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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ciencia Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ciencia Crítica]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las vacaciones como oportunidad para cambiar nuestra psicología ambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/vacaciones-oportunidad-cambiar-psicologia-ambiental_132_11585723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2aa138ff-f7f3-4f5b-a883-b9bc6eb09691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vacaciones como oportunidad para cambiar nuestra psicología ambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones son un buen momento para descansar de la ecoansiedad, un trastorno cada vez más frecuente, especialmente en jóvenes. Sin embargo, el veraneo, en todas sus modalidades deja una huella ambiental importante y el mismísimo turismo, esa fuente de ingresos esencial para la economía de países como España, se está mostrando insostenible </p></div><p class="article-text">
        Tumbada la vida en una hamaca, enterrados los pies en la arena, paseando la vista por nuevos paisajes y respirando profundo para llevarnos ese instante al futuro. Las vacaciones no solo nos permiten reducir el estr&eacute;s y nos producen satisfacci&oacute;n, sino que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666957920300069" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos estudios cient&iacute;ficos</a> demuestran que la pausa vacacional mejora el rendimiento cognitivo y la capacidad de atenci&oacute;n, regenerando nuestras capacidades intelectuales, erosionadas gradualmente tras semanas o meses de trabajo y preocupaci&oacute;n. El art&iacute;culo 24 de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos lo dej&oacute; muy claro ya en 1948: &ldquo;Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitaci&oacute;n razonable de la duraci&oacute;n del trabajo y a vacaciones peri&oacute;dicas pagadas&rdquo; En paralelo a la cruzada para que este derecho se universalice de verdad, es preciso revisar el sentido y la utilidad actual de las vacaciones. Porque los tiempos cambian. Y no solo en materia estrictamente laboral.
    </p><p class="article-text">
        El ideal de unas buenas vacaciones es apagar todas las emociones que inundan, paralizan y sobrecogen el alma. La actualidad cient&iacute;fica, social, ambiental y pol&iacute;tica nos carga de este tipo de emociones ya que vivimos tiempos <a href="https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-environ-012220-014708" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez m&aacute;s tensos y conflictivos</a>. Tomarnos unos d&iacute;as libres es una buena decisi&oacute;n para desbloquear la causa de muchos de nuestros malestares. Del mismo modo que el <a href="https://www.imrpress.com/journal/JIN/21/5/10.31083/j.jin2105132/htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio f&iacute;sico se ha demostrado eficaz</a> para resolver la depresi&oacute;n, las emociones paralizantes o sobrecogedoras se pueden canalizar o afrontar mediante la proactividad y la ejecuci&oacute;n de tareas y actividades. Hacer algo tiene, en s&iacute; mismo, consecuencias positivas ante los pensamientos y emociones que desencadenan las preocupaciones. Adem&aacute;s, este &ldquo;hacer&rdquo;, cuya intenci&oacute;n es salir de ese estado de tensi&oacute;n, pone en marcha comportamientos que buscan mantener la satisfacci&oacute;n y detener la insatisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las vacaciones son un buen momento para descansar de la ecoansiedad, un trastorno cada vez m&aacute;s frecuente, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/inm.13099?casa_token=NKvdYNhpyYAAAAAA%3Ab4J10rdGZ1ZKzSRkM6tOyjjaHo6UgOCC5OR2wAVedSm-VTJvHcN2XLK2sihvGt9Bu3kUJmpLjxp6DAvl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en j&oacute;venes</a>. Sin embargo, el veraneo, en todas sus modalidades deja una huella ambiental importante y el mism&iacute;simo turismo, esa fuente de ingresos esencial para la econom&iacute;a de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, se est&aacute; mostrando insostenible en todos los frentes (no solo en lo ambiental) y brotan iniciativas para regularlo tanto en nuestro pa&iacute;s, con los casos de <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c89zjdnwewqo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canarias</a>, <a href="https://www.mallorcadiario.com/preocupacion-incremento-manifestaciones-turismofobia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baleares</a>, <a href="https://efe.com/cantabria/2024-05-18/protesta-masificacion-turistica-cantabria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabria</a> y <a href="https://elpais.com/economia/2024-06-29/miles-de-personas-se-manifiestan-en-malaga-contra-el-turismo-masivo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;laga</a>, como fuera de &eacute;l, con las situaciones de <a href="https://www.eleconomista.es/economia/noticias/12925052/07/24/la-masificacion-turistica-obliga-a-japon-a-tomar-medidas-drasticas-precios-mas-altos-para-los-extranjeros.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a>, <a href="https://www.xataka.com/magnet/islandia-empieza-a-ser-destino-turistico-popular-que-busca-blindarse-masificacion-como-impuestos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Islandia</a> o <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/08/19/turismo-hawai-perjudicial-residentes-trax/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Haw&aacute;i</a>. Es muy parad&oacute;jico que hasta c&oacute;mo descansamos o nos distraemos en vacaciones pueda generar estr&eacute;s o ecoansiedad. Es evidente que en materia vacacional hay mucho que mejorar y uno de los aspectos menos atendido es la psicolog&iacute;a ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Elke <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Elke_U._Weber" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Weber</a>, psic&oacute;loga, que hace poco recibi&oacute; el <a href="https://www.frontiersofknowledgeawards-fbbva.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio&nbsp; Fundaci&oacute;n BBVA Fronteras del conocimiento en Ciencias Sociales</a>, ha estudiado sobre la manera en que tomamos decisiones y construimos preferencias. Ha sido profesora en la Universidad de Columbia donde fund&oacute; el Center for Research on Environmental Decisions (CRED) y ahora da clases en la Universidad de Princeton con <a href="https://elke-u-weber.com/en/elke-u-weber/teaching/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cursos</a> en los que aplica los conocimientos de la psicolog&iacute;a a la pol&iacute;tica energ&eacute;tica y ambiental y a la ingenier&iacute;a, la energ&iacute;a y las decisiones ambientales. Entre las propuestas m&aacute;s positivas que Weber puede aportar a nuestras vacaciones est&aacute; la de <a href="https://www.lavanguardia.com/encatala/20240630/9770157/gent-sentir-orgullosa-d-actuar-crisi-climatica-culpable.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentirnos orgullosos y no culpables</a> de actuar contra la crisis clim&aacute;tica. Sentir orgullo de ser parte, una peque&ntilde;a parte si se quiere, de la soluci&oacute;n, pero de una soluci&oacute;n muy grande. Orgullo que act&uacute;a como motivador para seguir tomando decisiones que son el fruto de la consideraci&oacute;n de las emociones, de los datos cient&iacute;ficos, del poder econ&oacute;mico, de las experiencias personales, las creencias, etc. Weber apuesta por aumentar el conocimiento sobre como todas estas variables influyen en la conducta pro ambiental y como podr&iacute;an contribuir a tomar decisiones de las que sentir orgullo. Una actualizaci&oacute;n que requiere una versi&oacute;n mejorada de todos nosotros y nosotras. Algo que quiz&aacute; puede hacer a&uacute;n m&aacute;s imprescindibles las vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Elke Weber ha sido la primera psic&oacute;loga que trabaj&oacute; con el <a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPCC</a> en la redacci&oacute;n de los informes quinto y sexto. En el cap&iacute;tulo 5 que se titula &ldquo;Demanda, servicios y aspectos sociales de la mitigaci&oacute;n&rdquo;, se recogen los estudios m&aacute;s relevantes en el campo de la psicolog&iacute;a del cambio clim&aacute;tico. Investigando como se toman decisiones bajo situaciones de riesgo e incertidumbre se podr&iacute;an dise&ntilde;ar entornos que hagan m&aacute;s probable tomar decisiones que de manera natural conduzcan a respuestas m&aacute;s acordes con las necesidades del planeta. El informe subraya el &eacute;xito de las intervenciones que trabajan a trav&eacute;s de lo que se llama la arquitectura de las decisiones. Los objetivos son tratar de mejorar, cambiar o evitar algunos de los comportamientos de forma que el cambio clim&aacute;tico pueda ser revertido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parte de la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2tBlNkGCg5Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idea</a> de que el ser humano toma decisiones fundamentalmente priorizando su experiencia personal. Mantiene adem&aacute;s que las creencias previas influyen en la interpretaci&oacute;n de la informaci&oacute;n y en las respuestas conductuales. Las olas de calor, las migraciones, los conflictos o la p&eacute;rdida de cosechas son una muestra de la crisis clim&aacute;tica solo si previamente se cre&iacute;a en &eacute;l.&nbsp; La certeza de la propia experiencia impone las creencias con las que se construye la realidad. Ver, tocar, sentir es creer.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psicolog&iacute;a social cuenta con estudios que examinan la eficacia de distintas intervenciones para alentar cambios de comportamientos. Por ejemplo, Goldstein, Cialdini y Griskevicius midieron los efectos que produc&iacute;an mensajes diferentes en la toma de decisiones. Colocaron una tarjeta en las habitaciones de hoteles con mensajes diversos para animar a los/as hu&eacute;spedes a participar en un programa de reutilizaci&oacute;n de toallas. Este tipo de decisi&oacute;n precisa que se generen argumentos a favor de una u otra opci&oacute;n. Estos argumentos o <a href="https://business.columbia.edu/sites/default/files-efs/pubfiles/4763/query%20theory.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultas</a> se realizan secuencialmente. Cuando se piensa sobre una de las opciones se inhibe el pensamiento sobre la otra. Es sumamente importante entender la manera en que trabaja el cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente la primera opci&oacute;n que se considera parte con ventaja. Estas consultas tienen como objetivo encontrar las mejores razones para actuar de una u otra manera. Pero tambi&eacute;n, hay que tener en cuenta que las situaciones y espacios en los que nos movemos tienen una serie de caracter&iacute;sticas que priman unas opciones sobre otras. Es la opci&oacute;n por defecto. Los autores encontraron que para tomar decisiones se recurre a contrastar los argumentos con las normas sociales que se respetan o con las identidades con las que se simpatiza. Este es un ejemplo de que al hacer m&aacute;s visible la opci&oacute;n de la sostenibilidad son m&aacute;s las personas que la eligen. Elke Weber opina que <a href="https://elke-u-weber.com/media/2007_psychologicalscience_weber.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta racionalidad limitada</a>, sumada a la configuraci&oacute;n de los entornos en la que los factores contextuales tienen gran importancia, ejerce una inmensa influencia en la manera en que se percibe, se aprende, y se recuerda la informaci&oacute;n. Los patrones de las conductas y las preferencias no se deben a un orden natural de las cosas, sino a que son construidos a partir de estos factores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Replantear h&aacute;bitos significa poner en marcha procesos de consulta y superar barreras psicol&oacute;gicas como el pensamiento a corto plazo. Pero para que no se queden en simples medidas de lavado de imagen verde se deben acompa&ntilde;ar de las modificaciones estructurales y legislativas que faciliten y mejoren conductas beneficiosas para conservar y mejorar la vida
    </p><p class="article-text">
        Superar el miedo a perder las comodidades, los privilegios, la posici&oacute;n social o cualquier otra preferencia socialmente construida puede conducir a mejorar las pol&iacute;ticas de bienestar p&uacute;blico, como pas&oacute; con la prohibici&oacute;n de fumar en lugares p&uacute;blicos. Las consecuencias a resaltar de estas transformaciones deben ligarse a los beneficios que puede traer el <a href="https://www.cell.com/iscience/fulltext/S2589-0042(22)00224-3?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2589004222002243%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuro</a>. Los riesgos de padecer enfermedades, perder ciertas capacidades o morir prematuramente que se asocian con el tabaco tambi&eacute;n pueden asociarse a las amenazas que supone el cambio clim&aacute;tico. Ahorrar energ&iacute;a, consumir renovables o cuidar los recursos h&iacute;dricos son acciones que se pueden realizar aqu&iacute; y ahora y que traer&aacute;n mejoras a largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones sociales de este tipo llevan aparejados replanteamientos en las normas sociales que otorgan prestigio y autoridad. Hace unos a&ntilde;os se consideraba que fumar era signo de distinci&oacute;n, elegancia y modernidad; hoy en d&iacute;a, por el contrario, ha pasado a estar asociado a conductas adictivas y a patolog&iacute;as m&eacute;dicas por lo que fumar ha dejado de ser una conducta valorada socialmente. Quiz&aacute; sea posible hacer que peque&ntilde;os gestos individuales y grandes intervenciones institucionales hagan atractivas las opciones que defienden la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Elke Weber es hacer que las acciones que puedan tener beneficios en el futuro sean las opciones por defecto a la hora de hacer elecciones y as&iacute; tomar m&aacute;s y mejores decisiones ecol&oacute;gicas. El planteamiento es fomentar normas sociales, legislaciones e identidades orgullosas que permitan tomar buenas decisiones para la naturaleza, para nosotros/as y para la humanidad. Y hacerlo entendiendo y aceptando la forma en la que nuestro cerebro funciona y nos lleva a tomar decisiones a diario.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos cambios pueden acometerse en periodos reflexivos y emocionalmente equilibrados, tales como los que tienen lugar cuando desconectamos de las fuentes laborales de estr&eacute;s. La tarea que quedar&iacute;a pendiente ser&iacute;a dise&ntilde;ar nuevos entornos de decisi&oacute;n en nuestros espacios que hicieran m&aacute;s f&aacute;cil tomar decisiones que nos encaminen a unas mejores versiones de nosotros y nosotras. Esas versiones son imprescindibles para afrontar los cambios ecosociales que nos apremian.&nbsp; Esas versiones har&iacute;an virtuosos muchos de los ciclos viciosos a los que nos llevan los escenarios clim&aacute;ticos, sociales y geopol&iacute;ticos que se perciben con ansiedad viviendo en entornos laborales y cotidianos que son a menudo estresantes. Y lo m&aacute;s importante: esas versiones nos permitir&iacute;an disfrutar realmente de unas m&aacute;s que merecidas vacaciones de vez en cuando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/vacaciones-oportunidad-cambiar-psicologia-ambiental_132_11585723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2024 19:49:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La ecoansiedad en el país con tiempo para los dobladillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-pais-tiempo-dobladillos_132_11476559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05ba0a8e-f49a-4a7b-b5b1-da13b5381513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ecoansiedad en el país con tiempo para los dobladillos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cambio climático representa una gran oportunidad para que las mujeres lideren el cambio ya que las funciones que realizan están estrechamente ligadas a áreas básicas de las transiciones verdes, como el ahorro de la energía en los hogares, el consumo alimentario, la planificación de necesidades y el mantenimiento de las redes sociales y comunitarias</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Las_aventuras_de_Alicia_en_el_pa%C3%ADs_de_las_maravillas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alicia en el pa&iacute;s de las Maravillas</a> re&uacute;ne muchos personajes exc&eacute;ntricos, pero quiz&aacute; ninguno con el que identificarnos m&aacute;s que con el Conejo Blanco. Siempre pendiente del minuto en el que vive y siempre llegando tarde al minuto siguiente. Siempre apresurado, angustiado y molesto por la falta de tiempo.&nbsp;Hay muchos ensayos acerca del <a href="https://www.plataformaeditorial.com/libro/6473-por-que-el-tiempo-vuela" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo</a>, sobre lo que es o no es, sobre c&oacute;mo se mide, sobre c&oacute;mo lo invertimos, pasamos o perdemos, si lo conciliamos, dedicamos, respetamos o nos lo tomamos. Cada a&ntilde;o, al finalizar, se intercambian deseos de buena fortuna y entre aquellos que triunfan destacan los que desean m&aacute;s tiempo de recreo con las personas que se ama, ya que se vive en la insatisfacci&oacute;n permanente por las tareas y atenciones a las que nunca se llega debido al modelo econ&oacute;mico que obliga a trabajar m&aacute;s y m&aacute;s para acumular bienes, que no bienestar, y pagar m&aacute;s y m&aacute;s servicios, prestaciones y ayudas. Nuestro reloj biol&oacute;gico se desajusta debido a h&aacute;bitos alimentarios err&oacute;neos y horarios de sue&ntilde;o incorrectos impulsados por un modo de vida urgente. A medida que <a href="https://www.emergentresearch.org/article_html.php?did=13981&amp;issueno=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mundo moderno nos desincroniza</a> con nuestros ritmos naturales, caemos en la trampa de enfermedades graves como la obesidad, la hipertensi&oacute;n, la hiperlipidemia, la diabetes, el c&aacute;ncer, y un largo etc&eacute;tera. La <a href="https://timeuse.barcelona/es/publicaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de tiempo</a> para reflexionar sobre las propias condiciones de vida no solo nos enferma individualmente sino tambi&eacute;n a escala social, amplificando las desigualdades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Utilizamos la palabra tiempo tambi&eacute;n para referirnos a las condiciones meteorol&oacute;gicas. Y las convergencias no solo conciernen a la palabra y su polisemia sino que sus consecuencias empiezan a converger: las disrupciones clim&aacute;ticas nos enferman y generan desigualdades. La falta de tiempo para reflexionar sobre el nuevo clima no nos deja ver los impactos que tiene sobre nuestra propia vida.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3762778/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> entendida como la respuesta al estr&eacute;s que surge cuando se deben encarar todas las circunstancias de las crisis eco sociales, (las noticias de las sequias o incendios forestales, las advertencias sobre la p&eacute;rdida de biodiversidad o la contaminaci&oacute;n de los mares), causa desequilibrios tanto emocionales como fisiol&oacute;gicos. Pensar en que un d&iacute;a pueden desaparecer las abejas o las playas, que el petr&oacute;leo se acabar&aacute;, que el negocio del turismo cambiar&aacute;, qu&eacute; los precios de los alimentos subir&aacute;n y tantas otras cosas cambiar&aacute;n r&aacute;pida y profundamente, no deja a nadie indiferente. Si el futuro que la ciencia dibuja es este, <a href="https://academic.oup.com/bioscience/article/73/12/841/7319571?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser&iacute;a muy peligroso que se desoigan</a> las alertas y que se siga escondiendo la basura en los oc&eacute;anos o en los pa&iacute;ses del Sur global.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora los criterios que han predominado en la toma de grandes decisiones han sido los fundamentalmente econ&oacute;micos, ya que en esta ecuaci&oacute;n no entraban ni las emociones, ni el valor de los cuidados. Sin ambas cosas, nos movemos hacia el fin de las playas en agosto, de las tierras salvajes, de tradiciones debidas a las migraciones, de practicar deportes como el esqu&iacute; o de disponer de aceite de oliva. Para muchos ha llegado el momento de <a href="https://anthrosource.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/sea2.12310?casa_token=Eb-5uNttf-IAAAAA%3AhFZRohqZ1WHfMc_iuKIL6pF4W2F2bCCcHZLGFWb3Y8nc1h0mJwBYZppjSjYiENDsC2D0f0n-kqnW33s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dirigirnos hacia el fin de los mecanismos</a> que nos hacen esclavos y esclavas de una mentalidad materialista que valora por lo que se posee y no por lo que se es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://metode.es/revistas-metode/llibres-revistes-revistes/dont-even-think-about-it-de-george-marshall-2.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concretar</a> los problemas que van a surgir con el cambio clim&aacute;tico en la vida diaria ayuda a identificar como impactan los comportamientos en la subida de la temperatura.
    </p><p class="article-text">
        El cambio no puede producirse si no existe una preocupaci&oacute;n, una conceptualizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n como problem&aacute;tica. Pero, &iquest;a qui&eacute;n no le importa cuidar de los suyos, a qui&eacute;n no le importa vivir m&aacute;s y con mejor calidad de vida, a qui&eacute;n no le importa respirar mejor aire, a qui&eacute;n no le importa comer m&aacute;s sano y beber agua m&aacute;s pura, a qui&eacute;n no le importa que sus hijas e hijos puedan estudiar en igualdad de condiciones o trabajar en aquello que les apasione, a quien no le importa que tengan mejores vidas y que puedan alcanzar las metas que se propongan?
    </p><p class="article-text">
        Si no existe un motivo, una se&ntilde;al que nos indique que lo que se est&aacute; viviendo puede ser considerado un problema, <a href="https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-psych-020821-011744" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comportamiento ser&aacute;</a> el que ya se haya consolidado, por tradici&oacute;n, por familiaridad o por costumbre. La preocupaci&oacute;n es poner la atenci&oacute;n en encontrar una soluci&oacute;n a aquello que nos importa: viviendas dignas, ciudades inclusivas, jornadas laborales que permitan vivir en plenitud, redes energ&eacute;ticas renovables, transporte p&uacute;blico y verde, servicios de salud de calidad que promuevan la igualdad antes y despu&eacute;s de los desastres clim&aacute;ticos que puedan producirse.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas sienten y piensan que el cambio clim&aacute;tico ya est&aacute; presente, en las olas de calor, en la subida de las temperaturas, en la falta de lluvias y en general en el encarecimiento de los bienes que son necesarios para mantener la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://news.un.org/es/story/2023/11/1525387" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las inversiones econ&oacute;micas y sociales</a> que hasta el momento se han retrasado por considerar que el cambio clim&aacute;tico era cosa de otros pa&iacute;ses y de otro tiempo futuro, ya no pueden ser eludidas. Precisamente porque los resultados son y se sienten cada vez m&aacute;s cercanos, claros y catastr&oacute;ficos. La preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica se siente en las intersecciones con las desigualdades econ&oacute;micas, de g&eacute;nero o de raza, con los derechos humanos y la paz.
    </p><p class="article-text">
        Identificar los ajustes que pueden hacerse para acomodar las acciones al sentimiento de hacer lo correcto por el planeta <a href="https://www.brookings.edu/articles/understanding-the-growing-radical-flank-of-the-climate-movement-as-the-world-burns/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">implica el coraje de levantarse ante el poder econ&oacute;mico</a> y encontrar los l&iacute;mites personales de la insumisi&oacute;n. El derribo de las barreras estructurales proponiendo normas y legislaciones que acompa&ntilde;en y hagan posible alcanzar la toma de conciencia pondr&aacute;n en el <a href="https://feminismos.catedra.com/libro/357_ecofeminismo-para-otro-mundo-posible/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centro la vida</a>. El abandono de esta econom&iacute;a y de los valores materialistas que proclama plantea retos importantes a toda la humanidad. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Aversi%C3%B3n_a_la_p%C3%A9rdida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aversi&oacute;n a la p&eacute;rdida</a> es un efecto bien estudiado en la psicolog&iacute;a econ&oacute;mica. Kahneman y Tversky, premios Nobel de Econom&iacute;a, encontraron que las personas son mucho m&aacute;s reacias a perder en el corto plazo que a valorar positivamente las ganancias a largo plazo. Las p&eacute;rdidas se viven de manera m&aacute;s dolorosa y cualquier renuncia o sacrificio se sufre f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente.
    </p><p class="article-text">
        La toma de conciencia es el proceso que lleva a superar el pensamiento cortoplacista y a atravesar ese sentimiento desagradable que es la preocupaci&oacute;n por la naturaleza, como muestra del amor por el planeta y de la compasi&oacute;n por los seres vivos. La ecoansiedad es el paso previo que incita a buscar las soluciones m&aacute;s adecuadas para disminuir la disonancia entre lo que debe hacerse y lo que se hace. Para dar ese paso hace falta no solo decisi&oacute;n, sino tiempo de reflexi&oacute;n. Un tiempo para experimentar el conflicto emocional que supone callarse las condiciones precarias y abusivas o las pr&aacute;cticas de lavado verde a las que la ciudadan&iacute;a se ve sometida puede conducir a encontrar las ra&iacute;ces comunes de los monstruos que pueblan las vidas. Mientras que las soluciones al cambio clim&aacute;tico se planteen &uacute;nicamente como un problema de dinero que puede ser abordado a trav&eacute;s de la toma racional de decisiones maximizando la utilidad, las ventajas y el inter&eacute;s econ&oacute;mico propio o del grupo, y no se conecte con las estructuras sociales y culturales que permiten mantener esas estructuras de poder solo se estar&aacute;n poniendo parches insuficientes, temporales y deficientes.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Martha_Nussbaum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones socioecon&oacute;micas</a> determinadas por la divisi&oacute;n sexual del trabajo imposibilitan a la mitad de la poblaci&oacute;n alcanzar su m&aacute;ximo potencial de crecimiento debido a los roles y responsabilidades que la cultura tradicional delega en ellas. Estas tareas aumentan la carga de trabajo y por tanto el tiempo que se dedica a las tareas del mantenimiento del hogar y los cuidados. El cambio clim&aacute;tico representa una gran oportunidad para que las mujeres lideren el cambio ya que las funciones que realizan est&aacute;n estrechamente ligadas a &aacute;reas b&aacute;sicas de las transiciones verdes, como el ahorro de la energ&iacute;a en los hogares, el consumo alimentario, la planificaci&oacute;n de necesidades y el mantenimiento de las redes sociales y comunitarias.
    </p><p class="article-text">
        Encontrar tiempo para lo importante, para la gesti&oacute;n de las emociones y para cambiar de h&aacute;bitos, pasa por desafiar la cultura hegem&oacute;nica, los roles y estereotipos en los que nos vemos atrapadas y atrapados. Requiere superar muchas barreras psicol&oacute;gicas, tomar conciencia de que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; pasando aqu&iacute; y ahora, y de que lo que hagamos hoy es un regalo para el futuro. Lo que ofrecemos a los seres que amaremos, hijos, hijas y nietos y nietas es nada menos que tiempo. Un tiempo que podr&aacute;n dedicarlo a lo que decidan, sea prepararse para una marat&oacute;n, visitar un museo o coser un dobladillo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-pais-tiempo-dobladillos_132_11476559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 04:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ecoansiedad en el país con tiempo para los dobladillos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra salud, en riesgo por la pérdida de ecosistemas y biodiversidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/salud-riesgo-perdida-ecosistemas-biodiversidad_132_11313574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e0b5445-9b28-467d-a9e1-f3e28c80b05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra salud, en riesgo por la pérdida de ecosistemas y biodiversidad"></p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo en guerra. La primera gran batalla la libramos hace unos 50.000 a&ntilde;os, cuando iniciamos con dram&aacute;tica eficacia la extinci&oacute;n de los grandes mam&iacute;feros. Durante d&eacute;cadas, los cient&iacute;ficos han venido debatiendo a qu&eacute; se debi&oacute; la extinci&oacute;n o el veloz declive de los grandes mam&iacute;feros en los &uacute;ltimos cincuenta milenios. Por un lado, est&aacute;n los cient&iacute;ficos que creen que las r&aacute;pidas y graves fluctuaciones del clima son la principal explicaci&oacute;n. Por ejemplo, creen que el mamut lanudo se extingui&oacute; porque la fr&iacute;a estepa de los mamuts desapareci&oacute; en gran medida. En el lado opuesto hay un grupo de cient&iacute;ficos que est&aacute; encontrando cada vez m&aacute;s evidencias de que la expansi&oacute;n de los humanos modernos (<em>Homo sapiens</em>) es la principal explicaci&oacute;n. Creen que nuestros antepasados cazaron a los animales hasta tal punto que se extinguieron por completo o quedaron gravemente diezmados. Un extenso <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-43426-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la Universidad de Aarhus</a> ha confirmado recientemente esta segunda explicaci&oacute;n. El mundo tiembla una y otra vez con nuevas guerras como las derivadas de la invasi&oacute;n de Ucrania o Palestina, sin buscar el origen real de esta espiral de tensi&oacute;n geopol&iacute;tica. Un origen que entronca con la limitaci&oacute;n de recursos y con un alejamiento del mundo natural. Un origen &ndash;la crisis ambiental&ndash; que no solo nos amenaza, sino que nos entristece. Un origen, nuestra acelerada separaci&oacute;n de<a href="https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/pan3.10451" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la naturaleza</a>, que nos enferma f&iacute;sica y ps&iacute;quicamente, y que se manifiesta en un largo n&uacute;mero de des&oacute;rdenes sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos que comienzan con problemas agudos o cr&oacute;nicos, individuales o colectivos, de salud.
    </p><p class="article-text">
        El c&eacute;lebre bi&oacute;logo estadounidense Edward O. Wilson sostuvo durante toda su vida que las personas tenemos la necesidad innata de asociarnos al resto de seres vivos, estando de este modo intr&iacute;nsecamente ligados a la naturaleza. Esta idea, conocida como la <a href="https://erratanaturae.com/product/biofilia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;hip&oacute;tesis de la biofilia&rdquo;</a>, sugiere que los seres humanos, por mucho que hayamos artificializado nuestro entorno y modos de vida en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, no podemos, en el fondo, vivir de espaldas a los ecosistemas, pues somos biodiversidad y dependemos de ella.
    </p><p class="article-text">
        La biodiversidad contribuye a la calidad de vida de las personas de <a href="https://www.ipbes.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples maneras</a>. No solo nos suministra los alimentos que necesitamos para vivir, innumerables medicinas naturales que mejoran nuestra salud y esperanza de vida, y muchas materias primas esenciales en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a como la madera, el papel, la lana o el algod&oacute;n, sino que tambi&eacute;n participa indirectamente en numerosos procesos que son fundamentales para nuestra salud y bienestar, como el secuestro de carbono (primordial para la regulaci&oacute;n clim&aacute;tica), la purificaci&oacute;n del aire, la depuraci&oacute;n del agua, el control de la erosi&oacute;n, la regulaci&oacute;n de inundaciones, la fertilidad de los suelos, el control de plagas y enfermedades, o la polinizaci&oacute;n (vital para la agricultura). Asimismo, la biodiversidad es fuente de bienestar psicol&oacute;gico y emocional a trav&eacute;s de las diversas contribuciones intangibles que proporciona a las personas mediante, por ejemplo, la contemplaci&oacute;n y el disfrute est&eacute;tico de los paisajes, la relaci&oacute;n con otras especies, o los sentimientos de paz emocional, tranquilidad y relajaci&oacute;n que produce en general interactuar con la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy existe una amplia y creciente bibliograf&iacute;a que muestra c&oacute;mo observar y relacionarse con los ecosistemas y la biodiversidad de forma frecuente tiene efectos beneficiosos y medibles sobre la <a href="https://academic.oup.com/bmb/article/127/1/5/5051732?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud</a> y el <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212041614001648" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bienestar</a> de las personas, asoci&aacute;ndose &ndash;entre otras cosas&ndash; a una menor incidencia de <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1807504116" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos mentales</a> como la ansiedad, la depresi&oacute;n, el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), el trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad (TDAH), la esquizofrenia, la anorexia o el abuso de drogas, as&iacute; como a efectos positivos en la curaci&oacute;n, la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial, los niveles de estr&eacute;s, la calidad del sue&ntilde;o, la autoestima, el estado de &aacute;nimo y los comportamientos prosociales. Algo que toma forma en una medicina natural basada en lo salvaje y en un estilo de vida en conexi&oacute;n con el medio ambiente que desarrollan m&eacute;todos creativos para promover la salud. Este enfoque se apoya en la idea de que <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/15598276221140854" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la naturaleza es medicina</a> y puede utilizarse como tal para fomentar el vigor y la vitalidad de numerosos pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Desde mediados de la d&eacute;cada de los 80, y gracias al cl&aacute;sico <a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.6143402?casa_token=kElHOD3ED1sAAAAA:RW2B0xKMPMUjXDwVNrS8p64IqSQdSy6-8VrGrSRjX5mVwfKvR419UfgsxBe4unoqlWzYIcG4q4Tu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> de Roger S. Ulrich, sabemos que contemplar la naturaleza, aunque sea desde una ventana, mejora la tasa de recuperaci&oacute;n de pacientes que han sido sometidos a una cirug&iacute;a. Tambi&eacute;n existen trabajos que han detectado <a href="https://ehp.niehs.nih.gov/doi/full/10.1289/ehp.1308049" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conexiones</a> entre las &aacute;reas verdes y la reducci&oacute;n de los nacimientos prematuros y de los neonatos de bajo peso. Incluso se ha <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935114001571?casa_token=o0VM_UAPrO8AAAAA:7Aic0b57cOtRbXKx0DQKRlNd9xVG23ht89c2mAA1otHpqYN3FUukiaW0WcaZJ0FQzpUDC4Js" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubierto</a> que la tasa de mortalidad por accidentes cerebrovasculares tiende a ser menor entre aquellas personas que viven m&aacute;s cerca de espacios verdes.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a entornos naturales se ha <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212041614001648" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionado</a> tambi&eacute;n a una menor tasa de obesidad y a un menor riesgo de padecer diabetes tipo 2, adem&aacute;s de a una reducci&oacute;n de los dolores de cabeza. Asimismo, son varios los estudios que han encontrado asociaciones entre la exposici&oacute;n a la naturaleza y menores tasas de prevalencia de algunos tipos de c&aacute;nceres, as&iacute; como de varias enfermedades al&eacute;rgicas y respiratorias (como el asma), intestinales, circulatorias, cardiovasculares, inflamatorias y neurodegenerativas.
    </p><p class="article-text">
        Kuo y Sullivan descubrieron que la <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0013916501333002?casa_token=Zz4eFRnFMhoAAAAA:X2BLzL-IdUkbv9zenOpHpQiNGnespiGjbm6qFexcAYp0BAJuU87mHVrBF3tTmySPWMyAWVhABnE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponibilidad</a> de zonas verdes en las ciudades se relaciona con una menor tasa de criminalidad y de delincuencia, adem&aacute;s de con una menor frecuencia de comportamientos agresivos y violentos. En un sentido parecido, Park y colaboradores <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169204611001368?casa_token=DpSVg-H8jrUAAAAA:JfGBNAPB9taMPy-TeI59Z9g9wr1XV01tNSNI7b2w4gyv1zBHZub-IaDCVLpUK-ehQza40eJl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encontraron</a> que los niveles de ira y hostilidad eran significativamente m&aacute;s bajos en los entornos forestales respecto a los detectados bajo las mismas condiciones en las &aacute;reas urbanas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha identificado c&oacute;mo la <a href="https://www.science.org/doi/full/10.1126/sciadv.aax0903" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>experiencia de la naturaleza</em></a> afecta positivamente al rendimiento acad&eacute;mico y a las oportunidades de aprendizaje a trav&eacute;s de su efecto favorable sobre varios aspectos de la funci&oacute;n cognitiva, de la memoria, de la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n, y de la imaginaci&oacute;n y la creatividad. No es de extra&ntilde;ar, en este sentido, que cada d&iacute;a m&aacute;s doctores utilicen la expresi&oacute;n <a href="https://capitanswing.com/libros/los-ultimos-ninos-en-el-bosque/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;trastorno por d&eacute;ficit de naturaleza&rdquo;</a> para referirse a los diversos des&oacute;rdenes y deficiencias que en ocasiones provoca sobre la salud humana un contacto insuficiente con los ecosistemas y los entornos naturales.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda, el contacto con la naturaleza <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(19)30215-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejora y alarga nuestra vida</a>, relacion&aacute;ndose con una mejor salud f&iacute;sica y mental: con un menor riesgo de padecer enfermedades, con un menor uso de medicamentos, con <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935122017145" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos visitas a psic&oacute;logos y psiquiatras</a> y, en general, con una menor tasa de mortalidad y una mayor esperanza de vida. Por todo ello no podemos concebir la conservaci&oacute;n de la biodiversidad &uacute;nicamente como una cuesti&oacute;n &eacute;tica o moral, sino como una aut&eacute;ntica necesidad humana y social. Mantener ecosistemas ricos en especies y en procesos ecol&oacute;gicos es <a href="https://metode.es/revistas-metode/monograficos/mas-biodiversidad-para-mejorar-la-salud.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejor f&oacute;rmula</a> que tenemos para garantizar la salud de la especie humana. Un ejemplo tremendo que a&uacute;n est&aacute; fresco en nuestra memoria es el de la covid-19, donde entre la combinaci&oacute;n de factores que dispar&oacute; esta gran pandemia est&aacute;n la degradaci&oacute;n de ecosistemas, el tr&aacute;fico ilegal de especies y la p&eacute;rdida de biodiversidad. Se acumula la evidencia cient&iacute;fica de que la p&eacute;rdida de biodiversidad eleva el riesgo de transmisi&oacute;n de <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.2023540118" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pat&oacute;genos zoon&oacute;ticos</a> a las poblaciones humanas. Hoy sabemos que una alta riqueza de especies de vertebrados en los ecosistemas tiende a <a href="https://www.pnas.org/syndication/doi/10.1073/pnas.1506279112" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir</a> el riesgo de prevalencia de vectores infecciosos que pudieran llegar a afectar a las personas. De este modo, la biodiversidad constituye, muy probablemente, la mejor vacuna posible frente a enfermedades zoon&oacute;ticas como la covid-19.
    </p><p class="article-text">
        Romper con la <em>amnesia ecol&oacute;gica</em> que actualmente impregna el imaginario social del mundo moderno, y que nos hace creer &ndash;err&oacute;neamente&ndash; que es posible la prosperidad humana al margen de los ecosistemas y la biodiversidad, es m&aacute;s urgente y necesario que nunca. En un planeta que cada d&iacute;a es m&aacute;s urbano y <em>tecnodependiente</em>, abordar y revertir esta desconexi&oacute;n humana de la naturaleza, recordando y visibilizando el valor inconmensurable y plural que la biodiversidad tiene para nuestro bienestar, es una labor tan importante como urgente. Reconocer nuestra <em>biofilia</em> y recuperar nuestra <a href="https://icariaeditorial.com/perspectivas-agroecologicas/3925-la-memoria-biocultural-la-importancia-ecologica-de-las-sabidurias-tradicionales.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>memoria biocultural</em></a><em>,</em> como seres <em>ecodependientes</em> que somos, es un paso fundamental para recorrer con &eacute;xito la ineludible transici&oacute;n de nuestra especie hacia una civilizaci&oacute;n realmente sostenible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mateo Aguado Caso, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/salud-riesgo-perdida-ecosistemas-biodiversidad_132_11313574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Apr 2024 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra salud, en riesgo por la pérdida de ecosistemas y biodiversidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Masculinidad insostenible en tiempos de cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/masculinidad-insostenible-tiempos-cambio-climatico_132_10986261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be01c56c-0a7e-4307-9ac3-3f3e2be471ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Masculinidad insostenible en tiempos de cambio climático"></p><p class="article-text">
        Parece que la humanidad ha perdido los frenos. No s&oacute;lo por las guerras activas y las que se encuentran silenciadas, sino porque parece que la ambici&oacute;n por acumular riquezas no tiene fin. Las empresas con mayores beneficios son mayoritariamente responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los nudos que atan esta voracidad y las maneras en las que se conectan con el cambio clim&aacute;tico merecen ser rastreados. Bernard Arnault, Elon Musk, Jeff Bezos, Larry Ellison, Warren Buffet, Bill Gates, Gautam Adani, Carlos Slim Hel&uacute;, Mukesh Ambani, Steve Ballner&hellip; son algunas de las personas m&aacute;s ricas del mundo. Solo hay una mujer entre las 10 primeras, Fran&ccedil;oise Bettencourt Meyers. Sus patrimonios oscilan desde los 200.000 millones de d&oacute;lares a los 85.000, seg&uacute;n la revista <a href="https://forbes.es/forbes-ricos/241690/lista-forbes-estas-son-las-10-personas-mas-ricas-del-mundo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FORBES</a>. La lista en Espa&ntilde;a de los 100 mejores CEO de 2022 incluye a un total de 9 mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro, <a href="https://www.epi.org/publication/ceo-pay-in-2022/#epi-toc-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica</a> de los EE.UU., la remuneraci&oacute;n de los cargos y altos ejecutivos ha ayudado a impulsar el crecimiento de los ingresos del 1% de la poblaci&oacute;n, contribuyendo de manera masiva a aumentar las desigualdades. La remuneraci&oacute;n de un CEO en 2022 de una empresa estadounidense promedio fue 344 veces la de sus trabajadores/as. Por ejemplo, Red Hastings, codirector ejecutivo y presidente de la junta de Netflix Inc recibe una compensaci&oacute;n salarial de 51.073.237 d&oacute;lares, mientras que el salario medio de sus trabajadores es de 218.400 d&oacute;lares. James Quincey, CEO de Coca-Cola company declar&oacute; en 2022 unas ganancias de 22.822.519; sin embargo, el trabajador/a medio ingres&oacute; 12.122 d&oacute;lares, seg&uacute;n la <a href="https://aflcio.org/paywatch/company-pay-ratios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AFL-CIO</a> (Federaci&oacute;n Americana del trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a seguir con muchos otros casos, Eric Yuan (Zoom), Darren Woods (Exxon Mobil), Albert Bourla (Pfizer), Robert Bakish (Paramount), Mary Barra (General Motors), Christopher Nassetta (Hilton), Enrique Lores (HP), Michael Niebach (Mastercard), James Farley (Ford), Christopher Kempczinski (McDonald&acute;s), Richard Muncrief (Devon, petroqu&iacute;mica), Edward Breen (DuPont), etc. En Espa&ntilde;a, el <a href="https://www.ine.es/prensa/ees_2021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe INE</a> del a&ntilde;o 2021, destaca que el salario medio del grupo de direcci&oacute;n y gerencia fue un 128,7% superior a la del resto de ocupaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas que ocupan estas primeras posiciones representan sectores como el de la extracci&oacute;n de minerales y energ&iacute;as f&oacute;siles, las petroqu&iacute;micas, la fabricaci&oacute;n de bienes de consumo y actividad industrial de motores de combusti&oacute;n, la construcci&oacute;n, el transporte, las telecomunicaciones o las actividades bancarias y las inversiones financieras. Todos ellos son sectores masculinizados en los &oacute;rganos de direcci&oacute;n, gesti&oacute;n y producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.unwomen.org/sites/default/files/2023-09/progress-on-the-sustainable-development-goals-the-gender-snapshot-2023-en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naciones Unidas,</a> en uno de sus &uacute;ltimos informes, se&ntilde;ala que 1 de cada 10 mujeres vive en extrema pobreza. Especialmente las mujeres entre los 25 y los 34 a&ntilde;os tienen 1,2 veces m&aacute;s probabilidades de ser pobres que los varones de su misma edad, ya que el acceso a la propiedad de la tierra, a los cuidados m&eacute;dicos, a la planificaci&oacute;n familiar, a la educaci&oacute;n y el derecho a un trabajo es menor. Algunas de las <a href="https://www.inmujeres.gob.es/MujerCifras/Infografia/Docs/2023/JornadaParcial2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifras</a> que destacan en relaci&oacute;n a las diferencias entre las mujeres y los varones es que ellas tienen la mayor&iacute;a de los trabajos a tiempo parcial (en la UE triplican a los hombres), reciben menores salarios y beneficios, trabajan m&aacute;s horas dedicadas a las labores de cuidado familiar (2,8 horas m&aacute;s que los hombres por d&iacute;a) y en su vida laboral sufren m&aacute;s interrupciones. El Ministerio de Igualdad de Espa&ntilde;a estima que la ganancia media anual es de 22.467 euros para las mujeres y de 27.643 para los varones. La fuerza laboral femenina es del 61,4% frente al 90,6% en el caso de los hombres. Ocupan el 35,5% de los puestos en los gobiernos nacionales y solo el 28,2% de los puestos en la direcci&oacute;n de empresas. En la UE, el porcentaje de eurodiputadas no llega al 40%. Las mujeres en ciencia, ingenier&iacute;a y tecnolog&iacute;a constituyen el 25%, s&oacute;lo 1 de cada 3 investigadores es mujer y s&oacute;lo un 17% ostentan patentes internacionales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alguna relaci&oacute;n entre el cambio clim&aacute;tico y la desigual riqueza que poseen mujeres y varones? Hay varias conexiones, empezando por la relaci&oacute;n entre riqueza y contribuci&oacute;n al calentamiento global. Las emisiones de CO2 son mayores cuanto m&aacute;s rico es el pa&iacute;s, y dentro de cada pa&iacute;s contamina m&aacute;s quien m&aacute;s ingresos tiene.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://wid.world/wp-content/uploads/2023/01/CBV2023-ClimateInequalityReport-3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desigualdad clim&aacute;tica</a> es reflejo de la desigualdad econ&oacute;mica, por lo que identificar de qu&eacute; modos se contribuye a la crisis ecol&oacute;gica es necesario para plantear pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas ambiciosas y efectivas. Las evaluaciones realizadas hablan de que el 10% de las personas m&aacute;s ricas son responsables de casi la mitad de las emisiones de di&oacute;xido de carbono, es decir, que contaminan lo mismo que el 90% restante de la poblaci&oacute;n. Pero, lo que es a&uacute;n peor, el 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n es responsable de provocar tanta contaminaci&oacute;n como el 50% de las personas con menos ingresos. El 10% m&aacute;s rico est&aacute; compuesto por los/as gerentes, directores o due&ntilde;os de empresas e industrias que mantienen actividades basadas en la extracci&oacute;n de los recursos naturales del planeta, las petroleras, las mineras, las gasistas, las constructoras.
    </p><p class="article-text">
        La emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero desencadena eventos clim&aacute;ticos extremos, como las sequ&iacute;as o las olas de calor, que se relacionan con las condiciones laborales y econ&oacute;micas de los y las trabajadores empeor&aacute;ndolas significativamente. No es de extra&ntilde;ar que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, de bajos y medios ingresos, est&eacute; mucho m&aacute;s expuesta a los riesgos asociados al cambio clim&aacute;tico representa. Por ejemplo, aquellas personas que viven de la agricultura, ganader&iacute;a y pesca, est&aacute;n viendo como sus medios de vida est&aacute;n cambiando, debilit&aacute;ndose las condiciones de subsistencia e incrementando las situaciones que hacen m&aacute;s vulnerable a esta poblaci&oacute;n. <a href="https://www.bbvaresearch.com/wp-content/uploads/2023/05/EW_030523__La-Desigualdad-de-la-Huella-de-Carbono-de-los-Hogares-Espanoles-en-Alta-Definicion-y-en-Tiempo-Real.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La desigualdad de la huella de carbono de los hogares espa&ntilde;oles</a> est&aacute; directamente asociada a los ingresos, a la edad y al g&eacute;nero. En Espa&ntilde;a tambi&eacute;n se verifica esa relaci&oacute;n global de que el 10% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n contamina casi tanto como el 50% m&aacute;s pobre. Los hombres contaminan un 12% m&aacute;s que las mujeres. Los patrones de consumo incluyen desde la energ&iacute;a que se utiliza en los hogares, al tiempo de ocio o el transporte.
    </p><p class="article-text">
        La cultura del autom&oacute;vil es un claro ejemplo; elegir un coche no es s&oacute;lo una elecci&oacute;n racional, sino que, como bien saben las empresas automovil&iacute;sticas, se vincula con aspectos emocionales. El coche refleja la identidad personal, define la pertenencia a un grupo y ofrece la imagen sobre el estatus socio econ&oacute;mico que se ostenta. El uso del coche se asocia a la libertad, la independencia, la autonom&iacute;a, el prestigio y el poder.
    </p><p class="article-text">
        La cultura dominante conecta las preferencias personales de los/as conductores/as con los h&aacute;bitos sociales, los roles y los modos de vida. As&iacute;, las emociones que tratan de incitar son el placer, la felicidad, la diversi&oacute;n, la satisfacci&oacute;n, la comodidad, la protecci&oacute;n, la seguridad, el lujo y la vanidad. Adem&aacute;s, el coche se convierte en un objeto que refleja la potencia, la capacidad y el poder sexual de quien lo conduce. <a href="https://www.lancaster.ac.uk/fass/resources/sociology-online-papers/papers/sheller-automotive-emotions.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los coches forman parte de un concepto de la masculinidad.</a> No hay que explicar mucho la conexi&oacute;n entre el tipo de coche y las emisiones. El coche m&aacute;s <a href="https://www.motor.es/noticias/coches-mas-vendidos-agosto-2023-202397112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vendido</a> en Espa&ntilde;a durante el mes de agosto de 2023 fue el <a href="https://www.mgmotor.de/model/zs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MG ZS</a> que tiene una emisiones de CO2 combinadas entre 149 y 163 g/km, mientras que un coche de gama alta como el <a href="https://www.mercedes-benz.es/passengercars/models/saloon/s-class/overview.html#technical-data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mercedes</a> S 500 4matic de gasolina tiene unas emisiones entre 188 y 211 g/km.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe de <a href="https://oxfam.app.box.com/s/0w8lnmgirwgc76namdkfp9lvmzif3jhb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OXFAM</a>, ofrece un dato escalofriante, el 1% de la poblaci&oacute;n con m&aacute;s recursos ha seguido amasando riquezas; hasta un 63% de los nuevos bienes se han quedado en su poder, lo que ha conllevado que las emisiones hechas por esos milmillonarios superen en <em>un mill&oacute;n de veces</em> a las de la ciudadan&iacute;a media. Si se mira desde otro &aacute;ngulo tambi&eacute;n se podr&iacute;a decir que el 99% de la poblaci&oacute;n consigui&oacute; generar un 37% de la riqueza. El 53% de las acciones de las empresas que cotizan en bolsa en los Estados Unidos, se encuentra en unas pocas manos y familias, el 1%. El <a href="https://www.bde.es/f/webbe/SES/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/BoletinEconomico/23/T4/Fich/be2304-art02.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banco de Espa&ntilde;a</a> estima que el 36,7% de los bienes inmuebles y el 79% de los fondos de inversi&oacute;n est&aacute;n en manos del 10% con mayor riqueza. Los fondos de inversi&oacute;n que gestionan tienen m&aacute;s probabilidad de tener en sus carteras de valores empresas e industrias con altas emisiones de carbono, es decir empresas como Repsol, Endesa, EDP, Naturgy, Arcelormittal, Cepsa, FCC, Iberdrola, Enagas y CEMEX. Estas 10 <a href="https://www.observatoriosostenibilidad.com/documents/RESUMEN%20EJECUTIVO%20DC23.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresas</a> han emitido el 60,5% de los gases de efecto invernadero del mercado de carbono. Lo que es un indicativo del papel que juegan y la responsabilidad que tienen las empresas y los individuos que las dirigen en la reducci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los nombres que se han ido mencionando a lo largo del art&iacute;culo corresponden a hombres blancos que viven en pa&iacute;ses desarrollados. En los EE. UU. el 89% de las familias que ganan m&aacute;s de dos millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o son blancas. La econom&iacute;a del petr&oacute;leo les permite seguir manteniendo esos niveles de vida de superlujo y por ello les interesa negar el cambio clim&aacute;tico o retrasar las pol&iacute;ticas que podr&iacute;an mitigarlo. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/petrolera-exxon-conocia-cambio-climatico-anos-70-difundio-informacion-falsa-salvar-negocio_1_9861394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ExxonMobile</a> estuvo durante a&ntilde;os negando las consecuencias que la econom&iacute;a basada en las energ&iacute;as f&oacute;siles tiene sobre el calentamiento global, a pesar de que sus propios informes lo corroboraban. Sin estas mentiras &iquest;c&oacute;mo se podr&iacute;an mantener esos estilos de vida de abundancia inacabable, muy por encima de los promedios de la poblaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Lo que se va haciendo evidente es que existe un nexo claro entre el negacionismo y un estilo de vida que consume grandes cantidades de energ&iacute;a y que est&aacute; ligado a una forma de entender la masculinidad. Vivimos tiempos de una &eacute;tica de la conveniencia: est&aacute; bien lo que a m&iacute; me conviene convertido en un mantra, y justificado como sea.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones de <a href="https://www.caranewdaggett.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daggett</a>, profesora de ciencias pol&iacute;ticas en la universidad Virginia Tech y las de <a href="https://www.chalmers.se/en/departments/tme/research/science-technology-and-society/centre-for-studies-of-climate-change-denialism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hultman</a>, director del centro de estudios sobre el negacionismo del cambio clim&aacute;tico, indagan en los v&iacute;nculos que se encuentran entre una forma de masculinidad fundada en valores tradicionales, en las actitudes y conductas, en el consumo de energ&iacute;a y en la distribuci&oacute;n de la riqueza. Seg&uacute;n lo acostumbrado, el var&oacute;n es el que deber&iacute;a ejercer de proveedor y protector de la familia con su trabajo asalariado fuera del hogar. El capitalismo necesita el tr&aacute;nsito comercial constante de energ&iacute;a de origen f&oacute;sil para crecer y seguir acumulando poder.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el momento en que el capitalismo y sus formas de crecimiento entran en crisis y son puestos en duda por las ciencias socio-medioambientales se empieza a entretejer una alianza entre quien tiene la propiedad de los medios de producci&oacute;n, sus gerencias, sus juntas directivas y sus consejos administrativos con los y las trabajadores de esas empresas con el objetivo de defender los puestos de trabajo y, a la postre, una forma de vida que ancla su identidad a una posici&oacute;n social que se define por los metros que tiene la casa que habita, la marca del coche que conduce, los viajes en avi&oacute;n que realiza o el n&uacute;mero de veces que va de vacaciones y de compras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las masculinidades basadas en el crecimiento industrial o la &ldquo;petro-masculinidad&rdquo; perciben que las noticias sobre el cambio clim&aacute;tico son una amenaza para mantener sus estilos de vida y suponen un desaf&iacute;o a los privilegios que hasta ahora han disfrutado. Estas ventajas se observan en ciertos subgrupos de varones blancos que opinan que los puestos de trabajo son suyos, y que por eso sienten que se los roban personas migrantes; que la patria les pertenece, y por eso rechazan otras religiones; que el poder es su propiedad, y por eso no aceptan compartirlo con mujeres o que poseen el leg&iacute;timo uso sobre la naturaleza, y por eso extraen con indiferencia los recursos en tierra, mar y aire.
    </p><p class="article-text">
        Los retos y cambios sociales que plantea la crisis ecol&oacute;gica producen una disonancia importante entre lo que se sabe y lo que se hace para paliar la situaci&oacute;n. Sin embargo, como bien han investigado <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S095937801100104X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">McCright y Dunlap</a> la intersecci&oacute;n de la raza, el g&eacute;nero, la clase y la ideolog&iacute;a tiende a proteger la identidad frente a la sociedad. No hay nada m&aacute;s importante cuando se plantea un conflicto social que proteger el yo que se ha construido y el nosotros al que se valora pertenecer. Las creencias se adaptan a los requerimientos de los contextos. Siempre es mejor preferir lo que socialmente se impone. La percepci&oacute;n de riesgo de este subgrupo m&aacute;s rico y poderoso es menor que la de otros colectivos ya que est&aacute;n muy bien posicionados en la estructura social, tanto en t&eacute;rminos de poder monetario como de influencia social, y esto les obliga a atrincherar con mayor esfuerzo su identidad conservadora, defendiendo el mensaje que su grupo de referencia env&iacute;a a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n, grupos de presi&oacute;n, y organizaciones pol&iacute;ticas o religiosas. Para desviar las amenazas a las identidades y roles que esta situaci&oacute;n genera la respuesta autom&aacute;tica es cuestionar las reglas culturales y negar la evidencia cient&iacute;fica, lo que hace m&aacute;s probable que aquellas personas que m&aacute;s conocimientos poseen sobre las consecuencias del cambio clim&aacute;tico sean tambi&eacute;n las que con mayor empe&ntilde;o rechazan la existencia de esta crisis. Lo que esta postura pone de manifiesto es d&oacute;nde se encuentran los intereses, los valores, los miedos y las desconfianzas en la interpretaci&oacute;n del mundo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, existen iniciativas que tratan de corregir esta situaci&oacute;n. Warren Buffett, Melinda French Gates y Bill Gates impulsaron una iniciativa, <a href="https://givingpledge.org/about" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giving Pledge</a> (El Compromiso de Dar), en la que han reunido, hasta ahora, m&aacute;s de 200 personas millonarias que se han comprometido a donar la mayor parte de su riqueza a causas humanitarias. Las contradicciones que genera este sistema pueden verse en el mismo Warren Buffett, que ha donado el 99% de su fortuna, pero que sigue invirtiendo en empresas contaminantes a pesar de las advertencias sobre los efectos que producir&aacute; a medio plazo sobre los ecosistemas. Otra organizaci&oacute;n re&uacute;ne a personas millonarias con el objetivo de exigir salarios dignos, un sistema de impuestos justos y mayor igualdad pol&iacute;tica para toda la ciudadan&iacute;a: <a href="https://patrioticmillionaires.org/the-oligarch-act-explained/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patriotic Millionaries</a> (Millonarios Patriotas). Conscientes de que los alt&iacute;simos niveles de desigualdad debidos a la acumulaci&oacute;n de riqueza en unas pocas manos son contraproducentes para el desarrollo de sociedades democr&aacute;ticas, igualitarias y sostenibles, buscan modificar las leyes econ&oacute;micas para generar m&aacute;s paridad. Quiz&aacute; uno de los casos m&aacute;s conocido es el de Yvon Chouinard, fundador de la marca deportiva Patagonia. La familia Chouinard cre&oacute; un fideicomiso y una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro a las que cedieron la empresa, valorada en unos 300 millones, con el objetivo de llevar a cabo acciones a favor del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El coraje que requiere alzar la voz, expresar una opini&oacute;n y mantener una conducta que desaf&iacute;a el statu quo de la sociedad en la que se vive es una cualidad muy deseable en los tiempos que corren. Las organizaciones que promueven cambios sociales tienen como misi&oacute;n transformar y producir emociones que construyan identidades colectivas m&aacute;s amplias donde m&aacute;s personas puedan reflejarse, que extiendan la solidaridad que se apoya en la defensa de los bienes comunes y que restauren la confianza en el g&eacute;nero humano. Las organizaciones ofrecen otras visiones de las realidades lo que permite la reelaboraci&oacute;n de esas problem&aacute;ticas, ya que invitan a pensar desde las emociones que generan los comportamientos, y a medir las distancias entre lo que se siente y lo que se piensa, entre lo que se siente y lo que se es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer emerger y poner en primer plano los efectos de una econom&iacute;a basada en la quema de combustibles f&oacute;siles es comprometerse con otra visi&oacute;n del mundo en la que una econom&iacute;a sostenible podr&iacute;a traer m&aacute;s igualdad, m&aacute;s tiempos de cuidado, de juego, de desarrollo personal, m&aacute;s salud y mejor calidad de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ensanchar los significados del orgullo de trabajar por aquello que m&aacute;s nos importa, de la esperanza en una vida buena, de la nobleza de defender ideales m&aacute;s elevados, de la generosidad de atender los bienes comunes y de la lealtad a los valores human&iacute;sticos podr&iacute;a detener el desenfreno, reducir la desigualdad insostenible y desatar los nudos que nos desconectan de la mism&iacute;sima naturaleza.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/masculinidad-insostenible-tiempos-cambio-climatico_132_10986261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Mar 2024 05:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Masculinidad insostenible en tiempos de cambio climático]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambio climático, salud, emoción y ecoansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/cambio-climatico-salud-emocion-ecoansiedad_132_10921424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3371a970-b14b-42c6-8054-0cec26e575c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambio climático, salud, emoción y ecoansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es de extrañar que se diga que el cambio climático impacta en la salud de las personas, ni es de extrañar que los problemas de salud mental y concretamente la ansiedad, y más específicamente, la ecoansiedad, se estén disparando a nivel mundial</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://unfccc.int/process-and-meetings/conferences/un-climate-change-conference-united-arab-emirates-nov/dec-2023/about-cop-28" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COP 28</a> nos ha mostrado una vez m&aacute;s que nos enfrentamos a una realidad ambigua, agrietada y en la que cualquier cosa puede suceder. Todo podr&iacute;a mejorar, o todo podr&iacute;a seguir igual o peor. Depender&aacute; de la voluntad de los gobiernos y de la presi&oacute;n que la ciudadan&iacute;a pueda ejercer sobre ellos y sobre el sector privado para realizar las transiciones a una econom&iacute;a justa y solidaria, m&aacute;s libre de emisiones y de combustibles f&oacute;siles. 
    </p><p class="article-text">
        Un poco antes, el 14 de noviembre de 2023 se public&oacute; un art&iacute;culo de la prestigiosa revista <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(23)01859-7/fulltext#back-bib135" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lancet</a> <a href="https://www.thelancet.com/infographics-do/climate-countdown-2023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Countdown</a> acerca de la relaci&oacute;n que existe entre el cambio clim&aacute;tico y la salud. Las conclusiones se basan en cientos de experiencias e informes de instituciones y agencias de salud del mundo entero. Se podr&iacute;an enumerar cantidades, porcentajes, indicadores y variables que aparecen en el art&iacute;culo. Pero basta un breve resumen: hasta el momento no se est&aacute; consiguiendo disminuir las emisiones de carbono y, por tanto, las consecuencias negativas para la salud son cada d&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s evidentes. En esas mismas fechas <a href="https://unfccc.int/news/new-analysis-of-national-climate-plans-insufficient-progress-made-cop28-must-set-stage-for-immediate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las Naciones Unidas alertaban de que no estamos preparados para el cambio clim&aacute;tico</a> que ya est&aacute; teniendo lugar y parte de la falta de preparaci&oacute;n es la falta de financiaci&oacute;n alternativa, radical y abundante para la adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica. La prensa se hizo eco del mensaje que las medidas de protecci&oacute;n contra la crisis clim&aacute;tica <a href="https://www.theguardian.com/environment/2023/nov/02/action-to-protect-against-climate-crisis-woefully-inadequate-un-warns" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son &ldquo;deplorablemente insuficientes</a>.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Aumentan las muertes por calor, por enfermedades infecciosas, por hambre, por desplazamientos, por pobreza y por cat&aacute;strofes naturales. Los rastros del cambio clim&aacute;tico sobre la agricultura, la ganader&iacute;a y la industria impactan en los sistemas alimentarios debilitando las econom&iacute;as familiares, amenazando la subsistencia y aumentando los riesgos para la salud.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n no es de extra&ntilde;ar que aparezca el miedo ante el futuro, la tristeza por la desaparici&oacute;n de la naturaleza, el enfado por la inacci&oacute;n, la indignaci&oacute;n por no cambiar los estilos de vida a pesar de los datos, la esperanza irreal en una tecnolog&iacute;a milagrosa y otras muchas m&aacute;s emociones. Todas indican que algo no va bien. El miedo se&ntilde;ala que existe una amenaza para la vida; la tristeza, que algo que es valorado se ha perdido o se est&aacute; perdiendo; el enfado, que un objetivo importante est&aacute; siendo bloqueado y conseguirlo ser&aacute; casi imposible; la indignaci&oacute;n, que se ha vulnerado un principio moral; la esperanza, que puede que haya alguna posibilidad de alcanzar el objetivo deseado; y el dolor, que hay un sufrimiento relativo a la situaci&oacute;n en la que se vive. Todas estas emociones hablan de c&oacute;mo se percibe el mundo e informan de lo que conforma el epicentro de los valores, actitudes, intenciones o creencias de cada quien. 
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hablan de la relaci&oacute;n que cada quien tiene con la realidad con la que convive, c&oacute;mo son afectados por la degradaci&oacute;n de las tierras, de los mares, por el dolor de vivir en un mundo en el que cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil comer productos sin pesticidas o escapar de las alergias y enfermedades autoinmunes. Ser&aacute; cada cual quien juzgue si en su econom&iacute;a, modo de vida, lugar de residencia o nivel de salud, la crisis eco-social supone p&eacute;rdidas, da&ntilde;os, molestias, privaciones y hasta qu&eacute; nivel. 
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez durante la COP 28 se ha hecho una <a href="https://www.who.int/publications/m/item/cop28-uae-declaration-on-climate-and-health" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n sobre el clima y la salud</a>, una relaci&oacute;n que preocupa enormemente, sobre la que existe mucha informaci&oacute;n cient&iacute;fica, pero poca comunicaci&oacute;n y a&uacute;n menos acci&oacute;n pol&iacute;tica y social. Se propone un enfoque de trabajo desde la perspectiva de una &uacute;nica salud, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Una_Salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">One Health.</a> Esta propuesta requiere que los esfuerzos de la investigaci&oacute;n en los campos de la medicina humana y animal se coordinen con la investigaci&oacute;n ecol&oacute;gica para lograr resultados eficientes. Se trata de una nueva mirada, entendiendo que no puede hablarse de salud humana si existe un medio ambiente enfermo, si los animales no humanos enferman y si las cosechas, las ganader&iacute;as o las aguas se contaminan. La seguridad de todo el sistema depende de la detecci&oacute;n temprana de las amenazas a la salud, para lo que se tiene que detectar el v&iacute;nculo entre las causas y los impactos como enfermedades, sufrimientos y dolencias. Integrar los saberes desde las diferentes disciplinas y conformar nuevas maneras de trabajar en equipo es fundamental para prevenir los riesgos y establecer planes de prevenci&oacute;n y actuaci&oacute;n ante los desaf&iacute;os que el calentamiento global provoca. La p&eacute;rdida de espacios y especies naturales, la urbanizaci&oacute;n y el incremento de tierras para la agricultura, el uso masivo de antibi&oacute;ticos y ansiol&iacute;ticos, el aumento de los viajes y el turismo, el transporte y el comercio internacional son algunos de los factores que pueden precipitar otras perturbaciones que hagan tambalear la salud de la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://nazarethcastellanos.com/project/neurociencia-del-cuerpo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerebro</a> procesa la informaci&oacute;n del exterior que llega de los sentidos y tambi&eacute;n la que proviene de los &oacute;rganos y tejidos internos del cuerpo, las sopesa y emite las instrucciones necesarias para mantenerse en equilibrio, en un bucle infinito de retroalimentaciones. Las emociones son las se&ntilde;ales para la supervivencia que se manifiestan a trav&eacute;s de nuestro cuerpo y que con la experiencia y el aprendizaje se dotan de significado e informan de lo que es querido. Estar alerta a esas se&ntilde;ales nos puede salvar la vida. Registrar las sensaciones que causan las im&aacute;genes del Mar Menor, Do&ntilde;ana o la costa norte de nuestro pa&iacute;s, junto a las valoraciones que hacemos de ellas, aviva el sentido de supervivencia. Esas im&aacute;genes incorporan lo que ocurre m&aacute;s all&aacute; de la piel en los argumentos que se utilizan para juzgar la realidad. La emoci&oacute;n mueve desde el interior del cuerpo a actuar para reestablecer la armon&iacute;a que los sistemas corporales demandan.
    </p><p class="article-text">
        Si el aire con que se llenan los pulmones est&aacute; sucio por la contaminaci&oacute;n de los carburantes; si los alimentos que nos proporcionan los nutrientes y la energ&iacute;a necesaria para pensar, trabajar y amar est&aacute;n corrompidos por metales, nitritos y qu&iacute;micos; si el agua que es absolutamente necesaria para mantener la vida, no s&oacute;lo porque la hidrataci&oacute;n del cuerpo es imprescindible sino porque las normas de higiene salvan vidas, y porque en la agricultura y en los procesos industriales son esenciales, empiezan a escasear y adem&aacute;s cada vez contienen m&aacute;s f&aacute;rmacos y otras drogas, no es de extra&ntilde;ar que se diga que el cambio clim&aacute;tico impacta en la salud de las personas, ni es de extra&ntilde;ar que los problemas de salud mental y concretamente la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0887618520300773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a>, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente, la ecoansiedad, se est&eacute;n disparando a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        La medicina ambiental se enfoca en encontrar los v&iacute;nculos entre productos que se encuentran en los alimentos, el agua, los cosm&eacute;ticos, los productos de limpieza, los pesticidas, los humos o las radiaciones y la salud. As&iacute;, como afirma Carmen Valls, m&eacute;dica endocrin&oacute;loga que ha investigado sobre los efectos de las sustancias qu&iacute;micas como pesticidas, conservantes, dioxinas o bisfenoles, en &ldquo;<a href="https://www.catedra.com/libro/feminismos/medio-ambiente-y-salud-carme-valls-llobet-9788437637938/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medio ambiente y salud</a>&rdquo;, los efectos sobre la salud pueden comprobarse a lo largo de todo el ciclo vital con diferentes niveles de intensidad. Es importante destacar los efectos de los disruptores hormonales sobre la salud reproductiva, especialmente en las mujeres, ya que tiene consecuencias sobre los &oacute;rganos reproductivos y el embarazo pudiendo producir malformaciones, aumentando el n&uacute;mero de abortos, de infertilidad, de c&aacute;ncer de mama, etc. Igualmente importante son estos disruptores endocrinos durante el desarrollo del beb&eacute; y el crecimiento de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque de una sola salud aborda la seguridad sanitaria desde las relaciones que existen entre las distintas ciencias encargadas de identificar pat&oacute;genos causantes de enfermedades, sin olvidar que es necesario incluir los servicios de atenci&oacute;n a la salud mental, ya que las situaciones de crisis globales, como el caso del cambio clim&aacute;tico, acent&uacute;an las desigualdades, los antagonismos y las vulnerabilidades tanto en lo f&iacute;sico como en lo mental. El aumento del estr&eacute;s es causa y consecuencia de factores sociales, como una constante preocupaci&oacute;n acerca de un futuro favorable y se refleja en enfermedades f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas. Las migraciones, los desastres naturales, el desempleo o la disminuci&oacute;n de la confianza en la buena gesti&oacute;n p&uacute;blica se encuentran entre las causas que la <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-in-emergencies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de Salud</a> se&ntilde;ala como desencadenantes de los trastornos de ansiedad. Por ello recomienda que se fortalezcan la asistencia psicol&oacute;gica y el apoyo comunitario ante las situaciones de emergencia; y la crisis clim&aacute;tica lo es. Sin salud mental, tampoco hay salud personal ni bienestar p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n obliga a vincular el ejercicio de la ciudadan&iacute;a con la exigencia a los gobiernos de imponer leyes y normativas que aseguren una mayor seguridad alimentaria, menores niveles de contaminaci&oacute;n en las ciudades, m&aacute;s protecci&oacute;n a la salud mental, mejores medidas preventivas contra los virus, etc. Y a enfatizar que todo esto se ve desafiado por un cambio clim&aacute;tico al que le prestamos menos atenci&oacute;n de la debida.
    </p><p class="article-text">
        Navegar por este futuro en el que dif&iacute;cilmente se pueden predecir las consecuencias de lo que hacemos y de lo que no hacemos, debe hacernos reflexionar sobre las mejores maneras de disminuir los riesgos ante un colapso socio-ambiental y ponerse a ello. Imaginar c&oacute;mo podr&iacute;a impactar en nuestra vida laboral, afectiva y social una nutrici&oacute;n deficiente, las diversas enfermedades emergentes o un nivel de ecoansiedad mayor, podr&iacute;a estimular a la humanidad, a los gobiernos y a las instituciones internacionales a preservar y cuidar la naturaleza, a conservar la diversidad, a respetar los recursos o a colaborar en la construcci&oacute;n de nuevos futuros. El camino y los objetivos est&aacute;n claros desde la ciencia y desde buena parte de la sociedad. Toca arremangarse, especialmente en el furg&oacute;n de cola de la pol&iacute;tica y del sector privado. Precisamente quienes tienen mayor capacidad para cambiar las cosas r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/cambio-climatico-salud-emocion-ecoansiedad_132_10921424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Feb 2024 05:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambio climático, salud, emoción y ecoansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Ansiedad,Clima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ecoansiedad abre el camino a las emociones en el ámbito científico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-abre-camino-emociones-ambito-cientifico_132_10741857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94d0abfe-9d00-44ee-8940-146f2bca76c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036303.jpg" width="1299" height="731" alt="La ecoansiedad abre el camino a las emociones en el ámbito científico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La información emocional debe ser considerada e integrada como cualquier otra dimensión de la realidad humana ya que es un pilar necesario e importante en el que descansa la inteligencia</p></div><p class="article-text">
        En septiembre de 2019, Nicole <a href="https://medium.com/@nicthornton007/embracing-my-climate-grief-and-rage-8c010378bf74" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thornton</a>, una cient&iacute;fica ambiental de Australia, escribi&oacute; que despu&eacute;s de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico de 2009 en Copenhague, sufri&oacute; una depresi&oacute;n debido al fracaso pol&iacute;tico a la hora de acordar compromisos para mitigar el cambio clim&aacute;tico. Recuerda el momento preciso en el que el mundo y ella se quebraron. Fue al ver llorar a los diplom&aacute;ticos de las islas del Pac&iacute;fico porque sus solicitudes de ayuda para que sus tierras y sus pueblos no desapareciesen hab&iacute;an sido deso&iacute;das.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico, aunque habitualmente se enmarca como un problema cient&iacute;fico, tambi&eacute;n es <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/ecologia-y-genero-en-dialogo-interdisciplinar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">social</a>. Es una crisis que cuestiona las cosmovisiones m&aacute;s arraigadas en Occidente, empezando por la visi&oacute;n de la naturaleza y la construcci&oacute;n del conocimiento. El m&eacute;todo cient&iacute;fico pretende alcanzar la validez universal de los saberes a trav&eacute;s de la objetivaci&oacute;n y cuantificaci&oacute;n de las cualidades del mundo f&iacute;sico, para lo cual concibe el mundo como un mecanismo que puede ser observado, registrado y verificado. Descubrir c&oacute;mo se articulan los elementos permitir&iacute;a actuar sobre la naturaleza y dominarla. Desde esta <a href="https://theconversation.com/evelyn-fox-keller-1936-2023-la-pionera-de-los-estudios-de-ciencia-y-genero-214545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perspectiva</a>, los seres humanos, y m&aacute;s concretamente los varones, por ser hist&oacute;rica y supuestamente los depositarios exclusivos de la capacidad de razonar, se sit&uacute;an fuera y por encima de la idea de la naturaleza. En base a esta posici&oacute;n de superioridad que se auto-otorga el ser humano respecto a la naturaleza, se justifica su derecho a manipular, controlar y explotar los recursos naturales a su antojo y conveniencia. Sin embargo, la organizaci&oacute;n social que explota la naturaleza extrayendo los recursos sin tener en cuenta que son finitos, son no s&oacute;lo injustos e irresponsables, sino tambi&eacute;n insostenibles.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.apa.org/international/networks/global-psychology-alliance/spanish-2022-resolution.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a</a> del cambio clim&aacute;tico pronostica graves impactos en la salud mental, empeorada en aquellas poblaciones que mayor exposici&oacute;n y menor capacidad de respuesta tengan. Ser consciente de las amenazas ecol&oacute;gicas, de la pasividad y lentitud con la que reaccionan los gobiernos, del obstruccionismo clim&aacute;tico y negacionismo cient&iacute;fico creciente o de la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica es l&oacute;gico que amplifique la angustia existencial. La ecoansiedad est&aacute; motivada por la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494420306939" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaci&oacute;n</a>, entendida como la inquietud generada por el afecto a la naturaleza o la responsabilidad que tenemos hacia generaciones futuras a la vista de situaciones que se viven como problem&aacute;ticas y amenazantes. Tomar <a href="https://www.psychotherapyinbrighton.com/blogpost.php?permalink=is-there-a-therapy-for-climate-change-anxiety" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciencia</a> de que, a cada paso, a cada decisi&oacute;n, se deja una huella ecol&oacute;gica en el planeta, puede constituir un peso colosal. Pero tomar conciencia de esta huella es indispensable para transformar los sistemas y estructuras sociales que posibilitan las relaciones laborales, familiares, comunitarias o internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, se proponen nuevos planteamientos desde diferentes disciplinas que buscan superar el modelo cl&aacute;sico de conocimiento. La COVID-19 ha impulsado una reconceptualizaci&oacute;n de la naturaleza en la que todos los seres, humanos y no humanos, compartimos un espacio, un aire y una tierra. Los seres humanos son naturaleza, son parte de la naturaleza y son dependientes de lo que ocurra en ella. Estos aspectos que desde hace d&eacute;cadas resultan incuestionables en &aacute;mbitos como la investigaci&oacute;n m&eacute;dica o la evaluaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a, son cruciales tambi&eacute;n en el campo de la investigaci&oacute;n clim&aacute;tica. En esta dimensi&oacute;n en la que los factores personales y comunitarios se solapan, surgen emociones que no pueden ser extirpadas del an&aacute;lisis de la crisis ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10303262/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> recoge en sus diferentes descripciones el malestar emocional, mental y som&aacute;tico como una respuesta razonable a las amenazas de las crisis ecol&oacute;gicas, econ&oacute;micas, alimentarias, sanitarias, etc. Esta estimulaci&oacute;n del sistema nervioso indica que aquello en lo que la atenci&oacute;n queda cautiva es importante para la supervivencia. Quiz&aacute; se necesite aprenderlo porque pueda ser perjudicial para la vida o porque sea beneficioso o provechoso para alcanzar un objetivo. Lo que ha dejado una cicatriz emocional permanece firme en nuestra memoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desatender esta preocupaci&oacute;n constructiva solo puede empeorar la situaci&oacute;n del planeta. Los mecanismos bio-culturales m&aacute;s b&aacute;sicos de alarma, las emociones, favorecen esa toma de conciencia y son gu&iacute;as apropiadas para conducir los cambios siempre y cuando se equilibren con los sistemas de razonamiento anal&iacute;ticos y experienciales de procesamiento de la informaci&oacute;n. De esta manera, las emociones impulsan a buscar otros modos de interpretar, alterar o estructurar la realidad. Uno de los indicios que ilustran este punto son las investigaciones del neurocient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_Dam%C3%A1sio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Damasio</a>, en las que se constata que las personas que pierden la capacidad de acceder a sus emociones ven afectada su competencia para tomar decisiones, convirti&eacute;ndose en personas que asumen m&aacute;s riesgos de los necesarios y provocan m&aacute;s conflictos interpersonales, haciendo muy dif&iacute;cil su integraci&oacute;n en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La novedad de esta visi&oacute;n sobre el funcionamiento del pensamiento consiste en borrar las fronteras entre la raz&oacute;n y la emoci&oacute;n. Cualquier actividad, incluida la ciencia, tiene que contemplar el entrelazado complejo de estas dimensiones. La informaci&oacute;n emocional debe ser considerada e integrada como cualquier otra dimensi&oacute;n de la realidad humana ya que es un pilar necesario e importante en el que descansa la inteligencia. O por decirlo con palabras del soci&oacute;logo <a href="https://sentipensante.red/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orlando Fals Borda</a>, que acu&ntilde;&oacute; el concepto de seres <em>sentipensantes</em>, hay que pensar con el coraz&oacute;n y el cerebro, ligar la sensibilidad a la inteligencia y comprometer significativamente el pensamiento y las emociones a los procesos de transformaci&oacute;n. Este tipo de experiencia permite comprender que todos los elementos del planeta Tierra est&aacute;n intr&iacute;nsecamente conectados y crea otras narrativas que priman la construcci&oacute;n de relaciones para una vida digna.
    </p><p class="article-text">
        En el documental &ldquo;<a href="https://www.netflix.com/de/title/81336476" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Romper los l&iacute;mites</a>&rdquo;, aparece el premiado cient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Terry_Hughes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terry Hughes</a> contando c&oacute;mo despu&eacute;s de dedicar su vida al estudio de la gran barrera de coral australiana la est&aacute; viendo desaparecer, muriendo sin remedio. No esconde las l&aacute;grimas y el tremendo pesar que eso le ocasiona. Esto contrasta con el hecho de que la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica est&aacute; repleta de normas no expl&iacute;citas que hacen embarazosa la expresi&oacute;n de las emociones. Estas normas permiten cuestionar la imparcialidad y la integridad del personal investigador y la legitimidad de los hallazgos. Saltarse estas normas conlleva riesgos de perder la credibilidad, cosechar peores cr&iacute;ticas o sufrir la falta de incentivos profesionales. Estas normas espec&iacute;ficas encajan en una estructura social m&aacute;s amplia que permite responder y adaptarse de maneras diferentes y m&aacute;s o menos apropiadas a los requerimientos del trabajo, a las identidades sociales, familiares y pol&iacute;ticas, con el objetivo de protegerse ante los retos psicol&oacute;gicos que plantea la emergencia ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En 2014, Joe Duggan pregunt&oacute; al personal que trabajaba en temas relacionados con el medio ambiente &iquest;c&oacute;mo te sientes respecto al cambio clim&aacute;tico? Y public&oacute; en internet las cartas que recibi&oacute; en el <a href="https://www.isthishowyoufeel.com/ithyf5.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto ITHYF5</a>. En 2020 volvi&oacute; a preguntarles y estas son algunas de las respuestas que le llegaron: &ldquo;Todav&iacute;a estoy muy preocupada. Tambi&eacute;n estoy profundamente triste. Probablemente estoy m&aacute;s triste de lo que estaba hace cinco a&ntilde;os. Me siento impotente y, hasta cierto punto, culpable. Siento que he incumplido mi deber como ciudadana y como madre porque no fui capaz de comunicar la urgencia de la situaci&oacute;n lo suficientemente bien como para desencadenar una acci&oacute;n significativa a tiempo&rdquo; (Profesora Katrin Meissner. Directora del Centro de Investigaci&oacute;n sobre el Cambio Clim&aacute;tico. Universidad de Nueva Gales del Sur). &ldquo;Me da miedo el futuro cuando me enfrento a la simple ignorancia de algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Me siento cansado, cansado de que, a pesar de los incendios forestales, las inundaciones, etc., todav&iacute;a parece que me estoy golpeando la cabeza contra una pared de ladrillo para convencer a la gente de que la amenaza del cambio clim&aacute;tico es grave. Me siento aliviado porque ahora estoy jubilado, no tengo que vivir y respirar esto cada minuto de cada d&iacute;a. Me siento culpable de retirarme de la primera l&iacute;nea, as&iacute; que a pesar de que estoy jubilado me siento obligado a seguir trabajando. Siento una alegr&iacute;a indescriptible por la noticia de que voy a convertirme en abuelo por primera vez, pero temeroso del mundo en el que mi nieto crecer&aacute;. Me siento aliviado de que cuando mi nieto crezca y me pregunte por qu&eacute; no hicimos nada para detener el cambio clim&aacute;tico, al menos pueda decir que lo hice lo mejor que pude. Mientras me siento a escribir esto en un banco mirando a los p&aacute;ramos, me siento asombrado de que, a pesar de todo, el mundo sigue siendo el lugar m&aacute;s hermoso&rdquo; (Profesor David Griggs. Instituto de Sostenibilidad Monash. Universidad de Monash). Existen m&aacute;s de 20 testimonios y a partir de ellos se han hecho exposiciones en varios lugares del mundo con el &aacute;nimo de crear espacios de di&aacute;logo en los que recoger estos malestares, discutir las barreras con las que se encuentran en el desempe&ntilde;o de sus carreras profesionales, y expresar c&oacute;mo se ve afectada su vida personal.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/09636625231176382" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s emocional de los y las profesionales de las ciencias que estudian el cambio clim&aacute;tico</a> puede crecer r&aacute;pidamente ya que enfrentan continuamente datos alarmantes en su labor de an&aacute;lisis, predicci&oacute;n y prevenci&oacute;n de los efectos del calentamiento global. Los resultados que obtienen suelen ser desalentadores, preocupantes y cargados de incertidumbres debidas a las interacciones, en muchos casos imprevisibles, de los sistemas que est&aacute;n implicados en el mantenimiento del equilibrio clim&aacute;tico.&nbsp; Adem&aacute;s, en muchos casos son tambi&eacute;n los responsables de comunicar estas consecuencias, asumiendo el rol de vector de transferencia de malas noticias. Asimismo, hay que recordar que la mayor&iacute;a han llegado por vocaci&oacute;n a sus profesiones y aquello que estudian es tambi&eacute;n aquello de lo que se ocupan, pre-ocupan y atienden. Un prop&oacute;sito fundamental de su trabajo es cuidar y proteger esos espacios naturales. Este an&aacute;lisis ofrece varios motivos por los que se puede empezar a experimentar ecoansiedad o emociones altamente intensas y de valencia negativa: porque se eval&uacute;an las cat&aacute;strofes en los ecosistemas; porque se es consciente de que las razones de las p&eacute;rdidas son los estilos de vida que dejan una elevada huella ecol&oacute;gica; porque el desaf&iacute;o es para todo el planeta, lo que genera tensiones a nivel local o porque el problema del cambio clim&aacute;tico es altamente complejo, originando resistencias al cambio cuando se trata de modificar las estructuras econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pocos <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1755458617301251" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que analiza la relaci&oacute;n entre las emociones y el cambio clim&aacute;tico en una muestra de cient&iacute;ficos/as clim&aacute;ticos/as de Australia, pone de manifiesto las contradicciones que sufren, ya que se les pide objetividad, neutralidad e imparcialidad para desarrollar su trabajo. Sin embargo, como personas que son, experimentan sentimientos acerca de lo que estudian, desempe&ntilde;an otros papeles en la sociedad (madres, abuelos, hermanas&hellip;) que les requieren acciones comprometidas con el medio ambiente para proteger los bienes comunes y tienen que lidiar con los discursos negacionistas que menosprecian el trabajo que realizan. No son m&aacute;quinas. No son inmunes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n cient&iacute;fica empieza con alguna pregunta, una inquietud, un ansia por saber, por profundizar, por desvelar lo que hasta el momento es un misterio, es decir, surge de una pasi&oacute;n personal. En este mismo documental, &ldquo;<a href="https://www.netflix.com/de/title/81336476" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Romper los l&iacute;mites</a>&rdquo;, el prestigioso cient&iacute;fico <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Johan_Rockstr%C3%B6m" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Johan Rockstr&ouml;m</a> comienza hablando de su ni&ntilde;ez en Suecia, sit&uacute;a su pasi&oacute;n por la ciencia vinculada a un territorio y a unos lazos personales y familiares. Da respuesta a eso que a la ciencia le da tanto miedo y que a veces echamos de menos en las fr&iacute;as estad&iacute;sticas, &iquest;por qu&eacute; hago lo que hago? &iquest;qu&eacute; me hace sentir esta tierra? &iquest;qu&eacute; relaci&oacute;n tengo con ella? &iquest;c&oacute;mo quiero que sea mi vida y la de las siguientes generaciones? &iquest;qu&eacute; me motiva? &iquest;qu&eacute; quiero conseguir?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las emociones pueden transformarse en los g&eacute;rmenes y motivaciones del conocimiento siempre que se traten de manera transparente, reconociendo de d&oacute;nde vienen, d&oacute;nde sit&uacute;an lo investigado y a quien investiga, examinando c&oacute;mo se imbrican en la producci&oacute;n de conocimiento, en el razonamiento, haciendo transparentes las causas que fundamentan las investigaciones y estimulando el pensamiento cr&iacute;tico. Quiz&aacute; esto proporcione un nivel de entendimiento m&aacute;s profundo de las relaciones que mantienen los seres vivos entre s&iacute; y aporte otras razones para defender estilos de vida sostenibles. Y quiz&aacute; sirva para indicar las se&ntilde;ales de alerta y los caminos que se pueden tomar.
    </p><p class="article-text">
        Otro proyecto que investiga las emociones que el personal cient&iacute;fico y los comunicadores y comunicadoras del cambio clim&aacute;tico sienten es el desarrollado por Neal Haddaway: <a href="https://www.nealhaddaway.com/hope/#about" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esperanza, &iquest;c&oacute;mo hacer el duelo por el planeta?</a> A trav&eacute;s de entrevistas en profundidad de las que se destacan fragmentos sobre fotograf&iacute;as de las personas entrevistadas, van pensando sus emociones y sintiendo sus pensamientos. Cada uno destaca en tres palabras sus reflexiones: frustraci&oacute;n, consternaci&oacute;n, indecisi&oacute;n, traici&oacute;n, miedo&hellip; no muy diferente de las emociones que se han estudiado en la poblaci&oacute;n general. Espec&iacute;ficamente se les pregunta si sienten esperanza y Charlie, cient&iacute;fico para la conservaci&oacute;n de la naturaleza, escritor y activista responde: &ldquo;S&iacute; y no, siento m&aacute;s esperanza de la que he sentido antes, gracias al aumento del activismo. S&iacute;, los problemas son mucho peores, pero ahora estamos mucho m&aacute;s cerca del cambio. La &uacute;nica esperanza que tenemos es el poder de las personas, o nos devolvemos nuestro planeta o lo perdemos.&rdquo; Emma, ecologista y activista dice: &ldquo;S&iacute;, no es muy obvio d&oacute;nde est&aacute;, pero debe estar all&iacute; en alg&uacute;n lugar para que sigamos luchando. A pesar de que tengo muy poca confianza en la humanidad, supongo que ese deseo incontenible de un mundo mejor se manifiesta como esperanza en m&iacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Introducir estas nuevas perspectivas proporciona una idea m&aacute;s detallada de los motivos que llevan a actuar, a tomar decisiones y a resolver eventos que afectan lo individual y lo colectivo, quedando transparente lo que mueve a perseverar o no en la investigaci&oacute;n y en el activismo. Reconforta encontrar los apoyos para no romperse ante las p&eacute;rdidas. Previene los raptos emocionales y los juicios r&iacute;gidos. Ofrece razones emocionales y emociones razonadas para elegir una buena vida y superar los lastres de una civilizaci&oacute;n desgastada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-abre-camino-emociones-ambito-cientifico_132_10741857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Dec 2023 05:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ecoansiedad abre el camino a las emociones en el ámbito científico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En apoyo de Michael Eisen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/apoyo-michael-eisen_132_10655695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b704673-3768-4a07-bc07-978e729418ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y134.jpg" width="1200" height="675" alt="En apoyo de Michael Eisen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reputado genetista Michael Eisen, editor en jefe de una revista de mucho prestigio –eLife– ha sido despedido por repostear un artículo satírico que denunciaba la muerte de civiles palestinos en Gaza</p></div><p class="article-text">
        Michael Eisen, editor en jefe de una revista de mucho prestigio &ndash;eLife&ndash; ha sido despedido por repostear un art&iacute;culo sat&iacute;rico que denunciaba la muerte de civiles palestinos en Gaza. Nos hemos enterado porque &eacute;l mismo lo ha posteado en X: &ldquo;He sido sustituido por retuitear un mensaje de @TheOnion que pon&iacute;a el acento en el horror que est&aacute;n sufriendo los civiles palestinos tras el salvaje atentado de Ham&aacute;s&rdquo;. Una buena parte de los editores de la revista online se han solidarizado con &eacute;l y han renunciado a sus puestos y a la labor que desarrollaban.
    </p><p class="article-text">
        La historia es corta; comenz&oacute; el 13 de octubre cuando Eisen, un reputado genetista que trabaja en la Universidad de California en Berkeley, reposte&oacute; con un &ldquo;Bingo!&rdquo; un mensaje del portal de noticias sat&iacute;ricas The Onion que dec&iacute;a: &ldquo;Gazat&iacute;es moribundos son criticados por no dedicar sus &uacute;ltimas palabras para condenar a Ham&aacute;s&rdquo;. La tormenta perfecta se desat&oacute;. Muchos colectivos pro-israel&iacute;es ocuparon de forma masiva las redes para condenar lo que se consideraba un apoyo del profesor Eisen a Ham&aacute;s. De nada sirvi&oacute; que al d&iacute;a siguiente el propio Eisen escribiera un nuevo mensaje diciendo: &ldquo;Toda persona sensata en la Tierra est&aacute; horrorizada y traumatizada por lo que hizo Ham&aacute;s y quiere que no vuelva a suceder nunca m&aacute;s.&nbsp;M&aacute;s a&uacute;n siendo jud&iacute;o y con familia israel&iacute;.&nbsp;Pero tambi&eacute;n estoy horrorizado por el castigo colectivo que ya se est&aacute; imponiendo a los habitantes de Gaza, y lo peor que est&aacute; por llegar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De nada sirvi&oacute;. Un amplio colectivo de cient&iacute;ficos ha manifestado su apoyo a Eisen y, como coment&aacute;bamos, una facci&oacute;n importante de los editores y editoras se ha retirado. La presi&oacute;n medi&aacute;tica internacional y de la comunidad jud&iacute;a de investigadores es tan contundente y sistem&aacute;tica que, despu&eacute;s de una reuni&oacute;n con los responsables de la revista en la que los argumentos aportados por Eisen no movieron al equipo directivo, se le comunic&oacute; su expulsi&oacute;n. Las peticiones para que sea expulsado de su centro de trabajo contin&uacute;an. Esperemos que las autoridades aguanten el embate. Es cierto que Eisen es un investigador comprometido y en muchos aspectos controvertido desde la perspectiva de la editorial. No todos los editores estaban de acuerdo con aquellos cambios que &eacute;l propon&iacute;a. Puede que este comentario haya&nbsp;podido ser la gota que ha empujado a los responsables de la revista a su expulsi&oacute;n. Es la tormenta perfecta, como indican algunos investigadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que se expulsa a editores en jefe de prestigiosas revistas por comentarios m&aacute;s all&aacute; de la academia. Tampoco por su posicionamiento en relaci&oacute;n con el conflicto de Israel y Palestina, como el caso de Steven Salaita despu&eacute;s de los bombardeos de Israel en Gaza en 2014. Es un debate complejo con muchas aristas, pero desde nuestra columna de Ciencia Cr&iacute;tica s&oacute;lo podemos manifestar, en primer lugar, el horror que supone el atentado de Hamas.&nbsp;Como manifest&oacute; el propio Eisen, no caben tibiezas en este sentido. Pero de forma paralela queremos se&ntilde;alar tambi&eacute;n nuestro apoyo absoluto a nuestro compa&ntilde;ero y colega, y a todos los que han renunciado a su posici&oacute;n como editores. En esto tampoco hay pa&ntilde;os calientes. Y s&iacute;, queremos y necesitamos gritar a quien quiera o&iacute;r que, como cient&iacute;ficos, pero, sobre todo, como habitantes de este planeta, s&oacute;lo podemos estar de acuerdo con el contenido del mensaje reenviado por Eisen. No puede ser que los gazat&iacute;es y el resto de civiles que viven all&aacute; sufran la c&oacute;lera por parte de Israel, una c&oacute;lera institucionalizada y jaleada por buena parte de la comunidad internacional. No podemos estar m&aacute;s de acuerdo con Antonio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, cuando dice algo tan obvio como &ldquo;ninguna parte en un conflicto armado est&aacute; por encima del derecho internacional humanitario.&rdquo; Alguien a quien, por cierto, tambi&eacute;n quieren hacer &ldquo;dimitir.&rdquo;&nbsp;Pero no nos enga&ntilde;emos, silenciar a Guterres, silenciar a Eisen, silenciar a tantos y tantas que se limitan a enunciar obviedades como que matar a civiles inocentes no est&aacute; bien. &iexcl;Basta ya! Decenas de a&ntilde;os de ocupaci&oacute;n y la conversi&oacute;n de un estado fallido en una suma de guetos es inaceptable y debe situarse entre los elementos causales de este horror.
    </p><p class="article-text">
        Como cient&iacute;ficos nos preocupa profundamente que nuestra actividad profesional se vea comprometida por cuestiones de esta naturaleza. La libertad de expresi&oacute;n en un marco de respeto no puede ser un catalizador que limite nuestro trabajo. Los cient&iacute;ficos trabajamos bajo la bandera de la raz&oacute;n y la cr&iacute;tica ordenada. Es nuestro marco intelectual, la cr&iacute;tica sensata. En el caso de los investigadores e investigadoras m&aacute;s j&oacute;venes, la censura &ndash;o mejor dicho el saltarse la autocensura&ndash; podr&iacute;a condicionar el desarrollo de su carrera. Los podr&iacute;a echar de all&iacute; si a sus jefes o jefas no le parece oportuno lo que piensan o dicen. Terrible. Muchos de nosotros trabajamos con colegas musulmanes, tambi&eacute;n con jud&iacute;os, algunos emigrados a Israel desde lugares remotos del globo. Vivimos con estupor e indignaci&oacute;n que el acceso a algunos pa&iacute;ses supuestamente pr&oacute;ximos al nuestro se ha visto limitado o, en el mejor de los casos, radicalmente ralentizados por el hecho de haber visitado a compa&ntilde;eros cient&iacute;ficos en Ir&aacute;n u otros pa&iacute;ses vetados. La mayor&iacute;a no sabe lo complicado y humillante que puede ser para los colegas de aquellos pa&iacute;ses venir a nuestros laboratorios, ni el suplicio que supone conseguir una visa en nuestras embajadas occidentales.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; bien visto ni es popular que una persona dedicada a la ciencia d&eacute; su opini&oacute;n sobre cualquier otro tema en el lugar de trabajo. En aras de evitar cualquier confrontaci&oacute;n en el campo de estudio, se evitan de forma t&aacute;cita conversaciones personales u opiniones pol&iacute;ticas en ambientes dedicados a la investigaci&oacute;n. Se les pide a los cient&iacute;ficos que sean m&aacute;s m&aacute;quina y menos persona, m&aacute;s instrumento y menos humano. La polarizaci&oacute;n, la crispaci&oacute;n y el miedo a represalias impiden el posicionamiento p&uacute;blico y el necesario y saludable debate. No evitaremos los conflictos por evitar los desencuentros. En el mejor de los casos, tan solo los pospondremos.
    </p><p class="article-text">
        Las cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos somos ciudadanos, y, l&oacute;gicamente, sufrimos y sentimos como todos los dem&aacute;s. Que expresar de manera honesta y respetuosa tu opini&oacute;n puede significar tu expulsi&oacute;n de la academia es simplemente un dislate. Querido Michael, tienes nuestro apoyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Escudero, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/apoyo-michael-eisen_132_10655695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Nov 2023 05:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En apoyo de Michael Eisen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/guia-practica-negacionismo-pertinaz_132_10531026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca6db60a-4e48-4dd3-9b6c-43c420b627a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1072858.jpg" width="1275" height="717" alt="Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la par que se exploran métodos, caminos o posibles fórmulas a seguir en la lucha contra la crisis climática, hay una tarea que es fundamental: abrir los ojos a todas esas personas a las que intereses particulares y egoístas mantienen abducidas en el idioceno, ya sea mediante la negación de la crisis o restándole importancia</p><p class="subtitle">El cambio climático desborda las escalas de los meteorólogos: “Hay que replantearse todo”</p></div><p class="article-text">
        La lucha contra la crisis que nos asola requiere soluciones que no son f&aacute;ciles de implementar, entre otras razones porque en Occidente nos vamos a ver obligados a <a href="https://www.climatica.lamarea.com/opinion-dilema-crecer-decrecimiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decrecer nuestro consumo energ&eacute;tico</a>. A la par que se exploran m&eacute;todos, caminos o posibles f&oacute;rmulas a seguir, hay una tarea que es fundamental: abrir los ojos a todas esas personas a las que intereses particulares y ego&iacute;stas mantienen abducidas en el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idioceno</a>, ya sea mediante la negaci&oacute;n de la crisis o rest&aacute;ndole importancia. Esta tarea recae sobre los hombros del ciudadano com&uacute;n, es decir, de todos y cada uno de nosotros tal y como ya venimos advirtiendo.&nbsp; Como prometimos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, en lo que sigue vamos a ofrecer una gu&iacute;a pr&aacute;ctica para combatir los principales mantras del negacionismo, escrita desde el deseo de que pueda resultar de utilidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En verano siempre hace calor</h3><p class="article-text">
        El primer mantra del negacionismo es el que directamente niega el cambio clim&aacute;tico, lo que en mitad de los sofocos veraniegos suele expresarse, abanico en mano, recitando el ya famoso &ldquo;en verano siempre hace calor&rdquo;. Efectivamente, por estas latitudes en verano suele hacer mucho calor, y hasta puede que en 1967 <a href="https://twitter.com/el_descampao/status/1688591036468072448" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Valdecojoncillos del Marqu&eacute;s llegasen a los 47 grados</a>, como dice El Descampao con su gracejo habitual. E incluso podr&iacute;a haber ocurrido que en 2023 las noches hubiesen sido m&aacute;s fresquitas de lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        Para alimentar este mantra circulan por las redes fotos de los a&ntilde;os 60 con term&oacute;metros a pleno sol que marcan 50&ordm;, o recortes de peri&oacute;dicos antiguos alertando de terribles olas de calor. Estas &ldquo;supuestas evidencias&rdquo;, adem&aacute;s de ser <em>fake</em> en un alto porcentaje, no tienen validez cient&iacute;fica alguna pues para comparar medidas, en este caso de temperatura, estas tienen que ser equiparables. Cualquiera puede entender lo que esto significa sin m&aacute;s que medir la temperatura en una habitaci&oacute;n orientada al norte, y al d&iacute;a siguiente medirla en otra habitaci&oacute;n que mira al sur, a pleno sol y con la persiana alzada. O utilizar un term&oacute;metro diferente cada d&iacute;a, uno de hace 40 a&ntilde;os y otro digital de nueva generaci&oacute;n. &iquest;Podr&iacute;amos afirmar que un d&iacute;a ha hecho m&aacute;s calor que el otro? No, no podr&iacute;amos. Las medidas que hemos hecho no son comparables porque ni han sido realizadas bajo las mismas condiciones, ni con term&oacute;metros que respondan de la misma manera. A los negacionistas hay que explicarles que estas &ldquo;evidencias&rdquo; que circulan por las redes son extraordinariamente burdas, y quien las hace circular se aprovecha de la credulidad y el desconocimiento de muchas personas en temas que son complejos. Es decir: est&aacute; faltando al respeto que toda persona merece. Se est&aacute; riendo de ellas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del requerimiento b&aacute;sico de tener medidas que sean comparables, es importante explicar que cuando hablamos de &ldquo;calentamiento global&rdquo; nos referimos a la temperatura promedio del planeta. El matiz &ldquo;promedio&rdquo; es important&iacute;simo pues el Sistema Tierra es &uacute;nico; todo est&aacute; conectado con todo a trav&eacute;s de una multitud de procesos muy complejos, los oc&eacute;anos, la atm&oacute;sfera, los r&iacute;os, los seres vivos que formamos la biosfera&hellip; Es as&iacute; posible que en un a&ntilde;o determinado haya sitios m&aacute;s fr&iacute;os de lo que ha venido siendo habitual, mientras que en otros se est&aacute;n batiendo r&eacute;cords de temperaturas m&aacute;ximas. Y tambi&eacute;n es posible que un a&ntilde;o resulte ser m&aacute;s fr&iacute;o que el anterior. Lo que determina que existe un calentamiento global es la evoluci&oacute;n de la temperatura media del planeta a lo largo de los a&ntilde;os. Un estudio que s&oacute;lo pueden llevar a cabo las grandes instituciones cient&iacute;ficas del mundo al ser las &uacute;nicas que disponen de los medios adecuados, fiables y robustos para hacerlo. Tambi&eacute;n se requiere tener conocimientos matem&aacute;ticos para hacer el tratamiento adecuado de los datos sin propinar severas patadas a la estad&iacute;stica m&aacute;s b&aacute;sica, como hemos visto hacer en algunos programas televisivos en prime time mostrando nuevamente una absoluta falta de respeto, en este caso a sus espectadores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<em>Figura 1&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        En la figura 1, <a href="https://data.giss.nasa.gov/gistemp/graphs_v4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descargada de la p&aacute;gina web de NASA</a>, se muestra la evoluci&oacute;n de la temperatura media del planeta en los &uacute;ltimos 140 a&ntilde;os. Concretamente se trata de la diferencia de la temperatura media de un a&ntilde;o determinado en relaci&oacute;n al valor promedio durante el periodo 1951-1980. Que el planeta se est&aacute; calentando es m&aacute;s que obvio en esta figura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para disipar cualquier tentaci&oacute;n del negacionista pertinaz a recurrir a estramb&oacute;ticas teor&iacute;as conspiran&oacute;icas que involucren a los cient&iacute;ficos de NASA, recordamos que el enviado especial de China para el cambio clim&aacute;tico, Xie Zhenhua, <a href="https://www.chinadaily.com.cn/a/202302/22/WS63f5ab59a31057c47ebb032a.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido galardonado en 2022</a> por la Fundaci&oacute;n <a href="https://www.nobelsustainability.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nobel Sustainability Trust</em></a> por su trabajo en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica, y lo ha agradecido puntualizando que es un reconocimiento a los esfuerzos que est&aacute; haciendo China en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica. Por su parte el presidente ruso, Vladimir Putin, ha sido reticente a admitir el origen antropog&eacute;nico de la crisis clim&aacute;tica hasta hace muy pocos a&ntilde;os, cuando lo abrumador de la evidencia le ha obligado a admitir que <a href="https://www.themoscowtimes.com/2021/07/01/skepticism-to-acceptance-how-putins-views-on-climate-change-evolved-over-the-years-a74391" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el calentamiento global es un problema global grave</a> causado en gran parte por la actividad humana. &iquest;Hay alguien que pueda creer en una conspiraci&oacute;n internacional en la que participan USA, China y Rusia, manteniendo a sueldo a la inmensa mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos del mundo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s tambi&eacute;n hemos visto un cambio del discurso negacionista. De hacer chanzas sobre el cambio clim&aacute;tico en 2007, Mariano Rajoy pasaba a considerarlo un &ldquo;<em>grave problema mundial</em>&rdquo; 8 a&ntilde;os m&aacute;s tarde: &ldquo;<em>cuando uno se equivoca lo mejor es rectificar y yo he rectificado muchas veces en la vida porque me equivoco a menudo, aunque es mejor que me equivoque cuantas menos veces mejor</em>&rdquo;. Una <a href="https://www.infolibre.es/politica/rajoy-cambio-climatico-cuestionarlo-presumir-combatirlo_1_1119972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cita</a> fant&aacute;stica que todos podr&iacute;amos suscribir porque &iquest;qui&eacute;n no se ha equivocado muchas veces en su vida?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Nosotros no negamos que se est&aacute; calentando el planeta porque hay que ser est&uacute;pido para decir eso</em>&rdquo;. Quien se expresa con esta contundencia es Julio Utrilla, representante de VOX en una reuni&oacute;n reciente organizada por la <a href="https://cosce.org/cosce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confederaci&oacute;n</a> de Sociedades Cient&iacute;ficas de Espa&ntilde;a con representantes de los distintos partidos pol&iacute;ticos, como puede verse en este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=j2T3eo0TTM8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">link</a> (1h:46m). En su partido han pasado de negar que el planeta se est&aacute; calentando a negar que el m&aacute;s que obvio calentamiento (&ldquo;<em>hay que ser est&uacute;pido para negarlo</em>&rdquo;) sea de origen antropog&eacute;nico, un nuevo mantra que rebatimos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El clima siempre ha cambiado</strong></h3><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que el clima siempre ha cambiado! De ser una bola de fuego hace 4.500 millones de a&ntilde;os la Tierra ha pasado a ser un planeta plet&oacute;rico de vida (para un peque&ntilde;o resumen de esta extraordinaria historia ver <a href="https://elasombrario.publico.es/la-extraordinaria-historia-gaia-nuestra-madre-tierra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). El clima de la Tierra no ha dejado de cambiar a lo largo de todo este tiempo por numerosos y variados factores, algunos de origen interno como la reconfiguraci&oacute;n de continentes y oc&eacute;anos, las explosiones de los volcanes o la evoluci&oacute;n de la biosfera, junto a otros de origen externo como son los ciclos de Milankovitch, el alejamiento de la Luna (que va alargando la duraci&oacute;n del d&iacute;a), la actividad solar, o los meteoritos que se estrellan contra el planeta. Todos estos factores son sobradamente conocidos por la comunidad cient&iacute;fica y han sido estudiados a fondo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos factores tienen lugar en escalas temporales largu&iacute;simas, de millones de a&ntilde;os, como es el caso de la reconfiguraci&oacute;n de los continentes y las grandes masas oce&aacute;nicas. Otros se producen en escalas de tiempo m&aacute;s cortas como los <a href="https://blog.meteoclim.com/ciclos-de-milankovitch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclos de Milankovitch</a>, nombre que reciben las variaciones en la irradiancia que recibimos del sol debido al efecto combinado del tir&oacute;n gravitacional que ejerce el conjunto de astros del sistema solar sobre la Tierra. Los ciclos de Milankovitch se suceden en periodos de decenas de miles de a&ntilde;os, y hacen que los hemisferios terrestres no est&eacute;n siempre a la misma distancia del Sol para la misma &eacute;poca del a&ntilde;o, ni muestren la misma inclinaci&oacute;n. Se les considera los responsables de las grandes glaciaciones c&iacute;clicas que se han ido sucediendo durante el Cuaternario. En cualquier caso, estos factores que act&uacute;an sobre periodos de tiempo tan largos <a href="https://climate.nasa.gov/explore/ask-nasa-climate/2949/why-milankovitch-orbital-cycles-cant-explain-earths-current-warming/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pueden ser los responsables del calentamiento actual</a>, dado que este se est&aacute; produciendo en una escala temporal de decenas de a&ntilde;os.&nbsp;Podemos por tanto descartarlos por completo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para buscar el origen del actual incremento de temperatura tenemos que buscar qu&eacute; factores operan en escalas de una magnitud temporal similar. Uno de ellos podr&iacute;a ser el ciclo de manchas solares de 11 a&ntilde;os, notando que es una escala inferior a la del calentamiento actual. En cualquier caso el ciclo solar no es capaz de explicar el incremento de temperatura porque la variaci&oacute;n de la radiaci&oacute;n que nos ha llegado del Sol a lo largo de cada ciclo, perfectamente registrada durante el &uacute;ltimo siglo, es muy peque&ntilde;a. Superponi&eacute;ndose a este ciclo solar corto parece haber otros ciclos m&aacute;s largos cuyo efecto acumulativo s&iacute; podr&iacute;a tener una influencia m&aacute;s apreciable en el clima. Tenemos un ejemplo en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%ADnimo_de_Maunder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&iacute;nimo de Maunder</a>, un periodo cercano a un siglo en el que hubo una casi total ausencia de manchas solares que ha sido relacionado con la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peque%C3%B1a_Edad_de_Hielo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peque&ntilde;a Edad de Hielo</a>. De hecho, estos ciclos largos de variaciones en la actividad solar, junto a la actividad volc&aacute;nica, son considerados los principales responsables de las oscilaciones de la temperatura media global durante los &uacute;ltimos 2.000 a&ntilde;os. Pero tampoco son capaces de explicar el brusco incremento de la temperatura actual, que volvemos a mostrar en la <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:2000_Year_Temperature_Comparison.png" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguiente gr&aacute;fica</a>, por una raz&oacute;n bien sencilla: ni la actividad volc&aacute;nica ha sido extraordinaria durante el &uacute;ltimo siglo, ni tampoco lo ha sido la actividad solar como se observa en <a href="https://climate.nasa.gov/climate_resources/189/graphic-temperature-vs-solar-activity/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta otra gr&aacute;fica</a>. Todos los estudios llevados a cabo por la comunidad cient&iacute;fica coinciden en se&ntilde;alar que no hay ning&uacute;n factor ajeno a la actividad humana que sea capaz de explicar el brusco calentamiento observado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>En el pasado hizo mucho m&aacute;s calor que ahora</strong></h3><p class="article-text">
        La temperatura alcanzada tras la revoluci&oacute;n industrial no s&oacute;lo es superior a la que se ha medido por distintos m&eacute;todos para los &uacute;ltimos 2.000 a&ntilde;os, sino a todo el periodo de 12.000 a&ntilde;os que se extiende desde que acab&oacute; la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n, seg&uacute;n se detalla en un <a href="https://www.space.com/scientists-solve-climate-mystery-holocene-temperature-conundrum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a>. No obstante, s&iacute; es cierto que en un pasado m&aacute;s lejano hubo &eacute;pocas mucho m&aacute;s calurosas que la actual, aunque debemos remontarnos millones de a&ntilde;os en el tiempo para encontrarlas. Una de estas &eacute;pocas fue el reinado de los dinosaurios, tr&aacute;gicamente terminado hace 66 millones de a&ntilde;os por el impacto de un meteorito. Por aquella &eacute;poca en la Tierra hab&iacute;a un &uacute;nico supercontinente, Pangea, rodeado por un &uacute;nico oc&eacute;ano, Pantalasa, siendo la temperatura media varios grados superior a la actual. Ni que decir tiene que tanto la flora como la fauna estaban perfectamente adaptadas a un planeta que era muy diferente al actual, un planeta en el que los primates a&uacute;n no hab&iacute;amos hecho acto de presencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos millones de a&ntilde;os nos hemos ido adentrando en una &eacute;poca fr&iacute;a a ra&iacute;z de la fragmentaci&oacute;n del supercontinente Pangea, y de la configuraci&oacute;n y posici&oacute;n en el globo que han ido adoptando los continentes y las grandes masas oce&aacute;nicas, entre lo que destaca la formaci&oacute;n de los dos casquetes polares cubiertos permanentemente de hielo. La lenta evoluci&oacute;n del clima ha ido de la mano de una evoluci&oacute;n acorde de la flora y de la fauna, que se ha ido adaptando (<em>aclimatando</em>) al medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las variaciones de lo vivo y de lo inerte en la Tierra est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionadas, evolucionan conjuntamente, siendo esta una caracter&iacute;stica fundamental de la biodiversidad. Ni que decir tiene que esta evoluci&oacute;n tiene lugar en escalas de decenas de miles de a&ntilde;os. La biosfera no es capaz de adaptarse a un cambio tan r&aacute;pido como es el calentamiento actual. De hecho, cada vez que han acaecido fen&oacute;menos abruptos como la explosi&oacute;n de un supervolc&aacute;n, o el impacto de un gran meteorito, se han saldado con extinciones masivas de especies.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>No somos los responsables del calentamiento global</strong></h3><p class="article-text">
        La biosfera tiene una poderosa <a href="http://revistaecosistemas.webs.uvigo.es/miniecosistemas/temas/biosfera_clima.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencia en el clima</a> al igual que la tenemos los sapiens, parte de la biosfera. En particular, hemos dejado una huella notoria tras la revoluci&oacute;n industrial debido a la quema indiscriminada de combustibles f&oacute;siles, al arrojar cantidades gigantescas de gases de efecto invernadero a la atm&oacute;sfera.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el manual del negacionista se lee que &ldquo;<em>el CO2 es beneficioso para la vida</em>&rdquo;, nuevamente una obviedad que no aporta nada al debate excepto confundir, que es lo que pretende. El CO2 es, de hecho, absolutamente necesario para una vida basada en el carbono como es la vida terrestre. En el proceso de fotos&iacute;ntesis de las plantas por el que estas adquieren energ&iacute;a para sus procesos vitales, consumen CO2 y expulsan ox&iacute;geno. El CO2 no s&oacute;lo es necesario para las plantas, situadas en la base de la cadena alimentaria, tambi&eacute;n lo es para mantener la cantidad de ox&iacute;geno en la atm&oacute;sfera, otro elemento imprescindible para la vida terrestre. Pero la importancia del CO2 va m&aacute;s all&aacute;: sin los gases de efecto invernadero la temperatura promedio del planeta ser&iacute;a de unos g&eacute;lidos -18&ordm;C en lugar de los 15&ordm;C de media que disfrutamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y tal y como ocurre con todo en esta vida, en la cantidad justa est&aacute; la virtud. La energ&iacute;a que nos llega del Sol, imprescindible para mantener nuestras funciones vitales, es irradiada de vuelta al espacio manteniendo al planeta en lo que se denomina un &ldquo;equilibrio energ&eacute;tico&rdquo;. Al aumentar bruscamente el contenido de CO2 en la atm&oacute;sfera durante los &uacute;ltimos decenios este balance energ&eacute;tico se ha roto, acumul&aacute;ndose una gran <a href="https://essd.copernicus.org/articles/15/1675/2023/#&amp;gid=1&amp;pid=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad de energ&iacute;a</a> que no ha sido devuelta al espacio. Esta energ&iacute;a &ldquo;de m&aacute;s&rdquo; se ha ido almacenando en los oc&eacute;anos en un 89%, para mayor preocupaci&oacute;n de los expertos que conocen lo peligros&iacute;simo que es el calentamiento de las grandes masas oce&aacute;nicas. <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/sst_daily/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute;</a> y <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/t2_daily/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> podemos ver la evoluci&oacute;n diaria de la temperatura media de la superficie de los oc&eacute;anos y de la atm&oacute;sfera, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo sabemos que el CO2 es el principal responsable del desbalance energ&eacute;tico? Como dec&iacute;amos al rebatir uno de los mantras anteriores, durante el &uacute;ltimo siglo no ha habido una actividad volc&aacute;nica extraordinaria que haya podido incrementar de manera brusca el contenido de vapor de agua en la troposfera (otro gas de efecto invernadero), ni tampoco anomal&iacute;as en la irradiancia solar capaces de provocar el desbalance energ&eacute;tico medido. Lo que s&iacute; sabemos es que hemos quemado cantidades gigantescas de combustible f&oacute;sil que han aumentado el contenido de CO2 en la atm&oacute;sfera. Sin necesidad de entrar en detalles ni en c&aacute;lculos complejos, hay una manera de comprobarlo de lo m&aacute;s sencilla: ver c&oacute;mo ha ido <a href="https://climate.nasa.gov/climate_resources/24/graphic-the-relentless-rise-of-carbon-dioxide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evolucionando el contenido de CO2 en el tiempo</a>, y c&oacute;mo <a href="https://news.climate.columbia.edu/2017/03/10/the-science-of-carbon-dioxide-and-climate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">correlaciona</a> esta evoluci&oacute;n con el incremento de la temperatura.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un par de grados m&aacute;s de temperatura no nos van a matar</strong></h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser un disparate, este mantra es una falta de respeto intolerable a quienes ya est&aacute;n muriendo por culpa del calentamiento global. El pasado verano&nbsp; <a href="https://efesalud.com/calor-muertes-verano-2022-el-mas-caluroso-europa-altas-temperaturas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 60.000 personas murieron de calor en Europa, 12.000 de ellas en nuestro pa&iacute;s.</a> El calentamiento global tambi&eacute;n est&aacute; matando de hambre y sed, al provocar una desertificaci&oacute;n acelerada tal y como ya est&aacute; sucediendo en muchos lugares de &Aacute;frica. <a href="https://www.unicef.es/noticia/semana-mundial-del-agua-millones-de-ninos-en-peligro-de-muerte-en-africa-por-la-sequia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNICEF advierte</a> que millones de ni&ntilde;os est&aacute;n en peligro de muerte por la sequ&iacute;a, que ir&aacute; haci&eacute;ndose m&aacute;s severa conforme las temperaturas medias globales contin&uacute;en su escalada. Llegados a este punto cualquier bromita sobre <em>calent&oacute;logos</em> y la <em>religi&oacute;n clim&aacute;tica</em> ofende: no tiene ni la m&aacute;s pu&ntilde;etera gracia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El calentamiento global mata de muy diversas maneras, entre otras por los episodios meteorol&oacute;gicos extremos. El desbalance energ&eacute;tico hace que la atm&oacute;sfera, en continua interrelaci&oacute;n con el oc&eacute;ano, disponga de mucha m&aacute;s energ&iacute;a, lo que se traduce en que el n&uacute;mero de huracanes, tifones, granizadas, grandes nevadas, o ciclones, es decir,&nbsp;de episodios altamente energ&eacute;ticos no s&oacute;lo se multipliquen sino que aumenten su intensidad. Nos estamos habituando a las noticias sobre tormentas torrenciales inesperadas, sobre grandes riadas, tornados, incendios pavorosos&hellip; y no deber&iacute;amos, pues tras cada una de estas noticias hay devastaci&oacute;n, dolor y muerte. La impudicia de los necios tambi&eacute;n la hemos sufrido este oto&ntilde;o, impasibles ante el <a href="https://www.niusdiario.es/sociedad/medio-ambiente/20230905/bloqueo-anticiclon-borrascas-omega-danas-espana-grecia-inundaciones-historicas-precipitaciones-de-otro-mundo_18_010386733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bloqueo omega</a> que ha tra&iacute;do devastaci&oacute;n y muerte a Espa&ntilde;a, Grecia, Bulgaria y Turqu&iacute;a. Una simple &ldquo;gota fr&iacute;a&rdquo;, seg&uacute;n los voceros a sueldo del negacionismo, aut&eacute;nticos guardianes del idioceno. El desbalance energ&eacute;tico continuar&aacute; increment&aacute;ndose mientras no dejemos de quemar combustibles f&oacute;siles, y con este desbalance aumentar&aacute;n la frecuencia e intensidad de estas tragedias. Es importante dejar claro que estos fen&oacute;menos no son nuevos: siempre ha habido gotas fr&iacute;as, y tornados, y ciclones, y grandes nevadas&hellip; Pero el cambio clim&aacute;tico hace que la atm&oacute;sfera se vuelva m&aacute;s &ldquo;energ&eacute;tica&rdquo;, lo que aumenta la frecuencia con la que estos episodios se suceden, adem&aacute;s de aumentar la propia energ&iacute;a que descargan, su intensidad. Esto es algo que no s&oacute;lo sabemos desde la ciencia: lo estamos comenzando a comprobar de una manera dram&aacute;tica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, un par de grados m&aacute;s tiene consecuencias grav&iacute;simas pues disloca el clima y rompe el equilibrio de la biosfera. No se trata pues de &ldquo;acostumbrarse&rdquo;, como puede hacerlo alguien de Santander que se muda a vivir a Sevilla. Es algo much&iacute;simo m&aacute;s complejo pues la ruptura del equilibrio trae consigo, entre otros muchos problemas, <strong>un severo riesgo de la seguridad alimentaria</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las pol&iacute;ticas verdes solo persiguen hundirnos econ&oacute;micamente</strong></h3><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas verdes tratan de frenar esta deriva, no s&oacute;lo tratando de minimizar (idealmente, de impedir) la quema de combustibles f&oacute;siles, sino tambi&eacute;n cuidando un medio ambiente que debe adaptarse, en la medida de lo posible, a la nueva situaci&oacute;n. En el caso concreto de Espa&ntilde;a, pa&iacute;s que por su localizaci&oacute;n sabemos que va a sufrir un severo proceso de desertificaci&oacute;n ya en curso, el empecinamiento en mantener el regad&iacute;o en lugar de aclimatarnos a una agricultura de secano es uno de los m&uacute;ltiples absurdos que debemos combatir. Se trata de adaptarnos a la realidad, en lugar de seguir utilizando un modelo productivo que depende de un agua que no es que no vayamos a tener en el futuro, sino que ya no tenemos ahora; un modelo que degrada y agota el suelo, abocando a la escasez de alimentos y el empobrecimiento de las comarcas rurales en unas pocas d&eacute;cadas. Las nuevas pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas propuestas por las pol&iacute;ticas verdes que denuestan algunos son clave para <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-agricultura-sostenible-herramienta-clave-contra-el-hambre-y-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luchar contra el hambre</a>, y est&aacute;n demostrando su capacidad de <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-agricultura-sostenible-herramienta-clave-contra-el-hambre-y-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser llevadas a la pr&aacute;ctica</a> en cooperativas de nuestro pa&iacute;s. En paralelo, la comunidad cient&iacute;fica contin&uacute;a investigando en esta &aacute;rea, cr&iacute;tica para nuestra supervivencia (ver <a href="https://brage.nina.no/nina-xmlui/handle/11250/3044300" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; </a>y <a href="https://www.nature.com/articles/nplants2015221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que tenemos que salir de la zona de confort! Pero no por el capricho de cuatro dementes que han sido abducidos por unas <em>&eacute;lites globalistas, </em>tal y como afirma la delirante teor&iacute;a<em> </em>del manual del negacionista, sino por pura responsabilidad hacia las generaciones venideras. Por pura decencia, vamos. Podemos seguir quemando combustibles f&oacute;siles, derrochando agua y esquilmando el medio ambiente, pero el precio que pagaremos ser&aacute; dejar en herencia un escenario de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mad_Max#:~:text=Mad%20Max%20es%20una%20pel%C3%ADcula,en%20el%20resto%20del%20mundo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>mad max</em></a> a las generaciones venideras (o a nosotros mismo, dentro de no muchos a&ntilde;os).&nbsp;<strong> </strong>&iquest;Qui&eacute;n en su sano juicio querr&iacute;a llevar esa carga sobre su conciencia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/guia-practica-negacionismo-pertinaz_132_10531026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 04:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Clima,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder de la ecoansiedad para cambiar el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-cambiar-mundo_132_10461339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/723d7edc-e835-4483-bcfb-7d21c5ec8ff6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder de la ecoansiedad para cambiar el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las emociones crean los vínculos con los hechos sociales, nos mueven hacia o en contra de los eventos y personas que las provocan, y en ese discurrir tienen la capacidad de inducir otros sentimientos</p><p class="subtitle">Migrar por calor, fumar o no tener hijos: cuando las decisiones vitales se toman mirando al futuro climático</p></div><p class="article-text">
        Desde que en 2016, Darebin, una ciudad en Australia, declarase el &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_de_emergencia_clim%C3%A1tica#Pa%C3%ADses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estado de emergencia clim&aacute;tica</a>&rdquo;, muchos son los pa&iacute;ses, localidades, organismos y colectivos que se adhieren a medidas destinadas a mitigar las consecuencias del cambio clim&aacute;tico. La <a href="https://www.ama-assn.org/press-center/press-releases/ama-adopts-new-policy-declaring-climate-change-public-health-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n m&eacute;dica Americana</a> declar&oacute; en 2022 que estamos en una crisis de salud p&uacute;blica debida a la amenaza ecol&oacute;gica que deteriora directamente los niveles de salud y bienestar que nuestras sociedades han alcanzado durante el &uacute;ltimo siglo. Seg&uacute;n la definici&oacute;n que ofrece la <a href="https://www.who.int/es/about/governance/constitution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a>, la salud, es el &ldquo;estado completo de bienestar f&iacute;sico, mental y social y no s&oacute;lo la ausencia de enfermedades&rdquo;. Adem&aacute;s, el art&iacute;culo 25 de la <a href="https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos</a> reconoce que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la salud y el bienestar.&nbsp;Asimismo, la resoluci&oacute;n 48/13 del 8 de octubre de 2021 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconoce el derecho a un medioambiente limpio, sano y sostenible como derecho humano.&nbsp;En nuestro pa&iacute;s, en julio de 2023 el gobierno aprob&oacute; la creaci&oacute;n del Observatorio de Salud y Cambio Clim&aacute;tico con el objetivo de hacer un seguimiento de los impactos del cambio clim&aacute;tico sobre la salud.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la importancia que el enfoque de salud representa para impulsar la transformaci&oacute;n social y una econom&iacute;a de transici&oacute;n justa y verde,&nbsp; el Foro Econ&oacute;mico Mundial en su 14&ordf; reuni&oacute;n,&nbsp;invit&oacute; a <a href="https://gendread.substack.com/p/read-britts-speech-to-the-world-economic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Britt Wray</a>, directora de la iniciativa especial de la c&aacute;tedra de salud mental clim&aacute;tica del departamento de psiquiatr&iacute;a y ciencias del comportamiento de la facultad de medicina de Stanford, a dar una charla sobre las consecuencias que el cambio clim&aacute;tico tiene sobre la salud mental. No s&oacute;lo influyen de manera directa los eventos clim&aacute;ticos extremos, sino que las informaciones que se reciben despiertan toda una serie de emociones que causan malestar, sufrimiento y hasta <a href="https://reliefweb.int/report/world/mental-health-and-climate-change-policy-brief" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos</a> de ansiedad y estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272494422001323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> llevada a cabo en 32 pa&iacute;ses encontr&oacute; que Espa&ntilde;a presentaba el nivel m&aacute;s alto de preocupaci&oacute;n acerca del cambio clim&aacute;tico: aproximadamente un 78% de las personas encuestadas manifestaron sentir fuertes respuestas emocionales negativas. Este resultado se conoce como ecoansiedad o ansiedad ecol&oacute;gica y ha sido encontrado en otros muchos <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272494422001499" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>. Uno de los m&aacute;s conocidos, es el que public&oacute; la revista <em>The Lancet, Planetary Health</em>, en diciembre de 2021 llamado &ldquo;la <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(21)00278-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad clim&aacute;tica en la infancia y juventud</a> y sus creencias sobre las respuestas del gobierno al cambio clim&aacute;tico: una encuesta global&rdquo;. Se encuestaron a un total de 10.000 personas en 10 pa&iacute;ses, entre los cuales no se encontraba Espa&ntilde;a, y los resultados mostraron que el 84% de las personas estaban moderadamente preocupadas y aproximadamente el 50% hab&iacute;an sentido emociones que interfer&iacute;an con su bienestar cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/204178/9789243508184_spa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis medioambiental</a> no es neutral ante las circunstancias que atraviesan la vida de las personas. Si se analizan los datos m&aacute;s de cerca se podr&aacute; observar que son las mujeres, la juventud y la poblaci&oacute;n de los pa&iacute;ses m&aacute;s empobrecidos quienes muestran mayores niveles de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecoansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a>. Efectivamente, en febrero de 2023 se presentaron los <a href="https://www.mdpi.com/2071-1050/15/4/3540" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados de ese macro estudio</a> buscando las diferencias asociadas al g&eacute;nero, la edad y el pa&iacute;s, y descubrieron que todas estas variables podr&iacute;an ser predictoras de las vulnerabilidades al cambio clim&aacute;tico. Las mujeres informaron de m&aacute;s preocupaci&oacute;n, de tener m&aacute;s pensamientos negativos acerca del futuro y obtuvieron mayores puntuaciones en las emociones de tristeza, indefensi&oacute;n, miedo, culpa, dolor, etc. mientras que los hombres informaron de m&aacute;s sentimientos de tranquilidad acerca de los comportamientos que los gobiernos tienen respecto a la gesti&oacute;n de la crisis ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1469540513480162" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que tienen en cuenta la perspectiva de g&eacute;nero muestran que la angustia se acrecienta entre aquellas personas en las que tradicionalmente se ha depositado la responsabilidad del bienestar de los hogares. El n&uacute;mero de mensajes dirigido a consumir productos &ldquo;verdes&rdquo;, ya sea en alimentaci&oacute;n, ropa, cosm&eacute;ticos o limpieza y a mantener estilos de vida ecol&oacute;gicos no para de incrementarse y se dirige principalmente a las mujeres, ya que sobre ellas recae la toma de la mayor&iacute;a de las decisiones sobre consumo diario.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n que recibimos conforma la manera que expresamos los malestares f&iacute;sicos y psicol&oacute;gicos, siendo las <a href="https://www.sanidad.gob.es/bibliotecaPub/repositorio/libros/29236_estrategia_de_salud_mental_del_Sistema_Nacional_de_Salud_2022-2026.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres</a> m&aacute;s proclives a manifestar trastornos por ansiedad y estr&eacute;s asociados a factores socioecon&oacute;micos, como pueden ser los estereotipos, la carga de cuidados, o la doble jornada. Los s&iacute;ntomas que presentan hablan de <a href="https://www.inmujeres.gob.es/areasTematicas/AreaSalud/Publicaciones/docs/GuiasSalud/Salud_XV.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fatiga</a> emocional, con sentimientos de impotencia, des&aacute;nimo, reducci&oacute;n de la percepci&oacute;n de logros y de la eficacia personal. Las teor&iacute;as feministas muestran que la experiencia subjetiva del mundo es diferente para hombres y mujeres, los roles y normas sociales determinan lo que unos y otras pueden y deben hacer. As&iacute;, las reglas tanto expl&iacute;citas como impl&iacute;citas, crean la estructura social en la que se desarrolla la vida; sin embargo, en ocasiones, estas normas encorsetan la autonom&iacute;a de todas las personas, limitando las posibilidades de ser, pensar, sentir y hacer, ya sea porque se asocien a los determinantes biol&oacute;gicos o a los patrones culturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.mujeresenred.net/spip.php?article2239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ra&iacute;z de estas diferencias</a> debe buscarse en las discriminaciones que fundan el sistema patriarcal y capitalista. Este marco conceptual se fundamenta en un sistema dual de pensamiento, en el que el hombre, lo masculino, queda asociado a lo racional, a la cultura, mientras que la mujer se relaciona con la naturaleza y lo emocional. En esta perspectiva, la raz&oacute;n ocupa el escal&oacute;n superior en tanto que permite el conocimiento objetivo y universal de la realidad, mientras que las emociones se subordinan y someten, ya que se consideran fuerzas irracionales e involuntarias que impulsan al ser humano en contra de la actividad intelectual. La vinculaci&oacute;n de la mujer con la naturaleza por sus caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas, principalmente la gestaci&oacute;n, alumbramiento y lactancia, ha conllevado entre otras cosas la feminizaci&oacute;n de los cuidados. Sin embargo, esta categorizaci&oacute;n no tiene porqu&eacute; conllevar diferencias en los roles sociales y tareas de cuidado que mujeres y hombres desempe&ntilde;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos de cuidado requieren una relaci&oacute;n de proximidad e intimidad, de anticipaci&oacute;n de las necesidades, de sensibilidad y empat&iacute;a. Requiere tomarse tiempo para acondicionar el espacio, preparar las actividades de ocio y de aprendizaje apropiadas a la edad, organizar las compras de alimentaci&oacute;n, ropa y calzado, gestionar las visitas m&eacute;dicas y las pr&aacute;cticas de aseo e higiene, preparar las comidas, supervisar las tareas diarias, proteger de los potenciales peligros, ense&ntilde;ar a interactuar con una actitud positiva, promover la inteligencia emocional, limpiar, recoger, poner lavadoras, etc. Es justo a partir de esta interacci&oacute;n con la realidad m&aacute;s pr&oacute;xima y concreta que las mujeres generan un conocimiento espec&iacute;fico y una receptividad diferente para percibir las amenazas medioambientales y las soluciones de las que disponen. La experiencia nos dice que las emociones ocurren y se manifiestan en cada uno de nosotros y nosotras, pero se refieren a las relaciones sociales que mantenemos con las dem&aacute;s personas, los objetos o las ideas. Sara puede sentirse triste al pensar en la contaminaci&oacute;n por mercurio cuando va a comprar el at&uacute;n o Bruno sentirse enfadado porque las grandes superficies todav&iacute;a venden las frutas en envoltorios pl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de las emociones en general, y de las que produce el cambio clim&aacute;tico en particular, liga los discursos y las relaciones que se establecen con la naturaleza a lo irracional, a lo primitivo, a la sensibler&iacute;a. En definitiva, a lo no objetivo y verificable, a lo secundario, accesorio, a lo que no tiene importancia o de lo que se puede prescindir; por tanto, a lo que se deber&iacute;a dejar fuera de un debate civilizado y racional. De hecho, a lo largo de la historia se ha contrapuesto lo racional a lo emocional, como elementos irreconciliables, situando siempre lo racional en el pedestal de la civilizaci&oacute;n y desde&ntilde;ando la sabidur&iacute;a que aporta el instinto a trav&eacute;s del lenguaje de las emociones.&nbsp; Lo que ha conllevado el olvido de la irreducible fuerza cognitiva de las emociones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, las emociones ponen de manifiesto la relaci&oacute;n que se establece entre las personas y con las situaciones en las que nos encontramos, que pueden ser de placer o de rechazo. Las emociones crean los v&iacute;nculos con los hechos sociales, nos mueven hacia o en contra de los eventos y personas que las provocan, y en ese discurrir tienen la capacidad de inducir otros sentimientos. Forman bucles en los que los resultados de las acciones se presentan como est&iacute;mulos desencadenantes de nuevas respuestas, que a su vez son emociones que despiertan otros sentimientos, algo as&iacute; como una red de reacciones en cadena. Pero, no todas las personas tienen los mismos sentimientos ante los mismos eventos. Las reacciones emocionales pueden ser muy variadas y con muchos matices porque existe una valoraci&oacute;n e interpretaci&oacute;n previa de lo que sucede en el mundo. El duelo o la rabia ante la contaminaci&oacute;n o la desidia con la que act&uacute;an otras personas, pueden conducir a la indignaci&oacute;n, y &eacute;sta a su vez a la toma de conciencia que nos acerca al cuidado del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://edisciplinas.usp.br/pluginfile.php/4118669/mod_resource/content/1/Hochschild%201979.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">normas</a> del sentir son un conjunto de reglas compartidas por una determinada sociedad, con frecuencia no expl&iacute;citas, que sancionan qui&eacute;n puede sentir qu&eacute; y qui&eacute;n puede expresar ese sentir. Sirven para evaluar la pertinencia de una respuesta emocional a la situaci&oacute;n en la que se produce, generando gratificaciones o castigos al cumplir o no las expectativas. Las emociones act&uacute;an como mandatos de g&eacute;nero no conscientes que conforman la identidad y gu&iacute;an los comportamientos individuales. El <a href="https://capitanswing.com/libros/buenas-y-enfadadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfado</a> de Sara y la tristeza de Bruno tienen m&aacute;s posibilidades de no ser entendidos socialmente y reprimirse, si los comparamos con las emociones que podr&iacute;an esperarse para sus respectivos g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias del sentir establecen las emociones que son adecuadas para determinados grupos o colectivos. No es casual ni fortuito que, como fruto de la socializaci&oacute;n diferenciada, las mujeres tengan mayor predisposici&oacute;n a expresar tristeza y los varones enfado. Las normas culturales modelan las condiciones en las que percibimos, hablamos y respondemos al mundo en el que vivimos. Es a trav&eacute;s del lenguaje de las emociones que dotamos de significado al entorno, proyectamos lo que importa, lo que preocupa, lo que atemoriza, lo que conmueve, lo que ilusiona o lo que reconforta. Comprender que las emociones ayudan a estimar el valor que se le da a las situaciones u objetos y el rol que cada qui&eacute;n juega en esa relaci&oacute;n es tambi&eacute;n comprender que los discursos y pr&aacute;cticas emocionales reflejan las relaciones que se mantienen con esas situaciones, personas u objetos. A quien habla de emociones se le vincula con la naturaleza, con lo femenino, con lo irracional, lo inferior, con la falta de control; mientras que quien evita expresar sus sentimientos es considerado racional, imparcial y superior. El <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-debate-feminista-378-articulo-resena-S0188947816300330" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de las manifestaciones emocionales en la sociedad es una forma de visibilizar las relaciones de poder que existen, puesto que no a todas las personas se les permite sentir igual o incluso se les permite sentir, a secas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las normas sobre la emocionalidad ayudan a mantener las situaciones de desigualdad estructural pues no borran la dualidad emoci&oacute;n frente a raz&oacute;n, diferencia necesaria para justificar la desigualdad y la tutela hist&oacute;rica sobre aquellas personas (animales y cosas), que supuestamente carecen (en parte o en su totalidad) de la capacidad racional. Las emociones son estructuras de significado que preceden al lenguaje y lo permean; construyen narrativas que articulan y organizan la identidad respecto a las relaciones que mantenemos con el mundo. De ah&iacute; la <a href="https://herdereditorial.com/catalogo/filosofia/el-gobierno-de-las-emociones-9788425427442" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importancia</a> de prestar atenci&oacute;n a lo que nos dicen, para poder cuestionar si el mundo en el que vivimos es el mundo en el que queremos vivir, si las relaciones que tenemos son las relaciones que queremos tener, si los deseos que tenemos son los deseos que queremos tener.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sara puede actuar justamente sin sentir indignaci&oacute;n por la negligencia de los gobiernos ante la contaminaci&oacute;n? &iquest;Se cambian los h&aacute;bitos de viaje sin una preocupaci&oacute;n previa por el calentamiento global? &iquest;Se moviliza la ciudadan&iacute;a sin sentir la tristeza de la p&eacute;rdida de los parajes naturales? &iquest;Se activa el pueblo sin el enfado ante las mentiras de las petroleras? O &iquest;Bruno empujar&aacute; a las empresas a introducir criterios de sostenibilidad sin mostrar la frustraci&oacute;n por su despreocupaci&oacute;n y avaricia? En realidad, la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_Dam%C3%A1sio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emoci&oacute;n</a> no se puede separar de la raz&oacute;n. Ambas son procesos mentales que se entrelazan y tejen las redes neuronales que producen el pensamiento y que nos configuran, junto a otros procesos psicol&oacute;gicos como la atenci&oacute;n, la motivaci&oacute;n o la percepci&oacute;n. &iquest;Tendr&iacute;a alg&uacute;n sentido vivir sin la br&uacute;jula de las emociones? &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a discernir Sara entre aquello que se desea y lo que se rechaza? &iquest;C&oacute;mo sabr&iacute;a Bruno d&oacute;nde se encuentra lo bueno y lo malo para uno/a mismo/a y para la humanidad en su conjunto? &iquest;Ser&iacute;a posible vivir en sociedad sin emociones? Un mundo en el que las emociones estuviesen ausentes ser&iacute;a un mundo inhumano, en el que las interacciones sociales carecer&iacute;an de sentido, ya que sirven para percatarse de lo que est&aacute; ocurriendo a trav&eacute;s de las inferencias que se hacen del lenguaje verbal y no verbal; importan para comunicar las intenciones y los deseos y protegen la vida, dado que advierten de las amenazas que acechan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mundo sin emociones se convertir&iacute;a en un mundo sin un tim&oacute;n que indicase qu&eacute; es lo correcto, lo bueno, o lo deseable, un mundo sin moral. Las emociones son disposiciones que gu&iacute;an las acciones porque implican juicios valorativos sobre aquellas cosas que importan: para Sara, un mundo limpio; para Bruno, uno sostenible. Identificar una situaci&oacute;n como problem&aacute;tica significa que algo debe cambiarse. El malestar psicol&oacute;gico es un aviso de que la hoja de ruta que posibilita navegar por la vida ya no permite transitar los caminos imaginados. Las emociones explican las motivaciones que nos impulsan a actuar moralmente y la raz&oacute;n hace el resto, reflexionando con actitud cr&iacute;tica sobre las justificaciones que sustentan esas decisiones, que tienen su correlato con el sistema de creencias y valores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la ecoansiedad no puede ser desvinculado de las condiciones sociales, de los factores culturales, de las ideolog&iacute;as y cosmovisiones que prevalecen, puesto que los riesgos ante las amenazas no dependen solo de las informaciones cient&iacute;ficas que se reciben, sino que las din&aacute;micas emocionales aprendidas tienen un papel transcendental. De otra manera el razonamiento seguir&iacute;a perpetuando las asimetr&iacute;as de g&eacute;nero y trasladando a las mujeres una mayor carga de preocupaci&oacute;n y emociones de valencia negativa y alta intensidad sobre el bienestar de sus familias. El <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0277539523000572?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentimiento</a> de ansiedad clim&aacute;tica pone de manifiesto las relaciones de poder que existen en la sociedad, al vincular la exteriorizaci&oacute;n de las emociones al mundo femenino y calificarla de emocionalidad patol&oacute;gica. La ecoansiedad es una respuesta ante un mundo cuyos mandatos hegem&oacute;nicos no gustan, no se pueden cumplir y adem&aacute;s producen conflictos internos de dif&iacute;cil soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las narrativas del cambio clim&aacute;tico deben hacer conscientes los sentimientos relacionados con el cambio clim&aacute;tico, y con las diferentes crisis planetarias, de salud, alimentaci&oacute;n, h&iacute;dricas, econ&oacute;micas, etc. que amenazan la supervivencia de la humanidad para construir relaciones desde otras perspectivas. Para Sara y Bruno pueden ser desde la justicia ecol&oacute;gica, el di&aacute;logo multicultural o la redistribuci&oacute;n de recursos socioecon&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Incorporar las emociones al discurso p&uacute;blico de activistas medio ambientales, personal cient&iacute;fico e instituciones gubernamentales es subversivo, puesto que transforma la sociedad radicalmente, resquebrajando los esquemas que perpet&uacute;an las desigualdades entre aquellos que se supone tienen el monopolio de una raz&oacute;n superior, exenta de sentimientos o escr&uacute;pulos. Desvincular las emociones de las reglas del sentir femeninas y universalizarlas para utilizarlas como criterios v&aacute;lidos en la toma de decisiones sin duda abrir&iacute;a caminos hacia mundos en el que se considerase el bien com&uacute;n como un bien propio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo pienso, luego existo.
    </p><p class="article-text">
        Yo siento dolor, decepci&oacute;n, temor, enfado, amor y compasi&oacute;n, luego act&uacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Raquel Pérez Gómez, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ecoansiedad-cambiar-mundo_132_10461339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Sep 2023 20:32:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder de la ecoansiedad para cambiar el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beber petróleo, ¿hasta cuándo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/beber-petroleo_132_10472103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4c206a2-fc1f-466e-bca5-415849e3768a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beber petróleo, ¿hasta cuándo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizando los informes anuales de 2022 de seis compañías internacionales y de seis compañías europeas, se señala que no existe absolutamente ninguna estrategia real de reducción de emisiones a cero para el 2050</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;No hay agua? &iexcl;Qu&eacute; beban petr&oacute;leo!&rdquo;.</em> Con este lema gigante pintado en el mismo lecho de un r&iacute;o seco en el sur de Francia, una gran campa&ntilde;a de movilizaci&oacute;n ha logrado una potent&iacute;sima imagen que simboliza la dram&aacute;tica situaci&oacute;n de sequ&iacute;a en toda Europa este verano. Nos dice a las claras que la causa de la sequ&iacute;a tiene nombre y apellido: la desenfrenada producci&oacute;n y el consecuente consumo de combustibles f&oacute;siles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los gases de efecto invernadero producidos por la quema de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas natural son los responsables de muchos de los fen&oacute;menos extremos que estamos viendo en Europa y en todo el mundo. Desde el B&aacute;ltico hasta Gibraltar, Europa entera sufre las consecuencias de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/calor-fuera-registros-sequia-alarmantes-cambios-clima-europeo-instalan-nueva-normalidad_1_10134147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sequ&iacute;a extrema</a>: miles de hect&aacute;reas de cultivos perdidos y r&iacute;os que desvanecen. Como en Francia, el tr&aacute;gico escenario <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sequia-seguia-no-quisieramos-verlo_1_10426123.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a Espa&ntilde;a</a>, con un 40% de nuestro territorio en alerta por la escasez de agua y un 33% en situaci&oacute;n de sequ&iacute;a prolongada,<strong> </strong>en las cuencas del Guadalquivir, Guadiana y Ebro, as&iacute; como en varias zonas del Duero. Las producciones de cereales de secano y de oliva se han desplomado entre un 50 y un 90% este a&ntilde;o mientras<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/sequia-asfixia-campo-cereales-dan-perdidos-dificultades-lenosos-escasez-pastos-puntilla-apicultura_1_10119670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los precios se disparan</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n, ya catastr&oacute;fica para los ecosistemas y la agricultura, se suma <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/donana-amenaza-quedarse-agua_1_10111120.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mala gesti&oacute;n pol&iacute;tica</a> del agua con los da&ntilde;os irreversibles en Do&ntilde;ana y el descontrolado <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/insostenible-crecimiento-regadio_129_10108056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boom</em></a><a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/insostenible-crecimiento-regadio_129_10108056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del regad&iacute;o</a> en un pa&iacute;s cada vez m&aacute;s seco.<strong> </strong>El desastre clim&aacute;tico cuenta tambi&eacute;n con miles de v&iacute;ctimas humanas. S&oacute;lo en Espa&ntilde;a las olas de calor r&eacute;cord del verano 2022 causaron <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/calor-mato-11-300-personas-espana-durante-verano-2022_1_10365978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11.000 muertos</a>. A&uacute;n no se tienen todos los datos del impacto del 2023, pero s&iacute; sabemos que este mes de julio ha sido el m&aacute;s caluroso jam&aacute;s registrado desde que hay datos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Europa sufre, Europa se seca y la sobremortalidad humana nos demuestra c&oacute;mo durante la &uacute;ltima d&eacute;cada el calentamiento se ha acelerado, especialmente en la zona mediterr&aacute;nea, incluyendo Francia y Espa&ntilde;a. Mientras tanto, los responsables reales, las grandes compa&ntilde;&iacute;as energ&eacute;ticas, gozan de total impunidad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El s&iacute;ndrome de Mar&iacute;a Antonieta de las compa&ntilde;&iacute;as petroleras</strong></h3><p class="article-text">
        A la luz de esta cruda realidad, el lema de la campa&ntilde;a &ldquo;<em>&iquest;No hay agua? &iexcl;Qu&eacute; beban petr&oacute;leo!&rdquo; </em>no podr&iacute;a ser m&aacute;s acertado.<em> </em>Nos remonta a hace m&aacute;s de dos siglos, en medio de la peor crisis de hambre que asolaba a Francia, la reina Mar&iacute;a Antonieta supuestamente exclam&oacute;: &ldquo;&iquest;No tienen pan? Que coman pasteles&rdquo;.&nbsp;Esta frase pas&oacute; a la posteridad y al d&iacute;a de hoy, en medio de una sequ&iacute;a que abrasa Europa, trasluce como pocas la criminal irresponsabilidad y la ceguera de las grandes compa&ntilde;&iacute;as petroleras ante el final ineludible de la era de los combustibles f&oacute;siles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las seis principales compa&ntilde;&iacute;as petroleras europeas han decidido rebajar sus compromisos clim&aacute;ticos, es decir ralentizar su inversi&oacute;n en energ&iacute;as renovables y aumentar su producci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo cuando ya han incrementado en un 58% sus beneficios totales en el primer semestre de 2023. El CEO de Shell, Wahel Sawan, justifica la revisi&oacute;n a la baja de su expansi&oacute;n en energ&iacute;as renovables argumentando: &ldquo;<em>si no podemos lograr rendimientos de dos d&iacute;gitos en un negocio, necesitamos cuestionarnos mucho si debemos continuar en este negocio&rdquo;</em>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que sigamos bebiendo petr&oacute;leo hasta la muerte parece ser ahora mismo la &uacute;nica estrategia de todas estas compa&ntilde;&iacute;as y de sus accionistas que han decidido producir y vender energ&iacute;a sucia a destajo para hacer el <em>catering</em> de una gran fiesta versallesca de especulaci&oacute;n y disimulo, que ya est&aacute; condenada a ser una de las &uacute;ltimas de este antiguo r&eacute;gimen clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las 'sucias 12'</strong></h3><p class="article-text">
        Un reciente informe, <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/las-sucias-12-el-blanqueo-en-verde-de-12-petroleras-europeas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las sucias 12</em></a>, publicado por Greenpeace Europa Central y el experto alem&aacute;n Steffen Bukold, desvela el enga&ntilde;o de las petroleras sobre su virtuosos anuncios de alcanzar cero emisiones netas para el 2050.&nbsp;Analizando los informes anuales de 2022 de seis compa&ntilde;&iacute;as internacionales y de seis compa&ntilde;&iacute;as europeas, se se&ntilde;ala que <strong>no existe absolutamente ninguna estrategia real de reducci&oacute;n de emisiones a cero para el 2050. </strong>Ahora mismo tan s&oacute;lo un 0,3% de su producci&oacute;n de energ&iacute;a combinada viene de las energ&iacute;as renovables. No se trata de un informe m&aacute;s: es el mayor esc&aacute;ndalo internacional de disimulo mediante una jerga de lavado verde de un modelo de negocios totalmente destructivo para la vida, que se organiza met&oacute;dicamente para no cumplir con sus supuestos objetivos de inversi&oacute;n en energ&iacute;as renovables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No descarto que veamos unos juicios de Nuremberg clim&aacute;ticos&rdquo;, ha declarado recientemente el economista David Lizoain en su &uacute;ltimo libro <em>Crimen clim&aacute;tico,</em> dado que las decisiones de estas grandes empresas petroleras generan millones de muertes, y que llegan a ser equiparables a los cr&iacute;menes de guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pide a los gobiernos una intervenci&oacute;n directa y reclama la completa eliminaci&oacute;n de las masivas subvenciones p&uacute;blicas a los combustibles f&oacute;siles que no han parado de aumentar con la guerra en Ucrania. El FMI se suma as&iacute; a una de las principales demandas de los activistas clim&aacute;ticos desde hace a&ntilde;os para organizar pol&iacute;ticamente lo que el fil&oacute;sofo franc&eacute;s Bruno Latour llam&oacute; muy acertadamente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/muere-sociologo-bruno-latour-clave-pensamiento-ecologico-moderno_1_9609454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &ldquo;nuevo r&eacute;gimen clim&aacute;tico</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;<strong>Democracia por el clima</strong></h3><p class="article-text">
        Latour anticip&oacute; la posibilidad de un futuro esperanzador, con la emergencia de una clase ecol&oacute;gica capaz de crear las instituciones democr&aacute;ticas de un &ldquo;nuevo r&eacute;gimen clim&aacute;tico&rdquo; mundial post-extractivista. En Ecuador, el pasado 20 de agosto, vimos que no es solo una utop&iacute;a: tras d&eacute;cadas de movilizaciones&nbsp;ciudadanas, se celebr&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/ecuador-prepara-decidir-proyectos-petroliferos-yasuni_1_10451556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un refer&eacute;ndum</a> durante las elecciones presidenciales de Ecuador, la primera vez que los votantes fueron considerados en una decisi&oacute;n relativa a la extracci&oacute;n de recursos naturales. Casi el 60% del pueblo ecuatoriano se decant&oacute; por cesar las operaciones petroleras de la empresa estatal Petroecuador en el amaz&oacute;nico Parque Nacional Yasun&iacute;. Este hito hist&oacute;rico en la acci&oacute;n clim&aacute;tica internacional demuestra que la democracia representativa puede perfectamente articularse con mecanismos de participaci&oacute;n ciudadana y as&iacute; lograr resultados de primera importancia en la transici&oacute;n energ&eacute;tica y social liber&aacute;ndose del poder de los lobbies del petr&oacute;leo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la acci&oacute;n clim&aacute;tica en Europa pasa por esta renovada democracia participativa: en el Reino Unido, 70.000 personas y 200 colectivos se han manifestado esta primavera para reclamar una <a href="https://www.publico.es/internacional/the-big-one-multitudinaria-protesta-cuatro-dias-londres-crisis-climatica-imagenes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;asamblea clim&aacute;tica vinculante&rdquo;</a>; en Francia y B&eacute;lgica, las ONGs y los partidos verdes apoyan la creaci&oacute;n de una asamblea ciudadana clim&aacute;tica permanente. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.democraciaporelclima.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la iniciativa de la plataforma &ldquo;Democracia por el Clima&rdquo;</a> abre una din&aacute;mica necesaria para construir colectivamente la participaci&oacute;n ciudadana en Espa&ntilde;a a partir de la experiencia de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asamblea-ciudadana-clima-no-simulacro_129_7357699.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea Ciudadana por el Clima</a> finalizada en 2022.&nbsp;Pero nos preocupa cada vez m&aacute;s observar la actual inercia colectiva del ecologismo espa&ntilde;ol que de momento no integra en sus acciones o en sus programas la participaci&oacute;n ciudadana efectiva a gran escala. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos beber petr&oacute;leo. No podremos tampoco salir de los combustibles f&oacute;siles sin la plena participaci&oacute;n de toda la sociedad y sin que la ciudadan&iacute;a y sus colectivos se conviertan en actores centrales de una nueva democracia por el clima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares, Agnès Delage, Fernando Prieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/beber-petroleo_132_10472103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Sep 2023 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beber petróleo, ¿hasta cuándo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Medio ambiente,Petróleo,Sostenibilidad,Capitalismo,Greenpeace]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender la democracia en el Idioceno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cffe57c9-3c60-4683-a085-32196d3edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujer combate el calor con un abanico alusivo a las altas temperaturas, en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El silencio sobre el mayor de los problemas que afronta hoy la humanidad, la emergencia climático-ambiental, ha sido atronador. Si algo ha quedado patente tras el 23J es la extrema necesidad de que los ciudadanos hagamos política callejera activa</p></div><p class="article-text">
        Mientras se iban sucediendo olas de calor que han dejado tras de s&iacute; incendios pavorosos por todo el Mediterr&aacute;neo, y la comunidad cient&iacute;fica redoblaba su preocupaci&oacute;n por el comportamiento de los oc&eacute;anos, en Espa&ntilde;a llegaba a su fin una campa&ntilde;a electoral desarrollada en formato vodevil. El debate trasladado por los medios de idiotizaci&oacute;n masiva, aut&eacute;nticos oligopolios al servicio de los intereses de las corporaciones propietarias, o sea, del gran capital, ha sido esperp&eacute;ntico. Tanto, que en la recta final de la campa&ntilde;a las redes se han mimetizado a derecha e izquierda del espectro pol&iacute;tico, convirti&eacute;ndose en un aut&eacute;ntico festival del humor.
    </p><p class="article-text">
        El silencio sobre el mayor de los problemas que afronta hoy la humanidad, la emergencia clim&aacute;tico-ambiental, ha sido atronador. La crisis que mantiene en jaque la supervivencia de nuestra especie estaba presente en los programas electorales, donde es f&aacute;cil comprobar la abismal diferencia que existe entre los partidos sobre la forma de encararla. Mientras que para algunos es el eje vertebrador del programa, otros niegan la mayor y proponen sacar a Espa&ntilde;a del <a href="https://unfccc.int/es/acerca-de-las-ndc/el-acuerdo-de-paris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Par&iacute;s</a>. Sin embargo, para el oligopolio medi&aacute;tico a sueldo, aut&eacute;ntico director de orquesta de la campa&ntilde;a, este fue un asunto sobre el que pasar de puntillitas. (Est&aacute; ah&iacute;, s&iacute;, pero hay que hacer como si no estuviese&hellip;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos de muchas disciplinas han propuesto llamar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antropoceno</a> a la &eacute;poca geol&oacute;gica actual para dejar constancia de los impactos que el ser humano est&aacute; dejando sobre el planeta. Inspirados en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico_(novela)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a del Autoestopista Gal&aacute;ctico</a>, en un post anterior sugerimos un nombre alternativo, <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Idioceno</a>, para reflejar no s&oacute;lo estos impactos sino el comportamiento extravagante de una especie, supuestamente inteligente, que parece emperrada en culminar un disparatado suicidio colectivo llegando al extremo de negar la evidencia cient&iacute;fica. Pues bien, como si de una extraordinaria coincidencia c&oacute;smica se tratase, nos llegaban noticias de que se habr&iacute;a descubierto el <a href="https://www.ngenespanol.com/el-mundo/el-lago-crawford-ha-marcado-el-comienzo-del-antropoceno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lugar ideal</a> para estudiar los marcadores clave que identifican el inicio del Antropoceno justo en el ecuador de un evento que ha resultado ser un indiscutible &ldquo;marcador social&rdquo; de que nos encontramos de lleno en el Idioceno: &iexcl;la campa&ntilde;a electoral!
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que disfruta de una democracia plena seg&uacute;n los diferentes <a href="https://es.statista.com/grafico/19319/paises-y-territorios-clasificados-segun-el-indice-de-democracia-global/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndices de democracia</a>, un pa&iacute;s que tiene un peso espec&iacute;fico nada desde&ntilde;able a nivel internacional, muy en particular en estos momentos de dif&iacute;cil equilibrio en Europa tal y como ha puesto de manifiesto la reciente salvaci&oacute;n <em>in extremis</em> de la <a href="https://www.europarl.europa.eu/news/es/press-room/20230707IPR02433/ley-de-restauracion-de-la-naturaleza-el-pe-adopta-su-mandato-de-negociacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza</a>, el car&aacute;cter carnavalesco de una campa&ntilde;a electoral que ha transcurrido entre comparsas y chirigotas cual orquesta del Titanic, mientras las evidencias de que nos acercamos al abismo nos siguen estallando una tras otra ante las narices, s&oacute;lo puede ser explicado si aceptamos que vivimos en pleno Idioceno.
    </p><p class="article-text">
        Las urnas han dejado tras de s&iacute; una situaci&oacute;n compleja cuya resoluci&oacute;n est&aacute; lejos de ser clara. En el caso de que las elecciones tuviesen que repetirse en navidades nadie espera un comportamiento diferente de los medios de idiotizaci&oacute;n masiva, por m&aacute;s que la prensa independiente vuelva a poner todo su empe&ntilde;o en encarrilar la campa&ntilde;a por otros derroteros. Adormecida por el m&aacute;s que presumible hartazgo de los electores, volver&aacute; a girar sobre qui&eacute;n sabe qu&eacute; nuevas gracietas idioc&eacute;nicas, y mucho nos tememos que la emergencia clim&aacute;tico-ambiental seguir&aacute; sin ser invitada a la gran fiesta de la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La opci&oacute;n alternativa es que el bloque progresista consiga superar todos los escollos y pueda formar gobierno. Siendo lo que deseamos la inmensa mayor&iacute;a de los progresistas, a nadie se le escapa que la legislatura ser&aacute; de una complejidad enorme. El Gobierno tendr&aacute; que v&eacute;rselas con una oposici&oacute;n en &ldquo;empate t&eacute;cnico&rdquo; que, presumiblemente, continuar&aacute; votando no a todo lo que se proponga, con los sempiternos poderes f&aacute;cticos (y su oligopolio medi&aacute;tico), con una situaci&oacute;n internacional que promete seguir complic&aacute;ndose, y dentro de un bloque tensionado por intereses particulares, lo que incluye las muy cansinas guerras fratricidas que caracterizan a la izquierda. Ante un panorama semejante no parece muy plausible que el Gobierno se lance a implementar una agenda para combatir la emergencia clim&aacute;tico-ambiental que sea verdaderamente efectiva. S&oacute;lo sintiendo el respaldo masivo de la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n el gobierno apostar&iacute;a por adoptar medidas que sabemos que son tan radicales como imprescindibles para no seguir hundi&eacute;ndonos en el abismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha quedado patente tras estas elecciones es la extrema necesidad de que los ciudadanos hagamos pol&iacute;tica callejera activa. Por pol&iacute;tica callejera no hay que entender una suerte de &ldquo;guerrilla urbana&rdquo;, sino todo lo contrario. La pol&iacute;tica callejera es la base sobre la que se construye una verdadera democracia participativa, y consiste en algo tan simple como llevar el debate pol&iacute;tico a los c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos de los ciudadanos: familia, amigos, compa&ntilde;eros de trabajo, de aficiones, asociaciones vecinales&hellip; La extrema polarizaci&oacute;n en la que vivimos instalados ha convertido este debate casi en un imposible, una situaci&oacute;n indeseable que nos lleva a preguntarnos si la democracia es factible en el Idioceno, duda que pone los pelos como escarpias pues, con todas sus imperfecciones, la democracia es un tesoro que todos deber&iacute;amos cuidar con mimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez la emergencia clim&aacute;tico-ambiental tenga una cara amable (ya se sabe que no hay yin sin yang, ni viceversa). Siendo como es el tema m&aacute;s cr&iacute;tico y urgente a debatir pues, literalmente, con &eacute;l se nos va la vida, el di&aacute;logo puede encarrilarse utilizando una l&oacute;gica cient&iacute;fica as&eacute;ptica trasladada a un lenguaje que sea comprensible por todos. Adicionalmente, emplear la pol&iacute;tica callejera para debatir la emergencia clim&aacute;tico-ambiental nos permite utilizar un arma secreta muy poderosa: &iexcl;la empat&iacute;a! Discutas con quien discutas raro ser&aacute; que no tenga hijos, sobrinos, nietos&hellip; muchas personas a las que quiere. Por obstinado que sea el interlocutor, por empoderada que tenga la ignorancia a golpe de bulos y desinformaciones, en lugar de exasperarnos debemos aprender a reconducir las emociones recordando que sus necesidades son las mismas que las nuestras: legar un planeta habitable a sus descendientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruptura total entre bloques escenificada por la clase pol&iacute;tica no deja de ser un reflejo de una sociedad fracturada, en la que dos tercios de la poblaci&oacute;n parecer&iacute;an querer arrojarse mutuamente por la ventana ante la aparente impasibilidad del tercio restante, que se abstiene. Hay que dar la vuelta a esta situaci&oacute;n para tendernos la mano, &uacute;nica forma en la que conseguiremos salir del atolladero infernal en el que nos hemos metido. De la transversalidad de la crisis da buena cuenta que pa&iacute;ses como Italia y Grecia cuyos gobiernos no son, precisamente, de la izquierda radical, est&eacute;n hoy <a href="https://www.google.com/url?sa=D&amp;q=https://www.publico.es/sociedad/lucha-llamas-mediterraneo-extiende-espana-francia-tunez.html&amp;ust=1691318100000000&amp;usg=AOvVaw30MyyIaxL6H8uKHpdp9Q2c&amp;hl=es&amp;source=gmail" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidiendo con desesperaci&oacute;n</a> un frente com&uacute;n para luchar contra los efectos del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos los que somos conscientes de lo cr&iacute;tico del momento tenemos la obligaci&oacute;n de comenzar a practicar la pol&iacute;tica callejera, una lucha dial&eacute;ctica para combatir el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empoderamiento de la ignorancia</a> que desvirt&uacute;a la democracia hasta convertirla en un pat&eacute;tico circo ambulante. Hay que concienciar sobre la emergencia clim&aacute;tico-ambiental, y sobre la necesidad de que se implementen medidas urgentes, radicales y efectivas. Insistimos: nadie debe llamarse a enga&ntilde;o. Pase lo que pase, los pol&iacute;ticos solo reaccionar&aacute;n con la contundencia requerida cuando haya un aut&eacute;ntico clamor popular que lo demande, no una mayor&iacute;a p&iacute;rrica salida de las urnas. Y el tiempo apremia&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comenzar esta pol&iacute;tica callejera partimos con una cierta ventaja: <a href="https://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp?estudio=14695" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un bar&oacute;metro del CIS del pasado mes de marzo</a> a los espa&ntilde;oles les preocupa mucho (30,4%), o bastante (42,2%),&nbsp;el cambio clim&aacute;tico, y consideran que la acci&oacute;n del ser humano influye mucho (56,4%) o bastante (30,2%) en el mismo. Sin embargo, preguntados por los problemas que existen en Espa&ntilde;a, en orden de importancia, el cambio clim&aacute;tico aparece &iexcl;en el n&uacute;mero 30! Es decir, aun admitiendo que el problema existe, y mostrando su preocupaci&oacute;n, la gente sigue sin ser consciente de su urgencia. Este es nuestro punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        Con el esp&iacute;ritu de ayudar a la pol&iacute;tica callejera y animar a ponerla en pr&aacute;ctica, en un pr&oacute;ximo post vamos a ofrecer una gu&iacute;a detallada, pedag&oacute;gica y con abundantes referencias para responder a los mantras cl&aacute;sicos de los negacionistas m&aacute;s pertinaces (&ldquo;En verano siempre hace calor&rdquo;, &ldquo;En el pasado hizo mucho m&aacute;s calor que ahora&rdquo;, &ldquo;Las pol&iacute;ticas verdes solo persiguen hundirnos econ&oacute;micamente&rdquo;&hellip;). Un primer paso para comenzar a caminar todos juntos, en defensa de una salida democr&aacute;tica y justa a la crisis ambiental sin precedentes que se&nbsp;nos viene encima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Joaquín Hortal, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:29:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender la democracia en el Idioceno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta desde la ciencia a los votantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-ciencia-votantes_132_10379723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44c29c88-f76f-4461-af34-c588e095e543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta desde la ciencia a los votantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La posibilidad de un pacto de gobierno con concesiones al negacionismo radical de Vox en materia ambiental y ecológica nos lleva a lanzar desde nuestros respectivos campos académicos una alerta no partidista y basada en datos científicos: el negacionismo es peligroso tanto para el clima como para la democracia</p></div><p class="article-text">
        Esta campa&ntilde;a electoral viene marcada por la normalizaci&oacute;n de un negacionismo clim&aacute;tico sin precedente en la historia reciente de nuestro pa&iacute;s y sin equivalente en su magnitud en el resto de Europa. La comunidad cient&iacute;fica comunica con detalle desde hace m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas la gravedad de la influencia humana en el clima y el 97% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola considera que la crisis clim&aacute;tica es un problema muy grave, mientras el 86% declara que no se act&uacute;a lo suficiente. &Eacute;stas son las cifras de una <a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta reciente del </a><a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>think tank</em></a><a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> liberal </a><a href="https://www.oikos.eco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Oikos</em></a> que demuestra que el negacionismo ambiental es totalmente marginal entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola y que tambi&eacute;n lo es entre los votantes de derechas, ya que s&oacute;lo el 9% de los votantes del PP se declaran negacionistas clim&aacute;ticos. Y entre los votantes de Vox, un 64% est&aacute; convencido de la realidad del cambio clim&aacute;tico. Por ello, <a href="https://www.cope.es/actualidad/sociedad/noticias/sequia-preocupa-del-medio-rural-del-entorno-urbano-espana-segun-estudio-20230705_2798515" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los autores analizan</a> que &ldquo;el ecologismo de derechas existe en Espa&ntilde;a y puede y debe competir pol&iacute;ticamente en el debate clim&aacute;tico e impulsar la transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la extrema radicalizaci&oacute;n negacionista del programa del partido Vox, puede llevar a paralizar por completo la acci&oacute;n clim&aacute;tica de un gobierno de coalici&oacute;n liderado por el PP. As&iacute;, corremos el riesgo de ver una legislatura retardista por bloqueo negacionista que llegar&aacute; a detener la necesaria y justa transici&oacute;n ecol&oacute;gica a gran escala que recomienda a todos los gobiernos la comunidad cient&iacute;fica internacional en el <a href="https://www.abc.es/antropia/abci-potencial-destructor-cambio-climatico-extremo-20220801155802_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexto informe del IPCC</a> publicado en 2022. Actualmente Espa&ntilde;a, &ndash;pese al impulso de las renovables- incumple el objetivo de reducci&oacute;n de emisiones de carbono de un 55% para 2030 <a href="https://www.abc.es/economia/espana-levanta-pie-acelerador-viaje-reinvencion-energia-20230219195822-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcado por la Uni&oacute;n Europea</a>. El gobierno que saldr&aacute; de las urnas el 23J, independientemente de su signo pol&iacute;tico, tendr&aacute; que actuar en esta direcci&oacute;n, porque la realidad de la crisis clim&aacute;tica no se puede derogar.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la posibilidad de un pacto de gobierno con concesiones al negacionismo radical de Vox en materia ambiental y ecol&oacute;gica nos lleva a lanzar desde nuestros respectivos campos acad&eacute;micos una alerta clara, no partidista y fundamentada en datos cient&iacute;ficos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Es el papel de la ciencia intervenir en una campa&ntilde;a electoral?</h3><p class="article-text">
        Recordemos que en 2020, ante el programa negacionista que Donald Trump quiso reconducir en las elecciones presidenciales de EEUU, el conjunto de la comunidad cient&iacute;fica norteamericana hizo una denuncia p&uacute;blica del balance de la acci&oacute;n gubernamental de la administraci&oacute;n Trump entre 2017 y 2021, que llev&oacute; a la salida del pa&iacute;s de los acuerdos de Paris, pero tambi&eacute;n de la UNESCO y de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud con consecuencias desastrosas a escala nacional y global.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, durante la campa&ntilde;a electoral de 2020, la prestigiosa revista de referencia <em>Nature</em>, la hist&oacute;rica revista <em>Scientific American</em> y numerosos colectivos cient&iacute;ficos, entre ellos todas las academias de medicina, presentaron una condena un&aacute;nime de la segunda candidatura de Donald Trump por su negacionismo cient&iacute;fico y clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en un riguroso an&aacute;lisis cuantificado de los graves impactos ambientales, sociales y democr&aacute;ticos de una gobernanza negacionista para la seguridad del pa&iacute;s y para la salud de su poblaci&oacute;n, el editorial de <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/10/14/la-revista-nature-ataca-a-trump-y-aporta-su-apoyo-a-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista </a><a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/10/14/la-revista-nature-ataca-a-trump-y-aporta-su-apoyo-a-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/10/14/la-revista-nature-ataca-a-trump-y-aporta-su-apoyo-a-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> declar&oacute;</a>: &ldquo;Ning&uacute;n otro presidente en la historia reciente trat&oacute; hasta tal punto de politizar las agencias gubernamentales y purgarlas del trabajo cient&iacute;fico. Las acciones de la administraci&oacute;n Trump aceleran el cambio clim&aacute;tico, arrasan la naturaleza, degradan el aire y matan la vida salvaje, as&iacute; como a seres humanos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Estas declaraciones sin precedentes fueron apoyadas incluso por grandes figuras cient&iacute;ficas del partido republicano y por <a href="https://www.eldiariocba.com.ar/exteriores/2020/9/3/mas-de-80-premios-nobel-apoyaron-joe-biden-27822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">81 premios Nobel</a>, independientemente de su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica personal y muchas veces en contra de su propia adhesi&oacute;n al partido republicano. La revista <em>Scientific American</em>, por primera vez en sus 175 a&ntilde;os de existencia <a href="https://www.scientificamerican.com/article/leading-scientists-urge-voters-to-dump-trump/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llam&oacute; a rechazar el voto a un candidato negacionista</a> por considerarlo como un ataque a la integridad de la naci&oacute;n y llamando a defenderla garantizando &ldquo;la importancia central de la ciencia en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de nuestra democracia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Actuar ante el riesgo colectivo de un negacionismo clim&aacute;tico de estado</strong></h3><p class="article-text">
        El ejemplo de las elecciones norteamericanas de 2020 es muy importante para orientar nuestra actitud como cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas y tambi&eacute;n como votantes ante las elecciones del 23J que, por primera vez en la historia de nuestra democracia, ponen el foco en un negacionismo clim&aacute;tico de estado. El partido Vox ha presentado a los electores un programa de gobierno muy cercano al programa pol&iacute;tico nacionalista, xen&oacute;fobo y negacionista clim&aacute;tico de Donald Trump y <a href="https://www.diariolasamericas.com/eeuu/trump-muestra-apoyo-partido-vox-espana-n4258343" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta con su apoyo p&uacute;blico</a>. Vox es actualmente el partido de extrema derecha m&aacute;s radical en sus posturas porque reclama para Espa&ntilde;a la salida de los acuerdos de Par&iacute;s, cosa que ni Giorgia Meloni ni Marine Le Pen plantearon en sus respectivos programas, y adem&aacute;s deslegitima las recomendaciones de los expertos cient&iacute;ficos internacionales del IPCC en materia clim&aacute;tica, reclamando la paralizaci&oacute;n de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica tanto a nivel europeo como nacional como si de un &ldquo;fundamentalismo clim&aacute;tico&rdquo; se tratara. 
    </p><p class="article-text">
        Vox ha formado gobierno recientemente en diversos ayuntamientos y comunidades con el Partido Popular y estar&iacute;a dispuesto a hacerlo a escala estatal si el resultado electoral les avala. Pero las pol&iacute;ticas negacionistas de Vox, que admiten la existencia del cambio clim&aacute;tico pero no que los humanos lo estemos causando y que proponen, por tanto, <a href="https://www.abc.es/espana/abci-favor-bromas-ninguna-202104091606_video.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hacer nada al respecto</a>, significan una amenaza grave para las instituciones democr&aacute;ticas y para el conjunto de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, enfrentada a un reto vital de m&aacute;xima extrema emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para los cient&iacute;ficos y las cient&iacute;ficas, no hacer nada respecto a este negacionismo extremo ya no es una postura posible como lo ha reafirmado la revista <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-023-00789-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature</a> hace poco: &ldquo;cuando los candidatos amenazan con alejarse de la raz&oacute;n, toda la ciencia debe alzar la voz.&rdquo; Por eso llamamos a toda la comunidad cient&iacute;fica a apoyar un pacto de estado ecol&oacute;gico participativo contra el negacionismo clim&aacute;tico. Un <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2023-06-07/por-un-pacto-de-estado-contra-el-negacionismo-climatico.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto de Estado de un nuevo tipo,</a> que no s&oacute;lo integre el compromiso clim&aacute;tico de los partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos electos sino tambi&eacute;n la expresi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a informada por la ciencia en la Asamblea ciudadana por el Clima reunida en 2022, que fue nuestro primer dispositivo participativo de alcance estatal. Actualmente 18 organizaciones apoyan esta iniciativa apartidista de la plataforma <a href="https://www.democraciaporelclima.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Democracia por el Clima</a> y reclamamos p&uacute;blicamente a todas las sociedades cient&iacute;ficas espa&ntilde;olas que lo apoyen para demostrar su compromiso con la democracia y su conciencia del riesgo que suponen un negacionismo y un retardismo de estado para la supervivencia de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe cient&iacute;fico del IPCC lo ha demostrado una vez m&aacute;s: no hay duda del origen humano del cambio clim&aacute;tico y entramos en una zona de emergencia clim&aacute;tica que seg&uacute;n A. Guterres, secretario general de la ONU, representa una alerta m&aacute;xima, un &ldquo;c&oacute;digo rojo&rdquo; para la humanidad. Todos los gobiernos sin excepci&oacute;n deben actuar en funci&oacute;n de lo que recomienda la ciencia para reducir de manera dr&aacute;stica y socialmente justa las emisiones de combustibles f&oacute;siles y preservar as&iacute; las condiciones bio-f&iacute;sicas actuales necesarias para la vida humana en el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        Negar estos datos cient&iacute;ficos internacionales, negar la previsi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-vez-acechada-desertificacion_1_8951549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desertificaci&oacute;n de un 75% del territorio espa&ntilde;ol</a> -uno de los pa&iacute;ses europeos donde las proyecciones de cambio clim&aacute;tico son m&aacute;s alarmantes- y negar con ello el riesgo que suponen para todos nosotros los eventos meteorol&oacute;gicos extremos de sequ&iacute;as, tormentas y calor que estamos viviendo a diario nos obliga como cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas a tomar una posici&oacute;n clara antes de la votaci&oacute;n del 23J y a declarar que el negacionismo es peligroso tanto para el clima como para la democracia<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n gobierno puede tomar el riesgo de integrar pol&iacute;ticas negacionistas o de ralentizar su agenda de acci&oacute;n clim&aacute;tica dando a un partido como Vox la posibilidad de entrar a tomar decisiones en materia ambiental, ecol&oacute;gica, econ&oacute;mica y social en contra de una justa transici&oacute;n ecol&oacute;gica que la toda la comunidad cient&iacute;fica recomienda para proteger nuestro pa&iacute;s, nuestras vidas y la vida de la generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Rivera Ferré, Fernando Valladares, Agnès Delage]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-ciencia-votantes_132_10379723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jul 2023 20:33:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta desde la ciencia a los votantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Contaminación,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Bienvenidos al Idioceno!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b62afef-2d95-429f-b823-307bed281ec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Bienvenidos al Idioceno!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Época geológica del llamado planeta Tierra caracterizada por el comportamiento errático de una de sus especies, que está provocando un severo desequilibrio del planeta con terribles consecuencias para su componente más preciado: la biosfera</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Nos fumigan! &iexcl;La AEMET nos miente! &iexcl;Estamos llevando al extremo la salud p&uacute;blica! &iexcl;El cambio clim&aacute;tico es un invento de una conspiraci&oacute;n internacional! &iexcl;Los cient&iacute;ficos est&aacute;n comprados!&nbsp; &iexcl;Hay que ir m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;muro del &Aacute;rtico&rdquo; para descubrir qu&eacute; es lo que nos ocultan! &iexcl;Delibes da argumentos pol&iacute;ticos y nunca cient&iacute;ficos! <em>(En Do&ntilde;ana habr&aacute; agua si Dios quiere)</em> &iexcl;Nos quieren implantar un chisss-5G a trav&eacute;s de las vacunas! &iexcl;Los r&iacute;os tiran agua al mar que se puede aprovechar!...&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;&iquest;Pero qu&eacute; delirio es este?! Las obras de Breton, de Bu&ntilde;uel, de Fellini, de Dal&iacute;, de todos los grandes maestros del surrealismo han quedado deslucidas por la distop&iacute;a que estamos viviendo. Nunca antes fue m&aacute;s cierto que la realidad ha superado con creces a la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>#Idioceno</strong></em><em>. &Eacute;poca geol&oacute;gica del llamado planeta Tierra caracterizada por el comportamiento err&aacute;tico de una de sus especies, que est&aacute; provocando un severo desequilibrio del planeta con terribles consecuencias para su componente m&aacute;s preciado: la biosfera. Los individuos de esta especie se han bautizado a s&iacute; mismos como &ldquo;sapiens&rdquo; desde el convencimiento de ser extraordinariamente listos,&nbsp; c&eacute;nit absoluto del universo pensante, medida de todas las cosas, e imagen fidedigna de un Dios todopoderoso que es divino y hasta trino. Durante el idioceno los sapiens han puesto todo su empe&ntilde;o en culminar su gran obra maestra, autodestruirse, y est&aacute;n dispuestos a llevarse por delante todo lo que se anteponga en su camino.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        La absoluta extravagancia del momento hist&oacute;rico que estamos atravesando es una invitaci&oacute;n a describir la &eacute;poca actual de manera acorde, tal y como hacemos en el p&aacute;rrafo anterior emulando el estilo de la hilarante '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico_(novela)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a del Autoestopista Gal&aacute;ctico</a>&ldquo; del inigualable Douglas Adams, proponiendo el t&eacute;rmino <em>idioceno </em>para nombrarla. Notamos que &rdquo;idioceno&ldquo; es un t&eacute;rmino que se est&aacute; usando de manera heterog&eacute;nea desde hace alg&uacute;n tiempo por lo obviamente irracional que es la &eacute;poca en que vivimos, que aqu&iacute; usaremos seg&uacute;n la acepci&oacute;n anterior por las razones que expondremos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os, el premio Nobel de Qu&iacute;mica Paul Crutzen propuso el nombre <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antropoceno</a>, del griego <em>anthropos</em>, &ldquo;humano&rdquo;, para referir la &eacute;poca geol&oacute;gica actual caracterizada por una incidencia de la actividad humana en todos los grandes procesos planetarios, desde la productividad y el ciclo del carbono al ciclo del agua, a las tasas de erosi&oacute;n, a la p&eacute;rdida de biodiversidad, a la proliferaci&oacute;n global de micropl&aacute;sticos, y, por supuesto,&nbsp; al clima. Visto lo que estamos viendo, este nombre se ha quedado anticuado pues no refleja la deriva emprendida por los sapiens, decididos a negar la evidencia cient&iacute;fica para culminar un disparatado suicidio colectivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creemos que un nuevo nombre define mucho mejor la realidad tal y como la hemos caricaturizado anteriormente, idioceno<em>,</em> del griego <em>idiotes, &ldquo;</em>de uno mismo, privado, particular, personal&rdquo;. Los <em>idiotes </em>son aquellas gentes que s&oacute;lo se ocupan de sus asuntos, que viven pendientes de su ombligo sin interesarse por el bien com&uacute;n. Cuando llega el momento de votar, al <em>idiote </em>solo le preocupan sus intereses, &ldquo;s&oacute;lo siente el mal p&uacute;blico cuando afecta a sus intereses particulares&rdquo; en palabras de Tito Livio. Dicho en rom&aacute;n paladino, el <em>idiote</em> es un ego&iacute;sta como la copa de un pino que da la espalda al colectivo, lo que le lleva a comportarse como un perfecto idiota seg&uacute;n las acepciones de la RAE: &ldquo;Tonto, corto de entendimiento&rdquo;, y tambi&eacute;n &ldquo;engre&iacute;do sin fundamento&rdquo; (una cosa suele lleva a la otra). El idiota no es consciente de que viaja en una barca com&uacute;n y que, por mucho que se emperre en subir a lo m&aacute;s alto del m&aacute;stil, pisando las cabezas que tuviera que pisar, si la barca se hunde m&aacute;s le vale desarrollar branquias porque se ahogar&aacute; con el resto de los viajeros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Santiago Ram&oacute;n y Cajal que &ldquo;una de las desdichas de nuestro pa&iacute;s consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el inter&eacute;s individual ignora el inter&eacute;s colectivo&rdquo;. Premio Nobel de medicina y uno de los m&aacute;s grandes intelectuales que ha dado nuestro pa&iacute;s, Ram&oacute;n y Cajal viene a decirnos que un pa&iacute;s cuyos ciudadanos se dejan llevar por el ego&iacute;smo, que se comportan como unos <em>idiotes,</em> acaba convertido en un pa&iacute;s de idiotas. En una desdicha, vamos. Pero la cosa no termina ah&iacute;, pues sabido es lo f&aacute;cil que resulta manejar a la gente a trav&eacute;s de una estrategia de la que ya hemos hablado en otras ocasiones: <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el empoderamiento de la ignorancia.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay nada m&aacute;s humano que la tendencia a escuchar aquello que queremos o&iacute;r. A nadie le gustan las malas noticias, y menos cuando son realmente malas, lo que hace de la <em>pol&iacute;tica del avestruz</em> una t&aacute;ctica muy habitual. Pero superada la fase inicial de negaci&oacute;n, cualquier persona adulta afronta la realidad tal y como le viene, abriendo bien los ojos para tratar de evitar o minimizar los golpes. Este ejercicio de madurez salta por los aires bajo la influencia de gentes sin escr&uacute;pulos que niegan las malas noticias persiguiendo sus propias agendas, para lo que apelan a toda una suerte de idioteces, conspiranoias, bulos y falsedades, a la par que espolean el odio contra los que son portadores de las noticias. Nunca antes el mensajero, que en el caso que nos ocupa tan solo act&uacute;a en nombre de su conciencia, hab&iacute;a sido tan odiado. Nunca antes la advertencia de que un escal&oacute;n est&aacute; roto y, si lo pisas, te puedes desplomar en el vac&iacute;o, hab&iacute;a sido motivo de todo tipo de improperios. Al empoderar la ignorancia se ha producido un insospechado efecto multiplicador de la idiotez, precipit&aacute;ndonos de bruces en el idioceno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es idiota? Esta pregunta se responde sola sin m&aacute;s que recordar lo que dec&iacute;a la madre de Forrest Gump, &ldquo;<em>silly is the one who does nonsense</em>&rdquo; que bien podr&iacute;amos traducir por &ldquo;idiota es quien hace idioteces&rdquo;. En 2023, idiota es quien con su acci&oacute;n, o inacci&oacute;n, contribuye a esta demencial carrera hacia el abismo del colapso clim&aacute;tico-ambiental. S&iacute;, hab&eacute;is le&iacute;do bien: &ldquo;colapso&rdquo;. La deriva del clima y del deterioro medioambiental nos aboca a un colapso si no se toman medidas urgentes para evitarlo, y a las cosas hay que llamarlas por su nombre por una cuesti&oacute;n de respeto a una poblaci&oacute;n que se la supone adulta a partir de los 18 a&ntilde;os. Si no actuamos, colapsaremos. Fin. &iquest;O hay alguien tan incauto, tan inocente, que cree que si el planeta se hunde en una deriva clim&aacute;tico-ambiental la civilizaci&oacute;n humana resistir&aacute;? Para reflexionar sobre el idioceno, sobre la &ldquo;edad de la estupidez&rdquo;, recomendamos vivamente este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-trvwKdEsQw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ante la evidencia aplastante de que el equilibrio clim&aacute;tico-ambiental del Sistema Tierra se est&aacute; perdiendo (siete de los nueve umbrales planetarios que permiten la vida <a href="https://elpais.com/ciencia/2023-05-31/siete-de-los-nueve-umbrales-que-permiten-la-vida-humana-sobre-la-tierra-ya-han-sido-sobrepasados.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya se han sobrepasado</a>) con las terribles consecuencias que esto trae consigo, parecer&iacute;a que el &uacute;nico (y gigantesco) trabajo a hacer es buscar f&oacute;rmulas, entre todos, para frenar la deriva y amortiguar los golpes. Estas f&oacute;rmulas son de distintos tipos, tecnol&oacute;gicas, socioecon&oacute;micas, pol&iacute;ticas, y tambi&eacute;n culturales. A nadie se le escapa que vivimos en una sociedad profundamente egoica cuyo principal valor es la ambici&oacute;n material, algo incompatible con la vida en un planeta finito de recursos limitados. Para ser eficaces en la b&uacute;squeda de soluciones es necesario abordar todos los aspectos, un trabajo tan descomunal que no hay tiempo que perder.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hete aqu&iacute;, &iexcl;oh, sorpresa!, que se nos ha cruzado un problema que muchos, pecando de inocentes, no hab&iacute;amos previsto: la pandemia de idiotez que sacude a Occidente, agitada por los intereses particulares de algunos. Precisamente los agitadores son los que m&aacute;s sorprenden, porque en general son gente inteligente y culta. Pero la experiencia demuestra que se puede ser muy inteligente, muy culto, y actuar de manera idiota. Tenemos m&uacute;ltiples ejemplos entre esos personajes p&uacute;blicos que ya sea por 30 monedas de plata, o simplemente porque su EGO (n&oacute;tense las may&uacute;sculas) les mantiene secuestrado el sentido com&uacute;n y la decencia, utilizan su p&uacute;lpito medi&aacute;tico para empujarnos hacia el abismo espoleando el negacionismo, o el &ldquo;oportunismo energ&eacute;tico&rdquo;, que tanto da Los unos niegan la evidencia cient&iacute;fica del cambio clim&aacute;tico, los otros predican <a href="https://oikonomics.uoc.edu/divulgacio/oikonomics/es/numero16/dossier/fdemaria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tecnicismo-m&aacute;gico</a>, no menos preocupante porque una cosa es apoyar la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica como un pilar fundamental para afrontar la situaci&oacute;n, y otra completamente diferente postular, contraviniendo la f&iacute;sica m&aacute;s elemental, que la tecnolog&iacute;a es la varita del mago Merl&iacute;n por lo que podemos relajarnos y disfrutar de una deliciosa taza de caf&eacute; con leche mientras continuamos el <em>business as usual</em>. (Para un estudio reciente del escepticismo clim&aacute;tico en los medios espa&ntilde;oles v&eacute;ase <a href="https://revistas.ucm.es/index.php/ESMP/article/view/80779/4564456561272" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este link</a>).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos personajes, inteligentes y cultos, &iquest;no ven que sus hijos, sus sobrinos, sus nietos, ellos mismos, caer&aacute;n de cabeza con el resto si no se frena la deriva y vamos de cabeza al abismo? A estos personajes con altavoz y abultada cuenta corriente habr&iacute;a que recordarles que el planeta Tierra no es el Titanic. Repetimos: el planeta Tierra no es el Titanic. No dispone de lanchas salvavidas para los pasajeros de primera, ni vendr&aacute; una nave nodriza alien&iacute;gena al rescate de los privilegiados. Si la Tierra entra en una fase de colapso clim&aacute;tico-ecol&oacute;gico no habr&aacute; lugar donde esconderse para estar a salvo. A estas personas s&oacute;lo nos resta pedirles que miren a la cara a sus hijos, y, por ellos, hagan el pu&ntilde;etero favor de dejar de jugar con fuego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las pel&iacute;culas y series de zombis el argumento siempre es el mismo, &ldquo;algo&rdquo; convierte a la gente en zombi propag&aacute;ndose como la p&oacute;lvora. Unos pocos humanos, que en la primera oleada consiguen escapar al contagio, tratan de sobrevivir mientras buscan a contrarreloj la f&oacute;rmula para luchar contra ese &ldquo;algo&rdquo; antes de ser contagiados. La actual pandemia de idiocia que nos azota se asemeja a una invasi&oacute;n zombi, o a la de <em>ceguera blanca</em> en la novela dist&oacute;pica '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ensayo_sobre_la_ceguera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ensayo sobre la Ceguera</a>' del premio Nobel de Literatura Jos&eacute; Saramago, una pandemia de &ldquo;ciegos que, viendo, no ven&rdquo;. &iquest;Conseguiremos encontrar la f&oacute;rmula para revertir la pandemia de idiotez que nos est&aacute; cegando mientras tratamos de no ser contagiados, a tiempo para evitar el apocalipsis? Continuar&aacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jul 2023 19:54:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Bienvenidos al Idioceno!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teorías de la conspiración,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El lado bueno de la ecoansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/lado-bueno-ecoansiedad_129_10295549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abd6b0f3-7dc9-41eb-8453-ca781bbffb6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El lado bueno de la ecoansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El malestar que se experimenta ante la emergencia climática actúa como una alarma que trata de advertir sobre la necesidad de cambiar ciertos comportamientos para que la vida continúe</p></div><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a aparecen nuevas noticias sobre las consecuencias del cambio clim&aacute;tico y tambi&eacute;n cada d&iacute;a son m&aacute;s y m&aacute;s las personas que est&aacute;n preocupadas por sus efectos globales y locales. Una preocupaci&oacute;n que desemboca en distintos grados de ansiedad y que se ha bautizado con el nombre de ecoansiedad. El t&eacute;rmino ecoansiedad se recoge en <a href="https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg2/downloads/report/IPCC_AR6_WGII_Chapter07.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos</a> reportajes e <a href="https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S0140-6736%2822%2901540-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes</a> de diferentes instituciones y ha pasado a formar parte del vocabulario habitual con el que se expresa este temor a la crisis ambiental en general y a la clim&aacute;tica en particular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las personas que manifiestan esta preocupaci&oacute;n por la vida se les achaca con frecuencia sentimientos de afecto y desasosiego exagerados, se les se&ntilde;ala por extraer consecuencias desmesuradas, sembrar alarmas infundadas, ser pesimistas, tremendistas o extremistas. Incluso la ecoansiedad se ha asociado con trastornos psicol&oacute;gicos serios.&nbsp;En el estudio publicado por The Lancet en 2021, hasta <a href="https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/ecoansiedad-cuando-planeta-afecta-salud-mental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 45% de los j&oacute;venes</a> menores de 26 a&ntilde;os manifestaban que las emociones desencadenadas por el cambio clim&aacute;tico ten&iacute;an secuelas perjudiciales sobre su proyecto vital. Sin embargo, dado el abrumador consenso cient&iacute;fico sobre el deterioro de los ecosistemas, &iquest;no ser&iacute;a esta una forma adecuada de responder ante la amenaza que supone el cambio clim&aacute;tico? &iquest;O acaso es m&aacute;s prudente o l&oacute;gico evitar, negar o reprimir el pensar en esas consecuencias tan preocupantes? La pregunta no es trivial y, de hecho, muchas investigaciones tratan de esclarecer c&oacute;mo se supone que debemos de reaccionar ante la amenaza del calentamiento global que cada d&iacute;a es m&aacute;s visible, m&aacute;s cercana y menos abstracta.
    </p><p class="article-text">
        En las <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272494422001499" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> m&aacute;s recientes acerca de este t&eacute;rmino se analizan las respuestas que provoca la informaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre las amenazas del cambio clim&aacute;tico, y tambi&eacute;n los mecanismos que ponemos en marcha para afrontar los riesgos a los que nos enfrentamos. La emergencia clim&aacute;tica representa un riesgo emocional precisamente porque se pueden anticipar las consecuencias que conlleva en varios &aacute;mbitos de la vida: sobre la salud, la alimentaci&oacute;n, la econom&iacute;a, los estilos de vida o los flujos migratorios. Algunos de estos efectos ya se est&aacute;n padeciendo en algunas partes del mundo y otros son imprevisibles, repentinos y fulminantes. En algunas investigaciones se considera que la ecoansiedad engloba otras muchas emociones. Entre estas <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fclim.2021.738154/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emociones</a> se pueden nombrar como las m&aacute;s relevantes la tristeza, la impotencia, la ira, el miedo, la indignaci&oacute;n o la esperanza. Estas son las emociones que aparecen con m&aacute;s consistencia en los diferentes estudios y sobre las que m&aacute;s investigaci&oacute;n existe. Para otras muchas investigaciones la ecoansiedad constituye una emoci&oacute;n en s&iacute; misma y representa un aspecto espec&iacute;fico de la preocupaci&oacute;n por la crisis clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, tanto si dispara otras emociones o es una emoci&oacute;n en s&iacute; misma, la ecoansiedad cabe dentro de los des&oacute;rdenes de ansiedad. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a> se define como la preocupaci&oacute;n anticipada a una amenaza futura que surge cuando se percibe como potencialmente da&ntilde;ino un est&iacute;mulo que es com&uacute;n o neutral, evocando un estado de inquietud, agitaci&oacute;n e hipervigilancia. La ansiedad aparece como reacci&oacute;n emocional ante la perspectiva de alguna amenaza o peligro. Estas emociones han permitido que la humanidad pudiese sobrevivir desde el principio de los tiempos. Identificar los peligros para mantener la vida es absolutamente necesario. Se diferencia del miedo en la precisi&oacute;n con la que se puede identificar la amenaza; en el miedo la causa suele estar clara o ser obvia; sin embargo, en la ansiedad las sensaciones son m&aacute;s difusas y vagas. A nivel te&oacute;rico se pueden diferenciar diferentes tipos de ansiedad como los trastornos de ansiedad social, los obsesivos compulsivos, las fobias o el estr&eacute;s postraum&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la ansiedad relacionada con la emergencia clim&aacute;tica se distinguen dos tipos principales. El primero se identifica con una sensaci&oacute;n de desasosiego general que causa un alto grado de preocupaci&oacute;n. Esta preocupaci&oacute;n podr&iacute;a desencadenar en una limitaci&oacute;n para realizar las actividades cotidianas. El segundo tipo se refiere m&aacute;s bien a un estado de nerviosismo o agitaci&oacute;n que impulsa a preocuparse para buscar una buena soluci&oacute;n a esa situaci&oacute;n que genera conflicto. Ha sido precisamente esta reacci&oacute;n emocional que conduce a la <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0074708" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaci&oacute;n</a> para la b&uacute;squeda de soluciones lo que ha permitido la resoluci&oacute;n de conflictos y la mism&iacute;sima supervivencia de la especie.&nbsp; Esta supervivencia de nuestra especie se aborda desde esta preocupaci&oacute;n que detecta no s&oacute;lo los hechos que amenazan el bienestar individual, sino tambi&eacute;n las ideas que afectan a los intereses de la humanidad. As&iacute; pues, no todas las preocupaciones son iguales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n no constructiva, que se experimenta como no deseada, incontrolable y reiterativa, se vincula a una manifestaci&oacute;n patol&oacute;gica asociada con la b&uacute;squeda de soluciones ineficaces, con su negaci&oacute;n, represi&oacute;n o aislamiento. Tambi&eacute;n tiende a eludir el enfrentamiento con la causa. Por otro lado, se puede hablar de una preocupaci&oacute;n constructiva que se centra en la b&uacute;squeda de soluciones. En este caso, el pensamiento y las emociones gu&iacute;an la conducta con la intenci&oacute;n de que las cosas cambien en el sentido deseado. Esta situaci&oacute;n funda un compromiso s&oacute;lido con la causa que lo desencadena y se encamina a la exploraci&oacute;n de otras respuestas competentes y adecuadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta preocupaci&oacute;n constructiva tambi&eacute;n se puede denominar ansiedad pr&aacute;ctica. Aparece cuando se medita sobre los enfoques m&aacute;s adecuados para enfrentar con &eacute;xito situaciones peligrosas o nuevas. Emerge en el momento en que se reconsideran las acciones que se deber&iacute;an tomar para zanjar la preocupaci&oacute;n que la origina. Aflora cada vez que los esfuerzos por minimizar el malestar se centran en buscar las mejores opciones para resolver el problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494420306939" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecoansiedad</a> o malestar que se experimenta ante la emergencia clim&aacute;tica act&uacute;a como una alarma que trata de advertir sobre la necesidad de cambiar ciertos comportamientos para que la vida contin&uacute;e. Si simplemente reprimimos, evitamos o negamos esa emoci&oacute;n que representa un desaf&iacute;o a la manera de estar e interpretar el mundo, ser&aacute; mucho menos probable que se exploren otras respuestas para contrastar las ideas.&nbsp; En otras palabras, si la alarma emocional que supone sentir ecoansiedad conduce a un replanteamiento de las opciones conductuales para cambiar las respuestas y estilos de vida altos en emisiones de CO2, ser&aacute; m&aacute;s probable que muchos h&aacute;bitos instalados en la sociedad comiencen a cambiar. Reducir el uso del autom&oacute;vil, moderar el consumo de carne, disminuir el consumo de pl&aacute;sticos etc. podr&iacute;an ser los primeros pasos para llegar al objetivo de cero emisiones. Por el contrario, si la alarma de la ecoansiedad es deso&iacute;da ser&aacute; mucho m&aacute;s probable que aparezca el enfado, la c&oacute;lera, el fastidio, el cabreo, el hartazgo o el disgusto ante las informaciones que aparecen del calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas personas que, al confrontar situaciones nuevas o potencialmente amenazantes, como es la crisis clim&aacute;tica, sienten una ansiedad pr&aacute;ctica que les conduce a investigar, recopilar, analizar datos y a realizar un esfuerzo para no actuar de manera autom&aacute;tica e irreflexiva, tienen mayores posibilidades de tomar decisiones informadas, leg&iacute;timas y en cierto modo tranquilizadoras. El acompa&ntilde;amiento de la raz&oacute;n a las emociones que causa el cambio clim&aacute;tico es una condici&oacute;n indispensable para cambiar los h&aacute;bitos que perjudican el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, la preocupaci&oacute;n constructiva que se centra en la resoluci&oacute;n de problemas puede provocar el compromiso con las circunstancias y motivar la adopci&oacute;n de medidas protectoras para proteger la naturaleza. El afrontamiento de la ansiedad ecol&oacute;gica centrado en el significado permite generar estrategias para reevaluar las situaciones, asignar otros significados y reflexionar sobre las emociones positivas y negativas que la acompa&ntilde;an. Si la preocupaci&oacute;n sobre el cambio clim&aacute;tico se califica como una forma de pensamiento habitual constructivo, entonces esta inquietud act&uacute;a como una motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca que guiar&aacute; la acci&oacute;n hacia un cambio de paradigma econ&oacute;mico y social m&aacute;s justo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas formas de regulaci&oacute;n emocional junto a una educaci&oacute;n centrada en la atenci&oacute;n y en el cuidado de las personas y la naturaleza son indispensables para variar el rumbo de colapso que lleva la humanidad. Una regulaci&oacute;n que requiere una educaci&oacute;n inclinada a consultar los estados emocionales antes de tomar decisiones y que aproveche su conocimiento para proporcionar m&aacute;s bienestar. Una formaci&oacute;n que tenga en cuenta los v&iacute;nculos y relaciones m&aacute;s all&aacute; de los criterios meramente econ&oacute;micos. Porqu&eacute; para realizar una suma no necesitamos consultar a las emociones, pero para elegir un lugar de vacaciones, lo que apetece comer o c&oacute;mo se quiere vivir, necesariamente hay que preguntar por lo que se desea o se anhela.&nbsp; Es tarea de todos, pero especialmente de los gobiernos, proporcionar las herramientas educativas que permitan construir un mundo m&aacute;s justo, compasivo y solidario, en el que las emociones y la reflexi&oacute;n gu&iacute;en la acci&oacute;n en concierto con la raz&oacute;n. Solo as&iacute; se conseguir&aacute; poner fin a los problemas causados por las estructuras econ&oacute;micas, culturales y sociales que engendran y mantienen la desigualdad, la subordinaci&oacute;n y, en definitiva, el malestar y la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        En general, las <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212096322000481?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> revisadas desvinculan la ecoansiedad de otras patolog&iacute;as con s&iacute;ntomas de ansiedad. M&aacute;s bien la relacionan con actitudes y comportamientos pro ambientales. Aunque esto no quiere decir que para algunas personas la ecoansiedad pueda no ser constructiva y derivar en patolog&iacute;as. Al contrario de lo que pueda pensarse, las personas que sienten habitualmente preocupaci&oacute;n de una manera constructiva, es decir, que sientan ansiedad pr&aacute;ctica, tienen m&aacute;s probabilidad de mantener actitudes, tomar decisiones y actuar en beneficio de la humanidad. Se puede considerar que con frecuencia la ecoansiedad es una respuesta adaptativa que permite prepararse para enfrentar situaciones potencialmente amenazantes. Permite buscar informaciones alternativas, tomar decisiones con criterios favorables e incorporar recursos a un comportamiento que conlleva mayores beneficios al mantenimiento de la vida en general y de la vida humana en particular.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/lado-bueno-ecoansiedad_129_10295549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2023 20:06:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El lado bueno de la ecoansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Clima,Cambio climático,Contaminación,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negacionismo climático es una puñalada trapera a la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/negacionismo-climatico-punalada-trapera-humanidad_132_10189257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0451aba8-a389-456d-ad0f-e469beea0950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El negacionismo climático es una puñalada trapera a la humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la situación presente, hay ciertos sectores a los que les interesa ser más negacionistas que a otros; son el nicho perfecto para los gurús de la conspiración</p><p class="subtitle">Entrevista - Estrella Gutiérrez, portavoz de la AEMET: “Nunca habíamos recibido estos insultos, ya nos llegan hasta por teléfono”</p></div><p class="article-text">
        En el r&iacute;o revuelto del clima, hay quien decide hacer ganancia. Ahora que parece haber pasado la ola de negacionismo vacunal de la COVID-19, los conspiranoicos necesitan agarrarse a nuevas sospechas. Quiz&aacute; ahora todas somos controladas con un chip, y por tanto hemos perdido el juicio y el control de nuestro pensamiento, pero parece ser que la vacuna contra la COVID-19 funcion&oacute; realmente bien; hasta el punto de que se ha dado <a href="https://news.un.org/es/story/2023/05/1520732" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por controlada la pandemia</a> que tuvo en suspense al mundo entero. Hubo, sin embargo, quien se lucr&oacute; vendiendo remedios milagrosos y libros delirantes, publicando <em>posts</em> y v&iacute;deos negando la eficacia de las vacunas, aprovechando para darse una relevancia del todo inmerecida. Siempre hay oportunistas en las situaciones de crisis que tratar&aacute;n de aprovecharse del mal ajeno y del caos. Porque parece que las personas a las que una determinada situaci&oacute;n les genera angustia o miedo, les supera, no se ajusta a sus rutinas, expectativas e intereses, o simplemente no les conviene, est&aacute;n deseando que llegue alg&uacute;n gur&uacute; que les d&eacute; buenos argumentos para continuar haciendo exactamente lo que desean. Alguien que les diga lo que quieren escuchar, les d&eacute; la raz&oacute;n y les sirva como argumento de autoridad para justificarse ante los dem&aacute;s. No olvidemos que el cerebro humano necesita vivir con cierta coherencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la situaci&oacute;n presente, hay ciertos sectores a los que les interesa ser m&aacute;s negacionistas que a otros; son el nicho perfecto para los gur&uacute;s de la conspiraci&oacute;n. Por poner alg&uacute;n ejemplo: los pescadores c&aacute;ntabros se quejan de que <a href="https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/gobierno-cantabro-prohibe-pescar-varios-rios-sequia/6877941/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no les dejan pescar sus salmones</a>; no hay agua y por tanto no hay peces, pero eso no parece importarles: &ldquo;siempre se ha pescado, con mucha o con poca agua&rdquo;. Quieren seguir pescando salmones mientras los haya; &iquest;hasta pescar el &uacute;ltimo salm&oacute;n? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite a una afici&oacute;n? Est&aacute;n muy disgustados los pescadores de salm&oacute;n del Cant&aacute;brico. Aunque probablemente menos enfadados que los agricultores de la fresa de Do&ntilde;ana; esas fresas, rojas como la sangre del Parque Natural que rodea a la joya internacional del Parque Nacional de Do&ntilde;ana. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo piensan que es adecuado sacar agua del subsuelo de Do&ntilde;ana? &iquest;Hasta la &uacute;ltima gota? <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/salvar-donana-nueva-revista-eldiario_132_9831070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras Do&ntilde;ana se seca</a>, los agricultores est&aacute;n consumiendo su agua y el de las generaciones venideras&hellip; &iexcl;para cultivar fresas! Para una actividad insostenible que podr&iacute;a sustituirse por otra, y que muy a menudo tiene un trasfondo ilegal. Es un tipo de cultivo que debiera haberse reconvertido en otro hace d&eacute;cadas. No tenemos nada en contra de las fresas, son un verdadero manjar; pero no podemos agotar el agua del futuro para cultivar un producto alimenticio no esencial <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2023-03-15/donana-y-la-ley-del-mas-fuerte.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una situaci&oacute;n como esta</a>. De hecho, el agotamiento de las reservas de agua s&oacute;lo generar&aacute; una espiral autoinflingida de desempleo y pobreza en la zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos <a href="https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20230327/sequia-viabilidad-cultivos-agricolas-catalunya-85240316" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptar nuestro modelo agr&iacute;cola</a> a una nueva realidad ya que las cosas <a href="https://www.elconfidencial.com/medioambiente/agua/2022-05-08/agricultura-sequia-agua-escasez-cultivos_3420275/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca volver&aacute;n a ser como las hemos conocido</a>. No queremos ser pesimistas, pero realmente parece que hay quien a&uacute;n no se da cuenta de que o cambiamos de forma radical la manera que tenemos de ver el mundo, y el modo que tenemos de exprimir los recursos naturales del planeta, o cambiar&aacute; el entorno de forma radical y nos veremos forzados a adaptarnos a una realidad a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil. S&iacute;, ya est&aacute;n aqu&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/politica/extrema-derecha-agita-negacionismo-climatico-plena-sequia_1_10112166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los agoreros del cambio clim&aacute;tico</a> a decirnos que hacemos mal las cosas. Vivimos en un pa&iacute;s en pleno proceso de desertificaci&oacute;n y malgastamos el agua en cultivos de regad&iacute;o que ya no nos podemos permitir, o en producir electricidad que gastamos mayormente en emitir m&aacute;s CO2 a la atm&oacute;sfera. Alg&uacute;n d&iacute;a lloraremos hasta que se nos sequen las l&aacute;grimas pensando en c&oacute;mo hemos desperdiciado el agua dulce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las emisiones de gases contaminantes no solo no se reducen, sino que siguen <a href="https://gmd.copernicus.org/articles/15/9075/2022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando a nivel planetario</a>. Y &iquest;hasta cu&aacute;ndo vamos a estar emitiendo cantidades obscenas de CO2 al ambiente? &iquest;Hasta que ya no podamos respirar? &iquest;Hasta que respirar sea un privilegio al alcance de unos pocos? Mientras tanto, la especie humana parece m&aacute;s comprometida con eternizar una <a href="https://doi.org/10.1515/9780857452443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura de la guerra</a> que podr&iacute;a desembocar en un desastre nuclear, que con parar el desastre del calentamiento global. Desde luego, como especie podemos considerarnos unos psic&oacute;patas, avanzando de cabeza y sin frenos hacia la destrucci&oacute;n de lo m&aacute;s valioso que tenemos, nuestro hogar. Los gobiernos, los poderes econ&oacute;micos y las personas no estamos haciendo suficiente, y la situaci&oacute;n del planeta es de emergencia vital. Es como tener un paciente con c&aacute;ncer y ponerle una tirita. Si tener <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2023-05-05/los-expertos-culpan-a-la-crisis-climatica-del-calor-record-de-abril-habria-sido-extremadamente-improbable-sin-el-calentamiento.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperaturas r&eacute;cord en abril</a>, <a href="https://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-mes-marzo-2023-peor-ultima-decada-incendios-cifra-record-714-fuegos-valencia-20230418143406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios sin control en marzo</a> y una sequ&iacute;a nunca vista en los <a href="https://www.tiempo.com/ram/embalses-cataluna-franco-retroceso-sequia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embalses catalanes</a> en plena primavera, no nos alarma y nos despierta para hacer algo realmente contundente ya, no s&eacute; si vamos a ser capaces de revertir la situaci&oacute;n clim&aacute;tica en la que nos adentramos sin remedio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las personas que simplemente quieren seguir de forma ego&iacute;sta y miope con sus vidas, sus negocios, sus aficiones y sus niveles de consumo habituales, sin ver m&aacute;s all&aacute;, sin preocuparse de su entorno y de su impacto en el planeta, est&aacute;n sedientas de argumentos que les permitan hacerlo sin remordimientos. Y para ellos y ellas siempre habr&aacute; un experto o experta trasnochado, un <a href="https://igluu.es/la-agenda-2030-quiere-encerrarte-en-tu-barrio-y-otros-hits-de-la-conspiracion-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tertuliano u </a><a href="https://igluu.es/la-agenda-2030-quiere-encerrarte-en-tu-barrio-y-otros-hits-de-la-conspiracion-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>opin&oacute;logo</em></a><a href="https://igluu.es/la-agenda-2030-quiere-encerrarte-en-tu-barrio-y-otros-hits-de-la-conspiracion-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que lleve la contraria</a> a todos sus colegas de profesi&oacute;n y a las evidencias cient&iacute;ficas, adquiriendo de repente una relevancia que ya no ten&iacute;a para alimentar su ego enfermo e insaciable, y haciendo adem&aacute;s un negocio rentable. Pese a no apoyarse en datos, sino en opiniones desnortadas, <a href="https://climatetrackerlatam.org/herramientas/las-principales-tecnicas-del-negacionismo-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciben una atenci&oacute;n que no merecen y que no se justifica</a>. Pero lo que es peor, alimentan <a href="https://www.elsaltodiario.com/el-rumor-de-las-multitudes/conspiracionismo-y-deseo-el-goce-de-descubrir-la-mentira" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el monstruo del negacionismo conspiranoico</a>, el mismo que argumenta que la tierra es plana o que la guerra de Ucrania no existe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de falsos expertos son llamados regularmente para presentar sus opiniones sin fundamento s&oacute;lido en programas que pretenden supuestamente equilibrar el debate, e incluso publican libros en editoriales que se consideran &ldquo;cr&iacute;ticas&rdquo;, cuando no representan m&aacute;s que un altavoz de la estupidez humana. Porque para debatir sobre la realidad hacen falta argumentos que se apoyen en hechos reales o en evidencias s&oacute;lidas, no en hechos alternativos infundados, que no se apoyan en la realidad, y a los que tradicionalmente siempre se les ha llamado ocurrencias, cuando no directamente mentiras. Por eso, los medios deber&iacute;an hacerse eco de esta situaci&oacute;n, ser responsables de lo que difunden, revisar los datos y no dar p&aacute;bulo a este tipo de farsantes y aprovechados, que no hacen m&aacute;s que generar dudas en el p&uacute;blico general y controversia en la poblaci&oacute;n en un asunto en el que se necesita consenso inmediato. <a href="https://www.climatica.lamarea.com/negacionistas-retardistas-obstrucionismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No es momento de hacer caja con el desastre</a>. Y mucho menos recurriendo a argumentos infantiles, exagerados, que suenan a rancio y a machirulo herido, del tipo &ldquo;a ver si ahora todo va a ser el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, en un reci&eacute;n inaugurado &ldquo;cu&ntilde;adismo&rdquo; delirante del que la <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/1369118X.2020.1864005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraderecha hace buena gala</a> y, desgraciadamente, tambi&eacute;n una parte interesada de la derecha &ldquo;cl&aacute;sica&rdquo;. Porque es momento de ponerse muy serios con problemas realmente importantes.
    </p><p class="article-text">
        Lo repetimos y nos repetiremos hasta la saciedad. El cambio clim&aacute;tico <a href="https://www.servimedia.es/noticias/guterres-cambio-climatico-esta-haciendo-nuestro-planeta-sea-inhabitable/3648356" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una realidad tozuda y amenazante que ya ha llegado</a>. Estamos <a href="https://www.nature.org/es-us/que-hacemos/nuestra-vision/perspectivas/ultimo-informe-ipcc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agotando nuestra ventana de acci&oacute;n</a>. Hemos vivido una era de abundancia e inmediatez que no responde a la realidad, a la que seguir&aacute; necesariamente una era de restricciones y dificultades. Ya podemos empezar a hacernos a la idea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/negacionismo-climatico-punalada-trapera-humanidad_132_10189257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2023 04:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El negacionismo climático es una puñalada trapera a la humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Negacionismo,Crisis climática,Cambio climático,Calentamiento global,Teorías de la conspiración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oportunidad y oportunismo, pero no evidencia: más argumentos para descartar el origen antrópico del virus de la COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/oportunidad-oportunismo-no-evidencia-argumentos-descartar-origen-antropico-virus-covid-19_132_10141349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d13768e-2b93-4edb-bd1b-f98edb2bce30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oportunidad y oportunismo, pero no evidencia: más argumentos para descartar el origen antrópico del virus de la COVID-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La única "evidencia" que apoya un escape de laboratorio es un argumento de oportunidad: la presencia de un laboratorio que estudiaba virus similares en la misma ciudad donde comenzó la pandemia. Una ciudad de 11 millones de habitantes, el mismo tamaño que la conurbación de Paris y el doble que Madrid</p></div><p class="article-text">
        Hace un par de semanas escribimos un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> expresando nuestra sorpresa por la decisi&oacute;n del FBI de afirmar, sin aportar evidencia alguna, que &ldquo;los inicios de la pandemia COVID-19 probablemente se originaron a partir de un incidente de laboratorio en Wuhan, China&rdquo;. Tanto algunos de los comentarios que recibimos (y las fuentes que &eacute;stos aportaban) como otros art&iacute;culos que han defendido esa hip&oacute;tesis, en medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales, siguen coincidiendo en un aspecto: tan solo proporcionan argumentos de oportunidad, aderezados con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Argumento_ad_verecundiam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falacias de autoridad</a> y de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_del_hombre_de_paja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombre de paja</a>, que siguen sin proporcionar evidencia que soporte dicha hip&oacute;tesis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deben hacer frente a afirmaciones as&iacute; quienes deseen valorar de forma cr&iacute;tica qu&eacute; opciones son m&aacute;s probables y cu&aacute;les resulta razonable descartar? Evidentemente lo m&aacute;s inmediato es evaluar la evidencia que apoya unas y otras, reuniendo, si es necesario, informaci&oacute;n adicional cuando &eacute;sta requiera un nivel de conocimiento del que a&uacute;n no dispongan. Y, en este caso concreto, preguntarse por qu&eacute; tanto el FBI como quienes han defendido, antes y despu&eacute;s, la hip&oacute;tesis de un escape del laboratorio militar de Wuhan, no han sido capaces de aportar ninguna evidencia s&oacute;lida que la respalde.
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que la hip&oacute;tesis de un escape de laboratorio fuera descartable desde el principio, ni que deba ser desechada<em> a priori</em> cuando se examine cualquier evidencia adicional que vaya apareciendo. Tanto el sistema de generaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de evidencia que caracteriza la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, como el de inquisici&oacute;n basada en datos, que debe caracterizar el periodismo honesto y veraz, tienen la obligaci&oacute;n de considerar de forma equilibrada y transparente todas las hip&oacute;tesis que sean razonablemente posibles. Ahora bien, cuando se ha acumulado una gran cantidad de evidencia que apunta a una transmisi&oacute;n del virus SARS-CoV-2 de animal silvestre a humano en el mercado de Wuhan, y ninguna que apoye un escape de laboratorio, resulta francamente deshonesto seguir aportando argumentos de oportunidad para defender esta &uacute;ltima, sin aportar la evidencia extraordinaria necesaria que es imprescindible para promover ese cambio de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de esta hip&oacute;tesis que m&aacute;s repercusi&oacute;n medi&aacute;tica ha tenido recientemente ha sido probablemente el <a href="https://www.congress.gov/118/meeting/house/115426/documents/HHRG-118-VC00-20230308-SD007.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">testimonio de Jeffrey Sachs</a>, un economista y escritor que presidi&oacute; la <a href="https://covid19commission.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n sobre COVID-19</a> organizada por el <a href="https://www.thelancet.com/which-journal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo editorial The Lancet</a>, ante el Comit&eacute; de Supervisi&oacute;n y Responsabilidad del Congreso de los EEUU. Este testimonio presenta un compendio de los argumentos de oportunidad mencionados. Sachs razona que el virus que desencaden&oacute; la COVID-19 tuvo un origen artificial mediado por un escape del laboratorio de Wuhan sobre las siguientes cuatro bases: 
    </p><p class="article-text">
        (1)&nbsp;Una parte clave del genoma del SARS-CoV-2 podr&iacute;a haber sido creada mediante manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica. En concreto, Sachs argumenta que el &ldquo;Furin Cleavage Site&rdquo; (FCS, sitio de corte de la furina) situado en la famosa prote&iacute;na Spike, &ldquo;aumenta dram&aacute;ticamente su transmisibilidad y patogenicidad&rdquo;. Con ello, se refiere a que hay ciertas mutaciones en esa zona del gen que hace que la enzima furina, presente de forma normal en las c&eacute;lulas del hospedador, corte la prote&iacute;na S de forma m&aacute;s eficiente que en otras especies de virus. Sin embargo, las mutaciones en esa regi&oacute;n han sido diversas en dos a&ntilde;os de evoluci&oacute;n del virus en las poblaciones humanas (ej: P681H en la variante Alpha y en la <a href="https://covdb.stanford.edu/variants/omicron_ba_1_3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Omicron</a>, P681R en la variante Delta, e incluso la eliminaci&oacute;n del amino&aacute;cido P681 en la variante india; ver <a href="https://www.mdpi.com/2221-3759/9/4/58" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) y Sachs no concreta mucho m&aacute;s sobre el asunto. Para empezar, llama la atenci&oacute;n escuchar a un economista discutir las potencialidades evolutivas de los virus, en regiones tan espec&iacute;ficas de sus genomas.&nbsp;Sachs argumenta que los FCS est&aacute;n &ldquo;ausentes en el resto de los cientos de virus tipo SARS&rdquo; (que son un tipo particular de coronavirus)&nbsp;y que &ldquo;desde 2006, tras la emergencia de SARS, [...] han sido sujeto de manipulaciones de laboratorio, incluyendo su inserci&oacute;n en prote&iacute;nas Spike de coronavirus&rdquo;<em>.</em> Sin embargo, olvida mencionar que las <a href="https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(22)01585-9.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conclusiones de la Comisi&oacute;n Lancet</a>, que &eacute;l mismo presidi&oacute; y firma como primer autor, indican que las &ldquo;FCSs aparecen naturalmente en casi todas las familias de coronavirus&rdquo; y que &ldquo;la presencia del FCS en SARS-CoV-2 no identifica, por s&iacute; misma, que el origen proximal del virus sea natural o de laboratorio&rdquo;. Y lo que es peor, no menciona ni aporta evidencia alguna que justifique su dr&aacute;stico cambio de opini&oacute;n. Tampoco se entiende la insistencia con la regi&oacute;n FCS, cuando hay otras regiones de corte en la prote&iacute;na Spike que han sido sometidas al efecto de la selecci&oacute;n natural. De hecho, podr&iacute;amos argumentar que el FCS al que se refiere repetidamente Jeffrey Sachs <a href="https://journals.plos.org/plospathogens/article?id=10.1371/journal.ppat.1009246" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no resulta siquiera </a>esencial para la infecci&oacute;n de una c&eacute;lula. 
    </p><p class="article-text">
        (2)&nbsp;Laboratorios chinos y americanos han desarrollado una investigaci&oacute;n sobre coronavirus, que ha sido financiada en parte con dinero del Gobierno de los EEUU (a trav&eacute;s del NIH). De hecho, una colaboraci&oacute;n entre la Universidad de North Carolina y el Wuhan Institute of Virology (en la EcoHealth Alliance), solicit&oacute; financiaci&oacute;n a <a href="https://www.darpa.mil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DARPA </a>(la Agencia de Proyectos de Investigaci&oacute;n Avanzados para la Defensa, de EEUU) en 2018, que fue rechazada. Sachs denuncia, sin embargo, que &ldquo;posiblemente se desarroll&oacute; con otros recursos&rdquo;; una afirmaci&oacute;n que ha sido <a href="https://www.ecohealthalliance.org/2023/03/ecohealth-alliance-statement-correcting-inaccuracies-in-written-testimony-by-professor-jeffrey-sachs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contestada p&uacute;blicamente por la EcoHealth Alliance</a>, que ha indicado que &ldquo;han trabajado casi exclusivamente con secuencias gen&eacute;ticas de muestras de murci&eacute;lagos, no con coronavirus vivos&rdquo; y que &ldquo;los escasos coronavirus SARS que tienen en cultivo eran ya p&uacute;blicos en la literatura cient&iacute;fica antes de la pandemia&rdquo;. Presentar una solicitud de financiaci&oacute;n a una agencia militar dependiente de la seguridad nacional de EEUU resulta un m&eacute;todo sorprendente de realizar una investigaci&oacute;n a la que se acusa de secretismo; sobre todo porque la propia solicitud proporcionar&iacute;a informaci&oacute;n sobre el proceso seguido para &ldquo;producir el virus&rdquo;. Adem&aacute;s, es importante destacar que tanto la colaboraci&oacute;n internacional como el tipo de estudio que se menciona no solo es habitual, sino tambi&eacute;n deseable, en la investigaci&oacute;n de un grupo de virus que ya hab&iacute;a demostrado varias veces su capacidad de desencadenar brotes epid&eacute;micos de gran peligro tras adquirir mutaciones que permiten el salto de animales a humanos.
    </p><p class="article-text">
        (3)&nbsp;Como la evidencia de investigaci&oacute;n en &ldquo;ganancia de funci&oacute;n&rdquo; (esto es, en producir una mutaci&oacute;n que resulta en una mejora funcional de la prote&iacute;na producida, la adquisici&oacute;n de una nueva funci&oacute;n o un nuevo patr&oacute;n de expresi&oacute;n g&eacute;nica) de coronavirus tipo SARS previas a la pandemia es tenue o inexistente, Sachs desliza que <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-05697-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones &ldquo;muy recientes&rdquo;</a> desarrolladas &ldquo;en la Universidad de Boston&rdquo; han &ldquo;redise&ntilde;ado gen&eacute;ticamente la variante Omicron para hacerla m&aacute;s pat&oacute;gena&rdquo;. En realidad, con objeto de identificar los elementos que confieren mayor escape del sistema inmune pero menor patogenicidad, los investigadores han obtenido quimeras recombinantes con el gen <em>Spike</em> de Omicron y el resto del genoma de una variante ancestral de SARS-CoV-2. Estas quimeras demostraron ser m&aacute;s pat&oacute;genas que Omicron, pero menos que las variantes cl&aacute;sicas de origen. Sachs interpreta esta investigaci&oacute;n como &ldquo;ganancia de funci&oacute;n&rdquo; que deber&iacute;a haber contado con supervisi&oacute;n y permiso federal. En primer lugar, una lectura del art&iacute;culo permite comprobar que &eacute;sta investigaci&oacute;n se realiz&oacute; con todas las precauciones y permisos necesarios en un laboratorio de bioseguridad (aunque estos &uacute;ltimos fueran&nbsp;estatales, no federales). Y que ser&iacute;a imposible haberla desarrollado sin el detallado conocimiento que hemos ganado en estos tres a&ntilde;os sobre el virus, sus caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas y bioqu&iacute;micas, y su r&aacute;pida evoluci&oacute;n en una poblaci&oacute;n de millones de (re)infectados. En segundo lugar, esta investigaci&oacute;n es imprescindible para conocer mejor, y por tanto prevenir, futuras variantes mucho m&aacute;s peligrosas del virus &mdash;particularmente en un momento en el que las mutaciones que no afectan a la prote&iacute;na Spike cada vez tienen m&aacute;s influencia en el &eacute;xito de las nuevas variantes, como <a href="https://twitter.com/SystemsVirology/status/1644186056160583681?s=20&amp;utm_source=substack&amp;utm_medium=email" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">XBB.1.16</a>, que ha causado una gran ola en la India recientemente, o <a href="https://twitter.com/Mike_Honey_/status/1646489012616712193?s=20&amp;utm_source=substack&amp;utm_medium=email" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">XBC.1.6</a>, la recombinante Delta y Omicron que ha causado una ola de casos y hospitalizaciones en Australia. En tercer lugar, resulta curioso que se considere como ganancia de funci&oacute;n una combinaci&oacute;n de variantes ya preexistentes que adem&aacute;s presenta menor patogenicidad que la variante cl&aacute;sica de origen. Y, sobre todo, es dif&iacute;cil encontrar el hilo causal que vincula investigaci&oacute;n desarrollada en EEUU con el escape de SARS-CoV-2 en China: si laboratorios de EEUU han estado o est&aacute;n produciendo &ldquo;virus mejorados&rdquo; mediante investigaci&oacute;n en &ldquo;ganancia de funci&oacute;n&rdquo;, el riesgo de escape estar&iacute;a en EEUU, no en China.
    </p><p class="article-text">
        (4)&nbsp;Varios l&iacute;deres del NIH (Collins y Fauci) encubrieron, seg&uacute;n Sachs, los hechos anteriores al publicar, junto a &ldquo;Jeremy Farrar [...] y un grupo de investigadores ligados al NIH&rdquo;, este <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-020-0820-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> en el que se conclu&iacute;a que la evidencia disponible permit&iacute;a descartar un origen artificial y hac&iacute;a improbable un escape en laboratorio. Sachs argumenta que &eacute;ste art&iacute;culo &ldquo;distrajo la atenci&oacute;n de la posibilidad de un origen de laboratorio&rdquo; y &ldquo;promovi&oacute; la falsa afirmaci&oacute;n de que dicho origen pod&iacute;a descartarse&rdquo;. (La afirmaci&oacute;n exacta en el art&iacute;culo era: &ldquo;Aunque la evidencia muestra que SARS-CoV-2 no es un virus manipulado artificialmente, es imposible actualmente probar o refutar otras teor&iacute;as sobre su origen. Sin embargo, dado que observamos sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s notables [...] en coronavirus relacionados de origen natural, no creemos que ning&uacute;n tipo de escenario basado en [un escape de] laboratorio sea plausible&rdquo;). No s&oacute;lo resulta sorprendente la importante imprecisi&oacute;n de atribuir a Collins, Fauci y Farrar la autor&iacute;a de un art&iacute;culo en el que no aparecen como autores, aderezada por el &ldquo;despiste&rdquo; de no incluir el v&iacute;nculo al art&iacute;culo original en la transcripci&oacute;n del testimonio (como s&iacute; hace con los otros art&iacute;culos que cita). Sobre todo, resulta rid&iacute;culo buscar motivos ulteriores tan graves como la ocultaci&oacute;n de datos en un art&iacute;culo publicado en una revista de prestigio evaluada por pares, que probablemente representa el procedimiento m&aacute;s transparente posible de presentar y discutir la evidencia disponible en ese momento. Incluso alguien procedente de la disciplina econ&oacute;mica, donde los art&iacute;culos suelen estar tan fuertemente condicionados por el marco ideol&oacute;gico que &eacute;ste prima a menudo sobre la evidencia emp&iacute;rica, debe saber que todos los art&iacute;culos est&aacute;n sometidos a cr&iacute;tica previa y posterior a su publicaci&oacute;n, y no se entiende que publicarlos pueda en modo alguno equipararse a ocultar datos (por ejemplo, nadie acus&oacute; a Reinhart-Rogoff de hacer algo as&iacute; cuando se descubri&oacute; el &ldquo;<a href="https://www.nytimes.com/2013/04/19/opinion/krugman-the-excel-depression.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">error de excel</a>&rdquo; que invalidaba su famoso art&iacute;culo sobre deuda y crecimiento econ&oacute;mico). Es precisamente lo contrario: los art&iacute;culos inician conversaciones argumentadas con evidencia, no las obstaculizan (valga como ejemplo <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7898912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a>, que discute y matiza el de Andersen un a&ntilde;o despu&eacute;s). Dado que Sachs proviene del mundo acad&eacute;mico, resulta muy dif&iacute;cil creer que este error haya sido por desconocimiento o sea inocente.
    </p><p class="article-text">
        Consideremos ahora la posibilidad de un origen del virus &ldquo;relacionado con la investigaci&oacute;n&rdquo;, para el que el informe de The Lancet presenta tres posibles escenarios: que un investigador se infectara tomando muestras en la naturaleza, que un investigador se infectara en el laboratorio analizando virus recogidos en un h&aacute;bitat natural, o que un investigador se infectara estudiando virus que hab&iacute;an sido manipulados gen&eacute;ticamente. Desde el origen de la pandemia, estas tres hip&oacute;tesis representan las posibles alternativas a la transmisi&oacute;n de animal a humano (y luego de humano a humano) durante la manipulaci&oacute;n de fauna silvestre para consumo humano en el Mercado de Huanan en Wuhan (o su entorno directo), donde muchos de los pacientes iniciales de COVID-19 trabajaban, y donde se vend&iacute;an animales silvestres de muchas especies, incluyendo algunas capaces de hospedar virus SARS. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque estas tres hip&oacute;tesis son posibles y se han valorado extensivamente, las tres contradicen las evidencias que aportan la composici&oacute;n gen&eacute;tica del virus, sus patrones evolutivos iniciales y los patrones epidemiol&oacute;gicos (espaciales y poblacionales) del brote inicial. Probablemente, el resumen m&aacute;s completo y detallado de esta evidencia es el proporcionado por <a href="https://eeb.arizona.edu/person/michael-worobey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Worobey</a>, un especialista en gen&oacute;mica de virus de la Universidad de Arizona, en <a href="https://www.latimes.com/opinion/story/2023-03-08/covid-lab-leak-energy-department-fbi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo publicado en LA Times</a>. Worobey considera la hip&oacute;tesis del escape de laboratorio con la seriedad que merece y explica todas las l&iacute;neas de evidencia que persigui&oacute;, sin &eacute;xito, para intentar demostrarla.
    </p><p class="article-text">
        Las sospechas de un contagio mediado por un laboratorio de investigaci&oacute;n se centraron inicialmente en el Wuhan Institute of Virology, donde el grupo de Shi Zhengli estudiaba coronavirus tipo SARS en murci&eacute;lagos de herradura, el reservorio natural tanto del virus SARS original como de SARS-CoV-2. Worobey investig&oacute; las secuencias de los virus con los que hab&iacute;a trabajado Zhengli, pero ninguna era lo suficientemente cercana para representar un progenitor de SARS-CoV-2.
    </p><p class="article-text">
        Para ser compatible con el cl&uacute;ster inicial de casos de COVID-19 centrado en el Mercado de Wuhan, la hip&oacute;tesis de un escape de laboratorio necesita explicar por qu&eacute; no se detectaron casos previos centrados en los investigadores infectados, o en sus contactos cercanos; y c&oacute;mo esos casos cr&iacute;pticos (asintom&aacute;ticos o no detectados) llegaron al Mercado de Huanan y, a diferencia de lo ocurrido con sus contactos anteriores, provocaron all&iacute; un evento de super-dispersi&oacute;n mediado exclusivamente por contagios humano-a-humano. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pudo ocurrir que los primeros casos se detectaran en el Mercado porque &eacute;ste ten&iacute;a un sistema m&aacute;s eficiente de vigilancia sanitaria (previa al brote) o porque los primeros casos hicieran que se centrara all&iacute; la b&uacute;squeda epidemiol&oacute;gica inicial? Worobey estudi&oacute; esta posibilidad, y se vi&oacute; obligado a rechazarla. Los mercados de animales vivos de Wuhan no ten&iacute;an vigilancia epidemiol&oacute;gica previa al inicio de la pandemia, y los primeros casos diagnosticados estaban ya fuertemente asociados al Mercado de Huanan (m&aacute;s de la mitad ten&iacute;an un v&iacute;nculo claro con el Mercado, una cantidad enorme para un mercado cuyos empleados representan menos del 0,014% de la poblaci&oacute;n de la ciudad) antes de que el v&iacute;nculo con &eacute;ste fuera establecido. Adem&aacute;s, los dos linajes iniciales de SARS-CoV-2 (denominados A y B) estaban vinculados geogr&aacute;ficamente al &aacute;rea del Mercado. Y la mayor&iacute;a de los casos sintom&aacute;ticos proven&iacute;an de la secci&oacute;n occidental del Mercado, donde estaban enjaulados los mapaches (una especie identificada como portadora de virus SARS en 2003), lo que apuntaba claramente al origen de los primeros contagios. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abm4454" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> donde Worobey public&oacute; esta evidencia muestra un mapa en el que se aprecia claramente c&oacute;mo los casos tempranos de COVID-19 est&aacute;n fuertemente agrupados alrededor del Mercado de Huanan, pero claramente alejados de los dos campus del Wuhan Institute of Virology (que est&aacute;n al otro lado del r&iacute;o Yangtze, a 12 y 20 km del Mercado, respectivamente). Es probable que la mayor&iacute;a de los lectores no se hayan hecho a la idea de las distancias involucradas: la hip&oacute;tesis del escape propone que el escape de uno de los dos laboratorios de Wuhan provoc&oacute; una agrupaci&oacute;n de centenares de casos a una distancia similar al di&aacute;metro de Madrid o Barcelona (p.ej., de La Paz a Entrev&iacute;as, o de Cornell&agrave; a Poble Nou), sin que hubiera pr&aacute;cticamente ning&uacute;n caso en el espacio intermedio.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8715" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis espacial de las localidades de residencia</a> de los primeros pacientes de COVID-19, realizado por Worobey y Andersen a partir de datos de la OMS, mostr&oacute; adem&aacute;s que &eacute;stos viv&iacute;an m&aacute;s cerca del Mercado de Huanan de lo que ser&iacute;a esperable por azar &mdash;incluso aquellos casos que ni trabajaban ni compraban ni ten&iacute;an familiares/amigos en la vecindad de dicho mercado. Esta evidencia es crucial para descartar un origen anterior en otro sitio (como un laboratorio) seguido de un evento super-dispersor en el Mercado, que hubiera resultado necesariamente en una mayor dispersi&oacute;n de los casos tempranos por toda la ciudad (o, m&aacute;s bien, una agrupaci&oacute;n inicial centrada en el laboratorio donde sucedi&oacute; el escape).
    </p><p class="article-text">
        Otra l&iacute;nea de evidencia proviene de los virus de SARS-CoV-2 aislados en las diferentes superficies del Mercado, inmediatamente tras el cierre del Mercado (el 1/1/2020). Estos virus hab&iacute;an aparecido con mayor probabilidad en los establos y jaulas donde se vend&iacute;an animales vivos. El <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8337" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de las secuencias gen&oacute;micas</a> de estas muestras, junto con el de cerca de 700 muestras m&aacute;s obtenidas en pacientes tempranos de COVID-19, fue utilizado para reconstruir la evoluci&oacute;n temprana del virus. Combinado con informaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica, este an&aacute;lisis representa una poderosa herramienta para reconstruir qu&eacute; ocurri&oacute; en los primeros momentos de la pandemia, incluso antes de que se detectaran los primeros pacientes. Este an&aacute;lisis mostr&oacute; que los ancestros de los dos linajes iniciales (A y B) &ldquo;saltaron&rdquo; a la poblaci&oacute;n humana por separado y que compartieron un ancestro previo (con un hospedante animal) hacia mediados de diciembre 2019, lo que corrobora la evidencia epidemiol&oacute;gica y geogr&aacute;fica de que el brote estaba restringido al Mercado de Huanan en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de datos de movilidad basados en localizaciones (anonimizadas) de tel&eacute;fonos m&oacute;viles tambi&eacute;n mostr&oacute; que la presencia del primer cl&uacute;ster de casos de COVID-19 en el Mercado de Huanan es extremadamente improbable, salvo que fuera all&iacute; donde esta enfermedad emergi&oacute;. Un hipot&eacute;tico escape de laboratorio habr&iacute;a iniciado necesariamente la transmisi&oacute;n entre humanos en miles de otros sitios que ten&iacute;an un tr&aacute;fico humano entre miles y cientos de miles de veces superior al Mercado de Huanan, como bares, restaurantes, colegios o centros comerciales. Una agrupaci&oacute;n alrededor del mercado de los primeros casos de COVID-19 es ya extremadamente improbable para uno de los dos linajes iniciales. Si a&ntilde;adimos la evidencia de que los dos linajes iniciales aparecieron all&iacute; por primera vez, el v&iacute;nculo con la venta de animales silvestres resulta ineludible.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, la ausencia de muestras de animales vivos, tomadas en el momento de cierre del mercado por los responsables de &eacute;ste, representa una laguna realmente cuestionable que ha impedido zanjar por completo la pol&eacute;mica. Sin embargo, como ya mencionamos en nuestro <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo previo</a> (y <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/sars-cov-2-proteina-aumenta-patogenicidad-infectividad_132_6065889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya avanzamos en otro art&iacute;culo</a> tras la aparici&oacute;n de los primeros estudios), el an&aacute;lisis metagen&oacute;mico de muestras ambientales procedentes del Mercado de Huanan mostr&oacute;, recientemente, que junto al ARN del virus tambi&eacute;n hab&iacute;a ADN de perros mapache &mdash;precisamente en el mismo rinc&oacute;n del Mercado donde se detectaron los primeros casos humanos y donde se apunt&oacute; inicialmente a esta especie como potencial origen del salto a humanos.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a nuestra pregunta inicial, toda la evidencia disponible apunta a que la pandemia se produjo en una serie de saltos de animal a humano que tuvieron lugar en el Mercado de Huanan. Frente a esta evidencia, la &uacute;nica &ldquo;evidencia&rdquo; que apoya un escape de laboratorio es un argumento de oportunidad: la presencia de un laboratorio que estudiaba virus similares en la misma ciudad donde comenz&oacute; la pandemia. Una ciudad de 11 millones de habitantes, el mismo tama&ntilde;o que la conurbaci&oacute;n de Paris (la mayor ciudad de la UE) y el doble que Madrid (la tercera mayor). 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta adicional que deben hacerse quienes a&uacute;n defienden esta teor&iacute;a es: &iquest;es esta coincidencia realmente tan improbable como creen? Como argumenta Worobey, dado que la emergencia de una pandemia de &eacute;stas caracter&iacute;sticas solo era probable en una gran ciudad (en &aacute;reas rurales con escasa poblaci&oacute;n, una enfermedad emergente de estas caracter&iacute;sticas ten&iacute;a un 99% de probabilidades de extinguirse sin causar un brote) y que la pr&aacute;ctica totalidad de las grandes ciudades de China tienen laboratorios de este tipo (en Pek&iacute;n, por ejemplo, hay al menos cuatro), este argumento de oportunidad era tan previsible que no explica nada.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, dado que la emergencia de este tipo de hip&oacute;tesis ha sido com&uacute;n en muchas de las pandemias que hemos vivido recientemente: desde el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Discredited_HIV/AIDS_origins_theories" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VIH/SIDA</a> (cuyo origen se atribuy&oacute; a partidas de vacunas de la viruela, de la polio o de la hepatitis, y a un origen premeditado en el laboratorio militar de Fort Derrick, en EEUU), hasta el <a href="https://www.nytimes.com/2014/10/19/sunday-review/the-ebola-conspiracy-theories.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;bola </a>(cuyo origen se atribuy&oacute; al desarrollo de armas biol&oacute;gicas por EEUU y a industrias farmac&eacute;uticas interesadas en vender la vacuna), pasando por la <a href="https://www.independentespanol.com/noticias/viruela-del-mono-teorias-conspiracion-b2086452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viruela del mono</a> (cuyo origen ha sido atribuido a un efecto inesperado de las vacunas contra la COVID, y a la creaci&oacute;n y liberaci&oacute;n deliberada por laboratorios de EEUU) o por la <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2022-05-17/gripe-aviar-tambien-genera-teorias-conspirativas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gripe aviar</a> (que algunos han considerado ficticia, o producto de la manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica como arma biol&oacute;gica, o causada por el 5G). Y lo m&aacute;s grave es que, como ha ocurrido con la COVID-19, la creencia en este tipo de conspiraciones tiene <a href="https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A33695-2005Jan24.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias devastadoras</a> sobre la prevenci&oacute;n de estas enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Tras la susceptibilidad a este tipo de argumentos subyace, en buena parte, una confusi&oacute;n generalizada sobre c&oacute;mo funciona el m&eacute;todo cient&iacute;fico de avance del conocimiento. El lenguaje cient&iacute;fico reh&uacute;ye casi siempre las afirmaciones taxativas, al tener siempre presente que una hip&oacute;tesis nunca puede aceptarse al 100% porque siempre puede aparecer nueva evidencia que la rechace; sin embargo, eso no puede decir que debamos dar la misma credibilidad a hip&oacute;tesis que est&aacute;n soportadas por cargas de evidencia muy inferiores. Hacerlo de forma mec&aacute;nica, como es frecuente en muchos medios de comunicaci&oacute;n, solo demuestra ignorancia sobre la materia tratada. Para funcionar diariamente, definimos much&iacute;simos aspectos de la realidad conforme al mejor conocimiento disponible. Y esa es tambi&eacute;n la tarea que ejecutan a diario jueces y jurados (con un criterio necesariamente m&aacute;s personal que el de una comunidad de miles de investigadores) cuando toman una decisi&oacute;n que, en ausencia de evidencia excepcional, se considera ya inapelable. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace extremadamente sorprendentes las afirmaciones que insisten ahora sobre un origen &ldquo;de laboratorio&rdquo; de SARS-CoV-2 es, precisamente, que no aportan ninguna evidencia nueva, pero aun as&iacute; nos piden que ignoremos la abundante y s&oacute;lida evidencia sobre el origen zoon&oacute;tico de la COVID-19 aportada por cient&iacute;ficos muy diferentes de muchas partes del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Santamaría, Raquel Pérez Gómez, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/oportunidad-oportunismo-no-evidencia-argumentos-descartar-origen-antropico-virus-covid-19_132_10141349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2023 04:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oportunidad y oportunismo, pero no evidencia: más argumentos para descartar el origen antrópico del virus de la COVID-19]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Covid-19,Ciencia,Wuhan,China,Estados Unidos,FBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/915817fe-9af7-468a-b777-8120378f741c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La degradación y destrucción de entornos naturales hace que patógenos de todo tipo, en ausencia de sus hospedadores habituales, encuentren refugio en las populosas ciudades, en instalaciones de cría intensiva y en otros lugares donde los animales viven hacinados</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong><a href="https://twitter.com/hashtag/FBI?src=hashtag_click" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>#FBI</em></a><em> Director Wray confirmed that the Bureau has assessed that the origins of the COVID-19 pandemic likely originated from a lab incident in Wuhan, China&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>#FBI Director Wray confirm&oacute; que la Oficina ha evaluado que los inicios de la pandemia COVID-19 probablemente se originaron a partir de un incidente de laboratorio en Wuhan, China</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <a href="https://twitter.com/FBI/status/1630733743777300483" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuit del FBI</a> del pasado 1 de marzo de 2023 se hac&iacute;a viral a los pocos minutos de ser publicado, para gran regocijo de toda la legi&oacute;n de conspiranoicos que parece crecer cada d&iacute;a. Se trata de un tuit altamente especulativo que contradice el consenso de la comunidad cient&iacute;fica, que apunta a un origen zoon&oacute;tico del virus, es decir a un salto desde una especie animal al ser humano. Como era de esperar, a las pocas horas <a href="https://www.globaltimes.cn/page/202303/1286464.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China respond&iacute;a</a> airada, &ldquo;<em>oponi&eacute;ndose a la utilizaci&oacute;n del COVID-19 para cualquier forma de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha llevado al FBI a publicar en Twitter que, &ldquo;probablemente&rdquo;, la pandemia del COVID-19 pudo originarse en un laboratorio chino? No lo sabemos, aunque creemos que se trata de simple (y peligrosa) propaganda. La &uacute;nica prueba esgrimida es la dificultad encontrada por los inspectores internacionales para sus investigaciones en suelo chino, una justificaci&oacute;n que no es cient&iacute;fica, sino pol&iacute;tica. Ahora bien, &iquest;el FBI dejar&iacute;a a China inspeccionar sus laboratorios de alta seguridad? Lo dudamos. La hegemon&iacute;a hist&oacute;rica de EEUU les ha permitido aplicar sistem&aacute;ticamente la ley del embudo, imponiendo a los dem&aacute;s pa&iacute;ses lo que nunca aceptar&iacute;an para ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que afirma el FBI, desde que comenz&oacute; la pandemia miles de cient&iacute;ficos de todo el mundo han estudiado el virus llegando al amplio consenso de que es &ldquo;muy improbable&rdquo; que se originara en un laboratorio. Como <a href="https://www.science.org/content/article/do-three-new-studies-add-proof-covid-19-s-origin-wuhan-animal-market" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jon Cohen argumentaba</a> hace ya un a&ntilde;o en la revista Science: &ldquo;<em>Tres nuevos estudios ofrecen una incontestable conclusi&oacute;n sobre el origen del SARS-CoV-2: a pesar del paso de dos a&ntilde;os y de la falta de transparencia del gobierno chino, hay datos que pueden iluminar el mayor misterio de la pandemia. Y aunque estos nuevos an&aacute;lisis no llegan a la misma conclusi&oacute;n sobre c&oacute;mo se desencaden&oacute; el COVID-19, cada uno de ellos socava la teor&iacute;a de que el virus escap&oacute;, de alguna forma, del Wuhan Institute of Virology, el foco de sospechas durante mucho tiempo</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda la evidencia cient&iacute;fica existente apunta al<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8715?adobe_mc=MCMID%3D82724840367492673831975197380430328838%7CMCORGID%3D242B6472541199F70A4C98A6%2540AdobeOrg%7CTS%3D1659599462&amp;_ga=2.160625277.1193491231.1659598896-219227792.1648653203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mercado de Wuhan</a> donde se hacinaban, en condiciones muy insalubres, animales silvestres comercializados para consumo humano. Al inicio de la pandemia, en enero de 2020, un equipo del <a href="https://en.chinacdc.cn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CDC</a> chino tomaba muestras ambientales en las que detectaba ARN del virus junto a ADN humano, confirmando la sospecha de que el mercado era uno de los primeros sitios, si no el primero, donde comenz&oacute; a propagarse el virus. El trabajo, <a href="https://assets.researchsquare.com/files/rs-1370392/v1_covered.pdf?c=1645813311" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hecho p&uacute;blico en formato de preprint</a> a principios de 2022, tambi&eacute;n indicaba que ninguno de los animales testados hab&iacute;a dado positivo al virus. A principios de marzo de este a&ntilde;o una investigadora francesa del <a href="https://www.cnrs.fr/fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CNRS</a> encontraba en la base de datos <a href="https://gisaid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GISEAD</a>, el repositorio online internacional abierto a toda la comunidad cient&iacute;fica de secuencias del virus, algunas &ldquo;secuencias metagen&oacute;micas&rdquo; ambientales utilizadas por el equipo chino. El <a href="https://zenodo.org/record/7754299#.ZB1lKHbMKUm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de estas secuencias</a> era presentado el pasado 21 de marzo ante el &ldquo;Grupo Asesor Cient&iacute;fico para los Or&iacute;genes de Nuevos Pat&oacute;genos&rdquo; (SAGO), un grupo de expertos convocado el a&ntilde;o pasado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), mostrando que junto al ARN del virus tambi&eacute;n hab&iacute;a ADN de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nyctereutes_procyonoides" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perros mapache</a> entre otros animales, casualmente en el <a href="https://theconversation.com/china-acaba-de-revelar-datos-cruciales-sobre-el-origen-de-la-covid-19-si-lo-hubiera-hecho-antes-podria-habernos-ahorrado-tres-anos-de-discusiones-202450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mismo rinc&oacute;n del mercado</a> donde se detectaron los primeros casos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a preguntarse c&oacute;mo es posible que estos datos, que parecen tan importantes para la b&uacute;squeda del origen del virus, hayan tardado tanto en salir a la luz y lo hayan hecho tan <em>brevemente&hellip;</em> El equipo internacional que acaba de hacer p&uacute;blico su an&aacute;lisis solicit&oacute; m&aacute;s datos al equipo chino, algo que este rechaz&oacute; hacer, lo que acompa&ntilde;&oacute; de una acci&oacute;n impredecible: eliminar de GISEAD las secuencias publicadas. Preguntado por la <a href="https://www.science.org/content/article/covid-19-origins-missing-sequences" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Science</a> el Dr. Gao, investigador principal del equipo chino, argument&oacute; que se trataba de una &ldquo;investigaci&oacute;n que a&uacute;n est&aacute; en curso&rdquo;. Es posible que las secuencias encontradas por la investigadora francesa <a href="https://gisaid.org/statements-clarifications/data-availability/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparecieran en GISEAD</a> tras una solicitud de datos adicionales hecha por el revisor del trabajo del equipo del CDC chino, y estos las hubieran eliminado posteriormente para que no fueran accesibles hasta que su art&iacute;culo, a&uacute;n en formato <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Prepublicaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preprint</a>, fuera aceptado formalmente para publicaci&oacute;n. En cualquier caso, la secuencia de eventos no ayud&oacute; a tener confianza en la transparencia del proceso por parte del equipo investigador del CDC chino.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos nuevos datos no prueban que los animales cuyo ADN aparece en las secuencias sean el origen del virus, s&iacute; que los sit&uacute;an como buenos candidatos a ser el <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-023-00827-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">animal intermedio</a> entre los murci&eacute;lagos y los humanos. La evidencia que apunta al origen zoon&oacute;tico del virus, ya <a href="https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/s-0042-1759564" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;alada por otros trabajos</a>, sale as&iacute; reforzada, restando credibilidad a la hip&oacute;tesis promovida por las autoridades chinas de que el virus entr&oacute; a ese mercado a trav&eacute;s de productos importados de otros pa&iacute;ses Tambi&eacute;n resta toda la credibilidad a la hip&oacute;tesis que sit&uacute;a el origen de la Covid-19 en un laboratorio chino, tal y como sostiene el FBI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la opini&oacute;n fundamentada de la comunidad cient&iacute;fica, la mayor&iacute;a de las enfermedades emergentes que nos han azotado durante los &uacute;ltimos 30-40 a&ntilde;os, incluida la COVID-19, son de origen zoon&oacute;tico. Nuestra depredaci&oacute;n de los h&aacute;bitats naturales y la relaci&oacute;n insana y cruel que mantenemos con muchas especies animales de las que nos beneficiamos (tr&aacute;fico, sobreexplotaci&oacute;n, hacinamiento&hellip;) se sit&uacute;an en el origen de de la mayor&iacute;a de estas enfermedades animales que saltan a humanos. La degradaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de entornos naturales hace que pat&oacute;genos de todo tipo, en ausencia de sus hospedadores habituales, encuentren refugio en las populosas ciudades humanas, en instalaciones de cr&iacute;a intensiva, y en otros lugares donde los animales viven hacinados y en malas condiciones sanitarias. El resultado de este comportamiento irrespetuoso con el medio natural y hacia otros seres vivos incrementa la probabilidad de que los virus salten de especie y acaben infect&aacute;ndonos, con las terribles consecuencias que nos resultan muy conocidas. En el mundo acad&eacute;mico esta situaci&oacute;n ha sido bautizada como<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/140189/biodiversidad-y-salud-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ecolog&iacute;a de la enfermedad</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ser humano tiende a ser altamente egoc&eacute;ntrico, y vive con la falsa idea de que cualquier innovaci&oacute;n inteligente debe proceder de una mente humana. Sin embargo, la naturaleza tiene infinidad de estrategias evolutivas y una capacidad de crear que apenas alcanzamos a comprender. Ayer fue el SARS-COV-2, precedido poco antes de <a href="https://www.nature.com/articles/nrmicro3143" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la emergencia de otros dos coronavirus</a>, SARS-COV en 2003, que tras un esfuerzo global sin precedentes dej&oacute; tras de s&iacute; 8.000 infectados y cerca de 800 muertos, y MERS-CoV, que caus&oacute; 145 infectados y 62 muertos. Sin olvidar la expansi&oacute;n global del &eacute;bola, que hab&iacute;a sido restringido a &Aacute;frica occidental y central desde su descubrimiento en 1976 hasta su expansi&oacute;n en 2014-2016. Podemos tener la certeza de que la naturaleza ma&ntilde;ana nos va a volver a sorprender con un nuevo virus que ser&aacute;, muy probablemente, tambi&eacute;n de origen zoon&oacute;tico, algo para lo que debemos prepararnos reduciendo los factores que facilitan su emergencia (como la degradaci&oacute;n de la biodiversidad y el paisaje), y creando mecanismos de respuesta r&aacute;pida. Para hacer frente a esas m&aacute;s que probables nuevas zoonosis es imprescindible luchar tambi&eacute;n contra la propaganda y las <em>conspiranoias</em> varias y sin fundamento alguno que solo favorecen intereses espurios, adem&aacute;s de dificultar la labor de la comunidad cient&iacute;fica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propaganda nos hace m&aacute;s vulnerables ante la enfermedad y la desigualdad. Estudios desarrollados durante la &uacute;ltima pandemia muestran, por ejemplo, que la <a href="https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-022-00771-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predisposici&oacute;n a creer en narrativas conspirativas</a> estaba asociada negativamente a la predisposici&oacute;n a aceptar la vacunaci&oacute;n y los comportamientos preventivos. De hecho, la irresponsabilidad pol&iacute;tica combinada con propaganda negacionista ha causado centenares de miles de muertos en <a href="https://www.nytimes.com/es/2021/10/20/espanol/bolsonaro-brasil-homicidio-pandemia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil</a> y <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2021-02-10/estudio-responsabiliza-a-politicas-de-trump-de-alta-mortalidad-por-covid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EEUU</a>, y decenas de miles en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/moriran-forma-indigna-adelanto-editorial-libro-alberto-reyero-exconsejero-politicas-sociales-comunidad-madrid_129_9560412.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ant&iacute;doto contra la propaganda es el pensamiento cr&iacute;tico. En el caso que nos ocupa sobre el posible origen del SARS-COV-2, el buen juicio nos lleva a depositar nuestra confianza en la opini&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, cuyo &uacute;nico objetivo es comprender c&oacute;mo se propaga el virus, c&oacute;mo muta, c&oacute;mo ha saltado entre distintas especies hasta llegar a los humanos, c&oacute;mo enferma a sus hu&eacute;spedes, y c&oacute;mo puede prevenirse y combatirse la enfermedad. Mientras que los intereses de la geopol&iacute;tica son m&aacute;s oscuros e inciertos, la verdadera ciencia s&oacute;lo busca el conocimiento y defender la vida, raz&oacute;n por la cual el sistema cient&iacute;fico se ha dotado de mecanismos para garantizar la transparencia y protegerse de comportamientos mezquinos o ego&iacute;stas. Por eso, entre la ciencia y la geopol&iacute;tica nosotros apostamos por la ciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo ha sido escrito por Ana Campos, Luis Santamar&iacute;a, Raquel P&eacute;rez G&oacute;mez y Fernando Valladares.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2023 20:47:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los estados emocionales de la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/estados-emocionales-crisis-climatica_132_10053390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0670720-0889-43d6-aaf2-037b3ac5362a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los estados emocionales de la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis climática ha sido ocasionada por los comportamientos y las actividades que durante siglos ha mantenido el ser humano. Pero no tenemos casi datos de cuáles son las emociones que amparan a estos estilos de vida y cómo se conectan con las acciones pro-ambientales. ¿Pueden predecir las emociones los comportamientos relevantes para el medio ambiente?</p><p class="subtitle">Los científicos de la ONU exigen un acelerón contra la crisis climática porque “todavía podemos asegurar un futuro habitable”</p></div><p class="article-text">
        Arist&oacute;teles defini&oacute; al ser humano como el &uacute;nico ser racional. Descartes dijo: &ldquo;Pienso, luego existo&rdquo;. M&aacute;s tarde Kant afirmo, &ldquo;Atr&eacute;vete a pensar&rdquo;. Y la Ilustraci&oacute;n consigui&oacute; encumbrar a la raz&oacute;n a fundamento y causa original de todo conocimiento. De esta forma las emociones se han mantenido en el pozo del olvido cient&iacute;fico durante m&aacute;s de 2000 a&ntilde;os. Afortunadamente los avances en la ciencia est&aacute;n sacando a las emociones de este pozo. <a href="https://pressroom.usc.edu/antonio-r-damasio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Damasio</a>, brillante neurocient&iacute;fico, nos ense&ntilde;a que las emociones est&aacute;n en la base de todo conocimiento y que el cerebro trabaja manejando todos los datos de manera interconectada. De hecho, los &uacute;ltimos estudios evidencian que las emociones gu&iacute;an las conductas, trazan los caminos que conforman las maneras de pensar, de reaccionar, de tomar decisiones y de vincularnos con el mundo. Son las emociones las que nos acompa&ntilde;an en el modo que tenemos de habitar el mundo. Un mundo cambiante que nos sumerge ahora en una de las m&aacute;s potentes pesadillas, la de un planeta en calentamiento con cada vez menos margen para la civilizaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos de incertidumbre ante el futuro, las investigaciones del premio Nobel D. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Kahneman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kahneman</a> junto a A. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Amos_Tversky" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tversky</a> acerca de los procesos de toma de decisiones, pueden ser de gran ayuda. Al estudiar el comportamiento humano obtienen datos que no corroboran la teor&iacute;a tradicional de que las personas siempre act&uacute;an sopesando todas las opciones y eligiendo aquella que m&aacute;s beneficios le reporte. Por el contrario, sus investigaciones evidencian que el pensamiento humano es menos racional y m&aacute;s intuitivo de lo que se cre&iacute;a. Descubren que hay un sistema de pensamiento voluntario, intencional pero que requiere mucho esfuerzo y recursos mentales y un segundo sistema, intuitivo e involuntario que de manera autom&aacute;tica emerge en las mentes. Estos heur&iacute;sticos o atajos mentales para tomar decisiones se encuentran plagados por sesgos cognitivos, que no son otra cosa que alternativas que se han seguido en el pasado y que se siguen para resolver situaciones nuevas. Estos heur&iacute;sticos dan lugar a formas de actuar mec&aacute;nicas e inconscientes ligadas m&aacute;s a los contenidos emocionales que a una verdadera deliberaci&oacute;n racional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos, conocemos y tenemos los datos: la crisis clim&aacute;tica ha sido ocasionada por los comportamientos y las actividades que durante siglos ha mantenido el ser humano. Pero no tenemos casi datos de cu&aacute;les son las emociones que amparan a estos estilos de vida y c&oacute;mo se conectan con las acciones pro-ambientales. &iquest;Pueden predecir las emociones los comportamientos relevantes para el medio ambiente?, &iquest;Qu&eacute; emociones nos relacionan con el cambio clim&aacute;tico? Emociones que nos llevan a tomar decisiones diariamente, que nos generan diversos estados de &aacute;nimo, que influyen en nuestra salud, que impactan la econom&iacute;a o que llevan al activismo social.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio in&eacute;dito y preliminar (ver nota al pie), se dise&ntilde;&oacute; un cuestionario para profundizar en las emociones relevantes y descubrir de qu&eacute; pensamientos y conductas se acompa&ntilde;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La muestra estaba compuesta por un total de 25 personas. El 56% fueron mujeres. El porcentaje mayoritario de participaci&oacute;n por edad, un 48%, lo compusieron las personas de entre 45 a 64 a&ntilde;os. Seg&uacute;n los estudios finalizados el 44% de la muestra dijo estar en posesi&oacute;n de una titulaci&oacute;n universitaria. Tambi&eacute;n se recogieron datos por &aacute;mbitos de trabajo, siendo el mismo porcentaje, 44% las personas que dec&iacute;an trabajar en la administraci&oacute;n p&uacute;blica o para empresas privadas. Los ingresos mensuales se tuvieron en cuenta, estando representados de un 20 a un 25% todos los tramos de renta desde 1000 euros a m&aacute;s de 2500 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        En este estudio, la emoci&oacute;n m&aacute;s frecuente fue la tristeza. Hasta un 72% de las personas entrevistadas, dijeron sentirse tristes cuando piensan en el cambio clim&aacute;tico. Le siguen la impotencia, el enfado, la preocupaci&oacute;n, la esperanza, la rabia, la frustraci&oacute;n, el miedo, la decepci&oacute;n, la culpa y la indignaci&oacute;n. Once emociones que pueden tener una influencia decisiva en c&oacute;mo se siente y c&oacute;mo se piensa el cambio clim&aacute;tico. As&iacute; mismo se observa que el sexo, el nivel de ingresos y la edad modulan la capacidad y enmarcan las normas de lo que es permitido, apropiado o m&aacute;s frecuente sentir. Las mujeres entrevistadas dicen sentirse mayoritariamente esperanzadas, mientras que menos del 30% de los varones nombra este sentimiento. La esperanza es una convicci&oacute;n que indica que la meta deseada puede ser alcanzada en alg&uacute;n momento. Poseer <a href="https://www.researchgate.net/publication/286951699_Regulating_worry_promoting_hope_How_do_children_adolescents_and_young_adults_cope_with_climate_change" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esperanza</a> en la tecnolog&iacute;a, la educaci&oacute;n o la juventud parece ser imprescindible para mantener el compromiso con un futuro habitable.
    </p><p class="article-text">
        La tristeza es un sentimiento que refleja la p&eacute;rdida de algo insustituible, de valor incalculable. La <a href="https://uwosh.edu/sirt/wp-content/uploads/sites/86/2020/04/Cunsolo-and-Ellis-2018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tristeza</a>, se relaciona con el dolor, con la resignaci&oacute;n y la depresi&oacute;n. Hay que decir, que es un paso necesario para evaluar y afrontar la nueva situaci&oacute;n que se vive, pero queda muy lejos del impulso necesario para emprender acciones a favor del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Se observa una tendencia a sentir m&aacute;s miedo cuanto menor es el nivel de ingresos de las personas entrevistadas. El <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_E._LeDoux" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedo</a> cumple una funci&oacute;n esencial ya que previene del peligro que amenaza la supervivencia. En este sentido, el cambio clim&aacute;tico representa un miedo existencial cuyas causas se encuentran enraizadas en la proyecci&oacute;n que se hace del futuro. Las personas entrevistadas dicen sentir miedo &ldquo;a dejarles a nuestros hijos un futuro incierto&rdquo;, a los impactos que las alteraciones del clima tienen sobre la salud y a la percepci&oacute;n de desprotecci&oacute;n por parte de las instituciones y gobiernos. Este resultado podr&iacute;a estar relacionado con las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pensar_r%C3%A1pido,_pensar_despacio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que sugieren que aquellas personas que cuentan con menores ingresos y por tanto tambi&eacute;n con menores recursos a su alcance para disponer de soluciones muestran emociones m&aacute;s intensas.
    </p><p class="article-text">
        El enfado fue una emoci&oacute;n nombrada por el 56% de las personas entrevistadas. Este resultado nos informa de que un objetivo importante para la persona ha quedado bloqueado y de que las dificultades para conseguirlo se agrandan. Las actitudes pasivas, negligentes e indolentes de los <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(21)00278-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados y Organismos Internacionales</a> son las principales causas del enfado. Los datos sugieren que con la edad, el enfado y la preocupaci&oacute;n aumentan. Varias <a href="https://www.semanticscholar.org/paper/Emotion-and-the-Psychological-Distance-of-Climate-Chu-Yang/e6b0153d14a4f07aaad31f33a43e936b16e3d9b7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han comprobado que cuando se percibe que el cambio clim&aacute;tico tiene impactos directos en la vida diaria, las emociones m&aacute;s dif&iacute;ciles de gestionar como el miedo, la tristeza o el enfado aumentan.
    </p><p class="article-text">
        Los datos indican, sin embargo, que son las personas que manifiestan emociones como la preocupaci&oacute;n, el enfado, la rabia o la indignaci&oacute;n las que hacen compromisos de mayor envergadura con las practicas individuales de protecci&oacute;n al medio ambiente y son las que apoyan pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico con mayor determinaci&oacute;n. Las emociones y tendencias de acci&oacute;n que han surgido de la investigaci&oacute;n necesitan de un trabajo con capas m&aacute;s amplias de la poblaci&oacute;n que incorporen una mayor diversidad de perfiles sociales, econ&oacute;micos e ideol&oacute;gicos. De esta manera se podr&iacute;an describir con mayor precisi&oacute;n los estados y disposiciones emocionales que prevalecen con el objetivo de apoyar las intervenciones tanto de adaptaci&oacute;n como de mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Inteligencia_emocional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia emocional</a> puede proporcionar el marco en el que organizar las respuestas emocionales, ya que, si bien no hay unas emociones mejores que otras, si hay emociones que pueden ser m&aacute;s adaptativas que otras y que pueden conducir a tomar mejores decisiones. <a href="https://web.archive.org/web/20070405111733/http:/www.unh.edu/emotional_intelligence/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mayer</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Salovey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salovey</a> definen la inteligencia emocional como una habilidad que permite incorporar las emociones para mejorar el pensamiento y tambi&eacute;n la acci&oacute;n. De este modo se facilita la adaptaci&oacute;n a las condiciones y situaciones de vida personales. Ser consciente de la conexi&oacute;n que existe entre las emociones, los pensamientos y las acciones, seg&uacute;n la teor&iacute;a de la inteligencia emocional, se relaciona con la capacidad de gestionar los problemas y superar las ambig&uuml;edades de la civilizaci&oacute;n occidental. Reconocer y aprender de nuestras emociones clim&aacute;ticas, transitar a trav&eacute;s de ellas los malestares y comprender de d&oacute;nde vienen y a d&oacute;nde nos llevan es una manera de cultivar las habilidades que subyacen al bienestar emocional.
    </p><p class="article-text">
        Descubrir y analizar los v&iacute;nculos de las emociones con las acciones relacionadas con el cambio clim&aacute;tico es tambi&eacute;n una obligaci&oacute;n de las instituciones. Facilitar las transiciones y acabar con los dilemas que atraviesan a la ciudadan&iacute;a es una tarea pendiente de administraciones y gobiernos. Enriquecer a estas organizaciones con mejores habilidades emocionales solo puede desembocar en un proceso de concienciaci&oacute;n hacia la necesidad indispensable de los cuidados. La responsabilidad de acci&oacute;n conjunta, solidaria y colectiva tiene que conducir a elevar los niveles de bienestar f&iacute;sico y mental de todas las partes implicadas, no solo de unas pocas de ellas. La acci&oacute;n individual es imprescindible, pero debe ser impulsada por pol&iacute;ticas firmes que permitan restituir el equilibrio del planeta y todas sus formas de vida.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez con m&aacute;s frecuencia se escucha y se lee sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concepto de ecoansiedad</a>. La ecoansiedad es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecoansiedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el temor cr&oacute;nico a sufrir un cataclismo</a> ambiental que se produce al observar el impacto aparentemente irrevocable del cambio clim&aacute;tico y la preocupaci&oacute;n asociada por el futuro de uno mismo y de las pr&oacute;ximas generaciones. M&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes menores de 25 a&ntilde;os sufren emociones negativas con respecto a la crisis clim&aacute;tica, y m&aacute;s del 45% de ellos asegura que esos sentimientos <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196%2821%2900278-3/fulltext#seccestitle130" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectan negativamente a su vida diaria</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ecoansiedad est&aacute; muy ligada al concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solastalgia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solastalgia</a>, entendida como el conjunto de trastornos psicol&oacute;gicos que se producen en un individuo o una poblaci&oacute;n tras cambios destructivos en su territorio. La solastalgia, que revela nuestra <a href="https://www.cairn-int.info/journal-rhizome-2022-1-page-11.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecha conexi&oacute;n con el medio ambiente</a>, afecta a personas que ya han padecido las consecuencias de un desastre natural y que, como revelan diversos estudios, tienen por ello un 4 % m&aacute;s de posibilidades de padecer una enfermedad mental y de sufrir cuadros de estr&eacute;s postraum&aacute;tico o depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la ecoansiedad pueden abordarse buscando la parte positiva ante las circunstancias, trabajando la regulaci&oacute;n emocional de los impulsos propios y desarrollando resiliencia para afrontar adversidades. Es clave <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salir-armario-ecoansiedad-privado-llevamos-procesion_1_9172913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasar a alguna forma de acci&oacute;n</a>, empezando por conocer los problemas ambientales, y por concienciarse y concienciar a los dem&aacute;s. Importante entre las soluciones est&aacute; revisar nuestro modo de vida, buscando la sostenibilidad ambiental de nuestras actividades. Reducir el consumo, reciclar, hacer una vida sana, con una dieta saludable y apostando por la movilidad, recoger basura y un largo etc&eacute;tera que la mayor&iacute;a conocemos bien. Para gestionar las emociones generadas por el cambio clim&aacute;tico en positivo no podemos quedarnos quietos y esperar. Hay que pensar y hacer. Solo sentir, puede ser letal.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia emocional ayuda a lidiar con las emociones intensas y muchas veces desagradables que la informaci&oacute;n sobre la emergencia clim&aacute;tica genera y a amortiguar la incertidumbre sobre los cambios que se deben implementar en los estilos de vida para alcanzar un mundo sostenible. Es indispensable una educaci&oacute;n sentimental y emocional para transformarnos y transformar la sociedad en una m&aacute;s justa, que tenga en consideraci&oacute;n a todos los seres vivos del planeta y que permita cambiar su rumbo de colisi&oacute;n con los l&iacute;mites planetarios. Indispensable para que salga lo mejor de cada uno de nosotros mientras tiene lugar ese cambio ineludible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota.</strong> <em>Los resultados presentados forman parte del trabajo fin de master &ldquo;Las emociones en el contexto de la crisis clim&aacute;tica&rdquo; realizado por Carolina Belenguer Hurtado en 2022 dentro del Master Inteligencia Emocional: estudio cient&iacute;fico desde la Psicolog&iacute;a, la Neurociencia y la Salud, impartido por el </em><a href="https://www.institutopsicobiologico.com/master-inteligencia-emocional-neurociencias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instituto Psicobiol&oacute;gico</em></a><em> de la Universidad Isabel I.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Belenguer Hurtado, Fernando Valladares, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/estados-emocionales-crisis-climatica_132_10053390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 05:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los estados emocionales de la crisis climática]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres felices y maternidades diversas para una sociedad mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/madres-felices-maternidades-diversas-sociedad-mejor_132_10011357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16c9e3e5-c0fb-4597-8d70-c1bee4d287c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres felices y maternidades diversas para una sociedad mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece que hay un cambio de mentalidad en marcha, se pide más sensibilidad y flexibilidad por parte de empleadores e instituciones. Sacar del centro el trabajo para poner la vida. La tranquilidad de los padres y madres se verá reflejada en el carácter de los niños, y esto solo puede hacer una sociedad mejor</p></div><p class="article-text">
        Hay un mantra que resuena mucho &uacute;ltimamente, tanto <a href="https://www.publico.es/tremending/2023/02/01/ana-morgade-expone-las-contradicciones-del-sistema-trabajar-como-si-no-tuvieramos-hijos-y-criar-hijos-como-si-no-tuvieramos-trabajo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en redes</a>, como en la calle: &ldquo;trabajar como si no estuvieras criando, y criar como si no tuvieras trabajo&rdquo;. En el trabajo, como en casi todo, a la mujer se le demanda m&aacute;s que a los hombres, teniendo que demostrar continuamente que son suficientemente buenas para un puesto. Siempre hay una oportuna excusa que hace que una buena profesional sea ligeramente inferior a su hom&oacute;logo masculino, y que su talento d&eacute; de lleno con un indeseable techo de cristal; un&nbsp;sesgo invisible que se traduce en n&uacute;meros, y hace que el mejor candidato tenga nombre de var&oacute;n. Esto podr&iacute;a en parte explicar que, aunque haya <a href="https://www.pikaramagazine.com/2017/10/una-aproximacion-al-trabajo-de-las-cientificas-del-csic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s mujeres trabajadoras con estudios superiores</a> y obtengan <a href="https://www.fbbva.es/noticias/mujeres-mejores-resultados-universidad-puestos-menos-estables-peor-remunerados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejores resultados en la universidad</a>, haya menos&nbsp;en puestos de responsabilidad en instituciones de ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n, por poner un ejemplo&nbsp;que en Ciencia Cr&iacute;tica conocemos bien y que <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/incentivar-entrada-ciencia-escasean-salidas_132_1003114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya hemos retratado en otra ocasi&oacute;n</a>. Algo que salta a la vista en las conocidas <a href="https://11defebrero.org/el-indice-de-techo-de-cristal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gr&aacute;ficas en tijera que caracterizan la carrera cient&iacute;fica</a>. A igual formaci&oacute;n, a las mujeres en promedio <a href="https://www.universidades.gob.es/un-109-de-brecha-salarial-entre-hombres-y-mujeres-en-las-universidades-urge-a-la-toma-de-medidas-para-su-eliminacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n se les paga menos</a>, es lo que se define como brecha salarial. Y las mujeres siguen estando <a href="https://digital.csic.es/bitstream/10261/260410/1/D%C3%ADaz_M_An%C3%A1lisis_del_alto_techo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos presentes en los mejores puestos</a> profesionales; sigue habiendo menos catedr&aacute;ticas, profesoras de investigaci&oacute;n, jefas de departamento y directoras de instituto. Si me apuras, siguen siendo <a href="https://elpais.com/ciencia/2021-10-07/los-grandes-premios-de-investigacion-excluyen-a-las-mujeres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos galardonadas con premios de gran prestigio</a>, como los Nobel o, a nivel nacional, los premios <a href="https://www.newtral.es/premiados-princesa-de-asturias/20221028/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Princesa de Asturias</a>. Estos <a href="https://www.ucm.es/data/cont/docs/85-2013-11-29-pl2006.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sesgos son claros en otros muchos campos profesionales</a>; valga como ejemplo ilustrativo el n&uacute;mero de primeras ministras a nivel global; es puramente testimonial. No hay color en cuanto al reparto de poder se refiere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el an&aacute;lisis de por qu&eacute; hay un techo de cristal dar&iacute;a para varias tesis doctorales y decenas de libros de divulgaci&oacute;n. Sin embargo, las razones de por qu&eacute; a las mujeres les cuesta m&aacute;s llegar a los puestos de responsabilidad y de decisi&oacute;n, podr&iacute;an relacionarse con el hecho tambi&eacute;n indiscutible de que son las mujeres las que m&aacute;s habitualmente <a href="https://www.lainformacion.com/espana/cuidado-hijos-mujeres-interrumpen-vida-laboral/6503296/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducen su jornada o interrumpen su vida laboral para dedicarse al cuidado</a> de ancianos, dependientes o menores. Es una sombra sobre las mujeres, que las hace parecer menos comprometidas con su trabajo y menos disponibles para cumplir sus funciones; algo que merma sus posibilidades laborales incluso si nunca llegan a encontrarse en estas situaciones. Y esto pese a estar tambi&eacute;n probado que <a href="https://www.theguardian.com/women-in-leadership/2016/mar/15/mums-are-formidable-in-the-workplace-we-need-to-hire-more" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las madres no son menos productivas</a> en el trabajo; parece que simplemente gestionan de otra forma su tiempo. Esto parece deber&iacute;a ser muy relevante para las empresas, que valoran particularmente la productividad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una mujer decide tener un beb&eacute;, quiz&aacute; no es realmente consciente de la avalancha de emociones, realidades y retos a los que se enfrenta. Hay maternidades que van como la seda, y otras que representan una pesadilla. Hay muchas cosas que no se cuentan sobre el per&iacute;odo perinatal, quiz&aacute; porque no se suele hablar de lo negativo; o quiz&aacute; porque son <a href="https://www.newtral.es/sesgo-de-genero-medicina-mujeres-salud/20210912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asuntos m&eacute;dicos de mujeres</a>, y por ello no reciben la atenci&oacute;n adecuada, como ocurre con la <a href="https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/depresion-perinatal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depresi&oacute;n postparto</a>. La atenci&oacute;n a la madre termina con el parto y se traslada de lleno al reci&eacute;n nacido.&nbsp;Se habla poco de las dificultades f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas a la que se enfrentan muchas madres, en una etapa en la que son muy sensibles, y en la que sus prioridades van a cambiar dr&aacute;sticamente.&nbsp;La falta de informaci&oacute;n genera una falsa&nbsp;idea preliminar&nbsp;de que todo va a quedar en algunas noches en vela, muchos arrullos y toneladas de pa&ntilde;ales. Algunas pre-mam&aacute;s incluso planean seguir con su vida como antes de la maternidad; ilusas. Descartando los casos con suerte, en los que las mam&aacute;s dan con beb&eacute;s y maternidades especialmente f&aacute;ciles, encontrarse con la realidad puede ser traum&aacute;tico para mam&aacute;s menos afortunadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Excepto en casos patol&oacute;gicos, cuando una madre (o un padre) toma su beb&eacute; en brazos, le abruma una profunda sensaci&oacute;n de responsabilidad por esa criatura. Todo lo que se haga ser&aacute; importante para ella. Pero, adem&aacute;s, a la madre le inundan el cuerpo oleadas de hormonas que condicionan su comportamiento y le provocan <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-59411010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambios en su cerebro</a> de forma permanente (la evidencia cient&iacute;fica en este sentido es aplastante). Se establece un v&iacute;nculo &uacute;nico con su criatura, que casi sigue siendo parte de su cuerpo. Es un momento fundamental en el desarrollo del beb&eacute; y en el bienestar de la madre, el per&iacute;odo en el que se establece el apego y que se denomina <a href="https://saludmentalperinatal.es/2018/09/15/la-necesidad-exterogestacion-relacion-la-inteligencia-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exterogestaci&oacute;n</a>, por tratarse de una especie de continuaci&oacute;n de la gestaci&oacute;n fuera del cuerpo materno. Cada vez de forma m&aacute;s s&oacute;lida, la evidencia cient&iacute;fica demuestra que los primeros a&ntilde;os de vida de un ser humano, en particular desde el desarrollo fetal hasta los cinco a&ntilde;os, va a ser <a href="https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/childdevelopment/early-brain-development.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundamentales para la correcta configuraci&oacute;n de su cerebro</a>, para establecer un apego seguro y determinar su forma de desenvolverse para el resto de su vida. Una etapa de importancia vital&hellip; que a muchas madres les pilla trabajando. Aqu&iacute; tambi&eacute;n es fundamental la implicaci&oacute;n de los padres desde el primer minuto, porque ellos tambi&eacute;n van a establecer un apego f&iacute;sico muy fuerte, y <a href="https://www.nbcnews.com/sciencemain/your-brain-fatherhood-dads-experience-hormonal-changes-too-research-shows-6C10333109" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus cerebros tambi&eacute;n cambian y se adaptan a la paternidad</a>; mayor es el cambio cuanto m&aacute;s tiempo pasan cuidando de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Por poner solo un ejemplo, <a href="https://www.who.int/es/health-topics/breastfeeding#tab=tab_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OMS recomienda lactancia materna</a> exclusiva los seis primeros meses de vida (26 semanas). Sin embargo, la ley espa&ntilde;ola dice que las madres pueden separarse de sus beb&eacute;s y volver al trabajo a las 16 semanas de vida. Hablamos de peque&ntilde;os seres vulnerables de apenas 5kg. Ese es el tiempo legal que consideramos adecuado, como sociedad, dar a las madres y a sus beb&eacute;s para disfrutar de un momento absolutamente &uacute;nico. Despu&eacute;s de esas 16 semanas, se inicia un traj&iacute;n organizativo para toda la familia: padres que toman el relevo en el cuidado, apoyo de familiares y cuidadoras contratadas, madres con el sacaleches en el ba&ntilde;o del trabajo, beb&eacute;s en la guarder&iacute;a desde las 8 de la ma&ntilde;ana a las 6 de la tarde. Francamente, todo un contrasentido que pende del hilo de las circunstancias personales de cada una, nada adecuado para un momento que deber&iacute;a ser especialmente tranquilo. No se entienden las prisas. Somos una sociedad terrible, que conduce a las madres&nbsp;que trabajan&nbsp;a separarse de sus beb&eacute;s de forma totalmente precoz, ya que raramente pueden llevarlos a su lugar de trabajo.&nbsp;Las mujeres&nbsp; &nbsp; &nbsp; deben seguir demostrando su enorme val&iacute;a profesional incluso en un momento como ese, en el que no pueden poner toda su atenci&oacute;n, en esquemas inflexibles que no permiten una vida satisfactoria y no se acercan ni de lejos a una conciliaci&oacute;n real. Situaciones que al final conducen a un estr&eacute;s insostenible y a la potencial aparici&oacute;n de problemas de salud mental que, en &uacute;ltima instancia, tendr&aacute;n repercusiones sobre la propia crianza. Adem&aacute;s, la necesidad de ausentarse a menudo, unida a un cansancio casi cr&oacute;nico, <a href="https://elpais.com/elpais/2019/03/26/ciencia/1553585138_257563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les hacen sentir a muchas madres que no est&aacute;n dando la talla en su trabajo</a>. Tiene que haber f&oacute;rmulas que hagan este proceso compatible con la vida profesional sin sentimientos de culpabilidad. Adem&aacute;s, la conciliaci&oacute;n no es un privilegio, sino&nbsp;un <a href="https://www.unicef.es/educa/blog/conciliacion-real" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as</a>:&nbsp;el derecho a pasar tiempo con sus familias; ellos y ellas deben entrar necesariamente en la f&oacute;rmula.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es importante que la ampliaci&oacute;n de los periodos de baja por maternidad no suponga una reducci&oacute;n de las plazas de guarder&iacute;a disponibles y, por tanto, de la posibilidad de que las madres que lo deseen vuelvan a trabajar al cabo de unos meses. En algunos pa&iacute;ses europeos, que ofrecen la opci&oacute;n de un a&ntilde;o o m&aacute;s de baja en condiciones atractivas para las familias, las madres se encuentran ante una situaci&oacute;n que las empuja de nuevo al antiguo modelo familiar debido a la escasez de opciones alternativas de cuidado. No hay prestaciones adecuadas para etapas infantiles, porque se espera que las madres los cuiden hasta edades avanzadas (en algunos pa&iacute;ses hasta 3 a&ntilde;os). Se estigmatiza a las mujeres que desean volver a sus trabajos antes, y genera sociedades en las que las mujeres que son madres son excluidas de la vida laboral durante largos per&iacute;odos de tiempo. Al final, parece que las madres siempre tienen que enfrentarse a un canon de crianza impuesto por el entorno en el que tienen que encajar, una especie de est&aacute;ndar de buena madre.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cada vez m&aacute;s padres se implican en la crianza, inician un apego temprano desde que sus hijos son beb&eacute;s, y son los cuidadores principales o corresponsables en los cuidados. Este modelo deber&iacute;a fortalecerse, ya que favorecer&iacute;a el &eacute;xito de mujeres con carreras competitivas que quieren ser madres. Y adem&aacute;s es una fuente de referentes para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, que puedan empezar a vivir en una sociedad m&aacute;s igualitaria. Cualquier f&oacute;rmula deber&iacute;a ser respetada y favorecida, no puesta en cuesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las madres y padres son los primeros responsables de qu&eacute; clase de persona resultar&aacute; ese beb&eacute;. Cada vez se informan m&aacute;s y son m&aacute;s conscientes de la importancia de cada decisi&oacute;n que toman; y esto supone tambi&eacute;n una losa sobre sus hombros. La cantidad de informaci&oacute;n disponible referente a crianza (tipos de escuelas, herramientas, elementos y t&eacute;cnicas para el d&iacute;a a d&iacute;a, etc.) es inabarcable para muchas familias, en t&eacute;rminos de tiempo y recursos. Adem&aacute;s, los usos aprendidos parecen no servir para nada; cambian en cuesti&oacute;n de una generaci&oacute;n o bien son fruto de modas. Padres y madres tienen una labor de investigaci&oacute;n de enorme responsabilidad, que debiera ser facilitada y respetada en todo lo posible y, sin embargo, se considera una especie de obligaci&oacute;n secundaria; algo que hacer aparte del trabajo, en una rutina extenuante que muchas sortean con no pocas tensiones. La cantidad masiva de decisiones fundamentales a tomar en este per&iacute;odo tan intenso (qu&eacute; comen, cu&aacute;nto duermen, qu&eacute; visten, el calzado adecuado, con qu&eacute; juegan, qu&eacute; escuela, tecnolog&iacute;a s&iacute; o no&hellip;) tambi&eacute;n funciona como un foco de&nbsp;preocupaciones, ya que padres y madres a menudo viven con la sensaci&oacute;n de que no han tomado las decisiones adecuadas, de que no han renunciado lo suficiente, no han le&iacute;do lo suficiente, de que no lo est&aacute;n haciendo suficientemente bien, de que no est&aacute;n a la altura de las circunstancias, y de que sus decisiones&nbsp;tendr&aacute;n un impacto futuro en el desarrollo y bienestar de sus hijos. No dedicarles suficiente tiempo a estas cuestiones pr&aacute;cticas tambi&eacute;n puede ser una fuente de culpa. Por si fuera poco, en esta especie de tira y afloja entre el trabajo y la crianza (el ocio pasa a un quinto plano), la atm&oacute;sfera se respira bastante hostil; y no s&oacute;lo por las dificultades econ&oacute;micas que enfrentan muchas familias. En torno al 80% de los <a href="https://www.ipsos.com/en/eight-10-parents-0-17-year-olds-feel-judged-behaviour-their-children" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">padres y madres se sienten juzgados</a> por su forma de criar y por el comportamiento de sus hijos. Esos juicios se exacerban sobre las mujeres, que son v&iacute;ctimas de un <a href="https://culturainquieta.com/es/lifestyle/item/19030-una-serie-de-ilustraciones-muestran-la-doble-moral-de-la-crianza-entre-padres-y-madres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble rasero</a>: la sociedad es mucho m&aacute;s permisiva y menos&nbsp;exigente con los hombres que cr&iacute;an. Aunque por otro lado, los padres que reducen la jornada para cuidar de sus hijos o dependientes pueden padecer un estigma desde <a href="https://www.huffpost.com/entry/how-does-gender-bias-affect-men_b_58e6519fe4b02c1f72345a96" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el punto de vista de la &ldquo;masculinidad&rdquo;</a>; mal entendida, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nta presi&oacute;n tienen que soportar las madres? Las exigencias son realmente innumerables, y deben dar cabida a otras inquietudes cuando las mujeres tienen una vida profesional con la que quieren compaginar la crianza. La situaci&oacute;n se hace perversa en el caso de mujeres que necesitan el trabajo porque su situaci&oacute;n personal es precaria y, parad&oacute;jicamente, no tienen otra opci&oacute;n que descuidar a su prole para sacarla adelante. Madres en situaci&oacute;n precaria que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/madres-no-esfuerzan-suficiente_129_9984793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perciben la condena de la sociedad y las instituciones</a> mucho m&aacute;s a menudo que el apoyo necesario para que no se vean obligadas a hacerlo &ndash; perjudicando en el camino el inter&eacute;s del menor.
    </p><p class="article-text">
        La importancia indiscutible que tiene la crianza de futuros ciudadanos merece un mayor apoyo por parte de las instituciones. Flexibilizar los permisos de maternidad y llevarlos hasta el a&ntilde;o para que madres y padres que lo deseen puedan estar presentes y DISFRUTAR, que no padecer, la crianza de sus hijos. Favorecer las medias jornadas en padres y madres hasta los 5 a&ntilde;os. El tiempo dedicado al cuidado por estas v&iacute;as podr&iacute;a ser premiado como un m&eacute;rito en las convocatorias de empleo o concursos p&uacute;blicos, como lo son las discapacidades; el salario podr&iacute;a ser completado por las instituciones hasta la jornada completa o al menos considerado&nbsp; &nbsp; &nbsp; cotizado como jornada completa, por poner ejemplos de medidas compensatorias. M&aacute;s ayudas a las escuelas infantiles y facilidades para las familias para criar ciudadanos y ciudadanas mejores y m&aacute;s sanas. Estas son s&oacute;lo algunas ideas que vienen de forma desordenada a la cabeza, y permitir&iacute;an proporcionar tiempo disponible a padres y madres para satisfacer las necesidades de ni&ntilde;os tan peque&ntilde;os y, a su vez, vivir con mayor plenitud un momento que ocurre una o pocas veces en la vida; un momento que les ocupar&aacute;, al fin y al cabo, un m&iacute;nimo porcentaje de su vida laboral total. La natalidad promedio en Espa&ntilde;a es de <a href="https://es.statista.com/grafico/28864/numero-promedio-de-hijos-nacidos-vivos-por-mujer-en-europa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,19 hijos por mujer</a> (record europeo, pero por abajo; s&oacute;lo por delante de Malta), lo que significa que muchas mujeres descartan por completo la maternidad, y otras muchas descartan aventurarse a por un segundo hijo, muchas veces por razones pr&aacute;cticas y econ&oacute;micas. Por dar otro dato, en 2019, la mayor <a href="https://www.ine.es/prodyser/demografia_UE/img/pdf/Demograhy-InteractivePublication-2021_es.pdf?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proporci&oacute;n de madres mayores de 40 a&ntilde;os</a> se encontr&oacute; en Espa&ntilde;a (10% de todos los nacidos vivos), siendo las espa&ntilde;olas <a href="https://es.statista.com/grafico/24320/edad-media-de-las-mujeres-al-dar-a-luz-a-su-primer-hijo-en-paises-europeos-seleccionados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las europeas que m&aacute;s tarde son madres</a>. Estos datos vienen de nuevo a constatar las dificultades de todo tipo que las mujeres afrontan en ese camino de obst&aacute;culos, y que les hacen aplazar ese momento, a veces indefinidamente. Y tambi&eacute;n demuestra que las pol&iacute;ticas de apoyo a la maternidad en Espa&ntilde;as son p&iacute;rricas. Mensaje para la sociedad: as&iacute; no se puede maternar. Se&ntilde;ores pol&iacute;ticos: &iquest;de qu&eacute; nos sorprendemos? Si quieren mejorar la natalidad, mejoren las condiciones de las madres y padres. Y as&iacute;, de paso, les hacen la vida un poco m&aacute;s llevadera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha sido recientemente noticia que, la ya ex primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden, que ha destacado entre otras cosas por su brillante gesti&oacute;n de la COVID-19, ha <a href="https://elpais.com/internacional/2023-01-19/jacinda-ardern-anuncia-su-dimision-como-primera-ministra-de-nueva-zelanda.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dimitido de su cargo</a> porque se siente agotada y en este momento tiene otras prioridades. Aparentemente, nadie puede comprenderla. En un mundo donde el trabajo es el centro intocable de la vida, donde el &eacute;xito profesional es como un dios al que adoramos, no se entiende que toda una l&iacute;der de un pa&iacute;s moderno quiera descansar y disfrutar de su hija de 5 a&ntilde;os despu&eacute;s de haber hecho un trabajo brillante. &iquest;Deber&iacute;a aferrarse al poder como un gorila enfadado, en lugar de plantearse que tiene otras necesidades vitales? &iquest;O quiz&aacute; ella ha entendido que en este momento el tiempo es un recurso demasiado valioso y desea emplearlo en otra cosa? Ella quiere ser una madre presente. Es una se&ntilde;al de salud mental reconocer el momento en el que una necesita parar o cambiar de rumbo. Aferrarse a una posici&oacute;n por inercia, por pereza o por obstinaci&oacute;n no conduce a nada bueno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que parece que finalmente s&iacute; hay algo que podr&iacute;amos haber aprendido a ra&iacute;z de la COVID-19: a poner la vida m&aacute;s en el centro, a exigir mejores condiciones laborales y encontrar f&oacute;rmulas que permitan a las madres, y a los padres, conciliar sin ser penalizadas. Experimentar c&oacute;mo una pandemia puede de repente dar un vuelco a todo, trabajar m&aacute;s desde casa o pasar m&aacute;s tiempo con los seres queridos, parece haber cambiado la mentalidad de&nbsp;algunas familias, llevando a lo que en los EEUU se conoce como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gran_dimisi%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Gran Dimisi&oacute;n</a> (millones de personas han dejado sus trabajos porque no les compensan las condiciones), que tambi&eacute;n est&aacute; teniendo sus <a href="https://forbes.es/economia/158809/la-gran-renuncia-dimitir-o-resignar-esa-es-la-cuestion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecos en el viejo continente</a>. Parece que hay un cambio de mentalidad en marcha, se pide m&aacute;s sensibilidad y flexibilidad por parte de empleadores e instituciones. Sacar del centro el trabajo para poner la vida. La tranquilidad de los padres y madres se ver&aacute; reflejada en el car&aacute;cter de los ni&ntilde;os, y esto solo puede hacer una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo hostil como el que se vive en las grandes ciudades, la &uacute;nica manera de criar ni&ntilde;os es con el apoyo de todos, y con la imprescindible flexibilizaci&oacute;n de la vida laboral. Si bien es cierto que el planeta no necesita m&aacute;s ciudadanos, esta nos parece una manera m&aacute;s sabia de enfrentarnos al desierto demogr&aacute;fico espa&ntilde;ol. Hagamos que a las mujeres les parezca atractivo maternar, y que esa experiencia incomparable no sea un trayecto de abnegaci&oacute;n, renuncias y dificultades, sino un proceso compatible con la vida; que se sientan acompa&ntilde;adas, no rodeadas de hostilidad. El feminismo debe comenzar por eliminar los cuadros mentales heredados del heteropatriarcado para elaborar otros nuevos. No debe haber un modelo est&aacute;ndar que cumplir y que clasifique entre buenas y malas madres. Cooperemos con las madres, sean cuales sean sus decisiones, sin juzgarlas, para crear una sociedad de ciudadanos m&aacute;s sanos y felices. Favorezcamos que este momento vital ocurra, o nadie va a querer formar una familia. Tenemos una deuda impagada e impagable con el sexo femenino. Ahora es el momento de escuchar sus necesidades y dejarlas hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/madres-felices-maternidades-diversas-sociedad-mejor_132_10011357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2023 05:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres felices y maternidades diversas para una sociedad mejor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada que celebrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/nada-celebrar_132_9943388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0bb089d-b258-4faf-abb6-dd77641b62b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nada que celebrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de juzgar lo que ocurre en otros lugares del mundo desde la autocomplacencia de quienes creen habitar un rico jardín, deberíamos tomar nota de cuáles son los mecanismos que sigue el terror para engendrar monstruos</p><p class="subtitle">Fawzia Koofi, la afgana que trató de negociar la paz con los talibanes: “No es fácil hablar con quien te quiere erradicar”
</p></div><p class="article-text">
        El 11 de febrero se celebra el <a href="https://www.un.org/es/observances/women-and-girls-in-science-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia</a>, dedicado a impulsar el acceso y la participaci&oacute;n en la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;as de todas las edades en plenas condiciones de igualdad, un paso imprescindible para lograr la igualdad entre los g&eacute;neros y el empoderamiento de las mujeres desde su infancia. La declaraci&oacute;n de este d&iacute;a por parte de Naciones Unidas en 2015 supuso la culminaci&oacute;n de un siglo de enormes avances en los derechos de la mujer que, aun as&iacute;, han seguido siendo insuficientes para garantizar la plena igualdad de derechos y oportunidades. Por desgracia, estos avances han ido acompa&ntilde;ados de traum&aacute;ticos retrocesos que nos recuerdan lo f&aacute;cil que es volver a perderlos: en&nbsp;2022 veinte millones de mujeres y ni&ntilde;as han sido expulsadas de las aulas en Afganist&aacute;n. Les ha sido arrebatado su derecho fundamental a la educaci&oacute;n. Les han cerrado de golpe esa ventana a la libertad que supone un libro para quienes viven en cautiverio. Este 11 de febrero no hay nada que celebrar, y s&iacute; mucho que reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        Situado en el coraz&oacute;n de Asia, Afganist&aacute;n es un cruce de caminos, un enclave estrat&eacute;gico situado entre China, el subcontinente indio, las grandes llanuras del Asia central y la meseta irania. Ha sido parte de grandes imperios de la antig&uuml;edad, desde los persas sas&aacute;nidas y aquem&eacute;nidas hasta el Imperio maurya de la India. Conquistada por Alejandro Magno, Gengis Khan y Tamerl&aacute;n, el fundador del Imperio mogol, Babur, estableci&oacute; en Kabul su capital en su tr&aacute;nsito hacia la India. Afganist&aacute;n fue un paso obligado de la ruta de la seda, la red de vasos comunicantes iniciada por la dinast&iacute;a Han para unir oriente con occidente por la que fluy&oacute; el comercio y la cultura durante 15 siglos. La<a href="https://global-strategy.org/china-y-el-futuro-de-afganistan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> nueva ruta de la seda</a> que planea actualmente China tambi&eacute;n pasar&aacute; por Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La orograf&iacute;a de Afganist&aacute;n ha sido tan determinante para su historia como su posici&oacute;n estrat&eacute;gica. Atravesada por el macizo del Hindu Kush, dos tercios de su territorio est&aacute;n delineados por valles profundos y estrechos rodeados de alt&iacute;simas monta&ntilde;as que llegan a superar los 6.000 metros. Al norte del pa&iacute;s se extienden llanuras y colinas f&eacute;rtiles, mientras que el sudoeste es una regi&oacute;n des&eacute;rtica donde destaca el desierto de Margow (<em>desierto de la muerte </em>en dari). El car&aacute;cter ind&oacute;mito de su geograf&iacute;a ha dejado huella en sus habitantes, que han conseguido expulsar una y otra vez a sus conquistadores en una historia milenaria entretejida por incontables guerras, tanto internas como externas.
    </p><p class="article-text">
        El tercer factor clave para entender la historia de Afganist&aacute;n es su compleja mezcla de pueblos.<a href="https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/mapa-etnias-afganistan/?nab=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Numerosas etnias conviven con no poca dificultad</a>, cada una con su propio lenguaje, relaciones de parentesco, costumbres sociales, e incluso formas de vivir la religi&oacute;n, a&uacute;n siendo musulmanes en su inmensa mayor&iacute;a. Aunque los porcentajes no son del todo fiables, en la actualidad se estima que el 40% de la poblaci&oacute;n son pastunes que se distribuyen por el este y el sur del pa&iacute;s, seguidos por los tayikos, de origen persa, con un 25%. El 35% restante se distribuye entre hazaras, uzbekos, turcomanos, nuristan&iacute;es, baluch&iacute;es y kirguisos. Entre los pastunes se distinguen a su vez dos grandes grupos que han ido desarrollando marcadas diferencias: los que viven en el medio rural anclados a sus tradiciones, y los urbanitas, que se han ido adaptando al ritmo de los tiempos.
    </p><p class="article-text">
        El Afganist&aacute;n moderno se remonta a 1747. La dinast&iacute;a past&uacute;n de los durrani consigui&oacute; liberarse de las influencias de mogoles y persas fundando el Imperio afgano, que ocupaba los actuales Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n. A lo largo del siglo XIX, a las dificultades interpuestas por la compleja orograf&iacute;a y la mezcla &eacute;tnica para el progreso del pa&iacute;s se sum&oacute; su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, que le convirti&oacute; en un <em>tablero de juego </em>donde los imperios brit&aacute;nico y ruso desarrollaron su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_Gran_Juego#:~:text=El%20Gran%20Juego%20es%20una,C%C3%A1ucaso%2C%20durante%20el%20siglo%20XIX." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Juego</a>. Situado entre ambos, los rusos pugnaban por abrirse paso hasta el &Iacute;ndico mientras los brit&aacute;nicos trataban de impedirlo expandiendo el Imperio indio bajo su control hacia el oeste. Como parte del conflicto se desataron 3 guerras anglo-afganas; la primera fue ganada por los afganos y la segunda por los brit&aacute;nicos, que ocuparon el pa&iacute;s convirti&eacute;ndolo en un protectorado. Durante la ocupaci&oacute;n brit&aacute;nica un hecho ser&aacute; determinante para el futuro de la zona: el establecimiento de la l&iacute;nea Durand. Con la idea de <em>facilitar</em> el control de la regi&oacute;n a los brit&aacute;nicos, sir Henry Mortimer Durand tuvo la &ldquo;feliz idea&rdquo; de separar el entonces Emirato de Afganist&aacute;n del Imperio indio por medio de una l&iacute;nea que divide en dos mitades el territorio tradicional past&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la tercera guerra, en 1919, Afganist&aacute;n consigui&oacute; su independencia, comenzando un periodo de modernizaci&oacute;n en el que destaca el reinado de Mohammed Zahir Shah entre 1933 y 1973. Durante este periodo se promulg&oacute; la primera constituci&oacute;n, se reconoci&oacute; la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y se dio a las mujeres derecho al voto, al trabajo y a la educaci&oacute;n, estimulando su escolarizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se aboli&oacute; la obligaci&oacute;n de cubrirse en p&uacute;blico, dando ejemplo las mujeres de la familia real que dejaron de usar velo.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todos estos avances, la realidad de un pa&iacute;s muy complicado se impon&iacute;a; la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n continuaba viviendo en entornos rurales aislados, dif&iacute;ciles de conectar con infraestructuras por la orograf&iacute;a del pa&iacute;s. El porcentaje de analfabetos superaba el 90%, la esperanza de vida apenas rozaba los 40 a&ntilde;os, la mortalidad infantil era alta, hab&iacute;a numerosos brotes de tuberculosis y malaria, y la poblaci&oacute;n padec&iacute;a de una gran escasez de alimentos. As&iacute;, mientras Kabul se convert&iacute;a en una ciudad moderna llena de restaurantes, cines y teatros, con mujeres afganas vestidas a la moda occidental y numerosos turistas, el medio rural continuaba viviendo bajo una pobreza extrema, aferrado a las tradiciones del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Este dif&iacute;cil contexto socioecon&oacute;mico junto a la creciente impopularidad del rey fue aprovechado por uno de sus primos y exministros, Mohammed Daud Khan, para dar un golpe de Estado en 1973. A este seguir&iacute;a otro en 1978 apoyado por los sovi&eacute;ticos, la revoluci&oacute;n de Saur, a ra&iacute;z del cual se fundar&iacute;a una rep&uacute;blica socialista. La agenda del nuevo gobierno inclu&iacute;a una campa&ntilde;a de alfabetizaci&oacute;n, asistencia m&eacute;dica gratuita, una reforma agraria, y la introducci&oacute;n activa de las mujeres en la vida pol&iacute;tica. En paralelo, el nuevo gobierno trataba de sofocar la oposici&oacute;n con una campa&ntilde;a de encarcelamientos y ejecuciones de miembros de la antigua &eacute;lite, y tambi&eacute;n del clero. Esto agit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el habitual avispero al soliviantar a los afganos m&aacute;s tradicionales, hasta el punto de que el gobierno se vio obligado a pedir ayuda militar a la URSS.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n de la URSS solo sirvi&oacute; para alimentar el descontento, estallando un conflicto armado que se prolong&oacute; durante 14 a&ntilde;os. La insurgencia, liderada por grupos de muyahidines de entornos rurales, fue abastecida de armas por algunos pa&iacute;ses &aacute;rabes con la connivencia de Estados Unidos, que vio en el conflicto una forma de debilitar a los sovi&eacute;ticos. Bajo la administraci&oacute;n de Reagan el apoyo americano a los insurgentes fue ya totalmente abierto, y decisivo para el curso de la guerra. Es indudable que los afganos son un pueblo aguerrido que conoce mejor que nadie su complej&iacute;simo territorio, pero resulta evidente que si un grupo de muyahidines anclados en el pasado consigui&oacute; ganar el pulso a la URSS fue por el enorme apoyo log&iacute;stico con el que contaron. Tras la expulsi&oacute;n de los sovi&eacute;ticos, un grupo integrista formado mayoritariamente por pastunes, los talibanes, consigui&oacute; hacerse con el pa&iacute;s estableciendo el Emirato Isl&aacute;mico de Afganist&aacute;n en 1997, una teocracia fundamentalista que impuso una estricta interpretaci&oacute;n de la <a href="https://es.unesco.org/courier/abril-junio-2017/charia-que-es-y-que-no-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">shar&iacute;a</a> sumiendo al pa&iacute;s en una edad oscura. 
    </p><p class="article-text">
        El atentado terrorista contra las torres gemelas llev&oacute; a Estados Unidos a emprender la &ldquo;Operaci&oacute;n Libertad Duradera&rdquo; contra Afganist&aacute;n en 2001, contando con el apoyo de una coalici&oacute;n internacional. Se iniciaba una guerra que tristemente se ha saldado con un nuevo triunfo de los talibanes 20 a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Al comienzo de la operaci&oacute;n los talibanes fueron apartados del poder central, lo que permiti&oacute; que se estableciera un gobierno democr&aacute;tico que restaur&oacute; las libertades civiles en sus zonas de influencia, muy en particular los derechos de las mujeres. Pero el pa&iacute;s continu&oacute; viviendo bajo una guerra civil que fue desgastando a la coalici&oacute;n internacional hasta provocar su ca&oacute;tica retirada en julio de 2021, y la ca&iacute;da del gobierno democr&aacute;tico. Afganist&aacute;n vuelve a vivir bajo una teocracia fundamentalista. Las promesas de mantener los derechos civiles de la poblaci&oacute;n, parte del plan de paz firmado en Doha por Estados Unidos y los talibanes en 2020, se han disuelto como un azucarillo en agua. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que destacar que los talibanes han contado durante todo este tiempo con el apoyo del vecino Pakist&aacute;n por una de esas iron&iacute;as que tiene la historia. Si bien Estados Unidos ha fomentado una estrecha alianza con Pakist&aacute;n en su <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-terror-cumple-cerca-victoria_1_2754563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra contra el terror</a> por su posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica, llegando a nombrarlo &ldquo;aliado importante extra-OTAN&rdquo; en 2002, Pakist&aacute;n no ha dejado de apoyar a los talibanes. Para entender esta extra&ntilde;a <a href="https://www.politicaexterior.com/con-quien-ha-estado-pakistan-en-el-conflicto-afgano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actitud ambivalente</a> debemos remontarnos a 1947, cuando los brit&aacute;nicos dividieron su protectorado indio en dos pa&iacute;ses, Pakist&aacute;n e India, siguiendo la l&iacute;nea Durand. Como explicamos anteriormente, la l&iacute;nea Durand divide la etnia past&uacute;n en dos grandes grupos que mantienen estrechos lazos de parentesco, uno situado en Afganist&aacute;n y el otro en Pakist&aacute;n, separados por una frontera artificial dificil&iacute;sima de controlar. El temor a movimientos secesionistas pastunes que desestabilicen el pa&iacute;s es lo que ha llevado a Pakist&aacute;n a mantener esta peculiar doble alianza a lo largo del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        El panorama que se abre ante los veinte millones de mujeres y ni&ntilde;as afganas es desolador. Los talibanes son unos fan&aacute;ticos integristas semianalfabetos que dif&iacute;cilmente van a evolucionar por s&iacute; solos, est&aacute;n fuertemente abastecidos por el enorme arsenal dejado tras de s&iacute; por los ej&eacute;rcitos occidentales, y no tienen resistencia interna. Cuentan adem&aacute;s con las simpat&iacute;as de las multimillonarias monarqu&iacute;as teocr&aacute;ticas del golfo, cuya discriminaci&oacute;n de las mujeres no parece incomodar en lo m&aacute;s m&iacute;nimo a los pa&iacute;ses occidentales a la hora de establecer estrechos v&iacute;nculos de cooperaci&oacute;n y amistad. A esto debemos sumar la nueva situaci&oacute;n geopol&iacute;tica; Afganist&aacute;n sigue estando en el coraz&oacute;n de Asia, y en el nuevo tablero internacional es impensable que China, Rusia o la India vayan a inmiscuirse en sus asuntos internos, afanados como est&aacute;n en sus pol&iacute;ticas comerciales entre otras guerras fr&iacute;as, y calientes. 
    </p><p class="article-text">
        Desde occidente lo ocurrido en Afganist&aacute;n se contempla con una dolorosa indiferencia asentada en un indisimulado supremacismo cultural, que no s&oacute;lo demuestra una triste falta de empat&iacute;a sino, tambi&eacute;n, una escasa memoria hist&oacute;rica. Hace ahora un siglo, otro pa&iacute;s muy lejos de Afganist&aacute;n tambi&eacute;n viv&iacute;a un proceso r&aacute;pido de modernizaci&oacute;n social que culminaba en una democracia plena, esto es, una democracia con derecho al voto femenino. En este pa&iacute;s, por vez primera en la historia, las mujeres ten&iacute;an pleno acceso a la educaci&oacute;n y a la independencia laboral y econ&oacute;mica. Desafortunadamente, los extraordinarios avances conseguidos en pocos a&ntilde;os fueron abortados por la insurrecci&oacute;n violenta de un conglomerado de fundamentalistas religiosos y nost&aacute;lgicos del autoritarismo que, para cortar de ra&iacute;z cualquier avance, asentaron este con violencia y represi&oacute;n extrema. Primero alentaron desde p&uacute;lpitos, emisoras de radio y puestos de mando militar la violaci&oacute;n, tortura, asesinato y desaparici&oacute;n de cualquier mujer m&iacute;nimamente liberal, feminista o simplemente independiente &mdash;incluyendo, en su barbarie extrema, menores de edad, embarazadas y ancianas. A ello siguieron interminables a&ntilde;os de represi&oacute;n e indoctrinamiento, con colegios separados por sexo, limitaci&oacute;n a las mujeres del acceso a la educaci&oacute;n superior, y subordinaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral al marido, cuya autorizaci&oacute;n era imprescindible para poder trabajar y disponer de una cuenta bancaria, que solo pod&iacute;a ser compartida. Una represi&oacute;n apoyada por unas autoridades religiosas empoderadas que dominaban por completo todos los aspectos de la vida, como reflejaba la subordinaci&oacute;n religiosa de los documentos civiles m&aacute;s esenciales como el del matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro lector ya habr&aacute; adivinado que este pa&iacute;s es Espa&ntilde;a. El revulsivo de la guerra de Cuba hab&iacute;a generado un proceso de modernizaci&oacute;n que incluy&oacute; el desarrollo de un incipiente sistema nacional de investigaci&oacute;n, al que se incorporaron las mujeres gracias a los avances sociales de la Rep&uacute;blica. Pero la brutalidad de la represi&oacute;n durante y tras la guerra civil acab&oacute; con estos avances, llevando al exilio a cient&iacute;ficas como la <a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-primeras-cientificas-y-academicas-espanolas-que-lucharon-por-romper-el-techo-de-cristal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedagoga Margarita Comas</a>, la neurocient&iacute;fica <a href="https://mujeresconciencia.com/2017/03/10/las-dos-vidas-cientificas-de-josefa-barba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josefa Barba</a> o la m&eacute;dica <a href="https://www.ub.edu/web/portal/es/ciencia-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josepa Bastard</a> entre otras, adem&aacute;s de a la inhabilitaci&oacute;n y cese de la actividad cient&iacute;fica a la mayor&iacute;a de las que se quedaron en el pa&iacute;s, como la docente <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dolores_Cebri%C3%A1n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dolores Cebri&aacute;n</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Martina_Casiano_y_Mayor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martina Casiano</a> (la primera mujer en ser aceptada en la Real Sociedad Espa&ntilde;ola de F&iacute;sica y Qu&iacute;mica) o las qu&iacute;micas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dorotea_Barn%C3%A9s_Gonz%C3%A1lez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dorotea Barn&eacute;s</a> y <a href="https://elcomarcaldelecrin.com/2021/07/07/josefa-gonzalez-aguado-mujer-de-ciencia-para-el-mundo-contemporaneo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josefa Gonz&aacute;lez Aguado</a>. Y aquellas que fueron capaces de mantener su actividad lo hicieron en un marco de subordinaci&oacute;n e invisibilizaci&oacute;n que trunc&oacute; su carrera investigadora, como le ocurri&oacute; a <a href="https://www.ub.edu/web/portal/es/ciencia-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maria Vila Cl&eacute;</a>, o la limit&oacute; a lo que <a href="https://www.ub.edu/web/portal/es/ciencia-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmina Virgili</a> defini&oacute; como &ldquo;aparecer como una curiosidad y colarse por esa rendija&rdquo;. Las generaciones posteriores se quedaron sin <a href="https://acoca2.blogs.uv.es/files/2020/02/LIBRO_II_JORNADA_GC_MUJERES-4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">referentes femeninos</a> con el enorme h&aacute;ndicap que ello supone, y explica por qu&eacute; Espa&ntilde;a manten&iacute;a, a finales del siglo XX, una enorme brecha de g&eacute;nero en la investigaci&oacute;n (p.ej., en 2001 tan solo el 31% de los cient&iacute;ficos de plantilla del CSIC eran mujeres, y en 2017 no llegaba a&uacute;n al 36%; su presencia es much&iacute;simo m&aacute;s restringida en los niveles m&aacute;s altos de la escala investigadora). Tambi&eacute;n explica por qu&eacute;, a pesar de las mejoras en la incorporaci&oacute;n a la I+D durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, Espa&ntilde;a se mantiene en la cola de los pa&iacute;ses de la OCDE en los &iacute;ndices de <a href="https://www.pwc.es/es/publicaciones/diversidad/analisis-brecha-salarial-genero-espana-ceos-pwc.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">igualdad laboral y empoderamiento econ&oacute;mico</a> (como el &iacute;ndice Women in Work de PwC).
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al Afganist&aacute;n de 2023, es indudable que quienes han condenado a las mujeres afganas a una existencia miserable son los talibanes, con una <a href="https://es.unesco.org/courier/abril-junio-2017/obra-referencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visi&oacute;n ultraconservadora del islam</a> que es rechazada por la mayor&iacute;a de musulmanes en el mundo. Pero al repasar la historia de Afganist&aacute;n vemos algo que va m&aacute;s all&aacute; de una utilizaci&oacute;n tortuosa de las creencias religiosas: vemos los juegos de guerra que caracterizan al heteropatriarcado. Vemos al polo masculino de nuestra especie en acci&oacute;n, con su ansia de lucha, de competici&oacute;n, de triunfo. Vemos imperios que guerrean entre s&iacute;, intereses econ&oacute;micos, estrategias geopol&iacute;ticas&hellip; Y en mitad del fragor de la contienda vemos a madres, hermanas e hijas v&iacute;ctimas de una situaci&oacute;n que les ha venido impuesta por el macho dominante. Mujeres ignoradas cuyo sufrimiento es considerado un &ldquo;efecto colateral&rdquo;, cuya triste historia tiene notorios paralelismos con las de otras mujeres, a pesar de las enormes diferencias geogr&aacute;ficas y culturales. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica instaurada por los talibanes es rechazada por el <a href="https://theconversation.com/afghanistan-the-west-needs-to-stop-seeing-women-as-in-need-of-saving-170731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismo musulm&aacute;n</a>, que aun as&iacute; nos recuerda que las mujeres afganas no necesitan ser &ldquo;salvadas&rdquo;, sino escuchadas, comprendidas y apoyadas. En lugar de juzgar lo que ocurre en otros lugares del mundo desde la autocomplacencia de quienes creen habitar un rico <a href="https://www.eldiario.es/internacional/borrell-pierde-jungla-metaforas_129_9635915.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jard&iacute;n</a>, deber&iacute;amos tomar nota de cu&aacute;les son los mecanismos que sigue el terror para engendrar monstruos. Las preocupantes <a href="https://www.eulixe.com/articulo/reportajes/fundamentalismo-islamico-extrema-derecha-oriente-medio/20210819191359023989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">semejanzas del r&eacute;gimen talib&aacute;n con el neofascismo</a> en alza no deber&iacute;an ser tomadas a la ligera. 
    </p><p class="article-text">
        Veinte millones de mujeres afganas han sido condenadas a una muerte en vida, expulsadas de las aulas, borradas de la vida p&uacute;blica. Y no se espera que nadie haga nada, m&aacute;s all&aacute; de las obligadas declaraciones grandilocuentes. Mientras los juegos de guerra contin&uacute;en, la situaci&oacute;n de ellas, y la de todas nosotras (que nadie se llame a enga&ntilde;o), seguir&aacute; siendo un asunto de tercera categor&iacute;a. Parad&oacute;jicamente, en este mundo en franca descomposici&oacute;n hoy m&aacute;s que nunca apremia la necesidad de<a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/alas-mariposas_132_9870368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un cambio de la actual &eacute;tica</a> por una que se centre en los cuidados mutuos, algo que solo podr&aacute; lograrse si conseguimos que prevalezcan<a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los valores del feminismo y el ecologismo</a>. Hoy m&aacute;s que nunca el papel de las mujeres es determinante, si es que la humanidad pretende tener un futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/nada-celebrar_132_9943388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Feb 2023 05:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nada que celebrar]]></media:title>
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