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    <title><![CDATA[elDiario.es - Punk]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El libro que fotografió el punk y pasó décadas descatalogado vuelve convertido en la biblia del género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/libro-fotografio-punk-paso-decadas-descatalogado-vuelve-convertido-biblia-genero_1_12949259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72e7beb1-447d-46a9-b16e-619fdcd82150_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135429.jpg" width="1280" height="720" alt="El libro que fotografió el punk y pasó décadas descatalogado vuelve convertido en la biblia del género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi medio siglo después de su publicación original, se ha reeditado el libro de fotos del catalán Salvador Costa, obra que retrató el movimiento punk desde su nacimiento</p><p class="subtitle">'Lustmord', la temática artística que anticipó la forma en la que Grok ejerce violencia sobre las mujeres</p></div><p class="article-text">
        En la primavera de 1977, el fot&oacute;grafo Salvador Costa viaj&oacute; a Londres para documentar la revoluci&oacute;n cultural que trajo el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/nuevo-punk-autotune-maquineo-vieja-rabia_1_9992402.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacimiento del punk</a>. Durante una semana fotografi&oacute; a bandas nuevas como Generation X, Lurkers o The Slits, y al p&uacute;blico que festejaba aquel cambio generacional que abol&iacute;a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/rock-une-frenar-fascismo_1_8061284.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realeza de un rock</a> sin contacto ya con sus or&iacute;genes adolescentes. Meses despu&eacute;s, una editorial espa&ntilde;ola public&oacute; un libro con esas im&aacute;genes en forma de libro. <em>Punk</em> fue uno de los primeros documentos de este tipo y eso hizo que el libro se vendiera en Europa hasta convertirse en una publicaci&oacute;n de culto. Tras pasar d&eacute;cadas descatalogado, <em>Punk </em>ha vuelto a la vida de la mano del brazo literario del sello Munster Records.
    </p><p class="article-text">
        Una figura clave para recuperar este tomo ha sido el m&uacute;sico y artista Jordi Valls, primo de Costa. Fue &eacute;l quien le alert&oacute; de lo que estaba pasando en Londres y le anim&oacute; a que lo viviera de cerca. Valls, que llevaba a&ntilde;os viviendo all&iacute;, acabar&iacute;a poco tiempo despu&eacute;s siendo un pionero del naciente sonido industrial. Colabor&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-genesis-p-orridge-esenciales-contracultura_1_1025976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Throbbing Gristle</a> y Whitehouse, los dos pilares brit&aacute;nicos del g&eacute;nero, desde los inicios de ambas formaciones. Despu&eacute;s crear&iacute;a su propio proyecto, Vagina Dentata Organ (VDO), con el que sigue trabajando hoy d&iacute;a, fusionando m&uacute;sica y arte conceptual. &ldquo;Barcelona se me qued&oacute; peque&ntilde;a y no quer&iacute;a vivir en una dictadura, as&iacute; que a los 17 a&ntilde;os me fui a Londres&rdquo;, explica Valls por correo electr&oacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Su primer viaje fue en 1963. Iba a estar all&iacute; seis meses, pero se qued&oacute; un a&ntilde;o. &ldquo;En Londres sent&iacute;as el mundo girar bajo tus pies. Al principio hab&iacute;a jazz y beatniks por todas partes, vestidos de negro, con sus libros.&nbsp;Al cabo de unos meses hubo un cambio radical. Descubr&iacute; a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/histeria-pelucas-calculada-operacion-marketing-llegada-beatles-estados-unidos_1_9941169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Beatles</a> y a los primeros Rolling Stones, el R&amp;B, el pop brit&aacute;nico. Esto marc&oacute; temporalmente el fin del jazz en la ciudad&rdquo;, a&ntilde;ade. Volvi&oacute; a Barcelona, donde conoci&oacute; a Irene, su pareja, con la que se instalar&iacute;a en Londres de manera permanente en 1969. All&iacute; vivieron durante los siguientes 40 a&ntilde;os. Actualmente, la pareja reside en Cadaqu&eacute;s, &ldquo;disfrutando de las fuerzas tel&uacute;ricas de la tramontana&rdquo;.
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                &#039;Punk&#039;, el libro que retrata el nacimiento del género                            </span>
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        Cuando las primeras bandas punk empezaron a darse a conocer, Valls detect&oacute; de inmediato el cambio que se avecinaba. &ldquo;Tuvo el efecto de un c&oacute;ctel molotov, causando una onda expansiva que dur&oacute; dos a&ntilde;os de pura energ&iacute;a s&oacute;nica y buenas vibraciones. El punk, como era de esperar, influy&oacute; much&iacute;simo no solamente en la moda en general, sino tambi&eacute;n en todas las dem&aacute;s artes. Ahora bien, contrariamente a lo que la prensa mundial predicaba, quiero afirmar que la mayor&iacute;a de esas bandas eran muy buenos m&uacute;sicos. Sex Pistols, Damned, Buzzcocks, los Clash, Siouxsie and the Banshees, Stranglers, Generation X... eran m&uacute;sicos virtuosos. Incluso Sid Vicious compensaba su inexperiencia con su presencia y actitud&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        El catal&aacute;n se hizo asiduo a los clubes que programaban aquella m&uacute;sica y, con una grabadora que llevaba colgada al cuello, registraba conciertos de bandas que por aquel entonces no ten&iacute;an ning&uacute;n disco publicado. As&iacute; conoci&oacute; a Shane McGowan y a Chrissie Hynde antes de que existieran las bandas &mdash;The Pogues y Pretenders, respectivamente&mdash; que los har&iacute;an populares. &ldquo;Otro d&iacute;a, sin avisar, fui a ver a Malcolm McLaren a su despacho. Entre otras cosas, hablamos de sus estrategias contra las grandes discogr&aacute;ficas. Al despedirnos, sin yo pedirle nada, me regal&oacute; los p&oacute;steres cl&aacute;sicos de los Sex Pistols, hechos por el legendario artista Jamie Reid. Sin Malcolm, sin Vivienne [Westwood], sin la tienda de ropa SEX y sin los Sex Pistols no hubiese existido el punk brit&aacute;nico tal como lo conocemos hoy&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Formado en el estudio fotogr&aacute;fico de Oriol Maspons, Costa se dedic&oacute; a la fotograf&iacute;a industrial. Su contacto con el rock fue espor&aacute;dico, pero dej&oacute; dos importantes legados: las fotograf&iacute;as que componen <em>Punk </em>y las que hizo para La Banda Trapera del R&iacute;o, el primer grupo punk catal&aacute;n. &ldquo;Salvador y yo &eacute;ramos buenos amigos &mdash;comenta Valls&mdash;. Cuando nos junt&aacute;bamos &eacute;l, Montse [Ferr&eacute;, su mujer y la gestora de su legado tras su muerte en 2008], Irene y yo, siempre nos re&iacute;amos de todo. Ten&iacute;a un alt&iacute;simo <em>modus vivendi</em>, guiado por la est&eacute;tica y el buen gusto, no solamente como fot&oacute;grafo, tambi&eacute;n como humano. Era terriblemente <em>avant garde</em> y progresista, muy apasionado por la m&uacute;sica. La semana en la que hicimos el circuito nocturno punk disfrut&oacute; como nadie. Se transform&oacute; en otro londinense m&aacute;s retratando el ambiente como si estuviera en su casa&rdquo;, cuenta.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se promovi&oacute; el punk en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        A su regreso a Barcelona, Costa puso en contacto a Valls con el editor Juanjo Fern&aacute;ndez para que ejerciera intermitentemente como corresponsal musical en Londres para la revista <em>Star</em>. Fundada en 1974 en Barcelona bajo la direcci&oacute;n de Fern&aacute;ndez, la publicaci&oacute;n era un cat&aacute;logo contracultural en una &eacute;poca en la que la censura franquista a&uacute;n segu&iacute;a vigente. <em>Star </em>inclu&iacute;a historietas de Mariscal o Ceesepe, art&iacute;culos sobre drogas y activistas radicales, cine <em>underground </em>y m&uacute;sica. Daba espacio tanto a La Banda Trapera del R&iacute;o como a la nueva ola madrile&ntilde;a, a Warhol y a Crumb, a los B-52's y Richard Hell.&nbsp;&ldquo;<em>Star</em> fue esencial para promover el punk en Espa&ntilde;a&rdquo;, apunta Valls. &ldquo;En aquel mundo, sin ciberespacio, la informaci&oacute;n viajaba con mucha lentitud. Al ver las fotos de Salvador, Juanjo decidi&oacute; editarlas en forma de libro. As&iacute; naci&oacute; <em>Punk</em>, donde las fotos en blanco y negro son tan realistas que hasta huelen a cerveza&rdquo;, agrega. Algunas de esas fotograf&iacute;as hoy forman parte de la colecci&oacute;n del Reina Sof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el vendaval del punk se apacigu&oacute;, Valls comenz&oacute; a programar conciertos de bandas cuyo sonido iba m&aacute;s all&aacute; de los m&aacute;rgenes del rock. &ldquo;El punk y la m&uacute;sica industrial al final se solaparon en el tiempo. La gran diferencia fue que el punk sigui&oacute; siendo rock, pero la m&uacute;sica industrial y <em>power electronics</em> fue un movimiento mucho m&aacute;s rec&oacute;ndito. Program&eacute; conciertos de Throbbing Gristle, Whitehouse, SPK, Philip Glass, This Heat, Nurse With Wound, Crass, Poison Girls... Despu&eacute;s mandaba las casetes con las grabaciones por correo a R&agrave;dio Pica, una emisora pirata del barrio de Gr&agrave;cia de Barcelona fundada por mi amigo Salvador Picarol, un aut&eacute;ntico superh&eacute;roe&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A medida que se involucraba m&aacute;s con aquellos grupos, Valls fue sintiendo la necesidad de crear su propia m&uacute;sica. Influenciado por Dal&iacute; y Duchamp, a&ntilde;os atr&aacute;s ya hab&iacute;a pintado cuadros con su propia sangre. &ldquo;Para m&iacute; fue vital conocer a Genesis P-Orridge de Throbbing Gristle (TG) y unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde a William Bennett de Whitehouse (WH). Aquel sonido electr&oacute;nico liderado por TG y WH, con el ruido delirante de los sintetizadores y la voz humana, esta furia ultras&oacute;nica, enriquec&iacute;a nuestro subconsciente antes que nuestros o&iacute;dos. Enseguida salieron miles de copiones como ocurre siempre cuando se crea algo nuevo y excitante&rdquo;, declara.</span>
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                    alt="Fotografía de &#039;Punk&#039;"
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            <span class="title">
                Fotografía de &#039;Punk&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue entonces cuando cre&oacute; VDO, que inicialmente solo era un nombre para producir conciertos. Su primer disco apareci&oacute; en 1983 con el t&iacute;tulo de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Music For The Hashishins</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Meses despu&eacute;s debutaba sobre el escenario en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La edad de Oro</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de Paloma Chamorro. &ldquo;El equipo del programa me llam&oacute; a Londres. Se hab&iacute;an enterado de que yo hablaba en catal&aacute;n en un disco de PTV y me pidieron que le preguntara al grupo si quer&iacute;an actuar en el programa. Genesis acept&oacute; encantado y entonces propusimos que Derek Jarman hiciera un v&iacute;deo. Yo a&ntilde;ad&iacute; otro v&iacute;deo m&aacute;s sobre un accidente que tuve. Ped&iacute; que fueran a un cementerio de coches en Tarragona donde estaba mi </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>dos caballos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, todav&iacute;a con manchas de sangre, y que lo llevaran delante la casa de Salvador Dal&iacute; en Port Lligat&rdquo;, cuenta.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Yo no hab&iacute;a actuado en directo en mi vida, pero Paloma me dijo: 'T&uacute; tambi&eacute;n actuar&aacute;s, &iquest;verdad, Jordi?' El d&iacute;a previo al programa, me pregunt&oacute;: 'Cuando te presente, &iquest;c&oacute;mo pronuncio vagina, en ingl&eacute;s o en castellano?'. 'En la lengua del Quijote', contest&eacute; yo. Y Paloma, siempre sonriendo, contest&oacute;, '&iexcl;qu&eacute; fuerte!'. Aquel fue el programa que suscit&oacute; la ira de un abogado ultracat&oacute;lico que se querell&oacute; contra Chamorro y TVE. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante estos a&ntilde;os, Valls ha mantenido activo el proyecto VDO. De sus discos dice que son &ldquo;hiperrealistas, dedicados a Eros y Thanatos, al sarcasmo, al caos, la confusi&oacute;n, el radicalismo, la crueldad, el surrealismo, el anarquismo y el humor&rdquo;. Dice tambi&eacute;n que, desde su actuaci&oacute;n en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La Edad de Oro, </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">rompe espejos en todas sus actuaciones. &ldquo;Recuerdo la cita de Jean Cocteau en su filme </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Orfeo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">: 'Los espejos son las puertas por las que la Muerte va y viene'. Me parece muy po&eacute;tico&rdquo;, asevera. Las actuaciones de VDO se dan principalmente en Europa, aunque una vez, para su sorpresa, le propusieron actuar en Hong Kong. Albert Serra&nbsp;le invit&oacute; a purificar la pantalla del cine antes de presentar sus pel&iacute;culas. Primero en el Pompidou de Par&iacute;s, en 2013, y despu&eacute;s, en 2019, en la TATE Modern de Londres. &ldquo;Para m&iacute; fue memorable&rdquo;, concluye. Su &uacute;ltimo disco, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Concrete Music</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, apareci&oacute; en 2025.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/libro-fotografio-punk-paso-decadas-descatalogado-vuelve-convertido-biblia-genero_1_12949259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 21:20:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El libro que fotografió el punk y pasó décadas descatalogado vuelve convertido en la biblia del género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Cultura,Punk,Artistas,Libros,Literatura,Fotografía,Arte]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Memoria del rock gallego "sin castrar": “Hicimos todo lo contrario de lo que había que hacer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/memoria-rock-gallego-castrar-hicimos-contrario-habia_1_12776637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47da58f3-1842-41d7-8cc4-0ea6cea3fc55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria del rock gallego &quot;sin castrar&quot;: “Hicimos todo lo contrario de lo que había que hacer”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Xurxo Souto, músico y escritor, fundador de la banda punk folk Os Diplomáticos de Monte Alto, echa la vista atrás y ofrece sus recuerdos del movimiento bravú, que popularizó la música de guitarras cantada en gallego a inicios de los 90</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los diez mejores discos de la Movida gallega y aledaños que (casi) nadie escuchó </p></div><p class="article-text">
        Eran j&oacute;venes y su propuesta, desde luego en Galicia, inaudita: cruzar la vehemencia del punk con la sabidur&iacute;a antigua de la canci&oacute;n popular. Os Diplom&aacute;ticos de Monte Alto nac&iacute;an en un barrio obrero de A Coru&ntilde;a a inicios de los 90 y lo hac&iacute;an contra los usos y costumbres de la m&uacute;sica gallega de la &eacute;poca. &ldquo;Hicimos todo lo contrario de lo que hab&iacute;a que hacer&rdquo;, sostiene 35 a&ntilde;os m&aacute;s tarde su fundador y cabeza visible, Xurxo Souto. Se refiere a ser de ciudad y reclamar la herencia de la aldea y el honor de la periferia, tocar algo as&iacute; como una variante aut&oacute;ctona del rock y cantarla en gallego, no reconocer la existencia del &eacute;xito ni tampoco del fracaso. Todo lo que no conduc&iacute;a al triunfo. Y lo hicieron. Pero Souto no habla &uacute;nicamente de sus Diplom&aacute;ticos, sino de todo un movimiento: el rock brav&uacute;, que agit&oacute; las aguas de la cultura gallega hace tres d&eacute;cadas. &ldquo;D&iacute;cese del olor y del sabor de la carne criada en el monte, sin castrar&rdquo;, acierta a definir el adjetivo en el p&oacute;rtico de su &uacute;ltimo libro, <em>A novela do brav&uacute;</em> (Xerais, 2025, en gallego). &ldquo;La ant&iacute;tesis de la morri&ntilde;a&rdquo;, insiste en par&aacute;frasis de una idea del escritor Miguel Anxo Murado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un relato en primera persona de un proceso colectivo&rdquo;, explica Souto (A Coru&ntilde;a, 1966) a elDiario.es. Y tan colectivo. Por esta suerte de memorias del punk folk vern&aacute;culo transitan decenas de personajes, m&uacute;sicos, escritores (Jaureguizar, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/manuel-rivas-creo-escritor-escritora-anarquista-momento-escribe_1_11651374.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Rivas</a>), paisanos, regidores, periodistas. Y, con el singular, reconocible estilo de la escritura de Souto, un extenso cat&aacute;logo de an&eacute;cdotas y sucedidos que ilustran un tiempo sin demasiados ilustradores. En formato libro apenas <em>Brav&uacute;. A paix&oacute;n que queima o peito</em> (Xerais, 1999), de Xavier Vali&ntilde;o, y <em>Non temos medo</em> (Nicetrip, 2014), una historia oral de Os Diplom&aacute;ticos a cargo de Rodri Su&aacute;rez. &ldquo;Faltan cronistas del brav&uacute; como faltan cronistas de las pandereteiras o de los cantos de las mujeres que trabajaban en las conserveras&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;la realidad es muy diversa y el discurso que la cuenta, muy reducido&rdquo;. En el caso del rock brav&uacute; hab&iacute;a una dificultad extra, a&ntilde;ade, la de que &ldquo;las revoluciones nacen siempre en las orillas, en los m&aacute;rgenes&rdquo;. En las zonas menos iluminadas. Aunque, de cierta forma, el brav&uacute; acabara <em>aggiorn&aacute;ndose</em> y conquistando algo as&iacute; como el centro: un programa en la Televisi&oacute;n de Galicia en el que todos estos y otros grupos aportaban canciones adaptadas a p&uacute;blico infantil, el <em>Xabar&iacute;n Club</em>.
    </p><h2 class="article-text">Concurso de blasfemias en Chantada</h2><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; en Chantada (Lugo). El eje A Coru&ntilde;a-Ribeira Sacra se materializ&oacute; en 1993, cuando Os Rastreros, punk del 77 aderezado con gaita, llevaron a Os Diplom&aacute;ticos a tocar en su pueblo. Lo hicieron en un bajo en construcci&oacute;n y la gala incluy&oacute; un concurso de blasfemias en la que el premio era un garraf&oacute;n de vino, una docena de chorizos y pan de Cea. &ldquo;Toda aquella energ&iacute;a se ha transformado en un festival&rdquo;, dice Souto. Que el pasado 1 de noviembre vivi&oacute; su vig&eacute;sima edici&oacute;n. Aunque ninguna result&oacute; tan importante como la segunda, la del banquete en la taberna del Caballero de Viana -alias O Sistema: &ldquo;Aqu&iacute; o sistema &eacute; cocido no inverno, churrasco no ver&aacute;n&rdquo;. Fue entonces cuando surgi&oacute; la palabra brav&uacute; para acompa&ntilde;ar al nuevo rock que proliferaba por la geograf&iacute;a gallega. &ldquo;El olor de la carne del monte, sin castrar. Met&aacute;fora de lo que quer&iacute;amos hacer, m&uacute;sica de nuestro tiempo pero con un olor definitivo al lugar donde nacemos&rdquo;, escribe Souto. Influidos por The Clash, Mano Negra, Fuxan Os Ventos, A Charanga do Cuco de Velle, The Pogues, Os Resentidos, Flaco Jim&eacute;nez o Kortatu/Negu Gorriak, eran de aldea y de barrio y estaban orgullosos.
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                Os Diplomáticos de Monte-Alto en una imagen de sus inicios. Al fondo, la Torre de Hércules de A Coruña                            </span>
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        &ldquo;Sab&iacute;amos lo que pasaba en Berl&iacute;n o Nueva York pero no lo que pasaba en Ver&iacute;n (Ourense)&rdquo;, dice, &ldquo;solo se hablaba del centro y conseguimos poner en valor el barrio, que era invisible&rdquo;. Y hacerlo en gallego. No exist&iacute;an muchos precedentes de rock cantado en la lengua propia de Galicia, Os Resentidos -su propuesta era, aun as&iacute;, oblicua, por momentos experimental- y alg&uacute;n ejemplo aislado como Goma 2. &ldquo;Esa era la pregunta que nos hac&iacute;an todo el tiempo, '&iquest;por qu&eacute; cant&aacute;is en gallego?&rdquo;, recuerda Souto, &ldquo;y nosotros siempre respond&iacute;amos 'por motivos comerciales&rdquo;. Iron&iacute;a contra a <em>repunancia</em>, que dir&iacute;a el propio Souto. Aquello fue, entiende, una anomal&iacute;a sostenida por &ldquo;grupos <em>trapalleiros</em>&rdquo;, o sea, de esp&iacute;ritu punk.
    </p><p class="article-text">
        Porque en realidad rein&oacute; la diversidad formal. El punk folk de los mejores Diplom&aacute;ticos compart&iacute;a escenario con la regueifa rap de Pinto D'Herb&oacute;n, un curioso poeta agricultor y animal esc&eacute;nico. Os Papaqueixos, tambi&eacute;n coru&ntilde;eses, aceleraban el folclore como si de una charanga balc&aacute;nica se tratara, pero su bajo no evitaba el virtuosismo y convirtieron su sarc&aacute;stico, salvaje <em>Sito Mi&ntilde;anco, preso pol&iacute;tico</em> en grito de guerra. Rastreros eran m&aacute;s sonoramente ortodoxos, punk escuela 1977 aunque atentos a la evoluci&oacute;n del g&eacute;nero hacia el <em>hardcore</em>, y dejaron uno de los grandes himnos de la promoci&oacute;n, <em>Tractorada</em>, grito de guerra que celebraba las protestas contra los recortes comunitarios a la producci&oacute;n de leche. Os Skornabois eran de Vilanova de Lourenz&aacute;, en A Mari&ntilde;a interior, y su metal funk adaptaba a sus circunstancias la cara m&aacute;s agresiva de Negu Gorriak. &ldquo;Fuimos testigos de un tiempo que, adem&aacute;s de cantar en gallego, dialogaban con la sociedad&rdquo;, asegura el autor da <em>Novela do brav&uacute;</em>. Que echaron sus primeros dientes musicales al mismo tiempo que Fraga Irbarne asentaba su r&eacute;gimen derechista y regionalista en la Xunta de Galicia. Dur&oacute; cuatro mayor&iacute;as absolutas, hasta 2005. Contra &eacute;l tambi&eacute;n tocaron no pocos brav&uacute;s.
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            </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Nadie esperaba nada&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie esperaba nada. Est&aacute;bamos fuera de la cosmovisi&oacute;n de la m&uacute;sica gallega, en la que el idioma solo serv&iacute;a para el folk y lo tradicional&rdquo;, dice. Y c&oacute;mo nadie esperaba nada, la palabra &ldquo;&eacute;xito&rdquo; les produc&iacute;a alergia. Todav&iacute;a lo hace. &ldquo;Como en el brav&uacute; no existe el &eacute;xito, tampoco existe el fracaso&rdquo;, escribe Souto en el libro. Para &eacute;l, cantante, acordeonista, escritor, <em>Operaci&oacute;n Triunfo</em> supone lo contrario de lo que debe ser la m&uacute;sica. Pero no debido a diferencias estil&iacute;sticas, cada uno que cante lo que m&aacute;s le preste, sino debido a la competici&oacute;n y a la pelea por eso, el &eacute;xito. &ldquo;No entiendo como una televisi&oacute;n p&uacute;blica puede emitir un programa tan obsceno&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que finalmente el brav&uacute; alg&uacute;n &eacute;xito s&iacute; obtuvo. Y la prueba m&aacute;s acabada de ello son sus <em>haters</em>. &ldquo;En el momento en que aparecieron bandas que dec&iacute;an 'no somos brav&uacute; y cantamos en gallego', pensamos 'esas es nuestra victoria&rdquo;, considera. Algunas surgieron casi al mismo tiempo y con cierta relaci&oacute;n -por lo menos moment&aacute;nea- con el movimiento. &ldquo;Brav&uacute;s, antibrav&uacute;s e parabrav&uacute;s&rdquo;, los clasifica Souto en el libro. El rock de batea de Korosi Dansas, una formaci&oacute;n arous&aacute; con querencia por el noise pop y el funk bizarro, el rock irmandi&ntilde;o de Xenreira -autores de <em>&Eacute;rguete!!</em> (1997), manifiesto punk ska entre lo mejor grabado en la &eacute;poca- o el rock pelouro de los veteranos Z&euml;nzar, a&uacute;n activos. Los popular&iacute;simos Heredeiros da Crus o los pioneros Yellow Pixoli&ntilde;as. &ldquo;En aquellos a&ntilde;os noventa&rdquo;, expone Souto, &ldquo;una nueva hornada de de grupos estaba buscando su identidad. El brav&uacute; solo fue una etiqueta m&aacute;s&rdquo;. 
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            </figure><h2 class="article-text">El machismo de la escena</h2><p class="article-text">
        Al echar la vista atr&aacute;s, el armadanzas de Os Diplom&aacute;ticos y quiz&aacute;s el gran te&oacute;rico brav&uacute; lamenta sobre todo una cosa: el machismo. &ldquo;&Eacute;ramos muy machistas. No de discurso, pero s&iacute; de acci&oacute;n. Las &uacute;nicas mujeres de la escena eran las compa&ntilde;eras de los m&uacute;sicos&rdquo;, se sincera. Aunque en realidad no. <em>A novela do brav&uacute;</em> recupera figuras en su d&iacute;a al margen de los focos, de Marisol Manfurada -en la portada de la obra subida al cap&oacute; de un Golf rojo para protestar contra el puerto deportivo de A Coru&ntilde;a: &ldquo;Paco esto no es Marbella / t&uacute; no seas Gil&rdquo;- al proto rap feminista de As Gharotas da Ribeira y la cantareira <a href="https://www.eldiario.es/galicia/adios-josefa-bastavales-abuela-pandereteira-manu-chao-inspiro-tema-desaparecido_1_11702790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xosefa de Bastavales</a>. O <a href="https://www.eldiario.es/galicia/tanxugueiras-cinco-propuestas-actualizan-musica-gallega-raiz_130_8708746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tot&eacute;mica Mercedes Pe&oacute;n</a>, cuya legendaria, e in&eacute;dita, sesi&oacute;n de estudio junto a Mano Negra es glosada con detalle por Souto (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/realismo-magico-manu-chao_1_8733258.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manu Chao es, por cierto, uno de los grandes secundarios de esta historia</a>). Eso s&iacute; ha cambiado en la m&uacute;sica gallega y en el libro lo consigna.
    </p><p class="article-text">
        De la generaci&oacute;n brav&uacute; quedaron algunos discos memorables: los tres primeros de Os Diplom&aacute;ticos, <em>Arroutada Pangalaica</em> (1991), <em>Parr&uacute;s</em> (1993) y <em>Avante Toda</em> (1995) o el <em>A pi&ntilde;&oacute;n fixo, a golpe de pixo</em> (1996) de Os Rastreros. Pero aquello consisti&oacute;, sobre todo, en m&uacute;sica en acci&oacute;n, <em>performance</em>, el lugar y el momento. Su herencia sonora m&aacute;s evidente la recogieron, en el primer tramo del milenio, bandas como A Compa&ntilde;&iacute;a do Ru&iacute;do, Galegoz, Lamatumb&aacute; o Liviao de Marrao. Y hacer del uso del gallego algo normal entre amplificadores. &ldquo;Antes dec&iacute;an que el gallego no serv&iacute;a para el rock &amp; roll, ahora dicen que no sirve para las matem&aacute;ticas [<a href="https://www.eldiario.es/galicia/consejo-europa-pide-xunta-levante-prohibicion-gallego-asignaturas-cientificas_1_11678678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en referencia a la norma de la Xunta que proh&iacute;be su uso en esa materia</a>], en eso no siempre avanzamos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, sostiene la cr&iacute;tica m&aacute;s perezosa, las guitarras ya no son lo que eran. &ldquo;Hubo un cambio, est&aacute; claro. En nuestra generaci&oacute;n se entend&iacute;a que a toda la gente joven le gustaba el rock &amp; roll&rdquo;, afirma, &ldquo;a los chavales de ahora parece que no les gusta el rock &amp; roll, ni tocar en colectivo, ni siquiera tocar. Est&aacute; bien, celebro la diversidad&rdquo;. Pero, concluye, &ldquo;la pose del rock &amp; roll la tenemos todos, &iquest;qui&eacute;n no se ha puesto delante del espejo haciendo el gesto de la guitarra y cantando <em>Should I stay or should I go</em>? El punk, la vehemencia y la antimorri&ntilde;a volver&aacute;n&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/memoria-rock-gallego-castrar-hicimos-contrario-habia_1_12776637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 21:27:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memoria del rock gallego "sin castrar": “Hicimos todo lo contrario de lo que había que hacer”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[David Arnoff, el fotógrafo de la escena punk de Los Ángeles: “Eran competitivos, todos querían molar más que nadie”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/david-arnoff-fotografo-escena-punk-angeles-competitivos-querian-molar-nadie_1_12698147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39ef510-ec4b-4c6e-bfbe-93efaab2f9f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1128435.jpg" width="5437" height="3058" alt="David Arnoff, el fotógrafo de la escena punk de Los Ángeles: “Eran competitivos, todos querían molar más que nadie”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista en retratar personajes 'underground' ha publicado el libro de fotografías 'Disparos en la oscuridad', que Liburuak publica en España a la vez que se exhibe la exposición homónima en Madrid</p><p class="subtitle">Bob Stanley: “Detrás de las historias que conforman el nacimiento del pop casi siempre había un negro o una mujer”</p></div><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; en un concierto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/poesia-apesta_129_12422937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patti Smith</a>, a&ntilde;o 1976. Fue en Los &Aacute;ngeles, ciudad adoptiva de David Arnoff, fot&oacute;grafo especialista en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/no-llenar-estadios-artistas-underground-defienden-espacio-industria-musical_1_11872658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personajes </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/no-llenar-estadios-artistas-underground-defienden-espacio-industria-musical_1_11872658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>underground</em></a><em> </em>cuando dicho t&eacute;rmino defin&iacute;a tajantemente una condici&oacute;n que comenz&oacute; a pervertirse con la llegada del adjetivo &ldquo;alternativo&rdquo;. El que quiera discernir la diferencia entre ambos conceptos aplicados a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bob-stanley-detras-historias-conforman-nacimiento-pop-habia-negro-mujer_1_12692606.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sica pop</a> solo tiene que abrir su libro de fotograf&iacute;as <em>Disparos en la oscuridad</em>, que acaba de ser publicado en Espa&ntilde;a por Liburuak, o visitar la exposici&oacute;n hom&oacute;nima que se inaugur&oacute; en Madrid hace unos d&iacute;as, en la cocteler&iacute;a madrile&ntilde;a 12 Botellas, y que podr&aacute; verse hasta el 9 de noviembre. Asistiendo al hurac&aacute;n que desataba la Smith en los conciertos de sus primeros a&ntilde;os, Arnoff comprendi&oacute; que hab&iacute;a llegado el momento de pasar a la acci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre hab&iacute;a querido fotografiar grupos, incluso cuando era peque&ntilde;o&rdquo;, explica por correo electr&oacute;nico. &ldquo;Me habr&iacute;a encantado haber podido disparar a los Kinks o a cualquiera de las bandas de los 60 que me gustaban, pero era demasiado joven para hacer algo as&iacute;. Pero cuando vi a Patti [Smith], me pareci&oacute; que hacerlo era ya algo viable&rdquo;. El destino se encarg&oacute; de propiciar el resto. Su familia se mud&oacute; de Cleveland a Los &Aacute;ngeles justo en el momento en que el punk florec&iacute;a en la ciudad. Y Arnoff tuvo la oportunidad de documentar aquel nacimiento con su c&aacute;mara. Los conciertos, los grupos y eso que los angloparlantes definen como <em>scenesters</em>, los personajes que pululan por una escena art&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue muy divertido e inspirador, porque todo estaba ocurriendo tras el periodo de calma de los primeros a&ntilde;os 70. Solamente en Los &Aacute;ngeles hab&iacute;a cerca de 30 peque&ntilde;as salas. Asist&iacute;a a un promedio de dos o tres conciertos a la semana. Las actuaciones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-guitarrista-brian-james-leyenda-punk-ingles-setenta-ochenta_1_12114179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Damned</a> en el Starwood fueron un poco como el detonante&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;A partir de ah&iacute;, Los &Aacute;ngeles construy&oacute; su propio discurso, sobre todo a partir de la aparici&oacute;n de la banda punk X. Pero trat&aacute;ndose de una ciudad como esa, lo que hab&iacute;a era mucha competitividad. No necesariamente entre las bandas, era m&aacute;s bien la gente, todos intentando molar m&aacute;s que nadie&rdquo;.
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                El fotógrafo David Arnoff                            </span>
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        La primera foto que vendi&oacute; fue publicada en el <em>New York Rocker</em>, un peri&oacute;dico mensual que serv&iacute;a lo mismo como altavoz para los nuevos grupos y artistas neoyorquinos que para los de California o Inglaterra. Los elegidos fueron los Mumps, un grupo que, por circunstancias de la vida, jam&aacute;s logr&oacute; superar el estatus de grupo subterr&aacute;neo. Ni siquiera ayud&oacute; el hecho de que tuvieran como l&iacute;der y vocalista a Lance Loud, que un par de a&ntilde;os antes hab&iacute;a protagonizado, junto con el resto de su familia el primer <em>reality </em>de la historia, <em>An American Family</em>, donde aprovech&oacute; para anunciar ante millones de espectadores su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alejandro-amenabar-30-anos-no-habia-hecho-pelicula-tematica-homosexual-historia-perfecta_1_12591908.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homosexualidad</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La foto est&aacute; tomada en el Starwood. Rob Duprey, el guitarrista, me peg&oacute; una patada en el pecho, pero eso no me disuadi&oacute; de seguir disparando. No fue algo personal, formaba parte del esp&iacute;ritu de las actuaciones en aquel momento, aunque a&ntilde;os despu&eacute;s Rob se disculp&oacute; y me dijo que aquel d&iacute;a se comport&oacute; como un gilipollas&rdquo;, explica. En cuanto al <em>New York Rocker</em>, lo que hac&iacute;a era enviarles fotos y esperar a que contestaran si quer&iacute;an publicarlas. &ldquo;Desde el primer momento fue la publicaci&oacute;n m&aacute;s influyente para m&iacute;. Me consiguieron un pase de prensa, lo cual sonaba a chiste porque era evidente que nadie lo iba a dar por v&aacute;lido. Eran geniales. Incluso se disculparon porque solamente pod&iacute;an pagarme 10 d&oacute;lares por una foto publicada en portada. Como si a m&iacute; eso hubiera podido importarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os californianos sirvieron para que perfilara tanto su estilo &mdash;blanco y negro&mdash; como su direcci&oacute;n art&iacute;stica. Es raro ver alguna foto de una estrella convencional firmada por Arnoff. Su cat&aacute;logo de retratados est&aacute; lleno de grandes figuras, pero todas ellas provienen de latitudes donde crecen artistas que imponen sus propias normas. <em>Disparos en la oscuridad</em> es un libro que tambi&eacute;n debe ser visto como un dec&aacute;logo creativo. Un cat&aacute;logo de talentos surgidos y forjados desde los m&aacute;rgenes. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-escalofrio-recorre-europa_129_11766389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nick Cave</a>, por ejemplo. En las im&aacute;genes de Arnoff lo vemos cuando todav&iacute;a se revolcaba con sus demonios. Aqu&iacute; lo vemos en solitario y cuando todav&iacute;a formaba parte de The Birthday Party. 
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                Nick Cave, fotografiado por David Arnoff                            </span>
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        Tenemos tambi&eacute;n a Lydia Lunch, sola o en compa&ntilde;&iacute;a de c&oacute;mplices de fechor&iacute;as como el propio Cave o Exene Cervenka, la cantante de X. Tambi&eacute;n est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/tropelias-alice-bag-punk-chicana-reivindica-punk-angeles-latino-queer_1_12361512.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Bags</a>, The Damned, Fuzztones, Alex Chilton, Heartbreakers, Blondie, Nico, Captain Beefheart, John Cale, Ian Dury, Roky Erickson... Uno de los fotografiados, Peter Perrett, afirma en el ep&iacute;logo que las im&aacute;genes de Arnoff consiguen atrapar la esencia de las personas en situaciones espont&aacute;neas: &ldquo;Esa era la intenci&oacute;n y le doy las gracias a Peter por explicarlo de una manera tan concisa. Yo no ser&iacute;a capaz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la categor&iacute;a de fetiches del fot&oacute;grafo destacan The Cramps, que, despu&eacute;s de haber trabajado con &eacute;l en varias sesiones, lo eligieron para que ilustrara la portada de su primer &aacute;lbum. Cuando se cit&oacute; con el grupo para ense&ntilde;arles los resultados, ya hab&iacute;a descartado una serie de im&aacute;genes. &ldquo;Entre ellas hab&iacute;a una que no me gustaba porque para adaptarla a las proporciones de la portada de un &aacute;lbum hab&iacute;a que recortarla casi un 75 por ciento. Pero sobre todo la descart&eacute; porque la expresi&oacute;n de Lux [Interior, cantante] resultaba un poco tonta. Pero Ivy [Rorscharch, guitarra] y Lux la vieron y les gust&oacute;. Esto me sorprendi&oacute; y emocion&oacute; a partes iguales. Ten&iacute;an m&aacute;s fe que yo en mi propio trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen es hoy parte indisociable de uno de los grandes &aacute;lbumes de todos los tiempos. <em>Songs The Lord Taught Us </em>(1980) supone tambi&eacute;n un punto y aparte en la obra del fot&oacute;grafo, ya que es uno de sus pocos trabajos en color. &ldquo;Hab&iacute;a im&aacute;genes en blanco y negro que me gustaban mucho m&aacute;s. Si hubiesen elegido una de esas la habr&iacute;a coloreado a mano. Espero poder usarla si mi proyecto de sacar un libro de fotos de los Cramps consigue materializarse&rdquo;, afirma. Bryan Gregory, primer guitarrista de Cramps, tambi&eacute;n aparece fotografiado en el libro cuando ya no formaba parte del cuarteto.&nbsp;Seg&uacute;n public&oacute; <em>New York Rocker</em> en su n&uacute;mero de septiembre de 1980, Gregory abandon&oacute; al grupo en medio de una gira, sin mediar explicaci&oacute;n. 
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                Patti Smith, fotografiada por David Arnoff                            </span>
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        Con &eacute;l se marc&oacute; tambi&eacute;n la t&eacute;cnica de luces del grupo, Andrella Canne, con la que un par de a&ntilde;os despu&eacute;s formar&iacute;a el grupo Beast. Todo esto contribuy&oacute; a alimentar el rumor de que ambos se hab&iacute;an unido a una secta sat&aacute;nica. Arnoff, amigo de Gregory, asegura que aquello solamente fue un coqueteo: &ldquo;A Bryan le interesaba el ocultismo. Nada serio y, desde luego, nada de cultos&rdquo;. Dicha leyenda tambi&eacute;n se vio favorecida por el hecho de que el guitarrista apareciera semidesnudo y con una serpiente alrededor de su pene en la revista <em>No Mag</em> [sin relaci&oacute;n alguna con la revista hom&oacute;nima que se hac&iacute;a en Nueva York y que giraba en torno a la <em>no wave</em>]. 
    </p><p class="article-text">
        Arnoff, autor de los retratos, explica la historia: &ldquo;Bryan me pidi&oacute; fotos porque quer&iacute;a convertirse en un presentador de pel&iacute;culas de terror en televisi&oacute;n al estilo Ghoulardi, cosa que nunca logr&oacute;. Pero de ah&iacute; salieron fotos muy buenas que hicimos en el apartamento que compart&iacute;a con Andrea. Por aquellos d&iacute;as, <em>No Mag</em> quer&iacute;a que su fot&oacute;grafo le hiciera fotos desnudo, y &eacute;l accedi&oacute; a condici&oacute;n de que las hiciera yo. En dos o tres de ellas sal&iacute;a Michael, su serpiente&rdquo;. Stiv Bators tambi&eacute;n pos&oacute; para la c&aacute;mara de Arnoff y ambos terminaron haci&eacute;ndose amigos. &Eacute;l fue en parte el responsable de que terminara instal&aacute;ndose en Londres. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fui a Londres por primera vez en 1972 y all&iacute; me sent&iacute; como en casa, mucho m&aacute;s de lo que nunca me sent&iacute; en Los &Aacute;ngeles. La diferencia entre ambas ciudades es la misma que fotografiar en color o en blanco y negro, y es evidente cu&aacute;l de las dos prefiero. En 1984 estaba qued&aacute;ndome en casa de Stiv en Portobello. Le ped&iacute; que pusiera mi nombre para la lista de invitados de un bolo de Flesh For Lulu y Scientists, y en la cola conoc&iacute; a la que se convertir&iacute;a en mi compa&ntilde;era. A ninguno de los dos nos gustaba Los &Aacute;ngeles y nunca nos planteamos vivir en un sitio que no fuera Londres. As&iacute; que aqu&iacute; estamos, felizmente casados y manteniendo la amistad con la gente de aquellos dos grupos&rdquo;. Bators, que falleci&oacute; en Par&iacute;s en 1990, es uno de los muchos amigos fallecidos &mdash;cincuenta, para ser exactos&mdash; a los que Arnoff homenajea en su libro. &ldquo;Quiz&aacute; para la pr&oacute;xima edici&oacute;n yo sea el n&uacute;mero cincuenta y uno&rdquo;, bromea el fot&oacute;grafo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/david-arnoff-fotografo-escena-punk-angeles-competitivos-querian-molar-nadie_1_12698147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 20:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[David Arnoff, el fotógrafo de la escena punk de Los Ángeles: “Eran competitivos, todos querían molar más que nadie”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Fotografía,Música,Libros,Editoriales,Artistas,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las 10 mejores canciones que compuso y cantó Ozzy Osbourne (con y sin Black Sabbath)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/10-mejores-canciones-compuso-canto-ozzy-osbourne-black-sabbath_1_12485056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/873000d1-de7a-4125-9814-92c1dacf8b85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las 10 mejores canciones que compuso y cantó Ozzy Osbourne (con y sin Black Sabbath)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Temas que definen la carrera artística de uno de los padres del metal moderno, sin el cuál no se puede explicar el 'heavy metal', pero tampoco estilos como el 'stoner rock', el 'nu metal', el 'black metal' o el 'grunge'</p><p class="subtitle">Thurston Moore, fundador de Sonic Youth: “Los artistas no alzan la voz por miedo al control fascista que se está imponiendo”</p></div><p class="article-text">
        Se ha dicho en las &uacute;ltimas horas reiteradamente que la influencia de Ozzy Osbourne en lo que se viene a llamar rock duro es enorme, m&aacute;s si cabe por su liderazgo en Black Sabbath, la formaci&oacute;n de Birmingham que a principios de los setenta decidi&oacute; hacer evolucionar el rock progresivo que se hac&iacute;a en el area de Canterbury, en el pijo sur de Inglaterra, hacia una suerte de blues acelerado y el&eacute;ctrico, rico en guitarras de acompa&ntilde;amiento subidas de volumen y riffs m&aacute;s contenidos. 
    </p><p class="article-text">
        Era una suerte de respuesta europea al proto-punk que encabezaron a finales de los sesenta bandas del &aacute;rea de Detroit como MC5 y The Stooges. De ellos tomaron las guitarras al l&iacute;mite para que sonaran como el motor de un coche de carreras a punto de arrancar y tambi&eacute;n la querencia por los acordes de blues, pero sustituyeron la inmediatez de los estadounidenses por una mayor elaboraci&oacute;n tanto en las letras como en las melod&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Poco sospechaban entonces en 1970, cuando se hicieron populares a una y otra orilla del Atl&aacute;ntico con su segundo &aacute;lbum, Paranoid, que crear&iacute;an una de las escuelas m&aacute;s diversas y ricas del rock del siglo XX, el metal, quiz&aacute;s acompa&ntilde;ados, en menor medida por otros ilustres rockeros como Led Zeppelin. Sin la banda de Ozzy y el guitarrista Tony Iommi, es imposible entender movimientos como el <em>heavy metal</em>', pero tampoco estilos como el <em>stoner rock</em>, el metal industrial, el <em>nu metal</em>', el <em>black metal</em>' o ni siquiera el <em>grunge. </em>
    </p><p class="article-text">
        Y para seguir el rastro de estas influencias, nada mejor que destacar las siguientes 10 canciones, que son las que a juicio de este periodista mejor definen la carrera de Ozzy Osbourne, tanto ligado a Black Sabbath como en solitario.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Paranoid</strong></em><strong>, 1970:</strong> Es la canci&oacute;n que les hizo famosos en todo el mundo, con su ritmo acelerado y algo diferente de lo que es el &ldquo;estilo Black Sabbath&rdquo;, m&aacute;s reposado. Su ritmo y su riff de entrada hacen a la canci&oacute;n inconfundible y dar&iacute;an la pauta a seguir a los futuros cachorros del metal m&aacute;s cercano al punk. La revista Rolling Stone la sit&uacute;a en el puesto 250 de las 500 mejores canciones de rock del siglo XX.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>N.I.B</strong></em><strong>, 1970:</strong> La canci&oacute;n pertenece al primer &aacute;lbum de la banda, <em>Black Sabbath</em>, gravado en 1969 pero editado ya en los setenta. Est&aacute; aqu&iacute; por su bajo inicial, m&aacute;s cercano al funk en sus primeros acordes que al rock, pero que inmediatamente da lugar a un guitarreo grueso y distorsionado, lleno de grasa de motor, que definir&iacute;a lo que ser&iacute;a el futuro estilo de la banda. Incluye giros todav&iacute;a del blues y es una perfecta fusi&oacute;n del rock progresivo del momento con el incipiente movimiento que entonces se llam&oacute; &ldquo;rock duro&rdquo; y pronto se rebautizar&iacute;a como metal. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>War Pigs</strong></em><strong>, 1970:</strong> La madre de todas las canciones de Black Sabbath. Perteneciente al &aacute;lbum <em>Paranoid</em>, inicialmente <em>War Pigs</em> iba a dar nombre al disco, pero su letra anti-militarista y anti-guerra del Vietnam la releg&oacute; a un segundo plano. Est&aacute; en ella toda la esencia del rock pesado y grasiento que despu&eacute;s copiar&iacute;an bandas como Kyuss, Queens of the Stone Age, Fu Manchu, Nebula o Acid Kings: riffs y acordes hipn&oacute;ticos que se repiten una y otra vez a medida que la canci&oacute;n se desarrolla. Tambi&eacute;n en ella el baterista Bill Ward define el modo de tocar la bater&iacute;a que primar&iacute;a despu&eacute;s en el g&eacute;nero. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em><strong>Iron Man</strong></em><strong>, 1970:</strong> Otro cl&aacute;sico de la banda recogido en <em>Paranoid</em>. Guitarras potentes y la extra&ntilde;a voz de Ozzy recitando sobre los acordes; no lider&aacute;ndolos sino adapt&aacute;ndose a ellos. 
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        <em><strong>Planet Caravan</strong></em><strong>, 1970:</strong> De nuevo otro tema de <em>Paranoid</em>, su gran obra maestra. En este caso una pieza diferente, m&aacute;s reposada y con claros aromas de psicodelia que da idea de la capacidad y el registro creativo de la banda en aquellos momentos. Ha sido versionada por gente tan insigne como<a href="https://www.youtube.com/watch?v=kWChhdIgT6Q" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> los tejanos Pantera</a>, donde Phill Anselmo se muestra en un registro musical inusual para &eacute;l.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em><strong>Children on the grave</strong></em><strong>, 1971: </strong>Black Sabbath estaban en racha tras sus dos primeros discos y en el tercero, <em>Master of Reallity </em>dieron un paso m&aacute;s sacudi&eacute;ndose la resaca hippy progresiva acelerando los ritmos. Children on the grave, es una excelente muestra de ello con sus acordes de acompa&ntilde;amiento simples y r&aacute;pidos, que de paso definen las l&iacute;neas de guitarra que muchas bandas punk brit&aacute;nicas adoptar&iacute;an cinco a&ntilde;os despu&eacute;s. Pero el grosor del sonido no era el propio del punk, sino del sonido que ya comenzaban a perfilar bandas como Judas Priest, tambi&eacute;n seminales de lo que ser&iacute;a el metal, o los futuros Iron Maiden. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em><strong>Sweed Leaf</strong></em><strong>, 1971:</strong> Otra canci&oacute;n de <em>Master of Reallity</em>  da fe del amor de la banda de Birmingham por las guitarras de altos hornos y la percusi&oacute;n pausada pero contundente. Otra pieza fundacional del metal que a buen seguro comprar&iacute;an numerosas bandas n&oacute;rdicas de los noventa como Turbo Negro, pero tambi&eacute;n otras estadounidenses tan importantes como Soundgarden o Smashing Pumpkins.
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        <em><strong>Crazy Train</strong></em><strong>, 1980</strong>: <em>Blizzard Of Ozz</em> es el &aacute;lbum debut en solitario de Ozzy, grabado en septiembre de 1980 en Inglaterra despu&eacute;s de superar una crisis personal tras su expulsi&oacute;n de Black Sabbath por su adicci&oacute;n al alcohol y las drogas. Es una suerte de resurrecci&oacute;n pop sin olvidar la base <em>heavy</em>, propia de la era musical que se acercaba, en la que bandas del estilo de Aerosmith o incluso algo m&aacute;s tarde Guns N' Roses dominar&iacute;an el panorama del rock duro m&aacute;s popular. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em><strong>No more tears</strong></em><strong>, 1991: </strong>El &aacute;lbum hom&oacute;nimo de 1991, cuando Ozzy ya era una leyenda para millones de metaleros, muestra su evoluci&oacute;n hacia estilos m&aacute;s contempor&aacute;neos, siempre buscando un cierto &eacute;xito de p&uacute;blico, pero sin olvidar jam&aacute;s la matriz de sonido que le caracteriz&oacute; en vida. Gente como Trent Reznor, de Nine Hinch Nails, o Marilin Manson seguro que la han o&iacute;do muchas veces. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em><strong>Mr Crowley</strong></em><strong>, 1991:</strong> Para terminar, otro tema del disco Blizzard of Ozz que es toda una declaraci&oacute;n de principios sat&aacute;nicos y un homenaje al creador del satanismo <span class="highlight" style="--color:transparent;">Aleister Crowley. Destacar la peculiar versi&oacute;n que la banda de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>death metal</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> Craddle of Filth hace de ella. </span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/10-mejores-canciones-compuso-canto-ozzy-osbourne-black-sabbath_1_12485056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jul 2025 08:50:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las 10 mejores canciones que compuso y cantó Ozzy Osbourne (con y sin Black Sabbath)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Heavy metal,Rock,Punk,Música independiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Thurston Moore, fundador de Sonic Youth: "Los artistas no alzan la voz por miedo al control fascista que se está imponiendo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/thurston-moore-cofundador-banda-sonic-youth-panorama-musica-deprimente-cat_1_12438182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdeff3ca-97d5-4083-95b8-2d5bb78a268c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Thurston Moore, fundador de Sonic Youth: &quot;Los artistas no alzan la voz por miedo al control fascista que se está imponiendo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico estadounidense, uno de los guitarristas más influyentes de la historia del rock, publica 'Sonic Life', un libro autobiográfico donde relata los años de la explosión de la escena musical de EEUU</p><p class="subtitle">Maurice Pialat, el cineasta desconocido en España que logró la Palma de Oro más polémica de la historia
</p></div><p class="article-text">
        Thurston Moore (Coral Gables, Florida, 25 de julio de 1958) es, sin duda, uno de los m&uacute;sicos de rock m&aacute;s influyentes del &uacute;ltimo cuarto del siglo XX y principios del XXI. De hecho, la revista Rolling Stone lo sit&uacute;a como uno de los 100 guitarristas m&aacute;s importantes de la historia del rock. Con la banda que creara en 1981 junto a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/kim-gordon-artista-pionera-sonic-youth-aporto-cuota-igualdad-rock-alternativo_1_11230193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su entonces pareja, Kim Gordon</a>, y el guitarrista Lee Ranaldo, y a la que &eacute;l bautiz&oacute; como Sonic Youth, sent&oacute; las bases de movimientos musicales posteriores tan fundamentales como el indie rock o el grunge. 
    </p><p class="article-text">
        Su estilo, adscrito a la no wave y experimental, sucio, ruidoso, mestizo del hardcore de ambas costas y<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/vox-apropiarse-punk_129_10152113.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> heredero del proto punk</a> de formaciones setenteras como los Ramones, los New York Dolls o, sobre todo, los Stooges de Iggy Pop y los MC5 de Wayne Kramer y Fred &ldquo;Sonic&rdquo; Smith, fue como un taladro que revent&oacute; las costuras del rock cl&aacute;sico que hab&iacute;an apuntalado leyendas como Neil Young o Jimmy Page de Led Zeppelin. Gracias a Sonic Youth, y otros pioneros del noise rock como Dinosaur Jr, Pixies o Pavement, la m&uacute;sica anglosajona tuvo a medidos de los noventa una nueva bocanada de ox&iacute;geno para sobrevivir al auge del pop electr&oacute;nico y la m&uacute;sica de baile. 
    </p><p class="article-text">
        Moore publica ahora una detallada y reveladora autobiograf&iacute;a bajo el t&iacute;tulo de <a href="https://editorialcontra.com/producto/sonic-life-thurston-moore/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sonic Life</em></a> (Contra Ediciones, 2025) en la que describe la vida del ambiente bohemio neoyorkino, y posteriormente angelino, desde finales de los setenta, cuando el punk y el hip hop se consolidan como los estilos hegem&oacute;nicos de las calles de Manhattan y el Bronx. 
    </p><p class="article-text">
        Con gran precisi&oacute;n en el recuerdo, Moore explica casi paso por paso su periplo desde Connecticut hasta el Village neoyorkino, que a finales de los 70 era una de las zonas m&aacute;s degradadas y peligrosas de Estados Unidos. Detalla las duras condiciones de vida de la mayor&iacute;a de artistas con los que se relacionaba &ndash;nombres como Arto Lindsay, John Lurie, Jim Jarmusch, Jean Michel Basquiat o Keith Haring&ndash; pero tambi&eacute;n el vigor y la vitalidad que ten&iacute;a la escena del rock alternativo de aquellos a&ntilde;os. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f8517df4-da1b-4761-98c0-4124d06bec4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Con el mismo estilo de memoria casi fotogr&aacute;fica nos cuenta despu&eacute;s el despegue de Sonic Youth y el contacto con la movida del hardcore en Los &Aacute;ngeles y en Washington D.C., tratando a leyendas como Ian Mackaye (Fugazi) o Henry Rollings (Black Flag). Y finalmente, ya en los d&iacute;as en que Sonic Youth es una banda consagrada, Moore nos relata las giras con Iggy Pop o Neil Young, pero tambi&eacute;n con Nirvana, Soundgarden o Mudhoney, esencia del grunge de Seattle. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro tiene un gran nivel de documentaci&oacute;n, &iquest;llev&oacute; un diario durante todos estos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues la verdad es que no he llevado nunca un diario, pero s&iacute; he guardado mucho material de nuestros viajes que era en apariencia intrascendente, como billetes, facturas de hotel, tickets de sitios donde toc&aacute;bamos y cosas as&iacute;. Sol&iacute;a meterlo en cajas por giras o por el disco al que correspond&iacute;a la actuaci&oacute;n. Lee [Ranaldo] s&iacute; que llevaba un diario de todo a principios de los 80 y se los ped&iacute; prestados; me ayudaron mucho. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En nuestros primeros diez años tuvimos que dormir en casas de amigos en las giras, comer canapés de los caterings y alternar la música con trabajos de mala muerte. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Luego he realizado una tarea de recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n bastante ingente, acudiendo a bibliotecas aqu&iacute; en Londres, donde llevo a&ntilde;os residiendo, y fotocopiando ejemplares de antiguos diarios y revistas. Luego he metido toda la informaci&oacute;n en archivos por a&ntilde;os y as&iacute; he ido reconstruyendo para dotar de contexto a lo que recordaba. Tampoco he querido hacer algo con sumo detalle, como si fuera un historiador, pero s&iacute; que he querido que <em>Sonic Life</em> fuera una conversaci&oacute;n coherente y fiel. La verdad es que me he tirado casi tres a&ntilde;os para informarme, pero podr&iacute;a haber estado diez tranquilamente, porque son 30 a&ntilde;os de carrera [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>Intuyo que si usted no hubiera sido m&uacute;sico, le habr&iacute;a gustado ser periodista musical o algo similar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya lo creo. De hecho, en los pocos a&ntilde;os que estudi&eacute; en la universidad anduve metido en las revistas mi colegio universitario y escrib&iacute;a de mis &iacute;dolos de entonces, que eran Patty Smith, Lou Reed, Neil Young o Iggy Pop, algo que en los setenta sonaba muy raro porque no eran artistas de masas. Recuerdo que me ofrecieron escribir de deportes en lugar de hacerlo sobre esos bichos raros y me negu&eacute;. Yo quer&iacute;a ser como Lester Bangs, periodista y m&uacute;sico a la vez. Y al final salt&eacute; a la m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mucha gente puede pensar que Sonic Youth es un grupo de estrellas del rock a tenor de la fama que alcanz&oacute;, pero en el libro explica que su vida era bastante austera y los ingresos no eran grandes. &iquest;Es com&uacute;n esta situaci&oacute;n en muchos m&uacute;sicos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. Nosotros en nuestros primeros diez a&ntilde;os tuvimos que dormir en casas de amigos en las giras, comer canap&eacute;s de los caterings y alternar la m&uacute;sica con trabajos de mala muerte. Luego en los noventa llegamos a un punto que empezamos a vivir de Sonic Youth, pero vamos, nada de aviones, mansiones y todo eso. Tambi&eacute;n he de reconocer que jam&aacute;s lo pretendimos, siempre que pudimos evitamos a las discogr&aacute;ficas <em>majors </em>[grandes] y el <em>mainstream</em>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como grupo, ejemplificamos la idea de que se puede crear algo completamente único, a partir de las nociones atípicas de la cultura, pero respetando la tradición</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero fueron una de las primeras bandas alternativas en tener un v&iacute;deo en MTV...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cierto, pero no fue una relaci&oacute;n fluida o cordial; ellos nos consideraban &aacute;ridos y nosotros a ellos un instrumento puramente comercial. Por ejemplo, el v&iacute;deo de la canci&oacute;n <em>Cool Thing</em>, del disco <em>Goo</em>, lo hicimos espec&iacute;ficamente para que pudiera salir en MTV, pero se negaron a mostrarlo. Al final lo mostraron una o dos veces, y luego o&iacute;mos que los directores dijeron: &ldquo;No queremos mostrar este video. Esta banda es demasiado... Es demasiado rara, &iquest;sabes? Y hay algo en este video que no... no es nuestra est&eacute;tica&rdquo;. Ah&iacute; termin&oacute; nuestra relaci&oacute;n con MTV.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; siente al mirar atr&aacute;s y ver que crearon un grupo de gran influencia en el rock indie de los 90 y la primera d&eacute;cada del siglo XXI? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A decir verdad, me encanta esa sensaci&oacute;n. Creo que si hay algo a lo que puedo aspirar en mi vida es a tener ese reconocimiento, ser influyente. Nosotros representamos una liberaci&oacute;n total de expectativas. En la industria musical siempre nos presentamos como un desaf&iacute;o a la noci&oacute;n estandarizada de lo que puede ser la m&uacute;sica pop o el rock, incluso en el contexto del punk rock o el post-punk. 
    </p><p class="article-text">
        Y creo que ejemplificamos este tipo de democracia creativa de cuatro o cinco personas en el escenario, trabajando de una manera que implicaba medidas poco ortodoxas y experimentaba con afinaciones, con la estructura de las canciones, con una presentaci&oacute;n pol&iacute;ticamente vocal, expresando el poder pol&iacute;tico de la alegr&iacute;a, el poder pol&iacute;tico del intelecto y abrazando la idea de la exclusividad pero tambi&eacute;n de la inclusividad. 
    </p><p class="article-text">
        Nos dimos cuenta de que, como grupo, ejemplificamos la idea de que se puede crear algo completamente &uacute;nico, a partir de las nociones at&iacute;picas de la cultura, pero respetando la tradici&oacute;n. Este respeto por la tradici&oacute;n y la aceptaci&oacute;n de la experimentaci&oacute;n dentro de ella son los factores que influyeron a Sonic Youth.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Kim Gordon, Lee Ranaldo, Steve Shelley y Thurston Moore en 1987 en el vestuario de City Gardens de Nueva Jersey.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las bandas sobre las que cree que m&aacute;s ha influido Sonic Youth? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que Radiohead tom&oacute; mucho de lo que hac&iacute;amos por aquel entonces, porque empezaron como una banda de pop bastante directa, con un toque grunge, pero pude ver que les interesaba m&aacute;s lo que hac&iacute;a una banda como Sonic Youth con la m&uacute;sica de guitarra experimental. Y lo incorporaron a aspectos de su sonido. Pero no &eacute;ramos los &uacute;nicos, tambi&eacute;n trabajamos simult&aacute;neamente con mucha gente que trabajaba en la misma l&iacute;nea, como Birthday Party, donde estaban Nick Cave y Rowland S. Howart, o los alemanes Einst&uuml;rzende Neubauten, los Butthole Surfers y los Meat Puppets. Tambi&eacute;n los Pixies pueden considerarse m&aacute;s o menos contempor&aacute;neos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y Nirvana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, Nirvana eran amigos. Tocamos con ellos en varias giras cuando no eran conocidos, pero por edad, sin duda, les influenciamos. Recuerdo que despu&eacute;s de que saliera <em>Nevermind,</em> estaban dando un concierto en Nueva York y Kurt se acerc&oacute; a m&iacute; en los camerinos y me dijo: &ldquo;Nuestro pr&oacute;ximo disco ser&aacute; m&aacute;s como vosotros&rdquo;. Fue algo genial. Es lo que te dec&iacute;a antes: si Kurt Cobain te dice esto es que lo que has hecho con Sonic Youth ha merecido la pena.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recuerdo que después de que salió Never Mind, estaban dando un concierto en Nueva York y Kurt se acercó a mí en los camerínos y me dijo: &quot;Nuestro próximo disco será más como vosotros&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podemos so&ntilde;ar con una futura reuni&oacute;n de Sonic Youth o es imposible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que no tengo tiempo para eso... [risas] Creo que Sonic Youth ha tenido una buena carrera, eso es seguro, pero de ah&iacute; a resucitarlo... No siento que tenga los minutos para ello porque estoy ocupado escribiendo y componiendo m&uacute;sica nueva para la movida que hago ahora. Adem&aacute;s, ser&iacute;a un asunto muy serio, llevar&iacute;a un par de a&ntilde;os m&aacute;s o menos levantar el proyecto y supondr&iacute;a alejarme de mi actual vida, cosa que no estoy dispuesto a hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los festivales como el Primavera Sound apenas tocan unas pocas bandas de rock de la escuela alternativa. &iquest;Ha muerto el rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puedo decirte ahora mismo un mont&oacute;n de bandas j&oacute;venes de rock, tal como lo entendemos, que merece la pena escuchar. El rock est&aacute; en forma. Otra cosa es que me hables del mainstream que contrata ahora el Primavera Sound: grandes nombres, grandes escenarios, grandes montajes y una m&uacute;sica que no deja de ser la que siempre incluye la MTV...
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si el Primavera quiere volver a tener la filosofía de sus inicios, que me llamen y les paso ahora mismo un centenar de bandas de rock de primer orden</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que comprender que estos festivales tan grandes tienen que atraer una gran cantidad de gente para ser rentables; pagar los sueldos, pagar a los artistas, los transportes, etc. Es un negocio muy grande que precisa de nombres como Charlie XCX o Sabrina Carpenter porque hacen de im&aacute;n. De lo contrario, no son viables. Pero, oye, si el Primavera quiere volver a tener la filosof&iacute;a de sus inicios, que me llamen y les paso ahora mismo un mail con un centenar de bandas de rock de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enfatiza en </strong><em><strong>Sonic Life</strong></em><strong> la actitud de izquierdas y de protesta ante el mandato de Bush padre que se viv&iacute;a en los 90 en el mundo del rock, en especial por la primera invasi&oacute;n de Irak. &iquest;Por qu&eacute; hoy en d&iacute;a los m&uacute;sicos j&oacute;venes ya no se meten en pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy los artistas tienen pavor a criticar en voz alta a los gobiernos por miedo a que les impidan actuar y les arrebaten su medio de vida. Sabrina Carpenter o Charli XCX no dicen nada en el escenario y es l&oacute;gico. Es un miedo al control fascista que se est&aacute; imponiendo en todos lados. Lo hemos visto recientemente con Kneecap, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/kneecap-convierte-sala-apolo-olla-presion-genocidio-palestino-cierre-primavera-sound-2025_1_12367395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encausados por denunciar el genocidio</a> cruel que Israel est&aacute; llevando a cabo en Gaza. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo sigo diciendo lo que pienso en redes sociales, no me callo, pero tengo a mi hija en Estados Unidos y si quiero ir a verla debo poder entrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y si esto pasa en el Reino Unido, ni te cuento en Estados Unidos... Entonces, si el resto de artistas ven que te pasa esto, es l&oacute;gico que se asusten, porque viven de esto ellos y los que les rodean. Yo la verdad es que sigo diciendo lo que pienso en redes sociales, no me callo, pero claro, tengo a mi hija en Estados Unidos y si quiero ir a verla debo poder entrar. Y las noticias de que Trump mira los comentarios en redes de los estudiantes extranjeros me inquietan... Tal vez ma&ntilde;ana sea yo el vetado, pero, por el momento, prefiero no callarme. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, discrepo de sus memorias en la valoraci&oacute;n que hace del disco LAMF de los Heartbreakers de Johnny Thunders, pero tambi&eacute;n le agradezco que mencione el </strong><em><strong>War Pigs</strong></em><strong> de Black Sabbath, porque para m&iacute; es la canci&oacute;n que define lo que ser&aacute; despu&eacute;s el metal m&aacute;s alternativo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno [risas], Tienes raz&oacute;n en que LAMF es un disco que escuchado con perspectiva y sin la producci&oacute;n que le metieron, si escuchas las demos, tiene un aire mucho m&aacute;s interesante, con canciones muy notables. En cuando a <em>War Pigs</em> es cierto que es una canci&oacute;n important&iacute;sima e innovadora en su momento. Nosotros grabamos un cover en una cinta, pero no la llevamos al disco, no obstante sol&iacute;amos tocarla en muchos conciertos. Recuerdo que la pe&ntilde;a se quedaba alucinando, rollo: &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo pod&eacute;is tocar esta mierda antigua!&rdquo;. Pero a nosotros nos encantaba tocarla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/thurston-moore-cofundador-banda-sonic-youth-panorama-musica-deprimente-cat_1_12438182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jul 2025 18:13:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Thurston Moore, fundador de Sonic Youth: "Los artistas no alzan la voz por miedo al control fascista que se está imponiendo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock,Industria musical,Biografías,Punk,Música independiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las "tropelías" de Alice Bag, la chicana que reivindica que el punk de Los Ángeles también fue latino y queer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/tropelias-alice-bag-punk-chicana-reivindica-punk-angeles-latino-queer_1_12361512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/018db9fe-5045-4242-a305-32c22f6ab649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las &quot;tropelías&quot; de Alice Bag, la chicana que reivindica que el punk de Los Ángeles también fue latino y queer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante de Bags, una de las primeras bandas de su género en California, ha escrito su biografía bajo el título 'Violence Girl'</p><p class="subtitle">La historia de 4AD, el sello inglés que descubrió a Bauhaus, Nick Cave, Cocteau Twins y Pixies
</p></div><p class="article-text">
        Se llama Alicia Armend&aacute;riz, pero el primer grupo en el que toc&oacute; decidi&oacute; presentarse en p&uacute;blico con bolsas cubri&eacute;ndoles la cabeza, as&iacute; que es conocida como Alice Bag. The Bags fue una de las primeras bandas punk de Los &Aacute;ngeles, una historia que est&aacute; contada con detalle en el libro <em>Violence Girl </em>(Liburuak, con traducci&oacute;n de Dolores M&eacute;ndez), cuya versi&oacute;n en castellano acaba de llegar a las tiendas.
    </p><p class="article-text">
        No se puede entender el punk californiano sin la aportaci&oacute;n de los m&uacute;sicos latinos: The Zeros, The Plugz, The Brat, The Nuns; incluso la primera formaci&oacute;n de The Go-Go's cont&oacute; con m&uacute;sicos de ascendencia chicana. Lo mismo ocurri&oacute; con The Bags, formaci&oacute;n que, a pesar de tener una importante presencia en la escena local, solamente dej&oacute; un sencillo para la posteridad<em> (Survive, </em>1978). No obstante, de sus filas surgieron Rob Ritter, Terry Graham y Patricia Morrison, que despu&eacute;s pasaron por The Gun Club y, en el caso de Morrison, tambi&eacute;n por The Sisters Of Mercy.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos cuantos a&ntilde;os, la cofundadora y cantante de The Bags public&oacute; sus memorias bajo el subt&iacute;tulo: <em>Historia de una punk chicana. </em>El libro cuenta sin tapujos ni maquillaje la infancia, juventud y primeros a&ntilde;os de carrera de su autora. &ldquo;Cuando escrib&iacute; este libro lo hice pensando en mis hijas, mi marido, en las j&oacute;venes que conozco, no quer&iacute;a dejar de contar mis tropiezos y c&oacute;mo consegu&iacute; superarlos&rdquo;, explica Alice Bag por videollamada desde su casa angelina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Alicia Armend&aacute;riz naci&oacute; en Los &Aacute;ngeles en 1958, hija de padres chicanos que se establecieron en Estados Unidos y adoptaron el ingl&eacute;s como lengua principal. A pesar de eso, se expresa perfectamente en castellano, aunque se excusa por su falta de soltura. Y tiene muy presentes sus ra&iacute;ces espa&ntilde;olas. Hace un par de a&ntilde;os hizo un viaje por Espa&ntilde;a para conocer mejor Navarra, la tierra de sus antepasados.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Empez&oacute; haciendo punk al estilo anglosaj&oacute;n, pero las influencias de su ni&ntilde;ez siempre estuvieron ah&iacute;. En su casa sonaban Teen Tops y Enrique Guzm&aacute;n, Pedro Infante y Jos&eacute; Alfredo Jim&eacute;nez. Antes de quedar fascinada por m&uacute;sicos de rock de sexualidad indeterminada, como Elton John y Freddie Mercury, Alice ya estaba prendada de Sara Montiel. &ldquo;Me gustaban Raphael y Roc&iacute;o D&uacute;rcal. Pero de Sarita Montiel estaba enamorada, aunque entonces no lo sab&iacute;a. Para m&iacute; siempre ser&aacute; una diosa. Su belleza, su personalidad. La veo en el cielo, cantando tan sexy&rdquo;. Es por ese motivo que el hallazgo del glam fue toda una epifan&iacute;a. &ldquo;Descubr&iacute; a Bowie justo cuando empezaba a cuestionarme a m&iacute; misma. Pensaba que algo estaba mal, que ten&iacute;a que elegir entre una cosa u otra. Entonces vi una entrevista en la que Bowie se declaraba bisexual y eso me abri&oacute; el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ya se ha dicho, los chicanos tuvieron importancia en la primera escena punk angelina. Lo mismo puede decirse de la gente <em>queer </em>y las mujeres. Alice recuerda la escena punk de Los &Aacute;ngeles como algo abierto a eso que hoy llamamos inclusi&oacute;n y diversidad. &ldquo;Nadie te preguntaba c&oacute;mo eras, nadie te miraba raro. Los que destacaban eran quienes ten&iacute;an prejuicios anticuados. Aquel entorno te empujaba a afrontar nuevos temas, a tener discusiones en las que intercambiaban ideas creativas, pero tambi&eacute;n filos&oacute;ficas e incluso religiosas. No juzg&aacute;bamos a la gente. Lo &uacute;nico que no encajaba bien con nuestro estilo de vida era la rigidez&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Aunque para Alice Bag el punk neoyorquino fue m&aacute;s bien la antesala del concepto real del punk, tambi&eacute;n tuvo su impacto en chicas como ella. &ldquo;Mi amiga Marlene [con la que form&oacute; su primer grupo, Femme Fatale] le escrib&iacute;a a Cherry Vanilla, una actriz y cantante que adem&aacute;s trabaj&oacute; con Bowie llev&aacute;ndole la prensa. Era una mujer muy inteligente a la que se conoc&iacute;a m&aacute;s por su sexualidad y por c&oacute;mo eligi&oacute; vivirla, que por su trabajo. Escribi&oacute; un poema en la revista <em>Creem </em>en el que mandaba a la mierda a todos esos rockeros que se la acercaban solo para convertirla en una simple chupadora de pollas. Era mucho m&aacute;s que eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran referente neoyorquino fue, c&oacute;mo no, Patti Smith. &ldquo;Ella no era ni glam ni punk, estaba justo en medio de ambas corrientes. Aparece en el 75, justo cuando empieza a cambiar la m&uacute;sica, todo energ&iacute;a y magnetismo. Ten&iacute;a un carisma animal que provocaba una atracci&oacute;n muy b&aacute;sica. Aparec&iacute;a en el escenario y de inmediato la sent&iacute;as en tu cuerpo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Otro factor fundamental para diferenciar la nueva m&uacute;sica del cambio de las costas Este y Oeste, era el aspecto esc&eacute;nico. Hollywood era el eje sobre el cual giraba Los &Aacute;ngeles. El sue&ntilde;o de la fama y el estrellato &mdash;y la frustraci&oacute;n al no poder alcanzar ambos&mdash;, la est&eacute;tica que proven&iacute;an de las grandes estrellas y de las viejas pel&iacute;culas tambi&eacute;n se filtraron en la m&uacute;sica de aquellas j&oacute;venes bandas. &ldquo;Aqu&iacute; el arte visual fue muy importante, la puesta en escena. Ten&iacute;amos a The Screamers, que era un grupo al que ten&iacute;as que ver en directo. Y a The Weirdos, estudiantes de arte cuyos conciertos eran pura imagen. Eran m&aacute;s que m&uacute;sica, era c&oacute;mo vest&iacute;an, las escenograf&iacute;as. Nueva York me parec&iacute;a m&aacute;s oscuro, mucho m&aacute;s serio. Los &Aacute;ngeles era m&aacute;s ca&oacute;tico y con m&aacute;s sentido del humor. La madre de Craig [Lee, miembro de The Bags] fue actriz y luego produjo <em>Plan 9 From Outer Space </em>de Ed Wood. Y la madre de Dick y John Stenny, de los Weirdos, hab&iacute;a actuado en Willy Wonka. Supongo que el ambiente de los rodajes y los estudios tambi&eacute;n impregn&oacute; lo que hac&iacute;amos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/09ddc111-ce25-4eb3-b8e4-e422f4db8f30_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Alice presume de ser una jubilada que puede levantarse a la hora que la apetezca, pero eso no significa que est&eacute; inactiva. Es una reconocida activista por los derechos LGTBIQA+ y de los latinos que no ha dejado de hacer m&uacute;sica. Despu&eacute;s de The Bags, Castration Squad y Cholita llegaron discos en solitario, as&iacute; como dos libros. El segundo de ellos, <em>Pipe Bomb For The Soul</em>, recoge su experiencia como maestra en Nicaragua durante 1986. &ldquo;Me dediqu&eacute; a la ense&ntilde;anza en Los &Aacute;ngeles, pero segu&iacute;a tocando en grupos. Uno de los conciertos que di fue para recaudar fondos para un comit&eacute; solidario con El Salvador. Poco a poco fui conociendo la realidad de aquellos pa&iacute;ses y me fui politizando m&aacute;s. Entonces le&iacute; <em>Pedagog&iacute;a del oprimido</em>, de Pablo Freire, que explica lo que ocurre cuando no se ense&ntilde;a a un pueblo a pensar por s&iacute; mismo, cuando solamente les das a los ni&ntilde;os los datos que respaldan las estructuras de poder que ya est&aacute;n funcionando. As&iacute; lo &uacute;nico que haces es reforzar el<em> statu quo</em>. Aquella experiencia fue emocionante porque quer&iacute;a dar con la mejor manera de ense&ntilde;ar a mis ni&ntilde;os y a la vez, aprender algo de todo aquello. Creo que fui yo la que m&aacute;s se benefici&oacute; de aquel intercambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte de su actividad art&iacute;stica actual la comparte con Kid Congo Powers, otros de esos chicanos que jug&oacute; un papel importante en la m&uacute;sica del momento. Toc&oacute; con Gun Club, The Cramps y Nick Cave. Desde hace tiempo graba junto a The Pink Monkey Birds y <a href="https://liburuak.org/producto/kid-congo-powers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n tiene sus memorias traducidas en Liburuak</a>: <em>Ese vicio delicioso</em>. De hecho, fue &eacute;l quien recomend&oacute; a la editorial que publicara las de su amiga Alice. Juanita &amp; Juan &ndash;sacado de la letra de <em>Baby&rsquo;s On Fire, </em>de Brian Eno&mdash; es el nombre del d&uacute;o con el que ambos andan actuando y grabando desde hace un tiempo. &ldquo;Kid y yo compartimos sello, as&iacute; que nuestra discogr&aacute;fica nos propuso grabar juntos un tema para la serie <em>The Resort</em>. Terminamos apareciendo en ella y lo pasamos tan bien que decidimos seguir haciendo canciones. Hace poco teloneamos a Jack White. Yo pens&eacute; que sus fans nos iban a lanzar fruta, que nos iban a odiar, pero nos dijeron cosas muy bonitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo siguiente que oiremos de ella ser&aacute; en un disco del grupo punk hardcore trans &mdash;la etiqueta es de ellos&mdash; Trap Girl, a cuya cantante define Alice Bag como un h&iacute;brido &ldquo;entre Ronnie Spector y Darby Crash&rdquo;, cantante de los Germs, otra de las bandas fundacionales del punk angelino, y gran amigo hasta su muerte en 1980. Al final, Alice resulta ser una jubilada con mucha actividad. &ldquo;Recomiendo que se hagan viejos y no dejen de perder el hambre por la vida y las nuevas experiencias&rdquo;, dice a modo de despedida esta rebelde que, tan solo unos minutos antes, al hablar de las tropel&iacute;as que est&aacute; cometiendo Trump, dec&iacute;a esto: &ldquo;Es rid&iacute;culo porque no conoce los l&iacute;mites, pero tambi&eacute;n da miedo. Y el miedo es el mejor est&iacute;mulo para pasar a la acci&oacute;n. Este hombre no va a parar, as&iacute; que tenemos que pararlo nosotros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/tropelias-alice-bag-punk-chicana-reivindica-punk-angeles-latino-queer_1_12361512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jun 2025 20:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las "tropelías" de Alice Bag, la chicana que reivindica que el punk de Los Ángeles también fue latino y queer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punk,Los Ángeles,California,Ensayos,Biografías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Samesugas, la banda que ilustra la resistencia gallega punk & roll: “Nuestro mayor mérito es aguantar 25 años juntos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/samesugas-banda-ilustra-resistencia-gallega-punk-roll-mayor-merito-aguantar-25-anos_1_12358347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59b8c7c6-14de-4551-83a2-ca8299c417ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Samesugas, la banda que ilustra la resistencia gallega punk &amp; roll: “Nuestro mayor mérito es aguantar 25 años juntos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo compostelano publica su cuarto disco de larga duración, el apocalíptico 'White Fire', sin ceder intensidad eléctrica ni octanaje guitarrero y defiende la vigencia de los circuitos musicales subterráneos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Ayatollah, la pirola y otras cantigas punk de escarnio y maldecir: un libro repasa el primer disco de Siniestro Total </p></div><p class="article-text">
        Por debajo de la superficie brillante del mercado musical existen otros mundos. Escenas aut&oacute;nomas, circuitos subterr&aacute;neos, parroquias de fieles irreductibles, gente que toca lo que le gusta para otra gente a la que le gusta, m&uacute;sicos que no atienden &uacute;nicamente a la l&oacute;gica del comercio. Samesugas, la banda fundada en Santiago de Compostela hace un cuarto de siglo, ilustra un sector de esa resistencia, la del punk &amp; roll, intensidad el&eacute;ctrica, alto octanaje guitarrero. Ahora publica el apocal&iacute;ptico <em>White Fire</em>, su cuarto disco de larga duraci&oacute;n en una discograf&iacute;a cantada en ingl&eacute;s con incursiones en el gallego y abundante en colaboraciones y sencillos. &ldquo;Nuestro mayor m&eacute;rito es aguantar juntos 25 a&ntilde;os&rdquo;, asegura a elDiario.es, sin asomo de iron&iacute;a, Alberte Leis, su bajista.
    </p><p class="article-text">
        El factor humano. No es asunto menor cuando se trata de un cuarteto de personas que comparten dedicaci&oacute;n desde 1999, desde 2000 con el actual bater&iacute;a, Ram&oacute;n R&uacute;a. La formaci&oacute;n la completan Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a a la voz y guitarra y &Aacute;lex Garc&iacute;a a la guitarra. &ldquo;No tenemos ning&uacute;n truco. Supongo que consiste en tener paciencia, porque todos tenemos nuestras cosas&rdquo;, dice divertido, &ldquo;y tambi&eacute;n ayuda no depender de tremenda actividad. La m&uacute;sica es nuestra pasi&oacute;n, pero no nuestro medio de vida&rdquo;. Una pasi&oacute;n, en cualquier caso, que los ha conducido a facturar s&oacute;lido punk rock, de ese que se asienta m&aacute;s en los pioneros de Detroit o Australia que en los imperdibles de Londres. <a href="https://lixourbano.bandcamp.com/album/white-fire" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">White Fire (Lixo Urbano, 2025) lo ratifica</a> al mismo tiempo que registra cierta y sutil evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s me cost&oacute; fue abrirme a esos medios tiempos&rdquo; que pueblan el nuevo disco, confiesa Leis. Su primer proyecto, Dirty Barriguitas, fue en los 90 uno de los estandartes del <em>hardcore</em> gallego, junto a Fame Neghra -de la que proceden R&uacute;a y &Aacute;lex Garc&iacute;a-, Mol o N&eacute;boa. Y esa pr&aacute;ctica acelerada del punk acab&oacute; col&aacute;ndose en Samesugas, sobre todo en los inicios: su diez pulgadas <em>Machine in your brain</em> (2003, reeditado y ampliado al a&ntilde;o siguiente). El rastro <em>hardcore</em> persiste en su &uacute;ltimo disco -la canci&oacute;n <em>Last night on earth</em>- pero al lado de temas lentos y agresivos, como el titular o el que parad&oacute;jicamente lo abre, <em>It's over</em>. Los New Christs -australianos, liderados por Rob Younger- del tot&eacute;mico, oscuro <em>Distemper</em> (1989) no andan lejos. &ldquo;Es un piropo, el rock australiano es una de nuestras influencias m&aacute;s constantes, AC/DC, Radio Birdman o Hard Ons, a los que versionamos&rdquo; se&ntilde;ala, &ldquo;aunque en este caso tambi&eacute;n veo a Neil Young&rdquo;. Ser&aacute; eso que algunos denominaron, al referirse a <em>White Fire</em>, madurez, a&ntilde;ade. Que tard&oacute; 14 a&ntilde;os en llegar. El disco, sobre la madurez, entre risas, no opina.
    </p><h2 class="article-text">La amalgama 'samesuga': punk, rock&amp;roll sucio, garage o power pop</h2><p class="article-text">
        De 2011 data su elep&eacute; anterior, <em>They are out there</em>. &iquest;Por qu&eacute; un silencio tan prolongado? &ldquo;Pasaron muchas cosas, pero nunca dejamos de ensayar ni de dar conciertos. Despu&eacute;s de <em>They are out here</em> hab&iacute;amos grabado nuevo material en Bonham [estudios de A Coru&ntilde;a]. No est&aacute;bamos convencidos y se eterniz&oacute;. Vino la covid y qued&oacute; pendiente el disco&rdquo;, relata. No solo hubo ensayos y bolos, por cierto: colaboraciones como el single de versiones <em>rockabilly</em> con Willie Succo Brother, su participaci&oacute;n junto a Espi&ntilde;o en un homenaje a los veteranos Ruxe Ruxe o la <em>performance</em> con la artista catalana Laia Estruch ocupaban el tiempo. &ldquo;Hace un par de a&ntilde;os juntamos cinco canciones y nos dijimos 'hay que acabar el disco'. Pero no somos un grupo que lo tengamos todo cuadriculado o pensemos una estrategia&rdquo;, afirma. De hecho, tampoco <em>White Fire</em> y su tono del fin de los tiempos no result&oacute; algo premeditado.
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        &ldquo;No pretend&iacute;a ser un trabajo conceptual, ni mucho menos. Adem&aacute;s, ninguno de nosotros es un escritor&rdquo;, argumenta Leis, &ldquo;una vez que acabamos, s&iacute; que vimos que las canciones tienen un fondo apocal&iacute;ptico. Son los tiempos, tras la pandemia, no s&eacute; si estamos ante el fin del capitalismo...&rdquo;. En el videoclip de <em>White Fire</em>, la canci&oacute;n, firmado por Playboy Navigatore y Furrinheira, le explota la cabeza a un avatar de Donald Trump. Y, a la vez, ese fuego blanco del t&iacute;tulo indica cierta renovaci&oacute;n psicod&eacute;lica, subraya el bajista. De ese g&eacute;nero, rock derivativo e improvisado, no hay mucho en los surcos de <em>White Fire</em>, pero s&iacute; esa particular amalgama <em>samesuga</em> -sanguijuela en castellano- de punk, rock&amp;roll sucio, garage o power pop contundente -el tema <em>Hard to pretend</em>. Todo bajo una magn&iacute;fica producci&oacute;n realista y con una versi&oacute;n de los legendarios Wipers como cierre, <em>Messenger</em>. Lo presentaron en su ciudad de fundaci&oacute;n y residencia, Santiago de Compostela, el pasado 31 de mayo, en la Sala Capitol. Ahora lo rodar&aacute;n por Porto o Barreiro, en Portugal, Lal&iacute;n (Pontevedra) o Boiro (A Coru&ntilde;a). El circuito para las guitarras inflamadas todav&iacute;a existe. Contra todo pron&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Internet lo cambi&oacute; todo. Cuando los integrantes de Samesugas subieron por primera vez a un escenario con sus bandas anteriores, la comunicaci&oacute;n en la escena punk y <em>hardcore</em> la vertebraban los fanzines y el correo postal. Ya no, claro. Pero el c&iacute;rculo de contactos y amigos de Samesugas surgi&oacute; entonces. &ldquo;Mantenemos grandes amigos en Catalunya, en Euskadi, en Argentina, donde publicamos el disco compartido con Marcelo Pocavida &amp; The Viagra Boys (2008). El circuito <em>underground</em> sigue vivo como siempre&rdquo;, asegura. Y eso que, efectivamente, los tiempos han cambiado. Y de qu&eacute; manera. &ldquo;Cuando empez&aacute;bamos, el rock, y algo menos el rap, era la m&uacute;sica de los j&oacute;venes. Eso cambi&oacute;, obviamente, y la gente m&aacute;s joven ya no lo consume&rdquo;, aduce Leis, &ldquo;aunque al concierto de la Capitol vino mucha chavalada de 20 a&ntilde;os. Nos sorprendi&oacute;. Antes no nos sorprend&iacute;a, pero es que lo normal en nuestras actuaciones es que el p&uacute;blico ronde los 40 a&ntilde;os. Como banda no nos preocupa, nos gusta lo que hacemos y vamos a seguir haci&eacute;ndolo&rdquo;. Un cuarto de siglo despu&eacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/samesugas-banda-ilustra-resistencia-gallega-punk-roll-mayor-merito-aguantar-25-anos_1_12358347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jun 2025 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Samesugas, la banda que ilustra la resistencia gallega punk & roll: “Nuestro mayor mérito es aguantar 25 años juntos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Cultura,Música,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a montar un grupo: la energía colectiva busca imponerse al individualismo de los solistas en la música]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/volver-montar-grupo-energia-colectiva-busca-imponerse-individualismo-solistas-musica_1_12278907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83538e6a-90f9-4c8f-9085-34a753db0f4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a montar un grupo: la energía colectiva busca imponerse al individualismo de los solistas en la música"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pérdida de hegemonía del rock unido a la precariedad de medios y al auge de una sociedad individualista, afianzó a los artistas en solitario, pero la tendencía podría revertirse</p><p class="subtitle">Por qué le interesa a Spotify elegir las canciones que escuchas
</p></div><p class="article-text">
        Loquillo tuvo una banda de rock&rsquo;n&rsquo; roll. Alarde&oacute; de ello en <em>El ritmo del garage</em>, &eacute;xito de 1983 con el que rubricaba ese logro, meta aspiracional de muchos j&oacute;venes de entonces. Cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s ese sue&ntilde;o parece desva&iacute;do. O s&iacute;, al menos, en el espectro musical dominante. Desde hace varios a&ntilde;os la mayor&iacute;a de proyectos emergentes se distancian de esa configuraci&oacute;n popularizada con la revoluci&oacute;n cultural del rock, aquella que idealiz&oacute; el garaje como espacio donde acoger, a modo de incubadora, a varios chavales y sus instrumentos.
    </p><p class="article-text">
        Un vistazo a la lista de &eacute;xitos as&iacute; lo confirma. En <a href="https://elportaldemusica.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Portal de M&uacute;sica (EDM)</a>, que contabiliza ventas f&iacute;sicas y <em>streams</em>, apenas un 10% de sus entradas son atribuibles a este formato. Algo que contrasta con la venta de vinilos, en las que s&iacute; supera el 50%. Quien compra vinilo, prefiere bandas. Y no se trata solo de una cuesti&oacute;n generacional &ndash;sobre todo si tenemos en cuenta que cada vez m&aacute;s j&oacute;venes adquieren m&uacute;sica en este soporte&ndash;, sino porque su consumo va com&uacute;nmente asociado a un g&eacute;nero musical concreto, el del rock. Este, en su expresi&oacute;n natural, la banda, fue motor de la industria discogr&aacute;fica hasta los 80, pero la irrupci&oacute;n del pop, de la electr&oacute;nica y de los sonidos urbanos, le cost&oacute; la hegemon&iacute;a en favor de d&uacute;os y solistas. 
    </p><p class="article-text">
        Entrado el siglo XXI un reencarnado <em>leitmotiv</em> punk, el del <em>do it yourself</em>, arm&oacute; una nueva revoluci&oacute;n solista propulsada por el entorno digital. &ldquo;Toda esta proliferaci&oacute;n de artistas solistas ha tenido que ver con la posibilidad de hacer m&uacute;sica en tu propia habitaci&oacute;n&rdquo;, afirma el m&uacute;sico Jorge P&eacute;rez 'T&oacute;rtel' quien, parafraseando a Beck, a&ntilde;ade: &ldquo;El nuevo folk es un chico en su habitaci&oacute;n con un <em>laptop&rdquo;.</em> As&iacute; es como un ordenador personal, equipado con el hardware y el software adecuados, trastoc&oacute; el paradigma de creaci&oacute;n musical desplazando su eje hacia el individualismo, tendencia que alcanz&oacute; su c&eacute;nit durante la pandemia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del garaje a la habitaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El confinamiento alent&oacute;, por ejemplo, el despegue del<em> bedroom pop, </em>v&iacute;a de experimentaci&oacute;n lo-fi, junto con otros g&eacute;neros, para toda una generaci&oacute;n de j&oacute;venes m&uacute;sicos. T&oacute;rtel, profesor en el Grado de Creaci&oacute;n Musical de la UEM durante esos a&ntilde;os, fue testigo directo del fen&oacute;meno: &ldquo;Mis alumnos optaban por trabajar en solitario al estar acostumbrados a hacer m&uacute;sica en casa&rdquo; y menciona, de entre ellos, a Ralphie Choo, Rusowsky y D3llano, artistas que &ldquo;ya buscaban su rollo, su sonido y se convirtieron directamente en productores&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Edu Fern&aacute;ndez, <em>product manager </em>de la discogr&aacute;fica Sonido Muchacho, tambi&eacute;n vincula la reciente democratizaci&oacute;n de la industria con el incremento de proyectos unipersonales: &ldquo;Cualquiera con unas nociones m&iacute;nimas puede grabar y publicar sus canciones sin depender de nadie m&aacute;s, completando el proceso por su cuenta&rdquo;, dice, aludiendo tambi&eacute;n al hito en la autogesti&oacute;n musical propiciado por las plataformas de <em>streaming.</em> Sonido Muchacho, que nac&iacute;a a la contra hace diez a&ntilde;os acogiendo mayoritariamente grupos cuando el formato ya mostraba signos de retroceso, alberga ahora un nutrido y fruct&iacute;fero cat&aacute;logo, prueba fehaciente de que todav&iacute;a hay j&oacute;venes que aspiran a emular a la generaci&oacute;n de Loquillo. 
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                El grupo musical Alcalá Norte a su llegada a los Premios de la Música Independiente (MIN)                            </span>
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        Los hay. Y las hay. &ldquo;No nos sentimos una minor&iacute;a, es m&aacute;s, nos sentimos acogidas por el panorama&rdquo;, aseguran las ilicitanas La 126, jovenc&iacute;simo combo punk-pop ganador de la pasada edici&oacute;n del Emerge Vibra Mahou y cuyas motivaciones no difieren mucho de las que reunieron a The Beatles a principios de los 60: &ldquo;Lo primero que nos anim&oacute; fue la diversi&oacute;n de juntarnos, tocar y escuchar m&uacute;sica, algo parecido a un sue&ntilde;o, pero el impulso real fue cuando vimos una oportunidad econ&oacute;mica &ndash;dicen refiri&eacute;ndose a la dotaci&oacute;n del premio&ndash; porque sin &eacute;l no habr&iacute;amos podido salir a la luz ya que tener una banda implica grabar, comprar equipo, viajar o alquilar salas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a es un factor disuasorio para lanzarse a hacer m&uacute;sica entre varias personas. Si toca repartir no salen las cuentas. &ldquo;Y menos ahora&rdquo;, sostiene T&oacute;rtel tras casi tres d&eacute;cadas militando en distintos grupos. &ldquo;En el a&ntilde;o 97-98, cuando empezamos, era m&aacute;s sencillo ir a ciudades y que hubiera p&uacute;blico, pero ahora los gastos que comporta salir de gira, que sea viable para cuatro o cinco personas, la furgoneta, el equipo, el t&eacute;cnico, etc. ya es demasiada infraestructura&rdquo;, explica el valenciano quien recientemente se ha decantado por el formato solista no solo por &ldquo;probar otra cosa&rdquo;, sino tambi&eacute;n por ser &ldquo;m&aacute;s sencillo y sostenible&rdquo;. Una opci&oacute;n que, adem&aacute;s, no le impedir&iacute;a crecer en circunstancias m&aacute;s favorables. &ldquo;Hay muchos solistas que cuando consiguen tener cierta envergadura, se revisten de banda sin cambiar de proyecto&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, y especialmente a partir del <em>star system</em> desplegado por el pop en los 80, este formato individual no solo ha dado muestras de solvencia sino que ha ido modelando la f&oacute;rmula del &eacute;xito masivo. Ah&iacute; est&aacute;n los grandes solistas, desde Elvis a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/taylor-swift-si-influir-elecciones-eeuu_1_11781023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a>. Pero con la irrupci&oacute;n de las redes sociales el ejercicio del estrellato adopt&oacute; otro cariz: El artista se convert&iacute;a en objeto de consumo a tiempo completo. &ldquo;Mercanc&iacute;a dominando todo lo que es vivido&rdquo;, como apuntaba un visionario Guy Debord en <em>La sociedad del espect&aacute;culo</em> (1967). &ldquo;Antes, la estrella estaba rodeada de un aura de misterio, &iquest;qui&eacute;n se pod&iacute;a acercar a Michael Jackson o a Madonna?&rdquo;, se pregunta T&oacute;rtel para, a continuaci&oacute;n, a&ntilde;adir: &ldquo;Ahora es todo lo contrario, es una exhibici&oacute;n continua que creo contribuye a que los artistas m&aacute;s escuchados no sean bandas, sino solistas, personas admiradas, seguidas en Instagram, quienes parecen atraer a los chavales que empiezan a hacer m&uacute;sica&rdquo;.
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                    alt="Biznaga, de izquierda a derecha: Jorge Navarro (bajo), Álvaro &#039;Torete&#039; (guitarra), Álvaro García (voz y guitarra) y Jorge &#039;Milky&#039; (batería)"
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                Biznaga, de izquierda a derecha: Jorge Navarro (bajo), Álvaro &#039;Torete&#039; (guitarra), Álvaro García (voz y guitarra) y Jorge &#039;Milky&#039; (batería)                            </span>
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        Apreciaci&oacute;n que coincide con la visi&oacute;n experta de Lidia Far, psicoterapeuta&nbsp;y arteterapeuta del instituto IDECART. &ldquo;Si en la era anal&oacute;gica el proceso de identificaci&oacute;n era a trav&eacute;s de las y los iguales y nos &iacute;bamos acomodando de pijas a punkis, ahora, en la era digitalizada, la identidad se construye en gran parte sobre una ilusi&oacute;n&rdquo;, dice Far sobre c&oacute;mo el <em>scrolleado</em> entre s&aacute;banas de &ldquo;una idea, un sue&ntilde;o, un personaje ficticio&rdquo;, podr&iacute;a traducirse en una preferencia por los proyectos unipersonales.
    </p><p class="article-text">
        Far apunta, como catalizador de esta manifestaci&oacute;n, otro fen&oacute;meno, el del auge individualista auspiciado por el neoliberalismo, el cual &ldquo;alimenta la disecci&oacute;n de lo colectivo y la pasividad en contraposici&oacute;n a la cooperaci&oacute;n, retomando esa idea darwiniana de la supremac&iacute;a del/la m&aacute;s fuerte, o del/de la que recibe m&aacute;s <em>likes&rdquo;,</em> lo que podr&iacute;a derivar en &ldquo;un mayor aislamiento de las y los adolescentes, dificultando el desarrollo de habilidades sociales y la capacidad de trabajo en equipo&rdquo;, arguye la especialista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Para la empat&iacute;a y el trabajo en equipo</strong></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Formar una banda &ndash;contin&uacute;a Far&ndash; favorece el proceso de socializaci&oacute;n, el trabajo en equipo, invita a permanecer ante lo conflictivo y a responsabilizarse, adem&aacute;s de nutrir la identidad, la propia y la del grupo, constituyendo clan, amistades, compa&ntilde;erismo, sororidad y favoreciendo que musculen la empat&iacute;a y abracen la diversidad&rdquo;. Beneficios psicosociales que capitaliza </span>Sonid&oacute;polis, la academia de m&uacute;sica con sede en Gij&oacute;n fundada en 2016 por Mar &Aacute;lvarez (de los grupos Undershakers y Pauline en la Playa), Natalia Quintanal (Nosotr&auml;sh) y Pedro Vigil (Pen&eacute;lope Trip), quienes apuestan por este formato como pilar de la ense&ntilde;anza musical.
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los cr&iacute;os aprenden a comunicarse, a escucharse, a respetarse, a manejar sus egos, a balancear los liderazgos y a aprender que en un grupo cada uno aporta una cosa&rdquo;, explica Mar &Aacute;lvarez quien se&ntilde;ala, adem&aacute;s, el m&oacute;vil sentimental e identitario que les impuls&oacute; a abrir este espacio: &ldquo;Quer&iacute;amos que los ni&ntilde;os pudieran vivir la experiencia que nosotros vivimos como m&uacute;sicos independientes del Xixon Sound y de la &eacute;poca gloriosa del indie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, el sost&eacute;n mutuo parece ser una de las principales ventajas para decantarse por el proyecto grupal frente al emprendimiento individual y as&iacute; lo atestiguan las chicas de La 126: &ldquo;Empezar en la m&uacute;sica, ser constante y no morir en el intento nos parece dificil&iacute;simo sin el apoyo de personas que est&eacute;n igual de implicadas&rdquo;. Y se&ntilde;alan tambi&eacute;n otro est&iacute;mulo, el de la f&eacute;rtil concurrencia de visiones divergentes: &ldquo;Ser m&aacute;s personas implicadas al 100% en un proyecto musical crea una riqueza en las canciones que muchas veces no se podr&iacute;a lograr componiendo una sola persona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una nueva generaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        No son las &uacute;nicas en defender este modelo. M&aacute;s all&aacute; de las listas de &eacute;xitos copadas por solistas, hay otros circuitos, digamos alternativos, en los que el rock de banda vuelve a ser tendencia con ejemplos tan fulgurantes como el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/alcala-norte-post-punk-orgullo-barrio-merchandising-falsificado-seria-definicion-petarlo_1_11275520.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alcal&aacute; Norte</a>, ganadores de distintos premios otorgados por prensa e industria musical (Ruido y MIN) y plusmarquistas entre las listas de lo mejor del a&ntilde;o. Una nueva generaci&oacute;n de guitarras parece emerger. Y hay consenso al respecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido una crisis del formato grupo, pero estamos viendo ahora cierto repunte con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/carolina-durante-llenar-bernabeu-no-baremo-exito_1_11542231.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina Durante</a>, Alcal&aacute; Norte, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ginebras-grandes-nominadas-premios-musica-independiente-min_1_11229311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ginebras</a>, etc.&rdquo;, confirma Mar &Aacute;lvarez. &ldquo;Veo a mucha gente joven interesada en el rock o en el postpunk, en ese formato cl&aacute;sico de bajo, guitarra y bater&iacute;a sobre el escenario&rdquo;, se suma T&oacute;rtel y Edu Fern&aacute;ndez ratifica: &ldquo;Pensamos que podemos estar ante un resurgir de las bandas tras una d&eacute;cada de dominio de proyectos solistas y otros cercanos a lo urbano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los de mi generación empezamos a &#039;frikear&#039; con el sonido porque lo de tener banda ya lo habíamos vivido. Pero a las nuevas generaciones les pasa ahora lo contrario, que desde los 14 han podido grabarse en casa, porque es lo más normal, y ahora les encanta la energía de tocar en directo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tórtel</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pandemia qued&oacute; atr&aacute;s y componer en una habitaci&oacute;n ya no se postula como principal v&iacute;a para la creaci&oacute;n musical. &iquest;Podr&iacute;a, incluso, pasar de moda? &ldquo;Los de mi generaci&oacute;n &ndash;explica T&oacute;rtel&ndash; empezamos a <em>frikear </em>con el sonido, con las posibilidades de grabaci&oacute;n y los <em>plug-ins </em>porque lo de tener banda ya lo hab&iacute;amos vivido. Y creo que a las nuevas generaciones les pasa ahora lo contrario, que desde los 14 han podido grabarse en casa, porque es lo m&aacute;s normal, pero ahora les encanta la energ&iacute;a de tocar en directo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una energ&iacute;a que T&oacute;rtel describe como &ldquo;alucinante&rdquo; porque m&aacute;s all&aacute; de que existan propuestas est&eacute;ticas que funcionan mejor sin banda, &ldquo;un grupo de tres, cuatro o cinco personas tocando en directo juntas es algo incre&iacute;ble&rdquo;. &ldquo;No solo para el espectador &ndash;a&ntilde;ade&ndash; hablo de poder sentir algo con mucha intensidad y, al mismo tiempo, muy imprevisible&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/volver-montar-grupo-energia-colectiva-busca-imponerse-individualismo-solistas-musica_1_12278907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 20:08:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a montar un grupo: la energía colectiva busca imponerse al individualismo de los solistas en la música]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pop,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kathleen Hanna: "Viví la música como una acumulación de microagresiones que me produjeron mucho estrés"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/kathleen-hanna-vivi-musica-acumulacion-microagresiones-produjeron-estres_128_12158137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0758591-37f9-494f-9cb0-b1418085d2e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kathleen Hanna: &quot;Viví la música como una acumulación de microagresiones que me produjeron mucho estrés&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fundadora de los grupos Bikini Kill y Le Tigre revela en sus memorias 'Rebel Girl' lo bueno y lo malo de haber sido un referente del movimiento feminista 'riot grrrl'</p><p class="subtitle">El instrumento en peligro de extinción que podrías tener en casa y que no se construye desde hace más de 50 años
</p></div><p class="article-text">
        El feminismo lleg&oacute; a la m&uacute;sica pop de una manera consciente y organizada con el nacimiento del colectivo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/cecilia-mari-trini-son-primeras-punks-espana_1_9317355.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>riot grrrls</em></a><em>.</em> Fue al principio de los noventa, en la ciudad norteamericana de Olympia, con mujeres usando el punk y la m&uacute;sica independiente para reclamar sus derechos y ocupar un lugar dentro de la industria. Kathleen Hanna se convirti&oacute;, con Bikini Kill, en la portavoz de aquel acto subversivo. Aunque contaron con aliados masculinos como Kurt Cobain, aquel trayecto no result&oacute; f&aacute;cil, tal como explica Hanna en <em>Rebel Girl</em> (Liburuak), memorias en las que habla de la violencia sexual que sufri&oacute; a manos de algunos hombres &ndash;empezando por su propio padre&ndash; y de la falta de empat&iacute;a de algunas compa&ntilde;eras feministas.
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;der tambi&eacute;n de bandas como Le Tigre &ndash;que se hicieron populares con un remix de baile del tema <em>Deceptacon&ndash;</em> y The Julie Ruin, e incansable activista a favor de los derechos de los colectivos m&aacute;s desfavorecidos, Hanna reconoce que escribir <em>Rebel Girl</em> le ha servido de terapia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su momento daba la impresi&oacute;n de que, gracias a las </strong><em><strong>riot grrrls</strong></em><strong>, la violencia machista, al menos en la escena musical alternativa, estaba siendo contrarrestada. Leyendo su libro descubrimos que esta era una visi&oacute;n idealizada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entonces no era consciente de esa realidad. Mi carrera est&aacute; marcada por una acumulaci&oacute;n de violencia que proven&iacute;a de hombres que me dec&iacute;an que era una idiota o que no sab&iacute;a enchufar mi propia guitarra al ampli, o que estaba arruinando la escena alternativa porque no dejaba de quejarme. Mientras escrib&iacute;a el libro me repet&iacute;a: necesito hacer esto, he de conseguir que algunas de esas historias puedan resultar divertidas para que pueda vivir con ellas. Esa acumulaci&oacute;n de microagresiones hizo que viviera un constante estr&eacute;s, y necesitaba dejar eso atr&aacute;s. Hace unos quince a&ntilde;os, Sara Marcus me entrevist&oacute; para el libro <em>Las chicas al frente</em> (Contra) y fue muy liberador. Sara, que es nueve a&ntilde;os m&aacute;s joven que yo, me dec&iacute;a: &ldquo;Aquel fue un gran momento en la m&uacute;sica para ser feminista&rdquo;. Y yo le contestaba: &ldquo;No, nos lanzaban cadenas y todos los d&iacute;as ten&iacute;amos la sensaci&oacute;n de que nos iban a pegar una paliza&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Las Bikini Kill fueron pioneras. En 1991, el contexto para hablar de igualdad era peor que el actual. Introducir ese tipo de discursos en el rock deb&iacute;a parecer una extravagancia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora es fant&aacute;stico ver a artistas muy j&oacute;venes como Lambrini Girls o SkyDxddy. Hay tantas chicas en grupos que ya se ha normalizado el hecho de que hablen de temas que nos ata&ntilde;en. Tampoco han de hacer nada que precise del benepl&aacute;cito de un p&uacute;blico masculino o de las grandes empresas. Y es maravilloso porque cuantas m&aacute;s voces diferentes hablen de los mismos temas, mejor. Antes &eacute;ramos muchas menos y, al fin y al cabo, yo no soy m&aacute;s que una mujer blanca cis g&eacute;nero de clase media.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es fantástico saber que treinta años atrás dije algo que sirvió para que una chica se sintiera empoderada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se siente reconocida por las nuevas generaciones de m&uacute;sicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fant&aacute;stico saber que treinta a&ntilde;os atr&aacute;s dijiste algo que sirvi&oacute; para que una chica se sintiera empoderada. Que alguien como Hayley Williams [cantante de Paramore] conociera mi trabajo es todo un elogio. Le escrib&iacute; porque le&iacute; una declaraci&oacute;n suya que me gust&oacute;. Empezamos a intercambiar correos y acab&eacute; entrevist&aacute;ndola. Le envi&eacute; el manuscrito del libro porque, a medida que se acercaba la fecha de publicaci&oacute;n, me pon&iacute;a m&aacute;s nerviosa. Su respuesta hizo que me diera cuenta de lo necesario que era que se publicara. He sido una influencia para ella y ahora ella tambi&eacute;n lo es para m&iacute;, formamos parte de esto y podemos seguir inspir&aacute;ndonos unas a otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia de g&eacute;nero protagoniz&oacute; un terrible suceso en Seattle, justo cuando el rock alternativo y las </strong><em><strong>riot grrrls</strong></em><strong> estaban en auge. En 1993, Mia Zapata, cantante de The Gits, fue violada y asesinada. A consecuencia de aquello, se cre&oacute; el colectivo Home Alive, para proveer de mecanismo de autodefensa a mujeres y miembros de otros colectivos vulnerables.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que al margen de aquel suceso deber&iacute;amos recordar a Mia y lo que signific&oacute; como cantante, no quiero que se la recuerde solamente porque un hombre la mat&oacute;. Debbie Harry estuvo a punto de subirse a la furgoneta de Ted Bundy y todav&iacute;a hay gente que no se cree esa historia. Cuesta trabajo aceptar que pod&iacute;amos haber perdido a Debbie Harry a manos de un asesino en serie. Las mujeres en las que nos miramos tambi&eacute;n est&aacute;n expuestas a la violencia, mira lo que vivi&oacute; Tina Turner. Estaba en el ojo p&uacute;blico y nadie pens&oacute; que una mujer tan popular pudiera estar pasando por una situaci&oacute;n as&iacute;, y que mientras grababa un disco su marido le estampara la cabeza contra la consola de grabaci&oacute;n. Es duro. Pero te agradezco la menci&oacute;n a Mia, porque creo que es necesario seguir hablando de c&oacute;mo hechos as&iacute; siguen afectando a las mujeres hoy en d&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Su madre fue quien le introdujo en el feminismo, pero su padre era...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un gilipollas...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Iba a decir que era un hombre que les somet&iacute;a a ambas a una violencia emocional. &iquest;C&oacute;mo lograron superar esa situaci&oacute;n de constante amenaza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos re&iacute;amos de &eacute;l a sus espaldas, eso nos ayudaba a sobrellevar la situaci&oacute;n. Ahora vivimos a cinco manzanas de distancia y todav&iacute;a nos re&iacute;mos. A veces el machismo puede hacer que las mujeres nos acerquemos unas a otras de una manera que nunca habr&iacute;amos imaginado. No quiero que parezca que estoy intentando justificar la violencia machista. Si esta no existiera, seguramente estar&iacute;amos hablando de todo un mundo creativo femenino que hoy por hoy es invisible. No puedo decirles a todos mis amigos hombres que dejen de ser unos capullos t&oacute;xicos, pero puedo cultivar una comunidad de mujeres, incluidas las no binarias, e intentar preservarlas de la violencia masculina todo lo posible, crear zonas en las que podamos mirarnos unas a otra sin tener que estar vigilando temerosas a los hombres que nos tocan las narices.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces el machismo puede hacer que las mujeres nos acerquemos unas a otras de una manera que nunca habríamos imaginado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo empez&oacute; a ser consciente de que hab&iacute;a mujeres como Patti Smith o Poly Styrene, cantante de X-Ray Spex, artistas que no estaban en primera fila, pero que en el pasado hab&iacute;an subvertido las reglas de la m&uacute;sica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a gente que me grababa cintas con artistas incre&iacute;bles, pero por el motivo que fuera, no sab&iacute;a de la existencia de gente como Mo-Dettes, UT o [la cantautora <em>butch]</em> Phranc. Conoc&iacute;a a mis contempor&aacute;neas, Lunachicks, L7, Hole, Fire Party... Bueno, s&iacute; estaba al tanto de la existencia de [el grupo de punk de finales de los setenta] Avengers, me comparaban mucho con su cantante, Penelope Houston. Cuando en aquel mundo anal&oacute;gico alguien me dec&iacute;a, &ldquo;te pareces a Poly Styrene&rdquo;, yo contestaba: &ldquo;&iquest;a qui&eacute;n?&rdquo;. Hasta que di con el disco de X-Ray Spex y me vol&oacute; la cabeza. Ahora es distinto. Hay tantas referencias que la informaci&oacute;n puede llegar a sobrepasarte. Pero es fant&aacute;stico que los referentes femeninos se hayan multiplicado as&iacute;. Cuando estaba en el instituto, so&ntilde;aba con que existieran punks feministas, chicas que estudiaran el arte desde una perspectiva de g&eacute;nero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El rock &amp; roll y la m&uacute;sica pop pueden ser el mejor medio para difundir el feminismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, la m&uacute;sica es un gran medio porque abarca mucho espacio, que es algo que todo aquel que ha sido ninguneado y marginado deber&iacute;a hacer, ocupar su propio espacio. Es una manera de decir que tenemos derecho a estar aqu&iacute;. Adem&aacute;s, la m&uacute;sica es accesible a todo el mundo. No hace falta ir a una biblioteca para escucharla. Puedes compartirla con tus amistades. Est&aacute; muy unida a la cultura juvenil y a veces, cuando eres joven, tu identidad se construye en torno a la m&uacute;sica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La música es una manera de decir que tenemos derecho a estar aquí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Con la llegada de la administraci&oacute;n Trump, Estados Unidos se est&aacute; convirtiendo en un pa&iacute;s poco seguro para depende qu&eacute; tipo de ciudadanos...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final todo se reduce a una cuesti&oacute;n de ricos contra pobres, porque nadie en este pa&iacute;s, salvo que sea rico, puede permitirse una sanidad decente. No se trata solamente de mujeres que mueren en un aparcamiento porque no pueden ser atendidas tras un aborto. Hace mucho que hay gente muriendo de enfermedades curables porque no tienen seguro m&eacute;dico. Pero ahora es un mill&oacute;n de veces peor, y si antes pretend&iacute;as ignorarlo, ahora ya es imposible. Pueblos de todo el mundo han tenido que lidiar con esta clase de autoritarismo opresivo, el de la gente rica. Los Estados Unidos han estado tratando as&iacute; a otros pa&iacute;ses desde siempre. Y ahora resulta que nuestro pa&iacute;s le hace eso mismo a sus propios ciudadanos, lo cual tiene todo el sentido. Si tu papel en el capitalismo es colonizar cualquier fuente de recursos b&aacute;sica, por qu&eacute; no vas a terminar perjudicando a la gente de tu pa&iacute;s, arrebat&aacute;ndoles todo lo que vale la pena y lanz&aacute;ndolo a la basura. Es como cuando tienes un amigo que habla pestes de todo el mundo. Es cuesti&oacute;n de tiempo que empiece a hablar mal de ti.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En EEUU al final todo se reduce a una cuestión de ricos contra pobres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Todos sus grupos (Bikini Kill, Le Tigre, The Julie Ruin) se han acabado para renacer luego. Y esa segunda vida parece siempre mucho m&aacute;s placentera para usted. &iquest;Ha tenido la sensaci&oacute;n de haberse adelantado a su tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora estoy capacitada para apreciar m&aacute;s lo que hicimos en el pasado. Al principio pensaba que era fant&aacute;stico que con Bikini Kill sali&eacute;ramos al escenario y dij&eacute;ramos lo que dec&iacute;amos. Nos encontr&aacute;bamos con mucha oposici&oacute;n y tambi&eacute;n con fans adorables que ten&iacute;an miedo de los t&iacute;os que lo &uacute;nico que esperaban era que ense&ntilde;&aacute;ramos las tetas. Ahora somos m&aacute;s viejas y sabias y podemos insuflarles nueva vida a las canciones, experimentarlas de otra manera, teniendo ya muy claro que lo que hacemos mola. Me he dado cuenta de que tenemos canciones muy buenas. Porque la mayor&iacute;a de las veces se me ha acusado de ser solamente una activista, no una m&uacute;sica. No creo que la gente acuda a nuestros conciertos para escucharme hablar de sexismo. Vienen a escuchar la m&uacute;sica y a bailar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora somos más viejas y sabias y podemos insuflarles nueva vida a las canciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Trabaja en alg&uacute;n disco ahora mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He estado componiendo con algunos amigos y espero tener un disco pronto. Estoy metida en tantos asuntos ahora mismo que es dif&iacute;cil sacar tiempo para el estudio de grabaci&oacute;n. Tambi&eacute;n espero hacer alguna gira m&aacute;s con Bikini Kill y Le Tigre. Pero s&iacute;, me gustar&iacute;a hacer otro disco en solitario acompa&ntilde;ada por una nueva banda. Todav&iacute;a no hemos buscado un nombre. Si se te ocurre alguno...
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/kathleen-hanna-vivi-musica-acumulacion-microagresiones-produjeron-estres_128_12158137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2025 21:48:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kathleen Hanna: "Viví la música como una acumulación de microagresiones que me produjeron mucho estrés"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Pop,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ocho discos que ayudaron a Grande Amore a llenar de distorsión su nuevo trabajo, en el que colabora Nacho Vegas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ocho-discos-ayudaron-grande-amore-llenar-distorsion-nuevo-trabajo-colabora-nacho-vegas_1_12140422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f0e51df-5ce4-4d50-9d97-a4a222db8504_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ocho discos que ayudaron a Grande Amore a llenar de distorsión su nuevo trabajo, en el que colabora Nacho Vegas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gallego radicaliza y oscurece su electro punk existencialista en un trabajo en el que las guitarras pasan a primer plano y manda la agresividad sonora</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Grande Amore, crudo malestar en forma de electro punk </p></div><p class="article-text">
        De entrada, un acople. No se prolonga, pero sirve de aviso. En el tercer disco de Grande Amore manda la distorsi&oacute;n. Acelerada, por momentos estridente, la producen guitarras como no la hab&iacute;an producido en sus dos trabajos anteriores. &ldquo;Quer&iacute;amos reflejar en el estudio el sonido de los directos desde que se incorpor&oacute; Clara [Redondo] como guitarrista&rdquo;, aduce Nuno Pico (O Valadouro, Lugo, 1995), compositor, cantante e inventor de Grande Amore. Lo que no cambia son la bater&iacute;a programada a modo de caja de ritmos, ni el bajo secuenciado, ni la l&iacute;rica existencialista en tiempos peligrosos. En <em>III</em> (Ernie Records), Grande Amore dan sobre todo un paso s&oacute;nico al frente, de eso no cabe duda. La nota promocional habla de &ldquo;un pogo a perpetuidad&rdquo;, Nuno de un lugar intermedio entre &ldquo;lo org&aacute;nico y lo electr&oacute;nico&rdquo;. Y punk, siempre punk, no (solo) como estilo sino como actitud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea era hacer un disco ruidoso, no abusar de la correcci&oacute;n, no tocar el <em>pitch</em>&rdquo;, se extiende Nuno en conversaci&oacute;n con elDiario.es, &ldquo;adem&aacute;s, el ruido en las guitarras tambi&eacute;n sirve para disimular nuestras imperfecciones como int&eacute;rpretes. No tenemos tremendas dotes&rdquo;. Las lecciones fundamentales del punk, efectivamente: igualitarismo, hazlo t&uacute; mismo, el n&uacute;cleo es la verdad de la expresi&oacute;n, no pulir las aristas. Pero si el objetivo era reproducir el estruendo de la banda en vivo -adem&aacute;s de Nuno y Redondo, mariagrep a los teclados y s&aacute;mpler-, no sali&oacute; del todo bien. Lo confiesa, entre risas, el propio Nuno: &ldquo;La producci&oacute;n de Jacobo Naya qued&oacute; tan guay que no se parece en nada a lo que hac&iacute;amos en concierto. &iexcl;Ahora tenemos que volver a ensayar para tocar este disco en vivo!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mutaci&oacute;n respecto a <em>II</em> (Ernie Records, 2023), producido por <a href="https://www.eldiario.es/galicia/bailodromo-carlangas-cinco-discos-encontramos-baile-forma-compartir-escapar_1_11853701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlangas</a>, salta al o&iacute;do. &ldquo;Aquel era un disco m&aacute;s pelado, electr&oacute;nico&rdquo;, recuerda, &ldquo;una persona en las redes sociales hizo un comentario que me pareci&oacute; muy exacto: antes &eacute;ramos un grupo de electr&oacute;nica con referencia en el rock y ahora al rev&eacute;s&rdquo;. La evoluci&oacute;n sonora responde en todo caso a los propios intereses de Nuno, autor de todas las canciones. Del italo disco que le apasionaba cuando Grande Amore debut&oacute; en 2019 a la dieta de doom rock, <em>noise</em>, industrial o punk metalizado que practican sus referencias para este <em>III</em>. En el que, por cierto, colabora Nacho Vegas -<em>Ti m&aacute;is eu</em>- y hace una versi&oacute;n de Los Suaves -la m&iacute;tica <em>Maldita sea mi suerte</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que no ha cambiado, as&iacute; lo admite el m&uacute;sico, es su personal&iacute;sima escritura. Autocr&iacute;tica y atormentada pero divertida y l&uacute;cida, noct&aacute;mbula y existencialista, no pocas de sus canciones han acabado convertidas en himnos <em>underground</em> y, tal y como prescribe la nota promocional de <em>III</em>, propulsores del irrefrenable pogo que se adue&ntilde;a del p&uacute;blico durante sus actuaciones. &ldquo;Siempre me ha atra&iacute;do la gente que escribe oscuro. Lo an&oacute;malo fue cuando hice letras sobre un loco fin de semana&rdquo;, dice. <em>Se te volvo a ver</em>, heavy techno como si una melod&iacute;a de los primeros Iron Maiden se cruzase con DFA, servir&iacute;a como resumen de su po&eacute;tica: &ldquo;Son mellor persoa / se vivo namorado / fixen cousas malas / pero non son malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuno Pico ha elegido para elDiario.es los ocho discos de otros artistas que sintetizan el viaje de <em>III </em>y aclaran algunos de sus misterios. &ldquo;Siempre mola m&aacute;s hablar de la m&uacute;sica de los dem&aacute;s que de la de uno mismo&rdquo;, considera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a9427b37-fef3-4d7d-b3da-50c653c07e89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><h2 class="article-text">Mot&ouml;rhead &ndash; <em>The Lost Tapes Vol. 4 (Live in Heilbronn 1984)</em></h2><p class="article-text">
        No es la formaci&oacute;n cl&aacute;sica del tr&iacute;o ingl&eacute;s que acoraz&oacute; el rock punk y lo motopropuls&oacute;, pero sigue siendo Mot&ouml;rhead. &ldquo;Cuando descubr&iacute; a esta banda, no me gust&oacute; por las mismas razones por las que ahora s&iacute; me gusta&rdquo;, explica: la velocidad, el rock&amp;roll extremo, la voz cazallosa de Lemmy Kilmister. A mediados de los 80, Mot&ouml;rhead ya hab&iacute;an registrado casi todos sus discos can&oacute;nicos -<em>Overkill</em>, <em>Bomber</em>, <em>Ace of spades</em>- y su repertorio en directo era imbatible. En 1982 abandon&oacute; Philip Clarke y por la formaci&oacute;n desfilaron otros guitarristas. &ldquo;Me encanta esa &eacute;poca de los 80, distorsionados, con esa bater&iacute;a ecualizada casi como una caja de ritmos&rdquo;, resume. Y apurados, apurad&iacute;simos, como los propios Grande Amore.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7df4d0bb-0e84-4c6f-b305-78226e9644fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><h2 class="article-text">Throbbing Gristle &ndash; <em>The First Annual Report</em> (1975)</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es el equilibrio perfecto entre el <em>avantgarde</em> y un delincuente haciendo ruido&rdquo;, acierta a describirlos. El legendario colectivo ingl&eacute;s, investigadores de la disonancia y pioneros del territorio ignoto donde se cruza la electr&oacute;nica con los sonidos industriales, atrajo la atenci&oacute;n de Nuno cuando, despu&eacute;s de a&ntilde;os inactivo, se reuni&oacute; ya en el siglo XXI. &ldquo;Los descubr&iacute; entonces y segu&iacute;an siendo inc&oacute;modos&rdquo;, afirma, &ldquo;desde entonces siempre los he tenido como referentes pero, claro, nunca consigues ponerte a su altura. Son genuinos, puros&rdquo;. Agresivos y sutiles al mismo tiempo, a&ntilde;ade, con una sensaci&oacute;n de peligro real, como qui&eacute;n habla de un espejo para el alma de su propio proyecto. Throbbing Gristle registraron <em>The First Annual Report</em> en 1975 pero no sali&oacute; a la luz hasta 1987. El grupo prefiri&oacute; debutar en 1977 con <em>The Second Annual Report</em>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2214775-f432-483d-801c-322674856952_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><h2 class="article-text">Venom &ndash; <em>Black Metal</em> (1982)</h2><p class="article-text">
        No muchas bandas pueden presumir de haber bautizado un (sub)g&eacute;nero musical. Los ingleses Venom s&iacute;: lo hicieron con su segundo elep&eacute;, <em>Black Metal</em>. &ldquo;Fue el disco que m&aacute;s citamos en el estudio para definir los timbres&rdquo;, explica, &ldquo;aunque un metalero puede alucinar si escucha Grande Amore despu&eacute;s de que digamos que nos mola Venom [r&iacute;e]&rdquo;. Pero la conexi&oacute;n existe, sin duda. La m&uacute;sica de Venom resultar&iacute;a indescifrable sin el punk. A Grande Amore le sucede lo mismo. &ldquo;Ellos dec&iacute;an que quer&iacute;an hacer un disco de Iron Maiden pero no ten&iacute;an dinero para hacerlo&rdquo;, recuerda Nuno. El caso es que <em>Black Metal</em> influy&oacute; en la especie musical que adopt&oacute; esa etiqueta y sin embargo su propuesta era m&aacute;s cruda, veloz, y supuso una de las piedras fundacionales del metal extremo entonces por venir.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/003679aa-abfb-4edd-8fcc-36ce71b6d5b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><h2 class="article-text">My Bloody Valentine &ndash; <em>Loveless</em> (1991)</h2><p class="article-text">
        El cl&aacute;sico del <em>shoegaze</em> por excelencia, orfebrer&iacute;a <em>noise</em> y forma pop, construido a base de capas y capas de guitarras distorsionadas, es tambi&eacute;n ejemplo para Nuno Pico de c&oacute;mo construir una canci&oacute;n. &ldquo;Me ense&ntilde;&oacute; a valorar los temas por el resultado final, por todos los elementos simult&aacute;neamente, y no por cada uno por separado&rdquo;, dice, &ldquo;es una banda m&aacute;s mel&oacute;dica que la nuestra, pero aprendemos de ella a canalizar la masa s&oacute;nica&rdquo;. Atmosf&eacute;rico e impresionista, el adem&aacute;s intenso segundo de los tres discos largos de los ingleses My Bloody Valentine pr&aacute;cticamente invent&oacute; una escena y aunque marco a decenas de bandas posteriores, permanece como dif&iacute;cilmente imitable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">Spacemen 3 &ndash; <em>Playing With Fire</em> (1989)</h2><p class="article-text">
        La compa&ntilde;era del productor de <em>III</em> trabaja en Oso Polita, la discogr&aacute;fica que publica los discos de Nacho Vegas. &ldquo;Ensay&aacute;bamos <em>Ti m&aacute;is eu</em> y ella coment&oacute; que la canci&oacute;n le pegar&iacute;a a Vegas. '&iquest;Te importa que se lo comente', me dijo. Yo respond&iacute;a: 'S&iacute;, y cuando te diga que no, mi&eacute;nteme&rdquo;, relata Nuno divertido. Pero Nacho Vegas dijo que s&iacute; y entre ambos firman una miniatura distorsionada y narc&oacute;tica en la que comparece la sombra de Spacemen 3. &ldquo;Reconozco que es un caldo extra&ntilde;o el que re&uacute;ne a Venom y Spacemen 3&rdquo;, r&iacute;e, &ldquo;el caso es que Spacemen 3 es una de las bandas que mejor recogen el testigo de la Velvet Underground, el ruido y la melod&iacute;a, la distorsi&oacute;n y lo na&iacute;f&rdquo;. La banda inglesa sac&oacute; cuatro discos entre 1986 y 1991, <em>Playing With Fire</em> es el tercero y una de sus cumbres, y de la separaci&oacute;n de sus dos cerebros, Peter Kember y Jason Pierce, surgieron Sonic Boom o Spiritualized.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h2 class="article-text">Black Sabbath &ndash; <em>Black Sabbath</em> (1970)</h2><p class="article-text">
        Surgidos de la clase obrera de una de las ciudades obreras por excelencia en Reino Unido, Birmingham, a Black Sabbath se les atribuye casi en solitario la germinaci&oacute;n del heavy metal. Pero su sonido oscuro, denso y demorado, con uno de los trabajos de guitarra m&aacute;s originales de la historia de la m&uacute;sica pop -Tommy Iommi-, va mucho m&aacute;s all&aacute;: lo reivindican propuestas vanguardistas y pr&aacute;cticamente en solitario ha provocado subg&eacute;neros como el <em>doom </em>o el <em>stoner</em>. &ldquo;Black Sabbath es como el picante. A todo a lo que le echas picante le queda bien&rdquo;, asegura Nuno, a quien le parece &ldquo;incomprensible&rdquo;, inconcebible, que &ldquo;cuatro seres humanos como los dem&aacute;s&rdquo; fuesen capaces de crear los seis primeros discos de la banda, todos con Ozzy Osbourne como cantante. El primero, hom&oacute;nimo, contiene ya el n&uacute;cleo de todo lo que alcanzar&iacute;an despu&eacute;s los ingleses.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/afaec5fd-6990-4c82-b326-718c2c5a5c87_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><h2 class="article-text">Discharge &ndash; <em>Hear Nothing See Nothing Say Nothing</em> (1982)</h2><p class="article-text">
        El punk m&aacute;s all&aacute; del punk condujo a propuestas como la desplegada por Discharge, una suerte de hardcore g&oacute;tico cuya huella se extiende por el trash metal, el grindcore o el crust, g&eacute;neros todos ellos extremos, ruidosos y acelerados. &ldquo;Ven&iacute;an de la tradici&oacute;n punk, es cierto, pero fueron muy influyentes en el metal extremo&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;consiguieron una energ&iacute;a &uacute;nica en la historia de la m&uacute;sica&rdquo;. Politizados, anarquistas, pacifistas, algunos cr&iacute;ticos sit&uacute;an <em>Hear Nothing See Nothing Say Nothnig</em> a la altura de t&oacute;tems del punk y el hardcore como los debuts de Black Flag o Dead Kennedys. &ldquo;Se quedaron en un punto raro con esas atm&oacute;sferas extra&ntilde;as y esos timbres de casi rock g&oacute;tico&rdquo;, dice Nuno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4d4ca903-6a1c-4db6-9bc3-2cc5f53d04cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><h2 class="article-text">Patti Smith &ndash; <em>Horses</em> (1975)</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No me puedo desprender de ese chico pretencioso que era y que sigo siendo&rdquo;, confiesa, entre risas, Nuno Pico, &ldquo;para bien y para mal&rdquo;. El primer disco de Patti Smith lo marc&oacute;: &ldquo;Ese toque art punk se notar&aacute; en todo lo que haga siempre, aunque sean rancheras <em>house</em>&rdquo;. <em>Horses</em> no lo eran, rancheras <em>house</em>, sino rock de l&iacute;rica punk y una visceralidad entonces inaudita, escrito e interpretado por una mujer, no lo m&aacute;s habitual en la escena neoyorquina de los 70. &ldquo;Sigo haciendo las canciones muy a partir de la letra&rdquo;, se extiende, &ldquo;y en eso enlazo con los m&uacute;sicos que descubr&iacute; de adolescente, Patti Smith, Bob Dylan...&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ocho-discos-ayudaron-grande-amore-llenar-distorsion-nuevo-trabajo-colabora-nacho-vegas_1_12140422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 05:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ocho discos que ayudaron a Grande Amore a llenar de distorsión su nuevo trabajo, en el que colabora Nacho Vegas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Música,Punk,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el guitarrista Brian James, leyenda del punk inglés de los setenta y ochenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-guitarrista-brian-james-leyenda-punk-ingles-setenta-ochenta_1_12114179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/479fa35d-2cff-42a4-9422-c42f3d732d1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere el guitarrista Brian James, leyenda del punk inglés de los setenta y ochenta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">James fue pieza clave de dos bandas tan importantes como The Damned y The Lords Of The New Church</p><p class="subtitle">Muere Sergio Cisneros, 'Kiskilla', exteclista de Mägo de Oz, a los 58 años</p></div><p class="article-text">
        Ha muerto Brian James, una personalidad importante para comprender la emergente escena punk inglesa de mediados de los 70, cuando bandas como los Sex Pistols, los Chelsea, The Vibrators, The Clash, Joy Division o The Damned, grupo que &eacute;l mismo contribuy&oacute; a fundar, sacudieron la m&uacute;sica popular con sus composiciones aceleradas, groseras y mal tocadas, pero llenas de una energ&iacute;a y un frescor adolescente que no ten&iacute;a el por entonces imperante y sopor&iacute;fero rock progresivo. 
    </p><p class="article-text">
        James fue adem&aacute;s de miembro fundador, guitarrista de The Damned, donde comparti&oacute; escenario con otros grandes nombres de aquel movimiento, como Raymond Burns, m&aacute;s conocido por<strong> </strong>Captain Sensible, quien ha anunciado hoy el fallecimiento de su excompa&ntilde;ero y amigo en la red social X. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1897810014661689847?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en shock tras saber que lamentablemente nuestro gran amigo Brian James se fue&rdquo;, ha dicho Burns, quien ha descrito a James como &ldquo;un tipo encantador que tuve la suerte de conocer hace tantos a&ntilde;os y que, por alguna raz&oacute;n, me eligi&oacute; para ayudarlo en su b&uacute;squeda de la revoluci&oacute;n musical que se conocer&iacute;a como punk&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de contribuir al auge el movimientos punk de los 70, James tambi&eacute;n supo sacudir la new wave de los 80 con su banda The Lords Of The New Church, que fund&oacute; junto a otras leyendas como Steve Bators &ndash;qui&eacute;n antes hab&iacute;a contribuido a la escena punk estadounidense como fundador de los tambi&eacute;n legendarios, y seminales, Dead Boys&ndash; o Nick Turner, que proven&iacute;a de los reyes del punk garajero, The Barracudas.  
    </p><p class="article-text">
        James&nbsp;se va a la tumba con los deberes hechos, ya que compuso el primer sencillo punk del Reino Unido, <em>New Rose</em>, cuando el movimiento estaba todav&iacute;a reducido a los circuitos alternativos. Como l&iacute;der de The Damned, adem&aacute;s de <em>New Rose</em>, tambi&eacute;n compuso el primer LP de la banda,&nbsp;<em>Damned Damned Damned</em>, que se lanz&oacute; en febrero de 1977. No fue hasta ocho meses despu&eacute;s, en octubre, cuando los Sex Pistols&nbsp;se llevaron toda la fama medi&aacute;tica con&nbsp;<em>Never Mind The Bollocks</em>. Pero la lana la card&oacute; Brian James. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-guitarrista-brian-james-leyenda-punk-ingles-setenta-ochenta_1_12114179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 17:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el guitarrista Brian James, leyenda del punk inglés de los setenta y ochenta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punk,Rock,Música,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere David Johansen, cantante de la banda punk New York Dolls, a los 75 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-david-johansen-cantante-banda-punk-new-york-dolls-75-anos_1_12095828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d1c80bc-1b7f-4c8d-9257-762a2040aff4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere David Johansen, cantante de la banda punk New York Dolls, a los 75 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico anunció que padecía cáncer en un estadio muy avanzado hace unas semanas</p><p class="subtitle">Ruido y silencio - Muñecas rotas</p></div><p class="article-text">
        David Johansen, cantante y &uacute;ltimo superviviente de la banda punk New York Dolls, ha fallecido este viernes a los 75 a&ntilde;os en su casa de Nueva York, seg&uacute;n ha informado la revista Rolling Stone. Hace solo unas semanas, a mitad de febrero, el m&uacute;sico anunci&oacute; que padec&iacute;a cancer en el estadio de met&aacute;stasis, y que se encontraba postrado en la cama, inm&oacute;vil tras una ca&iacute;da que le hab&iacute;a provocado una doble rotura de la espalda. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo de Johansen inform&oacute; de que necesitaba atenci&oacute;n de especialistas las 24 horas del d&iacute;a, adem&aacute;s de un tratamiento sanitario que supone una alta carga financiera. Por ello, la organizaci&oacute;n Sweet Relief cre&oacute; un fondo bajo el nombre del cantante con el objetivo de recaudar dinero y costear los cuidados que necesitaba. La familia de Johansen esperaba que sus oyentes y seguidores ayudaran a que el m&uacute;sico recuperarar parte de sus movilidad y as&iacute; enfrentar mejor el c&aacute;ncer, que finalmente ha podido con &eacute;l este fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/munecas-rotas_1_7215524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Dolls fueron el eslab&oacute;n perdido entre el glam rock y el punk rock</a>. La escena musical de principios de los a&ntilde;os setenta vibr&oacute; con ellos, y su electricidad vino a transformar el sonido de una &eacute;poca que empezaba a cansarse del rock progresivo y de los punteos infinitos.&nbsp;Malcom McLaren utiliz&oacute; al grupo como fogueo, como ensayo de los disparos que vinieron despu&eacute;s con los Sex Pistols.
    </p><p class="article-text">
        Tomaron su nombre del Hospital de Mu&ntilde;ecas de Nueva York, un sitio donde iban a parar las mu&ntilde;ecas rotas. Sal&iacute;an a escena con pelucas, botas de plataforma y labios pintados, contone&aacute;ndose al ritmo de un rock tocado a toda velocidad. Seg&uacute;n explica Montero Glez, &ldquo;fueron unos adelantados&rdquo; a su &eacute;poca. &ldquo;El primero en caer fue Billy Murcia, el bater&iacute;a. Muri&oacute; en la ba&ntilde;era donde intentaron reanimarlo tras una ingesta de tranquilizantes y alcohol. Tras este episodio macabro, la popularidad de los New York Dolls creci&oacute;. Con todo, el verdadero &eacute;xito del grupo se debi&oacute; al sonido desali&ntilde;ado de la guitarra de Johnny Thunders, un personaje carism&aacute;tico que pas&oacute; por Madrid a principios de los ochenta para dejarnos el sabor a hiel de unos conciertos pasados por la hero&iacute;na&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo sac&oacute; dos &aacute;lbumes &mdash;<em>New York Dolls</em> y <em>Too Much, Too Soon</em>&mdash;, y se disolvi&oacute; despu&eacute;s de ellos en 1975 sin haber alcanzado el &eacute;xito comercial, en gran parte debido a los problemas con las drogas de sus miembros y las guerras internas. Aun as&iacute;, se reunieron una vez m&aacute;s en 2004 gracias a la labor de convicci&oacute;n del antiguo l&iacute;der de los Smiths, Morrisey, en el festival ingl&eacute;s de Meltdown. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Noticia de &uacute;ltima hora. Habr&aacute; ampliaci&oacute;n en breves.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-david-johansen-cantante-banda-punk-new-york-dolls-75-anos_1_12095828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 16:26:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere David Johansen, cantante de la banda punk New York Dolls, a los 75 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Punk,Fallecimientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayatollah, la pirola y otras cantigas punk de escarnio y maldecir: un libro repasa el primer disco de Siniestro Total]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ayatollah-pirola-cantigas-punk-escarnio-maldecir-libro-repasa-primer-disco-siniestro-total_1_12007674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f00c4779-171a-4fc1-ae5b-2d9c8929c079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayatollah, la pirola y otras cantigas punk de escarnio y maldecir: un libro repasa el primer disco de Siniestro Total"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Sara Morales elabora una historial oral sobre el punk irreverente, sarcástico y delirante de '¿Cuándo se come aquí?', el debut del grupo vigués, 43 años después de su publicación</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los diez mejores discos de la Movida gallega y aledaños que (casi) nadie escuchó</p></div><p class="article-text">
        Los t&iacute;tulos de las 15 canciones ya avanzaban problemas: <em>Matar jipis en las C&iacute;es</em>, <em>Los chochos voladores</em>, <em>Ayatollah</em>, <em>Las tetas de mi novia</em>, <em>Los esqueletos no tienen pilila</em>, <em>Todos los ahorcados mueren empalmados</em>. La velocidad a la que las tocaban no reparaba en se&ntilde;alizaciones. Tampoco las guitarras, sucias y desarregladas. Y la voz, demente e histri&oacute;nica, despreciaba hasta el lenguaje como solo el punk de la vieja escuela sab&iacute;a despreciar. Glorificaci&oacute;n del absurdo y manifiesto infantiloide, escatol&oacute;gico y dada&iacute;sta, feroz y gratuitamente ofensivo, es una de las piedras filosofales del punk hispano, <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em> La publicaron en forma de elep&eacute; los vigueses Siniestro Total hace ahora 43 a&ntilde;os. La periodista Sara Morales (Zaragoza, 1983) ha reconstruido su gestaci&oacute;n en un libro monogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        <em>El gran golpe de Siniestro Total</em> (editorial Efe Eme) adopta las herramientas de la historia oral. Hablan en directo los principales implicados y allegados, con la excepci&oacute;n del cantante, Germ&aacute;n Coppini, muerto en 2013, y de Pepo Fuentes, ide&oacute;logo y <em>road manager</em> de la banda, muerto en 2021. &ldquo;Dud&eacute; si escribir sobre <em>Bailar&eacute; sobre tu tumba</em>&rdquo;, cuarto disco del grupo y el que, gracias al tema titular, los catapult&oacute; a algo cercano a la corriente principal, se&ntilde;ala Morales en conversaci&oacute;n con elDiario.es, &ldquo;pero por importancia hist&oacute;rica e impacto, me qued&eacute; con <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em>&rdquo; (las declaraciones de otras personas recogidas en este reportaje fueron extra&iacute;das de su libro). Ic&oacute;nico desde la portada de &Oacute;scar Marin&eacute;, los cuatro <em>siniestros</em> a guisa de los Hermanos Dalton y el azul intenso de fondo, no se parec&iacute;a a ninguna otra propuesta del momento. Y con la excepci&oacute;n quiz&aacute;s de <em>Siniestro Total II El regreso</em> (1983), ni siquiera a otras piezas de una discograf&iacute;a, la de Siniestro Total, que evolucion&oacute; en mil estilos diferentes y se alej&oacute; del punk desastrado y delirante de su debut.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &ldquo;Efectivamente se trata de dos discos un poco aislados, con una locura, una espontaneidad y un gamberrismo. Son d&iacute;scolos dentro de su discograf&iacute;a, m&aacute;s rebeldes y rudimentarios&rdquo;, admite Morales, &ldquo;solo que con un trasfondo potent&iacute;simo&rdquo;. El que surgi&oacute; del encuentro entre, sobre todo, Juli&aacute;n Hern&aacute;ndez y Miguel Costas. El primero, culto y pr&oacute;ximo a los ambientes vanguardistas del Vigo de los 70, musicalmente erudito, un punk intelectual, bater&iacute;a. El segundo, due&ntilde;o de un ingenio indomable, la chispa siempre a punto de estallar, el escritor de la rima inaudita y al filo del sinsentido, guitarra y voces. Alberto Torrado y Javier Soto, bajo y guitarra respectivamente, completaban una formaci&oacute;n a la que Coppini se sum&oacute; cuando ya la mayor&iacute;a de las canciones de <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em> estaban compuestas. Es Torrado quien, en el libro de Morales, identifica el momento fundacional: el 20 de noviembre de 1975. &ldquo;El d&iacute;a que muri&oacute; Franco. Hay una grabaci&oacute;n de aquel d&iacute;a. &Eacute;ramos adolescentes que se divert&iacute;an tocando, como todos los adolescentes del mundo&rdquo;, recuerda.
    </p><h2 class="article-text">El R 12 del padre de Hern&aacute;ndez y un muro camino a Bouzas</h2><p class="article-text">
        La historia de como Siniestro Total pasa a llamarse Siniestro Total en aquel Vigo que se quitaba de encima la dictadura &ndash;casi literalmente: su clase obrera fue de las m&aacute;s combativas contra el r&eacute;gimen&ndash; es conocida. De bar en bar en el Renault 12 del padre de Hern&aacute;ndez hasta que un muro con piedra detr&aacute;s, en la zona de Beiramar direcci&oacute;n Bouzas, se interpuso en su camino. Costas se rompi&oacute; la clav&iacute;cula, uno de sus amigos &ndash;Manuel Rom&oacute;n, del Grupo de Comunicaci&oacute;n Po&eacute;tica Rompente&ndash; estuvo semanas en el hospital y otro, Ant&oacute;n Reixa, se libr&oacute; porque estaba tan borracho que en vez de subir en el autom&oacute;vil fue al puerto a vomitar. La aseguradora declar&oacute; el coche siniestro total, a Hern&aacute;ndez su progenitor tard&oacute; en volver a prestarle las llaves y la banda encontr&oacute; su nombre.
    </p><p class="article-text">
        No mucho antes, aquellos amigos se hab&iacute;an expuesto a una epifan&iacute;a: el concierto de los Ramones en la plaza de toros de Vista Alegre, en Carabanchel, Madrid, el 26 de septiembre de 1980. &ldquo;Hubo muchas hostias y recuerdo, como an&eacute;cdota, que los teloneros eran Nacha Pop&rdquo;, hace memoria en el libro Miguel Costas, &ldquo;y, desde el escenario, aquella noche dijeron: 'Esta es la &uacute;ltima vez que tocamos <em>Chica de ayer</em>. &iexcl;Maldita la hora! &iexcl;La llevo escuchando toda la puta vida! [carcajadas]. La verdad es que aquel concierto lo cambi&oacute; todo&rdquo;. Tambi&eacute;n lo menciona Juli&aacute;n Hern&aacute;ndez: &ldquo;Fue verles en directo y pensar: '&iexcl;Hostia, es verdad, se pueden hacer canciones como las que est&aacute;n haciendo ellos!&rdquo;. No exactamente. Aunque la econom&iacute;a de medios era com&uacute;n, pocos y acelerados acordes, y a&ntilde;os despu&eacute;s convertir&iacute;an el <em>Rockaway Beach</em> de los neoyorquinos en <em>Rock en Samil</em>, el sonido de los primeros Siniestro Total era m&aacute;s oscuro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De los Ramones adoptan el rollo est&eacute;tico, la chupa de cuero y las chapas. Y el concierto de Vista Alegre, que fue fundacional para ellos&rdquo;, explica Morales, &ldquo;pero las influencias que detecto en <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em> son otras&rdquo;. Los Dead Kennedys, desde luego, lo confiesan por separado Hern&aacute;ndez y Costas. En el registro vocal de aquel Coppini, inmediatamente anterior al m&aacute;s dram&aacute;tico de Golpes Bajos, hay efectivamente un deje Jello Biafra. Glutamato Yey&eacute;, favoritos de Hern&aacute;ndez, autores de <em>Holocausto Can&iacute;bal</em>, o el tecnopop postpunk de Aviador Dro, cuyo l&iacute;der, Servando Caballar, cre&oacute; la discogr&aacute;fica independiente m&aacute;s importante de la Espa&ntilde;a de la &eacute;poca: Dro. Fue la que se hizo cargo de lanzar <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em> y el EP que lo precedi&oacute;, <em>Ayudando a los enfermos</em>, su hist&oacute;rica primera referencia. Y un influjo quiz&aacute;s m&aacute;s inesperado, argumentado por el propio Juli&aacute;n Hern&aacute;ndez y por Alberto Torrado, The Jam, los m&aacute;s mod entre los punk. Cap&iacute;tulo aparte merecen los homenajes m&aacute;s o menos expl&iacute;citos &ndash;la autor&iacute;a de las melod&iacute;as no figuraba en los cr&eacute;ditos del disco&ndash; y desfigurados: el <em>Hoy voy a asesinarte</em>, a partir de un tema de Petula Clark, y <em>Las tetas de mi novia</em>, sobre uno de los hoy olvidados holandeses Gruppo Sportivo. &ldquo;&Oacute;scar Avenda&ntilde;o [bajista de Siniestro Total entre 2001 y su final en 2022] me dijo una vez: '&iexcl;Vosotros hab&eacute;is robado de todas partes!'. Y s&iacute;, joder, no hay duda, as&iacute; es&rdquo;, confirma Hern&aacute;ndez en el libro.
    </p><h2 class="article-text">Aventuras en la metr&oacute;polis</h2><p class="article-text">
        Lo de estos Siniestro Total fue, en todo caso, un asalto. Vigueses militantes y perif&eacute;ricos orgullosos, su entrada en el Madrid de lo que todav&iacute;a no se llamaba Movida, pero ya empezaba a ser conocido como tal fue estrepitosa, seg&uacute;n recuerdan en <em>El gran golpe</em> propios y extra&ntilde;os. Las colonias hac&iacute;an acto de presencia en la metr&oacute;polis. Una suerte de orientalismo aplicado al noroeste galaico acaba por ayudarles a promocionarse. &ldquo;Eran gallegos puros y hubo que domarlos un poco. Pero luego hablabas con ellos y eran las personas m&aacute;s tranquilas, accesibles, cultas y amigables del mundo&rdquo;, declara a Sara Morales el m&iacute;tico periodista musical Jes&uacute;s Ordov&aacute;s, uno de sus principales valedores en aquellos a&ntilde;os salvajes y que todav&iacute;a hoy, relata, mantiene una reproducci&oacute;n de la portada de <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em> en la presidencia de su domicilio.
    </p><p class="article-text">
        La avanzadilla la hab&iacute;a encabezado el propio Juli&aacute;n Hern&aacute;ndez, que hab&iacute;a dejado Vigo por Madrid para estudiar filolog&iacute;a y m&uacute;sica en el conservatorio. &ldquo;Seguimos componiendo temas por tel&eacute;fono&rdquo;, rememora Miguel Costas, &ldquo;eran momentos muy divertidos, como el Lennon y el McCartney de segunda divisi&oacute;n&rdquo;. Los ensayos se suced&iacute;an en la ciudad natal. Tambi&eacute;n otro acontecimiento vertebral en su historia, el primer concierto oficial de la banda, el 27 de diciembre de 1981 en el colegio Salesianos de Vigo, Coppini reci&eacute;n incorporado. <a href="https://www.eldiario.es/galicia/anton-reixa-posible-galicia-llegue-nacion-independiente-hablemos-demos-cuenta_1_7959132.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ant&oacute;n Reixa, poeta radical que a&uacute;n no hab&iacute;a organizado los brillant&iacute;simos Resentidos</a>, los present&oacute; as&iacute; aquella noche: &ldquo;&iexcl;Reci&eacute;n llegados de Ir&aacute;n, m&uacute;sica celta, esquizorock.... &iexcl;ellos son Siniestro Total!&rdquo;. Reixa tambi&eacute;n oficiar&iacute;a de maestro de ceremonias en el Rock&ndash;Ola, epicentro de la escena madrile&ntilde;a, solo unos meses despu&eacute;s. Los b&aacute;rbaros hab&iacute;an llegado. &ldquo;Yo iba con boina y una gabardina, y el p&uacute;blico, todo lleno de punks, empez&oacute; a escupirme&rdquo;, le cuenta a Morales, &ldquo;me present&eacute; hablando en portugu&eacute;s y es de ah&iacute; de donde sali&oacute; el famoso lema '&iexcl;Menos mal que nos queda Portugal!&rdquo;. Fue el t&iacute;tulo del tercer disco de Siniestro, ya en 1984 y sin Coppini de cantante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiz&aacute;s sucedi&oacute; de manera inconsciente, pero aquellos Siniestro Total tambi&eacute;n demostraron que exist&iacute;a vida musical m&aacute;s all&aacute; de Madrid y Barcelona&rdquo;, sostiene Morales, &ldquo;tras ellos emergieron otros grupos perif&eacute;ricos&rdquo;. Con Hern&aacute;ndez como zapador, el factor determinante, coinciden los entrevistados en <em>El gran golpe</em>, fue el <em>Diario Pop</em> de Radio 3, uno de cuyos locutores era Ordov&aacute;s. La maqueta con canciones que acabar&iacute;an en <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em> cay&oacute; en sus manos. &ldquo;A partir de entonces, todo estall&oacute; por los aires&rdquo;, escribe Morales, &ldquo;Siniestro total invadieron las ondas y ya no hubo vuelta atr&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Recuerdo que present&eacute; al grupo [en las ondas] como: 'He tenido acceso a la cinta de unos salvajes punks que viven en las monta&ntilde;as de Vigo aliment&aacute;ndose de lo que encuentran, buscando entre los &aacute;rboles y matando animales' [&hellip;] Jam&aacute;s se hab&iacute;a escuchado nada as&iacute; en la radio&rdquo;, dice Ordov&aacute;s. S&iacute;, Kaka de Luxe defend&iacute;an una canci&oacute;n sadomasoquista escrita por Alaska, Almod&oacute;var y McNamara... &ldquo;Pero lo de Siniestro Total era otra liga&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El triunfo m&aacute;s improbable</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Solo vine a comprar pan / a m&iacute; todo me sale mal / solo vine a comprar pan / y me ense&ntilde;asteis el Cor&aacute;n&rdquo;, canta Coppini en <em>Ayatollah</em>, la m&aacute;s c&eacute;lebre del disco, quiz&aacute;s porque en 40 a&ntilde;os apenas la apearon del repertorio. Casi a la vez sus admirados The Clash difund&iacute;an <em>Rock the Casbah</em>, por cierto, y las intenciones no eran tan diferentes: contra el integrismo religioso, punk rock. &ldquo;Ayatollah, no me toques la pirola m&aacute;&aacute;&aacute;&aacute;s&rdquo;. No es, ni de lejos, su letra m&aacute;s incendiaria. Los due&ntilde;os del estudio en el que aquella maqueta se transform&oacute; en <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em>, localizado por Servando Caballar, se negaron a figurar en los cr&eacute;ditos, alarmados por el contenido del material l&iacute;rico y sonoro. &ldquo;Llego a la isla / lo saco de la tienda / le doy en la cabeza / le abro la cabeza / le corto un brazo / le arranco una pierna / le saco las u&ntilde;as / le muerdo una oreja&rdquo;, berrea hist&eacute;rico Coppini en <em>Matar jipis en las C&iacute;es</em>.
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        Otras canciones resultan m&aacute;s peliagudas. Hern&aacute;ndez entona cierta autocr&iacute;tica, al tiempo que contextualiza y aclara. <em>Hoy voy a asesinarte</em> &ldquo;es una historia descalabrada de ninfoman&iacute;a desatada, un delirio de letra cuyo t&iacute;tulo choca hoy en d&iacute;a por todas partes, aunque en realidad no tiene nada de machismo, vamos, tiene tanto que ver con el machismo como con la aeron&aacute;utica&rdquo;. Aun as&iacute;, reconoce, ya no la tocan, &ldquo;a alguien podr&iacute;a sentarle mal y venir a tocar las pelotas&rdquo;. <em>La tetas de mi novia</em>, cuya letra es de Costas, quien asegura la elabor&oacute; con ayuda del poeta Manolo Rom&oacute;n, la v&iacute;ctima m&aacute;s grave del accidente del R-12. &ldquo;Por un lado nos sal&iacute;a solo todo ese rollo infantiloide, pero hay cosas que no me gustan, est&aacute; claro&rdquo;, considera Hern&aacute;ndez, &ldquo;hoy d&iacute;a esa letra chirr&iacute;a por todas partes y me parece bien que lo haga&rdquo;. C&oacute;mo un disco as&iacute; triunf&oacute; de la manera en que lo hizo es objeto de uno de los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos del volumen de Morales.
    </p><p class="article-text">
        Su autora entiende que un gesto como el de Siniestro Total en <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em>, rupturista y descabellado, demencial y vertiginoso, ser&iacute;a posible hoy, pero no tanto. Es decir, no habr&iacute;a censura, nadie retirar&iacute;a el disco del mercado. &ldquo;A nivel industria, sin embargo, el disco quedar&iacute;a en el <em>underground</em>&rdquo;, se&ntilde;ala. La repercusi&oacute;n ser&iacute;a, a todas luces, menor. Coincide con el escritor Agust&iacute;n Fern&aacute;ndez Mallo, que titul&oacute; su trilog&iacute;a de novelas <em>Proyecto Nocilla</em> a partir de <em>Nocilla qu&eacute; merendilla</em>, una de las canciones de <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;?</em>: &ldquo;Por quien no creo que fuese aceptado es por la industria discogr&aacute;fica, que es m&aacute;s conservadora que nunca&rdquo;. No se refiere tanto a la posibilidad actual de un disco de guitarras punk desaseadas y l&iacute;rica al borde del autosabotaje, sino a &ldquo;algo equivalente, una vez hechas las correspondientes traducciones&rdquo; de tiempo, lugar y modos.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el momento hist&oacute;rico era otro. Lo explica Servando Caballar, del Aviador Dro: &ldquo;Ten&iacute;amos la sensaci&oacute;n, sobre todo despu&eacute;s del 23F, de que en cualquier momento pod&iacute;a pasar cualquier cosa y se acababa todo&rdquo;. Es tambi&eacute;n Caballar quien, m&aacute;s all&aacute; de los lugares comunes sobre la idea de correcci&oacute;n pol&iacute;tica, alerta sobre la situaci&oacute;n realmente existente respecto de la libertad de expresi&oacute;n: &ldquo;Recordemos lo que le pas&oacute; al rapero Hasel: que si calumnias contra las instituciones del Estado, que si injurias a la Corona, que si apolog&iacute;a del terrorismo...&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Adi&oacute;s a Coppini y fin de la primera parte</h2><p class="article-text">
        <em>Sexo chungo</em> y <em>Me pica un huevo</em> fue el sencillo que Siniestro Total publicaron inmediatamente despu&eacute;s de su primer largo. Conten&iacute;a las dos &uacute;ltimas canciones que grab&oacute; Germ&aacute;n Coppini con el grupo. Su siguiente incursi&oacute;n musical fue, junto a Teo Cardalda y con la guitarra de Pablo Novoa, Golpes Bajos, un inimitable y po&eacute;tico experimento de synth pop atl&aacute;ntico. Pero esa es otra historia, tangente a esta, pero otra. La etapa radical&ndash;dada&iacute;sta de Siniestro se extender&iacute;a apenas al siguiente disco, <em>Siniestro Total II El Regreso</em> (1983) &ndash;Fern&aacute;ndez Mallo lo define en el libro como punk barroco. Su trayectoria posterior, de m&uacute;ltiples e imprevisibles virajes estil&iacute;sticos, siempre con un alto y nunca bien ponderado nivel en las letras, incluye otros 13 &aacute;lbumes de estudio y seis en directo. Pero <em>&iquest;Cu&aacute;ndo se come aqu&iacute;? </em>es a&uacute;n su pieza de resistencia. &ldquo;Es el elep&eacute; m&aacute;s revolucionario de la historia del pop, del rock y del punk espa&ntilde;ol&rdquo;, sentencia Jes&uacute;s Ordov&aacute;s en <em>El gran golpe</em>, &ldquo;totalmente revolucionario, m&aacute;s incluso que el primero de Los Brincos, que fue, y mucho. M&aacute;s incluso que el disco de Veneno, que tambi&eacute;n fue realmente revolucionario. Y m&aacute;s tambi&eacute;n que el primero de Kaka de Luxe&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2025 21:10:45 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[“Sin Dover nunca habría tenido una banda”: cómo las hermanas Llanos invitaron a una generación a hacer la revolución feminista del rock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/dover-habria-tenido-banda-hermanas-llanos-invitaron-generacion-revolucion-feminista-rock_1_12011332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b873334-c079-4150-8ed7-95a221104936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Sin Dover nunca habría tenido una banda”: cómo las hermanas Llanos invitaron a una generación a hacer la revolución feminista del rock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para una generación de músicas, activistas y habituales del underground español la banda que firmó 'Serenade' y que descubrieron durante su niñez o adolescencia marcó su participación en estas subculturas musicales y su identidad como feministas</p><p class="subtitle">Marianne Faithfull, la biografía de la superviviente: de exnovia descarriada a ser admirada por los más grandes del pop
</p></div><p class="article-text">
        La banda Dover, liderada por Cristina y Amparo Llanos, se form&oacute; en 1992 dando el salto del <a href="https://www.rae.es/diccionario-estudiante/underground" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>underground</em></a> al <a href="https://www.fundeu.es/recomendacion/mainstream-alternativas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>mainstream</em></a> cinco a&ntilde;os despu&eacute;s: en 1997 consiguieron un n&uacute;mero uno en Los 40 y se colaron en las televisiones de todo el pa&iacute;s con un anuncio de refrescos.
    </p><p class="article-text">
        Entre su p&uacute;blico se encontraban ni&ntilde;as y adolescentes a las que les alcanz&oacute; el sonido, las letras y la presencia de las hermanas Llanos cambiando su percepci&oacute;n de la m&uacute;sica, mostr&aacute;ndoles unas posibilidades sobre lo que pod&iacute;an hacer y c&oacute;mo pod&iacute;an ser que hasta entonces no hab&iacute;an encontrado a su alcance y acompa&ntilde;&aacute;ndolas hasta su adultez y su descubrimiento como feministas. Hablamos con seis de estas fans para reflexionar sobre c&oacute;mo Dover transform&oacute; a una generaci&oacute;n de punkis, grungeras, metaleras y hardcoretas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los impactos m&aacute;s significativos que ha tenido la aparici&oacute;n de internet y las redes sociales ha sido en relaci&oacute;n con el acceso y la distribuci&oacute;n de m&uacute;sica. En la d&eacute;cada de los 90, los medios para descubrir nuevas bandas eran principalmente las cadenas de radio, algunos programas de televisi&oacute;n y, para quienes residieran en ciudades, las grandes superficies comerciales o tiendas de discos. Para salir de los circuitos de las discogr&aacute;ficas y los sonidos m&aacute;s <em>mainstream</em> estaban radios y cat&aacute;logos de tiendas especializadas, fanzines y festivales, pero muy especialmente funcionaban las redes de amistad. Estas reforzaban los lazos comunitarios que atraviesan los estilos musicales que se encuentran en los m&aacute;rgenes. 
    </p><h2 class="article-text">Te grabo una cinta</h2><p class="article-text">
        Para acceder a estos canales de intercambio, predecesores de las playlists y recomendaciones de Spotify, ten&iacute;amos que tener la suerte de contar con una amistad que hubiera tenido un acceso previo a esa banda o sonido. Ese fue el caso de Violeta TS, integrante de bandas como <a href="https://rata-negra.bandcamp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rata Negra</a> y <a href="https://missespanha.bandcamp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miss Espa&ntilde;a</a>. &ldquo;Yo descubro el punk en el instituto b&aacute;sicamente porque me hago muy amiga de una chica americana y ella, al ser de fuera, ten&iacute;a un contacto m&aacute;s cercano con la m&uacute;sica que no era de Espa&ntilde;a, cosa que en ese momento sin internet pues era algo much&iacute;simo m&aacute;s complicado&rdquo;, explica.
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                Violeta TS posa con la portada del disco &#039;Devil Came To Me&#039; de Dover                            </span>
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        &ldquo;Su <em>modus operandi</em> era: ella descubr&iacute;a un grupo, me grababa una cinta y me la tra&iacute;a para que lo escuchase, y as&iacute; fue como descubr&iacute; Dover y la verdad es que nos flip&oacute;, porque era un poco todo lo que est&aacute;bamos buscando en ese momento&rdquo;, a&ntilde;ade. El caso de Violeta es un ejemplo de la mayor&iacute;a de estos intercambios <em>&#8213;mixtapes</em> caseras con los ced&eacute;s que circulaban o recopilaciones de lo que sonaba en la radio&#8213;, pero en su caso contaba con un elemento subversivo en cuanto a los roles de g&eacute;nero: este intercambio se hac&iacute;a entre amigas. 
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento para las ni&ntilde;as y adolescentes de estilos musicales m&aacute;s <em>underground</em>, como el punk, el metal, el grunge o el hardcore punk, tradicionalmente m&aacute;s asociados a la masculinidad, era en muchos casos a trav&eacute;s de hermanos mayores, compa&ntilde;eros de clase o parejas varones, y no porque ellos tuvieran un inter&eacute;s natural en estos estilos, sino porque su acceso estaba m&aacute;s normalizado y formaba incluso parte de su socializaci&oacute;n adolescente, como recuerdan investigaciones como <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/popular-music/article/abs/masculinity-and-skill-acquisition-in-the-adolescent-rock-band/334284AE60671CBD2B58DE9A971A8D5E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Masculinity and skill acquisition in the adolescent rock band </em></a><a href="https://www.cambridge.org/core/journals/popular-music/article/abs/masculinity-and-skill-acquisition-in-the-adolescent-rock-band/334284AE60671CBD2B58DE9A971A8D5E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Anne Clawson.</a><strong> </strong>Este fue el caso de Anxela Baltar, cantante y guitarrista de <a href="https://somosbala.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bala</a> y gestora cultural, a la que su hermano mayor le descubri&oacute; Dover, como hab&iacute;a hecho con muchas otras bandas.
    </p><h2 class="article-text">El poder de la radio comercial</h2><p class="article-text">
        Para Bego&ntilde;a I., cantante de bandas de punk y profesora de ingl&eacute;s, su descubrimiento vino a trav&eacute;s de una radio comercial y le marc&oacute; tanto que asegura recordarlo a la perfecci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a 10 a&ntilde;os, estaba en el coche saliendo del parking de un supermercado y encendimos la radio, estaba sonando [la canci&oacute;n] <em>Cherry Lee </em>en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/fernandisco-sufri-entreviste-kurt-cobain-emitia-monosilabos-tio-triste-mundo_128_11924443.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los 40</a>, era 1999. Necesitaba volver a escucharlo, as&iacute; que estuve pegada a la radio toda la tarde hasta que sali&oacute;&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Para quienes no ten&iacute;an estas redes de amistad o familia con las que descubrir estos estilos de m&uacute;sica, que Dover entrara en los circuitos comerciales fue decisivo y, como analiza Bego&ntilde;a, por una cuesti&oacute;n de g&eacute;nero pero tambi&eacute;n de edad, para ella fue &ldquo;fundamental que saliera en el <em>mainstream&rdquo;: </em>&ldquo;No habr&iacute;a podido encontrarles si no hubieran salido en la tele o en la radio. Una ni&ntilde;a con tan pocos medios y sin hermano mayor como era mi caso no habr&iacute;a podido encontrar a Dover sola. Es que el <em>underground</em> est&aacute; muy poco accesible y les est&aacute; muy vetado a los ni&ntilde;os, pero sobre todo a las ni&ntilde;as&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Dover se instaur&oacute; en las pandillas de muchas j&oacute;venes y ahora eran ellas las que compart&iacute;an entre su grupo, como parte del intercambio musical entre iguales propio de la adolescencia, a esta banda. Seg&uacute;n recuerda Anxela Baltar, su grupo de amigas era muy dispar en cuanto a gustos musicales, pero Dover era una banda que las un&iacute;a a todas. Sara Cots, integrante de <a href="https://saltamarges.bandcamp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saltamarges records</a>, del colectivo ATV y colaboradora del <a href="https://www.actitudfest.net/es/home-espanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Actitud Fest</a>, describe &ldquo;una fiebre colectiva&rdquo; en su pueblo en torno a Dover, mostrando as&iacute; c&oacute;mo esta banda se col&oacute; en la cotidianeidad de ni&ntilde;as y adolescentes llegando muchas de ellas, como el caso de Sara y Bego&ntilde;a, a estudiar ingl&eacute;s con sus canciones. Pero, como afirma esta &uacute;ltima, el impacto de Dover no quedaba circunscrito a sus estribillos, canciones, actuaciones y discos: &ldquo;Dover fue la madriguera de conejo que me llev&oacute; a explorar todo mi nicho de adulta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Yo tambi&eacute;n puedo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Una chica cantando con ese ruido de guitarras? Ven&iacute;amos de la fiebre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/spice-girls-tenian-razon-ver-wannabe-amor-feminismo-25-anos-despues_129_8180235.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spice Girls</a> y el <em>girl power</em> que estas promov&iacute;an, &iexcl;por supuesto que me llam&oacute; la atenci&oacute;n! Yo creo que lo que me atrajo m&aacute;s fue lo diferente que era a todo el <em>mainstream</em> que sonaba en ese momento&rdquo;, afirma Sara. La d&eacute;cada de los noventa y los primeros dos mil fueron para el <em>mainstream</em> los a&ntilde;os de las Spice Girls y de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/britney-spears-arranca-mordaza-vida-le-dejaron-controlar_1_10632963.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Britney Spears</a>, y aunque, como recuerda esta profesional del sector musical, se colara un mensaje de &ldquo;<em>girl power</em>&rdquo;, este representaba una forma de feminidad y de empoderamiento femenino con el que no todas se sent&iacute;an representadas, tanto por su expresi&oacute;n como por su contenido. Y Dover supon&iacute;a una propuesta alternativa. 
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            </figure><p class="article-text">
        Gemma del Valle,&nbsp;cofundadora de Subterfuge Records y responsable de comunicaci&oacute;n durante los a&ntilde;os en que se convirtieron en un fen&oacute;meno de masas, entiende el impacto que causaron en el <em>mainstream</em> &ldquo;dos mujeres fuertes con sendas guitarras que llegaban all&iacute; sin pedir perd&oacute;n y sin pedir permiso, sin buscar la aprobaci&oacute;n, dando lo mejor de s&iacute; mismas&rdquo;. &ldquo;Las sonrisas a su cara solo llegaban en momentos muy concretos de comuni&oacute;n con el p&uacute;blico. Representaban todo el sentir de una generaci&oacute;n. De hecho, marcaron a varias generaciones y descolocaron a la industria. Fue brutal. Formar parte de aquello y vivirlo desde dentro fue un aut&eacute;ntico privilegio para una persona para la que la m&uacute;sica es lo m&aacute;s importante de su vida&rdquo;, afirma para este medio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una chica que cantaba, yo tambi&eacute;n, y que no estaba cantando lo que cantaban las dem&aacute;s chicas normales que sal&iacute;an por todos lados&rdquo;, recuerda Bego&ntilde;a sobre Cristina Llanos. Para ella esta semejanza, musical pero tambi&eacute;n de g&eacute;nero, y esta diferenciaci&oacute;n respecto al papel de las mujeres del <em>mainstream </em>hizo que el mensaje le llegara como si estuviera dise&ntilde;ado especialmente para ella y le acerc&oacute; a unos sonidos donde hasta entonces no se hab&iacute;a visto reflejada. &ldquo;Fue la primera vez que las guitarras me hablaron a m&iacute; directamente; antes de eso me parec&iacute;an demasiado ajenas, como que no eran para m&iacute;, pero en ese momento, con Dover, todo cambi&oacute;&rdquo; recuerda. 
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                    alt="Cristina Llanos en un concierto de Dover en Pamplona en noviembre de 1997"
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                Cristina Llanos en un concierto de Dover en Pamplona en noviembre de 1997                            </span>
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        Para aquellas que, como Roc&iacute;o Santos Gil, activista feminista y periodista en <a href="https://lapoderio.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Poder&iacute;o</a>, ya estaban inmersas en esos estilos de m&uacute;sica, supuso la oportunidad de sentirlos m&aacute;s propios y de reivindicarlos. &ldquo;El rock era el g&eacute;nero que m&aacute;s me ha gustado desde siempre y en esa &eacute;poca estaba rodeada de bandas mayoritariamente masculinas; pero cuando encontraba a grupos como Dover sent&iacute;a que montar tu banda, cantar y tocar con rabia, pero tambi&eacute;n habitar el mundo con fuerza e independencia, eran posibilidades reales y cercanas. Amparo y Cristina Llanos romp&iacute;an con una feminidad con la que no me encontraba c&oacute;moda y que yo no estaba dispuesta a asumir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las conclusiones del ya cl&aacute;sico ensayo de Lauraine Leblanc <a href="https://www.rutgersuniversitypress.org/pretty-in-punk/9780813526515/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pretty in punk. Girls&acute;gender resistance in a boys&acute;subculture</em></a> es que la visibilidad de mujeres formando parte de subculturas musicales tradicionalmente masculinizadas no solo favorece que otras se acerquen a estas subculturas, sino que tambi&eacute;n posibilitaba que las hagan suyas. Estas nuevas artistas, influidas por las mujeres sobre el escenario, crean sus propios proyectos y construyen identidades desde las que representarse y resistir a las pr&aacute;cticas heteropatriarcales tanto de la sociedad como de estas mismas subculturas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anxela Baltar, del grupo Bala                            </span>
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        Anxela Baltar explica a elDiario.es c&oacute;mo el hecho de acudir siendo adolescente a un concierto de Dover en el que las primeras filas estaban tomadas por otras chicas provoc&oacute; que se cuestionara mandatos que hab&iacute;a naturalizado de forma inconsciente. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo que no puedo tocar la guitarra? &iquest;C&oacute;mo que no puedo cantar gritando? &iquest;C&oacute;mo que no puedo rasgar la voz? Pues mira, claro que puedo&rdquo;. &ldquo;Estoy convencida de que si no hubiera existido Dover yo ahora no tendr&iacute;a una banda, sin Dover no existiera Bala&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar le ocurri&oacute; a Monty Peir&oacute; antrop&oacute;loga, m&uacute;sica y autora del libro<em> </em><a href="https://saigoneditorial.com/producte/el-diablo-vino-a-mi-genero-drogas-y-rock-and-roll/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El diablo vino a m&iacute;: g&eacute;nero, drogas y rock &acute;n&acute;roll</em></a><em>: </em>&ldquo;Me encant&oacute; su energ&iacute;a, sus estribillos, la voz rota de Cristina, el hecho de que fueran dos mujeres las l&iacute;deres. Yo era una ni&ntilde;a que quer&iacute;a tener una banda de rock y ellas me mostraron que era posible&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Monty Peiró y Amparo Llanos (d) durante la presentación del libro &#039;El diablo vino a mí&#039;"
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            <span class="title">
                Monty Peiró y Amparo Llanos (d) durante la presentación del libro &#039;El diablo vino a mí&#039;                            </span>
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        Esta ruptura de una feminidad pasiva y sonriente, as&iacute; como la posibilidad de reclamar la rabia, el enfado y la rebeld&iacute;a, arrastraba tambi&eacute;n a aquellas que no cantaban o tocaban instrumentos. &ldquo;Dover puso en el horizonte a mujeres que de alguna forma dialogaban con lo que yo deseaba ser y escuchar. No s&eacute; si por la edad tambi&eacute;n, pero estaba descubriendo que ser ca&ntilde;era y poco complaciente era igual de leg&iacute;timo, que no era algo reservado a los hombres&rdquo;, reflexiona Roc&iacute;o Santos Gil mostrando c&oacute;mo Dover posibilit&oacute; que estas ni&ntilde;as y adolescentes pudieran encontrar un lugar propio en estos estilos musicales as&iacute; como tambi&eacute;n una incipiente conciencia feminista. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en el <em>mainstream</em> de los 90 tambi&eacute;n hab&iacute;a propuestas como las de Alanis Morissette y muchas de las entrevistadas ya escuchaban, en el momento de descubrir a Dover, bandas m&aacute;s alternativas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/cinco-canciones-preferidas-kathleen-hanna_1_5079068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bikini Kill</a> o The Muffs,<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_Muffs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>y a artistas como Broody Dalle. &ldquo;Nos llamaban much&iacute;simo la atenci&oacute;n las bandas que estaban lideradas por mujeres, pero no era nada f&aacute;cil encontrar grupos liderados por mujeres en Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerda Violeta TS, de Rata Negra. Es decir, el impacto en el caso de Dover se amplificaba porque era una propuesta cercana territorialmente, lo cual hac&iacute;a m&aacute;s accesible acudir a uno de sus conciertos y, adem&aacute;s, acercaba simb&oacute;licamente las posibilidades de transgresi&oacute;n de los roles de g&eacute;nero que este grupo representaba.
    </p><h2 class="article-text">Dover y el feminismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Con el paso del tiempo me he ido dando cuenta de que sufrieron un machismo enorme en una &eacute;poca en la que era mucho m&aacute;s dif&iacute;cil denunciarlo de lo que es ahora&rdquo;, reflexiona Monty Peir&oacute;. En su <a href="https://www.sibetrans.com/trans/articulo/619/dover-feminismo-e-indie-en-la-musica-popular-espanola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo </a><a href="https://www.sibetrans.com/trans/articulo/619/dover-feminismo-e-indie-en-la-musica-popular-espanola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dover: feminismo e indie en la m&uacute;sica popular espa&ntilde;ola</em></a> la doctora en musicolog&iacute;a Sara Arenillas coincide con la antrop&oacute;loga Monty Peir&oacute; cuando analiza el trato que recibi&oacute; Dover por parte de la prensa musical. En esta, y seg&uacute;n la investigadora, el reconocimiento se combinaba con una cr&iacute;tica realizada desde un esquema heteropatriarcal, paternalista, infantilizador y sexualizador, llegando en ocasiones a denostar tanto su m&uacute;sica como su papel como creadoras.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Gemma del Valle, que vivi&oacute; directamente esta relaci&oacute;n como responsable de prensa, considera que &ldquo;algunos periodistas hombres que ocupaban ciertos lugares de poder en emisoras de radio, en peri&oacute;dicos importantes o en revistas, al ver que ellas no se doblegaban ante ellos, que no les pasaban ni una, las atacaron sin piedad&rdquo;.
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                Una imagen promocional de Dover en 1999                            </span>
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        Violeta TS ha sentido ese trato tambi&eacute;n fuera de los circuitos de la prensa. &ldquo;Cuando yo dec&iacute;a que escuchaba a Dover en mi entorno musical se lo tomaban a broma, sobre todo hombres que hac&iacute;an m&uacute;sica. Es un grupo que yo recuerdo con especial cari&ntilde;o, que form&oacute; parte de mi infancia y adolescencia y que para m&iacute; inici&oacute; una b&uacute;squeda y me abri&oacute; una puerta a un terreno enorme, y con el tiempo me he dado cuenta de que ese 'tom&aacute;rselo a broma' era una cuesti&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el citado art&iacute;culo, Arenillas intuye una apuesta feminista en como las hermanas Llanos se preocupan por se&ntilde;alar como referentes propios bandas que contaban con mujeres entre sus filas como The Cramps; una posici&oacute;n que Amparo, la m&aacute;s visible de las hermanas tras la separaci&oacute;n de Dover en 2016, ha <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WGCsY81SA_4&amp;ab_channel=LaResistenciaporMovistarPlus%2B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantenido y reforzando en sus diferentes apariciones</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de sus fans han descubierto que esa apuesta feminista de la que se habla en el art&iacute;culo tambi&eacute;n estaba en ellas. &ldquo;Para m&iacute; sin duda existe una relaci&oacute;n en definirme como feminista de adulta y que me atrajera Dover cuando era m&aacute;s peque&ntilde;a, aunque en ese momento no lo viera&rdquo;, afirma la cantante y guitarrista de Bala. &ldquo;Dover dej&oacute; una semilla de la que yo quiz&aacute;s fui consciente m&aacute;s tarde, una revoluci&oacute;n interna que se har&iacute;a efectiva unos a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina López Baena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/dover-habria-tenido-banda-hermanas-llanos-invitaron-generacion-revolucion-feminista-rock_1_12011332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2025 21:10:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Sin Dover nunca habría tenido una banda”: cómo las hermanas Llanos invitaron a una generación a hacer la revolución feminista del rock]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música independiente,Rock,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corazón rapado: los años intensos de nuestros skins]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/corazon-rapado-anos-intensos-skins_1_11751568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ab5c98e-de13-4c1d-b4dc-73e1bed20f75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x303y350.jpg" width="1200" height="675" alt="Corazón rapado: los años intensos de nuestros skins"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La subcultura skinhead fascinó y aterrorizó en la España de los 90, basada en cuatro pilares fundamentales: la música, el fútbol, la territorialidad y la masculinidad, pero la suya es una historia que estaba por contarse</p><p class="subtitle">Los becarios del musical 'Malinche' de Nacho Cano piden declarar ante el juez para “contar su verdad”
</p></div><p class="article-text">
        El skin o es antifascista o es un nazi disfrazado. Son palabras de Fermin Muguruza en el ep&iacute;logo de <em>Rapados. Una historia de la subcultura skinhead aut&oacute;ctona</em> (Verso), de Carles Vi&ntilde;as. El m&uacute;sico vasco rememora c&oacute;mo en los 80 a algunos de los conciertos de Kortatu fuera de Euskadi acud&iacute;an ultraderechistas que daban por hecho que el pelo corto y botas militares que sol&iacute;an lucir Fermin y su hermano I&ntilde;igo les daban la bienvenida. Esos fachas estaban m&aacute;s que despistados, valga la redundancia, pero aquello motiv&oacute; que uno de los discos del grupo de Ir&uacute;n, <em>El estado de las cosas</em>, luciera bien visible la palabra &ldquo;antifascistas&rdquo; en la portada. Tal lleg&oacute; a ser la confusi&oacute;n en la &eacute;poca. Tanto tuvieron que posicionarse los seguidores de un estilo, el skin, de claros or&iacute;genes mestizos.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Rapados</em>, Vi&ntilde;as,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/skins-auge-caida-chicos-rudos_1_8863522.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> especialista en la materia</a> que ya explor&oacute; en <em>Skinheads. Historia global de un estilo</em> (Bellaterra), pone el foco de su investigaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s. Antes de internet, las modas viajaban despacio. Tanto, que atend&iacute;an a desplazamientos humanos &#8213;y opuestos entre s&iacute;&#8213; como una dura migraci&oacute;n o unas vacaciones en la Costa Dorada. Si en Gran Breta&ntilde;a el alumbramiento tuvo lugar en la segunda mitad de los 60 cuando la joven clase obrera blanca local conoci&oacute; la m&uacute;sica y la est&eacute;tica de j&oacute;venes llegados desde Jamaica, en Espa&ntilde;a no se vio un skin hasta iniciados los 80. Una pena para el centralismo madrile&ntilde;o, pero esta vez no fue en la capital del reino, sino a ras de mar en localidades como la tarraconense Calafell.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;J&oacute;venes skins franceses que veraneaban en la costa catalana entraron en contacto con chicos aut&oacute;ctonos que se sintieron atra&iacute;dos por la est&eacute;tica o la m&uacute;sica y comenzaron a conocer el estilo&rdquo;, apunta Vi&ntilde;as. Enric Gallart, que con los a&ntilde;os pondr&iacute;a en marcha uno de los grupos musicales fundamentales del estilo, Skatal&agrave;, fue uno de esos chavales que recibi&oacute; la epifan&iacute;a. A su vuelta a Barcelona tras el periodo estival, en 1980 y movi&eacute;ndose entre mods y punks, los testigos de la &eacute;poca le reconocen como el pionero skin a nivel estatal.
    </p><p class="article-text">
        Era una capital catalana que a ojos de hoy parecer&iacute;a otro planeta. De cuando en las Ramblas se vend&iacute;an m&aacute;s p&aacute;jaros que fruta en pl&aacute;stico, cuando hab&iacute;a crestas y no n&oacute;madas digitales en el c&eacute;ntrico Caf&eacute; Zurich. Los skins precoces sol&iacute;an reunirse en el Bar Fant&aacute;stico, en pleno casco viejo, y proced&iacute;an de barrios como Vila de Gr&agrave;cia, Guinard&oacute; o Roquetes. M&aacute;s tarde se formar&iacute;an pandillas en las periferias obreras por las que serpentean el Bes&ograve;s y el Llobregat, como Santa Coloma o Sant Boi. Por algo el vivido samboyano Kiko Amat firma un jugoso pr&oacute;logo al trabajo de Vi&ntilde;as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7e34df06-a830-4ec9-a6bf-d4bc21ae376a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La primera v&iacute;a de acceso fue Catalunya, y Barcelona en concreto fue el epicentro desde el que se extendi&oacute; el estilo. Tengamos en cuenta c&oacute;mo era la ciudad a finales de los 70 y principios de los 80. Ten&iacute;a vocaci&oacute;n cosmopolita y estaba abierta a cualquier influencia europea del momento. Sal&iacute;a de una dictadura, la generaci&oacute;n joven se alejaba del activismo antifranquista tan pujante a&ntilde;os atr&aacute;s y entend&iacute;a que estaba en una nueva etapa en la que pas&aacute;rselo bien deb&iacute;a estar en el centro de todo, por encima tambi&eacute;n de la militancia pol&iacute;tica. Por eso, inicialmente, el estilo no est&aacute; marcado por la pol&iacute;tica, al contrario, lo principal era estar con los amigos, ir al f&uacute;tbol, a los bares y conciertos&rdquo;, afirma el autor.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad es cuesti&oacute;n de unos clics y una tarjeta de d&eacute;bito, pero aquellos muchachos tuvieron que ir construy&eacute;ndose como pod&iacute;an el look. Aqu&iacute; en los albores hubo alg&uacute;n que otro polo Fred Perry, pero sobre todo pantalones vaqueros decolorados con lej&iacute;a, tirantes ca&iacute;dos, chaquetas de aviador del ej&eacute;rcito patrio, la m&iacute;tica <em>bomber</em>, y, a falta de las can&oacute;nicas botas Dr. Martens, eran populares las de punta de acero que utilizaban los trabajadores ferroviarios. Nos quedar&iacute;amos cortos si solo nos fijamos en la est&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para Vi&ntilde;as, los pilares fundacionales del estilo son cuatro. &ldquo;La m&uacute;sica, el f&uacute;tbol, la territorialidad y la masculinidad. No se entiende el estilo skin sin la m&uacute;sica. En Gran Breta&ntilde;a, la banda sonora comenz&oacute; en los a&ntilde;os 60 con la m&uacute;sica jamaicana y en los 70, con el punk y el oi!, tuvo otros referentes. Parad&oacute;jicamente, cuando el skin eclosion&oacute; aqu&iacute;, la banda sonora fueron esos dos &uacute;ltimos estilos porque coincidieron con la cronolog&iacute;a brit&aacute;nica. Fue despu&eacute;s cuando, a medida que el skin fue evolucionando, se hizo una arqueolog&iacute;a, una b&uacute;squeda de los or&iacute;genes y se descubri&oacute; la m&uacute;sica jamaicana. Es decir, el tr&aacute;nsito musical en el Estado espa&ntilde;ol es a la inversa que en el caso brit&aacute;nico&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0e252bd3-ea6a-47f5-96d1-cf2433c636c8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Junto a los mencionados Kortatu y Skatal&agrave;, y compartiendo <em>background </em>punk con ellos, los barceloneses Decibelios fueron la banda por excelencia del despegue de la escena skin. En el rol del f&uacute;tbol entre nuestros rapados encontramos tambi&eacute;n la huella de su origen. &ldquo;Tiene que ver con el estilo sea de importaci&oacute;n brit&aacute;nica. All&iacute; aparece en los a&ntilde;os del mundial organizado y ganado por Inglaterra. Ya era el deporte por excelencia de la clase obrera brit&aacute;nica, pero entonces la juventud se sinti&oacute; m&aacute;s atra&iacute;da por &eacute;l y se convirti&oacute; en un rasgo inherente al skin. En Barcelona el f&uacute;tbol tambi&eacute;n ten&iacute;a impronta y hay que pensar que en los 80 las opciones de ocio de la juventud no eran tantas como ahora. Ir el domingo por la tarde al estadio era una actividad principal para buena parte de los j&oacute;venes&rdquo;, resume Vi&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se aproximaban los 90, tanto la guitarra como el bal&oacute;n estuvieron cerca de los hitos que partieron las aguas de la subcultura skin. Episodios m&aacute;s pr&oacute;ximos a la cr&oacute;nica negra que a la an&eacute;cdota. Algunos rompieron definitivamente la convivencia entre punks y skins, ahora con una creciente influencia ultraderechista entre sus filas. En octubre del 85, un concierto de Decibelios acab&oacute; coronado por banderas espa&ntilde;olas y saludos nazis desde el escenario ante la pasividad del grupo. A principios del 86, se desencaden&oacute; una pelea a las puertas de la sala Zeleste y se hicieron habituales las <em>razias </em>neofascistas en el centro de Barcelona. El local alternativo Kaf&eacute; Volter estuvo en el punto de mira del odio y las cacer&iacute;as alcanzaron a miembros de la escena musical como Gallart, de Skatal&agrave;, agredido con una cadena de moto, o Saina, bater&iacute;a de L&rsquo;Odi Social que salv&oacute; la vida tras un navajazo. En diciembre de ese a&ntilde;o, los nazis convirtieron un concierto de Toy Dolls, de nuevo en Zeleste, en una batalla campal. Como sostiene Vi&ntilde;as, muchos de estos grupos radicalizados en la extrema derecha estaban vinculados a los ultras del Espanyol, las llamadas Brigadas Blanquiazules. A ese grupo pertenec&iacute;a la considerada como primera v&iacute;ctima mortal de nuestro f&uacute;tbol. Fue en enero de 1991 a manos de su n&eacute;mesis, los <em>blaugrana</em> Boixos Nois. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Hay menciones a skinheads ingleses en la prensa espa&ntilde;ola de los primeros 70, y a mediados de los 80 los protagonistas del papel ya eran aut&oacute;ctonos. Pero fue en ese 1991 cuando la opini&oacute;n p&uacute;blica se familiariz&oacute; con el t&eacute;rmino. Sonia Rescalvo, mujer transexual en situaci&oacute;n de calle, mor&iacute;a en el Parc de la Ciutadella barcelon&eacute;s apaleada por neonazis d&iacute;as antes de que estos ti&ntilde;eran de violencia callejera el D&iacute;a de la Hispanidad de aquel a&ntilde;o. Informe Semanal les dedicaba el reportaje <em>Cabezas rapadas, mentes fascistas, </em>donde se alertaba de que &ldquo;son pocos, pero son el huevo de la serpiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias se llenaron de referencias a los rapados violentos y conectados a las gradas ultras del f&uacute;tbol, convirtiendo el fortalecimiento de la ultraderecha en las calles en una cuesti&oacute;n de tribus urbanas. Muchos j&oacute;venes adoptaron s&iacute;mbolos, ideas y actitudes fascistas en una mezcla de atracci&oacute;n por la <em>performance</em> autoritaria, la socializaci&oacute;n y retroalimentaci&oacute;n identitaria en los estadios, el contacto con organizaciones pol&iacute;ticas que propugnaban la acci&oacute;n violenta, como Bases Aut&oacute;nomas, y los ecos de los primeros &eacute;xitos electorales de la extrema derecha occidental en medio siglo (entre 1984 y 1986 el Frente Nacional irrumpi&oacute; s&oacute;lido en el Parlamento Europeo y la Asamblea francesa).
    </p><p class="article-text">
        Pel&iacute;culas populares como <em>El d&iacute;a de la bestia</em> o <em>Taxi</em> ficcionaron la amenaza skin. La palabra pas&oacute; a ser sin&oacute;nimo de nazi. Para Vi&ntilde;as, que eso ocurriera &ldquo;no se entiende sin el papel distorsionador y sobredimensionador de la prensa escrita y reportajes televisivos que identificaban el estilo con el racismo y la violencia. Ese estereotipo arraig&oacute; en el imaginario ciudadano hasta crear una alarma social que configur&oacute; a los skins como demonios populares, los llamados <em>folk devils</em> en la sociolog&iacute;a brit&aacute;nica. Que por ejemplo ellos encarnasen el racismo serv&iacute;a para descargar la conciencia del resto de ciudadanos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Aquella mancha provoc&oacute; que se creasen nuevos mapas de Barcelona, Madrid o Valencia. Los <em>targets</em> potenciales de la violencia ultra, como los j&oacute;venes de est&eacute;tica o militancia de izquierdas, sab&iacute;an qu&eacute; zonas de la ciudad eran territorio peligroso si se pasaba por ellas en solitario. En Madrid, lugares con nombres oficiosos como la plaza de los Cubos de la calle Princesa o los bajos de Aurrer&aacute; en Arg&uuml;elles. Tambi&eacute;n los alrededores del Santiago Bernab&eacute;u y el demolido Vicente Calder&oacute;n en d&iacute;as de partido. El periodista Santi Escribano, autor de una trilog&iacute;a sobre m&uacute;sica pol&iacute;tica (<em>La mecha</em>, <em>La hoguera</em> y un volumen en preparaci&oacute;n con Ovejas Negrax), reconoce que, cumplidos los 40, sigue con ese chip. &ldquo;Los d&iacute;as de partido del Rayo, especialmente en los a&ntilde;os de 2&ordf;B, los domingos de Rastro y determinadas okupaciones eran los sitios donde m&aacute;s <em>pelaos</em> de izquierdas ve&iacute;amos. Fuera de la capital, M&oacute;stoles y Alcorc&oacute;n ten&iacute;an fama de buenos reductos skins antifascistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la usurpaci&oacute;n de la est&eacute;tica y el mal nombre que los neonazis daban al estilo tambi&eacute;n posibilit&oacute; una reacci&oacute;n para desmarcarse y sacar pecho de los or&iacute;genes multi&eacute;tnicos del mismo. Eran los <em>sharperos</em>, por el movimiento SHARP: <em>skin heads against racial prejudice</em>. &ldquo;Se crearon c&eacute;lulas en todo el continente. No eran organizaciones estructuradas, esa era su mayor particularidad. Lo que diferencia al SHARP estatal con respecto a Europa es que aqu&iacute; se vincula al contexto pol&iacute;tico de las luchas entre los nacionalismos perif&eacute;ricos, de un lado, y el espa&ntilde;ol, de otro. Eso se proyecta en sus c&eacute;lulas, creadas mayoritariamente en Catalunya, Pa&iacute;s Vasco y Galicia. El apoliticismo que se le presupon&iacute;a, resumido en el lema <em>neither red nor racist</em>, ni rojo ni racista, no se da aqu&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala Vi&ntilde;as. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Uno de los c&iacute;rculos SHARP precursores fue el valenciano. Vinculado al centro social Kasal Popular, fue tambi&eacute;n caldo de cultivo de grupos musicales como Skapar&agrave;pid. &ldquo;Yo pertenec&iacute;a al movimiento, era la &uacute;nica chica que hab&iacute;a&rdquo;, recuerda Carmen Cerc&oacute;s, vocalista de la banda. &ldquo;Escrib&iacute; el tema <em>Sharp ska</em> para expresar la fustraci&oacute;n de que nos confundieran con nazis. Siempre te ten&iacute;as que justificar. En Valencia, adem&aacute;s, a los <em>mascachapas</em> y <em>makinetos</em> de la <em>ruta del bakalao</em> les dio por ir con <em>bombers</em> o botas. Era un foll&oacute;n. La cultura skin es totalmente antirracista y antifascista. Me acuerdo que se dec&iacute;a aquello de los skins buenos y los malos. No, no, los skins son buenos. Otra cosa son los nazis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el skin es un estilo a la baja, tal y como afirma Vi&ntilde;as, que deja la puerta abierta a que, como moda, pudiera tener un futuro <em>revival</em>. &ldquo;Ya no se d&oacute;nde est&aacute; ni qu&eacute; hace o piensa mucha gente de mi &eacute;poca &mdash;cuenta Cerc&oacute;s&mdash;. Pero sigue habiendo mucho skin de coraz&oacute;n con principios antirracistas y antifascistas. Eso lo llevas dentro. Un coraz&oacute;n rapadito seguro que tenemos todas las que lo fuimos en su d&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Pato Lorente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/corazon-rapado-anos-intensos-skins_1_11751568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Oct 2024 20:27:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corazón rapado: los años intensos de nuestros skins]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Libros,Punk español,Punk,Jamaica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roberto Moso, escritor de 'Puto Boomer': "La infancia de ahora está muy protegida y controlada. Los niños ya no son libres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/roberto-moso-escritor-puto-boomer-infancia-ahora-protegida-controlada-ninos-no-son-libres_128_11731140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f8f03e8-2bbf-43fc-8003-b76f7d80ab4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103812.jpg" width="3107" height="1748" alt="Roberto Moso, escritor de &#039;Puto Boomer&#039;: &quot;La infancia de ahora está muy protegida y controlada. Los niños ya no son libres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los Boomers no dejamos de ser una generación que en muchos aspectos estamos en la zona de poder. Y claro, al que está en la zona de poder hay que darle los palos", reconoce el periodista y cantante de la banda Zarama, Roberto Moso</p><p class="subtitle">Más temas - “Recibir es DAr”, el lema de la Azoka de Durango que busca destacar y agradecer el papel de los lectores en euskera
</p></div><p class="article-text">
        Es una tarde de oto&ntilde;o en 2024 y suena en la radio la m&iacute;tica frase coreada por tres generaciones distintas &ldquo;I&ntilde;aki, ze urrun dago Kamerun&rdquo; del grupo Zarama. No ha dejado de sonar desde que se cre&oacute; en los 90 y acumula distintas versiones en pop, rock, tecno e incluso rap. Detr&aacute;s de uno de los hits m&aacute;s populares en euskera se encuentra el cantante de la banda, periodista y escritor Roberto Moso, que acaba de publicar 'Puto Boomer' un libro en el que a trav&eacute;s del humor relata las aventuras e historias que han marcado su vida. Todo ello sin olvidar la m&uacute;sica y sin ser un puto Boomer. &ldquo;No hay que dar por hecho que como t&uacute; has vivido, tus experiencias te permiten estar toda la vida dando lecciones. Hay que asumir que a veces son los j&oacute;venes los que te tienen que dar lecciones a ti. Y de la misma manera que a nosotros nos ha gustado rebelarnos contra nuestros padres y decirles cuatro cosas, tenemos que asumir que ahora toca que nos las digan a nosotros&rdquo;, reconoce en una entrevista con este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es un puto Boomer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dame un minutito, que estoy comprando el pan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Claro, sin problema. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Vale, ya estoy. Pues un puto Boomer es alguien a quien van a entrevistar por un libro y le pillan comprando el pan (risas). Aparte de eso, te puedes imaginar, no es un t&eacute;rmino que hayamos acu&ntilde;ado los Boomers, nos lo han colocado las nuevas generaciones para explicar un cierto tipo de gente que les irrita y que adem&aacute;s entiendo que en algunos aspectos pueden tener raz&oacute;n, porque no dejamos de ser una generaci&oacute;n que en muchos aspectos estamos en la zona de poder. Y claro, al que est&aacute; en la zona de poder hay que darle los palos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; escogiste este t&iacute;tulo para el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio baraj&eacute; otros t&iacute;tulos. El libro iba sobre otra &eacute;poca, sobre mis vivencias y el t&eacute;rmino Boomer me hizo gracia, porque tengo dos hijas, de 23 y de 29 a&ntilde;os y a veces me lo dicen. Me pareci&oacute; acertado porque yo soy hijo del Baby Boom, de los nacidos en los 60, de familias que ten&iacute;an tres o cuatro hijos y nos mandaban a la calle a jugar con el bocata. Anduve d&aacute;ndole vueltas y pens&eacute; en ponerle 'Rock and Roll Boomer' o ' Boomer Blues' y luego alguien me habl&oacute; del famoso 'OK Boomer', pero claro, para empezar no ser&iacute;a algo original y para seguir, 'OK Boomer' suena demasiado anglosaj&oacute;n. Por eso llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que 'Puto Boomer' compensaba lo anglosaj&oacute;n del t&eacute;rmino y segu&iacute;a siendo contundente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tuvieron esos ni&ntilde;os nacidos en los 60 o 70 que los de ahora no tendr&aacute;n jam&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de moverse por la calle con tranquilidad, sin necesidad de que haya tutores, maestras o monitoras control&aacute;ndolos. Creo que la infancia de ahora est&aacute; muy protegida, no hay m&aacute;s que ver los parques, cuando ves ni&ntilde;os son muy peque&ntilde;os y siempre hay alguien que les controla. Los ni&ntilde;os ya no son ni&ntilde;os libres por ah&iacute; de aventuras sin que les lleve un monitor. Ya no se estila. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cuesta acercarse a las nuevas generaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No solamente cuesta, sino que es bueno que cueste. Yo creo que no hay que dar por hecho que como t&uacute; has vivido, tus experiencias te permiten estar toda la vida dando lecciones. Hay que asumir que a veces son ellos los que te tienen que dar lecciones a ti. Y de la misma manera que a nosotros nos ha gustado rebelarnos contra nuestros padres y decirles cuatro cosas, tenemos que asumir que ahora toca que nos las digan a nosotros. No en todo eres t&uacute; el listo y el experimentado, porque yo tengo dos hijas que han estado, por ejemplo, en muchos m&aacute;s pa&iacute;ses que yo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me hace ilusión que una de mis canciones haya perdurado en el tiempo y siga llegando a la gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>A lo largo de los a&ntilde;os no s&eacute; si tu nombre, pero la frase 'I&ntilde;aki, ze hurrun dago Kamerun', seguro que muchos j&oacute;venes la conocen. &iquest;Qu&eacute; supuso para el grupo y para ti ese hit?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha supuesto que su nombre se ha mantenido. En contra de lo que alguien joven pueda pensar, nosotros no fuimos lo m&aacute;s mainstream de la m&uacute;sica vasca. Siempre estuvimos ah&iacute;, pero hubo otros nombres con m&aacute;s fama que nosotros. Sin embargo, esa canci&oacute;n ha seguido ah&iacute;. Hace poco me enviaron una versi&oacute;n bailable, tambi&eacute;n hemos escuchado una versi&oacute;n heavy, otra de m&uacute;sica disco e incluso de rap. Me hace ilusi&oacute;n que una de mis canciones haya perdurado en el tiempo y siga llegando a la gente. Es un motivo de orgullo, no lo voy a negar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eres m&aacute;s m&uacute;sico o periodista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he sido un m&uacute;sico muy periodista y un periodista muy m&uacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es m&aacute;s precaria la vida del m&uacute;sico o la del periodista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2024 no sabr&iacute;a decirte, porque hay much&iacute;simos m&uacute;sicos y mucha gente que se quiere dedicar a la m&uacute;sica. Tanta que hay codazos y es dif&iacute;cil abrirse paso. Aunque haya m&aacute;s medios, locales, instrumentos y posibilidad de aprender tambi&eacute;n hay m&aacute;s gente y es m&aacute;s dif&iacute;cil destacar. Y, el mundo del periodismo no est&aacute; precisamente en un momento boyante. Ahora con el tema de las redes con poco se puede hacer un medio de comunicaci&oacute;n y el periodismo como lo conoc&iacute;amos est&aacute; de capa ca&iacute;da. El peri&oacute;dico en papel ha pasado a la historia, la radio tambi&eacute;n e incluso la m&uacute;sica la escuchan de otra manera. Es algo peligroso porque es importante que existan medios fiables. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo contar&iacute;as a uno de esos j&oacute;venes lo que fue el rock radical vasco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le situar&iacute;a en el contexto de los a&ntilde;os 80 y le contar&iacute;a banda por banda c&oacute;mo lo vivi&oacute; cada una. Fuimos productos de una &eacute;poca y de unas circunstancias, de los a&ntilde;os de plomo y de la reconversi&oacute;n industrial. Hab&iacute;a una agitaci&oacute;n en la calle que ven&iacute;a del esp&iacute;ritu Boomer. Somos ni&ntilde;os que hemos estado mucho en la calle y nos sab&iacute;amos organizar para jugar, por eso luego a la hora de organizarnos y crear gaztetxes, organizar manifestaciones por la insumisi&oacute;n, el feminismo o el movimiento gay, sab&iacute;amos c&oacute;mo hacerlo. No necesit&aacute;bamos el aval de partidos o instituciones para salir a la calle y reivindicar algo. Todo eso cre&oacute; un compost que se reflej&oacute; musicalmente en lo que alguien bautiz&oacute; como rock radical vasco, que es un t&eacute;rmino que a nadie convenc&iacute;a, pero que nos sirve para saber de qu&eacute; estamos hablando. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha desaparecido el rock radical vasco y esa manera de organizarse entre la juventud de forma natural y sin necesidad de partidos pol&iacute;ticos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si ha desaparecido del todo. Hay una herencia de todo aquello y todav&iacute;a hay gente que se sabe organizar y tira de la autogesti&oacute;n. Hay gente joven organizando fiestas y locales okupados que est&aacute;n funcionando muy bien. Todo aquello de los 80 no ha desaparecido. Y musicalmente hablando la herencia tambi&eacute;n es evidente en un mont&oacute;n de grupos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas más personas que saben euskera, pero no hay mucho euskera en la calle</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En aquel momento algunas bandas como la vuestra apostaron por cantar en euskera, ahora esto tambi&eacute;n ocurre. &iquest;Puede ser ese un punto en com&uacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser, porque en mi generaci&oacute;n el tema del euskera era muy francotirador, ten&iacute;a esa pulsi&oacute;n, esas ganas. En mi caso, una de mis peleas personales era aprender euskera y m&aacute;s o menos lo he conseguido, pero no ten&iacute;a el abrigo de demasiada gente a mi alrededor para llevarlo a cabo. Los euskaldunberris &eacute;ramos muy pocos y un poco francotiradores. Te juntabas con otros como t&uacute; y eso te daba aliento. Ahora estamos frente a una generaci&oacute;n que viene de las ikastolas y de los planes para fomentar el euskera, con lo cual hay muchos m&aacute;s euskaldunes. En el panorama musical el n&uacute;mero de canciones en euskera es mucho mayor que el que hab&iacute;a en 1985 y adem&aacute;s con un euskera de mayor calidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay m&aacute;s euskaldunes, ni&ntilde;os nacidos en el euskera, pero menos euskaldunberris, personas que llegan a Euskadi desde otros lugares y se ponen a aprenderlo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es posible. Se da una paradoja y es que hay muchas m&aacute;s personas que saben euskera, pero no hay mucho euskera en la calle. No se nota que haya crecido tanto, m&aacute;s o menos se habla lo mismo que antes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; parte de tu vida te ha costado m&aacute;s plasmar en 'Puto Boomer'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que tiene que ver con mi familia, con mis padres. Siempre es una decisi&oacute;n dif&iacute;cil decidir hasta qu&eacute; punto te vas a desnudar en un libro o qu&eacute; cosas &iacute;ntimas quieres contar. No he querido contar cosas que contengan detalles escabrosos, porque no voy a decir que no le interesan a nadie, porque por desgracia lo que tiene morbo es lo que m&aacute;s interesa, pero hay cosas que prefiero ocultar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/roberto-moso-escritor-puto-boomer-infancia-ahora-protegida-controlada-ninos-no-son-libres_128_11731140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2024 19:24:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roberto Moso, escritor de 'Puto Boomer': "La infancia de ahora está muy protegida y controlada. Los niños ya no son libres"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Cultura,Literatura,Libros,Rock,Música,Punk,Punk español,Euskera,País Vasco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biznaga: "Si quieres hablar de la sociedad actual, tienes que hablar de vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/biznaga-si-quieres-hablar-sociedad-actual-tienes-hablar-vivienda-trabajo-ansiedad-calle-barrio_1_11696944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bf59d01-fcff-4e59-a300-3f8e0e5073de_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103023.jpg" width="2396" height="1348" alt="Biznaga: &quot;Si quieres hablar de la sociedad actual, tienes que hablar de vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda madrileña publica esta semana su quinto trabajo, '¡Ahora!', con más dosis pop pero no menos ingredientes de compromiso político y social</p><p class="subtitle">Manuel Vilas: “Si te dan un premio literario a los 85 años, los que se ponen contentos son los nietos que heredan”
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;No queda pan, no quedan rosas&rdquo;, grita &Aacute;lvaro Garc&iacute;a al final de su canci&oacute;n de pr&oacute;xima aparici&oacute;n </span><em>Lorazepam y plataformas </em>con la carga simb&oacute;lica de un <a href="https://www.pepitas.net/libro/ni-dios-ni-amo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auguste Blanqui </a>cuya arenga insurreccionalista inspirar&iacute;a a la Comuna de Par&iacute;s y rebrotar&iacute;a en mayo del 68. &ldquo;Quien tiene el hierro, tiene el pan&rdquo; dec&iacute;a en 1851 el ide&oacute;logo franc&eacute;s, que exhortaba a la acci&oacute;n directa apelando a esa imagen colectiva del alimento b&aacute;sico como term&oacute;metro de justicia social. Y es en ese marco de carest&iacute;a e indignaci&oacute;n en el que se sit&uacute;a Biznaga con <a href="https://www.montgri.co/artista/biznaga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iexcl;Ahora! </em></a><a href="https://www.montgri.co/artista/biznaga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Montgr&iacute;, 2024)</a>, su &uacute;ltimo &aacute;lbum, el quinto en su discograf&iacute;a, que sale a la venta el 4 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Garc&iacute;a (voz y guitarra), Jorge Navarro (bajo), Jorge 'Milky' (bater&iacute;a) y &Aacute;lvaro 'Torete' (guitarra) conforman esta combativa banda madrile&ntilde;a que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada labr&aacute;ndose reputaci&oacute;n y futuro. A pico y pala. &ldquo;Empezamos de una manera bastante precaria&rdquo;, recuerda Navarro. &ldquo;&Aacute;lvaro [Garc&iacute;a] y yo, con instrumentos prestados, sacando canciones en nuestras habitaciones, sin local de ensayo. Venimos de ah&iacute;. Luego hubo muchos kil&oacute;metros, muchas ciudades, muchos conciertos. Eso tambi&eacute;n hace pi&ntilde;a y engrasa la maquinaria. Y a d&iacute;a de hoy estamos en un momento bastante dulce&rdquo;, a lo que Garc&iacute;a puntualiza: &ldquo;Hemos sido una banda que ha tocado en garitos con ocho personas. No nos ha pasado como a esas bandas actuales que nacen ya pet&aacute;ndolo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, sus n&oacute;minas dependen ya en exclusiva de la m&uacute;sica, extremo que confirman frente a la pantalla y tras una pertinente ronda de presentaciones necesaria en la conjunci&oacute;n de dos Jorges y dos &Aacute;lvaros. El n&uacute;cleo fundacional: Garc&iacute;a (39) y Navarro (41). Los miembros anexionados: Milky (29) y Torete (20). Los cuatro, desde esa heterog&eacute;nea franja etaria, construyen un discurso comprometido en el que parecen convivir madurez y espontaneidad, lamento nihilista y esperanzada lucha. Contradicciones que despachan con la misma integridad y compromiso &eacute;tico con que afrontan la disyuntiva entre ser fieles a su mensaje inconformista o plegarse al sistema para llegar a m&aacute;s gente. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2c8fc243-95b1-4445-93fd-689101d868dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Yo esta contradicci&oacute;n &ndash;se arranca Milky&ndash; la llevo como el resto de contradicciones de mi vida, como ser vegetariano y coger el coche. Pero es una contradicci&oacute;n necesaria porque nos compensa tener una capacidad econ&oacute;mica para luego editarnos nosotros mismos o no tener que vender el m&aacute;ster a una discogr&aacute;fica o poder estar con un sello m&aacute;s peque&ntilde;ito&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        Biznaga ha conquistado ese dif&iacute;cil equilibrio diciendo s&iacute; a festivales &ndash;tras minucioso estudio y consenso&ndash; pero sin desvincularse de iniciativas autogestionadas. &ldquo;No muchos grupos pueden decir que han tocado en espacios tan diversos como nosotros y que sigan haci&eacute;ndolo a d&iacute;a de hoy. Y eso tampoco lo tienen bandas que son exclusivamente de festival. En cualquier caso, Biznaga es un grupo de sala&rdquo;, remarca Navarro con orgullo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La mejor canci&oacute;n de Oasis la ha hecho Biznaga</strong></h2><p class="article-text">
        Repiten con Montgr&iacute;, el sello de Cala Vento con el que ya editaron <em>Bremen no existe</em> (2022), un primer conato de viraje hacia el pop que ratifican en <em>&iexcl;Ahora!</em>. &ldquo;Hab&iacute;a un prop&oacute;sito de seguir aquella estela abierta con <em>Bremen</em> &ndash;explica Milky&ndash; pero no ha salido ni una caricatura ni una copia. Este &uacute;ltimo es m&aacute;s potente, mejor facturado, m&aacute;s luminoso, m&aacute;s pop, m&aacute;s inmediato. Hemos dado un peque&ntilde;o paso adelante&rdquo;. Si en aquel hac&iacute;an acto de presencia las guitarras brillantes en la senda de The Cure, R.E.M. o The Replacements, en este la tuerca gira media vuelta m&aacute;s. Aqu&iacute; la melod&iacute;a ya no asoma, se destapa con procacidad. La voz de Garc&iacute;a sigue aportando su p&aacute;tina punk identitaria pero tras ella prenden ecos mancunianos y otras estirpes noventeras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/vuelve-oasis-14-conciertos-reino-unido-e-irlanda-verano-2025_1_11610045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta honrar a Oasis, clase obrera del britpop.</a> Sorpresas de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://x.com/heroedelno/status/1831673699193266291" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La mejor canci&oacute;n de Oasis en 20 a&ntilde;os la ha hecho Biznaga y sale ma&ntilde;ana&rdquo;, dec&iacute;a Navarro en su cuenta de X</span></a> ante la inminente publicaci&oacute;n, hace unos d&iacute;as, de <em>Espejos de caos</em>. Desprejuiciados, ya no se esconden: &ldquo;A todos nos flipa Oasis. A lo mejor esto nos da verg&uuml;enza hacerlo hace tres a&ntilde;os, pero ahora hemos dicho, &lsquo;es lo que nos apetece&rsquo;&rdquo;, afirma Garc&iacute;a y Navarro secunda con rotundidad: &ldquo;Por fin hemos dado rienda suelta a nuestra sensibilidad pop. Siempre nos han gustado las canciones pop, desde el principio quer&iacute;amos hacer canciones pop. Pero no nos lo permit&iacute;a nuestra inseguridad e impericia musical. Quiz&aacute; el contexto en el que nos mov&iacute;amos, m&aacute;s punki, tampoco lo propiciaba, pero por fin nos hemos ido realizando&rdquo;. 
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        Tampoco se desprenden de sus manoseados cromos. En las paredes de su local de ensayo pueden lucir con orgullo p&oacute;steres de The Clash, Eskorbuto, Beastie Boys, Ilegales o Gang of Four junto a los de High Vis o Home Front, m&aacute;s hardcore y postpunk respectivamente. El sonido importa, en cuanto que se pule y evoluciona, pero parece hacerlo al servicio de un mensaje contestatario, un <em>agit-pop</em> de trinchera para tiempos aciagos y sociedades anestesiadas. Una prelaci&oacute;n estipulada <em>ad hoc</em> desde la misma hoja promocional &ndash;&ldquo;Biznaga contra la met&aacute;fora&rdquo;&ndash; firmada por el escritor Kiko Amat y en la que este asevera: &ldquo;La cobard&iacute;a, si uno la mira de lejos, se parece lo suficiente a la virtud. Biznaga, por el contrario, hablan claro, desde un punto de vista inequ&iacute;vocamente precario y <em>proleta</em>. Entre una met&aacute;fora inconcreta y un eslogan palmario, siempre optan por lo segundo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La vivienda es el tema</strong></h2><p class="article-text">
        No obstante, <em>&iexcl;Ahora!</em> no es un disco conceptual como lo fue <em>Gran pantalla</em> (Slovenly Recordings, 2020) por mucho que su t&iacute;tulo lo insin&uacute;e. &ldquo;Son temas que est&aacute;n atravesados por la misma idiosincrasia. Vas a hablar de la sociedad de ahora y tocas vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio&hellip; Al estar todo conectado parece que es un &aacute;lbum conceptual, pero no era la intenci&oacute;n&rdquo;, explica Milky. S&iacute; aglutinan todas esas cuestiones bajo un mismo paraguas, el de la expresi&oacute;n <em>&iexcl;Ahora!</em>, que les sirve tanto de dechado de contemporaneidad como de proclama revolucionaria. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus 33 minutos, Biznaga radiograf&iacute;an, entre otros asuntos, la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica <em>&ndash;El futuro sobre plano&ndash;</em>, la explotaci&oacute;n laboral y sus efectos sobre la salud mental <em>&ndash;Benzodiazepinas&ndash;</em>, la falacia de la cultura del esfuerzo <em>&ndash;La gran renuncia&ndash;</em> o la precariedad laboral <em>&ndash;R&eacute;quiem por un rider&ndash;, </em>creando un desalentador escaparate de conflictos y urgencias. Pero, de entre todos, uno apremia. &ldquo;La vivienda&rdquo;, dicen al un&iacute;sono, protagonista de <em>Espejos de caos, </em>tangencial en otros muchos cortes, cuyo abordaje pol&iacute;tico es inaplazable. &ldquo;Se ha convertido en una nueva forma de esclavismo. Es una puta locura que tengas que estar toda una vida trabajando para pagarte un suelo. Es de locos. Y mucha gente ni siquiera puede acceder a una hipoteca, eso ya es dinero a fondo perdido&rdquo;, se pronuncia Garc&iacute;a al respecto.
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        Es el tema que todo lo cala. Impregna, incluso, una de las piezas m&aacute;s movilizadoras del &aacute;lbum, <em>Ocupar el ahora. </em>Un<em> </em>ret&oacute;rico gui&ntilde;o con el que desestigmatizar el uso de este vocablo, imbuido de una negatividad &ndash;similar a la atribuida a &lsquo;hacker&rsquo;&ndash; basada en falsedades y desmesura. Navarro insiste en que hablar de okupaci&oacute;n es hacerlo, obligatoriamente, de vivienda: &ldquo;No se puede hablar de okupaci&oacute;n de manera deslindada&rdquo;, refiere el letrista de Biznaga. &ldquo;Descontextualizarlo y hablar de okupas sin m&aacute;s conlleva una decisi&oacute;n pol&iacute;tica muy clara. El mayor factor de generaci&oacute;n de okupaci&oacute;n es la especulaci&oacute;n inmobiliaria. As&iacute; de claro. Y me parece que si esto contin&uacute;a por esta senda muchas m&aacute;s personas, de perfiles muy diversos y ya no tan f&aacute;cilmente identificables entre las que me puedo incluir yo en cinco a&ntilde;os, acabar&aacute;n okupando porque no les va a quedar otra soluci&oacute;n. &iquest;No quieren que haya okupas? Pues que atajen. El tema es que no creo que quieran porque tambi&eacute;n les sirve para ganar r&eacute;dito pol&iacute;tico y voto. La figura del okupa diab&oacute;lico que quiere la casa de la viejecita que baja a comprar pan&hellip; Ese discurso tan rid&iacute;culo y tan vac&iacute;o les funciona. Por eso es necesario predicar con lo contrario&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pancartistas agitadores, y a mucha honra</strong></h2><p class="article-text">
        Y eso hacen, predicar. La mayor&iacute;a de veces a trav&eacute;s de sus canciones. Otras, a cara descubierta, sin caer en lo panfletario, respaldando p&uacute;blicamente luchas que consideran ineludibles. De esta manera enarbolan la bandera palestina, apoyan <a href="https://www.eldiario.es/economia/alianza-sindical-historica-defender-seis-suiza-no-agachar-cabeza_1_11521195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la causa de 'las seis de La Suiza</a>' o contribuyen a la manifestaci&oacute;n del 13 de octubre en Madrid por la bajada de los alquileres, a pesar de no poder secundarla presencialmente. &ldquo;La actualidad manda. Y hay cosas que claman al cielo con las que, obligatoriamente, urge posicionarse&rdquo;, asegura Navarro. 
    </p><p class="article-text">
        Postura que concuerda con esa lapidaria frase, &ldquo;No digas m&aacute;s joder, no s&eacute;&rdquo;, que deslizaban en <em>Madrid nos pertenece</em> (2022) y con la que invitaban a abandonar el discurso desmovilizador, despolitizado y fr&iacute;volo que parece vampirizar a gran parte de la escena musical espa&ntilde;ola. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-campo-batalla-fascismo-historia-usurpacion_1_11472824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una escena que se halla lejos de emular a la brit&aacute;nica</a>, cuya iniciativa Love Music Hate Racism &ndash;continuadora de Rock Against Racism&ndash; vuelve a mostrar m&uacute;sculo al ser secundada por Idles, Fontaines D.C. y Frank Turner entre otros. &ldquo;Desde que estoy en la m&uacute;sica, siempre han venido curvas con el tema de Vox, igual que ocurre ahora en Alemania o en Inglaterra. Y cuando asoma la bestia fascista, siempre hay un manifiesto, como una intentona de reagruparse en torno a la m&uacute;sica y por la m&uacute;sica, con un mensaje en plan &lsquo;todas estas bandas, todos estos artistas, decimos no al fascismo&rsquo;. Y la sensaci&oacute;n que me ha dado es que ha sido como un chispazo y que tampoco ha tenido una incidencia real&rdquo; se lamenta Milky. 
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                El grupo Biznaga publica su nuevo disco, &#039;¡Ahora!&#039;                            </span>
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        &ldquo;Hay gente que lleva con ese discurso, haci&eacute;ndolo bandera de su propia banda y de sus colectivos, desde hace much&iacute;simo, &ndash;se&ntilde;ala Garc&iacute;a. &rdquo;Bandas peque&ntilde;itas y en sitios autogestionados. Que ahora lo hagan dos <em>bandotes </em>muy tochos [por Idles y Fontaines D.C.] y le llegue a m&aacute;s gente, pues me parece superpositivo, pero es algo que ya exist&iacute;a&ldquo;, opina Garc&iacute;a. Navarro asiente y puntualiza: &rdquo;Creo que lo que triunfa en la sociedad es la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica por causas muy justificadas. Hay una falta de entusiasmo debido a los fracasos de las opciones pol&iacute;ticas que representaban un cambio. Por eso es positivo que, m&aacute;s all&aacute; del entorno de las okupas, de los centros autogestionados, del punk, del hardcore o del rap, nuevas bandas de chavales j&oacute;venes tengan contacto con la pol&iacute;tica&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el mismo entusiasmo, alentador y reclutista, que vertebra su nuevo trabajo,<em> &iexcl;Ahora!</em> Con &eacute;l Biznaga parece apuntar a lo m&aacute;s alto. Musical y extramusicalmente. Es su particular &ldquo;&iexcl;Seamos realistas, pidamos lo imposible!&rdquo;, parafraseando de nuevo a Blanqui. Pero lo imposible pide calle y esta se halla en horas bajas. &ldquo;Las opciones extraparlamentarias de base callejera, de colectivos y dem&aacute;s, carecen del m&uacute;sculo suficiente como para plantear una posici&oacute;n seria o peligrosa. S&iacute; lo ha habido en otras &eacute;pocas pero a d&iacute;a de hoy est&aacute; muy disgregado. Pero siempre hay que empezar por algo. No se va a renunciar a esa parte de la lucha pol&iacute;tica porque pase por horas bajas. Por eso, todos esos colectivos, sindicatos de clase, espacios autogestionados y dem&aacute;s hacen una labor muy positiva. Ya vendr&aacute;n momentos mejores. Pero no se puede dejar de estar. No todo puede ser votar cada cuatro a&ntilde;os&rdquo;, concluye Navarro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2024 20:14:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Biznaga: "Si quieres hablar de la sociedad actual, tienes que hablar de vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punk español,Punk,Pop,Vivienda,Okupas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manolo Kabezabolo, el verso más libre y silvestre del punk español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/manolo-kabezabolo-verso-libre-silvestre-punk-espanol_1_11362155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/413b373f-3099-4ed2-ba78-93e76a79fb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1095225.jpg" width="5184" height="2916" alt="Manolo Kabezabolo, el verso más libre y silvestre del punk español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental relata las aventuras y desventuras de este irrepetible Quijote maño que se autocoronó ‘rey del speed’</p><p class="subtitle">Napoléon resucita en Cannes con el dinero de Netflix y tras 16 años de trabajos de restauración</p></div><p class="article-text">
        Pocas frases menos punk se han pronunciado en Espa&ntilde;a que esta: &ldquo;Para no trabajar m&aacute;s en la vida, qu&eacute; mejor que meterte en el ej&eacute;rcito y hacerte cabo primero de la banda, que adem&aacute;s de estar rebajado de servicios, solo tienes que ir all&iacute; a supervisar la limpieza de los jardines y a los ensayos&rdquo;. Tampoco esta cotiza mucho como alegato punk: &ldquo;Fui un poco cobarde. Por el respeto que ten&iacute;a a mi padre y el miedo que le ten&iacute;a me fui a la mili con 18 a&ntilde;os. Me fui de voluntario&rdquo;. Esta tercera ya s&iacute;: &ldquo;&iexcl;Militares! &iexcl;Subnormales! &iexcl;Par&aacute;sitos sociales! Gentes amargadas de esta sociedad cuyo &uacute;nico hobby es destrozar al pobre soldado&rdquo;. Todas proceden de la misma persona. Y la estratosf&eacute;rica distancia que las separa funciona estupendamente para perimetrar el devenir de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/noticias/manolo-kabezabolo-tenga-pie-sea-capaz-tocar-cantar_1_7843790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manolo Kabezabolo</a>, un tipo que siempre se ha movido entre extremos y a base de bandazos vitales.
    </p><p class="article-text">
        Hijo de militar franquista y nieto de falangista, Manuel M&eacute;ndez Lozano (ese es su nombre real), se declar&oacute; anarquista en cuanto perdi&oacute; el miedo a su padre, aunque por aquel entonces ni siquiera sab&iacute;a muy bien qu&eacute; era el anarquismo. En sus d&iacute;as de m&aacute;s ins&oacute;lito esplendor, Manolo Kabezabolo vivi&oacute; internado en un hospital psiqui&aacute;trico del que solo sal&iacute;a para actuar. Su m&aacute;nager de entonces, Manolo Monz&oacute;n, le buscaba todas las actuaciones posibles para que pasase el m&iacute;nimo tiempo encerrado. &ldquo;Se le llenaba el coraz&oacute;n cuando lo iba a buscar. Manolo era todo alegr&iacute;a. Y al llevarlo de vuelta al psiqui&aacute;trico, era la tristeza pura y dura&rdquo;, recuerda Monz&oacute;n en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzAUdyjD2EM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manolo Kabezabolo. Si todav&iacute;a te kedan dientes es ke no estuviste ah&iacute;</em></a>, documental se estrena en cines el 17 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        El adjetivo vertiginoso se queda corto cuando hablamos de Manolo Kabezabolo. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio que pas&oacute; en el psiqui&aacute;trico a mediados de los a&ntilde;os 90 (volver&iacute;a en otras ocasiones), el punki ma&ntilde;o subi&oacute; nada menos que a 225 escenarios. Estaba m&aacute;s d&iacute;as en la carretera que encerrado. Por entonces, solo hab&iacute;a publicado un disco, <em>&iexcl;Ya hera ora!</em> (1995) y, sobre todo, dos maquetas que hab&iacute;an corrido como la p&oacute;lvora. Aquel interno diagnosticado de esquizofrenia con brotes psic&oacute;ticos era un &iacute;dolo en Zaragoza y el resto de Arag&oacute;n. Su fama ya se hab&iacute;a extendido por Euskadi y otros puntos de la pen&iacute;nsula gracias a canciones como <em>El aborto de la gallina, Viva yo y mi caballo, Mata a tu viejo, Vota idiota, Me como un pirulo, Un papel morao</em> y tant&iacute;simas otras.
    </p><h3 class="article-text">Portavoz de verg&uuml;enzas sociales</h3><p class="article-text">
        Manolo Kabezabolo hace balance de su vida sentado en un banco del psiqui&aacute;trico de Zaragoza en el que ha pasado varias temporadas. A lo largo del documental aparecen tambi&eacute;n opiniones de ilustres compa&ntilde;eros de batallas como Albert Pla, Fernando Madina (cantante de Reincidentes), Kutxi Romero (l&iacute;der de Marea) y Evaristo P&aacute;ramo. Este &uacute;ltimo recuerda el d&iacute;a que conoci&oacute; a Manolo Kabezabolo de la forma m&aacute;s brusca posible: sin previo aviso, el punki ma&ntilde;o subi&oacute; al escenario durante un concierto de La Polla R&eacute;cords, agarr&oacute; el micr&oacute;fono de su &iacute;dolo y cant&oacute; con &eacute;l todas las canciones que le dejaron. Especialmente afinada es la aportaci&oacute;n de la escritora granadina Cristina Morales, que califica al cantautor punk como un imprescindible &ldquo;portavoz de las verg&uuml;enzas sociales&rdquo;.
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                El documental que recorre la vida de Manolo Kabezabolo llega a los cines                            </span>
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        Formalmente, cabr&iacute;a describir a Manolo Kabezabolo como una suerte de Billy Bragg del universo <em>kalimotxero</em>, pues durante a&ntilde;os se plantaba en el escenario solo con una guitarra el&eacute;ctrica. Sin embargo, sus letras no persegu&iacute;an un acabado po&eacute;tico sino el impacto m&aacute;s crudo. Tampoco abordaba tem&aacute;ticas de altos vuelos pol&iacute;ticos y emocionales. Prefer&iacute;a mantenerse en el barro y describir lo que mejor conoc&iacute;a: el devastador impacto del alcohol y las drogas en la sociedad. &Eacute;l sab&iacute;a perfectamente de lo que hablaba. No solo porque en el psiqui&aacute;trico lo ten&iacute;an totalmente narcotizado, sino porque para abandonar aquel estado vegetal, en cuanto sal&iacute;a se pasaba el d&iacute;as &ldquo;usando la nariz como el oso hormiguero y bebiendo toda la Ambar posible&rdquo;, explica alguno de sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el esqueleto sea la desordenad&iacute;sima trayectoria vital de Manolo Kabezabolo, el documental reflexiona tambi&eacute;n sobre los efectos de una educaci&oacute;n represiva, sobre la incapacidad para manejar la enfermedades mentales y sobre el escaso valor cultural que se concede a las anomal&iacute;as. A lo largo de esta hora y media de metraje, es f&aacute;cil imaginar escenas similares en las biograf&iacute;as de Daniel Johnston, a Shane MacGowan o incluso a Pete Doherty; todos ellos mitificados en sus respectivos pa&iacute;ses. El punk espa&ntilde;ol nunca anduvo sobrado de glamur y tal vez Manolo Kabezabolo sea el mejor ejemplo de ello. Tuvo que mantenerse vivo y medianamente cuerdo durante tres d&eacute;cadas para recibir, ya en 2015, el Premio de la M&uacute;sica Aragonesa a la trayectoria art&iacute;stica.
    </p><h3 class="article-text">Subidones y reca&iacute;das</h3><p class="article-text">
        La de Manolo Kabezabolo era, sin duda, una historia que merec&iacute;a ser contada y a ello se ha dedicado el cineasta oscense Jos&eacute; Alerto Andr&eacute;s Lacasta perfilando todas sus aristas. La del tipo que trapiche&oacute; con drogas en la mili, la del que vivi&oacute; el &eacute;xito como una sorpresa, la del autocoronado rey del <em>speed</em>, la del superventas en camisetas, la de un m&uacute;sico obligado a alternar los subidones de adrenalina y las reca&iacute;das en picado, el miedo esc&eacute;nico y el desprecio familiar. Tal vez sorprenda a m&aacute;s de un espectador la disciplinada obediencia que exhibe durante el rodaje, pero al otro extremo de su imagen de drogadicto kamikaze hay tambi&eacute;n un tipo educado y responsable. De otro modo, no vivir&iacute;a para contarlo.
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                Manolo Kabezabolo, el irrepetible Quijote maño que se autocoronó ‘rey del speed’                            </span>
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        La historia de Manolo Kabezabolo es la de un Quijote hasta las cejas de <em>speed</em>, es una adaptaci&oacute;n <em>berlanguiana</em> de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/irvine-welsh-trainspotting-artista-cuchilla_1_8091251.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trainspotting</em></a>, es el cutrer&iacute;o intr&iacute;nseco del punk espa&ntilde;ol regado con altas dosis de empat&iacute;a. No hay en <em>Si te kedan dientes es ke no estuviste ah&iacute;</em> intenci&oacute;n alguna de glorifica al protagonista, pero dos escenas destacan por el cari&ntilde;oso verismo que transmiten. La primera es esa en la que Manolo Kabezabolo, frente al espejo del lavabo, se coloca cuidadosamente la dentadura postiza. La segunda llega cuando, en su condici&oacute;n de ilustre personaje, es invitado a cantar los n&uacute;meros del bingo en una comida popular. Es dif&iacute;cil retratar con m&aacute;s punter&iacute;a lo que significa ser un superviviente del punk. 
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, el detalle m&aacute;s revelador de la cinta es una canci&oacute;n in&eacute;dita titulada <em>Hoy por hoy las calles callan</em> que se cuela hacia el final. La interpret&oacute; semanas atr&aacute;s junto a Ariel Rot <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zrOW_kbr5_s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el programa </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=zrOW_kbr5_s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un pa&iacute;s para escucharlo</em></a> y brilla precisamente por el tono decepcionado que desprende. &ldquo;Ya no siento en mi cerebro la llamada de la calle / Por m&aacute;s que busco un motivo, no hay ambiente, no hay color / Ya no hay punk-rock en los bares, ya no se enrolla la pe&ntilde;a / La mirada de la gente es insegura y violenta&rdquo;, canta el aragon&eacute;s a sus 58 a&ntilde;os. En otra estrofa apunta: &ldquo;No hay camellos en los <em>festis</em>: ahora hay perros polic&iacute;a / Los after son la antesala de una cita en psiquiatr&iacute;a / Y si miro hacia lo alto, hay drones que nos vigilan&rdquo;. No es conveniente subestimar a Manolo Kabezabolo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/manolo-kabezabolo-verso-libre-silvestre-punk-espanol_1_11362155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 May 2024 20:49:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manolo Kabezabolo, el verso más libre y silvestre del punk español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cine documental,Documental,Documentales,Punk español,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los grupos de Orbital y !!! (Chk Chk Chk) cierran al cartel del festival Icónica 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/grupos-orbital-chk-chk-chk-cierran-cartel-festival-iconica-2024_1_11322205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3178348-14f6-4e62-b3bd-8b128591ed6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los grupos de Orbital y !!! (Chk Chk Chk) cierran al cartel del festival Icónica 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La música electrónica y el dance punk completan una oferta con la que el festival se propone alcanzar la cifra más alta de ocupación de sus conciertos</p><p class="subtitle">Kiko Veneno, The Prodigy y Manuel Turizo se incorporan a un Icónica Fest que “cuidará” la Plaza de España
</p></div><p class="article-text">
        El d&uacute;o brit&aacute;nico de m&uacute;sica electr&oacute;nica Orbital y el grupo estadounidense de dance punk !!! (Chk Chk Chk) son las &uacute;ltimas incorporaciones que ha sumado el cartel del festival de m&uacute;sica Ic&oacute;nica, a celebrar del 7 de junio al 16 de julio en la Plaza de Espa&ntilde;a de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Ambos grupos tocar&aacute;n el 12 de julio, fecha para la cual ya est&aacute; programada la actuaci&oacute;n de la banda indie rock Arcade Fire. Tambi&eacute;n se ha sabido este viernes que las formaciones El Columpio Asesino y Lin Cort&eacute;s anteceder&aacute;n a Vetusta Morla el 26 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Con estas incorporaciones, la organizaci&oacute;n del evento destaca la recuperaci&oacute;n del esp&iacute;ritu del emblem&aacute;tico y desaparecido festival &ldquo;Territorios&rdquo;, otrora cita indiscutible de la agenda musical de la primavera sevillana.
    </p><h3 class="article-text">Variedad de estilos musicales</h3><p class="article-text">
        As&iacute; Ic&oacute;nica completa un cartel lleno de citas internacionales y nacionales, con el que este 2024 se propone alcanzar la cifra m&aacute;s alta de ocupaci&oacute;n de sus conciertos, desde su creaci&oacute;n y puesta de largo en 2021.
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro &uacute;ltimas incorporaciones se suman a las ya anunciadas, contando con estilos de m&uacute;sica muy diferentes, como Aitana, Carl Cox, Melendi, Boris Brejcha, Vetusta Morla, Rozal&eacute;n, David Bisbal, Kiko Veneno, Raimundo Amador, Keane, The Prodigy, Carlos Vives, The Cult, Michael Bibi o Manuel Turizo.
    </p><p class="article-text">
        El festival est&aacute; organizado por la promotora Green Cow Music, contando con la colaboraci&oacute;n institucional del Ayuntamiento de Sevilla y con Santaluc&iacute;a como patrocinador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/grupos-orbital-chk-chk-chk-cierran-cartel-festival-iconica-2024_1_11322205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2024 12:13:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los grupos de Orbital y !!! (Chk Chk Chk) cierran al cartel del festival Icónica 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[icónica,Festivales,Música,Punk,Plaza de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kim Gordon, la artista pionera que desde Sonic Youth aportó la cuota de igualdad al rock alternativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/kim-gordon-artista-pionera-sonic-youth-aporto-cuota-igualdad-rock-alternativo_1_11230193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f6c9d3e-4f90-47a8-be51-4eaf51e3757d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kim Gordon, la artista pionera que desde Sonic Youth aportó la cuota de igualdad al rock alternativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La californiana, que lleva cuatro décadas usando la experimentación como herramienta de libertad e incorporando de una manera orgánica el feminismo a su discurso artístico, presenta su disco en soltiario 'The Collective'</p><p class="subtitle">Vuelve Anja Huwe, la mujer que lideró el postpunk alemán: “Si nuestros novios podían, nosotras también”
</p></div><p class="article-text">
        REM, Jane&rsquo;s Addiction, H&uuml;sker D&uuml;, The Replacements... La gran mayor&iacute;a de grupos norteamericanos que a lo largo de los a&ntilde;os ochenta contribuyeron a introducir el rock alternativo entre los gustos mayoritarios, estuvo compuesta por hombres. Hubo excepciones como la de Kim Deal, que primero estuvo en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/libro-cuenta-historia-pixies-banda-invento-rock-disfuncional-inspiro-pj-harvey-kurt-cobain_1_10837163.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pixies</a> y despu&eacute;s fund&oacute; The Breeders, una de las bandas que capitane&oacute; el asalto de la revoluci&oacute;n ruidosa a las listas de &eacute;xitos. Sonic Youth no lleg&oacute; a vender tantos discos como ellas, pero ejercieron de caballo de Troya para que una nueva generaci&oacute;n de artistas invadiera los canales de m&uacute;sica mayoritarios.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de un grupo venerado que funcionaba como foco renovador, Kim Gordon &#8213;cofundadora, bajista, guitarrista y vocalista del cuarteto&#8213; aport&oacute; mucho m&aacute;s que una imagen femenina en un terreno tradicionalmente masculino. Su voz cuestion&oacute; el papel y el espacio de la mujer en el rock en unos a&ntilde;os en los que este tipo de cuestiones eran secundarias.
    </p><p class="article-text">
        En sus memorias (<em>La chica del grupo, </em>2015), Gordon reflexionaba as&iacute; a partir del debut de Sonic Youth en los escenarios londinenses en 1986: &ldquo;Por lo general, a las mujeres no se les permite ser la hostia. Es como la famosa distinci&oacute;n entre arte y artesan&iacute;a: el arte y el desenfreno y llevar las cosas al l&iacute;mite es algo masculino; la artesan&iacute;a, el control y el refinamiento es para las mujeres. Culturalmente, no permitimos que las mujeres sean tan libres como estas quisieran, porque es algo que da miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su conquista de esa libertad creativa define un periplo cuyo &uacute;ltimo episodio lleva por t&iacute;tulo <em>The Collective</em>. Es el segundo &aacute;lbum que firma con su propio nombre, y en &eacute;l, Gordon ampl&iacute;a una vez m&aacute;s su campo de acci&oacute;n, explorando sonidos que no provienen necesariamente de las guitarras. Su disco anterior, <em>No Home Record</em> (2019), inclu&iacute;a la canci&oacute;n <em>Hungry Baby, </em>impregnada por el impacto del #MeToo. &ldquo;Ha propiciado una plataforma para que las mujeres se manifiesten y hablen de asuntos como el acoso sexual, que est&aacute;n asumidos y normalizados por la sociedad. Es un asunto complicado de resolver porque vivimos en un mundo muy reaccionario, dominado por las redes sociales donde todo es o blanco o negro, no existe la zona gris que permite el debate&rdquo;, afirm&oacute; en una entrevista para El Pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los temas de <em>The Collective, </em>la artista se mete en la piel de un pol&iacute;tico ultraconservador que se queja de c&oacute;mo el feminismo est&aacute; aniquilando la masculinidad tradicional: &ldquo;No me llames t&oacute;xico solamente porque me gusta tu culo&rdquo;, dice la letra de <em>I&rsquo;m A Man. </em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La ex Sonic Youth Kim Gordon                            </span>
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        La de Gordon no aborda sus canciones desde la perspectiva habitual del compositor, porque su mirada es la de una artista visual que hace m&uacute;sica, y no al rev&eacute;s. Estudiando en la universidad empez&oacute; a darse cuenta de que hab&iacute;a cosas que su hermano pod&iacute;a hacer y ella no por el hecho de ser una chica. As&iacute; que abandon&oacute; su California natal y se instal&oacute; en Nueva York justo cuando la d&eacute;cada de los setenta expiraba. All&iacute; descubri&oacute; el contexto liberador que proporcionaban el arte conceptual y la m&uacute;sica experimental. Vio actuar al tr&iacute;o DNA, que como muchas formaciones de la llamada <em>no wave</em> contaba con mujeres instrumentistas contribuyendo a luxar el lenguaje del rock, y sinti&oacute; que la m&uacute;sica tambi&eacute;n pod&iacute;a ser un veh&iacute;culo id&oacute;neo para expresarse.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento el centro de Manhattan estaba lleno de artistas visuales como Barbara Kruger y Barbara Ess &#8213;ambas componentes del colectivo musical feminista Disband&#8213; o Miranda Stanton &#8213;entonces en Thick Pigeon&#8213; que fue quien le present&oacute; a Thurston Moore. Con &eacute;l, Gordon crear&iacute;a en 1981 Sonic Youth, la banda que cambi&oacute; los esquemas del rock durante los a&ntilde;os ochenta y noventa. Estuvieron en activo hasta que la relaci&oacute;n sentimental entre ambos termin&oacute; abruptamente en 2011.
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            </figure><p class="article-text">
        La popularidad de Sonic Youth arraig&oacute; en Europa a partir de 1985, y fue creciendo exponencialmente con &aacute;lbumes como <em>Sister </em>(1987) y <em>Daydream Nation</em> (1988). En 1990 inauguraron una nueva era al convertirse en el primer grupo independiente y heterodoxo que firmaba contrato con una multinacional. Una parte de la comunidad de grupos que ellos hab&iacute;an promocionado sigui&oacute; sus pasos en un proceso que se desbord&oacute; tras el &eacute;xito de Nirvana, otra de sus bandas protegidas. Paralelamente a eso, una nueva generaci&oacute;n de mujeres punk pasaba a la acci&oacute;n bajo la denominaci&oacute;n colectiva de <em>riot grrrls</em>. Su objetivo era construir redes &#8213;sellos, clubes, festivales, fanzines&#8213; en los que las mujeres pudieran manifestarse fuera del machismo inherente al rock. Para ellas, Gordon era un modelo a seguir. Por veterana y por l&uacute;cida.
    </p><p class="article-text">
        En el tema <em>Kool Thing</em> hab&iacute;a equiparado el miedo a un planeta negro del cual hablaba Public Enemy, al miedo a un planeta hembra. En varias fotos de entonces, Gordon luc&iacute;a una camiseta con la inscripci&oacute;n <em>Girls invented punk, not England</em> (las chicas inventaron el punk, no Inglaterra). &ldquo;Me la lanzaron durante una actuaci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; en una entrevista para la revista GQ en 2015. &ldquo;Las mujeres somos siempre elementos anarquistas que se revuelven contra los convencionalismos sociales masculinos, as&iacute; que, por l&oacute;gica, el punk es algo nuestro. Hizo que m&aacute;s mujeres tuviesen visibilidad gracias a gente como Patti Smith y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/siouxsie-regreso-hechicera-rebelde-punk_1_10334812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siouxsie</a>, que animaron a otras a romper moldes, pero para m&iacute; no fueron una inspiraci&oacute;n. En mi caso, la <em>no wave</em> fue mucho m&aacute;s influyente que el punk&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Kim Gordon tocando en Valencia con Sonic Youth en 2005                            </span>
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        Mientras formaba parte de Sonic Youth, Gordon estuvo en grupos con otras mujeres. Con Lydia Lunch form&oacute; Harry Crews, banda femenina de vida breve cuyo repertorio part&iacute;a de la prosa del novelista norteamericano hom&oacute;nimo. Free Kitten, su actividad musical paralela m&aacute;s longeva, fue una aventura que llev&oacute; a cabo con la ex Pussy Galore Julie Cafritz, una de las mujeres que ella considera ic&oacute;nicas &ldquo;a pesar de que nunca haya tenido aceptaci&oacute;n masiva&rdquo;. Otras ser&iacute;an Jennifer Herrema (Royal Trux) o Kathleen Hanna, de las decisivas Bikini Kill, cabecillas del <em>riot grrrl</em>.
    </p><p class="article-text">
        Gordon tambi&eacute;n coprodujo el primer &aacute;lbum de Hole pero, sobre todo, empatiz&oacute; con la sensibilidad de Kurt Cobain, una de las primeras voces masculinas que desde el flanco de aquel rock alternativo se pronunci&oacute; a favor del feminismo y en contra de la homofobia. Gordon fue posiblemente de las primeras m&uacute;sicas en visualizar el acoso sexual. &ldquo;No me toques el pecho, estoy trabajando en mi mesa&rdquo;, cantaba en <em>Swimsuit Issue, </em>incluido en el &aacute;lbum <em>Dirty </em>(1992), que se inspiraba en un incidente que tuvo lugar en las oficinas de Geffen, la discogr&aacute;fica a la cual estaban ligados Sonic Youth.
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    </figure><p class="article-text">
        Pero los intereses de Gordon abarcan m&aacute;s all&aacute; de esa escena alternativa que ayud&oacute; a crear. Madonna, por ejemplo, es otra de las artistas por la cuales ha manifestado siempre un gran respeto: &ldquo;Creo que cambi&oacute; la manera en que la gente del rock escrib&iacute;a sobre las mujeres&rdquo;, dijo a Rolling Stone en 1997. En 1986, Sonic Youth inici&oacute; un proyecto llamado Ciccone Youth en el que indagaban en las posibilidades de las cajas de ritmos a la vez que somet&iacute;an algunas canciones de Madonna a tratamiento de choque. En <em>The White(y) Album</em>, que es como se titul&oacute; su &uacute;nico disco, hab&iacute;a un tema titulado <em>Two Cool Rock Chicks Listening To Neu</em> (Dos chicas molonas del rock escuchando a Neu), que consist&iacute;a en los comentarios de Gordon y Cafritz mientras o&iacute;an a uno de esos grupos que solamente los t&iacute;os parec&iacute;an poder apreciar. En dicho disco, Gordon tambi&eacute;n se apropiaba de <em>Addicted To love,</em> canci&oacute;n de Robert Palmer popularizada por un v&iacute;deo en el que un grupo de bellas e inanes instrumentistas acompa&ntilde;aba al cantante. Ella hizo su versi&oacute;n usando el tema original como m&uacute;sica de karaoke.
    </p><p class="article-text">
        A sus 70 a&ntilde;os, Kim Gordon se mueve al margen de las normas y los clich&eacute;s de la m&uacute;sica pop. Recientemente declaraba a The Guardian que &ldquo;las mujeres siguen sin explorar a fondo la m&uacute;sica experimental&rdquo;. &ldquo;Yo no necesito que mis canciones est&eacute;n sonando en todas las emisoras de radio&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Algo parecido le dijo una de sus referentes, la bater&iacute;a japonesa Yoshimi, que tambi&eacute;n colabor&oacute; en Free Kitten. En el libro <em>M&uacute;sica maestra. Ensayos sobre m&uacute;sica y mujeres escritos por mujeres</em>, coeditado por la propia Gordon, Yoshimi afirmaba que &ldquo;se requiere mucho valor y arrojo para tocar m&uacute;sica libre y experimental&rdquo;. Kim Gordon hizo eso mismo en el contexto del rock. Aquellas bandas disonantes y nada convencionales de la <em>no wave</em> neoyorquina de 1977 le dieron la pauta que hoy contin&uacute;a desarrollando.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/kim-gordon-artista-pionera-sonic-youth-aporto-cuota-igualdad-rock-alternativo_1_11230193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Mar 2024 21:09:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kim Gordon, la artista pionera que desde Sonic Youth aportó la cuota de igualdad al rock alternativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Rock,Punk]]></media:keywords>
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