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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amistad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/amistad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amistad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una "unión civil" con tu amiga y permisos para cuidarla: la propuesta de Francia Insumisa que desafía la familia tradicional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/union-civil-amiga-permisos-cuidarla-propuesta-francia-insumisa-desafia-familia-tradicional_1_13585921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/250ba202-065f-4d63-b940-e783de365e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2309y1644.jpg" width="1200" height="675" alt="Una &quot;unión civil&quot; con tu amiga y permisos para cuidarla: la propuesta de Francia Insumisa que desafía la familia tradicional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diputada de Francia Insumisa Clémence Guetté ha propuesto una evolución de la legislación para crear nuevas figuras legales para las amistades, con el objetivo de adaptarse a las nuevas formas de organización social
</p><p class="subtitle">El duelo invisible cuando muere una amiga, un compañero o un novio: “La gente dio por hecho que reharía mi vida”
</p></div><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s en el que los libros escritos por pol&iacute;ticos inundan las librer&iacute;as, el de Cl&eacute;mence Guett&eacute;, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/clemence-guette-diputada-francia-insumisa-internacional-progresista-necesaria_128_12271440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diputada de Francia Insumisa (LFI) y vicepresidenta de la Asamblea Nacional,</a> se distingue por la originalidad de su tem&aacute;tica. Guett&eacute; ha publicado recientemente <em>Pour une politique de l&rsquo;amiti&eacute;</em>, un libro con el que ha querido introducir en el debate pol&iacute;tico las relaciones de amistad y su papel como base para la estructuraci&oacute;n de nuevas formas de solidaridad. 
    </p><p class="article-text">
        Guett&eacute; considera que los amigos no est&aacute;n suficientemente valorados desde el punto de vista jur&iacute;dico, a pesar de la importancia que tienen en el tejido social y en la vida de muchas personas. Adem&aacute;s del libro, el 15 de septiembre la diputada insumisa <a href="https://www.eldiario.es/internacional/clemence-guette-diputada-francia-insumisa-internacional-progresista-necesaria_128_12271440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;una de las principales dirigentes del partido de Jean-Luc M&eacute;lenchon&mdash;</a> present&oacute; una proposici&oacute;n de ley que traduce en medidas concretas esas reivindicaciones, incluyendo la creaci&oacute;n de permisos por enfermedad o fallecimiento de amigos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque es consciente de que, dada la actual configuraci&oacute;n de la Asamblea, es poco probable que la proposici&oacute;n llegue a aprobarse, sus propuestas pueden introducir en Francia el debate sobre el lugar de la amistad en la vida p&uacute;blica y en la legislaci&oacute;n. Adem&aacute;s, muchas de esas propuestas tambi&eacute;n se han incorporado al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/melenchon-lanza-candidatura-presidenciales-francesas-ano-viene_1_13192101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de Jean-Luc M&eacute;lenchon</a> para las presidenciales del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La obra reivindica una dimensi&oacute;n ideol&oacute;gica &mdash;progresista&mdash; de la defensa de la amistad, ya que plantea una alternativa a la organizaci&oacute;n tradicional de parejas y familias. En un clima pol&iacute;tico de precampa&ntilde;a en el que la mayor&iacute;a de los candidatos conservadores insisten en la importancia de la familia, ante el declive demogr&aacute;fico en el que ha entrado Francia, la autora reivindica en su libro el valor de la amistad &ldquo;contra la extrema derecha y los reaccionarios de todo tipo, que convierten a la familia (francesa) en el alfa y el omega de todas sus propuestas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las principales cr&iacute;ticas que ha recibido Guett&eacute; han llegado de los sectores conservadores, que acusan a la autora de querer meter al Estado en la esfera privada. &ldquo;Bienvenidos al mundo estalinista de LFI, donde el Estado se ocupar&aacute; de vuestra familia, de vuestras amistades y os reeducar&aacute;&rdquo;, ironiz&oacute; en X Bruno Retailleau, presidente del partido Los Republicanos y candidato de la derecha gaullista a las pr&oacute;ximas presidenciales.
    </p><p class="article-text">
        En realidad Guett&eacute; no propone privar a las familias de ning&uacute;n derecho, sino ampliar los de los amigos a trav&eacute;s de nuevas figuras legales. Ante la evoluci&oacute;n de los modos de vida y de la movilidad geogr&aacute;fica (que en muchos casos aleja a las personas de sus n&uacute;cleos familiares de origen), la diputada propone ampliar varios de los permisos hoy restringidos a la familia, para apoyar la red de solidaridad que proporcionan los amigos. E incluso una &lsquo;uni&oacute;n civil de amigos&rsquo; &mdash;diferentes a las ya existentes en la legislaci&oacute;n francesa, como el pacto civil de solidaridad&mdash; que permitir&iacute;a acceder a ciertas situaciones fiscales restringidas hoy a las parejas.
    </p><h2 class="article-text">Apoyo para familias monoparentales</h2><p class="article-text">
        Estas uniones conllevar&iacute;an derechos, pero tambi&eacute;n obligaciones de solidaridad material, en caso de endeudamiento o de dificultades. Tambi&eacute;n les conceder&iacute;a el derecho a heredar, igual que en una familia. En este sentido, las propuestas de Guett&eacute; se inscriben en la l&iacute;nea de Jean-Luc M&eacute;lenchon, que ya hab&iacute;a avanzado en su &uacute;ltima candidatura una propuesta de &ldquo;filiaci&oacute;n voluntaria&rdquo;: un tipo de adopci&oacute;n social que otorgar&iacute;a el derecho a heredar en l&iacute;nea directa a personas que no pertenecen a la familia ni son c&oacute;nyuges.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, ampliar los derechos ofrecer&iacute;a a las familias monoparentales la posibilidad de contar con un amigo que, a trav&eacute;s de un &ldquo;bautismo civil&rdquo;, contraiga derechos y obligaciones para ayudar en la crianza del ni&ntilde;o (o que asumiese su tutela legal en caso de fallecimiento). Una evoluci&oacute;n especialmente relevante dado que en Francia las madres solteras no tienen la posibilidad de acumular los periodos de permiso correspondientes al nacimiento y cuidado del beb&eacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy en día, la amistad ocupa un lugar cada vez más importante en la vida de muchas personas, sin embargo estos vínculos de solidaridad afectiva y material, alternativos a la pareja o la familia, no están reconocidos por la ley y los amigos y amigas son víctimas de numerosas desigualdades
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clémence Guetté</span>
                                        <span>—</span> Diputada de Francia Insumisa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n defiendo que el permiso de &lsquo;paternidad&rsquo; pueda transferirse a un amigo o amiga, para que una madre soltera pueda recibir apoyo durante el posparto&rdquo;, dice Guett&eacute; a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;En esa misma l&iacute;nea, quiero que se ampl&iacute;en los d&iacute;as de permiso por enfermedad de un hijo, para que las madres solteras los puedan transferir a un amigo o amiga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas formas de convivencia tambi&eacute;n deber&iacute;an repercutir en cambios en las pol&iacute;ticas de vivienda. Siguiendo el ejemplo de las residencias compartidas entre personas mayores, que han proliferado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en varios pa&iacute;ses, Cl&eacute;mence Guett&eacute; quiere reservar una parte del parque de viviendas sociales para hogares dise&ntilde;ados de forma diferente, pensados para ser habitados por varias personas. &ldquo;Considero muy importante el desarrollo de las comunidades de familias monoparentales y quiero facilitar estas nuevas formas de vivienda, actuando sobre todo a trav&eacute;s del parque de viviendas sociales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos debates</h2><p class="article-text">
        En el contexto actual, la amistad es adem&aacute;s un valor que permite trazar nuevas formas de convivencia y acci&oacute;n, transversales entre el espacio p&uacute;blico y la vida privada. La sororidad es uno de los ejemplos m&aacute;s relevantes. &ldquo;Las fundadoras de las teor&iacute;as feministas que han inspirado en gran medida mi trabajo fueron las primeras en demostrar que lo privado es pol&iacute;tico&rdquo;, afirma Guett&eacute;. &ldquo;Hoy en d&iacute;a, la amistad ocupa un lugar cada vez m&aacute;s importante en la vida de muchas personas, sin embargo, estos v&iacute;nculos de solidaridad afectiva y material, alternativos a la pareja o la familia, no est&aacute;n reconocidos por la ley y los amigos y amigas son v&iacute;ctimas de numerosas desigualdades&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Clémence Guetté, diputada de Francia Insumisa y vicepresidenta de la Asamblea Nacional francesa.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El libro y la proposici&oacute;n de ley llegan en un momento en el que la amistad est&aacute; atrayendo cada vez m&aacute;s atenci&oacute;n en el mundo de la sociolog&iacute;a, de la cultura y de las ciencias pol&iacute;ticas, tras d&eacute;cadas de predominio de las parejas o del estudio de las relaciones rom&aacute;nticas. Sin embargo, en Francia, las ra&iacute;ces de la presencia de la amistad en el debate p&uacute;blico vienen de lejos: la palabra fraternidad forma parte del&nbsp;lema nacional desde 1848, completando un tr&iacute;ptico en el que acompa&ntilde;a a la libertad y a la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos intelectuales, redefinir los modos de vida a trav&eacute;s de la amistad equivale, por tanto, a seguir cuestionando las jerarqu&iacute;as sociales heredadas del pasado. Bajo este prisma, la organizaci&oacute;n de la vida cotidiana, moldeada por la estructura familiar, constituye hist&oacute;ricamente un espacio de obediencia y uniformidad. El soci&oacute;logo Geoffroy de Lagasnerie, cuyos trabajos han nutrido algunas de las propuestas de Guett&eacute;, afirmaba recientemente en <a href="https://www.radiofrance.fr/franceculture/podcasts/sans-prejuger/l-mitie-est-une-valeur-politique-6957620" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista en France Culture</a>: &ldquo;No es en absoluto una casualidad que la derecha y la extrema derecha quieran defender la familia, porque la familia es un lugar de incubaci&oacute;n del conservadurismo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Proyecto pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Cl&eacute;mence Guett&eacute; asegura que existe un v&iacute;nculo evidente entre la amistad, como proyecto pol&iacute;tico, y los postulados que defiende su formaci&oacute;n: feminismo, internacionalismo, humanismo global y colectivismo ecol&oacute;gico. La autora tambi&eacute;n es copresidenta del Instituto La Bo&eacute;tie, el <em>think tank</em> que sirve a la vez como laboratorio de ideas y como centro para formar a los futuros miembros del partido <em>insumiso</em>. En este rol es, adem&aacute;s, una de las principales arquitectas del programa.
    </p><p class="article-text">
        El debate que pone sobre la mesa LFI forma parte de un corpus ideol&oacute;gico m&aacute;s amplio, que Jean-Luc M&eacute;lenchon y su formaci&oacute;n han ido construyendo a lo largo de los a&ntilde;os y de las diferentes candidaturas presidenciales. La agregaci&oacute;n de propuestas en diferentes campos da como resultado un programa pol&iacute;tico completo, bajo el concepto de <a href="https://melenchon.fr/2026/03/30/quest-ce-que-la-nouvelle-france/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la nueva Francia&rdquo;</a>, con el que el l&iacute;der insumiso se refiere a la vez a los cambios sociales, econ&oacute;micos y culturales de la poblaci&oacute;n francesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amado Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/union-civil-amiga-permisos-cuidarla-propuesta-francia-insumisa-desafia-familia-tradicional_1_13585921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:47:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una "unión civil" con tu amiga y permisos para cuidarla: la propuesta de Francia Insumisa que desafía la familia tradicional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Francia Insumisa,Jean-Luc Mélenchon,Permisos de maternidad,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigos con y sin hijos: cómo encontrar la fórmula para seguir quedando sin distanciarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/amigos-hijos-encontrar-formula-seguir-quedando-distanciarse_1_13578883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9873e10a-03eb-4e64-b442-db59d8bee5dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153114.jpg" width="1020" height="574" alt="Amigos con y sin hijos: cómo encontrar la fórmula para seguir quedando sin distanciarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Padres y no padres analizan los roces en la amistad cuando cambian los planes, los horarios y la disponibilidad</p><p class="subtitle">Ser madre a los 30: entre la prisa por el reloj biológico y la soledad ante la falta de amigas con hijos</p></div><p class="article-text">
        Un mensaje de WhatsApp que llegaba al grupo un viernes por la tarde sol&iacute;a bastar para organizar una cena o una salida improvisada el fin de semana, pero con la llegada del primer beb&eacute;, esa sencillez tiende a transformarse en un rompecabezas que exige tener en cuenta multitud de variables y puede terminar frustrando el plan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo una vez que me fui de viaje con mis amigas, el ni&ntilde;o ten&iacute;a tres meses y decid&iacute; llev&aacute;rmelo porque le daba el pecho, pero lo pas&eacute; fatal. Ellas no pensaban que hab&iacute;a un ni&ntilde;o y que hab&iacute;a que adaptar los planes, decidieron hacer una ruta por el campo por donde era imposible ir con un carro porque era complicada, ni siquiera pod&iacute;a ir yo con el ni&ntilde;o; por las noches quer&iacute;an salir a cenar a la calle y me ten&iacute;a que llevar al ni&ntilde;o; y, sobre todo, me vi saturada sin la ayuda de mi pareja, todo el d&iacute;a liada con el pecho y las cacas&rdquo;, cuenta &Aacute;ngela, de 32 a&ntilde;os, que trata de integrar a su hijo en sus planes, aunque reconoce que esa escapada rural le sirvi&oacute; de aprendizaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga Cristina Polo Sevilla, de la plataforma <a href="https://yees.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yees!,</a> este tipo de choques son una experiencia com&uacute;n: &ldquo;Hay ciertas din&aacute;micas dentro de las relaciones de amistad que es normal que cambien cuando llega un beb&eacute;, ya no puede haber tanta espontaneidad a la hora de quedar, por ejemplo, hay que cuadrar mucho m&aacute;s todos los planes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recuerdo una vez que me fui de viaje con mis amigas, el niño tenía tres meses y decidí llevármelo porque le daba el pecho, pero lo pasé fatal. Ellas no pensaban que había un niño y que había que adaptar los planes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángela</span>
                                        <span>—</span> 32 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La vida da un vuelco</h2><p class="article-text">
        La maternidad o paternidad modifica el espacio temporal y el mapa mental de quien la asume, asegura Polo Sevilla. &ldquo;Incluso cambian las prioridades, porque el foco pasa a estar en el hijo, sobre todo cuando es muy peque&ntilde;o, porque ocupa todo el espacio, tanto el temporal como el mental. Entonces da la sensaci&oacute;n de que la amistad pasa a un segundo plano, pero la realidad es que no es necesario establecer un orden de prioridades en cuanto al cari&ntilde;o, sino en cuanto a las necesidades y lo que necesita una y otra parte&rdquo;, desarrolla la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los pocos meses que lleva siendo padre, Alberto, de 30 a&ntilde;os, cree que es dif&iacute;cil entender la situaci&oacute;n si no se vive: &ldquo;Te cambia la vida. Incluso a nivel mental, se te mete un sentimiento de hogar en el cuerpo y estar lejos de &eacute;l es un suplicio&rdquo;. &ldquo;Echo de menos salir alguna noche de fiesta y hacer alg&uacute;n plan m&aacute;s, pero ves al peque y se te pasa&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Helena, de 41 a&ntilde;os y madre por partida triple, coincide en que &ldquo;es algo dif&iacute;cil de entender si no lo has vivido, muchas mujeres <a href="https://www.eldiario.es/nidos/madre-30-prisa-reloj-biologico-soledad-falta-amigas-hijos_1_12204936.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se sienten solas despu&eacute;s de ser madres</a> porque su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano no entiende por lo que est&aacute; pasando&rdquo;. &ldquo;La maternidad lo cambia todo: desde la relaci&oacute;n de pareja hasta la forma en que te ves a ti misma y las relaciones de amistad&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quedar era dificilísimo, todo tenía que ser cerca de su casa, me parecía una exagerada con todo y aburridísimo que el único tema de conversación fueran sus niños. No supe acompañarla y nos alejamos bastante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Helena</span>
                                        <span>—</span> 41 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">D&oacute;nde est&aacute; mi amiga</h2><p class="article-text">
        Ella misma reconoce haber vivido la perspectiva opuesta a los 28 a&ntilde;os, cuando su mejor amiga tuvo mellizos y ella no supo encajar el giro. &ldquo;Mi vida era otra, yo no ten&iacute;a ni trabajo estable ni planes de familia y no entend&iacute;a absolutamente nada. Quedar era dificil&iacute;simo, todo ten&iacute;a que ser cerca de su casa, me parec&iacute;a una exagerada con todo y aburrid&iacute;simo que el &uacute;nico tema de conversaci&oacute;n fueran sus ni&ntilde;os. No supe acompa&ntilde;arla y nos alejamos bastante&rdquo;, recuerda, solo a&ntilde;os despu&eacute;s &ldquo;cuando me convert&iacute; en madre lo entend&iacute;&rdquo;, confirma.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes permanecen sin hijos dentro de grupos formados mayoritariamente por padres, el reto consiste en reubicar el espacio com&uacute;n. &ldquo;Hac&iacute;amos siempre un viaje anual y lo hemos adaptado a una escapada de tres d&iacute;as. Algunas hacen m&aacute;s sacrificios por no perd&eacute;rselo y otras no hacen tanto esfuerzo con la excusa del cansancio y de los ni&ntilde;os y prefieren quedarse en casa muchas veces&rdquo;, relata Cristina, de 32 a&ntilde;os, que valora que la relaci&oacute;n con sus amigas no ha cambiado cuando se han convertido en madres, aunque s&iacute; lo han hecho sus din&aacute;micas y comportamientos. &ldquo;No son las t&iacute;picas pesadas que solo hablan de los ni&ntilde;os; cuando quedamos siempre vienen con ellos, pero te adaptas, ya est&aacute;n superintegrados&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Laura, de 38 a&ntilde;os, ha acompa&ntilde;ado a muchas de sus amigas en la maternidad desde ese plano de integraci&oacute;n. &ldquo;Los hijos de mis amigas <a href="https://www.eldiario.es/nidos/tia-favorita-figura-importante-ninos-adolescentes_1_12950375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son para m&iacute; de mi familia</a> y disfruto mucho vi&eacute;ndolas como mam&aacute;s. S&iacute; es cierto que en momentos concretos echas de menos que est&eacute;n en un festival, pero entiendo que las circunstancias y las responsabilidades cambian y las relaciones evolucionan&rdquo;, comparte.
    </p><h2 class="article-text">Incomprendidos vs. desplazados</h2><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil que quien ha tenido un hijo sienta que sus amigos no comprenden sus limitaciones, como tener que cancelar varios planes en el &uacute;ltimo momento porque el beb&eacute; est&aacute; indispuesto, mientras que los amigos sin hijos sienten que la amistad ha pasado a un segundo plano o que la conversaci&oacute;n gira exclusivamente en torno a la crianza. &ldquo;Aparece cierta asimetr&iacute;a porque los planes empiezan a girar en torno a la disponibilidad de quienes son padres, y quienes no lo son sienten que tienen que estar adapt&aacute;ndose continuamente&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Polo Sevilla.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Aparece cierta asimetría porque los planes empiezan a girar en torno a la disponibilidad de quienes son padres, y quienes no lo son sienten que tienen que estar adaptándose continuamente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Polo Sevilla</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para evitar caer en esa grieta, la empat&iacute;a debe ser mutua. &ldquo;Las personas que tenemos hijos podemos ser un poco acaparadoras con las conversaciones de hijos, porque al final necesitas desahogarte y sentir que lo que te est&aacute; pasando tambi&eacute;n le est&aacute; pasando a m&aacute;s gente&rdquo;, reconoce &Aacute;ngela. &ldquo;Yo intento siempre tener un poquito de cuidado y ver si hay personas que pueden sentirse fuera de la conversaci&oacute;n y se est&aacute;n aburriendo. A las madres tambi&eacute;n nos viene bien hablar de cultura, de pol&iacute;tica o de los ligues de tu amiga soltera&rdquo;, alega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me pasa mucho que cuando quedo con amigas o amigos que no tienen hijos y mis hijos est&aacute;n presentes me sabe mal. Hay una sensaci&oacute;n de que los ni&ntilde;os molestan y pienso que no van a entender algunas cosas o que mis hijos pueden llegar a molestarles&rdquo;, confiesa Helena, lo que a veces le complica la log&iacute;stica de quedar con ellos al tener tres hijos. &ldquo;La experiencia me dice todo lo contrario, que los amigos entienden mi situaci&oacute;n y se amoldan bastante a ella, pero es m&aacute;s por m&iacute;, como una especie de autocensura&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de mantener intactas las rutinas para que la relaci&oacute;n siga siendo sostenible, sino de acordar nuevas formas de encuentro. &ldquo;Una buena parte del sufrimiento psicol&oacute;gico aparece cuando la realidad no encaja con nuestras expectativas. Aceptar esto significa entender que, durante un tiempo, la relaci&oacute;n puede necesitar m&aacute;s flexibilidad y menos exigencia&rdquo;, apunta <a href="https://www.ikfamily.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iker Burutxaga</a>, padre y psic&oacute;logo cl&iacute;nico especializado en el &aacute;mbito de la familia y el apego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una amistad no depende &uacute;nicamente de la frecuencia con la que nos vemos, de la cantidad de planes que hacemos juntos o de la facilidad con la que podemos quedar. Depende tambi&eacute;n de sentir que seguimos siendo importantes para el otro, de que existe inter&eacute;s, cari&ntilde;o, confianza y una historia compartida que contin&uacute;a teniendo un lugar en nuestras vidas&rdquo;, destaca el psic&oacute;logo, que propone que sean los amigos sin hijos quienes faciliten el contacto en lo pr&aacute;ctico. &ldquo;Quiz&aacute; ya no pueda quedar un viernes por la noche, pero s&iacute; pueda dar un paseo un s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana o mantener una conversaci&oacute;n por tel&eacute;fono mientras pasea con el ni&ntilde;o. No se trata de insistir constantemente ni de exigir atenci&oacute;n, sino de mantener el v&iacute;nculo sin esperar siempre una respuesta inmediata y transmitir que sigo aqu&iacute;&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de quien no tiene hijos, Laura enfatiza que la disposici&oacute;n afectiva es la clave: &ldquo;No hay ning&uacute;n truco de magia, es querer y empatizar con los nuevos ritmos de vida&rdquo;. &ldquo;A veces damos por hecho que estamos ah&iacute; simplemente porque seguimos estando, pero ahora me planteo si mis amigas se sintieron solas en el posparto. Hacernos esa pregunta es importante para acompa&ntilde;ar de la mejor manera&rdquo;, plantea.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Una amistad no depende únicamente de la frecuencia con la que nos vemos, de la cantidad de planes que hacemos juntos o de la facilidad con la que podemos quedar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iker Burutxaga</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los padres, por su parte, tambi&eacute;n pueden tomar la iniciativa a la hora de proponer alternativas. &ldquo;Yo suelo ser bastante proactiva a la hora de proponer planes y pienso en sitios donde el ni&ntilde;o vaya a estar bien, que no sea el t&iacute;pico bar cerrado de taburetes donde yo vaya a tener que estar todo el rato corriendo detr&aacute;s de &eacute;l&rdquo;, asegura &Aacute;ngela.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La evoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La llegada de los hijos tiene tambi&eacute;n el poder de actuar como filtro en la reordenaci&oacute;n de las amistades. &ldquo;Hay amistades que se refuerzan mucho, otras que siguen igual y otras que desaparecen, depende del momento vital que viva cada uno&rdquo;, reflexiona Alberto en primera persona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las relaciones s&oacute;lidas van a encontrar nuevas formas de encontrarse. La amistad evoluciona hacia un entorno m&aacute;s maduro, flexible y capaz de adaptarse al contexto de cada uno&rdquo;, concuerda la psic&oacute;loga Polo Sevilla. &ldquo;Aquellas amistades que sean m&aacute;s superficiales, que est&eacute;n relacionadas con un &aacute;mbito en concreto o que dependan mucho de la disponibilidad, s&iacute; que se pueden ver m&aacute;s delimitadas. Tambi&eacute;n es una oportunidad para conocer m&aacute;s a la otra persona, nos puede ayudar a profundizar&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;nculos mutan y los afectos genuinos pueden reencontrarse tiempo despu&eacute;s. &ldquo;Con los a&ntilde;os, algunas amigas me han dicho 'siento no haber estado a la altura cuando fuiste madre, no ten&iacute;a ni idea de lo que significaba esto'. Son gestos muy bonitos que demuestran que las relaciones se transforman si ambas partes participan en la adaptaci&oacute;n&rdquo;, subraya Helena, que tras ser madre por primera vez se sinti&oacute; sola y busc&oacute; apoyo en otros padres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No interpretar los cambios como una falta de inter&eacute;s y entender que la adaptaci&oacute;n no puede recaer siempre en la misma persona son algunas de las claves en las que unos y otros parecen estar de acuerdo. Habr&aacute; planes que desaparezcan y otros nuevos por inventar, pero si la amistad est&aacute; por encima de conciertos, cenas tard&iacute;as o viajes improvisados, no tiene por qu&eacute; dejar de ser una amistad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/amigos-hijos-encontrar-formula-seguir-quedando-distanciarse_1_13578883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 20:35:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigos con y sin hijos: cómo encontrar la fórmula para seguir quedando sin distanciarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Padres,Madres,Maternidad,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga explica cómo saber cuándo ha llegado el momento de decir adiós a una amistad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-duelo-romper-amigo-no-amistades-durar-vida-importantes-xp_1_13545706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9636aa20-339a-47be-acfe-97f2a2ee6238_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1354y300.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga explica cómo saber cuándo ha llegado el momento de decir adiós a una amistad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista analiza cómo identificar el momento de decir adiós a un amigo y llevar a cabo un duelo de este tipo </p><p class="subtitle">“Necesito paz”: cómo cortar lazos con alguien de tu vida que te hace daño</p></div><p class="article-text">
        Las relaciones sentimentales est&aacute;n en constante mutaci&oacute;n, las parejas se enfrentan a crisis, se divorcian, se desenamoran o vuelven a enamorarse y existe cierto consenso social en que as&iacute; debe ser. Sin embargo, cuando se habla de amistad una ruptura puede parecer inconcebible, a pesar de que con el tiempo las personas cambian, sus prioridades tambi&eacute;n lo hacen y es posible pasar de ser el refugio de alguien a una de sus fuentes de malestar. &iquest;C&oacute;mo identificar y lidiar con una situaci&oacute;n de este tipo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy importante tener en cuenta que no todas las amistades tienen que durar toda la vida para ser amistades importantes. Parece que le damos m&aacute;s valor a aquellas amistades que nos acompa&ntilde;an desde hace mucho tiempo, desde el colegio, la universidad o hace 20 a&ntilde;os, al recorrido longitudinal de una amistad, pero no solo las amistades de larga evoluci&oacute;n son amistades importantes&rdquo;, destaca Cristina Polo Sevilla, psic&oacute;loga de la plataforma de salud mental <a href="https://yees.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yees!</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto implica que todas las relaciones, ya sean m&aacute;s largas o m&aacute;s cortitas, pasan por etapas diferentes porque es posible que determinados sucesos que hayamos vivido hagan que hayamos cambiado y que esto afecte a la relaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Para identificar si una amistad est&aacute; pasando por un periodo dif&iacute;cil o directamente <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha llegado a su fin</a>, la psic&oacute;loga recomienda dedicar un momento a pensar c&oacute;mo nos sentimos con ese v&iacute;nculo e indica como una se&ntilde;al de alerta si lo que sol&iacute;a ser un espacio de confianza y disfrute sin juicios se transforma en malestar, desequilibrio o cansancio por ser siempre quien sostiene el contacto. &ldquo;Tendr&iacute;amos que ver si realmente es una dificultad que podemos arreglar o si es algo sostenido que ya nos est&aacute; empezando a hacer da&ntilde;o&rdquo;, apunta Polo, que aconseja analizar si se trata de algo puntual que puede cambiar o si es un cambio sostenido en el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo cerrar una etapa</h2><p class="article-text">
        Excepto en din&aacute;micas en las que existan patrones de manipulaci&oacute;n o utilizaci&oacute;n de una persona, en las que poner distancia de forma inmediata es lo m&aacute;s recomendable, la especialista defiende priorizar la conversaci&oacute;n honesta y respetuosa frente al <em>ghosting</em> o contacto cero sin explicaciones, a la hora de tomar la decisi&oacute;n de romper o alejarse de un amigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depende mucho de la historia de amistad, del v&iacute;nculo que exista, pero mi recomendaci&oacute;n siempre es <a href="https://www.eldiario.es/era/mavis-suarez-psicologa-abordar-discusion-error-objetivo-convencer-xp_1_13532494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablar las cosas</a> en lugar de simplemente desaparecer sin m&aacute;s, porque puede ser que esta desaparici&oacute;n sea entendida, o incluso esperada por la otra persona, pero puede ser que no, por eso creo que ese an&aacute;lisis de lo que est&aacute; pasando en la relaci&oacute;n tambi&eacute;n tiene que ser compartido con la otra persona&rdquo;, valora Polo, que aclara que tampoco se trata de presentar una lista de reproches, sino de expresar con claridad qu&eacute; ha cambiado y evitar conversaciones ambiguas.
    </p><p class="article-text">
        El fin de una amistad, aunque no cuente con el reconocimiento social ni cultural de una ruptura amorosa, tambi&eacute;n desencadena un proceso de duelo, lo que puede implicar los sentimientos propios de este tipo de proceso: &ldquo;Tristeza, rabia, culpa, cuando vemos que a lo mejor la amistad se ha deteriorado por algo que podamos haber hecho, o incluso dudas sobre si hemos tomado la decisi&oacute;n correcta&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga. &ldquo;Echar de menos a una persona despu&eacute;s de haber finalizado una amistad no implica que hayamos tomado una mala decisi&oacute;n&rdquo;, aclara Polo en este punto, ya que es f&aacute;cil caer en la idealizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante no anclarnos en qui&eacute;n es el malo de la pel&iacute;cula o en qui&eacute;n tiene la culpa, porque eso no nos deja avanzar. A veces, simplemente, deja de haber un encaje&rdquo;, advierte Polo para atravesar la ruptura con madurez emocional. Adem&aacute;s, la especialista aboga por la autoprotecci&oacute;n en nuestra exposici&oacute;n a las redes sociales: &ldquo;Si vemos que nos hace da&ntilde;o lo que publica la otra persona, silenciar o dejar de seguir es una medida para ser protectores con nosotros mismos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-duelo-romper-amigo-no-amistades-durar-vida-importantes-xp_1_13545706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 08:03:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga explica cómo saber cuándo ha llegado el momento de decir adiós a una amistad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Relaciones,Bienestar,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Necesito paz”: cómo cortar lazos con alguien de tu vida que te hace daño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/necesito-paz-cortar-lazos-alguien-vida-dano_1_13535554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2dc92ac-1658-420c-b298-611c8a644a8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x885y587.jpg" width="1200" height="675" alt="“Necesito paz”: cómo cortar lazos con alguien de tu vida que te hace daño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Me estoy priorizando”, “tengo que poner límites” o “esta relación no me compensa” son frases cada vez más habituales, pero cortar una relación no siempre es la respuesta: ¿cómo distinguir entre un vínculo dañino y un conflicto que todavía puede repararse?</p><p class="subtitle">De los amigos que ya no se llaman al riesgo de 'hablar' solo por audios: “Me resulta raro”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi paz no es negociable&rdquo;. Lo dice Sonia, de 34 a&ntilde;os, al explicar por qu&eacute; ha decidido alejarse de su padre. Despu&eacute;s de que su madre muriera, estuvo pendiente de &eacute;l durante a&ntilde;os, hasta que comenz&oacute; una nueva relaci&oacute;n que, seg&uacute;n indica, cambi&oacute; su forma de relacionarse con sus hijos. &ldquo;&Eacute;l ha elegido a esa persona antes que a sus hijos&rdquo;, cuenta. Por eso ha decidido tomar distancia: &ldquo;Necesito paz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde testimonios an&oacute;nimos hasta comunicados p&uacute;blicos y publicaciones editoriales, cada vez tienen m&aacute;s presencia las historias de personas que exponen sus v&iacute;nculos da&ntilde;inos y ponen sobre la mesa la posibilidad de alejarse de quienes les hacen sufrir
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que la presentadora y comunicadora <a href="https://www.eldiario.es/nidos/tabu-cortar-relacion-propios-padres-le-agradezco-diera-vida-quito_1_10908438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">In&eacute;s Hernand</a> confes&oacute; no tener relaci&oacute;n con sus padres. En el &aacute;mbito internacional, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/caso-brooklyn-beckham-rompiendo-estigma-hijos-cortan-relacion-padres_1_12930360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brooklyn Beckham</a> public&oacute; este mismo a&ntilde;o un comunicado en sus redes sociales para hacer p&uacute;blico el distanciamiento con sus padres, Victoria y David Beckham. Y, aunque su caso es diferente, la actriz Jennette McCurdy &mdash;conocida por interpretar a Sam Puckett en <em>iCarly </em>y <em>Sam &amp; Cat</em>&mdash; tambi&eacute;n ha contado p&uacute;blicamente la relaci&oacute;n de control y abuso que mantuvo con su madre, fallecida en 2013. En <a href="https://www.eldiario.es/spin/triunfo-nickelodeon-vivia-infierno-casa-historia-personal-jennette-mccurdy-convirtio-exito-editorial-pm_1_13040172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Me alegro de que mi madre haya muerto</em></a> (2023, Tendencias), reconstruye con humor negro una relaci&oacute;n que marc&oacute; su infancia y adolescencia y las consecuencias de enfrentarse a ella despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La mayor visibilidad que tienen ahora estas historias convive, adem&aacute;s, con un lenguaje cada vez m&aacute;s extendido alrededor del autocuidado: &ldquo;Me estoy priorizando&rdquo;, &ldquo;tengo que poner l&iacute;mites&rdquo;, &ldquo;mi salud mental est&aacute; por encima de todo&rdquo;... Pero &iquest;cu&aacute;ndo cortar es realmente una forma de cuidarnos y cu&aacute;ndo estamos convirtiendo cualquier conflicto o incomodidad en un motivo para romper?
    </p><h2 class="article-text">El tab&uacute; de cortar lazos</h2><p class="article-text">
        Una relaci&oacute;n, ya sea de pareja, de amistad o familiar, deber&iacute;a aportarnos bienestar y permitirnos sentirnos seguros, respetados y libres de ser nosotros mismos. As&iacute; lo explica Joanna Cort&eacute;s Saura, psic&oacute;loga general sanitaria y directora de la <a href="https://clinicaphoenix.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cl&iacute;nica Phoenix</a>, para quien, en t&eacute;rminos generales, cualquier v&iacute;nculo &ldquo;deber&iacute;a sumar a nuestra vida, no desgastarnos de una manera constante&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando las relaciones que no cumplen con estos m&iacute;nimos son las familiares, entran en juego otros factores. A pesar de que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os las conversaciones sobre cortar relaciones da&ntilde;inas son m&aacute;s comunes, esto choca con la &ldquo;tradici&oacute;n&rdquo; de mantenerlas por compartir sangre. <a href="https://www.instagram.com/tupsicologatecuenta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josselyn Sevilla</a>, psic&oacute;loga sanitaria y miembro de <a href="https://moiraspsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moiras Psicolog&iacute;a</a> advierte de c&oacute;mo en el &aacute;mbito familiar, aunque tambi&eacute;n puede darse en amistad o de pareja, se minimizan e incluso justifican conductas da&ntilde;inas apelando al tiempo que lleva esa persona en nuestra vida. Es entonces cuando nos encontramos con frases como: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vas a dejar de tener relaci&oacute;n con tu madre?&rdquo; o &ldquo;&iquest;c&oacute;mo vas a cortar con esa pareja de tantos a&ntilde;os?&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que lo digo me encuentro con una avalancha de personas que me dicen: ‘pero es tu madre’</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta fue la reacci&oacute;n que Abril Serrat se encontr&oacute; cuando decidi&oacute; cortar la relaci&oacute;n con su madre: &ldquo;Cada vez que lo digo me encuentro con una avalancha de personas que me dicen: &lsquo;pero es tu madre&rsquo;&rdquo;. Sin embargo, recuerda que detr&aacute;s de esa decisi&oacute;n hubo mucho dolor. &ldquo;Cuando alguien llega al punto de cortar la relaci&oacute;n por completo con su madre es porque no le queda otra opci&oacute;n, porque vivir y compartir con esa persona no es sano, no es bueno&rdquo;, explica. Andrea Monace, que tambi&eacute;n cort&oacute; lazos con su madre, recibi&oacute; el mismo tipo de comentarios cuando hablaba de su decisi&oacute;n: &ldquo;Es tu madre, tienes que quererla pase lo que pase&rdquo;. Esto hizo que durante a&ntilde;os la justificara y tratara de entenderla; dej&oacute; incluso de hablar del dolor y la manipulaci&oacute;n que sufr&iacute;a &ldquo;por tab&uacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tab&uacute;, el estigma o la falta de apoyo social pueden dificultar que las personas corten el trato con quienes tienen m&aacute;s cerca. Sin embargo, las psic&oacute;logas advierten de la necesidad de identificar se&ntilde;ales que nos permitan reconocer cu&aacute;ndo deber&iacute;amos cortar esos v&iacute;nculos.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales que debemos advertir&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Antes de saber si debemos cortar ese v&iacute;nculo, seg&uacute;n las psic&oacute;logas, no debemos perder de vista que en las relaciones pueden existir<strong> </strong>desacuerdos, conflictos o incluso decepci&oacute;n; implican aprender a negociar, reparar y asumir responsabilidades. El problema puede llegar cuando esa responsabilidad no sea compartida, o cuando a los conflictos y desacuerdos no los acompa&ntilde;an la comprensi&oacute;n, comunicaci&oacute;n, empat&iacute;a o libertad de ser uno mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/psicologamartabarranco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Barranco</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas, sex&oacute;loga y creadora de contenido con m&aacute;s de doscientos mil seguidores, no cree que exista una receta o lista de se&ntilde;ales que podamos tachar para saber si debemos cortar o no un v&iacute;nculo. De hecho, apunta que &ldquo;a veces las relaciones tienen tantos matices que lo ideal ser&iacute;a verlo en un espacio terap&eacute;utico&rdquo;. Aun as&iacute;, coincide con otras psic&oacute;logas en la importancia de prestar atenci&oacute;n a lo que sentimos, a nuestro cuerpo y a las sensaciones que nos provoca esa relaci&oacute;n a la hora de tomar una decisi&oacute;n as&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empiezas a sentirte mucho peor desde que estás con esta persona: tu autoestima disminuye, la ansiedad se vuelve diaria, temes los conflictos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Barranco</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que para Barranco, una pista perfecta podr&iacute;a ser un cambio en nosotros mismos. &ldquo;Empiezas a sentirte mucho peor desde que est&aacute;s con esta persona: tu autoestima disminuye, la ansiedad se vuelve diaria, temes los conflictos, empiezas a tener miedo de mostrar c&oacute;mo eres o lo que piensas, empiezas a pensar que no eres valiosa, e incluso tu f&iacute;sico empieza a verse afectado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Joanna Cort&eacute;s Saura identifica nuestro cuerpo como una fuente importante de informaci&oacute;n: &ldquo;Cuando estamos con ciertas personas podemos empezar a notar ansiedad, tensi&oacute;n, miedo, tristeza, agotamiento, necesidad de estar continuamente pendientes de lo que decimos o hacemos, o incluso s&iacute;ntomas f&iacute;sicos&rdquo;. A&ntilde;ade que esto no significa que cualquier emoci&oacute;n desagradable sea una se&ntilde;al de que debamos terminar la relaci&oacute;n, pero s&iacute; merece la pena escucharla y preguntarnos qu&eacute; nos est&aacute; ocurriendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si estamos pensando en desvincularnos, existen tres factores clave a tener en cuenta, seg&uacute;n Sevilla: qu&eacute; tipo de relaci&oacute;n mantenemos con esa persona &mdash;desde familiares y amistades hasta v&iacute;nculos m&aacute;s recientes&mdash;; qu&eacute; ha ocurrido y qu&eacute; gravedad tiene &mdash;si se trata de una agresi&oacute;n o una situaci&oacute;n de maltrato, no hay lugar para la duda, pero tambi&eacute;n existen los &ldquo;famosos grises&rdquo;, como desplantes, manipulaciones o bromas que hacen da&ntilde;o&mdash;; y qu&eacute; ha ocurrido cuando hemos intentado modificar esa situaci&oacute;n &mdash;cu&aacute;nto tiempo lleva produci&eacute;ndose, si hemos hablado con la otra persona sobre ello y si, despu&eacute;s de hacerlo, ha habido alg&uacute;n cambio&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando estamos con ciertas personas podemos empezar a notar ansiedad, tensión, miedo, tristeza, agotamiento, necesidad de estar continuamente pendientes de lo que decimos o hacemos, o incluso síntomas físicos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joanna Cortés Saura</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas reconocen que no siempre es sencillo identificar estas se&ntilde;ales. &ldquo;Existen muchos grises, las situaciones no son siempre evidentes&rdquo;, explica Sevilla. Sin embargo, hay veces que incluso otras relaciones nos pueden dar pistas. Es el caso de Miranda y Andy en la primera entrega de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Diablo viste de Prada</em></a>: &ldquo;La relaci&oacute;n empieza a tener un toque m&aacute;s negativo para Andy cuando se da cuenta de que hay otros v&iacute;nculos que est&aacute; perdiendo y que tienen mucho m&aacute;s peso para ella que su conexi&oacute;n con la moda y su jefa&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, una de las claves que comparten estas psic&oacute;logas es observar c&oacute;mo responde la otra persona cuando comunicamos lo que sentimos y necesitamos: si respeta nuestros l&iacute;mites, nos escucha y muestra reciprocidad. Cort&eacute;s Saura lo resume as&iacute;: &ldquo;Cuando una relaci&oacute;n se convierte de manera sostenida en una fuente de sufrimiento, inseguridad o p&eacute;rdida de nosotros mismos, y los intentos de mejorarla no funcionan, plantearse poner fin al v&iacute;nculo puede ser una decisi&oacute;n saludable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Se nos ense&ntilde;a muy r&aacute;pido a soltar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Distanciarnos de una persona que nos ha hecho da&ntilde;o puede ser una forma de autocuidado. Pero no todo conflicto, incomodidad o malestar implica que una relaci&oacute;n deba terminar. En ocasiones, el lenguaje de los l&iacute;mites y el autocuidado puede convertirse tambi&eacute;n en una forma de evitar conversaciones inc&oacute;modas, tolerar mal la frustraci&oacute;n o eludir responsabilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se nos ense&ntilde;a muy r&aacute;pido a soltar cuando la persona no encaja en lo que nosotros queremos&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga Marta Barranco, pero no hay que olvidar que en las relaciones tambi&eacute;n puede haber discusiones, conflictos o decepci&oacute;n. &ldquo;Estos discursos de 'priorizarse' son &uacute;tiles para personas que nunca se han elegido&rdquo;, explica, el problema es cuando &ldquo;se convierte un 'elegirme' en un &lsquo;como no me das lo que quiero, me voy&rsquo;. Esto no ser&iacute;a priorizarse o cuidarse, es manipulaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No siempre es f&aacute;cil dejar ir. Incluso despu&eacute;s de identificar las se&ntilde;ales, valorar la situaci&oacute;n, comunicar lo que nos ocurre y decidir terminar la relaci&oacute;n, llevar esa decisi&oacute;n a la pr&aacute;ctica puede ser lo m&aacute;s dif&iacute;cil. La psic&oacute;loga Josselyn Sevilla pone como ejemplo el caso de Carrie y Mr. Big en <a href="https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sexo en Nueva York</em></a>: &ldquo;Es un caso de permanencia en una relaci&oacute;n t&oacute;xica y de imposibilidad de cortar un v&iacute;nculo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tomar la decisi&oacute;n es solo el principio</h2><p class="article-text">
        Esta puede ser una decisi&oacute;n complicada aun sabiendo lo da&ntilde;ino de la relaci&oacute;n. Adem&aacute;s, no siempre se encuentran las palabras o el momento perfecto para llevar a cabo este corte. Porque s&iacute;, las psic&oacute;logas recomiendan atravesar este proceso siempre acompa&ntilde;adas de la comunicaci&oacute;n. Para Barranco, si &ldquo;no hay una l&iacute;nea roja que haya sido traspasada&rdquo;, lo id&oacute;neo ser&iacute;a tratar de reparar el v&iacute;nculo. En el otro extremo, recuerda: &ldquo;Si tu vida o integridad est&aacute;n en peligro, lo urgente es ponerte a salvo, no la explicaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si nos encontramos en una especie de &ldquo;t&eacute;rmino medio&rdquo;, una conversaci&oacute;n es la mejor manera de abordar esta situaci&oacute;n. De hecho, recuerda que, a trav&eacute;s de las palabras, &ldquo;no hay que cuidar solo en la relaci&oacute;n, tambi&eacute;n en la ruptura&rdquo;, y a&ntilde;ade: &ldquo;En una ruptura es importante elegir bien las palabras porque hay cosas que pueden quedarse para siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Cort&eacute;s Saura, una &ldquo;ruptura saludable implica en la medida en que sea posible y seguro, comunicar nuestra decisi&oacute;n con claridad, evitar culpabilizar innecesariamente, respetar a la otra persona y establecer los l&iacute;mites que necesitemos a partir de ese momento&rdquo;. Todo ello sin olvidar que &ldquo;para terminar un v&iacute;nculo no necesitamos que la otra persona comparta nuestra decisi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cortar una relación o alejarnos de una persona no tiene por qué significar cortar de raíz o hacer contacto cero. Hay distintos tipos de distanciamientos emocionales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josselyn Sevilla</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando una relaci&oacute;n se rompe, no lo hace siempre de una manera inmediata y definitiva desde el primer momento. Sevilla se&ntilde;ala la posibilidad de que &ldquo;cortar una relaci&oacute;n o alejarnos de una persona no tiene por qu&eacute; significar cortar de ra&iacute;z o hacer contacto cero. Hay distintos tipos de distanciamientos emocionales&rdquo;. Pone de ejemplo el caso de Lorelai Gilmore &mdash;coprotagonista de <a href="https://www.eldiario.es/era/otono-volvemos-ver-chicas-gilmore-queramos-quedar-amigas_1_12678542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Chicas Gilmore</em></a>&mdash; y sus padres: se produce un alejamiento de la familia y sus din&aacute;micas perjudiciales sin perder el contacto completamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez que se produce esta ruptura o alejamiento, las psic&oacute;logas advierten de la posibilidad de que nos invada la culpa, el arrepentimiento y las dudas. En este sentido, Cort&eacute;s Saura recuerda: &ldquo;Sentir malestar despu&eacute;s de tomar una buena decisi&oacute;n no significa necesariamente que la decisi&oacute;n haya sido equivocada&rdquo;. Puede que se produzca &ldquo;un choque entre la persona o relaci&oacute;n que cre&iacute;amos tener y la que finalmente hemos experimentado&rdquo;, lo que nos hace ver que &ldquo;no solo estemos perdiendo a una persona, sino tambi&eacute;n las expectativas&rdquo; de proyectos futuros o de la versi&oacute;n de nosotros mismos que exist&iacute;a dentro de ese v&iacute;nculo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Echar de menos, recordar solo lo bueno, cuestionar la decisi&oacute;n y sentir culpa &ldquo;son cosas que pueden aparecer perfectamente, y que forman parte de lo normal&rdquo;, resalta Marta Barranco. Y es que &ldquo;somos seres sociales, y necesitamos una manada para poder sobrevivir. Frente a una ruptura, el cerebro lo percibe como algo peligroso: si estoy sola me muero&rdquo;. Las rupturas duelen, &ldquo;el dolor forma parte del duelo&rdquo;, y pasar por &eacute;l no indica que hayamos tomado una decisi&oacute;n equivocada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/necesito-paz-cortar-lazos-alguien-vida-dano_1_13535554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 20:29:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Necesito paz”: cómo cortar lazos con alguien de tu vida que te hace daño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,familia,Bienestar emocional,Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De los amigos que ya no se llaman al riesgo de 'hablar' solo por audios: "Me resulta raro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/audio-haber-sido-llamada-telefonazo-amigos-peligro-extincion_1_13518277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60b9ff97-3549-4dc9-8504-e92b28519bab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x595y190.jpg" width="1200" height="675" alt="De los amigos que ya no se llaman al riesgo de &#039;hablar&#039; solo por audios: &quot;Me resulta raro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llamada telefónica vive horas bajas frente a la asincrónica comodidad del mensaje de voz o texto. ¿Cómo afecta la pérdida de espontaneidad a nuestras relaciones?</p><p class="subtitle">“Basta de hablar de ti”: cómo sobrevivir a una conversación con gente que interrumpe constantemente</p></div><p class="article-text">
        El hijo de Vanessa tiene 12 a&ntilde;os y solo habla por tel&eacute;fono cuando interpreta a alg&uacute;n personaje. Por ejemplo, juega a que tiene una oficina y llama con un auricular con cable a los n&uacute;meros de sus familiares. Tambi&eacute;n hace de encuestador o de recepcionista de hotel y siempre tiene otros accesorios, como folios o sellos, para poder desarrollar su papel. Para &eacute;l, hablar de viva voz a trav&eacute;s de un aparato es una ficci&oacute;n, como ha visto en series o pel&iacute;culas. Todav&iacute;a no tiene m&oacute;vil propio, pero, en caso de tenerlo, tampoco lo usar&iacute;a para llamar: la &uacute;nica v&iacute;a para comunicarse por voz con sus amigos, m&aacute;s all&aacute; de hacerlo de forma presencial, es cuando juegan a la videoconsola online. Y no hablan de sus cosas, sino de lo que sucede en la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        La propia Vanessa (48 a&ntilde;os) reconoce a este medio que le da mucha pereza hablar por tel&eacute;fono y que casi no llama ni a su propia progenitora, de ah&iacute; que su hijo identifique las conversaciones telef&oacute;nicas con el pasado. Ella no se siente aislada ni cree que, de esta manera, cuide menos a quienes quiere, porque mantiene un contacto constante a trav&eacute;s de mensajes de texto. Es solo una cuesti&oacute;n de preferencias a la hora de escoger una herramienta u otra. A Tania, que se define como <a href="https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">introvertida</a>, la posibilidad de relacionarse sin tener que llamar le ha supuesto un alivio. &ldquo;Me incomoda hablar por tel&eacute;fono, si no le veo la cara al otro me resulta raro&rdquo;, declara. Por eso tampoco hace videollamadas ni env&iacute;a demasiados audios, porque &ldquo;es como hablar sola y tampoco hablo sola&rdquo;. Las pocas veces que habla por tel&eacute;fono necesita hacerlo en un lugar con pocos est&iacute;mulos externos, porque, si no, pierde la atenci&oacute;n de la conversaci&oacute;n. Eso le supone &ldquo;hacer un esfuerzo grand&iacute;simo, y luego me agoto mentalmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad que provoca <a href="https://www.eldiario.es/era/llamar-superinvasivo-generacion-zeta-telefono-mensajes_1_10452431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibir una llamada telef&oacute;nica</a> entre la generaci&oacute;n Z y los <em>millennials</em> es un tema del que se ha hablado en profundidad. Se considera un m&eacute;todo invasivo, inc&oacute;modo y poco efectivo en cuestiones de gesti&oacute;n del tiempo. Seg&uacute;n una encuesta de la plataforma <a href="https://www.bankmycell.com/blog/why-millennials-ignore-calls#data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bankmycell</a>, los entrevistados consideran que no se sabe cu&aacute;nto va a durar una llamada y prefieren m&eacute;todos m&aacute;s r&aacute;pidos. Sin embargo, en ocasiones, escribir un texto o grabar una nota de voz puede durar lo mismo que una llamada o incluso m&aacute;s. La broma de &lsquo;esta reuni&oacute;n podr&iacute;a haber sido un mail&rsquo; se puede aplicar a &lsquo;este audio podr&iacute;a haber sido una llamada&rsquo;. De hecho, muchas personas incluyen un chascarrillo del tipo &lsquo;aqu&iacute; va mi podcast&rsquo; cuando graban una nota de voz de varios minutos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El único detonante para telefonear a amigos que viven aquí es un salseo o que haya pasado algo &#039;heavy&#039; y no podamos quedar ese día, que suele ser lo habitual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> 43 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para eliminar o suavizar esa sensaci&oacute;n de intrusi&oacute;n de la llamada, existe la posibilidad de concertar una cita previa cuando se quiere tener una charla larga o sin l&iacute;mite de tiempo. Por ejemplo, Bego&ntilde;a (46 a&ntilde;os) siempre se manda un mensaje con la amiga con la que m&aacute;s habla por tel&eacute;fono para saber si est&aacute; disponible. Prefieren este m&eacute;todo porque as&iacute; &ldquo;hablamos m&aacute;s de seguido&rdquo;. Clara (29 a&ntilde;os) tambi&eacute;n utiliza este sistema con las personas a las que llama, que en su caso cada vez son m&aacute;s. Sus interlocutores se encuentran en un abanico de edad que va de los 25 a los 45 a&ntilde;os: &ldquo;Estamos un poco quemados de chatear y de pantallas. Dir&iacute;a, adem&aacute;s, que mis amigos m&aacute;s j&oacute;venes son los que m&aacute;s lo est&aacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Han bajado las llamadas o han aumentado los audios?</h2><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de Ana (36 a&ntilde;os) es que esos audios son los principales sustitutos de la conversaci&oacute;n telef&oacute;nica y han empeorado la comunicaci&oacute;n: &ldquo;Los dejo sin contestar la mitad de las veces o viceversa&rdquo;, sostiene, y a&ntilde;ade que echa de menos hablar con sus amigas mientras realiza labores dom&eacute;sticas como &ldquo;fregar los platos o limpiar la casa. Ahora escucho podcasts&rdquo;. Eva (43 a&ntilde;os) se comunica con sus conocidos por texto, audio de WhatsApp o llamada telef&oacute;nica, aunque reconoce que esta &uacute;ltima v&iacute;a est&aacute; en descenso. &ldquo;Sobre todo llamo a colegas que no viven en Madrid, pero, cuando ocurre, tenemos caf&eacute;s telef&oacute;nicos de al menos una hora&rdquo;, comenta, y matiza: &ldquo;El &uacute;nico detonante para telefonear a amigos que viven aqu&iacute; es un salseo o que haya pasado algo<em> heavy</em> y no podamos quedar ese d&iacute;a, que suele ser lo habitual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque a primera vista parece que la llamada telef&oacute;nica est&aacute; de capa ca&iacute;da, los <a href="https://data.cnmc.es/panel-de-hogares/conjuntos-de-datos/estadisticas-panel-de-hogares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos recogidos</a> por la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no son tan contundentes. Aunque los m&aacute;s j&oacute;venes (16-24 a&ntilde;os) han ampliado sus v&iacute;as comunicativas as&iacute;ncronas con mensajes de texto, audios y otras formas de comunicaci&oacute;n, esto no significa necesariamente que hayan dejado de llamar. Ahora hay m&aacute;s opciones y una conversaci&oacute;n puede empezar con un mensaje de texto, seguir con un audio de voz y terminar con una llamada de m&oacute;vil. El estudio tiene una matizaci&oacute;n importante: las conclusiones se extraen de la medici&oacute;n de los minutos de llamadas de los operadores, as&iacute; que las llamadas de una hora de Eva pueden compensar el declive de las conversaciones sincr&oacute;nicas por voz de Ana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las generaciones millennial y Z utilizan de forma más activa la mensajería y son los mayores quienes mantienen las cifras más altas de llamadas de voz</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, una encuesta realizada por <a href="https://yougov.com/en-gb/articles/54490-how-brits-communicate-in-2026-messaging-dominates-while-ai-use-is-emerging" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov</a> en Reino Unido informa de que<strong> </strong>las generaciones <em>millennial</em> y Z utilizan de forma m&aacute;s activa la mensajer&iacute;a y son los mayores quienes mantienen las cifras m&aacute;s altas de llamadas de voz. Un ejemplo que podr&iacute;a trasladar esas conclusiones al caso espa&ntilde;ol es el de Marcos (32 a&ntilde;os), que declara que no ha pasado de las llamadas puntuales con sus amigos. Nunca han tenido costumbre de utilizar el tel&eacute;fono de esa forma: &ldquo;Desde el principio hablamos por Messenger y luego por WhatsApp&rdquo;. S&iacute; utiliza la comunicaci&oacute;n de voz as&iacute;ncrona mediante audios muy largos que tanto ha enviado como recibido.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es mejor la comunicaci&oacute;n v&iacute;a llamada telef&oacute;nica?</h2><p class="article-text">
        Ricardo (42 a&ntilde;os) considera que la llamada telef&oacute;nica es la v&iacute;a principal para conservar una buena relaci&oacute;n con sus amigos de toda la vida. Aunque tambi&eacute;n utilizan los mensajes de texto o las notas de audio para comentar algo espec&iacute;fico, mantener conversaciones sincr&oacute;nicas &ldquo;es insustituible&rdquo;. El audio le resulta pr&aacute;ctico para comentar un tema en concreto que quiz&aacute; necesite &ldquo;varias escuchas&rdquo;, pero con la llamada &ldquo;es cuando se sacan temas conflictivos y se habla de verdad. Dir&iacute;a que incluso invita m&aacute;s a la conversaci&oacute;n profunda que la t&iacute;pica visita de cortes&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ferran Lalueza, profesor de comunicaci&oacute;n en la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), opina que no se puede afirmar que el m&eacute;todo de comunicaci&oacute;n tradicional sea mejor que los m&aacute;s recientes, sino que cada uno tiene sus ventajas y desventajas. &ldquo;La gente m&aacute;s joven opta t&iacute;picamente por enviar un audio o un texto de tal manera que la persona que lo recibe pueda contestar cuando le resulte m&aacute;s conveniente, lo cual no deja de ser pr&aacute;ctico y de alg&uacute;n modo tambi&eacute;n permite mantener el control absoluto sobre la din&aacute;mica de la conversaci&oacute;n&rdquo;, observa. De esa forma, se puede corregir el texto o volver a grabar el audio antes de enviarlo si no se ha quedado conforme con la primera versi&oacute;n, por lo que, desde un punto de vista pr&aacute;ctico, &ldquo;su ventaja es incontestable&rdquo;. La cara B de este m&eacute;todo es que se pierde esa espontaneidad de la que hablaba Ricardo, que permite mostrarse tal y como uno es.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A la hora de tolerar un desacuerdo o una crítica, en persona puedes gestionarlo de una manera u otra. Pero en diferido, si no tienes buena gestión (...), puede repercutir en la capacidad de desenvolverse en lo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Lodeiro y Alba López Cabello</span>
                                        <span>—</span> psicólogas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Patricia Lodeiro y Alba L&oacute;pez Cabello, del centro de <a href="https://www.psicologiacaip.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a</a> CAIP, coinciden en gran parte con Ferran Lalueza, pero inciden en que una gran desventaja es la p&eacute;rdida de oportunidades para desarrollar habilidades comunicativas. Ellas comentan que cada vez se encuentran con m&aacute;s personas en terapia que tienen dificultades a la hora de conectar y relacionarse. &ldquo;Pese a que puedan estar muy conectados a nivel de redes, por ejemplo, se encuentran muy solos&rdquo;, afirman. Adem&aacute;s, la costumbre de tener cada vez m&aacute;s conversaciones asincr&oacute;nicas se retroalimenta y es f&aacute;cil acomodarse a esa distancia, que luego se hace patente en la socializaci&oacute;n en persona. &ldquo;Por ejemplo, a la hora de tolerar un desacuerdo o una cr&iacute;tica, en persona puedes gestionarlo de una manera u otra. Pero en diferido, si no tienes buena gesti&oacute;n puedes estar enfadado y a lo mejor mandar un mensaje diplom&aacute;tico cuando se te haya pasado, pero a lo mejor no lo contestas y evitas conflictos, lo que puede repercutir en la capacidad de desenvolverse en lo social&rdquo;, detallan.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al papel de la edad en la manera de utilizar estas herramientas, no consideran que puedan dar una respuesta determinante, porque son varios los factores que intervienen, como la personalidad o el funcionamiento. &ldquo;Las nuevas tecnolog&iacute;as podr&iacute;an haber supuesto un avance en la capacidad de integraci&oacute;n de algunas personas que no crecieron con ellas y que antes ten&iacute;an dificultades para comunicarse&rdquo;, puntualizan, &ldquo;mientras que para los nativos digitales es diferente desde el principio&rdquo;. No puede afirmarse con contundencia qu&eacute; m&eacute;todo es mejor o peor, pero la balanza parece inclinarse un poco hacia la perspectiva de Ricardo: &ldquo;Por su propia naturaleza, el mensaje o el audio no invita a ser espont&aacute;neo o a divagar como la llamada. Y, si no puedes ser espont&aacute;neo y divagar con tus amigos, &iquest;con qui&eacute;n lo vas a hacer?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/audio-haber-sido-llamada-telefonazo-amigos-peligro-extincion_1_13518277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:31:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De los amigos que ya no se llaman al riesgo de 'hablar' solo por audios: "Me resulta raro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Telefonía móvil,Relaciones,Tendencias,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¿Por qué nunca invitas a una ronda?”: 20 conversaciones incómodas sobre dinero con amigos y cómo manejarlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/invitas-ronda-20-conversaciones-incomodas-dinero-amigos-manejarlas_1_13476357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31bf4189-831c-4bcd-b373-1c928094ba03_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150162.jpg" width="1152" height="648" alt="“¿Por qué nunca invitas a una ronda?”: 20 conversaciones incómodas sobre dinero con amigos y cómo manejarlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya sea pagar una cena, ir juntos de vacaciones o compartir un taxi, las amistades pueden estar plagadas de frustraciones financieras que rara vez se comentan. Te mostramos cómo romper este tabú
</p><p class="subtitle">¿Cómo repartimos la cuenta? Cuando la desigualdad económica entre amigos te arruina el mes y la amistad
</p></div><p class="article-text">
        El verano es una &eacute;poca en la que predominan las reuniones sociales, desde tomar algo al aire libre hasta celebraciones de bodas y vacaciones en grupo. Puede resultar caro, y que de repente empieces a notar que hay amigos que no pagan lo que les corresponde y otros que derrochan su dinero y te hacen sentir taca&ntilde;o. De hecho, existen muchos h&aacute;bitos molestos relacionados con el dinero que pueden generar tensi&oacute;n entre amigos. A continuaci&oacute;n, compartimos 20 causas comunes de frustraci&oacute;n financiera y c&oacute;mo resolverlas.
    </p><h2 class="article-text">Mi amigo nunca paga una ronda</h2><p class="article-text">
        Las normas de etiqueta en los pubs brit&aacute;nicos parecen sencillas: en un grupo de amigos, todos pagan las bebidas por turnos. Pero, en la pr&aacute;ctica, es un aut&eacute;ntico caos. Siempre hay alguien que espera que no le toque pagar, alguien que pide una ca&ntilde;a cuando le toca pagar la ronda y un gin-tonic doble cuando te toca a ti, y parejas que se consideran una sola entidad a la hora de pagar, pero no a la hora de beber.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.thisgirltalksmoney.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ellie Austin-Williams</a>, autora londinense del libro <em>Money Talks: A Lifestyle Guide for Financial Wellbeing</em>, recomienda abordar el tema de inmediato. &ldquo;Hablen al principio: &iquest;quieren invitar a una ronda o cada uno paga lo suyo?&rdquo;. &iquest;No les da un poco de verg&uuml;enza? &ldquo;La gente se siente inc&oacute;moda, pero es mejor decir: &lsquo;yo me pago lo m&iacute;o', o 'hoy no bebo&rsquo;. La gente lo respeta&rdquo;. Por otro lado, si todos han acordado de antemano invitar a varias rondas, es m&aacute;s dif&iacute;cil que alguien se salte su turno.
    </p><p class="article-text">
        Matt Altmix, de Atlanta, Georgia (EEUU), y copresentador del podcast <a href="https://www.howtomoney.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">How to Money</a>, sugiere planificar el presupuesto que quieres gastar cada noche. Si est&aacute;s satisfecho con tu presupuesto, no tienes por qu&eacute; preocuparte por lo que hacen los dem&aacute;s. &ldquo;As&iacute;, realmente te lo pasar&aacute;s bien&rdquo;, afirma Altmix. Advertencia: esto puede significar que salgas con menos frecuencia. &ldquo;Faltar alguna vez es totalmente aceptable. Y as&iacute;, cuando vayas, haz que valga la pena&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parte de la base de que todos vamos a beber lo mismo. No todo el mundo quiere tomar cinco copas. En lugar de enfadarnos porque alguien pide la copa más barata cuando le toca pagar, deberíamos abandonar esa cultura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Holder</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://alexholder.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alex Holder</a> es la autora de <em>Open Up: Why Talking About Money Will Change Your Life</em>. Residente de Lewes, East Sussex (Reino Unido), Holder rechaza por completo la cultura de las rondas. &ldquo;Parte de la base de que todos vamos a beber lo mismo. No todo el mundo quiere tomar cinco copas&rdquo;, afirma. &ldquo;En lugar de enfadarnos porque alguien pide la copa m&aacute;s barata cuando le toca pagar, deber&iacute;amos abandonar esa cultura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La forma en que dividimos la cuenta en los restaurantes no es justa</h2><p class="article-text">
        Salir a cenar con amigos conlleva muchos inconvenientes econ&oacute;micos. &iquest;Divides sin m&aacute;s la cuenta entre el n&uacute;mero de personas? Este sistema suele perjudicar al amigo vegetariano abstemio con poco apetito, que termina pagando el bistec, los platos para compartir y el vino de los dem&aacute;s. &iquest;Y si pagas solo por lo que pediste? Puede parecer una nimiedad, y por alguna raz&oacute;n, siempre falta dinero.
    </p><p class="article-text">
        Joel Larsgaard, mejor amigo de Altmix y copresentador de su p&oacute;dcast, comenta: &ldquo;Normalmente, lo que m&aacute;s encarece la cuenta son las bebidas, los aperitivos y el postre. Pero puedes salir a cenar y disfrutar de una buena comida sin gastar de m&aacute;s si evitas esos gastos extra. Aunque nunca vas a ahorrar lo mismo si compartes la cuenta con alguien y va y te dice: &lsquo;S&iacute;, yo ped&iacute; tres c&oacute;cteles y un tiramis&uacute; de postre&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Altmix sugiere abordar el tema con humor: &ldquo;&lsquo;&iexcl;Vaya, Sam est&aacute; ah&iacute; comiendo el bistec como si nada, &iquest;verdad?!&rsquo; Hay maneras de tener esas conversaciones sin que parezca que est&eacute;s juzgando a nadie. Haz algunas bromas, t&oacute;matelo m&aacute;s a la ligera y, con suerte, dar&aacute; lugar a una conversaci&oacute;n interesante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, este enfoque no siempre agrada a todo el mundo. &ldquo;Para algunas personas, dividir la cuenta es lo normal. Sienten que no hacerlo es un ataque a lo que pidieron&rdquo;, dice Holder.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Puedes salir a cenar y disfrutar de una buena comida sin gastar de más si evitas esos gastos extra. Pero nunca vas a ahorrar lo mismo si compartes la cuenta con alguien y va y te dice: ‘Sí, yo pedí tres cócteles y un tiramisú de postre’</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joel Larsgaard</span>
                                        <span>—</span> Copresentador del pódcast &#039;How To Money&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Austin-Williams prefiere hablar de dinero antes de la cena: &ldquo;Intenta sacar el tema a colaci&oacute;n cuando est&eacute;s haciendo los planes. Si tus amigos quieren ir a un restaurante elegante, diles: &lsquo;&iquest;Podemos ir a una hamburgueser&iacute;a? Tengo un presupuesto ajustado&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como alternativa, puedes plantearlo antes de pedir la comida. Por ejemplo: &ldquo;Tengo un presupuesto m&aacute;ximo de 30 libras [35 euros], as&iacute; que solo voy a pedir un plato principal, pero t&uacute; pide lo que quieras&rdquo;, sugiere. Si no, puedes decirlo cuando llegue la cuenta: &ldquo;No ten&iacute;a tanto presupuesto y estoy intentando controlar mis gastos este mes, &iquest;te parece bien si pagamos por lo que hemos consumido cada uno esta vez?&rdquo;. La autora explica que a la gente le preocupa parecer taca&ntilde;a y no sentirse parte del grupo, pero a menudo los dem&aacute;s se alegran de que alguien haya expresado su opini&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">No estamos de acuerdo en las propinas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que deber&iacute;amos dar propina porque, lamentablemente, as&iacute; es como se les paga adecuadamente a los empleados del sector de la hosteler&iacute;a. Es un trabajo muy duro con salarios bajos&rdquo;, afirma Holder del contexto brit&aacute;nico. La autora asegura que entiende por qu&eacute; a algunas personas no les gusta el sistema de propinas. &ldquo;Genera mucha tensi&oacute;n emocional: te sientes enga&ntilde;ado, como si el establecimiento quisiera aprovecharse de ti&rdquo;. Sin embargo, al igual que todas las personas con las que habl&eacute;, Holder considera que dar propina es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Larsgaard aconseja tener en cuenta la propina al elaborar un presupuesto para comer fuera. &ldquo;No puedes dejar que tu situaci&oacute;n econ&oacute;mica dicte cu&aacute;nto das de propina. Si no te lo puedes permitir, es una se&ntilde;al de que deber&iacute;as comer en casa&rdquo;, afirma. &ldquo;Si no quieres dar propina, no es que seas austero, es que eres taca&ntilde;o. As&iacute; es como distinguimos entre las dos cosas: eres taca&ntilde;o cuando tus intentos de ahorrar dinero se hacen a costa de otra persona&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No puedes dejar que tu situación económica dicte cuánto das de propina. Si no te lo puedes permitir, es una señal de que deberías comer en casa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">J. Larsgaard</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Austin-Williams prefiere tomar la iniciativa y decir algo como: &ldquo;&iquest;Podemos todos a&ntilde;adir dos libras [2,3 euros] de propina?&rdquo;. Pero Holder no est&aacute; de acuerdo: &ldquo;No puedes obligar a tus amigos a dar propina; cada uno tiene sus propias reglas con su dinero. Debes definir primero tu propia relaci&oacute;n con las propinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Larsgaard explica que si notara que un amigo no hab&iacute;a dado propina, &ldquo;probablemente me enfadar&iacute;a lo suficiente como para dejar una cantidad mayor o para hablar con &eacute;l directamente y decirle: &lsquo;&iquest;Viste lo mucho que se esforz&oacute;? &iquest;Sabes cu&aacute;nto le pagan?&rsquo; Creo que a veces la gente no entiende la realidad econ&oacute;mica de ser camarero&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Gastan demasiado (o muy poco) en entradas de teatro o conciertos</h2><p class="article-text">
        Algunas personas insisten en sentarse en primera fila,  otras prefieren las localidades m&aacute;s baratas. A menudo, estas preferencias no guardan relaci&oacute;n con el saldo en la cuenta bancaria de cada uno. &ldquo;Hay cosas que pueden ser un factor determinante para ciertas personas, como gastar en entradas de teatro o taxis&rdquo;, dice Holder. &ldquo;Pero a otros les resulta m&aacute;s f&aacute;cil gastar en experiencias que en cosas materiales&rdquo;. Entonces, &iquest;qu&eacute; puedes hacer si no est&aacute;s de acuerdo con un amigo?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay cosas que pueden ser un factor determinante para ciertas personas, como gastar en entradas de teatro o taxis. Pero a otros les resulta más fácil gastar en experiencias que en cosas materiales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Holder</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Austin-Williams plantea que intentar&iacute;a llegar a un acuerdo con un amigo o amiga que gasta mucho. &ldquo;Le puedes decir: &lsquo;Me encantar&iacute;a ir, pero las entradas de 70 libras [81 euros] se salen un poco de mi presupuesto ahora mismo. Si de verdad quieres sentarte en primera fila, no cuentes conmigo esta vez. Si no, las entradas de 30 libras [35 euros] est&aacute;n bien&rsquo;&rdquo;, explica. &ldquo;Dales la opci&oacute;n, probablemente prefieran ir contigo&rdquo;. Y puedes hacer algo similar con alguien que gasta poco, dici&eacute;ndole, por ejemplo, que la &uacute;ltima vez te cost&oacute; ver desde los asientos que costaban 10 libras [11,60 euros], as&iacute; que preferir&iacute;as gastar un poco m&aacute;s si fuera posible.
    </p><p class="article-text">
        Larsgaard propone otras maneras de llegar a un acuerdo: &ldquo;Tal vez te puedes sacrificar por el bien com&uacute;n. Si est&aacute;s en primera fila en este concierto porque a todos os encanta este artista, puedes saltarte el siguiente o sentarte la pr&oacute;xima vez en las butacas m&aacute;s baratas. Tambi&eacute;n puedes quedar con tus amigos antes del concierto, ir juntos, pero sentaros en sitios diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A nadie le gusta decepcionar a nadie, pero a veces hay que rechazar una invitaci&oacute;n. &ldquo;Un amigo m&iacute;o estuvo en Europa hace poco y fue a ver a Harry Styles en Wembley&rdquo;, cuenta Larsgaard. &ldquo;Le dije: &lsquo;No, lo siento, ahora mismo no me lo puedo permitir. Pongamos el disco en mi casa. Si te lo puedes permitir, &iexcl;adelante, p&aacute;salo genial! Me dar&aacute; un poco de envidia, pero tambi&eacute;n me alegro mucho por ti&rsquo;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Siempre acabo comprando yo las entradas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si eres una persona muy organizada a la que le gusta planificar todo&rdquo;, esto te puede pasar, dice Altmix. Puede que tus amigos tengan toda la intenci&oacute;n de conseguir las entradas para la pr&oacute;xima vez, pero simplemente no tienen tiempo de ponerse con ello. &ldquo;Si te relajas un poco, les est&aacute;s dando esa oportunidad. Cada persona trabaja a su propio ritmo y tiene diferentes cosas en su vida, y tal vez est&eacute;n pasando por una &eacute;poca muy ajetreada&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Si tu amistad está en peligro, plantéaselo: ‘Yo pagué la cuenta las últimas veces, ¿te importaría pagarla tú esta vez?’. A menudo, la gente simplemente no se ha dado cuenta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ellie Austin-Williams</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Austin-Williams comenta que &ldquo;si notas que se est&aacute; convirtiendo en un patr&oacute;n, deja de ofrecerte. La pr&oacute;xima vez, di: &lsquo;Yo pago mi entrada&rsquo; o &lsquo;Cada uno paga la suya&rsquo;. Si tu amistad est&aacute; en peligro, plant&eacute;aselo: &lsquo;Yo pagu&eacute; las &uacute;ltimas veces, &iquest;te importar&iacute;a pagarla t&uacute; esta vez?&rsquo;. A menudo, la gente simplemente no se ha dado cuenta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dijeron que me pagar&iacute;an y no lo han hecho</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No asumas que todo el mundo tiene la misma relaci&oacute;n con el dinero&rdquo;, dice Holder. &ldquo;A algunas personas les cuesta mucho devolver el dinero; casi se bloquean&rdquo;. Y a&ntilde;ade que la mayor&iacute;a agradecer&aacute; que seas &ldquo;muy directo&rdquo; y les env&iacute;es tus datos bancarios por mensaje de texto.
    </p><p class="article-text">
        Si eso no funciona, tendr&aacute;s que hablar con ellos. &ldquo;Ten una conversaci&oacute;n muy sincera&rdquo;, aconseja Austin-Williams. &ldquo;Las cosas pasan: se te estropea el coche, pierdes el trabajo. Es importante entender si tu amigo est&aacute; pasando por un mal momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Larsgaard tambi&eacute;n aconseja trasladar tu preocupaci&oacute;n en lugar de acusar a tus amigos de nada. &ldquo;&lsquo;Oye, me di cuenta de que dijiste que ibas a pagar y no lo hiciste. &iquest;Est&aacute; todo bien?&rsquo;&rdquo;. Puede que simplemente se disculpen por haberlo olvidado o que te cuenten sus preocupaciones econ&oacute;micas. &ldquo;Es muy f&aacute;cil ser grosero, pero son tus amigos. Preguntarles qu&eacute; les pasa te da la oportunidad de conectar y comprenderlos mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Siempre esperan que les compre m&aacute;s cosas</h2><p class="article-text">
        Cuando vas de compras, algunos amigos no tienen ning&uacute;n reparo en hacer un pedido, incluso si no te has ofrecido. Puede que solo sean un par de libras [2,3 euros] de vez en cuando, pero que se aprovechen de ti puede resultar molesto con el tiempo. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;as hacer?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;s pensando: yo nunca har&iacute;a eso&rdquo;, dice Holder. Pero cada persona es diferente: probablemente a tu amigo nunca se le ha pasado por la cabeza que te moleste que le invites a un refresco. &ldquo;Puedes hablar con &eacute;l, seguir sinti&eacute;ndote molesto, o superarlo&rdquo;, dice. A menos que tu presupuesto sea muy ajustado, superarlo parece la mejor opci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Nunca contribuyen a los gastos de viaje</h2><p class="article-text">
        Puede que sientas que siempre eres t&uacute; quien paga el taxi o quien conduce, y que tus amigos se aprovechen. Probablemente, no sea algo premeditado, dice Holder. &ldquo;Alguien podr&iacute;a pensar: &lsquo;Siempre pides un Uber; lo cojo yo tambi&eacute;n, que voy en la misma direcci&oacute;n&rdquo;. Acepta que su forma de pensar sobre el dinero puede no ser la tuya&ldquo;, a&ntilde;ade. &rdquo;En lugar de enfadarte con tus amigos, asume la responsabilidad de tus propios gastos. Por ejemplo, si sueles llevar a un amigo en coche, p&iacute;dele dinero para la gasolina o no aceptes llevarlo a ning&uacute;n sitio&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si dijeron que contribuir&iacute;an, pero no lo han hecho? &ldquo;Asume siempre que ha sido sin querer&rdquo;, dice Austin-Williams. &ldquo;Dales un peque&ntilde;o empuj&oacute;n: &lsquo;Estoy haciendo mi presupuesto y me preguntaba si podr&iacute;as enviarme el dinero del Uber&rsquo;. La mayor&iacute;a de los amigos solo necesitan ese peque&ntilde;o impulso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Vamos a irnos de vacaciones juntos y quieren gastar una fortuna (o una miseria)</h2><p class="article-text">
        Lo ideal, dice Holder, es &ldquo;viajar con gente dispuesta a gastar una cantidad similar a la tuya. &iexcl;No te vayas de vacaciones con gente muy rica o asume que va a ser muy inc&oacute;modo!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Altmix solo viaja con alguien que conoce bien. &ldquo;Cuando viajas, tienes que pagar por todo, &iquest;verdad? Todo cuesta dinero. Te levantas y ya est&aacute;s pagando por algo: tienes que comprar un caf&eacute;, tienes que desayunar. Hay un mont&oacute;n de decisiones econ&oacute;micas que tomar a lo largo del d&iacute;a. Y si no tienes claro cu&aacute;nto te gusta gastar y qu&eacute; tipo de viaje te gusta, creo que podr&iacute;as tener muchos problemas, tanto econ&oacute;micos como personales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sé específico. ‘Este es mi presupuesto para todo el viaje; este es mi presupuesto para el alojamiento. ¿Quién va a pagar? ¿Cuál es el plan para devolverles el dinero?’. Cabe la posibilidad de que no podáis poneros de acuerdo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">E. Austin-Williams</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Comunica claramente tus expectativas durante la planificaci&oacute;n, aconseja Austin-Williams. &ldquo;S&eacute; espec&iacute;fico. &lsquo;Este es mi presupuesto para todo el viaje; este es mi presupuesto para el alojamiento. &iquest;Qui&eacute;n va a pagar? &iquest;Cu&aacute;l es el plan para devolverles el dinero?&rsquo;. Cabe la posibilidad de que no pod&aacute;is poneros de acuerdo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de honestidad y de hablarlo abiertamente desde el principio. &lsquo;S&iacute;, me gustar&iacute;a ir a Espa&ntilde;a, pero &iquest;qu&eacute; opinas de un hotel frente a un apartamento? &iquest;Podemos ahorrar en esta parte del viaje y centrarnos en aquella otra?&rsquo;&rdquo;, dice Larsgaard. &ldquo;&iquest;Est&aacute;n condenadas las vacaciones al fracaso si tu amigo quiere un hotel de cinco estrellas con todo incluido y t&uacute; prefieres un alojamiento econ&oacute;mico con cocina, o viceversa? Creo que la gente piensa que, si un amigo les propone un viaje de ensue&ntilde;o, tienen que aceptar o rechazarlo. No creo que exista esa dicotom&iacute;a. Se puede llegar a un punto intermedio. Si de verdad no tienes dinero, puedes decir: &lsquo;Por ahora, tengo que descartar ir a Espa&ntilde;a, pero quiz&aacute;s pueda empezar a ahorrar para el a&ntilde;o que viene. &iquest;Qu&eacute; te parece si vamos de acampada?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La forma en que repartimos el coste del alojamiento no es justa</h2><p class="article-text">
        Si alquilas una casa o apartamento compartida, &iquest;se paga por persona, por habitaci&oacute;n o de otra manera? &iquest;Qu&eacute; pasa si algunos se quedan m&aacute;s tiempo que otros? Todo se reduce a la comunicaci&oacute;n, dice Austin-Williams. &ldquo;Diles si quieres una habitaci&oacute;n m&aacute;s grande y est&aacute;s dispuesto a pagar m&aacute;s, en lugar de asumir que todo se divide a partes iguales. La gente lamenta despu&eacute;s si no ten&iacute;a ba&ntilde;o privado y hab&iacute;a pagado lo mismo. No hay una respuesta correcta o incorrecta, pero si se ha hablado antes del tema, nadie puede decir que sea injusto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Olly Green, editor de contenido de <a href="https://www.travelsupermarket.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TravelSupermarket</a>, un sitio web de comparaci&oacute;n de precios con sede en Leeds, explica: &ldquo;Calcula cu&aacute;nto costar&iacute;a cada habitaci&oacute;n si se reservara individualmente y divide la cuenta en funci&oacute;n de eso. De esta manera, una persona que se aloje sola en una habitaci&oacute;n individual pagar&aacute; menos que una pareja en una habitaci&oacute;n doble. Del mismo modo, una familia con ni&ntilde;os pagar&aacute; m&aacute;s por una habitaci&oacute;n m&aacute;s grande con extras como camas adicionales o ba&ntilde;o privado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Demasiado complicado? Holder dice que esta es una de las pocas ocasiones en las que recomendar&iacute;a usar inteligencia artificial: &ldquo;Puedes describir la situaci&oacute;n y ella har&aacute; los c&aacute;lculos por ti&rdquo;. Si no, &ldquo;es mejor reservar alojamientos separados, pero cerca unos de otros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tienen m&aacute;s dinero para gastar en vacaciones que yo</h2><p class="article-text">
        Hiciste el presupuesto del viaje y el alojamiento y pensabas que ten&iacute;as suficiente para comida y actividades, pero ahora tus amigos quieren comer en restaurantes elegantes e ir a excursiones caras. &iquest;Tienes que perd&eacute;rtelo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;as quedarte de brazos cruzados y no participar, y parecer&aacute; que eres un aguafiestas&rdquo;, dice Altmix. &ldquo;O puedes meterte de lleno en la conversaci&oacute;n nada m&aacute;s percibir el primer indicio&rdquo;. Aseg&uacute;rate de haber investigado algunas alternativas m&aacute;s econ&oacute;micas. &ldquo;Diles: &rdquo;&iquest;Y si podemos ahorrar dinero haciendo esto otro? Va a ser divertid&iacute;simo. Y luego o&iacute; hablar de esto por aqu&iacute; que es una ganga. Podr&iacute;amos pasarlo genial&ldquo;. No te retires ni te ausentes de la conversaci&oacute;n, toma la iniciativa&rdquo;. Es probable que otros tambi&eacute;n aprecien algunas opciones m&aacute;s econ&oacute;micas.
    </p><h2 class="article-text">Creo que estoy pagando m&aacute;s de lo que me corresponde en vacaciones</h2><p class="article-text">
        Los grupos tienen diferentes maneras de compartir los gastos de las vacaciones: algunos pagan por turnos, otros aportan a un fondo com&uacute;n, otros llevan una hoja de c&aacute;lculo o usan aplicaciones como Splitwise. &ldquo;No existe una &uacute;nica forma &lsquo;mejor&rsquo; de compartir los gastos en vacaciones&rdquo;, dice Green. &ldquo;Lo fundamental es ser sincero sobre c&oacute;mo prefieres hacerlo antes de que empiecen las vacaciones. Dejarlo para el momento de pagar la primera factura puede generar situaciones inc&oacute;modas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Holder no es partidaria de los fondos comunes: &ldquo;Pueden ser complicados, ya que cada persona tiene h&aacute;bitos de gasto diferentes&rdquo;. Recuerda unas vacaciones en grupo donde una amiga buscaba la marca de uvas m&aacute;s barata mientras que otra ped&iacute;a ostras frescas a domicilio para la villa que compart&iacute;an, ambas cosas con cargo al fondo com&uacute;n. &ldquo;A menudo, todo el mundo cree que est&aacute; siendo razonable&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las aplicaciones pueden ser útiles, pero algunas personas se olvidan de añadir sus gastos, mientras que otras lo añaden todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">A. Holder</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La autora tampoco es muy fan de las soluciones tecnol&oacute;gicas. &ldquo;Las aplicaciones pueden ser &uacute;tiles, pero algunas personas se olvidan de a&ntilde;adir sus gastos, mientras que otras lo a&ntilde;aden todo&rdquo;, dice. &ldquo;Es mejor que cada uno se encargue una noche de la comida y la bebida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La despedida de soltera o soltero de mi amiga cuesta una fortuna</h2><p class="article-text">
        Austin-Williams cree que estas celebraciones &ldquo;se han descontrolado un poco&rdquo; y son una de las situaciones m&aacute;s dif&iacute;ciles de manejar con las amigas. &ldquo;Si no quieres ir a una despedida de soltera cara en el extranjero, la honestidad es la mejor opci&oacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Una buena amiga no quiere que te endeudes. Dile que no puedes permit&iacute;rtelo y ofr&eacute;cele una alternativa: &lsquo;Me encantar&iacute;a invitarte a comer o pasar un d&iacute;a contigo&rsquo;. Intenta ver el lado positivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mi amiga se casa en un destino ex&oacute;tico</h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;No tienes que ir! No est&aacute;s obligada a nada&rdquo;, dice Holder. &ldquo;Creo firmemente que no puedes endeudarte por la boda de otra persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &ldquo;si se trata de un amigo muy cercano, uno busca la manera de costearlo&rdquo;, dice Altmix. &ldquo;Eso no significa acabar con el saldo de tu tarjeta de cr&eacute;dito. Significa recortar gastos en otras &aacute;reas&rdquo;. Larsgaard menciona a un amigo que rechaz&oacute; una boda que pod&iacute;a pagar porque estaba intentando ahorrar y luego se arrepinti&oacute;. &ldquo;No seas tan taca&ntilde;o como para perderte momentos importantes de la vida. Apoya a tus amigos&rdquo;, dice Larsgaard.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad no puedes asistir, haz un esfuerzo por formar parte de ese d&iacute;a, dice Altmix: &ldquo;Podr&iacute;as grabar un v&iacute;deo bonito de vosotros como amigos a lo largo de los a&ntilde;os e incluir una nota sincera y emotiva&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mi amigo siempre me pide que le respalde o que done a alguna organizaci&oacute;n ben&eacute;fica</h2><p class="article-text">
        No est&aacute;s obligado a decir que s&iacute;, dice Holder: &ldquo;No tienes por qu&eacute; sentirte estafado ni endeudarte por apoyar a un santuario de burros&rdquo;. Entonces, &iquest;qu&eacute; puedes decirle a tu amigo que quiz&aacute;s ha estado entrenando para apoyar una causa que le importa mucho? &ldquo;Dile que te encantar&iacute;a ayudar, pero que ya contribuyes regularmente a organizaciones ben&eacute;ficas espec&iacute;ficas&rdquo;, dice Austin-Williams. &ldquo;Si no es as&iacute;, s&eacute; honesto sobre tu capacidad financiera y dile que ya has destinado todo tu presupuesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero cualquier ayuda es bienvenida y tal vez podr&iacute;as considerar hacer una peque&ntilde;a donaci&oacute;n. &ldquo;Siempre animo a la gente a incluir las donaciones en su presupuesto, ya que es fundamental para tener una mentalidad financiera saludable&rdquo;, dice Austin-Williams. Y si puedes donar algo, dice Holder, &ldquo;te sentir&aacute;s bien por partida doble: por ser un amigo solidario y por ser caritativo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los regalos de cumplea&ntilde;os o Navidad se han descontrolado</h2><p class="article-text">
        Holder cree que vale la pena cuestionar nuestra forma de dar regalos: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; prop&oacute;sito tiene el regalo? &iquest;Es un verdadero acto de amor o una rutina inc&oacute;moda? &iquest;Se va a romper una amistad porque no le compraste un regalo?&rdquo;. La autora asegura que ha notado que &ldquo;les compramos los regalos m&aacute;s caros a nuestros amigos m&aacute;s ricos. &iquest;Para qui&eacute;n lo haces? Simplemente puedes parar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Austin-Williams prefiere avisar a sus amigos con antelaci&oacute;n. &ldquo;Diles: &lsquo;Voy a cambiar mi forma de regalar. Estoy intentando reducir mi consumo&rsquo;&rdquo;. Ella sugiere comprar libros &ndash;&ldquo;Pueden ser de una tienda ben&eacute;fica&rdquo;, sugiere&ndash; o compartir una experiencia, como una excursi&oacute;n de un d&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hecho de que renuncies a los regalos caros no significa que tengas que renunciar a la consideración que hay detrás de ellos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">J. Larsgaard</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que cuenta es la intenci&oacute;n, dice Larsgaard. &ldquo;Con un amigo, lo que m&aacute;s valoran es tu consideraci&oacute;n; no importa cu&aacute;nto cueste el regalo. Si un amigo se da cuenta de que est&aacute;s pasando por un mal momento y te escribe una nota a mano, eso significar&iacute;a mucho m&aacute;s para ti que un collar elegante. El hecho de que renuncies a los regalos caros no significa que tengas que renunciar a la consideraci&oacute;n que hay detr&aacute;s de ellos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Quiero pedirle dinero prestado a un amigo</h2><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; bien pedirle un pr&eacute;stamo a un amigo? Esto depende mucho de ti y de tus amigos. Para Holder, la respuesta es un &lsquo;no&rsquo; rotundo: &ldquo;Jam&aacute;s le pedir&iacute;a dinero prestado a un amigo&rdquo;. Austin-Williams, en cambio, dice: &ldquo;Si tienes una amistad s&oacute;lida, no hay raz&oacute;n para que no puedas pedirlo. Los amigos est&aacute;n para ayudarte en las buenas y en las malas&rdquo;. Para evitar posibles problemas, aconseja: &ldquo;S&eacute; muy clara con la cantidad y las condiciones de pago. No aceptes un &lsquo;devu&eacute;lvemelo cuando quieras&rsquo;. Insiste en que fijen una fecha para devolverte el dinero&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Mi amigo quiere pedirme dinero prestado</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Con mucho gusto le prestar&iacute;a dinero a un amigo si estuviera pasando apuros y fuera claro sobre c&oacute;mo devolverlo&rdquo;, dice Austin-Williams. &ldquo;No lo dudar&iacute;a, y espero que mis amigos cercanos hicieran lo mismo por m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que prestarle dinero a un amigo si no se espera realmente que te lo devuelva, dice Larsgaard. &ldquo;Esa es la regla de oro: debe verse como un regalo. Si lo est&aacute;s presionando &mdash;&lsquo;Oye, &iquest;cu&aacute;ndo me vas a devolver esos 150 d&oacute;lares que te prest&eacute;?&rsquo;&mdash;, da&ntilde;ar&aacute;s la amistad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso as&iacute;, puede haber consecuencias negativas, a&ntilde;ade: &ldquo;A menudo, dar o aceptar un regalo es la receta perfecta para generar incomodidad y da&ntilde;ar la amistad. Hay que tener mucho cuidado antes de meterse en ese l&iacute;o&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Son mucho m&aacute;s ricos que yo (o no tan adinerados)</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A menudo, conocemos gente nueva en un entorno neutral donde nuestras circunstancias son similares en apariencia: en la escuela, la universidad o el trabajo&rdquo;, dice Austin-Williams. &ldquo;Cuando te das cuenta de las diferencias, puede resultar inc&oacute;modo. Por ejemplo, t&uacute; y tu compa&ntilde;ero de trabajo ten&eacute;is la misma trayectoria profesional, pero a &eacute;l le compraron el piso y a ti te cuesta pagar el alquiler&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La autora recomienda hablar de ello abiertamente. &ldquo;Algunas personas se han criado en familias donde el dinero es un tab&uacute;. Pero la mayor&iacute;a, si se les pregunta directamente, responder&aacute;n: &lsquo;Mis padres me dieron la entrada&rsquo;. Esto permite atar cabos. Cuanto m&aacute;s se hable del tema, m&aacute;s fuerte puede ser la amistad&rdquo;. Incluso pregunta a sus amigos cu&aacute;nto ganan. &ldquo;Hay mucha verg&uuml;enza asociada a la situaci&oacute;n econ&oacute;mica: tener o no tener dinero. Pero si la amistad no puede sobrevivir a la honestidad, &iquest;de verdad vale la pena?&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que sus finanzas estén mejor no significa que su vida sea perfecta. El dinero parece absorberlo todo, pero no tiene por qué ser un factor determinante en una amistad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">E. Austin-Williams</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se trata de reconocer que todos somos diferentes, concluye. &ldquo;Que sus finanzas est&eacute;n mejor no significa que su vida sea perfecta. El dinero parece absorberlo todo, pero no tiene por qu&eacute; ser un factor determinante en una amistad. Un poco de celos es normal, pero recon&oacute;celos e intenta que no interfieran en la amistad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Holder afirma: &ldquo;Las amistades se basan en superar muchas desigualdades: salud, tiempo, familia. Los salarios son solo una de ellas. A menudo, lo que dificulta las amistades no es la diferencia de ingresos, sino las distintas expectativas y juicios sobre la forma &lsquo;correcta&rsquo; de gastar, ahorrar y compartir el dinero. Nuestra relaci&oacute;n con el dinero es como nuestra relaci&oacute;n con el sexo: no existe una forma &lsquo;buena&rsquo; de manejarlo. He visto c&oacute;mo la generosidad excesiva molesta a un grupo de amigos tanto como la persona que nunca paga su parte de la gasolina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa si no puedes permitirte las cosas que te sugieren tus amigos con mejor situaci&oacute;n econ&oacute;mica? &ldquo;Es bastante triste cuando la &uacute;nica forma de socializar es a trav&eacute;s de experiencias caras&rdquo;, concluye Holder. &ldquo;Reconoce si siempre te est&aacute; costando dinero y sugiere otra forma de pasar tiempo juntos, como ir a tu casa a comer pasta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Me preocupa que mi amigo est&eacute; endeudado</h2><p class="article-text">
        Si crees que un amigo est&aacute; pasando por dificultades econ&oacute;micas, &iquest;deber&iacute;as hablar del tema con &eacute;l? &ldquo;Sin duda, lo abordar&iacute;a con tacto&rdquo;, dice Austin-Williams. &ldquo;Le dir&iacute;a: &lsquo;He notado esto. Siempre puedes hablar conmigo&rsquo;. No hace falta que sea espec&iacute;fico sobre dinero. Dale la oportunidad: &lsquo;Estoy aqu&iacute; para hablar de lo que sea si est&aacute;s pasando por dificultades&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Larsgaard dice: &ldquo;A la mayor&iacute;a de la gente le incomoda hablar de dinero; es como hablar en otro idioma. Pero si tu amigo est&aacute; pasando por dificultades y tienes aunque sea un poco de conocimiento y puedes compartir algunos recursos &uacute;tiles, para eso est&aacute;n los amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Altmix a&ntilde;ade: &ldquo;No necesitas tener un conocimiento especializado del tema para ser un buen amigo. Muchas veces, la gente solo necesita a alguien que la acompa&ntilde;e en ese momento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rachel Dixon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/invitas-ronda-20-conversaciones-incomodas-dinero-amigos-manejarlas_1_13476357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“¿Por qué nunca invitas a una ronda?”: 20 conversaciones incómodas sobre dinero con amigos y cómo manejarlas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Dinero,Amistad,Vacaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La psicóloga Rosana Pereira indica cómo cultivar la amistad: “La reciprocidad no es contar cuántas veces llama cada uno”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-rosana-pereira-indica-cultivar-amistad-reciprocidad-contar-cuantas-veces-llama-xp_1_13470926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44464024-6a2d-4d82-93c5-1d6dff9ff272_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149969.jpg" width="5669" height="3189" alt="La psicóloga Rosana Pereira indica cómo cultivar la amistad: “La reciprocidad no es contar cuántas veces llama cada uno”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista aclara que este tipo de vínculos no se nutren de grandes promesas, sino de generosidad sincera y pequeños gestos del día a día </p><p class="subtitle">Una psicóloga explica cómo recuperar la confianza en una relación tras un engaño: “No es solo pedir perdón, debe mostrarse un cambio coherente”</p></div><p class="article-text">
        La amistad est&aacute; constantemente presente en las conversaciones, en la cultura que se consume a trav&eacute;s de canciones, libros, series o pel&iacute;culas, y en la sociedad hiperconectada del <em>like</em> y los mensajes de WhatsApp, pero aun as&iacute;, en el d&iacute;a a d&iacute;a nunca parece haber tiempo suficiente para dedicarle a nuestros amigos ni cultivar <a href="https://www.eldiario.es/era/amigos-30-funciona-hora-crear-nuevos-lazos_1_12960029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevas amistades</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El uso tan frecuente de la palabra cultivar para referirnos a la amistad ya nos est&aacute; dando una idea de que son necesarios los cuidados frecuentes para que pueda florecer&rdquo;, apunta la psic&oacute;loga Rosana Pereira Davila, codirectora de <a href="https://www.haztua.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hazt&uacute;a Psicolog&iacute;a Positiva</a>. &ldquo;No podemos plantar la semilla y sentarnos a esperar a que crezca&rdquo;, a&ntilde;ade a la analog&iacute;a. 
    </p><h2 class="article-text">La trampa del &lsquo;a ver si quedamos&rsquo;</h2><p class="article-text">
        El verdadero valor de la amistad, para la psic&oacute;loga, est&aacute; en la cotidianidad de los afectos y no en grandes gestos o celebraciones. &ldquo;Son mucho m&aacute;s valiosos los peque&ntilde;os gestos frecuentes como llamar para preguntar &lsquo;qu&eacute; tal el tema que me comentaste el otro d&iacute;a&rsquo; o &lsquo;te env&iacute;o este art&iacute;culo porque es justo lo que estuvimos hablando&rsquo;... Los peque&ntilde;os gestos le demuestran a la otra persona que es importante para nosotros y que nos acordamos de ella, aunque no estemos presentes&rdquo;, destaca Pereira Davila, que cree que &ldquo;llamar de cumplea&ntilde;os en cumplea&ntilde;os hace que una relaci&oacute;n pase de una amistad a un compromiso social&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la juventud, los amigos forman parte natural del d&iacute;a a d&iacute;a, lo que hace que reservar tiempo para ellos sea casi innecesario, pero con la madurez, la competencia por nuestra atenci&oacute;n suele multiplicarse. El resultado es un eterno aplazamiento de la amistad, bajo la tan manida f&oacute;rmula de &ldquo;a ver si quedamos un d&iacute;a&rdquo;, que puede congelar durante meses las relaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si no hacemos tiempo</a>, nunca lo tenemos&rdquo;, asegura la experta. &ldquo;La pr&oacute;xima vez que te encuentres con un amigo con el que te apetezca realmente pasar un buen rato, sacad la agenda y poned un d&iacute;a que a los dos os vaya bien&rdquo;, es su recomendaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La contabilidad emocional y otros errores</h2><p class="article-text">
        Uno de los mayores errores en las relaciones que destaca la experta es la exigencia de reciprocidad inmediata y exacta. &ldquo;Si esperamos que cada vez que yo llamo el otro me deba una llamada, nos estamos cargando la relaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Pereira Davila, al forzar un intercambio tan calculado, ya que &ldquo;hay personas que son m&aacute;s proactivas, que suelen ser m&aacute;s &lsquo;iniciadoras&rsquo;, las que siempre proponen planes y quedadas, pero aqu&iacute; influye la personalidad de cada cual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es oportuno tener en cuenta que a veces las personas se desconectan temporalmente debido a cargas laborales, enfermedades o crisis personales. &ldquo;La reciprocidad no es llevar la contabilidad de cu&aacute;ntas veces llama cada uno, sino c&oacute;mo nos sentimos en esa relaci&oacute;n, si sentimos que las dos partes estamos aportando, aunque sea de diferentes maneras&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga, que ve m&aacute;s importante la reacci&oacute;n de la otra persona a nuestra llamada, si responde con ilusi&oacute;n o siempre con excusas, que el hecho de que tome o no la iniciativa de llamar.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, entre los errores comunes que se cometen, la experta destaca una lista de peque&ntilde;os descuidos constantes como cancelar planes sistem&aacute;ticamente, llamar solo cuando necesitamos algo, no tener inter&eacute;s por c&oacute;mo est&aacute; o las cosas que le pasan a la otra persona, minimizar sus problemas, no interesarnos por sus logros, o incluso envidiarlos, y competir. &ldquo;Es decir, hacer a los dem&aacute;s cualquier cosa que no nos gustar&iacute;a que nos hicieran a nosotros&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a revivir una amistad que se ha enfriado, Pereira Davila apuesta por la acci&oacute;n directa: con un mensaje o una llamada. No obstante, advierte de que debemos gestionar las expectativas y &ldquo;estar preparados para enfrentar lo inc&oacute;modo que puede resultar que no quieran saber nada de nosotros o que se muestren fr&iacute;os o con poco entusiasmo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, para la psic&oacute;loga vale la pena correr el riesgo. &ldquo;No hacer nada por miedo al rechazo puede hacer que perdamos la posibilidad de recuperar a esa persona que fue importante en nuestra vida&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-rosana-pereira-indica-cultivar-amistad-reciprocidad-contar-cuantas-veces-llama-xp_1_13470926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 06:59:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La psicóloga Rosana Pereira indica cómo cultivar la amistad: “La reciprocidad no es contar cuántas veces llama cada uno”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a casa y al pueblo en verano gracias al teletrabajo: "Te permite reconectar con la familia y los amigos, es muy bonito"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/volver-casa-pueblo-verano-gracias-teletrabajo-permite-reconectar-familia-amigos-bonito_1_13466331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6148c2d-ac6e-4e09-aadb-04d82b6f6d29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a casa y al pueblo en verano gracias al teletrabajo: &quot;Te permite reconectar con la familia y los amigos, es muy bonito&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más empresas permiten trabajar desde otras ciudades en julio y, sobre todo, agosto, algo que muchas personas aprovechan para pasar más tiempo en sus lugares de origen. Algo imposible hace solo unos años</p><p class="subtitle">Radiografía del teletrabajo en España cinco años después de la ley: en alza hasta máximos por encima de la pandemia </p></div><p class="article-text">
        Este verano, Sandra ha vuelto a las fiestas de su pueblo despu&eacute;s de diez a&ntilde;os. Ha salido con la bici a primera hora junto a su t&iacute;a para ver amanecer en el campo, antes de regresar a su hogar de infancia para abrir el ordenador y atender los correos y las reuniones por videoconferencia del banco en el que trabaja. Por unos d&iacute;as, Cristina deja de sentir que &ldquo;se pierde&rdquo; tantas cosas, al rodearse de sus padres, hermanos y sobrinos. Es la posibilidad que les brinda <a href="https://www.eldiario.es/economia/radiografia-teletrabajo-espana-cinco-anos-despues-ley-alza-maximos-pandemia_1_12691981.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el teletrabajo</a>, que sus empresas ampl&iacute;an en verano, lo que les permite ir a sus lugares de origen, una tendencia creciente para retener y fidelizar a los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En agosto las oficinas se quedan desiertas. En realidad somos muy poquitos, no tiene sentido ir&rdquo;, explica Sandra, de Le&oacute;n, pero que trabaja y reside en Madrid desde hace a&ntilde;os. Aunque en general tiene dos d&iacute;as de teletrabajo a la semana, su jefe le permite trabajar en remoto desde cualquier lugar en agosto, lo que ha aprovechado para ir a su ciudad de origen y a su pueblo familiar, tambi&eacute;n en la provincia leonesa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo la suerte de tener horario de verano, as&iacute; que a las 15h he terminado. Puedo comer con mi madre y tengo la tarde libre. Es calidad de vida&rdquo;, resume la trabajadora, que aprovecha estos d&iacute;as para ver m&aacute;s a sus padres y sus amigos. Su padre, que regenta un restaurante y est&aacute; atado a los complicados horarios de la hosteler&iacute;a, apenas puede viajar para verla ni cogerse vacaciones. As&iacute; que estos d&iacute;as son muy preciados para estar juntos, explica Sandra. 
    </p><p class="article-text">
        Ser de un sitio y vivir en otro alejado, a distancia de la familia y amigos, es el d&iacute;a a d&iacute;a de muchos trabajadores y trabajadoras. Y, aunque se disfrute de residir en estas otras localidades o ciudades, donde tambi&eacute;n se crean amistades y v&iacute;nculos, muchas veces pesa la distancia con los seres queridos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Siempre tengo esa sensación de que casi no estoy con mis padres y mi familia, de que me pierdo cosas&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre tengo esa sensaci&oacute;n de que casi no estoy con mis padres y mi familia, de que me pierdo cosas&rdquo;, sostiene Cristina, originaria de Teruel y que reside en la capital desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Por ello, le hace &ldquo;mucha ilusi&oacute;n poder estar 10 d&iacute;as seguidos con ellos&rdquo;, a&ntilde;ade. La empresa donde trabaja permite el teletrabajo a distancia en agosto, as&iacute; como en Navidades. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, le permite estar m&aacute;s tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/nidos/he-decidido-no-quiero-madre-tia-claramente-naci_129_13463554.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con sus sobrinos</a> y crear m&aacute;s v&iacute;nculo con ellos. &ldquo;Me ven trabajando y es guay que tambi&eacute;n vean en esa otra faceta de ti, de tu d&iacute;a a d&iacute;a. Mola bastante&rdquo;, afirma. 
    </p><h2 class="article-text">El teletrabajo m&aacute;s flexible en verano, al alza en las empresas</h2><p class="article-text">
        La oportunidad del trabajo a distancia &ndash;que en Espa&ntilde;a se extendi&oacute; a ra&iacute;z de la pandemia de COVID&ndash; solo alcanza a una minor&iacute;a de los trabajadores, <a href="https://www.eldiario.es/economia/radiografia-teletrabajo-espana-cinco-anos-despues-ley-alza-maximos-pandemia_1_12691981.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero en aumento</a>. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos, de 2025, el teletrabajo est&aacute; en m&aacute;ximos y lo disfrutan el 15,6% de trabajadores. Un 7,9% dice teletrabajar m&aacute;s de la mitad de la semana y un 7,7% lo hace &ldquo;ocasionalmente&rdquo;, seg&uacute;n la EPA. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siete de cada 10 trabajadores no teletrabaja porque su trabajo no lo permite. Pero, del otro 30%, la mitad teletrabaja y la otra mitad no porque no se le deja&rdquo;, subraya Jos&eacute; Varela, responsable de Digitalizaci&oacute;n en UGT. As&iacute;, el presencialismo y el rechazo al teletrabajo persisten todav&iacute;a en muchas empresas, advierte el sindicalista, como se ha visto en <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresas-no-permiten-teletrabajar-visita-papa-tardo-hora-casa_1_13270937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">situaciones excepcionales recientes como la visita del Papa a Espa&ntilde;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, entre quienes s&iacute; teletrabajan, las modalidades m&aacute;s flexibles en verano &ndash;que incluyen m&aacute;s d&iacute;as respecto a los habituales y la posibilidad de teletrabajar desde otros lugares distintos a la residencia habitual&ndash; son una tendencia al alza, coinciden tanto Jos&eacute; Varela como Bernardo Lassala, m&aacute;nager de LHH, del Grupo Adecco. &ldquo;Tiene cada vez m&aacute;s tir&oacute;n&rdquo;, explica el directivo, que sostiene que los trabajadores y &ldquo;candidatos&rdquo; a acceder a un puesto &ldquo;cada vez lo piden m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas compa&ntilde;&iacute;as lo ofrecen como &ldquo;salario emocional&rdquo;, afirma Bernardo Lassala. Ante la imposibilidad de elevar el sueldo de un cierto presupuesto, buscan otros beneficios que permitan retener o fidelizar a sus trabajadores. &ldquo;Y la flexibilidad est&aacute; en el p&oacute;dium para elegir una u otra oportunidad profesional&rdquo;, a&ntilde;ade el m&aacute;nager de esta compa&ntilde;&iacute;a de recursos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el trabajador tiene hijos, sobre todo peque&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/educadora-conciliacion-verano-mayores-errores-horario-laboral-xp_1_13378659.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la conciliaci&oacute;n en verano son quebraderos de cabeza&rdquo;</a>, a&ntilde;ade Lassala, y m&aacute;s a&uacute;n para las personas que residen en ciudades lejanas de &ldquo;su soporte familiar&rdquo;. El teletrabajo flexible en verano permite as&iacute; a muchas familias con menores ir a sus hogares de origen y contar con ese apoyo de la familia para los cuidados. 
    </p><h2 class="article-text">Antes, a costa de las vacaciones o fines de semana</h2><p class="article-text">
        Sandra y Cristina explican que, antes de poder teletrabajar desde sus ciudades, la visita a sus familias y amistades se llevaba inevitablemente parte de sus vacaciones y fines de semana. D&iacute;as libres, escasos al a&ntilde;o, que ahora pueden dedicar tambi&eacute;n a otro tipo de viajes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y damos m&aacute;s vida a los pueblos mientras trabajamos&rdquo;, celebra tambi&eacute;n Sandra. Cristina ha elegido precisamente sus d&iacute;as de teletrabajo en agosto para coincidir con la feria cultural de su pueblo, para asistir y poder participar en las actividades. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Aunque vengamos los fines de semana, no te da tiempo a ver a la gente apenas. Pero si estás aquí más, cualquier día, un miércoles mismo, quedamos por la tarde, nos tomamos un café, una cerveza... Y reconectas con la familia y los amigos, es muy bonito. Es una suerte”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque vengamos los fines de semana, apenas te da tiempo a ver a la gente. Pero si est&aacute;s aqu&iacute; m&aacute;s, cualquier d&iacute;a, un mi&eacute;rcoles mismo, quedamos por la tarde, nos tomamos un caf&eacute;, una cerveza... Y reconectas con la familia y los amigos, es muy bonito. Es una suerte&rdquo;, sostiene Sandra.
    </p><p class="article-text">
        Jaime, originario de un pueblo de Albacete y residente en Madrid, trabaja en una compa&ntilde;&iacute;a con un modelo de teletrabajo flexible durante todo el a&ntilde;o, lo que considera que le ha ayudado a ir a ver a su familia &ldquo;de una manera m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo; y m&aacute;s frecuente que antes de tener este tipo de teletrabajo. &ldquo;Sin tener que gastar vacaciones, ni ir solo de viernes a domingo, que no da tiempo a nada&rdquo;, afirma el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, sin una gran vinculaci&oacute;n con su pueblo m&aacute;s all&aacute; de su familia y algunas amistades, ha ganado adem&aacute;s d&iacute;as de vacaciones para dedicarlos a otros planes que le gustan m&aacute;s, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Un beneficio que pesa a la hora de elegir trabajo</h2><p class="article-text">
        Sandra, Cristina y Jaime coinciden en que el teletrabajo flexible es una condici&oacute;n muy apreciada de sus actuales empleos. &ldquo;Valoro much&iacute;simo esto. Mi trabajo tiene cosas malas, pero esto es una de las cosas buenas. Merece la pena, no me canso tanto, ni me frustro... ni me dan ganas de buscar otra cosa&rdquo;, sostiene Sandra. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Varela destaca que esta medida es un beneficio que buscan especialmente los trabajadores j&oacute;venes y con ni&ntilde;os. &ldquo;Cuando una empresa quiere captar y fidelizar talento, con una buena pol&iacute;tica de teletrabajo lo tiene much&iacute;simo m&aacute;s sencillo&rdquo;, explica el sindicalista. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, los recortes o la imposibilidad de teletrabajo generan a menudo conflictos en la plantilla &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/economia/airbus-afronta-nueva-huelga-conflicto-estallo-teletrabajo-revelado-ola-insatisfaccion_1_13458383.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ah&iacute; est&aacute; el ejemplo de Airbus&rdquo;</a>, recuerda Varela&ndash; o que los demandantes de empleo directamente ignoren ofertas en las compa&ntilde;&iacute;as presencialistas si tienen otras opciones.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de Digitalizaci&oacute;n de UGT precisa, no obstante, que el teletrabajo flexible tiene que hacerse de manera formal (en convenios, acuerdos o contratos de teletrabajo) y con garant&iacute;a de derechos, como en buenas condiciones de prevenci&oacute;n de riesgos laborales en cuestiones b&aacute;sicas como la posici&oacute;n ergon&oacute;mica. &ldquo;Como son solo unos d&iacute;as, hay gente que trabaja en mala postura, con sillas o mesas inadecuadas. As&iacute; que son muy frecuente los dolores de espalda y trastornos m&uacute;sculo-esquel&eacute;ticos&rdquo;, advierte el sindicalista. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/volver-casa-pueblo-verano-gracias-teletrabajo-permite-reconectar-familia-amigos-bonito_1_13466331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a casa y al pueblo en verano gracias al teletrabajo: "Te permite reconectar con la familia y los amigos, es muy bonito"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teletrabajo,familia,Amistad,Derechos laborales,Recursos humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fantasia-novela-amigas-adelanto-elena-ferrante-120-anos_1_13421251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98e58cd8-c6e3-4c43-af26-7a19b9fa7b52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1096y723.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro de Matilde Serao se había mantenido inédito en castellano hasta ahora y narra una historia de amistad entre dos mujeres jóvenes que toman caminos muy distintos</p><p class="subtitle">Entrevista - Álvaro Pombo: “Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-ferrante-anita-raja_1_3805140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Ferrante</a>, con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La amiga estupenda</em></a> (2011), situ&oacute; el tema de la <a href="https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amistad femenina</a> en la literatura en un primer plano. No era, sin embargo, la primera en hacerlo; y si el lector no tiene un hilo del que tirar para adentrarse en esta genealog&iacute;a se debe, como de costumbre, al hecho de que sus autoras suelen ser mujeres, y muchas de ellas han permanecido durante a&ntilde;os en el olvido, ignoradas, cuando no despreciadas por considerar que trataban asuntos &ldquo;menores&rdquo;; &iexcl;c&oacute;mo si en la historia de dos amigas no cupiera un universo entero!
    </p><p class="article-text">
        La propia Ferrante se reconoce deudora de escritoras como Elsa Morante, Alba de C&eacute;spedes y Anna Maria Ortese, adem&aacute;s de identificarse con la corriente literaria del realismo decimon&oacute;nico, con ese gusto por la novela extensa, total, que abarca la vida entera del protagonista y tiene una trama con giros argumentales que mantienen la atenci&oacute;n del lector, sin renunciar al revestimiento literario. Y en el siglo XIX hay que situar, a prop&oacute;sito, a otra napolitana ilustre de la que tambi&eacute;n podr&iacute;a haber aprendido mucho: la periodista y narradora Matilde Serao (Patras, 1857-N&aacute;poles, 1927).
    </p><h2 class="article-text">Matilde Serao, una escritora todoterreno</h2><p class="article-text">
        Qui&eacute;n m&aacute;s, qui&eacute;n menos ha le&iacute;do a las Bront&euml;, a Mary Shelley, a Elizabeth Gaskell y a George Eliot; ahora bien, en cuanto salimos del territorio ingl&eacute;s, el conocimiento de las escritoras del siglo XIX se difumina (quiz&aacute; con la excepci&oacute;n de George Sand y, por la cuenta que nos trae, Emilia Pardo Baz&aacute;n). En Italia, hay dos nombres imprescindibles, que tambi&eacute;n en su momento disfrutaron del reconocimiento, hasta el punto de ser propuestas al Premio Nobel en varias ocasiones. Una de ellas lo gan&oacute; hace justo un siglo, en 1926: la sarda Grazia Deledda (Nuoro, 1871-Roma, 1936), hoy tambi&eacute;n poco le&iacute;da.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/188f9c16-bd59-46f3-a7da-f684e3b39e89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es posible que aquel galard&oacute;n a su compatriota influyera en las posibilidades de Matilde Serao, puesto que no lleg&oacute; a recibirlo a pesar de haber sido nominada <a href="https://www.nobelprize.org/nomination/archive/show_people.php?id=8411" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en seis ocasiones</a>; aunque es posible que su firme oposici&oacute;n al fascismo tambi&eacute;n tuviera bastante que ver. En cualquier caso, con o sin premio, sigue siendo una figura crucial de las letras, y se podr&iacute;a decir que tambi&eacute;n de la vida en general, porque su labor m&aacute;s all&aacute; de la literatura revela una naturaleza audaz, inteligente, inquieta y tenaz, que se comprometi&oacute; con los m&aacute;s desfavorecidos e hizo suya la misi&oacute;n de comunicar con rigor aquellas injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Matilde Serao, adem&aacute;s de cultivar la ficci&oacute;n, fue una periodista extraordinaria, una figura clave de la Italia de la &eacute;poca. Junto a su marido, Edoardo Scarfoglio, tambi&eacute;n periodista, fund&oacute; varios peri&oacute;dicos, entre ellos <em>Il Mattino</em>, en 1892, que se convirti&oacute; en el m&aacute;s le&iacute;do del sur del pa&iacute;s. Escribi&oacute; cr&oacute;nicas tan brillantes como <em>El vientre de N&aacute;poles</em> (1884), una radiograf&iacute;a de la sociedad napolitana, sin temor a se&ntilde;alar sus carcomas (la pobreza, el hambre, la corrupci&oacute;n, la fiebre por la loter&iacute;a, la usura), un retrato v&iacute;vido que todav&iacute;a resuena en el N&aacute;poles contempor&aacute;neo (y en otros lugares del mundo).
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a olfato para detectar la ra&iacute;z de los conflictos enquistados, arrojo para denunciarlos y estilo para contarlos sin perder el nervio literario; de ah&iacute; que sus reportajes todav&iacute;a se lean hoy como el gran despliegue de periodismo literario que son. Hab&iacute;a tenido un referente en casa: su padre, un periodista italiano que se exili&oacute; por discrepancias pol&iacute;ticas. Por ese motivo, Matilde naci&oacute; en Grecia, de donde era su madre, aunque la familia no tard&oacute; en volver a Italia, donde creci&oacute; en medio de estrecheces econ&oacute;micas &ndash;el periodismo no era un oficio bien remunerado&ndash;, en un N&aacute;poles donde los trabajadores malviv&iacute;an y las mujeres, limitadas en sus opciones profesionales, se desga&ntilde;itaban para sacar los hogares adelante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/07377e20-4f20-4319-850a-e5362414eea2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Antes de volcarse en la escritura, trabaj&oacute; como maestra y telegrafista. Con veinte a&ntilde;os, comenz&oacute; a colaborar con la prensa: sus art&iacute;culos llamaron la atenci&oacute;n porque se fijaba en aquello que otros prefer&iacute;an no ver, a saber, la miseria, las condiciones laborales indignas, la violencia, la desnutrici&oacute;n, el machismo. 
    </p><p class="article-text">
        En particular, era una observadora atenta del comportamiento humano: le interesaban las personas, ir de lo personal a lo colectivo: mujeres, ni&ntilde;os, obreros, desarraigados, pobres, delincuentes; su lupa estaba puesta en los marginados por la sociedad dominante. Ten&iacute;a el don de dotar sus escritos de una emoci&oacute;n bien medida, una hondura &iacute;ntima nada habitual en un g&eacute;nero que por lo general tiende a adoptar un tono as&eacute;ptico. Esta calidad la acerc&oacute; m&aacute;s a los lectores.
    </p><p class="article-text">
        Sus coet&aacute;neos vieron que ten&iacute;a talento. Adem&aacute;s, pose&iacute;a algo a&uacute;n m&aacute;s importante si cabe: una disciplina de trabajo implacable, fruto de los a&ntilde;os de escasez en su ni&ntilde;ez y juventud. Se cas&oacute;, tuvo cuatro hijos, se convirti&oacute; en una madre trabajadora a tiempo completo, se divorci&oacute;. Prosper&oacute;, y, sin dejar el periodismo &ndash;lleg&oacute; a cubrir la guerra desde la posici&oacute;n de las mujeres&ndash;, desarroll&oacute; una prol&iacute;fica carrera literaria, con m&aacute;s de treinta novelas y numerosos relatos, en los que, en consonancia con sus art&iacute;culos, se ocupaba sobre todo de los &ldquo;invisibles&rdquo; de la sociedad. Escribi&oacute; incluso unos tempranos guiones cinematogr&aacute;ficos, que por desgracia fueron destruidos por el r&eacute;gimen fascista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7a120cf2-911c-41c3-aca1-843ce3148cdf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        De esa extensa producci&oacute;n, apenas disponemos de un pu&ntilde;ado de t&iacute;tulos traducidos, por eso es de agradecer que la editorial Libros de Seda, dentro de su espl&eacute;ndido cat&aacute;logo de cl&aacute;sicos &ndash;donde comparte colecci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/siglo-sociedad-nieve-primera-mujer-ganar-nobel-literatura-abordo-moralidad-canibalismo_1_11605432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selma Lagerl&ouml;f</a>, Elizabeth Gaskell y Mar&iacute;a de Zayas, entre otras&ndash;, sume ya tres libros suyos: <em>La tierra de la abundancia</em> (1891), <em>La bailarina</em> (1899), y, desde este a&ntilde;o, <em>Fantas&iacute;a</em> (1883), su segunda novela.
    </p><h2 class="article-text">Dos amigas y el amor</h2><p class="article-text">
        En las primeras p&aacute;ginas de <em>Fantas&iacute;a</em>, dos colegiadas, a punto de terminar la educaci&oacute;n secundaria, leen en voz alta sus redacciones. Ambas han escrito sobre una mujer hist&oacute;rica, pero con enfoques distintos: mientras que Caterina Spaccapietra ha reproducido poco m&aacute;s que la cr&oacute;nica oficial de su vida, la so&ntilde;adora Luc&iacute;a Altimare ha ahondado en el lado &iacute;ntimo e incluso le ha dado un enfoque protofeminista. Al profesor, sin embargo, no termina de convencerle ninguna: mientras que a Caterina le reprocha su falta de imaginaci&oacute;n, de Luc&iacute;a considera que es demasiado fantasiosa.
    </p><p class="article-text">
        Esta an&eacute;cdota simboliza las diferencias entre las dos chicas, dos mujeres muy distintas pero unidas por la amistad. Ya entonces tienen claro qu&eacute; camino van a tomar: Caterina espera casarse y llevar la existencia mon&oacute;tona pero estable de una madre ama de casa, como era habitual en las mujeres de la &eacute;poca; Luc&iacute;a, por el contrario, no quiere saber nada del matrimonio y desea consagrarse a una actividad que le permita hacer el bien por la humanidad, siempre dentro de las posibilidades de las mujeres, quiz&aacute; trabajando en el &aacute;mbito de la beneficencia o como maestra.
    </p><p class="article-text">
        Pasa el tiempo, y reencontramos a ambas convertidas en aquello que quer&iacute;an, m&aacute;s o menos. Caterina est&aacute; casada, tiene hijos y se dedica en cuerpo y alma a complacer los caprichos de su esposo, un hombre que no aprueba su amistad con Luc&iacute;a. Esta, por su parte, no se ha casado, pero no se puede decir que haya encontrado el solaz; su rumbo est&aacute; a punto de cambiar. La narraci&oacute;n sigue a ambas amigas a lo largo de los a&ntilde;os, una obediente y pasiva, la otra d&iacute;scola e imprevisible. Solo que &ndash;y esto lo ense&ntilde;&oacute; muy bien Elena Ferrante&ndash; a veces los roles hipot&eacute;ticos se intercambian, y ah&iacute; es donde reside la prueba de la verdadera amistad.
    </p><p class="article-text">
        Bajo este argumento centrado en la relaci&oacute;n de ambas mujeres con el amor &ndash;al fin y al cabo, en el siglo XIX no pod&iacute;an concebir grandes futuros que no pasaran por el altar&ndash;, late una cr&iacute;tica social que, m&aacute;s all&aacute; de se&ntilde;alar la opresi&oacute;n de las mujeres y las carencias de su educaci&oacute;n &ndash;las escenas en la escuela las muestran entre clases de religi&oacute;n, labores y redacci&oacute;n, con profesores m&aacute;s pendientes de su dimensi&oacute;n moral que del aprendizaje&ndash;, indaga en el poder de las decisiones para forjar nuestro camino, esa b&uacute;squeda personal entre las normas que impone la sociedad y la (en este caso escasa) libertad de elecci&oacute;n individual. Tambi&eacute;n, aunque desde la perspectiva actual resulte instintivo conectar de inmediato con la amiga irreverente, invita a valorar las cualidades del car&aacute;cter de cada una, porque, como en toda buena novela, no son personajes maniqueos y evolucionan.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fantas&iacute;a</em>, en la tradici&oacute;n de la mejor narrativa social del siglo XIX, narra una historia m&aacute;s rica de lo que puede parecer de entrada. Para Matilde Serao, el conflicto amoroso es un pretexto para cuestionar los imperativos sociales; y las protagonistas femeninas, una manera de penetrar en la psique de las mujeres y demostrar que su mundo es m&aacute;s amplio de lo que se pretende hacer creer. Todo ello, con una prosa elegante, llena de pasajes de un lirismo evocador, y con ciertos toques de humor. Una lectura de las que hacen leer como antes: con pasi&oacute;n, con ganas de seguir pasando p&aacute;ginas; una lectura que tiene cr&iacute;tica, pero no olvida las emociones ni el carisma.
    </p><p class="article-text">
        Matilde Serao muri&oacute; de un infarto el 25 de julio de 1927, a los setenta y un a&ntilde;os. Hasta cierto punto, puede decirse que falleci&oacute; tal como quer&iacute;a: trabajando, porque se hallaba sentada a su escritorio, bol&iacute;grafo en mano. Su funeral fue todo un acontecimiento: la sociedad napolitana, esa que tan bien comprendi&oacute; en sus cr&oacute;nicas, y por la que tanto se implic&oacute;, le dio una despedida de honor. No recibi&oacute; el Premio Nobel, pero gan&oacute; algo m&aacute;s valioso: el respeto y el cari&ntilde;o de los lectores. Y hoy, gracias a novelas como <em>Fantas&iacute;a</em>, podemos recordar por qu&eacute;, y volver a caer en el encanto y la fuerza de sus palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fantasia-novela-amigas-adelanto-elena-ferrante-120-anos_1_13421251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Fantasía’ es la novela sobre dos amigas que se adelantó a Elena Ferrante 120 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Amistad,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Mazarrasa, escritor: “Los millennials hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/santiago-mazarrasa-escritor-millennials-hemos-llegado-tarde-propia-existencia-generacion_1_13355174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb61cd5-5845-481b-9776-1a8c305f603c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x797y133.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Mazarrasa, escritor: “Los millennials hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor publica ‘Casilla vacía’, una novela sobre la amistad, la pérdida y una generación que creció con la promesa de un futuro estable y ha terminado instalada en la incertidumbre</p><p class="subtitle">¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la “espiritualidad líquida”</p></div><p class="article-text">
        Cuatro amigos se re&uacute;nen un domingo m&aacute;s frente al mar. Es el mismo lugar donde aprendieron a nadar y donde durante a&ntilde;os (o eso les parec&iacute;a a ellos) estuvieron a salvo del paso del tiempo y de todo lo dem&aacute;s. Hablan, beben, esperan a que pique algo. Pero ese d&iacute;a se ir&aacute;n de vac&iacute;o. Tampoco volver&aacute;n a ser los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Esta escena abre <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/alianza-voces/casilla-vacia-santiago-mazarrasa-9791370092368/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Casilla vac&iacute;a</em></a> (Alianza editorial, 2026), la tercera novela de Santiago Mazarrasa (Santander, 1988), en la que se ver&aacute;n reflejados muchos de los miembros de su generaci&oacute;n, especialmente hombres que andan entre los 30 y los 40 a&ntilde;os, y que hoy en d&iacute;a han descubierto (o est&aacute;n a punto de descubrir) que aquello que daba sentido a sus vidas, la amistad, el trabajo, el amor o la esperanza en un futuro, parece que ya no les funciona. 
    </p><p class="article-text">
        Mazarrasa ha moldeado ese sentimiento en una novela sobria, coral, atravesada por la muerte y por una pregunta muy dif&iacute;cil de responder: qu&eacute; pasa cuando la vida no se parece a aquello que nos prometieron. Sus personajes buscan un lugar para resguardarse mientras sienten que todo a su alrededor se desmorona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as explorar con esta novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fundamentalmente, una especie de sensaci&oacute;n de orfandad que me acompa&ntilde;a desde siempre. Algo que creo que forma parte del ser humano, sentirse hu&eacute;rfano de sentido, de explicaciones. La imposibilidad de habitar el mundo de una manera realmente plena. Siempre va a haber deseo, miedo, angustia o temor.
    </p><p class="article-text">
        Me interesaba mucho explorar c&oacute;mo unos personajes que est&aacute;n en la treintena, cuando parece que las cosas ya tienen que estar en marcha, pasan por una situaci&oacute;n en la que se pone de manifiesto que la vida no es nada. O que la vida, de alg&uacute;n modo, te va a pasar por encima. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Has dicho que tu novela no es pol&iacute;tica, que la literatura no es para eso, pero la veo profundamente pol&iacute;tica. Casi una llamada de atenci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a que no es funci&oacute;n de la novela aportar soluciones. Fuera de eso, la literatura s&iacute; que es pol&iacute;tica en el sentido de que tiene algo de confrontaci&oacute;n con la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que pedirle a la literatura que d&eacute; respuestas concretas a un problema hace que sea muy f&aacute;cil acabar produciendo mala literatura. No quiere decir que no sea posible, porque hay autores que lo logran, pero a m&iacute; no me interesa en ese sentido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la literatura abundan los relatos sobre la p&eacute;rdida de padres o parejas, pero menos sobre la muerte de un amigo. &iquest;Crees que socialmente se tiende a infravalorar ese duelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no se haya tratado mucho, aunque claro, decir esto sin haber le&iacute;do todo lo que se puede leer es un poco osado. Pero creo que quiz&aacute;s no se ha tratado tanto el tema porque la amistad ha sido en cierto modo secundaria frente a las relaciones familiares o las relaciones rom&aacute;nticas. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, no creo que esta novela sea sobre el duelo. La muerte que ocurre en el libro provoca que los protagonistas se enfrenten a su propia situaci&oacute;n personal. Que caiga la m&aacute;scara que la cubre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El vínculo de la amistad es uno de los fundamentales para una existencia más o menos feliz (...) Y la vida que vivimos no nos permite mantenerlo de manera sana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creo que el v&iacute;nculo de la amistad es uno de los fundamentales para una existencia m&aacute;s o menos feliz. Y quer&iacute;a hablar de c&oacute;mo me parece que se est&aacute; perdiendo y que la vida que vivimos no nos permite mantenerlo de manera sana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los protagonistas parecen incapaces de hablar de lo que les ocurre. &iquest;Es una caracter&iacute;stica de esos personajes, de los hombres en general o de toda una generaci&oacute;n que ha aprendido a esconder la vulnerabilidad detr&aacute;s de la iron&iacute;a o los memes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es una combinaci&oacute;n. Hay una parte importante de esta incapacidad que es muy caracter&iacute;stica de los hombres y, especialmente, de los grupos de amigos.
    </p><p class="article-text">
        Los grupos de amigos funcionan muchas veces como entes que son m&aacute;s que la suma de sus partes y tienen sus propias reglas y tab&uacute;es que muchas veces implican no expresarte como realmente te sientes. Los miedos y los deseos de cada uno de los pertenecientes a un grupo de amigos se pliegan frente a la direcci&oacute;n que toma el grupo como ente.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n creo que es un problema generacional que no creo que tenga que ver tanto con esconder la vulnerabilidad, sino con cierto miedo a la autenticidad, a ser quien uno es y decirlo de manera natural.
    </p><p class="article-text">
        Ese para m&iacute; es un problema muy gordo. Creo que, a la hora de enfrentarse a las cosas, deber&iacute;amos ya dejar atr&aacute;s el recurrir al humor o a los memes. Si queremos hablar realmente de las cosas que pasan, hay que superarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la novela aparecen la emigraci&oacute;n, la precariedad y los trabajos que no cumplen lo prometido. &iquest;Te parece que la generaci&oacute;n de los llamados </strong><em><strong>millennials</strong></em><strong> est&aacute; particularmente desorientada debido a ese tipo de problemas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, absolutamente, creo que est&aacute; absolutamente desorientada. Me interesa mucho lo que ocurre con esta generaci&oacute;n, que es la m&iacute;a. Creo que nos encontramos en una especie de interregno entre generaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los grupos de amigos funcionan muchas veces como entes que son más que la suma de sus partes y tienen sus propias reglas y tabúes que muchas veces implican no expresarte como realmente te sientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay un mundo en el que todav&iacute;a habitamos, que es el de las generaciones previas. Un mundo en el que se cree todav&iacute;a que las promesas que se nos hicieron se cumplen si nosotros hacemos las cosas como hay que hacerlas: estudiar, ir fuera a buscar trabajo, establecer relaciones rom&aacute;nticas con quien debemos y cuando debemos, etc. Pero, por desgracia, creo que ese tipo de sue&ntilde;o progresista est&aacute; ya m&aacute;s que agotado.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, debajo de nosotros est&aacute;n las generaciones que vienen, que ya han asumido esto de una manera mucho m&aacute;s natural. Es decir, habitan un mundo en el que esto no existe y simplemente aceptan que es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n de que los <em>millennials</em> hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generaci&oacute;n: no vamos a habitar el mundo de nuestros padres, pero tampoco tendremos demasiado sitio en el mundo de nuestros hijos. Es una cosa muy particular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel juega Santander en esta historia? &iquest;Es importante para ti que la novela transcurra all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues mira, sent&iacute;a que ten&iacute;a una especie de deuda con la ciudad. Despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os fuera, volv&iacute; a vivir aqu&iacute;. Desde entonces, he publicado dos novelas y una obra de teatro, y nunca aparece Santander.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ten&iacute;a mucho sentido que pasara aqu&iacute; porque es una ciudad que hasta ahora hab&iacute;a sido una ciudad refugio. Los personajes de esta novela buscan refugios y los dos principales que tienen son el grupo de amigos y la ciudad de Santander. Ambos se desmoronan.
    </p><p class="article-text">
        Santander es una ciudad que ha estado protegida de los vaivenes, de los grandes problemas hasta hace poco y ahora ya no. Est&aacute; b&aacute;sicamente igual de atravesada por problemas derivados de la digitalizaci&oacute;n, de las crisis de la vivienda o la turistificaci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los personajes buscan refugio en la amistad, en las drogas, en los recuerdos o en las relaciones. Hay algo muy melanc&oacute;lico y nost&aacute;lgico en el retrato de este grupo de amigos. &iquest;Es nostalgia por el pasado o m&aacute;s bien nostalgia por un futuro que nunca lleg&oacute; a existir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que es de ambas. Hay una nostalgia del pasado en el sentido en el que estos personajes viven todav&iacute;a agarrados a esas historias que les daban forma como grupo de amigos. 
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute;n atravesados por toda una serie de miedos que les cuesta a ellos mismos expresar y que tienen que ver con no haber logrado lo que se esperaba de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que todav&iacute;a mantiene en pie a los personajes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, creo que si la novela fuera m&aacute;s larga no se mantendr&iacute;an en pie ninguno de ellos. No s&eacute; lo que ocurrir&iacute;a, pero creo que no saldr&iacute;an adelante. Pienso que lo que a&uacute;n les mantiene en pie es que no acaban de ser conscientes de d&oacute;nde se encuentran y la nostalgia que tienen del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Me he acordado de una canci&oacute;n que se llama <a href="https://www.youtube.com/watch?v=n7SXX4ZXXFE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Over the Edge</em></a>, de los Wipers. Est&aacute;n en el l&iacute;mite. Y yo creo que lo que se narra en esa novela es el estado de &aacute;nimo que se tiene en ese l&iacute;mite.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un mundo en el que todavía habitamos, que es el de las generaciones previas. Un mundo en el que se cree todavía que las promesas que se nos hicieron se cumplen si nosotros hacemos las cosas como hay que hacerlas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de escribir este libro, &iquest;has llegado a alguna conclusi&oacute;n sobre c&oacute;mo se sobrevive a la p&eacute;rdida de un amigo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues la verdad es que no. Por suerte, no he tenido que experimentar eso y espero no tener que hacerlo pronto. Pero creo que si toca hay que afrontarlo como cualquier p&eacute;rdida: encontrando un lugar a partir del cual construir de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que creo que en el punto en el que est&aacute;n estos personajes encontrar&aacute;n pocos lugares a partir de los cuales construir de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el mensaje &uacute;ltimo que te gustar&iacute;a que los lectores se quedaran de tu novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si hay un mensaje claro, la verdad. S&iacute; que creo que me gustar&iacute;a que el lector no salga igual. Me parece fundamental que despu&eacute;s de la lectura de un libro no salgamos exactamente como empezamos. Me interesa sobre todo que al lector le sobrevuele un cierto estado de &aacute;nimo despu&eacute;s de leer el libro. No es que quiera que acabe fatal, triste y embajonado, pero s&iacute; que piense: &ldquo;Bueno, &iquest;y con mi vida qu&eacute; pasa?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pensando de una manera m&aacute;s positiva, dir&iacute;a que todav&iacute;a es posible encontrar ciertos refugios a partir de los cuales se puede trabajar para que no acaben del todo destruidos, pero para eso es necesario partir de cierto estado de &aacute;nimo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/santiago-mazarrasa-escritor-millennials-hemos-llegado-tarde-propia-existencia-generacion_1_13355174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Mazarrasa, escritor: “Los millennials hemos llegado tarde a nuestra propia existencia como generación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Millennials,Amistad,Duelo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los maricas necesitamos amigos maricas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maricas-necesitamos-amigos-maricas_129_13349083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f5da4f-eede-41e6-a4e7-378a6c1a44a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146573.jpg" width="1430" height="805" alt="Por qué los maricas necesitamos amigos maricas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La homofobia y las normas de género nos dificultan tejer amistades estrechas entre nosotros, pero cuando lo logramos mejora nuestra salud y nuestro bienestar</p><p class="subtitle">Orgullo mariliendre: por qué es tan potente la amistad entre chicas y maricas</p></div><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a salir del armario en mi adolescencia, las primeras personas con las que me abr&iacute; a manifestar qui&eacute;n soy se llamaban M&iacute;riam y &Aacute;ngela. Las primeras amistades que hice al llegar a la universidad, Virginia y Sandra. &iquest;La primera persona con la que cog&iacute; confianza en el trabajo que tuve durante m&aacute;s de ocho a&ntilde;os? Cristina. Si todos estos nombres son femeninos, no es casualidad.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de mi vida, he tenido mucha m&aacute;s facilidad para hacer amigas que para hacer amigos. No me pasa solo a m&iacute;: dir&iacute;a que es un patr&oacute;n bastante habitual entre los maricas. &iquest;Por qu&eacute; ocurre? Cuando se lo pregunto a Carlos Soto, experto en psicolog&iacute;a afirmativa LGTBIQ+, hace lo que hacen a menudo los psic&oacute;logos: llevarnos a nuestra infancia. &ldquo;Imag&iacute;nate a tu ni&ntilde;o del colegio o del instituto. Los primeros insultos que recibimos, el primer insulto de &lsquo;maric&oacute;n&rsquo;, no suelen venir de las ni&ntilde;as. Suelen venir de los chicos heterosexuales&rdquo;, analiza. &ldquo;Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos m&aacute;s c&oacute;modos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos peque&ntilde;itos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que desde la infancia nos rodeamos de chicas para protegernos del rechazo y de la violencia. Y cuando nos hacemos mayores, supongo, a&uacute;n tenemos interiorizado que ellas en general van a ser un espacio seguro, mientras que a ellos los podemos percibir como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que a m&iacute; me ha costado un poco aprender a relacionarme con hombres heterosexuales, y no s&eacute; hasta qu&eacute; punto lo he conseguido. A menudo, cuando conoc&iacute;a a uno, inconscientemente part&iacute;a de cierto miedo a que fuera hom&oacute;fobo y me pon&iacute;a a la defensiva hasta que me demostrase que no lo era. Lo que yo llamo presunci&oacute;n de homofobia. E incluso ahora, cuando los conozco m&aacute;s y rebajo esas barreras al constatar que no hay ese rechazo, no me resulta f&aacute;cil desarrollar amistades profundas. Quiz&aacute; no termino de sentir que los hombres heteros y yo hablemos el mismo idioma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos más cómodos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos pequeñitos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Soto</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y con los que no son heteros? Hasta pasados los treinta, tampoco tuve apenas amigos maricas. Hay quienes s&iacute;, desde muy j&oacute;venes, forman grupos con otros chicos del colectivo con los que comparten sus vidas y salen por sitios de ambiente, pero no fue mi caso. Pregunto a Gabriele, uno de los amigos que s&iacute; tengo ahora, y me responde que le ha pasado lo mismo: siempre se ha relacionado m&aacute;s con mujeres. Me cuenta que en el pueblo peque&ntilde;o del norte de Italia en el que se cri&oacute; &ldquo;no hab&iacute;a otros maricas, que se supiera&rdquo;. Despu&eacute;s, en la universidad, s&iacute; conoci&oacute; a otras personas LGTBIQ+, pero con ninguna de ellas desarroll&oacute; una amistad estrecha. En torno a los 25 a&ntilde;os, se acerc&oacute; a un grupo de gente del colectivo, pero no termin&oacute; de encajar con ellos: &ldquo;Solo se juntaban para salir de fiesta. No eran mi rollo, no me aportaban mucho, as&iacute; que me alej&eacute; un poco. Nunca les consider&eacute; de verdad como amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por la consulta de Carlos Soto pasan a menudo chicos maricas que no tienen amigos como ellos. El psic&oacute;logo lo relaciona con los prejuicios que existen sobre el colectivo, que a veces calan en nosotros mismos: &ldquo;Desde peque&ntilde;o no tienes referentes, no conoces a muchos chicos gays. Entonces vas desarrollando las creencias falsas y negativas que te mete la sociedad, como que son todos unos guarros, que solo buscan sexo, que no pueden formar familias&hellip;&rdquo;. Nos podemos acabar creyendo parte de esa imagen estereotipada que la homofobia genera sobre nuestro propio colectivo. Y eso nos aleja de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ocurre a veces que, aunque hagamos amigos maricas con los que salir y hacer planes, nos cuesta desarrollar con ellos v&iacute;nculos m&aacute;s profundos. Pese a que no seamos heteros, los problemas que implica la masculinidad nos atraviesan. Hemos crecido en un contexto social en el que, mientras a las mujeres se les exige que sean emp&aacute;ticas y cuiden a los dem&aacute;s, a los hombres se nos dice que nos mostremos fuertes o que no lloremos. Se nos educa m&aacute;s en la agresividad que en el cari&ntilde;o. Y aunque al aceptar nuestra orientaci&oacute;n sexual y construir nuestra identidad podemos romper poco a poco con buena parte de las normas de g&eacute;nero que nos han impuesto, seguramente hay cosas que est&aacute;n grabadas en lo m&aacute;s profundo de nuestra mente y a&uacute;n nos queda trabajo para deconstruirlas. Quiz&aacute; ese es uno de los motivos por los que nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil construir amistades estrechas entre nosotros: se nos ha preparado para ser menos cuidadores.
    </p><p class="article-text">
        Mi sensaci&oacute;n es que a las mujeres lesbianas no les ocurre tanto esto. Tienen otros problemas: la lesbofobia combina machismo y homofobia en un c&oacute;ctel explosivo que no suma estas discriminaciones, sino que las multiplica. Pero creo que, al menos, haber recibido una educaci&oacute;n que les empuja m&aacute;s hacia los cuidados y hacia la inteligencia emocional les puede ayudar a desarrollar redes de sororidad m&aacute;s fuertes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empecé a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a shows drags, a compartir viajes… pero también a escucharnos, a apoyarnos, a acompañarnos en los bajones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro obst&aacute;culo para establecer v&iacute;nculos profundos es la propia homofobia, que a veces nos lleva a construirnos un caparaz&oacute;n que luego nos cuesta romper. Carlos Soto me explica que, al sentirnos diferentes a los dem&aacute;s y sufrir rechazo o incluso acoso, tendemos a desarrollar &ldquo;una baja autoestima y un miedo muy intenso a mostrarnos vulnerables&rdquo;. &ldquo;Y claro, &iquest;c&oacute;mo voy a generar una intimidad si me da miedo mostrarme vulnerable? La base de la intimidad es la vulnerabilidad. Si he aprendido desde peque&ntilde;o que al mostrarme vulnerable y ser quien soy me agreden, me pongo una capa de protecci&oacute;n para evitar todo eso&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        Esa barrera que nos hemos construido dificulta que, cuando ya somos adultos, desarrollemos v&iacute;nculos sanos: &ldquo;No soy capaz de mostrarme como soy y empiezo a hacer un mont&oacute;n de estrategias para que no me dejen, para mostrarme superseguro... Entonces no se termina de generar esa intimidad real y las relaciones son m&aacute;s superficiales&rdquo;, valora el psic&oacute;logo. Imagino que esto s&iacute; nos puede ocurrir a toda la comunidad LGTBIQ+ y no solo a los maricas.
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que estemos condenados a no tener amigos cercanos. &ldquo;Que arrastremos esas heridas desde la infancia no significa que no se pueda trabajar ni que esto sea para toda la vida&rdquo;, defiende el especialista. Pone en valor que &ldquo;dentro del colectivo hay mucha resiliencia y mucha introspecci&oacute;n&rdquo;. Y destaca que &ldquo;haber vivido todo lo que hemos vivido nos lleva a no ir por la vida sin cuestionarnos las cosas&rdquo; y a &ldquo;una introspecci&oacute;n a la que a lo mejor alguien heterosexual a quien le han dado todo en la vida no llega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, mi falta de amigos maricas ha cambiado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empec&eacute; a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a <em>shows</em> drags, a compartir viajes&hellip; pero tambi&eacute;n a escucharnos, a apoyarnos, a acompa&ntilde;arnos en los bajones. Ahora es una de las personas m&aacute;s importantes para m&iacute;. Tambi&eacute;n en esa &eacute;poca decid&iacute; apuntarme a una escuela de bachata y salsa sin roles de g&eacute;nero, orientada a la comunidad LGTBIQ+. Unos meses despu&eacute;s, ya hab&iacute;a hecho ah&iacute; un grupo de amigos maricas que compartimos el disfrute de bailar y que, a la vez, nos cuidamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las dinámicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriele</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Gabriele, que es parte de ese grupo, tambi&eacute;n es la primera vez que desarrolla amistades estrechas con otros chicos gays, y es algo que necesitaba: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, empec&eacute; a pensar que hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las din&aacute;micas&rdquo;, me explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y me recuerda un momento que vivimos hace poco algunos de esos amigos, en un largo viaje en coche en el que volv&iacute;amos de pasar un fin de semana bailando juntos en un festival de bachata y salsa. Ah&iacute; tuvimos una conversaci&oacute;n profunda sobre problemas que vivimos espec&iacute;ficamente los maricas. A todos nos reconfort&oacute; poder hablar de eso con gente a la que le pasan cosas parecidas. Gabriele lo agradece as&iacute;: &ldquo;Al encontrar a gente como vosotros me di cuenta de que es posible tener amistades verdaderas y compartir aficiones que no sean t&oacute;xicas con gente del colectivo. Es algo nuevo que descubr&iacute; y que no s&eacute; si ve&iacute;a posible, pero no lo daba por hecho o lo ve&iacute;a como algo dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que estas amistades son importantes no solo lo pensamos Gabriele y yo: tambi&eacute;n lo dice la ciencia.<strong> </strong>&ldquo;En la psicolog&iacute;a, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable&rdquo;, me explica Carlos Soto. Se&ntilde;ala que &ldquo;hay <a href="https://digitalcommons.usu.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=3288&amp;context=psych_facpub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que demuestran que favorece nuestra salud de muchas formas&rdquo;. Una de ellas es que &ldquo;reducimos la homofobia interiorizada&rdquo;, ya que conocer de cerca la realidad de otras personas ayuda a desmontar los prejuicios que nos crearon sobre las personas LGTBIQ+. Otra es que esas amistades contribuyen a proteger nuestra salud sexual: &ldquo;Cuantos m&aacute;s amigos del colectivo, m&aacute;s acceso a informaci&oacute;n sexual&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la psicología, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Soto</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo tambi&eacute;n destaca que esas otras personas &ldquo;han vivido lo mismo que t&uacute;&rdquo;, en referencia a procesos como la salida del armario, el miedo a contarle a tu familia qui&eacute;n eres o a perder amistades, el rechazo o el <em>bullying.</em> Apunta que compartir esas vivencias &ldquo;genera una sensaci&oacute;n de validaci&oacute;n muy potente que no te puede generar alguien que no pertenece al colectivo y no lo ha vivido&rdquo;. Y a&ntilde;ade m&aacute;s beneficios psicol&oacute;gicos de tener amigos del colectivo: la existencia de referentes diversos que te abren la mente a imaginar diferentes maneras de vivir, que es &ldquo;importante para la autoestima&rdquo;; el sentimiento de pertenencia a una comunidad, algo que &ldquo;todos los seres humanos necesitamos&rdquo;; y la sensaci&oacute;n de &ldquo;poder ser t&uacute; mismo y expresarte como quieras sin ser juzgado ni seguir arrastrando esa fachada desde la adolescencia, lo cual se traduce en un mejor autoconcepto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo no conoc&iacute;a esos estudios cient&iacute;ficos, pero s&iacute; he descubierto con mi propia experiencia que la llegada de estos amigos maricas a mi vida la ha mejorado sin duda. No sustituyen a mis amigas mujeres, <a href="https://www.eldiario.es/era/orgullo-mariliendre-potente-amistad-chicas-maricas_129_12440045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esas mariliendres</a> a las que intento cuidar tanto como me cuidan a m&iacute; y que siguen siendo una parte esencial de mi c&iacute;rculo. M&aacute;s bien las complementan. Me permiten compartir risas, dramas y vivencias con quienes son como yo, hacen lo que yo y les pasa lo que a m&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Sevilla Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maricas-necesitamos-amigos-maricas_129_13349083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 20:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué los maricas necesitamos amigos maricas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,LGTBI,Amistad,Relaciones,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/friend-bombing-trampa-nuevas-amistades-pasan-bruscamente-intimidad-e-idealizacion-silencio_1_13329096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82e15a4a-3e3f-473d-b3d5-6915226453da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Friend bombing&#039;: la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno describe relaciones que nacen con una intensidad desbordante pero terminan abruptamente. ¿Qué revela esta tendencia sobre la manera en la que establecemos nuestros vínculos? </p><p class="subtitle">Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación</p></div><p class="article-text">
        Durante meses compartieron comidas, secretos, mensajes a cualquier hora y planes de fin de semana. Hubo declaraciones de amistad que casi sonaban a amor: &ldquo;Eres la persona m&aacute;s importante de mi vida&rdquo;. Despu&eacute;s, un d&iacute;a cualquiera, el silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hubo una discusi&oacute;n. Tampoco una conversaci&oacute;n ni una despedida. Simplemente, dej&oacute; de contestar a sus mensajes. La amistad que hab&iacute;a ocupado un lugar central en su realidad, se evapor&oacute; con la misma rapidez con la que hab&iacute;a aparecido.
    </p><p class="article-text">
        Historias como esta empiezan a encontrar un nombre en redes sociales y en la literatura especializada: <em>friend bombing</em>. Un t&eacute;rmino que toma prestado el concepto de <em>love bombing</em>, habitual en el &aacute;mbito de las relaciones rom&aacute;nticas contempor&aacute;neas, que sirve para describir aquellas amistades que se construyen a una velocidad vertiginosa mediante atenci&oacute;n constante, sensaci&oacute;n de intimidad inmediata y una fuerte idealizaci&oacute;n de la otra persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que inicialmente parece una conexi&oacute;n excepcional puede acabar derivando en un alejamiento brusco, una p&eacute;rdida de inter&eacute;s repentina o incluso en un <em>ghosting</em> total.
    </p><p class="article-text">
        Como es obvio, aunque el fen&oacute;meno ha encontrado recientemente una etiqueta, las din&aacute;micas que describe no son nuevas. Lo que s&iacute; parece nuevo es el contexto en el que se producen. El ecosistema digital y una cultura obsesionada con la inmediatez han alterado irreversiblemente los tiempos de cocci&oacute;n de los afectos. Hoy es posible sentir que alguien forma parte de nuestra vida apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s de conocerlo, incluso antes, pero tambi&eacute;n es posible que desaparezca con la misma facilidad.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la intensidad ocupa el lugar de la intimidad</h2><p class="article-text">
        Eva Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Vicente, psic&oacute;loga sanitaria especializada en trauma, v&iacute;nculos y dependencia en el<a href="https://www.viteipsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.viteipsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro VITEI</a>, conoce bien este tipo de din&aacute;micas por haberlas tratado en consulta. Seg&uacute;n cuenta, suelen comenzar con una acumulaci&oacute;n de se&ntilde;ales que, por separado, podr&iacute;an parecer inocentes. &ldquo;Mensajes constantes, disponibilidad casi total, confidencias tempranas, idealizaci&oacute;n del v&iacute;nculo y esa especie de &lsquo;ya eres mi persona&rsquo; cuando todav&iacute;a no ha habido tiempo real para conocer de verdad a la otra persona&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema no es conectar rápido ni sentir afinidad. El problema aparece cuando confundimos intensidad con intimidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva María Rodríguez Vicente</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El problema no es conectar r&aacute;pido ni sentir afinidad. El problema aparece cuando confundimos intensidad con intimidad&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Se genera una cercan&iacute;a acelerada artificialmente que todav&iacute;a no est&aacute; sostenida por tiempo compartido, coherencia, experiencias comunes o l&iacute;mites&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La especialista recuerda que las relaciones sanas atraviesan distintas etapas que cumplen una funci&oacute;n importante. Son esos per&iacute;odos los que permiten comprobar c&oacute;mo se comporta alguien cuando aparecen los desacuerdos, los problemas, las frustraciones o las diferencias de ritmo. Cuando todas esas fases se comprimen o se saltan, la sensaci&oacute;n de intimidad puede resultar enga&ntilde;osa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, hay un contexto especialmente relevante, sobre todo en poblaci&oacute;n joven: el entorno digital&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Hoy es m&aacute;s f&aacute;cil acceder a nuevas personas, iniciar conversaciones y generar una sensaci&oacute;n r&aacute;pida de conexi&oacute;n, pero tambi&eacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil desaparecer sin demasiada explicaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Ana (32 a&ntilde;os, Barcelona), que prefiere ocultar su nombre como el resto de testimonios de este art&iacute;culo, conoce bien esa experiencia. Conoci&oacute; a una compa&ntilde;era de trabajo a trav&eacute;s de amigos comunes y r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en una de las personas m&aacute;s importantes de su d&iacute;a a d&iacute;a. Aquella nueva amiga empez&oacute; a compartir problemas sentimentales, a buscar su compa&ntilde;&iacute;a constantemente y a apoyarse cada vez m&aacute;s en ella. Poco a poco, fue dejando de lado a sus amistades de siempre para concentrar gran parte de su vida social en un grupo reducido de personas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me puso en un pedestal como amiga, como persona y como profesional. Era halagador, pero también me sorprendía e incluso me incomodaba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> 32 años, Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me convirti&oacute; en su mejor amiga muy r&aacute;pido. Era algo que no era completamente mutuo, aunque yo le ten&iacute;a much&iacute;simo cari&ntilde;o&rdquo;, recuerda. &ldquo;Me puso en un pedestal como amiga, como persona y como profesional. Era halagador, pero tambi&eacute;n me sorprend&iacute;a e incluso me incomodaba&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rodr&iacute;guez Vicente, este tipo de comportamientos pueden responder a motivaciones muy distintas. En algunos casos existe una necesidad intensa de pertenencia o validaci&oacute;n. En otros aparecen dificultades para gestionar la ansiedad relacional o una tendencia impulsiva a vincularse. Tambi&eacute;n pueden existir patrones evitativos: personas que buscan mucha conexi&oacute;n mientras el v&iacute;nculo resulta estimulante, pero que toman distancia cuando aparecen las exigencias emocionales propias de cualquier relaci&oacute;n estable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto, tambi&eacute;n pueden existir din&aacute;micas m&aacute;s manipulativas o de control, especialmente cuando esa intensidad inicial ya va acompa&ntilde;ada de culpa, exigencia, celos, aislamiento o presi&oacute;n para que la otra persona corresponda al mismo ritmo&rdquo;, asegura la terapeuta.
    </p><h2 class="article-text">La econom&iacute;a de la atenci&oacute;n tambi&eacute;n ha llegado a la amistad</h2><p class="article-text">
        La escritora Raquel Congosto, autora de <a href="https://blackiebooks.org/producto/amiga-mia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amiga m&iacute;a</em></a><em> </em>(Blackie Books, 2025), un libro en el que se relata precisamente la ruptura entre dos amigas, cree que ser&iacute;a un error analizar el <em>friend bombing</em> exclusivamente desde la conducta individual. A su juicio, detr&aacute;s de estas din&aacute;micas existe una realidad social m&aacute;s amplia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Las personas hacemos lo que podemos en un mundo que nos est&aacute; ahogando&rdquo;, afirma. &ldquo;La cuesti&oacute;n importante es preguntarnos qu&eacute; est&aacute; ocurriendo para que nos relacionemos as&iacute;<strong>&rdquo;</strong>, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Congosto relaciona el fen&oacute;meno con una sociedad hiperestimulada, donde la atenci&oacute;n se ha convertido en uno de los bienes m&aacute;s escasos. Vivimos rodeados de notificaciones, mensajes, v&iacute;deos cortos e interacciones constantes que generan una sensaci&oacute;n permanente de urgencia. Esa l&oacute;gica tambi&eacute;n termina traslad&aacute;ndose a las relaciones personales. &ldquo;Estamos buscando interacciones continuamente y eso nos mete en una competici&oacute;n por la atenci&oacute;n muy fuerte&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas hacemos lo que podemos en un mundo que nos está ahogando. La cuestión importante es preguntarnos qué está ocurriendo para que nos relacionemos así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raquel Congosto</span>
                                        <span>—</span> Escritora, &#039;Amiga mía&#039; (Blackie Books)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las redes sociales desempe&ntilde;an un papel fundamental en este proceso. Seg&uacute;n la escritora, muchas personas han aprendido a desenvolverse mejor en entornos digitales que en conversaciones presenciales. La comunicaci&oacute;n online permite editar, seleccionar y controlar la imagen que proyectamos. La amistad cara a cara funciona de otra manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la vida real una puede equivocarse constantemente. Puede hablar de m&aacute;s, de menos o decir algo desafortunado. Relacionarse implica asumir esa incomodidad, rectificar y seguir adelante. Eso tambi&eacute;n forma parte del v&iacute;nculo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es que muchas amistades nacen hoy bajo una sensaci&oacute;n de intimidad instant&aacute;nea. Se siguen en todas las plataformas, comparten historias personales muy profundas desde el primer momento y construyen una imagen p&uacute;blica de cercan&iacute;a antes de que exista una base s&oacute;lida que sostenga la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o (40 a&ntilde;os, Barcelona) vivi&oacute; algo parecido. Conoc&iacute;a desde hac&iacute;a a&ntilde;os a una persona de su entorno profesional, pero la relaci&oacute;n se transform&oacute; cuando empezaron a colaborar en un proyecto. Durante aproximadamente un a&ntilde;o mantuvieron un contacto muy intenso. Compart&iacute;an trabajo, conversaciones frecuentes y confesiones personales que llegaron muy pronto. &ldquo;Se gener&oacute; una sensaci&oacute;n de confianza e intimidad emocional muy r&aacute;pidamente&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La admiraci&oacute;n tambi&eacute;n apareci&oacute; desde el principio. &ldquo;Me hablaba constantemente de mis capacidades y de mi talento. Adopt&oacute; una posici&oacute;n casi de mentor. Hab&iacute;a una mezcla de reconocimiento, protecci&oacute;n y una cierta tendencia a recordarme qui&eacute;n era yo o qui&eacute;n deb&iacute;a llegar a ser&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, sin embargo, empezaron a surgir tensiones. Entre ellas, una propuesta laboral, que consider&oacute; poco respetuosa, cambi&oacute; su percepci&oacute;n de la relaci&oacute;n. Despu&eacute;s aparecieron desacuerdos relacionados con expectativas y reconocimiento profesional. La admiraci&oacute;n inicial se transform&oacute; gradualmente en distancia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s me desconcert&oacute; fue el contraste entre la intensidad del comienzo y la frialdad posterior&rdquo;, recuerda. &ldquo;Con el tiempo entend&iacute; que la relaci&oacute;n se hab&iacute;a construido sobre una idealizaci&oacute;n muy importante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El dolor de los amigos que desaparecen</h2><p class="article-text">
        Si existe un aspecto especialmente caracter&iacute;stico en el fen&oacute;meno del <em>friend bombing</em> es la intensidad del duelo que puede provocar. Culturalmente, las rupturas sentimentales o las p&eacute;rdidas de un ser querido cuentan con rituales, relatos y espacios de reconocimiento social. Las rupturas de amistad suelen quedar en un terreno mucho m&aacute;s ambiguo.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez Vicente considera que se trata de una diferencia profundamente injusta. &ldquo;La amistad ocupa un lugar esencial en nuestra vida emocional y social. Cuando alguien desaparece, no s&oacute;lo perdemos a esa persona. Tambi&eacute;n perdemos rutinas, expectativas, sensaci&oacute;n de pertenencia y una parte de nuestra identidad dentro de ese v&iacute;nculo&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ghosting añade una capa extra de sufrimiento porque deja preguntas abiertas. La mente intenta completar constantemente los huecos: qué ocurrió, qué cambió, si hicimos algo mal...</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva María Rodríguez Vicente</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se vuelve especialmente dolorosa cuando la ruptura llega sin explicaciones: &ldquo;El <em>ghosting</em> a&ntilde;ade una capa extra de sufrimiento porque deja preguntas abiertas. La mente intenta completar constantemente los huecos: qu&eacute; ocurri&oacute;, qu&eacute; cambi&oacute;, si hicimos algo mal o si la relaci&oacute;n signific&oacute; lo mismo para ambas personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es justo lo que le pas&oacute; a Carla, periodista de 30 a&ntilde;os de Madrid, que todav&iacute;a est&aacute; atravesando ese proceso. Conoci&oacute; a quien acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en su mejor amiga trabajando en un medio de comunicaci&oacute;n. Compart&iacute;an intensas jornadas laborales, planes en su tiempo libre y conversaciones muy personales. La relaci&oacute;n parec&iacute;a tan s&oacute;lida que lleg&oacute; a creer que formar&iacute;a parte de su vida durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dijo que era la segunda persona m&aacute;s importante de su vida despu&eacute;s de su hijo. Compart&iacute;amos secretos, vulnerabilidades y much&iacute;simas horas juntas&rdquo;, recuerda. Pero la amistad comenz&oacute; a deteriorarse cuando ambas cambiaron de trabajo. Las promesas de mantener la cercan&iacute;a y de volver a trabajar juntas se fueron diluyendo. &ldquo;Me hizo promesas de que me llevar&iacute;a a su peri&oacute;dico y fueron eso: promesas. No ocurri&oacute;&rdquo;, explica. &ldquo;Me hizo <em>ghosting</em> durante semanas y hace dos meses ya desapareci&oacute; completamente. Nunca m&aacute;s me ha vuelto a contestar o escribir&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido peor que una ruptura de pareja&rdquo;, admite. &ldquo;Era un pilar de mi vida. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es entender c&oacute;mo alguien con quien compart&iacute;as pr&aacute;cticamente todo puede desaparecer de repente&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Para Raquel Congosto, esta invisibilidad del duelo por amistad tiene ra&iacute;ces profundas. Durante d&eacute;cadas, recuerda, la amistad ha sido considerada una relaci&oacute;n secundaria frente a la pareja, la familia o el trabajo. Pero, &ldquo;las amistades han servido muchas veces para sostener las dem&aacute;s relaciones. Si tienes un problema de pareja, hablas con tus amigas. Si el trabajo va mal, te apoyas en tus amigos. Pero rara vez hemos considerado la amistad como uno de los grandes pilares sobre los que organizamos la vida&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">Recuperar el valor de la lentitud</h2><p class="article-text">
        La pregunta que surge entonces es c&oacute;mo abrirnos a la amistad, pero tambi&eacute;n protegernos sin caer en la desconfianza permanente. Tanto la psic&oacute;loga como la escritora coinciden en que la soluci&oacute;n no pasa por cerrarse a nuevas relaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La intimidad sana suele ser progresiva, recíproca y compatible con los límites. Se construye a través del tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva María Rodríguez Vicente</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La clave est&aacute; en observar menos la intensidad emocional y m&aacute;s la consistencia&rdquo;, argumenta Rodr&iacute;guez Vicente. &ldquo;La intimidad sana suele ser progresiva, rec&iacute;proca y compatible con los l&iacute;mites. Se construye a trav&eacute;s del tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recomienda prestar atenci&oacute;n a c&oacute;mo reacciona la otra persona cuando aparecen esos l&iacute;mites. Una amistad s&oacute;lida tolera diferencias de ritmo, espacios propios y otras relaciones importantes. La necesidad constante de exclusividad o de atenci&oacute;n inmediata suele revelar inseguridades m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        Congosto reivindica igualmente el valor de la lentitud en un contexto social que premia la velocidad. &ldquo;Pararse, dedicar tiempo a los dem&aacute;s y construir relaciones despacio es algo profundamente pol&iacute;tico hoy en d&iacute;a&rdquo;, afirma. &ldquo;Las estructuras comunitarias necesitan tiempo y cuidados. La amistad tambi&eacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea esa la principal ense&ntilde;anza que puede dejarnos el <em>friend bombing</em>. La profundidad de una relaci&oacute;n no se mide por la cantidad de mensajes intercambiados durante las primeras semanas ni por las confesiones compartidas en una madrugada. Se mide por la capacidad de permanecer cuando la novedad desaparece. Cuando llegan los desacuerdos, las agendas incompatibles, los l&iacute;mites y la rutina. En definitiva, cuando aparece la vida real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/friend-bombing-trampa-nuevas-amistades-pasan-bruscamente-intimidad-e-idealizacion-silencio_1_13329096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 20:28:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amistad,Relaciones,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Amigos o seguidores?: cómo las redes sociales han cambiado la forma en la que los seres humanos entendemos ahora la amistad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/amigos-seguidores-redes-sociales-han-cambiado-forma-seres-humanos-entendemos-ahora-amistad_132_13250110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da333558-e62c-4f65-b47e-d4bbb56c49d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Amigos o seguidores?: cómo las redes sociales han cambiado la forma en la que los seres humanos entendemos ahora la amistad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Responder rápido, compartirlo todo o estar siempre disponibles. Las redes imponen nuevas reglas en la forma de relacionarnos y también a quién consideramos nuestros amigos. La docente de la Universidad de Alcalá, Mirian Checa, señala que “un gran número de seguidores dan, en ocasiones, una falsa sensación de conexión, que se puede traducir en importantes sentimientos de soledad no deseada”</p><p class="subtitle">El historiador de 29 años que ha convertido el archivo de un pueblo manchego en un fenómeno en Instagram</p></div><p class="article-text">
        Se suele decir que quien tiene un amigo tiene un tesoro, pero &iquest;y si este refr&aacute;n popular no pudiese utilizarse en la sociedad actual? &iquest;Son nuestras relaciones de amistad m&aacute;s superficiales? O quiz&aacute;s &iquest;hemos cambiado la forma de relacionarnos a trav&eacute;s de las pantallas?
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las plataformas, redes sociales y otras aplicaciones que han surgido con el auge de internet se crearon para fortalecer las amistades o <a href="https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantenerse en contacto a pesar de la distancia</a> y el tiempo. Sin embargo, parece que a medida que nos conectamos m&aacute;s en el espectro internauta, la soledad en la vida real cada vez es m&aacute;s patente.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, en redes sociales vemos c&oacute;mo la gente comparte su vida, sus viajes, sus sentimientos, -tanto los de felicidad como esos d&iacute;as en los que la vida &lsquo;se nos hace bola'- y la sensaci&oacute;n es totalmente la contraria-. Sin embargo, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando no tenemos con qui&eacute;n compartir aquello que nos sucede? &iquest;Son iguales las amistades creadas a partir de la red que las de la vida <em>offline</em>?
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                Un niño usa una tablet y dos móviles                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mirian Checa, directora del Departamento de Ciencias de la Educaci&oacute;n de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH) y profesora titular del &Aacute;rea de Psicolog&iacute;a Evolutiva y de la Educaci&oacute;n en esta instituci&oacute;n educativa, nos explica que hasta el momento presente &ldquo;nunca hab&iacute;amos tenido tantas posibilidades de conexi&oacute;n social&rdquo;. Sin embargo, considerar a alguien nuestro amigo es algo que ha ido cambiando, sobre todo en edades tempranas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Confundimos amigos con seguidores?</h2><p class="article-text">
        La necesidad de tener una amistad &ldquo;ha existido siempre&rdquo; para las personas, como seres sociales, sobre todo &ldquo;porque es fundamental sentirnos parte de un grupo&rdquo;. Construir lazos de amistad est&aacute; patente en &ldquo;todas las etapas evolutivas&rdquo;, pero &ldquo;sobre todo en la adolescencia, que es cuando estamos construyendo nuestra identidad y la importancia de las relaciones de amistad es clave&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Mirian Checa expone que las amistades en la actualidad no solo se producen en un contexto privado, &ldquo;sino que son continuas y m&aacute;s visibles a esa exposici&oacute;n social, tambi&eacute;n m&aacute;s expuestas a la opini&oacute;n de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas redes sociales como <a href="https://www.facebook.com/elDiarioCastillaLaMancha/?locale=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a> -cuyo principal punto de partida era conectar a personas que se hab&iacute;an conocido en el pasado y pudiesen mantener el contacto- hablan de &lsquo;amigos&rsquo;, sin embargo, otras como <a href="https://x.com/elDiarioesCLM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">X</a> o <a href="https://www.instagram.com/eldiarioclm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram</a> cifran en &lsquo;seguidores&rsquo; y &lsquo;seguidos&rsquo; aquellas personas con las que se supone que el usuario o la usuaria tienen una cierta reciprocidad, bien sea por el contenido que publican o porque han interactuado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En edades tan tempranas, la identidad no está todavía construida, y tampoco aspectos fundamentales como la autoestima, que va a depender en gran medida de la validación social de los demás, o también el pensamiento crítico, fundamental para analizar con criterio los contenidos que visualizan en redes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta distinci&oacute;n no es algo aislado, pues tiene que ver con c&oacute;mo est&aacute;n construidas esas redes sociales y cu&aacute;l es el objetivo de cada una de ellas. Cada vez m&aacute;s, aquellas plataformas que nacieron con una motivaci&oacute;n de crear redes de contacto est&aacute;n evolucionando a aspectos comercializables, donde el consumo feroz de contenido lo copa todo. 
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a estas redes sociales y construimos un perfil conectando con personas que conocemos en el &aacute;mbito presencial, pero a medida que avanza el tiempo, tambi&eacute;n podemos crear lazos de amistad &lsquo;megusteando&rsquo; o reaccionando al contenido que otras personas cuelgan en su perfil. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay que tener en cuenta que &ldquo;puede ocurrir que haya cierta confusi&oacute;n ente el n&uacute;mero de amigos o seguidores con el apoyo emocional real o las relaciones m&aacute;s profundas. Un gran n&uacute;mero de seguidores dan, en ocasiones, una falsa sensaci&oacute;n de conexi&oacute;n, que se puede traducir en sentimientos de soledad no deseada importante&rdquo;, explica la docente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales no aíslan por sí mismas, pero el problema aparece cuando sustituyen de forma excesiva los espacios presenciales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Mirian Checa, tambi&eacute;n hay que tener presente que desde la psicolog&iacute;a evolutiva se estudia la importancia de la calidad de los v&iacute;nculos, aquellos que favorecen el bienestar emocional de las personas: &ldquo;Las redes posibilitan interacciones m&aacute;s r&aacute;pidas, breves, donde la comunicaci&oacute;n se realiza de manera m&aacute;s superficial&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas conexiones <em>online</em> son tambi&eacute;n necesarias en el caso de mantener amistades a distancia, &ldquo;quiz&aacute; si ha habido un cambio de residencia, o personas que viven en ciudades, pero tambi&eacute;n desarrollan su vida en entorno rurales, porque tienen un pueblo, y gracias a las redes se amplifica esa conexi&oacute;n y esa posibilidad de mantener el contacto&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo las redes est&aacute;n cambiando c&oacute;mo nos relacionamos</h2><p class="article-text">
        La docente asegura que las redes sociales &ldquo;nos permiten un contacto constante&rdquo;, pero que esto tambi&eacute;n ha introducido diferentes din&aacute;micas que pueden ser contraproducentes y que est&aacute;n cambiando c&oacute;mo nos relacionamos con los otros.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tendencias m&aacute;s generalizas en los j&oacute;venes es &ldquo;la presi&oacute;n de que tenemos continuamente que contestar r&aacute;pido&rdquo;, un hecho que provoca ansiedad en las personas adolescentes, pero que tambi&eacute;n se extrapola a otras edades. 
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en una sociedad dominada por la inmediatez y el consumo r&aacute;pido, donde cada vez los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as comienzan antes a utilizar dispositivos electr&oacute;nicos con acceso a internet. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un mundo interconectado no necesariamente significa que los jóvenes se sientan acompañados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la actualidad, desde el grupo de investigaci&oacute;n que dirige en la Universidad de Alcal&aacute; est&aacute;n desarrollando el proyecto de investigaci&oacute;n &lsquo;Factores de Protecci&oacute;n para un Uso Saludable de las Redes Sociales y el Tel&eacute;fono M&oacute;vil en Adolescentes&rsquo;, que plantea estrategias protectoras tanto personales como relacionales de las personas adolescentes para fomentar un uso positivo y responsable del m&oacute;vil y las redes sociales: &ldquo;En estas edades tan tempranas, la identidad no est&aacute; todav&iacute;a construida, y tampoco aspectos fundamentales como la autoestima, que va a depender en gran medida de la validaci&oacute;n social de los dem&aacute;s, o tambi&eacute;n el pensamiento cr&iacute;tico, fundamental para analizar con criterio los contenidos que visualizan en redes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para fortalecer estos elementos, Mirian Checa expone que el contexto familiar, el de los iguales y el escolar son claves para poder trabajar en ello y contribuir a la salud emocional de los j&oacute;venes. &ldquo;La comunicaci&oacute;n en los hogares, el ocio <em>offline</em>, los h&aacute;bitos saludables o fomentar el pensamiento cr&iacute;tico, que no crean que aquello que sale en redes siempre es verdadero&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La importancia de gestionar el tiempo online y offline</h2><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de diferentes investigaciones, Checa nos cuenta que tambi&eacute;n est&aacute;n observando c&oacute;mo los adolescentes se relacionan de manera &ldquo;superficial&rdquo;, donde no establecen v&iacute;nculos prolongados en el tiempo que generen relaciones de reciprocidad y confianza, sino que la comunicaci&oacute;n es en muchas ocasiones &ldquo;una interacci&oacute;n r&aacute;pida y muy breve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas relaciones comunicativas, en las cuales se expresan con un l&eacute;xico m&aacute;s limitado &ldquo;aunque no es algo generalizado, pero estamos identificando algunos factores que potencian que sus competencias ling&uuml;&iacute;sticas se vean perjudicadas para hablar en p&uacute;blico. Hay de todo, chicos y chicas que usan el m&oacute;vil de forma responsable, pero otros que pueden estar hasta diez horas diarias con &eacute;l y visualizando contenidos inapropiados para su edad&rdquo;. Esto puede provocar que el adolescente, cuando tenga que enfrentarse a una conversaci&oacute;n de la vida cotidiana a la que no est&aacute; acostumbrado -como una visita al m&eacute;dico, donde tenga que contarle qu&eacute; le ocurre, qu&eacute; s&iacute;ntomas tiene, o hacer una determinada operaci&oacute;n administrativa- no tenga las herramientas suficientes y cause en ellos frustraci&oacute;n y malestar.
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                    alt="Un grupo de adolescentes que han quedado para patinar pero están utilizando el teléfono móvil"
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            <span class="title">
                Un grupo de adolescentes que han quedado para patinar pero están utilizando el teléfono móvil                            </span>
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        Es importante tener en cuenta que, las personas como seres sociales, &ldquo;necesitamos interacciones presenciales, que nos miren, contacto f&iacute;sico, atenci&oacute;n compartida&hellip;&rdquo;, de manera que podamos sentir que formamos parte de un grupo. No obstante, Checa se&ntilde;ala que es habitual ver a &ldquo;grupos de adolescentes que se encuentran en un mismo espacio presencial, cada uno pendiente de lo que est&aacute; ocurriendo en su m&oacute;vil, o que incluso se comunican a trav&eacute;s del tel&eacute;fono estando al lado&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos identificando algunos factores que potencian que sus competencias lingüísticas se vean perjudicadas para hablar en público. Hay de todo, chicos y chicas que usan el móvil de forma responsable, pero otros que pueden estar hasta diez horas diarias y visualizando contenidos inapropiados para su edad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tambi&eacute;n entra en juego el FOMO -<em>Fear of Missing Out</em>-, t&eacute;rmino anglosaj&oacute;n que expresa el miedo a perderse algo o la ansiedad social que sentimos cuando comprobamos que hay personas que pueden estar viviendo experiencias m&aacute;s gratificantes que nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante de desarrollar las amistades a trav&eacute;s de actividades offline, es que &ldquo;nos miramos con nuestros amigos cara a cara&rdquo;, porque en &ldquo;un mundo interconectado, no necesariamente significa que los j&oacute;venes se sientan acompa&ntilde;ados&rdquo;. Tener muchos amigos o seguidores en redes sociales y a la vez sentirse solo, es una &ldquo;paradoja de la sociedad actual de la que estamos muy pendientes desde la psicolog&iacute;a evolutiva&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mirian Checa apunta que &ldquo;las redes sociales no a&iacute;slan por s&iacute; mismas, pero el problema aparece cuando sustituyen de forma excesiva los espacios presenciales&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/amigos-seguidores-redes-sociales-han-cambiado-forma-seres-humanos-entendemos-ahora-amistad_132_13250110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 10:53:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Amigos o seguidores?: cómo las redes sociales han cambiado la forma en la que los seres humanos entendemos ahora la amistad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Adolescentes,Niñez,Infancia,Tecnología,Amistad,Relaciones,Sociedad,Universidad de Alcalá,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f0a25f-e0a3-417e-bcf1-4bd6fd71bc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades hace que muchas personas se alejen de sus redes afectivas. En este contexto, gestos sencillos como quedar para un café, una caña o una llamada cobran una importancia especial
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siento a mis amigos lejos geogr&aacute;ficamente, no emocionalmente&rdquo;. Irene, una joven de 27 a&ntilde;os natural de Valladolid, lleva cinco a&ntilde;os viviendo en Madrid. Ha pasado de vivir &ldquo;en un radio de diez minutos andando&rdquo; de sus amigas &mdash;quedar para pasear, tomar algo o hacer recados casi sin organizaci&oacute;n&mdash; a necesitar trayectos de casi una hora de metro: &ldquo;Al final, que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso contrario a Jorge, un joven de 26 a&ntilde;os que, tras haberse criado en la capital, se ha mudado a un pueblo de cinco mil habitantes en &Aacute;vila. Acostumbrado a que &ldquo;todos los planes requer&iacute;an de calendario&rdquo; y planificaci&oacute;n, ahora ve a su nuevo grupo de amigos con much&iacute;sima m&aacute;s facilidad. &ldquo;Voy a un restaurante con mi familia y siempre conozco a alguien de los que est&aacute; cenando, voy al supermercado y me encuentro a un amigo haciendo la compra, voy a la panader&iacute;a y me atiende un amigo&hellip; (...) Est&aacute;s haciendo tu vida del d&iacute;a a d&iacute;a y de repente te da una alegr&iacute;a de encontrarte a alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener a nuestros amigos cerca no siempre depende &uacute;nicamente del cari&ntilde;o o de las ganas de vernos. En ciudades cada vez m&aacute;s caras, extensas y aceleradas, la proximidad se convierte tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. &iquest;C&oacute;mo de importante es incluir las amistades en la vida cotidiana? &iquest;C&oacute;mo influye la distancia en nuestro bienestar y en la manera en que nos relacionamos?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la amistad deja de ser cotidiana</h2><p class="article-text">
        Selene lleva viviendo en Madrid desde 2017. Lleg&oacute; desde un peque&ntilde;o municipio de Mallorca y durante sus a&ntilde;os universitarios en Getafe disfrut&oacute; especialmente de hacer vida cotidiana con sus compa&ntilde;eros de carrera. Sin embargo, al terminar los estudios, la dificultad para acceder al alquiler dispers&oacute; al grupo y con ello desapareci&oacute; parte de esa cercan&iacute;a diaria. &ldquo;Ahora todo requiere sacar el calendario&rdquo;, lamenta, &ldquo;se pierde la improvisaci&oacute;n, pero en lo que m&aacute;s se nota es en que cuando quedamos finalmente no nos basta el tiempo. Nos hemos expulsado del d&iacute;a a d&iacute;a y nos hemos resignado a <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar y contarnos las novedades</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes ciudades como Madrid muchas veces son testigo de personas &ldquo;muy conectadas digitalmente, pero con redes afectivas fragmentadas y vidas sociales mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de sostener en lo cotidiano&rdquo;. As&iacute; explica Gabriela Hidalgo Caldas, psic&oacute;loga y <em>coach,</em> c&oacute;mo<strong> </strong>&ldquo;muchas veces no perdemos v&iacute;nculos, perdemos cotidianeidad&rdquo;, las relaciones dejan de estar integradas en la vida diaria y pasan a ser algo casi excepcional. Lo que para Irene en Valladolid &ldquo;se solucionaba con un paseo y un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;ahora requiere de una llamada con mis padres o mis amigas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, a pesar de que las grandes ciudades ofrecen muchas oportunidades sociales, tambi&eacute;n conllevan m&aacute;s dispersi&oacute;n y m&aacute;s dificultad para sostener encuentros frecuentes. Es habitual que amistades que viven a 40 minutos de distancia terminen vi&eacute;ndose muy poco porque, como expone la tambi&eacute;n psic&oacute;loga Rebeca Carrasco Garc&iacute;a, especializada en trauma, ansiedad y depresi&oacute;n, &ldquo;la vida cotidiana ya est&aacute; bastante saturada&rdquo;. Se pone en riesgo una parte muy importante en las relaciones de amistad: la espontaneidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que ver a tu amiga suponga 50 minutos de metro y tres transbordos dificulta mucho poder quedar con la frecuencia que te gustaría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Improvisar para tomarse un caf&eacute;, verse un rato despu&eacute;s del trabajo o acompa&ntilde;arse en peque&ntilde;os momentos cotidianos pueden parecer cosas peque&ntilde;as, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensaci&oacute;n de apoyo, pertenencia y conexi&oacute;n. &ldquo;La proximidad f&iacute;sica aporta algo muy concreto que cuesta sustituir: la integraci&oacute;n del v&iacute;nculo en la vida cotidiana&rdquo;. Para Hidalgo Caldas &ldquo;no es solo hablar o mantenerse en contacto&rdquo;, sino compartir cierta sensaci&oacute;n de disponibilidad mutua. En las grandes ciudades existen &ldquo;relaciones significativas, pero muy poca sensaci&oacute;n de sost&eacute;n cercano en su vida diaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;cleos urbanos generan una contradicci&oacute;n: es habitual sentirse desconectado incluso estando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/rodeado-gente-suficiente-no-sentirnos-solos-no-xp_1_12938670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rodeado de gente</a>. Y es que muchas veces estas interacciones no se producen por una falta de cari&ntilde;o, sino por cansancio, horarios, desplazamientos o log&iacute;stica. Como recuerda Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, toda esta planificaci&oacute;n &ldquo;genera <a href="https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carga mental</a> y m&aacute;s necesidad de tiempo que las relaciones de proximidad no tienen&rdquo;. Vidal considera clave sentir disponibilidad por parte de nuestros v&iacute;nculos (incluso aunque no quedemos), ya que &ldquo;incrementa el bienestar general&rdquo; y &ldquo;reduce el estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La amistad, &ldquo;un factor de protecci&oacute;n para la salud mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de amistad no solo cumplen una funci&oacute;n social o afectiva, sino que tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional. Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;ala que existe evidencia de que<strong> </strong>&ldquo;el apoyo social percibido se relaciona con menor estr&eacute;s, ansiedad y sintomatolog&iacute;a depresiva, y act&uacute;a como un factor protector para la salud mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El apoyo social percibido se relaciona con menor estrés, ansiedad y sintomatología depresiva, y actúa como un factor protector para la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nazaret Iglesias García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trini y Ana son hermanas, pero, seg&uacute;n dicen: &ldquo;Obviamente tambi&eacute;n somos amigas&rdquo;. Aunque llevaban d&eacute;cadas viviendo en la misma ciudad, desde hace poco residen en el mismo municipio, separadas por apenas unas cuantas calles. Desde entonces, aseguran que su relaci&oacute;n se ha vuelto mucho m&aacute;s cercana. &ldquo;Ana lo es todo para m&iacute;, creo que sin ella no podr&iacute;a llevar la vida que llevo. Nos vemos a menudo, desayunamos, tomamos algo, nos encontramos&hellip;&rdquo;, cuenta Trini. La mudanza de Trini lleg&oacute; despu&eacute;s de una etapa complicada y de algunos problemas de salud. A ra&iacute;z de ello, ambas han podido comprobar hasta qu&eacute; punto tener cerca a personas importantes puede influir en el bienestar diario. Aunque intu&iacute;an que vivir cerca las unir&iacute;a m&aacute;s, Trini reconoce que no esperaba el impacto que tendr&iacute;a en su d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;No conoc&iacute;a esta maravillosa vida que me estaba esperando (...) Sabemos que nos tenemos ah&iacute;, y que vi&eacute;ndonos y tomando un caf&eacute; nos sentiremos mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;sensaci&oacute;n de sost&eacute;n emocional cotidiano&rdquo; es clave para Esther Boada, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.instagram.com/centre_sukha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre Sukha Cornella y Molins</a>, porque, &ldquo;cuando una persona percibe que no tiene a nadie cerca a quien recurrir f&aacute;cilmente, el sistema nervioso tiende a mantenerse m&aacute;s alerta, aparece m&aacute;s sensaci&oacute;n de carga mental, hipervigilancia y necesidad de &lsquo;poder con todo&rdquo;. Adem&aacute;s, pueden aparecer din&aacute;micas de &ldquo;autosuficiencia obligada&rdquo;: la sensaci&oacute;n de tener que afrontar todo sola porque pedir ayuda requiere demasiada coordinaci&oacute;n, tiempo y esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Irene tiene claro que, tanto en Valladolid como en Madrid, compartir tiempo con sus amistades influye directamente en c&oacute;mo se siente. La joven, que reconoce no mantener &ldquo;un contacto muy fluido a trav&eacute;s de redes o WhatsApp&rdquo;, asegura que cuando ve a sus amigas en persona &ldquo;es mucho m&aacute;s probable que surjan conversaciones de desahogo mutuo&rdquo; que le ayudan a &ldquo;estar mucho mejor an&iacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Esto para m&iacute; es calidad de vida&rdquo;, dice.
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                    alt="Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión."
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            <span class="title">
                Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión.                            </span>
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        Y es precisamente en momentos en los que esa convivencia se vuelve m&aacute;s regular &mdash;durante las vacaciones, el verano o los d&iacute;as en el pueblo&mdash; cuando sus efectos sobre el bienestar emocional se hacen m&aacute;s evidentes. Para Irene M., su d&iacute;a a d&iacute;a cambia cuando en verano pasa de una gran ciudad como Sevilla a su pueblo manchego: &ldquo;Cuando voy al pueblo es a desconectar, a pas&aacute;rmelo bien y a disfrutar. Son momentos muy concretos en los que se hace mucha vida en comunidad, en casa de amigos, en bares rodeada de gente&hellip; No hay esa rutina ni ritmos fren&eacute;ticos que hay en una ciudad, por eso [las amistades] parece que se desarrollan mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasamos a entornos m&aacute;s reducidos y podemos disfrutar de una mayor cotidianidad con nuestras amistades, se hace tambi&eacute;n m&aacute;s visible hasta qu&eacute; punto <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el consumo condiciona la forma en que nos relacionamos</a> en las grandes ciudades. Al pasar de la capital a un pueblo de cinco mil habitantes, Jorge ha comprobado que este elemento no atraviesa de igual manera las relaciones de amistad en ambos contextos. &ldquo;En Madrid salir o quedar siempre va ligado a consumir. Aqu&iacute;, aunque tambi&eacute;n puedes quedar a tomar algo, s&iacute; que es m&aacute;s com&uacute;n quedar para simplemente estar en la plaza. Con mis amigos de aqu&iacute; puedo quedar por la tarde, ir a cenar a casa, y despu&eacute;s volver a salir (...) Est&aacute;s menos obligado a gastar dinero, si quieres lo haces, pero no hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vive Irene M. en sus vacaciones: &ldquo;Puedo quedar para estar con mis amigas para no hacer nada, simplemente contarnos nuestras vidas y reflexionar. No quedamos para hacer algo concreto como s&iacute; ocurre en la ciudad, sino simplemente para estar juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buscar proximidad en la distancia</h2><p class="article-text">
        En la etapa adulta, no siempre es posible dedicar a las amistades el mismo tiempo que en la infancia o la adolescencia. El ritmo diario hace que, en muchas ocasiones, un paseo improvisado se cambie por una llamada o un mensaje para preguntar qu&eacute; tal va el d&iacute;a, la semana o incluso el mes.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas como Eva Barrio, psic&oacute;loga con perspectiva de g&eacute;nero y directora de <a href="https://narapsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nara psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;alan la proximidad como un elemento fortalecedor de los v&iacute;nculos emocionales &mdash;el &ldquo;efecto de mera exposici&oacute;n&rdquo; demuestra c&oacute;mo la frecuencia de contacto f&iacute;sico aumenta la familiaridad y el afecto&mdash;.<strong> </strong>Sin embargo, esto no implica que las relaciones a distancia no puedan ser profundas y significativas. De hecho, Barrio est&aacute; segura de que cuando no tenemos esta proximidad, &ldquo;la buscamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el círculo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, Selene tiene mucho que agradecer a la tecnolog&iacute;a: &ldquo;Si algo bueno tiene es que permite enviar un mensaje, escribir, llamar e incluso ver la cara y las reacciones cuando hay alguna novedad importante que hay que contar, aunque sea en videollamada. Por supuesto, lo mejor y lo ideal es tener a las amigas cerca, pero al final hay muchas maneras de sentirlas as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iglesias Garc&iacute;a recuerda que las relaciones a distancia con nuestras amigas no son menos valiosas, ya que &ldquo;nos pueden sostener mucho emocionalmente&rdquo;, sobre todo &ldquo;si hay confianza, continuidad y comunicaci&oacute;n de calidad&rdquo;. &ldquo;Esa disponibilidad no necesariamente tiene que ser f&iacute;sica, es esencial sentir esta disponibilidad emocional que se refuerza con la cercan&iacute;a f&iacute;sica que se puede generar tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vidal. De ah&iacute; que en la vida adulta sostener una red de apoyo no dependa solo de la cercan&iacute;a o la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de la intenci&oacute;n con la que se cuidan esos v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Irene M. afirma con contundencia que &ldquo;las <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones de amistad</a> hay que trabajarlas&rdquo;, al igual que cualquier otro tipo de relaci&oacute;n y &ldquo;no solo las de pareja, que son a las que m&aacute;s estamos acostumbrados a prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la vivienda atraviesa la amistad</h2><p class="article-text">
        Muchas veces la lejan&iacute;a con nuestros c&iacute;rculos de amistades no viene marcada por un cambio de trabajo o de ciudad, sino por un factor m&aacute;s estructural: la dificultad de acceso a la vivienda. El encarecimiento del alquiler y la compra en las grandes ciudades, que obliga a desplazarse en busca de opciones m&aacute;s asequibles cada vez m&aacute;s alejadas de los centros,&nbsp;ha terminado por distanciar a muchas amistades. Selene ha vivido esta realidad en primera persona: &ldquo;En general, no tengo cerca a mi gente, y precisamente este es uno de los problemas que veo en el modelo de ciudad que plantea Madrid o las grandes ciudades. El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el c&iacute;rculo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Hidalgo Caldas, para muchas personas acceder a una vivienda solo es posible &ldquo;a costa de alejarse de sus redes afectivas, de sus rutinas sociales y de los espacios donde transcurr&iacute;a su vida cotidiana&rdquo;. Esto tiene consecuencias &ldquo;econ&oacute;micas y log&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n relacionales y psicol&oacute;gicas&rdquo;, como el aumento del aislamiento social, el estr&eacute;s sostenido o la sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n y desarraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importantes son los amigos íntimos, las amistades más ‘superficiales’, las personas cotidianas como el compañero con quien te tomas un café. Estas microinteracciones aportan a nuestra ‘nutrición social’, contribuyen a sentirte acompañada, en sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuidar los v&iacute;nculos tambi&eacute;n es autocuidado</h2><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas inciden en el factor de protecci&oacute;n que constituyen las amistades, y en la importancia de cultivarlas de forma consciente <a href="https://www.eldiario.es/era/como-hacer-amigos-nuevos_1_10829978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la vida adulta</a>. En las grandes ciudades se vuelve especialmente importante construir un espacio o red que nos permita tener esa sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Tan importantes son los amigos &iacute;ntimos, las amistades m&aacute;s &lsquo;superficiales&rsquo;, las personas cotidianas como el compa&ntilde;ero con quien te tomas un caf&eacute; o estas microinteracciones, todas aportan a nuestra &lsquo;nutrici&oacute;n social&rsquo;, ya que son un espacio de expresi&oacute;n y contribuyen a sentirte acompa&ntilde;ada, a sentirte en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Vidal.
    </p><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n Iglesias Garc&iacute;a, &ldquo;es no idealizar ni demonizar la distancia&rdquo;. Podemos tener v&iacute;nculos muy profundos con personas que viven lejos, pero tambi&eacute;n necesitamos presencia cercana, vida compartida y peque&ntilde;as interacciones cotidianas. Y concluye: &ldquo;El bienestar emocional no depende solo de tener &lsquo;gente importante&rsquo; en abstracto, sino de sentir que hay personas disponibles, accesibles y presentes en nuestra vida real (...) En un contexto social donde cada vez hay m&aacute;s movilidad, teletrabajo, individualizaci&oacute;n y dispersi&oacute;n urbana, construir red cercana no deber&iacute;a verse como algo secundario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13233481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Vivienda,Bienestar emocional,Salud mental,Psicología,Salud psicológica,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/si-volvemos-escribir-cartas-librera-coreana-cuenta-merece-pena_1_13112808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d53a0ce1-94b4-42a2-903a-ca078460ebbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139886.jpg" width="1145" height="644" alt="¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2019, Juhee Mun abrió una papelería especializada en Seúl y puso en marcha una exitosa iniciativa para que sus clientes se escribieran cartas</p><p class="subtitle">La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años
</p></div><p class="article-text">
        En 2019, Juhee Mun decidi&oacute; dar un giro a su vida con la apertura de su propio negocio: <a href="https://www.instagram.com/geulwoll.kr/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Geulwoll</a>, una papeler&iacute;a ubicada en el barrio de Yeonhui-dong, al oeste de Se&uacute;l. Apenas dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, abri&oacute; una segunda tienda en Seongsu-dong, en la zona este. Contra todo pron&oacute;stico, un negocio <em>a priori</em> tan contrario al esp&iacute;ritu de estos tiempos triunf&oacute;, y adem&aacute;s con una apuesta muy personal: no se trata de una librer&iacute;a al uso, con peri&oacute;dicos y b&aacute;sicos de material escolar, sino de un espacio especializado en la escritura de cartas donde se pueden encontrar todo tipo de papeles, sobres y otros utensilios. Y, a&uacute;n m&aacute;s importante, donde pueden unirse a una especie de club para cartearse entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Para cambiar una tendencia, es necesario que alguien se ponga en marcha. Hoy ya no se escriben cartas a la manera tradicional &ndash;a mano, para enviarlas por correo postal, con su sobre y su sello&ndash;, de modo que, para reintroducir este h&aacute;bito, tras detectar que hab&iacute;a gente con ganas de hacerlo, pero que no ten&iacute;a a nadie a quien dirigirse, Juhee Mun mont&oacute; un servicio de <em>pen pal</em> o amistad por correspondencia que pone en contacto a desconocidos de diferentes edades, or&iacute;genes e intereses que comparten, eso s&iacute;, esta afici&oacute;n. Solo hay una regla: para apuntarse, hay que empezar escribiendo una carta a un desconocido. Despu&eacute;s, se podr&aacute; recibir una a su vez y seguir ampliando el c&iacute;rculo.
    </p><p class="article-text">
        La autora habla de la excelente acogida de esta iniciativa en <em>El encantador arte coreano de escribir cartas</em> (2022; Salamandra, 2025, trad. Antonio Padilla), que, lejos de ser una gu&iacute;a de instrucciones en la estela de Marie Kondo, se propone compartir sus reflexiones para animar a los indecisos a dar el paso. El hecho mismo de establecer una papeler&iacute;a ya dice mucho: la mont&oacute; porque quiso, sin que nadie se lo pidiera y en contra de cualquier indicador comercial. Poco a poco, a medida que organizaba el club de <em>pen pal</em>, explor&oacute; las posibilidades de este h&aacute;bito, tanto en los aspectos pr&aacute;cticos &ndash;como los tipos de papel o la historia de los sellos&ndash; como en lo que les aport&oacute; a los grandes escritores de cartas.
    </p><h2 class="article-text">El retorno a lo anal&oacute;gico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4fe7a0d2-7e73-42d0-b230-fe6d1352b1a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sin perge&ntilde;ar un libelo en contra de lo digital, la autora reivindica un regreso a un h&aacute;bito anal&oacute;gico, que para los j&oacute;venes no es un retorno, sino una primera toma de contacto. Esa decisi&oacute;n lleva a vivir con otro ritmo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/historia-ensena-concepto-lentitud-estigma-social-accion-revolucionaria_1_11875219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una lentitud bien entendida</a> que conecta con lo m&aacute;s &iacute;ntimo, con lo que nos hace m&aacute;s conscientes, m&aacute;s presentes. Solo el hecho de escribir a mano implica un esfuerzo para fijar unas ideas sobre el papel &ndash;da igual sobre lo que se escriba, se puede comenzar con un modelo de carta gen&eacute;rico&ndash; que entrena la memoria y el cerebro en general de una manera que las herramientas inform&aacute;ticas &ndash;r&aacute;pidas, llanas y ef&iacute;meras, que agilizan cualquier proceso&ndash; no pueden igualar.
    </p><p class="article-text">
        La carta manuscrita tiene, adem&aacute;s, la cualidad de ser &uacute;nica, personalizada; una prueba de que alguien se ha tomado el tiempo no solo de ponernos por escrito unas palabras exclusivas para nosotros, sino de elegir el papel en el que lo har&aacute;, de pegar un sello al sobre, de llevarlo al buz&oacute;n o a la oficina de correos. El correo electr&oacute;nico elimin&oacute; estos pasos en aras de la velocidad y con ello acab&oacute; con la costumbre de conservar las cartas como recuerdo material de la relaci&oacute;n con alguien. La autora da importancia a la faceta de la carta como manualidad e incluso anima a decorarlas para hacerlas m&aacute;s personales. La desaparici&oacute;n de las papeler&iacute;as tambi&eacute;n est&aacute; haciendo que se pierdan ciertas aficiones &ndash;el <em>collage</em>, la decoraci&oacute;n, la papiroflexia&ndash; para las que estos negocios proporcionaban recursos. Escribir cartas y enviarlas es una forma m&aacute;s de negarse a vivir solo en pro de lo &uacute;til, lo productivo. Es volver a ser due&ntilde;os de nuestro tiempo, de ir a contracorriente.
    </p><h2 class="article-text">Ant&iacute;doto contra la soledad</h2><p class="article-text">
        La tienda de Juhee Mun vende algo m&aacute;s que productos: ofrece compa&ntilde;&iacute;a, la posibilidad de conocer gente, de cultivar un nuevo h&aacute;bito que aporte gratificaci&oacute;n y amistades. Pone en contacto a personas que de otro modo no se habr&iacute;an cruzado por la diferencia de edad o por pertenencia a c&iacute;rculos distintos y con ello combate uno de los peores problemas de estos tiempos: la soledad, que afecta tanto a j&oacute;venes como a mayores. Saber que alguien nos dedica un rato, que se toma unos minutos en pensar qu&eacute; va a decirnos, y hacerlo uno mismo a su vez, es un lujo cada vez m&aacute;s preciado: el regalo de la atenci&oacute;n plena.
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                El encantador arte coreano de escribir cartas                            </span>
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        Y para uno mismo tambi&eacute;n resulta enriquecedor; es m&aacute;s, la autora sugiere que evitemos hacer un mon&oacute;logo al escribir y, en cambio, mostremos inter&eacute;s por el otro, respondamos a lo que nos cuenta sin acaparar con nuestras preocupaciones. Es un acto de generosidad semejante al de ayudar a alguien o colaborar con una campa&ntilde;a solidaria; darse al otro, si se hace por voluntad propia y sin forzarse, es tambi&eacute;n una manera de sentirse mejor con uno mismo, de transmitir una bondad, un afecto y un altruismo contagiosos que forman una red. Porque una carta no va de uno ni del otro, sino del v&iacute;nculo &uacute;nico que se crea.
    </p><h2 class="article-text">La reivindicaci&oacute;n de una artesan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien opine que la autora examina los tipos de papel y sobre, recomienda libros sobre cartas e investiga el mecanismo de los sellos porque, al fin y al cabo, los vende; no obstante, se percibe algo m&aacute;s, una verdadera vocaci&oacute;n desinteresada de facilitar esta pr&aacute;ctica. De hecho, tambi&eacute;n reflexiona sobre aspectos no comercializables, como d&oacute;nde escribir o a qu&eacute; hora del d&iacute;a hacerlo (s&iacute;, saca mucho jugo a la experiencia), adem&aacute;s de dar consejos para que los menos avezados sepan c&oacute;mo romper el hielo.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que lo que importe es ese bien inmaterial al que dan sentido las palabras, no se debe menospreciar el envoltorio, la manualidad, que dice mucho de la persona que lo remite y de c&oacute;mo ve a su interlocutor. Cuanto m&aacute;s se conoce al otro, m&aacute;s confianza hay, m&aacute;s oportunidades de hacerle peque&ntilde;os regalos personalizados, aunque sean una simple pegatina simp&aacute;tica de algo que le agrade. Por otro lado, el ritual de elegir los materiales, de ir hasta la papeler&iacute;a, observar, tocar y seleccionar, puede suponer un placer, como el de cuando &iacute;bamos al colegio y estren&aacute;bamos un cuaderno; y puede motivarnos m&aacute;s que un folio blanco corriente.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que un producto</h2><p class="article-text">
        Se suele atribuir a los camareros el papel de psic&oacute;logos improvisados; sin embargo, el testimonio de Juhee Mun invita a pensar que, en cierto modo, una librera &ndash;una librera que escucha, que atiende a las necesidades particulares de cada cliente&ndash; tambi&eacute;n lo es. Adem&aacute;s de la amistad que surge mediante la correspondencia, al acudir a la papeler&iacute;a los lectores tejen lazos con la due&ntilde;a, que los asesora con un mimo que ning&uacute;n algoritmo es capaz de igualar. Porque no solo proporciona remedios, sino que acompa&ntilde;a, alienta, gu&iacute;a para que descubran una afici&oacute;n que les d&eacute; esa plenitud que no hallan en su vida.
    </p><p class="article-text">
        Comparte algunos casos, como el de una mujer que le &ldquo;confes&oacute; que lo que la impuls&oacute; a participar en el servicio fue el deseo de recibir unas palabras de &aacute;nimo [&hellip;] me explic&oacute; que en ese instante se sent&iacute;a deprimida y cansada de todos&rdquo;. El hecho de dirigirse a un desconocido, seg&uacute;n la autora, ayuda, por cuanto nos da m&aacute;s libertad, m&aacute;s posibilidad de empezar de cero, de mostrar una faceta que el d&iacute;a a d&iacute;a mantiene dormida. Y es que, al escribir, al volcarnos en un texto tan &iacute;ntimo como una carta manuscrita, quiz&aacute; somos m&aacute;s nosotros mismos que nunca, nos abrimos m&aacute;s, atendemos m&aacute;s, sin la ch&aacute;chara, los prejuicios o el ruido que a menudo allanan los encuentros cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        Hay una profundidad en cada carta que nace del pensamiento reposado, de la conciencia de emprender una acci&oacute;n sin automatismos. Cada carta es, o puede ser, un refugio si as&iacute; lo queremos, si as&iacute; lo promovemos; y tambi&eacute;n una papeler&iacute;a puede serlo. Con el tiempo, las cartas atesoradas constituyen un documento de memoria, incluso de literatura (ah&iacute; est&aacute;n las de diferentes personajes hist&oacute;ricos, no solo escritores).
    </p><p class="article-text">
        Y, dado que Geulwoll nos queda un poco lejos, podemos encontrar amigos por correspondencia en p&aacute;ginas como <a href="https://penpal.me/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penpal</a>, <a href="https://www.globalpenfriends.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Penfriends</a>, <a href="https://slowly.app/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slowly</a>, <a href="https://swap-bot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swap-bot</a>, <a href="https://www.penpalworld.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penpal World</a> o <a href="https://www.postcrossing.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Postcrossing</a>. O, por qu&eacute; no, podemos sorprender a un amigo que vive lejos o proponer la actividad en nuestro barrio. Atreverse a dar el paso, como dice Juheen Mun, merece la pena: &ldquo;La simple acci&oacute;n de escribir resulta liberadora y nos reconforta. Me parece que este efecto m&aacute;gico es lo que explica la constante popularidad del servicio de amigos por correspondencia. [&hellip;] las cartas me han ense&ntilde;ado a relacionarme de otra manera, a que ir m&aacute;s despacio es posible y adem&aacute;s muy hermoso. Y que escribir, a veces, es la forma m&aacute;s sincera de volver a estar cerca de alguien&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/si-volvemos-escribir-cartas-librera-coreana-cuenta-merece-pena_1_13112808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/laura-garcia-saez-psicologa-complacencia-problematica-si-implica-renunciar-propio-bienestar-xp_1_13112520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92882643-6e60-40b8-9310-056959aed06f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista explica cómo y cuándo aprendemos a complacer y a evitar conflictos, y por qué nos puede pasar factura más adelante</p><p class="subtitle">¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Priorizamos constantemente las necesidades de los dem&aacute;s? &iquest;Nos cuesta decir que no por miedo a decepcionar o molestar a alguien? Si es as&iacute;, podr&iacute;amos estar hablando de la complacencia, una manera de actuar inofensiva a simple vista, pero que puede tener consecuencias con el tiempo. Y es que el conflicto es algo que la mayor&iacute;a de nosotros queremos evitar. Ya sea una cierta tensi&oacute;n con la pareja, una din&aacute;mica inc&oacute;moda en el trabajo o problemas familiares, la idea de una &ldquo;conversaci&oacute;n dif&iacute;cil&rdquo; puede generar malestar.
    </p><p class="article-text">
        En estos casos es f&aacute;cil que surja una manera de actuar que antepone los deseos de los dem&aacute;s a las necesidades y deseos de uno mismo. Como nos explica Laura Garc&iacute;a S&aacute;ez, psic&oacute;loga de <a href="https://www.apai-psicologos.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apai Psic&oacute;logos</a>, &ldquo;la complacencia a menudo se disfraza de amabilidad, empat&iacute;a o generosidad, cualidades positivas, pero que pueden volverse problem&aacute;ticas cuando implican una renuncia constante del propio bienestar&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; lo hacemos, con qu&eacute; finalidad y qu&eacute; repercusiones puede tener a la larga no atender a nuestras propias necesidades?
    </p><h2 class="article-text">Complacer a los dem&aacute;s: una lecci&oacute;n aprendida de peque&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        A la mayor&iacute;a de nosotros no nos ense&ntilde;aron a manejar los conflictos de manera saludable. De hecho, de alguna manera inconsciente, nos ense&ntilde;aron a temerlos, lo que nos llevaba a callar, a no causar problemas para mantener la paz. Durante un tiempo, esta estrategia funcionaba. Como admite Garc&iacute;a, esta tendencia de complacer no surge de la nada: &ldquo;en la mayor&iacute;a de los casos se aprende en etapas muy tempranas de desarrollo&rdquo;. Y es que, seg&uacute;n la psic&oacute;loga, &ldquo;durante la infancia dependemos emocional y f&iacute;sicamente de nuestras figuras de apego, lo que implica que, de forma m&aacute;s o menos consciente, aprenderemos qu&eacute; conductas generan aprobaci&oacute;n, afecto o atenci&oacute;n, y cu&aacute;les rechazo, enfado o distancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Evitar el conflicto, por tanto, es una estrategia de afrontamiento aprendida. Crecer en entornos donde se reprim&iacute;an las emociones, donde la confrontaci&oacute;n era peligrosa o la vulnerabilidad se juzgaba tiene mucho que ver con la complacencia. Porque aprendemos, con el tiempo, que mantener la paz es estar a salvo, que incluso el silencio se produce a costa del bienestar emocional. &ldquo;Poco a poco se va configurando la idea de que ser aceptado implica adaptarse constantemente a las expectativas de los dem&aacute;s&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del aprendizaje, la complacencia tambi&eacute;n tiene que ver con &ldquo;factores culturales y sociales, ya que en muchas culturas se valora en determinados roles &mdash;como el femenino&mdash; y se refuerza la idea de que cuidar, ceder o evitar el conflicto es una virtud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Todo ello, con el tiempo, acaba interioriz&aacute;ndose y acept&aacute;ndose hasta el punto de que se establece una manera de relacionarnos que evita generar problemas.
    </p><h2 class="article-text">Cuando complacer a los dem&aacute;s parece m&aacute;s f&aacute;cil que alzar la voz</h2><p class="article-text">
        Evitar los conflictos puede parecer la opci&oacute;n m&aacute;s segura para protegernos, pero a la larga puede deteriorar la confianza. Comprender la base emocional de este patr&oacute;n es el primer paso hacia el cambio. Evitar la confrontaci&oacute;n suele empezar como una estrategia de protecci&oacute;n y est&aacute; estrechamente ligado con &ldquo;necesidades humanas como la pertenencia, el amor y la seguridad&rdquo;, admite Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de complacer a los dem&aacute;s de forma excesiva puede haber un cierto &ldquo;temor a no ser suficiente, a ser rechazado o a generar conflicto&rdquo;, reconoce la especialista, que admite adem&aacute;s que tambi&eacute;n puede haber &ldquo;una b&uacute;squeda de validaci&oacute;n externa ya que, cuando la autoestima est&aacute; m&aacute;s apoyada en la opini&oacute;n de los dem&aacute;s que en la propia valoraci&oacute;n interna, complacer se convierte en una estrategia para sentirse querido, aceptado o valioso&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. No es raro, por tanto, que las personas complacientes puedan tener baja autoestima y creen que no est&aacute;n a la altura de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esforzarse al m&aacute;ximo para que los dem&aacute;s est&eacute;n contentos o a gusto sacrificando nuestro propio bienestar tambi&eacute;n puede tener una causa vinculada al abandono. &ldquo;La persona puede pensar que si deja de adaptarse a los dem&aacute;s, perder&aacute; el v&iacute;nculo, lo que genera una din&aacute;mica de sobrecarga emocional que, aunque al principio parezca funcional, puede ser muy costosa&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El coste de la complacencia&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En el fondo, nos estamos enga&ntilde;ando de forma moment&aacute;nea porque <a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-nacho-calvo-explica-razones-aprender-decir-no-poner-limites-forma-parte-relacion-sana-xp_1_13053606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este &ldquo;s&iacute;&rdquo; que damos en alg&uacute;n momento</a> para evitar tensiones puede acabar pasando factura con el tiempo en distintos &aacute;mbitos de nuestra vida. &ldquo;En el plano personal, una de las principales consecuencias es la desconexi&oacute;n con uno mismo ya que se puede perder claridad sobre las propias necesidades, deseos o l&iacute;mites, lo que genera una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, frustraci&oacute;n o resentimiento hacia los otros&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anteponer de manera constante las necesidades de los dem&aacute;s a las propias tambi&eacute;n puede generar relaciones desequilibradas porque se establece una manera de funcionar en la que &ldquo;la persona complaciente tiende a dar mucho m&aacute;s de lo que recibe, lo que fomenta din&aacute;micas de dependencia y se dificulta la comunicaci&oacute;n aut&eacute;ntica&rdquo;, admite Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito personal, la complacencia mal llevada tambi&eacute;n influye en lo laboral ya que se suelen &ldquo;asumir m&aacute;s tareas de las que se pueden gestionar, hay dificultad para poner l&iacute;mites y se pueden experimentar altos niveles de estr&eacute;s y agotamiento&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Todo ello puede traducirse en &ldquo;ansiedad, baja autoestima y una sensaci&oacute;n de no estar viviendo una vida alineada con uno mismo&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo romper este patr&oacute;n sin irnos al otro extremo?</h2><p class="article-text">
        La consciencia es el primer paso hacia el cambio. Es importante que notemos cu&aacute;ndo complacemos a alguien por miedo y cu&aacute;ndo elegimos de manera consciente una acci&oacute;n amable. &ldquo;Identificar en qu&eacute; situaciones se tiende a complacer, qu&eacute; pensamientos aparecen (&lsquo;si digo no, se enfadar&aacute;&rsquo;, &lsquo;no es para tanto, puedo hacerlo&rsquo;) y qu&eacute; emociones est&aacute;n implicadas es clave para empezar a cambiar&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. En este punto, es importante observar qu&eacute; nos ocurre antes de que tomemos una decisi&oacute;n para que seamos m&aacute;s conscientes de c&oacute;mo actuamos antes de complacer a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde entra la parte de autoestima. &ldquo;Cuanto m&aacute;s s&oacute;lida sea la valoraci&oacute;n interna, menos depender&aacute; la persona de la aprobaci&oacute;n externa, lo que implica aprender a validarse, reconocer las propias necesidades y entender que poner l&iacute;mites no es un acto de ego&iacute;smo, sino de autocuidado&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro pilar clave es aprender a expresar los l&iacute;mites de forma clara y directa, comunicar nuestros sentimientos y necesidades sin culpar a nadie, &ldquo;aprender a expresar opiniones, necesidades y l&iacute;mites de forma clara, respetuosa y firme para construir relaciones m&aacute;s equilibradas&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. El primer &ldquo;no&rdquo; siempre es m&aacute;s dif&iacute;cil. De ah&iacute; que sea importante expresarlo de forma sencilla y contundente.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que nos pasemos al otro extremo y que de decir siempre &ldquo;s&iacute;&rdquo; pasemos a decir siempre &ldquo;no&rdquo;. Para encontrar el equilibrio es &uacute;til preguntarse &ldquo;&iquest;quiero hacer esto o siento que debo hacerlo?&rdquo;, aconseja Garc&iacute;a, que concluye que &ldquo;superar la complacencia no implica volverse ego&iacute;sta o indiferente hacia los dem&aacute;s, el objetivo no es dejar de cuidar, sino aprender a incluirse a uno mismo en ese cuidado porque, al hacerlo, es posible reconectar con uno mismo, fortalecer la autoestima y aprender a relacionarse desde la autenticidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/laura-garcia-saez-psicologa-complacencia-problematica-si-implica-renunciar-propio-bienestar-xp_1_13112520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 07:58:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Relaciones,Infancia,Amistad,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura González, organizadora de bodas: “Siempre es mejor añadir un comensal a última hora que quitarlo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/organizadora-bodas-margen-cancelar-asistencia-mejor-anadir-comensal-ultima-hora-quitarlo-xp_1_13057026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84cf2d9e-0979-4538-999e-2355e3f048d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura González, organizadora de bodas: “Siempre es mejor añadir un comensal a última hora que quitarlo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Es obligatorio hacer un regalo si no vas? ¿Cómo avisar sin quedar mal? ¿Cuál es el plazo para hacerlo? Respondemos a estas preguntas con una 'wedding planner' </p><p class="subtitle">Los motivos de un psicólogo para aprender a decir 'no' y poner límites: “Forma parte de una relación sana” </p></div><p class="article-text">
        Organizar una boda es un trabajo que requiere coordinar m&uacute;ltiples detalles, y la lista de invitados puede ser uno de los puntos m&aacute;s sensibles. Saber gestionar una cancelaci&oacute;n a tiempo no solo es una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n de apoyo econ&oacute;mico y log&iacute;stico para la pareja.
    </p><h2 class="article-text">El momento de confirmar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que empatizar con los novios, para ellos son momentos de estr&eacute;s cuando a medida que se va acercando la fecha ven que todav&iacute;a les faltan confirmaciones y la finca les est&aacute; pidiendo una cifra ajustada, tienen que organizar las mesas, el <em>seating plan,</em> etc&eacute;tera&rdquo;, explica Laura Gonz&aacute;lez, <em>wedding planner </em>de <a href="https://palabradeleanor.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palabra de Eleanor.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ella es crucial la rapidez, tanto para confirmar como para cancelar: &ldquo;Cuanto antes, mejor, sobre todo si el invitado est&aacute; seguro de su disponibilidad para asistir al evento&rdquo;. &ldquo;Normalmente, los novios reparten meses antes de la boda una invitaci&oacute;n o comparten un formulario online en el que piden la confirmaci&oacute;n de asistencia, ese ser&iacute;a el momento perfecto para hacerlo&rdquo;, asegura la experta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La fecha l&iacute;mite</h2><p class="article-text">
        Si ya hab&iacute;as confirmado tu asistencia pero surge un inconveniente, existe un peque&ntilde;o margen. La mayor&iacute;a de los contratos con fincas o caterings exigen un n&uacute;mero final de asistentes con cierta antelaci&oacute;n, avisa Gonz&aacute;lez: &ldquo;Lo normal es que entre diez y siete d&iacute;as antes del evento pidan a los novios una cifra definitiva de comensales. Ese ser&iacute;a el l&iacute;mite en la mayor&iacute;a de los casos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Superado este plazo, cualquier baja implica un gasto perdido para los novios: &ldquo;Ese cubierto se tiene que abonar igualmente&rdquo;. &ldquo;Siempre es mejor a&ntilde;adir un comensal a &uacute;ltima hora que restarlo, as&iacute; que si tienes dudas de tu asistencia, h&aacute;blalo con los novios para ver cu&aacute;l es la mejor soluci&oacute;n&rdquo;, recomienda la experta.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si ocurre una urgencia?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Somos humanos, estas cosas pasan y no deber&iacute;a ser un problema mayor&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez, que en el caso de que la cancelaci&oacute;n se produzca apenas unos d&iacute;as o incluso horas antes del enlace aconseja la comunicaci&oacute;n directa. &ldquo;Lo mejor es llamar a los novios por tel&eacute;fono y explicarles directamente el motivo de la cancelaci&oacute;n&rdquo;, aconseja.
    </p><p class="article-text">
        Al ser una baja que los novios ya no pueden descontar de la factura, el gesto m&aacute;s elegante es cubrir el gasto. &ldquo;Si se trata de una cancelaci&oacute;n de &uacute;ltima hora, lo que deber&iacute;a hacer el invitado es pagar, por lo menos, el cubierto para que no lo tengan que hacer los novios&rdquo;, recomienda la <em>wedding planner.</em>
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer con el regalo</h2><p class="article-text">
        Con respecto a si deben o no regalar quienes advierten con tiempo de que no podr&aacute;n asistir, Gonz&aacute;lez argumenta que la clave est&aacute; en la relaci&oacute;n que se tenga: &ldquo;Muchas veces vemos las bodas como algo muy protocolario y, al final, lo que importa es si te nace o no hacerlo&rdquo;. La experta destaca que los novios &ldquo;suelen ser muy agradecidos con cualquier gesto que tengan sus invitados hacia ellos&rdquo;, aunque no sea una obligaci&oacute;n social estricta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El regalo econ&oacute;mico es uno de los que m&aacute;s agradecen, porque les ayuda a pagar los costes de la boda, incluso su luna de miel&rdquo;, valora Gonz&aacute;lez, que tambi&eacute;n aconseja revisar si hay lista de bodas o incluso apostar por &ldquo;peque&ntilde;os detalles, como un ramo de flores con una tarjeta escrita a mano o una experiencia en pareja&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/organizadora-bodas-margen-cancelar-asistencia-mejor-anadir-comensal-ultima-hora-quitarlo-xp_1_13057026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 09:00:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura González, organizadora de bodas: “Siempre es mejor añadir un comensal a última hora que quitarlo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,familia,Matrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d382893-f8f0-40cb-b57d-bbe3da3f9c1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una &#039;green flag&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto, que una pareja mantuviera relaci&oacute;n con su ex era casi sin&oacute;nimo de alarma: celos, miedos e inseguridades pod&iacute;an tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo v&iacute;nculo como una <em>green flag, </em>como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicaci&oacute;n y capacidad para cerrar ciclos sin rencor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo entendemos la propia idea de la expareja. En Espa&ntilde;a, tener exparejas no es la excepci&oacute;n, sino la norma: seg&uacute;n el informe del CIS sobre <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2025)</a> la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-jovenes-de-25-a-29-anos-en-espana-vive-en-pareja-frente-al-42-de-la-media-europea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparaci&oacute;n con generaciones anteriores &ndash;lo que se asocia con m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rupturas</a> y un mayor reemparejamiento&ndash;. Entre la poblaci&oacute;n mayor de 55 a&ntilde;os, lo m&aacute;s habitual (seg&uacute;n el CIS) es haber tenido solo una relaci&oacute;n de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el n&uacute;mero medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 a&ntilde;os han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 a&ntilde;os la cifra se sit&uacute;a entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 a&ntilde;os; y baja a dos entre los 18 y 24 a&ntilde;os. Este mismo patr&oacute;n se repite en el n&uacute;mero de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 a&ntilde;os lo m&aacute;s com&uacute;n es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 a&ntilde;os lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto actual, marcado por la velocidad, tambi&eacute;n tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacen en una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y se desvanecen con un </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>unmatch</em></a><em>... </em>Estos son solo algunos de los factores que <a href="http://www.annamonne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Monn&eacute;</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas y sex&oacute;loga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente &ldquo;sentimos los v&iacute;nculos&rdquo;. Mientras que la exposici&oacute;n a un mayor n&uacute;mero de rupturas puede &ldquo;ense&ntilde;ar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos&rdquo;, tambi&eacute;n puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, &ldquo;al igual que los objetos, son casi &lsquo;desechables&rsquo;: si ya no encaja, se sustituye&rdquo; &ndash;reflexi&oacute;n que el soci&oacute;logo <a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zygmunt Bauman nombr&oacute; como &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;</a>&ndash;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;ex&rdquo; como enemigo o fracaso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Valentina Berr &mdash;escritora, divulgadora social y coordinadora del libro <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex </em></a>(Continta me tienes)&mdash; reflexiona sobre c&oacute;mo &ldquo;todo concepto que viene precedido de &lsquo;ex&rsquo; est&aacute; pensado para ser explicado hacia atr&aacute;s&rdquo;. El prefijo define aquello que ya no es, pero que s&iacute; se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona tambi&eacute;n como una etiqueta &ldquo;eterna&rdquo;. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condici&oacute;n &ldquo;para toda la vida&rdquo; que solo puede desaparecer si se retoma la relaci&oacute;n: &ldquo;Jam&aacute;s volver&aacute;s a ser mi novia, pero nunca dejar&eacute; de ser tu ex&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos reflejan que tener expareja est&aacute; bastante extendido entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad.<strong> </strong>&ldquo;Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo&rdquo;, escribe Valentina Berr, &ldquo;han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el &uacute;nico camino hacia el &eacute;xito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía G. Romero</span>
                                        <span>—</span> &#039;Testimonios de amor&#039;, en &#039;(h)amor11 ex&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la expareja est&aacute; socialmente unida &ndash;casi encerrada&ndash; al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superaci&oacute;n o de verg&uuml;enza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en <a href="https://www.tiktok.com/@lissvictoria16/video/7591326975352900871?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a>, materializadas en frases como: &ldquo;Con el ex siempre cero contacto&rdquo;, &ldquo;con una expareja no se habla ni se escribe&rdquo;, &ldquo;el pasado no se visita sin pagar un precio&rdquo;, &ldquo;nadie avanza con un pie en el ayer&rdquo;...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que tambi&eacute;n se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relaci&oacute;n. Lo explica Luc&iacute;a G. Romero en <em>Testimonios de amor</em>, recogido en <em>(h)amor11 ex:</em><strong> </strong>&ldquo;Empec&eacute; a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas rom&aacute;nticas como una amenaza, un rastro de lo que qued&oacute; que manchaba lo que nosotras constru&iacute;amos, una llama que nunca se podr&iacute;a apagar y que ten&iacute;a que vigilar para que no me acabara quemando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Hugo Vega, de<strong> </strong><a href="https://www.inlazapsicologiaboadilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inlaza Psicolog&iacute;a</a>, tiene claro que &ldquo;cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesi&oacute;n y la l&oacute;gica de la sustituci&oacute;n (donde una relaci&oacute;n reemplaza a la anterior), la expareja se sit&uacute;a como un recordatorio inc&oacute;modo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Monn&eacute; a&ntilde;ade que en el caso de las mujeres &ldquo;se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o m&aacute;s v&aacute;lidas, especialmente con 'la ex'&rdquo;, mientras que a los hombres se les ha transmitido &ldquo;la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuesti&oacute;n su control o su lugar&rdquo;. Desde ambos puntos de vista, cualquier v&iacute;nculo anterior se percibe como una amenaza autom&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Viñuela</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un cambio de perspectiva</h2><p class="article-text">
        Frente a esta concepci&oacute;n de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transici&oacute;n en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega,<strong> </strong>hist&oacute;ricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a &ldquo;estructuras sociales r&iacute;gidas como el matrimonio, la familia o la comunidad&rdquo;, por lo que &ldquo;la ruptura no s&oacute;lo implicaba el fin del v&iacute;nculo amoroso, sino tambi&eacute;n un corte con todas esas esferas compartidas&rdquo;. Si bien es cierto que este fen&oacute;meno sigue existiendo en la actualidad, el psic&oacute;logo observa<strong> </strong>una mirada &ldquo;m&aacute;s flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparici&oacute;n absoluta del mapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Vi&ntilde;uela, psic&oacute;logo en <a href="https://psicologiacentroyser.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro y Ser en Toledo</a>, observa un cambio hacia &ldquo;modelos m&aacute;s continuos y negociados del v&iacute;nculo&rdquo;: &ldquo;El ex ya no es alguien que &lsquo;muere simb&oacute;licamente&rsquo;, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de &eacute;l por redes sociales y no tienes contacto ninguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el planteamiento de <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex</em></a>, una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que &ldquo;las exs&rdquo; son &ldquo;historias&rdquo; que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen &ldquo;una aproximaci&oacute;n amplia y diversa a temporalidades <em>queer</em> en la construccio&#769;n de vi&#769;nculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antago&#769;nicos: exnovia y futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de &ldquo;un punto de fuga lesbiano&rdquo; que se escapa de &ldquo;los tent&aacute;culos del sistema mon&oacute;gamo y del cisheterorromanticismo&rdquo;: la relaci&oacute;n con las exnovias. &ldquo;Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atr&aacute;s, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es m&aacute;s amplio.<strong> </strong>Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’                            </span>
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      <p class="quote-text">Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valentina Berr</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprendiendo de la cultura <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de sostener alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relaci&oacute;n previa, del respeto por las necesidades y los l&iacute;mites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como<strong> </strong>recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicolog&iacute;a. Los psic&oacute;logos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de alg&uacute;n tipo, puesto que, en ese caso, como se&ntilde;ala Monn&eacute;, &ldquo;son situaciones que deben entenderse como experiencias traum&aacute;ticas y que requieren una mirada distinta y un acompa&ntilde;amiento diferente, en muchos casos, por profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el v&iacute;nculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este art&iacute;culo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 a&ntilde;os, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas &mdash;o bisexuales que han salido de una relaci&oacute;n con otra mujer&mdash; suelen mantener relaci&oacute;n con sus exparejas. &ldquo;Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de mi grupo de amigas, es mucho m&aacute;s frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios&rdquo;, explica. Una percepci&oacute;n similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relaci&oacute;n entre dos mujeres &ldquo;termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja&rdquo;, resulta m&aacute;s sencillo conservar el contacto e incluso la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los m&aacute;rgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos amistades y exparejas. Esto, seg&uacute;n recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos r&iacute;gidos, en los que los v&iacute;nculos no se clasifican de manera cerrada &mdash;pareja, ex o amistad&mdash;: &ldquo;En contextos m&aacute;s normativos, la ruptura suele implicar un &lsquo;todo o nada&rsquo;: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el &lsquo;algo diferente&rsquo;&rdquo;. Como apunta Vi&ntilde;uela, &ldquo;los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tatiana Romero Reina</span>
                                        <span>—</span> Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>(h)amor11 ex, </em>sus autoras reivindican esa transgresi&oacute;n de las normas relacionales com&uacute;nmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la soci&oacute;loga estadounidense Elisabeth Sheff &ndash;investigadora sobre poliamor&ndash;, que se&ntilde;ala c&oacute;mo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el v&iacute;nculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos mon&oacute;gamos tradicionales. Sin embargo, la autora se&ntilde;ala c&oacute;mo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservaci&oacute;n de ciertos v&iacute;nculos se han vuelto cada vez m&aacute;s comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extra&ntilde;o, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, &ldquo;a las exes, a veces, tambi&eacute;n hay que odiarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en t&eacute;rminos de futuro &ndash;excepto bajo motivos puntuales como hijos en com&uacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada o el tab&uacute; de la separaci&oacute;n&ndash;. Pero Tamarit se pregunta &ldquo;si durante la relaci&oacute;n de novias tambi&eacute;n eran amigas y lo que no funcion&oacute; fue el noviazgo, &iquest;por qu&eacute; iba a tener que romperse esa amistad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tatiana Romero Reina, en su escrito <em>Hacernos cargo,</em> reflexiona sobre la posibilidad de que &ldquo;amigues se conviertan en familia&rdquo;, explicando c&oacute;mo la construcci&oacute;n de este v&iacute;nculo pasa por &ldquo;un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un v&iacute;nculo sexoafectivo&rdquo;, asegurando que &ldquo;las relaciones de amistad est&aacute;n un poco menos constre&ntilde;idas que las de pareja, hay mucha m&aacute;s generosidad y comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relaci&oacute;n que puede haber detr&aacute;s de la palabra &ldquo;expareja&rdquo;. En el citado libro<em>,</em> Sonia Pina Linares habla de inventar una &ldquo;palabra que nombre la relaci&oacute;n de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todav&iacute;a late y es cierto, palpable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De fracaso a <em>green flag</em></h2><p class="article-text">
        Para tener una relaci&oacute;n sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico, el paso por un proceso de duelo, la eliminaci&oacute;n de expectativas rom&aacute;nticas&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mantener una buena relación con un ex puede no ser una &#039;green flag&#039; cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Vega</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si estas se cumplen y se llega a transformar el v&iacute;nculo, esto indica &ldquo;cosas muy positivas&rdquo; para el psic&oacute;logo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva &ndash;&ldquo;la persona no necesita odiar para poder soltar&rdquo;&ndash;, la capacidad de tener un patr&oacute;n de apego m&aacute;s seguro&hellip; &ldquo;Saber c&oacute;mo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compa&ntilde;eros de trabajo&hellip; incluso lxs ex)&rdquo;, explica Monn&eacute;, &ldquo;nos da informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo podr&iacute;a relacionarse con nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que cada vez m&aacute;s personas interpretan una buena relaci&oacute;n con las exparejas como se&ntilde;al de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una <em>green flag</em>. Vi&ntilde;uela advierte que esto no quiere decir que &ldquo;haya que ser amigo de todos los ex&rdquo;, pero mantener y transformar estas relaciones indica &ldquo;si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla&rdquo;; &ldquo;no todos los ex ser&aacute;n amigos, pero tampoco enemigos autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, cabe destacar que mantener una buena relaci&oacute;n con un ex no es siempre una <em>green flag: </em>&ldquo;Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta &ndash;la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada&ndash;; o no existen l&iacute;mites claros&rdquo;, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, m&aacute;s que &ldquo;llevarse bien con los/as ex&rdquo;, la verdadera <em>green flag</em><strong> </strong>para el psic&oacute;logo es haber transformado el v&iacute;nculo sin ambig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Poliamor,Amor,San Valentín,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-implica-necesariamente-rechazo-psicologa-explica-significa-no-guste-recibir-visitas-casa-xp_1_12959994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52eb3ba0-1fba-46e0-bdb7-9569ea77166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hogar como refugio: poner límites a las visitas está más relacionado con el autocuidado que con la introversión</p><p class="subtitle">Iratxe López, psicóloga: “Hablar con un adolescente implica escuchar más y corregir menos” </p></div><p class="article-text">
        Para muchas personas, la idea de actuar como anfitriones y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/bateria-social-cero-claves-psicologa-luz-maria-pena-recargarse-xp_1_12813371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrir las puertas de su hogar a amigos o familiares</a> es m&aacute;s una fuente de ansiedad que un motivo de alegr&iacute;a. Aunque esta actitud a menudo se asocie con la introversi&oacute;n o con el rechazo social, no siempre tiene que ver con un rasgo de la personalidad, sino con factores emocionales y de bienestar. &ldquo;Es bastante normal no querer recibir visitas en casa y no tiene por qu&eacute; estar relacionado con la introversi&oacute;n. Para algunas personas, recibir gente en casa implica situaciones que pueden resultar aversivas, como sensaci&oacute;n de evaluaci&oacute;n, p&eacute;rdida de control del espacio, mayor esfuerzo social, conflictos previos o incluso cansancio acumulado&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga sanitaria Luz Mar&iacute;a Pe&ntilde;a, colaboradora en Center Psicolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si evitar las visitas reduce ese malestar, la conducta se mantiene, independientemente de que la persona sea introvertida o no&rdquo;, a&ntilde;ade Pe&ntilde;a, que tambi&eacute;n defiende esta actitud como &ldquo;una forma de regular el bienestar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hogar como refugio</h2><p class="article-text">
        La casa tiene un valor simb&oacute;lico m&aacute;s all&aacute; de su funcionalidad, es un espacio propio de intimidad y seguridad. Cuando el d&iacute;a a d&iacute;a est&aacute; lleno de estr&eacute;s o sobrecarga, el hogar se transforma en un refugio para recuperar energ&iacute;a. Por eso, la psic&oacute;loga valora que &ldquo;permitir el acceso a otros puede activar emociones como vulnerabilidad, incomodidad, verg&uuml;enza o miedo al juicio&rdquo;. &ldquo;En otros casos, la persona que evita abrir su hogar expresa agotamiento emocional o necesidad de control, buscando mantener el espacio propio como un lugar seguro donde no hay exigencias sociales&rdquo;, analiza Pe&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta asegura que la resistencia a recibir visitas puede surgir por el esfuerzo social que implica, pero tambi&eacute;n por experiencias pasadas negativas, como haber sido juzgado o invadido anteriormente: &ldquo;El estr&eacute;s, la ansiedad y el agotamiento reducen la tolerancia a las demandas sociales, y recibir visitas puede implicar esfuerzo, atenci&oacute;n y exposici&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Puede ser <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/luz-maria-pena-psicologa-necesitar-senal-bateria-social-necesita-recargarse-xp_1_12802937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una forma sana de poner l&iacute;mites</a>, ya que no implica necesariamente rechazo hacia los dem&aacute;s, sino decidir hasta d&oacute;nde se quiere compartir el espacio personal&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        La preferencia por la privacidad deja de ser saludable, seg&uacute;n Pe&ntilde;a, cuando se vuelve una conducta r&iacute;gida que genera aislamiento y sufrimiento. &ldquo;La se&ntilde;al de alarma no es la conducta en s&iacute;, sino su funci&oacute;n: por ejemplo, cuando evitar la situaci&oacute;n es la &uacute;nica forma de manejar emociones como miedo, verg&uuml;enza o tristeza, y ya no hay alternativas, suele indicar malestar psicol&oacute;gico&rdquo;, aclara. En esos casos, se recomienda buscar ayuda profesional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-implica-necesariamente-rechazo-psicologa-explica-significa-no-guste-recibir-visitas-casa-xp_1_12959994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 15:12:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Psicología,familia,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacer amigos más allá de los 30: ¿qué funciona a la hora de crear nuevos lazos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigos-30-funciona-hora-crear-nuevos-lazos_1_12960029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db818e99-03f4-45ea-aa11-98819cf30c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacer amigos más allá de los 30: ¿qué funciona a la hora de crear nuevos lazos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la edad puede volverse más difícil conectar con otras personas pero, ya sea gracias a un algoritmo o a un viaje en grupo, hay posibilidades para todas las generaciones
</p><p class="subtitle">La cultura de quedar para ponerse al día con amigos: por qué ya no compartimos la vida, nos la resumimos</p></div><p class="article-text">
        En una sociedad que prioriza las <a href="https://www.eldiario.es/era/no-vas-heredar-empresa-urgente-asumamos-trabajo-no_1_12936799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsabilidades laborales</a>, donde cada vez hay menos cabida para la improvisaci&oacute;n e incluso cuesta encontrar un hueco en la agenda para <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar con los de siempre,</a> hacer nuevos amigos puede parecer misi&oacute;n imposible.
    </p><p class="article-text">
        A veces por sentirnos en diferentes etapas vitales o por las trayectorias que siguen nuestros caminos, unos se sumergen en los cuidados familiares, otros se mudan a otra ciudad y los c&iacute;rculos de toda la vida comienzan a desdibujarse. &ldquo;En la adultez las responsabilidades laborales y familiares pueden ser muy demandantes y compiten por nuestro tiempo, reduciendo las oportunidades de interacci&oacute;n espont&aacute;nea. Cambian los contextos y las prioridades&rdquo;, resume la psic&oacute;loga sanitaria Luz Mar&iacute;a Pe&ntilde;a. &ldquo;Adem&aacute;s, tenemos menos espacios compartidos y repetidos donde el v&iacute;nculo surge de manera natural, como lo era en el instituto o en la universidad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/0265407518761225" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algunas investigaciones</a> calculan que para formar una amistad muy cercana se requieren m&aacute;s de 200 horas de contacto durante seis semanas, un tiempo que en la infancia se alcanza con facilidad pero que pasados los 30 no siempre es f&aacute;cil de ara&ntilde;ar. &ldquo;Muchas veces solemos esperar que la amistad &lsquo;aparezca&rsquo; y no siempre estamos dispuestos a construirla activamente ya sea por no querer sentirnos vulnerables, por sentir que ya tenemos demasiadas cosas con las que lidiar o porque no encontramos tiempo para dedicarle a la socializaci&oacute;n&rdquo;, apunta Pe&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada afecta a una persona de cada cinco en Espa&ntilde;a (20%), seg&uacute;n el &uacute;ltimo <a href="https://www.soledades.es/sites/default/files/contenidos/Informe_Barometro%20soledad-v2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bar&oacute;metro del Observatorio SoledadES,</a> que especifica que las m&aacute;s afectadas por esta epidemia silenciosa son las mujeres y, en cuanto a edad, tanto las personas m&aacute;s j&oacute;venes como las m&aacute;s mayores.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas veces solemos esperar que la amistad ‘aparezca’ y no siempre estamos dispuestos a construirla activamente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luz María Peña</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En pleno apogeo de la inteligencia artificial conversacional, las <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones &iacute;ntimas con </a><a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>chatbots</em></a> y la vida <em>online, </em>varias personas adultas comparten sus experiencias haciendo amigos y redise&ntilde;ando su propio mapa social.
    </p><h2 class="article-text">El poder de los nichos digitales&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana Elena y Andrea entrar&aacute;n en una de esas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/si-quieres-ver-rosalia-hazte-cliente-hemos-pasado-manos-bancos-concierto_1_12829888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colas virtuales interminables</a> que son ya rituales obligatorios para conseguir hacerse con las entradas de los conciertos de sus artistas favoritos. Hoy les parece incre&iacute;ble pensar que hace cinco a&ntilde;os no se conoc&iacute;an. &ldquo;Cuando eres muy fan de algo y nadie de tu entorno lo comparte, siempre puedes encontrar en Internet gente a la que le gusta lo mismo que a ti. A todas mis amigas a las que les gusta el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/k-pop-corea-del-sur_1_6669700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>k-pop</em></a> las he conocido a trav&eacute;s de Twitter&rdquo;, cuenta Elena, de 32 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella se cre&oacute; una cuenta y empez&oacute; a seguir &uacute;nicamente a perfiles dedicados a los grupos de m&uacute;sica que le gustaban. &ldquo;Vas a&ntilde;adiendo e interactuando con gente del <a href="https://www.eldiario.es/era/fenomeno-fan-internet-politica-swifties_1_10398425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fandom</em></a> para que el algoritmo solo te ense&ntilde;e ese contenido, y habr&aacute; gente que te siga tambi&eacute;n&rdquo;, explica. De las interacciones p&uacute;blicas se pasa a los mensajes privados y de ah&iacute; se crean grupos de WhatsApp. &ldquo;Recuerdo escribir a algunas personas por privado, gente de mi ciudad que tuviera m&aacute;s o menos mi edad para formar un grupo m&aacute;s peque&ntilde;o. Luego esa gente trajo a m&aacute;s gente, quedamos en persona y nos ca&iacute;mos muy bien&rdquo;, rememora Elena, que advierte de que esos encuentros y conversaciones con desconocidos tambi&eacute;n podr&iacute;an haber salido mal, pero para ella &ldquo;fue una muy buena decisi&oacute;n&rdquo;.<strong> </strong>Su inter&eacute;s com&uacute;n por la m&uacute;sica coreana funcion&oacute; para romper el hielo y vertebrar una amistad que ahora va mucho m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elena tambi&eacute;n prob&oacute; puntualmente la aplicaci&oacute;n Bumble BFF, para conectar en el plano de la amistad, pero solo tuvo conversaciones breves con un par de personas, con quienes no lleg&oacute; a profundizar. &ldquo;La mayor&iacute;a de perfiles dec&iacute;an en la descripci&oacute;n que se acababan de mudar a la ciudad o que ten&iacute;an una edad en la que su entorno hab&iacute;a cambiado y se sent&iacute;an solos&rdquo;, recuerda.
    </p><h2 class="article-text">Una actitud siempre abierta</h2><p class="article-text">
        Cuando Riccardo, de 33 a&ntilde;os, se mud&oacute; a Madrid en 2023 para cursar un m&aacute;ster ya ten&iacute;a algunos amigos en la capital. &ldquo;Mientras hac&iacute;a la maestr&iacute;a, donde s&iacute; que conoc&iacute; gente, trabajaba en una empresa, donde &eacute;ramos un grupo muy peque&ntilde;o de compa&ntilde;eros y no surgi&oacute; esa posibilidad de hacer planes fuera&rdquo;, relata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de Elena y Andrea, su interés común por la música coreana funcionó para romper el hielo y vertebrar una amistad que ahora va mucho más allá de la música</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero en su af&aacute;n por ampliar conexiones e integrarse en la cultura madrile&ntilde;a, adem&aacute;s de mantenerse receptivo a planes en el d&iacute;a a d&iacute;a, Riccardo se uni&oacute; a un curso de teatro de improvisaci&oacute;n y a una tertulia de poes&iacute;a, a la que lleg&oacute; de la mano de un amigo anterior. &ldquo;Esto a m&iacute; me ayud&oacute; mucho porque conoces a otras personas y te pones en situaciones nuevas. Hacer teatro en otro idioma fue desafiante para m&iacute; y es muy divertido&rdquo;, asegura &eacute;l, que es italiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave del &eacute;xito social, seg&uacute;n su experiencia, reside en pensar m&aacute;s all&aacute; de uno mismo y entender que &ldquo;nuestra vida no es una burbuja, sino un oc&eacute;ano que va a unirse con otras personas&rdquo;. &ldquo;Doy mucho valor a tener buenas amistades, duraderas, que puedan ser sinceras y a largo plazo, aunque no es simple hay muchas posibilidades, todos esperan tener esas conexiones&rdquo;, se sincera Riccardo. &ldquo;Pero s&iacute;, en Madrid he hecho muy buenas amistades&rdquo;, resume antes de emprender un nuevo rumbo que le llevar&aacute; a instalarse en Praga, donde &ldquo;seguramente&rdquo; repita la estrategia que funcion&oacute; en Madrid.
    </p><h2 class="article-text">Tomar la iniciativa</h2><p class="article-text">
        A Irene, de 35 a&ntilde;os, le oprim&iacute;a la rutina entre semana: &ldquo;Trabajo-casa y casa-trabajo, gimnasio y poco m&aacute;s. Esperas al fin de semana para hacer algo con tus amigas y, lo t&iacute;pico, ya no es tan f&aacute;cil quedar, hay que coger cita de aqu&iacute; dos meses, hay otras prioridades, amigas que tienen otras responsabilidades, hijos... y al final ya no estamos tanto en la misma&rdquo;. Esa situaci&oacute;n, adem&aacute;s de su pasi&oacute;n por viajar, la llev&oacute; hace menos de un a&ntilde;o a dar un paso adelante, junto a su amiga Sandra, y lanzarse a organizar planes grupales en Barcelona para crear esos espacios de conexi&oacute;n entre mujeres que buscaban. <strong>&ldquo;</strong>Las dos somos muy extrovertidas y nos encanta viajar y conocer gente nueva y pensamos que en una ciudad tan din&aacute;mica ten&iacute;a que haber m&aacute;s chicas como nosotras&rdquo;, analiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un <em>after work</em> un jueves en el que se presentaron diez chicas naci&oacute; <a href="https://www.instagram.com/somos__aura" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Aura</a>, una comunidad que ahora es tambi&eacute;n una empresa. &ldquo;Todos los viernes hacemos cenas tem&aacute;ticas en diferentes restaurantes, vamos a un coreano, a un tailand&eacute;s, por ejemplo, y son mesas en <em>petit comit&eacute;,</em> que dan pie a hablar. Tambi&eacute;n hacemos caminatas en la monta&ntilde;a en grupos m&aacute;s grandes, pero en todas las actividades siempre hay una o dos chicas pendientes de que ninguna se quede sola o no participe&rdquo;, explica, un modelo que ahora pretenden exportar a otras ciudades como Madrid o Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Esas mismas ganas de forjar &ldquo;amistades reales&rdquo; entre mujeres fueron las que movieron a Rebecca, junto a su amiga Cordelia, a crear <a href="https://www.instagram.com/lyncevents/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lync</a> en Madrid, tras mudarse desde Los &Aacute;ngeles y sentirse &ldquo;totalmente perdida y aislada&rdquo; durante meses. &ldquo;Conoc&iacute; a mi mejor amiga en el primer evento, conectamos instant&aacute;neamente. Noa es espa&ntilde;ola pero creci&oacute; en California, as&iacute; que tenemos esa conexi&oacute;n&rdquo;, cuenta Rebecca, que emprendi&oacute; su proyecto para dar un espacio seguro para ayudar a mujeres internacionales a crear lazos lejos de casa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Compartir una afici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os en la docencia, la jubilaci&oacute;n oblig&oacute; a Jos&eacute;, de 65, a enfrentarse a la p&eacute;rdida del roce constante con los compa&ntilde;eros, una rutina que sol&iacute;a derivar en buenas amistades de forma natural. &ldquo;Es cierto que puedes seguir viendo a los amigos, pero en un contexto diferente, antes no hac&iacute;a falta quedar, se daba por hecho que el lunes, martes, mi&eacute;rcoles&hellip;, estar&iacute;as desde las ocho de la ma&ntilde;ana a tres de la tarde. Hoy s&oacute;lo me relaciono con unas cuantas personas especiales de mi profesi&oacute;n, la mayor parte jubilados&rdquo;, confiesa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos vemos todas las semanas, compartimos libros, relatos y cañas, porque todos los miércoles, finalizada la clase, nos vamos a un bar de la urba a disertar sobre lo humano y lo divino (...) y nos reímos igual que si tuviéramos dieciséis años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José</span>
                                        <span>—</span> 65 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para combatir ese cambio de rutinas y socializaci&oacute;n, Jos&eacute; decidi&oacute; inscribirse en un taller de escritura en su urbanizaci&oacute;n, en Villaviciosa de Od&oacute;n (Madrid). Un espacio que le ha permitido conectar con personas con &ldquo;vivencias e intereses paralelos&rdquo;: &ldquo;Nos vemos todas las semanas, compartimos libros, relatos y ca&ntilde;as, porque todos los mi&eacute;rcoles, finalizada la clase, nos vamos a un bar de la urba a disertar sobre lo humano y lo divino. Nos <em>whatsappeamos</em> con todas las noticias que nos llaman la atenci&oacute;n, y nos re&iacute;mos igual que si tuvi&eacute;ramos diecis&eacute;is a&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que comenz&oacute; como una afici&oacute;n por la lectura y la escritura se ha convertido tambi&eacute;n de alg&uacute;n modo en un pilar emocional y de conexi&oacute;n con otras personas. &ldquo;Creo que es una experiencia l&uacute;dica, aprender o profundizar en un <em>hobby,</em> fomentar las relaciones sociales, mover el cuerpo o el cerebro, el intelecto o el m&uacute;sculo, da lo mismo. Socializar, comunicarse con los dem&aacute;s, compartir tertulias, aprender de otros, al fin y a la postre, vivir con los dem&aacute;s&rdquo;, resume Jos&eacute;, aunque advierte que la amistad no es igual que en la juventud. &ldquo;Los amigos de la edad adulta cubren una necesidad concreta, sirven para acercarse al pr&oacute;jimo, tomarte una cerveza o un caf&eacute; mientras charlas animadamente de cuestiones de importancia relativa, porque la vida no se vive con la efusividad, la valent&iacute;a y la fuerza que se tiene con pocos a&ntilde;os&rdquo;, valora.
    </p><h2 class="article-text">Comunidad de viaje</h2><p class="article-text">
        Para Pilar, de 67 a&ntilde;os, la jubilaci&oacute;n no supuso un cierre sino precisamente un momento de apertura hacia una nueva forma de relacionarse a trav&eacute;s de excursiones y viajes grupales. &ldquo;Viajamos con el grupo de jubilados de la UGT de &Aacute;vila y la gente, la verdad, es muy abierta, muy simp&aacute;tica, hemos hecho un grupo majo, todos de una edad similar&rdquo;, afirma Pilar, que cuenta que los lazos creados en el grupo no se limitan a las excursiones, sino que tambi&eacute;n se labran en su propia ciudad. &ldquo;Nos juntamos y nos lo pasamos bien, nos comunicamos por WhatsApp y cuando se hacen actos en &Aacute;vila nos volvemos a ver y nos vamos a tomar una ca&ntilde;a. Tambi&eacute;n nos llamamos para preguntarnos c&oacute;mo estamos y, por ejemplo, si hago membrillo les llevo una tarrina cuando quedamos a tomar caf&eacute;&rdquo;, cuenta. Para ella el secreto est&aacute; en &ldquo;no aislarse en casa&rdquo;, porque salir y compartir un rato de risas es la mejor forma de seguir vinculada al presente en cualquier edad.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia y los testimonios coinciden: la amistad adulta requiere dedicaci&oacute;n y no llama a la puerta, se construye. Como aconseja la psic&oacute;loga Pe&ntilde;a, es clave &ldquo;no desistir cuando las situaciones no se dan como nos gustar&iacute;a y entender que las amistades son algo que dependen de diversos factores y no son siempre un proceso lineal con resultados inmediatos&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/amigos-30-funciona-hora-crear-nuevos-lazos_1_12960029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacer amigos más allá de los 30: ¿qué funciona a la hora de crear nuevos lazos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad]]></media:keywords>
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