiplican. Nos encontramos con fronteras abiertas al capital, fronteras cerradas a las personas y fronteras internas dentro de los Estados, por las cuales los migrantes en situaci&oacute;n irregular pueden ser explotados durante a&ntilde;os en situaciones extremas, estar sobrecualificados para sus trabajos o sufrir la brecha salarial. 
    </p><p class="article-text">
        A aquella fantas&iacute;a la sustituyeron dos proyectos fantasiosos que est&aacute;n en pugna en la actualidad: de un lado, la fantas&iacute;a de una migraci&oacute;n &ldquo;justo-a-tiempo&rdquo; y &ldquo;adaptada a la demanda&rdquo;, seg&uacute;n la cual los migrantes representar&iacute;an una fuerza de trabajo complementaria del mercado de trabajo nacional, que podr&iacute;a ser destinada sin ambig&uuml;edades a determinados sectores econ&oacute;micos &ndash; siempre, seg&uacute;n la f&aacute;bula, preferiblemente de alto valor a&ntilde;adido. De otro lado, la fantas&iacute;a de la remigraci&oacute;n que consistir&iacute;a en un retorno masivo de trabajadores no blancos a sus lugares de origen, con el que se dejar&iacute;a hueco a los nacionales para ocupar sus puestos de trabajo. En las &uacute;ltimas semanas, hemos comprobado en Minnesota lo criminal que puede resultar esta distop&iacute;a basada indisimuladamente en la pureza racial. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de tener una naturaleza diferente, ambas comparten cierta l&oacute;gica: los inmigrantes se podr&iacute;an distinguir, seleccionar o jerarquizar por sus capacidades, su color de piel o su pa&iacute;s de origen. Ambas conciben instrumentalmente a las personas migrantes como poblaci&oacute;n sin derechos, que, en el mejor de los casos, pueden ser econ&oacute;micamente funcionales. El obrero es &ldquo;un esclavo a tiempo parcial&rdquo;, porque se ve obligado a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Las personas migrantes en situaci&oacute;n irregular encarnan hoy una versi&oacute;n agravada de esa figura. Trabajan, producen riqueza y sostienen la sociedad, pero sin derechos plenos y bajo la amenaza permanente de ser prescindibles. No son legalmente propiedad de nadie, pero no son libres. Construyen nuestra sociedad, pero son excluimos de la comunidad pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En su obra El desacuerdo, cuando describe la crisis del sistema industrial en Francia, Jacques Ranci&egrave;re se&ntilde;alaba que en veinte a&ntilde;os no hab&iacute;a cambiado tanto el n&uacute;mero de inmigrantes como la manera de nombrarles: &ldquo;se llamaban trabajadores migrantes o, lisa y llanamente, obreros. El migrante de hoy es, en primer lugar, un obrero que perdi&oacute; su apellido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Amírola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/esclavitud-contemporanea_129_12956145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 20:27:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En contra de la esclavitud contemporánea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes,Trabajo,Esclavitud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brooke Newman, historiadora: "La monarquía británica se benefició de la esclavitud durante siglos y es necesario que lo reconozca"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/brooke-newman-historiadora-monarquia-britanica-beneficio-esclavitud-durante-siglos-necesario-reconozca_1_12947689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8150c4a6-f04c-4fcd-a7d9-375e94a41968_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1694y1374.jpg" width="1200" height="675" alt="Brooke Newman, historiadora: &quot;La monarquía británica se benefició de la esclavitud durante siglos y es necesario que lo reconozca&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora acaba de publicar 'El silencio de la corona', donde documenta los lazos de la monarquía británica con la trata de personas durante generaciones mientras ayudaba a esparcir a extender la "leyenda negra" contra el imperio español</p><p class="subtitle">Las cuentas de Carlos III, un rey multimillonario, muy bien pagado y poco transparente</p></div><p class="article-text">
        La historiadora Brooke Newman lleva a&ntilde;os estudiando la Inglaterra de la Edad Moderna, la monarqu&iacute;a y su relaci&oacute;n con el esclavismo. Su libro reci&eacute;n publicado en ingl&eacute;s se titula <a href="https://www.brookennewman.com/the-crowns-silence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Crown&rsquo;s Silence</em></a>, en referencia al silencio sobre la implicaci&oacute;n de la familia real brit&aacute;nica durante generaciones en la trata de personas. El silencio abarca hasta la reina Isabel II, que apenas abord&oacute; el tema, y el actual monarca, Carlos III, que ha repetido mensajes gen&eacute;ricos en p&uacute;blico, pero ha hecho poco para compensar a las v&iacute;ctimas o reconocer de manera m&aacute;s clara el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Newman, que es estadounidense y da clase de Historia en la Universidad de Virginia, ha pasado unos d&iacute;as en el Reino Unido presentando el libro. Hablamos horas despu&eacute;s de que varios medios brit&aacute;nicos la hayan criticado por dureza por su libro (&ldquo;una verg&uuml;enza&rdquo;, seg&uacute;n un cr&iacute;tico del<em> Telegraph</em>, por sugerir en el ep&iacute;logo que Carlos III debe hacer m&aacute;s para afrontar el pasado). Algo sorprendida por el tono de los ataques, la historiadora explica por qu&eacute; importa documentar los lazos con el esclavismo que los brit&aacute;nicos han ignorado durante siglos: &ldquo;Esta historia importa. Estamos hablando de las vidas de millones de personas afectadas. Hablar es el primer paso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es parte de nuestra conversaci&oacute;n, editada por extensi&oacute;n y claridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las cr&iacute;ticas reflejan el momento pol&iacute;tico en el pa&iacute;s y m&aacute;s all&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una historia de la que nadie en el Reino Unido quiere hablar. Mucho de esto tambi&eacute;n est&aacute; sucediendo en Estados Unidos ahora mismo, donde hay un intento de revertir el progreso en el conocimiento hist&oacute;rico sobre la esclavitud, las mujeres, la historia de los nativos americanos y los derechos civiles. Ahora b&aacute;sicamente hay intentos de borrar ese progreso para ayudar a la gente a comprender. En el Reino Unido existe la sensaci&oacute;n de que quienes quieren borrarlo ya han ganado, y por eso no se puede hablar de esto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que es tan delicado ahora hablar de ello cuando incluso el rey reconoce, aunque sea en general, el papel brit&aacute;nico en la historia de la esclavitud?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El rey no necesita a estos defensores fervientes de la derecha, porque creo sinceramente que es una persona m&aacute;s reflexiva y que no es el tipo de persona que dir&iacute;a &ldquo;oh, esto es vergonzoso&rdquo; porque sabe que esta historia est&aacute; ah&iacute; y que se revelar&aacute;. Sabe que se est&aacute;n publicando estudios, que esto no va a desaparecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se intensificar&aacute;, m&aacute;s acad&eacute;micos escribir&aacute;n sobre esto. Mi libro indica que esto vuelve a estar sobre la mesa. Y por eso hay un intento de freno, para que no vuelva al discurso popular porque la gente sinti&oacute; mucha ira por el racismo, los prejuicios raciales, la violencia y la discriminaci&oacute;n en 2020.
    </p><p class="article-text">
        Entonces hubo una oleada de respuestas institucionales, como la Iglesia de Inglaterra, <em>The Guardian</em>, Lloyds... Parec&iacute;a haber un progreso real. Pero, al mismo tiempo, a mucha gente no le gustaba ese progreso. Y muchos de esos intentos institucionales graduales para mejorar las cosas o abordar esto se han desvanecido. Hay un intento de no hablar m&aacute;s de esto o de que, si hablamos del Imperio sea de una manera positiva.
    </p><p class="article-text">
        Es parte de un problema mayor, porque los reg&iacute;menes actuales intentan controlar el pasado para, esencialmente, establecer los t&eacute;rminos de lo que es factible y aceptable en el presente. &iquest;Qu&eacute; le debemos a la gente en el presente? La idea es que no les debemos humanidad b&aacute;sica, no les debemos ciertos derechos. No se los deb&iacute;amos entonces, y no se los debemos ahora. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los regímenes actuales intentan controlar el pasado para establecer los términos de lo que es factible y aceptable en el presente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/brooke-newman-historiadora-monarquia-britanica-beneficio-comercio-esclavos-no-hablar_128_10161885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cuando hablamos hace dos a&ntilde;os</strong></a><strong>, su libro se iba a llamar &ldquo;El silencio de la reina&rdquo;, en particular por la conexi&oacute;n entre Isabel I e Isabel II, que hab&iacute;a muerto unos meses antes.&nbsp;&iquest;Por qu&eacute; cambi&oacute; el t&iacute;tulo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue mi editora quien dijo que ya no tiene el mismo impacto sin la reina. Y a&ntilde;adi&oacute; que mi libro no trata de ning&uacute;n monarca en particular. Trata de la instituci&oacute;n en s&iacute;, de c&oacute;mo ayud&oacute; personalmente a sus miembros, que participaron, invirtieron y se beneficiaron. En general, la monarqu&iacute;a brit&aacute;nica se benefici&oacute; de la esclavitud durante siglos y es necesario que la instituci&oacute;n reconozca esta historia. Ahora mismo es Carlos, pero puede que acabe siendo Guillermo. Si algo trata sobre una reina espec&iacute;fica que ya se fue, no parece un tema tan urgente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;n central fue la competencia con el Imperio espa&ntilde;ol en la esclavitud de la que se nutri&oacute; la monarqu&iacute;a brit&aacute;nica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue crucial. Qui&eacute;nes son y contra qui&eacute;nes compiten cambian a lo largo de los siglos. Los primeros cap&iacute;tulos del libro tratan sobre la extremada envidia inglesa hacia el Imperio espa&ntilde;ol. La expansi&oacute;n espa&ntilde;ola en Am&eacute;rica se debi&oacute; esencialmente a su control sobre las riquezas de las Am&eacute;ricas, el comercio y los recursos humanos, incluyendo a los pueblos ind&iacute;genas. Y luego, cuando los portugueses se embarcaron en la trata transatl&aacute;ntica de esclavos y trajeron mano de obra, pensaron que tambi&eacute;n se podr&iacute;an lucrar de eso.
    </p><p class="article-text">
        Al pensar en la esclavitud inglesa y su participaci&oacute;n en la trata transatl&aacute;ntica de esclavos, algo que la gente desconoce es que inicialmente no intentaban establecer su propia trata de esclavos en sus colonias. Solo buscaban lucrarse a costa del Imperio espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el siglo XVII, una vez que los ingleses establecieron sus propias colonias en el Caribe, en la Norteam&eacute;rica colonial, tras fundar la Real Compa&ntilde;&iacute;a Africana, que tra&iacute;a a miles de personas de &Aacute;frica cada a&ntilde;o, segu&iacute;an fantaseando con ganar dinero comerciando con Espa&ntilde;a, con Hispanoam&eacute;rica. Ve&iacute;an Hispanoam&eacute;rica como un lugar donde se pod&iacute;a generar una gran riqueza, incluso con el contrabando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me pareci&oacute; interesante que incluso una vez que los brit&aacute;nicos tienen su propio imperio, con s&uacute;bditos coloniales exigiendo mano de obra forzada, sigan pensando en comerciar con el Imperio espa&ntilde;ol, porque &ldquo;ah&iacute; es donde est&aacute; el dinero&rdquo;. En realidad, no resulta como esperaban. Pero a&uacute;n existe durante siglos y siglos una verdadera envidia hacia los espa&ntilde;oles y lo que han logrado. Mucho de eso se manifiesta como odio y anticatolicismo que perduran durante siglos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Incluso jugaron un papel en la difusi&oacute;n de la llamada &ldquo;leyenda negra&rdquo; como una estrategia en esa competencia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Sabemos que los espa&ntilde;oles cometieron genocidio en Am&eacute;rica, pero tambi&eacute;n lo hicieron los ingleses. Y pr&aacute;cticamente todas las potencias colonizadoras europeas. Todos tienen las mismas pr&aacute;cticas. Explotan a cualquiera que encuentren, especialmente a los no europeos y a quienes consideran paganos y no cristianos, porque los ven como susceptibles de ser explotados por no pertenecer a la comunidad cristiana.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sabemos que los españoles cometieron genocidio en América, pero también lo hicieron los ingleses. Y prácticamente todas las potencias colonizadoras europeas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los temas m&aacute;s importantes de debate en el siglo XVIII fue sobre la justificaci&oacute;n de la colonizaci&oacute;n. El mensaje era que se trataba de la religi&oacute;n, de contrarrestar la expansi&oacute;n del catolicismo por parte de los cat&oacute;licos y los espa&ntilde;oles. Pero en realidad, no estaban difundiendo el protestantismo entre los esclavos ni entre los nativos americanos o los ind&iacute;genas del Caribe. Esto termina influyendo en el debate sobre la abolici&oacute;n, porque queda en evidencia la hipocres&iacute;a de que las justificaciones para la expansi&oacute;n imperial son completamente falsas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro documenta que a principios del siglo XIX, en v&iacute;speras de la abolici&oacute;n, Gran Breta&ntilde;a era la naci&oacute;n que m&aacute;s comerciaba con personas esclavizadas, &iquest;le sorprendi&oacute; la magnitud?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que me sorprendi&oacute; fue el arco narrativo de esta historia. Al principio, se aventuraron a esto. Sabemos que abolieron la trata de esclavos, pero &iquest;cu&aacute;l es la historia intermedia? &iquest;Y qu&eacute; sucede con la emancipaci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que me pareci&oacute; sorprendente fue que, incluso despu&eacute;s de que los monarcas brit&aacute;nicos ya no estuvieran tan involucrados en compa&ntilde;&iacute;as de trata de esclavos, como la Compa&ntilde;&iacute;a Africana y la Compa&ntilde;&iacute;a Comercial de los Mares del Sur, se segu&iacute;an lucrando con la esclavitud de diferentes maneras, principalmente en el &aacute;mbito militar en el siglo XVIII.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente ha o&iacute;do hablar de la Real Compa&ntilde;&iacute;a Africana, pero no se da cuenta de su continuidad, de que incluso despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n Gloriosa, con el Parlamento empoderado y la monarqu&iacute;a debilitada, los monarcas a&uacute;n pod&iacute;an usar su influencia entre bastidores. Siguen benefici&aacute;ndose de los ingresos aduaneros asociados a la agricultura de plantaci&oacute;n producida por personas esclavizadas y de las personas esclavizadas que literalmente poseen, a quienes llaman &ldquo;los esclavos reales&rdquo; en el Caribe y en los regimientos de las Indias Occidentales o en &Aacute;frica Occidental. Parte de esto ocurre incluso despu&eacute;s de la abolici&oacute;n de la trata transatl&aacute;ntica de esclavos.
    </p><p class="article-text">
        A algunos historiadores les impact&oacute; la magnitud de la participaci&oacute;n del monarca y c&oacute;mo perdur&oacute; tanto tiempo de diferentes maneras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">incluso después de que los monarcas británicos ya no estuvieran tan involucrados en compañías de trata de esclavos se seguían lucrando con la esclavitud de diferentes maneras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue la falta de dinero uno de los principales motores de las acciones de la monarqu&iacute;a brit&aacute;nica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego. El dinero fue crucial para la historia. Tambi&eacute;n se trata de poder. Esa es la historia de los Estuardo, que realmente lanzaron a Inglaterra a la trata transatl&aacute;ntica de esclavos. Se involucraron en muchos otros proyectos, tratando de ganar dinero que luego pudieran usar para, idealmente, no tener que convocar al Parlamento. Intentaban tener m&aacute;s poder. Y la clave para tener m&aacute;s poder como monarca es tener m&aacute;s dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Usaron la trata transatl&aacute;ntica de esclavos, la expansi&oacute;n territorial en las Am&eacute;ricas, como una forma de construir un imperio que luego pudieran explotar. Lo hicieron mediante concesiones de tierras a colonos como en un sistema feudal, en el que la corona entrega tierras que en realidad no le pertenecen. Gran parte de estas tierras era territorio ind&iacute;gena, que reclamaban y luego entregaban a cambio de una parte de los ingresos aduaneros.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, todos esos monopolios que otorgan a las empresas supone que les paguen. As&iacute; que se benefician de los aspectos comerciales del imperio, los aspectos territoriales, y crean un sistema que aumenta el n&uacute;mero de trabajadores esclavizados que llegan a las Am&eacute;ricas. Porque cuanta m&aacute;s gente vaya, m&aacute;s dinero ganar&aacute;n y mayor ser&aacute; el volumen de comercio del que eventualmente se beneficiar&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esto se vuelve tan significativo en el siglo XVIII a la corona le aterra perder lugares como Jamaica y Barbados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la revoluci&oacute;n americana, los documentos en los Archivos Reales de Jorge III hablan espec&iacute;ficamente de Jamaica y Barbados, dicen que estas son las dos principales colonias porque generan mucha riqueza y no quieren perderlas. Fue el az&uacute;car y la esclavitud lo que ayud&oacute; a financiar el imperio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los detalles m&aacute;s impactantes es quiz&aacute;s las se&ntilde;ales en los cuerpos de las personas con las siglas del Duque de York&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los puntos fuertes del libro. Se llevaba a&ntilde;os hablando de las iniciales del Duque de York en los cuerpos de personas esclavizadas, pero quer&iacute;a encontrar las pruebas y saber qu&eacute; personas lo hicieron. 
    </p><p class="article-text">
        Descubr&iacute; que no les pon&iacute;an sus iniciales a todos, s&oacute;lo a las personas esclavizadas consideradas propiedad de la compa&ntilde;&iacute;a. Las personas a las que la Real Compa&ntilde;&iacute;a Africana oblig&oacute; a trabajar en sus fuertes a lo largo de la costa de &Aacute;frica Occidental.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;nes podr&iacute;an escapar f&aacute;cilmente de estos fuertes de &Aacute;frica Occidental, de lugares como el Castillo de Costa del Cabo, en la actual Ghana, integrarse en la comunidad local y desaparecer? Si los marcaban, quienes los descubrieran podr&iacute;an recibir una recompensa. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hac&iacute;an en el siglo XVII, y ahora hay evidencia de que lo siguieron haciendo d&eacute;cadas despu&eacute;s, incluso en la d&eacute;cada de 1720.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Son este tipo de hechos los que deber&iacute;an ser abordados m&aacute;s all&aacute; del mensaje de arrepentimiento gen&eacute;rico que el Gobierno brit&aacute;nico y la Corona llevan a&ntilde;os repitiendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Tambi&eacute;n est&aacute; el hecho de que la Compa&ntilde;&iacute;a de los Mares del Sur inventara deliberadamente su propia marca, SSK, las iniciales de la compa&ntilde;&iacute;a, y una corona para demostrar que era una compa&ntilde;&iacute;a entrelazada con la monarqu&iacute;a de la misma manera que lo estaba la Real Compa&ntilde;&iacute;a Africana. La monarqu&iacute;a y los miembros de la familia real no se avergonzaban de estas conexiones. Estaban orgullosos de ellas. Lo hicieron p&uacute;blico. No dejaron de hablar de ello hasta el siglo XIX, la era de la abolici&oacute;n. La parte final del libro se llama &ldquo;silencios&rdquo;. Y esa es la era en la que a&uacute;n nos encontramos. Seguimos en la era del silencio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gran parte del pasado es vergonzoso y no estamos de acuerdo con muchas cosas que nuestros antepasados hicieron, pero aún tenemos que hablar y aprender de ello</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto es una cuesti&oacute;n personal o institucional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de la monarqu&iacute;a, no se puede separar lo personal de lo pol&iacute;tico. Todo lo que hacen estos monarcas tiene implicaciones pol&iacute;ticas. Incluso despu&eacute;s de que hayan sido despojados del poder pol&iacute;tico y ahora sean m&aacute;s ceremoniales, a&uacute;n tienen un gran poder blando e influencia global. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguien como Carlos siquiera insinuara que se toma esto en serio y realmente quiere hacer algo, la gente tendr&iacute;a que lidiar con esto. Pero en realidad no est&aacute; usando su poder pol&iacute;tico. Tiene toda la voz y, si quisiera, podr&iacute;a trabajar con el Gobierno para abordar esto, hablar de ello p&uacute;blicamente y tambi&eacute;n pensar en c&oacute;mo usar algunos de sus miles de millones de forma positiva para marcar la diferencia y abordar algunos de los legados de la esclavitud. Ser&aacute; muy impopular entre algunos segmentos de la poblaci&oacute;n, pero creo que ser&iacute;a lo correcto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Gastar dinero en antiguas colonias o en la Commonwealth?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crear un fondo. Tendr&iacute;a que ser administrado de forma independiente, pero destinar parte del dinero a organizaciones ben&eacute;ficas que aborden los legados de la esclavitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo s&oacute;lo estoy escribiendo sobre Historia, no creo que deba involucrarme. Pero creo que este es el tipo de conversaci&oacute;n que deber&iacute;amos tener, y debe involucrar a los descendientes de las personas que fueron esclavizadas. Espero que mi libro ayude en ese proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos abordar esta historia y no descartarla como vergonzosa. Porque gran parte del pasado es vergonzoso y no estamos de acuerdo con muchas cosas que nuestros antepasados hicieron, pero a&uacute;n tenemos que hablar y aprender de ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/brooke-newman-historiadora-monarquia-britanica-beneficio-esclavitud-durante-siglos-necesario-reconozca_1_12947689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 20:28:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brooke Newman, historiadora: "La monarquía británica se benefició de la esclavitud durante siglos y es necesario que lo reconozca"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Monarquía,Carlos III,Colonialismo,Esclavitud,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Parlamento de Navarra pide señalizar el aeródromo de Ablitas como una obra realizada por esclavos del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/parlamento-navarra-pide-senalizar-aerodromo-ablitas-obra-realizada-esclavos-franquismo_1_12891578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd136322-3b7e-4020-8fc0-6d68c4d2d8be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Parlamento de Navarra pide señalizar el aeródromo de Ablitas como una obra realizada por esclavos del franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos 15.000 trabajadores esclavos del franquismo participaron en Navarra en la construcción de fortificaciones, carreteras y vías férreas</p><p class="subtitle">Los trabajadores esclavos del franquismo en el Pirineo navarro: “Se iban secando hasta que morían”
</p></div><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n de Memoria y Convivencia, Acci&oacute;n Exterior y Euskera del Parlamento de Navarra ha aprobado este mi&eacute;rcoles, con los votos a favor de PSN, EH Bildu, y Contigo/Zurekin, las abstenciones de UPN, Geroa Bai y PPN y el voto en contra de Vox, una resoluci&oacute;n por la que la C&aacute;mara insta al Instituto Navarro de la Memoria a que, &ldquo;de la mano del Ministerio de Defensa, instale en el entorno del Aer&oacute;dromo Militar de Ablitas los necesarios elementos de se&ntilde;alizaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n del origen hist&oacute;rico de esa infraestructura en el trabajo esclavo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Geroa Bai ha presentado una enmienda in voce de sustituci&oacute;n, no aceptada por Contigo/Zurekin, titular de la iniciativa, dirigida a instar al Gobierno estatal al &ldquo;cierre y desmantelamiento del Aer&oacute;dromo de Ablitas, en cuanto elemento imprescindible del Pol&iacute;gono de Tiro de las Bardenas&rdquo;, as&iacute; como a &ldquo;instalar los necesarios elementos de se&ntilde;alizaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n del origen hist&oacute;rico de esa infraestructura en el trabajo esclavo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la exposici&oacute;n de motivos, la resoluci&oacute;n impulsada por Contigo/Zurekin urge a se&ntilde;alizar el Aer&oacute;dromo Militar de Ablitas, catalogado como Espacio de Memoria, de conformidad con lo dispuesto en la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparaci&oacute;n moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n a ra&iacute;z del golpe militar de 1936, cuyo art&iacute;culo 17 dispone que &ldquo;el Gobierno de Navarra proceder&aacute; a se&ntilde;alizar aquellas obras realizadas con trabajo de los esclavos del franquismo. Dicha se&ntilde;alizaci&oacute;n contemplar&aacute; las condiciones de vida de esas personas, el n&uacute;mero de esclavos y cuantos datos sean importantes para el conocimiento p&uacute;blico de aquellos hechos&rdquo;. Por lo tanto, subraya el proponente, este enclave memorialista &ldquo;ya deber&iacute;a de encontrarse se&ntilde;alizado con arreglo a la citada Ley Foral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso particular del Aer&oacute;dromo Militar de Ablitas, &ldquo;resulta especialmente contradictorio que, siendo una infraestructura p&uacute;blica, no se recuerde mediante ning&uacute;n elemento de se&ntilde;alizaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n su origen hist&oacute;rico en el trabajo esclavo&rdquo;, a&ntilde;ade la exposici&oacute;n de motivos.
    </p><p class="article-text">
        A ese respecto, se apunta que en Navarra estuvieron trabajando en torno a unos 15.000 esclavos del franquismo, que &ldquo;podr&iacute;an ser m&aacute;s si se incluyen las personas integradas en el Sistema de Redenci&oacute;n de Penas por el trabajo&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/navarra/trabajadores-esclavos-franquismo-pirineo-navarro-iban-secando-morian_1_10615950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los trabajos se centraron en la construcci&oacute;n de fortificaciones, carreteras y v&iacute;as f&eacute;rreas</a>.
    </p><p class="article-text">
        El Aer&oacute;dromo Militar de Ablitas, que fue construido durante la Guerra Civil &ldquo;con un claro objetivo militar, en este caso asociado a la batalla del Ebro&rdquo;, constituye &ldquo;un claro ejemplo del empleo de trabajos forzados de presos en la construcci&oacute;n de obras p&uacute;blicas&rdquo;. &ldquo;Fue una de las formas de represi&oacute;n y humillaci&oacute;n utilizada por el franquismo para castigar y someter ideol&oacute;gica y pol&iacute;ticamente a los prisioneros&rdquo;, se&ntilde;alan desde Contigo/Zurekin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Navarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/parlamento-navarra-pide-senalizar-aerodromo-ablitas-obra-realizada-esclavos-franquismo_1_12891578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 17:15:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Parlamento de Navarra pide señalizar el aeródromo de Ablitas como una obra realizada por esclavos del franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Esclavitud,Represión franquista,Navarra,Parlamento de Navarra,Contigo/Zurekin,EH Bildu,PSN,UPN - Unión del Pueblo Navarro,Geroa Bai]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Galicia como nodo atlántico del comercio de esclavos: A Coruña acoge una muestra sobre la otra memoria histórica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/galicia-nodo-atlantico-comercio-esclavos-coruna-acoge-muestra-memoria-historica_1_12871509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14231d52-fef9-4c08-8404-20d2a1eafc66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Galicia como nodo atlántico del comercio de esclavos: A Coruña acoge una muestra sobre la otra memoria histórica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'A Coruña: porto negreiro' recorre el papel de los puertos gallegos en la trata trasatlántica de personas y en el comercio colonial: “Hay reticencia a situar el país en esta historia”</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Fraga, perseguido por su pasado franquista: ex presos políticos exigen a los ayuntamientos que le retiren honores </p></div><p class="article-text">
        Entre el siglo XVIII y la primera mitad del XIX, las entonces principales potencias europeas introdujeron en Am&eacute;rica 12 millones de esclavos secuestrados en &Aacute;frica. Galicia, ubicada en el v&oacute;rtice del oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, no fue ajena a la trata de personas. Solo entre 1800 y 1835, comerciantes gallegos traficaron con unos 16.700 seres humanos en 21 expediciones embarcadas o financiadas en el pa&iacute;s. <em>A Coru&ntilde;a: porto negreiro</em> se titula la exposici&oacute;n que desentierra unos hechos investigados por la academia pero de escaso dominio p&uacute;blico. &ldquo;Hay mucha reticencia a situar Galicia en esta historia&rdquo;, se&ntilde;ala a elDiario.es Cristina Botana, comisaria, junto a Zynthia &Aacute;lvarez Palomina, de la muestra. La acoge hasta el 28 de febrero del a&ntilde;o que viene la sede coru&ntilde;esa del Museo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A Coru&ntilde;a fue muy importante en la trata trasatl&aacute;ntica&rdquo;, explica &Aacute;lvarez, &ldquo;seg&uacute;n los estudios de Lu&iacute;s Alonso &Aacute;lvarez [catedr&aacute;tico de Historia e Instituci&oacute;ns Econ&oacute;micas de la Universidade da Coru&ntilde;a] barcos fletados en su puerto llevaron unas 6.000 personas esclavizadas a Am&eacute;rica&rdquo;. Sucedi&oacute;, sobre todo, despu&eacute;s de que en 1817 Gran Breta&ntilde;a obligase a Espa&ntilde;a a comprometerse a interrumpir el comercio de esclavos. Espa&ntilde;a firm&oacute;, pero obtuvo una pr&oacute;rroga de tres a&ntilde;os, aunque solo para operar al sur del ecuador. &ldquo;En ese momento, A Coru&ntilde;a encuentra un hueco y se hace fuerte en ese mercado&rdquo;, a&ntilde;ade Zinthia &Aacute;lvarez. Un art&iacute;culo del propio Alonso &Aacute;lvarez -el profesor es una de las fuentes de datos m&aacute;s usadas en <em>Porto negreiro</em>- desarrolla la tesis: cuando finaliz&oacute; la moratoria, hacia 1821, el esclavismo result&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s rentable. La amenaza de los nav&iacute;os brit&aacute;nicos a quienes no acataban su prohibici&oacute;n provoc&oacute; que aumentase el margen de ganancia de los emprendedores esclavistas. Muchos de los gallegos instalaron agentes propios en Cuba, uno de los centros de la trata trasatl&aacute;ntica. Se enriquecieron.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez Palomino asegura que fue este tipo de comercio, solo completamente abolido en territorio espa&ntilde;ol en 1887, el que &ldquo;permiti&oacute; el crecimiento de la ciudad&rdquo;. Vigo, y en menor medida Ferrol, fueron otros puertos gallegos de los que partieron expediciones, pero A Coru&ntilde;a fue el principal. &ldquo;El primer ensanche de la ciudad, sin contar A Pescader&iacute;a, se construy&oacute; con el capital obtenido en el comercio colonial y la trata trasatl&aacute;ntica&rdquo;, concreta Botana. La acumulaci&oacute;n originaria, la barbarie detr&aacute;s de la riqueza. &ldquo;Hay un impacto material evidente. La ciudad sirve de soporte para este proceso&rdquo;, considera, &ldquo;y las familias que se dedicaron a la trata, nombres todav&iacute;a conocidos -Barri&eacute;, Dalmau, Pastor o Da Guarda-, tambi&eacute;n ocuparon puestos pol&iacute;ticos, alcaldes concejales. Existi&oacute; esa permeabilidad&rdquo;. Pero el poder iba m&aacute;s all&aacute; de los gobiernos, claro: &ldquo;Estos personajes buscaban cualquier espacio y posici&oacute;n con el objetivo de obtener mayor impunidad y mayores beneficios. Se situaron en la banca, en los consulados...&rdquo;. El tr&aacute;fico de esclavos en aquel siglo XIX produc&iacute;a lucros colosales e impuls&oacute; bancos e inversiones inmobiliarias.
    </p><h2 class="article-text">Mirada cr&iacute;tica sobre el pasado colonial</h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n <em>A Coru&ntilde;a: porto negreiro</em> forma parte de <a href="https://acorunaentrememorias.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un proyecto de investigaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n m&aacute;s amplio</a>, <em>A Coru&ntilde;a entre memorias: historia, colonialismo e identidade</em>. &ldquo;Trabajamos mucho desde la vecindad y lo colectivo y sent&iacute;amos la necesidad de llevar el discurso de la academia a m&aacute;s gente&rdquo;, se extiende Zinthia &Aacute;lvarez, &ldquo;junto a rutas urbanas de divulgaci&oacute;n, una gu&iacute;a did&aacute;ctica o una web, la muestra es una herramienta m&aacute;s&rdquo;. Que contribuye a elaborar una memoria cr&iacute;tica sobre el pasado colonial de la ciudad y, por extensi&oacute;n, de Galicia. Y ese pasado todav&iacute;a respira en calles, monumentos e instituciones. <em>Porto Negreiro</em> incorpora, por ejemplo, una cartograf&iacute;a coru&ntilde;esa que se&ntilde;ala homenajes y estatuas dedicados a negreros, el lugar donde se localizaban las casas comerciales, una estructura de los puertos de entonces. Una l&iacute;nea temporal de contextualizaci&oacute;n, reproducci&oacute;n de los documentos oficiales que permitieron y alentaron la trata trasatl&aacute;ntica o de cartas de libertad de personas esclavizadas, un &aacute;rbol geneal&oacute;gico de los clanes familiares implicados en el mercado -&ldquo;visualiza unas relaciones endog&aacute;micas, muy cerradas&rdquo;, dice Botana- y un panel final con nuevas narrativas emancipadoras sobre la materia a cargo de pensadoras y pensadores actuales completan la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez Palomino y Botana reconocen su deuda con las investigaciones previas de historiadores como el mencionado &Aacute;lonso &Aacute;lvarez o de periodistas como Rafael Lema o Isabel Bugallal. Y aun as&iacute;, el papel de Galicia en el tr&aacute;fico de esclavos es una historia velada. &ldquo;En las rutas guiadas por A Coru&ntilde;a, la gente se sorprend&iacute;a mucho al hablar de ciertas cuestiones. La relaci&oacute;n de algunas infraestructuras con el pasado colonial, por ejemplo&rdquo;, comenta Botana, &ldquo;pero no fue algo anecd&oacute;tico. Galicia fue una peque&ntilde;a potencia del esclavismo entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del XIX&rdquo;. El asunto esconde aristas, a su ver. &ldquo;Aunque ahora existe cierta narrativa negacionista al respecto, est&aacute; aceptada la existencia del imperialismo espa&ntilde;ol. En el caso de Galicia, sin embargo, hay bastante rechazo a considerar la funci&oacute;n del pa&iacute;s en la trata trasatl&aacute;ntica&rdquo;, entiende.
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                Cristina Botana (izquierda) y Zinthia Álvarez (derecha) durante la apertura de la exposición &#039;A Coruña: porto negreiro&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Un ciclo de violencia constante&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Zinthia &Aacute;lvarez coincide con su compa&ntilde;era, aunque ampl&iacute;a el foco al Estado espa&ntilde;ol. &ldquo;Volver la mirada hacia la historia es algo que no se practica en Espa&ntilde;a&rdquo;, dice, &ldquo;no nos extra&ntilde;a, Espa&ntilde;a se apoya en la desmemoria&rdquo;. Como ejemplo de su afirmaci&oacute;n remite a lo que sucede con el franquismo. &ldquo;No miramos atr&aacute;s y reflexionamos&rdquo;, apunta, &ldquo;dudamos siempre de que la historia tenga algo que ver con lo que pasa hoy en d&iacute;a&rdquo;. Pero el comercio de esclavos s&iacute; tiene que ver con la actualidad, considera. &ldquo;Hay una conexi&oacute;n directa con el trato a las personas migrantes&rdquo;, expone, &ldquo;los hechos de Badalona [<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/marcha-badalona-mayor-desalojo-espana-mossos-echan-400-migrantes-vivian-instituto_1_12829117.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ayuntamiento del PP expuls&oacute; centenares de migrantes de un instituto abandonado</a>] es una muestra&rdquo;. Para &Aacute;lvarez, un ciclo de violencia ejercida hist&oacute;rica y constantemente amenaza &ldquo;los cuerpos de las personas que no son blancas&rdquo;. La esclavitud, &ldquo;cuando los cuerpos de personas no blancas se configuran como mercanc&iacute;a&rdquo;, como origen de las pol&iacute;ticas antimigratorias contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        La analog&iacute;a con la memoria de la dictadura y la represi&oacute;n presenta, con todo, l&iacute;mites. En opini&oacute;n de &Aacute;lvarez Palomino, esta s&iacute; se reconoce, aunque no se repara. En el caso de la trata trasatl&aacute;ntica, ni siquiera ha comenzado su reconocimiento. &ldquo;El Ministerio de Cultura habla de descolonizar los museos pero no de la relaci&oacute;n de Espa&ntilde;a con la trata de esclavos&rdquo;, sintetiza. <em>A Coru&ntilde;a: porto negreiro</em> busca contribuir a iluminar ese v&iacute;nculo negado a trav&eacute;s de &ldquo;la reconstrucci&oacute;n de rutas, relaciones econ&oacute;micas, los silencios y las violencias&rdquo; detr&aacute;s de las relaciones coloniales y el crecimiento de las ciudades gallegas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/galicia-nodo-atlantico-comercio-esclavos-coruna-acoge-muestra-memoria-historica_1_12871509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 19:19:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Galicia como nodo atlántico del comercio de esclavos: A Coruña acoge una muestra sobre la otra memoria histórica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Historia,Memoria Histórica,Tráfico de personas,Esclavitud,Migrantes,Descolonización,A Coruña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'Biblia de los esclavos', la versión mutilada que la Iglesia anglicana usó para adoctrinar a los pueblos colonizados y de la que solo hay tres copias en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/biblia-esclavos-version-mutilada-iglesia-anglicana-adoctrinar-pueblos-colonizados-hay-tres-copias-mundo-pm_1_12761795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a5ca9fa-ba8d-4c5b-97c6-113c4dda02f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;Biblia de los esclavos&#039;, la versión mutilada que la Iglesia anglicana usó para adoctrinar a los pueblos colonizados y de la que solo hay tres copias en el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Herramienta de control - De los sesenta y seis libros originales solo quedaron unos pocos, y desaparecieron relatos como el del Éxodo o la carta de san Pablo que proclamaba la igualdad ante Cristo</p><p class="subtitle">Los grilletes de hierro que demuestran las crueles condiciones en las que trabajaban los esclavos en las minas de Egipto</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de misioneros avanz&oacute; entre las chozas con ejemplares reci&eacute;n llegados de Londres. Los esclavos escuchaban en silencio mientras les ense&ntilde;aban a leer<strong> fragmentos b&iacute;blicos cuidadosamente elegidos.</strong> Aquello parec&iacute;a un gesto de evangelizaci&oacute;n, aunque en realidad transmit&iacute;a obediencia. Las p<strong>alabras hablaban de sumisi&oacute;n, de respeto a los amos, de fe sin libertad</strong>. Aquellos textos se convirtieron en el veh&iacute;culo de una ense&ntilde;anza adulterada que pretend&iacute;a mantener la calma y<strong> evitar cualquier idea de rebeli&oacute;n</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una edici&oacute;n limitada que elimin&oacute; toda idea de libertad</h2><p class="article-text">
        La <em><strong>Biblia de los esclavos</strong></em> naci&oacute; en 1807 como una versi&oacute;n censurada del texto sagrado publicada por la<strong> Sociedad para la Conversi&oacute;n de los Negros Esclavos</strong>, una organizaci&oacute;n de la Iglesia de Inglaterra. El libro, titulado <em><strong>Partes selectas de la Santa Biblia, para uso de los esclavos negros en las Islas de las Indias Occidentales Brit&aacute;nicas,</strong></em> eliminaba los fragmentos que pod&iacute;an inspirar deseo de libertad. De los 66 libros protestantes, solo quedaron unos 14. El <strong>Antiguo Testamento perdi&oacute; el relato del </strong><em><strong>&Eacute;xodo</strong></em><strong> y el Nuevo omiti&oacute; la carta de san Pablo</strong> en la que se afirma que &ldquo;en Cristo no hay esclavo ni libre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El temor a las revueltas estaba presente en cada decisi&oacute;n brit&aacute;nica. Tres a&ntilde;os antes se hab&iacute;a producido en Hait&iacute; la <strong>primera rebeli&oacute;n triunfante de esclavos </strong>que culmin&oacute; con la creaci&oacute;n de un Estado independiente. El recuerdo de ese levantamiento impuls&oacute; la<strong> censura de los textos religiosos en Jamaica, Barbados y Antigua</strong>, donde la poblaci&oacute;n esclava representaba casi la totalidad de los habitantes. Los ingleses buscaron as&iacute; <strong>garantizar que la fe no se convirtiera en herramienta de insurrecci&oacute;n</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los estudiosos coinciden en que fue una manipulaci&oacute;n deliberada</h2><p class="article-text">
        El te&oacute;logo <strong>Robert Beckford</strong>, de la Queen&rsquo;s Foundation de Birmingham, explic&oacute; a BBC Mundo que &ldquo;esta versi&oacute;n de la Biblia es un texto extensamente editado con el prop&oacute;sito de mantener el control de los esclavos&rdquo;. Beckford a&ntilde;adi&oacute; que la intenci&oacute;n era ofrecer una <strong>doctrina que legitimara la servidumbre y la violencia</strong>, presentando la obediencia como virtud divina. Seg&uacute;n su an&aacute;lisis, los pasajes conservados eran los que <strong>reforzaban la sumisi&oacute;n</strong>, como aquel en el que san Pablo ordena: &ldquo;Esclavos, obedezcan a sus patrones con temor y respeto, sin ninguna clase de doblez, como si sirvieran a Cristo&rdquo;.
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                    alt="El teólogo Robert Beckford y el historiador Anthony Schmidt explicaron que aquella edición fue diseñada para mantener la obediencia y justificar la violencia"
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            <span class="title">
                El teólogo Robert Beckford y el historiador Anthony Schmidt explicaron que aquella edición fue diseñada para mantener la obediencia y justificar la violencia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El historiador <strong>Anthony Schmidt</strong>, director de Colecciones del Museo de la Biblia de Washington, coincidi&oacute; en esa lectura. En una entrevista con BBC Mundo afirm&oacute; que &ldquo;<strong>los editores pretend&iacute;an manipular a las personas esclavizadas</strong>, posiblemente porque cre&iacute;an que historias como la de Mois&eacute;s pod&iacute;an conducir a una rebeli&oacute;n&rdquo;. Seg&uacute;n explic&oacute;, la censura no se realiz&oacute; frase por frase, sino mediante la<strong> supresi&oacute;n de libros enteros </strong>considerados peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de esta versi&oacute;n coincidi&oacute; con la <strong>abolici&oacute;n del comercio de esclavos en el Imperio brit&aacute;nico</strong>. Beckford record&oacute; que &ldquo;el Parlamento prohibi&oacute; la trata en 1807, pero el sistema se mantuvo durante treinta a&ntilde;os m&aacute;s&rdquo;. Para sostenerlo, los plantadores <strong>recurrieron tanto a la violencia f&iacute;sica como a la ideolog&iacute;a religiosa</strong>. El te&oacute;logo apunt&oacute; que &ldquo;la Biblia sirvi&oacute; para promover la idea de que <strong>Dios apoyaba la esclavitud</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La implicaci&oacute;n de la Iglesia anglicana y las disculpas dos siglos despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La Iglesia anglicana particip&oacute; activamente en la estructura econ&oacute;mica de ese sistema. Beckford cit&oacute; el caso de la<strong> Sociedad para la Propagaci&oacute;n del Evangelio en el Extranjero</strong>, propietaria de la plantaci&oacute;n de Codrington en Barbados, donde trabajaban cientos de africanos esclavizados. En 2023, el entonces arzobispo de Canterbury, <strong>Justin Welby</strong>, pidi&oacute; perd&oacute;n por esa implicaci&oacute;n hist&oacute;rica y anunci&oacute; un fondo de 135 millones de d&oacute;lares destinado a reparar parte del da&ntilde;o causado.
    </p><p class="article-text">
        Schmidt destac&oacute; que el <strong>obispo Beilby Porteus,</strong> relacionado con la publicaci&oacute;n de la <em>Biblia de los esclavos</em>, defend&iacute;a una reforma gradual. Seg&uacute;n explic&oacute; el investigador, los misioneros &ldquo;<strong>quer&iacute;an mejorar las condiciones de vida de los esclavos y con el tiempo lograr la abolici&oacute;n&rdquo;</strong>. Beckford consider&oacute; que esa idea se resum&iacute;a en el concepto de &ldquo;<strong>esclavitud cristiana</strong>&rdquo;, un intento de suavizar el sistema sin eliminarlo de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        El sacerdote espa&ntilde;ol <strong>Jes&uacute;s Folgado</strong>, profesor de Historia de la Iglesia en las universidades Comillas y San D&aacute;maso, se&ntilde;al&oacute; que la <strong>Iglesia cat&oacute;lica no tuvo una versi&oacute;n equivalente</strong>. &ldquo;Los textos b&iacute;blicos que la Iglesia anglicana suprimi&oacute; fueron los mismos que varios papas usaron para condenar la esclavitud&rdquo;, explic&oacute; a <em>BBC Mundo</em>. Record&oacute; que el papa Pablo III declar&oacute; en 1537 que &ldquo;todos los hombres, de todas las razas, deber&aacute;n gozar de libertad y ser se&ntilde;ores de s&iacute; mismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esas declaraciones, Folgado precis&oacute; que en las<strong> colonias espa&ntilde;olas y portuguesas existieron casos de servidumbre bajo &oacute;rdenes religiosas</strong>. Sin embargo, describi&oacute; que sus condiciones eran menos extremas que las de las plantaciones brit&aacute;nicas del Caribe.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad <strong>solo se conservan tres ejemplares de la </strong><em><strong>Biblia de los esclavos</strong></em>: uno en la Universidad de Fisk, en Tennessee, y los otros en Oxford y Glasgow. Su existencia es un ejemplo de c&oacute;mo la religi&oacute;n se utiliz&oacute; como herramienta de control colonial, pero tambi&eacute;n c&oacute;mo algunos de sus textos sobrevivieron para <strong>evidenciar la manipulaci&oacute;n que sufrieron quienes recibieron una fe mutilada</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/biblia-esclavos-version-mutilada-iglesia-anglicana-adoctrinar-pueblos-colonizados-hay-tres-copias-mundo-pm_1_12761795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Nov 2025 11:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'Biblia de los esclavos', la versión mutilada que la Iglesia anglicana usó para adoctrinar a los pueblos colonizados y de la que solo hay tres copias en el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Religión,Esclavitud,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una historiadora contabiliza 643 indígenas canarios vendidos como esclavos durante la conquista del Archipiélago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/patrimonio-canarias/historiadora-contabiliza-643-indigenas-canarios-vendidos-esclavos-durante-conquista-archipielago_1_12691551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f50ea21-67e3-4e7f-af3b-cc031a43add7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128208.jpg" width="479" height="270" alt="Una historiadora contabiliza 643 indígenas canarios vendidos como esclavos durante la conquista del Archipiélago"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rocío Jiménez Díaz ultima una tesis doctoral becada por la universidad italiana de Teramo, en la que constata que la mayoría de las personas esclavizadas en mercados españoles eran mujeres jóvenes</p><p class="subtitle">La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”
</p></div><p class="article-text">
        Canarias, principalmente la ciudad de Las Palmas, fue un gran centro esclavista de personas procedentes de &Aacute;frica tras la conquista del Archipi&eacute;lago, como acreditan investigaciones de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y de la Universidad de La Laguna (ULL), entre las que <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/huella-negra-canarias-traves-esclavitud_1_6212986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destacan las del catedr&aacute;tico Manuel Lobo Cabrera</a>. Aunque hay interesantes art&iacute;culos publicados en el siglo XX, el fen&oacute;meno del tr&aacute;fico de esclavos de ind&iacute;genas canarios no ha sido estudiado en profundidad. En esta tarea est&aacute; inmersa la historiadora e ingeniera geom&aacute;tica Roc&iacute;o Jim&eacute;nez D&iacute;az. Hasta ahora, ha contabilizada la venta de 553 abor&iacute;genes, principalmente mujeres, en mercados peninsulares, a los que hay que a&ntilde;adir &ldquo;noventa gomeros que fueron vendidos en Ibiza&rdquo;, cuenta la investigadora a <strong>Canarias Ahora-elDiario.es</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o Jim&eacute;nez D&iacute;az (Vallecas, Madrid, 1993), graduada en Historia por la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid y en Geom&aacute;tica y Geoinformaci&oacute;n por la Universidad Polit&eacute;cnica de Valencia, est&aacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de su tesis doctoral, becada por la universidad italiana de Teramo. &iquest;Por qu&eacute; Teramo? &ldquo;La beca doctoral de tres a&ntilde;os exige un estudio hist&oacute;rico, enmarcado entre finales de la Edad Media y principios de la Edad Moderna, que incluya una base de datos; con esas condiciones, he podido aunar mis estudios de historia con la ingenier&iacute;a&rdquo;. Esta es la raz&oacute;n por la que la esclavitud de ind&iacute;genas isle&ntilde;os propiciada por las razias del siglo XIV y principios del XV no se incluyen en esta investigaci&oacute;n, que se ci&ntilde;e al periodo comprendido entre los a&ntilde;os 1450 y 1530.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado 9 de octubre, en una de las charlas que organiza el bar Tenesor de La Isleta, Jim&eacute;nez expuso los primeros datos de su investigaci&oacute;n; este peri&oacute;dico estuvo presente en la conferencia. La investigadora ha contabilizado &ldquo;553 personas canarias vendidas como esclavas en la Pen&iacute;nsula, 375 en Valencia, 153 en Sevilla y 25 en Barcelona&rdquo;; a ellas hay que a&ntilde;adir otras 90 que viajaron directamente desde La Gomera a Ibiza.&nbsp;
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                    alt="Cartel anunciador de la charla en la que Rocío Jiménez divulgó las cifras de los indígenas canarios vendidos como esclavos."
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            <span class="title">
                Cartel anunciador de la charla en la que Rocío Jiménez divulgó las cifras de los indígenas canarios vendidos como esclavos.                            </span>
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        La prueba del viaje de los abor&iacute;genes gomeros para ser vendidos como esclavos en la isla balear es &ldquo;una carta del rey Fernando el Cat&oacute;lico al gobernador de Ibiza, en la que se autoriza el desembarco de esas personas para su posterior venta&rdquo;. La misiva est&aacute; fechada en 1490 y se encuentra en el Archivo de la Corona de Arag&oacute;n, en Barcelona. La carta se&ntilde;ala que el capit&aacute;n del barco que traslad&oacute; a los gomeros fue Juan Alonso Cota.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n es poco conocida, pero no in&eacute;dita, como reconoce Roc&iacute;o Jim&eacute;nez: &ldquo;La carta ya la mencion&oacute; W&ouml;lfel en los a&ntilde;os 30 del siglo pasado, aunque en mi investigaci&oacute;n abordo m&aacute;s la figura de Cota y enlazo el documento hist&oacute;rico con lo que dicen las cr&oacute;nicas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Islas de procedencia</strong></h2><p class="article-text">
        Las islas de procedencia de los ind&iacute;genas esclavizados es otra de las aportaciones del trabajo exhaustivo de Jim&eacute;nez, tras rastrear los archivos hist&oacute;ricos de las ciudades espa&ntilde;olas con importantes mercados esclavistas en los siglos XV y XVI.
    </p><p class="article-text">
        Tenerife es la isla de procedencia del mayor n&uacute;mero de personas que fueron vendidas en los mercados espa&ntilde;oles; La Gomera est&aacute; en segundo lugar, seguida de La Palma y de Gran Canaria. Llama la atenci&oacute;n la baja cifra de esclavos grancanarios a pesar de ser la isla m&aacute;s poblada junto a Tenerife. Jim&eacute;nez lo achaca a que el gentilicio espec&iacute;fico grancanario o grancanaria apenas se usaba, frente al gentilicio guanche, gomero y palmense (referidos a los originarios de La Palma, aunque tambi&eacute;n hay referencias al gentilicio palmero); en cambio, era habitual hablar de canarios en general.
    </p><p class="article-text">
        Valencia fue el mercado donde se registr&oacute; el mayor n&uacute;mero de canarios esclavizados. De las 375 personas contabilizadas, 202 eran de Tenerife y 11 de La Palma; el resto de los ind&iacute;genas vendidos figuran como &ldquo;canarios&rdquo;. De las 25 personas vendidas en Barcelona, explica Jim&eacute;nez, &ldquo;todas son consideradas canarios, sin delimitar su isla, pero por las fechas que tengo, dir&iacute;a que la mayor&iacute;a son de Tenerife, ya que al menos 20 de las 25 parecen coincidir con las ofensivas de la conquista de Tenerife&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De las 153 personas vendidas en Sevilla, hay certeza de 53 gomeros,&nbsp;25 guanches de Tenerife y menos de diez procedentes de Gran Canaria; de las restantes, figura el gen&eacute;rico &ldquo;canarios&rdquo;. En recuerdo a esas personas &ndash;la mayor&iacute;a de los esclavos fueron liberados a&ntilde;os despu&eacute;s-, un callej&oacute;n del casco hist&oacute;rico de la capital andaluza se denomina Canarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calle ‘Canarios’, en el centro histórico de Sevilla.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No hay casos registrados de esclavos procedentes de El Hierro, ni tampoco de Fuerteventura, al menos en la documentaci&oacute;n investigada por Jim&eacute;nez D&iacute;az. De Lanzarote, en cambio, &ldquo;s&iacute; he encontrado&nbsp;datos pero de fuentes secundarias. Franco Silva menciona a 170 personas procedentes de Lanzarote que llegaron a Sevilla&rdquo;, nos relata Roc&iacute;o Jim&eacute;nez, pero Silva cita a su vez a Charles Verlinden, &ldquo;pero ninguno aporta un documento real signado, sino que mencionan a las cr&oacute;nicas&rdquo;. La historiadora vallecana afincada en Gran Canaria no ha encontrado ning&uacute;n documento que acredite la venta de abor&iacute;genes conejeros en los mercados europeos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Esta cifra de 643 canarios prehisp&aacute;nicos esclavizados podr&iacute;a ser mayor? &ldquo;Estoy convencida de que s&iacute; por tres razones: la primera es que a&uacute;n no he terminado mi trabajo; en segundo lugar, porque hay datos que nunca sabremos por falta de informaci&oacute;n debido, por ejemplo, a la destrucci&oacute;n de archivos; en tercer lugar, porque hay un componente legal dado que la esclavitud estaba amparada por la Corona, por la ley, no as&iacute; la esclavizaci&oacute;n de personas de bando de paces, que estaba prohibida pero sabemos que se practic&oacute;; esa cifra no la vamos a saber nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al g&eacute;nero de las personas esclavizadas, Jim&eacute;nez estima que &ldquo;entre el 70 y el 80% eran mujeres en edad activa, entre los 16 y 22 a&ntilde;os&rdquo;. En su investigaci&oacute;n, apenas ha encontrado ancianos y ni&ntilde;os. Son varios los factores que explican la preponderancia de las mujeres en los mercados esclavistas; por una parte, muchos varones murieron en el campo de batalla durante la conquista, pero la clave principal es que el destino principal era el trabajo dom&eacute;stico. La historiadora resalta una raz&oacute;n m&aacute;s: &ldquo;La capacidad de las mujeres para reproducir y amamantar pone a la mujer por encima del hombre en valor de mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La esclavitud de los ind&iacute;genas canarios fue desapareciendo en las primeras d&eacute;cadas del siglo XVI. La Corona prohibi&oacute; la esclavitud de los canarios, a la par que la Iglesia dictaba varias bulas en ese sentido, aunque Roc&iacute;o Jim&eacute;nez ha detectado casos de cl&eacute;rigos que ten&iacute;an esclavas canarias para su servicio dom&eacute;stico. Muchas de las personas esclavizadas fueron liberadas y se quedaron en la Pen&iacute;nsula. Paralelamente, debido al sincretismo propiciado por los nuevos colonos, se fueron creando nuevas sociedades en las islas en las que los nativos de origen prehisp&aacute;nico se fueron mezclando con los nuevos pobladores.
    </p><p class="article-text">
        No todos los esclavos canarios fueron vendidos en los mercados espa&ntilde;oles. Jim&eacute;nez ha encontrado documentos que certifican que Madeira &ldquo;fue poblada con personas canarias esclavizadas, que se encargaban de la ganader&iacute;a y de los ingenios azucareros que los portugueses montaron en la isla de Madeira&rdquo;. La colonizaci&oacute;n de la vecina isla macaron&eacute;sica es un asunto que requiere otra investigaci&oacute;n doctoral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Socorro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/patrimonio-canarias/historiadora-contabiliza-643-indigenas-canarios-vendidos-esclavos-durante-conquista-archipielago_1_12691551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 03:31:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una historiadora contabiliza 643 indígenas canarios vendidos como esclavos durante la conquista del Archipiélago]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Historia,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historia-silenciada-mujeres-africanas-esclavizadas-canarias-tecnicas-constituian-especifico_1_12616893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/058b1879-1cb1-427d-b47d-3b371102e796_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Claudia Stella Geremia ha estudiado el rol que desempeñaron las mujeres traídas a la fuerza desde el continente vecino hasta el Archipiélago canario durante la Edad Moderna
</p><p class="subtitle">Rosalía, Antonio, Viviana y Simón Gómez: la última generación de personas esclavizadas descendientes de africanos en Canarias</p></div><p class="article-text">
        Canarias tuvo un papel relevante en el comercio de personas esclavizadas. Por sus puertos pasaron los barcos con destino a Am&eacute;rica y, en un porcentaje menor pero significativo, desembarcaron aquellas personas que ser&iacute;an forzadas a trabajar en las Islas. Pero, &iquest;c&oacute;mo eran las tradiciones, vidas y cultura de los que permanecieron en las Islas? Esta es la pregunta de la que parti&oacute; la historiadora Claudia Stella Geremia y cuyas respuestas forman parte de sus investigaciones, en las que ha puesto el foco en las vidas de las mujeres esclavizadas de origen africano acusadas de brujer&iacute;a por la Inquisici&oacute;n. &ldquo;Mi trabajo busca devolver centralidad a la experiencia de las mujeres, que en la mayor&iacute;a de las veces estaban silenciadas por los inquisidores y los hombres&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Geremia, Doctora en Historia Moderna por la Universidad de Florencia y por la de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) e investigadora de la Universidad de Venecia, ha centrado su investigaci&oacute;n en el papel de las mujeres esclavizadas en Canarias en la Edad Moderna. Para abordar este tema ha estado estos d&iacute;as en el Instituto de Estudios Canarios en Tenerife, donde ha impartido una ponencia en el seminario <em>Esclavitud, g&eacute;nero y familia, siglos XVI-XI</em>. Aunque el inter&eacute;s que suscita este tema en el mundo acad&eacute;mico ha llegado tambi&eacute;n a la Universidad de Harvard, donde la historiadora ha visibilizado el papel de las mujeres durante la trata trasatl&aacute;ntica en Canarias a trav&eacute;s de su colaboraci&oacute;n con el Centro de Estudios Africanos (Hutchins Center).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Canarias y la Macaronesia fueron un laboratorio de preparaci&oacute;n del sistema de esclavitud que se va a exportar a Am&eacute;rica&rdquo;, defiende. Geremia reivindica la importancia de &ldquo;probar&rdquo; que Canarias tuvo un rol activo en el sistema esclavista, ya no solo por su participaci&oacute;n en el tr&aacute;fico de esclavizados, sino como lugar de recepci&oacute;n de miles de personas que se asentaron en las Islas e intentaron preservar sus costumbres y conocimientos, todo ello bajo la vigilancia del sistema inquisitorial. Por ello, m&aacute;s all&aacute; de las cifras de personas que han formado parte de la historia de Canarias durante 300 a&ntilde;os, la investigadora sent&iacute;a que hab&iacute;a un hueco en el relato que se quedaba hu&eacute;rfano: &ldquo;Necesitamos saber algo de la cultura de la gente que llegaba&rdquo;, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, la particularidad de las pr&aacute;cticas que desarrollaron las mujeres ven&iacute;a ligada por su cercan&iacute;a geogr&aacute;fica con &Aacute;frica. Salvo en Andaluc&iacute;a, donde seg&uacute;n la historiadora tambi&eacute;n hab&iacute;a una alta presencia de africanas esclavizadas, en muchos de los territorios de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola de la &eacute;poca, los rituales se hab&iacute;an cristianizado. &ldquo;En Canarias est&aacute; claro que hab&iacute;a herencia africana, del norte y de occidente, y eso es muy peculiar&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los tribunales de la Inquisici&oacute;n, el mantenimiento de estas pr&aacute;cticas y costumbres era motivo enjuiciamiento. Los archivos preservados de esta instituci&oacute;n son los que han permitido a Geremia ahondar en las vidas de estas mujeres que vivieron en Canarias entre los siglos XVI y XVIII. &ldquo;A partir de las fuentes inquisitoriales y parroquiales analizo las m&uacute;ltiples violencias que marcaron su vida, as&iacute; como su capacidad de agencia. Entiendo agencia como la transmisi&oacute;n de pr&aacute;cticas culturales, rituales de origen africano, la construcci&oacute;n de redes familiares en el contexto de opresi&oacute;n y su participaci&oacute;n en la formaci&oacute;n de sociedades atl&aacute;nticas multiculturales en el contexto de Canarias&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la historiadora, uno de los legados m&aacute;s importantes que trajo consigo la presencia de esclavizados fue la construcci&oacute;n de una sociedad canaria multicultural que ha llegado hasta la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres esclavizadas acusadas de brujer&iacute;a y juzgadas por la Inquisici&oacute;n viv&iacute;an bajo sospecha constante. Un marcador determinante era su color de piel. La historiadora apunta que en las primeras p&aacute;ginas de los juicios inquisitoriales se especificaba el color negro de piel de la acusada, como el caso de Catalina, una mujer esclavizada acusada de &ldquo;negar a dios&rdquo; y a la que se describe como &ldquo;negra bozales&rdquo;, tal y como recoge la propia historiadora en uno de sus ensayos.&nbsp;
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            <span class="title">
                La historiadora Claudia Stella Geremia. (CEDIDA)                            </span>
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        En el mismo documento se detalla que la acusada relat&oacute; durante el juicio que proced&iacute;a de Guinea, que su familia era originaria de Nigeria y que hab&iacute;a sido trasladada primero a Cabo Verde, antes de ser vendida en Las Palmas de Gran Canaria. &ldquo;Ser negra al ser esclava o si quer&iacute;a ganar su libertad eran indicios para ser sospechoso, porque cuando una mujer era blanca, en la primera p&aacute;gina del juicio nunca vas a encontrar Catalina, la blanca&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bolsas mandinga</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los descubrimientos de la investigadora en Gran Canaria fue el uso de las bolsas mandinga, procedente de una de las culturas predominantes de &Aacute;frica occidental. Estas bolsas se usaban como talismanes en cuyo interior se guardaban im&aacute;genes de santos, oraciones, plegarias o piedras de varios tama&ntilde;os y colores con la intenci&oacute;n de protegerse o incluso para encontrar marido en la noche de San Juan. &ldquo;Esto es muy importante. Al otro lado del Atl&aacute;ntico, como en Brasil, Cartagena de Indias o Cuba est&aacute; demasiado estudiado el uso de ese amuleto, pero en Canarias nunca nadie habl&oacute; de esto&rdquo;, revela. De hecho, esta pr&aacute;ctica contin&uacute;a en la actualidad en Cuba o &Aacute;frica occidental. &ldquo;Las bolsas mandingas las descubr&iacute; gracias a las cartas guardadas por el Museo Canario. En los procesos, las mujeres acusadas de hechicer&iacute;a, por ejemplo, cuentan que utilizaban ese tipo de amuleto. Cuentan que era necesario guardarlo, y as&iacute; la gente no pod&iacute;a verlo para que no las delataran. Y al mismo tiempo, cuentan que se las hab&iacute;an ense&ntilde;ado a hacer la abuela o la mam&aacute;. Esto es claramente de procedencia africana&rdquo; concreta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso de rituales africanos en Canarias, ya mezclados con otras creencias, incluso salt&oacute; el Oc&eacute;ano y lleg&oacute; al Caribe, donde perviven las santiguadoras, una figura que en Canarias la representan mujeres que mediante los rezos buscan la sanaci&oacute;n de sus allegados. En este sentido, la historiadora indica que los documentos de los juicios inquisitoriales en Cuba y Canarias guardan muchas similitudes en lo referente a los ritos de sanaci&oacute;n de las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Geremia ha querido centrar su estudio en los objetos usados por estas mujeres y que representaban tambi&eacute;n una manera de resistencia. Amuletos, talismanes o instrumentos de adivinaci&oacute;n del futuro o para conocer alg&uacute;n episodio del pasado han servido para desentra&ntilde;ar el mundo espiritual y de adaptaci&oacute;n de estas mujeres. &ldquo;Las habilidades manuales y t&eacute;cnicas curativas de esas mujeres constitu&iacute;an un saber espec&iacute;fico para la sociedad canaria de la Edad Moderna&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a estas conclusiones, lleva tiempo consultando los archivos conservados en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. Geremia se&ntilde;ala que, a diferencia de otros territorios que formaron parte de la Corona, donde gran parte de los archivos fueron destruidos, en Gran Canaria se conservan &iacute;ntegramente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historiadora comenz&oacute; su investigaci&oacute;n en Sicilia sobre las brujas que viv&iacute;an en la isla durante la presencia de la Corona espa&ntilde;ola y despu&eacute;s quiso hacer una comparativa con los otros territorios insulares de la Monarqu&iacute;a. Para ello se traslad&oacute; a Canarias, donde encontr&oacute; algo que no esperaba: &ldquo;Cuando llegu&eacute; al Museo Canario me di cuenta de que hab&iacute;a un mont&oacute;n de cartas, de procesos, en la versi&oacute;n integral que ning&uacute;n sitio de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola tiene. Por eso es precioso. En ning&uacute;n otro lado tenemos los procesos integrales como en Canarias&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historia-silenciada-mujeres-africanas-esclavizadas-canarias-tecnicas-constituian-especifico_1_12616893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 21:03:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Canarias,África,Trata de mujeres,Trata de personas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corsaris, els herois mitificats que oferien esclaus als terratinents]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/corsaris-els-herois-mitificats-oferien-esclaus-als-terratinents_1_12608692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5acdd888-b8ca-42e8-9ec8-9e504a27ca1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corsaris, els herois mitificats que oferien esclaus als terratinents"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquests ‘pirates amb papers’ proveïen de captius quan hi havia manca de mans lliures per treballar en zones com Eivissa, on avui dia són homenatjats. Des de l’illa es fletaven naus per capturar musulmans: cada esclau podia costar, al segle XVI, unes disset lliures</p><p class="subtitle">L'esclava que va posar en perill la Corona espanyola</p></div><p class="article-text">
        Ramon Muntaner es va plantar davant dels petits nobles que vivien als palauets i les casones situades a l&rsquo;anell m&eacute;s alt del puig emmurallat. Als seus gaireb&eacute; setanta anys, l&rsquo;alcalde de la Vila d&rsquo;Eivissa era un home d&rsquo;armes i de lletres que se sabia respectat. Fill d&rsquo;un noble de l&rsquo;Alt Empord&agrave;, havia conegut Jaume I, <em>el Conqueridor</em>, i Alfons X, <em>el Sabio</em>, durant la seva inf&agrave;ncia. Despr&eacute;s seria soldat, capit&agrave; dels almog&agrave;vers, fent la guerra a Menorca o Sic&iacute;lia, i escriuria una <em>Cr&ograve;nica</em> que el convert&iacute; en un dels personatges m&eacute;s emblem&agrave;tics de l&rsquo;antiga Corona d&rsquo;Arag&oacute;. La seua voluntat, per&ograve;, la van doblegar els caps de les fam&iacute;lies m&eacute;s poderoses d&rsquo;aquella illa on l&rsquo;havia enviat Jaume III de Mallorca perqu&egrave; Muntaner hi compl&iacute;s el seu darrer servei a la corona. El monarca es va posar del costat dels seus s&uacute;bdits eivissencs, que enviaren s&iacute;ndics a visitar-lo a la cort de Perpiny&agrave;. Muntaner podia ser un anci&agrave; venerable al capdavant de la Universitat, per&ograve; la instituci&oacute; des de la qual es governava l&rsquo;illa hauria de cedir i permetre que un corsari foraster, per&ograve; domiciliat a Eivissa, pogu&eacute;s exercir el seu ofici.
    </p><p class="article-text">
        Es tractava d&rsquo;una decisi&oacute; pol&iacute;tica, per&ograve; el rerefons era econ&ograve;mic. Corria l&rsquo;any 1335, havia passat gaireb&eacute; un segle des de la conquesta cristiana i la l&ograve;gica demogr&agrave;fica esclafava els propietaris de les finques m&eacute;s grans i m&eacute;s f&egrave;rtils. Alhora, aquests terratinents eren els ciutadans amb m&eacute;s drets sobre l&rsquo;explotaci&oacute; salinera. Gaireb&eacute; extingida la poblaci&oacute; musulmana que havia rom&agrave;s a l&rsquo;illa, necessitaven nous bra&ccedil;os que cavessin vinya i traguessin sal a canvi de sostre i menjar. Esclaus. Qui salparia per capturar-los? Els corsaris.
    </p><p class="article-text">
        Aquest episodi hist&ograve;ric &eacute;s f&agrave;cil imaginar-se&rsquo;l llegint les investigacions d&rsquo;Antoni Ferrer Ab&aacute;rzuza, recollides en obres com <em>Captius i senyors de captius a Eivissa. Una contribuci&oacute; al debat sobre l&rsquo;esclavitud medieval</em>. En aquell treball, publicat el 2015, aquest historiador eivissenc va capbussar-se en l&rsquo;obsessi&oacute; a la qual havia dedicat una tesi que obtingu&eacute; el premi extraordinari de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona. Ferrer Ab&aacute;rzuza volia demostrar com l&rsquo;esclavisme fou un pilar fonamental per sostenir la societat illenca entre els segles XIII i XVI. Irremeiablement, els seus passos ensopegaven una vegada i una altra amb la mateixa relaci&oacute;. No hi havia esclaus (o captius, Ferrer Ab&aacute;rzuza aposta, recolzant-se en les seues fonts, per no fer distincions) sense corsaris. Ni cors sense esclavitud. &ldquo;A jo m&rsquo;interessen molt [els corsaris] pel seu paper en aquestes captures, i m&rsquo;interessen des de l&rsquo;an&agrave;lisi hist&ograve;rica, no pels suposats heroismes del passat&rdquo;, adverteix Ferrer Ab&aacute;rzuza, com si sab&eacute;s que est&agrave; desfullant una rosa amb massa espines.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Embarcacions corsàries il·lustrades al Llibre d’actes i contractes de 1506-1518, conservat a l’Arxiu Històric d’Eivissa i Formentera."
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                Embarcacions corsàries il·lustrades al Llibre d’actes i contractes de 1506-1518, conservat a l’Arxiu Històric d’Eivissa i Formentera.                            </span>
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        La ra&oacute; &eacute;s senzilla: diversos corrents de la historiografia eivissenca, a la estela tardo-rom&agrave;ntica de Ram&oacute;n Men&eacute;ndez Pidal, fa m&eacute;s d&rsquo;un segle que converteixen els corsaris en mostra d&rsquo;orgull identitari. S&oacute;n ecos del passat que ressonen en el present: hi ha places i carrers, hotels i restaurants, associacions de taxistes, la penya d&rsquo;un equip de futbol i fins i tot un partit pol&iacute;tic &ndash;de poc &egrave;xit electoral&ndash; batiats en honor d&rsquo;aquests pirates amb papers. I un homenatge d&rsquo;estiu, el dia de Sant Salvador, patr&oacute; del barri de la Marina, que el PP recuper&agrave; quan torn&agrave; a manar a l&rsquo;Ajuntament d&rsquo;Eivissa el 2023. Set legislatures abans, un pacte de centreesquerra l&rsquo;havia eliminat del programa de les Festes de la Terra.
    </p><p class="article-text">
        Des de fa dos estius, un sabre &ndash;que havia pertangut a Antoni Riquer i Arab&iacute;, el corsari eivissenc m&eacute;s fam&oacute;s&ndash; passeja pels carrers on abans que arrib&agrave;s el turisme vivien fam&iacute;lies que menjaven gr&agrave;cies al fet que de matinada un pescador sortia a la mar i a terra mans femenines es quedaven esmenant xarxes. &Eacute;s el major atractiu d&rsquo;una comitiva que comen&ccedil;a a l&rsquo;esgl&eacute;sia de Sant Elm i conclou sota un obelisc on es dipositen corones de flors i es lloa els herois del passat. Vicent Ribas Prats, bisbe d&rsquo;Eivissa i Formentera, digu&eacute; en el darrer homenatge: &ldquo;Els corsaris han estat instruments de la provid&egrave;ncia&rdquo;. Rafael Triguero Costa, alcalde de la capital eivissenca, tampoc es qued&agrave; curt: &ldquo;Els corsaris ens ensenyaren que &eacute;s important lluitar per all&ograve; que &eacute;s de tothom i no rendir-nos en els moments dif&iacute;cils&rdquo;. De la seua relaci&oacute; amb l&rsquo;esclavisme, ni una paraula.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Des de fa dos estius, un sabre –que havia pertangut a Antoni Riquer i Arabí, el corsari eivissenc més famós– passeja pels carrers de la capital de l’illa. De la relació dels corsaris amb l’esclavisme poc se’n parla</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una acció bèl·lica entre un barco anglès i naus turques, com les que desembarcaven a Eivissa per fer captius"
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            <span class="title">
                Una acció bèl·lica entre un barco anglès i naus turques, com les que desembarcaven a Eivissa per fer captius                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La RAE no relaciona cors i esclavatge</strong></h2><p class="article-text">
        La Real Academia Espa&ntilde;ola tampoc mescla aquests conceptes. &ldquo;Campanya que feien per la mar els vaixells mercants amb patent del seu Govern per perseguir els pirates o les embarcacions enemigues&rdquo; &eacute;s la definici&oacute; que d&oacute;na a la paraula <em>corso</em>. Una tasca defensiva en les guerres de religi&oacute; (primer contra els turcs, despr&eacute;s contra els brit&agrave;nics) que, com pass&agrave; a Eivissa, li don&agrave; prestigi, per&ograve; els estudis de Ferrer Ab&aacute;rzuza s&oacute;n contundents: &ldquo;A Eivissa no hi ha protocols materials que ens expliquin com s&rsquo;organitzava el negoci (els llibres dels notaris s&rsquo;han perdut), per&ograve; a Mallorca, s&iacute;, i a m&eacute;s s&oacute;n molt antics, del segle XIII. &Eacute;s molt interessant veure com qualsevol que tenia quatre rals els invertia en l&rsquo;expedici&oacute; que feia tal o tal. <em>In viatico contra sarracenos</em>, s&rsquo;hi escrivia. Es tractava d&rsquo;expedicions costoses. Si no es disposava de vaixell propi, s&rsquo;havia de noliejar &ndash;contractar&ndash; i dotar-lo de &lsquo;provisions, armes i tripulaci&oacute;&rsquo;. &rdquo;Els mariners eren, alhora, guerrers, i s&rsquo;embarcaven a risc: els seus beneficis depenien dels captius que capturassin. Aquelles expedicions no eren gens ni mica una inversi&oacute; segura: podies guanyar molt o perdre-ho tot. Els vint-i-cinc o trenta h&ograve;mens que hi anaven a bord sabien que s&rsquo;hi jugaven la vida&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Els mariners eren, alhora, guerrers, i s’embarcaven a risc: els seus beneficis depenien dels captius que capturassin. Aquelles expedicions no eren gens ni mica una inversió segura: podies guanyar molt o perdre-ho tot. Els vint-i-cinc o trenta homes que hi anaven a bord sabien que s’hi jugaven la vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antoni Ferrer Abárzuza</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquests detalls els ha explicat Ferrer Ab&aacute;rzuza en p&uacute;blic. Per exemple, durant una confer&egrave;ncia celebrada al Casino des Moll i que, inclosa tamb&eacute; al programa de festes municipal, era el contrapunt cru i realista a la visi&oacute; llegend&agrave;ria del passat que predomina a les institucions. L&rsquo;historiador &eacute;s as&egrave;ptic i resumeix aix&iacute; un assumpte on el valor solia supeditar-se al guany econ&ograve;mic: &ldquo;&Eacute;s clar que hi havia assaltaments de naus, per&ograve; eren el darrer recurs. Es preferien les emboscades a terra. Els altres barcos tendien a defensar-se, per&ograve; els pagesos estaven indefensos treballant a l&rsquo;horta. El rang d&rsquo;acci&oacute; dels corsaris eivissencs eren les taifes alacantines i murcianes, primer, i despr&eacute;s les costes del Regne de Granada i del Magrib&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        I, encara que comptaven amb una c&egrave;dula reial que els acreditava per saquejar flotes i territoris enemics, saltar-se les lleis medievals tampoc no era estrany entre qui s&rsquo;apuntava al cors: tamb&eacute; es robava al ves&iacute;. Al segle XV, Ferrer Ab&aacute;rzuza t&eacute; documentat un atac eivissenc a un barco aragon&egrave;s davant les platges de Cotlliure, al Rossell&oacute;. Abans, a finals del segle XIII, acabades de conquerir Eivissa (1235) i Val&egrave;ncia (1238), es recullen incursions eivissenques en s&ograve;l valenci&agrave;: les aljames &ndash;comunitats musulmanes&ndash; continuaven sent molt nombroses a l&rsquo;altre costat del Canal de D&eacute;nia. Encara que fossin dominis de la mateixa casa reial, desembarcar-hi per capturar moros era una temptaci&oacute; massa forta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Encara que comptaven amb una cèdula reial que els acreditava per saquejar flotes i territoris enemics, saltar-se les lleis medievals tampoc no era estrany entre els qui s’apuntaven al cors: també es robava al vesí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si despr&eacute;s arribaven den&uacute;ncies, que es produ&iuml;ren, ja es solucionaria el problema. El que primava era la urg&egrave;ncia. Els prohoms necessitaven captius quan hi havia manca de mans lliures que poguessin treballar. D&egrave;cades despr&eacute;s de la conquesta cristiana es comprov&agrave; que era dif&iacute;cil que es produ&iacute;s un creixement demogr&agrave;fic que provoc&agrave;s una emigraci&oacute; de pagesos sense terra cap a la vila per posar-se al servei dels senyors. I a difer&egrave;ncia d&rsquo;aquells colons que s&rsquo;havien assentat a l&rsquo;interior per cultivar terres m&eacute;s dures i escarpades, els prohoms constitu&iuml;en una classe social que no concebia treballar amb les seues pr&ograve;pies mans&rdquo;, diu Ferrer Ab&aacute;rzuza.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;aqu&iacute; que es contractassin naus &ndash;d&rsquo;uns quinze metres d&rsquo;eslora, impulsades amb rems&ndash; per capturar musulmans. Els sarra&iuml;ns resultaven molt m&eacute;s rendibles que els grecs, t&agrave;rtars o russos que els mercaders de les rep&uacute;bliques de G&egrave;nova o Ven&egrave;cia intentaven vendre (i alguna vegada ho aconseguien) al port d&rsquo;Eivissa quan hi atracaven per omplir les bodegues de sal. I, tot i aix&iacute;, no era barat comprar un sarra&iacute;: cada esclau podia costar, al segle XVI, unes disset lliures, quan l&rsquo;ingr&eacute;s m&iacute;nim per tributar (i participar de l&rsquo;extracci&oacute; salinera) era de cinquanta lliures anuals. D&rsquo;aqu&iacute; que les fam&iacute;lies que l&rsquo;historiador ha pogut documentar com a esclavistes fossin un <em>lobby</em> tan poder&oacute;s com minoritari: eren 48 el 1467; 86, un segle despr&eacute;s; entre el 10 i el 15% dels qui pagaven impostos.
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                    alt="Quadre que representa la batalla de Preveza, on Barbarossa, bei d’Alger, s’enfrontà a la flota de Carles I"
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            <span class="title">
                Quadre que representa la batalla de Preveza, on Barbarossa, bei d’Alger, s’enfrontà a la flota de Carles I                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El poder de les fam&iacute;lies esclavistes</strong></h2><p class="article-text">
        En un escenari tan a&iuml;llat com el de la pol&iacute;tica eivissenca durant la Baixa Edat Mitjana i el Renaixement, Ramon Muntaner ho comprov&agrave;: es feia el que aquestes fam&iacute;lies poderoses volien. Poc despr&eacute;s de la conquesta catalana ja hi ha una petici&oacute; formal per construir unes drassanes que fabricassin embarcacions amb un objectiu molt clar: captivar. El 1277, l&rsquo;arquebisbe de Tarragona la concedeix. D&egrave;cades m&eacute;s tard, ja al segle XIV, a Pere IV, <em>el Cerimoni&oacute;s</em>, se li formula una s&uacute;plica pareguda, aprofitant que la pesta negra ha fet estralls a l&rsquo;illa i que el monarca ha reunificat la Corona d&rsquo;Arag&oacute; en conquerir al seu cos&iacute; Jaume III el Regne de Mallorca: perm&iacute;s per armar m&eacute;s naus cors&agrave;ries. Al segle XV, la pirateria esclavista est&agrave; tan institucionalitzada que des de la Universitat d&rsquo;Eivissa s&rsquo;atorguen subvencions perqu&egrave; les drassanes produeixin galiotes, petites galeres que servien tant per al comer&ccedil; com per a la rapinya.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Qui s&rsquo;embarcava en una nau cors&agrave;ria? Eren eivissencs o buscavides que recalaven a l&rsquo;illa, com el corsari foraster al qual Ramon Muntaner acaba donant perm&iacute;s per exercir a Eivissa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No ens han arribat llistes de tripulants, per&ograve; sospitem que la majoria eren eivissencs perqu&egrave; la riquesa de la petita noblesa insular &ndash;respon Ferrer Ab&aacute;rzuza&ndash; la constitu&iuml;a l&rsquo;exportaci&oacute; de vi i el treball a la salinera, que era dur&iacute;ssim; el mineral es picava a m&agrave; i es carregava a l&rsquo;esquena. Com que era dif&iacute;cil en aquella &egrave;poca la especialitzaci&oacute; total, es diversificava el risc i es practicava una pol&iacute;tica matrimonial per casar els fills amb alg&uacute; d&rsquo;igual o superior posici&oacute; (m&eacute;s pobre era un frac&agrave;s). Per aix&ograve;, alguns fins i tot practicaven directament el cors per treure&rsquo;s un benefici extra. Hi havia temps per a tot: les campanyes cors&agrave;ries es desenvolupaven a l&rsquo;estiu. Un exemple molt clar &eacute;s el de Guillem de Castell&oacute;, un prohom del segle XIV que fou alhora propietari d&rsquo;un celler, senyor de captius i corsari.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Grafit tallat sobre la mescla fresca de les muralles renaixentistes de Dalt Vila: data de mitjan segle XVI i representa una galiota                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Captius eivissencs en mans turques</strong></h2><p class="article-text">
        La caiguda de Constantinoble en mans turques (29 de maig de 1453) i la caiguda de Granada en mans castellanes (2 de gener de 1492) canviaren la Hist&ograve;ria. Tamb&eacute;, la del cors eivissenc. Mentre a la Pen&iacute;nsula Ib&egrave;rica es comen&ccedil;ava a mirar cap a Am&egrave;rica, l&rsquo;Imperi Otom&agrave; prengu&eacute; el control a la Mediterr&agrave;nia. Salpar a capturar no nom&eacute;s es torn&agrave; m&eacute;s perill&oacute;s, sin&oacute; que es gir&agrave; la truita: ara eren els habitants de les Illes Balears els qui corrien el risc de convertir-se en esclaus. El can&ccedil;oner popular de les Piti&uuml;ses &eacute;s ple d&rsquo;hist&ograve;ries de germanes, fills o nebots que acabaven en mans musulmanes. S&oacute;n els temps de l&rsquo;almirall Jeiredd&iacute;n Barbarroja i els desembarcaments a Ciutadella, Pollen&ccedil;a (ambd&oacute;s el 1558) i S&oacute;ller (1561). A Eivissa, tan a prop d&rsquo;Alger, Felip II hi portar&agrave; enginyers italians per aixecar unes imponents muralles al voltant de la vila i, ja en &egrave;poca borb&ograve;nica, es plantaran torres de guaita als caps m&eacute;s importants del litoral.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;amena&ccedil;a era evident. Formentera, despoblada d&rsquo;en&ccedil;&agrave; la pesta negra, s&rsquo;havia convertit en port base &ndash;refugi, aigua, llenya&ndash; per a la pirateria turca. &ldquo;En aqueixa &egrave;poca, els corsaris eivissencs intenten sorprendre l&rsquo;enemic. L&rsquo;atacaven amb lla&uuml;ts o amb les barques de la sal, aprofitant el seu coneixement d&rsquo;aquelles aig&uuml;es poc profundes. Anaven, &eacute;s clar, a convertir en captius aquells corsaris que els assetjaven&rdquo;, comenta Ferrer Ab&aacute;rzuza. L&rsquo;historiador tamb&eacute; ha trescat en els intercanvis de captius que es produ&iuml;en en aquella &egrave;poca. Existien codis &ndash;banderes, salutacions&ndash; i racons costaners &ndash;amb una topon&iacute;mia expl&iacute;cita: Punta des Catius, Cala Corsa o Cursa&ndash; per comunicar-se i negociar: els teus esclaus pels meus.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Aquests intercanvis humanitzarien el cors en aquella &egrave;poca?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Aqu&iacute; &eacute;s on hem d&rsquo;evitar el &ldquo;naltros contra ells&rdquo;: les visions homog&egrave;nies de la societat. Qui patia els atacs corsaris? Els pagesos. Els d&rsquo;aqu&iacute; i els d&rsquo;all&agrave;. Qui feia de corsari i mantenia viu el cors per poder-se proveir de captius? Els rics. Si eres pobre i tenies la mala sort de tenir una filla o un germ&agrave; captiu t&rsquo;havies d&rsquo;endeutar per intentar pagar el rescat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Quién sufría los ataques corsarios? Los campesinos. Los de aquí y los de allí. ¿Quién hacía de corsario y mantenía vivo el corso para poderse proveer de cautivos? Los ricos. Si eras pobre y tenías la mala suerte de tener una hija o un hermano cautivo tenías que endeudarte para intentar pagar el rescate</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antoni Ferrer Abárzuza</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Els cent esclaus que es van ofegar davant l&rsquo;illot de s&rsquo;Espardell el juny de 1607 durant una batalla naval entre una flota de catorze galeres genoveses (a les ordres de la Corona Espanyola) i una petita flota otomana (dos galiotes i una fragata) que comen&ccedil;&agrave; a Eivissa i acab&agrave; a Formentera en seria un bon exemple del que diu Ferrer Ab&aacute;rzuza. L&rsquo;episodi est&agrave; narrat a <em>Galiotes! Una batalla oblidada</em>, un altre dels llibres en qu&egrave; ha participat l&rsquo;historiador eivissenc al costat de col&middot;legues com Antonio Espino, Marcus Heinrich Hermanns o Antoni Tur Torres. Els morts foren els remers, cristians, i estaven encadenats quan la nau s&rsquo;enfons&agrave;. En canvi, els tripulants, musulmans, aconseguiren saltar a l&rsquo;aigua i foren capturats.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Substituts de l&rsquo;Armada Reial sense deixar d&rsquo;esclavitzar</strong></h2><p class="article-text">
        Ferrer Ab&aacute;rzuza no ha estudiat el segle XVIII, l&rsquo;&egrave;poca on estan documentats els episodis b&egrave;l&middot;lics &ndash;l&rsquo;enemic canvi&agrave;: de turcs a brit&agrave;nics; la gesta de Riquer fou capturar una fragata anglesa durant les guerres napole&ograve;niques&ndash; que portaren l&rsquo;Ajuntament d&rsquo;Eivissa a aixecar un obelisc en honor als corsaris a comen&ccedil;aments del segle XX, per&ograve; adverteix: &ldquo;El cors eivissenc acab&agrave; el 1830, quan els francesos desembarquen a Alg&egrave;ria&rdquo;. La ra&oacute; no &eacute;s altra que la impossibilitat de creuar al nord d&rsquo;&Agrave;frica per capturar captius en uns temps en qu&egrave; el pensament abolicionista comen&ccedil;a a guanyar posicions a Espanya.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conec el que he llegit d&rsquo;altres historiadors com [Isidor] Macabich i, per descomptat, Pere Vil&agrave;s i Jos&eacute; Mar&iacute;a Prats, per&ograve; el cors del XVIII, encara que sempre fou controlat per la monarquia, &eacute;s una activitat que ja est&agrave; institucionalitzada. El cas d&rsquo;Eivissa &eacute;s una anomalia: mentre el cors va desapareixent a la resta de la Corona, per la implantaci&oacute; de l&rsquo;Armada Reial, s&oacute;n els corsaris eivissencs els qui compleixen aquesta funci&oacute; defensiva, que els dona fins i tot t&iacute;tols de la Marina: alguns arriben a ser capitans de corbeta i tinents de vaixell. Als Borbons ja els anava molt b&eacute; perqu&egrave; els hauria costat una quantitat econ&ograve;mica enorme tenir un barco de guerra destacat a l&rsquo;illa&rdquo;, comenta l&rsquo;historiador.
    </p><p class="article-text">
        Un estalvi convertit en ingr&eacute;s reial: consten lots de captius inclosos als vaixells capturats pels corsaris eivissencs cap al 1740. Un bot&iacute; que, despr&eacute;s de reservar la quinta part que corresponia al rei &ndash;un Felip V ja cinquant&iacute;&ndash; es subhast&agrave;. Com si les persones fossin mercaderia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/corsaris-els-herois-mitificats-oferien-esclaus-als-terratinents_1_12608692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Sep 2025 09:28:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corsaris, els herois mitificats que oferien esclaus als terratinents]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Esclavitud,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corsarios, los héroes mitificados que ofrecían esclavos a los terratenientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/corsarios-heroes-mitificados-ofrecian-esclavos-terratenientes_1_12607633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5acdd888-b8ca-42e8-9ec8-9e504a27ca1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corsarios, los héroes mitificados que ofrecían esclavos a los terratenientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos 'piratas con papeles' proveían de cautivos cuando había falta de manos libres para trabajar en zonas como Ibiza, donde a día de hoy son homenajeados. De la isla se fletaban naves para capturar musulmanes: cada esclavo podía costar, en el siglo XVI, unas diecisiete libras</p><p class="subtitle">La esclava que puso en jaque a la Corona española</p></div><p class="article-text">
        Ramon Muntaner se plant&oacute; frente a los peque&ntilde;os nobles que viv&iacute;an en los palacetes y las casonas situadas en el anillo m&aacute;s alto de la colina amurallada. A sus casi setenta a&ntilde;os, el alcalde de la Vila d&rsquo;Eivissa era un hombre de armas y de letras que se sab&iacute;a respetado. Hijo de un noble del Alt Empord&agrave;, conoci&oacute; a Jaume I, <em>el conqueridor</em>, y Alfonso X, el sabio, durante su ni&ntilde;ez. Luego ser&iacute;a soldado, capitanear&iacute;a a los almog&aacute;vares, guerrear&iacute;a en Menorca o Sicilia, y escribir&iacute;a una <em>Cr&oacute;nica </em>que lo convirti&oacute; en uno de los personajes m&aacute;s emblem&aacute;tico de la antigua Corona de Arag&oacute;n. Pero su voluntad se la torcieron los cabezas de las familias m&aacute;s poderosas de aquella isla a la que le hab&iacute;a enviado Jaume III de Mallorca para que Muntaner cumpliera su &uacute;ltimo servicio a la corona. El monarca se puso del lado de sus s&uacute;bditos ibicencos, que enviaron s&iacute;ndicos a visitarlo a Perpiny&agrave;. Muntaner pod&iacute;a ser un anciano venerable al mando de la Universitat, pero la instituci&oacute;n desde la que se gobernaba la isla tendr&iacute;a que ceder y permitir que un corsario forastero, pero domiciliado en Eivissa, pudiera ejercer su oficio. 
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de una decisi&oacute;n pol&iacute;tica, pero el trasfondo era econ&oacute;mico. Corr&iacute;a 1335, hab&iacute;a pasado casi un siglo desde la conquista cristiana y la l&oacute;gica demogr&aacute;fica aplastaba a los propietarios de las fincas m&aacute;s grandes y m&aacute;s f&eacute;rtiles. Al mismo tiempo, esos terratenientes eran los ciudadanos con mayores derechos sobre la explotaci&oacute;n salinera. Casi extinguida la poblaci&oacute;n musulmana que hab&iacute;a permanecido en la isla, necesitaban nuevos brazos que cavaran vi&ntilde;a y extrajeran sal a cambio de techo y comida. Esclavos. &iquest;Qui&eacute;n zarpar&iacute;a a cautivarlos? Los corsarios.
    </p><p class="article-text">
        Ese episodio hist&oacute;rico es f&aacute;cil imagin&aacute;rselo cuando leyendo las investigaciones de Antoni Ferrer Ab&aacute;rzuza, recogidas en obras como <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=944762" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Captius i senyors de captius a Eivissa. Una contribuci&oacute; al debat sobre l'esclavitud medieval</em></a>. En ese trabajo, publicado en 2015, este historiador ibicenco buce&oacute; en la obsesi&oacute;n a la que le dedic&oacute; una tesis que obtuvo el premio extraordinario de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona. Ferrer Ab&aacute;rzuza quer&iacute;a demostrar c&oacute;mo el esclavismo fue un pilar maestro para sostener la sociedad de la isla entre los siglos XIII y XVI. Irremediablemente, sus pasos tropezaban una y otra vez con la misma relaci&oacute;n. No hab&iacute;a esclavos (o cautivos, Ferrer Ab&aacute;rzuza apuesta apoy&aacute;ndose en sus fuentes a no hacer distinciones) sin corsarios. Ni corso sin esclavitud. &ldquo;A m&iacute; me interesan mucho [los corsarios] por su papel en esas capturas, y me interesan desde el an&aacute;lisis hist&oacute;rico, no por los pretendidos hero&iacute;smos del pasado&rdquo;, avisa Ferrer Ab&aacute;rzuza, como si supiera que est&aacute; deshojando una rosa con demasiadas espinas. 
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                    alt="Embarcaciones corsarias ilustradas en el Llibre d’actes i contractes de 1506-1518, conservado en el Arxiu Històric d’Eivissa i Formentera."
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                Embarcaciones corsarias ilustradas en el Llibre d’actes i contractes de 1506-1518, conservado en el Arxiu Històric d’Eivissa i Formentera.                            </span>
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        La raz&oacute;n es simple: varias corrientes de la historiograf&iacute;a ibicenca, a la estela tardorrom&aacute;ntica de Men&eacute;ndez Pidal, llevan m&aacute;s de un siglo convirtiendo a los corsarios en muestra de orgullo identitario. Son ecos del pasado que resuenan en el presente: hay plazas y calles, hoteles y restaurantes, asociaciones de taxistas, la pe&ntilde;a de un equipo de f&uacute;tbol y hasta un partido pol&iacute;tico &ndash;de escaso &eacute;xito electoral&ndash; bautizados en honor de estos piratas con papeles. Y un homenaje veraniego, el d&iacute;a de Sant Salvador, patr&oacute;n del barrio de la Marina, que el PP recuper&oacute; cuando volvi&oacute; a mandar en el Ajuntament d&rsquo;Eivissa en 2023. Siete legislaturas antes, un pacto de centroizquierda lo hab&iacute;a eliminado del programa de las Festes de la Terra. 
    </p><p class="article-text">
        Desde hace dos veranos, un sable &ndash;que perteneci&oacute; a Antoni Riquer i Arab&iacute;, el cosario ibicenco m&aacute;s famoso&ndash; se pasea por las calles en las que antes de que llegara el turismo vivieron familias que com&iacute;an gracias a que de madrugada un pescador sal&iacute;a a la mar y en tierra manos femeninas se quedaban remendando redes. Es el mayor atractivo de una comitiva que comienza en la iglesia de Sant Elm y concluye bajo un obelisco en el que se depositan coronas de flores y se loa a los h&eacute;roes del pasado. <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2025/08/07/ibiza-legado-corsarios-sigue-vivo-120416150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vicent Ribas Prats, obispo de Eivissa y Formentera, dijo en el &uacute;ltimo homenaje</a>: &ldquo;Los corsarios han sido instrumentos de la providencia&rdquo;. Rafael Triguero Costa, alcalde de la capital ibicenca, tampoco se qued&oacute; corto: &ldquo;Los corsarios nos ense&ntilde;aron que es importante luchar por aquello que es de todos y no rendirnos en los momentos dif&iacute;ciles&rdquo;. De su relaci&oacute;n con el esclavismo, ni una palabra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde hace dos veranos, un sable –que perteneció a Antoni Riquer i Arabí, el cosario ibicenco más famoso– se pasea por las calles de la capital de la isla. De la relación de los corsarios con el esclavismo poco se habla</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una acción bélica entre un barco inglés y navíos turcos, como los que desembarcaban en Eivissa para hacer cautivos."
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            <span class="title">
                Una acción bélica entre un barco inglés y navíos turcos, como los que desembarcaban en Eivissa para hacer cautivos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La RAE no relaciona corso y esclavitud</strong></h2><p class="article-text">
        La Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola tampoco mezcla esos dos conceptos. &ldquo;Campa&ntilde;a que hac&iacute;an por el mar los buques mercantes con patente de su Gobierno para perseguir a los piratas o a las embarcaciones enemigas&rdquo; es la definici&oacute;n que da a la palabra corso. Una labor defensiva en las guerras de religi&oacute;n (primero contra los turcos, despu&eacute;s contra los brit&aacute;nicos) que, como ocurri&oacute; en Eivissa, le dio prestigio, pero los estudios de Ferrer Ab&aacute;rzuza son contundentes: &ldquo;En Eivissa no hay protocolos materiales que nos expliquen c&oacute;mo se organizaba el negocio (los libros de los notarios se han perdido), pero en Mallorca, s&iacute;, y adem&aacute;s son muy antiguos, del siglo XIII. Es muy interesante ver c&oacute;mo cualquiera que ten&iacute;a cuatro duros los invert&iacute;a en la expedici&oacute;n que hac&iacute;a fulano de tal. <em>En vi&aacute;tico contra sarracenos</em>&rdquo;, se escrib&iacute;a. Se trataba de &ldquo;expediciones costosas&rdquo;. Si no se dispon&iacute;a de barco propio, se deb&iacute;a &ldquo;<em>noliejar</em>&rdquo; &ndash;contratar&ndash; y dotarlo de &ldquo;provisiones, armas y tripulaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Los marineros eran, a la vez, guerreros, y se embarcaban a riesgo: sus beneficios depend&iacute;an de los cautivos que apresaran. Aquellas expediciones no eran para nada una inversi&oacute;n segura: pod&iacute;as ganar mucho o perderlo todo. Los veinticinco o treinta hombres que iban a bordo sab&iacute;an que se jugaban la vida&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los marineros eran, a la vez, guerreros, y se embarcaban a riesgo: sus beneficios dependían de los cautivos que apresaran. Aquellas expediciones no eran para nada una inversión segura: podías ganar mucho o perderlo todo. Los veinticinco o treinta hombres que iban a bordo sabían que se jugaban la vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antoni Ferrer Abárzuza</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos detalles los ha explicado Ferrer Ab&aacute;rzuza en p&uacute;blico. Por ejemplo, durante una conferencia celebrada en el Casino des Moll y que, incluida tambi&eacute;n en el programa de fiestas municipal, era el contrapunto crudo y realista a la visi&oacute;n legendaria del pasado que predomina en las instituciones. El historiador es as&eacute;ptico y resume as&iacute; un asunto donde el valor sol&iacute;a supeditarse a la ganancia econ&oacute;mica: &ldquo;Claro que hab&iacute;a asalto de naves, pero eran el &uacute;ltimo recurso. Se prefer&iacute;an las emboscadas en tierra. Los otros barcos tend&iacute;an a defenderse, pero los campesinos estaban indefensos trabajando en una huerta. El rango de acci&oacute;n de los corsarios ibicencos eran las taifas alicantinas y murcianas, primero, y luego las costas del Reino de Granada y del Magreb&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y, aunque contaban con una c&eacute;dula real que los acreditaba para saquear flotas y territorios enemigos, saltarse las leyes medievales tampoco era extra&ntilde;o entre quien se apuntaba al corso: tambi&eacute;n se robaba al vecino. En el siglo XV, Ferrer Ab&aacute;rzuza tiene documentado un ataque ibicenco a un barco aragon&eacute;s frente a las playas de Colliure, en el Rossell&oacute;. Antes, a finales del siglo XIII, reci&eacute;n conquistadas Eivissa (1235) y Val&egrave;ncia (1238), se recogen incursiones ibicencas en suelo valenciano: las aljamas &ndash;comunidades musulmanas&ndash; segu&iacute;an siendo muy numerosas al otro lado del Canal de D&eacute;nia. Aunque estuvieran bajo el dominio de la misma casa real, desembarcar all&iacute; para capturar moros era una tentaci&oacute;n muy fuerte.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque contaban con una cédula real que los acreditaba para saquear flotas y territorios enemigos, saltarse las leyes medievales tampoco era extraño entre quien se apuntaba al corso: también se robaba al vecino</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si luego llegaban denuncias, que se produjeron, ya se solucionar&iacute;a el problema. Primaba la urgencia. Los prohombres necesitaban cautivos cuando hab&iacute;a falta de manos libres que pudieran trabajar. D&eacute;cadas despu&eacute;s de la conquista cristiana se comprob&oacute; que era dif&iacute;cil que se produjera un crecimiento demogr&aacute;fico que provocara una emigraci&oacute;n de payeses sin tierra hacia la <em>vila</em> para ponerse al servicio de los se&ntilde;ores. Y a diferencia de esos colonos que se hab&iacute;an asentado en el interior para cultivar tierras m&aacute;s duras y escarpadas, los prohombres constitu&iacute;an una clase social que no conceb&iacute;a trabajar con sus propias manos&rdquo;, dice Ferrer Ab&aacute;rzuza. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que se fletaran naves &ndash;de unos quince metros de eslora, impulsadas con remos&ndash; para capturar musulmanes. Los sarracenos resultaban mucho m&aacute;s rentables que los griegos, t&aacute;rtaros o rusos que los mercantes de las rep&uacute;blicas de G&eacute;nova o Venecia intentaban vender (y alguna vez lo consegu&iacute;an) en el puerto de Eivissa cuando atracaban para llenar sus bodegas de sal. Y, aun as&iacute;, no era barato comprar a un sarraceno: cada esclavo pod&iacute;a costar, en el siglo XVI, unas diecisiete libras, cuando el ingreso m&iacute;nimo para tributar (y participar de la extracci&oacute;n salinera) era de cincuenta libras anuales. De ah&iacute; que las familias que el historiador ha podido documentar como esclavistas fueran un <em>lobby</em> tan poderoso como minoritario: eran 48 en 1467; 86, un siglo despu&eacute;s; entre el 10 y el 15% de quienes pagaban impuestos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuadro que representa la batalla de Preveza, donde Barbarroja, bey de Argel, se enfrentó a la flota de Carlos I."
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            <span class="title">
                Cuadro que representa la batalla de Preveza, donde Barbarroja, bey de Argel, se enfrentó a la flota de Carlos I.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El poder de las familias esclavistas</strong></h2><p class="article-text">
        En un escenario tan aislado como el de la pol&iacute;tica ibicenca durante la Baja Edad Media y el Renacimiento, Ramon Muntaner lo comprob&oacute;, se hac&iacute;a lo que esas familias poderosas quer&iacute;an. Poco despu&eacute;s de la conquista catalana ya hay una petici&oacute;n formal para construir unas atarazanas que fabriquen embarcaciones con un objetivo muy claro: cautivar. En 1277, el Arzobispo de Tarragona la concede. D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, ya en el siglo XIV, a Pere IV, <em>El Cerimoni&oacute;s</em>, se le formula una s&uacute;plica parecida, aprovechando que la peste negra ha hecho estragos en la isla y que el monarca ha reunificado la Corona de Arag&oacute;n al conquistar a su primo Jaume III el Reino de Mallorca: permiso para armar m&aacute;s naves corsarias. En el siglo XV, la pirater&iacute;a esclavista est&aacute; tan institucionalizada que desde la Universitat d&rsquo;Eivissa se otorgan subvenciones para que los astilleros produzcan galeotas, peque&ntilde;as galeras que lo mismo serv&iacute;an para el comercio como para la rapi&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Qui&eacute;n se embarcaba en un barco corsario? &iquest;Eran ibicencos o buscavidas que recalaban en la isla, como el corsario forastero al que le acaba dando permiso Ramon Muntaner para ejercer en Eivissa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No nos han llegado listas de tripulantes, pero sospechamos que la mayor&iacute;a eran ibicencos porque la riqueza de la peque&ntilde;a nobleza insular &ndash;responde Ferrer Ab&aacute;rzuza&ndash; la constitu&iacute;a la exportaci&oacute;n de vino y el trabajo en la salinera, que era dur&iacute;simo; el mineral se picaba a mano y se cargaba a la espalda. Como era dif&iacute;cil en aquella &eacute;poca la especializaci&oacute;n total, se diversificaba el riesgo y se practicaba una pol&iacute;tica matrimonial para casar a los hijos con alguien de igual o superior posici&oacute;n (m&aacute;s pobre era un fracaso). Por eso, algunos incluso practicaban directamente el corso para sacarse un beneficio extra. Hab&iacute;a tiempo para todo: las campa&ntilde;as corsarias se desarrollaban en verano. Un ejemplo muy claro es el de Guillem de Castell&oacute;, un prohombre del siglo XIV que fue a la vez due&ntilde;o de una bodega, se&ntilde;or de cautivos y corsario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Grafito tallado sobre la argamasa fresca de las murallas renacentistas de Dalt Vila: data de mediados del siglo XVI y representa una galeota."
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                Grafito tallado sobre la argamasa fresca de las murallas renacentistas de Dalt Vila: data de mediados del siglo XVI y representa una galeota.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cautivos ibicencos en manos turcas</strong></h2><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de Constantinopla en manos turcas (29 de mayo de 1453) y la ca&iacute;da de Granada en manos castellanas (2 de enero de 1492) cambiaron la Historia. Tambi&eacute;n, la del corso ibicenco. Mientras en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica empezaba a mirarse hacia Am&eacute;rica, el Imperio Otomano tom&oacute; el control en el Mediterr&aacute;neo. Zarpar a cautivar no s&oacute;lo se volvi&oacute; m&aacute;s peligroso, sino que se gir&oacute; la tortilla: ahora eran los habitantes de las Illes Balears quienes corr&iacute;an el riesgo de convertirse en esclavos. El cancionero popular de las Piti&uuml;ses est&aacute; lleno de historias de hermanas, hijos o sobrinos que acaban en manos musulmanas. Son los tiempos del almirante Jeiredd&iacute;n Barbarroja y los desembarcos en Ciutadella, Pollen&ccedil;a (ambos en 1558) y S&oacute;ller (1561). A Eivissa, tan cerca de Argel, Felipe II traer&aacute; ingenieros italianos para levantar unas imponentes murallas alrededor de la <em>vila</em> y, ya en &eacute;poca borb&oacute;nica, se plantar&aacute;n torres de vig&iacute;a en los cabos m&aacute;s importantes del litoral. 
    </p><p class="article-text">
        La amenaza era evidente. Formentera, despoblada desde la peste negra, se hab&iacute;a convertido en puerto base &ndash;refugio, agua, le&ntilde;a&ndash; para la pirater&iacute;a turca. &ldquo;En esa &eacute;poca, los corsarios ibicencos intentan sorprender al enemigo. Lo atacaban con <em>lla&uuml;ts</em> o con las barcas de la sal, aprovechando su conocimiento de aquellas aguas poco profundas. Iban, claro, a convertir en cautivos a aquellos corsarios que los hostigaban&rdquo;, comenta Ferrer Ab&aacute;rzuza. El historiador tambi&eacute;n ha buceado en los intercambios de cautivos que se produc&iacute;an en aquella &eacute;poca. Exist&iacute;an c&oacute;digos &ndash;banderas, saludos&ndash; y rincones costeros &ndash;con una toponimia expl&iacute;cita: Punta des Catius, Cala Corsa o Cursa&ndash; para comunicarse y negociar: tus esclavos por los m&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Esos intercambios humanizar&iacute;an el corso en aquella &eacute;poca?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Aqu&iacute; es donde debemos evitar el 'nosotros contra ellos': las visiones homog&eacute;neas de la sociedad. &iquest;Qui&eacute;n sufr&iacute;a los ataques corsarios? Los campesinos. Los de aqu&iacute; y los de all&iacute;. &iquest;Qui&eacute;n hac&iacute;a de corsario y manten&iacute;a vivo el corso para poderse proveer de cautivos? Los ricos. Si eras pobre y ten&iacute;as la mala suerte de tener una hija o un hermano cautivo ten&iacute;as que endeudarte para intentar pagar el rescate.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Quién sufría los ataques corsarios? Los campesinos. Los de aquí y los de allí. ¿Quién hacía de corsario y mantenía vivo el corso para poderse proveer de cautivos? Los ricos. Si eras pobre y tenías la mala suerte de tener una hija o un hermano cautivo tenías que endeudarte para intentar pagar el rescate</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antoni Ferrer Abárzuza</span>
                                        <span>—</span> Investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los cien esclavos que se ahogaron frente al islote de s&rsquo;Espardell en junio de 1607 durante una batalla naval entre una flota de catorce galeras genovesas (a las &oacute;rdenes de la Corona Espa&ntilde;ola) y una flotilla otomana (dos galeotas y una fragata) que empez&oacute; en Eivissa y termin&oacute; en Formentera ser&iacute;an un buen ejemplo de lo que dice Ferrer Ab&aacute;rzuza. El episodio est&aacute; narrado en <em>Galiotes! Una batalla oblidada</em>, otro de los libros en las que ha participado el historiador ibicenco al lado de colegas como Antonio Espino, Marcus Heinrich Hermanns o Antoni Tur Torres. Los muertos fueron los remeros, cristianos, y estaban encadenados cuando la nave se fue a pique. En cambio, los tripulantes, musulmanes, consiguieron saltar al agua y fueron capturados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sustitutos de la Armada Real sin dejar de esclavizar</strong></h2><p class="article-text">
        Ferrer Ab&aacute;rzuza no ha estudiado el siglo XVIII, la &eacute;poca donde est&aacute;n documentados los episodios b&eacute;licos &ndash;el enemigo cambi&oacute;: de turcos a brit&aacute;nicos; la haza&ntilde;a de Riquer fue capturar una fragata inglesa durante las guerras napole&oacute;nicas&ndash; que llevaron al Ajuntament d'Eivissa a levantar un obelisco en honor a los corsarios a principios del siglo XX, pero advierte: &ldquo;El corso ibicenco termin&oacute; en 1830, cuando los franceses desembarcan en Argelia&rdquo;. La raz&oacute;n no es otra que la imposibilidad de cruzar al norte de &Aacute;frica para apresar cautivos en unos tiempos en el que el pensamiento abolicionista comienza a ganar posiciones en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conozco lo que he le&iacute;do de otros historiadores como [Isidor] Macabich y, por supuesto, Pere Vil&agrave;s y Jos&eacute; Mar&iacute;a Prats, pero el corso del XVIII, aunque siempre estuvo controlado por la monarqu&iacute;a, es una actividad que ya est&aacute; institucionalizada. El caso de Eivissa es una anomal&iacute;a: mientras el corso va desapareciendo en el resto de la Corona, por la implantaci&oacute;n de la Armada Real, son los corsarios ibicencos los que cumplen esa labor defensiva, que les da incluso t&iacute;tulos de la Marina: algunos llegan a ser capitanes de corbeta y tenientes de nav&iacute;o. A los Borbones ya les va muy bien porque les habr&iacute;a costado una cantidad econ&oacute;mica enorme tener un barco destacado en la isla&rdquo;, comenta el historiador. 
    </p><p class="article-text">
        Un ahorro convertido en ingreso real: figuran lotes de cautivos incluidos en los barcos capturados por los corsarios ibicencos hacia 1740. Un bot&iacute;n que, despu&eacute;s de reservar la quinta parte que le correspond&iacute;a al rey &ndash;un Felipe V ya cincuent&oacute;n&ndash; se subast&oacute;. Como si las personas fueran mercanc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/corsarios-heroes-mitificados-ofrecian-esclavos-terratenientes_1_12607633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 20:35:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corsarios, los héroes mitificados que ofrecían esclavos a los terratenientes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Esclavitud,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'bisabuelita' Manuela Xiqués, la hija y viuda de esclavistas en Cuba que dejó su fortuna en fincas por toda Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/bisabuelita-manuela-xiques-hija-viuda-esclavistas-cuba-dejo-fortuna-fincas-barcelona_1_12597354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/275ab9c4-8d3d-4ed6-82b9-2689b7d9554a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;bisabuelita&#039; Manuela Xiqués, la hija y viuda de esclavistas en Cuba que dejó su fortuna en fincas por toda Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un manuscrito familiar reconstruye la vida de esta rica heredera, ejemplo de cómo los que acumularon capitales con esclavos invirtieron en inmuebles de ciudades como la capital catalana </p><p class="subtitle">De las casas palacio de Cádiz a las calles de Vilanova: tras las huellas de los esclavistas en España</p></div><p class="article-text">
        La huella de los grandes esclavistas en Espa&ntilde;a se esconde en edificios se&ntilde;oriales de todo el pa&iacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/casas-palacio-cadiz-calles-vilanova-i-geltru-huellas-esclavistas-espana_1_9659362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Portugalete a C&aacute;diz y de Madrid a Vilanova i la Geltr&uacute;</a>, los propietarios de cafetales e ingenios en Cuba y Puerto Rico, as&iacute; como los principales traficantes de esclavos, invirtieron parte de sus fortunas en inmuebles y fincas. Solo en la Rambla de Barcelona se encuentran los conocidos Palau Moja, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/negocio-amaso-esclavista-antonio-lopez-detalle-primera-fortuna-gran-empresario-espanol_1_6782949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adquirido en su d&iacute;a por Antonio L&oacute;pez</a>, o el Palau Marc, por Tom&agrave;s Ribalta. Tambi&eacute;n el edificio residencial del n&uacute;mero 126.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este bloque de cinco plantas (originalmente eran cuatro) lo mand&oacute; construir en 1855 Manuela Xiqu&eacute;s Romagosa, reci&eacute;n aterrizada en Barcelona a sus 48 a&ntilde;os tras toda una vida en Cuba. Hija y viuda de hombres de negocios de la isla, ambos empresarios que fueron en su d&iacute;a tratantes de esclavos, destin&oacute; la fortuna heredada a numerosas operaciones inmobiliarias, tanto en La Habana como en la capital catalana.
    </p><p class="article-text">
        Su historia emerge ahora gracias al hallazgo de una biograf&iacute;a escrita a mano por su hija, Mercedes Llopart Xiqu&eacute;s, titulada <em>La bisabuelita</em>, y que iba destinada a relatar sus vivencias a una bisnieta. Con el mismo t&iacute;tulo, el historiador Mart&iacute;n Rodrigo Alharilla, profesor de Historia Contempor&aacute;nea de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), ha publicado ahora un libro editado por Icaria que reconstruye el origen del patrimonio de Manuela Xiqu&eacute;s y sus peripecias entre La Habana y Barcelona. Como coautora aparece adem&aacute;s Lisa Surwillo, profesora de literatura ib&eacute;rica en Stanford (Estados Unidos), que analiza el valor literario del documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El manuscrito nos ha permitido tirar del hilo y reconstruir su historia de vida y la de su familia de indianos y esclavistas, que quiz&aacute;s no es tan conocida como los apellidos habituales de G&uuml;ell o Vidal-Quadras&rdquo;, se&ntilde;ala Rodrigo Alharilla, especialista en la historia del esclavismo en las colonias espa&ntilde;olas. Una pieza m&aacute;s en el puzzle del comercio ilegal de esclavos en Espa&ntilde;a, que entre 1821 y 1867 &ndash;cuando ya estaba prohibido por el tratado con el Reino Unido&ndash; embarc&oacute; por la fuerza desde &Aacute;frica a las colonias espa&ntilde;olas en Am&eacute;rica a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas. 
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                    alt="Foto de la cubierta de &#039;La Bisabuelita&#039;, la biografía manuscrita de Manuela Xiqués que escribió su hija Mercedes Llopart Xiqués. El documento lo conservaba uno de sus descendientes y lo localizó el historiador Martín Rodrigo"
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                Foto de la cubierta de &#039;La Bisabuelita&#039;, la biografía manuscrita de Manuela Xiqués que escribió su hija Mercedes Llopart Xiqués. El documento lo conservaba uno de sus descendientes y lo localizó el historiador Martín Rodrigo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Manuelita&rsquo;, el barco negrero m&aacute;s veloz</strong></h2><p class="article-text">
        La biograf&iacute;a <em>La bisabuelita</em>, escrita por la hija de Manuela Xiqu&eacute;s, es el retrato de las vicisitudes dom&eacute;sticas de una acaudalada y devota madre de familia nacida en 1807 en La Habana e hija de Lorenzo Xiqu&eacute;s, originario de Canet de Mar (Barcelona). El documento ofrece pocos detalles de sus negocios, como tampoco del que ser&iacute;a su marido, Roque Llopart. &ldquo;Parec&iacute;a bendecir el Cielo los negocios de mi padre, concedi&eacute;ndoles el &eacute;xito m&aacute;s favorable y, en su consecuencia, pens&oacute; en separar parte del capital para la adquisici&oacute;n de fincas urbanas&rdquo;, recoge su hija.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De lo que no hay rastro es de la trata de esclavos en la que participaron tanto Lorenzo Xiqu&eacute;s como Roque Llopart, este &uacute;ltimo con una goleta que se llamaba directamente <em>Manuelita</em>. El primero particip&oacute; como armador en varias expediciones negreras y lleg&oacute; a gestionar un amplio patrimonio en el que destacaba el cafetal La Pur&iacute;sima Concepci&oacute;n, en el que trabajaban como 150 esclavos. Para Lorenzo Llopart, que se convertir&iacute;a despu&eacute;s en prestamista de hacendados, el historiador Rodrigo Alharilla ha documentado hasta ocho expediciones de tr&aacute;fico de esclavos, con cerca de 2.000 hombres y mujeres desembarcados ilegalmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ocho expediciones en ocho a&ntilde;os es un volumen muy significativo&rdquo;, contextualiza Rodrigo Alharilla. La embarcaci&oacute;n <em>Manuelita</em> lleg&oacute; a ser elogiada por los funcionarios brit&aacute;nicos que se encargaban de controlar e interceptar estas operaciones. &ldquo;La mejor goleta y el m&aacute;s r&aacute;pido de los veleros dedicado al tr&aacute;fico de esclavos&rdquo;, lo describieron. En su s&eacute;ptima expedici&oacute;n, en 1833, la embarcaci&oacute;n lleg&oacute; a ser detenida, condenada y subastada. Con todo, Roque Llopart acab&oacute; recuper&aacute;ndola y fletando una &uacute;ltima expedici&oacute;n negrera documentada, antes de venderla en 1836 por 10.400 pesos fuertes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n escribe su hija, Manuela Xiqu&eacute;s nunca se sinti&oacute; c&oacute;moda con el negocio con esclavos, que le causaba &ldquo;alarmas de esp&iacute;ritu&rdquo;. Describe en el manuscrito la renuncia de Llopart a la compra de fincas agrarias, &ldquo;cuyo necesario personal de esclavos impon&iacute;a deberes de conciencia muy dif&iacute;ciles de cumplir&rdquo;. Si embargo, su participaci&oacute;n en la trata de esclavos dur&oacute; a&ntilde;os. Si Manuela logr&oacute; convencer a su marido de que dejara el tr&aacute;fico tard&oacute; a&ntilde;os, puesto que se casaron en 1824 y la &uacute;ltima expedici&oacute;n fue en 1836.&nbsp;
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                Mujeres paseando en un quitrín por La Habana                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con todo, Manuela Xiqu&eacute;s mantuvo a sus criados esclavos y, ya desde Barcelona, fue protagonista de las campa&ntilde;as p&uacute;blicas para combatir el abolicionismo. En 1873 estamp&oacute; su firma junto con la de 240 mujeres indianas en un manifiesto que demandaba al Gobierno frenar el fin de la esclavitud. &ldquo;B&aacute;rbara crueldad ser&aacute;, que no caridad y aun filantrop&iacute;a, el lanzar a tantos millares de hermanos nuestros en la sima de los vicios y el crimen&rdquo;, denunciaba el manifiesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre se ha visto una relaci&oacute;n directa entre el abolicionismo y el feminismo y figuras como Clotilde Cerd&agrave; o Gertrudis G&oacute;mez de Avellaneda, pero luego estaban las mujeres proesclavistas y antiabolicionistas&rdquo;, recoge Rodrigo Alharilla. La esclavitud en Cuba fue prohibida definitivamente en 1886.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fincas de la Rambla al Eixample</strong></h2><p class="article-text">
        Fallecido su marido en Cuba en 1846, al cabo de cinco a&ntilde;os Manuela Xiqu&eacute;s decidi&oacute; emprender un viaje a Europa junto con sus tres hijas. Se establecieron en Barcelona, visitaron Canet de Mar y tambi&eacute;n cumplieron su &ldquo;sue&ntilde;o dorado&rdquo; de ir a Roma y conocer al Papa P&iacute;o IX. &ldquo;Determinada la conveniencia de quedarnos en Barna, dio orden para que se alquilase la casa de La Habana, viniesen fondos y a poco se ofreci&oacute; la compra de los jardines de la gran casa Rocafort&rdquo;, relata Mercedes en <em>La bisabuelita</em>. En ese solar levantaron el que fue su hogar en la Rambla.
    </p><p class="article-text">
        A aquella adquisici&oacute;n la siguieron varias a lo largo de los a&ntilde;os, algunas junto con sus hijas u otros familiares, documentadas casi una veintena por parte de Rodrigo Alharilla. Las primeras fueron en el centro hist&oacute;rico, pero posteriormente, como hicieron otras grandes fortunas indianas, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/eixample-revoluciono-barcelona-150-anos-deberia-hacerlo-siglo-xxi_1_6411891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se aprovech&oacute; del crecimiento del Eixample a partir de la d&eacute;cada de 1860</a>. Entre Gran Via y Passeig de Gr&agrave;cia compr&oacute; tres solares, uno de ellos al escritor Pablo Mil&agrave; i Fontanals. Otro, de 1.713 m2, lo dividi&oacute; en tres partes para cada una de sus hijas. En su lugar se levanta hoy el Hotel Majestic, aunque no queda claro si el edificio actual es el que mand&oacute; construir su hija Carmen Llopart.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es hasta cierto punto parad&oacute;jico que si las tasas de beneficio en Cuba eran muy altas, porque la econom&iacute;a esclavista generaba mucho dinero, luego invirtieran en el sector inmobiliario con un margen relativamente m&aacute;s bajo, aunque m&aacute;s seguro&rdquo;, reflexiona Rodrigo Alharilla. Eso s&iacute;, las rentas que extra&iacute;an de los inmuebles les permit&iacute;an vivir m&aacute;s tranquilamente despu&eacute;s de sus negocios iniciales. Especialmente en el caso de las mujeres, se&ntilde;ala Rodrigo Alharilla, que sin sus maridos pod&iacute;an seguir manteniendo un alto nivel de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo ese parque inmobiliario destaca fuera de Barcelona la casa Can Cat&agrave;, una finca en la monta&ntilde;a de Collserola que hoy todav&iacute;a conservan sus descendientes. O la conocida actualmente como Casa Gertrudis Zorrilla, en el cruce entre las calles Escudellers y C&ograve;dols, construida en 1769 y con unos esgrafiados que decoran su fachada. Manuela la compr&oacute; en 1863 y la leg&oacute; a sus descendientes, que acabaron partiendo la finca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su religiosidad hasta su amor por la costura, pasando por sus obras de la beneficencia, el manuscrito <em>La bisabuelita</em> aporta numerosos detalles dom&eacute;sticos de Manuela Xiqu&eacute;s. El &uacute;ltimo y m&aacute;s relevante para su historia es el de su muerte, el 1 de enero de 1891, tras lo cual su hija Mercedes se decidi&oacute; a redactar su biograf&iacute;a. Sus restos fueron trasladados a Montserrat, por cuya virgen sent&iacute;a devoci&oacute;n y visitaba a menudo, y a d&iacute;a de hoy su cuerpo y el de su marido descansan en la capilla Sant Benet, cerca del Altar Mayor de la Abad&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/bisabuelita-manuela-xiques-hija-viuda-esclavistas-cuba-dejo-fortuna-fincas-barcelona_1_12597354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 19:41:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'bisabuelita' Manuela Xiqués, la hija y viuda de esclavistas en Cuba que dejó su fortuna en fincas por toda Barcelona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Historia,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación revela que la Universidad de Edimburgo jugó un papel “descomunal” en la pseudociencia racista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/investigacion-revela-universidad-edimburgo-jugo-papel-descomunal-pseudociencia-racista_1_12505216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84ea0cde-024e-44c6-9891-46ebb0cabe62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación revela que la Universidad de Edimburgo jugó un papel “descomunal” en la pseudociencia racista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las universidades más antiguas y prestigiosas de Reino Unido se benefició de la esclavitud y fue un refugio para autores de teorías de supremacismo blanco, según un informe oficial al que ha tenido acceso 'The Guardian'</p><p class="subtitle">Cuando la ciencia es racista: “Todavía hay académicos que piensan que los negros son innatamente menos inteligentes que los blancos”
</p></div><p class="article-text">
        La Universidad de Edimburgo, una de las instituciones educativas m&aacute;s antiguas y prestigiosas de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/policia-britanica-busca-lider-ultraderechista-tommy-robinson-supuesta-agresion-estacion-londres_1_12504066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reino Unido</a>, jug&oacute; un papel &ldquo;descomunal&rdquo; en el dise&ntilde;o de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ciencia-racista-todavia-hay-personas-mundo-academico-todavia-hay-personas-mundo-academico-piensan-personas-no-blancas-son-innatamente-inteligentes-si-son_128_7232263.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;as pseudocient&iacute;ficas racistas</a>, seg&uacute;n una in&eacute;dita investigaci&oacute;n hist&oacute;rica que tambi&eacute;n ha arrojado luz sobre c&oacute;mo la instituci&oacute;n se benefici&oacute; de la esclavitud transatl&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con una investigaci&oacute;n oficial a la que ha tenido acceso <a href="https://www.theguardian.com/education/2025/jul/27/edinburgh-university-outsized-role-creating-racist-scientific-theories-inquiry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>, la universidad recaud&oacute; una suma que como m&iacute;nimo equivaldr&iacute;a hoy a 30 millones de libras esterlinas [unos 34,7 millones de euros] a trav&eacute;s de donantes y antiguos alumnos relacionados con la esclavitud de los pueblos africanos, con las plantaciones, y con las riquezas generadas por el sistema de explotaci&oacute;n en todo el Imperio Brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        En los siglos XVIII y XIX la Universidad de Edimburgo se convirti&oacute; en un &ldquo;refugio&rdquo; para profesores que desarrollaron teor&iacute;as de supremacismo blanco y desempe&ntilde;aron un papel fundamental en la creaci&oacute;n de &ldquo;pseudociencias raciales&rdquo; desacreditadas seg&uacute;n las cuales los africanos ocupaban el escalaf&oacute;n m&aacute;s bajo de una supuesta jerarqu&iacute;a racial.
    </p><p class="article-text">
        Fundada en el siglo XVI, la antigua universidad mantiene un patrimonio de 9,4 millones de libras esterlinas [unos 10,8 millones de euros] que procede directamente de donantes relacionados con la esclavitud, las conquistas de la era colonial y estas pseudociencias. Ese patrimonio se ha destinado a financiar conferencias, premios y becas vigentes en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Sir Peter Mathieson, el rector que encarg&oacute; la investigaci&oacute;n, dice que aunque las conclusiones de la investigaci&oacute;n son &ldquo;duras de leer&rdquo;, la Universidad de Edimburgo no puede aplicar &ldquo;memoria selectiva&rdquo; sobre su historia y sus logros. 
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                La reina Isabel II junto con Peter Mathieson durante una visita al Instituto de Cambio Climático de Edimburgo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En un comunicado oficial, Mathieson ha pedido disculpas sinceras en nombre de la universidad por &ldquo;su papel, no solo por el beneficio material obtenido gracias a pr&aacute;cticas y sistemas que causaron tanto sufrimiento, sino por la contribuci&oacute;n a producir y perpetuar un pensamiento racializado<em> </em>que ha afectado de manera significativa a las comunidades &eacute;tnica y racialmente minoritarias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Otros hallazgos de la investigaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para contribuir en la construcci&oacute;n de dos de sus edificios m&aacute;s famosos, el Old College on South Bridge (d&eacute;cada de 1790) y la antigua facultad de medicina cerca de Bristo Square (d&eacute;cada de 1870), la universidad pidi&oacute; expl&iacute;citamente donaciones a graduados cuya actividad econ&oacute;mica estaba vinculada al comercio transatl&aacute;ntico de esclavos, seg&uacute;n el mismo documento.
    </p><p class="article-text">
        Las donaciones equival&iacute;an a aproximadamente 30 millones de libras esterlinas, teniendo en cuenta solo la variaci&oacute;n de los precios [unos 34,7 millones de euros]. Teniendo en cuenta el aumento de los salarios desde entonces, la cifra equivaldr&iacute;a hoy a 202 millones de libras [unos 234 millones de euros]. Por &uacute;ltimo, si se considera el crecimiento econ&oacute;mico registrado desde entonces, la cifra equivaldr&iacute;a en la actualidad a 845 millones de libras [unos 978 millones de euros].
    </p><p class="article-text">
        La universidad gestionaba un m&iacute;nimo de 15 dotaciones financieras derivadas de la esclavitud en &Aacute;frica y otras 12 del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/rey-carlos-reconoce-doloroso-pasado-colonial-britanico-lideres-commonwealth_1_11763741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colonialismo brit&aacute;nico</a> en la India, Singapur y Sud&aacute;frica. Diez de ellas siguen activas en la actualidad, con un valor m&iacute;nimo de 9,4 millones de libras esterlinas [unos 10,9 millones de euros] a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        La universidad conserva aproximadamente 300 cr&aacute;neos de personas esclavizadas y despose&iacute;das. Fueron recogidos en el siglo XIX por fren&oacute;logos de Edimburgo que relacionaban err&oacute;neamente la forma del cr&aacute;neo con el car&aacute;cter y la moral de una persona.
    </p><p class="article-text">
        Menos del 1% del personal de la universidad y poco m&aacute;s del 2% de sus estudiantes son negros. Un porcentaje muy por debajo del 4% de la poblaci&oacute;n para todo Reino Unido, pese a que Edimburgo es reconocida como una instituci&oacute;n de ense&ntilde;anza global.
    </p><p class="article-text">
        Los autores del informe terminan con serias dudas sobre el papel que desempe&ntilde;&oacute; la universidad como sede de la Ilustraci&oacute;n escocesa durante los siglos XVIII y XIX, cuando se hizo conocida por el trabajo de eminencias como el economista Adam Smith o el fil&oacute;sofo David Hume.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer con el legado econ&oacute;mico de la esclavitud</h2><p class="article-text">
        El hecho de que una parte de la historia de la universidad est&eacute; &ldquo;relacionada con la esclavitud y con el colonialismo, con la apropiaci&oacute;n violenta de cuerpos, de mano de obra, de derechos, de recursos, de tierras y de conocimientos es profundamente estremecedor, sobre todo para una instituci&oacute;n tan estrechamente vinculada con los valores human&iacute;sticos y liberales de la Ilustraci&oacute;n escocesa&rdquo;, escriben.
    </p><p class="article-text">
        Como forma de combatir el racismo institucional que impregna a la instituci&oacute;n, los autores del informe piden que la universidad destine ese legado financiero a la contrataci&oacute;n de acad&eacute;micos negros y de minoritarias, as&iacute; como a investigar y ense&ntilde;ar sobre racismo y colonialismo.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la serie de 47 recomendaciones, los autores tambi&eacute;n piden a la instituci&oacute;n que deje de aceptar como v&aacute;lida la definici&oacute;n de antisemitismo promovida por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en ingl&eacute;s), dado que coarta el &ldquo;libre debate&rdquo; sobre las pol&iacute;ticas y acciones de Israel en Gaza y Cisjordania (en Reino Unido, una mayor&iacute;a de universidades reconoce la definici&oacute;n de antisemitismo de la IHRA).
    </p><p class="article-text">
        Los autores del informe solicitan a la universidad que se deshaga de manera urgente de todas sus inversiones en empresas que tengan contratos importantes con el Gobierno de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/60-000-muertos-hambre-maximos-gaza-israel-emplea-nuevas-formas-crueles-sufrimiento_1_12499762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel</a>.
    </p><p class="article-text">
        El rector Mathieson asegura que la universidad est&aacute; evaluando &ldquo;activamente&rdquo; su adopci&oacute;n de la definici&oacute;n de la IHRA, as&iacute; como sus inversiones en empresas vinculadas a Israel despu&eacute;s de que miembros del personal y estudiantes de la universidad organizaran una serie de protestas acus&aacute;ndola de complicidad con el accionar israel&iacute; en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/canada-reconocera-septiembre-palestino-sufrimiento-ciudadanos_1_12504839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaza</a>.
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                Campamento de estudiantes en solidaridad con Gaza en los terrenos del Old College de la Universidad de Edimburgo                            </span>
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        Mathieson dice que entiende los sentimientos que hay detr&aacute;s de la petici&oacute;n pero que no puede retirar el apoyo a la definici&oacute;n de antisemitismo de la IHRA, ni vender participaciones en empresas que se enfrentan un boicot antes de completar la evaluaci&oacute;n. &ldquo;Obviamente, se trata de un tema muy candente y de actualidad&rdquo;, ha explicado durante una entrevista con<a href="https://www.theguardian.com/education/2025/jul/27/edinburgh-university-outsized-role-creating-racist-scientific-theories-inquiry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.theguardian.com/education/2025/jul/27/edinburgh-university-outsized-role-creating-racist-scientific-theories-inquiry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        Mathieson admite que la investigaci&oacute;n sobre el pasado colonial de la instituci&oacute;n ha llegado a conclusiones &ldquo;profundamente impactantes&rdquo; y &ldquo;verdaderamente inc&oacute;modas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas fue enterarse por los apuntes de la d&eacute;cada de 1790 de los estudiantes de Dugald Stewart que su profesor, uno de los fil&oacute;sofos morales m&aacute;s famosos, ense&ntilde;&oacute; a miles de estudiantes que los europeos blancos eran racialmente superiores. Se da la paradoja de que tanto Stewart como Adam Ferguson, su mentor, fueron &ldquo;abolicionistas de toda la vida&rdquo;. Pero en el sur de Estados Unidos sus teor&iacute;as raciales fueron usadas para justificar la esclavitud.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de celebrar sus &eacute;xitos, dice Mathieson, la universidad ha tenido que aceptar duras verdades sobre su pasado. Seg&uacute;n el rector, se trata de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica m&aacute;s exhaustiva jam&aacute;s realizada por una universidad de Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que una gran parte del informe es dura de leer, pero conf&iacute;o en su exactitud porque conf&iacute;o en los expertos que lo han redactado&rdquo;, dice. &ldquo;Creo que busc&aacute;bamos la verdad, que es la verdadera misi&oacute;n de una universidad, y eso incluye la verdad sobre nosotros mismos, adem&aacute;s de la verdad sobre cualquier otra persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mathieson y los altos cargos de la Universidad de Edimburgo encargaron el informe despu&eacute;s de que en 2018 la Universidad de Glasgow hiciera una revisi&oacute;n pionera sobre sus v&iacute;nculos con el esclavismo, y de que llegaran tambi&eacute;n a Edimburgo las protestas organizadas en EEUU por el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/cancion-rememora-asesinato-decada-impulso-movimiento-black-lives-matter_1_11524442.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Black Lives Matter</a> tras el asesinato en Minneapolis de George Floyd (2020). La investigaci&oacute;n de Edimburgo ha sido liderada por el profesor Tommy J. Curry, especialista en teor&iacute;a cr&iacute;tica de la raza, y por la doctora Nicola Frith, experta en reparaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Entre otros hallazgos, hay pruebas de que la universidad recibi&oacute; dinero generado con los impuestos a los barcos que transportaban az&uacute;car y tabaco producidos por esclavos, y de que hab&iacute;a invertido las donaciones generadas gracias a la esclavitud de los africanos en bonos de guerra, en bonos coloniales, y en fincas de las Highlands escocesas.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n acusa a la universidad de &ldquo;inercia&rdquo; con el tema del abolicionismo de la esclavitud. Pese a que en su claustro hab&iacute;a profesores que lideraban la campa&ntilde;a abolicionista, la instituci&oacute;n decidi&oacute; no unirse a tres universidades y facultades escocesas que elevaron una solicitud al Parlamento pidiendo la abolici&oacute;n de la esclavitud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escocia tiene una deuda moral por haber sostenido una ideolog&iacute;a que durante siglos contribuy&oacute; a explotar, matar y dominar a personas racializadas&rdquo;, dice Curry. &ldquo;No hay nada que argumentar frente al hecho de que las personas que orquestaron el colonialismo ven&iacute;an de Edimburgo; no es el &uacute;nico lugar del que vinieron, pero en aquella &eacute;poca la Universidad de Edimburgo estuvo a la vanguardia en la creaci&oacute;n y proliferaci&oacute;n de estas teor&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, Edimburgo se convirti&oacute; en uno de los centros de protesta del movimiento Black Lives Matter cuando algunos estudiantes y trabajadores exigieron un cambio de nombre en un bloque de pisos bautizado por el fil&oacute;sofo de la Ilustraci&oacute;n David Hume, autor de una nota al pie de p&aacute;gina abiertamente racista donde se sostiene que los negros eran inferiores.
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            <span class="title">
                La estatua de David Hume en la Royal Mile de Edimburgo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Despertando la furia de algunos historiadores, la universidad accedi&oacute; a un cambio temporal en el nombre del edificio, que pas&oacute; a llamarse &lsquo;40 George Square&rsquo;. Un informe posterior encargado por la universidad ha recomendado que este nuevo nombre sea permanente y la creaci&oacute;n de un nuevo comit&eacute; para evaluar un cambio de nombre en otro edificio moderno, el Dugald Stewart, debido a sus teor&iacute;as sobre la raza.
    </p><h2 class="article-text">Medidas anticolonialistas</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mathieson, muchas de las recomendaciones del informe sobre descolonizaci&oacute;n presentado por el equipo de 24 acad&eacute;micos, investigadores y consultores ser&aacute;n aceptadas sin m&aacute;s por la universidad, mientras que otras requerir&aacute;n m&aacute;s consideraci&oacute;n y fondos. &ldquo;Si finalmente perdemos el coraje porque no nos gustan las conclusiones, la decisi&oacute;n original de realizar el trabajo queda invalidada&rdquo;, dice. &ldquo;Sab&iacute;amos que esto no iba a ser f&aacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La universidad crear&aacute; un grupo dedicado a la implementaci&oacute;n de las medidas aconsejadas por el informe. Seg&uacute;n Mathieson, una de las que apoyar&aacute; activamente ser&aacute; el establecimiento en la Universidad de Edimburgo de un centro para el estudio del racismo, el colonialismo y la violencia contra las personas negras, buscando un local como espacio comunitario y ayudando a encontrar fil&aacute;ntropos que aporten fondos, entre otras fuentes de financiaci&oacute;n externa.
    </p><p class="article-text">
        Mathieson se&ntilde;ala que la universidad tambi&eacute;n tiene mucho trabajo por delante para comprender por qu&eacute; son tan pocos los estudiantes y miembros del personal negros. Un contraste con los estudiantes asi&aacute;ticos, que representan un tercio del total, con casi 9.300 procedentes de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mercado-clandestino-labubu-falsos-china-convertido-muneco-interes-nacional_1_12499493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda&rdquo;, la Universidad de Edimburgo financiar&aacute; nuevas becas para estudiantes pertenecientes a grupos minoritarios, apunta Mathieson. &ldquo;Algunos de los recursos de la universidad pueden destinarse y se destinar&aacute;n a este fin&rdquo;, a&ntilde;ade antes de se&ntilde;alar que, tal vez, la universidad no pueda reasignar algunos fondos vinculados a la esclavitud o al colonialismo si las condiciones en que fueron donados restringen su uso a unos fines espec&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Severin Carrell/Chris Osuh]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/investigacion-revela-universidad-edimburgo-jugo-papel-descomunal-pseudociencia-racista_1_12505216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 20:30:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación revela que la Universidad de Edimburgo jugó un papel “descomunal” en la pseudociencia racista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Edimburgo,Universidad,Esclavitud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clint Smith, escritor: “No sabemos si el EEUU actual es la Alemania de 1938 o no, pero es el momento de ponerse en pie”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/clint-smith-escritor-no-si-eeuu-actual-alemania-1938-no-momento-ponerse-pie_128_12212214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b066762c-643c-4250-b700-034fc9c6bbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115439.jpg" width="4829" height="2716" alt="Clint Smith, escritor: “No sabemos si el EEUU actual es la Alemania de 1938 o no, pero es el momento de ponerse en pie”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En 1860, los 4 millones de negros esclavizados valían más que todos los bancos, fábricas y ferrocarriles juntos. Es imposible contar la historia del capitalismo americano sin ellos", sostiene el autor de 'El legado de la esclavitud'</p><p class="subtitle">Fin de la esclavitud en EEUU: Lincoln no era abolicionista, la Proclamación de Emancipación fue una estrategia militar </p></div><p class="article-text">
        Clint Smith, poeta, escritor y acad&eacute;mico, ha recorrido EEUU en busca de los lugares que mejor representan el sistema esclavista que permiti&oacute; a EEUU convertirse en la primera potencia econ&oacute;mica mundial. En su libro <a href="https://capitanswing.com/libros/el-legado-de-la-esclavitud/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'El legado de la esclavitud: c&oacute;mo recuerda EEUU su pasado m&aacute;s cruel'</a> (reci&eacute;n publicado por la editorial Capit&aacute;n Swing), el poeta escribe una historia &ldquo;m&aacute;s honesta&rdquo; de EEUU que ahora Donald Trump y los conservadores m&aacute;s reaccionarios pretenden ocultar. 
    </p><p class="article-text">
        Desde una prisi&oacute;n levantada sobre una antigua plantaci&oacute;n esclavista y en la cual un 75% de los reos son afroamericanos &mdash;un 70% de ellos, condenados a cadena perpetua&mdash; que recogen algod&oacute;n pr&aacute;cticamente sin remuneraci&oacute;n y vigilados con agentes a caballo con una pistola al hombro; a la finca del presidente Thomas Jefferson, padre fundador de la patria, desde la que escrib&iacute;a cartas sobre la libertad humana mientras ten&iacute;a en su posesi&oacute;n 600 personas esclavizadas. El recorrido de Smith es un paseo por el pasado m&aacute;s oscuro, y a menudo olvidado de manera deliberada, de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; hablamos cuando decimos que la esclavitud era el activo m&aacute;s valioso de toda la econom&iacute;a de EEUU en el siglo XIX?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue masivo. En 1860, los 4 millones de negros esclavizados val&iacute;an m&aacute;s que todos los bancos, f&aacute;bricas y ferrocarriles juntos. Las personas negras en Estados Unidos en 1860 val&iacute;an m&aacute;s que la suma de todas las manufacturas del pa&iacute;s. Es imposible contar la historia del capitalismo americano y de c&oacute;mo Estados Unidos se convirti&oacute; en una superpotencia mundial sin hablar de los siglos y siglos de mano de obra explotada que proven&iacute;a de los africanos capturados.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es algo que s&oacute;lo ocurriera en el sur. Obviamente, la esclavitud existi&oacute; principalmente en el sur durante la mayor parte de la historia de Estados Unidos, pero hubo un periodo de tiempo en el que existi&oacute; muy directamente en el norte. Adem&aacute;s, la esclavocracia del sur fue financiada y hecha posible gracias a las compa&ntilde;&iacute;as de seguros en las ciudades del norte, bancos en las ciudades del norte y financieros en las ciudades del norte.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hab&iacute;a leyes, como la ley de Esclavos Fugitivos, que requer&iacute;a que cada estado, independientemente de su ubicaci&oacute;n, participase en el intento de capturar a los negros, a menudo de manera arbitraria. Todos los estados del pa&iacute;s fueron c&oacute;mplices y participaron en el comercio de esclavos y se beneficiaron de la esclavitud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo explicar&iacute;a la conexi&oacute;n entre ese sistema esclavista hasta convertirse en la econom&iacute;a m&aacute;s poderosa del mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La infraestructura econ&oacute;mica de EEUU se construy&oacute; sobre la agricultura, que fue fundamental para su propia fundaci&oacute;n como pa&iacute;s. Todas las personas que trabajaban en los campos y las personas que recog&iacute;an el algod&oacute;n, el tabaco, que plantaban el &iacute;ndigo y trabajaban la ca&ntilde;a de az&uacute;car eran negras. Eran negros explotados. Y todas estas son las exportaciones que levantaron el comercio global de EEUU y que hicieron que se creara una nueva clase econ&oacute;mica. Por tanto, la relaci&oacute;n es directa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 1860, los 4 millones de negros esclavizados valían más que todos los bancos, fábricas y ferrocarriles juntos. Es imposible contar la historia del capitalismo americano y de cómo Estados Unidos se convirtió en una superpotencia mundial sin hablar de la esclavitud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice que ese esfuerzo por aprender del pasado y su impacto en el presente ha desencadenado un fuerte movimiento reaccionario &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cada momento de la historia de EEUU en el que ha habido progreso racial y en el que se ha dado la posibilidad de una mayor movilidad social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica para los negros, se ha producido una fuerte reacci&oacute;n en contra. El movimiento Black Lives Matter por ejemplo, fue un cambio profundo ocurrido a lo largo de una d&eacute;cada y que se aceler&oacute; a&uacute;n m&aacute;s con el asesinato de George Floyd en 2020 y las protestas globales en todo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo eso cambi&oacute; la forma en que este pa&iacute;s habla de la gente negra, cuenta su historia y pas&oacute; de entender el racismo como un fen&oacute;meno interpersonal &mdash;en el que alguien puede decir o hacer algo racista&mdash; a una realidad estructural y sist&eacute;mica en la que el racismo es parte de la pol&iacute;tica p&uacute;blica, de la legislaci&oacute;n y de las decisiones judiciales y c&oacute;mo sigue dando forma a nuestras instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que cuando m&aacute;s personas comienzan a contar esta nueva historia, que tambi&eacute;n es una historia m&aacute;s honesta, hay muchos estadounidenses que se sienten profundamente inc&oacute;modos. Si tienes que contar una nueva historia sobre Estados Unidos, para muchos estadounidenses eso significa tambi&eacute;n que tienes que contar una nueva historia sobre ti mismo y sobre tu familia y tienes que contar una nueva historia sobre por qu&eacute; tienes ciertas cosas y derechos que otras personas no tienen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; nos dice de EEUU que Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores, escribiese sobre la libertad del ser humano mientras pose&iacute;a centenares de esclavos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Monticello [plantaci&oacute;n de Thomas Jefferson] el gu&iacute;a me dec&iacute;a que cuando &eacute;l o sus colegas tratan de contar la vida del presidente &mdash;como que pose&iacute;a 600 personas esclavizadas, que incluso esclaviz&oacute; a cuatro de sus propios hijos, que consideraba inferiores a los negros, y que dec&iacute;a que eran incapaces de amar&mdash; y su horrible historia de racismo, todos los d&iacute;as hay visitantes blancos que les acusan de mentir. 
    </p><p class="article-text">
        Para ellos, si tienes que contar una historia diferente sobre Jefferson, tienes que contar una historia diferente sobre EEUU y si tienes que contar una historia diferente sobre Am&eacute;rica, tienes que contar una historia diferente sobre ti mismo. La gente prefiere operar en la mitolog&iacute;a y agarrarse a las historias que le han contado en la escuela o su familia, pero no reflejan toda la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Se sienten muy c&oacute;modos con las historias que cuentan sobre s&iacute; mismos. Se sienten muy c&oacute;modos creyendo que la raz&oacute;n por la que tienen ciertas cosas es simplemente resultado de su duro trabajo o el de su familia. No quieren aceptar que el pa&iacute;s en el que viven o su propio estatus social, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico est&aacute; relacionado con la explotaci&oacute;n de otras personas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia que los estadounidenses cuentan sobre sí mismos a menudo es que somos los buenos y hemos salvado al mundo. Que somos el bastión de la libertad y el ejemplo de la democracia. Está claro que en 2025 somos nosotros los disruptores del orden mundial en el peor sentido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que estamos viendo ahora por parte de muchos estados y la Casa Blanca son intentos de crear una sensaci&oacute;n de miedo, concretamente en el sector de la educaci&oacute;n, para evitar que los maestros ense&ntilde;en la historia que explica c&oacute;mo nuestra sociedad ha llegado hasta aqu&iacute;. Su esperanza es que si la historia no se ense&ntilde;a, la gente no tendr&aacute; que hacerse preguntas de por qu&eacute; ellos pueden tener algo y otros no.
    </p><p class="article-text">
        Pero la raz&oacute;n por la que una comunidad en EEUU presenta diferencias respecto a otra no se debe a las personas que integran esas comunidades, sino a lo que se ha hecho o se ha extra&iacute;do de esas comunidades generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n. Sin embargo, si no entiendes la historia, pensar&aacute;s que la raz&oacute;n por la que los negros tienen peores resultados sanitarios, econ&oacute;micos, sociales y acad&eacute;micos se debe de alguna manera a algo que los negros han hecho mal en lugar de a las cosas que se han hecho contra los negros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Trump es una de esas respuestas reaccionarias, &iquest;no? Uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s emotivos del libro es su visita al Museo Afroamericano de Washington con su abuelo. Trump ha dicho que ese museo es ideol&oacute;gico y pretende reescribir la gran historia de EEUU &iquest;Qu&eacute; opina y qu&eacute; espera de la actual presidencia en este sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trump va a fracturar cada vez m&aacute;s la forma en que se ense&ntilde;a la historia estadounidense. Habr&aacute; algunas personas que redoblen su compromiso con la ense&ntilde;anza de esta historia como una forma de combatir el fascismo y autoritarismo creciente en nuestra sociedad; y luego habr&aacute; algunas personas que, ya sea porque ideol&oacute;gicamente est&aacute;n alineados con Trump o porque teman represalias &mdash;como una retirada de la financiaci&oacute;n o ser despedidos&mdash;, que no lo har&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, por ejemplo, hay cosas en mi vida que he hecho de las que estoy orgulloso y cosas en mi vida de las que estoy avergonzado. Cuando cuento la historia de m&iacute; mismo, no puedo contar s&oacute;lo la historia de las cosas buenas que he hecho e ignorar el resto. Ser&iacute;a pintar una imagen incompleta de lo que soy. Pues con Estados Unidos ocurre lo mismo. 
    </p><p class="article-text">
        La historia que los estadounidenses cuentan sobre s&iacute; mismos a menudo es que somos los buenos y hemos salvado al mundo muchas veces. Que somos el basti&oacute;n de la libertad y el ejemplo de la democracia. Eso ha sido una historia mucho m&aacute;s complicada de lo que los estadounidenses quieren aceptar y ahora en 2025 ni siquiera es una historia que podemos pretender decirnos a nosotros mismos porque est&aacute; claro que somos nosotros los disruptores del orden mundial en este momento en el peor sentido. Uno tiene que contar la historia de racismo, xenofobia, imperialismo y cr&iacute;menes de guerra de EEUU.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los paralelismos entre nuestro sistema de prisiones y la esclavitud son claros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Explica que la Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n de Lincoln no era el documento radical e integrador que la mayor&iacute;a cree y que a menudo es malinterpretado.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente cree que fue la Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n la que puso fin a la esclavitud, pero la Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n se firm&oacute; el 1 de enero de 1863 y fue en gran medida un documento militar. Fue un documento que anunci&oacute; el fin de la esclavitud en los estados confederados, pero Lincoln s&oacute;lo podr&iacute;a hacer cumplir ese edicto si la Uni&oacute;n llegaba y conquistaba esos estados. La Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n fue el comienzo de un largo proceso de libertad para los negros que dur&oacute; a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Incluso despu&eacute;s de la guerra, hab&iacute;a focos de lugares donde no hab&iacute;a soldados de la Uni&oacute;n y no hab&iacute;a manera de que los negros recibieran informaci&oacute;n de que la guerra y la esclavitud hab&iacute;an terminado. La esclavitud no termin&oacute; en un solo d&iacute;a: no fue la Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n, no fue la rendici&oacute;n del general Robert E. Lee y ni siquiera fue la firma de la 13 Enmienda.
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                &#039;El legado de la esclavitud&#039; ganó el Premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros de No Ficción y fue seleccionado como uno de los diez mejores libros de 2021 por el The New York Times.                            </span>
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        <strong>En el norte segu&iacute;a habiendo esclavos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. Si fuiste esclavizado en Maryland, que no era parte de la Confederaci&oacute;n, la Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n no fue el documento que te dio la libertad. La esclavitud no termin&oacute; en Maryland hasta mucho despu&eacute;s. La Proclamaci&oacute;n de Emancipaci&oacute;n fue tambi&eacute;n un documento que ten&iacute;a la intenci&oacute;n de evitar que Gran Breta&ntilde;a y Francia entrasen en el conflicto del lado de la Confederaci&oacute;n, porque el edicto convert&iacute;a la guerra en una batalla contra la esclavitud. Gran Breta&ntilde;a y Francia, d&eacute;cadas despu&eacute;s de haber terminado con la esclavitud, ahora eran naciones antiesclavitud y por eso era menos probable que apoyaran a la Confederaci&oacute;n a pesar de que muchos de sus propios intereses econ&oacute;micos estaban enraizados en la Confederaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n permiti&oacute; que cientos de miles de soldados negros se alistaran y lucharan por la uni&oacute;n, sin quien es muy probable que la Uni&oacute;n no hubiese ganado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alguna batalla hoy en EEUU que por su importancia e impacto pueda ser recordada en el futuro como hoy se recuerda la lucha contra la esclavitud? &iquest;Cu&aacute;l es la lucha contra la esclavitud de hoy en d&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que estamos en medio de una batalla por nuestra democracia en Estados Unidos. Tenemos un presidente que est&aacute; derrumbando a diario un pa&iacute;s que la gente pas&oacute; cientos de a&ntilde;os construyendo. Est&aacute; destrozando las normas, la econom&iacute;a, haciendo caso de las &oacute;rdenes judiciales&hellip; est&aacute; haciendo desaparecer a la gente que no est&aacute; de acuerdo con &eacute;l. Personas que, bajo el pretexto del antisemitismo, simplemente abogan por la libertad de los palestinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un momento de profundo cambio en la historia global. Todav&iacute;a es muy pronto y no sabemos d&oacute;nde acabaremos. No sabemos si esto es la Alemania de 1938 o el EEUU de 1920, pero creo que ahora es el momento de hablar y ponerse en pie. Es algo muy diferente a la esclavitud, pero ahora estamos en un momento pol&iacute;tico profundamente importante en el que se determinar&aacute; la trayectoria de la historia mundial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en medio de una batalla por nuestra democracia en Estados Unidos y tenemos un presidente que está derrumbando a diario un país que la gente pasó cientos de años construyendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el impacto de la esclavitud en la construcci&oacute;n de la sociedad estadounidense actual y qu&eacute; ha quedado desde entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo nuestro orden econ&oacute;mico y pol&iacute;tico es un remanente del periodo de esclavitud. Lo que la gente olvida es que la esclavitud existi&oacute; en las colonias brit&aacute;nicas y luego en Estados Unidos durante unos 250 a&ntilde;os y no ha existido durante unos 160. Por tanto, es una instituci&oacute;n que existi&oacute; durante casi un siglo m&aacute;s de lo que no lo ha hecho y una instituci&oacute;n en la que todav&iacute;a hay personas que amaban y que fueron criados por personas nacidas en la esclavitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El abuelo de mi abuelo fue esclavizado. Cuando mis dos hijos peque&ntilde;os se sientan en el regazo de mi abuelo, me imagino a mi abuelo sentado en el regazo de su abuelo. 
    </p><p class="article-text">
        Si uno va a un lugar como la Prisi&oacute;n Angola, construida sobre una antigua plantaci&oacute;n, donde el 75% de las personas encarceladas son hombres negros y el 70% cumple cadena perpetua, es imposible no preguntarse cu&aacute;les son los fallos de nuestra memoria colectiva y de nuestra comprensi&oacute;n de la historia que permiten que tengamos un lugar que encarcela desproporcionadamente a hombres negros que cumplen cadena perpetua y que recogen algod&oacute;n y otras cosechas pr&aacute;cticamente sin pago alguno mientras alguien les vigila a caballo con una pistola sobre el hombro.
    </p><p class="article-text">
        Los paralelismos, especialmente en nuestro sistema de encarcelamiento a una historia de esclavitud est&aacute;n todav&iacute;a con nosotros. La acad&eacute;mica Cynthia Hartman, profesora en Columbia, habla de ello como la vida despu&eacute;s de la esclavitud, es decir, c&oacute;mo los restos y los residuos de la esclavitud siguen dando forma a la infraestructura social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que tenemos hoy en d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Biosca Azcoiti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/clint-smith-escritor-no-si-eeuu-actual-alemania-1938-no-momento-ponerse-pie_128_12212214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Apr 2025 20:26:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clint Smith, escritor: “No sabemos si el EEUU actual es la Alemania de 1938 o no, pero es el momento de ponerse en pie”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recorre la ruta de los esclavos para entender África Occidental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-esclavos-ouidah-conmemorar-dia-mundial-victimas-esclavitud-pm_1_12146542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff7ba916-efbe-43c3-a8cb-8593bcfeecd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113886.jpg" width="4640" height="2610" alt="Paisajística durante la ruta de los esclavos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Benín es clave para conmemorar el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Esclavitud</p><p class="subtitle">El mercado de esclavos de Stone Town, la ciudad de piedra de Zanzíbar</p></div><p class="article-text">
        Hay <strong>momentos en la historia</strong> del ser humano que le quitan todo el sentido a ese adjetivo. Nuestro paso por el mundo ha dejado atr&aacute;s <strong>regueros de sangre y sufrimiento</strong>, familias rotas, ciudades devastadas. <a href="https://www.eldiario.es/politica/ucrania-cifra-7-000-civiles-muertos-inicio-guerra_1_9286682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo sigue haciendo</a>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a Internacional de Recuerdo de las V&iacute;ctimas de la Esclavitud y la Trata Transatl&aacute;ntica de Esclavos</strong> -que se conmemora el pr&oacute;ximo 25 de marzo- ofrece la oportunidad de homenajear y recordar a aquellos que sufrieron y murieron a manos de este <a href="https://www.eldiario.es/economia/esclavitud-no-problema-pasado-aumentando-alcanza-50-millones-personas-mundo_1_9310704.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brutal sistema de esclavitud</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>superioridad racial que los europeos impusieron</strong> en las <strong>costas de &Aacute;frica</strong> para llevarse consigo mano de obra barata a las Am&eacute;ricas es uno de los pasajes m&aacute;s duros de nuestro pasado. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/benin-siguen-muriendo-mujeres-pese-leyes-aborto-permisivas-africa_1_10110444.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Pa&iacute;ses como Ben&iacute;n</strong></a> todav&iacute;a recuerdan. Algo as&iacute; no se olvida.
    </p><p class="article-text">
        Pude recorrer de primera mano la ruta de los esclavos y conocer la historia detr&aacute;s de los monumentos erguidos para conmemorarla. Todo ello en <a href="https://youtube.com/@adddrii17?si=3gw7UV0YkqP4pWmR" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi canal de YouTube</a>, donde <strong>viajo por &Aacute;frica y muestro el continente</strong> a trav&eacute;s de mis ojos.
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            </figure><h2 class="article-text">La historia detr&aacute;s de la trata de esclavos</h2><p class="article-text">
        Para entender este d&iacute;a conmemorativo, debemos conocer nuestra historia, la huella imborrable que dejamos en las <strong>costas de &Aacute;frica hace 500 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/europa-recomponer-relacion-africa-si-exorciza-fantasmas-coloniales_129_7167317.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 1556 desembarcaron los primeros europeos</a> y establecieron con el rey de Dahomey -como entonces se llamaba Ben&iacute;n- puestos comerciales en las costas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La trata de esclavos comenz&oacute;</strong> (a finales del s. XVII) por la necesidad de mano de obra barata en Am&eacute;rica. Agadja, rey de Dahomey, conquist&oacute; todo el territorio benin&eacute;s hasta las costas del pa&iacute;s para tener m&aacute;s ciudadanos bajo su mandato. <strong>M&aacute;s esclavos que poder vender</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1717 cientos de ellos se reunieron para huir. Al llegar a las orillas del lago Neku&eacute; escapando de los cazadores se toparon con una de las mayores dificultades de su huida: no sab&iacute;an nadar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue la magia vud&uacute; la que permiti&oacute; que los cocodrilos del lago se volvieran mansos y nos permitiesen montar en sus lomos. Los animales nos llevaron hasta un islote en medio del lago, donde se origin&oacute; el ancestral Ganvi&eacute;&rdquo;, cuentan los aut&oacute;ctonos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>no todos corrieron la misma suerte</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Los lugares m&aacute;s impactantes de la ruta de los esclavos</h2><p class="article-text">
        Para todas las personas que el rey Agadja captur&oacute;, el conocido peregrinaje part&iacute;a desde el <strong>centro de la ciudad de Ouidah</strong>, una de las zonas de <strong>mayor comercio de esclavos en el siglo XVII</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta all&iacute; eran arrastradas familias enteras de los actuales Togo, N&iacute;ger, Nigeria y Ghana para partir forzosamente hasta el mar.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Plaza de la subasta:</strong> el inicio del calvario. En ella, el rey de Dahomey comerciaba con los europeos la venta de sus  habitantes. Una vez estos elegian su mercanc&iacute;a, los esclavos  eran marcados a fuego en carne viva con la se&ntilde;al de su comprador.</li>
                                    <li><strong>&Aacute;rbol del olvido: </strong>tras ello, eran arrastrados a este &aacute;rbol. Uno de los puntos m&aacute;s importantes de <strong>la ruta de los esclavos</strong>. En &eacute;l, los esclavos eran obligados a despedirse de sus ra&iacute;ces a trav&eacute;s de un rito animista -religi&oacute;n predominante en &Aacute;frica Occidental, a&uacute;n practicada-. Deb&iacute;an dar vueltas alrededor del &aacute;rbol para, seg&uacute;n el rito, olvidar su pasado, su cultura y a sus familias.</li>
                                    <li><strong>Memorial </strong><em><strong>zoma&iuml;</strong></em><strong>: </strong>una vez despojados de todo, los esclavos eran arrastrados al interior de los <em>zoma&iuml;</em>, barracas oscuras con el espacio justo para acuclillarse. Ten&iacute;an que hacer sus necesidades en aquellas diminutas cajas, <strong>sin comer ni beber</strong>, desprovistos de cualquier tipo de humanidad. Al pasar las semanas, los europeos abr&iacute;an los <em>zoma&iuml; </em>y hac&iacute;an el <strong>primer cribaje de esclavos</strong>. Los muertos y aquellos en estado de extrema debilidad era arrojado a una fosa com&uacute;n. Los supervivientes estaban listos para el viaje.</li>
                                    <li><strong>Muro de las lamentaciones: </strong>en el lugar donde entonces hubo una fosa, hoy un muro dise&ntilde;ado por un artista benin&eacute;s es un memorandum del sufrimiento y calamidades que tuvieron que pasar.</li>
                                    <li><strong>&Aacute;rbol del retorno</strong>: a los esclavos se les permit&iacute;a hacer un &uacute;ltimo rito antes del &uacute;ltimo punto de la ruta. Siguiendo una tradici&oacute;n animista, daban tres vueltas alrededor de este &aacute;rbol -sabiendo que no volver&iacute;an con vida de Am&eacute;rica- para que su alma pudiese volver a su tierra natal post-mortem.</li>
                            </ol>
            </div><h2 class="article-text">La puerta de no retorno: el &uacute;ltimo adi&oacute;s a &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        Como broche final a este calvario, los esclavos eran obligados a subir a los barcos y transportados a la fuerza. Actualmente, el lugar cuenta con la obra titulada &ldquo;<strong>la puerta de no retorno</strong>&rdquo;, punto de reuni&oacute;n y ocio por lo que significa. 
    </p><p class="article-text">
        A mano izquierda del monumento vemos la <strong>representaci&oacute;n de aquellos esclavos</strong> que una vez llegados a las costas aceptaban su destino y sub&iacute;an a las naves. A mano derecha, aquellos que al llegar a la playa se quitaban la vida para morir en su tierra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La puerta de no retorno                            </span>
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        Solo <strong>quien ha visitado Ouidah </strong>comprende c&oacute;mo sus ciudadanos mantienen viva la memoria y el pasado esclavista; y c&oacute;mo los antiguos luagares de trata y esclavitud se han reestructurado socialmente como zonas de ocio y reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as como este -en<strong> Recuerdo de las V&iacute;ctimas de la Esclavitud</strong>-<strong> </strong>es necesario sentarnos a escuchar -o leer, como es el caso- esta historia. <strong>Conocer el pasado de esclavitud</strong> y, sin hablar demasiado, plantearnos preguntas que hemos olvidado hacernos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-esclavos-ouidah-conmemorar-dia-mundial-victimas-esclavitud-pm_1_12146542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 12:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recorre la ruta de los esclavos para entender África Occidental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,Guía de viaje,Esclavitud,África,Casa África,Trata de personas,Trata de mujeres,Memoria Histórica,Turismo,Turismo cultural,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los grilletes de hierro que demuestran las crueles condiciones en las que trabajaban los esclavos en las minas de Egipto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/grilletes-hierro-demuestran-crueles-condiciones-trabajaban-esclavos-minas-egipto-pm_1_12152932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f6515f-3126-4968-aecb-c4573491fe4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114034.jpg" width="1560" height="878" alt="Los grilletes de hierro que demuestran las crueles condiciones en las que trabajaban los esclavos en las minas de Egipto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque permitían tener las manos libres, caminar con ellos habría sido “lento y agotador, sobre todo dado su peso”, destacan los autores de una nueva investigación</p><p class="subtitle">¿A qué huelen las momias del antiguo Egipto?
</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores de la<strong> mina de oro de Ghozza</strong> trabajaron en <strong>crueles condiciones </strong>y bajo un r<strong>&eacute;gimen de esclavitud </strong>durante el <strong>per&iacute;odo ptolemaico </strong>de <a href="https://www.eldiario.es/spin/hallada-luxor-primera-tumba-faraon-tutankamon-ocupante-pm_1_12078472.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Egipto</a>. As&iacute; lo respalda el hallazgo de un grupo de arque&oacute;logos que han encontrado dos pares de pesados grilletes de hierro en la zona, seg&uacute;n una <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/iron-shackles-from-the-ptolemaic-gold-mines-of-ghozza-egypt-eastern-desert/7E4AA2794B6BE4CE5B7944300FC30C49" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> recientemente publicada en la revista <em>Antiquity</em>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio dirigido por B&eacute;rang&egrave;re Redon se centr&oacute; espec&iacute;ficamente en el per&iacute;odo ptolemaico, que surgi&oacute; tras la conquista del pa&iacute;s por Alejandro Magno en el a&ntilde;o 332 a. C. Este per&iacute;odo fue conocido, entre otras cosas, por el<strong> auge de la miner&iacute;a de oro</strong>, utilizado en buena medida para financiar obras p&uacute;blicas y realizar campa&ntilde;as en el Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigadores centr&oacute; sus esfuerzos en la mina Ghozza, que tuvo dos fases principales de ocupaci&oacute;n a finales del siglo III. Ah&iacute;, se encontraron <strong>dos pares de grilletes</strong>. El primero, compuesto por siete anillos de pie y dos eslabones articulados. El segundo juego, que inclu&iacute;a cuatro eslabones y dos fragmentos de anillo, estaba esparcido por el suelo, junto con otros objetos de hierro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Uno de los dos pares de grilletes encontrados en la mina                            </span>
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        Los autores sostienen que estos grilletes no estaban destinados a sujetar animales, porque en el desierto oriental se usaban t&iacute;picamente ataduras de cuerda para ese fin. Al contrario, estaban dise&ntilde;ados para uso humano porque se cerraban alrededor de los tobillos del prisionero y se necesitaba ayuda para quitarlo. Si bien permit&iacute;an tener las manos libres, caminar con ellos habr&iacute;a sido<strong> &ldquo;lento y agotador, sobre todo dado su peso&rdquo;</strong>, destacan.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los grilletes, un artefacto poco documentado en Egipto</strong></h2><p class="article-text">
        Este grupo de arque&oacute;logos apunta a que se trata de un <strong>descubrimiento &ldquo;excepcional en muchos aspectos&rdquo; </strong>y por varios motivos. El primero, porque arroja luz sobre la situaci&oacute;n de algunos trabajadores de la mina de Ghozza, que adem&aacute;s coinciden con referencias literarias antiguas que tambi&eacute;n describen las duras condiciones que soportaban los mineros durante el per&iacute;odo ptolemaico de Egipto. Aunque no est&aacute; claro su condici&oacute;n: prisioneros de guerra, criminales convictos o esclavos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el hallazgo proporciona <strong>&ldquo;evidencia arqueol&oacute;gica&rdquo; sobre grilletes</strong>, un artefacto rara vez documentado en Egipto, aparte del texto de Agat&aacute;rquides y un papiro contempor&aacute;neo, especialmente en el contexto de las minas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/grilletes-hierro-demuestran-crueles-condiciones-trabajaban-esclavos-minas-egipto-pm_1_12152932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2025 11:56:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los grilletes de hierro que demuestran las crueles condiciones en las que trabajaban los esclavos en las minas de Egipto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Minería,Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La infàmia’: la exposición que revisa el pasado esclavista de la burguesía catalana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/infamia-exposicion-revisa-pasado-esclavista-burguesia-catalana_1_12074439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3173270c-670d-46a3-8368-bdb0d93c2c38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La infamia’: la exposición que revisa el pasado esclavista de la burguesía catalana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museu Marítim de Barcelona acoge una muestra que busca reflexionar sobre la riqueza que emergió en Catalunya desde finales del siglo XVIII y que se basó en buena parte en el tráfico y la explotación de esclavos procedentes de África </p><p class="subtitle">Zahara: “Si los festivales no meten a mujeres en sus carteles es porque no les apetece”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A todo Estados Unidos se enviaron, a lo largo de su historia esclavista, poco m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas esclavizadas, procedentes en su mayor&iacute;a de &Aacute;frica; a Cuba sabemos que se enviaron casi un mill&oacute;n&rdquo;, explica a las puertas de la exposici&oacute;n <a href="https://www.mmb.cat/es/exposiciones/la-infamia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La inf&agrave;mia. La participaci&oacute; catalana en l'esclavatge colonial</em></a><em> </em>Mart&iacute;n Rodrigo Alharilla, profesor titular de Historia Contempor&aacute;nea del Departamento de Humanidades de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y experto en el esclavismo colonial de Cuba en el siglo XIX. 
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo Alharilla, que ha actuado como asesor acad&eacute;mico de la citada muestra, que se puede ver en el Museu Mar&iacute;tim de Barcelona hasta el 5 de octubre, a&ntilde;ade otro dato si cabe m&aacute;s escalofriante: &ldquo;En Estados Unidos los esclavos se reprodujeron hasta alcanzar los cinco millones, pero en Cuba, dadas las condiciones de vida de los ingenios [los centros de plantaci&oacute;n y extracci&oacute;n de ca&ntilde;a de az&uacute;car], apenas llegaban a viejos y la poblaci&oacute;n esclava no creci&oacute;&rdquo;. &ldquo;Fue un sistema realmente genocida&rdquo;, apostilla este historiador, que en su d&iacute;a tambi&eacute;n puso de relieve <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/antepasados-traficantes-esclavos-jose-antonio-primo-rivera_129_10498392.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado esclavista de la familia materna de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Mireia Mayolas, jefa de Exposiciones y Actividades del Museu Mar&iacute;tim, explica que la voluntad del museo al acoger <em>La infamia </em>es &ldquo;llevar los hallazgos recientes en este campo a la reflexi&oacute;n p&uacute;blica en Catalunya, en consonancia con las revisiones de la mirada colonial que actualmente est&aacute;n poniendo en marcha numerosas instituciones&rdquo;. Ambos est&aacute;n de acuerdo en que &ldquo;Catalunya tiene que reconocer y asumir esta parte de su pasado&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Emulando la bodega de un barco negrero</h2><p class="article-text">
        Junto a ellos, han participado en la organizaci&oacute;n de la muestra Ignasi Cristi&agrave;, como autor del proyecto museogr&aacute;fico, y Antoni Tortajada como autor del guion que articula la exposici&oacute;n.  <span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">&ldquo;Ha sido Tortajada quien ha concebido el espacio como si fuera la bodega de un barco negrero del siglo XIX&rdquo;, explica Rodrigo Alharilla. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Grabado de la caza de una persona esclavizada en la muestra &#039;La infamia&#039;                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">De este modo, en las poco m&aacute;s de tres salas que comprende la exposici&oacute;n &ndash;que no tiene un gran tama&ntilde;o ni cuenta con objetos de gran valor, pero s&iacute; explica de un modo accesible y sin medias tintas lo que supuso el sistema econ&oacute;mico esclavista&ndash;, el o la visitante camina por un pasillo central que tiene a los lados celdas con barras de madera donde se exponen los distintos objetos. </span>
    </p><p class="article-text">
        La idea es que nos sintamos como traficantes en el barco, mirando a las personas encerradas a ambos lados, pero en lugar de seres humanos secuestrados, y arrancados de sus hogares, vemos objetos que nos cuentan su historia y, sobre todo, la del sistema que les arrebat&oacute; la libertad y la dignidad. Tanto al principio como al fin del espacio de la muestra, precedi&eacute;ndola y remat&aacute;ndola, se encuentran dos &aacute;reas circulares. 
    </p><h2 class="article-text">El origen de la ciudad de los prodigios</h2><p class="article-text">
        La primera nos habla de la riqueza que gener&oacute; en Catalunya &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/esclavitud-colonialismo-barcelona-catalunya_1_4605022.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal motor</a>, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/michael-zeuske-historiador-economia-imperio-espanol-funciono-brazos-esclavos_1_8465478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero no el &uacute;nico</a>, esclavista de Espa&ntilde;a&ndash; este perverso sistema. De este modo, se entra a la exposici&oacute;n por una puerta que simula un cortinaje de terciopelo rojo como los del Liceu, &aacute;gora donde se reun&iacute;a la burgues&iacute;a catalana decimon&oacute;nica, emergida en buena parte del esclavismo. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez cruzado el umbral, abundan las fotograf&iacute;as de la boyante Barcelona que emergi&oacute; a lo largo del siglo XIX y cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n lleg&oacute; en 1888, a&ntilde;o de la primera Exposici&oacute;n Universal. Una Barcelona que describi&oacute; con maestr&iacute;a &ndash;pero obviando su oscura cara esclavista&ndash; Eduardo Mendoza en su novela <em>La ciudad de los prodigios </em>(Seix Barral, 1986).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un mapa interactivo con edificios barceloneses construidos con dinero de la esclavitud en la exposición &#039;La infàmia&#039;, del Museu Marítim de Barcelona                            </span>
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        Se trata de una Barcelona que hab&iacute;a visto caer las antiguas murallas medievales y se expand&iacute;a por la falda de la sierra litoral con palacios y casas modernistas que eran prodigios de riqueza y arquitectura que todav&iacute;a hoy perduran y que admiran a miles de turistas cada d&iacute;a. &iquest;De d&oacute;nde ven&iacute;a toda aquella opulencia? Esa es la pregunta que responde <em>La inf&agrave;mia </em>a lo largo de las siguientes salas. 
    </p><p class="article-text">
        Como pre&aacute;mbulo, la muestra nos ofrece un gran panel t&aacute;ctil e interactivo con un mapa del <em>Eixample</em>, el barrio barcelon&eacute;s donde se concentra la mayor&iacute;a de las casas modernistas. En el mapa est&aacute;n se&ntilde;alados una serie de edificios que fueron construidos con dinero o bien del tr&aacute;fico de esclavos o con su explotaci&oacute;n en los ingenios, los cafetales o las f&aacute;bricas de tabaco. Podemos pulsar con el dedo y ver la familia que los construy&oacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Traficante, una profesi&oacute;n de riesgo</h2><p class="article-text">
        Ya dentro de lo que es propiamente el pasillo en forma de bodega, se pueden observar numerosos cuadros de naves que estuvieron dedicadas al tr&aacute;fico de esclavos. Muchas se constru&iacute;an en las playas de la zona del Maresme y las comarcas litorales de Girona, pobres en cuanto a producci&oacute;n agr&iacute;cola, pero ricas en armadores y marineros avezados. Fue una zona que dio muchos traficantes. En cambio, al sur de Barcelona, mucho m&aacute;s rico agrariamente, la mayor&iacute;a de emigrantes que se enriquecieron lo hizo con el comercio o los ingenios, seg&uacute;n sostiene el historiador. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez el tr&aacute;fico de esclavos fue declarado ilegal por parte de la comunidad internacional, a partir de 1820, la profesi&oacute;n se volvi&oacute; arriesgada, aunque continu&oacute; unos a&ntilde;os m&aacute;s por parte de los traficantes catalanes&rdquo;, cuenta Rodrigo Alharilla, que se&ntilde;ala varios cuadros de la muestra que ilustran persecuciones de barcos. &ldquo;Son exvotos en agradecimiento a Dios por haber escapado de una persecuci&oacute;n de naves inglesas que luchaban contra el tr&aacute;fico de esclavos&rdquo;, revela. Estos cuadros sol&iacute;an colgarse en iglesias y ermitas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un barco negrero en la exposición &#039;La infàmia&#039;                            </span>
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        &ldquo;No todos los burgueses catalanes eran traficantes o terratenientes esclavistas&rdquo;, matiza el profesor de la UPF, que explica que la muestra no busca se&ntilde;alar a determinados negreros o indianos, &ldquo;sino poner en relieve un sistema econ&oacute;mico tan peculiar como perverso, del que tambi&eacute;n participaban los industriales de aqu&iacute;, que fabricaban para las colonias, o los agricultores que produc&iacute;an vinos y aceite para abastecer Ultramar&rdquo;. De hecho, el historiador aclara que la revoluci&oacute;n industrial que experimenta Catalunya a lo largo del siglo XX se financia con el dinero de las colonias, en un claro ejemplo de lo que Marx denominaba &ldquo;<a href="https://es.m.wikipedia.org/wiki/Acumulaci%C3%B3n_originaria" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">acumulaci&oacute;n primitiva del capital</a>&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cuba, la regi&oacute;n m&aacute;s rica de la Espa&ntilde;a imperial</h2><p class="article-text">
        Agrega que &ldquo;era frecuente que el traficante que se enriquec&iacute;a optara pronto por dejar el tr&aacute;fico y se establec&iacute;a como industrial en Catalunya o terrateniente en Cuba o Puerto Rico&rdquo;. A&ntilde;ade tambi&eacute;n que, en realidad, aunque el tr&aacute;fico fuera abolido, el sistema esclavista perdur&oacute; hasta 1886, siendo la isla de Cuba el &uacute;ltimo territorio de Am&eacute;rica en abolir la esclavitud. &ldquo;Cuba fue al final una colonia muy peculiar&rdquo;, observa, &ldquo;porque su producci&oacute;n no abastec&iacute;a a la metr&oacute;poli, sino que era al rev&eacute;s: Catalunya la alimentaba y Cuba vend&iacute;a su az&uacute;car a Estados Unidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; era hasta el punto, asegura Rodrigo Alharilla, de que &ldquo;Cuba en manos del comercio catal&aacute;n lleg&oacute; a ser la regi&oacute;n m&aacute;s rica de Espa&ntilde;a&rdquo;. Y da un ejemplo de c&oacute;mo funcionaba este sistema circular, siempre basado en la mano de obra esclava: &ldquo;Los barcos sal&iacute;an cargados de la costa catalana con aceite, vino y otros productos y navegaban hasta el puerto de Mar del Plata, donde intercambiaban la mercanc&iacute;a por tasajo, una carne seca de vacuno que luego llevaban a Cuba y la vend&iacute;an para alimentar a los esclavos de los ingenios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tasajo, prosigue el acad&eacute;mico, se cambiaba en La Habana o Santiago por az&uacute;car, que los mismos barcos llevaban luego a Nueva Orleans, donde lo vend&iacute;an a cambio de algod&oacute;n. Finalmente, este algod&oacute;n se llevaba a Catalunya de regreso y serv&iacute;a para alimentar la revoluci&oacute;n textil que vest&iacute;a a toda Espa&ntilde;a desde las factor&iacute;as catalanas.  
    </p><h2 class="article-text">La esclavitud en el origen del racismo</h2><p class="article-text">
        Junto a fotograf&iacute;as de la poblaci&oacute;n esclava y de planos de la estructura de los ingenios, la muestra expone la &uacute;ltima de las salas una gran maqueta de un ingenio azucarero, con su f&aacute;brica, sus campos y los barracones donde viv&iacute;a la poblaci&oacute;n esclavizada. &ldquo;Ten&iacute;an unos huertos que pod&iacute;an cultivar para vender los productos y ahorrar algo de dinero&rdquo;, relata Rodrigo Alharilla. 
    </p><p class="article-text">
        Apostilla que el objetivo del dinero era poder comprar a la larga la libertad. El sistema consideraba que si un esclavo ahorraba para comprar su libertad, es que se hab&iacute;a civilizado y se hab&iacute;a hecho persona. Merec&iacute;a en consecuencia la libertad, o as&iacute; lo establec&iacute;a la mentalidad cristiana de entonces para lavar su conciencia. El experto recalca que el sistema termin&oacute; de toda manera abolido merced a su inmoralidad, tal como se puede ver en los compases finales de la muestra, donde se exhiben carteles de la &eacute;poca a favor y en contra del esclavismo.
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                Un visitante recorre &#039;La Infamia. La participación catalana en el esclavismo colonial&#039;                            </span>
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        <em>Finalmente, La inf&agrave;mia</em> termina en un segundo espacio circular que nos expone ante el audiovisual <em>Una historia de reconciliaci&oacute;n</em>, creado por la cineasta guineana Sally Fenaux expresamente para la ocasi&oacute;n, que interpela al p&uacute;blico actual sobre la persistencia del racismo y su relaci&oacute;n con la esclavitud como hecho perpetuador de prejuicios. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n expone retratos de numerosas personalidades de origen africano del mundo que han actuado como l&iacute;deres globales: desde Nelson Mandela a Martin Luther King o el atleta Jesse Owens. &ldquo;Tortajada ha organizado la exposici&oacute;n de manera que al entrar en ella puedas vislumbrar el final, como un rayo de optimismo que acabe con toda esta pesadilla&rdquo;, dice para terminar Mart&iacute;n Rodrigo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/infamia-exposicion-revisa-pasado-esclavista-burguesia-catalana_1_12074439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Feb 2025 21:20:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La infàmia’: la exposición que revisa el pasado esclavista de la burguesía catalana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Catalunya,Colonialismo,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Capitalismo de esclavos y guerras comerciales por el azúcar: cómo el ‘oro dulce' conquistó el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/capitalismo-esclavos-guerras-comerciales-azucar-oro-dulce-conquisto-mundo_1_11999360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c18e492-62a0-4536-a00b-c1b9873798b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110380.jpg" width="1878" height="1056" alt="Capitalismo de esclavos y guerras comerciales por el azúcar: cómo el ‘oro dulce&#039; conquistó el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador holandés Ulbe Bosma repasa la historia del comercio azucarero desde los primigenios cultivos indios hasta un comercio global que descansó durante siglos en el trabajo esclavo en colonias como Cuba o Java</p><p class="subtitle">Michael Zeuske: "La economía del imperio español funcionó con los brazos de los esclavos"
</p></div><p class="article-text">
        Desde que en alg&uacute;n lugar de la India, hace miles de a&ntilde;os, un campesino decidi&oacute; cocer el jugo de la ca&ntilde;a de az&uacute;car, hasta la facturaci&oacute;n global actual de 180 millones de toneladas anuales de este c&eacute;lebre y dulce cristal granulado, la sacarosa ha jugado un papel protagonista en la historia del comercio mundial. Tambi&eacute;n de la econom&iacute;a y de la pol&iacute;tica. Desde luego mucho m&aacute;s de lo que uno piensa cuando coge un sobre para ech&aacute;rselo al caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente en los &uacute;ltimos 300 a&ntilde;os, el cultivo del az&uacute;car ha moldeado pa&iacute;ses y paisajes enteros, m&aacute;s que ninguno Cuba o la isla de Java, en Indonesia. Sin la colonia espa&ntilde;ola en las Antillas, que lleg&oacute; a ser la primera exportadora mundial, no se entender&iacute;a que a d&iacute;a de hoy el mayor conglomerado empresarial del sector, la American Sugar Refining (ASR Group), est&eacute; en manos de dos hermanos de apellido Fanjul, de origen cubano y de antepasados asturianos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El az&uacute;car fue al siglo XIX lo que el petr&oacute;leo ha sido para el XX&rdquo;, sentencia Ulbe Bosma, historiador neerland&eacute;s y autor de <em>Az&uacute;car. Una historia de la civilizaci&oacute;n humana </em>(Ariel), que ha visitado estos d&iacute;as Barcelona. &ldquo;En t&eacute;rminos de comercio internacional, el az&uacute;car fue la materia prima m&aacute;s importante del siglo XIX, la exportaci&oacute;n m&aacute;s valiosa del hemisferio sur&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que el caf&eacute;, el algod&oacute;n o cualquier otro producto de las colonias, a&ntilde;ade Bosma, este cristal granulado &ndash;tanto el moreno como el blanco&ndash; ha llevado de cabeza a magnates y jefes de gobierno, ha desatado guerras comerciales y arancelarias, alarg&oacute; la vida el esclavismo e incluso foment&oacute; invasiones. Y todo por un alimento que ni siquiera es un bien de primera necesidad y que floreci&oacute; durante siglos como art&iacute;culo de lujo, pero que ha acabado col&aacute;ndose en todos los hogares en cantidades nada saludables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos la humanidad pas&oacute; sin &eacute;l, pero la revoluci&oacute;n industrial lo convirti&oacute; en un &ldquo;proveedor de calor&iacute;as&rdquo; para la clase obrera, en palabras de Bosma.&nbsp;Aunque sus perjuicios los intuyeron los m&eacute;dicos de Isabel I de Inglaterra ya en el siglo XVI, al ver sus dientes negros repletos de caries, as&iacute; como los cient&iacute;ficos que en 1845 publicaron en <em>The Lancet </em>su relaci&oacute;n con la obesidad y la diabetes, nada de ello ha impedido que la industria y el consumo sigan creciendo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 300 a&ntilde;os incluso en los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos no inger&iacute;an m&aacute;s de 2 o 3 kilos de az&uacute;car al a&ntilde;o por habitante&rdquo;, apunta Bosma. Actualmente, un europeo ingiere de media 40 kilos de az&uacute;car al a&ntilde;o, el doble de lo que recomienda la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Todo empez&oacute; en Asia</strong></h2><p class="article-text">
        La historia del az&uacute;car granulado se remonta aproximadamente a hace 2.500 a&ntilde;os en el norte de India, donde hay referencias a la palabra s&aacute;nscrita <em>sakkara</em>. En India fueron pioneros a la hora extraer el jugo de los tallos y convertirlo en una pasta dulce llamada <em>gur</em>, una suerte de az&uacute;car muy poco refinado que se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en moneda de cambio y que hoy se sigue consumiendo en pa&iacute;ses vecinos como Pakist&aacute;n o Bangladesh.&nbsp;Hacia el fin del primer milenio, el az&uacute;car blanco era conocido casi en toda Asia. &ldquo;Todav&iacute;a pasaron un par de siglos antes de que se convirtiera un art&iacute;culo comercial dentro de las incipientes econom&iacute;as capitalistas de Eurasia&rdquo;, se&ntilde;ala Bosma. 
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                    alt="Azúcar hirviendo en Punjab, Pakistán, 2010. En todo el sur de Asia, los agricultores siguen fabricando su propio azúcar sin refinar."
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            <span class="title">
                Azúcar hirviendo en Punjab, Pakistán, 2010. En todo el sur de Asia, los agricultores siguen fabricando su propio azúcar sin refinar.                            </span>
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        La clave del refinamiento del az&uacute;car, a&ntilde;ade el historiador, es que el procesado permiti&oacute; que un producto que se pudr&iacute;a en cuesti&oacute;n de semanas llegara a perdurar en el tiempo. &ldquo;De ah&iacute; que el az&uacute;car fuera tan importante en el origen del capitalismo, porque se convirti&oacute; en una materia prima que se pod&iacute;a comercializar a largo plazo&rdquo;, explica Bosma, que a&ntilde;ade que inicialmente se pagaba en oro. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del curso del Ganges a Turkmenist&aacute;n y desde el Nilo a la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, las rutas del az&uacute;car florecieron a partir de los siglos V y VI y acabar&iacute;an asombrando a exploradores como Ibn Batutta o Marco Polo. Propio de climas tropicales, su cultivo fue durante siglos ajeno a Europa. Aunque hubo excepciones, como el cintur&oacute;n azucarero de Val&egrave;ncia o algunas plantaciones en Granada durante el reinado musulm&aacute;n andalus&iacute;. &ldquo;Fue una importante fuente de ingresos para los constructores de la magn&iacute;fica Alhambra&rdquo;, sostiene Bosma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del esclavismo a Manuel Rionda</strong></h2><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n de los ca&ntilde;averales azucareros y las f&aacute;bricas de procesado fue progresiva en territorios e islas del tr&oacute;pico del planeta, desde Taiw&aacute;n a Madeira y de Java a las Antillas, con lo que favoreci&oacute; a las potencias coloniales. &ldquo;Para Francia, Inglaterra y Holanda, en el siglo XVIII aproximadamente el az&uacute;car supon&iacute;a un 2 o 3% de sus ingresos nacionales&rdquo;, examina Bosma. &ldquo;Un comercio que estaba basado en el trabajo esclavo&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De los cerca de 12 millones de africanos que fueron capturados y enviados a las colonias atl&aacute;nticas para trabajos forzados, se estima que entre la mitad y un tercio acabaron en plantaciones azucareras. Cuba, que lleg&oacute; a producir tanto como todas las islas brit&aacute;nicas y francesas del Caribe juntas, fue el mayor exponente de ello. La hip&oacute;tesis de Bosma, de hecho, es que la esclavitud no se aboli&oacute; antes porque el negocio azucarero segu&iacute;a adicto a la mano de obra forzada de sus campos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de la industrializaci&oacute;n de los ingenios, la cosecha del az&uacute;car segu&iacute;a siendo extremadamente laboriosa; si no, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/casas-palacio-cadiz-calles-vilanova-i-geltru-huellas-esclavistas-espana_1_9659362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la esclavitud hubiera acabado en Cuba</a> antes de 1886; en Brasil antes de 1888 y en Louisiana antes de 1865. Esta es mi teor&iacute;a&rdquo;, argumenta el autor.&nbsp;
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                    alt="Adolphe Duperly, «Destruction of the Roehampton Estate January during Baptist War in Jamaica» (1833)/Wikimedia Commons. El día de Navidad de 1831, los esclavizados jamaicanos empezaron a incendiar las plantaciones y las mansiones de los plantadores."
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                Adolphe Duperly, «Destruction of the Roehampton Estate January during Baptist War in Jamaica» (1833)/Wikimedia Commons. El día de Navidad de 1831, los esclavizados jamaicanos empezaron a incendiar las plantaciones y las mansiones de los plantadores.                            </span>
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        Entre las familias de la burgues&iacute;a azucarera cubana que se beneficiaron del esclavismo, una de las m&aacute;s conocidas fueron los Goytisolo, de Barcelona. Pero otra saga familiar, que se enriqueci&oacute; en su caso tras el fin de la esclavitud, fue la que empez&oacute; el asturiano Manuel Rionda. M&aacute;s comerciante que productor, con base entre Cuba y Nueva York, su alianza con el mayor intermediario del mundo, de apellido Czarnikow, acab&oacute; situ&aacute;ndole en la c&uacute;spide del universo azucarero hacia principios del siglo XX.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, al frente de la bautizada como American Sugar Refining, sus descendientes vieron como la revoluci&oacute;n castrista los despojaba de sus activos en Cuba, pero lograron reubicarse en Florida y remontar su negocio de nuevo hasta la cima. Los hermanos Jos&eacute; y Alfonso Fanjul son actualmente las caras visibles de ese imperio. Amigos del exrey Juan Carlos &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/politica/juan-carlos-borbon-estoril-republica-dominicana_1_6146165.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo acogieron en Rep&uacute;blica Dominicana cuando se march&oacute; de Espa&ntilde;a en 2020</a>&ndash;, son adem&aacute;s conocidos en Estados Unidos porque uno apoya y financia al Partido Dem&oacute;crata y el otro, al Partido Republicano.&nbsp;
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                    alt="El ex rey Juan Carlos y el presidente dominicano, Danilo Medina, conversan con los hermanos Alfonso Fanjúl y José Fanjúl, a la derecha, en mayo de 2015, en un encuentro empresarial en República Dominicana"
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                El ex rey Juan Carlos y el presidente dominicano, Danilo Medina, conversan con los hermanos Alfonso Fanjúl y José Fanjúl, a la derecha, en mayo de 2015, en un encuentro empresarial en República Dominicana                            </span>
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        Con la importancia del Caribe para las exportaciones a Estados Unidos, tambi&eacute;n el az&uacute;car fue causa de intervenciones militares, igual que lo ser&iacute;an los intereses de compa&ntilde;&iacute;as norteamericanas con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/invasiones-intervenciones-eeuu-america-latina_1_1709730.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un largo historial de violencia y golpes de Estado como la United Fruit Company</a>. &ldquo;Quiz&aacute;s fue a una escala m&aacute;s peque&ntilde;a que la del petr&oacute;leo en la revoluci&oacute;n de Ir&aacute;n contra Mosaddeq en los 50, pero todo lo que ocurri&oacute; en Cuba pol&iacute;ticamente estuvo relacionado con el az&uacute;car&rdquo;, se&ntilde;ala el historiador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo del intervencionismo fue en Santo Domingo, donde las empresas norteamericanas encontraron a principios del siglo XX extensi&oacute;n suficiente para cultivar la ca&ntilde;a que luego refinaban en Puerto Rico e importaban libre de impuestos. Sin embargo, los campesinos se rebelaron contra el arrebatamiento de tierras y acabaron incendiando varias fincas, una de ellas vinculada a la prominente familia Havemeyer. Aquello provoc&oacute; el desembarco de los marines estadounidenses y la ocupaci&oacute;n de la isla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del libro, Bosma repasa todos hitos de la industria azucarera. Desde la irrupci&oacute;n del az&uacute;car de remolacha a mediados del siglo XIX (que convirti&oacute; el continente europeo en potencia productora) hasta los nuevos edulcorantes artificiales. Tambi&eacute;n el papel de los Estados a la hora de favorecer el sector, bien a trav&eacute;s de inversiones en infraestructuras clave (como los ferrocarriles de las colonias), bien con subsidios y aranceles. De hecho, a d&iacute;a de hoy el del az&uacute;car sigue sin ser un mercado libre, con cuotas en muchos pa&iacute;ses (la Uni&oacute;n Europea las retir&oacute; en 2017). Los mayores productores actualmente son Brasil, India, la UE y Tailandia. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad son un pu&ntilde;ado de grandes conglomerados, que incluyen el de los Fanjul y la alemana S&uuml;dzucker o la brit&aacute;nica Associated British Foods, los controlan un mercado de 335.000 agricultores y 40.000 obreros. Un volumen industrial y de negocio que le hace pensar a Bosma que no ser&aacute; f&aacute;cil que la sacarosa regrese a su papel inicial en el mercado: un art&iacute;culo de lujo que lo mantenga alejado de las elevadas tasas de obesidad del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/capitalismo-esclavos-guerras-comerciales-azucar-oro-dulce-conquisto-mundo_1_11999360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2025 21:10:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Capitalismo de esclavos y guerras comerciales por el azúcar: cómo el ‘oro dulce' conquistó el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comercio internacional,Historia,Esclavitud,Cuba,Aranceles]]></media:keywords>
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