'Casados a primera vista' celebró un enlace tan incómodo que el novio “se fugó” a hablar con el programa
La segunda entrega de Casados a primera vista en Telecinco vivió otras dos ceremonias, en las que Stefan y Estefanía se dieron el 'sí, quiero', y Laura y Lorenzo estuvieron a punto, aunque el programa lo dejó en el aire.
Los que sí lo hicieron, lo lograron de una forma algo incómoda, ya que ella estuvo marcando las distancias desde el primer segundo. Él empezó respetando sus tiempos y su espacio, pero tras varios gestos que no le gustaron acabó saliendo de la finca para hablar con el equipo del programa.
Stefan aseguró que la “niña” le había gustado, pero no la veía cómoda y él tampoco se sentía bien. “La noto la típica niña linda que todo el mundo le va detrás, pero yo no soy así. Y a la madre la veo como que le manda mucho”, aseguró. Viendo un reflejo en su suegra, de su propia madre. Algo que no quería replicar.
Por lo que toda la ceremonia acabó siendo incómoda para los invitados, para las novias y no tanto para las suegras que fueron las que tuvieron más sintonía de la noche.
Las conflictivas primeras horas de casados de Marc y Ainhoa
Mientras que los recién casados, Marc y Ainhoa, que parecían haber vivido un flechazo, se desinflaron en la luna de miel. Los dos viajaron hasta Egipto para descubrir que “no congeniamos en nada”, lamentó el catalán.
A él le cortaban las cámaras y ella desconfiaba constantemente al verle cambiar en la intimidad o frente a la gente. Tampoco se entendían en la forma de convivir, cuando ella se estaba haciendo un tatuaje de henna y él se fue a tomar un café. “Estamos casados, tenemos que hacer todo juntos” alegó Ainhoa.
Por su lado, Ana y Luija se fueron a París para celebrar su amor. Allí leyeron sus votos y se confesaron las cosas importantes para seguir conociéndose.