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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amistad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/amistad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amistad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Santiago Mazarrasa, escritor: “Los millennials hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/santiago-mazarrasa-escritor-millennials-hemos-llegado-tarde-propia-existencia-generacion_1_13355174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb61cd5-5845-481b-9776-1a8c305f603c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x797y133.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Mazarrasa, escritor: “Los millennials hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor publica ‘Casilla vacía’, una novela sobre la amistad, la pérdida y una generación que creció con la promesa de un futuro estable y ha terminado instalada en la incertidumbre</p><p class="subtitle">¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la “espiritualidad líquida”</p></div><p class="article-text">
        Cuatro amigos se re&uacute;nen un domingo m&aacute;s frente al mar. Es el mismo lugar donde aprendieron a nadar y donde durante a&ntilde;os (o eso les parec&iacute;a a ellos) estuvieron a salvo del paso del tiempo y de todo lo dem&aacute;s. Hablan, beben, esperan a que pique algo. Pero ese d&iacute;a se ir&aacute;n de vac&iacute;o. Tampoco volver&aacute;n a ser los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Esta escena abre <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/alianza-voces/casilla-vacia-santiago-mazarrasa-9791370092368/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Casilla vac&iacute;a</em></a> (Alianza editorial, 2026), la tercera novela de Santiago Mazarrasa (Santander, 1988), en la que se ver&aacute;n reflejados muchos de los miembros de su generaci&oacute;n, especialmente hombres que andan entre los 30 y los 40 a&ntilde;os, y que hoy en d&iacute;a han descubierto (o est&aacute;n a punto de descubrir) que aquello que daba sentido a sus vidas, la amistad, el trabajo, el amor o la esperanza en un futuro, parece que ya no les funciona. 
    </p><p class="article-text">
        Mazarrasa ha moldeado ese sentimiento en una novela sobria, coral, atravesada por la muerte y por una pregunta muy dif&iacute;cil de responder: qu&eacute; pasa cuando la vida no se parece a aquello que nos prometieron. Sus personajes buscan un lugar para resguardarse mientras sienten que todo a su alrededor se desmorona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as explorar con esta novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fundamentalmente, una especie de sensaci&oacute;n de orfandad que me acompa&ntilde;a desde siempre. Algo que creo que forma parte del ser humano, sentirse hu&eacute;rfano de sentido, de explicaciones. La imposibilidad de habitar el mundo de una manera realmente plena. Siempre va a haber deseo, miedo, angustia o temor.
    </p><p class="article-text">
        Me interesaba mucho explorar c&oacute;mo unos personajes que est&aacute;n en la treintena, cuando parece que las cosas ya tienen que estar en marcha, pasan por una situaci&oacute;n en la que se pone de manifiesto que la vida no es nada. O que la vida, de alg&uacute;n modo, te va a pasar por encima. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Has dicho que tu novela no es pol&iacute;tica, que la literatura no es para eso, pero la veo profundamente pol&iacute;tica. Casi una llamada de atenci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a que no es funci&oacute;n de la novela aportar soluciones. Fuera de eso, la literatura s&iacute; que es pol&iacute;tica en el sentido de que tiene algo de confrontaci&oacute;n con la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que pedirle a la literatura que d&eacute; respuestas concretas a un problema hace que sea muy f&aacute;cil acabar produciendo mala literatura. No quiere decir que no sea posible, porque hay autores que lo logran, pero a m&iacute; no me interesa en ese sentido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la literatura abundan los relatos sobre la p&eacute;rdida de padres o parejas, pero menos sobre la muerte de un amigo. &iquest;Crees que socialmente se tiende a infravalorar ese duelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no se haya tratado mucho, aunque claro, decir esto sin haber le&iacute;do todo lo que se puede leer es un poco osado. Pero creo que quiz&aacute;s no se ha tratado tanto el tema porque la amistad ha sido en cierto modo secundaria frente a las relaciones familiares o las relaciones rom&aacute;nticas. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, no creo que esta novela sea sobre el duelo. La muerte que ocurre en el libro provoca que los protagonistas se enfrenten a su propia situaci&oacute;n personal. Que caiga la m&aacute;scara que la cubre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El vínculo de la amistad es uno de los fundamentales para una existencia más o menos feliz (...) Y la vida que vivimos no nos permite mantenerlo de manera sana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creo que el v&iacute;nculo de la amistad es uno de los fundamentales para una existencia m&aacute;s o menos feliz. Y quer&iacute;a hablar de c&oacute;mo me parece que se est&aacute; perdiendo y que la vida que vivimos no nos permite mantenerlo de manera sana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los protagonistas parecen incapaces de hablar de lo que les ocurre. &iquest;Es una caracter&iacute;stica de esos personajes, de los hombres en general o de toda una generaci&oacute;n que ha aprendido a esconder la vulnerabilidad detr&aacute;s de la iron&iacute;a o los memes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es una combinaci&oacute;n. Hay una parte importante de esta incapacidad que es muy caracter&iacute;stica de los hombres y, especialmente, de los grupos de amigos.
    </p><p class="article-text">
        Los grupos de amigos funcionan muchas veces como entes que son m&aacute;s que la suma de sus partes y tienen sus propias reglas y tab&uacute;es que muchas veces implican no expresarte como realmente te sientes. Los miedos y los deseos de cada uno de los pertenecientes a un grupo de amigos se pliegan frente a la direcci&oacute;n que toma el grupo como ente.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n creo que es un problema generacional que no creo que tenga que ver tanto con esconder la vulnerabilidad, sino con cierto miedo a la autenticidad, a ser quien uno es y decirlo de manera natural.
    </p><p class="article-text">
        Ese para m&iacute; es un problema muy gordo. Creo que, a la hora de enfrentarse a las cosas, deber&iacute;amos ya dejar atr&aacute;s el recurrir al humor o a los memes. Si queremos hablar realmente de las cosas que pasan, hay que superarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la novela aparecen la emigraci&oacute;n, la precariedad y los trabajos que no cumplen lo prometido. &iquest;Te parece que la generaci&oacute;n de los llamados </strong><em><strong>millennials</strong></em><strong> est&aacute; particularmente desorientada debido a ese tipo de problemas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, absolutamente, creo que est&aacute; absolutamente desorientada. Me interesa mucho lo que ocurre con esta generaci&oacute;n, que es la m&iacute;a. Creo que nos encontramos en una especie de interregno entre generaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los grupos de amigos funcionan muchas veces como entes que son más que la suma de sus partes y tienen sus propias reglas y tabúes que muchas veces implican no expresarte como realmente te sientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay un mundo en el que todav&iacute;a habitamos, que es el de las generaciones previas. Un mundo en el que se cree todav&iacute;a que las promesas que se nos hicieron se cumplen si nosotros hacemos las cosas como hay que hacerlas: estudiar, ir fuera a buscar trabajo, establecer relaciones rom&aacute;nticas con quien debemos y cuando debemos, etc. Pero, por desgracia, creo que ese tipo de sue&ntilde;o progresista est&aacute; ya m&aacute;s que agotado.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, debajo de nosotros est&aacute;n las generaciones que vienen, que ya han asumido esto de una manera mucho m&aacute;s natural. Es decir, habitan un mundo en el que esto no existe y simplemente aceptan que es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n de que los <em>millennials</em> hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generaci&oacute;n: no vamos a habitar el mundo de nuestros padres, pero tampoco tendremos demasiado sitio en el mundo de nuestros hijos. Es una cosa muy particular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel juega Santander en esta historia? &iquest;Es importante para ti que la novela transcurra all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues mira, sent&iacute;a que ten&iacute;a una especie de deuda con la ciudad. Despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os fuera, volv&iacute; a vivir aqu&iacute;. Desde entonces, he publicado dos novelas y una obra de teatro, y nunca aparece Santander.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ten&iacute;a mucho sentido que pasara aqu&iacute; porque es una ciudad que hasta ahora hab&iacute;a sido una ciudad refugio. Los personajes de esta novela buscan refugios y los dos principales que tienen son el grupo de amigos y la ciudad de Santander. Ambos se desmoronan.
    </p><p class="article-text">
        Santander es una ciudad que ha estado protegida de los vaivenes, de los grandes problemas hasta hace poco y ahora ya no. Est&aacute; b&aacute;sicamente igual de atravesada por problemas derivados de la digitalizaci&oacute;n, de las crisis de la vivienda o la turistificaci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los personajes buscan refugio en la amistad, en las drogas, en los recuerdos o en las relaciones. Hay algo muy melanc&oacute;lico y nost&aacute;lgico en el retrato de este grupo de amigos. &iquest;Es nostalgia por el pasado o m&aacute;s bien nostalgia por un futuro que nunca lleg&oacute; a existir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que es de ambas. Hay una nostalgia del pasado en el sentido en el que estos personajes viven todav&iacute;a agarrados a esas historias que les daban forma como grupo de amigos. 
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute;n atravesados por toda una serie de miedos que les cuesta a ellos mismos expresar y que tienen que ver con no haber logrado lo que se esperaba de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que todav&iacute;a mantiene en pie a los personajes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, creo que si la novela fuera m&aacute;s larga no se mantendr&iacute;an en pie ninguno de ellos. No s&eacute; lo que ocurrir&iacute;a, pero creo que no saldr&iacute;an adelante. Pienso que lo que a&uacute;n les mantiene en pie es que no acaban de ser conscientes de d&oacute;nde se encuentran y la nostalgia que tienen del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Me he acordado de una canci&oacute;n que se llama <a href="https://www.youtube.com/watch?v=n7SXX4ZXXFE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Over the Edge</em></a>, de los Wipers. Est&aacute;n en el l&iacute;mite. Y yo creo que lo que se narra en esa novela es el estado de &aacute;nimo que se tiene en ese l&iacute;mite.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un mundo en el que todavía habitamos, que es el de las generaciones previas. Un mundo en el que se cree todavía que las promesas que se nos hicieron se cumplen si nosotros hacemos las cosas como hay que hacerlas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de escribir este libro, &iquest;has llegado a alguna conclusi&oacute;n sobre c&oacute;mo se sobrevive a la p&eacute;rdida de un amigo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues la verdad es que no. Por suerte, no he tenido que experimentar eso y espero no tener que hacerlo pronto. Pero creo que si toca hay que afrontarlo como cualquier p&eacute;rdida: encontrando un lugar a partir del cual construir de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que creo que en el punto en el que est&aacute;n estos personajes encontrar&aacute;n pocos lugares a partir de los cuales construir de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el mensaje &uacute;ltimo que te gustar&iacute;a que los lectores se quedaran de tu novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si hay un mensaje claro, la verdad. S&iacute; que creo que me gustar&iacute;a que el lector no salga igual. Me parece fundamental que despu&eacute;s de la lectura de un libro no salgamos exactamente como empezamos. Me interesa sobre todo que al lector le sobrevuele un cierto estado de &aacute;nimo despu&eacute;s de leer el libro. No es que quiera que acabe fatal, triste y embajonado, pero s&iacute; que piense: &ldquo;Bueno, &iquest;y con mi vida qu&eacute; pasa?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pensando de una manera m&aacute;s positiva, dir&iacute;a que todav&iacute;a es posible encontrar ciertos refugios a partir de los cuales se puede trabajar para que no acaben del todo destruidos, pero para eso es necesario partir de cierto estado de &aacute;nimo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/santiago-mazarrasa-escritor-millennials-hemos-llegado-tarde-propia-existencia-generacion_1_13355174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Mazarrasa, escritor: “Los millennials hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Millennials,Amistad,Duelo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los maricas necesitamos amigos maricas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maricas-necesitamos-amigos-maricas_129_13349083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f5da4f-eede-41e6-a4e7-378a6c1a44a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146573.jpg" width="1430" height="805" alt="Por qué los maricas necesitamos amigos maricas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La homofobia y las normas de género nos dificultan tejer amistades estrechas entre nosotros, pero cuando lo logramos mejora nuestra salud y nuestro bienestar</p><p class="subtitle">Orgullo mariliendre: por qué es tan potente la amistad entre chicas y maricas</p></div><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a salir del armario en mi adolescencia, las primeras personas con las que me abr&iacute; a manifestar qui&eacute;n soy se llamaban M&iacute;riam y &Aacute;ngela. Las primeras amistades que hice al llegar a la universidad, Virginia y Sandra. &iquest;La primera persona con la que cog&iacute; confianza en el trabajo que tuve durante m&aacute;s de ocho a&ntilde;os? Cristina. Si todos estos nombres son femeninos, no es casualidad.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de mi vida, he tenido mucha m&aacute;s facilidad para hacer amigas que para hacer amigos. No me pasa solo a m&iacute;: dir&iacute;a que es un patr&oacute;n bastante habitual entre los maricas. &iquest;Por qu&eacute; ocurre? Cuando se lo pregunto a Carlos Soto, experto en psicolog&iacute;a afirmativa LGTBIQ+, hace lo que hacen a menudo los psic&oacute;logos: llevarnos a nuestra infancia. &ldquo;Imag&iacute;nate a tu ni&ntilde;o del colegio o del instituto. Los primeros insultos que recibimos, el primer insulto de &lsquo;maric&oacute;n&rsquo;, no suelen venir de las ni&ntilde;as. Suelen venir de los chicos heterosexuales&rdquo;, analiza. &ldquo;Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos m&aacute;s c&oacute;modos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos peque&ntilde;itos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que desde la infancia nos rodeamos de chicas para protegernos del rechazo y de la violencia. Y cuando nos hacemos mayores, supongo, a&uacute;n tenemos interiorizado que ellas en general van a ser un espacio seguro, mientras que a ellos los podemos percibir como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que a m&iacute; me ha costado un poco aprender a relacionarme con hombres heterosexuales, y no s&eacute; hasta qu&eacute; punto lo he conseguido. A menudo, cuando conoc&iacute;a a uno, inconscientemente part&iacute;a de cierto miedo a que fuera hom&oacute;fobo y me pon&iacute;a a la defensiva hasta que me demostrase que no lo era. Lo que yo llamo presunci&oacute;n de homofobia. E incluso ahora, cuando los conozco m&aacute;s y rebajo esas barreras al constatar que no hay ese rechazo, no me resulta f&aacute;cil desarrollar amistades profundas. Quiz&aacute; no termino de sentir que los hombres heteros y yo hablemos el mismo idioma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos más cómodos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos pequeñitos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Soto</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y con los que no son heteros? Hasta pasados los treinta, tampoco tuve apenas amigos maricas. Hay quienes s&iacute;, desde muy j&oacute;venes, forman grupos con otros chicos del colectivo con los que comparten sus vidas y salen por sitios de ambiente, pero no fue mi caso. Pregunto a Gabriele, uno de los amigos que s&iacute; tengo ahora, y me responde que le ha pasado lo mismo: siempre se ha relacionado m&aacute;s con mujeres. Me cuenta que en el pueblo peque&ntilde;o del norte de Italia en el que se cri&oacute; &ldquo;no hab&iacute;a otros maricas, que se supiera&rdquo;. Despu&eacute;s, en la universidad, s&iacute; conoci&oacute; a otras personas LGTBIQ+, pero con ninguna de ellas desarroll&oacute; una amistad estrecha. En torno a los 25 a&ntilde;os, se acerc&oacute; a un grupo de gente del colectivo, pero no termin&oacute; de encajar con ellos: &ldquo;Solo se juntaban para salir de fiesta. No eran mi rollo, no me aportaban mucho, as&iacute; que me alej&eacute; un poco. Nunca les consider&eacute; de verdad como amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por la consulta de Carlos Soto pasan a menudo chicos maricas que no tienen amigos como ellos. El psic&oacute;logo lo relaciona con los prejuicios que existen sobre el colectivo, que a veces calan en nosotros mismos: &ldquo;Desde peque&ntilde;o no tienes referentes, no conoces a muchos chicos gays. Entonces vas desarrollando las creencias falsas y negativas que te mete la sociedad, como que son todos unos guarros, que solo buscan sexo, que no pueden formar familias&hellip;&rdquo;. Nos podemos acabar creyendo parte de esa imagen estereotipada que la homofobia genera sobre nuestro propio colectivo. Y eso nos aleja de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ocurre a veces que, aunque hagamos amigos maricas con los que salir y hacer planes, nos cuesta desarrollar con ellos v&iacute;nculos m&aacute;s profundos. Pese a que no seamos heteros, los problemas que implica la masculinidad nos atraviesan. Hemos crecido en un contexto social en el que, mientras a las mujeres se les exige que sean emp&aacute;ticas y cuiden a los dem&aacute;s, a los hombres se nos dice que nos mostremos fuertes o que no lloremos. Se nos educa m&aacute;s en la agresividad que en el cari&ntilde;o. Y aunque al aceptar nuestra orientaci&oacute;n sexual y construir nuestra identidad podemos romper poco a poco con buena parte de las normas de g&eacute;nero que nos han impuesto, seguramente hay cosas que est&aacute;n grabadas en lo m&aacute;s profundo de nuestra mente y a&uacute;n nos queda trabajo para deconstruirlas. Quiz&aacute; ese es uno de los motivos por los que nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil construir amistades estrechas entre nosotros: se nos ha preparado para ser menos cuidadores.
    </p><p class="article-text">
        Mi sensaci&oacute;n es que a las mujeres lesbianas no les ocurre tanto esto. Tienen otros problemas: la lesbofobia combina machismo y homofobia en un c&oacute;ctel explosivo que no suma estas discriminaciones, sino que las multiplica. Pero creo que, al menos, haber recibido una educaci&oacute;n que les empuja m&aacute;s hacia los cuidados y hacia la inteligencia emocional les puede ayudar a desarrollar redes de sororidad m&aacute;s fuertes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empecé a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a shows drags, a compartir viajes… pero también a escucharnos, a apoyarnos, a acompañarnos en los bajones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro obst&aacute;culo para establecer v&iacute;nculos profundos es la propia homofobia, que a veces nos lleva a construirnos un caparaz&oacute;n que luego nos cuesta romper. Carlos Soto me explica que, al sentirnos diferentes a los dem&aacute;s y sufrir rechazo o incluso acoso, tendemos a desarrollar &ldquo;una baja autoestima y un miedo muy intenso a mostrarnos vulnerables&rdquo;. &ldquo;Y claro, &iquest;c&oacute;mo voy a generar una intimidad si me da miedo mostrarme vulnerable? La base de la intimidad es la vulnerabilidad. Si he aprendido desde peque&ntilde;o que al mostrarme vulnerable y ser quien soy me agreden, me pongo una capa de protecci&oacute;n para evitar todo eso&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        Esa barrera que nos hemos construido dificulta que, cuando ya somos adultos, desarrollemos v&iacute;nculos sanos: &ldquo;No soy capaz de mostrarme como soy y empiezo a hacer un mont&oacute;n de estrategias para que no me dejen, para mostrarme superseguro... Entonces no se termina de generar esa intimidad real y las relaciones son m&aacute;s superficiales&rdquo;, valora el psic&oacute;logo. Imagino que esto s&iacute; nos puede ocurrir a toda la comunidad LGTBIQ+ y no solo a los maricas.
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que estemos condenados a no tener amigos cercanos. &ldquo;Que arrastremos esas heridas desde la infancia no significa que no se pueda trabajar ni que esto sea para toda la vida&rdquo;, defiende el especialista. Pone en valor que &ldquo;dentro del colectivo hay mucha resiliencia y mucha introspecci&oacute;n&rdquo;. Y destaca que &ldquo;haber vivido todo lo que hemos vivido nos lleva a no ir por la vida sin cuestionarnos las cosas&rdquo; y a &ldquo;una introspecci&oacute;n a la que a lo mejor alguien heterosexual a quien le han dado todo en la vida no llega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, mi falta de amigos maricas ha cambiado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empec&eacute; a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a <em>shows</em> drags, a compartir viajes&hellip; pero tambi&eacute;n a escucharnos, a apoyarnos, a acompa&ntilde;arnos en los bajones. Ahora es una de las personas m&aacute;s importantes para m&iacute;. Tambi&eacute;n en esa &eacute;poca decid&iacute; apuntarme a una escuela de bachata y salsa sin roles de g&eacute;nero, orientada a la comunidad LGTBIQ+. Unos meses despu&eacute;s, ya hab&iacute;a hecho ah&iacute; un grupo de amigos maricas que compartimos el disfrute de bailar y que, a la vez, nos cuidamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las dinámicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriele</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Gabriele, que es parte de ese grupo, tambi&eacute;n es la primera vez que desarrolla amistades estrechas con otros chicos gays, y es algo que necesitaba: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, empec&eacute; a pensar que hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las din&aacute;micas&rdquo;, me explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y me recuerda un momento que vivimos hace poco algunos de esos amigos, en un largo viaje en coche en el que volv&iacute;amos de pasar un fin de semana bailando juntos en un festival de bachata y salsa. Ah&iacute; tuvimos una conversaci&oacute;n profunda sobre problemas que vivimos espec&iacute;ficamente los maricas. A todos nos reconfort&oacute; poder hablar de eso con gente a la que le pasan cosas parecidas. Gabriele lo agradece as&iacute;: &ldquo;Al encontrar a gente como vosotros me di cuenta de que es posible tener amistades verdaderas y compartir aficiones que no sean t&oacute;xicas con gente del colectivo. Es algo nuevo que descubr&iacute; y que no s&eacute; si ve&iacute;a posible, pero no lo daba por hecho o lo ve&iacute;a como algo dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que estas amistades son importantes no solo lo pensamos Gabriele y yo: tambi&eacute;n lo dice la ciencia.<strong> </strong>&ldquo;En la psicolog&iacute;a, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable&rdquo;, me explica Carlos Soto. Se&ntilde;ala que &ldquo;hay <a href="https://digitalcommons.usu.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=3288&amp;context=psych_facpub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que demuestran que favorece nuestra salud de muchas formas&rdquo;. Una de ellas es que &ldquo;reducimos la homofobia interiorizada&rdquo;, ya que conocer de cerca la realidad de otras personas ayuda a desmontar los prejuicios que nos crearon sobre las personas LGTBIQ+. Otra es que esas amistades contribuyen a proteger nuestra salud sexual: &ldquo;Cuantos m&aacute;s amigos del colectivo, m&aacute;s acceso a informaci&oacute;n sexual&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la psicología, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Soto</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo tambi&eacute;n destaca que esas otras personas &ldquo;han vivido lo mismo que t&uacute;&rdquo;, en referencia a procesos como la salida del armario, el miedo a contarle a tu familia qui&eacute;n eres o a perder amistades, el rechazo o el <em>bullying.</em> Apunta que compartir esas vivencias &ldquo;genera una sensaci&oacute;n de validaci&oacute;n muy potente que no te puede generar alguien que no pertenece al colectivo y no lo ha vivido&rdquo;. Y a&ntilde;ade m&aacute;s beneficios psicol&oacute;gicos de tener amigos del colectivo: la existencia de referentes diversos que te abren la mente a imaginar diferentes maneras de vivir, que es &ldquo;importante para la autoestima&rdquo;; el sentimiento de pertenencia a una comunidad, algo que &ldquo;todos los seres humanos necesitamos&rdquo;; y la sensaci&oacute;n de &ldquo;poder ser t&uacute; mismo y expresarte como quieras sin ser juzgado ni seguir arrastrando esa fachada desde la adolescencia, lo cual se traduce en un mejor autoconcepto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo no conoc&iacute;a esos estudios cient&iacute;ficos, pero s&iacute; he descubierto con mi propia experiencia que la llegada de estos amigos maricas a mi vida la ha mejorado sin duda. No sustituyen a mis amigas mujeres, <a href="https://www.eldiario.es/era/orgullo-mariliendre-potente-amistad-chicas-maricas_129_12440045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esas mariliendres</a> a las que intento cuidar tanto como me cuidan a m&iacute; y que siguen siendo una parte esencial de mi c&iacute;rculo. M&aacute;s bien las complementan. Me permiten compartir risas, dramas y vivencias con quienes son como yo, hacen lo que yo y les pasa lo que a m&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Sevilla Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maricas-necesitamos-amigos-maricas_129_13349083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 20:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué los maricas necesitamos amigos maricas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,LGTBI,Amistad,Relaciones,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/friend-bombing-trampa-nuevas-amistades-pasan-bruscamente-intimidad-e-idealizacion-silencio_1_13329096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82e15a4a-3e3f-473d-b3d5-6915226453da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Friend bombing&#039;: la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno describe relaciones que nacen con una intensidad desbordante pero terminan abruptamente. ¿Qué revela esta tendencia sobre la manera en la que establecemos nuestros vínculos? </p><p class="subtitle">Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación</p></div><p class="article-text">
        Durante meses compartieron comidas, secretos, mensajes a cualquier hora y planes de fin de semana. Hubo declaraciones de amistad que casi sonaban a amor: &ldquo;Eres la persona m&aacute;s importante de mi vida&rdquo;. Despu&eacute;s, un d&iacute;a cualquiera, el silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hubo una discusi&oacute;n. Tampoco una conversaci&oacute;n ni una despedida. Simplemente, dej&oacute; de contestar a sus mensajes. La amistad que hab&iacute;a ocupado un lugar central en su realidad, se evapor&oacute; con la misma rapidez con la que hab&iacute;a aparecido.
    </p><p class="article-text">
        Historias como esta empiezan a encontrar un nombre en redes sociales y en la literatura especializada: <em>friend bombing</em>. Un t&eacute;rmino que toma prestado el concepto de <em>love bombing</em>, habitual en el &aacute;mbito de las relaciones rom&aacute;nticas contempor&aacute;neas, que sirve para describir aquellas amistades que se construyen a una velocidad vertiginosa mediante atenci&oacute;n constante, sensaci&oacute;n de intimidad inmediata y una fuerte idealizaci&oacute;n de la otra persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que inicialmente parece una conexi&oacute;n excepcional puede acabar derivando en un alejamiento brusco, una p&eacute;rdida de inter&eacute;s repentina o incluso en un <em>ghosting</em> total.
    </p><p class="article-text">
        Como es obvio, aunque el fen&oacute;meno ha encontrado recientemente una etiqueta, las din&aacute;micas que describe no son nuevas. Lo que s&iacute; parece nuevo es el contexto en el que se producen. El ecosistema digital y una cultura obsesionada con la inmediatez han alterado irreversiblemente los tiempos de cocci&oacute;n de los afectos. Hoy es posible sentir que alguien forma parte de nuestra vida apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de conocerlo, incluso antes, pero tambi&eacute;n es posible que desaparezca con la misma facilidad.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la intensidad ocupa el lugar de la intimidad</h2><p class="article-text">
        Eva Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Vicente, psic&oacute;loga sanitaria especializada en trauma, v&iacute;nculos y dependencia en el<a href="https://www.viteipsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.viteipsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro VITEI</a>, conoce bien este tipo de din&aacute;micas por haberlas tratado en consulta. Seg&uacute;n cuenta, suelen comenzar con una acumulaci&oacute;n de se&ntilde;ales que, por separado, podr&iacute;an parecer inocentes. &ldquo;Mensajes constantes, disponibilidad casi total, confidencias tempranas, idealizaci&oacute;n del v&iacute;nculo y esa especie de &lsquo;ya eres mi persona&rsquo; cuando todav&iacute;a no ha habido tiempo real para conocer de verdad a la otra persona&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema no es conectar rápido ni sentir afinidad. El problema aparece cuando confundimos intensidad con intimidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva María Rodríguez Vicente</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El problema no es conectar r&aacute;pido ni sentir afinidad. El problema aparece cuando confundimos intensidad con intimidad&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Se genera una cercan&iacute;a acelerada artificialmente que todav&iacute;a no est&aacute; sostenida por tiempo compartido, coherencia, experiencias comunes o l&iacute;mites&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La especialista recuerda que las relaciones sanas atraviesan distintas etapas que cumplen una funci&oacute;n importante. Son esos per&iacute;odos los que permiten comprobar c&oacute;mo se comporta alguien cuando aparecen los desacuerdos, los problemas, las frustraciones o las diferencias de ritmo. Cuando todas esas fases se comprimen o se saltan, la sensaci&oacute;n de intimidad puede resultar enga&ntilde;osa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, hay un contexto especialmente relevante, sobre todo en poblaci&oacute;n joven: el entorno digital&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Hoy es m&aacute;s f&aacute;cil acceder a nuevas personas, iniciar conversaciones y generar una sensaci&oacute;n r&aacute;pida de conexi&oacute;n, pero tambi&eacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil desaparecer sin demasiada explicaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Ana (32 a&ntilde;os, Barcelona), que prefiere ocultar su nombre como el resto de testimonios de este art&iacute;culo, conoce bien esa experiencia. Conoci&oacute; a una compa&ntilde;era de trabajo a trav&eacute;s de amigos comunes y r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en una de las personas m&aacute;s importantes de su d&iacute;a a d&iacute;a. Aquella nueva amiga empez&oacute; a compartir problemas sentimentales, a buscar su compa&ntilde;&iacute;a constantemente y a apoyarse cada vez m&aacute;s en ella. Poco a poco, fue dejando de lado a sus amistades de siempre para concentrar gran parte de su vida social en un grupo reducido de personas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me puso en un pedestal como amiga, como persona y como profesional. Era halagador, pero también me sorprendía e incluso me incomodaba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> 32 años, Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me convirti&oacute; en su mejor amiga muy r&aacute;pido. Era algo que no era completamente mutuo, aunque yo le ten&iacute;a much&iacute;simo cari&ntilde;o&rdquo;, recuerda. &ldquo;Me puso en un pedestal como amiga, como persona y como profesional. Era halagador, pero tambi&eacute;n me sorprend&iacute;a e incluso me incomodaba&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rodr&iacute;guez Vicente, este tipo de comportamientos pueden responder a motivaciones muy distintas. En algunos casos existe una necesidad intensa de pertenencia o validaci&oacute;n. En otros aparecen dificultades para gestionar la ansiedad relacional o una tendencia impulsiva a vincularse. Tambi&eacute;n pueden existir patrones evitativos: personas que buscan mucha conexi&oacute;n mientras el v&iacute;nculo resulta estimulante, pero que toman distancia cuando aparecen las exigencias emocionales propias de cualquier relaci&oacute;n estable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto, tambi&eacute;n pueden existir din&aacute;micas m&aacute;s manipulativas o de control, especialmente cuando esa intensidad inicial ya va acompa&ntilde;ada de culpa, exigencia, celos, aislamiento o presi&oacute;n para que la otra persona corresponda al mismo ritmo&rdquo;, asegura la terapeuta.
    </p><h2 class="article-text">La econom&iacute;a de la atenci&oacute;n tambi&eacute;n ha llegado a la amistad</h2><p class="article-text">
        La escritora Raquel Congosto, autora de <a href="https://blackiebooks.org/producto/amiga-mia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amiga m&iacute;a</em></a><em> </em>(Blackie Books, 2025), un libro en el que se relata precisamente la ruptura entre dos amigas, cree que ser&iacute;a un error analizar el <em>friend bombing</em> exclusivamente desde la conducta individual. A su juicio, detr&aacute;s de estas din&aacute;micas existe una realidad social m&aacute;s amplia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Las personas hacemos lo que podemos en un mundo que nos est&aacute; ahogando&rdquo;, afirma. &ldquo;La cuesti&oacute;n importante es preguntarnos qu&eacute; est&aacute; ocurriendo para que nos relacionemos as&iacute;<strong>&rdquo;</strong>, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Congosto relaciona el fen&oacute;meno con una sociedad hiperestimulada, donde la atenci&oacute;n se ha convertido en uno de los bienes m&aacute;s escasos. Vivimos rodeados de notificaciones, mensajes, v&iacute;deos cortos e interacciones constantes que generan una sensaci&oacute;n permanente de urgencia. Esa l&oacute;gica tambi&eacute;n termina traslad&aacute;ndose a las relaciones personales. &ldquo;Estamos buscando interacciones continuamente y eso nos mete en una competici&oacute;n por la atenci&oacute;n muy fuerte&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas hacemos lo que podemos en un mundo que nos está ahogando. La cuestión importante es preguntarnos qué está ocurriendo para que nos relacionemos así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raquel Congosto</span>
                                        <span>—</span> Escritora, &#039;Amiga mía&#039; (Blackie Books)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las redes sociales desempe&ntilde;an un papel fundamental en este proceso. Seg&uacute;n la escritora, muchas personas han aprendido a desenvolverse mejor en entornos digitales que en conversaciones presenciales. La comunicaci&oacute;n online permite editar, seleccionar y controlar la imagen que proyectamos. La amistad cara a cara funciona de otra manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la vida real una puede equivocarse constantemente. Puede hablar de m&aacute;s, de menos o decir algo desafortunado. Relacionarse implica asumir esa incomodidad, rectificar y seguir adelante. Eso tambi&eacute;n forma parte del v&iacute;nculo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es que muchas amistades nacen hoy bajo una sensaci&oacute;n de intimidad instant&aacute;nea. Se siguen en todas las plataformas, comparten historias personales muy profundas desde el primer momento y construyen una imagen p&uacute;blica de cercan&iacute;a antes de que exista una base s&oacute;lida que sostenga la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o (40 a&ntilde;os, Barcelona) vivi&oacute; algo parecido. Conoc&iacute;a desde hac&iacute;a a&ntilde;os a una persona de su entorno profesional, pero la relaci&oacute;n se transform&oacute; cuando empezaron a colaborar en un proyecto. Durante aproximadamente un a&ntilde;o mantuvieron un contacto muy intenso. Compart&iacute;an trabajo, conversaciones frecuentes y confesiones personales que llegaron muy pronto. &ldquo;Se gener&oacute; una sensaci&oacute;n de confianza e intimidad emocional muy r&aacute;pidamente&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La admiraci&oacute;n tambi&eacute;n apareci&oacute; desde el principio. &ldquo;Me hablaba constantemente de mis capacidades y de mi talento. Adopt&oacute; una posici&oacute;n casi de mentor. Hab&iacute;a una mezcla de reconocimiento, protecci&oacute;n y una cierta tendencia a recordarme qui&eacute;n era yo o qui&eacute;n deb&iacute;a llegar a ser&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, sin embargo, empezaron a surgir tensiones. Entre ellas, una propuesta laboral, que consider&oacute; poco respetuosa, cambi&oacute; su percepci&oacute;n de la relaci&oacute;n. Despu&eacute;s aparecieron desacuerdos relacionados con expectativas y reconocimiento profesional. La admiraci&oacute;n inicial se transform&oacute; gradualmente en distancia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s me desconcert&oacute; fue el contraste entre la intensidad del comienzo y la frialdad posterior&rdquo;, recuerda. &ldquo;Con el tiempo entend&iacute; que la relaci&oacute;n se hab&iacute;a construido sobre una idealizaci&oacute;n muy importante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El dolor de los amigos que desaparecen</h2><p class="article-text">
        Si existe un aspecto especialmente caracter&iacute;stico en el fen&oacute;meno del <em>friend bombing</em> es la intensidad del duelo que puede provocar. Culturalmente, las rupturas sentimentales o las p&eacute;rdidas de un ser querido cuentan con rituales, relatos y espacios de reconocimiento social. Las rupturas de amistad suelen quedar en un terreno mucho m&aacute;s ambiguo.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez Vicente considera que se trata de una diferencia profundamente injusta. &ldquo;La amistad ocupa un lugar esencial en nuestra vida emocional y social. Cuando alguien desaparece, no s&oacute;lo perdemos a esa persona. Tambi&eacute;n perdemos rutinas, expectativas, sensaci&oacute;n de pertenencia y una parte de nuestra identidad dentro de ese v&iacute;nculo&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ghosting añade una capa extra de sufrimiento porque deja preguntas abiertas. La mente intenta completar constantemente los huecos: qué ocurrió, qué cambió, si hicimos algo mal...</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva María Rodríguez Vicente</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se vuelve especialmente dolorosa cuando la ruptura llega sin explicaciones: &ldquo;El <em>ghosting</em> a&ntilde;ade una capa extra de sufrimiento porque deja preguntas abiertas. La mente intenta completar constantemente los huecos: qu&eacute; ocurri&oacute;, qu&eacute; cambi&oacute;, si hicimos algo mal o si la relaci&oacute;n signific&oacute; lo mismo para ambas personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es justo lo que le pas&oacute; a Carla, periodista de 30 a&ntilde;os de Madrid, que todav&iacute;a est&aacute; atravesando ese proceso. Conoci&oacute; a quien acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en su mejor amiga trabajando en un medio de comunicaci&oacute;n. Compart&iacute;an intensas jornadas laborales, planes en su tiempo libre y conversaciones muy personales. La relaci&oacute;n parec&iacute;a tan s&oacute;lida que lleg&oacute; a creer que formar&iacute;a parte de su vida durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dijo que era la segunda persona m&aacute;s importante de su vida despu&eacute;s de su hijo. Compart&iacute;amos secretos, vulnerabilidades y much&iacute;simas horas juntas&rdquo;, recuerda. Pero la amistad comenz&oacute; a deteriorarse cuando ambas cambiaron de trabajo. Las promesas de mantener la cercan&iacute;a y de volver a trabajar juntas se fueron diluyendo. &ldquo;Me hizo promesas de que me llevar&iacute;a a su peri&oacute;dico y fueron eso: promesas. No ocurri&oacute;&rdquo;, explica. &ldquo;Me hizo <em>ghosting</em> durante semanas y hace dos meses ya desapareci&oacute; completamente. Nunca m&aacute;s me ha vuelto a contestar o escribir&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido peor que una ruptura de pareja&rdquo;, admite. &ldquo;Era un pilar de mi vida. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es entender c&oacute;mo alguien con quien compart&iacute;as pr&aacute;cticamente todo puede desaparecer de repente&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Para Raquel Congosto, esta invisibilidad del duelo por amistad tiene ra&iacute;ces profundas. Durante d&eacute;cadas, recuerda, la amistad ha sido considerada una relaci&oacute;n secundaria frente a la pareja, la familia o el trabajo. Pero, &ldquo;las amistades han servido muchas veces para sostener las dem&aacute;s relaciones. Si tienes un problema de pareja, hablas con tus amigas. Si el trabajo va mal, te apoyas en tus amigos. Pero rara vez hemos considerado la amistad como uno de los grandes pilares sobre los que organizamos la vida&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">Recuperar el valor de la lentitud</h2><p class="article-text">
        La pregunta que surge entonces es c&oacute;mo abrirnos a la amistad, pero tambi&eacute;n protegernos sin caer en la desconfianza permanente. Tanto la psic&oacute;loga como la escritora coinciden en que la soluci&oacute;n no pasa por cerrarse a nuevas relaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La intimidad sana suele ser progresiva, recíproca y compatible con los límites. Se construye a través del tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva María Rodríguez Vicente</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La clave est&aacute; en observar menos la intensidad emocional y m&aacute;s la consistencia&rdquo;, argumenta Rodr&iacute;guez Vicente. &ldquo;La intimidad sana suele ser progresiva, rec&iacute;proca y compatible con los l&iacute;mites. Se construye a trav&eacute;s del tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recomienda prestar atenci&oacute;n a c&oacute;mo reacciona la otra persona cuando aparecen esos l&iacute;mites. Una amistad s&oacute;lida tolera diferencias de ritmo, espacios propios y otras relaciones importantes. La necesidad constante de exclusividad o de atenci&oacute;n inmediata suele revelar inseguridades m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        Congosto reivindica igualmente el valor de la lentitud en un contexto social que premia la velocidad. &ldquo;Pararse, dedicar tiempo a los dem&aacute;s y construir relaciones despacio es algo profundamente pol&iacute;tico hoy en d&iacute;a&rdquo;, afirma. &ldquo;Las estructuras comunitarias necesitan tiempo y cuidados. La amistad tambi&eacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea esa la principal ense&ntilde;anza que puede dejarnos el <em>friend bombing</em>. La profundidad de una relaci&oacute;n no se mide por la cantidad de mensajes intercambiados durante las primeras semanas ni por las confesiones compartidas en una madrugada. Se mide por la capacidad de permanecer cuando la novedad desaparece. Cuando llegan los desacuerdos, las agendas incompatibles, los l&iacute;mites y la rutina. En definitiva, cuando aparece la vida real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/friend-bombing-trampa-nuevas-amistades-pasan-bruscamente-intimidad-e-idealizacion-silencio_1_13329096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 20:28:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Relaciones,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Amigos o seguidores?: cómo las redes sociales han cambiado la forma en la que los seres humanos entendemos ahora la amistad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/amigos-seguidores-redes-sociales-han-cambiado-forma-seres-humanos-entendemos-ahora-amistad_132_13250110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da333558-e62c-4f65-b47e-d4bbb56c49d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Amigos o seguidores?: cómo las redes sociales han cambiado la forma en la que los seres humanos entendemos ahora la amistad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Responder rápido, compartirlo todo o estar siempre disponibles. Las redes imponen nuevas reglas en la forma de relacionarnos y también a quién consideramos nuestros amigos. La docente de la Universidad de Alcalá, Mirian Checa, señala que “un gran número de seguidores dan, en ocasiones, una falsa sensación de conexión, que se puede traducir en importantes sentimientos de soledad no deseada”</p><p class="subtitle">El historiador de 29 años que ha convertido el archivo de un pueblo manchego en un fenómeno en Instagram</p></div><p class="article-text">
        Se suele decir que quien tiene un amigo tiene un tesoro, pero &iquest;y si este refr&aacute;n popular no pudiese utilizarse en la sociedad actual? &iquest;Son nuestras relaciones de amistad m&aacute;s superficiales? O quiz&aacute;s &iquest;hemos cambiado la forma de relacionarnos a trav&eacute;s de las pantallas?
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las plataformas, redes sociales y otras aplicaciones que han surgido con el auge de internet se crearon para fortalecer las amistades o <a href="https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantenerse en contacto a pesar de la distancia</a> y el tiempo. Sin embargo, parece que a medida que nos conectamos m&aacute;s en el espectro internauta, la soledad en la vida real cada vez es m&aacute;s patente.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, en redes sociales vemos c&oacute;mo la gente comparte su vida, sus viajes, sus sentimientos, -tanto los de felicidad como esos d&iacute;as en los que la vida &lsquo;se nos hace bola'- y la sensaci&oacute;n es totalmente la contraria-. Sin embargo, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando no tenemos con qui&eacute;n compartir aquello que nos sucede? &iquest;Son iguales las amistades creadas a partir de la red que las de la vida <em>offline</em>?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un niño usa una tablet y dos móviles                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mirian Checa, directora del Departamento de Ciencias de la Educaci&oacute;n de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH) y profesora titular del &Aacute;rea de Psicolog&iacute;a Evolutiva y de la Educaci&oacute;n en esta instituci&oacute;n educativa, nos explica que hasta el momento presente &ldquo;nunca hab&iacute;amos tenido tantas posibilidades de conexi&oacute;n social&rdquo;. Sin embargo, considerar a alguien nuestro amigo es algo que ha ido cambiando, sobre todo en edades tempranas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Confundimos amigos con seguidores?</h2><p class="article-text">
        La necesidad de tener una amistad &ldquo;ha existido siempre&rdquo; para las personas, como seres sociales, sobre todo &ldquo;porque es fundamental sentirnos parte de un grupo&rdquo;. Construir lazos de amistad est&aacute; patente en &ldquo;todas las etapas evolutivas&rdquo;, pero &ldquo;sobre todo en la adolescencia, que es cuando estamos construyendo nuestra identidad y la importancia de las relaciones de amistad es clave&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Mirian Checa expone que las amistades en la actualidad no solo se producen en un contexto privado, &ldquo;sino que son continuas y m&aacute;s visibles a esa exposici&oacute;n social, tambi&eacute;n m&aacute;s expuestas a la opini&oacute;n de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas redes sociales como <a href="https://www.facebook.com/elDiarioCastillaLaMancha/?locale=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a> -cuyo principal punto de partida era conectar a personas que se hab&iacute;an conocido en el pasado y pudiesen mantener el contacto- hablan de &lsquo;amigos&rsquo;, sin embargo, otras como <a href="https://x.com/elDiarioesCLM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">X</a> o <a href="https://www.instagram.com/eldiarioclm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram</a> cifran en &lsquo;seguidores&rsquo; y &lsquo;seguidos&rsquo; aquellas personas con las que se supone que el usuario o la usuaria tienen una cierta reciprocidad, bien sea por el contenido que publican o porque han interactuado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En edades tan tempranas, la identidad no está todavía construida, y tampoco aspectos fundamentales como la autoestima, que va a depender en gran medida de la validación social de los demás, o también el pensamiento crítico, fundamental para analizar con criterio los contenidos que visualizan en redes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta distinci&oacute;n no es algo aislado, pues tiene que ver con c&oacute;mo est&aacute;n construidas esas redes sociales y cu&aacute;l es el objetivo de cada una de ellas. Cada vez m&aacute;s, aquellas plataformas que nacieron con una motivaci&oacute;n de crear redes de contacto est&aacute;n evolucionando a aspectos comercializables, donde el consumo feroz de contenido lo copa todo. 
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a estas redes sociales y construimos un perfil conectando con personas que conocemos en el &aacute;mbito presencial, pero a medida que avanza el tiempo, tambi&eacute;n podemos crear lazos de amistad &lsquo;megusteando&rsquo; o reaccionando al contenido que otras personas cuelgan en su perfil. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay que tener en cuenta que &ldquo;puede ocurrir que haya cierta confusi&oacute;n ente el n&uacute;mero de amigos o seguidores con el apoyo emocional real o las relaciones m&aacute;s profundas. Un gran n&uacute;mero de seguidores dan, en ocasiones, una falsa sensaci&oacute;n de conexi&oacute;n, que se puede traducir en sentimientos de soledad no deseada importante&rdquo;, explica la docente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales no aíslan por sí mismas, pero el problema aparece cuando sustituyen de forma excesiva los espacios presenciales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Mirian Checa, tambi&eacute;n hay que tener presente que desde la psicolog&iacute;a evolutiva se estudia la importancia de la calidad de los v&iacute;nculos, aquellos que favorecen el bienestar emocional de las personas: &ldquo;Las redes posibilitan interacciones m&aacute;s r&aacute;pidas, breves, donde la comunicaci&oacute;n se realiza de manera m&aacute;s superficial&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas conexiones <em>online</em> son tambi&eacute;n necesarias en el caso de mantener amistades a distancia, &ldquo;quiz&aacute; si ha habido un cambio de residencia, o personas que viven en ciudades, pero tambi&eacute;n desarrollan su vida en entorno rurales, porque tienen un pueblo, y gracias a las redes se amplifica esa conexi&oacute;n y esa posibilidad de mantener el contacto&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo las redes est&aacute;n cambiando c&oacute;mo nos relacionamos</h2><p class="article-text">
        La docente asegura que las redes sociales &ldquo;nos permiten un contacto constante&rdquo;, pero que esto tambi&eacute;n ha introducido diferentes din&aacute;micas que pueden ser contraproducentes y que est&aacute;n cambiando c&oacute;mo nos relacionamos con los otros.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tendencias m&aacute;s generalizas en los j&oacute;venes es &ldquo;la presi&oacute;n de que tenemos continuamente que contestar r&aacute;pido&rdquo;, un hecho que provoca ansiedad en las personas adolescentes, pero que tambi&eacute;n se extrapola a otras edades. 
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en una sociedad dominada por la inmediatez y el consumo r&aacute;pido, donde cada vez los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as comienzan antes a utilizar dispositivos electr&oacute;nicos con acceso a internet. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un mundo interconectado no necesariamente significa que los jóvenes se sientan acompañados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la actualidad, desde el grupo de investigaci&oacute;n que dirige en la Universidad de Alcal&aacute; est&aacute;n desarrollando el proyecto de investigaci&oacute;n &lsquo;Factores de Protecci&oacute;n para un Uso Saludable de las Redes Sociales y el Tel&eacute;fono M&oacute;vil en Adolescentes&rsquo;, que plantea estrategias protectoras tanto personales como relacionales de las personas adolescentes para fomentar un uso positivo y responsable del m&oacute;vil y las redes sociales: &ldquo;En estas edades tan tempranas, la identidad no est&aacute; todav&iacute;a construida, y tampoco aspectos fundamentales como la autoestima, que va a depender en gran medida de la validaci&oacute;n social de los dem&aacute;s, o tambi&eacute;n el pensamiento cr&iacute;tico, fundamental para analizar con criterio los contenidos que visualizan en redes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para fortalecer estos elementos, Mirian Checa expone que el contexto familiar, el de los iguales y el escolar son claves para poder trabajar en ello y contribuir a la salud emocional de los j&oacute;venes. &ldquo;La comunicaci&oacute;n en los hogares, el ocio <em>offline</em>, los h&aacute;bitos saludables o fomentar el pensamiento cr&iacute;tico, que no crean que aquello que sale en redes siempre es verdadero&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La importancia de gestionar el tiempo online y offline</h2><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de diferentes investigaciones, Checa nos cuenta que tambi&eacute;n est&aacute;n observando c&oacute;mo los adolescentes se relacionan de manera &ldquo;superficial&rdquo;, donde no establecen v&iacute;nculos prolongados en el tiempo que generen relaciones de reciprocidad y confianza, sino que la comunicaci&oacute;n es en muchas ocasiones &ldquo;una interacci&oacute;n r&aacute;pida y muy breve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas relaciones comunicativas, en las cuales se expresan con un l&eacute;xico m&aacute;s limitado &ldquo;aunque no es algo generalizado, pero estamos identificando algunos factores que potencian que sus competencias ling&uuml;&iacute;sticas se vean perjudicadas para hablar en p&uacute;blico. Hay de todo, chicos y chicas que usan el m&oacute;vil de forma responsable, pero otros que pueden estar hasta diez horas diarias con &eacute;l y visualizando contenidos inapropiados para su edad&rdquo;. Esto puede provocar que el adolescente, cuando tenga que enfrentarse a una conversaci&oacute;n de la vida cotidiana a la que no est&aacute; acostumbrado -como una visita al m&eacute;dico, donde tenga que contarle qu&eacute; le ocurre, qu&eacute; s&iacute;ntomas tiene, o hacer una determinada operaci&oacute;n administrativa- no tenga las herramientas suficientes y cause en ellos frustraci&oacute;n y malestar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un grupo de adolescentes que han quedado para patinar pero están utilizando el teléfono móvil"
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            <span class="title">
                Un grupo de adolescentes que han quedado para patinar pero están utilizando el teléfono móvil                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta que, las personas como seres sociales, &ldquo;necesitamos interacciones presenciales, que nos miren, contacto f&iacute;sico, atenci&oacute;n compartida&hellip;&rdquo;, de manera que podamos sentir que formamos parte de un grupo. No obstante, Checa se&ntilde;ala que es habitual ver a &ldquo;grupos de adolescentes que se encuentran en un mismo espacio presencial, cada uno pendiente de lo que est&aacute; ocurriendo en su m&oacute;vil, o que incluso se comunican a trav&eacute;s del tel&eacute;fono estando al lado&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos identificando algunos factores que potencian que sus competencias lingüísticas se vean perjudicadas para hablar en público. Hay de todo, chicos y chicas que usan el móvil de forma responsable, pero otros que pueden estar hasta diez horas diarias y visualizando contenidos inapropiados para su edad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tambi&eacute;n entra en juego el FOMO -<em>Fear of Missing Out</em>-, t&eacute;rmino anglosaj&oacute;n que expresa el miedo a perderse algo o la ansiedad social que sentimos cuando comprobamos que hay personas que pueden estar viviendo experiencias m&aacute;s gratificantes que nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante de desarrollar las amistades a trav&eacute;s de actividades offline, es que &ldquo;nos miramos con nuestros amigos cara a cara&rdquo;, porque en &ldquo;un mundo interconectado, no necesariamente significa que los j&oacute;venes se sientan acompa&ntilde;ados&rdquo;. Tener muchos amigos o seguidores en redes sociales y a la vez sentirse solo, es una &ldquo;paradoja de la sociedad actual de la que estamos muy pendientes desde la psicolog&iacute;a evolutiva&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mirian Checa apunta que &ldquo;las redes sociales no a&iacute;slan por s&iacute; mismas, pero el problema aparece cuando sustituyen de forma excesiva los espacios presenciales&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/amigos-seguidores-redes-sociales-han-cambiado-forma-seres-humanos-entendemos-ahora-amistad_132_13250110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 10:53:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Amigos o seguidores?: cómo las redes sociales han cambiado la forma en la que los seres humanos entendemos ahora la amistad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Adolescentes,Niñez,Infancia,Tecnología,Amistad,Relaciones,Sociedad,Universidad de Alcalá,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f0a25f-e0a3-417e-bcf1-4bd6fd71bc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades hace que muchas personas se alejen de sus redes afectivas. En este contexto, gestos sencillos como quedar para un café, una caña o una llamada cobran una importancia especial
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siento a mis amigos lejos geogr&aacute;ficamente, no emocionalmente&rdquo;. Irene, una joven de 27 a&ntilde;os natural de Valladolid, lleva cinco a&ntilde;os viviendo en Madrid. Ha pasado de vivir &ldquo;en un radio de diez minutos andando&rdquo; de sus amigas &mdash;quedar para pasear, tomar algo o hacer recados casi sin organizaci&oacute;n&mdash; a necesitar trayectos de casi una hora de metro: &ldquo;Al final, que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso contrario a Jorge, un joven de 26 a&ntilde;os que, tras haberse criado en la capital, se ha mudado a un pueblo de cinco mil habitantes en &Aacute;vila. Acostumbrado a que &ldquo;todos los planes requer&iacute;an de calendario&rdquo; y planificaci&oacute;n, ahora ve a su nuevo grupo de amigos con much&iacute;sima m&aacute;s facilidad. &ldquo;Voy a un restaurante con mi familia y siempre conozco a alguien de los que est&aacute; cenando, voy al supermercado y me encuentro a un amigo haciendo la compra, voy a la panader&iacute;a y me atiende un amigo&hellip; (...) Est&aacute;s haciendo tu vida del d&iacute;a a d&iacute;a y de repente te da una alegr&iacute;a de encontrarte a alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener a nuestros amigos cerca no siempre depende &uacute;nicamente del cari&ntilde;o o de las ganas de vernos. En ciudades cada vez m&aacute;s caras, extensas y aceleradas, la proximidad se convierte tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. &iquest;C&oacute;mo de importante es incluir las amistades en la vida cotidiana? &iquest;C&oacute;mo influye la distancia en nuestro bienestar y en la manera en que nos relacionamos?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la amistad deja de ser cotidiana</h2><p class="article-text">
        Selene lleva viviendo en Madrid desde 2017. Lleg&oacute; desde un peque&ntilde;o municipio de Mallorca y durante sus a&ntilde;os universitarios en Getafe disfrut&oacute; especialmente de hacer vida cotidiana con sus compa&ntilde;eros de carrera. Sin embargo, al terminar los estudios, la dificultad para acceder al alquiler dispers&oacute; al grupo y con ello desapareci&oacute; parte de esa cercan&iacute;a diaria. &ldquo;Ahora todo requiere sacar el calendario&rdquo;, lamenta, &ldquo;se pierde la improvisaci&oacute;n, pero en lo que m&aacute;s se nota es en que cuando quedamos finalmente no nos basta el tiempo. Nos hemos expulsado del d&iacute;a a d&iacute;a y nos hemos resignado a <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar y contarnos las novedades</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes ciudades como Madrid muchas veces son testigo de personas &ldquo;muy conectadas digitalmente, pero con redes afectivas fragmentadas y vidas sociales mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de sostener en lo cotidiano&rdquo;. As&iacute; explica Gabriela Hidalgo Caldas, psic&oacute;loga y <em>coach,</em> c&oacute;mo<strong> </strong>&ldquo;muchas veces no perdemos v&iacute;nculos, perdemos cotidianeidad&rdquo;, las relaciones dejan de estar integradas en la vida diaria y pasan a ser algo casi excepcional. Lo que para Irene en Valladolid &ldquo;se solucionaba con un paseo y un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;ahora requiere de una llamada con mis padres o mis amigas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, a pesar de que las grandes ciudades ofrecen muchas oportunidades sociales, tambi&eacute;n conllevan m&aacute;s dispersi&oacute;n y m&aacute;s dificultad para sostener encuentros frecuentes. Es habitual que amistades que viven a 40 minutos de distancia terminen vi&eacute;ndose muy poco porque, como expone la tambi&eacute;n psic&oacute;loga Rebeca Carrasco Garc&iacute;a, especializada en trauma, ansiedad y depresi&oacute;n, &ldquo;la vida cotidiana ya est&aacute; bastante saturada&rdquo;. Se pone en riesgo una parte muy importante en las relaciones de amistad: la espontaneidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustaría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Improvisar para tomarse un caf&eacute;, verse un rato despu&eacute;s del trabajo o acompa&ntilde;arse en peque&ntilde;os momentos cotidianos pueden parecer cosas peque&ntilde;as, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensaci&oacute;n de apoyo, pertenencia y conexi&oacute;n. &ldquo;La proximidad f&iacute;sica aporta algo muy concreto que cuesta sustituir: la integraci&oacute;n del v&iacute;nculo en la vida cotidiana&rdquo;. Para Hidalgo Caldas &ldquo;no es solo hablar o mantenerse en contacto&rdquo;, sino compartir cierta sensaci&oacute;n de disponibilidad mutua. En las grandes ciudades existen &ldquo;relaciones significativas, pero muy poca sensaci&oacute;n de sost&eacute;n cercano en su vida diaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;cleos urbanos generan una contradicci&oacute;n: es habitual sentirse desconectado incluso estando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rodeado de gente</a>. Y es que muchas veces estas interacciones no se producen por una falta de cari&ntilde;o, sino por cansancio, horarios, desplazamientos o log&iacute;stica. Como recuerda Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, toda esta planificaci&oacute;n &ldquo;genera <a href="https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carga mental</a> y m&aacute;s necesidad de tiempo que las relaciones de proximidad no tienen&rdquo;. Vidal considera clave sentir disponibilidad por parte de nuestros v&iacute;nculos (incluso aunque no quedemos), ya que &ldquo;incrementa el bienestar general&rdquo; y &ldquo;reduce el estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La amistad, &ldquo;un factor de protecci&oacute;n para la salud mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de amistad no solo cumplen una funci&oacute;n social o afectiva, sino que tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional. Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;ala que existe evidencia de que<strong> </strong>&ldquo;el apoyo social percibido se relaciona con menor estr&eacute;s, ansiedad y sintomatolog&iacute;a depresiva, y act&uacute;a como un factor protector para la salud mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El apoyo social percibido se relaciona con menor estrés, ansiedad y sintomatología depresiva, y actúa como un factor protector para la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nazaret Iglesias García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trini y Ana son hermanas, pero, seg&uacute;n dicen: &ldquo;Obviamente tambi&eacute;n somos amigas&rdquo;. Aunque llevaban d&eacute;cadas viviendo en la misma ciudad, desde hace poco residen en el mismo municipio, separadas por apenas unas cuantas calles. Desde entonces, aseguran que su relaci&oacute;n se ha vuelto mucho m&aacute;s cercana. &ldquo;Ana lo es todo para m&iacute;, creo que sin ella no podr&iacute;a llevar la vida que llevo. Nos vemos a menudo, desayunamos, tomamos algo, nos encontramos&hellip;&rdquo;, cuenta Trini. La mudanza de Trini lleg&oacute; despu&eacute;s de una etapa complicada y de algunos problemas de salud. A ra&iacute;z de ello, ambas han podido comprobar hasta qu&eacute; punto tener cerca a personas importantes puede influir en el bienestar diario. Aunque intu&iacute;an que vivir cerca las unir&iacute;a m&aacute;s, Trini reconoce que no esperaba el impacto que tendr&iacute;a en su d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;No conoc&iacute;a esta maravillosa vida que me estaba esperando (...) Sabemos que nos tenemos ah&iacute;, y que vi&eacute;ndonos y tomando un caf&eacute; nos sentiremos mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;sensaci&oacute;n de sost&eacute;n emocional cotidiano&rdquo; es clave para Esther Boada, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.instagram.com/centre_sukha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre Sukha Cornella y Molins</a>, porque, &ldquo;cuando una persona percibe que no tiene a nadie cerca a quien recurrir f&aacute;cilmente, el sistema nervioso tiende a mantenerse m&aacute;s alerta, aparece m&aacute;s sensaci&oacute;n de carga mental, hipervigilancia y necesidad de &lsquo;poder con todo&rdquo;. Adem&aacute;s, pueden aparecer din&aacute;micas de &ldquo;autosuficiencia obligada&rdquo;: la sensaci&oacute;n de tener que afrontar todo sola porque pedir ayuda requiere demasiada coordinaci&oacute;n, tiempo y esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Irene tiene claro que, tanto en Valladolid como en Madrid, compartir tiempo con sus amistades influye directamente en c&oacute;mo se siente. La joven, que reconoce no mantener &ldquo;un contacto muy fluido a trav&eacute;s de redes o WhatsApp&rdquo;, asegura que cuando ve a sus amigas en persona &ldquo;es mucho m&aacute;s probable que surjan conversaciones de desahogo mutuo&rdquo; que le ayudan a &ldquo;estar mucho mejor an&iacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Esto para m&iacute; es calidad de vida&rdquo;, dice.
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                    alt="Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión."
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                Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión.                            </span>
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        Y es precisamente en momentos en los que esa convivencia se vuelve m&aacute;s regular &mdash;durante las vacaciones, el verano o los d&iacute;as en el pueblo&mdash; cuando sus efectos sobre el bienestar emocional se hacen m&aacute;s evidentes. Para Irene M., su d&iacute;a a d&iacute;a cambia cuando en verano pasa de una gran ciudad como Sevilla a su pueblo manchego: &ldquo;Cuando voy al pueblo es a desconectar, a pas&aacute;rmelo bien y a disfrutar. Son momentos muy concretos en los que se hace mucha vida en comunidad, en casa de amigos, en bares rodeada de gente&hellip; No hay esa rutina ni ritmos fren&eacute;ticos que hay en una ciudad, por eso [las amistades] parece que se desarrollan mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasamos a entornos m&aacute;s reducidos y podemos disfrutar de una mayor cotidianidad con nuestras amistades, se hace tambi&eacute;n m&aacute;s visible hasta qu&eacute; punto <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el consumo condiciona la forma en que nos relacionamos</a> en las grandes ciudades. Al pasar de la capital a un pueblo de cinco mil habitantes, Jorge ha comprobado que este elemento no atraviesa de igual manera las relaciones de amistad en ambos contextos. &ldquo;En Madrid salir o quedar siempre va ligado a consumir. Aqu&iacute;, aunque tambi&eacute;n puedes quedar a tomar algo, s&iacute; que es m&aacute;s com&uacute;n quedar para simplemente estar en la plaza. Con mis amigos de aqu&iacute; puedo quedar por la tarde, ir a cenar a casa, y despu&eacute;s volver a salir (...) Est&aacute;s menos obligado a gastar dinero, si quieres lo haces, pero no hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vive Irene M. en sus vacaciones: &ldquo;Puedo quedar para estar con mis amigas para no hacer nada, simplemente contarnos nuestras vidas y reflexionar. No quedamos para hacer algo concreto como s&iacute; ocurre en la ciudad, sino simplemente para estar juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buscar proximidad en la distancia</h2><p class="article-text">
        En la etapa adulta, no siempre es posible dedicar a las amistades el mismo tiempo que en la infancia o la adolescencia. El ritmo diario hace que, en muchas ocasiones, un paseo improvisado se cambie por una llamada o un mensaje para preguntar qu&eacute; tal va el d&iacute;a, la semana o incluso el mes.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas como Eva Barrio, psic&oacute;loga con perspectiva de g&eacute;nero y directora de <a href="https://narapsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nara psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;alan la proximidad como un elemento fortalecedor de los v&iacute;nculos emocionales &mdash;el &ldquo;efecto de mera exposici&oacute;n&rdquo; demuestra c&oacute;mo la frecuencia de contacto f&iacute;sico aumenta la familiaridad y el afecto&mdash;.<strong> </strong>Sin embargo, esto no implica que las relaciones a distancia no puedan ser profundas y significativas. De hecho, Barrio est&aacute; segura de que cuando no tenemos esta proximidad, &ldquo;la buscamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el círculo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, Selene tiene mucho que agradecer a la tecnolog&iacute;a: &ldquo;Si algo bueno tiene es que permite enviar un mensaje, escribir, llamar e incluso ver la cara y las reacciones cuando hay alguna novedad importante que hay que contar, aunque sea en videollamada. Por supuesto, lo mejor y lo ideal es tener a las amigas cerca, pero al final hay muchas maneras de sentirlas as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iglesias Garc&iacute;a recuerda que las relaciones a distancia con nuestras amigas no son menos valiosas, ya que &ldquo;nos pueden sostener mucho emocionalmente&rdquo;, sobre todo &ldquo;si hay confianza, continuidad y comunicaci&oacute;n de calidad&rdquo;. &ldquo;Esa disponibilidad no necesariamente tiene que ser f&iacute;sica, es esencial sentir esta disponibilidad emocional que se refuerza con la cercan&iacute;a f&iacute;sica que se puede generar tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vidal. De ah&iacute; que en la vida adulta sostener una red de apoyo no dependa solo de la cercan&iacute;a o la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de la intenci&oacute;n con la que se cuidan esos v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Irene M. afirma con contundencia que &ldquo;las <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones de amistad</a> hay que trabajarlas&rdquo;, al igual que cualquier otro tipo de relaci&oacute;n y &ldquo;no solo las de pareja, que son a las que m&aacute;s estamos acostumbrados a prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la vivienda atraviesa la amistad</h2><p class="article-text">
        Muchas veces la lejan&iacute;a con nuestros c&iacute;rculos de amistades no viene marcada por un cambio de trabajo o de ciudad, sino por un factor m&aacute;s estructural: la dificultad de acceso a la vivienda. El encarecimiento del alquiler y la compra en las grandes ciudades, que obliga a desplazarse en busca de opciones m&aacute;s asequibles cada vez m&aacute;s alejadas de los centros,&nbsp;ha terminado por distanciar a muchas amistades. Selene ha vivido esta realidad en primera persona: &ldquo;En general, no tengo cerca a mi gente, y precisamente este es uno de los problemas que veo en el modelo de ciudad que plantea Madrid o las grandes ciudades. El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el c&iacute;rculo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Hidalgo Caldas, para muchas personas acceder a una vivienda solo es posible &ldquo;a costa de alejarse de sus redes afectivas, de sus rutinas sociales y de los espacios donde transcurr&iacute;a su vida cotidiana&rdquo;. Esto tiene consecuencias &ldquo;econ&oacute;micas y log&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n relacionales y psicol&oacute;gicas&rdquo;, como el aumento del aislamiento social, el estr&eacute;s sostenido o la sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n y desarraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importantes son los amigos íntimos, las amistades más ‘superficiales’, las personas cotidianas como el compañero con quien te tomas un café. Estas microinteracciones aportan a nuestra ‘nutrición social’, contribuyen a sentirte acompañada, en sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuidar los v&iacute;nculos tambi&eacute;n es autocuidado</h2><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas inciden en el factor de protecci&oacute;n que constituyen las amistades, y en la importancia de cultivarlas de forma consciente <a href="https://www.eldiario.es/era/como-hacer-amigos-nuevos_1_10829978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la vida adulta</a>. En las grandes ciudades se vuelve especialmente importante construir un espacio o red que nos permita tener esa sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Tan importantes son los amigos &iacute;ntimos, las amistades m&aacute;s &lsquo;superficiales&rsquo;, las personas cotidianas como el compa&ntilde;ero con quien te tomas un caf&eacute; o estas microinteracciones, todas aportan a nuestra &lsquo;nutrici&oacute;n social&rsquo;, ya que son un espacio de expresi&oacute;n y contribuyen a sentirte acompa&ntilde;ada, a sentirte en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Vidal.
    </p><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n Iglesias Garc&iacute;a, &ldquo;es no idealizar ni demonizar la distancia&rdquo;. Podemos tener v&iacute;nculos muy profundos con personas que viven lejos, pero tambi&eacute;n necesitamos presencia cercana, vida compartida y peque&ntilde;as interacciones cotidianas. Y concluye: &ldquo;El bienestar emocional no depende solo de tener &lsquo;gente importante&rsquo; en abstracto, sino de sentir que hay personas disponibles, accesibles y presentes en nuestra vida real (...) En un contexto social donde cada vez hay m&aacute;s movilidad, teletrabajo, individualizaci&oacute;n y dispersi&oacute;n urbana, construir red cercana no deber&iacute;a verse como algo secundario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Vivienda,Bienestar emocional,Salud mental,Psicología,Salud psicológica,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/si-volvemos-escribir-cartas-librera-coreana-cuenta-merece-pena_1_13112808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d53a0ce1-94b4-42a2-903a-ca078460ebbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139886.jpg" width="1145" height="644" alt="¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2019, Juhee Mun abrió una papelería especializada en Seúl y puso en marcha una exitosa iniciativa para que sus clientes se escribieran cartas</p><p class="subtitle">La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años
</p></div><p class="article-text">
        En 2019, Juhee Mun decidi&oacute; dar un giro a su vida con la apertura de su propio negocio: <a href="https://www.instagram.com/geulwoll.kr/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Geulwoll</a>, una papeler&iacute;a ubicada en el barrio de Yeonhui-dong, al oeste de Se&uacute;l. Apenas dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, abri&oacute; una segunda tienda en Seongsu-dong, en la zona este. Contra todo pron&oacute;stico, un negocio <em>a priori</em> tan contrario al esp&iacute;ritu de estos tiempos triunf&oacute;, y adem&aacute;s con una apuesta muy personal: no se trata de una librer&iacute;a al uso, con peri&oacute;dicos y b&aacute;sicos de material escolar, sino de un espacio especializado en la escritura de cartas donde se pueden encontrar todo tipo de papeles, sobres y otros utensilios. Y, a&uacute;n m&aacute;s importante, donde pueden unirse a una especie de club para cartearse entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Para cambiar una tendencia, es necesario que alguien se ponga en marcha. Hoy ya no se escriben cartas a la manera tradicional &ndash;a mano, para enviarlas por correo postal, con su sobre y su sello&ndash;, de modo que, para reintroducir este h&aacute;bito, tras detectar que hab&iacute;a gente con ganas de hacerlo, pero que no ten&iacute;a a nadie a quien dirigirse, Juhee Mun mont&oacute; un servicio de <em>pen pal</em> o amistad por correspondencia que pone en contacto a desconocidos de diferentes edades, or&iacute;genes e intereses que comparten, eso s&iacute;, esta afici&oacute;n. Solo hay una regla: para apuntarse, hay que empezar escribiendo una carta a un desconocido. Despu&eacute;s, se podr&aacute; recibir una a su vez y seguir ampliando el c&iacute;rculo.
    </p><p class="article-text">
        La autora habla de la excelente acogida de esta iniciativa en <em>El encantador arte coreano de escribir cartas</em> (2022; Salamandra, 2025, trad. Antonio Padilla), que, lejos de ser una gu&iacute;a de instrucciones en la estela de Marie Kondo, se propone compartir sus reflexiones para animar a los indecisos a dar el paso. El hecho mismo de establecer una papeler&iacute;a ya dice mucho: la mont&oacute; porque quiso, sin que nadie se lo pidiera y en contra de cualquier indicador comercial. Poco a poco, a medida que organizaba el club de <em>pen pal</em>, explor&oacute; las posibilidades de este h&aacute;bito, tanto en los aspectos pr&aacute;cticos &ndash;como los tipos de papel o la historia de los sellos&ndash; como en lo que les aport&oacute; a los grandes escritores de cartas.
    </p><h2 class="article-text">El retorno a lo anal&oacute;gico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4fe7a0d2-7e73-42d0-b230-fe6d1352b1a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sin perge&ntilde;ar un libelo en contra de lo digital, la autora reivindica un regreso a un h&aacute;bito anal&oacute;gico, que para los j&oacute;venes no es un retorno, sino una primera toma de contacto. Esa decisi&oacute;n lleva a vivir con otro ritmo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/historia-ensena-concepto-lentitud-estigma-social-accion-revolucionaria_1_11875219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una lentitud bien entendida</a> que conecta con lo m&aacute;s &iacute;ntimo, con lo que nos hace m&aacute;s conscientes, m&aacute;s presentes. Solo el hecho de escribir a mano implica un esfuerzo para fijar unas ideas sobre el papel &ndash;da igual sobre lo que se escriba, se puede comenzar con un modelo de carta gen&eacute;rico&ndash; que entrena la memoria y el cerebro en general de una manera que las herramientas inform&aacute;ticas &ndash;r&aacute;pidas, llanas y ef&iacute;meras, que agilizan cualquier proceso&ndash; no pueden igualar.
    </p><p class="article-text">
        La carta manuscrita tiene, adem&aacute;s, la cualidad de ser &uacute;nica, personalizada; una prueba de que alguien se ha tomado el tiempo no solo de ponernos por escrito unas palabras exclusivas para nosotros, sino de elegir el papel en el que lo har&aacute;, de pegar un sello al sobre, de llevarlo al buz&oacute;n o a la oficina de correos. El correo electr&oacute;nico elimin&oacute; estos pasos en aras de la velocidad y con ello acab&oacute; con la costumbre de conservar las cartas como recuerdo material de la relaci&oacute;n con alguien. La autora da importancia a la faceta de la carta como manualidad e incluso anima a decorarlas para hacerlas m&aacute;s personales. La desaparici&oacute;n de las papeler&iacute;as tambi&eacute;n est&aacute; haciendo que se pierdan ciertas aficiones &ndash;el <em>collage</em>, la decoraci&oacute;n, la papiroflexia&ndash; para las que estos negocios proporcionaban recursos. Escribir cartas y enviarlas es una forma m&aacute;s de negarse a vivir solo en pro de lo &uacute;til, lo productivo. Es volver a ser due&ntilde;os de nuestro tiempo, de ir a contracorriente.
    </p><h2 class="article-text">Ant&iacute;doto contra la soledad</h2><p class="article-text">
        La tienda de Juhee Mun vende algo m&aacute;s que productos: ofrece compa&ntilde;&iacute;a, la posibilidad de conocer gente, de cultivar un nuevo h&aacute;bito que aporte gratificaci&oacute;n y amistades. Pone en contacto a personas que de otro modo no se habr&iacute;an cruzado por la diferencia de edad o por pertenencia a c&iacute;rculos distintos y con ello combate uno de los peores problemas de estos tiempos: la soledad, que afecta tanto a j&oacute;venes como a mayores. Saber que alguien nos dedica un rato, que se toma unos minutos en pensar qu&eacute; va a decirnos, y hacerlo uno mismo a su vez, es un lujo cada vez m&aacute;s preciado: el regalo de la atenci&oacute;n plena.
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            <span class="title">
                El encantador arte coreano de escribir cartas                            </span>
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        Y para uno mismo tambi&eacute;n resulta enriquecedor; es m&aacute;s, la autora sugiere que evitemos hacer un mon&oacute;logo al escribir y, en cambio, mostremos inter&eacute;s por el otro, respondamos a lo que nos cuenta sin acaparar con nuestras preocupaciones. Es un acto de generosidad semejante al de ayudar a alguien o colaborar con una campa&ntilde;a solidaria; darse al otro, si se hace por voluntad propia y sin forzarse, es tambi&eacute;n una manera de sentirse mejor con uno mismo, de transmitir una bondad, un afecto y un altruismo contagiosos que forman una red. Porque una carta no va de uno ni del otro, sino del v&iacute;nculo &uacute;nico que se crea.
    </p><h2 class="article-text">La reivindicaci&oacute;n de una artesan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien opine que la autora examina los tipos de papel y sobre, recomienda libros sobre cartas e investiga el mecanismo de los sellos porque, al fin y al cabo, los vende; no obstante, se percibe algo m&aacute;s, una verdadera vocaci&oacute;n desinteresada de facilitar esta pr&aacute;ctica. De hecho, tambi&eacute;n reflexiona sobre aspectos no comercializables, como d&oacute;nde escribir o a qu&eacute; hora del d&iacute;a hacerlo (s&iacute;, saca mucho jugo a la experiencia), adem&aacute;s de dar consejos para que los menos avezados sepan c&oacute;mo romper el hielo.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que lo que importe es ese bien inmaterial al que dan sentido las palabras, no se debe menospreciar el envoltorio, la manualidad, que dice mucho de la persona que lo remite y de c&oacute;mo ve a su interlocutor. Cuanto m&aacute;s se conoce al otro, m&aacute;s confianza hay, m&aacute;s oportunidades de hacerle peque&ntilde;os regalos personalizados, aunque sean una simple pegatina simp&aacute;tica de algo que le agrade. Por otro lado, el ritual de elegir los materiales, de ir hasta la papeler&iacute;a, observar, tocar y seleccionar, puede suponer un placer, como el de cuando &iacute;bamos al colegio y estren&aacute;bamos un cuaderno; y puede motivarnos m&aacute;s que un folio blanco corriente.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que un producto</h2><p class="article-text">
        Se suele atribuir a los camareros el papel de psic&oacute;logos improvisados; sin embargo, el testimonio de Juhee Mun invita a pensar que, en cierto modo, una librera &ndash;una librera que escucha, que atiende a las necesidades particulares de cada cliente&ndash; tambi&eacute;n lo es. Adem&aacute;s de la amistad que surge mediante la correspondencia, al acudir a la papeler&iacute;a los lectores tejen lazos con la due&ntilde;a, que los asesora con un mimo que ning&uacute;n algoritmo es capaz de igualar. Porque no solo proporciona remedios, sino que acompa&ntilde;a, alienta, gu&iacute;a para que descubran una afici&oacute;n que les d&eacute; esa plenitud que no hallan en su vida.
    </p><p class="article-text">
        Comparte algunos casos, como el de una mujer que le &ldquo;confes&oacute; que lo que la impuls&oacute; a participar en el servicio fue el deseo de recibir unas palabras de &aacute;nimo [&hellip;] me explic&oacute; que en ese instante se sent&iacute;a deprimida y cansada de todos&rdquo;. El hecho de dirigirse a un desconocido, seg&uacute;n la autora, ayuda, por cuanto nos da m&aacute;s libertad, m&aacute;s posibilidad de empezar de cero, de mostrar una faceta que el d&iacute;a a d&iacute;a mantiene dormida. Y es que, al escribir, al volcarnos en un texto tan &iacute;ntimo como una carta manuscrita, quiz&aacute; somos m&aacute;s nosotros mismos que nunca, nos abrimos m&aacute;s, atendemos m&aacute;s, sin la ch&aacute;chara, los prejuicios o el ruido que a menudo allanan los encuentros cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        Hay una profundidad en cada carta que nace del pensamiento reposado, de la conciencia de emprender una acci&oacute;n sin automatismos. Cada carta es, o puede ser, un refugio si as&iacute; lo queremos, si as&iacute; lo promovemos; y tambi&eacute;n una papeler&iacute;a puede serlo. Con el tiempo, las cartas atesoradas constituyen un documento de memoria, incluso de literatura (ah&iacute; est&aacute;n las de diferentes personajes hist&oacute;ricos, no solo escritores).
    </p><p class="article-text">
        Y, dado que Geulwoll nos queda un poco lejos, podemos encontrar amigos por correspondencia en p&aacute;ginas como <a href="https://penpal.me/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penpal</a>, <a href="https://www.globalpenfriends.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Penfriends</a>, <a href="https://slowly.app/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slowly</a>, <a href="https://swap-bot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swap-bot</a>, <a href="https://www.penpalworld.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penpal World</a> o <a href="https://www.postcrossing.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Postcrossing</a>. O, por qu&eacute; no, podemos sorprender a un amigo que vive lejos o proponer la actividad en nuestro barrio. Atreverse a dar el paso, como dice Juheen Mun, merece la pena: &ldquo;La simple acci&oacute;n de escribir resulta liberadora y nos reconforta. Me parece que este efecto m&aacute;gico es lo que explica la constante popularidad del servicio de amigos por correspondencia. [&hellip;] las cartas me han ense&ntilde;ado a relacionarme de otra manera, a que ir m&aacute;s despacio es posible y adem&aacute;s muy hermoso. Y que escribir, a veces, es la forma m&aacute;s sincera de volver a estar cerca de alguien&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/si-volvemos-escribir-cartas-librera-coreana-cuenta-merece-pena_1_13112808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/laura-garcia-saez-psicologa-complacencia-problematica-si-implica-renunciar-propio-bienestar-xp_1_13112520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92882643-6e60-40b8-9310-056959aed06f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista explica cómo y cuándo aprendemos a complacer y a evitar conflictos, y por qué nos puede pasar factura más adelante</p><p class="subtitle">¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Priorizamos constantemente las necesidades de los dem&aacute;s? &iquest;Nos cuesta decir que no por miedo a decepcionar o molestar a alguien? Si es as&iacute;, podr&iacute;amos estar hablando de la complacencia, una manera de actuar inofensiva a simple vista, pero que puede tener consecuencias con el tiempo. Y es que el conflicto es algo que la mayor&iacute;a de nosotros queremos evitar. Ya sea una cierta tensi&oacute;n con la pareja, una din&aacute;mica inc&oacute;moda en el trabajo o problemas familiares, la idea de una &ldquo;conversaci&oacute;n dif&iacute;cil&rdquo; puede generar malestar.
    </p><p class="article-text">
        En estos casos es f&aacute;cil que surja una manera de actuar que antepone los deseos de los dem&aacute;s a las necesidades y deseos de uno mismo. Como nos explica Laura Garc&iacute;a S&aacute;ez, psic&oacute;loga de <a href="https://www.apai-psicologos.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apai Psic&oacute;logos</a>, &ldquo;la complacencia a menudo se disfraza de amabilidad, empat&iacute;a o generosidad, cualidades positivas, pero que pueden volverse problem&aacute;ticas cuando implican una renuncia constante del propio bienestar&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; lo hacemos, con qu&eacute; finalidad y qu&eacute; repercusiones puede tener a la larga no atender a nuestras propias necesidades?
    </p><h2 class="article-text">Complacer a los dem&aacute;s: una lecci&oacute;n aprendida de peque&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        A la mayor&iacute;a de nosotros no nos ense&ntilde;aron a manejar los conflictos de manera saludable. De hecho, de alguna manera inconsciente, nos ense&ntilde;aron a temerlos, lo que nos llevaba a callar, a no causar problemas para mantener la paz. Durante un tiempo, esta estrategia funcionaba. Como admite Garc&iacute;a, esta tendencia de complacer no surge de la nada: &ldquo;en la mayor&iacute;a de los casos se aprende en etapas muy tempranas de desarrollo&rdquo;. Y es que, seg&uacute;n la psic&oacute;loga, &ldquo;durante la infancia dependemos emocional y f&iacute;sicamente de nuestras figuras de apego, lo que implica que, de forma m&aacute;s o menos consciente, aprenderemos qu&eacute; conductas generan aprobaci&oacute;n, afecto o atenci&oacute;n, y cu&aacute;les rechazo, enfado o distancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Evitar el conflicto, por tanto, es una estrategia de afrontamiento aprendida. Crecer en entornos donde se reprim&iacute;an las emociones, donde la confrontaci&oacute;n era peligrosa o la vulnerabilidad se juzgaba tiene mucho que ver con la complacencia. Porque aprendemos, con el tiempo, que mantener la paz es estar a salvo, que incluso el silencio se produce a costa del bienestar emocional. &ldquo;Poco a poco se va configurando la idea de que ser aceptado implica adaptarse constantemente a las expectativas de los dem&aacute;s&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del aprendizaje, la complacencia tambi&eacute;n tiene que ver con &ldquo;factores culturales y sociales, ya que en muchas culturas se valora en determinados roles &mdash;como el femenino&mdash; y se refuerza la idea de que cuidar, ceder o evitar el conflicto es una virtud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Todo ello, con el tiempo, acaba interioriz&aacute;ndose y acept&aacute;ndose hasta el punto de que se establece una manera de relacionarnos que evita generar problemas.
    </p><h2 class="article-text">Cuando complacer a los dem&aacute;s parece m&aacute;s f&aacute;cil que alzar la voz</h2><p class="article-text">
        Evitar los conflictos puede parecer la opci&oacute;n m&aacute;s segura para protegernos, pero a la larga puede deteriorar la confianza. Comprender la base emocional de este patr&oacute;n es el primer paso hacia el cambio. Evitar la confrontaci&oacute;n suele empezar como una estrategia de protecci&oacute;n y est&aacute; estrechamente ligado con &ldquo;necesidades humanas como la pertenencia, el amor y la seguridad&rdquo;, admite Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de complacer a los dem&aacute;s de forma excesiva puede haber un cierto &ldquo;temor a no ser suficiente, a ser rechazado o a generar conflicto&rdquo;, reconoce la especialista, que admite adem&aacute;s que tambi&eacute;n puede haber &ldquo;una b&uacute;squeda de validaci&oacute;n externa ya que, cuando la autoestima est&aacute; m&aacute;s apoyada en la opini&oacute;n de los dem&aacute;s que en la propia valoraci&oacute;n interna, complacer se convierte en una estrategia para sentirse querido, aceptado o valioso&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. No es raro, por tanto, que las personas complacientes puedan tener baja autoestima y creen que no est&aacute;n a la altura de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esforzarse al m&aacute;ximo para que los dem&aacute;s est&eacute;n contentos o a gusto sacrificando nuestro propio bienestar tambi&eacute;n puede tener una causa vinculada al abandono. &ldquo;La persona puede pensar que si deja de adaptarse a los dem&aacute;s, perder&aacute; el v&iacute;nculo, lo que genera una din&aacute;mica de sobrecarga emocional que, aunque al principio parezca funcional, puede ser muy costosa&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El coste de la complacencia&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En el fondo, nos estamos enga&ntilde;ando de forma moment&aacute;nea porque <a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-nacho-calvo-explica-razones-aprender-decir-no-poner-limites-forma-parte-relacion-sana-xp_1_13053606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este &ldquo;s&iacute;&rdquo; que damos en alg&uacute;n momento</a> para evitar tensiones puede acabar pasando factura con el tiempo en distintos &aacute;mbitos de nuestra vida. &ldquo;En el plano personal, una de las principales consecuencias es la desconexi&oacute;n con uno mismo ya que se puede perder claridad sobre las propias necesidades, deseos o l&iacute;mites, lo que genera una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, frustraci&oacute;n o resentimiento hacia los otros&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anteponer de manera constante las necesidades de los dem&aacute;s a las propias tambi&eacute;n puede generar relaciones desequilibradas porque se establece una manera de funcionar en la que &ldquo;la persona complaciente tiende a dar mucho m&aacute;s de lo que recibe, lo que fomenta din&aacute;micas de dependencia y se dificulta la comunicaci&oacute;n aut&eacute;ntica&rdquo;, admite Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito personal, la complacencia mal llevada tambi&eacute;n influye en lo laboral ya que se suelen &ldquo;asumir m&aacute;s tareas de las que se pueden gestionar, hay dificultad para poner l&iacute;mites y se pueden experimentar altos niveles de estr&eacute;s y agotamiento&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Todo ello puede traducirse en &ldquo;ansiedad, baja autoestima y una sensaci&oacute;n de no estar viviendo una vida alineada con uno mismo&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo romper este patr&oacute;n sin irnos al otro extremo?</h2><p class="article-text">
        La consciencia es el primer paso hacia el cambio. Es importante que notemos cu&aacute;ndo complacemos a alguien por miedo y cu&aacute;ndo elegimos de manera consciente una acci&oacute;n amable. &ldquo;Identificar en qu&eacute; situaciones se tiende a complacer, qu&eacute; pensamientos aparecen (&lsquo;si digo no, se enfadar&aacute;&rsquo;, &lsquo;no es para tanto, puedo hacerlo&rsquo;) y qu&eacute; emociones est&aacute;n implicadas es clave para empezar a cambiar&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. En este punto, es importante observar qu&eacute; nos ocurre antes de que tomemos una decisi&oacute;n para que seamos m&aacute;s conscientes de c&oacute;mo actuamos antes de complacer a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde entra la parte de autoestima. &ldquo;Cuanto m&aacute;s s&oacute;lida sea la valoraci&oacute;n interna, menos depender&aacute; la persona de la aprobaci&oacute;n externa, lo que implica aprender a validarse, reconocer las propias necesidades y entender que poner l&iacute;mites no es un acto de ego&iacute;smo, sino de autocuidado&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro pilar clave es aprender a expresar los l&iacute;mites de forma clara y directa, comunicar nuestros sentimientos y necesidades sin culpar a nadie, &ldquo;aprender a expresar opiniones, necesidades y l&iacute;mites de forma clara, respetuosa y firme para construir relaciones m&aacute;s equilibradas&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. El primer &ldquo;no&rdquo; siempre es m&aacute;s dif&iacute;cil. De ah&iacute; que sea importante expresarlo de forma sencilla y contundente.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que nos pasemos al otro extremo y que de decir siempre &ldquo;s&iacute;&rdquo; pasemos a decir siempre &ldquo;no&rdquo;. Para encontrar el equilibrio es &uacute;til preguntarse &ldquo;&iquest;quiero hacer esto o siento que debo hacerlo?&rdquo;, aconseja Garc&iacute;a, que concluye que &ldquo;superar la complacencia no implica volverse ego&iacute;sta o indiferente hacia los dem&aacute;s, el objetivo no es dejar de cuidar, sino aprender a incluirse a uno mismo en ese cuidado porque, al hacerlo, es posible reconectar con uno mismo, fortalecer la autoestima y aprender a relacionarse desde la autenticidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/laura-garcia-saez-psicologa-complacencia-problematica-si-implica-renunciar-propio-bienestar-xp_1_13112520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 07:58:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Relaciones,Infancia,Amistad,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura González, organizadora de bodas: “Siempre es mejor añadir un comensal a última hora que quitarlo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/organizadora-bodas-margen-cancelar-asistencia-mejor-anadir-comensal-ultima-hora-quitarlo-xp_1_13057026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84cf2d9e-0979-4538-999e-2355e3f048d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura González, organizadora de bodas: “Siempre es mejor añadir un comensal a última hora que quitarlo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Es obligatorio hacer un regalo si no vas? ¿Cómo avisar sin quedar mal? ¿Cuál es el plazo para hacerlo? Respondemos a estas preguntas con una 'wedding planner' </p><p class="subtitle">Los motivos de un psicólogo para aprender a decir 'no' y poner límites: “Forma parte de una relación sana” </p></div><p class="article-text">
        Organizar una boda es un trabajo que requiere coordinar m&uacute;ltiples detalles, y la lista de invitados puede ser uno de los puntos m&aacute;s sensibles. Saber gestionar una cancelaci&oacute;n a tiempo no solo es una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n de apoyo econ&oacute;mico y log&iacute;stico para la pareja.
    </p><h2 class="article-text">El momento de confirmar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que empatizar con los novios, para ellos son momentos de estr&eacute;s cuando a medida que se va acercando la fecha ven que todav&iacute;a les faltan confirmaciones y la finca les est&aacute; pidiendo una cifra ajustada, tienen que organizar las mesas, el <em>seating plan,</em> etc&eacute;tera&rdquo;, explica Laura Gonz&aacute;lez, <em>wedding planner </em>de <a href="https://palabradeleanor.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palabra de Eleanor.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ella es crucial la rapidez, tanto para confirmar como para cancelar: &ldquo;Cuanto antes, mejor, sobre todo si el invitado est&aacute; seguro de su disponibilidad para asistir al evento&rdquo;. &ldquo;Normalmente, los novios reparten meses antes de la boda una invitaci&oacute;n o comparten un formulario online en el que piden la confirmaci&oacute;n de asistencia, ese ser&iacute;a el momento perfecto para hacerlo&rdquo;, asegura la experta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La fecha l&iacute;mite</h2><p class="article-text">
        Si ya hab&iacute;as confirmado tu asistencia pero surge un inconveniente, existe un peque&ntilde;o margen. La mayor&iacute;a de los contratos con fincas o caterings exigen un n&uacute;mero final de asistentes con cierta antelaci&oacute;n, avisa Gonz&aacute;lez: &ldquo;Lo normal es que entre diez y siete d&iacute;as antes del evento pidan a los novios una cifra definitiva de comensales. Ese ser&iacute;a el l&iacute;mite en la mayor&iacute;a de los casos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Superado este plazo, cualquier baja implica un gasto perdido para los novios: &ldquo;Ese cubierto se tiene que abonar igualmente&rdquo;. &ldquo;Siempre es mejor a&ntilde;adir un comensal a &uacute;ltima hora que restarlo, as&iacute; que si tienes dudas de tu asistencia, h&aacute;blalo con los novios para ver cu&aacute;l es la mejor soluci&oacute;n&rdquo;, recomienda la experta.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si ocurre una urgencia?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Somos humanos, estas cosas pasan y no deber&iacute;a ser un problema mayor&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez, que en el caso de que la cancelaci&oacute;n se produzca apenas unos d&iacute;as o incluso horas antes del enlace aconseja la comunicaci&oacute;n directa. &ldquo;Lo mejor es llamar a los novios por tel&eacute;fono y explicarles directamente el motivo de la cancelaci&oacute;n&rdquo;, aconseja.
    </p><p class="article-text">
        Al ser una baja que los novios ya no pueden descontar de la factura, el gesto m&aacute;s elegante es cubrir el gasto. &ldquo;Si se trata de una cancelaci&oacute;n de &uacute;ltima hora, lo que deber&iacute;a hacer el invitado es pagar, por lo menos, el cubierto para que no lo tengan que hacer los novios&rdquo;, recomienda la <em>wedding planner.</em>
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer con el regalo</h2><p class="article-text">
        Con respecto a si deben o no regalar quienes advierten con tiempo de que no podr&aacute;n asistir, Gonz&aacute;lez argumenta que la clave est&aacute; en la relaci&oacute;n que se tenga: &ldquo;Muchas veces vemos las bodas como algo muy protocolario y, al final, lo que importa es si te nace o no hacerlo&rdquo;. La experta destaca que los novios &ldquo;suelen ser muy agradecidos con cualquier gesto que tengan sus invitados hacia ellos&rdquo;, aunque no sea una obligaci&oacute;n social estricta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El regalo econ&oacute;mico es uno de los que m&aacute;s agradecen, porque les ayuda a pagar los costes de la boda, incluso su luna de miel&rdquo;, valora Gonz&aacute;lez, que tambi&eacute;n aconseja revisar si hay lista de bodas o incluso apostar por &ldquo;peque&ntilde;os detalles, como un ramo de flores con una tarjeta escrita a mano o una experiencia en pareja&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/organizadora-bodas-margen-cancelar-asistencia-mejor-anadir-comensal-ultima-hora-quitarlo-xp_1_13057026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 09:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura González, organizadora de bodas: “Siempre es mejor añadir un comensal a última hora que quitarlo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,familia,Matrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d382893-f8f0-40cb-b57d-bbe3da3f9c1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una &#039;green flag&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto, que una pareja mantuviera relaci&oacute;n con su ex era casi sin&oacute;nimo de alarma: celos, miedos e inseguridades pod&iacute;an tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo v&iacute;nculo como una <em>green flag, </em>como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicaci&oacute;n y capacidad para cerrar ciclos sin rencor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo entendemos la propia idea de la expareja. En Espa&ntilde;a, tener exparejas no es la excepci&oacute;n, sino la norma: seg&uacute;n el informe del CIS sobre <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2025)</a> la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-jovenes-de-25-a-29-anos-en-espana-vive-en-pareja-frente-al-42-de-la-media-europea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparaci&oacute;n con generaciones anteriores &ndash;lo que se asocia con m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rupturas</a> y un mayor reemparejamiento&ndash;. Entre la poblaci&oacute;n mayor de 55 a&ntilde;os, lo m&aacute;s habitual (seg&uacute;n el CIS) es haber tenido solo una relaci&oacute;n de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el n&uacute;mero medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 a&ntilde;os han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 a&ntilde;os la cifra se sit&uacute;a entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 a&ntilde;os; y baja a dos entre los 18 y 24 a&ntilde;os. Este mismo patr&oacute;n se repite en el n&uacute;mero de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 a&ntilde;os lo m&aacute;s com&uacute;n es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 a&ntilde;os lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto actual, marcado por la velocidad, tambi&eacute;n tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacen en una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y se desvanecen con un </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>unmatch</em></a><em>... </em>Estos son solo algunos de los factores que <a href="http://www.annamonne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Monn&eacute;</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas y sex&oacute;loga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente &ldquo;sentimos los v&iacute;nculos&rdquo;. Mientras que la exposici&oacute;n a un mayor n&uacute;mero de rupturas puede &ldquo;ense&ntilde;ar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos&rdquo;, tambi&eacute;n puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, &ldquo;al igual que los objetos, son casi &lsquo;desechables&rsquo;: si ya no encaja, se sustituye&rdquo; &ndash;reflexi&oacute;n que el soci&oacute;logo <a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zygmunt Bauman nombr&oacute; como &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;</a>&ndash;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;ex&rdquo; como enemigo o fracaso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Valentina Berr &mdash;escritora, divulgadora social y coordinadora del libro <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex </em></a>(Continta me tienes)&mdash; reflexiona sobre c&oacute;mo &ldquo;todo concepto que viene precedido de &lsquo;ex&rsquo; est&aacute; pensado para ser explicado hacia atr&aacute;s&rdquo;. El prefijo define aquello que ya no es, pero que s&iacute; se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona tambi&eacute;n como una etiqueta &ldquo;eterna&rdquo;. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condici&oacute;n &ldquo;para toda la vida&rdquo; que solo puede desaparecer si se retoma la relaci&oacute;n: &ldquo;Jam&aacute;s volver&aacute;s a ser mi novia, pero nunca dejar&eacute; de ser tu ex&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos reflejan que tener expareja est&aacute; bastante extendido entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad.<strong> </strong>&ldquo;Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo&rdquo;, escribe Valentina Berr, &ldquo;han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el &uacute;nico camino hacia el &eacute;xito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía G. Romero</span>
                                        <span>—</span> &#039;Testimonios de amor&#039;, en &#039;(h)amor11 ex&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la expareja est&aacute; socialmente unida &ndash;casi encerrada&ndash; al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superaci&oacute;n o de verg&uuml;enza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en <a href="https://www.tiktok.com/@lissvictoria16/video/7591326975352900871?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a>, materializadas en frases como: &ldquo;Con el ex siempre cero contacto&rdquo;, &ldquo;con una expareja no se habla ni se escribe&rdquo;, &ldquo;el pasado no se visita sin pagar un precio&rdquo;, &ldquo;nadie avanza con un pie en el ayer&rdquo;...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que tambi&eacute;n se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relaci&oacute;n. Lo explica Luc&iacute;a G. Romero en <em>Testimonios de amor</em>, recogido en <em>(h)amor11 ex:</em><strong> </strong>&ldquo;Empec&eacute; a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas rom&aacute;nticas como una amenaza, un rastro de lo que qued&oacute; que manchaba lo que nosotras constru&iacute;amos, una llama que nunca se podr&iacute;a apagar y que ten&iacute;a que vigilar para que no me acabara quemando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Hugo Vega, de<strong> </strong><a href="https://www.inlazapsicologiaboadilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inlaza Psicolog&iacute;a</a>, tiene claro que &ldquo;cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesi&oacute;n y la l&oacute;gica de la sustituci&oacute;n (donde una relaci&oacute;n reemplaza a la anterior), la expareja se sit&uacute;a como un recordatorio inc&oacute;modo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Monn&eacute; a&ntilde;ade que en el caso de las mujeres &ldquo;se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o m&aacute;s v&aacute;lidas, especialmente con 'la ex'&rdquo;, mientras que a los hombres se les ha transmitido &ldquo;la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuesti&oacute;n su control o su lugar&rdquo;. Desde ambos puntos de vista, cualquier v&iacute;nculo anterior se percibe como una amenaza autom&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Viñuela</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un cambio de perspectiva</h2><p class="article-text">
        Frente a esta concepci&oacute;n de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transici&oacute;n en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega,<strong> </strong>hist&oacute;ricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a &ldquo;estructuras sociales r&iacute;gidas como el matrimonio, la familia o la comunidad&rdquo;, por lo que &ldquo;la ruptura no s&oacute;lo implicaba el fin del v&iacute;nculo amoroso, sino tambi&eacute;n un corte con todas esas esferas compartidas&rdquo;. Si bien es cierto que este fen&oacute;meno sigue existiendo en la actualidad, el psic&oacute;logo observa<strong> </strong>una mirada &ldquo;m&aacute;s flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparici&oacute;n absoluta del mapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Vi&ntilde;uela, psic&oacute;logo en <a href="https://psicologiacentroyser.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro y Ser en Toledo</a>, observa un cambio hacia &ldquo;modelos m&aacute;s continuos y negociados del v&iacute;nculo&rdquo;: &ldquo;El ex ya no es alguien que &lsquo;muere simb&oacute;licamente&rsquo;, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de &eacute;l por redes sociales y no tienes contacto ninguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el planteamiento de <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex</em></a>, una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que &ldquo;las exs&rdquo; son &ldquo;historias&rdquo; que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen &ldquo;una aproximaci&oacute;n amplia y diversa a temporalidades <em>queer</em> en la construccio&#769;n de vi&#769;nculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antago&#769;nicos: exnovia y futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de &ldquo;un punto de fuga lesbiano&rdquo; que se escapa de &ldquo;los tent&aacute;culos del sistema mon&oacute;gamo y del cisheterorromanticismo&rdquo;: la relaci&oacute;n con las exnovias. &ldquo;Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atr&aacute;s, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es m&aacute;s amplio.<strong> </strong>Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro&rdquo;.
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                Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’                            </span>
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      <p class="quote-text">Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valentina Berr</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprendiendo de la cultura <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de sostener alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relaci&oacute;n previa, del respeto por las necesidades y los l&iacute;mites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como<strong> </strong>recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicolog&iacute;a. Los psic&oacute;logos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de alg&uacute;n tipo, puesto que, en ese caso, como se&ntilde;ala Monn&eacute;, &ldquo;son situaciones que deben entenderse como experiencias traum&aacute;ticas y que requieren una mirada distinta y un acompa&ntilde;amiento diferente, en muchos casos, por profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el v&iacute;nculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este art&iacute;culo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 a&ntilde;os, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas &mdash;o bisexuales que han salido de una relaci&oacute;n con otra mujer&mdash; suelen mantener relaci&oacute;n con sus exparejas. &ldquo;Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de mi grupo de amigas, es mucho m&aacute;s frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios&rdquo;, explica. Una percepci&oacute;n similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relaci&oacute;n entre dos mujeres &ldquo;termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja&rdquo;, resulta m&aacute;s sencillo conservar el contacto e incluso la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los m&aacute;rgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos amistades y exparejas. Esto, seg&uacute;n recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos r&iacute;gidos, en los que los v&iacute;nculos no se clasifican de manera cerrada &mdash;pareja, ex o amistad&mdash;: &ldquo;En contextos m&aacute;s normativos, la ruptura suele implicar un &lsquo;todo o nada&rsquo;: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el &lsquo;algo diferente&rsquo;&rdquo;. Como apunta Vi&ntilde;uela, &ldquo;los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tatiana Romero Reina</span>
                                        <span>—</span> Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>(h)amor11 ex, </em>sus autoras reivindican esa transgresi&oacute;n de las normas relacionales com&uacute;nmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la soci&oacute;loga estadounidense Elisabeth Sheff &ndash;investigadora sobre poliamor&ndash;, que se&ntilde;ala c&oacute;mo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el v&iacute;nculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos mon&oacute;gamos tradicionales. Sin embargo, la autora se&ntilde;ala c&oacute;mo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservaci&oacute;n de ciertos v&iacute;nculos se han vuelto cada vez m&aacute;s comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extra&ntilde;o, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, &ldquo;a las exes, a veces, tambi&eacute;n hay que odiarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en t&eacute;rminos de futuro &ndash;excepto bajo motivos puntuales como hijos en com&uacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada o el tab&uacute; de la separaci&oacute;n&ndash;. Pero Tamarit se pregunta &ldquo;si durante la relaci&oacute;n de novias tambi&eacute;n eran amigas y lo que no funcion&oacute; fue el noviazgo, &iquest;por qu&eacute; iba a tener que romperse esa amistad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tatiana Romero Reina, en su escrito <em>Hacernos cargo,</em> reflexiona sobre la posibilidad de que &ldquo;amigues se conviertan en familia&rdquo;, explicando c&oacute;mo la construcci&oacute;n de este v&iacute;nculo pasa por &ldquo;un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un v&iacute;nculo sexoafectivo&rdquo;, asegurando que &ldquo;las relaciones de amistad est&aacute;n un poco menos constre&ntilde;idas que las de pareja, hay mucha m&aacute;s generosidad y comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relaci&oacute;n que puede haber detr&aacute;s de la palabra &ldquo;expareja&rdquo;. En el citado libro<em>,</em> Sonia Pina Linares habla de inventar una &ldquo;palabra que nombre la relaci&oacute;n de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todav&iacute;a late y es cierto, palpable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De fracaso a <em>green flag</em></h2><p class="article-text">
        Para tener una relaci&oacute;n sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico, el paso por un proceso de duelo, la eliminaci&oacute;n de expectativas rom&aacute;nticas&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mantener una buena relación con un ex puede no ser una &#039;green flag&#039; cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Vega</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si estas se cumplen y se llega a transformar el v&iacute;nculo, esto indica &ldquo;cosas muy positivas&rdquo; para el psic&oacute;logo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva &ndash;&ldquo;la persona no necesita odiar para poder soltar&rdquo;&ndash;, la capacidad de tener un patr&oacute;n de apego m&aacute;s seguro&hellip; &ldquo;Saber c&oacute;mo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compa&ntilde;eros de trabajo&hellip; incluso lxs ex)&rdquo;, explica Monn&eacute;, &ldquo;nos da informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo podr&iacute;a relacionarse con nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que cada vez m&aacute;s personas interpretan una buena relaci&oacute;n con las exparejas como se&ntilde;al de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una <em>green flag</em>. Vi&ntilde;uela advierte que esto no quiere decir que &ldquo;haya que ser amigo de todos los ex&rdquo;, pero mantener y transformar estas relaciones indica &ldquo;si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla&rdquo;; &ldquo;no todos los ex ser&aacute;n amigos, pero tampoco enemigos autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, cabe destacar que mantener una buena relaci&oacute;n con un ex no es siempre una <em>green flag: </em>&ldquo;Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta &ndash;la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada&ndash;; o no existen l&iacute;mites claros&rdquo;, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, m&aacute;s que &ldquo;llevarse bien con los/as ex&rdquo;, la verdadera <em>green flag</em><strong> </strong>para el psic&oacute;logo es haber transformado el v&iacute;nculo sin ambig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Poliamor,Amor,San Valentín,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-implica-necesariamente-rechazo-psicologa-explica-significa-no-guste-recibir-visitas-casa-xp_1_12959994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52eb3ba0-1fba-46e0-bdb7-9569ea77166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hogar como refugio: poner límites a las visitas está más relacionado con el autocuidado que con la introversión</p><p class="subtitle">Iratxe López, psicóloga: “Hablar con un adolescente implica escuchar más y corregir menos” </p></div><p class="article-text">
        Para muchas personas, la idea de actuar como anfitriones y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/bateria-social-cero-claves-psicologa-luz-maria-pena-recargarse-xp_1_12813371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrir las puertas de su hogar a amigos o familiares</a> es m&aacute;s una fuente de ansiedad que un motivo de alegr&iacute;a. Aunque esta actitud a menudo se asocie con la introversi&oacute;n o con el rechazo social, no siempre tiene que ver con un rasgo de la personalidad, sino con factores emocionales y de bienestar. &ldquo;Es bastante normal no querer recibir visitas en casa y no tiene por qu&eacute; estar relacionado con la introversi&oacute;n. Para algunas personas, recibir gente en casa implica situaciones que pueden resultar aversivas, como sensaci&oacute;n de evaluaci&oacute;n, p&eacute;rdida de control del espacio, mayor esfuerzo social, conflictos previos o incluso cansancio acumulado&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga sanitaria Luz Mar&iacute;a Pe&ntilde;a, colaboradora en Center Psicolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si evitar las visitas reduce ese malestar, la conducta se mantiene, independientemente de que la persona sea introvertida o no&rdquo;, a&ntilde;ade Pe&ntilde;a, que tambi&eacute;n defiende esta actitud como &ldquo;una forma de regular el bienestar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hogar como refugio</h2><p class="article-text">
        La casa tiene un valor simb&oacute;lico m&aacute;s all&aacute; de su funcionalidad, es un espacio propio de intimidad y seguridad. Cuando el d&iacute;a a d&iacute;a est&aacute; lleno de estr&eacute;s o sobrecarga, el hogar se transforma en un refugio para recuperar energ&iacute;a. Por eso, la psic&oacute;loga valora que &ldquo;permitir el acceso a otros puede activar emociones como vulnerabilidad, incomodidad, verg&uuml;enza o miedo al juicio&rdquo;. &ldquo;En otros casos, la persona que evita abrir su hogar expresa agotamiento emocional o necesidad de control, buscando mantener el espacio propio como un lugar seguro donde no hay exigencias sociales&rdquo;, analiza Pe&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta asegura que la resistencia a recibir visitas puede surgir por el esfuerzo social que implica, pero tambi&eacute;n por experiencias pasadas negativas, como haber sido juzgado o invadido anteriormente: &ldquo;El estr&eacute;s, la ansiedad y el agotamiento reducen la tolerancia a las demandas sociales, y recibir visitas puede implicar esfuerzo, atenci&oacute;n y exposici&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Puede ser <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/luz-maria-pena-psicologa-necesitar-senal-bateria-social-necesita-recargarse-xp_1_12802937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una forma sana de poner l&iacute;mites</a>, ya que no implica necesariamente rechazo hacia los dem&aacute;s, sino decidir hasta d&oacute;nde se quiere compartir el espacio personal&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        La preferencia por la privacidad deja de ser saludable, seg&uacute;n Pe&ntilde;a, cuando se vuelve una conducta r&iacute;gida que genera aislamiento y sufrimiento. &ldquo;La se&ntilde;al de alarma no es la conducta en s&iacute;, sino su funci&oacute;n: por ejemplo, cuando evitar la situaci&oacute;n es la &uacute;nica forma de manejar emociones como miedo, verg&uuml;enza o tristeza, y ya no hay alternativas, suele indicar malestar psicol&oacute;gico&rdquo;, aclara. En esos casos, se recomienda buscar ayuda profesional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-implica-necesariamente-rechazo-psicologa-explica-significa-no-guste-recibir-visitas-casa-xp_1_12959994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 15:12:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Psicología,familia,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacer amigos más allá de los 30: ¿qué funciona a la hora de crear nuevos lazos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigos-30-funciona-hora-crear-nuevos-lazos_1_12960029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db818e99-03f4-45ea-aa11-98819cf30c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacer amigos más allá de los 30: ¿qué funciona a la hora de crear nuevos lazos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la edad puede volverse más difícil conectar con otras personas pero, ya sea gracias a un algoritmo o a un viaje en grupo, hay posibilidades para todas las generaciones
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        En una sociedad que prioriza las <a href="https://www.eldiario.es/era/no-vas-heredar-empresa-urgente-asumamos-trabajo-no_1_12936799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsabilidades laborales</a>, donde cada vez hay menos cabida para la improvisaci&oacute;n e incluso cuesta encontrar un hueco en la agenda para <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar con los de siempre,</a> hacer nuevos amigos puede parecer misi&oacute;n imposible.
    </p><p class="article-text">
        A veces por sentirnos en diferentes etapas vitales o por las trayectorias que siguen nuestros caminos, unos se sumergen en los cuidados familiares, otros se mudan a otra ciudad y los c&iacute;rculos de toda la vida comienzan a desdibujarse. &ldquo;En la adultez las responsabilidades laborales y familiares pueden ser muy demandantes y compiten por nuestro tiempo, reduciendo las oportunidades de interacci&oacute;n espont&aacute;nea. Cambian los contextos y las prioridades&rdquo;, resume la psic&oacute;loga sanitaria Luz Mar&iacute;a Pe&ntilde;a. &ldquo;Adem&aacute;s, tenemos menos espacios compartidos y repetidos donde el v&iacute;nculo surge de manera natural, como lo era en el instituto o en la universidad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/0265407518761225" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algunas investigaciones</a> calculan que para formar una amistad muy cercana se requieren m&aacute;s de 200 horas de contacto durante seis semanas, un tiempo que en la infancia se alcanza con facilidad pero que pasados los 30 no siempre es f&aacute;cil de ara&ntilde;ar. &ldquo;Muchas veces solemos esperar que la amistad &lsquo;aparezca&rsquo; y no siempre estamos dispuestos a construirla activamente ya sea por no querer sentirnos vulnerables, por sentir que ya tenemos demasiadas cosas con las que lidiar o porque no encontramos tiempo para dedicarle a la socializaci&oacute;n&rdquo;, apunta Pe&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada afecta a una persona de cada cinco en Espa&ntilde;a (20%), seg&uacute;n el &uacute;ltimo <a href="https://www.soledades.es/sites/default/files/contenidos/Informe_Barometro%20soledad-v2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bar&oacute;metro del Observatorio SoledadES,</a> que especifica que las m&aacute;s afectadas por esta epidemia silenciosa son las mujeres y, en cuanto a edad, tanto las personas m&aacute;s j&oacute;venes como las m&aacute;s mayores.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas veces solemos esperar que la amistad ‘aparezca’ y no siempre estamos dispuestos a construirla activamente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luz María Peña</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En pleno apogeo de la inteligencia artificial conversacional, las <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones &iacute;ntimas con </a><a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>chatbots</em></a> y la vida <em>online, </em>varias personas adultas comparten sus experiencias haciendo amigos y redise&ntilde;ando su propio mapa social.
    </p><h2 class="article-text">El poder de los nichos digitales&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana Elena y Andrea entrar&aacute;n en una de esas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/si-quieres-ver-rosalia-hazte-cliente-hemos-pasado-manos-bancos-concierto_1_12829888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colas virtuales interminables</a> que son ya rituales obligatorios para conseguir hacerse con las entradas de los conciertos de sus artistas favoritos. Hoy les parece incre&iacute;ble pensar que hace cinco a&ntilde;os no se conoc&iacute;an. &ldquo;Cuando eres muy fan de algo y nadie de tu entorno lo comparte, siempre puedes encontrar en Internet gente a la que le gusta lo mismo que a ti. A todas mis amigas a las que les gusta el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/k-pop-corea-del-sur_1_6669700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>k-pop</em></a> las he conocido a trav&eacute;s de Twitter&rdquo;, cuenta Elena, de 32 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella se cre&oacute; una cuenta y empez&oacute; a seguir &uacute;nicamente a perfiles dedicados a los grupos de m&uacute;sica que le gustaban. &ldquo;Vas a&ntilde;adiendo e interactuando con gente del <a href="https://www.eldiario.es/era/fenomeno-fan-internet-politica-swifties_1_10398425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fandom</em></a> para que el algoritmo solo te ense&ntilde;e ese contenido, y habr&aacute; gente que te siga tambi&eacute;n&rdquo;, explica. De las interacciones p&uacute;blicas se pasa a los mensajes privados y de ah&iacute; se crean grupos de WhatsApp. &ldquo;Recuerdo escribir a algunas personas por privado, gente de mi ciudad que tuviera m&aacute;s o menos mi edad para formar un grupo m&aacute;s peque&ntilde;o. Luego esa gente trajo a m&aacute;s gente, quedamos en persona y nos ca&iacute;mos muy bien&rdquo;, rememora Elena, que advierte de que esos encuentros y conversaciones con desconocidos tambi&eacute;n podr&iacute;an haber salido mal, pero para ella &ldquo;fue una muy buena decisi&oacute;n&rdquo;.<strong> </strong>Su inter&eacute;s com&uacute;n por la m&uacute;sica coreana funcion&oacute; para romper el hielo y vertebrar una amistad que ahora va mucho m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elena tambi&eacute;n prob&oacute; puntualmente la aplicaci&oacute;n Bumble BFF, para conectar en el plano de la amistad, pero solo tuvo conversaciones breves con un par de personas, con quienes no lleg&oacute; a profundizar. &ldquo;La mayor&iacute;a de perfiles dec&iacute;an en la descripci&oacute;n que se acababan de mudar a la ciudad o que ten&iacute;an una edad en la que su entorno hab&iacute;a cambiado y se sent&iacute;an solos&rdquo;, recuerda.
    </p><h2 class="article-text">Una actitud siempre abierta</h2><p class="article-text">
        Cuando Riccardo, de 33 a&ntilde;os, se mud&oacute; a Madrid en 2023 para cursar un m&aacute;ster ya ten&iacute;a algunos amigos en la capital. &ldquo;Mientras hac&iacute;a la maestr&iacute;a, donde s&iacute; que conoc&iacute; gente, trabajaba en una empresa, donde &eacute;ramos un grupo muy peque&ntilde;o de compa&ntilde;eros y no surgi&oacute; esa posibilidad de hacer planes fuera&rdquo;, relata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de Elena y Andrea, su interés común por la música coreana funcionó para romper el hielo y vertebrar una amistad que ahora va mucho más allá de la música</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero en su af&aacute;n por ampliar conexiones e integrarse en la cultura madrile&ntilde;a, adem&aacute;s de mantenerse receptivo a planes en el d&iacute;a a d&iacute;a, Riccardo se uni&oacute; a un curso de teatro de improvisaci&oacute;n y a una tertulia de poes&iacute;a, a la que lleg&oacute; de la mano de un amigo anterior. &ldquo;Esto a m&iacute; me ayud&oacute; mucho porque conoces a otras personas y te pones en situaciones nuevas. Hacer teatro en otro idioma fue desafiante para m&iacute; y es muy divertido&rdquo;, asegura &eacute;l, que es italiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave del &eacute;xito social, seg&uacute;n su experiencia, reside en pensar m&aacute;s all&aacute; de uno mismo y entender que &ldquo;nuestra vida no es una burbuja, sino un oc&eacute;ano que va a unirse con otras personas&rdquo;. &ldquo;Doy mucho valor a tener buenas amistades, duraderas, que puedan ser sinceras y a largo plazo, aunque no es simple hay muchas posibilidades, todos esperan tener esas conexiones&rdquo;, se sincera Riccardo. &ldquo;Pero s&iacute;, en Madrid he hecho muy buenas amistades&rdquo;, resume antes de emprender un nuevo rumbo que le llevar&aacute; a instalarse en Praga, donde &ldquo;seguramente&rdquo; repita la estrategia que funcion&oacute; en Madrid.
    </p><h2 class="article-text">Tomar la iniciativa</h2><p class="article-text">
        A Irene, de 35 a&ntilde;os, le oprim&iacute;a la rutina entre semana: &ldquo;Trabajo-casa y casa-trabajo, gimnasio y poco m&aacute;s. Esperas al fin de semana para hacer algo con tus amigas y, lo t&iacute;pico, ya no es tan f&aacute;cil quedar, hay que coger cita de aqu&iacute; dos meses, hay otras prioridades, amigas que tienen otras responsabilidades, hijos... y al final ya no estamos tanto en la misma&rdquo;. Esa situaci&oacute;n, adem&aacute;s de su pasi&oacute;n por viajar, la llev&oacute; hace menos de un a&ntilde;o a dar un paso adelante, junto a su amiga Sandra, y lanzarse a organizar planes grupales en Barcelona para crear esos espacios de conexi&oacute;n entre mujeres que buscaban. <strong>&ldquo;</strong>Las dos somos muy extrovertidas y nos encanta viajar y conocer gente nueva y pensamos que en una ciudad tan din&aacute;mica ten&iacute;a que haber m&aacute;s chicas como nosotras&rdquo;, analiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un <em>after work</em> un jueves en el que se presentaron diez chicas naci&oacute; <a href="https://www.instagram.com/somos__aura" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Aura</a>, una comunidad que ahora es tambi&eacute;n una empresa. &ldquo;Todos los viernes hacemos cenas tem&aacute;ticas en diferentes restaurantes, vamos a un coreano, a un tailand&eacute;s, por ejemplo, y son mesas en <em>petit comit&eacute;,</em> que dan pie a hablar. Tambi&eacute;n hacemos caminatas en la monta&ntilde;a en grupos m&aacute;s grandes, pero en todas las actividades siempre hay una o dos chicas pendientes de que ninguna se quede sola o no participe&rdquo;, explica, un modelo que ahora pretenden exportar a otras ciudades como Madrid o Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Esas mismas ganas de forjar &ldquo;amistades reales&rdquo; entre mujeres fueron las que movieron a Rebecca, junto a su amiga Cordelia, a crear <a href="https://www.instagram.com/lyncevents/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lync</a> en Madrid, tras mudarse desde Los &Aacute;ngeles y sentirse &ldquo;totalmente perdida y aislada&rdquo; durante meses. &ldquo;Conoc&iacute; a mi mejor amiga en el primer evento, conectamos instant&aacute;neamente. Noa es espa&ntilde;ola pero creci&oacute; en California, as&iacute; que tenemos esa conexi&oacute;n&rdquo;, cuenta Rebecca, que emprendi&oacute; su proyecto para dar un espacio seguro para ayudar a mujeres internacionales a crear lazos lejos de casa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Compartir una afici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os en la docencia, la jubilaci&oacute;n oblig&oacute; a Jos&eacute;, de 65, a enfrentarse a la p&eacute;rdida del roce constante con los compa&ntilde;eros, una rutina que sol&iacute;a derivar en buenas amistades de forma natural. &ldquo;Es cierto que puedes seguir viendo a los amigos, pero en un contexto diferente, antes no hac&iacute;a falta quedar, se daba por hecho que el lunes, martes, mi&eacute;rcoles&hellip;, estar&iacute;as desde las ocho de la ma&ntilde;ana a tres de la tarde. Hoy s&oacute;lo me relaciono con unas cuantas personas especiales de mi profesi&oacute;n, la mayor parte jubilados&rdquo;, confiesa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos vemos todas las semanas, compartimos libros, relatos y cañas, porque todos los miércoles, finalizada la clase, nos vamos a un bar de la urba a disertar sobre lo humano y lo divino (...) y nos reímos igual que si tuviéramos dieciséis años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José</span>
                                        <span>—</span> 65 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para combatir ese cambio de rutinas y socializaci&oacute;n, Jos&eacute; decidi&oacute; inscribirse en un taller de escritura en su urbanizaci&oacute;n, en Villaviciosa de Od&oacute;n (Madrid). Un espacio que le ha permitido conectar con personas con &ldquo;vivencias e intereses paralelos&rdquo;: &ldquo;Nos vemos todas las semanas, compartimos libros, relatos y ca&ntilde;as, porque todos los mi&eacute;rcoles, finalizada la clase, nos vamos a un bar de la urba a disertar sobre lo humano y lo divino. Nos <em>whatsappeamos</em> con todas las noticias que nos llaman la atenci&oacute;n, y nos re&iacute;mos igual que si tuvi&eacute;ramos diecis&eacute;is a&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que comenz&oacute; como una afici&oacute;n por la lectura y la escritura se ha convertido tambi&eacute;n de alg&uacute;n modo en un pilar emocional y de conexi&oacute;n con otras personas. &ldquo;Creo que es una experiencia l&uacute;dica, aprender o profundizar en un <em>hobby,</em> fomentar las relaciones sociales, mover el cuerpo o el cerebro, el intelecto o el m&uacute;sculo, da lo mismo. Socializar, comunicarse con los dem&aacute;s, compartir tertulias, aprender de otros, al fin y a la postre, vivir con los dem&aacute;s&rdquo;, resume Jos&eacute;, aunque advierte que la amistad no es igual que en la juventud. &ldquo;Los amigos de la edad adulta cubren una necesidad concreta, sirven para acercarse al pr&oacute;jimo, tomarte una cerveza o un caf&eacute; mientras charlas animadamente de cuestiones de importancia relativa, porque la vida no se vive con la efusividad, la valent&iacute;a y la fuerza que se tiene con pocos a&ntilde;os&rdquo;, valora.
    </p><h2 class="article-text">Comunidad de viaje</h2><p class="article-text">
        Para Pilar, de 67 a&ntilde;os, la jubilaci&oacute;n no supuso un cierre sino precisamente un momento de apertura hacia una nueva forma de relacionarse a trav&eacute;s de excursiones y viajes grupales. &ldquo;Viajamos con el grupo de jubilados de la UGT de &Aacute;vila y la gente, la verdad, es muy abierta, muy simp&aacute;tica, hemos hecho un grupo majo, todos de una edad similar&rdquo;, afirma Pilar, que cuenta que los lazos creados en el grupo no se limitan a las excursiones, sino que tambi&eacute;n se labran en su propia ciudad. &ldquo;Nos juntamos y nos lo pasamos bien, nos comunicamos por WhatsApp y cuando se hacen actos en &Aacute;vila nos volvemos a ver y nos vamos a tomar una ca&ntilde;a. Tambi&eacute;n nos llamamos para preguntarnos c&oacute;mo estamos y, por ejemplo, si hago membrillo les llevo una tarrina cuando quedamos a tomar caf&eacute;&rdquo;, cuenta. Para ella el secreto est&aacute; en &ldquo;no aislarse en casa&rdquo;, porque salir y compartir un rato de risas es la mejor forma de seguir vinculada al presente en cualquier edad.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia y los testimonios coinciden: la amistad adulta requiere dedicaci&oacute;n y no llama a la puerta, se construye. Como aconseja la psic&oacute;loga Pe&ntilde;a, es clave &ldquo;no desistir cuando las situaciones no se dan como nos gustar&iacute;a y entender que las amistades son algo que dependen de diversos factores y no son siempre un proceso lineal con resultados inmediatos&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigos-30-funciona-hora-crear-nuevos-lazos_1_12960029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacer amigos más allá de los 30: ¿qué funciona a la hora de crear nuevos lazos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser la tía favorita: por qué es una figura tan importante para los niños y adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tia-favorita-figura-importante-ninos-adolescentes_1_12950375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fed31a8a-825b-48db-a013-233dc276650a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135432.jpg" width="1359" height="765" alt="Ser la tía favorita: por qué es una figura tan importante para los niños y adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque siempre la ha tenido, el papel de la tía ha tomado en los últimos años una especial relevancia, y con carácter positivo: "Es como tener a ratos lo mejor de ser madre, pero con espacio y libertad"</p><p class="subtitle">El caso de Brooklyn Beckham o cómo se está rompiendo el estigma de los hijos que cortan la relación con sus padres</p></div><p class="article-text">
        Aunque despacio, los modelos de familia tradicionales se encuentran en pleno cambio. Ya no siempre hay figura paterna y materna o la hay por duplicado, los clanes ya no suelen ser tan extensos y los parentescos a veces no tienen nada que ver con la consanguinidad. Pero existe una figura que, aunque siempre la ha tenido, ahora ha tomado especial relevancia y con car&aacute;cter positivo: la t&iacute;a. Un papel muy importante tanto en la vida de quien lo ejerce como en la de sus sobrinos o sobrinas.
    </p><p class="article-text">
        Tania les saca 13 y 14 a&ntilde;os a los suyos, as&iacute; que su figura ha sido un poco la de hermana mayor pero con el extra de autoridad de una t&iacute;a: &ldquo;Fue una mezcla de juego, confianza absoluta y cari&ntilde;o que nunca tuvo fecha de caducidad&rdquo;, dice a elDiario.es. Cree que entre los tres se han influido en la manera de hablar, de percibir la realidad o el sentido del humor. Y considera que, aunque se llevan bien con el resto de miembros de la familia, &ldquo;lo nuestro es complicidad en estado puro: gui&ntilde;os, bromas internas, recuerdos que arrastramos desde su infancia y que siguen vivos sin necesidad de explicarlos. Es un lenguaje propio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay t&iacute;as que no pertenecen a la familia en s&iacute; misma. Un papel que quiz&aacute; representaba la &lsquo;madrina&rsquo; de anta&ntilde;o, un t&eacute;rmino que ya no conlleva connotaciones religiosas. Irene, por ejemplo, es la de la hija de una amiga, que no est&aacute; bautizada. Ese &lsquo;t&iacute;tulo&rsquo; le otorga la posibilidad de participar en la crianza de la ni&ntilde;a m&aacute;s si lo desea y, a efectos pr&aacute;cticos, es como una t&iacute;a. &ldquo;A m&iacute; una de las cosas que m&aacute;s ilusi&oacute;n me hac&iacute;a era poder estar ah&iacute; para llevarla a la biblioteca&rdquo;, comenta Irene, &ldquo;porque su padre es estadounidense y ella convive con los dos idiomas, con el ingl&eacute;s y el castellano. Entonces yo soy la que la lleva a por los libros en castellano. Y me apetec&iacute;a mucho revivir esa parte de mi infancia de la que ten&iacute;a tan buen recuerdo&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo nuestro es complicidad en estado puro: guiños, bromas internas, recuerdos que arrastramos desde su infancia y que siguen vivos sin necesidad de explicarlos. Es un lenguaje propio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tania</span>
                                        <span>—</span> tía
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tania evoca esas primeras experiencias con mucho cari&ntilde;o: &ldquo;Estrenos de cine, parques de atracciones, planes improvisados&hellip; Y aunque iba por ellos, yo lo disfrutaba igual. Me encantaba verles descubrir cosas que yo ya hab&iacute;a vivido y ver en sus caras ese asombro&rdquo;. A Irene le gustar&iacute;a llegar a ser &ldquo;esa t&iacute;a de confianza con la que pueda ir a un concierto, ver una expo, desayunar o dar un paseo&rdquo;. Tania ya ha alcanzado ese nivel: ahora los tres son adultos, poseen sus propias ideas y sus circunstancias, as&iacute; que debaten e incluso se pican un poco, pero &ldquo;nunca, jam&aacute;s, nos hemos enfadado&rdquo;, asegura, &ldquo;lo nuestro es un v&iacute;nculo que naci&oacute; solo, creci&oacute; sin esfuerzo y, a d&iacute;a de hoy, sigue siendo una de las cosas m&aacute;s bonitas que tengo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rub&eacute;n (nombre ficticio) ofrece la versi&oacute;n desde la otra parte. &Eacute;l ha crecido y guarda mucha relaci&oacute;n con tres hermanas directas de su madre, aunque con una de ellas mantiene un lazo m&aacute;s estrecho. &ldquo;Es una persona que me ha acompa&ntilde;ado desde la infancia en todas las etapas de mi vida y, por lo tanto, hemos podido tener tiempo y espacio para construir una relaci&oacute;n m&aacute;s cercana que va m&aacute;s all&aacute; de lo que ser&iacute;a una t&iacute;a, sino que para m&iacute; es como una segunda madre&rdquo;, declara. Hubo un momento clave en su historia, cuando &eacute;l estaba pasando por un momento duro y ella le abri&oacute; las puertas de su casa: &ldquo;Me ofreci&oacute; su intimidad y me brind&oacute; b&aacute;sicamente la oportunidad de irme a vivir con ella cuando realmente lo necesitaba y no ten&iacute;a medios materiales para hacerlo de otra manera hasta que los encontr&eacute; y pude comenzar una nueva etapa por mis propios medios&rdquo;, asegura, &ldquo;me ayud&oacute; completamente sin pedirme nada a cambio y sin condiciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, sus t&iacute;as han sido esenciales en su formaci&oacute;n aunque tampoco las romantiza sin l&iacute;mites. &ldquo;Cuando se juntan son una verdadera mafia. Entonces tambi&eacute;n hay que estar alerta ah&iacute;. Hablamos de personas que son diferentes entre ellas y que operan bajo una orientaci&oacute;n o bajo un objetivo com&uacute;n y se parecen, pero cada una es cada una. Es decir, he tenido una relaci&oacute;n desigual con ellas&rdquo;, se&ntilde;ala. Aunque deja claro: &ldquo;Yo ser&iacute;a otra persona si no las hubiera tenido cerca y en particular si no hubiera recibido la ayuda y la comprensi&oacute;n que recib&iacute; cuando m&aacute;s lo necesitaba&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo sería otra persona si no las hubiera tenido cerca [a mis tías] y en particular si no hubiera recibido la ayuda y la comprensión que recibí cuando más lo necesitaba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rubén</span>
                                        <span>—</span> sobrino
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un nicho de mercado</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, en redes sociales como Instagram o TikTok se ha viralizado la figura de la <a href="https://www.tiktok.com/@heyimhershy/video/7499013188864888110?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;t&iacute;a guay&rsquo; </a>entendida como una mujer independiente, con dinero y una existencia libre de ataduras. Muchos de los v&iacute;deos muestran a la protagonista en un ambiente tranquilo con un mensaje del tipo &ldquo;plan A: casada a los 25, casa a los 27, hijos a los 30&rdquo; y segundos despu&eacute;s de fiesta en un yate y la frase &ldquo;plan B: t&iacute;a guay&rdquo;. Un dato: ni siquiera es necesario tener sobrinos para considerarse parte del grupo.
    </p><p class="article-text">
        Se da sobre todo en el mundo anglosaj&oacute;n, d&oacute;nde ya en 2008 una mujer llamada Melanie Notkin comenz&oacute; a ganar dinero con la explotaci&oacute;n del concepto PANK, Professional Aunts No Kids (t&iacute;as trabajadoras sin hijos), acu&ntilde;ado por ella misma. En 2009 instituy&oacute; el d&iacute;a de la t&iacute;a (23 de julio), en 2011 public&oacute; su libro <em>Savvy Auntie: The Ultimate Guide for Cool Aunts, Great-Aunts, Godmothers, and All Women Who Love Kids</em> (Morrow) y en 2014 sac&oacute; sus memorias, tituladas <em>Otherhood: Modern Women Finding a New Kind of Happiness</em> (Seal Press/Penguin Canada 2014). Por supuesto, colabora en diversos medios, tiene una charla TED y da conferencias all&iacute; donde la reclamen. La &lsquo;t&iacute;a guay&rsquo; necesita ganarse el sueldo.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7499013188864888110"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En algunas publicaciones como Los Angeles Times <a href="https://www.latimes.com/entertainment-arts/story/2024-02-06/cool-aunt-social-media-pop-culture-tradwife-counter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consideran</a> este arquetipo como la oposici&oacute;n al de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tradwife</em></a><em>,</em> ya que &ldquo;en un momento en que la autonom&iacute;a corporal de las mujeres se ve limitada por una serie de leyes antiaborto, la 't&iacute;a genial' ofrece un modelo de independencia sexual segura de s&iacute; misma&rdquo; y a&ntilde;ade que &ldquo;ofrece una alternativa crucial a las limitaciones de la familia nuclear. Para las adolescentes <em>queer,</em> una t&iacute;a estupenda puede ser una fuente de apoyo emocional y material&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la t&iacute;a molona de las redes sociales no deja de ser un personaje construido a base de clich&eacute;s que las marcas han convertido en un objetivo de ventas (&lsquo;en su d&iacute;a, reg&aacute;lale X&rsquo;), pero, sepultada bajo todo el peso del turbocapitalismo, reside la figura en la que se inspira.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto espa&ntilde;ol existen pioneras en crear contenido sobre este tema en redes como la actriz y presentadora c&aacute;ntabra Teresa Gareche, que s&iacute; se identifica como <em>&ldquo;cool aunt&rdquo;</em>. Despu&eacute;s de cumplir los 30 a&ntilde;os, se separ&oacute; de su &uacute;ltima pareja y se le quitaron las ganas de &ldquo;seguir jugando a los roles tradicionales&rdquo;, aunque no esperaba convertirse en una &ldquo;solterita de oro&rdquo; como ha sucedido. &ldquo;He dejado de centralizar mi vida en el amor rom&aacute;ntico y ahora me dedico a tratar de vivir en paz, con pareja o sin ella. Estoy enamorada de mi trabajo y de mi red de seguridad. Disfruto siendo cuidada y cuidando de mis amigos, familia y principalmente de mi sobrina&rdquo;. Uno de los <a href="https://www.instagram.com/reel/DEAljDDuAW0/?igsh=MmFibW0yeWR5cXJ6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>posts</em></a><a href="https://www.instagram.com/reel/DEAljDDuAW0/?igsh=MmFibW0yeWR5cXJ6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> fijados</a> en su panel de Instagram es el de &lsquo;Mandamientos para ser una t&iacute;a guay'.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La &#039;tía genial&#039; ofrece una alternativa crucial a las limitaciones de la familia nuclear. Para las adolescentes queer, una tía estupenda puede ser una fuente de apoyo emocional y material</p>
          </div>

  </blockquote><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DEAljDDuAW0/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites de la t&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Para Teresa Gareche, este rol es parecido a ser &lsquo;padre ausente&rsquo;: &ldquo;T&uacute; te encargas de consentir y su madre se come los marrones de educar y re&ntilde;ir. La diferencia es que siendo &lsquo;t&iacute;a guay&rsquo; act&uacute;as intentando hacer de mediadora para facilitar la labor de la maternidad a tu hermana, no aprovechando para quedar por encima como un &lsquo;santo var&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, en todas las relaciones familiares, y esta no pod&iacute;a ser menos, a veces el l&iacute;mite de implicaci&oacute;n permitido no est&aacute; muy claro y se puede caer en el intrusismo.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> expone una regla muy b&aacute;sica y f&aacute;cil de seguir para evitar conflictos: &ldquo;Acompa&ntilde;ar sin invadir. Es importante respetar siempre las normas que ponen los padres&rdquo;. Adem&aacute;s, apunta que &ldquo;a una t&iacute;a no le corresponde desautorizar, ni imponer sus criterios, ni entrar a corregir o a educar en aspectos que competen directamente a los padres&rdquo;. Salvo algunas excepciones con circunstancias muy espec&iacute;ficas, ella percibe que la figura es positiva &ldquo;cuando existe un buen v&iacute;nculo entre los padres y sus propios hermanos. Del mismo modo, tiende a ser negativa cuando la relaci&oacute;n entre ellos es conflictiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Acompañar sin invadir. Es importante respetar siempre las normas que ponen los padres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n tambi&eacute;n puede cambiar cuando la t&iacute;a se convierte en madre. Ver&oacute;nica (nombre ficticio) cuenta: &ldquo;Yo era la que llegaba y jugaba horas a lo que ellos quer&iacute;an, pero luego me iba a mi casa y pod&iacute;a descansar. O si ten&iacute;an alguna rabieta yo no ten&iacute;a que ser la encargada de solucionarlo del todo si se iba de las manos&rdquo;. Pero cuando nacieron sus propios hijos, se le hizo imposible compaginar los dos roles: &ldquo;Ya no ten&iacute;a tantas fuerzas para llegar y tirarme al suelo o ponerme a jugar al &lsquo;pilla pilla&rsquo;. Eso me tocaba hacerlo con los m&iacute;os pero sin poder &lsquo;descansar&rsquo; al irme a casa&rdquo;. Asegura que no cambiar&iacute;a para nada su situaci&oacute;n pero &ldquo;s&iacute; es cierto que, por mi vivencia, ser t&iacute;a era m&aacute;s divertido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible compaginar ambos papeles cuando sobrinos e hijos son a&uacute;n peque&ntilde;os? Plata explica que no es sencillo. &ldquo;No puedes estar en un mismo juego y, por un lado, ser la t&iacute;a que lo permite todo y, por otro, ser la madre que est&aacute; marcando l&iacute;mites&rdquo;, afirma. &ldquo;Ah&iacute; aparece un dilema natural: tu hijo puede sentirse tratado de forma diferente, o puede no entender por qu&eacute; con su primo hay m&aacute;s permisividad&rdquo;. Para ella no es incompatible ser la t&iacute;a enrollada con tener un hijo propio pero, obviamente, es m&aacute;s f&aacute;cil cuando ambas condiciones no coinciden en el tiempo: &ldquo;Todo cambia cuando la maternidad entra en escena&rdquo;. De hecho, la psic&oacute;loga comenta que cuando sus sobrinos eran peque&ntilde;os a&uacute;n no ten&iacute;a hijos, lo que le permiti&oacute; &ldquo;disfrutar de lo mejor de la maternidad sin todas sus responsabilidades y cargas. B&aacute;sicamente es como tener a ratos lo mejor de ser madre, pero con espacio y libertad. Y eso, la verdad, &iexcl;es la ca&ntilde;a!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tia-favorita-figura-importante-ninos-adolescentes_1_12950375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser la tía favorita: por qué es una figura tan importante para los niños y adolescentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Adolescentes,familias,Amistad,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero": por qué hemos cambiado las quedadas sencillas por las experiencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2de7bf7-cd91-4304-9a76-b037d3d1ee43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero&quot;: por qué hemos cambiado las quedadas sencillas por las experiencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La socialización actual está mediada por la oferta de ocio comercializado. Lo que antes era un encuentro más espontáneo y simple se ha convertido en una experiencia “de catálogo” y casi siempre con un precio
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        Salir a pasar el rato con amigos sol&iacute;a implicar hacer planes sencillos como tomar algo en un bar, dar un paseo, reunirse en casa o charlar sin grandes pretensiones. Era una socializaci&oacute;n m&aacute;s espont&aacute;nea, m&aacute;s libre de compromisos y menos dependiente de que todo estuviera organizado.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, muchas de las experiencias sociales han evolucionado hacia planes m&aacute;s elaborados, que incluyen un ambiente diferente y, a menudo, un precio concreto. &ldquo;Antes qued&aacute;bamos en casa de alguna amiga o sal&iacute;amos simplemente a pasear, ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero: cenas, <em>escape rooms, </em>conciertos o experiencias tem&aacute;ticas&rdquo;, cuenta Carolina, estudiante de 23 a&ntilde;os. &ldquo;A veces solo quiero hacer algo sencillo, pero da la sensaci&oacute;n de que si no hay un plan especial, no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que antes eran simples reuniones, ahora parece haber derivado en eventos sociales que pueden ir desde el espect&aacute;culo de jazz con cientos de velas artificiales, talleres para hacer cer&aacute;mica y velas con una copa de vino o <em>escape rooms,</em> hasta restaurantes ambientados en el Cluedo.
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Mart&iacute;n Padura, directora general de Fundaci&oacute;n Fad Juventud, explica que las experiencias inmersivas permiten compartir intereses, generar pertenencia y fortalecer v&iacute;nculos. Tras la pandemia, muchas personas han buscado <a href="https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconectar con amigos</a> &ldquo;pero de una forma que fuera m&aacute;s all&aacute; de lo cotidiano&rdquo;. Este tipo de planes ha impulsado la popularidad de actividades m&aacute;s organizadas y experienciales, que siempre combinan emoci&oacute;n, creatividad y participaci&oacute;n activa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces solo quiero hacer algo sencillo, pero da la sensación de que si no hay un plan especial, no es suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carolina, 23 años</span>
                                        <span>—</span> estudiante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;econom&iacute;a de la experiencia&rdquo; ha hecho que el ocio sea un producto m&aacute;s dentro del mercado, incentivado <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por las redes sociales, la viralidad</a> y la b&uacute;squeda de conexi&oacute;n genuina. Sin embargo, este nuevo modelo tambi&eacute;n plantea dilemas como el aumento del consumismo o la p&eacute;rdida de espontaneidad, e insta a la necesidad de lograr el <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio entre lo digital y lo presencial</a>, entre lo simple y lo espectacular.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; este cambio?</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los resultados del <a href="https://www.gensler.com/gri/immersive-industry-report-2025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gensler Research Institute</a>, los consumidores de experiencias buscan principalmente &ldquo;interactividad, singularidad y entornos dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente&rdquo;. Es decir, la principal atracci&oacute;n no es solo el contenido, sino la posibilidad de participar activamente, de sentir que se forma parte de algo &uacute;nico. Santiago Santamar&iacute;a, vicepresidente global de Comunicaci&oacute;n, Relaciones P&uacute;blicas e Institucionales de la plataforma de reservas Fever, confirma una tendencia en la que &ldquo;cada vez m&aacute;s personas buscan actividades que combinen cultura, diversi&oacute;n y emoci&oacute;n. Ya no se trata solo de pasar el rato, sino de crear recuerdos&rdquo;. Y apunta que son sobre todo las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, como la Z, las que se mueven por esta l&oacute;gica: &ldquo;No buscan tanto consumir, sino vivir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Santamar&iacute;a destaca entre los beneficios de estas formas de ocio &ldquo;la construcci&oacute;n de identidad y comunidad&rdquo;. Asegura, adem&aacute;s, que lo que se entiende por este concepto es &ldquo;aquello que transforma al p&uacute;blico en protagonista activo, lo integra en la narrativa o entorno mediante tecnolog&iacute;a, dise&ntilde;o sensorial y creatividad&rdquo;. En esta se incluyen exposiciones interactivas, espect&aacute;culos audiovisuales, teatro inmersivo o realidad virtual. Adem&aacute;s, las nuevas tecnolog&iacute;as, afirma, (realidad virtual, aumentada, dise&ntilde;os inmersivos) permiten crear experiencias m&aacute;s sofisticadas, interactivas, que &ldquo;hagan sentir dentro&rdquo; del entorno. Por ejemplo, un <a href="https://www.nature.com/articles/s41599-023-02485-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico reciente</a> habla de c&oacute;mo el teatro inmersivo y las tecnolog&iacute;as XR (todas las tecnolog&iacute;as inmersivas que fusionan el mundo real con el digital) permiten un tipo de experiencia m&aacute;s individualizada y participativa.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por las mismas parece crecer a&ntilde;o a a&ntilde;o, seg&uacute;n el <a href="https://www.globalgrowthinsights.com/es/market-reports/augmented-and-virtual-reality-market-100528" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de Global Growth Insights. En Jap&oacute;n, por ejemplo, una <a href="https://www.dentsu.co.jp/en/news/release/2024/1031-010807.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de Dentsu Inc. revel&oacute; que el 65.3% de los j&oacute;venes de 10 a 19 a&ntilde;os hab&iacute;an usado alg&uacute;n &ldquo;servicio de medios inmersivos&rdquo; y que algunos lo usan como herramienta de socializaci&oacute;n. Entre ellas, se incluyen algunas como teatro inmersivo, exposiciones de arte inmersivas y experienciales, realidad aumentada/virtual basada en localizaci&oacute;n, audio inmersivo, rol en vivo,&nbsp;atracciones tem&aacute;ticas y <em>escape rooms.</em> En el caso de las &uacute;ltimas, seg&uacute;n los <a href="https://roomescapeartist.com/2024/12/29/us-escape-room-industry-report-december-2024/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> de diciembre de 2024 sobre la industria de <em>escape rooms</em> en EEUU puede verse c&oacute;mo tras una d&eacute;cada de r&aacute;pido crecimiento, el sector se ha estabilizado alrededor de 2.000 instalaciones en todo el pa&iacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        Padura explica que, adem&aacute;s de esto, existe tambi&eacute;n una din&aacute;mica de compartir experiencias, &ldquo;vivencias para contar&rdquo;, que va m&aacute;s all&aacute; del simple hecho de quedar, y las redes sociales son las principales impulsoras de esto: &ldquo;Si una actividad es m&aacute;s<em> instagrameable, </em>compartible, etc., puede tener m&aacute;s atractivo&rdquo;. Este &ldquo;descubrimiento cultural es tambi&eacute;n f&aacute;cilmente accesible gracias a las redes sociales&rdquo; y en concreto, plataformas como TikTok o Instagram &ldquo;son clave para que estas audiencias se enteren de experiencias inmersivas&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7528506736588672278"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">El 'temor' a perderse los planes del momento</h2><p class="article-text">
        Padura advierte de que tambi&eacute;n existen riesgos asociados a esta tendencia social. Uno de ellos es la &ldquo;p&eacute;rdida de autenticidad: cuando el objetivo se centra en mostrar en lugar de vivir, la experiencia pierde su sentido original&rdquo;. A esto se le a&ntilde;ade, contin&uacute;a, la &ldquo;presi&oacute;n est&eacute;tica&rdquo; que tiene como consecuencia una necesidad de proyectar una vida &ldquo;interesante&rdquo;, lo que lleva tambi&eacute;n a&nbsp;un estado de ansiedad y comparaci&oacute;n constante. De la viralizaci&oacute;n de este tipo de &ldquo;planes completos&rdquo;, de alguna manera &ldquo;se acaba elevando el est&aacute;ndar de ocio, excluyendo econ&oacute;micamente a quienes no pueden permit&iacute;rselo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &ldquo;la abundancia de oferta liderada por el algoritmo de las plataformas sociales, genera un fen&oacute;meno psicol&oacute;gico conocido como FOMO (<em>Fear Of Missing Out</em>): el miedo a quedarse fuera&rdquo;. &ldquo;Esta sensaci&oacute;n de que hay que aprovecharlo todo puede contribuir de una forma sutil a otra presi&oacute;n, la social, para <em>consumir ocio</em>, incluso si no se desea realmente&rdquo;. Joel, estudiante de 22 a&ntilde;os, lo percibe as&iacute;: &ldquo;A veces siento que hago planes muy simples y me da como pena, porque veo a gente en Instagram haciendo cosas incre&iacute;bles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Se acaba elevando el estándar de ocio, excluyendo económicamente a quienes no pueden permitírselo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Beatriz Martín Padura</span>
                                        <span>—</span> directora general de Fundación Fad Juventud
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo todo esto lleva al consumo</h2><p class="article-text">
        El auge de las nuevas ofertas de planes de ocio&nbsp;no solo ha transformado la forma en que los j&oacute;venes se divierten, sino tambi&eacute;n la manera en que entienden el consumo. Estas experiencias suelen tener un coste mayor que los planes tradicionales. Una sesi&oacute;n de <em>escape room,</em> por ejemplo, ronda un precio de 30 euros en Espa&ntilde;a. Y las actividades que mezclan manualidades con consumo de bebidas o comida, pueden rondar los 20 euros por persona. De la mano de su popularidad y viralidad, estos planes conllevan que la exigencia de los consumidores se vuelva mayor. Sin embargo, hay j&oacute;venes que parecen dispuestos a asumir dichos precios, siempre que la calidad lo justifique.
    </p><p class="article-text">
        Juan, estudiante de 22 a&ntilde;os, confiesa: &ldquo;A m&iacute; me encantan y yo me puedo gastar dinero f&aacute;cilmente cada semana en un tipo de actividad de estas&rdquo;. Carolina, por su parte, afirma que le &ldquo;gusta porque hay m&aacute;s opciones, pero tambi&eacute;n creo que vivimos en una sociedad bastante consumista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que esperan no es solo una buena experiencia de uso, sino una inversi&oacute;n que tenga sentido para&nbsp;la generaci&oacute;n Z, en t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, est&eacute;ticos o emocionales. En ese equilibrio, la relaci&oacute;n calidad-precio se impone como el criterio m&aacute;s citado: 59,2%, seg&uacute;n el <a href="https://observatoriogenz.com/docs/informe-genz.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio GEN Z</a> de la Universidad Europea, lo que confirma que eval&uacute;an si lo que reciben compensa lo que pagan.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta propensi&oacute;n hacia lo experiencial ya no s&oacute;lo transforma la manera de socializar, sino tambi&eacute;n el modelo de consumo. Datos de una <a href="https://www.ey.com/en_gl/people/ey" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de EY indican que, incluso en tiempos de incertidumbre econ&oacute;mica, los consumidores mantienen su gasto en entretenimiento local y en vivo. La raz&oacute;n parece clara: estas experiencias se perciben como inversiones emocionales, no como gastos superfluos. Adem&aacute;s, seg&uacute;n el <a href="https://www.gensler.com/gri/immersive-industry-report-2025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gensler Research Institute</a>, el valor percibido<em> (&ldquo;value for money&rdquo;)</em> se ha convertido en una prioridad, ya que los usuarios esperan que el coste refleje una experiencia de calidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces siento que hago planes muy simples y me da como pena, porque veo a gente en Instagram haciendo cosas increíbles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joel</span>
                                        <span>—</span> 22 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Padura explica que el &ldquo;efecto algor&iacute;tmico&rdquo; de estos planes empuja al consumo por cuatro v&iacute;as que se entrelazan y se refuerzan entre s&iacute;. La primera es &ldquo;la facilidad para descubrir nuevos planes, ya que las plataformas digitales muestran de manera constante actividades atractivas, eventos exclusivos o productos de moda que invitan a probar cosas nuevas&rdquo;. La segunda tiene que ver con la comparaci&oacute;n constante con el grupo digital donde cada persona mide su nivel de diversi&oacute;n o &eacute;xito en funci&oacute;n de lo que ve en las redes. La tercera es la viralizaci&oacute;n de experiencias caras que elevan el est&aacute;ndar de ocio mostrando un estilo de vida dif&iacute;cil de mantener y, finalmente, el miedo a la exclusi&oacute;n social, que lleva a muchos j&oacute;venes a participar en estas din&aacute;micas de consumo para no quedarse fuera de su entorno social o digital
    </p><p class="article-text">
        Joel confiesa que &ldquo;estar&iacute;a dispuesto a gastar m&aacute;s dinero de lo habitual en una experiencia inmersiva, aunque no lo har&iacute;a con frecuencia. Normalmente, son actividades que realmente merecen la pena, as&iacute; que entiendo que su precio sea un poco m&aacute;s elevado. Si s&eacute; que el coste extra se refleja en una experiencia de calidad, en la que voy a disfrutar y pasarlo bien, entonces s&iacute; me compensa pagar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La alternancia y universalidad como clave</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante que la relaci&oacute;n entre amigos no dependa exclusivamente de 'hacer cosas especiales', porque el v&iacute;nculo puede quedar condicionado a que haya 'planazo&rdquo;, explica Padura, quien adem&aacute;s cree que es &ldquo;absolutamente posible&rdquo; seguir quedando sin plan y es m&aacute;s saludable hacerlo. &ldquo;De hecho, encontrar un equilibrio probablemente sea lo m&aacute;s sostenible socialmente y emocionalmente&rdquo;, aclara. Una alternancia, en este contexto, &ldquo;puede ser la clave&rdquo;. Algunos d&iacute;as planes m&aacute;s 'simples' e improvisados, otros d&iacute;as, experiencias m&aacute;s estructuradas. &ldquo;El ocio sostenible es aquel que no exige un planazo constante para sentirse bien&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, &ldquo;la espontaneidad sigue teniendo un valor profundo: permite relajarse, liberar presi&oacute;n y conectar desde lo cotidiano&rdquo;. As&iacute;, una charla, un caf&eacute; o un paseo pueden seguir siendo espacios de intimidad y bienestar. Juan confiesa que a &eacute;l y a su grupo de amigos les  &ldquo;gustan cosas sencillas como jugar un partido, pasar tiempo juntos en casa&rdquo;. &ldquo;Y aunque probemos de vez en cuando algo diferente, en general seguimos disfrutando de planes simples y divertidos, casi como ni&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto, tal y como explica Padura, es una v&iacute;a a lo que se denomina como &ldquo;ocio sostenible&rdquo;, basado en la democratizaci&oacute;n del disfrute a trav&eacute;s de la accesibilidad econ&oacute;mica, la no dependencia &uacute;nicamente del espect&aacute;culo y el gasto, el equilibrio entre lo digital y lo presencial, y lo experiencial con lo simple. Sin embargo, existe una paradoja, ya que &ldquo;las experiencias inmersivas pueden tanto unir como aislar&rdquo;. Cuando se viven colectivamente (en grupos, eventos o espacios f&iacute;sicos) fomentan el encuentro real pero al trasladarlas al terreno puramente digital, pueden reforzar el aislamiento. El riesgo aparece cuando la tecnolog&iacute;a sustituye al contacto humano en lugar de complementarlo. Pasar horas en entornos virtuales puede ofrecer una sensaci&oacute;n de pertenencia, pero tambi&eacute;n encerrar al individuo en una 'burbuja sensorial'. El verdadero desaf&iacute;o, seg&uacute;n Santamar&iacute;a &ldquo;no est&aacute; en renunciar a la innovaci&oacute;n, sino en mantener la dimensi&oacute;n humana de la experiencia. La inmersi&oacute;n debe ser un medio, no un fin&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Del Peso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 23:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Ahora casi todos los planes incluyen gastar dinero": por qué hemos cambiado las quedadas sencillas por las experiencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ocio,Amistad,Nuevas generaciones,Tendencias,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | “A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla  [R]]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-ver-si-vemos-amigos-resumirse-vida-no-compartirla-r_132_12865480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a34924d-9745-49a3-92f6-6da46f9a79d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | “A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla  [R]"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Volvemos a escuchar un episodio en el que se reflexiona sobre la amistad como una tarea más, como algo más que agendas en un día  a día en el que no tenemos tiempo para nada 
</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/a-ver-si-nos-vemos-amigos-para-resumirse-la-vida-no-para-compartirla-r/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="“A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla [R]"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Este episodio nace de la conversaci&oacute;n que generan los grandes temas que tocan en teclas emocionales&hellip; Y, en estas fechas, volvemos a &eacute;l. La amistad como una tarea, como una obligaci&oacute;n m&aacute;s que agendar y a la que prestar atenci&oacute;n. No un lugar en el que fluir, en el que moverse de una manera c&oacute;moda. &iquest;Un esfuerzo m&aacute;s en una era en la que no tenemos tiempo para nada. A lo mejor este tema de hoy te suena porque el periodista Juanjo Villalba ha publicado hace unos d&iacute;as en <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> un art&iacute;culo llamado: <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La cultura de quedar para ponerse al d&iacute;a con amigos: por qu&eacute; ya no compartimos la vida, nos la resumimos</a>. Hablamos con &eacute;l, para reflexionar acerca de las razones que llevan a que este tema sea tan compartido y tan le&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos tambi&eacute;n con Dani, Eva y Mari Carmen. Tienen edades diferentes, viven en ciudades distintas y est&aacute;n en momentos vitales que nada tienen que ver. Lo que les une, lo que tienen en com&uacute;n, es una preocupaci&oacute;n, una inquietud&hellip; En torno a la amistad. Al tiempo que le dedican y la presencia que tiene en su vida.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;*** Este episodio se emiti&oacute; por primera vez el 5 de diciembre de 2025 ***
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><div class="list">
                    <ul>
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                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
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      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-ver-si-vemos-amigos-resumirse-vida-no-compartirla-r_132_12865480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | “A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla  [R]]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/add82474-e134-4ddd-a258-f8ae2f0432b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Los temas incómodos sobre los que reflexionamos este año, que explican cómo vivimos
</p><p class="subtitle">Las 25 historias más leídas de elDiario.es en 2025</p></div><p class="article-text">
        Si la palabra del 2025 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arancel-palabra-define-ano-2025-fundeurae_1_12851890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido &lsquo;arancel&rsquo;</a>, seg&uacute;n la RAE, junto a finalistas como apag&oacute;n, papa o macroincendio, el resultado que sale de una breve encuesta improvisada a diferentes personas sobre qu&eacute; palabra define su a&ntilde;o dista mucho, con resultados como &ldquo;ansiedad&rdquo;, &ldquo;amigas&rdquo;, &ldquo;trabajo&rdquo;, &ldquo;mudanza&rdquo;, &ldquo;burocracia&rdquo;, &ldquo;oposici&oacute;n&rdquo; o &ldquo;supervivencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque, como defiende Juanlu S&aacute;nchez, <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-politica_132_12473045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo es pol&iacute;tica</a>, la conversaci&oacute;n no siempre gira en torno a partidos y resultados electorales, la mayor&iacute;a de las veces hablamos de lo que afecta directamente a nuestra vida. Desde la forma en la que trabajamos, a c&oacute;mo nos relacionamos, educamos a nuestros hijos, consumimos o gestionamos el estr&eacute;s... Muchos de estos temas han marcado la conversaci&oacute;n este a&ntilde;o. Recordamos los once abordados en <a href="https://www.eldiario.es/era/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERA</a> que mejor reflejan las preguntas que nos hemos hecho como sociedad.
    </p><h2 class="article-text">Sobrepasadas por el trabajo</h2><p class="article-text">
        Este iba a ser el a&ntilde;o de la jornada laboral de 37,5 horas semanales, pero mientras esas dos horas y media de descanso se atragantaron a ciertos sectores pol&iacute;ticos y empresariales, pensadores y expertos insisten en repensar c&oacute;mo trabajamos. &ldquo;La historia moderna del trabajo est&aacute; totalmente separada de la realidad y constituye un fracaso de la imaginaci&oacute;n que nos ha empujado a una rutina diaria agotadora, estamos hartos&rdquo;, analiza <a href="https://www.eldiario.es/era/existe-forma-trabajo-compatible-vida-investigadora-dispuesta-demostrar-si_1_12054046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista estadounidense Brigid Schulte,</a> autora de <em>Over Work,</em> libro con el que quer&iacute;a demostrar que no es necesario elegir entre tener &eacute;xito laboral y tener vida. &iquest;Y si nuestro pr&oacute;ximo acto de resistencia fuera descansar? <a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-filosofo-libertad-ver-descansar-pierna-suelta-no-moverse-pollos-cabeza_1_12438063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El fil&oacute;sofo Juan Evaristo</a> propone en <em>El derecho a las cosas bellas</em> parar como acto revolucionario, una apuesta por el descanso de las personas y su bienestar.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tiempo libre?</h2><p class="article-text">
        Con las redes sociales saturadas con <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuestas de planes espectaculares,</a> a cada cual m&aacute;s original, el ocio se ha convertido en una forma m&aacute;s de rendimiento social, en una lista de experiencias que tachar, generando presi&oacute;n y frustraci&oacute;n en lugar de tranquilidad y disfrute real. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no vas a aprovechar cada minuto?&rdquo;. Esta manera de consumir el tiempo libre, que te hace sentir mal por quedarte en casa, es la causante del FOMO (Fear Of Missing Out) o miedo a estar perdi&eacute;ndose algo. Incluso cuando por fin llegan las vacaciones, la urgencia por <a href="https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;descansar bien&rdquo; puede convertirse en una fuente de ansiedad</a>: planificamos, comparamos y anticipamos tanto la desconexi&oacute;n que no logramos deshacernos del estr&eacute;s cotidiano. Especialmente en verano, pero tambi&eacute;n en <a href="https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a> o en otras festividades, <a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comparaci&oacute;n y la autoexigencia</a> derivada de las redes nos deja m&aacute;s preocupados por hacer algo memorable que por descansar o disfrutar honestamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">Agendar la amistad</h2><p class="article-text">
        Como consecuencia de todo lo anterior, el espacio reservado para los amigos ha sido uno de los temas que m&aacute;s han dado que hablar este 2025. Escribimos la amistad con may&uacute;sculas, pero el peso simb&oacute;lico que le damos a esta red no siempre tiene cabida <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en unas agendas tan apretadas:</a> cada vez m&aacute;s adultos perciben que sus amigos han pasado de ser parte de la vida cotidiana a un compromiso calendarizado. Incluso las personas con una vida social muy activa pueden sentirse solas si no disfrutan del <a href="https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo de calidad o la intimidad</a> que necesitan. Entre otras cosas, esto tambi&eacute;n se debe a esa <a href="https://www.eldiario.es/era/conectados-no-acompanados-aprendimos-contar-no-compartimos-vida-resumimos_1_12820292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperconectividad</a> que nos permite estar en contacto constante: &ldquo;Si te lo puedo contar por audio, ya no hace falta que quedemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">IA &iacute;ntima</h2><p class="article-text">
        Si en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la inteligencia artificial empezaba a mostrar sus capacidades t&eacute;cnicas, en 2025 se ha convertido en <a href="https://www.eldiario.es/era/escribir-mail-espinoso-consultas-salud-problema-delegar-chatgpt-decisiones-dia-dia_1_12275222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una presencia cotidiana.</a> Como ayudante de trabajo que organiza calendarios o redacta emails, como gu&iacute;a en viajes, pero tambi&eacute;n como asesor sanitario que interpreta s&iacute;ntomas o incluso como compa&ntilde;&iacute;a capaz de establecer <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una relaci&oacute;n de amistad o amorosa,</a> todo un sue&ntilde;o cumplido de la ciencia ficci&oacute;n. Esta cercan&iacute;a ha abierto debates sobre soledad, delegaci&oacute;n de responsabilidades e intimidad, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Repensar la pareja</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de parejas de carne y hueso tambi&eacute;n han dado de qu&eacute; hablar este a&ntilde;o. Las nuevas generaciones se acercan al amor y a las relaciones desde otra perspectiva y, especialmente para las mujeres, tener pareja ya no es un fin en s&iacute; mismo, ni hay que conformarse o <a href="https://www.eldiario.es/era/han-convertido-relaciones-diferencia-edad-red-flag-jovenes_1_12259368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aceptar patrones antes normalizados.</a> La conversaci&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el</a><a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> mankeeping,</em></a><em> </em>la presi&oacute;n por cumplir roles tradicionales de cuidado emocional, el heteropesimismo y la fatiga que genera sostener relaciones desequilibradas han impulsado un replanteamiento de prioridades que lleva a muchas a <a href="https://www.eldiario.es/era/hay-mujeres-quieren-salir-hombres-jovenes_1_12830273.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preferir parejas m&aacute;s j&oacute;venes</a>, a practicar el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sophie-gilbert-feministas-quieran-convertirse-tradwife-grandes-retos-modernidad_128_12847759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celibato voluntario</a> o, directamente, a replantearse la idea de tener pareja. De hecho, uno de los art&iacute;culos m&aacute;s virales al respecto,<em> </em><a href="https://www.vogue.com/article/is-having-a-boyfriend-embarrassing-now" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Is Having a Boyfriend Embarrassing Now?</em></a><em> </em>(&iquest;Es vergonzoso tener novio hoy en d&iacute;a?), de la edici&oacute;n brit&aacute;nica de Vogue, defiende que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/intente-esposa-moderna-dice-nuevo-disco-lily-allen-exigencias-relaciones_129_12747530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar obsesionada con tener novio</a> te hace parecer, culturalmente, un poco perdedora&rdquo;. Aunque, parad&oacute;jicamente, tambi&eacute;n hemos hablado mucho de lo contrario: bodas.
    </p><h2 class="article-text">No quiero&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Las bodas siguen siendo el evento favorito de Instagram y el m&aacute;s rentable para los <em>influencers,</em> pero <a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boom</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de estas celebraciones,</a> que se han convertido en maratones sociales de varios d&iacute;as con costes y exigencias alt&iacute;simas, tanto para los invitados como para los propios novios, nos ha llevado a reflexionar si se est&aacute;n yendo de las manos. &iquest;El resultado? <a href="https://www.eldiario.es/era/invitados-de-boda-cuanto-dinero-gastan_1_11948981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por favor, no me invites a tu boda.</a>
    </p><h2 class="article-text">Vivienda imposible</h2><p class="article-text">
        La reina de las preocupaciones, la vivienda, por supuesto, tampoco ha faltado en la conversaci&oacute;n y seguro que seguir&aacute; dando de qu&eacute; hablar en 2026, porque el lugar en el que vivimos influye mucho en nuestro bienestar: desde lo m&aacute;s emocional hasta lo puramente funcional, sin olvidar el aspecto econ&oacute;mico. <a href="https://www.eldiario.es/era/casero-no-deja-colgar-cuadro-influye-decoracion-bienestar-psicologico_1_11977953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poder colgar un cuadro o personalizar tu hogar</a> no es un capricho est&eacute;tico, sino una reafirmaci&oacute;n de identidad y bienestar psicol&oacute;gico, a menudo frustrado por relaciones de alquiler restrictivas. La gran demanda de vivienda y los precios desorbitados tambi&eacute;n han enfrentado la necesidad de confort con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/minipisos-cuentos-falta-espacio-vende-estetico-deseable_1_12119400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la realidad de los minipisos,</a> y nos ha obligado a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/casas-cocina-comida-preparada-circulo-vicioso-explica-vivimos-hoy_1_12795098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repensar c&oacute;mo vivimos</a> y organizamos espacios cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os, pensados para obtener <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/virus-bloques-cebra-manual-buena-arquitectura-casas_1_12745662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la m&aacute;xima rentabilidad</a> con la m&iacute;nima sensibilidad.
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                </figure><h2 class="article-text">El lenguaje de las emociones</h2><p class="article-text">
        Hace tiempo que hablar de salud mental dej&oacute; de ser tab&uacute;, pero este a&ntilde;o hemos visto c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el discurso terap&eacute;utico se ha colado en las conversaciones cotidianas.</a> &ldquo;Estar disociada&rdquo;, &ldquo;el duelo de romper con una amistad&rdquo;, &ldquo;gestionar emociones&rdquo; o &ldquo;trabajar un trauma&rdquo;, son expresiones que encontramos f&aacute;cilmente en redes sociales y conversaciones informales y que visibilizan experiencias antes silenciadas. Pero cuando <a href="https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dolor y el trauma se venden como categor&iacute;as omnipresentes,</a> tambi&eacute;n existe el riesgo de trivializar experiencias complejas y convertir el sufrimiento en un producto cultural.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Genocidio en directo</h2><p class="article-text">
        Nunca pensamos presenciar un genocidio as&iacute;: a trav&eacute;s del m&oacute;vil, en tiempo real y con im&aacute;genes de <a href="https://www.eldiario.es/era/siento-mal-continuar-dia-dia-superamos-culpa-actuamos-genocidio-gaza_1_12536052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia extrema en Gaza conviviendo con la cotidianidad digital</a> de los memes y fotos de vacaciones. Muchos usuarios han lidiado con la culpa del superviviente y una tensi&oacute;n constante entre querer seguir adelante con el d&iacute;a a d&iacute;a y sentir que la rutina es una forma de traicionar a quienes sufren. A su vez, el auge de banderas palestinas en los perfiles, se mezcla con las peticiones de firmas, los<em> hashtags</em> y las publicaciones de apoyo generando una forma de &lsquo;activismo de Instagram&rsquo; que, aunque bienintencionado, plantea preguntas sobre la eficacia de estos gestos frente a un genocidio real. Tambi&eacute;n ha habido cabida para el compromiso, <a href="https://www.eldiario.es/era/buscan-banderas-palestinas-solidarias-ondear-protestas-han-agotado-tiendas_1_12597963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandera en mano,</a> m&aacute;s all&aacute; de las redes, a trav&eacute;s de la protesta o la huelga de consumo.
    </p><h2 class="article-text">Odio mi m&oacute;vil</h2><p class="article-text">
        Esa <a href="https://www.eldiario.es/era/odio-el-telefono/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n de amor-odio</a> que mantenemos con nuestro tel&eacute;fono permanece intacta. A pesar del <a href="https://www.eldiario.es/era/como-usar-menos-el-telefono-movil_1_12348377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deseo de desconexi&oacute;n</a> y de estar m&aacute;s presentes, las notificaciones y el <em>scroll </em>infinito no lo ponen f&aacute;cil y la ansiedad por no perdernos nada nos hace m&aacute;s dependientes. Frente a ese pulso entre querer dejarlo y no poder, empiezan a surgir <a href="https://www.eldiario.es/era/vez-gente-paga-planes-telefono-movil-primer-dia-sientes-falta-brazo_1_12337549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategias para usar menos el m&oacute;vil</a> de forma consciente, pero el problema va m&aacute;s all&aacute; de una simple costumbre: es una <a href="https://www.eldiario.es/era/viviendo-dorada-estupidez_1_12713417.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia cultural</a> y emocional que nos enfrenta a nuestra propia necesidad de atenci&oacute;n, pertenencia y evasi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">La cara de la era <em>selfie</em></h2><p class="article-text">
        El <em>skin care</em> ha dejado de ser una simple rutina cosm&eacute;tica para convertirse en una aut&eacute;ntica filosof&iacute;a de vida que, en muchos casos, desemboca sin pudor en <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la jeringuilla como un paso l&oacute;gico.</a> En la era del autocuidado, la misma que ha <a href="https://www.eldiario.es/era/rave-skin-care-gente-joven-cambiando-fiesta-planes-cuidarse_1_12855173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sustituido noches de fiesta por rutinas de s&eacute;rums,</a> velas y descanso, la piel ya no solo se cuida: se optimiza. El rostro se ha convertido en una moneda de cambio social y tener <a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>face card,</em></a> una cara que no necesita filtros, se percibe como un capital simb&oacute;lico que abre puertas, suma prestigio y funciona como el cumplido definitivo en redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El reinado del autocuidado y del culto al cuerpo convive con viejas tensiones que cre&iacute;amos superadas: &iquest;d&oacute;nde ha quedado lo de celebrar la diversidad de cuerpos? En tiempos de Ozempic, <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuerpo normativo reaparece</a> disfrazado de <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud o disciplina personal</a> de la mano de <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pseudogur&uacute;s e </a><a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>influencers.</em></a> Hablamos m&aacute;s que nunca de querernos, pero seguimos midi&eacute;ndonos, compar&aacute;ndonos y valor&aacute;ndonos, sobre todo, por nuestro f&iacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Sociedad,Redes sociales,Relaciones,Amistad,Cirugía estética,Pareja,Vivienda,Trabajo,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miren Amuriza, escritora: "Si molestamos a los que nos llaman intensas, ese es el camino"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/miren-amuriza-escritora-si-molestamos-llaman-intensas-camino_128_12863451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ceb5498-8ff3-4cf9-8a20-398869eb9851_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133110.jpg" width="5760" height="3240" alt="Miren Amuriza, escritora: &quot;Si molestamos a los que nos llaman intensas, ese es el camino&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora vasca confirma su potente voz en una segunda novela, 'Pleibak', que funciona como caja negra punk del final de una amistad</p><p class="subtitle">Resumen del año - Los 10 mejores discos de 2025</p></div><p class="article-text">
        La escritura de Miren Amuriza (Berriz, 1990) logra un efecto f&iacute;sico en el lector. Su segunda novela, <em>Pleibak</em> (consonni), nos acelera el pulso seg&uacute;n asistimos al ajuste de cuentas y a la vez declaraci&oacute;n de amor amigo de Jone a Polly. Ambas fueron <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/teenage-adolescentes-jon-savage_1_5840047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adolescentes inseparables</a> en el cambio de siglo pero, si se cruzan hoy, ni se miran. <em>Pleibak</em> es la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/elite-grupo-punk-macarra-hedonista-no-creemos-politica-si-valores_1_11530814.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caja negra punk</a>, subjetiva y absorbente, del final de una amistad que no acaba por muerte natural. Un texto en el que la autora y bertsolari explora g&eacute;nero, clase y pol&iacute;tica, por el que desfilan <em>El diario de Patricia</em>, la revista <em>Loka</em> o Gatibu y cuyo nervio es tambi&eacute;n m&eacute;rito de Danele Sarriugarte, traductora del original en euskera.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Pleibak</strong></em><strong>, a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n de Jone, transmite cierta animalidad. Una chica que dice cosas como &ldquo;cu&aacute;ntas ancestras m&iacute;as habr&aacute;n esquivado la muerte saliendo a toda hostia de una cueva de lobos para que yo tenga el sentido de la huida tan desarrollado&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el texto late r&aacute;pido y fuerte. Supongo que ser&aacute; porque, seg&uacute;n iba haciendo memoria sobre las vivencias y la &eacute;poca que quer&iacute;a retratar, era mi pulso el que se aceleraba, y, con el pulso, la escritura. La mayor&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fabrizia-ramondino-mirada-asombrada-durante-infancia-guerra-civil_1_11744265.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatos sobre infancia</a>, adolescencia y primera juventud que le&iacute; mientras escrib&iacute;a, como <em>Panza de burro</em>, <em>Otaberra</em> o <em>Yo no s&eacute; de otras cosas</em>, compart&iacute;an ese latido nervioso y tambi&eacute;n quise captarlo de alguna manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta segunda novela llega tras la buena acogida de su debut, </strong><em><strong>Basa </strong></em><strong>(editado por Elkar en euskera y por consonni en castellano). &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a que tienen en com&uacute;n y qu&eacute; las separa?</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7516919a-54be-4415-8788-2e7eceb052f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tanto <em>Basa</em> como <em>Pleibak</em> est&aacute;n arraigadas en un entorno rural. La abuela de Jone y Sabina, la protagonista de <em>Basa</em>, podr&iacute;an haber sido vecinas. Lo que cambia es el punto de vista desde el que se narra ese contexto: para Sabina, el caser&iacute;o era una trinchera donde resistir a brazo partido, pero, para Jone, es un lugar m&aacute;s controvertido. Aunque conserva recuerdos luminosos de su infancia, para la Jone adolescente no deja de ser una especie de semic&aacute;rcel de la que necesita huir. En cuanto al lenguaje literario, ambas novelas est&aacute;n basadas en la oralidad de los personajes, pero el registro rural-poligonero de Jone, &ldquo;sucio&rdquo; y&nbsp;din&aacute;mico, no tiene nada que ver con el modo de hablar de Sabina, mucho m&aacute;s escueto y primitivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tengo la impresi&oacute;n de que en </strong><em><strong>Basa</strong></em><strong> evitaba mitificar los cuidados y el mundo rural. &iquest;Ha ocurrido algo similar aqu&iacute; con respecto a la amistad entre mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es algo que he tenido presente tanto para escribir como despu&eacute;s, a la hora de hablar sobre la relaci&oacute;n de Jone y Polly o la amistad en general. Para m&iacute;, al igual que para entender c&oacute;mo opera el relato del amor rom&aacute;ntico dentro las relaciones sexoafectivas, las reflexiones y propuestas de muchas compa&ntilde;eras feministas han sido imprescindibles para ver c&oacute;mo jerarquizamos los v&iacute;nculos afectivos o las relaciones de poder que se construyen en ellos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escrib&iacute;a<em>, </em>le&iacute; un art&iacute;culo de Teresa Villaverde en <em>Pikara Magazine</em> donde explicaba c&oacute;mo la mayor&iacute;a de nosotras hab&iacute;amos mantenido nuestra primera relaci&oacute;n mon&oacute;gama de pareja con nuestra &ldquo;mejor amiga&rdquo; de infancia. Me pareci&oacute; que el paralelismo acotaba muy bien la relaci&oacute;n de Jone y Polly. La idealizaci&oacute;n, el deseo de exclusividad, los celos, la ruptura: he intentado contar de la manera m&aacute;s tangible posible cada una de estas fases. En el Pa&iacute;s Vasco la ecuaci&oacute;n tiene un factor a&ntilde;adido, la cuadrilla, que juega un papel decisivo, m&aacute;s si cabe, durante la adolescencia. Lo que para algunas puede ser un espacio seguro, para otras es una estructura de relaciones de poder que dicta lo que una debe o no debe hacer, pensar o representar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta historia aborda el duelo de amistad. Un tema tradicionalmente menospreciado por la &oacute;ptica hegem&oacute;nica masculina, cuando puede ser igual o m&aacute;s duro y literario que una ruptura de pareja.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego. La antrop&oacute;loga y poeta Mari Luz Esteban afirma que nos hacen falta ritos, palabras o canciones para cerrar las relaciones de amistad. En el caso de Jone, la herida sigue abierta, pero el canal de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n. Me acuerdo de un amigo que, cuando muri&oacute; su madre, me dijo que lo primero que se le ven&iacute;a a la cabeza una y otra vez era &ldquo;se lo voy a contar a mam&aacute;&rdquo; y que al segundo se daba cuenta, &ldquo;hostia, &iexcl;si ya no est&aacute;!&rdquo;. La interlocuci&oacute;n, de alguna manera, segu&iacute;a abierta. A Jone le pasa algo parecido con Polly. A todos nos pasa que cuando perdemos a alguien cercano internamente seguimos hablando con esa persona.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Seamos o no conscientes, el extracto social al que pertenecemos determina nuestro carácter, relaciones, decisiones y aspiraciones.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miren Amuriza</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es interesante c&oacute;mo juega la clase social a lo largo de la novela. Jone, en el fondo, habla de hasta d&oacute;nde puede llegar ella y hasta d&oacute;nde Polly. Polly arriesga deliberadamente porque se sabe dentro de una zona de control. Jone es su reverso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. Al igual que Polly, yo tampoco fui consciente de mis privilegios durante la adolescencia. Soy de un pueblo peque&ntilde;o de apenas 5.000 habitantes y compart&iacute; clase con los mismos compa&ntilde;eros desde los tres a&ntilde;os hasta los diecis&eacute;is. Si me hubieran preguntado sobre nuestras circunstancias cuando &iacute;bamos a la ESO, hubiera respondido que est&aacute;bamos en igualdad de condiciones porque, de cara a la galer&iacute;a, todos llev&aacute;bamos m&aacute;s o menos el mismo tipo de vida. Al pasar los a&ntilde;os miras a tu alrededor y te pones a pensar. Qui&eacute;nes se quedaron en el pueblo, qui&eacute;nes no y por qu&eacute;. Qui&eacute;nes fuimos a la universidad, qui&eacute;nes no y por qu&eacute;. Qui&eacute;nes fueron madres o padres en la veintena, qui&eacute;nes en la treintena, quienes no lo ser&aacute;n. Y por qu&eacute;. Seamos o no conscientes, el extracto social al que pertenecemos determina nuestro car&aacute;cter, relaciones, decisiones y aspiraciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un perfil de hombre que llamar&iacute;a </strong><em><strong>intensa</strong></em><strong> a Jone. Tipos que se incomodan ante la emocionalidad radical, y m&aacute;s en una mujer. &iquest;Era un ingrediente que ten&iacute;a claro para construir a Jone?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cierta medida, s&iacute;. Ten&iacute;a claro que esta historia la contar&iacute;a Jone y no Polly. Uxue Alberdi, compa&ntilde;era escritora y bertsolari, me hizo notar que en este tipo de relatos sobre la amistad entre dos chicas la narradora testigo suele ser la m&aacute;s <em>formal</em> o normativa de las dos. Ocurre en <em>La amiga estupenda</em> de Elena Ferrante, <em>Las inseparables</em> de Simone de Beauvoir,&nbsp;<em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em>, de Fleur Jaeggy. Quer&iacute;a alejarme de ese punto de vista, porque lo que me interesaba era hacer una revisi&oacute;n autocr&iacute;tica de lo que representa Polly, que se parece m&aacute;s a lo que yo misma era a los quince. Y yo, a esa edad, no solo no me enfrentaba a los t&iacute;os que se met&iacute;an con <em>las Jones</em> o con cualquiera de nosotras, sino que probablemente las habr&iacute;a criticado por hacerlo. Ahora no. Si incomodamos o molestamos a los t&iacute;os que nos llaman <em>intensas</em>, ese es el camino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La nostalgia edulcorada olvida que el canon de delgadez sobre las adolescentes de los 90 y 2000 fue feroz. </strong><em><strong>Pleibak</strong></em><strong> s&iacute; lo recuerda. Jone habla de </strong><em><strong>pasar</strong></em><strong> de comer y del lazo atado al abdomen para meter tripa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotras crecimos viendo siluetas de chicas raqu&iacute;ticas en la tele y en las revistas, e interiorizando sin apenas darnos cuenta la mirada del director, fot&oacute;grafo o dise&ntilde;ador de turno hacia las mujeres como objetos sexuales mientras nos mare&aacute;bamos de tanto en tanto en los pasillos del instituto por no haber desayunado. Y no lo quer&iacute;a pasar por alto, porque hablar de adolescencias es hablar de cuerpos y ese canon, en mayor o menor grado, nos marc&oacute; a todas. Aunque tengamos veinte a&ntilde;os m&aacute;s y hayamos adquirido una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vivian-gornick-feminismo-sobrevivir-donald-trump_1_12350107.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciencia feminista</a>, sigue siendo dif&iacute;cil desprenderse por completo del puto lazo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está a la orden del dia que los chicos digan que sufren discriminación, o que Milei, Trump o Netanyahu son los putos amos.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miren Amuriza</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>No solo el sexo o la droga, como verbaliza Jone con los a&ntilde;os, son canales de aceptaci&oacute;n en grupo. Su amiga Polly presume de compromiso con la izquierda independentista. </strong><em><strong>Pleibak</strong></em><strong> pone de relieve que la adolescencia tambi&eacute;n es pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que lo es. Las aulas de los centros p&uacute;blicos son muchas veces la versi&oacute;n miniaturizada de ese barrio o pueblo. Tengo bastantes docentes alrededor, y por lo visto &uacute;ltimamente est&aacute; a la orden del d&iacute;a que los chicos digan que sufren discriminaci&oacute;n, o que Milei, Trump o Netanyahu son los putos amos. Algunos lo har&aacute;n por provocar a los profesores y otros porque realmente pensar&aacute;n as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El euskera, su lengua, es tambi&eacute;n el de la novela original, publicada por Susa el pasado a&ntilde;o. Danele Sarriugarte es la traductora al castellano para esta edici&oacute;n en consonni. &iquest;C&oacute;mo ha sido el proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La traducci&oacute;n que ha hecho Danele es impresionante. No es lo mismo traducir de un idioma no hegem&oacute;nico a uno hegem&oacute;nico que al rev&eacute;s. En el caso de <em>Pleibak </em>menos a&uacute;n, porque el euskera de la narradora est&aacute; cuidadosamente <em>ensuciado</em> con el castellano para asemejarse m&aacute;s al registro oral y juvenil, y la combinaci&oacute;n de ambos idiomas es el reflejo de la diglosia que vivimos en el Pa&iacute;s Vasco. Trabajar con Danele ha sido una suerte y un aprendizaje sobre c&oacute;mo evitar la exotizaci&oacute;n o la particularizaci&oacute;n, c&oacute;mo adaptar las referencias culturales o c&oacute;mo traducir o no los diferentes dialectos dentro un mismo texto. Me ha hecho replantearme muchas cosas. En febrero se publicar&aacute; la versi&oacute;n catalana en Club Editor, traducida por Pau Joan Hern&agrave;ndez, y est&aacute; siendo muy interesante ver qu&eacute; soluciones han servido para ambos textos y cu&aacute;les no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Con qu&eacute; salud ve el euskera a d&iacute;a de hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que cr&iacute;tica. Euskalgintzaren Kontseilua, el organismo que re&uacute;ne a agentes que trabajan en favor de la normalizaci&oacute;n, declar&oacute; hace un a&ntilde;o que el euskera se encuentra en situaci&oacute;n de emergencia ling&uuml;&iacute;stica y que la recesi&oacute;n llegar&aacute; muy pronto si no se toman las medidas adecuadas a corto plazo. La globalizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n hacen que las lenguas minorizadas sean a&uacute;n m&aacute;s vulnerables. A pesar de todo, creo que la literatura vasca est&aacute; en un momento muy interesante y tengo la suerte de pertenecer a una generaci&oacute;n muy potente de escritoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Pato Lorente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/miren-amuriza-escritora-si-molestamos-llaman-intensas-camino_128_12863451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Dec 2025 20:53:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miren Amuriza, escritora: "Si molestamos a los que nos llaman intensas, ese es el camino"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Escritores,Cultura,Entrevistas,Feminismo,Amistad,Novela,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estudio que da cifras a la polarización: cinco millones de españoles han roto relaciones por causas políticas en un año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-da-cifras-polarizacion-cinco-millones-espanoles-han-roto-relaciones-causas-politicas-ano_1_12839898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30f3af86-a4bd-4ef3-8768-dc5a7bdd20e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estudio que da cifras a la polarización: cinco millones de españoles han roto relaciones por causas políticas en un año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la organización More in Common muestra que la sensación de división crece entre la población en España y deja huella en los círculos cercanos de los ciudadanos. Los niveles de polarización superan los de otros países europeos como Alemania, Francia o Italia.  </p><p class="subtitle">Cuando quien no vota como nosotros nos cae mal: aumenta en España la 'polarización afectiva'</p></div><p class="article-text">
        Unos cinco millones de espa&ntilde;oles han roto relaciones familiares o de amistad en el &uacute;ltimo a&ntilde;o por motivos pol&iacute;ticos, el 14% de la poblaci&oacute;n mayor de edad con derecho a voto, seg&uacute;n un informe de la organizaci&oacute;n More in Common. La experiencia m&aacute;s generalizada entre los votantes de todos los colores son las discusiones sobre pol&iacute;tica en Nochebuena y Nochevieja: el 20% las presenci&oacute; o particip&oacute; en una las pasadas navidades, aunque la mayor&iacute;a evita pronunciarse en su d&iacute;a a d&iacute;a para no discutir. El estudio muestra una sensaci&oacute;n de divisi&oacute;n cada vez mayor entre la ciudadan&iacute;a, con niveles de polarizaci&oacute;n por encima de otros pa&iacute;ses europeos como Alemania, Italia o Francia, y muestra que el asunto que m&aacute;s divide las opiniones de los votantes es la inmigraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los que m&aacute;s han cortado lazos este 2025 son los votantes de Podemos, indica este estudio, que tambi&eacute;n admiten ser los que m&aacute;s han abandonado grupos de Whatsapp y los que m&aacute;s han tenido discusiones fuertes por motivos pol&iacute;ticos. Sin embargo, los datos dicen que los m&aacute;s intolerantes hacia las personas de otros signos pol&iacute;ticos son los de derechas: en una escala del uno (sentimientos muy negativos) al siete (muy positivos) los simpatizantes de PP y Vox dan menos de un tres a los votantes de otros partidos, especialmente a los de formaciones nacionalistas como Bildu, la peor valorada por ambos.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente en las discusiones en la mesa que tengan lugar estas fiestas se pronunciar&aacute;n algunos de los siguientes nombres: los pol&iacute;ticos que m&aacute;s polarizan a la poblaci&oacute;n seg&uacute;n los encuestados son Santiago Abascal (39%) y Pedro S&aacute;nchez (35%), seguidos de Isabel D&iacute;az Ayuso (19%) y Carles Puidgemont (17%). Pero hay una clara diferencia entre lo que piensan los votantes de derechas, que consideran a S&aacute;nchez mucho m&aacute;s polarizante que Abascal, y los de izquierdas, que ponen al l&iacute;der de Vox y de la presidenta de la Comunidad de Madrid por encima del presidente del Gobierno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700"></h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818"></span></p>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/26276259" data-url="https://flo.uri.sh/visualisation/26276259/embed" aria-label=""><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;"></p>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Todos los encuestados valoran a los votantes de su mismo signo por encima del resto, de hecho, casi la mitad de los espa&ntilde;oles reconocen relacionarse sobre todo con personas pol&iacute;ticamente similares a ellos: el 48% dice que su c&iacute;rculo de amigos m&aacute;s cercanos tiene ideas parecidas o pr&aacute;cticamente id&eacute;nticas a las suyas. Quienes tienen los grupos de amistades m&aacute;s cerrados son los de Vox, seis de cada diez afirman que su entorno m&aacute;s &iacute;ntimo opina igual que ellos o son afines. En el otro lado del espectro, los votantes de Sumar tienen las amistades m&aacute;s diversas. Son los &uacute;nicos que consideran que la mayor&iacute;a de sus amigos tienen ideas &ldquo;bastante variadas&rdquo; o incluso &ldquo;opuestas entre s&iacute;&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Despu&eacute;s de la Dana, creci&oacute; la sensaci&oacute;n de unidad (pero no dur&oacute;)</h2><p class="article-text">
        Casi dos tercios de la poblaci&oacute;n percibe que la sociedad espa&ntilde;ola est&aacute; &ldquo;algo&rdquo; o &ldquo;muy&rdquo; dividida, una proporci&oacute;n que apenas ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con una excepci&oacute;n. Despu&eacute;s de la Dana en la Comunidad Valenciana, se produjo un pico en la sensaci&oacute;n de unidad: casi el 40% consideraba que la sociedad estaba &ldquo;algo&rdquo; o &ldquo;muy&rdquo; unida, sin embargo, para abril de 2025, este sentimiento volv&iacute;a a caer llegando a valores alrededor de tan solo el 15%. Los votantes del PSOE son los m&aacute;s optimistas en este sentido, y tambi&eacute;n son los que m&aacute;s creen &mdash;por encima de la media total&mdash; que, a pesar de la polarizaci&oacute;n, nuestro sistema pol&iacute;tico es capaz de abordar los principales problemas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los encuestados creen que lo que m&aacute;s nos separa son las diferencias ideol&oacute;gicas. Para el 57%, la mayor divisi&oacute;n que existe en nuestra sociedad es entre &ldquo;gente de izquierdas y gente de derechas&rdquo;, seguida de las diferencias entre la clase pol&iacute;tica y la ciudadan&iacute;a. Las diferencias entre ricos y pobres se consideran menos divisorias que estas dos y crece notablemente la sensaci&oacute;n de discordia entre las distintas comunidades aut&oacute;nomas respecto al a&ntilde;o 2022. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio muestra un gran consenso entre los simpatizantes de todas las formaciones respecto a los servicios p&uacute;blicos. Desde Podemos y Sumar hasta Vox, todo el espectro pol&iacute;tico est&aacute; de acuerdo &mdash;o bastante de acuerdo&mdash; con que la sanidad y la educaci&oacute;n deber&iacute;an ser principalmente p&uacute;blicos. Hasta el votante de extrema derecha se encuentra muy lejos de apoyar unos servicios principalmente privados. En el resto de asuntos por los que pregunta este estudio, como igualdad de g&eacute;nero, redistribuci&oacute;n de riqueza o cambio clim&aacute;tico, el total de la poblaci&oacute;n se posiciona m&aacute;s a la izquierda, salvo en uno: la inmigraci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">La inmigraci&oacute;n: donde la izquierda est&aacute; m&aacute;s derechizada</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este informe, el total de la poblaci&oacute;n se muestra m&aacute;s bien adverso a la acogida de personas migrantes. Pero, adem&aacute;s, los datos muestran que este tema es en el que los votantes de Podemos, Sumar y PSOE est&aacute;n m&aacute;s derechizados. Aunque est&aacute;n m&aacute;s cerca de aceptar acogerlos que de rechazarlos, este es punto en el que m&aacute;s se acercan a la equidistancia. Entre la opini&oacute;n de que la inmigraci&oacute;n &ldquo;enriquece nuestra sociedad y nuestra econom&iacute;a&rdquo; y la de que &ldquo;amenaza nuestra cultura y nuestro bienestar&rdquo;, la izquierda y en especial los socialistas, se sit&uacute;an casi en medio de las dos. Los votantes de Vox son, con diferencia, los que m&aacute;s la rechazan seguidos por los del PP. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Samaniego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-da-cifras-polarizacion-cinco-millones-espanoles-han-roto-relaciones-causas-politicas-ano_1_12839898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 08:43:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estudio que da cifras a la polarización: cinco millones de españoles han roto relaciones por causas políticas en un año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Polarización,Encuesta,Amistad,familia,España,Inmigración,Izquierda,Derecha,PP - Partido Popular,PSOE,Vox,Podemos,Sumar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | “A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-ver-si-vemos-amigos-resumirse-vida-no-compartirla_132_12821110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2beff529-bf78-4e6b-ab46-1e613e9f9557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | “A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos que quedar. Este mes ya no, pero el que viene. A ver con quién dejo a los niños. Es que del trabajo salgo agotado… Ese sitio me pilla muy lejos. Tengo ganas de verte pero no me da la vida</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/a-ver-si-nos-vemos-amigos-para-resumirse-la-vida-no-para-compartirla/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="“A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La amistad como una tarea, como una obligaci&oacute;n m&aacute;s que agendar y a la que prestar atenci&oacute;n. No un lugar en el que fluir, en el que moverse de una manera c&oacute;moda. &iquest;Un esfuerzo m&aacute;s en una era en la que no tenemos tiempo para nada.<strong> </strong>A lo mejor este tema de hoy te suena porque el periodista Juanjo Villalba ha publicado hace unos d&iacute;as en <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> un art&iacute;culo llamado: <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La cultura de quedar para ponerse al d&iacute;a con amigos: por qu&eacute; ya no compartimos la vida, nos la resumimos</strong></a>. Hablamos con &eacute;l, para reflexionar acerca de las razones que llevan a que este tema sea tan compartido y tan le&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos tambi&eacute;n con Dani, Eva y Mari Carmen. Tienen edades diferentes, viven en ciudades distintas y est&aacute;n en momentos vitales que nada tienen que ver. Lo que les une, lo que tienen en com&uacute;n, es una preocupaci&oacute;n, una inquietud&hellip; En torno a la amistad. Al tiempo que le dedican y la presencia que tiene en su vida. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-ver-si-vemos-amigos-resumirse-vida-no-compartirla_132_12821110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | “A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Agenda social,familia,Planes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Estamos conectados, pero no acompañados”: lo que aprendimos tras contar que ya no compartimos la vida, nos la resumimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/conectados-no-acompanados-aprendimos-contar-no-compartimos-vida-resumimos_1_12820292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/106b2724-9d61-43df-ba49-05086846eeee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Estamos conectados, pero no acompañados”: lo que aprendimos tras contar que ya no compartimos la vida, nos la resumimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conversación social generada por el artículo que denunciaba la cultura de quedar para ponerse al día, revela que tenemos un problema con nuestras relaciones; especialmente en las ciudades</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos
</p></div><p class="article-text">
        Me intriga much&iacute;simo el mecanismo por el cual un art&iacute;culo o una publicaci&oacute;n en redes sociales se vuelve viral. A veces todo parece un capricho del algoritmo, un hecho arbitrario de una m&aacute;quina de funcionamiento opaco que decide qu&eacute; merece circular y qu&eacute; no.&nbsp;Y esa sensaci&oacute;n, siendo honesto, resulta un poco desesperanzadora: &iquest;c&oacute;mo hacer llegar una idea a los dem&aacute;s en un ecosistema dominado por plataformas enormes que deciden qu&eacute; compartir y qu&eacute; no?
    </p><p class="article-text">
        Otras veces, en cambio, ocurre lo contrario: algo que escribes, con la misma ilusi&oacute;n de siempre, encuentra una grieta en la atenci&oacute;n colectiva y se propaga con una rapidez que incluso puede llegar a superarte. Entonces quieres creer que a&uacute;n queda esperanza y que cuando un tema realmente toca una fibra, acaba llegando, a pesar de todo.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada se public&oacute; un art&iacute;culo con el que pas&oacute; exactamente eso. Se titulaba<em> '</em><a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La cultura de quedar para ponerse al d&iacute;a con amigos: por qu&eacute; ya no compartimos la vida, nos la resumimos</em></a><em>'</em> y se expandi&oacute; en redes con una velocidad que confirm&oacute; que esa intuici&oacute;n de que algunas personas podr&iacute;an sentirse identificadas con &eacute;l era correcta.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto sali&oacute;, mis bandejas de entradas se llenaron de mensajes diciendo &ldquo;esto es exactamente lo que me pasa&rdquo;. La publicaci&oacute;n que hab&iacute;a hecho <a href="https://www.instagram.com/p/DRfSyc5DD_3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en mi cuenta personal de Instagram</a>, estaba siendo compartida por personas desconocidas a un ritmo creciente. Tambi&eacute;n algunos de mis amigos me escribieron para preguntarme: &ldquo;A nosotros no nos pasa, &iquest;no?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, sin duda, uno de los puntos de inflexi&oacute;n en la distribuci&oacute;n del art&iacute;culo fue el v&iacute;deo que public&oacute; la ilustradora Adela Angulo, conocida en Internet como <a href="https://www.instagram.com/adelapordiosxd/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adela por Dios</a>, que dispar&oacute; su alcance, especialmente en TikTok donde, en el momento de escribir este art&iacute;culo, ha superado el mill&oacute;n de visualizaciones.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7577442756226764054"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Cuando le pregunto a Adela por qu&eacute; raz&oacute;n decidi&oacute; grabar este v&iacute;deo, me responde que porque le removi&oacute; algo emocionalmente: &ldquo;Me pareci&oacute; muy triste&rdquo;. &ldquo;Me da mucha pena confirmar algo que ya sospechaba, que es as&iacute; y que no tiene pinta de que vaya a cambiar. Sent&iacute; mucha comprensi&oacute;n respecto a esa sensaci&oacute;n de insatisfacci&oacute;n constante que tengo cuando hago este tipo de quedadas en las que quedas con alguien para resumirle los &uacute;ltimos acontecimientos de tu vida, que es la mayor&iacute;a de veces&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n me pareci&oacute; interesante tener la confirmaci&oacute;n de que las redes desplazan la vida. Es decir, en teor&iacute;a nacieron para complementar, para salvar distancias insalvables entre las personas, pero han pasado a literalmente sustituir las relaciones reales&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Si te lo puedo contar por audio, pues ya no hace falta que quedemos&rsquo;, pensamos. A m&iacute; misma esto me pasa mucho, pero luego me invade una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, de que aunque haya mucha gente alrededor yo no me siento acompa&ntilde;ada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el v&iacute;deo quer&iacute;a &ldquo;saber si m&aacute;s gente se sent&iacute;a as&iacute;, si era una sensaci&oacute;n com&uacute;n o una cosa particular m&iacute;a. Ir&oacute;nicamente, lo compart&iacute; por redes, donde se gener&oacute; un debate muy chulo, pero habr&iacute;a estado guay contarlo tom&aacute;ndome algo con mis amigas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tristeza, culpa e incomodidad compartida</h2><p class="article-text">
        Como demuestra la viralidad del art&iacute;culo, mucha m&aacute;s gente se sinti&oacute; como Adela y tambi&eacute;n decidi&oacute; compartirlo en sus propios canales. Es el caso, por ejemplo, de la psic&oacute;loga <a href="https://www.instagram.com/psicofem.lgtbi/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Mezquida</a>, que me cuenta: &ldquo;A nivel personal me toc&oacute; bastante porque yo lo vivo en primera persona. A d&iacute;a de hoy quedo con mis amigas para ponernos al d&iacute;a y no tanto para hacer cosas como hac&iacute;amos antes&rdquo;. Siente que &ldquo;la vida adulta, el aceleramiento y el hecho de que el trabajo est&eacute; en el centro de nuestras vidas&rdquo; ha transformado la amistad en algo que hay que encajar &ldquo;como si fuera una tarea m&aacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida adulta, el aceleramiento y el hecho de que el trabajo esté en el centro de nuestras vidas ha transformado la amistad en algo que hay que encajar como si fuera una tarea más</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Mezquida</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el punto de vista profesional, Andrea explica que a su consulta acuden muchos pacientes j&oacute;venes (aunque tambi&eacute;n m&aacute;s mayores), que &ldquo;manifiestan que prefieren estar en casa sin hacer nada o sumergidos en sus cosas que quedar con sus amigos porque eso les supone una tarea. Prefieren estar con el m&oacute;vil&rdquo;. Y contin&uacute;a: &ldquo;Es algo bastante preocupante porque veo a mucha gente que sufre de ansiedad social y que vive con mucha angustia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La artista multidisciplinar <a href="https://www.instagram.com/mx.tarantula/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tar&aacute;ntula</a> tambi&eacute;n decidi&oacute; compartir el art&iacute;culo en sus redes. En su caso, el tema le result&oacute; una llamada de atenci&oacute;n. Tambi&eacute;n la hizo sentirse algo culpable. Cree que, en cualquier caso, &ldquo;est&aacute; bien haberle podido poner nombre a algo que considero clave para hacer que mis conexiones sean m&aacute;s significativas o que con el tiempo vayan perdiendo calidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DRk1IOtlHFh/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La cantante <a href="https://www.instagram.com/annibsweetofficial/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anni B Sweet,</a> que tambi&eacute;n lo comparti&oacute;, habla desde un lugar parecido. Al leer el art&iacute;culo, sinti&oacute; que &ldquo;pon&iacute;a palabras a algo que llevo notando desde hace mucho tiempo&rdquo;, explica. &ldquo;Me conmovi&oacute; porque sent&iacute; que hablaba de una soledad compartida. Estamos rodeados de mensajes pero con mucha falta de presencia, de tiempo lento y de ese tipo de conversaciones que no caben en una pantalla. Soy de una generaci&oacute;n que ha crecido entre lo anal&oacute;gico y lo digital y me siento negociando continuamente con esa forma de relacionarnos mediada por pantallas y por la rapidez, donde todo se comprime. Siento nostalgia por la profundidad y la cercan&iacute;a, pero el ritmo actual nos empuja a la superficialidad todo el rato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade algo m&aacute;s: &ldquo;Adem&aacute;s, me crea una ansiedad extra&ntilde;a sentir que todo lo que se cuenta debe ser breve. Es como si tuvi&eacute;ramos que estar editando nuestra propia vida para que no aburra (quiz&aacute; por influencia de las redes) y esa presi&oacute;n por sintetizar ha acabado calando en la vida real&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos rodeados de mensajes pero con mucha falta de presencia, de tiempo lento y de ese tipo de conversaciones que no caben en una pantalla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anni B Sweet</span>
                                        <span>—</span> cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Amistad convertida en log&iacute;stica</h2><p class="article-text">
        Otro de los aspectos que se&ntilde;alaron muchas personas en sus comentarios al respecto del art&iacute;culo tiene que ver con que las amistades, a menudo, se han vuelto una gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La poeta <a href="https://www.instagram.com/amalia.buitrago/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amalia Buitrago</a> lo resume con una precisi&oacute;n brutal: &ldquo;Hemos convertido la amistad en una gesti&oacute;n log&iacute;stica y eso es algo que nos satura y nos cansa. Mis amigas y yo llevamos a&ntilde;os compartiendo estas impresiones y hablar de ello lo hace real&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amalia recuerda c&oacute;mo, cuando era adolescente, ten&iacute;a un pacto t&aacute;cito con sus amigas del barrio: todos los fines de semana se iban a ver, no precisamente para hacer nada, solo iban a juntarse. &ldquo;No s&eacute; si era porque &eacute;ramos m&aacute;s peque&ntilde;as y entonces no cab&iacute;a ese ocio relacionado con el consumismo como ir de bares, a centros comerciales o a actividades concretas que suponen dinero&rdquo;, recuerda. &ldquo;Entonces no nos quedaba otra que salir por ah&iacute;, dar vueltas, sentarnos en bancos y ese tipo de cosas. Cuando creces, la cosa cambia&rdquo;. Ahora todo pasa por agendas, tiempos, distancias y disponibilidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando creces, la cosa cambia. Ahora todo pasa por agendas, tiempos, distancias y disponibilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Buitrago</span>
                                        <span>—</span> poeta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al principio, Paula Pardo, creativa publicitaria, no se sinti&oacute; nada reflejada en el art&iacute;culo: &ldquo;Lo primero que sent&iacute; fue alivio porque pens&eacute; que no hablaba de m&iacute;&rdquo;. Ella siente que s&iacute; que vive sus amistades de una forma plena, pero el tema se qued&oacute; flotando en su cabeza. &ldquo;Al rato me di cuenta de que <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso constantemente palabras como gestionar, buscar hueco, organizar&hellip;</a> Esos t&eacute;rminos est&aacute;n totalmente establecidos en las conversaciones con mis amigos, lo que resulta un poco sospechoso&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Generacional, urbano o consecuencia de un capitalismo asfixiante?</h2><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que la mayor&iacute;a de las personas que compartieron el art&iacute;culo en redes entraban en la categor&iacute;a de &ldquo;j&oacute;venes&rdquo;. &iquest;Implica esto que se trata de un problema generacional? &iquest;O tiene m&aacute;s que ver con que una gran parte de los usuarios de estas plataformas pertenecen a las nuevas generaciones?
    </p><p class="article-text">
        Casi todas las entrevistadas coinciden en que hay un componente generacional en todo esto. Incluso aunque algunas de sus causas&nbsp;impacten en todas las franjas de edad. Sin embargo, de alguna forma, tal y como opina Adela, las personas que hoy en d&iacute;a tienen en torno a 30 a&ntilde;os se encuentran en el epicentro de fen&oacute;menos de este tipo, provocados por fuerzas como el capitalismo, la cultura del rendimiento o la sensaci&oacute;n de que no hay futuro. &ldquo;Pero es que adem&aacute;s estamos en un momento en el que es necesario tomar muchas decisiones que afectar&aacute;n al resto de nuestra vida como &lsquo;&iquest;tengo hijos o no?&rsquo;, &lsquo;&iquest;deber&iacute;a reorientar mi carrera profesional?&rsquo;, etc. Con lo que la sensaci&oacute;n de soledad que ya es intr&iacute;nseca de este momento vital, se magnifica&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los pueblos te encuentras por la calle y te vas a tomar un café. Todo es mucho más sencillo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Santa Quiteria</span>
                                        <span>—</span> fotógrafa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras voces tambi&eacute;n matizan la mirada general. <a href="https://www.instagram.com/cristinasantaquiteria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Santa Quiteria</a>, fot&oacute;grafa, que creci&oacute; en un entorno rural de La Mancha, cree que m&aacute;s que generacional, el problema es sobre todo urbano: &ldquo;Esto en los pueblos no pasa&rdquo;, afirma con rotundidad. &ldquo;Puedes tener mucho trabajo, puedes tener criaturas, puedes tener la hipoteca, el coche, etc&eacute;tera, pero la gente queda m&aacute;s a menudo. Es mucho m&aacute;s espont&aacute;nea con el quedar. En los pueblos te encuentras por la calle y te vas a tomar un caf&eacute;. Todo es mucho m&aacute;s sencillo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Puede cambiar algo?</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tantas conversaciones, surge inevitablemente la pregunta: si todos sentimos que algo no funciona, &iquest;por qu&eacute; no lo cambiamos? Lo que aflora sobre todo entre las entrevistadas no es una respuesta, sino una mezcla de deseo, duda y un cierto alivio simplemente por hablar de ello.
    </p><p class="article-text">
        La poeta Amalia Buitrago reconoce que simplemente hablar con sus amigas la ayud&oacute; a ver el problema con m&aacute;s claridad, aunque no haya alcanzado todav&iacute;a una soluci&oacute;n. &ldquo;Intento buscar soluciones y me encuentro estancada&hellip; Me da miedo porque hay mucha gente a la que quiero much&iacute;simo y distanciarme de ellas me duele, pero como la rueda esta del capitalismo, de la productividad, de la eficiencia no la puedo parar, no puedo parar mi trabajo ni el suyo, ni la hora que tengo hasta llegar a su casa. &iquest;Qu&eacute; hacemos?&rdquo;, se pregunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La artista Tar&aacute;ntula, m&aacute;s combativa, prefiere pensar en t&eacute;rminos de resistencia cotidiana: &ldquo;En el fondo soy una persona muy orgullosa y me niego a que el posmodernismo me coma&rdquo;, asegura. &ldquo;Y voy a hacer todo lo que est&eacute; en mi poder para cambiar esto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para dar una cierta esperanza, Anni B Sweet visualiza un giro colectivo y pronostica que, quiz&aacute;, tras llegar a una situaci&oacute;n l&iacute;mite en las relaciones, es posible que llegue una especie de &ldquo;resaca digital&rdquo; que nos haga recapacitar a nivel colectivo y volver a la situaci&oacute;n inicial. &ldquo;Cuando algo llega al extremo, de alguna forma la vida empuja hacia el lado contrario. Quiz&aacute; ya est&aacute; empezando a pasar y si no, en todo caso, es muy necesario reflexionar sobre ello&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/a-ver-si-nos-vemos-amigos-para-resumirse-la-vida-no-para-compartirla/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="“A ver si nos vemos”: amigos para resumirse la vida, no para compartirla"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/conectados-no-acompanados-aprendimos-contar-no-compartimos-vida-resumimos_1_12820292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Dec 2025 21:20:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Estamos conectados, pero no acompañados”: lo que aprendimos tras contar que ya no compartimos la vida, nos la resumimos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nuevas generaciones,Capitalismo,Amistad,Instagram,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconecta con tus amigos si te sientes solo: seis formas de hacerlo incluso si estás muy ocupado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/807b2300-7c40-46c3-be68-fce984dbba3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reconecta con tus amigos si te sientes solo: seis formas de hacerlo incluso si estás muy ocupado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si sientes que el tiempo que pasas con tus amigos no es de calidad o con espacio suficiente para la intimidad, prueba esto</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente, mi vida se parece al D&iacute;a de la Marmota: trabajo, gimnasio, dormir, y vuelta a empezar. Entre un horario de trabajo agotador, el clima sombr&iacute;o y mis ganas de hibernar, mi vida social se ha visto afectada. Me siento insatisfecha, inquieta y aislada. Pero tengo muchos amigos y chats grupales activos, as&iacute; que no puedo estar <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sola</a>, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Incorrecto!
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Don Martin, creador de contenidos y presentador del podcast <em>Head on Fire</em>, he cometido un error muy com&uacute;n. Incluso las personas con una vida social muy activa pueden sentirse solas si no disfrutan del tiempo de calidad o la intimidad que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que yo, Martin sent&iacute;a que sus necesidades no estaban cubiertas. Al investigar el tema para su nuevo audiolibro <a href="https://www.simonandschuster.com/books/Where-Did-Everybody-Go/Don-Martin/9781668134849" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Where Did Everybody Go?</em></a><em> [&iquest;A d&oacute;nde ha ido todo el mundo?]</em>, descubri&oacute; que la soledad se define simplemente como la diferencia entre la conexi&oacute;n que deseas y la conexi&oacute;n que tienes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes sentirte solo en una habitaci&oacute;n llena de gente&rdquo;, se&ntilde;ala Martin.
    </p><p class="article-text">
        Al darse cuenta de esto durante la pandemia, Martin busc&oacute; nuevas formas de socializar, como jugar a Animal Crossing <em>online</em> con amigos, y dej&oacute; de lado algunos compromisos en favor de otros m&aacute;s significativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Confund&iacute;a estar muy ocupado con sentirme socialmente realizado&rdquo;, afirma. En cambio, debemos ser proactivos y flexibles en nuestras interacciones.
    </p><p class="article-text">
        Inspirada por los experimentos de Martin sobre las relaciones, prob&eacute; seis formas de cambiar mis interacciones durante dos semanas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Confundía estar muy ocupado con sentirme socialmente realizado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Don Martin</span>
                                        <span>—</span> autor del audiolibro &#039;¿A dónde ha ido todo el mundo?&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Env&iacute;a una nota de voz en vez de un mensaje...</h2><p class="article-text">
        Vivo sola y trabajo desde casa. En un d&iacute;a normal, suelo tener cuatro o cinco conversaciones activas en WhatsApp en mi ordenador. Satisfacen mi necesidad de charlar con compa&ntilde;eros. Sin embargo, las conversaciones poco entusiastas y el continuo pitido de los mensajes pueden ser m&aacute;s una distracci&oacute;n que una fuente de conexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana, una amiga me env&iacute;a un mensaje de texto para preguntarme c&oacute;mo me va el d&iacute;a. Nunca hab&iacute;amos hecho esto antes, pero le respondo con una nota de voz (&iexcl;corta!). Ella responde de la misma manera, se&ntilde;alando su estado en WhatsApp: &ldquo;Por favor, nada de notas de voz&rdquo;. &ldquo;Pero har&eacute; una excepci&oacute;n contigo&rdquo;, a&ntilde;ade magn&aacute;nimamente.
    </p><p class="article-text">
        Solo es una breve charla para compadecernos mutuamente por nuestras agobiantes cargas de trabajo, pero escuchar su voz es sin duda un est&iacute;mulo, m&aacute;s personal e inmediato que un mensaje de texto.
    </p><h2 class="article-text">O haz una videollamada</h2><p class="article-text">
        En el episodio piloto de<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/era/justicia-girls-recuperar-serie-retrato-suenos-rotos-generacion_1_12280638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Girls,</em></a><em> </em>Marnie Michaels <a href="https://www.tiktok.com/@girlsrewatchpodcast/video/7453606488691526954" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clasifica</a> los modos de comunicaci&oacute;n, desde el menos &iacute;ntimo (Facebook) hasta el m&aacute;s &iacute;ntimo (cara a cara). Tras el &eacute;xito de mi nota de voz, decido dar un paso m&aacute;s y pasar a la <a href="https://www.reddit.com/r/AskReddit/comments/1id861i/serious_is_facetiming_without_a_warning/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan denostada</a> videollamada. Estoy segura de que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes est&aacute;n encantadas con FaceTime, pero ninguno de mis amigos lo utiliza. Normalmente, mis &uacute;nicas videollamadas son con familiares directos o profesionales a trav&eacute;s de Zoom.
    </p><p class="article-text">
        Pero estoy cambiando mis rutinas sociales, as&iacute; que decido espont&aacute;neamente hacer una videollamada a una amiga. Ella contesta con un confuso &ldquo;&iquest;Hola?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No la culpo, no estoy segura de que hayamos hablado alguna vez por tel&eacute;fono. Pero charlamos (ella y su adorable perro) durante unos 20 minutos. Cuando cuelgo, estoy de mejor humor, gracias a la conexi&oacute;n cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        Martin considera que las videollamadas se acercan m&aacute;s a la conexi&oacute;n en persona que los mensajes. &ldquo;Mira a alguien a los ojos&rdquo;, bromea. &ldquo;As&iacute; podr&aacute;s empezar a captar esas se&ntilde;ales no verbales... La conversaci&oacute;n puede ser mucho m&aacute;s satisfactoria y lleva menos tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si te da verg&uuml;enza iniciar la conversaci&oacute;n, haz que tus amigos te llamen, sugiere Martin: &ldquo;Cuando lleves tres horas deslizando la pantalla y te hayas perdido en ese laberinto, quiz&aacute; sea el momento de enviar un mensaje a un amigo y decirle: 'Escucha, ll&aacute;mame ahora mismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Establece un plan fijo y regular</h2><p class="article-text">
        Cuando me siento abrumada por el trabajo, a menudo no se me ocurre socializar. Ah&iacute; es cuando los planes fijos cobran importancia. Todos los mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, hablo por videoconferencia con otra amiga que trabaja desde casa en otra ciudad. Tambi&eacute;n juego un <a href="https://www.theguardian.com/wellness/2025/oct/29/amateurish-beginners-joy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partido de f&uacute;tbol</a> cada dos semanas y asisto a un <em>quiz </em>en un pub una vez al mes.
    </p><p class="article-text">
        No supone ning&uacute;n esfuerzo y rara vez me apetece cancelarlo, incluso cuando estoy m&aacute;s ocupado. Los considero como un andamiaje social, rutinas sociales que soportan incluso los horarios m&aacute;s hostiles.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que Martin tiene algo similar. Tres o cuatro veces a la semana, llama a un amigo &iacute;ntimo mientras conduce al trabajo. Estas llamadas les permiten mantenerse en contacto, ya que solo se ven en persona un par de veces al mes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tres o cuatro veces a la semana, Martin llama a un amigo íntimo mientras conduce al trabajo. Estas llamadas les permiten mantenerse en contacto, ya que solo se ven en persona un par de veces al mes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esa conexi&oacute;n regular con alguien hace que sea un poco m&aacute;s f&aacute;cil lidiar con lo que venga despu&eacute;s... Adem&aacute;s, no resta nada al tiempo que pasamos juntos&rdquo;, dice Martin.
    </p><p class="article-text">
        Para reforzar a&uacute;n m&aacute;s mi andamiaje social, le propongo a otro amigo que empecemos a hacer una videollamada semanal por Zoom en el nuevo a&ntilde;o. &Eacute;l responde con entusiasmo: &ldquo;&iexcl;El lunes me viene bien!&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dedica tiempo al ocio</strong></h2><p class="article-text">
        Una de mis formas favoritas de pasar tiempo con los amigos es una noche de juegos de mesa y copas. Por desgracia, pocos de los que viven en mi ciudad comparten este inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Me inspira el ejemplo de Martin sobre Animal Crossing. Socializar digitalmente <a href="https://unplugged.rest/blog/human-connection-vs-digital-connection" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede considerarse inferior</a> a reunirse en persona, pero a menudo es la &uacute;nica opci&oacute;n. Adem&aacute;s, puede ser divertido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Donde nos equivocamos con las redes sociales es al vilipendiarlas en su conjunto&rdquo;, dice Martin. &ldquo;La pantalla puede ser una forma satisfactoria de conectar con la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde siento que me falta energ&iacute;a, as&iacute; que le env&iacute;o un mensaje a un amigo para sugerirle que probemos la versi&oacute;n <em>online </em>de mi juego de mesa favorito, <a href="https://www.theguardian.com/culture/2024/sep/26/vlaada-chvatil-codenames-board-game-market-czech-phone" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Codenames</a>. Es cierto que hay que aprender a jugar, pero tambi&eacute;n se siente la misma emoci&oacute;n que cuando se juega en persona, y sin duda es m&aacute;s reconfortante que mi actividad habitual durante los descansos (prepararme una taza de t&eacute; y mirar al infinito).
    </p><p class="article-text">
        Durante la semana siguiente, juego a Codenames con tres personas diferentes. Algunas rondas son incluso muy emocionantes. (El popular juego de mesa Wavelength tambi&eacute;n tiene <a href="https://longwave.web.app/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n digital</a>).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Env&iacute;a un mensaje que diga &ldquo;me acuerdo de ti&rdquo;...</strong></h2><p class="article-text">
        Una de mis amigas ha estado compaginando la maternidad, una infecci&oacute;n de pecho y un trabajo intenso. Intento hacerle saber que pienso en ella envi&aacute;ndole alg&uacute;n que otro mensaje de texto o foto, sin esperar una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La constancia es estupenda, pero no deber&iacute;a ser un requisito para nadie&rdquo;, coincide Martin. &ldquo;Es <a href="https://www.eldiario.es/era/la-tirania-de-los-grupos-whatsapp_1_10912322.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demasiado para exig&iacute;rselo a alguien</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana, justo cuando estoy a punto de ponerme manos a la obra con el trabajo, aparece en mi tel&eacute;fono una foto de otra amiga en una mezcaler&iacute;a de Oaxaca, que me recuerda nuestro viaje de mochileras hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Le env&iacute;o una captura de pantalla y ella me responde pregunt&aacute;ndome si estoy libre para hablar por tel&eacute;fono. Normalmente, <a href="https://www.eldiario.es/era/llamar-superinvasivo-generacion-zeta-telefono-mensajes_1_10452431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una llamada espont&aacute;nea me parece una intrusi&oacute;n</a> y me hace huir de Internet. Esta vez la llamo al instante, y con v&iacute;deo.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos durante una hora, nuestra conversaci&oacute;n m&aacute;s larga en m&aacute;s de un a&ntilde;o, tiempo en el que ambas nos hemos convertido en propietarias de una casa. Nos ense&ntilde;amos mutuamente nuestras casas de forma virtual, se&ntilde;alando d&oacute;nde dormir&aacute; la otra cuando nos visitemos. Es genial. Al final, me siento frente al ordenador con un estado de &aacute;nimo mucho m&aacute;s optimista y tranquila.
    </p><h2 class="article-text"><strong>... o pide que te env&iacute;en menos mensajes</strong></h2><p class="article-text">
        Martin descubri&oacute; que, aunque la constancia es importante, tambi&eacute;n lo es la sensaci&oacute;n de control, no sentirse &ldquo;un participante pasivo en tu propia vida&rdquo;, como &eacute;l dice.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a veces, un flujo constante de mensajes puede parecer m&aacute;s una carga que un est&iacute;mulo. Quiz&aacute; sea mejor pensar en lo que consideramos &ldquo;tiempo de calidad&rdquo; y buscarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces, un flujo constante de mensajes puede parecer más una carga que un estímulo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi hilo de mensajes m&aacute;s activo, con un hombre con el que he empezado a salir recientemente, suena de la ma&ntilde;ana a la noche. No quiero dejar de hablar, y ya le he acostumbrado a las notas de voz. Pero le sugiero que, en lugar de escribir laboriosamente todas las historias relevantes de nuestro pasado, las guardemos para cuando nos volvamos a ver.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, no le ha desanimado que proponga hacer una &ldquo;agenda&rdquo;. En el pub, la semana siguiente, repasamos la mayor parte de nuestra lista, lo cual fue mucho m&aacute;s agradable que el tratamiento superficial que habr&iacute;an recibido las an&eacute;cdotas por mensaje de texto. Ya hemos empezado otra agenda para nuestro pr&oacute;ximo encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dos semanas de experimentar, me sorprende lo mucho que lo he disfrutado y lo dispuestos que han estado mis amigos a participar. Quiz&aacute;s todo el mundo est&aacute; buscando nuevas formas de mantenerse en contacto en medio de sus ajetreadas vidas.
    </p><p class="article-text">
        No existe un enfoque &uacute;nico para evitar la soledad, dice Martin. &ldquo;Lo que te funcion&oacute; el a&ntilde;o pasado, la semana pasada, puede que no te funcione ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tenemos m&aacute;s capacidad de acci&oacute;n de lo que pensamos. Martin lo describe como crear un &ldquo;conjunto de herramientas, en lugar de un mapa&rdquo;. Todos podr&iacute;amos beneficiarnos de ser m&aacute;s proactivos en nuestras amistades, tal y como se nos anima a hacer en las relaciones rom&aacute;nticas: por ejemplo, explicando cu&aacute;nta conexi&oacute;n necesitamos y c&oacute;mo preferimos comunicarnos, dice.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, mis amigos pueden prepararse para recibir m&aacute;s videollamadas a partir de ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elle Hunt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 20:53:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reconecta con tus amigos si te sientes solo: seis formas de hacerlo incluso si estás muy ocupado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Soledad,Amistad,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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