El comité de empresa cita a la cúpula de Volkswagen en asambleas para aclarar el recorte de “hasta 140.000 empleos”

Los trabajadores del grupo Volkswagen se irán de vacaciones en un clima de incertidumbre y tensión, que se reactivará a final de agosto con los encuentros convocados con la cúpula directiva para dar explicaciones del mayor recorte de plantilla en su historia. El comité de empresa ha convocado nueve asambleas extraordinarias en diferentes fábricas alemanas durante la segunda quincena de agosto para que la dirección del fabricante explique directamente a la plantilla el alcance del plan de ajuste que, según el sindicato IG Metall, podría afectar a “hasta 140.000 puestos de trabajo” en la próxima década frente a los 100.000 previstos.

El consejero delegado del grupo, Oliver Blume, participará personalmente en tres de esos encuentros: el 25 de agosto en la planta matriz de Wolfsburg y el 26 de agosto en las fábricas de Emden y Zwickau, donde comparecerá junto al máximo responsable de la marca Volkswagen, Thomas Schäfer. El resto de las reuniones contará con otros miembros del consejo de dirección, entre ellos el director financiero del grupo, Arno Antlitz, y el responsable de la división de Componentes, Thomas Schmall.

La iniciativa responde a la creciente inquietud entre los trabajadores tras las declaraciones realizadas por Blume el pasado 13 de julio, cuando confirmó oficialmente que el grupo no prevé una situación competitiva para las plantas de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm durante la próxima década. El comité de empresa considera insuficientes esas explicaciones y reclama que la dirección “hable claro” sobre el futuro industrial del grupo y de sus centros de producción.

Cifras del ajuste de plantilla

El comité de empresa pretende que los trabajadores puedan interrogar directamente a Blume sobre un plan de reestructuración que contempla nuevas reducciones de plantilla además de las ya anunciadas. El director ejecutivo ha señalado que Volkswagen podría necesitar eliminar otros 50.000 empleos, que se sumarían a los aproximadamente 50.000 recortes ya previstos para mejorar la competitividad del grupo.

A esa cifra se añade el riesgo derivado del eventual cierre, a partir de 2030, de las cuatro plantas cuya carga de trabajo está en entredicho. Según los cálculos del comité de empresa, esa decisión pondría en peligro otros 40.000 puestos de trabajo, elevando el impacto potencial hasta alrededor de 140.000 empleos.

Un portavoz de Volkswagen evitó confirmar esa cifra a Reuters y aseguró que todavía no existen acuerdos definitivos sobre el futuro de las instalaciones ni sobre el volumen final de los ajustes, por lo que declinó hacer comentarios sobre las estimaciones difundidas por los representantes de los trabajadores.

Las asambleas extraordinarias comenzarán el 25 de agosto en Wolfsburg y Braunschweig y continuarán por Emden, Zwickau, Chemnitz, Dresde, Kassel, Salzgitter y Hannover hasta el 31 de agosto. En ellas, el comité de empresa espera que la dirección detalle los planes para cada fábrica y aclare el futuro de miles de empleados en un momento clave para la transformación del mayor fabricante de automóviles de Europa.