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    <title><![CDATA[elDiario.es - Comunismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/comunismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Comunismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Raquel Varela, historiadora: "La derrota de Chega en Portugal no garantiza la democracia ni los derechos sociales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/raquel-varela-historiadora-derrota-chega-portugal-no-garantiza-democracia-derechos-sociales_128_12851022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cac41ad9-31d4-49de-a15b-1e259aea8d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raquel Varela, historiadora: &quot;La derrota de Chega en Portugal no garantiza la democracia ni los derechos sociales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora y comentarista política lusa repasa los mitos de la transición portuguesa, la imbricación histórica del movimiento obrero y las pulsiones contrarrevolucionarias en España y Portugal, al tiempo que señala el peligro de retroceso social más allá de la amenaza de la extrema derecha</p><p class="subtitle">Análisis - 
Cómo Portugal ha parado los pies a la extrema derecha
</p></div><p class="article-text">
        Aunque los mapas del tiempo de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica en las televisiones espa&ntilde;olas muestren un <a href="https://www.eldiario.es/temas/portugal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Portugal</a> estanco, sin sol ni lluvia, la historiadora Raquel Varela (Cascais, 1978) ha dedicado buena parte de su carrera a se&ntilde;alar la porosa evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de los dos Estados ib&eacute;ricos y sus movimientos obreros. Del siglo XIX al acceso a la Uni&oacute;n Europea, la retroalimentaci&oacute;n es constante, seg&uacute;n ha documentado.
    </p><p class="article-text">
        Varela se ha dedicado a derribar varios de los lugares comunes que rodean a la Revoluci&oacute;n de los Claveles de 1974, empezando por su car&aacute;cter pac&iacute;fico, que solo cabe afirmar, seg&uacute;n explica, prescindiendo del trasfondo colonial. Doctora en Historia Pol&iacute;tica e Institucional, investigadora del Instituto de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad Nova de Lisboa &mdash;donde coordina el Grupo de Estudios sobre Trabajo y Conflictos Sociales&mdash; e investigadora del Instituto Internacional de Historia Social de &Aacute;msterdam, coordina tambi&eacute;n el proyecto Historia de las relaciones laborales en el mundo de habla portuguesa. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es una avezada comentarista pol&iacute;tica en su pa&iacute;s, cr&iacute;tica del ascenso de la extrema derecha, que entiende facilitado por las contemplaciones de la burgues&iacute;a pol&iacute;tica y medi&aacute;tica. Sus dos &uacute;ltimas obras en castellano son <em>Historia popular de la Revoluci&oacute;n de los Claveles, </em>que aborda desde el punto de vista acad&eacute;mico, y <em>El pueblo es quien m&aacute;s ordena, </em>en formato c&oacute;mic junto al dibujante Robson Vilalba<em> </em>(ambos en Verso Libros).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay factores de los que usted ha hablado respecto de la Revoluci&oacute;n de los Claveles que en Espa&ntilde;a no son tan conocidos. Primero, que la revoluci&oacute;n no fue realmente un proceso sin muertos, sino que hubo muchos fallecidos en las guerras coloniales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los 19 meses del proceso revolucionario murieron unas 16 personas (en Espa&ntilde;a fueron muchos m&aacute;s [las v&iacute;ctimas] en la transici&oacute;n <em>pac&iacute;fica)</em>. Lo que pasa es que la revoluci&oacute;n portuguesa no empieza el 25 de abril, sino hacia el final de 1960 y el inicio de 1961, con las huelgas de los trabajadores forzados contra el imperio [portugu&eacute;s], cuando empiezan las revoluciones anticoloniales. El Ej&eacute;rcito portugu&eacute;s habla de 19.000 muertos en sus filas, pero los estudios se&ntilde;alan que hubo unos 100.000 muertos del lado de Angola, Mozambique y Guinea-Bis&aacute;u. Estos son de los movimientos de liberaci&oacute;n, los partidos-ej&eacute;rcito y las poblaciones civiles. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La revolución portuguesa era una &#039;fiesta soviética&#039; con los consejos de trabajadores, que son miles de consejos autogestionados, como en Catalunya en 1936-37, o en la situación revolucionaria rusa de 1917</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n portuguesa era una <em>fiesta sovi&eacute;tica </em>con los consejos de trabajadores, que son miles de consejos autogestionados, como en Catalunya en 1936-37, o en la situaci&oacute;n revolucionaria rusa de 1917. Aunque no hay una coordinadora general de los consejos, estos son generalizados, [se cuentan por] miles. Esta fiesta democr&aacute;tica de base solo fue permitida porque el Ej&eacute;rcito estaba quebrado por las revoluciones anticoloniales. Si no, la contrarrevoluci&oacute;n habr&iacute;a supuesto lo que en Espa&ntilde;a en el 36, un ba&ntilde;o de sangre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hubo un riesgo real de violencia que finalmente no se produjo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La violencia siempre es un riesgo real porque, as&iacute; como los trabajadores hacen las revoluciones, la burgues&iacute;a hace contrarrevoluciones armadas. En todas las revoluciones del siglo XX, cuando los trabajadores intentan tomar el poder, ejercer el poder democr&aacute;tico del pueblo, la burgues&iacute;a emprende movimientos de guerra civil, bonapartistas, y llegados al extremo, fascistas, para retomar el poder. Lo que pas&oacute; es que la contrarrevoluci&oacute;n portuguesa no era posible porque el ej&eacute;rcito estaba quebrado por 13 a&ntilde;os de guerra colonial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede decir que la revoluci&oacute;n tuvo un componente anarcosindicalista fuerte? &iquest;Entiende que eso es algo nuevo, que es propio de esa experiencia portuguesa, o es com&uacute;n a otras revoluciones? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo m&aacute;s mixto. No es exactamente el anarcosindicalismo, porque este, que estuvo muy desarrollado, fue aplastado tras la derrota de la revoluci&oacute;n espa&ntilde;ola en los 30. Lo que hay en la revoluci&oacute;n portuguesa es un desarrollo masivo de la huelga y de la comisi&oacute;n de trabajadores como centro organizativo de lucha y de cambio. Y eso es generalizado. Hablamos de casi 1.000 empresas autogestionadas. Las que no est&aacute;n autogestionadas, se encuentran bajo control obrero. Hay un movimiento generalizado de decenas de miles de huelgas. Pero al mismo tiempo, y este es tambi&eacute;n un poco su problema, no hay un movimiento pol&iacute;tico de disputa del Estado y de la pol&iacute;tica. Es un movimiento diseminado en locales de trabajo y vecindarios, pero no un movimiento pol&iacute;tico de direcci&oacute;n del Estado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que la transici&oacute;n portuguesa y espa&ntilde;ola forman parte de un todo. &iquest;Lo dice en el contexto de la Guerra Fr&iacute;a o se refiere al proceso interno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los problemas que tenemos es que hay una visi&oacute;n nacionalista de la historia del Estado espa&ntilde;ol y el portugu&eacute;s que ignora que, desde el punto de vista de las clases trabajadoras y del movimiento obrero, la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica funciona como un todo. Y eso se ve en las revoluciones y movimientos sociales y restauraciones reaccionarias del siglo XIX, pero tambi&eacute;n del siglo XX. Las dictaduras de Franco y Salazar funcionaron como un &uacute;nico proceso y la Revoluci&oacute;n de los Claveles abri&oacute; la transici&oacute;n espa&ntilde;ola, por el temor de las clases dirigentes espa&ntilde;olas al contagio.
    </p><p class="article-text">
        Es un poco contraintuitivo, pero creo que es fundamental. En Portugal y Espa&ntilde;a hab&iacute;a un proyecto socialista de una Federaci&oacute;n Ib&eacute;rica. Ese proyecto socialista es un proyecto internacionalista contra sus estados y burgues&iacute;as. Es dominante en los proyectos socialistas del XIX, en los intelectuales de la literatura, como Antero de Quental, muchos otros tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, y es dominante en el anarcosindicalismo; la Federaci&oacute;n Anarquista se llama Federaci&oacute;n Anarquista Ib&eacute;rica. Con la ascensi&oacute;n de Stalin al poder y con la entrega de la socialdemocracia a los chovinismos en la I Guerra Mundial, se extingue el &uacute;ltimo aliento internacionalista de la Revoluci&oacute;n Espa&ntilde;ola.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La visión nacionalista de la historia del Estado español y el portugués ignora que, desde el punto de vista de las clases trabajadoras y del movimiento obrero, la península ibérica funciona como un todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero el movimiento social no se mueve solamente as&iacute;, sino que es un poco como el agua y el viento. No conoce las fronteras. La revoluci&oacute;n de 1868 empieza en Espa&ntilde;a y pasa a Portugal. La secci&oacute;n portuguesa de la Primera Internacional es fundada a partir de cuadros dirigentes de Madrid y Barcelona. Los dirigentes de Madrid y Barcelona se exiliaban en Portugal y los de Portugal en Barcelona, Madrid, o Euskadi. Incluso en la revoluci&oacute;n portuguesa de 1974 hay vascos y movimientos radicales exiliados en Lisboa. Y hay huelgas de solidaridad entre Sevilla y Lisboa hasta el inicio del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s lo que vemos es que la burgues&iacute;a tambi&eacute;n act&uacute;a conjuntamente defendiendo sus Estados. Franco protege a Salazar y viceversa. Pero cuando empieza la revoluci&oacute;n portuguesa, el movimiento social es imparable. Y ah&iacute; est&aacute; documentado. Nosotros escribimos un libro que a&uacute;n no est&aacute; traducido en espa&ntilde;ol que se llama <em>Una historia popular de Portugal</em>, que es una historia popular de la Portugal ib&eacute;rica. Porque documentamos de forma muy detallada como los movimientos de Espa&ntilde;a dependen de los portugueses y al rev&eacute;s. Tras la revoluci&oacute;n portuguesa cunde el p&aacute;nico en las elites dirigentes, que dicen: &ldquo;Tenemos que empezar una transici&oacute;n pac&iacute;fica, o si no vamos a tener una revoluci&oacute;n ib&eacute;rica y no solamente portuguesa&rdquo;. Al mismo tiempo, los pactos de La Moncloa ayudan a consolidar la contrarrevoluci&oacute;n en Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s la revoluci&oacute;n del 25 de abril llega al momento del 25 de noviembre [de 1975], menos conocido en Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una contrarrevoluci&oacute;n ib&eacute;rica. Al contrario que en Chile, la burgues&iacute;a portuguesa no pod&iacute;a enviar a su Ej&eacute;rcito [a reprimirla] porque el Ej&eacute;rcito estaba quebrado; parte estaba con los trabajadores. El 25 de noviembre es un golpe de Estado de derechas que manda a la c&aacute;rcel a m&aacute;s de 100 oficiales revolucionarios del ej&eacute;rcito; miles de soldados se van a casa sin derechos. Al mismo tiempo, es una contrarrevoluci&oacute;n que es una transici&oacute;n negociada con el Partido Comunista y el Partido Socialista, con una constituci&oacute;n liberal, pero de capitalismo protegido. Este es el significado de la Constituci&oacute;n aprobada en 1976, que va a ser la inspiraci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola y de los pactos de la Moncloa. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la burgues&iacute;a portuguesa va a comenzar a desmantelar la autoorganizaci&oacute;n de los trabajadores; por ejemplo, aprueba una ley para retirar poder a los consejos obreros y acabar con la reforma agraria y la gesti&oacute;n democr&aacute;tica de los hospitales. Esa consolidaci&oacute;n de la contrarrevoluci&oacute;n ib&eacute;rica se va a terminar en 1986 con la adhesi&oacute;n de ambos pa&iacute;ses a la Comunidad Econ&oacute;mica Europea con una negociaci&oacute;n que va a abrir las puertas a la nueva fase del capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue el papel de las potencias, EEUU y URSS?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n est&aacute; muy bien documentada por historiadores portugueses y espa&ntilde;oles. Hay un trabajo hecho inicialmente por Encarnaci&oacute;n Lemus L&oacute;pez. Se llama <em>En Hamelin, la Transici&oacute;n Espa&ntilde;ola m&aacute;s all&aacute; de la frontera </em>(Septem Ediciones, 2001), que ha trabajado mucho la documentaci&oacute;n externa.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos y la OTAN tuvieron un papel esencial en garantizar que Portugal fuese capitalista y que la revoluci&oacute;n fuese derrotada. Pero lo que tambi&eacute;n est&aacute; muy documentado &mdash;yo hice mi tesis doctoral sobre esto&mdash; es el papel del Partido Comunista, que tampoco quer&iacute;a una revoluci&oacute;n. Quer&iacute;a un capitalismo regulado, pero no una revoluci&oacute;n, porque el Partido Comunista era fiel al orden de Yalta y Potsdam de Stalin [al fin de la Segunda Guerra Mundial. A una divisi&oacute;n de la Guerra Fr&iacute;a en la que Portugal y Espa&ntilde;a estaban de lado de la OTAN. En nuestro &uacute;ltimo libro, que se llama <em>Del 25 de noviembre a nuestros d&iacute;as </em>(sin edici&oacute;n espa&ntilde;ola), recorremos esa historia de la contrarrevoluci&oacute;n. Queda muy claro el papel de la OTAN y de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Nadie quer&iacute;a la revoluci&oacute;n portuguesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hab&iacute;a el riesgo de que se extendiera por el Mediterr&aacute;neo, por Grecia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Estaba asumid&iacute;simo por las fuerzas pol&iacute;ticas diplom&aacute;ticas americanas. Incluso en EEUU la diplomacia dec&iacute;a &ldquo;nuestro mayor problema es Portugal despu&eacute;s de Vietnam, porque si la revoluci&oacute;n de Portugal no termina y se extiende a Espa&ntilde;a, perdemos el control del Mediterr&aacute;neo&rdquo;. Esto est&aacute; claramente planteado en la conferencia de Helsinki de 1975.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso, era un mundo estructurado. Hab&iacute;a dos grandes potencias, hab&iacute;a unas normas internacionales, que pod&iacute;an ser o no respetadas. Pero 50 a&ntilde;os despu&eacute;s estamos en una situaci&oacute;n casi de anarqu&iacute;a imperial, por as&iacute; decirlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un proceso abierto de imperialismo de guerra. De Siria a Libia, Ucrania o Gaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo pueden reaccionar los pa&iacute;ses de la periferia de Occidente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que voy a decir puede parecer un poco panfletario, pero no lo es, porque tiene un resultado pol&iacute;tico obvio: solo podemos combatirlo organizando a la clase trabajadora y la poblaci&oacute;n desde abajo. Nuestros Estados no van a combatirlo, por m&aacute;s progresistas que sean los gobiernos. La prueba mayor es el impacto de la huelga general en Italia en el fin de alto fuego palestino. La clase obrera organizada &mdash;no hablo solo de producci&oacute;n y transportes, sino de la clase trabajadora en un sentido amplio&mdash; puede parar la guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Constituci&oacute;n portuguesa tiene referencias mucho m&aacute;s a la izquierda que la espa&ntilde;ola, como esa menci&oacute;n a &ldquo;abrir la senda hacia una sociedad socialista&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este pre&aacute;mbulo tiene una simbolog&iacute;a, porque en Portugal hay una revoluci&oacute;n en la que el Estado entra en profunda crisis. En Espa&ntilde;a, no; las clases dominantes siguen con capacidad de dirigir la negociaci&oacute;n con el Partido Comunista y el socialista. En Portugal hay un proceso revolucionario m&aacute;s avanzado y se queda esa menci&oacute;n al socialismo en el pre&aacute;mbulo. Pero no en el articulado. El n&uacute;cleo de la Constituci&oacute;n es la defensa de la propiedad privada, y eso no es diferente de Espa&ntilde;a. Se trata de un pacto entre clases sociales, no de una victoria de la revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que la conciencia democr&aacute;tica es m&aacute;s fuerte en Portugal que en Espa&ntilde;a por las diferencias entre sus procesos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Portugal tuvo la revoluci&oacute;n obrera anarcosindicalista (de 1910 a 1926) que fue de car&aacute;cter jacobino, y eso cerr&oacute; la cuesti&oacute;n mon&aacute;rquica en Portugal. Pero al mismo tiempo, siento que en Espa&ntilde;a la conciencia republicana es mayor. Por ejemplo, hay m&aacute;s [implicaci&oacute;n de la] sociedad civil contra el Estado. Hay m&aacute;s pelea pol&iacute;tica. Hay m&aacute;s afirmaci&oacute;n de los derechos, libertades y garant&iacute;as, porque en Espa&ntilde;a hay m&aacute;s tensi&oacute;n, hay m&aacute;s lucha de clases. Es verdad que hay una extrema derecha m&aacute;s organizada que en Portugal, porque la Falange y la extrema derecha en Espa&ntilde;a tiene una base social, y en Portugal, no. Es muy fuerte electoralmente, no socialmente. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, no. El fascismo es fuerte socialmente. Pero al mismo tiempo, el antifascismo republicano, radical, tambi&eacute;n es fuerte. Hay m&aacute;s tensi&oacute;n. Yo dir&iacute;a que en Portugal hay una vida civil pol&iacute;tica m&aacute;s d&eacute;bil. Quiz&aacute;s porque hay mayor confianza en el Estado, probablemente por las conquistas de la revoluci&oacute;n. Hay una izquierda que es m&aacute;s estatal, menos ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo define el fen&oacute;meno de Chega en Portugal? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un fen&oacute;meno financiado por las grandes capitalistas portugueses con mucho apoyo financiero de la extrema derecha internacional y con un apoyo aplastante de la burgues&iacute;a portuguesa en los medios de comunicaci&oacute;n. Cuando el l&iacute;der de Chega era su &uacute;nico diputado, ocupaba el tercer lugar en el palco medi&aacute;tico, despu&eacute;s del presidente de la Rep&uacute;blica y del primer ministro. Un diputado. No hay semana en la que no tenga una gran entrevista en el horario estrella, a las 9 de la noche. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Portugal hay una vida civil política más débil que en España. Quizás porque hay mayor confianza en el Estado, probablemente por las conquistas de la revolución</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero cuando Chega quiere hacer una manifestaci&oacute;n en la calle, lo m&aacute;ximo que logra son 200 o 300 personas. Este es un fen&oacute;meno medi&aacute;tico-electoral creado por la burgues&iacute;a para perseguir a los inmigrantes y rebajar su sueldo criminaliz&aacute;ndolos. Para avanzar con el paquete laboral que este gobierno quiere aprobar para prohibir la huelga <em>de facto. </em>Eso es lo que est&aacute; encima de la mesa en este momento. La huelga pasa a tener servicios m&iacute;nimos en todo sector, en todas la huelgas. [Tambi&eacute;n propone] que los dirigentes sindicales no puedan ir a las empresas a reunirse con los trabajadores si no est&aacute;n sindicalizados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un fen&oacute;meno nuevo. Chega tiene mucha penetraci&oacute;n en las fuerzas armadas, la polic&iacute;a, en el Estado. Es un fen&oacute;meno de Estado, no es un fen&oacute;meno con fuerza social. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en todas las sociedades de Europa hay fuerzas de esta &iacute;ndole que con apoyo creciente de la poblaci&oacute;n, &iquest;no hay algo com&uacute;n en todos los pa&iacute;ses que influya tambi&eacute;n en Portugal? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claramente. Creo que hay un fen&oacute;meno internacional de extrema derecha que tiene much&iacute;simo dinero para formar cuadros, abrir sedes. Hay una nueva burocracia de extrema derecha que es financiada internacionalmente. Es un factor, pero no ser&iacute;a posible sin el dominio medi&aacute;tico de Chega en las televisiones y peri&oacute;dicos portugueses. En realidad, el periodismo liberal ha sido el portavoz de la extrema derecha. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo interpreta el resultado de las elecciones presidenciales [en las que el candidato de Chega, Andr&eacute; Ventura, perdi&oacute; frente al socialista Antonio Jos&eacute; Seguro con el 33% de los votos frente al 67%]? &iquest;Qu&eacute; representa para la izquierda? &iquest;La amenaza ha sido neutralizada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La derrota del partido fascista Chega no nos ha garantizado ni la democracia ni los derechos sociales, porque una parte importante de la derecha ha apoyado a Seguro, que es un europe&iacute;sta liberal, pero tiene un plan de mantener los recortes sociales, restringir el derecho de huelga, aumentar la jornada laboral a 50 horas semanales y permitir los despidos sin causa justificada. Este paquete laboral es muy <a href="https://www.eldiario.es/internacional/javier-milei-reforma-laboral-argentina-ultraderecha_1_12983885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">semejante al de Milei en Argentina</a> o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grecia-aprueba-ampliar-jornada-laboral-maximo-13-horas-diarias_1_12689183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al de Grecia</a> y que en Portugal provoc&oacute; una huelga general en diciembre que apoyaron tres millones de personas. El fascismo se derrota con autoorganizaci&oacute;n en los locales de trabajo y en los vecindarios. La derrota de Chega es una buena noticia, pero no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que el legado de la revoluci&oacute;n del 74 est&aacute; en riesgo hoy en d&iacute;a, que se puedan perder las conquistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo. Con las celebraciones de Estado del 25 de noviembre, con un desfile militar, no sacaron ni a una persona a la calle, mientras que en las manifestaciones del 25 de abril salieron 600.000. Lo que tenemos es una lucha de clases que se intensifica y hay quien defiende la revoluci&oacute;n y quien defiende la contrarrevoluci&oacute;n: hay una divisi&oacute;n creciente en la sociedad portuguesa. Pero gran parte de los derechos de la revoluci&oacute;n fueron destruidos en los 80, no ahora. La de ahora es una pelea por la memoria. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n por la sanidad p&uacute;blica, un debate que incluso llev&oacute; a la ruptura de uno de los gobiernos de la llamada </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/parlamento-portugues-rechaza-presupuestos-deja-pais-borde-elecciones-anticipadas_1_8434757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>geringon&ccedil;a</strong></em></a><strong> por las diferentes formas de abordar el problema. El Gobierno actual apuesta por favorecer la privatizaci&oacute;n sanitaria.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        El gobierno actual est&aacute; cerrando maternidades de los hospitales, cerrando las urgencias. Es un gobierno de demolici&oacute;n. La soluci&oacute;n es la organizaci&oacute;n de los sindicatos. Nosotros fundamos recientemente un peri&oacute;dico de intelectuales de izquierda y sindicatos independientes que se llama <a href="https://jornalmaio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maio</a> y en 48 horas logramos miles de suscripciones. Creo que esta adhesi&oacute;n tambi&eacute;n es un reflejo de que la sociedad empieza a cambiar, a reaccionar, a organizarse. Una sociedad con mayores conflictos, lo que es normal en el capitalismo. Lo que es anormal es el pacto social. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un aumento de la migraci&oacute;n en Europa que est&aacute; siendo tambi&eacute;n capitalizado por la derecha, e incluso mucha izquierda se ve tentada de asumir planteamientos de la derecha para no perder apoyos. &iquest;C&oacute;mo se responde a ese discurso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La izquierda solo puede reaccionar de una forma: hay que organizar a los trabajadores migrantes conjuntamente con los trabajadores nativos. Si vienen desorganizados, hay competencia. Pero si los migrantes vienen y se organizan como ha hecho por ejemplo la central sindical <a href="https://sicobas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SI Cobas </a>en Italia, los trabajadores nativos ganan mucha m&aacute;s fuerza. De lo contrario, en el mercado de trabajo se pelean por los suelos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Honorato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/raquel-varela-historiadora-derrota-chega-portugal-no-garantiza-democracia-derechos-sociales_128_12851022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 21:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Raquel Varela, historiadora: "La derrota de Chega en Portugal no garantiza la democracia ni los derechos sociales"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Revoluciones,Democracia,Extrema derecha,Socialismo,Historia,Comunismo,Sindicalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/europa_132_12898688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b269c974-31a1-4ccd-9f9d-dd1a1057e723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este es el propósito de los políticos medievales: que los ciudadanos de la Unión Europea aniquilemos el humanismo de nuevo para suicidarnos mediante la implantación en nuestras vidas de lo exagerado, lo excesivo, lo inhumano"</p></div><p class="article-text">
        Tal vez porque muchos ciudadanos perciben el futuro como una amenaza con las evidencias de la crisis clim&aacute;tica, la guerra en Europa, la colonizaci&oacute;n digital, las sociedades envejecidas, las democracias que se desmoronan, la provocaci&oacute;n estadounidense y la epidemia de soledad, los pol&iacute;ticos medievales est&aacute;n de regreso con el prop&oacute;sito de gobernar Europa llevados de la mano de los propietarios de los grandes medios de comunicaci&oacute;n, redes sociales incluidas, y de la multitud de votantes informada por dichos medios. 
    </p><p class="article-text">
        El futuro ya no parece prometedor. Los pol&iacute;ticos medievales, para minorar el miedo de los votantes a un porvenir donde no vivamos m&aacute;s seguros ni seamos m&aacute;s altos, ni m&aacute;s ricos ni m&aacute;s guapos, prometen llevar r&aacute;pidamente a Europa de vuelta a un pasado que nunca existi&oacute;; el pasado de las familias felices, el hombre de una pieza, la mujer creada de una costilla, la grandeza imperial, la verdad religiosa como &uacute;nica verdad hist&oacute;rica y dem&aacute;s fantas&iacute;as animadas de ayer y de hoy. 
    </p><p class="article-text">
        Los europeos somos culpables. Los ciudadanos europeos, cada vez que consentimos que en la conciencia del hombre europeo se aniquile el humanismo, somos culpables, porque el humanismo es el mayor regalo que ha hecho Europa a la humanidad. El humanismo es una medida humana. La constataci&oacute;n de que el ser humano es la medida de todas las cosas. La confirmaci&oacute;n de que el ser humano es el sentido &uacute;ltimo de la evoluci&oacute;n, el desarrollo y el progreso, si es que tales conceptos existen, y si es posible que alguna vez el ser humano se sacuda de encima todos los instintos primarios que arrastra desde que habitaba las cavernas. El humanismo, seg&uacute;n Sandor Marai, tambi&eacute;n es &ldquo;una actitud humana que no espera ninguna respuesta m&aacute;gica o milagrosa al problema de la muerte, ni pretende la soluci&oacute;n de los problemas terrenales mediante fuerzas sobrenaturales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No estamos sujetos a ninguna divinidad. No somos, seg&uacute;n los humanistas que surgieron en Europa durante el Renacimiento, ni m&aacute;s ni menos que seres humanos con la determinaci&oacute;n, la voluntad casi ciega, de levantarnos todos los d&iacute;as de la cama para trabajar, hacer la compra, mirar escaparates, charlar de f&uacute;tbol en la barra de los bares y sumergirnos en las pantallas que nos han cercado la existencia dentro de un universo indiferente. 
    </p><p class="article-text">
        Los europeos aniquilamos el humanismo de una manera tr&aacute;gica en diferentes ocasiones de la historia m&aacute;s reciente. Lo hicimos con las c&aacute;maras de gas de Auschwitz, con las fosas de Katyn, con el infierno de los campos disciplinarios de Stalin, entre las ruinas de Dresde y Coventry, en las c&aacute;rceles franquistas o en las calles ensangrentadas de Sarajevo. Lo aniquilamos cada vez que abandonamos la medida humana para entregarnos a un R&eacute;gimen ya sea religioso, pol&iacute;tico, social o econ&oacute;mico se denomine ya como fascismo, comunismo, franquismo o como la pr&oacute;xima Cruzada contra los migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el peligro. Este es el prop&oacute;sito de los pol&iacute;ticos medievales: que los ciudadanos de la Uni&oacute;n Europea aniquilemos el humanismo de nuevo para suicidarnos mediante la implantaci&oacute;n en nuestras vidas de lo exagerado, lo excesivo, lo inhumano...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/europa_132_12898688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 20:46:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Política,Humanismo,Cambio climático,Auschwitz,Fascismo,Comunismo,Franquismo,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La huelga de la Seat en 1971 que acabó con un trabajador muerto y marcó el ritmo sindical de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/huelga-seat-1971-acabo-trabajador-muerto-marco-ritmo-sindical-espana_1_12794519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f4be7c9-fdc7-4148-90b8-1af4e1cd7220_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La huelga de la Seat en 1971 que acabó con un trabajador muerto y marcó el ritmo sindical de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Barcelona edita un cómic para conmemorar este hito sindical, que fue uno de los más sonados y violentos del franquismo</p><p class="subtitle">Hippies, folkies, 'crooners' ibéricos, canción protesta y mucha censura: la banda sonora de la muerte de Franco</p></div><p class="article-text">
        El 18 de octubre de 1971 de madrugada, se iniciaba un nuevo turno en la f&aacute;brica Seat en la Zona Franca de Barcelona. Sin embargo, aquella jornada no iba a ser como tantas otras en la mayor factor&iacute;a de coches de Espa&ntilde;a y, adem&aacute;s, tras ella las cosas nunca volver&iacute;an a ser lo mismo en la empresa. Como cada inicio de turno, centenares de trabajadores, llegados en autobuses de otros barrios y poblaciones, se agolpaban a las puertas del recinto para acceder a sus puestos de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, hab&iacute;a camuflados siete trabajadores despedidos por ser enlaces sindicales que se colaron en la factor&iacute;a para organizar un paro total de la actividad con el fin de forzar la readmisi&oacute;n de todos los trabajadores despedidos por motivos pol&iacute;ticos o sindicales, adem&aacute;s de conseguir mejoras en las condiciones laborales. No obstante, y a pesar de que cerca de 6000 trabajadores se unieron a la huelga, declarada cuando los sindicalistas consiguieron acceder al centro, el paro no fue total y el Gobierno Civil orden&oacute; la entrada de la polic&iacute;a en la factor&iacute;a para desarticular la huelga.
    </p><p class="article-text">
        Se produjeron entonces largas horas de disturbios en los que &ldquo;los grises&rdquo;, como entonces se conoc&iacute;a a la polic&iacute;a, emplearon una violencia inusitada, provocando numerosos heridos y centenares de detenidos. La culminaci&oacute;n de la violencia policial franquista lleg&oacute; cuando los agentes mataron de varios disparos a un trabajador que ni siquiera era militante: Antonio Ruiz Villalba. Ten&iacute;a en ese momento 33 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuando la Seat estornudaba, Espa&ntilde;a se constipaba</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c5e27895-5d01-4a1c-8cd9-f74df926c81a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Finalmente, la huelga fue neutralizada y los sindicalistas detenidos. &ldquo;Regres&oacute; la actividad a la Seat, pero ya nada fue lo mismo; hubo un antes y un despu&eacute;s de aquello en el sentimiento obrero de la factor&iacute;a y en general en toda Espa&ntilde;a; la sensaci&oacute;n de que no se volv&iacute;a volver atr&aacute;s en la lucha obrera&rdquo;, relataba ayer Carles Vallejo durante la presentaci&oacute;n del c&oacute;mic <a href="https://llibreria.diba.cat/es/libro/la-seat-motor-de-la-llibertat_72222" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Seat: motor de la llibertat. Una lluita obrera a la Barcelona antifranquista</em></a>, en la biblioteca Francesc Candel, en el barrio de la Zona Franca, donde se situ&oacute; la primera empresa de la compa&ntilde;&iacute;a automovil&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Vallejo era entonces un joven sindicalista comunista que hab&iacute;a sido detenido, torturado y encarcelado; actualmente presidente de la Asociaci&oacute;n de Expresos Pol&iacute;ticos del Franquismo. Aunque estuvo en el comit&eacute; que planifico la acci&oacute;n, no fue uno de los hombres que se col&oacute; en la f&aacute;brica para evitar un segundo encarcelamiento que tuviera consecuencias m&aacute;s graves. Pero en la presentaci&oacute;n de ayer quiso rememorar la gesta y, sobre todo, darle dimensi&oacute;n hist&oacute;rica a trav&eacute;s del c&oacute;mic, que ha sido financiado por el Ayuntamiento de Barcelona dentro de su serie <a href="https://llibreria.diba.cat/es/editorial/ajuntament-de-barcelona/81/coleccion/barcelona-memoria-en-vinyetes/50" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Barcelona, mem&ograve;ria en vinyetes</em></a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cadena de montaje del Seat 600                            </span>
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        &ldquo;Aunque no en aquel momento, al final conseguimos la amnist&iacute;a laboral, con la readmisi&oacute;n de totas las trabajadoras y trabajadores despedidos por motivos sindicales, pol&iacute;ticos o de credo&rdquo;, record&oacute; Vallejo, que dijo creer que la lucha siempre mereci&oacute; la pena. Cit&oacute; como ejemplo la crisis provocada por la retirada de Fiat del consorcio automovil&iacute;stico, ya en la Transici&oacute;n. &ldquo;Su&aacute;rez se plante&oacute; el cierre de la Seat, porque era mucho m&aacute;s barato que mantenerla abierta, pero el miedo a posibles movilizaciones tras el historial sindical de la factor&iacute;a, hizo que optara por buscar nuevas inversiones para mantenerla abierta&rdquo;, apostill&oacute;. &ldquo;Eran los tiempos en que se dec&iacute;a que cuando la Seat estornudaba, Espa&ntilde;a se resfriaba&rdquo;, remach&oacute; finalmente para explicar la importancia de la factor&iacute;a tanto a nivel econ&oacute;mico como de conflictividad social.
    </p><h2 class="article-text">Ciudad Seat, una colonia laboral vigilada por la polic&iacute;a</h2><p class="article-text">
        <em>La Seat: motor de la llibertat. Una lluita obrera a la Barcelona antifranquista</em>, es la cuarta entrega de la serie <em>Barcelona, mem&ograve;ria en vinyetes</em>, que tuvo una anterior dedicada a la c&aacute;rcel modelo, <a href="https://llibreria.diba.cat/es/libro/histories-de-la-model_67905" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Histories de la model,</em></a> y cont&oacute; con el guion del periodista Jordi de Miguel y las ilustraciones de Susanna  Mart&iacute;n. Para este nuevo volumen, De Miguel repite como guionista, pero las ilustraciones corren a cargo de Cristina Bueno. &ldquo;El encargo me lleg&oacute; del ayuntamiento y reconozco que al principio no conoc&iacute;a el barrio de Zona franca, ya que provengo de Gr&agrave;cia&rdquo;, relata De Miguel en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        El periodista explica que a partir de entonces comenz&oacute; un trabajo de reconocimiento tanto de los protagonistas de aquella huelga como del barrio donde, adem&aacute;s de la factor&iacute;a, se ubic&oacute; la colonia laboral llamada Ciudad Seat, una colonia laboral con construcciones verticales y diferentes servicios que se ofrec&iacute;a a los obreros y sus familias para facilitar tanto la vida de estos como para su control, ya que era la mayor concentraci&oacute;n de trabajadores de Espa&ntilde;a en aquel momento. &ldquo;Ten&iacute;amos economato, un cine, una escuela de padres Marianos y varios servicios m&aacute;s, pero nos faltaban otros como plazas para que jugaran los ni&ntilde;os, asfaltado, etc.&rdquo;, apuntaba ayer en la presentaci&oacute;n del c&oacute;mic Tom&aacute;s Mart&iacute;nez, &ldquo;Sito&rdquo;, vecino nacido en Ciudad Seat y activista vecinal. 
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                La planta de Seat en la Zona Franca                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mencion&oacute;, junto a estas &ldquo;ventajas&rdquo;, otros elementos no tan agradables como &ldquo;una parroquia donde era obligado acudir los domingos, una comisar&iacute;a y un destacamento de polic&iacute;a armada que vigilaba el barrio las 24 horas&rdquo;. A este respecto, Vallejo apuntaba que &ldquo;el r&eacute;gimen ten&iacute;a p&aacute;nico a las repercusiones de un posible conflicto en una f&aacute;brica con tal concentraci&oacute;n de trabajadores&rdquo;. Adem&aacute;s, cita la presencia de numerosos operarios que eran en realidad esp&iacute;as de r&eacute;gimen dentro de la f&aacute;brica, siempre prestos a denunciar a los trabajadores disconformes o que sospechaban que pod&iacute;an pertenecer a alg&uacute;n sindicato ilegal, que eran todos menos el Vertical. &ldquo;Si te desped&iacute;an, lo perd&iacute;as todo: vivienda, economato, la escuela de tus hijos, etc.&rdquo;, cuenta Sito Mart&iacute;nez para ilustrar los riesgos que se corr&iacute;an
    </p><h2 class="article-text">Un guion con continuos viajes temporales</h2><p class="article-text">
        La citada presencia de esp&iacute;as, as&iacute; como otros elementos represivos del momento, se mencionan en el c&oacute;mic, que est&aacute; estructurado como un viaje de ida y vuelta en el tiempo: desde el hoy de algunos de los testigos que quedan de la lucha de aquellos d&iacute;as, hasta el ayer que rememoran en las entrevistas con De Miguel y los encuentros con otros compa&ntilde;eros, que tambi&eacute;n se reflejan en el libro, donde el n&uacute;cleo principal lo conforma la huelga, pero tambi&eacute;n la memoria de la misma. Adicionalmente, el guionista subraya que &ldquo;hemos querido poner en valor la presencia de mujeres en la factor&iacute;a, que no era mayoritaria, pero aun as&iacute; exist&iacute;an y ten&iacute;an sus demandas concretas y se las suele olvidar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para la ilustradora Cristina Bueno, con experiencia en el abordaje de temas de impacto social como puedan ser los desahucios o los refugiados pol&iacute;ticos, el guion de De Miguel, ya que ella entr&oacute; en el proyecto una vez este estaba detallado, supuso un reto por sus continuos viajes temporales. &ldquo;Me encontr&eacute; con un pasado con tres narradores &ndash;los testigos y protagonistas del c&oacute;mic&ndash; en primera persona que hablaban consecutivamente, y eso hab&iacute;a que hacerlo entender mediante ilustraciones, de modo que quien lo leyera no tuviera que hacer grandes esfuerzos para ubicarse&rdquo;, revela Bueno por tel&eacute;fono. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que lo solvent&oacute; vinculando las vi&ntilde;etas de pasado y presente de un mismo personaje de modo consecutivo. Tambi&eacute;n desvela que no est&aacute; acostumbrada a acciones de tensi&oacute;n como las de esta historia &ndash;donde aparecen golpes, torturas e incluso un asesinato&ndash; pero que ha intentado solventarlo &ldquo;sin caer en el morbo y la espectacularidad de la sangre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy apenas quedan en el paisaje rastros de aquella colonia. &ldquo;Algunos edificios se derruyeron por problemas de aluminosis y, por otro lado, est&aacute;n entrando nuevos habitantes del centro, porque es un barrio muy goloso para gentrificar, ya que est&aacute; relativamente cerca del centro, pero conserva muchos parques y zonas verdes&rdquo;, explica De Miguel. Entre signos de la memoria de aquellos a&ntilde;os de plomo, el periodista destaca el paseo Ruiz Villalba, dedicado al trabajador asesinado por la polic&iacute;a durante la huelga. Relata el guionista del c&oacute;mic que cada 18 de octubre &ldquo;se realiza all&iacute; un homenaje para recordar a Antonio&rdquo;. En la presentaci&oacute;n de ayer estuvieron presentes sus dos sobrinas que, cogidas de la mano, recibieron un emotivo aplauso de los presentes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/huelga-seat-1971-acabo-trabajador-muerto-marco-ritmo-sindical-espana_1_12794519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 13:01:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La huelga de la Seat en 1971 que acabó con un trabajador muerto y marcó el ritmo sindical de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seat,Franquismo,Memoria Histórica,Comunismo,CCOO - Comisiones Obreras,Barcelona,Huelgas,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere a los 95 años el primer presidente de la Rumanía democrática, Ion Iliescu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/muere-95-anos-primer-presidente-rumania-democratica-ion-iliescu_1_12516272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f977f93-cf4d-450c-9f2a-bc3da0e08655_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere a los 95 años el primer presidente de la Rumanía democrática, Ion Iliescu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El antiguo dirigente socialdemócrata lideró Rumanía entre 1990 y 1996 y también de 2000 a 2004. Fue un hombre clave en la revolución rumana de diciembre de 1989</p><p class="subtitle">Claves de las elecciones en Rumanía: cómo y por qué perdió el candidato ultranacionalista tras arrasar en la primera vuelta</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Ruman&iacute;a anunci&oacute; este martes el fallecimiento a los 95 a&ntilde;os del expresidente rumano, Ion Iliescu, el primer jefe de Estado del pa&iacute;s balc&aacute;nico tras la ca&iacute;da del comunismo a finales de 1989.
    </p><p class="article-text">
        El antiguo dirigente socialdem&oacute;crata, presidente de Ruman&iacute;a en dos mandatos, entre 1990 y 1996, y entre 2000 y 2004, muri&oacute; a causa de un c&aacute;ncer de pulm&oacute;n tras llevar dos meses internado en el Hospital 'Agrippa Ionescu' en Bucarest.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con profundo pesar, el Gobierno anuncia el fallecimiento del expresidente de Ruman&iacute;a Ion Iliescu. El expresidente del Estado rumano falleci&oacute; hoy, 5 de agosto de 2025, en el Hospital Cl&iacute;nico deUrgencias Agrippa Ionescu&rdquo;, anunci&oacute; en un comunicado el ejecutivo de coalici&oacute;n liderado por el conservador Ilie Bolojan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno rumano env&iacute;a sus condolencias a la familia y a todos sus allegados. Los detalles sobre el programa del funeral de Estado (...) se comunicar&aacute;n pr&oacute;ximamente&rdquo;, agreg&oacute; la nota.
    </p><p class="article-text">
        El gobernante partido socialdem&oacute;crata PSD, fundado por Iliescu tras la ca&iacute;da del comunismo, tambi&eacute;n lo homenaje&oacute; y lo calific&oacute; como una &ldquo;figura destacada de la historia reciente&rdquo; de Ruman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El PSD record&oacute; en un mensaje en Facebook que Iliescu realiz&oacute; una &ldquo;contribuci&oacute;n importante en momentos decisivos para el destino de los rumanos, como la adhesi&oacute;n a la OTAN y a la Uni&oacute;n Europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Iliescu fue un hombre clave en la revoluci&oacute;n rumana de diciembre de 1989, cuando el r&eacute;gimen del dictador comunista de Nicolae Ceausescu y su familia cay&oacute; tras varios d&iacute;as de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, con cientos de muertos.
    </p><p class="article-text">
        Tras el fusilamiento de Ceausescu y su mujer Elena, el d&iacute;a de Navidad de 1989, el llamado 'Frente de Salvaci&oacute;n Nacional' asumi&oacute; el control del pa&iacute;s, con Iliescu como el primer presidente elegido democr&aacute;ticamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/muere-95-anos-primer-presidente-rumania-democratica-ion-iliescu_1_12516272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Aug 2025 15:28:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere a los 95 años el primer presidente de la Rumanía democrática, Ion Iliescu]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rumania,Comunismo,Democracia,Balcanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy trotskista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trotskista_129_12504579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d05ed833-4644-4532-8344-9d28e13269be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy trotskista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahí siguen algunos, pocos, intentando construir frentes que paren los pies a un capital cada vez más impune</p></div><p class="article-text">
        Hace unos meses estuve a punto de ir a la fiesta que el partido trotskista franc&eacute;s celebra cada primavera en un parque a las afueras de Par&iacute;s. Iba a viajar con una buena amiga que, en estos d&iacute;as aciagos para la esperanza y la utop&iacute;a, a&uacute;n cree en la revoluci&oacute;n (o eso cree). De la coherencia de sus convicciones solo dir&eacute; que ella misma vive en una revoluci&oacute;n permanente que afect&oacute; profundamente a mi ritmo card&iacute;aco, propulsado durante unas semanas a miles de vueltas por minuto. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&iacute;as de trepidantes s&iacute;stole y di&aacute;stole me imagin&eacute; estampado contra una farola y palp&aacute;ndome los huesos (o los sesos), pero ella supo frenar a tiempo y pude volver as&iacute; a la cansina cadencia de mi pedaleo moroso aunque constante. Pr&oacute;ximamente, con el coraz&oacute;n algo triste pero estable, partir&eacute; desde la puerta de mi casa en bicicleta hacia Berl&iacute;n, adonde espero llegar en 15 d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        No me dirijo a la antigua capital del <em>Reich </em>para nada en concreto, m&aacute;s all&aacute; de visitar a otra y mejor amiga, por m&aacute;s vieja (en el sentido de la duraci&oacute;n de la amistad, pues es m&aacute;s joven que la primera), que tambi&eacute;n circula por el mundo algo revolucionada, aunque su carisma sea m&aacute;s bien &aacute;crata.
    </p><p class="article-text">
        Voy, pues, de una guerrillera frustrada a quien, en la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=p8QwbxvCfN0&amp;list=RDp8QwbxvCfN0&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exacta formulaci&oacute;n de Frank Delgado</a>, le queda chiquito el t&eacute;rmino progresista, a una mujer de acci&oacute;n directa. Ir&eacute; pedaleando, como quien dice, del POUM a la FAI, organizaciones con las que comparto una cierta complacencia y solidaridad en el fracaso, ese que, seg&uacute;n los psic&oacute;logos, ejerce una atracci&oacute;n irresistible en las almas m&aacute;s sensibles o atormentadas. 
    </p><p class="article-text">
        No me considero una persona especialmente torturada ni tortuosa, pero experimento una relativa seducci&oacute;n morbosa por un estado de &aacute;nimo que siempre es inspirador para la escritura, &uacute;nica actividad que soy capaz de ejercer con un m&iacute;nimo de solvencia. En ese trance he producido alg&uacute;n que otro poema pasable que, por supuesto, se qued&oacute; en el caj&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el per&iacute;odo de latencia vital que supuso el confinamiento por la pandemia de Covid-19 devor&eacute; <a href="https://librotea.eldiario.es/libros/el-hombre-que-amaba-a-los-perros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El hombre que amaba a los perros</em></a>, de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/leonardo-padura-escritor-pais-practican-politica-invisibilizacion_1_11512214.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leonardo Padura</a>. Ahora estoy enfrascado en la lectura de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/edurne-portela-jose-ovejero-escriben-novela-cuatro-manos-hemos-aprendido-no-preocuparnos-autoria_1_12129245.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una belleza terrible</em></a>, de Edurne Portela y Jos&eacute; Ovejero. Ambas obras me fueron facilitadas por el editor de esta columna, muy buen amigo y poseedor de una envidiable y selecta biblioteca revolucionaria, secci&oacute;n Cuarta Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que, en mi juventud, me sumerg&iacute; en las apasionantes p&aacute;ginas de <em>Mi vida</em>, las memorias dictadas por Lev Dav&iacute;dovich Bronstein durante unas vacaciones forzosas, cortes&iacute;a del camarada I&oacute;sif Vissari&oacute;novich Dzhugashvili, en una isla de la Prop&oacute;ntide cercana a Constantinopla. En ese tiempo tambi&eacute;n le&iacute; con fruici&oacute;n <em>La segunda muerte de Ram&oacute;n Mercader</em>, una de las obras magnas del miembro del Comit&eacute; Central del PCE en el exilio <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/notes-de-lectura/jorge-semprun-seu-centenari-les-llicons-no-hem-d-oblidar_132_10775401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Sempr&uacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Las tres novelas y el ensayo autobiogr&aacute;fico exudan fracaso, en los casos de Padura y Sempr&uacute;n perfumado con la experiencia vital de habitar dentro de una revoluci&oacute;n salpicada de escombros tropicales y, en la peripecia concreta del tambi&eacute;n ministro de Cultura con Felipe Gonz&aacute;lez, de haber salido vivo, que no indemne, de una purga estalinista en sentido estricto.
    </p><p class="article-text">
        Sempr&uacute;n esquiv&oacute;, por suerte para &eacute;l y para los que hemos gozado de su obra literaria (<a href="https://www.filmaffinity.com/es/film478367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Netchaiev ha vuelto</em></a>) y cinematogr&aacute;fica (<a href="https://www.filmin.es/pelicula/z-de-costa-gavras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Z</em></a>) posterior, su propia Defenestraci&oacute;n de Praga, puesto que fue literalmente expulsado del Partido durante una reuni&oacute;n del bur&oacute; pol&iacute;tico en un castillo de la capital checoslovaca, que bien podr&iacute;a ser el que inspirara la asfixiante novela de Frank Kafka. Y a&uacute;n tuvo tiempo de escribir la biograf&iacute;a de su <em>alter ego</em> clandestino, Federico S&aacute;nchez, e incluso de matarlo literariamente, tras sobrevivir a un segundo intento de defenestraci&oacute;n, aunque mucho menos vertiginosa, desde la planta baja del Palacio de la Moncloa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fracasados entre los fracasados, tozudos entre los tozudos, de los trotskistas hay que aprender, y aún más en estos apresurados tiempos, la constancia y la paciencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No me consta que ninguno de los autores mencionados haya sido trotskista (tampoco Trotski, por razones ontol&oacute;gicas), aunque en alg&uacute;n momento pudieran simpatizar con sus descalabros e incluso con un <em>&eacute;lan </em>que, cual S&iacute;sifo, los impele a arrastrar una y otra vez la misma piedra. Fracasados entre los fracasados, tozudos entre los tozudos, de los trotskistas hay que aprender, y a&uacute;n m&aacute;s en estos apresurados tiempos, la constancia y la paciencia. No lo f&iacute;an todo a un final escatol&oacute;gico pero casi. 
    </p><p class="article-text">
        Si la revoluci&oacute;n proletaria se derrumb&oacute; de vieja y carcomida, la suya result&oacute; aniquilada cuando a&uacute;n estaba brotando. Padecieron el exterminio f&iacute;sico, desde el helado<em> gulag </em>sovi&eacute;tico hasta el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/washington-utilizado-asesinar-leon-trotski_1_1562549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sofocante </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/washington-utilizado-asesinar-leon-trotski_1_1562549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>piolet</em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/washington-utilizado-asesinar-leon-trotski_1_1562549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mexicano</a>, pasando por la seca bala en la sien en cualquier callej&oacute;n de Londres, Par&iacute;s, &Aacute;msterdam o Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; siguen algunos, pocos, intentando construir frentes que paren los pies a un capital cada vez m&aacute;s compacto, intocable e impune, y confiando en que el ser humano es perfectible hasta el punto de entregar su vida por la causa de la igualdad y el bienestar de la Humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        Yo, m&aacute;s modestamente, soy trotskista, pero de sal&oacute;n, o m&aacute;s bien un diletante, un <em>fl&acirc;neur </em>de la &eacute;pica, la est&eacute;tica y la &eacute;tica revolucionarias. Me admiran y me conmueven por su sacrificio, pero no concibo una vida de compromiso y militancia tan inc&oacute;moda y desagradecida. 
    </p><p class="article-text">
        En mi perplejidad permanente, tambi&eacute;n me declaro humildemente cristiano. Por eso, solo aspiro a contarme entre sus compa&ntilde;eros de taxi para que, llegado el d&iacute;a del &uacute;ltimo viaje (siempre Machado) y habiendo pagado religiosamente la carrera, me presente a las puertas del Para&iacute;so ligero de equipaje y con el pasaporte en regla y el visado correcto, al haber circulado por este mundo sin atropellar a nadie. Y conf&iacute;o en que, entre mis avales, pueda mostrar al menos el de la buena voluntad hacia el pr&oacute;jimo y el de haber sido machadianamente bueno.
    </p><p class="article-text">
        PS. Al final, viaj&eacute; con la guerrillera a Marruecos, quien, hac&iacute;a poco, hab&iacute;a estado en Vietnam y volvi&oacute; algo asqueada y a&uacute;n m&aacute;s frustrada porque un r&eacute;gimen que hab&iacute;a derrotado con tanto sacrificio al imperialismo hablara ingl&eacute;s y viviera rendido al capitalismo m&aacute;s burdo y rapaz. En Marrakech, derrochamos las horas en su inmenso zoco, comprando y regateando cada dirham. Ni siquiera vimos el desierto calcinante, pero lo pasamos pirata (aunque esto no evit&oacute; que unos d&iacute;as despu&eacute;s ella me pasara por la quilla) y pude informar a casa que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=s9hXEu896ag&amp;list=RDs9hXEu896ag&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tout va tr&egrave;s bien, madame la marquise</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trotskista_129_12504579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Aug 2025 21:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy trotskista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[País Valenciano,Comunismo,Cristianismo,Anarquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Suso Díaz, histórico dirigente sindical, comunista ferrolano y padre de la vicepresidenta Yolanda Díaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/muere-suso-diaz-historico-dirigente-sindical-comunista-ferrolano-padre-vicepresidenta-yolanda-diaz_1_12448583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3799c488-7619-49e2-b627-2ea9f43ef746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Suso Díaz, histórico dirigente sindical, comunista ferrolano y padre de la vicepresidenta Yolanda Díaz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Preso político tras los asesinatos franquistas de 1972, fue además secretario general de Comisións Obreiras en Galicia entre 1988 y 2000, amante del jazz y en los últimos años apoyo político de su hija</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El hilo rojo del Ferrol obrero que explica a Yolanda Díaz</p></div><p class="article-text">
        Suso D&iacute;az, hist&oacute;rico dirigente sindical ferrolano, veterano militante comunista, y padre de la vicepresidenta segunda del Gobierno espa&ntilde;ol, Yolanda D&iacute;az, ha muerto este martes a causa de un c&aacute;ncer. Ten&iacute;a 81 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de c&oacute;mo Xes&uacute;s D&iacute;az D&iacute;az, Suso D&iacute;az, naci&oacute; en Ferrol, trabaj&oacute; en los astilleros y entr&oacute; en la militancia comunista clandestina no deja de ser una historia com&uacute;n. Su familia, numerosa, proced&iacute;a del interior agrario de Galicia, de Guitiriz concretamente, y se asent&oacute; en la ciudad buscando oportunidades, que all&iacute; estaban relacionadas con la industria naval. D&iacute;az entr&oacute; joven en la escuela de aprendices de Astano, factor&iacute;a privada de barcos ubicada en Fene, al lado de Ferrol, que hacia 1951 ten&iacute;a 1.200 trabajadores. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, unos 6.000, y se hab&iacute;a convertido en uno de los epicentros del movimiento obrero antifranquista gallego. Uno de sus j&oacute;venes dirigentes ya era, entonces, Suso D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era de menor edad que la generaci&oacute;n de Julio Aneiros [m&iacute;tico obrero comunista, asalariado de Baz&aacute;n, uno de los primeros organizadores de la resistencia en las f&aacute;bricas gallegas despu&eacute;s de la Guerra Civil]&rdquo;, explica a elDiario.es el historiador V&iacute;ctor Santidri&aacute;n, especialista en el comunismo gallego, &ldquo;y cuando entra en contacto con las c&eacute;lulas comunistas y sindicales, &eacute;l mismo cuenta que no eran muchos en Astano&rdquo;. Su quinta era la de Rafael Pillado, Manuel Amor Deus o Sari Alabau, hist&oacute;ricos del Partido Comunista y de Comisi&oacute;ns Obreiras, todos del &aacute;rea de Ferrol, todos camaradas de Suso D&iacute;az, todos v&iacute;ctimas de la feroz represi&oacute;n desatada por la dictadura tras asesinar la polic&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/galicia/medio-siglo-asesinato-ferrol-obreros-amador-daniel-hizo-temblar-dictadura_1_8820550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los obreros comunistas Amador Rey y Daniel Niebla el 10 de marzo de 1972</a>.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az pas&oacute; dos meses en prisi&oacute;n -donde, por cierto, lo visit&oacute; su hija Yolanda, entonces de apenas un a&ntilde;o de edad. No era la primera vez, en 1970 ya hab&iacute;a ca&iacute;do, acusado de pertenecer a las ilegales Comisiones Obreras. Era verdad. Porque, aunque mantuvo la militancia en el Partido Comunista toda su vida, Suso D&iacute;az fue sobre todo sindicalista. &ldquo;Ten&iacute;a doble militancia, como todos en aquella &eacute;poca, pero &eacute;l siempre insist&iacute;a en que lo que le gustaba era estar en la f&aacute;brica y a pie de calle&rdquo;, recuerda Santidri&aacute;n, quien hace unos meses lo entrevist&oacute; en profundidad a lo largo de varias sesiones. D&iacute;az no fue un obrero manual, sino empleado de la llamada oficina de m&eacute;todos de Astano. &ldquo;Su posici&oacute;n en el centro de trabajo marcar&iacute;a su militancia&rdquo;, entiende el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Pero el sindicato acab&oacute; convirti&eacute;ndose en su vida: de constituir el peri&oacute;dico clandestino <em>A voz de Astano</em>, preocupado por la propaganda pero tambi&eacute;n por la seguridad o la higiene laboral, a, ya en democracia, referente de la uni&oacute;n comarcal de A Coru&ntilde;a y, en 1988, secretario general del Sindicato Nacional de Comisi&oacute;ns Obreiras. Sustituy&oacute; a su viejo compa&ntilde;ero Manuel Amor Deus y, en 2000, cedi&oacute; el mando a otro comunista a quien conoc&iacute;a de la lucha contra la dictadura, Xan Mar&iacute;a Castro. Ten&iacute;a entonces 56 a&ntilde;os y se hab&iacute;a prejubilado. De alguna manera, considera Santidri&aacute;n, comenz&oacute; a moverse m&aacute;s pol&iacute;ticamente. 
    </p><p class="article-text">
        Miembro de Esquerda Unida, una organizaci&oacute;n que en Galicia solo espor&aacute;dicamente obtuvo diputados, en el &uacute;ltimo ciclo pol&iacute;tico apoy&oacute; los diferentes experimentos -pr&aacute;cticamente extinguidos- de alianzas amplias entre la izquierda federal y algunos sectores del soberanismo gallego. Uno de sus hermanos, Xos&eacute;, con quien hab&iacute;a compartido militancia comunista, fue despu&eacute;s parlamentario del BNG y, como economista, uno de los defensores de la idea de que Galicia debe dotarse de una hacienda propia. Su relaci&oacute;n, dice Santidri&aacute;n, era magn&iacute;fica. Ya m&aacute;s apartado de los focos, Suso D&iacute;az sigui&oacute; disfrutando de su enorme colecci&oacute;n de discos -era un profundo aficionado al jazz- y de su estrecha relaci&oacute;n con su hija menor, Yolanda. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/muere-suso-diaz-historico-dirigente-sindical-comunista-ferrolano-padre-vicepresidenta-yolanda-diaz_1_12448583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 20:43:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere Suso Díaz, histórico dirigente sindical, comunista ferrolano y padre de la vicepresidenta Yolanda Díaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Política,Comunismo,PCE - Partido Comunista de España,CCOO - Comisiones Obreras,Yolanda Díaz,Sindicalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Pasionaria, el icono comunista lucha contra el olvido: “Gracias a gente como ella vivimos en democracia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pasionaria-icono-comunista-lucha-olvido-gracias-gente-vivimos-democracia_1_12143292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cb14d85-53c3-4bf5-b12d-d7b5d77b8260_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113813.jpg" width="1762" height="991" alt="La Pasionaria, el icono comunista lucha contra el olvido: “Gracias a gente como ella vivimos en democracia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Festival de Málaga proyecta un documental dirigido por Amparo Climent, que cree que las nuevas generaciones ya ni siquiera conocen una figura fundamental de la historia española</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Málaga - “Para ella los perdedores eran los héroes”, el emocionante retrato íntimo y político de Almudena Grandes
</p></div><p class="article-text">
        Su imagen entrando en el Congreso de los Diputados el 22 de julio de 1977, tras casi 40 a&ntilde;os exiliada es una de las que define un pa&iacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pasionaria-hija-mujer-mineros-convirtio-mito-universal_1_10453169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Pasionaria,</a> con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/marina-alberti-nieta-poeta-reivindica-memoria-intima-e-historica-carta-amor-madre-abuela_1_10495556.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Alberti agarrado de su brazo,</a> bajando aquellas escaleras en el regreso de la democracia fue m&aacute;s que un s&iacute;mbolo. El pa&iacute;s abrazaba la libertad y tra&iacute;a de vuelta a aquellas personas que lucharon contra el franquismo y tuvieron que huir tras la derrota <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/julio-medem-espana-trauma-guerra-civil-traumas-si-tapas-volver-ocurrir_1_12137280.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la Guerra Civil.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        De Dolores Ib&aacute;rruri se recuerda su imagen ic&oacute;nica, con su mo&ntilde;o, su cara agotada por el tiempo. Y, sobre todo, sus discursos. Palabras que eran poderosas y en cuyo interior hab&iacute;a una lucha por las libertades y los derechos de los trabajadores, especialmente por las mujeres. La Pasionaria fue una mujer cuya vida es inabarcable y que, sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de los lugares comunes, la gente no conoce. Muchos s&iacute; le atribuyen aquel m&iacute;tico &ldquo;No pasar&aacute;n&rdquo;, dedicado a las tropas franquistas. O ese &ldquo;Prefiero morir de pie que vivir arrodillada&rdquo;. Pero, &iquest;d&oacute;nde lo dijo?, &iquest;sabemos algo m&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota?, &iquest;de la frase convertida en eslogan o incluso en frase promocional de una camiseta?
    </p><p class="article-text">
        Si La Pasionaria fuera de otro pa&iacute;s seguro que tendr&iacute;a una serie de Netflix, dos pel&iacute;culas y varios documentales. Aqu&iacute; sigue habiendo una ausencia de relatos, especialmente desde la ficci&oacute;n, de una vida fundamental de la historia de Espa&ntilde;a. Hace poco anunciaron<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/goya-entregan-primera-vez-historia-premio-ex-aequo-mejor-pelicula-infiltrada-47_1_12038425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, precisamente, que Arantxa Echevarr&iacute;a</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/goya-entregan-primera-vez-historia-premio-ex-aequo-mejor-pelicula-infiltrada-47_1_12038425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> (La infiltrada)</em></a><em> </em>dirigir&iacute;a una pel&iacute;cula sobre Ib&aacute;rruri con el mismo equipo en la producci&oacute;n (Mercedes Gamero y Mar&iacute;a Luisa Guti&eacute;rrez) como productoras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La pasionaria junto a un soldado en la Guerra Civil                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es esta &uacute;ltima quien, adem&aacute;s, ha apoyado un documental sobre ella que ha llegado al festival de M&aacute;laga. <em>Dolores Ib&aacute;rruri. La Pasionaria</em> es una visi&oacute;n &ldquo;profunda y humanizada&rdquo; del personaje, tal como describe su sinopsis oficial. A trav&eacute;s de testimonios, entre los que destaca su nieta Lola, se traza un repaso a la vida de la pol&iacute;tica. Una mirada personal, pero por supuesto tambi&eacute;n de aquellos tiempos que marcaron a fuego la historia espa&ntilde;ola, y que se acompa&ntilde;a de documentos oficiales, pero tambi&eacute;n de poes&iacute;a y m&uacute;sica para a&ntilde;adir &ldquo;una dimensi&oacute;n &iacute;ntima y emocional al relato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para su directora, Amparo Climent, esa ausencia de series y pel&iacute;culas fue el motor para realizar este documental. Coincide en que en otro pa&iacute;s habr&iacute;a decenas de ellos. &ldquo;Por eso me plante&eacute; este proyecto, porque estaba completamente olvidada esta figura tan importante, porque no interesa, y es important&iacute;simo que las recordemos&rdquo;, comienza diciendo para destacar la ayuda de Mario Amor&oacute;s, autor de la reciente biograf&iacute;a de Dolores Ib&aacute;rruri,<em> No pasar&aacute;n;</em> y &ldquo;del libro que Lola Ruiz-Ib&aacute;rruri ha publicado tambi&eacute;n, y de la biograf&iacute;a de su hija Amaia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su lado se encuentra sentada, precisamente Lola, nieta de La Pasionaria, que asiente cuando Climent dice, con pena, que se dio cuenta de que &ldquo;la figura de Dolores estaba abandonada, cuando fue una de las figuras fundamentales para nuestro pa&iacute;s en la defensa de la Rep&uacute;blica, en las reivindicaciones de las mujeres y de los trabajadores&rdquo;. En definitiva, &ldquo;una luchadora&rdquo;. Le doli&oacute; sobre todo cuando pregunto a la gente joven y desconoc&iacute;an qui&eacute;n era. Por eso supo que este era &ldquo;el momento oportuno para hacerla este homenaje&rdquo;. Sobre todo porque &ldquo;estamos en un pa&iacute;s donde se olvida a la gente que ha sido importante en nuestra historia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las amas de casa estaban absolutamente olvidadas, erán invisibles. No aparecían en ningún documento periódico. Ella fue la que dedicó su vida a darles voz</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lola Ruiz-Ibárruri</span>
                                        <span>—</span> Nieta de La Pasionaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La nieta de La Pasionaria cree que no deber&iacute;amos acordarnos de su abuela solo ahora, solo porque la extrema derecha est&eacute; acechando, sino porque &ldquo;toda su vida ha estado luchando por los derechos&rdquo;. &ldquo;No deber&iacute;a estar de actualidad ahora, sino siempre, porque es la lucha de los trabajadores, de la mujer&hellip; su figura ha sido de suma importancia en el siglo XX y que ha marcado los grandes avances en la sociedad. En Europa, gracias a gente como ella, vivimos en democracia&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Subraya que &ldquo;no era solo una mujer&rdquo;, porque &ldquo;mujeres hab&iacute;a otras, Clara Campoamor, Victoria Kent&hellip; pero Dolores era una ama de casa&rdquo;. &ldquo;A diferencia de las maravillosas mujeres nombradas, que pertenec&iacute;an a la clase media-alta y ten&iacute;an estudios, Dolores ten&iacute;a solamente una buena escuela del Pa&iacute;s Vasco y las amas de casa estaban absolutamente olvidadas, eran invisibles. Nadie sab&iacute;a lo que era una ama de casa porque no aparec&iacute;an en ning&uacute;n documento, en ning&uacute;n peri&oacute;dico, en ninguna imagen. Y, sin embargo, ella fue la que dedic&oacute; su vida a dar la voz a aquellos que nunca tuvieron voz&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                La Pasionaria en un mitin en el Monumental Cinema en 1937                            </span>
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        Curiosamente, el ambiente en el que se crio era cat&oacute;lico, con una familia religiosa. &ldquo;Ella pertenec&iacute;a al apostolado de la oraci&oacute;n, por lo cual su fuente de conocimiento era la escuela y era la parroquia. Al ser una buena alumna, aprendi&oacute; muy bien tanto la historia como las injusticias y las ideas modernas que descubri&oacute; en la casa del pueblo. Descubri&oacute; a Marx. Descubri&oacute; el capital y pens&oacute; en que el &uacute;nico camino para la emancipaci&oacute;n de la clase trabajadora y para la mujer, por supuesto, que era la esclava del esclavo, ser&iacute;a la presencia p&uacute;blica, el periodismo, la prensa, las revistas, la radio para hacer visibles a los invisibles y para darles una voz, un voto y unos diputados que defendieran sus intereses&rdquo;, analiza su nieta que recuerda como cuando las mujeres lloraban por las condiciones en las que viv&iacute;an o se quejaban por sus maridos ella les dec&iacute;a: &ldquo;Nosotras no tenemos que llorar, tenemos que luchar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ponen el acento en que para entender a La Pasionaria &ldquo;hay que situarse en el lugar, en la ideolog&iacute;a y en el momento hist&oacute;rico&rdquo;. &ldquo;Pasionaria fue una mujer que no se amedrent&oacute; ante nada. Ella decide aparcar sus objetivos m&aacute;s personales, m&aacute;s emocionales, para dedicarse plenamente a sus ideales pol&iacute;ticos. Esa mujer con ese vestido negro, con esos pendientes, con ese mo&ntilde;o bajo, que andaba por el mundo con ese discurso, con esa fuerza de la naturaleza, y se enfrentaba a quien hiciera falta. Desgraciadamente, tuvo que salir del pa&iacute;s y exiliarse, y eso fue una p&eacute;rdida tremenda&rdquo;, zanja con el deseo que con su documental la voz de la Pasionaria, a quien se escucha cantar <em>La Internacional </em>al final del filme, vuelva a resonar con fuerza en el presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pasionaria-icono-comunista-lucha-olvido-gracias-gente-vivimos-democracia_1_12143292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 21:10:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Pasionaria, el icono comunista lucha contra el olvido: “Gracias a gente como ella vivimos en democracia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PCE - Partido Comunista de España,Comunismo,Guerra Civil Española,Posguerra,Exilio,Documentales,Cine español,Festival de Málaga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estrella de Hollywood que sobrevivió a un complot de asesinato ordenado por Stalin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-hollywood-sobrevivio-complot-asesinato-ordenado-stalin-john-wayne-pm_1_12107110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d51d028-aab7-4725-a32c-37a29675faa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estrella de Hollywood que sobrevivió a un complot de asesinato ordenado por Stalin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El anticomunismo de John Wayne lo puso en el foco del mandatario soviético para organizar un complot contra su vida</p><p class="subtitle">Disección: ‘Centauros del desierto’, de John Ford. 'Los que buscan sin descanso’</p></div><p class="article-text">
        El <strong>5 de marzo de 1953 mor&iacute;a Josef Stalin </strong>a consecuencia de una hemorragia cerebral, seg&uacute;n la documentaci&oacute;n oficial, aunque su fallecimiento ha ido acompa&ntilde;ado de numerosas conjeturas y misterios que a d&iacute;a de hoy siguen sigue dando que hablar. Su largo mandato al frente de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica dio lugar a numerosos acontecimientos, pero uno de los episodios m&aacute;s desconocidos se encuentra uno que estar&iacute;a a caballo entre la ficci&oacute;n y la realidad y que lo vincula directamente con una de las estrellas del <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/alcohol-cine-trago-trago_1_9896593.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Hollywood</a> m&aacute;s cl&aacute;sico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Stalin y la idea de asesinar a John Wayne por su anticomunismo</strong></h2><p class="article-text">
        Si hablamos de cine western, el nombre y la cara que viene a la mente es la del actor <strong>John Wayne, una figura ic&oacute;nica del Hollywood cl&aacute;sico </strong>que dedic&oacute; su vida a contribuir al americanismo a trav&eacute;s de su trabajo en el cine, al no haber podido demostrarlo uni&eacute;ndose al ej&eacute;rcito estadounidense, al que intent&oacute; alistarse sin suerte, debido a su edad, pero tambi&eacute;n posiblemente por la presi&oacute;n de los estudios, que no quer&iacute;an perder a una de sus estrellas.
    </p><p class="article-text">
        El conocido actor, protagonista de pel&iacute;culas cl&aacute;sicas del cine western como son <em>El hombre que mat&oacute; a Liberty Balance</em>, <em>Centauros del desierto</em> o <em>R&iacute;o Bravo</em>, de hecho, se erigi&oacute; como una de las principales voces anticomunistas del cine, al frente de la <strong>Asociaci&oacute;n para la preservaci&oacute;n de los ideales americanos</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        Eso fue lo que llevar&iacute;a a Josef Stalin a idear un plan de asesinato a John Wayne, siendo adem&aacute;s un gran aficionado al cine y era habitual que se quedase hasta altas horas viendo, disfrutando de alg&uacute;n largometraje, por lo que no pod&iacute;a soportar al que consideraba casi como un enemigo, por todo lo que significaba.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El intento de asesinato que cortaron John Wayne y el FBI</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute;, son varias las cr&oacute;nicas y las fuentes que aseguran que es cierto que Stalin ten&iacute;a un plan para el asesinato de John Wayne debido a su anticomunismo, y una de ellas es el autor de la biograf&iacute;a del actor, <strong>Michael Munn</strong>, que relat&oacute; una historia que le hab&iacute;a llegado de la propia voz del especialista<strong> Yakima Canutt</strong>, doble del protagonista del cine del oeste, que le salv&oacute; la vida.
    </p><p class="article-text">
        Canutt contaba que en 1949 la FBI descubri&oacute; un complot sovi&eacute;tico para asesinar a la estrella de Hollywood y fue directo a Los &Aacute;ngeles a informarlo, con lo que all&iacute; planearon una ejecuci&oacute;n falsa en una playa que acab&oacute; con el secuestro de los agentes de la <strong>KGB</strong>, que acabar&iacute;an convertidos en colaboradores americanos. Una historia que parece sacada de una pel&iacute;cula, pero que corrobor&oacute; el mismo <strong>Orson Welles</strong>, que lo hab&iacute;a escuchado por parte del cineasta <strong>Sergei Gerasimov</strong>, que formar&iacute;a parte de la informaci&oacute;n a la URSS.
    </p><p class="article-text">
        Un intento de asesinato que no ser&iacute;a el &uacute;nico que sufrir&iacute;a John Wayne, sino que en 1953 mientras rodaba <em>Hondo</em> en M&eacute;xico ser&iacute;a v&iacute;ctima de un altercado por un grupo de comunistas locales, algo que no habr&iacute;a sido orden directa de Stalin. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n habr&iacute;a sido objeto de ataque por parte de otro l&iacute;der comunista <strong>Mao Zedong</strong>, en la d&eacute;cada de los 60.
    </p><p class="article-text">
        El plan de <strong>Josef Stalin </strong>de asesinar a Wayne acabar&iacute;a cuando el sucesor en el poder de la URSS, <strong>Krushev</strong>, reconoci&oacute; que hab&iacute;a sido el que hab&iacute;a anulado la orden que hab&iacute;a dado el propio mandatario, con lo que indirectamente habr&iacute;a confirmado las sospechas de la veracidad de la historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-hollywood-sobrevivio-complot-asesinato-ordenado-stalin-john-wayne-pm_1_12107110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Mar 2025 16:59:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La estrella de Hollywood que sobrevivió a un complot de asesinato ordenado por Stalin]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Historia,Comunismo,Guerra Fría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Núñez, el comunista gallego formado en la URSS que conoció a Víctor Jara, dirigió las huelgas del 72 y fue edil en Vigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/carlos-nunez-comunista-gallego-formado-urss-conocio-victor-jara-dirigio-huelgas-72-edil-vigo_1_12055540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a25508d-187b-4c0d-93ad-976c496a92c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x431y32.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Núñez, el comunista gallego formado en la URSS que conoció a Víctor Jara, dirigió las huelgas del 72 y fue edil en Vigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Perfecto Conde publica un libro de conversaciones con el histórico dirigente del Partido Comunista y diseñador gráfico, padre del famoso gaiteiro del mismo nombre</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Moncho Reboiras, el líder nacionalista gallego que la policía franquista asesinó con tres disparos por la espalda</p></div><p class="article-text">
        La escena es como de novela de Le Carr&eacute;. Sucede &ldquo;en un lugar sombr&iacute;o de aquel puerto de aguas profundas&rdquo;: Hamburgo. Es alg&uacute;n a&ntilde;o posterior a 1972 y anterior a inicios de 1976 y Carlos N&uacute;&ntilde;ez, un publicista gallego antes residente en Vigo y ahora exiliado en Par&iacute;s, espera por un contacto. &ldquo;Noto una actitud extra&ntilde;a&rdquo;, relata, &ldquo;intuyo seguimiento. Trato de cambiar el paso, acerc&aacute;ndome a un lugar restringido para servicio portuario. Se abalanza sobre m&iacute; para arrebatarme el material. Mi fortaleza f&iacute;sica es superior y lo derribo. Veo sus ojos. Me alejo r&aacute;pidamente con mi cartera&rdquo;. En el doble fondo del malet&iacute;n hab&iacute;a dibujos de unos inuits y del portal&oacute;n de un garaje, dos o tres pasaportes y algunos documentos m&aacute;s, &ldquo;todo encriptado&rdquo;. N&uacute;&ntilde;ez, dirigente destacado del entonces clandestino Partido Comunista de Galicia, nunca hab&iacute;a visto a aquel hombre misterioso. Y nunca lo volvi&oacute; a ver. La historia se la narra al periodista Perfecto Conde en un libro biogr&aacute;fico, <em>O comunista que non foi gaiteiro</em>, reci&eacute;n publicado en gallego por Galaxia.
    </p><p class="article-text">
        Carlos N&uacute;&ntilde;ez tiene 83 a&ntilde;os y reside en Vigo. All&iacute; fue concejal, de gobierno tras las primeras elecciones democr&aacute;ticas posteriores al franquismo y en la oposici&oacute;n despu&eacute;s, y es a&uacute;n hoy un personaje querido y popular. Tambi&eacute;n en Vigo, a donde llego por &oacute;rdenes del partido &ndash;de Enrique L&iacute;ster en concreto&ndash; en los 60, trabaj&oacute; como publicista y dise&ntilde;ador gr&aacute;fico. A esta faceta pertenece, por ejemplo, la conocida tipograf&iacute;a Gallaecia Castelo, desarrollada a partir de rudimentos elaborados por Castelao. El mayor de sus tres hijos, Carlos, es <a href="https://www.eldiario.es/galicia/baiuca-carlos-nunez-busca-futuro-ancestral-musica-gallega-raiz_130_8761405.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los m&uacute;sicos de mayor proyecci&oacute;n internacional de Galicia</a>. &ldquo;De la misma forma que mi madre siempre quiso que yo fuese gaiteiro, yo quise ser dibujante&rdquo;, explica casi al final del libro, &ldquo;como en la Escuela de Artes e Oficios de Vigo daba clases de gaita el gran gaiteiro de Lugo Ant&oacute;n Corral, matricul&eacute; all&iacute; a Carlos, no con la idea de que fuese gaiteiro, sino para que aprendiese algo de m&uacute;sica&rdquo;. Vaya si aprendi&oacute;, apostilla Conde. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el grueso de las casi 300 p&aacute;ginas de conversaciones de <em>O comunista que non foi gaiteiro</em> lo ocupa la dictadura y la resistencia a ella. &ldquo;La de Carlos fue una vida muy intensa&rdquo;, dice Conde (A Pontenova, Lugo, 1943) a elDiario.es, quien no conoc&iacute;a al objeto de su libro. Y eso que hab&iacute;a militado en el mismo partido. &ldquo;Todo nace de un encargo del profesor Xes&uacute;s Alonso Montero [otro ilustre del comunismo gallego, 95 a&ntilde;os], a qui&eacute;n no puedo, ni s&eacute;, ni quiero decir que no&rdquo;, confiesa entre risas, &ldquo;enseguida descubr&iacute; un gran personaje, como de pel&iacute;cula. Contradictorio, a veces dif&iacute;cil, pero un gran dirigente social, obrero y comunista&rdquo;. Tambi&eacute;n descubri&oacute; cierto fondo com&uacute;n con &eacute;l, que le sirvi&oacute; para ganarse la confianza del interrogado, de inicio renuente al proyecto, en los 10 o 12 encuentros sobre los que construy&oacute; el libro: &ldquo;Es un afrancesado. Como yo. Es el pa&iacute;s de la Revoluci&oacute;n Francesa y de Sartre y Camus&rdquo;. Tan afrancesado que se exili&oacute; en Par&iacute;s en 1972, justo despu&eacute;s de que la polic&iacute;a franquista pusiese precio a su libertad por su papel fundamental en el septiembre vigu&eacute;s de aquel a&ntilde;o. En cualquier caso, y m&aacute;s all&aacute; de itinerarios compartidos, a Conde le interes&oacute; indagar en los enigmas de una existencia al servicio de una causa pol&iacute;tica. &ldquo;Para empezar, &iquest;c&oacute;mo un chaval de Ourense se va a la URSS con 17 a&ntilde;os? Es un misterio&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La URSS como tierra prometida</h2><p class="article-text">
        Carlos N&uacute;&ntilde;ez ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando ingres&oacute; en el Partido Comunista de Espa&ntilde;a en 1956. Lo hizo en Ourense, donde hab&iacute;a nacido despu&eacute;s de que su padre, el maestro republicano y filosocialista Albino N&uacute;&ntilde;ez, huyese de A Coru&ntilde;a en julio del 36. &ldquo;Me hice comunista porque de adolescente quer&iacute;a dejar de so&ntilde;ar con libertades como flores en mi cabeza y ponerme al lado de los que luchaban por conquistarlas&rdquo;, le confiesa al periodista. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, un hombre de la organizaci&oacute;n llegado de Buenos Aires le habla a su padre sobre &ldquo;la conveniencia&rdquo; de que aquel joven se fuese a Mosc&uacute; a estudiar en la Academia de Ciencias Sociales. &ldquo;A mi padre le pareci&oacute; bien&rdquo;, dice, &ldquo;los temas de la dictadura, la libertad, el socialismo y el progreso eran casi cotidianos en la conversaci&oacute;n familiar&rdquo;. Previo paso por Par&iacute;s camuflado como emigrante, era el m&eacute;todo para despistar a la polic&iacute;a franquista, y m&aacute;s tarde a trav&eacute;s del mismo Z&uacute;rich en que hab&iacute;a residido Lenin, N&uacute;&ntilde;ez llega a la capital de la URSS.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos tres a&ntilde;os de juventud en el Pa&iacute;s de los Soviets lo marcaron. Aprendi&oacute; econom&iacute;a pol&iacute;tica, sociolog&iacute;a, geopol&iacute;tica o una t&eacute;cnica que le ser&iacute;a muy &uacute;til en la clandestinidad. &ldquo;Siempre me llam&oacute; la atenci&oacute;n la encriptaci&oacute;n&rdquo;, dice, &ldquo;encriptar para comunicar, por ejemplo el papel de las ideograf&iacute;as de la prehistoria: me daba cuenta de que en Galicia se encuentra el mayor n&uacute;mero de ideograf&iacute;as de la costa atl&aacute;ntica europea desde hace m&aacute;s de 4.000 a&ntilde;os&rdquo;. Visit&oacute; con asiduidad algunos de los principales museos &ndash;la Galer&iacute;a Tretiakov o L'Hermitage&ndash; o el Teatro Bolsh&oacute;i, y all&iacute; conoci&oacute; al m&iacute;tico cantautor portugu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/galicia/grandola-disparo-revolucion-claveles-canto-publico-primera-vez-galicia-50-anos_1_8984340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Afonso mucho antes de </a><a href="https://www.eldiario.es/galicia/grandola-disparo-revolucion-claveles-canto-publico-primera-vez-galicia-50-anos_1_8984340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gr&acirc;ndola Vila Morena</em></a> y dio la mano a Herbert Von Karajan. &ldquo;A m&iacute; Mosc&uacute;, la ciudad del mundo m&aacute;s veces invadida, me encant&oacute;. Nunca hab&iacute;a imaginado que fuese tan hermosa&rdquo;, se&ntilde;ala. A principios de 1963 regresa a Galicia, en concreto a Ourense, en donde viv&iacute;an sus padres. Y el partido lo env&iacute;a a Vigo, que ser&iacute;a y a&uacute;n es el epicentro de su vida.
    </p><h2 class="article-text">Escenas de una militancia: L&iacute;ster abandona el PCE</h2><p class="article-text">
        Metz (Francia), 1970, reuni&oacute;n del Comit&eacute; Central de entonces clandestino Partido Comunista de Espa&ntilde;a. Carlos N&uacute;&ntilde;ez tiene 29 a&ntilde;os, pero hace ya varios a&ntilde;os que forma parte del &oacute;rgano de direcci&oacute;n. Se sienta en la misma habitaci&oacute;n que, por ejemplo, Enrique L&iacute;ster. Este, un cantero gallego, hab&iacute;a sido teniente general del Ej&eacute;rcito Republicano en la batalla del Ebro y despu&eacute;s general del Ej&eacute;rcito Rojo de la URSS durante la Segunda Guerra Mundial. Antonio Machado le hab&iacute;a dedicado un bello y c&eacute;lebre soneto. Un mito viviente que estaba rompiendo con el PC, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-democratica/disidentes-ortodoxos-pce-engendros-servicios-secretos-prosovieticos-puros_132_9135918.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descontento por lo que entend&iacute;a deriva reformista</a>. &ldquo;Nunca lo olvidar&eacute;. Sali&oacute; de la reuni&oacute;n de una manera casi violenta&rdquo;, hace memoria en el libro. Otros camaradas avisaron: no puede marcharse as&iacute;, &ldquo;&iquest;y la Polic&iacute;a?&rdquo;. N&uacute;&ntilde;ez y Rafael Pillado &ndash;gallego, obrero de Baz&aacute;n&ndash; fueron detr&aacute;s de &eacute;l para pedirle prudencia. &ldquo;Sal de delante que te <em>furo</em> [horado, agujereo, la traducci&oacute;n es complicada]&rdquo;, les respondi&oacute;. Los encargados de seguridad no tardan y comunican: &ldquo;Santiago [Carrillo] dice que puede marcharse&rdquo;. &ldquo;Si se marcha que se marche; all&aacute; &eacute;l y su conciencia. Y si pasa algo, lo picamos&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Carrillo. &ldquo;&iquest;Quer&iacute;a decir matarlo?&rdquo;, pregunta Perfecto Conde. &ldquo;No lo s&eacute;. Tambi&eacute;n me pregunto que quiso decir L&iacute;ster cuando me dijo 'que te <em>furo</em>&rdquo;.
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                Santiago Carrillo (izquierda) saluda a Carlos Núñez en Vigo. Fue su reencuentro en el 2000 tras años de distanciamiento político                            </span>
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        &ldquo;Carlos N&uacute;&ntilde;ez es producto de una escuela y una formaci&oacute;n concretas&rdquo;, opina Conde en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico, &ldquo;es un dirigente comunista de la &eacute;poca, una organizaci&oacute;n clandestina que pelea contra una dictadura. Tiene todas sus virtudes y tambi&eacute;n todos sus tics, como la reverencia al partido&rdquo;. Que, en aquel momento, compon&iacute;an algunos de los nombres m&aacute;s famosos de la resistencia contra el fascismo franquista, de Dolores Ib&aacute;rruri, <em>Pasionaria</em>, a Fernando Claud&iacute;n. A todos trat&oacute; N&uacute;&ntilde;ez y de todos ellos deja semblanza en <em>O comunista que non foi gaiteiro</em>. Tambi&eacute;n a otro mito de esa cultura pol&iacute;tica, <a href="https://www.eldiario.es/Kafka/domingo-malagon-secreto-guardado-pce_1_5618734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos conocido pero con una biograf&iacute;a apasionante, Domingo Malag&oacute;n</a>. Hab&iacute;a sido restaurador del Museo del Prado y en Par&iacute;s se encargaba de la falsificaci&oacute;n de documentos para el Partido Comunista. Carlos N&uacute;&ntilde;ez, entonces dise&ntilde;ador gr&aacute;fico en una agencia viguesa, se incorpor&oacute;, durante su exilio parisino, al taller de Malag&oacute;n. Algunos de sus trabajos fueron pasaportes, documentos de identidad, certificaci&oacute;n de estancias domiciliarias o recuperaci&oacute;n documental de estancia en los campos de concentraci&oacute;n &ndash;para gente que hab&iacute;a pasado por ellos y necesitaba demostrarlo para obtener ayudas estatales en Europa. &ldquo;Aquel nivel de falsificaci&oacute;n documental era un verdadero arte que serv&iacute;a a la lucha contra el franquismo&rdquo;, considera N&uacute;&ntilde;ez, que se enorgullece del trabajo de Malag&oacute;n y de su contribuci&oacute;n al mismo: &ldquo;No conozco ninguna ca&iacute;da por detecci&oacute;n de documentaci&oacute;n falsificada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">1972: el septiembre vigu&eacute;s y el declive del r&eacute;gimen</h2><p class="article-text">
        Cuando las movilizaciones obreras estallaron en la Galicia de 1972, el comunista Carlos N&uacute;&ntilde;ez ya hab&iacute;a sido detenido, maltratado, torturado &ndash;es &eacute;l quien establece la diferencia entre ambos t&eacute;rminos&ndash; y pasado en prisi&oacute;n m&aacute;s de tres a&ntilde;os. &ldquo;No le gusta hablar de ello ni siquiera ahora&rdquo;, expone Perfecto Conde, &ldquo;piensa que no tiene inter&eacute;s. 'Las cosas malas ya fueron. Hay que pasar p&aacute;gina', dice. Pero yo no estoy de acuerdo&rdquo;. El cap&iacute;tulo del libro dedicado a ello menciona, sin embargo, nombres que no siempre se mencionan, los de los represores. &ldquo;Los saqu&eacute; yo&rdquo;, aduce Conde. El propio N&uacute;&ntilde;ez reflexiona sobre ello: &ldquo;La represi&oacute;n del franquismo a manos de la Brigada Pol&iacute;tico&ndash;Social es un tema no menor que habr&aacute; que investigar a fondo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hac&iacute;a ya dos a&ntilde;os de su &uacute;ltimo arresto. 1972 lo cambia todo. <a href="https://www.eldiario.es/galicia/medio-siglo-asesinato-ferrol-obreros-amador-daniel-hizo-temblar-dictadura_1_8820550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los sucesos de Ferrol, en marzo</a>, donde la Polic&iacute;a franquista hab&iacute;a asesinado a los trabajadores de Baz&aacute;n y militantes de Comisiones Obreras Daniel Niebla y Amador Rey, desencadenan la reacci&oacute;n del otro gran n&uacute;cleo industrial gallego, Vigo. La solidaridad obrera paraliza la ciudad. &ldquo;Se crea el ambiente social propicio para que enseguida estallase la gran huelga&rdquo;, narra. Los despidos en Citro&euml;n, la gran f&aacute;brica gallega, agotan la paciencia obrera: <a href="https://www.eldiario.es/galicia/general-vigo-historico-obrera-gallega_1_5610600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40.000 trabajadores iniciaron &ldquo;la mayor huelga obrera de Europa&rdquo;</a>. Aquella formidable y organizada masa laboral, que lleg&oacute; a las p&aacute;ginas de la prensa internacional <em>&ndash;Le Monde</em>, menciona N&uacute;&ntilde;ez&ndash;, coloc&oacute; al r&eacute;gimen contra las cuerdas. &ldquo;No hab&iacute;a ejemplos europeos de huelga solidaria de una ciudad como lo que sucedi&oacute; en Vigo&rdquo;, asegura, &ldquo;el movimiento obrero sali&oacute; muy reforzado&rdquo;. Franco muri&oacute; en la cama, pero a la clase obrera le corresponde no poco del m&eacute;rito de que la dictadura se viniese abajo. Esa es la tesis que defiende N&uacute;&ntilde;ez.
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                    alt="Manifestación en Vigo, 1983, en la que aparecen los entonces principales dirigentes de la izquierda gallega, nacionalista y no nacionalista. Carlos Núñez es el sexto empezando por la izquierda."
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            <span class="title">
                Manifestación en Vigo, 1983, en la que aparecen los entonces principales dirigentes de la izquierda gallega, nacionalista y no nacionalista. Carlos Núñez es el sexto empezando por la izquierda.                            </span>
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        &ldquo;Fue un dirigente fundamental en el 72&rdquo;, considera Perfecto Conde. La polic&iacute;a franquista opinaba lo mismo, y emiti&oacute; una orden de busca y captura. Con sus antecedentes, no se pod&iacute;a arriesgar a una nueva detenci&oacute;n. Se escondi&oacute; durante unos d&iacute;as en la zona &ndash;Valent&iacute;n Paz&ndash;Andrade, intelectual galleguista y uno de los fundadores de Pescanova, lo ocult&oacute; en su chalet&ndash; hasta que el partido lo sac&oacute; a Francia. Atr&aacute;s quedaban su mujer, Mar&iacute;a Xes&uacute;s M&uacute;&ntilde;oz, y su hijo de dos a&ntilde;os, Carlos. Al peque&ntilde;o no lo volver&iacute;a a ver hasta inicios de 1976. En Par&iacute;s vivi&oacute; unos d&iacute;as en el domicilio de Santiago &Aacute;lvarez, ex comisario del ej&eacute;rcito republicano y secretario general del Partido Comunista de Galicia, y despu&eacute;s se instal&oacute; &eacute;l solo. Trabajaba a tiempo completo para la organizaci&oacute;n. Adem&aacute;s de cumplir misiones como la que provoc&oacute; la escena en el puerto de Hamburgo, tambi&eacute;n viaj&oacute; a Italia para participar en la fiesta de <em>L'Unit&aacute;</em>, el peri&oacute;dico del Partido Comunista Italiano, en 1973. Lo recuerda bien, porque se aloj&oacute; en la casa romana de Rafael Alberti y Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n y en Mil&aacute;n, donde se celebraba el festival, conoci&oacute; al legendario cantautor chileno V&iacute;ctor Jara. &ldquo;Un hombre recio, alto, fuerte, muy sincero, de aspecto atl&eacute;tico y voz potente&rdquo;, le cuenta a Conde, &ldquo;su intervenci&oacute;n musical y su discurso cal&oacute; muy bien en la gente&rdquo;. Fue en la primera semana de septiembre. Jara regres&oacute; a Chile, el 11 de ese mismo mes Pinochet bombarde&oacute; el Palacio de la Moneda y el 16, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sentencia-definitiva-25-anos-carcel-militares-asesinaron-victor-jara_1_10471323.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el m&uacute;sico mor&iacute;a asesinado en el Estadio Chile, hoy Estadio V&iacute;ctor Jara</a>.
    </p><h2 class="article-text">Retrato de un compromiso pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Carlos N&uacute;&ntilde;ez volvi&oacute; a Galicia una vez muerto Franco. Encabez&oacute; la candidatura comunista al Ayuntamiento de Vigo y form&oacute; parte de la primera corporaci&oacute;n municipal de la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica, en pacto con el Partido Socialista. Repiti&oacute; como edil en 1983. Lo compagin&oacute; con su trabajo como dise&ntilde;ador gr&aacute;fico, ahora con agencia propia, y sus labores de historiador urbano, una de sus pasiones. Mantiene su militancia en el partido hasta la actualidad. <em>O comunista que non foi</em> tambi&eacute;n entra en ese per&iacute;odo. Pero sobre todo es el retrato de un compromiso pol&iacute;tico en tiempos menesterosos. &ldquo;No es verdad que los comunistas coman ni&ntilde;os asados a la parrilla regados con vodka y vino de Krasnodar o de Crimea&rdquo;, ironiza Perfecto Conde en la introducci&oacute;n &ndash;el libro lo prologa Xes&uacute;s Alonso Montero&ndash;, &ldquo;son personas como cualquiera. Carlos N&uacute;&ntilde;ez fue uno de los hist&oacute;ricos dirigentes comunistas de Galicia, por eso ama la democracia y la libertad y las defiende como el que m&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/carlos-nunez-comunista-gallego-formado-urss-conocio-victor-jara-dirigio-huelgas-72-edil-vigo_1_12055540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2025 05:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Núñez, el comunista gallego formado en la URSS que conoció a Víctor Jara, dirigió las huelgas del 72 y fue edil en Vigo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Política,Historia,Memoria Histórica,PCE - Partido Comunista de España,Comunismo,Vigo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | De la tómbola de Marisol al retiro de Pepa Flores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-tombola-marisol-retiro-pepa-flores_132_12031280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/568171f1-5d5d-4f57-8c5c-80126dadc5e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | De la tómbola de Marisol al retiro de Pepa Flores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La niña prodigio del franquismo acabó levantando el puño comunista. La actriz que pudo haber explotado su fama hasta la muerte, prefirió denunciar su propia explotación. Y luego desapareció</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/de-la-t-mbola-de-marisol-al-retiro-de-pepa-flores/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="De la tómbola de Marisol al retiro de Pepa Flores"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Marisol, la ni&ntilde;a prodigio del franquismo, se convirti&oacute; en Pepa Flores. Recuper&oacute; su nombre original. Se afili&oacute; al Partido Comunista, se cans&oacute; de todo y de todos, intent&oacute; redirigir su carrera&hellip; y desapareci&oacute;. Se escondi&oacute; y no ha vuelto a participar en ning&uacute;n evento p&uacute;blico, ni ha dado entrevistas, nada. Su recuerdo resurge ahora con un documental: &lsquo;Marisol, ll&aacute;mame Pepa&rsquo;, que dirige Blanca Torres y que nos ha enviado una nota de voz para este episodio. Este documental es candidato a los Goya, que se entregan este fin de semana en Granada. Pero detr&aacute;s de todo esto hay mucho m&aacute;s que una historia personal.
    </p><p class="article-text">
        Nos cuenta esta historia el periodista especializado en cine de elDiario.es Javier Zurro. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-tombola-marisol-retiro-pepa-flores_132_12031280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | De la tómbola de Marisol al retiro de Pepa Flores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cine español,PCE - Partido Comunista de España,Comunista,Comunismo,Franquismo,Cultura,Niñas,Premios Goya,Cine independiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jesús Carrera, el "rojo de Hondarribia" que no pudo escapar de la muerte porque no podía andar por la tortura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/jesus-carrera-rojo-hondarribia-no-pudo-escapar-muerte-no-podia-andar-tortura_1_12008788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26a62015-ea9d-4680-a86a-e1eb319b3a90_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110585.jpg" width="1200" height="675" alt="Jesús Carrera, el &quot;rojo de Hondarribia&quot; que no pudo escapar de la muerte porque no podía andar por la tortura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Máximo dirigente del Partido Comunista de España en el interior, pasó por varios campos de concentración franceses y sus restos no pudieron ser exhumados del cementerio de Alcalá de Henares por su familia hasta 2018</p><p class="subtitle">La familia recupera 88 años después los restos de un diputado republicano alavés asesinado al comienzo de la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Cuando ya apenas pod&iacute;a articular palabra, Jes&uacute;s Carrera podr&iacute;a haberse sumado a la fuga de la prisi&oacute;n de Alcal&aacute; de Henares perge&ntilde;ada por otros reclusos tambi&eacute;n represaliados por la dictadura de Francisco Franco. Como relevante dirigente comunista que era, se intent&oacute; hasta el final alejarlo de las garras de una muerte que ya se presentaba segura, pero las reincidentes torturas lo hab&iacute;an dejado sin poder andar. Apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de que otros represaliados esquivaran la muerte con su huida, Carrera fue fusilado el 16 de enero de 1945 contra la pared del cementerio complutense. &ldquo;&iexcl;Viva la Rep&uacute;blica! &iexcl;Viva el Partido Comunista!&rdquo;, acert&oacute; a gritar con las que fueron sus &uacute;ltimas palabras antes de que las balas lo silenciasen para siempre. Aquella ma&ntilde;ana, el term&oacute;metro marcaba 12 grados bajo cero. &Eacute;l apenas ten&iacute;a 33 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La vida de Jes&uacute;s Carrera Olascoaga la repasa el documental 'El rojo de Hondarribia', de Aitor Baztarrika, estrenado ya en 2024, pero del que esta semana ha hecho una proyecci&oacute;n en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa de Vitoria la Fundaci&oacute;n de Estudios Cr&iacute;ticos, que ha destacado &ldquo;la vida militante&rdquo; que llev&oacute;, siempre en &ldquo;lucha por los trabajadores y las trabajadoras y la libertad&rdquo;. &ldquo;Estamos viviendo un auge del fascismo que tendremos que enfrentar y combatir, como el de los a&ntilde;os 1920 y 1930&rdquo;, han aprovechado para recordar despu&eacute;s de trazar una serie de paralelismos entre el marco vital que encuadr&oacute; la vida de Carrera y el actual.
    </p><p class="article-text">
        La biograf&iacute;a de Carrera est&aacute; ligada en todo momento a su Hondarribia natal. All&iacute; particip&oacute; en las actividades organizadas por Kerizpe, una asociaci&oacute;n cultural vasca, sin ninguna sospecha de ser comunista. Con apenas 20 a&ntilde;os, sin embargo, se sindic&oacute; en la UGT y poco despu&eacute;s se afili&oacute; al PCE, de cuyas Juventudes (en este caso de la localidad tambi&eacute;n guipuzcoana de Ir&uacute;n) llegar&iacute;a a ser l&iacute;der. El PCE all&iacute; no pasaba de ser un grup&uacute;sculo, como recuerdan en el documental algunos de los que fueron sus compa&ntilde;eros, con apenas siete u ocho integrantes. Se reun&iacute;an en un bar de cuya trasera sal&iacute;a una escalera que conduc&iacute;a al local del partido, situado en la cuesta de San Marcial, en una zona de la localidad guipuzcoana que se conoce como Mosc&uacute; por ser el barrio obrero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ramo de flores con los colores de la bandera republicana, junto a la tumba de Jesús Carrera                            </span>
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        Ya mientras completaba el servicio militar obligatorio, le fueron decomisados unos ejemplares de la revista 'Mundo Obrero'. Durante el bienio negro de la Segunda Rep&uacute;blica &mdash;as&iacute; denominado por las fuerzas izquierdistas, por la represi&oacute;n que se desat&oacute; de 1933 en adelante&mdash;, los registros policiales ya ten&iacute;an catalogado a Carrera. Durante la Guerra Civil, fue escalando posiciones y qued&oacute; a cargo del suministro y los transportes. Con el avance del bando sublevado, Carrera se fue replegando y acab&oacute; en Durango, donde se integr&oacute; en el batall&oacute;n Gernikako Arbola del Ej&eacute;rcito vasco. Miembro de la comisar&iacute;a de guerra, entre sus misiones se contaron las de avituallar y gestionar a las fuerzas que ven&iacute;an bati&eacute;ndose en retirada. Apenas un mes despu&eacute;s de entrar a sus filas, fue designado comandante. Con 25 a&ntilde;os, qued&oacute; con m&aacute;s de un centenar de soldados a su cargo. La familia destaca este hecho como reflejo de que Carrera hab&iacute;a de tener algo especial, pues no cualquiera pod&iacute;a ascender tan r&aacute;pido en el escalaf&oacute;n. Dispon&iacute;a, asimismo, de un permiso especial que le permit&iacute;a desplazarse por Bilbao. &ldquo;Te mando esta postal como recuerdo de tu hermana que te aprecia&rdquo;, le escribi&oacute; a su hermana, en una postal en la que adjunt&oacute; una fotograf&iacute;a suya.
    </p><p class="article-text">
        La andadura de Carrera en la guerra parec&iacute;a haber tocado a su fin en Gij&oacute;n, &uacute;ltimo reducto fiel a la Rep&uacute;blica en el norte de Espa&ntilde;a. Se estableci&oacute; en el hotel Comercio, pero para octubre de 1937 la situaci&oacute;n se hab&iacute;a vuelto ya insostenible para los republicanos. En el puerto de Gij&oacute;n se embarc&oacute; en el Musel, un barco con el que consigui&oacute; llegar a la ciudad francesa de Burdeos, desde donde volver&iacute;a a desplazarse a la frontera para continuar con la lucha. Reintegrado nuevamente en el Partido Comunista, qued&oacute; encargado de organizar a los refugiados vascos del partido que llegaban a Girona. Al pasar a Francia, y como exponen varios historiadores que hablan en paralelo al desarrollo lineal de su vida en el documental dirigido por Baztarrika, se enfrent&oacute; a una dura realidad: los exiliados espa&ntilde;oles eran recibidos en el pa&iacute;s vecino &ldquo;como si fueran criminales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las circunstancias llevaron a Carrera de campo de concentraci&oacute;n en campo de concentraci&oacute;n. Pis&oacute; los de Saint-Cyprien, <a href="https://www.eldiario.es/navarra/noticias-gurs-campo-concentracion-frances-pasaron-24-000-republicanos_1_11304409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gurs</a>, Argel&egrave;s-sur-Mer y Rivesaltes, y en todos ellos acab&oacute; ocupando cargos de direcci&oacute;n pol&iacute;tica de las organizaciones comunistas que en cada uno iban emergiendo. Escap&oacute; cuando Francia estaba a punto de caer en manos de la Alemania nazi, y se dirigi&oacute; a la zona de los Pirineos. Jes&uacute;s Monz&oacute;n, relevante dentro del Partido Comunista, lo rescat&oacute; haciendo creer a las autoridades que Carrera acabar&iacute;a en Estados Unidos, pero lo que en realidad hizo fue reintegrarse en el partido y ponerse manos a la obra con la reorganizaci&oacute;n de una estructura que estaba destartalada y que adolec&iacute;a de problemas de comunicaci&oacute;n entre sus diversas patas, diseminadas en el mapa entre Francia y diversos puntos del exilio, como M&eacute;xico o la URSS, donde se encontraba la Pasionaria.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus misiones consisti&oacute; en desactivar la iniciativa de Heriberto Qui&ntilde;ones de reestructurar el partido por su cuenta. Vicente Uribe, dirigente del PCE exiliado en M&eacute;xico, le encomend&oacute; a Carrera neutralizar a Qui&ntilde;ones, llev&aacute;ndole una carta en la que se dejaba bien claro, negro sobre blanco, que s&iacute; hab&iacute;a una direcci&oacute;n en funcionamiento, que el partido no estaba abandonado. Qui&ntilde;ones, sin embargo, acab&oacute; detenido por la Polic&iacute;a, lo que le hizo ver a Carrera (o Jacinto, seud&oacute;nimo que usaba en ocasiones) que ten&iacute;a gran importancia pol&iacute;tica en el partido, pues se hab&iacute;a erigido en m&aacute;ximo responsable en el interior. En cuanto a su labor pol&iacute;tica, tanto los historiadores como los familiares destacan que siempre brind&oacute; una importancia m&aacute;xima a la agitaci&oacute;n y, sobre todo, a la propaganda, que consideraba imprescindible para granjear m&aacute;s adscritos a la causa de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Pero Carrera cay&oacute;. Cuando se encontraba inmerso en la organizaci&oacute;n de un viaje para la preparaci&oacute;n de comit&eacute; provincial del partido en Zaragoza, fue detenido por la Polic&iacute;a. La detenci&oacute;n fue posible gracias a la delaci&oacute;n de Trilita, que estaba infiltrado entre las filas comunistas. Y no solo cay&oacute; Carrera, pues cuando la Polic&iacute;a registr&oacute; su domicilio madrile&ntilde;o, encontr&oacute; todo tipo de listados con nombres, direcciones y estafetas que les permiti&oacute; detener a muchos otros comunistas. Acab&oacute; en la Direcci&oacute;n General de Seguridad, sita en la Real Casa de Correos de la matritense puerta del Sol, lo que era, seg&uacute;n cuentan varias voces en el documental, &ldquo;un centro de tortura y retenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carrera fue sometido a torturas durante meses. Y fue destinado a la prisi&oacute;n de Alcal&aacute; de Henares, lo que supon&iacute;a a todos los efectos una condena a muerte. La efectiva, la pena de muerte real, se certific&oacute; el 19 de septiembre de 1944. No hubo muertes en Navidad, y s&iacute; una cena que se improvis&oacute; en Nochebuena con lo que cada uno pudo aportar. &ldquo;Hubo cena y cada uno puso lo suyo. Estaban cenando bien y con vino y Jes&uacute;s Carrera, como buen vasco, se puso a cantar y organiz&oacute; un coro aun sabiendo su situaci&oacute;n&rdquo;, relata en euskera uno de sus sobrinos. Pero las torturas no cesaron. Iban acompa&ntilde;adas, adem&aacute;s, de burlas y humillaciones. Cuando hab&iacute;a fusilamientos, los guardias pasaban a recoger a los sentenciados en torno a las cuatro de la madrugada. Sin embargo, hab&iacute;a ocasiones en las que tambi&eacute;n les tocaban la puerta alrededor de esa temprana e intempestiva hora, para hacerles sufrir y que no pudiesen dormir. &ldquo;Que no, que no es todav&iacute;a&rdquo;, les espetaban, con retint&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; mataban a muchos. Y mataban y mataban y mataban&rdquo;, contaba Luis Alberto Quesada, uno de los presos que consigui&oacute; fugarse. Se intent&oacute; por todos los medios que Carrera, como m&aacute;ximo dirigente del PCE en el interior, tambi&eacute;n escapase, pero lo asolaba una alta fiebre y no pod&iacute;a caminar por las secuelas de las reiteradas torturas. El 16 de enero de 1945, a Jes&uacute;s Carrera y otros que corrieron la misma suerte que &eacute;l se los llevaron de madrugada para fusilarlos contra la pared del cementerio viejo de Alcal&aacute; de Henares.
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;rojo de Hondarribia&rdquo;, a ojos de su familia</h2><p class="article-text">
        Los restos de Carrera descansaron en Alcal&aacute; de Henares durante m&aacute;s de siete d&eacute;cadas. En 2018, y por iniciativa principalmente de dos de sus sobrinos, se procedi&oacute; a su exhumaci&oacute;n, acometida por la Fundaci&oacute;n Aranzadi y el Ayuntamiento de la localidad madrile&ntilde;a. Una sobrina recogi&oacute; del lugar una piedra, pues hab&iacute;a estado enterrada durante 72 a&ntilde;os con su t&iacute;a y por ello guardaba mucho significado para ella. Su sobrino relata en el documental que, en un principio, su &uacute;nico objetivo era sacarlo del subsuelo de Alcal&aacute; de Henares y traerlo de vuelta a Hondarribia, donde podr&iacute;a descansar enterrado junto a sus hermanos. Pero seg&uacute;n fueron avanzando los trabajos, se percat&oacute; de que pod&iacute;a hacer m&aacute;s. &ldquo;Ahora ya quiero que se sepa qui&eacute;n fue y qu&eacute; hizo, y como &eacute;l miles de v&iacute;ctimas&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        El documental, m&aacute;s all&aacute; de detenerse en los ideales pol&iacute;ticos y los episodios b&eacute;licos de los que se vio protagonista Carrera, pone el foco en las relaciones familiares y en la marca indeleble que su aciago final dej&oacute; en las personas m&aacute;s cercanas a &eacute;l. Cuando estaba exiliado en Francia, en ocasiones volv&iacute;a a Hondarribia, localidad en la que se colaba gracias a la ayuda de su padre, barquero, al que sorprend&iacute;a y con el que se dirig&iacute;a a casa. All&iacute; pasaba unas horas de madrugada, siempre con motivo de algunas gestiones que tuviese que hacer. Y de madrugada, despertados con sobresalto y pr&aacute;cticamente en la oscuridad, lo conoc&iacute;an sus hermanos, los t&iacute;os de los sobrinos que d&eacute;cadas despu&eacute;s lo sacar&iacute;an del cementerio de Alcal&aacute; de Henares y lo llevar&iacute;an de vuelta a Hondarribia. &ldquo;En la familia hablaban de &eacute;l con mucho cari&ntilde;o, pero no sab&iacute;amos nada de &eacute;l. Hab&iacute;a miedo. Les dec&iacute;an rojos. No lo pon&iacute;an ni en las esquelas cuando a&ntilde;os m&aacute;s tarde mor&iacute;an familiares&rdquo;, cuenta su sobrina. &ldquo;Ya est&aacute; fusilado y en paz&rdquo;, dice su sobrino que le dec&iacute;an cuando preguntaba por su t&iacute;o. &ldquo;Dentro de la familia, los Carrera ten&iacute;an fama de cabezones&rdquo;, cuenta este sobrino, tambi&eacute;n apellidado Carrera, que admite que &eacute;l mismo es ejemplo de ello. &ldquo;Y yo creo que este [por Jes&uacute;s] era el m&aacute;s Carrera de todos, porque llev&oacute; sus ideales hasta la muerte&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/jesus-carrera-rojo-hondarribia-no-pudo-escapar-muerte-no-podia-andar-tortura_1_12008788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jan 2025 20:46:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jesús Carrera, el "rojo de Hondarribia" que no pudo escapar de la muerte porque no podía andar por la tortura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Comunismo,Comunista,Hondarribia,PCE - Partido Comunista de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Serrano, el último querellante contra el franquismo: “Solo queremos la justicia que se nos ha negado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-serrano-ultimo-querellante-franquismo-queremos-justicia-negado_1_11910893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a01ab3fd-117c-4eff-bf18-3741906e336e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108372.jpg" width="3264" height="1836" alt="Carlos Serrano, el último querellante contra el franquismo: “Solo queremos la justicia que se nos ha negado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1974 Serrano integraba el movimiento estudiantil opositor al régimen, además de militar en la Liga Comunista: fue detenido, torturado y encarcelado en carabanchel, y acabó indultado por el rey Juan Carlos tras la muerte del dictador 
</p><p class="subtitle">La Fiscalía insiste en que los jueces investiguen las torturas del franquismo a dos hermanos en los calabozos de Via Laietana
</p></div><p class="article-text">
        Sus palabras tienen ese tono caracter&iacute;stico de las personas de convicciones firmes. Con 67 a&ntilde;os, medio siglo despu&eacute;s de su primera detenci&oacute;n, Carlos Serrano se ha convertido en el &uacute;ltimo querellante contra los cr&iacute;menes del franquismo a trav&eacute;s de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra cr&iacute;menes del franquismo (Ceaqua). Militante en la Liga Comunista, fue detenido dos veces por su actividad opositora al r&eacute;gimen. Le torturaron. Le amenazaron. Le encarcelaron. Ahora, dice, solo quiere conseguir la justicia que nunca tuvo.
    </p><p class="article-text">
        Hace cinco d&eacute;cadas, Serrano viv&iacute;a en el madrile&ntilde;o barrio de Lucero junto a sus padres, su abuela y su hermano. Siempre goz&oacute; de cierta conciencia de izquierdas y antifranquista. Sostiene que, aunque con excepciones, en aquel tiempo era algo que se heredaba. &ldquo;La familia de mi padre hab&iacute;a sufrido una represi&oacute;n exagerada por parte del r&eacute;gimen. Incluso uno de mis t&iacute;os tuvo que vivir con un nombre que no era el suyo para que no le apresaran y otro muri&oacute; en Mauthausen&rdquo;, cuenta. Ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando comenzaron las primeras escaramuzas para &eacute;l. En el instituto integr&oacute; los llamados comit&eacute;s de curso. Estudiaba en el Cervantes, en Embajadores. Era 1970 y todav&iacute;a quedaban cuatro a&ntilde;os para su primera detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se matricul&oacute; en Econ&oacute;micas en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM), aunque nunca acabar&iacute;a la carrera tras diversas encarcelaciones los dos primeros cursos. &ldquo;Era 1974 y la sociedad bull&iacute;a. Recuerdo que en aquellos tiempos la Polic&iacute;a respetaba mucho m&aacute;s la jurisdicci&oacute;n universitaria que ahora, as&iacute; que aprovech&aacute;bamos para organizarnos entre clase y clase a sabiendas de que era dif&iacute;cil que pudiera entrar en las facultades&rdquo;, rememora. Ese a&ntilde;o empez&oacute; a militar en la Liga Comunista (LC), una organizaci&oacute;n trotskista y escisi&oacute;n de la Liga Comunista Revolucionaria.
    </p><h2 class="article-text"><strong>17 a&ntilde;os, primera detenci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Serrano sostiene la foto de carnet que durante unos meses le identific&oacute; como estudiante de la UAM. Todav&iacute;a tiene la marca del sello de la universidad. Mientras la guarda en una peque&ntilde;a cajita de pl&aacute;stico, cuenta su primera detenci&oacute;n por parte de la polic&iacute;a franquista. &ldquo;Era el 4 de mayo de 1975, yo ten&iacute;a todav&iacute;a 17 a&ntilde;os. Hab&iacute;amos organizado un salto&rdquo;, dice. La idea era que, tras escuchar una consigna pactada, decenas de estudiantes como &eacute;l interrumpieran el tr&aacute;fico por unos momentos en la plaza de la Cebada, en el centro de la capital, para gritar soflamas contra la dictadura y lanzar pasquines al aire.
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            <span class="title">
                Foto de carnet de Carlos Serrano.                            </span>
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        &ldquo;Antes de llegar a la plaza ya nos pill&oacute; la Polic&iacute;a, a m&iacute; y a tantos otros compa&ntilde;eros. En la esquina con la calle Toledo me esposaron y me metieron en un coche&rdquo;, contin&uacute;a. En ese momento tambi&eacute;n le quitaron una cadena de hierro que llevaba consigo por si hiciera falta defenderse de la Polic&iacute;a, sostiene el propio Serrano. &ldquo;Ya ves t&uacute; lo que podr&iacute;a haber hecho con ella, si ten&iacute;a 17 a&ntilde;itos&rdquo;, ironiza.
    </p><p class="article-text">
        La pesadilla no hab&iacute;a hecho nada m&aacute;s que comenzar. Aquella ma&ntilde;ana hubo hasta medio centenar de detenidos, conducidos todos a la Puerta del Sol, sede en aquel tiempo de la Direcci&oacute;n General de Seguridad (DGS). &ldquo;Los calabozos estaban llen&iacute;simos y a m&iacute; me metieron con otro chaval que no conoc&iacute;a. Al principio pensaba que pod&iacute;a ser alg&uacute;n compinche de la Polic&iacute;a para hacerme cantar, y &eacute;l cre&iacute;a lo mismo de m&iacute;&rdquo;, dice. Pronto se dieron cuenta de que conoc&iacute;an a gente en com&uacute;n y las sospechas se esfumaron.
    </p><p class="article-text">
        Los interrogatorios no fueron f&aacute;ciles. &ldquo;Me torturaron y amenazaron. Adem&aacute;s, estaba totalmente incomunicado. Mi familia no sab&iacute;a nada de lo que me estaba pasando, ni por supuesto ten&iacute;a acceso a un abogado. Aun siendo menor, recib&iacute; el mismo maltrato que mis compa&ntilde;eros&rdquo;, recuerda. Le terminaron acusando de manifestaci&oacute;n ilegal, asociaci&oacute;n il&iacute;cita y tenencia de propaganda ilegal. Por todo ello, fue condenado a una multa de 100.000 pesetas, lo que equival&iacute;a a justo un mes de prisi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Viviendo un mes en Carabanchel: &ldquo;el Cadenitas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        No tuvo ni la opci&oacute;n de pagarla. &ldquo;Directamente me llevaron a Carabanchel, super&eacute; el periodo sanitario de tres d&iacute;as sin poder estar en contacto con otros presos y me integr&eacute; en la tercera galer&iacute;a, con los dem&aacute;s presos pol&iacute;ticos, despu&eacute;s de estar tan solo dos d&iacute;as en el reformatorio, donde me correspond&iacute;a por mi edad&rdquo;, dice mientras ense&ntilde;a un informe realizado por la Brigada Pol&iacute;tico-Social franquista sobre el movimiento estudiantil, en el que aparece su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a se emociona un poco al recordarlo: &ldquo;Yo alucin&eacute;, nunca me hubiera imaginado que la gente pudiera vivir as&iacute;&rdquo;, enfatiza. Le llamaron &ldquo;el Cadenitas&rdquo;, por tener 17 a&ntilde;os y la cadena que le requisaron durante el salto. &ldquo;Vi que los presos se organizaban en comunas, que hasta pod&iacute;an cocinar un poco en las celdas y ten&iacute;an su propia biblioteca. Esas condiciones hab&iacute;an sido resultado de las luchas, plantes y huelgas de hambre que los presos pol&iacute;ticos hab&iacute;an llevado a cabo con anterioridad&rdquo;, ilustra.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sali&oacute; ya era verano, decidi&oacute; retirarse un poco de la circulaci&oacute;n en Madrid para irse a su pueblo. &ldquo;Al salir de la c&aacute;rcel est&aacute;s quemado. Tienes que ir con mucho cuidado para no facilitar el arresto de otros compa&ntilde;eros, porque seguro que nos continuaban siguiendo, por eso decid&iacute; desaparecer unos meses&rdquo;, expresa. En septiembre volvi&oacute;. Sus ansias de lucha y libertad no le dejaron rehuir la militancia, as&iacute; que se integr&oacute; de nuevo en la LC, as&iacute; como en la militancia vecinal.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nueva detenci&oacute;n en su casa</strong></h2><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que se&ntilde;ala sus huellas dactilares, inmortalizadas en la ficha policial que le realizaron, remarca que el r&eacute;gimen apenas le dej&oacute; respirar. &ldquo;El 25 de octubre del mismo 1975, un d&iacute;a antes de que cumpliera los 18 a&ntilde;os, me volvieron a detener&rdquo;, desarrolla. Esta vez el arresto fue diferente. La Polic&iacute;a se present&oacute; con subfusiles en su casa de Lucero. &ldquo;Mi padre lo intent&oacute; evitar, pero no pudo hacer nada. Yo creo que vieron una casa tan peque&ntilde;a y de clase trabajadora, porque ah&iacute; viv&iacute;a junto a mis padres, mi hermano y mi abuela, con camas por todos los lados, que apenas la registraron&rdquo;, se&ntilde;ala.
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                Carlos Serrano con su ficha policial.                            </span>
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        Sus huesos dieron de nuevo en la DGS. Serrano ten&iacute;a miedo, m&aacute;s que hac&iacute;a unos meses. &ldquo;Esta vez no sab&iacute;a de qu&eacute; me pod&iacute;an acusar. Adem&aacute;s, en ese tiempo no paraban de producirse atentados y, aunque yo siempre me he opuesto a la lucha armada, desconoc&iacute;a si me iban a meter alg&uacute;n marr&oacute;n de esos&rdquo;, en sus propias palabras. Aquella incertidumbre, confiesa, fue m&aacute;s dif&iacute;cil de sobrellevar que las torturas que recibi&oacute;, otra vez.
    </p><p class="article-text">
        Termin&oacute; acusado de pertenecer a la Platajunta. La Platajunta fue una coordinadora en la que se integraron la Junta Democr&aacute;tica de Espa&ntilde;a y la Plataforma de Convergencia Democr&aacute;tica, dos organismos en los que se agruparon fuerzas pol&iacute;ticas opositoras a la dictadura. &ldquo;Dec&iacute;an que hab&iacute;a puesto carteles en la UAM llamando a la subversi&oacute;n para derrocar al r&eacute;gimen&rdquo;, a&ntilde;ade el fot&oacute;grafo de profesi&oacute;n. Volver a Carabanchel se convirti&oacute; en un alivio.
    </p><p class="article-text">
        Al menos ya hab&iacute;an pasado las peores torturas y en la prisi&oacute;n podr&iacute;a estar con algunos de sus compa&ntilde;eros. Se enfrent&oacute; a una multa de 200.000 pesetas, as&iacute; que le esperaban dos meses m&aacute;s de encarcelamiento. &ldquo;Todav&iacute;a segu&iacute;a asustado porque la investigaci&oacute;n estaba abierta, as&iacute; que no sab&iacute;a si me acusar&iacute;an de algo m&aacute;s&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Franco muri&oacute; con Serrano entre rejas. El 25 de noviembre de 1975, el rey Juan Carlos dictamin&oacute; un indulto. Este joven estudiante y vecino de Lucero sali&oacute; en libertad tres d&iacute;as m&aacute;s tarde. No volvi&oacute; a su casa y fue de trabajo precario en trabajo precario. Se lleg&oacute; a matricular del segundo curso de Econ&oacute;micas, pero tras la detenci&oacute;n dej&oacute; de acudir a clase. &ldquo;A m&iacute; siempre me gust&oacute; mucho el periodismo, as&iacute; que con el tiempo y de forma autodidacta me convert&iacute; en fot&oacute;grafo, y de eso he vivido hasta ahora que me he jubilado&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una querella por los Derechos Humanos</strong></h2><p class="article-text">
        Ahora tiene 67 a&ntilde;os y quiere que se haga justicia. A trav&eacute;s de Ceaqua, Serrano ha interpuesto una querella en los tribunales madrile&ntilde;os para que se investigue su detenci&oacute;n y las torturas que recibi&oacute;. &ldquo;Solo queremos la justicia que se nos ha negado desde hace d&eacute;cadas&rdquo;, reitera este tambi&eacute;n integrante de la asociaci&oacute;n de presos y represaliados por el franquismo La Comuna. &ldquo;La impunidad tiene que terminar en este pa&iacute;s&rdquo;, sentencia el ahora querellante.
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                    alt="Ficha del ingreso en prisión de Carlos Serrano por impago de multa."
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                Ficha del ingreso en prisión de Carlos Serrano por impago de multa.                            </span>
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        Serrano opina que &ldquo;la Transici&oacute;n fue una estafa para que los mismos que estaban gobernando anteriormente siguieran en el poder, y eso queda patente en las depuraciones que no existieron ni en la judicatura, ni la oligarqu&iacute;a bancaria y empresarial, el ej&eacute;rcito o la Polic&iacute;a&rdquo;. Fue durante la Transici&oacute;n, concretamente en 1977, cuando se aprob&oacute; la Ley de Amnist&iacute;a que casi medio siglo despu&eacute;s sigue lastrando la investigaci&oacute;n de los cr&iacute;menes del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Charo Arroyo, portavoz de Ceaqua, recalca que desde la organizaci&oacute;n ya han presentado m&aacute;s de un centenar de querellas por todo el territorio espa&ntilde;ol, todas sin &eacute;xito. &ldquo;A ver si acabamos cayendo en un juzgado que asuma la legislaci&oacute;n internacional de Derechos Humanos y al menos investigue lo denunciado&rdquo;, desea esta activista por la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Algo de esperanza todav&iacute;a cobijan, sobre todo despu&eacute;s de que los tribunales tomaran declaraci&oacute;n a Julio Pacheco, tambi&eacute;n arrestado por la polic&iacute;a franquista y torturado en la DGS. &ldquo;Archivaron el caso, pero fue la primera vez que un represaliado pudo relatar lo que sufri&oacute; en los tribunales espa&ntilde;oles&rdquo;, concluye Arroyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/carlos-serrano-ultimo-querellante-franquismo-queremos-justicia-negado_1_11910893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2024 21:12:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Serrano, el último querellante contra el franquismo: “Solo queremos la justicia que se nos ha negado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Crímenes del franquismo,Querella Argentina,Comunismo,Torturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un viaje al fin del comunismo en Albania: recorremos el país y su historia con la literatura de Lea Ypi como guía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/viaje-fin-socialismo-albania-libre-lea-ypi_1_11614655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdd197f3-e7cb-4708-adf4-6aa437144ee0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje al fin del comunismo en Albania: recorremos el país y su historia con la literatura de Lea Ypi como guía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En agosto de 1991 miles de albaneses llegaron a la costa italiana a bordo del Vlora después de que las fronteras se reabriesen tras casi cincuenta años de dictadura. Viajamos al último bastión del comunismo en Europa para recorrer su presente y su pasado con 'Libre', de Lea Ypi, y algunos de sus protagonistas</p><p class="subtitle">Una casa hecha de libros: el hogar-museo de José Saramago en Lanzarote es un santuario para amantes de la literatura</p></div><p class="article-text">
        Lea ten&iacute;a once a&ntilde;os cuando su mundo cambi&oacute; para siempre. Hab&iacute;a sido una joven pionera, recitado poemas al Partido, intentado poner la foto del 't&iacute;o Enver' en el sal&oacute;n de casa y abrazaba la estatua derribada de Stalin cuando escuch&oacute; por primera vez que no era libre. Entonces, era s&oacute;lo una de tantas que vieron c&oacute;mo todo se transformaba de repente. Hoy se ha convertido en la voz que mejor ha sabido trasladar su historia: la de la ca&iacute;da del socialismo en Albania. En dos a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lea-ypi-autora-libre-libertad-veces-propaganda-libertad_128_10177926.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Libre. El desaf&iacute;o de crecer en el fin de la historia</em></a><em> </em>(publicado en Espa&ntilde;a por Anagrama) ha sido traducido a treinta idiomas y ha llegado a miles de lectores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con este libro como gu&iacute;a de viaje volamos hasta Albania, donde conoceremos a Doli, madre de la autora y personaje imprescindible en su relato, a su hermano Lani, que nos cuenta c&oacute;mo vivi&oacute; algunos de los momentos que han marcado la historia de su pa&iacute;s, y con Arlinda, la editora que se atrevi&oacute; a publicar una historia que sab&iacute;a que no ser&iacute;a f&aacute;cil de contar en su pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Túnel de la guerra fría en Gjirokaster, con capacidad para 300 personas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un pa&iacute;s rodeado de enemigos</strong></h2><p class="article-text">
        Para Lea, el mundo se dividi&oacute; durante a&ntilde;os entre el este revisionista y el oeste imperialista. Aislada entre las monta&ntilde;as de Dajti y el Adri&aacute;tico, los dos flancos que permit&iacute;an captar alguna se&ntilde;al del exterior, Albania hab&iacute;a roto con Yugoslavia en los 40, con la URSS en los 60 y con China en los 70, y las relaciones con sus vecinos (t&eacute;cnicamente en guerra con Grecia) alimentaron la paranoia de un l&iacute;der volcado en combatir a sus enemigos. Reflejo de ello son los 173.000 b&uacute;nkeres, <a href="https://www.nationalgeographic.es/viaje-y-aventuras/2021/03/los-antiguos-bunkeres-albaneses-se-han-convertido-en-museos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n National Geographic</a> aunque difiere entre fuentes,<em> </em>&ndash;antes secreto de Estado&ndash; que se construyeron a lo largo del pa&iacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7f42da3d-076e-4586-b28d-6d127e080e0c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Toneladas de cemento de las que hoy se pueden visitar el BunkArt1 y BunkArt2 en Tirana (la capital), o el t&uacute;nel de la guerra fr&iacute;a en Gjirokaster. Aunque no es raro encontrarse por sorpresa con lugares como este t&uacute;nel convertido en tienda de antig&uuml;edades en el bazar de Gjirokaster, ciudad natal del dictador Enver Hoxha.
    </p><p class="article-text">
        Situado en el centro de la capital, el BunkArt2 ha sido transformado en un museo que permite pasear por decenas de habitaciones y laberintos subterr&aacute;neos construidos para refugiarse en caso de ataque nuclear.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                BunkArt2. Despacho de mandatarios durante el socialismo.                            </span>
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        Entre salas de descontaminaci&oacute;n y despachos que repasan la historia de antiguos ministros de Interior (muchos de los cuales acabaron acusados de espionaje), encontramos aparatos de la polic&iacute;a, montajes de escucha, listas de presos pol&iacute;ticos entre los que hay antepasados de la autora o una silla de barbero donde albaneses y turistas se har&iacute;an alguno de los cortes de pelo permitidos por el r&eacute;gimen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El fin de la historia</strong></h2><p class="article-text">
        En el bazar Pazari i Ri, en Tirana, una etiqueta amarillo fosforito con el precio sobre la calva de Lenin resulta la met&aacute;fora m&aacute;s visible del devenir de este pa&iacute;s. Junto a su busto, en este mercado, entre telas, especias, tabaco y muchos frescos, encontraremos carnets del Partido Comunista a 30 euros y pasaportes a 60. Documentos con nombres y apellidos junto a objetos que se apoderan de todos los sentidos de la palabra <em>souvenir</em>. Gorras con la estrella roja bordada, cantimploras con emblemas o &aacute;lbumes que coleccionan pines con l&iacute;deres comunistas, acompa&ntilde;ados de utensilios de cocina y aparatos electr&oacute;nicos. Molinillos, pipas de madera, cucharillas. Cascos que alguien llev&oacute; alguna vez en una guerra.
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                    alt="Tienda-museo en Gjirokaster recrea un típico salón albanés durante el socialismo."
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            <span class="title">
                Tienda-museo en Gjirokaster recrea un típico salón albanés durante el socialismo.                            </span>
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        Aunque los s&iacute;mbolos comunistas han desaparecido de sus calles, la historia sigue presente en rincones como el Nuevo<em> </em>Bazar<em> </em>de Tirana que, como tantas otras cosas, fue reconstruido recientemente. Y es que las obras resultan algo casi habitual en un lugar donde, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, decenas de rascacielos han empezado a interrumpir las vistas a Dajti para dar paso a hoteles que acogen un incipiente <em>boom</em> tur&iacute;stico, como el reci&eacute;n estrenado <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Downtown_One#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Downtown one</a> con m&aacute;s de 40 pisos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Muestra de una casa intervenida en el BunkArt2.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Blloku y e<strong>l 't&iacute;o Enver'</strong></h2><p class="article-text">
        Tampoco el antiguo Barrio de los Dirigentes (Blloku) ser&iacute;a f&aacute;cil de reconocer por quienes habitaron este espacio restringido durante d&eacute;cadas a la &eacute;lite del Partido, en el que ahora se cuelan <a href="https://www.eldiario.es/viajes/urbanalizacion-centros-ciudad-iguales_1_10917174.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">franquicias de comida r&aacute;pida</a> o los caf&eacute;s y restaurantes m&aacute;s cotizados de la capital. A &eacute;l se acced&iacute;a a trav&eacute;s de un <em>checkpoint </em>ubicado en el actual Memorial Postbllok, que combina un trozo del muro de Berl&iacute;n con unas vigas de hormig&oacute;n extra&iacute;das de una prisi&oacute;n y la entrada a un b&uacute;nker.
    </p><p class="article-text">
        La mansi&oacute;n donde Enver Hoxha vivi&oacute; hasta su muerte sigue intacta desde 1985. Aunque cerrada al p&uacute;blico, <a href="https://www.theguardian.com/world/2019/jun/28/the-house-that-hoxha-built-dictators-villa-to-become-public-space-albania" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un reportaje publicado en The Guardian</a> pueden verse im&aacute;genes de su interior con curiosidades como el s&oacute;tano con piscina que comunica v&iacute;a t&uacute;nel con un b&uacute;nker subterr&aacute;neo. Eso s&iacute;, al pasear alrededor, no encontraremos ning&uacute;n indicativo que ayude a identificarla; reflejo del dilema de las instituciones locales que llevan a&ntilde;os sopesando si destruirla o mantenerla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antigua casa de Enver Hoxha en el barrio del Blloku (Tirana).                            </span>
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        &ldquo;Me acuerdo muy bien de cuando el sistema colaps&oacute;&rdquo;, nos cuenta Lani Ypi, hermano de la autora de <em>Libre, </em>cuando nos encontramos con &eacute;l en la ciudad de Durres. &ldquo;Antes [del 91] todos ten&iacute;an la foto de Enver en su casa. Pero un d&iacute;a me despert&eacute; y escuch&eacute; voces que gritaban 'Enver, Enver'. Corr&iacute; calle abajo y vi que hab&iacute;a mucho ruido, gente manifest&aacute;ndose, destruyendo fotos de Enver. Quemaban las fotos, quemaban los libros, lo destru&iacute;an todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Igual de incierto fue el destino de la pir&aacute;mide que el dictador hizo construir para su mausoleo. Esta caer&iacute;a en desuso en los 90 para convertirse en discoteca, luego en centro comercial y sede de la OTAN en 1999. Hoy luce te&ntilde;ida de blanco tras otra reforma integral que busca (de)mostrar la transformaci&oacute;n de Albania tras la ca&iacute;da del socialismo.
    </p><p class="article-text">
        Su tumba es otro ejemplo m&aacute;s de que los tiempos han cambiado. Ahora casi imposible de encontrar, fue desplazada en el 92 desde el cementerio nacional de los M&aacute;rtires de Albania a uno mucho m&aacute;s peque&ntilde;o donde su nombre se confunde entre el de miles de an&oacute;nimos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sede del Sigurimi y antigua clínica obstétrica, en Tirana."
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            <span class="title">
                Sede del Sigurimi y antigua clínica obstétrica, en Tirana.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>'House of Leaves': el museo de la vigilancia secreta</strong></h2><p class="article-text">
        Dicen que el murmullo de las hojas al caer, suave y constante, recuerda a los susurros de quienes rumoreaban sobre lo que aqu&iacute; dentro suced&iacute;a; de ah&iacute; su nombre, House of Leaves (casa de hojas). Este edificio situado en Tirana y rodeado de leyenda aloj&oacute; la sede de los servicios secretos albaneses<em>, </em>conocidos como <em>Sigurimi.</em>
    </p><p class="article-text">
        Dentro, despachos, fotograf&iacute;as y documentos (algunos censurados) de la &eacute;poca con el sello del Partido Comunista y la firma de Enver Hoxha se mezclan con decenas de aparatos (grabadoras, mesas de sonido, microc&aacute;maras, radios y <em>walkie talkies)</em>, un manual para poner dispositivos de escucha en paredes, marcos y zapatos, una sala que recorre las pel&iacute;culas de esp&iacute;as ambientadas en Albania y un gran laboratorio de revelado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Esta sala muestra los distintos oficios y trabajadores por departamento en una estructura que daría trabajo a más de 15.000 personas."
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            <span class="title">
                Esta sala muestra los distintos oficios y trabajadores por departamento en una estructura que daría trabajo a más de 15.000 personas.                            </span>
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        El espionaje de Estado, que aparece en <em>Libre</em> con alg&uacute;n sobre abierto antes de llegar a su destino, se vivir&iacute;a &ndash;seg&uacute;n nos cuenta su familia m&aacute;s adelante&ndash; como algo casi imperceptible para unos u omnipresente para otros (las familias perseguidas de la que los Ypi formar&iacute;an parte).
    </p><h2 class="article-text"><strong>La libertad</strong></h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En el pasado te deten&iacute;an por querer irte del pa&iacute;s. Pero despu&eacute;s, cuando ya no estaba prohibido emigrar, no &eacute;ramos bien recibidos fuera de nuestras fronteras. Lo &uacute;nico que cambi&oacute; fue el color de los uniformes de la polic&iacute;a. Nos arriesg&aacute;bamos a que nos detuvieran, no en nombre de nuestro propio gobierno, sino en nombre de otros estados, los mismos que en el pasado nos hab&iacute;an incitado a liberarnos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        En nuestro viaje, pasamos por Durres, en la costa, para encontrarnos con la familia de Lea Ypi en un restaurante junto al hotel Adriatik al que llegaban algunos turistas escapados durante la dictadura, a quienes Lea detectaba por su inconfundible olor a protector solar. Solo pod&iacute;an coincidir con ellos en el agua ya que en la playa una gran zanja separaba a locales de extranjeros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Doli y Lani Ypi, madre y hermano de la autora de &#039;Libre&#039;, frente al Adriatik, en primera línea de playa."
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            <span class="title">
                Doli y Lani Ypi, madre y hermano de la autora de &#039;Libre&#039;, frente al Adriatik, en primera línea de playa.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pegada a este hotel estaba una de las viviendas requisadas de la familia de Doli, madre de Lea y personaje imprescindible de <em>Libre,</em> que nos cuenta c&oacute;mo cuando la recuper&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s, la encontr&oacute; equipada con dispositivos de escucha. &ldquo;Espiaban a los turistas&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Proveniente de una familia burguesa, Doli pas&oacute; de ser profesora de matem&aacute;ticas en la Albania socialista a limpiadora en Italia despu&eacute;s de convertirse en una de las &uacute;nicas mujeres en los primeros a&ntilde;os de la democracia en dar m&iacute;tines frente a miles de personas con el partido de Sali Berisha. De &eacute;l no guarda un recuerdo agradable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el segundo congreso del Partido Democr&aacute;tico, (Sali Berisha) era el jefe del partido, y se hizo sin posibilidad de voto secreto. &Eacute;l quer&iacute;a que se votase a mano alzada y yo le dije: 'Presidente, &iquest;qu&eacute; haces? La democracia es poder votar en secreto'&rdquo;. No lo consigui&oacute;. &ldquo;El partido me quer&iacute;a pagar un sueldo, pero no acept&eacute;. Si me daban un sueldo me pod&iacute;an decir lo que ten&iacute;a que decir&rdquo;, cuenta sobre su intento de ser una pol&iacute;tica independiente. &ldquo;Cambiaron los partidos pero no cambiaron las personas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 1991, miles de albaneses llegaron a la costa de Bari a bordo del Vlora. El mismo barco en el que Lani y Doli huirían seis años más tarde."
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            <span class="title">
                En 1991, miles de albaneses llegaron a la costa de Bari a bordo del Vlora. El mismo barco en el que Lani y Doli huirían seis años más tarde.                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, el colapso del sistema financiero por las estafas piramidales llevar&iacute;an a Doli y a Lani (su hijo) a escapar de Albania durante los disturbios del 97 para llegar hasta Italia en el Vlora. El mismo barco que, tras la ca&iacute;da del r&eacute;gimen, hab&iacute;a aparecido en todas las televisiones europeas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a que estall&oacute; la Guerra Civil&rdquo;, cuenta Lani Ypi, &ldquo;un barco sali&oacute; desde el puerto de Durres hasta aqu&iacute;. Nunca antes hab&iacute;a pasado. Le dije a mi madre 'est&aacute;n viniendo, vamos, vamos'. Y simplemente, nos fuimos. Sin pasaportes, sin nada de nada&rdquo;. &ldquo;Sin zapatos&rdquo;, a&ntilde;ade su madre, &ldquo;cobraban mil antiguos marcos por persona. Mi hermano estaba all&iacute; y pag&oacute; por nosotros, porque yo no llevaba nada encima&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desde la playa de la ciudad de Durres se puede ver, al fondo, el puerto del que partió el Vlora en los 90."
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                Desde la playa de la ciudad de Durres se puede ver, al fondo, el puerto del que partió el Vlora en los 90.                            </span>
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        Pens&eacute; que aunque emigrar fuese dif&iacute;cil, aqu&iacute; ser&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil. La gente me dec&iacute;a: hay pistolas en el barco. Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a armas en tierra&ldquo;, cuenta Doli. Desde all&iacute;, ir&iacute;an al campo de refugiados de Bari. &rdquo;Cuando habl&eacute; con h&uacute;ngaros, polacos y rumanos me di cuenta de que en esos pa&iacute;ses, la religi&oacute;n segu&iacute;a existiendo. Aqu&iacute; todas las mezquitas e iglesias estaban prohibidas&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hemos terminado de comer cuando el camarero llama a Lani en privado. Pronto entenderemos lo que est&aacute; sucediendo. &ldquo;Me ha dicho: '&iquest;sabes que la chica est&aacute; grabando con el m&oacute;vil?' &iexcl;S&iacute;, lo s&eacute;!&rdquo;, dice al volver. Aunque se r&iacute;e a carcajadas, los dos entendemos el subtexto. La psicosis de una sociedad que guarda, en la memoria, el espionaje de Estado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tras la prohibición de la religión se reabrieron mezquitas e iglesias ortodoxas como esta, en Berat."
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            <span class="title">
                Tras la prohibición de la religión se reabrieron mezquitas e iglesias ortodoxas como esta, en Berat.                            </span>
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        Tampoco pierde la sonrisa cuando nos cuenta que su infancia fue mucho m&aacute;s dura que la de su hermana Lea. Cuando cay&oacute; el r&eacute;gimen, ten&iacute;a seis a&ntilde;os y tuvo que dejar los estudios y no hab&iacute;a colegios a los que acudir. &ldquo;Tambi&eacute;n los disturbios del 97 marcaron a mi generaci&oacute;n. Yo ten&iacute;a 11 a&ntilde;os y ve&iacute;amos a todo el mundo dispar&aacute;ndose. As&iacute; que cuando te dec&iacute;an: '&iquest;a qu&eacute; quieres jugar?' Jug&aacute;bamos a las pistolas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras repasar los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles de sus vidas, nos despedimos para dar un &uacute;ltimo paseo por la ciudad portuaria de Durres: localizar la casa familiar y el antiguo Palacio de la Cultura donde la ca&iacute;da de la estatua de Stalin da comienzo a este <em>fin de la historia </em>que narra Ypi en<em> Libre.</em> Resultar&aacute; casi imposible. De nuevo, la falta de documentaci&oacute;n har&aacute; que algunos de los a&ntilde;os m&aacute;s dif&iacute;ciles de este pa&iacute;s desaparezcan de su historia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En lo alto de la montaña desde donde antes se podía ver el puerto, la casa de los Ypi sigue intacta aunque rodeada de grandes edificios. En proceso de reforma, planean convertirla en museo."
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            <span class="title">
                En lo alto de la montaña desde donde antes se podía ver el puerto, la casa de los Ypi sigue intacta aunque rodeada de grandes edificios. En proceso de reforma, planean convertirla en museo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Un libro donde los h&eacute;roes no existen&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras cada vez m&aacute;s turistas aparecen en Albania atra&iacute;dos por la historia narrada por esa ni&ntilde;a convertida en profesora de filosof&iacute;a pol&iacute;tica en la London School of Economics, para quienes lo vivieron, este no es un libro f&aacute;cil de digerir.
    </p><p class="article-text">
        Para los nost&aacute;lgicos, resulta demasiado cr&iacute;tico; para otros, demasiado amable, escuchamos. &iquest;Es una historia al gusto de nadie? El &uacute;ltimo d&iacute;a del viaje, nos acercamos hasta la <a href="https://www.instagram.com/explore/locations/266724879859901/librari-babel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>encantadora librer&iacute;a Babel</strong></a> (con secci&oacute;n internacional) que Arlinda Dudaj, editora de <em>Libre </em>en Albania, acaba de inaugurar para hacerle esta y m&aacute;s preguntas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La editora Arlinda Dudaj en el café librería Babel, frente a la Pirámide de Tirana.                            </span>
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        &ldquo;La dictadura es un tema extremadamente dif&iacute;cil en Albania. Hubo un cambio de roles repentino en el que, inmediatamente despu&eacute;s de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen la gente dec&iacute;a 'todo en el comunismo estaba mal y yo era un h&eacute;roe'. Pero en este libro esos h&eacute;roes no existen&rdquo;, responde. &ldquo;Lea s&oacute;lo cuenta la verdad. Su verdad&rdquo;, especifica. Una historia que pese a ser la de una familia nada convencional puede resultar universal, unas memorias que pese a ser autobiogr&aacute;ficas superan a la mejor de las ficciones.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el &eacute;xito ha tra&iacute;do tambi&eacute;n cr&iacute;ticas, se siente especialmente orgullosa: &ldquo;Es uno de los mejores libros que he publicado en mi vida&rdquo;. Desde que abri&oacute; su editorial (Dudaj), hace ya 23 a&ntilde;os, esperaba una historia como esta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo tambi&eacute;n estaba esperando una historia como esta&rdquo;, me dan ganas de decirle, pero simplemente asiento y noto el peso de la responsabilidad. La de escribir algo a la altura de este viaje, de estas gentes, de este libro que me ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;. La de ayudar a contar la historia de un pa&iacute;s a&uacute;n para muchos desconocido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Distintas portadas de &#039;Libre&#039; para distintos países en una librería de Tirana."
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            <span class="title">
                Distintas portadas de &#039;Libre&#039; para distintos países en una librería de Tirana.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez Hernáiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/viaje-fin-socialismo-albania-libre-lea-ypi_1_11614655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Aug 2024 19:45:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje al fin del comunismo en Albania: recorremos el país y su historia con la literatura de Lea Ypi como guía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Albania,Historia,Literatura,Libros,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez libros para recordar a Lenin en el centenario de su muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lenin-10-libros-celebrar-100-anos-muerte-hombre-estremecio-mundo_1_11329208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/772d8dd1-9213-44d5-9e1f-a6abee28b7b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez libros para recordar a Lenin en el centenario de su muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso a la oferta editorial que conmemora el centenario de la muerte del cerebro de la Revolución de Octubre que cambió el curso de la historia e hizo realidad el sueño de un imperio soviético </p><p class="subtitle">25 novelas para entender nuestra realidad desde el año 2000 hasta el presente</p></div><p class="article-text">
        El pasado 21 de enero se celebr&oacute; el centenario de la muerte de Vlad&iacute;mir Il&iacute;ch Ul&iacute;anov, m&aacute;s conocido con el sobrenombre de Lenin, el revolucionario que cambi&oacute; el curso de la historia del siglo XX. Sucedi&oacute; en su <em>dacha</em>, la hacienda Gorki, que se sit&uacute;a a diez kil&oacute;metros de Mosc&uacute;. All&iacute;, un supuesto infarto cerebrovascular, el tercero que sufr&iacute;a en pocos a&ntilde;os, acab&oacute; con la vida de padre de la Revoluci&oacute;n de Octubre, suceso este &uacute;ltimo que borr&oacute; de plano el secular feudalismo zarista que hab&iacute;a regido Rusia durante m&aacute;s de 1.000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En vida, Lenin cambi&oacute; el curso hist&oacute;rico de Rusia condicionando, hasta la simb&oacute;lica la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n, no solo el devenir de muchos pa&iacute;ses del Tercer Mundo. Tambi&eacute;n el de sus vecinos de Europa Oriental y Occidental que, por temor a la amenaza del Imperio Sovi&eacute;tico, optaron en plano social por desarrollar pol&iacute;ticas que mejoraron sustancialmente la vida de las clases menos favorecidas. 
    </p><p class="article-text">
        Su temprana muerte a los 53 a&ntilde;os, en plena efervescencia de la creaci&oacute;n del sue&ntilde;o comunista, acaso tambi&eacute;n influy&oacute; decisivamente en el contexto del siglo XX, puesto que fue sucedido por Stalin. Un aut&oacute;crata sanguinario que si bien logr&oacute; resistir, y finalmente vencer, al ej&eacute;rcito del III Reich nazi, impuso pol&iacute;ticas totalitarias que costaron la vida a millones de personas, desvaneciendo de manera temprana la utop&iacute;a socialista. 
    </p><h3 class="article-text">Un centenario de libro</h3><p class="article-text">
        Como no pod&iacute;a ser de otra manera, dada la fascinaci&oacute;n y las numerosas preguntas que suscita el personaje, el centenario del traspaso de Lenin ha sido conmemorado por numerosas editoriales de nuestro pa&iacute;s con la reedici&oacute;n tanto de los textos del l&iacute;der revolucionario marxista como con nuevas autobiograf&iacute;as y an&aacute;lisis de su vida y sus hechos. Algunas de ellas ilustradas y otras revisadas. 
    </p><p class="article-text">
        En total, a elDiario.es han llegado nueve novedades que tratan la figura de Lenin desde los m&aacute;s diversos &aacute;ngulos, y que reeditan algunos de los textos que el l&iacute;der marxista public&oacute; en vida. A ellas sumamos un d&eacute;cimo libro, recuperado para la ocasi&oacute;n y publicado, en la actual edici&oacute;n, en mayo de 2023: <em>Diez d&iacute;as que estremecieron el mundo</em>. El motivo es que acaso sea una de las primeras cr&oacute;nicas period&iacute;sticas de guerra escritas, salvando las de William Howard Russell en 1854 en la Guerra de Crimea para The Times. 
    </p><h3 class="article-text">'Problemas de la vida cotidiana' (Libros Corrientes, 2024)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/71453be1-5568-4179-9d34-488c1df9694b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.libroscorrientes.es/p/problemas-de-la-vida-cotidiana-leon-trotski/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta obra</a> de le&oacute;n Trotski aporta una visi&oacute;n de primera mano de una de las condiciones en que se desarrollaba la revoluci&oacute;n rusa. Publicado en 1923, con Lenin cerca de su muerte, este panfleto de su compa&ntilde;ero Trotski muestra las duras condiciones a las que se enfrentaba la poblaci&oacute;n en plena guerra civil. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican sus editores, Saioa S&aacute;ez Dom&iacute;nguez y Carlos Garc&iacute;a Sim&oacute;n, han elegido &ldquo;este peque&ntilde;o trabajo de Trotski por su eficacia a la hora de destruir esa imagen ampliamente difundida (incluso en gran parte por la izquierda&hellip;) de los antiguos comunistas rusos como insensibles bur&oacute;cratas obsesionados con la productividad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Subrayan que en el texto &ldquo;Trotski se&ntilde;ala errores, comparte dudas y pone en la palestra contradicciones que afectan a la clase trabajadora, a mujeres y hombres, en su vida cotidiana&rdquo;.&nbsp;Y destacan que &ldquo;en este libro no solo leemos a Trotski, sino que los problemas, tribulaciones y contradicciones de la clase obrera se pueden encontrar en voz de sus representantes a trav&eacute;s de una serie de preguntas y respuestas incluidas al final del texto y que forman la base sobre la que el autor construye su trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">'Lenin, el hombre que cambi&oacute; el mundo' (Capitan Swing / N&oacute;rdica Libros, 2024)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d744335e-0321-4631-a269-dfe62bb9f822_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Se trata de <a href="https://capitanswing.com/libros/lenin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una obra ilustrada</a> por Agust&iacute;n Comotto que cuenta el periplo vital del creador del primer Estado fruto de un dise&ntilde;o intelectual. Seg&uacute;n Blanca Cambronero, responsable de esta edici&oacute;n conjunta, &ldquo;es un recuento de la vida y la figura de Lenin que tiene la intenci&oacute;n de mostrar el peso hist&oacute;rico y pol&iacute;tico que tuvo en el devenir del pasado siglo y la influencia que su legado ha tenido a nivel mundial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las ilustraciones de Comotto, Cambronero destaca &ldquo;que siguen la est&eacute;tica de la iconograf&iacute;a socialista y comunista de principios de siglo sin perder el personal y caracter&iacute;stico estilo del autor&rdquo;. Y sobre las razones para recuperar la figura y el pensamiento de Lenin, aduce &ldquo;ciertas similitudes entre el inicio del siglo XX y el XXI en cuanto a la inestabilidad pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social y el auge de corrientes autoritarias de ultraderecha, que recogen el descontento de una mayor&iacute;a social precarizada y con un futuro incierto&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Lenin. Estudio de la coherencia de su pensamiento' (Verso Libros, 2024)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf2a5d0-d67f-444f-85e9-80053ea36d39_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Una <a href="https://versolibros.com/products/lenin-georglukacs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra cl&aacute;sica</a> del marxismo escrita por el historiador y fil&oacute;sofo h&uacute;ngaro Georg Lukacs, represaliado y expulsado del partido comunista tras la revoluci&oacute;n h&uacute;ngara de 1956. Seg&uacute;n el editor Sim&oacute;n V&agrave;zquez, &ldquo;el <em>Lenin </em>de Luk&aacute;cs es a nuestro parecer una obra clave porque es una obra corta condensada, donde cada palabra pesa, y porque no se sistematiza un pensamiento coherente y objetivo, sino que se advierte en &eacute;l un pensamiento vivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sim&oacute;n advierte que &ldquo;es un libro eminentemente pol&iacute;tico que ha devenido un cl&aacute;sico moderno que nos ayuda a entender y afrontar nuestra realidad&rdquo;. En este sentido opina que &ldquo;por desgracia o por suerte, los objetivos y los planteamientos [que llevaron a Lenin a la acci&oacute;n revolucionaria] siguen m&aacute;s presentes que nunca: derrotar un sistema de acumulaci&oacute;n de capital y construir un mundo sin explotaci&oacute;n entre personas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Mi vida con Lenin' (El Viejo Topo, 2023) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c939b46-b0df-413b-a77c-fa279cdc0ef8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Estamos ante una obra recuperada por <a href="https://tienda.elviejotopo.com/memorias/3724-mi-vida-con-lenin.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta editorial</a>, ya que fue editada hace 50 a&ntilde;os pero con el paso del tiempo ha desaparecido de las librer&iacute;as, cosa que da m&aacute;s valor a su reedici&oacute;n. Rebosa vitalidad y est&aacute; escrita por la revolucionaria responsable del desarrollo de la educaci&oacute;n en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y pionera de la red de bibliotecas rusas, que adem&aacute;s fue la compa&ntilde;era de Lenin: Nadezhda Kr&uacute;pskaya. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Miguel Riera Montesinos, responsable de las ediciones de El Viejo Topo, <em>Mi vida con Lenin</em> &ldquo;ofrece una visi&oacute;n &iacute;ntima del personaje, de su periplo por distintos exilios, de sus angustias y de su lucha&rdquo;. Riera avisa que &ldquo;el libro se detiene justo cuando empieza la revoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Conocer Lenin y su obra' (El Viejo Topo, 2023) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/22dc563d-38cc-4e09-a4fb-5e009f641f09_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Otra obra hist&oacute;rica <a href="https://tienda.elviejotopo.com/teoria-politica/3725-conocer-lenin-y-su-obra.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperada</a>, en este caso escrita por el ya fallecido fil&oacute;sofo Francisco Fern&aacute;ndez Buey, uno de los fundadores del eco-comunismo espa&ntilde;ol, as&iacute; como del Partit Socialista Unificat de Catalunya<em> </em>(PSUC). Seg&uacute;n Miguel Riera, &ldquo;fue un intento por parte del a&ntilde;orado Francisco Fern&aacute;ndez Buey de dar a conocer lo esencial del pensamiento de Lenin de forma accesible para los j&oacute;venes de la &eacute;poca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a ambas novedades editadas por El Viejo Topo, Riera cree necesario recuperar la figura de Lenin porque &ldquo;es quiz&aacute; el revolucionario m&aacute;s importante de todos los tiempos, al nivel de Robespierre&rdquo;. Pero lamenta que &ldquo;est&aacute; completamente olvidado, tanto desde el punto de vista biogr&aacute;fico como del conocimiento de su pensamiento&rdquo;. &ldquo;De su figura solo se recuerdan hoy los aspectos m&aacute;s negativos, reales o inventados&rdquo;, apostilla. 
    </p><h3 class="article-text">'Lenin. Una biografia' (&Aacute;tico Tempus, 2023)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cbbd4a6d-559e-4600-a346-063562040699_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://aticodeloslibros.com/index.php?id_product=314&amp;controller=product&amp;search_query=lenin&amp;results=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Obra del periodista</a> Victor Sebestyen que ha sido finalista del premio Elizabeth Longford a la mejor biograf&iacute;a hist&oacute;rica. Seg&uacute;n Fernando &Aacute;lvarez, editor del libro: &ldquo;Es un recorrido exhaustivo no solo por el Lenin pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n por el Lenin humano, faceta que suelen olvidar la mayor&iacute;a de los libros sobre el l&iacute;der revolucionario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para &Aacute;lvarez, Lenin &ldquo;es una figura muy pol&eacute;mica y disputada, ya que desde la izquierda m&aacute;s marxista se ha reivindicado su figura como padre de la revoluci&oacute;n rusa, y generalmente se lo ha contrapuesto a Stalin, que, seg&uacute;n esta visi&oacute;n, habr&iacute;a echado por tierra los primeros logros de dicha revoluci&oacute;n&rdquo;. En este sentido, &Aacute;lvarez asegura que &ldquo;la obra de Victor Sebestyen es un punto de partida excelente para situar a Lenin en su contexto hist&oacute;rico&rdquo; y poder as&iacute; comprender sus aciertos y errores. 
    </p><h3 class="article-text">'Tesis de abril'<em> </em>(Akal, 2024) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/41359ec0-9416-46ad-a15f-b48b74826f0a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En <a href="https://www.akal.com/libro/tesis-de-abril_53055/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akal</a>, V. I. Lenin siempre ha estado presente en nuestro cat&aacute;logo: desde las <em>Obras completas</em> que publicamos durante los setenta, pasando por los t&iacute;tulos de nuestra colecci&oacute;n B&aacute;sica de Bolsillo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hasta nuestra reciente edici&oacute;n de las <em>Tesis de abril</em>&rdquo;, explica Alejandro Rodr&iacute;guez, editor de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De la obra destaca que &ldquo;es accesible para cualquier lector y en ella se recoge la intervenci&oacute;n que deton&oacute; la revoluci&oacute;n rusa, por lo que es esencial para conocer el esp&iacute;ritu que guio las acciones de Lenin&rdquo;. Rodr&iacute;guez opina que es &ldquo;uno de los genios pol&iacute;ticos del siglo XX sin el que no se puede entender el marxismo, pues estableci&oacute; los fundamentos del proyecto comunista, y lo hizo partiendo desde abajo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Lenin' (Espasa, 2024) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f0e4866-e68a-45cd-b305-fe98ca87f85b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Escrita por la historiadora franco-rusa H&eacute;l&egrave;ne Carr&egrave;re d'Encausse, una de las mayores expertas mundiales en el Imperio Ruso y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, sin duda <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-lenin/385353" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este t&iacute;tulo</a> es un contrapunto cr&iacute;tico para aquellos que quieran acercarse desde otra perspectiva al l&iacute;der de la Revoluci&oacute;n de Octubre. El libro de Carr&egrave;re d'Encausse comienza de una forma que no podr&iacute;a ser m&aacute;s reveladora de lo que ser&aacute; su contenido: &ldquo;21 de enero de 1924. Lenin ha muerto. Un inmenso pa&iacute;s, la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas, queda sumido en la consternaci&oacute;n y el espanto. &iquest;C&oacute;mo vivir sin Lenin? Un siglo m&aacute;s tarde el mundo se acuerda de &eacute;l, pero &iquest;hasta qu&eacute; punto? Su obra, la URSS, ya no existe, y el Partido Comunista, su otra creaci&oacute;n, aunque sobrevive, est&aacute; exang&uuml;e, carente de autoridad. Realmente, &iquest;Qu&eacute; queda de su figura?&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">'Lenin. Una vida para la revoluci&oacute;n' (Catarata, 2024) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/081b16f3-7b1d-4f59-8c2c-ea89f969ab6b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Faraldo es profesor de Historia Contempor&aacute;nea y de Historia del Turismo en la Universidad Complutense. Se le puede considerar, seg&uacute;n la p&aacute;gina de dicha universidad, uno de los historiadores espa&ntilde;oles que m&aacute;s profundamente ha estudiado los archivos y el pasado reciente de Europa Central y del Este. Por otro lado, para la <a href="https://www.catarata.org/libro/lenin_151370/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Editorial Catarata</a>, <em>Lenin. Una vida para la revoluci&oacute;n</em> &ldquo;reconstruye con brevedad e integridad la vida de una de las principales figuras hist&oacute;ricas que marc&oacute; el siglo XX y que, a la vez, contin&uacute;a influyendo en nuestro presente&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bol</strong>a extra: 'Diez d&iacute;as que estremecieron el mundo' (Akal, 2023) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad3c2e30-13de-468a-8359-9f4f201e81a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Por su 50 aniversario, la editorial <a href="https://www.akal.com/libro/diez-dias-que-estremecieron-el-mundo_52621/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akal</a> public&oacute; esta pieza cl&aacute;sica del periodismo de cr&oacute;nica, elaborada por el periodista norteamericano John Reed, que vivi&oacute; la Revoluci&oacute;n de Octubre de primera mano, participando incluso en ella hasta del punto de que, tras su fallecimiento en 1920, fue enterrado en la muralla del Kremlin, donde su cuerpo todav&iacute;a reposa junto al de otros l&iacute;deres bolcheviques.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lenin-10-libros-celebrar-100-anos-muerte-hombre-estremecio-mundo_1_11329208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 May 2024 19:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez libros para recordar a Lenin en el centenario de su muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros electrónicos,Comunismo,Unión Soviética,Rusia,Política,Filosofía,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un libro de relatos sobre la explotación laboral en las bananeras descubre a Carmen Lyra, gloria literaria de Costa Rica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-relatos-explotacion-laboral-bananeras-descubre-carmen-lyra-gloria-literaria-costa-rica_1_11226517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92256b57-85b0-4685-b382-1e96bdc275f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1091999.jpg" width="1366" height="769" alt="Un libro de relatos sobre la explotación laboral en las bananeras descubre a Carmen Lyra, gloria literaria de Costa Rica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se publica por primera vez en España la obra 'Bananos y Hombres' de esta escritora costarricense, comunista, feminista y renovadora de la educación, que falleció en el exilio</p><p class="subtitle">Javier Gallego: “El capitalismo es poderoso hasta para convertir la rebeldía en series de televisión”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En las fincas de banano se le guardan m&aacute;s consideraciones a una mata de banano que a un pe&oacute;n&rdquo;. Esta contundente afirmaci&oacute;n la escribi&oacute; hace casi un siglo la <a href="https://www.eldiario.es/temas/costa-rica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">costarricense</a> Carmen Lyra (1887-1949), una autora que vivi&oacute; muy preocupada por las desigualdades sociales y por la marginaci&oacute;n y humillaci&oacute;n de las mujeres. &ldquo;Su voz nos habla al o&iacute;do sobre lo que sabemos que sigue pasando hoy&rdquo;, afirma la escritora Bibiana Collado, autora del pr&oacute;logo a <em>Bananos y hombres.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su escritura genera un desasosiego profundo. Qui&eacute;n hubiera dicho que el exceso de luz pudiera ser tan inquietante. El sol nos resquebraja en la lectura y nos estrangula la certeza de que todo contin&uacute;a igual a medida que avanzan las p&aacute;ginas&rdquo;, afirma Collado. La editorial Espinas publica por primera vez en Espa&ntilde;a el libro de relatos <em>Bananos y hombres, </em>que vio la luz originariamente en Costa Rica en 1931.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su imagen como destino tur&iacute;stico, pa&iacute;s neutral, estable y sin ej&eacute;rcito en una Centroam&eacute;rica azotada por frecuentes conflictos, Alicia de la Fuente, editora de Espinas, argumenta que en Costa Rica perviven grandes desigualdades de clase y g&eacute;nero. &ldquo;Su proyecci&oacute;n exterior&rdquo;, dice, &ldquo;no se corresponde con la verdadera realidad socioecon&oacute;mica y con pr&aacute;cticas en la industria bananera que han mejorado poco en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Por ello, creo que la literatura de Carmen Lyra, una activista social y feminista, mantiene actualidad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f18b1128-be70-465d-b850-6e6e3371f646_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Como ocurre con tantas otras autoras extranjeras y, en especial, latinoamericanas de primera fila, la brillante trayectoria de Carmen Lyra, seud&oacute;nimo de Mar&iacute;a Isabel Carvajal, era una absoluta desconocida en nuestro pa&iacute;s. Maestra, pedagoga, escritora de literatura infantil y m&aacute;s tarde para adultos, sindicalista y dirigente del Partido Comunista, naci&oacute; en 1887 fruto de una relaci&oacute;n fuera del matrimonio. A pesar de ello, su ascendencia burguesa le permiti&oacute; estudiar en Francia, Italia e Inglaterra durante su juventud y se convirti&oacute; en una impulsora de la renovaci&oacute;n educativa de la italiana Mar&iacute;a Montessori a su regreso a Costa Rica. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; poca luz se ha arrojado sobre esta escritora a la que apenas conocemos a pesar de su importante papel como pedagoga, activista, pol&iacute;tica y, por supuesto, narradora!&rdquo;, subraya <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/yeguas-exhaustas-debut-novela-bibiana-collado-aborda-violencia-cuestion-sistemica_1_9999770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novelista y poeta castellonense Bibiana Collado, autora de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/yeguas-exhaustas-debut-novela-bibiana-collado-aborda-violencia-cuestion-sistemica_1_9999770.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yeguas exhaustas.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        En sus relatos de <em>Bananos y hombres</em>, Lyra refleja sin miramientos la miseria en la que se desarrolla la vida de los jornaleros y de sus mujeres e hijos, que sufren una doble explotaci&oacute;n. Bajo la sombra omnipresente de la United Fruit Company, la multinacional agr&iacute;cola de Estados Unidos que manej&oacute; los hilos de la pol&iacute;tica y de la econom&iacute;a en Centroam&eacute;rica durante un siglo, los obreros luchan por una vida digna. La autora contrapone con iron&iacute;a los anuncios para que los ricos ni&ntilde;os yanquis consuman pl&aacute;tanos como alimento sano con las condiciones en los campos bananeros: &ldquo;La mujer y los chiquillos, seres an&eacute;micos, raqu&iacute;ticos, hinchados; estos ni&ntilde;os que no han probado m&aacute;s leche que la materna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No ahorra Carmen Lyra cr&iacute;ticas a sus compatriotas en unos s&iacute;miles que sin duda pueden recordar la situaci&oacute;n actual en muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica, donde miles de hombres, mujeres y ni&ntilde;os intentan escapar de la pobreza y la represi&oacute;n en unos viajes infernales hacia Estados Unidos. &ldquo;A menudo&rdquo;, anot&oacute;, &ldquo;estas compa&ntilde;&iacute;as yanquis se valen, para accionar en los pa&iacute;ses latinoamericanos, de individuos latinoamericanos inteligentes que conocen bien las debilidades de nuestros pueblos para cogerlos a trav&eacute;s de ellas. Es claro que tales individuos tienen que ser personas sin escr&uacute;pulos, con la conciencia en venta&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De la literatura a la pol&iacute;tica</strong></h3><p class="article-text">
        El compromiso de Carmen Lyra con la educaci&oacute;n y con la literatura la hizo desembocar en la pol&iacute;tica y con m&aacute;s de 40 a&ntilde;os se afili&oacute; al Partido Comunista de Costa Rica. Paso a paso, la faceta militante de esta mujer fue arrinconando a su vertiente como intelectual. Por otra parte, muy poco se sabe de su vida privada, m&aacute;s all&aacute; de su formaci&oacute;n cat&oacute;lica de origen y de su posterior conversi&oacute;n al marxismo. Lyra lleg&oacute; a ocupar un puesto dirigente en el PC costarricense en una &eacute;poca en la que muy pocas mujeres figuraban en la c&uacute;pula de los partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Lyra tambi&eacute;n se implic&oacute; en las luchas feministas por la igualdad de salario y en defensa del sufragio universal. En 1948, unas turbulentas elecciones presidenciales desembocaron en una guerra civil, en la que los comunistas apoyaron al presidente Rafael &Aacute;ngel Calder&oacute;n que result&oacute; derrotado por las fuerzas rebeldes al mando de Jos&eacute; Figueres, fundador de la Costa Rica moderna, que aboli&oacute; el ej&eacute;rcito en este pa&iacute;s centroamericano. Esta derrota oblig&oacute; a Carmen Lyra a marchar el exilio en M&eacute;xico donde falleci&oacute; al a&ntilde;o siguiente. No obstante, la escritora est&aacute; considerada una gloria nacional en su Costa Rica natal, donde su memoria y su legado han recibido numerosos reconocimientos.
    </p><p class="article-text">
        Fundada en 2021, la editorial Espinas ha apostado por descubrir y publicar autoras desconocidas tanto espa&ntilde;olas como extranjeras. Su primer libro sirvi&oacute; como toda una declaraci&oacute;n de principios, ya que se trataba de <em>Dostoievski, mi marido,</em> obra de Ana Dostoievskaia, esposa, editora y bi&oacute;grafa del c&eacute;lebre autor de <em>El idiota</em>. Entre las escritoras espa&ntilde;olas, Espinas ha publicado a Matilde Cherner (1833-1880), una periodista salmantina, republicana federal y una de las primeras intelectuales que se posicion&oacute; en contra de la prostituci&oacute;n legalizada en su novela <em>Mar&iacute;a Magdalena.</em> &ldquo;Por supuesto, quedan todav&iacute;a muchas autoras por descubrir&rdquo;, opina Alicia de la Fuente, &ldquo;y, por ejemplo, en el siglo XIX parece que Emilia Pardo Baz&aacute;n fuera la &uacute;nica mujer que publicaba cuando contamos con personalidades de la talla de una Gertrudis G&oacute;mez de Avellaneda. Todo ello sin remontarnos al Siglo de Oro o a otros periodos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-relatos-explotacion-laboral-bananeras-descubre-carmen-lyra-gloria-literaria-costa-rica_1_11226517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2024 21:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un libro de relatos sobre la explotación laboral en las bananeras descubre a Carmen Lyra, gloria literaria de Costa Rica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Costa Rica,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En las entrañas de dos nuevos espacios okupados en Madrid: "No somos animadores socioculturales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/entranas-nuevos-espacios-okupados-madrid-no-animadores-socioculturales_1_10802189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a833097-48da-4447-94dc-f2da4fa2ac48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En las entrañas de dos nuevos espacios okupados en Madrid: &quot;No somos animadores socioculturales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización Encuentro por el Proceso Socialista opera en dos locales abandonados en Latina y Tetuán para crear La Yuntera y El Arrabal, donde quiere llevar a cabo "un despliegue político donde se pueda intervenir en lo local"</p><p class="subtitle">La nueva estrategia de los movimientos vecinales de Madrid: rearmarse en locales autogestionados</p></div><p class="article-text">
        En marzo de 1936 comenz&oacute; en Extremadura una revoluci&oacute;n a menudo olvidada, conocida como la rebeli&oacute;n de los yunteros (campesinos que labran con un par de mulas o yunta). Convocados por la Federaci&oacute;n de Trabajadores de la Tierra, m&aacute;s de 60.000 personas ocuparon simult&aacute;neamente 3000 fincas en 280 pueblos.&nbsp;250.000 hect&aacute;reas con las que se materializaba el legendario lema <em>La tierra para el que la trabaja. </em>Pero el golpe de estado militar en julio de ese mismo a&ntilde;o frustr&oacute; cualquier atisbo del proyecto y quienes tomaron parte en &eacute;l fueron brutalmente reprimidos.
    </p><p class="article-text">
        Casi nueve d&eacute;cadas despu&eacute;s, algo de ese esp&iacute;ritu queda en <a href="https://twitter.com/LaYuntera" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Yuntera</a>, un espacio okupado por j&oacute;venes integrantes del Movimiento Socialista en Madrid. El local se encuentra en Alto de Extremadura, en el distrito de Latina. Los miembros de la organizaci&oacute;n prefieren no dar m&aacute;s datos sobre su ubicaci&oacute;n exacta, aunque recalcan que llevaba 15 a&ntilde;os abandonado y ellos mismos se est&aacute;n encargando de rehabilitarlo. El abundante material de obra en la estancia da cuenta de ello. &ldquo;Trabajar en reformarlo no es algo secundario, es una parte m&aacute;s de nuestro proceso para generar una cultura militante&rdquo;, se&ntilde;ala una de las j&oacute;venes que atiende las preguntas de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Socialista (de ideolog&iacute;a comunista y vinculado a otros movimientos por el derecho a la vivienda, la defensa de los derechos laborales o el feminismo) nace en Euskadi a comienzos de la d&eacute;cada pasada por &ldquo;la ruptura de cierto sector de la juventud trabajadora con la izquierda abertzale&rdquo;. Debido a tensiones similares dentro del PCE y otros partidos tradicionales pronto comienza a expandirse. Llega a Madrid de la mano de &ldquo;personas que procedemos de diferentes movimientos sociales u organizaciones de barrios en los que se planteaban ciertos l&iacute;mites&rdquo; y toma cuerpo con una organizaci&oacute;n llamada Encuentro por el Proceso Socialista.
    </p><p class="article-text">
        La Yuntera, donde comenzaron a operar en octubre, es una de las primeras materializaciones f&iacute;sicas de su actividad en la capital. Meses despu&eacute;s se expand&iacute;an a otro inmueble abandonado en el que levantaban <a href="https://twitter.com/_elarrabal" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Arrabal</a> (una referencia al car&aacute;cter perif&eacute;rico que Tetu&aacute;n pose&iacute;a hasta hace no tanto tiempo), que comparte esp&iacute;ritu aunque &ldquo;adaptado a las particularidades de Tetu&aacute;n&rdquo;. Un proceso de expansi&oacute;n &ldquo;lento y humilde pero interesante&rdquo; cuyo objetivo final es &ldquo;dotar de la infraestructura espacial para organizarnos pol&iacute;ticamente de forma independiente tanto del Estado como del capital&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1718916890712486015?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Un punto diferencial es que para nosotros el espacio nunca es el fin &uacute;ltimo, es la herramienta a trav&eacute;s del cual nos organizamos pol&iacute;ticamente. Como el proyecto es mayor que el espacio, el desahucio no termina con el proyecto. Se necesitan unas capacidades organizativas para la defensa de los espacios, pero eso no implica que acabe con su desalojo&rdquo;, explica esta integrante del Movimiento, que como el resto de compa&ntilde;eros presentes en la conversaci&oacute;n prefiere mantener el anonimato.
    </p><h3 class="article-text">Latina y Tetu&aacute;n, dos distritos de &ldquo;juventud despose&iacute;da&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Pero el objetivo no es que La Yuntera y El Arrabal sirvan &uacute;nicamente para la organizaci&oacute;n o formaci&oacute;n interna, sino tambi&eacute;n para &ldquo;un despliegue pol&iacute;tico donde se pueda intervenir en lo local&rdquo;. La selecci&oacute;n de Alto de Extremadura / Puerta del &Aacute;ngel y Tetu&aacute;n no es casual: &ldquo;Son barrios donde hay una juventud trabajadora amplia que vive un proceso de desposesi&oacute;n cada vez mayor con unas condiciones bastante jodidas&rdquo;. La especulaci&oacute;n inmobiliaria ha marcado el devenir de ambas zonas estos &uacute;ltimos a&ntilde;os con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/nuevo-brooklyn-madrid-frente-vecinos-luchan-seguir-viviendo-puerta-angel_1_10546582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroproyectos como el </a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/nuevo-brooklyn-madrid-frente-vecinos-luchan-seguir-viviendo-puerta-angel_1_10546582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Brooklyn</em></a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/nuevo-brooklyn-madrid-frente-vecinos-luchan-seguir-viviendo-puerta-angel_1_10546582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Madrid</a>, aunque <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/noticias/naves-industriales-convierten-edificios-coliving-gentrificacion-productiva-tetuan_1_8959343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gentrificaci&oacute;n no responde solo a iniciativas de gran calado</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa gentrificaci&oacute;n est&aacute; presente en todos los barrios de Madrid, pero es cierto que en zonas como Tetu&aacute;n ha venido acompa&ntilde;ada de una ofensiva criminalizatoria ya no solo de las formas organizativas, sino del propio estilo de vida de la juventud trabajadora y la clase trabajadora en general. Queremos que las actividades de El Arrabal sirvan para generar espacios de ocio que escapen a esa criminalizaci&oacute;n y a las din&aacute;micas del capital. Para ello la independencia es clave, por eso planteamos que deben ser espacios expropiados al margen de las demandas de alguien que te alquile un local o de las instituciones&rdquo;, explica otro miembro de Encuentro por el Proceso Socialista.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1731583145705701555?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La Yuntera, por su parte, ya ha acogido actividades de formaci&oacute;n y un acto de presentaci&oacute;n en sociedad donde trazaron las l&iacute;neas maestras del proyecto. &ldquo;Lo que no quita que diversifiquemos cuando acabemos el proceso de obra. En particular, por eso que dec&iacute;amos de darle a la juventud trabajadora espacios de ocio, planteamos crear un gimnasio gratuito en el interior&rdquo;, apostillan.
    </p><h3 class="article-text">Distancia con otros movimientos y una comunicaci&oacute;n &ldquo;eficaz&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Respecto a la relaci&oacute;n con otros movimientos sociales y vecinales, marcan distancia aunque consideran imprescindible tenerlos en cuenta: &ldquo;El tejido que crean es indudable y de &eacute;l venimos, pero nuestro proceso nace de haber vivido en nuestra piel los l&iacute;mites de esos espacios y precisamente por ello apostamos por tener lugares independientes, expropiados y al servicio de una estrategia general&rdquo;. Mencionan la necesidad de superar un cierto modelo de militancia a partir del &ldquo;voluntarismo difuso, que acaba resultando en el hiperactivismo de figuras muy concretas dentro del espacio con responsabilidades nada especificadas&rdquo;. Su organizaci&oacute;n, en cambio, &ldquo;explicita las responsabilidades para que no quede todo en el aire&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Abogan igualmente por alejarse de las demandas meramente institucionales, los ciclos electoralistas y el paradigma de los movimientos aut&oacute;nomos, dirigidos a problem&aacute;ticas sociales acotadas: &ldquo;Acaban derivando en que cada espacio lleva su lucha por separado y eso nos hace a&uacute;n m&aacute;s dependientes de las din&aacute;micas generales y sist&eacute;micas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Precio de bebidas en La Yuntera, una de las escasas formas de financiación en un espacio completamente autogestionado.                            </span>
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        Para estos j&oacute;venes &ldquo;demostrar efectividad es clave para llegar a cada vez m&aacute;s capas de la clase trabajadora&rdquo;. Tambi&eacute;n con aspectos como la comunicaci&oacute;n o la est&eacute;tica en redes, donde han apostado por una l&iacute;nea gr&aacute;fica moderna que deja clara la inclinaci&oacute;n del proyecto a la par que comunica cierta idea de actualizaci&oacute;n, de puesta al d&iacute;a sin que ello implique renuncias sino todo lo contrario. &ldquo;Somos parte de esa juventud trabajadora, pero al mismo tiempo queremos transmitir que somos una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica de bases fundamentadas, comprometida, asentada, seria y eficaz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un tercer joven, que ha permanecido callado casi toda la conversaci&oacute;n, interviene al final para dar su punto de vista sobre este apartado: &ldquo;Como comunista, lo primero que tienes que hacer es darte cuenta de la posici&oacute;n de debilidad de la que partes. Luchar contra la hegemon&iacute;a capitalista supone estrujarte mucho el cerebro y por suerte tenemos muchas personas d&aacute;ndole vueltas a esto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pertenecemos a un mundo paralelo, seguimos con nuestras vidas mientras intentamos cambiar el estado actual de las cosas paso a paso&rdquo;, subraya. Remata la idea con un poco m&aacute;s de sorna, consciente de la imagen exterior que a veces transmiten o se transmite de estos movimientos: &ldquo;No somos animadores socioculturales&rdquo;. Su compa&ntilde;era coincide: &ldquo;No estamos haciendo castillos en el aire&rdquo;.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/entranas-nuevos-espacios-okupados-madrid-no-animadores-socioculturales_1_10802189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Mar 2024 00:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En las entrañas de dos nuevos espacios okupados en Madrid: "No somos animadores socioculturales"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movimientos sociales,Comunismo,Jóvenes,Latina,Tetuán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jorge Lago: "Uno de los grandes errores de la izquierda ha sido regalarle la libertad a la derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/jorge-lago-grandes-errores-izquierda-sido-regalarle-libertad-derecha_1_10846340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/313a77d3-5fdd-46bc-ab7b-e450fe31a91e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088131.jpg" width="5917" height="3329" alt="Jorge Lago: &quot;Uno de los grandes errores de la izquierda ha sido regalarle la libertad a la derecha&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo y exdirigente de Podemos publica junto al ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, un ensayo sobre la crisis de las ideologías y la relación entre ficción y política</p><p class="subtitle">Entrevista - Pablo Bustinduy: “Desarrollar los derechos sociales es la única manera de defender la democracia”
</p></div><p class="article-text">
        Jorge Lago (Madrid, 1976) y Pablo Bustinduy (Madrid, 1983) comenzaron a imaginar este libro hace casi trece a&ntilde;os, en el momento posterior a la irrupci&oacute;n del 15M, cuando las plazas empezaron a vaciarse y el fuelle asociativo de aquella experiencia se apagaba en medio de la mayor&iacute;a absoluta de Mariano Rajoy. Pero de aquel movimiento y de los que llenaron las plazas de otros lugares como Occupy Wall Street o La Nuit Debout qued&oacute; una reflexi&oacute;n que ahora ambos plasman en el ensayo <em>Pol&iacute;tica y Ficci&oacute;n. Las ideolog&iacute;as en un mundo sin futuro </em>(Pen&iacute;nsula, 2024).
    </p><p class="article-text">
        La escritura qued&oacute; interrumpida con la llegada de Podemos, el proyecto en el que se embarcaron en 2014 y que luego abandonaron ambos, aunque en diferentes momentos. &ldquo;El libro qued&oacute; en suspenso, sin terminar, y lo concluimos en la pr&aacute;ctica en lugar de la teor&iacute;a&rdquo;, cuenta Lago en una entrevista con elDiario.es. &ldquo;Cuando dejamos la pol&iacute;tica dijimos que molar&iacute;a repensarlo desde la lectura retrospectiva que permite haber pasado por el ciclo de Podemos&rdquo;, explica, aunque su expartido apenas aparece mencionado en el texto. Lago, editor en Lengua de Trapo y profesor en la Universidad Carlos III, est&aacute; ya fuera de la pol&iacute;tica y Bustinduy ha vuelto a la primera l&iacute;nea como ministro de Derechos Sociales, Agenda 2030 y Consumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el ensayo plantean que las ideolog&iacute;as que marcaron el siglo XX entraron en crisis como formas de explicar los conflictos sociales a partir precisamente del estallido de las movilizaciones como la que colm&oacute; la Puerta del Sol en 2011. Y reflexionan sobre las potencialidades y los l&iacute;mites del populismo para abordar el momento social que naci&oacute; a partir de entonces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parece pol&eacute;mico relacionar la pol&iacute;tica y la ficci&oacute;n, porque la pol&iacute;tica habla de las cosas reales y parece que la ficci&oacute;n est&aacute; reservada para otras cosas. &iquest;Por qu&eacute; relacionar ambos conceptos? &iquest;Por qu&eacute; utilizar la palabra ficci&oacute;n para hablar de pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea que sostiene el libro es que la pol&iacute;tica es siempre una ficci&oacute;n resolutiva. Es decir, toma el conflicto presente, el conflicto de clases, el conflicto econ&oacute;mico, el conflicto de g&eacute;nero... e inmediatamente imagina una forma de resolverlo. Y esa forma de resolverlo es siempre necesariamente un trabajo con la ficci&oacute;n. Todas las ideolog&iacute;as hacen eso. El liberalismo, con la idea de acumulaci&oacute;n, riqueza, seguridad a trav&eacute;s del dinero; el comunismo, a trav&eacute;s de la revoluci&oacute;n, la transformaci&oacute;n radical de la sociedad, un futuro que va a llegar, ese momento revolucionario; la idea de contrato social que sostiene la socialdemocracia... Son todo estructuras narrativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra tesis surge de una lectura que hacemos del 15M. Entendemos que el 15M es expresi&oacute;n de una crisis no solo econ&oacute;mica o social; es una crisis tambi&eacute;n de relatos pol&iacute;ticos, de las ideolog&iacute;as, que son las que dan sentido a la realidad. Y nos damos cuenta de que el gesto pol&iacute;tico del siglo XX, que ha sido anudar el presente con una idea de futuro, ha dejado de funcionar; esa manera de relacionar la pol&iacute;tica con la ficci&oacute;n ha entrado en crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ese entrar en crisis tiene mucho que ver con la crisis del futuro: ya no hay un futuro en el que volcar la soluci&oacute;n a los conflictos presentes, porque no es imaginable el futuro. Al no haber futuro no hay ficci&oacute;n y la pol&iacute;tica se queda un poco replegada sobre s&iacute; misma, en una especie de conflicto, como una herida que no para de sangrar. El 15M nos parece muy interesante porque no ten&iacute;a la pulsi&oacute;n de resolver el conflicto. Dice: vamos a discutir en las plazas, vamos a habitar el conflicto y no resolverlo. Y nos interes&oacute; mucho la potencia que ten&iacute;a eso como novedad. Y tambi&eacute;n los l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo el 15M electoralmente no se traduce en nada m&aacute;s y nada menos que una mayor&iacute;a absoluta del PP. Y tiene que pasar un tiempo hasta que eso se transforma o se concreta en algo que empieza a volver a ser una ficci&oacute;n, en los t&eacute;rminos del libro, que es la ficci&oacute;n que empieza a proponer Podemos a partir de 2014.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exploramos poco eso en el libro porque evitamos muy adrede hablar de Podemos. De hecho no aparece mencionado. No quer&iacute;amos salir de la experiencia de Podemos y hacer un libro que hablara de Podemos, porque era inevitable que acabara siendo un ajuste de cuentas. Y nosotros est&aacute;bamos en un plano te&oacute;rico m&aacute;s que de reflexi&oacute;n pol&iacute;tico-personal. Pero s&iacute; que hay un an&aacute;lisis de qu&eacute; significa el momento populista en esta relaci&oacute;n entre ficci&oacute;n y pol&iacute;tica que hab&iacute;amos planteado. El momento populista no hace ficciones resolutivas. Porque el populismo es de alguna manera, y lo leemos as&iacute; en el libro, la forma pol&iacute;tica de un presente que no tiene futuro, que acepta el conflicto, acepta vivirlo, trabajarlo pol&iacute;ticamente. Las distintas expresiones populistas, de izquierdas o de derechas, no juegan con esa forma de anudar el conflicto del presente con un futuro que lo va a resolver. M&aacute;s bien lo lo aceptan como forma de lo pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda que no es populista suele trabajar m&aacute;s bien con ideas de futuro, pero negativas. Toda la izquierda ecologista colapsista que considera que el futuro colapsa, toda esa izquierda que considera que el fascismo ya est&aacute; ah&iacute;, que va a llegar, que nos va a gobernar.... Y el populismo se mueve en un conflicto que es el que nos interesaba explorar en el libro, que es c&oacute;mo leches se hace pol&iacute;tica sin resolverlo todo en una idea de futuro que ya es m&aacute;s real que el presente. Lo que se ha llamado en teor&iacute;a pol&iacute;tica las teleolog&iacute;as (va a ir por aqu&iacute;, tenemos que ir por aqu&iacute;&hellip;) que hacen que la pol&iacute;tica se convierta en seguir los pasos de una idea que ya est&aacute; predeterminada y que conducen necesariamente a trabajar por esa idea. C&oacute;mo se hace pol&iacute;tica sin una idea de futuro necesaria. Y eso nos parec&iacute;a que era una reflexi&oacute;n que hab&iacute;a que tener.
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            <span class="title">
                Jorge Lago, en una entrevista con elDiario.es.                            </span>
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        <strong>En sus experiencias el populismo se ha demostrado como una herramienta electoral muy potente pero con grandes problemas para establecerse despu&eacute;s como un sistema que pueda consolidarse cuando los espacios pol&iacute;ticos que lo encarnan llegan a los gobiernos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el populismo tiene dificultades para mantenerse en el tiempo, para sustituir esos futuros que las izquierdas hab&iacute;an imaginado durante todo el siglo XX. En el libro hablamos de una dificultad doble con el tiempo. Con el futuro, porque le cuesta mucho generar esos horizontes, es muy dif&iacute;cil producir una idea de futuro a partir de la famosa articulaci&oacute;n de demandas de clase, donde distintas luchas, demandas, necesidades sociales se articulan. &iquest;C&oacute;mo se hace pol&iacute;tica sin una idea de futuro s&oacute;lida? Y a la vez el populismo es incapaz de pensar sus condiciones de posibilidad, su pasado. &iquest;Qu&eacute; permite un momento populista? &iquest;Qu&eacute; lo genera? &iquest;C&oacute;mo? No lo puede generar. Depende de que haya una crisis social, de que haya una crisis de expectativas; siempre est&aacute;s a expensas de que surja una crisis para poder existir pol&iacute;ticamente. Y si no, est&aacute;s al albur de de un Estado administrado por el neoliberalismo, por el capitalismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habl&aacute;is del neoliberalismo como la no-ficci&oacute;n...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del intento de hacer como si no hubiera ficci&oacute;n. Es la ficci&oacute;n que hace como si no hubiera ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero el populismo en sus experiencias no ha roto con la experiencia neoliberal en ninguno de las de los pa&iacute;ses en los que ha funcionado. El sistema ha seguido funcionando.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, no ha roto, pero ha sido un dique de contenci&oacute;n en algunos casos. Y puede serlo. Estamos asistiendo a una cierta crisis del neoliberalismo como ficci&oacute;n pol&iacute;tica que lo que est&aacute; generando parad&oacute;jicamente es una socialdemocracia sin socialdem&oacute;cratas. Medidas de corte, entre comillas, neokeynesianas, socialdem&oacute;cratas, para afrontar la pandemia o los efectos de la crisis energ&eacute;tica ligada a la guerra de Ucrania. Pero sin socialdem&oacute;cratas, sin defensores. Hay una crisis de legitimidad del neoliberalismo. El populismo es una estructura que pugna por una vuelta del Estado como agente regulador de la justicia social, etc&eacute;tera. Pero claro, el neoliberalismo es una potencia internacional. Otro de los l&iacute;mites l&oacute;gicamente es espacial, no solo temporal. Experiencias que adem&aacute;s nunca terminan de fraguar porque no ha habido grandes experiencias populistas en las que nos podamos referir orgullosamente, por lo menos en mi caso, m&aacute;s all&aacute; de que me parezcan saludables como reacci&oacute;n a experiencias pol&iacute;ticas muy perversas. Pero no son capaces de generar ese horizonte del que habl&aacute;bamos antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos asistiendo a una cierta crisis del neoliberalismo como ficción política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es curioso que no habl&aacute;is en el libro o no pon&eacute;is demasiado hincapi&eacute; en las experiencias latinoamericanas. La </strong><em><strong>marea rosa</strong></em><strong> del principios del siglo XXI, que es la experiencia de gobiernos que han aplicado l&oacute;gicas populistas m&aacute;s alargada en el tiempo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo mencionamos. Puede ser acusado de etnoc&eacute;ntrico, de europeo, pero tambi&eacute;n escribimos desde donde escribimos. Es un libro m&aacute;s de reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre ideolog&iacute;as de manera estructural y no tanto sobre experiencias pol&iacute;ticas concretas. No hay an&aacute;lisis concretos de Latinoam&eacute;rica ni siquiera de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s una reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre el funcionamiento de la ficci&oacute;n como algo inevitable en lo pol&iacute;tico. Con una idea para nosotros crucial. Tendemos a oponer pol&iacute;tica y ficci&oacute;n. La pol&iacute;tica como lo real, la ficci&oacute;n como lo irreal. Y justamente el libro lo que plantea es que la pol&iacute;tica es siempre necesariamente una forma de ficci&oacute;n, que no hay esa separaci&oacute;n entre lo real y lo ideal o lo material y lo cultural y lo simb&oacute;lico, sino que siempre es un relato que da sentido a la realidad y por tanto la produce como como realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablamos antes de la pandemia y de c&oacute;mo todas las pol&iacute;ticas que se desarrollaron en Europa y en Espa&ntilde;a generaron una suerte de ilusi&oacute;n de una vuelta a la socialdemocracia, a unos estados con mayor peso. Pero eso no ha terminado pasando.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es ese cap&iacute;tulo en el libro en el que hablamos de socialdemocracia sin socialdem&oacute;cratas. Hay una vuelta de tuerca de lo que est&aacute;bamos hablando antes sobre la crisis de las ficciones pol&iacute;ticas: no hay un horizonte cre&iacute;ble que d&eacute; sentido a todas esas transformaciones o a todas esas medidas que se toman de manera mucho m&aacute;s coyuntural o pragm&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las formas en las que se asientan muchas veces son deudoras de paradigmas que han entrado en crisis: la socialdemocracia sigue ligada absolutamente a una idea de protecci&oacute;n, de seguridad, de identidad laboral ligada al mundo del trabajo, ligada al mundo de la producci&oacute;n. Tu identidad se construye en un horizonte laboral lineal y progresivo. Toda esa forma de entender la socialdemocracia es impensable en el mundo de la inteligencia artificial, de la automatizaci&oacute;n, de la robotizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obliga a nuevas formas de imaginar el futuro que no est&eacute;n vinculadas al trabajo, a esas ideas lineales de vidas laborales cuando vamos hacia sociedades postlaborales desde todo punto de vista que obligan a repensar la protecci&oacute;n, con rentas b&aacute;sicas o de ingresos asegurados. Son medidas que se toman desde la m&aacute;s pura crisis ideol&oacute;gica porque no est&aacute;n articuladas ni organizadas bajo ning&uacute;n tipo de reflexi&oacute;n de qu&eacute; ser&iacute;a una socialdemocracia en el siglo XXI. Es a todas luces una reflexi&oacute;n ausente y que forma parte de esa crisis de la que habl&aacute;bamos antes de la crisis de las ficciones del siglo del siglo XX.
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                El sociólogo y editor Jorge Lago, en un momento de la entrevista con elDiario.es.                            </span>
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        <strong>Volviendo a esto que comentabas de los mundos que se acaban o de las formas de vida que se acaban. &iquest;Quiz&aacute; es esto lo que ha sabido explotar la ultraderecha? Ese deseo de vuelta al pasado. Vemos a Milei, que habla de una Argentina que nunca existi&oacute;, o el propio Trump.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Make Am&eacute;rica Great Again...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Exacto. Entonces no s&eacute; si entend&eacute;is que ellos han sabido conectar mejor con ese sentimiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una paradoja tremenda en las derechas, porque efectivamente se alimentan de una nostalgia evidente. La nostalgia no significa a&ntilde;orar un tiempo pasado, sino recrear un tiempo pasado y a&ntilde;orarlo. Lo dec&iacute;as muy bien con Milei. Nunca existi&oacute; esa Argentina grandiosa. Fue m&aacute;s un futuro so&ntilde;ado que ahora se ha perdido. La socialdemocracia nunca gener&oacute; una sociedad igualitaria, pero se apoy&oacute; en la ficci&oacute;n de que ten&iacute;amos igualdad de oportunidades; el liberalismo y el neoliberalismo, sobre la idea de la abundancia. Esa nostalgia del futuro es profundamente fuerte en los discursos de la derecha y de una cierta izquierda obrerista, laborista, que ahora vemos en Alemania que coquetea con la xenofobia, que conecta adem&aacute;s muy bien con las l&oacute;gicas de los hombres blancos cabreados de los que habla Michael Kimmel. Este agravio del hombre que ten&iacute;a un lugar en el mundo y ahora lo ha perdido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo sorprendente y lo que nos parece muy interesante y se&ntilde;alamos en el libro es que todas esas derechas son neoliberales en su desarrollo econ&oacute;mico pol&iacute;tico. Entonces alimentan el agravio, el dolor, el resentimiento, el sufrimiento de que luego intentan representar. Est&aacute;n metidas en un c&iacute;rculo vicioso: no tienen futuro que proponer, solo pueden proponer m&aacute;s neoliberalizaci&oacute;n, m&aacute;s dolor y por tanto aumenta la propia nostalgia por el sufrimiento del presente. Esa circularidad les instala en una especie de esquizofrenia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro tiene, al menos para m&iacute;, un tinte un poco pesimista. Ya desde el t&iacute;tulo. Es parad&oacute;jico toda vez que sus dos autores fundaron un partido que vino a llenar de esperanza para mucha gente un espacio pol&iacute;tico que estaba vac&iacute;o.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo hab&iacute;a pensado. El libro est&aacute; escrito durante todo un proceso un poco bipolar porque empezamos a pensarlo tras la enorme efervescencia del 15M. Pero justo en el momento en el que tambi&eacute;n asiste a un reflujo muy importante, pierde potencia, capacidad. Sol se vac&iacute;a, las asambleas sectoriales y de barrio empiezan a perder fuelle, est&aacute;n las mareas, pero tambi&eacute;n empiezan a mostrar signos de debilidad. Entonces hay un momento de optimismo, luego hay un momento de pesimismo. Luego el primer Podemos es un momento optimista, luego no es capaz de dar a luz todo lo que  promet&iacute;a y mantenerse en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que pesimista u optimista, lo que intenta es distanciarse de esa bipolaridad por la cual seg&uacute;n en qu&eacute; momento te sit&uacute;es eres profundamente optimista o profundamente pesimista. Intentar mirar con un poco de distancia los acontecimientos concretos para ver si hay alguna l&oacute;gica que los una. No dir&iacute;a que es pesimista. El libro termina con una conclusi&oacute;n m&aacute;s bien optimista de que igual no hace falta tanto imaginar ficciones, ideas de futuro, de c&oacute;mo deber&iacute;an ser las cosas, de c&oacute;mo deber&iacute;a ser la sociedad, porque es la propia sociedad la que las produce: el movimiento feminista el Blacklivesmatter, el movimiento ecologista... Igual de lo que se trata es de respetar y acompa&ntilde;ar esas ficciones en lugar de sobreponerles una por encima diciendo esta es en la que ten&eacute;is que creer. Porque muchas veces hist&oacute;ricamente eso lo que ha hecho es anularlas, secar su potencia. Somos optimistas en el sentido de que vemos que la propia sociedad produce ya esas im&aacute;genes de futuro, aunque no sean necesariamente congruentes unas con otras y no produzcan una idea homog&eacute;nea de futuro. No pasa nada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Detalle del libro de Jorge Lago y Pablo Bustinduy, Política y Ficción"
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                Detalle del libro de Jorge Lago y Pablo Bustinduy, Política y Ficción                            </span>
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        <strong>Te pido ahora que metamos brevemente en esa esquizofrenia de la que hablabas para analizar, ahora que se cumplen diez a&ntilde;os, la situaci&oacute;n actual de Podemos. &iquest;Qu&eacute; queda de aquello que fundasteis hace una d&eacute;cada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo s&eacute; que me tienes que preguntar por Podemos, sobre todo ahora que es el d&eacute;cimo aniversario y lo entiendo. Es verdad que nosotros hacemos un libro en el que adrede dejamos de lado la reflexi&oacute;n pol&iacute;tica concreta de la experiencia de Podemos, porque nos parece m&aacute;s interesante hacer una reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre el momento que ha atravesado la pol&iacute;tica a finales del siglo XX y principios del XXI. Y es verdad que hay todo un ciclo de esperanza, desesperanza, potencia, impotencia, que a veces nubla la vista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero me quedar&iacute;a con con un par de ideas. Espa&ntilde;a es hoy casi una isla con respecto a la reacci&oacute;n internacional en t&eacute;rminos ideol&oacute;gicos. Con todos los errores, aciertos, impotencias, desastres que ha generado el ciclo de cambio pol&iacute;tico y y la enorme distancia entre lo que pudo ser y lo que ha acabado siendo, que es indiscutible, no podemos tampoco perder de vista que ha permitido que Espa&ntilde;a, con todas sus limitaciones, con todas las dificultades, sea una cierta isla y que pueda serlo todav&iacute;a m&aacute;s. No conquistamos el cielo ni por asalto, ni por asomo, ni por casualidad, pero no estamos en una situaci&oacute;n como la que puedan estar otros pa&iacute;ses ni tenemos seguramente los gobiernos que tienen otros pa&iacute;ses. El nivel de la reacci&oacute;n es otro y tenemos que trabajar en que eso sea ejemplo dentro y fuera de Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con todos los errores, aciertos, impotencias, desastres que ha generado el ciclo de cambio político (...), ha permitido que España sea una cierta isla en el mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Podemos ser, si hacemos bien las cosas, y ah&iacute; ya le toca a Pablo [Bustinduy] como ministro, no como autor del libro, colaborar en ello. Y yo, como compa&ntilde;ero de viaje, aunque no milite, les apoyar&eacute; todo lo que pueda. Hay una posibilidad, un margen de actuaci&oacute;n innegable para asegurar las condiciones de vida, producir certezas, no generar tanto una idea de futuro de c&oacute;mo tiene que ser la sociedad, sino permitir que cada cual se labre su propio futuro, que yo creo que eso es una de las pugnas que ha habido entre la izquierda y el neoliberalismo, que nunca ha entendido a la izquierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo muchas veces ha ganado a la izquierda porque ha sido capaz de decirle a la gente &ldquo;l&aacute;brese usted su propio futuro, elija, autodeterm&iacute;nese&rdquo;. Todo eso en boca del neoliberalismo suena a esperp&eacute;ntico, pero conecta con un deseo de emancipaci&oacute;n, de ser uno el arquitecto de s&iacute; mismo. La izquierda tiene que ocupar ese espacio pero de una manera distinta, radicalmente distinta, que es dotando de herramientas para que la gente pueda labrarse su propio futuro: rentas aseguradas, vivienda, sanidad. No tanto desde un Estado intervencionista, burocr&aacute;tico a la manera de la socialdemocracia antigua, sino jugando muy bien ese equilibrio entre dotar de seguridad material y de enorme libertad de elecci&oacute;n y de autodeterminaci&oacute;n, incluso individual. Sin tener miedo a hablar de libertad individual. Uno de los grandes errores de la izquierda es regalarle la libertad a la derecha, a [Isabel D&iacute;az] Ayuso y a sus bravuconadas. Es justamente lo contrario, porque al no haber en la Comunidad de Madrid de forma evidente condiciones materiales para para ejercer la libertad, pues no hay libertad ninguna, o hay libertad de unos en contra la de de otros y eso no es libertad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jorge Lago, en un momento de la entrevista.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y esas hip&oacute;tesis las puede articular Sumar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las cosas que planteamos al final del libro sin duda son muy congruentes con parte de lo que Sumar ha planteado: asegurar la existencia de condiciones materiales de vida sin que eso est&eacute; necesariamente vinculado al mercado de trabajo; empezar a pensar la identidad como algo que muy probablemente ya no se pueda construir colectivamente, al menos en torno al trabajo y a la producci&oacute;n y que por tanto, hay que repensar todo el sistema de protecci&oacute;n social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay otras formas de construcci&oacute;n de identidad ligadas a lo no laboral que fueron profundamente desatendidas por la socialdemocracia y parte de su crisis fue esa: el feminismo, el ecologismo, el municipalismo, las culturas populares que las izquierdas laborales, socialdem&oacute;cratas, marxistas y posmarxistas fueron incapaces de leer. Y yo creo que una parte al menos del discurso de Sumar eso lo entiende. En M&aacute;s Madrid yo lo he discutido con compa&ntilde;eros. Est&aacute; Jorge Moruno, que es una de las personas que que ha trabajado mucho estas ideas o H&eacute;ctor Tejero desde el lado del ecologismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/jorge-lago-grandes-errores-izquierda-sido-regalarle-libertad-derecha_1_10846340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2024 21:04:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jorge Lago: "Uno de los grandes errores de la izquierda ha sido regalarle la libertad a la derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Bustinduy,Podemos,Gobierno,Neoliberalismo,Socialdemocracia,Comunismo,Populismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La frágil memoria del paso de César Vallejo por Astorga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fragil-memoria-paso-cesar-vallejo-astorga_1_10808449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4fb6d25-da57-4458-989a-a57aad27aaa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La frágil memoria del paso de César Vallejo por Astorga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visita del poeta peruano a la ciudad leonesa en 1931 se recuerda a través de los versos de Leopoldo Panero, en quien impactaron con fuerza las ideas del intelectual comunista
</p><p class="subtitle">Jugarse el tipo por salvar el patrimonio en plena dictadura
</p></div><p class="article-text">
        El Museo Casa Panero de Astorga,<a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/maldicion-panero-historica-casa-astorga-centro-literario-casa-terror-halloween_1_10633171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> envuelto en la pol&eacute;mica en los &uacute;ltimos meses por su cierre temporal y su uso como &ldquo;casa del terror&rdquo; </a>en la &uacute;ltima celebraci&oacute;n de Halloween, encierra la turbulenta historia de una familia de escritores, a cuya cabeza se sit&uacute;a la contradictoria personalidad <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/publica-ensayo-escribio-leopoldo-maria-panero_1_8618583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del poeta Leopoldo Panero </a>(1909-1962). Pero entre los muros del edificio &mdash;adquirido por el ayuntamiento en los a&ntilde;os 80, restaurado y musealizado en las d&eacute;cadas posteriores&mdash; hay mucho m&aacute;s. En sus estancias descansa el recuerdo de eruditos astorganos como el historiador Luis Alonso Luengo, el etn&oacute;grafo Jos&eacute; Mar&iacute;a Luengo o el compositor Evaristo Fern&aacute;ndez Blanco. Y tambi&eacute;n, en una habitaci&oacute;n de la planta superior, un espacio dedicado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/antonio-lucas-vidas-de-santos-siglo-xx-siglo-xix-feminismo-historia_128_2381938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al poeta peruano C&eacute;sar Vallejo</a> (1892-1938). El motivo de este homenaje no solo habla de c&oacute;mo el intelectual hispanoamericano se entreg&oacute; por completo al comunismo, sino tambi&eacute;n del impacto que provoc&oacute; en el propio Leopoldo Panero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A Leopoldo Panero le marc&oacute; mucho conocer a C&eacute;sar Vallejo, tanto la persona como la obra&rdquo;, describe quien quiz&aacute; mejor conozca la compleja intrahistoria de la estancia del poeta peruano aquel verano de 1931 en Astorga. Algo dif&iacute;cil por la escasez de datos que ha dejado una fr&aacute;gil memoria que ahora rescata Javier Huerta Calvo, catedr&aacute;tico de Literatura Espa&ntilde;ola y presidente de la asociaci&oacute;n <a href="https://amigoscasadepanero.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amigos Casa Panero de Astorga</a>. Panero hab&iacute;a conocido a Vallejo a finales de los a&ntilde;os veinte en el caf&eacute; madrile&ntilde;o Granja del Henar, cuya tertulia organizaba el dramaturgo Ram&oacute;n Mar&iacute;a del Valle Incl&aacute;n. Ah&iacute; arranc&oacute; una intensa relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vallejo era un comunista muy puro que predicaba con el ejemplo, y cuya personalidad va a contrastar con la de Pablo Neruda, a quien se le apodaba 'comunista de sal&oacute;n'&rdquo;, precisa Huerta. El viaje vital de Vallejo &mdash;que nunca disfrut&oacute; de un periodo de cierta tranquilidad econ&oacute;mica&mdash; transcurri&oacute; coqueteando con la pobreza entre su Per&uacute; natal, el Par&iacute;s de las vanguardias o la Espa&ntilde;a de la Rep&uacute;blica y la guerra. El caso es que un joven Panero experiment&oacute; &ldquo;bastante conmoci&oacute;n&rdquo; en aquellas tertulias a las que acud&iacute;a el poeta. Tal fue as&iacute; que Leopoldo invit&oacute; a Vallejo a su casa de Astorga, que visitar&iacute;a en una fugaz estancia aquel verano de 1931. &nbsp;
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                Luis Rosales con Lalín y Leopoldo Panero paseando por las calles de la ciudad                            </span>
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        El intelectual hispanoamericano, que hab&iacute;a publicado ya algunas de sus obras m&aacute;s carism&aacute;ticas como <em>Los heraldos negros</em> (1918) o <em>Trilce</em> (1922), desembarc&oacute; en la ciudad leonesa en un momento clave de su vida. Acababa de visitar la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en un viaje que supondr&iacute;a un punto de inflexi&oacute;n en su pensamiento pol&iacute;tico y en su propia obra: de aquellos inicios en las corrientes vanguardistas a escritor ganado completamente para la causa comunista, algo que no le hab&iacute;a ocurrido a otros colegas del mundo literario. Una experiencia que cristalizar&iacute;a en el libro de viajes <em>Rusia en 1931.&nbsp;</em>
    </p><h3 class="article-text">Una visita dif&iacute;cil de olvidar</h3><p class="article-text">
        Puede parecer un detalle sin importancia, pero prueba que el encuentro en Astorga dej&oacute; una huella significativa en Leopoldo Panero. El astorgano, que public&oacute; una apasionada rese&ntilde;a de <em>Rusia en 1931</em> en el diario madrile&ntilde;o El Sol, portaba &mdash;seg&uacute;n se ha manifestado&mdash; una insignia con la hoz y el martillo en el ojal de su chaqueta tiempo despu&eacute;s de su encuentro con Vallejo. La an&eacute;cdota no deja de subrayar el car&aacute;cter cambiante, parad&oacute;jico, de Leopoldo Panero, pr&aacute;cticamente inclasificable. Porque, &iquest;cu&aacute;l era el pensamiento pol&iacute;tico real de aquella joven promesa de la literatura espa&ntilde;ola? &ldquo;En alguna carta que manda a los padres parece simpatizar con el Partido Socialista; en 1931 se implica en la II Rep&uacute;blica y despu&eacute;s de conocer a Vallejo parece involucrarse m&aacute;s en el comunismo&rdquo;, se&ntilde;ala Javier Huerta. Pero hay m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las turbulencias pol&iacute;ticas de aquella Espa&ntilde;a a las puertas del conflicto fratricida le pasar&aacute;n factura. Precisa Huerta que, con la llegada de la Guerra Civil, Leopoldo Panero es acusado de pertenecer al Socorro Rojo Internacional, un servicio social impulsado por la Internacional Comunista en 1922. Las circunstancias, los hechos, se van encadenando, envenenando, hasta dar con Panero en la c&aacute;rcel en octubre de 1936, de donde estuvo a punto de no regresar con vida. Leopoldo recurri&oacute; a un viejo conocido, Miguel de Unamuno, sobre quien hab&iacute;a publicado algunos art&iacute;culos en El Sol. Unamuno, ca&iacute;do en desgracia ya por entonces, le hizo saber que nada pod&iacute;a hacer para ayudarlo y, sin embargo, dio un consejo a su madre &mdash;M&aacute;xima Torbado era la emisaria de su hijo&mdash; que acabar&iacute;a salv&aacute;ndole la vida.
    </p><p class="article-text">
        Como le hab&iacute;a sugerido el exrector de la Universidad de Salamanca, M&aacute;xima fue a visitar a Carmen Polo &mdash;esposa del general Franco y con quien le un&iacute;a alg&uacute;n tipo de parentesco&mdash; rog&aacute;ndole por la vida de su hijo. La consecuencia: Leopoldo Panero abandonar&iacute;a la prisi&oacute;n d&iacute;as m&aacute;s tarde. Aunque eso no fue todo. &ldquo;Cuando Panero sale de la c&aacute;rcel a mediados de noviembre de 1936 es consciente de que, de seguir por el mismo camino, ser&iacute;a de nuevo detenido, y esa es la raz&oacute;n por la que se incorpora al ej&eacute;rcito y en 1937 se afilia a Falange&rdquo;, relata el presidente de Amigos Casa Panero de Astorga. Una historia de innumerables contradicciones: socialismo, comunismo&hellip; Falange. Y un llamativo destino para quien se hab&iacute;a implicado, por ejemplo, en las reconocidas Misiones Pedag&oacute;gicas de la Rep&uacute;blica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; fue de Vallejo</strong></h3><p class="article-text">
        La experiencia en la Espa&ntilde;a republicana no le fue favorable a C&eacute;sar Vallejo, que intenta abrir camino a su literatura y mejorar sus condiciones vitales a trav&eacute;s de distintas publicaciones, en las que contar&iacute;a incluso con la ayuda de Federico Garc&iacute;a Lorca. Nada prosper&oacute;. El poeta peruano optar&iacute;a en 1932 por regresar a Par&iacute;s junto a su prometida, Georgette Philippart. A Vallejo se le volvi&oacute; a ver por Espa&ntilde;a en el Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, celebrado en Valencia, en julio de 1937. Tambi&eacute;n formando parte del Comit&eacute; Iberoamericano para la Defensa de la Rep&uacute;blica, donde chocar&iacute;a con la personalidad de Pablo Neruda. Vallejo, que hab&iacute;a querido situarse del lado de los m&aacute;s desfavorecidos (h&eacute;roes en la Espa&ntilde;a de la guerra civil, pensaba) ver&iacute;a pronto su propio final: fallec&iacute;a el Viernes Santo de 1938 en Par&iacute;s.
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                    alt="Aspecto de la sala dedicada a César Vallejo, con un busto obra de Amancio González."
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                Aspecto de la sala dedicada a César Vallejo, con un busto obra de Amancio González.                            </span>
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        As&iacute; pues, mientras C&eacute;sar Vallejo hab&iacute;a abrazado el comunismo m&aacute;s extremo, su admirador Leopoldo Panero se hab&iacute;a alineado del lado de los vencedores en la Espa&ntilde;a franquista. Eso no impidi&oacute; a Panero mantener su admiraci&oacute;n por el peruano, un sentimiento constatable en dos hechos. En 1945, Leopoldo incluy&oacute; algunos versos de Vallejo en una antolog&iacute;a de poes&iacute;a hispanoamericana. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando se cumpl&iacute;a una d&eacute;cada de la muerte del autor de <em>Trilce</em>, le dedicar&iacute;a una eleg&iacute;a en su libro de poemas <em>Escrito a cada instante</em> (1948).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un desafortunado final</h3><p class="article-text">
        Pero el destino final no fue m&aacute;s amable con Leopoldo Panero. &ldquo;Su muerte prematura est&aacute; directamente relacionada con el trauma de haberse enfrentado a Pablo Neruda (lo hizo en la pol&eacute;mica <em>Carta perdida a Pablo Neruda</em> de 1956), un gigante literario que por entonces elogiaba a Stalin&rdquo;, explica el experto Javier Huerta. &ldquo;Hasta quienes hab&iacute;an sido insultados por Neruda le reprocharon a Panero sus cr&iacute;ticas&rdquo;, a&ntilde;ade Huerta. El poeta astorgano, sumido en el desconcierto, fallece en 1962.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; memoria queda, entonces, de aquella lejana visita de Vallejo a Astorga en el verano de 1931? &ldquo;Muy poco&rdquo;, reconocen desde la asociaci&oacute;n Amigos Casa Panero. Entre otras cosas, porque la estancia del peruano no qued&oacute; registrada en la prensa de la &eacute;poca. O, al menos, se desconoce. Hasta la fecha, Javier Huerta no ha podido acceder a la &uacute;nica colecci&oacute;n completa de uno de los diarios m&aacute;s importantes de la ciudad leonesa, El Faro Astorgano, hoy inaccesible, en manos de un empresario local. El recuerdo, pues, permanece en las l&iacute;neas y versos que Leopoldo Panero dedic&oacute; al poeta y, en la actualidad, en una de las salas de la Casa Panero de Astorga, temporalmente clausurada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fragil-memoria-paso-cesar-vallejo-astorga_1_10808449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jan 2024 21:22:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La frágil memoria del paso de César Vallejo por Astorga]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poetas,Patrimonio,Comunismo,León,Astorga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y en eso llegó Fidel: victoria y muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/llego-fidel-victoria-muerte_129_10714096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8db9ea6b-86fa-4ab3-a866-98a2e3092c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_1085289.jpg" width="871" height="490" alt="Y en eso llegó Fidel: victoria y muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mirada crítica al mandato de 'El Caballo' y a los logros de la revolución cubana a los siete años de la desaparición de su máximo líder</p><p class="subtitle">El anterior Memorando - Ernest Lluch, la muerte de un ruiseñor</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen siete a&ntilde;os desde que el dictador Fidel Castro viaj&oacute; al Valhalla de los buenos marxistas, en olor de las valquirias comunistas, a reunirse con los h&eacute;roes y dioses que ayudar&aacute;n a Od&iacute;n en la batalla del fin del mundo. O con sus equivalentes de la santer&iacute;a yoruba cubana, Olor&uacute;n y el pante&oacute;n Orisha... Muri&oacute;, vaya. De los parabienes y paramales en las redes sociales de aquel d&iacute;a, el 25 del mes de los difuntos de 2016, tengo apuntado: &ldquo;Cuando muere alguien como Fidel es cuando nos preguntamos c&oacute;mo ser&iacute;a el mundo si todos hubi&eacute;ramos tenido su valor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me gustan tanto las dictaduras como los funerales, que me pateen la entrepierna o que mi boleto se quede a un n&uacute;mero del premio de un sorteo, es decir, entre cero y nada: no soy partidario. Ya tuve bastante, de sobra, con lo que me toc&oacute; de la franquista.
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante esta <em>excusatio non petita</em> para evocar la desaparici&oacute;n de Castro sin m&aacute;s prejuicios de los necesarios para transitar tanto por esta vida como por la de la acera de enfrente. Si hay algo bueno en esto de crecer hasta la nada &ndash;lo que llaman envejecer por ah&iacute;&ndash;, es que lo tienes todo, o casi, escrito y, gracias a las hemerotecas y a las bibliotecas, no necesitas justificaciones oportunistas al minuto.
    </p><p class="article-text">
        Del caballo cubano me ca&iacute; definitivamente a finales de los 80, cuando al aterrizar en Barajas un avi&oacute;n de Iberia que ven&iacute;a de La Habana, se encontraron entre las ruedas del tren de aterrizaje los cad&aacute;veres congelados de dos j&oacute;venes... No s&eacute; si ser&iacute;an homosexuales, drogadictos o delincuentes &ndash;o incluso capitalistas: me pongo en lo &ldquo;peor&rdquo; para la ortodoxia revolucionaria, tan parecida, ay, a la otra&ndash;, pero s&iacute; que eran dos j&oacute;venes que no pod&iacute;an perseguir sus quimeras en su propio pa&iacute;s sin necesidad de apostar sus vidas. Y perderlas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia no te absolver&aacute;, Fidel&rdquo;, escrib&iacute; entonces en Intervi&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y lo recog&iacute; en <em>El valor de la protesta</em> (Rosa Reg&agrave;s, edici&oacute;n de Ignacio Fontes, ed. Icaria, 2004): &ldquo;Por supuesto que no son discutibles los logros, los servicios ciudadanos ni la gran integraci&oacute;n social conseguida por la revoluci&oacute;n, as&iacute; como tampoco la culpabilidad de Washington con su inhumano bloqueo... Pero, como dice el himno anarquista, el bien m&aacute;s preciado es la libertad, de modo que hasta dando por sentado que la verdad sea la revoluci&oacute;n, la libertad es fundamental incluso para disentir de la verdad. Si no, pasa lo que ocurre: la revoluci&oacute;n cubana se ha convertido en una caricatura tercermundista que desconf&iacute;a de su raz&oacute;n de ser, el pueblo, y se ha convertido en una burocracia intervencionista hasta en lo m&iacute;nimo &ndash;si un 'paladar' o restaurante casero puede tener tres o cuatro mesas...&ndash;. Donde un anciano Ra&uacute;l Castro, m&aacute;s aburrido a&uacute;n que un Carlos de Inglaterra, conf&iacute;a en el milagro de llegar a suceder a su incombustible hermano Fidel &ndash;que, adem&aacute;s, lo m&aacute;s probable es que lo sobreviva a &eacute;l [ah&iacute; me equivoqu&eacute;. Prop&oacute;sito: huir de predicciones y adivinanzas]&ndash;: sus ejemplos hist&oacute;ricos: el Reza Pahlevi, el sah, que hered&oacute; el trono de Persia de su padre, un militar golpista contra la monarqu&iacute;a que estableci&oacute; su propia dinast&iacute;a; Bashar al Assad, el hijo del dictador sirio, que hubo de esperar al fallecimiento de su padre, o el norcoreano Kim Jong-Il, el rid&iacute;culo primer heredero de la historia de una &lsquo;rep&uacute;blica comunista&rsquo;...&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Utop&iacute;as y derechos humanos</strong></h3><p class="article-text">
        Los defensores de las dictaduras intentan justificar su brutalidad, su desprecio por los derechos humanos, primero por la 'necesidad' ante el estado de las cosas y, despu&eacute;s, con un tupido velo de alabanzas sobre determinados aspectos administrativos de su gobierno. Aqu&iacute;, por ejemplo, fueron muy celebrados, a&uacute;n lo son, los calificados como 'desmanes' de la II Rep&uacute;blica y, despu&eacute;s, la ingente labor del &lsquo;'GeneralEn&eacute;simo' en, por ejemplo, la construcci&oacute;n de pantanos. En el caso de Castro, la revoluci&oacute;n ante el r&eacute;gimen golpista y sangriento del coronel Batista y, posteriormente, adem&aacute;s de las consabidas obras p&uacute;blicas, el concienzudo cumplimiento de los derechos humanos considerados &ldquo;derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales&rdquo;, los contenidos en los art&iacute;culos 22 a 27 de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos (adoptada por la 183&ordf; Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resoluci&oacute;n 217 A (III), el 10 de diciembre de 1948). Por Cuba, la firm&oacute; Carlos Pr&iacute;o Socarr&aacute;s &ndash;presidente elegido el 1 de junio de 1948 y titular de un r&eacute;gimen violento y corrupto pero constitucional y democr&aacute;tico con el que Batista termin&oacute; en 1952&ndash; y Espa&ntilde;a no pudo hacerlo por hab&eacute;rsele prohibido el ingreso en la ONU a causa del car&aacute;cter fascista de su dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos que para los reg&iacute;menes occidentales estos derechos humanos, los derechos econ&oacute;micos llamados de segunda generaci&oacute;n, con los que Castro cumpli&oacute; con nota, no son exigibles. Por el contrario, son ineludibles <a href="https://www.ohchr.org/sites/default/files/UDHR/Documents/UDHR_Translations/spn.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los 'verdaderos' e 'importantes'</a>, los derechos de car&aacute;cter personal (art&iacute;culos del 3 al 11), los del individuo en relaci&oacute;n con la comunidad (art&iacute;culos 12 a 17) y los de pensamiento, conciencia, religi&oacute;n y libertades pol&iacute;ticas (art&iacute;culos 18 a 21).
    </p><p class="article-text">
        Ello nos lleva a la diferenciaci&oacute;n cl&aacute;sica en la historia de las ideas pol&iacute;ticas entre libertades b&aacute;sicas y libertades formales (burguesas, para los marxistas), una distinci&oacute;n grosera entre los derechos que afectan a nuestro ser social (alimentaci&oacute;n, vestido, vivienda, asistencia m&eacute;dica y educaci&oacute;n) y los que lo hacen de nuestro ser pol&iacute;tico (propiedad, libre circulaci&oacute;n, religi&oacute;n, elecci&oacute;n de representantes en comicios limpios, libertades pol&iacute;ticas de opini&oacute;n y expresi&oacute;n, etc.). De estos derechos humanos 'de verdad', Castro no observ&oacute; ninguno de ellos. Franco, por seguir con el paralelismo de nuestras dictaduras favoritas, no cumpli&oacute; ni con unos ni con otros. Era m&aacute;s del molde de Batista: individuos sedientos de poder, crueles despiadados, trileros de intereses espurios para los que las palabras patria y pueblo eran meras formulaciones ret&oacute;ricas tras las que enmascarar sus miserias.
    </p><p class="article-text">
        La Unicef ha reconocido la ausencia de pobreza infantil en Cuba, como &ldquo;&uacute;nico pa&iacute;s sin desnutrici&oacute;n infantil&rdquo;. La ONU, como el &ldquo;&uacute;nico pa&iacute;s en Latinoam&eacute;rica sin problema de drogas&rdquo;. Con 79 a&ntilde;os, Cuba tiene una de las esperanzas de vida m&aacute;s altas del continente americano, junto con Costa Rica y los EEUU y s&oacute;lo por detr&aacute;s de Canad&aacute;, con 82 a&ntilde;os, pero con una mortalidad infantil inferior a todos ellos. La Unesco ha certificado &ldquo;el 100% de escolarizaci&oacute;n primaria y el 99% de secundaria&rdquo;. Para el WWF, Fondo Mundial para la Naturaleza, es &ldquo;el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo que cumple la sostenibilidad ecol&oacute;gica&rdquo;. Y, en fin, para Amnist&iacute;a Internacional: &ldquo;Cuba es el pa&iacute;s latinoamericano que menos viola los derechos humanos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No lo digo yo, lo dicen ellos. A no ser que las semillas de la revoluci&oacute;n, <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2009/jan/29/che-guevara-venzuela-cuban-revolution?CMP=share_btn_link&amp;fbclid=IwAR0WMrsDsoWJxS_pQJ28uZC4IWTChplHmDmLzV_vUYYysD7ADidGsZObvfI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de las que hablaba The Guardian</a> en el 60&ordm; aniversario de la toma del poder por Castro &ndash;&ldquo;Las semillas del renacimiento de Am&eacute;rica Latina fueron sembradas en Cuba&rdquo;&ndash;, hayan vuelto 'rojas' a todas esas instituciones. Tambi&eacute;n lo dijo The Economist, otro semanario de 'rojos': &ldquo;Desde 1960, <a href="https://anibalgarzonbaeza.wordpress.com/2016/08/17/cuba-potencia-mundial-en-cooperacion-internacional/?fbclid=IwAR2QZJYJakwlXxOAcmrA6ZfaL5WsFIHjJLc1kJ7MhxYlLLe6tVBVK3c2J_0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuba ha cooperado con 167 naciones diferentes</a> a pesar de todas las barreras que le ha impuesto el bloqueo de los Estados Unidos tanto a nivel econ&oacute;mico como en la esfera diplom&aacute;tica internacional. La cooperaci&oacute;n cubana siempre ha priorizado &aacute;reas como la educaci&oacute;n, salud, emergencias en zonas de desastres naturales y conflictos armados, sin existir la presencia de empresas privadas cubanas y siendo el Estado el &uacute;nico ejecutor&rdquo;. En 2013, Cuba cooper&oacute; con 91 pa&iacute;ses del Sur. As&iacute; que, seg&uacute;n este dato, Cuba quedar&iacute;a por delante de Espa&ntilde;a en el gr&aacute;fico de The Economist, arrebat&aacute;ndole el puesto 14 y muy cerca de Suiza, que cooper&oacute; con 93 pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Hay un estudio anual que me parece particularmente riguroso y fiable, el Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) que elabora anualmente el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un &iacute;ndice que combina la econom&iacute;a con la longevidad, educaci&oacute;n, salud y nivel de vida. Pues bien, en el IDH de 2016, a&ntilde;o del deceso de 'El Caballo' &ndash;apodo con el que se denomin&oacute; a Fidel Castro&ndash;, Cuba figuraba en la categor&iacute;a alta &ndash;de cuatro categor&iacute;as, desde la muy alta a la baja&ndash;, ocupando el puesto 67&ordm;, por delante de M&eacute;xico, Brasil, Arabia Saud&iacute;, Kuwait, Panam&aacute;, Ucrania, Argelia, China, Egipto, etc., etc. hasta los 188 pa&iacute;ses que estudia (Espa&ntilde;a, que ocupaba el 26&ordm;, lleg&oacute; al 10&ordm; en 1996, tras los gobiernos de Felipe Gonz&aacute;lez, y, <a href="https://ayudaenaccion.org/blog/derechos-humanos/paises-indice-desarrollo-humano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actualmente, el 27&ordm;</a>). Pero como es de Naciones Unidas, quiz&aacute; tambi&eacute;n sean 'rojos'.
    </p><h3 class="article-text"><strong>David contra Goliat</strong></h3><p class="article-text">
        El topicazo b&iacute;blico no deja de ser una realidad. Si la administraci&oacute;n Kennedy, tan vicaria de la mafia norteamericana, no se hubiera dejado llevar por cantos de sirena y deudas 'de honor&rsquo;, las cosas hubieran podido ser distintas. Pero, arrastrada por sus compromisos, trat&oacute; de aplastar la revoluci&oacute;n cubana a poco m&aacute;s de un a&ntilde;o de su triunfo, con la rid&iacute;cula invasi&oacute;n de Bah&iacute;a de Cochinos, sofocada en menos de tres d&iacute;as, y, posteriormente, con m&aacute;s de 600 intentos de asesinato, en su mayor parte encargados por las sucesivas administraciones de los EEUU a los matones de las familias mafiosas, principales perjudicadas por la revoluci&oacute;n, a las fuerzas reaccionarias cubanas y a esbirros y asesinos a sueldo de la CIA, la mayor parte caricaturescos, utilizando hasta <a href="https://www.huffingtonpost.es/2016/11/26/castro-intentos-asesinato_n_7938442.html?utm_hp_ref=spain&amp;fbclid=IwAR2QZJYJakwlXxOAcmrA6ZfaL5WsFIHjJLc1kJ7MhxYlLLe6tVBVK3c2J_0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;638 formas con las que trataron de asesinarlo&rdquo;</a>. El presidente Kennedy <a href="https://books.google.es/books?id=MzWajYxgfOkC&amp;pg=PA178&amp;lpg=PA178&amp;dq=kennedy+ian+fleming+castro&amp;source=bl&amp;ots=nwQRzHb7DT&amp;sig=IqBJJ64oljQ1GBBfsYuSZZVCnio&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0CFQQ6AEwCWoVChMIjvHCn6rTxwIVCz8UCh3QkAb8#v=onepage&amp;q=kennedy%20ian%20fleming%20castro&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidi&oacute; consejo al novelista Ian Fleming</a>, creador del agente 007, sobre c&oacute;mo derrocarlo, por lo menos, y entre otras ideas descabelladas, el esp&iacute;a-novelista propuso convencer a los cubanos de la inminente Segunda Venida de Cristo y que Fidel era el Anticristo. E incluso se perge&ntilde;aron planes para realizar atentados terroristas en territorio norteamericano que &lsquo;justificaran&rsquo; una invasi&oacute;n de la isla en toda regla &ndash;m&aacute;s eficiente que la mascarada de Bah&iacute;a de Cochinos&ndash;, la t&iacute;pica operaci&oacute;n de falsa bandera tantas veces utilizada por los EEUU en sus trapacer&iacute;as exteriores. La frustraci&oacute;n de Kennedy, que no quer&iacute;a que los EEUU se involucraran m&aacute;s que tras bambalinas, desemboc&oacute; en el infame embargo &ndash;todav&iacute;a vigente y sin visos de desaparici&oacute;n&ndash; y condujo a la revoluci&oacute;n al marxismo y a los brazos de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Una docena de presidentes de los EEUU &ndash;except&uacute;o a Obama&ndash; han intentado doblegar a Cuba sin pausa y sin &eacute;xito. Y sin despertar las simpat&iacute;as y solidaridad de Occidente, pues mientras los EEUU bramaban contra la inobservancia de los derechos humanos 'de verdad' en Cuba, su siniestra Escuela de las Am&eacute;ricas, hoy rebautizada con un eufem&iacute;stico Western Hemisphere Institute for Security Cooperation, era una verdadera f&aacute;brica de asesinos en serie y de cuyas &lsquo;ense&ntilde;anzas&rsquo; a m&aacute;s de 60.000 militares y polic&iacute;as latinoamericanos sal&iacute;an los dictadores que regaban cada metro de la Am&eacute;rica de habla espa&ntilde;ola con sangre &ndash;con las de sus compatriotas, claro: todos, de la escuela de Franco&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s en este centro, fundado en 1946, los sicarios de Batista aprendieron los m&eacute;todos con que, por ejemplo, quisieron someter la voluntad de Hayd&eacute;e Santamar&iacute;a, revolucionaria de la Sierra Maestra, detenida en el asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953. Para obligarla a declarar que Fidel y sus 134 guerrilleros actuaban a las &oacute;rdenes del depuesto presidente Carlos Pr&iacute;o Socarr&aacute;s, le presentaron los ojos de su hermano Abel, el tercer cabecilla del asalto junto a Ra&uacute;l Castro, y los genitales de su novio, Boris Luis Santa Coloma; in&uacute;tilmente: &ldquo;Morir por la patria es vivir&rdquo;, les dijo. Trasunto del eslogan de la revoluci&oacute;n cubana: &ldquo;Victoria o muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En fin, parafraseando a Roosevelt sobre Somoza &ndash;&ldquo;Es un hijo de puta, s&iacute;, pero es nuestro hijo de puta&rdquo;&ndash;, dir&iacute;amos de Fidel: &ldquo;Fue un dictador, s&iacute;, pero fue nuestro dictador&rdquo;. Al menos, durante una &eacute;poca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Fontes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/llego-fidel-victoria-muerte_129_10714096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 21:35:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y en eso llegó Fidel: victoria y muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Fidel Castro,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oliver Stone: “Dicen que las guerras son para defender la democracia, y eso es mentira”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-stone-dicen-guerras-son-defender-democracia-mentira_128_10707454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7609c136-d773-4ef2-8592-5d2fd41bcae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1018y478.jpg" width="1200" height="675" alt="Oliver Stone: “Dicen que las guerras son para defender la democracia, y eso es mentira”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director ha pubicado sus memorias, en las cuales repasa sus primeros 40 años de vida marcados por dos sucesos: el divorcio de sus padres y la Guerra de Vietnam</p><p class="subtitle">Ridley Scott: “Napoleón también hizo cosas buenas, se deshizo de la realeza”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-stone-eeuu-doberman-asesino-metodico-dinero_1_8942044.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oliver Stone no ha tenido nunca problemas en decir lo que le ha dado la gana</a>. Puede que incluso en alg&uacute;n momento esa sinceridad le haya perjudicado en un Hollywood donde hay que medir cada declaraci&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-stone-defiende-energia-nuclear-luchar-cambio-climatico_1_9302823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stone siempre ha ido contracorriente</a>. Con su aura de <em>enfant terrible,</em> lleg&oacute; a una industria llena de ni&ntilde;os buenos y la puso patas arriba. &Eacute;l hab&iacute;a estado en Vietnam y sab&iacute;a lo que era sufrir de verdad. Todo aquel dolor y aquel trauma lo sac&oacute; de sus entra&ntilde;as <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-stone-concepto-patriotismo-snowden_1_3822395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en forma de guiones salvajes </a>como los de <em>El expreso de medianoche</em> y <em>Scarface;</em> y, sobre todo, como director en pel&iacute;culas como<em> Salvador</em> o <em>Platoon.</em>
    </p><p class="article-text">
        Su activismo pol&iacute;tico, sus documentales entrevistando a Hugo Ch&aacute;vez o Fidel Castro; le han colocado en esa lista de &lsquo;rojos&rsquo; de Hollywood junto a Jane Fonda<a href="https://www.eldiario.es/cultura/susan-sarandon-abandonada-agencia-talentos-comentarios-judios_1_10706406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> o Susan Sarandon.</a> El macartismo ya no existe, pero la industria siempre acepta mejor a alguien que no se mete en problemas que a aquellos que aprovechan su posici&oacute;n para cambiar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Un activismo que, en el caso de Stone, no llega de casa. Su padre trabajaba en Wall Street y &eacute;l hasta vot&oacute; a Reagan, como revela en unas memorias, <em>En busca de la luz </em>(Libros del Kultrum), en donde mira hacia sus primeros 40 a&ntilde;os de vida. Lo que hay en sus p&aacute;ginas es un repaso a una vida marcada por dos sucesos: el divorcio de sus padres y la Guerra de Vietnam, cuyas heridas siguen latiendo en &eacute;l y en Estados Unidos. Entre medias, una radiograf&iacute;a sin piedad de Hollywood, las drogas y una industria donde siempre fue un pez fuera del agua. Sobre todo ello conversa con elDiario.es por videollamada.
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                Oliver Stone en la selva de Filipinas rodando &#039;Platoon&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; ha decidido publicar ahora sus memorias? No s&eacute; si es un deseo suyo o una oferta de una editorial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Era mi deseo. Yo quer&iacute;a ser novelista cuando era joven. Escrib&iacute; este libro [saca un ejemplar antiguo de su mesa], <em>El sue&ntilde;o nocturno,</em> cuando ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, antes de convertirme en cineasta. Trataba de mi vida hasta esa edad. Yo era un ego&iacute;sta en ese momento. Lo que quer&iacute;a saber era qui&eacute;n era yo y no lo sab&iacute;a. Quer&iacute;a saber d&oacute;nde estaba. Las preguntas b&aacute;sicas que creo que todos nos hacemos o deber&iacute;amos hacernos. S&oacute;crates ya se pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Sabes qui&eacute;n soy yo?&rdquo;. Pero yo con 19 a&ntilde;os estaba muy confundido, muy deprimido en ese momento porque mis padres se hab&iacute;an divorciado y fue un divorcio doloroso porque yo era hijo &uacute;nico y la familia estaba realmente destrozada. Fue mucho m&aacute;s turbulento de lo que me hab&iacute;an dicho y eso fue bastante desilusionante.
    </p><p class="article-text">
        Eso me alej&oacute; de EEUU&nbsp;por un tiempo. Dej&eacute; la Universidad de Yale abruptamente despu&eacute;s de un a&ntilde;o porque no era feliz y quer&iacute;a ver el mundo porque no sab&iacute;a mucho sobre &eacute;l. Me fui a Vietnam como profesor y trabaj&eacute; all&iacute; durante dos per&iacute;odos escolares. Luego me un&iacute; a la marina mercante y, finalmente, regres&eacute; a EEUU. Luego me volv&iacute; a inscribir y despu&eacute;s escrib&iacute; un libro. M&aacute;s tarde, me matricul&eacute; nuevamente en la Universidad de Yale, pero no pude continuar. No ten&iacute;a ganas y termin&eacute; el libro. Fue rechazado, rechazado, rechazado&hellip; Y eso me doli&oacute;. Ya no quise ser escritor de novelas. Odiaba ese mundo. Todo lleg&oacute; a un punto cr&iacute;tico y regres&eacute; a Vietnam como soldado, queriendo descubrir la verdad sobre qui&eacute;n era yo. Y si no, me matar&iacute;an. As&iacute; es como yo lo vi. Fui muy fatalista, pero sobreviv&iacute;, regres&eacute; y&hellip; bueno ya lo sabes porque imagino que has le&iacute;do las memorias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, por supuesto. Luego acab&oacute; en la universidad, donde tuvo como profesor a Martin Scorsese.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, acab&eacute; en la NYU. Tuve profesores maravillosos, incluido a Martin Scorsese. Me inspiraron much&iacute;simo con su pasi&oacute;n y tuve claro que quer&iacute;a ser cineasta y no novelista. Pero nunca perd&iacute; mi deseo de escribir, as&iacute; que como guionista trat&eacute; de moldearlo. Escrib&iacute; unos ocho, nueve o 10 guiones a lo largo de los a&ntilde;os y trat&eacute; de entrar en el negocio del cine de esa manera. Y finalmente lo hice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Guerra Fría fue una invención para militarizar la sociedad. Para mantener el ejército, la Armada, la Fuerza Aérea… para gastar ahí el dinero. Su prosperidad económica es el resultado de la guerra</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Oliver Stone</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Leyendo sus memorias me pregunto si, de no haber ido a Vietnam, hubiera sido director de cine. No s&eacute; si hay una relaci&oacute;n directa entre esos dos acontecimientos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Escribo sobre eso en el libro. Si est&aacute;s en la jungla y eres un hombre clave, siempre tienes que prestar atenci&oacute;n y sientes las cosas de otra manera. Es intenso. Es en tres dimensiones. Tienes que saber lo que hay a tu alrededor. Y algo as&iacute; es lo que siente un director cuando dirige. Cuando trabajaba en la Universidad de Nueva York, sent&iacute; que la c&aacute;mara era como mis ojos y ese era el mundo que estaba describiendo. Hice dos cortometrajes y luego hice una pel&iacute;cula que consist&iacute;a en tres cortometrajes, y uno de ellos fue elogiado por Marty [Scorsese]. 
    </p><p class="article-text">
        Eso me inspir&oacute; a creer que pod&iacute;a ser cineasta, lo que me llev&oacute; a un viaje de nueve a&ntilde;os para intentar dirigir pero sin renunciar a escribir. En aquella &eacute;poca no se ve&iacute;a la escritura de guiones como necesaria. Fue por la Nouvelle vague. Hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de que los guiones pod&iacute;an improvisarse, cosa que yo no hice. Siempre respet&eacute; a los guionistas y creo que ese no era el caso en la Universidad de Nueva York, que era m&aacute;s bien una escuela de autores. Todos los j&oacute;venes estudiantes quer&iacute;an ser directores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su vida ha estado marcada por el divorcio de sus padres y por la Guerra de Vietnam</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el divorcio me afect&oacute; m&aacute;s cuando era m&aacute;s joven, porque pensaba que mis padres eran felices juntos, y no lo eran. Aprend&iacute; lo que son las mentiras. Vi que todo era mentira y las mentiras crecieron. A medida que creces, empiezas a darte cuenta de que las mentiras se dicen todo el tiempo. Fui a Vietnam y el Gobierno estadounidense nos dijo mentiras sobre esa guerra. Nos dijo que era una guerra que nos trajeron los comunistas, que nos provocaron y que &eacute;ramos los buenos. Y viv&iacute; toda esa mierda y esa propaganda. Toda mi vida he sufrido la propaganda. 
    </p><p class="article-text">
        Mi padre era conservador y estaba en contra de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Y yo tambi&eacute;n viv&iacute; todo ese discurso de que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica est&aacute; a punto de invadir EEUU, de que est&aacute;n por todos lados, en nuestras escuelas, nuestros sindicatos&hellip; Todo era una mierda. Todo fue una mierda. Pero nosotros seguimos adelante. La Guerra Fr&iacute;a fue una invenci&oacute;n para militarizar la sociedad. Para mantener el ej&eacute;rcito, la Armada, las Fuerzas A&eacute;reas&hellip; para gastar ah&iacute; el dinero. Su prosperidad econ&oacute;mica es el resultado de la guerra. Eso es todo. Algunas personas creen que no, pero eso fue un mito que nos vendieron. El principio organizador de la sociedad es la preparaci&oacute;n para la guerra, es lo que dice Donald Sutherland en <em>JFK </em>y eso parece ser cierto en el caso de EEUU, pero no es as&iacute;, no tiene por qu&eacute; ser verdad. Pero as&iacute; son las cosas. La situaci&oacute;n empeor&oacute; cada vez m&aacute;s despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. Creci&oacute; y creci&oacute; y creci&oacute; y creci&oacute;. Y ahora es un monstruo. Es un monstruo enorme.
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            <span class="title">
                Oliver Stone en su última misión, tras pasar diez días atrapados bajo la lluvia en el valle de Ashau.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cree que las heridas de la Guerra de Vietnam siguen presente en EEUU y en el mundo actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque EEUU nunca ha dicho la verdad. Creo que<em> Platoon</em> fue una de las primeras pel&iacute;culas que realmente mostr&oacute; alg&uacute;n tipo de realidad sobre Vietnam. Demostr&oacute; que era una guerra mucho m&aacute;s fea de lo que la gente cre&iacute;a. Fue racista en muchos sentidos. Est&aacute;bamos luchando contra personas que pens&aacute;bamos que eran inferiores a nosotros. Ten&iacute;amos tecnolog&iacute;a mucho mejor. Matamos a muchos de ellos. Matamos a tres o cuatro millones de ellos. Muchos eran civiles. Muchos no ten&iacute;amos ning&uacute;n remordimiento por ello. Y ahora EEUU ha hecho algunos esfuerzos para ser aliado de Vietnam contra China, que es algo t&iacute;pico estadounidense, convertirse en tu amigo solo cuando te unes a &eacute;l militarmente. Pero no funciona de esa manera. La vida no funciona de esa manera.
    </p><p class="article-text">
        Las cicatrices de Vietnam est&aacute;n ah&iacute;. Nunca se curaron porque vamos a la guerra una y otra vez. E incluso cuando hice <em>Platoon, </em>atacamos Panam&aacute; ilegalmente y bombardeamos a la poblaci&oacute;n civil para extraer a Noriega. Y luego fuimos a la guerra en Irak dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1991. As&iacute; que mi vida se ha opuesto a esas pol&iacute;ticas desde el principio. Ha ido de mal en peor; y de peor en peor, y todav&iacute;a contin&uacute;a. Pero mi posici&oacute;n no ha cambiado. Se justifican las guerras diciendo que son para defender nuestra libertad y nuestra democracia&hellip; y una mierda, eso es otra mentira. Yo lucho contra las mentiras, incluida la mentira que ocurri&oacute; cuando yo estaba all&iacute;, el asesinato de Kennedy, otra mentira. Pero de esto no me di cuenta hasta muchos a&ntilde;os despu&eacute;s. Toda esa mierda de la Comisi&oacute;n Warren sobre un francotirador, un hombre haciendo todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me ha hecho mucha gracia cuando en el libro dice que cuando conoci&oacute; a Jane Fonda pens&oacute; que usted a su lado era conservador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquello fue en los 70, y yo por entonces estaba en transici&oacute;n, porque hab&iacute;a regresado de Vietnam y estaba cambiando. Cuando regres&eacute; de Vietnam yo no estaba politizado, no era un activista para nada. Solo quer&iacute;a alejarme de aquello. Hubo una &eacute;poca en EEUU donde est&aacute;bamos muy polarizados. Nixon fue el que lo hizo. Yo dir&iacute;a que con Fonda&hellip; en ese momento, ella era una hero&iacute;na para m&iacute;. Ella estaba luchando contra la Guerra de Vietnam. Y la admiraba por ello, pero claro, no s&eacute; si has visto mi documental sobre la energ&iacute;a nuclear que estren&eacute; el a&ntilde;o pasado&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando regresé de Vietnam yo no estaba politizado, no era un activista para nada. Solo quería alejarme de aquello</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Oliver Stone</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, lo vi en el Festival de Venecia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues ella es completamente antinuclear. Creo que se equivoca y que est&aacute; haciendo da&ntilde;o con eso a todo el mundo porque, si nos nucleariz&aacute;ramos, no tendr&iacute;amos un problema con el cambio clim&aacute;tico. Es sorprendente c&oacute;mo se puede tener raz&oacute;n en una cosa y equivocarse en otra, pero a Jane Fonda la admiro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla abiertamente de las drogas y de sus adicciones, es un tema que sigue siendo tab&uacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, porque hay mucha hipocres&iacute;a sobre las drogas para la gente que las disfruta. No hablan de eso. Son inteligentes porque no quieren ir a la c&aacute;rcel, y los pa&iacute;ses son conservadores en ese asunto. Yo tengo que ser honesto, porque la marihuana, el cannabis y el hach&iacute;s me ayudaron en Vietnam. Me ayudaron a superar esa guerra. No las tomaba en el campo de batalla, sino despu&eacute;s. Llegu&eacute; a conocer muy bien a los soldados negros, ellos las usaban y a m&iacute; me ayud&oacute; a seguir siendo humano. Eso es muy importante en una guerra, porque te deprimes. Te vuelves m&aacute;s maleducado. Te hace m&aacute;s malo. Las drogas te ayudaban a aligerar la carga. Nos divertimos mucho en la retaguardia. Necesit&aacute;bamos re&iacute;rnos un poco. Necesit&aacute;bamos sonre&iacute;r y siempre estar&eacute; agradecido por ello. Nunca lo negu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero luego me gustaron y tom&eacute; psicod&eacute;licos. Pens&eacute; que ser&iacute;a muy &uacute;til para elevar mi conciencia. Hongos, psicod&eacute;licos&hellip; todo eso. Pero luego llegu&eacute; a la coca&iacute;na, en Hollywood, en 1978, y eso no fue bueno para m&iacute;. Me enganch&eacute;, me volv&iacute; adicto y no me gustaba porque era un esclavo de ello. Eso no ayud&oacute; en absoluto a mi carrera. Me hizo m&aacute;s est&uacute;pido. Mi cerebro era m&aacute;s est&uacute;pido. Ir&oacute;nicamente, luego me vengu&eacute; de la coca&iacute;na cuando escrib&iacute; <em>Scarface</em> sobrio. La investigaci&oacute;n la hice completamente colocado, pero cuando la escrib&iacute;, dej&eacute; la droga por completo. Bueno, no completamente. Pero nunca volv&iacute; a ser un adicto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado la hipocres&iacute;a con el tema de las drogas. &iquest;Cree que esa hipocres&iacute;a est&aacute; tambi&eacute;n en Hollywood, donde consume todo el mundo, pero se tiene una doble moral hacia ellas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Pero no todo el mundo se droga, aunque algunos deber&iacute;an hacerlo para levantar su culo (risas). Es algo que nadie querr&iacute;a admitir. Yo tuve problemas con la ley, pero me alegro de haber expresado lo que siento. Soy honesto al respecto.
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                Oliver Stone junto a su esposa Najwa en 1971                            </span>
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        <strong>En sus libros, en sus entrevistas, no tiene pelos en la lengua, &iquest;le ha perjudicado esa sinceridad en Hollywood?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Si hablas demasiado, est&aacute;s cometiendo un error en esta ciudad. En la vida en general. Mi padre siempre me advirti&oacute; sobre eso, pero yo trato de ser honesto conmigo mismo. Por eso escrib&iacute; los libros. Escrib&iacute; este libro y voy a escribir un &uacute;ltimo libro, porque este solo llega hasta los 40 a&ntilde;os. Voy a contar de los 40 a&ntilde;os hasta ahora. Eso es todo lo que puedo hacer. Solo tenemos una vida, y es breve, y si puedes permit&iacute;rtelo es mejor ser honesto, porque no todo el mundo puede.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro menciona</strong><em><strong> Avatar, </strong></em><strong>y en su lista de las 10 mejores pel&iacute;culas de la historia en Sight &amp; Sound la incluy&oacute; tambi&eacute;n&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que la primera es maravillosa, muy visionaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yo creo que usted dice que es mucho m&aacute;s pol&iacute;tica que lo que dice James Cameron.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;&Eacute;l qu&eacute; dice?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pues que es ecol&oacute;gica, sobre el cambio clim&aacute;tico, pero que tampoco es tan pol&iacute;tica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no lo puedo entender, porque claramente es una met&aacute;fora de EEUU, y si dice eso es porque no quiere cabrear a nadie. Quiere hacer cuanto m&aacute;s dinero posible. No vas a decir que es sobre el imperio americano a la gente de Am&eacute;rica, &iquest;no crees?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a ocurre tambi&eacute;n, que muchos directores dicen eso de &lsquo;mi pel&iacute;cula no es pol&iacute;tica&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya, muchos dicen eso de &lsquo;solo es una pel&iacute;cula&rsquo;. Menuda gilipollez, eres responsable de tu pel&iacute;cula.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Oliver Stone en los Oscar junto al equipo de &#039;Platoon&#039;                            </span>
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        <strong>En el libro dice que su cine lucha contra el capitalismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no digo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No le puedo decir la p&aacute;gina exacta, pero jurar&iacute;a que dice que sus primeras pel&iacute;culas lo intentaban.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi padre trabaj&oacute; en Wall Street. Soy capitalista. Creo en el af&aacute;n de lucro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sus primeros guiones no eran contra el capitalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Creo que exageras. Creo que Gordon Gekko [el protagonista de <em>Wall Street]</em> era una forma extrema de capitalismo y que se volvi&oacute; malo porque tambi&eacute;n ganaba dinero destruyendo empresas. Ellos lo llaman destrucci&oacute;n creativa y fortalece a las empresas. Pero tambi&eacute;n es una jungla. Perro come perro, y a veces eso es muy cruel. El capitalismo puede funcionar si tiene regulaciones. Si hay un equilibrio, hay moderaci&oacute;n. Pero cuando las cosas se salen de control, cuando se vuelven excesivas y la gente vive como Gordon Gekko&hellip; eso no es bueno. La codicia no es buena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, pues voy a intentar citar otra vez una frase del libro, espero acertar. Dice que &ldquo;nadie dice la verdad&rdquo; en esta sociedad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; hay algo de verdad, pero tampoco podemos decir que nadie diga la verdad, porque la verdad se dice, la dicen algunas personas, pero creo que s&eacute; a qu&eacute; parte te refieres. La mentira en nuestra cultura tiene sus ra&iacute;ces en nuestro fracaso en Vietnam. Dame un segundo [coge su edici&oacute;n del libro, busca el pasaje exacto sobre las barbaridades que se cometieron en Vietnam y lo lee palabra por palabra]. No ten&iacute;a ni idea de que hab&iacute;a tanta muerte. Camboya fue borrada del mapa parcialmente por culpa de nuestras bombas. Realmente hicimos un Holocausto. En aquella &eacute;poca hubo un Holocausto en Asia. Hablamos de los jud&iacute;os en la Segunda Guerra Mundial, pero no hablamos del Holocausto que causamos en el Sudeste Asi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla en el libro de varios guiones que no se rodaron, &iquest;cu&aacute;l es el guion que ha escrito y no rodado que le gustar&iacute;a hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uy, soy bastante mayor, eso quita mucha energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es tan mayor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si podr&iacute;a salir y hacer ese esfuerzo f&iacute;sico. Escrib&iacute; un guion, y de hecho iba a dirigir la pel&iacute;cula, sobre la masacre de My Lai en Vietnam. Tambi&eacute;n iba a hacer un guion sobre Martin Luther King. Trabaj&eacute; bastante en &eacute;l. De hecho, trabaj&eacute; en muchos guiones. Hay alrededor de 10 en los que trabaj&eacute; durante m&aacute;s de seis meses. Hay m&aacute;s fracasos que &eacute;xitos en el negocio del cine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-stone-dicen-guerras-son-defender-democracia-mentira_128_10707454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2023 21:20:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oliver Stone: “Dicen que las guerras son para defender la democracia, y eso es mentira”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Oliver Stone,Entrevistas,Holocausto,Guerra de Vietnam,Comunismo,Guerra Fría,Hollywood,Cineastas]]></media:keywords>
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