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    <title><![CDATA[elDiario.es - Clara Giménez Lorenzo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/clara_gimenez_lorenzo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Clara Giménez Lorenzo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lucía Calderas, escritora: "Son dolorosas las caricaturas del barrio y la periferia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-calderas-escritora-son-dolorosas-caricaturas-barrio-periferia_1_12517864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7f049d-f569-40b6-a2a3-4d8591035883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1079y796.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Calderas, escritora: &quot;Son dolorosas las caricaturas del barrio y la periferia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora mexicana publica en Yegua de Troya, como parte de la selección realizada por Gabriela Wiener, 'Nuestra gloria los escombros', una obra fragmentaria que se pude leer de diferentes maneras y que aborda temas como la pérdida de identidad indígena</p><p class="subtitle">Las ‘autoras migra’ buscan más lectores: “España no es blanca, también es marrón”
</p></div><p class="article-text">
        Si desaparecemos, nuestro cuerpo podr&aacute; ser reconstruido a partir de un diente. Un pedazo m&iacute;nimo es lo que se necesita para traer, de nuevo, una identidad al mundo. El estado de la dentadura dice mucho de nosotros mismos: si tuvimos la posibilidad de costear una buena salud mental, la herencia gen&eacute;tica que nos legaron o el tipo de vida que llevamos. La escritora mexicana Luc&iacute;a Calderas imagin&oacute; su &uacute;ltima obra, <em>Nuestra gloria los escombros </em>(Yeguas de Troya, 2025) como un recorrido a partir de los dientes, una cartograf&iacute;a donde confluyen lo privado y lo p&uacute;blico, lo material y lo simb&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Justo en la &eacute;poca que estaba escribiendo se me cay&oacute; un diente&rdquo;, explica la autora a elDiario.es, sentada en un caf&eacute; de la colonia Santa Mar&iacute;a, en la Ciudad de M&eacute;xico. En aquel tiempo, las continuas visitas al dentista supusieron uno de sus escasos momentos de descanso: &ldquo;Pod&iacute;a por fin sentarme y no hacer nada, pensar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; comenz&oacute; a conectar las diferentes tem&aacute;ticas que atraviesan <em>Nuestra gloria los escombros</em>, que tambi&eacute;n son algunas de las que afectan al vasto y diverso territorio llamado M&eacute;xico: desde la pregunta por la identidad, tan presente en un pa&iacute;s donde las comunidades ind&iacute;genas contin&uacute;an reclamando derechos frente al olvido institucional, hasta el retrato de violencias como el machismo, el racismo y la desaparici&oacute;n. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos oficiales, ya son m&aacute;s de 125.000 las personas desaparecidas en M&eacute;xico, una crisis que el Ejecutivo de Claudia Sheinbaum no logra atenuar, pese a las demandas de la sociedad civil. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/82f46be0-22c8-4bfb-94da-f2883099d943_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No tiene sentido encasillar <em>Nuestra gloria los escombros</em> en un solo g&eacute;nero; tampoco importa, dice Calderas: &ldquo;Es como preguntarnos qu&eacute; es un hombre o qu&eacute; es una mujer, ya no es relevante, tampoco si es novela o ensayo&rdquo;. Junto al texto hay un acompa&ntilde;amiento visual en forma de collages e im&aacute;genes recuperadas por la autora de su casa familiar, en el Estado de M&eacute;xico. Ella naci&oacute; en 1999 en el cintur&oacute;n habitado por 15 millones de personas que rodea la capital del pa&iacute;s y que constituye parte fundamental de su fuerza de trabajo. &ldquo;De aqu&iacute; soy/ hasta aqu&iacute; quiero llegar/ mi hogar / mi amor / el inferno / mi gloria mal decida / mi tierra. / escasez de agua aunque nos sobran l&aacute;grimas / narcoestado, silencio, cuna de sangre, sue&ntilde;o / otro tipo de riqueza&rdquo;, escribe Calderas en<em> Segundo molar derecho</em>, un fragmento del libro donde las palabras forman los contornos del Estado de M&eacute;xico, tambi&eacute;n confundibles con los de un coraz&oacute;n humano. 
    </p><h2 class="article-text">Una obra sobre dejar de ser ind&iacute;gena</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una perspectiva muy caricaturizada de lo que es el barrio, la periferia&rdquo;, opina Calderas. &ldquo;Es doloroso porque refuerza estereotipos, creo que los personajes y las historias que se cuentan merecen una representaci&oacute;n honesta, una reflexi&oacute;n m&aacute;s profunda&rdquo;. Al pensar en quienes s&iacute; complejizan este tema, cita a autores como Francisco Antonio de Le&oacute;n Cuervo, poeta mazahua que trata la migraci&oacute;n y desplazamientos que sufre esta comunidad, el grupo ind&iacute;gena m&aacute;s numeroso del Estado de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        La traducci&oacute;n de <em>Nuestra gloria los escombros</em> al mazahua es una asignatura pendiente para la autora, pues &ldquo;cree que es algo importante y que afecta a la comunidad&rdquo;. Calderas celebra la proliferaci&oacute;n de la literatura en lenguas ind&iacute;genas, pero incide en la necesidad de crear programas para estudiar y aprender dichas lenguas. Para no olvidarlas: &ldquo;Puedes hacer miles de colecciones, pero&hellip; &iquest;qui&eacute;n las va a leer?&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la herencia de Calderas proviene del pueblo mazahua, y la cuesti&oacute;n de la identidad ind&iacute;gena est&aacute; muy presente en el libro, que para ella &ldquo;no es una obra sobre ser ind&iacute;gena, sino sobre c&oacute;mo dejar de serlo&rdquo;, sostiene. En <em>Nuestra gloria los escombros</em> aparece la figura de Luc&iacute;a, su bisabuela mazahua, la primera que comenz&oacute; a transmutar dicha identidad mediante el desarraigo que implica la migraci&oacute;n. &ldquo;Es una transici&oacute;n, como las de g&eacute;nero, cuando migras y pierdes tu identidad tambi&eacute;n mueves afectivamente muchas cosas de lugar&rdquo;, afirma Calderas, que dice haber encontrado en el giro afectivo y la teor&iacute;a <em>queer </em>herramientas para sostener su escritura. Tambi&eacute;n en la pr&aacute;ctica del burlesque: &ldquo;Som&aacute;ticamente el movimiento me ha dado una libertad que las palabras no podr&iacute;an&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La activista por los derechos del pueblo mazahua, Silvia de Jesús Maya (derecha), en una imagen de 2024 junto a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum                            </span>
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        La escritura fragmentaria y la original estructura del libro &mdash;que se puede leer de varias formas, tal y como se sugiere al final&mdash; apelan al lector como ente creativo. &ldquo;Es una forma de que tambi&eacute;n se apropien de la lectura, de despertarlos y capturar su atenci&oacute;n&rdquo;, argumenta la autora. La obra de Calderas hab&iacute;a aparecido previamente en antolog&iacute;as de autoras emergentes mexicanas como <em>Monstrua, </em>coordinada por Gabriela Jauregui y Brenda Lozano para la UNAM, y<em> Tsunami 3</em>, en Sexto Piso &mdash;quien tambi&eacute;n publica <em>Nuestra gloria los escombros</em> en M&eacute;xico&mdash;, pero esta ha sido su primera colaboraci&oacute;n con una editorial espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/n-pino-luna-olvida-cuerpos-enfermos-desean_1_12113010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yegua de Troya</a> es la reapropiaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gabriela-wiener-quiero-espana-pida-perdon-no-dar-titulares-diciendo-espana-pide-perdon-dios_128_11759661.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Wiener</a> del sello Caballo de Troya, perteneciente a Penguin Random House, para el que la escritora y periodista peruana tom&oacute; el relevo de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sabina-urraca-reducir-literatura-temas-hashtags-peligrosisimo_1_11349980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Sabina Urraca</a> como editora invitada en 2025 y 2026 con el objetivo de dar cabida a voces disidentes del sur global. &ldquo;Yo ya ten&iacute;a este libro armado hac&iacute;a a&ntilde;os, pero lleg&oacute; a manos de Gabriela&rdquo;, agradece Calderas.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda c&oacute;mo su padre, la &uacute;nica persona con h&aacute;bito lector en la familia, le llevaba de peque&ntilde;a a las ferias del libro. Fue en esos espacios, al conocer a autoras infantiles, cuando por primera vez pens&oacute; que dedicarse a la escritura era una posibilidad. Desde entonces, lee &ldquo;mucho y de todo, incluso autoyuda&rdquo;, afirma, y prueba de ello son las m&uacute;ltiples referencias que habitan <em>Nuestra gloria los escombros: </em>adem&aacute;s de Francisco Antonio de Le&oacute;n, tambi&eacute;n est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/rescate-clarice-lispector_1_2485281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clarice Lispector</a>, Marvin Castillo Sol&iacute;s, Reinaldo Arenas, Ra&uacute;l Zurita, Victoria Equihua, Iveth Luna Flores, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/precedente-liberacion-manada-sembrando-autorizacion_128_2052798.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sayak Valencia</a>, Siobhan Guerrero, Eduardo Lizalde, Hanif Abdurraquib y Benjam&iacute;n Le&oacute;n. Como referente espa&ntilde;ola, aunque no aparezca en esta obra, Calderas cita a la canaria <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-escribir-canario-acto-politico-realidad-niega-cultura_1_6094030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Abreu</a>: &ldquo;Me gusta much&iacute;simo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me asustaba la responsabilidad del autor, pero ahora no tanto&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Creo que &uacute;ltimamente en M&eacute;xico se celebran mucho las voces de las autoras, se est&aacute;n diversificando los lectores, pero tambi&eacute;n es disociante c&oacute;mo hay voces que se enaltecen y por otra parte seguimos teniendo trabajos de 8 a 5&rdquo;, manifiesta. &ldquo;Todav&iacute;a vivimos [en M&eacute;xico] bajo el terror de las desapariciones, pero es muy bueno que existan esas voces&rdquo;. Ella seguir&aacute; explorando nuevas estructuras para contar aquello que atraviesa, desde el dolor de un diente hasta el sentir de un pa&iacute;s entero: &ldquo;Es un reto creativo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-calderas-escritora-son-dolorosas-caricaturas-barrio-periferia_1_12517864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 19:55:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Calderas, escritora: "Son dolorosas las caricaturas del barrio y la periferia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,México,Indígenas,Pueblos indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Artistas mexicanos reaccionan a las políticas de Trump: “Somos cómplices en el silencio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/artistas-mexicanos-reaccionan-politicas-trump-complices-silencio_1_12172753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27e57239-8f81-4508-b934-e97aa52ff85c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Artistas mexicanos reaccionan a las políticas de Trump: “Somos cómplices en el silencio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El arte contemporáneo en México, paralizado ante el regreso de Trump en un momento donde dominan la inversión privada y la precarización institucional</p><p class="subtitle">Un documental para hacer justicia con Agustín Gómez Arcos, el “hito de la literatura española” censurado por el franquismo
</p></div><p class="article-text">
        Es el momento dorado del arte en M&eacute;xico. Los artistas mexicanos tienen una importante presencia a nivel global y el pa&iacute;s se ha convertido, desde hace a&ntilde;os, en epicentro para galer&iacute;as y coleccionistas de distintas latitudes. En febrero, miles de personas llegaron a la Ciudad de M&eacute;xico para la Semana del Arte, en la que se celebran de forma simult&aacute;nea varios eventos y ferias, entre ellas Zona MACO, la m&aacute;s importante de Latinoam&eacute;rica. Pero no es oro todo lo que reluce: la llegada de Trump y sus pol&iacute;ticas abiertamente conservadoras, as&iacute; como la guerra comercial con M&eacute;xico, son motivo de preocupaci&oacute;n en el marco de un ecosistema art&iacute;stico &ldquo;despolitizado&rdquo; y &ldquo;fragmentado&rdquo;, seg&uacute;n relatan varios artistas y cr&iacute;ticos mexicanos a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Iv&aacute;n Romero, artista del <em>collage</em> y m&uacute;sico radicado en la Ciudad de M&eacute;xico, dice que fue silenciado mientras realizaba una <em>performance </em>en CLAVO, una feria para artistas emergentes que tambi&eacute;n tiene lugar durante la Art Week. <em>&ldquo;Gringo Go Home&rdquo;</em> y &ldquo;Bienvenidos a la feria clav-arte sang-arte y cobr-arte&rdquo;, pod&iacute;a leerse en algunos de los carteles que Romero despleg&oacute; mientras tocaba la guitarra en un stand de la feria. Su acci&oacute;n fue una cr&iacute;tica dirigida a la organizaci&oacute;n y a una escena donde, seg&uacute;n el m&uacute;sico, &ldquo;ya solo importa hacer dinero&rdquo; de cara a la inversi&oacute;n extranjera, fuertemente representada por Estados Unidos. Mientras que algunos dentro del sector critican la gentrificaci&oacute;n encabezada por estadounidenses y europeos, y la falta de apoyos a artistas locales, otros temen que las restricciones comerciales y las pol&iacute;ticas antiprogresistas de Trump afecten al momento dulce que vive el arte mexicano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resurgimiento de la ultraderecha en redes sociales fue uno de los temas que me empez&oacute; a llamar la atenci&oacute;n, para una de mis piezas fing&iacute; ser un hombre blanco en internet&rdquo;, cuenta por tel&eacute;fono a elDiario.es Wendy Cabrera, artista multidisciplinar originaria del Estado de M&eacute;xico y radicada en la capital. Desde 2017 ha expuesto varios proyectos cr&iacute;ticos con la hegemon&iacute;a cultural y pol&iacute;tica del pa&iacute;s vecino, as&iacute; como los v&iacute;nculos y formas de comunicaci&oacute;n de la ultraderecha estadounidense.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El artista Iván Romero                            </span>
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        &ldquo;Para m&iacute;, como para muchos otros mexicanos, es importante el hecho de no conocer a la mitad de mi familia porque vive en Estados Unidos, el 80% de los mexicanos tiene familia all&aacute; y todos sabemos las luchas que han tenido que soportar&rdquo;, manifiesta Cabrera. La expulsi&oacute;n masiva de migrantes en situaci&oacute;n irregular ha llevado a varios artistas latinos a pronunciarse en las &uacute;ltimas semanas. Tambi&eacute;n han sido duramente criticados quienes han mostrado alg&uacute;n gesto c&oacute;mplice con Trump, como la banda de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mexico-exporta-corridos-tumbados-historias-violencia-genero-mezcla-musica-regional-urbana_1_9963595.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> regional mexicano </a>Grupo Frontera, quien desminti&oacute; en un comunicado su apoyo expl&iacute;cito al presidente tras ser grabado bailando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/ymca-village-people-convertido-emblemas-trump-pese-cantante-le-llamo-dictador_1_11976872.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la canci&oacute;n que Trump utiliz&oacute; en campa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte est&aacute; muy despolitizado, cada vez es menos cr&iacute;tico y m&aacute;s complaciente al mercado, eso tambi&eacute;n tiene que ver con que hay un vac&iacute;o en los apoyos con parte de las instituciones culturales que se llena con iniciativa privada&rdquo;, prosigue Cabrera, en alusi&oacute;n a los cambios impulsados por el ejecutivo de L&oacute;pez Obrador, que reestructur&oacute; mecanismos como el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA). &ldquo;Honestamente, yo no me siento muy entusiasta con las producciones art&iacute;sticas actuales&rdquo;, afirma Cabrera pero, por otra parte, cree que &ldquo;s&iacute;&nbsp;hay un bum de representaci&oacute;n de arte local, una ampliaci&oacute;n del mercado que tambi&eacute;n es positiva&rdquo; y que &ldquo;ahora hay m&aacute;s visibilidad para artistas j&oacute;venes, de provincia y de periferia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una tendencia escapista</strong></h2><p class="article-text">
        La distop&iacute;a, el escapismo y la ciencia ficci&oacute;n tambi&eacute;n son formas de resistencia pol&iacute;tica. As&iacute; lo cree el artista Romeo G&oacute;mez L&oacute;pez (Ciudad de M&eacute;xico, 1991), cofundador de Sal&oacute;n Silic&oacute;n, un espacio que desde 2017 promueve el trabajo de artistas mujeres y de la comunidad LGTBIQ+. En su &uacute;ltima propuesta expositiva, <em>Life on Mars</em>, G&oacute;mez L&oacute;pez trata el posible colapso social y critica la postura de muchos millonarios. &ldquo;Prefieren estar preparados para el fin del mundo que cambiar algo&rdquo;, opina, en relaci&oacute;n a figuras como la de Elon Musk. &ldquo;Cuando la ciencia ficci&oacute;n fatalista se empieza a parecer a la realidad, es que no vamos por buen camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una tendencia a que muchos proyectos traten, por ejemplo, el cosmos, como una forma de escapismo&rdquo;, esboza G&oacute;mez L&oacute;pez. &ldquo;Pero para m&iacute;, la comunidad art&iacute;stica en M&eacute;xico no es complaciente, aunque no veo tanto inter&eacute;s en centrarse en la figura de Trump, m&aacute;s bien en ignorarlo, pero s&iacute; en criticar lo que representan sus pol&iacute;ticas&rdquo;, asegura. &ldquo;Ser&iacute;a genial boicotear desde el lado art&iacute;stico plataformas como Instagram o Facebook, que pertenecen a milmillonarios alineados con Trump, pero parad&oacute;jicamente all&iacute; difundimos nuestro trabajo; tenemos que encontrar c&oacute;mo utilizarlas de forma m&aacute;s cr&iacute;tica&rdquo;. &ldquo;Todo el arte es pol&iacute;tico, y no tomar postura pol&iacute;tica es en s&iacute; una postura pol&iacute;tica&rdquo;, sentencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sería genial boicotear desde el lado artístico plataformas como Instagram o Facebook, que pertenecen a milmillonarios alineados con Trump, pero paradójicamente allí difundimos nuestro trabajo; tenemos que encontrar cómo utilizarlas de forma más crítica

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Romeo Gómez López </span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Diego del Valle, cr&iacute;tico y editor de las revistas Arte Informado y 333, cree que en la escena del arte mexicano actual s&iacute; hay &ldquo;una evasi&oacute;n a enfrentarse con la verdad en el marco pol&iacute;tico y geopol&iacute;tico, una renuncia en el lenguaje y un agotamiento generalizado&rdquo;.&nbsp;Coincide con Wendy Cabrera al se&ntilde;alar un ecosistema art&iacute;stico dominado por la precarizaci&oacute;n institucional, las pol&iacute;ticas de austeridad y la inversi&oacute;n privada. &ldquo;A partir del genocidio palestino tambi&eacute;n ha habido censura; hay que preguntarse qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de los patronatos de los museos, quien invierte en las galer&iacute;as. Y otra pregunta es: &iquest;por qu&eacute; el arte contempor&aacute;neo no est&aacute; generando colectividades?&rdquo;, reflexiona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Obras de Romeo Gómez López en la exposición &#039;Life on Mars&#039;                            </span>
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        &ldquo;Yo perd&iacute; una gran beca por hablar en contra del genocidio palestino en Alemania, y no soy la &uacute;nica&rdquo;, lamenta por mensaje la artista Frieda Tonzano, quien a trav&eacute;s de pinturas modulares e instalaciones imagina un futuro marcado por la libertad <em>queer </em>y la comuni&oacute;n ecol&oacute;gica con la naturaleza. &ldquo;Pensar que el problema es Trump como individuo es reduccionista, el problema es un sistema que nos empuja a desear a alguien como Trump&rdquo;, aduce, y critica duramente la complacencia de los artistas que &ldquo;solo entretienen a los gringos y no cuestionan sus pol&iacute;ticas, somos c&oacute;mplices en el silencio&rdquo;. &ldquo;La censura, que es un efecto del fascismo, est&aacute; asustando a muchos artistas, nadie quiere perder sus oportunidades&rdquo;, recalca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las instituciones culturales están evadiendo las preguntas ante un genocidio, evadiendo las memorias políticas y sociales del territorio, y eso es muy grave</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diego del Valle</span>
                                        <span>—</span> Crítico y editor de las revistas Arte Informado y 333
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;l es el papel de los museos e instituciones culturales mexicanas ante la amenaza de Trump? &ldquo;Las instituciones tienen renuencia a pensarse en torno a la urgencia, lo hemos visto con el genocidio palestino, donde solo ha habido reacciones institucionales por parte de museos en un tono muy acad&eacute;mico y sin continuidad&hellip; no hay capacidad de respuesta por parte de la instituci&oacute;n, es demasiado r&iacute;gida&rdquo;, sostiene Del Valle. &ldquo;Las instituciones culturales est&aacute;n evadiendo las preguntas ante un genocidio, evadiendo las memorias pol&iacute;ticas y sociales del territorio, y eso es muy grave&rdquo;.
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                La obra &#039;Dawn&#039; (2025) de Romeo Gómez López                            </span>
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        &ldquo;El museo deber&iacute;a tener la posibilidad de intervenir discursos, me pregunto d&oacute;nde est&aacute;n los programas p&uacute;blicos que den cuenta de las pol&iacute;ticas de deshumanizaci&oacute;n, que recuerden al p&uacute;blico que el migrante no es un terrorista&hellip; el museo no debe olvidar su situaci&oacute;n de poder&rdquo;, apunta el cr&iacute;tico. En 2016, el Museo de la Memoria y la Tolerancia s&iacute; que lanz&oacute; un contundente mensaje a Trump, poco despu&eacute;s de que el mandatario dijera p&uacute;blicamente que M&eacute;xico solo enviaba a Estados Unidos &ldquo;drogas y violadores&rdquo;. &ldquo;#SrTrumpConTodoRespeto, queremos que venga a recordar el sufrimiento que han causado discursos como el de usted&rdquo;, indic&oacute; el recinto a trav&eacute;s de su p&aacute;gina en Facebook junto con una imagen donde se le&iacute;a: &ldquo;Sr. Trump: para usted es gratis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La segunda llegada de Trump al poder a&uacute;n no ha generado una respuesta clara por parte de muchos artistas e instituciones culturales mexicanas, pero queda un largo y probablemente tenso cap&iacute;tulo en las relaciones entre ambos pa&iacute;ses. Mientras tanto, Wendy Cabrera reivindica la necesidad de enfocar la mirada hacia otras latitudes. &ldquo;Hay que crear v&iacute;nculo con el Sur Global, M&eacute;xico sabe perfectamente lo que pasa en Estados Unidos, pero no mira hacia lo que pasa m&aacute;s al sur, es importante resaltar hechos hist&oacute;ricos e historias comparadas, especialmente con aquellos que tambi&eacute;n han sido colonizados por Estados Unidos&rdquo;, dice.&nbsp;&ldquo;El arte tiene la paradoja de que, por un lado, es bien in&uacute;til, pero por otro&hellip; los procesos de colonizaci&oacute;n tambi&eacute;n se hicieron a trav&eacute;s del arte&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/artistas-mexicanos-reaccionan-politicas-trump-complices-silencio_1_12172753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 19:27:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Artistas mexicanos reaccionan a las políticas de Trump: “Somos cómplices en el silencio”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Donald Trump,Arte contemporáneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres que revolucionan la música popular mexicana: “La tenemos bien cabrona, trabajamos el doble y aun así se nos cuestiona”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mujeres-revolucionan-musica-popular-mexicana-cabrona-doble-cuestiona_1_11934142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1ca8608-ee51-45d4-b68a-38bc938a7d61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres que revolucionan la música popular mexicana: “La tenemos bien cabrona, trabajamos el doble y aun así se nos cuestiona”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Artistas, compositoras, productoras y managers abren camino para las mujeres en una escena con referentes masculinos como Peso Pluma o Natanael Cano 
</p><p class="subtitle">Fernandisco: “Sufrí cuando entrevisté a Kurt Cobain porque solo emitía monosílabos y era el tío más triste del mundo”
</p></div><p class="article-text">
        Sombreros de vaquero, ropa abrigada y ganas de bailar bien agarraditos. La ca&iacute;da de las temperaturas en la Ciudad de M&eacute;xico el pasado mes de septiembre no detuvo a las 54.000 personas que acudieron a disfrutar del ARRE, autoproclamado &lsquo;el festival de m&uacute;sica mexicana m&aacute;s grande del mundo&rsquo;. Como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/triunfo-mortal-corrido-tumbado_1_10945638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cabezas de cartel, Los Tigres del Norte</a>, Xabi, Codiciado, Gerardo Ortiz, Panter B&eacute;lico y Junior H. Esta segunda edici&oacute;n del festival tuvo un punto en com&uacute;n con la primera, celebrada en 2023: muy pocas voces femeninas en el <em>line up</em>, ninguna como cabeza de cartel.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, Delilah Rose Cabrera, una promesa del corrido tumbado con solo 16 a&ntilde;os: nacida en EEUU pero con ra&iacute;ces mexicanas, creci&oacute; en un peque&ntilde;o pueblo de Washington y comenz&oacute; su carrera en TikTok. En el ARRE, cientos de personas conoc&iacute;an la letra de la balada <em>Amor Perdido</em>, que la artista lanz&oacute; este a&ntilde;o tras ser la primera mujer en firmar con CT, el sello discogr&aacute;fico de Natanael Cano. &ldquo;Lo va a cambiar todo&rdquo;, asegura a <em>elDiario.es</em> Elizabeth Medina, de 20 a&ntilde;os, tras desplazarse durante m&aacute;s de dos horas en transporte p&uacute;blico desde la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/adriana-zehbrauskas-fotografa-retrato-vida-barrios-conflictivos-mexico-narcotrafico_3_6433425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> periferia de la Ciudad de M&eacute;xico </a>para asistir al festival. &ldquo;Me encantan los tumbados, pero es verdad que Delilah es casi la &uacute;nica morra (chica) que sigo, no s&eacute; de otras mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los corridos tumbados, fusi&oacute;n entre tradici&oacute;n y m&uacute;sica urbana, han situado a M&eacute;xico en la mira internacional con estrellas como Peso Pluma, Natanael Cano, Xabi o Junior H. En 2023, Peso Pluma puso a bailar a 15.000 personas en el Wizink Center de Madrid, meses despu&eacute;s de que su canci&oacute;n&nbsp; <em>Ella baila sola </em>rompiera r&eacute;cords en las listas de &eacute;xitos. Los &lsquo;tumbados&rsquo; forman parte del regional mexicano, un amplio paraguas que acoge distintos subg&eacute;neros y artistas que viven a caballo entre M&eacute;xico y EEUU; lo mismo que sus oyentes, repartidos principalmente entre M&eacute;xico y la di&aacute;spora al norte de la frontera, pero cada vez m&aacute;s presentes en Espa&ntilde;a y otros pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica.
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            </figure><p class="article-text">
        Con excepciones como la m&iacute;tica Jenni Rivera, fallecida en un accidente a&eacute;reo en 2012, los referentes del regional mexicano son generalmente masculinos. Pero algo est&aacute; cambiando en la escena: lo evidencian artistas como Delilah, Yvonne Galaz, Conexi&oacute;n Divina, Michelle Bi, Camila Fern&aacute;ndez o Vivir Quintana, pero tambi&eacute;n las productoras, las compositoras y las <em>managers</em> que detr&aacute;s de los focos abren camino para que las mujeres sean parte de algo que es mucho m&aacute;s que m&uacute;sica, acaso el term&oacute;metro social de un pa&iacute;s entero.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Trabajar el doble entre camarader&iacute;a masculina</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar del avance significativo y reciente, nos quedan muchos retos&rdquo;, opina desde un aeropuerto estadounidense Erika Vidrio, actualmente la compositora m&aacute;s grabada de regional mexicano y nominada a varios Latin Grammy. &ldquo;Las mujeres la tenemos bien cabrona, trabajamos el doble y a&uacute;n as&iacute; se nos cuestiona&rdquo;. Vidrio fund&oacute; en 2021<em> Las compositoras,</em> una comunidad para afianzar redes y dar a conocer a m&aacute;s&nbsp;creadoras de m&uacute;sica popular. &ldquo;A m&iacute; hace unos a&ntilde;os a&uacute;n me dec&iacute;an compositor, en masculino, el porcentaje de compositoras en el regional mexicano es menos de 10%, eso representamos y me estoy poniendo muy positiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay una camarader&iacute;a que envuelve el regional mexicano, y especialmente el corrido tumbado: sus artistas colaboran de forma constante, se citan entre ellos, abren en conjunto sus propias discogr&aacute;ficas, componen las canciones que cantan otros &mdash;un gran ejemplo es el sinaloense Tito Laija, conocido como Tito Double P y creador de algunos de los grandes temas de Peso Pluma como &ldquo;PRC&rdquo;, &ldquo;AMG&rdquo; o &ldquo;Siempre Pendientes&rdquo;&mdash;. Esa camarader&iacute;a es, en su esencia, masculina. Entre tanto bro, carnal, compa, es leg&iacute;timo preguntarse d&oacute;nde quedan ellas. &ldquo;El compadrismo ha hecho que el g&eacute;nero crezca much&iacute;simo y que sea independiente de las grandes disqueras, pero tambi&eacute;n lo ha encerrado en s&iacute; mismo y ha marginado a las mujeres&rdquo;, asevera a elDiario.es Andrea Fern&aacute;ndez, quien durante sus a&ntilde;os trabajando en Warner Music M&eacute;xico impuls&oacute; Gorgona Records, un sello para dar m&aacute;s visibilidad a las mujeres de la industria.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Lore Cabral, la primera mujer mexicana en lograr tres nominaciones como ingeniera de sonido y productora en los Latin Grammy, dice que &ldquo;a&uacute;n no estamos cerca de tener un g&eacute;nero equitativo, es un g&eacute;nero muy cerrado y para productores musicales much&iacute;simo m&aacute;s&rdquo;. Explica por tel&eacute;fono a <em>elDiario.es</em> que a&uacute;n no conoce a otras mujeres que produzcan regional mexicano, un problema que a menudo est&aacute; relacionado con &ldquo;la credibilidad&rdquo;. &ldquo;Muchas veces, a m&iacute; y a mi equipo no nos van a dejar hacer una producci&oacute;n porque no tengo la misma credibilidad por ser mujer, pero s&iacute; un hombre que apenas est&aacute; empezando&rdquo;, lamenta. Ella ha optado por abrir su propia discogr&aacute;fica y admite que &ldquo;muchas veces te toca ser m&aacute;s fr&iacute;a, m&aacute;s dura, para tener el respeto que tendr&iacute;a cualquier hombre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un futuro que pasa por la fusi&oacute;n de g&eacute;neros</h2><p class="article-text">
        Las acusaciones m&aacute;s generalizadas contra los corridos tumbados y, en general, contra la m&uacute;sica popular mexicana, tienen que ver con el machismo y la exaltaci&oacute;n de la violencia y la narcocultura de las letras. Recientemente, el lanzamiento de la canci&oacute;n <em>Tu boda</em> de &Oacute;scar Maydon y Fuerza Regida estuvo rodeado de pol&eacute;mica en redes sociales por hacer apolog&iacute;a de la violencia de g&eacute;nero con estrofas como &ldquo;me ir&eacute; al infierno, pero me tengo que vengar (...) Quiero manchar el vestido blanco de rojo. S&eacute; que el altar de Dios es santo, pero, mi amor, cien invitados y todos tendr&aacute;n que mirar que nuestro amor va al m&aacute;s all&aacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso la presidenta Claudia Sheinbaun ha tomado partido sobre este g&eacute;nero musical, tras anunciar que en 2025 lanzar&aacute; un concurso donde se promuevan corridos con &ldquo;otro tipo de valores&rdquo;, pues &ldquo;no solamente es apolog&iacute;a a la violencia contra las mujeres, sino en general a la violencia y a exaltar formas de vida vinculadas con la delincuencia y con c&aacute;rteles como si fuera una opci&oacute;n de vida, cuando en realidad es una opci&oacute;n de muerte&rdquo;, aseguraba la mandataria en una conferencia de prensa a finales de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Para Erika Vidrio, &ldquo;la m&uacute;sica popular es el reflejo de realidades sociales, esto no significa que todos los artistas compartan la misma visi&oacute;n, que todos los compositores tengan la misma forma de escribir, y m&aacute;s dentro de todos los subg&eacute;neros del regional mexicano. Aunque las im&aacute;genes de violencia y machismo en los corridos tumbados &rdquo;son evidentes&ldquo;, Vidrio cree en la necesidad &rdquo;de no cancelarlos&ldquo;. &rdquo;Yo no escribir&iacute;a un corrido que hable de drogas, de armas o de violentar a una mujer, tengo muy claro mis valores en ese sentido pero no cancelo a nadie, trato de entender que detr&aacute;s de esa expresi&oacute;n hay una realidad social, una historia de vida&ldquo;, apunta. &rdquo;Si las mujeres somos m&aacute;s participativas en este g&eacute;nero, tal vez podemos aportar otro tipo de &aacute;ngulo en lo relativo a las letras&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El corrido es machista, solo hay que ver el line up de festivales como el ARRE, entrar al chart de Spotify…no son opiniones, son hechos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Fernández</span>
                                        <span>—</span> Creadora del sello musical Gorgona Records
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Andrea Fern&aacute;ndez sostiene que &ldquo;el corrido es machista, solo hay que ver el <em>line up </em>de festivales como el ARRE, entrar al <em>chart </em>de Spotify&hellip;no son opiniones, son hechos&rdquo;. Eso no implica que deba ser autom&aacute;ticamente denostado, cuando el machismo est&aacute; presente en multitud de estilos musicales, no solo en la m&uacute;sica popular mexicana. &ldquo;A m&iacute;, lo que me apasiona del tumbado es que es una mezcla de g&eacute;neros y culturas, viene del norte del pa&iacute;s donde hay mucha gente que no es ni gringa (estadounidense) ni mexa, y que tienen influencias de escuchar m&uacute;sica regional y hip-hop&rdquo;, manifiesta. &ldquo;Creo que es muy bello que gente que tradicionalmente se ha sentido marginada se sienta escuchada y diga: esto me habla a m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, el futuro est&aacute; en la fusi&oacute;n de g&eacute;neros, artistas emergentes como Delilah est&aacute;n haciendo una fusi&oacute;n con pop porque es m&aacute;s amigable para ellas&rdquo;, prosigue Fern&aacute;ndez, que acaba de abrir su propia agencia de <em>management </em>y subraya la importancia de que siempre existan nombres femeninos involucrados en las diferentes partes del proceso musical: &ldquo;Si en el ambiente del corrido tumbado casi no hay casi artistas femeninas, tampoco ingenieras de sonido, productoras o managers&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde Los &Aacute;ngeles, la productora Mar&iacute;a Vertiz coincide en denominar al regional mexicano como &ldquo;un universo masculino&rdquo;. Un ecosistema que, al igual que el hip-hop o el reggaet&oacute;n, se est&aacute; desprendiendo de su carga sociopol&iacute;tica &mdash;en este caso asociada a la violencia y al narcotr&aacute;fico&mdash; &nbsp;mientras &ldquo;se popifica para llegar a las masas&rdquo;. Para los puristas del g&eacute;nero puede no ser algo positivo, pero para Vertiz, ha grabado recientemente con una promesa del regional como Delilah, &ldquo;implica que se democratice y que encontremos m&aacute;s diversidad&rdquo;. Algunos de los nuevos referentes del regional mexicano ya evidencian la posibilidad de una escena m&aacute;s diversa; por ejemplo, la cantautora Vivir Quintana, con sus letras contra la violencia machista y un equipo compuesto solamente por mujeres, o el cantante trans Michelle Maciel, que fusiona los corridos con electr&oacute;nica y reggaet&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a antes de ser entrevistada, Erika Vidrio fue a un concierto de Iv&aacute;n Cornejo con su hija. Al artista principal lo preced&iacute;a Delilah, y Vidrio cuenta que se sinti&oacute; esperanzada. Un sentir compartido con muchas de sus compa&ntilde;eras de la industria porque, como dice Vertiz, &ldquo;el regional mexicano nos est&aacute; poniendo en el mapa de una manera muy linda&rdquo;. &ldquo;Esta nueva generaci&oacute;n de mujeres que est&aacute; en los escenarios va a alzar la bandera en alto; creo que es cuesti&oacute;n de tiempo pero viene una mayor oportunidad en g&eacute;neros como los corridos tumbados mientras las disqueras busquen voces femeninas y los artistas j&oacute;venes abran espacios a sus colegas mujeres&rdquo;, concluye Vidrio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mujeres-revolucionan-musica-popular-mexicana-cabrona-doble-cuestiona_1_11934142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Dec 2024 20:27:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres que revolucionan la música popular mexicana: “La tenemos bien cabrona, trabajamos el doble y aun así se nos cuestiona”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,mujeres,Machismo,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dahlia de la Cerda, la mexicana que desafió el consejo de no escribir sobre feminicidios porque “la realidad ya era demasiado abrumadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/dahlia-cerda-mexicana-desafio-consejo-no-escribir-feminicidios-realidad-abrumadora_1_11348245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/092258d4-c452-4e4d-98a2-2f6d6933c8b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x601y738.jpg" width="1200" height="675" alt="Dahlia de la Cerda, la mexicana que desafió el consejo de no escribir sobre feminicidios porque “la realidad ya era demasiado abrumadora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la reseca del fuerte impacto de su libro de relatos 'Perras de reserva', que recoge las diferentes realidades de la mujer en su país, llega el conjunto de relatos autobiográficos 'Desde los zulos'</p><p class="subtitle">Sabina Urraca: “Reducir la literatura a temas y 'hashtags' es peligrosísimo”
</p></div><p class="article-text">
        Dahlia de la Cerda estudi&oacute; Filosof&iacute;a y trabaj&oacute; en un <em>call center</em>, una f&aacute;brica de dulces, en un tianguis, como <em>ghostwriter</em> y vendiendo productos de Avon. Mientras, solicitaba una y otra vez becas literarias, &ldquo;porque son una forma de comprar tiempo&rdquo;, hasta que en 2015 consigui&oacute; su primer resultado favorable. A&ntilde;os despu&eacute;s, <em>Perras de reserva</em>, el primer libro de relatos de la autora nacida en Aguascalientes en 1985, se ha convertido en un fen&oacute;meno editorial dentro y fuera de las fronteras de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Las protagonistas de los 13 relatos que componen el libro editado por Sexto Pisto en 2022 &mdash;una versi&oacute;n m&aacute;s reducida fue publicada en 2019 por Tierra Adentro, ganadora del Premio Nacional de Cuento Joven Comala&mdash; tienen algo en com&uacute;n: &ldquo;Hacen lo que pueden con lo que tienen&rdquo;, seg&uacute;n explica Dahlia de la Cerda. Son mujeres pertenecientes a diferentes clases y contextos sociales &mdash;encontramos, entre ellas, una trabajadora sexual, una narcotraficante, una aspirante a primera dama, una bruja o una sicaria&mdash; pero atravesadas por una violencia que, en muchos casos, es inherente a su condici&oacute;n de g&eacute;nero y que no las reduce solo al papel de v&iacute;ctimas: a veces, ellas tambi&eacute;n son las ejecutoras.&nbsp;Durante este mes, la misma editorial publica en Espa&ntilde;a <em>Desde los zulos, </em>un compendio de textos autobiogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Yuliana, Regina y la China protagonizan tres de los cuentos. Yuliana, hija de un narcotraficante de Jalisco y heredera de su liderazgo en el c&aacute;rtel, busca venganza por el feminicidio de Regina, su mejor amiga de la adolescencia. No descansa hasta convencer a la China para &ldquo;que quiebre a ese cabr&oacute;n&rdquo;, aunque entonces su escolta deba fingir que lo mat&oacute; el cartel rival. Sobre la romantizaci&oacute;n de la violencia en la literatura, una discusi&oacute;n muy presente durante las &uacute;ltimas semanas en la conversaci&oacute;n virtual mexicana y con <em>Perras de reserva </em>en el centro del debate, Dahlia opina que &ldquo;el narcotr&aacute;fico es algo que est&aacute; permeado en la cultura mexicana, est&aacute; normalizado, yo simplemente lo que hago es hablar del contexto en el que estoy&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No podr&iacute;a haber escrito de alguien que se va a estudiar al extranjero porque yo no s&eacute; lo que es ir a estudiar al extranjero, yo solo s&eacute; lo que es vivir en M&eacute;xico, es realidad que conozco&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1c550de8-6325-420e-9b0a-6f7601e11d22_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Concretamente, la realidad de Dahlia es la de Aguascalientes, ciudad situada a seis horas en coche de la Ciudad de M&eacute;xico&nbsp; y en la que la autora vive desde hace 39 a&ntilde;os. &ldquo;El panorama en M&eacute;xico est&aacute; muy centralizado, muchas personas todav&iacute;a dan por hecho que yo vivo en Ciudad de M&eacute;xico y eso se me hace muy curioso, me dec&iacute;an que para ser publicada y tener un lugar en la literatura deb&iacute;a vivir all&iacute;, todav&iacute;a me lo sugieren&rdquo;, relata. &ldquo;Aunque, en general, la cultura est&aacute; muy centralizada y&nbsp; la mayor&iacute;a de personas que conozco con carrera literaria se han mudado a la Ciudad de M&eacute;xico, yo prefer&iacute; quedarme a vivir aqu&iacute;&rdquo;. No obstante, <em>Perras de reserva</em> le cambi&oacute; la vida: &ldquo;Antes no sal&iacute;a de Aguascalientes, de pronto he tenido que tomar tres vuelos en un d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una libreta y una pluma</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://sextopiso.mx/mystore/item/653/b/desde-los-zulos" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Fue la subcultura g&oacute;tica en la que estaba inserta y a la que tambi&eacute;n pertenecen las dos protagonistas <em>La huesera</em>, el &uacute;ltimo relato, la que llev&oacute; a Dahlia de la Cerda a escribir ficci&oacute;n. &ldquo;Es una subcultura muy demandante, si eres artista te da puntos extras, yo era adolescente y quer&iacute;a tener todos los puntos extras que pudiera conseguir&rdquo;, rememora. &ldquo;La forma m&aacute;s econ&oacute;mica que encontr&eacute; para dedicarme al arte fue la literatura porque no necesitaba m&aacute;s que una libreta y una pluma&rdquo;. Comenz&oacute; a acudir a talleres literarios y a emular a autores como Lovecraft o Edgar Allan Poe, pero la violencia y el trauma en un contexto muy cercano detonaron un cambio en su escritura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi familia ocurri&oacute; un feminicidio y a ra&iacute;z de eso decid&iacute; que quer&iacute;a escribir sobre la violencia que vivimos las mujeres en M&eacute;xico; ya despu&eacute;s se siguieron expandiendo mis horizontes y me siguieron interesando los temas sociales&rdquo;, expresa. Se sorprendi&oacute; al ver que el feminicidio, que en M&eacute;xico est&aacute; tipificado en el C&oacute;digo Penal Federal desde 2012, fuera un tema tan poco explorado en la literatura y sobre el que todo el mundo le aconsejara no escribir porque &ldquo;la realidad ya era demasiado abrumadora&rdquo;, cita la autora,&nbsp;en alusi&oacute;n a un pa&iacute;s donde las cifras ascienden a 10 mujeres asesinadas al d&iacute;a por raz&oacute;n de g&eacute;nero, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos recopilados por ONU Mujeres: &ldquo;Me dec&iacute;an que era m&aacute;s sociolog&iacute;a que literatura, que no era un tema literario, pero yo me aferr&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2015, cuando logr&oacute; la beca con la que arm&oacute; una primera versi&oacute;n de los relatos que compondr&iacute;an <em>Perras de reserva,</em> &ldquo;me lo tom&eacute; en serio, pens&eacute; que esa era la &uacute;nica oportunidad que iba a tener, ten&iacute;a que aprovechar hasta el &uacute;ltimo minuto, el &uacute;ltimo centavo&rdquo;. Intent&oacute; componer un libro donde las mujeres no solo tuvieran el papel de v&iacute;ctimas, pues &ldquo;sent&iacute;a que muchos relatos sobre el feminicidio dejaban sin agencia a las mujeres y se hac&iacute;a &eacute;nfasis en el trato degradante que se le daba a sus cuerpos&rdquo;.&nbsp; Quiso hacer algo distinto y empez&oacute; a leer a autoras como <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/cristina-rivera-garza-narra-feminicidio-hermana-30-anos-lenguaje-romantico-violencia-mano_128_10079493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Rivera Garza</a> &mdash;quien acaba de ganar el Pulitzer por <em>El invencible verano de Liliana</em>, donde relata el feminicidio de su hermana menor&mdash;, Selva Almada o Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara. &ldquo;Ahora, muchas mujeres, especialmente latinoamericanas, est&aacute;n escribiendo desde otros lugares y las leo con entusiasmo&rdquo;. Celebra que, aunque sea desde una posici&oacute;n cr&iacute;tica, como a menudo ocurre con su obra, la conversaci&oacute;n est&eacute; centrada en autoras, porque &ldquo;de se&ntilde;oros ya hemos hablado mucho&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Llegar a las lectoras de a pie</strong></h3><p class="article-text">
        La familia de Dahlia de la Cerda&nbsp;se dedic&oacute; durante a&ntilde;os a la promoci&oacute;n de artistas ligados al regional mexicano, g&eacute;nero musical que ahora resuena internacionalmente por los corridos tumbados, una actualizaci&oacute;n del g&eacute;nero liderada por m&uacute;sicos como Peso Pluma, Natanael Cano o Xabi. &ldquo;Crec&iacute; escuchando corridos, son parte de mi vida&rdquo;, dice De la Cerda. Y lo puede comprobar cualquiera que lea <em>Perras de reserva</em>, donde son parafraseadas o citadas distintas canciones. &ldquo;En mi libro quer&iacute;a usar referencias que fueran f&aacute;cil de rastrear, quer&iacute;a que fuera accesible para todo el mundo, como un carrito de hot dog&rdquo;, sostiene.
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            <span class="title">
                Dahlia de la Cerda, autora de &#039;Perras de reserva&#039; y &#039;Desde los zulos&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La autora recalca el inter&eacute;s de llegar antes a un n&uacute;mero amplio de &ldquo;lectoras de a pie&rdquo; que a la cr&iacute;tica o a sus colegas escritores. &ldquo;Creo que es dif&iacute;cil que un libro pegue tanto en la cr&iacute;tica como en la calle, yo siento que tengo las mejores lectoras del mundo&rdquo;, sonr&iacute;e. &ldquo;Ayer me mandaron un dibujo que hizo de un chico que est&aacute; privado de su libertad a partir de uno de mis relatos. Prefiero que me lea un morro (chico) que est&aacute; en prisi&oacute;n que uno de mis colegas&rdquo;. Y menciona que <em>Perras de reserva </em>&ldquo;no ha pegado&rdquo; entre sus compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n. &ldquo;Me parece que hacen juicios anticuados, clasistas y racistas, por ejemplo, me achacan que no hay met&aacute;foras, pero si revisamos la historia de la literatura ni en el realismo ni en el naturalismo se recurre a la met&aacute;fora&rdquo;, asevera. Otra de las cr&iacute;ticas que recae en sus historias, dice la autora, es que son &ldquo;como de nota roja&rdquo;, aludiendo a un g&eacute;nero period&iacute;stico que existe en M&eacute;xico para relatar los sucesos violentos, a menudo en un tono morboso y sensacionalista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, lo que est&aacute;n diciendo con eso, es que ese tipo de historias, las de una mujer asesinada, deben quedarse en la nota roja, y creo que que hay un sesgo de clase y colonialidad del saber, como si solamente ciertas historias fueran leg&iacute;timas para pertenecer a la literatura&rdquo;, rebate. &ldquo;No quer&iacute;a que mis personajes estuvieran atravesados por procesos de blanqueamiento, quer&iacute;a hablar de una mujer trans trabajadora sexual y no de una mujer trans diputada porque son las estigmatizadas, son a las que yo quiero hacer literatura&rdquo;. El barrio es multiforme, a&ntilde;ade, &ldquo;no todas las personas se dedican delinquir&rdquo;, pero ella quer&iacute;a &ldquo;hablar sobre aquellas en las que recae el estigma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No quería que mis personajes estuvieran atravesados por procesos de blanqueamiento, quería hablar de una mujer trans trabajadora sexual y no de una mujer trans diputada porque son las estigmatizadas, son a las que yo quiero hacer literatura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dahlia de la Cerda</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro de los temas presentes en<em> Perras de reserva</em> es el aborto, que aparece retratado en el primero de los relatos, donde la protagonista interrumpe su embarazo con misoprostol. &ldquo;Yo quer&iacute;a visibilizar el aborto como un proceso m&aacute;s en la vida de las mujeres con capacidad de gestar, es un proceso m&aacute;s en nuestra vida reproductiva, que no fuera algo tan dram&aacute;tico&rdquo;, apunta la entrevistada, una intenci&oacute;n que cobra a&uacute;n m&aacute;s importancia en un pa&iacute;s como M&eacute;xico; a pesar de haber sido despenalizado en 2023, el aborto actualmente solo es legal en 12 de los 32 estados del pa&iacute;s. De la Cerda lleva a&ntilde;os siendo uno de los rostros visibles de Morras Help Morras, colectivo que acompa&ntilde;a y proporciona informaci&oacute;n a personas con capacidad gestante para que puedan interrumpir su embarazo de forma autosuficiente y segura en lugares donde todav&iacute;a no est&aacute; garantizado el acceso.
    </p><p class="article-text">
        Tras el &eacute;xito de <em>Perras de reserva</em>, &iquest;cu&aacute;l es el pr&oacute;ximo paso? A finales de mayo, Sexto Piso publicar&aacute; <em>Desde los zulos</em>, donde aborda temas expl&iacute;citamente pol&iacute;ticos, como la cr&iacute;tica al &ldquo;feminismo transodiante y racista&rdquo;. De la Cerda apunta que los dos libros son complementarios, pues en <em>Desde los zulos </em>&ldquo;se pueden ver todas las decisiones que tom&eacute; en <em>Perras de reserva</em>&rdquo;. Subraya que ambas obras est&aacute;n escritas &ldquo;desde un posicionamiento pol&iacute;tico, pues todas las herramientas&rdquo; que adquiri&oacute; &ldquo;fueron contraargumentando discursos de odio&rdquo;: &ldquo;Pero si quieren met&aacute;foras, si quieren un texto acad&eacute;mico, yo se lo puedo dar&rdquo;. Y lanza al aire un &uacute;ltimo y afilado comentario: &ldquo;La gente cree que no s&eacute; c&oacute;mo funciona la industria editorial, creen que soy una persona sin voluntad que est&aacute; siendo usada por el mercado, pero s&eacute; perfectamente el lugar en el que estoy&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/dahlia-cerda-mexicana-desafio-consejo-no-escribir-feminicidios-realidad-abrumadora_1_11348245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 May 2024 23:02:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dahlia de la Cerda, la mexicana que desafió el consejo de no escribir sobre feminicidios porque “la realidad ya era demasiado abrumadora"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminicidios,México,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez poetas 'queer' y la poesía como una fiesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/diez-poetas-queer-poesia-fiesta_1_11313506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94444f88-7fe5-4f13-97a0-66befbd4f7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez poetas &#039;queer&#039; y la poesía como una fiesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ángelo Néstore reúne a Gabriela Wiener, Sara Torres, Berta García Faet, Juanpe Sánchez López y otros autores en una antología que busca la "imaginación radical"
</p><p class="subtitle">Sara Torres, escritora: “En nuestra cultura de la racionalidad patriarcal nos da miedo sentir”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No queremos que nos persigan, que nos prendan, ni que nos discriminen, ni que nos maten, ni que nos curen, ni que nos analicen, ni que nos expliquen, ni que nos toleren, ni que nos comprendan: lo que queremos es que nos deseen&rdquo;, dec&iacute;a el poeta y activista LGTBIQ+ N&eacute;stor Perlongher. Figura clave del Frente Homosexual Argentino y exiliado en Brasil tras el inicio de la dictadura militar, Perlongher fue definido muchas veces como militante del deseo, pues una de sus premisas fue siempre la de luchar contra la visi&oacute;n paternalista y patologizante hacia las identidades fuera de la norma.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Perlongher son evocadas por &Aacute;ngelo N&eacute;store en el pr&oacute;logo de <em>Antolog&iacute;a de poes&iacute;a queer: una imaginaci&oacute;n radical</em>, que acaba de editar Espasa. La poeta y artista no binaria (&eacute;l/elle/ella), nacida en Lecce (Italia) en 1986 y residente en M&aacute;laga, lleva a&ntilde;os agitando el panorama cultural espa&ntilde;ol desde el &aacute;mbito literario y perform&aacute;tico. Ahora, re&uacute;ne a diez autores en un libro que imagina &ldquo;como una fiesta entre <em>amigues,</em> como un conjuro<em> queer</em> capaz de resignificar la palabra &lsquo;casa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la antolog&iacute;a conviven nombres con a&ntilde;os de trayectoria como otros que vienen de publicar su primera obra: est&aacute;n Berta Garc&iacute;a Faet, Gabriela Wiener, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/roberta-marrero-no-falta-seamos-desatadas-burguesas_128_11307966.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberta Marrero</a>,<a href="https://www.eldiario.es/era/sara-torres-la-seduccion-nos-da-miedo-sentir_128_11256554.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Sara Torres</a>, Juanpe S&aacute;nchez L&oacute;pez, Pol Guasch, H&eacute;ctor Aceves, Ant&oacute;n Lopo, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/txus-garcia-nadie-totalmente-constructo_1_1957857.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Txus Garc&iacute;a</a> y Laia L&oacute;pez Manrique. Por tel&eacute;fono, N&eacute;store explica que &ldquo;esta antolog&iacute;a no nace para crear un canon, no son &lsquo;los poetas <em>queer</em> de Espa&ntilde;a&rsquo;, son posibilidades de b&uacute;squeda de lo <em>queer</em> en voces contempor&aacute;neas que est&aacute;n trabajando desde nuestro territorio&rdquo;. &ldquo;Prefer&iacute; que hubiera menos personas y que se pudiera profundizar m&aacute;s en su escritura&rdquo;, expresa, y recalca la voluntad de mezclar poetas de diferentes edades y dar espacio a lenguas minoritarias como el gallego o el catal&aacute;n.
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                Ángelo Néstore, responsable de la antología                            </span>
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        Los poemas que aparecen en el libro son tem&aacute;tica y formalmente diversos: la primera parte, <em>Soy una feria</em>, comienza con la l&uacute;dica y el jugueteo sem&aacute;ntico de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juanpe-sanchez-lopez-defensor-amor_1_10715226.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juanpe S&aacute;nchez L&oacute;pez</a>, quien en uno de los poemas parafrasea a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berta Garc&iacute;a Faet</a>. La poeta valenciana, Premio Nacional de Poes&iacute;a Joven en 2018,&nbsp; participa con poemas como <em>Eleg&iacute;a desde el silencio que queda en el campo&nbsp;de batalla una vez Troya-mi-coraz&oacute;n queda&nbsp;devastada,</em><strong> </strong>donde interpela a Helena de Troya. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/gabriela-wiener-esclavitud-etnocidio-celebran-espana-dia-nacional_1_8372518.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Wiener</a>, escritora y cronista peruana afincada en Espa&ntilde;a desde 2003, autora de una novela poscolonial <em>Huaco retrato </em>(Random House, 2021), narra el deseo sexual en el embarazo y hacia otras embarazadas, e imagina una versi&oacute;n antirracista de Otelo. Son solo algunos ejemplos que evidencian la pluralidad de una antolog&iacute;a donde est&aacute;n presentes temas aparentemente tradicionales como el amor, el sexo, la familia o la corporalidad, pero trazados desde una perspectiva no can&oacute;nica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>A vueltas con el t&eacute;rmino</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las particularidades de lo <em>queer</em> es, precisamente, la renuncia a acotar un t&eacute;rmino que funciona como paraguas dentro de la disidencia sexual. Utilizada de forma peyorativa en el contexto anglosaj&oacute;n contra las personas que no encajaban en la heteronorma,&nbsp; la palabra<em> queer</em> fue reapropiada por el colectivo LGTBIQ+ desde los a&ntilde;os 30, d&eacute;cadas antes de que en la academia aparecieran las denominadas teor&iacute;as <em>queer</em>, <em>queer studies</em> o estudios <em>queer</em>, con <em>El g&eacute;nero en disputa </em>de Judith Butler como una de los textos fundacionales. Pese a que en espa&ntilde;ol se suele utilizar directamente el anglicismo, en Latinoam&eacute;rica, pensadoras como la mexicana Sayak Valencia reivindican el vocablo <em>cuir </em>para aludir al contexto espec&iacute;fico del sur global.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el t&eacute;rmino ha trascendido el &aacute;mbito del activismo y la academia para adentrarse en un panorama m&aacute;s generalista.&nbsp; Editoriales como Letraversal, dirigida y fundada por el propio N&eacute;store, Dos Bigotes o Continta Me Tienes llevan tiempo amplificando las voces <em>queer</em> en Espa&ntilde;a, pero es la primera vez que un sello de car&aacute;cter m&aacute;s comercial como Espasa, perteneciente a Grupo Planeta, plantea reunir una serie de autores que se enuncian dentro del t&eacute;rmino. &ldquo;Creo que las apuestas <em>queer </em>no se tienen que circunscribir exclusivamente a canales marginales y de edici&oacute;n independiente&rdquo;, opina N&eacute;store, quien gan&oacute; en 2023 el premio <em>EspasaesPoes&iacute;a</em> con <em>Deseo de ser &aacute;rbol</em>, un poemario que reconstruye las im&aacute;genes de su infancia en el sur de Italia.
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            <span class="title">
                La escritora Sara Torres                            </span>
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        Laia L&oacute;pez Manrique (Barcelona, 1982), una de las poetas antologadas, autora de poemarios como<em> Perif&eacute;rica interior </em>(Stendhal Books, 2022), teme que &ldquo;la actual euforia explosiva de la etiqueta pueda jugar en su contra, rest&aacute;ndole el potencial cr&iacute;tico y pol&iacute;tico que de suyo tiene, que la palabra <em>queer</em> se vac&iacute;e de significado y caiga en un uso estereotipado. Por ello no hablar&iacute;a de lo <em>queer</em> de manera sustantiva o esencializadora: no es una sustancia, sino una posici&oacute;n&rdquo;, explica por correo electr&oacute;nico a elDiario.es. Ella escuch&oacute; por primera vez el t&eacute;rmino <em>queer</em> en el contexto universitario, &ldquo;all&aacute; por el a&ntilde;o 2004&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ese momento esa etiqueta &uacute;nicamente permeaba en este &aacute;mbito, el de la teor&iacute;a, desde los estudios de g&eacute;nero y el feminismo acad&eacute;mico; a&uacute;n no hab&iacute;a llegado a las calles ni al espacio p&uacute;blico&rdquo;, prosigue. &ldquo;Para m&iacute;, leer teor&iacute;a <em>queer</em> signific&oacute; un desplazamiento simb&oacute;lico, un viraje de la mirada que implicaba, sobre todo, una ampliaci&oacute;n de mis horizontes simb&oacute;licos. Una mirada torcida, indagadora, subversiva y deseante, que en el campo de mi propia escritura, investigaci&oacute;n y creaci&oacute;n literaria es lo que me ha acompa&ntilde;ado siempre, y es la parte de lo<em> queer </em>que rescato aun hoy en d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        H&eacute;ctor Aceves (Madrid, 2001), el participante m&aacute;s joven de la antolog&iacute;a y ganador del V Premio de Poes&iacute;a Joven Tino Barriuso con&nbsp;<em>Lugares donde quienes se amaron se amaron mucho</em> &mdash;el poema que da t&iacute;tulo al poemario publicado en Hiperi&oacute;n se recoge tambi&eacute;n este volumen&mdash; considera que &ldquo;las etiquetas aparecen, mutan y desaparecen con el tiempo para nombrar realidades o, como es el caso de <em>queer,</em> para ensanchar t&eacute;rminos ya existentes y englobarlos en un proyecto pol&iacute;tico abarcador&rdquo;.&nbsp;Cuenta que, al relacionarse con &ldquo;personas <em>queer</em> de generaciones anteriores&rdquo;, s&iacute; ha notado &ldquo;cierta reticencia con respecto al t&eacute;rmino, aunque siempre desde el humor, no desde un rechazo genuino&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n creo que en esto influye que sea una palabra en ingl&eacute;s, y yo siempre estar&eacute; a favor de rechazar el imperialismo cultural de Estados Unidos. En espa&ntilde;ol, tenemos &lsquo;marica&rsquo;, un t&eacute;rmino que tambi&eacute;n nos nombra a todos y que tal vez convendr&iacute;a reivindicar m&aacute;s&rdquo;, defiende.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La poeta Roberta Marrero                            </span>
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        Precisamente, de generaciones previas son Txus Garc&iacute;a (Tarragona, 1974) y Ant&oacute;n Lopo (Lugo, 1961); los poemas del segundo aparecen en gallego y traducidos al espa&ntilde;ol por <a href="https://www.eldiario.es/autores/ismael-ramos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ismael Ramos</a>. Garc&iacute;a, con d&eacute;cadas de trayectoria en la poes&iacute;a esc&eacute;nica, la <em>performance</em> y el activismo, cree que &ldquo;en estos &uacute;ltimos diez a&ntilde;os las posibilidades de comunicar, expresar y compartir experiencias y relatos se han visto aumentadas, lo que revierte en un mayor caudal de informaci&oacute;n y la posibilidad de encontrar referentes <em>queer </em>con facilidad&rdquo;. En su caso, han sido claves textos de Gloria Anzald&uacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/judith-butler-capitalismo-reiniciado-fuerza_1_8948386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Butler,</a> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-b-preciado-hay-sacar-cuerpo-trans-lenguajes-dominantes-inventados-derecha_1_10595161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul B. Preciado</a> o la <a href="https://librotea.eldiario.es/libros/etica-marica" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>&Eacute;tica marica</em></a> de Paco Vidarte, gracias a los cuales pudo cuestionar su identidad &ldquo;con una teor&iacute;a <em>queer</em> que me result&oacute; liberadora y creativa hace ya m&aacute;s de diez a&ntilde;os&rdquo;, seg&uacute;n relata por correo electr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Lopo es el mayor de los poetas antologados. &ldquo;Vengo pr&aacute;cticamente de mediados del siglo pasado y mi primera militancia es de finales de los a&ntilde;os setenta del siglo XX. Soy de una generaci&oacute;n que creci&oacute; en las claves de la contracultura y quiso construir un discurso sobre un espacio en que pr&aacute;cticamente no exist&iacute;a nada&rdquo;, rememora. &ldquo;Lo <em>queer</em> es una etapa m&aacute;s pero, sin duda, tiene mayor ambici&oacute;n transformadora que las consignas gay. En gallego lo equivalente de lo <em>queer </em>ser&iacute;a lo <em>marondo&rdquo;.</em> Uno de los aspectos que m&aacute;s le agradan de la antolog&iacute;a es que &ldquo;obedece a la caracter&iacute;stica esencial de nuestro movimiento reivindicativo, el af&aacute;n intergeneracional; todas y todos formamos parte del mismo flujo, solidarios y comunales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Poes&iacute;a para imaginar radicalmente</strong></h3><p class="article-text">
        Una idea que conecta a estos diez autores es la de reivindicar el goce y la alegr&iacute;a que forma parte de las vidas <em>queer</em>. &ldquo;Si no, nos quedamos con la idea de cuerpos tristes que no han llegado a ser lo que la norma o la sociedad quiere que seamos&rdquo;, dice N&eacute;store. De ah&iacute; el subt&iacute;tulo &ldquo;una imaginaci&oacute;n radical&rdquo;, porque la imaginaci&oacute;n <em>queer</em> es la imaginaci&oacute;n de un cuerpo inc&oacute;modo, un cuerpo que no existe para la norma y que muchas veces ni se percibe como sujeto de pleno derecho. El hecho de pensarlo y de enunciar dicha incomodidad, tambi&eacute;n en la poes&iacute;a, &ldquo;inaugura la posibilidad de una imaginaci&oacute;n distinta&rdquo;, en palabras de N&eacute;store.&nbsp;
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                Presentación de &#039;Antología queer&#039; en la librería Antonio Machado de Madrid                            </span>
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        Juanpe S&aacute;nchez L&oacute;pez, autor del poemario <em>Desde las gradas</em> (Letraversal, 2022) y del ensayo <em>Superemocional: una defensa del amor</em> (Continta Me Tienes, 2023), coincide con la idea del libro como una fiesta. &ldquo;Para m&iacute;, participar en una antolog&iacute;a <em>queer</em> es una alegr&iacute;a, una excusa para celebrar, y una forma de ver que muchas de las voces m&aacute;s interesantes del panorama se pueden reunir bajo esa etiqueta&rdquo;, detalla por tel&eacute;fono. Para el poeta nacido en Alicante en 1994, lo <em>queer</em> y la poes&iacute;a son conceptos asociados a un desv&iacute;o del lenguaje y una forma sorpresiva de usar las palabras, algo que &eacute;l mismo ejerce constantemente en sus creaciones.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n comenz&oacute; el pasado 3 de abril en la librer&iacute;a Antonio Machado de Madrid, donde se reunieron la mitad de los autores antologados para la primera presentaci&oacute;n del libro. &ldquo;Hubo un compromiso muy generoso de poner el cuerpo en la presentaci&oacute;n por parte de todos los autores que estaban en la ciudad, e incluso Ant&oacute;n Lopo que vino desde Galicia&rdquo;, agradece N&eacute;store, y se&ntilde;ala que la conversaci&oacute;n se inici&oacute; con la lectura de poemas de algunos de los participantes que no se encontraban all&iacute;, porque &ldquo;lo <em>queer </em>tambi&eacute;n implica pensar en las que no est&aacute;n&rdquo;. Lo<em> queer</em> como compromiso pol&iacute;tico para honrar la ausencia o el pasado doloroso de quienes fueron castigados por salirse de la norma, pero tambi&eacute;n como herramienta para hacer tangible y deseable el futuro, tal y como evocan los versos de Juanpe S&aacute;nchez L&oacute;pez: &ldquo;Si la vida no es celebrar los cielos / alucinar las lunas montar / monta&ntilde;as abanicar &aacute;rboles / qu&eacute; podemos pedir entonces? / qu&eacute; podemos decir entonces?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/diez-poetas-queer-poesia-fiesta_1_11313506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 May 2024 19:46:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez poetas 'queer' y la poesía como una fiesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Literatura,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sexo, picaresca y libertad: así era el México homosexual de 'El vampiro de la Colonia Roma']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sexo-picaresca-libertad-mexico-homosexual-vampiro-colonia-roma_1_10977856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3efc210d-fe34-4e6c-8e12-d176544d5e2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sexo, picaresca y libertad: así era el México homosexual de &#039;El vampiro de la Colonia Roma&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caballo de Troya reedita la novela escrita por Luis Zapata en 1979, uno de los libros más emblemáticos de la literatura LGTBIQ+ mexicana</p><p class="subtitle">Eduardo Mendoza: “Se creen que sé mucho de Barcelona, pero lo que he hecho es inventarme una ciudad”
</p></div><p class="article-text">
        Grupos de turistas hablando en ingl&eacute;s. Caf&eacute;s repletos de n&oacute;madas digitales tecleando en sus ordenadores port&aacute;tiles. Paseadores profesionales con cinco, seis, siete perros movi&eacute;ndose al comp&aacute;s. Cocteler&iacute;as y restaurantes cuyos precios sobrepasan con creces el sueldo promedio de M&eacute;xico. Es lo que uno puede encontrar hoy en d&iacute;a en la colonia Roma, especialmente en la Roma norte. Pero, mucho antes de convertirse en uno de los n&uacute;cleos de la gentrificaci&oacute;n de la Ciudad de M&eacute;xico, antes de ser conocida mundialmente por la pel&iacute;cula de Alfonso Cuar&oacute;n con el mismo nombre, precisamente en la d&eacute;cada donde se sit&uacute;a la cinta nominada a m&uacute;ltiples Oscar, la Roma era otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de un barrio donde resid&iacute;an las clases medias y acomodadas, en los a&ntilde;os 70 la Roma tambi&eacute;n fue hogar de personajes como Adonis Garc&iacute;a, trabajador sexual y&nbsp;protagonista de la novela <em>El vampiro de la Colonia Roma,</em> publicada originalmente en 1979 y escrita por Luis Zapata (1951-2020), uno de los autores m&aacute;s prol&iacute;ficos de la literatura homosexual mexicana. Ahora, la editorial Caballo de Troya reedita en Espa&ntilde;a esta obra que en su d&iacute;a fue considerada pornogr&aacute;fica, y que d&eacute;cadas despu&eacute;s constituye uno de los libros m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la literatura LGTBIQ+ del pa&iacute;s latinoamericano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo que he ido viendo, hab&iacute;a mucha gente en Espa&ntilde;a que hab&iacute;a o&iacute;do hablar del libro, pero no tanta gente que lo hubiese le&iacute;do. As&iacute; como en M&eacute;xico es un libro conocido, f&aacute;cilmente accesible, en Espa&ntilde;a ten&iacute;a una p&aacute;tina de mito lejano&rdquo;, explica por correo electr&oacute;nico Sabina Urraca, editora durante dos a&ntilde;os en el sello de Random House, grupo editorial que a&uacute;n posee los derechos a punto de vencer de la novela. Sabina Urraca tiene su historia personal con <em>El vampiro</em>, que se remonta a hace 10 a&ntilde;os, cuando vivi&oacute; una temporada en M&eacute;xico: &ldquo;Encontr&eacute; este libro, en una edici&oacute;n que parec&iacute;a casi un fanzine, en un tianguis [un mercadillo] cerca del abandonado cine &Oacute;pera, en la Colonia San Rafael. Era una &eacute;poca terrible de mi vida, y, de alguna forma, <em>El vampiro de la Colonia Roma </em>me sostuvo, me ofreci&oacute; la esperanza de otra forma de literatura&rdquo;, recuerda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La edición original (izquierda) y la de Caballo de Troya                            </span>
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        &ldquo;Me gust&oacute; mucho su estilo entrecortado, la libertad absoluta a la hora de disponer el texto, el juego de la grabadora que registra el testimonio de Adonis Garc&iacute;a&rdquo;, prosigue la editora, periodista y autora de novelas como <em>Las ni&ntilde;as prodigio</em>. A trav&eacute;s del relato en primera persona de Adonis, un joven gay de 17 a&ntilde;os que comienza a buscarse la vida ejerciendo la prostituci&oacute;n en la Ciudad de M&eacute;xico, Zapata construy&oacute; un valioso documento que da cuenta del habla popular &mdash;<em>El vampiro</em> est&aacute; escrito sin signos de puntuaci&oacute;n, emulando una transcripci&oacute;n oral, y rebosa argot chilango de los 70&mdash; y de la cultura homosexual de una &eacute;poca donde ser abiertamente &ldquo;puto&rdquo;, &ldquo;loca&rdquo;, &ldquo;gayo&rdquo; o simplemente &ldquo;de ambiente&rdquo; pod&iacute;a acarrear marginaci&oacute;n, extorsi&oacute;n, y hasta penas de c&aacute;rcel.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un gay no pod&iacute;a ser protagonista</strong></h3><p class="article-text">
        Para Pedro S&aacute;nchez, soci&oacute;logo, escritor y cronista de la Ciudad de M&eacute;xico, la obra de Luis Zapata implica tres cosas:&nbsp; &ldquo;Una ruptura, una transgresi&oacute;n y una nueva corriente narrativa&rdquo;, dice al ser entrevistado por elDiario.es. &ldquo;Entre los a&ntilde;os en que se escribe y publica la novela era t&eacute;cnicamente imposible que un gay fuera el protagonista de algo. Cuando mucho aparec&iacute;an para ser ridiculizados, denostados, excomulgados, golpeados y humillados. Con Adonis Garc&iacute;a pasa lo contrario, pues es un personaje picaresco en la tradici&oacute;n del Siglo de Oro espa&ntilde;ol o de la primera novela mexicana, <em>El periquillo sarmiento</em>, al que le gusta vivir la vida plenamente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La asociación sexo, urbe y la fecha de publicación hacen de esta una novela muy especial, con una visión muy optimista, triunfalista y divertida de lo gay, sin dejar de ser crítica. Nos da una idea de una Ciudad de México hipersexualizada e hipersexual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Cañedo</span>
                                        <span>—</span> Poeta y profesor en la UNAM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque se habla de ella como obra pionera, &ldquo;en sentido estricto, <em>El vampiro</em> no es de las primeras novelas gays, aunque s&iacute; marc&oacute; un cambio de paradigma porque es abierta, directa, cuenta todas las aventuras sexuales del protagonista&rdquo;, asegura<em> </em>C&eacute;sar Ca&ntilde;edo, poeta y profesor en la UNAM (Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico). En efecto, la narraci&oacute;n de Adonis Garc&iacute;a no escatima detalles, desde descripciones expl&iacute;citas del acto sexual hasta un recuento de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual: &ldquo;He tenido treintaid&oacute;s gonorreas en mi ya larga carrera o quiz&aacute; m&aacute;s porque no viene siempre con esa regularidad&rdquo;, relata el protagonista, que cree &ldquo;haber cogido dentro del tal&oacute;n [prostituci&oacute;n] sin contar las veces que lo he hecho por placer &iquest;verdad? como unas tres mil quinientas veces&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/57a0fbea-2fd7-41e7-a2a7-48024884abf5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El vampiro de la Colonia Roma</em> sienta las bases para que se hable de la sexodisidencia con m&aacute;s desparpajo, se le retira toda la p&aacute;tina de culpa y sufrimiento de representaciones anteriores&rdquo;, coincide Juan Pablo Ramos, narrador y especialista en la obra de Luis Zapata. El libro se public&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s de la primera manifestaci&oacute;n estudiantil donde participaron abiertamente miembros del Frente de Liberaci&oacute;n Homosexual de M&eacute;xico, y en el mismo a&ntilde;o donde tuvo lugar oficialmente la primera Marcha del Orgullo Homosexual de la Ciudad de M&eacute;xico. 45 a&ntilde;os despu&eacute;s, M&eacute;xico es uno de los pa&iacute;ses con m&aacute;s avances en derechos LGTBIQ+ de Am&eacute;rica Latina, aunque no est&aacute; exento de violencias: el &uacute;ltimo caso que conmocion&oacute; al pa&iacute;s tuvo lugar en noviembre, cuando miles de personas salieron a la calle en varias ciudades de la Rep&uacute;blica para reclamar justicia por el asesinato de<em> le magistrade</em> del Tribunal Electoral de Aguascalientes Ociel Baena, que hasta el momento de ser <em>encontrade </em>sin vida junto a su pareja era la primera persona no binaria en asumir un cargo de dicha categor&iacute;a en Latinoam&eacute;rica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cartografiando un D.F. hipersexual</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque el trabajo sexual implique para Adonis una forma de subsistir ante la precariedad, nunca nos encontramos en <em>El vampiro</em> con un relato tr&aacute;gico, sino con un personaje que disfruta abiertamente de su placer a lo largo y ancho de la capital mexicana, entonces conocida como el Distrito Federal (D.F.): &ldquo;La asociaci&oacute;n sexo, urbe y la fecha de publicaci&oacute;n hacen de esta una novela muy especial, con una visi&oacute;n muy optimista, triunfalista y divertida de lo gay, sin dejar de ser cr&iacute;tica. Nos da una idea de una Ciudad de M&eacute;xico hipersexualizada e hipersexual&rdquo;, opina Ca&ntilde;edo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n escandalizada por parte de la intelectualidad de la &eacute;poca probablemente contribuy&oacute; a que <em>El vampiro</em> fuera, desde un inicio, un &eacute;xito de ventas. &ldquo;Al mismo tiempo que una novela era un mapa, una cartograf&iacute;a mediante la que muchos hombres ubicaban lugares espec&iacute;fico donde hab&iacute;a <em>cruising&rdquo;,</em> recalca Ca&ntilde;edo. En la obra aparecen espacios que llevan d&eacute;cadas siendo frecuentados por la comunidad LGTBIQ+, como la Zona Rosa, en la colonia Ju&aacute;rez, y otros lugares tan inesperados como la m&iacute;tica cadena de cafeter&iacute;as Sanborns: en casi todas las sucursales, a d&iacute;a de hoy, contin&uacute;an vendiendo la novela, y algunos Sanborns, en palabras de Ca&ntilde;edo, &ldquo;mantienen esa tradici&oacute;n del <em>cruising</em> o sexo casual entre hombres&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cafetería Sanborns situada en el Centro Histórico, conocida como Sanborns de los Azulejos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De acuerdo con S&aacute;nchez, &ldquo;el D.F. del vampiro a&uacute;n ol&iacute;a a provincia, catolicismo, represi&oacute;n, enfermedades ven&eacute;reas y pan reci&eacute;n horneado. En ese contexto la ciudad tiene un aire conservador a la luz del d&iacute;a, y una oscuridad c&oacute;mplice por la noche. En m&aacute;s de un sentido es una urbe peque&ntilde;a que se extra&ntilde;a&rdquo;. Desde la publicaci&oacute;n del texto, los cambios han sido muchos pero, para S&aacute;nchez, el D.F. de finales de los 70 todav&iacute;a resuena en la CDMX del siglo XXI, pues &ldquo;al recorrer las calles de la colonia Roma y la Zona Rosa encontramos huellas de concreto, cicatrices urbanas, predios abandonados y negocios en decadencia que nos remiten a las p&aacute;ginas del texto&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una lecci&oacute;n de historia</strong></h3><p class="article-text">
        <em>El vampiro</em> es, definitivamente, una obra rompedora, pero tambi&eacute;n reproduce estereotipos de una sociedad patriarcal, como muestra la visi&oacute;n que tiene el protagonista sobre los homosexuales con una expresi&oacute;n de g&eacute;nero menos normativa, con quienes convive diariamente: &ldquo;Las locas son las que nos desprestigian a los homosexuales serios, a los que no tenemos que andar gritando a los cuatro vientos que somos putos&rdquo;, llega a decir Adonis Garc&iacute;a, pese a que su amante, Ren&eacute;, cumpla con las caracter&iacute;sticas de una 'loca'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco tiene sentido leer a Luis Zapata con la perspectiva actual, m&aacute;s diversa e incluyente, opina Ramos: &ldquo;Por supuesto que el libro sigue adapt&aacute;ndose a c&oacute;digos machistas, pero este tropo del homosexual serio frente a la loca es muy com&uacute;n en los 70 y 80&rdquo;. Y cita la novela <em>Utop&iacute;a gay</em>, del tambi&eacute;n mexicano Jos&eacute; Rafael Calva, donde uno de los protagonistas se queda embarazado, publicada en 1983. &ldquo;Y&eacute;ndonos m&aacute;s atr&aacute;s, el personaje de la loca tambi&eacute;n es una hero&iacute;na en las letras sexodisidentes, como se puede observar en escritos de Salvador Novo o Copi, seud&oacute;nimo de Ra&uacute;l Damonte&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Suena devastador, pero los narradores españoles difícilmente estaremos a la altura de la narrativa latinoamericana. Hay un pulso, una falta de límites, que a nosotros ni se nos pasa por la cabeza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sabina Urraca</span>
                                        <span>—</span> Editora y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2024, la Roma ya no es la misma colonia donde Adonis y Ren&eacute; compart&iacute;an un cuartucho, o tal vez, entre las grietas que deja la gentrificaci&oacute;n, por momentos s&iacute; pueda serlo. Para Sabina Urraca, la reedici&oacute;n en Espa&ntilde;a de <em>El vampiro</em> llega en una &eacute;poca donde &ldquo;el inter&eacute;s por la literatura latinoamericana es innegable, creciente, absolutamente ineludible. Suena devastador, pero los narradores espa&ntilde;oles dif&iacute;cilmente estaremos a la altura de la narrativa latinoamericana. Hay un pulso, una falta de l&iacute;mites, que a nosotros ni se nos pasa por la cabeza. Por suerte, nos queda leer y fascinarnos&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que en un momento en el que van en aumento las historias en las que hay, de forma natural, personajes LGTBIQ+, es interesante mirar al pasado, ver, en este caso, c&oacute;mo era la escena gay nocturna de Ciudad de M&eacute;xico en los 70, la terminolog&iacute;a, percepci&oacute;n y vivencia de la propia sexualidad. Adem&aacute;s de un libro revolucionario en fondo y forma, es una lecci&oacute;n de historia&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sexo-picaresca-libertad-mexico-homosexual-vampiro-colonia-roma_1_10977856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2024 22:04:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sexo, picaresca y libertad: así era el México homosexual de 'El vampiro de la Colonia Roma']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Diversidad sexual,Literatura,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Berta García Faet, la poeta que enciende las palabras: “Mis preguntas siempre tienen que ver con el amor y el lenguaje”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/537b1954-cf65-4214-831d-1ddc40303a5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1032y1581.jpg" width="1200" height="675" alt="Berta García Faet, la poeta que enciende las palabras: “Mis preguntas siempre tienen que ver con el amor y el lenguaje”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora valenciana, Premio Nacional de Poesía Joven en 2018, ha publicado recientemente un ensayo y una recopilación de su poesía</p><p class="subtitle">Gabriela Cabezón Cámara, escritora argentina: “España debe pedir perdón a los pueblos originarios y devolver el oro” </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Y si imaginamos la lectura de poes&iacute;a como un puzle?&nbsp;Palabras, sintagmas y frases convertidas en piezas que podemos analizar, encajando unas con otras en un ejercicio intelectual. Pero, &iquest;y si llevamos m&aacute;s lejos nuestra imaginaci&oacute;n e imaginamos la lectura de poes&iacute;a como un halo? Olvidemos el an&aacute;lisis y acerqu&eacute;monos al texto po&eacute;tico con la intuici&oacute;n, percibiendo lo que emanan las palabras sin necesidad de llegar a comprender, como si se tratara de un sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El puzle y el halo, dos met&aacute;foras que inducen a pensar dos formas distintas de leer poes&iacute;a, son propuestas por Berta Garc&iacute;a Faet (Valencia, 1988) en <em>El arte de encender las palabras</em> (Barlin Libros). En su primer ensayo, la autora galardonada, entre otros, con el Premio Nacional de Poes&iacute;a Joven Miguel Miguel Hern&aacute;ndez en 2018, diserta sobre la capacidad de la poes&iacute;a para ampliar y estimular nuestros conocimientos: del lenguaje, de la fantas&iacute;a, del mundo, de la propia creaci&oacute;n y pensamiento po&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es dif&iacute;cil escribir sobre poes&iacute;a. Porque no es solo &lsquo;pensamiento&rsquo; lo que promueve: es sentimiento, y lo cruza la sensaci&oacute;n&rdquo;, expresa Faet al inicio de una obra repleta de nuevos caminos, reflexiones y sugerencias para cualquier persona interesada en leer poes&iacute;a, pero especialmente en <em>c&oacute;mo</em> leer poes&iacute;a. <em>El arte de encender las palabras</em> no es un manual, pero tal vez s&iacute; una gu&iacute;a &uacute;til para quienes quieran seguir ahondando en la dimensi&oacute;n de Faet como poeta. Adem&aacute;s, su publicaci&oacute;n llega apenas un mes despu&eacute;s de <em>Corazonada</em> (La Bella Varsovia-Anagrama), una recopilaci&oacute;n de poemas escritos por la autora entre 2010 y 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivo la escritura como una aventura. Lo que permanece es que vivo la peripecia de la forma como una peripecia vital. Pero he ido recorriendo distintos mundos expresivos, los llevo al l&iacute;mite, los agoto, me canso, cambio a otros&hellip;&rdquo;, relata por correo electr&oacute;nico a<em> </em>elDiario.es tras ser preguntada por el hilo conductor del volumen que se suma a otros publicados en el sello que dirige Elena Medel, como <em>Una peque&ntilde;a personalidad linda</em> (2021), <em>Los salmos fosforitos </em>(2017), <em>Coraz&oacute;n tradicionalista: Poes&iacute;a 2008-2011 </em>(2017) o <em>La edad de merecer </em>(2015). En todos los poemarios de Faet es posible rastrear la preocupaci&oacute;n por dos conceptos que para la autora est&aacute;n entrelazados: el amor &mdash;una &lsquo;idea-corazonada&rsquo; que se va engordando de lo m&aacute;s a lo menos obvio, incluyendo familia, amistad, pol&iacute;tica&mdash; y el lenguaje.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            
<p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/585a5be78419c213fafc003d/1698157209835-ZD01CGKCK3EO65UH4CCL/9788412576375.jpg?format=500w" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pero hay otro v&iacute;nculo quiz&aacute;s menos autom&aacute;tico entre el amor y el lenguaje, y que para m&iacute; tiene que ver con las coincidencias y los milagros. El amor es casualidad y es magia, y el lenguaje, cuando se enciende, o sea, cuando lo experimentamos como po&eacute;tico, lo que hace es hacer de la contingencia una necesidad&rdquo;, puntualiza Faet. Y a&ntilde;ade un ejemplo: &ldquo;La relaci&oacute;n entre la palabra &lsquo;chisporroteo&rsquo; y esa cosa que es el chisporroteo es arbitraria, pero yo en el poema que escribo o leo y amo vivo su v&iacute;nculo como absolutamente inevitable. Un poema amado nos hace eso, albergar la convicci&oacute;n de que lo que &lsquo;dice&rsquo; no podr&iacute;a ser expresado de otra forma. O sea, azar y destino&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Teorizar desde la sentimentalidad</strong></h3><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s puede llamar la atenci&oacute;n a quienes la lean por primera vez en <em>Corazonada</em>, dice Faet, es su compromiso con varias est&eacute;ticas, desde el juego metaling&uuml;&iacute;stico y biling&uuml;e en poemas como <em>Glory</em> hasta el estilo narrativo de <em>Poema sobre una novela, </em>por citar dos ejemplos dentro de la amplia gama de est&eacute;ticas con las que experimenta la autora. &ldquo;Que luego est&aacute;n repartidas por mis otros libros&rdquo;, explica. &ldquo;Es como que he ido tocando varios palos, he indagado en los vericuetos de esos palos hasta que ya no he dado m&aacute;s de m&iacute;. Tambi&eacute;n permanece el blanco de mis preguntas, que casi siempre han tenido que ver con el amor, el lenguaje y lo raro de ser un yo o algo parecido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Corazonada,</em> dice Faet, tambi&eacute;n permanece &ldquo;una especie de voz, un m&iacute;nimo com&uacute;n denominador estil&iacute;stico&rdquo; que los lectores tal vez puedan reconocer en <em>El arte de encender las palabras, </em>pues es un ensayo escrito &ldquo;en parte como poes&iacute;a&rdquo;. &ldquo;No totalmente, porque he querido teorizar, aunque minimizando lo violento que puede ser teorizar&rdquo;, asevera Faet, que lleva a&ntilde;os compaginando la creaci&oacute;n po&eacute;tica con la Academia; es Doctora por la Universidad de Brown con una tesis sobre la infantilidad en la poes&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y le he puesto bastante conciencia a teorizar desde lo argumentativo pero tambi&eacute;n desde la sentimentalidad, la sensorialidad y el recuerdo&rdquo;, apunta. A menudo se cataloga la poes&iacute;a de Faet como una reivindicaci&oacute;n de lo cursi o <em>naif,</em> una propuesta en contra de la solemnidad, pero la autora, que a&uacute;na el inter&eacute;s de la cr&iacute;tica y las instituciones con una legi&oacute;n de lectores j&oacute;venes y entregados&nbsp; &mdash;poemas como <em>Me gustar&iacute;a meter a todos los chicos que he besado desde el a&ntilde;o 1999 en una misma habitaci&oacute;n</em> son constantemente compartidos en redes&mdash;, sostiene que no est&aacute; interesada en lo cursi ni en lo solemne. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo contrario a la cursiler&iacute;a ser&iacute;a la cursiler&iacute;a con un <em>twist</em>. Para m&iacute; tiene que ver con jugar con lo exaltado y con lo suave sin saber si es un disfraz o m&aacute;s bien una v&eacute;rtebra o una esencia, pero con el pensamiento cr&iacute;tico en el centro&rdquo;, prosigue. &ldquo;La aventura tiene dos lados: desde uno boicoteamos la asepsia emocional; desde otro, boicoteamos la ideolog&iacute;a y la est&eacute;tica Mr. Wonderful. En todo caso, la cursiler&iacute;a <em>twisteada </em>que me gusta en varias autoras y la que he podido practicar a veces est&aacute; bastante medida, es un delicado equilibrio de fuerzas&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una poes&iacute;a plurinacional para un pa&iacute;s plurinacional</strong></h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han obtenido el Premio Nacional de Poes&iacute;a varias autoras que escriben en lenguas cooficiales: en 2023 y 2020, las poetas gallegas Yolanda Casta&ntilde;o y Olga Novo, y en 2021 la vasca Miren Agur Meabe. &iquest;Se est&aacute; prestando m&aacute;s atenci&oacute;n a la diversidad ling&uuml;&iacute;stica en el panorama po&eacute;tico espa&ntilde;ol? &ldquo;S&iacute;, as&iacute; es, pero queda mucho por hacer&rdquo;, opina Faet. &ldquo;Es muy necesario, por una cuesti&oacute;n de estudio y de rigor, de belleza, pero tambi&eacute;n de justicia y de una idea, si no de la naci&oacute;n, al menos del Estado, m&aacute;s plural y menos esencialista. Con lo primero me refiero a que a cualquiera que le interese la literatura les ha de interesar<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/yolanda-castano-premio-nacional-poesia-2023_1_10548791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Yolanda Casta&ntilde;o</a>,<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/miren-agur-meabe-escribir-lengua-pequena-conlleva-miren-desinteres_128_8872364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Miren Agur Meabe</a> y<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/olga-novo-gana-premio-nacional-poesia_1_6295893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Olga Novo</a>, y si uno no habla sus lenguas, deber&iacute;a estar deseando que estas autoras sean traducidas a la suya&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una lectora espa&ntilde;ola de habla castellana que no puede acceder a las obras de estas creadoras (Casta&ntilde;o, Novo o Meabe) es una lectora empobrecida&rdquo;, contin&uacute;a Faet. &ldquo;Con lo segundo me refiero a que, personalmente, siento un profundo rechazo por la idea de &rdquo;naci&oacute;n&ldquo;. Pero si tiene que creer en alguna Espa&ntilde;a, sostiene, &rdquo;la &uacute;nica que me parece deseable es la Espa&ntilde;a plurinacional. Y, en este sentido, si quisi&eacute;ramos acercarnos a cumplir este ideal, no es solo que una lectora espa&ntilde;ola de habla castellana deber&iacute;a estar deseando leer a Novo en castellano, es que ser&iacute;a su derecho&ldquo;. &rdquo;Y lo que es m&aacute;s, ser&iacute;a su derecho poder haber aprendido gallego en el colegio para leerla en su lengua original&ldquo;, recalca la autora valenciana.
    </p><p class="article-text">
        La poes&iacute;a, adem&aacute;s de como veh&iacute;culo para reivindicar una mayor diversidad ling&uuml;&iacute;stica, puede servir para hacer trampas &ldquo;a los lenguajes normativos que nos cercan y descubrir o inventar desv&iacute;os y utop&iacute;as&rdquo;, tal y como menciona Faet en <em>El arte de encender las palabras.</em> &ldquo;Hay muchas maneras concretas de hacerle trampas al costado coercitivo de todos los lenguajes, personalmente me gustan las t&aacute;cticas de borronear las fronteras de los conceptos y de los argumentos, aunque tambi&eacute;n me enamoran las t&aacute;cticas contrarias, los lenguajes econ&oacute;micos, discretamente inteligentes, tranquilos&rdquo;. A este respecto, la autora piensa en algunos referentes como Natalia Ginzburg, Wislawa Szymborska, Caroline Lamarche, Carmen Mart&iacute;n Gaite, Anne Tyler, John Cheever, Joy Williams, Richard Ford, Raymond Roussel, Jorge Luis Borges o C&eacute;sar Aira.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son nombres que me vienen a la cabeza hoy&rdquo;, dice Faet, pero que seguramente impregnan su obra po&eacute;tica y te&oacute;rica desde hace mucho tiempo. Y sugiere algunas pistas para quienes quieran seguir iluminando nuevas voces, no necesariamente j&oacute;venes: &ldquo;Recomendar&iacute;a rastrear los cat&aacute;logos recientes de editoriales como Ultramarinos, La Bella Varsovia, La U&ntilde;a Rota o Letraversal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay entonces una diferencia entre <em>pensar </em>sobre poes&iacute;a<em> </em>y <em>escribir</em> poes&iacute;a? No, sentencia Faet. &ldquo;Para m&iacute; escribir poes&iacute;a es pensar. Sin embargo, escribir sobre poes&iacute;a tambi&eacute;n es pensar, pero menos. Pienso mejor en mis poemas que fuera de ellos. Es que en mis poemas, en los que me gustan, sucede esa cosa portentosa que es que soy completamente yo pero consigo librarme de m&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Dec 2023 21:23:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Berta García Faet, la poeta que enciende las palabras: “Mis preguntas siempre tienen que ver con el amor y el lenguaje”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alejandro Zambra: “No quería rivalidad entre literatura y crianza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alejandro-zambra-no-queria-rivalidad-literatura-crianza_1_10220299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a27fd6f-130a-43c5-b7e8-471bdb0136a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1073266.jpg" width="4468" height="2514" alt="Alejandro Zambra: “No quería rivalidad entre literatura y crianza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres años después del éxito de 'Poeta chileno', Alejandro Zambra publica 'Literatura infantil', un recorrido por su propia paternidad </p><p class="subtitle"> El escritor Vincenzo Latronico, finalista del premio Strega: “La realización a través del trabajo es un engaño” </p></div><p class="article-text">
        Si Alejandro Zambra se encerrara a bosquejar una novela acerca de campos magn&eacute;ticos o improvisara un ensayo sobre la palabra palabra, terminar&iacute;a hablando de su hijo. Es una de las conclusiones que el escritor nacido en Santiago de Chile en 1975 esboza en su &uacute;ltimo libro, <em>Literatura infantil</em>, un compendio de anotaciones, relatos, poemas y ensayos que recorren lo que, seg&uacute;n sus propios t&eacute;rminos, fue una convalecencia que le permiti&oacute; aprender todo de nuevo: la paternidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Literatura infantil</em>, publicado este mes de mayo por Anagrama, misma editorial que acoge otras obras del autor como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poeta-chileno-lecturas-disfrutar-agosto-presion-novedad_1_8196534.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poeta chileno</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poeta-chileno-lecturas-disfrutar-agosto-presion-novedad_1_8196534.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2020)</a>, <em>Formas de volver a casa</em> (2011) o <em>Bons&aacute;i</em> (2006)<em> </em>y <em>La vida privada de los &aacute;rboles </em>(2007), surgi&oacute; en un &ldquo;estado de apego&rdquo; tras la llegada de su hijo Silvestre en 2018. Sentado en una cafeter&iacute;a de la Ciudad de M&eacute;xico, donde reside desde hace seis a&ntilde;os y poco antes de tomar un avi&oacute;n para Espa&ntilde;a, Zambra rememora la semivigilia en la que intuy&oacute; las primeras notas, fruto de un &ldquo;momento mecedora&rdquo; en el que la proximidad con el beb&eacute; desdibujaba el tiempo y los l&iacute;mites entre los cuerpos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ese lazo tan f&iacute;sico naci&oacute; un texto donde los g&eacute;neros tambi&eacute;n se difuminan en favor de una escritura dirigida a &ldquo;nombrar y disfrutar lo que sucede&rdquo;. Incluso relatos como <em>Garabatos</em> y <em>Rascacielos,</em> que aparecen en la segunda parte del libro y aparentemente bordean la paternidad para tratar la amistad en la infancia o el primer amor de juventud, &ldquo;jam&aacute;s los hubiera escrito si &eacute;l no hubiera nacido&rdquo;, apunta Zambra. Tener un hijo, como a muchos padres y madres, le llev&oacute; a examinar su ni&ntilde;ez y la relaci&oacute;n con su propia figura paterna, con quien establece un di&aacute;logo en los &uacute;ltimos ensayos de <em>Literatura infantil:</em> an&eacute;cdotas como las videollamadas abuelo-nieto durante la pandemia o los infructuosos viajes de pesca con Zambra-padre evidencian a&uacute;n m&aacute;s la triada padre-hijo-nieto que vertebra una obra centrada en la comunicaci&oacute;n masculina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b4d4baff-b119-4d56-9aeb-112803096001_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los &uacute;ltimos textos se pueden leer en clave de reconciliaci&oacute;n, pero no son solo eso&rdquo;, asevera el autor. &ldquo;El libro es una pregunta acerca de c&oacute;mo comunicar el espacio de la incertidumbre;&nbsp; nos criamos con la sensaci&oacute;n de tener transmitir certezas, y luego nos dimos cuenta de que nuestros padres tambi&eacute;n eran fr&aacute;giles, y sus violencias eran la manifestaci&oacute;n de su torpeza, de su incapacidad incomunicativa&rdquo;, dice. Zambra no solo imagina como interlocutor a un Silvestre futuro &mdash;aunque en ocasiones prefiere creer que su hijo &ldquo;nunca ve esas fotos, que nunca lee nuestros libros, que nunca lee este ensayo&rdquo;&mdash;, sino a un inexistente hermano menor, un pretexto que justifica su estilo literario definido por la claridad, por la voluntad de dialogar y hacerse inteligible para el otro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A pesar de que siempre fui un niño deslumbrado por las palabras raras, siempre quise escribir con las mismas palabras que podía decir en una conversación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A&uacute;n as&iacute;, yo creo que el estilo no es un punto de llegada, en todo caso, uno puede llegar a tener una ret&oacute;rica, uno sabe lo que no quiere hacer: a pesar de que siempre fui un ni&ntilde;o deslumbrado por las palabras raras, siempre quise escribir con las mismas palabras que pod&iacute;a decir en una conversaci&oacute;n&rdquo;, recalca el entrevistado. &ldquo;Disfruto leyendo a autores que no entiendo del todo, pero siempre estuvo en m&iacute; esa dimensi&oacute;n conversacional, ese deseo apelativo&rdquo;, sostiene.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Literatura, crianza y vida&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir que Zambra propone una literatura de v&iacute;nculos, y los familiares siempre ocupan un espacio central en su obra. Est&aacute;n, por ejemplo, Vicente y Gonzalo, el hijastro y el padrastro que tanta ternura despertaron en los lectores de <em>Poeta chileno</em>. O el padrastro que cuenta historias sobre parques para lograr que su hijastra duerma en <em>La vida privada</em> de los <em>&aacute;rboles</em>. En la experiencia vital y literaria de Zambra, se entrelazan padrast&iacute;a y paternidad; de hecho, algunas partes de <em>Literatura infantil</em> fueron escritas antes de <em>Poeta chileno</em>. &ldquo;Cuando naci&oacute; mi hijo interrump&iacute; todo, no quer&iacute;a ninguna rivalidad entre literatura y crianza, quer&iacute;a que mi hijo, desde beb&eacute;, sintiera que la literatura tiene que ver con la vida&rdquo;, explica, mientras la ma&ntilde;ana avanza perezosamente en la Ciudad de M&eacute;xico. &ldquo;Fue un privilegio y quise aprovecharlo, mucho de mi paternidad tambi&eacute;n se filtr&oacute; en <em>Poeta chileno</em>&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando nació mi hijo interrumpí todo, no quería ninguna rivalidad entre literatura y crianza, quería que mi hijo, desde bebé, sintiera que la literatura tiene que ver con la vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; todav&iacute;a encontramos pocos relatos sobre la paternidad? Primero, porque &ldquo;uno enfrenta el riesgo de parecer sentimental, de mostrar demasiado&rdquo;, opina el escritor, un miedo que se desprende, como se&ntilde;ala en el texto, &ldquo;de la antigua y masculina idea de lo comunicable&rdquo;.&nbsp;Segundo, por la falta de referentes. &ldquo;Lo que me impresiona es la ausencia absoluta de una tradici&oacute;n (...) nuestros padres intentaron, a su manera, ense&ntilde;arnos a ser hombres pero no nos ense&ntilde;aron a ser padres&rdquo;, escribe en las primeras p&aacute;ginas de <em>Literatura infantil</em>, y durante la entrevista confiesa haber le&iacute;do libros de autoayuda ante el nacimiento de su hijo.&nbsp;Ninguno le dio respuestas, como tampoco las referencias literarias que disemina a lo largo de la obra: entre otras, Massimo Recalcati con <em>El secreto del hijo</em>, Daniel Pennac en <em>Como una novela</em> o David Wagner con <em>Cosas de ni&ntilde;os</em>.
    </p><p class="article-text">
        Entre todos los descubrimientos que entra&ntilde;a ser padre, el autor destaca el de la propia literatura infantil, considerada un g&eacute;nero menor en un mundo adultoc&eacute;ntrico. &ldquo;Todav&iacute;a tenemos la biblioteca perfecta en casa, donde todos los libros han sido le&iacute;dos tres o cuatro veces, la de nuestro hijo&rdquo;, dice Zambra. &Eacute;l mismo public&oacute; en 2022 un libro infantil, <em>Mi opini&oacute;n sobre las ardillas</em>, que tambi&eacute;n surgi&oacute; de una an&eacute;cdota personal,&nbsp;cuando Silvestre se dio cuenta de que su padre ten&iacute;a miedo a las ardillas: &ldquo;Lo bonito de este tipo de literatura es que es un g&eacute;nero de compa&ntilde;&iacute;a, y que las ilustraciones no sean tributo de las palabras&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todavía tenemos la biblioteca perfecta en casa, donde todos los libros han sido leídos tres o cuatro veces, la de nuestro hijo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Que nadie busque grandes respuestas sobre la paternidad en <em>Literatura infantil, </em>acaso, como desea el autor en las &uacute;ltimas p&aacute;ginas, &ldquo;un guion para esos lent&iacute;simos paseos del futuro&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de las disquisiciones entre lo que es y no ficci&oacute;n, entre los ensayos y los relatos, los aforismos y los poemas, para el autor &ldquo;tiene sentido que esto sea literatura&rdquo;, no le interesa &ldquo;cerrar una reflexi&oacute;n, y menos una que solo puede ser personal&rdquo;, asevera. &ldquo;Lo importante es estar a favor de una comunicaci&oacute;n distinta, especialmente para quienes crecimos en una dictadura, para quienes la figura del padre tambi&eacute;n era la del dictador&rdquo;, dice. Sobre ese pasado no tan lejano escribi&oacute; en <em>Formas de volver a casa</em>, una novela donde registraba el Chile de su infancia, el de los padres que tambi&eacute;n fueron v&iacute;ctimas, pero tambi&eacute;n c&oacute;mplices, del r&eacute;gimen de Pinochet.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me cuesta mucho construir la nostalgia por un orden antiguo, prefiero el desorden, por eso adoro la literatura que permite hablar desde la contradicci&oacute;n&rdquo;, prosigue. Y reafirma la idea que subyace en su escritura, probablemente tambi&eacute;n en su forma de entender la vida y la crianza: &ldquo;Yo conf&igrave;o m&aacute;s en la conversaci&oacute;n, es lo que m&aacute;s me satisface como padre&rdquo;. En el viaje a Espa&ntilde;a para promocionar el libro, esta vez Silvestre lo acompa&ntilde;ar&aacute; para que no quede interrumpida esa conversaci&oacute;n. &ldquo;Tengo que ense&ntilde;arle que su apellido suena distinto all&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alejandro-zambra-no-queria-rivalidad-literatura-crianza_1_10220299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2023 20:37:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alejandro Zambra: “No quería rivalidad entre literatura y crianza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Literatura,Chile,México,Libros,Crianza,Niñez,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La casa de Bernarda Alba', un espacio de comunidad y dignidad para trabajadoras del hogar en México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/casa-bernarda-alba-espacio-comunidad-dignidad-trabajadoras-hogar-mexico_1_10068312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9488943a-15e2-4872-8122-b441a94c3ea6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La casa de Bernarda Alba&#039;, un espacio de comunidad y dignidad para trabajadoras del hogar en México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comenzó con un anuncio en redes sociales, al principio se lo tomaron como una terapia para compartir experiencias, pero la conexión con el texto y con el grupo les ha hecho pasar a las tablas</p><p class="subtitle"> Helena Pimenta, directora escénica: “La compasión con las víctimas del Holocausto no es suficiente” </p></div><p class="article-text">
        Es domingo por la ma&ntilde;ana y todo permanece en silencio en la Casa del Teatro, un edificio situado en la hist&oacute;rica alcald&iacute;a de Coyoac&aacute;n, al sur de la Ciudad de M&eacute;xico. Poco a poco, varias mujeres van traspasando el port&oacute;n y el espacio se llena de saludos y risas. Algunas han viajado dos horas en transporte p&uacute;blico, en su &uacute;nico d&iacute;a de descanso, para llegar al ensayo. Todas tienen dos cosas en com&uacute;n: desde hace a&ntilde;os, se dedican al trabajo dom&eacute;stico en casa ajenas. Y desde hace meses, tambi&eacute;n son actrices: forman un grupo teatral que representa <em>La casa de Bernarda Alba</em>, una de las obras cumbre del dramaturgo granadino Federico Garc&iacute;a Lorca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre escena y escena, las 14 mujeres que integran la compa&ntilde;&iacute;a se sientan a conversar con elDiario.es sobre el proyecto que comenz&oacute; en&nbsp;pandemia y que, a&ntilde;os despu&eacute;s, cristaliza con cuatro representaciones de <em>Bernarda Alba</em>. &ldquo;Vi por Facebook la convocatoria y lo pens&eacute; como terapia, nunca cre&iacute; que &iacute;bamos a estar en el escenario&rdquo;, comenta Maribel P&eacute;rez, de 37&nbsp;a&ntilde;os. Muchas de sus compa&ntilde;eras tambi&eacute;n pensaban que la convocatoria de un taller de teatro para trabajadoras del hogar se quedar&iacute;a &ldquo;en el Zoom&rdquo;, el lugar en el que en 2020 se vieron por primera vez a trav&eacute;s de la pantalla para comenzar a intercambiar experiencias.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos de la Ciudad de M&eacute;xico, en el pa&iacute;s hay 1,8 millones de trabajadores dom&eacute;sticos remunerados, el 88% son mujeres. En la capital, los salarios van de los 400 a los 600 pesos por d&iacute;a (20 a 40 euros), de acuerdo con el tabulador del Centro de Apoyo y Capacitaci&oacute;n para las Empleadas del Hogar (CACEH). Sin embargo, estas remuneraciones no siempre se cumplen, apuntan varias de las entrevistadas, que mencionan un promedio de 200 pesos (10 euros) por semana para trabajadoras internas y 300 pesos (15 euros) por d&iacute;a para las externas, con tareas que incluyen desde la limpieza general hasta la cocina o el cuidado de los hijos. &ldquo;Pueden pagar 150.000 pesos de renta, pero muchas veces a ti no te van a dar m&aacute;s de 300&rdquo;, lamenta Mar&iacute;a Elena Victoria, de 47.
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                    alt="El proyecto comenzó en pandemia (2020), con unas reuniones vía Zoom sin tener claro si la obra se representaría, finalmente se estrenó en diciembre"
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            <span class="title">
                El proyecto comenzó en pandemia (2020), con unas reuniones vía Zoom sin tener claro si la obra se representaría, finalmente se estrenó en diciembre                            </span>
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        &ldquo;El trabajo del hogar es dif&iacute;cil, trabajas en un lugar cerrado donde no hablas con nadie&rdquo;, apunta Minerva Bautista, de 43 a&ntilde;os. &ldquo;En muchas ocasiones, eres como un mueble de la casa, los empleadores no preguntan por ti&rdquo;. Todas afirman que el teatro les ha ayudado a creer m&aacute;s en ellas mismas, algo muy importante cuando se dedican a un oficio donde &ldquo;a veces nos pisotean la dignidad&rdquo;, como se&ntilde;ala Adriana Vargas, de 50 a&ntilde;os. &ldquo;A cada una le ha aportado algo para sanar&rdquo;, a&ntilde;ade Maribel P&eacute;rez. No obstante, Lorca y el teatro han terminado por ser para ellas mucho m&aacute;s que una terapia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El teatro como derecho</strong></h3><p class="article-text">
        Cuenta Stefanie Weiss, directora de La Casa del Teatro, un centro de referencia para la formaci&oacute;n actoral y la pedagog&iacute;a teatral que abri&oacute; sus puertas en 1991, que la idea de crear un grupo compuesto por trabajadoras del hogar surgi&oacute; tras una funci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a La Cachada, integrada por actrices salvadore&ntilde;as que durante muchos a&ntilde;os se dedicaron a la venta ambulante, y a la que acudieron miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar. &ldquo;Entonces, una de las espectadoras se me acerc&oacute; y me pregunt&oacute; si hab&iacute;a un espacio similar en M&eacute;xico para trabajadoras del hogar. Y me compromet&iacute; a crear un taller de teatro&rdquo;, explica a elDiario.es, en el descanso de uno de los &uacute;ltimos ensayos previos a la tercera representaci&oacute;n de<em> Bernarda Alba.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quienes nos formamos en esta institución creemos que teatro es un derecho de la sociedad, no es un lujo burgués y accesorio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Stefanie Weiss</span>
                                        <span>—</span> Directora de La Casa del Teatro
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Quienes nos formamos en esta instituci&oacute;n creemos que teatro es un derecho de la sociedad, no es un lujo burgu&eacute;s y accesorio&rdquo;, prosigue Weiss.<em> </em>Por eso, en plena pandemia, La Casa del Teatro abri&oacute; una convocatoria a nivel nacional para trabajadoras del hogar, con colaboraci&oacute;n de la fundaci&oacute;n SERTULL y el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar. Durante los primeros meses, el grupo solo pod&iacute;a encontrarse en l&iacute;nea. &ldquo;Comenzamos con la construcci&oacute;n de biograf&iacute;as colectivas a partir de la memoria, una metodolog&iacute;a que iniciaron feministas en la Alemania de los a&ntilde;os 70&rdquo;, relata Weiss.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos encuentros, muchas integrantes del taller tomaron conciencia de que no estaban solas. Pusieron nombre a violencias que sufr&iacute;an en el entorno laboral o familiar, las reconstruyeron y las narraron en conjunto. &ldquo;Trabajamos mucho sobre los derechos humanos, laborales y culturales, sobre cuestiones de g&eacute;nero y explotaci&oacute;n laboral&rdquo;, asevera Weiss. &ldquo;Las herramientas actorales que les proporcionamos tambi&eacute;n comenzaron a tener un impacto en la vida cotidiana, en sus trabajos y con sus familias: levantar la mirada, pararse derecho, mirar el mundo desde un cierto lugar, la imaginaci&oacute;n&hellip;&rdquo;, a&ntilde;ade Patricia Y&aacute;&ntilde;ez, coordinadora acad&eacute;mica de la instituci&oacute;n y directora de la obra junto a Weiss.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y entonces lleg&oacute; el momento de interpretar una ficci&oacute;n. &ldquo;Para m&iacute; era muy importante que desarrollaran su potencial como creadoras&rdquo;, apunta Weiss. Y pens&oacute; en Federico Garc&iacute;a Lorca, &ldquo;porque en M&eacute;xico nos gusta mucho por su sensibilidad y por su visi&oacute;n pedag&oacute;gica con proyectos como La Barraca&rdquo;. <em>La casa de Bernarda Alba</em>, una tragedia en tres actos sobre la opresi&oacute;n patriarcal en la Espa&ntilde;a profunda, fue la obra escogida porque de alguna manera hac&iacute;a &ldquo;puente con la vida de estas mujeres&rdquo;, opina Y&aacute;&ntilde;ez. &ldquo;Aqu&iacute; en M&eacute;xico tambi&eacute;n siguen a la orden del d&iacute;a estos temas: la relaci&oacute;n conflictiva con la madre, la dominaci&oacute;n de los hombres, la represi&oacute;n sexual&hellip; estamos en un proceso de nombrar esas violencias conscientemente, pero Lorca ya las mostraba&rdquo;.
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                &quot;Ya somos lorquianas&quot;, dicen las trabajadoras del hogar y actrices                            </span>
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        Solo algunas de las actrices entrevistadas conoc&iacute;an inicialmente a Lorca, a muchas solo &ldquo;nos sonaba el nombre&rdquo;. Pero la obra, que comenzaron a ensayar en agosto, las conmovi&oacute; profundamente. &ldquo;La primera vez que la le&iacute;mos, paso por paso, fue muy impresionante, y tambi&eacute;n saber sobre su vida&rdquo;, recuerda Genoveva Rodr&iacute;guez, de 44.&nbsp; Ahora han hecho suyos los personajes, desde la rebelde Adela hasta la servicial pero astuta Poncia. &ldquo;Ya somos lorquianas&rdquo;, asevera una de ellas, compartiendo el almuerzo con sus compa&ntilde;eras mientras se turnan para repasar algunas escenas, y todas r&iacute;en. &ldquo;Todav&iacute;a en este siglo hay muchos Pepe el Romano, pero vamos a hacer que desaparezcan; no podemos permitir m&aacute;s Pepes y m&aacute;s Bernardas&rdquo;, prosigue Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Las dos primeras funciones, en diciembre, fueron un &eacute;xito. Por primera vez, se subieron a un escenario y vinieron a verlas sus familias, amigos, desconocidos e incluso sus empleadores. &ldquo;Lorca nos ha dado la oportunidad de levantar la voz, de que hagamos comunidad, tambi&eacute;n tenemos sue&ntilde;os y los queremos transmitir&rdquo;, recalca Adriana Vargas,&nbsp; y el resto asiente. Dicen estar nerviosas porque se enfrentan a dos nuevas representaciones, las &uacute;ltimas. Pero su incursi&oacute;n en el teatro no termina aqu&iacute;: en los pr&oacute;ximos meses comenzar&aacute;n a desarrollar un nuevo proyecto, esta vez retomando los talleres iniciales y poniendo en escena sus propias vivencias. &ldquo;Hay que record&aacute;rselo al p&uacute;blico, las trabajadoras del hogar tenemos dignidad y proyectos de vida&rdquo;, concluye Minerva Bautista, antes de que todas corran a cambiarse para el ensayo general.&nbsp; Una vez m&aacute;s, en este rinc&oacute;n de la Ciudad de M&eacute;xico, la magia lorquiana est&aacute; a punto de comenzar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/casa-bernarda-alba-espacio-comunidad-dignidad-trabajadoras-hogar-mexico_1_10068312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Mar 2023 20:12:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La casa de Bernarda Alba', un espacio de comunidad y dignidad para trabajadoras del hogar en México]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,México,Trabajadoras del hogar,Lorca,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[México exporta sus 'corridos tumbados', historias de violencia en un género que mezcla música regional con urbana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mexico-exporta-corridos-tumbados-historias-violencia-genero-mezcla-musica-regional-urbana_1_9963595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89fd7704-30cf-4fb0-9ad8-2a9959ef9612_16-9-discover-aspect-ratio_default_1066895.jpg" width="3157" height="1776" alt="México exporta sus &#039;corridos tumbados&#039;, historias de violencia en un género que mezcla música regional con urbana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la lentitud tomada del trap y de cierto folclore del país, los versos de relaciones, aspiraciones y poder calan en los jóvenes transfronterizos con figuras que atesoran millones de reproducciones, como Natanael Cano</p><p class="subtitle"> Villano Antillano: “Si el capitalismo puede lucrarse del feminismo, lo hace” </p></div><p class="article-text">
        A principios de enero, la violencia en el norte de M&eacute;xico volvi&oacute; a desatarse con la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/capturan-hijo-chapo-ovidio-guzman-norte-mexico_1_9845870.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenci&oacute;n de Ovidio Guzm&aacute;n</a>, hijo del Chapo Guzm&aacute;n y uno de los l&iacute;deres del C&aacute;rtel de Sinaloa. D&iacute;as despu&eacute;s del operativo en Culiac&aacute;n donde murieron 29 personas, las redes <a href="https://twitter.com/manuezoo/status/1611057872913186817" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se llenaron de memes</a>, muchos <a href="https://twitter.com/ElPrincipeDicee/status/1611031364089815040" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en alusi&oacute;n a los corridos</a> que se compondr&iacute;an en honor a Ovidio. Lo cierto es que el grupo C&oacute;digo FN <a href="https://www.youtube.com/watch?v=E55mKXPgWgU" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ya le dedic&oacute; un tema en 2022</a>, a los dos a&ntilde;os tras el primer intento fallido de detenci&oacute;n, conocido como&nbsp;<em>Culiacanazo:</em> &ldquo;Guzm&aacute;n de apellido es Ovidio / Su padre de ni&ntilde;o / Le apod&oacute; el Rat&oacute;n / Un jefe con mucho cerebro / Es hijo del Chapo / Aquel se&ntilde;or&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El corrido, g&eacute;nero musical que puede englobarse bajo el amplio paraguas del 'regional mexicano', bien podr&iacute;a funcionar como term&oacute;metro social del pa&iacute;s. Su origen, en el siglo XIX, tiene influencias europeas como la polka o el acorde&oacute;n, y est&aacute; relacionado con los cantos populares, primero en el contexto de la lucha por la Independencia y posteriormente de la Revoluci&oacute;n. &ldquo;El corrido tambi&eacute;n cumpli&oacute; la funci&oacute;n de un medio de divulgaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n de ciertas facciones y como un reproductor del sistema de valores y c&oacute;digos de la &eacute;poca y afines a determinados grupos, principalmente vinculados a la cultura popular&rdquo;, apunta el investigador Alberto Lira en un art&iacute;culo publicado por la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico [<a href="https://www.google.com/url?q=https://www.redalyc.org/pdf/281/28126456004.pdf&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1676656786617561&amp;usg=AOvVaw0nsgKqDm-bBS3Q-KMDe4sa" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">PDF</a>].
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en su d&iacute;a se popularizaron los corridos revolucionarios dedicados a Pancho Villa y Emiliano Zapata, la d&eacute;cada de los 70 implic&oacute; el auge de los narcocorridos, un subg&eacute;nero donde se relatan las vidas y haza&ntilde;as de narcotraficantes.&nbsp;Bandas tan ic&oacute;nicas como Los Tigres del Norte <a href="https://www.youtube.com/watch?v=uFuVcltnCzc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se enfrentaron en los 80 a la censura del por temas como </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=uFuVcltnCzc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Contrabando y traici&oacute;n</em></a><em> </em>o <em>La reina del sur</em>, que fueron prohibidas en las emisoras por apolog&iacute;a del crimen organizado. En ocasiones, la relaci&oacute;n entre los m&uacute;sicos de este subg&eacute;nero y el narco ha sido m&aacute;s dram&aacute;tica: uno de los casos m&aacute;s conocidos es el de Valent&iacute;n Elizalde, asesinado 2006, mismo a&ntilde;o en el que el ejecutivo de Felipe Calder&oacute;n inici&oacute; la denominada Guerra contra las Drogas, que desemboc&oacute; en una de las etapas m&aacute;s violentas de M&eacute;xico. El cantante, que hab&iacute;a dedicado corridos al Chapo, recibi&oacute; varios disparos al salir de un concierto en Tamaulipas. Fue presuntamente asesinado por un grupo rival, el C&aacute;rtel de los Zetas.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Corridos tumbados, un di&aacute;logo entre M&eacute;xico y Estados Unidos</strong></h3><p class="article-text">
        Axel Catal&aacute;n (Morelia, 1988), artista que despunta en el panorama del rock mexicano, es originario de Michoac&aacute;n, una de las zonas donde m&aacute;s desarrollo hist&oacute;rico han tenido los corridos, junto a Guerrero o el Estado de M&eacute;xico, sin olvidar la tradici&oacute;n propia del norte del pa&iacute;s. Conversa con<em> </em>elDiario.es en las semanas previas al lanzamiento de su primer corrido, un tema &ldquo;muy cl&aacute;sico, bastante romantic&oacute;n&rdquo;. Los corridos siempre han formado parte de su vida, pues Catal&aacute;n los&nbsp;asume as&iacute;: &ldquo;M&uacute;sica com&uacute;n en los pueblos donde crecieron mi pap&aacute; y mi mam&aacute;&rdquo;. Una d&eacute;cada despu&eacute;s de comenzar su carrera musical, afirma que fueron dos sinaloenses de distintas generaciones quienes le inspiraron para adentrarse en el g&eacute;nero: Chalino S&aacute;nchez (1960-1992), denominado <em>El rey del Corrido </em>y asesinado presuntamente por el narco; y Ariel Camacho (1992-2015), una de las promesas del regional mexicano que falleci&oacute; en un accidente de coche a los 22 a&ntilde;os.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Catal&aacute;n, Ariel Camacho comenz&oacute; la &ldquo;revoluci&oacute;n&rdquo; que ha desembocado en los corridos tumbados, una reinterpretaci&oacute;n del g&eacute;nero que fusiona la m&uacute;sica urbana estadounidense y la cultura del corrido del norte de M&eacute;xico, con estilos como la banda o el sierre&ntilde;o. Las letras, al igual que en muchos temas de trap o rap, suelen aludir al consumo de drogas, al sexo, al lujo y a la vida en la calles. Sus dos grandes exponentes, Junior H&nbsp;(2000, Guanajuato) y Natanael Cano (2001, Hermosillo) no alcanzan los 25 a&ntilde;os y entre ambos suman m&aacute;s de 20 millones de oyentes mensuales en Spotify. Concretamente, el t&eacute;rmino corridos tumbados proviene del disco hom&oacute;nimo que Natanael Cano lanz&oacute; en 2019 con el sello chicano Rancho Humilde, mismo a&ntilde;o en el que Bad Bunny contact&oacute; al artista sonorense, a&uacute;n desconocido ante el p&uacute;blico internacional, para colaborar en un <em>remix </em>de la canci&oacute;n <em>Soy un diablo</em>.&nbsp;
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        &ldquo;Creo que el &eacute;xito de los corridos tumbados tambi&eacute;n tiene que ver con una cuesti&oacute;n nost&aacute;lgica relacionada con la migraci&oacute;n a Estados Unidos&rdquo;, asevera Catal&aacute;n. Desde 2020, Natanael ocupa los primeros puestos en las listas de autores latinos m&aacute;s escuchados en Estados Unidos y actualmente reside en Los &Aacute;ngeles; su &eacute;xito ha tenido mucho que ver con el sello Rancho Humilde, creado por el productor de origen mexicano Jimmy Humilde. &ldquo;Creo que el sello rompi&oacute; una barrera bien grande que hab&iacute;a entre la m&uacute;sica que hac&iacute;a la gente mexicana-mexicana y la m&uacute;sica que hacen los chicanos. El Jimmy rompi&oacute; eso, uni&oacute; la m&uacute;sica de M&eacute;xico y la de los chicanos y la volvi&oacute; una misma. Por m&iacute; parte, yo un&iacute; el mexicano con el urbano&rdquo;, afirmaba el artista al ser <a href="https://www.vice.com/es/article/dy84xw/el-exito-se-mide-en-dinero-natanael-cano-y-el-imperio-del-regional-urbano" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrevistado en 2021 por VICE</a>.
    </p><p class="article-text">
        Apache O&rsquo;Raspi, presentador desde hace ocho a&ntilde;os de Resistencia Modulada, un espacio radiof&oacute;nico dedicado a la m&uacute;sica iberoamericana actual en Radio UNAM, se&ntilde;ala que la novedad de los corridos tumbados no est&aacute; solo en la fusi&oacute;n musical, tambi&eacute;n en la l&iacute;rica. &ldquo;Ya no se romantiza directamente el narco como en los narcocorridos, pero la violencia contin&uacute;a siendo un componente importante, y tambi&eacute;n la droga: ahora ya no se habla tanto de traficarla sino de consumirla, desde un tono m&aacute;s individualista&rdquo;, cuenta a elDiario.es. &ldquo;Creo que hay una nueva estetizaci&oacute;n de la violencia que tiene que ver m&aacute;s con la m&uacute;sica urbana estadounidense&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &ldquo;El t&eacute;rmino tumbado tambi&eacute;n tiene que ver con una lentitud y una levedad que en lo r&iacute;tmico y estil&iacute;stico se puede asociar al trap&rdquo;, prosigue O&rsquo;Raspi. &ldquo;Siento que el &eacute;xito que ahora est&aacute; teniendo este tipo de m&uacute;sica se salt&oacute; una generaci&oacute;n: es gente muy joven retomando m&uacute;sica de sus abuelos con subg&eacute;neros como el sierre&ntilde;o o reivindicando a figuras como Chalino S&aacute;nchez o Miguel y Miguel, pero con una est&eacute;tica de Los &Aacute;ngeles; en realidad hay un v&iacute;nculo generacional&rdquo;. El futuro del corrido, opina O&rsquo;Raspi, est&aacute; en la fusi&oacute;n, no solo con la m&uacute;sica urbana sino con otros estilos como el techno.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cosa de hombres</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando una abre la lista regional mexicano en Spotify, no existe ni una sola mujer vocalista en ninguna banda, excepto la et&eacute;rea y eterna Jenny Rivera, menos cantantes femeninas de corridos tumbados&rdquo;, alegaba en 2019 la polit&oacute;loga Ximena Molina en una columna de opini&oacute;n. Aunque los int&eacute;rpretes masculinos siguen cosechando los mayores &eacute;xitos, el panorama va cambiando &mdash;<a href="https://open.spotify.com/playlist/37i9dQZF1DX2dlPXwFl0rQ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ahora Spotify tiene una lista dedicada a &ldquo;las indomables del regional&rdquo;</a>&mdash; con algunos nombres como el la sonorense Ivonne Galaz, una de las primeras mujeres en incursionar en los tumbados; Jenny 69, nacida en California pero de padres mexicanos o L&uacute;a Jenn, con un estilo denominado <em>flow</em> norte&ntilde;o.
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        &ldquo;Casi toda la narrativa de los corridos es la del h&eacute;roe, siempre han presentado a las mujeres en papeles muy claros: amantes, esposas, madres, nunca en papeles principales&rdquo;, explica por videollamada Karina Cabrera, periodista musical, investigadora y fundadora de Sonoridad<em>,</em> un medio enfocado en las mujeres de la industria de la m&uacute;sica en M&eacute;xico. &ldquo;El g&eacute;nero inicia con la Revoluci&oacute;n&nbsp;y lo que se glorifica es la batalla, la guerra, donde se considera que las mujeres no est&aacute;n presentes: son vistas como la raz&oacute;n para mantener la lucha, el lugar al que regresar o proteger.&rdquo; En algunos narcocorridos, las mujeres tambi&eacute;n son narcotraficantes, como el caso de la canci&oacute;n <em>La reina del sur</em>, pero no hay&nbsp; &ldquo;una ruptura de los mandatos de g&eacute;nero&rdquo;, observa Cabrera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os s&iacute; empezamos a encontrar no tanto compositoras sino int&eacute;rpretes, las mujeres comienzan a presentarse en lugares m&aacute;s complejos, se empieza a crear una m&iacute;tica femenina; no obstante, la narrativa sigue siendo la del h&eacute;roe, la del romance&rdquo;. La ruptura, para Cabrera, viene desde la canci&oacute;n feminista, que est&aacute; presente en varios g&eacute;neros de forma transversal, y especialmente en la m&uacute;sica urbana: &ldquo;por eso, algunas raperas como Renee Goust o Ximbo quieren incursionar en los corridos para la romper este paradigma masculinizado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la m&uacute;sica y la historia oral tambi&eacute;n se pueden crear espacios para las mujeres&rdquo;, sostiene Cabrera.&nbsp;&ldquo;Los corridos, ahora tambi&eacute;n los corridos tumbados, describen la vida de la calle, espacios de los que tradicionalmente son relegadas las mujeres: por eso, muchas artistas quieren llevar a otro lugar esta narrativa sobre la violencia en las comunidades y el crimen organizado. El regional mexicano tambi&eacute;n se puede transformar a trav&eacute;s del feminismo&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mexico-exporta-corridos-tumbados-historias-violencia-genero-mezcla-musica-regional-urbana_1_9963595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Feb 2023 20:44:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[México exporta sus 'corridos tumbados', historias de violencia en un género que mezcla música regional con urbana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[música urbana,México,Narcos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Latinoamérica oscura: los terrores cotidianos impregnan la novela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/latinoamerica-oscura-terrores-cotidianos-impregnan-novela_1_9731129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f19223e-e7a7-409c-b30a-15516d5af447_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Latinoamérica oscura: los terrores cotidianos impregnan la novela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mónica Ojeda, Alicia Mares, María Fernanda Ampuero, Lola Ancira y Laura Baeza, nombres clave de una ficción neogótica que ha dado la vuelta al género</p><p class="subtitle"> Señoras que dan miedo: la literatura de terror escrita por mujeres triunfa en tiempos convulsos </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soy una escritora de cuentos breves, as&iacute; que tambi&eacute;n voy a ser breve en lo que diga&rdquo;. Con estas palabras y ante el p&uacute;blico de Nueva York, la escritora argentina Samantha Schweblin agradec&iacute;a el pasado mi&eacute;rcoles haber sido una de las ganadoras del National Book Award, uno de los premios literarios&nbsp;m&aacute;s prestigiosos de Estados Unidos. Un galard&oacute;n que comparte en la categor&iacute;a de literatura traducida con Megan McDowell, quien ha sido la encargada de trasladar al ingl&eacute;s la colecci&oacute;n de cuentos <em>Siete casas vac&iacute;as, </em>publicada en Espa&ntilde;a por la editorial <em>P&aacute;ginas de Espuma</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el tercer premio con el que la autora se alza este a&ntilde;o, convirti&eacute;ndose adem&aacute;s en la primera autora argentina en ganar el National Book Award desde que Julio Cort&aacute;zar lo hiciera con <em>Rayuela</em> en 1967. Pero Schweblin no fue la &uacute;nica autora latinoamericana nominada: en la misma categor&iacute;a qued&oacute; finalista la ecuatoriana M&oacute;nica Ojeda con la novela <em>Mand&iacute;bula</em>. Aunque el estilo de Schweblin y Ojeda difiera, <em>Siete casas </em>y <em>Mand&iacute;bula</em> tienen mucho en com&uacute;n; ambas son obras que crean atm&oacute;sferas ins&oacute;litas donde el terror coquetea con lo sobrenatural, pero tambi&eacute;n forma parte de la cotidianidad inquietante y violenta de sus personajes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El miedo es geográfico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mónica Ojeda</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Schweblin y Ojeda son dos nombres m&aacute;s conocidos dentro de una serie de autoras latinoamericanas que trabajan lo que Alejandra Amatto, investigadora en la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM) y coordinadora del Seminario de Literatura Fant&aacute;stica en la misma instituci&oacute;n, denomina como literaturas de irrealidad o de lo ins&oacute;lito. Mariana Enr&iacute;quez, Liliana Colanzi, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Giovanna Rivero, Cecilia Eudave o Fernanda Tr&iacute;as son tambi&eacute;n nombres imprescindibles a la hora de pensar en&nbsp;autoras de Am&eacute;rica Latina que conjugan &eacute;xito entre cr&iacute;tica y p&uacute;blico, y cuyos intereses comprenden &ldquo;el terror, lo fant&aacute;stico y la ficci&oacute;n especulativa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El verdadero terror cotidiano</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Desde 2016 ha aumentado el inter&eacute;s no solo del p&uacute;blico lector, sino tambi&eacute;n de las editoriales por publicar y difundir las obras de varias escritoras latinoamericanas&rdquo;, explica a elDiario.es Alejandra Amatto. Para la acad&eacute;mica, &ldquo;en las dos primeras d&eacute;cadas del siglo XXI ha habido una reformulaci&oacute;n de los g&eacute;neros de irrealidad que ponen sobre la mesa cu&aacute;les son los verdaderos terrores cotidianos de nuestra experiencia como mujeres latinoamericanas&rdquo;.&nbsp;
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            <span class="title">
                Altar colocado el pasado Día de los muertos, dedicado a los migrantes fallecidos en la frontera, en Tucson, Arizona (EEUU)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No se trata de reducir a autoras de diferentes latitudes y particularidades a una sola generaci&oacute;n o a un fen&oacute;meno editorial, pero M&oacute;nica Ojeda (Guayaquil, 1988) coincide con Amatto y otras autoras entrevistadas por elDiario.es en cuanto a una mayor recepci&oacute;n de la literatura &ldquo;que trabaja con el miedo&rdquo; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Yo creo que tiene que ver con que estamos en un mundo cada vez m&aacute;s temible y lo estamos pensando desde nuevos lugares, como el terror racial o el miedo a trav&eacute;s de la violencia de g&eacute;nero&rdquo;, afirma por tel&eacute;fono. Para Ojeda, la particularidad de las autoras latinoamericanas pasa por &ldquo;pensar el miedo a trav&eacute;s de la geograf&iacute;a; como nuestra geograf&iacute;a siempre ha sido vista desde el norte global como un lugar perif&eacute;rico y marginal, estamos aportando algo nuevo a lectores que antes no se hab&iacute;an acercado a esto. &rdquo;El miedo es geogr&aacute;fico, hist&oacute;rico y social, por eso en cada sitio la escritura del miedo da como resultado una filosof&iacute;a del miedo distinta&ldquo;, recalca.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las dos primeras décadas del siglo XXI ha habido una reformulación de los géneros de irrealidad que ponen sobre la mesa cuáles son los verdaderos terrores cotidianos de nuestra experiencia como mujeres latinoamericanas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alejandro Amatto</span>
                                        <span>—</span> Investigadora en la UNAM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese componente geogr&aacute;fico del miedo toma forma precisamente en los diferentes intereses tem&aacute;ticos: Enr&iacute;quez escribe sobre terrorismos de Estado asociados a las dictaduras del Cono Sur, Colanzi trata el extractivismo y los desplazamientos territoriales que sufren muchos grupos ind&iacute;genas en pa&iacute;ses como Bolivia, y creadoras como Ojeda o Ampuero se vuelcan hacia violencias patriarcales en un contexto m&aacute;s &iacute;ntimo y familiar, pero tambi&eacute;n ligado a la realidad de Ecuador. &ldquo;No es solo una perspectiva tem&aacute;tica, tambi&eacute;n estructural, que puede ser vista desde el contexto del g&eacute;nero y de la geograf&iacute;a latinoamericana pero que tambi&eacute;n conecta con lo universal: autoras como Enr&iacute;quez han sido traducidas a m&aacute;s de 50 lenguas&rdquo;, opina Amatto.
    </p><p class="article-text">
        Ojeda tambi&eacute;n se&ntilde;ala que muchas de sus contempor&aacute;neas &ldquo;trabajan con el miedo y el terror pero no necesariamente desde el g&eacute;nero&rdquo;. Con esta afirmaci&oacute;n coincide Amatto, para quien un rasgo com&uacute;n de las autoras latinoamericanas vinculadas a las literaturas de irrealidad es el conocimiento de los mecanismos del terror sin la necesidad de acatar par&aacute;metros cl&aacute;sicos del g&eacute;nero, adem&aacute;s de la influencia de tradiciones est&eacute;ticas nacionales o regionales &mdash;la literatura fant&aacute;stica argentina, el g&oacute;tico andino o la literatura &lsquo;rara&rsquo; de Uruguay&mdash;&nbsp; entendidas desde la imbricaci&oacute;n tem&aacute;tica y estil&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas autoras no trabajan desde la pureza de los g&eacute;neros, y desde la cr&iacute;tica siempre es complejo no homogeneizar; por ejemplo, en el caso de Mariana Enr&iacute;quez podemos pensar en textos fant&aacute;stico-terror&iacute;ficos, o en el caso de Lilianza Colanzi se mezclan elementos andinos con ciencia ficcionales&rdquo;, puntualiza la investigadora de la UNAM.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hermanadas en las geneaolog&iacute;as y las b&uacute;squedas</strong></h3><p class="article-text">
        Elena Garro, Amparo D&aacute;vila, In&eacute;s Arredondo, Armon&iacute;a Sommers y&nbsp;Silvina Ocampo son algunas de las autoras latinoamericanas que en el siglo XX trataron el terror, lo fant&aacute;stico o lo especulativo y que ahora est&aacute;n siendo reivindicadas por nuevas generaciones de escritoras y acad&eacute;micas.&nbsp;&ldquo;La literatura de g&eacute;nero ha sido dif&iacute;cil de catalogar desde sus inicios y ha sido considerada como menor por supuestamente evadir los temas sociales imperantes y los c&oacute;digos cuando en realidad los interpela desde distintos &aacute;ngulos, percepciones&rdquo;, cuenta a elDiario.es Lola Ancira (Quer&eacute;taro, 1987), una de las autoras que despunta en el panorama latinoamericano con obras como <em>Despojos</em> o <em>El vals de los monstruos</em>. &ldquo;Celebro mucho todo lo que est&aacute; ocurriendo en torno a la literatura de g&eacute;nero escrita por mujeres, pues durante d&eacute;cadas no fue reconocida ni tomada en cuenta&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En El Salvador, personajes terroríficos se representan en La Calabiuza                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La mexicana Laura Baeza (1988, Campeche), que utiliza Ciudad de M&eacute;xico como escenario fantasmag&oacute;rico en su libro de relatos <em>Una grieta en la noche</em>, cree que el &eacute;xito de las autoras latinoamericanas relacionadas con las literaturas de irrealidad &ldquo;va m&aacute;s all&aacute; de una reparaci&oacute;n hist&oacute;rica o de un fen&oacute;meno editorial, tiene que ver con la calidad; adem&aacute;s, celebro que muchas publiquen en editoriales independientes&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n nos une la migraci&oacute;n&rdquo;, apunta. &ldquo;Todav&iacute;a no hay una denominaci&oacute;n para quienes escribimos desde Centroam&eacute;rica hasta la frontera de Estados Unidos, tambi&eacute;n nos corresponde hablar de Guatemala, de Belice, de la frontera vista desde la distorsi&oacute;n del terror&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todavía no hay una denominación para quienes escribimos desde Centroamérica hasta la frontera de Estados Unidos, también nos corresponde hablar de Guatemala, de Belice, de la frontera vista desde la distorsión del terror</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Baeza</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Heredamos una literatura latinoamericana donde el g&eacute;nero fant&aacute;stico fue muy importante y crecimos en una &eacute;poca donde hubo una democratizaci&oacute;n del cine y la cultura pop ligada a contar historias de terror&rdquo;, explica Mar&iacute;a Fernanda Ampuero (Guayaquil, 1976), quien en las antolog&iacute;as de relatos <em>Pelea de gallos</em> y <em>Sacrificios humanos </em>aborda la violencia en el seno familiar o los feminicidios con un estilo que puede ser tan <em>gore</em> como po&eacute;tico. &ldquo;El terror es un mecanismo que he estudiado desde peque&ntilde;a, desde tiempos inmemoriales hay una preocupaci&oacute;n social que no tiene que ver con posesiones sat&aacute;nicas, sino con lo que nos pasa en la vida real, yo uso esa maquinaria que conozco bien para hablar de nuestros tiempos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ojeda, no se trata de utilizar la escritura para hablar de temas sociales porque &ldquo;para m&iacute;, la literatura no es un instrumento, es mi propio fin&rdquo;, lo que no implica que tanto ella como otras autoras cierren los ojos ante realidades ligadas a Am&eacute;rica Latina como los feminicidios, las desapariciones y otras violencias que afectan espec&iacute;ficamente a las mujeres. &ldquo;Siento que tengo mucho en com&uacute;n con autoras que trabajan el miedo, la violencia y el da&ntilde;o desde lo tangible. No s&eacute; si se puede hablar de una generaci&oacute;n, pero s&iacute; encuentro nexos de intereses, aunque lo que m&aacute;s me interesa encontrar son las divergencias, lo particular de cada mirada dentro de una colectividad&rdquo;, opina Ojeda. &ldquo;Me parece problem&aacute;tico que se invisibilicen los rasgos de ciertas autoras para hacerlas encajar en un marco de discusi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos preocupadas, nos parece aterrador la violencia contra las mujeres y las niñas, contra el ecosistema, contra las comunidades indígenas que luchan contra las grandes empresas, y obviamente eso aparece en la literatura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Fernanda Ampuero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Baeza, en cambio, dice sentirse parte de &ldquo;una generaci&oacute;n que se nutre de otras generaciones&rdquo;. Antes hab&iacute;a publicado la novela <em>Niebla ardiente</em>, una historia con la crisis de los feminicidios en M&eacute;xico como punto de partida, pero la antolog&iacute;a <em>Una grieta en la noche</em> es su primera obra asociada al terror. En un pa&iacute;s donde cada d&iacute;a son asesinadas 10 mujeres, Baeza contin&uacute;a escribiendo &ldquo;sobre feminicidios porque es con lo que me despierto cada d&iacute;a, pero necesitaba hacerlo desde una distorsi&oacute;n de la realidad, y esa es la total libertad que me da la literatura de g&eacute;nero y el cuento, que para m&iacute; es un laboratorio inagotable&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;La creación de las aves&#039;, de la pintora surrealista Remedios Varo                            </span>
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        &ldquo;Yo siento cercan&iacute;a con muchas otras autoras latinoamericanas en las b&uacute;squedas, pero no en el resultado de la obra, cada una de nosotras tiene un camino, desde las m&aacute;s realistas hasta las que crean una cosmogon&iacute;a&rdquo;, asevera Mar&iacute;a Fernanda Ampuero. M&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente literario, se siente hermanada con otras autoras latinoamericanas en la denuncia: &ldquo;Estamos preocupadas, lo que nos parece aterrador es la violencia contra las mujeres y las ni&ntilde;as, contra el ecosistema, contra las comunidades ind&iacute;genas que luchan contra las grandes empresas, y obviamente eso aparece en la literatura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Autoras a hombros de otras autoras</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si bien hay una serie de escritoras nacidas en los 60, 70 y principios de los 80 totalmente consolidadas entre cr&iacute;tica y p&uacute;blico, otras se est&aacute;n abriendo paso mirando precisamente hacia las primeras. Las mexicanas Alicia Mares (1996) y Andrea Chapela (1990) acaban de publicar en Espa&ntilde;a sus antolog&iacute;as de relatos <em>Cocodrilario </em>(Horror Vacui) y <em>Ansibles, perfiladores y m&aacute;quinas de ingenio</em> (Almad&iacute;a); Mares trabaja un horror corporal y salvaje que conecta directamente con estilos como el de Ojeda, mientras que Chapela presenta una Ciudad de M&eacute;xico apocal&iacute;ptica e hipertecnol&oacute;gica en varios de sus cuentos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque mis relatos se localicen en Tlaxcala, Tijuana o Veracruz, yo creo un terror que ocurre en lo íntimo, en las cuatro paredes de una casa, en una comunidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia Mares</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque mis relatos se localicen en Tlaxcala, Tijuana o Veracruz, yo creo un terror que ocurre en lo &iacute;ntimo, en las cuatro paredes de una casa, en una comunidad&rdquo;, cuenta Mares a elDiario.es, citando entre sus grandes referentes el libro de relatos <em>Las voladoras</em>, de M&oacute;nica Ojeda, y a otras escritoras de la regi&oacute;n andina como Giovanna Rivero. Mares es parte de una generaci&oacute;n que ha conocido a muchos de sus referentes literarios a trav&eacute;s de las redes sociales, algo que para Amatto tambi&eacute;n es clave a la hora de entender el &eacute;xito de autoras que dialogan con sus seguidores y comparten referencias &ldquo;en tiempo real&rdquo;, una forma de difundir la literatura m&aacute;s all&aacute; de c&iacute;rculos acad&eacute;micos o especializados.
    </p><p class="article-text">
        Lola Ancira a&ntilde;ade nombres como Viridiana Carrillo, Magdalena L&oacute;pez y Yesenia Cabrera, &ldquo;cada una abordando la literatura de g&eacute;nero desde perspectivas y estilos muy propios&rdquo;. &ldquo;La conexi&oacute;n que siento m&aacute;s s&oacute;lida con otras escritoras de mi generaci&oacute;n es en cuanto a lo ominoso y lo corp&oacute;reo: de alguna u otra forma, lo corporal femenino se toca en nuestras obras&rdquo;, opina. &ldquo;Tambi&eacute;n la cuesti&oacute;n de las maternidades disidentes. Temas que hasta hace poco se consideraban &iacute;ntimos e insignificantes, cuando en realidad es lo &iacute;ntimo lo que transforma a lo p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas autoras se alejan de los cánones del Norte global y miran hacia lo que las rodea, se separan de los cánones escritos por hombres y por gente blanca, comienzan a pensar en cómo funciona el propio territorio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mónica Ojeda</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es un hecho: el canon se ampl&iacute;a para dar cabida a otros relatos, latitudes y preocupaciones. Puede que Schweblin quisiera ser breve en su discurso de agradecimiento, pero tanto a ella como a muchas otras autoras latinoamericanas les queda un largo recorrido. &ldquo;Lo importante es que nos leemos entre nosotras, yo aprendo de las que estuvieron, de las que est&aacute;n, y de las que apenas est&aacute;n llegando&rdquo;, afirma Laura Baeza. La literatura especulativa y de terror, dice Ojeda, no solo es valiosa por &ldquo;leer muy bien su tiempo, sino por anticipar el futuro&rdquo;. &ldquo;Lo interesante para Latinoam&eacute;rica en relaci&oacute;n con estos g&eacute;neros es c&oacute;mo muchas autoras se alejan de los c&aacute;nones del Norte global y miran hacia dentro, hacia lo que los rodea: separarse de los c&aacute;nones escritos por hombres y por gente blanca, comenzar a pensar en c&oacute;mo funciona el propio territorio, la ficci&oacute;n especulativa en un lugar diferente, eso es lo verdaderamente interesante&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/latinoamerica-oscura-terrores-cotidianos-impregnan-novela_1_9731129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Nov 2022 21:24:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Latinoamérica oscura: los terrores cotidianos impregnan la novela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura de terror,Latinoamérica,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tamara Falcó, en un encuentro del movimiento ultracatólico en México: "Mi propósito es llegar al cielo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamara-falco-encuentro-referencia-movimiento-ultracatolico-mexico-proposito-vida-llegar-cielo_1_9588017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd5678d-9656-45e0-a313-a5a7de7158be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tamara Falcó, en un encuentro del movimiento ultracatólico en México: &quot;Mi propósito es llegar al cielo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Marquesa de Griñón viaja a México para participar en el Congreso Mundial de las Familias, encuentro de referencia para el movimiento internacional ultracatólico</p><p class="subtitle">Tamara Falcó participará junto con el líder de HazteOir en el congreso de referencia del movimiento ultracatólico</p></div><p class="article-text">
        Son las cuatro de la tarde y los asientos de la sala principal de Expo Santa Fe, un enorme centro de convenciones a las afueras de la Ciudad de M&eacute;xico, van ocup&aacute;ndose lentamente. Es la segunda jornada del XIV Congreso Mundial de las Familias (WCF, por sus siglas en ingl&eacute;s), que se celebra durante tres d&iacute;as en la capital del pa&iacute;s latinoamericano,&nbsp;y el p&uacute;blico aguarda las conferencias del turno de tarde. Entre los ponentes de un panel dedicado al entretenimiento, dos espa&ntilde;oles: el cineasta Juan Manuel Cotelo y la empresaria e<em> influencer</em> Tamara Falc&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La marquesa de Gri&ntilde;&oacute;n, que esta semana cop&oacute; titulares tras la infidelidad de su ahora expareja I&ntilde;igo Onieva, aparece en el escenario sonriendo entre aplausos de los presentes. Seg&uacute;n datos proporcionados por la organizaci&oacute;n, las dos primeras jornadas han contado, respectivamente, con 5.600 y 7.800 asistentes, y se estima que la cifra global alcance este domingo los 19.000. Es la primera vez que Falc&oacute; acude a este encuentro de referencia para el movimiento internacional ultracat&oacute;lico, que se presenta como un &ldquo;evento p&uacute;blico internacional e interreligioso que busca unir y equipar a l&iacute;deres, organizaciones y familias para celebrar y fortalecer a la familia como fundamento natural de la sociedad&rdquo;. Este a&ntilde;o, el programa no incluye incluye a pol&iacute;ticos; en anteriores ediciones acudieron destacados l&iacute;deres de extrema derecha como los italianos Giorgia Meloni y Matteo Salvini o el h&uacute;ngaro Viktor Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Falc&oacute; y Cotelo no son los &uacute;nicos espa&ntilde;oles presentes en la XIV edici&oacute;n, cuyo lema es &ldquo;Acompa&ntilde;ando a las familias en un mundo desafiante&rdquo;. Tambi&eacute;n participan otras figuras destacadas del panorama conservador como Ignacio Arsuaga, presidente del lobby HazteOir y habitual en este tipo de encuentros; Tom&aacute;s Melendo, que se presenta como doctor en Filosof&iacute;a y Ciencias de la Educaci&oacute;n; el sacerdote Guillermo Serra; el psiquiatra Enrique Rojas y Jos&eacute; Miguel Cubillo, expresidente de la <em>Federation for Family Development</em> en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo tengo muy buen equipo y discernimos qu&eacute; proyectos escoger, si tienen que ver con nuestros valores o no&rdquo;, dice Falc&oacute; al tomar por primera vez la palabra en el panel titulado <em>Familia y entretenimiento</em>. Adem&aacute;s de Juan Manuel Cotelo, acompa&ntilde;an a la empresaria el actor y productor&nbsp; mexicano Eduardo Ver&aacute;stegui y el estadounidense Neal Harmon, cofundador de la plataforma <em>VidAngel</em>, definida como &ldquo;una plataforma de streaming que permite filtrar contenidos no deseados, como violencia gr&aacute;fica, uso de lenguaje inapropiado y escenas sexuales.&#8203;&rdquo;&#8203;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 82% de mi comunidad son mujeres, mujeres que comparten mis valores&rdquo;, prosigue Falc&oacute;, que cuenta con casi un mill&oacute;n y medio de seguidores en Instagram, donde a menudo comparte contenido relacionado con su fe cat&oacute;lica. &ldquo;En este mundo es muy f&aacute;cil caer en gustar al resto, pero al final mi prop&oacute;sito en la vida es llegar al cielo&rdquo;, asegura, sonriendo ampliamente, y se escucha un t&iacute;mido aplauso. &ldquo;Todo lo que intento hacer es camino a eso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n gira en torno a compaginar el trabajo en el mundo audiovisual con los valores cristianos, algo que ejemplifican los cuatro panelistas.&nbsp; &ldquo;Jam&aacute;s participar&eacute; en un proyecto que comprometa mi fe&rdquo;, afirma Ver&aacute;stegui, y procede a relatar c&oacute;mo la pel&iacute;cula <em>Bella</em> (2006), dirigida por Alejandro G&oacute;mez Monteverde y protagonizada por &eacute;l mismo, contribuy&oacute; a que mucha mujeres que ya ten&iacute;an cita para interrumpir su embarazo decidieran no hacerlo. &ldquo;Miles de beb&eacute;s han sido salvados de abortar por la pel&iacute;cula <em>Bella</em>&rdquo;, enfatiza, y el p&uacute;blico arranca a aplaudir. &ldquo;Desde el arte estoy apost&aacute;ndole siempre con mi propia vida a defender la vida&rdquo;. Ver&aacute;stegui es uno de los fundadores de <em>Viva M&eacute;xico</em>, plataforma que se define a favor de los derechos fundamentales pero que promueve abiertamente posturas antiaborto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando Tamara encontr&oacute; la fe</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una Biblia did&aacute;ctica encontrada en casa de su padre, el arist&oacute;crata Carlos Falc&oacute;, fue el primer acercamiento de Tamara a la fe, seg&uacute;n cuenta la empresaria al intervenir por segunda vez. &ldquo;Nadie en mi familia iba a misa, mi madre estaba casada con un exministro socialista que consideraba que la religi&oacute;n era lo mismo que la brujer&iacute;a, una superstici&oacute;n&rdquo;, explica Falc&oacute;, en alusi&oacute;n a Miguel Boyer, Ministro de Econom&iacute;a durante la etapa de Felipe Gonz&aacute;lez y marido de Isabel Preysler hasta su fallecimiento en 2014. El verano que Tamara Falc&oacute; comenz&oacute; a leer la Biblia pas&oacute; tantas horas en su cuarto que su padre lleg&oacute; a preguntarle &ldquo;si estaba metida en drogas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la verdadera revelaci&oacute;n divina para Tamara Falc&oacute; tuvo lugar durante su primera visita a Medjugorje, una peque&ntilde;a localidad de Bosnia convertida desde los a&ntilde;os 80 en centro de peregrinaje debido a las apariciones marianas. &ldquo;All&iacute; vi una pareja que miraba el Sant&iacute;simo Sacramento y se cog&iacute;a de la mano; dije, esto no lo he tenido nunca, esto es el amor&rdquo;, recuerda la <em>influencer</em>. Este 2022, un a&ntilde;o en el que &ldquo;apenas tuve tiempo para m&iacute; misma&rdquo; tras el estreno de su <em>reality </em>en Netflix logr&oacute; regresar a Medjugorje, &ldquo;donde est&aacute; viva la fe&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="Detalle de un stand provida ubicado a la entrada del Congreso."
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            <span class="title">
                Detalle de un stand provida ubicado a la entrada del Congreso.                            </span>
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        &ldquo;A todos los que estamos aqu&iacute; reunidos nos inquieta la din&aacute;mica de la familia&rdquo;, afirma el moderador, Jorge<em> Coco</em> Gonz&aacute;lez, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=TLMhtd_uDj0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">empresario del sector audiovisual </a>y destacado miembro de los Legionarios de Cristo, antes de interrogar a los cuatro ponentes por su visi&oacute;n del perd&oacute;n. &ldquo;A veces es imposible pedir perd&oacute;n, pero pides ayuda al se&ntilde;or de los imposibles y un d&iacute;a desaparece el rencor&rdquo;, contesta Cotelo mientras Falc&oacute;, sentada a su izquierda, escucha con semblante serio y brazos cruzados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El perd&oacute;n proviene de Dios&rdquo;, prosigue Ver&aacute;stegui.&nbsp;&ldquo;Hay que morir antes de morir, como dec&iacute;a San Juan. Y lo conseguimos a trav&eacute;s de una vida sacramental, cuando dejas a Dios entrar en tu coraz&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Una vida de ayuno, de penitencia, de leer la Biblia, las vidas de los santos, de estar en ambientes sanos para que tu mente se llene de cosas buenas&rdquo;, sostiene.&nbsp; El actor, muy popular en M&eacute;xico, ha declarado en numerosas ocasiones <a href="https://www.google.com/url?q=https://www.infobae.com/america/entretenimiento/2021/10/08/eduardo-verastegui-el-hombre-que-lleva-17-anos-sin-relaciones-intimas-y-desata-polemica-en-redes/&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1664702425284769&amp;usg=AOvVaw28nKK2aDSuL1qsCconR9tV" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que lleva m&aacute;s de 17 a&ntilde;os practicando la abstinencia sexual por convicci&oacute;n religiosa.</a>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora estamos viviendo un momento muy complicado para la humanidad, hay tantos tipos distintos de sexualidades, hay tantos sitios distintos donde puedes ejercer el mal.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tamara Falcó</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quedan diez minutos para que termine el conversatorio y el moderador se dirige directamente a Tamara: &ldquo;Aqu&iacute; en M&eacute;xico te queremos mucho y sabemos de tu vida reciente, tengo que hacerte la pregunta: &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;. La sala contiene el aliento y ella toma la palabra: &ldquo;Tengo una mezcla de sensaciones&rdquo;. Este verano, cuando acudi&oacute; de nuevo a Medjugorje porque &ldquo;necesitaba discernir&rdquo;,&nbsp; pidi&oacute; a la Virgen que, si su prometido no era para ella, lo apartara del camino. &ldquo;Hab&iacute;a conseguido que &eacute;l empezara a ir a misa, cuando volv&iacute; de Medjugorje se confes&oacute; y eso signific&oacute; mucho para m&iacute;&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba ilusionada porque el proyecto de Dios estaba ah&iacute;, pero todo cambia radicalmente cuando salieron las im&aacute;genes de mi novio siendo infiel&rdquo;, asevera Falc&oacute;, en referencia al v&iacute;deo donde su exprometido aparece besando a otra persona en el festival <em>Burning Man</em>. &ldquo;No fue solo eso, cayeron muchas m&aacute;s cosas, fue un domin&oacute;, me di cuenta de que ten&iacute;a que dibujar a una persona que para m&iacute; no exist&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Ahora estamos viviendo un momento muy complicado para la humanidad, hay tantos tipos distintos de sexualidades, hay tantos sitios distintos donde puedes ejercer el mal. Creo que en otras generaciones no era tan evidente&rdquo;, opina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no siento odio hacia &eacute;l, me da pena&rdquo;, contin&uacute;a Falc&oacute;. &ldquo;Me da pena que, con todas las cosas buenas que hay en la vida, que esas sean las cosas por las que vive&rdquo;. &ldquo;Esa no es una persona con la que formar una familia, hay almas que van a llegar al mundo, van a ser esponjas y van vivir todo eso&rdquo;. &ldquo;&Eacute;l me ha pedido perd&oacute;n y es algo que tengo que trabajar, no me cabe en la cabeza lo que ha sucedido, creo que &eacute;l y todos los que est&aacute;n perdidos en las sombras merecen conocer la verdad y el amor de Dios&rdquo;, finaliza, con la voz entrecortada, y el p&uacute;blico aplaude. &ldquo;Como me dec&iacute;a alguien, todos somos Tamara&rdquo;, apunta el moderador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conversatorio termina con tres avances cinematogr&aacute;ficos: el primero, de la pel&iacute;cula <em>Tengamos la fiesta en paz</em>, dirigida por Juan Manuel Cotelo, una comedia sobre una familia que evita el divorcio. &ldquo;Entretenimiento con valores&rdquo;, comenta Jorge <em>Coco</em> Gonz&aacute;lez, antes de que las tres grandes pantallas de la sala reproduzcan el tr&aacute;iler de la tercera temporada <em>The Chosen</em>, un proyecto sobre la vida de Jes&uacute;s creado por Neal Harmon, qui&eacute;n se enorgullece de sacarlo adelante&nbsp; &ldquo;fuera del sistema de Hollywood&rdquo;. Por &uacute;ltimo, <em>Sonido de libertad</em>, un largometraje sobre la trata infantil producido por Ver&aacute;stegui.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que él y todos los que están perdidos en las sombras merecen conocer la verdad y el amor de Dios.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tamara Falcó</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias por tu ternura, Tamara. No pudimos hablar del tema de la mujer, pero le has dado un toque muy especial&rdquo;, concluye Jorge <em>Coco</em> Gonz&aacute;lez. El p&uacute;blico aplaude y comienza a levantarse de sus asientos; solo quedan&nbsp; unos minutos de descanso antes de la pr&oacute;xima ponencia sobre familia y espiritualidad. Mar&iacute;a Fernanda, de 27 a&ntilde;os, sentada en las primeras filas junto a su madre y su hermana,&nbsp;no conoc&iacute;a a Tamara Falc&oacute; hasta este s&aacute;bado, pero cuenta a elDiario.es que su intervenci&oacute;n le ha parecido &ldquo;muy inspiradora para todas las personas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Viva M&eacute;xico!&rdquo;, grita la Marquesa de Gri&ntilde;&oacute;n antes de bajarse del escenario. Junto al acceso a la zona reservada, una veintena de mujeres espera para lograr una foto con los ponentes, especialmente con Ver&aacute;stegui, pero tambi&eacute;n con Tamara, que se marcha del recinto sin atender a la prensa. Ximena, de 35 a&ntilde;os, dice que admira a Falc&oacute; desde que vio su<em> reality</em> en Netflix: &ldquo;Qu&eacute; bueno que haya vuelto tan espiritual, ojal&aacute; pueda ir a la Bas&iacute;lica de Guadalupe, es m&aacute;s importante que Medjugorje&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamara-falco-encuentro-referencia-movimiento-ultracatolico-mexico-proposito-vida-llegar-cielo_1_9588017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Oct 2022 08:51:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tamara Falcó, en un encuentro del movimiento ultracatólico en México: "Mi propósito es llegar al cielo"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El aborto en la literatura: de la clandestinidad a la ausencia de culpa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/aborto-literatura-clandestinidad-ausencia-culpa_1_9572072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ad182b1-ab5f-4d77-bcd6-40e0c6799eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aborto en la literatura: de la clandestinidad a la ausencia de culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cambios legislativos sobre la interrupción del embarazo en diferentes países, tanto los avances como los retrocesos de derechos, piden un acompañamiento en la narrativa que comienza a aflorar, como en la publicación 'Abortos felices'</p><p class="subtitle">'El acontecimiento', la película que muestra un aborto como el cine nunca se había atrevido</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A quien aborta le est&aacute; permitida una estrecha selecci&oacute;n de sentimientos: alivio, culpa, verg&uuml;enza. Si vas feliz a abortar, sin duda eres una mala persona&rdquo;. Con estas palabras, la escritora y editora Elisabeth Falomir (Valencia, 1988) comenzaba <em>Abortos felices</em>, un fanzine publicado en 2021 por la editorial Episkaia, en el que la autora aboga por repensar el aborto como algo m&aacute;s que un derecho de asistencia sanitaria: &ldquo;Hay que reclamarlo como una decisi&oacute;n de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Querr&iacute;a hablar de mis abortos en discotecas, fiestas de cumplea&ntilde;os, reuniones familiares&rdquo;, escribe la autora. Ha pasado m&aacute;s de un a&ntilde;o desde la publicaci&oacute;n del fanzine, pero la conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre el aborto contin&uacute;a muy presente en 2022, un periodo que ha visto retrocesos y avances en distintas partes del mundo: desde la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-supremo-revoca-historica-sentencia-garantizaba-derecho-aborto-eeuu_1_9086953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revocaci&oacute;n del derecho constitucional en Estados Unidos</a>, que de facto implica la prohibici&oacute;n en gran parte del territorio, pasando por la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-despenaliza-aborto-24-semanas_1_8768805.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despenalizaci&oacute;n en Colombia</a> y algunos Estados de M&eacute;xico, hasta la reciente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-envia-congreso-ley-amplia-derecho-aborto-regula-objecion-conciencia_1_9275153.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz verde del Consejo de Ministros</a> en Espa&ntilde;a a la nueva ley del aborto que elimina los tres d&iacute;as de reflexi&oacute;n y proporciona autonom&iacute;a a las personas de 16 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace d&eacute;cadas, la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo es un tema central en el activismo feminista, las agendas pol&iacute;ticas y en el debate p&uacute;blico, lo que se traduce en una amplia representaci&oacute;n en el cine y la literatura. Sin embargo, gran parte de las representaciones culturales del aborto se centran en el trauma, la clandestinidad, el dolor y la culpa.&nbsp;Obras como <em>Abortos felices</em> abren nuevos caminos m&aacute;s all&aacute; del canon y dan pie a una serie de preguntas: &iquest;Existen otras narrativas sobre el aborto? &iquest;Es un tab&uacute; la perspectiva de un aborto feliz?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este fanzine surge de la experiencia y aspira a ampliar la conversaci&oacute;n colectiva&rdquo;, explica Elisabeth Falomir. &ldquo;Cuando empec&eacute; el borrador del texto, se titulaba <em>Nul&iacute;para</em> y era una carta a mi madre, a la que en su momento no cont&eacute; mis interrupciones de embarazo por considerar que ata&ntilde;&iacute;an estrictamente al &aacute;mbito privado de mi salud. D&aacute;ndole vueltas al asunto, empec&eacute; a cambiar de idea: hablarlo con ella abr&iacute;a posibilidades de preguntarle por sus propias decisiones de maternidad. Quise cont&aacute;rselo para explicarme mejor y contrastar opiniones. De ah&iacute;, un pasito m&aacute;s hasta la decisi&oacute;n de publicaci&oacute;n, con el v&eacute;rtigo que me daba firmar un texto as&iacute;, pero que permit&iacute;a abrir el foco a personas queridas y tambi&eacute;n desconocidas&rdquo;, relata.
    </p><h3 class="article-text">La felicidad convive con el dolor</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cada uno de mis abortos fue motivo de j&uacute;bilo y celebraci&oacute;n&rdquo;, escribe Falomir en el fanzine. &ldquo;Abortamos, independientemente del contexto legislativo, y necesitamos una reinterpretaci&oacute;n del acto de libertad radical que supone decidir interrumpir un embarazo&rdquo;, contin&uacute;a. La autora explica que ha recibido expresiones de malestar por el t&iacute;tulo, pero que ella solo quer&iacute;a narrar una realidad en primera persona. &ldquo;Tambi&eacute;n se me se&ntilde;al&oacute; que pod&iacute;a resultar chocante para quien hubiera sufrido una p&eacute;rdida gestacional. Es evidente que un aborto involuntario nunca es una noticia feliz. He procurado delimitar el alcance de mi reivindicaci&oacute;n: se trata de presentar otras formas de vivir las IVE (Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo) y, en ning&uacute;n caso, de impugnar el sufrimiento de quienes atraviesan duelos o situaciones frustrantes por no lograr un embarazo deseado&rdquo;, cuenta por tel&eacute;fono.
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                La portada del fanzine &#039;Abortos felices&#039; de Elizabeth Falomir                            </span>
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        Para la escritora y editora Luna Miguel (Alcal&aacute; de Henares, 1990), la&nbsp;reivindicaci&oacute;n del aborto como proceso liberador en obras como <em>Abortos felices</em> o &iquest;<em>Y t&uacute;, tan feliz?,</em> de la chilena B&aacute;rbara Carvacho, es fundamental. &ldquo;Ninguna de ellas niegan el trauma y la culpa. Al contrario, solo hay que ver el t&iacute;tulo de sus publicaciones. La liberaci&oacute;n y la felicidad no ri&ntilde;en con el proceso de dolor que implica esta vivencia. Al fin y al cabo, cada aborto es la muerte de algo que a&uacute;n no existe pero que est&aacute; en el camino de lo posible&rdquo;, sostiene por correo electr&oacute;nico. &ldquo;De algo que es mera posibilidad pero cuya presencia ya es palpable. Hablan muy bien de esto autoras como Annie Ernaux, Sharon Olds, Diane di Prima&hellip; Ojal&aacute; se me ocurrieran ejemplos de testimonios de hombres pero&hellip;&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Ella, que ha escrito sobre sus abortos naturales tanto en su obra po&eacute;tica como period&iacute;stica, rememora el apoyo recibido cuando hizo p&uacute;blica la tristeza del primero de sus abortos, pero &ldquo;un silencio espectacular&rdquo; al exponer &ldquo;la felicidad de mis abortos naturales despu&eacute;s del nacimiento de mi hijo&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Una siente que cuando cuenta esta experiencia desde lo doloroso, la respuesta es buena porque una es &lsquo;v&iacute;ctima&rsquo;. Tendemos a victimizar las experiencias de las mujeres hasta el extremo, porque nos cuesta pensar fuera de los estereotipos establecidos&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ocurre lo mismo con el Me Too: queremos relatos de v&iacute;ctimas doloridas, de personas que no son capaces de superar su experiencia, su trauma pero &iquest;c&oacute;mo vamos a creernos a esas mujeres que siguen haciendo su vida, que siguen gozando, follando, saliendo, amando y descubriendo el mundo, a pesar de que hayan sido violadas, o a pesar de que hayan sido maltratadas, o a pesar de que hayan tenido que abortar? Queremos que la v&iacute;ctima sea solo v&iacute;ctima y, cuando queremos eso, lo &uacute;nico que hacemos es negarle la vida&rdquo;, concluye.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Literatura sobre clandestinidad y silencio</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Echo en falta representaciones de interrupciones de embarazo sosegadas, acompa&ntilde;adas y festivas. S&eacute; que son posibles porque las he vivido&rdquo;, dice Falomir. &ldquo;Una IVE no es un castigo, ni una condena, ni un fracaso: es la encarnaci&oacute;n de un derecho que debe poder vivirse con alegr&iacute;a y gratitud. Yo sent&iacute; que les deb&iacute;a alegr&iacute;a y gratitud a quienes han luchado por que fuera una realidad legal y segura para m&iacute;&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Si comenzamos a indagar en relatos del aborto sin estigma, una obra imprescindible es <em>El acontecimiento</em>, de la francesa <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/annie-ernaux-escribir-rehuir-polemica_1_1349093.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a>. Se trata de una novela de corte autobiogr&aacute;fico donde la protagonista est&aacute; determinada a interrumpir su embarazo en la Francia de los a&ntilde;os 60; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/acontecimiento-pelicula-muestra-aborto-cine-habia-atrevido_1_8835615.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue llevada al cine en 2021 por Audrey Diwan</a> y se alz&oacute; con numerosos premios, entre ellos el Le&oacute;n de Oro de Venecia. Aunque Ernaux nunca juzga a su protagonista, el foco de<em> El acontecimiento</em> es, inevitablemente, el horror ante de la discriminaci&oacute;n de la sociedad hacia los derechos reproductivos de las mujeres,&nbsp;el trauma que en esa &eacute;poca conllevaba la clandestinidad. Una clandestinidad latente en novelas situadas en el contexto actual, como <em>Y t&uacute;, tan feliz</em> (Caballo de Troya, 2020), de B&aacute;rbara Carvacho, un testimonio que colectiviza <a href="https://www.eldiario.es/internacional/chile-sigue-pasos-argentina-e-inicia-debate-legalizacion-aborto-semana-14_1_6752930.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la experiencia de la clandestinidad en Chile</a>, y en el que la autora expone que &ldquo;abortar es una de las cosas m&aacute;s importantes que me pas&oacute;, tal vez una de las mejores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo donde el aborto inseguro afecta cada d&iacute;a a millones de mujeres &mdash;los abortos inseguros causan alrededor de 39.000 muertes al a&ntilde;o, seg&uacute;n la OMS&mdash;, es l&oacute;gico que las representaciones literarias y cinematogr&aacute;ficas del aborto a&uacute;n giren en torno al trauma, el dolor, la clandestinidad o incluso el silencio en los pa&iacute;ses donde no est&aacute; penalizado, como es el caso de la francesa Sandra Vizzanova en <em>Interrupci&oacute;n </em>(Editorial Tr&aacute;nsito, 2022), un compendio de testimonios donde decenas de mujeres relatan sus experiencias de aborto desde diferentes &aacute;ngulos &mdash;la determinaci&oacute;n, el alivio, el duelo o el enfrentamiento&mdash; pero atravesadas por un mismo tab&uacute;: el del silencio y el secretismo en un Estado donde interrumpir el embarazo es legal desde la d&eacute;cada de los 70, lo que no se traduce necesariamente en ausencia de juicio por parte de las institutiones m&eacute;dicas y la mirada p&uacute;blica.
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                    alt="Una mujer sostiene una percha durante una manifestación en París en junio, tras la decisión de la Corte Suprema de EEUU de revocar el derecho al aborto"
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                Una mujer sostiene una percha durante una manifestación en París en junio, tras la decisión de la Corte Suprema de EEUU de revocar el derecho al aborto                            </span>
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        Mar&iacute;a Ruiz, periodista radicada en Ciudad de M&eacute;xico, la primera entidad federativa del pa&iacute;s latinaomericano en despenalizar el aborto, recuerda c&oacute;mo fue obligada a escuchar el coraz&oacute;n del feto cuando decidi&oacute; acudir a una cl&iacute;nica para interrumpir voluntariamente su embarazo. &ldquo;Despu&eacute;s, intent&eacute; buscar referencias para sentirme menos sola&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;Busqu&eacute; libros sobre el aborto en internet y en las librer&iacute;as pero no encontr&eacute;, solo alg&uacute;n fanzine independiente que daba instrucciones sobre abortar,&nbsp;no testimonios sobre mujeres que hubieran abortado&rdquo;, dice. &ldquo;Incluso siento que pel&iacute;culas como <em>Juno</em> [donde la protagonista adolescente decide no abortar], que antes me gustaban,&nbsp;contribuyen a meterte ciertos discursos de forma muy sutil, todav&iacute;a hay estigma&rdquo;, asevera.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuevas narrativas en la peque&ntilde;a y gran pantalla</strong></h3><p class="article-text">
        Es tal vez en pantalla, especialmente en las ficciones estadounidenses y brit&aacute;nicas, donde hemos visto una mayor representaci&oacute;n del aborto feliz, seg&uacute;n lo define Falomir. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, series como <em>Sex Education</em> nos han dejado escenas tan inolvidables como la de Maeve, una de sus protagonistas adolescentes, entrelazando manos con otras desconocidas antes de su intervenci&oacute;n. Una experiencia que no es el foco del desarrollo argumental del personaje ni resulta traum&aacute;tica porque Maeve recibe la informaci&oacute;n y seguridad necesarias, adecu&aacute;ndose a lo que en general implican las IVE. &ldquo;Como individuos, a menudo buscamos en la cultura pop formas de encajar en la sociedad&rdquo;, opinaba la profesional de una cl&iacute;nica similar en Teen Vogue a ra&iacute;z del &eacute;xito de <em>Sex Education</em>. &ldquo;Cuando la cultura pop no retrata con precisi&oacute;n el aborto como lo que es, una experiencia com&uacute;nmente compartida por una de cada cuatro mujeres en edad reproductiva, perpet&uacute;a el estigma del aborto&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los escasos antecedentes de narrativas cinematogr&aacute;ficas actuales como Natalie Morales <em>(Plan B)</em> o Rachel Lee Goldberng <em>(Unpregnant)</em> lo podemos encontrar en Agn&eacute;s Varda, siempre adelantada a su tiempo: en <em>Una canta y otra no</em>, filmada en 1977, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/desafio-nicole-muchnik-despenalizo-aborto-francia_129_9264783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despenalizaci&oacute;n del aborto en Francia</a>, la realizadora&nbsp;muestra la amistad de Pomme y Suzanne, dos mujeres con diferentes trayectorias vitales que se apoyan mutuamente cuando una de ellas decide interrumpir su embarazo clandestinamente ante la imposibilidad de mantener otro hijo. A&ntilde;os despu&eacute;s, ya en la d&eacute;cada de los 70, se encuentran en una manifestaci&oacute;n a favor del aborto: sus vidas siguen siendo muy distintas, pero contin&uacute;an vertebradas por la sororidad.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, la lectura de <em>Abortos felices</em> inspir&oacute; a Karina Sol&oacute;rzano, integrante del colectivo feminista de cr&iacute;tica de cine <em>La Rabia</em>, formado por mujeres de M&eacute;xico, Paraguay y Argentina, un texto sobre el aborto feliz. Tras leer el fanzine, Sol&oacute;rzano, mexicana de 31 a&ntilde;os, comenz&oacute; a reflexionar sobre la ausencia de abortos felices en su amplia educaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica: &ldquo;Me hizo pensar, tambi&eacute;n, en las veces en las que cerr&eacute; los ojos cuando en las pel&iacute;culas mostraban uno, como en <em>El crimen del padre Amaro</em> (Carlos Carrera, 2002), que para m&iacute; signific&oacute; una experiencia similar a la de los VHS del colegio cat&oacute;lico: cerrar los ojos ante un horror inimaginable. Me hacen pensar en c&oacute;mo todas esas pel&iacute;culas me han imposibilitado pensar en un aborto feliz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me hab&iacute;a resignado a encontrar un aborto feliz en el cine, me encontr&eacute; con uno muy &lsquo;casual&rsquo; en <em>Les amours d&rsquo;Ana&iuml;</em>s (Charline Bourgeois-Tacquet, 2021)&rdquo;, escribe Sol&oacute;rzano. &ldquo;La protagonista, debatida entre varios amores, le informa a su pareja central que est&aacute; embarazada y no sabe de qui&eacute;n, le informa tambi&eacute;n su decisi&oacute;n sobre abortar, el chico reacciona sorprendido. Un corte en el montaje y despu&eacute;s la vemos ingresar a una cl&iacute;nica. Una elipsis y la narraci&oacute;n sigue. Un aborto como parte de una trama central, un aborto sin grandes sufrimientos, qui&eacute;n sabe si feliz&rdquo;.
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            <span class="title">
                Una mujer escribe la reivindicación &quot;aborto legal&quot;, preparando una protesta en Ciudad de México frente a la Embajada de EEUU el pasado mes de junio                            </span>
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        &ldquo;Me interesar&iacute;a ver algo similar a lo que est&aacute; en <em>Les amours d&rsquo;Anais</em> en donde parece algo cotidiano, pero tambi&eacute;n me gustar&iacute;a que se discutiera. Pensar qu&eacute; tan alegre y qu&eacute; tan triste puede ser&rdquo;, apunta Sol&oacute;rzano al conversar con elDiario.es, y se&ntilde;ala la importancia de la representaci&oacute;n del aborto desde el cine documental &ldquo;como una forma de discusi&oacute;n tambi&eacute;n pol&iacute;tica, m&aacute;s all&aacute; de la representaci&oacute;n del trauma que suele estar presente en el cine de ficci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Me parece que, al menos en la ficci&oacute;n, no han cambiado mucho porque tampoco es un tema que suela abordarse en el cine a menudo&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Para Sol&oacute;rzano, acceder a una publicaci&oacute;n como <em>Abortos felices</em> implic&oacute; la posibilidad de pensar desde otras perspectivas y conocer m&aacute;s testimonios que espantaran &ldquo;un poco el miedo a lo desconocido&rdquo;. Mar&iacute;a Ruiz recalca lo mucho que le hubiera gustado leer un fanzine como el de Falomir a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando decidi&oacute; interrumpir su embarazo: &ldquo;Creo que las publicaciones sobre abortos por decisi&oacute;n propia te acompa&ntilde;an para tener una maternidad deseada; esa falta de referentes te hace sentir muy sola&rdquo;. &ldquo;Pienso en la gente que vive fuera de la Ciudad de M&eacute;xico, en lugares donde el aborto no es legal. Si hubiera m&aacute;s referencias sobre mujeres que deciden abortar en la literatura y el cine, y que adem&aacute;s lo hacen de una forma amorosa, nos podr&iacute;amos sentir menos solas. Todav&iacute;a no hay referentes al alcance de todas&rdquo;, concluye.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/aborto-literatura-clandestinidad-ausencia-culpa_1_9572072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Sep 2022 21:23:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aborto en la literatura: de la clandestinidad a la ausencia de culpa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Literatura,Derecho al aborto,Embarazo,Leyes,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo nos leen en Latinoamérica? La narrativa española no cala en el gran público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/leen-latinoamerica-narrativa-espanola-no-cala-gran-publico_1_9150304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7ae46fd-e38d-4651-84f4-a06f14c77c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo nos leen en Latinoamérica? La narrativa española no cala en el gran público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La divergencia de temas, como la falta de novelas sobre migración, además de la percepción histórica de que se respeta más la literatura española que la latinoamericana, contribuyen a un efecto amor-odio al otro lado del charco</p><p class="subtitle">Los libros sobre la guerra de Ucrania se multiplican pero llegan tarde: “Se les ha pasado el arroz”</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2019, durante unos meses, <a href="https://elpais.com/cultura/2019/10/24/actualidad/1571937709_271144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">era imposible encontrar </a><a href="https://elpais.com/cultura/2019/10/24/actualidad/1571937709_271144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Lectura f&aacute;cil </em></a><a href="https://elpais.com/cultura/2019/10/24/actualidad/1571937709_271144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en las bibliotecas</a> de Madrid y Barcelona. La novela escrita por Cristina Morales, galardonada con el Premio Herralde de Anagrama y el Premio Nacional de Narrativa, entr&oacute; ese mismo a&ntilde;o en las listas de libros m&aacute;s vendidos y se alz&oacute; con el reconocimiento de p&uacute;blico y cr&iacute;tica. Sin embargo, su recorrido al otro lado del oc&eacute;ano ha sido, por lo general, mucho m&aacute;s discreto. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de <em>Lectura F&aacute;cil </em>puede servir como an&eacute;cdota para reflexionar sobre una de las preguntas planteadas en el marco del <a href="https://www.encuentroletrasiberoamericanas.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">I Encuentro de las Letras Iberoamericanas</a>, que tuvo lugar el pasado junio en Madrid:&nbsp; &iquest;Por qu&eacute; algunas obras exitosas de la narrativa peninsular no terminan de llegar al gran p&uacute;blico latinoamericano? Y un poco m&aacute;s all&aacute;: &iquest;C&oacute;mo se percibe la literatura espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea en Latinoam&eacute;rica?
    </p><p class="article-text">
        Para Alexandra Saavedra Galindo, coordinadora de la C&aacute;tedra Carlos Fuentes de Literatura Hispanoamericana de la UNAM y una de las organizadoras del del Encuentro de las Letras Iberoamericanas, es vital pensar en el <em>boom</em> de las editoriales independientes en la regi&oacute;n: &ldquo;Ahora mismo hay un mar desaforado de propuestas en Latinoam&eacute;rica&rdquo;, apunta en conversaci&oacute;n con elDiario.es. Saavedra menciona otros factores, con los que coinciden tambi&eacute;n algunos de los entrevistados: la divergencia de temas entre la literatura latinoamericana y espa&ntilde;ola, las din&aacute;micas de distribuci&oacute;n y la percepci&oacute;n, en ciertos c&iacute;rculos, de la literatura espa&ntilde;ola como imposici&oacute;n hist&oacute;rica y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que la literatura espa&ntilde;ola sigue muy anclada en la memoria, en la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica y familiar, mientras que en Latinoam&eacute;rica atendemos a conflictos propios como los feminicidios o la migraci&oacute;n. En Espa&ntilde;a no hay una escritura de la migraci&oacute;n o sobre la migraci&oacute;n&rdquo;, observa esta investigadora de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Y se&ntilde;ala, con relaci&oacute;n a la industria editorial, la existencia de l&oacute;gicas de legitimaci&oacute;n por las cuales &ldquo;muchos autores latinoamericanos deben ser publicados primero en Espa&ntilde;a para ser traducidos al ingl&eacute;s&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Influyen la divergencia de temas, las dinámicas de distribución y la percepción de la literatura española como imposición histórica y política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces siento que se trata de ir un poco en contra de lo establecido, la literatura de Espa&ntilde;a era algo que tradicionalmente se impon&iacute;a, es normal que ahora se visibilicen otro tipo de cosas, y m&aacute;s con la gran oferta que existe en Latinoam&eacute;rica&rdquo;, opina Llu&iuml;sa Matarrodona, coordinadora en M&eacute;xico de Anagrama, <a href="https://digitalcommons.providence.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=2861&amp;context=inti" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">editorial con sede en Barcelona que desde los a&ntilde;os 90</a> acentu&oacute; su inter&eacute;s por Am&eacute;rica Latina, incluyendo en su cat&aacute;logo y otorgando el Premio Herralde a numerosos autores de la regi&oacute;n.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El caso de M&eacute;xico en espec&iacute;fico es complicado en cuanto a c&oacute;mo se percibe pol&iacute;ticamente lo espa&ntilde;ol, y tambi&eacute;n en cuanto a din&aacute;micas de distribuci&oacute;n o el tipo de lector de Anagrama, que es el que acude a librer&iacute;as independientes de cierta envergadura, que aqu&iacute; ya suelen ser cadenas y priorizan otro tipo de literatura&rdquo;, asevera. Autores de la editorial como Sara Mesa, David Trueba, Cristina Morales, Kiko Amat o Irene Sol&aacute;, que en Espa&ntilde;a tuvieron muy buen recorrido tanto en cr&iacute;tica como en ventas, no terminan de despegar para el p&uacute;blico latinoamericano &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de c&iacute;rculos concretos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La escritora Sara Mesa. EFE/Pedro Puente Hoyos/Archivo                            </span>
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        &ldquo;A m&iacute; me sorprenden ciertos prejuicios en torno a la literatura espa&ntilde;ola en M&eacute;xico&rdquo;, sostiene el escritor y traductor mexicano Daniel Salda&ntilde;a Par&iacute;s. &ldquo;No s&eacute; de d&oacute;nde sale la idea de que la literatura espa&ntilde;ola est&aacute; anclada en un realismo chato y una prosa informativa, es un lugar com&uacute;n entre escritores y escritoras en M&eacute;xico. En alg&uacute;n punto tuvo algo de verdadero, pero desde mucho tiempo ya no&rdquo;, precisa. &ldquo;La espa&ntilde;ola se ha alimentado tanto del di&aacute;logo con las literaturas latinoamericanas que ha ido arriesg&aacute;ndose mucho m&aacute;s, acerc&aacute;ndose a otros ritmos y otras prosas. Esa noci&oacute;n ya no se corresponde con la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, la literatura espa&ntilde;ola no termina de llegar al gran p&uacute;blico latinoamericano porque las voces que podr&iacute;an actuar como intermediarias tienen una imagen de la literatura espa&ntilde;ola no siempre muy positiva&rdquo;, prosigue Salda&ntilde;a. &ldquo;Tambi&eacute;n hay temas muy espec&iacute;ficos, como por ejemplo la discusi&oacute;n de la Espa&ntilde;a vac&iacute;a o vaciada, que tienen poco eco con respecto a problem&aacute;ticas que se viven, por ejemplo, en M&eacute;xico. Aqu&iacute; hay tambi&eacute;n un debate en torno a la literatura rural y la urbana, pero en un sentido totalmente distinto, atravesado por la experiencia ind&iacute;gena y temas de identidad y privilegios; son otras discusiones que no se dan en Espa&ntilde;a y por eso hay ciertos temas de los que un lector mexicano se va a sentir muy alejado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la literatura espa&ntilde;ola o, al menos, cierta literatura, haya sido desplazada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por el impulso y la diversidad de las literaturas nacionales dentro de Am&eacute;rica Latina, pero la industria editorial espa&ntilde;ola contin&uacute;a siendo muy relevante en la regi&oacute;n tanto a nivel econ&oacute;mico como simb&oacute;lico; todav&iacute;a existe un gran componente de legitimaci&oacute;n mediante premios o a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a de ciertos autores, tal y como apuntaba Alexandra Saavedra. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé de dónde sale la idea de que la literatura española está anclada en un realismo chato y una prosa informativa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daniel Saldaña</span>
                                        <span>—</span> Escritor y traductor mexicano
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ejemplo, <a href="https://digitalcommons.providence.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=2861&amp;context=inti" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un an&aacute;lisis de las din&aacute;micas del Premio Herralde</a>, convocado desde 1983 con el objetivo de &ldquo;promocionar la narrativa espa&ntilde;ola sin descuidar la literatura latinoamericana&rdquo;, el investigador Jorge J. Locane incide en la funci&oacute;n mediadora de Anagrama con respecto a la jerarquizaci&oacute;n y selecci&oacute;n de la literatura latinoamericana dentro del corpus m&aacute;s amplio de la literatura mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la din&aacute;mica productiva de Anagrama se pueden ver s&iacute;ntomas marcados de lo que James English ha caracterizado como <em>deterritorialization of prestige </em>(desterritorializaci&oacute;n del prestigio). Los valores simb&oacute;licos no se producen m&aacute;s en las regiones a los que remiten; que, con la consolidaci&oacute;n de la actual fase de la globalizaci&oacute;n y la concentraci&oacute;n editorial, las periferias han reducido su capacidad de controlar sus producciones de significados&rdquo;, escribe el acad&eacute;mico de la Universidad de Oslo. &ldquo;Esto, en concreto, quiere decir que lo que vale como &lsquo;literatura latinoamericana&rsquo;, con sus jerarqu&iacute;as intr&iacute;nsecas, para el mundo no es otra cosa que una construcci&oacute;n diferida de la maquinaria econ&oacute;mico-cultural con sede en Barcelona&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los autores m&aacute;s j&oacute;venes, el puente</strong></h3><p class="article-text">
        El pasado mes de mayo, la escritora Andrea Abreu se encontr&oacute; por primera vez con sus lectores de Latinoam&eacute;rica, primero en la Feria del Libro de Bogot&aacute; y despu&eacute;s en Ciudad de M&eacute;xico para realizar una lectura de <em>Panza de burro</em>, reci&eacute;n publicada en el pa&iacute;s de la mano de Elefanta Editorial. Al evento en el Centro Cultural de Espa&ntilde;a acudieron unas cincuenta personas, cifra que, seg&uacute;n apunt&oacute; Abreu al t&eacute;rmino del conversatorio, hab&iacute;a superado sus expectativas. Semanas despu&eacute;s, un n&uacute;mero similar acudi&oacute; al mismo emplazamiento para escuchar a la escritora y fil&oacute;sofa Elizabeth Duval;&nbsp; todav&iacute;a no ha sido publicada en Latinoam&eacute;rica, pero su &eacute;xito se explica por la gran influencia que tiene Duval en redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siento que hay una generaci&oacute;n de escritores m&aacute;s j&oacute;venes que tienen m&aacute;s relaci&oacute;n entre pa&iacute;ses porque tambi&eacute;n salen del concepto de lo nacional, aunque sus obras se sit&uacute;en en lugares concretos&rdquo;, opina Matarrodona, coincidiendo con Salda&ntilde;a en cuanto a la actual diversidad de voces en la literatura espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del puente que generan las redes sociales, la coordinadora de Anagrama M&eacute;xico cree que para promocionar a autores espa&ntilde;oles en Latinoam&eacute;rica son vitales los espacios de encuentro f&iacute;sicos como la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) o el Hay Festival de Quer&eacute;taro. No solo la industria editorial da importancia a estas citas; la Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional al Desarrollo (AECID), organismo dependiente del Ministerio de Exteriores, <a href="https://www.aecid.es/ES/Paginas/Sala%20de%20Prensa/Agenda/2021/2021_11/17_talento_editorial.aspx" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">destina partidas presupuestarias anuales para apoyar la presencia de talento espa&ntilde;ol</a> en la FIL y en el Hay Festival, como parte de la estrategia de promoci&oacute;n cultural m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras.
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                Andrea Abreu en en encuentro en el Centro Cultural de España en México                            </span>
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        Emiliano Becerril, fundador de Elefanta Editorial, cuenta que Andrea Abreu es la &uacute;nica autora espa&ntilde;ola de un cat&aacute;logo compuesto por poes&iacute;a mexicana y por narrativa dividida en continentes, con un enfoque que considera &ldquo;perif&eacute;rico&rdquo;. &ldquo;Siento que Andrea tiene alma latinoamericana&rdquo;, dice a<em> </em>elDiario.es. &ldquo;No creo que sea la &uacute;ltima espa&ntilde;ola que vaya a publicar, pero s&iacute; me interesaba que fuera canaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Becerril se plantea expandir Elefanta Editorial hacia la pen&iacute;nsula, y opina que todav&iacute;a &ldquo;vivimos en un contexto en el que la industria espa&ntilde;ola domina el mercado latinoamericano: eso, combinado con el hecho de que el &aacute;mbito editorial en Espa&ntilde;a es hiperactivo, quiz&aacute;s genera una especie de blindaje involuntario en Espa&ntilde;a hacia lo escrito en espa&ntilde;ol fuera de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, no s&eacute; si haya estructuras muy tradicionales respecto al uso del lenguaje en Espa&ntilde;a. En latinoam&eacute;rica, nuestro lenguaje est&aacute; completamente revuelto y alimentado con m&uacute;ltiples realidades, ra&iacute;ces ling&uuml;&iacute;sticas diversas, negociaciones simb&oacute;licas&rdquo;, prosigue el editor. &ldquo;Quiz&aacute;s esa idea puede espantar a algunas editoriales m&aacute;s tradicionales en Espa&ntilde;a. No lo s&eacute;. De todas formas me parece que en Espa&ntilde;a se producen libros de enorme calidad y que hay una diversidad contundente. Cada lugar tiene sus propios ciclos y sus propias respiraciones. Quiz&aacute;s el <em>momento latinoamericano </em>se acerca de nuevo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizás el &quot;momento latinoamericano&quot; se acerca de nuevo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emiliano Becerril</span>
                                        <span>—</span> Editor mexicano
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>El &eacute;xito comercial de la literatura espa&ntilde;ola en Latinoam&eacute;rica&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Myryam Vidriales, directora de marketing de la editorial Planeta en Latinoam&eacute;rica, no cree que en la regi&oacute;n exista ning&uacute;n tipo de resistencia hacia la literatura espa&ntilde;ola. &ldquo;Hist&oacute;ricamente, la literatura de Espa&ntilde;a ha viajado siempre muy bien a Am&eacute;rica Latina. Tan es as&iacute; que a partir de los a&ntilde;os 60 las operaciones de las editoriales espa&ntilde;olas en Am&eacute;rica Latina transitaron a modelos de impresi&oacute;n local debido a la demanda que ten&iacute;an de libros y a que era insostenible importar&rdquo;, explica por correo electr&oacute;nico. &ldquo;Y much&iacute;simos a&ntilde;os, te dir&iacute;a que hasta muy entrados los 80, los autores y libros que ven&iacute;an de Espa&ntilde;a dominaban el mercado literario y el de casi todos los g&eacute;neros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la literatura m&aacute;s comercial &mdash;entendida como la narrativa publicada por grandes consorcios editoriales y con mayor n&uacute;mero de ventas&mdash;, la literatura espa&ntilde;ola contin&uacute;a triunfando. &ldquo;Si hoy vemos los listados de libros espa&ntilde;oles m&aacute;s vendidos en todo Am&eacute;rica Latina, vas a encontrar en el top 10 de todos los pa&iacute;ses a dos espa&ntilde;olas muy distintas: Irene Vallejo, con <em>El infinito en un junco</em>, y Alice Kellen, con novela rom&aacute;ntica&rdquo;, aduce Vidriales. &ldquo;Y si se ampl&iacute;a la mirada fuera de los top de ventas,&nbsp; encuentras un paisaje en donde aparecen nombres como Rosa Montero, Javier Cercas, Juanjo Mill&aacute;s, Julia Navarro, Almudena Grandes, etc&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Homenaje en el entierro de la escritora Almudena Grandes"
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            <span class="title">
                Homenaje en el entierro de la escritora Almudena Grandes                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que un lector conecte con los libros que hablan sobre su contexto, afirma Guillermo Quijas, fundador de la editorial oaxaque&ntilde;a Almad&iacute;a, que este 2022 abri&oacute; una filial en Espa&ntilde;a y ha publicado a autores como el boliviano Edmundo Paz Sold&aacute;n, la mexicana Andrea Chapela o la colombiana Vanessa Londo&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otro componente muy importante, la industria, que selecciona y determina much&iacute;simo c&oacute;mo se reciben los libros a uno y otro lado del oc&eacute;ano. Ojal&aacute; uno pudiera saber qu&eacute; libro escoger, siempre hay incertidumbre y los libros no siempre tienen los resultados esperados&rdquo;, lamenta. &ldquo;En la medida en la que se especialice la forma en la que los libros se difunden y se comunican a los lectores seg&uacute;n el contexto donde est&eacute;n, creo que podr&aacute; haber mejor calidad de cualquier tipo de literatura. Es lo que me parece valioso, m&aacute;s que pensar en la diversidad de lugares y regiones, pensar en la diversidad de voces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Josemar&iacute;a Camacho, fundador de la librer&iacute;a Casa Tomada, espacio de referencia en Ciudad de M&eacute;xico, coincide con la visi&oacute;n de Vidriales al apuntar que &ldquo;la literatura espa&ntilde;ola ha llegado hist&oacute;ricamente al p&uacute;blico latinoamericano mucho m&aacute;s que la literatura latinoamericana a Espa&ntilde;a&rdquo;. &ldquo;Los grandes consorcios editoriales de literatura en espa&ntilde;ol son espa&ntilde;oles, de manera que la distribuci&oacute;n siempre ha sido m&aacute;s de all&aacute; para ac&aacute; que a la inversa. Por otro lado, &lsquo;Latinoam&eacute;rica&rsquo; son 30 o 40 tradiciones literarias: lo natural es que tengan m&aacute;s peso que una tradici&oacute;n literaria de un solo pa&iacute;s&rdquo;, expone.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La literatura española ha llegado históricamente al público latinoamericano mucho más que la literatura latinoamericana a España</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Camacho</span>
                                        <span>—</span> Fundador de la librería Casa Tomada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La visi&oacute;n de que la literatura espa&ntilde;ola (o europea en general) es m&aacute;s importante es completamente colonialista y, gracias a los nuevos vientos que soplan en nuestro continente, la idea se ha empezado a cuestionar de manera seria. Preguntar por qu&eacute; la literatura espa&ntilde;ola no llega de mejor manera al gran p&uacute;blico latinoamericano es m&aacute;s o menos equivalente a apelar a la noci&oacute;n de &lsquo;racismo inverso&rsquo;. En todo caso la literatura latinoamericana (que, insisto, es muchas literaturas) tampoco llega como deber&iacute;a al p&uacute;blico europeo. Acaso podemos decir que la literatura extranjera viaja en caminos sinuosos y de grava&rdquo;, sostiene Camacho.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que la asignatura pendiente para nada es que los autores espa&ntilde;oles est&eacute;n en el mercado latinoamericano&rdquo;,&nbsp; concluye Myriam Vidriales. &ldquo;La literatura espa&ntilde;ola est&aacute; muy sana y muy bien representada en estas latitudes. La asignatura pendiente es que la riqueza y variedad de la literatura latinoamericana se refleje en el mercado espa&ntilde;ol, que sigue siendo muy endog&aacute;mico, con libreros y editores poco arriesgados, que subestiman a sus lectores y a veces caen en&nbsp; una visi&oacute;n folcl&oacute;rica colonialista de los pa&iacute;ses latinoamericanos y sus creadores&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/leen-latinoamerica-narrativa-espanola-no-cala-gran-publico_1_9150304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Jul 2022 19:43:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo nos leen en Latinoamérica? La narrativa española no cala en el gran público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Latinoamérica,España,Editoriales,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela escrita en el móvil con el autor encerrado en el baño de una fiesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-escrita-movil-autor-encerrado-bano-fiesta_1_9094869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f856a5d-1fb6-4857-a6f8-cec4b95092ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1050372.jpg" width="1461" height="822" alt="La novela escrita en el móvil con el autor encerrado en el baño de una fiesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Óscar García Sierra, el autor de 'Houston, yo soy el problema', publica con Anagrama su primera novela, 'Facendera', una historia situada entre los 'afters' de Madrid y la cuenca leonesa</p><p class="subtitle">Entrevista - Sara Torres: "Las guerras de amor entre una madre y una hija se parecen a las de dos amantes"</p></div><p class="article-text">
        Algunos de los momentos por los que vivimos solo duran diez segundos. Instantes encapsulados en un salto al vac&iacute;o: la sonrisa de una persona amada, un orgasmo o el cruce de una l&iacute;nea de meta. Para el hijo de la farmac&eacute;utica, uno de los protagonistas de <em>Facendera</em>, la vida transcurre en diez segundos cada domingo: es el tiempo que tardan los altavoces de su coche en alcanzar el m&aacute;ximo volumen, es el tiempo que tarda el jurado en medir el nivel de decibelios para declararlo ganador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la imagen de un coche tuneado en el descampado de un pueblo, es decir, con la met&aacute;fora de vivir para impresionar a los dem&aacute;s, de crear una bonita coraza para contarse a uno mismo, arranca <em>Facendera</em>, la primera novela de &Oacute;scar Garc&iacute;a Sierra (Le&oacute;n, 1994), publicada el pasado mayo por Anagrama. Garc&iacute;a Sierra ya era conocido en el panorama literario espa&ntilde;ol por <em>Houston, yo soy el problema</em> (Espasa, 2016), un poemario donde cristalizaron algunos de los temas que desarroll&oacute; como parte del grupo <em>Los perros rom&aacute;nticos</em>, un espacio virtual que durante a&ntilde;os sirvi&oacute; como punto de reuni&oacute;n entre autores de Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina como Luna Miguel, Mart&iacute;n Rangel, David Meza, Mar&iacute;a Yuste o Vicente Monroy, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el libro que he escrito en las notas del m&oacute;vil mientras estaba de fiesta encerrado en el ba&ntilde;o, y tambi&eacute;n es el libro que he escrito a base de <em>tuits </em>que me daba verg&uuml;enza sacar de la carpeta de borradores&rdquo;, expresaba&nbsp;Garc&iacute;a Sierra en la contraportada de <em>Houston, yo soy el problema</em>. A&ntilde;os despu&eacute;s, parte de <em>Facendera</em> tambi&eacute;n se sustenta en notas del m&oacute;vil escritas en fiestas, que a su vez nacieron como borradores de poemas, seg&uacute;n relata el autor. &ldquo;S&iacute; que quise escribir conscientemente una novela, pero es cierto que muchas partes vienen de trozos descartados de poemas, poco a poco las fui encajando con la trama, tal vez alguna sea un poco excesiva&rdquo;, r&iacute;e Garc&iacute;a Sierra, al otro lado del tel&eacute;fono.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Entre los </strong><em><strong>afters</strong></em><strong> de Madrid y la cuenca leonesa</strong></h3><p class="article-text">
        En <em>Facendera</em>, los <em>afters</em> urbanos tan presentes en <em>Houston</em> conviven con otro escenario conocido de cerca por el autor: la cuenca minera leonesa, concretamente un peque&ntilde;o pueblo cuya central t&eacute;rmica est&aacute; pr&oacute;xima a la demolici&oacute;n. Es en este pueblo sin nombre donde el hijo de la farmac&eacute;utica y la hija del de los piensos viven una peculiar historia de amor, o tal vez de enga&ntilde;o, rodeados de familiares y amigos con trabajos precarios y dolor de est&oacute;mago por el consumo de ansiol&iacute;ticos, representados en la narraci&oacute;n como botes de ladrillos esparcidos por los descampados del pueblo. Garc&iacute;a Sierra nos presenta al hijo de la farmac&eacute;utica y la hija del de los piensos por medio de otro marco narrativo, el relato de un estudiante sentado en el suelo de un piso de Madrid, navegando por una fiesta sin fin.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pod&iacute;a ambientar la novela en un lugar costero de Andaluc&iacute;a, tampoco es que quisiera reivindicar, es la realidad que conozco, pero s&iacute; mostrarla, quer&iacute;a dar presencia a los pueblos mineros de Le&oacute;n en la literatura&rdquo;, apunta Garc&iacute;a Sierra. &ldquo;Creo que no he le&iacute;do casi ninguna novela ambientada en esa zona, tal vez alguna de Julio Llamazares, pero en todo caso se habla m&aacute;s de Asturias&rdquo;. La reivindicaci&oacute;n m&aacute;s expl&iacute;cita est&aacute; en la inclusi&oacute;n de di&aacute;logos en leon&eacute;s en boca de uno de los personajes que, como &eacute;l mismo, acaba mud&aacute;ndose a Madrid e intentando no olvidar la lengua de sus abuelos, aunque para ello deba realizar un curso <em>online</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me interesa el lenguaje y m&aacute;s el leon&eacute;s, que est&aacute; en un estado bastante cr&iacute;tico&rdquo;, prosigue Garc&iacute;a Sierra. Precisamente, el leon&eacute;s da sentido al t&iacute;tulo de la novela, concretado cuando uno de los personajes menciona la <em>Facendera pola Llingua</em> y procede a explicar el significado del t&eacute;rmino facendera, un trabajo comunitario t&iacute;pico de Le&oacute;n al que deb&iacute;a acudir todo el pueblo. En 2014, a&ntilde;o donde se sit&uacute;a parte de la trama, ese pueblo donde los habitantes anta&ntilde;o trabajaban en com&uacute;n est&aacute; &ldquo;sumido por un silencio artificial como el de un bar nada m&aacute;s abrir, un silencio que solo se romp&iacute;a cuando alguien bajaba alguna persiana, como si el due&ntilde;o de la casa en cuesti&oacute;n estuviese intentando que anocheciera por la fuerza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al tratar la despoblaci&oacute;n, el olvido y la desindustrializaci&oacute;n de ciertas zonas de nuestro pa&iacute;s, <em>Facendera</em> puede inscribirse en la l&iacute;nea de autores como el asturiano Xaime Mart&iacute;nez, quien en <em>La fuercia o les 4 epifan&iacute;es de Mart&iacute;n Feito</em> (Hoja de Lata, 2021) tambi&eacute;n presenta una central t&eacute;rmica cercana a la demolici&oacute;n, o de la cordobesa Mar&iacute;a S&aacute;nchez, que lleva a&ntilde;os reivindicando el medio rural y a quienes lo integran en obras como el poemario <em>Cuaderno de campo</em> (La Bella Varsovia, 2017) o el ensayo <em>Tierra de mujeres</em> (Seix Barral, 2019). &ldquo;Con las &uacute;ltimas correcciones recuerdo leer a autores como Esther Garc&iacute;a Llovet, pero para m&iacute; en t&eacute;rminos de estilo tambi&eacute;n est&aacute;n ah&iacute; autores como Luis Magriny&agrave; o C&eacute;sar Aira&rdquo;, dice Garc&iacute;a Sierra, al ser preguntado sobre sus referencias literarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La trama de <em>Facendera</em>, al igual que muchos poemas de Garc&iacute;a Sierra, tampoco puede desligarse del contexto socioecon&oacute;mico actual: la precariedad, las drogas y la ansiedad generalizada no solo envuelven a quienes se quedan en pueblos sin nombre, como el de la novela, tambi&eacute;n atraviesan a varias generaciones que, pese a abandonar sus lugares de origen en busca de un futuro mejor, terminan regresando con la misma incertidumbre o sobreviviendo a duras penas en grandes ciudades. &ldquo;Mira t&uacute; d&oacute;nde est&aacute;n los que se fueron del pueblo al acabar el colegio. Comi&eacute;ndose ladrillos, igual que yo&rdquo;, dice uno de los personajes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuve dos a&ntilde;os pas&aacute;ndolo superbien con la novela&rdquo;, concluye Garc&iacute;a Sierra, que opina que no se puede escribir un libro pensando espec&iacute;ficamente en publicar, porque &ldquo;eso viene despu&eacute;s&rdquo;; &eacute;l a&uacute;n no sabe lo que vendr&aacute; en el futuro. Precisamente, uno de los detalles m&aacute;s hermosos de la obra, junto a los versos escondidos entre sus p&aacute;ginas y el juego metaficcional, es la dedicatoria y la alusi&oacute;n a la persona que decidi&oacute; publicar al autor por primera vez, la editora de Espasa Bel&eacute;n Bermejo, fallecida por c&aacute;ncer en 2020. El &uacute;ltimo <em>tuit </em>de Bel&eacute;n est&aacute; parafraseado en boca de uno de los personajes de <em>Facendera</em>: &ldquo;Dec&iacute;an que a las seis de la tarde iba a llover, pero al final no hubo tormenta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-escrita-movil-autor-encerrado-bano-fiesta_1_9094869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jun 2022 20:39:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela escrita en el móvil con el autor encerrado en el baño de una fiesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aura García-Junco: "No se te caen los ojos por leer en lenguaje inclusivo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/aura-garcia-junco-no-caen-ojos-leer-lenguaje-inclusivo_1_8887554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4da39be-e78a-441e-9ca8-643c2f773296_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x371y646.jpg" width="1200" height="675" alt="Aura García-Junco: &quot;No se te caen los ojos por leer en lenguaje inclusivo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la Antigua Roma al México actual, la escritora mexicana, una de las seleccionadas por la revista Granta, disecciona las problemáticas que subyacen a las relaciones afectivas de nuestro tiempo</p><p class="subtitle">Entrevista - Tamara Tenenbaum: “Tengo una relación completamente vampira con el judaísmo y con mi familia”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;T&uacute; nunca te has enamorado&rdquo;. Es una de las afirmaciones que Aura Garc&iacute;a-Junco (Ciudad de M&eacute;xico, 1988) escucha constantemente tras explicar algo que suele ser m&aacute;s traum&aacute;tico para sus interlocutores que para sus parejas: &ldquo;Tengo una relaci&oacute;n abierta&rdquo;. Harta de escuchar lo mismo una y otra vez, la autora mexicana decidi&oacute; adentrarse en ese tema inevitable y universal que es el amor. No para defenderse de quienes no conciben las relaciones sexoafectivas fuera de la monogamia, sino para seguir problematizando y dudando, como bien indica el t&iacute;tulo del ensayo que ahora publica en Espa&ntilde;a con Seix Barral: <em>El d&iacute;a que aprend&iacute; que no s&eacute; amar</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a escribir sin saber que iba a escribir un libro, m&aacute;s bien termin&eacute; una relaci&oacute;n muy larga y empec&eacute; a platicar con gente a mi alrededor&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Junco, sentada un s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana en la cafeter&iacute;a del Fondo de Cultura Econ&oacute;mica de la colonia Condesa, en Ciudad de M&eacute;xico. Entonces, sucedi&oacute; la an&eacute;cdota con la que abre el ensayo, un encuentro en el que otra mujer cuestionaba que supiera amar por el hecho de tener una relaci&oacute;n abierta: &ldquo;Esa an&eacute;cdota se qued&oacute; conmigo, me hac&iacute;a preguntarme si estaba haciendo algo mal y por qu&eacute; le causaba tanta furia, por qu&eacute; esa reacci&oacute;n tan visceral. No era la primera vez que me ocurr&iacute;a&rdquo;. Durante tres a&ntilde;os sigui&oacute; manteniendo conversaciones y leyendo sobre el tema, hasta que los fragmentos donde se preguntaba por su &ldquo;propio manual para amar&rdquo; se convirtieron en cap&iacute;tulos y los cap&iacute;tulos, en su primer ensayo.
    </p><p class="article-text">
        Previamente, Garc&iacute;a-Junco hab&iacute;a publicado la novela <em>Anticitera, artefacto dentado </em>(Tierra adentro, 2019), adem&aacute;s del fragmento de otra novela que saldr&aacute; el pr&oacute;ximo a&ntilde;o, incluido en la antolog&iacute;a <em>Los narradores j&oacute;venes en espa&ntilde;ol II</em> de la Revista Granta, una selecci&oacute;n de 25 autores que aparece cada d&eacute;cada y de la que Garc&iacute;a-Junco forma parte junto a voces como las de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/entrevista-cristina-morales_128_6069778.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Morales</a>, Andrea Abreu, <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/monica-ojeda-imaginacion-peligroso-incomodo_1_2115862.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&oacute;nica Ojeda</a>, Munir Hachemi o Alejandro Morell&oacute;n. El suyo es uno de los cuatro nombres mexicanos de la lista, en la que tambi&eacute;n aparecen Andrea Chapela, Aniela Rodr&iacute;guez y Mateo Garc&iacute;a-Elizondo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De Ovidio a Brigitte Vasallo</strong></h3><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n en letras cl&aacute;sicas de la autora queda patente en las referencias del ensayo, que incluye varios pasajes con palabras tachadas del <em>Ars amatoria</em> de Ovidio. &ldquo;Para m&iacute; era interesante ver c&oacute;mo un libro de 2.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad tiene vigencia en nuestro mundo, por los motivos m&aacute;s negativos&rdquo;, asegura. &ldquo;Pero Ovidio tambi&eacute;n es uno de mis poetas favoritos&rdquo;, dice. Por eso, <em>El d&iacute;a que aprend&iacute; que no s&eacute; amar</em> contiene un ep&iacute;logo en el que la autora escribe una carta de amor al autor de <em>La metamorfosis</em>. &ldquo;Esa carta forma parte del mismo di&aacute;logo que hay actualmente en cuanto a las tensiones ideol&oacute;gicas de leer el pasado desde el presente. Es una pregunta abierta y que nadie sabe bien c&oacute;mo contestar; yo tampoco, pero siento que no tiene sentido juzgar el pasado desde el paradigma del presente, hay que comprender la complejidad de los diferentes contextos&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener perspectiva hist&oacute;rica ayuda a pensar en que hay una gran presi&oacute;n para que las cosas no cambien y que, por otro lado, siempre van a cambiar&rdquo;, sostiene, y, por eso, en el libro conviven perfectamente fragmentos de Ovidio con el uso del lenguaje inclusivo. <em>El d&iacute;a que aprend&iacute; que no s&eacute; amar</em> ya lleva meses de recorrido en M&eacute;xico, y la autora ha tenido encuentros con sus lectores. &ldquo;Varias personas se han dado cuenta de que el lenguaje inclusivo no muerde, de que no se te caen los ojos por leer en lenguaje inclusivo&rdquo;, asegura, rememorando di&aacute;logos con lectores de m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os. &ldquo;Creo que quienes est&aacute;n en otro grupo de edad son los que encuentran una confrontaci&oacute;n m&aacute;s dura con los temas del ensayo. Tuve algunas experiencias duras en c&iacute;rculos de lectura, pero, en general, han sido di&aacute;logos muy positivos, ha sido una sorpresa&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender el presente, Garc&iacute;a-Junco recurre a pensadoras contempor&aacute;neas como Eva Illouz, Sara Ahmed, Luciana Peker y Brigritte Vasallo, o al fil&oacute;sofo Paul B. Preciado. Por las referencias y tem&aacute;tica del libro, <em>El d&iacute;a que aprend&iacute; que no s&eacute; amar </em>podr&iacute;a formar un tr&iacute;ptico con dos obras publicadas en 2021: una es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tamara-tenenbaum-relacion-completamente-vampira-judaismo-familia_128_8672348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El fin del amor, </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/tamara-tenenbaum-relacion-completamente-vampira-judaismo-familia_128_8672348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la argentina Tamara Tenenbaum</a> (Seix Barral), y la otra<em> </em><a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/luna-miguel-escribir-masturbarse-son-maneras-entrar_1_7162786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Caliente</em></a><a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/luna-miguel-escribir-masturbarse-son-maneras-entrar_1_7162786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Lumen), de Luna Miguel</a>. Sus autoras, de la misma generaci&oacute;n que Garc&iacute;a-Junco, comparten preocupaciones y una mirada reflexiva que invita al lector a deshacer y cuestionar ciertos dogmas: Miguel entrelaza referencias literarias con sus propias experiencias relacionales para preguntarse por el deseo y la monogamia; Tenenbaum esboza una mirada antropol&oacute;gica sobre las relaciones actuales tras pasar parte de su vida en una comunidad jud&iacute;a ortodoxa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Miguel y Tenenbaum, Garc&iacute;a-Junco parte expl&iacute;citamente de un contexto. Puede que el amor sea universal, pero no la forma de vivirlo, atravesada por el g&eacute;nero, la cultura, la colonialidad y la clase social. La autora es consciente de ello y lo deja por escrito al inicio: &ldquo;En estas p&aacute;ginas lo &uacute;nico que pretendo es hacer un acercamiento a la manera en que nos relacionamos en la actualidad en algunos sectores de clase media urbana en M&eacute;xico, hasta donde me es posible ver, con todos mis puntos ciegos y limitaciones&rdquo;. &ldquo;Por m&aacute;s cuidadosa que trato de ser, a veces el clasismo se me cuela (...) Tambi&eacute;n es un an&aacute;lisis cis y heterosexual&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que ese punto de conocimiento situado es superimportante; si no, corres el riesgo de crear literatura que se pretende universal&rdquo;, apunta Garc&iacute;a-Junco. &ldquo;Hay una tradici&oacute;n de hablar sobre amor que s&iacute; pretende serlo, y me parece muy cuestionable&rdquo;, opina. Aunque ley&oacute; a autoras ind&iacute;genas y a feministas latinoamericanas mientras escrib&iacute;a <em>El d&iacute;a que aprend&iacute; que no s&eacute; amar</em>, es consciente de que muchas de las referencias son europeas y anglosajonas, lo que le lleva a cuestionarse la colonizaci&oacute;n epist&eacute;mica. &ldquo;Si volviera a escribir el ensayo, matizar&iacute;a algunos aspectos con respecto a la realidad de M&eacute;xico e incluir&iacute;a a autoras como Silvia Rivera Cusicanqui; a veces cuesta trabajo ver cu&aacute;nto calcamos e importamos de las teor&iacute;as anglo. Pero parte de lo latinoamericano en el libro est&aacute; en mi propia experiencia&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de abordar aspectos como el privilegio racial y el poder de la culpa cat&oacute;lica en M&eacute;xico, Garc&iacute;a-Junco da cuenta en varios pasajes sobre sus vivencias relativas a la no monogamia, que trata desde una perspectiva cr&iacute;tica. &ldquo;Siento que sigue siendo un tema pol&eacute;mico en todas partes, incluso en los c&iacute;rculos feministas. Muchos prejuicios, traumas y mandatos de g&eacute;nero tambi&eacute;n cristalizan ah&iacute;&rdquo;, dice. Por eso, no duda en escribir que &ldquo;la no monogamia puede ser una fuente enorme de alegr&iacute;as pero tambi&eacute;n de abusos e irresponsabilidades(...). Es m&aacute;s poliamoroso tener amistades fuertes, v&iacute;nculos de reciprocidad con los vecinos, que usar y desechar corporalidades&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El d&iacute;a que aprend&iacute; que no s&eacute; amar</em> es lo contrario a un manual de instrucciones:&nbsp;funciona m&aacute;s bien como una invitaci&oacute;n a seguir problematizando y resignificando el amor desde la empat&iacute;a y la vulnerabilidad, &ldquo;sin estar obligada a la coherencia total: eso no existe&rdquo;. &ldquo;Para quienes tengan cierto bagaje en el tema, este libro no va a descubrir nada nuevo, hay muchas preguntas que ya nos hab&iacute;amos hecho&rdquo;, concluye Garc&iacute;a-Junco. &ldquo;Pero lo que me gusta de los libros es que nunca llegan a gente igual a ti&rdquo;, dice. Pese a su cari&ntilde;o por Ovidio, el ensayo s&iacute; que termina con un alegato: &ldquo;Larga muerte a reproducir los mismos patrones opresivos que hace dos mil a&ntilde;os&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/aura-garcia-junco-no-caen-ojos-leer-lenguaje-inclusivo_1_8887554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Apr 2022 20:24:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aura García-Junco: "No se te caen los ojos por leer en lenguaje inclusivo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,México,Sexualidad,Poliamor,Libros,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen geopolítico de los festivales de cine: Venecia era fascista y la Berlinale ya censuró a los rusos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/origen-geopolitico-festivales-cine-venecia-fascista-berlinale-censuro-rusos_1_8808881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c81a4430-e469-440c-9491-e35fd795cdfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1042804.jpg" width="2920" height="1642" alt="El origen geopolítico de los festivales de cine: Venecia era fascista y la Berlinale ya censuró a los rusos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación entre geopolítica y cine siempre ha estado presente: los orígenes de Venecia, Cannes y Berlín están relacionados con II Guerra Mundial y la Guerra Fría</p><p class="subtitle">La Academia de Cine Europeo excluirá a las películas rusas de los premios de este año</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La Academia excluir&aacute; las pel&iacute;culas rusas de los Premios del Cine Europeo de este a&ntilde;o y brindamos nuestro apoyo a cada elemento del boicot&rdquo;. Con estas palabras, la Academia de Cine Europeo (EFA) se convert&iacute;a en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/academia-cine-europeo-excluira-peliculas-rusas-premios-ano_1_8792962.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las primeras instituciones cinematogr&aacute;ficas</a> en posicionarse sobre el conflicto de Rusia y Ucrania. Desde grandes compa&ntilde;&iacute;as de Hollywood como Disney, Warner y Sony, que no distribuir&aacute;n sus producciones en Rusia, hasta entidades m&aacute;s peque&ntilde;as como la Filmoteca de Andaluc&iacute;a, cuya decisi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/filmoteca-andalucia-sustituye-filme-tarkovski-debido-contexto-belico-ucrania_1_8804140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancelar una proyecci&oacute;n de Tarkovsky</a> ha causado indignaci&oacute;n en redes sociales, ning&uacute;n engranaje del mundo del cine permanece ajeno a una batalla que tambi&eacute;n se libra en el plano cultural. 
    </p><p class="article-text">
        Esto incluye a Cannes, Venecia y Berl&iacute;n, los tres grandes festivales de cine dentro del circuito competitivo o de Clase A. La organizaci&oacute;n del evento celebrado en el sur de Francia declar&oacute; la semana pasada que &ldquo;no ser&aacute; bienvenida ninguna delegaci&oacute;n rusa ni se aceptar&aacute; la presencia de nadie vinculado con el Gobierno&rdquo;, lo que no afecta a directores cr&iacute;ticos con las autoridades rusas como Kirill Serebrennikov <em>(Leto</em> y <em>Petrov's Flu)</em>, quien en enero logr&oacute; autorizaci&oacute;n de Mosc&uacute; para viajar a Hamburgo pese a la prohibici&oacute;n de salir del pa&iacute;s durante tres a&ntilde;os por una supuesta malversaci&oacute;n de fondos. Venecia ha optado por un gesto simb&oacute;lico, organizando proyecciones gratuitas de la pel&iacute;cula <em>Vidblysk </em>(<em>Reflejo</em>), del ucraniano Valentyn Vasyanovy; es su segundo largo sobre el conflicto del Donb&aacute;s tras el&nbsp;drama postapocal&iacute;ptico <em>Atlantis</em>, estrenado en 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s comedida ha sido la reacci&oacute;n de Berl&iacute;n, que acaba de celebrar su 67 edici&oacute;n. &ldquo;Nosotros &mdash;trabajadores del festival, artistas o cineastas&mdash; pensamos con cari&ntilde;o en nuestros amigos de Ucrania y estamos a su lado en un llamamiento a la paz&rdquo;, expresaba la organizaci&oacute;n en un comunicado difundido el pasado jueves, donde aseguraba que el evento &ldquo;siempre ha tenido la oportunidad de mostrar pel&iacute;culas relacionadas con la historia y la cultura ucranianas en todas las secciones&rdquo;, adem&aacute;s de recordar que &ldquo;como escaparate del mundo libre, la <em>Berlinale</em> siempre ha puesto en el centro la noci&oacute;n de libertad y la voluntad de tender un puente entre Oriente y Occidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los matices en las reacciones de los tres festivales m&aacute;s relevantes del mundo no son casuales: la en&eacute;rgica condena de Cannes, el gesto simb&oacute;lico de Venecia y la alusi&oacute;n de Berl&iacute;n a su rol como puente entre Oriente y Occidente son extrapolables a la forma en la que la geopol&iacute;tica ha moldeado cada uno de estos eventos. El nacimiento de Venecia, Cannes y Berl&iacute;n estuvo influenciado por las agendas de las potencias que participaron en la II Guerra Mundial, una relaci&oacute;n estudiada por acad&eacute;micos de varios pa&iacute;ses, destacando el trabajo de la holandesa Marijke De Valck. &ldquo;Los festivales de cine act&uacute;an como&nbsp;una ventana metaf&oacute;rica hacia el mundo. Poseen un potencial &uacute;nico para establecer agendas e intervenir en la esfera p&uacute;blica&rdquo;, afirmaba la investigadora en <em>Film Festivals: From European Geopolitics from Global Cinephilia</em> (2016), una obra clave para entender el recorrido hist&oacute;rico de estos tres festivales y su origen como instrumentos geopol&iacute;ticos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Venecia y la legitimaci&oacute;n del fascismo</strong></h3><p class="article-text">
        La Mostra Internazionale d'Arte&nbsp;Cinematografica, hoy conocida como Festival Internacional de Cine de Venecia,&nbsp;fue el primer festival de cine que se organiz&oacute; de manera regular, celebrando su primera edici&oacute;n en 1932. El nacimiento de La Mostra est&aacute; ligado a los esfuerzos propagand&iacute;sticos de Mussolini quien, entre 1928 y 1932, decidi&oacute; reconvertir la Biennale, un evento bianual que desde 1895 funcionaba como expositor art&iacute;stico para las &eacute;lites europeas, en un espacio que atrajera a la nueva clase media que representaba una audiencia potencial para la propaganda fascista. Esta pol&iacute;tica cultural formaba parte de una estrategia m&aacute;s amplia en la antesala de la II Guerra Mundial: el r&eacute;gimen ya estaba consolidado, pero Mussolini quer&iacute;a que el Partido Nacional Fascista impregnara la cultura de masas, y el cine era un buen medio para lograrlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta premisa, el r&eacute;gimen anim&oacute; a Antonio Maraini, secretario general la&nbsp;Biennale y director del Sindicato Fascista de Bellas Artes, y al Conde Giuseppe Volpi&nbsp;de Misurata, presidente de la Biennale, a experimentar con la exhibici&oacute;n y reconvertirla en un evento que personificara la identidad nacional y fascista. En un principio, la comunidad cinematogr&aacute;fica internacional reaccion&oacute; con entusiasmo. Incluso Louis Lumi&egrave;re fue parte del Comit&eacute; de Honor, del que formar&iacute;a parte Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del r&eacute;gimen nazi, en la edici&oacute;n de 1936. El punto de inflexi&oacute;n lleg&oacute; en 1938, cuando los intereses de las potencias fascistas se hicieron demasiado evidentes en el palmar&eacute;s: el gran premio, la copa Mussolini,&nbsp; fue otorgado <em>ex aequo </em>a <em>Olympia</em>, el documental sobre los Juegos Ol&iacute;mpicos de Berl&iacute;n de 1936 filmado por la conocida cineasta nazi Leni Riefenstahl, y a <em>Luciano Serra, Pilota</em> (Allessandrini, 1938), largometraje b&eacute;lico producido por el hijo de Mussolini, Vittorio.&nbsp;
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                El conde Giuseppe Volpi, Ministro del Reino de Italia y Presidente de la Bienale, en 1925                            </span>
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        El favorito norteamericano, el primer largometraje de animaci&oacute;n, <em>Blancanieves y los siete enanitos </em>(Morey, 1937), solo recibi&oacute; un premio de consolaci&oacute;n, mientras que la favorita francesa, <em>La grande illusion</em> (Renoir, 1937), un filme con un&nbsp;marcado car&aacute;cter antibelicista, se fue con las manos vac&iacute;as. Cuando se anunciaron los dos ganadores,&nbsp;los franceses se&nbsp;indignaron y se retiraron del festival. Tambi&eacute;n lo hicieron los jueces brit&aacute;nicos y&nbsp;norteamericanos, para protestar &ldquo;por la idea de que la pol&iacute;tica y la ideolog&iacute;a fueran capaces de menoscabar toda la expresi&oacute;n art&iacute;stica&rdquo;. Seg&uacute;n incide De Valck,&nbsp;&ldquo;esta muestra de prejuicio de la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini llev&oacute; el&nbsp;descontento de otros pa&iacute;ses participantes a un cl&iacute;max&rdquo;. Tanto, que propici&oacute; que&nbsp;franceses, brit&aacute;nicos y norteamericanos unieran sus fuerzas y fundaran un contrafestival en Cannes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco rastro queda hoy de los d&iacute;as m&aacute;s oscuros de La Mostra, que fue celebrada tres veces tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, entre 1940 y 1942, bajo el control total del aparato fascista, e interrumpida entre 1943 y 1946. El papel de Venecia como instrumento legitimador del r&eacute;gimen de Mussolini no se puede borrar, pero la organizaci&oacute;n no tiene en cuenta los tres a&ntilde;os celebrados durante la contienda al establecer el c&oacute;mputo total de ediciones debido &ldquo;a la presencia dominante de los miembros del Eje&rdquo;. La propia web del festival reconoce, en su apartado hist&oacute;rico, &ldquo;las pel&iacute;culas italianas ganadoras entre 1937 y 1942 como trabajos propagand&iacute;sticos, aunque fueran dirigidos por directores como Goffredo Alessandrini y&nbsp;Augusto Genina&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cannes: del antifascismo al auge de los festivales</strong></h3><p class="article-text">
        En junio de 1939 fue anunciado en Par&iacute;s el&nbsp;establecimiento del primer festival de cine en Cannes, pero la invasi&oacute;n de Polonia en septiembre de ese mismo a&ntilde;o frustr&oacute; todos los planes: la primera edici&oacute;n de Cannes no se celebrar&iacute;a hasta 1946, convirti&eacute;ndose en uno de los eventos m&aacute;s festivos de la inmediata&nbsp;posguerra, con la proyecci&oacute;n de producciones norteamericanas que no hab&iacute;an podido estrenarse los a&ntilde;os anteriores por el conflicto, adem&aacute;s de la celebraci&oacute;n de grandes eventos de gala. Tal y como apunta De Valck, &ldquo;en un fuerte contraste con el futuro desarrollo del festival, la competencia no era el centro de Cannes en 1946, sino la cita&rdquo;.&nbsp;
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                l escritor, pintor, y cineasta francés, Jean Cocteau, asiste a una sesión del Festival Internacional de Cine de Cannes, en 1964                            </span>
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        Casi todos los pa&iacute;ses participantes de esta primera edici&oacute;n recibieron alg&uacute;n tipo de premio, pero la ganadora de la Palma de Oro fue una cinta con un marcado car&aacute;cter antifascista,&nbsp;<em>Roma, Citt&agrave;&nbsp;Aperta</em>, considerada una de las obras maestras del neorralismo italiano. La trama de la cinta dirigida por Roberto Rosellini se basa en una historia real, la del sacerdote Luigi Morosini,&nbsp;torturado y asesinado por los nazis tras ayudar a la Resistencia italiana. Fue censurada en&nbsp;varios pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a, donde estuvo prohibida hasta finales de 1969, aunque&nbsp;nueve a&ntilde;os antes tuvo un &uacute;nico pase en el Festival de San Sebasti&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Cannes comenz&oacute; propiamente el auge de los festivales como fen&oacute;meno europeo &mdash;a excepci&oacute;n de eventos como el Festival internacional de Mosc&uacute;, que tendr&iacute;a una primera edici&oacute;n en 1935 y no ser&iacute;a retomado por los dirigentes sovi&eacute;ticos hasta 1959, celebr&aacute;ndose de forma anual solo a partir de 1995&mdash; y como iniciativas para fortalecer la identidad nacional y la industria cinematogr&aacute;fica frente a la hegemon&iacute;a de Estados Unidos. Cada vez m&aacute;s pa&iacute;ses decidieron seguir el ejemplo de Venecia&nbsp;y Cannes, y fundaron sus propios festivales. De forma coet&aacute;nea o inmediata a Cannes, se&nbsp;organizaron eventos en Locarno (1946), Karlovy Vary (1946) y Edimburgo (1947).&nbsp; Despu&eacute;s, llegar&iacute;an Bruselas&nbsp;(1951), Berl&iacute;n (1951) y Oberhausen (1954), ya en el contexto de la Guerra Fr&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Berl&iacute;n como instrumento de un mundo bipolar</strong></h3><p class="article-text">
        De Valck considera la fundaci&oacute;n de la Berlinale o el Festival Internacional de Cine de Berl&iacute;n en 1951 como un interesante caso de estudio, pues &ldquo;puede&nbsp;verse, por un lado, como una reacci&oacute;n a la crisis de la industria cinematogr&aacute;fica alemana&nbsp;y, por otro, como resultado de la participaci&oacute;n estrat&eacute;gica estadounidense en los asuntos&nbsp;culturales de Alemania despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial&rdquo;. En <em>Film Festival Networks: The New Topographies of Cinema in&nbsp;Europe</em> (2005), el investigador Thomas Elsaesser define a Berl&iacute;n como &ldquo;una creaci&oacute;n de la Guerra Fr&iacute;a, planeada como un escaparate deliberado para el glamur de Hollywood y el mundo del&nbsp;espect&aacute;culo occidental, con el fin de provocar a Berl&iacute;n Oriental y enga&ntilde;ar a la Uni&oacute;n&nbsp;Sovi&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de funcionar como catalizador de tensiones geopol&iacute;ticas en un mundo bipolar, Berl&iacute;n tambi&eacute;n naci&oacute; como festival heredero del modelo cinematogr&aacute;fico de la Rep&uacute;blica de Weimar, que desde 1917 y hasta la llegada del r&eacute;gimen nazi buscaba proteger los intereses dom&eacute;sticos contra la influencia de las pel&iacute;culas norteamericanas y contribuir&nbsp;al desarrollo de un cine europeo que supusiera una alternativa a Hollywood. Sin embargo, tras la ca&iacute;da del Tercer Reich y el impacto de Goebbels en la industria cinematogr&aacute;fica alemana, poco quedaba de la idea de Berl&iacute;n como prestigiosa capital de cine de los a&ntilde;os 20. Fundar un festival internacional de cine en Berl&iacute;n, una idea que se atribuye al funcionario norteamericano Oscar Martay, no solo respond&iacute;a a los intereses de Estados Unidos, tambi&eacute;n era una oportunidad para recuperar el esplendor en la escena cinematogr&aacute;fica europea.&nbsp;
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                En un acto de protesta por la retención del director ruso Kirill Serebrennikov, una mujer lleva una camista que dice &quot;Tengo que quedarme en casa&quot;, en la alfombra roja de la Berlinale, en 2018                            </span>
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        En 1951, Cannes y Venecia ya ten&iacute;an una imagen de opulencia con la que&nbsp; los organizadores de la Berlinale sab&iacute;an que no pod&iacute;an competir. Por eso, el festival se&nbsp;caracteriz&oacute; desde sus inicios por su car&aacute;cter pol&iacute;tico y popular, una imagen que sigue manteniendo hoy en d&iacute;a en contraste con el glamur asociado a Cannes y Venecia. La primera Berlinale, celebrada del 6 al al 17 de junio de 1951, fue un festival&nbsp; modesto, con un programa improvisado y un presupuesto escaso. En aquella primera cita solo fueron invitadas a participar las industrias&nbsp; cinematogr&aacute;ficas de las democracias occidentales, con la idea de atraer al p&uacute;blico de Berl&iacute;n Oriental como consumidores culturales en lugar de golpearlos con propaganda pol&iacute;tica directa. <em>Rebecca</em> (1940), de Alfred Hitchcock, fue la pel&iacute;cula que abri&oacute; el festival, escogida por no haber sido programada en cartera alemana durante la II Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, ni las producciones sovi&eacute;ticas ni las de Europa del Este pudieron competir en el festival: la primera cinta de la URSS lo hizo en 1974, cuando&nbsp;el canciller Willi Brandt inici&oacute; su <em>Ostpolitik</em> y se normalizaron las relaciones con la RDA. Al a&ntilde;o siguiente, un representante sovi&eacute;tico se sent&oacute; en el jurado internacional y Alemania del Este present&oacute; su primera inscripci&oacute;n oficial, <em>Jakob der&nbsp;L&uuml;gner</em> <em>(Jacob el mentiroso,</em> 1974), del director Frank Beyer. La Guerra Fr&iacute;a a&uacute;n no hab&iacute;a terminado, pero podemos tratar de imaginar lo que sintieron los representantes de potencias enfrentadas al sentarse en la misma sala y ver juntos las mismas pel&iacute;culas. Tal y como afirmaban el pasado jueves desde el Festival, en ocasiones el cine &ldquo;permite disfrutar de una experiencia colectiva y alegre (...) aunque el mundo est&eacute; al borde de una gran crisis&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/origen-geopolitico-festivales-cine-venecia-fascista-berlinale-censuro-rusos_1_8808881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Mar 2022 21:43:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen geopolítico de los festivales de cine: Venecia era fascista y la Berlinale ya censuró a los rusos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festivales de cine,Festival de Cannes,Berlinale,Mostra de Venecia,Rusia,Venecia,Cine,Nazis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia, miedo y precariedad: el riesgo de ser periodista en México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/violencia-miedo-precariedad-riesgo-periodista-mexico_1_8749688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00cac56c-ef44-43a4-91ff-a9e2784ccd55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia, miedo y precariedad: el riesgo de ser periodista en México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el quinto asesinato en lo que va de 2022, varios periodistas relatan a elDiario.es las dificultades para ejercer su oficio en México</p><p class="subtitle">Protestas en México tras el asesinato de tres periodistas en 15 días: “La espiral de violencia no se detiene”</p></div><p class="article-text">
        Temor, rabia, frustraci&oacute;n, dolor. Son algunas de las palabras empleadas por periodistas mexicanos para describir sus sentimientos ante la ola de violencia que afecta al gremio. En enero fueron <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuarto-asesinato-periodista-mexicano-2022-conmociona-pais_1_8705873.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro comunicadores</a> asesinados. Este mes ya ha sumado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinan-balazos-periodista-sur-mexico-quinto-ano_1_8737363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra muerte m&aacute;s</a>. Son cinco solo en los primeros 42 d&iacute;as del a&ntilde;o, situando de nuevo a M&eacute;xico como uno de los pa&iacute;ses <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mexico-afganistan-periodistas-sufren-ataques-mundo_1_8380238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s letales del mundo para dedicarse a la informaci&oacute;n</a>: seg&uacute;n el recuento de la organizaci&oacute;n <a href="https://twitter.com/article19mex/status/1492270680221515776" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Art&iacute;culo 19</a>, en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas han perdido la vida 150 periodistas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1492270680221515776?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Es una desesperanza, cubrir o hablar de cualquier cuesti&oacute;n relacionada de la violencia puede ser mortal&rdquo;, asegura a <em>elDiario.es</em> Alejandro Mel&eacute;ndez, fotoperiodista y subdirector de Periodistas Unidos, una de las plataformas que este lunes convocaron concentraciones en distintos puntos del pa&iacute;s bajo lemas como #PeriodismoEnRiesgo y #NoSeMataLaVerdad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de pedir el cese de la violencia y la protecci&oacute;n de los profesionales de la informaci&oacute;n, las diferentes organizaciones tambi&eacute;n inciden en uno de los grandes problemas estructurales: la precariedad. &ldquo;Durante la pandemia muchas empresas no dieron medidas de protecci&oacute;n m&iacute;nimas a los periodistas&rdquo;, lamenta Mel&eacute;ndez. &ldquo;Estamos hablando de empresas period&iacute;sticas grandes que no dan las mismas prestaciones exigidas por Ley y de disparidades de salarios que nos vulneran, un director puede ganar un mill&oacute;n de pesos [algo m&aacute;s de 43.000 euros] mientras que sus trabajadores cobran entre 7.000 y 12.000 pesos al mes [entre 300 y 600 euros]&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El peligro, apunta Mel&eacute;ndez y respaldan los datos, afecta especialmente a los periodistas locales. Ninguna de las cinco v&iacute;ctimas mortales de este 2022 resid&iacute;a en la Ciudad de M&eacute;xico: primero fue Jos&eacute; Luis Gamboa, apu&ntilde;alado en Veracruz, el primer estado en el ranking de homicidios contra periodistas, seg&uacute;n las cuentas de Art&iacute;culo 19. D&iacute;as despu&eacute;s, abatidos a tiros frente a sus domicilios, fallec&iacute;an los periodistas de Tijuana Margarito Mart&iacute;nez y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/matan-periodista-mexicana-tijuana-tercera-asesinada-enero_1_8681814.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lourdes Maldonado</a>. Las dos &uacute;ltimas muertes tuvieron lugar en el oeste del pa&iacute;s: el 31 de enero mataron en Michoac&aacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuarto-asesinato-periodista-mexicano-2022-conmociona-pais_1_8705873.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Toledo</a>; diez d&iacute;as m&aacute;s tarde, asesinaron a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinan-balazos-periodista-sur-mexico-quinto-ano_1_8737363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Heber L&oacute;pez</a> en Salina Cruz, localidad del estado de Oaxaca.&nbsp;
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                    alt="Vista de los retratos de periodistas mexicanos asesinados en lo que va del año, durante una protesta de sus colegas frente a la sede de la Secretaria de Gobernación para rechazar la violencia, en Ciudad de México."
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                Vista de los retratos de periodistas mexicanos asesinados en lo que va del año, durante una protesta de sus colegas frente a la sede de la Secretaria de Gobernación para rechazar la violencia, en Ciudad de México.                            </span>
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        A la violencia y la precariedad hay que sumar las tensiones entre el presidente del Gobierno y el gremio period&iacute;stico. <a href="https://www.eldiario.es/temas/andres-manuel-lopez-obrador/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador</a> (AMLO) ha acusado personalmente a periodistas en sus conferencias matutinas. La &uacute;ltima vez, el pasado 11 de febrero, cuando exhibi&oacute; los ingresos del presentador Carlos Loret de Mola, que supuestamente ascend&iacute;an a m&aacute;s de 35 millones de pesos [1,5 millones de euros] en 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Un se&ntilde;alamiento que ha desatado indignaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n divisiones entre el gremio. &ldquo;No somos Loret de Mola, comp&aacute;renos con los periodistas mortales&rdquo;, exig&iacute;a el portavoz del Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de los Medios en la concentraci&oacute;n de este lunes en Ciudad de M&eacute;xico. &ldquo;Quienes trabajamos en la capital del pa&iacute;s, &iquest;sentimos cerca el peligro que corre alguien como Goyo Jim&eacute;nez cubriendo la nota policiaca por 20 pesos en Veracruz&rsquo;&rdquo;, se preguntaba la periodista Luisa Cant&uacute; <a href="https://www.opinion51.com/p/luisa-cantu-no-es-por-ti-loret&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1644939928812431&amp;usg=AOvVaw04A1mjlTikQSLKpnl8LXcQ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una columna de opini&oacute;n publicada el domingo</a>, cuestionando la existencia de &ldquo;una &eacute;lite hasta ahora intocable y con un enorme poder de convocatoria&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Miedo a salir a la calle</h3><p class="article-text">
        Desde Tijuana, Carlos Z&uacute;&ntilde;iga cuenta a <em>elDiario.es</em> que lleva siete a&ntilde;os en medios de comunicaci&oacute;n, cubriendo principalmente lo que se denomina 'nota roja', nota policiaca o nota de violencia. Comenz&oacute; a trabajar en este tipo de informaciones relacionadas con sucesos violentos junto al fotoperiodista Margarito Mart&iacute;nez, a quien consideraba un amigo. Lo llam&oacute; al tel&eacute;fono &ldquo;cuando supo que algo hab&iacute;a pasado&rdquo;. Nunca obtuvo respuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tras ser amenazado junto a otros compa&ntilde;eros y ver su imagen difundida en redes sociales, acaba de entrar en el Protocolo de Protecci&oacute;n Estatal para Periodistas y tiene a dispositivos de la guardia estatal de Baja California vigilando su domicilio. A&uacute;n as&iacute;, no se siente tranquilo. &ldquo;Tenemos nervios, enojo y temor por el lento actuar de las autoridades&rdquo;, asevera. &ldquo;Hay nerviosismo al no saber qu&eacute; va a ocurrir cuando sales a la calle&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos viviendo una guerra de c&aacute;rteles tremenda, parece no tener fin, claro que tenemos miedo que afecte a nuestra labor&rdquo;, prosigue, aludiendo a la tensi&oacute;n entre el C&aacute;rtel Jalisco Nueva Generaci&oacute;n y el C&aacute;rtel de Sinaloa, que se disputan varias zonas de Tijuana. &ldquo;S&iacute;, sentimos temor por hacer nuestro trabajo, hay un punto en el que no sabemos a qui&eacute;n beneficiamos&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Teme que Tijuana, donde, <a href="https://www.elsoldetijuana.com.mx/policiaca/asesinan-a-cuatro-personas-en-tan-solo-tres-horas-7859146.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n datos de la Fiscal&iacute;a recogidos por medios locales</a>, se alcanzan los 200 homicidios en lo que va de 2022,&nbsp; acabe por ser &ldquo;una zona de silencio, como Tamaulipas, donde ni siquiera se pueden cubrir ni contabilizar las muertes&rdquo;. &ldquo;Pero el miedo no es solo por el crimen organizado, tambi&eacute;n son las autoridades, a quien puede no parecerle bien c&oacute;mo opinas o qu&eacute; informas a la poblaci&oacute;n&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Vinculaci&oacute;n entre pol&iacute;ticos y narcotr&aacute;fico</h3><p class="article-text">
        De los periodistas asesinados durante los primeros 42 d&iacute;as del a&ntilde;o, solo Maldonado se encontraba amparada bajo un mecanismo de protecci&oacute;n. Precisamente, una de las principales exigencias que plataformas como Periodistas Unidos, Art&iacute;culo 19 o Periodistas de A Pie hacen al Gobierno es la mejora de estas garant&iacute;as estatales y federales que comenzaron a erigirse en 2012, tras la guerra contra el narco, y que est&aacute;n demostrando ser ineficaces.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos una votaci&oacute;n equitativa y en el mejor de los casos que el mecanismo sea aut&oacute;nomo&rdquo;, apunta Mel&eacute;ndez, se&ntilde;alando la problem&aacute;tica de que las propias autoridades estatales y federales tengan m&aacute;s poder que otros actores de la sociedad civil para decidir qui&eacute;n puede gozar de protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos registrado dos din&aacute;micas dentro de los mecanismos de protecci&oacute;n: los mismos agentes perpetradores de los asesinatos est&aacute;n involucrados en ellos, y tambi&eacute;n hay un infiltramiento de los grupos del crimen organizado&rdquo;, explica el subdirector de Periodistas Unidos, refiri&eacute;ndose a la vinculaci&oacute;n entre pol&iacute;ticos y narcotr&aacute;fico como &ldquo;una pr&aacute;ctica com&uacute;n en M&eacute;xico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso es lo verdaderamente fuerte de los asesinatos a periodistas. Cuando alguien reclama algo a un alcalde, gobernador o persona del municipio, generalmente est&aacute;n ligados a esas bandas de narcotr&aacute;fico que tambi&eacute;n se implican en los asesinatos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Mujer, periodista y precaria</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n laboral es muy precaria, no tengo seguro ni prestaciones&rdquo;, relata Alina Navarrete, periodista independiente de Chilpancingo, en el Estado de Guerrero, el segundo Estado de M&eacute;xico en n&uacute;mero de agresiones a periodistas. Habla por tel&eacute;fono con <em>elDiario.es</em> mientras realiza la cobertura de unas elecciones en una comunidad ind&iacute;gena de Guerrero, a donde ha acudido por sus propios medios, &ldquo;sin que me paguen ni el viaje&rdquo;. Coincide con sus compa&ntilde;eros en denunciar que en M&eacute;xico la prensa queda en medio de varios frentes y, por tanto, &ldquo;ser periodista implica vivir un hostigamiento por parte de diferentes actores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Navarrete tiene abierta una denuncia contra acad&eacute;micos de la Universidad Aut&oacute;noma de Guerrero, que iniciaron una campa&ntilde;a en su contra cuando cubri&oacute; la protesta de un grupo de alumnas a ra&iacute;z de abusos sexuales perpetrados en la misma universidad. &ldquo;El hecho de ser periodista y mujer en Guerrero es un doble agravio, no sabemos por d&oacute;nde va a llegar la agresi&oacute;n, si por ser periodista o por ser mujer&rdquo;, lamenta. &ldquo;Tambi&eacute;n me duele ver a compa&ntilde;eros decir que las agresiones son gajes del oficio, ning&uacute;n oficio deber&iacute;a representar un riesgo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me da miedo pensar que la siguiente puedo ser yo, mis colegas, mi familia. Pero yo me siento comprometida con el periodismo, no quiero dejar de hacerlo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Diana Manz&oacute;, reportera en Oaxaca, asegura haber vivido muchas situaciones de discriminaci&oacute;n a la hora de ejercer el oficio. &ldquo;El hecho de ser mujer y que te vean con un tel&eacute;fono o una c&aacute;mara grabando es a&uacute;n peor&rdquo;, recalca. En el estado del suroeste, donde la violencia de la frontera norte en ocasiones se percibe m&aacute;s lejana, hay conmoci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinan-balazos-periodista-sur-mexico-quinto-ano_1_8737363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el asesinato de Heber L&oacute;pez</a>. &ldquo;El ambiente se siente m&aacute;s hostil, cada vez es m&aacute;s violento querer escribir y eso te lleva a la autopreservaci&oacute;n, por no llamarlo autocensura&rdquo;, asevera. 
    </p><p class="article-text">
        Ella trabaja para varios medios y no cuenta con seguro ni prestaciones sociales. &ldquo;Estoy saliendo de un cuadro de COVID-19 y yo pagu&eacute; todos mis gastos m&eacute;dicos&rdquo;, lamenta. Se reincorpor&oacute; el d&iacute;a del asesinato de Herber L&oacute;pez y siente que, por mucho que ame el periodismo, est&aacute; &ldquo;en un momento de desgaste&rdquo; entre la precariedad y lo que afecta &ldquo;ser consciente de que te matan por hacer tu trabajo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Nada de lutos ni silencios&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Este lunes, cientos de personas se reunieron de nuevo frente a los muros grises de la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n en Ciudad de M&eacute;xico. M&aacute;s de la mitad de los asistentes eran periodistas. Fotograf&iacute;an las cinco sillas con im&aacute;genes de su compa&ntilde;eros asesinados y graban las palabras de portavoces de diferentes agrupaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La negaci&oacute;n de los derechos laborales tambi&eacute;n es una forma de violencia, trabajamos jornadas de hasta 12 horas y no tenemos derecho a descansos dignos&rdquo;, denuncian en un comunicado acordado entre 300 periodistas de distintas partes del pa&iacute;s. 
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                Periodistas de diferentes medios de comunicación protestan en la Plaza del templo de Santo Domingo de Guzmán, en Oaxaca (México).                            </span>
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        El 5 de marzo tendr&aacute; lugar en Chiapas un Encuentro Nacional de Periodistas, con la intenci&oacute;n de seguir organiz&aacute;ndose contra &ldquo;una violencia homicida, laboral, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica&rdquo;, en palabras de la portavoz del colectivo <em>Tenemos que hablar.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No deber&iacute;an estar ustedes aqu&iacute;, deber&iacute;an estar en las salas de redacci&oacute;n&rdquo;, son palabras de Griselda Triana, esposa de Javier Valdez, periodista sinaloense asesinado en mayo 2017, le&iacute;das frente a la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n. &ldquo;Yo solo s&eacute; que no debemos permitir que la impunidad nos rebase, no basta venir aqu&iacute; cada vez que asesinan a un periodista, me pregunto si debemos radicalizar nuestras acciones, si debemos traer aqu&iacute; a nuestros muertos para demostrar que sus vidas cuentan&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Y lee las palabras escritas hace algunos a&ntilde;os por su marido: &ldquo;Nada de lutos ni silencios, dejemos la protesta de utiler&iacute;a y sigamos haciendo periodismo; hay plazas que nos esperan, calles vac&iacute;as que esperan nuestros gritos, nuestra dignidad atragantada. Ante la muerte de periodistas, nada de lutos ni silencios, sigamos haciendo periodismo, encabronados y dolidos&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/violencia-miedo-precariedad-riesgo-periodista-mexico_1_8749688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Feb 2022 21:32:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia, miedo y precariedad: el riesgo de ser periodista en México]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Periodistas,Periodismo,Asesinatos,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casa Frida, un refugio LGTBI para "volver al mundo" tras sufrir violencia en México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/casa-frida-refugio-lgtbi-volver-mundo-sufrir-violencia-mexico_1_8745680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/290f9ba2-d9b4-4982-9be1-9d7e3d13ac88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casa Frida, un refugio LGTBI para &quot;volver al mundo&quot; tras sufrir violencia en México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">18 meses después de su apertura, más de 200 personas han pasado por el primer refugio especializado en proteger al colectivo LGTBI en México</p><p class="subtitle">Protestas en México tras el asesinato de tres periodistas en 15 días: “La espiral de violencia no se detiene”</p></div><p class="article-text">
        Si uno busca Casa Frida en Google, los primeros resultados remiten a la residencia de la artista Frida Kahlo, situada en Coyoac&aacute;n, al sur de Ciudad de M&eacute;xico. Unos kil&oacute;metros al este, en la delegaci&oacute;n de Iztapalapa, la bandera LGBTIQ+ ondea sobre una vivienda de dos plantas. Por motivos distintos al edificio que alberg&oacute; durante a&ntilde;os a la conocida pintora mexicana, el recinto situado en una de las zonas m&aacute;s populares de Ciudad de M&eacute;xico tambi&eacute;n va camino de convertirse en un s&iacute;mbolo. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, de inclusi&oacute;n, protecci&oacute;n y libertad, porque Casa Frida es un refugio para la comunidad LGTBIQ+ que abri&oacute; sus puertas en plena pandemia.&nbsp;Fue en Internet donde Leo (26), Adolfo (27) y Miguel &Aacute;ngel (32)* encontraron el espacio al que ahora coinciden en llamar hogar, seg&uacute;n cuentan a elDiario.es. Los tres viv&iacute;an situaciones l&iacute;mites: Leo y Adolfo, originarios de Ciudad de M&eacute;xico, hab&iacute;an sido expulsados del n&uacute;cleo familiar por su orientaci&oacute;n sexual y su estatus <a href="https://www.eldiario.es/temas/vih/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VIH</a> positivo; la solicitud de asilo de Miguel &Aacute;ngel, que migr&oacute; de Honduras a M&eacute;xico por la violencia de las maras [pandillas juveniles organizadas y de conducta violenta], acababa de ser rechazada. 
    </p><p class="article-text">
        En situaci&oacute;n de calle y sin ingresos, Casa Frida fue la &uacute;ltima bala, una llamada de auxilio en medio de la incertidumbre, un mensaje de Facebook enviado desesperadamente desde el m&oacute;vil.&nbsp;
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                Miguel Ángel, Leo y Adolfo en una de las habitaciones de Casa Frida.                            </span>
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        &ldquo;Intentamos adaptarnos al contexto de las personas que llegan y brindarles un acompa&ntilde;amiento espec&iacute;fico&rdquo;, explica Lizbeth Su&aacute;rez, coordinadora de Autonom&iacute;a y Reintegraci&oacute;n, sentada junto a Ian Hern&aacute;ndez, jefe de Oficina. Casa Frida naci&oacute; en mayo de 2020 de la mano de un grupo de profesionales&nbsp; independientes y en el contexto de la contingencia sanitaria provocada por la pandemia, <a href="https://www.google.com/url?q=https://copred.cdmx.gob.mx/storage/app/media/Encuesta-Impacto-diferenciado-de-la-covid19-en-la-comunidad-lgbttti-en-Mexico.pdf&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1644860018703712&amp;usg=AOvVaw3hJeat06K0DLUeG8pBKcoq" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que agudiz&oacute; las condiciones de marginaci&oacute;n y la violencia intrafamiliar contra miembros de la comunidad LGTBIQ+</a>. Dieciocho meses despu&eacute;s, 281 personas han pasado por el refugio que, junto a Casa Hogar Paola Buenrostro, albergue para mujeres trans inaugurado en enero de 2020, es uno de lugares pioneros en cuanto al acompa&ntilde;amiento y protecci&oacute;n de la comunidad LGBTIQ+ en <a href="https://www.eldiario.es/temas/mexico/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;xico</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El proyecto se pens&oacute; de forma temporal, pero cada vez ha tenido mayor fuerza&rdquo;, asevera Lizbeth. En un inicio, quienes llamaban a la puerta eran mexicanos, pero la situaci&oacute;n ha ido evolucionando a la misma vez que las restricciones pand&eacute;micas. Ahora, el 32% de los usuarios son migrantes, mayormente de origen centroamericano, aunque tambi&eacute;n han sido acogidas personas del Este de Europa y Asia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tema institucional es una de las dificultades&rdquo;, recalca Ian. &ldquo;La actual Administraci&oacute;n mantiene una postura muy cerrada en cuanto al apoyo de ONG&rdquo;. Casa Frida no recibe apoyo de las autoridades mexicanas, aunque s&iacute; de la Embajada de Francia y el Gobierno de los Pa&iacute;ses Bajos, motivo por el cual las banderas de los dos pa&iacute;ses cuelgan de la fachada junto al estandarte arco&iacute;ris.&nbsp;El resto de las donaciones proviene de particulares y de otras organizaciones nacionales e internacionales.
    </p><h3 class="article-text">Uno de los meses m&aacute;s violentos</h3><p class="article-text">
        2022 ha empezado de forma dolorosa para la comunidad LGTBIQ+ en M&eacute;xico,&nbsp;con datos que sit&uacute;an este enero como uno de los meses m&aacute;s violentos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La plataforma <a href="https://visible.lgbt/&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1644860018704879&amp;usg=AOvVaw3AKk_mYywJMnxZ3afuSzLF" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Visible.lgtb</a> report&oacute; 34 agresiones y tres asesinatos, sin contar <a href="https://elpais.com/mexico/2022-01-20/el-doble-feminicidio-de-tania-y-nohemi-la-pareja-asesinada-que-muestra-la-cara-mas-atroz-de-ciudad-juarez.html&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1644860018705799&amp;usg=AOvVaw3S_oh_JyO7P8puecrFLytQ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el doble feminicidio de Tania y Nohem&iacute;</a>, dos mujeres lesbianas con tres hijos en com&uacute;n, encontradas sin vida en el Valle de Ju&aacute;rez. 
    </p><p class="article-text">
        La pareja fue asesinada en Chihuahua, el segundo estado con m&aacute;s cr&iacute;menes de odio hacia la comunidad LGBTIQ+, pero la violencia alcanza diferentes puntos del pa&iacute;s. Solo en Ciudad de M&eacute;xico, la activista trans Natalia Lane fue acuchillada en la colonia Portales, un hombre golpe&oacute; a una pareja gay mientras cenaban en una taquer&iacute;a y una mujer escupi&oacute; a dos chicas que se besaban junto a una helader&iacute;a del Centro Hist&oacute;rico, <a href="https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2022/01/24/comunidad-lgbt-agresiones-crimenes-de-odio-mexico-natalia-lane/&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1644860018704597&amp;usg=AOvVaw1AHGyFDGUtrqhiESyWSZBO" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entre otras agresiones</a>&nbsp;difundidas por redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido un mes muy complicado para la comunidad en cuanto a discriminaciones y violencias. Es necesario abrir espacios seguros, no solo en el contexto de la fiesta, sino crear redes de apoyo&rdquo;, opina Leo. &Eacute;l ya no vive en Casa Frida, aunque hasta hace poco ocupaba una de las 24 plazas distribuidas en literas barnizadas de blanco. &ldquo;Aqu&iacute; me ayudaron a volver al mundo&rdquo;, afirma. Sufri&oacute; violencia en un hogar &ldquo;conservador, machista y heteronormado&rdquo;, donde no pod&iacute;a expresarse. Ahora solo mantiene contacto con sus hermanos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando entr&eacute; era una persona seria y callada, cuando sal&iacute; era alguien completamente diferente, m&aacute;s sociable, m&aacute;s amigable, m&aacute;s yo&rdquo;, explica. Precisamente, su sociabilidad le ha permitido encontrar un trabajo con el que est&aacute; muy satisfecho: en el &aacute;rea de marketing de una cadena de restaurantes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Interior de las habitaciones de Casa Frida.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">90 d&iacute;as</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de nuestros principales objetivos es buscar autonom&iacute;a y reintegraci&oacute;n&rdquo;, detalla Ian. &ldquo;No queremos ser un espacio paternalista ni asistencialista&rdquo;. El modelo de refugio de Casa Frida comprende un acompa&ntilde;amiento integral, que va desde el apoyo psicol&oacute;gico hasta la empleabilidad, pasando por la identificaci&oacute;n de problemas de salud, la adquisici&oacute;n de herramientas &uacute;tiles para la vida cotidiana o el asesoramiento legal con relaci&oacute;n a la situaci&oacute;n migratoria. Tambi&eacute;n se imparten talleres de idiomas, teatro, yoga o maquillaje drag. Todo ocurre en un periodo de 90 d&iacute;as, el tiempo estipulado para la permanencia, aunque la organizaci&oacute;n valora cada caso individualmente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando es posible tambi&eacute;n contemplamos regresos por reintegraci&oacute;n familiar, se intenta sensibilizar y orientar a la familia, por si la persona decide regresar pero desde una &oacute;ptica de independencia, no forzadamente&rdquo;, explica Lizbeth.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mediados de febrero, Adolfo finalizar&aacute; su estancia en Casa Frida. Lleg&oacute; con lo puesto y gracias a los 15 pesos que le permitieron viajar en el metro hasta Iztapalapa. &ldquo;Los mejores invertidos de toda mi vida&rdquo;, r&iacute;e, pese a recordar que ingres&oacute; &ldquo;emocionalmente devastado&rdquo;. Casa Frida no solo le ha permitido empezar de nuevo tras ser expulsado por su familia y haber abandonado los estudios universitarios debido a su situaci&oacute;n de salud, ha sido clave en su proceso de autoconocimiento: entr&oacute; defini&eacute;ndose como bisexual, ahora tambi&eacute;n se identifica como persona no binaria. 
    </p><p class="article-text">
        El 58% de usuarios de Casa Frida son hombres cis gays, seguidos de un 16% de mujeres trans, si bien la organizaci&oacute;n intenta construir un espacio seguro para la exploraci&oacute;n de cualquier identidad, orientaci&oacute;n y expresi&oacute;n de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Casa Frida tambi&eacute;n quiere ser un espacio de confianza para el 20% de usuarios que presentan un diagn&oacute;stico positivo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/vih/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VIH</a>. Muchos conocieron su estatus mediante las pruebas realizadas al llegar. &ldquo;Es parte del empoderamiento cuidarte desde tu salud, subsanar el descuido que traen las violencias&rdquo;, recalca Ian.&nbsp;&ldquo;El estatus de VIH es otra salida del <em>cl&oacute;set </em>[armario], ya no me cuesta decirlo&rdquo;, expresa&nbsp;Adolfo, que ha empezado a trabajar en una compa&ntilde;&iacute;a de seguros y dice sentirse aceptado &ldquo;por fin&rdquo; en un entorno laboral.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Aqu&iacute; vas a estar tranquilo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Como otras personas migrantes, Miguel &Aacute;ngel apareci&oacute; en Casa Frida buscando un refugio temporal durante su paso por M&eacute;xico. Este profesor de danza de 32 a&ntilde;os entr&oacute; al pa&iacute;s por Tapachula, donde conoci&oacute; a su pareja, tambi&eacute;n migrante. La idea era continuar hacia el norte, pero todo se complic&oacute; en Ciudad de M&eacute;xico, cuando se acab&oacute; el dinero y la resoluci&oacute;n de la solicitud de asilo fue negativa. Acudi&oacute; a Casa Frida desesperado, con la intenci&oacute;n de quedarse unos d&iacute;as; se convirtieron en semanas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca te retienen, t&uacute; decides el tiempo que necesitas estar&rdquo;, agradece. En su caso, el tiempo va aumentando: ahora se plantea no continuar hacia Estados Unidos y permanecer en M&eacute;xico. Uno de los principales motivos es su participaci&oacute;n en un espect&aacute;culo de danza y teatro con otros migrantes, oportunidad que surgi&oacute; en uno de los talleres de Casa Frida. &ldquo;Tengo contactos de escuelas de danza donde me gustar&iacute;a trabajar, alargar mi tiempo en M&eacute;xico&rdquo;, comenta. De momento no quiere volver al tr&aacute;nsito en una zona fronteriza, donde los migrantes LGTBIQ+ se exponen a una doble violencia: Miguel &Aacute;ngel recuerda c&oacute;mo uno de sus compa&ntilde;eros tuvo que callar tras ser violado por otros hombres en un albergue de Tapachula. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil para la comunidad llegar a un refugio as&iacute;&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        Dice Adolfo que nunca hab&iacute;a convivido con personas de otras nacionalidades; tampoco, al igual que Miguel &Aacute;ngel y Leo, con otros miembros de la comunidad LGBTIQ+. &ldquo;Muchas veces estereotipas a otras personas del colectivo y a personas de otras culturas y pa&iacute;ses diferentes, en un inicio tambi&eacute;n puede ser complicado, pero aprendes much&iacute;simo&rdquo;, argumenta Leo. &ldquo;Poco a poco entiendes los procesos que vienen viviendo y las respetas a&uacute;n m&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n sus ideolog&iacute;as, h&aacute;bitos y creencias, todo el mundo tiene un por qu&eacute;&rdquo;, a&ntilde;ade Adolfo. El colectivo LGBTIQ+ no est&aacute; exento de sus propias violencias y la convivencia entre tantas personas no siempre es id&iacute;lica, apuntan los entrevistados. Pero nunca olvidar&aacute;n, como recuerda Adolfo, &ldquo;el momento en el que alguien me extendi&oacute; la mano, en el que me dijeron: 'aqu&iacute; vas a estar tranquilo'&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Leo y Adolfo junto a otro residente de Casa Frida leen sobre las diferentes tareas mensuales que realizan las personas usuarias del recinto.                            </span>
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        &ldquo;La resistencia es lo que nos define desde nuestro inicio&rdquo;, concluye Ian. &ldquo;Buscar desde el compromiso una mejor calidad de vida para la comunidad LGTBIQ+&rdquo;. Tras la violencia y el trauma, la posibilidad de una vida digna comienza a construirse desde lo cotidiano: Leo, Adolfo y Miguel &Aacute;ngel bromean entre s&iacute;, recuerdan an&eacute;cdotas de convivencia, como cuando Leo conoci&oacute; a Adolfo y le prest&oacute; su propia ropa. 
    </p><p class="article-text">
        La entrevista termina y salen al patio, entran en la cocina, charlan con otras personas de la casa, miran la pizarra que indica el reparto de tareas. A Miguel &Aacute;ngel le esperan los ensayos para la funci&oacute;n que se estrenar&aacute; este s&aacute;bado, a Leo y Adolfo nuevos trabajos: han vuelto a lanzarse hacia la misma sociedad que los expuls&oacute;. Pero ahora saben que nunca estar&aacute;n solos, ahora forman parte, como expresa Leo, de&nbsp;&ldquo;una red de apoyo, un respaldo para cualquier cosa, una segunda familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Algunos nombres de las personas entrevistadas han sido cambiados para preservar su seguridad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/casa-frida-refugio-lgtbi-volver-mundo-sufrir-violencia-mexico_1_8745680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Feb 2022 21:47:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casa Frida, un refugio LGTBI para "volver al mundo" tras sufrir violencia en México]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,LGTBI,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Protestas en México tras el asesinato de tres periodistas en 15 días: "La espiral de violencia no se detiene"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/protestas-mexico-asesinato-tres-periodistas-15-dias-espiral-violencia-no-detiene_1_8690597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f25fd39-5aa8-42f1-a94d-27494b98bc66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Protestas en México tras el asesinato de tres periodistas en 15 días: &quot;La espiral de violencia no se detiene&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la ola de violencia, concentraciones en todo el país exigen el fin de la impunidad y el cumplimiento de los mecanismos de protección de los comunicadores</p><p class="subtitle">De México a Afganistán: los periodistas que sufren más ataques en el mundo</p></div><p class="article-text">
        Son las ocho de la tarde de un martes de finales de enero en Ciudad de M&eacute;xico y cientos de personas se arremolinan frente a la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, situada en el centro de la capital. Junto a los carteles que rezan &ldquo;exigimos justicia&rdquo;, &ldquo;no se mata la verdad matando periodistas&rdquo; y &ldquo;tengo rabia al silencio&rdquo;, los manifestantes encienden velas y sus voces ascienden hasta las paredes de hormig&oacute;n donde se proyectan las fotograf&iacute;as de una mujer y dos hombres de mediana edad: sus nombres son Jos&eacute; Luis Gamboa, Margarito Mart&iacute;nez Esquivel y Lourdes Maldonado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus asesinatos, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/matan-periodista-mexicana-tijuana-tercera-asesinada-enero_1_8681814.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurridos respectivamente el 10, el 17 y el 24 de enero</a> en las mismas ciudades donde Gamboa y Maldonado ejerc&iacute;an como comunicadores y Mart&iacute;nez como reportero gr&aacute;fico, han conmocionado al gremio period&iacute;stico y a los ciudadanos mexicanos. Este 25 de enero fueron convocadas concentraciones en cerca de 40 localidades con el objetivo de reclamar, una vez m&aacute;s, el fin de la violencia en uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s letales del mundo para los profesionales de la informaci&oacute;n. Los tres periodistas radicaban en distintos puntos de M&eacute;xico: Maldonado y Mart&iacute;nez trabajaban en Tijuana, situada al norte de Baja California, y Gamboa en Puerto de Veracruz, poblaci&oacute;n costera del estado de Veracruz.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez y Maldonado perdieron la vida acribillados a balazos, en el caso de Maldonado frente a su propio domicilio, y Gamboa muri&oacute; apu&ntilde;alado. <a href="https://hchr.org.mx/comunicados/la-onu-dh-condena-los-asesinatos-de-los-periodistas-alfonso-margarito-martinez-esquivel-y-jose-luis-gamboa-arenas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n los datos de la Oficina en M&eacute;xico del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH)</a>, en 2021 se documentaron al menos ocho asesinatos y dos desapariciones de periodistas que pudieron derivar o estar relacionados con su actividad period&iacute;stica y las condiciones en las que esta se ejerc&iacute;a. Tambi&eacute;n fue registrado el asesinato de dos guardias de seguridad que custodiaban las instalaciones de una entidad de comunicaci&oacute;n. En 2020, la cifra fue a&uacute;n mayor: 13 periodistas asesinados y 231 agresiones, de acuerdo con el monitoreo de la <a href="https://periodistasdeapie.org.mx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red de Periodistas de a Pie</a>.
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                    alt="Un cartel clama &quot;No se mata la verdad matando periodistas&quot; este martes en Ciudad de México."
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                Un cartel clama &quot;No se mata la verdad matando periodistas&quot; este martes en Ciudad de México.                            </span>
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        &ldquo;La espiral de violencia no se ha detenido, ni siquiera con la pandemia&rdquo;, opina la periodista Daniela Pastrana, integrante de la Red de Periodistas de A Pie y fundadora del medio digital Pie de p&aacute;gina. &ldquo;Es necesario establecer un diagn&oacute;stico de lo que est&aacute; pasando, especialmente en Tijuana y Baja California&rdquo;, recalca a elDiario.es. En 2012, tras los a&ntilde;os m&aacute;s duros de la denominada guerra contra el narco, la Red contribuy&oacute; a la creaci&oacute;n de un Mecanismo Federal y una serie de Mecanismos Estatales de Protecci&oacute;n a Periodistas. &ldquo;Ahora necesitamos ver qu&eacute; ocurre en las relaciones pol&iacute;tico-criminales, el punto central que hay que analizar es la revisi&oacute;n de los mecanismos&rdquo;, afirma Pastrana, algo con lo que coinciden Periodistas Unidos y otras organizaciones de la sociedad civil que convocaron las protestas en distintos puntos del pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Ineficacia de mecanismos de protecci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Al otro lado del tel&eacute;fono, Omar Mart&iacute;nez, reportero gr&aacute;fico de Tijuana, explica que la muerte de su compa&ntilde;ero Margarito &ldquo;es lo m&aacute;s complicado que me ha tocado cubrir en mis 20 a&ntilde;os como periodista&rdquo;. &ldquo;Llevo dos d&eacute;cadas documentando lo que pasa en mi ciudad y nunca me hab&iacute;a sentido as&iacute;&rdquo;, enfatiza, pese a estar acostumbrado a convivir con la violencia de una localidad fronteriza como Tijuana, actualmente disputada por tres c&aacute;rteles. Al igual que Margarito, se especializ&oacute; en cubrir lo que en M&eacute;xico se denomina nota roja, una labor que implica retratar situaciones de extrema violencia. &ldquo;Me preocupan las coberturas de mis compa&ntilde;eros y las m&iacute;as, s&eacute; que si alg&uacute;n d&iacute;a tomo una fotograf&iacute;a que no le gusta a alguien puede pasar algo&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el narcotr&aacute;fico, llamar la atenci&oacute;n matando a un periodista es muy f&aacute;cil&rdquo;, prosigue Omar, que dice no confiar ni en la polic&iacute;a ni en el Gobierno, quienes llegan &ldquo;tarde, porque ya murieron tres personas&rdquo;. En marzo de 2019, Maldonado hab&iacute;a interpelado al Presidente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/amlo-presidente-busca-lugar-historia_129_8590514.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador (AMLO)</a> en una conferencia matutina, asegurando que tem&iacute;a por su vida y exponiendo su litigio con una televisi&oacute;n local propiedad de Jaime Bonilla, exgobernador de Baja California, batalla que gan&oacute; precisamente una semana antes de su muerte. Bonilla ha negado cualquier relaci&oacute;n con el asesinato y L&oacute;pez Obrador pidi&oacute; este lunes &ldquo;no adelantar ning&uacute;n juicio&rdquo;, <a href="https://www.proceso.com.mx/nacional/2022/1/24/amlo-pide-no-adelantar-juicios-en-crimen-de-lourdes-maldonado-ni-culpar-su-gobierno-279657.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n declaraciones recogidas en medios mexicanos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Daniela Pastrana a elDiario.es, el Mecanismo Federal no se ha aplicado correctamente en los diferentes Estados del pa&iacute;s, que no poseen los recursos necesarios para cumplir las medidas de protecci&oacute;n para periodistas y defensores de derechos humanos. Por otra parte, la estructura federal tambi&eacute;n est&aacute; saturada debido a la falta de presupuesto y los tiempos de espera para gozar de medidas de protecci&oacute;n, apunta la fundadora de Pie de p&aacute;gina. 
    </p><p class="article-text">
        Al contrario que Gamboa y Mart&iacute;nez -aunque el segundo s&iacute; lo hab&iacute;a solicitado-, Maldonado estaba acogida al Mecanismo Estatal de Protecci&oacute;n a Periodistas de Baja California. Las medidas incluidas en en este sistema, como un &ldquo;bot&oacute;n del p&aacute;nico&rdquo; y el acompa&ntilde;amiento nocturno de una patrulla, demostraron ser insuficientes para evitar su asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la indignaci&oacute;n necesitamos analizar y revisar por qu&eacute; estas herramientas no est&aacute;n funcionando&rdquo;, se&ntilde;ala Pastrana, quien denuncia la opacidad por parte del Gobierno y los Estados. &ldquo;Debemos presionar tambi&eacute;n de forma directa a las Fiscal&iacute;as, Lourdes dijo abiertamente que tem&iacute;a por su vida, y las agresiones vienen por parte de actores estatales, no solo del narcotr&aacute;fico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La precariedad, otro riesgo</h3><p class="article-text">
        La poca eficacia de los mecanismos de protecci&oacute;n y la inseguridad que implica la precarizaci&oacute;n del periodismo son las dos consignas m&aacute;s repetidas entre los periodistas que toman la palabra en la concentraci&oacute;n celebrada este martes en Ciudad de M&eacute;xico. Tambi&eacute;n quienes est&aacute;n amparados bajo garant&iacute;as federales y estatales lamentan que medidas como los botones del p&aacute;nico se encuentren gestionadas en ocasiones por empresas privadas y no exista una rendici&oacute;n de cuentas. &ldquo;Soy testigo de la omisi&oacute;n y de las malas pr&aacute;cticas del mecanismo&rdquo;, asegura Yanely Fuentes, periodista originaria de Guerrero, amparada por el Mecanismo Federal y desplazada por las amenazas recibidas tras documentar las torturas en las c&aacute;rceles de dicho estado. &ldquo;Dos a&ntilde;os y medio despu&eacute;s de estar desplazada el mecanismo me exige retornar, pero no tengo garant&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los problemas de Lourdes era su situaci&oacute;n laboral, la precarizaci&oacute;n laboral tambi&eacute;n asesina a periodistas, cancela las posibilidades de vida digna&rdquo;, recalca el portavoz de la Asamblea de Trabajadores de Medios de Comunicaci&oacute;n. Desde la organizaci&oacute;n Frontline Freelance, Pedro Omar Garc&iacute;a denuncia que el peligro al que se enfrentan los periodistas en M&eacute;xico empieza mucho antes de las amenazas, cuando un profesional &ldquo;apenas puede pagar el taxi que le lleva a realizar sus coberturas o los medios para los que trabaja no se hacen responsables de su seguridad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez hay m&aacute;s<em> freelance</em> y falsos aut&oacute;nomos sin ninguna prestaci&oacute;n, y a ese problema se suma la falta de presupuesto para los mecanismos y la burocracia&rdquo;, a&ntilde;ade Andaluc&iacute;a Knoll, coordinadora de la organizaci&oacute;n. &ldquo;Muchas veces ni siquiera se tiene en cuenta a los <em>freelance</em> dentro de los requisitos para ser amparados por los mecanismos porque tienen que ganarse la vida con otros trabajos para complementar los pocos ingresos del periodismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya estamos cansados de los reclamos [hacer peticiones al Gobierno] en M&eacute;xico&rdquo;, concluye Pedro Omar Garc&iacute;a. &ldquo;Ya solo tenemos enojo y hartazgo, sabemos que aunque reclamemos el Gobierno dif&iacute;cilmente va a cambiar algo, tenemos que partir desde la organizaci&oacute;n de nuestro gremio, nos queda poco m&aacute;s&rdquo;. <a href="https://www.forbes.com.mx/politica-amlo-ordena-investigacion-a-fondo-sobre-asesinato-de-periodista-lourdes-maldonado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En su conferencia matutina del 25 de enero</a>, AMLO prometi&oacute; investigar a fondo el caso de Lourdes Maldonado, lo que &ldquo;no ataca el problema estructural&rdquo;, seg&uacute;n el portavoz de Periodistas Unidos. Alrededor de las diez de la noche, la concentraci&oacute;n en Ciudad de M&eacute;xico termina; muchos de los asistentes se saludan entre s&iacute;, se conocen de otras manifestaciones y otras coberturas. Frente a la Secretar&iacute;a quedan varias velas prendidas, que no solo alumbran las fotograf&iacute;as de Lourdes, Margarito y Jos&eacute; Luis, tambi&eacute;n las de muchos otros periodistas para los que sus compa&ntilde;eros contin&uacute;an exigiendo justicia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Giménez Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/protestas-mexico-asesinato-tres-periodistas-15-dias-espiral-violencia-no-detiene_1_8690597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jan 2022 21:13:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Protestas en México tras el asesinato de tres periodistas en 15 días: "La espiral de violencia no se detiene"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Asesinatos,Periodismo,Libertad de prensa]]></media:keywords>
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