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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tendencias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/tendencias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tendencias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84890627-6e51-447a-ac68-b8cc520d9f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comemos deja de percibirse únicamente como placer, hábito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir más, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor
</p><p class="subtitle">Casas sin cocina y más comida preparada: el círculo vicioso que explica cómo vivimos hoy</p></div><p class="article-text">
        La pasada edici&oacute;n de Alimentaria Barcelona, la gran feria de tendencias del sector alimentario que reuni&oacute; el pasado marzo en la capital catalana a marcas, distribuidores, fabricantes y expertos internacionales, dej&oacute; tambi&eacute;n una de las ideas m&aacute;s sugerentes del encuentro. No ten&iacute;a que ver con un ingrediente de moda, sino con una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; significa hoy comer bien en una cultura obsesionada con vivir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        La feria funcion&oacute;, en ese sentido, como un buen term&oacute;metro de una conversaci&oacute;n que ya circula con fuerza en el sector. La salud ha dejado de ser solo una preocupaci&oacute;n m&eacute;dica para convertirse en una aspiraci&oacute;n cultural, un lenguaje de estatus y un nuevo criterio de consumo. Y en ese desplazamiento, lo que est&aacute; en juego no es solo qu&eacute; comemos, sino c&oacute;mo entendemos el propio acto de comer.
    </p><p class="article-text">
        Marius Robles, futur&oacute;logo, divulgador y escritor, puso palabras a esa idea durante una de las ponencias del programa. Su planteamiento es sencillo y reconocible. Durante a&ntilde;os, el lujo se asoci&oacute; a la posesi&oacute;n, a los s&iacute;mbolos visibles de riqueza o a las experiencias exclusivas. Hoy, sin embargo, empieza a emerger otro tipo de aspiraci&oacute;n. El nuevo lujo, seg&uacute;n esta l&oacute;gica, ya no es tanto tener m&aacute;s como vivir m&aacute;s y, sobre todo, vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tambi&eacute;n es generacional. Si para los<em> boomers</em> la meta del bienestar estuvo durante d&eacute;cadas ligada a la estabilidad material, y para la generaci&oacute;n X y los <em>millennials </em>a las experiencias memorables, entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes el foco empieza a desplazarse hacia la optimizaci&oacute;n de la salud. Dormir bien, medir biomarcadores, entrenar, prevenir o ajustar la dieta a objetivos concretos dejan de ser h&aacute;bitos de nicho para convertirse en parte de un nuevo lenguaje aspiracional.
    </p><p class="article-text">
        La aspiraci&oacute;n ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energ&iacute;a, la forma f&iacute;sica, el descanso o el <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio hormonal</a>. En otras palabras, la salud como nuevo estatus. Ese giro cultural tambi&eacute;n altera la forma en que entendemos la comida. La alimentaci&oacute;n deja de percibirse &uacute;nicamente como placer, h&aacute;bito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir m&aacute;s, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor. La comida, por tanto, ya no compite solo con otra comida. Tambi&eacute;n compite con suplementos, aplicaciones, <em>wearables</em> &mdash;dispositivos electr&oacute;nicos inteligentes que se llevan sobre el cuerpo como accesorios o parte de la vestimenta&mdash;, pruebas diagn&oacute;sticas y protocolos de bienestar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La aspiración ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energía, la forma física, el descanso o el equilibrio hormonal. La salud como nuevo estatus</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos pasando de una econom&iacute;a del consumo a una econom&iacute;a del rendimiento&rdquo;, plante&oacute; Robles. En ese marco, el consumidor ya no se pregunta solo si un producto est&aacute; bueno, si es pr&aacute;ctico o si tiene un precio razonable. Ya no basta con que guste o encaje en el presupuesto. Ahora lo importante es qu&eacute; aporta, qu&eacute; mejora, qu&eacute; optimiza.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea conecta con esa &ldquo;sociedad del cansancio&rdquo; popularizada por el fil&oacute;sofo Byung-Chul Han, en la que el agotamiento se ha convertido en una condici&oacute;n estructural del presente. En una cultura atravesada por la hiperexigencia, la productividad permanente y la promesa de una mejor versi&oacute;n de uno mismo, no extra&ntilde;a que el mercado premie cada vez m&aacute;s todo aquello que promete energ&iacute;a, concentraci&oacute;n, descanso o claridad mental.
    </p><p class="article-text">
        Eso ayuda a explicar por qu&eacute; en las baldas de los supermercados ganan peso categor&iacute;as como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/desconcertante-auge-batidos-proteinas-han-pasado-bebida-pastosa-industria-multimillonaria_1_12769413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prote&iacute;na</a> &mdash;uno de los grandes temas de esta edici&oacute;n de Alimentaria&mdash;, los prebi&oacute;ticos, los <a href="https://www.eldiario.es/temas/probioticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a>, el magnesio, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-musculos-mejorar-longevidad-mejora-longevidad-cerebro_1_12343030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creatina</a> o los llamados alimentos funcionales. Tambi&eacute;n ayuda a entender el auge de contenido en internet relacionado con la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a>, la nutrici&oacute;n personalizada y las propuestas vinculadas al control gluc&eacute;mico, la saciedad o el bienestar mental. Pero la sobreabundancia de informaci&oacute;n no siempre despeja dudas. &ldquo;Nunca hubo tanta informaci&oacute;n sobre salud y alimentaci&oacute;n y, sin embargo, el consumidor parece m&aacute;s confundido que nunca&rdquo;, resumi&oacute; Robles durante su intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican dietas, rutinas de ejercicio y soluciones r&aacute;pidas con una velocidad dif&iacute;cil de seguir. A cada estudio parece responderle otro que lo contradice. A cada tendencia le sucede una nueva promesa. El resultado es un mercado saturado de mensajes, donde conviven la ciencia, el marketing, la ansiedad por optimizarse y el espect&aacute;culo. En ese contexto, la longevidad avanza a la vez como aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima y como terreno f&eacute;rtil para la exageraci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s, director general de la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia (laboratorio de alimentaci&oacute;n responsable), describe este momento como una etapa de &ldquo;l&iacute;o importante&rdquo;, marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la obsesi&oacute;n por leer las etiquetas y una relaci&oacute;n cada vez m&aacute;s fragmentada con la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes. Comer solo por salud no es sano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Massanés </span>
                                        <span>—</span> Fundación Alícia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los vectores m&aacute;s visibles de esa transformaci&oacute;n es la irrupci&oacute;n de los f&aacute;rmacos GLP-1, con Ozempic y otros tratamientos similares como gran emblema cultural del momento. Estos medicamentos se perfilan como una fuerza capaz de alterar de forma profunda el ecosistema alimentario. No tanto por el debate farmacol&oacute;gico en s&iacute;, sino por una consecuencia muy concreta: la reducci&oacute;n del apetito. &ldquo;El mayor enemigo ahora que tenemos encima de la mesa es la ausencia de apetito&rdquo;, advirti&oacute; Robles.
    </p><p class="article-text">
        Si el apetito disminuye, se transforman tambi&eacute;n la frecuencia de consumo, el tama&ntilde;o de las raciones y la relaci&oacute;n emocional con la comida. Lo que hasta hace poco era abundancia, variedad o impulso puede dejar de tener el mismo sentido. En restauraci&oacute;n, por ejemplo, eso podr&iacute;a traducirse en men&uacute;s m&aacute;s breves, menos platos y una mayor exigencia sobre el valor de cada bocado. En gran consumo, podr&iacute;a acelerar la demanda de productos m&aacute;s densos en nutrientes, funcionales y orientados a la saciedad y al rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento ya empieza a traducirse en innovaci&oacute;n. Leyre Urtasun, responsable de Desarrollo de Producto del CNTA (Centro Nacional de Tecnolog&iacute;a y Seguridad Alimentaria), sostiene que el fen&oacute;meno GLP-1 no est&aacute; dando lugar tanto a una nueva categor&iacute;a cerrada de alimentos como a un cambio m&aacute;s profundo en la l&oacute;gica de dise&ntilde;o. &ldquo;El fen&oacute;meno GLP-1 acelera un cambio de fondo. La l&oacute;gica ya no es maximizar consumo, sino valor nutricional por ingesta&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El cambio est&aacute; dejando de ser una hip&oacute;tesis. Seg&uacute;n Urtasun, ya hay estudios que &ldquo;detectan una reducci&oacute;n del gasto alimentario en los hogares con usuarios de agonistas GLP-1 de entre un 5% y un 6%, especialmente en <em>snacks </em>y productos altamente cal&oacute;ricos, y tambi&eacute;n se observa una menor frecuencia de consumo en restauraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de estos f&aacute;rmacos no afecta solo a la cantidad de comida ingerida, sino tambi&eacute;n a la experiencia sensorial. Urtasun asegura que cada vez hay m&aacute;s indicios de que algunos usuarios perciben de otra forma sabores y texturas, de modo que factores como la palatabilidad, el tama&ntilde;o de la porci&oacute;n o la intensidad del sabor pasan a ser variables cr&iacute;ticas para la innovaci&oacute;n. En particular, las texturas muy grasas y los sabores excesivamente dulces pueden llegar a resultar desagradables para parte de estos usuarios. De ah&iacute; que advierta contra las respuestas precipitadas. &ldquo;El principal riesgo que afronta la industria es intentar responder demasiado r&aacute;pido a una tendencia compleja sin comprender plenamente qu&eacute; est&aacute; cambiando en el consumidor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que asoma aqu&iacute; es un cambio de fondo. Si una parte creciente de los consumidores come menos, pero exige m&aacute;s de cada ingesta, la l&oacute;gica del volumen de ventas pierde centralidad. Ese desplazamiento obliga a repensar productos, formatos y porciones, pero tambi&eacute;n abre una pregunta m&aacute;s profunda sobre el significado cultural de comer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una época marcada por la aceleración de las modas, la circulación vertiginosa de tendencias y la fragmentación de hábitos, comer sigue siendo también vínculo, cultura y placer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No significa, necesariamente, el fin de la comida como espacio de disfrute, pero s&iacute; apunta a una fragmentaci&oacute;n del propio concepto de alimentaci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s introduce aqu&iacute; una advertencia importante frente al entusiasmo funcionalista. &ldquo;Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes&rdquo;, resume. A su juicio, el problema no es que la salud gane peso en la conversaci&oacute;n alimentaria, sino que esa conversaci&oacute;n termine reduciendo la comida a una simple funci&oacute;n. &ldquo;Comer solo por salud no es sano&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Frente a una cultura que mide la comida por lo que promete hacer por el cuerpo, Massan&eacute;s recuerda una dimensi&oacute;n a menudo olvidada. &ldquo;Lo mejor de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a. Incluso lo m&aacute;s sano de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. Algo que en la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia han comprobado en proyectos piloto en los que personas con soledad no deseada eran derivadas desde atenci&oacute;n primaria a comer varios d&iacute;as por semana en restaurantes de men&uacute;, con resultados positivos en su bienestar emocional. La idea, en el fondo, es sencilla. La comida tambi&eacute;n puede ser una forma de cuidado cuando recupera su dimensi&oacute;n relacional.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es importante porque devuelve al centro una cuesti&oacute;n que el discurso de la optimizaci&oacute;n suele dejar en segundo plano. En una &eacute;poca marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la circulaci&oacute;n vertiginosa de tendencias y la fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitos, comer sigue siendo tambi&eacute;n v&iacute;nculo, cultura y placer.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los GLP-1, la conversaci&oacute;n ya apunta a una frontera todav&iacute;a incipiente, pero cada vez m&aacute;s visible. Junto a la nutrici&oacute;n deportiva o al cl&aacute;sico <em>brain food</em>, la industria empieza a explorar nuevas promesas de funcionalidad, tambi&eacute;n en el terreno cognitivo. La hip&oacute;tesis, todav&iacute;a prospectiva, conecta con el auge de dispositivos que monitorizan sue&ntilde;o, actividad y otros marcadores fisiol&oacute;gicos. &ldquo;Si el cuerpo ya se cuantifica, el siguiente paso ser&iacute;a integrar esos datos en recomendaciones nutricionales cada vez m&aacute;s precisas&rdquo;, asegur&oacute; Robles. Una alimentaci&oacute;n menos gen&eacute;rica y m&aacute;s ajustada al estado biol&oacute;gico y cognitivo de cada persona. Algo en lo que coinciden tambi&eacute;n desde el CNTA.
    </p><p class="article-text">
        Todo parece apuntar a que, en una cultura marcada por el cansancio, el ruido y la exigencia de rendir, la comida deja de venderse solo como placer y bienestar, empieza a venderse, tambi&eacute;n, como una forma de seguir funcionando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 14:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Tendencias,Salud,Bienestar,Envejecimiento,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: "Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/028935ba-6fc1-4372-9440-59675ede5dea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: &quot;Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Clases de cerámica, 'running' o crochet: lo que empieza como una afición puede acabar convertido en una fuente de autoexigencia. La presión por mejorar, compartir o rentabilizar está transformando el ocio en una extensión más del trabajo</p><p class="subtitle">Juan Evaristo, filósofo: “La libertad tiene que ver con descansar a pierna suelta y no con moverse como pollos sin cabeza”</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Internet ha consolidado una especie de imaginario compartido: al entrar en la crisis vital de los 30, cada persona parece elegir un <em>starter pack</em> con un nuevo <em>hobby</em> que nunca antes hab&iacute;a explorado. Est&aacute;n quienes empiezan a jugar a p&aacute;del, quienes se enganchan a correr, quienes descubren el roc&oacute;dromo, se hacen pajareros<em> </em>o se apuntan a clases de cer&aacute;mica o crochet.
    </p><p class="article-text">
        Pero los <em>hobbies</em> no aparecen solo como respuesta a estas crisis, sino que forman parte de la identidad que construimos a lo largo de la vida. En teor&iacute;a, son ese espacio reservado al tiempo libre en el que practicamos actividades por gusto y sin una finalidad productiva. As&iacute; los define, al menos, la RAE: &ldquo;Actividad que, como afici&oacute;n o pasatiempo favorito, se practica habitualmente en los ratos de ocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en una sociedad como la que vivimos, que valora la productividad por encima de todo y mide nuestra val&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/era/no-vas-heredar-empresa-urgente-asumamos-trabajo-no_1_12936799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en relaci&oacute;n al trabajo</a>, cabe preguntarse hasta qu&eacute; punto ese espacio sigue existiendo. &iquest;Somos realmente capaces de disfrutar de nuestras aficiones sin objetivos ni exigencias o, por el contrario, dejamos que recaiga sobre ellas el peso de la autoexigencia y el perfeccionamiento que caracterizan al trabajo contempor&aacute;neo?
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7596367425445104918"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un espacio de disfrute y gozo</h2><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, nos encontramos en una paradoja en relaci&oacute;n al tiempo de ocio. El fil&oacute;sofo <a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-filosofo-libertad-ver-descansar-pierna-suelta-no-moverse-pollos-cabeza_1_12438063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Evaristo Valls Boix</a>, autor de los ensayos <em>El derecho a las cosas bellas </em>(Ariel, 2025) y <em>JOMO, el gusto de perder </em>(pr&oacute;ximamente publicado en Anagrama), explica que &ldquo;en la era del ocio, <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ocio se ha vuelto imposible</a>&rdquo;. Vivimos en una sociedad de consumo en la que &ldquo;todas nuestras aficiones o h&aacute;bitos gustosos est&aacute;n mediados o por el trabajo o por el consumo. Y, por tanto, el tiempo libre es un tiempo a invertir o tiempo que aprovechar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que nuestras aficiones, que originalmente estaban destinadas al disfrute, pasan por el filtro de la optimizaci&oacute;n e, incluso, de la rentabilidad. Si no somos buenos en algo, aunque disfrutemos con ello, lo abandonamos porque se considera una &ldquo;p&eacute;rdida de tiempo&rdquo;. Esto es lo que le ha ocurrido a Laura, de 36 a&ntilde;os, quien asegura haber dejado todos los <em>hobbies</em> que en alg&uacute;n momento inici&oacute; &mdash;la cer&aacute;mica, la reposter&iacute;a, el boxeo o el dise&ntilde;o de cestas de regalo para madres y beb&eacute;s&mdash; por no ser lo suficientemente buena en ninguno de esos &aacute;mbitos: &ldquo;Las cestas de regalo para beb&eacute;s y mam&aacute;s me quedaban preciosas&hellip; y luego vi con las que compet&iacute;a en Etsy&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Laura, de 36 años, ha dejado varios hobbies por sentir que no es lo suficientemente buena: &#039;Las cestas de regalo para bebés y mamás me quedaban preciosas… y luego vi con las que competía en Etsy</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta comparaci&oacute;n constante proviene, como explica Joana Tom&agrave;s, psic&oacute;loga especializada en ansiedad y autoexigencia, de &ldquo;haber internalizado la l&oacute;gica de la productividad no solo en los espacios de trabajo, sino tambi&eacute;n en los espacios de descanso. De esa forma, el ocio deja de ser un fin en s&iacute; mismo y pasa a evaluarse con preguntas como: &iquest;Estoy mejorando? &iquest;Estoy siendo constante? &iquest;Esto sirve para algo?&rdquo;. Si la respuesta es, aparentemente, negativa, es entonces cuando surge la culpa: un sentimiento que termina por ser paralizante.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica de la excelencia no es algo individual. En el episodio <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Muchachas excelentes</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del podcast </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amiga Date Cuenta</em></a> analizan c&oacute;mo la exigencia de excelencia est&aacute; profundamente vinculada a la verg&uuml;enza de clase y al g&eacute;nero, y, a su vez, c&oacute;mo eso limita la capacidad de hacer cosas sin la garant&iacute;a de hacerlas bien. Kamila, de 31 a&ntilde;os, lo expresa con claridad al reconocer que de peque&ntilde;a fue la &ldquo;ni&ntilde;a superdotada&rdquo; y ahora de adulta, si no es buena en algo al instante, lo deja. Un sentimiento que comparte con Marta, de 41 a&ntilde;os, quien asegura que se autopresiona por conseguir resultados en cualquier cosa que haga: &ldquo;Tengo superidentificado que esto es consecuencia del discurso que recib&iacute; tanto en el colegio como en casa cuando era ni&ntilde;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7555897704224804118"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En ese sentido, Valls Boix explica la diferencia de c&oacute;mo act&uacute;a la culpa en relaci&oacute;n al g&eacute;nero, y en un marco de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Heterosexualidad_obligatoria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heterosexualidad obligatoria</a>. Mientras que las mujeres &ldquo;sienten m&aacute;s verg&uuml;enza de hacer o participar por verse desautorizadas. En el caso de los hombres, el discurso hegem&oacute;nico de la masculinidad cishetero pasa por la impenetrabilidad, es decir, por no mostrar tu vulnerabilidad, por estar siempre en dominio de la situaci&oacute;n&rdquo;. De una forma u otra, la necesidad de optimizaci&oacute;n acaba coartando la posibilidad de disfrute y gozo.
    </p><p class="article-text">
        Para luchar contra esto, prosigue el fil&oacute;sofo y escritor, lo interesante &ldquo;son las aficiones y los <em>hobbies</em> que no tienen ning&uacute;n fin, sino que sencillamente son una forma de estar en el mundo&rdquo;. En ese sentido, recuerda las palabras del tambi&eacute;n fil&oacute;sofo Roland Barthes en relaci&oacute;n a la pereza, quien planteaba que le interesaba practicar algunas actividades que le gustaban mucho, pero en las que no era bueno, porque esas actividades, por un lado, le ayudaban a descomponer su <a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narcisismo</a>, y a que disfrutar no coincida con dominar. &ldquo;Yo me sumo a la idea de Barthes de que estas actividades son una forma muy radical de libertad&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo interesante son las aficiones y los hobbies que no tienen ningún fin, sino que sencillamente son una forma de estar en el mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Evaristo Valls Boix</span>
                                        <span>—</span> filósofo y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto lo atestigua Leonor, de 25 a&ntilde;os, que asegura que lo que m&aacute;s le gusta de sus clases de salsa es que tiene &ldquo;superclaro que jam&aacute;s voy a poder ser bailarina profesional &mdash;no se me da tan bien&mdash; y que s&oacute;lo voy a pas&aacute;rmelo bien y a escuchar una m&uacute;sica que me encanta y aprender sobre ella&rdquo;. As&iacute; como Clara, de 39, quien encuentra en los<em> hobbies</em> &mdash;especialmente el crochet&mdash; &ldquo;algo en lo que me puedo permitir ser mediocre sin culpabilidad, ya que, adem&aacute;s, me dedico a una profesi&oacute;n en la que, lamentablemente, la perfecci&oacute;n se valora much&iacute;simo&rdquo;. O Sof&iacute;a, de 31 a&ntilde;os, que ha encontrado en la cer&aacute;mica una forma de reconciliarse con una idea que lleva escuchando desde peque&ntilde;a: &ldquo;Siempre me han dicho que soy supertorpe y no tengo ma&ntilde;a para nada. [...] En este tiempo siento que he aprendido mucho, pero disfruto del gusto de hacerlo sin presi&oacute;n. A veces no me sale bien, practico el desapego y me reconcilio con mi impaciencia y &lsquo;torpeza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando estos <em>hobbies</em> dejan de vivirse solo en privado y se les a&ntilde;ade la dimensi&oacute;n p&uacute;blica de las redes sociales?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión, aumenta la fatiga mental y hace que las actividades que antes eran placenteras se conviertan en tareas a completar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joana Tomàs</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La exposici&oacute;n p&uacute;blica del <em>hobby</em></h2><p class="article-text">
        Las redes sociales se han convertido en una potencial fuente de inspiraci&oacute;n en nuestras aficiones. La etiqueta <em>#runningtips,</em> con consejos para corredores, acumula m&aacute;s de 270.000 publicaciones en TikTok, <em>#crochettutorial</em> m&aacute;s de 500.000, mientras que <em>#ceramics</em> &mdash;donde se re&uacute;nen consejos, ideas, materiales, etc&mdash; supera el mill&oacute;n. Sin embargo, las redes sociales tambi&eacute;n han favorecido estas din&aacute;micas de comparaci&oacute;n, de autoexigencia y de rentabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al subir una foto de nuestros <em>hobbies</em> a redes sociales &ldquo;convertimos nuestro tiempo libre y nuestro espacio y tiempo de esparcimiento en una mercanc&iacute;a. Y esa circulaci&oacute;n genera reacciones, genera un tr&aacute;fico y un afecto ligado a ese tr&aacute;fico&rdquo;, explica Valls Boix. Y ese afecto no siempre nos beneficia. Tom&agrave;s &mdash;psic&oacute;loga&mdash; asegura que &ldquo;vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexi&oacute;n, aumenta la fatiga mental y hace que las actividades que antes eran placenteras se conviertan en tareas a completar&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7563415960690904333"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es por ello que Cristina, de 42 a&ntilde;os, quien, adem&aacute;s de su trabajo, tiene una cuenta de <em>lifestyle </em>en Instagram donde, entre otras cosas, publica lo que cocina, reconoce que ha llegado a sentir ansiedad. &ldquo;Cada vez que algo se te da bien, la mayor&iacute;a de gente te insta a monetizar: &lsquo;monta un restaurante&rsquo;, &lsquo;para cu&aacute;ndo el libro de recetas&rsquo;, &lsquo;gr&aacute;balas en v&iacute;deo&rsquo;. No puedo simplemente disfrutar de cocinar. A veces ni lo comparto porque, la mayor&iacute;a de veces, la respuesta va ah&iacute;&rdquo;. Diana, de 25, se ha sentido animada a mercantilizar sus <em>hobbies</em> en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, pero, finalmente, se &ldquo;ha prohibido subir a redes el proceso o resultado de aquellos <em>hobbies</em> que hago por placer porque inevitablemente mientras lo hago me pondr&iacute;a a pensar si queda bien o si gustar&aacute; y no tanto en si estoy disfrutando hacerlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que algo se te da bien, la mayoría de gente te insta a monetizar: ‘monta un restaurante’, ‘para cuándo el libro de recetas’, ‘grábalas en vídeo’. No puedo simplemente disfrutar de cocinar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina</span>
                                        <span>—</span> 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese rechazo a monetizar un <em>hobby</em> tambi&eacute;n lo lleva por bandera Alba, de 34 a&ntilde;os, ya que, para ella, &ldquo;la vida buena es totalmente incompatible con la rentabilidad&rdquo;. Por ello, la psic&oacute;loga Joana Tom&agrave;s reivindica que &ldquo;hacer cosas sin objetivo no solo es &uacute;til, sino que es muy necesario. A nivel psicol&oacute;gico, estos momentos permiten regularnos, que recuperemos la energ&iacute;a, que tengamos la capacidad de descubrir y de disfrutar y, sobre todo, que podamos favorecer una creatividad m&aacute;s espont&aacute;nea&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta creatividad no solo se encuentra en la pr&aacute;ctica de los <em>hobbies</em> m&aacute;s tradicionales, sino que Valls Boix tambi&eacute;n defiende que &ldquo;nuestro tiempo libre se puede invertir en la militancia, en el activismo, y puede ser algo absolutamente gustoso, divertido y celebrativo&rdquo;. El objetivo final, por tanto, es concebir los <em>hobbies,</em> en cualquiera de sus formas, como un espacio de horizontalidad que rompa con las din&aacute;micas capitalistas y que nos permita entender que no todo lo valioso tiene que ser rentable. Y que hay formas de vivir &mdash;m&aacute;s lentas y m&aacute;s torpes&mdash; que, precisamente por no servir para nada, merecen la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: "Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ocio,Bienestar,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regreso de los auriculares con cable: por qué ganan popularidad frente a los inalámbricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/regreso-auriculares-cable-ganan-popularidad-frente-inalambricos-pm_1_13116716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f0539fb-cea4-4865-b000-d06ef73555f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140012.jpg" width="3339" height="1878" alt="El regreso de los auriculares con cable: por qué ganan popularidad frente a los inalámbricos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En plena era del Bluetooth y la hiperconectividad, los auriculares con cable resurgen como alternativa más simple, fiable y, para muchos, mejor</p><p class="subtitle">Cómo usar el manos libres en el coche: normativa, excepciones y multas
</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os parec&iacute;an condenados a desaparecer. La decisi&oacute;n de Apple de eliminar el conector de auriculares en el iPhone 7 en 2016 marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n que empuj&oacute; a millones de usuarios hacia el Bluetooth. Sin embargo, casi una d&eacute;cada despu&eacute;s, los auriculares con cable est&aacute;n protagonizando un inesperado regreso, impulsado por una <strong>mezcla de razones</strong> t&eacute;cnicas, culturales y hasta emocionales.
    </p><p class="article-text">
        Los datos respaldan este giro. Seg&uacute;n la firma de an&aacute;lisis <a href="https://www.circana.com/post/wired-headphones-growth-is-a-throwback-to-2016" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Circana</a>, <strong>las ventas de auriculares con cable</strong> repuntaron tras cinco a&ntilde;os de ca&iacute;da, con un aumento del 20% en ingresos durante las primeras semanas de 2026. Este crecimiento sugiere algo m&aacute;s que una moda pasajera: apunta a un cambio en la percepci&oacute;n del consumidor.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los argumentos m&aacute;s repetidos es la calidad de sonido. A diferencia de los modelos inal&aacute;mbricos, que dependen de compresi&oacute;n de audio y c&oacute;decs Bluetooth, los auriculares con cable ofrecen una <strong>transmisi&oacute;n directa </strong>y sin p&eacute;rdidas. <a href="https://arxiv.org/abs/2511.11527" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudios </a>sobre audio digital se&ntilde;alan que las conexiones f&iacute;sicas siguen ofreciendo mayor fidelidad sonora que las inal&aacute;mbricas, al evitar procesos de compresi&oacute;n y p&eacute;rdida de se&ntilde;al propios del Bluetooth.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DWcGkE4iGwt/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s que sonido: una reacci&oacute;n cultural</strong></h2><p class="article-text">
        Pero no todo es una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica. El regreso del cable tambi&eacute;n se inserta en una tendencia cultural m&aacute;s amplia: una cierta fatiga tecnol&oacute;gica. En un contexto dominado por la inteligencia artificial, dispositivos inteligentes y ecosistemas cerrados, muchos usuarios buscan <strong>experiencias m&aacute;s sencillas</strong>, tangibles y previsibles. Conectar y escuchar, sin emparejamientos, sin bater&iacute;a y sin interrupciones.
    </p><p class="article-text">
        A esta l&oacute;gica pr&aacute;ctica se suma un factor inesperado:<strong> la est&eacute;tica</strong>. Celebridades como Zo&euml; Kravitz han contribuido a revalorizar los auriculares con cable como accesorio visible, casi como una declaraci&oacute;n de estilo. En redes sociales, cuentas dedicadas a esta tendencia muestran c&oacute;mo el cable, antes considerado un estorbo, se ha convertido en un s&iacute;mbolo de autenticidad frente a la invisibilidad del inal&aacute;mbrico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay razones de uso cotidiano. Los auriculares Bluetooth, pese a sus avances, siguen enfrent&aacute;ndose a<strong> problemas comunes</strong>: bater&iacute;as que se agotan, fallos de conexi&oacute;n o p&eacute;rdida de los dispositivos. Frente a esto, el cable ofrece una<strong> fiabilidad casi absoluta</strong>. No requiere carga, no depende de software y funciona de manera inmediata en cualquier contexto compatible.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, incluso las<strong> grandes tecnol&oacute;gicas</strong> que impulsaron su desaparici&oacute;n no han renunciado del todo a ellos. Tim Cook lleg&oacute; a reconocer que la compa&ntilde;&iacute;a sigue vendiendo auriculares con cable porque &ldquo;la gente todav&iacute;a los compra&rdquo;. Hoy, estos conviven con adaptadores, conexiones USB-C o Lightning, adapt&aacute;ndose a un ecosistema que, en teor&iacute;a, ya los hab&iacute;a dejado atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno encaja, adem&aacute;s, en una ola m&aacute;s amplia de recuperaci&oacute;n de<strong> lo &ldquo;retro&rdquo;</strong>: desde vinilos hasta c&aacute;maras anal&oacute;gicas. En un mundo cada vez m&aacute;s digital e intangible, el cable representa algo casi f&iacute;sico, una conexi&oacute;n directa no solo con el dispositivo, sino con <strong>una forma de consumir tecnolog&iacute;a</strong> m&aacute;s consciente y menos mediada.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de suponer el fin del Bluetooth, el resurgir de los auriculares con cable refleja una<strong> convivencia</strong> de modelos. La comodidad inal&aacute;mbrica sigue siendo clave, pero ya no es la &uacute;nica opci&oacute;n dominante. En ese equilibrio entre innovaci&oacute;n y simplicidad, el viejo cable ha encontrado un nuevo espacio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/regreso-auriculares-cable-ganan-popularidad-frente-inalambricos-pm_1_13116716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 12:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regreso de los auriculares con cable: por qué ganan popularidad frente a los inalámbricos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No hay que avergonzarse de ser vanidoso": el auge de los estándares de belleza masculina imposibles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c34a7a0-eb85-49e2-884d-3e8297cb82a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No hay que avergonzarse de ser vanidoso&quot;: el auge de los estándares de belleza masculina imposibles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los rostros de los hombres están más vigilados que nunca, y cada vez son más los que se someten a procedimientos cosméticos. ¿Qué hay detrás de este cambio repentino y significativo?</p><p class="subtitle">Entrevista - Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes son familiares: hombres blancos de mand&iacute;bula cuadrada, rostros severos, que transmiten fuerza y autoridad. Durante la &uacute;ltima semana, mientras Estados Unidos intensificaba su campa&ntilde;a militar en Oriente Medio, el rostro del secretario de Defensa Pete Hegseth ha aparecido en una pantalla tras otra pronunciando la ret&oacute;rica del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/jefe-pentagono-advierte-hoy-sera-vez-dia-intenso-ataques-iran_1_13055765.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patriarca guerrero</a>. Es un rostro ya conocido por otras actuaciones: posando en el gimnasio junto a Robert F. Kennedy Jr. para el canal de YouTube del Departamento de Guerra; dando una charla a los militares sobre los &laquo;generales gordos&raquo;; presentando un programa de fin de semana en Fox News. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute;, aprovechando la gloria de las tropas, Hegseth present&oacute; la m&aacute;scara del general &mdash;la mand&iacute;bula prominente, la mirada inquebrantable&mdash; aunque, seg&uacute;n sugieren algunos cr&iacute;ticos, sin la experiencia militar ni el juicio estrat&eacute;gico que suele acompa&ntilde;ar a esa imagen. Donald Trump tambi&eacute;n ha ofrecido su propia versi&oacute;n del rostro del hombre fuerte: la presencia imponente, blanca e inflexible, aunque &uacute;ltimamente la gente se ha fijado m&aacute;s en su nueva <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2026/mar/02/trump-neck-rash" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">erupci&oacute;n del cuello</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Elon Musk y la &quot;cara MAGA&quot;.                            </span>
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        Trump y su gabinete est&aacute;n ejerciendo el poder militarista en el momento preciso en que el rostro masculino blanco se ha convertido en su propio escenario de autoridad. Otros iconos del movimiento Maga (Make America Great Again), como Elon Musk, tambi&eacute;n han tenido &laquo;cambios radicales&raquo; p&uacute;blicos. Incluso JD Vance se reinvent&oacute; pol&iacute;ticamente con una barba durante su candidatura al Senado en 2022 para enfatizar su rudeza de clase obrera. Ahora se le conoce en el TikTok chino como el &laquo;hombre del <em>eyeliner&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los rostros de los hombres est&aacute;n m&aacute;s escrutados que nunca, tanto en posiciones de poder cultural como pol&iacute;tico: en las alfombras rojas, en los primeros planos de la prensa sensacionalista, en las redes sociales y en las pel&iacute;culas, series de televisi&oacute;n y anuncios. Sus rasgos son objeto de especulaciones, analizados y diseccionados. &iquest;Bradley Cooper se ha puesto relleno? &iquest;Brad Pitt tiene una nueva mand&iacute;bula? <a href="https://www.theguardian.com/film/2026/mar/02/cesar-awards-boss-rejects-jim-carrey-clone-conspiracy-theories" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Ese es Jim Carrey?</a>
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                    alt="La &quot;mirada inquebrantable&quot;, por Pete Hegseth."
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                La &quot;mirada inquebrantable&quot;, por Pete Hegseth.                            </span>
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        El escrutinio del rostro no es nada nuevo, pero hist&oacute;ricamente han sido <a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los rostros de las mujeres</a> los que han acaparado la atenci&oacute;n de los medios, que suelen cuestionar si se han sometido a cirug&iacute;a est&eacute;tica y qui&eacute;n parece m&aacute;s mayor, m&aacute;s joven, m&aacute;s gorda o m&aacute;s delgada. En el caso de las mujeres, la homogeneizaci&oacute;n de los est&aacute;ndares de belleza est&aacute; bien documentada: antes de tener la &laquo;cara Mar-a-Lago&raquo; &mdash;que sirve para mostrar el trabajo, la riqueza y la blancura que conlleva estar tan pulida, tonificada y conservada&mdash;, ten&iacute;amos la cara de Instagram, con un repertorio de rasgos estereotipados que dificultaban distinguir un rostro de otro.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n se ha producido un cambio paralelo en los rostros de los hombres, hacia algo m&aacute;s esculpido, cuidado y consciente de s&iacute; mismo. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a una explosi&oacute;n de productos de cuidado personal, <em>&laquo;gymfluencers&raquo;, &ldquo;body hacks&rdquo;,</em> <a href="https://www.eldiario.es/era/carillas-alineadores-dientes-invisibles-low-cost-peligros_1_11364883.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carillas dentales</a> (&laquo;dientes turcos&raquo; en Reino Unido, &laquo;dientes mexicanos&raquo; en Estados Unidos). La cirug&iacute;a est&eacute;tica tambi&eacute;n ha entrado en la esfera p&uacute;blica para los hombres, sobre todo en 2021 con el <em>lifting</em> facial del dise&ntilde;ador Marc Jacobs. &laquo;No hay que avergonzarse de ser vanidoso&raquo;, anunci&oacute; Jacobs, subiendo <em>selfies</em> en los que se ve&iacute;an tubos de drenaje llenos de sangre a ambos lados de su cabeza vendada.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;esto es vanidad? La b&uacute;squeda de mand&iacute;bulas marcadas y &laquo;ojos de cazador&raquo; explica en parte el aumento de la proporci&oacute;n de intervenciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica masculina, que han contribuido a un incremento global del 40% desde 2020. Los hombres se preocupan m&aacute;s que nunca por su rostro. Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que les preocupa?
    </p><p class="article-text">
        Esa pregunta le hice a Dan Saleh, destacado cirujano pl&aacute;stico y est&eacute;tico y fundador de The Face Institute en el Beverley Hospital and Clinic de Gateshead. Tras la pandemia, la cl&iacute;nica de Saleh experiment&oacute; un notable aumento de las consultas masculinas en comparaci&oacute;n con las femeninas: una de cada cinco, en lugar de una de cada diez antes de la pandemia. A sus clientes les preocupan las bolsas en los ojos, la flacidez de la piel y la &laquo;papada de Zoom&raquo;, que se convirti&oacute; en un problema con el auge de las videollamadas. Los estiramientos faciales tambi&eacute;n tienen m&aacute;s demanda, a menudo relacionados con medicamentos GLP-1 como Ozempic, que provocan flacidez en el rostro. Saleh no cree que los hombres se est&eacute;n volviendo m&aacute;s vanidosos, sino que la cirug&iacute;a est&eacute;tica forma parte ahora m&aacute;s firmemente del &aacute;mbito del &laquo;bienestar&raquo; y una opci&oacute;n de consumo.
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                Kristi Noem y la &quot;cara Mar-a-Lago&quot;.                            </span>
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        Sin embargo, en este mercado, no todos los rostros son iguales. El contorno de la mand&iacute;bula, los ojos de cazador y los rasgos angulosos que impulsan el debate sobre la belleza masculina representan una est&eacute;tica occidental europea que se est&aacute; universalizando a trav&eacute;s de los algoritmos de las redes sociales y la cirug&iacute;a est&eacute;tica. Si interpretamos el nuevo inter&eacute;s por los rostros masculinos como vanidad, como un producto inevitable de las redes sociales o incluso como una especie de <em>schadenfreude </em>basado en el g&eacute;nero &mdash;con los hombres experimentando lo que las mujeres han soportado durante siglos&mdash;, estamos pasando por alto lo importante. Y es que, aunque el rostro se ha convertido en un objeto de consumo tanto para hombres como para mujeres, los motivos y las consecuencias son diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Los rostros de las mujeres siempre se han valorado en t&eacute;rminos de belleza. Los rostros de los hombres pueden ser admirados por su atractivo visual, pero tambi&eacute;n son figuras representativas, tanto literal como simb&oacute;licamente, y centros de poder pol&iacute;tico. Incluso m&aacute;s que la cara Mar-a-Lago, los rostros masculinos nos muestran el impacto del neoliberalismo en nuestra pol&iacute;tica, en nuestras pantallas y en las consultas de nuestros cirujanos.
    </p><p class="article-text">
        No podemos entender ni explicar esto sin recurrir a la historia olvidada del rostro humano. Durante siglos, como muestro en mi libro <em>The Face: A Cultural History [El rostro: una historia cultural], </em>los rostros se han utilizado para evaluar el valor humano. Antes de la &laquo;raza&raquo;, la blancura y la simetr&iacute;a se celebraban en la Biblia y en el mundo cl&aacute;sico; Isa&iacute;as 1:18 proclama &laquo;aunque vuestros pecados sean como la grana, quedar&aacute;n blancos como la nieve&raquo;, mientras que Arist&oacute;teles afirmaba que la piel negra era sin&oacute;nimo de cobard&iacute;a. La fisonom&iacute;a tambi&eacute;n encontr&oacute; &laquo;pruebas&raquo; de que la moralidad, la inteligencia y la virtud de una persona se reflejaban en la forma de su nariz y la curva de su frente.
    </p><p class="article-text">
        Estas reglas se introdujeron en el arte y la cultura, as&iacute; como en la acu&ntilde;aci&oacute;n de monedas. Arist&oacute;teles dec&iacute;a que los hombres con ojos peque&ntilde;os carec&iacute;an de visi&oacute;n y que los que ten&iacute;an barbillas d&eacute;biles eran malos l&iacute;deres; en consecuencia, la acu&ntilde;aci&oacute;n de monedas de su disc&iacute;pulo, Alejandro Magno, mostraba de perfil la mirada abierta y la mand&iacute;bula decidida del l&iacute;der.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Moneda con el perfil de Alejandro Magno.                            </span>
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        Las figuras decorativas no pretend&iacute;an capturar el realismo, la personalidad o la belleza convencional. Las arrugas, las cejas fruncidas y la piel fl&aacute;cida eran signos de autoridad, reflejando la convenci&oacute;n art&iacute;stica del verismo &mdash;la representaci&oacute;n hiperrealista de cada l&iacute;nea, arruga e imperfecci&oacute;n&mdash; que en el retrato romano hac&iacute;a de la edad y la experiencia signos visibles de autoridad y aptitud para gobernar. No era as&iacute; en el caso de las mujeres, que ocasionalmente eran esculpidas, pero en gran medida como adornos para los hombres, con rostros estilizados a imagen de las diosas.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los gobernantes, muy pocas personas ve&iacute;an representados visualmente sus rostros en la antig&uuml;edad. Tampoco estaban familiarizadas con sus propios rostros: antes del siglo XVI, la mayor&iacute;a de las personas nunca se hab&iacute;an visto en un espejo (no ser&iacute;a hasta el siglo XIX cuando la producci&oacute;n en masa lo populariz&oacute;).
    </p><p class="article-text">
        A partir del Renacimiento se prest&oacute; m&aacute;s atenci&oacute;n a los rostros, ya que el humanismo los consideraba reflejos de la verdad interior. El retrato pas&oacute; a centrarse en el parecido psicol&oacute;gico; la fisonom&iacute;a era importante, pero tambi&eacute;n lo era el realismo. Un ment&oacute;n fuerte, una mirada firme y la simetr&iacute;a segu&iacute;an siendo signos de juicio, racionalidad y liderazgo. Lo mismo ocurr&iacute;a con la blancura: a medida que la expansi&oacute;n colonial revelaba rostros humanos m&aacute;s diversos, la blancura se codific&oacute; como un signo de &laquo;civilizaci&oacute;n&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta codificaci&oacute;n se intensific&oacute; en el siglo XVIII, cuando el retrato presentaba la blancura como biol&oacute;gica y moralmente superior. Los mercados masivos del consumismo y la cultura urbana reforzaron el &laquo;cuidado personal&raquo; como prueba de la civilidad masculina: una barba y unas cejas bien cuidadas eran, junto con la piel blanca, signos de riqueza, ocio y respetabilidad.
    </p><p class="article-text">
        A medida que surg&iacute;an nuevas tecnolog&iacute;as relacionadas con el rostro, estas se extend&iacute;an por todas las jerarqu&iacute;as existentes, al igual que lo har&iacute;an las redes sociales. Las jerarqu&iacute;as raciales y de belleza tradicionales se vieron reforzadas por la fotograf&iacute;a, lo que permiti&oacute; a los antrop&oacute;logos crear mediciones cada vez m&aacute;s elaboradas para respaldar las nociones de supremac&iacute;a blanca. Francis Galton, fundador de la eugenesia, utiliz&oacute; la fotograf&iacute;a compuesta para crear &laquo;tipos criminales&raquo; y &laquo;tipos raciales&raquo;, clasificando el valor humano seg&uacute;n los rasgos faciales. Los rostros negros se interpretaban como prueba de &laquo;salvajismo&raquo;, mientras que los rostros blancos significaban &laquo;civilizaci&oacute;n&raquo;, c&oacute;digos que se han incorporado a los algoritmos sesgados del reconocimiento facial moderno.
    </p><p class="article-text">
        El nacimiento de Hollywood y de la publicidad amplific&oacute; la celebraci&oacute;n del rostro perfecto. El primer plano lo cambi&oacute; todo. Pionero en los inicios del cine, aport&oacute; una intimidad sin precedentes a los rostros, revelando poros, asimetr&iacute;as y los m&aacute;s m&iacute;nimos destellos de emoci&oacute;n: un labio tembloroso, un ligero temblor. Esto se vendi&oacute; como autenticidad, pero tambi&eacute;n magnific&oacute; cada defecto y estableci&oacute; nuevos est&aacute;ndares imposibles.<strong> </strong>El primer plano promet&iacute;a verdad al tiempo que exig&iacute;a perfecci&oacute;n, y la industria respondi&oacute; con nuevas tecnolog&iacute;as de control: maquillaje, iluminaci&oacute;n, lentes de enfoque suave y, en la d&eacute;cada de 1950, cirug&iacute;a est&eacute;tica.
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                Los primeros planos de los actores de Hollywood como Cary Grant desataron la tendencia hacia la perfección facial.                            </span>
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        Hoy en d&iacute;a podemos observar los mismos factores en la valoraci&oacute;n de la belleza masculina. Instagram promueve ideales fisiogn&oacute;micos pseudocient&iacute;ficos, como las mand&iacute;bulas cuadradas en los hombres, como &laquo;naturales&raquo; y deseables, alegando que utiliza el antiguo principio de la &laquo;proporci&oacute;n &aacute;urea&raquo; para definir lo que se considera atractivo, centr&aacute;ndose en la forma y la posici&oacute;n de la nariz, la mand&iacute;bula y los ojos para determinar el rostro ideal y sim&eacute;trico.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n tambi&eacute;n se ha incorporado a los sistemas de IA, dando forma a sus algoritmos, y ha sido adoptada por muchos cirujanos pl&aacute;sticos como la verdad absoluta. Pero debe ser desmentido: la simetr&iacute;a no es lo &uacute;nico que hace que un rostro sea atractivo, y la proporci&oacute;n &aacute;urea es un concepto est&eacute;tico occidental europeo obsoleto.
    </p><p class="article-text">
        La fisonom&iacute;a tambi&eacute;n ha vuelto injustificadamente: cada d&iacute;a juzgamos qui&eacute;n es digno de confianza y qui&eacute;n no, bas&aacute;ndonos en marcadores aceptados que a menudo son fundamentalmente racistas. Tambi&eacute;n est&aacute; presente en forma digital, en los algoritmos de IA desarrollados para &laquo;leer&raquo; los rostros e inferir emociones, rasgos de car&aacute;cter, orientaci&oacute;n sexual y criminalidad. Cesare Lombroso, el crimin&oacute;logo italiano del siglo XIX que cre&iacute;a que los &laquo;criminales natos&raquo; eran identificables por su estructura facial, estar&iacute;a orgulloso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Si la atracción estuviera programada genéticamente, seguiríamos considerando que una peluca empolvada es lo más sexy del mundo&quot;. Adolf Fredrik, 1710-1771, rey de Suecia."
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            <span class="title">
                &quot;Si la atracción estuviera programada genéticamente, seguiríamos considerando que una peluca empolvada es lo más sexy del mundo&quot;. Adolf Fredrik, 1710-1771, rey de Suecia.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Junto con los cirujanos pl&aacute;sticos y los<em> influencers</em> de las redes sociales, los psic&oacute;logos evolutivos han reforzado y reciclado los valores faciales tradicionales, afirmando que las mujeres se sienten &laquo;naturalmente&raquo; atra&iacute;das por los ojos de cazador, los mentones marcados y los niveles elevados de testosterona. Se presentan ideales hist&oacute;ricos espec&iacute;ficos como algo natural e inmutable. Pero la suposici&oacute;n de que los rasgos &laquo;depredadores&raquo; equivalen a aptitud gen&eacute;tica dice m&aacute;s de nuestro momento cultural que de la naturaleza humana.
    </p><p class="article-text">
        Seamos realistas, si la atracci&oacute;n estuviera programada gen&eacute;ticamente, todos seguir&iacute;amos enamor&aacute;ndonos de las pantorrillas bien torneadas y cubiertas de seda de un comerciante del siglo XVIII y encontrar&iacute;amos que las pelucas empolvadas son lo m&aacute;s sexy. Las barrigas gordas eran deseables en &eacute;pocas de escasez, y las patillas eran deseables en los caballeros victorianos mucho antes de que las recuperaran los hipsters de Hoxton.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia actual hacia un ideal juvenil y abiertamente masculino es un signo de nuestros tiempos. La l&oacute;gica del neoliberalismo es que nos tratemos a nosotros mismos como proyectos que requieren una inversi&oacute;n y una mejora constantes. No es de extra&ntilde;ar que haya transformado el rostro masculino en capital: es un activo comprensible (pero depreciable), como las criptomonedas, en un mundo en el que el poder se percibe como algo abstracto y fuera de nuestro alcance.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La lógica del neoliberalismo es que nos tratemos a nosotros mismos como proyectos que requieren una inversión y una mejora constantes. No es de extrañar que haya transformado el rostro masculino en capital: es un activo comprensible (pero depreciable),</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso no es solo el rostro masculino, sino un tipo concreto de rostro masculino, el que acapara toda la atenci&oacute;n. La &laquo;experiencia&raquo; que se refleja en las arrugas no es necesaria en la era de las startups; el estatus ya no est&aacute; garantizado por la experiencia, la propiedad de tierras o los cargos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica es especialmente poderosa en la &laquo;manosfera&raquo;, donde existe un nexo entre el &laquo;looksmaxxing&raquo; [maximizaci&oacute;n de la apariencia] y el nacionalismo blanco. Pero incluso fuera de la &laquo;manosfera&raquo;, la blancura sigue siendo influyente. Puede que todos los rostros sean mercanc&iacute;as, pero no todos tienen el mismo valor a la hora de vender un producto, una pel&iacute;cula o una ideolog&iacute;a.
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            <span class="title">
                Una nueva generación de rompecorazones de Hollywood. Jacob Elordi.                            </span>
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        Los rostros blancos, por haber sido siempre la norma con la que se juzga a los dem&aacute;s, se consideran neutros y m&aacute;s f&aacute;ciles de dotar de significados diversos. Quiz&aacute;s por eso la nueva generaci&oacute;n de galanes de Hollywood &mdash;Jacob Elordi, Timoth&eacute;e Chalamet, Austin Butler&mdash; encarna una est&eacute;tica masculina similar: blanca, sim&eacute;trica y angulosa. Adem&aacute;s, todos ellos han sido elegidos para interpretar a protagonistas rom&aacute;nticos melanc&oacute;licos, en Saltburn, Bones and All y The Bikeriders, respectivamente, que proyectan una fantas&iacute;a de depredaci&oacute;n: deseables, pero peligrosos. Estos rostros no son del todo nuevos. Se hacen eco de un arquetipo m&aacute;s antiguo &mdash;la autoridad impasible y cincelada de un Clint Eastwood antes de que el tema del g&eacute;nero se complicara&mdash;, filtrado a trav&eacute;s de los algoritmos de Instagram y optimizado para una &eacute;poca que exige que el poder masculino sea inflexible y se pueda comprar.
    </p><p class="article-text">
        No todos los rostros se ajustan al tipo. Por cada Jacob Elordi habr&aacute; un andr&oacute;gino David Bowie, un Steve Buscemi &laquo;feo-sexy&raquo; y un musculoso Dwayne &laquo;The Rock&raquo; Johnson. Pero el rostro blanco, anguloso y de Europa occidental que representa el neoliberalismo moderno se considera lo suficientemente neutro como para ocupar el espacio central. Tambi&eacute;n es lo suficientemente fluido como para convivir con las contradicciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo cual nos lleva de nuevo a JD Vance. Esa barba tan cuidadosamente recortada podr&iacute;a transmitir una masculinidad ruda a una base pol&iacute;tica que idealiza los roles de g&eacute;nero &laquo;tradicionales&raquo; y se burla de la idea del g&eacute;nero como algo que se representa. Pero el propio rostro de Vance &mdash;y sus ojos, aparentemente marcados por las arrugas&mdash; es pura representaci&oacute;n. En un registro diferente se sit&uacute;a el de Hegseth: un cuerpo esculpido en el gimnasio, una mirada fija, listo para las c&aacute;maras. El propio rostro de Trump cuenta una historia diferente &mdash;el bronceado de los a&ntilde;os 80, el pelo a punto de caer, la base de maquillaje que se detiene en la l&iacute;nea de la mand&iacute;bula&mdash;menos guerrero de mand&iacute;bula cuadrada que soberano pintado. El rostro masculino de la autoridad nunca es solo naturaleza, sino tambi&eacute;n teatro, mercado, significado y espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <em>La doctora Fay Bound-Alberti es profesora de Historia Moderna en el King&rsquo;s College de Londres y su libro The Face: A Cultural History ha sido publicado por Allen Lane en Reino Unido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fay Bound-Alberti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No hay que avergonzarse de ser vanidoso": el auge de los estándares de belleza masculina imposibles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Hombre,Cosmética,Cirugía estética,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Matthew Remski, autor de ‘Conspiritualidad’: “La espiritualidad se ha convertido en una puerta de entrada para la extrema derecha”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/matthew-remski-autor-conspiritualidad-espiritualidad-convertido-puerta-entrada-extrema-derecha_1_13044621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b96d00bd-d400-4d47-88ab-7f5a4d557ed7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Matthew Remski, autor de ‘Conspiritualidad’: “La espiritualidad se ha convertido en una puerta de entrada para la extrema derecha”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor y periodista analiza cómo y por qué una parte del universo del yoga y el 'wellness' ha abrazado discursos antivacunas, teorías de la conspiración y retóricas de extrema derecha</p><p class="subtitle">Cómo la píldora anticonceptiva se ha convertido en la última herramienta de desinformación ultraconservadora</p></div><p class="article-text">
        Durante la extra&ntilde;a primavera de 2020, se detect&oacute; una tendencia inesperada en redes sociales: cuentas dedicadas al yoga, la meditaci&oacute;n o la alimentaci&oacute;n <em>detox</em> empezaron a compartir contenido antivacunas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de semanas, comunidades que hasta entonces estaban centradas en la salud hol&iacute;stica y los batidos verdes comenzaron a hablar sin parar sobre supuestas terapias naturales que acababan con la COVID-19, implantes secretos de microchips y &eacute;lites secretas, o a postear enlaces a Fox News y 4chan. La desesperaci&oacute;n de la gente ante la nueva amenaza v&iacute;rica hizo el resto: las visualizaciones se contaban por millones.
    </p><p class="article-text">
        No parec&iacute;a que todo aquello fuera una casualidad. &iquest;Se hab&iacute;an puesto de acuerdo? &iquest;Qu&eacute; mecanismos hab&iacute;an activado este viraje tan desconcertante? Y, sobre todo, &iquest;c&oacute;mo casaba la b&uacute;squeda de la calma interior con la propaganda del miedo colectivo?
    </p><p class="article-text">
        Este llamativo hecho es el punto de partida de<a href="https://capitanswing.com/catalogo/conspiritualidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://capitanswing.com/catalogo/conspiritualidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Conspiritualidad. C&oacute;mo las teor&iacute;as conspirativas de la new age se convirtieron en una amenaza para la salud p&uacute;blica</em></a><em> </em>(Capit&aacute;n Swing, 2026), un ensayo escrito a seis manos por Derek Beres, Matthew Remski y Julian Walker que analiza la convergencia entre espiritualidad alternativa, negocio digital y cultura de la conspiraci&oacute;n. Un cortocircuito cultural donde la b&uacute;squeda del sentido de la vida y la desconfianza hacia la autoridad competente terminaron reforz&aacute;ndose mutuamente hasta generar un nuevo ecosistema de influencia que todav&iacute;a dura.
    </p><p class="article-text">
        El libro, editado en ingl&eacute;s en 2023, no es un ensayo escrito desde la distancia acad&eacute;mica, sino desde dentro del propio ecosistema que analiza. Sus tres autores comparten una larga trayectoria en el mundo del yoga y el <em>wellness</em>, primero como practicantes y profesores, y despu&eacute;s como observadores cr&iacute;ticos de sus derivas reaccionarias. Remski, por ejemplo, es periodista y novelista, pero pas&oacute; seis a&ntilde;os atrapado en sectas antes de iniciar un proceso de recuperaci&oacute;n que lo llev&oacute; a especializarse en las din&aacute;micas coercitivas.
    </p><p class="article-text">
        Derek Beres, por su parte, hab&iacute;a trabajado como reportero en temas de salud, ciencia y cultura, adem&aacute;s de impartir clases de <em>fitness</em> durante a&ntilde;os. Y Julian Walker lleva a&ntilde;os escribiendo sobre las falacias cognitivas de la vida espiritual y religiosa, y sobre las tensiones entre psicolog&iacute;a, neurociencia y pr&aacute;cticas contemplativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Conspiritualidad</em> nace de esa convergencia. Primero fue un podcast, impulsado por el cambio que detectaron al inicio de la pandemia. En &eacute;l los autores comenzaron a cartografiar en tiempo real lo que ve&iacute;an emerger: la fusi&oacute;n entre <em>influencers</em> del bienestar, discursos antivacunas y ret&oacute;ricas de extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Esa doble condici&oacute;n (haber formado parte del sector y haberlo cuestionado desde dentro) atraviesa todo el ensayo. Remski, Beres y Walker conocen el atractivo que puede llegar a tener la industria espiritual y sus promesas de transformaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n sus zonas oscuras. Y desde esa experiencia sostienen que la espiritualidad no es el problema en s&iacute;, sino la apropiaci&oacute;n que han hecho de ella las l&oacute;gicas de mercado, los algoritmos y las din&aacute;micas sectarias, que pueden convertir la b&uacute;squeda de sentido en una herramienta de desinformaci&oacute;n y riesgo para la salud p&uacute;blica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un movimiento social, sobre todo online, en el que las teorías de la conspiración y la espiritualidad (especialmente la de tipo new age) se mezclan en un cóctel explosivo de sectas, pseudociencia y extremismo de derechas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Paranoia y &ldquo;despertar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La conspiritualidad es un movimiento social, sobre todo <em>online</em>, en el que las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n y la espiritualidad (especialmente la de tipo <em>new age</em>) se mezclan en un c&oacute;ctel explosivo de sectas, pseudociencia y extremismo de derechas&rdquo;, explica Remski v&iacute;a correo electr&oacute;nico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor califica a la conspiritualidad como un fen&oacute;meno lleno de paradojas: &ldquo;Por un lado, en la vertiente conspirativa, prevalece una desconfianza radical hacia el mundo. A la vez, en la espiritual, existe una <em>pronoia</em>, la convicci&oacute;n de que todo conspira para bien y nos conduce hacia el para&iacute;so&rdquo;, se&ntilde;ala. Esa tensi&oacute;n, explica, se traduce en una doble creencia: &ldquo;Est&aacute;n ocurriendo cosas terribles, perpetradas por &eacute;lites malvadas, y tomar conciencia de esa corrupci&oacute;n forma parte de un despertar espiritual que acabar&aacute; sanando al mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez asumida esa l&oacute;gica, el activismo tradicional pierde peso. &ldquo;Quienes creen en la conspiritualidad sienten que pueden acelerar el proceso revolucionario no a trav&eacute;s del activismo pol&iacute;tico tradicional, sino mediante la meditaci&oacute;n, el consumo de suplementos alimenticios, el rechazo a las vacunas o escuchando a m&eacute;diums espirituales&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Todo este movimiento, a&ntilde;ade, tiende a escorarse hacia posiciones reaccionarias porque parte de la premisa de que &ldquo;todas las instituciones humanas: gobiernos, educaci&oacute;n, medicina, periodismo, no est&aacute;n &lsquo;iluminadas&rsquo; y bloquean el verdadero crecimiento espiritual&rdquo;. En ese proceso, concluye, &ldquo;la espiritualidad se ha convertido en una puerta de entrada para la extrema derecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de los valores tradicionales, ellos se aferran a otros como &ldquo;la intuici&oacute;n por encima de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, la comida org&aacute;nica como causa y garante de toda la salud y la pureza corporal o la idea de que la enfermedad es signo de debilidad moral&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es inevitable ver la relaci&oacute;n de estas ideas con movimientos como QAnon, la teor&iacute;a conspirativa nacida en foros de Internet que sostiene que el mundo est&aacute; controlado por una &eacute;lite secreta y malvada formada por pol&iacute;ticos, empresarios y celebridades y que un grupo oculto dentro del poder lucha para derrotar. &ldquo;Esta relaci&oacute;n no es casual: QAnon es una forma concentrada de los impulsos m&aacute;s oscuros de la conspiritualidad&rdquo;, sostiene Remski.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el autor se&ntilde;ala que, desde la publicaci&oacute;n original del libro, ha detectado que este tipo de movimientos suponen una distracci&oacute;n pol&iacute;tica que le viene muy bien al capitalismo. &ldquo;Y eso tiene un potencial enorme para drenar la energ&iacute;a cognitiva y la capacidad de esperanza que tanta falta hacen entre los movimientos de izquierdas que deber&iacute;an estar pensando en c&oacute;mo frenar el fascismo&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sienten que pueden acelerar el proceso revolucionario no a través del activismo político tradicional, sino mediante la meditación, el consumo de suplementos alimenticios, el rechazo a las vacunas o escuchando a médiums espirituales</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un movimiento que no surge de la nada</h2><p class="article-text">
        A pesar de que, como hemos dicho, la pandemia actu&oacute; como catalizador del fen&oacute;meno de la conspiritualidad en nuestra &eacute;poca, no es precisamente algo nuevo. Los autores dedican una buena parte de su libro a rastrear sus or&iacute;genes hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A los nazis les encantaban el yoga y el <em>wellness</em> por razones muy parecidas a las de los conspiritualistas actuales: desconfiaban de la medicina moderna y del periodismo convencional, convencidos de que ambos estaban corrompidos por fuerzas seculares (en su caso los jud&iacute;os)&rdquo;, asegura Remski. &ldquo;Odiaban a los intelectuales y a los acad&eacute;micos, y se inquietaban mucho ante cualquier expresi&oacute;n art&iacute;stica que pudiera considerarse &lsquo;degenerada&rsquo;. Eran extremadamente heteronormativos y anhelaban una antigua edad de oro en la que la salud era perfecta, lejos de todo lo que consideran impuro o contaminado del mundo moderno&rdquo;. Todas estas ideas, encajan perfectamente con las de los conspiritualistas de hoy en d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, el proceso de ascenso de la conspiritualidad en nuestros d&iacute;as sigui&oacute;, seg&uacute;n Remski, el esquema siguiente: &ldquo;Cuando la COVID oblig&oacute; a cerrar negocios en la primavera de 2020, tambi&eacute;n cerraron estudios de yoga, consultas de masajes, cl&iacute;nicas quiropr&aacute;cticas, etc&eacute;tera&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        El vuelco hacia lo digital fue inmediato. &ldquo;Miles de profesionales de la salud alternativa se vieron forzados a volcarse de lleno en lo digital y a competir por la atenci&oacute;n del p&uacute;blico en redes&rdquo;, explica. En ese contexto, el virus se convirti&oacute; tambi&eacute;n en una oportunidad de negocio: clases <em>online</em>, <em>coaching</em> individual, venta de productos con supuestas capacidades curativas&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se sembr&oacute; la duda: &iquest;y si el problema no era tanto la COVID-19 sino nuestro sistema inmunitario o nuestra actitud ante la vida? Tranquilos, ellos te vend&iacute;an pr&aacute;cticas, hierbas, aceites, suplementos o lecturas astrol&oacute;gicas que nos mantendr&iacute;an a salvo. &ldquo;Para mucha gente del mundo del bienestar alternativo, la urgencia de una crisis de salud p&uacute;blica fue el momento perfecto para poner realmente a prueba sus p&oacute;cimas&rdquo;, apunta Remski.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, la competencia por la atenci&oacute;n se volvi&oacute; feroz, con lo que fue necesario subir la apuesta. &ldquo;Hac&iacute;a falta escalar el delirio todav&iacute;a: el virus no era real, las vacunas eran veneno, George Soros quer&iacute;a matarnos para robarnos la sangre, las personas trans ven&iacute;an a por nuestros hijos&hellip;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una &ldquo;religi&oacute;n digital&rdquo; sin comunidad real</h2><p class="article-text">
        Esta nueva &ldquo;religi&oacute;n digital&rdquo; ten&iacute;a solo dos dogmas fundamentales: el mundo est&aacute; gobernado por fuerzas malignas y solo unas pocas personas saben la verdad. Pero, &iquest;por qu&eacute; esos dos lemas resultan tan atractivos a tantas personas? &ldquo;Ofrecen claridad y certeza&rdquo;, defiende el autor, &ldquo;pero, a la vez, muy pocas v&iacute;as reales de acci&oacute;n. De modo que la tensi&oacute;n se queda siempre en el plano del discurso&rdquo;, apunta Remski.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, el movimiento funciona como una versi&oacute;n desactivada de an&aacute;lisis pol&iacute;ticos m&aacute;s estructurados: &ldquo;Tiene toda la capacidad de diagn&oacute;stico de un an&aacute;lisis marxista de la historia, pero no su capacidad terap&eacute;utica&rdquo;. Si el diagn&oacute;stico es que el mundo est&aacute; dominado por fuerzas malignas, habr&iacute;a que organizarse. Sin embargo, la conspiritualidad opta por canalizar la energ&iacute;a hacia el consumo de contenidos en Internet y la autoafirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Remski recurre a una met&aacute;fora para ilustrarlo: es como la diferencia entre construir un barco real y fabricar uno dentro de una botella. En Internet, explica, parece f&aacute;cil reunirse y compartir la indignaci&oacute;n. Pero si el proyecto pol&iacute;tico no sale de la red, &ldquo;lo que el grupo acaba teniendo es un barco dentro de una botella&rdquo;. Y la botella tiene due&ntilde;o: la plataforma. &ldquo;Si el barco es un proyecto pol&iacute;tico, se quedar&aacute; ah&iacute;, dentro de una botella, sobre la mesa de Elon Musk o Mark Zuckerberg, como un entretenimiento. Incluso cualquiera de ellos puede desenchufarlo, estrangularlo en el algoritmo y hacerlo desaparecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ej&eacute;rcitos de personas fueron entrenadas para creer que el &ldquo;activismo de clic&rdquo; era participaci&oacute;n c&iacute;vica. &ldquo;Pero no lo es, y no solo <a href="https://www.eldiario.es/era/politica-del-malestar-alicia-valdes_1_11962026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deprime la participaci&oacute;n en la vida real</a>, sino que probablemente con el tiempo erosiona nuestras habilidades para ella&rdquo;, afirma Remski.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es casual, señala, que QAnon y la conspiritualidad hayan prosperado tanto en Estados Unidos y no en países con una sanidad pública robusta o redes de seguridad social más amplias</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;Hay salida para la espiritualidad?</h2><p class="article-text">
        La pregunta final es inevitable: &iquest;puede existir una cultura del bienestar que no derive hacia la manipulaci&oacute;n o hacia el delirio? Remski reconoce que entre los tres autores hay diferencias de opini&oacute;n. &ldquo;Julian tiene una teor&iacute;a s&oacute;lida sobre c&oacute;mo el pensamiento cr&iacute;tico y un profundo respeto por la ciencia pueden permitir una espiritualidad no t&oacute;xica, y yo estoy de acuerdo con eso&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Pero introduce una cautela materialista: &ldquo;Como marxista, tambi&eacute;n creo que toda religi&oacute;n es un producto de las condiciones materiales, y que una espiritualidad que ha evolucionado para expresar y gestionar la paranoia fascista solo puede desvanecerse cuando deja de cumplir una funci&oacute;n social y econ&oacute;mica&rdquo;. No es casual, a&ntilde;ade, que QAnon y la conspiritualidad hayan prosperado tanto en los Estados Unidos y no en pa&iacute;ses con una sanidad p&uacute;blica robusta o redes de seguridad social m&aacute;s amplias.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, las religiones que surgen como respuesta a amenazas percibidas &ldquo;son fr&aacute;giles&rdquo;. Frente a ellas, propone mirar hacia tradiciones como la Teolog&iacute;a de la Liberaci&oacute;n o el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Navayana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">budismo Navayana</a>, y hacia comunidades religiosas que hoy &ldquo;est&aacute;n poniendo el cuerpo para defender a sus vecinos en Estados Unidos frente a los desmanes del ICE&rdquo;. Es decir, espiritualidades ancladas en lo real, no en el algoritmo.
    </p><p class="article-text">
        Tras hablar con Remski, da la impresi&oacute;n de que el problema no es tanto la existencia de bulos o gur&uacute;s oportunistas como el vac&iacute;o que estos han venido a ocupar. Ante los complej&iacute;simos desaf&iacute;os del presente (y los que se intuyen en el futuro), la conspiritualidad ofrece respuestas simples y la sensaci&oacute;n de pertenecer a un peque&ntilde;o grupo que ya ha despertado. En este contexto, parece urgente que, desde sectores de la izquierda, se impulsen propuestas, medidas y acuerdos para devolver la esperanza en el futuro y el sentido a la mayor&iacute;a. Y, en especial, a los m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/matthew-remski-autor-conspiritualidad-espiritualidad-convertido-puerta-entrada-extrema-derecha_1_13044621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:27:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Matthew Remski, autor de ‘Conspiritualidad’: “La espiritualidad se ha convertido en una puerta de entrada para la extrema derecha”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Bienestar,Salud,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La enésima recomendación de los famosos que expertos desmienten: “No está demostrado que la luz roja beneficie”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/enesima-recomendacion-famosos-expertos-desmienten-no-demostrado-luz-roja-beneficie_1_13039613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a25cc5a-bce8-4b12-8407-57c8dc0264b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La enésima recomendación de los famosos que expertos desmienten: “No está demostrado que la luz roja beneficie”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los oftalmólogos y especialistas en sueño afirman que no existe evidencia científica suficiente para garantizar que la luz roja mejore el descanso o reduzca las migrañas más que cualquier otra luz cálida que acompañe los momentos de antes de irse a dormir</p><p class="subtitle">¿Cuevas de sal para tratar el asma? Dentro de una sesión de haloterapia, la pseudociencia que publicitan 'influencers'</p></div><p class="article-text">
        Famosos de aqu&iacute; y de all&aacute; pregonan a los cuatro vientos las bondades de la luz roja. Reducci&oacute;n de la fatiga visual, disminuci&oacute;n de los dolores de cabeza y migra&ntilde;as y una mejora del sue&ntilde;o y de la claridad de la imagen son los beneficios que cada vez m&aacute;s empresas cacarean intentando vender sus productos. Cristina Pedroche lo defendi&oacute; as&iacute; en El Hormiguero: &ldquo;Al principio solo era el m&oacute;vil, ahora de repente tengo la l&aacute;mpara y ya quiero todo el rato en rojo&rdquo;. Le sigui&oacute; Marcos Llorente: &ldquo;Y por la noche, si salgo o estoy expuesto a luces artificiales, uso gafas con cristales rojos. &iquest;Por qu&eacute;? Porque protejo mi biolog&iacute;a&rdquo;, coment&oacute; en una entrevista en COPE. Y en Marca, en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mrsmjyBq9tY&amp;t=2s" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo</a> en el que narraba sus rutinas bajo luz infrarroja, asegur&oacute;: &ldquo;En casa no pongo la luz&rdquo;. Lo mismo hizo la <em>influencer </em>y exconcursante de Gran Hermano VIP, Estela Grande, as&iacute; como el ganador de Supervivientes 2020, Jorge P&eacute;rez, quienes compartieron con sus seguidores v&iacute;deos en los que se ve los salones de sus casas iluminados en rojo. El &uacute;ltimo en subirse al carro ha sido el exfutbolista Fernando Amorebieta, que est&aacute; detr&aacute;s de la marca Nice Mood, desde donde comercializa bombillas y l&aacute;mparas de luz roja.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los expertos aseguran que no existe evidencia cient&iacute;fica que sustente que el uso de la luz roja tiene tales efectos en la poblaci&oacute;n general. &ldquo;Los estudios que hay son pocos y con una muestra de personas muy reducida&rdquo;, adelanta Carlos Egea, presidente de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociedades de Medicina del Sue&ntilde;o (FESMES). Este especialista es claro al respecto: &ldquo;No existe robustez cient&iacute;fica para afirmar categ&oacute;ricamente que la luz roja beneficia&rdquo;. Le sigue el oftalm&oacute;logo Gonzaga Garay, que explica que la luz que percibimos no solo nos permite ver im&aacute;genes, sino que tambi&eacute;n activa sistemas biol&oacute;gicos en el ojo que env&iacute;an se&ntilde;ales al cerebro. Es as&iacute; como el sistema regula su reloj biol&oacute;gico y la producci&oacute;n de melatonina, hormona que a su vez regula el ciclo de sue&ntilde;o-vigilia. &ldquo;La onda corta de luz azul puede interferir en estos marcadores, mientras que la luz roja lo hace en menor medida&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El efecto que se persigue con la luz roja tambi&eacute;n se puede lograr con otros colores, incluso con luces blancas c&aacute;lidas, apunta Garay, oftalm&oacute;logo de Osakidetza en la zona de asistencia sanitaria de Bilbao-Basurto. Este especialista recalca la importancia de diferenciar entre la plausibilidad biol&oacute;gica y el beneficio cl&iacute;nico demostrado. Mientras lo primero remite a un mecanismo que por ciertas razones puede hacer pensar que producir&aacute; los resultados deseados, lo segundo significa su demostraci&oacute;n. Es decir, no hay evidencia cient&iacute;fica que muestre un beneficio absoluto de la luz roja para la poblaci&oacute;n en general, lo que no implica que ciertas personas experimenten una mejor&iacute;a. En este caso, sobre todo personas con insomnio o <a href="https://www.eldiario.es/era/trabajar-noche-dormir-dia-psicologa-sensacion-descanso-no-reparadora-xp_1_13007112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turnicidad en el trabajo</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los estudios que hay son pocos y con una muestra de personas muy reducida. No existe robustez científica para afirmar categóricamente que la luz roja beneficia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Egea</span>
                                        <span>—</span> presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Pocos estudios y muestras peque&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        Egea, presidente de la FESMES, recalca que los estudios al respecto no son homog&eacute;neos y est&aacute;n realizados con un n&uacute;mero reducido de personas. Los resultados indican que el uso de la luz roja frente a la blanca fomenta la secreci&oacute;n de melatonina. &ldquo;Hay investigaciones realizadas con muy pocos pacientes que han concluido que as&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil iniciar el sue&ntilde;o&rdquo;, apunta. De todas formas, nada es mejor que la propia oscuridad. &ldquo;Como es dif&iacute;cil estar sin nada de luz dos horas antes de ir a dormir, la luz roja puede amortiguar el impacto&rdquo;, comenta el experto, aunque tambi&eacute;n lo har&iacute;a otra luz c&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        El especialista a&ntilde;ade que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37692298/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro art&iacute;culo</a> demuestra c&oacute;mo la luz roja tiene efectos negativos sobre las personas que sufren ansiedad e insomnio, a quien les empeora su situaci&oacute;n. &ldquo;Parece l&oacute;gico que esta luz sea mejor que la blanca, pero eso no quita que algunos grupos de personas puedan experimentar algo diferente&rdquo;, abunda.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el estudio <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6506010/#abstract1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Efectos de la luz roja sobre la inercia del sue&ntilde;o</em></a> analiz&oacute; si despertarse con luz roja granjeaba alg&uacute;n beneficio a las personas. Examinaron los resultados en 34 pacientes y concluyeron que la luz roja reduce la inercia del sue&ntilde;o. Es decir, levantarse con esta luz aminorar&iacute;a el estado grogui en el que solemos abrir los ojos tras descansar varias horas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se pueden vender milagros. La luz de nuestras casas y ciudades no est&aacute; pensada para dormir, sino para vivir, y eso es un problema&rdquo;, afirma el mismo Egea. En este sentido, afirma que para los trabajadores a turnos, sobre todo en sectores como enfermer&iacute;a o log&iacute;stica que trabajan de noche, s&iacute; ser&iacute;a recomendable que desarrollaran sus funciones con luz roja. &ldquo;Eso har&iacute;a que el nivel de melatonina no estuviera a cero y que cuando llegaran a su casa pudieran conciliar mejor el sue&ntilde;o&rdquo;, prosigue.
    </p><h2 class="article-text">Muchos otros factores para tener un buen sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Garay comenta desde Bilbao que otra cuesti&oacute;n importante es la intensidad de la luz a la que nos exponemos antes de dormir. &ldquo;Hay muchos factores que influyen en la generaci&oacute;n de estos supuestos beneficios de la luz roja&rdquo;, asegura. Sin ir m&aacute;s lejos, disfrutar de una buena rutina e higiene del sue&ntilde;o tiene mucha mayor incidencia y beneficio que cualquier <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vicente-miralles-oftalmologo-gafas-amarillas-marcos-llorente-no-indicadas-tratar-enfermedad-xp_1_12704128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtro en las gafas.</a><strong> </strong>Incidir solo en uno de estos factores significa no abordar la realidad en su conjunto. Aspectos como la alimentaci&oacute;n y el estr&eacute;s tambi&eacute;n son cruciales a la hora de analizar la calidad del sue&ntilde;o de una persona. &ldquo;Hay que tratarlo de manera global. No por ponerte un filtro dormir&aacute;s mejor&rdquo;, apuntilla.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Bonmat&iacute;, integrante del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o (SES), sostiene que la luz roja es una moda m&aacute;s en la que hay algo de evidencia cient&iacute;fica, pero no la suficiente para aseverar como cierta la publicidad de las empresas que comercializan estos productos, normalmente bombillas y l&aacute;mparas. En el mercado se pueden encontrar estas bombillas de luz roja desde unos 21 euros, aunque algunas marcas, como Nice Mood, elevan el precio hasta los 32 euros. La compa&ntilde;&iacute;a del exfutbolista Amorebieta tambi&eacute;n vende l&aacute;mparas de lectura desde los 27 euros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchos factores que influyen en la generación de estos supuestos beneficios de la luz roja (...) Hay que tratarlo de manera global. No por ponerte un filtro dormirás mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gonzaga Garay</span>
                                        <span>—</span> oftalmólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Usar una luz menos fr&iacute;a que la recibida durante el d&iacute;a cuando se acerca el momento de dormir, que permita buena discriminaci&oacute;n crom&aacute;tica y seguir viendo los colores que nos rodean y funcionar con comodidad, tambi&eacute;n es suficiente&rdquo;, dilucida la tambi&eacute;n profesora de Anatom&iacute;a Humana y Psicobiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        La moda, tambi&eacute;n como casi siempre, est&aacute; llegando demasiado lejos. &ldquo;He escuchado a gente que dice dormir con una bombilla roja encendida, que simplemente por estar encendida ya es mejor para el organismo&rdquo;, relata algo sorprendida Bonmat&iacute; antes de negar que eso sea as&iacute;, ya que lo mejor es disfrutar del <a href="https://www.eldiario.es/era/dormir-a-oscuras-ventajas_1_11284381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o con total oscuridad</a>, tal y como han apuntado los expertos.
    </p><p class="article-text">
        En referencia al estudio sobre la inercia del sue&ntilde;o anteriormente citado por Egea, la especialista en cronobiolog&iacute;a opina que &ldquo;si realmente se ha demostrado que la luz roja ayuda en la inercia del sue&ntilde;o, esos resultados van en contra de la evidencia recabada hasta el momento&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Una luz azul es la que en principio pone m&aacute;s en marcha los mecanismos al despertar y la que potenciar&iacute;a la secreci&oacute;n de cortisol&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">María Ángeles Bonmatí, integrante del grupo de cronobiología de la Sociedad Española del Sueño, sostiene que la luz roja es una moda más en la que hay algo de evidencia científica, pero no la suficiente para aseverar como cierta la publicidad de las empresas que comercializan estos productos</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El peligro de los famosos y las modas</h2><p class="article-text">
        El hecho de que personajes de relevancia p&uacute;blica hayan suscrito las bondades de la luz roja, no contrastadas con la evidencia cient&iacute;fica, ha hecho que proliferen algunas ideas sin fundamento que las empresas del sector se encargan de explotar para aumentar su r&eacute;dito econ&oacute;mico. &ldquo;Esta gente puede destacar en cualquier &aacute;mbito y por eso ser muy conocidos, pero no son personas formadas en ciencia ni con experiencia en este campo&rdquo;, subraya Bonmat&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es ella quien se&ntilde;ala que, en algunos casos, al escarbar un poco en qu&eacute; se esconde detr&aacute;s de este tipo de modas &mdash;la en&eacute;sima ya&mdash;, aparecen conflictos de intereses. &ldquo;En algunos casos por inter&eacute;s, en otros por desconocimiento, hay gente que se atreve a recomendar una serie de productos destinados a mejorar la salud sin saber la evidencia que demuestra su eficacia&rdquo;, a&ntilde;ade la integrante de la SES.
    </p><p class="article-text">
        Este peligro tan solo se puede contrarrestar con la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica &ldquo;para que la gente entienda que el hecho de que un conocido diga que un producto funciona no debe ser suficiente para creerle&rdquo;, en t&eacute;rminos de Bonmat&iacute;. Asimismo, Garay precisa que las recomendaciones sanitarias oftalmol&oacute;gicas deben basarse en estudios cl&iacute;nicos s&oacute;lidos y no &uacute;nicamente en la plausibilidad biol&oacute;gica de la que hablaba antes, y &ldquo;ni mucho menos en mensajes comerciales&rdquo;, remata antes de concluir: &ldquo;Hoy por hoy, no hay evidencia cient&iacute;fica suficiente para afirmar que el uso de la luz roja beneficie a la poblaci&oacute;n en general&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/enesima-recomendacion-famosos-expertos-desmienten-no-demostrado-luz-roja-beneficie_1_13039613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 22:17:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La enésima recomendación de los famosos que expertos desmienten: “No está demostrado que la luz roja beneficie”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Dormir,Descanso,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'boom' vintage cala entre los jóvenes y revitaliza el comercio local: "La ropa de antes tenía más personalidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/boom-vintage-cala-jovenes-revitaliza-comercio-local-ropa-tenia-personalidad_1_13003798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fc121db-4949-4b2f-ae36-c955cf4548ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;boom&#039; vintage cala entre los jóvenes y revitaliza el comercio local: &quot;La ropa de antes tenía más personalidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El crecimiento del consumo de ropa de segunda mano entre la Generación Z no es solo una cuestión estética: se suman factores económicos, inquietudes ambientales y una cierta fatiga frente al modelo de la moda rápida</p><p class="subtitle">¿Economía circular u oportunidad de ingresos? Ikea, Zara y Decathlon buscan su hueco en el negocio de segunda mano</p></div><p class="article-text">
        Las perchas de muchas tiendas peque&ntilde;as se han llenado de prendas sacadas de otra &eacute;poca: cazadoras vaqueras desgastadas, camisas estampadas de los noventa o jers&eacute;is con etiquetas que ya no existen. Lo que durante d&eacute;cadas fue territorio de un nicho alternativo, se ha convertido en una escena habitual en barrios de Madrid o Barcelona, entre  otras grandes ciudades, donde cada vez m&aacute;s j&oacute;venes entran en tiendas de segunda mano en busca de algo que no encontrar&aacute;n en un centro comercial.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento del consumo de ropa vintage entre la Generaci&oacute;n Z no es solo una cuesti&oacute;n est&eacute;tica. Detr&aacute;s conviven factores econ&oacute;micos, inquietudes ambientales y una cierta fatiga frente al modelo de consumo acelerado de la moda r&aacute;pida. En paralelo, peque&ntilde;as tiendas y proyectos locales encuentran en este cambio una oportunidad &mdash;y tambi&eacute;n nuevos desaf&iacute;os&mdash; en un mercado cada vez m&aacute;s competitivo que, tal y como se&ntilde;ala el informe de Oxford Economics, en 2023 gener&oacute; m&aacute;s de 9.200 empleos.
    </p><h2 class="article-text">Un p&uacute;blico joven que compra menos&hellip; y busca m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Pablo, empleado de una tienda de chaquetas de segunda mano en la calle Corredera Baja de San Pablo, en el barrio madrile&ntilde;o de Malasa&ntilde;a, observa un cambio en el consumidor. &ldquo;Quienes entran en estos comercios son cada vez m&aacute;s j&oacute;venes y lo hacen con una actitud distinta. No buscan hacer la compra del mes, sino explorar: miran, rebuscan, prueban y vuelven a mirar&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Buscan precios accesibles, pero tambi&eacute;n la autenticidad de prendas que consideran &uacute;nicas y a las que atribuyen una segunda vida. Parte del auge lo interpretan como reacci&oacute;n al encarecimiento percibido en cadenas del grupo Inditex &mdash;propietario de ense&ntilde;as como Zara&mdash; y al modelo de producci&oacute;n intensiva popularizado por compa&ntilde;&iacute;as como Shein. Al mismo tiempo, advierten de que el vintage ya no es necesariamente barato: la demanda creciente ha dado lugar a un mercado con l&oacute;gica propia.
    </p><p class="article-text">
        Desde la cadena de moda sostenible Humana observan el mismo fen&oacute;meno. Su director de Proyectos y Relaciones Externas, Rafael Mas, explica que si antes de 2020 los menores de 25 a&ntilde;os representaban alrededor del 10% de su clientela, hoy alcanzan el 20%. A su juicio, la segunda mano se percibe cada vez m&aacute;s como &ldquo;una alternativa sostenible y asequible&rdquo;, pero tambi&eacute;n como una forma de expresar identidad, ya que vestir prendas reutilizadas puede transmitir &ldquo;cierta rebeld&iacute;a e individualidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Vestir como forma de identidad</h2><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n de la ropa vintage refleja una manera de entender la moda menos centrada en la novedad constante y m&aacute;s en la durabilidad, la singularidad o la coherencia personal. Desde la Organizaci&oacute;n de Consumidores y Usuarios (OCU) subrayan que el atractivo de este mercado combina ahorro econ&oacute;mico y menor impacto ambiental, mientras que en Humana constatan que cada vez m&aacute;s clientes &mdash;especialmente j&oacute;venes&mdash; buscan prendas singulares y se acercan a la moda desde una dimensi&oacute;n emocional, en parte como reacci&oacute;n a la uniformidad de la moda r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Marta Biech, estudiante de Comunicaci&oacute;n de las Organizaciones en la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, explica que empez&oacute; a comprar ropa de segunda mano porque sent&iacute;a que &ldquo;la ropa de antes ten&iacute;a mucha m&aacute;s personalidad&rdquo;, algo que &mdash;dice&mdash; le ha ayudado a encontrar un estilo propio.
    </p><p class="article-text">
        Para Iakes P&eacute;rez de Lazarraga, estudiante de Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas en Mondragon Unibertsitatea, el cambio ha sido progresivo: reducir compras en grandes cadenas y construir una relaci&oacute;n m&aacute;s consciente con la ropa. Hoy, asegura, el 90% de su armario procede de plataformas o tiendas de segunda mano. &ldquo;Prefiero comprarme cuatro camisetas de segunda mano por el precio que me comprar&iacute;a una nueva&rdquo;, resume.
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                Tienda de ropa de segunda mano                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El valor de lo local y la experiencia de compra</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del producto, quienes frecuentan estas tiendas destacan el trato directo, la conversaci&oacute;n con quienes gestionan el negocio y la sensaci&oacute;n de apoyar proyectos independientes. &ldquo;El trato es m&aacute;s personal y siento que apoyo a un negocio local&rdquo;, dice Marta. &ldquo;Pagas un poco por la experiencia y est&aacute;n mucho m&aacute;s comprometidos con el proyecto&rdquo;, a&ntilde;ade Iakes.
    </p><p class="article-text">
        El auge del vintage tambi&eacute;n puede leerse como una b&uacute;squeda de comunidad frente a un consumo cada vez m&aacute;s digitalizado. Algunos consumidores describen estos espacios como lugares donde comprar se desacelera. &ldquo;Es casi un arte encontrar algo&rdquo;, comenta una clienta habitual. &ldquo;Hay d&iacute;as que encuentras una joya y otros no, esa es precisamente la gracia&rdquo; aclara.
    </p><p class="article-text">
        En Humana reconocen que las redes sociales act&uacute;an como amplificador. TikTok, Instagram o Pinterest funcionan como escaparates donde descubrir tiendas y combinaciones que luego se trasladan a la b&uacute;squeda f&iacute;sica. Marta reconoce que encuentra inspiraci&oacute;n online, mientras que Iakes explica que sigue perfiles especializados y adapta las ideas a su presupuesto.
    </p><h2 class="article-text">La segunda mano se consolida en los datos</h2><p class="article-text">
        Las percepciones del sector coinciden con las cifras. Una encuesta reciente de la OCU indica que el 75% de los espa&ntilde;oles entre 18 y 64 a&ntilde;os compr&oacute; al menos un producto de segunda mano en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, con un gasto medio de 167 euros. La ropa y el calzado lideran las b&uacute;squedas, muchas de ellas a trav&eacute;s de plataformas digitales como Vinted o Wallapop.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Mas, las motivaciones suelen combinar factores econ&oacute;micos y valores ambientales: en un contexto de inflaci&oacute;n, el acceso a prendas de calidad a menor precio convive con el deseo de reducir el impacto ambiental y alejarse del consumo acelerado. Adem&aacute;s, recuerda que en organizaciones como la suya existe un componente social, ya que los ingresos financian proyectos de cooperaci&oacute;n y acci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Desde el an&aacute;lisis de mercado, Jaime Diez, de Worldpanel by Numerator, para los consumidores importan las variables &ldquo;precio, sostenibilidad y tendencias&rdquo;. Seg&uacute;n explica, los datos muestran que casi la mitad de los consumidores lo percibe como una forma de ahorrar y m&aacute;s de seis de cada diez como una manera de cuidar el medio ambiente, especialmente entre los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, matiza que aunque la preocupaci&oacute;n clim&aacute;tica est&aacute; presente en el discurso juvenil, &ldquo;cuando se pregunta si est&aacute;n dispuestos a pagar m&aacute;s por prendas sostenibles no son el grupo que m&aacute;s destaca&rdquo;. Iakes reconoce esa ambivalencia: &ldquo;A veces me siento un poco culpable cuando compro en ese tipo de tiendas, aunque intento compensarlo comprando menos y eligiendo mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Entre tendencia y cambio cultural</h2><p class="article-text">
        El debate sobre si el fen&oacute;meno es pasajero o estructural sigue abierto. &ldquo;Creo que empez&oacute; como una moda, pero poco a poco se est&aacute; convirtiendo en un cambio real&rdquo;, reflexiona Marta. El crecimiento tambi&eacute;n trae tensiones: subida de precios, profesionalizaci&oacute;n de la reventa o riesgo de perder el car&aacute;cter alternativo. &ldquo;Ahora hay muchas m&aacute;s tiendas, pero esto siempre ha existido y siempre existir&aacute;&rdquo;, apunta Iakes.
    </p><p class="article-text">
        De cara al futuro, el analista de Worldpanel considera que m&aacute;s que competencia directa, se deber&iacute;a hablar de convivencia. &ldquo;Los consumidores alternamos entre comprar segunda mano y otros segmentos&rdquo; a&ntilde;ade. Tambi&eacute;n explica que la tendencia parece consolidarse a medida que m&aacute;s consumidores incorporan la segunda mano como una opci&oacute;n habitual &mdash;no solo por precio, sino como parte de una manera distinta de relacionarse con la ropa&mdash; en un escenario donde comprar menos, elegir mejor y alargar la vida &uacute;til de las prendas empieza a formar parte de la conversaci&oacute;n cotidiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/boom-vintage-cala-jovenes-revitaliza-comercio-local-ropa-tenia-personalidad_1_13003798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 21:13:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estrella inesperada del cine a los 79 años: la actriz que se ha ganado a todos en la favorita al Oscar a mejor película de habla no inglesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-inesperada-cine-79-anos-actriz-favorita-oscar-tania-maria-el-agente-secreto-pm_1_13024893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc8687f2-e44f-4786-95f5-18a61e524e4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estrella inesperada del cine a los 79 años: la actriz que se ha ganado a todos en la favorita al Oscar a mejor película de habla no inglesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno es tal que la propia Tânia Maria cuenta en The New York Times: “Donde sea que vaya, la gente me reconoce"</p><p class="subtitle">¿Quién fue Marty Supreme? El personaje que puede darle el ansiado Oscar a Timothée Chalamet</p></div><p class="article-text">
        El pasado 20 de febrero lleg&oacute; a los cines espa&ntilde;oles <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/dictadura-brasilena-convierte-impresionante-thriller-setentero-ganas-oscar-agente-secreto_1_13007360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El agente secreto</a>, la que viene siendo la<strong> pel&iacute;cula favorita al Premio Oscar a mejor largometraje en habla no inglesa</strong>, por delante de la espa&ntilde;ola <em>Sirat</em>, despu&eacute;s de haberse hecho con el Globo de Oro o el de los Critics Choice Awards.
    </p><p class="article-text">
        En ella, m&aacute;s all&aacute; de su actor protagonista, <a href="https://www.eldiario.es/spin/diez-anos-serie-narcos-historias-increibles-hechos-reales-pedro-pascal-pm_1_12560746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wagner Moura</a>, quien viene acumulando tambi&eacute;n premios por su interpretaci&oacute;n, hay un personaje al que solo le han bastado minutos para ganarse a las redes sociales y convertirse en toda una estrella en Brasil y de forma internacional.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n es T&acirc;nia Maria: estrella del cine brasile&ntilde;o a los 79 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Ella es T&acirc;nia Maria, de 79 a&ntilde;os, que se convirti&oacute; en actriz por casualidad, cuando acudi&oacute; a un casting para ser extra en una pel&iacute;cula, y que, con un vestido de flores, un cigarro en la boca y gafas de sol es toda una sensaci&oacute;n, seguramente el personaje m&aacute;s ic&oacute;nico de <em>El agente secreto.</em>
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno es tal que la propia <strong>T&acirc;nia Maria </strong>cuenta en <em>The New York Times</em>: &ldquo;Donde sea que vaya, la gente me reconoce. Es maravilloso. Pero no se me ha subido a la cabeza&rdquo;, asegura la costurera brasile&ntilde;a que ha conseguido una fama inesperada a los 79 a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2012238599677247791?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Sebastiana Maria de Medeiros Filha</strong>, a la que se conoce como T&acirc;nia Maria como nombre art&iacute;stico, naci&oacute; en 1947 en la ciudad de Santo Ant&ocirc;nio da Cobra, al norte de Brasil y durante casi toda su vida trabaj&oacute; como costurera de alfombras, siendo ajena al mundo de las pel&iacute;culas y del cine.
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta los 72 a&ntilde;os cuando descubri&oacute; que en su ciudad buscaban extras y acudi&oacute; al casting. As&iacute; fue como conoci&oacute; a <strong>Kleber Mendon&ccedil;a Filho</strong>, director de <em>El agente secreto</em>, que pronto le procur&oacute; m&aacute;s l&iacute;neas y no fue una extra m&aacute;s en la pel&iacute;cula<em> Bacurau.</em> 
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            </figure><p class="article-text">
        Mientras escrib&iacute;a <em>El agente secreto, </em>Mendon&ccedil;a Filho se acord&oacute; de T&acirc;nia Maria y le ofreci&oacute; el papel de <strong>Do&ntilde;a Sebastiana</strong>, porque sab&iacute;a que ser&iacute;a perfecta para interpretar a este personaje, que es clave a pesar de su corta aparici&oacute;n al ser qui&eacute;n ofrece refugio al personaje de Wagner Moura y le ayuda a mantenerse a salvo de sus perseguidores en medio de la dictadura. &ldquo;Es alguien muy carism&aacute;tica. Directa, dura y, al mismo tiempo, de buen humor. Me recuerda a todas las se&ntilde;oras mayores que he conocido&rdquo;, reconoce el director.
    </p><h2 class="article-text">De qu&eacute; va &lsquo;El agente secreto&rsquo;, la favorita al Oscar a mejor pel&iacute;cula de habla no inglesa</h2><p class="article-text">
        <em>El agente secreto</em> es un thriller pol&iacute;tico ambientado en la dictadura militar que tuvo lugar en Brasil entre 1967 y 1985. Se sit&uacute;a en 1977, cuando un disidente pol&iacute;tico perseguido llamado Marcelo, a quien interpreta <strong>Wagner Moura</strong>, regresa a Recife para reencontrarse con su hijo y se ve obligado entonces a trabajar como esp&iacute;a para sobrevivir. Actualmente acumula cuatro nominaciones a los Premios Oscar, entre ellos el de mejor pel&iacute;cula internacional y mejor actor principal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estrella-inesperada-cine-79-anos-actriz-favorita-oscar-tania-maria-el-agente-secreto-pm_1_13024893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 20:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estrella inesperada del cine a los 79 años: la actriz que se ha ganado a todos en la favorita al Oscar a mejor película de habla no inglesa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bc8687f2-e44f-4786-95f5-18a61e524e4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Premios Oscar,Brasil,Actrices,Tendencias,Virales,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Therians: una fábula con trasfondo político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-therians-una-fabula-con-trasfondo-politico_132_13017558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ab607d2-87de-4f9d-9f8b-75d3f21873ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Therians: una fábula con trasfondo político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nadie los ha visto por la calle pero están en todas las pantallas convertidos en el nuevo ejemplo de cómo la juventud ha perdido el norte. Es el supuesto surgimiento de una nueva identidad, una alarma a las familias. Es el último resorte de la derecha para atacar a la diversidad</p><p class="subtitle">El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/therians-una-f-bula-con-trasfondo-pol-tico/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Therians: una fábula con trasfondo político"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Si en las dos &uacute;ltimas semanas no has o&iacute;do hablar de los therians, -adolescentes que sienten un v&iacute;nculo especial con alg&uacute;n animal y se disfrazan y act&uacute;an como tal-, es que est&aacute;s oficialmente a salvo de tendencias virales y de televisi&oacute;n de relleno. Porque no sab&iacute;amos nada de ellos, y desde hace unos d&iacute;as est&aacute;n por todas partes como si fuese un fen&oacute;meno masivo. Este fin de semana en varias ciudades espa&ntilde;olas se hab&iacute;an convocado quedadas de therians pero lo que vimos fueron escenas inc&oacute;modas de acoso y escarnio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas viendo por nuestras calles a tribus urbanas de todo tipo, muchas salidas de los m&aacute;rgenes de internet, &iquest;por qu&eacute; esta llama tanto la atenci&oacute;n si hay apenas un pu&ntilde;ado de personas con esta pr&aacute;ctica en Espa&ntilde;a? &iquest;Hay alguna intenci&oacute;n pol&iacute;tica detr&aacute;s? Hablamos de todo esto con Paloma Mart&iacute;nez Varela, periodista colaboradora de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, y con Andrea Mezquida, psic&oacute;loga especializada en identidades queer. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-therians-una-fabula-con-trasfondo-politico_132_13017558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Therians: una fábula con trasfondo político]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transfobia,Redes sociales,Virales,Jóvenes,Tendencias,Derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/espejismo-therian-distraccion-viral-trasfondo-politico_1_13013967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c235f65d-2e96-4a13-8b21-51e5754e6bd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El espejismo &#039;therian&#039;: una distracción viral con trasfondo político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La probabilidad de cruzarse con un joven conectado con un animal es mínima, pero lo que es imposible es consumir redes sociales o medios sin encontrarse un debate sobre ellos 
</p><p class="subtitle">“No rechazan la oficina, lo que rechazan es perder el tiempo”: cómo la generación Z está redefiniendo el trabajo</p></div><p class="article-text">
        Ni es la nueva moda entre los j&oacute;venes espa&ntilde;oles, ni es cada vez m&aacute;s com&uacute;n encontrarse a personas a cuatro patas por la calle, ni se trata de &ldquo;un problema generacional&rdquo;, al menos de momento. El fen&oacute;meno viral de los <em>therian</em>, o personas que se identifican espiritualmente con un animal, surgido en los &uacute;ltimos d&iacute;as en redes sociales, su posterior amplificaci&oacute;n medi&aacute;tica, as&iacute; como las quedadas presenciales, podr&iacute;an estudiarse en las facultades de periodismo como ejemplo de espejismo medi&aacute;tico, que oscila entre lo esperp&eacute;ntico y lo peligroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para quien haya estado desconectado en los &uacute;ltimos d&iacute;as: todo comenz&oacute; con la viralizaci&oacute;n en TikTok de v&iacute;deos de j&oacute;venes que dicen sentir una conexi&oacute;n espiritual con un animal y les gusta jugar o performar para crear contenido, siempre conscientes de su humanidad. Aunque todo es posible y no podemos hablar por cada uno de los casos, los <em>therian</em> no quieren convertirse en el animal con el que se identifican, ni van al veterinario, ni muerden.
    </p><p class="article-text">
        Desconocemos si fueron las interacciones y la movilizaci&oacute;n del odio las que provocaron que estos v&iacute;deos se viralizaran, o si estas llegaron despu&eacute;s de que &lsquo;la magia del algoritmo&rsquo; priorizara este tipo de contenido. Pero en poco tiempo, los <em>therians</em> pasaron de protagonizar la conversaci&oacute;n en redes sociales a copar titulares e incluso tertulias televisivas. Sin datos reales para cuantificar su existencia, pero con multitud de im&aacute;genes generadas con Inteligencia Artificial o incluso utilizando como reales im&aacute;genes <a href="https://www.tiktok.com/@userc71d2oprce/video/7608985883844398358?_r=1&amp;_t=ZN-94APSFHU3Pf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de usuarios disfrazados</a> haciendo humor o burl&aacute;ndose.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7608985883844398358"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la sociolog&iacute;a, como ciencia social cr&iacute;tica, resulta necesario negar la existencia del fen&oacute;meno y lanzar la reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo se construyen hitos o problemas sociales ficticios, mientras que hechos sociales reales que afectan a la poblaci&oacute;n quedan invisibilizados&rdquo;, expone Daniel Valdivia, profesor de Sociolog&iacute;a y Ciencias Pol&iacute;ticas en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, que pone como ejemplos &ldquo;los <a href="https://www.eldiario.es/economia/morir-trabajo-2025-accidentes-siglo-pasado-jesus-cayo-12-metros-altura_1_12985312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">accidentes laborales</a> en lo que va de a&ntilde;o o en la acumulaci&oacute;n de riqueza de los se&ntilde;ores tecnofeudales nunca vista en la historia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Resulta necesario negar la existencia del fenómeno y lanzar la reflexión sobre cómo se construyen hitos o problemas sociales ficticios, mientras que hechos sociales reales que afectan a la población quedan invisibilizados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Valdivia</span>
                                        <span>—</span> Sociología y Ciencias Políticas (UPO) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La probabilidad de cruzarse con un <em>therian</em> por la calle es m&iacute;nima, pero lo que es casi imposible estos d&iacute;as es consumir redes sociales o medios de comunicaci&oacute;n y no encontrar a gente hablando del tema. Este alarmismo se ha convertido en el escenario perfecto para que la derecha y la ultraderecha alimenten una crisis moral artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por el momento lo que se observa con claridad es que se trata, en el mejor de los casos, de una manera de generar clics y, en el peor, de una distracci&oacute;n ante problemas de gravedad y una b&uacute;squeda de da&ntilde;ar a colectivos reales como el de las personas trans&rdquo;, apunta Valdivia.
    </p><p class="article-text">
        Porque s&iacute;, la cuesti&oacute;n de fondo, aunque ning&uacute;n <em>therian</em> lo ha planteado en estos t&eacute;rminos, es que si aceptamos que haya personas que se cambien de sexo, pronto tendremos que enfrentarnos a identidades m&aacute;s extremas, como quienes se sienten lobos. Un discurso que tampoco es nuevo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comparar a las personas trans y la autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero con el fen&oacute;meno <em>therian</em> no es un acto inocente ni basado en un desconocimiento genuino. Creo que en la mayor&iacute;a de los casos se est&aacute; utilizando como una estrategia pol&iacute;tica, medi&aacute;tica y social para desacreditar a las personas trans, que siempre molestan mucho a los poderes conservadores, ultras y algunos que se autodefinen de izquierdas&rdquo;, valora <a href="https://andreamezquida.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Mezquida,</a> psic&oacute;loga especializada en identidades <em>queer</em>. &ldquo;La idea es confundir a la poblaci&oacute;n comparando ambos t&eacute;rminos y desacreditar as&iacute; a las personas trans, borrando de un plumazo todas las d&eacute;cadas de lucha y activismo&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        Mezquida tambi&eacute;n alerta sobre c&oacute;mo esta distracci&oacute;n beneficia &ldquo;a poderes de extrema derecha&rdquo;: &ldquo;Mientras estemos entretenides hablando de los <em>therians</em>, menos pendientes estaremos de que el problema de la vivienda est&aacute; empeorando o de c&oacute;mo la derecha est&aacute; desmantelando la sanidad p&uacute;blica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, las citas programadas el pasado fin de semana en las principales plazas del pa&iacute;s demostraron que el fen&oacute;meno es viral, pero no social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona, a pesar de que unas 3.000 personas se congregaron el pasado s&aacute;bado a las 18.30 horas en el Arc de Triomf, pero quienes llevaban cola o careta lo hac&iacute;an a modo de burla, todos, m&oacute;vil en mano, esperaban ver un espect&aacute;culo inexistente. La jornada termin&oacute; con enfrentamientos, vandalismo y cinco detenidos por da&ntilde;os al mobiliario urbano, evidenciando el entorno hostil y de violencia creado en torno a los <em>therian</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Bilbao, cientos de personas acudieron a la convocatoria el viernes a las 18.30 horas en Abando, a pesar de haber sido anulada por razones de seguridad. All&iacute; dos j&oacute;venes se identificaron como <em>therians </em>ante la prensa<em>, </em>pero no iban caracterizadas, y tuvieron que terminar pidiendo refugio en unos grandes almacenes tras ser perseguidas y acosadas por la muchedumbre en una situaci&oacute;n de desprotecci&oacute;n total.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2025667221054218546?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Escenas similares se vivieron en M&aacute;laga, donde un solo joven con una m&aacute;scara de caballo se vio rodeado por una multitud antes de huir, en un evento que acab&oacute; con la detenci&oacute;n de otra persona; o en la Puerta del Sol de Madrid, con cientos de personas rodeando a un par de supuestos <em>therians</em>, con aspecto de ser menores de edad para grabarlos con escarnio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2025883170797682701?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En A Coru&ntilde;a, el encuentro concentr&oacute; a unos 300 j&oacute;venes en los Jardines de M&eacute;ndez N&uacute;&ntilde;ez, pero tampoco acudi&oacute; ning&uacute;n <em>therian</em>. Eso s&iacute;, el evento finaliz&oacute; con referencias a la madre de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DU_Y1-aDhh1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DU_Y1-aDhh1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DU_Y1-aDhh1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de quincemil (@quincemil15000)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque en muchos medios se ha tratado el tema como una novedad, la realidad es que la comunidad <em>therian</em> existe en Internet desde los a&ntilde;os 90. No hay datos oficiales, pero la web <a href="https://www.worldanvil.com/w/WBtV/a/therians#:~:text=Therians%20are%20the%20most%20common,places%20not%20hospitable%20to%20humans." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Worldanvil</a> para escritores de fantas&iacute;a estima que su poblaci&oacute;n representa alrededor del 0,05% de la poblaci&oacute;n mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno <em>therian</em> est&aacute; siguiendo paso por paso el guion que ya se aplic&oacute; a los <em>furries, </em>una comunidad formada por personas interesadas en el antropomorfismo y que se visten de animales con caracter&iacute;sticas humanas. En Estados Unidos, la derecha ha utilizado durante a&ntilde;os el mito de que los colegios instalan cajas de arena para alumnos que se identifican como gatos, una narrativa que ha sido desmentida repetidamente por verificadores internacionales al no existir evidencia alguna de ello. Este bulo ha llegado al extremo de convertirse en propuesta legislativa con la &lsquo;Ley de Furries&rsquo; en Texas, que busca prohibir el uso de estas cajas en las escuelas, atacando un problema inexistente para alimentar la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es paradigm&aacute;tico de lo que se nos viene en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Publicaciones en redes sociales generadas con inteligencia artificial, globalizaci&oacute;n de los falsos relatos... Hace unos d&iacute;as no ten&iacute;amos ni idea de que era un <em>therian</em> y ahora todo el mundo sabe del tema, debido a la necesidad de estar al d&iacute;a de la &uacute;ltima tendencia aparecida en la red&rdquo;, destaca Valdivia, que opina que es &ldquo;una irresponsabilidad&rdquo; equiparar a este tipo de personas &ldquo;con otras identidades que s&iacute; son reales y con relevancia poblacional importante&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comparar a las personas trans y la autodeterminación de género con el fenómeno therian no es una acto inocente ni basado en un desconocimiento genuino</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Mezquida</span>
                                        <span>—</span> psicóloga especializada en identidades queer
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Podemos entender este fen&oacute;meno como una manera de desarrollar el sentimiento de pertenencia a una comunidad&rdquo;, se&ntilde;ala Andrea Mezquida, especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes o adolescentes que, debido a la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y el impacto de las redes, &ldquo;se sienten aislados y perdidos y necesitan una manera de conectar con sus iguales&rdquo;. &ldquo;Pero la autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero no es comparable, ya que se trata de un movimiento con d&eacute;cadas de historia y de lucha, para conseguir derechos b&aacute;sicos, adem&aacute;s de estar respaldada por organismos internacionales como la OMS y estar relacionada con el acceso a derechos fundamentales para las personas trans como el derecho a la asistencia sanitaria o reconocimiento jur&iacute;dico&rdquo;, zanja Mezquida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/espejismo-therian-distraccion-viral-trasfondo-politico_1_13013967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 21:45:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Tendencias,Virales,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tragedia del mono Punch: ¿por qué las madres animales abandonan a sus crías?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tragedia-mono-punch-madres-animales-abandonan-crias_1_13012291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c37183ae-3dde-47ea-8a74-7f452c726634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tragedia del mono Punch: ¿por qué las madres animales abandonan a sus crías?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las imágenes de Punch, un macaco japonés de siete meses, se han vuelto virales en todo el mundo después de que su madre lo rechazara y él estableciera un vínculo con un peluche</p><p class="subtitle">Punch, el bebé macaco que ha enamorado a medio mundo tras ser abandonado al nacer y haberse criado con un peluche</p></div><p class="article-text">
        Un beb&eacute; mono en Jap&oacute;n ha conquistado los corazones de todo el mundo despu&eacute;s de que la semana pasada se hicieran virales unos v&iacute;deos en los que se le ve&iacute;a siendo acosado por otros monos y rechazado por su madre.
    </p><p class="article-text">
        Punch es un macaco japon&eacute;s que naci&oacute; el pasado mes de julio en el zool&oacute;gico de Ichikawa. Y que ha atra&iacute;do la atenci&oacute;n internacional despu&eacute;s de que los cuidadores del zool&oacute;gico le dieran un peluche de orangut&aacute;n tras ser abandonado por su madre.
    </p><p class="article-text">
        Sin la gu&iacute;a materna que le ayudara a integrarse, Punch ha recurrido al peluche para consolarse. Ha sido filmado en m&uacute;ltiples ocasiones siendo arrinconado y perseguido por los macacos japoneses m&aacute;s viejos dentro del recinto. Los primeros v&iacute;deos lo mostraban vagando solo con el peluche despu&eacute;s de ser rechazado por otros monos, y agarr&aacute;ndolo con fuerza mientras era acosado. Los espectadores se sintieron brevemente aliviados cuando aparecieron v&iacute;deos posteriores en los que otro mono lo acicalaba y lo consolaba.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, solo unos d&iacute;as despu&eacute;s, nuevas im&aacute;genes mostraban a Punch siendo atacado una vez m&aacute;s, esta vez arrastrado agresivamente en c&iacute;rculos por un mono mucho m&aacute;s grande antes de correr a esconderse detr&aacute;s de una roca, abrazando su peluche.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos han suscitado preguntas sobre por qu&eacute; los monos abandonan a sus cr&iacute;as. Alison Behie, experta en primatolog&iacute;a de la Universidad Nacional de Australia, afirm&oacute; que este tipo de abandono es inusual, pero que puede ocurrir en determinadas condiciones, citando &ldquo;la edad, la salud y la inexperiencia&rdquo; como posibles factores.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022845819473232148?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de Punch, su madre era madre primeriza, lo que indica inexperiencia&rdquo;, explica Behie.
    </p><p class="article-text">
        Los cuidadores del zool&oacute;gico tambi&eacute;n sugieren que Punch naci&oacute; durante una ola de calor, lo que supondr&iacute;a un entorno muy estresante. En entornos en los que la supervivencia se ve amenazada por el estr&eacute;s externo, las madres pueden dar prioridad a su propia salud y a su futura reproducci&oacute;n en lugar de seguir cuidando a un beb&eacute; cuya salud puede verse comprometida por esas condiciones ambientales&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el abandono de Punch, los cuidadores del zool&oacute;gico introdujeron el orangut&aacute;n de peluche despu&eacute;s de probar alternativas como toallas enrolladas de diferentes grosores para que se agarrara a ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cr&iacute;as de macaco japon&eacute;s se aferran inmediatamente al cuerpo de su madre despu&eacute;s de nacer para desarrollar su fuerza muscular. Tambi&eacute;n obtienen una sensaci&oacute;n de seguridad al agarrarse a algo. Sin embargo, como hab&iacute;a sido abandonado, Punch no ten&iacute;a nada a lo que agarrarse&rdquo;, explic&oacute; Kosuke Shikano, cuidador del zool&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pensamos que [el peluche], al parecerse a un mono, podr&iacute;a ayudar a Punch a integrarse de nuevo en la manada m&aacute;s adelante&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El juguete que tiene Punch puede estar sirvi&eacute;ndole como figura de apego, sobre todo teniendo en cuenta que tienen seis meses y es probable que a&uacute;n necesiten cuidados&rdquo;, dijo Behie refiri&eacute;ndose al orangut&aacute;n de peluche.
    </p><p class="article-text">
        La primat&oacute;loga a&ntilde;adi&oacute; que el comportamiento de los dem&aacute;s monos hacia Punch &ldquo;no es acoso ni ning&uacute;n comportamiento anormal, sino una interacci&oacute;n social normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta Behie, los macacos japoneses tienen jerarqu&iacute;as matrilineales estrictas, en las que las familias de rango superior afirman su dominio sobre las de rango inferior. Incluso con su madre, Punch probablemente seguir&iacute;a enfrent&aacute;ndose a esta agresividad, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la experta en primatolog&iacute;a se&ntilde;al&oacute; que sin su madre &ldquo;Punch podr&iacute;a no desarrollar las respuestas subordinadas adecuadas para mostrar que se somete al dominio, lo que podr&iacute;a tener implicaciones continuas en la forma en que se integra en el grupo como adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, el zool&oacute;gico ha experimentado un aumento de visitantes que esperan poder ver a Punch. En respuesta a ello, las autoridades han reforzado las barreras alrededor del recinto y han instado a los visitantes a permanecer en silencio, evitar el uso de escaleras o tr&iacute;podes para tomar fotograf&iacute;as y limitar el tiempo de observaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Carla Litchfield, psic&oacute;loga conservacionista de la Universidad de Adelaida, ha destacado la inteligencia de los macacos japoneses y, como resultado, su popularidad para los experimentos biom&eacute;dicos y neurocient&iacute;ficos en Jap&oacute;n. Tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado que los macacos son sacrificados en Jap&oacute;n debido a su costumbre de saquear los cultivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta historia sobre Punch pone de relieve las repercusiones de la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat, el cambio clim&aacute;tico, el bienestar de los animales en los zool&oacute;gicos y el poder de las redes sociales para conectar a las personas con los animales&rdquo;, afirm&oacute; Litchfield. &ldquo;Sin embargo, esperamos que los millones de &rdquo;me gusta&ldquo; y la atenci&oacute;n en las redes sociales no agraven el problema del comercio ilegal de cr&iacute;as de mono para el comercio de mascotas ex&oacute;ticas, ya que todo el mundo piensa que los monos beb&eacute;s son adorables y ser&iacute;an una mascota estupenda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los monos crecen r&aacute;pidamente &mdash;Punch ser&aacute; adulto en cuatro a&ntilde;os&mdash; y la gente deja de encontrarlos adorables y manejables. Los monos deben estar con otros monos. Son seres sociales y necesitan estar con su propia especie para desarrollarse mental y f&iacute;sicamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Punch no es el primer animal de zool&oacute;gico que despierta el inter&eacute;s mundial: Moo Deng, la joven hipop&oacute;tamo pigmeo de Tailandia, conquist&oacute; los corazones en 2024 con su actitud obstinada y su carisma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maya Yang]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tragedia-mono-punch-madres-animales-abandonan-crias_1_13012291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 10:43:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tragedia del mono Punch: ¿por qué las madres animales abandonan a sus crías?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Tendencias,Redes sociales,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De estrella viral a gran sorpresa negativa: el giro más inesperado del patinaje artístico en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/estrella-viral-gran-sorpresa-negativa-giro-inesperado-patinaje-artistico-juegos-olimpicos-invierno-ilia-malinin-pm_1_12994472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23bf483f-7cbf-484d-a4f4-c13269e32e49_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136678.jpg" width="1917" height="1078" alt="De estrella viral a gran sorpresa negativa: el giro más inesperado del patinaje artístico en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de su actuación en el programa libre, Ilia Malinin llegaba como una verdadera sensación en los primeros días de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026</p><p class="subtitle">El “casco de la memoria” y las imágenes que le han costado la descalificación al ucraniano Heraskevych en los Juegos Olímpicos</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hab&iacute;a acaparado todas las miradas y todos esperaban su segunda medalla de oro tras haber rescatado un salto mortal que llevaba sin hacerse 50 a&ntilde;os. Sin embargo,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Ilia Malinin demostr&oacute; ser humano </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">y dio la gran sorpresa, aunque negativa, de lo que llevamos de </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/juegos-olimpicos-invierno-milan-cortina-2026-calendario-horarios-donde-ver-tv-pm_1_12960775.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Juegos Ol&iacute;mpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dos ca&iacute;das en su ejercicio individual hicieron que terminara octavo en la final cuando el estadounidense llegaba como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>el gran favorito al oro en los JJ.OO de invierno</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en el programa libre tras ganar el oro en la modalidad por equipos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue un &lsquo;batacazo&rsquo;, su cara dej&oacute; en shock a gran parte de la grada, y en la prensa estadounidense han llegado a afirmar que es &ldquo;la mayor sorpresa vista y el peor colapso de un favorito en la historia&rdquo;, sobre todo si tenemos en cuenta que el patinador llegaba con dos t&iacute;tulos mundiales y llevaba invicto dos a&ntilde;os.</span>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022431182915612855?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">D&iacute;as despu&eacute;s de su decepci&oacute;n,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Malinin ha usado sus redes sociales para alzar la voz por la salud menta</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">l: &ldquo;Los m&aacute;s fuertes pueden estar librando batallas invisibles&rdquo;, con lo que hizo referencia a su complicado momento el pasado viernes. A su vez, pone tambi&eacute;n el foco en su pr&oacute;ximo objetivo, el 21 de febrero, cuando tiene una exhibici&oacute;n para el p&uacute;blico en el Milano Ice Skating Arena.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El inesperado fen&oacute;meno Malinin </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Antes de su actuaci&oacute;n en el programa libre, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ilia Malinin </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">llegaba como una verdadera sensaci&oacute;n en los primeros d&iacute;as de los</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/opciones-medalla-espana-juegos-olimpicos-invierno-2026-milano-cortina-pm_1_12976129.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Juegos Ol&iacute;mpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, por su posibilidad de ejecutar movimientos muy dif&iacute;ciles, como un salto mortal hacia atr&aacute;s que llevaba prohibido y que lo ha hecho viral.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A sus tan solo 21 a&ntilde;os, ejecut&oacute; este salto que llevaba prohibido cinco d&eacute;cadas e hizo levantarse del asiento a estrellas del deporte como</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/djokovic-agranda-leyenda-open-australia-torneo-fetiche-pm_1_12941957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> Novak Djokovic</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, presente en el p&uacute;blico, adem&aacute;s de que sus seguidores en redes sociales pasaron de 100.000 a rozar el mill&oacute;n en Instagram en tan solo unos d&iacute;as. &nbsp;</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DU0C9SODZHe/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esto, junto al conseguir la medalla de oro con el equipo de Estados Unidos en patinaje hizo que las expectativas estuvieran m&aacute;s altas que nunca en el programa libre individual, lo que ha podido jugarle en contra.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Cambi&oacute; el f&uacute;tbol por el patinaje </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ilia Malinin lleva el patinaje en la sangre, por eso no extra&ntilde;a que lo comenzara a practicar a los seis a&ntilde;os. Sus padres son sus entrenadores, y ellos saben lo que es disputar unos Juegos Ol&iacute;mpicos, as&iacute; como su abuelo, aunque lo hicieran por Uzbekist&aacute;n y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, respectivamente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Compagin&oacute; el patinaje con el f&uacute;tbol en su primer a&ntilde;o, pero pronto se decant&oacute; por el hielo, lo que parece haber sido todo un acierto, siendo capaz de firmar un cu&aacute;druple Axel, siendo el primero capaz de hacerlo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/estrella-viral-gran-sorpresa-negativa-giro-inesperado-patinaje-artistico-juegos-olimpicos-invierno-ilia-malinin-pm_1_12994472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 14:30:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De estrella viral a gran sorpresa negativa: el giro más inesperado del patinaje artístico en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deportes,Deporte,Juegos Olímpicos,Deportistas,Tendencias,Virales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La liga europea que se ha hecho viral en redes por sus resultados imposibles y que tiene marcado acento español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/liga-europea-futbol-viral-redes-resultados-imposibles-marcado-acento-espanol-polonia-pm_1_12944916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/495b15bd-244d-43a1-b254-1a5999e57b18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135295.jpg" width="961" height="541" alt="La liga europea que se ha hecho viral en redes por sus resultados imposibles y que tiene marcado acento español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Actualmente 33 futbolistas juegan en la Ekstraklasa, siendo el equipo con más presencia el Arka Gdynia</p><p class="subtitle">Del baloncesto a Hollywood: el pasado desconocido de Oliver Laxe y que lo une a otro director nominado al Oscar</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Ekstraklasa</strong>, la primera divisi&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/temas/futbol/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&uacute;tbol</a> en Polonia, se ha convertido en viral en redes sociales en la conversaci&oacute;n de cuentas especializadas en deporte al ser uno de los campeonatos m&aacute;s emocionantes del continente europeo en esta temporada 2025/2026. Su extrema competitividad y los resultados inesperados han llamado la atenci&oacute;n de los aficionados, ya que solo unos pocos puntos separan a los equipos punteros de los que luchan por evitar el descenso. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, actualmente, el <strong>primer y &uacute;ltimo equipo de la tabla</strong> est&aacute;n separados por apenas once puntos, un reflejo claro de la igualdad que domina la liga. Adem&aacute;s de esto, de los equipos que est&aacute;n en lo alto de la tabla, el actual l&iacute;der, el Wisla Plock, lo ha conseguido con empates en sus &uacute;ltimos cinco encuentros, pero las curiosidades no acaban aqu&iacute;, pues de la primera a la decimotercera posici&oacute;n hay un empate con el mismo n&uacute;mero de victorias.
    </p><p class="article-text">
        La sorprendente de la Ekstraklasa es tambi&eacute;n lo que sucede con otras estad&iacute;sticas, como los goles, pues hasta <strong>trece equipos han marcado m&aacute;s tantos que el l&iacute;der</strong>, y el que ocupa el puesto 13 es el que presenta el <strong>mejor ataque</strong> de toda la liga. Por si fuera poco, llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n la situaci&oacute;n del hist&oacute;rico <strong>Legia Warszawa</strong>, considerado el club m&aacute;s grande de Polonia, que ocupa el &uacute;ltimo lugar a la vez que son <strong>la cuarta mejor defensa del campeonato</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2015711728265310332?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">La liga polaca de f&uacute;tbol con marcado acento espa&ntilde;ol</h2><p class="article-text">
        Una liga polaca que ha ido ganando <strong>influencia espa&ntilde;ola</strong> con actualmente <strong>33 futbolistas </strong>que<strong> </strong>juegan en la Ekstraklasa, siendo el equipo con m&aacute;s presencia el <strong>Arka Gdynia</strong>, con hasta cinco jugadores en sus filas como son Kike Hermoso, Luis Perea, Marc Navarro, Edu Espiau y Diego Percan. Le siguen el Piast y el Jagiellonia, con cuatro espa&ntilde;oles cada uno, evidenciando la apuesta de la liga por talento nacional.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, de los 18 clubes que conforman el campeonato, <strong>solo tres equipos no cuentan con futbolistas espa&ntilde;oles</strong> en sus plantillas: Cracovia, Lechia y Zaglebie. Esta tendencia refleja la apertura de la Ekstraklasa hacia jugadores extranjeros y la influencia creciente de Espa&ntilde;a en el f&uacute;tbol polaco, tanto a nivel t&aacute;ctico como cultural.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El f&uacute;tbol polaco no tiene nada que envidiar al espa&ntilde;ol</strong>. En clubes como el Lech, tienen a tres o cuatro personas dedicadas a los extranjeros y promueven que vengan futbolistas de fuera&rdquo;, declar&oacute; explic&oacute; Pablo Rodr&iacute;guez al diario AS al describir su momento y situaci&oacute;n en la liga que se ha convertido en viral por su feroz competitividad.
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n Dalmau, tambi&eacute;n para el diario AS, explic&oacute; las razones que le llevaron a acabar jugando en Polonia a f&uacute;tbol: &ldquo;Eleg&iacute; la liga polaca porque es muy atractiva y competitiva. Est&aacute; creciendo mucho y, dentro de poco, estar&aacute; nivel top-10 europeo. El f&uacute;tbol polaco ha evolucionado, pero mantiene su esencia de ser f&iacute;sico. Los jugadores cada vez tienen m&aacute;s calidad y los equipos est&aacute;n mejor preparados. Adem&aacute;s, existe un gran ambiente en los estadios. La hinchada es pasional y ruidosa&rdquo;, confes&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/liga-europea-futbol-viral-redes-resultados-imposibles-marcado-acento-espanol-polonia-pm_1_12944916.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:34:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La liga europea que se ha hecho viral en redes por sus resultados imposibles y que tiene marcado acento español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deportes,Deporte,Fútbol,Polonia,Tendencias,Virales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristina Real, patronista y estudiosa de la talla M: “La ropa está diseñada para cuerpos delgados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cristina-real-patronista-estudiosa-talla-m-ropa-disenada-cuerpos-delgados_1_12893050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3d0d0be-527e-4b1e-9230-0ec78b2b3ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cristina Real, patronista y estudiosa de la talla M: “La ropa está diseñada para cuerpos delgados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta doctoranda lleva años desarmando literalmente las costuras del sistema de tallas para identificar qué cuerpos caben y cuáles se quedan fuera del relato de la moda

</p><p class="subtitle">¿Qué es una talla “mediana”? La tendencia en redes que ha desatado un debate sobre la diversidad corporal
</p></div><p class="article-text">
        Encontrar ropa que siente bien se convierte a veces en una misi&oacute;n imposible, en una aventura de profunda b&uacute;squeda entre tallas que var&iacute;an de una marca a otra, prendas que no se ajustan a los pliegues del cuerpo y los maniqu&iacute;es que solo existen en las fotos de las p&aacute;ginas web de moda. Vestirnos se ha convertido en un acto de fe y de paciencia. En redes, el debate sobre <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>mid size</em></a> (sea lo que sea ese t&eacute;rmino) y sobre lo <em>curvy</em> ha destapado un malestar compartido: la sensaci&oacute;n de que la moda se dise&ntilde;a para unos pocos cuerpos proporcionados y deja fuera a la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En ese terreno se mueve Cristina Real, dise&ntilde;adora y doctoranda en BAU Centro Universitario de Artes y Dise&ntilde;o, ubicado en Barcelona y adscrito a la Universitat de Vic&ndash;Universitat Central de Catalunya. Su investigaci&oacute;n se centra, precisamente, en el papel de la talla M como dispositivo que normaliza los cuerpos y que marca la forma del resto de tallas: la XS ser&aacute; una M peque&ntilde;a y la XL ser&aacute; una M grande. Desde su tesis, analiza c&oacute;mo esa medida aparentemente neutra define qui&eacute;n entra y qui&eacute;n queda fuera del sistema de la moda. Su trabajo propone repensar el patronaje, las tallas y la forma misma de producir ropa, para que vestirnos deje de ser una batalla contra el espejo y vuelva a ser, simplemente, una forma de expresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empez&oacute; a interesarse por el patronaje a los 10 a&ntilde;os cuando al ponerse un pantal&oacute;n se dio cuenta de que la zona de la entrepierna no se amoldaba a su cuerpo, y desmont&oacute; la prenda para entender su configuraci&oacute;n. &iquest;De qu&eacute; se percat&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento que yo ten&iacute;a en ese momento era el de los cuerpos de las mu&ntilde;ecas, que tienen una parte plana que se corresponde con toda la zona genital. En mi cabeza, esa zona ten&iacute;a que funcionar en una prenda, como lo hacen unas bragas, siendo plana y&nbsp;acompa&ntilde;ando toda la zona. Cuando abr&iacute; el pantal&oacute;n y vi que la entrepierna no se parec&iacute;a en nada a esa zona plana que yo ten&iacute;a en mi cabeza, no entend&iacute; qu&eacute; estaba pasando y, no s&oacute;lo desmont&eacute; unos pantalones, sino que destroc&eacute; otros intentando convertirlos en faldas, y siempre hab&iacute;a un pico que sobraba. Desde entonces, me di cuenta de que lo que yo pensaba que era y lo que era en realidad no casaban.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo me pas&oacute; con las mangas, con los cuellos, con las zonas m&aacute;s complejas que tienen que ver con la construcci&oacute;n de la ropa. Hasta que no fui bastante m&aacute;s mayor, no entend&iacute; realmente c&oacute;mo funcionaban los pantalones y empec&eacute; a interesarme por el porqu&eacute; de ese tipo de construcciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pregunta es amplia, pero necesaria: &iquest;por qu&eacute; decidi&oacute; interesarse espec&iacute;ficamente en la talla M?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa el patronaje porque es muy af&iacute;n al dibujo t&eacute;cnico, a la definici&oacute;n formal de objetos, a la volumetr&iacute;a, a la definici&oacute;n geom&eacute;trica de las cosas. Y la talla M, porque es una cosa que aprendemos todas desde bastante j&oacute;venes. Cuando empezamos a sentir curiosidad por la ropa, vamos a las tiendas, empezamos a comprar prendas y nos meten en la cabeza que nuestra talla est&aacute; en la S y la M. Rondamos y habitamos ese lugar de la talla M, pero, cuando se empiezan a ver los cuerpos desde otra perspectiva, se trabaja con otras tallas, con otras formas, una se da cuenta de que lo que significa realmente esa definici&oacute;n de la talla M y qui&eacute;n encaja en ella y qui&eacute;n no, as&iacute; como de todo lo que la envuelve, vemos que<strong> </strong>no estamos hablando &uacute;nicamente de ropa cuando hablamos de la talla M, sino de disciplina corporal, vigilancia del cuerpo, dietas, un mont&oacute;n de industrias que se despliegan a partir de ah&iacute;; alimentaci&oacute;n, bienestar, salud, medicina, cirug&iacute;a.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hablamos únicamente de ropa cuando hablamos de la talla M, sino de disciplina corporal, vigilancia del cuerpo, dietas, un montón de industrias que se despliegan a partir de ahí; alimentación, bienestar, salud, medicina, cirugía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo esto deriva de esta semilla que se siembra en nosotros con la talla M y de todo lo que hay que hacer para encontrar ropa para nuestro cuerpo. La talla M tiene poder e influencia no s&oacute;lo en la ropa que compramos, sino en c&oacute;mo nos vemos a nosotros mismos y a las personas que nos rodean. Ese elemento que parece formar parte de algo industrial y productivo, de alguna manera, articula nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La norma se establece a partir de la muestra de la ciudadan&iacute;a, no del total. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; sesgado este proceso y por qu&eacute; genera una relaci&oacute;n ideal de medidas que excluye a gran parte de la poblaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada empresa o cada marca elabora sus tallas y lo hace de la manera que cree conveniente en funci&oacute;n de sus necesidades productivas o del p&uacute;blico al que se dirige. Hay muchas empresas que elaboran las tablas industriales estandarizadas en funci&oacute;n de su experiencia, de su clientela particular, y hay otras que trabajan directamente con estudios antropom&eacute;tricos. Lo que produce eso en el mercado es una desconexi&oacute;n muy grande entre diferentes tama&ntilde;os. Hay muchas prendas que se llaman M que no son iguales: no son las mismas medidas, no son las mismas proporciones, pero todas se llaman M.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de generar las tallas, se hacen estudios de poblaci&oacute;n, que est&aacute;n sesgados directamente por la muestra. En esos estudios hay &ldquo;cuerpos residuo&rdquo; que se excluyen y discriminan directamente porque, en teor&iacute;a, sus cualidades formales, su silueta, sus medidas, no encajan con el patr&oacute;n general. Por lo tanto, los estudios de poblaci&oacute;n se dirigen a lo com&uacute;n y todo lo que queda fuera no tiene representaci&oacute;n ni en las tallas, ni en las tablas de medida, ni en la ropa ni en ninguna parte. Las tallas responden a cuerpos homog&eacute;neos, a lo com&uacute;n, y quienes pueden vestir esas prendas son cuerpos homog&eacute;neos y comunes. Todo lo dem&aacute;s, todo lo que es particular o espec&iacute;fico, es un problema, se&nbsp;excluye y queda penalizado. La talla que m&aacute;s se vende en Espa&ntilde;a es la 46. Y cualquiera dir&iacute;a: &ldquo;&iquest;La 46? &iquest;En serio?&rdquo;. S&iacute;, porque nuestro pa&iacute;s est&aacute; envejecido, pero hay una distorsi&oacute;n de la realidad de los cuerpos, de las tallas y de las medidas que lleva a pensar que ser&iacute;a otra talla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que existe una 'tasa </strong><em><strong>curvy</strong></em><strong>' para la ropa de tallas grandes que perpet&uacute;a una discriminaci&oacute;n econ&oacute;mica y est&eacute;tica a quienes se salen de la norma corporal establecida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente. Yo he trabajado mucho tiempo con tallas grandes, as&iacute; que entiendo lo que se sale de la norma, pero yo creo que lo que mejor puede ejemplificar lo que pasa con las tallas, ya no solo las <em>curvy</em>, sino las <em>curvy </em>en adelante, es lo que pas&oacute; con Violeta, la marca de tallas grandes de Mango. Violeta estaba fabricando la misma ropa que Mango hac&iacute;a para cuerpos normativos para cuerpos no normativos, pero la vend&iacute;a en un espacio f&iacute;sico diferente. Las clientas de Mango de toda la vida no quer&iacute;an sentir que la ropa que ellas vest&iacute;an la llevaban tambi&eacute;n mujeres gordas. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? Que a esas mujeres gordas se les busc&oacute; un espacio propio, en el que pod&iacute;an encontrar cosas para ellas, dise&ntilde;os espec&iacute;ficos para ellas, pero tambi&eacute;n muchos dise&ntilde;os cl&aacute;sicos de la colecci&oacute;n normativa de Mango. Y ellas reflexionaban: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; estoy siendo discriminada en un espacio f&iacute;sico? &iquest;Por qu&eacute; tengo que ir a otro sitio a comprar el mismo producto?&rdquo;. Empezaron a darse cuenta de que estaban siendo discriminadas, se quejaron y Violeta desapareci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien quiere comprar una talla m&aacute;s grande que una XL, no la va a encontrar en la tienda, s&oacute;lo <em>online.</em> Y ah&iacute; radica la otra parte del problema: los cuerpos de talla grande necesitan poder probarse la ropa, porque sus cuerpos no son normativos. Vivimos en una sociedad totalmente gordof&oacute;bica. La talla 46 es la m&aacute;s vendida, pero &iquest;d&oacute;nde encuentra una mujer ropa de la talla 46? &iquest;D&oacute;nde compran nuestras madres y nuestras abuelas la ropa?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una sociedad totalmente gordofóbica. La talla 46 es la más vendida, pero ¿dónde encuentra una mujer ropa de la talla 46?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Toda la industria de la moda est&aacute; enfocada de una manera totalmente excluyente: una mujer joven con una talla 46, la va a comprar en ASOS Curvy o Shein Curvy, porque hay much&iacute;sima oferta y se puede sentir como esa adolescente que va a una tienda y tiene todo, no tendr&aacute; que ir a El Corte Ingl&eacute;s a probarse ropa de mami. Hay un problema, ya no solo econ&oacute;mico, sino de discriminaci&oacute;n corporal, de acceso a cierto tipo de prendas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Partiendo de la idea de que el patronaje no es una herramienta pasiva, &iquest;de qu&eacute; manera configura y normaliza los cuerpos a nivel industrial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El inicio de cualquier prenda es una tabla de medidas. Imaginemos que la talla M corresponde a un 90-60-90, por poner un ejemplo. A partir de ah&iacute;, se escalan las prendas con base a matem&aacute;ticas estad&iacute;sticas y cifras abstractas y proporcionales a esa talla M.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de proporciones hacia arriba y proporciones hacia abajo. Los cuerpos de una talla XL son una talla M m&aacute;s grande y los de una XS son una talla M m&aacute;s peque&ntilde;a, pero esto en la vida real no funciona as&iacute;, porque el cuerpo crece de manera distinta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todas las técnicas que se han desarrollado a lo largo de la historia para evolucionar el patronaje han tendido a ese cuerpo común, homogéneo y a esa normatividad como ejemplo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el patronaje industrial funciona de esta manera, guarda siempre la misma proporci&oacute;n y est&aacute; creando de esta manera normatividad. Todas las t&eacute;cnicas que se han desarrollado a lo largo de la historia para evolucionar el patronaje han tendido a ese cuerpo com&uacute;n, homog&eacute;neo y a esa normatividad como ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El concepto de </strong><em><strong>mid size</strong></em><strong> se ha popularizado </strong><a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en redes</strong></a><strong>, pero en ocasiones, los cuerpos que se abanderan como tal son mucho m&aacute;s normativos y delgados o proporcionados. Cuando una persona que no encaja en esa categor&iacute;a </strong><em><strong>mid size </strong></em><strong>se apropia de ella, &iquest;cree que lo hace desde la inconsciencia o existe un discurso m&aacute;s peligroso detr&aacute;s que busca diluir la lucha por la diversidad corporal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El tema de la diversidad corporal es algo que hace unos 10 a&ntilde;os tuvo mucha fuerza y mucha repercusi&oacute;n. Hubo en redes sociales un movimiento muy fuerte, ya no s&oacute;lo de los cuerpos <em>curvy</em>, sino del &ldquo;quererse a una misma&rdquo;, pero ha ido desapareciendo y no ha sido porque las marcas hayan asumido la diversidad corporal. <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El cuerpo delgado sigue siendo el imperante</a>, el cuerpo gordo sigue siendo el discriminado y las marcas tampoco han hecho nada m&aacute;s por ampliar o por mejorar su tallaje, m&aacute;s all&aacute; de soluciones que pasan por avatares digitales que tampoco tienen una repercusi&oacute;n real en el mercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien est&aacute; en el c&iacute;rculo de la moda, la diversidad corporal se acaba cuestionando un poco porque, de alguna manera, todos los gordos quieren ser delgados, porque la vida es mucho m&aacute;s f&aacute;cil siendo delgado. Se ver&aacute; mejor siendo delgado, es m&aacute;s f&aacute;cil comprar ropa y sienta mejor, porque la ropa est&aacute; dise&ntilde;ada para cuerpos delgados. El dise&ntilde;ador Alejandro Palomo, la estilista Alba Melendo y la periodista Raquel Fern&aacute;ndez Sobr&iacute;n en un episodio del p&oacute;dcast Fashion Sucks empiezan hablando de diversidad y terminan mencionando dietas y balones g&aacute;stricos, porque, de alguna manera, siempre se acaba volviendo a ese punto en el que estar delgado es mejor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las marcas tampoco han hecho nada más por ampliar o por mejorar su tallaje, más allá de soluciones que pasan por avatares digitales que tampoco tienen una repercusión real en el mercado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consecuencias directas, a nivel social y de salud, trae consigo ver esta normalizaci&oacute;n de cuerpos por parte de la industria de la moda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente, no se ve, ya est&aacute; en nosotros. Si una chica se pone unas bragas de la talla M y le aprietan va a pensar autom&aacute;ticamente que tiene que perder un kilito. Es autom&aacute;tico, como el &ldquo;mete barriga para la foto&rdquo;, &ldquo;tienes que hacer un poco m&aacute;s de ejercicio&rdquo; o el reproche de &ldquo;hoy no te has movido&rdquo;. Todo el mundo ha sentido de alguna manera esa vigilancia corporal, pero es que nos est&aacute;n induciendo a estar delgado, y nos castigamos constantemente con el hecho de que tenemos que caber en la talla M para que nuestra vida sea m&aacute;s f&aacute;cil. Y, desde el enfoque productivo, producir menos tallas es m&aacute;s barato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se pueden mejorar los sistemas de tallaje, hacen falta m&aacute;s tallas o tallas diferentes?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con eso pasar&iacute;a lo mismo que con las tallas de sujetadores. &iquest;Qu&eacute; mujer de este mundo las entiende? Ninguna. Adem&aacute;s, la talla 110 con una copa B no existe, porque se entiende que eso no es posible. En la realidad, evidentemente, s&iacute; que lo es. La mejora en los sistemas de tallas pasa por la honestidad y la transparencia con qu&eacute; cuerpos quedan fuera y cu&aacute;les no. Una tabla de medidas de pecho, cintura y cadera es incompleta. Las investigaciones indican que una mejor&iacute;a en las tallas pasa por un mejor estudio de la poblaci&oacute;n, por m&aacute;s antropometr&iacute;a, pero ese estudio no pasa por estudiar mejor el cuerpo, sino por estudiar m&aacute;s cuerpos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; implica que las marcas se apropien de la est&eacute;tica </strong><em><strong>queer</strong></em><strong> y de la cultura </strong><em><strong>body positive</strong></em><strong> si no hay un cambio de fondo en la industria para adaptarse a cuerpos y est&eacute;ticas diferentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La moda se apropia de todo cuando y como quiere, y lo diluye. Pero &iquest;cu&aacute;l ha sido la repercusi&oacute;n de que las marcas se apropien del <em>body positive</em>? Ninguna. La primera parte de mi tesis se titula '&iquest;Por qu&eacute; todos los pantalones me sientan mal?'. Yo toda mi vida he llevado vestidos porque es que no me sientan bien los pantalones. Cuando lo empiezo a analizar, me doy cuenta de que mi pelvis est&aacute; rotada hacia delante una cantidad de grados que no son los normales y, en la zona de la cremallera, me sale una cosa horrible imposible de llevar. Y a cualquier persona le pasa algo con los pantalones: o tiene muslos de atleta, o cuando le entra de cadera no le entra de pierna, o le aprieta la cintura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n las empresas de moda haciendo deliberadamente mal la ropa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque el modelo de ajuste no es v&aacute;lido para todos y est&aacute; mal hecha para la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Hay empresas de moda que est&aacute;n haciendo lo que les da la gana para tener beneficios, pero hay otras personas que lo est&aacute;n haciendo bien.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Ayuso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cristina-real-patronista-estudiosa-talla-m-ropa-disenada-cuerpos-delgados_1_12893050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 21:31:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristina Real, patronista y estudiosa de la talla M: “La ropa está diseñada para cuerpos delgados”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discriminación,Moda,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero": por qué hemos cambiado las quedadas sencillas por las experiencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2de7bf7-cd91-4304-9a76-b037d3d1ee43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero&quot;: por qué hemos cambiado las quedadas sencillas por las experiencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La socialización actual está mediada por la oferta de ocio comercializado. Lo que antes era un encuentro más espontáneo y simple se ha convertido en una experiencia “de catálogo” y casi siempre con un precio
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        Salir a pasar el rato con amigos sol&iacute;a implicar hacer planes sencillos como tomar algo en un bar, dar un paseo, reunirse en casa o charlar sin grandes pretensiones. Era una socializaci&oacute;n m&aacute;s espont&aacute;nea, m&aacute;s libre de compromisos y menos dependiente de que todo estuviera organizado.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, muchas de las experiencias sociales han evolucionado hacia planes m&aacute;s elaborados, que incluyen un ambiente diferente y, a menudo, un precio concreto. &ldquo;Antes qued&aacute;bamos en casa de alguna amiga o sal&iacute;amos simplemente a pasear, ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero: cenas, <em>escape rooms, </em>conciertos o experiencias tem&aacute;ticas&rdquo;, cuenta Carolina, estudiante de 23 a&ntilde;os. &ldquo;A veces solo quiero hacer algo sencillo, pero da la sensaci&oacute;n de que si no hay un plan especial, no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que antes eran simples reuniones, ahora parece haber derivado en eventos sociales que pueden ir desde el espect&aacute;culo de jazz con cientos de velas artificiales, talleres para hacer cer&aacute;mica y velas con una copa de vino o <em>escape rooms,</em> hasta restaurantes ambientados en el Cluedo.
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Mart&iacute;n Padura, directora general de Fundaci&oacute;n Fad Juventud, explica que las experiencias inmersivas permiten compartir intereses, generar pertenencia y fortalecer v&iacute;nculos. Tras la pandemia, muchas personas han buscado <a href="https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconectar con amigos</a> &ldquo;pero de una forma que fuera m&aacute;s all&aacute; de lo cotidiano&rdquo;. Este tipo de planes ha impulsado la popularidad de actividades m&aacute;s organizadas y experienciales, que siempre combinan emoci&oacute;n, creatividad y participaci&oacute;n activa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces solo quiero hacer algo sencillo, pero da la sensación de que si no hay un plan especial, no es suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina, 23 años</span>
                                        <span>—</span> estudiante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;econom&iacute;a de la experiencia&rdquo; ha hecho que el ocio sea un producto m&aacute;s dentro del mercado, incentivado <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por las redes sociales, la viralidad</a> y la b&uacute;squeda de conexi&oacute;n genuina. Sin embargo, este nuevo modelo tambi&eacute;n plantea dilemas como el aumento del consumismo o la p&eacute;rdida de espontaneidad, e insta a la necesidad de lograr el <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio entre lo digital y lo presencial</a>, entre lo simple y lo espectacular.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; este cambio?</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los resultados del <a href="https://www.gensler.com/gri/immersive-industry-report-2025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gensler Research Institute</a>, los consumidores de experiencias buscan principalmente &ldquo;interactividad, singularidad y entornos dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente&rdquo;. Es decir, la principal atracci&oacute;n no es solo el contenido, sino la posibilidad de participar activamente, de sentir que se forma parte de algo &uacute;nico. Santiago Santamar&iacute;a, vicepresidente global de Comunicaci&oacute;n, Relaciones P&uacute;blicas e Institucionales de la plataforma de reservas Fever, confirma una tendencia en la que &ldquo;cada vez m&aacute;s personas buscan actividades que combinen cultura, diversi&oacute;n y emoci&oacute;n. Ya no se trata solo de pasar el rato, sino de crear recuerdos&rdquo;. Y apunta que son sobre todo las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, como la Z, las que se mueven por esta l&oacute;gica: &ldquo;No buscan tanto consumir, sino vivir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Santamar&iacute;a destaca entre los beneficios de estas formas de ocio &ldquo;la construcci&oacute;n de identidad y comunidad&rdquo;. Asegura, adem&aacute;s, que lo que se entiende por este concepto es &ldquo;aquello que transforma al p&uacute;blico en protagonista activo, lo integra en la narrativa o entorno mediante tecnolog&iacute;a, dise&ntilde;o sensorial y creatividad&rdquo;. En esta se incluyen exposiciones interactivas, espect&aacute;culos audiovisuales, teatro inmersivo o realidad virtual. Adem&aacute;s, las nuevas tecnolog&iacute;as, afirma, (realidad virtual, aumentada, dise&ntilde;os inmersivos) permiten crear experiencias m&aacute;s sofisticadas, interactivas, que &ldquo;hagan sentir dentro&rdquo; del entorno. Por ejemplo, un <a href="https://www.nature.com/articles/s41599-023-02485-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico reciente</a> habla de c&oacute;mo el teatro inmersivo y las tecnolog&iacute;as XR (todas las tecnolog&iacute;as inmersivas que fusionan el mundo real con el digital) permiten un tipo de experiencia m&aacute;s individualizada y participativa.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por las mismas parece crecer a&ntilde;o a a&ntilde;o, seg&uacute;n el <a href="https://www.globalgrowthinsights.com/es/market-reports/augmented-and-virtual-reality-market-100528" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de Global Growth Insights. En Jap&oacute;n, por ejemplo, una <a href="https://www.dentsu.co.jp/en/news/release/2024/1031-010807.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de Dentsu Inc. revel&oacute; que el 65.3% de los j&oacute;venes de 10 a 19 a&ntilde;os hab&iacute;an usado alg&uacute;n &ldquo;servicio de medios inmersivos&rdquo; y que algunos lo usan como herramienta de socializaci&oacute;n. Entre ellas, se incluyen algunas como teatro inmersivo, exposiciones de arte inmersivas y experienciales, realidad aumentada/virtual basada en localizaci&oacute;n, audio inmersivo, rol en vivo,&nbsp;atracciones tem&aacute;ticas y <em>escape rooms.</em> En el caso de las &uacute;ltimas, seg&uacute;n los <a href="https://roomescapeartist.com/2024/12/29/us-escape-room-industry-report-december-2024/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> de diciembre de 2024 sobre la industria de <em>escape rooms</em> en EEUU puede verse c&oacute;mo tras una d&eacute;cada de r&aacute;pido crecimiento, el sector se ha estabilizado alrededor de 2.000 instalaciones en todo el pa&iacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        Padura explica que, adem&aacute;s de esto, existe tambi&eacute;n una din&aacute;mica de compartir experiencias, &ldquo;vivencias para contar&rdquo;, que va m&aacute;s all&aacute; del simple hecho de quedar, y las redes sociales son las principales impulsoras de esto: &ldquo;Si una actividad es m&aacute;s<em> instagrameable, </em>compartible, etc., puede tener m&aacute;s atractivo&rdquo;. Este &ldquo;descubrimiento cultural es tambi&eacute;n f&aacute;cilmente accesible gracias a las redes sociales&rdquo; y en concreto, plataformas como TikTok o Instagram &ldquo;son clave para que estas audiencias se enteren de experiencias inmersivas&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7528506736588672278"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">El 'temor' a perderse los planes del momento</h2><p class="article-text">
        Padura advierte de que tambi&eacute;n existen riesgos asociados a esta tendencia social. Uno de ellos es la &ldquo;p&eacute;rdida de autenticidad: cuando el objetivo se centra en mostrar en lugar de vivir, la experiencia pierde su sentido original&rdquo;. A esto se le a&ntilde;ade, contin&uacute;a, la &ldquo;presi&oacute;n est&eacute;tica&rdquo; que tiene como consecuencia una necesidad de proyectar una vida &ldquo;interesante&rdquo;, lo que lleva tambi&eacute;n a&nbsp;un estado de ansiedad y comparaci&oacute;n constante. De la viralizaci&oacute;n de este tipo de &ldquo;planes completos&rdquo;, de alguna manera &ldquo;se acaba elevando el est&aacute;ndar de ocio, excluyendo econ&oacute;micamente a quienes no pueden permit&iacute;rselo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &ldquo;la abundancia de oferta liderada por el algoritmo de las plataformas sociales, genera un fen&oacute;meno psicol&oacute;gico conocido como FOMO (<em>Fear Of Missing Out</em>): el miedo a quedarse fuera&rdquo;. &ldquo;Esta sensaci&oacute;n de que hay que aprovecharlo todo puede contribuir de una forma sutil a otra presi&oacute;n, la social, para <em>consumir ocio</em>, incluso si no se desea realmente&rdquo;. Joel, estudiante de 22 a&ntilde;os, lo percibe as&iacute;: &ldquo;A veces siento que hago planes muy simples y me da como pena, porque veo a gente en Instagram haciendo cosas incre&iacute;bles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se acaba elevando el estándar de ocio, excluyendo económicamente a quienes no pueden permitírselo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Beatriz Martín Padura</span>
                                        <span>—</span> directora general de Fundación Fad Juventud
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo todo esto lleva al consumo</h2><p class="article-text">
        El auge de las nuevas ofertas de planes de ocio&nbsp;no solo ha transformado la forma en que los j&oacute;venes se divierten, sino tambi&eacute;n la manera en que entienden el consumo. Estas experiencias suelen tener un coste mayor que los planes tradicionales. Una sesi&oacute;n de <em>escape room,</em> por ejemplo, ronda un precio de 30 euros en Espa&ntilde;a. Y las actividades que mezclan manualidades con consumo de bebidas o comida, pueden rondar los 20 euros por persona. De la mano de su popularidad y viralidad, estos planes conllevan que la exigencia de los consumidores se vuelva mayor. Sin embargo, hay j&oacute;venes que parecen dispuestos a asumir dichos precios, siempre que la calidad lo justifique.
    </p><p class="article-text">
        Juan, estudiante de 22 a&ntilde;os, confiesa: &ldquo;A m&iacute; me encantan y yo me puedo gastar dinero f&aacute;cilmente cada semana en un tipo de actividad de estas&rdquo;. Carolina, por su parte, afirma que le &ldquo;gusta porque hay m&aacute;s opciones, pero tambi&eacute;n creo que vivimos en una sociedad bastante consumista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que esperan no es solo una buena experiencia de uso, sino una inversi&oacute;n que tenga sentido para&nbsp;la generaci&oacute;n Z, en t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, est&eacute;ticos o emocionales. En ese equilibrio, la relaci&oacute;n calidad-precio se impone como el criterio m&aacute;s citado: 59,2%, seg&uacute;n el <a href="https://observatoriogenz.com/docs/informe-genz.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio GEN Z</a> de la Universidad Europea, lo que confirma que eval&uacute;an si lo que reciben compensa lo que pagan.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta propensi&oacute;n hacia lo experiencial ya no s&oacute;lo transforma la manera de socializar, sino tambi&eacute;n el modelo de consumo. Datos de una <a href="https://www.ey.com/en_gl/people/ey" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de EY indican que, incluso en tiempos de incertidumbre econ&oacute;mica, los consumidores mantienen su gasto en entretenimiento local y en vivo. La raz&oacute;n parece clara: estas experiencias se perciben como inversiones emocionales, no como gastos superfluos. Adem&aacute;s, seg&uacute;n el <a href="https://www.gensler.com/gri/immersive-industry-report-2025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gensler Research Institute</a>, el valor percibido<em> (&ldquo;value for money&rdquo;)</em> se ha convertido en una prioridad, ya que los usuarios esperan que el coste refleje una experiencia de calidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces siento que hago planes muy simples y me da como pena, porque veo a gente en Instagram haciendo cosas increíbles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joel</span>
                                        <span>—</span> 22 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Padura explica que el &ldquo;efecto algor&iacute;tmico&rdquo; de estos planes empuja al consumo por cuatro v&iacute;as que se entrelazan y se refuerzan entre s&iacute;. La primera es &ldquo;la facilidad para descubrir nuevos planes, ya que las plataformas digitales muestran de manera constante actividades atractivas, eventos exclusivos o productos de moda que invitan a probar cosas nuevas&rdquo;. La segunda tiene que ver con la comparaci&oacute;n constante con el grupo digital donde cada persona mide su nivel de diversi&oacute;n o &eacute;xito en funci&oacute;n de lo que ve en las redes. La tercera es la viralizaci&oacute;n de experiencias caras que elevan el est&aacute;ndar de ocio mostrando un estilo de vida dif&iacute;cil de mantener y, finalmente, el miedo a la exclusi&oacute;n social, que lleva a muchos j&oacute;venes a participar en estas din&aacute;micas de consumo para no quedarse fuera de su entorno social o digital
    </p><p class="article-text">
        Joel confiesa que &ldquo;estar&iacute;a dispuesto a gastar m&aacute;s dinero de lo habitual en una experiencia inmersiva, aunque no lo har&iacute;a con frecuencia. Normalmente, son actividades que realmente merecen la pena, as&iacute; que entiendo que su precio sea un poco m&aacute;s elevado. Si s&eacute; que el coste extra se refleja en una experiencia de calidad, en la que voy a disfrutar y pasarlo bien, entonces s&iacute; me compensa pagar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La alternancia y universalidad como clave</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante que la relaci&oacute;n entre amigos no dependa exclusivamente de 'hacer cosas especiales', porque el v&iacute;nculo puede quedar condicionado a que haya 'planazo&rdquo;, explica Padura, quien adem&aacute;s cree que es &ldquo;absolutamente posible&rdquo; seguir quedando sin plan y es m&aacute;s saludable hacerlo. &ldquo;De hecho, encontrar un equilibrio probablemente sea lo m&aacute;s sostenible socialmente y emocionalmente&rdquo;, aclara. Una alternancia, en este contexto, &ldquo;puede ser la clave&rdquo;. Algunos d&iacute;as planes m&aacute;s 'simples' e improvisados, otros d&iacute;as, experiencias m&aacute;s estructuradas. &ldquo;El ocio sostenible es aquel que no exige un planazo constante para sentirse bien&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, &ldquo;la espontaneidad sigue teniendo un valor profundo: permite relajarse, liberar presi&oacute;n y conectar desde lo cotidiano&rdquo;. As&iacute;, una charla, un caf&eacute; o un paseo pueden seguir siendo espacios de intimidad y bienestar. Juan confiesa que a &eacute;l y a su grupo de amigos les  &ldquo;gustan cosas sencillas como jugar un partido, pasar tiempo juntos en casa&rdquo;. &ldquo;Y aunque probemos de vez en cuando algo diferente, en general seguimos disfrutando de planes simples y divertidos, casi como ni&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto, tal y como explica Padura, es una v&iacute;a a lo que se denomina como &ldquo;ocio sostenible&rdquo;, basado en la democratizaci&oacute;n del disfrute a trav&eacute;s de la accesibilidad econ&oacute;mica, la no dependencia &uacute;nicamente del espect&aacute;culo y el gasto, el equilibrio entre lo digital y lo presencial, y lo experiencial con lo simple. Sin embargo, existe una paradoja, ya que &ldquo;las experiencias inmersivas pueden tanto unir como aislar&rdquo;. Cuando se viven colectivamente (en grupos, eventos o espacios f&iacute;sicos) fomentan el encuentro real pero al trasladarlas al terreno puramente digital, pueden reforzar el aislamiento. El riesgo aparece cuando la tecnolog&iacute;a sustituye al contacto humano en lugar de complementarlo. Pasar horas en entornos virtuales puede ofrecer una sensaci&oacute;n de pertenencia, pero tambi&eacute;n encerrar al individuo en una 'burbuja sensorial'. El verdadero desaf&iacute;o, seg&uacute;n Santamar&iacute;a &ldquo;no est&aacute; en renunciar a la innovaci&oacute;n, sino en mantener la dimensi&oacute;n humana de la experiencia. La inmersi&oacute;n debe ser un medio, no un fin&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Del Peso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 23:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero": por qué hemos cambiado las quedadas sencillas por las experiencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ocio,Amistad,Nuevas generaciones,Tendencias,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Son el fenómeno viral del momento y sus canciones no paran de escucharse en redes: ¿Quiénes son Nueva Línea?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-fenomeno-viral-momento-canciones-escucharse-redes-quienes-son-nueva-linea-pm_1_12905101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3cfad83-63bb-4107-ae8e-073b43e4be52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Son el fenómeno viral del momento y sus canciones no paran de escucharse en redes: ¿Quiénes son Nueva Línea?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acumulan millones de seguidores y visualizaciones en redes sociales como Tik Tok</p><p class="subtitle">Se ha rodado en España y es la comedia romántica del momento en Netflix: las localizaciones de ‘Gente que conocemos en vacaciones’</p></div><p class="article-text">
        Seguro que incluso sin buscarlo has escuchado lo de &ldquo;<strong>Una noche de copas, una noche loca&rdquo; o el &ldquo;Yo quiero que me des, un besito nada m&aacute;s&rdquo;</strong>, y es que ambas son <a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-convertido-villancico-viral-navidades-guarda-historia-detras-palillos-y-panderos-pm_1_12877199.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las canciones virales</a> del momento en Espa&ntilde;a en redes sociales y no se han escapado para influencers, creadores de contenido o personajes conocidos que no han dudado en sumarse a la tendencia. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, su grupo &lsquo;<strong>Nueva l&iacute;nea</strong>&rsquo; acaba de anunciar un concierto en <strong>Madrid</strong> el pr&oacute;ximo 1 de febrero en <strong>Las Ventas </strong>a las 19:00 horas y el video de alguna de sus interpretaciones seguro que te ha surgido si eres de los que hacen &lsquo;scroll&rsquo; en redes sociales en tiempos y horas muertas.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;nes son &lsquo;Nueva L&iacute;nea&rsquo;, el fen&oacute;meno musical viral del momento</h2><p class="article-text">
        Este &eacute;xito viral ha venido en forma de sorpresa para &lsquo;Nueva L&iacute;nea&rsquo;, una orquesta que procede de la localidad de <strong>Arafo</strong>, en <strong>Tenerife</strong>, y que est&aacute; compuesta actualmente por cuatro voces femeninas j&oacute;venes, que han ido conquistando al p&uacute;blico en redes sociales tras comenzar con un buen alcance en Instagram o <em>TikTok</em>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPXDeuziD0M/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pero fue en esta &uacute;ltima red social donde dieron el &lsquo;pelotazo&rsquo; primero con &ldquo;<strong>Noche de copas</strong>&rdquo; y luego con &ldquo;<strong>Un beso</strong>&rdquo;, lo que ha hecho que hayan pasado de actuar en fiestas populares en Canarias principalmente a acumular millones de visualizaciones en redes sociales, conseguir actuar en Las Ventas de Madrid el pr&oacute;ximo febrero e incluso firmar un contrato de distribuci&oacute;n con <em>Universal Music Espa&ntilde;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Nueva l&iacute;nea&rsquo; se form&oacute; hace 23 a&ntilde;os por parte de <strong>Jos&eacute; Marrero</strong>, <em>manager</em> y director, quien opt&oacute; por apostar por voces femeninas para diferenciarse del resto de orquestas canarias, ya que un 90% eran entonces masculinas en la zona, como cuenta en el diario La Provincia.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2008285087779934502?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La primera versi&oacute;n en ser viral fue &ldquo;Noche de copas&rdquo;, que se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno en plenas <strong>Navidades</strong> y es ahora &ldquo;Un beso&rdquo; la que est&aacute; siguiendo sus pasos en este comienzo de a&ntilde;o, superando ya m&aacute;s 22 millones de visualizaciones en <em>Tiktok</em> mientras suben en seguidores.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno viral ha llegado a &lsquo;Nueva L&iacute;nea&rsquo; tras renovarse y estar actualmente formado por cuatro voces j&oacute;venes como son <strong>Sof&iacute;a Marrero</strong>, la m&aacute;s joven de todas y voz principal en los &eacute;xitos que se escuchan en redes sociales de la banda; <strong>Raquel Gonz&aacute;lez</strong>, solista femenina de la orquesta; <strong>Mayte Cabrera</strong>, la m&aacute;s mayor de todas; y <strong>Alicia Padilla</strong>. A ellas los acompa&ntilde;a una banda de nueve m&uacute;sicos.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;nes son los int&eacute;rpretes reales de &lsquo;Noche de copas&rsquo; y &lsquo;Un beso&rsquo;</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A pesar de que &lsquo;Nueva L&iacute;nea&rsquo; son quienes han hecho virales las canciones de &lsquo;Noche de copas&rsquo; y &lsquo;Un beso&rsquo;, estas son versiones de dos temas originales de otros artistas. La primera es interpretada por <strong>Mar&iacute;a Conchita Alonso,</strong> cantante cubanovenezolana, y publicada en 1984, y est&aacute; compuesta por <strong>Juan Carlos Calder&oacute;n</strong>, escritor de &eacute;xitos como &ldquo;Eres t&uacute;&rdquo; de <strong>Mocedades</strong>, &ldquo;El gato que est&aacute; triste y azul&rdquo; de <strong>Roberto Carlos</strong>, &ldquo;La Incondicional&rdquo; o &ldquo;Culpable o no&rdquo; de <strong>Luis Miguel</strong>, &ldquo;Te Amar&eacute;&rdquo; de <strong>Miguel Bos&eacute;</strong> o &ldquo;La fiesta termin&oacute;&rdquo; de <strong>Paloma San Basilio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, &ldquo;Un beso&rdquo; es una canci&oacute;n original de <strong>Grupo Man&iacute;a</strong>, una banda de merengue oriunda de Puerto Rico, tema publicado en 2002.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-fenomeno-viral-momento-canciones-escucharse-redes-quienes-son-nueva-linea-pm_1_12905101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 18:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Son el fenómeno viral del momento y sus canciones no paran de escucharse en redes: ¿Quiénes son Nueva Línea?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Virales,Redes sociales,Tendencias,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué todo el mundo lleva camisetas de fútbol en la calle: así es el ‘blokecore’, la tendencia que revive en año de Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lleva-camisetas-futbol-calle-que-es-blokecore-tendencia-revive-mundial-pm_1_12891566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d27a2730-96df-497e-942b-a3d51afc1c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué todo el mundo lleva camisetas de fútbol en la calle: así es el ‘blokecore’, la tendencia que revive en año de Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una de las últimas tendencias que relaciona al deporte con la moda, una relación más estrecha de lo que podríamos pensar</p><p class="subtitle">Más simples, negativas y con referencias al estrés: así es cómo han cambiado las canciones de los últimos 50 años</p></div><p class="article-text">
        La han abrazado desde la <strong>generaci&oacute;n Z,</strong> con la que conecta en est&eacute;tica en pleno auge de la nostalgia y que se ha trasladado en una relaci&oacute;n entre moda y futbol que rescata las camisetas m&aacute;s ic&oacute;nicas de los 80 y los 90. A ella ayuda que se ha hecho viral al haberla abrazado tanto deportistas como <strong>Alexia Putellas</strong> o <em>celebrities</em> como <strong>Rosal&iacute;a, Kendall Jenner </strong>o <a href="https://www.eldiario.es/spin/novela-ganadora-pulitzer-dua-lipa-callum-turner-fortuna-trust-hernan-diaz-pm_1_12704996.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dua Lipa</a>.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el &lsquo;blokecore&rsquo; y por qu&eacute; es tendencia de moda</h2><p class="article-text">
        La tendencia de moda urbana que combina trajes o pantalones vaqueros con camisetas de f&uacute;tbol o zapatillas deportivas, sobre todo si son &lsquo;vintage&rsquo;, es lo que recibe el nombre de &lsquo;<strong>blokecore</strong>&rsquo;, que aporta la esencia de la pasi&oacute;n futbolista y la est&eacute;tica de hace d&eacute;cadas, que ha vuelto con fuerza tambi&eacute;n en otros aspectos.
    </p><p class="article-text">
        La est&eacute;tica &lsquo;blokecore&rsquo; tiene dos elementos principales dentro de la tendencia que son clave: las camisetas y las zapatillas que se combinan con piezas como pantalones vaqueros, faldas o trajes sastre, lo que ha creado adem&aacute;s una microtendencia llamada &lsquo;blokettecore&rsquo; que mezclan accesorios de f&uacute;tbol con prendas tradicionalmente femeninas como zapatos de tac&oacute;n o faldas plisadas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1954190569736986826?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La tendencia, en un contexto de predominio de la nostalgia en diferentes industrias, es una p&aacute;gina m&aacute;s de los libros de historia en la que moda y f&uacute;tbol se han retroalimentado, con estilistas tomando influencia del mundo del deporte, algo que tambi&eacute;n ha hecho que algunas camisetas de futbol se hayan convertido en piezas codiciadas y ha creado un mercado de segunda mano en auge.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el precio de algunas camisetas &lsquo;vintage&rsquo; ic&oacute;nicas han alcanzado hasta las cuatro cifras, como recoge un reportaje de <em>EFE</em>, donde el responsable de la tienda <em>CamiCl&aacute;sica</em>, <strong>Gonzalo P&eacute;rez</strong>, afirma que se puede comprar &ldquo;una del Real Madrid de la temporada 1989/90 por 725 euros&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7544423062154841400"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A la vez, la tendencia &lsquo;blokecore&rsquo; tambi&eacute;n ha propiciado colaboraciones entre marcas de deporte o equipos de f&uacute;tbol con marcas de moda y de lujo como es el caso de <strong>Balenciaga o Gucci</strong>, algo que todav&iacute;a puede ir a m&aacute;s teniendo en cuenta que <a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/son-competiciones-deportivas-importantes-celebraran-2026-pm_1_12874415.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este 2026 es a&ntilde;o de Mundial.</a>
    </p><h2 class="article-text">El origen del &lsquo;blokecore&rsquo;: de las gradas inglesas a Oasis</h2><p class="article-text">
        Para escarbar en el origen de esta tendencia de moda tenemos que ir hacia las gradas de los estadios de f&uacute;tbol ingl&eacute;s durante la d&eacute;cada de los 80 y los 90, cuando naci&oacute; un estilo asociado a la pasi&oacute;n por el f&uacute;tbol y con la idea de generar uni&oacute;n entre los aficionados, sentirse parte de un grupo.
    </p><p class="article-text">
        Fue ya a mediados de los 90 cuando ya gan&oacute; popularidad por el estilo de los grupos de britpop, <a href="https://www.eldiario.es/spin/cinco-mejores-canciones-oasis-claro-significado-carrera-banda-pm_1_12440199.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oasis</a> o &lsquo;The Stone Roses&rsquo;, que hizo que fuera imitado por sus aficionados, aunque ser&iacute;a con la generaci&oacute;n Z cuando ha vuelto a revivir, junto a la nostalgia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la palabra &lsquo;blokecore&rsquo; fue acu&ntilde;ado por <strong>Brandor Huntley</strong>, <em>tiktoker</em> americano, en 2021, procedente de la jerga callejera de Inglaterra, donde &lsquo;bloke&rsquo; significa &ldquo;compa&ntilde;ero&rdquo; al mismo estilo que se usan &lsquo;bro&rsquo; o &lsquo;dude&rsquo;. A su vez, en el verano de 2022, a ra&iacute;z de vestirlo personalidades como <strong>Bella Hadid </strong>o el futbolista <strong>H&eacute;ctor Beller&iacute;n</strong> alcanz&oacute; uno de sus mejores momentos, que volvi&oacute; durante las celebraciones del Mundial que gan&oacute; Argentina en Qatar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lleva-camisetas-futbol-calle-que-es-blokecore-tendencia-revive-mundial-pm_1_12891566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 18:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué todo el mundo lleva camisetas de fútbol en la calle: así es el ‘blokecore’, la tendencia que revive en año de Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deportes,Moda,Deporte,Fútbol,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/add82474-e134-4ddd-a258-f8ae2f0432b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Los temas incómodos sobre los que reflexionamos este año, que explican cómo vivimos
</p><p class="subtitle">Las 25 historias más leídas de elDiario.es en 2025</p></div><p class="article-text">
        Si la palabra del 2025 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arancel-palabra-define-ano-2025-fundeurae_1_12851890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido &lsquo;arancel&rsquo;</a>, seg&uacute;n la RAE, junto a finalistas como apag&oacute;n, papa o macroincendio, el resultado que sale de una breve encuesta improvisada a diferentes personas sobre qu&eacute; palabra define su a&ntilde;o dista mucho, con resultados como &ldquo;ansiedad&rdquo;, &ldquo;amigas&rdquo;, &ldquo;trabajo&rdquo;, &ldquo;mudanza&rdquo;, &ldquo;burocracia&rdquo;, &ldquo;oposici&oacute;n&rdquo; o &ldquo;supervivencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque, como defiende Juanlu S&aacute;nchez, <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-politica_132_12473045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo es pol&iacute;tica</a>, la conversaci&oacute;n no siempre gira en torno a partidos y resultados electorales, la mayor&iacute;a de las veces hablamos de lo que afecta directamente a nuestra vida. Desde la forma en la que trabajamos, a c&oacute;mo nos relacionamos, educamos a nuestros hijos, consumimos o gestionamos el estr&eacute;s... Muchos de estos temas han marcado la conversaci&oacute;n este a&ntilde;o. Recordamos los once abordados en <a href="https://www.eldiario.es/era/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERA</a> que mejor reflejan las preguntas que nos hemos hecho como sociedad.
    </p><h2 class="article-text">Sobrepasadas por el trabajo</h2><p class="article-text">
        Este iba a ser el a&ntilde;o de la jornada laboral de 37,5 horas semanales, pero mientras esas dos horas y media de descanso se atragantaron a ciertos sectores pol&iacute;ticos y empresariales, pensadores y expertos insisten en repensar c&oacute;mo trabajamos. &ldquo;La historia moderna del trabajo est&aacute; totalmente separada de la realidad y constituye un fracaso de la imaginaci&oacute;n que nos ha empujado a una rutina diaria agotadora, estamos hartos&rdquo;, analiza <a href="https://www.eldiario.es/era/existe-forma-trabajo-compatible-vida-investigadora-dispuesta-demostrar-si_1_12054046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista estadounidense Brigid Schulte,</a> autora de <em>Over Work,</em> libro con el que quer&iacute;a demostrar que no es necesario elegir entre tener &eacute;xito laboral y tener vida. &iquest;Y si nuestro pr&oacute;ximo acto de resistencia fuera descansar? <a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-filosofo-libertad-ver-descansar-pierna-suelta-no-moverse-pollos-cabeza_1_12438063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El fil&oacute;sofo Juan Evaristo</a> propone en <em>El derecho a las cosas bellas</em> parar como acto revolucionario, una apuesta por el descanso de las personas y su bienestar.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tiempo libre?</h2><p class="article-text">
        Con las redes sociales saturadas con <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuestas de planes espectaculares,</a> a cada cual m&aacute;s original, el ocio se ha convertido en una forma m&aacute;s de rendimiento social, en una lista de experiencias que tachar, generando presi&oacute;n y frustraci&oacute;n en lugar de tranquilidad y disfrute real. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no vas a aprovechar cada minuto?&rdquo;. Esta manera de consumir el tiempo libre, que te hace sentir mal por quedarte en casa, es la causante del FOMO (Fear Of Missing Out) o miedo a estar perdi&eacute;ndose algo. Incluso cuando por fin llegan las vacaciones, la urgencia por <a href="https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;descansar bien&rdquo; puede convertirse en una fuente de ansiedad</a>: planificamos, comparamos y anticipamos tanto la desconexi&oacute;n que no logramos deshacernos del estr&eacute;s cotidiano. Especialmente en verano, pero tambi&eacute;n en <a href="https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a> o en otras festividades, <a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comparaci&oacute;n y la autoexigencia</a> derivada de las redes nos deja m&aacute;s preocupados por hacer algo memorable que por descansar o disfrutar honestamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">Agendar la amistad</h2><p class="article-text">
        Como consecuencia de todo lo anterior, el espacio reservado para los amigos ha sido uno de los temas que m&aacute;s han dado que hablar este 2025. Escribimos la amistad con may&uacute;sculas, pero el peso simb&oacute;lico que le damos a esta red no siempre tiene cabida <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en unas agendas tan apretadas:</a> cada vez m&aacute;s adultos perciben que sus amigos han pasado de ser parte de la vida cotidiana a un compromiso calendarizado. Incluso las personas con una vida social muy activa pueden sentirse solas si no disfrutan del <a href="https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo de calidad o la intimidad</a> que necesitan. Entre otras cosas, esto tambi&eacute;n se debe a esa <a href="https://www.eldiario.es/era/conectados-no-acompanados-aprendimos-contar-no-compartimos-vida-resumimos_1_12820292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperconectividad</a> que nos permite estar en contacto constante: &ldquo;Si te lo puedo contar por audio, ya no hace falta que quedemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">IA &iacute;ntima</h2><p class="article-text">
        Si en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la inteligencia artificial empezaba a mostrar sus capacidades t&eacute;cnicas, en 2025 se ha convertido en <a href="https://www.eldiario.es/era/escribir-mail-espinoso-consultas-salud-problema-delegar-chatgpt-decisiones-dia-dia_1_12275222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una presencia cotidiana.</a> Como ayudante de trabajo que organiza calendarios o redacta emails, como gu&iacute;a en viajes, pero tambi&eacute;n como asesor sanitario que interpreta s&iacute;ntomas o incluso como compa&ntilde;&iacute;a capaz de establecer <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una relaci&oacute;n de amistad o amorosa,</a> todo un sue&ntilde;o cumplido de la ciencia ficci&oacute;n. Esta cercan&iacute;a ha abierto debates sobre soledad, delegaci&oacute;n de responsabilidades e intimidad, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Repensar la pareja</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de parejas de carne y hueso tambi&eacute;n han dado de qu&eacute; hablar este a&ntilde;o. Las nuevas generaciones se acercan al amor y a las relaciones desde otra perspectiva y, especialmente para las mujeres, tener pareja ya no es un fin en s&iacute; mismo, ni hay que conformarse o <a href="https://www.eldiario.es/era/han-convertido-relaciones-diferencia-edad-red-flag-jovenes_1_12259368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aceptar patrones antes normalizados.</a> La conversaci&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el</a><a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> mankeeping,</em></a><em> </em>la presi&oacute;n por cumplir roles tradicionales de cuidado emocional, el heteropesimismo y la fatiga que genera sostener relaciones desequilibradas han impulsado un replanteamiento de prioridades que lleva a muchas a <a href="https://www.eldiario.es/era/hay-mujeres-quieren-salir-hombres-jovenes_1_12830273.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preferir parejas m&aacute;s j&oacute;venes</a>, a practicar el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sophie-gilbert-feministas-quieran-convertirse-tradwife-grandes-retos-modernidad_128_12847759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celibato voluntario</a> o, directamente, a replantearse la idea de tener pareja. De hecho, uno de los art&iacute;culos m&aacute;s virales al respecto,<em> </em><a href="https://www.vogue.com/article/is-having-a-boyfriend-embarrassing-now" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Is Having a Boyfriend Embarrassing Now?</em></a><em> </em>(&iquest;Es vergonzoso tener novio hoy en d&iacute;a?), de la edici&oacute;n brit&aacute;nica de Vogue, defiende que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/intente-esposa-moderna-dice-nuevo-disco-lily-allen-exigencias-relaciones_129_12747530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar obsesionada con tener novio</a> te hace parecer, culturalmente, un poco perdedora&rdquo;. Aunque, parad&oacute;jicamente, tambi&eacute;n hemos hablado mucho de lo contrario: bodas.
    </p><h2 class="article-text">No quiero&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Las bodas siguen siendo el evento favorito de Instagram y el m&aacute;s rentable para los <em>influencers,</em> pero <a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boom</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de estas celebraciones,</a> que se han convertido en maratones sociales de varios d&iacute;as con costes y exigencias alt&iacute;simas, tanto para los invitados como para los propios novios, nos ha llevado a reflexionar si se est&aacute;n yendo de las manos. &iquest;El resultado? <a href="https://www.eldiario.es/era/invitados-de-boda-cuanto-dinero-gastan_1_11948981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por favor, no me invites a tu boda.</a>
    </p><h2 class="article-text">Vivienda imposible</h2><p class="article-text">
        La reina de las preocupaciones, la vivienda, por supuesto, tampoco ha faltado en la conversaci&oacute;n y seguro que seguir&aacute; dando de qu&eacute; hablar en 2026, porque el lugar en el que vivimos influye mucho en nuestro bienestar: desde lo m&aacute;s emocional hasta lo puramente funcional, sin olvidar el aspecto econ&oacute;mico. <a href="https://www.eldiario.es/era/casero-no-deja-colgar-cuadro-influye-decoracion-bienestar-psicologico_1_11977953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poder colgar un cuadro o personalizar tu hogar</a> no es un capricho est&eacute;tico, sino una reafirmaci&oacute;n de identidad y bienestar psicol&oacute;gico, a menudo frustrado por relaciones de alquiler restrictivas. La gran demanda de vivienda y los precios desorbitados tambi&eacute;n han enfrentado la necesidad de confort con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/minipisos-cuentos-falta-espacio-vende-estetico-deseable_1_12119400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la realidad de los minipisos,</a> y nos ha obligado a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/casas-cocina-comida-preparada-circulo-vicioso-explica-vivimos-hoy_1_12795098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repensar c&oacute;mo vivimos</a> y organizamos espacios cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os, pensados para obtener <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/virus-bloques-cebra-manual-buena-arquitectura-casas_1_12745662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la m&aacute;xima rentabilidad</a> con la m&iacute;nima sensibilidad.
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                </figure><h2 class="article-text">El lenguaje de las emociones</h2><p class="article-text">
        Hace tiempo que hablar de salud mental dej&oacute; de ser tab&uacute;, pero este a&ntilde;o hemos visto c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el discurso terap&eacute;utico se ha colado en las conversaciones cotidianas.</a> &ldquo;Estar disociada&rdquo;, &ldquo;el duelo de romper con una amistad&rdquo;, &ldquo;gestionar emociones&rdquo; o &ldquo;trabajar un trauma&rdquo;, son expresiones que encontramos f&aacute;cilmente en redes sociales y conversaciones informales y que visibilizan experiencias antes silenciadas. Pero cuando <a href="https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dolor y el trauma se venden como categor&iacute;as omnipresentes,</a> tambi&eacute;n existe el riesgo de trivializar experiencias complejas y convertir el sufrimiento en un producto cultural.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Genocidio en directo</h2><p class="article-text">
        Nunca pensamos presenciar un genocidio as&iacute;: a trav&eacute;s del m&oacute;vil, en tiempo real y con im&aacute;genes de <a href="https://www.eldiario.es/era/siento-mal-continuar-dia-dia-superamos-culpa-actuamos-genocidio-gaza_1_12536052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia extrema en Gaza conviviendo con la cotidianidad digital</a> de los memes y fotos de vacaciones. Muchos usuarios han lidiado con la culpa del superviviente y una tensi&oacute;n constante entre querer seguir adelante con el d&iacute;a a d&iacute;a y sentir que la rutina es una forma de traicionar a quienes sufren. A su vez, el auge de banderas palestinas en los perfiles, se mezcla con las peticiones de firmas, los<em> hashtags</em> y las publicaciones de apoyo generando una forma de &lsquo;activismo de Instagram&rsquo; que, aunque bienintencionado, plantea preguntas sobre la eficacia de estos gestos frente a un genocidio real. Tambi&eacute;n ha habido cabida para el compromiso, <a href="https://www.eldiario.es/era/buscan-banderas-palestinas-solidarias-ondear-protestas-han-agotado-tiendas_1_12597963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandera en mano,</a> m&aacute;s all&aacute; de las redes, a trav&eacute;s de la protesta o la huelga de consumo.
    </p><h2 class="article-text">Odio mi m&oacute;vil</h2><p class="article-text">
        Esa <a href="https://www.eldiario.es/era/odio-el-telefono/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n de amor-odio</a> que mantenemos con nuestro tel&eacute;fono permanece intacta. A pesar del <a href="https://www.eldiario.es/era/como-usar-menos-el-telefono-movil_1_12348377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deseo de desconexi&oacute;n</a> y de estar m&aacute;s presentes, las notificaciones y el <em>scroll </em>infinito no lo ponen f&aacute;cil y la ansiedad por no perdernos nada nos hace m&aacute;s dependientes. Frente a ese pulso entre querer dejarlo y no poder, empiezan a surgir <a href="https://www.eldiario.es/era/vez-gente-paga-planes-telefono-movil-primer-dia-sientes-falta-brazo_1_12337549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategias para usar menos el m&oacute;vil</a> de forma consciente, pero el problema va m&aacute;s all&aacute; de una simple costumbre: es una <a href="https://www.eldiario.es/era/viviendo-dorada-estupidez_1_12713417.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia cultural</a> y emocional que nos enfrenta a nuestra propia necesidad de atenci&oacute;n, pertenencia y evasi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">La cara de la era <em>selfie</em></h2><p class="article-text">
        El <em>skin care</em> ha dejado de ser una simple rutina cosm&eacute;tica para convertirse en una aut&eacute;ntica filosof&iacute;a de vida que, en muchos casos, desemboca sin pudor en <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la jeringuilla como un paso l&oacute;gico.</a> En la era del autocuidado, la misma que ha <a href="https://www.eldiario.es/era/rave-skin-care-gente-joven-cambiando-fiesta-planes-cuidarse_1_12855173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sustituido noches de fiesta por rutinas de s&eacute;rums,</a> velas y descanso, la piel ya no solo se cuida: se optimiza. El rostro se ha convertido en una moneda de cambio social y tener <a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>face card,</em></a> una cara que no necesita filtros, se percibe como un capital simb&oacute;lico que abre puertas, suma prestigio y funciona como el cumplido definitivo en redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El reinado del autocuidado y del culto al cuerpo convive con viejas tensiones que cre&iacute;amos superadas: &iquest;d&oacute;nde ha quedado lo de celebrar la diversidad de cuerpos? En tiempos de Ozempic, <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuerpo normativo reaparece</a> disfrazado de <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud o disciplina personal</a> de la mano de <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pseudogur&uacute;s e </a><a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>influencers.</em></a> Hablamos m&aacute;s que nunca de querernos, pero seguimos midi&eacute;ndonos, compar&aacute;ndonos y valor&aacute;ndonos, sobre todo, por nuestro f&iacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Sociedad,Redes sociales,Relaciones,Amistad,Cirugía estética,Pareja,Vivienda,Trabajo,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Lo venden todo como trauma": cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee577b4c-3bbf-4a2f-b616-931134f788f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Lo venden todo como trauma&quot;: cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una economía que premia la confesión y la autoetiquetación, el dolor ya no es algo que hay que sobrevivir, sino algo susceptible de convertir en marca y vender</p><p class="subtitle">Todo el día “gestionando emociones”: por qué no paramos de hablar como si estuviéramos en la consulta del psicólogo</p></div><p class="article-text">
        En marzo de 2023, el Dr. Gabor Mat&eacute;, m&eacute;dico de familia jubilado y uno de los expertos en traumas m&aacute;s respetados del mundo, <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2023/apr/12/the-trauma-doctor-gabor-mate-on-happiness-hope-and-how-to-heal-our-deepest-wounds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diagnostic&oacute;</a> audazmente al pr&iacute;ncipe Harry con trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n (TDA) durante una entrevista en directo.
    </p><p class="article-text">
        Tras leer las memorias del duque de Sussex, escritas por un escritor fantasma <em>(En la sombra, Penguin Random House),</em> Mat&eacute; afirm&oacute; que hab&iacute;a llegado a &ldquo;varios diagn&oacute;sticos&rdquo; que tambi&eacute;n inclu&iacute;an depresi&oacute;n, ansiedad y trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico. Mat&eacute; continu&oacute; explicando que no se trataba de pruebas de enfermedad en s&iacute; mismas. M&aacute;s bien, dijo: &ldquo;Lo veo como una respuesta normal a un estr&eacute;s anormal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hizo Mat&eacute; no se acerca en absoluto al procedimiento cl&iacute;nico habitual: un diagn&oacute;stico requiere una evaluaci&oacute;n estructurada y un tiempo adecuado con el paciente. Adem&aacute;s, hacer p&uacute;blico un diagn&oacute;stico plantea evidentes problemas de privacidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gesto estaba muy en consonancia con la avalancha de afirmaciones diagn&oacute;sticas y autodenominaciones que han inundado Internet y las publicaciones de gran tirada, creando un espacio en el que el fervor confesional y la pseudociencia memificada &mdash;a veces con la complicidad de terapeutas que deber&iacute;an ser m&aacute;s conscientes de ello&mdash; se han convertido en algo casi habitual.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, ha surgido toda una industria en torno a la idea de que todo es trauma. Lo que antes se entend&iacute;a como la confrontaci&oacute;n de la psique con una cat&aacute;strofe genuina, ahora se trata como una posesi&oacute;n personal: algo que el individuo posee, narra y cura.
    </p><p class="article-text">
        Esta deriva marca el punto de entrada a un cambio cultural m&aacute;s amplio: la mercantilizaci&oacute;n del dolor.
    </p><p class="article-text">
        Esto es evidente en <a href="https://www.tiktok.com/tag/traumatok?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#TraumaTok</a>, donde en m&aacute;s de 650.000 publicaciones los creadores despotrican, lloran y reformulan rasgos como s&iacute;ntomas: &ldquo;&iquest;Perfeccionista? &iexcl;Es tu trauma!&rdquo;, con gran <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11582486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recompensa algor&iacute;tmica</a>.
    </p><p class="article-text">
        La misma sensibilidad abarrota las estanter&iacute;as de las librer&iacute;as. La cadena de librer&iacute;as estadounidense Barnes &amp; Noble tiene m&aacute;s de 3.300 t&iacute;tulos en la categor&iacute;a &ldquo;trastornos relacionados con la ansiedad, el estr&eacute;s y el trauma&rdquo;, desde <a href="https://www.nytimes.com/2025/09/24/nyregion/amy-griffin-memoir-psychedelic-drugs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memorias de recuerdos resurgidos</a> hasta manuales de sanaci&oacute;n y an&aacute;lisis neuropop. (Un autor <a href="https://www.barnesandnoble.com/w/trauma-paul-conti-md/1138594984?ean=9781683647355" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">califica</a> el trauma como &ldquo;una epidemia fuera de control&rdquo;, transmisible entre familiares y amigos).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando todo es trauma, nada lo es</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Arash Javanbakht</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estas obras prometen &aacute;nimo, si no el comienzo de una nueva vida. Tambi&eacute;n aseguran a los lectores que no est&aacute;n solos en sentirse abrumados por retos grandes y peque&ntilde;os &ndash;v&eacute;ase, por ejemplo: <em>Tiny Traumas: When You Don't Know What's Wrong, But Nothing Feels Quite Right (Peque&ntilde;os traumas: cuando no sabes qu&eacute; te pasa, pero sientes que algo no va bien del todo)&ndash;</em>. En formato audio, el podcast <a href="https://compassionateinquiry.com/podcast/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gifts of Trauma</a> (Los regalos del trauma) aborda temas tan diversos como la menopausia, la ansiedad matem&aacute;tica y el liderazgo corporativo inaut&eacute;ntico, mientras que <a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/start-thriving-a-podcast-on-healing-complex-trauma/id1636131501" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Start Thriving</a> (Empieza a prosperar) examina las formas en que un sistema nervioso destrozado dicta la elecci&oacute;n de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Y cualquier fin de semana, los m&aacute;s acomodados pueden elegir entre una oferta de costosos seminarios y talleres dedicados a neutralizar los recuerdos traum&aacute;ticos y conectar con el yo interior. Para aquellos que est&eacute;n dispuestos a gastar 6.200 d&oacute;lares, hay un crucero de siete d&iacute;as por el Adri&aacute;tico, <a href="https://www.eventbrite.com/e/sailing-into-alignment-with-dr-gabor-mate-tickets-1545624076219" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sailing into Alignment</a>, en el que Mat&eacute; da una conferencia en persona sobre el profundo impacto del trauma en nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        El trauma, que antes evocaba un incidente devastador, ahora se encuentra en las inevitables abrasiones de la vida cotidiana. Est&aacute; implicado en la procrastinaci&oacute;n, el malestar laboral y los apegos ap&aacute;ticos. Es la raz&oacute;n por la que somos &ldquo;malos en las relaciones&rdquo;, por la que dormimos demasiado, es el antecedente de nuestro consumo compulsivo de <em>Friends.</em>
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, el trauma ha perdido su significado. O, como me dijo el psiquiatra Arash Javanbakht: &ldquo;Cuando todo es trauma, nada lo es&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el trauma se expandi&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la cat&aacute;strofe</h2><p class="article-text">
        Al escribir sobre el tema en <a href="https://harpers.org/archive/2021/12/a-posthumous-shock-trauma-studies-modernity-how-everything-became-trauma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harper's</a>, el escritor brit&aacute;nico Will Self afirm&oacute;: &ldquo;Un concepto es una herramienta &uacute;til para abrirse camino en el caos&rdquo;. El trauma ha demostrado ser una herramienta muy &uacute;til para todo el trabajo explicativo que ahora le imponemos.
    </p><p class="article-text">
        Nacido de las pesadillas y los flashbacks de los veteranos de guerra, el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico (TEPT) se inaugur&oacute; como diagn&oacute;stico en la tercera edici&oacute;n del Manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales de la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a en 1980. Inicialmente concebido como una respuesta debilitante a factores estresantes que se producen fuera del &aacute;mbito de la experiencia humana normal, pronto fue ampliado por los m&eacute;dicos, que sosten&iacute;an que<strong> </strong>los recuerdos traum&aacute;ticos se diferenciaban de los recuerdos ordinarios en la forma en que se codifican, almacenan y experimentan. Si no se resuelven, pueden perdurar.
    </p><p class="article-text">
        En 1994, el psiquiatra Bessel van der Kolk public&oacute; un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9384857/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> sobre la memoria y la psicobiolog&iacute;a del estr&eacute;s postraum&aacute;tico, que se convertir&iacute;a en la base de su<em> best seller </em>de 2014, <em>El cuerpo lleva la cuenta</em>. El libro argumentaba que los recuerdos traum&aacute;ticos a menudo no son expl&iacute;citos. En cambio, pueden permanecer fuera de la memoria consciente y alojarse en los sistemas sensoriales del cuerpo, en nuestras extremidades y v&iacute;sceras.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos a alguien a quien le gritaban cuando era ni&ntilde;o. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, aunque racionalmente sabe que est&aacute; a salvo, su cuerpo reacciona autom&aacute;ticamente ante una voz elevada: sus m&uacute;sculos se tensan, su ritmo card&iacute;aco se acelera y siente un nudo en el est&oacute;mago. La experiencia traum&aacute;tica temprana se manifiesta m&aacute;s tarde como una respuesta fisiol&oacute;gica refleja, que se desencadena mucho despu&eacute;s de que el peligro inicial haya pasado.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo coincidi&oacute; con el de la psiquiatra de Harvard Judith Herman, cuya obra de 1992 <a href="https://www.goodreads.com/book/show/542700.Trauma_and_Recovery" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trauma and Recovery</em></a><em> </em>(Trauma y recuperaci&oacute;n) entrelaza hilos de investigaci&oacute;n sobre el trauma que antes estaban aislados. Ella demostr&oacute; que, ya fuera el trauma resultado de un combate, de violencia sexual o dom&eacute;stica, o de terror pol&iacute;tico, su impacto en el individuo segu&iacute;a un patr&oacute;n reconocible. Estas heridas se agravaban, seg&uacute;n ella, no solo por la violaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n por lo que ven&iacute;a despu&eacute;s, y por la forma en que la sociedad tiende a negar, distorsionar y suprimir la realidad del trauma.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos, por ejemplo, en una mujer agredida por alguien en una posici&oacute;n de autoridad. Si denuncia los hechos, es posible que se encuentre con incredulidad, culpas o incluso intimidaciones, porque su experiencia se enfrenta a las din&aacute;micas que permiten que se produzcan esos abusos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Herman sobre el trauma interpersonal cr&oacute;nico, como la violencia dom&eacute;stica &mdash;a diferencia del trauma por un incidente &uacute;nico&mdash; ayud&oacute; a sentar algunas de las bases te&oacute;ricas para van der Kolk, quien ha investigado las formas en que el trauma desregula el sistema nervioso, distorsiona la memoria y fractura las conexiones sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La plantilla común para prácticamente todas las afecciones —enfermedades mentales, enfermedades físicas— es, de hecho, el trauma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabor Maté</span>
                                        <span>—</span> médico de familia jubilado y especialista en trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque las teor&iacute;as de van der Kolk se consideran ahora una verdad incuestionable, especialmente entre los lectores no especializados, inicialmente fueron recibidas con escepticismo por sus colegas (y desde entonces han sido objeto de <a href="https://nymag.com/intelligencer/article/trauma-bessel-van-der-kolk-the-body-keeps-the-score-profile.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas constantes</a>). Van der Kolk pas&oacute; a defender un diagn&oacute;stico ampliado del trastorno por trauma del desarrollo, sugiriendo que los da&ntilde;os tempranos no solo representaban una lesi&oacute;n psicol&oacute;gica, sino que se convert&iacute;an en parte de la arquitectura del yo. Sin embargo, sus esfuerzos por incluir esto en el DSM no tuvieron &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos, van der Kolk describi&oacute; el rechazo con el que se recibi&oacute; su trabajo inicial. &ldquo;Cuando mueras, nadie va a hablar del trauma&rdquo;, recuerda que le dijeron. Pero, en su opini&oacute;n, incluso esa resistencia era una prueba del alcance implicante del trauma. No reconocer la enormidad del trauma, me dijo, &ldquo;es realmente una renuencia a aceptar el propio dolor interior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el p&eacute;ndulo se ha inclinado violentamente en la otra direcci&oacute;n. Seg&uacute;n PsychNet, la base de datos de literatura acad&eacute;mica de la Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a, el t&eacute;rmino &ldquo;trauma&rdquo; apareci&oacute; menos de 3.000 veces entre 1980 y 1990, en comparaci&oacute;n con m&aacute;s de 66.000 veces entre 2015 y 2025. A la mentalidad actual se suman los da&ntilde;os del trauma vicario, el trauma secundario, el trauma intergeneracional, el trauma epigen&eacute;tico, el trauma ecol&oacute;gico, el trauma de apego y, por supuesto, todo lo relacionado con el trauma.
    </p><p class="article-text">
        Incluso van der Kolk reconoce la paradoja que crea esta profusi&oacute;n: el trauma, dice, es a la vez &ldquo;un acontecimiento extraordinario&rdquo; y &ldquo;extremadamente com&uacute;n, por lo que no es nada extraordinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parte de este creciente inter&eacute;s tiene sentido, dado nuestro pasado reciente. Hemos tenido que lidiar con el movimiento #MeToo y la din&aacute;mica aterradora que condujo a Black Lives Matter. Hemos estado tratando de comprender los contornos de nuestra soledad, amplificada durante el apogeo de la COVID, y nos hemos quedado sin aliento ante las muchas formas en que la sociedad nos falla a todos, hombres, mujeres y ni&ntilde;os: nadie se libra.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las consecuencias se plantean como duraderas y generalizadas. Se teoriza que el trauma acecha ahora como el germen oculto de las enfermedades card&iacute;acas, el c&aacute;ncer, los trastornos autoinmunes, el abuso de sustancias y la ansiedad descontrolada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La plantilla com&uacute;n para pr&aacute;cticamente todas las afecciones, tanto mentales como f&iacute;sicas, es, de hecho, el trauma&rdquo;, <a href="https://thewisdomoftrauma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute;</a> Mat&eacute; en 2021. En sus exitosos libros sobre temas tan diversos como el TDAH, la adicci&oacute;n y c&oacute;mo los valores sociales t&oacute;xicos han convertido la idea misma de <a href="https://drgabormate.com/book/the-myth-of-normal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;normalidad</a>&rdquo; en un estado patol&oacute;gico, Mat&eacute; ampl&iacute;a esta visi&oacute;n: los males generalizados no solo son se&ntilde;al de un malestar individual creciente, sino tambi&eacute;n del fracaso de los sistemas que nos han despojado de la capacidad de conectar y afrontar los problemas.
    </p><h2 class="article-text">El dolor forma parte de la vida, pero tambi&eacute;n lo hace la resiliencia</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los estadounidenses <em>han</em> experimentado un acontecimiento que entra dentro de los par&aacute;metros psiqui&aacute;tricos del trauma, seg&uacute;n Javanbakht, director de la Cl&iacute;nica de Investigaci&oacute;n sobre Estr&eacute;s, Trauma y Ansiedad de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Wayne. &ldquo;Estamos hablando de agresiones, robos, violaciones, tiroteos, exposiciones a la guerra, accidentes graves de tr&aacute;fico, enfermedades que ponen en peligro la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, esta exposici&oacute;n generalizada no se traduce necesariamente en una debilidad duradera. La <a href="https://www.nimh.nih.gov/health/statistics/post-traumatic-stress-disorder-ptsd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevalencia</a> del TEPT a lo largo de la vida entre los adultos estadounidenses se sit&uacute;a justo por debajo del 7%. En su libro <a href="https://www.bloomsbury.com/us/afraid-9798881805425/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afraid</a><em>, </em>Javanbakht describe su trabajo con refugiados, supervivientes de torturas y personal de primeros auxilios, y se&ntilde;ala que en estas poblaciones las tasas son mucho m&aacute;s elevadas. &ldquo;Pero, por t&eacute;rmino medio&rdquo;, dijo, &ldquo;en una poblaci&oacute;n que no ha estado terriblemente expuesta a la guerra, incluso cuando se produce un trauma, eso no significa que est&eacute;s destrozado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el 11-S, los profesionales anticiparon una amplia repercusi&oacute;n psicol&oacute;gica en Nueva York y los recursos y proveedores inundaron la ciudad. La FEMA proporcion&oacute; m&aacute;s de 150 millones de d&oacute;lares en subvenciones para asesoramiento en situaciones de crisis y programas destinados a aliviar la angustia. Pero la ola de necesidad nunca lleg&oacute;, seg&uacute;n el psic&oacute;logo cl&iacute;nico George Bonanno, que dirige el Laboratorio de P&eacute;rdida, Trauma y Emoci&oacute;n del Teachers College de la Universidad de Columbia. &ldquo;Casi nadie lo quer&iacute;a&rdquo;, afirm&oacute;. Para Bonanno, este caso ofrece un ejemplo claro de c&oacute;mo tendemos a sobreestimar enormemente el TEPT a costa de apreciar nuestra capacidad innata para recuperarnos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El TEPT es lo que ocurre cuando el estr&eacute;s traum&aacute;tico no desaparece, cuando se agrava y se expande y, finalmente, se estabiliza en un estado de angustia m&aacute;s duradero&rdquo;, escribe Bonanno en su libro <em>The End of Trauma</em>. Pero los acontecimientos en s&iacute; mismos son malos predictores de sus consecuencias emocionales. Tanto el trauma como el TEPT son &ldquo;estados din&aacute;micos con l&iacute;mites difusos que se desarrollan y cambian con el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bonanno ha dedicado d&eacute;cadas a investigar la otra cara del trauma: el hecho de que la mayor&iacute;a de las personas, incluso despu&eacute;s de sufrir violencia o desastres, se recuperan por s&iacute; solas con el tiempo. Aunque la resiliencia es igualmente dif&iacute;cil de predecir, por lo general tendemos a ser expertos en nuestra propia curaci&oacute;n. Si todos fu&eacute;ramos portadores de traumas enterrados, adquiridos a lo largo de nuestras vidas o transmitidos de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, &ldquo;ni siquiera estar&iacute;amos aqu&iacute;&rdquo;, afirma Bonanno. &ldquo;Ser&iacute;amos simplemente la raza de seres m&aacute;s indefensa de la Tierra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta m&aacute;s interesante, seg&uacute;n van der Kolk, es qu&eacute; impulsa la supervivencia. Para la persona que ha sido maltratada o sometida a horrores, lo m&aacute;s intrigante es la capacidad de superar y continuar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso es realmente lo que me mantiene en este campo&rdquo;, dijo, &ldquo;cuando conozco lo que les ha pasado a las personas... Pienso: 'Dios m&iacute;o, todav&iacute;a est&aacute;s aqu&iacute;. No te has suicidado. Est&aacute;s intentando ser una buena persona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si me sigues, te salvar&aacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para van der Kolk, el trauma se convierte en un problema &ldquo;cuando se convierte en tu identidad o tu coartada&rdquo;. Pero en la cultura popular actual, a menudo se enmarca precisamente as&iacute;: como la herida que nos define y el mapa que nos promete el camino de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        El trauma, que antes se ocultaba con verg&uuml;enza, ha pasado de &ldquo;estigmatizar a idealizar&rdquo;, afirma Javanbakht. Es el viaje del h&eacute;roe moderno, facilitado por un mercado en auge y algoritmos que premian la recitaci&oacute;n de nuestra miseria.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra era secular, la excavaci&oacute;n de nuestro dolor para el consumo p&uacute;blico ha sustituido al descenso al inframundo y a los viajes de peligro y valent&iacute;a. El h&eacute;roe no es Odiseo ni Orfeo, sino el superviviente que encuentra el valor para contar su historia, y lo que antes era una tragedia se ha convertido en un producto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venden estas tragedias&rdquo;, dijo la psicoterapeuta Antonieta Contreras sobre las proliferantes opciones que se aprovechan de nuestro dolor. &ldquo;Lo venden todo como trauma. 'Est&aacute;s destrozado y, si me sigues, te salvar&aacute;s'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La promesa es siempre la misma: podemos curarnos, podemos triunfar, podemos trascender.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tendemos a elevar a las personas que han sufrido a manos de otros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nicholas Haslam</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El trauma se ha convertido en un tipo de moneda cultural que corre el riesgo de patologizar la experiencia cotidiana y confiere una identidad &ldquo;virtuosa pero impotente&rdquo;, <a href="https://psycnet.apa.org/record/2016-08154-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe</a> el psic&oacute;logo Nicholas Haslam, de la Universidad de Melbourne. El trauma es, por definici&oacute;n, algo externo, una ruptura que desgarra lo que imaginamos que es una vida continua. Por eso, me dijo Haslam, puede cumplir una funci&oacute;n psicol&oacute;gica al dar sentido a los sentimientos de angustia, estancamiento y confusi&oacute;n que todos sentimos en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dijo, sugiere una insignia de honor: &ldquo;Tendemos a elevar a las personas que han sufrido a manos de otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le pregunt&eacute; a Bonanno por qu&eacute; cree que las personas se aferran a las etiquetas autoimpuestas de trauma, admiti&oacute; tener una visi&oacute;n c&iacute;nica. &ldquo;Creo que es una excusa&rdquo;, me dijo. &ldquo;Nos quita nuestra capacidad de acci&oacute;n personal y tambi&eacute;n elimina la responsabilidad. No soy yo. Estaba <em>traumatizado</em>. Por eso me comporto as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contreras ve en esta tendencia un cierto nivel de derecho, en el que el individuo, al confesar p&uacute;blicamente su historia, se inmuniza de cualquier cr&iacute;tica. Ofrece un sello de validaci&oacute;n, al tiempo que proporciona &ldquo;una salida f&aacute;cil a lo dif&iacute;cil que se ha vuelto la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n del trauma expresada por Mat&eacute; y otros <em>es</em> profundamente atractiva. Al hacer alarde de la etiqueta, uno se vuelve inocente. Act&uacute;o de forma brutal, imprudente y ego&iacute;sta no por alg&uacute;n defecto de car&aacute;cter, sino por los dolores subterr&aacute;neos que dictan mis acciones. Esta visi&oacute;n es lo que Javanbakht describe como una &ldquo;ganancia secundaria&rdquo; de la autoetiquetaci&oacute;n del trauma.
    </p><p class="article-text">
        Somos criaturas que buscamos el significado, dice, y recurrimos por defecto a explicaciones narrativas para dar orden a nuestras vidas. El trauma ofrece una forma de racionalizar &ldquo;las cosas que nos molestan y, a veces, nos da una excusa para no funcionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay una paradoja que los <em>influencers</em> y sus seguidores rara vez prev&eacute;n: cuanto m&aacute;s se aferra uno a la herida, m&aacute;s estrecha se vuelve la vida. De hecho, las investigaciones <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0732118X2300003X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sugieren</a> que etiquetar el malestar como un problema de salud mental da lugar a un aumento real de los s&iacute;ntomas. La etiqueta en s&iacute; misma se vuelve destructiva.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hablar m&aacute;s abiertamente de nuestras heridas privadas ha aumentado la conciencia sobre el bienestar mental, no nos ha hecho m&aacute;s saludables. En cambio, como me dijo Contreras, profundiza nuestra sensaci&oacute;n de derrota. Eso no quiere decir que el dolor sea injustificado, dijo, especialmente para las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes que se enfrentan al desplazamiento digital, el deterioro medioambiental, las tensas relaciones sociales y el colapso de las estructuras que antes suger&iacute;an alg&uacute;n tipo de camino ascendente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente piensa que es un trauma&rdquo;, dijo, &ldquo;pero no, es dolor, y el dolor es la forma en que est&aacute; dise&ntilde;ado el mundo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El trauma se ha convertido en el idioma privilegiado a través del cual se expresa el sufrimiento individual y colectivo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Didier Fassin y Richard Rechtman</span>
                                        <span>—</span> en &#039;El Imperio del Trauma&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra consecuencia no deseada: a medida que el trauma satura nuestra cultura, los m&aacute;s perjudicados quedan eclipsados por los m&aacute;s prol&iacute;ficos. Las manifestaciones de angustia en l&iacute;nea, argumenta Javanbakht, corren el riesgo de trivializar el sufrimiento de las personas que han soportado da&ntilde;os verdaderamente debilitantes.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;&iquest;A cu&aacute;ntos supervivientes de tortura, cu&aacute;ntos refugiados, cu&aacute;ntos veteranos, cu&aacute;ntos bomberos, cu&aacute;ntas personas procedentes de la pobreza extrema has visto en TikTok o en las redes sociales hablando de su trauma?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien, observ&oacute;, escuchamos a aquellos que tienen &ldquo;el tiempo y los recursos y la sensaci&oacute;n de que soy lo suficientemente importante como para compartir mi glorioso trauma con los dem&aacute;s&rdquo;. Los privilegiados obtienen una plataforma y acceso a recursos terap&eacute;uticos, mientras que el sufrimiento sist&eacute;mico queda relegado a&uacute;n m&aacute;s a los m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios de Javanbakht coinciden con las observaciones de las ciencias sociales. En su aguda cr&iacute;tica, <a href="https://www.psychiatryonline.org/doi/10.1176/appi.ajp.2010.09121821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Empire of Trauma</em></a> (El Imperio del Trauma)<em>,</em> el antrop&oacute;logo Didier Fassin y el psiquiatra Richard Rechtman sostienen que el trauma ha traspasado el &aacute;mbito del diagn&oacute;stico m&eacute;dico o psicol&oacute;gico para convertirse en una categor&iacute;a moral y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El trauma&rdquo;, escriben, &ldquo;se ha convertido en el idioma privilegiado a trav&eacute;s del cual se expresa, se reconoce y se gobierna el sufrimiento individual y colectivo&rdquo;. Como categor&iacute;a moral, determina qui&eacute;n merece tanto los recursos como la compasi&oacute;n. Ser reconocido como traumatizado es reclamar un billete hacia la legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        Si la etiqueta del trauma es, en &uacute;ltima instancia, m&aacute;s perjudicial que paliativa, Javanbakht sugiere que dejemos de esgrimirla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tu libertad&rdquo; &mdash;para elegir, procesar, dar sentido, resistir&mdash; &ldquo;es lo m&aacute;s importante que tienes&rdquo;, afirma. &ldquo;Les digo a mis pacientes: solo se vive una vez. Y cada minuto que pasa se va y no vuelve&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Katherine Rowland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2025 20:26:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Lo venden todo como trauma": cómo nuestro dolor emocional se convirtió en producto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Psiquiatría,Tendencias,Redes sociales,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No solo Spotify, sino que otros servicios también se han sumado a la tendencia del Wrapped]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-spotify-servicios-han-sumado-tendencia-wrapped-lidl-nintendo-pm_1_12865448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98cd74bf-b073-4df6-b36c-64874e911de1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No solo Spotify, sino que otros servicios también se han sumado a la tendencia del Wrapped"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El final de año es también sinónimo de resumen en redes sociales y las marcas se han sumado a la tendencia </p><p class="subtitle">¿Ves series mientras miras el móvil? Las plataformas ya crean historias pensando en ti</p></div><p class="article-text">
        No falla. Es llegar el &uacute;ltimo mes del a&ntilde;o y cuando aparece el Wrapped de Spotify, las redes sociales se llenan de los res&uacute;menes musicales en la plataforma de <em>streaming</em>, que cada a&ntilde;o se renueva con diferentes elementos, aunque siempre se incluyen las canciones, cantantes y discos m&aacute;s escuchados, as&iacute; como los minutos totales. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su primera aparici&oacute;n en 2016, <a href="https://www.eldiario.es/spin/spotify-no-le-pasa-calcula-plataforma-wrapped-2025-edad-musical-artistas-favoritos-pm_1_12822986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify Wrapped</a> ha resultado ser todo un &eacute;xito, una campa&ntilde;a de marketing que sale barata a la marca porque son los usuarios los que se convierten en el activo, porque como argumenta la revista <em>Forbes</em>: &ldquo;Construye lo que en psicolog&iacute;a se llamar&iacute;a ego digital: las personas disfrutan ver una versi&oacute;n &lsquo;curada&rsquo; de s&iacute; mismas, que refleja sus gustos, construye identidad p&uacute;blica y proporciona estatus social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una estrategia de marca que genera competencia y produce lo que se llama<strong> el efecto FOMO</strong>, o lo que es lo mismo, miedo a perderse algo de la tradici&oacute;n &ldquo;Fear Of Missing Out&rdquo; porque si no se comparte &ldquo;se est&aacute; fuera de la conversaci&oacute;n&rdquo;, y que ayuda a Spotify a seguir posicionada en un momento de fuerte controversia por las bajas tarifas a los artistas y la inversi&oacute;n de su CEO, Daniel Ek, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/spotify-pierde-artistas-criticos-inversion-armas-propietario-no-queremos-musica-mate_1_12496347.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en armamento</a>. Y es por eso por lo que otras marcas y empresas se han sumado a esta tendencia.
    </p><h2 class="article-text">Lo obvio: los competidores musicales tambi&eacute;n tienen su Wrapped </h2><p class="article-text">
        Para los miles de usuarios que han dejado Spotify como protesta por los problemas que genera su imagen y modelo de negocio, anteriormente mencionados, el que otros servicios de streaming musical tambi&eacute;n hayan lanzado su propio Wrapped ha sido una gran noticia para los que sufren el llamado FOMO.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, este 2025 tambi&eacute;n han tenido su particular resumen plataformas como <strong>Apple Music </strong>con &ldquo;Replay&rdquo;,<strong> Youtube Music </strong>con su &ldquo;Recap&rdquo;, as&iacute; como <strong>Deezer, Last.fm </strong>o<strong> Stats.fm</strong>, con lo que es posible compartir las estad&iacute;sticas musicales del a&ntilde;o sea cual sea la plataforma que se use.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2002125372893315224?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El que esto se desarrollara entre sus competidores en la industria musical era algo predecible, pero es que el Wrapped ha llegado a otros sectores culturales como el videojuego, con <strong>Sony o </strong><a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-becario-nintendo-creo-mario-bros-pm_1_12120182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nintendo</a> ofreciendo algo similar, o aplicaciones como <strong>Letterboxd</strong> para los cin&eacute;filos, as&iacute; como el &lsquo;Reading Challenge&rsquo; de <strong>Goodreads</strong> para lecturas.
    </p><h2 class="article-text">El Wrapped de los supermercados: la &uacute;ltima tendencia en redes</h2><p class="article-text">
        Pero lo que m&aacute;s ha llamado la atenci&oacute;n ha sido la tendencia de crear un Wrapped por parte de otras marcas, como sucedi&oacute; ya en a&ntilde;os anteriores con LinkedIn o Infojobs en el mundo laboral, Heinz en el alimentario, o Civitatis y Ryanair en viajes, y siendo los supermercados una de las que m&aacute;s ha triunfado entre usuarios.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7586024078985661718"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entre ellos, el Wrapped de <strong>Lidl</strong> parece haber calado de forma exitosa entre sus usuarios, ofreciendo datos de productos comprados, importe gastado u otros servicios de su <em>app</em>, incluso una puntuaci&oacute;n por el uso de cupones, ofertas, rascas o cheque. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una tendencia a la que se han sumado otros supermercados como Carrefour, aunque esta solo muestra un resumen de lo que ha sido el a&ntilde;o para la marca, siendo una estrategia pura de marketing para atraer la atenci&oacute;n, pero sin ofrecer una personalizaci&oacute;n del cliente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-spotify-servicios-han-sumado-tendencia-wrapped-lidl-nintendo-pm_1_12865448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 17:15:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Redes sociales,Spotify,Música,Supermercados,Videojuegos]]></media:keywords>
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