Antena 3

'La encrucijada' llegó a su final en Antena 3 con una duda sin resolver que siempre acompañará a la familia Oramas

Rodrigo Guirao (César) y Ástrid Janer (Amanda) en el capítulo final de 'La encrucijada'

Gabriel Arias Romero

23 de enero de 2026 15:11 h

Tras haber cebado sus tramas durante más de seis meses a base de intrigas, dramas y sorprendentes giros de guion, La encrucijada se despidió este jueves 22 de enero de los espectadores de Antena 3.

Con sus dos últimos capítulos, la serie que protagonizan Rodrigo Guirao (César) y Ástrid Janer (Amanda) selló esta intrincada historia –basada en la telenovela turca Cesur ve Güzel– que ha acompañado al público desde el pasado mes de julio.

[Esta noticia contiene spoilers sobre el final de 'La encrucijada']

Lo más importante es que la pareja protagonista, Amanda y César, tuvo el final feliz que tanto deseaban los fans de la serie. Pero no fue un camino fácil, hubo que superar unas cuantas adversidades.

Toda la atención estaba puesta sobre Amanda, secuestrada por Saúl en una casa que él mismo había preparado, en pleno delirio romántico, para ella y el bebé. Aunque la joven intentó manipularlo para escapar, Sául no se dejó engañar: la ató de pies y manos, la amordazó y colocó una escopeta de tal modo que si alguien trataba de liberarla, moriría en el acto.

Es Octavio quien abrió aquella puerta atada a la escopeta. Automáticamente, Amanda recibió un balazo en el pecho. Quedó malherida, pero por suerte logró salvar la vida.

También salvó la suya el peligroso criminal que había orquestado aquella trampa mortal. Aunque César lo dejó moribundo a base de golpazos, en el hospital pudieron estabilizarlo.

Pero Octavio no permitiría bajo ningún concepto que su hija pudiera sufrir otro ataque parecido, así que secuestró a Saúl, lo introdujo en un coche y se precipitó con él por el acantilado en el que todo comenzó. Solo así, sacrificándose, podría frenar a la mala bestia que tenía atormentada a la familia Oramas.

Tras esta montaña rusa de emociones (de la alegría al llanto en cuestión de segundos), los espectadores de La encrucijada asistieron al último y sorprendente giro de los acontecimientos.

Un año después de que Octavio se lanzara al mar junto a Saúl, la familia Oramas recibió un misterioso paquete sin firma. Era un muñeco de peluche, un regalo para el pequeño Bruno que ese mismo día celebraba su cumpleaños. Lo sorprendente es que la carta de felicitación parecía escrita por Octavio. Sin duda, ¡era su letra!

¿Acaso estaba vivo el patriarca de la familia o simplemente dejó programado el envío antes de quitarse la vida? Nunca lo sabremos, pero ninguna hipótesis puede descartarse: aunque la Guardia Civil dio por hecho que los dos pasajeros del coche habían muerto al estrellarse por el acantilado, solo se pudo recuperar el cadáver de Saúl. ¿Y si Octavio saltó del coche antes de precipitarse al mar?

El capítulo final de La encrucijada –emitido en plena madrugada– registró el mejor dato de audiencia que ha conseguido la serie a lo largo de estos seis meses que ha estado en pantalla. El penúltimo episodio hizo un 9.5% de cuota de pantalla, y el último creció hasta el 14.1%.

En cualquier caso, las cifras de la temporada (10.3% de share y 600.000 espectadores de media) no han sido de mucha ayuda para Antena 3, cuyo promedio mensual ronda el 13%.

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