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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Campos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana-campos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Campos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El salvaje mundo digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvaje-mundo-digital_129_11601703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0653dec7-f26d-41bf-b91f-a2b45d4fb2ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El salvaje mundo digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las redes se han convertido en un campo de entrenamiento donde legiones de zombis son adiestrados a resistir con tozudez frente a datos y hechos; a disfrutar de los linchamientos públicos; a desdeñar el método científico y hasta el sentido común</p></div><p class="article-text">
        Hay dos barreras naturales que modulan nuestras acciones haciendo posible la convivencia; una es obra del sentido com&uacute;n, la otra de la empat&iacute;a. La primera nos obliga a contrastar la veracidad de la informaci&oacute;n y a hacer uso de la raz&oacute;n antes de tomar una decisi&oacute;n, la segunda a pensar dos veces antes de actuar para evitar hacer da&ntilde;o. Cuando se traspasan estas barreras empujados por la soberbia y el odio nos precipitamos en un territorio salvaje, y un paso tras otro la cordura y la humanidad van quedando atr&aacute;s. Puede que para siempre. Es lo est&aacute; ocurriendo en el salvaje mundo digital.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales se han convertido en una gigantesca tela de ara&ntilde;a que atrapa a sus v&iacute;ctimas para inocularles soberbia y odio, contando con el concurso inestimable de pseudomedios de desinformaci&oacute;n que venden su dignidad por un pu&ntilde;ado de monedas. Mediante la soberbia consiguen empoderar la ignorancia y empeque&ntilde;ecer las mentes para que, como advierte <a href="https://www.youtube.com/watch?v=PqApHCjQdhg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harari</a>, &ldquo;<em>traten de eliminar aquello que no pueden digerir</em>&rdquo;. A trav&eacute;s del odio envenenan los corazones consiguiendo que los sentimientos naturales sobre los que reposan la solidaridad y la compasi&oacute;n se desvanezcan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soberbia y odio. Esa es la estrategia que utilizan los depredadores de la convivencia que han hecho de la degradaci&oacute;n moral su particular camino hacia el estrellato.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cegados por la soberbia</strong></h2><p class="article-text">
        El conocimiento es el mayor tesoro que la humanidad se ha ido legando a s&iacute; misma generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, un tesoro propiedad de todos que estos nuevos inquisidores han condenado a morir para que la sinraz&oacute;n pueda gobernar mientras ellos hacen caja. Ese es el objetivo que persigue la extra&ntilde;a cruzada digital que hay emprendida contra la ciencia en todos sus &aacute;mbitos, naturales, sociales y humanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento siempre camina de la mano de la humildad. La ciencia la incorpora en su praxis a trav&eacute;s de la din&aacute;mica del m&eacute;todo cient&iacute;fico, que va tejiendo conocimiento mediante hip&oacute;tesis que deben ser avaladas por los datos para poder ser elevadas al rango de teor&iacute;a, mientras se mantiene la puerta siempre abierta a nuevos descubrimientos que hagan evolucionar los paradigmas. Tambi&eacute;n es a trav&eacute;s de la humildad como se aprende. Todo el que ama el conocimiento sabe los l&iacute;mites de lo que conoce, y procura mantener una actitud humilde de escucha activa para tratar de ampliarlos. Sin humildad no se cultiva el conocimiento sino ignorancia y dogmatismo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la humildad es sustituida por la soberbia se pierde la facultad de ver, de escuchar, de razonar. A fuerza de negar los l&iacute;mites de lo que se conoce la soberbia consigue que estos se vayan estrechando, mientras la mente se va haciendo m&aacute;s y m&aacute;s peque&ntilde;a. &ldquo;<em>Saber que no se sabe es humildad, pensar que se sabe lo que no sabe es enfermedad</em>&rdquo; advert&iacute;a el gran fil&oacute;sofo chino Lao-Tse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pretensi&oacute;n de que la ciencia &ldquo;debata&rdquo; con el magufismo, que cualquiera pueda &ldquo;opinar&rdquo; sobre los descubrimientos cient&iacute;ficos desde el desconocimiento en la materia va mucho m&aacute;s all&aacute; de ser una nueva moda en un <em>show business</em> cada d&iacute;a m&aacute;s decadente y superficial. Estamos ante una estrategia nada inocente que trata de ningunear el conocimiento para empoderar la ignorancia, para alimentar la soberbia. &ldquo;<em>Ruin arquitecto es la soberbia, los cimientos pone en lo alto y las tejas en los cimientos</em>&rdquo;. Sabias palabras de Francisco de Quevedo que describen a la perfecci&oacute;n este teatro del absurdo en el que nos hemos precipitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a S&oacute;crates &ldquo;<em>el conocimiento os har&aacute; libres</em>&rdquo;, se&ntilde;alando el camino hacia el desarrollo personal que permite una convivencia donde se conjugan la libertad individual y la colectiva. Escamotear el legado del conocimiento es el primer paso para convertirnos en marionetas, para manipularnos; hacerlo mientras se reivindica la &ldquo;libertad&rdquo; un ejercicio de cinismo envuelto en celof&aacute;n de fantas&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Envenenados por el odio&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Si la soberbia es capaz de estrechar las mentes hasta cegarlas, el odio envenena los corazones desatando las peores bajezas humanas. Entre las m&uacute;ltiples oleadas de odio digital que nos han abochornado este verano destaca la sufrida por la boxeadora argelina Imane Khelif durante las olimpiadas, a ra&iacute;z de que se especulara que podr&iacute;a sufrir una <a href="https://genotipia.com/cuando-sexo-no-esta-los-cromosomas/#:~:text=%C2%BFC%C3%93MO%20UNA%20MUJER%20PUEDE%20TENER%20GENOTIPO%20XY%3F&amp;text=A%20esta%20condici%C3%B3n%20cl%C3%ADnica%20que,ovarios%2C%20que%20no%20se%20desarrollan." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condici&oacute;n cl&iacute;nica conocida como el s&iacute;ndrome de Swyer</a>. El ataque ad hominem orquestado para intentar vejarla al grito de &ldquo;es un hombre&rdquo; fue de una bajeza moral intolerable, una aut&eacute;ntica verg&uuml;enza que cont&oacute; con la participaci&oacute;n de algunas autoproclamadas &ldquo;feministas&rdquo; prestas a lapidar con sa&ntilde;a a una mujer al dictado del patriarcado m&aacute;s rancio y cavern&iacute;cola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes se han convertido en un campo de entrenamiento donde legiones de zombis son adiestrados a resistir con tozudez frente a datos y hechos; a disfrutar de los linchamientos p&uacute;blicos; a desde&ntilde;ar el m&eacute;todo cient&iacute;fico y hasta el sentido com&uacute;n del que se supone que disfrutamos todos (de ah&iacute; lo de &ldquo;com&uacute;n&rdquo;) mientras va permeando un talante <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pormishuevismo-pelotazos-urbanisticos-espana_1_10730836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>pormishuevista</em></a>.&nbsp;Cegados por la soberbia y con el coraz&oacute;n envenenado por el odio son adoctrinados en el convencimiento de pertenecer a una estirpe superior cuya supervivencia est&aacute; siendo amenazada por una multitud de <em>wokes</em>, homosexuales, feministas, zurdos, inmigrantes, vagos, maleantes&hellip; infraseres a los que es leg&iacute;timo odiar,&nbsp; contra los que hay que defender &ldquo;con furia y honor&rdquo; esa tierra que su linaje, que es el de los elegidos, ha recibido en herencia. Sobra decir que aplauden con febril entusiasmo el darwinismo social por el que aboga el libercarajismo, persuadidos de ser el le&oacute;n de la jungla humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de sus l&iacute;deres llegan al extremo psicod&eacute;lico de revestirse de un halo mesi&aacute;nico para alertar contra las perversas tramas internacionales que manejan a los gobiernos-t&iacute;tere persiguiendo mal&eacute;ficos planes como &ldquo;el gran remplazo&rdquo;. Desde sus p&uacute;lpitos digitales aseguran que estas tramas pretenden implantar la diab&oacute;lica agenda 2030 mientras maquinan todo tipo de &ldquo;plandemias&rdquo;, virus chinos, y otras terribles mentiras como el calentamiento global y la crisis de recursos con el &uacute;nico objetivo de tenernos bajo su control. Cuesta mucho digerir que haya quienes crean a pies juntillas tama&ntilde;a sarta de mamarrachadas reptilianas, pero los hay. Y no son dos ni tres&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, por delirante que resulte, no debemos subestimar el poder de quienes niegan el calentamiento global aunque no sepan diferenciar meteorolog&iacute;a de climatolog&iacute;a; de quienes denuncian &ldquo;plandemias&rdquo; aunque confundan los virus con las bacterias; de quienes se arrogan el derecho a decidir qui&eacute;n es mujer y qui&eacute;n hombre aunque no distingan un gen de un cromosoma, y a este de un frigopie; de quienes ignoran ol&iacute;mpicamente la historia y se mofan a carcajadas cuando alguien les recuerda que Gibraltar, antes de ser espa&ntilde;ol, fue tierra de neandertales, y mucho antes, de dinosaurios. En definitiva, tal y como advierte Rosa Mar&iacute;a Artal no debemos subestimar <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/creciente-idiotas_129_11587366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el poder creciente de los idiotas</a> que han hecho realidad lo que parec&iacute;a imposible: que los ectoplasmas abandonen los c&oacute;mics de terror convertidos en fantasmas de carne y hueso, llegando a ocupar sillones en las m&aacute;s altas instituciones. Poca broma con esto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Instrumentalizar el dolor, monetizar el odio</strong></h2><p class="article-text">
        En el siglo XXI el mundo real es la suma de los mundos f&iacute;sico y digital, mundos que, por supuesto, permean. Al fin y al cabo es la misma mente, y el mismo coraz&oacute;n, quienes mueven y dan voz al cuerpo f&iacute;sico y al avatar digital. No nos convertimos en otro cuando accedemos a internet, tan s&oacute;lo acostumbramos a escondernos tras un perfil falso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me cuento entre los que aplaudimos con entusiasmo la llegada de internet en los 90; la informaci&oacute;n viajar&iacute;a libremente, el acceso al conocimiento estar&iacute;a al alcance de un clic de rat&oacute;n para todo el mundo, y la gente corriente de los cinco continentes estar&iacute;amos en contacto para edificar entre todos un mundo m&aacute;s justo y mejor, celebr&aacute;bamos. Verme escribiendo este art&iacute;culo 30 a&ntilde;os m&aacute;s tarde me produce una profunda tristeza&hellip; Y es que los que pecamos de ser algo inocentes y nos obcecamos en mirar hacia el lado positivo de las cosas, como es mi caso, no cont&aacute;bamos con que los primeros en hacerse fuertes en este nuevo mundo iban a ser los depredadores, los oportunistas, los que padecen de una psicopat&iacute;a afectiva que les arranca de cuajo cualquier rastro de moral.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo f&iacute;sico estos indeseables son una minor&iacute;a que puede neutralizarse por medio de la justicia, contando con el rechazo frontal de la sociedad. Esto es algo que no siempre fue as&iacute;, s&oacute;lo hay que remitirse a lo sucedido en Europa hace un siglo, pero somos una especie en continua evoluci&oacute;n y cre&iacute;mos haber aprendido la lecci&oacute;n. Lamentablemente la irrupci&oacute;n del salvaje mundo digital ha sido aprovechada por las ideolog&iacute;as del odio para renacer con fuerza de sus cenizas, devolvi&eacute;ndonos a la casilla de salida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ideolog&iacute;as del odio se sirven de v&iacute;ctimas para expandir su veneno mientras instrumentalizan el dolor ajeno y monetizan la podredumbre moral que van sembrando tras de s&iacute;. Lo sucedido tras el asesinato del ni&ntilde;o de Mocej&oacute;n, salvajemente utilizado para propagar una oleada de racismo y xenofobia que ha ido seguida del linchamiento digital del t&iacute;o del peque&ntilde;o por pedir que no se criminalizase a nadie por su etnia, es una dolorosa prueba. Obsceno, monstruoso, abominable&hellip; se nos acaban los adjetivos sin que seamos capaces de expresar lo que sentimos ante tant&iacute;sima maldad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que actuar para poner freno a esta deriva, y hay que hacerlo ya. Sabemos que no ser&aacute; f&aacute;cil pues requiere de un pacto que involucre a la sociedad civil, medios de comunicaci&oacute;n, instituciones acad&eacute;micas, asociaciones culturales, partidos pol&iacute;ticos, poderes del estado&hellip; y no de un solo pa&iacute;s sino de muchos pa&iacute;ses a trav&eacute;s de un concierto internacional. Las redes son entidades supranacionales privadas que mueven ingentes cantidades de dinero, clubs sociales con un due&ntilde;o que marca sus reglas, incluido el derecho de sus miembros a enmascararse para vomitar odio e inventar mentiras, y hasta para clonarse en m&uacute;ltiples bots.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto cada cual es libre de odiar y de opinar lo que le de la gana. La ley no puede (ni debe) prohibir los sentimientos o los pensamientos. S&oacute;lo el acto es punible, y siempre con el objetivo de proteger la convivencia, no de castigar. Hasta este punto de madurez social hemos conseguido avanzar. Pero lo cierto es que el odio, junto a determinadas ideas que criminalizan a algunos colectivos, barre de un plumazo las barreras naturales que hacen posible la convivencia haci&eacute;ndonos proclives a cometer cualquier locura. El odio, junto al racismo, la xenofobia, la aporofobia&hellip; es un riesgo para la sociedad que se multiplica de manera exponencial cuando es amplificado en las c&aacute;maras de eco de las redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podemos permitir que, siguiendo una estrategia perfectamente delineada, el odio, el se&ntilde;alamiento y la desinformaci&oacute;n sean cultivados exprofeso por algunos depredadores en ese salvaje mundo digital al que todos tenemos acceso, incluidos colectivos particularmente vulnerables como son los m&aacute;s j&oacute;venes, los que padecen alg&uacute;n desequilibrio psicol&oacute;gico, los que viven bajo circunstancias muy dif&iacute;ciles&hellip;? &iquest;Podemos permitir que se alimenten los linchamientos y pogromos digitales que infligen un da&ntilde;o psicol&oacute;gico a sus v&iacute;ctimas, corriendo el riesgo a&ntilde;adido de que salten al mundo f&iacute;sico? &iquest;Podemos permitir que nuestra sociedad, que la inmensa mayor&iacute;a queremos seguir construyendo sobre los valores que emanan del amor, sea destrozada por los antivalores del odio? No, no podemos permitirlo. &iexcl;No queremos permitirlo! Hay que buscar f&oacute;rmulas para llevar la ley al salvaje mundo digital, pedir que act&uacute;e la justicia, y arrebat&aacute;rselo a los indeseables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Imane Khelif ha interpuesto una denuncia por ciberacoso ante la fiscal&iacute;a de Par&iacute;s en la que se menciona expl&iacute;citamente a algunos personajes p&uacute;blicos, entre ellos al histri&oacute;nico y narcisista due&ntilde;o de X, se&ntilde;or de sus algoritmos y abanderado sin complejos del trumpismo, quien se sum&oacute; expl&iacute;citamente a las legiones de orcos enfebrecidos por el odio que participaron en el linchamiento digital de Imane en su red. En nuestro pa&iacute;s la fiscal&iacute;a est&aacute; investigando de oficio los bulos lanzados por algunos conocidos agitadores del odio para instrumentalizar el crimen de Mateo. La impunidad es un bonus extra que anima a los que viven del odio a redoblar sus apuestas. Ha llegado el momento de decir &iexcl;hasta aqu&iacute;!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n habr&iacute;a que ir un paso m&aacute;s all&aacute;, y pedir que se exija la identificaci&oacute;n a todo el que desee escribir un mensaje en internet. Disfrutar de la libertad cuando se vive en comunidad exige la asunci&oacute;n de responsabilidades. Ya va siendo hora de que los &ldquo;valientes enmascarados&rdquo; que vomitan basura escondidos tras el anonimato asuman las suyas, a m&aacute;s de un orco se le encoger&iacute;a la mano tras el teclado si se viese obligado a dar la cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente no debemos olvidar que atravesamos un momento hist&oacute;rico dificil&iacute;simo debido al calentamiento global, la degradaci&oacute;n del medioambiente y la previsible crisis de recursos en ciernes. Necesitamos que los expertos vayan marc&aacute;ndonos las pautas para reemplazar los actuales h&aacute;bitos sociales por unos muchos m&aacute;s responsables, y que la sociedad colabore. Esto es algo casi imposible de conseguir si en ese salvaje mundo digital donde mentir no s&oacute;lo sale gratis sino que hace sonar la caja registradora de algunos, las ideolog&iacute;as del odio contin&uacute;an su cruzada contra la ciencia empoderando delirantes teor&iacute;as conspiranoicas en su lugar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvaje-mundo-digital_129_11601703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Aug 2024 19:48:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El salvaje mundo digital]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desigualdad olímpica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desigualdad-olimpica_129_11575343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d80be93-3206-4029-a3a9-b757bd17b2ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x834y736.jpg" width="1200" height="675" alt="Desigualdad olímpica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un juego deportivo entre países es imposible que impere la igualdad de oportunidades. Aunque la competición entre atletas sí esté en pie de igualdad garantizada por una multitud de normas y reglas, al elevarse al nivel de país la cosa se complica</p></div><p class="article-text">
        Las delegaciones ol&iacute;mpicas que compiten entre s&iacute; en el mayor acontecimiento deportivo mundial representan a pa&iacute;ses y participan bajo sus banderas. Como ha ocurrido en eventos anteriores hay excepciones, como la delegaci&oacute;n de atletas independientes que compite en Par&iacute;s formada por un combinado de deportistas rusos y bielorrusos, cuyas delegaciones nacionales han sido vetadas por la invasi&oacute;n de Ucrania, y el equipo de refugiados que compiten bajo la bandera ol&iacute;mpica agrupando atletas que han debido huir de sus pa&iacute;ses por distintos motivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estas excepciones las olimpiadas son un juego entre pa&iacute;ses. Los medalleros por pa&iacute;s lo dejan claro, y tambi&eacute;n lo ponen de manifiesto los deportistas al expresar la responsabilidad que sienten representando a su pa&iacute;s en un evento de una dimensi&oacute;n semejante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://stillmed.olympics.com/media/Document%20Library/OlympicOrg/General/ES-Olympic-Charter.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta Ol&iacute;mpica</a> establece los principios fundamentales del olimpismo, cuyo esp&iacute;ritu exige &ldquo;comprensi&oacute;n mutua, esp&iacute;ritu de amistad, solidaridad y juego limpio&rdquo;, con el objetivo de &ldquo;favorecer el establecimiento de una sociedad pac&iacute;fica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana&rdquo;. La carta tambi&eacute;n explicita un principio de igualdad basada en la no discriminaci&oacute;n &ldquo;ya sea por raza, color, sexo, orientaci&oacute;n sexual, idioma, religi&oacute;n, opiniones pol&iacute;ticas o de otra &iacute;ndole, origen nacional o social, riqueza, nacimiento u otra condici&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este esp&iacute;ritu lo vemos entre los atletas, quienes no s&oacute;lo regalan emoci&oacute;n y espect&aacute;culo sino ejemplos de superaci&oacute;n y esfuerzo, y <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/rival-carolina-marin-homenajea-podio-recoger-medalla_132_11571554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n de solidaridad, respeto, admiraci&oacute;n mutua y amistad</a>. Desafortunadamente corren tiempos en los que legiones de descerebrados viralizan su odio, que tambi&eacute;n extienden a algunos atletas llegando a faltar al respeto a la dignidad humana. Estos odiadores representan el esp&iacute;ritu del anti-olimpismo y tan s&oacute;lo merecen ser ignorados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo vamos a poner el foco en un hecho desafortunado pero cierto: en un juego deportivo entre pa&iacute;ses es imposible que impere la igualdad de oportunidades. Aunque la competici&oacute;n entre atletas s&iacute; est&eacute; en pie de igualdad garantizada por una multitud de normas y reglas, al elevarse al nivel de pa&iacute;s la cosa se complica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar tenemos que recordar que no todos los pa&iacute;ses tienen el mismo n&uacute;mero de habitantes, lo que obviamente influye en los resultados. Es mucho menos probable que salga una Carolina Mar&iacute;n, una Mar&iacute;a P&eacute;rez, una Ana Peleteiro, un &Aacute;lvaro Mart&iacute;n o un Carlos Alcaraz en un pa&iacute;s de cien mil habitantes que en uno de 50 millones. Estos atletas, oro para nuestro pa&iacute;s (como escribi&oacute; Antonio Banderas a Carolina Mar&iacute;n, &ldquo;el oro no es la medalla, el oro eres t&uacute;&rdquo;), son el equivalente a un boleto ganador de la loter&iacute;a, y sabido es que cuantos m&aacute;s boletos tienes m&aacute;s altas son las probabilidades de que uno sea ganador. Esto, que es de Perogrullo, en principio parecer&iacute;a f&aacute;cil de corregir sin m&aacute;s que dividir el n&uacute;mero de medallas obtenidas por la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar se encuentra el nivel econ&oacute;mico del pa&iacute;s. Los pa&iacute;ses que disfrutan de econom&iacute;as m&aacute;s saneadas est&aacute;n en mejores condiciones de invertir dinero en infraestructuras deportivas accesibles para todos donde sus atletas desarrollen sus capacidades. Y es que no basta con tener &ldquo;boletos ganadores&rdquo;, estos necesitan un lugar donde cultivarse hasta que eventualmente puedan florecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que sigue vamos a tratar de ilustrar esto con n&uacute;meros. Como indicador del desempe&ntilde;o ol&iacute;mpico de cada pa&iacute;s hemos sumado las medallas ganadas en las seis olimpiadas y paralimpiadas del siglo XXI anteriores a la actual, a&uacute;n en curso. Es decir, las medallas correspondientes a los juegos de verano 2000, 2004, 2008, 2012, 2016, 2020 y a los de invierno 2002, 2006, 2010, 2014, 2018, 2022. Cuando en lo sucesivo hablemos de &ldquo;n&uacute;mero de medallas&rdquo; nos referiremos siempre a esta suma, distinguiendo entre juegos de verano e invierno, olimpiadas y paralimpiadas seg&uacute;n vayamos especificando.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este n&uacute;mero de medallas lo vamos a analizar en funci&oacute;n del Producto Interior Bruto (PIB) per c&aacute;pita de cada pa&iacute;s estimado por el Banco Mundial para 2022, y de su poblaci&oacute;n. Ambos datos han sido obtenidos de la iniciativa <a href="https://ourworldindata.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Our World in Data</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Impacto de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s</h2><p class="article-text">
        En la Figura 1 mostramos el n&uacute;mero de medallas ol&iacute;mpicas (verano + invierno) obtenidas por cada pa&iacute;s frente a este mismo n&uacute;mero dividido por la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s (por mill&oacute;n de personas). El punto rojo corresponde a Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vemos en la figura que las potencias que encabezan el ranking en n&uacute;mero absoluto de medallas dejan de serlo cuando corregimos por la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, pues en general se trata de pa&iacute;ses muy grandes. Por poner algunos n&uacute;meros, Estados Unidos, Rusia, China y Alemania tienen 2,4; 4,0; 0,4 y 5,2 medallas por mill&oacute;n de habitantes respectivamente, a comparar con las 2,3 medallas que tiene Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la Figura 2 mostramos el ranking de los 20 primeros pa&iacute;ses en n&uacute;mero absoluto de medallas (arriba) y por mill&oacute;n de habitantes (abajo). Al promediar por n&uacute;mero de habitantes algunos pa&iacute;ses muy peque&ntilde;os que cuentan con alg&uacute;n atleta brillante que ha conseguido subir al p&oacute;dium saltan a lo m&aacute;s alto del ranking. Es el caso de los min&uacute;sculos San Marino, que sorprendi&oacute; en Tokio llevando una delegaci&oacute;n de 5 atletas que consiguieron 1 medalla en lucha y 2 en tiro, Liechtenstein con 1 medalla en esqu&iacute; alpino en Pieonchang, y Bermudas, con un oro en Triatl&oacute;n en Tokio. Con una poblaci&oacute;n algo mayor encontramos en el ranking a Granada, con 3 medallas en atletismo conseguidas por un mismo atleta en 3 olimpiadas consecutivas, y a Bahamas, que acumula 11 medallas en atletismo en lo que llevamos de siglo.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        Notamos que corregir de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s no es tan directo como promediar las medallas por habitante ya que el n&uacute;mero total de medallas no es muy grande ni en los mejores desempe&ntilde;os, mientras que el rango de poblaci&oacute;n var&iacute;a enormemente, de pocos miles de habitantes a m&aacute;s de mil millones en India y China. Esto provoca un efecto estad&iacute;stico que va en la direcci&oacute;n de favorecer a los pa&iacute;ses m&aacute;s peque&ntilde;os frente a los m&aacute;s grandes cuando consiguen alguna medalla.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Impacto de la riqueza del pa&iacute;s</h2><p class="article-text">
        En la Figura 3 agrupamos los pa&iacute;ses por las medallas conseguidas por mill&oacute;n de habitantes por una parte, y su PIB per c&aacute;pita por la otra, distinguiendo las medallas obtenidas s&oacute;lo en verano (abajo) y sumando verano + invierno (arriba). Es inmediato ver que la inmensa mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses que no han obtenido ninguna medalla, o que han ganado menos de 1 medalla por mill&oacute;n de habitantes, son pa&iacute;ses pobres o con una econom&iacute;a modesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n vemos que en las dos agrupaciones de menor PIB sumar las medallas de los juegos de invierno a las de verano no altera los resultados, a diferencia de lo que ocurre con las de mayor PIB. La raz&oacute;n se debe a que el medallero de invierno est&aacute; dominado por pa&iacute;ses europeos con un alto PIB. Encabezando el ranking de medallas de invierno promediadas por poblaci&oacute;n encontramos a Noruega seguida de Austria, Eslovenia, Suiza, Suecia, Finlandia y Estonia. En el puesto 2 de este ranking se sit&uacute;a el tan peque&ntilde;&iacute;simo como riqu&iacute;simo Liechtenstein, con su medalla en esqu&iacute; alpino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta bastante elocuente que el PIB per c&aacute;pita promedio de los 33 pa&iacute;ses que han obtenido alguna medalla en los juegos de invierno del siglo XXI sea 47K, a comparar con los 28K de los 123 pa&iacute;ses que han obtenido medallas en los de verano, y los 22K promedio cuando se consideran los 200 pa&iacute;ses participantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En la Figura 4 mostramos el PIB per c&aacute;pita de los pa&iacute;ses frente al total de medallas (verano + invierno) promediadas por poblaci&oacute;n. Ambos ejes se han pintado en escala logar&iacute;tmica. El punto rojo corresponde a la posici&oacute;n de Espa&ntilde;a, y los puntos amarillos a pa&iacute;ses con menos de un mill&oacute;n de habitantes. Vemos que estos tienen menos probabilidad de obtener medallas ol&iacute;mpicas por la sencilla raz&oacute;n de ser m&aacute;s peque&ntilde;os, pero cuando lo consiguen al promediar por habitante pasan a la parte alta de la figura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay bastante dispersi&oacute;n, pues adem&aacute;s del efecto estad&iacute;stico de la poblaci&oacute;n hay otros factores que afectan al desempe&ntilde;o deportivo de un pa&iacute;s, la relaci&oacute;n entre &eacute;xito ol&iacute;mpico y riqueza econ&oacute;mica no deja lugar a dudas. La mayor parte de los pa&iacute;ses sin medallas con m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes son pa&iacute;ses muy pobres, y entre los que han obtenido medalla notamos una clara correlaci&oacute;n entre medallas por habitante y PIB per c&aacute;pita. Algo que, por otra parte,&nbsp;no resulta sorprendente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la Figura 5 mostramos la misma informaci&oacute;n que en la Figura 4 pero para el medallero paral&iacute;mpico. La lectura vuelve a estar clara: a mayor riqueza, mejor desempe&ntilde;o deportivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como curiosidad notamos que Espa&ntilde;a tiene un desempe&ntilde;o paral&iacute;mpico mejor que el ol&iacute;mpico. La media de nuestro pa&iacute;s en las olimpiadas es de 2,3 medallas por mill&oacute;n de habitantes, n&uacute;mero que asciende a 7,5 en las paralimpiadas. No obstante, para poder comparar estos n&uacute;meros debemos corregir del hecho de que durante el siglo XXI se han repartido m&aacute;s medallas paral&iacute;mpicas (10.724) que ol&iacute;mpicas (7.453) dado que, por razones obvias, hay m&aacute;s modalidades paral&iacute;mpicas. Al corregir de este efecto para poder comparar los n&uacute;meros las 7,5 medallas promedio paral&iacute;mpicas pasan a 5,14, lo que supone m&aacute;s del doble que las 2,3 ol&iacute;mpicas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n notamos que hay 13 pa&iacute;ses, en general muy pobres, que no han obtenido ninguna medalla ol&iacute;mpica pero s&iacute; se han subido al p&oacute;dium paral&iacute;mpico. Entre estos pa&iacute;ses aparece Irak con 15 medallas y Palestina y Pakist&aacute;n con 3 medallas cada uno. Con 8 medallas encontramos a Angola, todas ellas obtenidas por un atleta que perdi&oacute; la vista con 26 a&ntilde;os, <a href="https://pt.euronews.com/2021/05/12/jose-sayovo-uma-historia-de-resiliencia-e-triunfo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Sayovo</a>, cuya historia de superaci&oacute;n es un ejemplo para todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las olimpiadas y paralimpiadas nos hacen disfrutar a trav&eacute;s de las haza&ntilde;as de los atletas y de su comportamiento, fiel al esp&iacute;ritu ol&iacute;mpico. Pero tambi&eacute;n nos recuerdan que el mundo es un lugar desigual y que esta desigualdad, tan injusta, tambi&eacute;n impacta de lleno en el deporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la medida de nuestras posibilidades todos debemos esforzarnos por erradicarla para hacer del mundo un lugar mejor, y qu&eacute; mejor que inspirarnos en el af&aacute;n de lucha y superaci&oacute;n de los atletas. Como dijo Ana Peleteiro tras quedar fuera del p&oacute;dium en Par&iacute;s, &ldquo;unas veces se gana, en otras se aprende&rdquo;. Frente a las dificultades y sinsabores no hay que venirse abajo y tirar la toalla. Ese debe ser el esp&iacute;ritu.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desigualdad-olimpica_129_11575343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2024 20:26:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desigualdad olímpica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juegos Olímpicos,Deporte,Francia,Economía,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo también soy mestiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mestiza_129_11563457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb68d99f-b2c5-4c61-a302-46ab4872dc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo también soy mestiza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se subraya como una oportunidad inmejorable el hecho de que Kamala sea mujer y “racializada”, un término tal vez algo confuso que se introdujo, precisamente, para señalar que las (inexistentes) razas tan sólo son un peligroso constructo social</p></div><p class="article-text">
        Todas nuestras im&aacute;genes mentales, ideas, juicios y razonamientos son producto del pensamiento, una actividad cognitiva capaz de desencadenar emociones que, a su vez, tienen la fuerza necesaria para retroalimentarlo.&nbsp;Aquello que vemos, escuchamos, leemos, experimentamos&hellip; es interpretado en base al marco conceptual de conocimientos y creencias que vamos construyendo a lo largo de la vida. Este marco conceptual resulta determinante para nuestra forma de entender el mundo y actuar en &eacute;l, lo que deber&iacute;a obligarnos a ponerlo continuamente a prueba, a dudar de &eacute;l, a tomar distancia y tratar de reconstruirlo una y otra vez en base al conocimiento que la ciencia (naturales, sociales y humanidades) va poniendo a nuestra disposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre los conceptos que necesitan una revisi&oacute;n urgente se encuentran aquellos que nos dividen en los unos y los otros en virtud del lugar de nacimiento, color de piel, religi&oacute;n, costumbres o poder adquisitivo. Esta diferenciaci&oacute;n est&aacute; en la base de much&iacute;simos de los problemas que nos siguen azotando, guerras, masacres y genocidios incluidos, pues de una forma m&aacute;s o menos velada encubre un principio de supremacismo que invita a que unos se arroguen derechos sobre otros en base a cosas tan peregrinas como la tonalidad de la piel o el haber nacido aqu&iacute;, o all&iacute;, de pura casualidad.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia ha mostrado que, desde un punto de vista biol&oacute;gico, <a href="https://theconversation.com/las-razas-humanas-no-existen-117425" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las razas humanas no existen</a>. Todos somos individuos de la especie sapiens con una alta diversidad gen&eacute;tica producto de milenios y milenios de mutaciones, adaptaci&oacute;n, y mestizaje continuado, un mestizaje que se extiende hacia las brumas del pasado: hoy sabemos que los sapiens hibridaron satisfactoriamente <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-estudio-del-cromosoma-y-revela-antiguas-hibridaciones-entre-los-neandertales-y-homo-sapiens" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con neandertales</a> y tambi&eacute;n <a href="https://theconversation.com/los-humanos-modernos-tambien-llevamos-adn-denisovano-un-hominido-arcaico-que-ocupo-siberia-202257" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con denisovanos</a>, tal y como atestigua el ADN de los humanos modernos.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, seguimos empecinados en hablar de negros, blancos y amarillos, algo que no tendr&iacute;a mayor problema si se tratase de una mera descripci&oacute;n as&eacute;ptica de la tonalidad de la piel y no de un etiquetado que encubre estereotipos tan injustos como da&ntilde;inos. No es de extra&ntilde;ar que la nominaci&oacute;n de Kamala Harris, mestiza de madre hind&uacute; y padre jamaicano, haya despertado entusiasmo entre muchos progresistas hartos de la irritante segregaci&oacute;n que sigue bien presente. Se subraya como una oportunidad inmejorable el hecho de que Kamala sea mujer y &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racializado_129_1074959.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">racializada</a>&rdquo;, un t&eacute;rmino tal vez algo confuso que se introdujo, precisamente, para se&ntilde;alar que las (inexistentes) razas tan s&oacute;lo son un peligroso constructo social que deber&iacute;amos erradicar sin tardanza.
    </p><p class="article-text">
        Otro concepto al uso que empleamos para clasificarnos es la etnia, categor&iacute;a bajo la que se agrupan personas que comparten una identidad colectiva sostenida por una cultura com&uacute;n que incluye la lengua, creencias, costumbres, tradiciones y expresiones art&iacute;sticas, e incluso determinados rasgos f&iacute;sicos como la tonalidad de la piel. Cada etnia intenta trazar su historia y establecer su lugar en el mundo buscando su &ldquo;patria&rdquo;, su &ldquo;naci&oacute;n&rdquo;, unos conceptos que nacieron en el siglo XVII en oposici&oacute;n al orden feudal imperante que reflejan el at&aacute;vico anhelo humano por encontrar un terru&ntilde;o donde echar ra&iacute;ces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que ocurre con el constructo raza, si bajo la etiqueta etnia tan s&oacute;lo subyaciese la descripci&oacute;n as&eacute;ptica de una cultura compartida, y con el concepto naci&oacute;n nos limit&aacute;semos a designar l&iacute;mites geogr&aacute;ficos dentro de los que se establece un marco com&uacute;n administrativo y legislativo (algo que formalmente est&aacute; definido por el concepto estado-pa&iacute;s), la convivencia ser&iacute;a mucho m&aacute;s sencilla, menos traum&aacute;tica. Pero no es el caso. Tras la etiqueta etnia tambi&eacute;n late la odiosa segregaci&oacute;n producto de las aparentemente irrefrenables tendencias al supremacismo, al se&ntilde;alamiento, al estereotipado&hellip; y cuando se combina con el estado-pa&iacute;s para alumbrar y reclamar la naci&oacute;n, envolvi&eacute;ndose en banderas de colores que se agitan como expresi&oacute;n del &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/roto-banderas-orgullo-patrio-absurdez_128_2100413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orgullo patrio</a>&rdquo;, la tragedia comienza a masticarse. El siglo XX es en s&iacute; mismo una prueba irrefutable, una lecci&oacute;n inundada en sangre de la que no parece que hayamos escarmentado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las migraciones han sido y son un actor fundamental para la comprensi&oacute;n de la historia, cuya narraci&oacute;n trata de describir los hechos adecu&aacute;ndose lo m&aacute;s verazmente posible a la informaci&oacute;n de la que disponemos aunque a menudo adolezca de una terminolog&iacute;a excesivamente belicosa.
    </p><p class="article-text">
        Los distintos pueblos van siendo categorizados en conquistadores y conquistados, vencedores y vencidos, opresores y oprimidos, verdugos y v&iacute;ctimas&hellip; un enfoque <em>buenos-malos</em> que no ayuda a encarar el futuro con una mirada renovada capaz de romper el ciclo de violencia en el que estamos inmersos. No siempre se pone suficiente &eacute;nfasis en comprender, evitando cualquier juicio, las fuerzas que han puesto en marcha los movimientos en sus contextos hist&oacute;ricos, ni se incide lo suficiente en la huella indeleble que han dejado tras de s&iacute; todos los migrantes al enriquecer el acervo gen&eacute;tico y cultural de cada lugar.
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n soy mestiza, aunque mi mestizaje no sea tan cercano en el tiempo como el de Kamala Harris pues tengo &ldquo;8 apellidos andaluces&rdquo;, puede que alguno m&aacute;s. No menos mestiza es la cultura andaluza en la que he crecido, como nos descubre su historia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Andaluc&iacute;a, tierra de acogida donde se cruzan los caminos</strong></h2><p class="article-text">
        El pe&ntilde;&oacute;n de Gibraltar fue el <a href="https://www.europasur.es/campo-de-gibraltar/observatorio-trocha-prehistoria-sur-peninsula-iberica-morada-neandertal_0_1596740943.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugio de los &uacute;ltimos neandertales</a> que habitaron la Tierra, coincidiendo en el tiempo con la llegada a la pen&iacute;nsula de los primeros sapiens a trav&eacute;s de los Pirineos hace unos 45.000 a&ntilde;os. La coexistencia entre ambas especies mantiene el debate abierto sobre si los neandertales, netamente europeos, fueron reemplazados o asimilados por aquellos otros humanos de piel oscura que hab&iacute;an <a href="https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20190710/sapiens-llegaron-europa-150000-anos-esperado-7545026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegado a Europa desde &Aacute;frica por la v&iacute;a levantina</a>. Lo que s&iacute; est&aacute; claro es que los neandertales, esos antepasados fornidos de piel clara y pelo cobrizo nunca llegaron a extinguirse por completo, pues dejaron su impronta gen&eacute;tica en nuestro ADN.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os nuestro conocimiento de la prehistoria ha sufrido una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n gracias a la arqueo-gen&eacute;tica, que se suma a la paleontolog&iacute;a, la arqueolog&iacute;a y la ling&uuml;&iacute;stica en el af&aacute;n por descifrar el pasado. Una de las primeras sorpresas<em> </em>que nos ha deparado<em> </em>fue la publicaci&oacute;n en 2014 del <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/hombre-brana-estrella-museo-leon_1_9364826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genoma de un cazador-recolector del mesol&iacute;tico</a> que vivi&oacute; en La Bra&ntilde;a, Le&oacute;n, hace unos 7.000 a&ntilde;os. Se trataba de un individuo de piel oscura, ojos azules e intolerante a la lactosa, una combinaci&oacute;n que ha seguido encontr&aacute;ndose en el ADN de otros cazadores-recolectores del mesol&iacute;tico en Espa&ntilde;a, Hungr&iacute;a y Gran Breta&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mapa gen&eacute;tico de la pen&iacute;nsula se enriqueci&oacute; con una <a href="https://canal.ugr.es/noticia/primeros-aldeanos-peninsula-iberica-historia-genetica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oleada de migrantes procedentes de Anatolia</a> que se desplazaron por la costa mediterr&aacute;nea hasta alcanzar nuestras costas. De piel clara y ojos casta&ntilde;os, los migrantes trajeron consigo una nueva forma de vida: la agricultura y la ganader&iacute;a. En la Sierra de G&aacute;dor, Almer&iacute;a, encontramos el yacimiento arqueol&oacute;gico de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Millares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Millares</a>, un asentamiento de la Edad del Cobre (3200-2200 a. C) que puede considerarse la primera ciudad de la pen&iacute;nsula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos 4.500 a&ntilde;os una nueva oleada migrante volv&iacute;a a sacudir el mapa gen&eacute;tico de la pen&iacute;nsula. Provenientes de la estepa p&oacute;ntica, su dominio del caballo les permiti&oacute; imponerse con facilidad sobre las poblaciones locales dejando tras de s&iacute; un <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20190905/47194649880/yamnaya-la-tribu-esteparia-que-invadio-iberia-llevo-su-cultura-hasta-india.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profundo efecto</a>: reemplazar el linaje paterno local por el suyo. Tambi&eacute;n trajeron consigo la modificaci&oacute;n gen&eacute;tica que nos hace tolerantes a la lactosa, y la terrible yersinia pestis. El impacto de estos pastores n&oacute;madas de las estepas, que tras avanzar por toda Europa se adentraron por Asia central hasta alcanzar el subcontinente indio, tambi&eacute;n fue de &iacute;ndole cultural, siendo de hecho la semilla de la <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20190905/47194649880/yamnaya-la-tribu-esteparia-que-invadio-iberia-llevo-su-cultura-hasta-india.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extensa familia de lenguas de ra&iacute;z indo-europea</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Avanzando por la Edad del Bronce descubrimos en el sureste de la pen&iacute;nsula la fabulosa <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_arg%C3%A1rica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura arg&aacute;rica,</a> una aut&eacute;ntica civilizaci&oacute;n compleja que muestra numerosas innovaciones arquitect&oacute;nicas, sociales y t&eacute;cnicas que la convierten en la primera sociedad urbana del occidente mediterr&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras el declive de la cultura del Argar el testigo pas&oacute; a manos del fabuloso reino de Tartessos situado &ldquo;<em>m&aacute;s all&aacute; de las columnas de H&eacute;rcules</em>&rdquo;, cuya capital a&uacute;n no ha sido descubierta tal vez porque se <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/la-ciudad-de-tartessos-pudo-estar-cerca-de-la-actual-desembocadura-del-rio-guadalquivir-en-lo-que-es-hoy-donana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentra bajo Do&ntilde;ana</a>, en la actual desembocadura del Guadalquivir. Con independencia de que Tartessos pudiese haber sido una cultura local plenamente desarrollada (hay quien afirma que hasta pudo haber sido la legendaria Atl&aacute;ntida descrita por Plat&oacute;n), es indudable que el comercio continuado con fenicios y griegos supuso una revoluci&oacute;n cultural en toda su &aacute;rea de influencia. El mestizaje nuevamente se muestra como un impulsor de cambios, un mestizaje del que tambi&eacute;n se enriquecieron las distintas culturas &iacute;beras que se desarrollaron por toda la costa este gracias al estrecho contacto comercial con cartagineses y griegos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La victoria de los romanos en las guerras p&uacute;nicas marc&oacute; un nuevo hito en la historia; por toda la pen&iacute;nsula comenzaron a florecer flamantes ciudades con alcantarillado, calzadas, puentes,&nbsp; acueductos, anfiteatros y otras fabulosas infraestructuras de la mano del proceso de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Romanizaci%C3%B3n_(aculturaci%C3%B3n)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">romanizaci&oacute;n</a> que se desarroll&oacute; desde el siglo III a.e.c. prolong&aacute;ndose varios siglos, hasta la ca&iacute;da de Roma. Hispalis, la actual Sevilla, fue cuna de dos destacados emperadores romanos, <a href="https://www.diariodesevilla.es/sevilla/grandes-emperadores-romanos-sevillanos_0_1818718597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trajano y Adriano</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El vac&iacute;o dejado tras de s&iacute; por los romanos fue pronto ocupado por una oleada migratoria de pueblos germ&aacute;nicos que inauguraron una nueva &eacute;poca, la de la Hispania Visigoda. Con no pocas vicisitudes los visigodos consiguieron unificar la pen&iacute;nsula en un &uacute;nico reino tras siglos de luchas intestinas por el poder, que incluyen las del legendario <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_de_Hermenegildo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leovigildo con su hijo Hermenegildo</a>, quien se hab&iacute;a hecho fuerte en la capital de la b&eacute;tica rebel&aacute;ndose contra su padre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la muerte del rey Wizita en el a&ntilde;o 710 vuelven las pugnas por el poder, siendo ganadas por un noble cordob&eacute;s, Rodrigo, que morir&aacute; un a&ntilde;o m&aacute;s tarde en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Guadalete" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batalla de Guadalate</a>. Se inicia el imparable y r&aacute;pido avance por la pen&iacute;nsula de un ej&eacute;rcito musulm&aacute;n que ha entrado en la pen&iacute;nsula por el estrecho acompa&ntilde;ado de familias &aacute;rabes y bereberes, un avance que s&oacute;lo puede explicarse por haber contado con la colaboraci&oacute;n, m&aacute;s o menos activa, de una poblaci&oacute;n hispanorromana que no tiene derecho a participar en el gobierno de los visigodos y est&aacute; muy harta de las inestabilidades pol&iacute;ticas, las hambrunas, y las epidemias. Los jud&iacute;os, cuya situaci&oacute;n bajo el dominio visigodo era m&aacute;s que lamentable, tambi&eacute;n fueron colaboradores activos de un cambio que se expande como la p&oacute;lvora.
    </p><p class="article-text">
        En 756 un pr&iacute;ncipe omeya huido de Damasco, Abderrahman I, inicia un emirato en C&oacute;rdoba en el que se suceder&aacute;n 8 emires hasta que, en 929, Abderrahman III decida convertirlo en <a href="https://www.legadoandalusi.es/historia-de-al-andalus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">califato</a> rompiendo definitivamente con Oriente. En la capital de al-Andalus corren tiempos culturalmente brillantes, como muestra la <a href="https://www.lecturalia.com/blog/2021/05/12/historia-sobre-la-biblioteca-califal-de-cordoba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran biblioteca califal</a> que lleg&oacute; a almacenar hasta 400.000 obras atrayendo a grandes cient&iacute;ficos, poetas y fil&oacute;sofos de todo el orbe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A principios del siglo XI comienza el declive del califato desgastado por una larga guerra civil, dejando tras de s&iacute; una mir&iacute;ada de reinos, los llamados reinos de taifas, que compiten con C&oacute;rdoba y entre s&iacute; por el esplendor perdido abriendo una brecha que aprovechan los reinos cristianos que se han ido fortaleciendo en el norte. Su avance es contestado por nuevas dinast&iacute;as llegadas del norte de &Aacute;frica; Almor&aacute;vides y almohades, con una visi&oacute;n mucho m&aacute;s rigorista del Islam, consiguen acabar con los reinos de taifas e instalan su capital en Sevilla. La dinast&iacute;a nazar&iacute;, &uacute;ltima en reinar en Granada, nos legar&aacute; una joya arquitect&oacute;nica de belleza sublime: la Alhambra. Estas dinast&iacute;as no consiguen frenar el lento pero inexorable avance de los reinos cristianos, que culmina en 1492 con la derrota de Boabdil en Granada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo a&ntilde;o en el que los jud&iacute;os sefard&iacute;es eran expulsados de Espa&ntilde;a tras la friolera de <a href="https://www.ugr.es/~pubric/files/Clio-cuando_llegaron_judios_Espa%C3%B1a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15 siglos habitando estas tierras</a> y los nazar&iacute;es se ve&iacute;an obligados a abandonar Granada, tres embarcaciones part&iacute;an del puerto onubense de Palos de la Frontera iniciando una aventura que marcar&aacute; un nuevo hito en la historia: el encuentro entre Am&eacute;rica y Europa. Los siglos posteriores ser&aacute;n testigos de un flujo continuado de personas que cruzan el Atl&aacute;ntico en ambos sentidos tratando de establecer un hogar en la otra orilla que les brinde nuevas oportunidades; un flujo que sigue vivo, que ha sido y es descrito con demasiada frecuencia en t&eacute;rminos muy negativos olvidando que tras cada historia de encuentro y mestizaje prende la llama de la diversidad, la riqueza y la evoluci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El siglo XV contempl&oacute; la salida de jud&iacute;os y musulmanes, pero tambi&eacute;n la <a href="https://personal.us.es/alporu/histsevilla/gitanos_andalucia.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegada de un pueblo n&oacute;mada</a> originario del subcontinente indio llamado a dejar una huella indeleble en esta tierra: los gitanos. A ellos debemos una aportaci&oacute;n invaluable en la g&eacute;nesis del <a href="https://www.youtube.com/watch?v=35RzihVO7CA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flamenco</a>, una de las mayores joyas de la cultura andaluza que ha desbordado sus fronteras hasta ser declarado en 2010 patrimonio inmaterial de la humanidad. (A modo de an&eacute;cdota, y a riesgo de que a alguno/a pudiera explotarle la cabeza, notamos que el grand&iacute;simo Jos&eacute; Merc&eacute; &ndash;ver el link anterior&ndash;, gitano, tiene los ojos azules, la piel p&aacute;lida y el pelo rubio como Abderrahman III, el gran califa cordob&eacute;s hijo de madre vascona, y muchos de los colonos germanos que trajo Carlos III a Andaluc&iacute;a).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la segunda mitad del siglo XVIII el tr&aacute;nsito de pasajeros y mercanc&iacute;as entre Madrid y Sevilla se hab&iacute;a vuelto muy peligroso por los abundantes bandoleros que pululaban por la Sierra Morena y la campi&ntilde;a. Carlos III encarg&oacute; a Pablo de Olavide establecer <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nuevas_Poblaciones_de_Sierra_Morena_y_Andaluc%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevas poblaciones</a> a lo largo de la ruta, que fueron pobladas con miles de colonos venidos de Alemania y Flandes sumando un buen n&uacute;mero de apellidos germanos a los apellidos andaluces de la zona. Desde 2003 <a href="https://lacarlota.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Carlota</a>, uno de los pueblos fundados con colonos, celebra su <a href="https://www.eldiadecordoba.es/vivir-cordoba/Planazo-Mercado-Cerveza-Alemana-Carlota_0_1912909360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mercado de colonos y fiesta de la cerveza</a> para mantener viva la historia y poner en valor las tradiciones centroeuropeas que trajeron consigo los colonos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/masacro-franquismo-andalucia-historicos-extrema_1_1751132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a fue terriblemente castigada por el franquismo</a>, los datos no dejan lugar a dudas. 50.000 andaluces tuvieron que exiliarse tras la derrota del bando republicano, &eacute;xodo al que se sumaron otros muchos miles a lo largo de la posguerra que hu&iacute;an del hambre, el abandono y la miseria. Unos buscaron trabajo en el norte de Espa&ntilde;a, otros cruzaron los Pirineos o el Atl&aacute;ntico, algunos volvieron a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el resto ech&oacute; ra&iacute;ces en sus lugares de acogida. Todos enriquecieron las tierras que les hab&iacute;an abierto los brazos.
    </p><p class="article-text">
        Con la democracia Andaluc&iacute;a ha vivido una &eacute;poca de modernizaci&oacute;n y progreso que la han transformado de ser origen de migrantes a, nuevamente, tierra de acogida. Cada a&ntilde;o muchos europeos se animan a jubilarse en las costas andaluzas en lo que es conocida como la &ldquo;migraci&oacute;n de retiro&rdquo;, atra&iacute;dos por el clima, la calidad de vida y el envidiable sentido del humor de sus gentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al otro extremo de la fortuna se encuentran los africanos que tratan de establecerse entre nosotros para prosperar, llegando a jugarse la vida en las temibles aguas del estrecho. A estos migrantes debemos gran parte del m&eacute;rito de unos de los grandes logros de los &uacute;ltimos tiempos: haber consolidado los invernaderos de Almer&iacute;a y los campos de Huelva como la &ldquo;huerta de Europa&rdquo;. La situaci&oacute;n de estos jornaleros africanos que tanta riqueza generan roza, cuando no traspasa, la frontera de lo inhumano, record&aacute;ndonos lo profundamente injusto que sigue siendo un mundo que llega al paroxismo del absurdo cuando osa segregar a las personas en &ldquo;<em>legales e ilegales</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para no quedarnos con mal sabor de boca, finalizamos este breve pero intenso recorrido hist&oacute;rico con otra an&eacute;cdota; centenares de ciudadanos de todo el mundo se trasladaron a Sevilla para preparar los pabellones de la Expo92. No fueron uno ni dos, sino muchos los que cayeron hechizados por el embrujo de la capital b&eacute;tica y <a href="https://www.abc.es/sevilla/ciudad/sevi-vinieron-trabajar-expo-92-y-quedaron-sevilla-para-siempre-201704191723_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras finalizar la expo decidieron quedarse</a>, sum&aacute;ndose a los miles de andaluces con acento que colorean nuestras calles.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una historia fascinante que no es singular</strong></h2><p class="article-text">
        Por su localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica, la riqueza de sus tierras y las bondades del clima Andaluc&iacute;a es un lugar donde numerosas gentes han fundado su hogar (<em>en verano</em> <em>hace calor, s&iacute;, mucho, pero disponemos de grandes inventos como el abanico y el botijo para combatirlo &#128522;</em>). Neandertales, sapiens, agricultores de Anatolia, pastores de las estepas, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, jud&iacute;os, germanos, musulmanes, gitanos, americanos, africanos, europeos&hellip; todos ellos sin excepci&oacute;n han contribuido al acervo cultural de una tierra que es cruce de caminos, una tierra de mestizaje cuya historia, por m&aacute;s que resulte rica y fascinante, no es singular. All&iacute; donde miremos descubrimos historias similares trufadas de encuentros, cada una con sus particularidades, sus ritmos y sus tiempos, haciendo del mestizaje un s&iacute;mbolo identitario de la humanidad adem&aacute;s de palanca de su evoluci&oacute;n. La marea incesante de personas que van y&nbsp; vienen ha sido una constante desde que surgi&oacute; la humanidad, record&aacute;ndonos que la vida es un fluir continuado tal y como se&ntilde;alaron <a href="https://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/heraclito.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Her&aacute;clito</a> y su contempor&aacute;neo <a href="https://www.worldhistory.org/trans/es/1-11767/siddhartha-gautama/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siddartha Gautama</a> hace 25 siglos. En el universo lo &uacute;nico que permanece inalterable es el hecho de que todo cambia.
    </p><p class="article-text">
        Vernos a nosotros mismos como lo que somos, mestizos cuyo linaje es producto de una historia impulsada no s&oacute;lo por el ingenio y el conocimiento sino, tambi&eacute;n, por las migraciones y la hibridaci&oacute;n continuada es un sano ejercicio que ayuda a debilitar el marco mental actual que nos induce a compartimentar, comparar, categorizar y, eventualmente, segregar, aboc&aacute;ndonos al enfrentamiento una y otra vez. La narraci&oacute;n de la historia deber&iacute;a poner m&aacute;s foco en los aspectos positivos de las migraciones humanas que no han dejado de sucederse y, sin juzgarlas, en las fuerzas que las han impulsado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gen&eacute;tica de cada cual es hija de mutaciones producto del azar que se han ido consolidando en el curso de la evoluci&oacute;n, y tambi&eacute;n del mestizaje. Por su parte, cada cultura ha sido moldeada por la experiencia, el conocimiento y las innovaciones pero tambi&eacute;n por la s&iacute;ntesis de otras culturas que la han precedido en el tiempo. El mestizaje est&aacute; presente en nuestro ADN gen&eacute;tico y cultural dot&aacute;ndonos de una identidad extraordinariamente diversa, rica, y en continua evoluci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mestiza_129_11563457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jul 2024 20:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo también soy mestiza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gitanos,Kamala Harris]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ola]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ola_129_11405881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c265396-2e8b-4a34-a8e2-a70c360e162d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ola de ultraderecha se está fortaleciendo ante nuestros ojos, precedida por un preocupante retroceso de las aguas de la ética y un ronco bramido de insultos y amenazas envuelto en bulos y mentiras</p></div><p class="article-text">
        En diciembre de 2004, un tsunami devastaba las costas de Indonesia, Sri Lanka, Tailandia, India, Maldivas, Myanmar y Somalia, arrebatando la vida a 230.000 personas. Olas que superaban los 20 metros de altura se precipitaron tierra adentro sembrando la destrucci&oacute;n a su paso, mientras liberaban una energ&iacute;a equivalente a dos veces la suma de las bombas de Hiroshima y Nagasaki.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los tsunamis marinos se pueden anticipar, lo que permite a la poblaci&oacute;n alejarse de la costa y buscar refugio en altura. Hay dos se&ntilde;ales que advierten de la inminente formaci&oacute;n de una gran ola: un bramido potente del oc&eacute;ano y un retroceso brusco e inusual de las aguas. Los animales no-humanos son mucho m&aacute;s h&aacute;biles que nosotros anticipando cat&aacute;strofes pese a no disponer de nuestros complej&iacute;simos medios t&eacute;cnicos, tal vez porque al continuar conectados con la naturaleza saben leer e interpretar las se&ntilde;ales que esta env&iacute;a. Numerosos testigos aseguraron haber visto perros, elefantes y b&uacute;falos correr en direcci&oacute;n a las monta&ntilde;as varias horas antes de la llegada de las olas.
    </p><p class="article-text">
        Un tsunami de &iacute;ndole diferente aunque no menos peligroso amenaza hoy a los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos: la ola de ultraderecha que se est&aacute; fortaleciendo ante nuestros ojos, que llega precedida por un preocupante retroceso de las aguas de la &eacute;tica y un ronco bramido de insultos y amenazas envuelto en bulos y mentiras. Las se&ntilde;ales son inequ&iacute;vocas, tal y como vienen advirtiendo muchos analistas desde hace ya alg&uacute;n tiempo, pero parecer&iacute;a que no estamos sabiendo prestar la atenci&oacute;n debida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que combatir con contundencia esta ola de ultraderecha, y hacerlo sin perder un minuto de tiempo pues los procesos sociales, al igual que ocurre con cualquier otro proceso natural, tienen puntos de no-retorno. El riesgo de que consiga traspasar uno de esos puntos y arrase las democracias que hemos construido con tanto esfuerzo es bien real, como nos ense&ntilde;a la historia reciente. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_ola_(pel%C3%ADcula)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ola</a>, una magn&iacute;fica pel&iacute;cula del cineasta alem&aacute;n Dennis Gansel, muestra la facilidad con la que una estrategia de corte fascista es capaz de tumbar una convivencia democr&aacute;tica pac&iacute;fica en tiempo r&eacute;cord. La pel&iacute;cula resulta particularmente escalofriante por estar basada en hechos reales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para vencer a la ultraderecha primero hay que conocerla, lo que comienza por recordar que, m&aacute;s all&aacute; de las posiciones extremistas que promueve, muchas de ellas fundamentadas sobre el supremacismo, ante todo estamos frente a una estrategia para llegar al poder, instalarse en &eacute;l y usurparlo en beneficio de unos pocos. A diferencia de la forma en la que han ido evolucionando las sociedades, transitando por la senda de ideas sustentadas sobre la &eacute;tica com&uacute;n para superar las autocracias y sustituirlas por democracias, la ultraderecha pretende enga&ntilde;arnos con supuestos atajos oportunistas para arrojarnos por la senda de la involuci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia desplegada es f&aacute;cil de desenmascarar pues bebe de fuentes antiguas muy bien estudiadas, como los tristemente famosos 11 principios de la propaganda de Goebbels, si bien ha sido adaptada para responder a las demandas de los colectivos sociales del siglo XXI y a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n cuando son utilizadas sin atisbo de principio &eacute;tico alguno. Entre sus principales palancas encontramos el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empoderamiento de la ignorancia</a>, la externalizaci&oacute;n de las frustraciones por medio del se&ntilde;alamiento de supuestos culpables, las loas a las presuntas bondades del ego&iacute;smo extremo como protector frente a &ldquo;vagos y maleantes&rdquo; en su versi&oacute;n 2.0, y la apropiaci&oacute;n de la palabra &ldquo;libertad&rdquo; tras subvertir su significado de una manera infantil, maniquea y obscena. No menos &uacute;til resulta el abuso exasperante de la hip&eacute;rbole, al banalizar la cr&iacute;tica propia del debate pol&iacute;tico arrebat&aacute;ndole cualquier finalidad constructiva, o la disonancia cognitiva que genera la sobreexposici&oacute;n continuada a bulos, patra&ntilde;as y mentiras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, nos enfrentamos a una estrategia oportunista que propone un programa dise&ntilde;ado a la medida de lo que sus potenciales votantes, h&aacute;bilmente moldeados mediante la propaganda, quieren escuchar. Un populismo que explica la disparidad de perfiles que muestra en las cumbres internacionales, que apenas se molesta en disimular su objetivo: transformar la democracia en una autocracia. Eso s&iacute;, se trata de una estrategia tan oportunista como inteligente y h&aacute;bil, apoyada con frecuencia en el espect&aacute;culo ofrecido por personajes histri&oacute;nicos que parecen sacados de una opereta barata cuyo poder para seducir a las masas no debe menospreciarse.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ola de ultraderecha que recorre Europa, junto a otros muchos pa&iacute;ses del mundo, es producto de la radicalizaci&oacute;n del capitalismo en una deriva a la que la socialdemocracia no ha sido capaz de poner freno. Con una din&aacute;mica econ&oacute;mica que pivota sobre el eje producci&oacute;n-consumo que es alimentada por el combustible de la ambici&oacute;n, la cultura social se ha sintonizado de manera consecuente educ&aacute;ndonos para perseguir el &eacute;xito mediante la machacona f&oacute;rmula de talento, competitividad y meritocracia, labrando unos perfiles cada vez m&aacute;s individualistas. Ego&iacute;smo y ambici&oacute;n se han convertido en sellos distintivos de una cultura que presume de beber de las fuentes del humanismo laico, justificados como motores necesarios para un &ldquo;progreso&rdquo; que ha sido entendido en t&eacute;rminos esencialmente materialistas. En este caldo de cultivo, por m&aacute;s que Europa haya intentado tejer una red social fuerte, el llamado &ldquo;Estado del bienestar&rdquo; hoy en claro retroceso, las frustraciones no han parado de crecer entre una poblaci&oacute;n que ha visto truncadas sus aspiraciones en sucesivas crisis de distinta naturaleza. Las frustraciones son la semilla de las que ha crecido el oleaje de extremismo que nos sacude.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El panorama pol&iacute;tico resulta desolador. La derecha tradicional parece pr&oacute;xima a implosionar, v&iacute;ctima de unas relaciones peligrosas que ya han comenzado a devorarla. Por su parte el ala progresista ha continuado su <em>business as usual</em>, presa del guerra-civilismo que le es end&eacute;mico. Pero lo m&aacute;s preocupante es el desencanto generalizado de la ciudadan&iacute;a, decepcionada por unas democracias que est&aacute;n mostrando demasiadas debilidades frente a los poderes econ&oacute;micos transnacionales y los vaivenes a las que se ven sometidas por los complejos intereses geopol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La democracia contempor&aacute;nea m&aacute;s antigua ha deca&iacute;do en una suerte de <em>caudillismo bic&eacute;falo</em> sostenido por &eacute;lites econ&oacute;micas, mostr&aacute;ndonos sus verg&uuml;enzas a trav&eacute;s de im&aacute;genes de estudiantes apaleados por la polic&iacute;a en campus universitarios, de ancianos que viven en caravanas tras haber tenido que vender sus casas para pagar las facturas m&eacute;dicas, o de la epidemia de zombies del fentanilo que recorren las ciudades. Nadie en su sano juicio adoptar&iacute;a como ejemplo un pa&iacute;s en un estado de decadencia semejante, pero lo cierto es que sigue siendo el que nos marca el paso al resto. La doble moral o, m&aacute;s bien, la ausencia de moral con la que est&aacute; actuando Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, frente al genocidio en Gaza o los horrores sin fin que se viven en el Congo nos cabrea profundamente, y con toda la raz&oacute;n, a much&iacute;simos ciudadanos, que vemos c&oacute;mo se desmorona nuestra confianza en la clase pol&iacute;tica para mayor alegr&iacute;a de los extremistas.
    </p><p class="article-text">
        El panorama resulta desolador, pero es necesario sobreponerse y emplear a fondo la inteligencia, y el coraz&oacute;n, para afrontar todos juntos la situaci&oacute;n, tratando de evitar por todos los medios a nuestro alcance que se materialice un escenario dist&oacute;pico a no muchos a&ntilde;os vista. Para mayor infortunio este escenario confluir&iacute;a en el tiempo con una escalada de desastres naturales producto de la degradaci&oacute;n medioambiental, la escasez de recursos y materias primas, y el calentamiento de la temperatura media global, una escalada que ya ha comenzado y que, tal y como ocurre en los sistemas f&iacute;sicos cuando se alejan del equilibrio, derivar&aacute; en exponencial si no se adoptan medidas contundentes y con urgencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice un refr&aacute;n popular que a perro flaco todo son pulgas&hellip; Hasta antes de ayer muchos coincid&iacute;amos en se&ntilde;alar la emergencia clim&aacute;tico-ambiental como el problema n&uacute;mero uno del que preocuparnos. Hoy me temo que ha pasado a un segundo lugar sin perder ni un &aacute;pice de gravedad, adelantada por la ola de ultraderecha. La raz&oacute;n es f&aacute;cil de entender. La emergencia clim&aacute;tico-ambiental, y de recursos, es un mega incendio que es urgente sofocar. Pero si alguien nos corta el agua de las mangueras primero habr&aacute; que luchar por recuperarla, pues sin esta no tendremos con qu&eacute; combatir el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os la retirada inesperada y brusca de las aguas en las playas del sudeste asi&aacute;tico llev&oacute; a mucha gente a aproximarse a la orilla movida por la curiosidad. La ignorancia de lo que significaba la se&ntilde;al que enviaba el oc&eacute;ano les cost&oacute; la vida. Deber&iacute;amos tomar buena nota, y aprender a leer las m&uacute;ltiples se&ntilde;ales que nos advierten de este nuevo tsunami que amenaza nuestras vidas. Frente a la ola de ultraderecha hay que elevar una barrera infranqueable contra la que se estrelle y pierda su energ&iacute;a, una barrera que se construye con votos. No hay que dejarse arrastrar por el desaliento, ni tampoco por enso&ntilde;aciones rom&aacute;nticas sobre revoluciones con las que &ldquo;venceremos a los malos&rdquo;. M&aacute;s peligroso a&uacute;n es caer en las trampas que nos tienden para que retroalimentemos la estrategia de quienes han hecho del odio su principal palanca electoralista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Argumentos honestos, veraces y realistas, empat&iacute;a, compasi&oacute;n, solidaridad, sentido com&uacute;n, capacidad de reconciliaci&oacute;n y votos. Esas son nuestras armas. Y no, no se trata de &ldquo;buenismo&rdquo;, sino de los principios &eacute;ticos b&aacute;sicos que deber&iacute;an orientar nuestra br&uacute;jula.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ola_129_11405881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 May 2024 20:18:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ola]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/guia-practica-negacionismo-pertinaz_132_10531026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca6db60a-4e48-4dd3-9b6c-43c420b627a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1072858.jpg" width="1275" height="717" alt="Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la par que se exploran métodos, caminos o posibles fórmulas a seguir en la lucha contra la crisis climática, hay una tarea que es fundamental: abrir los ojos a todas esas personas a las que intereses particulares y egoístas mantienen abducidas en el idioceno, ya sea mediante la negación de la crisis o restándole importancia</p><p class="subtitle">El cambio climático desborda las escalas de los meteorólogos: “Hay que replantearse todo”</p></div><p class="article-text">
        La lucha contra la crisis que nos asola requiere soluciones que no son f&aacute;ciles de implementar, entre otras razones porque en Occidente nos vamos a ver obligados a <a href="https://www.climatica.lamarea.com/opinion-dilema-crecer-decrecimiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decrecer nuestro consumo energ&eacute;tico</a>. A la par que se exploran m&eacute;todos, caminos o posibles f&oacute;rmulas a seguir, hay una tarea que es fundamental: abrir los ojos a todas esas personas a las que intereses particulares y ego&iacute;stas mantienen abducidas en el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idioceno</a>, ya sea mediante la negaci&oacute;n de la crisis o rest&aacute;ndole importancia. Esta tarea recae sobre los hombros del ciudadano com&uacute;n, es decir, de todos y cada uno de nosotros tal y como ya venimos advirtiendo.&nbsp; Como prometimos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, en lo que sigue vamos a ofrecer una gu&iacute;a pr&aacute;ctica para combatir los principales mantras del negacionismo, escrita desde el deseo de que pueda resultar de utilidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En verano siempre hace calor</h3><p class="article-text">
        El primer mantra del negacionismo es el que directamente niega el cambio clim&aacute;tico, lo que en mitad de los sofocos veraniegos suele expresarse, abanico en mano, recitando el ya famoso &ldquo;en verano siempre hace calor&rdquo;. Efectivamente, por estas latitudes en verano suele hacer mucho calor, y hasta puede que en 1967 <a href="https://twitter.com/el_descampao/status/1688591036468072448" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Valdecojoncillos del Marqu&eacute;s llegasen a los 47 grados</a>, como dice El Descampao con su gracejo habitual. E incluso podr&iacute;a haber ocurrido que en 2023 las noches hubiesen sido m&aacute;s fresquitas de lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        Para alimentar este mantra circulan por las redes fotos de los a&ntilde;os 60 con term&oacute;metros a pleno sol que marcan 50&ordm;, o recortes de peri&oacute;dicos antiguos alertando de terribles olas de calor. Estas &ldquo;supuestas evidencias&rdquo;, adem&aacute;s de ser <em>fake</em> en un alto porcentaje, no tienen validez cient&iacute;fica alguna pues para comparar medidas, en este caso de temperatura, estas tienen que ser equiparables. Cualquiera puede entender lo que esto significa sin m&aacute;s que medir la temperatura en una habitaci&oacute;n orientada al norte, y al d&iacute;a siguiente medirla en otra habitaci&oacute;n que mira al sur, a pleno sol y con la persiana alzada. O utilizar un term&oacute;metro diferente cada d&iacute;a, uno de hace 40 a&ntilde;os y otro digital de nueva generaci&oacute;n. &iquest;Podr&iacute;amos afirmar que un d&iacute;a ha hecho m&aacute;s calor que el otro? No, no podr&iacute;amos. Las medidas que hemos hecho no son comparables porque ni han sido realizadas bajo las mismas condiciones, ni con term&oacute;metros que respondan de la misma manera. A los negacionistas hay que explicarles que estas &ldquo;evidencias&rdquo; que circulan por las redes son extraordinariamente burdas, y quien las hace circular se aprovecha de la credulidad y el desconocimiento de muchas personas en temas que son complejos. Es decir: est&aacute; faltando al respeto que toda persona merece. Se est&aacute; riendo de ellas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del requerimiento b&aacute;sico de tener medidas que sean comparables, es importante explicar que cuando hablamos de &ldquo;calentamiento global&rdquo; nos referimos a la temperatura promedio del planeta. El matiz &ldquo;promedio&rdquo; es important&iacute;simo pues el Sistema Tierra es &uacute;nico; todo est&aacute; conectado con todo a trav&eacute;s de una multitud de procesos muy complejos, los oc&eacute;anos, la atm&oacute;sfera, los r&iacute;os, los seres vivos que formamos la biosfera&hellip; Es as&iacute; posible que en un a&ntilde;o determinado haya sitios m&aacute;s fr&iacute;os de lo que ha venido siendo habitual, mientras que en otros se est&aacute;n batiendo r&eacute;cords de temperaturas m&aacute;ximas. Y tambi&eacute;n es posible que un a&ntilde;o resulte ser m&aacute;s fr&iacute;o que el anterior. Lo que determina que existe un calentamiento global es la evoluci&oacute;n de la temperatura media del planeta a lo largo de los a&ntilde;os. Un estudio que s&oacute;lo pueden llevar a cabo las grandes instituciones cient&iacute;ficas del mundo al ser las &uacute;nicas que disponen de los medios adecuados, fiables y robustos para hacerlo. Tambi&eacute;n se requiere tener conocimientos matem&aacute;ticos para hacer el tratamiento adecuado de los datos sin propinar severas patadas a la estad&iacute;stica m&aacute;s b&aacute;sica, como hemos visto hacer en algunos programas televisivos en prime time mostrando nuevamente una absoluta falta de respeto, en este caso a sus espectadores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<em>Figura 1&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        En la figura 1, <a href="https://data.giss.nasa.gov/gistemp/graphs_v4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descargada de la p&aacute;gina web de NASA</a>, se muestra la evoluci&oacute;n de la temperatura media del planeta en los &uacute;ltimos 140 a&ntilde;os. Concretamente se trata de la diferencia de la temperatura media de un a&ntilde;o determinado en relaci&oacute;n al valor promedio durante el periodo 1951-1980. Que el planeta se est&aacute; calentando es m&aacute;s que obvio en esta figura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para disipar cualquier tentaci&oacute;n del negacionista pertinaz a recurrir a estramb&oacute;ticas teor&iacute;as conspiran&oacute;icas que involucren a los cient&iacute;ficos de NASA, recordamos que el enviado especial de China para el cambio clim&aacute;tico, Xie Zhenhua, <a href="https://www.chinadaily.com.cn/a/202302/22/WS63f5ab59a31057c47ebb032a.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido galardonado en 2022</a> por la Fundaci&oacute;n <a href="https://www.nobelsustainability.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nobel Sustainability Trust</em></a> por su trabajo en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica, y lo ha agradecido puntualizando que es un reconocimiento a los esfuerzos que est&aacute; haciendo China en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica. Por su parte el presidente ruso, Vladimir Putin, ha sido reticente a admitir el origen antropog&eacute;nico de la crisis clim&aacute;tica hasta hace muy pocos a&ntilde;os, cuando lo abrumador de la evidencia le ha obligado a admitir que <a href="https://www.themoscowtimes.com/2021/07/01/skepticism-to-acceptance-how-putins-views-on-climate-change-evolved-over-the-years-a74391" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el calentamiento global es un problema global grave</a> causado en gran parte por la actividad humana. &iquest;Hay alguien que pueda creer en una conspiraci&oacute;n internacional en la que participan USA, China y Rusia, manteniendo a sueldo a la inmensa mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos del mundo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s tambi&eacute;n hemos visto un cambio del discurso negacionista. De hacer chanzas sobre el cambio clim&aacute;tico en 2007, Mariano Rajoy pasaba a considerarlo un &ldquo;<em>grave problema mundial</em>&rdquo; 8 a&ntilde;os m&aacute;s tarde: &ldquo;<em>cuando uno se equivoca lo mejor es rectificar y yo he rectificado muchas veces en la vida porque me equivoco a menudo, aunque es mejor que me equivoque cuantas menos veces mejor</em>&rdquo;. Una <a href="https://www.infolibre.es/politica/rajoy-cambio-climatico-cuestionarlo-presumir-combatirlo_1_1119972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cita</a> fant&aacute;stica que todos podr&iacute;amos suscribir porque &iquest;qui&eacute;n no se ha equivocado muchas veces en su vida?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Nosotros no negamos que se est&aacute; calentando el planeta porque hay que ser est&uacute;pido para decir eso</em>&rdquo;. Quien se expresa con esta contundencia es Julio Utrilla, representante de VOX en una reuni&oacute;n reciente organizada por la <a href="https://cosce.org/cosce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confederaci&oacute;n</a> de Sociedades Cient&iacute;ficas de Espa&ntilde;a con representantes de los distintos partidos pol&iacute;ticos, como puede verse en este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=j2T3eo0TTM8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">link</a> (1h:46m). En su partido han pasado de negar que el planeta se est&aacute; calentando a negar que el m&aacute;s que obvio calentamiento (&ldquo;<em>hay que ser est&uacute;pido para negarlo</em>&rdquo;) sea de origen antropog&eacute;nico, un nuevo mantra que rebatimos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El clima siempre ha cambiado</strong></h3><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que el clima siempre ha cambiado! De ser una bola de fuego hace 4.500 millones de a&ntilde;os la Tierra ha pasado a ser un planeta plet&oacute;rico de vida (para un peque&ntilde;o resumen de esta extraordinaria historia ver <a href="https://elasombrario.publico.es/la-extraordinaria-historia-gaia-nuestra-madre-tierra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). El clima de la Tierra no ha dejado de cambiar a lo largo de todo este tiempo por numerosos y variados factores, algunos de origen interno como la reconfiguraci&oacute;n de continentes y oc&eacute;anos, las explosiones de los volcanes o la evoluci&oacute;n de la biosfera, junto a otros de origen externo como son los ciclos de Milankovitch, el alejamiento de la Luna (que va alargando la duraci&oacute;n del d&iacute;a), la actividad solar, o los meteoritos que se estrellan contra el planeta. Todos estos factores son sobradamente conocidos por la comunidad cient&iacute;fica y han sido estudiados a fondo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos factores tienen lugar en escalas temporales largu&iacute;simas, de millones de a&ntilde;os, como es el caso de la reconfiguraci&oacute;n de los continentes y las grandes masas oce&aacute;nicas. Otros se producen en escalas de tiempo m&aacute;s cortas como los <a href="https://blog.meteoclim.com/ciclos-de-milankovitch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclos de Milankovitch</a>, nombre que reciben las variaciones en la irradiancia que recibimos del sol debido al efecto combinado del tir&oacute;n gravitacional que ejerce el conjunto de astros del sistema solar sobre la Tierra. Los ciclos de Milankovitch se suceden en periodos de decenas de miles de a&ntilde;os, y hacen que los hemisferios terrestres no est&eacute;n siempre a la misma distancia del Sol para la misma &eacute;poca del a&ntilde;o, ni muestren la misma inclinaci&oacute;n. Se les considera los responsables de las grandes glaciaciones c&iacute;clicas que se han ido sucediendo durante el Cuaternario. En cualquier caso, estos factores que act&uacute;an sobre periodos de tiempo tan largos <a href="https://climate.nasa.gov/explore/ask-nasa-climate/2949/why-milankovitch-orbital-cycles-cant-explain-earths-current-warming/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no pueden ser los responsables del calentamiento actual</a>, dado que este se est&aacute; produciendo en una escala temporal de decenas de a&ntilde;os.&nbsp;Podemos por tanto descartarlos por completo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para buscar el origen del actual incremento de temperatura tenemos que buscar qu&eacute; factores operan en escalas de una magnitud temporal similar. Uno de ellos podr&iacute;a ser el ciclo de manchas solares de 11 a&ntilde;os, notando que es una escala inferior a la del calentamiento actual. En cualquier caso el ciclo solar no es capaz de explicar el incremento de temperatura porque la variaci&oacute;n de la radiaci&oacute;n que nos ha llegado del Sol a lo largo de cada ciclo, perfectamente registrada durante el &uacute;ltimo siglo, es muy peque&ntilde;a. Superponi&eacute;ndose a este ciclo solar corto parece haber otros ciclos m&aacute;s largos cuyo efecto acumulativo s&iacute; podr&iacute;a tener una influencia m&aacute;s apreciable en el clima. Tenemos un ejemplo en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%ADnimo_de_Maunder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&iacute;nimo de Maunder</a>, un periodo cercano a un siglo en el que hubo una casi total ausencia de manchas solares que ha sido relacionado con la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peque%C3%B1a_Edad_de_Hielo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peque&ntilde;a Edad de Hielo</a>. De hecho, estos ciclos largos de variaciones en la actividad solar, junto a la actividad volc&aacute;nica, son considerados los principales responsables de las oscilaciones de la temperatura media global durante los &uacute;ltimos 2.000 a&ntilde;os. Pero tampoco son capaces de explicar el brusco incremento de la temperatura actual, que volvemos a mostrar en la <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:2000_Year_Temperature_Comparison.png" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguiente gr&aacute;fica</a>, por una raz&oacute;n bien sencilla: ni la actividad volc&aacute;nica ha sido extraordinaria durante el &uacute;ltimo siglo, ni tampoco lo ha sido la actividad solar como se observa en <a href="https://climate.nasa.gov/climate_resources/189/graphic-temperature-vs-solar-activity/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta otra gr&aacute;fica</a>. Todos los estudios llevados a cabo por la comunidad cient&iacute;fica coinciden en se&ntilde;alar que no hay ning&uacute;n factor ajeno a la actividad humana que sea capaz de explicar el brusco calentamiento observado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>En el pasado hizo mucho m&aacute;s calor que ahora</strong></h3><p class="article-text">
        La temperatura alcanzada tras la revoluci&oacute;n industrial no s&oacute;lo es superior a la que se ha medido por distintos m&eacute;todos para los &uacute;ltimos 2.000 a&ntilde;os, sino a todo el periodo de 12.000 a&ntilde;os que se extiende desde que acab&oacute; la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n, seg&uacute;n se detalla en un <a href="https://www.space.com/scientists-solve-climate-mystery-holocene-temperature-conundrum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a>. No obstante, s&iacute; es cierto que en un pasado m&aacute;s lejano hubo &eacute;pocas mucho m&aacute;s calurosas que la actual, aunque debemos remontarnos millones de a&ntilde;os en el tiempo para encontrarlas. Una de estas &eacute;pocas fue el reinado de los dinosaurios, tr&aacute;gicamente terminado hace 66 millones de a&ntilde;os por el impacto de un meteorito. Por aquella &eacute;poca en la Tierra hab&iacute;a un &uacute;nico supercontinente, Pangea, rodeado por un &uacute;nico oc&eacute;ano, Pantalasa, siendo la temperatura media varios grados superior a la actual. Ni que decir tiene que tanto la flora como la fauna estaban perfectamente adaptadas a un planeta que era muy diferente al actual, un planeta en el que los primates a&uacute;n no hab&iacute;amos hecho acto de presencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos millones de a&ntilde;os nos hemos ido adentrando en una &eacute;poca fr&iacute;a a ra&iacute;z de la fragmentaci&oacute;n del supercontinente Pangea, y de la configuraci&oacute;n y posici&oacute;n en el globo que han ido adoptando los continentes y las grandes masas oce&aacute;nicas, entre lo que destaca la formaci&oacute;n de los dos casquetes polares cubiertos permanentemente de hielo. La lenta evoluci&oacute;n del clima ha ido de la mano de una evoluci&oacute;n acorde de la flora y de la fauna, que se ha ido adaptando (<em>aclimatando</em>) al medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las variaciones de lo vivo y de lo inerte en la Tierra est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionadas, evolucionan conjuntamente, siendo esta una caracter&iacute;stica fundamental de la biodiversidad. Ni que decir tiene que esta evoluci&oacute;n tiene lugar en escalas de decenas de miles de a&ntilde;os. La biosfera no es capaz de adaptarse a un cambio tan r&aacute;pido como es el calentamiento actual. De hecho, cada vez que han acaecido fen&oacute;menos abruptos como la explosi&oacute;n de un supervolc&aacute;n, o el impacto de un gran meteorito, se han saldado con extinciones masivas de especies.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>No somos los responsables del calentamiento global</strong></h3><p class="article-text">
        La biosfera tiene una poderosa <a href="http://revistaecosistemas.webs.uvigo.es/miniecosistemas/temas/biosfera_clima.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencia en el clima</a> al igual que la tenemos los sapiens, parte de la biosfera. En particular, hemos dejado una huella notoria tras la revoluci&oacute;n industrial debido a la quema indiscriminada de combustibles f&oacute;siles, al arrojar cantidades gigantescas de gases de efecto invernadero a la atm&oacute;sfera.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el manual del negacionista se lee que &ldquo;<em>el CO2 es beneficioso para la vida</em>&rdquo;, nuevamente una obviedad que no aporta nada al debate excepto confundir, que es lo que pretende. El CO2 es, de hecho, absolutamente necesario para una vida basada en el carbono como es la vida terrestre. En el proceso de fotos&iacute;ntesis de las plantas por el que estas adquieren energ&iacute;a para sus procesos vitales, consumen CO2 y expulsan ox&iacute;geno. El CO2 no s&oacute;lo es necesario para las plantas, situadas en la base de la cadena alimentaria, tambi&eacute;n lo es para mantener la cantidad de ox&iacute;geno en la atm&oacute;sfera, otro elemento imprescindible para la vida terrestre. Pero la importancia del CO2 va m&aacute;s all&aacute;: sin los gases de efecto invernadero la temperatura promedio del planeta ser&iacute;a de unos g&eacute;lidos -18&ordm;C en lugar de los 15&ordm;C de media que disfrutamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y tal y como ocurre con todo en esta vida, en la cantidad justa est&aacute; la virtud. La energ&iacute;a que nos llega del Sol, imprescindible para mantener nuestras funciones vitales, es irradiada de vuelta al espacio manteniendo al planeta en lo que se denomina un &ldquo;equilibrio energ&eacute;tico&rdquo;. Al aumentar bruscamente el contenido de CO2 en la atm&oacute;sfera durante los &uacute;ltimos decenios este balance energ&eacute;tico se ha roto, acumul&aacute;ndose una gran <a href="https://essd.copernicus.org/articles/15/1675/2023/#&amp;gid=1&amp;pid=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad de energ&iacute;a</a> que no ha sido devuelta al espacio. Esta energ&iacute;a &ldquo;de m&aacute;s&rdquo; se ha ido almacenando en los oc&eacute;anos en un 89%, para mayor preocupaci&oacute;n de los expertos que conocen lo peligros&iacute;simo que es el calentamiento de las grandes masas oce&aacute;nicas. <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/sst_daily/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute;</a> y <a href="https://climatereanalyzer.org/clim/t2_daily/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> podemos ver la evoluci&oacute;n diaria de la temperatura media de la superficie de los oc&eacute;anos y de la atm&oacute;sfera, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo sabemos que el CO2 es el principal responsable del desbalance energ&eacute;tico? Como dec&iacute;amos al rebatir uno de los mantras anteriores, durante el &uacute;ltimo siglo no ha habido una actividad volc&aacute;nica extraordinaria que haya podido incrementar de manera brusca el contenido de vapor de agua en la troposfera (otro gas de efecto invernadero), ni tampoco anomal&iacute;as en la irradiancia solar capaces de provocar el desbalance energ&eacute;tico medido. Lo que s&iacute; sabemos es que hemos quemado cantidades gigantescas de combustible f&oacute;sil que han aumentado el contenido de CO2 en la atm&oacute;sfera. Sin necesidad de entrar en detalles ni en c&aacute;lculos complejos, hay una manera de comprobarlo de lo m&aacute;s sencilla: ver c&oacute;mo ha ido <a href="https://climate.nasa.gov/climate_resources/24/graphic-the-relentless-rise-of-carbon-dioxide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evolucionando el contenido de CO2 en el tiempo</a>, y c&oacute;mo <a href="https://news.climate.columbia.edu/2017/03/10/the-science-of-carbon-dioxide-and-climate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">correlaciona</a> esta evoluci&oacute;n con el incremento de la temperatura.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un par de grados m&aacute;s de temperatura no nos van a matar</strong></h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser un disparate, este mantra es una falta de respeto intolerable a quienes ya est&aacute;n muriendo por culpa del calentamiento global. El pasado verano&nbsp; <a href="https://efesalud.com/calor-muertes-verano-2022-el-mas-caluroso-europa-altas-temperaturas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 60.000 personas murieron de calor en Europa, 12.000 de ellas en nuestro pa&iacute;s.</a> El calentamiento global tambi&eacute;n est&aacute; matando de hambre y sed, al provocar una desertificaci&oacute;n acelerada tal y como ya est&aacute; sucediendo en muchos lugares de &Aacute;frica. <a href="https://www.unicef.es/noticia/semana-mundial-del-agua-millones-de-ninos-en-peligro-de-muerte-en-africa-por-la-sequia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNICEF advierte</a> que millones de ni&ntilde;os est&aacute;n en peligro de muerte por la sequ&iacute;a, que ir&aacute; haci&eacute;ndose m&aacute;s severa conforme las temperaturas medias globales contin&uacute;en su escalada. Llegados a este punto cualquier bromita sobre <em>calent&oacute;logos</em> y la <em>religi&oacute;n clim&aacute;tica</em> ofende: no tiene ni la m&aacute;s pu&ntilde;etera gracia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El calentamiento global mata de muy diversas maneras, entre otras por los episodios meteorol&oacute;gicos extremos. El desbalance energ&eacute;tico hace que la atm&oacute;sfera, en continua interrelaci&oacute;n con el oc&eacute;ano, disponga de mucha m&aacute;s energ&iacute;a, lo que se traduce en que el n&uacute;mero de huracanes, tifones, granizadas, grandes nevadas, o ciclones, es decir,&nbsp;de episodios altamente energ&eacute;ticos no s&oacute;lo se multipliquen sino que aumenten su intensidad. Nos estamos habituando a las noticias sobre tormentas torrenciales inesperadas, sobre grandes riadas, tornados, incendios pavorosos&hellip; y no deber&iacute;amos, pues tras cada una de estas noticias hay devastaci&oacute;n, dolor y muerte. La impudicia de los necios tambi&eacute;n la hemos sufrido este oto&ntilde;o, impasibles ante el <a href="https://www.niusdiario.es/sociedad/medio-ambiente/20230905/bloqueo-anticiclon-borrascas-omega-danas-espana-grecia-inundaciones-historicas-precipitaciones-de-otro-mundo_18_010386733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bloqueo omega</a> que ha tra&iacute;do devastaci&oacute;n y muerte a Espa&ntilde;a, Grecia, Bulgaria y Turqu&iacute;a. Una simple &ldquo;gota fr&iacute;a&rdquo;, seg&uacute;n los voceros a sueldo del negacionismo, aut&eacute;nticos guardianes del idioceno. El desbalance energ&eacute;tico continuar&aacute; increment&aacute;ndose mientras no dejemos de quemar combustibles f&oacute;siles, y con este desbalance aumentar&aacute;n la frecuencia e intensidad de estas tragedias. Es importante dejar claro que estos fen&oacute;menos no son nuevos: siempre ha habido gotas fr&iacute;as, y tornados, y ciclones, y grandes nevadas&hellip; Pero el cambio clim&aacute;tico hace que la atm&oacute;sfera se vuelva m&aacute;s &ldquo;energ&eacute;tica&rdquo;, lo que aumenta la frecuencia con la que estos episodios se suceden, adem&aacute;s de aumentar la propia energ&iacute;a que descargan, su intensidad. Esto es algo que no s&oacute;lo sabemos desde la ciencia: lo estamos comenzando a comprobar de una manera dram&aacute;tica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, un par de grados m&aacute;s tiene consecuencias grav&iacute;simas pues disloca el clima y rompe el equilibrio de la biosfera. No se trata pues de &ldquo;acostumbrarse&rdquo;, como puede hacerlo alguien de Santander que se muda a vivir a Sevilla. Es algo much&iacute;simo m&aacute;s complejo pues la ruptura del equilibrio trae consigo, entre otros muchos problemas, <strong>un severo riesgo de la seguridad alimentaria</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las pol&iacute;ticas verdes solo persiguen hundirnos econ&oacute;micamente</strong></h3><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas verdes tratan de frenar esta deriva, no s&oacute;lo tratando de minimizar (idealmente, de impedir) la quema de combustibles f&oacute;siles, sino tambi&eacute;n cuidando un medio ambiente que debe adaptarse, en la medida de lo posible, a la nueva situaci&oacute;n. En el caso concreto de Espa&ntilde;a, pa&iacute;s que por su localizaci&oacute;n sabemos que va a sufrir un severo proceso de desertificaci&oacute;n ya en curso, el empecinamiento en mantener el regad&iacute;o en lugar de aclimatarnos a una agricultura de secano es uno de los m&uacute;ltiples absurdos que debemos combatir. Se trata de adaptarnos a la realidad, en lugar de seguir utilizando un modelo productivo que depende de un agua que no es que no vayamos a tener en el futuro, sino que ya no tenemos ahora; un modelo que degrada y agota el suelo, abocando a la escasez de alimentos y el empobrecimiento de las comarcas rurales en unas pocas d&eacute;cadas. Las nuevas pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas propuestas por las pol&iacute;ticas verdes que denuestan algunos son clave para <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-agricultura-sostenible-herramienta-clave-contra-el-hambre-y-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luchar contra el hambre</a>, y est&aacute;n demostrando su capacidad de <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-agricultura-sostenible-herramienta-clave-contra-el-hambre-y-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser llevadas a la pr&aacute;ctica</a> en cooperativas de nuestro pa&iacute;s. En paralelo, la comunidad cient&iacute;fica contin&uacute;a investigando en esta &aacute;rea, cr&iacute;tica para nuestra supervivencia (ver <a href="https://brage.nina.no/nina-xmlui/handle/11250/3044300" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; </a>y <a href="https://www.nature.com/articles/nplants2015221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que tenemos que salir de la zona de confort! Pero no por el capricho de cuatro dementes que han sido abducidos por unas <em>&eacute;lites globalistas, </em>tal y como afirma la delirante teor&iacute;a<em> </em>del manual del negacionista, sino por pura responsabilidad hacia las generaciones venideras. Por pura decencia, vamos. Podemos seguir quemando combustibles f&oacute;siles, derrochando agua y esquilmando el medio ambiente, pero el precio que pagaremos ser&aacute; dejar en herencia un escenario de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mad_Max#:~:text=Mad%20Max%20es%20una%20pel%C3%ADcula,en%20el%20resto%20del%20mundo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>mad max</em></a> a las generaciones venideras (o a nosotros mismo, dentro de no muchos a&ntilde;os).&nbsp;<strong> </strong>&iquest;Qui&eacute;n en su sano juicio querr&iacute;a llevar esa carga sobre su conciencia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/guia-practica-negacionismo-pertinaz_132_10531026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 04:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía práctica contra el negacionismo más pertinaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Clima,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender la democracia en el Idioceno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cffe57c9-3c60-4683-a085-32196d3edde9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujer combate el calor con un abanico alusivo a las altas temperaturas, en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El silencio sobre el mayor de los problemas que afronta hoy la humanidad, la emergencia climático-ambiental, ha sido atronador. Si algo ha quedado patente tras el 23J es la extrema necesidad de que los ciudadanos hagamos política callejera activa</p></div><p class="article-text">
        Mientras se iban sucediendo olas de calor que han dejado tras de s&iacute; incendios pavorosos por todo el Mediterr&aacute;neo, y la comunidad cient&iacute;fica redoblaba su preocupaci&oacute;n por el comportamiento de los oc&eacute;anos, en Espa&ntilde;a llegaba a su fin una campa&ntilde;a electoral desarrollada en formato vodevil. El debate trasladado por los medios de idiotizaci&oacute;n masiva, aut&eacute;nticos oligopolios al servicio de los intereses de las corporaciones propietarias, o sea, del gran capital, ha sido esperp&eacute;ntico. Tanto, que en la recta final de la campa&ntilde;a las redes se han mimetizado a derecha e izquierda del espectro pol&iacute;tico, convirti&eacute;ndose en un aut&eacute;ntico festival del humor.
    </p><p class="article-text">
        El silencio sobre el mayor de los problemas que afronta hoy la humanidad, la emergencia clim&aacute;tico-ambiental, ha sido atronador. La crisis que mantiene en jaque la supervivencia de nuestra especie estaba presente en los programas electorales, donde es f&aacute;cil comprobar la abismal diferencia que existe entre los partidos sobre la forma de encararla. Mientras que para algunos es el eje vertebrador del programa, otros niegan la mayor y proponen sacar a Espa&ntilde;a del <a href="https://unfccc.int/es/acerca-de-las-ndc/el-acuerdo-de-paris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Par&iacute;s</a>. Sin embargo, para el oligopolio medi&aacute;tico a sueldo, aut&eacute;ntico director de orquesta de la campa&ntilde;a, este fue un asunto sobre el que pasar de puntillitas. (Est&aacute; ah&iacute;, s&iacute;, pero hay que hacer como si no estuviese&hellip;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos de muchas disciplinas han propuesto llamar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antropoceno</a> a la &eacute;poca geol&oacute;gica actual para dejar constancia de los impactos que el ser humano est&aacute; dejando sobre el planeta. Inspirados en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico_(novela)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a del Autoestopista Gal&aacute;ctico</a>, en un post anterior sugerimos un nombre alternativo, <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Idioceno</a>, para reflejar no s&oacute;lo estos impactos sino el comportamiento extravagante de una especie, supuestamente inteligente, que parece emperrada en culminar un disparatado suicidio colectivo llegando al extremo de negar la evidencia cient&iacute;fica. Pues bien, como si de una extraordinaria coincidencia c&oacute;smica se tratase, nos llegaban noticias de que se habr&iacute;a descubierto el <a href="https://www.ngenespanol.com/el-mundo/el-lago-crawford-ha-marcado-el-comienzo-del-antropoceno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lugar ideal</a> para estudiar los marcadores clave que identifican el inicio del Antropoceno justo en el ecuador de un evento que ha resultado ser un indiscutible &ldquo;marcador social&rdquo; de que nos encontramos de lleno en el Idioceno: &iexcl;la campa&ntilde;a electoral!
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que disfruta de una democracia plena seg&uacute;n los diferentes <a href="https://es.statista.com/grafico/19319/paises-y-territorios-clasificados-segun-el-indice-de-democracia-global/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndices de democracia</a>, un pa&iacute;s que tiene un peso espec&iacute;fico nada desde&ntilde;able a nivel internacional, muy en particular en estos momentos de dif&iacute;cil equilibrio en Europa tal y como ha puesto de manifiesto la reciente salvaci&oacute;n <em>in extremis</em> de la <a href="https://www.europarl.europa.eu/news/es/press-room/20230707IPR02433/ley-de-restauracion-de-la-naturaleza-el-pe-adopta-su-mandato-de-negociacion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza</a>, el car&aacute;cter carnavalesco de una campa&ntilde;a electoral que ha transcurrido entre comparsas y chirigotas cual orquesta del Titanic, mientras las evidencias de que nos acercamos al abismo nos siguen estallando una tras otra ante las narices, s&oacute;lo puede ser explicado si aceptamos que vivimos en pleno Idioceno.
    </p><p class="article-text">
        Las urnas han dejado tras de s&iacute; una situaci&oacute;n compleja cuya resoluci&oacute;n est&aacute; lejos de ser clara. En el caso de que las elecciones tuviesen que repetirse en navidades nadie espera un comportamiento diferente de los medios de idiotizaci&oacute;n masiva, por m&aacute;s que la prensa independiente vuelva a poner todo su empe&ntilde;o en encarrilar la campa&ntilde;a por otros derroteros. Adormecida por el m&aacute;s que presumible hartazgo de los electores, volver&aacute; a girar sobre qui&eacute;n sabe qu&eacute; nuevas gracietas idioc&eacute;nicas, y mucho nos tememos que la emergencia clim&aacute;tico-ambiental seguir&aacute; sin ser invitada a la gran fiesta de la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La opci&oacute;n alternativa es que el bloque progresista consiga superar todos los escollos y pueda formar gobierno. Siendo lo que deseamos la inmensa mayor&iacute;a de los progresistas, a nadie se le escapa que la legislatura ser&aacute; de una complejidad enorme. El Gobierno tendr&aacute; que v&eacute;rselas con una oposici&oacute;n en &ldquo;empate t&eacute;cnico&rdquo; que, presumiblemente, continuar&aacute; votando no a todo lo que se proponga, con los sempiternos poderes f&aacute;cticos (y su oligopolio medi&aacute;tico), con una situaci&oacute;n internacional que promete seguir complic&aacute;ndose, y dentro de un bloque tensionado por intereses particulares, lo que incluye las muy cansinas guerras fratricidas que caracterizan a la izquierda. Ante un panorama semejante no parece muy plausible que el Gobierno se lance a implementar una agenda para combatir la emergencia clim&aacute;tico-ambiental que sea verdaderamente efectiva. S&oacute;lo sintiendo el respaldo masivo de la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n el gobierno apostar&iacute;a por adoptar medidas que sabemos que son tan radicales como imprescindibles para no seguir hundi&eacute;ndonos en el abismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha quedado patente tras estas elecciones es la extrema necesidad de que los ciudadanos hagamos pol&iacute;tica callejera activa. Por pol&iacute;tica callejera no hay que entender una suerte de &ldquo;guerrilla urbana&rdquo;, sino todo lo contrario. La pol&iacute;tica callejera es la base sobre la que se construye una verdadera democracia participativa, y consiste en algo tan simple como llevar el debate pol&iacute;tico a los c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos de los ciudadanos: familia, amigos, compa&ntilde;eros de trabajo, de aficiones, asociaciones vecinales&hellip; La extrema polarizaci&oacute;n en la que vivimos instalados ha convertido este debate casi en un imposible, una situaci&oacute;n indeseable que nos lleva a preguntarnos si la democracia es factible en el Idioceno, duda que pone los pelos como escarpias pues, con todas sus imperfecciones, la democracia es un tesoro que todos deber&iacute;amos cuidar con mimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez la emergencia clim&aacute;tico-ambiental tenga una cara amable (ya se sabe que no hay yin sin yang, ni viceversa). Siendo como es el tema m&aacute;s cr&iacute;tico y urgente a debatir pues, literalmente, con &eacute;l se nos va la vida, el di&aacute;logo puede encarrilarse utilizando una l&oacute;gica cient&iacute;fica as&eacute;ptica trasladada a un lenguaje que sea comprensible por todos. Adicionalmente, emplear la pol&iacute;tica callejera para debatir la emergencia clim&aacute;tico-ambiental nos permite utilizar un arma secreta muy poderosa: &iexcl;la empat&iacute;a! Discutas con quien discutas raro ser&aacute; que no tenga hijos, sobrinos, nietos&hellip; muchas personas a las que quiere. Por obstinado que sea el interlocutor, por empoderada que tenga la ignorancia a golpe de bulos y desinformaciones, en lugar de exasperarnos debemos aprender a reconducir las emociones recordando que sus necesidades son las mismas que las nuestras: legar un planeta habitable a sus descendientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruptura total entre bloques escenificada por la clase pol&iacute;tica no deja de ser un reflejo de una sociedad fracturada, en la que dos tercios de la poblaci&oacute;n parecer&iacute;an querer arrojarse mutuamente por la ventana ante la aparente impasibilidad del tercio restante, que se abstiene. Hay que dar la vuelta a esta situaci&oacute;n para tendernos la mano, &uacute;nica forma en la que conseguiremos salir del atolladero infernal en el que nos hemos metido. De la transversalidad de la crisis da buena cuenta que pa&iacute;ses como Italia y Grecia cuyos gobiernos no son, precisamente, de la izquierda radical, est&eacute;n hoy <a href="https://www.google.com/url?sa=D&amp;q=https://www.publico.es/sociedad/lucha-llamas-mediterraneo-extiende-espana-francia-tunez.html&amp;ust=1691318100000000&amp;usg=AOvVaw30MyyIaxL6H8uKHpdp9Q2c&amp;hl=es&amp;source=gmail" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidiendo con desesperaci&oacute;n</a> un frente com&uacute;n para luchar contra los efectos del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos los que somos conscientes de lo cr&iacute;tico del momento tenemos la obligaci&oacute;n de comenzar a practicar la pol&iacute;tica callejera, una lucha dial&eacute;ctica para combatir el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empoderamiento de la ignorancia</a> que desvirt&uacute;a la democracia hasta convertirla en un pat&eacute;tico circo ambulante. Hay que concienciar sobre la emergencia clim&aacute;tico-ambiental, y sobre la necesidad de que se implementen medidas urgentes, radicales y efectivas. Insistimos: nadie debe llamarse a enga&ntilde;o. Pase lo que pase, los pol&iacute;ticos solo reaccionar&aacute;n con la contundencia requerida cuando haya un aut&eacute;ntico clamor popular que lo demande, no una mayor&iacute;a p&iacute;rrica salida de las urnas. Y el tiempo apremia&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comenzar esta pol&iacute;tica callejera partimos con una cierta ventaja: <a href="https://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp?estudio=14695" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un bar&oacute;metro del CIS del pasado mes de marzo</a> a los espa&ntilde;oles les preocupa mucho (30,4%), o bastante (42,2%),&nbsp;el cambio clim&aacute;tico, y consideran que la acci&oacute;n del ser humano influye mucho (56,4%) o bastante (30,2%) en el mismo. Sin embargo, preguntados por los problemas que existen en Espa&ntilde;a, en orden de importancia, el cambio clim&aacute;tico aparece &iexcl;en el n&uacute;mero 30! Es decir, aun admitiendo que el problema existe, y mostrando su preocupaci&oacute;n, la gente sigue sin ser consciente de su urgencia. Este es nuestro punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        Con el esp&iacute;ritu de ayudar a la pol&iacute;tica callejera y animar a ponerla en pr&aacute;ctica, en un pr&oacute;ximo post vamos a ofrecer una gu&iacute;a detallada, pedag&oacute;gica y con abundantes referencias para responder a los mantras cl&aacute;sicos de los negacionistas m&aacute;s pertinaces (&ldquo;En verano siempre hace calor&rdquo;, &ldquo;En el pasado hizo mucho m&aacute;s calor que ahora&rdquo;, &ldquo;Las pol&iacute;ticas verdes solo persiguen hundirnos econ&oacute;micamente&rdquo;&hellip;). Un primer paso para comenzar a caminar todos juntos, en defensa de una salida democr&aacute;tica y justa a la crisis ambiental sin precedentes que se&nbsp;nos viene encima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Joaquín Hortal, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/defender-democracia-idioceno_129_10429531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:29:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender la democracia en el Idioceno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Bienvenidos al Idioceno!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b62afef-2d95-429f-b823-307bed281ec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Bienvenidos al Idioceno!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Época geológica del llamado planeta Tierra caracterizada por el comportamiento errático de una de sus especies, que está provocando un severo desequilibrio del planeta con terribles consecuencias para su componente más preciado: la biosfera</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Nos fumigan! &iexcl;La AEMET nos miente! &iexcl;Estamos llevando al extremo la salud p&uacute;blica! &iexcl;El cambio clim&aacute;tico es un invento de una conspiraci&oacute;n internacional! &iexcl;Los cient&iacute;ficos est&aacute;n comprados!&nbsp; &iexcl;Hay que ir m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;muro del &Aacute;rtico&rdquo; para descubrir qu&eacute; es lo que nos ocultan! &iexcl;Delibes da argumentos pol&iacute;ticos y nunca cient&iacute;ficos! <em>(En Do&ntilde;ana habr&aacute; agua si Dios quiere)</em> &iexcl;Nos quieren implantar un chisss-5G a trav&eacute;s de las vacunas! &iexcl;Los r&iacute;os tiran agua al mar que se puede aprovechar!...&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;&iquest;Pero qu&eacute; delirio es este?! Las obras de Breton, de Bu&ntilde;uel, de Fellini, de Dal&iacute;, de todos los grandes maestros del surrealismo han quedado deslucidas por la distop&iacute;a que estamos viviendo. Nunca antes fue m&aacute;s cierto que la realidad ha superado con creces a la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>#Idioceno</strong></em><em>. &Eacute;poca geol&oacute;gica del llamado planeta Tierra caracterizada por el comportamiento err&aacute;tico de una de sus especies, que est&aacute; provocando un severo desequilibrio del planeta con terribles consecuencias para su componente m&aacute;s preciado: la biosfera. Los individuos de esta especie se han bautizado a s&iacute; mismos como &ldquo;sapiens&rdquo; desde el convencimiento de ser extraordinariamente listos,&nbsp; c&eacute;nit absoluto del universo pensante, medida de todas las cosas, e imagen fidedigna de un Dios todopoderoso que es divino y hasta trino. Durante el idioceno los sapiens han puesto todo su empe&ntilde;o en culminar su gran obra maestra, autodestruirse, y est&aacute;n dispuestos a llevarse por delante todo lo que se anteponga en su camino.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        La absoluta extravagancia del momento hist&oacute;rico que estamos atravesando es una invitaci&oacute;n a describir la &eacute;poca actual de manera acorde, tal y como hacemos en el p&aacute;rrafo anterior emulando el estilo de la hilarante '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico_(novela)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a del Autoestopista Gal&aacute;ctico</a>&ldquo; del inigualable Douglas Adams, proponiendo el t&eacute;rmino <em>idioceno </em>para nombrarla. Notamos que &rdquo;idioceno&ldquo; es un t&eacute;rmino que se est&aacute; usando de manera heterog&eacute;nea desde hace alg&uacute;n tiempo por lo obviamente irracional que es la &eacute;poca en que vivimos, que aqu&iacute; usaremos seg&uacute;n la acepci&oacute;n anterior por las razones que expondremos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os, el premio Nobel de Qu&iacute;mica Paul Crutzen propuso el nombre <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antropoceno</a>, del griego <em>anthropos</em>, &ldquo;humano&rdquo;, para referir la &eacute;poca geol&oacute;gica actual caracterizada por una incidencia de la actividad humana en todos los grandes procesos planetarios, desde la productividad y el ciclo del carbono al ciclo del agua, a las tasas de erosi&oacute;n, a la p&eacute;rdida de biodiversidad, a la proliferaci&oacute;n global de micropl&aacute;sticos, y, por supuesto,&nbsp; al clima. Visto lo que estamos viendo, este nombre se ha quedado anticuado pues no refleja la deriva emprendida por los sapiens, decididos a negar la evidencia cient&iacute;fica para culminar un disparatado suicidio colectivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creemos que un nuevo nombre define mucho mejor la realidad tal y como la hemos caricaturizado anteriormente, idioceno<em>,</em> del griego <em>idiotes, &ldquo;</em>de uno mismo, privado, particular, personal&rdquo;. Los <em>idiotes </em>son aquellas gentes que s&oacute;lo se ocupan de sus asuntos, que viven pendientes de su ombligo sin interesarse por el bien com&uacute;n. Cuando llega el momento de votar, al <em>idiote </em>solo le preocupan sus intereses, &ldquo;s&oacute;lo siente el mal p&uacute;blico cuando afecta a sus intereses particulares&rdquo; en palabras de Tito Livio. Dicho en rom&aacute;n paladino, el <em>idiote</em> es un ego&iacute;sta como la copa de un pino que da la espalda al colectivo, lo que le lleva a comportarse como un perfecto idiota seg&uacute;n las acepciones de la RAE: &ldquo;Tonto, corto de entendimiento&rdquo;, y tambi&eacute;n &ldquo;engre&iacute;do sin fundamento&rdquo; (una cosa suele lleva a la otra). El idiota no es consciente de que viaja en una barca com&uacute;n y que, por mucho que se emperre en subir a lo m&aacute;s alto del m&aacute;stil, pisando las cabezas que tuviera que pisar, si la barca se hunde m&aacute;s le vale desarrollar branquias porque se ahogar&aacute; con el resto de los viajeros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Santiago Ram&oacute;n y Cajal que &ldquo;una de las desdichas de nuestro pa&iacute;s consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el inter&eacute;s individual ignora el inter&eacute;s colectivo&rdquo;. Premio Nobel de medicina y uno de los m&aacute;s grandes intelectuales que ha dado nuestro pa&iacute;s, Ram&oacute;n y Cajal viene a decirnos que un pa&iacute;s cuyos ciudadanos se dejan llevar por el ego&iacute;smo, que se comportan como unos <em>idiotes,</em> acaba convertido en un pa&iacute;s de idiotas. En una desdicha, vamos. Pero la cosa no termina ah&iacute;, pues sabido es lo f&aacute;cil que resulta manejar a la gente a trav&eacute;s de una estrategia de la que ya hemos hablado en otras ocasiones: <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el empoderamiento de la ignorancia.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay nada m&aacute;s humano que la tendencia a escuchar aquello que queremos o&iacute;r. A nadie le gustan las malas noticias, y menos cuando son realmente malas, lo que hace de la <em>pol&iacute;tica del avestruz</em> una t&aacute;ctica muy habitual. Pero superada la fase inicial de negaci&oacute;n, cualquier persona adulta afronta la realidad tal y como le viene, abriendo bien los ojos para tratar de evitar o minimizar los golpes. Este ejercicio de madurez salta por los aires bajo la influencia de gentes sin escr&uacute;pulos que niegan las malas noticias persiguiendo sus propias agendas, para lo que apelan a toda una suerte de idioteces, conspiranoias, bulos y falsedades, a la par que espolean el odio contra los que son portadores de las noticias. Nunca antes el mensajero, que en el caso que nos ocupa tan solo act&uacute;a en nombre de su conciencia, hab&iacute;a sido tan odiado. Nunca antes la advertencia de que un escal&oacute;n est&aacute; roto y, si lo pisas, te puedes desplomar en el vac&iacute;o, hab&iacute;a sido motivo de todo tipo de improperios. Al empoderar la ignorancia se ha producido un insospechado efecto multiplicador de la idiotez, precipit&aacute;ndonos de bruces en el idioceno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es idiota? Esta pregunta se responde sola sin m&aacute;s que recordar lo que dec&iacute;a la madre de Forrest Gump, &ldquo;<em>silly is the one who does nonsense</em>&rdquo; que bien podr&iacute;amos traducir por &ldquo;idiota es quien hace idioteces&rdquo;. En 2023, idiota es quien con su acci&oacute;n, o inacci&oacute;n, contribuye a esta demencial carrera hacia el abismo del colapso clim&aacute;tico-ambiental. S&iacute;, hab&eacute;is le&iacute;do bien: &ldquo;colapso&rdquo;. La deriva del clima y del deterioro medioambiental nos aboca a un colapso si no se toman medidas urgentes para evitarlo, y a las cosas hay que llamarlas por su nombre por una cuesti&oacute;n de respeto a una poblaci&oacute;n que se la supone adulta a partir de los 18 a&ntilde;os. Si no actuamos, colapsaremos. Fin. &iquest;O hay alguien tan incauto, tan inocente, que cree que si el planeta se hunde en una deriva clim&aacute;tico-ambiental la civilizaci&oacute;n humana resistir&aacute;? Para reflexionar sobre el idioceno, sobre la &ldquo;edad de la estupidez&rdquo;, recomendamos vivamente este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-trvwKdEsQw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ante la evidencia aplastante de que el equilibrio clim&aacute;tico-ambiental del Sistema Tierra se est&aacute; perdiendo (siete de los nueve umbrales planetarios que permiten la vida <a href="https://elpais.com/ciencia/2023-05-31/siete-de-los-nueve-umbrales-que-permiten-la-vida-humana-sobre-la-tierra-ya-han-sido-sobrepasados.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya se han sobrepasado</a>) con las terribles consecuencias que esto trae consigo, parecer&iacute;a que el &uacute;nico (y gigantesco) trabajo a hacer es buscar f&oacute;rmulas, entre todos, para frenar la deriva y amortiguar los golpes. Estas f&oacute;rmulas son de distintos tipos, tecnol&oacute;gicas, socioecon&oacute;micas, pol&iacute;ticas, y tambi&eacute;n culturales. A nadie se le escapa que vivimos en una sociedad profundamente egoica cuyo principal valor es la ambici&oacute;n material, algo incompatible con la vida en un planeta finito de recursos limitados. Para ser eficaces en la b&uacute;squeda de soluciones es necesario abordar todos los aspectos, un trabajo tan descomunal que no hay tiempo que perder.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hete aqu&iacute;, &iexcl;oh, sorpresa!, que se nos ha cruzado un problema que muchos, pecando de inocentes, no hab&iacute;amos previsto: la pandemia de idiotez que sacude a Occidente, agitada por los intereses particulares de algunos. Precisamente los agitadores son los que m&aacute;s sorprenden, porque en general son gente inteligente y culta. Pero la experiencia demuestra que se puede ser muy inteligente, muy culto, y actuar de manera idiota. Tenemos m&uacute;ltiples ejemplos entre esos personajes p&uacute;blicos que ya sea por 30 monedas de plata, o simplemente porque su EGO (n&oacute;tense las may&uacute;sculas) les mantiene secuestrado el sentido com&uacute;n y la decencia, utilizan su p&uacute;lpito medi&aacute;tico para empujarnos hacia el abismo espoleando el negacionismo, o el &ldquo;oportunismo energ&eacute;tico&rdquo;, que tanto da Los unos niegan la evidencia cient&iacute;fica del cambio clim&aacute;tico, los otros predican <a href="https://oikonomics.uoc.edu/divulgacio/oikonomics/es/numero16/dossier/fdemaria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tecnicismo-m&aacute;gico</a>, no menos preocupante porque una cosa es apoyar la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica como un pilar fundamental para afrontar la situaci&oacute;n, y otra completamente diferente postular, contraviniendo la f&iacute;sica m&aacute;s elemental, que la tecnolog&iacute;a es la varita del mago Merl&iacute;n por lo que podemos relajarnos y disfrutar de una deliciosa taza de caf&eacute; con leche mientras continuamos el <em>business as usual</em>. (Para un estudio reciente del escepticismo clim&aacute;tico en los medios espa&ntilde;oles v&eacute;ase <a href="https://revistas.ucm.es/index.php/ESMP/article/view/80779/4564456561272" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este link</a>).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos personajes, inteligentes y cultos, &iquest;no ven que sus hijos, sus sobrinos, sus nietos, ellos mismos, caer&aacute;n de cabeza con el resto si no se frena la deriva y vamos de cabeza al abismo? A estos personajes con altavoz y abultada cuenta corriente habr&iacute;a que recordarles que el planeta Tierra no es el Titanic. Repetimos: el planeta Tierra no es el Titanic. No dispone de lanchas salvavidas para los pasajeros de primera, ni vendr&aacute; una nave nodriza alien&iacute;gena al rescate de los privilegiados. Si la Tierra entra en una fase de colapso clim&aacute;tico-ecol&oacute;gico no habr&aacute; lugar donde esconderse para estar a salvo. A estas personas s&oacute;lo nos resta pedirles que miren a la cara a sus hijos, y, por ellos, hagan el pu&ntilde;etero favor de dejar de jugar con fuego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las pel&iacute;culas y series de zombis el argumento siempre es el mismo, &ldquo;algo&rdquo; convierte a la gente en zombi propag&aacute;ndose como la p&oacute;lvora. Unos pocos humanos, que en la primera oleada consiguen escapar al contagio, tratan de sobrevivir mientras buscan a contrarreloj la f&oacute;rmula para luchar contra ese &ldquo;algo&rdquo; antes de ser contagiados. La actual pandemia de idiocia que nos azota se asemeja a una invasi&oacute;n zombi, o a la de <em>ceguera blanca</em> en la novela dist&oacute;pica '<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ensayo_sobre_la_ceguera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ensayo sobre la Ceguera</a>' del premio Nobel de Literatura Jos&eacute; Saramago, una pandemia de &ldquo;ciegos que, viendo, no ven&rdquo;. &iquest;Conseguiremos encontrar la f&oacute;rmula para revertir la pandemia de idiotez que nos est&aacute; cegando mientras tratamos de no ser contagiados, a tiempo para evitar el apocalipsis? Continuar&aacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/bienvenidos-idioceno_132_10327662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jul 2023 19:54:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Bienvenidos al Idioceno!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teorías de la conspiración,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/915817fe-9af7-468a-b777-8120378f741c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La degradación y destrucción de entornos naturales hace que patógenos de todo tipo, en ausencia de sus hospedadores habituales, encuentren refugio en las populosas ciudades, en instalaciones de cría intensiva y en otros lugares donde los animales viven hacinados</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong><a href="https://twitter.com/hashtag/FBI?src=hashtag_click" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>#FBI</em></a><em> Director Wray confirmed that the Bureau has assessed that the origins of the COVID-19 pandemic likely originated from a lab incident in Wuhan, China&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>#FBI Director Wray confirm&oacute; que la Oficina ha evaluado que los inicios de la pandemia COVID-19 probablemente se originaron a partir de un incidente de laboratorio en Wuhan, China</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <a href="https://twitter.com/FBI/status/1630733743777300483" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuit del FBI</a> del pasado 1 de marzo de 2023 se hac&iacute;a viral a los pocos minutos de ser publicado, para gran regocijo de toda la legi&oacute;n de conspiranoicos que parece crecer cada d&iacute;a. Se trata de un tuit altamente especulativo que contradice el consenso de la comunidad cient&iacute;fica, que apunta a un origen zoon&oacute;tico del virus, es decir a un salto desde una especie animal al ser humano. Como era de esperar, a las pocas horas <a href="https://www.globaltimes.cn/page/202303/1286464.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China respond&iacute;a</a> airada, &ldquo;<em>oponi&eacute;ndose a la utilizaci&oacute;n del COVID-19 para cualquier forma de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha llevado al FBI a publicar en Twitter que, &ldquo;probablemente&rdquo;, la pandemia del COVID-19 pudo originarse en un laboratorio chino? No lo sabemos, aunque creemos que se trata de simple (y peligrosa) propaganda. La &uacute;nica prueba esgrimida es la dificultad encontrada por los inspectores internacionales para sus investigaciones en suelo chino, una justificaci&oacute;n que no es cient&iacute;fica, sino pol&iacute;tica. Ahora bien, &iquest;el FBI dejar&iacute;a a China inspeccionar sus laboratorios de alta seguridad? Lo dudamos. La hegemon&iacute;a hist&oacute;rica de EEUU les ha permitido aplicar sistem&aacute;ticamente la ley del embudo, imponiendo a los dem&aacute;s pa&iacute;ses lo que nunca aceptar&iacute;an para ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que afirma el FBI, desde que comenz&oacute; la pandemia miles de cient&iacute;ficos de todo el mundo han estudiado el virus llegando al amplio consenso de que es &ldquo;muy improbable&rdquo; que se originara en un laboratorio. Como <a href="https://www.science.org/content/article/do-three-new-studies-add-proof-covid-19-s-origin-wuhan-animal-market" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jon Cohen argumentaba</a> hace ya un a&ntilde;o en la revista Science: &ldquo;<em>Tres nuevos estudios ofrecen una incontestable conclusi&oacute;n sobre el origen del SARS-CoV-2: a pesar del paso de dos a&ntilde;os y de la falta de transparencia del gobierno chino, hay datos que pueden iluminar el mayor misterio de la pandemia. Y aunque estos nuevos an&aacute;lisis no llegan a la misma conclusi&oacute;n sobre c&oacute;mo se desencaden&oacute; el COVID-19, cada uno de ellos socava la teor&iacute;a de que el virus escap&oacute;, de alguna forma, del Wuhan Institute of Virology, el foco de sospechas durante mucho tiempo</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda la evidencia cient&iacute;fica existente apunta al<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abp8715?adobe_mc=MCMID%3D82724840367492673831975197380430328838%7CMCORGID%3D242B6472541199F70A4C98A6%2540AdobeOrg%7CTS%3D1659599462&amp;_ga=2.160625277.1193491231.1659598896-219227792.1648653203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mercado de Wuhan</a> donde se hacinaban, en condiciones muy insalubres, animales silvestres comercializados para consumo humano. Al inicio de la pandemia, en enero de 2020, un equipo del <a href="https://en.chinacdc.cn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CDC</a> chino tomaba muestras ambientales en las que detectaba ARN del virus junto a ADN humano, confirmando la sospecha de que el mercado era uno de los primeros sitios, si no el primero, donde comenz&oacute; a propagarse el virus. El trabajo, <a href="https://assets.researchsquare.com/files/rs-1370392/v1_covered.pdf?c=1645813311" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hecho p&uacute;blico en formato de preprint</a> a principios de 2022, tambi&eacute;n indicaba que ninguno de los animales testados hab&iacute;a dado positivo al virus. A principios de marzo de este a&ntilde;o una investigadora francesa del <a href="https://www.cnrs.fr/fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CNRS</a> encontraba en la base de datos <a href="https://gisaid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GISEAD</a>, el repositorio online internacional abierto a toda la comunidad cient&iacute;fica de secuencias del virus, algunas &ldquo;secuencias metagen&oacute;micas&rdquo; ambientales utilizadas por el equipo chino. El <a href="https://zenodo.org/record/7754299#.ZB1lKHbMKUm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de estas secuencias</a> era presentado el pasado 21 de marzo ante el &ldquo;Grupo Asesor Cient&iacute;fico para los Or&iacute;genes de Nuevos Pat&oacute;genos&rdquo; (SAGO), un grupo de expertos convocado el a&ntilde;o pasado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), mostrando que junto al ARN del virus tambi&eacute;n hab&iacute;a ADN de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nyctereutes_procyonoides" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perros mapache</a> entre otros animales, casualmente en el <a href="https://theconversation.com/china-acaba-de-revelar-datos-cruciales-sobre-el-origen-de-la-covid-19-si-lo-hubiera-hecho-antes-podria-habernos-ahorrado-tres-anos-de-discusiones-202450" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mismo rinc&oacute;n del mercado</a> donde se detectaron los primeros casos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a preguntarse c&oacute;mo es posible que estos datos, que parecen tan importantes para la b&uacute;squeda del origen del virus, hayan tardado tanto en salir a la luz y lo hayan hecho tan <em>brevemente&hellip;</em> El equipo internacional que acaba de hacer p&uacute;blico su an&aacute;lisis solicit&oacute; m&aacute;s datos al equipo chino, algo que este rechaz&oacute; hacer, lo que acompa&ntilde;&oacute; de una acci&oacute;n impredecible: eliminar de GISEAD las secuencias publicadas. Preguntado por la <a href="https://www.science.org/content/article/covid-19-origins-missing-sequences" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Science</a> el Dr. Gao, investigador principal del equipo chino, argument&oacute; que se trataba de una &ldquo;investigaci&oacute;n que a&uacute;n est&aacute; en curso&rdquo;. Es posible que las secuencias encontradas por la investigadora francesa <a href="https://gisaid.org/statements-clarifications/data-availability/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparecieran en GISEAD</a> tras una solicitud de datos adicionales hecha por el revisor del trabajo del equipo del CDC chino, y estos las hubieran eliminado posteriormente para que no fueran accesibles hasta que su art&iacute;culo, a&uacute;n en formato <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Prepublicaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preprint</a>, fuera aceptado formalmente para publicaci&oacute;n. En cualquier caso, la secuencia de eventos no ayud&oacute; a tener confianza en la transparencia del proceso por parte del equipo investigador del CDC chino.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos nuevos datos no prueban que los animales cuyo ADN aparece en las secuencias sean el origen del virus, s&iacute; que los sit&uacute;an como buenos candidatos a ser el <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-023-00827-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">animal intermedio</a> entre los murci&eacute;lagos y los humanos. La evidencia que apunta al origen zoon&oacute;tico del virus, ya <a href="https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/s-0042-1759564" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;alada por otros trabajos</a>, sale as&iacute; reforzada, restando credibilidad a la hip&oacute;tesis promovida por las autoridades chinas de que el virus entr&oacute; a ese mercado a trav&eacute;s de productos importados de otros pa&iacute;ses Tambi&eacute;n resta toda la credibilidad a la hip&oacute;tesis que sit&uacute;a el origen de la Covid-19 en un laboratorio chino, tal y como sostiene el FBI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la opini&oacute;n fundamentada de la comunidad cient&iacute;fica, la mayor&iacute;a de las enfermedades emergentes que nos han azotado durante los &uacute;ltimos 30-40 a&ntilde;os, incluida la COVID-19, son de origen zoon&oacute;tico. Nuestra depredaci&oacute;n de los h&aacute;bitats naturales y la relaci&oacute;n insana y cruel que mantenemos con muchas especies animales de las que nos beneficiamos (tr&aacute;fico, sobreexplotaci&oacute;n, hacinamiento&hellip;) se sit&uacute;an en el origen de de la mayor&iacute;a de estas enfermedades animales que saltan a humanos. La degradaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de entornos naturales hace que pat&oacute;genos de todo tipo, en ausencia de sus hospedadores habituales, encuentren refugio en las populosas ciudades humanas, en instalaciones de cr&iacute;a intensiva, y en otros lugares donde los animales viven hacinados y en malas condiciones sanitarias. El resultado de este comportamiento irrespetuoso con el medio natural y hacia otros seres vivos incrementa la probabilidad de que los virus salten de especie y acaben infect&aacute;ndonos, con las terribles consecuencias que nos resultan muy conocidas. En el mundo acad&eacute;mico esta situaci&oacute;n ha sido bautizada como<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/140189/biodiversidad-y-salud-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ecolog&iacute;a de la enfermedad</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ser humano tiende a ser altamente egoc&eacute;ntrico, y vive con la falsa idea de que cualquier innovaci&oacute;n inteligente debe proceder de una mente humana. Sin embargo, la naturaleza tiene infinidad de estrategias evolutivas y una capacidad de crear que apenas alcanzamos a comprender. Ayer fue el SARS-COV-2, precedido poco antes de <a href="https://www.nature.com/articles/nrmicro3143" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la emergencia de otros dos coronavirus</a>, SARS-COV en 2003, que tras un esfuerzo global sin precedentes dej&oacute; tras de s&iacute; 8.000 infectados y cerca de 800 muertos, y MERS-CoV, que caus&oacute; 145 infectados y 62 muertos. Sin olvidar la expansi&oacute;n global del &eacute;bola, que hab&iacute;a sido restringido a &Aacute;frica occidental y central desde su descubrimiento en 1976 hasta su expansi&oacute;n en 2014-2016. Podemos tener la certeza de que la naturaleza ma&ntilde;ana nos va a volver a sorprender con un nuevo virus que ser&aacute;, muy probablemente, tambi&eacute;n de origen zoon&oacute;tico, algo para lo que debemos prepararnos reduciendo los factores que facilitan su emergencia (como la degradaci&oacute;n de la biodiversidad y el paisaje), y creando mecanismos de respuesta r&aacute;pida. Para hacer frente a esas m&aacute;s que probables nuevas zoonosis es imprescindible luchar tambi&eacute;n contra la propaganda y las <em>conspiranoias</em> varias y sin fundamento alguno que solo favorecen intereses espurios, adem&aacute;s de dificultar la labor de la comunidad cient&iacute;fica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propaganda nos hace m&aacute;s vulnerables ante la enfermedad y la desigualdad. Estudios desarrollados durante la &uacute;ltima pandemia muestran, por ejemplo, que la <a href="https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-022-00771-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predisposici&oacute;n a creer en narrativas conspirativas</a> estaba asociada negativamente a la predisposici&oacute;n a aceptar la vacunaci&oacute;n y los comportamientos preventivos. De hecho, la irresponsabilidad pol&iacute;tica combinada con propaganda negacionista ha causado centenares de miles de muertos en <a href="https://www.nytimes.com/es/2021/10/20/espanol/bolsonaro-brasil-homicidio-pandemia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil</a> y <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2021-02-10/estudio-responsabiliza-a-politicas-de-trump-de-alta-mortalidad-por-covid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EEUU</a>, y decenas de miles en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/moriran-forma-indigna-adelanto-editorial-libro-alberto-reyero-exconsejero-politicas-sociales-comunidad-madrid_129_9560412.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ant&iacute;doto contra la propaganda es el pensamiento cr&iacute;tico. En el caso que nos ocupa sobre el posible origen del SARS-COV-2, el buen juicio nos lleva a depositar nuestra confianza en la opini&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, cuyo &uacute;nico objetivo es comprender c&oacute;mo se propaga el virus, c&oacute;mo muta, c&oacute;mo ha saltado entre distintas especies hasta llegar a los humanos, c&oacute;mo enferma a sus hu&eacute;spedes, y c&oacute;mo puede prevenirse y combatirse la enfermedad. Mientras que los intereses de la geopol&iacute;tica son m&aacute;s oscuros e inciertos, la verdadera ciencia s&oacute;lo busca el conocimiento y defender la vida, raz&oacute;n por la cual el sistema cient&iacute;fico se ha dotado de mecanismos para garantizar la transparencia y protegerse de comportamientos mezquinos o ego&iacute;stas. Por eso, entre la ciencia y la geopol&iacute;tica nosotros apostamos por la ciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo ha sido escrito por Ana Campos, Luis Santamar&iacute;a, Raquel P&eacute;rez G&oacute;mez y Fernando Valladares.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/diga-diga-fbi-origen-probable-sars-cov-2-zoonotico-ciencia-frente-geopolitica_132_10096440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2023 20:47:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diga lo que diga el FBI, el origen más probable del SARS-COV-2 es zoonótico. Ciencia frente a geopolítica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder de las alas de las mariposas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alas-mariposas_132_9870368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fb8007f-43db-4590-80ae-660e160ef3ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder de las alas de las mariposas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agenda 2030 resume los principales problemas que afronta hoy la humanidad: pobreza, falta de seguridad alimentaria, vida insalubre, desigualdad, dificultades de acceso a la educación, al agua y a la energía, modelo de producción no-sostenible, cambio climático, desertificación, pérdida de biodiversidad…</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Creer es crear al mismo tiempo. Creer es caminar hacia adelante. Crear el siguiente escal&oacute;n sobre el vac&iacute;o. Es crear de la nada otra realidad. Cuando cambio las formas de ver las cosas, desde el otro lado, la realidad de las cosas se transforma. Ser creadores es la misi&oacute;n de nuestra naturaleza humana. Si crees que el mundo puede cambiar lo est&aacute;s cambiando.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Santiago Pando&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2022 no ha sido un buen a&ntilde;o. El sufrimiento ha vuelto a inundar millones de hogares por todo el planeta. Guerras, hambrunas, retrocesos en derechos humanos, sequ&iacute;as, incendios, riadas, olas de fr&iacute;o y calor extremo&hellip; A nivel pol&iacute;tico, la grieta abierta entre oriente y occidente amenaza con romper el mundo en dos mitades mientras las diferencias norte-sur se acent&uacute;an, los nuevos fascismos avanzan, y el sistema econ&oacute;mico se tambalea. Un panorama que complica la consecuci&oacute;n de los objetivos de la <a href="https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agenda 2030</a>, posponi&eacute;ndolos hacia un futuro cada vez m&aacute;s incierto y lejano.
    </p><p class="article-text">
        La agenda 2030 resume los principales problemas que afronta hoy la humanidad: pobreza, falta de seguridad alimentaria, vida insalubre, desigualdad, dificultades de acceso a la educaci&oacute;n, al agua y a la energ&iacute;a, modelo de producci&oacute;n no-sostenible, cambio clim&aacute;tico, desertificaci&oacute;n, p&eacute;rdida de biodiversidad&hellip; Todos ellos son s&iacute;ntomas que evidencian fallos severos en el funcionamiento de la sociedad global. Focalizar en los s&iacute;ntomas para tratar de sofocarlos, objetivo perseguido por la agenda, es tan ineludible como insuficiente pues no deja de ser equivalente a combatir la fiebre sin erradicar la infecci&oacute;n que la provoca, un alivio pasajero que no resuelve el mal de fondo. Es necesario buscar el lugar donde enra&iacute;zan los problemas, diagnosticar la enfermedad que los subyace.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los sistemas sociales contemplados desde la perspectiva de complejidad&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La perspectiva de complejidad de la que ya hemos hablado en otros posts (ver <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/entender-sistemas-complejos-explorar-entorno-inesperado-creativo_132_8530312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) es una potente herramienta de an&aacute;lisis de las sociedades humanas al ser estas un paradigma de lo que es un sistema complejo. En este tipo de sistemas, de las interacciones locales y descentralizadas de los elementos que los forman surgen jerarqu&iacute;as de niveles de organizaci&oacute;n, patrones de orden emergentes que siguen sus propias reglas. A su vez, estas estructuras emergentes condicionan el comportamiento de los elementos del sistema por medio de mecanismos de <a href="https://arxiv.org/ftp/arxiv/papers/1212/1212.2275.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causaci&oacute;n descendente</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las sociedades humanas, las estructuras sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas sobre las que se cimenta la convivencia del colectivo surgen de la red tejida por las interacciones entre los individuos, siendo as&iacute; un producto emergente del mismo. Pero estas mismas estructuras condicionan el comportamiento de los individuos por medio de una colectivizaci&oacute;n de la visi&oacute;n de la realidad, de creencias que van siendo compartidas e interiorizadas por los individuos. As&iacute;, aun cuando las estructuras son un reflejo de la idiosincrasia del colectivo, tienen la capacidad de transformarlo. La solidez de las estructuras sociales es el resultado del acoplamiento entre ambos flujos, el que corre de abajo arriba haci&eacute;ndolas emerger del colectivo, y el que act&uacute;a en la direcci&oacute;n opuesta, de arriba abajo, condicionando las tendencias naturales de los individuos.
    </p><p class="article-text">
        Las jerarqu&iacute;as de orden de las sociedades humanas parecen transmutarse siempre en jerarqu&iacute;as de poder, lideradas por &eacute;lites que afianzan su posici&oacute;n por medio del ejercicio de la violencia, muy efectiva para consolidar las estructuras sociales sostenidas sobre el poder. No obstante, lo que se convierte en un aut&eacute;ntico &ldquo;pegamento social&rdquo; es la mitolog&iacute;a que se instala en el imaginario colectivo, una visi&oacute;n compartida de la realidad conveniente a los intereses de una &eacute;lite. Por regla general la palabra mitolog&iacute;a se asocia a religi&oacute;n, a dioses, rituales, liturgias y sacerdotes. En el terreno pol&iacute;tico fue la aliada imprescindible de faraones que eran la encarnaci&oacute;n de Horus y reyes ungidos por la gracia de Dios, de teocracias soportadas sobre mitos, esas <em>narraciones maravillosas situada fuera del tiempo hist&oacute;rico y protagonizadas por personajes de car&aacute;cter divino o heroico</em> seg&uacute;n la primera entrada de la RAE. Esta mitolog&iacute;a de acepci&oacute;n pseudorreligiosa, acompa&ntilde;ada de toda una parafernalia simb&oacute;lica, ha sido igualmente utilizada por otro tipo de dictaduras para hacer prevalecer sus ideas y conseguir el apoyo incondicional del pueblo. El nazismo fue un desafortunado &ldquo;caso de &eacute;xito&rdquo; bien conocido.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la mitolog&iacute;a tambi&eacute;n puede tener un car&aacute;cter mundano, como ocurre cuando los mitos versan sobre la condici&oacute;n humana sin entrar en cuestiones m&aacute;gicas o ultraterrenas. Una vez que arraigan en el inconsciente colectivo este tipo de mitos son dificil&iacute;simos de desenmascarar pues permean nuestro pensamiento condicionando nuestro comportamiento, es decir, nos convierten en aquello que creemos ser. La transformaci&oacute;n que operan los mitos en los individuos acaba por otorgarles estatus de veracidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya sean pseudorreligiosos o mundanos, los mitos son el mecanismo de causaci&oacute;n descendente m&aacute;s poderoso que opera en los sistemas sociales. Su efectividad supera con creces cualquier medio coercitivo expl&iacute;cito pues no hay control m&aacute;s f&eacute;rreo que el ejercido por la propia mente, el vigilante silencioso que condiciona al individuo a actuar al dictado de aquello que cree cierto. Esta es la tesis que subyace a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Propaganda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propaganda</a>, empe&ntilde;ada en difundir medias verdades y mentiras para construir una <em>realidad paralela</em> sobre interpretaciones hiperb&oacute;licas y hechos directamente inventados. La potencia de la propaganda para condicionar la opini&oacute;n p&uacute;blica y manejar a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Masa_(sociolog%C3%ADa)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masa social</a> es de sobra conocida. De hecho, es utilizada con absoluto descaro por ciertas ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas para conseguir el <em>m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a</em>, i.e., que una mayor&iacute;a vote a favor del inter&eacute;s de una minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la propaganda sectaria es posible identificar una compleja mitolog&iacute;a que ha conseguido permear todo el colectivo social de manera transversal, una mitolog&iacute;a mundana donde ha enraizado con fuerza la crisis que nos est&aacute; golpeando sin piedad. Desenmascarar esta mitolog&iacute;a es la forma m&aacute;s efectiva de combatir la crisis, yendo un paso m&aacute;s all&aacute; de la lucha contra sus s&iacute;ntomas.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La mitolog&iacute;a posmoderna, sustrato de la crisis poli&eacute;drica actual</strong></h3><p class="article-text">
        A diferencia de otros muchos lugares donde a&uacute;n gobiernan &eacute;lites por la gloria de Dios o por el poder de las armas, en occidente disfrutamos de democracias liberales. Esa es la envidiable palanca de la que disponemos los europeos para contribuir a la salida de la crisis global, y no el hecho de ser un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/borrell-pierde-jungla-metaforas_129_9635915.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>afortunado y rico jard&iacute;n</em></a> que parece haber olvidado la responsabilidad que le corresponde tanto por su enorme contribuci&oacute;n a la degradaci&oacute;n del medio ambiente, como por la vergonzante herencia colonial. En occidente votamos, pero nuestro pensamiento est&aacute; totalmente permeado por una mitolog&iacute;a mundana que condiciona nuestro comportamiento, una mitolog&iacute;a europeiforme exportada con mayor o menor &eacute;xito al resto del planeta, que nos llega a impedir el verdadero ejercicio de esa libertad de la que tanto presumimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta mitolog&iacute;a posmoderna pivota sobre el mito que asegura que el ser humano es ego&iacute;sta, es esencial y fundamentalmente ego&iacute;sta; es tan extraordinariamente ego&iacute;sta que necesita un contrato junto a toda una parafernalia de reglas acompa&ntilde;adas de medidas coercitivas para vivir en comunidad. La metamorfosis que experimentan las organizaciones en jerarqu&iacute;as de poder revelar&iacute;a la naturaleza asocial de este ser humano dominado por el ego&iacute;smo. Ya sea delegando en un soberano como reclamaba Hobbes, o acordado por la &ldquo;voluntad popular<em>&rdquo;</em> seg&uacute;n la versi&oacute;n m&aacute;s amable de Rousseau, en ausencia de un contrato entrar&iacute;amos, s&iacute; o s&iacute;, en una guerra de todos contra todos pues <em>homo homini lupus est</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mito tambi&eacute;n sostiene que el ego&iacute;smo es el motor que mueve un mundo que evoluciona gracias a la competici&oacute;n, empuj&aacute;ndonos a desarrollar el talento que necesitamos para triunfar. Dado que de los triunfos de unos se benefician otros, el ego&iacute;smo se transforma en una peculiar y apreciada virtud, y conseguir la excelencia en una obligaci&oacute;n moral. As&iacute; es como del mito del ego&iacute;smo nace el de la excelencia, una versi&oacute;n posmoderna de imperativo &eacute;tico que trata de reemplazar al kantiano, al servicio de una sociedad que ha hecho del progreso material su ed&eacute;n particular, encontrando su aliento vital en la ambici&oacute;n. Notamos en este punto que ego&iacute;smo y ambici&oacute;n son el pan y el vino que alimenta la rueda producci&oacute;n &ndash; consumo, el coraz&oacute;n del capitalismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a los s&iacute;ntomas de la crisis explicitados en la agenda 2030, resulta bastante obvio que cualquier plan de acci&oacute;n para combatirlos requiere un profundo cambio en nuestro actual modo de vida que debe incorporar una redistribuci&oacute;n m&aacute;s justa de la riqueza. Un cambio siempre supone una salida de la <em>zona de confort, </em>un sacrificio que escala en intensidad hasta convertirse en martirio para una sociedad derrochona e irrespetuosa con el medio ambiente, acomodada a vivir por encima de las posibilidades del planeta. Las reticencias de un amplio porcentaje de la poblaci&oacute;n a tomarse la molestia de separar correctamente la basura para su reciclado, las quejas por las (exiguas) medidas adoptadas por el gobierno para ahorrar energ&iacute;a, o el empe&ntilde;o en pintarlo todo de color verde para perseverar en el absurdo del crecimiento infinito evidencian una inercia ego&iacute;sta a continuar con el estatus quo sin modificar ni un mil&iacute;metro nuestra forma de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ego&iacute;smo nos ciega ante la magnitud de los problemas, nos insensibiliza ante el dolor ajeno, y nos hace aferrarnos a lo que tenemos como si en ello se nos fuese la vida. Este m&iacute;tico ego&iacute;smo, aceptado y hasta celebrado por todos con naturalidad, es el sustrato en el que ha enraizado con fuerza la crisis. Se hace as&iacute; imprescindible luchar contra nuestras tendencias <a href="http://topicosdepsicologia.blogspot.com/2009/11/mente-egoica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">egoicas</a>, algo que no es f&aacute;cil. Pretender dome&ntilde;arlas por medio de medidas coercitivas tan solo sirve para provocar frustraciones en ese monstruo interior que ha anidado en nosotros y que, como Saturno a sus hijos, amenaza con devorarnos; un monstruo que convierte la crisis global en una olla a presi&oacute;n que puede estallar en cualquier momento.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El poder de las alas de las mariposas</strong></h3><p class="article-text">
        La buena noticia es que comenzamos a disponer de abundantes estudios que nos ayudan a desenmascarar la mitolog&iacute;a mundana construida en torno al ego&iacute;smo, comenzando por el mito de la competitividad. La aceptaci&oacute;n del darwinismo social se ha apalancado sobre un apresurado convencimiento de que la competici&oacute;n es el conductor de la evoluci&oacute;n natural. Sin embargo, y tal y como explicamos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/abrazar-diversidad-ciencia-humana-e-innovadora_132_9845125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, este &eacute;nfasis en la competici&oacute;n est&aacute; siendo desmontado por todo un c&uacute;mulo de evidencias que inciden en la importancia de la cooperaci&oacute;n y las interacciones mutualistas en las comunidades ecol&oacute;gicas. La competici&oacute;n existe, s&iacute;, pero ni es el &uacute;nico motor del mundo natural, ni el m&aacute;s determinante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los prejuicios que ha sido puesto en tela de juicio es el que asegura que somos incapaces de organizarnos en ausencia de jerarqu&iacute;as de poder. En su libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-amanecer-de-todo/357987" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El amanecer de todo</a>, Graeber y Wengrow detallan los numerosos vestigios arqueol&oacute;gicos descubiertos por todo el planeta que revelan la existencia de antiguas civilizaciones en las que miles de individuos consiguieron convivir de manera igualitaria, sin indicios aparentes de la emergencia de &eacute;lites que impusieran su poder por la fuerza. Esto evidencia que los patrones de orden no necesariamente mutan en jerarqu&iacute;as de poder en comunidades que llegan a sumar un n&uacute;mero alto de individuos. Tal vez, despu&eacute;s de todo, &iexcl;los seres humanos no seamos esos lobos fieros y asociales que creemos ser! Ciertamente en el pasado m&aacute;s remoto no debimos serlo. Tal y como <a href="https://blogs.scientificamerican.com/primate-diaries/raising-darwins-consciousness-an-interview-with-sarah-blaffer-hrdy-on-mother-nature/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">argumenta la antrop&oacute;loga Sarah Blaffer Hrdy</a>, si nuestro g&eacute;nero consigui&oacute; salir adelante fue gracias a la cooperaci&oacute;n, que consigui&oacute; extender hasta un &aacute;mbito tan delicado como es la crianza. El aumento del cerebro y el acortamiento del periodo de lactancia nos supuso una obvia ventaja evolutiva pero tambi&eacute;n una enorme complicaci&oacute;n, que s&oacute;lo pudo ser superada con &eacute;xito gracias a la ayuda mutua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las inclinaciones egoicas tienen un <em>ant&iacute;doto natural</em> capaz de balancearlas, posibilitando la convivencia: la empat&iacute;a - simpat&iacute;a que subyace a los comportamientos morales. La empat&iacute;a es esa extraordinaria capacidad que nos permite <em>meternos en la piel del otro</em> para entender c&oacute;mo percibe la realidad, cu&aacute;les son sus intenciones, y cu&aacute;l es su estado mental y afectivo; unas capacidades cuyo soporte biol&oacute;gico parece encontrarse en las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neurona_espejo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neuronas espejo.</a> Esta mimetizaci&oacute;n mental y afectiva estimula la simpat&iacute;a, una inclinaci&oacute;n natural a satisfacer las necesidades ajenas que se materializa a trav&eacute;s de la cooperaci&oacute;n y el altruismo. En opini&oacute;n del primat&oacute;logo Frans de Waal, <a href="https://ilevolucionista.blogspot.com/2013/12/evolucion-de-la-moral-entrevista-frans.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la moral</a> no es algo que Dios haya escrito en el coraz&oacute;n de los humanos ni tampoco un producto de su raciocinio superior, sino un conjunto de tendencias cultivables cuyas ra&iacute;ces ya est&aacute;n presentes en la naturaleza. Esto es lo que revelan los comportamientos emp&aacute;ticos y simp&aacute;ticos que se observan en otros primates, junto a su sentido de la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zSVx6w560CA&amp;t=52s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciprocidad</a> y la justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos disponemos de estas inclinaciones naturales hacia la cooperaci&oacute;n y el altruismo, pero la cultura social construida en torno al mito del ego&iacute;smo les resta fuerza, ci&ntilde;&eacute;ndolas a los entornos m&aacute;s &iacute;ntimos. El &eacute;nfasis en las supuestas virtudes del individualismo ha conseguido desvirtuar nuestra percepci&oacute;n de la moral con ese imperativo de la excelencia que conduce a la resignaci&oacute;n frente al darwinismo social. Incluso se ha adulterado el significado de altruismo, confundido con una versi&oacute;n narcisista que busca la satisfacci&oacute;n propia a trav&eacute;s de un tercero por medio del orgullo que nos provoca nuestra &ldquo;benevolencia&rdquo;. Nada que ver con esa otra satisfacci&oacute;n humilde que producen los comportamientos altruistas por contagio de la satisfacci&oacute;n ajena. Mientras que en la &ldquo;caridad narcisista&rdquo; el otro es el medio, para el verdadero altruismo el otro es el fin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado la hora de enfrentarnos a esta cultura egoica plantando cara a la crisis, de sentar los pilares de una nueva &eacute;tica basada en los cuidados mutuos como la que nos propone <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/simbioetica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Riechmann con su simbio&eacute;tica</a>, de impulsar una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n que promueva la empat&iacute;a. Al igual que ocurre en la lucha contra el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empoderamiento de la ignorancia</a>, estamos ante una revoluci&oacute;n que dif&iacute;cilmente podr&iacute;a ser capitaneada por l&iacute;deres que emerjan de la actual sociedad egoica, m&aacute;s ocupados en satisfacer su ego que en llevar a buen puerto algo que, precisamente, pretende mitigar sus efectos perniciosos. La revoluci&oacute;n de la empat&iacute;a s&oacute;lo puede ser conducida por peones a campo abierto, con la complicaci&oacute;n a&ntilde;adida de que el enemigo a batir somos nosotros mismos. Una pr&aacute;ctica proactiva y efectiva de la empat&iacute;a requiere hacernos conscientes de la mezquindad que a menudo salpica nuestro comportamiento egoc&eacute;ntrico, un acto dificil&iacute;simo que requiere una enorme valent&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es factible una revoluci&oacute;n sin l&iacute;deres, sin planes de acci&oacute;n, sin hitos, sin grandes haza&ntilde;as? Por extraordinario que parezca, en sistemas complejos como son las sociedades humanas s&iacute; lo es, gracias a las din&aacute;micas no-lineales que los caracterizan a menudo ilustradas con el conocido <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_mariposa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto mariposa</a>: una peque&ntilde;a perturbaci&oacute;n provocada por el batir de las alas de una mariposa puede amplificarse de manera exponencial hasta producir un torbellino de cambios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los augurios para 2023 no son favorables, pero podemos intentar suavizarlos con dos simples prop&oacute;sitos: humildad para reconocer que tan solo somos mariposas, primer paso para ir desprendi&eacute;ndonos de las tendencias egoicas, y valent&iacute;a para batir las alas. Peque&ntilde;&iacute;simos gestos como sonre&iacute;r a ese vecino que nos resulta desagradable, o ponernos en la piel de aquel otro que nos parece un aut&eacute;ntico marciano para tratar de comprenderlo y ayudarlo cuando lo necesite, es sumarse a la rebeli&oacute;n de la empat&iacute;a. Los comportamientos compasivos son contagiosos: si conseguimos traspasar el umbral de la no-linealidad, lograr&aacute;n reunir la fuerza suficiente para transformar el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que la bondad es revolucionaria. Que sea mito, o realidad, depende enteramente del batir de las alas de las mariposas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/alas-mariposas_132_9870368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jan 2023 05:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder de las alas de las mariposas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la búsqueda de antídotos contra el empoderamiento de la ignorancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0a483ec-4d25-492c-8f67-c866e32cf4cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A la búsqueda de antídotos contra el empoderamiento de la ignorancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay toda una ciencia que estudia los elementos de distracción masiva que se emplean para confundir los hechos e inducir a la ignorancia. Se llama agnotología y la ha trabajado mucho Robert Proctor, de la Universidad de Standford</p></div><p class="article-text">
        Como bien conocen los lectores habituales de este blog, nos acechan serios peligros desde dos frentes diferentes que han confluido en el tiempo: la emergencia medioambiental, que incluye el severo deterioro de la biosfera y el cambio clim&aacute;tico, y la crisis de materias primas y energ&iacute;a debido al agotamiento de los recursos naturales en un planeta que es finito, por m&aacute;s que algunos se emperren en ignorarlo. La gravedad de la situaci&oacute;n est&aacute; comenzando a provocar el colapso del neoliberalismo extractivista imperante. Este colapso est&aacute; haciendo emerger una sociedad totalmente polarizada, rota en dos mitades aparentemente irreconciliables entre quienes creemos en la v&iacute;a de la democracia y el bien com&uacute;n, y quienes apuestan abiertamente por una u otra modalidad de neofascismo. <a href="https://es.euronews.com/2021/07/12/lula-la-polarizacion-en-brasil-esta-entre-el-fascismo-y-la-democracia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil</a> es un ejemplo de actualidad, aunque no el &uacute;nico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el bando democr&aacute;tico encontramos a las personas con el sentido cr&iacute;tico desarrollado y un entendimiento profundo de la gravedad de la situaci&oacute;n. Este bando pivota en torno al debate de ideas que pueden ayudar a mitigar los problemas, tratando de estructurar un nuevo modelo econ&oacute;mico y social que supere las carencias y limitaciones del que nos ha conducido a esta situaci&oacute;n cr&iacute;tica. Desafortunadamente, este debate se atasca demasiado a menudo en peque&ntilde;as diferencias m&aacute;s determinadas por los personalismos que por diferencias discursivas o anal&iacute;ticas de calado. En mayor o menor medida todos somos hijos de esa cultura posmoderna que estimula un fuerte sentido del ego desde que somos peque&ntilde;itos. El marcado individualismo, del que tambi&eacute;n somos v&iacute;ctimas los que creemos firmemente en el bien com&uacute;n, desemboca en un cainismo que recuerda al del bando republicano durante la guerra civil. Ese es nuestro tal&oacute;n de Aquiles, lo que nos hace fracasar estrepitosamente a nivel t&aacute;ctico y estrat&eacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de la trinchera tambi&eacute;n encontramos una amplia variedad de perfiles, aunque aqu&iacute; la tropa es mucho m&aacute;s disciplinada. A los mandos se sit&uacute;a buena parte de la &eacute;lite neoliberal que se resiste a perder su poder, junto a oportunistas varios y oscuros personajes dignos de estudio acad&eacute;mico en las facultades de psicolog&iacute;a. El debate de ideas es totalmente insustancial, no merece dedicarle el m&aacute;s m&iacute;nimo an&aacute;lisis pues parte de la negaci&oacute;n de los problemas comunes para perseguir intereses espurios. Por el contrario, la estrategia utilizada s&iacute; es merecedora de un an&aacute;lisis profundo dada la eficacia que est&aacute; demostrando. A poco que uno indague, descubre que los infames <a href="https://www.altaveu.com/opinio/los-11-principios-de-la-propaganda-nazi-de-joseph-goebbels_1597_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11 principios de la propaganda de Goebbels</a> se utilizan sin pudor alguno, contando con la inestimable ayuda de ese poderoso se&ntilde;or que es <em>Don Dinero </em>para comprar las voluntades de aquellos dispuestos a vender su alma por 30 monedas de plata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos aqu&iacute; hablando en t&eacute;rminos de bandos, de trincheras, de ruptura de la sociedad civil. Y lo estamos haciendo ex profeso porque esa es la percepci&oacute;n que se expande como la p&oacute;lvora, con el terrible peligro que ello entra&ntilde;a. A un lado, los seguidores son arengados contra los progres &ldquo;social-comunistas&rdquo;, contra los inmigrantes, contra las feministas, contra las cient&iacute;ficas que alertan del cambio clim&aacute;tico, contra el colectivo LGTBI, contra el movimiento ecologista, contra las animalistas&hellip; Con esto se consigue generar un clima de odio y agresividad preocupante, que no obstante cumple de maravilla su funci&oacute;n: servir de v&aacute;lvula de escape a quienes canalizan sus frustraciones se&ntilde;alando culpables imaginarios, detrayendo as&iacute; la atenci&oacute;n de los verdaderos problemas comunes que nos azotan mientras se deja que el odio vaya macerando, embotando la afectividad.
    </p><p class="article-text">
        En el otro bando, del estupor inicial provocado por el r&aacute;pido giro de los acontecimientos se ha ido pasando a una abierta animadversi&oacute;n por el contrario (lo que solo a&ntilde;ade gasolina al fuego), mientras se va generalizando un profundo sentimiento de desesperaci&oacute;n. <a href="https://news.un.org/es/story/2022/09/1514311" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los problemas se agudizan</a> mientras <a href="https://diario16.com/la-sequia-mata-a-una-persona-cada-36-segundos-en-el-este-de-africa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los muertos se multiplican</a>, pero las medidas que toman los gobiernos son de una tibieza insufrible. Tal vez sea porque notan en el cogote el inmisericorde aliento de aquellos que nada quieren cambiar en su af&aacute;n por orde&ntilde;ar la vaca hasta su &uacute;ltima gota de leche. Nuestra &uacute;nica y raqu&iacute;tica vaca, cuyas ubres est&aacute;n exhaustas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A nadie se le escapa que para afrontar la situaci&oacute;n con una m&iacute;nima garant&iacute;a de &eacute;xito necesitamos construir un frente com&uacute;n muy amplio. Las mayor&iacute;as p&iacute;rricas son insuficientes, y valga la redundancia o la obviedad. Dicho de otra forma, necesitamos un trasvase masivo de personas atrapadas en el ego&iacute;smo y la intolerancia hacia las posiciones orientadas al bien com&uacute;n. Llegados a este punto resulta tan de Perogrullo como pertinente recordar que estas personas viven bajo las mismas amenazas que nosotros, sufren nuestros mismos problemas. No son nuestros enemigos, aunque as&iacute; estemos comenzando a percibirnos mutuamente, sino v&iacute;ctimas de una manipulaci&oacute;n perfectamente dise&ntilde;ada cuyo objetivo es impedir que entiendan la situaci&oacute;n, y provocarles un embotamiento afectivo y emocional que convierte a quienes opinan diferente en <em>enemigos </em>pol&iacute;ticos. Hay toda una ciencia que estudia los elementos de distracci&oacute;n masiva que se emplean para confundir los hechos e inducir a la ignorancia. Se llama <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Agnotolog%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agnotologia </a>y la ha trabajado mucho el profesor Robert Proctor de la Universidad de Standford. Esta manipulaci&oacute;n se apalanca en distintas t&eacute;cnicas, de las cuales en este post vamos a fijar nuestra atenci&oacute;n en una: el empoderamiento de la ignorancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos decenios la actitud hacia el conocimiento ha experimentado una involuci&oacute;n preocupante. Muchos recordamos a las entra&ntilde;ables abuelas de anta&ntilde;o que a duras penas sab&iacute;an escribir su nombre en un papel, poniendo velas a las estampitas de los santos para que sus nietos aprobasen los ex&aacute;menes. Aquellas abuelas disfrutaban de esa sabidur&iacute;a natural que te regala la vida cuando es vivida desde la humildad, una sabidur&iacute;a que les hac&iacute;a apreciar el conocimiento acad&eacute;mico que las circunstancias les hab&iacute;an negado como el mayor de los tesoros. Sin necesidad de haber o&iacute;do hablar de S&oacute;crates, sab&iacute;an que &ldquo;<em>el conocimiento te hace libre</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a todas sus indudables ventajas, la democracia trajo consigo un falso concepto del que ya <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/son-debates-son-programas-informativos-espana-merece-televisiones_132_9285666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alert&oacute; Isaac Asimov</a>: considerar que el derecho al voto, del que todos disfrutamos por igual, se traduce en un &ldquo;derecho a la ignorancia&rdquo; que hace que la ignorancia de uno sea equivalente al conocimiento de otro. Esta falsa noci&oacute;n se amplific&oacute; durante la &eacute;poca de la <em>cultura del pelotazo</em> que ahora nos parece tan lejana. Muchos j&oacute;venes abandonaron sus estudios persiguiendo un sueldo f&aacute;cil con el que comprarse un cochazo, primando dinero r&aacute;pido frente a la educaci&oacute;n que ten&iacute;an accesible, y abriendo la puerta de par en par al culto a la ignorancia. De los <em>pelotazos</em> de ayer beben muchas de las frustraciones de hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mesura suele correr paralela al conocimiento; sabido es que cuanto m&aacute;s sabes, m&aacute;s consciente eres de todo lo que no sabes. Por el contrario, la ignorancia te vuelve atrevido e imprudente. Salvo que goces de la sabidur&iacute;a natural de los humildes, lo primero que ignora la ignorancia&nbsp; es a s&iacute; misma. Este atrevimiento ha sufrido una vuelta de tuerca, nada inocente, al ser empoderada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El empoderamiento de la ignorancia se consigue utilizando el tercer principio de Goebbels, el de transposici&oacute;n, con la inestimable ayuda de ese gigantesco almac&eacute;n de datos que es Internet. Acceder a muchos datos, e incluso ser capaz de memorizar algunos, crea una ilusi&oacute;n de &ldquo;conocer&rdquo; que es falsa. El conocimiento no es una mera acumulaci&oacute;n de un popurr&iacute; de datos, sino la capacidad de estructurar, organizar y dar sentido a esos datos. Por ello, es algo que necesita cultivarse, que requiere reflexi&oacute;n, an&aacute;lisis, tiempo y, sobre todo, ser consciente de sus l&iacute;mites. Y si acumular datos arbitrarios no confiere conocimiento, hay algo a&uacute;n peor: leer aqu&iacute; y all&aacute; un r&aacute;pido flujo de titulares que contienen&nbsp; medias verdades o directamente mentiras. Esto no s&oacute;lo no te saca de la ignorancia sino que, m&aacute;s bien al rev&eacute;s, te hunde en ella. Pero esto es algo de lo que aquellos cuya ignorancia ha sido empoderada no son conscientes, y as&iacute;, los argumentos ajenos son percibidos como ataques que deben ser contestados con un ataque mayor. Por ejemplo, si alguien trata de mostrarles la cruda realidad que est&aacute; evidenciando lo grave que es el cambio clim&aacute;tico, utilizando datos del &uacute;ltimo IPCC para combatir su negacionismo, el principio de transposici&oacute;n los lleva a la certidumbre de que los ignorantes son los cient&iacute;ficos, v&iacute;ctimas (o verdugos) de una suerte de conspiraci&oacute;n verde-mas&oacute;nica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El empoderamiento de la ignorancia es una de esas <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradojas antr&oacute;picas</a> que tan bien describen estos tiempos. Nada resta m&aacute;s <em>poder</em> que la ignorancia, que te convierte en v&iacute;ctima f&aacute;cil de ser manipulada a trav&eacute;s de falsos relatos. Internet es un hervidero de bulos y fake news difundidos por motivos que no son nada inocentes, una propaganda a la que el conocimiento te hace m&aacute;s resistente. Al empoderar la ignorancia se convierte al sujeto en esclavo de las voluntades ajenas, que operan sin escr&uacute;pulos persiguiendo su propia agenda.
    </p><p class="article-text">
        Aunque identificar y desenmascarar la estrategia seguida en el empoderamiento de la ignorancia no tiene dificultad alguna, ocurre justamente lo contrario cuando se quiere luchar contra ella. Aqu&iacute; se aplica, por desgracia, la no por ir&oacute;nica menos cierta <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Brandolini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley de Brandolin</a>i sobre la estupidez humana: la cantidad de energ&iacute;a necesaria para refutar falsedades o estupideces es un orden de magnitud mayor que la necesaria para producirlas. Resulta desolador ver a las mejores firmas progresistas del momento entretenidas en una reedici&oacute;n digital de las justas medievales, midiendo quien tiene la lanza m&aacute;s larga, el verbo m&aacute;s mordaz, la met&aacute;fora m&aacute;s brillante&hellip; o el ego m&aacute;s grande. Estas peculiares lides, por m&aacute;s que resulten intelectualmente estimulantes, no arrojan luz alguna all&iacute; donde el empoderamiento de la ignorancia ha sumido en la oscuridad a grandes sectores de la poblaci&oacute;n. M&aacute;s bien al rev&eacute;s, a menudo desembocan en guerras fratricidas que dejan al desnudo nuestro tal&oacute;n de Aquiles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tal vez la batalla contra el empoderamiento de la ignorancia no pueda ser luchada por reyes, reinas y alfiles sino por peones a campo abierto en un combate cuerpo a cuerpo. Todos tenemos un vecino, compa&ntilde;ero de trabajo, familiar, amigo o ex-amigo con quien hemos limitado la conversaci&oacute;n a lo absolutamente imprescindible e insustancial para evitar confrontaciones desagradables, alimentando a&uacute;n m&aacute;s la fractura social. Puede que este sea nuestro error, rehuir el cuerpo a cuerpo con el diferente mientras nos empleamos a fondo en discusiones con quienes piensan &ldquo;casi&rdquo; igual que nosotros, aunque no &ldquo;exactamente&rdquo; igual, llegando a perder el foco de lo que es verdaderamente urgente en estos momentos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo que necesitamos es armarnos de empat&iacute;a, paciencia, e incluso un poquito de sentido del humor, e invitar a ese vecino, compa&ntilde;ero de trabajo, familiar, amigo o examigo a un caf&eacute; dispuestos a entablar una conversaci&oacute;n espinosa a coraz&oacute;n abierto. Tal vez deber&iacute;amos intentar ponernos en sus zapatos, tratando de trazar mentalmente el camino que han seguido hasta negar el (m&aacute;s que evidente) cambio clim&aacute;tico, hasta cerrar su coraz&oacute;n a los m&aacute;s d&eacute;biles para culpabilizarlos de todos los males, hasta convencerse de que el desafortunado es un vago que quiere vivir del cuento, o a votar opciones que s&oacute;lo buscan el inter&eacute;s de unos pocos en su af&aacute;n por sentir que han triunfado en este vida. Tal vez este ejercicio nos permita encontrar ranuras por donde <em>colarnos</em> para mostrarles que la realidad es bien diferente. Esto no quiere decir que nos olvidemos de los datos y los argumentos s&oacute;lidos para responder al negacionista desilustrado, sino que apliquemos los sentimientos y la emotividad como manera de conectar con mentes que est&aacute;n cerradas al debate sereno y al amplio consenso cient&iacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El plan no es nada apetecible, mola mucho m&aacute;s ir de ca&ntilde;as con un colega a discutir si colapsismo s&iacute;, o no.. Pero el n&uacute;mero de <em>terraplanistas</em> sociales crece a ojos vista, y es absolutamente prioritario poner un freno y revertir la situaci&oacute;n al precio que sea. Necesitamos ganar la lucha contra el empoderamiento de la ignorancia, esa lacra que consigue mantener a muchas personas ciegas y sordas a los problemas que nos amenazan, secuestradas en una perversa reedici&oacute;n del s&iacute;ndrome de Estocolmo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Abramos pues un debate que nos lleve a encontrar f&oacute;rmulas, ant&iacute;dotos y estrategias para rescatar a estas personas, tanto desde la raz&oacute;n como desde la emoci&oacute;n. La comunidad cient&iacute;fica est&aacute; obligada a compartir datos y argumentos, sin escatimar esfuerzos para que sean asequibles para todo el mundo. Tambi&eacute;n es de enorme valor la experiencia del colectivo de asistentes sociales, quienes llevan d&eacute;cadas luchando para erradicar los h&aacute;bitos y comportamientos nocivos arraigados en tantas poblaciones desfavorecidas. En cualquier caso, todos y cada uno de nosotros puede y debe aportar su granito de arena. En el &eacute;xito o fracaso de nuestro empe&ntilde;o nos podemos estar jugando, literalmente, la persistencia de la vida tal y como la conocemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo ha sido escrito por Ana Campos, Joaqu&iacute;n Hortal, Astrid Wagner, Luis Santamar&iacute;a y Fernando Valladares
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/busqueda-antidotos-empoderamiento-ignorancia_132_9692572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Nov 2022 21:40:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A la búsqueda de antídotos contra el empoderamiento de la ignorancia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reglas para reconstruir la convivencia en un planeta herido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/reglas-reconstruir-convivencia-planeta-herido_132_9552775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90499a19-be47-463f-bbb1-424d93f7967c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reglas para reconstruir la convivencia en un planeta herido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las reglas que hoy necesita la humanidad para reconstruir su convivencia en este planeta herido deben soportarse sobre dos pilares: benevolencia y rectitud. Bien común y justicia</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Confucio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kong Qiu</a>, m&aacute;s conocido por estos lares como Confucio, fue uno de los m&aacute;s grandes e influyentes fil&oacute;sofos de todos los tiempos. Vivi&oacute; a caballo entre los siglos VI y V a.e.c., en una &eacute;poca turbulenta donde se suced&iacute;an los enfrentamientos violentos entre los distintos estados feudales de la antigua China. Kong Qiu repar&oacute; en la <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/humanidades/china-jesus-mosterin-9788491043751/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importancia del uso correcto del lenguaje</a> para regenerar una sociedad que se hab&iacute;a deslizado hacia la confusi&oacute;n y la anarqu&iacute;a. Las palabras hab&iacute;an dejado de ser puntos de referencia fiables al utilizarse de manera arbitraria sin atender a su aut&eacute;ntico significado. Seg&uacute;n se lee en las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Analectas_de_Confucio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Analectas</a>, &ldquo;<em>Si los nombres no son correctos las palabras no se ajustar&aacute;n a lo que representan, y si las palabras no se ajustan a lo que representan (&hellip;) el pueblo no sabr&aacute; c&oacute;mo obrar. En consecuencia, el hombre noble precisa que los nombres se acomoden a los significados y que los significados se ajusten a los hechos. En las palabras del hombre noble no debe haber nada impropio</em>&rdquo;. Para Kong Qiu existen dos tipos de personas, nobles y vulgares, una segmentaci&oacute;n que no responde a la clase social o a las posesiones sino al comportamiento, que debe estar guiado por los principios de benevolencia y rectitud. Un hombre noble no persigue su beneficio, eso es una actitud vulgar, sino que trata de ser justo en todo momento siguiendo las pautas que le dicta su benevolencia que no es otra cosa que el amor por los dem&aacute;s. Por lo tanto, busca el bien com&uacute;n. Lo que diferencia al hombre noble del vulgar es su patrimonio moral.
    </p><p class="article-text">
        Avanzando el siglo XXI volvemos a encontrarnos inmersos en otra &eacute;poca de confusi&oacute;n y violencia, de enfrentamientos entre unos y otros. Nuestra tecnificada y arrogante sociedad se encuentra absolutamente invadida por la vulgaridad: cada cual busca sus beneficios en una alocada carrera tan individualista como ego&iacute;sta que hace del uso impropio del lenguaje una herramienta para conseguirlos. Hoy en d&iacute;a la palabra ha dejado de ser una referencia fiable sobre la que sustentar nuestras relaciones sociales. Estamos construyendo realidades paralelas con hechos alternativos. Alimentamos la confusi&oacute;n con la posverdad, concepto popularizado por el presidente Donald Trump que define el mundo al rev&eacute;s de la pol&iacute;tica y que en 2017 fue la <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38594515" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabra de moda</a> seg&uacute;n el diccionario Oxford. La arbitrariedad del uso del lenguaje, al servicio de intereses espurios, ha llegado incluso a pervertir conceptos de una trascendencia tan profunda como el de &ldquo;libertad&rdquo;, convirti&eacute;ndose en un poderoso acelerante de nuestra degradaci&oacute;n moral. De nuestra vulgaridad. 
    </p><p class="article-text">
        La superioridad tecnol&oacute;gica de la que han venido disfrutando las sociedades europeiformes en los &uacute;ltimos siglos hizo posible una aventura colonial que consigui&oacute; arrodillar al resto del mundo, obligado a plegarse a los intereses occidentales por la gracia de sus ca&ntilde;ones. Desde mano de obra esclava hasta materias primas pasando por todo tipo de bienes de consumo, las colonias proporcionaron los medios para un desarrollo econ&oacute;mico exponencial, que se fue <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/fabula-crecimiento-infinito-felicidad_132_9105357.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retroalimentando con el desarrollo tecnol&oacute;gico</a>. Un elemento clave de esta historia fueron los combustibles f&oacute;siles, cantidades ingentes de energ&iacute;a de muy f&aacute;cil acceso puestas a disposici&oacute;n de una sociedad movida por una ambici&oacute;n insaciable que se abraz&oacute; al individualismo. El resto de la historia es bien conocido: (1) la colonizaci&oacute;n f&iacute;sica, muy costosa, ha sido sustituida por otra de tipo pol&iacute;tico-econ&oacute;mico parcialmente soportada sobre reg&iacute;menes t&iacute;tere y deudas inasumibles, (2) el uso indiscriminado de combustibles f&oacute;siles ha provocado un cambio clim&aacute;tico cuyas dram&aacute;ticas consecuencias estamos comenzando a sufrir y (3) la <a href="https://crashoil.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anticipada escasez</a> tanto de materias primas como de energ&iacute;a <em>barata</em> est&aacute; a punto de arrojar a los antiguos se&ntilde;ores colonos junto a sus excolonias a una crisis sin precedentes. La aldea global baila peligrosamente al borde del abismo.
    </p><p class="article-text">
        Nunca es tarde si la dicha es buena, reza un antiguo refr&aacute;n que anima a la b&uacute;squeda de soluciones sin dejarse arrastrar por la desesperanza. Nunca es tarde, pero cuanto m&aacute;s tarde sea es obvio que m&aacute;s dif&iacute;ciles, costosas y dolorosas ser&aacute;n las medidas a implementar, y menos adecuado ser&aacute; el resultado en t&eacute;rminos de bienestar. El sufrimiento puede mitigarse, pero hay que actuar r&aacute;pido. Para conseguirlo es oportuno volver a algunas pautas b&aacute;sicas, como las reglas confucianas de la benevolencia y la rectitud, reglas que encontramos una y otra vez expresadas de distintas formas a lo largo de la extensa y rica historia del pensamiento &eacute;tico. Propuestas realizadas por numerosos fil&oacute;sofos que se han ocupado de la moral tanto en Oriente como en Occidente, desde Arist&oacute;teles y Plat&oacute;n hasta Kant, Rousseau y Rawls y sus interpretaciones contempor&aacute;neas, y que han supuesto el origen de los derechos humanos. Tambi&eacute;n las encontramos presentes, bajo distintas formulaciones, en el hinduismo y el budismo, en las religiones abrah&aacute;micas y en diversas culturas ind&iacute;genas ancestrales. Su transversalidad geogr&aacute;fico-temporal nos habla de su universalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo a Confucio, para reconectar con la realidad del planeta y recuperar la sensatez habr&iacute;a que comenzar por &ldquo;<a href="https://dtieao.uab.cat/txicc/lite/traducciones/rectificar-los-nombres-xun-zi--zheng-ming-un-capitulo-fundamental-en-el-pensamiento-confuciano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rectificar los nombres</a>&rdquo;, es decir, por reflexionar sobre el significado de las palabras para utilizarlas de forma apropiada. Hoy en d&iacute;a, despu&eacute;s del giro ling&uuml;&iacute;stico en la filosof&iacute;a, sabemos que la relaci&oacute;n entre palabras, significados y hechos es algo m&aacute;s compleja. Los significados no son inamovibles, dependen de los juegos de lenguaje, de la manera c&oacute;mo usamos las palabras, y estructuran as&iacute; nuestra percepci&oacute;n y concepci&oacute;n de la realidad. Sirven para comunicarnos, pero gracias a su potencial normativo tambi&eacute;n orientan nuestras acciones y actitudes. Precisamente por esto las palabras requieren un uso responsable, un uso que respete la historia cultural de los conceptos, incluyendo sus diversificaciones y cr&iacute;ticas tanto a nivel normativo como a nivel cognitivo. Esto es particularmente importante con respecto a ciertos conceptos clave &eacute;tico-pol&iacute;ticos y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por la palabra econom&iacute;a, eje axial de todo el sistema pol&iacute;tico-social en Occidente. La econom&iacute;a comprende todo el conjunto de reglas, normas y actividades necesarias para gestionar la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n e intercambio de bienes que requiere la vida. Su ra&iacute;z etimol&oacute;gica se encuentra en la palabra griega &ldquo;<em>oikonom&iacute;a</em>&rdquo;, administraci&oacute;n (&ldquo;<em>n&eacute;mein&rdquo;</em>) del hogar (&ldquo;<em>oikos</em>&rdquo;). Seg&uacute;n argumenta Arist&oacute;teles en obras como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89tica_nicom%C3%A1quea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Eacute;tica a Nic&oacute;maco</a> o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica_(Arist%C3%B3teles)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pol&iacute;tica</a>, para que la actividad econ&oacute;mica sea equilibrada debe atenerse a limitaciones impuestas tanto por consideraciones &eacute;ticas como est&eacute;ticas, siendo necesario distinguir entre la econom&iacute;a, asociada al arte de &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eudaimonia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vivir bien</a>&rdquo;, y la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cremat%C3%ADstica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cremat&iacute;stica</a>, el arte de enriquecerse. El trueque de bienes por dinero puede dar lugar a un cierto enriquecimiento natural, pero cuando se vende para revender con plusval&iacute;as con la &uacute;nica pretensi&oacute;n de obtener una ganancia pecuniaria, la cremat&iacute;stica deja de estar subordinada a la econom&iacute;a para convertirse en algo amoral, en t&eacute;rminos de Arist&oacute;teles incluso en algo antinatural que transforma la actividad comercial en usura: &ldquo;<em>Muy razonablemente es aborrecida la usura porque, en ella, la ganancia procede del mismo dinero y no de aquello para lo que &eacute;ste se invent&oacute;</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a la actividad econ&oacute;mica est&aacute; tan subordinada a la cremat&iacute;stica, que resulta m&aacute;s apropiado hablar de &ldquo;sistema cremat&iacute;stico&rdquo; que de &ldquo;sistema econ&oacute;mico&rdquo;. Esta distorsi&oacute;n se ha conseguido implantando en el imaginario colectivo una serie de mitos y dogmas de fe a cuya cabeza se sit&uacute;a el que desvirt&uacute;a el significado de la palabra dinero para hacerla sin&oacute;nimo de riqueza, una extra&ntilde;a riqueza &ldquo;<em>en cuya abundancia se muere de hambre, como cuentan en el mito de aquel Midas</em>&rdquo; seg&uacute;n not&oacute; Arist&oacute;teles. A poco que uno reflexione se da cuenta que el dinero no es riqueza sino, tal y como ha sido definido por <a href="https://1library.co/article/c%C3%B3mo-funciona-el-dinero-sapiens-yuval-noah-harari.ky669n7y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harari</a>, el sistema de confianza mutua m&aacute;s extraordinario que ha existido. Es en el marco de este correlato ficticio donde el dinero se asimila con riqueza (al poder &ldquo;comprarla&rdquo;), lo que le convierte autom&aacute;ticamente en poder, un poder tan colosal que permite a las &eacute;lites adineradas mantener a la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n mundial doblegada a sus intereses. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las m&uacute;ltiples leyendas urbanas tejidas por el liberalismo que resulta particularmente ilustrativa sobre c&oacute;mo se distorsiona la realidad en este mundo de medias verdades, mentiras y fantas&iacute;as es la del premio nobel de Econom&iacute;a, un premio que, como casi todo el mundo ignora, no existe. Tal y como explica Juan Torres en su libro &ldquo;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Econofakes</a>&rdquo;, el banco central de Suecia estableci&oacute; en 1968 el &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Premio_de_Econom%C3%ADa_Conmemorativo_de_Alfred_Nobel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio del Banco de Suecia en Ciencias Econ&oacute;micas en Memoria de Alfred Nobel</a>&rdquo;, que pronto pas&oacute; a ser conocido como &ldquo;premio nobel de econom&iacute;a&rdquo;, &iexcl;sin serlo!. Los premios otorgados por la fundaci&oacute;n nobel fueron creados para premiar contribuciones al bienestar de la humanidad en cinco &aacute;reas: Paz, Medicina, Literatura, F&iacute;sica y Qu&iacute;mica. La pretensi&oacute;n del Banco de Suecia con este premio a las &ldquo;Ciencias Econ&oacute;micas&rdquo; no puede ser m&aacute;s obvia: adem&aacute;s de incrementar su prestigio, la econom&iacute;a se equipara a ciencias exactas como son la f&iacute;sica y la qu&iacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, al pretender hacer de muchos de sus postulados leyes naturales como la gravedad o el electromagnetismo, el actual sistema econ&oacute;mico-cremat&iacute;stico ha derivado en una aut&eacute;ntica religi&oacute;n con sus sacerdotes, sus dogmas de fe, ritos y feligreses. Una religi&oacute;n que se ha infiltrado hasta la ra&iacute;z de la idiosincrasia colectiva. De hecho, consigue mantener medio paralizados a los estados frente a la tormenta perfecta que ya tenemos sobre nuestras cabezas, arroj&aacute;ndonos granizos del tama&ntilde;o de pedruscos en forma de olas de calor, sequ&iacute;as, mares moribundos, extinci&oacute;n de flora y fauna, etc&eacute;tera. Los t&eacute;cnicos-sacerdotes del sistema advierten que no se puede intervenir en el &ldquo;curso natural&rdquo; de la actividad econ&oacute;mico-cremat&iacute;stica a riesgo de que se desaten todos los demonios del averno (&ldquo;<em>libertad o comunismo</em>&rdquo; gritan algunos, para aterrar a sus parroquianos). &ldquo;<em>Dejad que los mercados se regulen a s&iacute; mismos</em>&rdquo;, nos armonizan, aunque esta ausencia de regulaci&oacute;n solo haya conseguido acumular dinero y m&aacute;s dinero (poder y m&aacute;s poder) en cada vez menos manos, haciendo de la actividad econ&oacute;mico-cremat&iacute;stica un juego privativo de oligopolios gigantescos tras los que se esconden los oligarcas, nombre que identifica a los aut&eacute;nticos reyes del planeta del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        El poder del dinero mantiene dome&ntilde;adas a las democracias liberales, al doblegar las voluntades de los ciudadanos por medio de intensas campa&ntilde;as de desinformaci&oacute;n que desfiguran la realidad, utilizando de manera torticera las redes sociales y manteniendo a muchos medios de comunicaci&oacute;n a sueldo. El dinero-poder tiene tal fuerza que es capaz de corromper los cimientos de las instituciones hasta llegar a transformar las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Democracia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democracias</a> en aut&eacute;nticas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Plutocracia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plutocracias</a>. Para que el pueblo pueda ejercer su soberan&iacute;a no solo tiene que conocer las distintas opciones que tiene ante s&iacute;, sino disponer de capacidad para desarrollar criterios sobre los que basar sus decisiones. &iquest;C&oacute;mo vamos a identificar opciones y desarrollar criterios si vivimos en un mundo m&iacute;tico aderezado por infinidad de bulos y noticias falsas que distorsionan la realidad? Un mundo en el que la vulgaridad se ha deslizado hacia el gamberrismo y la chabacaner&iacute;a, persiguiendo los aplausos de los feligreses m&aacute;s devotos cuya ignorancia es empoderada. Pan y circo, mucho circo para mantener al pueblo ciego a la realidad de un planeta herido que se nos va de las manos mientras nos arrastran a una nueva guerra, tal vez la definitiva&hellip; &ldquo;<em>Hay que mantener el orden en un mundo basado en reglas</em>&rdquo; es el nuevo mantra que nos vienen repitiendo machaconamente desde la reuni&oacute;n de la OTAN en Madrid. Unas reglas que, dicho sea de paso, nadie explicita cu&aacute;les son. &iquest;Ser&aacute;n las de la ONU, las del Derecho Penal Internacional, las de los Derechos Humanos (incluido el nuevo <a href="https://news.un.org/es/story/2022/07/1512242" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho al acceso a un medio ambiente limpio y saludable</a>), esas mismas reglas que los proponentes del &ldquo;mundo basado en reglas&rdquo; se han <a href="https://rebelion.org/estados-unidos-queremos-un-mundo-basado-en-reglas-pero-que-no-sean-las-suyas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saltado ol&iacute;mpicamente cada vez que les ha interesado</a>? 
    </p><p class="article-text">
        Las reglas que hoy necesita la humanidad para reconstruir su convivencia en este planeta herido deben soportarse sobre dos pilares: benevolencia, y rectitud. Bien com&uacute;n, y justicia. Hoy m&aacute;s que nunca debemos abandonar la vulgaridad y desarrollar un verdadero esp&iacute;ritu &eacute;tico-cr&iacute;tico, para lo cual es imprescindible utilizar las palabras con propiedad y responsabilidad, relatar con decencia y veracidad los hechos sin distorsionarlos con un uso inapropiado del lenguaje. Analizada la situaci&oacute;n sin medias tintas ni pa&ntilde;os calientes, ser&aacute; necesario elaborar un plan de transici&oacute;n valiente hacia una &ldquo;nueva normalidad&rdquo; que se adecue a la realidad del planeta contando con la colaboraci&oacute;n de la ciencia, de la pol&iacute;tica y de la sociedad y siempre sobre la base del bien com&uacute;n y la justicia. La &ldquo;nueva normalidad&rdquo; va a exigir un refuerzo de los servicios p&uacute;blicos que garantice una redistribuci&oacute;n de recursos a la altura de las circunstancias, una fiscalidad verdaderamente progresiva y orientada al bien com&uacute;n, adem&aacute;s de empresas estatales de energ&iacute;a y servicios financieros entre otros servicios cr&iacute;ticos. Tenemos que rescatar a las democracias de las garras de los oligarcas que las tienen secuestradas si queremos un futuro para las siguientes generaciones, si queremos garantizar la supervivencia de nuestra especie. Y un &uacute;ltimo detalle, no menos importante: debemos potenciar una pol&iacute;tica internacional basada en el di&aacute;logo, donde se respete el derecho de cada pueblo a desarrollar su historia a sus propios ritmos sin injerencias interesadas, a la vez que se mantiene una memoria hist&oacute;rica que nos deber&iacute;a llevar a condonar la deuda del sur global no solo por solidaridad, sino por justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Bien com&uacute;n y justicia, o vulgaridad. La elecci&oacute;n es nuestra y decide el futuro de la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/reglas-reconstruir-convivencia-planeta-herido_132_9552775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Sep 2022 04:01:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contando galaxias en los confines del universo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/contando-galaxias-confines-universo_132_9192949.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38a0449c-efcf-44da-a45b-bbbb74c2a121_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contando galaxias en los confines del universo"></p><p class="article-text">
        El 17 de febrero de 1600 el gran pensador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Giordano_Bruno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giordano Bruno</a> ard&iacute;a en una pira en el coraz&oacute;n de Roma, acusado de hereje por la inquisici&oacute;n. Entre sus pecados se encontraba el haber proclamado que el universo es infinito y est&aacute; poblado por infinitas estrellas que son como el Sol, con mundos habitados por animales y seres inteligentes. Esta visi&oacute;n plat&oacute;nica de un universo infinito, est&aacute;tico e inmutable pronto se instal&oacute; en la academia, perdurando durante cuatrocientos a&ntilde;os hasta que, a principios del siglo XX, Einstein reparaba en un &ldquo;peque&ntilde;o gran problema&rdquo; que deb&iacute;a ser resuelto. Tanto en la versi&oacute;n cl&aacute;sica de la gravitaci&oacute;n como en la relativista, un cuerpo tiende a colapsar sobre s&iacute; mismo por efecto de la atracci&oacute;n que se ejercen mutuamente entre s&iacute; todas sus partes. El colapso s&oacute;lo es evitable cuando existen otras fuerzas que act&uacute;an en sentido opuesto, balanceando la gravedad. Esto es algo extensible al universo: si estamos aqu&iacute; para contarlo es porque alguna otra fuerza est&aacute; contrarrestando su autogravedad, pues de lo contrario habr&iacute;a colapsado hace mucho tiempo. A la vez que se&ntilde;alaba el problema, Einstein encontraba una soluci&oacute;n matem&aacute;tica en las ecuaciones de campo de la relatividad general capaz de dotar de estabilidad al universo frente a su autogravedad. No obstante, no fue capaz de darle un significado f&iacute;sico que encontrase satisfactorio, limit&aacute;ndose a insinuar que podr&iacute;a estar relacionada con &ldquo;alg&uacute;n tipo de energ&iacute;a del vac&iacute;o&rdquo;. Al poco tiempo reneg&oacute; de la idea, dejando que cayera en el olvido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuerpo autogravitante.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 1927 el matem&aacute;tico y sacerdote belga <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Georges_Lema%C3%AEtre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Lema&icirc;tre</a> se aventur&oacute; a proponer una idea bastante &ldquo;atrevida&rdquo; para resolver el problema planteado por Einstein: postul&oacute; que la raz&oacute;n por la que el universo no colapsa sobre s&iacute; mismo es porque se encuentra en expansi&oacute;n. Ahondando en la idea, en 1931 argumentaba que, si hoy se encuentra en expansi&oacute;n, tuvo que haber un momento en el pasado en el que todo el universo se encontraba colapsado en un &ldquo;&aacute;tomo primitivo&rdquo;, un &ldquo;huevo c&oacute;smico&rdquo; primordial que por alguna raz&oacute;n &ldquo;estall&oacute;&rdquo;, dando como resultado la expansi&oacute;n actual. Nadie lo tom&oacute; en serio. La falta de respaldo inicial lleg&oacute; a derivar en abierta hostilidad, cuando no en franco pitorreo. En una entrevista para la BBC en 1949 uno de los grandes astrof&iacute;sicos de la &eacute;poca y ac&eacute;rrimo defensor de que el universo es est&aacute;tico, Sir Fred Hoyle, se mofaba de la idea de Lema&icirc;tre refiri&eacute;ndose a ella hasta en tres ocasiones como &ldquo;<em>Big Bang!</em>&rdquo;. Cuando Hoyle utiliz&oacute; esa expresi&oacute;n pretendiendo hacer un chiste, lo &uacute;ltimo que pudo imaginar es que estaba bautizando una de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas m&aacute;s famosas de la historia. Los datos pronto vendr&iacute;an a respaldarla. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Hubble-Lema%C3%AEtre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recesi&oacute;n de las galaxias</a> primero (1929), y el descubrimiento de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Radiaci%C3%B3n_de_fondo_de_microondas#:~:text=La%20radiaci%C3%B3n%20de%20fondo%20de,o%20radiaci%C3%B3n%20del%20fondo%20c%C3%B3smico." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">radiaci&oacute;n de fondo</a> alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s (1964), pondr&iacute;an los primeros pilares observacionales a la que hoy es la teor&iacute;a cosmol&oacute;gica aceptada por la academia: el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Big_Bang" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Big Bang</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el universo no es est&aacute;tico e inmutable, si hubo un instante inicial a partir del cual ha estado y sigue estando en expansi&oacute;n, es inevitable preguntarnos por su futuro. &iquest;Continuar&aacute; expandi&eacute;ndose para siempre? &iquest;Llegar&aacute; un momento en el que la expansi&oacute;n se detenga y el universo comience a implosionar (el llamado &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_Big_Crunch#:~:text=La%20Gran%20Implosi%C3%B3n%2C%20tambi%C3%A9n%20conocida,el%20destino%20final%20del%20universo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Big Crunch</a>&rdquo;)? Esta ha sido, y contin&uacute;a siendo, una de las cuestiones centrales de la cosmolog&iacute;a moderna, una pregunta que ha desatado intensos y apasionados debates entre los astr&oacute;nomos cuya clave se encuentra en la densidad de materia. En un universo &ldquo;liviano&rdquo; la gravedad ir&aacute; desacelerando la expansi&oacute;n sin llegar a detenerla, por lo que &eacute;sta durar&aacute; para siempre. Por el contrario, si la densidad de materia fuese superior a un cierto valor cr&iacute;tico la gravedad ser&iacute;a lo suficientemente potente para revertir el proceso en un futuro, y el universo acabar&iacute;a implosionando. (<em>En los modelos cosmol&oacute;gicos la densidad de materia se representa a trav&eacute;s del </em><a href="https://astronomy.swin.edu.au/cosmos/d/density+parameter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>par&aacute;metro de densidad ,</em></a><em> cuyo valor es 1 cuando la densidad tiene justamente el valor cr&iacute;tico</em>).
    </p><p class="article-text">
        Los astr&oacute;nomos se pusieron manos a la obra a &ldquo;pesar&rdquo; el universo, una tarea considerablemente compleja como cualquiera puede imaginar, que se volvi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil tras la aparici&oacute;n en escena de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Materia_oscura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">materia oscura</a>, llamada as&iacute; porque, al no interaccionar con los fotones, s&oacute;lo es posible &ldquo;verla&rdquo; de forma indirecta a trav&eacute;s de la influencia gravitacional que ejerce sobre la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Materia_bari%C3%B3nica#:~:text=En%20cosmolog%C3%ADa%2C%20materia%20bari%C3%B3nica%20es,podemos%20ver%2C%20incluidos%20nosotros%20mismos." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">materia bari&oacute;nica</a> (la materia &ldquo;ordinaria&rdquo; a la que estamos acostumbrados en la Tierra). Uno de los m&eacute;todos que se propusieron para tratar de &ldquo;pesar&rdquo; el universo fue el conteo de galaxias en im&aacute;genes muy profundas del cielo. Para explicar en qu&eacute; consiste vamos a comenzar por imaginar que hacemos una fotograf&iacute;a de un campo de girasoles. Si contamos el n&uacute;mero de girasoles que vemos en distintas partes de la foto, es evidente que el n&uacute;mero por &aacute;rea aumenta a medida que son m&aacute;s peque&ntilde;os; &nbsp;es decir, en la imagen vemos muchos m&aacute;s girasoles lejanos que cercanos pues el campo de visi&oacute;n se va ampliando con la distancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Campo de girasoles                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre al contar galaxias en im&aacute;genes profundas del cielo en funci&oacute;n de su luminosidad: vemos muchas m&aacute;s galaxias d&eacute;biles (lejanas) que brillantes (cercanas), con una proporci&oacute;n entre s&iacute; que depende del campo de visi&oacute;n delineado por la geometr&iacute;a del universo. Puesto que, seg&uacute;n nos muestra la teor&iacute;a de la relatividad, la masa deforma el tejido del espacio-tiempo, esta geometr&iacute;a podr&aacute; ser plana, abierta, o cerrada dependiendo de la densidad de materia. En la Tierra el efecto relativista es inapreciable, pero cuando nos sumergimos en el espacio profundo se va haciendo cada vez m&aacute;s notorio.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dicho, y hecho. Entre 1994 y 1999 un grupo de astr&oacute;nomos de la Universidad de Durham (en el que una de nosotros, A. C., tuvo la inmensa fortuna de participar), tomaba la fotograf&iacute;a m&aacute;s profunda del cielo jam&aacute;s hecha desde telescopios en Tierra. Tras muchas horas de observaci&oacute;n en el telescopio William Herschel del Observatorio de La Palma (<a href="https://www.ing.iac.es/astronomy/telescopes/wht/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WHT</a>) y en el telescopio infrarrojo del Observatorio de Hawaii (<a href="https://about.ifa.hawaii.edu/ukirt/about-us/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UKIRT</a>) se obtuvieron decenas de im&aacute;genes de un mismo campo del cielo las cuales, tras un cuidadoso y complejo tratamiento, consiguieron llevarnos &ldquo;<em>donde nadie antes hab&iacute;a llegado</em>&rdquo;. As&iacute; lo relataba a la prensa el Prof. Tom Shanks, l&iacute;der del equipo de investigaci&oacute;n, emulando con entusiasmo al <a href="https://www.youtube.com/watch?v=VodWN-uPHKE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legendario capit&aacute;n Kirk</a>. Durante un tiempo el <a href="http://astro.dur.ac.uk/~nm/pubhtml/herschel/herschel.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>William Herschel Deep Field</em></a> se convert&iacute;a en el aut&eacute;ntico &ldquo;Enterprise&rdquo; del espacio profundo, aunque la gloria no le durar&iacute;a mucho pues pronto le saldr&iacute;a una seria competencia desde el <a href="https://telescopiohubble.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telescopio espacial Hubble</a>. En 1996 el <a href="https://www.stsci.edu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">STScI</a> hac&iacute;a p&uacute;blica una imagen a&uacute;n m&aacute;s profunda y con mucha mejor resoluci&oacute;n (aunque cubriendo un &aacute;rea del cielo 8 veces menor), el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Campo_Profundo_del_Hubble" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hubble Deep Field</em></a><em>-North</em>, cuyo &eacute;xito era continuado en 1998 por el <em>Hubble Deep Field-South</em>. Finalmente, en 2004 se pulverizaban los r&eacute;cords con el <a href="https://esahubble.org/science/deep_fields/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ultra Hubble Deep Field</em></a>, la fotograf&iacute;a m&aacute;s profunda del cielo jam&aacute;s tomada en luz visible. Durante los siguientes a&ntilde;os nuevos equipos de investigaci&oacute;n se animaron a continuar por el camino abierto por estos trabajos pioneros, aprovechando la enorme potencia de observaci&oacute;n ofrecida por las nuevas generaciones de telescopios. Tal y como ser&iacute;a de esperar, los <a href="http://star-www.dur.ac.uk/~nm/pubhtml/counts/counts.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conteos de galaxias en las distintas im&aacute;genes</a> han mostrado un acuerdo excelente entre s&iacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora de analizar los conteos de galaxias la mayor dificultad que enfrentamos se debe a que las galaxias no s&oacute;lo evolucionan con el tiempo, sino que las hay de muy variados <a href="http://cas.sdss.org/dr7/sp/astro/galaxies/galaxies.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipos</a>. As&iacute;, para reproducir los conteos es necesario incorporar un modelo que tenga en cuenta tanto esta variedad como la evoluci&oacute;n. Una forma de abordar el problema es mediante la utilizaci&oacute;n de fotograf&iacute;as del mismo campo del cielo con distintos filtros, para acotar y/o contrastar los modelos. No obstante, la experiencia ha puesto de manifiesto que las incertidumbres que existen sobre el proceso de formaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de las galaxias son tantas, y tan profundas, que impiden extraer conclusiones robustas sobre el objetivo inicialmente perseguido con los c&aacute;lculos: &ldquo;pesar&rdquo; el universo. Pese a ello, las im&aacute;genes profundas del universo no han perdido ni un &aacute;pice de actualidad, precisamente por haberse mostrado imprescindibles para escudri&ntilde;ar los <a href="https://sciencenordic.com/astronomy-denmark-galaxies/how-are-galaxies-formed/1774357" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples y complejos procesos f&iacute;sicos</a> que han dado lugar tanto a las galaxias como a las estructuras que forman entre s&iacute;, grupos, c&uacute;mulos y filamentos. De hecho, el inter&eacute;s por bucear en los confines del universo queda patente a trav&eacute;s de los m&uacute;ltiples proyectos de investigaci&oacute;n que contin&uacute;an aventur&aacute;ndose por el espacio profundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2013 arrancaba el proyecto <a href="https://frontierfields.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frontier Fields Views</em></a> con el telescopio espacial Hubble, que tom&oacute; varias im&aacute;genes profundas del cielo cada una de ellas centrada en un grupo de galaxias lejano. En las im&aacute;genes se aprecian unos extraordinarios arcos de luz alrededor de los grupos que resultan ser galaxias muy lejanas, tanto que si no fuese por el grupo que se interpone entre ellas y nosotros, no ser&iacute;amos capaces de verlas. Nuevamente debemos recurrir a la teor&iacute;a de la relatividad para entender este sorprendente fen&oacute;meno: el grupo de galaxias act&uacute;a como un telescopio natural, una &ldquo;<a href="https://hubblesite.org/contents/articles/gravitational-lensing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lente gravitacional</a>&rdquo; que al deformar el espacio a su alrededor provoca este espectacular efecto &oacute;ptico en las galaxias que hay tras de s&iacute;, distorsionando su forma y amplificando su luz. El estudio de estos arcos de luz es una potent&iacute;sima herramienta para conocer la distribuci&oacute;n de materia (visible y oscura) en las agrupaciones de galaxias que hacen de lente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado 12 de julio se hac&iacute;a p&uacute;blica la primera imagen del <a href="https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/Webb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telescopio espacial James Webb</a>. Siguiendo los pasos de los &ldquo;campos frontera&rdquo; del Hubble, la imagen muestra el grupo masivo de galaxias <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/SMACS_J0723.3-7327" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMACS 0723</a> localizado a unos 4.600 millones de a&ntilde;os luz de distancia. La impresionante imagen del Webb, la m&aacute;s profunda que existe hasta la fecha en el infrarrojo, muestra con nitidez esos arcos de luz producto de la distorsi&oacute;n que produce el grupo al hacer de lente gravitacional a las galaxias que hay tras de s&iacute;. Tal y como explicamos en un <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/insondable-belleza-amanecer-cosmico_132_8844085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post anterior</a>, hay que recordar que este telescopio opera en el infrarrojo, a diferencia del Hubble que lo hace en el visible. Dado que, en su viaje por el espacio, la luz se desplaza al rojo por efecto de la expansi&oacute;n, se espera que el James Webb nos permita observar directamente la &eacute;poca en la que comenzaron a formarse las primeras proto-galaxias hace m&aacute;s de 13.000 millones de a&ntilde;os. Comenzamos pues un viaje hacia los aut&eacute;nticos confines del universo, m&aacute;s all&aacute; de los cuales s&oacute;lo nos es posible ver la fr&iacute;a luz de la radiaci&oacute;n de fondo, la aut&eacute;ntica frontera final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los conteos profundos de galaxias los astr&oacute;nomos pretendieron &ldquo;pesar&rdquo; el universo a trav&eacute;s de su geometr&iacute;a, lo que requiere un complejo modelado previo de la formaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de las galaxias que permita reproducir las cuentas. La historia ha dado la vuelta a la situaci&oacute;n: hoy conocemos con un impresionante grado de acierto los par&aacute;metros cosmol&oacute;gicos gracias a otros tipos de observaciones, entre los que destacan el an&aacute;lisis detallado de la <a href="https://plancksatellite.org.uk/science/cmb/#:~:text=The%20Cosmic%20Microwave%20Background%20(or,billion%20(13%2C700%2C000%2C000)%20years%20old." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">radiaci&oacute;n de fondo</a> y el estudio de <a href="https://www.investigacionyciencia.es/blogs/astronomia/17/posts/la-expansin-acelerada-del-universo-y-el-premio-nobel-de-fsica-2011-10387" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supernovas lejanas</a>, lo que nos permite despejar la inc&oacute;gnita del modelo cosmol&oacute;gico de la &ldquo;ecuaci&oacute;n de las cuentas&rdquo; para centrarnos en el estudio de las galaxias. Seg&uacute;n todos los datos de los que disponemos en la actualidad, vivimos en un universo de geometr&iacute;a plana de unos 13.800 millones de a&ntilde;os de edad, un universo que en la &eacute;poca actual <a href="https://www.researchgate.net/publication/344382189_Planck_2018_results_VI_Cosmological_parameters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; compuesto</a>, por un (aprox) 5% de materia bari&oacute;nica, un 25% de materia oscura, y un 70% de &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Energ%C3%ADa_oscura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">energ&iacute;a oscura</a>&rdquo;. Este &uacute;ltimo componente, incorporado a los modelos tras el inesperado descubrimiento en 1998 de que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Expansi%C3%B3n_acelerada_del_universo#:~:text=%C2%ABExpansi%C3%B3n%20acelerada%20del%20universo%C2%BB%20o,una%20velocidad%20cada%20vez%20mayor." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expansi&oacute;n del universo se est&aacute; acelerando</a>, recuerda poderosamente aquella &ldquo;energ&iacute;a del vac&iacute;o&rdquo; que actuar&iacute;a en sentido opuesto a la gravedad, propuesta (y rechazada) hace un siglo por el genial Einstein. Dado que la suma del par&aacute;metro de densidad de materia (bari&oacute;nica m&aacute;s oscura) y de densidad de energ&iacute;a oscura es igual a 1 con un impresionante grado de precisi&oacute;n de las medidas, todo apunta a que vivimos en un universo plano que continuar&aacute; expandi&eacute;ndose para siempre. C&oacute;mo ser&aacute; esta expansi&oacute;n en el futuro es una inc&oacute;gnita, pues depende de las propiedades de la energ&iacute;a oscura de la que, b&aacute;sicamente, &iexcl;no sabemos nada! Algunos modelos indican que la expansi&oacute;n podr&iacute;a ser cada vez m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pida, hasta llegar a lo se ha llamado un <a href="https://quo.eldiario.es/ciencia/q2204307498/big-rip-los-datos-sugieren-que-nos-dirigimos-a-un-final-violento-del-universo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Big Rip</a>, (&ldquo;gran desgarramiento&rdquo;). No obstante -&iexcl;prudencia obliga!- tal vez lo m&aacute;s inteligente sea mantenerse a la espera de nuevos acontecimientos, sin apostar demasiado fuerte por ninguna opci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/contando-galaxias-confines-universo_132_9192949.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jul 2022 20:44:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contando galaxias en los confines del universo]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La fábula del crecimiento infinito y la felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/fabula-crecimiento-infinito-felicidad_132_9105357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37363e24-be67-4aa4-b0d2-ed10db7c3741_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fábula del crecimiento infinito y la felicidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es indudable que incorporar una agenda de transformación con compromisos firmes de reducción de la emisión de gases contaminantes es un balón de oxígeno para un planeta que ha traspasado la línea de alerta roja. No obstante, tal y como está advirtiendo la comunidad científica, no se trata de la solución definitiva sino tan sólo de una medida de mitigación</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a se ha convertido en el eje axial sobre el que pivota todo nuestro sistema pol&iacute;tico-social. A grandes trazos, su funcionamiento es bastante m&aacute;s simple de lo que nos puede parecer a primera vista; el motor de todo su entramado es la rueda producci&oacute;n &ndash; consumo: producimos para que otros consuman, consumimos lo que otros producen. En el capitalismo de libre mercado el indicador de la <em>salud</em> econ&oacute;mica de un pa&iacute;s, es decir, del estado de su motor econ&oacute;mico, es el <a href="https://www.bbva.com/es/tres-metodos-calcular-pib/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volumen de actividad econ&oacute;mica</a> medida por medio del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB).&nbsp; Dado que cuando la econom&iacute;a est&aacute; fuerte los ciudadanos vivimos con mayor bienestar, mientras que sus crisis se propagan de inmediato a los colectivos sociales alcanzando mayor virulencia entre los m&aacute;s vulnerables, no es de extra&ntilde;ar que crecimiento econ&oacute;mico y felicidad se hayan asociado en el imaginario colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PIB es una medida de lo que se produce trasladado a su valor monetario, lo que significa que su crecimiento obliga a producir cada vez m&aacute;s. La ambici&oacute;n de obtener mayores beneficios, siempre incesante y creciente, es lo que estimula la producci&oacute;n; las empresas se ven obligadas a incrementar su rentabilidad cada a&ntilde;o para mantener satisfechos a sus accionistas, evitando que estos se lleven el capital a otras empresas. Evidentemente, por el lado del consumo es igual de necesario engrasar la rueda, pues cuanto m&aacute;s se produce m&aacute;s hay que consumir. Esto es algo que se consigue a trav&eacute;s de intensas campa&ntilde;as de marketing que crean necesidades all&iacute; donde no las hab&iacute;a; sabido es que el buen comercial no es el que te vende lo que necesitas, sino el que consigue que necesites lo que tiene en venta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos siglos el capitalismo ha tra&iacute;do consigo un progreso material que se ha traducido en bienestar para los pa&iacute;ses ricos. Producir m&aacute;s para obtener beneficios crecientes requiere el dise&ntilde;o de nuevos productos que mantengan encendida la llama del consumo, algo que ha sido posible gracias a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, aliado imprescindible para un fin que, siendo meramente lucrativo, nos ha regalado como efecto colateral una indudable mejora de la calidad de vida como muestra el espectacular incremento demogr&aacute;fico global. No obstante, m&aacute;s all&aacute; de las consideraciones &eacute;ticas que pueda suscitar un modelo econ&oacute;mico que, en su ra&iacute;z, est&aacute; basado en la ambici&oacute;n materialista tanto de acumular beneficios monetarios como de consumir, hay un error cr&iacute;tico que fue puesto de manifiesto por vez primera hace ahora 50 a&ntilde;os en el informe <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_l%C3%ADmites_del_crecimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Limits to Growth</em></a><em>: </em>la ausencia de an&aacute;lisis f&iacute;sicos incorporados a los modelos. Desde su marco exclusivamente matem&aacute;tico, la pretensi&oacute;n de los modelos econ&oacute;micos de perseguir un crecimiento infinito en un planeta finito no deja de ser un ox&iacute;moron. La producci&oacute;n, y su posterior distribuci&oacute;n entre los consumidores, requiere tanto de materias primas como de energ&iacute;a, cuyo acceso es limitado en ambos casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las materias primas son el insumo b&aacute;sico de la cadena industrial, necesarias tanto para la elaboraci&oacute;n de bienes para el consumo como para la propia producci&oacute;n de energ&iacute;a. Muchas de estas materias son no-renovables, es decir, su cantidad es limitada ya sea porque son el resultado de largu&iacute;simos procesos geol&oacute;gicos que requieren millones de a&ntilde;os para completarse, o por su origen mineral. Dicho en rom&aacute;n paladino: cuando estas materias se acaben no habr&aacute; m&aacute;s &ndash; salvo que fu&eacute;semos a buscarlas a otros planetas lo que, hoy por hoy, pertenece al terreno de la ciencia ficci&oacute;n y no al de la realidad plausible a medio plazo. La escasez de materias primas no es algo que podamos obviar alegremente pensando que es un problema que ocurrir&aacute; en un futuro lejano, sino una realidad que ya se est&aacute; materializando. Esta escasez, unido a la irregular distribuci&oacute;n de las materias primas por las distintas geograf&iacute;as producto de la historia geol&oacute;gica del planeta, se ha convertido en una fuente de tensiones geoestrat&eacute;gicas que ya est&aacute;n alumbrando dur&iacute;simos conflictos armados. Como ejemplo podemos recordar que el control de los yacimientos de colt&aacute;n, el llamado &ldquo;<a href="https://www.xataka.com/investigacion/coltan-nuestros-moviles-no-serian-tal-como-que-sirve-mineral-codiciado-tecnologicas-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oro negro</a>&rdquo; de la tecnolog&iacute;a, fue una de las causas del estallido de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_guerra_del_Congo#:~:text=La%20segunda%20guerra%20del%20Congo,la%20primera%20guerra%20del%20Congo." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda guerra del Congo</a> que cost&oacute; la vida a m&aacute;s de 5 millones de personas en un pa&iacute;s terriblemente castigado por su riqueza natural, una de esas m&uacute;ltiples <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradojas antr&oacute;picas</a> que caracterizan a nuestra sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a la energ&iacute;a, durante los &uacute;ltimos siglos hemos disfrutado de enormes cantidades de acceso relativamente f&aacute;cil almacenada en la forma de combustibles f&oacute;siles &ndash; petr&oacute;leo, carb&oacute;n, gas natural &ndash; materias primas que se est&aacute;n acercando a su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_pico_de_Hubbert" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico de m&aacute;xima extracci&oacute;n</a> si es que no lo han sobrepasado ya. Es evidente que el uso indiscriminado de este tipo de energ&iacute;a ha propiciado un gran crecimiento econ&oacute;mico a nivel mundial, pero el precio a pagar es alt&iacute;simo: se ha disparado la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/funambulismo-lideres-mundiales-frente-calentamiento-global_132_8637796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando la temperatura media global</a>, con las dram&aacute;ticas consecuencias que estamos comenzando a comprobar. El impacto en t&eacute;rminos medioambientales, junto a los claros s&iacute;ntomas de escasez de los combustibles f&oacute;siles, ha obligado a buscar fuentes de energ&iacute;a renovable y no-contaminante &ndash; solar, e&oacute;lica, hidroel&eacute;ctrica, mareomotriz, geot&eacute;rmica &ndash; como alternativa. La utilizaci&oacute;n de estas energ&iacute;as para el proceso de producci&oacute;n y posterior distribuci&oacute;n de los productos, en combinaci&oacute;n con pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas como el uso de materiales biodegradables o el reciclaje de las basuras, ha hecho emerger un nuevo concepto econ&oacute;mico, el de <em>crecimiento sostenible</em>, o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Crecimiento_verde" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>crecimiento verde</em></a>. Que no es lo mismo que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_sostenible" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo sostenible</a>, aunque comparte conceptos y grandes dosis de contradicci&oacute;n. Convertido en objetivo de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses desarrollados a trav&eacute;s de agendas de transformaci&oacute;n m&aacute;s o menos ambiciosas, adem&aacute;s de ser un nuevo y lucrativo nicho de negocio, el crecimiento verde pretende desacoplar el crecimiento econ&oacute;mico del impacto medioambiental, lo que obliga a mantener intacta la fe en la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es indudable que incorporar una agenda de transformaci&oacute;n con compromisos firmes de reducci&oacute;n de la emisi&oacute;n de gases contaminantes es un bal&oacute;n de ox&iacute;geno para un planeta que ha traspasado la l&iacute;nea de <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/alerta-roja-escuchad-ciencia_132_8903060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alerta roja</a>. No obstante, tal y como est&aacute; advirtiendo la comunidad cient&iacute;fica, no se trata de la soluci&oacute;n definitiva sino tan s&oacute;lo de una medida de mitigaci&oacute;n. La tecnolog&iacute;a actual no permite hacer una sustituci&oacute;n de un tipo de energ&iacute;a por el otro en el plazo que requiere la urgencia de la situaci&oacute;n medioambiental si mantenemos el ritmo actual de consumo. De hecho, hay <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/antonio-turiel-la-escasez-de-materiales-es-una-estaca-en-el-corazon-de-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas t&eacute;cnicos</a> de dif&iacute;cil soluci&oacute;n motivados por la dependencia de estas fuentes de energ&iacute;a con factores clim&aacute;ticos que producen discontinuidades en el flujo de energ&iacute;a, o por el elevado uso que hacen de materias primas escasas como el neodimio, el litio, el cadmio o la plata entre otros. La utilizaci&oacute;n de energ&iacute;a nuclear durante el periodo de transici&oacute;n, tal y como <a href="https://www.eldiario.es/economia/comision-europea-etiqueta-verdes-inversiones-energia-nuclear-gas_1_8706729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha propuesto la Uni&oacute;n Europea</a>, tampoco soluciona el problema. M&aacute;s all&aacute; de los inconvenientes asociados a una tecnolog&iacute;a que entra&ntilde;a grandes riesgos (por seguras que se construyan no hay central &ldquo;a prueba de bombas&rdquo;), <a href="https://www.climatica.lamarea.com/energia-nuclear-esperanzas-vanas-debate-esteril/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las centrales nucleares no sirven</a> de respaldo al problema de discontinuidad de las renovables, por no mencionar que el uranio tambi&eacute;n es una materia prima de cantidad limitada en el planeta. Para acabar de rizar el rizo, la energ&iacute;a renovable de la que disponemos tambi&eacute;n es limitada. Es cierto que cada d&iacute;a nos llega del sol much&iacute;sima m&aacute;s energ&iacute;a que la que consumimos actualmente, pero la mayor parte es utilizada por el planeta para mantener los innumerables procesos biof&iacute;sicos que requiere el equilibrio de la biosfera de la que, no lo olvidemos, somos parte integrante: su salud es nuestra salud. Aunque no hay consenso sobre <a href="https://telos.fundaciontelefonica.com/telos-113-cuaderno-sostenibilidad-covid-19-el-futuro-ya-no-es-lo-que-era/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cu&aacute;nta de esta energ&iacute;a</a> que nos regala el sol podr&iacute;a ser utilizada sin alterar los ritmos del planeta, los c&aacute;lculos m&aacute;s optimistas indican que podr&iacute;a llegar a ser hasta unas 5 veces la que requiere el consumo actual, en contraste con otros c&aacute;lculos que indican que ni tan siquiera ser&iacute;a suficiente para cubrirlo. Sea como fuese, la idea de &ldquo;crecimiento infinito&rdquo;, por muy sostenible y verde que fuese, se choca de bruces con la realidad que nos impone vivir en un planeta finito de recursos limitados. Cuanto menos deber&iacute;amos acercarnos a una econom&iacute;a circular, en la que los bienes y materiales tardan mucho en abandonar el sistema de consumo en forma de residuo, reduciendo por tanto la demanda de materias primas.
    </p><p class="article-text">
        En oposici&oacute;n al tecno-optimismo del &ldquo;crecimiento verde&rdquo; mostrado con gran entusiasmo por algunos economistas, siempre dispuestos a depositar una fe ilimitada en que la tecnolog&iacute;a resuelva problemas f&iacute;sicos irresolubles, ha cobra cada vez mas fuerza el concepto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Decrecimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decrecimiento</a>, que se ha ido extendiendo por distintos <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/decrecimiento-siglo-limites_132_8187813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sectores sociales</a> entre los que se encuentra la comunidad cient&iacute;fica. El decrecimiento no es una nueva ideolog&iacute;a o un nuevo modelo econ&oacute;mico bien estructurado, sino una cr&iacute;tica al modelo de crecimiento infinito. Los decrecentistas advierten que basar todo el sistema econ&oacute;mico en algo que no deja de ser un mito es una tremenda irresponsabilidad, incidiendo en la necesidad de encontrar soluciones reales a una situaci&oacute;n que nos lleva de cabeza al abismo, y no simples &ldquo;lavados de cara&rdquo; por muy verdes y ecol&oacute;gicos que sean. Desafortunadamente, la simple menci&oacute;n de la palabra &ldquo;decrecimiento&rdquo; suena a apocalipsis: &iexcl;Para ser <a href="https://www.elsaltodiario.com/ecologia/valencia-debate-sobre-clima-justicia-social-pecado-ganar-dinero-expensas-del-bien-comun-fernando-valladares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alcalde menos votado de la historia</a> s&oacute;lo hay que prometer decrecimiento econ&oacute;mico a los vecinos! La raz&oacute;n por la que la visi&oacute;n decrecentista provoca este fuerte rechazo, sin mediar una reflexi&oacute;n razonada previa, se debe a esa f&aacute;bula que asocia crecimiento y felicidad, que nos induce a pensar que un modelo decrecentista nos condenar&iacute;a a una vida de mayores penurias, se acrecentar&iacute;an las injusticias sociales y aumentar&iacute;a la bolsa de pobreza existente. Es decir, nos obligar&iacute;a a renunciar a ser felices. &iexcl;Y nada m&aacute;s lejos de la realidad!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las injusticias y la pobreza no son debidas a la falta de recursos sino a una distribuci&oacute;n mezquina de los mismos. Tan s&oacute;lo se necesitan pol&iacute;ticas que redistribuyan la riqueza de una manera m&aacute;s equitativa y justa para paliar un problema que no tendr&iacute;a por qu&eacute; agudizarse en un marco decrecentista. M&aacute;s bien al rev&eacute;s, las pol&iacute;ticas redistributivas ser&iacute;an m&aacute;s f&aacute;ciles de implementar en una sociedad que no estuviese cegada por la ambici&oacute;n material y el ego&iacute;smo, el motor del sistema econ&oacute;mico actual. Por otra parte, y en contra de lo que cabr&iacute;a esperar a primera vista, el sentimiento de felicidad podr&iacute;a verse acrecentado en un escenario decrecentista. La felicidad se construye por medio de emociones pasajeras positivas, de momentos fugaces de alegr&iacute;a que van sedimentando en nuestra mente un estado de satisfacci&oacute;n. La angustia, la ansiedad o el estr&eacute;s lo volatilizan, mientras que la serenidad y la paz interior ayudan a fortalecerlo (como sosten&iacute;an los epic&uacute;reos, estoicos y esc&eacute;pticos con el concepto clave de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ataraxia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataraxia</a>). En nuestro modelo actual de sociedad los momentos de alegr&iacute;a suelen ir de la mano de la consecuci&oacute;n de triunfos, siempre medidos por comparaci&oacute;n con los otros; la ausencia de &eacute;xito, que es entendida como fracaso, nos genera una angustia que aliviamos consumiendo a&uacute;n m&aacute;s de lo que, ya de por s&iacute;, nos vemos obligados a consumir por la presi&oacute;n medi&aacute;tica, que es mucho m&aacute;s de lo que realmente necesitamos. La enorme ansiedad que provoca no colmar las expectativas generadas por la sociedad es tan grande que en ocasiones conduce a la desesperaci&oacute;n, y de ah&iacute;, a la depresi&oacute;n e incluso al suicidio. El incremento de personas con <a href="https://comunicalasaludmental.org/guiadeestilo/la-salud-mental-en-cifras/#mundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas de salud mental</a> junto a la elevad&iacute;sima tasa de suicidios, transversal a todas las clases sociales, evidencia que nuestra &ldquo;pr&oacute;spera sociedad&rdquo; no parece ser muy feliz. Pero esto es algo que, si lo analizamos con detenimiento, tal vez no deber&iacute;a extra&ntilde;arnos. El crecimiento del PIB genera altas expectativas a la par que impone severas obligaciones, alimenta la competitividad y el ego&iacute;smo a la par que incrementa las dificultades de los m&aacute;s vulnerables. No puede as&iacute; ser garante de felicidad alguna, por m&aacute;s que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica haya contribuido a mejorar la calidad de vida. Lo &uacute;nico que crece en paralelo al PIB es el ego, que se eleva sobre un enorme vac&iacute;o existencial. El cambio a un modelo decrecentista supondr&iacute;a voltear de arriba abajo esta situaci&oacute;n, como quien da la vuelta a una tortilla, con la salvedad de que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica no tendr&iacute;a por qu&eacute; verse frenada. La idea de que la ciencia y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica s&oacute;lo avanzan cuando persiguen una zanahoria a la que morder es una de esas m&uacute;ltiples <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradojas antr&oacute;picas</a> que nos definen: se deposita la confianza en el talento humano a la par que se equipara nuestro comportamiento con el de un burro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El anterior monarca de But&aacute;n, el min&uacute;sculo y poco conocido pa&iacute;s del Himalaya situado entre la India y el Tibet, tuvo la feliz idea de crear un &ldquo;&iacute;ndice de felicidad nacional bruta&rdquo; con el argumento de que el PIB es un &iacute;ndice reduccionista que no avala el verdadero bienestar de los ciudadanos. Seg&uacute;n su ex-ministro de educaci&oacute;n, <a href="https://www.fuhem.es/2021/09/16/felicidad-interior-bruta-fib/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thakur S. Powdyel</a>, un pa&iacute;s puede tener un PIB muy elevado y sus habitantes llevar una vida tortuosa o, por el contrario, tener un PIB m&aacute;s moderado y la poblaci&oacute;n vivir en mayor armon&iacute;a. Los butaneses buscan la f&oacute;rmula de instrumentalizar de manera &uacute;til algo que, en el fondo, todos sabemos sobradamente: que la riqueza material ayuda a conseguir cierto bienestar, pero en modo alguno garantiza la felicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Esopo viviese en estos tiempos tal vez escribir&iacute;a una f&aacute;bula sobre el crecimiento y la felicidad, cuya moraleja nos ense&ntilde;ar&iacute;a que la ambici&oacute;n material no s&oacute;lo no nos hace m&aacute;s felices, sino que, de no ser frenada a tiempo, puede terminar por romper el saco.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/fabula-crecimiento-infinito-felicidad_132_9105357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jun 2022 04:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fábula del crecimiento infinito y la felicidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enseñanzas climáticas de la India]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ensenanzas-climaticas-india_132_9030511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b1eb8dc-0961-47a4-9abf-35276167f82b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enseñanzas climáticas de la India"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es urgente frenar en seco la deriva suicida que lleva el planeta con medidas mucho más drásticas y contundentes que las que están tomando los grandes líderes mundiales, ocupados en sus guerras geoestratégicas</p></div><p class="article-text">
        India y Pakist&aacute;n llevan semanas sufriendo <a href="https://www.thehindu.com/opinion/editorial/mercury-rising/article65372899.ece" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la peor ola de calor</a> que se recuerda en el subcontinente Indio desde hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os, con temperaturas r&eacute;cord que han superado los 46&ordm; en Nueva Delhi llegando a rozar los 50&ordm; en Jacobabad. El ambiente es tan asfixiante que <a href="https://www.vice.com/en/article/qjbyk5/birds-heat-stroke-deadly-heat-wave-india" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los p&aacute;jaros se desploman en el suelo</a> sacudidos por golpes de calor. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas oficiales <a href="https://www.cbsnews.com/news/india-heat-wave-pakistan-climate-change-snapshot/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decenas de personas han muerto</a>, aunque se cree que los n&uacute;meros reales podr&iacute;an ser bastante peores. Y es que el calentamiento global y sus terribles consecuencias no son algo del ma&ntilde;ana, sino una realidad que nos azota sin piedad. Un dato para los negacionistas: el <a href="https://www.metoffice.gov.uk/about-us/who" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Servicio Meteorol&oacute;gico de Reino Unido</a> ha calculado que la probabilidad de que se desencadenen episodios de calor extremo como los que est&aacute; sufriendo el subcontinente indio <a href="https://www.cnbc.com/2022/05/18/climate-change-made-india-heatwave-100x-more-likely-uk-met-office.html#:~:text=and%20Natural%20Disasters-,Climate%20change%20has%20made%20India's%20heat%20wave%20100,likely%2C%20UK%20weather%20service%20says&amp;text=The%20blistering%20heat%20wave%20in,the%20United%20Kingdom's%20Met%20Office." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha aumentado en un factor de 100</a> debido al incremento de la temperatura media global. Una temperatura que, recordemos, seguir&aacute; aumentando mientras continuemos emitiendo CO2 y otros gases a la atm&oacute;sfera &ndash; entre los que destaca el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/funambulismo-lideres-mundiales-frente-calentamiento-global_132_8637796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metano que se est&aacute; liberando</a> de forma masiva desde el permafrost y de los fondos oce&aacute;nicos por efecto del incremento de temperatura, en un escenario de retroalimentaci&oacute;n casi apocal&iacute;ptico.
    </p><p class="article-text">
        Casi una de cada seis personas en el planeta vive en el subcontinente indio, una tierra que ha dado a luz a grandes civilizaciones desde la antig&uuml;edad, que en breve podr&iacute;a ser inhabitable tanto para humanos como para much&iacute;simas otras especies animales y vegetales. Es necesario recordar que la tasa de mortalidad de &aacute;rboles se ha disparado por 2 en los bosques tropicales h&uacute;medos de Australia y que la &ldquo;seca&rdquo;, un fen&oacute;meno de elevada incidencia en nuestros bosques mediterr&aacute;neos, se viene incrementando de forma paulatina a lo largo de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas en nuestro pa&iacute;s. El l&iacute;mite de habitabilidad est&aacute; muy claramente delimitado por la llamada &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Term%C3%B3metro_de_bulbo_h%C3%BAmedo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura del bulbo h&uacute;medo</a>&rdquo;, una magnitud que combina el valor de la temperatura con la humedad en el ambiente, que tradicionalmente se mide con un term&oacute;metro de mercurio cuyo bulbo se envuelve con un pa&ntilde;o de algod&oacute;n empapado en agua, de ah&iacute; el nombre. Al rodear el term&oacute;metro con el pa&ntilde;o su temperatura disminuye conforme el agua del algod&oacute;n se evapora, hasta que se alcanza una humedad del 100% que es el contenido m&aacute;ximo de humedad (vapor de agua) que puede tener el aire a la temperatura actual, momento en el que se detiene la evaporaci&oacute;n. As&iacute;, la temperatura del bulbo h&uacute;medo mide la temperatura m&iacute;nima a la que puede enfriarse un cuerpo de manera natural a trav&eacute;s de la evaporaci&oacute;n. Esta temperatura ser&aacute; tanto mayor cuanto m&aacute;s c&aacute;lido y h&uacute;medo sea el lugar, siendo siempre menor que la &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Temperatura_de_bulbo_seco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura de bulbo seco</a>&rdquo; (la temperatura que medimos habitualmente) excepto en condiciones de humedad relativa del 100%, en la que ambas se igualan. Muchos de nosotros hemos tenido experiencias muy desagradables en lugares donde las temperaturas altas se combinan con elevada humedad ambiental.
    </p><p class="article-text">
        La temperatura de bulbo h&uacute;medo es un indicador directo de la habitabilidad de un lugar, de ah&iacute; que su evoluci&oacute;n con el calentamiento global est&eacute; recibiendo mucha atenci&oacute;n. Seg&uacute;n <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aaw1838" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos estudios recientes</a>, por encima de 32&ordm;C de temperatura de bulbo h&uacute;medo la vida humana comienza a verse comprometida, estando el l&iacute;mite de compatibilidad en unos 35&ordm;C. La raz&oacute;n por la que la vida es tan sensible a esta temperatura es tan simple como aterradora, tal y como explicamos a continuaci&oacute;n. En un ambiente c&aacute;lido nuestro organismo necesita sudar para mantener la temperatura constante, al igual que ocurre con el resto de los animales de sangre caliente. Si las condiciones del medio impiden una sudoraci&oacute;n eficiente, lo que comienza a suceder por encima de 32&ordm;C de temperatura de bulbo h&uacute;medo, comenzamos literalmente a &ldquo;asarnos por dentro&rdquo;. En las regiones que son c&aacute;lidas y secas las temperaturas elevadas provocan la muerte por insolaci&oacute;n, si bien cuentan con la ventaja de que el riesgo puede mitigarse por medio de una hidrataci&oacute;n frecuente y buscando refugio a la sombra. Esto es algo que no sirve en los sitios c&aacute;lidos y h&uacute;medos como es el subcontinente indio, pues por mucho que se busque la sombra y se beba agua la imposibilidad de sudar para rebajar la temperatura corporal <a href="https://www.climaterra.org/post/el-calor-mortal-podr%C3%ADa-afectar-a-cientos-de-millones-de-personas-para-2060" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede poner a personas y animales en riesgo severo de muerte</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dislocaci&oacute;n del clima lleva azotando al subcontinente indio durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una de sus m&uacute;ltiples consecuencias son los problemas que causa en las cosechas, que se malogran con demasiada frecuencia arrojando a los campesinos a la bancarrota, y de ah&iacute; a la desesperaci&oacute;n m&aacute;s absoluta como refleja el <a href="https://www.pnas.org/doi/pdf/10.1073/pnas.1701354114" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento del &iacute;ndice de suicidios</a>. Esta situaci&oacute;n alcanza l&iacute;mites intolerables para esta amplia franja de la poblaci&oacute;n, que supera el 60%, al verse en la necesidad de realizar trabajos al aire libre en condiciones que sencillamente son imposibles. Por hacernos una idea, el ej&eacute;rcito estadounidense suspende los entrenamientos f&iacute;sicos al aire libre cuando la temperatura del bulbo h&uacute;medo supera los 32&ordm;C, un lujo que los campesinos indios, <a href="https://science.thewire.in/environment/heatwaves-north-india-wet-bulb-temperature-exceed-35c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que est&aacute;n sufriendo estos d&iacute;as temperaturas que superan ese umbral</a>, no pueden permitirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de cualquier otra consideraci&oacute;n humanitaria, occidente no puede dar la espalda al drama humano que se est&aacute; <a href="https://yaleclimateconnections.org/2022/05/india-and-pakistans-brutal-heat-wave-poised-to-resurge/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desencadenando en el subcontinente indio</a> al ser uno de los mayores responsables del calentamiento global. Si bien <a href="https://www.climatica.lamarea.com/10-responsables-de-la-crisis-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la India es el s&eacute;ptimo pa&iacute;s emisor de CO2</a> (acumulado entre 1850 y 2021), su contribuci&oacute;n por habitante es inferior al 4% de la de Canad&aacute; o la de Estados Unidos, o un 6% en el caso de Alemania y Reino Unido. Es urgente frenar en seco la deriva suicida que lleva el planeta con medidas mucho m&aacute;s dr&aacute;sticas y contundentes que las que est&aacute;n tomando los grandes l&iacute;deres mundiales, ocupados en sus guerras geoestrat&eacute;gicas. De hecho, no resulta nada edificante, ni educativo para la poblaci&oacute;n general, escuchar que <a href="https://www.epe.es/es/economia/20220518/bruselas-plan-desconexion-hidrocarburos-rusia-13674578" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Uni&oacute;n Europea va a acelerar su transici&oacute;n energ&eacute;tica</a> para &ldquo;reducir su dependencia de Rusia&rdquo;, algo que tan s&oacute;lo puede interpretarse como que el da&ntilde;o irreversible provocado por las emisiones de CO2 es menos cr&iacute;tico o importante que la guerra con Putin. Llegados a este punto no es de extra&ntilde;ar que cada d&iacute;a haya m&aacute;s colectivos de personas que, plenamente conscientes de la situaci&oacute;n, se est&eacute;n viendo abocados a realizar llamadas a la <a href="https://ctxt.es/es/20220501/Firmas/39713/Juan-Bordera--Agnes-Delage-Fernando-Valladares-crisis-ecosocial-desobediencia.htm?fbclid=IwAR1W0dNuaNb2MPmu1Oup404HA9yQwHjJARiONYlOlnB-tS15wtlvY8TLC04" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desobediencia civil</a>. Hoy la India nos manda una se&ntilde;al de lo que est&aacute; por venir, como nos mostr&oacute; en el pasado la fuerza que tienen los movimientos de desobediencia no violentos cuando se lucha por una causa justa. Como dijo Mahatma Gandhi, &ldquo;cuando la ley es injusta lo correcto es desobedecer&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/ensenanzas-climaticas-india_132_9030511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2022 04:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enseñanzas climáticas de la India]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paradojas antrópicas y complejidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/042eff08-b6aa-41a1-b3f8-566a46f2fd25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paradojas antrópicas y complejidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos tiempos de gran incertidumbre, en los que la reflexión colectiva, el diálogo moderado y la información rigurosa y equilibrada, son más necesarios que nunca</p></div><p class="article-text">
        El concepto <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradoja antr&oacute;pica</a> ha sido acu&ntilde;ado recientemente por el grupo de trabajo que ha lanzado el proyecto multidisciplinar PANTROVIDA (<em>Paradoja(s) antr&oacute;pica(s): dificultando y mejorando la vida en el planeta).</em> Su objetivo es proveer un marco conceptual que facilite el an&aacute;lisis de las m&uacute;ltiples contradicciones (<em>paradojas)</em> que azotan a nuestra sociedad. Vivimos tiempos de gran incertidumbre, en los que la reflexi&oacute;n colectiva, el di&aacute;logo moderado y la informaci&oacute;n rigurosa y equilibrada, son m&aacute;s necesarios que nunca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mar de paradojas antr&oacute;picas es extenso y muy variado; est&aacute; presente en cualquier dimensi&oacute;n de la conducta social e institucional que se analice. Esta multitud de <em>parantrojas </em>evidencia que nuestra sociedad est&aacute; enferma: las m&uacute;ltiples contradicciones dan lugar a fen&oacute;menos potencialmente irreversibles como el deterioro ambiental o la p&eacute;rdida de biodiversidad, que se convierten en s&iacute;ntomas que debemos analizar cuidadosamente si queremos rastrear el origen del mal, las causas que se esconden tras este comportamiento contradictorio que nos aflige.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es oportuno por lo tanto revisar e insistir sobre causas y consecuencias de estas patolog&iacute;as que est&aacute;n arriesgando el fruct&iacute;fero, en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos, y funcionalmente indispensable, <a href="https://www.other-news.info/noticias/ciencia-y-democracia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">di&aacute;logo entre ciencia y democracia</a>. Una de las causas ya est&aacute; enunciada: el proceloso mar de contradicciones que es fuente de vida para el fen&oacute;meno parad&oacute;jico; otra resulta de los cuarenta a&ntilde;os de pesadillas, propagados por la aplicaci&oacute;n, inmisericorde y de dudosa calidad democr&aacute;tica, de <a href="https://riuma.uma.es/xmlui/bitstream/handle/10630/19532/96.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;as y pol&iacute;ticas extractivas de dise&ntilde;o neoliberal</a>, ciegas ante los riesgos para la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Consecuencias demoledoras son: el predominio del individualismo, parad&oacute;jicamente al mismo tiempo personal y grupal &#9472; solo escuchamos y atendemos a quienes piensan y sienten como nosotros, para satisfacer nuestro ego &#9472;; el desolador aumento de la desigualdad y la exclusi&oacute;n social, que se acompa&ntilde;a de una ominosa abundancia asim&eacute;trica; la loca inmersi&oacute;n en un consumismo que desordena a nuestro planeta e incluso a nuestra salud mental, dando lugar a procesos potencialmente irreversibles como el cambio clim&aacute;tico y el aumento de los suicidios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los sistemas sociales, un paradigma de complejidad&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ciencia se denomina <em>sistema complejo</em> a cualquier conjunto formado por muchos elementos que interaccionan entre s&iacute; a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples procesos. La palabra complejo viene del lat&iacute;n, <em>con</em> &ndash; &ldquo;completamente&rdquo; y <em>plexus</em> &ndash; &ldquo;entrelazado&rdquo;, una descripci&oacute;n muy acertada para estos sistemas donde los componentes se encuentran &ldquo;completamente entrelazados&rdquo; debido a sus continuas y variadas interacciones.
    </p><p class="article-text">
        Hay una infinidad de ejemplos de sistemas complejos en la naturaleza, desde las neuronas de un cerebro hasta la organizaci&oacute;n de un hormiguero, una bandada de p&aacute;jaros, la atm&oacute;sfera o un ecosistema. Tambi&eacute;n las sociedades humanas, formadas por un elevado n&uacute;mero de individuos que interaccionan entre ellos de m&uacute;ltiples formas, son sistemas complejos. Resulta particularmente interesante que, pese a ser tan dispares, todos los sistemas complejos compartan propiedades y comportamientos coincidentes, lo que convierte a la complejidad en un aut&eacute;ntico <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/entender-sistemas-complejos-explorar-entorno-inesperado-creativo_132_8530312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sello distintivo del mundo natural</a>, algo que ha sido reconocido el pasado a&ntilde;o con el <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/physics/2021/summary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de F&iacute;sica</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los individuos interaccionamos continuamente con nuestro entorno m&aacute;s cercano, ya sea la familia, los amigos, la comunidad a la que pertenecemos, el entorno laboral, los compa&ntilde;eros con los que compartimos nuestras actividades&hellip; De este amplio conjunto de interacciones locales entre los individuos &ndash; <em>autoorganizaci&oacute;n</em> &ndash; surgen las estructuras sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, que se articulan por medio de clases sociales, organizaciones e instituciones &ndash; <em>patrones emergentes</em> &ndash; conform&aacute;ndose distintos c&iacute;rculos de poder &ndash; <em>jerarqu&iacute;a de niveles</em>. En paralelo al desarrollo de estas estructuras se produce una colectivizaci&oacute;n de las creencias, motivada por las necesidades de una comunicaci&oacute;n que el paso del tiempo ha ido haciendo progresivamente m&aacute;s sofisticada &ndash; <em>reglas emergentes</em>. Dado que los individuos est&aacute;n expuestos a las creencias colectivizadas desde la infancia, que es cuando m&aacute;s moldeables son, &eacute;stas condicionan las creencias individuales &ndash; <em>causaci&oacute;n descendente</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos resumir diciendo que del colectivo de individuos emergen tanto la cultura como los modelos de organizaci&oacute;n, que se materializan en las estructuras sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas. Es un flujo que corre en la direcci&oacute;n <em>abajo arriba</em>. Pero, a su vez, estas estructuras favorecen una colectivizaci&oacute;n de creencias que son reforzadas a trav&eacute;s de las legislaciones, entre otras v&iacute;as no menos potentes, influyendo de manera decisiva en el comportamiento de los individuos, en su idiosincrasia, por medio de un flujo de informaci&oacute;n que corre en la direcci&oacute;n opuesta, de <em>arriba abajo</em>. El acoplamiento de ambos flujos, del colectivo a las estructuras y viceversa, dota de una enorme resiliencia al sistema que alcanza as&iacute; el verdadero estadio de <a href="https://www.whyarewehere.tv/about-science/emergence/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">complejidad</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Grabadas a fuego desde la infancia, las creencias colectivas se convierten en un aut&eacute;ntico <em>pegamento social</em> que dota de una solidez casi indestructible a los sistemas sociales. Pero a su vez, &iexcl;oh, paradoja!, son germen de incomprensi&oacute;n, polarizaci&oacute;n y confrontaci&oacute;n. Y qu&eacute; mejor prueba tenemos de ello que en la nueva era de la informaci&oacute;n sea precisamente la infodemia, junto a la desinformaci&oacute;n al servicio de intereses espurios, lo que dificulte el an&aacute;lisis de los problemas comunes que deben abordarse combinando tres elementos decisivos: <a href="https://fundacionsistema.com/el-trilema-politico-en-la-sociedad-actual-un-analisis-desde-una-perspectiva-interdisciplinar-sobre-el-soporte-de-la-evolucion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocimientos, intereses y emociones</a>.&nbsp; Este an&aacute;lisis de amplia perspectiva se ha empleado para diagnosticar las dificultades que entra&ntilde;a afrontar un problema <a href="https://ethic.es/2021/07/el-cambio-climatico-y-su-complejidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan trascendental como multifac&eacute;tico como es el cambio clim&aacute;tico</a> y la situaci&oacute;n generada por la covid-19. Al ampliar y profundizar el &aacute;ngulo de visi&oacute;n, incluyendo la imprescindible perspectiva hist&oacute;rica junto al an&aacute;lisis cient&iacute;fico, es f&aacute;cil desenmascarar el <a href="https://theconversation.com/el-dilema-entre-salud-y-economia-por-la-covid-19-un-debate-esteril-a-la-luz-de-la-ciencia-y-la-historia-148930" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debate abierto entre salud y econom&iacute;a</a> a ra&iacute;z de la pandemia, que resulta ser tan est&eacute;ril como falto de fundamento.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que las creencias colectivas no son inmutables,&nbsp; han ido evolucionando con el paso del tiempo para amoldarse a las distintas circunstancias que han ido afrontando los colectivos y, muy en particular, a los conocimientos que hemos ido acumulando. Pero hay algo que, tal y como se&ntilde;ala <a href="https://www.diariolibre.com/opinion/en-directo/los-mitos-de-animales-a-dioses-JM14098166" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yuval Noah Harari</a>, se ha mantenido intacto a lo largo del tiempo: su car&aacute;cter m&iacute;tico. Creemos haber abandonado la era m&iacute;tica hace varios siglos para disfrutar de una nueva era, la de la raz&oacute;n. Sin embargo, seg&uacute;n Harari muchas de las <em>verdades</em> que nos parecen incontrovertibles no son m&aacute;s que sistemas de creencias basados en relatos imaginarios que, muchas veces, no resisten un m&iacute;nimo an&aacute;lisis cr&iacute;tico a la luz de la raz&oacute;n. Estas certezas o creencias b&aacute;sicas, que se basan y se manifiestan en nuestras pr&aacute;cticas socio-culturales, econ&oacute;mico-pol&iacute;ticas y cient&iacute;ficas, configuran nuestra forma de racionalidad determinando lo que puede ser aceptado como argumento v&aacute;lido en los distintos &aacute;mbitos de la vida humana. A su vez, forman nuestra imagen del mundo y moldean nuestra percepci&oacute;n de la realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de estas <em>verdades, </em>o <em>dogmas</em>, muy importante de desenmascarar, es la que sit&uacute;a al ego&iacute;smo como motor consustancial a nuestro comportamiento, a nuestra forma de interrelacionarnos con los otros. Un ego&iacute;smo que deviene en miedo a perder lo que se tiene y/o de no conseguir lo que se necesita, junto a la ambici&oacute;n por poseer m&aacute;s que utiliza al pr&oacute;jimo como referencia para el &ldquo;cu&aacute;nto m&aacute;s&rdquo;. Desde la perspectiva de complejidad resulta evidente que la semilla desde la que se construye todo el sistema se encuentra en aquello que imprime las pautas de nuestro comportamiento, de ah&iacute; su enorme criticidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La doble realidad que alimenta las parantrojas: ego&iacute;smo vs empat&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ego&iacute;smo es la tendencia de cualquier individuo a anteponer sus necesidades a las del resto; si hay dos individuos con hambre y tan s&oacute;lo una manzana, el ego&iacute;smo los empujar&aacute; a tratar de hacerse con ella por puro y simple instinto de supervivencia. Esta predisposici&oacute;n ego&iacute;sta, por s&iacute; sola, har&iacute;a inviable la convivencia si no estuviese balanceada por la empat&iacute;a, por la capacidad para sintonizar afectivamente con los otros que nos lleva a sentir sus necesidades como propias. El ego&iacute;smo, ocupado en satisfacer los deseos propios, convive sin dificultad con los deseos ajenos cuando es canalizado por la empat&iacute;a, que se encarga de neutralizar los comportamientos mezquinos. Es f&aacute;cil ver que esta empat&iacute;a es una caracter&iacute;stica fundamental de los seres humanos <a href="https://youtu.be/kKIa-yxJRN4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observando el comportamiento generalizado&nbsp; de los ni&ntilde;os frente a peque&ntilde;os experimentos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de nuestra empat&iacute;a natural, la omnipresencia del ego&iacute;smo en nuestra sociedad occidental resulta evidente. La normalizaci&oacute;n del culto al ego, la desconfianza mutua y la agresividad son buenas muestras de ello, como lo son la resignaci&oacute;n al darwinismo social y su tendenciosa defensa de la conjetura de la &ldquo;supervivencia de los m&aacute;s fuertes&rdquo;, ahora dif&iacute;cilmente sostenible, y la pertinaz presencia de la guerra. Vivimos una realidad hostil, una aut&eacute;ntica jungla humana que no hemos sido capaces de <em>civilizar</em> sino m&aacute;s bien todo lo contrario, aceptar como inevitable e incluso deseable por aquellos capaces de<em> </em>despojarse de sus escr&uacute;pulos para convertirse en aut&eacute;nticos depredadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a esta realidad hostil, y en franca contradicci&oacute;n con ella, encontramos una realidad amable cuyo motor es la empat&iacute;a, esa extraordinaria capacidad natural que no s&oacute;lo nos proporciona la habilidad de entender qu&eacute; necesita el otro, sino que nos empuja a tratar de satisfacerlo. La empat&iacute;a estimula los comportamientos simp&aacute;ticos, llegando en su caso m&aacute;s extremo al altruismo. Encontramos abundantes pruebas de la existencia de esta realidad amable en los reiterados esfuerzos por cultivar al hombre en valores morales documentados por la historiograf&iacute;a desde los tiempos cl&aacute;sicos, en los m&uacute;ltiples movimientos internacionales que luchan por la justicia social, o en los grandes logros humanos conseguidos desde la cooperaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivir bajo una doble realidad, hostil y amable a la vez, convierte nuestro d&iacute;a a d&iacute;a en una suerte de tragicomedia envuelta en contradicciones. Los mitos alimentan el sentimiento fatalista de no tener escapatoria, empuj&aacute;ndonos a correr en la rueda de la realidad hostil como h&aacute;msteres que necesitan gastar energ&iacute;a y mantenerse entretenidos para no enloquecer. Pero la parte de nuestro yo m&aacute;s social, moral e inconformista, la que nos es m&aacute;s connatural, no se resigna a su suerte y busca escapatoria a trav&eacute;s del reflejo de la realidad amable. Las contradicciones que destilan esta doble realidad son alimento para las parantrojas que caracterizan a nuestra sociedad, que <a href="https://ethic.es/2022/04/una-paradoja-antropica-la-contradiccion-entre-la-mejora-de-la-vida-y-la-crisis-ambiental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;a con el biomejoramiento y la inmortalidad mientras se encamina con resignaci&oacute;n hacia el abismo.</a>
    </p><p class="article-text">
        La predominancia de la realidad hostil sobre la amable, de la competici&oacute;n frente a la cooperaci&oacute;n, de la agresividad frente al entendimiento, de la rapi&ntilde;a frente a la generosidad, nos lleva a concluir que en nuestra sociedad hay un profundo desequilibrio entre ego&iacute;smo y empat&iacute;a a favor del primero. Pero antes de caer en el conformismo fatalista debemos preguntarnos si este desequilibrio nos es connatural, o m&aacute;s bien se debe a unas determinadas causas coyunturales que han surgido en nuestro devenir hist&oacute;rico, y que es posible identificar. La realidad hostil, la que nos empuja a la guerra una y otra vez convirtiendo a la paz en un lujo casi desconocido desde hace miles de a&ntilde;os, es <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/inevitabilidad-guerra_132_8875132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producto de una cultura de reificaci&oacute;n</a> que surgi&oacute; en el neol&iacute;tico, consolid&aacute;ndose en todas las sociedades postneol&iacute;ticas. Esta realidad ha conseguido dome&ntilde;ar a la amable, a la que es producto de la naturaleza cultivada de unos seres que son sociales y morales, que ha conseguido resistir pese a la brutalidad con la que se la ha empeque&ntilde;ecido y ridiculizado en numerosas ocasiones, un signo esperanzador de que hunde sus ra&iacute;ces en lo m&aacute;s profundo de la naturaleza humana.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son tiempos para la biolog&iacute;a evolutiva</strong>
    </p><p class="article-text">
        Romper el c&iacute;rculo de sufrimiento en el que nos encontramos s&oacute;lo es posible si cambiamos la semilla de la que emerge todo el sistema social, que no es otra que la forma en la que nos percibimos los unos a los otros e interactuamos. Es necesaria una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n cultural que nos conduzca a revalorizar las relaciones humanas, la armon&iacute;a con la naturaleza, el arte, y el conocimiento como fin y no s&oacute;lo como medio. En definitiva, a revalorizar la vida propia y ajena como lo que es, un tesoro de valor incalculable, rompiendo radicalmente con la cultura de reificaci&oacute;n<strong>.</strong> Esta revoluci&oacute;n s&oacute;lo ser&aacute; posible si conseguimos desenmascarar ciertas creencias colectivas, aquellos mitos que retroalimentan la realidad hostil, que se ponen en evidencia a trav&eacute;s de las m&uacute;ltiples y extravagantes paradojas antr&oacute;picas que tan bien describen a la sociedad del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        En 2016 preguntaron a Emilio Mu&ntilde;oz, desde el &aacute;mbito de la sociolog&iacute;a, &ldquo;<a href="https://books.google.es/books?id=NQoTDgAAQBAJ&amp;pg=PT8&amp;hl=es&amp;source=gbs_selected_pages&amp;cad=2#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si est&aacute;bamos ya en el siglo de la biolog&iacute;a</a>&rdquo; con la consiguiente respuesta afirmativa, una visi&oacute;n que se ha visto reforzada a la luz de la pandemia que nos ha azotado en plena crisis medioambiental. Es necesario continuar profundizando en el marco te&oacute;rico que conduzca a una reformulaci&oacute;n de la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n, bajo una perspectiva que integre el altruismo y la cooperaci&oacute;n como factores determinantes, a la vez que se acompa&ntilde;a de una revisi&oacute;n hist&oacute;rica del concepto de selecci&oacute;n natural.&nbsp; Este nuevo enfoque no s&oacute;lo nos permitir&aacute; profundizar en los procesos naturales que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;, sino a luchar contra la desafortunada y simplista interpretaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n sobre la que se ha sustentado el darwinismo social, abono para muchas de las injusticias que nos asolan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la celebraci&oacute;n del 50 aniversario de la publicaci&oacute;n de &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ItLNPn4rXxU&amp;list=PLSVaEtHMi2FOtSEMNnVf4r5W8wn4bTsiD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Limits to Growth</a>&rdquo; por el Club de Roma, su vicepresidente, el empresario y analista Carlos &Aacute;lvarez Pereira, viene fomentando un nuevo programa de estudio que ha recibido el nombre de <a href="https://cadmusjournal.org/article/volume-4/issue-4/the-fifth-element" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quinto Elemento</a> en homenaje a la vida, que incide en la necesidad de aunar conocimientos, desde la sabidur&iacute;a tradicional hasta la ciencia moderna, las artes, las humanidades y el conocimiento social, para afrontar con solvencia los retos existenciales que tenemos hoy en d&iacute;a. Un marco pluridisciplinar sobre el que tambi&eacute;n se sustenta el concepto de &ldquo;<a href="http://ifs.csic.es/es/article/nuevo-episodio-reto-reflexionar-evolucion-entornos-sociabilidad-emilio-munoz-ifs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entorno de sociabilidad</a>&rdquo;, que interconecta naturaleza (biolog&iacute;a + ambiente) con cultura y con &eacute;ticas.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En los procesos de evoluci&oacute;n de los seres humanos&hellip; la supervivencia es el objetivo final mientras que la adaptaci&oacute;n inspirada en procesos cooperativos y por tanto acompa&ntilde;ada de toques de &rdquo;moralidad&ldquo; es el mecanismo estrat&eacute;gico para tal fin; se advierte del riesgo de involuci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Emilio Muñoz Ruiz, Jesús Rey, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/paradojas-antropicas-complejidad_132_8966083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 19:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paradojas antrópicas y complejidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la inevitabilidad de la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/inevitabilidad-guerra_132_8875132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ab27b98-cdc2-4f11-bed0-0dbda02e81f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la inevitabilidad de la guerra"></p><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2022 de la era com&uacute;n. Los cuatro jinetes del apocalipsis, la peste, la guerra, el hambre y la muerte, contin&uacute;an su cabalgada feroz inundando de horror a una humanidad que se muestra incapaz de dominar a sus propios demonios. La pandemia de la COVID-19 ha puesto de manifiesto que disponer de un alto nivel de progreso tecnol&oacute;gico capaz de desarrollar una vacuna en tan s&oacute;lo un a&ntilde;o apenas aligera la miseria humana, tal como evidencia la mezquina distribuci&oacute;n de dicha vacuna entre los pa&iacute;ses ricos y pobres. A las <a href="https://ayudaenaccion.org/blog/ayuda-humanitaria/conflictos-activos-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10 guerras y conflictos que continuaban activos en 2021</a>, acumulando millones de muertos y desplazados, se une ahora la invasi&oacute;n de Ucrania, cuyo incierto desenlace podr&iacute;a desatar una escalada b&eacute;lica de consecuencias inimaginables. <em>Homo homini lupus</em> proclam&oacute; Plauto, una famosa aseveraci&oacute;n popularizada por Thomas Hobbes cuya machacona repetici&oacute;n ha servido para justificar la mezquindad moral a la que nos conduce el ego&iacute;smo; una visi&oacute;n fatalista que deriva en el darwinismo social sobre el que se soporta el aplastante sistema heteropatriarcal. Frente al inter&eacute;s mostrado por la academia a los presupuestos de Hobbes, la defensa de Jean-Jacques Rousseau de una predisposici&oacute;n natural humana a la cooperaci&oacute;n ha sido sistem&aacute;ticamente ridiculizada como la enso&ntilde;aci&oacute;n de un rom&aacute;ntico idealista, y esto considerando que las m&aacute;s notables obras de la humanidad se han construido sobre la base de la cooperaci&oacute;n y la distribuci&oacute;n de tareas. Cierto es que el azote omnipresente de la guerra parece soportar una visi&oacute;n l&uacute;gubre de la humanidad, avalada por estudios cient&iacute;ficos como los del antrop&oacute;logo Marvin Harris, quien argumenta en su c&eacute;lebre obra &ldquo;<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/bibliotecas-de-autor/nuestra-especie-marvin-harris-9788420660134/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuestra Especie</a>&rdquo; que la agresividad forma parte de la naturaleza humana, mientras justifica la necesidad de la guerra para el control social de las poblaciones en &ldquo;<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/bibliotecas-de-autor/vacas-cerdos-guerras-y-brujas-marvin-harris-9788420674391/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vacas, cerdos, guerras y brujas</a>&rdquo;. &iquest;Es la guerra inevitable? &iquest;Podr&iacute;a esta inevitabilidad ser en realidad un espejismo producido por un condicionamiento cultural que se extiende hasta la propia academia? Para disponer de elementos que nos permitan esclarecer si la guerra es connatural a nuestra especie o est&aacute; motivada por unas determinadas causas hay que tratar de encontrar su origen. Queremos vencer a la Guerra, para lo cual no hay nada mejor que seguir la famosa estrategia militar <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_arte_de_la_guerra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesta originariamente por </a>Sun Tzu que aconseja conocer al enemigo. Sabido es que, cuanto mejor se le conoce, m&aacute;s f&aacute;cil resulta derrotarlo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las sociedades de cazadores-recolectores del paleol&iacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la b&uacute;squeda de los or&iacute;genes de la guerra debemos remontarnos a nuestros antepasados m&aacute;s lejanos, los cazadores-recolectores del paleol&iacute;tico. La escasez de pruebas directas que nos permitan conocer detalles sobre su cultura social, incluida la frecuencia y virulencia de conflictos entre los clanes, ha llevado a numerosos investigadores a analizar el problema a trav&eacute;s del estudio comparativo con los otros primates superiores. Si nos miramos en el <a href="http://esmateria.com/2014/09/17/violencia-chimpances-estrategia-adaptativa-humanos-evolucion-mata/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espejo de los chimpanc&eacute;s</a>, con sus patriarcados jer&aacute;rquicos encabezados por machos-alfa, su capacidad de desplegar una enorme agresividad, sus interminables juegos pol&iacute;ticos y su acentuado sexismo, podr&iacute;amos caer en el error de pensar que, si la guerra no fuese algo connatural, cuanto menos parecer&iacute;a que evolutivamente viene de muy lejos. Afortunadamente, nuestros otros parientes cercanos en t&eacute;rminos de ADN mantienen la pregunta abierta: &iexcl;el pac&iacute;fico <a href="https://www.bonobos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matriarcado bonobo</a> est&aacute; en las ant&iacute;podas de ser una sociedad agresiva! El hecho de que sean f&iacute;sicamente tan parecidos entre ellos pero con conductas completamente distintas demuestra que el comportamiento es un car&aacute;cter que evoluciona muy r&aacute;pido. Esto es algo que tambi&eacute;n observamos en los humanos: las sociedades modernas comparten muchas caracter&iacute;sticas con las de los chimpanc&eacute;s, mientras que pueblos como los <a href="http://sudcalifornios.com/item/crisol-internacional-espiritu-ancestral-los-bosquimanos-de-angola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bosquimanos del Kalahari</a>, que han conseguido mantener su modo de vida ancestral, nos sorprenden con una cultura prosocial basada en los cuidados y en la denominada &ldquo;reciprocidad generalizada&rdquo;, en la que cada uno aporta lo que tiene sin esperar nada a cambio.
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Raymond Kelly trata de indagar en el nivel de violencia de las sociedades del paleol&iacute;tico analizando las ventajas y desventajas de los conflictos entre clanes en la competencia por los recursos. Su estudio le lleva a distinguir dos &eacute;pocas, una m&aacute;s antigua en la que la violencia letal pudo dominar las relaciones vecinales, y otra m&aacute;s reciente a la que denomina &ldquo;<a href="https://www.press.umich.edu/11586/warless_societies_and_the_origin_of_war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad sin guerra</a>&rdquo;, cuyo origen liga a la aparici&oacute;n de las lanzas hace aproximadamente un mill&oacute;n de a&ntilde;os. Seg&uacute;n Kelly, puesto que adentrarse en un territorio vecino entra&ntilde;aba un alt&iacute;simo riesgo al disponer de estas armas letales, su aparici&oacute;n oblig&oacute; a reevaluar la relaci&oacute;n beneficio/coste de estas incursiones. Surgen dos estrategias, delimitar los territorios con zonas neutrales que son evitadas y cuyos recursos no son aprovechados por nadie, o bien desarrollar pol&iacute;ticas de no agresi&oacute;n mutua. Entre los chimpanc&eacute;s se observa una cierta tendencia a evitar las fronteras por el riesgo de encontrarse con enemigos hostiles, algo que no sucede con los pac&iacute;ficos bonobos. En el caso de los humanos, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1266108/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kelly utiliza como ejemplo</a> el comportamiento de los ind&iacute;genas en las islas de Andam&aacute;n; la parte sur est&aacute; dominada por relaciones end&eacute;micas hostiles, lo que hace que se eviten las fronteras. Por el contrario, en el norte han adoptado una estrategia de colaboraci&oacute;n; mantienen reuniones peri&oacute;dicas para fomentar la paz, intercambian regalos, y tambi&eacute;n organizan ceremonias de cortejos que fomentan los matrimonios mixtos. El resultado es que en el norte de las Andam&aacute;n hay una mayor densidad de poblaci&oacute;n que en el sur, pues los recursos est&aacute;n mejor aprovechados. La cooperaci&oacute;n se convierte as&iacute; en una estrategia que comporta mayores ventajas que la competici&oacute;n. He aqu&iacute;, de nuevo, un ejemplo en el que el comportamiento var&iacute;a enormemente pese a tratarse de poblaciones que podr&iacute;amos considerar &ldquo;gen&eacute;ticamente homog&eacute;neas&rdquo;, y una demostraci&oacute;n de que en el ser humano no hay &ldquo;instintos irrefrenables de matar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la cultura social de los clanes del paleol&iacute;tico ha sido abordado desde una perspectiva diferente por la antrop&oacute;loga Sarah Blaffer Hrdy. <a href="https://blogs.scientificamerican.com/primate-diaries/raising-darwins-consciousness-an-interview-with-sarah-blaffer-hrdy-on-mother-nature/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n argumenta Hrdy</a>, hay un hecho bastante incontestable que sugiere el desarrollo de un car&aacute;cter marcadamente prosocial y cooperativo: la dificultad de la crianza en humanos. Nuestro r&aacute;pido ciclo reproductivo, unido al largo periodo de dependencia de las cr&iacute;as humanas y su elevad&iacute;sima demanda cal&oacute;rica - principalmente debido al aumento de tama&ntilde;o del cerebro - hacen inviable que una madre del paleol&iacute;tico hubiera podido ocuparse ella sola, por s&iacute; misma, de la crianza, algo que podr&iacute;a haber conducido al final de nuestra especie. Esta situaci&oacute;n s&oacute;lo pudo ser superada por medio de la cooperaci&oacute;n, y as&iacute;, criar a un hijo dej&oacute; de ser una tarea exclusiva de la madre para convertirse en un asunto que involucraba a todo el clan. Hay un segundo hecho no menos significativo, que tiene que ver con el cuidado de discapacitados y enfermos. El paleoantrop&oacute;logo <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1814989115" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erik Trinkaus ha recopilado todas las anomal&iacute;as &oacute;seas</a> identificadas en los restos de la poblaci&oacute;n de humanos del Pleistoceno que se encuentran catalogados en el registro f&oacute;sil. La elevada frecuencia de anomal&iacute;as detectadas podr&iacute;a explicarse por la alta consanguinidad de la poblaci&oacute;n, pero levanta la pregunta sobre c&oacute;mo era posible que todas esas personas vivieran muchos a&ntilde;os, llegando incluso a la vejez. Esto requiere una explicaci&oacute;n adicional que no puede ser otra que la del cuidado: nuestros antepasados velaban por sus enfermos. Cuidar de beb&eacute;s, ni&ntilde;os, enfermos y discapacitados de manera grupal, cooperando en las tareas para sacar adelante a los colectivos m&aacute;s vulnerables es algo tan extraordinario que probablemente <a href="https://www.researchgate.net/publication/350326880_El_cuidado_en_los_comportamientos_sociales_humanos_durante_la_Prehistoria_-_Care_in_human_social_behaviour_during_Prehistory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sell&oacute; el car&aacute;cter de nuestros antepasados</a>. La alianza entre clanes de la &ldquo;sociedad sin guerra&rdquo; que propone Kelly debi&oacute; favorecer el intercambio de estos individuos prosociales, &uacute;nica manera de disminuir la consanguinidad lo que no deja de ser una poderosa estrategia evolutiva. Esto explicar&iacute;a que <a href="https://elpais.com/elpais/2016/03/25/ciencia/1458906491_911456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sapiens, neandertales y denisovanos procrearan juntos con cierta frecuencia</a> como muestra el ADN del hombre moderno, aparte del hecho m&aacute;s que probable de que ellos no se encontrasen tan diferentes entre s&iacute; como nosotros creemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Violencia extrema en el neol&iacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace unos 12.000 a&ntilde;os, la estabilizaci&oacute;n del clima alrededor de valores compatibles con la agricultura dio paso a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_neol%C3%ADtica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revoluci&oacute;n neol&iacute;tica</a>. En unos pocos miles de a&ntilde;os, un per&iacute;odo de tiempo muy corto para la magnitud del cambio ambiental y social, fueron surgiendo asentamientos en las riberas de los r&iacute;os que prosperaron y se multiplicaron. El ser humano daba un giro copernicano a su modo de vida al abandonar la recolecci&oacute;n, la caza y la pesca como &uacute;nico medio de subsistencia para convertirse en productor de alimentos por medio de la agricultura y la ganader&iacute;a. El modelo paleol&iacute;tico de cooperaci&oacute;n solidaria fue cediendo el paso a un modelo transaccional &ldquo;<em>do ut des</em>&rdquo;, doy para que me des, a la par que se desplazaba el punto de equilibrio entre ego&iacute;smo y empat&iacute;a. Por una parte, en los asentamientos comenzaba a superarse con creces el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_de_Dunbar#:~:text=El%20n%C3%BAmero%20de%20Dunbar%20es,y%20su%20capacidad%20de%20proceso." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero de Dunbar</a> que representa el n&uacute;mero m&aacute;ximo de individuos capaces de mantener relaciones estrechas entre s&iacute;, lo que unido a la fragmentaci&oacute;n de las comunidades por el surgimiento de m&uacute;ltiples oficios, tuvo como consecuencia el detrimento de los lazos de empat&iacute;a. Por otra parte, la alta exposici&oacute;n a elementos externos junto a la aparici&oacute;n de una amplia variedad de excedentes alimentarios y nuevos productos que mejoraban la calidad de vida de la poblaci&oacute;n fue un caldo de cultivo perfecto para el ego&iacute;smo, el miedo, la ambici&oacute;n y el poder. 
    </p><p class="article-text">
        El aumento de la poblaci&oacute;n, la desconexi&oacute;n afectiva generalizada y la aparici&oacute;n de esta nueva dimensi&oacute;n originada por el miedo y la ambici&oacute;n debieron arrojar a las sociedades neol&iacute;ticas a un <a href="https://en.unesco.org/courier/2020-1/origins-violence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aut&eacute;ntico caos de violencia</a>. Las <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-021-89386-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencias arqueol&oacute;gicas</a> m&aacute;s antiguas de ataques a asentamientos se han encontrado cerca de la actual ciudad de Jebel Sahaba, en Sud&aacute;n, fechadas hace unos 14.000 a&ntilde;os. El cenit de violencia extrema pudo haberse producido hace unos 7.000 a&ntilde;os, seg&uacute;n parece evidenciar el llamado <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4381518/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuello de botella del cromosoma Y</a>, un aut&eacute;ntico colapso en la diversidad gen&eacute;tica masculina que pudo ser producido por una <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-018-04375-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feroz competencia entre clanes patriarcales</a>. S&oacute;lo sobrevivi&oacute; un hombre por cada 17 mujeres, un dato que mostrar&iacute;a la ferocidad de la violencia desatada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La institucionalizaci&oacute;n de la guerra</strong>
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de las ciudades estado, atrincheradas tras murallas y defendidas por ej&eacute;rcitos profesionales, junto al desarrollo de armas durante la Edad de Bronce, estabiliz&oacute; la situaci&oacute;n dando paso a un nuevo orden social m&aacute;s complejo. Esto no supuso el fin de la violencia sino la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_prehist%C3%B3rica#:~:text=El%20primer%20registro%20arqueol%C3%B3gico%20que,la%20frontera%20Egipto%20y%20Sud%C3%A1n." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">institucionalizaci&oacute;n de lo que hoy denominamos guerra</a>. Del caos se evolucion&oacute; hacia una din&aacute;mica cuyo patr&oacute;n se ha mantenido constante hasta nuestros d&iacute;as; las guerras continuadas entre ciudades-estados hacen emerger imperios, que luchan entre s&iacute; hasta entrar en decadencia dando paso a nuevos imperios. La paz es algo desconocido desde el neol&iacute;tico, tan s&oacute;lo hemos disfrutado de algunos per&iacute;odos de tregua m&aacute;s o menos largos. En este punto hay que recordar que la lucha por la supervivencia, impulsora de los conflictos m&aacute;s primitivos, fue pronto ensombrecida por otras motivaciones relacionadas con la ambici&oacute;n y el poder, abonadas por odios que se hacen end&eacute;micos y por tendencias supremacistas que florecen sobre un ego colectivizado. 
    </p><p class="article-text">
        La pertinaz presencia de la guerra, con el profundo desprecio que supone hacia la vida humana, evidencia que todas las sociedades postneol&iacute;ticas han estado caracterizadas por compartir una cultura que cosifica la vida. Una de las mayores expresiones de esta reificaci&oacute;n fue la aparici&oacute;n de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_esclavitud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esclavitud</a>, un subproducto de la guerra. Los vencedores no s&oacute;lo se apropiaban de los bienes de los vencidos sino que los convert&iacute;an a ellos mismos en bot&iacute;n de guerra. Transformados en objetos de compra-venta con estatus jur&iacute;dico de &ldquo;cosa&rdquo; cuyos derechos corresponden a su propietario, los esclavos se convirtieron en la mayor herramienta de producci&oacute;n del mundo antiguo. El surgimiento de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Heteropatriarcado#:~:text=La%20idea%20de%20heteropatriarcado%20rechaza,una%20cultura%20hostil%20de%20masculinidad." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura heteropatriarcal</a> probablemente tambi&eacute;n pueda situarse en esta &eacute;poca convulsa, como parte del proceso generalizado de reificaci&oacute;n de la existencia. Las mujeres pasaron a ser &ldquo;cosas &uacute;tiles&rdquo;, valiosos botines de guerra por su capacidad para parir, criar, preparar los alimentos, cultivar los campos y cuidar el ganado. La gran revoluci&oacute;n del neol&iacute;tico, con todos sus aspectos positivos, provoc&oacute; la ruptura del modelo prosocial del paleol&iacute;tico reemplaz&aacute;ndolo por una vil cosificaci&oacute;n de personas, animales y plantas. Tras la revoluci&oacute;n industrial esta cosificaci&oacute;n se generaliz&oacute; a todo el planeta, explotado y convertido en vertedero. Como si la crisis medioambiental no fuese suficientemente peligrosa para la vida en la Tierra, la locura de este mundo hostil nos empuja a seguir gastando ingentes cantidades de recursos en armamento, pese a que ya almacenamos potencia destructiva suficiente para arrasar el planeta varias veces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En busca de la paz perdida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ni la visi&oacute;n antropol&oacute;gica, ni el rastreo de una historia cultural de la guerra desde un punto de vista evolutivo nos conduce a considerar la guerra como una constante antropol&oacute;gica inevitable, como algo anclado gen&eacute;ticamente en nosotros. Desde el comienzo de la historiograf&iacute;a y, a m&aacute;s tardar, desde los textos de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica, tenemos pruebas que documentan los esfuerzos por cultivar y educar al ser humano moral, social y democr&aacute;ticamente. Bajo ninguna perspectiva &eacute;tica la guerra y la violencia son justificables. E incluso desde una perspectiva evolutiva, no podemos darle coherentemente un significado positivo, por ejemplo como herramienta (tal como lo encontramos en la idea de la &ldquo;guerra justa&rdquo;). La guerra nos lleva m&aacute;s bien a reflexionar sobre la <a href="https://theconversation.com/paradojas-antropicas-y-la-desordenada-vida-en-el-planeta-179485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paradoja antr&oacute;pica</a> de una especie, la nuestra, que se empuja a s&iacute; misma hacia la extinci&oacute;n, empeorando las condiciones de vida en todo el planeta, y al mismo tiempo insistiendo en la posibilidad del desarrollo de soluciones tecnol&oacute;gicas para todo, incluso para la mejora biotecnol&oacute;gica de los humanos, trascendiendo as&iacute; la propia condici&oacute;n humana y desarrollando una <a href="https://rebelion.org/economia-insostenibilidad-ceguera-voluntaria-futuralgia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ceguera voluntaria</a> frente al cambio necesario de formas de vida, h&aacute;bitos, pr&aacute;cticas y posturas.
    </p><p class="article-text">
        Parar la guerra es equivalente a luchar contra la reificaci&oacute;n de la vida, una lucha que ha comenzado a ganar important&iacute;simas batallas empezando por la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Abolicionismo_de_la_esclavitud#:~:text=Tras%20la%20Revoluci%C3%B3n%20francesa%20y,27%20de%20abril%20de%201848." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abolici&oacute;n formal de la esclavitud</a> en 1949. En la misma l&iacute;nea se sit&uacute;an los movimientos para erradicar otras lacras sociales como el racismo, la xenofobia, la homofobia o cualquier otro tipo de discriminaci&oacute;n entre las personas, y los que urgen a que los animales no-humanos sean tratados con dignidad y respeto. El movimiento feminista y su lucha contra el heteropatriarcado es hoy uno de los frentes de batalla m&aacute;s cr&iacute;ticos para arrancar de ra&iacute;z la injustificable reificaci&oacute;n de la vida. <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vivimos en una sociedad hipermasculinizada y eg&oacute;latra</a> que es urgente revertir, virando hacia una &eacute;tica femenina que se traduce en una &eacute;tica de los cuidados. Necesitamos reemplazar ego por empat&iacute;a, competici&oacute;n por cooperaci&oacute;n, agresividad por entendimiento, y balancear esta sociedad enferma en la que el polo masculino est&aacute; hipertrofiado para desgracia de todos. 
    </p><p class="article-text">
        La guerra no es inevitable. Puede y debe ser parada de una vez y para siempre, aunque para ello sea necesario un nuevo y determinante salto evolutivo de tipo sociocultural que nos conduzca a una profunda revalorizaci&oacute;n de la vida, a abandonar el modelo chimpanc&eacute; para mirarnos en el <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/seremos-mono-elijamos_132_8049646.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espejo de los bonobos</a>. Una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n que comienza por practicar el cuidado, la solidaridad, la comprensi&oacute;n mutua y la compasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Raquel Pérez Gómez, Astrid Wagner, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/inevitabilidad-guerra_132_8875132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Mar 2022 04:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la inevitabilidad de la guerra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La insondable belleza del amanecer cósmico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/insondable-belleza-amanecer-cosmico_132_8844085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a86d4a8d-aad6-4ed7-ac84-5282220b628f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La insondable belleza del amanecer cósmico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tan solo en el universo observable, se estima que habría alrededor de un billón de galaxias, un dato que el telescopio James Webb ayudará a precisar. ¿Cómo se formó esta multitud de galaxias en el universo temprano?</p></div><p class="article-text">
        El 25 de diciembre del pasado a&ntilde;o el telescopio espacial <a href="https://www.jwst.nasa.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Webb</a> fue lanzado al espacio desde la Guayana Francesa a bordo de un cohete Ariane 5, llegando a su <a href="https://blogs.nasa.gov/webb/2022/01/24/orbital-insertion-burn-a-success-webb-arrives-at-l2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destino final</a> el 24 de enero. Construido y operado por las agencias espaciales europea (<a href="https://www.esa.int/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESA</a>), americana (<a href="https://www.nasa.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a>) y canadiense (<a href="https://www.asc-csa.gc.ca/eng/Default.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CSA</a>), el James Webb es el nuevo miembro de la saga de telescopios espaciales que sigue la estela del <a href="https://www.nasa.gov/mission_pages/hubble/main/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hubble</a> y el <a href="https://www.nasa.gov/mission_pages/spitzer/main/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spitzer</a>. Con un espejo compuesto por 18 segmentos y un di&aacute;metro de 6.5 metros, el James Webb cubrir&aacute; el rango del espectro de luz que va desde el visible hasta el infrarrojo medio con cuatro instrumentos a bordo, tanto en imagen como en espectroscop&iacute;a. Entre los objetivos cient&iacute;ficos de la misi&oacute;n destaca la exploraci&oacute;n del &ldquo;amanecer c&oacute;smico&rdquo;, nombre po&eacute;tico con el que se evoca el momento en el que el universo se ilumin&oacute; con la luz de las estrellas que nac&iacute;an en las primeras proto-galaxias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo el universo observamos nubes muy difusas de materia que apenas contienen un &aacute;tomo por cada metro c&uacute;bico, formando el denominado <a href="https://astronomy.swin.edu.au/cosmos/i/Intergalactic+Medium" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio intergal&aacute;ctico</a>. Sumergidas en este oc&eacute;ano gaseoso encontramos a las galaxias, enormes conglomerados de materia alumbrados por las estrellas que contienen en su interior. Las galaxias son los objetos m&aacute;s grandes que existen en el universo a excepci&oacute;n de las estructuras que dibujan al agruparse entre s&iacute;, una aut&eacute;ntica &ldquo;red c&oacute;smica&rdquo; formada por grandes c&uacute;mulos, filamentos y vac&iacute;os que se conoce con el nombre de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estructura_del_universo_a_gran_escala" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la estructura a gran escala del universo</a>&rdquo;. Su estudio detallado resulta de enorme importancia para probar la validez de los <a href="https://bloggy.ific.uv.es/bloggy/index.php/2017/10/27/el-modelo-cosmologico-estandar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelos cosmol&oacute;gicos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Galaxia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galaxias</a> est&aacute;n formadas por miles de millones de estrellas acompa&ntilde;adas por sus respectivas familias de planetas, sat&eacute;lites, asteroides y cometas, junto a nubes que contienen gas y peque&ntilde;os aglomerados de part&iacute;culas conocidos como polvo. Se encuentran as&iacute; mismo rodeadas por un <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dark_matter_halo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">halo enorme</a> de &ldquo;materia oscura&rdquo;, llamada as&iacute; porque no podemos verla directamente al estar formada por part&iacute;culas que no interaccionan con la luz. Sabemos no obstante de su existencia, aunque sea de manera indirecta, a trav&eacute;s del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Curva_de_rotaci%C3%B3n_gal%C3%A1ctica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto gravitacional</a> que ejerce sobre la materia visible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un amplio abanico de <a href="http://cas.sdss.org/dr7/sp/astro/galaxies/galaxies.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipos de galaxias</a>. El&iacute;pticas, con forma de bal&oacute;n de rugby y color rojizo. Espirales como la V&iacute;a L&aacute;ctea, muy espectaculares a nivel visual con su bulbo central rojizo y el delgado disco azul donde se sit&uacute;an sus caracter&iacute;sticos brazos. Irregulares, con una forma poco definida, algo m&aacute;s peque&ntilde;as y de color azul. Junto a ellas encontramos las <a href="https://astronomy.swin.edu.au/cosmos/D/dwarf+galaxy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galaxias enanas</a>, mucho m&aacute;s peque&ntilde;as y abundantes, desplegando una amplia variedad de formas y colores. Mientras que las galaxias normales pueden contener cientos de miles de millones de estrellas, las enanas apenas llegan a unos pocos miles de millones a lo sumo. El color de las galaxias es una propiedad muy interesante ya que <a href="http://cas.sdss.org/dr7/sp/astro/stars/stars.asp#hrdiagram" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos indica si la galaxia est&aacute; formando estrellas en la actualidad</a>. Sabemos que cuanto m&aacute;s masiva es una estrella m&aacute;s caliente es su superficie, lo que hace que su color sea m&aacute;s azul, y tambi&eacute;n que vive menos tiempo al ser muy eficiente quemando el combustible que tiene en su interior. Como ejemplo, una estrella roja con el 25% de la masa solar puede llegar a vivir un bill&oacute;n de a&ntilde;os, mientras que una azul que sea unas 25 veces m&aacute;s masiva que el Sol, &ldquo;tan solo&rdquo; vivir&aacute; unos 10 millones de a&ntilde;os antes de explotar como supernova. Por tanto, el color azul de una galaxia nos estar&aacute; indicando que ha habido formaci&oacute;n estelar en una &eacute;poca muy reciente puesto que a&uacute;n tiene muchas estrellas masivas de vida breve.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan solo en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Universo_observable" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universo observable</a>, se estima que habr&iacute;a alrededor de un bill&oacute;n de galaxias, un dato que el telescopio <a href="https://www.nasa.gov/feature/new-horizons-spacecraft-answers-question-how-dark-is-space" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Webb ayudar&aacute; a precisar</a>. &iquest;C&oacute;mo se form&oacute; esta multitud de galaxias en el universo temprano? &iquest;Qu&eacute; factores han determinado la variedad de tama&ntilde;os, formas y colores que observamos hoy en d&iacute;a? &iquest;C&oacute;mo se articula su evoluci&oacute;n con la formaci&oacute;n de las grandes estructuras?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://neofronteras.com/?p=5035" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principio cosmol&oacute;gico</a>, el universo es homog&eacute;neo e is&oacute;tropo, algo que ha sido ampliamente <a href="https://www.universetoday.com/tag/wilkinson-microwave-anisotropy-probe-wmap/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corroborado por las observaciones</a>. Para los astr&oacute;nomos este hecho proporciona una enorme ventaja, pues se traduce en que aquello que estudiemos en una zona cualquiera del cielo ser&aacute; representativo de lo que est&aacute; ocurriendo en todo el universo. Es evidente que esta uniformidad solo es cierta cuando observamos a muy gran escala; a escalas espaciales m&aacute;s peque&ntilde;as, cuando aumentamos la resoluci&oacute;n, s&iacute; que hay inhomogeneidades. De hecho, de no ser as&iacute; no habr&iacute;a lugar para la existencia de ning&uacute;n tipo de estructura, es decir, no habr&iacute;a galaxias, ni estrellas, ni planetas, ni seres vivos como nosotros&hellip; &iexcl;El universo ser&iacute;a un sitio extraordinariamente aburrido!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para encontrar el origen de estas irregularidades tenemos que remontarnos a los primeros instantes de vida del universo, al llamado &ldquo;<a href="https://www.universidadviu.com/es/actualidad/nuestros-expertos/que-dice-la-teoria-inflacionaria-sobre-el-universo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodo inflacionario</a>&rdquo;. Durante un brev&iacute;simo instante de tiempo, muy cercano al &ldquo;instante cero&rdquo;, se liber&oacute; una enorme cantidad de energ&iacute;a que provoc&oacute; una expansi&oacute;n del universo rapid&iacute;sima, &ldquo;inflacionaria&rdquo;. En menos de una trillon&eacute;sima de segundo, el universo pas&oacute; de tener el tama&ntilde;o de un prot&oacute;n al de una pelota de tenis, lo que amplific&oacute; enormemente las peque&ntilde;&iacute;simas perturbaciones existentes producidas por las <a href="https://phys.org/news/2012-03-physicists-physics-primordial-quantum-fluctuations.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fluctuaciones cu&aacute;nticas</a>. Tras el periodo inflacionario las irregularidades continuaron creciendo a un ritmo mucho m&aacute;s lento, por el efecto combinado de la expansi&oacute;n y de la gravedad, hasta convertirse en los brotes de los que crecer&aacute;n las estructuras que observamos en el universo actual.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de formaci&oacute;n de las galaxias comenz&oacute; hace m&aacute;s de 13.000 millones de a&ntilde;os, cuando el universo apenas ten&iacute;a unos pocos cientos de a&ntilde;os y era much&iacute;simo m&aacute;s peque&ntilde;o, denso y caliente de lo que es hoy. Debido a la atracci&oacute;n gravitacional, las zonas con mayor densidad hab&iacute;an ido creciendo por la acreci&oacute;n de materia circundante, hasta que alcanzaron las condiciones necesarias para arrancar la formaci&oacute;n de estrellas. La din&aacute;mica del proceso de <a href="https://astronomia.fandom.com/wiki/Formaci%C3%B3n_estelar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formaci&oacute;n estelar </a>es muy compleja; las grandes nubes de gas se fragmentan en nubes m&aacute;s peque&ntilde;as, que son de las que se forman las estrellas que suelen as&iacute; nacer en grandes grupos. La formaci&oacute;n de una estrella se produce por el colapso de una de estas nubes m&aacute;s peque&ntilde;as, debido a su autogravedad. La densidad y temperatura aumentan hasta que en el interior de la nube se alcanzan las condiciones necesarias para que comience la fusi&oacute;n de hidr&oacute;geno en helio, momento en el que podemos decir que la estrella &ldquo;ha visto la luz&rdquo;, y nunca mejor dicho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el nacimiento de aquella primera generaci&oacute;n de estrellas, conocida como poblaci&oacute;n III, hicieron acto de presencia en el universo las primeras proto-galaxias. La <a href="https://astronomy.swin.edu.au/cosmos/p/Population+III#:~:text=Population%20III%20(Pop%20III)%20stars,amounts%20of%20lithium%20and%20beryllium.&amp;text=These%20Pop%20III%20stars%20would,across%20subsequent%20generations%20of%20stars" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poblaci&oacute;n III</a> estelar se form&oacute; a partir de lo que se conoce como &ldquo;material primordial&rdquo;. Por aquella &eacute;poca tan solo exist&iacute;an &aacute;tomos de hidr&oacute;geno, helio, litio, boro y berilio formados a partir de part&iacute;culas elementales en un proceso que se conoce con el nombre de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nucleos%C3%ADntesis_primordial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nucleos&iacute;ntesis primordial</a>, cuando el universo ten&iacute;a unos 3 minutos de vida. Seg&uacute;n los modelos te&oacute;ricos, se cree que las estrellas de poblaci&oacute;n III debieron ser enormes, varios cientos de veces m&aacute;s masivas que el Sol. Con una vida de apenas un par de millones de a&ntilde;os, explotaron como supernovas espectaculares expulsando al gas circundante enormes cantidades de materiales qu&iacute;micos pesados que hab&iacute;an sido procesados en su interior. De este gas nacer&iacute;an las estrellas de poblaci&oacute;n II, que continuar&aacute;n el proceso de enriquecimiento del medio, y posteriormente las de poblaci&oacute;n I como nuestro Sol, muy ricas en elementos pesados.
    </p><p class="article-text">
        Las explosiones de supernovas liberan enormes cantidades de energ&iacute;a que &ldquo;barren&rdquo; el material circundante, solap&aacute;ndose entre s&iacute; hasta provocar la formaci&oacute;n de enormes vientos que fluyen de las galaxias. A este fen&oacute;meno hay que sumar los frecuentes procesos de fusi&oacute;n de unas proto-galaxias con otras, en una &eacute;poca en la que el universo era mucho m&aacute;s peque&ntilde;o que el actual. De hecho, las teor&iacute;as actuales indican que <a href="https://sciencenordic.com/astronomy-denmark-galaxies/how-are-galaxies-formed/1774357" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las galaxias se formaron</a> en un proceso de tipo &ldquo;abajo-arriba&rdquo;&nbsp;(<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Top-down_y_bottom-up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>"bottom-u</em></a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Top-down_y_bottom-up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p</a>&rdquo;),&nbsp;a lo largo de una compleja combinaci&oacute;n de acreci&oacute;n de gases, formaci&oacute;n estelar masiva y fusiones gal&aacute;cticas. El proceso global es tan extraordinariamente complejo que para comprenderlo es necesario recurrir a simulaciones num&eacute;ricas que incorporan toda la enorme bater&iacute;a de fen&oacute;menos f&iacute;sicos a tener en cuenta: desde el modelo cosmol&oacute;gico que incluye el contenido de materia oscura &ndash;un componente esencial para reproducir la formaci&oacute;n de las estructuras&ndash; hasta modelos que simulan la formaci&oacute;n y evoluci&oacute;n de las estrellas sin olvidar todos los complejos procesos (magneto)hidrodin&aacute;micos del gas. El resultado es un <a href="https://www.tng-project.org/about/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universo &ldquo;simulado&rdquo; con galaxias &ldquo;simuladas</a>&rdquo;, que nos permite profundizar en todos los detalles y mecanismos f&iacute;sicos que entran en juego. Ni que decir tiene que, antes de extraer cualquier conclusi&oacute;n, hay que contrastar estas simulaciones con las observaciones del universo real para validar las distintas hip&oacute;tesis que incorporan.
    </p><p class="article-text">
        Esto es, precisamente, lo que nos ofrece el nuevo telescopio James Webb: la posibilidad de <a href="https://www.jwst.nasa.gov/content/about/comparisonWebbVsHubble.html#:~:text=Webb%20also%20has%20a%20much,second%20Lagrange%20(L2)%20point" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observar directamente la &eacute;poca en la que se formaron las galaxias</a> para recabar una enorme cantidad de datos con los que contrastar los modelos te&oacute;ricos. En este punto hay que recordar que el hecho de que la velocidad de la luz sea finita nos regala una aut&eacute;ntica m&aacute;quina del tiempo: cuanto m&aacute;s lejos miramos, m&aacute;s ha tardado la luz en llegarnos. Como ejemplo, el Sol que vemos en este momento es el Sol que era hace 8 minutos y 20 segundos, justo lo que ha tardado su luz en viajar hasta la Tierra. Con telescopios de la potencia del James Webb podremos observar muy lejos, tanto que la luz habr&aacute; tardado m&aacute;s de 13.000 millones de a&ntilde;os en llegarnos, proporcion&aacute;ndonos una imagen directa de lo que sucedi&oacute; en aquella &eacute;poca. Hay un segundo detalle, no menos importante, que tambi&eacute;n debemos tener en cuenta. La expansi&oacute;n del universo hace que la luz se &ldquo;estire&rdquo; en su viaje, desplazando su longitud de onda a longitudes de onda m&aacute;s largas (el famoso <a href="https://astronomia.fandom.com/wiki/Corrimiento_al_rojo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corrimiento al rojo</a>). Esto hace que los objetos muy lejanos sean muy tenues en luz visible, pues dicha luz se ha desplazado hacia el infrarrojo en su viaje. Por esta raz&oacute;n, <a href="https://webb.nasa.gov/content/science/firstLight.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los telescopios infrarrojos como el James Webb</a> son ideales para estudiar las galaxias m&aacute;s lejanas del universo. Tal y como indica la ESA, si el Hubble Space Telescope ha sido capaz de llegar a la infancia de las galaxias, el <a href="https://esahubble.org/images/potw1819a/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Webb nos mostrar&aacute; c&oacute;mo eran de beb&eacute;s</a>.&nbsp; Un aut&eacute;ntico viaje en el tiempo que nos va a trasladar hasta el amanecer c&oacute;smico.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que en la sociedad predomina el utilitarismo subordinado al sistema econ&oacute;mico, cabr&iacute;a preguntarse para qu&eacute; sirve conocer los detalles del amanecer c&oacute;smico. La respuesta es tan simple como pertinente: por el placer de conocerlos. Sabemos que para afrontar con &eacute;xito la emergencia medioambiental hay que efectuar un viraje a nuestra forma de vida, que comienza por desenmascarar ese mito que identifica riqueza con dinero. Esto es algo que solo podremos lograr si aprendemos a revalorizar las relaciones humanas, el arte en todas sus diversas manifestaciones, la insondable belleza de la naturaleza y, por supuesto, el placer del conocimiento <em>per se</em>. Al fin y al cabo el &eacute;xito de los humanos como especie se debe a que, en el fondo, somos y seguiremos siendo exploradores de la <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/entender-sistemas-complejos-explorar-entorno-inesperado-creativo_132_8530312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bella y singular complejidad</a> de nuestro universo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Puedes seguir las novedades del James Webb en twitter: </em><a href="https://twitter.com/NASAWebb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>@NASAWebb</em></a><em>, </em><a href="https://twitter.com/ESA_Webb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>@ESA_Webb</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Joaquín Hortal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/insondable-belleza-amanecer-cosmico_132_8844085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Mar 2022 05:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La insondable belleza del amanecer cósmico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Galaxias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro será feminista y ecologista o no será]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/314b3a08-0e77-4424-af0d-0ba3fe013e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro será feminista y ecologista o no será"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si fuéramos una humanidad consciente y responsable, no estaríamos invirtiendo nuestros recursos en guerras, sino reorganizando nuestros hábitos de consumo, construyendo instalaciones de energía renovable y sistemas de supervivencia sostenible, limpiando los océanos de porquería y tantas otras cosas</p></div><p class="article-text">
        <em>DIONISIO</em><em><strong>:</strong></em><em> y suceder&aacute;. Es una necedad pensar que la &uacute;ltima gran guerra ha sido precisamente la &uacute;ltima gran guerra. Vendr&aacute; otra, y ser&aacute; el fin. Han puesto la riqueza mundial al servicio de los armamentos; linda tarea que cuesta un mill&oacute;n de d&oacute;lares &iexcl;por minuto! &iquest;Imaginas lo que se podr&iacute;a hacer con ese dinero? Pleno empleo en el mundo entero, educaci&oacute;n, ocio suficiente, creatividad, bienestar para todos&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y no queremos. Somos una especie sin porvenir. Lo notas en cualquier detalle: hasta en el imb&eacute;cil que toca la bocina lleno de una petulancia insultante porque el coche que va delante ha tenido que parar unos segundos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Buero Vallejo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Acto I, Caim&aacute;n</em> (1981)
    </p><p class="article-text">
        Estamos inmersos en una crisis clim&aacute;tica y ambiental sin precedentes en la historia de la humanidad, que incluye la sexta extinci&oacute;n planetaria de especies. Esta vez no ha sido la explosi&oacute;n de un supervolc&aacute;n, ni tampoco un meteorito como el que aniquil&oacute; a los grandes dinosaurios, sino la actividad irresponsable de la especie que se ha coronado a s&iacute; misma como &ldquo;rey de la creaci&oacute;n&rdquo;. Que nuestras capacidades cognitivas son superiores a las del resto de los animales es algo que parece demostrado, pero si nos mostramos incapaces de actuar de forma inteligente, con un m&iacute;nimo de unidad, utilizando todo el conocimiento y tecnolog&iacute;a acumulados para parar y reparar el desaguisado medioambiental en el que nos hemos metido, de poco nos habr&aacute; servido ser tan &ldquo;superiores&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto desde una perspectiva biol&oacute;gica como en t&eacute;rminos socioculturales podemos distinguir entre dos polos humanos, dos facetas diferenciadas cada una con sus propias caracter&iacute;sticas, que se balancean y complementan. El polo masculino es competitivo, ambicioso, necesita plantearse retos y atesorar triunfos; probarse a s&iacute; mismo su fortaleza y su poder, lo que a menudo hace por comparaci&oacute;n con los otros hombres. Al otro extremo, encontramos el polo femenino, m&aacute;s discreto y emp&aacute;tico, m&aacute;s inclinado a la cooperaci&oacute;n y al cuidado, a trabajar en equipo y poner el foco en el m&aacute;s d&eacute;bil. Tratando de simplificar - y sin querer entrar en debates est&eacute;riles, porque no es el asunto de este art&iacute;culo - podemos asumir que en la mayor&iacute;a de los hombres predomina lo &ldquo;masculino&rdquo; mientras que en la mayor&iacute;a de las mujeres lo hace lo &ldquo;femenino&rdquo;, pudiendo ser el cuidado de la familia la clave en esta distribuci&oacute;n de caracter&iacute;sticas, aunque ambas facetas est&aacute;n presentes en todas las personas. Es m&aacute;s que evidente que una sociedad sana necesita desarrollar una cultura y una relaci&oacute;n con el resto de diversidad del planeta en la que ambas facetas se encuentren equilibradas. Por desgracia, esto est&aacute; muy lejos de la realidad. Nuestra sociedad est&aacute; absolutamente dominada por las caracter&iacute;sticas del polo masculino, y no va a dejar de estarlo porque el porcentaje de mujeres en puestos de responsabilidad aumente si, para desenvolverse con solvencia en ambientes donde lo femenino es s&iacute;mbolo de debilidad, se sigue forzando a las mujeres a desarrollar la faceta masculina. &iexcl;Y est&aacute; bastante claro que no hay nada m&aacute;s lejos de la realidad que esa asociaci&oacute;n entre lo femenino y la debilidad! Durante la pandemia, particularmente durante aquellos primeros meses repletos de incertidumbre, de miedo y de muerte, hemos visto la enorme fortaleza del polo femenino. Todo el sector sanitario, m&eacute;dicas, enfermeras, celadoras, personal auxiliar, servicios de limpieza, y en tantos otros oficios&hellip; las mujeres han mostrado con rotundidad la enorme fortaleza y valent&iacute;a de lo femenino, aunque los hombres tambi&eacute;n desarrollaran esas labores. Y lo han hecho no porque las mujeres sean mayor&iacute;a en esos sectores, sino por la forma en la que ellas y ellos se han enfrentado al virus; volc&aacute;ndose de manera heroica para ayudar a los enfermos y a los vulnerables, para cuidar y proteger, poniendo sus propias vidas en riesgo desde el trabajo en equipo y el anonimato. Sin buscar focos ni medallas. Desde la empat&iacute;a y la sensibilidad. Desde la valent&iacute;a de lo femenino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando a&uacute;n no nos hemos recuperado de una pandemia que no puede darse por finalizada, la visi&oacute;n hipermasculinizada del mundo nos lleva al borde de la tercera guerra mundial, entre dos grandes potencias que presumen de tener cada una m&aacute;s de 2.000 cabezas nucleares dispuestas para usarse. Ante la mirada vigilante de la OTAN, Rusia ha decidido que es un momento id&oacute;neo para iniciar un conflicto b&eacute;lico en Ucrania, un crimen contra la humanidad perpetrado a sangre fr&iacute;a; las v&iacute;ctimas mortales ya se cuentan por miles, y los desplazados por millones. Pese a encontrarnos frente a una alarma ecol&oacute;gica de un calibre incalculable, cuando a&uacute;n no nos hemos recuperado de una pandemia que nos ha golpeado sin piedad, en lugar de sacar nuestra parte m&aacute;s comunal, m&aacute;s sociable, m&aacute;s humana, m&aacute;s cooperativa y constructiva, en fin, m&aacute;s femenina, para resolver los problemas entre todos, las grandes potencias act&uacute;an como si no hubieran aprendido nada en el &uacute;ltimo siglo: siguen con sus juegos de guerra, disput&aacute;ndose el oro y el gas para aumentar a&uacute;n m&aacute;s las ya exorbitantes fortunas de sus magnates. Quiz&aacute; esta crisis pueda ser &uacute;til para distraer de otros asuntos, como la escalada s&aacute;trapa de Putin en Rusia. Pero sobre todo ser&aacute; la excusa perfecta para no realizar cambios contundentes que permitan frenar el avance del <a href="https://www.science.org/content/article/un-panel-warns-of-global-warmings-toll-on-humans-and-nature" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desastre ambiental que tenemos en ciernes.</a>
    </p><p class="article-text">
        A los grandes l&iacute;deres mundiales se les est&aacute; yendo el mundo de las manos. No les importa la emergencia clim&aacute;tica, ni el bienestar de los ciudadanos. Cuando los grandes emporios miden sus fuerzas, las vidas humanas y todo lo que recuerde a lo femenino, a los cuidados de la infancia o la vejez, pasa a un plano invisible. Se trata de competir por recursos de alto valor econ&oacute;mico, por posiciones geoestrat&eacute;gicas, por un puesto preferencial en el p&oacute;dium del nuevo mundo multipolar. Y cuando se trata de competir, el macho de nuestra especie se hace dominante y puede volverse completamente ciego, con el apoyo c&oacute;mplice de la cultura hipermasculinizada del heteropatriarcado. Lo que vemos en los despachos donde se planean las batallas son fundamentalmente hombres, afrontando las realidades en t&eacute;rminos de datos, sistemas y cifras, desnudados de toda humanidad. Cuando <a href="https://searchworks.stanford.edu/view/2375775" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la empat&iacute;a es empujada fuera de la escena por el ego masculino</a>, la psicopat&iacute;a afectiva se abre paso y el polo femenino desaparece casi por completo. Y los que padecen sus decisiones son civiles: ancianos, mujeres, enfermos, ni&ntilde;os, que sufren los horrores de la guerra, el hambre, la muerte, la tortura y la violaci&oacute;n, como hemos visto una y otra vez a lo largo del curso de la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Realmente somos una especie sin porvenir, como se tem&iacute;a Dionisio en el Caim&aacute;n de Buero Vallejo? Esperemos que no. Ser&iacute;a un aut&eacute;ntico fracaso, especialmente si tenemos en cuenta que la soluci&oacute;n es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de lo que podr&iacute;a parecer; tan sencillo como reequilibrar nuestra sociedad, aumentando la presencia de lo asociado al polo femenino en detrimento de lo asociado al polo masculino, hasta que exista un verdadero balance que cure a esta sociedad enferma.&nbsp; Bien estar&iacute;a hacer una profunda revisi&oacute;n cultural que nos conduzca a una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n, a este cambio de paradigma que reivindican la &eacute;tica del cuidado y el <a href="https://www.sciencedirect.com/topics/social-sciences/ecofeminism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecofeminismo</a>, que proclama que tanto la opresi&oacute;n de la mujer como la destrucci&oacute;n del medio ambiente son consecuencia del patriarcado. El heteropatriarcado, amparado por tantos hombres que permanecen impert&eacute;rritos frente a tal injusticia social, tiene que empezar a trabajar en la autocr&iacute;tica, porque las mujeres llevamos d&eacute;cadas revis&aacute;ndonos, aprendiendo y adapt&aacute;ndonos con mucha dificultad al mundo de hombres, a la forma laboral de los hombres, a la agresividad masculina. Y no est&aacute; funcionando. Estas actitudes - <a href="https://www.goldenlabbookshop.com/book/9780692977422" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enfrentamiento, la agresi&oacute;n, la violencia, la jerarqu&iacute;a, la competitividad</a> - se oponen no solo a los ambientes en los que las mujeres nos sentimos c&oacute;modas, sino a lo que todos necesitamos para que el mundo sane sus heridas antes de que sea demasiado tarde. Las mujeres estamos cansadas de que el hombre haga el mundo a su manera, entre otras buenas razones porque lo est&aacute; conduciendo al desastre. Ha llegado el momento de que lo masculino d&eacute; paso a lo femenino, de que el hombre d&eacute; un paso al lado (que no atr&aacute;s), y adquiera una visi&oacute;n femenina para el mundo y para su propia vida; una faceta que tambi&eacute;n le es natural, pero que su ego masculino, hipertrofiado, tiene amordazada. Necesitamos una profunda revalorizaci&oacute;n de lo femenino en toda la sociedad. Esperemos que cada vez m&aacute;s hombres comprendan y asuman que las cualidades tradicionalmente femeninas son indispensables para afrontar los grandes retos para la humanidad, los ya presentes y los venideros. Y que esas cualidades, si les permiten desarrollarse y expresarse, pueden formar parte de una versi&oacute;n m&aacute;s sana y completa de su propia personalidad. El cuidado es un deber, se&ntilde;ala <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Victoria_Camps" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Victoria Camps</a>, del que tenemos que responsabilizarnos individual y colectivamente, mujeres y hombres. Como indica <a href="http://www.secpal.com/%5CDocumentos%5CBlog%5Ccuaderno30.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carol Gilligan en La &Eacute;tica del Cuidado</a>: &ldquo;En un contexto patriarcal, el cuidado es una &eacute;tica femenina; en un contexto democr&aacute;tico, el cuidado es una &eacute;tica humana.&rdquo;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si fu&eacute;ramos una humanidad consciente y responsable, no estar&iacute;amos invirtiendo nuestros recursos en guerras, sino reorganizando nuestros h&aacute;bitos de consumo, construyendo instalaciones de energ&iacute;a renovable y sistemas de supervivencia sostenible, limpiando los oc&eacute;anos de porquer&iacute;a y tantas otras cosas que tenemos pendientes en la tarea de cuidar de nuestro planeta y revertir el destrozo ambiental y las injusticias sociales de los que somos responsables. Asistimos a la agon&iacute;a, el ocaso, de un sistema patriarcal que ha construido sin respeto por la vida, que ha invertido enormes energ&iacute;as en tecnolog&iacute;a para la destrucci&oacute;n, en inteligencia para mantener el poder a toda costa. Para salvar el planeta, no nos bastar&aacute; s&oacute;lo con aplicar la ciencia, el conocimiento y la tecnolog&iacute;a. Hace falta un cambio tajante de actitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy 8 de Marzo, d&iacute;a de la mujer, hay que volver a reivindicar que falta esp&iacute;ritu femenino en el mundo. Es <a href="https://theconversation.com/el-ecofeminismo-es-la-respuesta-126628" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tiempo de las mujeres</a>, y nosotras decimos rotundamente NO a la guerra. A cualquier guerra. El futuro tiene que ser feminista, o no ser&aacute;. Ha llegado el momento de la empat&iacute;a, de cuidar, de conservar, de cooperar. Hay que aislar al <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/seremos-mono-elijamos_132_8049646.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chimpanc&eacute; agresivo</a> que algunos llevan dentro. El d&iacute;a en que una frase como &ldquo;eres muy sensible&rdquo; sea entendida por el conjunto de los hombres como un halago, y no como una ofensa a su hombr&iacute;a, podremos empezar a pensar que realmente las cosas est&aacute;n empezando a moverse en la buena direcci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Pérez Gómez, Ana Campos, Astrid Wagner, Silvia Pérez-Espona, Equipo Ciencia Crítica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/futuro-sera-feminista-ecologista-no-sera_132_8813156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Mar 2022 05:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El futuro será feminista y ecologista o no será]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirando al cielo con ojos de mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/mirando-cielo-ojos-mujer_132_8714179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/951528a0-9981-4b44-b4d7-360570b26f9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirando al cielo con ojos de mujer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el panorama de la nueva ciencia que se consolida en la Modernidad brillan con luz propia algunos nombres femeninos, pese a que el acceso a la Universidad les está prohibido, estando condenadas a trabajar a la sombra de los hombres, ya sean padres, esposos, hermanos e incluso hijos</p></div><p class="article-text">
        El equipo de Ciencia Cr&iacute;tica celebra este a&ntilde;o el <a href="https://www.un.org/es/observances/women-and-girls-in-science-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia</a> con un peque&ntilde;o homenaje a las pioneras de la Astronom&iacute;a. Mujeres valientes que desafiaron el <em>statu quo</em> de su &eacute;poca, atrevi&eacute;ndose a escudri&ntilde;ar el cielo intrigadas por los secretos que se esconden tras su infinita belleza. 
    </p><p class="article-text">
        Iniciamos nuestro relato viajando m&aacute;s de 4.000 a&ntilde;os hacia el pasado hasta la Acadia del Rey Sarg&oacute;n I el Grande, en el siglo XXIII a.C., para encontrarnos con <a href="http://womeninastronomy.blogspot.com/2013/05/enheduanna-our-first-great-scientist.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enheduanna</a>, una de las primeras mujeres de la historia cuyo nombre no ha sido borrado por las arenas del tiempo. Enheduanna fue una princesa que vivi&oacute; en una de las grandes metr&oacute;polis de la antig&uuml;edad, la ciudad de Ur, donde ostent&oacute; el importante cargo pol&iacute;tico-religioso de sacerdotisa principal del dios Nannar (dios lunar). Poeta, escritora y astr&oacute;noma, su prol&iacute;fica obra incluye numerosos datos autobiogr&aacute;ficos y reflexiones personales. Destacan los himnos dedicados a Innana, la diosa mesopot&aacute;mica del amor, as&iacute; como sus alabanzas a las deidades celestiales que incluyen descripciones de los movimientos estelares. Enheduanna nos leg&oacute; en uno de sus poemas su visi&oacute;n de lo que debe ser una mujer sabia: &ldquo;La mujer que posee una sabidur&iacute;a verdadera // consulta una tabla de lapisl&aacute;zuli // da consejos a todas las tierras // mide los cielos // coloca las cuerdas de medir en la tierra&rdquo;. En 2015 la Uni&oacute;n Internacional de Astr&oacute;nomos <a href="https://planetarynames.wr.usgs.gov/Feature/15323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bautiz&oacute; un cr&aacute;ter de Marte</a> con el nombre de la primera astr&oacute;noma conocida de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Envuelta entre las brumas de la historia descubrimos a <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-319-26127-0_2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aganice</a> (o Athyrta), una princesa que vivi&oacute; en el Egipto de los faraones durante el Imperio Medio, alrededor del siglo XX a.C. Seg&uacute;n consta en algunos textos religiosos, esta hija o hermana del fara&oacute;n Sesostris I dedic&oacute; su vida al estudio de la Astronom&iacute;a y la Filosof&iacute;a Natural.
    </p><p class="article-text">
        A finales del siglo VI a.C. nac&iacute;a en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Magna_Grecia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Magna Grecia</a> la primera matem&aacute;tica (que sepamos) de la historia, <a href="https://mujeresconciencia.com/2017/10/26/theano-siglo-vi-c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">T&eacute;ano de Crotona</a>. Hija de un patricio adinerado que dedic&oacute; buena parte de su patrimonio al mecenazgo de las artes y las ciencias, T&eacute;ano tuvo la suerte de que su padre alentara su formaci&oacute;n pese a su condici&oacute;n de mujer. Fue admitida en la escuela pitag&oacute;rica de Crotona, algo que no fue dif&iacute;cil pues los pitag&oacute;ricos no discriminaban a las mujeres, donde destac&oacute; por su habilidad para las Matem&aacute;ticas evolucionando de alumna a maestra a la vez que ampliaba su campo de estudios a la Astronom&iacute;a y la Medicina. Pese a la considerable diferencia de edad, Pit&aacute;goras y T&eacute;ano se casaron y tuvieron varios hijos. Tras estallar la revuelta que acab&oacute; con la vida de Pit&aacute;goras, T&eacute;ano consigui&oacute; exiliarse con una de sus hijas, continuando las ense&ntilde;anzas de la escuela pitag&oacute;rica por Grecia y Egipto. El pensamiento de Pit&aacute;goras, &aacute;grafo como S&oacute;crates, fue recogido por sus alumnos en textos que no se han conservado, habi&eacute;ndonos llegado de manera indirecta a trav&eacute;s de otros autores como Plat&oacute;n y Her&oacute;doto. Es as&iacute; dif&iacute;cil establecer la autor&iacute;a concreta de cada trabajo, si bien parece que entre las principales contribuciones directamente atribuibles a T&eacute;ano se encuentran los estudios sobre la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_%C3%A1ureo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proporci&oacute;n &aacute;urea</a> como esencia de la perfecci&oacute;n del universo. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos siglos m&aacute;s tarde, entre el III y el I a.C., otro nombre de mujer vuelve a brillar por m&eacute;ritos propios en el firmamento de la Astronom&iacute;a. Nos encontramos en la Grecia cl&aacute;sica ensalzada por ser cuna de la democracia, donde a las mujeres no se les concede el t&iacute;tulo de ciudadana, tan s&oacute;lo el de esposa y madre. Aunque, afortunadamente, siempre ha habido disidentes. Este debi&oacute; ser el caso de Hegetor de Tesalia, padre de <a href="https://www.labrujulaverde.com/2020/07/aglaonice-de-tesalia-la-astronoma-griega-considerada-bruja-por-predecir-eclipses-de-luna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aglaonice</a>, quien permiti&oacute; que su hija se formase en Astronom&iacute;a, probablemente en Mesopotamia dada su aparente familiaridad con las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Astronom%C3%ADa_babil%C3%B3nica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tablillas babil&oacute;nicas astron&oacute;micas</a>. De la habilidad de Aglaonice para la Astronom&iacute;a hemos sabido a trav&eacute;s de las obras de Plutarco y Apolonio de Rodas entre otros autores cl&aacute;sicos, y no precisamente por sus alabanzas a la maestr&iacute;a que mostr&oacute; prediciendo eclipses lunares, sino por las cr&iacute;ticas que le dedicaron como bruja. Porque eso es lo que Aglaonice fue considerada en la antig&uuml;edad, una bruja vinculada a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/H%C3%A9cate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;cate</a>, divinidad asociada a la hechicer&iacute;a, capaz de dominar la Luna con sus encantamientos. &ldquo;La que puede ensombrecer la Luna&rdquo; fue llamada, por su capacidad para calcular eclipses. Una habilidad que pronto se extender&iacute;a a otras mujeres de su entorno que pasaron a ser conocidas como las &ldquo;brujas de Tesalia&rdquo;. Tal vez para compensar la afrenta, la Uni&oacute;n Internacional de Astr&oacute;nomos bautiz&oacute; un <a href="https://planetarynames.wr.usgs.gov/Feature/85" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&aacute;ter de Venus</a> con el nombre de esta asombrosa mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La astr&oacute;noma m&aacute;s conocida de la antig&uuml;edad, en parte gracias a la magn&iacute;fica pel&iacute;cula de Alejandro Amen&aacute;bar &ldquo;&Aacute;gora&rdquo;, vivi&oacute; en Alejandr&iacute;a entre los siglos IV y V. Hija de Te&oacute;n, fil&oacute;sofo neoplat&oacute;nico y &uacute;ltimo director de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Biblioteca_de_Alejandr%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda biblioteca de Alejandr&iacute;a</a>, <a href="https://mujeresconciencia.com/2015/06/15/hipatia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hipatia</a> tuvo la suerte de contar con una formaci&oacute;n exquisita supervisada por su padre, que le permiti&oacute; desarrollar su amor por las Matem&aacute;ticas, la Filosof&iacute;a y la Astronom&iacute;a. Aunque sus escritos no han llegado hasta nosotros, sabemos a trav&eacute;s de abundantes referencias que escribi&oacute; un Canon de Astronom&iacute;a y realiz&oacute; una revisi&oacute;n de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tabla_de_cuerdas_de_Ptolomeo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tablas Astron&oacute;micas de Claudio Tolomeo</a>. Fue as&iacute; mismo una excelente oradora y una maestra muy respetada por sus disc&iacute;pulos, en una &eacute;poca en la que la violencia desgarraba Alejandr&iacute;a por el enfrentamiento entre la tradici&oacute;n pagana greco-romana, encabezada por el gobernador Orestes, y el poder cristiano en expansi&oacute;n conducido por Cirilo. Tras su negativa a convertirse al cristianismo, Hipatia fue acusada de ejercer una mala influencia sobre Orestes siendo brutalmente asesinada por una turba de fan&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de algunas mujeres para predecir eclipses parece haber enfurecido a los hombres en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, como veremos a continuaci&oacute;n tras viajar al lejano Oriente para conocer a la reina <a href="https://cosmosmagazine.com/space/the-unforgotten-sisters-sonduk-the-astronomer-queen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sonduk</a>, la primera monarca de Corea. Nacida a principios del siglo VII, su padre, el rey de Silla Jin Pyeong, no tuvo hijos varones, por lo que form&oacute; a Sonduk como heredera nombrando como tutor al embajador chino, y astr&oacute;nomo, Lin Fang. Sonduk intent&oacute; convencer a su tutor, sin &eacute;xito, de que le ense&ntilde;ase los secretos de los astros, y hasta trat&oacute; de impresionarlo con una predicci&oacute;n muy exacta de un eclipse solar consiguiendo justamente lo contrario: enfadarlo. Lin Fang insist&iacute;a en que deb&iacute;a dedicarse a asuntos femeninos como el cuidado de los gusanos de seda, convenciendo al rey para que prohibiese a Sonduk continuar con sus estudios autodidactas de Astronom&iacute;a. Afortunadamente, este no fue el final de la historia: tan pronto como Sonduk lleg&oacute; a reina lo celebr&oacute; mandando construir el primer observatorio del lejano oriente, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cheomseongdae" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cheomseongdae</a>, que a&uacute;n se conserva en pie. El amor de Sonduk por la astronom&iacute;a, y su decidido feminismo, qued&oacute; reflejado en un tarro que regal&oacute; a su abuela cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os, en el que mand&oacute; imprimir: &ldquo;&iquest;Sabr&eacute; alguna vez la verdad sobre las estrellas? // Soy demasiado joven para dedicarme a las teor&iacute;as sobre nuestro Universo. // S&oacute;lo s&eacute; que quiero entender m&aacute;s. // Quiero saber todo lo que pueda. // &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;a estarme prohibido?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En las postrimer&iacute;as del primer milenio encontramos entre las p&aacute;ginas de la historia a otra mujer astr&oacute;noma, cuyo nombre no nos es conocido. Estamos en el espl&eacute;ndido siglo X del califato cordob&eacute;s. Las mujeres libres andalus&iacute;es estudian caligraf&iacute;a y textos religiosos, siendo las esclavas las que pueden acceder a materias profanas como literatura, poes&iacute;a y canto, a voluntad, eso s&iacute;, de sus amos. Seg&uacute;n relata el historiador Ibn Abd al-Malik al-Marrakusi, el califa Al-Hakam III envi&oacute; a <a href="https://digital.csic.es/bitstream/10261/14481/1/Avila_Las%20mujeres.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una esclava de gran inteligencia</a> a estudiar astronom&iacute;a y el manejo de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Astrolabio#:~:text=El%20astrolabio%E2%80%8B%20era%20un,como%20%C2%ABbuscador%20de%20estrellas%C2%BB." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astrolabios</a> con un sabio de la &eacute;poca. La natural inclinaci&oacute;n de la esclava por la materia hizo que adquiriese enormes conocimientos en tan s&oacute;lo tres a&ntilde;os. Y poco m&aacute;s sabemos de ella, salvo que su destreza impresion&oacute; muy gratamente al califa, quien la puso a trabajar como astr&oacute;noma en el Alc&aacute;zar cordob&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Es casi tan dif&iacute;cil encontrar a alguien que sepa qui&eacute;n fue <a href="https://mujeresconciencia.com/2015/06/29/una-sorprendente-estudiosa-del-siglo-xii-hildegard-von-bingen/#:~:text=Hildegard%20von%20Bingen%2C%20nacida%20en,compositora%2C%20poetisa%20y%20tambi%C3%A9n%20ling%C3%BCista.&amp;text=Las%20abadesas%20pod%C3%ADan%20alcanzar%20una,m%C3%A1s%20poderosas%20de%20esas%20eclesi%C3%A1sticas." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hildegarda de Bingen</a>, como encontrar a quien no haya o&iacute;do hablar de Leonardo da Vinci. Dado que la genialidad de ambos es comparable, la enorme diferencia en reconocimiento es obvio que se debe a que Hildegarda fue mujer y Leonardo, hombre. Nacida la menor de 10 hijos de una familia noble del Valle del Rin, fue entregada como diezmo a la iglesia siguiendo la tradici&oacute;n medieval al uso en el siglo XI. La vida monacal no debi&oacute; contrariar a la joven Hildegarda, pues le permiti&oacute; desarrollar la fren&eacute;tica actividad intelectual y espiritual que la mantendr&iacute;a ocupada durante toda su larga vida. M&iacute;stica, erudita, m&uacute;sica, bot&aacute;nica, escritora prol&iacute;fica, m&eacute;dica, monja, maestra, poeta, ling&uuml;ista&hellip; En 2012 el papa Benedicto XVI otorg&oacute; el t&iacute;tulo de doctora de la Iglesia a esta impresionante mujer, considerada por muchos expertos como la madre de la Historia Natural. Su cosmovisi&oacute;n del mundo y de c&oacute;mo el hombre est&aacute; entrelazado con el todo es de una originalidad tan sorprendente como atrevida, pues le podr&iacute;a haber costado un serio disgusto por su tinte <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Panente%C3%ADsmo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">panente&iacute;sta</a>. No menos fascinante es su <a href="https://perthobservatory.com.au/ancient-astronomers/hildegard-von-bingen-1098-1179" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universo en forma de huevo</a>, que recuerda al sistema helioc&eacute;ntrico. En reconocimiento a su faceta como astr&oacute;noma, han sido bautizados con su nombre un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/(898)_Hildegard#:~:text=El%20asteroide%20presenta%20una%20%C3%B3rbita,18%2C04%20km%2Fs." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asteroide</a> y un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hildegard_(cr%C3%A1ter)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&aacute;ter</a> en la cara oscura de la Luna. 
    </p><p class="article-text">
        La siguiente astr&oacute;noma de nuestra lista de grandes mujeres vivi&oacute; en el Renacimiento. Se trata de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sophia_Brahe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sophia Brahe</a>, hermana peque&ntilde;a del famoso astr&oacute;nomo Tycho Brahe que cuenta entre otros m&eacute;ritos con el descubrimiento de una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/SN_1572" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brillante supernova</a> en la constelaci&oacute;n de Casiopea. Pese a la desaprobaci&oacute;n de sus padres, Tycho la admiti&oacute; como ayudante en el observatorio de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Uraniborg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uraniborg</a>, donde Sophia colabor&oacute; en la elaboraci&oacute;n del cat&aacute;logo de posiciones planetarias que servir&iacute;a a Johannes Kepler para enunciar sus <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_de_Kepler" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famos&iacute;simas leyes</a>. Sophia tuvo que abandonar su trabajo como astr&oacute;noma tras contraer matrimonio, tal y como mandaban los c&aacute;nones de la &eacute;poca renacentista. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores hitos de la Astronom&iacute;a tuvo lugar a principios del siglo XVII con la aparici&oacute;n en escena de los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_telescopio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primeros telescopios.</a> En el panorama de la nueva ciencia que se consolida en la Modernidad brillan con luz propia algunos nombres femeninos, pese a que el acceso a la universidad les est&aacute; prohibido, estando condenadas a trabajar a la sombra de los hombres, ya sean padres, esposos, hermanos e incluso hijos. Es el caso de <a href="https://mujeresconciencia.com/2020/02/13/elisabetha-koopman-hevelius-la-primera-astronoma-que-se-asomo-al-cielo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisabeth Hevelius</a>, ayudante de Johannes Hevelius, un astr&oacute;nomo de reputaci&oacute;n internacional 36 a&ntilde;os mayor que Elisabeth, con quien se cas&oacute; cuando ella apenas ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. Tras la muerte de su marido, Elisabeth public&oacute; <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Prodromus_Astronomiae" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Prodromus Astronomiae</a>, un extenso y preciso cat&aacute;logo de estrellas en el que hab&iacute;an trabajado juntos. Una situaci&oacute;n similar fue la vivida por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Maria_Winkelmann" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Winkelmann</a>, la primera mujer que descubri&oacute; un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C/1702_H1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cometa</a>. Mar&iacute;a fue ayudante de su marido, el astr&oacute;nomo alem&aacute;n Gottfried Kirch, y tras la muerte de &eacute;ste pas&oacute; a serlo de su propio hijo, Christfried Kirch. En dos ocasiones a Mar&iacute;a le fue denegado el cargo de astr&oacute;noma asistente en la Academia de Berl&iacute;n, pese a su alt&iacute;sima cualificaci&oacute;n; hubiese sido un &ldquo;peligroso&rdquo; precedente que el patriarcado de la &eacute;poca no estaba dispuesto a aceptar. Las dos hijas de Mar&iacute;a, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Christine_Kirch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christine </a>y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Margaretha_Kirch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margaretha</a>, heredaron su amor por la astronom&iacute;a y tambi&eacute;n fueron astr&oacute;nomas. Y muy afortunadas, pues pudieron desarrollar su vocaci&oacute;n cient&iacute;fica, como ayudantes, eso s&iacute;, de su hermano Christfried.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Maria_Cunitz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Cunitz</a> tuvo la suerte de contar con una amplia formaci&oacute;n en Matem&aacute;ticas, Medicina, Historia y Lenguas gracias al empe&ntilde;o que pusieron sus padres en su educaci&oacute;n. El aprendizaje en Astronom&iacute;a corri&oacute; por cuenta de su segundo marido, el matem&aacute;tico y astr&oacute;nomo Elias von L&ouml;wen. Mar&iacute;a consigui&oacute; tener una enorme reputaci&oacute;n en su &eacute;poca gracias a la publicaci&oacute;n de su libro <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Urania_Propitia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Urania Propitia</a>, un extraordinario cat&aacute;logo estelar y planetario al que su marido escribi&oacute; el prefacio para que no quedase duda alguna de la autor&iacute;a de la obra de Mar&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En el siglo de las luces brilla con luz propia <a href="http://www.heroinas.net/2019/12/nicole-reine-lepaute-astronoma-y.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicole-Reine Lepaute</a>. Junto a su marido, el relojero real Jean-Andr&eacute; Lepaute, construy&oacute; un reloj con funciones astron&oacute;micas que fue presentado a la Academia Francesa de Ciencias donde caus&oacute; un gran impacto. A ra&iacute;z de este &eacute;xito Nicole-Reine trabaj&oacute; como ayudante en el equipo del astr&oacute;nomo J&eacute;r&ocirc;me Lalande, consiguiendo grandes &eacute;xitos como el c&aacute;lculo del retorno del cometa Halley. La autor&iacute;a de su meritorio trabajo fue tan indiscutible que Nicole-Reine consigui&oacute; un gran hito en la historia de la Astronom&iacute;a femenina: ser admitida como miembro honorario de la Academia Cient&iacute;fica de Beziers en 1761.
    </p><p class="article-text">
        A caballo entre los siglos XVIII y XIX encontramos a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carolina_Herschel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina Herschel</a>, hermana de Sir William Herschel, uno de los astr&oacute;nomos m&aacute;s famosos de todos los tiempos. Carolina recibi&oacute; educaci&oacute;n musical junto al resto de sus hermanos, pues su padre era m&uacute;sico militar. Cuando William se convirti&oacute; en director de orquesta en Bath, Carolina, una excelente soprano, se traslad&oacute; a vivir con &eacute;l. Fue all&iacute;, de manera casual, donde William se enamor&oacute; de las estrellas tras leer un libro del astr&oacute;nomo James Ferguson, contagiando este amor a su hermana. Ambos pasar&aacute;n a la historia por sus enormes contribuciones a la Astronom&iacute;a, entre las que destaca la construcci&oacute;n de una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Telescopio_de_40_pies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva y revolucionaria generaci&oacute;n de telescopios</a>. Carolina vivi&oacute; resignada a ser una sombra de su hermano, su eterna ayudante, aunque sus m&eacute;ritos fueron reconocidos con varias distinciones, entre las que destaca la medalla de oro de la Real Academia de Ciencia de Gran Breta&ntilde;a en 1798. Cabe destacar que ha pasado a la historia como la primera astr&oacute;noma profesional, pues tras el nombramiento de William como astr&oacute;nomo real, el rey Jorge III asign&oacute; un sueldo a Carolina en calidad de ayudante. Como an&eacute;cdota, aprovechamos para recordar que uno de los mejores telescopios construidos por los Herschel tuvo como destinatario el flamante <a href="https://www.ign.es/web/ign/portal/visitas-al-real-observatorio-de-madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Madrid</a>, aunque tuvo una vida muy corta pues fue destruido por las tropas de Napole&oacute;n en 1808. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del siglo XIX comienza una t&iacute;mida emancipaci&oacute;n de las mujeres; la universidad deja de estarles vetada y hasta consiguen puestos de trabajo sin mediar relaciones familiares. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mary_Somerville" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mary Somerville</a>, <a href="https://mujeresconciencia.com/2018/09/06/maria-mitchell-la-profesora-de-astronomia-que-con-14-anos-guiaba-a-los-barcos-balleneros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Mitchell</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Annie_Jump_Cannon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Jump Cannon</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Antonia_Maury" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonia Maury</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Henrietta_Swan_Leavitt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Henrietta Swan Leavitt</a> escriben sus nombres entre las p&aacute;ginas de la historia de la Astronom&iacute;a por sus propios m&eacute;ritos. Pero la injusticia, la discriminaci&oacute;n y la humillaci&oacute;n siguen bien presentes. Sirva como ejemplo la conocida historia de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Computadoras_de_Harvard" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;computadoras de Harvard</a>&rdquo;, tambi&eacute;n llamadas el &ldquo;har&eacute;n de Pickering&rdquo;, director del Observatorio de Harvard, quien tuvo la feliz ocurrencia de contratar mujeres para procesar la ingente informaci&oacute;n estelar que se iba acumulando por una cuesti&oacute;n de &ldquo;ahorro de costes&rdquo;. Y es que ellas recib&iacute;an un salario considerablemente inferior al de ellos. Otro <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-47504183" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso de injusticia flagrante</a> es el de Henrietta Swan Leavitt; sus estudios sobre las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estrella_variable_Cefeida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cefeidas</a> fueron determinantes para que Hubble descubriera la ley que lleva su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Hubble-Lema%C3%AEtre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nombre</a>, obteniendo la primera prueba observacional a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Big_Bang" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;a del Big Bang</a>. Eclipsada por las luces con las que ellos fueron mundialmente reconocidos, la contribuci&oacute;n determinante de Henrietta pas&oacute; desapercibida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de trabajo de las astr&oacute;nomas han ido mejorando sustancialmente durante el siglo XX, aunque las injusticias han seguido lacerando el buen nombre de la Astronom&iacute;a. El premio Nobel de F&iacute;sica de 1974 es un clar&iacute;simo ejemplo: otorgado a Martin Ryle y Antony Hewish por el descubrimiento de los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%BAlsar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&uacute;lsares</a>, la Academ&iacute;a Sueca ignor&oacute; ol&iacute;mpicamente a la verdadera descubridora del primer p&uacute;lsar, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jocelyn_Bell_Burnell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jocelyn Bell Burnell</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Echando la vista atr&aacute;s es f&aacute;cil constatar lo mucho que hemos conseguido avanzar, pero hay que estar muy ciego para no ver todo lo que a&uacute;n nos queda por recorrer. Las mujeres no s&oacute;lo tenemos el derecho a una igualdad real de oportunidades para desarrollar nuestras vocaciones cient&iacute;ficas, sino a hacerlo desde nuestra condici&oacute;n de mujer. Queremos mirar al cielo, s&iacute;, pero no de cualquier manera, sino con nuestros ojos de mujer. Esto es lo que reivindica Jocelyn Bell en la cita con la que concluimos nuestro peque&ntilde;o homenaje: &ldquo;Las mujeres no deber&iacute;an tener que hacer todo el esfuerzo de adaptaci&oacute;n. Es hora de que la sociedad se acerque a las mujeres, y no las mujeres a la sociedad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Campos, Raquel Pérez Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/mirando-cielo-ojos-mujer_132_8714179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Feb 2022 05:01:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirando al cielo con ojos de mujer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Astronomía,Historia,Arqueología,Ciencia,Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad necesitamos afrontar los impactos de las macrogranjas para alimentarnos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/necesitamos-afrontar-impactos-macrogranjas-alimentarnos_132_8656884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18d304a6-96df-4701-a3db-dc9263c0930c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De verdad necesitamos afrontar los impactos de las macrogranjas para alimentarnos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La calidad de una carne, tanto en términos nutritivos como organolépticos (sabor, olor, textura…), depende en buena parte de lo que ese animal coma y de cómo ese animal viva</p></div><p class="article-text">
        Una serie de <em>opinadores</em> y diversos medios han hecho crecer <a href="https://www.newtral.es/ganaderia-macrogranjas-carne-garzon-datos-polemica/20220105/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&eacute;mica</a> en las &uacute;ltimas semanas sobre las declaraciones del ministro de Consumo en una <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/exactamente-dicho-alberto-garzon-industria-carnica_132_8633770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista al diario brit&aacute;nico </a><a href="https://www.eldiario.es/rastreador/exactamente-dicho-alberto-garzon-industria-carnica_132_8633770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>. Tras apoyar la sostenibilidad de la ganader&iacute;a extensiva en varias regiones de Espa&ntilde;a, Alberto Garz&oacute;n se mostraba preocupado por el impacto ambiental de las macrogranjas y sus efectos sobre la salud humana. Las declaraciones del ministro, tanto las publicadas como las originales que <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/dec/26/spanish-should-eat-less-meat-to-limit-climate-crisis-says-minister" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leerse aqu&iacute;</a>, coinciden con una valoraci&oacute;n ampliamente reconocida: la sustituci&oacute;n de la ganader&iacute;a extensiva por grandes explotaciones intensivas est&aacute; empobreciendo el territorio, ambiental y socialmente. Una obviedad que comparten incluso grandes instituciones financieras <a href="https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/que-es-la-ganaderia-intensiva-y-cual-es-su-huella-de-carbono/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el BBVA</a>.
    </p><p class="article-text">
        La sustituci&oacute;n de la ganader&iacute;a tradicional por grandes explotaciones es un proceso global que se est&aacute; implantando r&aacute;pidamente en Espa&ntilde;a. La gravedad de sus impactos, tanto sobre el tejido social como sobre el medio ambiente, es tan contundente que la FAO (el organismo de la ONU para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura) ha declarado el periodo 2019&ndash;2028 como el <a href="https://www.fao.org/family-farming-decade/home/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar</a>. Pese a que la defensa de la agricultura extensiva frente a esta intensificaci&oacute;n es parte de los tratados internacionales firmados por el Gobierno de Espa&ntilde;a, y de las pol&iacute;ticas que han aprobado gobiernos de distinto signo, la realidad es que <a href="https://www.elsaltodiario.com/rural/boom-macrogranjas-agudiza-2021-llevan-dinero-dejan-mierda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se trata de un sector al alza</a>, por lo que <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/ecologia/2021-10-13/cien-mil-cerdos-para-131-habitantes-la-espana-vacia-que-se-rebela-contra-las-macrogranjas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una de las principales preocupaciones</a> de los peque&ntilde;os agricultores y ganaderos de la llamada Espa&ntilde;a vac&iacute;a. En este art&iacute;culo repasamos la evidencia sobre el impacto de las&nbsp; explotaciones de ganader&iacute;a intensiva de gran tama&ntilde;o (las llamadas &lsquo;macrogranjas&rsquo;) sobre nuestra salud alimentaria, el medio ambiente, la cohesi&oacute;n del territorio y el bienestar animal.
    </p><p class="article-text">
        Los beneficios de la ganader&iacute;a extensiva son m&uacute;ltiples en el contexto de los ciclos ecol&oacute;gicos. Si se manejan adecuadamente y con densidades adecuadas de ganado, los pastos extensivos pueden ser econ&oacute;micamente rentables mientras<a href="https://theconversation.com/food-that-feeds-the-world-and-heals-it-too-imagine-newsletter-6-129041" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> retienen suficiente carbono</a> como para compensar las emisiones de metano del ganado. De hecho, la inclusi&oacute;n en la dieta de carne de ganader&iacute;a extensiva procedente de productores locales puede incluso <a href="https://theconversation.com/veggie-is-the-most-low-carbon-diet-right-well-it-depends-where-you-live-54897" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir las emisiones de carbono respecto a una dieta completamente vegetariana</a>, dependiendo de las caracter&iacute;sticas del lugar y el tipo de aprovechamiento. Y lo mismo ocurre con la producci&oacute;n de leche cuando se realiza en r&eacute;gimen de semiestabulado t&iacute;pico de muchas &aacute;reas de la pen&iacute;nsula, en el que las vacas tienen territorio para pastar, pero duermen en el establo donde se las orde&ntilde;a (actualmente por medios mec&aacute;nicos, claro). Es por ello que multitud de estudios en diferentes partes del globo muestran que para que la producci&oacute;n ganadera sea sostenible, <a href="https://theconversation.com/intensive-farming-is-eating-up-the-australian-continent-but-theres-another-way-130877" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las &aacute;reas dedicadas a uso intensivo deben ser limitadas</a> a explotaciones peque&ntilde;as o peque&ntilde;as &aacute;reas de engorde por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las grandes explotaciones porcinas, sus impactos incluyen emisiones masivas de nitratos, amoniaco y gases de efecto invernadero, adem&aacute;s de problemas de bioseguridad (una revisi&oacute;n del tema <a href="https://theconversation.com/ganaderia-intensiva-el-reto-ambiental-del-sector-porcino-en-espana-168299" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). Su progresiva implantaci&oacute;n est&aacute; llevando al aumento de las emisiones de amonio <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-incumple-propios-limites-emision-amoniaco-10-anos-boom-macrogranjas_1_8644065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por encima de los l&iacute;mites permitidos</a> por la normativa europea. En 2019, Espa&ntilde;a fue <a href="https://www.eea.europa.eu/publications/national-emission-reduction-commitments-directive-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pa&iacute;s que m&aacute;s excedi&oacute; dichos l&iacute;mites</a> (de los cuatro que a&uacute;n lo hacen) y el tercer mayor emisor de la UE. Las emisiones de <a href="https://www.eea.europa.eu/data-and-maps/indicators/eea-32-ammonia-nh3-emissions-1/assessment-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amonio </a>contribuyen a la deposici&oacute;n &aacute;cida y a la eutrofizaci&oacute;n del medio, da&ntilde;ando bosques, cultivos, r&iacute;os y humedales, as&iacute; como a la formaci&oacute;n de aerosoles particulados, muy perjudiciales para la salud humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las macrogranjas tambi&eacute;n est&aacute;n asociadas al vertido de grandes cantidades de purines (una mezcla de residuos generados por las excretas l&iacute;quidas y s&oacute;lidas, agua utilizada en la limpieza de instalaciones y restos de alimentos), que causan aumentos desmesurados de nitratos en los acu&iacute;feros, cuya contaminaci&oacute;n <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/la-contaminacion-del-agua-por-nitratos-ha-aumentado-mas-del-50-en-solo-cuatro-anos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha aumentado m&aacute;s del 50% en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a> hasta alcanzar casi el 25% de la superficie del pa&iacute;s, lo que ha llevado a que la Comisi&oacute;n Europea denuncie a Espa&ntilde;a ante la Corte Europea de Justicia&nbsp; por el <a href="https://www.waternewseurope.com/spain-referred-to-court-for-nitrate-pollution/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reiterado incumplimiento de la Directiva de Nitratos</a>. Los purines y otros contaminantes procedentes de agricultura intensiva est&aacute;n detr&aacute;s de desastres como <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/tragedia-mar-menor-politica-agroindustria-aliadas-ciencia-sociedad_132_8231467.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tragedia del Mar Menor</a>.
    </p><p class="article-text">
        En 2020 la agricultura fue responsable de m&aacute;s del 14% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Espa&ntilde;a, de los que aproximadamente dos tercios corresponden a la ganader&iacute;a, seg&uacute;n <a href="https://www.miteco.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/sistema-espanol-de-inventario-sei-/avance-gei-2020_tcm30-528804.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico</a>. Cuando se examina su origen, el aumento actual de las emisiones de CO2 se debe principalmente a la gesti&oacute;n del esti&eacute;rcol - los purines - siempre seg&uacute;n dicho informe. En un contexto de <a href="https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/medio-ambiente/2021/08/17/6116bf4efc6c83786a8b45b7.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intensificaci&oacute;n de la ganader&iacute;a en Espa&ntilde;a</a>, resulta claro que este aumento de emisiones se debe a la proliferaci&oacute;n de las explotaciones intensivas. A este impacto hay que asociar adem&aacute;s sus emisiones indirectas, causadas por los cultivos intensivos necesarios para la elaboraci&oacute;n del pienso y al consumo de energ&iacute;a para mantener y calentar las granjas, que <a href="https://theconversation.com/comer-menos-carne-contra-el-cambio-climatico-una-estrategia-controvertida-y-llena-de-matices-112026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;an duplicar las emisiones directas</a>. Adem&aacute;s est&aacute;n las emisiones y los costes ambientales adicionales derivados del transporte de carne cuando esta se dedica a la exportaci&oacute;n (ver m&aacute;s abajo), que en el caso del ganado porcino constituye m&aacute;s de la mitad de la producci&oacute;n espa&ntilde;ola. Unas exportaciones asociadas a una burbuja de demanda generada por la peste porcina en China, que <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/10/09/economia/1633768478_551773.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;an estar empezando a bajar</a>.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de diversidad gen&eacute;tica de los animales empleados en la ganader&iacute;a actual merece especial consideraci&oacute;n. En Espa&ntilde;a tenemos numerosas razas de ganado aut&oacute;ctonas, de explotaci&oacute;n extensiva y tradicional, de enorme valor agron&oacute;mico. Estas razas muchas veces son sustituidas por razas peor adaptadas al medio, pero m&aacute;s productivas, que son las que se instalan en las macrogranjas. Desplazamos a animales que est&aacute;n tradicionalmente preparados para la explotaci&oacute;n en nuestro territorio, utilizando grandes cantidades de energ&iacute;a para criar razas no aut&oacute;ctonas en condiciones artificiales.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, cuando se analizan diferentes factores de sostenibilidad y se tienen en cuenta todos los insumos y costes energ&eacute;ticos, desaparece la necesidad de un modelo basado en ganader&iacute;a intensiva para asegurar un nivel adecuado de ingesta de prote&iacute;nas en la poblaci&oacute;n. Esto no quiere decir que haya que eliminar totalmente la carne de la dieta para asegurar su sostenibilidad: por ejemplo, la evaluaci&oacute;n mediante modelado de diferentes escenarios de evoluci&oacute;n de la dieta en Estados Unidos mostr&oacute; que algunas <a href="https://online.ucpress.edu/elementa/article/doi/10.12952/journal.elementa.000116/112904/Carrying-capacity-of-U-S-agricultural-land-Ten" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dietas con un bajo consumo de productos animales son m&aacute;s sostenibles que las veganas</a>. Adem&aacute;s, el uso de pastos extensivos <a href="https://theconversation.com/manejar-las-dehesas-para-aumentar-su-resiliencia-ante-el-cambio-climatico-117472" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce significativamente las emisiones de carbono de la ganader&iacute;a</a>, contribuye al mantenimiento de dichos pastos y evita la degradaci&oacute;n del suelo y el abandono del campo. No todo son problemas con la producci&oacute;n y el consumo de carne, siempre y cuando sea moderado y se apoye en un modelo extensivo de bajo impacto ambiental.
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n de una parte significativa del territorio por ganader&iacute;a extensiva (algo no tan remoto en Espa&ntilde;a), acompa&ntilde;ada por un consumo m&aacute;s moderado de carne en los pa&iacute;ses desarrollados <a href="https://theconversation.com/es-posible-alimentar-al-mundo-solo-con-ganado-de-pastoreo-121946" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede permitir niveles suficientes de producci&oacute;n sostenible</a>. Por todo ello, los estudios que tienen en cuenta las necesidades alimentarias, la estructura de la caba&ntilde;a ganadera y los costes ambientales y econ&oacute;micos asociados, muestran que la estrategia de <a href="https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsif.2015.0891" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir el consumo de carne y potenciar la ganader&iacute;a en extensivo permitir&iacute;a alimentar de forma m&aacute;s sostenible a la poblaci&oacute;n mundial</a>. Esto, adem&aacute;s, reducir&iacute;a considerablemente el impacto ambiental del modelo alimentario actual. El consumo masivo de carne barata procedente de ganader&iacute;a intensiva es insostenible. Y aunque un chulet&oacute;n al punto sea imbatible para muchos de nosotros, todos sabemos que hay que consumir carnes rojas con mesura, y que comer chulet&oacute;n todos los d&iacute;as no es saludable ni para las personas ni para el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pol&iacute;ticos han insistido durante la pol&eacute;mica de estos d&iacute;as en la noci&oacute;n de que la carne de macrogranja <em>no es de peor calidad</em> que la producida en extensivo. Sin embargo, la carne de un animal que durante su crianza puede pasear, disfrutar del aire libre, la luz del sol y una dieta natural, sin tratamientos hormonales ni exceso de medicamentos y qu&iacute;micos, <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/british-journal-of-nutrition/article/composition-differences-between-organic-and-conventional-meat-a-systematic-literature-review-and-metaanalysis/B333BC0DD4B23193DDFA2273649AE0EE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es de la misma calidad</a> que la de un animal que ha nacido y crecido dentro de un cub&iacute;culo, atiborrado a antibi&oacute;ticos, estresado y alimentado con el pienso que salga m&aacute;s econ&oacute;mico. De hecho, la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8073878/pdf/foods-10-00872.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia cient&iacute;fica</a> es aplastante en este punto. La calidad de una carne, tanto en t&eacute;rminos nutritivos como organol&eacute;pticos (sabor, olor, textura&hellip;), depende en buena parte de lo que ese animal coma y de c&oacute;mo ese animal viva. El <a href="https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0022-0302(14)00055-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasto verde</a> imprime un perfil graso a la carne y la <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/british-journal-of-nutrition/article/higher-pufa-and-n3-pufa-conjugated-linoleic-acid-tocopherol-and-iron-but-lower-iodine-and-selenium-concentrations-in-organic-milk-a-systematic-literature-review-and-meta-and-redundancy-analyses/A7587A524F4235D8E98423E1F73B6C05" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">leche</a> completamente distinto al del ganado criado en una macrogranja, que se traduce en mejores cualidades nutritivas y en carnes m&aacute;s sabrosas y arom&aacute;ticas. Esto ocurre tambi&eacute;n con el <a href="https://www.expertoanimal.com/crianza-del-cerdo-iberico-20080.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jam&oacute;n</a> serrano; por ello, el de mejor calidad es aquel obtenido de un animal que comi&oacute; bellota al menos durante los &uacute;ltimos meses antes del sacrificio. Todos sabemos d&oacute;nde se cr&iacute;a el buen cerdo ib&eacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos visto, la ganader&iacute;a extensiva proporciona una gran cantidad de beneficios ambientales, sociales y econ&oacute;micos. Sin embargo, los cambios en el campo espa&ntilde;ol durante la &uacute;ltima d&eacute;cada van en el sentido contrario. Por ejemplo, la inmensa mayor&iacute;a de las exportaciones espa&ntilde;olas de carne de cerdo, alrededor del 95%, se corresponde a carne de baja calidad (congelada, en forma de grasas, o despojos), no de los productos con m&aacute;s valor a&ntilde;adido como jamones o embutidos (ver <a href="https://www.3tres3.com/ultima-hora/espana-lider-europeo-en-exportaciones-de-carne-de-cerdo_44327/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). Es decir, de carne barata, sostenida por explotaciones intensivas que acumulan animales en macrogranjas mientras ocupan buena parte del territorio con cultivos intensificados para alimentarlos, adem&aacute;s de depender de piensos importados con una elevada huella de carbono. Debido a la alta ocupaci&oacute;n del territorio y a la extensi&oacute;n de la contaminaci&oacute;n que generan, los <a href="https://theconversation.com/ganaderia-intensiva-el-reto-ambiental-del-sector-porcino-en-espana-168299" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">costes ambientales</a> de este modelo intensificado son asumidos por toda la regi&oacute;n en la que se encuentran las explotaciones, y degradan notablemente la salud y el modo de vida de quienes viven en su entorno directo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto genera una competici&oacute;n injusta por el uso del territorio que resulta imposible para la ganader&iacute;a sostenible. Lejos de promover la riqueza y la cohesi&oacute;n social, <a href="https://www.iatp.org/documents/the-price-we-pay-for-corporate-hogs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la producci&oacute;n animal industrializada destruye el empleo</a>, provocando una <a href="https://theconversation.com/percepciones-sobre-la-carne-que-nos-hacen-subestimar-su-impacto-en-el-cambio-climatico-110634" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despoblaci&oacute;n del medio rural y la p&eacute;rdida de pr&aacute;cticas ganaderas tradicionales</a>, as&iacute; como una <a href="https://theconversation.com/las-razas-de-ganado-amenazadas-por-la-agricultura-intensiva-y-el-abandono-del-campo-152266" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuci&oacute;n en la diversidad de razas de ganado</a>. Justo lo contrario que la <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/agricultura-familiar-desarrollo-sostenible_132_2778398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agricultura familiar</a> de peque&ntilde;as explotaciones, que proporciona m&aacute;s trabajo y de m&aacute;s calidad, adem&aacute;s de cohesionar el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; se fomenta la ganader&iacute;a intensiva? Probablemente porque permite el enriquecimiento de grandes productores que se benefician de las ganancias de un modelo productivo intensificado mientras externalizan sus costes ambientales y sociales. Generando un beneficio r&aacute;pido para unos pocos, las macrogranjas no aportan ning&uacute;n valor a&ntilde;adido ni al tejido productivo ni a la sociedad que vive en las regiones agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        El estado que entendemos como natural en los paisajes ib&eacute;ricos no es el de ecosistemas pr&iacute;stinos que no han conocido la mano humana. Por el contrario, la agricultura extensiva lleva transformando el paisaje <a href="http://digital.csic.es/bitstream/10261/8609/1/Origen%20prehist%C3%B3rico%20de%20la%20dehesa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde el Neol&iacute;tico</a> en buena parte de Espa&ntilde;a. Durante los &uacute;ltimos cinco o seis mil a&ntilde;os, las din&aacute;micas ecol&oacute;gicas del paisaje y la ocupaci&oacute;n del territorio han estado ligadas al uso y los movimientos del ganado, tanto <a href="https://cultureandhistory.revistas.csic.es/index.php/cultureandhistory/article/view/90/312" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las dehesas</a> como en <a href="https://www.taylorfrancis.com/chapters/edit/10.4324/9781351213394-15/transhumant-herding-systems-iberia-margarita-fern%C3%A1ndez-mier-catarina-tente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pastizales de monta&ntilde;a</a> o <a href="https://www.researchgate.net/profile/Antonio-Robledo-Miras/publication/287496304_Mediterranean_dryland_mixed_sheep-cereal_systems/links/56812d5108ae1975838f679b/Mediterranean-dryland-mixed-sheep-cereal-systems.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en combinaci&oacute;n con cultivos de cereales en las zonas semi&aacute;ridas</a>. Todo esto ha convertido a la ganader&iacute;a extensiva en un <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-319-54867-8_10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elemento vertebrador de los paisajes ib&eacute;ricos</a>. La intensificaci&oacute;n y <a href="https://www.elsaltodiario.com/rural/boom-macrogranjas-agudiza-2021-llevan-dinero-dejan-mierda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la aparici&oacute;n de macrogranjas es un proceso muy reciente</a>, que no s&oacute;lo est&aacute; transformando el paisaje, sino tambi&eacute;n contribuyendo a la despoblaci&oacute;n de gran parte de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, detener la intensificaci&oacute;n y encaminarnos a un modelo agr&iacute;cola y ganadero m&aacute;s extensivo, moderno y productivo <a href="https://www.eldiario.es/cienciacritica/agricultura-ecologica-convencional-produccion-agricola-sufato-de-cobre-monocultivo-salud_132_3969168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presenta muchos retos</a>. Pero como hemos comentado, esto no tiene por qu&eacute; conllevar problemas de abastecimiento de productos b&aacute;sicos para la alimentaci&oacute;n de un n&uacute;mero creciente de personas en el mundo. En realidad, <a href="https://www.nature.com/articles/s41893-021-00776-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como discuten los editores de la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41893-021-00776-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Sustainability</em></a>, el que esta producci&oacute;n sea insuficiente es posiblemente una percepci&oacute;n equivocada, asociada a un sistema de valores que a menudo prima la posesi&oacute;n por encima del uso. En los pa&iacute;ses desarrollados, donde producimos un gran excedente de comida, es necesario un cambio de valores en la selecci&oacute;n de la dieta que debe ir acompa&ntilde;ado de un cambio social. Las evidencias cient&iacute;ficas que apoyan este cambio son muy claras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para buena parte de la poblaci&oacute;n europea, un continente que <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Overweight_and_obesity_-_BMI_statistics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es ajeno</a> a la <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">epidemia mundial de obesidad</a>, no se trata de comer menos sino de comer mejor. Por eso, desde el punto de vista cient&iacute;fico sorprende y enfada ver la contaminaci&oacute;n informativa del debate sobre la carne, las macrogranjas y el sistema alimentario. Es particularmente irritante y nefasto que <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-alberto-garzon-carne-canon_132_8647572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la desinformaci&oacute;n interesada de unos y la falta de valor de otros</a> tergiverse el sentido de unas declaraciones que se apoyan en la evidencia cient&iacute;fica, y que coinciden con las reivindicaciones de los peque&ntilde;os y medianos ganaderos y agricultores. Esta confusi&oacute;n interesada es especialmente grave por el valor que podr&iacute;a tener la ganader&iacute;a extensiva para cohesionar la Espa&ntilde;a rural. Los discursos de apoyo a la Espa&ntilde;a vaciada que van acompa&ntilde;ados de afirmaciones tan irresponsables como la de que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-considera-espana-no-existen-macrogranjas_1_8642604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no existen las macrogranjas en Espa&ntilde;a</a>&rdquo; son palabras vac&iacute;as que se las lleva el viento. Infelizmente, negar la evidencia para apoyar un discurso interesado sale gratis e incluso da r&eacute;dito pol&iacute;tico en la coyuntura pol&iacute;tica actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en una sociedad avanzada como la nuestra no podemos dejar de lado las consideraciones &eacute;ticas sobre un asunto que involucra la vida y la muerte de otros animales conscientes. Porque seg&uacute;n todas las evidencias cient&iacute;ficas, los animales son conscientes, y as&iacute; lo estableci&oacute; hace diez a&ntilde;os la <a href="https://fcmconference.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de Cambridge sobre la Conciencia</a>. Los cerdos en particular se encuentran entre los animales no-humanos <a href="https://www.wellbeingintlstudiesrepository.org/cgi/viewcontent.cgi?article=1000&amp;context=mammal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cognitiva y emocionalmente m&aacute;s complejos que existen</a>, a un nivel similar al de perros, chimpanc&eacute;s o delfines. Tienen memoria y sentido del tiempo, son capaces de entender un lenguaje simb&oacute;lico y la perspectiva de los otros, muestran empat&iacute;a, tienen <a href="https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.160178" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personalidades</a> diferentes y juegan de forma creativa. Son tan parecidos a nosotros que acaba de realizarse con &eacute;xito el primer <a href="https://elpais.com/ciencia/2022-01-10/trasplantado-con-exito-un-corazon-de-cerdo-a-un-hombre-en-estados-unidos-por-primera-vez.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">xenotrasplante de cerdo a humano</a>. Sin embargo, la industrializaci&oacute;n de la ganader&iacute;a intensiva arranca de cuajo cualquier atisbo del derecho de los animales al bienestar, hacinados en espacios reducidos durante toda su corta y miserable existencia. Sometidos a una situaci&oacute;n de maltrato los animales sienten dolor y miedo; sufren. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/activistas-greenpeace-cuelan-macrogranja-porcina-denunciar-animales_7_8417031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saberlo</a>, y no hacer nada, nos convierte a todos en c&oacute;mplices de un proceso de degradaci&oacute;n moral insoportable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si todo lo anterior no fuera suficiente, las condiciones tan lamentables en las que se encuentran los animales en las macrogranjas llevan a un abuso de antibi&oacute;ticos y otras substancias (por mucho que est&eacute;n regulados en la UE) que acaban en nuestro plato o en las aguas y suelos. De hecho, la ganader&iacute;a intensiva tiene mucho que ver con la evoluci&oacute;n de la resistencia a los antibi&oacute;ticos y el <a href="https://www.theguardian.com/environment/2019/sep/19/superbug-hotspots-emerging-in-farms-across-globe-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo de superbacterias,</a> que promete ser un reto sanitario en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, las macrogranjas producen carne de poca calidad, de animales sometidos a maltrato, vulneran las directrices europeas e internacionales de producci&oacute;n ganadera y las normativas medioambientales, adem&aacute;s de empobrecer y despoblar los territorios. Las macrogranjas son perjudiciales para todos salvo para quienes se lucran con ellas. Si queremos evitar sus impactos negativos, si sus pr&aacute;cticas son da&ntilde;inas e ilegales, no podemos abrir m&aacute;s. En todo caso hay que ir pensando en cerrarlas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Hortal, Raquel Pérez Gómez, Ana Campos, Luis Santamaría, Fernando Valladares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cienciacritica/necesitamos-afrontar-impactos-macrogranjas-alimentarnos_132_8656884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jan 2022 21:53:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad necesitamos afrontar los impactos de las macrogranjas para alimentarnos?]]></media:title>
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