Anatomía del nuevo Citroën 2CV: vuelve como eléctrico desde 15.000 euros y con versión furgoneta
El Citroën 2CV ha vuelto a convertirse en una de las estrellas del Salón del Automóvil de París. Casi ocho décadas después de su presentación en la muestra francesa, en 1948, el fabricante recupera el espíritu de uno de los automóviles más populares de la historia con el 2 CV Concept, un prototipo eléctrico que aspira a devolver el coche pequeño, sencillo y asequible al centro del mercado. La propuesta contempla un precio de partida de unos 15.000 euros y una futura versión de producción prevista para 2028. Junto a ella, Citroën ha presentado también una reinterpretación de la variante comercial 2 CV Fourgonnette, concebida para trasladar esa filosofía al ámbito profesional.
El regreso del 2CV no consiste en reproducir literalmente el modelo original, sino en adaptar su receta a los desafíos actuales de la movilidad. El nuevo concepto apuesta por la electrificación, un tamaño contenido, soluciones prácticas y un diseño reconocible que combina las formas redondeadas del histórico automóvil con detalles contemporáneos. Con 3,76 metros de longitud, incluso es más corto que el modelo original, y su objetivo de peso ronda la tonelada, dos decisiones orientadas a contener el consumo, el tamaño de la batería y los costes.
La propuesta se sitúa entre el pequeño Ami y el C3 dentro de la gama de Citroën y pretende responder a uno de los grandes obstáculos para la popularización del coche eléctrico: el precio. En un mercado en el que los vehículos han ganado tamaño, peso y sofisticación, la marca francesa reivindica una fórmula que prioriza lo esencial. El prototipo incorpora faros redondos, techo curvado, llantas de acero de 18 pulgadas y un interior diáfano, con asientos de inspiración clásica, una pantalla central de ocho pulgadas y soluciones de almacenamiento poco convencionales. La capota de tela enrollable y los guiños al pasado refuerzan su personalidad.
Un coche con alma
La reinvención alcanza también a la 2 CV Fourgonnette, la furgoneta que durante décadas acompañó a artesanos, pequeños comerciantes y repartidores. El nuevo concepto recupera esa vocación de herramienta de trabajo accesible, práctica e ingeniosa, pero la traslada a una visión contemporánea: propulsión eléctrica, diseño funcional y una identidad visual ligada al turismo del que deriva.
“El 2 CV Fourgonnette no era solo una herramienta de trabajo. Formaba parte de la vida. Sencilla, ingeniosa, accesible, tenía sobre todo algo que pocos vehículos utilitarios tienen: un alma. Esa es la idea que revivimos hoy. Porque útil nunca debería significar banal”, señala Xavier Chardon, director general de Citroën y DS Automobiles.
Sin embargo, la marca precisa que la Fourgonnette es, por ahora, un ejercicio de diseño y no anticipa un modelo de producción a corto plazo. Su presentación sirve para reivindicar la relación histórica de Citroën con los profesionales y demostrar que el concepto de vehículo comercial puede conservar personalidad sin renunciar a la funcionalidad.