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    <title><![CDATA[elDiario.es - Argelia Queralt]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/argelia_queralt/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Argelia Queralt]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las mujeres de mediana edad seguimos sin gustar… a la industria audiovisual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mujeres-mediana-edad-seguimos-gustar-industria-audiovisual_129_8009669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48c979bb-1634-4afd-b2a8-69128c415a91_16-9-discover-aspect-ratio_default_1020745.jpg" width="3042" height="1711" alt="Las mujeres de mediana edad seguimos sin gustar…a la industria audiovisual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si una mujer de 45 años no puede mostrarse tal y como es porque puede contrariar el estereotipo de belleza, incluso en una serie en la que impera el cutrerío, ¿qué ha aprendido la industria audiovisual del #metoo?</p></div><p class="article-text">
        Esta semana hemos empezado y acabado la serie Mare of Easttown (en la plataforma HBO), una serie protagonizada por Kate Winslet. La empec&eacute; a ver &ndash;s&iacute;, lo confieso&ndash; tambi&eacute;n atenta a la escena o escenas en las que supuestamente ense&ntilde;aba barriga: una mujer de mi edad, incre&iacute;blemente, con barriga. La cuesti&oacute;n es que no he visto esa barriga en ninguno de los 7 cap&iacute;tulos de la serie, quiz&aacute; porque, cada una&nbsp;desde sus est&aacute;ndares, solo ve&iacute;a a una mujer de mediana edad con una figura de lo m&aacute;s corriente y que, en cuanto se arreglaba un poco para salir con alguna de sus citas, reluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he visto y disfrutado much&iacute;simo una serie en la que el personaje principal interpretado por Winslet es una inspectora de polic&iacute;a de un pueblo peque&ntilde;o, en una comunidad en la que todos se conocen, para lo bueno y para lo malo. Esa inspectora es, adem&aacute;s, una madre divorciada, con el coraz&oacute;n destrozado, que vive con una hija de 17 a&ntilde;os, con su nieto y con su madre; s&iacute;, 4 generaciones en un hogar en el que conviven en un equilibrio precario, y no siempre por culpa de sus habitantes.&nbsp;La inspectora Mare Sheehan comparte sus penas con su mejor amiga, a la que conoce de toda la vida y que, seg&uacute;n vamos descubriendo, tampoco tiene una vida precisamente f&aacute;cil. Aparecen otras mujeres en la serie y a todas las une su condici&oacute;n de que son mujeres fuertes, trabajadoras, con unos contextos y experiencias vitales duros y complejos, pero que ninguna de ellas se esconde, sino que acarrean con sus circunstancias como pueden y que se dan apoyo las unas a las otras, tambi&eacute;n, como y cuando pueden. La serie se aleja totalmente de las series glamurosas de polic&iacute;as en las que ellas siempre salen perfectamente maquilladas, vestidas con modelitos supuestamente c&oacute;modos y, muy a menudo, con unos tacones con los que muchas no ser&iacute;amos capaces ni de correr para coger el autob&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Kate Winstlet no es la primera en adentrarse en un personaje del tipo descrito. Otras actrices que se han atrevido con este tipo de papeles son, por ejemplo, Frances McDormand o Emma Thompson. Sin embargo, muchos hombres protagonizan cada a&ntilde;o series o pel&iacute;culas polic&iacute;acas, negras o de suspense haciendo gala, precisamente, de representar a tipos fuera de la norma, en todos los aspectos. La gran diferencia, sin embargo, es que con ellos no se hace noticia, ni titulares ni trending topics. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 31 de mayo, The New York Times publicaba <a href="https://www.nytimes.com/2021/05/31/style/mare-of-easttown-kate-winslet.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista de Maureen Dowd a Kate Winslet</a> en la que la actriz brit&aacute;nica explicaba la dificultad del personaje, lo duro de su contexto, lo que trabaj&oacute; para meterse en Mare de Easttown y, tambi&eacute;n, que el director de la serie le dijo que borrar&iacute;a un michel&iacute;n que parece que sale en una escena de sexo en la que participa la actriz. Winslet le dijo que ni se le ocurriera borrarlo, cosa que el director respet&oacute;. Tambi&eacute;n cuenta en la entrevista que en los carteles de promoci&oacute;n de la serie le hab&iacute;an borrado las patas de gallo y que los devolvi&oacute; exigiendo que la imagen representara la realidad del personaje.
    </p><p class="article-text">
        Una vez acabada la serie, para mi sorpresa, siguen los art&iacute;culos en los que se califica a la actriz de vieja, gorda, demasiado natural, entre otros. En primer lugar, la se&ntilde;ora Winslet representa un personaje que dif&iacute;cilmente encajar&iacute;a con una mujer perfectamente te&ntilde;ida, pintada y arreglada. Pero, adem&aacute;s, resulta insultante, odioso incluso, que caigamos en unos par&aacute;metros de belleza femenina que siguen cosificando los cuerpos de las actrices, por muy bellas, inteligentes y enormes profesionales que sean. Si una mujer de 45 a&ntilde;os no puede mostrarse tal y como es porque puede contrariar el estereotipo de belleza, incluso en una serie en la que impera el cutrer&iacute;o del contexto, &iquest;qu&eacute; ha aprendido la industria audiovisual del #metoo? &iquest;Solo a no tocar el culo o exigir sexo a las actrices? En 1962, con 54 a&ntilde;os, Bette Davis public&oacute; un anuncio en un diario en el que se ofrec&iacute;a para un trabajo estable en Hollywood y se presentaba como madre de tres hijos, divorciada, con 30 a&ntilde;os de experiencia como actriz de cine. Han pasado casi 60 a&ntilde;os y la promoci&oacute;n de una serie est&aacute; haciendo que la actriz que representa al personaje protagonista, con 45 a&ntilde;os, es vieja y gorda. Ahora visualicen a Kate Winslet. Nada m&aacute;s que decir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mujeres-mediana-edad-seguimos-gustar-industria-audiovisual_129_8009669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jun 2021 20:07:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres de mediana edad seguimos sin gustar… a la industria audiovisual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria cultural,Patriarcado,Feminismo,Actrices,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escúchense, escúchennos ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escuchense-escuchennos_129_3081856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0774dbf-5258-4abf-a44a-27af6362fec2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escúchense, escúchennos "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El "procés", igual que ha roto relaciones, ha empezado otras, ha construido nuevos puentes con personas a las que conocíamos poco o nada pero a las que la sensación de incredulidad, de miedo, de soledad nos ha unido</p><p class="subtitle">Ahora, para ver, hay que escuchar y estar dispuestos a admitir que nuestro interlocutor puede tener su parte de razón. Hay que olvidar líneas rojas, hay que dejar los cálculos electorales de lado</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as todos hemos roto relaciones de forma m&aacute;s o menos ruidosa, m&aacute;s o menos expl&iacute;cita. Colegas, amigos e incluso familia. Tambi&eacute;n esos grupos de Whatsapp de los que antes nos quej&aacute;bamos porque no paraban de sonar, siempre activos, en la mayor&iacute;a de los casos sin grandes intercambios de informaci&oacute;n &uacute;til. Pero lo cierto es que era gente con la que te relacionabas normalmente, con la que compart&iacute;as, grupos en los que se y te felicitaba el cumplea&ntilde;os de forma amistosa. Pues bien, tambi&eacute;n estas relaciones se han visto muy afectadas, algunas tocadas de muerte, por el <em>proc&eacute;s. </em>
    </p><p class="article-text">
        Los &aacute;nimos se han exaltado, se han creado barricadas, trincheras intelectuales, medi&aacute;ticas, amicales y familiares. Muchos ya no hablan, se lanzan acusaciones de ser esto o lo otro por apoyar esta o tal actuaci&oacute;n. Y como no dejan de suceder cosas, la pol&iacute;tica medi&aacute;tica es as&iacute;, en nuestro caso aquello de que despu&eacute;s de la tormenta llega la calma no es algo por lo que hayamos tenido la suerte de pasar todav&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, igual que se han roto relaciones, se han empezado otras, se han construido nuevos puentes con personas a las que conoc&iacute;amos poco o nada pero a las que la sensaci&oacute;n de incredulidad, de miedo, de soledad nos ha unido, cre&aacute;ndose nuevas redes de complicidad, incluso, solidaridad intelectual y emocional. Desde hace unas semanas tengo la suerte de estar en un grupo de whatsapp de mujeres de muy distinta procedencia social, cultura, profesional e  ideol&oacute;gica, a muchas de las que cuales no conoc&iacute;a de nada, que se ha convertido en una suerte de salvavidas emocional. Nuestras conversaciones se focalizan en los momentos que atravesamos en Catalunya que son los m&aacute;s duros que hemos vivido colectivamente las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y c&oacute;mo el proceso nos ha partido por la mitad, nos ha ido separando de personas a las que quer&iacute;amos, respet&aacute;bamos, admir&aacute;bamos, etc. Y, lo peor, nos ha ido colocando en bandos, palabra que denota que hay un nosotros y un vosotros, un o conmigo y contra mi&hellip; un &ldquo;a por ellos&rdquo; en definitiva. Los bandos no admiten matices: para ser del club hay que mantenerse pura e inc&oacute;lume, no ceder ante las consignas de los otros. 
    </p><p class="article-text">
        Y las consignas tienen un problema y es que normalmente son grandes simplificaciones de realidades muy complejas y, por tanto, vac&iacute;as de un contenido que permita argumentar. Pero son &uacute;tiles para enfrentar a las personas, para colocarlas en sus bandos respectivos. Por ello, si se te ocurre salirte de la consigna, las cosas se complican sobremanera. Te conviertes en un sujeto extra&ntilde;o, desleal, incluso traidor, que ha defraudado las expectativas generadas. Expectativas que, adem&aacute;s, cada cual ha construido sobre ti, escuchando solo una parte de tu discurso, las que les ha interesado. Los matices nos sit&uacute;an en una zona gris, en la que puede hacer mucho, mucho fr&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los matices te permiten afirmar, por ejemplo, que el Partido Popular no ha sabido gestionar pol&iacute;ticamente el creciente descontento en Catalunya con la forma en que el Estado gestionaba sus ganas de reafirmar su propia identidad pol&iacute;tica. Que el PSOE tiene un problema con la idea de unidad a la que protege como a una piedra sagrada, lo que le impide dar pasos hacia el verdadero reconocimiento de la pluralidad nacional que existe en Espa&ntilde;a y que es buena, es enriquecedora y solo es peligrosa si se esconde y no se gestiona. Que Podemos ha hecho un flaco favor a una izquierda no independentista que ha visto que los partidos soberanistas se llevaban por delante las instituciones de autogobierno en Catalunya a las que el 155 ha dado un golpe dur&iacute;simo, golpe que nos hubi&eacute;ramos ahorrado si el President Puigdemont hubiera convocado elecciones cuando tuvo oportunidad. O que Ciudadanos, con su vociferante mano dura, para el golpe pero no soluciona los problemas de fondo. Hay que decir tambi&eacute;n que Espa&ntilde;a, el Estado, tiene muchos defectos y que es muy mejorable, que tenemos un pacto constitucional que se hunde porque algunos lo tienen secuestrado y lo van a romper de tanto quererlo. Que algunos jueces no han entendido el contenido y alcance de la libertad de expresi&oacute;n, que s&iacute; incluye mensajes inc&oacute;modos e hirientes. Pero que en Espa&ntilde;a no hay presos pol&iacute;ticos, y que los procesos judiciales se han abierto contra personas que han incumplido la ley porque los gobernantes, cualquiera, no pueden saltarse la ley porque esa es la base del Estado de derecho democr&aacute;tico. Igual cabe afirmar que no deber&iacute;an estar en la c&aacute;rcel, porque como cientos de jueces hacen en Espa&ntilde;a cada d&iacute;a, hay alternativas a la prisi&oacute;n provisional que tambi&eacute;n mantienen a salvo el objeto del proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, para ver los matices, hay que escuchar y estar dispuestos a admitir que nuestro interlocutor puede tener su parte de raz&oacute;n. Hay que olvidar las l&iacute;neas rojas, quiz&aacute; incluso hay que cambiar de interlocutores, y hay que dejar los c&aacute;lculos electorales de lado. En fin, hay que respirar y , sobre todo, hay que dejar de tratar al otro como un enemigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escuchense-escuchennos_129_3081856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2017 19:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escúchense, escúchennos ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Cataluña,Independencia,Constitución,Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El diálogo o la nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dialogo_129_3130378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75108f1c-899e-4460-80f5-4a5288f05c2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El diálogo o la nada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sí. el Estado tiene razón en decir que la Generalitat hace tiempo que obvia e incumple el ordenamiento jurídico constitucional y la Generalitat tiene elementos para defender que el Gobierno del Estado ha obviado la naturaleza política del conflicto, agravándolo. Pero la solución es hablar.</p></div><p class="article-text">
        Varios sectores pol&iacute;ticos y sociales reclaman en los &uacute;ltimos d&iacute;as di&aacute;logo entre las instituciones de la Generalitat y el Gobierno del Estado. Di&aacute;logo para empezar a poner fin a un conflicto eminentemente pol&iacute;tico que ha llegado a sus m&aacute;ximas cotas de tensi&oacute;n en las &uacute;ltimas semanas, en los &uacute;ltimos d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, di&aacute;logo para qu&eacute; y sobre qu&eacute;. Creo que pese a lo bienintencionado de esta petici&oacute;n el alcance que les suponen los diferentes implicados puede no ser coincidente. Algunos lo utilizan como estrategia o t&aacute;ctica (para ganar tiempo, para ganarse simpat&iacute;as, etc), otros lo ven como el reconocimiento de un igual, otros como la aceptaci&oacute;n de un fracaso. Solo algunos creemos en el di&aacute;logo como la &uacute;nica salida a la situaci&oacute;n que vivimos hoy en Catalunya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debe partirse de que, efectivamente, son muchos los reproches que ambas partes pueden hacerse tanto desde el punto de vista jur&iacute;dico como pol&iacute;tico, con m&aacute;s o menos fundamento. Citar&eacute; ahora solo algunos ejemplos. El Gobierno del Estado, muy especialmente bajo la presidencia de Mariano Rajoy, ha optado por una estrategia de relaci&oacute;n con Catalunya basada en el ninguneo, una veces, e infravaloraci&oacute;n, otras. Este rechazo sostenido en el tiempo se ha unido a una falta de comprensi&oacute;n de la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica del deseo de celebrar un refer&eacute;ndum pactado y el aumento de los partidarios de la independencia en Catalunya. El Gobierno de Rajoy ha optado por no hacer pol&iacute;tica y limitarse a la respuesta jur&iacute;dica del creciente malestar en Catalunya. Esta estrategia se enmarca, adem&aacute;s, en una campa&ntilde;a de recentralizaci&oacute;n de competencias y poderes auton&oacute;micos de afectaci&oacute;n a todas las Comunidades Aut&oacute;nomas, iniciada por Rajoy y su gabinete con la excusa de la crisis. El refer&eacute;ndum pactado ha sido ventilado una y otra vez con una m&aacute;xima &ldquo;no es que no quiera, es que no puedo&rdquo; refiri&eacute;ndose a los l&iacute;mites constitucionales para la celebraci&oacute;n de dicho refer&eacute;ndum. Sin embargo, esta afirmaci&oacute;n es, como m&iacute;nimo, matizable. Una parte importante de la doctrina constitucionalista defiende que al amparo del art. 92 CE cabr&iacute;a celebrar un refer&eacute;ndum, o consulta, no vinculante en Catalunya en que podr&iacute;a preguntarse sobre su encaje en Espa&ntilde;a. Por tanto, el Sr. Rajoy deber&iacute;a cambiar su eslogan y afirmar, de forma leg&iacute;tima, &ldquo;no lo hago porque no quiero; no encaja en mi idea de Espa&ntilde;a&rdquo;. Dejaremos ahora de lado la injustificable e in&uacute;til actuaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional y la Guardia Civil el 1 de octubre. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el otro lado tenemos a unas instituciones de la Generalitat comprometidas plenamente con la independencia y no tanto con el refer&eacute;ndum. Si la finalidad del Govern y de la mayor&iacute;a Parlamentaria hubiera sido el refer&eacute;ndum, en sus programas no estar&iacute;a la posibilidad de declarar, en &uacute;ltima instancia, la independencia. Igualmente, el <a href="https://pactepelreferendum.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto por el Refer&eacute;ndum</a>, una iniciativa loable, no hubiera durado escasamente seis meses, adem&aacute;s, bajo la amenaza constante de que, en cualquier caso, en Catalunya se celebrar&iacute;a un refer&eacute;ndum por la independencia en oto&ntilde;o de 2017. En la misma l&iacute;nea, la primera semana de septiembre no se hubiera aprobado una Ley del Refer&eacute;ndum para la autodeterminaci&oacute;n de Catalunya que implicaba su independencia en caso de obtener m&aacute;s votos positivos que negativos, pese a que los representantes del 51% de los ciudadanos catalanes en el Parlament estaban en contra. Por &uacute;ltimo, el president Puigdemont esta semana no hubiera tenido que hacer una declaraci&oacute;n (inexistente) de independencia que, adem&aacute;s, suspendi&oacute; en pocos minutos. Todo ello contraviniendo el ordenamiento jur&iacute;dico constitucional. De nuevo, sin entrar a valorar la utilizaci&oacute;n de bienes y fondos p&uacute;blicos para la realizaci&oacute;n de un refer&eacute;ndum suspendido por el Tribunal Constitucional y el abandono por los Mossos de sus funciones el d&iacute;a 1 de octubre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene raz&oacute;n en decir que la Generalitat hace tiempo que obvia e incumple el ordenamiento jur&iacute;dico constitucional y la Generalitat tiene elementos para defender que el Gobierno del Estado ha obviado la naturaleza pol&iacute;tica del conflicto, agrav&aacute;ndolo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la recomposici&oacute;n de la situaci&oacute;n solo pasa por el di&aacute;logo. Un di&aacute;logo entre las dos partes, entre el Gobierno del Estado y el Gobierno de la Generalitat, en primer t&eacute;rmino. Ahora bien, sin olvidar todo lo acontecido, pero con la convicci&oacute;n de que la sociedad necesita pol&iacute;ticos y pol&iacute;tica constructivos, hay que lograr salir del aparente punto sin retorno en el que nos encontramos. Puede que debamos asumir que el Gobierno central se niegue a aceptar la mediaci&oacute;n p&uacute;blica por un tercero: el conflicto es pol&iacute;tico, no violento, y Espa&ntilde;a es un Estado democr&aacute;tico, plenamente integrado en las estructuras internacionales, que cuenta con los instrumentos institucionales y pol&iacute;ticos para abordar un dialogo con la Generalitat. Y no, esto so significa doblegarse ante los secesionistas, ni aceptar que Espa&ntilde;a ha sido humillada. Tambi&eacute;n deberemos asumir los recelos del Gobierno del Estado frente a la &ldquo;astucia&rdquo; de la Generalitat y que hablar para construir llevar&aacute; su tiempo, no ser&aacute; cosa de unas semanas o un mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este di&aacute;logo el Estado tiene la oportunidad de demostrar que es capaz de reintegrar a sus ciudadanos en un pacto com&uacute;n de convivencia, en una Constituci&oacute;n com&uacute;n. Estamos en un Estado moderno y, por tanto, lo que debemos tratar de preservar es nuestro pacto constitucional, m&aacute;s all&aacute; de la naci&oacute;n o la bandera de cada cual. El di&aacute;logo es necesario para lograr que nuestro pacto fundacional se mantenga y salga fortalecido. La Constituci&oacute;n de 1978 necesita de reformas, algunas profundas, para recuperar su funci&oacute;n integradora. En lo relativo al modelo territorial puede contribuir un refer&eacute;ndum previo, legal y pactado, en Catalunya en que se ofrezca a los catalanes algo m&aacute;s que quedarse o irse. Debe ofrecerse tambi&eacute;n a los catalanes un nuevo marco de convivencia en la que Catalunya se sienta c&oacute;moda, y que comparta un proyecto con otras 16 CCAA. Como punto de partido de un nuevo marco territorial, debe reconocerse de forma expresa a todas ellas, por fin, su naturaleza de entes pol&iacute;ticamente aut&oacute;nomos, reconociendo adem&aacute;s las especialidades de algunas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el di&aacute;logo debe ayudarnos a calmar los &aacute;nimos en el corto plazo; a hablar de cual es el pacto de convivencia en que todos podamos sentirnos integrados,&nbsp; en el medio plazo; y, como fin &uacute;ltimo de superaci&oacute;n de la crisis constitucional en que estamos inmersos, a abordar la reforma constitucional previamente pactada entre todas las fuerzas pol&iacute;ticas y sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dialogo_129_3130378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Oct 2017 17:20:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El diálogo o la nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Cataluña,Independencia,Referéndum,Nacionalismo,Constitución,Constitución Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así no: ni unos ni otros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/agenda-publica_132_4260351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/998ce8e0-88f9-4f45-aaa9-48e90a2c109d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así no: ni unos ni otros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la sentencia resolviera que la Resolución (o admisión de propuesta de resolución) es contraria a la Constitución y, por tanto, nula ¿qué cumplimiento podría exigirse si es un acto político? Y por tanto ¿a qué autoridad podría suspenderse por incumplimiento?</p></div><p class="article-text">
        Los diputados y diputadas que representan la mayor&iacute;a de esca&ntilde;os en el Parlamento de Catalunya, Junts pel S&iacute; y las CUPS, han presentado en la Mesa del Parlament una Resoluci&oacute;n que supone un choque frontal con las normas m&iacute;nimas y esenciales de eso a lo que llamamos Estado de Derecho y por lo que llevamos construyendo en Europa desde hace m&aacute;s de dos siglos. Mucho se habla de la legitimidad estos d&iacute;as en contraposici&oacute;n a la legalidad, como si fueran realidades desligadas o desligables. Olvidan quienes hacen este planteamiento que la legitimidad de las mayor&iacute;as, y de las minor&iacute;as (la democracia debe protegerlas), de nada sirven si no es bajo un sistema jur&iacute;dico determinado. Sino, cada mayor&iacute;a, por coyuntural o eventual que fuera, podr&iacute;a imponerse siempre y en todo caso a las anteriores, independientemente de cual fuera su contenido o prop&oacute;sito. En nuestro caso, el sistema de referencia, las reglas del juego, viene dado por la Constituci&oacute;n de 1978 y el ordenamiento jur&iacute;dico que la desarrolla, el ordenamiento de la Uni&oacute;n Europa y los compromisos internacionales por los que hemos decidido obligarnos. Prescindir de todo esto supone abrir una puerta a la incertidumbre jur&iacute;dica, fuera de todo marco de referencia, en el que no hay reglas de juego prefijadas, lo que dota de inseguridad a toda conducta de las instituciones pero tambi&eacute;n a la ciudadan&iacute;a. En definitiva, permite iniciar un camino fuera de la legalidad que sirve tambi&eacute;n a nuestros derechos, a su tutela, y a nuestra convivencia. Es cierto que urge cambiar, y no s&oacute;lo cosm&eacute;ticamente, el pacto de convivencia que contiene la Constituci&oacute;n de 1978 y adaptarlo as&iacute; a las nuevas exigencias de nuestra realidad pol&iacute;tica y social, tambi&eacute;n a la catalana. Pero no podemos permitir que eso se haga de cualquier forma porque supondr&aacute; el fracaso de todo el proceso, tambi&eacute;n el de aquellos que quieren la independencia, porque su legitimidad no ser&aacute; reconocida por nadie m&aacute;s que por ellos al hacer que salten por los aires todos las cautelas propias del Estado de derecho democr&aacute;tico que reconocemos como propio y que hemos coincidido en elesobre el todos deseamos construir nuestro pacto social.
    </p><p class="article-text">
        En el otro lado, genera interrogantes la estrategia exclusivamente &ldquo;jur&iacute;dica&rdquo; del gobierno estatal para hacer frente a un conflicto pol&iacute;tico de primera magnitud. Las dudas aparecen en relaci&oacute;n con la eficacia que puedan tener las medidas que estas semanas se est&aacute;n proponiendo para acabar ya sea con la actitud beligerante aunque pac&iacute;fica de las instituciones catalanas ya sea para acabar con la persona a la que hacen responsable de todos sus/nuestros males: el Sr. Artur Mas. En este &uacute;ltimo caso pareciera que, y perd&oacute;nenme la expresi&oacute;n, &ldquo;muerto el perro, muerta la rabia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar se asume que la hoy propuesta de Resoluci&oacute;n del Parlament ser&aacute; recurrida ante el Tribunal Constitucional en cuanto aquella adopte naturaleza de acto jur&iacute;dico. La v&iacute;a de recurso ser&aacute; la prevista en el art&iacute;culo 161. 2 CE (utilizado en contadas ocasiones hasta tiempos recientes) por lo que la Resoluci&oacute;n quedar&aacute; inmediatamente suspendida. Es este un mecanismo que la Constituci&oacute;n brinda al Gobierno del Estado y que privilegia su posici&oacute;n respecto de la de los ejecutivos de las Comunidades Aut&oacute;nomas (sus razones tendr&iacute;a el Constituyente). As&iacute; las cosas la Resoluci&oacute;n de marras quedar&aacute; suspendida como m&iacute;nimo durante 5 meses de forma autom&aacute;tica y despu&eacute;s tanto tiempo como el TC estime oportuno. A partir de aqu&iacute; cabe preguntarse cu&aacute;l ser&aacute; el alcance de las nuevas posibilidades de ejecuci&oacute;n de sus propias sentencias que el Partido Popular ha otorgado al TC a trav&eacute;s de una reforma expr&eacute;s de su Ley Org&aacute;nica . Obviamente&nbsp; primero debe dictarse la Sentencia respecto de la Resoluci&oacute;n que puede suponer meses o a&ntilde;os. Una vez que se haya dictado la sentencia, la aplicaci&oacute;n de las medidas de ejecuci&oacute;n afrontar&aacute; una serie de problemas. En primer lugar, si la sentencia resolviera que la Resoluci&oacute;n (o admisi&oacute;n de propuesta de resoluci&oacute;n) es contraria a la Constituci&oacute;n y, por tanto, nula &iquest;qu&eacute; cumplimiento podr&iacute;a exigirse si es un acto pol&iacute;tico? Y por tanto &iquest;a qu&eacute; autoridad podr&iacute;a suspenderse por incumplimiento? Lo suyo ser&iacute;a inhabilitar, si fuera el caso, a la Presidenta del Parlament. Pero, &iexcl;atenci&oacute;n!, porque la lectura del nuevo articulado de la Ley Org&aacute;nica del TC parece dar a entender que es el propio Tribunal el que decide qu&eacute; autoridad debe dar ejecuci&oacute;n a su sentencia: &iquest;podr&iacute;a entonces decidir que fuera el futuro President (o Presidenta) de la Generalitat el que debiera cumplir la Sentencia? Lo cierto es que resulta un tanto extra&ntilde;o imaginar que se haga responsable del (dif&iacute;cil) incumplimiento de una resoluci&oacute;n pol&iacute;tica del Parlament a la cabeza del Ejecutivo pero, seg&uacute;n el tenor literal de la ley, podr&iacute;a darse.
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea todos apuntan ya al <a href="http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-31229&amp;tn=1&amp;p=20110927&amp;vd=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art. 155 CE</a> como una v&iacute;a (esperemos que fuera en su caso la &uacute;ltima y extraordinaria) para acabar con el conflicto catal&aacute;n. Ahora bien, este art&iacute;culo, al que algunos reconocen ventajas por su flexibilidad (<a href="http://www.lavanguardia.com/politica/20151029/54438468747/perez-royo-no-cree-que-el-parlament-llegue-a-debatir-la-mocion-soberanista.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">as&iacute; se expresaba Prof. P&eacute;rez Royo</a>), es por su parquedad un precepto de dif&iacute;cil delimitaci&oacute;n en su aplicaci&oacute;n y en sus efectos. Y ello porque hasta la fecha nadie hab&iacute;a pensado en serio en su aplicaci&oacute;n (ni siquiera en las Aulas era un art&iacute;culo al que se prestara atenci&oacute;n). El art. 155 CE, como se deriva de&nbsp; su redactado, est&aacute; pensado para relaciones entre ejecutivos, el del Estado y el de las CCAA, y ello porque est&aacute; configurado como un instrumento de control ante actuaciones materiales del Gobierno auton&oacute;mico. El precepto constitucional dice que el gobierno central, previo requerimiento al ejecutivo auton&oacute;mico, tras un procedimiento que necesita la mayor&iacute;a absoluta en el Senado,&nbsp; podr&aacute; adoptar &ldquo;todas las medidas necesarias para obligar a aqu&eacute;lla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protecci&oacute;n del mencionado inter&eacute;s general&rdquo;. Por ello cuando se habla del art. 155 CE frente a una Resoluci&oacute;n del Parlament se est&aacute; obviando el car&aacute;cter &ldquo;intergubernamental&rdquo; de este mecanismo de control; este no es un detalle menor porque no puede exigirse a un Presidente auton&oacute;mico que &ldquo;ordene&rdquo; al Parlamento que cese en una determinada actividad dado que eso romper&iacute;a con la l&oacute;gica constitucional de la separaci&oacute;n de poderes y la autonom&iacute;a parlamentaria. Otro elemento a destacar que, pese a lo que empieza a ser una especie de mantra entre pol&iacute;ticos y periodistas, el art. 155 CE no habla en ninguno de sus apartados de &ldquo;suspensi&oacute;n&rdquo; (tampoco de la autonom&iacute;a por tanto). Otra cosa es que la doctrina (entre la que hay que destacar el trabajo del Prof. E. V&iacute;rgala) coincida en que, en &uacute;ltimo extremo s&iacute; cabr&iacute;a la suspensi&oacute;n de la autonom&iacute;a y, por tanto, de todas sus instituciones. Por cierto, suspensi&oacute;n, que no anulaci&oacute;n, ya que si no estar&iacute;amos ante una quiebra del art. 2 CE donde adem&aacute;s de la unidad de Espa&ntilde;a se reconoce la autonom&iacute;a de sus territorios. Otro elemento, y no el &uacute;ltimo, que se obvia es que el art. 155 CE prev&eacute; la adopci&oacute;n de medidas temporales, duraci&oacute;n que vendr&iacute;a determinada por el restablecimiento del inter&eacute;s general o por la finalizaci&oacute;n del incumplimiento &ldquo;de las obligaciones que la Constituci&oacute;n u otras leyes le impongan&rdquo;. Mi duda es &iquest;sirve el 155 CE para acabar con las aspiraciones soberanitas (leg&iacute;timas) de la mitad de la poblaci&oacute;n? Creo que la respuesta es obvia: no. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, mi perplejidad respecto de las actuaciones de la mayor&iacute;a soberanista es creciente pero no lo es menos la incapacidad del gobierno del estado y de sus instituciones de buscar soluciones pol&iacute;ticas a un conflicto que tambi&eacute;n lo es: pol&iacute;tico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/agenda-publica_132_4260351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2015 19:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así no: ni unos ni otros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estado federal y Estado de las autonomías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/federal-autonomias_1_4517044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc839a79-6caf-4f90-97a5-88e62e983a1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estado federal y Estado de las autonomías"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reproducimos la intervenci&oacute;n de esta ma&ntilde;ana de Argelia Queralt en el programa <a href="http://cadenaser.com/programa/hoy_por_hoy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Hoy por Hoy</a> de La Ser.</li>
                            </ul>
            </div><h4 class="article-text">&iquest;De qu&eacute; hablamos cuando nos referimos al modelo federal?</h4><p class="article-text">
        Cuando hablamos de Estado Federal hacemos referencia a un determinado modelo de organizaci&oacute;n territorial en el que se produce una divisi&oacute;n vertical del poder pol&iacute;tico (adem&aacute;s de la divisi&oacute;n horizontal cl&aacute;sica de 3 poderes: legislativo, ejecutivo y judicial). As&iacute;, el Estado Federal es un modelo de organizaci&oacute;n territorial en el que existe un doble nivel de gobierno: esto significa que tanto el estado central o federaci&oacute;n y los entes subestatales o estados federados se distribuyen el poder pol&iacute;tico (por tanto, no s&oacute;lo administrativo), delimitando sus responsabilidades a trav&eacute;s de las competencias y a trav&eacute;s de mecanismos de coordinaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n y resoluci&oacute;n de conflictos.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; Estados son federales?</h4><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a dentro de la etiqueta &ldquo;Estado federal&rdquo; se auto-incluyen estados cuyo nivel de distribuci&oacute;n competencial es muy variado: desde estados como EEUU o Alemania, altamente descentralizados y con sistemas de relaci&oacute;n entre Estado y estados federados muy s&oacute;lidos o, Brasil, con unos niveles muchos menores de autonom&iacute;a por parte de los estados federados. O incluso Suiza que se autodenomina confederal y responde a la estructura federal
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Cabe afirmar que Espa&ntilde;a es un Estado Federal?</h4><p class="article-text">
        Para algunos expertos Espa&ntilde;a s&iacute; es federal, ya que consideran que se trata tan s&oacute;lo de una cuesti&oacute;n de nombre; estos consideran que el estado auton&oacute;mico s&oacute;lo necesita una serie de reformas (por ejemplo, tener un Senado que realmente desarrolle su funci&oacute;n de c&aacute;mara de representaci&oacute;n territorial).
    </p><p class="article-text">
        Otro sector de expertos defiende, en cambio, que no se trata tan s&oacute;lo de reformas estructurales del sistema, sino que lo que falta en nuestro estado de las autonom&iacute;as y a todos los actores implicados es <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCcQFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Fagendapublica%2Freforma-constitucional%2Ftextura-federal-cultura_0_173933140.html&amp;ei=h7VpVNPUAcLYasmUgrAH&amp;usg=AFQjCNEMilloUviLdg91xEKVsOTdQyl7kw&amp;bvm=bv.79142246,d.d2s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura federal</a>. La cultura federal implica reconocer al otro como un actor leg&iacute;timo en el reparto de poder pol&iacute;tico, siendo las relaciones de jerarqu&iacute;a excepcionales: a lo que solemos referirnos con la expresi&oacute;n alemana &ldquo;budestreuere&rdquo; o lealtad federal que debe ser bilateral. Existe todav&iacute;a una gran desconfianza respecto de la capacidad de autogobierno de las CCAA. Podemos reformar la CE pero sin asumir la cultura federal (identidad nacional plural, delimitaci&oacute;n clara de competencias y buenos y s&oacute;lidos sistemas de cooperaci&oacute;n) nada cambiar&aacute; en el fondo.
    </p><p class="article-text">
        Para contextualizar pod&eacute;is leer este debate que hicimos hace unas semanas: <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/DEBATE-Necesitamos-momento-federal_0_317068511.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DEBATE: &iquest;Es Espa&ntilde;a un Estado Federal?</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/federal-autonomias_1_4517044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2014 08:45:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estado federal y Estado de las autonomías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La suspensión del Tribunal Constitucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/suspension-tribunal-constitucional_1_4619326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c0fc89c-28c7-47db-bcd2-ca2d5bd49c80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La suspensión del Tribunal Constitucional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos días estamos asistiendo en riguroso directo a una clase práctica de procedimientos de control de constitucionalidad.</p></div><p class="article-text">
        El pasado s&aacute;bado fue publicada la <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fportaldogc.gencat.cat%2FutilsEADOP%2FPDF%2F6715%2F1373015.pdf&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNEjWEv4FOsp7Gdsn7IZmQmSPGodWg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de consultas populares no refrendarias</a> aprobada por el Parlament de Catalunya (106 diputados de 135 votaron a favor) y acto seguido el President Mas <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww20.gencat.cat%2Fportal%2Fsite%2Fportaldogc%2Fmenuitem.c973d2fc58aa0083e4492d92b0c0e1a0%2F%3Fvgnextoid%3D485946a6e5dfe210VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD%26appInstanceName%3Ddefault%26action%3Dfitxa%26documentId%3D671070%26language%3Dca_ES&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNFeX2V2S873NGVsWviyu2tLMj600Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convoc&oacute; la consulta derivada de dicha ley mediante un Decreto</a>. A partir de aqu&iacute;, el Gobierno de Mariano Rajoy puso en marcha los mecanismos necesarios para impugnar tanto la Ley de consultas como el Decreto de convocatoria. Para ello, lo primero que hizo fue solicitar al Consejo de Estado un <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.consejo-estado.es%2Farticulos%2FArt2_2.htm&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNHaq7lNV_6jkh-IUcQZ66mtmCIONQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictamen preceptivo</a>, esto es, el gobierno est&aacute; obligado a pedirlo, pero no es vinculante, el Gobierno no queda obligado por los argumentos de dicho &oacute;rgano. El Consejo, reunido en sesi&oacute;n extraordinaria en domingo por primera vez en su historia democr&aacute;tica, dict&oacute; sendos dict&aacute;menes: uno respecto de la <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.boe.es%2Fbuscar%2Fdoc.php%3Fid%3DCE-D-2014-964&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNGJI2LDEzq0OqvRSeSFT5hQbW_yAA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">constitucionalidad de la ley</a> y otro <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.boe.es%2Fbuscar%2Fdoc.php%3Fid%3DCE-D-2014-965&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNFH65zjE1di2Cg8OMejTTyquhE5yQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respecto de la constitucionalidad de la consulta</a>. B&aacute;sicamente, y resumiendo, el Consejo, por unanimidad, dictamina que la Ley es inconstitucional porque entre otras no regula una consulta no referendaria sino un refer&eacute;ndum, instrumento que s&oacute;lo est&aacute; en manos del Gobierno central y que, adem&aacute;s, atribuye al President la capacidad de convocar una consulta respecto de la que, consecuentemente, no tiene competencia. Parecidos argumentos se aplican a la constitucionalidad de la consulta. Dicho lo cual debe advertirse que el Consejo de Estado es un &oacute;rgano asesor del Gobierno del Estado pero no es un tribunal, ni ordinario ni constitucional. Esto es, la &uacute;nica instituci&oacute;n que tiene la potestad para en su caso anular la consulta es el Tribunal Constitucional.
    </p><p class="article-text">
        Ayer por la ma&ntilde;ana, tras cumplir todas las formalidades, el Gobierno adopt&oacute; la decisi&oacute;n de presentar sendos recursos ante el Tribunal Constitucional: un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de consultas popular no refrendarias y una impugnaci&oacute;n de disposiciones sin fuerza de Ley y resoluciones de las Comunidades Aut&oacute;nomas prevista en el <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.boe.es%2Fbuscar%2Fact.php%3Fid%3DBOE-A-1978-31229%26tn%3D1%26p%3D20110927%26vd%3D%23a161&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNHG-6zg0CBLXp7e_FfBVWhyYsUX2w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo 161.2 de la Constituci&oacute;n</a> contra el Decreto de convocatoria. El recurso de inconstitucionalidad, si as&iacute; lo decide el Gobierno, tambi&eacute;n puede ir acompa&ntilde;ado de la invocaci&oacute;n del art. 161. 2 CE lo que implica la suspensi&oacute;n autom&aacute;tica de ley por el mismo acto en el que se admite el recurso. Esta potestad de provocar la suspensi&oacute;n de la norma s&oacute;lo la tiene el Gobierno frente a las leyes auton&oacute;micas y no, en cambio, los Gobiernos auton&oacute;micos frente a las leyes estatales. De hecho, el a&ntilde;o 2013, <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.tribunalconstitucional.es%2Fes%2Ftribunal%2Fmemorias%2FPaginas%2Fmemoria_2013.aspx&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNF2eZzMKiD1Xlxm_GfeTCgBvRLmjA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de los 21 recursos de inconstitucionalidad presentados por el Gobierno por motivos competenciales en 15 se invoc&oacute; la suspensi&oacute;n de la ley auton&oacute;mica</a>. Y, como dec&iacute;a, cab&iacute;a la posibilidad de interponer el recurso de inconstitucionalidad sin requerir la suspensi&oacute;n. En cuanto a la impugnaci&oacute;n del Decreto de convocatoria, como se acaba de explicar, tambi&eacute;n el Gobierno ha decidido utilizar la v&iacute;a de recurso que conlleva la suspensi&oacute;n. Hay que ser conscientes de que podr&iacute;a haber optado por no hacerlo y dirigir la impugnaci&oacute;n a trav&eacute;s de un conflicto positivo de competencias que no produce la suspensi&oacute;n autom&aacute;tica del acto auton&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Las impugnaciones han obtenido en poqu&iacute;simas horas (unas 7 horas) sendas providencias del Tribunal Constitucional que se ha reunido de forma urgente y extraordinariamente con el &uacute;nico objeto de decidir sobre la admisi&oacute;ns de estos dos recursos. Providencias que, como era de esperar, han admitido a tr&aacute;mite los recursos que el Tribunal Constitucional entrar&aacute; a conocer del fondo en las pr&oacute;ximas semanas o meses. En todo caso, la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite ha provocado la suspensi&oacute;n de <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.tribunalconstitucional.es%2Fes%2FsalaPrensa%2FDocuments%2FNP_2014_074%2FP%25205829-2014.pdf&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNFy4O6BTmWp7Gw3KBngFwAYDHefGA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;los arts. 3 a 39 y las disposiciones transitorias primera y segunda, y la disposici&oacute;n final primera, de la Ley del Parlamento de Catalu&ntilde;a 10/2014, de 26 de septiembre, de consultas populares no referendarias y de otras formas de participaci&oacute;n ciudadana&rdquo;</a>. Y, tambi&eacute;n, ha acordado <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.tribunalconstitucional.es%2Fes%2FsalaPrensa%2FDocuments%2FNP_2014_074%2FP%25205830-2014.pdf&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNGYOB8s46nK48SIVWriZT1C2isIAg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;suspender el Decreto impugnado y sus Anexos (desde hoy, fecha de interposici&oacute;n del recurso, para las partes del proceso y desde su publicaci&oacute;n en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado para los terceros), as&iacute; como las restantes actuaciones de preparaci&oacute;n para la convocatoria de dicha consulta o vinculadas a ella&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, el Tribunal Constitucional cuenta desde hoy con 5 meses para decidir si levanta la suspensi&oacute;n o no de las normas impugnadas, plazo tras el cual puede, o bien mantener la suspensi&oacute;n, o levantarla.
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos d&iacute;as la Generalitat podr&aacute; personarse para ofrecer sus alegaciones tanto sobre la suspensi&oacute;n como sobre el fondo del asunto. Debe tenerse en cuenta que la suspensi&oacute;n s&oacute;lo afecta a la vigencia, a la eficacia de la norma impugnada, no a su validez. Esto es, podr&iacute;a darse el caso de que el Tribunal Constitucional resolviera finalmente diciendo que la ley y/o el decreto de convocatoria son constitucionales, que lo son parcialmente o, incluso, estableciendo cual es la interpretaci&oacute;n de ambas normas para que se entiendan compatibles con el texto constitucional. La suspensi&oacute;n no presupone que las normas afectadas sean inconstitucionales.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar ahora en problemas m&aacute;s enjundiosos, que los hay, de la jurisdiccionalizaci&oacute;n de este proceso, debe tenerse en cuenta que, en contra de lo que suele hacer, el Tribunal Constitucional en este asunto es muy preciso en la identificaci&oacute;n de los contenidos normativos que quedan en suspenso, y lo es especialmente en relaci&oacute;n con el Decreto de convocatoria respecto del que expresamente dice que se suspende su Anexo I. Esta precisi&oacute;n no es balad&iacute; porque en el art. 1 de este Anexo queda regulada la campa&ntilde;a institucional en favor de la realizaci&oacute;n de la consulta. As&iacute; pues, entramos en un nuevo escenario no explorado en el que, pese a las palabras del President Mas este fin de semana en diversos medios de comunicaci&oacute;n afirmando que la campa&ntilde;a y la preparaci&oacute;n de la consulta seguir&iacute;an su camino, parece dif&iacute;cil que estas actividades puedan mantenerse sin violentar la providencia del TC.  
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, respecto a los tiempos de resoluci&oacute;n sobre el fondo, y como mero ejercicio especulativo, si tomamos como referencia -como viene siendo habitual en relaci&oacute;n con todo el <em>Proc&eacute;s</em>- la ley de consultas aprobada por el Parlamento Vasco en 2008, publicada el 15 de julio, fue impugnada por el Gobierno de Zapatero inmediatamente, invocando el art&iacute;culo de la Constituci&oacute;n que permite la suspensi&oacute;n autom&aacute;tica de la norma auton&oacute;mica, y el Pleno admiti&oacute; y decret&oacute; la suspensi&oacute;n el d&iacute;a 17 de julio. En aquel caso, la consulta estaba convocada para el d&iacute;a 15 de septiembre y el Tribunal Constitucional declar&oacute; la inconstitucionalidad de la ley el 11 de septiembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/suspension-tribunal-constitucional_1_4619326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2014 08:53:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La suspensión del Tribunal Constitucional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional,Consulta 9N Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalunya: Derecho, política y ciudadanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/catalunya-derecho-politica-ciudadania_1_4655903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a1e8075-16b8-487e-943b-00912f1d9e62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Catalunya: Derecho, política y ciudadanía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todas las dudas sobre la consulta, más o menos intensas, no esconden que en Catalunya existe una amplia parte de la ciudadanía que se ha creído o que ha creído que esta se iba a producir</p></div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n que ha sufrido la celebraci&oacute;n del 11 de septiembre, Diada Nacional de Catalunya, podr&iacute;a ser un buen term&oacute;metro de la situaci&oacute;n en Catalunya. Mientras que en 1977, durante el proceso constituyente, el grito era &ldquo;llibertat, amnistia i estatut d&rsquo;autonomia&rdquo;, hoy el grito mayoritario es el de &ldquo;independ&egrave;ncia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 9 de noviembre se acerca y el debate est&aacute; cada vez m&aacute;s encendido. Se amontonan sobre la mesa dudas sobre distintas cuestiones enmarcadas en un proceso que, aunque as&iacute; nos lo intentan hacer creer desde aqu&iacute; y desde all&aacute;, no son ni blanco ni negro.  Dudas que seguramente se ver&iacute;an resueltas a trav&eacute;s de una proceso de negociaci&oacute;n abierto, generoso y serio entre los gobiernos implicados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es la consulta legal? A menos de dos meses de la fecha fijada para la celebraci&oacute;n de la consulta, sigue sin existir acuerdo sobre la compatibilidad de su convocatoria y celebraci&oacute;n con la Constituci&oacute;n. En algunos sectores se defiende que no, en ning&uacute;n caso, porque se trata de un refer&eacute;ndum y, por tanto, es imposible que se celebre sin la previa autorizaci&oacute;n del Gobierno central que es la instancia que constitucionalmente tiene potestad exclusiva para hacerlo. En esta negativa se acumulan varios argumentos que deben separarse y explicarse de forma aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el refer&eacute;ndum es una potestad exclusiva del Gobierno del Estado,<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-31229&amp;tn=1&amp;p=20110927&amp;vd=#a92" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> seg&uacute;n el art. 92 CE</a>. Pero tambi&eacute;n es verdad que el Gobierno no cuenta con ning&uacute;n mandato constitucional que le impida convocar un refer&eacute;ndum en Catalunya; de hecho, ni la Constituci&oacute;n ni la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1980-1564" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley del Refer&eacute;ndum</a> hacen referencia a esta posibilidad. Existe, cuanto menos, un vac&iacute;o normativo al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pese a lo que parece deducirse de las afirmaciones de algunas voces autorizadas, la Constituci&oacute;n no proh&iacute;be que se pregunte a la ciudadan&iacute;a (sea del Estado o de una Comunidad Aut&oacute;noma) sobre la independencia de una de sus partes. Tampoco proh&iacute;be que se le pregunte sobre la forma de gobierno, monarqu&iacute;a o rep&uacute;blica. Ni siquiera roh&iacute;be que existan formaciones pol&iacute;ticas que defiendan la independencia como, por ejemplo, de forma expresa ha hecho Esquerra en su ideario durante toda la democracia, ni que defiendan la Rep&uacute;blica como forma de Gobierno, como hace Izquierda Unida en su programa. Y esto es porque la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, que no es de nadie o es de todos, no exige que se est&eacute; de acuerdo con ella. El nuestro, <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2014/04/10/pdfs/BOE-A-2014-3885.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como recuerda el Tribunal Constitucional, no es un sistema de democracia militante</a> por lo que la Constituci&oacute;n permite la oposici&oacute;n frontal y el deseo de su cambio, transformaci&oacute;n, e incluso eliminaci&oacute;n, siempre que se haga de forma no violenta, respetando los derechos fundamentales de los dem&aacute;s y a trav&eacute;s de los cauces previstos para ello. Recu&eacute;rdese que en la Constituci&oacute;n todo es reformable siguiendo los procedimientos previstos. En definitiva, ning&uacute;n art&iacute;culo de la Constituci&oacute;n impide al Gobierno convocar un refer&eacute;ndum en Catalunya sobre su potencial independencia.
    </p><p class="article-text">
        Trasladando ahora la atenci&oacute;n a Catalunya, la duda se cierne sobre si la consulta calendarizada para el d&iacute;a 9, y que tendr&aacute; cobertura legal en las pr&oacute;ximas semanas tras la aprobaci&oacute;n de la <a href="http://www.parlament.cat/activitat/bopc/10b050.pdf#page=6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de consultas por el Parlament</a>, es conforme a la Constituci&oacute;n o no. Aqu&iacute; entramos en otro debate, &iquest;la &ldquo;consulta&rdquo; propuesta es en realidad un refer&eacute;ndum encubierto? En este caso son m&aacute;s las dudas&nbsp; generadas porque voces igualmente autorizadas (tambi&eacute;n dentro del Consell de Garant&iacute;as Estatut&agrave;ries) ofrecen argumentos jur&iacute;dicos de peso, a veces discutibles pero razonables, para afirmar que la consulta, tanto por el alcance de la pregunta (&iquest;est&aacute; dentro del &aacute;mbito competencial propio?) como por el procedimiento y exigencias del proceso electoral que comporta, que son propios, parece de refer&eacute;ndum reservado al Estado. No debe olvidarse que el respeto escrupuloso del procedimiento electoral es la garant&iacute;a de la igualdad en el ejercicio del derecho de participaci&oacute;n y, por tanto, de su validez. En definitiva, existen dudas razonables que pueden llevar, en efecto, a que el Tribunal Constitucional, tras una potencial impugnaci&oacute;n, suspenda la convocatoria que debe realizarse por Decreto del President Mas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, todas estas dudas sobre la consulta, m&aacute;s o menos intensas, no esconden que en Catalunya existe una amplia parte de la ciudadan&iacute;a que se ha cre&iacute;do o que ha cre&iacute;do que esta se iba a producir y que, potencialmente, s&iacute; podr&iacute;a llevar a la independencia de Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        En otro orden de cosas, tambi&eacute;n existen dudas sobre si este movimiento popular ha estado teledirigido por las &eacute;lites pol&iacute;ticas o si bien responde a un movimiento social que viene creciendo desde julio de 2010, <a href="http://elpais.com/elpais/2010/07/10/actualidad/1278749824_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras la manifestaci&oacute;n masiva de protesta contra la sentencia del TC sobre el Estatuto de Autonom&iacute;a de Catalunya</a>. Sea cual fuere el motor, lo cierto es que pese a lo que muchos vaticinaban, el sufl&eacute; no ha bajado, sino m&aacute;s bien todo lo contrario, lo que se traduce en que cada vez m&aacute;s gente se ha ido sumando a la apuesta por la consulta y, quiz&aacute;, a la de la independencia. En este contexto, &iquest;cu&aacute;l es hoy en d&iacute;a la raz&oacute;n de fondo que mueve a la ciudadan&iacute;a a acercarse a la posici&oacute;n a favor de la consulta? &iquest;Es un sentimiento eminentemente identitario o de defensa nacional el que mueve a estar personas? o &iquest;Es m&aacute;s bien una muestra de que la ciudadan&iacute;a quiere ser escuchada, quiere participar activamente y quiere reaccionar ante la crisis pol&iacute;tica que vivimos? &iquest;Es la consulta un s&iacute;mbolo de resurgimiento de la <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/ilusiona-Podemos-promesa-empoderamiento-claves_0_299570365.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voluntad participativa de una ciudadan&iacute;a harta de ser acallada</a>? Seguramente una suma de los dos. Lo que es seguro es que se equivoca y, por tanto, no entiende lo que est&aacute; pasando en Catalunya, el que sigue creyendo que la consulta es s&oacute;lo cosa de unos cuantos independentistas de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, &iquest;qu&eacute; va a pasar si el d&iacute;a 9 de noviembre finalmente la consulta no se celebra? M&aacute;s all&aacute; de cuestiones jur&iacute;dicas y de &ldquo;alta&rdquo; pol&iacute;tica, estaremos ante una ciudadan&iacute;a muy descontenta, con unos y/o con otros dependiendo de cual haya sido el referente para cada cual, y con una gran sentimiento de insatisfacci&oacute;n y de frustraci&oacute;n. Los gobernantes no podr&aacute;n escudarse en echar la culpa al de enfrente y, por tanto, deben ponerse a buscar soluciones ya mismo: elecciones, cambio de pregunta, postergaci&oacute;n sine die pero con voluntad firme de negociar la celebraci&oacute;n de un refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        Contrasta, en todo caso, la voluntad firme de la ciudadan&iacute;a de ser escuchada con las dudas sobre un proceso que corre el peligro de ser finalmente visto como una estrategia para tensionar posiciones y no para llegar a &Iacute;taca ni para salvar a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/catalunya-derecho-politica-ciudadania_1_4655903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Sep 2014 19:32:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Catalunya: Derecho, política y ciudadanía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional,Consulta 9N Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10 certezas sobre la violencia de género en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/certezas-violencia-genero-espana_1_4689489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57143af3-52e7-426a-9ddc-2111895333e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="10 certezas sobre la violencia de género en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia machista es una manifestación de la desigualdad todavía hoy existente entre hombres y mujeres</p><p class="subtitle">En los últimos 10 años han sido asesinadas en España a manos de sus parejas o exparejas más de 640 mujeres</p></div><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> La violencia de g&eacute;nero o violencia machista contra las mujeres es una manifestaci&oacute;n de la desigualdad existente entre aquellos y estas. As&iacute; ha sido reconocido por todos los foros internacionales de tutela de los derechos humanos (entre los m&aacute;s recientes el <a href="http://www.coe.int/t/dghl/standardsetting/convention-violence/convention/Convention%20210%20Spanish.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenio del Consejo de Europa sobre prevenci&oacute;n y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia dom&eacute;stica</a>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> La violencia de g&eacute;nero en el &aacute;mbito estatal se identifica con la violencia sobre una mujer  causada por su pareja o expareja. Por tanto, se trata de una aproximaci&oacute;n restrictiva a esta realidad. El contenido de este tipo de violencia en el &aacute;mbito internacional o, por ejemplo, <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2008/05/30/pdfs/A25174-25194.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">catal&aacute;n</a> es m&aacute;s amplio, alcanzando cualquier violencia machista sobre las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> De la <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2004/12/29/pdfs/A42166-42197.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley de protecci&oacute;n integral</a>, que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la lucha contra lacra de la violencia machista contra las mujeres, se ha destacado especialmente su contenido penal. Sin embargo, como su nombre indica, es una norma que incorpora un espectro muy amplio de medidas que tratan de luchar de forma global contra este tipo de violencia. Otra cosa es que algunas no se hayan implementado por falta de recursos (humanos y econ&oacute;micos) o por falta de voluntad pol&iacute;tica.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Lo que diferencia a la violencia machista de otras violencias p&uacute;blicas o privadas es la raz&oacute;n que la mueve: una concepci&oacute;n de la mujer como ser subordinado al hombre.  As&iacute; pues, la violencia machista no persigue cualquier violencia de un hombre frente a una mujer, sino aquella que viene motivada por una pretendida desigualdad entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong> La violencia machista de g&eacute;nero se produce muchas veces en el &aacute;mbito familiar pero, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de lucha, se ha conseguido diferenciarla de otras violencias que tambi&eacute;n se producen en el &aacute;mbito familiar. Adem&aacute;s, es transversal: no entiende ni de edades ni de clases ni de grupos sociales (<a href="http://www.poderjudicial.es/stfls/CGPJ/OBSERVATORIO%20DE%20VIOLENCIA%20DOM%C3%89STICA/INFORMES/FICHERO/20120705%20Informe%20sobre%20v%C3%ADctimas%20mortales%20de%20la%20VG%20y%20VD%20%C3%A1mbito%20pareja%202011.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ver datos</a>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.</strong> Los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas s&oacute;lo son la punta del iceberg de la violencia de g&eacute;nero, puesto que esta tambi&eacute;n se manifiesta a trav&eacute;s del maltrato f&iacute;sico (desde una bofetada a una paliza) o ps&iacute;quico (desde un &ldquo;&iexcl;calla!&rdquo;, a la humillaci&oacute;n constante).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>7.</strong> En los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os (datos hasta noviembre) han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas cerca de 700 mujeres seg&uacute;n <a href="https://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/portalEstadistico/docs/VMortales_2014_29_08.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad</a>. Pese a estas cifras se estima que son todav&iacute;a pocas las mujeres que deciden  denunciar y romper con el c&iacute;rculo de terror y silencio que suele rodear a este tipo de violencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.</strong> Las denuncias falsas existen, s&iacute;, pero son la absoluta excepci&oacute;n de los procesos iniciados por violencia de g&eacute;nero. La Fiscal&iacute;a General del Estado <a href="http://www.fiscal.es/cs/Satellite?blobcol=urldata&amp;blobheader=application%2Fpdf&amp;blobheadername1=Content-disposition&amp;blobheadervalue1=attachment%3B+filename%3Dmemoria2013_cap_III_1.pdf&amp;blobkey=id&amp;blobtable=MungoBlobs&amp;blobwhere=1246969805174&amp;ssbinary=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima que la cifra en menos del 0,05%</a>. Y, en todo caso, estas denuncias no justifican denostar una realidad, la violencia de g&eacute;nero como manifestaci&oacute;n de la desigualdad entre hombres y mujeres, y el correcto funcionamiento de su sistema de protecci&oacute;n.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>9.</strong> Es mucho el trabajo que realiza todo el aparato policial y judicial en la protecci&oacute;n contra la violencia de g&eacute;nero (y machista en general). Sin embargo, la formaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n de g&eacute;nero de muchos de las personas involucradas en proteger a las mujeres que sufren esta violencia es todav&iacute;a hoy insuficiente. No basta con leyes de g&eacute;nero, sino que tambi&eacute;n debemos tender hacia <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/Justicia-Genero-machismo-resoluciones-judiciales_0_256174500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una justicia de g&eacute;nero</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10.</strong> El verdadero reto en la lucha contra la violencia de g&eacute;nero, y la machista en general, es un cambio cultural que solo vendr&aacute; a trav&eacute;s de una educaci&oacute;n en igualdad que, a d&iacute;a de hoy, no se est&aacute; prestando. La eliminaci&oacute;n del curr&iacute;culo escolar de una asignatura como Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, en cuyos contenidos estaba incorporada la igualdad como regla de conducta transversal, no es m&aacute;s que una se&ntilde;al de que no ha llegado todav&iacute;a el tiempo del cambio de una cultura todav&iacute;a hoy machista.  
    </p><p class="article-text">
        <span id="__if72ru4ruh7fewui_once"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/certezas-violencia-genero-espana_1_4689489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2014 19:08:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[10 certezas sobre la violencia de género en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ahora y el después en la regulación del aborto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/despues-ley-aborto_1_4754867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Comparamos el marco legal actual con el proyecto presentado por el Gobierno</p></div><p class="article-text">
        Las informaciones sobre el paradero del <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=2&amp;ved=0CCsQFjAB&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.mjusticia.gob.es%2Fcs%2FSatellite%2F1292426890214%3Fblobheader%3Dapplication%252Fpdf%26blobheadername1%3DContent-Disposition%26blobheadervalue1%3Dattachment%253B%2Bfilename%253DAPLO_ABORTO_23-12-13_WEB.PDF.PDF&amp;ei=ZO_IU-vvHobG0QWiwoCoCw&amp;usg=AFQjCNF7KwpS_W3JgfBudncT4nFKUcPJUQ&amp;sig2=ADOm8qe_uZs4h_lpbGHfAw&amp;bvm=bv.71198958,d.d2k&amp;cad=rja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anteproyecto</a>, ahora quiz&aacute; ya proyecto, de ley de protecci&oacute;n de la vida del concebido y de derechos de la embarazada son confusas. El texto que finalmente sea aprobado por el Consejo de Ministros parece que presentar&aacute; cambios respecto del Anteproyecto presentado por Gallard&oacute;n en diciembre de 2013. Sin embargo, y ante las dudas, desde Agenda P&uacute;blica queremos contribuir a un mejor entendimiento de <a href="http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2010-3514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuales son hoy</a> los derechos de las mujeres en relaci&oacute;n con el embarazo y una posible decisi&oacute;n de interrumpirlo y cuales ser&aacute;n, en cambio, si se aprobara el anteproyecto del Ministro tal cual lo conocemos. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello hemos elaborado una tabla comparativa con los elementos definitorios de los dos sistemas: el vigente y el proyectado por el Ministro Gallard&oacute;n. Respecto de los elementos penales, recomendamos consultar <a href="http://www.ub.edu/dpenal/recursos/doc_legislacio/Aborto_2013_Tabla%20comparativa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tabla realizada por nuestro colaborador Joan Queralt</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Como se observar&aacute;, y como venimos poniendo de manifiesto en este espacio desde hace tiempo, el retroceso en los derechos y capacidad de decisi&oacute;n de las las mujeres es patente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/despues-ley-aborto_1_4754867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2014 18:48:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El ahora y el después en la regulación del aborto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las legislaciones restrictivas no evitan los abortos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/legislaciones-restrictivas-evitan-abortos_1_4794294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c8f537b-9270-45c2-9e0a-0ddd6c2209aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las legislaciones restrictivas no evitan los abortos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">10 certezas sobre el aborto en Europa</p></div><p class="article-text">
        Uno de los argumentos esgrimidos para restringir <a href="http://www.ub.edu/dpenal/recursos/doc_legislacio/BOE-A-2010-3514_interrupcion_embarazo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la actual legislaci&oacute;n en materia de Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo</a> es la de reducir el n&uacute;mero de abortos en Espa&ntilde;a. Sin embargo, de los datos que se ofrecen a continuaci&oacute;n se desprende que, en contra de lo defendido por el Ministro de Justicia e impulsor de este texto, las legislaciones que impiden el acceso de las mujeres a abortar o bien reducen mucho las posibilidades de hacerlo o no cuentan con unos &iacute;ndices de abortos menores. Baste ahora con traer a la luz la <a href="http://assembly.coe.int/Mainf.asp?link=/Documents/AdoptedText/ta08/ERES1607.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Resoluci&oacute;n de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa de 2008 sobre el acceso al aborto legal y seguro</a> y los informes (<a href="http://www.assembly.coe.int/ASP/Doc/XrefViewHTML.asp?FileID=11855&amp;Language=EN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Doc. 11537 rev.</a> y <a href="http://www.assembly.coe.int/ASP/Doc/XrefViewHTML.asp?FileID=11867&amp;Language=EN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Doc. 11576</a>) que lo acompa&ntilde;aron. Esta Resoluci&oacute;n, aprobada por la Asamblea Parlamentaria, se fundamentaba en los siguientes hechos:
    </p><p class="article-text">
        1) El aborto es legal en la gran mayor&iacute;a de los 48 Estados del Consejo de Europa, aunque es muy variada su regulaci&oacute;n. Las dos grandes opciones son el sistema de supuestos o bien el sistema de plazos, aunque tambi&eacute;n existen ordenamientos que optan por una combinaci&oacute;n entre ambos (ser&iacute;a el caso de la ley espa&ntilde;ola actual). As&iacute;, en la mayor&iacute;a de Estados se permite el aborto libre hasta la semana n&uacute;mero 12 de gestaci&oacute;n, que puede ampliarse en algunos supuestos, incluyendo, por ejemplo, dificultades sociales, m&eacute;dicas o econ&oacute;micas. Las m&aacute;s restrictivas s&oacute;lo permiten el aborto en caso de riesgo para la vida de la madre (por ejemplo, Polonia y Reino Unido). El &uacute;nico Estado en el que sigue prohibido el aborto en cualquier plazo y supuesto es Malta, o al menos esto es lo que dice la letra de la ley.
    </p><p class="article-text">
        2) En Europa conviven los sistemas m&aacute;s avanzados en pol&iacute;ticas de salud sexual y reproductiva de la mujer con sistemas con las tasas m&aacute;s altas de abortos del mundo.
    </p><p class="article-text">
        3) En Europa en algunos pa&iacute;ses el aborto es legal, seguro, libre y accesible, mientras que en otro se obliga a las mujeres a abortar en clandestinidad y en condiciones que ponen en riesgo su salud incluso su vida.  
    </p><p class="article-text">
        4) Es generalizado el per&iacute;odo de reflexi&oacute;n en Europa occidental y, por lo general, se exige el consentimiento de los padres para el aborto de las menores.
    </p><p class="article-text">
        5) Los pa&iacute;ses con legislaciones m&aacute;s restrictivas tienen unos &iacute;ndices de mortalidad maternal m&aacute;s elevados debido a los abortos inseguros, realizados en clandestinidad y en condiciones poco salubres.
    </p><p class="article-text">
        6) Las legislaciones m&aacute;s restrictivas provocan que las mujeres salgan a abortar a otros pa&iacute;ses, generando el llamado &ldquo;turismo del aborto&rdquo;, con los problemas para la salud de la mujer que esto puede provocar, y la desigualdad que se genera entre mujeres pudientes y no pudientes.
    </p><p class="article-text">
        7) Las legislaciones m&aacute;s restrictivas que no permiten el acceso al aborto seguro conviven con abortos ilegales practicados en cl&iacute;nicas privadas, por ejemplo en Polonia, donde son tolerados por la iglesia y el Estado.
    </p><p class="article-text">
        8) Las legislaciones m&aacute;s restrictivas que no permiten el acceso al aborto seguro incrementan la ratio de mortalidad de las mujeres embarazadas.
    </p><p class="article-text">
        9) Las restricciones en el acceso al aborto seguro no disminuyen el n&uacute;mero de abortos, pero s&iacute; las posibilidades y derechos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        10) Las legislaciones m&aacute;s restrictivas que no permiten legalmente o en la pr&aacute;ctica el acceso al aborto seguro no hacen disminuir los n&uacute;meros de abortos.
    </p><p class="article-text">
        Como pon&iacute;a de manifiesto la citada Resoluci&oacute;n y los textos internacionales en la materia, el aborto no debe utilizarse como una pol&iacute;tica de planificaci&oacute;n familiar y, evidentemente, hay que evitar los abortos no deseados y los embarazos no deseados. Como conclu&iacute;a la propia Resoluci&oacute;n, una de las v&iacute;as para evitar los embarazos y los abortos no deseados pasa por promover una educaci&oacute;n sexual y reproductiva obligatoria, incorporada en el curr&iacute;culo escolar, y con una perspectiva de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Parece que el proyecto finalmente incorporar&aacute; un nuevo supuesto: el de graves malformaciones del feto. Pues bien, ante ello, <a href="http://elpais.com/elpais/2013/12/18/media/1387384587_836262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s datos</a>: los abortos por este motivo rondan el 3% de las interrupciones voluntarias del embarazo que se producen en Espa&ntilde;a, mientras que en el 91% se produce, en el plazo previsto por la ley, a petici&oacute;n de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, vamos a una ley muy restrictiva que no acoge la primera causa de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo, la libre decisi&oacute;n de la mujer, y que, como demuestra la experiencia europea, no servir&aacute; para reducir los abortos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/legislaciones-restrictivas-evitan-abortos_1_4794294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jun 2014 17:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las legislaciones restrictivas no evitan los abortos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después del rey, la reforma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/rey-reforma-constitucional_1_5856748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bb981b0-938f-4d28-a83c-eaa871340c96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después del rey, la reforma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesaria una actualización del texto constitucional pactado en 1978, una reforma con la que deben comprometerse todos los poderes, también el nuevo monarca</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Pasos-reforma-Constitucional_0_272622985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Pasos para una reforma Constitucional</strong></a>
    </p><div class="list">
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                                    <li></li>
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            </div><p class="article-text">
        Felipe VI ha sido proclamado rey de Espa&ntilde;a. No llega el nuevo monarca en un momento f&aacute;cil para la pol&iacute;tica y la sociedad espa&ntilde;olas. Como explicamos el nuevo Jefe del Estado si quiere consolidar su propia legitimidad <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/monarca-debera-escuchar-jovenes-izquierda_0_266674440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deber&aacute; ganarse a la izquierda y a los j&oacute;venes</a>. Y, adem&aacute;s, como instrumento para conseguir lo anterior, deber&aacute; impulsar, en la medida en que sus funciones constitucionales se lo permiten, la necesaria reforma constitucional. Sin entrar ahora en un an&aacute;lisis profundo de qu&eacute; es lo que debe modificarse y en qu&eacute; sentido, resulta hoy ya obvio que necesitamos de una actualizaci&oacute;n del pacto constituyente de 1978, fundamentado en un nueva concurrencia de legitimidades, y de una actualizaci&oacute;n de algunos de los aspectos esenciales de nuestro modelo de estado, entendido &eacute;ste en sentido amplio.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, pues, debemos plantearnos cu&aacute;ndo y c&oacute;mo se va a llevar a cabo esta reforma. Y para ello hay que tener en cuenta que los pr&oacute;ximos hitos electorales (sin contar ahora lo que pueda suceder el d&iacute;a 9 de noviembre en Catalu&ntilde;a) son la primavera de 2015, en la que se celebrar&aacute;n elecciones municipales y auton&oacute;micas (excepto las CCAA de r&eacute;gimen especial), y el oto&ntilde;o de 2015, en que deben celebrarse las elecciones generales. Cabe la posibilidad, como apuntan algunos analistas, de que esta &uacute;ltimas se hagan coincidir con las primeras. En todo caso, si las elecciones generales tienen lugar en oto&ntilde;o 2015 vendr&aacute;n condicionadas por un primer semestre marcado por precampa&ntilde;as y campa&ntilde;as electorales. Los partidos deber&iacute;an ser capaces de sobreponerse a sus intereses estrictamente electorales y, paralelamente a sus procesos, ponerse ya a trabajar en una hoja de ruta sobre tiempos y contenidos para la reforma de la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, los responsables pol&iacute;ticos y poderes del Estado potencialmente implicados en el impulso y favorecimiento del cambio, incluido aqu&iacute; el monarca, deben tener en cuenta que el sistema de reforma previsto por la Constituci&oacute;n se caracteriza por dos elementos esenciales: a) todo es reformable siempre que se sigan los mecanismos constitucionalmente previstos, ya que no se prev&eacute;n&nbsp; materias vetadas a la reforma; b) existen 2 procedimientos de reforma distintos seg&uacute;n la materia a la que se vaya a afectar con grados de dificultad muy diferenciados.
    </p><p class="article-text">
        Si se opta por hacer una <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reforma no &iacute;ntegra pero s&iacute; global de la Constituci&oacute;n</a>, en la que quepa modificar elementos diversos de nuestro sistema pol&iacute;tico e institucional, parece que habr&aacute; que seguir el <a href="http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=168&amp;tipo=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procedimiento agravado</a>, no utilizado nunca hasta ahora. Recordemos que la Constituci&oacute;n de 1978 s&oacute;lo ha sido reformada hasta la fecha en dos ocasiones (para su adecuaci&oacute;n al Tratado de Maastricht en 1992 y <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/articulo-Constitucion-excesiva-innecesaria-inconsistente_0_203680224.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para su </a><a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/articulo-Constitucion-excesiva-innecesaria-inconsistente_0_203680224.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adecuaci&oacute;n al </a><a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/articulo-Constitucion-excesiva-innecesaria-inconsistente_0_203680224.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacto de estabilidad de la Uni&oacute;n Europea</a>) y se ha llevado a cabo por <a href="http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=167&amp;tipo=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mecanismo de reforma ordinario</a> que requiere una mayor&iacute;a de 3/5 en el Congreso y en Senado lo que significa, esencialmente, el acuerdo de los dos (hasta hoy) grandes grupos parlamentarios sin que se exija un refer&eacute;ndum final de ratificaci&oacute;n. Esta ser&iacute;a tambi&eacute;n la v&iacute;a a seguir si se optara por un proceso de reforma hecho por partes que, para evitar suspicacias y sospechas de modificaciones por la puerta de atr&aacute;s deber&iacute;an acabar, como permite la constituci&oacute;n, con un refer&eacute;ndum popular.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al<strong> </strong>procedimiento agravado, este tiene tres grandes fases. La primera consiste en que el Congreso de los Diputados y el Senado deciden si debe llevarse a cabo la reforma de la Constituci&oacute;n, decisi&oacute;n que deber&aacute;n tomar por 2/3 partes. A esta decisi&oacute;n se la denomina formalmente &ldquo;principio de revisi&oacute;n&rdquo; y, cabe entender que implica precisamente eso: acordar si se reforma la Constituci&oacute;n, seguramente, con un m&aacute;s o menos definido programa pero sin condicionarlo excesivamente.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n se inicia la segunda fase del proceso de reforma: se disuelven las Cortes, se convocan unas elecciones y se constituyen unas nuevas Cortes. El nuevo Congreso y el nuevo Senado proceder&aacute;n a realizar una votaci&oacute;n por mayor&iacute;a simple (m&aacute;s s&iacute;es que noes) para decidir si prosiguen con la reforma constitucional. Si es negativo, se finaliza el proceso de revisi&oacute;n. Si, en cambio, ambas C&aacute;maras votan a favor, parece que ser&aacute; este el momento en que se inicia propiamente la reforma constitucional: elaboraci&oacute;n de un proyecto, discusi&oacute;n y posterior votaci&oacute;n. Ser&aacute; primero tramitado ante el Congreso y deber&aacute; aprobarse por una mayor&iacute;a de 2/3. Despu&eacute;s ser&aacute; enviado al Senado donde se repetir&aacute; la misma tramitaci&oacute;n y votaci&oacute;n. El texto saliente del Congreso y el Senado deber&aacute; ser sometido a refer&eacute;ndum de ratificaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. Si el refer&eacute;ndum no prospera (esto es, salen m&aacute;s noes que s&iacute;es) la Constituci&oacute;n no se alterar&iacute;a y nos mantendr&iacute;amos con el texto de 1978. Si en el refer&eacute;ndum ganan los s&iacute;es frente a los noes, se dar&aacute; por efectivamente reformado el texto Constitucional que pasar&aacute; a publicarse en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Si se opta por una reforma global, que parecer&iacute;a lo m&aacute;s adecuado, los partidos tienen ahora una buen oportunidad para afrontar la reforma constitucional: a) aprovechando la actual legislatura para debatir entre ellos, y no s&oacute;lo a puerta cerrada, sobre qu&eacute; debe&nbsp; reformarse y en qu&eacute; sentido y, as&iacute;, antes de disolver las Cortes y convocar elecciones, aprobar el principio de revisi&oacute;n; b) aprovechando para convertir las nuevas Cortes en unas Cortes constituyentes (constituidas) que llevan a cabo efectivamente una reforma pensada y debatida de la Constituci&oacute;n de 1978. Algunos colegas de disciplina pondr&aacute;n el grito en el cielo al leer estas &uacute;ltimas l&iacute;neas, pero se trata, simplemente, de facilitar el camino porque los obst&aacute;culos llegar&aacute;n solos.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, es esencial pensar muy bien c&oacute;mo se llevan a cabo estos debates, no solo bilaterales y no s&oacute;lo partidistas, y como se canalizan sus resultados en las Cortes constituyentes (constituidas). Y resulta igualmente evidente que el debate de reforma constitucional supone iniciar debates paralelos que preparen los potenciales cambios institucionales que un nuevo texto constitucional seguramente implicar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PASOS PARA LA REFORMA CONSTITUCIONAL</strong>
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      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/rey-reforma-constitucional_1_5856748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2014 18:13:58 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Rey ante el Parlamento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/ahora-toca_1_4826630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbc92b46-c2c0-46a6-bce3-1bac2e16ed74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Rey ante el Parlamento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un sistema parlamentario como el nuestro, de las Cortes se espera  discusión y contraposición de visiones, posiciones y argumentos</p></div><p class="article-text">
        El proyecto de ley org&aacute;nica de abdicaci&oacute;n del Rey Juan Carlos I superar&aacute; la tramitaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados con una holgada mayor&iacute;a absoluta. Esto supone que en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, una vez superado el tr&aacute;mite del Senado, ser&aacute; nombrado nuevo monarca Felipe VI de Borb&oacute;n, Rey de Espa&ntilde;a. Todo este proceso se ha llevado a cabo, como no pod&iacute;a ser de otra forma, siguiendo<a href="http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-31229&amp;tn=1&amp;p=20110927&amp;vd=#tii" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los procedimientos establecidos por la Constituci&oacute;n</a>. Ahora bien, cabe preguntarse si aunque los pasos seguidos han sido formalmente adecuados, la tramitaci&oacute;n podr&iacute;a haber sido realizada de otra forma siguiendo, igualmente, los m&aacute;rgenes constitucionalmente establecidos. As&iacute; &iquest;no podr&iacute;an las Cortes haber ostentado mayor protagonismo en todo este proceso &ldquo;abdicatorio&rdquo;? <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/Luces-sombras-abdicacion-Rey_0_266674119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se ha afirmado que la abdicaci&oacute;n es un acto personal&iacute;simo</a> y que, por tanto, nada pueden hacer el Gobierno o las Cortes m&aacute;s que aceptarla. Aunque <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/rey-soberano-articulo-Constitucion_0_179182665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta afirmaci&oacute;n ha sido discutida</a>, lo que es irrefutable es que las Cortes Generales representan al pueblo espa&ntilde;ol, donde reside la soberan&iacute;a, el poder del que derivan todos los poderes constituidos, tambi&eacute;n la Jefatura del Estado de la que es titular el Rey. As&iacute;, &iquest;las Cortes deber&iacute;an haber consentido previamente? &iquest;podr&iacute;an las Cortes haberse negado a aceptar la abdicaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Si el Rey es poder del Estado, &iquest;no hubiera sido exigible que tuviera que hacer una suerte de rendici&oacute;n de cuentas ante las Cortes y que estas hubieran podido ejercer un control, si quiera a posteriori, de la labor realizada por el monarca durante estos 36 a&ntilde;os? Algunos dir&aacute;n que como el Rey no tiene poder pol&iacute;tico efectivo y que como todos sus actos deben ir refrendados por el Presidente del Gobierno o el Ministro del ramo para ser v&aacute;lidos tal fiscalizaci&oacute;n ser&iacute;a in&uacute;til. Es cierto que el acto del refrendo supone un traspaso de responsabilidad del Rey al refrendante porque, no olvidemos, el Rey es jur&iacute;dicamente irresponsable de sus actos. Pero realmente &iquest;el Rey no tiene nada que explicarnos del desempe&ntilde;o de su funci&oacute;n como Jefe del Estado? Y los diputados y diputadas, que no son sujetos refrendantes, &iquest;nada tiene que decir despu&eacute;s de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de ejercicio de la m&aacute;s alta magistrautura del Estado?
    </p><p class="article-text">
        Pese a lo que estos d&iacute;as se ha afirmado sin mayor problema, la forma de gobierno <a href="http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-31229&amp;tn=1&amp;p=20110927&amp;vd=#a1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;monarqu&iacute;a parlamentaria&rdquo;</a> y la consecuencia de que el Jefe del Estado fuera el Monarca s&iacute; que fue discutida en el debate constituyente en 1978, y lo fue tanto en Comisi&oacute;n como en el Pleno. Otra cosa es que en su votaci&oacute;n la mayor&iacute;a aprobara esta configuraci&oacute;n, pero se produjeron 9 votos en contra y 115 abstenciones. Lo mismo ocurri&oacute;, ya en el t&iacute;tulo de la Corona, respecto de la prevalencia del hombre sobre la mujer en el orden sucesorio: en el debate de Comisi&oacute;n se manifestaron las diferencias de unos y rechazo de otros respecto de esta posibilidad, debate que culmin&oacute; en el Pleno con una mayor&iacute;a suficiente para la aprobaci&oacute;n de dicha preferencia pero que sum&oacute; 123 abstenciones y 15 votos negativos. En ambos ejemplos, las votaciones se celebraron despu&eacute;s del debate parlamentario en un contexto pol&iacute;tico, por cierto, mucho m&aacute;s complejo, por inestable, que el que vivimos actualmente. Y ello porque, como bien sab&iacute;an los constituyentes, las democracias constitucionales no s&oacute;lo se rigen por el principio de la mayor&iacute;a, sino que se defiende que las minor&iacute;as puedan exponer sus puntos de vista. Tanto es as&iacute; que es precisamente el debate y su publicidad lo que persigue el procedimiento legislativo. En un sistema parlamentario, como es el nuestro, de las Cortes se espera discusi&oacute;n y contraposici&oacute;n de visiones, posiciones y argumentos. As&iacute; pues, &iquest;por qu&eacute; no se ha aprovechado esta oportunidad para poner en valor la funci&oacute;n y posici&oacute;n institucional de la Jefatura del Estado?
    </p><p class="article-text">
        Este escenario falto de actividad parlamentaria materialmente relevante viene provocado, en parte, por el &ldquo;olvido&rdquo; del legislador respecto del mandato tambi&eacute;n constitucional de aprobar una ley en la que queden recogidas  &ldquo;las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesi&oacute;n a la Corona&rdquo;. La discusi&oacute;n y aprobaci&oacute;n de esta ley hubiera sido una buena ocasi&oacute;n de validar la confianza de los representantes del pueblo en la figura del monarca como Jefe del Estado o de, como m&iacute;nimo, exteriorizar sus posicionamientos al respecto. Y, evidentemente, una oportunidad de las Cortes de reforzar su posici&oacute;n en el proceso sucesorio.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, la representaci&oacute;n del &ldquo;ahora no toca&rdquo; interpretada en las Cortes Generales se ha trasladado a la calle. El no debate se ha movido en la l&iacute;nea de las verdades absolutas, de los miedos ancestrales y de los datos vacuos. Algunos colegas han afirmado tajantemente que no se puede modificar la forma pol&iacute;tica, la monarqu&iacute;a parlamentaria, porque esto supondr&iacute;a modificar el pacto constituyente de 1978. A los estudiantes de primero de Derecho se les explica que la Constituci&oacute;n es el pacto de convivencia de una determinada comunidad pol&iacute;tica y que como tal puede ser modificada siguiendo los procesos por ella misma establecidos y que nuestra Norma Fundamental no fija l&iacute;mites materiales para su propia modificaci&oacute;n, esto es, se puede modificar en todos sus contenidos. &iquest;Por qu&eacute; en el plano te&oacute;rico afirmamos tan rotundamente que nuestra Constituci&oacute;n puede modificarse y, en cambio, cuando &ldquo;descendemos&rdquo; a la realidad lo negamos tan tajantemente?
    </p><p class="article-text">
        Como se comprobar&aacute; todo ello ha llevado a que en 10 d&iacute;as el pueblo haya visto como las Cortes aceptaban la abdicaci&oacute;n del Rey, fen&oacute;meno para muchos de nosotros desconocido hasta la fecha, sin que se haya producido ning&uacute;n tipo de debate en el &aacute;mbito parlamentario sobre c&oacute;mo ha funcionado la monarqu&iacute;a estos m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y c&oacute;mo ha ejercido su funci&oacute;n constitucional el monarca ni, por supuesto, sin que se haya permitido si quiera iniciar un espacio de discusi&oacute;n y di&aacute;logo riguroso sobre la oportunidad de cambiar el sistema de gobierno mon&aacute;rquico por uno republicano.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, son ya algunas las voces que afirman que la abdicaci&oacute;n del Rey es el inicio del camino para la reforma constitucional acordada por los dos grandes partidos. Si es as&iacute;, &iquest;para cu&aacute;ndo los debates? Si el calendario es el de las elecciones generales, los tiempos son muy escasos por lo que no es descabellado pensar que el &ldquo;ahora no toca&rdquo; seguir&aacute; reinando el proceso.
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Nota de los editores: Somos plenamente conscientes que no se puede comparar el tiempo empleado en un proceso constitucional con la discusi&oacute;n de una Ley Org&aacute;nica. Nuestro objetivo ajuntando este esquema al texto ha sido el de poner de manifiesto la diferencia la magnitud del debate en un caso y en otro, a pesar de que obviamente se trata de dos procesos completamente distintos.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Argelia Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/ahora-toca_1_4826630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2014 21:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Rey ante el Parlamento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25-M: el mayor proceso electoral del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/mayor-proceso-electoral-mundo_1_4895753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2462cc9-4691-45e6-8c95-ddf9d3490f2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="25-M: el mayor proceso electoral del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto de creciente desafección europea la UE afronta el  reto de superar la gran brecha del sueño europeo: la división norte/sur</p></div><p class="article-text">
        <em>Nota de an&aacute;lisis de los editores de Agenda P&uacute;blica</em>
    </p><p class="article-text">
        En poco m&aacute;s de tres semanas, tendr&aacute; lugar <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/Votar-europeas_0_189681253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mayor proceso electoral simult&aacute;neo del mundo</a>. 500 millones ciudadanos de 28 pa&iacute;ses europeos podr&aacute;n acudir a elegir sus representantes en el parlamento democr&aacute;ticamente electo m&aacute;s grande del planeta entre el 22 y el 25 de mayo. Solo la supera la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Indian_general_election,_2014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecci&oacute;n a la Lok Sabha</a>, la C&aacute;mara Baja de India, con un censo de 814 millones, aunque esta en realidad se trata un macroproceso formado por diversas fases cuya duraci&oacute;n se prolonga durante cinco semanas.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las cr&iacute;ticas, y a menudo s&oacute;lidamente fundamentadas, que se dirigen a la Uni&oacute;n Europea. Desde <a href="http://eldiario.es/agendapublica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda P&uacute;blica</a> nos hemos hecho eco &ndash;y nos seguiremos haciendo- de los argumentos te&oacute;ricos y de los datos emp&iacute;ricos que sostienen esa perspectiva cr&iacute;tica hacia la democracia europea.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo ello solo puede entenderse desde la convicci&oacute;n de que la Uni&oacute;n Europea forma parte de una meta irrenunciable y de largo recorrido, la aspiraci&oacute;n paneuropea que intuy&oacute; un austro-h&uacute;ngaro como <a href="http://www.paneuropa.es/richard-coudenhove-kalergi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coudenhove-Kalergi</a>, o el sue&ntilde;o europeo que solo un americano, como <a href="http://books.google.com/books/about/El_sue%C3%B1o_europeo.html?id=hXcaQC9N7kgC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeremy Rifkin</a>, pod&iacute;a valorar en toda su magnitud. Y tambi&eacute;n una realidad poli&eacute;drica, como nos recuerda Luuk van Middelaar en <a href="http://passage-to-europe.eu/spanish-edition" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El paso hacia Europa</a>, donde se admiten perspectivas casi opuestas sobre su significado y alcance: las que reivindican sus m&eacute;ritos y logros, las que alertan de sus l&iacute;mites e insuficiencias, e incluso las que manifiestan su escepticismo ante el proceso. Desde esa perspectiva plural, es necesario seguir explicando <a href="http://www.progressonline.org.uk/2013/06/03/why-europe-matters/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por qu&eacute; Europa importa</a>.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, observamos la UE como una realidad esencialmente econ&oacute;mica, la Europa del 7-25-50, como nos recuerda <a href="http://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCwQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fblogs.elpais.com%2Fcafe-steiner%2F2013%2F07%2Ftres-cifras-para-un-debate-sobre-el-futuro-de-europa.html&amp;ei=6nNeU9-mIPOR0QXEuoDYAQ&amp;usg=AFQjCNGgkPs6EHnqsUcGKqyhRn1Z5a_pXw&amp;sig2=hk_R62w1Kex4FesgZYCXmg&amp;bvm=bv.65397613,d.d2k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J.I. Torreblanca</a>: el 7% de la poblaci&oacute;n mundial, el 25% de la producci&oacute;n, y el 50% del gasto social. Se trata de unas cifras que exigen un proyecto de sostenibilidad econ&oacute;mica y social en un entorno cada vez m&aacute;s mundializado.
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad socioecon&oacute;mica europea no puede hacernos olvidar el gran logro de la UE tras medio siglo: la paz y la concordia entre tradicionales vecinos enemigos. No olviden estas cifras que nos recordaba <a href="http://diegobeas.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Beas</a>:  la Europa del 100-75-25. Hace 100 a&ntilde;os del inicio de la Gran Guerra europea y 75 del estallido de la segunda gran guerra europea. Las dos cicatrices mundiales nacidas en Europa. Pero tambi&eacute;n hace 25 a&ntilde;os de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, donde esas cicatrices empezaron a cerrarse. No estamos a&uacute;n en condiciones de percibir todo el alcance de las repercusiones que tuvo el fin del tel&oacute;n de acero. La crisis de Ucrania solo puede entenderse en ese contexto, como <a href="http://www.eldiario.es/autores/javier_morales_hernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos han explicado Javier Morales y Rub&eacute;n Ruiz</a>.
    </p><p class="article-text">
        El gran problema de la UE: el <a href="http://europa.eu/legislation_summaries/glossary/democratic_deficit_es.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&eacute;ficit democr&aacute;tico</a>, que se ha hecho a&uacute;n m&aacute;s complejo con la extensi&oacute;n comunitaria a casi todo el continente. Un d&eacute;ficit que amenaza la UE de convertirla en una <em>seudodemocracia</em> imperial. Aquella en la que grandes estructuras institucionales acaban sustituyendo la voluntad e los ciudadanos por complejas tramas de decisi&oacute;n y en la que la voz de los individuos se diluye ante poderes sin rostro mucho m&aacute;s eficaces.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, esta falta de voz en el proceso no es igual en todas partes.  En el <a href="http://www.europarl.es/es/parlamento_europeo/eurobarometro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurobar&oacute;metro</a> de noviembre de 2013 se observa c&oacute;mo el 57% de los daneses considera que su voz es escuchada en la UE, por s&oacute;lo un 18% de espa&ntilde;oles que lo considera as&iacute;. &iquest;Es la forma en la que se construye la voluntad nacional en su fase ascendente la que determina si la ciudadan&iacute;a se siente m&aacute;s escuchada en la UE? &iquest;Existe el riesgo de que estalle un sentimiento de &lsquo;impotencia democr&aacute;tica&rsquo; como algunos han identificado ya en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la crisis financiera y las pol&iacute;ticas de austeridad han intensificado la percepci&oacute;n de desconfianza en las instituciones europeas, y el descontento con sus resultados.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los resultados de los <a href="http://www.europarl.es/es/parlamento_europeo/eurobarometro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurobar&oacute;metros</a> semestrales desde 2007 son tozudos: el porcentaje de europeos que conf&iacute;an en la UE cay&oacute; 26 puntos en cinco a&ntilde;os, del 57% de mayo de 2007 al 31% del mismo mes de 2012. Al mismo tiempo, se ha deteriorado much&iacute;simo la confianza que la ciudadan&iacute;a tiene en sus respectivos gobiernos y la confianza en los gobiernos estatales descendi&oacute; en estos cinco a&ntilde;os del 41% (mayo de 2007) al 28% (mayo de 2012).
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de creciente desafecci&oacute;n europea, la UE afronta un gran reto: superar la que aparece como la gran brecha del sue&ntilde;o europeo. La divisi&oacute;n norte/sur parece estar superando la vieja divisi&oacute;n este/oeste y, a su vez, absorbe dentro de s&iacute; misma otras brechas m&aacute;s sofisticadas (laborales, productivas, sociales, culturales&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/democratica-UE-encaminados-tormenta-perfecta_0_155034792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como ha explicado nuestra editora Sonia Alonso</a>, esta brecha se plasma en una creciente distancia en la insatisfacci&oacute;n con la democracia y en la confianza en partidos y gobiernos, en general, que se da entre las opiniones p&uacute;blicas del norte y el sur. Posiblemente este diferencial tiene que ver con la propia satisfacci&oacute;n de los ciudadanos con la calidad democr&aacute;tica en sus propios pa&iacute;ses, como sugiere un estudio de <a href="http://wp.me/p2MmSR-1QN#Author" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pieterjan Desmet and Claes de Vreese</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Sonia Alonso nos apunta que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/GRAFICO-evaluacion-europeos-respectivas-democracias_0_250225198.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la evaluaci&oacute;n de la justicia social en las democracias del Sur de Europa es alarmantemente negativa</a>. Dos datos nos sirven para ilustrarlo: el 58,2% de los espa&ntilde;oles considera que el gobierno est&aacute; haciendo poco o nada para proteger a todos los ciudadanos contra la pobreza y el 59,7% considera que el gobierno est&aacute; haciendo poco o nada para reducir la desigualdad de ingresos. En Portugal lo consideran el 69,2%.
    </p><p class="article-text">
        En estas coordenadas tendr&aacute;n lugar las elecciones del 22 al 25 de mayo en Europa. Las mayores elecciones del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/mayor-proceso-electoral-mundo_1_4895753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2014 18:47:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[25-M: el mayor proceso electoral del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Elecciones Europeas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué reforma constitucional? Elementos y tiempos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/elementos-reforma-constitucional_1_4929965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddeeb66f-414f-48be-b25f-2acc5abd6f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué reforma constitucional? Elementos y tiempos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de 35 años,  necesitamos actualizar nuestra Constitución a las exigencias de nuestro  nuevo contexto político, social y económico.</p></div><p class="article-text">
        <em>Nota de an&aacute;lisis de los editores de Agenda P&uacute;blica</em>
    </p><p class="article-text">
        La reforma del texto  constitucional no servir&aacute; como herramienta &ndash;al menos no exclusivamente-  para salir de la crisis econ&oacute;mica, pero <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debe servir para superar la profunda crisis pol&iacute;tica de la que aquella trae causa</a>.  Y, evidentemente, la reforma de la Constituci&oacute;n no har&aacute; desaparecer de  un d&iacute;a para otro nuestros problemas de legitimidad democr&aacute;tica, sobre  todo, porque algunos de sus motivos no se deben a problemas de  configuraci&oacute;n jur&iacute;dico-constitucional, sino a un problema de &iacute;ndole  cultural. Sin embargo, la actualizaci&oacute;n de la Carta Magna ha de ser la  hoja de ruta en la reconfiguraci&oacute;n de nuestro modelo de convivencia. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
         En 2006 el <a href="http://www.consejo-estado.es/pdf/MODIFICACIONES%20CONSTITUCION%20ESP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo de Estado</a> se pronunci&oacute; sobre la modificaci&oacute;n constitucional respecto de los  cuatro elementos sobre los que el Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero le  pregunt&oacute;: la supresi&oacute;n de la preferencia del var&oacute;n en la sucesi&oacute;n al  trono, la recepci&oacute;n en la Constituci&oacute;n del proceso de construcci&oacute;n  europea, la inclusi&oacute;n de la denominaci&oacute;n de las Comunidades Aut&oacute;nomas y  la reforma del Senado. Hoy resulta claro, sin embargo, que con el cambio  de estas 4 cuestiones, de calados diversos, no es suficiente. Y ello,  entre otras razones, porque estamos en un momento de renovaci&oacute;n de  legitimidades, en el que el originario acuerdo constituyente necesita  ser revisado, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no en su totalidad pero s&iacute; en algunos aspectos clave</a>&nbsp;y, entre estos, parece que hay unanimidad en considerar que el <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/politica-evitar-callejon-salida_0_203330297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prioritario es el modelo de organizaci&oacute;n territorial.</a>
    </p><p class="article-text">
         Y es m&aacute;s, como nos explicaba <a href="http://www.esade.edu/profesorado/jose.areilza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a de Areilza</a>,&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/textura-federal-cultura_0_173933140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque  no hubiera aparecido en escena Catalu&ntilde;a, ser&iacute;a igualmente necesario  entrar a repensar nuestro modelo de descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica</a>. Esto  no significa negar los logros alcanzados durante estos a&ntilde;os por la  Constituci&oacute;n que configur&oacute; un sistema abierto que sirvi&oacute; para dar cabida  a las reivindicaciones leg&iacute;timas de, sobre todo, Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco y  poder, as&iacute;, empezar la andadura democr&aacute;tica. Pero han pasado 30 a&ntilde;os y  el modelo de organizaci&oacute;n territorial prefigurado en la Constituci&oacute;n ha  quedado, en unos casos, superado por la propia realidad  jur&iacute;dico-pol&iacute;tica y, en otros, se ha demostrado ineficaz para la  resoluci&oacute;n de determinados conflictos y/o aspiraciones de algunas  Comunidades Aut&oacute;nomas. Son varios los <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/politica-evitar-callejon-salida_0_203330297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aspectos que necesitan de replanteamiento</a> (por ejemplo, el reconocimiento real de la plurinacionalidad del  Estado, el sistema de listas de competencias, el sistema &ndash;inexistente-  &nbsp;de cooperaci&oacute;n entre niveles de poder y, por supuesto, el Senado).  Quiz&aacute; una aproximaci&oacute;n v&aacute;lida ser&iacute;a, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Quiz-necesaria-Reforma-Constitucional_0_204029700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como apuntaba Leopoldo Calvo Sotelo,</a> ver  c&oacute;mo dar encaje en el (renovado) modelo de organizaci&oacute;n territorial los  elementos del Estatuto de Catalu&ntilde;a, refrendado en 2006, declarados  inconstitucionales por el Tribunal Constitucional en 2010.
    </p><p class="article-text">
         Ahora  bien, nada de esto tendr&aacute; sentido si no se parte de un modelo de  organizaci&oacute;n territorial compartido por todos, al menos en sus bases.  Uno de los problemas que ha acarreado nuestro sistema auton&oacute;mico ha sido  que muchos, en la derecha y en la izquierda, no cre&iacute;an en un sistema  descentralizado o, si se quiere, altamente descentralizado. Apostaron  por la descentralizaci&oacute;n, si se nos permite, con la boca peque&ntilde;a.  Adem&aacute;s, sectores importantes de la vida pol&iacute;tica y de la sociedad civil  han seguido creyendo que la autonom&iacute;a consist&iacute;a en un poder cedido o  delegado por el Estado (central) en favor de las Comunidades. Sin  embargo, la autonom&iacute;a pol&iacute;tica de las Comunidades no es consecuencia del  ejercicio de delegaci&oacute;n del Estado, sino que deriva directamente de  nuestro texto constitucional. Esta &uacute;ltima realidad jur&iacute;dica ha sido  obviada por muchos.
    </p><p class="article-text">
         Ha  llegado, pues, el momento de sentarse y plantear la discusi&oacute;n serena y  rigurosa de cu&aacute;l es el modelo de organizaci&oacute;n territorial del que  queremos dotarnos. Esto nos lleva a uno de los puntos clave sobre la  reforma constitucional, y que parad&oacute;jicamente apenas se abordan en el  debate p&uacute;blico: el cu&aacute;ndo. &iquest;Qu&eacute; condiciones han de darse para realizar  un proceso de este tipo de la forma m&aacute;s serena y dialogada posible?  Para los millones de ciudadanos&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/Queremos-reformar-Constitucion-apenas-conocemos_0_204380072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que apuestan ya por una reforma</a>,  puede resultar muy frustrante reconocer que en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o  apenas se vislumbra un escenario favorable, debido a la larga serie de  citas electorales que pueden culminar en las generales de 2015. Pero  tampoco un exceso de realismo pol&iacute;tico debe servir de excusa para  cimentar el inmovilismo y aplazar perpetuamente la reforma. La  observaci&oacute;n comparada nos se&ntilde;ala que, en situaciones de minor&iacute;as  pol&iacute;ticas (como sucede en B&eacute;lgica), los partidos aceptan entrar m&aacute;s  f&aacute;cilmente en un proceso consensuado de reforma. Y tambi&eacute;n nos dice que  es importante el compromiso previo, en un programa electoral, de los  partidos m&aacute;s convencidos, como sucedi&oacute; con la &lsquo;devolution&rsquo; de Tony  Blair. &iquest;Significa todo ello que en 2016 estaremos quiz&aacute; ante la gran  ocasi&oacute;n? Desde aqu&iacute; s&oacute;lo podemos recordar que, como nos dec&iacute;a <a href="http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=106511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto L&oacute;pez Basaguren</a>, &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/reforma-constitucional/politica-evitar-callejon-salida_0_203330297.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&iacute;tica tiene que evitar el callej&oacute;n sin salida</a>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/elementos-reforma-constitucional_1_4929965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Apr 2014 18:55:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué reforma constitucional? Elementos y tiempos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejorando nuestra educación política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/mejorando-educacion-politica_1_4927565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bf0d4a6-2c95-407d-a583-1769ccb00837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejorando nuestra educación política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España persiste un déficit de  comprensión e interpretación de los  acontecimientos que sólo es posible  fomentar desde el ámbito educativo</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as un art&iacute;culo de <a href="http://elpais.com/elpais/2014/03/28/opinion/1396007183_553939.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benito Arru&ntilde;ada</a> se preguntaba si la culpa de la crisis pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que vive  Espa&ntilde;a no es solo de pol&iacute;ticos e instituciones sino tambi&eacute;n de la  sociedad. El art&iacute;culo se hac&iacute;a eco de una <a href="http://www.fbbva.es/TLFU/dat/Presentacionvalueswordwidel.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta de la Fundaci&oacute;n BBVA</a> en la que aparecemos como los europeos m&aacute;s cr&iacute;ticos con pol&iacute;ticos e  instituciones mientras somos los que menos nos molestamos en  informarnos.
    </p><p class="article-text">
         No obstante, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/Internet-cambia-consumo-informacion-politica_0_210329311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros datos que hemos publicado</a> nos indican que la crisis ha aumentado el inter&eacute;s de los ciudadanos por  la pol&iacute;tica. Si en 2006 eran un 43% los espa&ntilde;oles que dec&iacute;an hablar o  discutir sobre pol&iacute;tica al menos una vez por semana, hoy ese porcentaje  se eleva hasta el 59%. En particular, se ha duplicado el porcentaje de  ciudadanos entre 18 y 54 a&ntilde;os que afirman hablar sobre pol&iacute;tica todos  los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
         Este mayor inter&eacute;s por la pol&iacute;tica coincide con el hecho de que <a href="http://ep00.epimg.net/descargables/2014/01/08/4db01d9dade70023d90267c0260b6b7c.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el  26,2% de los espa&ntilde;oles considera que los pol&iacute;ticos, los partidos y la  pol&iacute;tica convencional son uno de los principales problemas de Espa&ntilde;a</a>. Esto nos podr&iacute;a suscitar dos preguntas a las que intentamos responder en esta nota.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Somos m&aacute;s cr&iacute;ticos con la pol&iacute;tica como reacci&oacute;n a la crisis pol&iacute;tica y  econ&oacute;mica en que estamos inmersos? &iquest;O es que ha crecido nuestra  informaci&oacute;n pol&iacute;tica, transformando nuestra cultura pol&iacute;tica, y ello nos  est&aacute; haciendo m&aacute;s exigentes con nuestra clase pol&iacute;tica?
    </p><p class="article-text">
         En cuanto al primer interrogante, <a href="http://www.eldiario.es/autores/diego_muro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Muro</a> y <a href="http://www.eldiario.es/autores/guillem_vidal_lorda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillem Vidal</a> se han preguntado si <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/importa-corrupcion_0_241125996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la corrupci&oacute;n s&oacute;lo nos importa cuando la econom&iacute;a va mal</a>.  Parece que, cuando los ciudadanos nos vemos amenazados por  circunstancias econ&oacute;micas adversas, somos m&aacute;s proclives a buscar  culpables y nos mostramos menos tolerantes frente a la corrupci&oacute;n,  percibida como un mal de las instituciones o de la &lsquo;clase pol&iacute;tica&rsquo; que  nos ha llevado a esta situaci&oacute;n. En este sentido, los niveles de  desempleo evolucionan de una forma muy similar a los cambios en la  percepci&oacute;n de la corrupci&oacute;n, aunque esta elevada correlaci&oacute;n no  necesariamente significa que una sea consecuencia de lo otro.
    </p><p class="article-text">
         De forma m&aacute;s optimista, el segundo interrogante estar&iacute;a sugiriendo que  la cr&iacute;tica ciudadana a los pol&iacute;ticos ser&iacute;a el reflejo de un aumento del  conocimiento sobre la pol&iacute;tica. Sin embargo, no hay que olvidar lo que  nos recuerda nuestro editor Juan Rodr&iacute;guez: m&aacute;s bien parece que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/trampa-expectativas-politicas_0_221178662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la decepci&oacute;n de los ciudadanos puede ser el producto de la propia desinformaci&oacute;n y alejamiento de la pol&iacute;tica</a>.  As&iacute;, se hace dif&iacute;cil pensar que el conocimiento sobre la pol&iacute;tica que  tiene un pa&iacute;s, y las preferencias pol&iacute;ticas individuales resultantes,  hayan podido cambiar mucho en pocos a&ntilde;os. La ingenier&iacute;a social de este  tipo suele conllevar generaciones. La calidad democr&aacute;tica de la  ciudadan&iacute;a no se produce espont&aacute;neamente ni caprichosamente. <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/saben-ciudadanos-politica-hombres-mujeres_6_97700239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En una encuesta de 2009 Espa&ntilde;a ya estaba a la cola</a>. Adem&aacute;s, las circunstancias actuales pueden favorecer el desarrollo pero tambi&eacute;n pueden perjudicarlo. &iquest;C&oacute;mo?
    </p><p class="article-text">
         Quienes saben menos de pol&iacute;tica suelen ser aquellos que disponen de  menos recursos socioecon&oacute;micos. Quienes menos tienen son quienes menos  participan, quienes saben menos del sistema pol&iacute;tico y, en consecuencia,  se ven a s&iacute; mismos como ciudadanos menos eficaces e influyentes. Es  obligatorio preguntarse, por tanto, en qu&eacute; medida el hecho de que Espa&ntilde;a  sea ya, en estos momentos, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/desigualdad-dentro-relato-Rajoy_0_205779517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pa&iacute;s m&aacute;s desigual de Europa</a> puede afectar al conocimiento de la pol&iacute;tica por parte de capas  importantes de la poblaci&oacute;n y a su participaci&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;La  producci&oacute;n de desigualdad en el presente condicionar&aacute; y perjudicar&aacute; la  democracia el futuro? Uno de los riesgos inminentes de este fen&oacute;meno  perverso es que cada d&iacute;a m&aacute;s ser&aacute;n &ldquo;<a href="http://us7.campaign-archive2.com/?u=90b5a957fe7947a6976afd9c1&amp;id=7ac85ab7f1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos pocos</a>&rdquo; los que puedan establecer la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
         La crisis econ&oacute;mica y las pol&iacute;ticas de austeridad est&aacute;n afectando la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n. En este sentido, y como nos indica <a href="http://www.eldiario.es/autores/mariam_martinez-bascunan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n</a>, <a href="http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2012/06/martha-c-nussbaum-la-seduccion-del-pensamiento.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Martha Nussbaum</a> nos alerta de una &ldquo;crisis silenciosa&rdquo; (&ldquo;<a href="http://www.katzeditores.com/fichaNotaPrensaLibro.asp?IDL=123%23np1189" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sin fines de lucro</a>&rdquo;,  Ed. Katz) que tiene que ver con el recorte del presupuesto asignado a  la educaci&oacute;n. Y con ello, la &ldquo;erosi&oacute;n grave de las cualidades esenciales  para la vida misma de la democracia&rdquo;. En este sentido, nuestra editora <a href="http://www.eldiario.es/autores/argelia_queralt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argelia Queralt</a> alertaba del riesgo de que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/Educacion-ciudadania_0_149785223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nueva LOMCE debilitara el aprendizaje de los valores constitucionales en el itinerario curricular</a>.
    </p><p class="article-text">
        Otra derivada que debe centrar nuestra atenci&oacute;n es la tendencia, en los  medios de comunicaci&oacute;n, a convertir la pol&iacute;tica en un tema morboso,  conflictivo o incluso caricaturesco. Ante el crecimiento del inter&eacute;s por  la pol&iacute;tica, los medios pueden tratar de satisfacer al p&uacute;blico  sacrificando la funci&oacute;n de informar &ndash;y con ello, de formar- en aras del  entretenimiento. As&iacute;, se han multiplicado los programas de  infoentretenimiento, y a partir del an&aacute;lisis de <a href="http://www.eldiario.es/autores/carol_galais/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carol Galais</a> podemos se&ntilde;alar que <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/participacion-desafecta-cinismo-polarizacion_0_219778148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a m&aacute;s exposici&oacute;n a programas de informaci&oacute;n, m&aacute;s polarizaci&oacute;n de la audiencia</a>.
    </p><p class="article-text">
         Finalmente, en la era del Big Data, la fractura digital se sobrepone a las viejas fracturas. Seg&uacute;n los datos del trabajo &ldquo;<a href="http://libreria.cis.es/static/pdf/OyA63a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Internet y participaci&oacute;n pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a</a>&rdquo;  (2010), a mayores niveles de estudios mayores niveles de utilizaci&oacute;n de  Internet. Nuestras sociedades se hallan abrumadas ante una ingente  cantidad de informaci&oacute;n. Pero seguir&aacute; siendo necesario disponer de un  capital cultural, c&iacute;vico y human&iacute;stico, para procesarlo, comprenderlo y  digerirlo. Los estudios muestran que en Espa&ntilde;a persiste un d&eacute;ficit de  comprensi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de los acontecimientos que s&oacute;lo es posible  fomentar desde el &aacute;mbito educativo. De lo contrario, podemos  convertirnos en meros consumidores pasivos de informaci&oacute;n  preseleccionada. Y sin las herramientas y las actitudes precisas,  informarse puede no significar formarse, sino conformarse con la  realidad.
    </p><p class="article-text">
         En 1914, Ortega y Gasset lanzaba la iniciativa de una <a href="http://es.wikisource.org/wiki/Prospecto_de_la_Liga_de_Educaci%C3%B3n_Pol%C3%ADtica_Espa%C3%B1ola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liga de Educaci&oacute;n Pol&iacute;tica</a> para superar la &lsquo;vieja pol&iacute;tica&rsquo; que estaba lastrando la sociedad  espa&ntilde;ola. Cien a&ntilde;os despu&eacute;s no resulta menos perentoria una coalici&oacute;n  similar formada por la escuela, los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos y  privados, la red, el Parlamento y muchos otros foros de la sociedad  civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/mejorando-educacion-politica_1_4927565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2014 18:14:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mejorando nuestra educación política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voz e influencia política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/voz-influencia-politica_1_4931013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8a6754f-73af-40d7-bd34-d891e16905a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voz e influencia política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El espacio de debate público está en plena transformación debido a la  generalización de las nuevas tecnologías</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.hks.harvard.edu/about/faculty-staff-directory/ricardo-hausmann" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Hausmann</a> se preguntaba hace unos d&iacute;as <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/ricardo-hausmann-on-the-market-like-mechanism-in-advanced-economies--political-systems/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;por qu&eacute; son democr&aacute;ticos los pa&iacute;ses ricos?</a> La respuesta es que no es suficiente con una <em>mano invisible</em> que haga funcionar la econom&iacute;a. Es necesaria, adem&aacute;s, una <em>segunda mano invisible</em> que genere la calidad necesaria dentro del sistema pol&iacute;tico para que  las econom&iacute;as modernas funcionen. Esta segunda mano invisible requiere  informaci&oacute;n suficiente, como nos recuerda Hausmann, para tomar  decisiones mejores.  
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea, Andr&eacute;s Ortega afirma  en <a href="http://www.sellorba.com/recomponer-la-democracia_andres-ortega_libro-ONFI625-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Recomponer la democracia</em></a> que es necesario encontrar los incentivos  necesarios para convencer a las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de  acometer las reformas necesarias para superar una crisis, la pol&iacute;tica,  que es condici&oacute;n para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,  &iquest;se trata s&oacute;lo de persuadir a quienes deciden formal e informalmente? &iquest;Y  qui&eacute;n debe hacerlo? &iquest;Expertos, comunicadores, ciudadanos y actores  interesados? Si existe realmente esa segunda mano invisible de la  democracia, &iquest;responde a la voluntad del ciudadano? En el trasfondo de  estos interrogantes, aparece el debate del papel de la &lsquo;voz&rsquo; de aquellos  que participan en el proceso democr&aacute;tico (instituciones, actores y  simples ciudadanos). &lsquo;Voz&rsquo; en el sentido de Hirschman, &ldquo;un intento de  cambiar un estado de cosas insatisfactorio&rdquo;. La &lsquo;voz&rsquo; de los que no  est&aacute;n de acuerdo o piensan que las cosas se pueden hacer mejor.
    </p><p class="article-text">
        Crece  la intuici&oacute;n de que estamos ante un momento crucial en el que se define  c&oacute;mo se articular&aacute; la &lsquo;voz&rsquo; de nuestras democracias en el futuro. Y,  con ello, qui&eacute;n podr&aacute; expresarla.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la consideraci&oacute;n  del espacio p&uacute;blico como un proceso a trav&eacute;s del cual los problemas de  la sociedad son discutidos, procesados y, finalmente, llevados a influir  sobre la formaci&oacute;n de la autoridad de la ley y de las pol&iacute;ticas  p&uacute;blicas, <a href="http://www.eldiario.es/autores/mariam_martinez-bascunan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n</a> asume que este espacio est&aacute; en plena transformaci&oacute;n debido a la  generalizaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as. El resultado podr&iacute;a ser una  emergente &lsquo;<a href="https://drive.google.com/file/d/0Bx-zjPXWR8c0ZEdtVEhNdEUzanc/edit?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democracia comunicativa</a>&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un futuro no exento de riesgos. Si en la nota de la semana pasada se&ntilde;al&aacute;bamos el riesgo creciente de que sean los &ldquo;<a href="http://us7.campaign-archive1.com/?u=90b5a957fe7947a6976afd9c1&amp;id=7ac85ab7f1&amp;e=%5BUNIQID%5D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos pocos</a>&rdquo; los que capturen el proceso pol&iacute;tico y que para ello inviertan recursos econ&oacute;micos en el establecimiento de la <em>agenda pol&iacute;tica</em>,  hoy insistimos en una paradoja. Frente al riesgo de la aparici&oacute;n de una  nueva elite transnacional, las redes sociales plantean un escenario  contradictorio: eliminan las barreras a la libre circulaci&oacute;n de la  informaci&oacute;n y de ideas, pero tambi&eacute;n, parad&oacute;jicamente, las imponen. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, <a href="http://www.law.harvard.edu/faculty/directory/10871/Sunstein" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cass R. Suntsein</a> argumenta que en la web normalmente vemos aquello que nos gusta y nos  gusta aquello que vemos, eludiendo la exposici&oacute;n a aquellas perspectivas  que no compartimos. Este fen&oacute;meno que es el que ha permitido la  emergencia de medios y blogs &ldquo;de nicho&rdquo;, en los que s&oacute;lo podemos leer  opiniones con las que estamos de acuerdo, no contribuye en absoluto al  debate democr&aacute;tico. Como <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/medios-Transicion-central-constitucionalizacion-politico_0_199130179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llu&iacute;s Bassets afirmaba en una conversaci&oacute;n</a>,  lo que se produce es una fragmentaci&oacute;n y una competencia de versiones  de la realidad que viven las unas de espaldas a las otras. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque  ya no podemos hablar de tiran&iacute;a de la mayor&iacute;a, las nuevas minor&iacute;as que  se construyen en la red presentan los mismos peligros potenciales sobre  los que alertaba Tocqueville: la imposici&oacute;n de una sutil censura, el  debilitamiento de la independencia de juicio y la merma en la capacidad  cr&iacute;tica de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta manera compartimentada de  leer la realidad afecta a la propia esencia de la democracia ya que no  s&oacute;lo hay disenso sobre la interpretaci&oacute;n de la realidad, como debe ser  en una sociedad plural, sino que hay disenso sobre la propia realidad.  El reto es, como apunta Bassets, si seremos capaces de organizar una  comunidad pol&iacute;tica, una verdadera <em>politeya</em>, si ni tan s&oacute;lo hay  consenso alrededor de la realidad. &iquest;C&oacute;mo conseguir que la gente que vive  en modelos paralelos mantenga principios comunes que hagan viable la  supervivenvia del marco democr&aacute;tico? En &uacute;ltimo extremo, &iquest;c&oacute;mo garantizar  que la fragmentaci&oacute;n de la opini&oacute;n y del conocimiento no conduzca a la  fragmentaci&oacute;n de la voz de los ciudadanos, y con ello, del  debilitamiento de los que se encuentran <em>a priori</em> m&aacute;s alejados del poder?
    </p><p class="article-text">
        En  nuestra opini&oacute;n, reconstruyendo espacios de argumentaci&oacute;n p&uacute;blica.  &iquest;C&oacute;mo? Lejos del modelo cl&aacute;sico de fil&oacute;sofos-reyes, que parecen saber  mejor que nadie lo que conviene al resto de la sociedad, hemos de  avanzar hacia una convergencia de voces entre pol&iacute;ticos, expertos y  ciudadanos, en torno a un principio de calidad democr&aacute;tica: expertos y  comunicadores que aportan datos (m&aacute;s o menos) objetivos (y sobre todo  discutibles y falseables, alejados de las certezas dogm&aacute;ticas),  gobernantes que utilizan esos datos para tomar decisiones con criterio  inclusivo y racional, y ciudadano que absorbe esa informaci&oacute;n, la  discute, la contrasta (e incluso la retroalimenta) y la acaba utilizando  para castigar o premiar a los gobernantes. 
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la  democracia de calidad, donde las instituciones respondan ante la  ciudadan&iacute;a, y el progreso econ&oacute;mico y social se juegan en este debate  sobre qui&eacute;n merece ser escuchado para que las decisiones que se tomen  sean mejores. Y tambi&eacute;n de c&oacute;mo saber escuchar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/voz-influencia-politica_1_4931013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2014 18:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voz e influencia política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los nuevos pocos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/nuevos-pocos_1_4951064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6317bd5-c34f-40ad-baac-307e027ecc84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los nuevos pocos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es en sociedades muy desiguales donde las élites económicas disfrutan   de una capacidad excesiva para comprar voluntades y conseguir favores y   contratos, utilizando mecanismos que distorsionan las dinámicas de   mercado</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Es muy lamentable que parte de las &eacute;</em><em>lites econ</em><em>&oacute;micas (en los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados por la crisis) asuman tan poca responsabilidad por la deplorable situaci&oacute;n actual</em>&rdquo;. Lo dec&iacute;a Angela Merkel hace unos meses en una <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2013/07/02/actualidad/1372767647_116838.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista en el diario El Pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
         La <a href="http://www.amazon.com/plutocrats-rise-new-global-super-rich-ebook/dp/b009ctywls/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=utf8&amp;qid=1389336852&amp;sr=1-1&amp;keywords=plutocrats+the+rise+of+the+new+global+super-rich+and+the+fall+of+everyone+else" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emergencia de una nueva &eacute;lite</a>, totalmente desconectada de las preocupaciones y dificultades de las clases medias, est&aacute; provocando que, como ya se&ntilde;al&oacute; <a href="http://www.amazon.com/post-democracy-colin-crouch/dp/0745633153/ref=sr_1_3?s=books&amp;ie=utf8&amp;qid=1396197382&amp;sr=1-3&amp;keywords=colin+crouch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colin Crouch</a>,  estemos entrando en una nueva fase posdemocr&aacute;tica en la que &ldquo;poderosos  intereses de minor&iacute;as se han vuelto mucho m&aacute;s activos que la masa de  gente com&uacute;n a la hora de lograr que el sistema pol&iacute;tico trabaje para  ellos&rdquo;. Andr&eacute;s Ortega en &lsquo;<a href="http://www.lacentral.com/web/book/?id=9788490560983" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a>&rsquo; sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en este punto de la evoluci&oacute;n de la democracia.
    </p><p class="article-text">
         Recientemente ha sido Oxfam la que, <a href="http://www.theguardian.com/business/2014/jan/20/oxfam-85-richest-people-half-of-the-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprovechando el encuentro del World Economic Forum en Davos</a>, ha querido <a href="http://policy-practice.oxfam.org.uk/publications/working-for-the-few-political-capture-and-economic-inequality-311312" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciar</a> que la mitad de la renta mundial est&aacute; en manos del 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Hay visiones contrapuestas sobre los efectos que para la democracia  tiene la concentraci&oacute;n en pocas manos del poder econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y  social. <a href="http://www.ft.com/intl/cms/s/0/e59e8680-8393-11e3-86c9-00144feab7de.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tim Harford en el Financial Times</a> ha puesto en duda la metodolog&iacute;a del informe de Oxfam y desde la academia ha sido <a href="http://scholar.harvard.edu/mankiw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gregory Mankiw</a> quien asegura en &lsquo;<a href="http://pubs.aeaweb.org/doi/pdfplus/10.1257/jep.27.3.21" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defending the One Percent</a>&rsquo;  que las desigualdades son un aspecto inevitable o incluso beneficioso  para el progreso econ&oacute;mico, y por lo tanto, los ricos deben luchar por  ellas.
    </p><p class="article-text">
         De qui&eacute;n consiga establecer la <em>agenda setting</em> en este debate se  desprender&aacute; si se produce o no una captura del proceso pol&iacute;tico por  parte de unos pocos. Los &ldquo;nuevos pocos&rdquo; destinar&aacute;n recursos a establecer  la agenda pues, como dice <a href="http://scholar.harvard.edu/lkatz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawrence Katz</a> y se&ntilde;al&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/autores/pau_mari-klose/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pau Mar&iacute;-Klose</a> en <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/desigualdad-dentro-relato-Rajoy_0_205779517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo reciente</a>,  es en sociedades muy desiguales donde las &eacute;lites econ&oacute;micas disfrutan  de una capacidad excesiva para comprar voluntades y conseguir favores y  contratos, utilizando mecanismos que distorsionan las din&aacute;micas de  mercado (cortejando a pol&iacute;ticos, financiando sus campa&ntilde;as, incurriendo  en pr&aacute;cticas oligocopol&iacute;ticas y eludiendo la acci&oacute;n de los tribunales,  etc.). Esto les permitir&iacute;a optar por desconectarse completamente de los  intereses de la sociedad y seguir apoy&aacute;ndose en la din&aacute;mica del  crecimiento de las rentas del capital (<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/desigualdad-dentro-relato-rajoy_0_205779517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2011, las rentas empresariales superaban por vez primera a las rentas salariales en Espa&ntilde;a</a>).
    </p><p class="article-text">
         Cabe identificar algunas propuestas que mejorar&iacute;an las opciones de la  mayor&iacute;a de la sociedad y situar&iacute;an sus preocupaciones en el centro del  debate.
    </p><p class="article-text">
         En primer lugar, se deber&iacute;a producir un &ldquo;empoderamiento&rdquo; econ&oacute;mico de la  ciudadan&iacute;a permitiendo que participe m&aacute;s en la econom&iacute;a. Esto implica  situar la econom&iacute;a en el debate p&uacute;blico y aumentar la pedagog&iacute;a y la  cultura econ&oacute;micas. Algunas voces reclaman, en esta l&iacute;nea, que la  cuesti&oacute;n social no se puede dejar en manos de los economistas.
    </p><p class="article-text">
         El economista <a href="http://www.eldiario.es/autores/francesc_trillas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francesc Trillas</a> ha se&ntilde;alado una <a href="http://progresrealprogresoreal.blogspot.com.es/2014/03/en-busca-del-krugman-espanol.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debilidad espa&ntilde;ola</a> que no existe en Estados Unidos ni en Francia: nuestros economistas con  m&aacute;s prestigio profesional acad&eacute;mico a nivel internacional no son de  izquierdas y, en este sentido, ser&iacute;a muy deseable que existieran  plataformas de izquierda y centro-izquierda que tuvieran el prestigio  p&uacute;blico y profesional que se ha ganado, por ejemplo, <a href="http://www.nadaesgratis.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada es Gratis</em></a>, pero para eso no hay que renunciar jam&aacute;s a la pretensi&oacute;n de construir mejor conocimiento cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
         En tercer lugar, cabe preguntarse si podremos conservar la igualdad  social adquirida sin los actores que la promocionaron en el pasado  siglo. Los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos se han ido haciendo  peque&ntilde;os, tienen menos capacidad para vehicular las demandas sociales y  ello coincide con un momento hist&oacute;rico de destrucci&oacute;n masiva de empleo y  de aparici&oacute;n de lo que Guy Standing ha denominado &ldquo;<a href="http://www.lacentral.com/web/book/?id=9788494100819" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precariado</a>&rdquo;. A ello tenemos que <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2014/03/29/actualidad/1396121925_343703.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;adir</a> que, a pesar de la rapidez y la utilidad de los medios sociales para  organizar manifestaciones, estas tienen pocos resultados pr&aacute;cticos.  Podemos saber un poco m&aacute;s de las protestas y manifestaciones en el mundo  a partir del estudio <a href="http://www.academia.edu/5577543/world_protests_2006-2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Protests 2006 - 2013</a> realizado por la Initiative for Policy Dialogue y la Fundaci&oacute;n Friedrich Ebert.
    </p><p class="article-text">
         Y, finalmente, la mayor&iacute;a de la sociedad podr&aacute; situar sus preocupaciones  en el centro del debate p&uacute;blico si tiene voz. La salida de la crisis  ser&aacute; pol&iacute;tica o no ser&aacute; y en este sentido para ser un pa&iacute;s  democr&aacute;ticamente maduro tenemos que &ldquo;invertir&rdquo; en infraestructuras de  ideas y opini&oacute;n. Para construir esta infraestructura necesitamos superar  un viejo problema muy espa&ntilde;ol: tenemos una clase dominante m&aacute;s que una  clase dirigente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/nuevos-pocos_1_4951064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2014 19:09:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los nuevos pocos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más políticas y menos política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/politicas-politica_1_4964907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9c41be6-35c0-46a6-b74c-659f283f10c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más políticas y menos política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro debate público sigue padeciendo la misma falta de  calidad de los años de bonanza</p></div><p class="article-text">
        Si observamos la evoluci&oacute;n del debate pol&iacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os,  podr&iacute;amos tener la impresi&oacute;n de que se ha reavivado con la crisis y sus  duras consecuencias. Pero no nos dejemos enga&ntilde;ar: la pol&iacute;tica nos  interesa hoy m&aacute;s que hace a&ntilde;os, y hemos incrementado nuestra atenci&oacute;n y  nuestra exigencia hacia los pol&iacute;ticos, pero seguimos hablando muy poco  de pol&iacute;ticas. Nuestro debate p&uacute;blico sigue padeciendo la misma falta de  calidad de los a&ntilde;os de bonanza: la pol&iacute;tica vista como un juego de  trincheras, como una discusi&oacute;n entre esencias ideol&oacute;gicas, una  competici&oacute;n entre identidades partidistas, o, en una versi&oacute;n muy de  moda, como una lucha entre el pueblo y &lsquo;los de arriba&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
         Desde nuestro punto de vista, a la perspectiva de fallo multiorg&aacute;nico diagnosticada por Andr&eacute;s Ortega en <a href="http://creatividades.rba.es/prensa/DossierRecomponerlademocracia.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a>, debemos a&ntilde;adir la idea de fracaso cognitivo, seg&uacute;n <a href="http://books.google.es/books?id=jF-COpO_pKgC&amp;printsec=frontcover" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Innerarity</a>. Entendemos por tal <a href="http://www.uk.sagepub.com/upm-data/59598_Bastow__Impact_of_the_social_sciences.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fracaso de la transferencia de conocimiento desde aquellos centros que la producen</a> (universidades, think tanks, empresas privadas y otros actores  sociales) a los centros de decisi&oacute;n (gobiernos) y a los ciudadanos que  deben elegir a sus representantes para ubicarlos en esos centros de  decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Una observaci&oacute;n r&aacute;pida de portadas de diario o de tertulias radiof&oacute;nicas  de la &uacute;ltima d&eacute;cada nos demostrar&iacute;a que no supimos transformar un  debate que sigui&oacute; girando en torno a principios y a identidades de  partido (si no directamente ideol&oacute;gicas). En estos a&ntilde;os de reconversi&oacute;n  pol&iacute;tica predominan las enmiendas a la totalidad (cambios de sistema,  substituci&oacute;n de partidos, transformaci&oacute;n radical de las normas de  decisi&oacute;n y representaci&oacute;n) m&aacute;s que debate sobre cirug&iacute;a institucional de  alta definici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Este fallo cognitivo tiene formas muy concretas: las p&aacute;ginas de pol&iacute;tica  y de econom&iacute;a suelen estar separadas en secciones estancas, nuestros  debates tienen pocos n&uacute;meros y nuestras reformas legales e  institucionales apenas mencionan c&oacute;mo evaluaremos antes el rendimiento  de las existentes y de las futuras.
    </p><p class="article-text">
         Por supuesto, el fallo cognitivo (no pudimos hacerlo mejor porque no  sabemos suficiente) es s&oacute;lo un vector que explica nuestra situaci&oacute;n, que  se une con otros: el debilitamiento del Estado ante las reglas de la  globalizaci&oacute;n, las din&aacute;micas perversas de instituciones pol&iacute;ticas  ineficientes, y errores concretos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas equivocadas o  mal dise&ntilde;adas.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;D&oacute;nde podr&iacute;amos situar las causas de este fallo cognoscitivo? Aunque  quiz&aacute; dispersos y faltos de una coherencia global, existen algunos  debates en curso sobre esta cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Por un lado, hay un debate centrado en el &lsquo;qui&eacute;n&rsquo; debe transmitir o divulgar el conocimiento: &iquest;es que los expertos, <a href="http://elpais.com/diario/2012/01/11/opinion/1326236405_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los cient&iacute;ficos sociales hablan poco porque su espacio est&aacute; ocupado por voces menos autorizadas</a>? Para unos, se trata de una terreno en el que deber&iacute;an haber <a href="http://www.nytimes.com/2014/02/16/opinion/sunday/kristof-professors-we-need-you.html?_r=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s polit&oacute;logos y cient&iacute;ficos sociales</a>. Para otros, el problema viene m&aacute;s bien de las carencias que <a href="http://www.bloombergview.com/articles/2014-02-28/the-real-reason-nobody-reads-academics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los acad&eacute;micos sociales tienen para transmitir su conocimiento</a> en comparaci&oacute;n con otros tipos de escritores m&aacute;s dotados. Es decir, <a href="http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2013/04/intelectuales-y-polit%C3%B3logos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qui&eacute;n merece ser escuchado</a>.
    </p><p class="article-text">
         Tambi&eacute;n hay un problema referente a la <a href="http://www.aei.org/papers/society-and-culture/citizenship/the-role-of-political-science-and-political-scientists-in-civic-education/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educaci&oacute;n c&iacute;vica de la ciudadan&iacute;a</a>.  Los medios han trasladado una ciencia entendida como verdades que eran  dadas a conocer a la opini&oacute;n p&uacute;blica sin apenas posibilidad de ser  rebatidas. Que ello haya sido as&iacute;, y se haya concebido la existencia de  un ciudadano como receptor pasivo, ha provocado un debate menos  informado y que genera una ciudadan&iacute;a menos exigente hacia la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
         Hay un segundo debate que hace m&aacute;s referencia al &lsquo;qu&eacute;&rsquo;: abordamos la  discusi&oacute;n sobre c&oacute;mo deber&iacute;a gobernarse nuestra sociedad mediante  posiciones demasiado normativas, basadas en principios ideol&oacute;gicos (a  veces demasiado alejados de la realidad concreta, a veces demasiado poco  contrastados con los hechos). Este problema posee diversas fuentes. Es  cierto que a veces <a href="http://blogs.lse.ac.uk/usappblog/2014/03/13/policymakers-follow-pertinent-academic-research-but-see-much-of-it-as-irrelevant-to-their-work/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la  academia no ayuda mucho a situar el debate sobre las cuestiones  esenciales, al producir investigaciones irrelevantes para los ciudadanos  interesados y, peor, para los propios gobernantes</a>. Pero sobre todo, estamos pendientes de que los profesionales de <a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l</a><a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a informaci&oacute;n trasladen a sus textos de an&aacute;lisis la ingente cantidad de datos</a> que ya est&aacute;n disponibles. No se trata s&oacute;lo de <a href="http://a16z.com/2014/02/25/future-of-news-business/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo ha cambiado el negocio del periodismo y de la informaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
         Esta situaci&oacute;n se refleja en lagunas preocupantes. Existe una <a href="http://blogs.lse.ac.uk/europpblog/2013/11/05/spain-should-follow-the-uk-france-and-the-united-states-in-embracing-evidence-based-social-innovation/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de cultura de la evaluaci&oacute;n de nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</a>.  Y esto nos hace perder oportunidades. Un ejemplo son los debates sobre  la manera en que recibimos las peri&oacute;dicas evaluaciones de ratings y  rankings como PISA, que a menudo se leen como la clasificaci&oacute;n de la  Liga de f&uacute;tbol. <a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;</a><a href="http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09644008.2013.794455" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cu&aacute;nto nos ha ayudado a mejorar nuestras pol&iacute;ticas educativas evaluaciones internacionales de este tipo</a><a href="http://www.economistgroup.com/leanback/consumers/the-rise-of-the-mass-intelligent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">?</a>
    </p><p class="article-text">
         Algunos dicen que <a href="http://www.falternativas.org/opex/documentos/memorandos/obama-2012-de-los-medios-sociales-a-la-estrategia-de-datos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el futuro de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas pasa por los datos</a>.  Dos tensiones se apuntan en ese horizonte: tendremos muchos m&aacute;s datos  para tomar decisiones (aunque la pol&iacute;tica deber&aacute; resolver sobre qu&eacute;  ser&aacute;n esos datos y a qui&eacute;n pertenecer&aacute;n) al tiempo que necesitaremos una  visi&oacute;n de conjunto para saber c&oacute;mo utilizarlos y seleccionarlos. A la  espera de ese escenario, cabr&aacute; preguntarse hasta qu&eacute; punto podremos  resolver el fallo multiorg&aacute;nico de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola sin superar el  fallo cognitivo que la ha acompa&ntilde;ado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/politicas-politica_1_4964907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2014 19:21:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más políticas y menos política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "ejecutivitis", entre un sistema mayoritario y uno de consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/ejecutivitis-sistema-mayoritario-consenso_1_4980984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0593dee4-a826-4681-8afb-ad64677b1ace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;ejecutivitis&quot;, entre un sistema mayoritario y uno de consenso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bifurcación entre personalización del poder y la   división territorial de la toma de decisiones y de gasto público se ha demostrado perversa</p></div><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Ortega en <a href="http://www.sellorba.com/recomponer-la-democracia_andres-ortega_libro-ONFI625-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a>,  para salir del &lsquo;fallo multiorg&aacute;nico&rsquo; de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola es  necesario &lsquo;reanimar las instituciones&rsquo;. Esto significa atemperar lo que  &eacute;l denomina &lsquo;ejecutivitis&rsquo;, es decir la sobredimensi&oacute;n que tiene el  gobierno central en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
         Y dentro del ejecutivo, el presidente del gobierno, ya de por s&iacute; muy  fuerte seg&uacute;n nuestro ordenamiento, ha tendido a ganar peso y  protagonismo. Es lo que Fabbrini ha llamado <a href="https://www.fce.com.ar/ar/libros/detalles.aspx?IDL=6641" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ascenso del pr&iacute;ncipe democr&aacute;tico</a>.
    </p><p class="article-text">
         Ello se explica por la tendencia a la personalizaci&oacute;n del poder gubernamental o, como algunos lo denominan, a  la <a href="http://ukcatalogue.oup.com/product/9780199218493.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidencializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica</a>,  una tendencia que se ha visto auspiciada por los cambios en la  estructura de la comunicaci&oacute;n, por la internacionalizaci&oacute;n de la  pol&iacute;tica protagonizada precisamente por jefes de Estado y de gobierno y  por la erosi&oacute;n de las fracturas tradicionales que han conducido, hasta  hace muy poco, a la convergencia ideol&oacute;gica de los grandes partidos.
    </p><p class="article-text">
         Estas circunstancias han transcurrido en paralelo al proceso de  descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y mientras que en el escal&oacute;n estatal se configuraba un sistema de partidos de tendencia bipartidista en el que  se ha impuesto una l&oacute;gica mayoritaria, a pesar de que ha habido <a href="http://libreria.cis.es/libros/la-formacion-de-gobiernos-minoritarios-en-espana-1977-1996/9788474763324/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gobiernos minoritarios</a>, en el <a href="http://www.tirant.com/editorial/ebook/pactar-para-gobernar-9788490330319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;mbito auton&oacute;mico</a> y local los gobiernos de coalici&oacute;n son habituales y como consecuencia se han impuesto din&aacute;micas m&aacute;s consensuales.
    </p><p class="article-text">
         La &lsquo;ejecutivitis&rsquo; es pues una disfunci&oacute;n que surge de una tensi&oacute;n entre  dos inercias pol&iacute;ticas que se dan en el subsuelo del esquema  institucional establecido en la Constituci&oacute;n. Durante d&eacute;cadas hemos  tendido a ser un &lsquo;sistema mayoritario&rsquo;, siguiendo la terminolog&iacute;a del  polit&oacute;logo <a href="http://www.casadellibro.com/libro-modelos-de-democracia/9788434405240/2015402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arendt Lijphart</a>, causa de la centralidad del gobierno respecto al parlamento y por los  efectos mayoritarios del sistema proporcional, pero nuestra estructura  de poder general, de producci&oacute;n de pol&iacute;ticas y de gasto ha ido  acomod&aacute;ndose a una descentralizaci&oacute;n que exigen m&aacute;s cooperaci&oacute;n entre  poderes y entre niveles de gobierno y m&aacute;s consensualismo.
    </p><p class="article-text">
         Esta bifurcaci&oacute;n entre personalizaci&oacute;n del poder (que tambi&eacute;n se ha dado  en la gran mayor&iacute;a de los gobiernos auton&oacute;micos), por un lado, y la  divisi&oacute;n territorial de la toma de decisiones y de gasto p&uacute;blico, por  otro, se ha demostrado perversa. La simultaneidad de estos fen&oacute;menos ha  dado lugar a notables tensiones, hasta el punto que hoy nos encontramos  ante un gobierno central macrocef&aacute;lico que aspira a una mayor  centralizaci&oacute;n y ante una realidad territorial diversa que tira hacia s&iacute;  y que en algunos casos opta claramente por la secesi&oacute;n.   
    </p><p class="article-text">
         Y aunque ninguna de estas opciones tiene cabida en el dise&ntilde;o  institucional actual si tenemos en cuenta que todos los sondeos  recientes apuntan a que el escenario parlamentario en Espa&ntilde;a va a estar  m&aacute;s fragmentado y que no va a haber un partido mayoritario, se dibujan  tres grandes escenarios.
    </p><p class="article-text">
         El continuismo parece poco viable ya que se enfrenta  por un lado a un riesgo evidente de colapso funcional y por otro al  colapso pol&iacute;tico por los embates que suponen el secesionismo, la  p&eacute;rdida de apoyo a la autonom&iacute;a por parte de la poblaci&oacute;n y los amagos  de renuncia al autogobierno por parte de algunas autonom&iacute;as que  prefieren perder competencias antes que asumir los retos de ejercerlas  eficazmente.
    </p><p class="article-text">
         La recentralizaci&oacute;n, a pesar de ser la opci&oacute;n que se  deduce del proyecto del gobierno central y de que cuenta con el apoyo de  UPyD y de una parte del PSOE, es poco plausible no s&oacute;lo porque ir&iacute;a en  contra del alabado principio de subsidiariedad sino porque la propia  institucionalizaci&oacute;n del sistema auton&oacute;mico ha creado los incentivos  para su propia supervivencia. &iquest;Estar&aacute; dispuesta la elite pol&iacute;tica  auton&oacute;mica a hacerse el harakiri y aparecer como la responsable del  colapso econ&oacute;mico espa&ntilde;ol?
    </p><p class="article-text">
         En cambio, una federalizaci&oacute;n completa del sistema que  implicase la incorporaci&oacute;n de las autonom&iacute;as a la gobernaci&oacute;n podr&iacute;a  proporcionar a la vez m&aacute;s autonom&iacute;a y m&aacute;s uni&oacute;n. Y ello deber&iacute;a  significar resucitar el Senado del estado vegetativo en el que se  encuentra actualmente, lo que podr&iacute;a conducir a un reequilibrio de poder  entre el parlamento y el gobierno. Es decir, m&aacute;s autonom&iacute;a y m&aacute;s uni&oacute;n  al mismo tiempo. &iquest;La cuadratura del c&iacute;rculo? En cualquier caso, no  requiere tanta imaginaci&oacute;n como la mayor&iacute;a de escenarios apocal&iacute;pticos o  rupturistas que ahora se est&aacute;n planteando.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota de An&aacute;lisis de los editores de Agenda P&uacute;blica</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/reforma_constitucional/ejecutivitis-sistema-mayoritario-consenso_1_4980984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Mar 2014 19:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "ejecutivitis", entre un sistema mayoritario y uno de consenso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escenarios de futuro para los partidos políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/escenarios-partidos-politicos-participativos-miembros_1_4990767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2217d5f4-5ee3-4b5a-bae7-5d0030aeda92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escenarios de futuro para los partidos políticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desconexión con la sociedad obliga a los partidos a replantear su funcionamiento y su estructura organizativa</p></div><p class="article-text">
        Se extiende una percepci&oacute;n negativa hacia los partidos por el supuesto debilitamiento de su papel en las dos principales funciones que desempe&ntilde;an en las democracias parlamentarias: motor de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y provisi&oacute;n de cargos p&uacute;blicos representativos y de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima funci&oacute;n est&aacute; siendo muy cuestionada en Espa&ntilde;a por todos aquellos que sostienen que Espa&ntilde;a tiene un problema de elites de mala calidad, excesivamente politizados y poco preparados t&eacute;cnicamente. No obstante, como sosten&iacute;a nuestro editor Juan Rodr&iacute;guez, este juicio tiene mucho que ver, de entrada, con un <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/trampa-expectativas-politicas_0_221178662.htmlhttp:/www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/trampa-expectativas-politicas_0_221178662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problema de falsas expectativas</a>. Sin que ello omita los potenciales problemas de incentivos perversos que pueden provocar, en ocasiones, una verdadera mala <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Seleccion-politicos-administrando-miseria_6_124997519.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">selecci&oacute;n de pol&iacute;ticos por parte de los partidos</a>, a tenor de lo que se&ntilde;alaba Pablo Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n de esta cuesti&oacute;n pasa, seg&uacute;n Tony Wright, por afrontar el otro problema: la debilidad de los partidos como mecanismos de participaci&oacute;n pol&iacute;tica, <a href="http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1467-923X.2013.12048.x/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que permita la reconexi&oacute;n entre ciudadanos y pol&iacute;ticos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para recuperar la preeminencia como mecanismo para la expresi&oacute;n de la opini&oacute;n pol&iacute;tica y la representaci&oacute;n, <a href="http://www.eldiario.es/autores/andres_ortega/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Ortega</a> apunta en su libro <a href="http://creatividades.rba.es/prensa/DossierRecomponerlademocracia.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomponer la democracia</a> que los partidos deben adaptarse en sus estructuras internas y en su actuaci&oacute;n externa e interna. Ampliar las medidas de participaci&oacute;n interna, potenciar primarias, hacer m&aacute;s porosa la formaci&oacute;n de sus propuestas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;hasta qu&eacute; punto los problemas de conexi&oacute;n social son la consecuencia de disfunciones internas de los partidos? &iquest;Realmente la ciudadan&iacute;a no participa m&aacute;s en los partidos porque <em>conoce</em> sus limitaciones internas? En definitiva, &iquest;m&aacute;s democracia interna favorecer&aacute; una reconexi&oacute;n entre partidos y ciudadanos?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si no fuera as&iacute;, <a href="http://books.google.es/books?id=TU9sdBnK0G4C&amp;printsec=frontcover#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como apunta inquietantemente Richard Katz en su reciente libro colectivo</a>? Si lo que en realidad estuviera sucediendo es que el declive de la conexi&oacute;n de los partidos con la sociedad, y su posible impacto sobre la selecci&oacute;n de los pol&iacute;ticos, se debiera a cambios sociales y culturales de fondo (nuevas formas de socializaci&oacute;n y participaci&oacute;n, ciudadanos con implicaci&oacute;n m&aacute;s espor&aacute;dica y m&aacute;s calculada, menos aptos para el compromiso estable que exige un partido, con medios de comunicaci&oacute;n que permiten la relaci&oacute;n directa entre l&iacute;deres y votantes, relegando el papel de los abnegados militantes, etc.), quiz&aacute; las reformas internas en los partidos hacia mayor democracia e inclusividad tendr&iacute;an un efecto muy limitado.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos lleva a plantearnos algunos escenarios de futuro para los partidos a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Existe siempre la posibilidad de pensar que quiz&aacute; el potencial de adaptaci&oacute;n de los partidos es mucho mayor de lo que muchos individuos creen. <strong>Que todo cambie para que todo siga igual</strong> es siempre el primer escenario racional, especialmente el de aquellos que est&aacute;n al frente de los aparatos de partidos.
    </p><p class="article-text">
        En el otro extremo, se encuentran aquellos que propugnan una <strong>democracia sin partidos</strong>, o al menos una democracia donde los partidos deber&iacute;an compartir sus funciones de representaci&oacute;n, expresi&oacute;n y selecci&oacute;n de cargos con otros actores (movimientos sociales, grupos de presi&oacute;n) y otros m&eacute;todos (elecci&oacute;n directa, quiz&aacute; incluso selecci&oacute;n por loter&iacute;a, <a href="http://politikon.es/2014/02/19/democracia-y-aristocracia-en-el-gobierno-representativo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como apunta Jorge San Miguel rememorando el m&eacute;todo de sorteo ateniense</a>). Quiz&aacute; el olfato realista haga desconfiar a muchos de este escenario.
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos casos del entusiasmo de aquellos que propugnan reformas institucionales internas para abrir los partidos, como hacen <a href="http://foromasdemocracia.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">+ Democracia</a> o <a href="http://porunanuevaleydepartidos.es/manifiesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por una nueva ley de partidos</a>, la mayor regulaci&oacute;n externa de los partidos y las medidas de mayor democracia interna nos conducir&iacute;an a un escenario <strong>de partidos participativos</strong>, mucho m&aacute;s atractivos para aquellos ciudadanos que hoy prefieren otros foros u otras formas de participaci&oacute;n, m&aacute;s directas y reactivas. No obstante, no deber&iacute;amos olvidar el escepticismo antes mencionado de Richard Katz, as&iacute; como el hecho de que Espa&ntilde;a se encuentra hoy entre los pa&iacute;ses con mayor regulaci&oacute;n de los partidos, en la l&iacute;nea del modelo alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Queda un &uacute;ltimo escenario: los <strong>partidos sin miembros</strong>, <a href="http://books.google.es/books/about/Parties_Without_Partisans.html?id=psffpiczErcC&amp;redir_esc=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que mantienen sus funciones de movilizaci&oacute;n y de selecci&oacute;n de elites</a>, auspiciadas en una democracia donde la competici&oacute;n electoral se bifurca de otros &aacute;mbitos de expresi&oacute;n. De hecho, ese parece ser el escenario que se&ntilde;ala la continua p&eacute;rdida de militantes en Europa, sin que ello detenga el funcionamiento de la democracia ni siquiera el de los propios partidos.
    </p><p class="article-text">
        A favor de este &uacute;ltimo escenario, existen dos tendencias irrefrenable: much&iacute;simos ciudadanos insatisfechos con los partidos actuales siguen creando nuevos partidos (m&aacute;s 1.000 nuevos partidos registrados en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a) como estrategia para cambiar la pol&iacute;tica, pero muchos de ellos partidos peque&ntilde;os, de &aacute;mbito local o regional, que funcionan sin apenas estructuras, incluso cuando consiguen acceder a instituciones de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo &uacute;nico que haga falta para normalizar este &uacute;ltimo escenario, posiblemente el m&aacute;s realista, es que los partidos actuales pierdan el complejo de inferioridad que arrastran: es cierto que han cometido errores, que son imperfectos, que hay v&iacute;as para mejorarlos, pero siguen siendo imprescindibles para el funcionamiento de la democracia representativa.
    </p><p class="article-text">
        [<em>Nota de An&aacute;lisis de los Editores de Agenda P&uacute;blica</em>]
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Alonso, Astrid Barrio, Argelia Queralt, Juan Rodríguez Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/escenarios-partidos-politicos-participativos-miembros_1_4990767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Mar 2014 19:21:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escenarios de futuro para los partidos políticos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
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