<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Carla Quintana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carla-quintana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carla Quintana]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1047193/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucha vecinal por la última franja frente al mar sin edificar de Barcelona: "Queremos un gran pulmón verde"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lucha-vecinal-ultima-franja-frente-mar-edificar-barcelona-queremos-gran-pulmon-verde_1_10530959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab1602cc-d679-4879-b866-8f2cbaa8cc3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucha vecinal por la última franja frente al mar sin edificar de Barcelona: &quot;Queremos un gran pulmón verde&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plan urbanístico que debe dibujar el futuro de la zona de las Tres Xemeneies del Besòs enfrenta a los ecologistas con la Generalitat, partidaria de crear un nuevo barrio residencial y tecnológico</p><p class="subtitle">¿Está tu casa en una zona inundable? Descúbrelo en este mapa, calle a calle
</p></div><p class="article-text">
        Una central t&eacute;rmica inactiva, una playa y unos terrenos contaminados. Este es el entorno degradado de la zona de las Tres Xemeneies, la &uacute;ltima gran franja del litoral de Barcelona sin edificar, que vive un conflicto entre la Generalitat, partidaria de implantar en la zona un nuevo barrio residencial y tecnol&oacute;gico, y los vecinos, que apuestan por crear un gran eje verde que ayude a rebajar los niveles de poluci&oacute;n de la capital catalana. 
    </p><p class="article-text">
        Vecinos y ecologistas abogan por la m&aacute;xima renaturalizaci&oacute;n del enclave costero de Sant Adri&agrave; del Bes&ograve;s y parte de Badalona, en la costa al norte de Barcelona, para que sea un gran pulm&oacute;n verde, resiliente a efectos del cambio clim&aacute;tico. Y, para ello, han impugnado en los tribunales el plan urban&iacute;stico de la Generalitat. &ldquo;Es insostenible&rdquo;, afirma Roger Hoyos, portavoz de la plataforma Entesa per a un gran parc litoral al Bes&ograve;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay tanto voces expertas como informes t&eacute;cnicos y recomendaciones gubernamentales que contradicen el plan urban&iacute;stico, pero la Generalitat ha querido dar rienda suelta a la especulaci&oacute;n inmobiliaria&rdquo;, agrega Hoyos.
    </p><p class="article-text">
        Las 31 organizaciones adheridas a la Entesa <a href="https://ca.goteo.org/project/salvem-el-litoral-de-les-3-xemeneies" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">han activado una campa&ntilde;a de recolecci&oacute;n de fondos</a> para costear el proceso judicial que quiere frenar el complejo urban&iacute;stico en la &uacute;ltima gran franja litoral sin edificar de la provincia de Barcelona. El recurso contencioso ya se ha presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) y en las pr&oacute;ximas semanas se prev&eacute; que se admita a tr&aacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El proyecto urban&iacute;stico es inviable en materia medioambiental&rdquo;, asegura Elena Moreno, abogada de la Entesa. &ldquo;No han tenido en cuenta nuestras propuestas, ni han respondido a nuestras alegaciones como comunidad vecinal afectada&rdquo;, comenta Hoyos, en referencia a los procesos participativos con la ciudadan&iacute;a que se iniciaron en 2018 para debatir el futuro del entorno de las Tres Xemeneies, la antigua central t&eacute;rmica Fecsa&ndash;. El activista cree que estas consultas fueron &ldquo;poco transparentes&rdquo; y &ldquo;preestablecidas por sus promotores mayoritaria.
    </p><p class="article-text">
        El Plan Director Urban&iacute;stico de las Tres Xemeneies (PDU) otorga un 70% del suelo a la sociedad privada Front Mar&iacute;tim del Bes&ograve;s, formada por Endesa y Metrovacesa, y el 30% al &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona. Los accionistas principales tendr&aacute;n que financiar los 80 millones de euros que costar&aacute; urbanizar las 32 hect&aacute;reas comprendidas entre el ferrocarril y la costa y desde la desembocadura del r&iacute;o Bes&ograve;s hasta el espacio final de las Tres Xemeneies, delimitando con el barrio de La Mora de Badalona. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el PDU prev&eacute; modificar otras 98 hect&aacute;reas, donde ahora se encuentran almacenes y &aacute;reas industriales. En total, el plan afecta a unas 138 hect&aacute;reas, de las cuales casi 10 ser&aacute;n zonas verdes que rodearan la frontera mar&iacute;tima. Desde la Entesa, sin embargo, proponen la extensi&oacute;n de un gran parque metropolitano que cubra m&aacute;s de 30 hect&aacute;reas, para as&iacute; mejorar la resiliencia urbana en per&iacute;odos de inundaci&oacute;n. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8o8th6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Las actuaciones urban&iacute;sticas quieren alzar un nuevo barrio de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-viviendas-zona-inundable-riesgo-inundacion-riadas-calle-calle_1_10485917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1.783 pisos </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-viviendas-zona-inundable-riesgo-inundacion-riadas-calle-calle_1_10485917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en zona inundable</a>, en unos solares pendientes de descontaminar por los efectos provocados por la actividad industrial durante d&eacute;cadas. Se incluir&aacute;n oficinas, equipamientos p&uacute;blicos, as&iacute; como techo edificable para uso hotelero y la &ldquo;promesa&rdquo; de un gran espacio audiovisual y del videojuego.&nbsp;El plan propone que el 65% de la estructura edificada se destine a uso residencial, mientras que el 35% restante se reserve para actividades econ&oacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos oponemos al centro tecnol&oacute;gico, ni a un tipo de actividad econ&oacute;mica sostenible que pudiera integrarse en un gran parque metropolitano&rdquo;, aclara Hoyos. Los cr&iacute;ticos al PDU sostienen que la construcci&oacute;n de estas viviendas va en contra de la legislaci&oacute;n y las recomendaciones medioambientales. &ldquo;Responde a la necesidad de generar plusval&iacute;as e incrementar la oferta tur&iacute;stica&rdquo;, apunta Hoyos. El 60% de las residencias ser&aacute;n de renta libre y el 40% viviendas de protecci&oacute;n oficial. Muchas de ellas en &ldquo;primera l&iacute;nea de mar&rdquo; y con &ldquo;unos precios inasequibles para la mayor parte de la poblaci&oacute;n&rdquo;, remata el activista. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Hoyos, el plan no atiende a &ldquo;las necesidades reales de la poblaci&oacute;n&rdquo; ni aborda &ldquo;la carencia de &aacute;reas verdes&rdquo; en las urbes que rodean el tramo final de la desembocadura del r&iacute;o Bes&ograve;s. Estas ciudades, que incluyen Montcada i Rexach, Santa Coloma de Gramanet, Sant Adri&agrave;, Badalona y la zona oriental de Barcelona coindicen en ser de las m&aacute;s densamente pobladas y presentar una renta inferior a la media del &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La expropiaci&oacute;n de estos terrenos, bajo la clasificaci&oacute;n de suelo industrial, costar&iacute;a la mitad: unos 40 millones de euros&rdquo;, estima Hoyos. El activista se&ntilde;ala que esta cifra no es tan elevada si se compara con las inversiones que administraciones p&uacute;blicas han hecho en la capital catalana con proyectos como la remodelaci&oacute;n de plaza de les Gl&ograve;ries (26,4M) o en la transformaci&oacute;n de los solares de la antigua estaci&oacute;n de la Mag&ograve;ria en Sants-Montju&iuml;c (60M). 
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha contactado con el Ayuntamiento de Sant Adri&agrave; para saber cu&aacute;l es su posici&oacute;n frente a la adquisici&oacute;n p&uacute;blica de los terrenos. En respuesta, argumenta que esta opci&oacute;n se considera &ldquo;inviable&rdquo;, ya que representar&iacute;a pr&aacute;cticamente la totalidad del presupuesto anual del consistorio. El equipo de gobierno, liderado por la socialista Filo Ca&ntilde;ete, vot&oacute; a favor del PDU en una sesi&oacute;n de pleno del Ayuntamiento, as&iacute; como a la reducci&oacute;n en la protecci&oacute;n de las emblem&aacute;ticas Tres Xemeneies, declaradas Bien Cultural de Inter&eacute;s Local (BCIL), con el fin de permitir en estas los futuros usos econ&oacute;micos previstos en el PDU.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Terrenos inundables y contaminados </strong></h3><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de este nuevo barrio podr&aacute; acoger hasta 5.000 personas distribuidas en los 30 bloques que se levantar&aacute;n en zona inundable, tal y como reconoce el propio PDU: la parte m&aacute;s cercana al r&iacute;o Bes&ograve;s estar&iacute;a afectada por inundaci&oacute;n cada 100 a&ntilde;os y el complejo entero, cada 500. Aun as&iacute;, la operaci&oacute;n urban&iacute;stica posee informes en materia de impacto medioambiental, as&iacute; como estudios de movilidad e inundabilidad que avalan la legalidad del proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        El informe de inundabilidad que acompa&ntilde;a al PDU solo tiene en cuenta las anegaciones que puede provocar el r&iacute;o. Ignora las que puede desencadenar el litoral a causa de los temporales o la subida progresiva del nivel del mar. Ya en 2016, <a href="https://cads.gencat.cat/web/.content/Documents/Publicacions/tercer-informe-sobre-canvi-climatic-catalunya/TERCER_INFORME_CANVI_CLIMATIC_web.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el tercer informe sobre el cambio clim&aacute;tico en Catalunya</a> indicaba que cerca del 70% de la costa catalana ser&iacute;a vulnerable o muy vulnerable a la inundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del Bes&ograve;s, se planea instalar sistemas de alarma para alertar sobre riadas y elevar las puertas de las viviendas a 45 cent&iacute;metros por encima del nivel de la calle para garantizar su impermeabilidad ante futuras subidas del nivel del mar. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los propietarios de los terrenos estar&aacute;n tambi&eacute;n obligados a llevar a cabo la descontaminaci&oacute;n de la mayor parte del suelo adquirido, actualmente inhabitable debido a la intensa actividad industrial producida en d&eacute;cadas anteriores. De hecho, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-sant-adria-siguen-banando-playa-cerrada-contaminacion-si-no_1_9132330.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la playa central de Sant Adri&agrave; del Bes&ograve;s ha reabierto este agosto tras dos a&ntilde;os cerrada por la presencia de sustancias cancer&iacute;genas</a>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un barrio aislado de la trama urbana</strong></h3><p class="article-text">
        El barrio badalon&eacute;s de La Mora, situado entre el puerto de Badalona y la antigua central t&eacute;rmica Fecsa, ser&aacute; el vecino m&aacute;s pr&oacute;ximo de la nueva urbanizaci&oacute;n que propone el PDU de las Tres Xemeneies. Los vecinos de este complejo residencial, que se levant&oacute; a principios de 2003 frente a un litoral a&uacute;n contaminado, han denunciado reiteradamente sentirse aislados de la ciudad por la falta de servicios y equipamientos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Va a pasar lo mismo en Sant Adri&agrave;, ya que el PDU no ofrece ninguna concreci&oacute;n de equipamientos sociales, sanitarios o educativos&rdquo;, critica Francesc Alfambra, miembro de Els Verds de Badalona. Desde la Entesa consideran que el proyecto urban&iacute;stico contradice la tendencia de reorganizaci&oacute;n del frente mar&iacute;timo en Barcelona, donde la zona residencial y la vida urbana se orienta hacia la monta&ntilde;a, una vez pasada la autopista de la Ronda Litoral. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una batalla legal que acaba de empezar</strong></h3><p class="article-text">
        El Departamento de Territorio de la Generalitat de Catalunya otorg&oacute; en marzo la aprobaci&oacute;n definitiva al plan urban&iacute;stico de las Tres Xemeneies. Aun as&iacute;, podr&iacute;an pasar a&ntilde;os hasta que se emitan las primeras licencias de obras y m&aacute;s de una d&eacute;cada antes de verlas completadas. Mientras, la Entesa y Ecologistas en Acci&oacute;n, la asociaci&oacute;n que firm&oacute; el contencioso contra el PDU, tienen puestas las expectativas en que el recurso entre a tr&aacute;mite y el proyecto se anule.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos una deuda hist&oacute;rica con los vecinos del Bes&ograve;s y reclamamos que se haga justicia social y ambiental&rdquo;, declara la abogada de la Entesa. &ldquo;Durante un siglo hemos sido el patio trasero del industrialismo catal&aacute;n&rdquo;, asevera Alfambra, quien alude que la persistencia de cuatro t&eacute;rmicas de ciclo combinado y una incineradora en la zona constituyen hoy d&iacute;a &ldquo;un agravio ecol&oacute;gico para la salud de sus habitantes y del planeta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lucha-vecinal-ultima-franja-frente-mar-edificar-barcelona-queremos-gran-pulmon-verde_1_10530959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2023 22:22:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab1602cc-d679-4879-b866-8f2cbaa8cc3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="127949" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab1602cc-d679-4879-b866-8f2cbaa8cc3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="127949" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lucha vecinal por la última franja frente al mar sin edificar de Barcelona: "Queremos un gran pulmón verde"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab1602cc-d679-4879-b866-8f2cbaa8cc3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Generalitat de Catalunya,Inundaciones,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[75 años del centro pionero de investigación médica inaugurado por Alexander Fleming en Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/75-anos-centro-pionero-investigacion-medica-inaugurado-alexander-fleming-barcelona_1_10523983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6ab0e1b-c225-477c-8d95-6e9fa1752cf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084137.jpg" width="2027" height="1140" alt="75 años del centro pionero de investigación médica inaugurado por Alexander Fleming en Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con 700 trabajadores, el Hospital del Mar Research Institute cumple tres cuartos de siglo de una vida que arrancó en plena posguerra y cuando la ciencia no ocupaba un lugar destacado en la sociedad española

</p><p class="subtitle">Vivir con un chip en la cabeza para 'controlar' la epilepsia más resistente</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy fundamos una instituci&oacute;n importante, de la que la ciudad de Barcelona debe sentirse orgullosa y de la que puede surgir, alg&uacute;n d&iacute;a, un trabajo que tendr&aacute; impacto en todo el mundo&rdquo;. Estas fueron las palabras que el Premio Nobel de Medicina Alexander Fleming dej&oacute; anotadas en su diario personal, cuando en 1948 inaugur&oacute; en el Hospital del Mar de la capital catalana un pabell&oacute;n de investigaci&oacute;n que pronto se convertir&iacute;a en pionero para la ciencia espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Los buenos deseos del descubridor de la penicilina hacia sus colegas barceloneses, quienes en aquel entonces se dedicaban exclusivamente al tratamiento de enfermedades tropicales infecciosas, han perdurado en el tiempo. El Hospital del Mar Research Institute, antes conocido como el Institut Hospital del Mar d'Investigacions M&egrave;diques, cumple 75 a&ntilde;os dedicados a la investigaci&oacute;n m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        Para celebrar el aniversario, el centro p&uacute;blico de investigaci&oacute;n, uno de los m&aacute;s antiguos del pa&iacute;s, ha preparado un libro que ver&aacute; la luz a finales de este a&ntilde;o. Escrito por el historiador Daniel Venteo, la obra monogr&aacute;fica recopila la trayectoria investigadora del instituto e incluye materiales in&eacute;ditos. &ldquo;Desde los &aacute;lbumes fotogr&aacute;ficos de una de las enfermeras que trabaj&oacute; all&iacute; a partir del 1948, mostrando c&oacute;mo era la vida cotidiana en los laboratorios, hasta fragmentos del dietario privado de Alexander Fleming, conservados en la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/british-library-presenta-historia-xx_1_3753090.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> British Library </a>de Londres, donde relata en primera persona su experiencia en Barcelona&rdquo;, explica Venteo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una historia escrita mediante las voces de investigadores y profesionales de la salud que han pasado por el instituto desde 1948. Entre ellas, la de Joaqu&iacute;n Arribas, actual director del Instituto y quien, seg&uacute;n Venteo, &ldquo;est&aacute; protagonizando un ambicioso per&iacute;odo de crecimiento y modernizaci&oacute;n equiparable al vivido tras la refundaci&oacute;n democr&aacute;tica de la Barcelona preol&iacute;mpica&rdquo;.&nbsp;El historiador subraya que el libro ofrece una narrativa innovadora sobre la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, adoptando una perspectiva circular que &ldquo;proyecta hacia el futuro con la mirada puesta en 2023, recupera los or&iacute;genes de las &uacute;ltimas siete d&eacute;cadas y, finalmente, explica tambi&eacute;n el estado actual del instituto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La instituci&oacute;n sanitaria, situada en el privilegiado enclave costero del Parque de Investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica de Barcelona, ha organizado adem&aacute;s una exposici&oacute;n en el Paseo Mar&iacute;timo de la ciudad que ha estado abierta al p&uacute;blico durante los meses de verano. Esta exhibici&oacute;n ha dado a conocer las etapas y personalidades m&aacute;s significativas del instituto de investigaci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b4d1b148-6a8e-4431-9c75-7e47e1d116cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retrato firmado de Alexander Fleming, en el nuevo laboratorio de investigación del Hospital del Mar en 1948."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retrato firmado de Alexander Fleming, en el nuevo laboratorio de investigación del Hospital del Mar en 1948.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>El arduo camino de la investigaci&oacute;n en Espa&ntilde;a</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;En la Espa&ntilde;a de la posguerra, marcada por la amenaza constante de epidemias infecciosas, la ciencia no ocupaba un lugar destacado en la sociedad. La tradici&oacute;n investigadora se mantuvo gracias a valientes iniciativas individuales&rdquo;, afirma Arribas, refiri&eacute;ndose a figuras como el microbi&oacute;logo Amadeo Foz y el inmun&oacute;logo Jordi Gras. Entre 1950 y 1984, ambos lideraron los esfuerzos que transformaron al Hospital del Mar en un centro moderno de medicina traslacional, aplicando sus descubrimientos a la pr&aacute;ctica m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        La restauraci&oacute;n democr&aacute;tica trajo consigo cambios positivos para la investigaci&oacute;n. A principios de la d&eacute;cada de los 80, el Hospital del Mar dejar&iacute;a de ser una unidad exclusivamente dedicada a enfermedades infecciosas para convertirse en un hospital con una amplia gama de especialidades m&eacute;dicas. 
    </p><p class="article-text">
        En 1984, con la designaci&oacute;n de Jordi Cam&iacute; como director, el centro experiment&oacute; una expansi&oacute;n y mejora de sus instalaciones, con el objetivo de fortalecer la docencia y promover nuevas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n en colaboraci&oacute;n con otras instituciones como el Hospital de l'Esperan&ccedil;a de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de Barcelona como anfitriona de los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1992 represent&oacute; tambi&eacute;n un punto de inflexi&oacute;n en la historia del hospital, que vivi&oacute; las reformas y mejoras m&aacute;s relevantes desde la Exposici&oacute;n Internacional de 1929 para acoger a los deportistas ol&iacute;mpicos. As&iacute;, el brazo cient&iacute;fico, que hab&iacute;a inaugurado la medicina deportiva bajo la direcci&oacute;n de Cam&iacute;, desarroll&oacute; proyectos de especializaci&oacute;n en este &aacute;mbito, pese a no guardar estrecha relaci&oacute;n con las afecciones del paciente com&uacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/645b17eb-1681-40a0-89b3-02e6afb8a1ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>La pandemia impulsa la medicina </strong>traslacional</h3><p class="article-text">
        Hace un par de a&ntilde;os, tras los estragos de la pandemia, el actual Hospital del Mar Research Institute decidi&oacute; rebautizarse con nombre actual. &ldquo;El prop&oacute;sito fue enfatizar la conexi&oacute;n entre la investigaci&oacute;n llevada a cabo en el Instituto y los beneficios directos que aporta a los pacientes del hospital&rdquo;, detallan fuentes del centro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos alinear la investigaci&oacute;n con la salud de los pacientes&rdquo;, respalda Joaqu&iacute;n Arribas, director del Hospital del Mar Research Institute, quien considera que este cambio de marca llega despu&eacute;s de la crisis sanitaria y en pleno proceso de ampliaci&oacute;n del Hospital del Mar. &ldquo;La medicina traslacional es clave para fortalecer un c&iacute;rculo virtuoso entre el paciente y el centro de investigaci&oacute;n&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los poderes p&uacute;blicos nos provienen de mejores condiciones, la investigaci&oacute;n traslacional permear&aacute; m&aacute;s efectivamente en el tratamiento del paciente&rdquo;, asegura Arribas. Es por esta raz&oacute;n, que reclama  &ldquo;m&aacute;s recursos&rdquo; y &ldquo;una mejor financiaci&oacute;n&rdquo; para que los cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles puedan liderar y participar en m&aacute;s proyectos de investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n actual del centro se estructura en cinco programas centrales dedicados al estudio del c&aacute;ncer, la epidemiolog&iacute;a y la salud p&uacute;blica, la inform&aacute;tica biom&eacute;dica, las neurociencias y los procesos inflamatorios y cardiovasculares. Este enfoque multidisciplinario contrasta con la situaci&oacute;n que encontr&oacute; Fleming en el Hospital del Mar de Barcelona en 1948, cuando estableci&oacute; las bases de lo que hoy es un centro de investigaci&oacute;n que alberga a m&aacute;s de 700 trabajadores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/75-anos-centro-pionero-investigacion-medica-inaugurado-alexander-fleming-barcelona_1_10523983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2023 21:49:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f6ab0e1b-c225-477c-8d95-6e9fa1752cf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084137.jpg" length="2446244" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f6ab0e1b-c225-477c-8d95-6e9fa1752cf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084137.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2446244" width="2027" height="1140"/>
      <media:title><![CDATA[75 años del centro pionero de investigación médica inaugurado por Alexander Fleming en Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f6ab0e1b-c225-477c-8d95-6e9fa1752cf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084137.jpg" width="2027" height="1140"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Salud,Ciencia,Barcelona,Cataluña,Catalunya,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Texas, cine popular que ha resistido a la gentrificación gracias a los vecinos: “Ha sido una epopeya llegar hasta aquí”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/texas-cine-popular-resistido-gentrificacion-gracias-vecinos-sido-epopeya-llegar_1_10491598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/020e75b7-af4f-4d0b-bc84-2290bae7600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miembros del equipo que dirigirá el nuevo &#039;Espai Texas&#039; del barrio de Gràcia en Barcelona, que reabre sus puertas este octubre."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pandemia puso en grave peligro esta sala barcelonesa, que programaba películas a precios módicos y que ahora resurge también como un espacio teatral</p><p class="subtitle">El bar Prize, un refugio de la contracultura de Barcelona que resiste a la especulación</p></div><p class="article-text">
        En pleno barrio de Gr&agrave;cia en Barcelona, uno de los m&aacute;s gentrificados de la ciudad, se levanta un refugio para los amantes del cine. En 2014, nacieron los Cinemes Texas, que tomaron el relevo de una sala de proyecciones que ech&oacute; el cierre a causa de la crisis que ya empezaba a notar el sector debido al surgimiento de las plataformas y el auge de las series. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el Texas estaba decidido a no repetir la suerte de su antecesor. Se caracteriz&oacute; por apostar por pel&iacute;culas en catal&aacute;n y, sobre todo, por entradas a precios muy m&oacute;dicos. Esto, en una &eacute;poca en que ir al cine era un peque&ntilde;o lujo, conquist&oacute; el coraz&oacute;n de los vecinos. Su buen hacer le supuso incluso ser nombrada la mejor sala de cine de toda Espa&ntilde;a en 2016. 
    </p><p class="article-text">
        El Texas ten&iacute;a el viento de cara, pero lleg&oacute; la pandemia. En octubre del 2020, bajaron la persiana debido a los estragos de la Covid y las dificultades financieras que acarreaba su gesti&oacute;n, en propiedad entonces del guionista catal&aacute;n Ventura Pons. Pero un grupo de vecinos, que no estaba dispuesto a quedarse sin su cine -que atra&iacute;a, tambi&eacute;n, a gente de toda la ciudad- se organiz&oacute; en la plataforma 'Salvem el Texas'. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s del cierre, recopilaron m&aacute;s de 12.000 firmas que ayudaron a visibilizar el caso. Es en parte esa campa&ntilde;a la que ha conseguido que m&aacute;s de 2.000 personas participaran en un <em>crowdfunding</em> que ha recogido casi 154.000 euros. Eso, sumado a otras aportaciones privadas y a los 270.000 euros recibidos por parte de la Generalitat, el Ayuntamiento y el Ministerio de Cultura, ha permitido salvar al Texas. 
    </p><p class="article-text">
        Este mes de octubre, justo tres a&ntilde;os despu&eacute;s de bajar la persiana, ha visto la luz el renovado Espai Texas, que ser&aacute; gestionado por dos promotoras culturales que lo han convertido en un lugar de ocio pionero en Catalunya, con propuestas de cine, teatro y conciertos. &ldquo;Ha sido un gran acierto incorporar una nueva sala de artes esc&eacute;nicas&rdquo;, valora Anna Bar&oacute;, portavoz de Salvem El Texas, satisfecha del proceso de reinvenci&oacute;n y mejora a la que han asistido los hist&oacute;ricos cines de su barrio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos aportado mucho moviliz&aacute;ndonos desde las calles y las redes sociales para evitar la desaparici&oacute;n de este important&iacute;simo lugar de reuni&oacute;n cultural&rdquo;, declara Bar&oacute;. La integrante de esta plataforma de organizaci&oacute;n vecinal recalca que han puesto todo su empe&ntilde;o por mantener en el barrio de Gr&agrave;cia estas instalaciones, ya que el cierre del Texas no significaba s&oacute;lo la pena de perder un cine, sino el temor de enfrentar el negocio que vendr&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Se o&iacute;an campanas de que el Texas se podr&iacute;a transformar en en un supermercado o unos grandes almacenes. &ldquo;Tem&iacute;amos que los cines cerraran porque Gr&agrave;cia est&aacute; experimentando una fuerte gentrificaci&oacute;n por el crecimiento del turismo&rdquo;, apunta Bar&oacute;, que observa con preocupaci&oacute;n c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/comercios-tradicionales-duelo-especulacion-perdiendo-patrimonio-cultural_1_9170237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la desertificaci&oacute;n de negocios tradicionales y locales afecta a la ciudad de Barcelona.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Este verano se ha saldado con el cierre de los Cines Yelmo Ic&agrave;ria, que han bajado la persiana tras 27 a&ntilde;os de proyecciones en versi&oacute;n original. No se ha librado tampoco el ic&oacute;nico recital de poes&iacute;a L&rsquo;Horiginal, desahuciado del bar La Rubia despu&eacute;s de 22 a&ntilde;os en el barrio del Raval. Y ha tenido que decir adi&oacute;s el Milano Jazz Club, epicentro del jazz desde 2007 que se convertir&aacute; en restaurante italiano de franquicia. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-9Sl_GoV1N0Q-9506', 'youtube', '9Sl_GoV1N0Q', document.getElementById('yt-9Sl_GoV1N0Q-9506'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-9Sl_GoV1N0Q-9506 src="https://www.youtube.com/embed/9Sl_GoV1N0Q?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h3 class="article-text"><strong>Una reivindicaci&oacute;n cultural compartida </strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiene much&iacute;simo cari&ntilde;o al Texas, porque siempre ha representado algo m&aacute;s que un simple cine: es un punto de encuentro y una tradici&oacute;n arraigada para la gente del barrio&rdquo;, comparte Bar&oacute;, que a&ntilde;ade: &ldquo;Para muchas personas, era la forma perfecta de pasar los domingos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la plataforma 'Salvem el Texas' reuni&oacute; a tanta gente, que en seguida se puso en contacto con el Ayuntamiento de Barcelona. &ldquo;Dialogamos con el consistorio porque quer&iacute;amos conocer los detalles del caso y las partes implicadas en la gesti&oacute;n de los Cines Texas&rdquo;, asegura Marta Alberti, una de las residentes de Gr&agrave;cia que se uni&oacute; a la movilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el lema &ldquo;Salvem la cultura, salvem els Cinemes Texas!&rdquo;, esta plataforma ciudadana, surgida de varias redes de ayuda y cooperaci&oacute;n que se formaron durante los primeros meses de confinamiento, empez&oacute; a difundir el caso en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de semanas, los apoyos se multiplicaron por parte de entidades culturales y personalidades de la industria del cine como la guionista y directora ganadora de un Goya Isona Passola, quien acabar&iacute;a siendo una de las promotoras del nuevo Espai Texas, que repetir&aacute; la f&oacute;rmula de precios populares y cine en catal&aacute;n de Ventura Pons. &ldquo;Al final, se trata de preservar la cultura&rdquo;, expresa Alberti, conmocionada por el poder que tuvo la movilizaci&oacute;n popular.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e3b99f4e-ed2d-4fd6-a307-963c688a44c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La sala de teatro y conciertos, con 200 localidades, ha sido diseñada por el arquitecto Francesc Guardia, quien también realizó la reforma del Teatre Lliure de Gràcia y Montjuic."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La sala de teatro y conciertos, con 200 localidades, ha sido diseñada por el arquitecto Francesc Guardia, quien también realizó la reforma del Teatre Lliure de Gràcia y Montjuic.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>&lsquo;Espai Texas&rsquo;: un proyecto polivalente y pionero</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido toda una epopeya llegar hasta aqu&iacute;&rdquo;, confiesa Passola, cuya productora, Cinema Illa Messina, es una de las que llevar&aacute; a cabo la gesti&oacute;n del nuevo espacio. Esta se encargar&aacute; del &aacute;mbito del cine, mientras que Texas Teatre, de Anna Rosa Cisquella, se encargar&aacute; del teatro. El nuevo equipo del Espai Texas cuenta con una docena de profesionales procedentes de la Sala FlyHard, miembros de Dagoll Dagom, el equipo de la productora Barc y el productor de cine Joan Teixidor.
    </p><p class="article-text">
        Inspirada en salas multidisciplinares de Berl&iacute;n y Par&iacute;s, Passola imagin&oacute; para el nuevo Texas &ldquo;un espacio polivalente&rdquo;. Y tambi&eacute;n, un bar en la entrada, para &ldquo;retomar la cercan&iacute;a y el encuentro despu&eacute;s de la pandemia&rdquo;, cuenta con ilusi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El actual espacio esc&eacute;nico, con una capacidad para 200 espectadores, apoyar&aacute; especialmente a las producciones peque&ntilde;as, &ldquo;de autor&iacute;a catalana y que necesiten trascender desde las salas m&aacute;s &iacute;ntimas&rdquo;, explica Cisquella, destacando que empezar&aacute;n a trabajar con los &eacute;xitos que la productora FlyHard ha logrado en recintos peque&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de este espacio surge de la uni&oacute;n de dos de las antiguas salas de cine. El tama&ntilde;o intermedio de la sala buscar&aacute; la m&aacute;xima versatilidad de las actividades que se programen, por lo que tambi&eacute;n se celebrar&aacute;n conciertos, recitales de poes&iacute;a o mon&oacute;logos.
    </p><p class="article-text">
        Cisquella remarca que Texas Teatre tambi&eacute;n dar&aacute; cobijo a nuevos artistas emergentes. &ldquo;En Barcelona, hay muchos profesionales esperando una sala que se adapte a sus necesidades y les permita actuar&rdquo;, afirma la productora teatral, consciente de que cada a&ntilde;o se presentan a las administraciones p&uacute;blicas cientos de programas para los cuales no siempre hay salas disponibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente podr&aacute; venir al Espai Texas y disfrutar de una amplia variedad de opciones culturales a precios asequibles&rdquo;, se&ntilde;ala Cisquella. &ldquo;La cultura puede que no sea rentable econ&oacute;micamente, pero es una iniciativa ilusionante en respuesta a las demandas de la comunidad y a la situaci&oacute;n del catal&aacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade Passola. 
    </p><p class="article-text">
        La amplia respuesta de la ciudadan&iacute;a respalda las palabras de Passola: la sed de cultura, encuentro y ocio de calidad -y en catal&aacute;n- de buena parte de los vecinos podr&aacute; ser saciada gracias a la conservaci&oacute;n de este espacio, que se ha salvado de un cierre que parec&iacute;a inevitable.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/texas-cine-popular-resistido-gentrificacion-gracias-vecinos-sido-epopeya-llegar_1_10491598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Oct 2023 20:17:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/020e75b7-af4f-4d0b-bc84-2290bae7600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="96282" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/020e75b7-af4f-4d0b-bc84-2290bae7600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="96282" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Texas, cine popular que ha resistido a la gentrificación gracias a los vecinos: “Ha sido una epopeya llegar hasta aquí”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/020e75b7-af4f-4d0b-bc84-2290bae7600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Teatro,Ocio,Espectáculos,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mariposas desaparecen de los parques de Barcelona: “Si no llueve, no volverán”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mariposas-desaparecen-parques-barcelona-si-no-llueve-no-volveran_1_10519826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b908c61d-e066-4ae2-86da-f99a75bfc02e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mariposas desaparecen de los parques de Barcelona: “Si no llueve, no volverán”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sequía, las temperaturas extremas y la falta de riego sobre la flora urbana perturban los ciclos y desplazamientos de estos insectos bioindicadores del cambio climático</p><p class="subtitle">Objetivo: 'resucitar' la primera mariposa extinguida por los humanos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La blanquita de la col &ndash;<em>Pieris rapae</em>&ndash; es la mariposa reina de los parques metropolitanos: es una de las especies generalistas y colonizadoras que mejor se adapta al ambiente hostil de las ciudades&rdquo;. Habla Joan Pino, responsable cient&iacute;fico del Observatorio Metropolitano de Mariposas (mBMS), quien ha constatado como la sequ&iacute;a, las altas temperaturas y las restricciones en el riego han provocado un debilitamiento en las poblaciones de mariposas que habitan los parques urbanos y las dunas de las playas de la provincia de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        A las 10 de la ma&ntilde;ana en el Parc del Castell de Castelldefels (Barcelona) el d&iacute;a se presenta soleado y caluroso, con una temperatura que roza los 27 grados, inusual para mediados de septiembre. La carest&iacute;a de agua y flores no impide que durante las casi dos horas de expedici&oacute;n se avisten siete ejemplares de especies generalistas en las zonas m&aacute;s frescas y sombr&iacute;as de este parque. &ldquo;Hoy hemos tenido suerte, muchos d&iacute;as de este verano no hemos avistado ni una sola mariposa&rdquo;, comenta Teresa Contreras, voluntaria del mBMS.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El verano de 2023 ha estado marcado por la sequ&iacute;a, las olas de calor y tambi&eacute;n por una disminuci&oacute;n significativa de la presencia de mariposas en parques y playas del &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona. De los 110 muestreos efectuados durante los meses de junio a agosto, se ha apreciado una reducci&oacute;n del 71,7% en la cantidad de estos insectos en comparaci&oacute;n con la media observada en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os por el mBMS.
    </p><p class="article-text">
        El responsable del programa de seguimiento de estos polinizadores en el observatorio ciudadano de mariposas urbanas (mBMS), dependiente del Centro de Investigaci&oacute;n Ecol&oacute;gica y Aplicaciones Forestales (CREAF), se&ntilde;ala que las mariposas desempe&ntilde;an un papel fundamental como indicadores del cambio clim&aacute;tico. Al ser insectos muy sensibles a cualquier variaci&oacute;n de las condiciones ambientales, su presencia en los parques urbanos es una se&ntilde;al perfecta para medir la p&eacute;rdida de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Los datos recogidos este verano muestran que incluso especies generalistas y comunes en &aacute;reas urbanas naturalizadas, como la <em>Pieris rapae</em>, ya no son tan abundantes. &ldquo;A pesar de ser relativamente grandes, m&oacute;viles y tener un amplio espectro alimentario&rdquo;, detalla Pino.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo corrobora tambi&eacute;n Contreras. Esta voluntaria, que es bi&oacute;loga, ha monitorizado y registrado mariposas urbanas en el Parc del Castell de Castelldefels durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. &ldquo;Las lluvias de finales de agosto ayudaron a revitalizar las poblaciones de mariposas, pero todav&iacute;a est&aacute; todo muy seco y hay &aacute;rboles y plantas perennes que ya est&aacute;n perdiendo sus hojas&rdquo;, cuenta se&ntilde;alando un garrofero.
    </p><h3 class="article-text">Un descenso continuado</h3><p class="article-text">
        En la l&iacute;nea del verano anterior, con el efecto continuado de la sequ&iacute;a, este 2023 se ha detectado una rebaja del 46,1% en cuanto a la riqueza del n&uacute;mero de especies en parques y playas de la provincia de Barcelona. &ldquo;Hemos visto una reducci&oacute;n de mariposas m&aacute;s especialistas, puesto que tienen menos capacidad para desplazarse y son m&aacute;s exigentes a la hora de alimentarse&rdquo;, comenta Pino, en referencia a tipos de mariposas m&aacute;s raras que se escapan de parques naturales como el de Collserola o el Garraf.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xodo de las mariposas naturales se explica por el aumento de la masa boscosa en Catalunya, ya que estos insectos ya no encuentran los prados floridos que necesitan para alimentarse. &ldquo;Si llueve, este oto&ntilde;o y la pr&oacute;xima primavera podremos ver m&aacute;s mariposas, ya que florecer&aacute; la vegetaci&oacute;n actualmente seca&rdquo;, apunta Pino. &ldquo;Pero si no llueve, no volver&aacute;n&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Las pocas flores que hay en el Parc del Castell son de plantas ornamentales y ex&oacute;ticas como los jazmines azules, que aunque no son fuentes de alimento para las mariposas, pueden influir en la disponibilidad de recursos para ciertas especies m&aacute;s generalistas y con mayor capacidad de adaptaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Manejamos la hip&oacute;tesis de que ha habido una p&eacute;rdida en cantidad de individuos, pero no tanto en biodiversidad de especies&rdquo;, comenta Pino. Ya en 2020, el informe &lsquo;Estat de la Natura a Catalunya&rsquo; apuntaba una regresi&oacute;n del 70% de las 200 especies de mariposas identificadas alrededor la comunidad catalana. Este declive se atribuye no solo a los efectos del cambio clim&aacute;tico, sino tambi&eacute;n al uso de productos fitosanitarios, as&iacute; como a la p&eacute;rdida de prados y espacios abiertos debido al despoblamiento de &aacute;reas rurales y el consecuente crecimiento de las masas forestales. 
    </p><p class="article-text">
        En las zonas urbanas que cuentan con m&aacute;s &aacute;reas verdes y presentan construcciones modestas, se puede apreciar una mayor diversidad de especies de mariposas, incluso de aquellas que tienen una movilidad m&aacute;s restringida. Por contra, en los n&uacute;cleos urbanos m&aacute;s densos y urbanizados, la poblaci&oacute;n de insectos se reduce a mayor velocidad. Pino lo achaca al efecto &ldquo;isla de calor&rdquo; y a la &ldquo;presi&oacute;n social&rdquo; sobre la fauna y flora locales.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/caca43a8-3d2c-4917-991e-091654839a9d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una blaveta estriada -&#039;Lampides boeticus&#039;-. Es un tipo de mariposa generalista muy común en los hábitats de parques urbanos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una blaveta estriada -&#039;Lampides boeticus&#039;-. Es un tipo de mariposa generalista muy común en los hábitats de parques urbanos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Una red de voluntarios comprometidos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estudiar las poblaciones de mariposas proporciona informaci&oacute;n acerca de c&oacute;mo reaccionan nuestros ecosistemas frente a los cambios ambientales y la p&eacute;rdida de biodiversidad. Las mariposas, al igual que las aves y los murci&eacute;lagos, son los &uacute;nicos animales bioindicadores avalados por la Uni&oacute;n Europea. &ldquo;Su facilidad de avistamiento y su atractivo visual las convierten en objetos de estudio accesibles tanto para voluntarios, cient&iacute;ficos ciudadanos o naturalistas&rdquo;, asevera Pino. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, el Observatorio Metropolitano de Mariposas (mBMS) ha desempe&ntilde;ado un papel crucial al abordar la falta de conocimiento de estos polinizadores en entornos urbanos. Tambi&eacute;n han realizado un seguimiento y recopilado de datos relacionados con la diversidad de especies, las caracter&iacute;sticas de las poblaciones y las pautas de comportamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto de ciencia ciudadana moviliza a trav&eacute;s de la modalidad del trabajo de campo a un gran n&uacute;mero de voluntarios para recabar datos en diferentes puntos geogr&aacute;ficos de la provincia de Barcelona para su posterior investigaci&oacute;n anal&iacute;tica. &ldquo;Las expediciones realizadas este verano han sido especialmente desalentadoras para nuestros voluntarios, ya que lo que les motiva es localizar y aprender acerca de nuevas especies&rdquo;, reconoce Pino. Para el investigador, no hallar especies resulta relevante: &ldquo;Los ceros tambi&eacute;n son importantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de marzo a octubre, los voluntarios se organizan para llevar a cabo muestreos cada 15 d&iacute;as en uno de los 31 parques o playas sugeridos por el mBMS. A pesar de los resultados desfavorables de este a&ntilde;o, voluntarios como Contreras contin&uacute;an participando con entusiasmo y aprovechan la oportunidad para disfrutar de un paseo por el parque.
    </p><p class="article-text">
        El CREAF participa en dos observatorios de mariposas. Por un lado, en el de Barcelona y Madrid, el uBMS, coordinado por el CREAF y financiado por el Ayuntamiento de Barcelona. Por otro lado, el del &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona, el mBMS, que est&aacute; gestionado por el CREAF, el Instituto Metr&oacute;poli y el &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mariposas-desaparecen-parques-barcelona-si-no-llueve-no-volveran_1_10519826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2023 20:39:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b908c61d-e066-4ae2-86da-f99a75bfc02e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1209623" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b908c61d-e066-4ae2-86da-f99a75bfc02e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1209623" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las mariposas desaparecen de los parques de Barcelona: “Si no llueve, no volverán”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b908c61d-e066-4ae2-86da-f99a75bfc02e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Sequía,Cambio climático,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalunya dará copas menstruales y compresas de tela gratuitas en 2024 a través de las farmacias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/catalunya-dara-copas-menstruales-compresas-tela-gratuitas-2024-traves-farmacias_1_10532472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92c283bf-bfa3-44a7-bc03-a7c1bc9633ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Catalunya dará copas menstruales y compresas de tela gratuitas en 2024 a través de las farmacias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plan de la Generalitat permitirá a todas las mujeres escoger entre uno de los productos menstruales reutilizables</p><p class="subtitle">Catalunya anuncia que facilitará productos menstruales reutilizables gratuitos a todas las mujeres</p></div><p class="article-text">
        La Generalitat de Catalunya ha desgranado este jueves los detalles del anunciado plan de distribuci&oacute;n gratuita de productos menstruales reutilizables para todas las mujeres y personas que menstr&uacute;en en Catalunya. &ldquo;Introducimos as&iacute; el derecho a la equidad menstrual&rdquo;, ha manifestado T&agrave;nia Verge, consellera de Igualdad y Feminismo, que ha celebrado que su Administraci&oacute;n sea pionera en la aplicaci&oacute;n de esta medida, que se pondr&aacute; en marcha a trav&eacute;s de las farmacias a partir del primer trimestre de 2024. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del plan es garantizar el acceso universal de productos menstruales a una poblaci&oacute;n potencial de 2,5 millones (no solo a las mujeres, sino tambi&eacute;n a personas no binarias y hombres trans que menstr&uacute;en). Cada solicitante podr&aacute; escoger entre una copa menstrual, una compresa de tela o unas bragas menstruales. Para llevar a cabo el despliegue efectivo de los productos, el Departamento de Igualdad y Feminismos ha firmado un acuerdo de colaboraci&oacute;n con el Colegio de Farmac&eacute;uticos de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        Las farmacias que se adhieran al plan contar&aacute;n con un distintivo que las acreditar&aacute; como punto de venta autorizado. Se prev&eacute; que los productos lleguen a los establecimientos a principios del 2024. Adem&aacute;s, la medida contempla el inicio de unas formaciones sobre la equidad menstrual y el correcto uso de estos productos dirigidos al personal farmac&eacute;utico. &ldquo;Queremos democratizar el acceso a la informaci&oacute;n sobre la salud menstrual, para as&iacute; romper con tab&uacute;es y falsos mitos sobre la regla&rdquo;, ha expresado Verge. 
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n pretende combatir la llamada la pobreza menstrual, que afecta a una de cada cinco mujeres en Catalunya, seg&uacute;n la Generalitat. El acceso gratuito a copas, bragas y compresas de telas supone un importante ahorro econ&oacute;mico, ha defendido Verge. Si por ejemplo se opta por la copa, el gasto a lo largo de la vida f&eacute;rtil ser&iacute;a de aproximadamente 145 euros frente a los 2.500 que cuestan los tampones y las compresas de solo uso. 
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta publicada hoy por el Centro de Estudios de Opini&oacute;n en Catalunya se&ntilde;ala que el 23% de mujeres han reutilizado productos menstruales de un solo uso por razones econ&oacute;micas. Y el 44% afirman haber utilizado productos que no eran de su preferencia porque los que quer&iacute;an eran demasiado caros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los productos menstruales desechables, adem&aacute;s, generan 9 millones de toneladas de residuos no desechables. &ldquo;Esta es una cuesti&oacute;n de justicia clim&aacute;tica que acompa&ntilde;a tambi&eacute;n a la transformaci&oacute;n feminista, porque cuidamos de nosotras y del planeta&rdquo;, ha asegurado Verge. 
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat ha destinado un total de 8,4 millones de euros a esta medida que pretende cumplir el doble prop&oacute;sito de distribuci&oacute;n gratuita y asesoramiento personalizado. La actuaci&oacute;n se enmarca dentro del 'Plan integral de equidad menstrual y climaterio', impulsado por el Departamento de Igualdad y Feminismo. El plan contiene una sesentena de acciones como la educaci&oacute;n menstrual en la infancia, la adolescencia y la juventud, la instalaci&oacute;n de dispensadores de productos menstruales org&aacute;nicos en equipamientos p&uacute;blicos o las medidas en el &aacute;mbito laboral. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/catalunya-dara-copas-menstruales-compresas-tela-gratuitas-2024-traves-farmacias_1_10532472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Sep 2023 11:06:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92c283bf-bfa3-44a7-bc03-a7c1bc9633ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3229913" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92c283bf-bfa3-44a7-bc03-a7c1bc9633ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3229913" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Catalunya dará copas menstruales y compresas de tela gratuitas en 2024 a través de las farmacias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92c283bf-bfa3-44a7-bc03-a7c1bc9633ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Igualdad,Feminismo,Generalitat de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vecinos y comercios se oponen al fin de la mayor peatonalización de Barcelona: "Fui detractor, pero ahora me gusta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-comercios-oponen-peatonalizacion-consell-cent-detractor-plan-ahora-gusta_1_10497135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9edf41c3-595e-419d-8b28-106171a9a63e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vecinos y comercios se oponen al fin de la mayor peatonalización de Barcelona: &quot;Fui detractor, pero ahora me gusta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gran mayoría de los residentes de la zona coincide en no querer volver al modelo de vía anterior, después de que una jueza haya ordenado revertir la pacificación de esta calle de Barcelona

</p><p class="subtitle">Una jueza tumba la mayor peatonalización de Colau en Barcelona con las obras ya terminadas
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Resulta incomprensible revertir la peatonalizaci&oacute;n de Consell de Cent, y dudo que la sentencia judicial tenga mucho recorrido&rdquo;. Habla Stefano, mientras comparte un desayuno con su compa&ntilde;ero Gabi en la vermuter&iacute;a la Cova de la Mari. Ambos viven en esta v&iacute;a donde tambi&eacute;n regentan, desde hace 10 a&ntilde;os, una cervecer&iacute;a en el n&uacute;mero 261. &ldquo;Es un chiste que digan que van a volver a levantar la calle despu&eacute;s de sufrir nueve meses de obras&rdquo;, a&ntilde;ade Gabi. Como la mayor&iacute;a de vecinos y comerciantes de la zona, est&aacute;n completamente a favor de la pacificaci&oacute;n de la calle. &ldquo;Me atrever&iacute;a a decir que el 90% de los negocios est&aacute;n encantados con el cambio; hay m&aacute;s paso de gente y se nos da m&aacute;s visibilidad&rdquo;, asevera Stefano.
    </p><p class="article-text">
        Una magistrada de Barcelona <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jueza-tumb-mayor-peatonalizacion-colau-barcelona-obras-terminadas_1_10495620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tumb&oacute; el jueves la peatonalizaci&oacute;n de la calle Consell de Cent, el mayor proyecto de pacificaci&oacute;n del Consistorio de Ada Colau.</a> La juez estim&oacute; la demanda de un grupo de grandes comerciantes y obliga al Ayuntamiento a regresar a la configuraci&oacute;n anterior, a pesar de que las obras ya est&aacute;n acabadas. A juicio de Xavier Riu, presidente de la Asociaci&oacute;n de Vecinos y Vecinas del Eixample Esquerra, la sentencia emitida ha enojado incluso a los que en un principio estaban en contra. Adem&aacute;s, la califica de &ldquo;rid&iacute;cula&rdquo; y &ldquo;demencial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sentencia llega tarde, porque son los <em>lobbies </em>econ&oacute;micos dedicados al comercio de lujo y la actividad tur&iacute;stica los que quer&iacute;an disputar una batalla pol&iacute;tica contra la gesti&oacute;n de Ada Colau&rdquo;, explica Riu. Este vecino sostiene que la mayor&iacute;a de los detractores iniciales del plan ahora reconocen que han salido beneficiados con la peatonalizaci&oacute;n de Consell de Cent, que es hoy el eje verde con m&aacute;s recorrido de la ciudad. &ldquo;Los residentes y los comercios de proximidad hemos salido ganando&rdquo;, remata Riu. 
    </p><p class="article-text">
        Jordi espera en un banco la hora de ir a su cita m&eacute;dica. Lleva 22 a&ntilde;os viviendo en la intersecci&oacute;n de la calle de Consell de Cent con Villarroel y, aunque inicialmente desaprobaba el proyecto de peatonalizaci&oacute;n, ahora tiene sentimientos encontrados y no desea volver al pasado. &ldquo;Es m&aacute;s agradable habitar un entorno pacificado, pero hace falta m&aacute;s mantenimiento en estas &aacute;reas verdes&rdquo;, argumenta, refiri&eacute;ndose a la dejadez que hay en algunos tramos y a los actos incivismo de algunas personas que ensucian. &ldquo;Esto no es Suecia, aqu&iacute; hay gente que incluso roba flores de las jardineras&rdquo;, explica en un tono jocoso. 
    </p><p class="article-text">
        Si por &eacute;l fuera, detendr&iacute;a a tiempo las reformas de pacificaciones que se est&aacute;n ejecutando en V&iacute;a Laietana, otra de las grandes arterias de la ciudad. &ldquo;Barcelona es una capital, no un pueblo y necesitamos m&aacute;s v&iacute;as para el tr&aacute;fico, como en Madrid&rdquo;. Jordi a&ntilde;ade que la peatonalizaci&oacute;n en su calle no evita la entrada de veh&iacute;culos durante los horarios de carga y descarga. &ldquo;Al final, tambi&eacute;n se convierte una lucha de movilidad entre coches y peatones&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Javier, tambi&eacute;n residente en Consell de Cent con Muntaner, se&ntilde;ala que el consistorio deber&iacute;a haber dialogado m&aacute;s extensamente con los vecinos acerca de los &ldquo;efectos colaterales de la peatonalizaci&oacute;n&rdquo;, aludiendo a factores como la gentrificaci&oacute;n de la zona, el aumento del alboroto generado por las terrazas y los botellones cuando cae la noche. Eso s&iacute;, este vecino agradece poder pasear a su perro por un eje verde alejado del ruido de los motores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3247abc-83f3-4db4-a6e6-c0331063871b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Camiones y vehículos de reparto se agolpan en la intersección de Consell de Cent con Enric Granados para realizar actividades de carga y descarga"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Camiones y vehículos de reparto se agolpan en la intersección de Consell de Cent con Enric Granados para realizar actividades de carga y descarga                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Los comercios no quieren revertir la medida</strong></h3><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los negocios tradicionales y de proximidad ubicados a lo largo de los m&aacute;s de dos quil&oacute;metros de eje verde que abraza la calle Consell de Cent se oponen a volver al modelo anterior. Hay sinton&iacute;a entre los establecimientos de la zona acerca de la conveniencia de la medida, especialmente en aquellos del gremio de la hosteler&iacute;a, que han visto favorecido el aforo de sus terrazas. 
    </p><p class="article-text">
        Otro tipo de establecimientos dedicados a la alimentaci&oacute;n, como la fruter&iacute;a de Antonio Leiva, situada en el n&uacute;mero 271, o la panader&iacute;a de Mari Carmen Mata, en el 287, ambos con m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de historia en el barrio del Eixample, coinciden en que la peatonalizaci&oacute;n de la v&iacute;a ha tenido un impacto positivo en sus negocios y ha aumentado sus ingresos. &ldquo;El comercio se ha activado m&aacute;s, porque hay m&aacute;s flujo de gente y tenemos m&aacute;s visibilidad&rdquo;, relata Antonio. &ldquo;Durante el verano hemos notado un incremento de las ventas, en parte gracias a los turistas que pasean por aqu&iacute;&rdquo;, agrega Mari Carmen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier tienda ubicada junto a un paseo con afluencia de personas se beneficia&rdquo;, confirma Carmen Flores, quien trabaja como limpiadora en la porter&iacute;a del n&uacute;mero 329, justo al lado de la Rambla de Catalunya. &ldquo;La calle se ha abierto as&iacute; a la parte m&aacute;s neur&aacute;lgica de la ciudad, porque antes la gente no se sent&iacute;a interpelada a pasear por aqu&iacute;, con dos carriles de carretera y aceras muy estrechas&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus 11 a&ntilde;os trabajando en esta zona, Carmen tambi&eacute;n ha observado que con la peatonalizaci&oacute;n han emergido muchos m&aacute;s comercios, especialmente aquellos orientados al turismo, como los <em>brunch </em>de almuerzo ingl&eacute;s. Sin embargo, lamenta que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hayan desaparecido muchas galer&iacute;as de arte, ya que hist&oacute;ricamente Consell de Cent sol&iacute;a albergar una gran cantidad de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Cristina, empleada en la galer&iacute;a anticuaria Art Petrixol, coincide con la perspectiva de Carmen. &ldquo;La pacificaci&oacute;n de la calle invita a la gente a entrar m&aacute;s o quedarse mirando tranquilamente las piezas de arte desde el escaparate&rdquo;, constata la galerista. Durante el proceso de las obras y, previamente, con el dise&ntilde;o de v&iacute;a anterior, la trabajadora asegura que quienes observaban sent&iacute;an que entorpec&iacute;an el paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-comercios-oponen-peatonalizacion-consell-cent-detractor-plan-ahora-gusta_1_10497135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Sep 2023 12:44:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9edf41c3-595e-419d-8b28-106171a9a63e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6952803" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9edf41c3-595e-419d-8b28-106171a9a63e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6952803" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vecinos y comercios se oponen al fin de la mayor peatonalización de Barcelona: "Fui detractor, pero ahora me gusta"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9edf41c3-595e-419d-8b28-106171a9a63e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Ayuntamiento de Barcelona,Peatonalización,Urbanismo,Ada Colau]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solas o en grupo, cada vez más mujeres quieren viajar sin hombres: “Una vez lo pruebas, repites”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/solas-grupo-vez-mujeres-quieren-viajar-hombres-vez-pruebas-repites_1_10472300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/697df859-760b-4223-8326-6e2a7136ba05_16-9-discover-aspect-ratio_default_1079980.jpg" width="4022" height="2262" alt="Un grupo de viajeras visita Uzbekistán con una agencia de viajes que organiza escapadas para mujeres."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En respuesta a esta demanda creciente, las agencias de viajes planifican escapadas diseñadas para féminas, haciendo hincapié en un turismo que contribuya a su empoderamiento
</p><p class="subtitle">El enoturismo es cosa de mujeres: ya suponen el 64% de las visitas a las rutas del vino</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ir dispuesta a todo, con la mente muy abierta y sin juzgar al resto&rdquo;. Este es el consejo que comparte Montserrat Bola&ntilde;o con aquellas mujeres que est&eacute;n considerando aventurarse por primera vez en un viaje en solitario, ya sea completamente solas o bien sum&aacute;ndose a un grupo de desconocidas. Con una multitud de periplos a sus espaldas, con y sin compa&ntilde;&iacute;a, estos &uacute;ltimos veranos, Montserrat se ha apuntado a escapadas grupales organizadas por agencias femeninas para visitar destinos como <a href="https://www.eldiario.es/agencias/florida-prepara-llegada-idalia-recuerdo-ian-fresco_1_10471280.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuba</a>, Turqu&iacute;a o la Provenza francesa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres se han lanzado a descubrir el mundo&rdquo;, cuenta Carolina Estell&eacute;, directora de la agencia Mujer y Viajera, subrayando c&oacute;mo el segmento tur&iacute;stico enfocado a mujeres ha crecido exponencialmente desde la fundaci&oacute;n de su agencia en 2009, una de las pioneras en Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Agencias de Viajes (CEAV), en 2019 un 65% de mujeres hab&iacute;a viajado sola en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, lo que refleja una clara tendencia hacia la independencia femenina en los viajes.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas viajeras como Montserrat, estas agencias otorgan a sus clientas una tranquilidad al no tener que lidiar con la log&iacute;stica del viaje. &ldquo;Este es un factor important&iacute;simo para desconectar y no preocuparse tanto por circunstancias externas, porque sabes que est&aacute;s en manos de gente experta y tambi&eacute;n te sientes m&aacute;s segura&rdquo;, declara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A sus 43 a&ntilde;os, Montserrat, que ejerce como m&eacute;dica en un pueblo de la provincia de Barcelona, asegura que &ldquo;una vez pruebas este tipo de escapadas, es dif&iacute;cil no repetir&rdquo;. &ldquo;En los grupos, casi siempre existe un consenso un&aacute;nime y predomina una energ&iacute;a muy positiva&rdquo;, menciona, aludiendo a las dudas que acostumbran a surgir ante la idea de unirse a un grupo de desconocidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He tenido la oportunidad de conocer a mujeres incre&iacute;blemente potentes e interesantes con las que he podido abordar nuevos temas&rdquo;, reconoce Montserrat, resaltando as&iacute; &ldquo;la magia que se crea con la apertura del primer contacto, algo que en ocasiones resulta complicado de encontrar en amistades de m&aacute;s tiempo&rdquo;. Lo que facilita la conexi&oacute;n entre las viajeras&nbsp;es que estas agencias suelen organizar escapadas para grupos reducidos.
    </p><p class="article-text">
        Montserrat forj&oacute; amistad con Lourdes Luque, una mujer de 51 a&ntilde;os, profesional de recursos humanos y residente en Barcelona, cuando ambas coincidieron el verano pasado en un viaje grupal de mujeres a Turqu&iacute;a. Hoy en d&iacute;a, siguen vi&eacute;ndose ocasionalmente e intentan reunirse con el resto de las integrantes que hicieron el mismo periplo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque la edad del grupo abarca de 40 a 63 a&ntilde;os, todas compartimos un esp&iacute;ritu joven y el deseo de intercambiar experiencias&rdquo;, detalla Lourdes, quien ha viajado con mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, apreciando c&oacute;mo el contraste generacional enriquece la din&aacute;mica. &ldquo;Lo que tambi&eacute;n tenemos en com&uacute;n es que somos mujeres que queremos cambios en nuestras vidas y un viaje as&iacute; se nos presenta como un nuevo renacer&rdquo;, complementa Montserrat.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los motivos para viajar solas</h3><p class="article-text">
        La directora de la agencia Mujer y Viajera apunta que existen varias razones por las que las mujeres prefieren no unirse a grupos mixtos con hombres. &ldquo;Algunas no quieren que un hombre les diga qu&eacute; hacer o las observe, mientras que otras buscan compa&ntilde;eras que compartan sus experiencias y les brinden apoyo&rdquo;. Adem&aacute;s, Carolina, que ha participado en m&uacute;ltiples expediciones organizadas por su propia empresa, constata que el valor a&ntilde;adido de los grupos exclusivos para mujeres radica en la charla, empat&iacute;a y receptividad que surge entre ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto Montserrat como Lourdes coinciden en el hecho de que durante los viajes han conocido a mujeres con personalidades muy dispares entre s&iacute; y con diferentes estatus socioecon&oacute;micos. &ldquo;El punto de uni&oacute;n es que todas hemos atravesado situaciones vitales muy concretas que nos empujan a realizar un viaje a solas o integrarnos en un grupo, para iniciar as&iacute; un proceso de crecimiento personal&rdquo;, se&ntilde;ala Montserrat. 
    </p><p class="article-text">
        Este tambi&eacute;n es el caso de Mar&iacute;a Jos&eacute;, una administrativa de 61 a&ntilde;os que vive en Tarragona.&nbsp;Hace cuatro a&ntilde;os se qued&oacute; viuda y hace dos se anim&oacute; a viajar sola por primera vez. Escogi&oacute; Maldivas. &ldquo;Nunca hab&iacute;a viajado sola porque me daba miedo; tuve una gran lucha interior, porque me iba a ir a la otra punta del mundo, a un destino al que siempre quise ir con mi marido&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a Jos&eacute;, quien quiso que una agencia le planificase la estancia al completo para sentirse m&aacute;s segura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un par de viajes en solitario, Mar&iacute;a Jos&eacute; dice haber ganado en autoestima y haberse quitado miedos, hasta el punto de conseguir hacer esn&oacute;rquel en alta mar: &ldquo;Lo m&aacute;s placentero es viajar y encontrarte a ti misma. Yo, por desgracia, he tenido que esperar a esta experiencia para sentirme as&iacute;&rdquo;. Ahora quiere dar un paso m&aacute;s all&aacute; y sumarse a un grupo de mujeres para ir a Uganda. Argumenta que seg&uacute;n el lugar es mejor viajar acompa&ntilde;ada &ldquo;para superar las barreras del idioma, culturales y de g&eacute;nero&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Virginia Granero, una abogada madrile&ntilde;a de 50 a&ntilde;os, ha viajado en solitario y ha participado en varios viajes grupales organizados por agencias. El &uacute;ltimo la llev&oacute; hasta Uzbekist&aacute;n en febrero de 2023, en compa&ntilde;&iacute;a de otras siete mujeres, incluida Carolina, la directora de Mujer y Viajera. &ldquo;La presencia de Carolina contribuy&oacute; a que el grupo realizase una inmersi&oacute;n cultural que ser&iacute;a casi imposible de hacer si vas sola y sin gente especializada&rdquo;, comenta Virginia, refiri&eacute;ndose a las gu&iacute;as tur&iacute;sticas y contactos locales que la agencia despliega sobre el terreno para ofrecer una experiencia m&aacute;s profunda e integradora. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Empoderar a la comunidad local de mujeres</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Los viajes son dise&ntilde;ados por mujeres y est&aacute;n pensados para mujeres&rdquo;. Esta es la filosof&iacute;a de las agencias que buscan que las viajeras experimenten el mundo a trav&eacute;s de una lente femenina y sostenible, empoderando a su vez a aquellas que se encuentran en los destinos que visitan.
    </p><p class="article-text">
        En Uzbekist&aacute;n, por ejemplo, Virginia recuerda que visitaron diferentes proyectos liderados por mujeres uzbekas en el &aacute;mbito laboral. &ldquo;Fuimos a un taller donde confeccionaban alfombras, despu&eacute;s acudimos a un restaurante en el que las cocineras nos ense&ntilde;aron a hacer el <em>plov -</em>un plato t&iacute;pico de all&iacute;- y tambi&eacute;n asistimos al<em> atelier</em> de una dise&ntilde;adora de moda&rdquo;, relata. 
    </p><p class="article-text">
        Lourdes remarca el valor a&ntilde;adido de lectura de g&eacute;nero con el que cuentan estos viajes, ya que las incursiones tur&iacute;sticas que realizan ayudan a dar visibilidad a las mujeres aut&oacute;ctonas. &ldquo;En Armenia, un pa&iacute;s con unos valores patriarcales muy arraigados, hicimos un mont&oacute;n de actividades de este tipo, sin tener ninguna de ellas una visi&oacute;n rosa o edulcorada de la lucha feminista&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/solas-grupo-vez-mujeres-quieren-viajar-hombres-vez-pruebas-repites_1_10472300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Sep 2023 20:04:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/697df859-760b-4223-8326-6e2a7136ba05_16-9-discover-aspect-ratio_default_1079980.jpg" length="3405979" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/697df859-760b-4223-8326-6e2a7136ba05_16-9-discover-aspect-ratio_default_1079980.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3405979" width="4022" height="2262"/>
      <media:title><![CDATA[Solas o en grupo, cada vez más mujeres quieren viajar sin hombres: “Una vez lo pruebas, repites”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/697df859-760b-4223-8326-6e2a7136ba05_16-9-discover-aspect-ratio_default_1079980.jpg" width="4022" height="2262"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Mujer,Empoderamiento femenino,Viajes,Viajeros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder femenino, Berlanga y los dinosaurios encabezan la nueva temporada del CaixaForum y CosmoCaixa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/femenino-berlanga-dinosaurios-encabezan-nueva-temporada-caixaforum-cosmocaixa_1_10494558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b64f5fd-562f-4ece-90c2-43bd01a590a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder femenino, Berlanga y los dinosaurios encabezan la nueva temporada del CaixaForum y CosmoCaixa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación "la Caixa" presenta un total 34 muestras expositivas que viajarán alrededor de más de 80 ciudades de España y Portugal durante el curso 2023-2024

</p><p class="subtitle">Málaga tendrá un centro cultural CaixaForum en 2026</p></div><p class="article-text">
        La red de museos de la Fundaci&oacute;n &ldquo;la Caixa&rdquo; ha anunciado esta ma&ntilde;ana en el CaixaForum de Barcelona la nueva programaci&oacute;n 2023-2024, bajo el lema &ldquo;Crecemos en cultura&rdquo;. El programa incluir&aacute;&nbsp;un total 34 exposiciones que viajaran a lo largo de los nueve CaixaForum repartidos por el territorio. Entre ellas, se han querido destacar las centradas en la representaci&oacute;n espiritual de la mujer en el arte, la figura del cineasta Jos&eacute; Luis Berlanga y los dinosaurios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo es garantizar la democratizaci&oacute;n y accesibilidad de la cultura y el conocimiento, as&iacute; como promover el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico del espectador hacia nuestra contemporaneidad&rdquo;, ha compartido Elisa Dur&aacute;n, directora general adjunta de la Fundaci&oacute;n &ldquo;la Caixa&rdquo;, en la misma l&iacute;nea que a&ntilde;os anteriores. Durante este ciclo, CaixaForum Barcelona acoger&aacute; 11 t&iacute;tulos, mientras que el Museo de la Ciencia CosmoCaixa ofrecer&aacute; 3. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las muestras m&aacute;s esperadas es 'Veneradas y temidas. El poder femenino en el arte y las creencias' que aterrizar&aacute; en el CaixaForum Barcelona en febrero del 2024. Se trata de un periplo por 5.000 a&ntilde;os que propone al p&uacute;blico adentrarse en pr&aacute;cticas y creencias espirituales relacionadas con la figura de la mujer y la feminidad en diversas &eacute;pocas y culturas, a trav&eacute;s de obras procedentes del British Museum de Londres.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las perlas de la temporada es la producci&oacute;n propia 'Interior Berlanga'. Es una exhibici&oacute;n que desembarcar&aacute; en el CaixaForum Barcelona en julio del 2024, para sacar a la luz documentaci&oacute;n exclusiva sobre la faceta m&aacute;s &iacute;ntima del cineasta Luis Garc&iacute;a Berlanga. &ldquo;Habr&aacute; desde los cuadernos de su ni&ntilde;ez hasta guiones jam&aacute;s publicados, pasando por archivos sobre la escenograf&iacute;a de su estudio y su correspondencia m&aacute;s intima&rdquo;, ha detallado Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a Berlanga, hijo del director y tambi&eacute;n cineasta. &ldquo;No trata &uacute;nicamente sobre mi padre, es tambi&eacute;n la historia de la Espa&ntilde;a de posguerra&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        'Dinosaurios de Patagonia' es una de las m&aacute;s aclamadas por la expectaci&oacute;n y fascinaci&oacute;n que pretende generar sobre el p&uacute;blico. Esta exposici&oacute;n surge en colaboraci&oacute;n con el Museo Paleontol&oacute;gico Egidio Feruglio y llegar&aacute; en octubre de 2023 al CosmoCaixa Barcelona. Una r&eacute;plica del<em> Patagotitan mayorum</em>, el mayor dinosaurio registrado hasta la &eacute;poca, ser&aacute; el gran protagonista de la sala. 
    </p><p class="article-text">
        Los visitantes podr&aacute;n caminar bajo este esqueleto de m&aacute;s de 40 metros de largo. &ldquo;Los f&oacute;siles de los dinosaurios de la Patagonia son de los m&aacute;s primitivos, nos muestran c&oacute;mo eran ellos y su ecosistema hace 150 millones de a&ntilde;os, cuando eran la especie dominante de nuestro planeta&rdquo;, ha declarado Florencia Gigena, directora de Comunicaci&oacute;n del Museo Paleontol&oacute;gico Egidio Feruglio de la Patagonia. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la rueda de prensa, Dur&aacute;n tambi&eacute;n ha querido remarcar la filosof&iacute;a que caracteriza a la Fundaci&oacute;n &ldquo;la Caixa&rdquo; en su misi&oacute;n por aunar ciencia, arte y sostenibilidad ambiental. 'Arte y naturaleza. Un siglo de biomorfismo', en alianza con el Centro Pompidou de Par&iacute;s, es una de sus muestras m&aacute;s paradigm&aacute;ticas para reflejar dichos valores.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n lleva disponible desde este mes de septiembre en el CaixaForum Barcelona y se focaliza en la intersecci&oacute;n entre arte y naturaleza a trav&eacute;s de 100 a&ntilde;os de historia, remont&aacute;ndose desde el di&aacute;logo pict&oacute;rico iniciado por los surrealistas con el entorno, para despu&eacute;s llegar hasta los v&iacute;nculos que establece el ser humano con su ambiente actual y sus contextos de crisis. &ldquo;El gran reto aqu&iacute;, es desplegar nuevas narrativas en el arte que incursionen desde el lenguaje de la naturaleza y la complejidad de las nuevas tecnolog&iacute;as&rdquo;, ha recalcado Dur&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La directora general de la Fundaci&oacute;n &ldquo;la Caixa&rdquo; tambi&eacute;n ha celebrado el fin de las restricciones por la pandemia en el sector cultural y la recuperaci&oacute;n de la actividad habitual en la red de museos de la Fundaci&oacute;n. &ldquo;En lo que llevamos de 2023, hemos recibido 3,5 millones de visitantes en el conjunto de nuestras sedes muse&iacute;sticas, y para finales de a&ntilde;o, esperamos alcanzar los 4,5 millones&rdquo;, ha comentado, por lo que calcula que se podr&aacute;n igualar los datos de asistencia a los de tiempos prepademia. 
    </p><p class="article-text">
        Durante su primer a&ntilde;o en funcionamiento, el CaixaForum Val&egrave;ncia ha recibido un mill&oacute;n de visitas, unas cifras similares a las de los centros muse&iacute;sticos CaixaForum y CosmoCaixa de Barcelona. De cara a 2026, se prev&eacute; la apertura de un CaixaForum M&aacute;laga. As&iacute;, sumar&aacute;n un total de 10 alrededor de territorio espa&ntilde;ol. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/femenino-berlanga-dinosaurios-encabezan-nueva-temporada-caixaforum-cosmocaixa_1_10494558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Sep 2023 13:50:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b64f5fd-562f-4ece-90c2-43bd01a590a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2297514" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b64f5fd-562f-4ece-90c2-43bd01a590a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2297514" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El poder femenino, Berlanga y los dinosaurios encabezan la nueva temporada del CaixaForum y CosmoCaixa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b64f5fd-562f-4ece-90c2-43bd01a590a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Caixaforum,Arte,Ciencia,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'glamping' gana adeptos en la Costa Brava: "La experiencia de acampar se ha elitizado y diversificado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/glamping-gana-adeptos-costa-brava-experiencia-acampar-elitizado-diversificado_1_10456189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d292943-7729-43d7-a14b-7b3603de9676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;glamping&#039; gana adeptos en la Costa Brava: &quot;La experiencia de acampar se ha elitizado y diversificado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El camping de lujo, que combina en la acampada el glamour y el confort, levanta críticas entre diversos colectivos que denuncian que han convertido esta modalidad de vacaciones popular en una experiencia más exclusiva
</p><p class="subtitle">Glamping: el camping de los sibaritas</p></div><p class="article-text">
        Despertar bajo un sol abrasador en el interior de una tienda de campa&ntilde;a no es, probablemente, la opci&oacute;n m&aacute;s seductora para aquellos que anhelan una escapada veraniega, relajada y c&oacute;moda. Sin embargo, en un rinc&oacute;n pintoresco de la Costa Brava, un resort ha redefinido por completo la experiencia de acampar, elev&aacute;ndola a nuevas formas de lujo.
    </p><p class="article-text">
        En las inmediaciones de la Cala de Sa Riera, ubicada en el pueblo pesquero de Begur (Girona), se erige una meca del <em>glamping </em>&ndash;con tiendas de campa&ntilde;a o caba&ntilde;as bonitas, c&oacute;modas y sostenibles&ndash; donde antes se emplazaba el antiguo camping El Maset. Durante m&aacute;s de medio siglo, este &uacute;ltimo recinto era el t&iacute;pico camping, con parcelas delimitadas para tiendas o bungal&oacute;s habitados por familias y grupos de j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ya no acoge campistas, sino <em>glampistas, </em>un t&eacute;rmino que proviene de la fusi&oacute;n de &ldquo;glamour&rdquo; y &ldquo;camping&rdquo;. Y se refiere a las diferentes formas de alojamiento que brindan la oportunidad de acampar en espacios abiertos, pero con comodidades incluso similares a las de un hotel de 5 estrellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vivencia del <a href="https://www.eldiario.es/viajes/escapadas_con_encanto/escapada-ultima-hora-siete-glampings-desconectar-plena-naturaleza_1_10378622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>glamping </em></a><a href="https://www.eldiario.es/viajes/escapadas_con_encanto/escapada-ultima-hora-siete-glampings-desconectar-plena-naturaleza_1_10378622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va m&aacute;s all&aacute; de lo que hist&oacute;ricamente ha ofrecido la industria del camping</a>&rdquo;, asegura Israel Mart&iacute;nez, director de Talaia EcoResort Begur, uno de diversos negocios que proliferan en el territorio catal&aacute;n. Lo cierto es que este tipo de segmento tur&iacute;stico no deja de reinventarse, raz&oacute;n por la que tambi&eacute;n aspira a dejar de posicionarse como la alternativa econ&oacute;mica a los hoteles o apartamentos tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, reservar en este resort una noche para dos personas en una tienda de campa&ntilde;a tipi de estilo indio, puede costar 300 euros durante el mes de agosto, mientras que una parcela en un camping tradicional oscila unos 30 euros de media. Los precios hablan por s&iacute; solos y son el reflejo de esta evoluci&oacute;n hacia la exclusividad, que re&uacute;ne multitud de servicios en equipamientos que buscan la eficiencia energ&eacute;tica para generar el m&iacute;nimo impacto medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de los <em>glampings </em>que hay en grandes complejos tur&iacute;sticos es que, inevitablemente, requieren m&aacute;s recursos e infraestructuras en su despliegue que un camping convencional, por muy sostenibles que sean sus materiales&rdquo;, apunta una activista de la plataforma Salvem Begur. Esto implica, por otro lado, que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/glamping-camping-ideal-sibaritas_1_4029261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se &ldquo;haya elitizado del camping&rdquo;</a> y que su accesibilidad &ldquo;no sea tan horizontal y asequible para todos los p&uacute;blicos&rdquo;, concluye.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El camping, cada vez m&aacute;s sostenible, pero tambi&eacute;n m&aacute;s exclusivo</strong></h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chueca/irse-a-un-camping-una-opcion-que-gana-adeptos-a-la-hora-de-elegir-alojamiento-vacacional_1_6416085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El crecimiento del camping y de su actividad tur&iacute;stica</a> ha ido respaldado por grandes inversiones que, progresivamente, han ido desdibujando el concepto del camping tradicional en pos de la sofisticaci&oacute;n, la sostenibilidad y la comodidad. &ldquo;Alrededor del 35% de los campings catalanes cuentan con una zona de <em>glamping</em>, calcula Miquel Gotanegra, presidente de la Federaci&oacute;n de Campings de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        Los alojamientos <em>glamping </em>ya son una tendencia m&aacute;s que palpable en los grandes espacios campistas de la comunidad catalana. La amplia gama de opciones que propone esta forma de turismo guarda una relaci&oacute;n directa con el incremento de los precios, ya que va acompa&ntilde;ada de una mejora continua de los servicios disponibles en las instalaciones de acampada. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas voces cr&iacute;ticas de la plataforma SOS Costa Brava objetan que el contraste entre el elitismo del <em>glamping </em>y la esencia b&aacute;sica y sostenible del camping tradicional plantea interrogantes sobre c&oacute;mo equilibrar la evoluci&oacute;n de la oferta tur&iacute;stica. Surge as&iacute; un debate en torno a la estructura del camping convencional, la cual ha representado hist&oacute;ricamente uno de los segmentos tur&iacute;sticos m&aacute;s austeros y respetuosos con el medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        Gotanegra constata que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/camping-alternativa-estrella-disfrutar-atipico_1_6074575.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la industria del camping est&aacute; avanzando a pasos agigantados</a> en la profesionalizaci&oacute;n y diversificaci&oacute;n de oferta tur&iacute;stica&rdquo;.&nbsp;Argumenta, pues, que estos recintos se han convertido en los &ldquo;grandes parques vacacionales de nuestro pa&iacute;s&rdquo;, gracias a &ldquo;su capacidad para ajustarse a las tendencias y exigencias del entorno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La variedad de la oferta y las modalidades de alojamiento han permitido transformar el perfil del campista&rdquo;, se&ntilde;ala Gotanegra, remarcando que la industria del camping &ldquo;se ha reinventado en favor de la calidad&rdquo;, para dejar de ser una opci&oacute;n vacacional dirigida principalmente a &ldquo;jubilados o familias numerosas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Caravanas, autocaravanas, <em>mobilehomes</em>, tiendas de campa&ntilde;a con un toque de elegancia e incluso acogedoras caba&ntilde;as o bungal&oacute;s. Estas representan algunas de las alternativas de hospedaje que se han ido ampliado significativamente en los campings, captando as&iacute; a viajeros con gustos y edades diversas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sa Riera, &iquest;paraje natural o territorio urbanizado?</strong></h3><p class="article-text">
        El lujo y la sostenibilidad son las caracter&iacute;sticas que m&aacute;s destacan en la web del parque vacacional de Talaia Plaza EcoResort Begur, &ldquo;que se ha convertido en el primer complejo tur&iacute;stico de toda Espa&ntilde;a en obtener sello Beyond Green&rdquo;, comenta Mart&iacute;nez enorgullecido. Esta certificaci&oacute;n requiere cumplir con m&aacute;s de 50 indicadores alineados con los <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mal-llamado-turismo-sostenible_132_10080967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;ndares mundiales de turismo sostenible</a> y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        En referencia al gran n&uacute;mero y variedad de alojamientos de los que dispone este gran resort, la activista de Salvem Begur lanza la siguiente pregunta: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo la gente puede estar dispuesta a pagar tanto por un <em>glamping </em>para estar api&ntilde;ada junto a otras tiendas o bungal&oacute;s y, adem&aacute;s, dentro de un recinto que tiene m&aacute;s cemento que espacios naturales?&rdquo;. Seg&uacute;n su opini&oacute;n, este tipo de turismo no ofrece una experiencia &ldquo;real&rdquo; de contacto con la naturaleza. 
    </p><p class="article-text">
        Diversas entidades vecinales y medioambientales de la Costa Brava en Catalunya lamentan que Sa Riera se ha convertido en un &ldquo;paraje de cemento&rdquo;. A escasos metros de Talaia Plaza EcoResort Begur, se han edificado 52 chal&eacute;s del macrocomplejo urban&iacute;stico Jardins Sa Riera Living, que ahora est&aacute;n bajo litigio judicial por decisi&oacute;n del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). 
    </p><p class="article-text">
        En 2020, las organizaciones Ecologistas en Acci&oacute;n, SOS Aiguafreda y Salvem Begur denunciaron al Ayuntamiento de Begur para invalidar la licencia de obras que permit&iacute;a aumentar la presi&oacute;n urban&iacute;stica en esta zona protegida de Sa Riera. 
    </p><p class="article-text">
        La deforestaci&oacute;n de tres hect&aacute;reas de bosque y la extracci&oacute;n de miles de metros c&uacute;bicos de tierra &ldquo;constituyen razones suficientes para cuestionar la legalidad de proyecto&rdquo;, alegaron las organizaciones demandantes, que esperan que el TSJC emita finalmente un fallo en contra de la constructora y exija su demolici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Sa Riera antes hab&iacute;a una monta&ntilde;a verde, pero ahora se ha tornado de color gris: una parte la cubren las edificaciones de la promoci&oacute;n Jardins Sa Riera Living y la otra est&aacute; plagada de apartamentos, bungal&oacute;s y <em>glampings </em>de Talaia EcoResort Begur&rdquo;, explica la activista de la plataforma Salvem Begur.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las asociaciones ecologistas temen el impacto medioambiental que estas dos grandes infraestructuras puedan ocasionar a largo plazo. A pesar de las certificaciones de sostenibilidad que avalan las pr&aacute;cticas de Talaia EcoResort Begur, es innegable que la fisionom&iacute;a natural de la Cala de Sa Riera ya no volver&aacute; a ser la misma.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_50p_1079542.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_50p_1079542.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_75p_1079542.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_75p_1079542.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_default_1079542.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_default_1079542.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32431a9a-0d57-44eb-b244-2116a594e20c_16-9-aspect-ratio_default_1079542.jpg"
                    alt="A la izquierda se observa parte del complejo urbanístico &#039;Jardins Sa Riera Living&#039; y a la derecha, parte de las instalaciones de Talaia Plaza EcoResort Begur."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A la izquierda se observa parte del complejo urbanístico &#039;Jardins Sa Riera Living&#039; y a la derecha, parte de las instalaciones de Talaia Plaza EcoResort Begur.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">La pandemia y el impulso del camping</h3><p class="article-text">
        En el 2022, se registraron un total de 18,6 millones de pernoctaciones en los campings catalanes, lo que representa un incremento del 6,5% en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior, que estuvo condicionado por las limitaciones derivadas del Covid. El presidente de la Federaci&oacute;n de Campings de Catalunya asegura que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/blog/valor-rural/nuevas-formas-turismo-medio-rural-pandemia_132_9029333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue precisamente la pandemia la que afianz&oacute; esta opci&oacute;n tur&iacute;stica</a> al aire libre. &ldquo;Ahora se ha fidelizado un perfil de cliente m&aacute;s local que compite en n&uacute;mero con el extranjero procedente de Francia, Holanda y Alemania&rdquo;, destaca. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de la crisis sanitaria, el concepto del camping pod&iacute;a evocar im&aacute;genes de tiendas de campa&ntilde;a en festivales de verano o escapadas familiares tradicionales. Sin embargo, con la necesidad de distanciamiento social y una mayor conciencia sobre la importancia de los espacios abiertos, el camping ha experimentado un renacimiento que va mucho m&aacute;s all&aacute; de las connotaciones previas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Catalunya se ha consolidado como el destino predilecto de los campistas nacionales y extranjeros en Espa&ntilde;a. Esta actividad tur&iacute;stica no deja de aumentar en visitantes, hasta el punto que, en la actualidad, la regi&oacute;n catalana alberga 353 &aacute;reas de acampada capaces de proporcionar alojamiento a un total de 270.342 personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para este 2023 se prev&eacute; que las reservas del sector del camping en Espa&ntilde;a batan de nuevo cifras de r&eacute;cord. As&iacute; lo corrobora un informe elaborado por la plataforma de alojamientos al aire libre Pitchup, que posiciona al camping como la mejor categor&iacute;a tur&iacute;stica para crecer durante este a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/glamping-gana-adeptos-costa-brava-experiencia-acampar-elitizado-diversificado_1_10456189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Aug 2023 20:21:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d292943-7729-43d7-a14b-7b3603de9676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1042525" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d292943-7729-43d7-a14b-7b3603de9676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1042525" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 'glamping' gana adeptos en la Costa Brava: "La experiencia de acampar se ha elitizado y diversificado”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d292943-7729-43d7-a14b-7b3603de9676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Campings,Catalunya,Costa Brava,Sostenibilidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mañana en la mejor biblioteca del mundo: “Lleva más de un año en el barrio, pero vengo hoy por primera vez”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/manana-mejor-biblioteca-mundo-lleva-ano-barrio-vengo-hoy-primera-vez_1_10458879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a72c361e-50ab-4647-a7af-78f41da9b986_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mañana en la mejor biblioteca del mundo: “Lleva más de un año en el barrio, pero vengo hoy por primera vez”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos de la García Márquez celebran el premio internacional, mientras los bibliotecarios, que fueron a la huelga hace medio año, se quejan de que sigue faltando personal</p><p class="subtitle">La Gabriel García Márquez de Barcelona se corona como la mejor biblioteca pública del mundo</p></div><p class="article-text">
        Una veintena de personas se agolpan en las puertas de la Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez unos minutos antes de su apertura, a las nueve y media de la ma&ntilde;ana. Algunas de ellas son usuarias habituales, pero otras se acercan hoy por primera vez despu&eacute;s de que este lunes se coronase como <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/gabriel-garcia-marquez-barcelona-corona-mejor-biblioteca-publica-mundo_1_10456581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejor biblioteca p&uacute;blica del mundo de 2023</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre el grupo hay incluso una pareja de turistas que se ha desplazado hasta Sant Mart&iacute; de Proven&ccedil;als, un barrio humilde de la periferia de Barcelona sin apenas atracciones tur&iacute;sticas, para visitar este monumento cultural. En la puerta tambi&eacute;n est&aacute; una vecina del barrio de Gr&agrave;cia de Barcelona, que baja desde la otra punta de la ciudad para curiosear las instalaciones de esta biblioteca, obra del estudio Suma Arquitectura, que parece sacada de una revista de arquitectura y decoraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esperan a que el personal bibliotecario abra las puertas, algunos de los visitantes observan con inter&eacute;s la fachada exterior de la Garc&iacute;a M&aacute;rquez, que se asemeja a una pila de libros abiertos con p&aacute;ginas plegadas. A los que vienen por primera vez, les sorprender&aacute;n los casi 4.000 metros cuadrados de estanter&iacute;as de madera clara y la luz di&aacute;fana del interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El anuncio del prestigioso premio por parte de la Federaci&oacute;n Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA) ha tenido un impacto palpable al atraer a las puertas de esta instalaci&oacute;n a un flujo de nuevos usuarios. &ldquo;Me ha impresionado el dise&ntilde;o tan claro y abierto de los espacios&rdquo;, expresa Sandra Pradas, una vecina del distrito de Sant Mart&iacute;, que visita hoy la biblioteca por primera vez junto a su hija de 8 a&ntilde;os, que se descalza para acomodarse en el &aacute;rea de juego infantil con un libro entre las manos.
    </p><p class="article-text">
        La hija de Sandra avista unas hamacas a lo lejos y le dice entusiasmada a su madre que quiere dirigirse despu&eacute;s hacia all&iacute;, justo hacia el extremo opuesto de la planta donde se encuentran. Este descubrimiento es posible porque las distintas secciones de la biblioteca se comunican entre s&iacute; con espacios totalmente abiertos, sin apenas puertas y con vidrieras all&aacute; donde se fije la vista.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7f64b4c3-a629-4971-bdae-d726e65eb8bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La biblioteca ha multiplicado por 11 el espacio original del equipamiento en el barrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La biblioteca ha multiplicado por 11 el espacio original del equipamiento en el barrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es un placer visual poder tener este espacio en el barrio&rdquo;, relata Antri Tsiouti, una estudiante que vive cerca del equipamiento y, desde que lo inauguraron en mayo del 2022, lo frecuenta para trabajar en la elaboraci&oacute;n de su doctorado en Arquitectura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre hay bastante gente, pero desde que la nominaron candidata a la mejor biblioteca del mundo la afluencia es mayor&rdquo; asegura Tsiouti, mientras observa encandilada el dise&ntilde;o de aire escandinavo de la Garc&iacute;a M&aacute;rquez. El edificio persigue unas m&aacute;ximas de funcionalidad &iacute;ntimamente ligadas a la eficiencia energ&eacute;tica y la sostenibilidad, raz&oacute;n por la cual su estructura est&aacute; hecha a partir de materiales reciclados, la madera usada es procedente de la reforestaci&oacute;n controlada y tiene paneles solares para el autoconsumo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los sindicatos exigen m&aacute;s personal para la Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong></h3><p class="article-text">
        El Comit&eacute; de Empresa del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona, integrado por la Intersindical-CSC y la CGT, convoc&oacute; el pasado mes de febrero una huelga parcial a la que se unieron 37 equipamientos bibliotecarios de los 40 que existen en la capital catalana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de protesta, la plantilla de la Garc&iacute;a M&aacute;rquez denunci&oacute; una falta de personal que imposibilitaba la atenci&oacute;n al p&uacute;blico en todos los mostradores, as&iacute; como poner en marcha el uso de algunos espacios de la biblioteca como la cocina o el aula sensorial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Garc&iacute;a M&aacute;rquez trabajan un total de 15 personas y los s&aacute;bados solo son cinco empleados en activo, y eso teniendo en cuenta que es la &uacute;nica biblioteca del distrito que abre durante el mes de agosto. &ldquo;Har&iacute;an falta al menos tres empleados m&aacute;s en condiciones de normalidad, porque no dan abasto&rdquo;, considera Montse Serra, delegada del Comit&eacute; de Empresa del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ferran Burguillos, gerente de la Red de Bibliotecas de Barcelona, expresa que &ldquo;existe la posibilidad de incrementar la contrataci&oacute;n de m&aacute;s personal de cara a la dotaci&oacute;n de los presupuestos de 2024&rdquo;. Aun as&iacute;, quiere remarcar que &ldquo;los est&aacute;ndares de contrataci&oacute;n y mantenimiento son los que tocan&rdquo;, aludiendo a los par&aacute;metros que figuran en el Mapa de Lectura P&uacute;blica y el Plan Director de Bibliotecas de Barcelona 2030.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una biblioteca con nuevos usos y arraigada socialmente en el barrio</strong></h3><p class="article-text">
        Aparte del dise&ntilde;o, otros criterios que le han valido a la Garc&iacute;a M&aacute;rquez la distinci&oacute;n como mejor biblioteca del mundo en el 2023 por la IFLA han sido la interacci&oacute;n que genera la biblioteca con el entorno y la cultura local y la flexibilidad de los espacios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un orgullo para el barrio tener una biblioteca de estas caracter&iacute;sticas&rdquo;, afirma N&uacute;ria, una vecina del distrito de Sant Mart&iacute;, que rememora lo mucho que les ha costado a los vecinos y vecinas de Sant Mart&iacute;, La Verneda y La Pau disponer de un equipamiento cultural digno. 
    </p><p class="article-text">
        La Garc&iacute;a M&aacute;rquez, especializada en literatura latinoamericana en honor al escritor y periodista del que lleva su nombre, ha multiplicado por 11 la superficie de la antigua biblioteca de la zona. El edificio cuenta con seis plantas y un fondo de 40.000 libros y documentos. &ldquo;La biblioteca ha sido un &eacute;xito total desde su inauguraci&oacute;n&rdquo;, cuenta Anna Rodr&iacute;guez, t&eacute;cnica del centro, quien remarca que suelen pasar unas 1.100 personas al d&iacute;a y que desde su apertura se han realizado multitud de actividades como conferencias, talleres, recitales de poes&iacute;a o clubs de lectura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La acogida local ha sido tan espectacular que durante los primeros meses de la biblioteca en funcionamiento el 65% de las actividades fueron iniciativas promovidas por los mismos ciudadanos o entidades vinculadas a la zona, seg&uacute;n indican fuentes de la direcci&oacute;n a la Facultad de Informaci&oacute;n y Medios Audiovisuales de la Universidad de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        La biblioteca se ha erigido as&iacute; en el centro neur&aacute;lgico cultural del distrito. La gente se siente tan orgullosa y atra&iacute;da por este nuevo espacio que los vecinos y vecinas de la zona lo han bautizado popularmente como el Guggenheim de La Verneda, en referencia al barrio vecino. 
    </p><p class="article-text">
        En la nota de prensa distribuida por el Ayuntamiento con motivo del premio, el comisionado de Cultura e Industrias Creativas de Barcelona, Xavier Marc&eacute;, record&oacute; el plan de creaci&oacute;n de bibliotecas emprendido por la ciudad hace 30 a&ntilde;os &ldquo;que se ha convertido en emblem&aacute;tico a nivel internacional&rdquo;. En este sentido, Marc&egrave; opina que la Garc&iacute;a M&aacute;rquez, &ldquo;ejemplifica lo mejor de las bibliotecas en Barcelona, y este reconocimiento es una muestra de aceptaci&oacute;n y admiraci&oacute;n sobre el modelo bibliotecario en la ciudad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un refugio clim&aacute;tico dedicado a la lectura&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El Plan director de Bibliotecas de Barcelona 2030 apuesta por un modelo p&uacute;blico que transforme estos equipamientos en lugares din&aacute;micos y adaptativos, que reflejen la diversidad e integren la tecnolog&iacute;a y las necesidades cambiantes de la sociedad. Del mismo modo que tambi&eacute;n sigan siendo un refugio para la lectura, el aprendizaje y la interacci&oacute;n comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Ante la emergencia clim&aacute;tica y la pobreza energ&eacute;tica, las bibliotecas se posicionan como uno de los mejores aliados en tanto que espacios climatizados donde resguardarse. N&uacute;ria, la vecina jubilada de Sant Mart&iacute;, viene diariamente a pasar un rato porque hay &ldquo;buena temperatura&rdquo;, dice refiri&eacute;ndose a las temperaturas t&oacute;rridas que esta semana Catalunya est&aacute; atravesando en plena ola de calor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene buenos horarios porque est&aacute; abierta por las ma&ntilde;anas y por las tardes&rdquo;, contin&uacute;a explicando N&uacute;ria, que aprovecha el rato diario que viene para leer, utilizar el ordenador u hojear la prensa diaria. &ldquo;Desde luego es la mejor biblioteca a la que he ido nunca&rdquo;, remata.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/manana-mejor-biblioteca-mundo-lleva-ano-barrio-vengo-hoy-primera-vez_1_10458879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 19:46:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a72c361e-50ab-4647-a7af-78f41da9b986_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1098268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a72c361e-50ab-4647-a7af-78f41da9b986_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1098268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mañana en la mejor biblioteca del mundo: “Lleva más de un año en el barrio, pero vengo hoy por primera vez”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a72c361e-50ab-4647-a7af-78f41da9b986_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Bibliotecas,Gabriel García Márquez,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'putivuelta trans': una ruta por la historia de la prostitución y la disidencia sexual en las calles de Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/putivuelta-trans-ruta-historia-prostitucion-disidencia-sexual-calles-barcelona_1_10450322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29995f44-131b-4fb6-9d8c-e389f98af6a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violet Ferrer, en el punto de encuentro del Passeig de El Born, da indicaciones al grupo de asistentes sobre cómo será la &#039;putivuelta trans&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz trans y extrabajadora sexual Violet Ferrer organiza y guía, con el apoyo de la compañía TiritiTrans Trans Trans, un recorrido por las zonas clave donde se ha ejercido la profesión durante siglos
</p><p class="subtitle">El origen del Orgullo tiene nombre de mujer trans, drag queen, racializada y prostituta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no tengo la verdad absoluta, pero he sido &lsquo;puta&rsquo; y voy a mostraros la realidad a la cara&rdquo;. As&iacute; de contundente arranca Violet Ferrer la presentaci&oacute;n de su 'putivuelta trans' frente a la treintena de asistentes que ha convocado a las ocho de la tarde en el c&eacute;ntrico Passeig del Born de Barcelona. Aqu&iacute; les aguarda una ruta llena de matices y revelaciones sobre la historia de la prostituci&oacute;n y la vida trans en la capital catalana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El grupo escucha atentamente las directrices de Violet, quien les contar&aacute; las historias de lucha y resistencia que fueron y contin&uacute;an siendo protagonizadas a pie de calle por las trabajadoras sexuales de la ciudad. Al inicio, Violet advierte que no se referir&aacute; a la trata de personas ni a la explotaci&oacute;n sexual y que su visi&oacute;n sobre el oficio estar&aacute;, inevitablemente, condicionada por sus privilegios como &ldquo;mujer blanca y espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Violet, como mujer trans y extrabajadora sexual, habla desde la experiencia y con conocimiento de causa. Quiere desmontar ideas preconcebidas y tab&uacute;es sobre un oficio que es &ldquo;m&aacute;s antiguo que Matusal&eacute;n&rdquo; y que, a pesar del tab&uacute; que lo rodea, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/debate-prostitucion-abolir-regular_1_9063902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre ha sido un tema muy comentado y discutid</a>o, por lo que tambi&eacute;n se&ntilde;ala que la prostituci&oacute;n se ha dispuesto como &ldquo;herramienta de control social por parte del poder&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para comprender la magnitud del trabajo sexual en Barcelona, Violet idea un itinerario que recorre las huellas f&iacute;sicas y emocionales que la represi&oacute;n y la clandestinidad han dejado en las calles la ciudad. Para ello, explora la influencia de la prostituci&oacute;n en el desarrollo y la configuraci&oacute;n urban&iacute;stica de Barcelona, as&iacute; como en la din&aacute;mica de los barrios, la creaci&oacute;n de leyes y las motivaciones pol&iacute;ticas de diferentes momentos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        La<em> </em>'putivuelta trans' tambi&eacute;n trae consigo pinceladas de la historia LGTBI, no solo porque la gu&iacute;a comparta sus vivencias como mujer trans y extrabajadora sexual, sino tambi&eacute;n debido a la marginaci&oacute;n social que afecta a este colectivo. &ldquo;Tengo estudios superiores y aun as&iacute; me vi inclinada a ejercer la prostituci&oacute;n&rdquo;, relata Violet, enfatizando ante los asistentes que <a href="https://www.eldiario.es/asturias/ugt-denuncia-mitad-personas-trans-entrevistas-trabajo-son-rechazadas-orientacion_1_10435627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tasa de desempleo entre las personas trans en Catalunya alcanza el 80%</a>, tal como lo muestran estad&iacute;sticas de la UGT publicadas en 2022.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La Barcelona de los burdeles&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En la 'putivuelta trans<em>'</em> Violet rememora pasajes hist&oacute;ricos, an&eacute;cdotas y fechas clave para enmarcar en el espacio y tiempo c&oacute;mo era el trabajo sexual en cada &eacute;poca. La ruta comienza a los albores del siglo XVII con la Guerra de los Treinta A&ntilde;os, un per&iacute;odo en el cual la metr&oacute;poli se ve&iacute;a abarrotada por la llegada de tropas europeas que atracaban en el puerto de Barcelona, uno de los m&aacute;s importantes del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad, pues, que gran parte del itinerario se concentre en el casco antiguo de la ciudad, en estrecha proximidad al mar. Este lugar fue testigo del v&iacute;nculo entre la demanda de servicios sexuales y la proliferaci&oacute;n de burdeles durante el siglo XII. &ldquo;Si yo digo que en la calle de las Moscas hay un espect&aacute;culo a oscuras. &iquest;Qu&eacute; os sugiere? Que hay cancaneo, &iquest;no?&rdquo;, expresa con desenvoltura, frente a una de las calles en la que hab&iacute;a un local en el que se ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las calles estaban repletas de soldados y marineros, quienes constitu&iacute;an la clientela principal de las trabajadoras sexuales&rdquo;, expone Violet, quien conduce a su s&eacute;quito hasta un callej&oacute;n presidido con una &lsquo;carassa&rsquo; [unas peque&ntilde;as esculturas con forma de rostro de mujer]. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las 'carasses' son elementos arquitect&oacute;nicos de piedra que anta&ntilde;o se&ntilde;alizaban la localizaci&oacute;n de prost&iacute;bulos. A trav&eacute;s de ellos, Violet desentra&ntilde;a las narrativas ocultas tras las fachadas de las calles en Ciutat Vella. En su af&aacute;n por mostrar lecturas m&aacute;s profundas sobre el espacio p&uacute;blico, la gu&iacute;a tambi&eacute;n expone c&oacute;mo diversos actores locales se han apropiado de s&iacute;mbolos propios de la prostituci&oacute;n para sacar r&eacute;dito econ&oacute;mico. El Restaurante La Carassa, ubicado en el barrio de El Born, ser&iacute;a un claro ejemplo de ello.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99764bd9-3c01-4ced-9ddd-3d494b717762_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Violet explica la historia que hay detrás de la &#039;carassa&#039; que se ubica en la calle de Les Mosques de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Violet explica la historia que hay detrás de la &#039;carassa&#039; que se ubica en la calle de Les Mosques de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El recorrido serpentea a trav&eacute;s de callejones estrechos donde tuvieron lugar an&eacute;cdotas, leyendas y sucesos reales que marcaron los episodios de prohibici&oacute;n y resistencia que Violet narra con pasi&oacute;n, entre &ldquo;salseos&rdquo; y curiosidades sobre la profesi&oacute;n. Para llevar a cabo esta tarea, en su discurso cobran especial importancia las conexiones que existieron entre el trabajo sexual y los diversos estamentos de la sociedad, incluyendo la Iglesia, la monarqu&iacute;a, la pol&iacute;tica y personalidades del mundo art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Nombres como el de Mar&iacute;a de Egipto del Convento de las Egipc&iacute;acas, Picasso y Jean Genet emergen a lo largo de este itinerario, entretejidos h&aacute;bilmente por Violet para ofrecer una visi&oacute;n alternativa a la narrativa convencional. Y es que la 'putivuelta trans' no solo revela una historia oculta de la ciudad, sino que tambi&eacute;n transforma la percepci&oacute;n de aquellos que se sumergen en ella.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de tratarse de un clich&eacute;, la imagen protot&iacute;pica de la prostituta en una esquina no carece de fundamento estrat&eacute;gico. &ldquo;Permanecer en una esquina te permit&iacute;a vigilar a quienes caminaban por la calle y dar la voz de alerta en caso de amenaza&rdquo;, expone Violet. &ldquo;Las calles estrechas, adem&aacute;s, han tenido especial importancia a la hora de evitar palizas o escapar de la polic&iacute;a, como en la &eacute;poca de las 'lecheras' de Franco&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las calles constituyen nuestro refugio; a lo largo de los siglos, hemos estado presentes en ellas y las hemos conquistado&rdquo;, prosigue Violet en su explicaci&oacute;n. Con estas palabras, hace alusi&oacute;n al hecho de que las calles han sido siempre el escenario para ofrecer sus servicios, independientemente de los altibajos hist&oacute;ricos en los procesos de legalizaci&oacute;n o ilegalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n promovidos por el Gobierno espa&ntilde;ol.
    </p><h3 class="article-text">Las trans: la resistencia de la disidencia sexual</h3><p class="article-text">
        Tras casi dos horas recorriendo callejones que rara vez son transitados por los residentes de Barcelona, Violet dirige a sus treinta acompa&ntilde;antes hacia La Rambla de Barcelona, un lugar que alberg&oacute; en los a&ntilde;os 30 una de las primeras manifestaciones en defensa de los derechos LGTBI documentadas &mdash;la Marcha de las Carolinas en 1933&mdash;, d&eacute;cadas antes de Stonewall y de la hist&oacute;rica movilizaci&oacute;n de 1977 en la capital catalana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las trans como las Carolinas del Raval abrieron camino para que tuviera lugar la primera manifestaci&oacute;n del orgullo gay en Barcelona&rdquo;, alega Violet. Al igual que ocurri&oacute; en Stonewall, el colectivo trans fue apartado de la cabecera de la marcha. &ldquo;Pero fueron las trans en ambos casos las que se pusieron en primera l&iacute;nea para proteger al resto de los manifestantes de las cargas policiales&rdquo;, recuerda Violet, para que as&iacute; lo acontecido no caiga en la desmemoria. 
    </p><p class="article-text">
        Para Violet, quien tambi&eacute;n hoy ejerce como actriz y t&eacute;cnica de igualdad, la 'putivuelta trans' representa un acto de empoderamiento que sigue la l&iacute;nea de pensamiento de su compa&ntilde;&iacute;a teatral Tiriti Trans Trans Trans: subirse al escenario para bajar los prejuicios. Es as&iacute; como Violet pretende &ldquo;romper con el silencio&rdquo; y hacer que las trabajadoras sexuales sean &ldquo;las protagonistas en el manejo de su propia narrativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Violet destaca que a lo largo de la historia, diversas autoridades externas han sido las encargadas de &ldquo;definir&rdquo; y &ldquo;estigmatizar&rdquo; la profesi&oacute;n, raz&oacute;n por la que la percepci&oacute;n social sobre la prostituci&oacute;n ha ido molde&aacute;ndose con el paso del tiempo. No fue la misma con la Inquisici&oacute;n del medievo, que con la posterior expansi&oacute;n del higienismo en Espa&ntilde;a o el abolicionismo actual, seg&uacute;n sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al momento actual y bas&aacute;ndose en su experiencia como coordinadora de proyectos para entidades, Violet habla sobre la importancia de establecer lazos entre los colaboradores comunitarios y las trabajadoras sexuales. No obstante, opina que el esfuerzo acometido por ciertas instituciones es &ldquo;condescendiente&rdquo;, porque &ldquo;se aleja de la realidad que vive el colectivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deber&iacute;an formar a las propias trabajadoras sexuales para que se erijan como intermediarias entre las entidades y el colectivo&rdquo;, subraya, se&ntilde;alando que, mientras el Estado no ofrezca soluciones que garanticen &ldquo;la emancipaci&oacute;n de las trabajadoras sexuales de las calles&rdquo;, estas pol&iacute;ticas funcionar&aacute;n &uacute;nicamente como &ldquo;parches externos&rdquo;, tal y como se ha demostrado hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        En pleno coraz&oacute;n de la Rambla de Barcelona, Violet culmina su 'putivuelta trans' apelando a la sensibilidad de los asistentes. &ldquo;Los pol&iacute;ticos juegan con los m&aacute;s vulnerables como si fueran peones: prostitutas, inmigrantes y personas sin hogar son utilizados en sus pol&iacute;ticas&rdquo;, remarca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las trabajadoras sexuales hemos sufrido mucho con las pol&iacute;ticas higienistas implementadas por Maragall en la &eacute;poca previa a los Juegos Ol&iacute;mpicos, y tambi&eacute;n, nos hemos visto atrapadas por redadas incansables que fueron ejecutadas durante el mandato de Tr&iacute;as&rdquo;, concluye Violet, visiblemente conmovida. Por ello, para no repetir -o acrecentar- los sucesos oscuros del pasado, la extrabajadora sexual pide a sus participantes que afinen su sentido de la responsabilidad y empat&iacute;a cada vez que tengan que dirigirse a las urnas para votar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/putivuelta-trans-ruta-historia-prostitucion-disidencia-sexual-calles-barcelona_1_10450322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Aug 2023 20:16:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29995f44-131b-4fb6-9d8c-e389f98af6a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1245427" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29995f44-131b-4fb6-9d8c-e389f98af6a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1245427" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La 'putivuelta trans': una ruta por la historia de la prostitución y la disidencia sexual en las calles de Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29995f44-131b-4fb6-9d8c-e389f98af6a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Transexualidad,Historia,Urbanismo,Rutas guiadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona vuelve a la carga contra la venta callejera ilegal: “Nos ven como suciedad que hay que limpiar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-vuelve-carga-venta-callejera-ilegal-ven-suciedad-hay-limpiar_1_10432940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f425724-14cc-4320-810f-321b1bbd7be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barcelona vuelve a la carga contra la venta callejera ilegal: “Nos ven como suciedad que hay que limpiar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento despliega un plan para “ordenar” el espacio público, reforzando el control sobre la venta ambulante sin licencia bajo el objetivo de mejorar la convivencia en la capital catalana</p><p class="subtitle">Barcelona endurece las sanciones contra el incivismo: la multa por orinar en la calle pasa de 200 a 300 euros</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace seis semanas la presi&oacute;n policial es insoportable: los agentes se presentan hasta cuatro veces al d&iacute;a para que recojamos, adem&aacute;s de multarnos o requisarnos el material&rdquo;, cuenta Cristina, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cristina-guillem-pareja-libreros-duerme-calle-no-separarse_1_8998902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una vendedora de libros de segunda mano muy conocida en el barrio de Gr&agrave;cia</a>, que monta su parada en la calle Ast&uacute;ries de Barcelona, muy cerca de la estaci&oacute;n de metro de Fontana. Ella tiene 35 a&ntilde;os y desde hace seis se gana la vida as&iacute;, junto a su inseparable compa&ntilde;ero Guillem, quien tiene 65 a&ntilde;os, va en silla de ruedas y vive con una discapacidad reconocida desde 2007.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A las 10 de la ma&ntilde;ana, agentes de la Gu&agrave;rdia Urbana aguardan nuestra llegada para que no podamos extender la parada de libros&rdquo;, comparte Cristina, a quien le caduc&oacute; su permiso de venta en las navidades de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, hastiada de no tener &ldquo;ni un d&iacute;a de tregua&rdquo;, recuerda que meses atr&aacute;s &ldquo;hac&iacute;an m&aacute;s la vista gorda&rdquo;. Por lo presenciado este &uacute;ltimo mes, la librera atribuye esta intensificaci&oacute;n de la supervisi&oacute;n policial a las recientes medidas implementadas por el nuevo consistorio de Jaume Collboni (PSC), incluido el plan 'Endre&ccedil;a' [Ordena].&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas oficiales corroboran que las sanciones al comercio no autorizado suponen una parte importante del total de denuncias que realiza la polic&iacute;a barcelonesa. Fuentes del consistorio han informado a este medio que, en lo que va de a&ntilde;o, se han emitido un total de 12.856 denuncias, de las cuales 6.367 corresponden a este mes de junio, representando as&iacute; casi la mitad del total.
    </p><p class="article-text">
        Collboni anunci&oacute; a finales de julio que el despliegue policial de este verano contar&iacute;a con un refuerzo del 10% en la plantilla de la Gu&agrave;rdia Urbana, bajo el prop&oacute;sito de velar por el civismo y la seguridad. Este incremento responde a un aumento de 100 agentes municipales al d&iacute;a durante los meses de julio y agosto. 
    </p><p class="article-text">
        El teniente de alcald&iacute;a de Seguridad, Albert Batlle, se&ntilde;ala que la &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; contra la venta ambulante continuar&aacute; y asegura que el cuerpo de la Gu&agrave;rdia Urbana tiene indicaciones &ldquo;precisas&rdquo; de &ldquo;combatir&rdquo; esta actividad.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el nuevo alcalde de la ciudad se ha comprometido a endurecer el r&eacute;gimen sancionador de la ordenanza de civismo en la pr&oacute;xima revisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el gobierno de los comuns en Barcelona &ldquo;hab&iacute;a un pacto t&aacute;cito&rdquo;, seg&uacute;n sostiene Merc&egrave;, una profesora jubilada y vecina del barrio de Gr&agrave;cia que pertenece a la red de apoyo vecinal que respalda a la pareja. En palabras de esta mujer, los operativos policiales se est&aacute;n &ldquo;ensa&ntilde;ando especialmente contra ellos&rdquo; desde hace un par de meses. &ldquo;Hay una intencionalidad directa de expulsarlos&rdquo;, asegura Merc&egrave;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el &Aacute;rea de Seguridad y Convivencia del Ayuntamiento de Barcelona niega esta versi&oacute;n de los hechos y descarta la posibilidad de que se est&eacute; ejerciendo una supervisi&oacute;n m&aacute;s intensa hacia la pareja de libreros. &ldquo;No ha habido cambios en el organigrama, porque el PSC ya gestionaba la seguridad en el mandato anterior&rdquo;, aclaran fuentes municipales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df59639d-825f-4e57-9851-bce4a00202c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un operativo de la Guàrdia Urbana de Barcelona requisa el material de la parada de Cristina y Guillem, que cuenta con objetos de bisutería provenientes de un comercio cercano que no había liquidado sus productos antes del cierre."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un operativo de la Guàrdia Urbana de Barcelona requisa el material de la parada de Cristina y Guillem, que cuenta con objetos de bisutería provenientes de un comercio cercano que no había liquidado sus productos antes del cierre.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que elDiario.es se hiciera eco de la historia de Cristina y Guillem cuando en mayo de 2022 se quedaron en la calle, la pareja encontr&oacute; su salvavidas en Cristina Bernard&oacute;, una fil&oacute;loga de Tiana (Barcelona) que se empe&ntilde;&oacute; en buscarles un alquiler para que no continuaran durmiendo al raso. As&iacute;, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/vecina-compra-furgoneta-libreros-sinhogar-barrio-gracia-no-tengan-dormir-calle_1_9190342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la situaci&oacute;n de la pareja de libreros fue remontando progresivamente</a> hasta mayo de 2023. Pero el endurecimiento del control sobre la venta callejera sin licencia amenaza con torcer su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La red de apoyo vecinal de la pareja inici&oacute; en 2021 una recogida de firmas para que el gerente del distrito de Gr&agrave;cia renovara a Cristina el permiso de venta. La anterior gerente hab&iacute;a prometido hacerlo, seg&uacute;n explica Merc&egrave;, pero tras su salida los tr&aacute;mites no avanzan. La iniciativa vecinal tampoco tuvo &eacute;xito. Y desde entonces, Cristina oferta junto a Guillem su selecci&oacute;n de libros de segunda mano al margen de la legalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora nos ven como suciedad a la que hay que limpiar&rdquo;, expresa Cristina, refiri&eacute;ndose a las declaraciones sobre orden y convivencia que ha repetido el nuevo alcalde de Barcelona. No obstante, la pareja de libreros reivindica los a&ntilde;os que llevan siendo queridos por la mayor&iacute;a de vecinos y comerciantes del barrio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les regalamos libros o les ayudamos con todo lo que podemos para que puedan vivir con unos m&iacute;nimos de dignidad&rdquo;, asegura Merc&egrave;. Pese a que cuentan con una s&oacute;lida red de apoyo a sus espaldas, a la presi&oacute;n de la polic&iacute;a se suma la disminuci&oacute;n de la venta durante la &eacute;poca estival, lo que afecta todav&iacute;a m&aacute;s a los escasos ingresos de la pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mes de agosto es el peor, porque nuestra clientela principal son los jubilados del barrio y se van de vacaciones&rdquo;, relata Cristina, haciendo hincapi&eacute; en las altas temperaturas que deben soportar a lo largo del d&iacute;a y en los sobreesfuerzos por desmontar la parada cada vez que los agentes se personan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Cristina y Guillem vuelve a ser l&iacute;mite. &ldquo;Tendremos que escoger entre comer o afrontar el pago del alquiler&rdquo;, confiesan con preocupaci&oacute;n. A pesar de las dificultades, seguir&aacute;n aferrados a su pasi&oacute;n por los libros y al cari&ntilde;o de la gente de Gr&agrave;cia, con la esperanza de preservar este peque&ntilde;o rinc&oacute;n de lectura. Se resisten a caer en la desesperaci&oacute;n de mendigar en la calle, una pr&aacute;ctica que tambi&eacute;n conlleva sanciones seg&uacute;n la ordenanza de Convivencia del Ayuntamiento de Barcelona.
    </p><h3 class="article-text">Se reactiva la cruzada contra el top manta</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ordenar la ciudad&rdquo; ha sido uno de los lemas m&aacute;s repetidos por Jaume Collboni desde que tom&oacute; posesi&oacute;n del Ayuntamiento de Barcelona el pasado mes de junio. Por su parte, Albert Batlle, teniente de alcald&iacute;a en Seguridad, ha reiterado en varias comparecencias p&uacute;blicas que trabajar&aacute;n para &ldquo;combatir el incivismo, la suciedad y aquellos elementos que deslucen la ciudad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n del dispositivo policial de este verano, tanto Batlle como el intendente mayor de la Gu&agrave;rdia Urbana, Pedro Vel&aacute;zquez, remarcaron que es una &ldquo;prioridad&rdquo; limitar el n&uacute;mero de vendedores sin licencia porque &ldquo;provocan des&oacute;rdenes en el espacio p&uacute;blico&rdquo;. En el marco del plan 'Endre&ccedil;a', el &uacute;ltimo fin de semana de julio, la Gu&agrave;rdia Urbana decomis&oacute; 11.255 productos provenientes de la venta ambulante.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1686670752085409792?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El verano pasado, fuentes policiales contabilizaron que en Barcelona apenas quedaban una veintena de manteros, una cifra mucho m&aacute;s baja que en tiempos de prepandemia, cuando se rozaban casi los 800. Y aunque la tendencia sigue estabiliz&aacute;ndose a la baja, el consistorio de Collboni est&aacute; abanderando en la oposici&oacute;n al colectivo mantero la lucha contra el incivismo en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La venta ambulante es una de las pocas alternativas que tienen las personas sin documentos para sobrevivir debido a la Ley de Extranjer&iacute;a&rdquo;, expone Lamine Sarr, miembro del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona. &ldquo;Nos prometieron pol&iacute;ticas destinadas a buscar soluciones laborales y sociales&rdquo;, prosigue Sarr, refiri&eacute;ndose a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ayuntamiento-barcelona-acuerda-espacio-manteros_1_1403761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mesa de di&aacute;logo que ech&oacute; ra&iacute;ces en agosto de 2019 entre el Ayuntamiento y los manteros</a>, pero que qued&oacute; paralizada tras la irrupci&oacute;n de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        El sindicalista de Top Manta tambi&eacute;n recuerda que la &ldquo;cruzada&rdquo; contra la venta ambulante il&iacute;cita, y especialmente contra el colectivo mantero, fue una de las principales iniciativas ejecutadas por Batlle durante la administraci&oacute;n de la alcaldesa Ada Colau. Al exmantero no le sorprende, pues, que la persecuci&oacute;n de la venta ambulante contin&uacute;e erigi&eacute;ndose como una de las m&aacute;ximas del consistorio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Sarr, la intensificaci&oacute;n del control policial en la capital catalana explica que muchos manteros hayan tenido que desplazarse hacia otras localidades costeras de la provincia de Barcelona. O bien, como alternativa, hayan optado por trabajos no regulados en el sector de la agricultura o la recogida de chatarra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n de Vendedores Marchantes de Catalunya, Xavier Oriola, su presidente, reconoce que la situaci&oacute;n de los manteros no debe ser &ldquo;nada f&aacute;cil&rdquo;, pero critica que ellos &ldquo;ejercen una competencia desleal, porque falsifican productos&rdquo;. Los vendedores no sedentarios como Oriola, aparte de abonar una licencia de ocupaci&oacute;n en la v&iacute;a p&uacute;blica, tienen que pagar impuestos trimestrales en los municipios donde se asientan. &ldquo;Reclamamos que haya una ordenanza centralizada para que todos tengamos las mismas condiciones&rdquo;, concluye.  
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la mayor&iacute;a de manteros no tiene una situaci&oacute;n regularizada para poder conseguir trabajo o simplemente tributar. &ldquo;Garantizar la convivencia y la inserci&oacute;n social no pasa por ejercer la represi&oacute;n policial contra aquellos que no tienen nada&rdquo;, sentencia el exmantero, enorgullecido de que Top Manta sea ahora una marca consolidada de ropa social y solidaria del Sindicato de Vendedores Ambulantes de Barcelona. Desde 2017, han conseguido que 140 personas tengan papeles y hayan dejado la manta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los 'mercados de la miseria'</h3><p class="article-text">
        Otro fen&oacute;meno de venta ambulante que se populariz&oacute; hace unos a&ntilde;os fue el de los llamados &ldquo;mercados de la miseria&rdquo;, puntos de la ciudad donde se vend&iacute;an sin licencia art&iacute;culos de segunda mano o incluso rescatados de la basura. Pero al igual que el colectivo mantero, la contenci&oacute;n policial sobre estos puntos de venta ha propiciado que su presencia sea mucho m&aacute;s residual.
    </p><p class="article-text">
        Estos vendedores ambulantes se dispersan ahora por las calles del Raval, montando puestos improvisados. Hace apenas un a&ntilde;o, diversos operativos policiales los desalojaron primero de Ronda Sant Antoni y despu&eacute;s de Ronda Sant Pau debido a las grandes aglomeraciones que formaban en la zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Cordero, miembro de la Asociaci&oacute;n de Vecinos del Raval, constata que la afluencia y concentraci&oacute;n de estos mercados ha disminuido, por lo que se permite una convivencia y movilidad m&aacute;s tranquila. &ldquo;La soluci&oacute;n no es la represi&oacute;n policial para disuadirlos, sino dar a estas personas m&aacute;s asistencia social u otras salidas laborales&rdquo;, remarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este vecino recuerda que el a&ntilde;o pasado, la Gu&agrave;rdia Urbana y diferentes agentes sociales se desplegaron por el terreno para descartar que en el &lsquo;mercado de la miseria&rsquo; de Ronda Sant Pau se vendieran productos robados o droga. &ldquo;Existe mucha estigmatizaci&oacute;n que pretende excluir a&uacute;n m&aacute;s a estos colectivos que, en ocasiones, act&uacute;an al margen de las normas y convenciones sociales&rdquo;, concluye Cordero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona-vuelve-carga-venta-callejera-ilegal-ven-suciedad-hay-limpiar_1_10432940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Aug 2023 20:41:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6f425724-14cc-4320-810f-321b1bbd7be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="627948" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6f425724-14cc-4320-810f-321b1bbd7be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="627948" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Barcelona vuelve a la carga contra la venta callejera ilegal: “Nos ven como suciedad que hay que limpiar”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6f425724-14cc-4320-810f-321b1bbd7be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Venta ambulante,Ayuntamiento de Barcelona,Seguridad,Limpieza,Top manta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Badalona incumple la normativa laboral con trabajadores a más de 30 grados: “Hemos normalizado pasar calor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/badalona-incumple-normativa-laboral-trabajadores-30-grados-hemos-normalizado-pasar-calor_1_10409046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4e13d5b-bb0c-482b-955c-6a817cdd5245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Badalona incumple la normativa laboral con trabajadores a más de 30 grados: “Hemos normalizado pasar calor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mitad de los empleados del Ayuntamiento pasan su jornada laboral en equipamientos que superan los 30 grados en días de calor, una situación que los sindicatos denuncian como habitual</p><p class="subtitle">Trabajo ya ha impuesto 330.000 euros en multas a empresas por no proteger a sus trabajadores del calor
</p></div><p class="article-text">
        Sudar delante del ordenador no es una situaci&oacute;n desconocida para los trabajadores municipales de Badalona. Un a&ntilde;o m&aacute;s, las temperaturas se han disparado por encima de los 30 grados en al menos una decena de infraestructuras de la ciudad, lo que afecta a la comodidad y la salud de aproximadamente 600 ocupados de los 1.059 empleados que hay en la plantilla de la administraci&oacute;n local, seg&uacute;n explica Gloria Ortega, delegada de prevenci&oacute;n de CCOO en el Ayuntamiento de Badalona.
    </p><p class="article-text">
        Estas temperaturas, adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/economia/trabajo-impuesto-330-000-euros-multas-empresas-no-proteger-trabajadores-calor_1_10425513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incumplen la normativa de prevenci&oacute;n de riesgos laborales</a> que establece que el ambiente del lugar de trabajo debe estar entre los 17 y 27 grados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos normalizado el estr&eacute;s t&eacute;rmico de pasar fr&iacute;o en invierno y calor en verano&rdquo;, asegura Ortega, quien reivindica que hace falta inversi&oacute;n en nuevos sistemas de climatizaci&oacute;n, no continuar reparando equipos que ya son &ldquo;antiguos e ineficientes&rdquo;. La ciudad de Badalona se enfrenta a un problema cr&oacute;nico de mantenimiento que perjudica hoy en d&iacute;a a equipamientos p&uacute;blicos como oficinas, escuelas, polideportivos, bibliotecas, piscinas e incluso la comisar&iacute;a de la Guardia Urbana.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, los sindicatos locales IAC-CATAC, SIP-FEPOL, UGT y CCOO se vieron forzados a reportar de nuevo la gravedad de esta situaci&oacute;n ante Inspecci&oacute;n de Trabajo. &ldquo;Es responsabilidad del Ayuntamiento de Badalona garantizar la salud en el puesto de trabajo y la correcta prestaci&oacute;n de los servicios a la ciudadan&iacute;a&rdquo;, alegaron el 20 de julio en una queja conjunta a la que ha podido acceder elDiario.es, la cual tambi&eacute;n suger&iacute;a un plan de choque con soluciones urgentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como respuesta a la queja sindical, fuentes del consistorio explican que se ha iniciado una fase de auditor&iacute;a para conocer la situaci&oacute;n exacta de estos edificios y solucionar todas aquellas carencias que se detecten. El Ayuntamiento tambi&eacute;n ha actuado r&aacute;pidamente para reparar la climatizaci&oacute;n del Edificio del Viver, donde trabajan al menos 500 personas de la plantilla municipal. No obstante, el sistema de aire acondicionado volvi&oacute; a fallar de nuevo a finales de julio, seg&uacute;n indican fuentes sindicales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las entidades demandantes exigen medidas extraordinarias que aborden de forma definitiva estas deficiencias estructurales. &ldquo;No puede ser que la Administraci&oacute;n siga poniendo parches: estufas en invierno y ping&uuml;inos de aire en verano&rdquo;, objeta la delegada de prevenci&oacute;n de CCOO en el Ayuntamiento de Badalona.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el consistorio badalon&eacute;s tampoco ejecutar&aacute; este verano las actuaciones completas que propone el Plan Local de Adaptaci&oacute;n al Cambio Clim&aacute;tico (PLACC), para el cual el &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona (AMB) contemplaba la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/refugios-climaticos-no-salvarnos-politica-deberia-escuchar-ciencia_129_10231183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creaci&oacute;n de itinerarios clim&aacute;ticos</a>, el establecimiento de una red de puntos de agua, el incremento de la masa de verde urbano y, en general, la identificaci&oacute;n de posibles nuevos refugios clim&aacute;ticos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &iacute;nfima novedad que ofreci&oacute; el gobierno municipal al PLACC en 2022 fue la entrada del parque de Can Solei i Ca l&rsquo;Arn&uacute;s en la red intermunicipal de refugios clim&aacute;ticos de la provincia de Barcelona. Se trata de un espacio ajardinado de 95.000 metros cuadrados para una ratio de 223.506 habitantes. La selecci&oacute;n &uacute;nica de este parque deja entrever tanto la indisposici&oacute;n de edificios municipales debidamente climatizados, como la falta de otras zonas verdes que sirvan para este prop&oacute;sito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dec554df-ef06-4da5-a30f-3b96f5a72445_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panel informativo que indica la presencia de un refugio climático adherido a la red metropolitana del AMB."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panel informativo que indica la presencia de un refugio climático adherido a la red metropolitana del AMB.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los refugios clim&aacute;ticos que propone el AMB tambi&eacute;n pueden ser los interiores de equipamientos p&uacute;blicos como bibliotecas, polideportivos o centros c&iacute;vicos. El motivo que explica que en Badalona no haya ninguno de este tipo responde a los problemas de mantenimiento que persisten en las instalaciones de la ciudad desde hace d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La biblioteca central de Can Casacuberta deber&iacute;a ser un refugio de referencia para la ciudadan&iacute;a&rdquo;, expone N&uacute;ria Sabat&eacute;, portavoz de Can Casacuberta Oberta. La representante de esta plataforma de organizaci&oacute;n ciudadana critica que la biblioteca principal de la ciudad estuvo m&aacute;s de 1.100 d&iacute;as cerrada por afectaciones integrales en la climatizaci&oacute;n. De hecho, la sala infantil del recinto sigue clausurada por el mismo problema.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de tres a&ntilde;os, las circunstancias de Can Casacuberta siguen sin ser dignas porque el aire acondicionado no funciona, ya que los filtros de ventilaci&oacute;n no fueron sustituidos durante las obras de reparaci&oacute;n integral del sistema de climatizaci&oacute;n. &ldquo;Los t&eacute;cnicos de la biblioteca pueden seguir trabajando gracias a los ventiladores, pero no es un espacio &oacute;ptimo para los usuarios&rdquo;, asegura Sabat&eacute;.
    </p><h3 class="article-text">Urgen medidas contra la emergencia clim&aacute;tica</h3><p class="article-text">
        El reci&eacute;n estrenado gobierno del PP en Badalona todav&iacute;a est&aacute; confeccionando un Plan de Emergencia de Olas de Calor para as&iacute; definir de cara al a&ntilde;o que viene la configuraci&oacute;n y ampliaci&oacute;n de los refugios clim&aacute;ticos. Desde el consistorio defienden que mientras trabajan en &ldquo;la catalogaci&oacute;n de m&aacute;s equipamientos que puedan reunir los est&aacute;ndares de confort clim&aacute;tico&rdquo;, la ciudadan&iacute;a tambi&eacute;n tiene a su disposici&oacute;n otros parques, bibliotecas o playas.
    </p><p class="article-text">
        Ante la insuficiencia de la oferta municipal, Francesc Alfambra, presidente de la asociaci&oacute;n Els Verds de Badalona, considera que se podr&iacute;an haber promocionado m&aacute;s espacios verdes como refugios clim&aacute;ticos de tipo forestal. &ldquo;Pero ciertamente, muchos de estos parques est&aacute;n degradados y desprovistos de masa arb&oacute;rea&rdquo;, apunta Alfambra, quien califica de &ldquo;indigencia pol&iacute;tica&rdquo; la catalogaci&oacute;n que presenta Badalona a la red metropolitana de refugios clim&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Badalona aplazar&aacute; un a&ntilde;o m&aacute;s el conjunto de medidas que el AMB preve&iacute;a ejecutar de forma inminente dentro del marco del PLACC. Las acciones que plantea el PLACC, entre las cuales se sit&uacute;a la red de refugios clim&aacute;ticos metropolitanos, ya empezaron a activarse en verano de 2021 para dar respuesta a las consecuencias de la emergencia medioambiental, pero tambi&eacute;n a la pobreza energ&eacute;tica. En 2020, un 9,4% de los hogares catalanes no ten&iacute;an la capacidad de costear el uso de calefacci&oacute;n o ventilaci&oacute;n, mientras que en 2022 esta cifra ha aumentado al 19%, alcanzando as&iacute; el m&aacute;ximo hist&oacute;rico registrado hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        Las familias que sufren pobreza energ&eacute;tica en Catalunya se han duplicado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, seg&uacute;n indica la &uacute;ltima Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el Instituto de Estad&iacute;stica de Catalunya (Idescat). De esta situaci&oacute;n, se deriva la responsabilidad pol&iacute;tica por aumentar el n&uacute;mero de refugios clim&aacute;ticos en ciudades densamente pobladas como Badalona, puesto que aqu&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/medio-millon-personas-area-metropolitana-barcelona-son-vulnerables-cambio-climatico_1_10414882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los refugios existentes tan solo alcanzan al 18,7% de la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hay municipios como Barcelona que consolidan, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, su compromiso por <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/calor-mato-11-300-personas-espana-durante-verano-2022_1_10365978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paliar los efectos de la crisis clim&aacute;tica en la salud</a> y econom&iacute;a de las personas. Este verano, la capital catalana ha ampliado la identificaci&oacute;n de refugios clim&aacute;ticos hasta 224, por lo que el 97% de sus residentes dispone de uno a un m&aacute;ximo de 10 minutos a pie desde su domicilio.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea avanzan localidades con un n&uacute;mero de habitantes similar a Badalona: l'Hospitalet de Llobregat ofrece 12 refugios clim&aacute;ticos. Incluso localidades vecinas como Santa Coloma de Gramenet o Tiana, con menos densidad de poblaci&oacute;n, disponen de 4 y 5 equipamientos clim&aacute;ticos respectivamente y, en su mayor&iacute;a, climatizados. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c14b924-4629-44b0-80bf-d992656fc307_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La plataforma &#039;Can Casacuberta Oberta&#039; convocó el 15 de septiembre de 2022 una manifestación en Badalona para reclamar la apertura de la biblioteca central después de 1.000 días cerrada."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plataforma &#039;Can Casacuberta Oberta&#039; convocó el 15 de septiembre de 2022 una manifestación en Badalona para reclamar la apertura de la biblioteca central después de 1.000 días cerrada.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Edificios municipales sin climatizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Frente a la falta de infraestructuras municipales debidamente climatizadas, el Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat de Catalunya abrir&aacute; bajo su titularidad un par de locales que actuar&aacute;n en calidad de refugios clim&aacute;ticos en los casales c&iacute;vicos de Juan Valera y Nueva Lloreda, pero solo ser&aacute; durante 4 d&iacute;as: del 28 al 31 de agosto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Can Casacuberta ser&aacute; la &uacute;nica biblioteca que abrir&aacute; durante el mes de agosto y lo har&aacute; exclusivamente en horario de ma&ntilde;anas, pero sin aire acondicionado para sus usuarios. &ldquo;Hay una falta de inversi&oacute;n en recursos y personal que no se corresponde con los planteamientos del Plan Municipal de Servicio Bibliotecario 2011-2025&rdquo;, sentencia Sabat&eacute;, quien espera que el gobierno municipal resuelva definitivamente las deficiencias de la biblioteca central antes de que finalice 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las quejas sobre la inoperancia municipal en materia de climatizaci&oacute;n se extienden a lo largo y ancho de la plantilla que trabaja en los edificios de la Administraci&oacute;n. Dadas las circunstancias, y considerando el acecho de futuras olas de calor, los sindicatos reclaman un plan de choque al Ayuntamiento con medidas urgentes y extraordinarias para asegurar el bienestar laboral de la plantilla y la adecuada provisi&oacute;n de servicios a la poblaci&oacute;n. Puesto que la situaci&oacute;n no es nueva, las entidades demandantes ya la han denunciado repetidamente ante la Inspecci&oacute;n de Trabajo, tambi&eacute;n este 2023.
    </p><h3 class="article-text">Sin refugios climatizados, pero con otras alternativas</h3><p class="article-text">
        Vecinos y vecinas de Badalona cuentan con centros comerciales como el M&agrave;gic o el de Montigal&agrave; para poder refrigerarse ante los d&iacute;as m&aacute;s c&aacute;lidos.
    </p><p class="article-text">
        Cabe mencionar, pues, que las playas de la ciudad tambi&eacute;n pueden ser las mejores aliadas contra el calor, ya que se llenan hasta altas horas de la noche y, en ocasiones, incluso dificultan el trabajo a los servicios de limpieza. No obstante, Alfambra alerta de que la playa est&aacute; en regresi&oacute;n constante y algunos tramos del litoral badalon&eacute;s, como la playa de Barca Mar&iacute;a o La Mora, ya son inexistentes, por lo que resulta necesario impulsar medidas de renaturalizaci&oacute;n para <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mar-contaminacion-comen-playa-badalona-falta-arena-sobra-basura_1_10387696.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar el oasis mar&iacute;timo no solo de la p&eacute;rdida de arena, sino tambi&eacute;n de la contaminaci&oacute;n que sufren sus aguas</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5fccbaea-dd5e-407d-8e72-8d8161a7653f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La playa de la Barca María de Badalona es una de las más afectadas por la regresión de arena."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La playa de la Barca María de Badalona es una de las más afectadas por la regresión de arena.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El ecologista de Els Verds de Badalona enfatiza la importancia de concienciar p&uacute;blicamente acerca de los beneficios del urbanismo verde, para as&iacute; asegurar una mejor salud en las personas ante la implosi&oacute;n de futuras olas de calor. &ldquo;Plantar m&aacute;s &aacute;rboles o permeabilizar los suelos permitir&aacute; disminuir el efecto isla de calor en las ciudades&rdquo;, asegura Alfambra, quien responsabiliza al consistorio de vivir de espaldas a las recomendaciones clim&aacute;ticas y seguir perpetuando &ldquo;la pol&iacute;tica del tocho y el asfalto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/badalona-incumple-normativa-laboral-trabajadores-30-grados-hemos-normalizado-pasar-calor_1_10409046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2023 20:11:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b4e13d5b-bb0c-482b-955c-6a817cdd5245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="97482" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b4e13d5b-bb0c-482b-955c-6a817cdd5245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="97482" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Badalona incumple la normativa laboral con trabajadores a más de 30 grados: “Hemos normalizado pasar calor”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b4e13d5b-bb0c-482b-955c-6a817cdd5245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Refugios,Badalona,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al rescate de los ascensores centenarios de Barcelona: “Nos explican la historia de nuestra ciudad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/rescate-ascensores-centenarios-barcelona-explican-historia-ciudad_1_10406622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a29c412-bab6-468e-9b1b-4eff01da8038_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ascensorista Joan Camprubí en el elevador de la calle València 213, que está registrado en el mapeo de ascensores históricos que ha elaborado el Ayuntamiento de Barcelona."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento cataloga 420 elevadores históricos, construidos entre finales del siglo XIX y la Guerra Civil, para tratar de preservarlos ante futuras modificaciones técnicas </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Por qué el Eixample revolucionó Barcelona hace 150 años y cómo debería hacerlo en el siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        En pleno centro de Barcelona, el Ayuntamiento ha localizado un ascensor de incalculable valor patrimonial. La cabina est&aacute; hecha de madera noble tallada, que intercala elaborados vitrales que recubren las mismas puertas que se despliegan hasta el rellano del vest&iacute;bulo. Todos estos componentes interiores quedan resguardados por una estructura de malla met&aacute;lica con florituras que recubre el espacio por donde se desplaza el elevador.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; situado en la Casa Mart&iacute; Llorens, una finca modernista de 1904, y es uno de los m&uacute;ltiples ejemplos del patrimonio que esconden cientos de ascensores antiguos repartidos por la ciudad. El consistorio ha decidido catalogarlos y situarlos en un mapa para intentar proteger su apariencia tradicional ante las reformas que la <a href="https://www.eldiario.es/politica/generalitat-cataluna-crea-comision-blindar-competencias_1_10388114.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Generalitat </a>exigir&aacute; a estas m&aacute;quinas. Por ahora ha localizado 420, pero se cree que podr&iacute;an ser muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La apariencia arquitect&oacute;nica de estos ascensores puede dar la sensaci&oacute;n de que albergan una maquinaria antigua y desfasada. Pero no es as&iacute;: son elevadores plenamente modernizados. Las gu&iacute;as originales de madera fueron sustituidas por gu&iacute;as nuevas y cuenta con un cuadro de maniobra electr&oacute;nico y puertas autom&aacute;ticas en la cabina que mantienen la esencia del <em>art noveau</em> catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos intentado preservar la est&eacute;tica original al m&aacute;ximo, pero siempre respetando los par&aacute;metros de seguridad&rdquo;, explica el gerente de Ascensores Camprub&iacute;, quien asegura que existe &ldquo;cierta sensibilidad&rdquo; entre los propietarios de este tipo de fincas para conservar el car&aacute;cter aut&eacute;ntico de sus elevadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/649ec79b-6186-4484-882a-1fe8fa950cf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El botón de llamada del ascensor histórico situado en la calle València 213 de Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El botón de llamada del ascensor histórico situado en la calle València 213 de Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Ayudas para preservar los elementos patrimoniales</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque este tipo de artefactos modernistas de uso cotidiano carecen de una protecci&oacute;n patrimonial espec&iacute;fica, el Ayuntamiento de Barcelona ha elaborado su clasificaci&oacute;n ante los cambios que impulsar&aacute; la normativa de la Generalitat, que implicar&aacute; m&aacute;s exigencias de seguridad, seg&uacute;n apuntan fuentes municipales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que en estos ascensores hist&oacute;ricos se produzcan modificaciones sustanciales, el consistorio ofrece una subvenci&oacute;n municipal para costear parte de la restauraci&oacute;n de los componentes patrimoniales de los 420 elevadores censados, la mayor&iacute;a localizados en la zona del Eixample de Barcelona, aunque no se descarta que aparezcan m&aacute;s en otros barrios de la ciudad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe src="https://www.google.com/maps/d/embed?mid=18kfTnjrjlFGDvTh3YpIIARQEHtawSCk&ehbc=2E312F" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La ayuda prev&eacute; sufragar el 30% del gasto de los propietarios. Y, adem&aacute;s, no incluir&aacute; los cargos que ocasionar&aacute;n las reparaciones vinculadas con la mejora de los aspectos de seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Montserrat Prado, directora t&eacute;cnica del Instituto Municipal del Paisaje Urbano de Barcelona, remarca la importancia de preservar estos ascensores a toda costa, a pesar de que no est&eacute;n abiertos al p&uacute;blico, porque tambi&eacute;n cuentan la historia de la ciudad. &ldquo;El consistorio quiere ayudar econ&oacute;micamente a los propietarios a mantener un patrimonio que es com&uacute;n y compartido&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las solicitudes de las subvenciones est&aacute;n llegando poco a poco y esperamos que para finales de a&ntilde;o se incremente la demanda&rdquo;, expone Prado, quien tambi&eacute;n destaca que la mayor&iacute;a de los ascensores hist&oacute;ricos son perfectamente adaptables. Es cierto, pues, que existen ejemplares que demuestran que es posible cumplir el reglamento a la vez que mantener los elementos patrimoniales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros hubiera sido mucho mejor que esta subvenci&oacute;n tambi&eacute;n fuera a parar en la mejora de la seguridad&rdquo;, comenta Camprub&iacute;, alegando que este tipo de costes suelen ser m&aacute;s caros. En la misma l&iacute;nea, desde el Gremio Empresarial de Ascensores de Catalunya estiman que unos 13.000 ascensores &mdash;incluidos los hist&oacute;ricos&mdash; se ver&aacute;n afectados por el cambio que insta la normativa de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la ayuda que otorga el consistorio, Jordi Sarrats, vicepresidente del gremio de ascensoristas en Catalunya, opina que es &ldquo;insuficiente&rdquo; y que genera &ldquo;cierta desigualdad&rdquo;. &ldquo;Los propietarios de ascensores construidos entre finales del siglo XIX o primer tercio del siglo XX tendr&aacute;n que gastarse el doble o el triple&rdquo;, afirma Sarrats, refiri&eacute;ndose a las modificaciones que entrar&aacute;n en vigor.
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s conciencia por proteger los elementos patrimoniales</strong></h3><p class="article-text">
        Jordi Horts es el administrador vertical de la finca situada en el n&uacute;mero 198 de la calle Padilla. &Eacute;l ya se ha anticipado a los cambios legales que se propiciar&aacute;n en los pr&oacute;ximos meses y ha incorporado en el elevador de este edificio, que data de 1926, las mejoras t&eacute;cnicas que reclamar&aacute; la nueva ley.
    </p><p class="article-text">
        Los operarios de Camprub&iacute; trabajan aqu&iacute; en la sustituci&oacute;n de las gu&iacute;as cil&iacute;ndricas por unas met&aacute;licas y en la renovaci&oacute;n del sistema mec&aacute;nico y el&eacute;ctrico.&nbsp; &ldquo;Es importante hacer un esfuerzo por conjugar la seguridad con la est&eacute;tica tradicional&rdquo;, apunta el ascensorista, destacando el valor de la cabina de madera y la estructura de malla que recubre la puerta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar personal cualificado para el mantenimiento de los elementos patrimoniales&rdquo;, sentencia Horts. Aun as&iacute;, cree que es necesario &ldquo;mantener el encanto&rdquo; y &ldquo;la personalidad&rdquo; de este tipo de artefactos hist&oacute;ricos siempre que se pueda. Por eso, no descarta pedir la subvenci&oacute;n del Ayuntamiento de Barcelona en un futuro.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c638b758-c4a9-4645-8ef4-ed1b9c0ba7da_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un técnico realiza mejoras de seguridad en el ascensor histórico de esta finca de la calle Padilla de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un técnico realiza mejoras de seguridad en el ascensor histórico de esta finca de la calle Padilla de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es fundamental que las administraciones y los ciudadanos tutelen conjuntamente la memoria patrimonial de nuestra ciudad&rdquo;, comenta Alessandro Scarnato, arquitecto y coordinador de la Taula Ciutadana pel Patrimoni de Barcelona, quien insiste en los beneficios de ampliar y dinamizar la mirada sobre el patrimonio. &ldquo;Iniciativas que propongan la catalogaci&oacute;n de nuevos elementos favorecen tambi&eacute;n la reutilizaci&oacute;n sostenible en el paisaje urbano&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Scarnato remarca que la catalogaci&oacute;n de ascensores hist&oacute;ricos es una decisi&oacute;n innovadora que permitir&aacute; &ldquo;hacer pedagog&iacute;a&rdquo;, y que, posiblemente, abrir&aacute; las puertas a nuevas formas de explorar y entender la arquitectura urbana de la capital catalana. &ldquo;El gran reto de conservar el inter&eacute;s patrimonial pasa por ver c&oacute;mo se conjugan estos planes con el lucro de las empresas especuladoras&rdquo;, concluye el arquitecto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/rescate-ascensores-centenarios-barcelona-explican-historia-ciudad_1_10406622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Aug 2023 20:39:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a29c412-bab6-468e-9b1b-4eff01da8038_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="755859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a29c412-bab6-468e-9b1b-4eff01da8038_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="755859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Al rescate de los ascensores centenarios de Barcelona: “Nos explican la historia de nuestra ciudad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a29c412-bab6-468e-9b1b-4eff01da8038_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Patrimonio,Patrimonio Histórico,Arquitectura,Cataluña,Catalunya,Historia,Edificios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mar y la contaminación se comen la playa de Badalona: "Nos falta arena y nos sobra basura"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mar-contaminacion-comen-playa-badalona-falta-arena-sobra-basura_1_10387696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0013a6f4-c752-4976-b089-2a2376153c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las playas de Badalona van perdiendo plataforma de arena ganada al mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La línea de costa de este municipio se ve afectada por el mal sistema de saneamiento y por la falta de políticas de prevención, que están provocando que el mar recupere terreno</p><p class="subtitle">El litoral catalán se queda sin playas: “Hemos urbanizado muy mal y el mar recupera lo que es suyo”</p></div><p class="article-text">
        Felisa G&oacute;mez hace casi 50 a&ntilde;os que veranea en las 'casetes blaves' (casitas azules) de la Playa del Cristall de Badalona. Son unas peque&ntilde;as edificaciones que se alzaron en la d&eacute;cada de los 60 en la misma arena de la playa, apenas a cuatro pasos del agua. Pero, tras medio siglo, este es el &uacute;ltimo a&ntilde;o para la 'caseta' de Felisa: dentro de pocos meses desaparecer&aacute;. La suya es una de las escasas edificaciones que se mantienen en pie al filo de la ribera y todo hace pensar que el mar no tardar&aacute; en recuperar el terreno sobre el cual est&aacute; construida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos visto c&oacute;mo, poco a poco, nos qued&aacute;bamos sin arena&rdquo;, relata Felisa. As&iacute; lo refleja la parte da&ntilde;ada de la edificaci&oacute;n, que est&aacute; a menos de un metro de la l&iacute;nea de la costa y a la que le falta un trozo de pared que se ha desprendido a causa del escarceo del mar. &ldquo;Desde hace muchos a&ntilde;os, la gente de la playa nos dec&iacute;a que este era el &uacute;ltimo a&ntilde;o que &iacute;bamos a estar aqu&iacute;&rdquo;, comenta su hijo Carlos Reina. &ldquo;Hemos alargado nuestra estancia lo m&aacute;ximo posible&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4529a375-d996-4ec5-a036-691d39e53a9b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las &#039;Casetes Blaves&#039; de la Playa del Cristall de Badalona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las &#039;Casetes Blaves&#039; de la Playa del Cristall de Badalona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4XeaWZbO1J2NnzjbCk" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Durante el pasado invierno, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/zonas-costeras-riesgo-estudio-alerta-aumento-mar-cambio-climatico-afecta-oleaje_1_9108598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los temporales y los oleajes (que han aumentado en n&uacute;mero e intensidad debido al cambio clim&aacute;tico</a>) han destrozado parte de la construcci&oacute;n en la que Felisa, su marido e hijos se han alojado cada verano junto con otras ocho familias m&aacute;s. El pasado mes de mayo todos los inquilinos fueron desalojados por el propietario de las 'casetes blaves', que no quiso hacerse cargo del coste de las reparaciones, seg&uacute;n explica Carlos, quien tambi&eacute;n reconoce la peligrosidad de seguir habitando la infraestructura ante el imparable avance del mar. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de las 'casetes blaves' de la Playa del Cristall es una muestra de la problem&aacute;tica que sufre tambi&eacute;n el resto de la costa badalonesa y buena parte del litoral de la provincia de Barcelona. El mar ha ido avanzando lenta, pero inexorablemente, y ha reconquistado el terreno que le fue robado a ra&iacute;z de la construcci&oacute;n de puertos, industrias, espigones o edificaciones a pie de playa. Estos elementos han alterado la din&aacute;mica propia del litoral y el movimiento de la arena, las corrientes y los sedimentos, impidiendo la renovaci&oacute;n natural de la arena. Con todo, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/litoral-catalan-queda-playas-hemos-urbanizado-mal-mar-recupera_1_9065877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buena parte de esta zona de costa se est&aacute; quedando sin playas</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Actuaciones de urgencia para contener la regresi&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, la costa de Badalona ha perdido unos 50 metros de arena. Es un fen&oacute;meno que va en aumento: el municipio cuenta con una tasa anual de retroceso de hasta 9,8 metros, seg&uacute;n el informe &lsquo;Un litoral al l&iacute;mit&rsquo;, encargado por la Generalitat de Catalunya. Este estudio expone que la mala ordenaci&oacute;n estrat&eacute;gica de la costa catalana ha provocado que el 60% est&eacute; urbanizada en sus primeros 100 metros. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona, entidad gestora de los 30 kil&oacute;metros de playas metropolitanas, incide en que si no se act&uacute;a con previsi&oacute;n y elaborando medidas transversales a largo plazo, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/playas-barcelona-desaparecer-30-anos-arena-no-podran-parar-oleajes-tormentas_1_9664965.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas podr&iacute;an desaparecer por completo hacia el a&ntilde;o 2050</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0c91b9cf-6090-4d78-b66f-066359db3c6e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Playa de la Barca María es una de las más afectadas por la regresión en Badalona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Playa de la Barca María es una de las más afectadas por la regresión en Badalona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De hecho, las playas de m&aacute;s al norte de Badalona, como la de la Barca Mar&iacute;a o la del Cristall, podr&iacute;an tener los d&iacute;as contados. Seg&uacute;n explica la exconcejala del &Aacute;rea de Medio Ambiente, el consistorio encarg&oacute; al Ministerio de Costas y Medio Marino a principios de este a&ntilde;o una compra de 60.000 metros c&uacute;bicos de arena para regenerar artificialmente el tramo de la Barca Mar&iacute;a de cara a la temporada estival. A d&iacute;a de hoy, la aportaci&oacute;n de arena todav&iacute;a no ha llegado, por lo que Trenado lamenta la inacci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        En este tramo, el m&aacute;s cr&iacute;tico de la costa badalonesa en cuanto a la regresi&oacute;n, los temporales de mar tambi&eacute;n dejan al descubierto los restos de antiguas edificaciones que fueron derribadas por el retroceso de la arena o la aplicaci&oacute;n de la Ley de Costas. Es por esto que los ba&ntilde;istas tienen que sortear cada verano los cimientos que van emergiendo ante la progresiva p&eacute;rdida de arena.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_50p_1077545.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_50p_1077545.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_75p_1077545.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_75p_1077545.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_default_1077545.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_default_1077545.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2d7c7dd-2fe1-4e3c-b62a-94fe13d306ce_source-aspect-ratio_default_1077545.jpg"
                    alt="Restos de antiguas edificaciones salen a la luz por la pérdida de arena en la Playa de la Barca María."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Restos de antiguas edificaciones salen a la luz por la pérdida de arena en la Playa de la Barca María.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Gran parte del problema de la regresi&oacute;n recae en la falta de perspectiva global de las medidas, que se aplican normalmente desde un punto de vista local y sin tener en cuenta todos los municipios perjudicados&rdquo;, afirma Gregori Mu&ntilde;oz-Ramos, responsable del &Aacute;rea de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Badalona. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Democr&aacute;tico ya ha empezado a impulsar en algunos municipios del sur de la comarca del Maresme (Barcelona) una serie de actuaciones para la estabilizaci&oacute;n de las playas: desde la ampliaci&oacute;n de espigones para proteger el mobiliario urban&iacute;stico hasta la concesi&oacute;n de m&aacute;s regeneraciones artificiales de arena. Pero las medidas han sido recibidas con mucha pol&eacute;mica por parte de la comunidad cient&iacute;fica y las entidades ecologistas, que alertan sobre el impacto ambiental y paisaj&iacute;stico que suponen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La playa es un sistema din&aacute;mico: hay que hacer menos r&iacute;gida la costa en vez de parcelarla&rdquo;, defiende Lea Sitj&agrave;, activista de la Plataforma Badalona Mar, quien apunta que la pol&iacute;tica de construcci&oacute;n de puertos y espigones es en gran parte culpable de la regresi&oacute;n. Cuando las olas del mar chocan contra elementos duros como los espigones, generan un impacto en el terreno que puede llegar a aumentar la p&eacute;rdida de arena. &ldquo;Lo que deber&iacute;an hacer los puertos es cumplir con la instalaci&oacute;n de los sistemas de bypass, para as&iacute; desembozar la arena retenida y facilitar su transporte&rdquo;, sentencia Sitj&agrave;. 
    </p><p class="article-text">
        Sitj&agrave; tambi&eacute;n previene sobre la &ldquo;inutilidad&rdquo; de las aportaciones extraordinarias de arena, ya que desaparecen a la &ldquo;m&iacute;nima&rdquo; que se levanta un temporal.&nbsp;Se trata, pues, de un parche que no soluciona el principal problema del litoral, que reside en el hecho de que en su d&iacute;a se intentara ganar terreno al mar y se edificara en lugares en los que deber&iacute;a haber agua.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de ello es la l&iacute;nea R1 de Rodalies. Fue la primera l&iacute;nea f&eacute;rrea que se construy&oacute; en Espa&ntilde;a y ya registra incidentes en d&iacute;as de temporal en los que las olas de el mar llegan a invadir las v&iacute;as. En vista de eso, la Generalitat de Catalunya lleg&oacute; a proyectar la reubicaci&oacute;n de la l&iacute;nea en su plan territorial metropolitano de 2010. Pero el proyecto fue retirado por falta de recursos econ&oacute;micos. 
    </p><h3 class="article-text">Playas menguantes y aguas contaminadas</h3><p class="article-text">
        Bajo estas circunstancias se est&aacute;n produciendo da&ntilde;os de incalculable valor medioambiental y econ&oacute;mico en playas urbanas como la de Badalona, un municipio que tambi&eacute;n sufre la contaminaci&oacute;n de sus aguas. La insuficiencia del sistema de saneamiento del municipio se ha convertido en un problema casi end&eacute;mico cada verano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La contaminaci&oacute;n c&iacute;clica de las aguas es un cl&aacute;sico. A la m&iacute;nima que llueve vemos c&oacute;mo salen vertidos residuales sin sanear directamente por los aliviaderos&rdquo;, apunta Felisa. Badalona, como la mayor&iacute;a de ciudades metropolitanas, tiene un sistema de alcantarillado unitario y compartido con varios municipios, donde se mezclan las aguas pluviales y residuales para su saneamiento. El principal inconveniente de este sistema es que, ante episodios de intensa precipitaci&oacute;n, los aliviaderos vierten el volumen de agua excedente que la estructura no puede soportar ni transportar hasta la estaci&oacute;n depuradora EDAR del Bes&ograve;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se levanta un poco de aire, se remueven las corrientes. Nos falta arena y nos sobra la basura de todo tipo, que aparece frecuentemente en la orilla&rdquo;, lamenta Carlos, rememorando un verano en que vio tantas toallitas en la playa que parec&iacute;an formar un &ldquo;mosaico&rdquo;. Ante la falta de dep&oacute;sitos pluviales que puedan aligerar el volumen de carga del colector de Levante en momentos de alta presi&oacute;n, el Ayuntamiento de Badalona instal&oacute; hace un par de a&ntilde;os una l&iacute;nea de peines met&aacute;licos en nueve aliviaderos de la ciudad, para as&iacute; intentar retener algunos residuos durante las descargas que van a parar al mar sin depurar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es una soluci&oacute;n definitiva, pero se ha podido reducir el n&uacute;mero de vertidos s&oacute;lidos que van a parar directamente al mar&rdquo;, defiende Rosa Trenado, exconcejala del &Aacute;rea de Medio Ambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Esta falta de depuraci&oacute;n llev&oacute; a Ecologistas en Acci&oacute;n a otorgar en 2020 el distintivo &lsquo;Bandera Negra&rsquo; a Badalona por tener uno de los litorales m&aacute;s contaminados de Espa&ntilde;a. En la misma l&iacute;nea, una prospecci&oacute;n realizada hace cuatro a&ntilde;os en la Playa de La Mora, al sur del municipio, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/vecinos-sant-adria-siguen-banando-playa-cerrada-contaminacion-si-no_1_9132330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apreciaba concentraciones de elementos cancer&iacute;genos en el terreno por la presencia de la antigua f&aacute;brica Cros</a>. La Playa de La Mora, junto a la del municipio aleda&ntilde;o de Sant Adri&agrave; del Bes&ograve;s, est&aacute; en proceso de descontaminaci&oacute;n, por lo que tambi&eacute;n est&aacute; prohibido ba&ntilde;arse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la insuficiencia de capacidad de esta gran tuber&iacute;a unitaria de saneamiento, a&ntilde;adida a la falta de dep&oacute;sitos pluviales que puedan mitigar el volumen de carga en momentos de fuerte precipitaci&oacute;n, provoca episodios recurrentes de contaminaci&oacute;n de las aguas. Desde la Plataforma Badalona Mar denuncian que es &ldquo;injustificable&rdquo; que se hayan producido vertidos directos al mar en d&iacute;as sin lluvia.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4nDyskbowELnfzjbCl" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        A principios de julio, Xavier Garc&iacute;a Albiol, alcalde del PP en Badalona, se reuni&oacute; con el m&aacute;ximo responsable de los fondos europeos en Espa&ntilde;a para exigir a la Comisi&oacute;n Europea una financiaci&oacute;n de 30 millones de euros para la construcci&oacute;n de tres dep&oacute;sitos pluviales en el municipio. Con el objetivo &ldquo;de reducir en un 75% los episodios de contaminaci&oacute;n de las aguas&rdquo;, en palabras de Albiol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Badalona solo cuenta con el dep&oacute;sito de aguas pluviales de la Estrella. Y, pese a que pueda albergar en su interior unos 30 millones de litros, en 2012 ya se consider&oacute; insuficiente para evitar vertidos al mar e inundaciones. Por ello, bajo el mandato del PP, se dise&ntilde;&oacute; un Plan Director Urban&iacute;stico de Alcantarillado que contemplaba la construcci&oacute;n de 14 nuevos dep&oacute;sitos, pero nunca se lleg&oacute; a aprobar la partida presupuestaria para su ejecuci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los usos de las playas urbanas cambiar&aacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        La playa de Badalona es el espacio p&uacute;blico m&aacute;s utilizado de la ciudad. &ldquo;En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, tanto los usos como los servicios l&uacute;dicos, sociales y deportivos que proporciona la playa se ir&aacute;n restringiendo&rdquo;, informa el responsable del &Aacute;rea de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Badalona. Porque la regresi&oacute;n, sumada al incremento de los efectos del cambio clim&aacute;tico sobre el oleaje y los temporales, acabar&aacute; afectando a infraestructuras de transporte, energ&iacute;a, saneamiento, puertos y obras de protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La erosi&oacute;n de las playas ha llegado a un punto casi irreversible ante la imposibilidad de deshacer la urbanizaci&oacute;n en la fachada mar&iacute;tima. Entonces, resulta dif&iacute;cil estudiar soluciones reales que a largo plazo permitan restituir la din&aacute;mica costera, frenar la regresi&oacute;n y paliar los desastres naturales que provocan las descargas del sistema de saneamiento. Eso s&iacute;, las pocas edificaciones que se mantienen a&uacute;n a pie de playa est&aacute;n destinadas a desaparecer, ya sea porque la Ley de Costas actuar&aacute; o porque la regresi&oacute;n y la acci&oacute;n clim&aacute;tica forzar&aacute;n tarde o temprano su retirada, como es el caso de las 'casetes blaves' de Felisa y su hijo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana, Judith Vallès]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mar-contaminacion-comen-playa-badalona-falta-arena-sobra-basura_1_10387696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Aug 2023 20:38:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0013a6f4-c752-4976-b089-2a2376153c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="347906" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0013a6f4-c752-4976-b089-2a2376153c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="347906" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El mar y la contaminación se comen la playa de Badalona: "Nos falta arena y nos sobra basura"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0013a6f4-c752-4976-b089-2a2376153c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático,Contaminación del agua,Badalona,Playas,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salen a la luz un millar de dibujos infantiles hechos durante la Guerra Civil: "Ponen la piel de gallina"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/bombardeos-trincheras-milicianos-pintaron-ninos-ninas-durante-inicio-civil-espanola-guerra_1_10377908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65ee3e65-9812-4e8f-a2f9-91e4260416e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salen a la luz un millar de dibujos infantiles hechos durante la Guerra Civil: &quot;Ponen la piel de gallina&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una bibliotecaria descubre en una caja del Archivo Histórico de Barcelona dibujos inéditos que hicieron unos 500 menores en una sala de lectura habilitada para niños y niñas durante el conflicto</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Aquí se guarda la imagen de la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        Los hermanos Fernando y Mariano Cuerda Rodrig&aacute;lvarez eran unos ni&ntilde;os cuando la guerra les atrap&oacute; sin avisar. Viv&iacute;an en la pla&ccedil;a Nova, muy cerca del Archivo Hist&oacute;rico de Barcelona. El 30 de enero de 1938, la aviaci&oacute;n italiana de Benito Mussolini bombarde&oacute; su hogar y se vieron forzados huir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas escuelas ya hab&iacute;an cerrado sus puertas y los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se pasaban el d&iacute;a en la calle. Jugaban a imitar lo que ve&iacute;an: asesinatos y batallas. Ante la amenaza de las bombas fascistas sobre el centro de la ciudad, el Archivo Hist&oacute;rico impuls&oacute; un refugio para que los menores pudieran salvaguardarse y tambi&eacute;n leer, escuchar historias y pintar.
    </p><p class="article-text">
        A sus 92 a&ntilde;os, Mariano, desde su exilio en M&eacute;xico, recordaba &ldquo;con cari&ntilde;o&rdquo; las tardes en la Sala de Lectura para Infantes, un lugar para la evasi&oacute;n, refugio y diversi&oacute;n de muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que, como &eacute;l, hab&iacute;an sido condenados a crecer entre bombas.
    </p><p class="article-text">
        La sala, inaugurada en septiembre de 1936, se convirti&oacute; en otra ventana al mundo para centenares de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. As&iacute; lo reflejan los centenares de dibujos que realizaron durante esos meses, en los que se entremezclan la simbolog&iacute;a b&eacute;lica con personajes m&iacute;ticos del imaginario infantil del momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, nadie sab&iacute;a de la existencia de estas ilustraciones. Pasaron m&aacute;s de 85 a&ntilde;os encerrados en la Caja 26 del archivo hist&oacute;rico de la ciudad hasta que la bibliotecaria del Arxiu Maria Messeguer los descubri&oacute; hace unos meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se ha convertido en la exposici&oacute;n <em>L</em>&rsquo;<em>Arxiu en Guerra, </em>comisariada por Messeguer y el historiador Daniel Venteo, que explica por primera vez, la guerra desde el punto de vista de los infantes de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Messeguer, quien anteriormente trabaj&oacute; en una biblioteca especializada en literatura infantil y juvenil, un d&iacute;a se interes&oacute; por una fotograf&iacute;a de la Sala de Lectura para Infantes, realizada por el fot&oacute;grafo Carlos P&eacute;rez de Rozas, que estaba colgada en el vest&iacute;bulo de la Casa de l'Ardiaca. Una compa&ntilde;era le sugiri&oacute; que investigara en &ldquo;el archivo del archivo&rdquo;, donde se guardan los documentos relativos a la gesti&oacute;n administrativa de la instituci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cce062c6-57b4-497c-8ccb-5b78509f6e8e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La única fotografía contemporánea que se ha conservado de la Sala de Lectura para Infantes protagoniza el espacio central de la muestra junto a los dibujos originales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La única fotografía contemporánea que se ha conservado de la Sala de Lectura para Infantes protagoniza el espacio central de la muestra junto a los dibujos originales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        All&iacute;, la bibliotecaria dio con la Caja 26 en la que figuraban los nombres del medio millar de infantes que visitaron la Sala de Lectura, as&iacute; como las colecciones de lo libros y las revistas que sus usuarios leyeron y reprodujeron en sus propios dibujos: TBO, El Gato F&eacute;lix, Pocholo, Ratapl&aacute;n, Charlot, Bimbo, El Patufet o Pirul&iacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Caja 26 no solo conten&iacute;a ilustraciones t&iacute;picamente infantiles. &ldquo;Pone la piel de gallina ver tant&iacute;simos dibujos que conten&iacute;an alusiones a la guerra&rdquo;, expresa Messeguer. La bibliotecaria rememora c&oacute;mo no pod&iacute;a contener el entusiasmo por compartir el descubrimiento, por lo que empez&oacute; a buscar fuentes orales y documentaci&oacute;n hist&oacute;rica junto a Venteo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los comisarios dicen &ldquo;so&ntilde;ar&rdquo; con organizar un encuentro con los autores o sus familiares m&aacute;s directos, ya que esta misma semana una persona ha reconocido en la exposici&oacute;n los nombres de su madre y de su t&iacute;a: N&uacute;ria y Montserrat Llopart. Por eso, no descartan que durante los pr&oacute;ximos meses aparezcan m&aacute;s personas vinculadas a los 500 usuarios que pasaron por la Sala de Lectura para Infantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b3f279b-b961-4014-8834-fb32117d6131_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un miliciano republicano aplastando la ideología fascista."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un miliciano republicano aplastando la ideología fascista.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Cuando los ni&ntilde;os piensan en la guerra</strong></h3><p class="article-text">
        La muestra temporal, estrenada este mes de julio y que podr&aacute; visitarse hasta el pr&oacute;ximo 4 de noviembre, presenta en la sala principal de la Casa de l&rsquo;Ardiaca la colecciones de revistas y libros infantiles que inspiraron, en gran parte, los casi 1.000 dibujos que la bibliotecaria encontr&oacute; en el archivo de la Caja 26, de los cuales unos setenta han sido seleccionados para su exhibici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Abundan, como es l&oacute;gico, representaciones de escenas de la vida cotidiana, as&iacute; como ilustraciones de personajes que aparec&iacute;an en las portadas de estas revistas infantiles. Pero la gran espectacularidad de la muestra reside en que tambi&eacute;n hay 'Popeyes' de la CNT, cowboys convertidos en soldados, trincheras, ametralladoras u hospitales de campa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puede sorprender que los infantes fueran tan conscientes del esp&iacute;ritu revolucionario que invad&iacute;a su d&iacute;a a d&iacute;a. En este sentido, Venteo recuerda que en aquella &eacute;poca se hac&iacute;a una &ldquo;propaganda masiva&rdquo; por parte de milicias populares como la CNT y la FAI, incluyendo, adem&aacute;s, la difusi&oacute;n propagand&iacute;stica por parte de la Generalitat republicana. Seg&uacute;n explica, era &ldquo;normal&rdquo; que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se sintieran emocionalmente vinculados a la guerra, especialmente, cuando ve&iacute;an marchar a sus familiares al frente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comisario quiere remarcar que el famoso cartel <em>Aplastemos el fascismo</em> de Pere Catal&agrave;, en el que se muestra una alpargata aplastando una cruz gamada, no se hizo hasta meses despu&eacute;s de que un ni&ntilde;o dibujase la misma idea en la Sala de Lectura para Infantes. &ldquo;Parece un dibujo premonitorio&rdquo;, apunta Venteo, ya que aparece un miliciano pisando la palabra &lsquo;fascio&rsquo;, rodeado de siglas pertenecientes a entidades antifascistas de la &eacute;poca: CNT, FAI, AIT y POUM.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo &aacute;mbito de la exposici&oacute;n recupera la memoria hist&oacute;rica de dos aspectos &iacute;ntimamente vinculados a la infancia y al mundo de los archivos durante los a&ntilde;os de la Guerra Civil: la celebraci&oacute;n de la Semana de la Infancia &mdash;la alternativa laica a los Reyes Magos&mdash; y la contribuci&oacute;n del Archivo Hist&oacute;rico de la ciudad a salvar el patrimonio documental catal&aacute;n durante la guerra, realzando el papel de Agust&iacute; Duran i Sanpere, su director e impulsor de la Sala de Lectura para Infantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c0fedff-ae59-4eaa-b98c-af48f99ed818_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los personajes de &#039;El gordo y el flaco&#039; en un navío que representa las siglas de la CNT-FAI."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los personajes de &#039;El gordo y el flaco&#039; en un navío que representa las siglas de la CNT-FAI.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un homenaje para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que viven una guerra</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Esta exposici&oacute;n documental quiere ser una ofrenda para los infantes que vivieron o viven actualmente la guerra en sus carnes&rdquo;, sentencia Venteo. Y a&ntilde;ade tambi&eacute;n que la muestra propone una inmersi&oacute;n emocional y did&aacute;ctica para &ldquo;ponerse en la piel de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&rdquo;, ya que se divulgan, adem&aacute;s, algunos de los acontecimientos de trascendencia hist&oacute;rica que atravesaron la vida de los infantes durante los primeros meses de la Guerra Civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto Messeguer como Venteo afirman que la exposici&oacute;n est&aacute; teniendo una muy buena acogida por parte del p&uacute;blico, sobre todo adolescentes y gente joven. &ldquo;Es necesario hacer pedagog&iacute;a sobre la mirada infantil de la guerra, as&iacute; como de la gran labor de conservaci&oacute;n de los archivos para conocer nuevas historias y sus matices&rdquo;, corroboran los comisarios. 
    </p><p class="article-text">
        Ambos esperan que L&rsquo;<em>Arxiu en Guerra</em> pueda prorrogar su tiempo de exhibici&oacute;n hasta el mes de diciembre, para as&iacute; extender la oportunidad a centros educativos que quieran visitarla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/bombardeos-trincheras-milicianos-pintaron-ninos-ninas-durante-inicio-civil-espanola-guerra_1_10377908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jul 2023 20:40:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65ee3e65-9812-4e8f-a2f9-91e4260416e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="179636" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/65ee3e65-9812-4e8f-a2f9-91e4260416e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="179636" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Salen a la luz un millar de dibujos infantiles hechos durante la Guerra Civil: "Ponen la piel de gallina"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65ee3e65-9812-4e8f-a2f9-91e4260416e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Infancia,Arte,Memoria Histórica,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marcas en el suelo para evitar el descontrol de terrazas en Barcelona: "Abusan del espacio público"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/marcas-suelo-evitar-descontrol-terrazas-barcelona-abusan-espacio-publico_1_10372192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81673d03-bded-4653-8d61-47396c226de4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marcas en el suelo para evitar el descontrol de terrazas en Barcelona: &quot;Abusan del espacio público&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las quejas de los vecinos en las nuevas calles peatonales del centro de la ciudad fuerzan al Ayuntamiento a colocar piezas metálicas para frenar el crecimento de las terrazas al margen de las licencias </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Barcelona adelanta el cierre de bares y terrazas en zonas afectadas por el ruido nocturno</p></div><p class="article-text">
        Del ruido de los coches al de las terrazas. Los vecinos del Eixample de Barcelona han salido ganando en calidad del aire y en espacio p&uacute;blico con los nuevos ejes verdes, las peatonalizaciones que impuls&oacute; el Ayuntamiento en el distrito. Pero ahora temen que se dispare el alboroto de las terrazas &ndash;especialmente por la noche&ndash; que ya se han comenzado a expandir por calles como la de Consell de Cent.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los vecinos y las vecinas estamos satisfechos con la pacificaci&oacute;n de las calles, pero no queremos que se sustituyan los coches por m&aacute;s terrazas&rdquo;, resum&iacute;a este mi&eacute;rcoles Xavier Riu, vocal de urbanismo de la Asociaci&oacute;n de Vecinos y Vecinas de l'Esquerra de l'Eixample. Seg&uacute;n explica, ha aumentado el alboroto en estas calles hasta altas horas de la madrugada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar estas situaciones, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/primavera-sound-plantea-barcelona-diferencias-ayuntamiento_1_8584160.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuntamiento de Barcelona</a> ha decidido poner coto a las terrazas y ha empezado a instalar esta semana marcas en el pavimento para impedir que los hosteleros coloquen m&aacute;s mesas y sillas de las que tienen permitidas por licencia. Esto, aseguran, deber&iacute;a servir tambi&eacute;n para ordenar las nuevas transformaciones urban&iacute;sticas de la ciudad una vez terminadas las obras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los operarios del consistorio han iniciado este mi&eacute;rcoles la colocaci&oacute;n de las placas delimitadoras en la nueva plaza que se ha abierto en la intersecci&oacute;n entre las calles Girona y Consell de Cent. La aplicaci&oacute;n de esta medida llega despu&eacute;s de las quejas reiteradas de vecinos y entidades locales sobre la dif&iacute;cil convivencia en la zona desde el inicio del verano. En los pr&oacute;ximos d&iacute;as se instalar&aacute;n marcadores en hasta 155 terrazas ubicadas en los ejes que han sido recientemente urbanizados en Consell de Cent, Borrell, Rocafort y Girona.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3fae81f5-f442-4aee-83eb-2f1916d2c647_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un operario del Ayuntamiento de Barcelona instala en el pavimento las piezas metálicas que delimitarán el espacio de las terrazas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un operario del Ayuntamiento de Barcelona instala en el pavimento las piezas metálicas que delimitarán el espacio de las terrazas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los residentes coincidimos en que los establecimientos de restauraci&oacute;n y ocio nocturno hacen un uso abusivo del espacio p&uacute;blico y que hay que acotarlo&rdquo;, sentencia Riu, quien denuncia que en los entornos cercanos a calle peatonalizada de Enric Granados &ldquo;los barrios se est&aacute;n degradando&rdquo; debido al exceso de terrazas y bares a lo largo de la v&iacute;a. Una problem&aacute;tica que, apunta, &ldquo;se extiende como una mancha de aceite&rdquo; por tramos de la calle Aribau.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Eixample es un distrito que alberga varias zonas tensionadas debido a proliferaci&oacute;n de terrazas y de ruido en sus calles. Algo que se ha agravado, seg&uacute;n los vecinos, con el inicio de la temporada tur&iacute;stica y peatonalizaciones como la de Consell de Cent.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el fin de semana pasado, el Ayuntamiento anunci&oacute; tambi&eacute;n que una nueva patrulla nocturna de la Guardia Urbana se encargar&aacute; de garantizar el cumplimiento de las normas de convivencia en la zona, en especial el respeto al descanso a los vecinos a partir del cierre de las terrazas de restauraci&oacute;n en la calle de Enric Granados y en Consell de Cent.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el vocal de la Asociaci&oacute;n de Vecinos y Vecinas de l'Esquerra de l'Eixample denuncia que todav&iacute;a &ldquo;no se han retirado&rdquo; muchas de las terrazas provisionales que el consistorio asign&oacute; a locales de la hosteler&iacute;a para facilitar el acatamiento de las medidas sanitarias durante la pandemia y, que desde abril de este a&ntilde;o, varias de ellas no cumplir&iacute;an con la normativa legal. Al respecto, el consistorio recuerda que en las zonas m&aacute;s saturadas no se han mantenido las ampliaciones de terrazas debido a la COVID-19. Y a&ntilde;ade que iniciar&aacute; de forma inminente una campa&ntilde;a de inspecci&oacute;n en las &aacute;reas en esos puntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Manuel Cardete, camarero del Bar El Funicular, uno de los establecimientos m&aacute;s m&iacute;ticos de l&rsquo;Eixample por sus 73 a&ntilde;os de vida, aprueba la medida de los marcadores de las terrazas en los adoquines del espacio p&uacute;blico. &ldquo;Nosotros siempre hemos cumplido la normativa y hemos tenido las tres mismas mesas&rdquo;, explica Cardete, consciente de que muchos establecimientos pr&oacute;ximos incumplen su licencia y no respetan las normas de convivencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, objeta que despu&eacute;s del mal trago de la pandemia, las obras de las supermanzanas en Barcelona &ldquo;han complicado a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n del sector de la restauraci&oacute;n&rdquo;. El Bar El Funicular cerrar&aacute; este a&ntilde;o por la jubilaci&oacute;n de su propietaria, pero el local siempre ha sido &ldquo;un hogar de la gente del barrio&rdquo;, puntualiza Cardete.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El Plan de Usos de l&rsquo;Eixample</h3><p class="article-text">
        El descanso del vecindario que vive a lo largo de los m&aacute;s de tres quil&oacute;metros que abraza la llamada Supermanzana Barcelona del Eixample no es lo &uacute;nico que est&aacute; en juego. Tambi&eacute;n afloran las quejas por la gentrificaci&oacute;n y la presencia masiva de turistas, m&aacute;s patente que nunca en &eacute;poca estival.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras desaparecen comercios tradicionales del barrio, prolifera la apertura de establecimientos dedicados a los turistas&rdquo;, relata Jaume Artigues, presidente de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de la Dreta de l&rsquo;Eixample, se&ntilde;alando hacia un local de Consell de Cent donde preparan los t&iacute;picos brunches ingleses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Artigues critica que el Plan de Usos de l&rsquo;Eixample es de &ldquo;m&iacute;nimos&rdquo;, porque tan solo limita la concesi&oacute;n de licencias de determinados negocios en las calles ahora reformadas, lo que provoca un &ldquo;desequilibrio&rdquo; en las v&iacute;as colindantes donde se permite la presencia de hasta 20 establecimientos de restauraci&oacute;n en un radio de tan solo 100 metros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las entidades vecinales agradecen las medidas inmediatas que el consistorio ha tomado despu&eacute;s de su reuni&oacute;n urgente el viernes pasado con Jordi Valls, el nuevo concejal del distrito del gobierno socialista de Jaume Collboni. Pero aun as&iacute;, el tejido vecinal reclama reformas m&aacute;s profundas y estrictas en relaci&oacute;n al Plan de Usos del Eixample, para as&iacute; &ldquo;poder ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, en palabras de Artigues.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/marcas-suelo-evitar-descontrol-terrazas-barcelona-abusan-espacio-publico_1_10372192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jul 2023 20:06:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81673d03-bded-4653-8d61-47396c226de4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="353100" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81673d03-bded-4653-8d61-47396c226de4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="353100" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Marcas en el suelo para evitar el descontrol de terrazas en Barcelona: "Abusan del espacio público"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81673d03-bded-4653-8d61-47396c226de4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Vecinos,Terrazas,Turistificación,Gentrificación,Cataluña,Catalunya,verano,Ciudades,Bares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El calor mató a más de 11.300 personas en España durante el verano de 2022]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/calor-mato-11-300-personas-espana-durante-verano-2022_1_10365978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82c13d48-5d45-47b6-bef3-5b236e116faf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El calor mató a más de 11.300 personas en España durante el verano de 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe del Instituto de Salud Global de Barcelona es el primero en concretar el número de muertes causadas directa e indirectamente por las altas temperaturas en ese periodo, el más caluroso registrado en Europa</p><p class="subtitle">MAPA - La ola de calor en cada provincia: compara la temperatura de cada día con la media histórica
</p></div><p class="article-text">
        El verano de 2022 fue <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ola-calor-provincia-compara-temperatura-verano-historica-calentamiento-mapas-graficos-septiembre-2_1_9165639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el m&aacute;s caluroso registrado jam&aacute;s en Europa</a>. Diversas zonas del continente vivieron las m&aacute;ximas m&aacute;s altas de la historia, con hasta 10 grados m&aacute;s de lo normal. Los picos de temperatura causaron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/victimas-crisis-climatica-espana-informes-vida-habia-pasado-miedo_1_10358509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sequ&iacute;as, incendios forestales</a> y decenas de miles de muertes. Concretamente, en Espa&ntilde;a fueron 11.324 personas las que perdieron la vida a causa del calor. Se trata del tercer pa&iacute;s del continente con m&aacute;s muertes por esta causa, s&oacute;lo superado por Italia y Grecia. 
    </p><p class="article-text">
        La mortalidad en 2022 se centr&oacute;, pues, en los pa&iacute;ses del sur de Europa, aquellos que registraron las temperaturas m&aacute;s altas. Pero tambi&eacute;n son de los que tienen los &iacute;ndices de riesgo de pobreza m&aacute;s altos y, por tanto, susceptibles de tener una mayor ratio de poblaci&oacute;n alojada en infraviviendas, sufriendo pobreza energ&eacute;tica y con trabajos f&iacute;sicos o al aire libre. As&iacute;, el cruce de estos dos factores provoc&oacute; que Italia, Grecia y Espa&ntilde;a sumaran, s&oacute;lo entre ellos tres, el 52,6% de todos los decesos causados por calor en Europa. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Las muertes por calor se concentran en los países del sur de Europa" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-EkEX2" src="https://datawrapper.dwcdn.net/EkEX2/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="759" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado ya se ten&iacute;an indicios de que las olas de calor habr&iacute;an tenido consecuencias fatales, pero no se sab&iacute;a la cifra exacta. Eurostat detect&oacute; un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/calor-mata-mortalidad-dispara-olas-vez-extremas_1_9217920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incremento inusualmente alto de la mortalidad en esas fechas</a>, pero no ten&iacute;a los datos suficientes como para atribuirlas al exceso de calor. 
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero lo ha puesto un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundaci&oacute;n 'la Caixa', en colaboraci&oacute;n con el Instituto Nacional de Investigaci&oacute;n en Salud y Medicina de Francia (Inserm). El an&aacute;lisis, <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-023-02419-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41591-023-02419-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Medicine</em></a>, estima que entre el 30 de mayo y el 4 de septiembre de 2022 se produjeron 61.672 muertes por calor en todo el continente. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo investigador ha podido concretar las cifras cruzando los datos de temperatura y mortalidad entre 2015 y 2022. A partir de ah&iacute;, estimaron modelos epidemiol&oacute;gicos para predecir la mortalidad atribuible a las temperaturas para cada regi&oacute;n y semana del periodo estival. Con esto, pudieron contabilizar no s&oacute;lo los decesos provocados directamente por las temperaturas (deshidrataciones o golpes de calor) sino tambi&eacute;n indirectamente (descompensaci&oacute;n de patolog&iacute;as preexistentes y de la salud en general). 
    </p><p class="article-text">
        Con esta nueva metodolog&iacute;a, el estudio de ISGlobal se salda con unos resultados que casi triplican la cifra de muertes por calor que se barajaba en otros informes. En septiembre, la Universidad Carlos III public&oacute; una estimaci&oacute;n que cifraba en 4.700 los decesos en Espa&ntilde;a. Ese estudio, a pesar de que contabiliz&oacute; 6.600 muertes menos que el de ISGlobal, ya destacaba que el pasado verano se triplic&oacute; la media espa&ntilde;ola de los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Elisenda G&oacute;mez, internista del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, da una clave para entender por qu&eacute; hay una diferencia tan grande entre las cifras de estas dos investigaciones: &ldquo;las patolog&iacute;as desencadenadas por el calor est&aacute;n muy infradiagnosticadas&rdquo; porque &ldquo;se confunden con infecciones respiratorias o dolencias relativas a infecciones ya presentes en el paciente&rdquo;. En esta l&iacute;nea, destaca la opini&oacute;n de Manuel Franco, epidemi&oacute;logo e investigador en las Universidades de Alcal&aacute; y Johns Hopkings, que apunta que a pesar de que &ldquo;cada vez conocemos m&aacute;s efectos cuantitativos y cualitativos de las olas de calor, es necesaria una mejor m&eacute;trica para entender los efectos sobre la mortalidad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Zamora es la provincia con mayor tasa de muertes por calor" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-RN1FI" src="https://datawrapper.dwcdn.net/RN1FI/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="524" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Uno de los aspectos destacados del informe es que permite ver que los lugares con m&aacute;s mortalidad no son necesariamente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-calor-record-espana-compara-temperatura-dia-media-historica-provincia-crisis-climatica-julio_1_10153937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los que han registrado las temperaturas m&aacute;s altas</a>. Un ejemplo claro se encuentra en Zamora. No est&aacute; en el TOP 10 de provincias con las temperaturas m&aacute;s altas de 2022, pero s&iacute; que se encuentra entre las regiones en las que m&aacute;s aument&oacute; el calor respecto a las medias hist&oacute;ricas. El verano pasado, Zamora fue 4 grados m&aacute;s c&aacute;lida de lo normal. Y eso se tradujo en una tasa de mortalidad de 587 muertes por cada mill&oacute;n de habitantes. La m&aacute;s alta de toda Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de la balanza est&aacute;n Las Palmas y Ceuta. Son las dos provincias donde la tasa de mortalidad fue m&aacute;s baja y tambi&eacute;n las dos &uacute;nicas en las que la media de temperatura de 2022 estuvo menos de un grado por encima de la media hist&oacute;rica. Las muertes por calor, pues, no est&aacute;n tan ligadas a un golpe de calor puntual, sino a los efectos prolongados de temperaturas mucho m&aacute;s altas de lo que el cuerpo est&aacute; acostumbrado. Otra prueba de ello se encuentra en Murcia que, a pesar de haber registrado la m&aacute;xima m&aacute;s alta de Espa&ntilde;a, superando los 45 grados, se encuentra en la parte baja de la tabla de la tasa de mortalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo punto es importante para los autores del informe. De hecho, destacan que estas cifras de mortalidad no se ve&iacute;an desde la ola de calor de 2003, cuando hubo un exceso de mortalidad de 70.000 muertes en Europa. &ldquo;Ese verano fue excepcionalmente raro y puso de manifiesto la falta de planes de prevenci&oacute;n y la fragilidad de los sistemas de salud&rdquo;, explica Joan Ballester, primer autor del estudio e investigador del ISGlobal. &ldquo;En cambio, las temperaturas de 2022 no pueden considerarse excepcionales&rdquo;, a&ntilde;ade Ballester. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como en 2003 hubo un pico de temperaturas, en 2022 se notaron los efectos de una d&eacute;cada de subida constante de las m&aacute;ximas. &ldquo;Murieron decenas de miles de personas pese a que muchos pa&iacute;ses, a diferencia de en 2003, ya contaban con estrategias de adaptaci&oacute;n&rdquo;, explica Hicham Achebak, investigador de Iserm y de ISGlobal, que sugiere que los mecanismos de prevenci&oacute;n son &ldquo;insuficientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los autores del informe tambi&eacute;n apuntan a la necesidad de &ldquo;reevaluar los planes, poniendo especial atenci&oacute;n a las diferencias entre pa&iacute;ses y regiones, as&iacute; como las brechas de edad y sexo&rdquo;. El calor, adem&aacute;s de haber afectado m&aacute;s a los pa&iacute;ses del sur, tambi&eacute;n ocasion&oacute; una mayor mortalidad entre las personas ancianas y entre las mujeres. La tasa de mortalidad prematura m&aacute;s elevada se da en personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os y entre mujeres (que representan un 63% del total).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La mayoría de fallecidos por el calor tenían más de 64 años" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-P3634" src="https://datawrapper.dwcdn.net/P3634/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="525" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Ante la mortalidad del pasado verano y en vista de que<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/domingo-comienza-ola-calor-espana-prolongara-martes_1_10360023.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> esta semana que entra se batir&aacute;n los r&eacute;cords de temperatura</a>, el Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona han querido alertar a la poblaci&oacute;n sobre los riesgos de las altas temperaturas y ayudar a identificar los s&iacute;ntomas asociados a los golpes de calor. &ldquo;Tienen una patolog&iacute;a muy extrema: el cuerpo alcanza los 40 grados y los pacientes llegan a situaci&oacute;n de coma&rdquo;, ha explicado la doctora del Cl&iacute;nic Elisenda G&oacute;mez, en una rueda de prensa celebrada este lunes. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Dolor de cabeza, fatiga, respiraci&oacute;n r&aacute;pida, calambres, desmayos, n&aacute;useas o v&oacute;mitos son algunos de los s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes previos a un golpe de calor. Para prevenirlos, se recomienda mantener la hidrataci&oacute;n o asegurar los espacios de ventilaci&oacute;n. G&oacute;mez ha insistido en la necesidad de incrementar la prevenci&oacute;n entre la gente mayor y las criaturas ya que los primeros tienen un sistema termorregulador &ldquo;atrofiado&rdquo; y los segundos &ldquo;inmaduro&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        Desde el Cl&iacute;nic han querido advertir a la poblaci&oacute;n para que est&eacute; muy atenta a cualquier s&iacute;ntoma, sobre todo en aquellos ambientes m&aacute;s h&uacute;medos. En estos climas la sensaci&oacute;n de opresi&oacute;n es mucho mayor que en ambientes secos, por lo que el golpe de calor puede ser m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar. Adem&aacute;s, en climas h&uacute;medos, el riesgo de golpe de calor empieza por debajo de los 30 grados. La doctora advierte que con una previsi&oacute;n de 27 grados y un 75% de humedad el riesgo ya afecta a personas de todas las edades. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente, Carla Quintana, Ainhoa Díez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/calor-mato-11-300-personas-espana-durante-verano-2022_1_10365978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jul 2023 15:00:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82c13d48-5d45-47b6-bef3-5b236e116faf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1101696" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82c13d48-5d45-47b6-bef3-5b236e116faf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1101696" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El calor mató a más de 11.300 personas en España durante el verano de 2022]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82c13d48-5d45-47b6-bef3-5b236e116faf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roc BlackBlock, el 'grafitero' con más de 50 murales dedicados a la memoria histórica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/roc-blackblock-grafitero-50-murales-dedicados-memoria-historica_1_10358692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd3da4e4-ee2a-4211-b3a9-069a976815a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roc BlackBlock, el &#039;grafitero&#039; con más de 50 murales dedicados a la memoria histórica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista barcelonés, que acumula dos décadas de obras políticas y sociales, vio cómo vandalizaban recientemente un mural sobre los Brigadistas Internacionales de la Guerra Civil</p><p class="subtitle">Descenso con fotos inéditas a los más de 20 kilómetros de refugios antiaéreos de la Guerra Civil en Barcelona</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Rojos no&rdquo;, &ldquo;violadores&rdquo;, &ldquo;asesinos&rdquo; o &ldquo;cobardes&rdquo; son algunos de los mensajes que aparecieron recientemente sobre el &uacute;ltimo mural de la serie <em>Brigadistes</em> de Roc BlackBlock en Barcelona. La obra vandalizada, <em>El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona</em>, reproduce las im&aacute;genes capturadas por el reportero Henry Buckley sobre los combatientes que desde distintas partes del mundo acudieron a apoyar al ej&eacute;rcito republicano en la Guerra Civil espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        El mural, ubicado en el paseo de la Circumval&middot;laci&oacute;, fue inaugurado el pasado 14 de junio en un ejercicio de memoria hist&oacute;rica junto al instituto Quatre Cantons del barrio del Poblenou. Es uno de los m&aacute;s especiales, pero uno m&aacute;s en la larga lista de obras dedicadas a esta tem&aacute;tica que el artista Roc BlackBlock ha plasmado a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en edificios de toda Catalunya. &ldquo;Para m&iacute; es imprescindible que el arte rescate las narrativas de la memoria popular y comunitaria, especialmente las que han sido invisibilizadas por los grandes relatos de la historia&rdquo;, defiende.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f6d8ab34-c7e2-45ff-85ce-553aceaf0594_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="‘El paso de las Brigadas Internacionales por Barcelona’, el mural vandalizado en la capital catalana que fue cocreado por Roc BlackBlock y el Institut Quatre Cantons."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                ‘El paso de las Brigadas Internacionales por Barcelona’, el mural vandalizado en la capital catalana que fue cocreado por Roc BlackBlock y el Institut Quatre Cantons.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nacido en Barcelona en 1975, y tras una trayectoria como activista social y grafitero, Roc BlackBlock emprendi&oacute; en 2020 el proyecto <em>Murs de Bit&agrave;cora</em> con el objetivo de ilustrar la historia reciente en las calles de pueblos y ciudades. Hoy su iniciativa acumula m&aacute;s de medio centenar de obras. Desde los Brigadistas Internacionales hasta familias campesinas y desde el barraquismo que prolifer&oacute; en la capital catalana hasta un homenaje a la militante antifascista Neus Catal&agrave;. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera, Roc BlackBlock ha recibido numerosos encargos tanto por parte de centros sociales como de administraciones p&uacute;blicas catalanas, con el fin de reproducir gr&aacute;ficamente diferentes proyectos participativos y de compromiso social. Su obra ha trascendido las fronteras espa&ntilde;olas y tambi&eacute;n puede encontrarse en pa&iacute;ses como Portugal, Francia, Chile, Argentina, Cuba o China. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b902d2d-906f-4bbd-b00b-029afd71061f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vive la resistance! (2019). Dijon, Francia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vive la resistance! (2019). Dijon, Francia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6209bee6-52cd-44b6-a7ff-89f20f01ff1b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="BCN Antifa. Mural en la Kasa de la Muntanya"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                BCN Antifa. Mural en la Kasa de la Muntanya                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El artista relata que fue su aproximaci&oacute;n a la t&eacute;cnica del <em>stencil art</em>, enfocada en la estampaci&oacute;n de fotograf&iacute;as de archivo, la que propici&oacute; el inter&eacute;s memor&iacute;stico de &lsquo;Murs de Bit&agrave;cola&rsquo;. Uno de los ejemplos m&aacute;s ilustrativos de su inspiraci&oacute;n en la fotograf&iacute;a documental es el mural &lsquo;La mem&ograve;ria de la perif&egrave;ria&rsquo; (2021) del Ateneo Popular de Nou Barris de Barcelona, en el que aparece una familia prepar&aacute;ndose para acudir a una de las muchas manifestaciones que se hicieron en los 70 para reclamar viviendas dignas para los habitantes de las barracas de Santa Engr&agrave;cia, la actual plaza &Agrave;ngel Pesta&ntilde;a de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como artista quiero participar en el proceso de recuperaci&oacute;n de la memoria y la identidad comunitaria del lugar donde pinto, intercambiando experiencias y opiniones con sus residentes&rdquo;, expresa.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1976fee2-89db-48f7-a727-3d20af950d52_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;La memòria de la perifèria&#039; (2021). Nou Barris, Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;La memòria de la perifèria&#039; (2021). Nou Barris, Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En lo que lleva con <em>Murs de Bit&agrave;cora</em>, el &lsquo;grafitero&rsquo; asegura que ha constatado que los murales dedicados a la memoria popular se erigen como elementos de cohesi&oacute;n social y pedag&oacute;gica. Para Roc Blackblock, las calles de la capital catalana cuentan con un legado hist&oacute;rico vast&iacute;simo y albergan historias &eacute;picas que fueron protagonizadas por los vecinos y las vecinas de sus barrios. 
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, rememora con orgullo <em>Amb les nostres mans</em> (2019), una gran pintura que muestra a una familia construyendo su hogar con sus propias manos. &ldquo;El mural queda en un segundo plano anecd&oacute;tico cuando consigues tocar la fibra sensible de la gente y revivir la transmisi&oacute;n de un suceso hist&oacute;rico as&iacute;&rdquo;, detalla. El artista compuso esta pieza para culminar el trabajo memor&iacute;stico y antropol&oacute;gico coordinado por el Observatori de la Vida Quotidiana de Barcelona (OVQ), que explica la historia de un barrio que fue construido ladrillo a ladrillo, por parte de las mismas familias que fueron a vivir a la Teixonera a finales de los a&ntilde;os 50 del siglo XX.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/acc74553-1b90-4a39-91dc-aa5ee9da0b97_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Amb les nostres mans&#039; (2019). La Teixonera, Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Amb les nostres mans&#039; (2019). La Teixonera, Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>La vandalizaci&oacute;n sobre los murales de Roc BlackBlock</strong></h3><p class="article-text">
        <em>El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona, </em>el mural en el paseo de la Circumval&middot;laci&oacute;, apareci&oacute; destrozado con proclamas ultras el pasado 2 de julio, dos semanas despu&eacute;s de su inauguraci&oacute;n. La recreaci&oacute;n de esta pintura junto al alumnado de cuarto de ESO del centro explica el artista, permiti&oacute; desarrollar un proceso de documentaci&oacute;n e indagaci&oacute;n sobre el episodio hist&oacute;rico con los adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pese a la vandalizaci&oacute;n, el trabajo did&aacute;ctico realizado con el estudiantado ya es de valor incalculable&rdquo;, alega el artista, que se muestra motivado para volver a repetir actividades como esa en el &aacute;mbito educativo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/07721059-e678-490c-86cd-e0b4a8b23784_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;La lluita no ha acabat&#039; (2023). La Garriga, Barcelona. Primer mural de la serie &#039;Brigadistes&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;La lluita no ha acabat&#039; (2023). La Garriga, Barcelona. Primer mural de la serie &#039;Brigadistes&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05989cb9-c190-432a-80f7-7ea012948e83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona&#039; (2023). Barcelona. Tercer mural de la serie &#039;Brigadistes&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;El pas de les Brigades Internacionals per Barcelona&#039; (2023). Barcelona. Tercer mural de la serie &#039;Brigadistes&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El artista explica por qu&eacute; no quiere reparar el mural da&ntilde;ado con &ldquo;mensajes de odio&rdquo;. Hacerlo, argumenta, &ldquo;ser&iacute;a un acto performativo no preparado&rdquo; que &ldquo;tapar&iacute;a&rdquo; la situaci&oacute;n pol&iacute;tica actual y el hecho de que existan actos vand&aacute;licos ultras, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/destrozada-franquista-jefatura-policia-barcelona_1_1632266.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se han repetido en otros espacios de memoria como la placa frente a la comisar&iacute;a de Via Laietana.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con este ataque, el proyecto cobra m&aacute;s sentido y muestra lo necesario que es seguir defendiendo una cultura antifascista&rdquo;,<em> </em>a&ntilde;ade el artista urbano, que considera que los autores de las pintadas &ldquo;han generado el efecto Streisand&rdquo;, seg&uacute;n el cual el intento de censura acaba teniendo el efecto contrario al deseado: dar mayor visibilidad a la obra atacada.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido le ocurri&oacute; en febrero del 2021, con motivo de la campa&ntilde;a de apoyo al rapero Pablo Hasel, &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/carcel-tuits-canciones-caso-pablo-hasel-vuelve-bajar-techo-libertad-expresion-espana_1_7204494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encarcelado por los delitos de injurias a la Corona y a las instituciones de Estado y de enaltecimiento del terrorismo</a>&mdash;. Los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Barcelona eliminaron en el Parc de les Tres Xemeneies <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/ayuntamiento-barcelona-disculpa-borrar-grafiti-rey-juan-carlos-apoyo-pablo-hasel_1_7204990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grafiti suyo en el que aparec&iacute;a el rey em&eacute;rito Juan Carlos I</a> con un cartel en la frente donde pon&iacute;a &lsquo;ladr&oacute;n&rsquo;. &ldquo;El acto de censura era m&aacute;s ilegal que el acto de pintarlo, porque era un espacio municipal habilitado para ello y no se estaba proclamando ning&uacute;n discurso de odio&rdquo;, sentencia el muralista, refiri&eacute;ndose al contexto de pol&eacute;mica institucional propiciado en el momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante la controversia producida por la censura, adem&aacute;s en plena campa&ntilde;a electoral al Parlament de Catalunya, el consistorio sufrag&oacute; la restauraci&oacute;n. Asimismo, los artistas implicados, incluido Roc Blackbloc, no quisieron que fuera &ldquo;instrumentalizada&rdquo; entre los distintos fines pol&iacute;ticos y optaron por dejar la reconstrucci&oacute;n el mural para despu&eacute;s de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;amos centrar los esfuerzos del mural en positivo, ya que desde la pol&iacute;tica y los medios de comunicaci&oacute;n se nos presta m&aacute;s atenci&oacute;n cuando una obra se vandaliza, y me da la sensaci&oacute;n de que as&iacute; estamos actuando como altavoz de la ultraderecha&rdquo;, puntualiza. En este sentido, el &lsquo;grafitero&rsquo; rememora que la segunda versi&oacute;n del mural, 'Spain is a fascist state', volvi&oacute; a ser destruida poco despu&eacute;s por un grupo reaccionario de extrema derecha.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/206b5574-934e-40cb-9264-47cec9d8482b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Rei emèrit&#039; (2021). Parc de les Tres Xemeneies, Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Rei emèrit&#039; (2021). Parc de les Tres Xemeneies, Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9345666f-d72d-4d27-99c9-553802980fb2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Spain is a fascist state&#039; (2021). Parc de les Tres Xemeneies, Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Spain is a fascist state&#039; (2021). Parc de les Tres Xemeneies, Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>La censura pol&iacute;tica en el mundo de la cultura&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Al artista urbano le preocupa el auge de la extrema derecha y su entrada en las instituciones, ya que acostumbra a trabajar con la financiaci&oacute;n de entidades p&uacute;blicas para desempe&ntilde;ar unas obras de memoria hist&oacute;rica y popular. &ldquo;Si no recibo suficientes encargos, volver&eacute; a la autogesti&oacute;n y a los espacios de resistencia de los cuales provengo&rdquo;, reconoce Roc Blackblock, quien recuerda tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mundo-artes-escenicas-une-denunciar-retorno-censura_1_10351808.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la censura que los gobiernos de ayuntamientos del PP y Vox</a> han acometido sobre diferentes propuestas culturales esta &uacute;ltima semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l es importante que su obra no se interprete vaciada de contenido, desde un plano &uacute;nicamente est&eacute;tico. &ldquo;Mi trabajo cobra sentido cuando soy un actor m&aacute;s en la toma de conciencia antifascista de nuestro pasado y presente hist&oacute;rico: quiero hablar de movimientos sociales, represi&oacute;n, migraciones, exilios, cultura y tradici&oacute;n popular&rdquo;, expone el artista, y por eso lamenta que, normalmente, los organismos p&uacute;blicos prefieran encargarle la representaci&oacute;n de temas &ldquo;m&aacute;s costumbristas&rdquo; y &ldquo;amables&rdquo; con todos los gustos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b6fab40-e9b9-45be-9863-add6d7a69487_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Refugees welcome&#039; (2020). Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Refugees welcome&#039; (2020). Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/de0fb7ec-1c6e-481f-b936-301de0a98b9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;La revolta de les dones de 1767&#039;. Cubelles, Tarragona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;La revolta de les dones de 1767&#039;. Cubelles, Tarragona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;&ndash;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Te necesitamos m&aacute;s que nunca</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El resultado electoral de las elecciones municipales y auton&oacute;micas no deja lugar a dudas. Viene una ola reaccionaria y la mayor&iacute;a de los medios nadan en esa misma direcci&oacute;n.&nbsp;elDiario.es&nbsp;se ha convertido en uno de los pocos peri&oacute;dicos de referencia, con capacidad de marcar la agenda y destapar investigaciones exclusivas, que sigue siendo independiente y no est&aacute; capturado por la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Si crees que el periodismo importa y afecta a nuestras vidas, ap&oacute;yanos. Hoy te necesitamos m&aacute;s que nunca.<strong>&nbsp;</strong><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=castillayleon&amp;utm_campaign=eell&amp;utm_medium=all" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">Hazte socio, hazte socia, de elDiario.es</span></a><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/roc-blackblock-grafitero-50-murales-dedicados-memoria-historica_1_10358692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2023 19:22:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd3da4e4-ee2a-4211-b3a9-069a976815a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="427309" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd3da4e4-ee2a-4211-b3a9-069a976815a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="427309" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Roc BlackBlock, el 'grafitero' con más de 50 murales dedicados a la memoria histórica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd3da4e4-ee2a-4211-b3a9-069a976815a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Artistas,Graffiti,Antifascismo,Murales,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
