Belén Rueda recordó en 'La noche de Aimar' la frase de un directivo sobre su físico: “Ahora le denunciaría”
Este miércoles, 6 de mayo, La noche de Aimar emitió su segunda entrega - tras su estreno con un deseo rompedor- con Iñaki Gabilondo y Belén Rueda, como los dos entrevistados estrella.
El periodista fue el primero, que reflexionó con Aimar Bretos sobre la serenidad que dan los años de oficio, la mirada afinada por la experiencia y su forma de entender el periodismo.
“La emoción de estar vivo, la conciencia de estar vivo y la lucidez de estar vivo. Esa es para mí toda mi visión desde que empecé”, confesó el invitado, que también se emocionó al escuchar el mensaje que le envió una de sus nietas, orgullosa de tenerlo como abuelo.
Tras él, se sentó frente a Aimar la actriz Belén Rueda. “La reina del terror”, como la describió el presentador, a lo que ella respondió que está “intentando desterrar el miedo de su vida”. Refiriéndose a su vida personal, y no a sus personajes de los que ha aprendido mucho.
Habló de su protagonista en El Orfanato, que vivía un “duelo que no terminaba nunca” y que asimiló al de ella con su hija que murió muy pequeña. “Con 32 años perdí a mi hija, también mis padres desaparecieron demasiado pronto y en un momento dices 'ya no me toca más'. La vida se enreda y puedes estar enfadado con la vida o escoger hacia dónde puedes dirigir eso para tener curiosidad por otras cosas”.
Sobre esos momentos tan duros, la intérprete también confesó haber trabajado cuando el cuerpo le decía que frenara. Sin embargo, su profesión le ha brindado también muy buenos amigos, como Emilio Aragón que le envió un mensaje: “Si algo he aprendido a tu lado, es que tu talento, que es enorme, solo lo supera tu manera de cuidar a los que tienes cerca. Una compañera excepcional y una amiga”, le decía el productor.
A lo que ella respondía emocionada: “Emilio significa mucho, porque vine a Madrid sola, no conocía a nadie, mi primer trabajo fue con Emilio, que rompió moldes (...) Yo era un libro en blanco y las primeras líneas las escribí con toda el equipo y con él”.
Aunque no todo en su carrera han sido relaciones buenas, también recordó cuando un directivo la rechazó con la frase: “No tienes suficientes tetas para estar en este trabajo”. Cuando recibió aquel comentario era demasiado joven para responder y se quedó “sin habla”. En la actualidad aseguró que le diría que tiene razón y “le denunciaría. Sin avisar, porque si lo haces te viene el tsunami multiplicado por dos”.
Belén Rueda aseguró a Aimar que “cualquier mujer de nuestra relación ha sufrido un abuso. No solo en nuestra profesión, en general, todas las mujeres”, subrayó. Para acabar aplaudiendo que su generación y la de su madre “ha tenido que hacer un trabajo importante emocional y mental para poder hablar de determinadas cosas que les habían dicho que tenían que callarse”.