José Luis Sastre hace su propio 'juicio' a RTVE: “Quiero una tele pública que no necesite de muchos decibelios para ser atractiva”

José Luis Sastre, presentador de 'El Juicio' de La 2

Adrián Ruiz

José Luis Sastre asegura que aceptó formar parte de El Juicio, el nuevo programa de debate social de La 2, por dos motivos principales. Por un lado, porque era una gran oportunidad para reconectar el periodismo televisivo con la calle, poniendo “cara y testimonios concretos” a realidades sobre las que día a día se habla con datos y cifras en los informativos, en su caso a través de los micrófonos de la Cadena SER. Por otro, porque le unía con “gente del medio audiovisual” con la que tenía ganas de trabajar. Entre otros, Juanlu de Paolis, exdirector de Salvados que ejerce ahora como responsable ejecutivo de Abacus, la productora a cargo de este formato.

La forma de trabajar de Paolis, con un sello que en el pasado desplegó en laSexta y que traslada ahora a esa parte de reportajes comandada con brillo por Sastre [como detallamos en nuesta crítica] en el espacio de RTVE, dio al periodista “la confianza” para lanzarse a la que está siendo su primera vez en televisión. Un salto para el cual puso una condición, teniendo en cuenta el contexto de crispación y polarización que nos rodea: “Estaba hablado cuál tenía que ser el tono del programa o, si quieres, cuál no tenía que ser el tono del programa”, confirma el valenciano en palabras a verTele, defendiendo que respetar ese código “no impide buscar confrontación bien llevada” en las discusiones que se desarrollan en la parte celebrada en plató.

En esa línea, José Luis Sastre hace su propio escrutinio a RTVE, valorando -como trabajador pero también como ciudadano- el momento en el que se encuentra la emisora: “A mí me interesa que haya una televisión pública que quiera ser competitiva, que ofrezca contenido de calidad. Creo que es su papel y eso está bien. Está bien que quiera ser competitiva, que tenga su propio debate sobre cómo puede serlo más y sin pedirle que se aleje de un contenido de calidad”, empieza reflexionando.

El presentador insiste en que “se puede hacer televisión de calidad y que sea competitiva a la vez”: “Una tele que no necesite de muchos decibelios para ser atractiva. Eso me parece que es lo que está haciendo y lo que puede seguir haciendo Televisión Española, la televisión pública”, sentencia antes de explicar cómo lleva estar en el foco de posibles críticas por la diana que actualmente tienen los rostros de la cadena desde algunos sectores. “Yo espero que la gente me juzgue por mi trabajo”, sentencia.

José Luis Sastre, en una foto promocional de 'El Juicio'

Esta ha sido tu primera vez en televisión, ¿te ha supuesto algún reto especial?

Hombre, reto siempre el de a ver qué tal se da. No diría mucha dificultad, pero porque en la radio ya tenemos cámaras y el videopodcast [Sastre y Maldonado] es un videopodcast, tal como indica su nombre. Aunque a veces es verdad que se nos olvida, pero cómo no se te va a olvidar... [Risas]. Y como no he vivido la realidad de plató, no he tenido la liturgia de maquillaje, probar los focos, vestuario y demás. Yo simplemente me sentaba a hablar. A mí lo que me intersa es conversar con la gente y eso lo he podido hacer. Y lo he hecho sin ningún plató, era hablar simplemente como lo estamos haciendo ahora. En ese caso había una cámara, pero no la teníamos muy presente.

En 'Sastre y Maldonado' has reconocido alguna vez tener cierta inseguridad o pudor a la hora de ponerte delante de una cámara. En este salto a la televisión, ¿qué importancia ha tenido tu trabajo y experiencia previa en el podcast para afrontar esta nueva esperiencia?

Bueno, no es tanta inseguridad por ponerme delante de una cámara porque, insistio, al final la radio te pone delante de una cámara y delante de un micrófono del programa más escuchado del país. Es decir, no es poco vértigo ese. Me refería más a ese pudor que da a veces el podcast porque te acabas mostrando frágil cuando eres frágil o acabas mostrando tus inseguridades en aquello en lo que las tengas. Y eso es lo que a veces sí que me ha llevado a preguntarme si estaba abriéndome demasiado. Pero eso corresponde al formato del podcast, aquí no dejo de hacer mi papel más propio de la radio, de hacer preguntas y demás. En ese sentido, no he tenido la sensación de exhibición que puedo tener en otros ámbitos.

¿Cómo te ha sentado la decisión de RTVE de emitir finalmente 'El Jucio' en La 2? ¿Te ha sorprendido?

No tengo ninguna opinión al respecto, porque yo llegué aquí para hacer un programa para Televisión Española. Esa es la verdad. Entonces, luego ya ellos que decidan...

¿Pero cómo valoras que en La 2 el formato pueda tener menos exposición que en La 1? ¿Lo vives de la misma manera?

¿Sabes qué pasa? Que tal y como se distribuyen ahora mismo los contenidos, hay una realidad de la televisión lineal a la que yo soy un poco más ajeno. No por ninguna otra cosa, sino porque llevo un horario en el que no la puedo seguir mucho, no puedo decir que sea consumidor de la televisión lineal. Yo lo que veo más es el 24 Horas, porque por trabajo, si por la tarde estoy en casa, me pongo un informativo del 24 Horas. Entonces, el consumo de tele lo hago muy en digital y a través de las redes sociales. Y así, tú puedes tener menos audiencia quizá, pero luego tener más impacto porque se distribuye de otra manera. Eso es lo que he aprendido de mi experiencia como consumidor. Yo puedo tener muchas visualizaciones en una entrega del podcast pero, en cambio, se ha viralizado el contenido de un episodio que tuvo menos. Y la gente te habla más de aquello que se viralizó. Entonces, yo sobre esto hago una reflexión bastante lejana.

Y no es porque esté aquí ahora en la intimidad y os diga lo que creéis que tengo que decir. Es porque, en realidad, para mí esto era llegar y probar. Yo me apunté a esto porque vi que el formato tenía algo que me resultaba interesante. Para empezar, me ponía en contacto con gente del medio audiovisual con la que yo estoy muy contento de haber podido trabajar. En concreto con este equipo y con Juanlu de Paolis [exdirector de Salvados, ahora en la dirección ejecutiva de Abacus, la productora de El Juicio], gente con la que yo quería trabajar. Y es probar en otro medio sin dejar la radio, por supuesto. Por eso no tenía expectativas en ese sentido [sobre la cadena de emisión], más allá de haber podido hacer bien mi trabajo.

Yo estoy aquí porque el equipo que ha dirigido el programa era gente que me daba confianza. Estaba hablado cuál no tenía que ser el tono del programa

José Luis Sastre

¿Has visto ya los ocho programas grabados de 'El Juicio'? ¿Qué destacarías del formato?

No los he visto enteros, pero por una cuestión de falta de tiempo. Pero a mí me parece un formato al que a mí me interesaría acercarme como espectador, al menos al principio para descubrir qué tal funciona. La dinámica de los juicios reales, no sé si habéis ido a algún juicio, pero a mí me ha tocado ir a varios y es una dinámica ya de por sí muy interesante. Es verdad que en esos casos se decide la inocencia o la culpabilidad de alguien, aquí es distinto, ya lo entiendo. Pero solo el rol, la manera de hablar dentro de un juicio me parece interesante. Sí que me ha interesado desde ese punto de vista. Y luego los vídeos tampoco están mal. [Risas].

En 'El Juicio' se habla de vivienda, juventud, sanidad... ¿Cuál de todos estos temas ha sido el más difícil de retratar?

Hay que tener en cuenta que la realidad de la parte del juicio yo no la he vivido. En mi apartado, para mí lo más complejo de retratar fue el de la sanidad. Fui a un par de urgencias hospitalarias y experimenté el contraste entre lo que muchas veces contamos todas las mañanas en la radio. Fue poder poner cara, testimonios y horas concretas a las salas de espera, a esos casos de saturación que contamos en los telediarios, o en titulares de prensa, o en la radio. Traducir todo eso a una realidad concreta no sé si fue el más complejo, pero sí en el que vi más evidente la necesidad de seguir yendo a los sitios y contar las cosas desde los sitios. La de la vivienda es una realidad que tenemos todos en nuestro círculo más inmediato y el de la disputa generacional también. El asunto del racismo también se habla más y se tiene presente en debates, aunque es verdad que sincopados o a partir de algún episodio racial... Pero el de la sanidad fue el más crudo a la hora de constatar qué significa, en qué se traduce cada vez que hablamos de saturación y listas de espera.

Cuando te propusieron hacer este programa, ¿te preocupó de alguna manera el enfoque que iba a tener esa confrontación de opiniones, debido al momento de crispación y polarización en el que vivimos?

No, porque sí estaba hablado el tono que debía tener el programa.

Para ti, eso era una condición a la hora de aceptar la propuesta, entiendo.

Sí. Yo estoy aquí porque el equipo que ha dirigido y que ha llevado las riendas del programa era gente que me daba confianza. Yo no he visto la realidad del plató, pero una de las cosas que sí que estaba hablada era cuál tenía que ser el tono del programa. O, si quieres, cuál no tenía que ser el tono del programa.

¿Cuál no tenía que ser?

Bueno, tenía que ser un programa en el que toda la gente que estamos implicada, o que nos pusimos de acuerdo en esa primera idea de pensar que esto podía tirar para adelante, pues que nos pudiéramos sentir cómodos. ¿Describirte eso? Emplazo a que vean el programa, pero creo que hay cosas que se sobreentienden.

José Luis Sastre, junto al juez y las abogadas de 'El Juicio'

¿Has sido partícipe del proceso creativo del programa o, por ejemplo, de poder decidir que testimonios se ofrecían o con qué 'testigos' se hablaba?

Al principio fui más partícipe, pero luego ya me tuve que ir. Son unos cuatro vídeos de media los que hago por cada programa y yo iba a Barcelona a grabar y grababa una parte de un vídeo. Entonces, han sido tantos días en un horario tan complicado de gestionar, en lo personal y en la salud, que al final sí que la lista de invitados no la he llevado yo.

¿Y las elección de las 'abogadas'? Porque se ha elegido a dos tertulianas de marcada ideología política.

Bueno, me parece que sí, que al final no deja de ser un programa de televisión. Pero buscarle un tono al programa en el que todo el mundo se pueda sentir cómodo no impide buscar confrontación bien llevada.

¿Estás preparado para el escrutinio que supone estar en la televisión pública, especialmente en un momento en el que sus presentadores son diana habitual de los ataques de los sectores más conservadores?

Yo espero que la gente me juzgue por mi trabajo, sea en la radio, en el podcast, en lo que escribo en El País, en los libros que escribo y ahora en la tele pública. Que cada uno tenga su opinión me parece saludable. Pero más allá de eso... Las criticas por mi trabajo las entenderé, las escucharé y demás. Por otro tipo de cosas, la verdad que... Este es un trabajo que tiene una exposición evidente y yo no puedo controlar la opinión que pueda tener alguien sobre mí por algún comentario que yo haya hecho o por mi trabajo. Lo único que puedo defender es mi trabajo.

¿Y cómo vas a llevar el pulso de las audiencias de la tele?

Como no sé cómo funciona la dinámica de las audiencias en tele, no sé por qué hay programas que en principio tienen muy buen empaquetamiento y están muy bien hechos que luego no funcionan. Y al revés. No sé exactamente cómo funciona eso, por tanto, lo abordo con muchísima tranquilidad. Lo que tenga que pasar que pase y, en cualquier caso, lo bueno de esto es que la gente decide qué es lo que quiere ver y qué es lo que no quiere ver. Por tanto, tranquilidad.

No puedo controlar la opinión que pueda tener alguien sobre mí por algún comentario o por mi trabajo. Lo único que puedo defender es mi trabajo

José Luis Sastre

¿Qué valoración haces del momento actual que vive TVE, ya no solo como miembro de la casa que ahora eres, sino como ciudadano que también tiene derecho a hacer ese escrutinio?

A mí me interesa que haya una televisión pública que quiera ser competitiva, que ofrezca contenido de calidad. Creo que es su papel y eso está bien. Está bien que quiera ser competitiva, que tenga su propio debate sobre cómo puede serlo más y sin pedirle que se aleje de un contenido de calidad.

¿Para ti qué sería alejarse de eso?

Yo creo que se puede hacer televisión de calidad y que sea competitiva a la vez, una tele que no necesite de muchos decibelios para ser atractiva. Eso me parece que es lo que está haciendo y lo que puede seguir haciendo Televisión Española, la televisión pública.

Y tras tu experiencia en 'El Juicio', ¿te ha picado un poco más el gusanillo de la tele? ¿Esto de la tele estaba en tus planes para tu carrera?

Bueno, poco a poco... La tele ha llegado cuando he pensado que era un buen momento, esta experiencia veremos qué tal se da pero yo estoy contento con el trabajo que he hecho en el programa. ¿Qué pasará a partir de ahora? Pues la verdad es que es algo que en este momento no me lo pregunto.

¿Te habían ofrecido antes otros programas?

Bueno, me habían ofrecido más cosas pero he escogido esto, ya he dicho la razón, por el equipo con el que iba a trabajar y porque pensaba que, en lo que me correspondía a mí, era algo que no se alejaba mucho de mi perfil. Y a partir de ahora, pues no sé.

José Luis Sastre y Miguel Maldonado, en su videopodcast

Con tantas cosas, ¿cómo concilias y cuándo descansas?

Duermo poco y todo el rato que estoy en casa lo dedico a conciliar.

Compites en la noches de los miércoles con tu compañero de la SER Aimar Bretos, que acaba de aterrizar en laSexta...

Aimar es compañero y lo único que puedo desearle es que le vaya muy bien, no puedo decirte otra cosa. De Aimar, como imaginarás, tengo la mejor de las opiniones.

¿Crees que el salto simultáneo de los dos a la televisión da síntomas de la buena salud que goza el periodismo de la radio? ¿Debemos mirar más a la radio?

A mí me toca defender lo que la radio ya defiende todas las mañanas, todos los días, todas las noches, que es la vigencia de un medio al que han dado por muerto muchísimas veces y que ahí seguimos. Esto de la tele está muy bien, es una experiencia muy bonita, pero lo que la radio tiene es una magia que yo no podría comparar con nada.

El destino ha querido que ahora seas también compañero de cadena de Miguel Maldonado en La 2, donde le veremos muy pronto en el 'Aprobado en historia' de Joaquín Reyes. ¿Cómo lo vives?

Pues muy bien, yo muy contento. Es que Miguel es amigo muy amigo. Y claro, voy a deciros lo mismo, pero lo que quiero es que le vaya muy bien, sobre todo para que se invite a algo.

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