La confesión de Arguiñano sobre los alimentos que utiliza en su cocina de Antena 3: “Me quedo más tranquilo”

La recetas de Karlos Arguiñano llevan décadas acompañando a los espectadores a través de nuestra pequeña pantalla, siempre con voluntad de instruir sobre hábitos alimenticios. Durante la jornada del martes 12 de mayo, el cocinero aprovechó para lanzar una confesión más allá del engranaje de su programa sobre el origen de los productos que utiliza habitualmente en su Cocina abierta de Antena 3: “Me quedo más tranquilo”.

Sin acompañamiento en esta ocasión, el chef de Atresmedia se puso manos a la obra para elaborar chuletas de lomo Villeroy y ensalada de pasta crujiente. Mientras presentaba los ingredientes necesarios para la receta, Arguiñano compartió con la audiencia una filosofía que tanto él como su equipo siempre se intenta respetar: “Es una carne magnífica, limpia y origen España; muy importante”.

“Yo procuro que todo lo que cocinemos sea de origen España. Lo procuro, no es que siempre tenga que ser así. Pero, a poder ser, prefiero cocinar con carnes de origen España en nueve de cada diez veces”, continuó explicando frente a las cámaras. El mítico cocinero natural de Beasáin (Guipúzcoa) explicó la razón principal de su máxima: “Así me quedo más tranquilo y damos trabajo a nuestros productores”.

Arguiñano sigue líder mientras cocina

El programa Cocina abierta de Karlos Arguiñano reeditó su título de líder durante el pasado mes de abril, último ejercicio con datos consolidados a fecha de publicación de esta noticia. Con un 16,6% de cuota de pantalla y 765.000 espectadores, el formato volvió a convertirse en la primera opción de su franja por 49º mes consecutivo. Según destacó Atresmedia, superó cada mañana el listón de los 1,2 millones de seguidores únicos.

Este buen rendimiento en audiencias es el resultado de un engranaje televisivo que lleva años engrasándose. Fue Andreu Buenafuente el encargado de arrojar luz al respecto: “Es muy sencillito, pero con mucha gente y muchas dinámicas. Él dice: 'Vamos a meter esto en el horno 30 minutos'. ¡Pues no puedes parar el rodaje 30 minutos, creo yo! Igual me estoy pasando de listo”, explicó en el podcast Nadie sabe nada.

La mecánica sirve únicamente para optimizar los tiempos de grabación, de manera que el presentador pueda mostrar al público la elaboración y el montaje final sin interrupciones: “El otro empieza por la mañana con todo lo que van a hacer. Hay un cocinero cocinando paralelamente a Karlos”. El propio Arguiñano respondió escasos días después desde Antena 3: “Les mando saludos cariñosos. En 45 minutos, no diez segundos, se asarán los dos pimientos”.